<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/browse?output=omeka-xml&amp;page=221&amp;sort_field=Dublin+Core%2CTitle" accessDate="2026-09-17T13:28:54-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>221</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>16324</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="3864" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2508">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3864/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._19._Noviembre_8._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>80b21b53a72304077d127bdf91c208f7</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117688">
                    <text>Domingo 8 de Noviembre de 1903.
hora., produce una. fuerza. centrífuga.
-tal como una. piedra. en una. honda.
-precisamente igual y de signo contrario á su tendencia. hacia. el a.stto
central, ésta. la mantiene á la. misma. distancia media. del sol.
Este grupo solar y planetario no
existe sólo en el vacío inmenso que
nos rodea indefinidamente. Como
lo hemos dicho ya., todas las estrellas que a.dmframos en el fondo de
los cielos, hacia. las cuales dirigimos nuestras mira.das y nuestros
pens&amp;.mientos durante las horas
apacibles de la noche, son otros
tantos soles que brillan con su luz
propia., jefes de familias más ó menos numerosas que se renuevan á
todas las distancias por el infinito.
A pesar de todas estas inmensas
distancias entre los soles-estrellas,
el espacio es tan vasto y el número
de aquéllas es tan grande, que por
un efecto de perspectiva, debido
precisamente al alejamiento, las
apariencias nos hacen creer que las
estrellas se tocan. Aun en ciertas
visiones telescópicas y en ciertas
fotografías parecen realmente tocarse.
El universo es infinito. El espacio
no tiene limites. Si llevados por
nuestro amor al cielo, nos ocurriese y tuviésemos los medios de emprender un viaje hasta donde él termina.se, nos sorprendería que, al
llegar á los confines de la Vía. Láctea., viéramos renovarse ante nuestros ojos deslumbra.dos el espectáculo grandioso y fenomenal de un
universo nuevo; y si pasásemos ese
nuevo archipiélago de mundos y
nos lanzásemos en persecución de
la. barrera. de los cielos, encontraríamos siempre, eternamente, ante
nosotros, universos sucediéndose á
universos. Millones de soles ruedan en el inmenso espacio. Poi·
dondequiera, á los lados, la creación se renueva. en variedades infinitas.
Según todas las probabilidades,
la. vida universal existe allá corno
aquí y ha sernbrado el germen de la
inteligencia por todos esos mundos
lejanos que adivinamos en las cercanías de los soles innumerables
que surcan el éter, puesto que todo
prueba sobre la. Tierra que la vida,
es el objeto de la. na.tura.lez~. Focos a.rdrentes, fuentes ina~ota.bles
de calor y de vida., esos varios soles, múltiples, colorados, vierten
sus rayos sobre las tierras que les
pertenecen y las fecundan.
Nuestro globo no es una. excepción en el universo. Es un astro
del cielo, nutrido, calentado, ilumina.do, vivificado por el sol, que no
es sino una estrella.
¿,Quién nos dice que los habitantes de esos mundos desconocidos no
piensan en nosotros y que el espa·
cio no esté atravesado por vuelos
de pensamientos, corno lo está por
los efluvios de la. gravitación universal y de la. luz'? ¿No existirá entre 1as humanidades celestes, de que
la. Tierra. no es sino una alquería.,
una. inmensa solidi,,ridad, a.penas
presentida por nuestros sentidos
imperfectos?
Levantemos nuestras meditaciones hacia el infinito! No dejemos

EL MUNIDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 8 de Noviembre de 1903.

1

Explicad6n dt

nuestros grabados.
Núm. l. Representa nuestro grabado tres elegantes trajes: dos de
casa y uno de visita.,confeccionados
de acuerdo con los últimos patrones y usando telas de lana, de colores medios tonos, que son los que
hoy más se estilan. Los dos trajes de
casa, a.unq ue distintos en su hechura
tienen marcados puntos de semejan'.
za. Ambos son de estilo sastre. En
uno de ellos la falda es entera.mente lisa, y en el otro lleva por únicas
aplicaciones cuatro franjas delanteras de cinta. maravillosa, que se
prolongan en la. parte posterior
basta llegar á la terminación de la
enagua.. Los corpiños, si algo tienen de nota.ble, es sólo su sencillez
y elegancia. Se adorna.o con pasamanerías de cinta. Uno de los corpiños lleva. cuellobornbreras, y el

esca.par la oportunidad de emplear
las mejores de nuestras horas, las
del silencio y la paz de nuestras
noches, permitiéndole al espíritu
que contemple, que admire, que ba.1buta.la.s pa.la.bra.sescrita.s en el gran
libro de los cielos! Dejemos al al
ma, libre en su vuelo, gue vaya. rá·
pida y feliz hacia esas regiones maravillosas que le reservan inena·
rra.bles venturas,y rindamos home·
na.je á la más bella de las ciencias,
á. la. Astronomía, que derrama sobre nosotros la luz de la verdad.
Para. los espíritus poéticos, la
contemplación del cielo transporta.
el pensamiento á regiones superiores, á. las que no llegaría ninguna.
meditación. ¿Quién no recuerda. los
bellos versos de Víctor Hugo en
sus &lt;Orientales&gt;? El inmortal poeta era. astróoomo. Más de una vez
tuve el honor de entretenerme á su
la.do sobre los problemas del cielo
estrella.do. Y yo me decía que los
astrónomos, á. veces, ' pueden ser
poetas.
Es difícil, en efecto, librarse de
un sentimiento éle profunda emoción ante los abismos del espacio
infinito, a.n te el es pectácu Io de 1a
innumerable multitud de mundós
suspendidos sobre nosotros. Sentimos, en esa contemplación solitaria. del cielo, que en el universo b ay
otr!I' cosa. que la materia tangible y
visible: fuerzas, leyes, destinos.
Nuestros cerebros de hormigas se
reconocen sin duda minúsculos, pero sentimos que hay algo más grande que la Tierra: el cielo; más absoluto que lo visible, lo invisible;
algo superior á los intereses más 6
menos vulgares de la. vida: el sentimiento de lo bello, de lo verdadero y del bien. En esto también la.
Astronomíasobrepa.samucbas cien .

cías y se hace directriz soberana,
faro de la. moderna filosofía.
Noche misteriosa., noche sublime,
infinita noche! Tú ha.ces dese.pare·
cer de nuestros ojos el velo que la
luz del día. corre sobre nuestras cabezas, devuelves a.l cielo su transparencia. y nos muestras la. realidad prodigiosa., el estuche cintilan·
te de los diamantes celestes, las in·
núrneras estrellas sucediéndose sin
fin en el incomensurable espacio!
Sin ti no sabríamos nada.. Sin ti,
nuestros ojos no habrían adivinado
jamás la población sideral, nuestro
espíritu no se habría da.do cuenta
de la armonía de los cielos y sería.·
mos aún los ciegos y sordos parásitos de un mundo aislado del resto del universo. Oh noche sagra.·
da.! Si te ciernes, superior al día,
desde la aftura. de la Verdad, por

otro, á guisa de este adminículo
una. angosta. aplicación de pa.ñ~
obscuro,quetermina. sobre los hombros y nace del cuello.
El traje de visita de falda plegada. y corpii'lo sastre, se lleva., como
lo representa. nuestro grabado, con
un hermoso saco abrigo de invierno, rico en sus atavíos, de fino punto de Inglaterra, y elegante en su
corte. Consta este abrigo de una
graciosa. esclavina, enteramente lisa, y sólo rematada en su parte inferior por fleco de rejilla. de seda.
Las mangas, de estilo japonés, se
rematan en los puños por aplicaciones de encaje inglés, igual al
que se emplea en el delantero del
saco abrigo. Corno pueden ver
nuestras lectoras,estaelegante prenda es muy sencilla. en su confección
y, sin embargo, resulta de magnífico
aspeeto y aun con la apariencia de
riquísimo abrigo.
ESPERANZA.

sobre toda ilusión, también viertes,
desde lo alto de tus urnas invisi·
bles, la. paz silenciosa. y tranquila.,
la calma. penetrante, en nuestr~s
almas, fatigadas á veces de las agitaciones de la vida., y nos haces olvidar las luchas, las intrigas, l&lt;J.s
mentiras, las perfidias, las miserias
de las horas de afán, de a::tivida.d
y de bullicio. El reposo y los en·
suel!.os son tu imperio. Te a.ml).mos
por esa. paz, por esa.calma, por esa.
tranquilidad. Te amamos porque
eres verdad. Te amamos porque
nos pones en comunicación con
otros mundos, porque nos haces
presentir la vida universal y eter·
na., porque nos das la espera.nis.,
porque nos proclamas ciudadanos
del cielo.
CAMILLE FLAMMARION,

5.-Trajes de visita y paseo.

4.-Vestidos de calle y cojln de seda.

�•r.-,:·., .... ,;

...

3•

Domingo 8 de Noviembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRA.DO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 8 de Noviembre de 1903.

SE:RE:NITTA

~

~

1

A ti, linda mora,
graciosa. sultana,
la de ojos dP. fuego
de negro color;
á ti, mi africana
de talle hechicero,
á ti se dirige
mi canto de amor.
Reina. de Granada.,
ciudad de las flores
que riegan las aguas
del Darro y Genil,
escucha. los cantos
de un triste cautivo,
permite contemple
tu talle gentil.

DE LA VIDA
jMORIRI

Niña de labios rojos
como cerezas,
que á gozar de la vida
feliz empiezas;
que, inocente, sonríes,
de los amores
al sentir los efluvios
engañadores:
al mirarte al espejo,
tan bella al verte ....
¡Piensa que tras la vida
viene la muerte!

Pues en la. ruda lucha.
de aqueste suelo
que por algo refleja
la luz del cielo,
imperios, hermosura.,
fuerza., experiencia.,
todo expira en la. na.da
de la. existencia.;
no ha.y más que una. esperanza.
que no es mentida. ....
¡El beso de la. muerte
que da la vida.!
FLORENCIO VILASECA,

Si crueles os mostráis,
p01·que no queréis que os quiera.,
fieros por demás estáis, - ~
pues si amáncloos me matáis,
si no os a.mara., muriera..

Y me es doblado tormento
y dolor más importuno,
saber que mostráis contento
en ser crudos para. uno,
siendo blandos para ciento.

Si amando os puedo ofender,
venganza. os podéis tomar,
porque es fuerza. os haga ver
que no os dejo de querer
ó me acabáis de matar.

Y es injusto por demás
que tengáis, ojos serenos,
á los que, de amor ajenos,
os a.man menos, en más,
y á mí, que amo más, en menos.

Si es la venganza medida
por mi amor, á tal rigor

Y es, á la. par que mortal,
vuestro lánguido desdén,
¡tan dulce, tan celestial .... !
que siempre reviste el mal
con las lisonjas del bien.
¡Oh, si vuestra. luz querida.,
para. alivio de mi suerte
fuese mi bella. homicida.:
¡Quién no cambiara. su vida.
por tan dulcísima. muerte!

Joven que te desvelas
tu obscura historia.
por llenar de destellos
de humana gloria;
que sientes un coloso
allá en tu pecho,
diciendo que la fuerza.
es el derecho:
has de saber que, joven,
hermoso y fuerte ....
¡en tu exceso de vida.
llevas la. muerte!
Poderoso monarca
desvanecido,
que á subyugar aspiras
lo conocido;
que si tu medro exige
la cruda guerra,
delágl'imas y sangre
cubres la tierra,
aunque tu cetro humille
al orbe inerte ....
¡en tu trono sentada
está la. muerte!
Sabio que con el brillo
de vana ciencia
quieres matar al astro
de la evidencia;
que con falsas teorfas
buscas la palma
de tu siglo, negando
que exista el alma:
cuando tu orgullo necio
crea. y despierte ....
¡será que en la. materia
vi ve la muerte!

Deja, mora, el lecho,
sal á la. enrama.da,
escucha. los cantos
de tu trovador;
sal, Za.ida divina.,
graciosa. sultana,
oirás la harmonía
de un canto de amor.

Y solo, de angustias lleno,
me es más que todo cruel
el que ese mirar sereno
sea. para mí veneno,
siendo para todos miel.
R.

DE ÜAMPOAMOR.

TOIYIOSE
Ven,mi musa... mi rubia adora.da...•
De blondos ca.bellos;
La. que tiene los ojos azulee;
De color de cielo!. ...

A UNOS OJOS

el alma siento rendida..
porque es muy poco una vida
para. vengar[ta.nto amor.

Más dulces habéis de ser,
si me volvéis á mirar,
porque es malicia, á mi ver,
siendo fuente de placer,
ca.usarme tanto pesar.

Porque con él igualdad
guardar ninguno otro puede;
es tanta. su intensidad,
que pienso ¡ay de mí! que excede
á vuestra. misma. crueldad.

De seso me tiene ajeno
el que en suerte tan cruel,
sea. ese mirar sereno
sólo para mí veneno,
siendo para tvdos miel.

¡Son, por:Dios, crudos'a.zares
que me den vuestros desdenes
ciento á ciento los pesares,
pudiendo darme á millares,
sin los pesa.res, los bienes!

Virgencita. que endulza mis penas,
Mis horas de duelo,
Entonando tus cantos divinos
Amantes y tiernos!. ...
Ven y endulza esta noche, mi musa,
Es noche de invierno,
Siento el alma aterida de frfo,
Azóta.la. el cierzo! .. . .
Ven y entona. tu ca.ato, mi rubia....
Tu canto risueño.
Que yo sienta. vagar en Sus notas
Rumores de besos!... . ·

7.-Abrigos de invierno y trajes de lana.

SE ACABAN LAS LEVITAS

Ven, mi musa...... mi rubia. a.dorada
De blondos ca.bellos,
No más tardes, ¡oh virgen querida!
Te aguardo .... te espero.. ,
JUAN

F.

GONZÁLEZ

G.

Mas ya quelmis cantos
no a.blandan tu pecho,
adiós Za.ida. amada,
adiós: mi ilusión;
mañana al mostrarse
la naciente aurora,
verás que tu esclavo
ha. muerto de amor.
EMILIO V .ALVERDE,

6.-Modelos de bor-dados y tejidos.

La antigua. prenda. de etiqueta. está, como la forma poética, llamada á desaparecer.
Nada menos que en Ostende, el
lugar de reunión de los elegantes
en verano, se ha demostrado plenamente que el uso de la levita. va
restringiéndose mucho.
Hace poco, cuando ~e verifica.ion
las carreras ir..ternac1onales, acudieron infinidad de &lt;sport~men:&gt;
fr~nceses é ingleses á preseacrnr la
carrera del gran premio de 50,000
bolívares, y el rey Leopoldo organizó un almuerzo, al cual invitó á
un caballero inglés, célebre vor lo
buen jinete que es, al cónsul de una
gran potencia., al menur de los Vánderbilt y á otros &lt;sportsmen:&gt; conocidos. En la. invitación se decía:
«De levita,&gt; y he aquí el a.puro de
los invita.dos.
.
La etiqueta en la corte de Bélgica es la más severa de Europa, Y
Mr. B .... , uno de los invitado~, n?
tenía la prenda exigida en la rnv1tación. Fuése á escape á ver al dueño del hotel, que la usaba, y des-

�Domingo 8 de Nov-iembre de 1903.
pués de alabar de mil modos lo
perfecto de su traje, consignió que
le alquilase la levita.
El fondista se la cedió con mil
amores, pero añadió:
-Le advierto al señor que esta
es la segunda levita que presto hoy.
Hace un momento he prestado otra
al señor Vánderbilt.
Al entrar en el comedor el señor
B .... , observó que á otros tres
invitados les sentaba bastante mal
la levita, y con mucha discreción
comenzó á hacer indagaciones, de
las que resultó que el caballero inglés llevaba puesta la levita de su
pedicuro, y que el cónsul se la había pedido prestada al burgomaestre de Ostende, que es bastante gordo.

Conocimientos Utiles
UN BARO DE VAPOR BARATO

Hay muchos casos en que son necesarias las fumigaciones de vapor
caliente, aplicadas localmente. La
ciática, el reumatismo crónico y el
traumatismo de las articulaciones,
son afecciones que, si no curadas,
al menos pueden ser calmadas conservando la parte afectada con una.
temperatura. húmeda y elevada.
Por desgracia para los que viven
fuera de la.s grandes ciudades, sólo
en éstas hay establecimientos en los
que pueden llevarse á cabo dichas
fumigaciones.
Sin embargo, hay un medio sumamente sencillo, rápido y barato,
para llegar al mismo resultado: un
poco de cal viva, otro poco de
agua y una vasija, es todo lo que
se necesita.
Se ponen en la vasija algunos
pedazos de cal del tamaño del puño, y se echa encima agua, muy
poco á poco. La cal se calienta al
instante, y de ella empiezan á des
prenderse vapores en abundancia.
Entonces se coloca la parte afectada sobre la vasija, y el todo se cubre con una manta ú otra cubierta
gruesa.
Cuando la temperatura sea demasiado elevada, puede levantarse
una punta de la cubierta; si, por el
contrario, tarda mucho en elevarse, debe echarse un poco más de
agua sobre la cal.
El primer baño de vapor administrado en esta forma, alivia considerablemente la ciática, que desaparecerá del todo repitiendo la
operación cada día un cuarto de
hora.
El mismo método da resultados
igualmente satisfactorios cuando
se trata de reumatismos crónicos,
sea en una ó en varias articulaciones.
La economía, la rapidez, la sencillez y la eficacia, hacen recomendable en alto grado este medio de
obtener un baño de vapor caliente.

EL MUNDO ILUSTRADO

El té ocasiona siempre un ligero
retra.so en la digestión, pero sus
efectos son más perjudiciales cuando se toma al mismo tiempo que la
carne. El mejor té de la China contiene un ocho por ciento de tanino,
y esta sustancia convierte la carne
en algo muy semejante al cuero,
haciéndola, por consiguiente, muy
poco á propósito para la nutrición.
Un célebre médico inglés aconseja tomar el té muy claro, y nunca durante la comida, sino después;
es el único modo de no echarse á.
perder el estómago. Un poco de
bicarbonato de sosa añadido al té,
en proporción de uno por cincuenta, es también muy conveniente.
Es muy común creer que el queso
es una sustancia que se digiere por
sí misma; pero, por eso mismo, nadie debiera comerlo sin tener antes
la completa seguridad de noseer un
estómago muy resistente.
Lo peor de todo es comer, juntamente con el queso, cebolla cruda
ó carne. La carne es ya suficientemente nutritiva para que necesite
esta mezcla.

ENSUEÑOS

Rayo de sol que se adhiere
á. una gota pasajera,
que un punto luce hechicera
y al tocar la sombra muere.
Dulce memoria que hiere
con los recuerdos de un cielo,
murmurios de un arroyuelo
que en inaccesible hondura
brinda al sediento frescura
con imposible consuelo.
En inquietud, como el mar,
y sin dejar de sufrir,
ni es mi descanso dormir,
ni me consuela llorar.
En vano quiero ocultar
lo que el pecho infeliz siente;
tras cada sueño aparente,
tras cada mentida calma,
hay mas sombras en el alma,
más arrugas en la frente.
Si vienen tras este empefío
en que tan doliente gimo
la esperanza de un arrimo,
de un halago en un ensueño,
si de mí no siendo dueilo,
sonreír grato me veis,
os ruego que recordéis
que estoy de dolor rendido ... .
Pasad .... dejadme dormido ... .
Pasad .... no me despertéis .... 1
JUAN

Eco sin voz que conduce
el huracán que se aleja,
ola que vaga refleja
á. la estrella que reluce;
recuerdo que me seduce
con ensueí'ios de alegría;
amorosa melodía
vibrando de tierno llanto:
¿qué dices á mi quebranto,
qué me quieres, quién te envía?
Tiende su ala el pensamiento
buscando una sombra amiga
y se rinde de fatiga
'
en los mares del tormento;
de pronto florido asiento
ve que en la orilla aparE&gt;ce,
y cuando y a desf,dlece
y más se acerca y le alcanza,
ve que su hermosa esperanza.
es nube que desparece.

B.

At&gt;RIAZA,

LA tXPIAGION
BALADA

Llorando está. el pescador
A los pies de la que adora;
Ven, la dice, á ser señora
De mi barco y de mi amor;
Yo endulzaré tu pesar;
Bendeciré tu abandono;
Mi barquilla será. un trono,
Y tú, la reina del mar;
Y besará nuestro Edéu
La luz que en el mar rYela,
Y el viento dirá. á la vela
Nuestra dicha y nuestro bien.

1

Y van en la barca huyendo
Del céfiro al soplo blando
Y siguen ellos gozando
'
Y sigue el padre muriendo! .. .•

EL MUNDO ILUSrrRADO

Dom.lingo 15 de Noviembre de 1903.

1

De repente, el huracán
Riza el piélago bravío;
Ruge el trueno en el vacío
Con incomparable afán;
Allá. ... en la roca gigante
Se eleva triste un anciano,
Tiene tendida la mano
Sobre el golfo palpitante,
Y de la borrasca al son
Que el eco de Dios remeda,
Ronca y formidable rueda
La paterna maldición;

Y los dos amantes gimen
A aquella voz que estremece;
Y hasta la barca parece
Que se espanta de su crimen,
Y al fin con grito fa.tal,
Del mar al empuje fuerte,
Ruedan sábanas de muerte
sobre el lecho criminal.

Hijos, arrojad en pos
Cuanto á la virtud no cuadre,
Pues cuando maldice un padre,
Está. maldiciendo Dios!
B. LóPEZ GARCÍA.

México, Septiembre 30.
Tengo el placer de manifestar
-declara el Dr. J. Fajonar, Cirujano asistente del Ferrocarril
Central Mexicano-que he obtenido siempre muy buenos ·resultados, desde hace diez años, con
la excelente Emulsi6n de Scott,
en la tuberculosis, anemia y ago•
ta miento producido por exceso de
trabajo, ofreciendo este medicamento gran confianza. en los casos en que se necesita un agente
reparador.
PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN DD.
Tome las pastillas Luantea de Bromo-Qalala
&amp;l boticario le deYolveri 111 dinero ll ao N car.
. . lirma B. W. Gr099 N halla 911 cada _ .

EL TESTAMENTO

Dtl 11.mo. Sr. Jlrzot,lspo Jttba

Alimentos que son peligrosos cuando se combinan

Hay muchas sustancias alimenticias que son saludables y nutritivas cuando se comen solas, pero
que resultan perjudiciales para la
salud, y aun para la vida, si se toman en combinación.
Todos los que han viajado por
los países tropicales de América,
saben que allí nadie bebe vino ni
licores fuertes después de comer
plátanos, pues de hacerlo así, sobrevienen estreñimientos y cólicos
violentos. El peligro es, sobre todo,
inevitable si la bebida es aguardientf&gt;.
El vinagre en las ensaladas
tarda la digestión. Por muy poca
cantidad que se ponga, la digestión dura de cuatro á treinta minutos más que de ordinario; y si la
proporción es muy grande, puede
la digestión cesar durante largo
rato. El vinagre con sal parece ser
singularmente dañino; en Inglaterra murió hace poco una jovencita
de quince años, por haber bebido
una pequeiia dosis de vinagre y
sal.
Jamás deben comerse cerezas con
leche. Esta mezcla mató al Presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce.

Sígueme .... Y la niña impía.
Al pescador acompaña,
Y no escucha en su ca.baila
De su padre la agonía;

re-

Se reserv11n &lt;'~maR en Carro Pull111a11 ¡,ara todol'I los puntos
en los Estado,- Urn&lt;los. Loi,, Restauranti- ,, Carros ComndorPi-de
Harvey t&gt;n la LínPa &lt;le 8anui Fe,~on rt-11¡,11d,ra&lt;loF1 e11 PI mundo
entero. P&gt;1r&gt;1 pri;cios, itinflrarioil y otro&gt;&lt; inforu1t&gt;F1, din)'ir,-p á
w.

s.

P'AR:-fi;¡\\ OR'l'H , -Al!PDte

la. San Franol•oo,, #t'lm. 8,, lflllJxloo.

Gt&gt;Der·al.

a. 1.

································~

Los bienes fueron valuado•
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstia en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañía de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Hace pocos uuts que se practicó la
11pertura del testamento del Iluatrfal•
mo Sr Arzobispo D. Patricio A. l'eeha
en la ciudad de Chicago, Illlnoll .
La fortuna del distinguido prelado ucendl6 l!. cerca de $125,000 oro americano ; y seg1l.n el Inventarlo que ee ha
publicado, los bienes que dejo tueroa
como sigue:
Dos pOllzas de '"La Mutua,' ' Compafi!a de Seguroo sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, O aean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acümulados sobre Ulla de las pólizas
9,329 oro.
Otra póliza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . a7,000 oro.
Eatre las disposiciones del sefior Uzoblspo, ea su testamento, se hicieron
éstas:
A su hermana, sef'.lorlta Kate Feehan.
que estuvo siempre con él hasta 111
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro en una de las pólizas de seguro;
l!. la sefiora Ana A. Feehan, viuda dal
sef'.lor doctor Eduardo L. Feehan, hermano del sefior Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las pólizas, y $5,000 oro tll
efectivo ; l!. la Academia de San Patricio de Chlcago, de la que ea preceptora
su hermana, Madre Maria Catalina.
$10,000 oro de la O.ltlma póliza; &amp; la
escuela • 'Santa Maria' • de ensellanl&amp;
prlctlca para varones, de Feehu"Jllle,
llllnols, que era la lnstltuc!On por la
que mb se Interesaba el 1ef'.lor ArsobtA¡,o. sP ..,t~amn loa S4,000 ?Mtan·
te. t. 1&amp; 11.ltlma p611a.

1.-Sacos abrigos de la estación.

Loque Valen los Diamantes
La Condesa. de Z .... lucía en el
baile una portentosa diadema ~e
brillantes, que provdcaba l~ ~od1·
cia de los hombres y la env1d1a de
las mujeres. Era una fortuna en
compendio.
. .
Mi amigo Faustino, per1od1sta Y
bohemio en una pieza, exclamó ante un grupo de amigos al contemplar aquella riqueza:
-Denme esa diadema y se ª&lt;?ª'
baron mis constantes preocupac10·
nes.
-¿Qué quie1·e usted significar c~m
esto·t preguntóle con sorna un JOven belga, corresponsal de un gran
periódico extranjero.
-Sencillamente que y a no existirían para mí privaciones ni a~reedores, esas dos grandes calamidades que me persiguen desde la cuna.
-¡ Cuán ena añado está usted! -repuso el extra~je1·0. El diamante va~
le, si hay quien lo apreci_e; pero s1
nadie lo solicita, maldito lo que
importa. Esto pasa con los bomb1·es y con las cosas.
-Denme los diamantes y aseguro

á usted que no me faltarán compradores. A nadie se le ocurre pensar
que, á mayor ó menor precio, puedan quedar sin colocación los diamantes.
-Crea usted que se dan casos, y
si no les molest-o, voy á referir á
ustedes lo que sucedió á un pobrA
hermano mío, no baCTe muchos aiios;
lo be recordado precisamente al
ver á. Fa.ustino tan entusiasmado
ante aquella. espléndida diadema.
-Cuente usted, cuente, exclamamos ácoro.
-Pues bien: mi hermano pasó
una larga temporada en el Cabo,
entre los buscadores de diamantes.
Nacido como yo en una pob1·e aldea de Flandes, acostumbrado á.
trabajar desde niño, dejó un día
nuestro hoaar, llevado de la ambición y de ;u espíritu aventurero,
yéndose en compañía de algunos
jóvenes holan~eses á explotar un
criadero próximo á Kím_berley. ~l
negocio les fué á las mil marav1)las, y en pocos años ~ueron dueños de un caudal de brillantes, suficiente para coronará. m~dia doce·
na de princesas. A los s~1s afíos de
trabajo cedieron el criadero, en
buenas ~ondiciones, á unos bóeros
y emprendieron el regreso á. Euro-

pa., llevando consigo los codiciados y diminutos cristales. Eran
cuatro, y en unas pequeñas talegas
cosidas á. los hábitos, encerraron
el espléndido fruto de su labor, que
en el mercado de Amsterdam tenía
que ser justipreciado con largueza.
Embarcáronse en un vapor holandés y, con júbilo infinito, seme·
jante al del desterrado que vuelve
triunfador á la patria, emprendieron el regreso por el canal de Suez.
El tiempo, que fué bonancible durante los primeros días, se trocó en
temporal deshecho, y el vapor corrió á. merced del huracán por espacio de cuarenta y ocho horas.
Al cesar la fuerza impetuosa del
ciclón, descubrióse en el va.por,
desarbolado y maltrecho, una gran
vía de agua que amenazaba hundirlo en el fondo del mar. La máquina bahía dejado de funcionar, y las
bombas no podían achicar el líquido que anegaba las bodegas. E l pe·
ligro se hizo inminente, y en aquellos aciagos instantes, los tripulantes y los viajeros se lanzaron á las
canoas, procurando llevar consigo
algunos víveres.
En una delas canoas se salvaron
mi hermano y sus tres compa.Beros
con las cuatro talegas que forma-

ban parte integrante de su indumentaria.
Despu~s _de mil peripecias y largos sufr1m1entos, llegaron á un islote del mar Indico, escasamente
poblado de habitantes. Al verles
acercarse, los salvajes huyeron
apresurada!Dente, sin hacer caso
de los signos y voces tranquilizadores con que intent aron retenerles.
Durante la travesía se agotaron
las provisiones, y para colmo de
desdichas, el agua$alada que entró en la canoa se mezcló con el
agua dulce de los barriles de á bordo, inutilizando la indispensablebebida. Devorábales la sed y su
primer impulso fué buscar unS: fuente próxima á la orilla. En aquella.
isla, de origen mad1·epó~ico, árida
y yerma en su parte baJa, las pequefías corrientes arrastraban la
sal de que estaba saturado el terreno, lo cual bacía de todo punto el
agua impotablE'.
Sentados los cuatro compañeros
en las peladas rocas, requemados
por la sed, sentían tristemente la
opresión de la riqueza estéril que
llevaban encima.
En aquel momento, el caudal de
diamantes nada valía, porque no

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101329">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101331">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101332">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101333">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101334">
              <text>19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101335">
              <text>Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101336">
              <text>8</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101353">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101330">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 19, Noviembre 8</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101337">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101338">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101339">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101340">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101341">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101342">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101343">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101344">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101345">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101346">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101347">
                <text>1903-11-08</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101348">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101349">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101350">
                <text>2017790</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101351">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101352">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101354">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101355">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101356">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="3038">
        <name>Baño de vapor</name>
      </tag>
      <tag tagId="3039">
        <name>Ensueños</name>
      </tag>
      <tag tagId="3040">
        <name>La expiación</name>
      </tag>
      <tag tagId="3037">
        <name>Levitas</name>
      </tag>
      <tag tagId="3036">
        <name>Serenata</name>
      </tag>
      <tag tagId="3035">
        <name>Tomy Muse</name>
      </tag>
      <tag tagId="138">
        <name>Trajes de paseo</name>
      </tag>
      <tag tagId="178">
        <name>Trajes de visita</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3813" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2455">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3813/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._2._Julio_12._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>1c6c2f0295d45b0c2b04c07608188f98</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117635">
                    <text>�E L MUNDO ILUSTRADO

Domingo 12 de Julio de 1903.

aliento suave, meliflua. voz.
Sus rizos negros como mis penas,
blanca su frente cual mi ilusión,
boca pequeña. cual mi esperanza
y ojos tan ¡randes como mi amor!
Y si mezclares cuanto hay de bueno,
cuanto hay de noble, fe, inspiración,
virtud, modestia, filantropía,
ternura, gracia, casto pudor,
podrás entonces formar idea
de lo que vale su corazón ....
el de la. virgen de mis amores
que para siempre me cautivó!
Jl■toalo e h■tl'OS e.\■lfl.

EN LA ESTEPA.

11,-Cesto para papeles.

cía en sus alas invisibles la fragancia de las flores y I os murmullos
del bosque, el cual parecía decirle:
- ¡Bien haces en volverá la casa
paterna!

Y el apuesto joven, cuando llegó
á la casa., vió una. hermosísima.
doncella, de ojos azules y cabellos
rubios como el oro, sentada en el
poyo de la. puerta., hilando blanca
seda en una rueca de plata.
Acercóse á ella, saludóla. galantemente quitándose el sombrero de
largas plumas, y arrojando al suelo su lanza. de bruñido acero, apeóse del caballo y preguntó á la hermosa:

-Espérame, :Ma.rpha mía.; espérame cuando el crepúsculo envuelva la isba en su sombra protectora.
La voz del príncipe acostumbra.do. al mando, se había vuelto dulce
y suplicante.
l\1arpha., anhelante y temblorosa,
inclinó la bellísima. cabeza.
Esperarlo! Esperarlo! cuando
ese mismo día su padre, el antiguo
cosaco, el terrible mujik, la había.
dicho:
-Te mataré, 1Iarpha; te mataré
como al más inútil de mis perros Ai
te vuelvo á ver hablando con el
príncipe.
'
Y élla así lo creía, por eso temblaba de espanto; pero cómo negarse cuando sabía quelván, su amor,
se iba con su ejército á pelear:-&gt;
--Te esperaré,sncede. lo que quiera-dijo, y huyó aterrorizada. de
aquella promesa.
Cuando llegó á la isba,sentía. como fuego en la cabeza. y frío en el
corazón.
Llevaba fiebre.

é iré junto á él en su hermoso troiska.
En ciertos momentos sus ideas se
embrollaban, volvía. á verse en su
lecho y junto á éste su padre con el
rostro demudado, conmovido, llorando como un11¡ mujer.
Pero recobraba su lucidez, y veía
la estepa ilimitada, y en el extremo
horizonte las luces rojas que la.
atraían con poderoso encanto.
El frío aumentaba, :Marpha sentía.
que la erujían los dientes y se le
endurecían las piernas.
Un aullido plai'lidero, siniestro,
rompió el silencio que la rodeaba..
Y se detuvo horrorizada. Quién la.
había. llevado a.llf? Qué ha.cío. de
noche en aquel luga.ri'
Se sentía fascinada. por aquella.
inmensa blancura, la dominaba. por
modo tan sigular, que la. acometió
vehemente deseo de dejarse caer y
quedar sepultada entre la. nieve,
ser algo de aquel t&lt;,do que tanto la.
atraía.
Nuevos aullida.s se deja.ron oír,
cerca, lejos, adelante, detrás. Una
masa negra, movible, la rodeaba.
como un cortejo siniestro.
Puntos fosforicos brillaban de
dos en dos, moviéndose aquí y allá,
pero siempre fijos en ella.. Era.o los
ojos de los lobos.
Habían olfatea.do su festín de carne sonrosa.da y tierna. y tenían prisa ,;n acabar.

CREPÚSCLJLOS.

Resbaló en la. nieve .. . . cayó ....
y le pareció oír que los lobos ae
reían á carcajadas y castailelet.ban los dientes.
Sintió sobre ella el vaho peellJente de mil respiraciones jadea.otee
y después ....
Nada, nada, se hundía., se hundía en una obscuridad fría y Yitcosa. ......... ............... ..... ..

El deshielo había comenzado; peq uei\as hierb'lS de un verde pálldo
tapizaban la antes escueta. estepL
El sol, velado y pálido,derr11111aba á pesar de esto un grato calor.
)Iarpba, junto á la. puerta de la
isba, extendida en un sill{m, mira•
ba. lejos, gozando del pl acer de Yl•
vir.
A veces, sacudidas nerviosas eeti·emecían su cuerpo adelgazado.
A sus ph,s, su padre,el áspero cosaco solícito como una. mlldre, la
besaba con ca.rii'lo las manos y la
decía:
-Ves't Ni ha.y nieve, ni lobos nl
nada que infunda. terror : todo DO
ha. sido más que u n delirio de la
fiebre. Lo único que existe es llll
padre que adora. en t i, y allá en el
campllmento, un noble corazón que
sueíla. con mi pequeña Marpha.. ....
y que la arrebatará de mis bruoL ..
para. hacerla feliz .

*

Después del emhriacrador coloquio el príncipe se alejó en su veloz
troiska. Ella, la. pobre Marpha, se
llevó las manos á la cabeza pºróxima á estallar, y gritó:
-Llévame: Oh, llévame contigo,
porque me siento morir l ....
Y tendía las manos hacia. el
troiska,que corría como el viento.
Luego, loca por la fiebre, delirante,se dejó caer en el lecho ..... .

¡Que hermoso despertar! Cuán dulcemente
rizaba. el aire la. extensión serena
del lago azul en que tu faz veías
cuando, radiante de placer, creías
que era. el q ueb ra.nto la. pensión ajena,
y en tu rad iosa. frente
la intensa. au1·ora del rubor lucías.
Yo embelesa.do y loco te miraba,
y tu voz escuchaba
como al santón el árabe exaltado,
y era tu voz paro. mi pobre oído
lo que el eco perdido
de la patr ia le.iana al desterrado.
¿Te acuerdas? ...... La memor ia no envejece:
aún oír me parece
e l quejumbroso murmur ar del viento
que, fingiendc después súbita. calma.,
llevábase violento
el mutuo jura.mento,
símbolo dulce de la fe del alma.
¡Pasó el romanticismo!
Feliz ser ía si con él vol viera.
á. tal edad , para decir lo mismo,
y á ti otra vez decírtelo pudiera.
Pero ¡a.y! que ya tu mano
sin inquietud r eposo.
sobre mi mano yerta;
l a noche silenciosa
cubre la tierra desolada y m.ierta..
¡Huyamos! ¡ven! la sombr a. es la amar gura
que va ocultandc, con su velo austero
un rostro de sin ies t1·a. catadura:
la mue1·te, ¡último amor: ¡el verdadero!
Vamos de aquí; mi voluntad cansa.da
ya ni aun mi cuerpo á sostener se atreve.
¡Ni un pájaro canto1· en la enramada!
¡ En mi alma hielo! ¡ En tu ca.beza. nieve!
Pretendo hablar, y de mi voz me espanto;
hablarme quieres, y tu voz suspira.
¡Dios arrancó las cuerdas de la lir a,
y puso en &amp;u lugar hilos de llanto!

13.-0tro cesto para papeles.

El Rosal 4~ Santa Jlna.

Marpha apretaba. los pui'los y corría, corría, suelto el ca.bello, desceilida la ropa, gimiendo, gritando
con todas sus fuerzas.
Llamaba. á Dios, á su padre, á
Iván. No pensaba.; escuchaba. un
ruido insoportable y huía con el
solo instinto del animal perseguido
que tra.t;a de ponerse á salvo.

-¡,Quién sois?
-El Traba.jo y el Amor.
-¡Busco la felicidad!
Y entonces la doncella. de los cabellos de oro, fijando en el mancebo una mirada. llena. de dulzura, y
dibujando en sus labios una sonrisa. llena de esperanzas, respondióle:
-Trabaja y ama: eso es la. felicidad.

15.-Mode lo de bordado,

a:

y en la pálida fisonomía de laen·
ferma. hubo rosados tintes de
ra. y en los ojos del cosaco una ible
pe~tad de lágrimas que ':1
mujik no pudo ocultar n c
ner ....

i16~nte·

s **

l\IARY F Al l'IL

AS( ES.

Mayo.-1903.
Que yo te diga cómo es la virgen
que para siempre me cautivó?. . .. .
Es prototipo de la belleza.,
obr a maestra del Hacedor,
flor sin espinas, cielo sin nubes,
inmaculado, fúlgido sol.
Fresas sus labios, perlas sus dientes,
breve cintura, pie seductor,
triste mira.da, sonrisa. dulce,

Ven; siéntate á mi la.do;
no temas que importune
tu oído, ya cansado,
con bellas frases de fingido ardor.
Sólo un recuerdo nuestras almas une;
mi fe se extingue al par que tu belleza.;
el cr epúsculo empieza
á envolvernos con triste resplandor.
¡Pobre mujer ! Tu cor azón y el mío
tienen otro crepúsculo: ¡el hastío!
¡El sol se apaga! ¡se acabó el a.mor! .
¿,Por qué lloras? .... .. L a eterna. despedida.
de ese triste reflejo que la. vida.
nos deja tras de sí,
es la. última. ventura. q ue gozamos;
mirándonos, miramos
tú lo que amaste ... .. . y yo lo que perdí.
Tú eres la luz que queda.
matizando la. trémula. arboleda,
el sol ardiente que en mis sueños vi;
yo . . .. como el lago de siniestr o fondo,
bajo mi triste placi&lt;!,ez escondo
el cieno que en la vida recogí.

t topoldo t 6pa dt SAL

14.-Cue llo y corbata bordada

EMILIA DE

Domingo 12 de Julio de 1903.

==

***

•*

. . . . Salió de la isba. y se lanzó en
la estepa, blanca.como un gran sudario, amenazadora y misteriosa.
con su pálida irradiación; pero á
ella ¿qué le importaba.'? Su único
anhelo era huir de su padre, buscar
á su amado.
A lo lejos,como fantástica visión,
veía. las rojas linternas del troiska.
que corría, corría, y ella corría.
también valerosa, decidida, allí
donde los hombres fuertes sentían
el escalofrío del miedo.
Oh, sí, decía, lo alcanzaré; me
levantará en sus brazos, me cubrirá de besos, me envolverá en pieles

EL MUNDO ILUSTRADO

Ana, la santa esposa de Joaquín-ambos &lt;ex·
dones David,&gt; es decir, de la estirpe real de que
debía, según los profetas, nacer el Salvador del
mundo,-era estéril. Iban á cumplirse l as setenta semanas de Daniel, y se encontraban sin suaesión y en edad senil.
¡ Cómo se dolía Ana de &lt;este castigo de Dios,&gt;
en su casita de Sekoris, que resplandecía de virtud acendra.da!
Para. elevar más frecuentemente sus preces en
el templo &lt;lel Dios único en .Jerusalén-de donde distaban unas treinta leguas,-y ofrecerle
constantes sacrificios, resolvieron trasladarse á
vivir en la ciudad; y al efecto, Joaquín compró
una casita, inmediata al templo, y que hasta
hoy se conserva convertida en capilla. de Nuestra. Señora de la Presentación.
En el interior de la casa. había un jardín y en
el jardín había un hermoso rosal, que desde el
primer momento llamó la atención de Ana, porque á su al rededor piaban muchos paja.ritos que
tenían sus nidos entre las ramas del arbusto.
• Allí se lo pasaba ella contemplando el dulce
afán maternal de las avecitas, y cuán dichosas
110 mostraban éstas desvelándose por sus hijuelos.
-&lt;Y sobre mi-decía tristemente- no ha. llovido la graciu. del cielo. ¡Perdona, oh Jehová,
á esta humilde pecadora.!&gt;
Una tarde, en que estaba ausente su esposo,
por haber ido á Chocebite-donde existía. una
especie de Taba.ida, compuesta de discípulos de
Elías,-Ana gimió más intensamente que otras
veces, á la. vista del rosal con tantos nidos en
que bullía. la vida.
De improviso, cuando los sollozos de la. anciana estéril habían conter.i do los gorjeos de los
pajaritos, las rosas del rosal se replegaron, y

-----=7:
r,...r;~·

,,~i;.

.,

17.-Colecc i6n de t rajes de- casa, de paseo é infantiles.

16.-E!egante almohad6n de seda y punto.

�de en medio de unas que formaban
artístico pabellón á un nido, surgió
una. aparición bellísima., un ángel
de sonrosado rostro y rubios y ensortijados ca.bellos. Vestía. una. túnica. de nieve, agitaba. blandamente
sus alas radiosas, empuña.be. en la
diestra. uno. vara. de azucena. y emergía. de todo su cuerpo una. luz na.cara.da.
Mirándola acariciadoramentecon
sus azules ojos, lo. dijo con voz
que era. una melodía.:
-&lt;Soy Gabriel; y Dios, que ha
escucha.do tus ruegos, me envía. para anunciarte que concebirás una.
hija, que será selecta. entre las selectas, pues nacerá sin mácula y
sin mácula será á su vez, madre
del Verbo.&gt;
Ana. quedó como petrifica da. ; todo le pa.recía. un sueilo.
.
Las r osas del rO$&amp;l se esponJaron en sus cálices y la sonreían;
los paja.ritos trinaron con extra.ño
r egocijo, y revolaban rosa.ndo con
sus a.las la. nevada ca.bellera. de la
anciana.
La. misma. tarde de este suoeso
maravilloso-según la. Jeyenda1J oa.quín tenía. igual revelacion,
apr esurá ndose á regresar á Jerusalén.
Al día. sig uiente toma.ron c&amp;.mi_no
de S"'koris, pintoresco pueblecito
que dista. poco de Na.za.reth.
Y antes de un año, vió la. luz la
que sería. luz del orbe, a.zucena. del
va.lle y estreaa. de l a. maña.na..
Sus primeros instantes fueron
alegr a.dos por los pajaritos del rosa.l de Jerusalén, que habían ido á
posarse en los a.leros de la ca.se. de
los santos esposos y que, de~pués
de gorjear dulcemente, se a.le¡aron
llevando la buena nueva á. las otras
a.vecitas del cielo.
ARTURO BLOCK.

LACRYMAE RERUM
DE;;AUUCIO

En una. olvidada ca.lle
Del barrio de )!ara.villas,
Donde vi ve la tristeza.
Disfrazada. de alegría.,
Frente a.l portal de una casa
De esa.s de facha mezquina.,
Cuyos balcones pregonan
Que allí la. indigencia. ha.bita
Tras los crista.les desnudos
Huérfanos lde cortinillas,
Vi una tarde en el arroyo
Diez ó doce cosas míseras,
Despojos abandonados
Del na.ufragio de una. vida,
Formando un montón que, tristes,
Contempla.ba.n las vecinas,
L os ricos con menosprecio,
Los muchachuelos con risa.
Y los corazones nobles
Con arrebatos de ira.
Eran u n sofá caduco
De reps azul hecho jiras,
Como penco que en los toros
Al a.ire suelta. las tripas;
Un reloj de los de péndola.,
Manco de una. manecilla.,
Con la esfera, que es la cara
De los relojes, tr istísima,
Y que tan sólo horas lúgubres
Señaló, según la pinta;
Un catre pa.tiabierto;
Cuatl'o derrengadas sillas¡
Una mesa despintada.;
Dos malas litografías
Que contaban los amores
De Abel a.rdo y Eloísa,
Y, presidiéndolo todo,
Rema.te de tanta. ruina,
Un piano viejo y sin tapa.,
Cuyas teclas amarillas
Los dientes de horrible monstruo
Diluvia.no parecían,
De un titán de negras fauces
Que lanzara. seca risa,
Publicando de los hombr(s
La crueldad infinita.
Sobr e aquel montón de cosas
Lluvia implacable caía,
Y el arroyo do a.guas sucias
En las patas de las sillas
Dejaba pellas de fango,
Y el agua golpeando impía
Del piano las viejas cuerdas
Sacaba. notas horrísonas,
Alaridos desacordes
De una música inaudito. ....
Y aquellos muebles, cansados
De arrastrar tan mala vida,

El, MUNDO ILUSTRADO.

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 12 de Julio de 1903.

Y empapados por l a lluvia,
Llora.bo.n y maldecían.

Pasaron horas y horas,
Iba declinando el día,
Llegó el farolero, y pronto
Una luz medrosa. y tímida,
Titilando entre la lluvia.,
Dió á las sombras mayor vida,
Y, ya en las sombras, los muebles
Que lloraban sus desdichas,
Una historia. me contaron
Con voz baja y dolorida.
Ha.blóme el sofá de muertos
Amores, de una familia.
Que unió el querer, y que luego
Partió la. suerte maldita..
Me contó el reloj, inválido,
Entre toses y fatigas,
Los días sin esperanza.,
Las noches sin pan, larguísimas.
Me habló el lecho de dolores,
De fiebres, de medicinas
Que se compraron con honras,
Cambiando por muertes vidas.
Cantó, por fin, el pYano
De las teclas amarillas,
Que lloraban por los dedos
De unas manos pequeñitas
Que sobre l as mismas teclas
Quedaron de pronto rígidas ... .

"

Domingo 19 de Julio de 1903.

Con esencia de violeta
¿Por qué za.humas el ar~iflo
De tu espléndido corpil'lo
Que realza rico tul,
Si hay en tu a.lma. los efluvios
Que perfuma. la corola
Delicada. de la viola.
Del verjel de la v lrtud?

EN UN ALBUM.
¿Por qué adornas tu cabello
Con guirnaldas fraga.ociosas
De nevadas tuberosas
Y de rosas de París?
¿,Quieres que unas rivaliéen
De tu tez con la tersur a.
Y las otras en frescura.
Con tus labios de carmín?

¿Y por qué para tu á lbum
Soi'iadora. virgen, dime
'
Hoy me pides que te rir:ie
Un simbólico ronde!,
Si tú eres toda un encanto
Si en ti vibro. la ar monía '
Si tú eres la poesía.
'
De una estrofa. de Ver laine?

¿Por qué lucen en tu cuello
Torneado, sus cambiantes
Los colla.res de diama.ntes
Y de perlas de Ceylán,
Si hay más luz en tus pupilas
Que en las piedras transparentes
Y en las joyas de tus dientes
Hay más perlas que en el mar?

~

fflt rct4a Pl!llo era,e.

· •······...........................
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA·,

~

: ···

c.:.---·

"3

~~,.~~.,r {.it·~~{l;{{'!trifü~

~

- ... ·~·~

:r;i¡¡:¡,~(J~~~-;;¡;__.
.

'

~'-

-

~,.;..-

ADenver, ;lansas Cíly, St: Louis, Chlcago, llew Yorl°
San Francisco y Los Angeles

Con estos cuentos y cantos
Echóse la noche encima;
Yo me alejé de aquel sitio
Con toda el alma oprimida.,
Y a.un me parece que escucho
Aquella. historia tristísima.
De los muebles que lloraban,
Lloraban y maldecían.
Madrid.

México, D. F., Mayo 25.
Me es grato manifestar--escribe el Dr. Francisco de P. Leal que me es muy conocida la preparación llamada Emulsión de
Scott, y que la recomiendo con
bastante empeño á todos aquellos
de mis clientes que se encuPntran demasiado linfáticos, lo mismo que en los escrofulosos, pues
son muy satisfactorios los brillantes resultados que siempre he
obtenido con dicha preparación,
la cual posee también la cualidad
de no ser desagradable ni á los
niños, que son los que hacen mayor consumo.

EL TESTAMENTO

Dd

11.■o.

Sr. Jlrzoblspo 'fttban.

Los bienes fue ron valuados
en $125,000
La ma yor parte de lo testado con•
sistía en dos p611zas de $25,000
cada una, tomadas en " La Mutua"
Companla de Seguros
sobre la vida, de Nueva York.
Ha.ce pocos dtaa que se practicó la
apertura del t eatamento del Iluatrllll·
mo Sr . Arzobispo D. Patricio A. Feeha.n
en la ciudad de Chlcago, llllnola.
La fortuna. ctel distinguido prelado U·
cend l0 f. cerca de $125,000 oro amer icano ; 7 eegtln el Inventarlo que se ha
publicado, los bienes que dej0 fueron
como elgue:
Dos pOllzu de ' 'La MU·
tua..' • Compa.llla. de s,.
guroe sobre la Vida, de
Nueva York, por $215,1,00
oro cada una, O sean . . $ 150,000 oro.
Dividendos acumuladoe sobre una de la.e pOllns 9,329 oro.
Otra pOllza de seguro. . . 14,000 oro.
Acclonee en efectivo J en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre lu dlsl)Olllclones del sellor Ar•
r;oblspo, en au t eata.mento, se hicieron
atas:
A au hermana, sellorlta Ka.te Feehan,
que estuvo alempre con él huta 1u
muerte, $40,000 oro en bonos J $i5,000
oro cte una de la.a pOUzae de aeguro ;
ll la eellora Ana A. Feehan, viuda del
sellor doctor Eduardo L. Feehan, her•
mano del aellor Arzobllpo, $25,000 oro
de otra. de la.a p0llzas, J $5,000 oro en
efectivo; f. la Academia. de San Patricio de Chlcago, dé la que ea preceptora
■u hermana, Madre
Marta Catalina,
$10,000 oro de la. 111tlma pOIJza.; ll la.
e■cuela • 'Santa Marra· ' de ensellanza.
prt.ctlc&amp; para va.rones, de Feeha.nv111e,
llllnole, que era la lnstltucl0n por la
que mu se Interesaba el ■e!ior An:oblspo, 11e entregaron loa $4,000 resta.'l•
• la 1Utlma pOllza..

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restauran ts y Carros Comedores de
H arvey en la Línea de San ta Ft,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTB.-Agente General.
ta. San Franolaoo,, #6m. B11 Wl1hcloo,,

••••••••

a. F.

••••••••••••••••••
&amp;ru Joycrfa y lel1jeda
la. •lat&amp;roa IJ g l.f Q

La Fosfatina Falieres
es el alimento máa agrade.ble J el máa
recomenda.do para loe nifloe Jklede la
eda&lt;l de eeia l. siete m eeee soru-. todo
en el momento del destete y durante
el periodo del crecimiento. "Feclllta
la dentición, 61!118gUr.a. la buena forma.ción de loe huEl!OII."
PARIS, 11, Avenue Victoria, y en todae
la■ farmac ias.

1.-Coleccion de

Expncactón dt
nutstros grabados.

~~

Enrique ti. Scbafer.
~~

AVISO IMPORTANTE.
El tosta.to de es q11e entra ~ la
COIIl'p()8le100 óe la Foeta.tlna " F'&amp;lleres," estA l)l'eparado por on procedlml•nto eapecla1 coo aparato &amp; propó,
alto, 1 no ee encuentra. en el comerclo,
Deeconffen de laa 1m1taclonee y f&amp;llllflcaci0111•

~

--,.

.&amp;.ltTICUL08 • ..llt'l' ll'OTM1T•

AGENCIA DEL RELOJ OMEGA

Pidaa~~m..

.

Número 2. Traje de visita y c~Jección de trajes infantiles para 01i'los de diversa edad. El primero
consto. de un to.lle con ancho cuellohombreras y una falda. lisa que ostenta. en su parte inferior, como
único adorno, pequeñas cintas de
color claro. El sombrero es de verano y lo adornan dos grandes rosetas, Los tra.jecitos infantiles son

de confecciones diferentes, y se hacen not nr sobre todo, por la nueva
disposición y corte que ú ltima.mentc
se ha da.do á los trajes para niños,
en los cuales también se usa el ei:;tilo «reforma.&gt; El traje para. la niña de 13 á 14 a.nos que a.parece en
el grabado, es de tela rameada. de
poca consistencia. l•~l talle sólo_ lle•
va el sencillo o.dorno de la cmta
obscura que, en forma de cruz, es
de moda cerca de la cintura. Un cinturón forma.do con listón de seda.,
rodea. el talle. La falda. lleva sólo

de "sport" y paseo.

tres pliegues, y encarrujados transversales en su parte infer ior. Las
mangas son de forma. camp:inula.da.,
y los puños de la misma. tela. que
1as ma.nj?as.
Número !i. Dos trajes de paseo
representa nuestro g1·abado. Ai:nbos
se han corta.do con suma gracia, y
llamamos la atención de nuestras
lectoras acerca del conjunto y de Ia
confección. Ambos trajes, aunque
de corte di verso, tienen entre sí 11:ran
semejanza. por su disposición. Llevan , los dos, anchos cuelloshombre-

ras, que en la. actualidad se usan
mucho, y las blusas son torer as.
Las mR.ngas campanulares_ poc?
difieren entre sí, pues la única diferencia consiste en que las de uno
de los vestidos, lleva superpuestos
semejantes á los del cuellohombreras. En uno de los trajes es entera.mente lisa la falda, mientras que en
el otro cae con pliegues longitudinales, de toda la extensión de l_a.
cuchilla. Los sombreros son de r igurosa. estación primaveral.
Número 9.-Elegante y vistoso

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99901">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99903">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99904">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99905">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99906">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99907">
              <text>Julio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99908">
              <text>12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99925">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99902">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 2, Julio 12</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99909">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99910">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99911">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="99912">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="99913">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="99914">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="99915">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="99916">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99917">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99918">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99919">
                <text>1903-07-12</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99920">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99921">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99922">
                <text>2017739</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99923">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99924">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99926">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99927">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99928">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2790">
        <name>Crepúsculos</name>
      </tag>
      <tag tagId="2789">
        <name>En la estepa</name>
      </tag>
      <tag tagId="2788">
        <name>La felicidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="2792">
        <name>Lacrymae rerum</name>
      </tag>
      <tag tagId="2791">
        <name>Rosal de Santa Ana</name>
      </tag>
      <tag tagId="226">
        <name>Trajes de casa</name>
      </tag>
      <tag tagId="138">
        <name>Trajes de paseo</name>
      </tag>
      <tag tagId="178">
        <name>Trajes de visita</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3867" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2511">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3867/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._20._Noviembre_15._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>ae2fe012df9f2be37da6bdd241966de6</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117691">
                    <text>-

EL '.MUNIDO ILUSTRADO

Dom:lingo 15 de Noviembre de 1903.

quien da la vuelta á una colmena,
pues estaban en plena luna de miel.
Faustino calló, y como era muy
enamoradizo, se limitó á a!iadir
por todo comentario:
-Después de lo que usted ha contado 1 me a.traen mucho más los
ojos de la Condesa que su constela.·
ción de brillantes.
DAVÍD DE MONJOY.

TUS MANOS

~~~ 1

1

Cuando yo te conocí,
antes que mirar tus ojos,
antes que tus labios roi_os,
tus manos, tus manos vi.

,_,,

"-""';

¡Viéra.las él, y querría
robármelas para sí!
Dime, ¿qué fuera de mí
sin tus manos, vida mía?

l

•

-11t1.:J 1 ·,.¡!

~~

-~" '

a,11cadón dt
ftUHtrOS

¡Tan breves!. ... la~ modeló
amor con ámbar y miel;
y el jugo de su clavel,
Flora., para. ungirlas dió.

¡Alma! Pigmalión las vea,
é implorará. de tu mano
aquel fuego soberano
que faltó á su Gala.tea.!

Número 2.-Representa nuestro

,
j,

1 ',

L

·-~

l~

... ., ....

f

,,,,

*•J

. ..

,

Si las tomo por sorpresa,
se turban, ruborizadas;
y están, á. veces, heladas
cuando mi labio las besa.
Cuando en ardiente efusión
en las mías las estrecho,
ó las pongo sobre el pecho,
donde la.te el corazón,
Ya se duermen en mi palma,
que á. ambas iuntas da cabida;
ó despiertan y encendida
me comunican su alma.
las pulso, y en cada nota

que bajo mis dedos brota,
devuelve amor eco suave.
Y si nuestra paz se altera
por mi ardor ó por mi arrojo,
sabe amena.zar su enojo ·
con gracia tan hechicera,
que por ver su movimiento
de tanto hechizo colma.do,
mil veces las he enojado,
feliz en su descontento.
Escala por do subí
á. tus labios, ellas son
cómplices de mi pasión:
¿Cómo no quererla.si'¡Di!
Sin ellas, tal vez sufrie¡a.
tu desdén, tu odio tal vez ....
¡Déjame que, sin doblez,
mucho más que á. ti las quiera!
Además, dos ellas son
y me quieren por igual;
tú eres una, y paga mal
sólo un alma mi pasión.
Si obtuvieron las primicias
de mi amor, si me aman más,
mi bien, ¿les perdonarás
4ue te roben mis caricias?
Perdóname si las canto;
no sientas celos por ellas,
alma mía; ¡son tan bellas
y las quiero tanto, tanto!
E. BORRERO ECHEVARRÍA.

JUA.NITA.
I
En un va.lle de palmeras,
allá cerca de la Costa,
vive la dulce Jua.nita,
vive Juanita la. hermosa.
Tiene los ojos azules
y la hoquita muy roja,
la tez color de azucena
y la. cabellera blonda.

II

¡ya vuelvo á mi patria hermosa!
Mas las aves están tristes,
tristes sollozan las olas.
Me encamino al camposanto,

'Y en la sepultura angosta
de mi Jua.nita, han nacido
muchas violetas y rosas,
que, triste, beso pensando
en aquella linda boca
y en los ojos tan azules
de mi niña encanta.dora.
V

······ ········ ···· .... ....... .
Mira qué azul está el cielo,
mira qué azul está el mar,
y qué azules son tus ojos,
oh Juanita. angelical!
Adiós, alma de mi alma!. ...
El vapor ya va á zarpar.
Me iré pensando en tus ojos
al ver el cielo y el mar.

..............................
..............................
III
Cuando regresó del puerto
á su valle de la Costa,
Juanita fué sorprendida
por la Pálida traidora.,
que le dió besos de hielo
en su boquita. de rosa,
mientras cantaban las a ves
y sollozaban las olas.
• • • • • --· • • • • • • • 1 • • • • • • • • • • • • • • •

IV
4.-Trajes de paseo y vestido
para ni 1ios.

grabados.

grabado dos trajes de paseo, un
abrigo de estación y un traje de
baile, prendas que se hallan sujetas
en su corte á las últimas exigencias

Ellas con grata presión
su amor, blandas, me insinuaron;
ellas, tímidas, temblaron
con mi primera emoción.

r:_ Como las teclas de un clave

Domingo 16 de Noviembre de 1903.

111

Perdóname si las canto;
no sientas celos por ellas,
alma mía; ¡son tan bellas,
y las quiero tanto, tanto!. ...

Y, al contemplar que la calma
con su belleza. perdía.,
absorto me repetía.:
«¿También ellas tienen alma?&gt;

EL MUNDO ILUSTR.ADO

Vuelvo á mi patria querida,

En un bosque de palmeras,
allá cerca de la Costa,
duerme mi dulce Juanita.,
duerme Juanita la hermosa.
JUAN A. SOLÓRZANO,
~N Ul'IALDUM

Puso un ángel su candor
en tu donaire criollo
para que fueses pimpollo
de algún gentil pica.flor;
y es tu aroma el de la flor
que mis nostalgias destierra.,
porque en tu gracia se encierra
y tu frescura resume
todo el divino perfume
que da el clavel de mi tierra.
H. F. RODRÍGUEZ,

m

de la moda.
ntos trajes de paseo, confeccionados con tela de lana, llevan la enagua plegada ligeramente y adornada con aplicaciones de cintas. Estas
aplicaciones son longitudinales en
una falda y transversales en otra,
se~n lo representan los figurines.
El hermoso abrigo que se halla á
continuación de los trajes anteriores, es de confección sencilla, Jo
cual no obsts. para que la prenda
resulte muy vistosa. El abrigo es de
piel ó pelerina, luce peque!ia esclavina y manga abultada, rematada
eon pequeños puíios formados de
cinta maravillosa.. El cuello del
abrigo fórmase también con cinta
semejante á la de los pu!ios, y en la
parte delantera. del abrigo, á. lo largo de éste, aplica.se también cinta.
111aravillosa, á guisa de ribete, pa.•
,a formar un atavío sencillo y de
1,uen gusto.
Finalmente, el traje de baile, estilo roma.no, consta de enagua larga,
plegada longitudinalmente, de CO';·
)ilio escotado en parábola y termi·
aado por anchas hombreras en su
parte posterior, y por ángulos de
111.adroíio en su ii:1ferior, semejantes
f. los que llevan los vestidos de arlequín. Entre el madroíio y el cuellobombrerasJ cíñese el talle por
ancho cinturon de seda. Las man·
gas son muy origina.les y vistosas:
confeccionadas con gasa, pliéga.nse
longitudinalmente y hácense rema·
tar por picos ribeteados, digámoslo así, con- pequeñas borlitas de se·
da. El traje, en su conjunto, es muy
vistoso.

,

:;:..

.

-.

.. -.;.~,;. .........

.-

:i=f~-~-~:-~-=

ESPERANZA.

AM6&amp; DE ULTRATUMBA
Rafael, reputa.dísimo mé~ic&lt;;&gt;, sin
haber cumplido aún los vemt10cho
a!ios, conservaba en su rostro las

lineas del tipo árabe, y en su cora·
zón el avasa.Ba.dor impulso de las
pasiones musulmanas.
Rafael amaba: con pasión á Ma:·
garita, la morena de más gracia
que pisaba los cármenes de Anda·
lucía, presLando, con la luz de sus
ojos y el carmín de su s~mbla:nte,
esplendideces al cielo, dia.famda.d
al espacio.
.
.
Marga.rita era una Joven de die•
eiocho años, hermosa sobre toda
ponderación, y en cuy a naturaleza.
se mezclaban y confundían, J?r~stándole mayor encanto, remini~eencia.s viriles de l~ raza g&lt;;&gt;da, fih·
granas del pensamiento é mdolen·
cías del suelo americano.
Rafael amaba á Marga.rita Y ésta a.doraba á Rafael.
La vida de uno y otro era un
constante idilio.
Ni la más ligera nube empa!iab_a
el horizonte espléndido de su feh·
eidad.
Consentidos sus amores por los
padres de Marga.rita., habíase fija·
do ya la fecha para el enlace.
Y en tanto que el plazo se cum·
plia y olas de dicha inundaban la
existencia. de los dos ama.ntes,la. na·
turaleza enMira formaba para ellos

embriagador concierto de armonías
E!··hombre propone y Dºios d"s
i poT~das las cosas de esta vida ~álla.nse expuestas á contingencias
impensocéa.da.s.os de luz y la insonda•
Los
an
b
no están
ble masa de las som ras,
la
· s entre sí más que por
separaao .. ón de un crepúsculo.
breve transici
· á la deses·
De la complacencia

pera.ción, suele n~ ~ediar más que
un rápido acontecimiento.
.
De la vida á. la.muerte, no media,
á. veces, ni el estertor de 1~ agonía.
Marga.rita., a.legre, gentil Y e!1a·
morada, cayó un día, como herida
or una bala, ~n los brazos de su
~adre, á los OJOS de Raf~el.
Ni una descarga el~ctrica la hubiera privado de la vida con más
rapidez.
.
•
Todos los recursos de 1a ciencia,

toda la solicitud de la pasión, todo
el cari!io materna.}, fueron inúti·
les.
La densidad de las sombras ha·
bía sustituido en un instante á los
océanos de luz.
La desesperación de Rafael fué
espantosa.
Aquella mente volcánica. y aquel
corazón de fuego, libraron batalla
horrible ante los restos de la flor
ma.rchit~.

�Domingo 15 de Noviembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Pero la resistencia humana tiene
sus límites.
Y al llegar á ellos, ó los nervios
estallan, ó el abatimiento se pro•
duce.
¿Que pasó por la mente y por el
corazón de Rafael?
Nadie lo supo ni á sospecharlo
llegó nunca.
Lo único que en él pudo observarse, fué que sus arrebatos cedie•
ron plaza á la resignación,siqniera
ésta fuese una resignación som•
bría.
Pasaron los aiios.
Ni la sonrisa franca volvió á dibujarse en los labios de Rafael ni
nuevos amores volvieron á co'nocérsele en la vida.
El único amor que luego tuvo
fué el de la ciencia.
'
Pero si ni amores ni sonrisas tuvo, notáronse en él, de vez en cuando, así como resplandores de luz
en su morena frente, algo como
efluvios de dicha escapa.dos del fon•
do de su alma, y contenidos por la
fuerza de una voluntad inquebran•
table.
Y aquel algo, por unos y por
otros oQservado, para todos fué un
misterio.
:\1isterio que ni insidiosas inquisitivas investigaciones hábiles, pu•
dieron descubrir jamás.
Vivía Rafatll con una tía suya
que para él había sido y era una
segunda madre.
Pero doña Luisa no podía sustraerse á· la curiosidad propia de
todas las mujeres, en ella justificada por el amor que profesaba á su
sobrino.
Y había observado también las
luminosas intermitencias de Rafael,
sin poderse dar cuenta de ellas.
Las exploraciones en el alma de
su sobrino, no le dieron resultado
alguno. Rafael se había acorazado por dentro, ya que no podía.
acorazarse por fuera.
Dado que sus nervios no eran de
mármol, ni sus facaiones de es·
tuco.
Los años iban transcurriendo len•
ta.mente, sin que nada alterase la
marcha ordinaria de la vida en 1a
mansión de Rafael.
Los cabellos de éste blanqueaban, su rostro iba surcándose de
arrugas, su cuerpo empezaba á en·
corvarse.
Pero ni por un solo instante des•
apareció de su rostro el tinte sombrío, la palidez mate que lo .cubría.
Relegábase á menudo en su des•
pacho, cerrando éste herméticamen•
te, y si exigencias de su profesión
le llamaban de pronto, tardaba
siempre diez minutos, por lo me·
nos, en abrir.
- ¿,Por qué tardas tanto en contestar cuando se te llama·?-le pre•
gúntó una vez su tía.
--Porque, abstraído en el estudio,
apenas oigo-le contestó Rafael,
contrariado.
Contrariedad que no pasó inad- ·
vertida para aquélla.
Cierta mañana, Rafael, contra su
costumbre y necesidades profesionales, no había salido de sus habi·
taciones á las nueve.
La criada dió aviso de ello á do•
ña Luisa, quien por sus achaques y
edad avanzada, se había vuelto
poco madrugadora.
-Algo debe de pasarle-dijo, y
apoyada en su bastón, se encaminó
al despacho de su sobrino.
Llamó suavemente á la puerta
con los nudillos, diciendo al mismo tiempo:
-¡Rafael!
Nadie contestó.
Llamó c'Jn más fuerza, é igual
mutismo.
Sobresaltóse la buena anciana, y
dió con el bastó o en la puerta.
Rafael estaba dentro, porque se
veía puesta por el interior la lla•
ve en la cer1·adura.
Fué necesario dar aviso á la au•
toridad.
Compareció el juzgado.
Doña Luisa temblaba como la
hoja en el árbol.
Procedieron á descerrajar la. puer•
ta. '
Los primeros que penetraron en
la esta.ocia, dieron un paso atrás,
quedáodose inmóviles y con el rostro desencajado.
El doctor Rafael yacía sin vida,
sentado en un sillón y apoyado.s

6.-Vestidos de calle y casa.

los brazos y la cabeza en la mesa
de su despacho.
Ante sí, y como cogiendo el último fulgor de su mirada, que parecía escaparse de sus entreabiert¡os
ojos, veíase el busto, no marmóreo, sino de carne y hueso, de una
mujer morena, joven y hermosísima; conservado intacto á tra.vés- de
los años, por ignorados recursos
de la ciencia.
Era la encantadora cabeza de
Margarita, religiosamente guardada por Rafael.
Era el amor de ultratumba del
apasionado doctor.
• PEDRO Nui-to.

S~NTIDf\
Dormida sin amores
tienes el alma,
como duerme sin vientos
la mar en calma;
mas ten en cuenta
que la calma es presagio
de la tormenta.
Tienes negro el cabello,
negros tus ojos,
la mejilla trigueiia,
los labios rojos.
La voz en ellos brota
clara y risuefia,
como el agua que cae
de peña en peña;
y tus huellas imitan,
finas y leves,
las huellas de lás aves
sobre las nieves.
Mejor que estos encantos
de tu persona,
es la flor delicada
que los corona.

Y esa .flor en tu pecho
vierte su esencia;
es la flor de las .flores,
es tu inocencia.
FEDERICO BALART.

.

¡Que surja del caos
· el nuevo arrebol!
¡Que asome, Dios mío,
radiante y divina
la gloria del alba,
la cauda del sol!
RAFAEL SILVA.

Noehe de Vigilia.
El mar está negro,
parece de tinta;
la sombra en el cielo
.
su manto axtendió;
01 un a.stro en lo negro
del ámbito brilla:
la luna entre nubes
su faz escondió.
El mar está. en calma.
No baten las olas
la ruda epidermis
del agrio peñón.
El mar se ha dormido,
y arrullan las ondas
el sueiio tranquilo
del viejo león.
La playa está sola,
silente y obscura;
el lobo marino
bebiendo licor
durmióse, y ya sueiia
que pesca la luna,
que es rico, que deja
de ser pescador.
Un golpe ondeantA
de brisa desciende
del bosque vecino,
·
bañado en calor,
y haciendo cabriolas,
perfuma el ambiente
de olores de tierra
Y a.lientos de flor.
1Qué noche tan larga!
¡Qué lejos el día!

¿Ves la rosa en el rosal?
Cercan de espinas punzantes
Su hermosura sin rival,
Centinelas vigilantes
Que custodian su ideal.
Cuando el bruiiido cristal
De tu espejo, en luz triunfal
Cante tus formas divinas,
Acuérdate del rosal
Y no olvides las espinas.
P . FORTOUIJr HURTADO.

CANTARES
7:-Trajes de calle, abrigo de pelerina y vestido de baile.

Yo creo que Dios te dió
pelo negro y tez morena,
pr.ra que los hombres sepan
que tienes el alma negra.
No encuentro paz en la tierra.
ni esperanza en el cielo,
ni carillo en la mujer
causa de mi amante anhelo.
No extraiies que me alegrara.
cuando supe que te casas:
queriendo á quien no te quiere,
morirás cor;no me matas.

¡Llevas carmín en los labios,
negro azabache en el pelo,
y en el pecho un corazón
lleno de envidia y veneno.
Porque te quiero, hay quien dice
que soy muy afortunado,
sin ver que ofrezco cariño
y desdén recibo en pago.

Los dos 1\ngeles
El Angel del sueiio y eUAngel de la muer~,
en un día y á. la hora del crepúsculo vespert1·
no, paseábanse juntos y en amiga ble compaiiía, basta que, ya rendidos después de larga
jornada, sentáronse en la cima de un collado,
prosiguiendo su conversación animada al par
que grave, pues influían m~y distintam~nte en
los destinos de la. bumamdad. No le¡os del
punto del collado se hallaban las moradas de
los hombres. R einaba profundo silencio; únicamente en una lejana aldea sonó el ruido monótono de la campana; ern. el toque de ánimas.
A muy poc&lt;• rato, levantóse el Angel del s1;1eño y comenzó su misión esparciendo las mvisibles semillitas del sueño. Pronto éstas,
conducidas por el suave céfiro á las habitaciones del r endido labriego, empezaron la dulce1
misión en honor á los moradores de todo aquel
contorno, á. cuyos a posentos llegó la influencia del p rimero de estosgenios.
·
Las clases todas de la humanidad gozaban
de la mis ma manera; desde el anciano hasta el
pequeñuelo que se mece en la cuna. El Angel del
sueiio dió por terminada su tarea, Y senM,n-

dose nuevamente en frente de su grave compañero, dijo:
-Cuando despierte la aurora, me alabarán
los hombres como á su amigo bienhechor. ¡Oh,
qué placer iguala al de hacer bien secretamente y sin ser visto! ¡Cuán felices somos noso·
tros, mensajeros del buen i;enio! ¡Cuán bella
es nuestra vocación!
Callaba. el Angel de la muerte, cuyos melancólicos ojos derramaban lágrimas de ternura,
y seguidamente con no menos elocuencÍa:
-¡Ayl-le dijo-¡que no pueda yo, como tú,
celebrar ]9. alegre gratitud de lo'S hombres! A
mí me llama la tierra enemigo suyo y perturbador de sus goces..
- ¡Oh hermano mío!- replicó el Angel del
suer.o, - ¿tan pronto has olvidado que cuando
despierte el bueno, reconocerá en, ti á. su amig-o
y bienhechor y te bendecirá ag-radecido? ¿No
somos nosotros hermanos y men.saj~ros del
mismo Paidre·?
Con nuevas y copiosas lágriIIlJas,el Angel de
la muerte se acercó al Angel del sueilo•, y a,m,bos se estrecharon llenos de júbilo,

Domingo 15 de Noviembre de 1903.

�Domingo 15 de Noviembre de 1903.

Recetas útiles
CREMA DE FRHlllllES!S
Frambuesas mondadas
de sus pedúnculos. 2 kgs.
Alcohol de 85 grados 2 litros.
Azúcar.. . .......... 2 kgs. 250 gr,
Agua.. . . . . . . . . . . . . . . 3 litros.
Disuélvase el azúcar con el agua,
échese hirviendo sobre las frambuesas, las cuales ban de esta_rbien
machacadas, cúbrase el con¡unto,
déjese enfriar, añádase el alcohol
y espérese la clarificación natural
del licor, ó bien, fíltrese.
Otro medio

Frambuesas monda.das, alcohol,
azúcar y a.gua; la. misma cantidad
que en el anterior.
Procúrese que las frambuesas
permanezcan enteras y pónganse en
el alcohol.
Al cabo de un mes pásese por un
ta.miz de crin ó por una. tela clara.,
con ligera presión, y añádase el azúcar disuelto en el agua..
Este licor es uno de los más a.grada.bles; se clarifica por sí mismo en
pocos días.

CREMA DE FRF.S!S
Para. ba.cer este licor en un instante, tómese:
Fresas recién cogidas
y mondadas 2 kgs.
Alcohol. . . . . . . . . . . . . . 2 litros.
Azúcar blanco. . . . . . . 2 kgs. 50 gr.
Agua . . . . . . . . . . . . . . . . 3 litros.
Macháquense las fresas, pónganse sobre un tamiz y échense encima
el azúcar y el a.gua bien hirviendo y meneándolo poco á poco; cúbrase, y después de frío, fíl~rese exprimiéndolo sobre un ta.miz, añádase el a.lcobol, tápese y al cabo
de algunos días fíltrese.
Otro medio

Para bacer este mismo licor a.l
frío:
Pónganse á infusionar las fresas
en el alcohol por espacio de quince
días ó un mes, fíltrese exprimiéndolo sobre un tamiz, añádase el
azúcar, disuelto en la cantidad de
aaua indicada, y déjese clarificar.
El primero de estos dos medios
produce un licor más rico en aroma., y el segundo una diafanidad
más pronta.
Para las cremas de moras y de ce·
rezas, síganse los mismos procedimientos que acabamos de anunciar
para las fresas.
0

-

EL MUNDO ILUSTRADO

Móndense las flores á medida.que
se esparcen por la. tierra, extiéndanse en una. vasija, alternando
con capas sucesivas de azúcar en
polvo; así que la. vasija. esté llena,
póngase en la cueva ó en lugar húmedo por espacio de ocho ó diez
días; al cabo de este tiempo sáquense las flores para lavarlas con tantos litros de aguardiente como 375
gramos (12 onzas) de azúcar, em·
pleado con el fin de extraerles el
poco azúcar que puedan retener;
disuélvase en este mismo aguar·
diente, siempre en frío, el azúcar
a.roma.tiza.do, y después de una disolución completa, póngase el licor
en botellas, o fíltrese si hay necesidad.
Este licor tiene un rico aroma y
sin amargor; lo preferimos al mis·
mo licor hecho por destilación.
Asimis111v se obtiene,por est~ mismo procedimiento, la. esencia ó a.ro•
ma de las rosas, de la jeringuilla.,
de geráoío de olor, de la flor de
lis y de todas las flores en general.
Pero cuando se tengan flores en
cantidad suficiente y se quiera obtener su esencia. ó perfume para.
hacer licores particulares ó de fantasía, se deberá recurrir á los procedimientos que anteriormente hemos indica.do para. confeccionar las
cremas de fresa., es decir, que después de haber mondado las flores,
es preciso ecba.rla.s encima. el azúcar disuelto en agua. é hirviendo,
aiiadfr en seguida el alcohol en las
proporciones antes indica.das, ta.parlo herméticamente y dejarlo enfriar.
Por una. modificación de los diversos procedimientos que acabamos de indicar, se puede, a.demás,
no solamente procurar á los diversos licores un aroma. muy suave,
sino una clarificación más pronta.
y más completa.
Móndense las flores y pónganse
entre dos bojas de papel á secar á
la sombra; colóquense Juego en un
va.so hermética.mente cenado, en un
aposento bien seco, hasta el momento en que se quiera. usar.

Es cosa indispensable, sean las
flores que se quieran, el echarlas el
azúcar y el a.gua. en estado de ebullición y aiia.dir luego el alcohol,
cowo anteriormente se ha dicho. La.
dosis de flores necesaria para cada.
litro de licor, es de 25 á 30 gramos,
según sea. mayor ó menor su principio aromático.
Se consigue lo mismo poniendo
las flores á macerar en alcohol; pero, como ya. hemos observado, este
medio tiene el inconveniente, á causa de la. gt•a.nde propiedad disolvente del alcohol, de producir el
a.margo, por poco que se prolongue
la. maceración.
Debe a.veriguarse,por los diferentes procedimientos que acabamos
de describir, cuándo es fá:iil procurarse perfumes de jazmín,de resada,
de lirio, de violeta y de otras flores
de nuestros jardines, y crear, con
ayuda del a.lcobol, una infinita. variedad de licores, todos nota.bles
por el olor que les es peculiar.
En todas las estaciones se podrán fabricar licores con ayuda de
los medios de extraer y de conservar el perfume de las flores que acabamos de indicar.
Los licores se llaman sencillos
. cuando provienen del perfume de
una. sola flor, y compuestos cuando son el resultado de varios perfumes reunidos.
De todos los procedimientos, merece la preferencia el que emplearemos para. el licor siguiente, en
cuanto formarán parte de su composición las flores de todas las estaciones:
·

CREMA DE 111 FLORF.S
Tómense, á medida. que vayan floreciendo, violetas, rosas, claveles,
alelíes, heliotropos, flores de resada., de melocotón, de almendro, etc.
Cójanse las flores en el momento
en que se abran, móndense, superpónganse alternativa.mente por ligeras capas de azúcar en polvo, en
una vasija. cualquiera.; tápese convenientemente y enciérrese en un lugar seco.

.................................
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADenver, lansas Cíty, St. Louis, Chicago, llew York.
San Francisco y Los Angeles

CRElllA DE AZAHAR
No menos interesante que losanteriores, y que además puede aplicarse á un gran núwero de flores es,
el siguiente:
Cuando se tengan algunos naranjos floridos y se desee utilizar sus
flores para hacer licor, el medio
q 11e se na de emplear es tan sencillo
como fácil, teniendo el mejor éxito
las más veces.

1

AGUA OCRW DE ANGELICA
Tallos tiernos de angélica. . . . . . . . . . . . .
Semillas de angélica
Alcohol de58 grados
Azúcar. . . . . . . . . . . . . .
Agua. para. disolver
el azúcar.. . . . . . . . .

200 gramos.

50 gramos.
6 litros.

2 kgs.,625 gr.

1 litro.

Háganse macerar los tallos y la.a
semillas de angélica. en el a.lcobol,
por espacio de 24 horas, cuélese,
a.íláda.se el azúcar disuelto en el
agua, frío ó caliente, déjese clarificar el licor y fíltrese.

México, D. F., octubre 7.
Desde que conozco la. Emulsión
de Scott de aceite de hígado de bacalao con bipofosfitos de cal y de
sosa-escribe el Dr. Francisco Gu
tiérrez,-la. he aplica.do á niílos de
ambos sexos de constitución delicada.. Las funciones intestinales se
han conservado bien, y pronto se ba
becbo notar el robustecimiento de
las fuerzas. Sirvan estas palabras
á los Sres. Scott y Bowne de satisfacción y estímulo para. seguir elaborando tan benéfica preparación,
en bien de la humanidad.
PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN DDi.
Tome las pastillas Laxantes de Bro-o,dalM.
BI botiCl&amp;fio le devolveri aa dinero al 110 se c -

La tirma &amp; W,GrCl'ft .. hallaeocadacailla.

EL TEST AMENTO
Los bienes fueron valuadoa
en $125,000
La mayor parte de lo tesado conslstla en dos p6Iizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutuan,
Compañía de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.

♦

Hace pocos uías que se practlc6 la
apertura del testamento del Ilu1trfalmo Sr Arzobispo D. Patricio A. l'eella
en la ciudad de Chlca¡ro, Illlnol8,
La fortU11a del distinguido prelado ucendló 11. cerca de $125,000 oro americano ; y segt\n el Inventarlo que 11e 11&amp;
publicado, loe bienes que dejó fueron
como sigue:
Dos pólizas de "La Mutua,' ' Compallla de Seguros sobre la Vida, de
Nueva York, por $25;ooo
oro cada una, 6 aean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las pólizas
9,329 oro.
otra p(lllza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y eu
Bancos. . . . . . . . a7,000 oro.

Otro medio

Pónganse el azúcar y el agua en
ebullición, échense las flores de
azahar mondadas, cúbrase el vaso,
quítese inmediatamente dt::l fuego y,
después de cinco 6 diez min_utos de
infusión, pásese por un tamiz ó por
una tela fina, añádase el alcohol,
tápese y déjese clarificar ó filtrar,
cuando esté frío.
Este procedimiento es aplicable á
todas las flores aromáticas.

Domingo 22 de Noviembre de 1903.

Dtl 11.110. Sr. Jfrzoblspo 'f«NL

CREMA DEAZ!ll!R
Flores de azahar
mondadas ..... . 125 gramos.
Aguardiente ó alcohol
de 58 grados ..... . 2 litros.
Azúcar .. ... ........ . '750 gramos.
Agua para disolver
el azúcar ..... . medio litro.
Déjese macerar en el aguardiente
por espacio de dos, tres 6 más horas, deoántese, añádase el azúcar
disuelto, mézclese y fíltrese.
Este licor es de los más agradables cuando no se le deja contrner el
amargo por una. infusión desmedida. También se puede confeccionar,
y con mayor éxito, obrando por los
medios siguientes:

Es conveniente, en cuanto sea. posible, que la va.siia. se rellene completa.mente, á fin de evitar á la mezcla el contacto con el aire, y también par!\ que el azúcar no se sepa.re de las flores cuando la vasija se
cambie de lugar, sobre todo si 00
se tiene cuida.do de no moverla. mucho.
Cuando se quiera. hacer el licor
con los perfumes conserva.dos de
este modo, se procederá como hemos indicado ¡,ara. la. crema de
a.za.bar, observando si el licor está
muy ca.1·gado de perfumes. Ha.y que
a.íladir el a.lcobol, el azúcar y ei
agua en las cantidades necesarias
para. proporcionar al licor el sabor y la suavidad que se desee.

EL MUNDO Il.JUSTRA[)()

•

::le reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.
ta. San Franolaoo, lll)m. B, IWIJxloo,

i

a. F.

•••••••••••••••••••••••••••••••••

Entre las d'fsposlclones del sellor AJzoblspo, en su testamento, se hicieron
fstas:
A su hermana, sellorlta Kate Feehan,
que estuvo siempre con él hasta su
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro en una de las pólizas de seguro :
11. la sellora Ana A. Feehan, viuda del
sellor doctor Eduardo L. Feehan, hermano del sellor Arzoblepo, $25,000 oro
de otra de las p(lllzas, y $5,000 oro 111
efectivo ; 11. la Academia de San Patricio de Chlcago, de la que es preceptora
su hermana, Madre María Catalina,
$10,000 oro de la di tima póliza; &amp; la
escuela • 'Santa Maria' • de ensellan•
prtctlca para varones, de Feehanvllle,
Illlnole, que era la lnstltucl6D por la
que mis 1e Interesaba el sellor Anoblspo, se entrep.ron loe $4,000 restall·
tea de la ftltlma [6llaa

.,dos de desposorio, baile y reuni6n.
1.-Elegantes Vest

GRO~IGA
Guerra al polvo.--Nuevos
modelos de Sombreros.

Nada es más indispensable para.
1~ higiene en general, que la lim·
pieza. de la casa.
El polvo es el enemigo íntimo de
todas las señoras hacendosas. Y
sin embargo, creo que, en general,
oo se preocupan lo bastante.
No saben probablementtl que él

1 a.usa de muchas eofermeda
i~s ªg~av~s, con inclusión de la tu
berculos1s.
Puede decirse que es lo que counica. al aire sus caracteres mór~· dos El polvo sirve de vehículo
l~s microbios y los introduce.ente
orgao1·smo por las vías respira ori~~ovoca., por las pa~tic_ula~ miles que arrastra, irritaciones
noe~!1es
y basta. erosiones en latmul
. to · y produce amcoss respira ria,
t da por la.
biéo una. puerta de en ra

1

cual los gérmenes patógenos penetran en nosotros.
.
La. irritación sola es muy fácil
de observar en las personas que
tienen la. laringe muy sensible.
Basta. una. salida en un día de
viento, para que se vuelva. á casa.
con un dolor de garganta pronunciado, seguido á veces de bronquitis.
Basta también, en una bi"bl"10teca., remover libros. para que con
frecuencia. se contraiga. fiebre y un
malestar· general.

El poi vo es el enemigo más grande del hombre.
No se sabe nunca. lo que trasporta. consigo: minerales que desg~rran nuestros tejidos interoos,ant1guos restos infestados, microbios,
bongos peligrosos, etc.
Y todo esto no solamente nos
persigue en las calles, en las plazas sino que fuerza la puerta de
oue'stra. morada. é introduce en nuestros pulmones los organismos más
temibles.
No me tachéis de exagerada. No

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101413">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101415">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101416">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101417">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101418">
              <text>20</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101419">
              <text>Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101420">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101437">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101414">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 20, Noviembre 15</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101421">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101422">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101423">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101424">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101425">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101426">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101427">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101428">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101429">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101430">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101431">
                <text>1903-11-15</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101432">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101433">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101434">
                <text>2017793</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101435">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101436">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101438">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101439">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101440">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="3053">
        <name>Amor de ultratumba</name>
      </tag>
      <tag tagId="3054">
        <name>Los dos ángeles</name>
      </tag>
      <tag tagId="3055">
        <name>Recetas</name>
      </tag>
      <tag tagId="129">
        <name>Trajes de calle</name>
      </tag>
      <tag tagId="192">
        <name>Vestido de baile</name>
      </tag>
      <tag tagId="2926">
        <name>Vestidos de calle</name>
      </tag>
      <tag tagId="2661">
        <name>Vestidos de casa</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3870" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2514">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3870/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._21._Noviembre_22._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>ed116fdda3aa407eda3847a4a49e48d1</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117694">
                    <text>Domingo 22 de Noviembre de 1903.

l!JL MUNOO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Ofélidas

AVES SIN NIDO

De engaflarme no trates:
de nuevo intentas á tus pies rendirme...
Sé que vendrás á herirme,
pero vuelve otra vez, aunque me matea!

Yo quise hacer un libro
para las flores mustias
que_ nacen entre duelos
Y. viven entre angustias
sm qut1 una voz amiga
consuele su pesar!

Con mis regalos tu beldad destella
Y sin pensa~lo infiérome una herid~:
yo soy la pi~dra de afilar, querida,
que hace al hierro cortar sin cortar ella.

Yo quise en mis endechas

PIC

Como en el amor, existe
humo y luz en todo fuego:
¡qué asfixiante es tu humareda
y qué abi·asador mi incendio!

¡Desgraciado! Al verlo era. cosa
de preguntarse si la Naturaleza no
había abusado de su fantasía y no
se había permitido una fumada de
mal gusto al hacerle don de la vida. El día en que ella había ejecutado esa obra de que voy á. tener el
honor de hablaros, estaba sin duda
en uno de sus instantes de buen bu•
m_or, per? no de caridad, pues hu•
b1era deJado dormir en la nada á
es~ fragmento de materia, en vez de
ammarlo con su soplo y tt·ansfor•
marlo en una desg1·aciada nulidad
viviente.
No contentándose su padre con
haber contribuido á. su entrada en
el mundo,y pareciéndole tal vez pe•
queña. la responsabilidad asumida
volvió á dar pruebas de su totai
a~sencia. &lt;le sentido común, al propmar á. su vástago infeliz el nombre aún más infeliz de «Pie&gt;.
_Con:io. los !1ombres tienen, segµn
m1 opmión, rnlluencia considerable
~obre nuestro carácter, debería deJársenos la facultad de elegirlos á
nuestro antojo. ¿,Qué cosa buena
puede hacer, os lo pregunto 1 una
doña Sinforosa ó un don Cunegundo't ¿Quién no se vuelve imbécil al
oír continuamente esas silabas antiarmónicas? Hasta los doce años
debería ll~mársenos, según los gustos: «el chico, el muchacho, el niño&gt;,
y á esa edad se nos preguntaría:
«¿Cómo quieres que te llamemos?&gt;

Este consejo mío no descuides
consola_dor y sabio á todas vi~tas:
&lt;!u destmo es amar mientras existas;
si no puedes amar, muere, no olvides.&gt;
Serás otra más, no temo·
nada me asusta tratarte:'
que pierde el sepulturero
el horror á los cadáveres.

Princesita del Hogar
Yo soy una princesita
de un encantado reino·
m~ séquito es de llores'.
mi corona es de besos.
Son mis leyes mis mimos
papá Y mamá mis siervos '
un regazo mi trono
'
mi muBeca mi cetro'.

Y son mis regias joyas
estos dos ojos negros,
negros como la noche
Y hermosos como el cielo.
Bien cuidada estoy siempre
pues~ ~i lado tengo
'
un pa¡euito alado
muy dulce y muy risueño.
¡Es mi ángel! Me custodia
de día, cuando juego,
Y con sus alas cúbreme
de noche, cuando duermo.
Me cuenta cosas bellas
de nuestra patria, el cielo;
cuando yo canto, canta,
Y reza cuando rezo.
Al jardín va conmigo·
él conduce mi cesto
'
Y á ponerlo me ayuda
de lindas llores lleno.
Me corona de rosas
Y me colma de besos·

con él estoy contenta.'
con él no tengo mied~.
Es paje misterioso
que tan sólo yo veo
con los &lt;_&gt;jos de mi alma
Y con mi pensamiento.

Tu cariBo ligero
cual hoja de rosal, pr~nto se arruina
y el mío es duradero
'
como la hoja perenne de la encina.
Quiéreme, y verás de fijo
que el ardor con quti te adoro
dará. brillo á. ese tesoro
porque, como Tirso dij~
&lt;sin luz no reluce el oro:&gt;
Clavel que te columpias satisfecho
flor, tú no has vivido
'
porque no has conocido
la gloria. de morir sobre su pecho.
Porque !uera.s di_ch~sa,luz de mi alma,
te ofreciera. con Júbilo, en seguida
lo que no llego á. conseguir: la cali'n a
bien mayor que el que tengo ya: la vid~
MANUEL S. PICHARDO.

)J

Yo quise alzar un canto
para los pobt·es niños
que_ cruzan por la tierra
s~dientos de cariBos,
s~n nombre, sin amparo,
sm padres, sin hogar!

No quieras pronto saber
lo que es tu hermoso ignorar
encanto de mi existir·
'
si en el mundo, todo ;er
cuando empieza á investigar
es cuando empieza á sufrir. '

No_te cansas nunca, ¡oh muerte!
Y. sm plazo ni medida
siempre vieja y siemp~e fuerte
vencerás sobre la vida
'

Domingo 22 de Noviembre de 1903.

Mas no soy egoísta
Y digo mi secreto

'
del hermoso ángel rubio
que de custodio tengo.

*

llorar con los que lloran
sufrir con los que sufren'
rezar con los que implor~n,
y, como buen hermano,
sintiendo su dolor,
G7mir con los que gimen,
ansiar con los que anhélan
Y hacer, para las aves
que por el mundo vuelan
un nido con mis versos '
un trono con mi amor!'
Si al terminar mi libro
-como el dolor, doliente ponéis piadoso beso
'
en la marchita frente
del huerfanillo triste
que por el mundo va
mi gozo será. el gozo'
de un pecho agradecido,
porque las pobres aves
que conocí sin nido,
en vuestras nobles almas
su nido tienen ya!. ...
M. R. BLANCO BELMONTF~

¿No lo veis? Aquí cerca
me acompaña. risueño
Y me dice os envíe
'
con los dedos .... un beso!
ROMÁN

MAYORGA RIBAS.

ct.:SUSPIRO

En un_ ser entristecido,
un suspiro es la expresión
de un algo que se ha perdido;
Es una reveláción
de un sufrimiento causado
por alguna decepción.
Es un gemido escapado
de un corazón dolorido•
grito de dolor, ahogadJ
que sale de un pecho her'ido.
4.-Trajes de concierto, visita y teatro
y palet6 para jóvenes de 16 añOe,

* * la ley común,
El joven Pie siguió
y su personita era de por sí bastante desgraciada para que se le
agregara todavía. ese nombre falto
de gL·acia.
Cuando la nodriza y el padre se
inclinaron sobre su cuna, pensaron
ambos: «¡Dios mío, y qué feo es!&gt;
y lo era.
*

La fealdad no* *se atenuó con el
tiempo, como es común, sino que
creció y se perfeccionó. Era una
hermosa fealdad, una fealdad completa, una obra maestra de fealdad, una fealdad absolutamente espléndida en su género.
Pero no era eso todo.
.Pie era horl'iblemente desgracia·
do; conocía su ignominÍ!l, física y
sufría. tanto más cuanto menos se
le compadecía. La vista de ese des•
heredado no inspiraba piedad, sino
irresistible alegría.
La gente estallaba en carcajadas
cuanao él pasaba; no era «el hom·
breque ríe&gt;, sino &lt;el hombre que
hace reír&gt;. Su boca, cortada á. guisa de largo y delgado tajo de na•
vaja, tenia en su comisura un eterno pliegue doloroso, mientras infundía júbilo á su pi·ojimo implacable.
Sin embargo, el amor á la existencia está de tal modo arraigado
en nuestra alma, quehastalosmar·
tirizados por ella se le aferran des·
esperada.mente y bsperan, contra
toda probabilidad, un aplacamien·
to que nunca les brinda. Como tan·
tos otros, se figu1·aba que sobre las
espinas de su camino, algún día
crecería alguna flor.
Su ideal era un poco de tierno
afecto, alguna palabra acariciadora, pronunciada por labios femeni!lOS. ¡Sí, Dios míol Esas son las
iro_nías de la vida. Ese joven de
quien todos se apartaban con sarcástico horror, esa pobre planta
que el viento abrasador de las burlas crueles había secado, deseaba
refrescar su ex istencia en las gotas
de rocío del amor.

5.-Trajecitos infantiles.

Una noche, al atravesar la plaza
de la Concordia, de vuelta al hogar
paterno, se vió sorprendido por
una espesa niebla. En la plaza. los
escasos transeúntes tenían mucho
trabajo para seguir el rumbo en esa
atmósfera opaca, y Pie, desorienta·
do, buscaba el puente de la Concordia y acababa de pasar por su lado
sin notarlo. En ese momento, una
forma envuelta en brumas lo rozó
en la obscuridad.
-No se ve nada, dijo al mismo
tiempo una voz femenina, creo que
me he perdido.
-Lo mismo me sucede, dijo Pie;
no puedo dar con el puente, voy á
dar la vuelta de la plaza.
Caminaron al lado uno de otro, y
la joven dijo de repente:
-:Es usted soltero?
-Á mí nadie me ama, suspiró
Pie.
-A mí tampoco.
Y quedaron un rato sin hablar.
Ese silencio equivalía á una mutua
interrogación que no se atrevían á
expresar. Sin embargo, se habían
adivinado.
-Qué triste cosa es ser feo! dijo
Pie.

-¡Ay! ¿Y á quién se Jo cuenta
usted? exclamó ella con convicción.
Pie presintió un alma buena que
lo comprendería. y se mostró confiado, contra su costumbre.
-Todos se burlan de mí. No soy
feliz por cierto. Si no fuera por mi
padre...
No prosiguió, pero con un gesto
indeciso indicó el río escondido por
allí cerca entre la bruma.
¡Y eso que tiene usted la felicidad
de tener parientes! Para mí es peor
Yo soy sola...
Se habían detenido y permanecían
frente el uno del otro, sin verse; pe·
ro su compasión recíproca penetra•
ba en i::us almas desconsoladas, como un bálsamo suave y desconocido.
-Tal vez si usted quisiera, dijo
Pie, podría no estar más sola. A
veces sucede qne sin ser lindos, al·
gunos se comprenden y luego con
el tiempo viene la amistad. Siendo
dos, se soporta más facilmente la
vida... Mi padre no se opondría seguramente...
Ella se detuvo estupefacta. Nun·
ca hubiera creído que pudiese diri·
gírsele un pedido de casamiento.

Pero tuvo inmediatamente una las•
timosa sonrisa en la obscuridad.
-¡Oh! dijo balbuceando, soy de·
wasiado fea y usted nunca pensa•
ría en pedirme.
-¡Ay pobre amiga, si usted me
viera, dijo Pie.
Se iban acercando á. la Rue Ro·
ya.le y la luz de un foco eléctrico
atravesó de repente las tinieblas.
Sus corazones latieron y cada uno
temió que la fealdad desconcertara
el matrimonio incipiente.
-Debe de ser menos fea que yo
pensaba Pie.
'
-No puede ser tan horrible como
yo, se decía ella.
Sin embargo, tuvieron el valor de
mirarse, se contemplaron un ins·
tante y después se sonrieron con
olímpica gravedad.
Ocho días des pués, fuá bendecida.
la union de los dos novios más feos
que existían sobre la tierra, pero
nunca hubo esposos más felices, en
compensación de Jo mucho que la
naturaleza los había hecho sufrir.
L. GARCÍA DE LARNAGE.

�EL MUNDO ILUSTRIADO

Domingo 22 de Noviembre de UOS.

Domingo 22 de Noviembre de 1903.

EL MUNDO ILUsmADO

LAS DOS POSADAS
Regresaba yo de Nimes, una. tarde de julio. Hacía un calor aplastante. Hasta donde alcanzaba. la
vista, el blanco camino abrasado
se extendía. lleno de polvo por entre
huertos de olivos y encinas chaparras, ba.jo un ancho sol de plata
mate que baflaba de luz todo el
cielo.
Ni una ma.ncba de sombra., ni un
soplo de viento. Na.da más que la
vibración del aire cálido y el estridente cantar de la.s cigarras, música loca, ensordecedora., de comp~s
precipitado, que parecía la sonoridad misma de la. inmensa vibración
luminosa...... .. Dos horas llevaba
caminando en pleno desierto, cuando de pronto destacóse ante mí, entre el polvo del camino, un grupo
de casas blancas. Era el llamado
relevo de San Vicente. Cinco ó seis
e-masías&gt;, largos edificios con techumbre roja, un abrevadero sin
arrua, entre un ramillete de higueras
raquíticas, y, al final de todo, dos
grandes posada.s frente por frente,
á. uno y otro lado de la carretera.
La proximidad de esas posadas
tenía algo de chocante. A un lado,
un gran edificio nuevo, lleno de vida. y animaeión, con todas las puertas de par en par, la diligencia. parada delante, desenganchando los
caballos que echaban humo, los
viajeros pie á tierra, bebiendo á
toda prisa al amparo de la estrecha
sombra. de las paredes; el patio
atestado de mulas y carretas; carreteros tumbados bajo los cobertizos, espera.ndoc-1 a fresca&gt;. Dentro,
gritos, juramentos, puí'l.etazos en
las mesas, choque de va.sos, estrépito de billares, tapones de limonada quesa.lta.ba.n;y, dominando todo
ese tumulto, una voz alegre, estruen•
dosa., que canta.be. hasta ha.certemblar los vidrios:

il

1

1•

1

--r

l• .

,. 1.::

•

fffi
•

:¡/P• •

~-

:·~;,

•

••••

••

11

~;
•

.

•

i

.

■=- ,&amp;,•Tl

•

!!
•
li
•=i:P!■=.
•

••
•

•

••• ·r,
••• 1
•I· •

...

-·

I·

~

•

...

.-

¡1

:

'a

C'Levántase á la aurora
La bella. Margotón;
Con cAntaro de pla.ta
Por agua se marchó . ••• &gt;
La posada de enfr_ente,. por el
contra.rio, esta.be. en silencio y como a.bandona.da. Hierba en el za.guán, postigos rotos, en la puerta
una. rama de acebo seca colgando
como un penacho viejo, los esca.Iones del umbral apuntalados con
piedras del ca.mino ... . Todo ello
tan pobre y la.stimero, que, verdadera.mente, era obra. de caridad pararse allí á echar un trago.
Al entrar, encontré una la.rga sala. desierta. y tétrica, más tétrica y
desierta a.ún por la deslumbradora.
claridad de tres gra.ndes venta.~a.s
sin cortinas. Algunas. m(sa.s co1a.s
donde ha.bis. va.sos tu·ados y deslucidos por el polvo, una rota mesa
de billa.r que tenía sus ct~atro troneras como artesas, u_n _diván amarillo, un mostrador vieJo, dormían
allí entre un ca.lor ma.lsano y pesa.do. Pues, ¡y mosca.si ¿Mosca.si' En
mi vida. he visto tantas: en el techo,
pegadas á los vidrios, en ~os vasos,
por enjambres ..•. Al abri_r la. puerta buboun zumbar, un batir de a.las,
co'mo si entrase en una colmena.
En el fondo de lasa.la, en el marco de una. venta.na, ~ab~a una. mujer de pie ante los vidrios, ocupadísima en mirar afuera. La. llamé
dos veces:
- ¡Eb, patronal
Volvió la ca.bezo. con lentitud y
me permitió ver una. pobr.i cara ~e
campesin11, rugosa, terrosa, agrie•
ta.da con ;na papalina larga deen·
ca.je 'rojizo, com&lt;? las gas.tan entre
nosotros las ancianas. Sin embargo no era vieja; pero las lágrimas
w Íiabia.n roa.rebita.do todo.
-¿Qué se le ofrece á usted?- me
preguntó enjugándose los ojos.
-Sentarme un momento y beber
cualquier cosa. ....
Mirá.bame muy absorta, sin moverse de su sitio, como si no comprendiera.
-¿No es una posada esto?
La mujer suspiró, contestando:
-Sí, señor . .. . es una posada., si
usted no lo toma á ma.1. .. •• Pero
·por qué no va usted ahí enfrente,
~omo tos demás? Es mucho más a.legre.· ·•
- Dema.siado a.legre para. mi. ...

•

•

•) •

•

•

6.-Trajecitos infantiles para paseo.
Prefiero perma.necer en el establecimiento de usted.
Y sin aguarda.r su respuesta, me
instalé delante de una. mesa.
Cuando estuvo bien segura deque
ha.biaba con formalidad, la mesonera se puso á ir y venir con aire muy
ocupado, abriendo ca.jones, removiendo botella.a, enjugando vasos,
quitando las moscas .... Comprendía.se que era. todo un a.eontecimiento el tener un viajero á. quien servir.
A veces se paraba la infeliz, echándose las manos á I a cabeza. como si
desesperase de poder cumplir.
Luego pasaba á la pieza. del fond_o ; oía.la yo mover gra.ndes llaves,
dar vueltas á las cerraduras, registrar en el arca del pan, soplar, lim·
piar con los zorros, lavar los pis.tos. De vez en cuando, un hondo
suspiro, un sollozo a.boga.do ...•
Después de un cuarto de hora de
ese tra.jín, me puso delante un pla.·
to con uva.s pasas, un pan viejo de
Beaucaire, más duro que la. piedra.,
y una. botella de ese vinillo ínfimo
que se llama aguapié.
- Está usted servido- dijo la extraña ería.tura.; y volvió á tomar á
escape su sitio detrás de la. ventana.

** *
Mientras bebía, pretendí hacerla
ha.blar.
-Aquí no viene mucha concurrencia, ¿no es 11,sí, buena. mujer?
-¡Ob! No, sei'lor; nunca entra un
alma. ..•. Cuando éramos solos en
la. comarca, era diferente: teníamos
el relevo de caballos, comidas de
ca.za durante el tiempo de las a ves
ma.rina.s, carros todo el año ... Pero
desde que han venido á establecerse
los vecinos, lo hemos perdido todo...
A la gente le gusta más ir enfrente.
Nuestra casa la. encuentran dema.siac.o triste. . •• • El hecho es que el

esta.blecimiento no es muy agra.dable. Yo no soy guapa, tengo tercianas, mis dos bijas han muerto...
Ahí enfrente es muy distinto: siempre hay risa.. Una arlesianaesquien
sostiene la posada., una mujer guapetona, con enca.jes y cadena de oro
de tres vuelta.s al cuello. El mayoral, que es amante suyo, le trae la.
diligencia. Además, cuenta con un
montón de pindonga.s por camareras .... ¡Así t iene de parroquianos!
Tiene por suya toda la juventud de
Bezonces, de Redessán, de J onquieres. Los ordinarios dan un rodeo
por parar en su casa .... Y yo me
estoy aquí todo el santo día consumiéndome sin nadie.
Decía todo esto con voz distraída,
con indiferencia, con la.frente siempre apoyada en los vidrios. Era
claro que a.lgo la. preocupaba en la
otra posada.
De pronto, hubo un gran movimiento al otro lado de la. carretera.
La diligencia. se za.ngoloteaba entre
el polvo. Oíanse latigazos, toques
del cuerno del zagal, y la.s mozas de
la posada asomadas en la puerta,
gritando:
-c-¡Adinsias, adinsias!&gt; {Adiós,
adiós).
Y por encima. de todo sobresalía
el vozarrón de antes, cantando á.
más y mejor:
«Con cántaro de plata
Por a.gua se marchó;
Tres caballeros llegan,
Con lanza y con trotón . . .. &gt;
Al oír aquella voz, la posadera.
tembló con todo su cuerpo; y dirigiéndose hacia mí, me dijo en voz
baja.:
-¿Oye usted? Es mi marido .. . •
¿No es verdad que canta bien?
La miré atónito.
- ¿Cómo? ¡ Su marido de usted!. .,
¿De modo que tambiénél vaa.híenfrente?

Entonces ella, con aire lastimerO,
mas con una gran dulzura, meCODtestó:
- ¿Qué quiere usted, seiior? Lol
hombres son así, no les gusta••
llora.r; y yo lloro de continuo delde la. muerte de las niñas... .. Lll&amp;go, ¡es tan triste esta gran barraca.
donde nunca hay nadie!... Cuuclo
se abui·re demasiado, mi pobre José marcha enfrenteá beber; 1 como
tiene buena voz, la arlesiana le~
ce cantar. ¡Silencio!... Ahora,,_..
ve á empezar.
Y temblorosa, con la; ma.noea·
tendidas y derrama.ndo unos l " :
mones que la hacían parecer a
más fea, estaba allí como eo éxtasis, delante de la ventana, oyenl1!
cómo su José cantaba para la ar....
sía.na:

!fil

·;'!i
r:

•

111

•

·-••·

•

.. JI
•

e-La saluda el prime~:
¡Buenos días, mi amor.&gt;

1~

-

"

-.

¡¡;

.::

~-

.

••

••••

-

..
i!
••
-•
n
•

Me dicen que eres perversa..
ingrata, inhumana Y cruel,
que vives dentro del lodo,
y aun así, yo te querré.
He sufrido el deseng:año
de que al gozar tu carii1o,
viera. que es pequeílO el tuyo
comparado con el mío.

,...

•••
•

,!.

EsTEBAN1FoNCUJIV.A.,

-

,...

...

.

•

;

...

_,.

·=

.1

,k'

•

1

Con toda el alma suplico
para. el día en que rne muera,
que pisen sólo mi tumba.
los que de verdad me quieran.
Llevo en el alma. graba.da
la imagen que yo venero,
por ser la que más adoro
y la que en mis, suenos bel().

.•• ••

••

ALFONSO DAUDE'l',

CANTARES

•

7.-:\Iono&amp;'fams.s para mantelerta.

�Domingo 22 de Noviembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
También puede hacerse, en términos del arte, un oleosácaro, frotanª? ó raspa_ndo toda la parte ama•
rilla exterior de las naranjas con
pedazos de azúcar. Pronto se forma ?na pasta.muy amarilla, que se
adhiere al azuca1· y que se desprende con ayuda de un cuchillo· de este mo_do se co~tinúa la ope~ación,
aílad1endo azucar pulverizado al
que fo1:ma pasta. El aceite esencial
contenido en la corteza se hace soluble, por la presencia del azúcar
en el agua y el alcohol reunidos · y
por lo tanto, para bace1• el lic~r .
basta emplear las proporciones in~
dicadas de las tres cosas, clarifi.
cando después como se ha dicho repetidas veces.
. A?nque es muy bueno este procedlm1~nto, porque produce un licor
que_tien~ todo el aroma de la na1·an¡a sm amargor ninguno sin
emb!),rgo, es preferible el pr'imer
medio, p_or c?anto su ejecución es
menos m10uc10sa,y porque, a.demás
el licor obtenido por el segundo'
pierde con el tiempo algo de
ti-ansparencia..

Recetas útiles
AGUA DII CORTEZ! DE NUEZ
Cójanse nuPces verdes, con su corteza, en cantidad de 100 á 150. se·
gún su magnitud, macbáquense bien
y añádase:
Alcohol de 85 grados ... 10 litros.
Clavo .................. 15 flores.
Canela ..... . ........... 15 gramos.
Macias .................. 2
,,
Después de un mes de maceración, trasiéguese y añádase:
Azúcar ....... .4 kgs., 250 gr.
Agua para di·
solver el azúcar.1 ½litros.
Déjese reposar y fíltrese. Este licor es tónico y un poco astringente, y adquiere muy buena calidad
con el tiempo.
Su calidail se aumenta á voluntad, aiiadiendo alcohol ó aguardiente, azúcar y agua, y también se
pueden variar los aromas como se
quiera.

o&amp;mm

sJ

cos

AGUA
DE FRUT.lS
HUESO
Tómese cierta cantidad de albérchigos, albericoques, cfruelas ú
otras frutas; macbáquense de ma•
nera que se forme una pasta con la
pulpa y los huesos; añád~se por
cada litro de pasta un litro de
aguardiente; déjese ma~erar por espacio de un mes, trasiégu1::se, ex·
primase el orujo, añiídase el azúcar
en la proporción de 375 gramos ( ó
12 onzas) por cada litro de lfquido
obtenido, déjese clarificar ó fílt1·ese.

Jamás seré rencoroso,
aunque me rasguen el alma;
siempre mi pecho concede
perdón á los que le dai!an.

México, D. F., agosto 6.

AGUA DE BL'ESOS DE ALBERICOQUES
Huesos de albaricoque..125 gramos.
Aguardiente . . . . . . . . . . . ~ litro.
Azúcar ................ 62o gramos.
Agua para disolver el
.
azúcar . . . . . . . . . . . . . . . ½l!t1·0.
Macháquense los huesos de albe·
ricoque todo lo posible, y póngase
á macerar la pasta en el aguardien•
te por espacio de uno ó dos meses;
trasiéguese, añádase el azúcar disuelto en el agua, y déjese clarifi·
car ó fíltrese.
Pueden prepararse de la misma
manera:
Las aguas e.e huesos de melocotón.
Las aguas de huesos de ciruelas.
Las aguas de huesos de cerezas y
otras.
Hemos observado por experiencia que, empleando sólo las cásea•
ras de los huesos, reducidas á poi•
vo fino, y dejándolas largo tiempo
en maceración en el ag1..ardiente,
se obüene en seguida, con ayuda del
azúcar, un licor que aventaja en fi·
nura a~ que se fabrica con la pepi·
ta, y aun con la fruta entera, pues·
ta en maceración, y podemos aña·
dir que cada uno de estos licores,
hechos así, adquieren una finura y
un aroma particular á cada uno de
ellos. El licor sacado del hueso de
cereza negra, tiene la propiedad
particular de adquirir con el tiempo el sabor del marrasquino.

8.-Modelo de tejido al gancho-crochet.

.................................
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA

f'ARA CURAR UN RESFRIADO EN UN Oli-.
Tome las paotillas Laxante■ de Bromo-Qalld&amp;
&amp;l boticurio le devolver, 111 dinero al 110 oe cat•
La firma 11. W. GrOYe eehalla encadacailla.

ADenver, lansas Cíty, St. Loois, Cbicago, llew York,
San Francisco y Los Angeles

EL TEST AMENTO

Dd 11.1110. Sr. J1rzo111spo f«ba
♦

Los bienes fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstia en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañía de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Hace poco:; uias que se practicó la
apertura del testamento del Iluatrúlmo Sr Arzobispo D. Patricio A. FeehU
en la ciudad de Chlcago, llllnola.
La fortuna del dlstlnguldo prelado ucendl6 a cerca de $125,000 oro americano; y segtln el Inventarlo que ae ha
publicado, los bienes que dej6 tuenJII
como sigue:

LICOR DE NARUJA
Naranjas escogidas ....... 8
Alcohol de 85
grados ..... .4 litros.
Azúcar........ 2 kilog1·amos, 250 gr.
Agua ..... , .... 3 litros.
Ningún aroma, ó á lo más una
cantidad mínima del que se prefiera,
pues la naranja es ya bastante aromática por sí misma.
Píquense las naranjas con un al•
ftler grueso, y pónganse á macerar
en alcohol de 85 grados; después de
un mes ó más, añádase el azúcar
disuelto en el agua; déjese combinar el conjunto el tiempo que se
quiera, y fíltrese si hay necesidad.

Dos pólizas de "La Mu.
tua,' ' Compalila de Seguros sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, ó sean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las pólizas 9,829 oro.
Otra póliza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . • . . . . . 37,000 oro.

LICOR DE CORTEZA DE N!RANJAS DULCF.8
Tómense cortezas de naranjas
frescas y finas, en la cantidad que
se quiera; sepárese la parte amarilla solamente y póngase á macerar en alcohol de 85 grados, en la
proporción de 125 gramos por cada
2 litros de este último; trasiéguese
al cabo de ocho días ó un mes, aiiá•
dase un kilogramo y medio de azúcar disuelto en 2 litro., de agua., y
fíltrese.

Hace más deve;nte años-escribe
el Dr. Manuel S. Soriano -que uso
la Emulsión de Scott, lo mismo en
mi clientela particular que en lo·s
hospitales á que be pertenecido y
pertenezco,y enelnotahlecolegio de
La Paz, donde se usa. en grande esca.la. Debo manifestar que siempre
be obtenido brillantes resultados
de la mencionada Emulsión de
Scott, que es un tónico y recostituyente que el estómago soporta per·
fectamente .

::le res1:1rvan camas en Uarro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.

ta. San Francl•oa!I llilm. B!I M4xloa!I

a. F.

•••••••••••••••••••••••••••••••••

Entre las disposiciones del sellor Arzobispo, en su testamento, se hicieron
éstas:
A su hermana, eellorlta Kate FeeblJI,
que estuvo siempre con él basta 111
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro en una de las pólizas de seguro ;
a la seflora Ana A. Feehan, viuda del
seflor doctor Eduardo L. FeehBD, her·
mano del sef!or Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p61lzas, y $5,000 oro 111
efectivo ; a la Academia. de SBD Patricio de Chlca.go, de la. que es preceptora
su hermana Madre Maria Catalina.
$10,000 oro' de la. tlltlma póliza.; &amp; la
escuela. ' 'Santa. Maria.' ' de ensellalll&amp;
pñctlca para varones, . de Feeba.nvllle.
llllnols, que era la Institución por la
que mil.a se Interesaba el ■ellor A~
blspo, se entreearon loe $4,000 reatall·
tea de la tlltlma ¡;óllu.

Domingo 29 de Noviembre de 1903.

r

Explicactón dt
nutstros grabados.
Número l. Representa nuestro
gra:bado tres figuras de sombrero
tra¡es y abri~o de invierno. El pri'.
mero confeccionado con terciopelos
y plumas, está de acuerdo con los
últimos figurines de esta clase de
prendas. Las dos alas laterales on•
dean graciosamente con pequeños
remangues hacia arriba, y en el
centro se levanta, á guisa de penacho, una gran pluma,que indudablemente constituye el mejor adorno
de este sombrero. Bajo el ala iz•
quierda hay un gracioso mofio de
terciopelo que, sin cubrir parte del
toca.do, ayuda poderosamente al
hermoso asoecto de la prenda.
El traje de invierno está confec·
cionado con pafio de alta lana. La
falda es lisa y como úuico adorno
lleva pequeñas aplicaciones de cinta ma~avillosa,iniciad_as en la parte
superior y que termman á corta
distancia, como lo muestra el gra·
ba.do. El corpiño
lleva un ancho cuellobombreras q uese
prolonga basta la
cintura y que imitando las solapas
de una chaqueta to·
rera, constituye el
adorno princio al
de este corpiño. En
las mangas hay en
su terminación unos puños confec·
cionados con la
misma tela que las
solapas de la blusa.
Este traje es muy
elegante y constituye, sin duda algu•
na, una novedad
para nuestras lectoras.
Por último, el abrigo de pafio que
representa nuestro
tercer grabado, es
una rica prenda de
invierno, con doble
cuellobomb re ras,
de la misma tela, y
un pequeño cuello
de terciopelo. Los
forros interiores de
este abrigo, son de
seda y lleva además
vueltas de piel, tanto en estos forros
como en los puños.
Para completar un
adorno vistoso y original, se colocan
dos grandes botones de pasamanería
en la parte supe·
rior del cuello, y de
esos botones se hacen colgar caden·i·
llas de cuentas, terminadas con punzones metálicos.
ESPERANZA.

1 .

t\OJf\ SUtLTf\
María, hermosa.
criatura,cuyo cuerpo delicado y blanco parecía hecho
con pétalos de ro·
sa., se moría . ...

1.--SO.mbrero y abrigo de Invierno y traje de la estacl6n,

Su novio el poeta de los versos
tristes la miraba fijamente, clavándole sus ojos azules y melancólicos.
Después, unos instantes de doloroso silencio, interrumpido ·a.Jgunas veces por sollozos del poeta,
María se incorporó en el lecho, dejando entrever su alasbastrino cuello entre un mar de gasas y terciopelos, causando en el ánimo una.
impresión tierna, sentimental.. . . algo así como el estado psicológico
que produce la contemplación de
una blanca azucena en el campo casi obscuro .. y díjole al poeta:
Amado mío: alguien me llama·
siento que me besan unos labio~
yertos y escucho una voz muy apagada que me invita
á emprender un viaje largo,muy largo,
sin retorno; adiós!
Amado de mi corazón, no llores .. ! 1
Y dejando caer su
cabecita rubia sobre la almohada,
miró por última.vez
al triste poeta, con
los ojos inundados
en lágrimas.
Su alma voló, á
la patria prometida
de las almas, y el
eco ardiente y sonoro de un beso en
los espacios, flotó
has ta extinguirse
para siempre.
Unahorrible maldición brotó de los
labios de a q u e 1
bombre,que quedaba. solo en este mísero valle de lágrimas, para ser pe·
rennementeun mártir, ante el recuerdo de aquella hermosa mujer, que
habíase marchado
á las insondables
regiones de la vida
eterna; y bajando
la vista, quedó sorprendido ante un
cuadro magnífico
que se le presentaba: las flores que
habíale traído á su
novia. para obsequiarla como de
costumbre, habían
escondido sus moribundos pétalos y
yacían mustias, en
sefial de duelo, por1a desaparición de
aquel ángel,que los
cuidaba con sus
manecitas de marfil.
Aquel bombre,con
la faz desencajada,
contempló por espacio de algunos
msta.ntes ese maravilloso y sagrado
cua&lt;l ro; y, temblo•
roso, cogió la pluma ¡,ara describirlo,.,, ,·ersostristes,
de e,,, que él sa·
bía 1&amp; ,i:er, pero no
pudo. ,u alma de
poet,, gigante voló
a.! ch·lv, junto con
la de María.
M.S. ALIER

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101497">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101499">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101500">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101501">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101502">
              <text>21</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101503">
              <text>Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101504">
              <text>22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101521">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101498">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 21, Noviembre 22</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101505">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101506">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101507">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101508">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101509">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101510">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101511">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101512">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101513">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101514">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101515">
                <text>1903-11-22</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101516">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101517">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101518">
                <text>2017796</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101519">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101520">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101522">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101523">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101524">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="3069">
        <name>Cantares</name>
      </tag>
      <tag tagId="3067">
        <name>Las dos posadas</name>
      </tag>
      <tag tagId="2898">
        <name>Monogramas</name>
      </tag>
      <tag tagId="3055">
        <name>Recetas</name>
      </tag>
      <tag tagId="3068">
        <name>Trajecitos de paseo</name>
      </tag>
      <tag tagId="2773">
        <name>Trajecitos infantiles</name>
      </tag>
      <tag tagId="3070">
        <name>Trajes de concierto</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3873" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2517">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3873/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._22._Noviembre_29._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>3ae2d1d2472f7fd08778d4f4d861923d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117697">
                    <text>Domingo 29 de 1./oviembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUS'l'RIADO

Domingo 29 de Noviembre de 1903.

NAUFRAGOS
r Eran condíscipulos. Vivían á me-

d_ia _cuadra uno de otro; y como ce.s10mpre se encontraban en el camino al ir y volver de la escuela
hacían el trayecto jnntos, conver:
sando de todo un poco; haciéndose
preguntas y respuestas recíprocas
-sobre sus lecciones y deberes escolares; contándose extrañas a.venturas de muchachos traviesos1 ó dis•cutiendo sobre quién podrta más
en caso de una lucha entre un toro
y un_ león, un tigre y dos lobos, una
serp10nte y una ballena. A veces
hacían cálculos sobre cuántos caballos más ó menos tendrían la
misma fuerza y resistencia que un
tren de carga ....
C_oncluyeron por hacerse grandes
amigos, con esa fuerza de sinceridad sólida y encantadora con que
sees amigo á los doce años. ¡Ah! la
amistan de la infancia siempre es
verdadera!
Roberto, muchacho rollizo, blan-co, de cabeza rubia y redondita, de
ojoz azules y mirada. dulca y tran~uila, era reflexivo, más bien parecía taciturno.
Tenía una pena, una pena inmensa., inconsolable: era huérfano, mejor dicho, era expósito.
El lo sospechaba porque algunas
veces cuando había intentado des-correr el espeso velo qui) le ocultaba su origen, preguntándole á la
señora que lo criaba quién era su
madre y dónde estaba-porque él
también debía tener madre como
los demás ninos,-la. señora le había contestado con evasivas ó re-

111

huído directamente sus preguntas.
Esto Jo preocupaba muchísimo...
¡Oh I qué fatalidad tan grande no
tener madre!.. .. sospechar que vive, que está en alguna parte y no
saber dónde ....
Roberto se criaba aislado, taciturno, pensando siempre en el secreto de su origen incóanito. Era
dócil y obediente, pero su tutora
no le tenía gran cariño. Nunca le
dió un beso ni Je hizo jamás una
caricia.
Juan era. el otro, su condiscípulo
y vecino, compañero de excursión
diaria ha.sta la escuela. y amigo inseparable, completamente opuesto.
Juan era negro, pero no de esos
negros de cara grosera y expresión
tosca; Juan era un negrito de pelo ensortijado, carita redonda, me•

~-;'"~- - _--...,..-

4.-TraJes de !'lecepcl6n, casa y paseo.

señor abad; pero una cosa me con·
suela: arriba, en el paraíso de las
estrellas, voy á ser todavía el del·
fin. Sé que Dios es mi primo, y roe
tratará según mi jerarquía.-Después agrega volviéndose á su ro&amp;·
dre:-Que me traigan mis vesti?os
m4s hermosos, mi jubón de arro1~0
blanco y mis escarpines de terCIO·
pelo. Quiero adornarme como rey
para los ángeles y entrar en el pa·
raíso con vestido de delfín.
.
Por tercera vez el capellán se in·
clina hacia el delfinito y le ha?la
mucho en voz baja .... A lo ID;e¡or
del discurso, el niiio real le rnte·
rrumpe con rabia:
-¿Pues entonces no es nada ser
delfín?
Y sin querer oír más, el delfinito
se vuelve hacia la pared y llora
amargamente.-ALFONS0 DAUDET,

5.-Modelo de tegldos y bordados para aplicaciones.

1'

dio ñatito l de ojos vivarachos que
miraban r,1pidamente, manifestando un espíritu sin pereza, diligente
y humilde á la vez.
Roberto tenía una pesadilla. y Juan
otra.
Roberto se creía el ser más desdichado del Universo porque erabastardo.-Llevaba el anatema de la
desdicha en su apellido anónimo,
obscuro, ilegítimo, de procedencia
dudosa: &lt;Roberto de Santa Ana.&gt;
Juan pensaba siempre con tristeza en el color de su cara, estigma
de su raza, siempre despreciada,
siempre tachada por el hombre
blanco. Se miraba negro y se convencía de que el color de su piel le
descontaba la mitad de los derechos
al goce amplio del ambiente social
en que se desenvuelve la humanidad civiliza.da.
Eran muy niños aún y, sin embargo, á veces caminaba.a en silencio,
con las cabecitas gachas, desde sus
casas á la escuela, pensando cada
uno en lo que era su espectro, su
eterna pesadilla.
-Soy anónimo-pensaba Rober•
to, --Juan es mucho más feliz que yo
y lo será siempre. El tiene madre,
que le quiere, le besa y acaricia, y yo .... ¡ ah! quién tuviera madre! quién la tuviera para. adorarla!
-Soy negro - pensaba. Juan;Roberto es muy feliz .... ¡ah, quién
fuera blanco como él; rubio como
él, para poder ser un hombre notable! ....
Un día Roberto notó que su amiguito Juan había llorado y caminaba más triste y pensativo que de
costumbre
-¿Qué tienes, pcr qué lloras?
-Mi padre me ha pegado.
-;,Por qué?
-Porque rompí una taza.
-¡Ah!. ..... ¿cómo se llama tu
papá?
-Roque.
-¿Y tu mamá?
-Carmel a.
-¿Los quieres mucho?
- A mamá sí; pero á papá no tanto; es muy grosero y por cua.lquiera cosita me reta y me pega. .. . . Mamá me defiende siempre .... Ella es
muy buena!
Roberto se sintió más que nunca
en las tinieblas de su orfandad maldita. Eovidiaba á Juan .... ¡Ah, él
no podía decir que su ma.má le de•
fendíal. ... Debía ser muy dulce tener una madre que le defendiera...
Los dos niños ocultaban instintivamente su pena en lo más profundo de su alma. Ninguno de los

dos había confiado hasta enton•
ces el secreto ae su pesadilla constante. Ninguno de los dos sabia
que el otro sufría en silencio.
-¡Ahl dijo Juan, yo quisiera ser
como tú; á ti no te pegan nunca. en
tu casa.
- ¿Por eso no más?
-Por eso y por otra cosa.
-¿Porqué? preguntó Roberto con
curiosidad.
Juan bajó un momento la vist11.;
Juego, clavando en su amiguito una
mirada. desbordante de amargura,
exclamó.
-Yo soy negro!
-Sí, pero tienes madre, y yo ...•
-También es negra mi mamá, interrumpió Juan; los negros no va•
lemos nada; tú algún día. serás &lt;el
sei'ior Santa.na&gt;, y yo, en cambio,
nunca seré más que el hijo de la negra Carmela ....
Hubo una pausa, como si aque•
llos dos chiquitines miraran el
porvenir, midiendo y pensando serenamente de antemano el capital
heredado para vivir en el mundo.
-¡Yo quisiera ser blanco! excl a•
mó Juan.
-Ah, yo quisiera tener madre! dijo Roberto.
Fué la revelación espontánea, incondicional é ingenua del secreto;
fué la dulce comunión de dos pesares infantiles, ocultados cuidadosamente por esa previsión del hombre contra el hombre; fué la. ruptura súbita del estuche donde cada
uno guardaba sus penas y oculta.
be. sus inquietudes; estuche que se
rompía de golpe por la fuerza expansiva de sentimientos tiernos, en
la delicada y sincera amistad de la.
infancia.
Se miraron un momento y se
abrazaron por esa fuerza secreta
que impulsa á los que sufren, á los
que lloran, á Rostenersemutua.mente en la superficie del mar donde
naufragan juntos.
El niño expósito y el niño negro
comprendieron que naufragaban
juntos en el mismo mar por diferentes causas.
EDUARDO A. CANO.

�Domingo 22 de Noviembre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRIAOO

Mi Madona

l!JL MUNDO ILUSTRADO

Cuando el cielo sus lágrimas arroja.
sobre 18: vasta _inmensidad, opresos
hallo mis nervios por mortal congoja
pensando entonces que la lluvia moj~
su albo traje, su féretro y sus huesos.

A IRMA.

I
¡!dolo de mi hogar, encanto mío!
Desde que al cielo á reposar te fuiste,
estoy sintiendo ei angustioso frío
que el ave enferma, fatigada y triste,
debe sentir en medio del vacío.

III
JMi pequeña madonal ¿Qué sentías
al abrasar tu piel la calentura?
Secas y tumefactas tus encías
con avidez buscaban la fresc~ra
de mis manos, marmóreas por lo frías.

¡Es hoy mi vida una cadena rota,
porque le falta el eslabón más bellol
YR. tu pequeña mano no alborota
en horas de ventura mi cabello,
ni como un lirio, ante mis ojos flota.

Al regresar de mi labor, abierta
de mi pobre mansión hallo la puerta·
pero mi pequeñuela se me esconde '
!Y no ac~de á mi voz, porque está ~~~~tat
JComo leJos está, no me responde!

Ya no más, escondida en los rincones,
me esperarás al paso, alborozada,
como un duende de aviesas intenciones;
y ya no más de tu precoz mirada
veré surgir la gracia á borbotones.

Pródigo en hojas y fecundo en ramas
soy u°: ár_bol en medio del camino; '
pero si m1 corteza no embalsamas
¿9.ué me imp&lt;;&gt;rta el furor del torbellino,
m el rayo, m el torrente ni las llamas?

¡ Cómo el dolor me oprime y me sofoca,
al pensar que los besos de tu boca.
más nunca he de sentir embelesado!
El recuerdo punzante es una roca,
y á esa roca me encueniro encadenado.

¡No ~ebéis extrañarlo! ¡En adelante,
en mi faz, como trémulo diamante
ha de haber una lágrima furtiva '
y entre los nii!os buscaré el semblante
de m1 blonda muñeca fugitiva!

Lo que unas iniciales en la arena,
duró en el mundo tu inocente vida,
pura como el olor de la azucena . . ..
No hay bálsamo eficaz para la herida,
abierta por la muerte de mi &lt;nena!&gt;

B. BYRNE.

DIALOGO

Con fraternal, solícito cuidado,
conservo un rizo de tu rubio pelo,
y en un cofre, tu anillo y tu calzado ....
¡y con mi llanto y tu sudor bañado,
en ese cofre sepulté un pañuelo!

EL POETA.

En aquella noche
hubo más estrellas
en el firmamento:
y aunque rebramaba,
parecía alegre cántico de fiesta
el zumbar del viento.
De la blanca luna.
eran los destellos acariciadores;
y se entrelazaban
como si formasen
de invisible escala, tramos tembladores.
¿Fué 1&gt;bsesión?.... ¿Locura?. ...
¿Fantasía extraña que engendró el cariño?
No.... Fué que la gloria se vistió de gala
para que en su seno descansara un niilo.

Guardo como un tesoro tus aretes,
y tu preciosa caja de juguetes
que beso, al despertar, cada maña.na:
los cromos que te di, tus brazaletes,
y tu frágil &lt;bebé&gt; de porcelana.
¡Nunca, jamás, me olvidaré de aquellas
noches de incertidumbre! .... Mi retina
iba, mi bien, de tus facciones bellas
á la imponente hilera de botella.s
hidrópicas de inútil medicina.
II
Ya la más bella .flor de mi guirnalda
no me pide de noche que la arrope,
y amargo lloro mi mejilla escalda ....
¡descendió la amazona de mi espalda,
y ya en mi cuarto se acabó el galopel

LA MADRE.

¿Para qué esa fiesta,
cuando se han deshecho tan benditos lazoa?
JDios y el cielo mismo no se complacían
viendo reír al niño
preso entre mis brazos!

La blonda y vivaracha señorita
ya no se desespera., ya no grita,
ni es un diablillo por doquier que ;pasa.
¡La flor prirnr.veral cayó marchita,
y enmudeció el tirano de la casal

EL Nif:0 DESDE EL CIELO.

No te aflijas, madre,
porque no me veas;
no pierdas la calma.
· Si esta.remos juntos y a toda la vida!
¡Si he de vivir siempre dentro de tu alma!
ALV.ARODE LARRODER

,11 ,¡

~

·· •• ,o.-

·:J.
,:··:

-;;.~~

__..
t'
----:e:2"11~1;¡
b

"¿,~

~ier
-

~
o

""""""'"""'''•·'"

t(J~

7,-Monogramas para mantelerla
6,-Vestldo de hogar, peinador y trajes de visita y recepcl6n,

Domingo 29 de Noviembre de 1903.

�Domingo 29 de Noviembre de 1903.

Eb MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

GILDA!
No ha. mucho que la. ví; se sonreía ,
triunfadora. y radiante de belleza,
cuando le dijeyoqueel sol prendía
en su griega y artística. cabeza . .. .
Flor de gracia., de encanto y galanura,
impregnada, de tenue y g rato aroma,
su cuerpo semejaba una escultura,
y su cuello era un cuello de paloma.
Blanca, de una blancura irresistible
que hasta la. nieve le causara enojos,
brillaban con sn luz inextinguible
dos ¡j,Stros, en el cielo de sus ojos.

i

Una noche en que triste ó delirante,
me abismaba en el mar de mis ensuelios,
la vi pasar, como visión errante,
por el divino alcázar de los sueños .. . .

8.-Nuevos modelos de tejidos y bordados

Vestida. de blanco estaba.,
la mano de reina. inerte,
y en su faz se dibujaba.
la palidez de la. muerte.
¡Trece abriles! ¡Oh delirio!
El beso de la enlutada.
heló su frente de lirio
envidia. de la alborada..

en la cruz el aire mece
campánulas de colores,
y una. plegaria. parece
que murmura. entre las flores ..
Por la tumba.,en rondas suaves
húmeda y recién movida.,
pasan cantando las a.ves
una. endecha. no aprendida..

¡la niiia. de ojos azules
y dora.da. cabellera. . .. . l
JOSÉ M. CARBONEL.

o
Se ofendió porque la dije:
tú no tienes corazón,
porque si no, paga.rías
la. inmensidad de mi a.mor.

en la. dulce prima.vera.
de la. maña.na radiosa.,
cayó triste en la. pradera.
como un pétalo de rosa..

México, D. F. septiembre 5.
Me es grato manifestar-escribe el Dr. Francisco de P. Leal-=que me es muy conocida la preparaci6n llamada Emulsi6n de
Scott, y que la recomiendo con
bastante empefio á todos aquellos
de mis clientes que se encuentren demasiado linfáticos, lo mismo que en los escrofulosos, pues
son muy satisfactorios los brillantes resultados que siempre he obtenido con dicha preparaci6n, la
cual posee también la cualidad
de no ser desagradable ni á los
nifios, que son los que hacen
mayor consumo.

Sintió nostalgias del cielo
la. preciosa. niiia.- ángel,
y protegida. en su vuelo
por el ala. de un arcángel,
subió á la. región leja.na
que negruzca. sombra envuelve,
donde la. materia. hnmana.
en átomos se disuelve ....
De un ciprés verde y añoso
la niña. duerme á la sombra:
sobre su lecho, a.moroso
extiende el musgo su alfombra.;

La niña de ojos 11.zules
y dora.da. cabellera.,
envuelta. en ligeros tules
duerme la noche postrera.:

,.................................

..SANTA FE," LA MEJOR RUTA
Las fúlgidas estrellas. ..... sorprendidas
al verla, se inclinaban reverentes,
como ante las imágenes queridas
los misteriosos pálidos creyentes.

PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN ~

ADenver, lansas Cíty, St. Loais, Cbicago, lew York,
San Francisco J Los Angeles
.........

-·--~-

Tome laa paatlllaa Luantea da Bromo-QalalM,
&amp;l boticario le devolveri au dinero II ao • La firma B. W, Gr°" H halla a cada a.11&amp;

EL TESTAMENTO

Las a.ves entonaban dulces cantos,
a.l mirarla. cruzar mórbida y leda.,
l a aurora le prestaba sus encantos,
sus murmullos la idílica. arboleda .. ..

Dtl 11.110. sr. Jlrzobls,o f«ba
Los bienes fueron valuadoe
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstla en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañia de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Hace pocu~ ulas que se practicó Is
apertura del testamento del Ilulltrfllmo Sr. Arzobispo D. Patricio A. l'eebU
en la ciudad de Ch Icaco, Illlnoll.
La fort1111a del distinguido prelado ucendl6 A cerca de $1215,000 oro am•
rlcano ; y segQn el Inventarlo que ae ha
publicado, los bienes que &lt;1eJ6 taeroo
como sigue :

ii{i~ió·~~~~-{i~~ ºii~~-~~t~i~~~ii~ .. ... .
que dobla su corola al venda.val,
y fué su dulce vida.
pura. esencia. cuaja.da. en el cristal.
En el fa.stoso ataúd
reposaba. entre las flores,
dormida. como el laúd
de los viejos trovadores.

......
1na••K•M••

Dos p6llzas de "La Mutua,' • Compallta de Seguroe sobre la Vida, de
Nueva York, por $21í,OOO
oro cada una, 6 aean. . $ 150,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de Jaa p6llzas 9,329 oro.
Otra póliza de seguro. . • H,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.

u:::::::::•
11,ttu"•"'""•••
~:::::~:t:::

:::;:::::::
?::::~::"

llftM •fUl.ftll.• 1

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Rarvey en la Línea de Santa Fti,soií renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros inlormes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.

.. .

..

-·

.,,':":'!"~-..........
"
... ~:' '!.:'!'..! ..
! '!"'!"'.• · ........... ................ !'" ' .. ...... ! ....... .

'j

ta. San Franolaoo, #ilm. 8 11 ltlllixloo,

a. F.

Entre las ltlsposlclones del eellor /J·
zoblspo, en su testamento, se hicieron
éstas:
A su hermana, eellorlta Kate FeehBD,
que estuvo siempre con él hasta so
muerte, $40,000 oro en bonos y ,215,000
oro en una de las pólizas de seguro;
A la sellora Ana A. Feehan, viuda del
sellor doctor Eduardo L. Feehan, her•
mano del sellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p6Uzas, y $15,000 oro 111
efectivo ; 4 la Academia de San Patricio de Chlcago, de la que es preceptora
su hermana, Madre María Catalina,
$10,000 oro de la 1mlma póliza; l la
escuela ' 'San ta María' ' de enseliansa
prtctlca para varones, de Feehllllvllle,
Illlnols, que era la lnatltucl6n por la
qne mAs se lnreresaba el 1ellor Arsoblspo, se entregaron loe
restan·
tea ds I&amp; 1lltlma ¡;6llsa.

··································-

,,,ooo

&lt;X&gt;

rel!ni6n.

Domingo 6 de D1ciembre de 1903

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101581">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101583">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101584">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101585">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101586">
              <text>22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101587">
              <text>Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101588">
              <text>29</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101605">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101582">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 22, Noviembre 29</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101589">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101590">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101591">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101592">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101593">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101594">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101595">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101596">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101597">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101598">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101599">
                <text>1903-11-29</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101600">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101601">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101602">
                <text>2017799</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101603">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101604">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101606">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101607">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101608">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2671">
        <name>Bordados</name>
      </tag>
      <tag tagId="3086">
        <name>Diálogo</name>
      </tag>
      <tag tagId="3089">
        <name>Gilda</name>
      </tag>
      <tag tagId="3085">
        <name>Mi Madona</name>
      </tag>
      <tag tagId="2898">
        <name>Monogramas</name>
      </tag>
      <tag tagId="3084">
        <name>Náufragos</name>
      </tag>
      <tag tagId="3088">
        <name>Peinador</name>
      </tag>
      <tag tagId="2981">
        <name>Tejidos</name>
      </tag>
      <tag tagId="3083">
        <name>Trajes de recepción</name>
      </tag>
      <tag tagId="178">
        <name>Trajes de visita</name>
      </tag>
      <tag tagId="3087">
        <name>Vestido de hogar</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3876" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2520">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3876/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._23._Diciembre_6._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>f290ebc094b223c5df088ba22cf8ba5f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117700">
                    <text>Domingo 6 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

¡Los copos se desatan
con furia loca
sobre el ángel dormido,
que no se mueve,
y la madre, besando
la fría boca,
con sus besos deshace
la blanca nieve!

tados de amor que ~elevan el-alma
á regiones ideales. Si la gloria
existe en el mundo, es en uao de
esos momentos.
Pensó Jaime, contemplando escena tan opuesta á la que él representaba, en la dicha que le había arre•
batado vil y alevosamente la mujer
á quien quiso con locura; recordó
plácidos transportes de amor íntimo con su adorada; promesas y
juramentos tan rep.,tidos como fa.
laces; traiciones y celos que habían
oscurecido su felicidad y envenena•
do su sangre; ilusiones y desenga·
í'los amargos; burlas que dejaba
impunes, ansias que no lograba y
tormentos que no merecía .... Tan
feliz como sus compaí'leros de viaje
debía ser él, y amando más que
ellos, mucho más, se veía sumido
en la trist.eza, olvidado en la sole•
dad y en brazos de la desesperación ......
Una ola de sangre le subió á la
cabeza. Se precipitó sobre la portezuela, convulso y furioso, abrióla
con violencia, y gritando:
-¡Yo la mato! ¡La mato!-desapareció, dejando á los circunstantes estupefa,ctos.
Poco después el Juzgado levanta·
ba el cadáver de Jaime.
El sumario atribuía ácdi;sgracia&gt;
su muerte. Pero si bien esto era
cierto, la autora real había sido
una mujer infame; los cómplices,
aquellos enamorados del coche; el
arma... la casualidad.
En el camino de la vida hay que
temer á esos tres factores: al amor,
al contrast.e y á la fatalidad.
¡Una lágrima por el muerto!

Cuando logra entre nubes
romper el día,
al calor de la madre
aún vive el nií'lo ....
¡Toda una eterna noche
de nieve fría
no amortiguó la hoguera
de su carií'lol

U\ MEJOR DIE.TI\

Ya descienden los copos
desde la altura,
como mariposillas
que el viento mueve,
y al tocarlos, me digo
con amargura:
¿ por qué será tan fría
la blanca nieve'?
¿Cómo, si es hermosa,
la muerte encierra,
y nos hiela en el alma
las ilusiones?
¡También con sus desdenes,
sobre la tierra,
hay hermosas que matan
los corazones!

Como la muerte es negra,
no les da espanto
la espléndida blancura
falsa y aleve,
y se mueren cte frío
bajo aquel manto
que en los sembrados surcos
tendió la nieve.

LA MAQUINA

o

~~p

El mudo pajarillo
que á helarse empieza,
por la desnuda rama
ni á andar se atreve:
siendo el símbolo hermoso
de la pureza,
&lt;¿por qué será tan fría
la blanca nieve?&lt;

Por eso no seducen
sus resplandores
y causa su blancura
melancolía,
y por eso las aves
y los pastores
temen del crudo invierno
la nieve fría.

Aunque el sol baña triste
el horizonte,
en las dormidas chozas
nadie se mueve.
¡No pueden los pastores
subir al monte!
¡Les cerró la salida
la blanca nieve!

Una madre harapienta,
triste y llorosa,
con un niño en los brazos
camina errante ....
¡La sorprende la noche
fría y medrosa,
y oprime contra el pecho
al hijo amante!

En vanoldel arroyo
la linfa ¡,ura
busca el ave sedienta
al nuevo día.
¡El arroyo no baja
desde la altura,
porque lo heló en el1montie
la meve fría!

Es general la creencia de que la
dieta es el mejor remedio para cura1· ciertas enfermedades; pero el
hambre es la voz de la naturaleza.
que nos avisa que el estómago ne•
cesita al!IDento; y ·como este tcque
de atención debe ser atendido muchas personas, ó casi todas, c~men
mucho y muy ámenudo;masnoca.•
be duda de que la dieta absoluta.es
un remedio heroico. Cuando un estómago está enfermo, no hay cosa
m~jor que dejarle sin
ah mento; pero existe
un medio de no quedarse sin comer: el de ingerir frutas solamente,
porque el jugo de éstas
obra como desinfectan•
te y mata los gérmenes
que el estómago contie•
ne.
Por lo general, con
seguir solamente dos
días el trata.miento de
la dieta de fruta, se consigue exterminar todos
los gérmenes daí'linos
que contiene el estómago.
También puede co•
merse un poco de pan
esterilizado, que no im·
pide que la dieta haga
sus efectos.

o

CANTARES
Es tan gracioso tu cuerpo
y tan bonita tu cara,
que sé que te tiene envidia
basta el ángel de tu Guarda.
Como eres tan bondadosa,
yo te comparo á las nubes
que toman agua de mar
y van lloviendo agua dulce.
Me aconsejan que suspire
para que tenga descanso;
pero el suspiro es muy corto
y el mal que tengo muy largo.
MELCHOR DE PALAU.

4.-Vestidos para calle y trajecitos infantiles.

Domingo 6 de Diciembre de 1903

1

J. JACKSÓN VEYÁN,

LA BLANCA NIEVE

Por la sábana inmensa
de la llanura
revuelan de perdices
bandos enteros,
y eLcuentran en la nieve
su sepultura
cuando bajan del monte
los ventisqueros.

l

Y al ver caer los copos
desde la altura
como rizadas plumas
que el viento mueve,
suspiraba la madre
con amargura:
c¿9or qué será tan fría
la blanca nieve?&gt;

F. IlOIG BATALLER.

EL MUNDO ILUS'l'RIAOO

.

La babitación ,estaba convertida
en un taller dirigido pvr la actividad femenil de una cabeza bien organizada.
Media docena de sillones de yute
bastante usados, dos maniquíes de
mimbre, una mesita de labores en
el centro, y cerca de la ventana una
máquina de coser que parecía demandar el movimiento continuo de
unas manos hábiles y de un pie diestro y chiquito. Por las ventanas entraba mucho sol, un sol de abril,
cuyos purísimos rayos alegraban
las almas despertando las flores,
saludadas por los primeros gorjeos de los pájaros,que de ese modo
comienzan á entonar un himno
grandioso y dulce á la Naturaleza,
como imprescindible prólogo á sus
primeros amores.
Madre é bija, una anciana de
semblante de nácar y de pelo de
nieve, y una muchacha de cabecita
rubia, de negros ojos y de facciones
puras y delicadísimas, hablaban
animadamente cerca de la ventana
del sotabanco, que parecía dorada
á fuego por los rayos del astro del
día. Era aquél un coloquio de ánge•
les; la antigüedad respetable y respeta.da del pasado hablando con el
incipiente porvenir. El sol que nace y el sol que muere del gran
Echegaray.
-Estoy contentísima, mamá, decía Julia; estoy tan satisfecha, que
apenas quepo en el pellejo...... .
¿Sabes lo que ha pasado? Hoy .he
visto á Ernesto, y siguiendo tus
instrucciones, le hablé con formali·
dad, seria, muy seria .... ¡Mira! No
estoy segura de si he llorado; lo
que sé es que he sentido en los ojos
primero mucho fuego y después mucha frialdad .... ¡Vamos .... que ....
lágrimas se llama esa figura!
-¡Qué tontuna! murmuró la anciana haciendo un puchero entre risas.
-Yo comencé así mi discurso:
mire usted- le dije,-es probable
que hoy sea la última vez que nos
veamos . . .. No se asombre, soy sin·
cera y no finjo, verá usted . . .. Dicen los médicos que la constante

costura de lamáquinaperjudicami
salud, que me debilita mucho, que
me martiriza demasiado, que si no
estoy enferma, puedo enfermar,
y que ¡Dios sabe lo que será de mí!
Me quedan, pues, tres caminos que
elegir:uno, casarme con un hombre
que me quiera y á quien yo ame;
otro, marcharme con mi pobre ma•
dre á la Mancha, á casa de mis
tíos; el último, morir al lado de mi
máquina entre cintas, sedas, encajes, flores y terciopelos ... La muerte sería, á no dudar, dulce, alegre,
elegantísima; pero es que yo no me

quiero mot·ir tan joven.
Veo en medio de mis a•
marguras una perspectiva tan alegre, tan dulce, tan consoladora! ....
Son tres los ca.minos,
¡tres! ¿Cuál sigo,_Ernesto?
-¿Cuál?-me contestó.-El primero.
-¿Y el hombre?
-¿Quién puede serlo
más que yo, constituyendo usted la felicidad de toda mi
vida, el ideal más santo y la aspiración más grande?
-Yo sentí, mamá, que me ponía
colorada. Experimenté una ver•
güenza tan grande y una alegría.
tan dulce, que sólo pude preguntarle, haciendo por sonreír:
-Y el camino, ¿será muy largo?
-Dentro de media hora lo sabre·
mos-me contestó.-Yo iré ádecír·
selo á su madre, que quiero que
muy pronto sea la mía. Ahora bien;
después de la concesión formulada.,
no recabo más que otra.con verdadero empeño: destruir, Julia, la
máquina de su martirio; acabar, ó
anular por lo menos, ese instru·
mento de trabajo que á poco agosta. la vida apenas indicada de la
mujer de mis sueños. ¿Acepta us•
ted?
-Dije que no con la cabeza; pe·
ro no estoy segura de si afirmé lo
contrario con los ojos, que son los
Judas que ponen de relieve h hipo·
cresía; lo que sé, madre, es que va
á venir y que desearía mucho que
tuviéramos que defender de sus iras
la.máquina.
En el rostro, bañado en lágrimas
y abierto de pa.1 en par á la ~icba,
besó la bija á la madre, poniendo
término al más elocuente discurso

5.-Trajes de casa, cuello de encaje y
esclavina con volantes.

�EL MUNDO ILUSrrRAJDO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 6 de Diciembre de 1903

Inclináronse tres cabezas para
que tres bocas besaran la parte superior de la máquina., y el murmullo que produjo el contacto de los
labios con el hierro,semejó un coro

,k· ·.
~!"

,,

.

.• ......~-~.p-

l

Unos pasan, amigo,
Estas noches de enero
Junto al balcón de Cloris
Con lluvia, nieve y hielo·'
Otros la pica al hombro '
Sobre mu!'allas puestos'
Hambrientos y desnudo;
Pero de gloria llenos; '
Otros al campo raso,
Las distancias midiendo
Que hay de Venus á Marte
Que hay de Mercurio á Ven~s·
Otros en el recinto
'
Del lúgubre aposento,
De Newton ó Descart.es
Los libros revolviendo;
Otros contando ansiosos
Sus mal habidos pesos,
Atando y desatando

Domingo 6 de Diciembre de 1903

Recetas útiles

GRANDES Y PE:QUE:ílOS

C[RUJO OLICOR DE NARANJAS AGRIAS

( Fábula India)

Sepárense con cuidado las pieles
ó 13: parte ~uperior de varias naran¡as agrias, de manera que se
opten¡¡-a.n 12_5 gramos. Pásense por
espacio de o, ó 10 minutos lo más
po_r agua hfrviendo; déjense escu~
rr~r ;( pónganse á macerar durante
seis u ocho horas en 2 iitros de alcohol, con

I
Llueve tanto, llueve tanto,
Que en mar se transforma el suelo,
Y empujados por el agua,
Caen los robles corpulentos,
Y sobre las olas turbias,
Como fatídico cuervo,
Flota el ángel de la muerte
Siempre triste y siempre negro.

Qu~ _la digo mil veces:
&lt;Fihs, vuelve á olvidarme
Con tal que á pocos días '
Vuelvas á hacer las paces&gt;.

E,pigramas
Una vez Jove intentó
Una conquista. imposible
El oro la hizo factible· '
Mil Joves conozco yo."

Los antiguos talegos.
Pero acá lo pasamos
Junto al rincón del fuego,
Asando unas castañas 1
Ardiendo un tronco entero
Hablando de las viñas,
'
Contando alegres cuentos
Bebiendo grandes copas '
Comiendo buenos quesos'·
Y á fe que de est.e modo '
No nos importa un bledo
Cuanto enloquece á muchos
Que serían muy cuerdos
'
Si hicieran en la corte
Lo que en la aldea hacemos.

que puede sentir un alma y expre•
sar la boca de un ángel.

II
-Con este destornillador, seño•
ra-decía. Ernesto horas después voy á atornillar mi dicha, si usted
me permite que con él anule esa
máquina para siempre. Dentro de
un mes la llamaré á usted madre
con permiso de lamía, y áJuliaesposa con autorización de usted; pero permítame que destruya ese mue•
ble, símbolo de la. honradez y del
trabajo, que ha esta.do á punto de
herir morta.lmente a.l ideal de mi
vida.
-Julia. es 1.. dueña de ese mueble-:- dijo sonriendo la venerable
anciana.
-¡Rómpale usted, Ernesto! ¡rómp_ale usted!- gritó Julia entre sonrisas francas y lágrimas rebeldes.
-Ahora mismo.
~l joven &amp;J?artó lanas, sedas, enea.Je.; y terciopelos, y acometió al
primer tornillo.
-}:'ero bendigamos antes, señor
-ob¡etó la venerable anciana -esa
máquina inolvidable que h~ conservado á mi hija honrada. y pura.
para usted.

d_e ángeles, la música sublime del
cielo que celebraba el triunfo de l&amp;.
honradez por la virtud del trabajo.
R . MESA DE LA PERA.

Por no sé qué capricho
Filis juró olvidarme;
'
Pasados pocos días
Hizo otra vez las p~ces;
Pero fué tan gustoso
Aquel feliz instante,

Sólo murió de constante
La que está bajo esta los a·
Acércate, caminante
'
Pues no murió tal a.~a.nte
De enfermedad contagiosa..
El que está aquí sepulta.do,
Porque no logró casarse
Murió, de pena acabado·
Otros mueren de acordar'se
De que ya los han casado.

-"'~,.__:_____.......----~···~----•----'··,.""~--~-.- ~

Una vieja ha fallecido
De ª':llºr, y aquí se enterró;
Considere el ad vertidn
Si enamorada. murió, '
Qué tal habría vivido.
Este difunto era esposo
Y los celos le mataron ·
De ejemplar tan horro;oso
Los demás escarmentaron
Pues va ninguno es celos~.

o
Anaaeónti(as
Si el cielo está sin luces
El campo está sin flores '
Los pájaros no cantan '
Los arroyos no corren'
No saltan los corderos'
No bailan los pastore;,
Los troncos no dan frutos
Los ecos no responden . .. '
Es que enfermó mi Filis
Y está suspenso el orbe.

JOSÉ CADALSO.

Ant.e las revueltas olas
Un elefante va huyendo,
Buscando en las a ' tas cumbres
S11 salvación y aposento.
Al ver pasar al coloso,
Subida en un magnoliero,
-¡Socorro!-gritó una ardilla¡Sálvame! yo te lo ruego.Siempre generoso y noble,
El gigante paquidermo
Tendió su trompa á la ardill a,
Dióle en sus lomos asiento,
Y marchando sobre el agua
Y arribando al monte enhiesto,
Compasivo y desdeñoso
Dijo:-¡Pobre animalejo!
Sin los grandes de mi raza,
Qué fuera de los pequeños?

.... -

~ t'~.J!:.·2:!!21

II
Cuando la tarde lluviosa
Fué declinando y muriendo,
Los náufragos, en el monte,
Un hambre horrible sintieron.
-¡Pereceremos de hambre!Mugió el coloso soberbio.
-No temas-habló la ardilla,Cerca he visto el cocoter o,
Que con sus frutos sabrosos
Nos brinda dulce alimento.
-No es posible-el elefante
Rugió de cólera ciego; •El cocotero resiste
Mis más gallardos esfuerzos,
Cede, pero no se troncha ....
Hay que morir, ¡moriremos!
-Aguarda-clamó la ardilla
Saltando al árbol esbelto,
-¡Aguarda!-y royendo un tallo,
Cortó un coco suculento,
Y tan diestra como astuta,
Lanzó más cocos al suelo.

Canela hecha pedacitos.. 2 gramos.
Azafrán ... . . ....... . . . . . .1 gramo.
Decántese y añádase:
Azúcar ......... 1 kilogramo 500 gr.
Agua para disolver el azúcar. 2 lltros.
Mézclese y fíltrese:
Para que el curazao, hecho así,

III
Cuando el forzudo elefante
Despachó el sabroso almuerzo,
Alegre movió la trompa
Sintiéndose satisfecho
Y mugió con eco ronco:
-¡Gracias, pobre anima.lejo!Humilde la astuta ardilla,
Miró al noble paquidermo
Y murmuró por respuesta:
-De tu gratitud no hablemos;
Mas .... di, ¿qué hicierais los grandes
Sin nosotros los pequeños?

¿Quién es a.que! que baja
Por aquella colina,
La botella en la mano
En el rostro la risa, '
De pámpanos y hiedra
La cabeza ceñida,
Cercado de zagales,
Rodeado de ninfas
Que al són de los panderos
Dan voces de alegría,
Celebran sus hazañas
Aplauden su venida?'
Sin duda será Baco,
El padre de las vii'las.
Pues no, que es el poeta
Autor de esta letrilla..

tenga la facnltad de colorearse de rosa,
cuando se Je mezcla con el agua, se Je tiñe
ligeramente con una infusión de palo de la
India y luego se clarifica.

LICOR DE LUION
Limones, según su tamaño. .. .... . . 8 ó 10.
Alcohol de 58 grados. .... . . . .... ... .4 litros.
Azúcar. .............. . . .. ... . ...... 2 kgs.
Agua para disolver el azúcar ...... 1 litro.

7.- Modelos de colgadu ras, mant elería y corbat a.

6.-Vestiditos infantiles.

Sepárese toda la parte amarilla de la
corteza de un limón, póngase á macer ar con
el alcohol 24 ó más horas, según que la
corteza. esté más ó men os cargada de parenquina (la parte blanca), decántese, añádase el azúcar disuelto, mézclese y déjese clarificar, ó fíltrese.
"

�Domingo 6 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUS'l'RAIDO
EL MUNDO ILUSTRADO

FRUTAS CONSERVADAS
CIRUELAS
Tómese una cantidad cualquiera
de ciruelas, cogidas antes de su
madurez, córteselas la extremidad
de la cola, píquense basta el hueso por tres ócuatropartes, y luego
pónganse en agua fría.
Aparte, prepárese agua para el
blanqueo de las frutas; con este
objeto, háganse bervfr por espacio
de una hora, en una vasija de cobre
sin estañar, quince ó veinte litros
de agua, medio puriado de sal común y todas las ciruelas que se hayan desechado por muy maduras
ó demasiado pequeñas, las cuales
deben picarse anticipadamente; esta operación reporta la utilidad de
extraer una gran parte de la acidez
de que están provistas algunas frutas, y aderciás tiene la gran propiedad de que, disuelta dicha acidez
en el agua, reverdece á las ciruel11,s.
Así preparada el agua para el
blanqueo, sáquense con la.espumadera. todos los residuos de las fru·
tas que han servido para preparar·
lo, luego caliéntese esta agua casi
hasta la. ebullición, échense las ciruelas puestas anteriormente en
agua fría, con cuidado de que ninguna se superponga sobre otra, y
a.si que se eleven basta la superficie del agua, váyallile sacando con
la. espumadera y pónganse en agua
muy fría ó helada, la cual ha de renovarse varias veces, para que las
frutas se enfríen más pronto.
Estando ya las frutas blanqueadas, reverdecidas y enfriadas del
modo que acaba de decirse, sáquense del agua con cuidado, con auxilio de una espumadera,para ponerlas á degotar en un tamiz; pónganse en vasijas de vidrio, de tierra 6
de madera y cúbranse con aguar·
diente 6 alcohol de 58 grados.
Después de seis semanas de maceración, azucárense á razón de 225
á 250 gramos de azúcar por litro
de aguardiente empleado, 6 según
la cantidad de conserva que se
quiera obtener.
OBSERVACIÓN. Aunque el modo
de preparación que acabamos de
describir, es el generalmente em·
pleado por los licoristas al por me·
nor que desean ofrecer al público
ciruelas bien preparadas-; hay otro
que es wás convemente, aunque más
ca.ro.
Consiste en pasar las ciruelas
una 6 varias veces por el azúcar, á
fin de que éste, impregnándose en
ellas, las haga. más delicadas y más
finas.
Para disponer las ciruelas en
azúcar, deposítense con mucho cuidado en el lebrillo, así que estén
blanqueadas ó reverdecidas como
se ha dicho antel'iormente. Echese
encima. un jarabe de azúcar birvien·
do de modo que marque 12 grados
en el pesa.jarabes, y cúbrase; al
cabo de veinte y cuatro horas, decántese el mismo jarabe en una vasija colocada al fuego, hágasele
coser basta 16 grados y échese de
nuevo sobre frutas ,Y por fin, pasadas veinte y cuatro horas, vuélvase
á. recocer por última vez el jarabe
aun de 4 grados, es decir,que llegue
á los 20, y échese sobre las frutas.
Después de frío, pónganse las ci•
ruelab en tarros, c ú b r a n s e con
aguardiente de 55 á. 58 grados, conteniendo 200 gramos de azúcar por
litro, y tápense herméticamente.
ALBARICOQUES
Escójanse albaricoques, de un color amarillo claro, bien sanos y co•
gidos un poco antes de la completa
madurez; enjúguense 6 cepíllense
para sacarles el polvo y la pelusi·
Ua, píquense hasta el hueso por
varias partes y blanquéense echandolos en agua tibia, al fondo de la
cual se precipitarán en seguida, para sobrenadar luego; sáquense uno
á uno por medio de la espumadera
y sumérjanse en agua mezclada con
alumbre 6 alcali:.lada, esto según
el color t,_ue se desee obtener, á sa·
ber: agua muy fría conteniendo 10
gramos de alumbre por cada 20 liwos de agua, si se desea que los
albaricoques conserven el color
blanco que les comunica el agua
caliente; y en una primera agua,
igualmente muy fría, conteniendo 5
gramos de bicarbonato de potasa.
por ca.da. 20 litros, si se quiere co-

cada litro que del mismo se baya
empleado para cubrir la fruta .
Mas c:u,ando los albaricoques estén destmados al consumo doméstico 6 s~a para obte1;erlos de primera !lahda.d, es preciso pasarlos por
azucar; para; esto hágase lo mismo
que hemos dicho para las ciruelas
es decir, que se han de pasar tre~
veces por el mismo jarabe, alcanzando 12 grados de ebullición Ja
primera vez, 16 grados la segunda
y 20 la tercera; déjese un intervalo
de 24 horas de una á otra opera•
ción. Una. vez azucarados los albaricoques de este modo, pónganse á
~acerar _en aguardiente, por espacio de seis semanas, y entonces so•
lamente se azucararán como se ha
dicho ya para li,,s ciruelas. Haciendo la operación de este mod0 el jugo adquiere mayor pPrfume,' y la
carne más color y fortaleza.
MELOCOTONES
Escójanse !os melocotones de la
clase que más gusten, enjúguense
ligeramente para quitarles el polvo, agujeréense por una parte solamente, basta el hueso, y continúense las operaciones subsiguientes, conforme acabamos de indicar
para los albaricoques.
MEMBRILLO

Despójense los membrillos de su
piel, córtense en cuatro trozos para quitarles el·corazón, pónganse
en agua con vinagre 6 alumbre
del modo que dejamos dicho par~
las peras; pásense en seguida tres
veces 6 más por azúcar,como se ha
dicho para las ciruelas, y termínese
la operación del mismo modo.

8.-Sombr,ero de la estacián.

municar á los albaricoques un hermoso color amarillo. Colóquense
después de haberse enfriado, con el
objeto de fijar su coloracióu, en una
segunda agua, que contenga 10
gramos de alumbre por cada 20 li·
tros.
Después de haber verificado,esto
por uno ú otro procedimiento, y ya
se destine la fruta para la venta, ó

ya. se conserve para. prepararse de
un modo más azucarado, póngase
á degota.r en un tamiz, colóq u11se en
una vasija cualquiera., cúbrase con
alcohol de 55 á 58 grados, y al ca•
bo de seis semanas de maceración,
ariádanse de 150 á 200 gramos de
azúcar y dos gotas de esencia de
noyó, disuelto en muy poca cantidad de alcohol y en proporción, á

1••·······························
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADenver, lansas Cíty, St. Loais, Cbicago, llew York,
San Francisco J Los Angeles
_ _ ........,,,........,.,4...
. -)

Tacubaya, D. F., Septiembre 9.
Me es altamer..te satisfactorioescribe el Dr. Alberto Cerrnntes-manifestar que considero laEmulsi6n de Scott como el mejor reconstituyente que se puede emplear en todos los casos en que la
nutrici6n languidece por cualquer
motivo, haciendo incompleta la
asimilaci6n. Por este motivo nunca vacilo en prescribirla en estas
circunstancias, obteniendo siempre el exito más lisongero que
puede esperarse.
PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN OO.
Tomo las pastillas Luan1ea do Bromo-QulDla.

&amp;l botiCl&amp;rio le dovolver6 an dinero al ao M c113
&amp;. lirma B. W, Gron ae halla en cada~

•

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSW0RTH.-Agente General.

ta. San Franolaoo, #ám. 8, Wl4xloo,

a. #.

···························•-•·······•-

EL TESTAMENTO

Dtl 11.mo. Sr. Jlrzot,lspo i«baa.
Los bienes fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstia en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañía de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Ilace pocu. uias que se practlcO la
apertura del testamento del Jlostrl1lmo Sr Arzobispo D. Patricio A. Feebu
en la ciudad de Chlcago, llllnol■ .
La fortuna del distinguido prelado ascendlO ll cerca de $125,000 oro americano; y segtln el Inventarlo que se ha
publlcado, los bienes que ceJO toeroa
como sigue:
Dos pOllzas de "La Mutua,' • Compal!!a de Seguros sobre la. Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, o aean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las pólizas 9,329 oro.
Otra póliza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre la.a d'lsposlclones del sel!or Arzobispo, en su testamento, se hicieron
l!Btas:
A so hermana, sel!orlta Ka.te Feeban,
que estuvo siempre con él basta so
muerte, $40,000 oro en bonos y ,2:1,000
oro en una de las pólizas de seguro:
11 la. seftora Ana A. Feehan, viuda del
seilor doct or Eduardo L. Feehan, her•
mano del sellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las póllzas, y $5,000 oro en
efectivo; &amp;. la Academia de San Patricio de Chlcago, de la. que es preceptora
su hermana, Madre Maria Catalina,
$10,000 oro de la t\ltlma. póliza; &amp; la
escuela ''Santa. Marla' • de ense!iansa
p~ctlca. para varones, de Feehanvllle,
Illlnols, que era la Institución por la
que má.e se Interesaba el se!ior Arsoblspo, se en trep.ron 109 ,4,000 re,t&amp;ll·
tee de I&amp; 1lltlma r;6llu.

Domingo 13 de Diciembre de 1903

Carta de una Parisiense
El té de las chito en casa de una señora
de posición sendlla.
Los sombreros.-E1:pe1nado.

Se usa tanto servir un té en el día
seíiala.do para recepción, que todas
las seíioras, basta las que no disfrutan de gran renta y que se ven
obligadas á cuidar mucho el gasto,
consiaeran imprescindible ofrecer
algunos refrescos á sus visitas.
Falta saber cómo arreglarse para
que este ligero lujo no sea ni dema.siado costoso ni molesto en exceso.
He aquí á este respecto algunos
consejos que mi experiencia me permite daros:
Admitamos que no tengáis sino
una. doméstica. para todo servicio.
Es preciso entonces arreglar lascosas de antemano.
La víspera. del día enquerecibáis,
se desocupará el salón; la víspera
también, cuidaréis de tener un plato bastante fuerte, que os permita.
reservar los restos para el almuerzo. Rodeando este fiambre de huevos y legumbres calientes, el mari•
do no puede quejarse, y dais así á
vuestra sirvienta mayor tiempo para preparar past.eles en ca.so necesario.
Tan pronto como ha. servido el
almuerzo y ella misma ha almorzado, la sirvienta lava la poca vajilla
del almuerzo, mientras la señora en
persona ayuda al trabajo poniendo
el comedor en orden; se viste la sir·
vienta para estar dispuesta de ante·
mano con el fin de abrir la puerta,
aun antes de que la seilora. baya.
concluído de arreglarse.
Podéis, pues, excusaros por hacer
esperar algunos instantes á. la pri·
mera visita que llegue; pero la ca.sa
debe estar prepara.da é irreprochable lo mismo que la sirvienta. Es,
pu~s, prudente estar bajo las armas
desde temprano.
El traje de la sirvienta tie_ne su
importancia. Sienta muy brnn á
una joven esbelta el delantal blan•
co con pechera y hombrera.; pero
para una mujer grues~ y de cierta.
edad conviene el sencillo delantal
de p~rcal fino, muy blanco, re&lt;?ientemente planchado, con volad1tos,
sin guipur ni festón.
La falda negra será lo mejor, con
la blusa en armonía, y algo blanco
y muy limpio en el Cl~ello.; na~a de
joyas falsas extraord10ar1as m cor·
bata de color.
Ese día como apenas debe salir
de la anU:sala, no ?ebéis darle mu•
cho traba.jo de coc.ma. ~o encarguéis pa.ra. la comida. smo platos
hechos á última hora y, sobre todo,
que no desoidan mal olor en la ha.•
bitaci6n.
El puchero, por ejemplo, es una
de las cosas que huelen pe?r· El
pollo asado se escogería me¡or.
Avisad de antemano á la sirvien·
ta que encienda las lámpa1·as cuan·
do llegue la. noche.
Cerna del marco de la puerta que
da al comedor, si quei:éis, com~ pa·
ra poder moveros fácilmente s1 no
tenéis á na.die para ayudaros, colocáis la. mesa de té; á menos que
os sea más cómodo organizar el té
sobre la misma mesa ctel comedor,
á. cuyo alrededor se agruparán las
a.migas.
.
¿Qué debe ofrecerse en cuest16 n

1.-Trajes de paseo, última moda.

de golosinas que no sea ó costoso
6 mísero? Cosas muy sencillas, pero muy frescas y en gran cantidad.
Un «pluncake&gt;, por e¡tmplo, he•
cho la víspera, galletitas, pa.s~litos secos, que se conservan var10s
días.
Con una. gran torta cortada e.n
rebanadas, un plato de esas masitas secas, podéis disponer también
«tartines&gt; de pan de centeno, con
manteca, que prepararéis de antemano; les gustan á muchas pers~nas, son poco costosos y podéis

servirlos en abundancia., porque, si
quedan, servirán para el almuerzo
ctel día siguiente, sea por la mañana., con el chocolate, sea. á medio
día. con jamón ahumado.
No se necesita que el té sea de 6
francos libra, si lo hacéis con cuidado y, sobre todo, si os cuidáis de
darlo muy caliente, y para que esté
así mucho tiempo, es indispensable
tener siempre agua verdaderamente
hirviendo al alcance y aseguraros
de ella en persona, porque, á. menos
de ser chino, el sirviente más refi-

nado no entiende na.da; no se bebe
té realmente caliente sino en las ca·
sas donde la seíiora lo vigila ella
misma.
Si no empleáis la tetera de que
usáis diariamente, tened cuidado de
que no quede té viejo ni se note nin·
gún 0!01· de humedad. La mayoría.
de las teteras vistosas que adornan
las mesas de té, tienen desi;racia•
da.mente ese gusto. Podéis agregar
en la mesa toda clase de golosinas
imprevistas si llega la ocasión:
dulce de ca;a, mandarinas, dátiles,

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101665">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101667">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101668">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101669">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101670">
              <text>23</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101671">
              <text>Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101672">
              <text>6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101689">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101666">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 23, Diciembre 6</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101673">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101674">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101675">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101676">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101677">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101678">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101679">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101680">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101681">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101682">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101683">
                <text>1903-12-06</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101684">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101685">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101686">
                <text>2017802</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101687">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101688">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101690">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101691">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101692">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="3104">
        <name>Anacreónticas</name>
      </tag>
      <tag tagId="3107">
        <name>Colgaduras</name>
      </tag>
      <tag tagId="3105">
        <name>Grandes y pequeños</name>
      </tag>
      <tag tagId="3103">
        <name>La máquina</name>
      </tag>
      <tag tagId="3106">
        <name>Recetas útiles</name>
      </tag>
      <tag tagId="226">
        <name>Trajes de casa</name>
      </tag>
      <tag tagId="2879">
        <name>Vestiditos infantiles</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3879" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2523">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3879/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._24._Diciembre_13._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>1f92b71644635f14e7204abbedf18c27</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117703">
                    <text>•
EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 13 de Diciembre de 1903

•

EL MUNDO ILUSTR.ADO

Domingo 13 de Diciembre de 1903

A una Niña
Quisiera, bella niña,
Que en tu alma pura
No entraran los pesares
Con su amargura.
Que fuera tu camino
Senda de flores,
Y que arrullen tu sueños
Los ruiseíiores.
Quisiera que tu vida
Feliz corriera.
Como manso arroyuelo
Por la pradera.
Que ni una nube vele
tus lindos ojos,
Ni una queja exhalen
Tus labios rojos.
Si fuera un Dios potente,
Yo re daría,
No sólo lo que digo,
Más todavía;
Porque habría de darte
Todo el poder
Que el Dios más poderoso
Pueda tener.
Mas como nada tengo,
Sólo te envío
Estos pobres cantares
-¡Lo único míoly en ellos te aconsejo
Se1· siempre pura,
Que en ello se substeota
Toda ventura.

{~

&gt;.

.;,.t-&gt;.·:";·..

-~ir~

V. MENÉNDEZ

o

La Niña Muerta

VII
De nuestros mayores,
¿qué fué .... ¿Dónde se hallan
el padre amoroso,
la madre adorada? ..... .
¿Qué fué de los seres
queridos que faltan
de nuestros bogares'? ....
Su ausencia llorada
durará eternamente .... lo dicen
las tristes campanas! ... .

MIS HIJAS
¿Que cómo son? Para mí,
que estoy mirándome en ellas,
son hermosas como estrellas,
valen más que un Potosí;
porque ellas son mi embeleso;
porque sabeo co~ exceso
mi acendrado amor pagar
cuando me dan á gustar
toda la gloria de un beso.

I
¡Qué preciosa está la niña
en su cunita durmiendo!
¡con sus bracítos desnudos
parece un ángel del cielo!
En sus labios inocentes,
que dibujan placenteros
una sonrisa divina,
imprime su madre uo beso,
beso que es todo un poema
de ternura y sentimiento,
beso que del amor puro
es un sublime compendio .... !
¡Bendito sea mil veces
-exclama la. madre-el cielo
que me ha dejado mis hijos
para tener un consuelo
que mitigue mis tristezas
de que está lleno mi pecho!
¡Oh! ¡Si te viera tu padre,
aogel mío, así durmiendo,
solamente por besarte
descendería del cielo ...... !

las flores que van mezcladas
con lágrimas y C()n besos
de una madre cariñosa,
toda amor y sentimiento.... .
Ya no sonríe la.niña,
está allá .... en el cementerio,
bajo una tumba cubierta
de nardos y pensamientos
que expresan cuán hermosa. era
y el indeleble recuerdo
que ha deja.do por el mundo
su paso breve y risueño ...
Ya no sonríe la oiíia;
pero mira desde el cielo
á su madre que llorando
está desde que elJa ha muerto,
y desde allí cariñosa
la envía Un amante beso
lleno de dulce ternura
¡para que lo imprima luego
en la carita de rosa
de su hermanito pequeño!

. II

VIII

1'

'· '
.

.,

·e
~ ·

~

'.
.~

...
~

\

SANTIAGO A. NARRO.

Ya no sonríe la niña,
¡la pobrecita se ha mu_erto!
La han colocado en la caja
y de flores la han cub1erto,
que par,a su cara hermosa
son ~l adorno más bello

¡Volvió el polvo al polvo!. ..
¡La nada á la nada!. .....
A ser esto vienen
la torpe arrogancia,
la gloria mentida,
lá. soberbia humanas,
al fid encontrando,
de nuestra jornada,
la justicia de un Dios inmutable
que á todos alcanza! ....
J. H. y HERNÁNDEZ.

De la inocencia al calor
duermen en paz todavía
y ntesoran más poesía
que el pá.jar·o y que la flor.
Almas llenas de candor
por quienes yo,me desvelo,
pára ellas ferviente anhelo
todo cuan~o bien se encierra,
no solamente eo la tieri-a,
sino también en el cielo.
Sus penas me hacen sufrir,
su alegría es mi placer,
y corno las vi nacer,
no quiero verlas morir.
Pensar que pueda ocurrir,
me causa intensa aflicción.
¡Hijas de mi corazón,
cuyas gracias me cautivan!. ...
¡Que siempre, Seíior, me vivan,
porque mi vida ellas son!
T. TOLOSA H'ERNÁNDEZ.

~

-·: .-:;.~ ~ -7~~ ~~:?~

... ~;:e:-~ ~-;: ,. -":~4.-Elcgantcs ab•igos de la eEti:cion y trajecitos infantiles.
5.-Trajes de

•,nv·,erno, abrigos para damas y niñas y pelerina de medio vuelo

�Domln¡;J 13 de Diciembre de 1903

EL MTUNOO ILUSTRADO

¡¡ol)lingo 13 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRIAOO

Y otros nuevos ¿para qué?
Ninguno ha de ensellarle un pla•
cer no gozado, ni un desengallo no
sufrido.
Y continúa su boca. arqueándose
con la. negligente distensión del
bostezo.

hiel de las lágrimas que se es~nde
detrás de la miel de tinas palabras
que prometen paraísos sollados
No hace ca.so de nada..
·
Los primeros piropos, no obstan.
te, la causan vaga turbación. su

*

* *la. adora. con una.
Su marido, que
adoración que, en el transcurso de
diez allos, no se ha entibiado ni un
solo momento; adoración que, si se
ha transformado con el tiempo, que
todo lo muda, ha. sido como se
transforma la planta en flor y la
flor en fruto; adoración, primero
delirante, después tierna; última•
mente celestial; su marido pasa casi entero el día en sus negocios y
en la Bolsa.
La duella de la casa no tiene hi•
jos.
Está sola y bosteza.
Es rica, hermosa á idolatrada.
Pero se aburre. Su vida ha sido
un bostezo prolongado. ¿Es dichosa? ¿Es desgraciada.? Es lo uno y
lo otro. Sólo bostezan los felices;
pero sólo se bosteza cuando lo que
se posee no satisface.
Aquella sellora podría llamarse
da gran bostezante&gt;.
Su nombre es indiferente. Puede
ser Eloísa, Beatriz, Laura, Margarita, Manón, Dulcinea.
Lo importante es su persona.
Bajo la clasificación de su carácter podrían inscribirse muchas mujeres, quizás las más femeninas.
¿Qué hacer?
Dejar lo que desagrada.

,

Amaba. la existencia; la amaba.
cc,n pasión tranquila, pero firme.
Sus mayores penas no había.n
traspasado los límites de ligeras
desazones. Su tristeza era, para
ella, una tristeza en cierto modo
agradable, un dolorcillo de buen
tono, un rasgo que delineaba la su•
perioridad de su carácter.
Pero, aun en medio del bullicio de
las calles, continuaba abrumándola el fastidio.
Los escaparates de las tiendas la
distraía.o algo. He ahí una. afición
que no se extinguía. en ella. Cada
vez que tornaba á su casa., traía.se
alguna novedad.
Pasaba largas horas en los bazares, en los establecimientos más de
moda, y allí, delante de los primo·
rosos objetos que crea de continuo
la industria, su imaginación se explayaba., tralada.ba con la fantasía
á. su hogar lo que más le agra.daba: trabábanse en su pensamiento
verdaderas batallas de selección;
a.poderába.nse de su voluntad simpatías y desdenes, y concluía por
desocupar su portamonedas en roa•
nos del comerciante.
Ella llamaba á esto &lt;hacer su ni•
do&gt;.
Su nido era su hogar.
Esta era su pasión definitiva, su
única pasión.
No ofreciéndole ningún aliciente
el mundo, deseaba vivir como la.

perla: encerrada en su concha.. Y
anhelaba que su &lt;concha&gt;fueraca•
da día. más linda, más refracta.ria
al ha3tío, que de vez en cuando
enervaba su&amp; energías. Se proponía
que su casa fuese un estuche. ¿No
había de guardarla á ella'? ¿Y no
era ella. una joya'?
Pero, ¡extrallo caso! aquel día,
mientras contemplaba los escapa•
rates de las tiendas, bostezaba.
No dejó de advertirlo y se alar•
mó muchísimo. ¿Se había acaba.do
en ella la facultad de amar? ¿Esta•
ría gravemente enferma? ¿Se le ha•
bría. muerto algo, dentro, sin sa·
berlo"t
Tomó un coche y partió á la. ca.•
rrera hacia su casa.
Apenas había recorrido varias
calles, cuando se oyó un grito des•
garrador, un grite, de nillo, y se
detuvo el carruaje.
Aglomeróse en torno la gente.
¿Qué ocurrí!\'? Una nilla, una po~re
nilla de cuatro allos, había sido
atropellada por el coche. Apeóse
pres:irosamentela sellora, y acudió
á prestarla auxilio.
No había sufrido lesión la tierna
criaturita. Todo ello se reducía á
un susto.
Pero la niña lloraba sin consuelo.
La sellora la levantó del suelo,
la acarició, besó y abrazó y la subió á su coche.

La chiquilla era monísima; y al
verse agasajada por aquella tan
lujosa y tan buena señora, sondó
al fin dulcemente.
Y respondiendo á las preguntas
de la dama, refirió que era huérfana del todo, sin p·adre ni madre.
Había vi vid o hasta. aquel día con
una tía suya, una viejecita que, en
la, noche anterior, había muerto.
Y la niña, despedida de la buhardilla en que ha.bitaba, se había. lanzado al mundo por esas calles á
pedir limosna y á ver si encontraba alguna mujer que quisiera ser
su madre.
-¡Yo lo seré!-exclamó la sello•
ra, enternecidísima.
Y ahora no bostezaba. ¡Lloraba!
Aquella tarde, cuando volvió su
marido de la casa de Banca, ella,
la esposa, eternamente aburrida,
solitaria en su hogar dorado, pues
el cielo no la había concedido hijos,
dijo á s.i esposo:
-Ya. no tenía. qué traerá nuestro
nido, y he traído esto.
Y echó entre los brazos del bol•
sista á la nilla huérfana y desam·
parada, recogida de en medio del
arroyo.
Y el marido, sin poder respirar
de emoción, replicó:
-Así estará completo nuestro nido.
JOSÉ DE SILES.

Pinceladas
I

Quiero imitar á la abeja
que saca miel de la. flor,
para lo cual, nilla, deja
que yo goce con tu amor.
II

ti Nido Humano
La señora de la casa. bosteza..
Sentada indolentemente en aérea
y muelle mecedora, mueve con ne•
gligente mano el abanico.
Un soplo suave hace estremecer
los ricillos de su frente.
La piel satinada de su rostro, ligeramente sudorosa, recibe con
fruición aquella caricia delicada.
Pero hay momentos en que el
abanico se cierra con estrépito, en
que el cuerpo de la hermosa mujer
se agita entre las flexibles rejillas
de bejuco de la mecedora; y entonces adoptan sus ojos negros, entor·
na.dos, una expresión de fastidio, y
sus labios rosáseos, entreabiertos,
un mohin de aburrimiento.
Y en la can de la deidad se dibu·
ja. una, vez y otra la fea. mueca del
bostezo.
Pasea la vista por la habitación.
Es un aposento donde a.penas ca.be ya un mueble, una silla., un cua•
dro.
En las elegantes rin0oneras, de
dos y tres gradas, los juguetillos y
las chucherías, las figurilta.s de por•
cela.na, blancas, rojas, azules; los
cestitos de oro, rebosando de flores; los cachivaches de cristal, obra

del capricho, transparentes como la.
luz y finos como el aire, forman un
museo microscópico, encanto de la
mirada..
En las paredes, tablas, lienzos y
cobres, reproducen paisajes, gru·
pos, personas, marinas y escenas
diversalil, cantando, con sus gamas
de matices, un hio¡no á la alegría.
Pende del techo brillante a.ralla
de vidrios tornasolados.

L!!. sellora de la casa se viste y
sale á la calle.
Su gallardía. y su elegancia han
arrancado por todas partes excla·
maciones de admiración, requie•
bros almiba.rados,fugaces declara.•
ciones amorosas.
Pero ¡está tan acostumbra.da á
este falaz incienso, á esos pérfidos
ha.lagos!
Ya conoce ella. á qué sabe la

corazón late más de prisa. Un co•
lorcillo de rosa matiza. súbita.roen•
te sus mejillas. Sus vjos se incll·
na.n hacia el suelo más. Dominadas
estas impresiones, á las que siem•
pre ha. respondido inconscientemen•
te su naturaleza, las frases galan•
tes que escucha la producen dis•
gusto. No ignora el egoísmo del
hombre: ha observado que se arrodilla ante la mujer, á quien hace después su víctima. Y ella no
puede soportar tiranía.a.
En su casa es reina y dichosa.
¿Para qué buscar fuera esclavi•
tud y vileza?
La sellora, aun en la calle, bosteza. Su descontento, sin embargo, no llega basta el tedio de la
vida.
Jamás pasó por su preciosa cabeza. la monstruosa idea del sulci•
dio.
Ni siquiera pensaba que la muerte pudiera destruir un día. iiU her•
mosísimu cuerpo.

¿Que pretendo yo engallarte
al repetirte que te amo?
No lo creas, porque entonces
Soy el primer engañado.
III

Con afán be de estudiar
por ver si logro aprender
lo que debo de ignorar
y lo que debo saber.
ANGEL MACÍAS.

Unos leen su destino
en las estrellas del cielo,
y á mí me bastan tus ojos
para saber lo q.ie quiero.

'..

1 .Rodean la habitación asientos

aterciopelados y mullidos, en· que
se ha previsto, con la variedad de
las formas, todas las exigencias de
la comodidad. Sin embargo, la be·
lla. mora.dora. bosteza.
También, hay allí, en un rincón,
instala.da. en una lujosa estantería,
al alcance de la. mano, abundante
colección de libros. •
Son, en su mayor parte, obras de
recreo.
Son páginas que. la. fantasía tra•
zó para solaz de los corazones en•
tusiastas, para. alivio de los pechos
lacerados.
Prosa y verso, novelas y poemas,
hablan de amor, esa pasión única.
de la mujer, y ese paraíso, y aun á
veces infierno, del hombre.
Pero la. duella. de la casa ha leído
ya todos aquellos libros.

..

7.-Trajes de baile, "salida

6.-"Port.ier" bordado y modelos de pintura y tejidos.

,, d teatro y sombrero de invierno.
e

�Domingo 13 de Diciembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

Convaleciente
¿Sería ilusión? ¿Sería vaporosa
imagen creada por mi febril estado?
No lo sé, pero lo cierto es que no
vivo en mí, sino en su ser, y sólo
siento la felicidad cuando en la belleza de su rostro me recreo. Al
contrario, el hastío y el dolot: apodéranse de mí al no encontrar el
original (si existe) que me infundió
el inmenso amor que corroe mi débil existeilcia, pero procuraré con·
tarte todo lo que me sucedió en
aquel extraordinario caso.
Estaba enfermo. Acostumbrado
á aquella artificial atmósfera de la
alcoba, érame imposible soportar
los aromas de las siel'ras,demasiado fuertes para mí. No podía respirarlos sin sentirme vacilante y con
la cabeza desvanecida.
Mi débil cuerpo sentía mucho
bien cuando llegaban hasta mí los
aires puros de la pródiga naturaleza.
Una mañana en que el sol obsequiaba á las plantas con todo su
esplendor, vi un delicioso. ra~o de
luz que penetró enla estancia, mundándola de una envidiada aureola
de felicidad.
Por la venta.na penetraban la a.le·
gría y los perfumes en que na.tura se ahogaba. Reclina.do sobre
ella, contemplé los árboles yel jar·
dincillo qua a.nte la puert~ de ent~ada. había. Hubiera querido baJa.r
al bosque para dar un paseo por
entre aquellos mares de desbordante salud; pero no tuve más remedio
que dejarlo para más adelante, an·
te el temor de no poder resistirlo.
Bien entra.da la primavera y con
todo mi ser lleno de ese vigor, de
esa energía que ostentan en esta
estación los campos y montanas,
pero con la razón un poco desequilibrada á causa de la fiebre producida por esa misma pujanza. bajé
á pasear por la selva.
El día estaba hermoso. Lucía el
sol en medio de aquel salvaje crecimiento de hojas, como si fuera. una
gasa de oro tendida sobre los ver•
des prados; sus rayos quedaban
pendientes de los 4rboles Y la naturaleza presentábase libremente
sin embozo ni careta alguna, tal
cual era, mostrando sus alegr~as y
asperezas, sus flores y sus espmas.
En el jardincillo crecían los rosales á capricho. Algunos espa.rcía.n sus ramas por el suelo, alfombrándolo de verdemusgo; las rosas
parecían en ellos como bellos dia.·
mantas que lucieran sus irisa.dos
colores ante los rayos del sol.
Otros, ena.mora.doa de las alturas,
dirigían sus trepadoras ramas _ha·
cia arriba.,y con el entrecru11_am1ento de sus tallos formaban vistosos
arcos, salpica.dos de sonrisas a.legres y retozonas.
Entre ellos mismos había rivalidades. Utilizaban.. sus ramajes co·
mo prensoras armas de com.Jate.
Los vencedores eran siempre los
que ascendían; aba.jo quedaban
los anémicos, los faltos de robustez y vida, que sin energía para
continuar luchando, dábanse por
vencidos á los pies de los otros.
Presuroso y aspirando los fuertes perfumes que las rosas desprendían, pasé por debajo ~e los arcos.
Reconocidos á los m1mos que en
otros tiempos Je¡¡ prodigar~, inclinába.nse á mi paso y sus hoJa.s desprendidas alfombraban el suelo
que había de pisar.
Entre aquellas dulces ca.ricias llegué á le selva. Los ar:~oyuelos estremecía.nse de regoc1JO ,Y murmuraban á mis oídos los ruidos de los
ardientes besoc; del sol.
No sé si soña.ba,ó estaba despier·
to ó padecía un ata.que de fiebre; lo
cierto es que aquel delicioso momento no hubiese querido termina·
ra nunca.
Fatiga.do por el cansancio, dejéme caer en el suelo cubierto de musgoCreí distinguir á lo lejos la silue•
ta de encantadora joven que amorosa acercábase hacia mí. Llegó á
donde yo estaba, y dirigiéndome
una de sus más cariñosas sonrisas,
sentóse á mi lado. Pronto su flexi•
ble talle vióse a.caricia.do por fe·
bril mano; sus ca.bellos caían en
desorden sobre sus espaldas; ¡qué
melena tan hermosa! me infundía

EL MUNDO ILUSTRADO

tasiarme en aquel mar de felicidad
que la casua.lidad me depa.1·aba
Al mi1·ar á mi alrededor, me 'hallé completamente solo al abandonarme la. ilusión.
En mi corazón quedó grabada la.
impresión de aquel prodigio de belleza. No la he podido olvidar y
desde entonces base apoderado de
mi al_ma una melancólica nostálgica tristeza, que de seguro vivirá en
mí hasta la muerte.
Todo lo que te he contado, pasó
como un sueño rápido, fugaz, pero
de los qu·e dejan huella de su paso.
Yo creo que la naturaleza. tieneno poca culpa en mi mal, en mi
desgracia..
La voy buscanélo y no la encuentro; al fin de mis desenga.iios resul•
tará que ha sido una ilusión hija
de mi febril estado, en medio deaquellos mares de dicha y felicidad
por las impresiones, en mi imagi,
nación, de sus abigarrados colorines.
J. P. DEL H. MONTEAGUDO,
México, D. F., Septiembre 8.

Ullllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllllti
8.-Espaldar de capota-abrigo.

el deseo de comérmela. á besos, pero me resistía ante el temor de deshacer sus bucles, sus rizos, al contacto de mis labios.
Ante mi pueril temor, lanzó una
sonora carcajada. ¡Qué risa más
inocente la suya! parecía. los gor·
jeos y trinos en oue se arrullan los
pajarillos, entre los verdes ramajes de los árboles.

Era su hermosura. una hermosura retozona. que salía por todo su
ser, por lo a.gracia.do de su rostro,
por las finas y delicadas líneas de
sus formas, en donde anidaban el
placer y la alegría, y por nosé qué
que emanaba de toda ella.
Fué tal la atracción y el poder de
su belleza, que no pude menos de
estrecharla. entre mis manos y ex·

..
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA

,• ••••••• ••• •••••••••• ••••• •••••
ADenver, laasas City, St. Louis, Chlcago, llew York,
San Francisco y Los Angeles

'IIP'"J:.'l~~~n.

Siempre he hecho y E'igo haciendo muy buena apreciaci6n
de la Emulsión de Scott de aceite de hígado de bacalao, prescribiéndola constantemente á mi
clientela, por el buen resultado
que siempre he obtenido con su
administración, desde hace quince años que ejerzo mi profesi6n
de médico y cirujano.
Las anteriores palabras fueron
escritas y firmadas por el Dr.
Manuel S. Izaguirre.
CURACIÓN DE ALMORRANAS GARANTIZADA.

Bn todu 1a1 formas. Si no u earan no se ¡,ap,
Los droguistas estin autorizados por loa f-br1cu•
tea del cUNGUENTO PAZO• paradevolnr el im•
porte, oi falla. Cara caso• ordinarios eu 6 dlu, J
los mú desesperados en 14. La primera cura tru
la tranquilidad, Quita la come16n instantaneamente. Ea un nuevo descubrimiento y el único que p•
rantiu una curación completa y que devuelve •
importe ai no cura. Si no lo encuentra en lu Droguerlu, pídalo adjuntando estampillas por valor So
cu. oro á la París Medicine Co., St. Louis, Mo.,
U. S. A., fabricantes de las famosas pastilw Lanates de Bromo-Quinina para curar un resfriado.

PARA CURAR UN RESFRIADO EN UN ~

Tome las putillaa Luantea de ~

aada...,

al botica&amp;rlo le de•ol•er6 n cllDero II ao • &amp;. firma L W. Gron • balla ea

EL TESTAMENTO

Dtl

n.■o.

sr. Jlrzobtspo 'f«li1.

Los bienes fueron valuadOI
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstia en dos p6llza11 de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua",
Compañia de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comodores de
Harvey en la Línea de Santa Ft,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSW0RTH.-Agente General.

••• San F,-anol•oo, #ilm. 8, IIIIIJxloo,

a. F.

·······························•··

Hace pocu~ u1as que se practicó la
apertura del testamento del I l u ~
mo Sr Arzobispo D. Patricio A. l'MIII&amp;
en la ciudad de Chlca¡o, Illlnoll.
La fortuna del distinguido prelado UcendlO a. cerca de $125,000 oro am•
rlcano ; y segdn el Inventarlo que N 11&amp;
publicado, los bienes que cejO tueroa
como sigue:
Dos pOllzas de "La Mutua,' • Companra de Seguroe sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, O sean. . $ 50,000 oro,
Dividendos acumulados sobre una de laa pOllzas 9,329 oro.
Otra pOllza de seguro . . • H,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre las f!sposlclones del eellor Az·
zoblspo, en su testamento, se hicieron
éltal:
A so hermana, senorlta Ka.te FeehU.
que estuvo siempre con él hasta. 1111
muerte $40,000 oro en bonos , $25,000
oro ei{ una de las pOllzas de seguro;
a. la senora Ana A. Feehan, .-luda del
sellor doctor Eduardo L. Feehan, hermano del eellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de laa pOllzas, y $5,000 oro 1111
efectivo ; a. la Academia de San Patrl·
clo de Chlcqo, de la que es preceptora
su hermana Madre Maria Catalina,
$10,000 oro' de la dltlma pOIII&amp;; l la
escuela • 'Santa Marta' ' de enaellaDD
practica para varones, ie Feeha11,'ille.
llllnola, que era la tnstltuclOn por la
qne mf.s se Interesaba el aellor Anoblepo, ae entreproo loa St,000 rwtaD·
tea de la 1lltlma ¡:6llaa.

~mingo 20 de Diciembre de 1903

Carta de una Parisiense
Flores y jarrones
La mujer que no ama. las flores, no
es verdadera mujer, y el salón desprovisto de flores parecería sin encanto y sin vida.
Así, pues, ucupémonos de las flores de salón, porque este culto necesita ser sostenido entre nosotras.
&amp;Llenar de flnres la habitación,
colocar en jarrones, en canastillas,
los haces olorosos que ha ido á buscar una por sí misma, por la maña.na, ó que la vendedora de flores ha.
enviado, ó lo que es aún más agradable, que se recogen en su propio
jardín, es una de las ocupaciones
más delicadas á que puede dedicarse una mujer.
Hay todo un arte en disponer las
lores en ramos como para obtener,
del conjunto de bUS matices, de la
combinación de sus perfumes, una.
variedad infinita de sensaciones,
como las que excitan en nosotras la
música y la poesía.
Los japoneses han complica.do este arte de la comoosición de los ramos, hasta .ninuciosidades impracticables para personas tan presurosas de vivir como nosotras.
Hay en el Japón una gran diversidad de tipos y hasta de escuelas,
en este arte de arreglar grupos de
flores.
Todos esos estilos y escuelas tienen, sin embargo, algunos princi•
píos comunes.
Consienten en dar á las composiciones cierta impresión y expresión adaptarse á la naturaleza particular de la vegetación, de las
plantas usadas, conocer la estación
en que conviene emplear tal ó cual
flor, saber lo que convendrá hacer
de lo botones de flor, de las flores
abiertas, de las flores ajadas, etc.
Se debe, ante todo, en una combinación floral, sea cual fuere, prestar gran atención á la dirección que
deberá imprimirse á los tallos y á
las ramas.
Desde el punto de vista técnico,
la superficie del agua de donde se
levantan las flores es como el verdadero suelo en que han crecido.
No es indispensable mantener los
tallos ve1·ticales; pero si están inclinados es preciso que lo sean fuerte y n~tamente: se deben evitar las
curvas y ángulos poco marcados.
Para ser conservadas, las flores,
antes de ser arregladas en los ja·
rrones deben ponerse en un sitio
fresco en agua: de este modo los
ta.llos se empapan de agua y quedan en un buen estado basta el momento en que se reúnen_ en ramo.
Ct\9 ndo transcurre cierto tiempo
entre la recolección y la colocación
en agua- ó bien c~ando se trata_ de
flores que han viaJa.do-es prec1s_o
tener cuidado de cortar la extremidad de los tallos, cerca de un centímetro.
Los vasos conductores del agua,
están compuestos de una substancia muy permeable, cuando el tallo
está en la planta ó en el a.gua, pero
que pierde su porosida? al s~r cortada la flor y quedar c10rto tiempo
sin ser puesta en el agua, P?rq;1e la
· evaporación .1a deseca, prmcipalmente P,Ct ca del corte.

y

1.-Trajes de baile, de gasa y seda.

Una rama cuyo extremo se dese·
ca así, sumergida en _el agu_a, queda tan ajada como si se _de1ara al
aire libre, pues la desecación, y por
consiguiente, la contracción de los
vasos por el corte, son un obstáculo á la aspiración del :i,g:ua.
.
Y si las flores han v1a1ado en m-

vierno, después de haber cortad? el
extremo de sus tallos, es preciso
sumergirlos antes en el agua algo
tibia.
Por eso la lila blanca que vive
en invernáculos en invierno, ómás
bien en los sótanos, si está algo
ajada, vuelve á adquirir su vida y

á erguirse, si se sumerge la. rama.
por la cabeza en un jarrón lleno de

a.gua caliente.

***
Otro consejo: no recoger nunca
las flores en pleno calor se a.jan

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101749">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101751">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101752">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101753">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101754">
              <text>24</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101755">
              <text>Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101756">
              <text>13</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101773">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101750">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 24, Diciembre 13</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101757">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101758">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101759">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101760">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101761">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101762">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101763">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101764">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101765">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101766">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101767">
                <text>1903-12-13</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101768">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101769">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101770">
                <text>2017805</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101771">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101772">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101774">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101775">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101776">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="3120">
        <name>Convaleciente</name>
      </tag>
      <tag tagId="3121">
        <name>Espaldar</name>
      </tag>
      <tag tagId="3117">
        <name>Nido humano</name>
      </tag>
      <tag tagId="3116">
        <name>Pelerina</name>
      </tag>
      <tag tagId="3119">
        <name>Pinceladas</name>
      </tag>
      <tag tagId="3118">
        <name>Portier</name>
      </tag>
      <tag tagId="112">
        <name>Sombrero</name>
      </tag>
      <tag tagId="189">
        <name>Trajes de baile</name>
      </tag>
      <tag tagId="187">
        <name>Trajes de invierno</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3882" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2526">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3882/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._25._Diciembre_20._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>a3edcb90b2f4f571190795dbd2cc5b3c</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117706">
                    <text>!Qnl'llgo 20 de Dl&lt;llembre de 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
~

---.;

,,

"/,

'%'}
í

· IJ
r:
,, ,l"f

:

61,,;•

"t'il . ! ;~,-.,

y ~

•

-,,1·., ''

'•~""'

Q

'i

INVERNAL
No sé por qué el invierno trae á
mi a.lma. una. sensación dolorosa. de
tristeza. y hastío. Ese cielo eterna.mente gris y eterna.mente mop6tono,
ese ambiente penetrante y frío como
el hielo de las tumbas, parece que
vinieron á cubrir mi corazón con
una. mortaja y á arrebatar traidora.mente mis ilusiones y el vigor poderoso de la. vida., sostenido hora
tras hora por el impulso secreto del
que quiere endulzar la lucha por la
existencia. Los recuerdos tristes
acuden en tropel á mi mente, y des•
ordenados y confusos, brillan y desaparecen para perderse en las tinieblas de mi alma. AlH, en mi última
contemplación, y como un calidoscopio, v:eo pas:i.r á la sociedad con
su oompa y sus miserias, sus placeres y sus lágrimas.
Contemplo esa sociedad elegante
y culta, que arrastra lujosa librea
y cubre su cuerpo con tupidas pieles, siempre feliz y siempre sonl'iente, aunque muchas veces la punzadora de la conciencia. ó el fantasma
de la de,sgracia hayan querido oponer una valla insalvable á las legítimas ó ilegítimas ambiciones hu·
manas.
Salid de vuestra casa. y la veréis
pordoq uiera,en los regios alcázares
con escalinatas de mármol, en los
templos, en los paseos, en los teatros, en los clubs. Allí, la alegría.
tiene su imperio, y si no, un cambio
de luz natural por la luz artificial;
el oro, que todo lo puede, les presenta á. la Naturaleza muerta, con
nuevos atractivos de vida, con n uevos encantos que alimentan su fantasía. soñadora.
Pero dentro de esa entidad social
á donde no ha llegado la voluptuosa sensación que da la fortuna ....
.donde todo es tétrico y frío, donde

..

no se siente la risa. franca y retozona del que n-:&gt; tiene qué pensar en el
mañana, para ésos .... el invierno
es un sudario que cubre temporalmente sus cuerpos exhaustos y fatigados por el traba.jo y por el hambre,
La lucha por la existencia se le
ha.ce al pobre más difícil y costosa.
Parece que la Natura.laza llora con
ellos las miserias del mundo; parece que quisiera confundir las lágri
mas del cielo con I as de los desgracia.dos que tan trabajosamente suben la cuesta de la vida.
¿Queréis conocerlos? ¿queréis aliviar su existencia? ¿queréis demostrarles que el oro no envilece las
conciencias y no apaga los generosos sentimientos del corazón? Id y
buscadles p1·esurosos, que los hall aréis por todas partes ; llevad veneros amente vuestro óbolo, que la.

recompensa va siempre acompañada con la nob'eza de la acción.
A URELIO MURILLO.

o
SERtNf\Tf\
Graciosa niña, deja tu lecho,
Ven al balcón;
Que emocionado llega á cantarte
Mi corazón.
Si es que tú duermes,
¿Duermes acaso
Pensando en mí,
Cuando en tu sueño
Por otros mundos
Vagas feliz?
ra.1 vez ingrato tu pensamiento

Lejos esté,

Mientras el mío volando cerca
Besa tu sien.
Graciosa niña,
Deja tu lecho,
Despierta ya:
Porque tus ojos
Le dan á mi alma
Consuelo y paz.
Cuando mis noches
Tienen por cielo
Negro capuz,
Las sombras huyen si compasiva
Me miras tú.
DANIEL UREJ-1A,

~ijp
Para lograr que te olvide
no sé lo que hará tu madre;
pues la muerte, con ser muerte,
no tiene poder baf&gt;tante.

..

s.-&lt;:olección de vestidos para visita Y reunión,
4.-Trajes de luto y de medio luto.

Doml'llgo 20 de Diciembre d8 1903

�Domi'Dgo 20 oe Diciembre oe 1903

EL MUNDO ILUSTRADO

LA URRACA

sonrisa;pero después quedóseserio
y acariciando la rubia cabeza dei
aprendiz, le contestó:
-Mira, chiquillo; yo sé lo que te
pasa, y de seguro, sin equivocarme.
Tu corazón es mucho más viejo que
tu cabeza, y hay que decirte la verdad. Esas quimeras que te forjas
son muy perjudiciales. Trabajando
no llegarás á ser rico; serás siempre un esclavo. No tienes capital
no tienes padrino, el mundo te obli:
gará á ser pobre ó á envilecerte. Y
e~ más: no debes trabajar para ser
rico. Esa sería una mira demasiado pequeña.

Tenía ella nueve a.iios, y él más
de doce.
¿Cómo se habían visto? Por las
tardes se abría la verja del jardín,
situada en un extremo del pueblo,
y la niña salía á ver cómo regresaban del campo los rebaños. Fué
cuestión de un momento.
-¿Cómo te llamas?
-Juan. ¿Y tú?
-Aurora.
Y en seguida pusiéronse á jugar
como si se conocieran de toda la
vida. Ella le azotaba con la comba,
le pegaba con el pañuelo, le hacía
traer del taller trocitos de madera
para hacer palacios. Todo su afán
era hacer palacios.

ElL MUNDO ILUSTRiADO

cabeza. al ver á Juanillo estacionado en la carretera. En el otro iba
el aya con tres criados.
Al pasar arrojó el carpintero por
la ventanilla un objeto dentro del
coche; una. colosal cabeza. de urra•
ca con anteojos y cofia que había
tallado la noche anterior, y en cuy a frente había escrito esta solapalabra: EQUILIBRIO.
Era su venganza.
Después, cuando á la vaga luz del
crepúsculo vió desaparecer á lo le•
jos los carruajes, el niño rasgó su
blusa, quebró sus herramientas y,
antes de decidirse á dejar para siempre el edén de su infancia, para probar fortuna, lloró toda la noche
sobre aquel césped que la marquesita no volvería á pisar.
ANTONIO ZOZAYA,

El la dejaba hacer y la miraba.
embobado. Era muy hermosa aquella niña, con su cara de arcángel
circundada de bucles casta.ños, sus
ojos serenos y grandes y su tocado
de hadas que la envolvía en encajes
y perfumes.
-Ven-le dijo una tarde.
Y le entró en el jardín yor la
puerta reserva.da al guarda. ¡Qué
jardín tan hermoso! ¡Qué alamedas
tan frescas y sombría.si ¡Qué .filas
de rosales, de clemátidas y de dondiegos! Y después, á: lo lejos, el
&lt;hotel&gt;, como decía Aurora: un palacio soberbio, con balcones, balaustradas y escaleras de mármol.
Era hermoso.

.
..,: ~·

de entonces al niño siempre que
procuró tallar ó dibujar una cabeza de urraca.
· Aquella vez no anduvo listo y la
inglesa le vió. La niña asustóse
también y se miró aterrorizada, como lady Macbeth, las manos cubiertas lastimosamente de agua y de
barro. La inglesa fué derecha al
carpinterillo.
-¿Qué haces aquí?
Y al ver que no le contestaba, le

señaló abierta una puerta de las
estufas, gritándole con voz nasal:
--¡Fuera de aquí, granuja!
¡Granuja él! ¡Qué vergüenza!
Se miró, y por primera vez se dió
exacta cuenta de su pobreza.
Sí. Era un intruso, un vago, un
pordiosero; su blusa, su gorra, todo su ajuar era un harapo que desentonaba en aquel cuadro de faustos y de grandeza.
¿Que hacía él, el hijo de la roen-

di11:a, junto á aquellas verjas doradas, aquellas estatuas y aquellos
ramilletes de flores?
No; no eran para él para quien
se enarenaban aquellos magníficos
paseos y se encendían aquellas artísticas farolas.
Bajó la cabeza y salió, mientras
la niña se encamina.ha al palacio,
oyendo silenciosa y turbada la reprensión de &lt;miss&gt;, dictada en voz
agria, desentonada y chillona.
Ya no volvió á salir Aurora. Algunas tardes llegaba cautelosamente el aprendiz hasta la verja, pero
na.da escuchaba.
Una tarde, por tin, la cara sonrosada de la niña apareció por entre las barras de hierro y las enredaderas. Se puso de pronto muy
encarnada, separó de él la vista y
desapareció.
-¡Se a.vergüenza de mí!-pensó
el muchacho.
Y se marchó al taller. Entró decidido, resuelto, y preguntó por el
maestro.
-¿Qué te ocurre, Jua.nillo?-le
dijo.
-Me ocurre-le contestó el chiquillo entre suspiros y sollozos, me ocurre que quiero ser hombre y
trabajar y hacerme rico y poderoso como los forasteros del jardín
grande. Que quiero trabajar de día
y de ;;,oche, y aprender, aprender
sin descanso para conseguir una
fortuna.
El maestro le miró sorprendido y
pareció dibujar en sus labios una

Miró entonces el aprendiz al ebanista con los ojos muy abiertos.
-¿Crees tú que no sé-conteste&gt;
éste-que estás enamorado de la.
chiquilla del marqués? Pues lo sé,
porque el aya ha venido á decirme
que le estás estorbando { que ha tenido que echarte de all para que
no distrajeras á la niña. Y ahora
quieres de pronto ser rico para volver con un hermoso traje y arrojará la cara. de la vieja el oro á puiiados. ¿No es eso? Vamos, contesta.
El niño púsose rojo como una ce-reza y calló.

-Pues déjate de ilusiones tontas
-prosiguió el obrero.-Entre los
ricos y nosotros hay un abismo muy
grande, que no se llena a.sí como
así. Somos de otra raza y tenemos
muchas cuentas que ajustar. No;hay

'·'-' ·" . ......

En cuanto Juan se salía del taller,
ya se sabia: se limpiaba la blusa,
se alisaiba. el cabello, ceñía á su
garganta iln pañolito blanco de su
madre, y derecho al jardín.
¡Qué dichoso estaba! Los macizos
de flores deslumbraban con vívidos
matices; los pájaros volaba.o disputándose los últimos r eflejos del
sol.
Y allí estaba la niña.
-¡Cuánto has tardadol-le decía,
amorosa. y tierna.
Pero él teníaquetrabajar;sumadre era una desdichada y pobrísima
viuda, y ha.bíaqueganarun jornal
para mantenerla.
El maestro habíale dicho á Juan
que llegaría á ser un artista: ya sabía tallar en madera, y muchas veces llei;aba con flores ó con pájaros
esculpidos por él, que la niña guardaba asombrada y gozosa .
Una vez se les hizo ya. de noche
cogiendo frambuesas y persiguiendo mariposas, y el aya salió del
hotel á buscar á la niña.
Era una inglesa, avellanada y
seca, cuyo retrato se apareció des-

6.-Modelos de bordados y tejidos y espalderos de trajes
para invierno.

un millón ganado honradamente, y
la mayor parte de esas hijas de ricachones llevan en las venas la sangre de muchas criaturas despojadas. Tú no puedes encana.liarte ni
sabrías; renuncia, pues, á la ambición. Y, sobre todo, trabaja, no
para subir, sino para nivelar. Así
es como trabaja la Naturaleza.
Y cogiendo al mucha.cho de la
mano, le condujo á la. huerta.
-Mira-le dijo.-AQuí todo pa•
rece inerte é inmóvil. ¿No es cierto?
Pues en cada planta, en cada. gota
de agua., en cada grano de arena,
late la vida, y esa vida no es sino
una lucha. eterna por el equilibrio,
por el ni ve!.
Uniendo luego entre sí dos surcos
separados, el agua del más alto
precipitóse al punto de la abertura.
Arrojó una piedra. en la pequefia.
balsa que él formó, y aparecieron
grandes círculos que fueron ensanchándose. Levantó luego la mano
y mostró al niño sorprendido el humo de la fábrica que se disipaba en
el ancho azul.

anguilas saben mejor cuando se
echan vivas en la cazuela: esto no
es sino un métJdo bárbaro, y las
personas que lo defienden diciendo
que no hay manera de matar una
anguila, demuestran una crasa ignorancia.
Ciertas contracciones musculares
tienen lugar después de haber dado
muerte al an ima.l, pero desde el momento en que se le separa la cabeza
del tronco, no experimenta sufrimiento alguno.
Igualmente cruel es la costumbre
de echar langostas ó cangrejos vivos en el agua hirviendo. Estos
crustáceos se matan con facilidad,
y ning11na cocinera debe ignorar el
modo de hacerlo. Un espetón afilado, metido á través de la cabeza y
cuerpo de un cangrejo, le mata instantáneamente.
Si se trata de una langosta, se
clava un cuchillo en la tercera articulación de la cola y el animal muere al momento.
Una de las cosas más raras en
materia. culinaria, es encontrar un
bistec bien hecho. Todo consiste en
llL creencia de que la. carne debe
freírse, siendo así que el verdadero
bistec se hace á la parrilla. La
manteca ó el aceite empleados para
freír, endurecen la carne y la hacen
indigesta.
Cuando no se tiene á mano una
parrilla, puede emplearse una sartén, pero calentándola casi al rojo
antes de poner la carne en ella, y
sin usar grasa ni aceite de ninguna.
clase,

Ingrata y fría beldad
que yo no alcanzo tampoco,
tú eres la felicidad
que desd" mi tierna edad
voy buscando como un loco.
Siempre corriendo anhelante
tr&amp;.s esa belleza esquiva,
siempre viéndola radiante,
pero siempre fugitiva

o

LA FELICIDAD

secretos de Cocina
La carne pierde toda su substancia si se cuece demasiado. Según el
gran químico Liebig, 789 centígrados es la mejor temperatura para
hervirla.
La carne debe ponerse en la cacerola cuando el agua esté hirviendo;
se deja así durante tres ó cuatro
minutos y luego se retira. un poco
del fuego, de modo que se encuentre
á una temperatura 259 más baja que
la que antes tenía.
P.or este método se forma un a especie de costra. que impide que los
jugos de la carne se pierdan en el
agua..
La misma ley debe seguirse para
asar. El calor, muy grande al principio, debe ir decreciendo poco á
poco. Tl,ngase presente que la car•
ne asada sobre la hornilla es siempre más gustosa. y más tierna que
la que se asa. al horno.
Por otra parte, el asado es el procedimiento más caro para guisar,

-¿Lo ves?-dijo al niño silencioso y suspenso.-Tran~forma por el
calor esus aguas, enc1érralas c~nvertidas en vapor en tubos de hierro y tendrás la locomotora. Po~q ue la vida no es más que un eqm·
librio de fuerzas, y el mundo un
equilibrio de átomos y la luz un
equilibrio de vibraciones, Y esas flores, esas plantas, esos seres que
ahora contemplas, no son srno productos de corrientes, ~e energías
que ¡¡e precipitan, Jo mismo que el
agua de las regueras, á b~scar un
nivel, que, una vez c~:,nseguido, produce la armonía universal.
-Ahora. vete-le dijo-y ~r~baja.
Pero no pienses más en imitar á
aquellos que, queriendo burlar las
leyes de la vida y perpetuar la desigualdad, no hacen más que preparar, sin saberlo, la~ grai:ides transformaciones de la h1stor1a..
El niño retiróse turbado. Jamás
había oído hablar así á su maestro.
Pero de todo aquello una sola. c~sa
quedósele grabada. en la memoria:
la marquesita jamá!- sería SU)'.~·
Llegó al fin el verano y se d1Jo en
el pueblo que los «señores&gt; se marchaban.
. á J
.
·Por qué sobrecogió
u_am11 0
aq\ena noticia? Para él la niña no
existía. Pero esta vez perdía la última esperanza., porque Aurori.. se
marchaba para siempre: se había
vendido el jardín Y el hotel.
A la tarde siguiente, dos carruajes se alejaban del pueblo. E~ uno
de ellos iba. Aurora, que volvió la

Domi:ngo 20 de Diciembre de 1903

por la sencilla razón de que la carne pierde cuando se asa _más de un
30 por 100 de su peso, mientras que
cuando se cuece, apena3 pierde un 20
por 100.
Muchas cocineras crAen que las

Sentada está una doncella.
en el picacho de un monte;
su faz sonrosada y bella
•¡ .• ·1·•.·.····

•·.

y:cada vez más distante.
Cansado y a de correr
cual errante peregrino,
estoy próximo á caer ....
¡Felicidad .... ! ¡Desatino .•.. !
¡Tienes nombre de mujer!
L. J.

semeja una blanca estrella
desde el lejano horizonte.
Alas cual de mariposa.
bate en el espacio azul,
y con dejadez airosa,
como un hada. va.porosa,
envuelta. está. en fino tul.
Por la difícil pendiente
camina sin pesadumbre
joven robusto y valiente,
contemplando sonrYente
á I a ninfa de la cumbre.
Esfuérza.se por llegar
al picacho en que sentada
ella parece esperar,
mas cuando la cree alcanzada,
se lanza raudlL á volar.
El, incansable, prosigue
el empinado camino,
mas cuando cree que consigue
asirla por el tul fino,
1a ninfa volando sigue.
Hasta que así, contemplando
siempre á la bella delante,
el rendido caminante
rueda por fin, resbalando
al abismo en un instante.

7.-Colección de tejidos y bordados.

GARctA.

La espina de los dolores
me conoce tanto y tanto,
que cuando tiene que herirme,
me hace ya muy poco dall.o.

�Domingo 20 de Diciembre de 1903

filL MUNDO ILUSTRADO

Y abrieron sus áureos broches

t~d.as, todas las estrellas,
diciéndonos: ¡buenas noches!
V

Mientras la noche caía,
á tu cara. los sonrojos
le daban toq11es tan rojos
que creí que amanecía.!
Mi a.morosa. letanía.
escuchaste sin sonrojos,
Y sentí,a.l verme en tus ojos
que eras toda., toda mía! '
Después, tímida., partiste;

1lir. MUNDO ILUSTRADO

y temiendo la. asechanza.,
¡no me olvides! me dijiste.
Y en mi 11.lma, loco ó cuerdo,
miré el sol de la. esperanza
y la. luna. del recuerdo.

Domingo 27 de Diciembre de 1&amp;03

Y hoy que aún amo tu belleza
en tus aras estas flores
'
deshojo, Santa. Tristeza.!
EDUAROO

J. ÜORREA,

VI
Cambió la decoración:
vino el rencor importuno,
y su eclipse tuvo el uno
y la. otra su conjunción.
Voluble tu corazón,
de firmeza el mío ayuno,
entre los dos, de consuno
matamos á la ilusión.
'
El orgullo impulsó al austro!
que mató nuestros amores·
yo me fuí al sueíio, tú al ciaustro,

Sor Tristeza
I
Bajo la paz religiosa.
de este crepúsculo de oro,
se abrirá como una. rosa
mi pasión en un ¡te a.doro!
Haré que la rima., unciosa,
con lento rimo de coro,
parezca. una mariposa.
en el soneto incoloro.
¡Oh tú que eres toda casta!
Me encantan las palideces
de tu inefable belleza.;
y te a.doro tanto, que hasta.
una. virgen me pareces:
la Virgen Santa Tristeza.!

II
Tu voz se oye en los pensiles
si suspira. el arpa. eólica.,
y hallo en tus regios perfiles
una gracia. melancólica.

México, D. F., octubre 6.
He usado multitud de veces8.-Traje de baile y faldas de corte moderno.

••••••••••••••••••••••••••••••••••

"SANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADea,er, lusas City, St. Louis, Cblcago, lew York.
San Francisco y Los Angeles

Al

N cva,

EL TEST AMENTO

Dtl 11.mo. sr. Jlrzobtspo Jttban.
Los blenee fueron valuado•
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslstla en dos p611zas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua"
Compañia de Seguros sobre la'
vida, de Nueva York.

¡oh tristez11, pensativa,
arra.nea.da. de la ojiva.
de una. vieja catedral!

III
Hora. santa.. Dios oficia;
y con el tenue violeta
de su mágica paleta
á los cielos a.caricia..
¡Oh mi pálida novicia!
Mira. con ansia secreta
en tus ojos el poeta
una leja.na ca.ricia..
Todo calla, el a.mor vela;
y á la tarde que huye, miro
como á un pájaro que vuela...
Es instante de pasión,
y en el a.la de un suspiro

puedes darme el corazón.

IV

Sentí en mi alma. extraños vuelos,
invasión de cosas bellas,
y se rasga.ron los cielos

~

Tomo lu pa1tilla1 Luullel de Bro!llO'Qalala,

¡Te amo! te dice en secreto
mi romántico soneto,
porque llenas mi ideal,

Inclinaste la cabeza,
como las santas del coro;
y oí trémulo un ¡te adoro!
de tus labios de frambuesa..

PARA CURAR UN RESFRIADO !N UN
boticario le dffolnri
diDero II ao
f! maaB.
W,GrvwNballa•----

Tienes los rasgos gentiles
de una me.dona. católica.,
y esparcen tus quince abriles
una. fragancia. bucólica..

¡Qué gentil Santa Tristeza.!
En el soneto incoloro
radiará, cual chispa de oro,
tu romántica. belleza.

asegura el Dr. Leopoldo Castro-la preparaci6n denominada Emulci6n de Scott de aceite de hígado
de bacalao con hipofosfitos de cal
y de sosa, con buenos resultados
en casos de escrofulosis1 anemia
tuberculosis, etc. Están felizmen:
te asociados los hipofosfitos con
el aceite, y el sabor es agradable.

Se reservan c~mas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Umdos. Los Restaurants y Carros Comi:idores de
Harvey en la Lín~a d~ ~anta_ Fe,sori renombrados en el mundo
entero. Para precios, 1tmerar1os y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.
'•• San F,-ano/aoo, #íím. 8, M1hc/oo,

a. F.

································~

Haco pocu. u1as que se practlc6 la
apertura del testamento del lloatrflllmo Sr Arzobispo D. Patricio A. l!'eeha
en la ciudad de Chlca¡o, llllnoll.
La fortuna del dlatlngoldo prelado ucendl6 l cerca de $125,000 oro americano ; y segdn el Inventarlo que se ha
publicado, los bienes que &lt;1ej6 toeron
como sl~e:
Dos p6llzas de "La Mutua,' ' Compa!lta de SegorOB sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,000
oro cada una, 6 sean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acomolados sobre ooa de las p6llzas
9,829 oro.
Otra p6llza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre las trlsposlclones del se!lor Arzobispo, en so testamento, se hicieron
éstas:
A so hermana, se!lorlta Kate Feehan,
que estovo siempre con él hasta so
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,000
oro en una de las pólizas de seguro;
l la se!lora Alla A. Feehan, viuda del
se!lor doctor Eduardo L. Feehan, hermano del ee!lor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p(!llzas, y $5,000 oro en
efectivo ; l la Academia de San Patricio de Chlcago, de la que es preceptora
su hermana, Madre María Catalina,
$10,000 oro de la dltlma p6llza; t la
escuela ' 'Santa Marta' • de ense!lanza
practica para varones, •e Feehanvllle,
llllnols, que era la lnstltocl6n por la
qoe mla se Interesaba el ae!lor Arsoblapo, 1e entregaron loa U,000 re8t&amp;D·
tea de la dltlma ¡:6llaa.

Las Estrellas
(Na.rraoión de un Pastor Provenzal)

Cuando yo guardaba reba.ñ.os en
el Luberón, permanecía. semanas
enteras sin ver alma viviente, solo
en los montes con mi perro La.bri
y mis ovejas. De vez en cuando pasaba. por allí el ermitaño de Montde-l 'U1•e en busca. de hierbas medicinales, ó bien topaba con la negra
cara de algún carbonero de Pi a.monte. Pero eran gentes cándidas, silenciosas por la costumbre de la. soledad, sin gusto por hablar, y sin
saber cosa ninguna de las que se
cuchicheaban en los pueblos y ciudades. Por eso, cua.udQ ca.da. quin
ce días oía yo por el ca.mino que
sube, las campanillas de la mula de
nuestro cortijo, trayéndome Ias provisiones de la quincena., y cuando
veía aparecer poco á poco sobre la
ladera la. vivaracha. cara del mozo
de laboró la roja cofia. de la vieja
tía. Norade, de veras que me sentía
muy contento. Hacía.me contar las
noticias de nuestros paisanos de
allá aba.jo, los bautizos ó las bodas; pero lo que sobre todo me interesaba. saber es qué era. de la bi·
ja. de mis amos, nuestra señorita.
Estefanía, la más guapa mucba.cha.
en diez leguas á la redonda. Sin
aparentar tomarme demasiado interés, me informaba acerca. de si iba
mucbo á las fiestas, á las veladas,
si acudían siempre á ella nuevos
galanes; y á los que me pregunta.sen qué me podían importar esas
cosas á roí, pobre pastor del moote,
les contestaría que teoía yo veinte
años y aquella Estefaoíaera lo más
hermoso que en mi vida he visto.
Pues bien ;eo un domingo: que esperaba. los víveres de la quinc~na, su
cedió que no llega.roo hasta muy
tarde. Por la. maña.na decía para
mi: «Eso depende de la. misa. mayor&gt;. Luego, hacia mediodía, 01.:u·
rrió una gran tormenta. y pensé que
la mula no habría podido pvnerse
en marcha por el mal esta.do de los
ca.minos. Al fin, á las tres de la ta.r·
ae, con el cielo despeja.do y la.montaña reluciente de a.gua y sol, oí

1.-Traje de invierno y sombrero de la estación.

entre el gotear de las bojas y eldesbordamiento de los hinchados a.rro.vos, las campanillas de la mula,
tan alegres y rápidas como un ¡rra.n
campaneo en día de Pascua.. Mas
no la conducían el mozo de labor
ni la vieja Nora.de. Era. .... ¿a.divináis quién? ... . ¡nuestra. seí!orita.!,
hijos míos; nuestra señorita.en persona., sentada. entre las banastas de
mimbre, hecha una. rosa con el aire
de las manta.ñas y la. frescura de la
tempestad.
El muchacho estaba enfermo, y la.
tía Norade de vacaciones en casa.
de sus hijos. La hermosa Estefa.nía
me hizo saber todo esto al bajarse
de la. mula, y también que llegaba.
tarde porque se había perdido en
el camino. Pero al verla tan dominguera, con su cinta.de flores, su brillante basquiña. y sus puntillas,
más bien tenía aspecto de haberse
retrasa.do en algún baile que de haber buscado el ca.mino por entre los
chaparros. ¡Oh, qué preciosa. criatura! Mis ojos no podían hartarse
de mirarla. Verdad es que nunca. la.
había visto tan de cerca. Algunas
veces, por el invierno, cuando los
raba.nos bahian bajado á la. llanura. y volvía yo de noche á la. granja. ,&gt;ara cenar, a.travesaba ella por
la se.la á escape, casi sin hablará
los criados,siempre peripuesta y un
poco altiva... . Y á l&amp;. sazón, tenia.la allí ante mí, nada más que para.
mí solo; ¿no era cosa de perder la.
cabeza?
Cuando hubo sacado del cesto las
provisiones. Estefanía. se puso á
mirar curiosamente en torno suyo.
Alzándose un poco la hermosa falda de los domingos, que hubiera
podido en~uciarse, entró en la cabaña. y quiso ver el rincón donde
yo me acostaba, el pesebre de paja
con la pelleja de cai·nero, mi gran
capa colgada en la pared, mi caya.·
do, mi fusil de chispa. Todo aquello la divertía.
.
-¿Conque es aquí donde vives,
mi pobre pastor? ¡Cómo debes de
aburrirte de estar siempre solo!
¿Qué haces'? ¡.En qué piensas?....
Ganas me dieron de contestarla.:
«En usted, ama&gt;, y no hubiese men-

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101833">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101835">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101836">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101837">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101838">
              <text>25</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101839">
              <text>Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101840">
              <text>20</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101857">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101834">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 25, Diciembre 20</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101841">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101842">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101843">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101844">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101845">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101846">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101847">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101848">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101849">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101850">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101851">
                <text>1903-12-20</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101852">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101853">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101854">
                <text>2017808</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101855">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101856">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101858">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101859">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101860">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2908">
        <name>Bordados y tejidos</name>
      </tag>
      <tag tagId="3137">
        <name>Cantarcillo</name>
      </tag>
      <tag tagId="3135">
        <name>Espalderos</name>
      </tag>
      <tag tagId="2788">
        <name>La felicidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="3134">
        <name>La urraca</name>
      </tag>
      <tag tagId="3136">
        <name>Secretos de cocina</name>
      </tag>
      <tag tagId="3138">
        <name>Sor tristeza</name>
      </tag>
      <tag tagId="3133">
        <name>Vestidos para reunión</name>
      </tag>
      <tag tagId="3132">
        <name>Vestidos para visita</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3885" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2529">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3885/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._26._Diciembre_27._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>e20951e3e7cb1bf6bcae0b2c6412ddd1</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117709">
                    <text>Sor Matilde

que fulguren los insectos,
y la beldad con los ojos
nos mire de amores l lenos,
si de ese sol á I a I umbre,
de ls.s aves al concierto,
al susurro de los bosques
y del amor á los celos,
la mentira y la falacia
han levantado su imperio
y el espíritu del hombre, '
de la verdad corre h.iyendo,
tropezando á cada paso
de su nada en el misterio?
Por eso la luz rehuyo,
oh blanda noche, y, por eso,
p1tes todo es vano en la tiert·a,
pues todo pasa, á lo menos
señalan, ay! el camino
de la eternidad abierto.
tus fugitivos celajes
·
tus bendecidos I uce:os.

A la Noche
I
Cómo brillaQ,, cómo brillan,
Oh blanda noche, á. lo lejos,
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.
Cuántas veces solitario
en angustioso desvelo,
al evocar de mi vida
los recónditos recueroos,
mis lágrimas y sollozos
has recogido en tu seno!
Tú sólo, noche, comprendes
la amargura de mi pecho,
que herido de los pesares,
herido de afán eterno,
ni busca dicha. en el mundo,
ni espera á su mal remedio.
Oh noche, noche.serena,
de mi antiguo amor reflejo,
cubra tu umbroso sudario
mi corazón sin consuelo,
deja que prorrumpa en lloro
y que contemple en silencio
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.
II
¿Qué son para. mí los cantos
y los gentiles torneos
que ofrece el mundo á la. gloria.
-con halagos lisonjeros?
Y,, las humanas venturas,
¿qué son para mí que llevo
la soledad en el alma,
el desencanto en el pecho,
y la. amargura en los labios,
y en la m,.nte los recuerdos?
Por eso cuando se oculta
pálido el sol en el cielo,
y el ave vuela á su nido,
y su canto el marinero
sobre las aguas entona
á los compases del remo,
como el amante á su amada.,
oh blanda noche, te espero;
y me consu~lo mirand?,
mirando le¡os, muy le¡os,
tus fugitivos celajes,
tus bendecidos luceros.

IV
Ay! si es mentira lll, gloria
que da al corazón aliento
si es mentira la esperanza'
y mentiras son los sueños:
¿Por qué en el alma, Dios mío
como en un edén secreto
hay inmortal .. s memori¿s
hay inmortales deseos? '
¿Por qué á tu nomb,·e renacen
en los corazones buenos,
las ilu.siones marchitas,
las venturas ¡ ay I que fueron;
.Y en el fondo la. couciencia
á tu resplandor eterno,
'
~eñala que en otra. vida
hay un castigo y un premio?
Oh noche, noche se ..ena,
si en la. tierra nada. espero
tampoco anida. en mi alma'
de la. duda. el ángel negro,
y en el altar de tus sombras
y so~o en. tu augusto templo,
con rnfinita esperanza.
al Dios de mis padres ruego.
Mas cuando muc1a. mi lira.
yazga. en profundo silencio,
y en el sauce de mi tumba
suspire quejas el viento,
P?es no habrá quien por mí llore
01 me consagre un recuerdo,
brillen sobre mi sepulcro
con mis olvidados versos
tus fugitivos celajes,
'
tus bendecidos luce ros.

,.

;' &gt;-,. ~
;.:-~

~

·ri"l;i:~

¡--_l~ -

III
¿De qué nos va.le que alumbre
el sol radiante y sereno,
y entre el follaje del _bosque
den las aves sus gor¡eos;
que la flor vierta su aroma,

4.-Colección de trajes infantiles y vestidos de paseo.

Domingo 27 de Diciembre de 1903

El'.; MUNDO ILUSTRADO

EI:; MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Diciembre de 1~03

FELIPE TEJERA,

~

La. penumbra envuelve el
templo inundándolo de borrosos tintes; una. banda.da de
gorriones aletea sobre los
azules venta.na.les de la media
naranja; las campanas tocan
el &lt;Angelus&gt;.....
Arrodilla.da en el coro, con
la frente inclinada, una. monja, ca.si una. niña, hace pasar
bajo sus dedos largos, delgados y de sonrosa.das uñas, el
nacarado rosario. Es de una.
belleza. mística: ojos negros,
hundidos, apasionados, penetrantes y acaricia.dores; labios grana; tez pálida., transparente; en su rostro se adivina. una vida de martirio, un
pesar profundo, mudo, una
resignación heroica.
El templo está casi va.cío.
En el fondo, frente al altar
mayor, una. lamparilla de
aceite parpadea rápidamente,
permitiendo ver á intervalos
la macilenta faz de un crucifica.do; el reloj coloca.do junto
á. li. puerta de la sacristía. deja e!.capar seis compasados
golpes, cuyos ecos se pierden
en la. tranquila inmensidad
del santuario; luego, todo
q ueo.a. en silencio; Sor Me.tilde continúa. de rodillas; apo·
y a.da. la mano en la diestra,
medita; de pronto un recuerdo
surgiendo de lo íntimo de su
ser hace que asomen á sus
ojo's dos lágrimas que nespués de temblar en las pe'!taña.s ruedan por el marfilino
rostro y se pierden entre los
amplios pliegues del sayal.

..

'i#''""..:.4.:.---. ...

..

1

I

***

Sor Ma.tilde tuvo un a.mor
infeliz y no han sido suficientes dos años de noviciado y
uno de profesa, para . que se
cicatrice la honda herida. que
en su corazón abriera el desengaño.
Cuando se ha toca.do &lt;reposo&gt; y toda la comunidad
duerme, ella., sola, envuelta
en las tinieblas de su estrecha
celda piensa en su pasado,
ese p~sado que fué gloria Y
martirio y que no se apa1:ta
un instante de su mente¡ q Ulere borrar de su imaginación
el recuerdo del ingrato; presa
de sin&lt;1ero arrepentimiento,
cae á. los pies del Cristo, pidiendo perdón y olvido, Y
allí prosternada sobre el hela.db pavimento, muchas veces se queda dormida., ~on los
ojos lacrimosos y los pies descalzos.
En sus veintitrés años se compendia una vida de dolor; la. orfandad primero, la. pobreza. luego,
y más tarde el desamor, el engaño.
Abruma.da por la dE&gt;sgra.cia_, puso
entre el mundo y ella. ll;\s r~1a.s del
claustro, sin pensar pnfehz! qu~
para el corazón no hay mordaza, Dl
muerte para el recuerdo.
Al principio del novicia.do. esperanza.da. en su gran fuerza de voluntad, sólo a.nsia.ba. prnfe~ar cuánto antes· así-pensaba,-s1endo ya
perpetu¡s las ligaduras que la ~ujetasen á. la clausura., su espíritu
podría entregarse libremente al
cumplimiento de sus V?t'!s· Mas no
fué así; una vez que v1st1ó los hábitos de profesa, cuando ~u pus? no
encontrar en su alma 01 s1qmera

•
de c~•
m po y de "skating."
5.-T raJes
~

vestigios de las pasadas luchas ni
de los antiguos pensamientos, ha!ló
que éstos renacían con mayor mtensida.d, siendo imposible ahogarlos.
•:
d'
Entonces sucumbió. Nada. p_u. ieron las disciplinas ni la~ v1g1has;
las oraciones ni los cilicios, nada.
La imagen del que en el mundo le
robó su cariño, se grabó en el cerebro de la Sor con clarísimos detalles y en las horas solitarias, su
medte febricitante devoraba los recuerdos y analizaba las frases de
otro tiempo, como un. enfermo que
aspira el aroma que ignoradas flo·
res deja.ron en los bordes de un búcaro roto ..... .
Cuando el buen capellán que, desde hacía muchos años, servía de
padre espiritual á las novicias, oyó

á la desdicha.da. la. relación de sus

penas cuando penetró ~n el fondo
de es~ conciencia purísima, qu~d.ó
absorto contemplando las e~qu1s1·
teces del alma. de Sor !'la.tilde, y
pidiéndole ésta un conse10. Y un '.emedio para su mal, el hábil anc1a·
no que en otras ocasiones encentra·
ra 'siempre una respuesta oportuna,
una palabra. da consuelo, no tuvo
que decir, y verdade'.amente conmovido, sólo repuso:
-¡Orad, hija. mía!

** *

Por eso cuando todo calla Y el
sol está próximo á ocultarse, Sor
Matilde se enea.mio a al cor&lt;;&gt;, Yar~odillad a sobre el tosen re_chnatorIO,
llora. su culpa imaginaria; mas, al
elevar los ojos al cielo, el recuerdo

que sin cesar la persigue, hace cambiar su plegaria, y entonces, d_e~eando implorar por su tranqu1hda.d,
ruega por la dicha de &lt;él&gt;.
La. lamparilla colocada fr~n~ al
Cristo va á apagarse, sus ult1mos
f1•lgores iluminan c&lt;;&gt;n. relampagueos incesantes el di vrno rostro,
y después d~ lúgubre chisporroteo,
la luz se extrngue.
.
En el templo no hay nadie, está
obscuro. Aquí y allá comien~3:n á.
brillar pálidos destellos de cir10s.
Los gorriones revolotean P?r los
azules ventanales de la media naranja y las campanas tocan el «Angelus&gt; ..... .
C. R. HüBNER,
Lima, 1903.

�,

..

l!lL · MUNOO ILURTJM no

Domingo 27 -de Diciembre de 1903

a..

CLAUDINA

!WNDO lbtJ'8TBADO

Por fin se deshicieron los hielos•
el gran bloque nevado del sur emt
pf'zó á &lt;lerreti1·se á los rayos del
1;0). como lámina de plata. q ue se
fu!ide, y ya más alto el astro, vino
á iuuncla.r por las mañanas, de pleno, el dormitorio de Claudina. Era
la est11_ción propicia; los caminos
e~taban or...ados del todo, y ya picaba el sol con fuerza. Claudina
quería. partirá la mayor brevedad
posible; se irritaba, me exigía la
diera gu~to y se deshacía en lágrimas. Desµués me abrazaba, y ya
sosegada., con las mejillas levemente ~onro~a.da.s, envolvíase en el
ch alón y tomaba aires de víctima.••
Yo no pude resistirme. Además
Basilio m.. había señalado esa épo:
ca para la partida. Así, pues, di
orden de alistar los equipajes y en
ge.ochar la berlina grande con los
dos caballos más suaves; quelatapizaran de nuevo y agregasen dos
muelles más para amortiguar las
sacudidas. El 14 de octubre, víspera de su santo, todo estaba listo.
La había prometido que partiría•
mos el 15, y sólo así pude dominar
su impaciencia. El 15 por la malla.na, Rosellón vino á despertarme,
exclamando:
-Señor, todo está listo.
Fuera se oía el ruido de los cascabelea al sacudir los caballos las
l:iridas. Pablo hacía chasquear la
fusta, probando una guía nueva, y
toda la casa parecía regocijada con
la partida de Claudina, á quien
tanto amaban. &lt;Die&gt;, mi perro, me

Había entrado la primavera.
Claudina, enferma durante el in•
vierno, estaba ya convaleciente.
Un claro sol entraba por la ventana, en el jardín piaban los p4jaros
y bajo el follaje alto de los cedros
arrullaban las tórtolas. Florecían
las enredaderas y un hálito de vida
nueva, una alegre y poderosa eflorescencia parecía animar las cosas
é inundaba el alma de Claudina de
anhelos inefa.bles, de alegrías de
chiquilla revoltosa, que la conva1.,ancia y su naturalezltromántica
avivaban en deseos pueriles, hasta.
el punto de llorar cuando no se la
daba gusto en lo menor. Basilio, el
médico, se manifestaba satisfecho,
y restregándose las manos con aire
de hombre que triunfa, exclamaba.
viendo fuera y señalando las altas
cumbres nevadas de los cerros:
-Don Alfredo, cuando eso desaparezca., podrá usted llevar á
Claudica allá; eso le hará bien y
acabará por reponerla.. El aire puro de las monta.ñas le hará gran
provecho.
Luego, tornando á Claudina, contemplábala con paternal solicitud
y añadía, cruzando las puntas de su
cha.Ión á cuadros:
-No hay que desabrigarse; una
imprudencia podría comprometer el
éxito de la curación y está usted
muy débil, hija mía . ...

··- -.~-.-\........

jugaba con Beatriz, la 111uchacha1
en el cuarto de los baúles.
Ante Juanito, Alfredo cesó dellorar. Después, idiotizado, me contempló como si fuera la. primera
vez que me veía; luego me tomó las
manos y añadió:
-Carlos, tú sabes lo que son estos trances; tú has perdido como yo
á tu mujer, y comprenderás mi dolor: Tú sabes lo que es la desaparición de ese ser querido .... (volvía á llorar). Pero no la has visto
como yo, ahogada. en su sangre,
pálida, convulsa como una. paloma
á la cual se le ha clavado una fle•
cha en el corazón .. . . ¡La postema
la ahogó! bañó su chal, inundó
vestidos, ¡me tii'l.ó las manos en su
sangre! Me trastornó el cerebro.
Estábamos en mitad del camino, y
mientras Rosellón, desenganchando uno de los caballos, voló al pue•
blo y trajo un médico, todo había
concluido. Claudina había muerto
en mis b1·azos: amoratada, verdosa
casi, axlixiaua por la sangre; asida
á. mí para no marcharse. Con los
ojos desmesuradamente abiertos,
sólo pudo proferir el nombre deJuanito en una suprema arcada ...•
Después se desplomó en el asiento,
entre un río de sangre . .... .
Y o había conocido á Claudica, y
al verla tan pálida, anhelando vivir,
pero respfrando con cierta dolorosa dificultad, quise impedir á ambos la partida; pero el médico dijo
«que no había cuidado&gt;, y los doctores tienen sus caprichos. Y a vesa.i'l.adió Carlos-lo que vale la ciencia. Contra el destino no hay cosa
que se oponga. En algunos la muerte anida en ese pérfido tumor; ríen,
parecen estar bien . . . . y después su
propia sangre les ahoga.

sw-

....

_;,~-

)_:

: ....

••'\ &gt;

Domingo 27 de Diciembre de 1908

•

JORGE MIOTA.

\
1
I~••

H:

)\,

'.

~

6.-Vestidos de paseo y reunión y sombreros de invierno.

miraba con ojos inteligentes, y sacudiendo la cola, parecía decirme:
cqué bien lo vamos á pasar allá,
¿verdad?&gt; Le di una. rosca; me calcé las botas y salí á dar mis últimas órdenes para la partida. Claudina ya estaba en pie y me esperaba
completamente vestida con su traje
de viaje, puesto el velo y chicotillo
en mano.
-Lo llevo-me dijo-para. castigará este canalla, que se ha bebido
la leche ••••
&lt;Die&gt; movió la cola.
Listos, entramos entonces en la
berlina; Claudina dió un abrazo á
Rita y partimos, después de recomendar, por última vez, no olvidar
decir al doctor fuese allá tan pronto como volviese. ¡Ah amigol- se
interrumpió Alfredo,-¡si yo lo hubiese previsto! Pero qué quiere usted, el espíritu huma.no no lleva su
previsión hasta 4:1se extremo .... Es
cierto que Claudrna estaba dehcada, pero podía soportar el ca.mino.
Además eran unas cuantas horas
las que deberíamos caminai: en carruaje; después el fe_rrocarril se en:'
cargaría de conducirnos hasta m1
propiedad'. Allí. .....
Alfredo no pudo continuar; le
ahogaron las lágrimas. El recuerdo doloroso de la reciente. pérdida
de Claudina, lo había ~~mido e!l- un
estado continuo de crisis lacrimosa. Partía el corazón ver córn? &amp;9"u~l
muchachón tan fuerte, ,de vei!lt1séis
ai'l.os, que siempre habia temd_o un
pecho de roca contra la adversidad,
se abatía hasta tal p~nt? que los
ojos se le habían enro¡ecido como
dos ascuas y amenazaba perder la
vista.
Yo guardaba silencio; Rita, con
los brazos cruzados sobre el pecho,
lloraba también.Y el doctor movía
la cabeza impac1eotado, exc.lamando:
.
-Querido, se vo1verá usted ciego . . .. Haga el favor ... : domínese,
no Se restregue así los o¡os ... . Hágalo por Jua.nito.
.
Juanito ignoraba lo a.contec1do Y

•

?.-Vestidos "reforma" y "renacimiento" para reunión Y e

alle

•

�;,,,

lllliMUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Dicie111br,1 de 1903

~

\

I

/

,

La maoo al primero da
Que en el camino se eocueotra;
El joven perdido está.

.... ...
-,:,;

f!

E~ta es una antigua. historia.
Siempre nueva, e.o conclusión;
Y a l q ne le pasa., por cierto,
Se le parte el corazón.

'

'
·.~ 1f;-

.•

'is·

,, ~
,,i,,;f:.
f,

(i

..

~

.--

.._......-

?~

En mis suei'!os me a.pareces
Todas las noches, mi bien,
Y vertiendo a.margo llanto,
Postrado quedo á tus pies.

~.•$.-

~.

~.

..l~t

¡¡,. , , ' .

.

~-,.

.1,,

Mirándome con tristeza,
Sacudes la. blanca. sien,
Y de tus azules ojos
Las perlas veo caer.

4

_.~.,.:
/.

•
·' ..

Me ha.bias con voz misteriosa,
De coronas de ciprés.
Despierto, y no hallo la. rama.,
Y la palabra olvidé.
México, D. F., septiembre 5.
Tengo la satisfacción de manifestar-escribé el Dr. Guillermo Senissoo -que sigo usando en mi
práctica diaria la Emulsión deScott
de aceite de hígado de bacalao con
hipofosfitos que preparan Scott &amp;
Bowoe, obteniendo de su uso los
mejores resultados, que han a.firmado cada día. la. convicción que
tengo de que es un medicamento
irreprochable.

;

,,' &lt;··
.

CURACIÓN DE ALMORRANAS GARANTIZADA.
En todas aus formas. Si no se curan no se eaga
Los droguistas están autorizados por los fabrican•
tes del cUNGUENTO PAZO• diaradevolver el imf!rte, ai falla. Cura casos or inarios en 6 días, y
os más desesperados en 14. La primera cura trae
la tranquilidad. Quita la comez6o instantane.amen•
te. Es un nuevo descubrimiento y el único que ga•
rantiza una curación completa y que devuelve su
importe si no cura. Si no lo encuentra en las Dro•
guerías, pídalo adjuntando estampillas por valor 50
cts. oro á la Paris h-ledicine Co., St. Louis, :Mo.,
U. S. A., fabricantes de las famosas pastillas Laxan•
tes de Bromo-Quinina para curar un resfriado.

"
--~-

;,,:,,,.·

•

f'ARA CURAR UN RESFRIADO EN UN D11.
Tome la• paatilla• Luu• de 8ro~
boticario le de•olnr6 • dl.Dero • ao 11 - . _
Araa&amp;. W, GIONNballa•_. - -

\

,,%-

-

EL TEST AMENTO

I

Del 11.110. sr. Jlrzobispo i «ba1.

\

t

Los blenet fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado conslatla en dos pólizas de '25,000
cada una, tomadas en "La Mutu•"~
Compañia de Seguros sobre la
vida, de Nueva York.
Haco pocv- ... ,u que se practlc6 Is
apertu ra del testamento del Ilnstr111.
mo Sr Arzobispo D. Patricio .L ....._
en la cluda4 de Cblcaro, llllllOII,
La fortana del distinguido prelado .._
cendl6 A. cerca de $125,000 oro • rlcano · y eegdn el Inventarlo que 11 11a
publlc¡do, loe blebet que ce,o toeraa
como signe:
Dos pl\llzas de "La Mutus,' • Compallla de Begur011 sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,ÓOO
oro cada una, O sean . . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las p6llzas 9,829 oro.
Otra p6llza de seguro. . . H ,000 oro.
Acciones en efectivo y en
a7,000 oro.
Bancos.
Entre las ttlsposlclones del aellor Arzoblspo, en su testamento, se blcleroa

/

\
•

/

./

\

'

,,,

\

J

' \

'

)
I

.,

~

\

"-

éstas:
A

"'---

1

f

/ ....

'

\.

\

;

,

'
/

'

'¡

j

*.,.
*

(.

Señora., sei'!ora
Que no bien la. ca.mpii'!a clarea.,
Ya estás levantada.
Recorriendo la casa. risueña,
Guiando á las criadas,
En las diarias labores caseras:

Un joven ama á una. nii'!a
Que á su vez á otro eligió;
Pero éste amaba á otra niña
Y con ella se casó.
La otra. niña, de despecho,

'-

,/

'--..:...

'
\

(

~

:

J

~

)

'-t

'\

"
/

'

I

I

(
r

-......_

-----

'\

;

•

I

J

r

l

(~
'l

'

\

\

** *

l)E HECNE

/¡

\

8. -T raje de visita, con tela á cuadros .

C ANTARES

'

,.

/

\_

CLEMENTE PALMA.

'

(

(

• •

Bella adolescente,
Gallarda doncella
Que, bajo cortinas,
En el lecho de sándalo sueñas
Con extrai'!as visiones, que encieo(den
Tus mejillas tersas:
é,Quisieras decirme
Si en la ca.lle, en el teatro 6 en la
(iglesia,
O en tus sueños azules y rosas
O en tu pensamiento
Has hallado al Amor:-Ah ! al Amor?
Sí le he visto: es un lindo mancebo.

\

I

,.,.

1

.,.*.,.

\

----

/

r

Viejita, viejita,
Abuela, abuela
Que sentada estás
En tu ai'!ejo sillón de vaqueta,
Releyendo unas vidas de santos,
La antiparra. puesta,
)Iientra.s tanto en la mesa de pino
La. tisana humea,
Y tres chicos retozan en torno
Al sillón de vaqueta:
é,Quisieras decirme,
Abuelita, abuela,
Si Amor ha pasado
De tu vista cerca?
Ya sabrás .... el Amor es un oii'!o
Con alas, muy bello,
Con venda en los ojos
Y que.... -¡Tootol El Amor son mis
(nietos!

"----....

\...

ADenver, Kansas City, St. Louls, Cbicago, Bew York,
San Francisco y Los Angeles

Gentil princesita
Que vas á la escuela
Con tus libros deba.jo del brazo
Y la faz risueña:
¿Quisieras decirme
Si á ese nii'!o cieguito que lleva.
Un arco en la.s manos
Y un carcaj á la espalda., con fle(chas,
Has hallado al seguir tu camino,
Camino al Colegio?
-Sí, seí'lor, sí le he visto: es un chi(co
Con bombones, con aro y muñecos.

I

/

\

\

su hermana, eellorlta Kate Feebu,
que estuvo siempre con él basta R
muerte, $40,000 oro en bonos Y $25,000
oro en nna de las p6llzas de sega.ro;
, la sel\ora Ana A. Feeban, •Inda 4tl
sellor doctor Eduardo L. Feeban, her,
mano del sellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las p6llzas, Y $5,000 oro •
efectivo; A. la Academia de San Patrlclo de Cblcago, de la que es preceptora
8U hermana, Madre
Mar!&amp; Catalllll,
$10 000 oro de la Qltlma pl\llza; &amp; la
esc~ela • 'Santa Maria' ' de eneellaua
prA.ctlca para varones, 4le Feeban•llle,
Tlllnnls, que et'B la lnstltncll\n por 11
que mA.s se Interesaba el sellor AJ'll&gt;o
blapo, ee entrega.ron loa $4,000 reltU.·
tea dP l a ft ltlm• ró llu

\

'

i "SANn FE," LA MEJOR RUTA
)Iientras duermen tu esposo y tus
(hijos
Y el té se calienta
,:_Quisieras decirme
Si el Amor, ese estrai'!o sujeto
Se encuentra en tus lares?
-¿No le veis que le estoy dando el
(pecho?

"

I

J

•••••••••••••••••••••••••••••••••

et cAmor

/

,f

,,

)

/

/

,.,.
I

,,,

J

\

\

\

'---..

' '
'.f...

f

y

~

~

--\.
'-

•

,

'\.

\.

/

l

1
\

/-

"\

Se ,.,..,,van cama, en Cano Pullman pa,a todos los punW•
Unidos. Los Restaurants y Carros Com'.ldores de
\Ra,vey en la Lfoea de Santa Fe,son ,enombrados en el mundo
entero. Para precioR, itinerarios y otros informes, dirigirse iÍ.

'\
)

&gt;I

.,,

/

'\.,,

w. 51. li'ARNSWORTB.-Agente General.

/

-+-

\

s. M éxico,, o. F.

..

································~

_,

\

\

en los Estados

ta . S an F,-ancl•co,, #i'l,n.

'-.....

' 1
\

1J

)

'-

'

l

\
\

'-

.....
/

-

-....,,

'-.....

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101917">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101919">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101920">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101921">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101922">
              <text>26</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101923">
              <text>Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101924">
              <text>27</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="101941">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101918">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 26, Diciembre 27</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101925">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101926">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101927">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101928">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101929">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101930">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101931">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="101932">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101933">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101934">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101935">
                <text>1903-12-27</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101936">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101937">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101938">
                <text>2017811</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101939">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101940">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101942">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101943">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="101944">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="3069">
        <name>Cantares</name>
      </tag>
      <tag tagId="3150">
        <name>Claudina</name>
      </tag>
      <tag tagId="3151">
        <name>El amor</name>
      </tag>
      <tag tagId="3130">
        <name>Sombrero de invierno</name>
      </tag>
      <tag tagId="3148">
        <name>Sor Matilde</name>
      </tag>
      <tag tagId="218">
        <name>Trajes de campo</name>
      </tag>
      <tag tagId="3149">
        <name>Trajes de skating</name>
      </tag>
      <tag tagId="2607">
        <name>Vestidos de paseo</name>
      </tag>
      <tag tagId="2927">
        <name>Vestidos de reunión</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3816" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2458">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3816/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._3._Julio_19._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>a76e939e9d221cca65b41479c918ca7f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117638">
                    <text>EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 19 de Julio de 1903.
culto; han inspirado la religión más
supersticiosa. El fresno de Odín,
la palmera de La.tone, la flor del
espino, que hbra de malos pensamientos á las pastoras del Brie; el
Karenglo ele los armoricanos, el
compac azulado de los ])ersas, que
crece para ellos solamente en el
paraíso; el Kaki, ese árhol divino
á cuyas llores les supusieron alma;
la mágica sala.meta y el árbol rojo
del Kombouo, del que cad&amp; hoja
reproducía ea relieve 1100 ele los
numerosos caracteres del alfabeto
tibetmo, fueron considera.das ¡➔ !an­
tas milagrosas.
La verbena, bÍmbolo de amistad,
fué, para galos y celtas, sagrada como el muérdago; ostentábaola. los
heraldos al pedit· parlamento al
enemigo; los druidas eolazába.nla í~
sus ritos proféticos; los romanos
purifica.bao coa ella los altares de
Júpiter; la joven desposada tejía
guirnaldas para adorna1· su nuevo
hogar, coojuraocio todo malt&gt;ficio;
los hechiceros de la Edad Meuia
empleábanla. ea los filtros a.morosos.
Herodoto refiere que Jerjes experimentó una g1·a.n ternura por una
planta; la acariciaba, la estrechaba. entre sus brazos y la o.dorna.bu.
con collares y brazaletes de oro;
Ca.rlo Magno, legislador y filósofo,
recomendaba desde su t1·ono occidental el cultivo dA la plantas.
La Empe1·atriz Josefina olvidó
más de una vez los enojos del poder
contemplando la estrucLura. de una
corola en sus invernaderos de Malma.isón; estudiaba. las plantas y se
embriagaba. coa su~ a.romas, prefiriéndolas á las esencias de sus Ji.
soojeros cortesanos. Las llores de
todos los pu.hes tenían cabida en
sus estufo.s.
Nada m,í.s bello que la. poética.
república formada por la sotuanela
de los Alpes, la. violeta de Pa.rma,
el sauce ue Oriente, la cruz de ~!atta., el lirio del ~ilo, el hilebca.s de
Siria, la. rosa. de Da.mieta. y su jazmín querido de la ~lartinica.
Los pueblos civilizados han reverenciado á las llores; los pueblos
cultos han rendido tributo á. la mujer.
Frecuentemente suele ser un ramo
de llores la. historia de su corazón
a.pa.sion¡¡,do, y las boj as de cada

EL ~1UNDO ILUSTRADO

flor, páginas de
los anales de un
alma.
La mujer enamorada. elige las
llores con sencillez infantil, para
formar con ellas
tiernas alegorías
de sus impresiones. Si 1a acacia
significa amor pla.
tónico, el ajenjo
amargura.,el alhelí encarnado despecho, la acedet-a
i~legría., la.artemi·
sa felicidad, la
hortensia amor
constante, el avellano recoucilia·
ción, la. caléndula.
melancolía,elnarciso egoísmo, la
ortiga crutl&lt;fad y
el acónito venganza, tres flores
pueden componer
una frase; una
guirnalda., una
conversación; un
raruil Jete, un a car·
ta.
Los botánicos
creen leer en Ja.s
llores y conocer1as, porque las
han clasilicado y
porque les han he·
cho la autopsia;
porque las han
bautizado, denomioándol as en
griego y en latín;
mas este estudio
fisiológico no basta., hay que estudiarlas moralmente. Linoeo es
el botanista que
las ha analizado
p;icológicamentc-;
el descubrió los
amores de las llores.
Las llores, cual
las mujeres, tienen sentido estético y aman la música; por e~o al
escuchar el canto

Al llegar al recodo de la. vereda,
Ramón se detuvo un momento y
volvió la cabeza.
Sus ojos se abrieron como si quisiera abarcar todo el panorama y
grabarlo en su cerebro; después la
mira.da. se fijó en un solo punto, en
una pequeila casita que blanqueaba
en la lejanía: un sollozo levantó su
pecho, y, haciendo un supremo esfuerzo, continuó su camino.
Ocho días después Ramón estaba
en Roma principiando su vida de

6.-Dos elegantes trajes para paseo campestre.

7.-Saco moderno para señoras jóvenes.

amar ni un'instante y los años a.pe·
nas represéntan un día para ~l.
Aquella. mujer es suya, es su gemo,
su arte, su inspiración, su alma; Y
aquella mujer no puede abandonarle sin que él la mate ... .. .
Atraviesa. delirante las calles Y
sale del pueblo; pasa ante la. puerta. de la vieja iglesia donde sumadre le ensenó las primeras oraciones, sin que la. idea. religiosa. se levante en su alma: c,·uza. cerca del
pequeflo cementerio que guarda los
restos de los que le ama.ron, y su
recuerdo no borra el deseo de venganza. que bulle en su mente.
Al fin ve la casa. de su novia., la
ventana y el rayo de luz que se escapa. de las entreabiertas maderas,
haciendo destacarse la querida. cabecita rubia
Al pie de la. reja un hombre escuchaba las mismas palabras que él
había oído tantas veces en aquella.
hora.: una nube de sangre obscure·
ció su vista, dentro de su cerebr!)
crujió el eco de las frases presenh·
das y el puflal se a.Izó en su mano.
E~ el mismo insta.ate la luna rasgó las sombrías n1.1:bes, y un ~a.yo
de su pálida luz vrno á refle1arse
en la boja de acero.
A los ojos de Ramón a.pareció el
espléndido paisaje que había re·
producido de memoria tantas veces el monte con su blanca. cum·
br~ de eternas nieves y el río serpenteando svbre un fundo de esme·
ra.lda.
Deslumbrado por aquel cuadro
de belleza. viva y palpitante, con
perfumes y movimiento, ante la.
gran obra del arte de la. Naturaleza el puñal se e~ca.pó da sus ma.no's y huyó de aquel sitio.

IMPOSIBLE!

artista..

Je! ruiseñor se extasían enviándole
sus fragancias. La.corola de la flor,
cual el alma de la mujer, es un santuario: en el fondo de sus pequeños
tabernáculos se cumplen misterios
santos y respetables que permanecen velados para los hombres, que
tal vez no se ocultan á los jilgueros,
los ruiseflores, las mariposas y las
estrellas. ¿,Quién pudiera sorprender en la callada noche ese amor
diáfano, ese amor de luz, fulgores
y esencias, ese amor indescriptible
de la.s vírgenes y las flores?
¡Oh, qué poema tan divino se podría escribir después de sorprender
los secretos de las mujeres y las
flores! Tal vez esos vagos rumores
del bosque, esos susurros solemnes
y misteriosos, esos murmurios dulcísimos. esas armonías de las esferas y esos quejidos blandos del
viento, son los suspiros enamorados que exhalan las mujeres y los
lirios; tal vez esas perlas líquidas
que llamamos rocío son besos y lágrimas cristalizado~; tal vez al trocar sus esencias y rellejos, se 11.brazan en el espacio; tal vez cantan un
himno eterno á la diosa nocturna,
que a.! encender su antorcha, las envuelve en red de plata.
Si yo creyera. en la. metempsicosis
ó transmigración de las almas, aseguraría que ca.da flor encierra el
alma de una. mujer, y cada estrella
el alma de una flor. La camelia podía albergar en su seno un alma sin
amor, la dalia uo alma altanera, la
azucena un a?ma cándida, el lirio
un alma pura, la rosa un alma de
fuego, el pensamiento un alma meditabunda, la violeta un alma modesta., la margarita un alma humil-

de, el jazmín un alma inmaculada.
Una mujer sin ternura en el alma,
es una. flor sin rocfo, es una flor de
trapo y alambre. Las mujeres sen•
sibles son interesantPs cual la sen·
sitiva. delicadas cual la diamela, Y
aromáticas cual la. magnolia; crecen lozanas y esbeltas al ralor de
la. estufa del sentimiento, esmaltan·
do las ásperas sendas de la vida,
convirtiendo el erial de este mundo
en verjel.
Las mujeres modestas, al ocultar
su belleza, son flores que no P?eden
pasar inadvertidas, aunque lo mtf&gt;D•
ten, porque las delatan las esencias
de sus encantos.
Mujeres, sed siempre humildes, Y
brillaréis más; sed siempre mod
tas cual la sampaguita, que s 0
abre su broche encantador en la b°j
ro. de 1as sombras, y pudorosas cua
la delicada flor del coovólvul?, que
se m&amp;rchita al acercarle el aliento.
Las mujeres y las flores son la
poesía, la fiesta. de la vida.
CONCEPCIÓN G. DE FL.\QUER.

6r

s.-Pañuelos bordadol,

.

.

No le seguiremos paso a paso en
sus luchas con la sociedad y cons\go mismo. Imitaremos á los amigos, que sólo acuden después del
triunfo.
.
Por eso no na.no las angustias
de Ramón cuando, á solas en su
taller, arrojaba. desesperado )os
pinceles que se negaban _á dar vida
y realidad á las concepciones de su
mente.
Al fin la mano educada. comenzó
á obede~er al pensamiento, y ~! artista gustó esas dulces emociones
que agitan el alma en los momentos
de inspiración.
Pero ni aun en ellos, cuando c_on
la carne temblorosa y el es~f1:1tu
engrandecido por el soplo d1vmo
del genio, el mundo entero de,aparecía. para él; cuando ea su retma
se dibujaba. una ma~cha o~g1·a donde sólo brillaba la idea, 01 en aquellos mc•mentos sublimes olvidaba
Hamón el paisaje de su tierra. na.tal, que reproducía en todos sus
cuadros.
. .
La habilidad del artista. d!sim_ulaba. que los rasg?s de_ sus muJeres morenas ó rubias, n1flas ó ancia~as tenían la unidad de un solo
tipo; y' el fondo de sus lienzos, Ya
presentaran la luz esplendorosa del
mediodía. ó las sombría._s br:um9'.s
inverna.les, estaban también rn~¡nrados en un solo modelo.
Porque Ramón había dejado aquella tierra. sofla.ndo conq uista.rse un
nombre y una posición para ofre·
cérselas á. la. mujer que amaba.
Ella era rica y noble; sólo el ~-rte podía elevarlo Ít él, pobre h110
del pueblo, par.a llegar b~sta ella.
sin que su dignidad padeciera por
una unión desigual.
y las aspiraciones de Ramón se
habían realizado. Príncipes y reyes honraban al pintor genial que
había sabido triunfar en todas la.s
exposiciones con sus obras maravillosas.
Tenía 01·0 y gloria; y sin embar"º Ramón no volvía á su pueblo.
l)~rante su triste vida de lucha no
se atrevió á. escribir á. su amada, y
despues ¡intió miedo; miedo de que
la ausencia. hubiese a.Iterado aquel
amor que él guardaba., y _cuya. ter·
minación no podía concebir.
Por fin se decidió á. volver á su
patria: necesitaba ver á su novia y
contemplar aquel cuadro de belleza. suprema que había despertado
su vocación de artista. y a.l que quería. reproducir sobre sus lienzos.
Una. maflaoa bajó de un lujoso
departamento de primera, t:n la estación de su tierra natal, aquel po·
bre mucha.cho que partiera diez
aflos antes en la pesada diligencia..
Nadie lo conoció; aquellas calles
y a.q uellos rostros no eran y a. como
él los había dejado; el cambio era
notable para él mismo. Cuando

Domingo 19 de Julio de 1903.

*

* * era objet-0 de
Un mes más tarde
todas las conversaciones del pueblo la misteriosa casita que Ramó~ había hecho construir en el
lugar más abrupto de la sierra.
Aquella. casita, donde vivía solo
con su criado, tenía una gran pieza
con las paredes de cristal, que permitían ver por todas partes el panorama..
Allí tenía Ramón su estudio,
mooJe de la. sublime religión de la.
ladera. que lo había librado de convertirse en asesino.
Y cuentan los indiscretos que logra.ron ace1carse, que Ramón pintaba todo el día con ardor febril,
pa1·a romper siempre de noche el
lienzo, murmurando una sola pe.labra.: ¡Imposible!
El artista, á pesar de todo su genio, se reconocía. impotente para
copiar á. la. Naturaleza..
earmtn dt Burgos Stgul.
9.-Vestido de reunión.

partió, llevaba_ juventud, fe ! esperanza en el trrnnfo; hoy ti aía el
miedo de la decepción.
.
Porque Ramón veía con terror
que no era bastan~ el Artfl para
satisfacer todo e) impetuoso desbordamiento de vida que rebosaba.
en su alma insaciable, a.u,n !lespués
de te1·minada la obra artistLCa.

***

La noche oprime á. la tierra. con
su pesa.do manto de sombras cuando Ramón saledel bote!.
Va solo por las desie1·tas calles
y su mano oprime febrilmente el
mango de su pu~al.
.
Ramón ha vivido tanto tiempo le-

jos de nuestro mundo, solitario en
las serenas regiones del arte, que
sus ideas no se a.justa.a á nuestra.
ley moral.
Ramón cree tener derecho de vida.
ó muerte sobre aquella mujer a.dorada para quien ha esca.lado un
puesto en la. sociedad; y sabe que
esa mujer no le ama, y que en a_quella reja oculta. por las campamllas
y las madreselvas, vuelve á asomar
la. cabecita rubia. que ha inmortaliza.do su pincel, para repet_ir á. otro
hombre sus juramentos de amor.
Para Ramón no hay consideraciones ni convencionalismos, ~o
piensa en los diez aflos de ausencia.
sin noticias suyas; no ha deJa.do de

tágrimas ftcundas
Cuando la pura gota de rocío
Sobre el pétalo rueda de la. flor, ,
Este se a.Iza en su tal lo con más br10
Y esparce suave olor.
l\las si a.l fondo del cáliz se desliza,
La flor estremeciaa de placer,
Sus castas bojas amorosas riza
Y fecunda su ser.
Así, cuando las lágrimas del alma
Corren como copioso manantial,
Recobra. el corazón la ansia.da caly se álivia. su mal.
ma.
Pero si el llanto del pesar no brota,
Así como el rocío con la flor,
Va. cayendo en el alma gota á gota
Y fecunda el dolor.
HELIANA..

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 19 de Julio de 1903.

por• • . ... Para distraerse la crl
1mm111111111111111111111111111111111111111111m lla, en su cama, hace brill~r las vor_illas de_ su abanico, y pasa
tiempo mirándose en los espejo■ de
su p~ís,. envueltos con grandes pluoc.u"-"""''
l'&gt;",,
mas md1as.
. Los días del invierno acósanae
s1~mpre más cortos, siempre máa
~r1stes.. Entre sus cortinas de encaJes, la Joven criolla languidece ae
d~sespera. Lo que sobre todo !~entristece, es que desde su cama no
puede ver el fuego. Parécele que
por segund!I- vez ha vuelto á perder su patria ....... De cuando en
cuando pregunta: "Hay lumbreenel
cuarto?"
-Pues sí, sei\orita., la hay; la cbim~nea u.rde en llamas. Oye usted el
chisporroteo de la leila y las pillas
que estallan? -Oh! á ver, á ver!"
Pero por más que se inclina nada
VE;: la llama se encuentra dem'asiado
leJos; esto la desespera..
Una noche, mientras estaba allá
pensativa. y pálida, descansando 1~
cabeza en los bordados de la almohada, con los ojos siempre vuel!OS _h~cia. aquellas hermosas llama■
mv1s1bles, se le acerca su amigo 1
toma uno de los espejos que tiene
sobre la cama. "Quieres ver el fuego. amada mía? Pues bien, aguarda
Y arrodillándose delante de)~
chimenea, trata de enviarle con el
espejo un reflejo de la mágica lumbre. - "PuedE&gt;s verlo?- No, nada
veo. - Y ahora? .... - No, todavía
no .... "Luégo, de súbito, recibe en
plena faz una ráfaga de luz que l&amp;
envuelve: "Oh! la veo!" dijo la
criolll!- es~remeciéndose de alegria;
y murió riendo, con dos llamitas en
1as niíias de los ojos.
A. DAUDET.

EL ESPEJO.

:i

Llega al norte á bordo del cNiemen,&gt; una linda. criolla. de quince
abriles, blanca. y rosa.da. cual la.
flor del almendro. Viene del país de
los colibríes; el soplo del a.mor la.
trae ...... Sus compatl'iotas los insulares decía.nle: "No te marches:
reina. frío en el continente . ..... El
invierno te matará.'' Pero la hermosa. criolla no creía. en el invierno
y no conocía. más frío que el de los
sorbetes; además,ella amaba.; no temía. á la. muerte.
Y hela a.hora. aquí desembarcando, entre brumas, del cNiemen,&gt; con
sus abanicos, su hamaca., sus mosquiteros y una. jaula de dorada
alambrera., llena. de pajarillos de su
patria.

Cuando el viejo papá Norte vió
llegar aquella flor de las islas que
le mandaba el Sur, su corazón sintióse conmovido, porque pensó que
el frío engulliría de una sola vez la
joven y sus colibríes; pronto encendió su grande sol amarillento, vistiéndose de verano para recibirla.
La criolla engallóse á sí misma;
creyó que aquel calor del Norte,
brutal y pesa.do, era un calor duradero; aquella eterna verdura negruzca., verdura prima.-eral; y colga.ndo su hamaca en el fondo del
parque entre dos abetos, se abanicó
columpiándos,:,.
"Pero hace muchísimo calor en el
norte, "dijo risuei'ia, aunque un tanto inquieta. Una cosa la preocupaba todavía: por qué no tendrán barandas Ja.s casas en aquel extrailo
país? Para. qué muros tan gruesos,
alfomb1 as y pesados cortinajes?
Para qué sirve aquella enorme estufa. de porcelana, aquellos inmensos montones de lei\a. acumulados
en los patios, aquellas pieles de zorra azul, aquellas dobles frazadas
y aquellas pellizas que duermen en
el fondo de los armarios'!
Pobre jovencilla, muy luego lo
sabrás!

BOIURCE COITO.
Luz de esta ribera,
graciosa. zagala,
más linda que el día,
más bella que el alba:
tu rostro divino,
tu risa, tu gala
mil pechos cautivan,
mil cuellos enlazan.
Si asoma en Oriente
las sienes orladas
de cándidas rosas

la fresca mai\a.na,
de tu rostro copia
las tintas de grana
con que el cielo pinta,
con que el prado esmalta.
Si el carro de Febo
las cimas nevadas
con su lumbre dora,
con sus rayos baña,
de tu faz hermosa
las luces no iguala.
Si Flora, risueila.,
la veste gallarda
desprende olorosa,

TEMPESTADES.
Las olas se encrespan,
luz rápida brilla
y flota sin rumbo
la débil barquilla..
En choque !ulmíneo
la nube revienta.
y estalla impetuosa.
la horrible tormenta.
Resueltos marinos
se cubren de espanto;
las tímidas gentes
desátanse en llanto.
Tan sólo apoya.do
del borde en el filo,
gallardo mancebo
medita tranquilo.
Anciano piloto
se acerca y Je mira;
-Del mar-le pregunta.no temes la ira'?
Y el joven responde
con lúgubre calma:
Ay I Luchas más fuertes
agitan mi alma!
J. A. PÉREZ BO.:S-ALDE.

,..-,..q:~·

.ti
'_ .,.,.

.

***
Y mientras permanece así, fantástica delante de las llamas, síguense los días inverna.les, siempre
más cortos. siempre más tétricos.
Ca.da maña.na se encuentra un colibrí muerto en la jaula; mu7 pronto sólo quedarán dos, dos copos de
plumas verdes que se rozan uno con
el otro, en un rincón de su a.lber·
gue.
La niebla deposita. en los -vidrios
una fina cortina de seda sucia. La
ciudad parece muerta, y 0?1 las calles silenciosas, óyose el lastimero
silbido del limpia.nieves á va11.-Sombrero de gasa y florea para la estacl6n.

.... A'

f"' :~:'i
' ij~
,·\'

'.,.f;
f .,,_.·;''" ~,~

13.-Coleccl6n de trajea de reunl6:1 y paseo,

12,-Sombrilla de encaje y fondo de tul.

Mil veces cuando te vi,
te juzgué indigna de mí;
pero adornaste á una bella,
y un loco de amor por ella,
tiene que amarte algo á ti.

J. LÁZARO Y GOLDIANO.

Una mai\ana., al despertarse, la
criolla sintió escalofríos por todo
su cuerpo; desapareció el sol, y del
cielo, sombrío y bajo, desprendióse
en copos un poi villo blanco y silencioso, como el que cae á la sombra
del algodonero . . . He ahí el invierno! Arrecia el viento, zumban las
estufas.
En su grande jaula de alambres
dorados, ya no gorjean los colibríes; sus aletas rosadas, color de
turquesa, rubí y esmeralda., perma•
neceo inmóviles y da lástima verlos acercarse unos á otros con sus
finísimos piquillos y sus ojos del 111111111111111111111111111 II IIII III III IIII III IIIIIIIU: lllll ll lll l lll lll 1111111111111111 :II II III IIII IIIIU
Hay un vacfo en tu cabaña .. ..
tama.i\o de una cabeza de alfiler;
Llénalo! El corazón lo reclama 1
a.llá,en el fondo del parque,la hamalos labios pronuncian la palabra
ca tiembla.de frío,cubierta de escar10.-Traje de paseo.
del ideal. ¡¡ Eva!!
cha, y las ramas de los pinos semeJ. R. PACHANO.
jan cristal hilado... La linda criolla
tiene frío, ya no quiere salir más.
Hecha un ovillo junto al fuego, lo
"'·;v; ~
mismo que cualquiera de sus paja,, .,::;,;;•·· ·.~
'1;,.~:
'
.
rillos, pasa el tiempo mirando las
llamas y creándose un sol con los
. ..,,. ~: l'J.'
(?'~ ':_·.. ~;!•
recuerdos.
~-,":,if~ . . _·
En la ancha chimenea, luminosa
. -~r ~
y ardiente, vuelve á ver todo su
itl, país; las extensas playas que aca.-_
'
¡-n ricia el sol con su negruzco azúcar
de ca.i\a. que corre gota á gota; los
granos de maíz revueltos en dora.da
arena; luego las siestas de la tarde,
las claras cortinillas, las esteras de
paja, las noches estrella.das, las luciérnagas y millones de mariposas nocturnas que zuzurran entre
las flores y entre las mallas de tul
de los mosquiteros.

:,·.~tW'~

¡Oh violeta! Linda flor
por tu forma y tu color:
me siento enfermo de amores,
y te escojo entre las flores
como emblema de mi amor.

Quiero verte siempre en él;
y en prueba de afecto fiel,
quiero también otra cosa:
que adornen siempre mi fosa
la violeta y el laurel.

Las balsas del mar, los efluvios
del suelo, las exhalaciones de la
montai\a y las fulgura.ciones de loa
astros, forman tu atmósfera .... tu
atmósfera física.
El amor á la naturaleza, la con•
templación de los hermosos horizontes l xtendidos á tu vista., el go•
ce producido por el grandioso panorama del cielo, sembrado de es•
trellas, forman tu atmósfera moral.
Cuando piensas en la Naturaleza,
te abismas.
Cuando piensas en la Creación,
te recoges.
Cuando piensas en Dios, oras... !
Y si la mujer, lo más noble, lo
más selecto de lo creado, aparece
en tus horas de fantasear, en dulce,
dulcísima soledad, tu alma se levanta á regiones desconocidas y ae
recrea en el ideal soilado ....

¡

LA VIOLETA.

Serás por toda la vida
la flor por mí más querida,
y te miraré envidioso
cuando adornes el hermoso
busto de mi preferida.

En su Cabaña.

***

descoge lozana,
imita tu ta.lle,
remeda tu gracia.
Favonio amoroso
que bate las a.las
robando á las flores
y dando á las auras
balsámico a.roma,
tu risa retrata.
l\las ¡ah! tus ojuelos,
torment-0 del alma,
¿quién puede copiarlos,
quién puede, zagala?
Dl4Ut dt IUou.

Domingo 19 de Julio de 1903.

�Domingo 19 de Julio de 1903.

EL :MUNDO ILUSTRADO
Domingo 26 de íulio de 1903.

EL MUNDO ll,USTRADO.

LAS SIRTE BASTARDAS DE APOLO
Las siet.e figuras a.parecieron cerca. de mí. Todas vestidas de bellas
sedas, sus gestos eran ritmos y sus
aspectos armoniosos encantaban.
Al hablar, su lenguaje era música.; y si hubiesen sido nueve, habría.
creído segura.mente que eran las
musas del Sagrado Olimpo. Había.
en ellas luz y melodía. y a.traían como un imán supremo.
Yo me adelanté hacia. el grupo
mágico, y dije:
-Por vuestra belleza., por vuestro a.tracti vo, ¿seréis acaso los siete pecados capitales, ó quizás los
siete colores del iris, ó las siete virtudes; ó las siete estrellas que forman la constelación de la. Osa?
-¡No!, me contestó la primera figura.. No somos virtudes, ni estrellas, ni colores ni pecados. Somos
siete bijas bastardas del Rey Apolo; siete princesas nacidas en el aire,
del seno misterioso de nuestra ma..dre la. Lira.
Y adelantándose la. primera, me
dijo:
- Y o soy oo. Para. ascender a.l
trono de mi madre, la. sublime Reina., ha.y siete esca.lunes de oro purísimo. 1Yo 9Stoy en el primero!
Otra. me dijo:
-Mi nombre es RE. Yo estoy en
el segundo esca.Ión del trono. Mi
esta.tura. es mayor que la. de mi herma.na. oo. Pero la. irradiación de
nuestros ca.bellos es la. misma..
Otra. me dijo:

EN EL TEMPLO.
Se llena de creyentes
el templo solitario,
y á los acordes graves
del órgano sonoro,
se mezci an en la atmósfera
serena del santuario
las voces cristalinas
que vibran en el coro.
Entre las blancas nubes
que arroja el incensario
miro con las pupilas
'
nubladas con el lloro
que el sacerdote bumÜde
de pie junto al sagrario '
entre sus manos puras '
eleva. el cáliz de oro.
Y a.sí como el incienso
que ante la imagen flota
impregna. de sutiles
'
perfumes el ambiente,
perfuma tu recuerdo
mi mente visionaria.

14.-Modelo de mantelería

mi madre la Lira.. Tengo nombre
de astro y resplandezco ciertamente entre el coro de mis hermanas.
Para abrir el secreto del trono, en
la puerta. de plata. y en la puerta. de
oro, ha.y dos llaves misteriosas. Mi
hermana. FA tiene la. una., yo tengo
la otra.
Tlálpam, D. F., julio 23.
En obsequio de la justica-escribe el Dr. José O. Margáin, manifiesto que durante muchos
años de mi práctica médica, he
usado, con espléndidos resultados, la Emulsi6n de Scott que
preparan los Sres. Scott &amp; Bowne,
considerándola como uno de los
grandes remedios, excelente reparador del organismo, obrando
como un reconstituyente admirable en las enfermedades del pecho y en las personas de temperamento linfo-escrofuloso.

bordada,

Otra me dijo:
-Mi nombre es LA, penúltima. del
poema de l\ía.lla.rmé. Soy despertadora de los dormidos ó titubeantes
instrumentos, y la divina y aterciopelada Filomela descansa. entre mis
senos.
L~. última estaba silenciosa, y yo
la d11e:
-¡Oh tú, que estás colocada en
el más alto de los escalones de tu
madre la. Lira: eres bella., eres buena, eres fascina.dora.; deberás tener
entonces un nombre si;ave como una.
promesa, fino como un trino, claro
como un cristal!
Ella me contestó:
-¡Sri
TIUBÉN DARÍO.

JUAN A BORRERO.

Amor é Ilusión.
Cuando yo quise saber
lo que era. a.moré ilusión,
hallé la definición
al mirar á una mujer.
¿Amor? lo que yo sentí
a.J punto que la. miré.
¿Ilusión? lo que soílé
poco después que la vi.

................................
.
..SANTA FE," LA MEJOR RUTA
l. )IENDIZÁBAL.

,

___

ADenver,;Kansas City, St. Louis, Cblcago, lew York,
San Francisco y Los Angeles ..,.....,..

___

Dtl 11.1110. Sr. JlrJOblSPo ittban.
Los bienes fueron valuados
en $125,000

La mayor parte de fo testado con•
sistia en dos p61izas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua"
Companía de Seguros
sobre fa vida, de Nueva York.

15.-Esclavina de gasa y seda.

-Mi nombre es MI. Tengo un par
de a.las de paloma y revuelo sobre
mis compaileras, desgranando un
raudal de trigos de oro.
Otra. me dijo:
-Mi nombre es FA. Me deslizo
entre las cuerdas de las arpas, bajo
los a.reos de las violas, y bago vibrar los sonoros pechos de los bajos.
Otra. me dijo:
-Mi nombre es SOL. Yo ocupo
un escalón eleva.do en el trono de

nutstros &amp;r4b4dos.

Y de mis labios trémulos
y suplicantes brota.
tu nombre idolatrado
que vibra. dulcemente'
mezclado con las frases
que forman mi plegaria..

EL TESTAMENTO

Hace pocos d!as que se practlc6 la
apertura del testamento del lluetrfsl•
mo Sr. Arzobispo D. Patricio A. Feehan
en la ciudad de Chlcago, Illlnols.
La fortuna !Sel distinguido prelado a.ecendl6 ll. cerca de $125,000 oro americano: y seg1\n el Inventarlo que se ha
publicado, los blenea que dej6 fueron
como sigue:
Dos p6llza.e de • 'La Mutua.'' Compal!!a de f,
guroe sobre la Vida, de
Nneva York, por $25,"00
oro cada una. 6 sean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las p6llzas
0,329 oro.
Otra p61lza de ireguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancoa. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre la.e dlepoalclonea del sel!or Arzobispo, en su testamento, se hicieron
etas:
A su hermana, sel!orlta Kate Feehao,
que estuvo siempre con él hasta su
muerte, '40,000 oro en bonos y $:l5,000
oro tfe una de las p6llzas de seguro ;
l la sel!ora Ana A. Feehan, viuda del
sel!or doctor Eduardo L. Feehan, hermano del sel!or Arzobl.Bpo, $25,000 oro
de otra de la.e p6llzas, y $5,000 oro eo
efectivo: l la Academia de San Patricio lle Chlcago, dé la que es preceptora
eu hermana, Madre Maria Catalina,
$10,000 oro de la Qltlma p6llza; ll. la
eecuela ' 'Santa Maria' • de ensel!anza
prll.ctlca para va.rones, de Feehanvllle,
Illlnola, que era la lnstltucl6n por ?a
que m.a. ee Interesaba el ee!lor Anoblepo, ee entre¡aron loa $4,000 restau._ la Qltlma p6llza.

Expllcéld6n dt

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Línea de Santa Fe son renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios 'y otros informes, dirigirse á
w. s. l!'ARNSWORTH.-Agente General.

la. San Franolaoo,, #ilm. 8 11 M1hcloo,,

o. F.

•••••••••••••••••••••••••••••••••

r

Número l. Capa de gasa. y seda.
para la estación y traje de paseo,
representa. este grabo.do. A.mbos
atavíos femeninos son de lujo y
a.demás están confeccionadvs con
chic y elegancia.. La capa debe llevarse enteramente cerra.da. para que
logre tener la forma que luce en el
grabado. Se ha suprimido en ella.
el cuellobombrera.s que se usa. en
adminículos de la misma especie, y
como se ve, no constituye una gran
falta, pues el entalle del abrigo se
logra perfecta.mente. El cuello, que
debe ser lo más estrecho posible, se
anuda mediante anchos listones de
seda. de color obscuro. Podemos
asegurar á nuestras lectoras que
esta capa abrigo constituye una verdadera. novedad. Del traje de paseo debe notarse especialmente la
blusa, que forma. también una novedad f'n asuntos de vestuario femenino: en efecto: la vistosa y sencilla confección es de mucho gusto,
tanto por la. naturaleza. misma. de la.
tela.,como por los bonitos adornos
que la atavían. Imita una. torera por
la cenefa. del galón y enea.jeque lleva. en la. parte inferior. La.s mangas son enteramente modernas,
pues ceílida.s hasta. la. mitad, se
inician campa.nula.res desde esta
parte. El punto de partida. está marca.do con un pequeilo cinturón de
pasamanería. semejante á la de la
blusa.. Los puilos son un poco largos y muy estrechos. Complementa.
el vistoso traje un sombrero de paja. con adornos metálicos y listones
de seda..
Número 2. Traje de paseo, estilo
''reforma.'', propio para. seiloras jóvenes. La tela es de color obscuro
y como únicos adornos lleva unangosto cintes.do de color más obscuro. El blusea.do del peto llega. sólo
hasta la mitad del ta.lle para que
de a.q uí parta la. en a.gua como en
todos los trajes de este bonito estilo, tan de moda ea las principales
poblaciones europeas. Las mangas
sólo se hallan a.justa.das en el hom·
bro y en los pui'Ios. La blusa. lleva
un pequeílo escote angular y la fa.Ida. es lisa, pues sola.mente se pliega
ligera.mente en su parte inferior.
Para estos trajes "reforma" deben
llevarse barrenderos ó refajos de
mucha vista y buena. calidad, pues
de lo contrario desluciría. el mérito
de esta clase de vestidos.
Número 3. Muy especialmente recomendamos á nuestras lectoras este elegante traje de paseo, que es
uno de los más vistosos que nos
han venido en los figurines europeos. Aunque no es absoluta.mente
original, pues en la continua.da. evolución del vestuario femenino es dificilísimo marcar con sello especial
algún traje, no por eso deja de tener una. gracia. y gallardía. poco
comunes. Fíjense nuestl'as lectoras
en la graciosísima. disposición de
las mangas, semejando dobles esclavinas aprisionadas con cintas y
pasamanería.; no pierdan de vista.
el original adorno del cuello y las
colgaduras de cinta punteada. que
de él baj a.n a.l frente del ta.lle; y sobre todo, dediquen por completo su
atención al conjunto del vestido cuya. gra.cia. y hermosura. proviene
del menudo "plisé" que lo consti-

tuye. Es nota.ble la esbeltez, buen
tono y "chic" que este vestido da á
los cuerpos, á. no ser que éstos tengan deformidades. Complementa. la.
gracia del traje el sombrero tendido que a.parece en el figurín. Los
adornos soc. de gasa. y flores, combinadas entre sí con estética. armonía..
Número 4. Colección de trajes de
paseo é infantiles. Los pdmeros,
sencillos en su hechura., no tienen
na.da. de original más que los adornos de menuda cinta. que en la. actualidad están en moda. Con estos
adornos se imita.nbonitas combinaciones, como puede verse en los
grabados. Uno y otro son muy vistosos á ese respecto. El cuello es
ancho y sólo en uno de los trajes
~ es de hombreras. En el talle llevan
una corbata de seda y una. roseta

con bandas de listón, respectivamente. El cinturón de los talles es
angosto y se remata mediante un
broche metálico.
Los trajecitos infantiles presea·
tan alguna novedad en su confección. El de niílo es ma.rinero;y el de
niila.,de estilomoderno. Las mangas
de este último e.stán ligera.mente
ca.mpa.nulada.s y el cuellohombreras de la blusa termina. en la. cintura. por dos imitaciones de solapas.
La. pequeíla. falda es de anchos vuelos en su corte inferior y ligera.mente plegada de toda. su longitud. El
sombrero de este gra.badito es primoroso, pues se adorna con gasa.
encarruja.di,., dándole forma dEl resplandor.
ESPERANZA,

€1 euarto dtl Ctsoro.
Ha.y recuerdos en la infancia. que
son imborrables, entre ellos los de
los cuentos fantásticos que oímos
de boca. del a.y a, encabezados de
ordinario con ésta fórmula sacramental: &lt;Este era. un rey que tenía.
tres hijas, etc.&gt;
El cuento que vamos á relatar
comienza. del mismo modo, con la
diferencia. de que el rey sólo tenía
uni. bija única, que era. la niíla. de
sus ojos y la. contemplación de todos sus vasallos. Entre rey y la joven princesa. había. la más dulce intimidad. Raro era el día.en que mutuamente no se comunica.sen entre
padre é hija. sus penas y alegrías,
sus caprichos y propósitos; en fin,
todos los pasos de su vida..

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99985">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99987">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99988">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99989">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99990">
              <text>3</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99991">
              <text>Julio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="99992">
              <text>19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100009">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99986">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 3, Julio 19</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99993">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99994">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="99995">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="99996">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="99997">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="99998">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="99999">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100000">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100001">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100002">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100003">
                <text>1903-07-19</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100004">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100005">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100006">
                <text>2017742</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100007">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100008">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100010">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100011">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100012">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="692">
        <name>El espejo</name>
      </tag>
      <tag tagId="2803">
        <name>Lágrimas fecundas</name>
      </tag>
      <tag tagId="2806">
        <name>Romance corto</name>
      </tag>
      <tag tagId="2804">
        <name>Sombrero de gasa</name>
      </tag>
      <tag tagId="2805">
        <name>Sombrilla</name>
      </tag>
      <tag tagId="131">
        <name>Traje de paseo</name>
      </tag>
      <tag tagId="134">
        <name>Traje de reunión</name>
      </tag>
      <tag tagId="2802">
        <name>Vestido de reunión</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3819" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2461">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3819/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._4._Julio_26._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>4e2e61edfbcf7435b9de4419f0e5988c</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117641">
                    <text>�Domingo 26 de Julio de 1903.

',

el frío de la muerte había conservado con toda lq, triste sublimidad
de un alma. pura y virginal que ve
derrumbarse sus placenteras idealidades como derrumba. y arrastra.
el huracán en su vertiginosa. carrera al débil arbusto que no puede resi,¡tir su violencia..
ANTo::-.,o ARr.U:NT A.

GRANADA
Cerca del puente de Sevres, en la
orilla izquierda del Sena, se alzaba. en medio de una verde esnesura
una. casita. muy linda cuyas paredes y teja.dos desaparecían entre
una verdadera madeja de hiedra,
clemátides y madreselva.
En el huertecillo, al que daban
grata somhra aiiejos casta.ilos, los
pinzones y los pardillos se daban
alegres citas, y gozosos gorjeos encantaban y deleitaban á los ha.bitan
tes de la. ca.sita.
Eran éstos: Pedro Baria.t, un honra.do y laborioso jornalero, asiduo al traba.jo, compa.ilero a.legl'e,
que ignoraba el camio-:&gt; de la taberna y no buscaba más goces que los
que le porporciona.ba la vida de
la familia; y su mujer, Juana, una
aldeana. robusta., cuyos abultados
y rojos labios se entreabrían en
una. sonrisa franca y dejaban ver
unos dientes de maravillosa blancura..
Daba gusto ver aquella gozosa
madre cuidar á sus tres hijos, muy
pequei'los toda.vía; nunca se la.;veía.
hacer el más leve movimiento ó
gesto de impaciencia, y, sin embargo, daban mucho que nacer los tres
chicuelos para a.tenderlos, y cuidar
su ropa blanca y 1sus trajes, y acu-

11,-Abrigo-traje para

14.-0elantero y espalda, para traje
de casa.

dir á todos los demás menesteres de
la casa.
Todo aquello se bacía cantando,
y por la noche, después de la cena,
cuando toda la chiquillería dor-.

mía, aún le quedaba una hora de
grato ocio con Pedro en el huertecillo.
Aquella hora le proporcionaba.
el descanso de todos los trabajos
del día.
La empleaban en formar proyectos para el porvenir.
Pesada. carga era la de criar tres
muchachos; pero no faltaba. trabajo, ni tampocoescasea.ban las fuer·za.s y el ánimo.
Al cabo de algunos a.i'ios Pedro
ascendería á capataz de una fábrica.1 y por lo tanto, el salario sería
mas crecido.
Los chicuelos esta.rían y a criados;
mientras se hallasen en la escuela,
Juana trabajaría en su oficio de
planchadora..
Irían ahorrando algún dinerillo
y comprarían la casita.
A la. verdad, cuando llegasen á
viejos, ¿dónde encontrarían mejor
casa para retirarse á descansar y
come1·se los dinerillos ahorra.dos't
Diantre! No tendrían m\lchos miles; ¡,ero los muchachos ha.rían lo
que bahía.o hecho sus padres, trabajar, y los viejos vivirían de sus
ahorros.
Ilusiones cándidas, toscamente
expresadas, pero que hacían felices
á aquellos dos honrados seres.
Así trascurrieron los a.i'ios, y los
proyectos comenzaban á. rea.Ji
zarse.
Pedro traba.jaba con constancia
y no descansaba ni un momento.
El dueiio de la casa. tenía pretensiones muy exageradas; pero aquellas mismas pretensiones no habían
hecho más que a.crecentar el deseo
de los esposos de poseer la finca.
Sería lástima-pensaban Pedro y
Juana-abandonar aquella. casa. en
la que ca.da día hacían una mejora.

Pues ¿y el huertecito? De todos
aquellos árboles que habían plantado babia.o de ir otros á. recoger la
fruta'? Parecía un robo.
Así, pues, pusiéronse al fin de
acuerdo con el dueilo de la casita.,y
la escritura. de compra y venta. fué
firma.da. un domingo.

*"

Cuando Pedro *Bariat salía de la
casa. del escribano con su título de
propiedad en el bolsillo de su chaquetón, "ni el rey era más feliz,"
como él mismo decía, y en su rostro brillaba. una franca sonrisa.
ºA l pronto habían convenido marido y mujer en que festeja.rían la
compra con una alegre comida en
la hostería; pesca.do frito, un coneJO guisado y algunas botellas de
vino de Suresnes: un verdadero
banquete de Lúculo.
Pero cuando Pedro se vló ya. de
propietario, su entusiasmo va.rió de
rumbo y dijo á. su mujer:-Va.mos á.
comer ''en nuest1·a. casa!"
Y había que oír la entonación
que dió á esas pala.bra.s:-"Nuestra
casa .... "
Para a.poyar su idea, alegó toda
clase de poderosas razones.
La oocina de hostería no valía
nada. eran siempre iguales salsas,
con Ún olor espantoso á quema.do.
Estarían mucbo mejor en su ca.sa.1
á la sombra de la enramada., con el
Sena á sus pies, y en el fondo el
inmenso panorama. de París ih1mlnado por un sol brillante.
En medio de aquella. felicidad,
que parecía. que llenaba. su vida entera., sorprendió á Pedro Ba.ria.t la
guerra de 1870.

**

*
Volvemos á. encontrarle
en el
fuArte del monte Yaleria.no.

12.-0rlginal y vistoso traje de paseo.

ferrocarriles.

que otras veces dejaban escuchar
débiles quejidos al ser espantados
con sus cantos por las aves nocturnas, emitían el más ligero sonido...
Y sin embargo de aquella calma
aparente, una terrible tempestad
desencadenaba sus furias y rigores
en el alma pura y virginal de una
mujer... ¿Mujer dije? .... No; aquel
ser de cuyos ojos negros y rasgados se escapaban líquidas perlas
que, resbalando por sus mejillas de
azucena, se evaporaban al sentir el
fuego que exhalaban dos labios
rojos como la grana é incitantes
como el deseo, no era una mujer...
era un ángel que Dios había puesto en una reja rodeada de jazmines,
lirios y claveles, que con sus puros
y delicados aromas embalsamaban
el aire . . ..
Sus perfiladas manos se cruzaban
continuamente; sus ojos se elevaban al cielo, y de su pecho se escapaban ahora suspiros que abandonaban con pena aquella boca ... .
¿La. causa de su sufrimient-0? ... .
Tal vez en otra mujer no proporcionaría tanto dolor; pero ella era
como la sensitiva.: él más leve
soplo impuro hace que sus pétalos
se cierren y que, rodando por la
misma tierra que la dió vida, se
manchen con el lodo sus delicados
matices ....
El alma de aquella nifla sufría
una impresión muy profunda. Su
corazón había sido herido en la fibra más sensible .•..
Amaba con el fuego y la pasión

Domingo 26 de Julio de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO.

EL MUNDO ILUSTRADO.

de la mujer anaaluza y con el misticismo del asceta. En un hombre
había fundado su dicha, en su amor
había asentado el castillo de sus
dulces ilusiones. Aquel hombre la
había jurado muchas, muchísimas
veces, que sería sólo suyo; y al verter en sus oídos las palabras enamoradas, las manos se habían buscado, y al encontrarse, estrechá.ronse con fuerza, uniéndose al propio
tiempo en prolongado y apasionado
beso.
Recordaba todas las escenas de
sus amores, y su recuerdo ahondaba la herida que en su alma habían
producido.
Alguien, que siempre hay quien
goza con el sufrimiento que ocasiona, la había dado la noticia .... Su
novio estaba preso .... Había matado á otro hombre luchando con
él, y la causa de la rifta ¡fué otra
mujer que se disputaban los dos!
Los celos con sus aceradas ufl.as
la desgarraban el alma .... la congoja la ahogaba ....
Dudaba .... dudaba aún que fuese cierto .... Creía toda.vía que la
habían engaflado. . ... Y esperaba,
esperaba á. que llegase, esperaba
vertiendo de sus ojos raudales de
lá.g:~imas, que discurriendo por sus
me11llas, blancas como la nieve de
los Alpes, se evaporaban al sentir
el fuego de sus labios.

luna lucía su plateado disco y penetra.bao sus rayos argentados por
entre la espesa cortina de lús jazmines, lirios y claveles que guarnecían la reja, posándose en su rostro angelical.

Su pecho no se agitaba como en
la. noche 1interior á impulsos de la
congoja .... Sus ojos permanecían
cerra.dos, y entre las largas y sedosas pesta.í'la.s aún estaba pendlentill
una lágrima. ¡la última! que tal HI

15,--Capota y traje de calle.

*
**
También la noche siguiente la.

13,-Cuello de encaje.

16.-Vestido de visita y reunión.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 26 de Julio de 1903.

Pedro es artillero. Está alerta y
vigila junto á su caflón, cuando el
general Noel, comandante del fuerte, se a.cerca a.compat'lado de los
oficiales de su Estado Mayor.
El general se apoya en el callón
y con el anteojo en la mano dirige
la visual al puente de Sevres.
-Artillero-dice con breve a.cento.
-Mi general!- contesta Pedro
cuadrándose y haciendo el saludo
militar.
-Ves desde a.qui el pueblo de
Sevresl'
-Lo veo perfectamente, mi general.
-Ves á la izquierda aquella casucha situada entre los árboles?
- La veo-dijo Pedro, poniéndose pálido.
-Es un nido de enemigos; plántale allí una granada, muchacho.
Pedro se tornó aún más pálido; á
pesar de la áspera
cruda brisa
que ha.cía tiritar
los oficiales
bajo sus capores militares guarne·
cidos de pieles, parecióle á Pedro
que se hallaba inundado de sudor.
Sin embargo, nadie reparó en la
turbación del artillero.
Se acercó al cailón é hizo con esmero la puntería; los oficiales observaban el efecto del disparo.
-Buena puntería!-dijo el general cuando se hubo disipado el humo.-La casucha no era muy sóli·
da; ya no quE:da de élla más que un
montón de rumas.
Dos abultadas lágrimas as&lt;'maron entre los párpados de Pedro. El
general las vió, y con su brusquedad habitual preguntó:
--Qué tiene ahor&amp;.~ese mozo?
-Perdóneme V. E, mi general,
-contestó Pedro, que había logrado dominarse.-Era mi casa ....
Lo único que poseía! ....

f

MAURICIO !AYDE.

RL SUBPRKfKCTO KN RL CAIPO.
El seilor subprefecto estaba de
viaje de inspección, y con el cochero delante y el lacayo á la zaga.,
llevába.le majestuosa.mente el coche
de la subprefectura al concurso re¡ional de Combe-aux-Fees. En honor á día y fiesta. tan memorables,
había.se puesto el subprefecto su
hermosa casa.ca bordada, el sombrero de tres picos, el pantalón
azul con franja de plata y su espada de gala con empufla.dura de nácar.
Sobre las rodillas llevaba. una
gran carrera de piel roja, y de vez
en cuando la contemplaba tristemenre, porque se acordaba del famoso discurso que tenía que pronunciar una hora después ante los
habitantes de Combe-auz- Fees:
-Seilores y queridos administra- •
dos ....
Pero en vano se retorcía la blonda seda de sus patillas y se repebía
veinte veces:
-Sel'lores y queridos administra.dos.... no se me ocurre la continuación de mi discursfl.
La continuación del discurso no
se me ocurre y ¡hace tanto calor en
este coche! Hasta perderse de vista
la Carrera de Combe-aux- Fees, hacíase polvo bajo un sol meridio•
nal. ... El aire abrasaba, yba.jo los
olmos de la orilla del camino, todos ellos cubiertos de polvo, respondíanse unas á otras mil cigarras de árbol en árbol. De pronto
estremecióse el señor subprefecto
al ver á lo lejos un bosquecillo de
verdes encinas que parecía hacerle
un signo.
Sí,el bosquecillo de verdes encinas parecía hacerle un signo y lla.·
marle:
-Venid aquí, señor subprefecto,
porque para preparar vuestro discurso no estaréis en ningún sitio
como bajo estos árboles.
Al seflor subprefecto le sedujo la
perspectiva, y apeándose del carruaje, ordenó á. sus cria.dosque le
espera.sen y que se iba á estudiar
su discurso á aquel bosquecillo de
verdes encinas.
En el bosquecillo de encinas había pajarillos, violetas y manantiales que corrían por entre la fina hierba. Al ver al seflor subprefecto con su ¡raloneado pantalón y

su cartera de piel, se asustaron los
pájaros y dejaron de cantar; los
manantiales no se atrevieron á seguir susurrando, y las violetas se
ocultaron entre la hierba .... Todo
aquel mundo que allí existía, no
había visto nunca ningún sobprefecto, y se preguntaba en voz baja
quién sería tan gallardo seilor que
se paseaba por allí con pantalón
galoneado.
En voz baja, por entre la. enram!lda, se preguntaban quién es, y
mientras tanto, embelesado el seflor subprefecto con el silencio y la
frescura del bosque, se l~vantó los
faldones de su casasa, dejó el sombrero sobre la hierba y se sentó sobre el musgo al pie de una encina,
Y hecho esto, abrió su gran cartapacio de piel roja y sacó una hoja de
papel ministro.
-Es un artista!- exclamó una
curruca.
-No-respondió una alondra,no es un artista, porque lleva pantalón con franja de plata. Debe ser
un príncipe.
-Ni un artista ni un príncipeinterrumpió un ruiseilor viejo que
durante toda una estación ba.bía
cantado en los jardines de la subprefectura..- Yo sé quién es; un
subprefecto!
Y en todo el bosque repitió el
murmullo:
-Un subprefecto!
-Y qué calvo es!-observó una
alondra que tenía mucho mono.
Y las violetas preguntaron:
-Es muy malo?
-Nada de eso- respondió el
ruiseflor.

Tacubaya, D. F., Mayo 30.

Me es altamente satisfactorioescribe el Dr. Alberto Cervantesmanifestar que considero la Emulsión de Scott como el mejor reconstituyente que se puede emplear en
todos los casos en que la nutrición
languidece por cualquier motivo,
haciendo incompleta la asimilación. Por este motivo nunca vacilo
en prescribirla en estas circunstancias, obteniendo siempre el txito
más lisonjero que se puede esperar.

EL TESTAMENTO

Dtl

11.■o.

Y con esta seguridad volvieron á
cantar los pájaros, los manantiales
á correr y las violetas á. embalsamar el aire, como si no estuviese
allí el seilor subprefecto. Este, impasible en medio de aquel agra.dable barullo, invocó en el fondo
de su corazón á la musa de los
comicios agrícolas, y levantando en alto el lápiz,empieza á. declamar con la voz de las grandes cere·
monias:
-Señores y queridos administrados .... . .
Interrumfióle una carcajada burlona; se vo vió y no vió nada más
que un picoverde que se había posado sobre su sombrero. Encogióse
de hombros el subprefecto y quiso
continuar su discurso, pero el picoverde volvi&lt;I á interrumpirle y le
preguntó desde más lejos:
-Y par~ qué?
-Cómo para que?- dijo el subprefecto, poniéndose muy encarna·
do; y espantando con la mano al
desvergonzado pájaro, repitió con
más entusiasmo:-Queridos seilores
y administra.dos! ....
Pero he aquí que entonces las
violetas fueron las que se enderezaron sobre sus tallos y le dijeron
con mucha dulzura:
-No percibís, señor subprefecto,
que aroma más delicioso exhalamos?
Y, al mismo tiempo, los manantiales empiezan bajo el musgo una
música divina, y entre las ramas un
ejército de jil~ueros, currucas y mil
l~odos p~jarillos de todas especies, comienzan el concierto más
agra.dable que imaginarse pueda, y
todo en el bosquecillo conspiraba
P!lra impedirle que preparase su
discurso.
Embriagado por los perfumes y
aromas del bosque, embelesado por
la música, intentó en vano y de
nuevo resistir el encanto que de él
se va apoderando. Se echó de bruces sobre la hierba, se desabrochó
la bordada casaca, y dos ó tres veces balbuceó aún:

EL MUNDO ILUSTRADO

17.-Trajeclto Infantil.

-Seflores y queridos admioiatra,
dosl Senores y querido, admiolnrados .... Seflores. . .
Luego envió á sus adminlatndoe
al diablo, y á la musa de loa oomlcios agrícolas no la quedó IÚI
remedio que velarse el rostro,
Sí, vela tu faz, oh musa de loe
comicios 11.grícolas !
Cuando al cabo de una hora, na
criados, cansados de esperarle, em•
pezaron á inquietarse y le fueron,
buscar al bosquecillo, preseoclal'OII
un espectáculo que les hizo retroeeder horroriza.dos:
El sel'lor subprefecto esta.ha leD•
dido boca a.bajo sobre la hierba.
despechugado y en mangas de camisa, porque se había quitado la
borda.da casaca, y al mismo tiempo
que mascaba violetas, ¡hacía .,..,
sosl
A. DAUDET.

· ·······.........................
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADe1nr,;lusa1 Cfty, Sl Loail, Cblcago, lew York.
Saa Fra1cl1co J Los .bgeles

Sr. Jlrzoblspo Jttban.

Loa blene1 fueron valuado•
en $125,000
La mayor parte de lo testado consl1tfa en dos p6llzaa de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua"
Companía de Seguro•
aobre la vida, de Nueva York.
Hace pocos dfas qoe ae practlc:6 la
apertura del testamento del llu1tr1II•
mo Sr. Arzobl1po D. Patricio A. Feehan
en la ciudad de Chlcago, Illloola.
Le. fortuna ctel dl1tlnguldo prelado ucendl6 A cerca de ,125,000 oro americano; 7 aegt1.n el Inventarlo qoe ae ha
pobllca.do, 101 bien• que •eJ6 foeron
como elsue:
Doe p6llzu

de • 'La Muto&amp;.• • Compallta de ~ , .
snroe 1obre la Vida, de
Nueva York, por i211,~oo
oro cada una, 6 ,ean. . , 50,000 oro.
Dlvlden•o• a.cumoladoa aobre una de las p611saa
9,829 oro.
Otra p6llu. de ee¡uro. . . H,000 oro.
Acciones en efectivo 7 en
Bancoe. . . . . . . . 87,000 oro.

ata■ :

. . la 1Utlm.a p611A.

111111111:111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111uuu11111111111111111111111111111111111111111111111111111

Número l. :'.\latinés y trajes de
casa, último estilo, que están muy
en boga en la aristocracia europea. El de la izquierda consta de
una fa.Ida lisa quA en su parte inferior lleva un sobrepunto de encaje y cintas de seda, y de una blusa
modernista con ancho cuellohombreras de enea.je y cort9 jaquet, en
cuyas solapas cuelgan atavíos de
encaje. Las mangas, cerradas solamente basta la mitad del brazo,
desde este punto cuelgan sin entalle
y en gracioso volante. Un pequeño
escote angular aparece en la parte
inferior de la blusa. Por lo que ha·
ce a.l segundo vestido, tan elegante
como el primero-mejor que vestido
pudiera llamarse cubridor,-consta
de un sólo cuerpo y para su confec·
ción se emplea tela de seda rameada. Suelto por delante y por la espalda, se imita en él una ancha
esclavina mediante colgaduras de
punto de Alengón. En las extremidades de la manga se pliega asimismo un encaje.
Número 2. •ralle suelto para selloras jóvenes, confeccionado con
rela de seda y adornos con cuello y
aplicaciones de encaje. La hechura
es muy sencilla, pues al no sel' entallado no necesita las muchas modificaci~nes que tienen que hacerse
en otra el ase de corpillos. Las bandas de punto que ca.en á lo largo de
este talle, lo agracian sobre manera como puede verse en el grabado.
L~s mangas son también demasiado sueltas y solamente rematadas
por puños estrechos. El cuello es
enteramente cerrado y lleva. en la
parte superio1· una guarnición de
encaje.
Número i. Sencillo traje de paseo,
hecho con 'iela. de color obscuro y
uniforme. La falda, de siete cuchillas, es un poco plegada y llevac~mo único adorno un grupo de o.ph·
ca.ciones de tela,en sentido diagonal
y al principio de cada. uno de los
pliegues. El talle lleva un solo cue·
llohombreras, y las mangas campa.nula.das se rematan por angostos
puños de color claro_. ~s éste un
sencillo y elegante tra¡e de paseo.
ESPERANZA.

El Buqut Jantasma.

Entre lu dlepoelclonea del 1ellor Ar&amp;obl1po, ea 10 testamento, ee hicieron
A au hermana, aellorlta Kate Peehan,
qoe estuvo elempre con él huta su
muerte, i•o,000 oro en bonos 7 i:.i5,000
oro Ce una de lu p6llzaa de seguro ;
A la eellora A.na A. Feehan, viuda del
aellor doctor Eduardo L. Feehan, hermano del eellor Arsoblapo, i2:s,ooo oro
de otra de lu p6llzaa, 7 ,5,000 oro en
efectivo; A la Academia de San Patrl•
clo •• Chlcago, dé la que ee preceptora
au hermana, Hadre Harta Catalina,
'10,000 oro de la t11Um.a p6llza ; A la
eecuela • 'Santa Maria'• de enaellanza
prf.ctlca para varones, de Feeha.nvllle,
IIJlllola, que era la lnlltltucl6n por ?a
que m.a. ae lnterwaba el aellor t,nobl8l)O, • eatrecaron loe U,000 re■ta•1-

Expllcad6n dt
nutstros grabados.

Domingo ' 2 de Agosto de 1903.

Se reservan camas en Carro Pullman para todos los punto•
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Línea de Santa Ftl,soI1 renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.
••• ••n Franolaoa, #fin,. B, 111/IJx/aa,

a. F~

································~

Pocas leyendas habrá menos conocida que la presente, por más que
no haya. nación que dl'je de apropiársela, al igual de otras tirntas
que conoce Europa entera, y es que
Jo que tanto impresionaba á nues·
tros abuelos, los espíritus fuerte~
de nuestro siglo lo tacharon de
cuentos de viejas y se rieron de ello
grandemente, mientras que las naciones del Sorte hacía.o de la leyenda. una de las lectu!'as populares más atl'activas, y basta célebres
ingenios musicales, \Vágner por
ejemplo, componía bellas partituras, inspirad'\s en las leyendas del
«Santo Greal,&gt; de «Los Niebelungos,&gt; y del «Buque Fantasma.&gt;
Cata.luila, como todo país bailado por el mar, tiene también su leyenda del misterioso buque, la cual
oí relatar más de una vez á. misma-

uuuumm 111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111m:im11111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111111
1.-Traje de casa y matin~e.

yores· pero antes de refel'Ír su origen haré memoria de ciertas super~ticiones que hoy por hoy subsisren en la marina, hijas de la leyenda. del fantás~ico buque.
Ninguno de nuestros abuelos se
hubiera embarcado en viernes, y
aú;:;, hoy lo repugnan los hijos de
esta tierra..
¡_Por qué?
.
Nuestros mayores temían encontl'arse en alta mar con el misterioso buque.
Actualmente temen algunos el día
aciago.
Pero ¿qué era el buq\•e fantasma?
Según los antiguos marinos, una

embarcación sin nacionalidad y
cuyo nombre nadie podía descifrar:
llevaba bandera negra. con un cráneo pintado en el centro.
Negro era también el velamen
del buque, y en lugar de gallardetes y flámulas, colgaban de ~us jarcias hombres ahorcados, pero convertidos ya. en esqueletos.
Siempre el misrerioso buque lleva las velas tendidas y na.vega ti
todo trapo.
Las aves marinas, asustadas ni
descubrirlo, se alejan de él dando
agudos chillidos.
Nunca se le encuentra en la costo., siempre en alta mar.
¿Cuál es su tripulación?

:No la. tiene.
El fantástico bajel corre á merced del viento; pero nunca naufraga; siempre apnrece inmóvil, sin
Jadearse, poco ni mucho, su casco
negro y siempre nuevo al parecer.
El encuentro del buque fantasma
es un mal presagio, y pocos pueden
alabarse de haberlo visto, pues es
precursor del naufragio, y el que le
encuentra no tarda muchas horas
en reposar en las profundidades del
ma.r.
La leyenda del buque "fantasma,
como todas las de nuestro país,
tieue un sabor católico, y se funda
en la historia de las once mil vírgenes.

I

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100069">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100071">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100072">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100073">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100074">
              <text>4</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100075">
              <text>Julio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100076">
              <text>26</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100093">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100070">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 4, Julio 26</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100077">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100078">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100079">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100080">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100081">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100082">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100083">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100084">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100085">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100086">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100087">
                <text>1903-07-26</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100088">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100089">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100090">
                <text>2017745</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100091">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100092">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100094">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100095">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100096">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="108">
        <name>Abrigo</name>
      </tag>
      <tag tagId="2820">
        <name>Alhajero</name>
      </tag>
      <tag tagId="2819">
        <name>Alma sensible</name>
      </tag>
      <tag tagId="2821">
        <name>Encaje</name>
      </tag>
      <tag tagId="2822">
        <name>Granada</name>
      </tag>
      <tag tagId="2818">
        <name>La recompensa</name>
      </tag>
      <tag tagId="116">
        <name>Traje de calle</name>
      </tag>
      <tag tagId="131">
        <name>Traje de paseo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3822" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2464">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3822/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._5._Agosto_2._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>da327b8333676a2017faee1d109c8fdc</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117644">
                    <text>Domingo 2 &lt;le Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 2 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
=---- --

,

A!•-;;
-~

..

't.''

sombras, sin ver jamás el resP!andorcito de la lámpara que una
virge~ protege con la mano, y el
que aun tenía. algo de hombre es
s_ólo fiera, con dientes para mo~det·
Y ga~ras par&amp; destrozar sin misericordia.
. Su Pr(!fesión de fe es una carcaJada cínica; Y su amor un latigazo
q_ue quema Y arranca la piel haciendo brotar la sangre. Me diréis
q~e la santita tenía derecho de asP!rar á felicidades reales y á goces
siem_premás puros que los que libaba sm treg?a su desenfrenado ídolo
Y acaso di:éis muy bien, según el
vulgar sentido común y Ja enana
razoncilla práctica. Pero que esa
razón os aproveche. En el sentir
de los poetas, menos malo es ser
~aleote del vicio que desertor del
ideal.
EMILIA PARDO BAZÁN.

LA P01~PA DE JABON.
e■nto-fr.qwnto

dr 111 eo•rill.l llfflll.

- Y!), d~ cuento: En un balcóu
un chiquillo cierto día
en hacer se entretenía
lindas ¡,ompas de jabón
Y del sol los resplandor~s

13.-Cubierta bordada para almohadón.

8.-Vestldo de reunión.

9.-Vestido de paseo.

t

!~·,¾/.
i. ~'

.

.

., ..
14.-Elegante sobre cama rameada.
l

que?rá.ndose en su envoltura,
matizaban su hermosura
con irisados colores.

12.--Cortinaje bordado para alcoba.

LA COCINA

La cocina es un arte verdadero y
el más importante de todos, puesto
que es el que asegura nuestra exis·
tencia y el que tiene sobre todo nues·
tro organismo !a más directa influencia: si se come mal, en seguida
el organismo se deprime; la inteli-

Desde su sitio el chicuelo
no las veía morir
y ha~ta llegó á p;esumir
que iban derechas al cielo·
porque al ~i:arlas tan bellas,
no era necio imaginar
que tuvieran un lugar
al lado de las estrellas.

gencia misma se resiente de esa de•
presión.
Una buena y sabia alimentación
debe ser, lectoras queridas, uoa de
sus principales preocupaciones, en
su propio interés, así como en el de
los seres queridos que las rodean.
No puedo, por consiguiente, terminar este artículo sin tratar, aun·

que sólo sea sumariamente esta
materia, no sólo bajo el pu~to de
vista de la higiene, sino también
bajo el punto de vista de la elegancia y de la economía.
. El placer de la mesa ocupaba an·
hguamente un luj?ar mucho má., importante en la vida de las personas
ricas que en la actualidad. Ahora

Una, en lu¡ar de caer
por un capricho del vie~to
flotó so:i&gt;re él un momento
Y la quiso poseer,
cosa natural en suma.
pero al extender la m~no
á su contacto liviano
'
se le deshizo en espuma.
-Qué más?
--Lloró el chasq d0
vertió el agua de jabón uea. ,
cerró airado su balcón '
Y·· • .«colorín colorado.&gt;
De este cuento se de~uce
una sentencia, un tesoro·
Que en este mundo no es '0
todo aquello que reluce· ro
que la vida hay que to~arla
comlo es, porque la ilusión
es a pompa de jabón
que se¡deshace al tocarla.
10.-Traje de calle.

IGNACIO MENDIZÁBAt,

15.-Modeloa de tejido y bordado

11,-Eeclavlna-boa do gasa y teda.

se come al vapor, como se hace todo lo de~ás, sea clicbo de paso.
La co~rna Y sus numerosas depend~ncias eran una de las partes
más importantes de las casas nobles.
Generalmente, esas construcciones
abovedadas eran inmensas y no se
parecían á nuestras cocina~ actua-

�Domingo 2 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
d\spensable que siPntan sob
ºl? del am!I'· Eso sólo b re a( 11
evitar un sinnúmero de aaatab
usoa.Pll'I
Como lo he dicho antes e
gilancia, que siempre di S\a Tilos cri9:dos, debe ejercit~~:\a ,
prudencia, tacto y discreció0 COI
grandemente acostumbrad • Pot
hallen á servir
tienen á os
que11
•
1
veces
...
amor propio muy irascible
maneras de vengarse, sobre to~o-.:

les, en donde se regatea el espa.cio
y hasta algunas veces la. luz.
Las chimeneas, colosales, eran
verdaderos hornos, en donde se quemaban árboles enteros, ante los
cuales se asaban enormes trozos de
carne destinados á la alimentación
de un numeroso personal.
El mobiliario de esas cocinas era
á veces muy elegante, muy suntuoso, y la estancia en ellas era verdaderamente agradable.

16.-0tros modelos de tejidos y bordados.

Utensilios de bronce artísticamente trabajados, cacerolas fuentes de plata repujada y de ~na riqueza. tan desmedida, que pronto
degeneró en abuso.
~as prdenanzas de Luis Xll y de
Luis XIV, fueron importantes para
refrenar el lujo desenfrenado de
esas baterías de cocina.
También en la clase media, sobre
las paredes de las habitaciones se
veían una multitud de instrume¿tos
de cocina.
El cobre reluciente era el orgullo
de las amas de casa.

lpl deber de una ama. de casa es
cUJd&amp;r de que la cocina esté siem~re muy limpia, paraqueloscomestibles no se alteren por la humedad
ó la ob.scurida.d, pues los microbios
que existen en todas partes crecen

Por último, si conviene limpiar
mlls vale no ensuciar. Débese exi~
gir de la cocinera ó del cocinero
hábitos de limpieza y de buen orden.
En las casas grandes es costum-

Domingo 2 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

•
la cocina, sin que se pueda siqu.
re. sospechar.
DUQUESA LAUREAN!.

ta por el aire; y cuando el dormilón
se vió tendido en el suelo limpio y
pelado, se restregó los ojos, y acomodándose de medio lado, exclamó
con perfecta calma:
-¡Va.ya hombre, a.hora. podré seguir durmien'do con más tranquilidad! ..... .
Hu.y tipos que cuando cogen el
sueño,no despiertan ni con la trompeta apocalíptica.

da usted á dormir á ese sargento,

se~siente voluptuosamente ~conforcontra toda disciplina'?
table.
-Es porque este sargento ronca
para. los chicos de escuela. y escomo un trueno, y así no dejará
tudiantes mayores, sin distinción de
dormir á ningún soldado.
sexos, no hay mayor torment? que
De un dor milón dn sueilo pesado
verse despertados por la voz impese cuenta---easo histórico- que turiosa. del jefe de la. ~a~a á esas hovo la inmensa dicha de no sentir
ras de la mayor delicia.
un terremoto, durante la noche,
•Cuántos estirones de brazos y
y de otro, no menos afortunado,
pi~rnas, cuántos bostezos, cuántos
se refiere que habiendo sentido engestos de mal humor y de per~za
tre sueños la tremenda sacudida,
profunda antes de tomar la. heroica
contestó entre dientes, creyendo que
resolución de sentarse en la cama!
lo movían para que se levantase:
y cuántos hay que, después de
-¡No, no, todavía es muy temeste primer acto d~ valentía, senprano! ....
tarse en la. cama, viendo que queEl finado siglo XIX, que fué madan de nuevo solos, se dejan caer
nilargo en todo, basta en el arte de
en el lecho para continuar durmienmatar á los hombres, en guerra y
do á pierna suelta.
fuera de ella, no se olvidó de los
Ah dichosos los que a.sí duermen,
dormilones é iluminó al alemán
porq~e ésos gozan de tranquilidad
Herr Langue, para que hiciese una
de espíritu y buena. salud. En cammáquina antimol'feica, que consiste
bio cuán dignos de lástima son los
en una r.ama despertadora, de la
que' padecen de insomnio, porque{\
cual se publicó una descripción en
ésos la salud les -falta ó el espíritu
1888 y que, perfeccionada basta el
extremo, produce los efectos si- ·
les sobra.
E ntre las calamidades que produguientes:
ce el sueilo, unas son del fuero inter19 Llegada. la hora de levantarse,
no como las pesadillas; y otras del
suena un repique de campanas larexterno, como los ronquidos. Unas
go y sonoro en las orejas del dory otras dan materia para un tratamilón.
do pero tranquilícese el lector,
29 Si con esto no despierta, se
po~que no estamos .dispuestos á esmueven sobre el lecho unos brazos
cribirlo ni ahora n1 nunca.
automáticos que le quitan al pacienVaya sólo una anécdota relativa.
te el gorro de dormir, las sábanas
La escena pasa en un cuart-01 en noy las cobijas.
che de alarma.
39 SI esto es ineficaz, se enciende
c,,..-Sargento Rodríguez, déme acá
una lámpara de alcohol por medio
el fusil y acuéstese á. dormir aquí
de la. electricidad y empieza á hermismo -le dijo el capitán sei'ialanvir el café, al son de una ruidosa.
dole un puesto en el mismo cuerpo
pieza. musical.
de guardia.
49 Si el olor del café y la música
-¿Qué es eso, capitá.n'?-le dijo
no hacen levantar al dormilón,
el oficial del cuerpo. -¿Por q ué;man-

T. FEBRES CORDERO.

LA ALBAHACA.
22.-Cesto de mimbre y seda.

vuelven las campanas, y sobre el
cielo de la cama, iluminado con luces de bengala, aparece una invitación por escrito en que se le excita á
levantarse en términos muy corteses
y suplicatorios.
59 Si el paciente aún continúa.
rehacio, entonces funciona la parte
más ruidosa del a.para.to, haciendo
resonar un tambor y dos cornetines
de guerr a é incendiando debajo de
la cama un depósito de triquitraques y cohetes.
69 Si nada de esto basta, entonces un resorte muy potente arroja
de la cama al dormilón con grande
estrépito y Jo deja tendido en el suelo de la habitación.
Pues bien, puesto en práctica este gran invento con un dormilón de
tuerca y tornillo, resultó que, agotadas en parte todas las maniobras,
se llegó al caso final de la voltere-

Alhiihaca menudita,
linda y graciosa alb!lhaca,
del búcaro compañera
y adorno de la venta.na;
ya tus verbenas pasat·on,
llenas de juegos y danzas,
con sus bordados mantones
y sus luces de bengala.
Ya pasaron tus verbenas
con sus cohetes de ltigrimas,
sus corruscantes buñuelos
y sus macetas galanas.
Separada del bullicio
de las alegres veladas,
si suenas, ¡serán tus sueilos
los sueños de la nostalgia!
Ya junto al puesto florido
no ves la espai\ola gracia
de andares, rostros y cuerpos
pasar en ola. bizarra.

Ya de la. chulesca polka
no ves las vueltas pausadas

[O$ dOrtlilOltS.
En eso de dormir todos somoa
maestros más ó menos compe&amp;eatRs.

Sin embargo, el dormilón propiamente dicho es como el poeta1 como
el músico, como el pintor, ea dectr,

17.-Tejido para aplicaci6n.

y se multiplican en esas condlcion~s con mayor facilidad, y lo que
sirve de alimento puede llegará ser
un veneno.
Po~ .esta. misma causa se debe
proh1h1r que se frieguen las paredes con mucha agua: conservan la
humedad y echan á perder las pinturas.

breque el ama de la casa no .,.aya
nunca á la cocina. Es un mal: sólo
el! a es ca.paz de vigilar convenientemente.
. ~l tomar un criado, hay que part1c1parle la costumbre de vigilar
de la cual no hay que abusar. D~
cuando en cuando, en épocas irregulares, se debe hacer, pues es in·

20.-Mesita de costura.

La historia nos cuenta que el
guardasellos de Francisco I había
hecho de la cocina. su saló~ y su
despacho.
Delante de su suntuosa batería de
co~ina, desfilaron todos los personaJes más encopetados de aquella
époc~, du_ra.nte la cual, la arquitectura mterior delas habitaciones era
todavía. rudimentaria.
En la mayor parte de nuestras
casas modernas algo elegantes las
cocinas están instaladas con bastante comodidad y gran limpieza
. Suficientemente alumbrad as y v~ntil11;das, el suelo es de baldosines
fáciles de fregar; están provistas de
aparatos de gas ó de hornillas sabia_mente dispuestas, y estas instalaciones están conformes con las
leyes de la higiene y de la verdadera economía.

19.-Detalle para

21.-EI peinado del hogar.

fleco■•

que nace y no se hace. Es el artl•·
ta del suei'lo. Se hace llamar de propósito, para gozar del inmenso placer de volverse á dormir.
Hay dos clases de dormilones: el
que duerme largo de turbio en turbio, ó sea el que se acuesta con 1111
gallinas y se levanta con el sol; I
el que tiene sueño pesado, contra el
cual no valen gritos ni tirones.
De uno y otro nos ocuparemos en
esta especie de &lt;morfeniana.&gt;
En los climas fríos, la gran hora,
el periodo supremo para los donni·
Iones artistas, es la madrugada Y
las primeras horas del día, cuando
el frío a.prieta por fuera y la cama

24.-Vmldoa do casa y reunl6n, estilo "reforma."

23.-Traje de pa&amp;eó.

�EL MUNDO ILUSTRADO.

Domingo 2 de Agosto de 1903.

Domingo 9 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

==

O que, buscando ansiosas
el Sta.mbul
De un ensuei'io, tornaron
al cielo azul .... 1
iAy! por los amorcillos
que ya perdí,
Lloro cual nazareno
por su Rabí.

Ero.o las tortolitas
que tanto amé,
Porque o.r1·ullar supieron
mi ardiente fe.
Las estrellitas de oro
que en el capuz
De mi coche, regaron
mágica luz.
Florecitas azules
de mi verjel,
Que en mi cáliz de acíbar
vertieron miel!
¡ Ay I los amores idos
del alma, son
Pálidos muertecitos
del corazón! ....
EXRIQUE GIL Y PIÑÓN.

EN UN ABBOL.

25.-Elegante cortinaje bordado.

Arbol, á cuya sombra
gocé de amor el premio,
guarda estos versos míos
que en tu corteza dejo
hijos de la ternura. '
que aún en el a.lma llevo·
y dile á quien del bosqu~
venga al feliz sosiego
qu~ si el placer logra~a
quitarnos el aliento
hallado aquí me habrían
bajo tu sombra muerto.
:Jacinto &amp;Mtttrm-eon.

Pn el salón callejero
hecho con arcos de ramas.
Pasó tu reinado alegre
cual todo reinado pasa,
y angustiada, tu rocío
lloras cuando viene el alba.
¿Qué te importa ya que el búcaro
~ dé en la reja compa.ila,
s1 antes sudaba sus perlas
y a.hora de frío las cuaja?
El fuego forma tu vid~,
y cobra fuerza tu savia
entre las siestas de oro
y las noches a.brasa.das.
Están tus bojas pidiendo
sopor de atmósfera cálida
cadencias de mecedora
'
y perezas de guitarra.
Pero el ot-0i'10 te acecha
lejos moviendo sus a.las
y sus avisos te envía '
en el soplo de sus ráfagas.
Pronto verás los ramajes
tender su seca hojarasca
y en remolinos crujiente~
bailar su danza macab1·a.
Pronto verás de los cielos
la mutación angustia.da.,
y trocar oro y carmines
por tintas grises y pálidas.
Tú también ar.te la muerte
fxhalarás tu plegaria,
é irás con el remolino
á bailar tu última danza ....
Albahaca menudita.1
linda y graciosa alba haca
¿dónde fueron tus verbena~:&gt;
¿qué se hicieron tus veladas·?
SAL\'ADOR RUEDA.

. Cuando un médico eminente
dice qu~ ha usado un preparado
por vanos afi.os, no hay lugar para dudar de la eficacia de e!'\e preparado. Las siguientes palabras
son _del Dr. Don .J. R. Icaza, de
la ciudad de México:
«Tengo la satisfacci6n de decirles que hace varios años he rPCO·
mendado á muchos de mis enfermos la Em ulsi6n de Scott y estoy
c?,nvencido de que _e!'la preparac1on es un buen t6mco reconstituyente y tiene la ventaja de que
muchos niños la tomah con verdadero gusto.»

tos Otos y 1a Edad.
. El museo de Stocolmo
10teresante colección de po_aee 1181
han pertenecido á person~º~
q11e
8
versas edadeq, en cada
e 41..
c~ales se ha da.do un co~º de loe
m1te examinar su estructque per,
terna.
ura inEn los ojos de los niil.os
serva una transparencia ca n~!►•
á. la del agua; los de un jo: "fiua&amp;
meno~ transparentes; en el be: IOD
de tre10ta ai'1os comienzan , lllbtoe
gera.mente opacos; en el de cl:r Uta ó seseota.sooyaopacos p cueoplet-0, Y, por fin, el anciano
tenta affos ó más Jos tiene no 80
mente más upacCls toda;í
a,.
desprovistos de brillo.
a, •loo
Est;e desarrollo gradual de
o~~1dad se debe al crecimiento la
teJ1do fibroso y á la a.cumul
de materia gastada en el ojo. ac 1

.

~

"l,.

=

.

'"
1

•

.
¡

'
· 111

i:,'
'

'

-- ·;

ºd!°'°"

r-

_,di ·.

•

"f;

1 '

-~

.
D

1

,;"

'

'

~~

r 1

~1~~

-&gt;~~ -~, . -.'._, '~~-~: .

Q

tz'

ltlmm a111a las Jlorm
La pregunto. no es fácil de coatestar; pero lo que hoy por ho
puede asegurarse, es que much~
flores aman ó oborreceo como 111
personas más sensibles .
. No ha.~ duda de que las rosu
sienten simpatías por ciertas floree,
pues cuando se las planta junto ,
ellas,. se ponen más hermosas. Ea
cambio, al lado de otras se marehJ.
tan rápid9:mente, sin duda porque
no &lt;:ongen10.o con ellas. Se ha detcub1erto que ta.mbiéo existe un vbo
afecto entre la violeto. y el hello&amp;ropo, é igual a.mistad profesan loe
clavele,s á los pensamientos.
El descubrimiento de estas paalones vegetales se debe á un ootabl,
botánico francés, cuyas observ•
clones hacen sespecbar que pronto
~erá preciso convencerse deque loe
aromáticos adornos de los jarcll•
o~s, están dotados de almaa ap•
s10nadas.

SEISITIVAS.
¡Ay!· los amores idos
¡qué tristes son!
:Parecen muertecitos
del corazón!
¡Parecen golondrinas
' que por volar
A otras playas, cayeron
en hondo. mar!

·• •······.........................
"SANTA FE," LA MEJOR RUTA
ADenver,¡lusas Cfty, St. Louls, Cblcago, lew York.
San Francisco y Los Angeles

EL TEST AMENTO

Dtl 11.mo. Sr. Jlrzoblspo J«ban.
Los bienes ~ueron v~luadoa
en J125,000
La mayor parte de lo testado con•
slstla en dos p6llzas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua"
Companla de Seguro•
sobre la vida, de Nueva York.
Hace pocoe dfu que lle practicó la
apertura del testamento del llu■trtal•
mo Sr. Arzobispo D. Patricio A. Feehan
en la ciudad de Chlcago, m1uola.
La fortuna i!el dl ■tlnguldo prelado u cendló i cerca de $125,000 oro americano; 7 aegO.u el Inventarlo que 11e ha
publicado, 10• blenee que dejó fueron
como sigue:
Doa póllzH de • 'La Mutua.• ' Compallt&amp; de •
guroe ■obre la Vida, de
Nueva York, por $25,~00
oro cada uua, ó eean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados eobre u.na de las póllzu
9 829 oro
Otra póliza de seguro. . . 14000 oro·
Accione■ en efectivo 7 en
•
·
Bancoa. · · · · • . . 37,000 oro
Entre lu dlspoalclonea del aellor Ar:
zobl■po, en ■u testamento, ae blclerou
atas:
A ■u hermana, aellorlta Kate Feehan
que eatuvo alempre con él huta 8 ~
muerte, $40,000 oro en bono, y $:lll,00-0
oro «e una de lu póllzu de aeguro .
l la ■ellora Ana A. Feehan, viuda dei
aellor doctor Eduardo L. I,'eehan, hermano del ■ellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra 4e lu pólizas, 7 $S 000 oro en
efectivo; i la Academia de• ban Patrl•
clo de Chlcago, de la que e■ preceptora
IU hermall&amp;, Hadre
Marta Catalina
$l0,000 oro de la dltlma póliza. , 1~
eecuela • 'Santa Marta' • de en,;llanza
prictlca para varones, de Feehanvllle
Illlnol■, que era la Institución por !~
que mla 11e Interesaba el ■e!lor Arzobllll)O, INI 111trep.rou loa $4 ooo re&amp;ta'l.. la dlt1ma póllsa.
•

1.-Trajes de casa y visita.

tróntca dt la moaa.
l::ie reservan ~roa.a en Carro PuJlman para todos los punto8
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Llnea de Santa Ft: son renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios 'y otros informes, dirigirse á
w . s. FARNSW0RTH.-Ageote General.
ta. San Franolaoo, #flm. B, México,

a. #.

································~

Informadas estaréis, lectoras
mías, de la gran Exposición de Modas que el mes entrante se celebrará.
en la capital del Imperio ruso. Sin
embargo, quiero bosquejar en breves líneas, quiero baceros entrever
en condensadas descripciones, lo
que será. el certamen de Sao Peters•

burgo, primero en su gé¿ero y origioalísimo en su forma.
Las da.mas principales de Europa
entera se hallan interesa.das en el
«tour de force&gt; que los artistas de
la indumentaria femenina hao emprendido en persecución, no de un
ideal precisamente, sino de algo más
positivo que en los tiempos modernos se traduce en finanzas. Efecti•
va.mente, el certamen ruso, como
todos los certámenes de carácter in-

ternaciona.l, redunda en provecho
de los expositores, cuando éstos da.o
á conocer algo nuevo y algo útil.
¿En la próxima Exposición de
Modas quedará sorprendido el mundo elegante? Así debemos esperarlo
dando crédito á las crónicas que los
periódicos especialistas nos dan á.
conocer. Femeoioameote hablando,
Rusia es un país elegante. Compite
con Berlín y aun osa ponerse freo·
te á. frente de París.

La mujer rusa es eleg-ante por naturaleza: de talle esbelto y de formas delicadas, luce ricos atavíos,
ya en los paseos populares, ya en
las reuniones íntimas ó ya. en los.
centros donde la etiqueta se impone. Es más seria en su indumentaria que la mujer alemana, y mucho
más seria que la parisiense. No ha
logrado, sin embargo, dogmatizar
en cuestión de modas.
Ocupémonos de la Exposición. En

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100153">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100155">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100156">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100157">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100158">
              <text>5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100159">
              <text>Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100160">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100177">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100154">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 5, Agosto 2</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100161">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100162">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100163">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100164">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100165">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100166">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100167">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100168">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100169">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100170">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100171">
                <text>1903-08-02</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100172">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100173">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100174">
                <text>2017748</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100175">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100176">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100178">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100179">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100180">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2737">
        <name>Bordado</name>
      </tag>
      <tag tagId="2739">
        <name>Cesto</name>
      </tag>
      <tag tagId="2839">
        <name>La albahaca</name>
      </tag>
      <tag tagId="2837">
        <name>La cocina</name>
      </tag>
      <tag tagId="1294">
        <name>Los dormilones</name>
      </tag>
      <tag tagId="2838">
        <name>Tejido</name>
      </tag>
      <tag tagId="131">
        <name>Traje de paseo</name>
      </tag>
      <tag tagId="2661">
        <name>Vestidos de casa</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3825" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2467">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3825/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._6._Agosto_9._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>0f55120e2dace6f691a49555a33b6c3f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117647">
                    <text>Domingo 9 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO.
mirar su imagen para p
ella.
'
ensar en
Me llevarán el alma .
ya .isté1. quedas, tranq~A,8cuando
111
pecho, irán hasta su oído· y
dito, trémulas, como si ~e ca 1 D•
sa.s llevaran mis endechas ryonao11
dechas que matan si vibra~ c 811•
neza., dirá.ole que mi vida. 88°~rtoda. de ella., que sólo su
a,
sostiene mi existencia.!
recuerdo

Expllcadón dt

nuHtros grabados.

ii

Número 2. Presentamos á nuestras lectoras, en esta plana, una bo·
nita serie de vestidos de calle y casa., a.si como un elegante sombrero
de último estilo. El traje de cuerpo
entero, para ca.lle, es muy odginal
en sus adornos, que son los que le
dan vida. Compónese de aplicación
de encaje y borlas, que se disponen
longitudinalmente en la blusa y
transversalmente en la. falda. El pequell.o peto del talle es de seda con
adornos de pasamanería angosta, y
sobre los hombros y á lo largo de
cada una. de las mangas, caen dos
aplicaciones simétricas. El resto de
las mangas es liso, con excepción
de la parte inferior, cerca de los
puílos, donde hay un pequell.o ra.•
meado de encaje y punto. Los puños son algo estrechos. Por lo que
hace á la falda., se pliega en su longitud con pliegues no muy va.sws, y
en su parte inferior se sobrepega.n
dos tiras de aplicaciones entera.mente iguales entre si y corriendo
paralelas. El conjunto resulta. muy
agra.dable, como puede verse en el
grabado.
La. blusa que aparece en el centro, es de seda, color claro, muy
alforzada. en el centro y con cuatro
adornos simétricos de encaje, que
se ponen á lo largo de los pliegues.
El cuello es muy ancho, pues se si•
mula. basta el nacimiento del plega.dillo. Deben nuestras lectoras fijar·
se en la combinación especial de
este cuello, adornado con triples
hileras de enea.je. Las mangas, campa.nuladas, llevan una aplicación
de enea.je en la parte inferior, y los
pul'los, algo estrechos, llevan tiras
angostas de encaje, semejantes á las
del cuello.
Representa. el tercer graba.do una
elegante y rica capa de enea.je y
blonda, con grandes volantes de regulares dimensiones. Un estudio de•
tenido de nuestro grabado, dará á
conocerá nuestras lectoras la. manet'll, de confecciona.r este abrigo,
que, como se ve, es de suma elegancia. y buen gusto. El último de nuestros grabados, un sombrero de la.
estación, se confecciona con plumas
y sedas de huena ca.lidad y colores
apacibles. Debe escogerse una forma que por sus dimensiones sea
adecuada. al cuerpo de la. persona
que vaya. á usarla..

· · D~~p~é·s: ·. ·. · ·~hi° ·d~·s·p~é; ········
arra.nq ue de awor y de purez:ni ::
hasta sus ojos y observa ¡ r

queda un rasgo de mi ima.ge r n •I
pupila. bella.
nen 111
SABELJO.

ta Htrmana Pálida

llas.

6,-Gorro para niños.

RIT MO
[HOMEWAJE]

Yo soy el verso dulce y galan'8,
yo soy la fina seda del guante
que oprime y besa mano ducal,
soy la. ca.ricia de las veladas,
el cuchicheo de las amadas
en la. radiosa. fiesta nupcial.
Soy el escote de las princesas,
el devaneo de las marquesas,
la serena.ta del trovador,
el cftirt&gt; discreto de las sultanas,
el sortilegio de las gitanas,
el ditirambo del a.mador.

~

.
i.

4.-Sombrerlto

.

.

'

Infantil,

Primtras Uiolttas
Trémulas, tiernas, tristes, inclinadas coquetamente sobre su ele•
gante talle flexible y trasparente
aquellas violetas de abril, las pri~
meras del ai'l.o, embalsamaban con
su aroma exquisito el ambiente de
aquel rústico mesón de la florista..
En sus matices pálidos, en sus pétalos loza.nos y olorosos, esos ra~illetes_ de violetas semejaban la.
rnocencia y el candor unidos á la
belleza. y la elegancia. Reftejába•
se en ellos ese no sé qué de tente.•
~o~, ese no _sé qué. de a.trayente que
rnc1ta á saciar el Juvenil capricho
de aspirar con fruición, de aca.ri·
ciar y adormirse arrullado por
los efluvios de esa. flor divina é ini·
mita.ble.
Allí, caídas con abandono sobre

,

Ella era la. hija. única del más
poderoso Rey de Asia. Pensaréis
que nada. le faltaba. de lo que pue·
de hacer la. felicidad de una. joven
princesa.. Ha.hitaba un palacio de
jaspe rosa.do, iluminado por los
rayos del buen sol. Durante todo
el día, orquestas invisibles le ha.cían oír su música. con que bubie·
ran arrebatado los oídos más deli·
cados. Inútil es decir que tenia
entre sus cofres todos los día.man·
tes, los rubíes,.los zafiros que suei'la. la loca. ambición de una coqueta; se habría podido pavimentar
una ciudad esparciendo tanta pe·
dreria. Sus vestidos eran tantos,
tan bellos y abundantes como aqué-

Soy el secreto del gabinete
de la.s actrices, tierno billete
que habla de citas y dice: cven;&gt;
en el olvido que se le arroja,
está. marcando la. octava foja
de una. novela. de Montepío.

,\ .

-·----------~--------

los bordes de un tosco recipiente
de vidrio, y como avergonzadas
por el mirar inoportuno de los
transeúntes que admiraban la. hermosura. de sus formas, encontrélas
en aquella mai'laoa. de otoi'l.o, mai'lana brumosa. y fria que azotaba.
con frescuras v humedades los sem·
blantes y las flores.
- Qué bellas son, me dije; y cómo
llorarían orgullosas coloca.o as so·
bre el pecho de la mujer á. quien
a.doro; a.sí prendidas hacia abajo,
envueltas entre encajes y alfileres,
escuchando quedas, dulces, el latir
de ese corazón que vive presuroso,
indiferente, frío!
Agonizar allí, ma.1·chitas, mustias cual las ilusiones juveniles
muertas á. los golpes de crueles des~mgai'ios; extinguirse poco á poco,
Junto con la. ambrosía de sus pétalos descoloridos y ajados, al calor
de ese seno querido en donde en•
tregaría bast11. el último pedazo
de mi existencia ioquiet11o y dolo·
rosal ¡Ah I sí, serán pa.ra. ella., pa.·
ra ella sola.mente; irán a.qui ocul•
tas entre los pliegues del ga.bá.n de
invierno ó envueltas entre bojas de
papel ó de periódicos que escondan

su belleza, que a.paguen su perfume incitante y voluptuoso.
Le llevarán mi alma, ese pedazo
de alma. que sólo me da. vida. para.

Soy el dibujo que admira y ama,
en el otoño, la. noble dama
mientras a¡ruarda. su traje s¡-ris;
soy el ~ocaje del blanco velo,
la cinta. ajada., color de cielo,
que nunca. olvida. la. emperatriz,
Soy la sonata de raras notas,
y la. pelucba. de Ias capotas,
y la fraga.ocia. del azahar,
y ese suspiro como de seda
que tras las novias flotando queda
cuando a.traviesan el bulevar.
Soy la. a.dora.ble coquetería
de las parejas, y la alegría
de los saraos del carnaval,
el terciopelo de los disfraces,
el beso oculto, los antifaces
en la. severa. casa. feudal.
Yo soy el verso dulce y galante,
soy la. pulsera de la. elegante
que es en palacio dama de honor,
soy la. sortija que un duque roba,
soy el equívoco de la. alcoba
y la indirecta del comedor.
Soy el saludo de los gentiles,
tengo los hábitos señoriles
y galanteo la emperatriz.
Me llamo el numen de sueños de oro,
nacido en Francia.; soy el sonoro
ritmo que suei'l.a. la musa gris.

7.-Vestidlto para niña.

E. HERNÁNDEZ H,

Pero lo más que todo propicio
para mantener alegre el ánimo de
la. princesa, era.o los maravillosos
jardines que rodeaban su palacio.
AlJí no caía jamás una gota. de
lluvia, de aquel cielo eterna.mente
azul· allí las flores más raras se
desplegaban magníficas, exuberan·
tes de savia., reca.lenta.das por el
estío, inclinando, en fin, sus cá.li·
ces, que derramaban bálsamo; allí
las bestias feroces de los bosques
y de las quebradas, leones, tigres,
panteras, eran como gatos mimo·
sos que ma.ullab11,n de placer bajo
la mano que los rozaba., y sobre
las flores completamente abiertas,
sobre las llores errantes é indolen·
tes a.costadas en las tibias hierbas
y el musgo, resplandecía. con una.
imperia.l magnificencia la. luz del
sol; todo de oro, las hijas de los
guerreros de leja.nos confines del
horizonte le amaban.
II
Sin embargo, la princesa no se
mostraba. satisfecha de ta.oto es·
plendor: se la. sorprendía abisma.·
da en melancólicos ensuei'los; era.
visible que se fastidiaba, que palidecía. semejante á. una rosa. enca.r•
na.da. que se tornara. en rosa ble.nea.; suponía.se, generalmente, que
tuviera un deseo misterioso, un se·
creto pesar. ¡,Pero cuál podría ser
ese deseo'? ¿Que pesar podría. ser
éste?
-¡Oh amada hija míe.! la decía
el viejo monarca., ¿por qué no me
revelas la. zozobra. que te agobia.'!
¿No sabes que soy omnipotente y
que por verte sonreír acometería
las más penosas empresas? ¿Será
que deseas casarte'? Habla sin te•
mor, dime el nombre de quien ha.
elegido tu corazón, y te juro por el
cielo que lo tendrás por esposo,
a.unq ue sea. el heredero del más glo·
rioso de los soberanos. ¿No'! ¿No
es el himeneo lo que te preocupa'?
¿Crees, acaso, que los rayos sola•
res de oro que resplandecen en tus
jardines, no tienen bastante brillo
ni suficiente calor luminoso'? Si ése
es tu pensamiento, no lo ocultes,
porque á. fuerza. de hecatombes y
de construir templos en honor de
los dioses, yo obtendré-por que
sonrías-que ellos dupliquen el es·
plendor de su sol.
-Si, algo me falta. Pero ¿que
es? Yo misma no lo sé y muero de
un deseo cuyo objeto ignoro.
-¡Cómo! no tienes idea de .... '?
-No, dijo ella suspirando, nin·
guna idea. precisa..
Luego, con la. mirada vaga, la.
voz p11,usa.da y leja.na, de quien ha.ble. en suei'los:

8.-Tra)es de casa y visita.

-Creo solamente que es muy
blanco, muy pálido y muy lejano,
ese halago desconocido que me ha•
ce falta., esa. cosa. misteriosa. cuy a
ausencia me desespera..
III
Aconsejado por sus más adictos
cortesanos, el Rey res_olvió hacer
viajar á su bija. Tal vez encontra•
ría, en algún país cercano ó remoto,
lo que ella. codiciaba. con tan incierto y a.margo deseo. En todo ca·
so las sorpresas, la.s a.venturas de
los ca.minos, la. distraerían de su
mela.neolía.

Jamás se había. visto una caravana comparable en magnificencia.,
á la. que se formó para el viaje de
la. princesa..
Delante de un grupo Innumerable
de camellos qu6 llevaban las provisiones y los equipa.jf's, entre más
de mil servidores vestidos de seda
y ricamente armados, de los cuales
algunos tocaban el "kusser" y la
a.rchiviola. para. marcar el ritmo de
la. marcha, ocho elefantes blancos,
adiestrados á. andar á un paso
igual, llevaban una. extensa plata·
forma cubierta. de alfombras, y sobre ésta. se elevaba. una. casa. de
muchos pisos.

Tras una ventana, con la. frente
re,.linadll en el vidrio. la. viajera
veía. desfilar las ciudades y los paisajes
Por todas partes, bajo el eterno
ardiente azul celeste, ella veía las
habitaciones doradas por el sol, el
oro infinito de las arenas, y el oro
indeciso del horizonte. No valía.
la. pena. de haber dejado los ja.rdi·
nes del palacio, si debía. encontrar
en todos los lugares el esplendor
implacable del perpetuo estío.
Y cuando dejó la caravana. para
embarcarse en una nave, tampoco
la. abandonó el sol, ardiente, abra.sador, haciéndole brillar como un

�Domingo 9 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

"moaré" dorado, la inmensidad
del mar, y crepitar, chispear en la
blanca espuma de las altas olas.
La princesa sucumbió, desesperanzada, sumergida más en su irreme•
día.ble aburrimiento.

CRIIEN HOBBIBLE
(Ptr,ttrado sin la coopuaclón
dtl otrbo.)

VI

Hermosa noche de estío;
Estrellado firmamento;
Blanca luna; tenue viento;
Fresco valle; manso río.

Pero una tempestad arrebató al
buque de su rumbo y, no obstante
la habilidad del capitán, la na.ve
permaneció, durante una semana, á
merced de las embravecidas olas y
del furioso venda val.
Sólo la princesa no se amedrentó, porque no temen á la muerte los
que han perdido la esperanza de la
vida..

Ni un lagarto en la maleza;
En los árboles, ni un ave;
¡Ni un canto dulce y suave! ....
Todo silencio y tristeza.
Allá arriba, todo luz;
Aquí abajo, todo sombra;
Junto al río, verde alfombra;
Sobre la alfombra una cruzl
grafía representando á una mujer
joven y hermosa, la contempló durante la.rizo rato, posó en ella sus
labios y murmuró:
-Ya que no me es posible, ángel
mío, devolverte la existencia que
era. mi encant-0, elevaré á. tus manes un pequeflo templo en donde
podré llorar cerca de tus restos, en
la so:edad y el misterio de la tumba.

***

transftrtnda dt ertditos.
Por fin, al amanecer del octavo
día, calmó la tempestad.
¿En qué lugar se encontra.bo. el
buque?
El capitán.mismo no habría podido decirlo con gra.n precisión; era.
probable que hubiera sido la.nzado
hacia. el norte, porque aquello era
una claridad muy pálida., una visión fantástica.; hubiéra.se dicho, el
sol poniente que se a.Izaba.sobre las
ondas y las hacía palidecer sua.vemente.
La princesa miraba esta claridad
fría, y envolvíase en ella. como en
una exquisita. frescura. De repente:
Oh! exclamó extasiada, deslumbrada, tendiendo los brazos hacia la
cercana. orilla. Oh! ¿qué es esa inmensa. blancura. que se di visa allá
lejos, misteriosa, desconocida., que

sube, sube y se pierde en el cielo
amarillento, sobre la pendiente de
esta monta.l'ia, bajo el suave y opaco día?
Uno de los marineros contestó:
-Se!'lora., es la nieve.
-¡Nieve! ¡nieve! ¡eres tú lo que
yo quería.!, dijo, IY es á. ti á. quien
amo, hermana. mía.!
Por más que hizo para desviarla
de su propósito, ella ordenó atracar la nave para desemba.rcar.

-Cuánto le parece á usted que
podrá costar este monumento?
El arquitecto recapacitó durante
al¡runos momentos, trazó en un papel varias cifras y luego dijo:

- De 25 á 21 mil pesetas, incluyendo por supuesto en este precio
la adquisición del terreno.
-Corriente-repuso el barón,no me parece ca.ro; y si considera
usted que es preciso invertir algo
más para que la obra resulte perfecta, no vacile usted en decírmelo.
Lo que quiero yo es que mi inolvidable esposa tenga un panteón digno de sus virtudes. del inmenso
amor que nos profesamos mientras
Dios la conservó á. mi lado, y del
culto que profeso por su santa memoria.
Al decir estas palabras, la voz
del caballero se h11obía altera.do profundamente, mientras que de sus
ojos enrojecidos brotaban dos lágrimas que rodaron lentamente po!'
sus mejillas.
-Me parece-opinó el a.rquitect,&gt;
-que no habrá. necesidad de más;
con esta suma podré emprender y
terminar la obra tal como usted la
desea, y me atrevo á esperar que
el panteón corresponderá. á las nobles a.spiraciones de usted.
El buen barón arrojó un hondo
suspiro, y tras unos minutos de silencio, prosi¡ruió:
-Como los asuntos inherentes á
la sucesión de mi esposa, me obligan á emprender un viaje á Castilla y Aragón en donde radican varias fincas, ultimaremos este negocio a.sí que esté de regreso, ó sea
dentro de cinco ó seis semanas.
El arquitecto se inclinó en seflal
de asentimiento, recogió sus planos
y sus dibujos extendidos sobre la
mesa, despidióse cortésmente y tomó la puerta.
Una vez solo, el barón tomó entre sus manos trémulas una foto-

Domingo 9 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

El viaje se prolongó cinco ó seis
semanas más de lo que había creídCI el viudo. Este se encontró con
un cúmulo de estorbos, de dificultades y de dilaciones que sólo con
tiempo, actividad y dinero, fué posible vencer, y que retardaron el
re,zreso á.~la capital.
Verificado éste, el barón dirigióse á casa del arquitecto para decirle:-Vomos áescoger y á comprar el

terreno mortuorio; en seguida podrá usted dar principio á las obras
y construir el pa.nteón. Tengo en
mi caja las 27,000 pesetas y no hemos de perder tiempo.
Pero al llamar á I a puerta del
artista, salió una seí'lora., quien.manifestó que su marido acababa de
emprender un viaje á Italia, por
encargo del Ministro de Fomento.
-¿Y tardará. mucho en volver?px·eguntó malhumorado el viudo.
-No, sefl.or, no lo creo ; un par
de semanas todo lo mé.s.
-¿Cómo ha de ser? ...... Esperaré ... ... -murmuró el barón, bajando las escaleras.

Al volver de Italia el art¡ui~
su primera visita fué para el mints!
tro; la segunda para el barón. Pero éste se había marchado la sem..
na antes á Vichy, á d!i.r una vuel",
por Bél~ica y Holanda.
:i:l artista. escribió una carta á su
presunto cliente, anunciándole que
se ponía á sus órdenes; que bahía
un solarcito en el cementerio, mu1
apropiado para realizar la piadosa idea del seflor barón, y que aería prudente no desperdiciar la coyuntura.

&lt;A mi vuelta, dentro de un par
de meses, hablaremos de eso. Por
el momento suspenda usted toda
gestión y todo trabajo,&gt; responiió
el viajero.

*

* *á examinar los
El barón volvió
dibujos, que cada vez le parecían
más bonitos, más seductores Y preguntó:
-¿Y cuánto dice usted que costaría eso?
.
-Pues verá usted- repuso e1 10terrogado, -á. todo tirar unos seis
mil duros.
.
-¡Cáspita!.... !\1e parece horriblemente caro.
.
-¿Caro? .... No, señor; no tiene
nada de caro: repare el sel'ior barón
que se tra.ta de tre~ habitaciones
completas y que la sillería, los tapices y todo lo demás, son de las
mejores telas y de un modelo nuevo de gusto exquisito.
_:_Sí, no digo; pero la verdad .. •:
treinta mil pesetas son mucho d1n~o.
.
-Vaya, seí'lor barón, no 9~1e~o
que usted renuncie á ese mob1har10
tan hermoso, y puesto que usted paga al contado, le ha~ á usted una
rebaja de cinco por ciento.
-¿Del cinco?.... no; del diez y
es trato hecho.

Hubo un pequel'io debate, que terminó accediendo el tapicero á. lo
que pedía su noble par~oquia.no. Y
éste se marchó muy satisfecho murmurando:
-Carito me resulta el nido, pero
al menos será digno de ese ángel
de hermosura que me consagra. su
existencia.

***

Y las 21,000 pesetas destinadas á
1a construcción del monumento funeario, sirderon para amueblar las
ra.bitaciones de la segunda esposa.

Junto á la cruz una bella;
Junto á. 111 bella un doncel;
Entre las dos manos de él
Una blanca mano de ella.
Suspiros entrecortados;
Mil abrazos, mil miradas;
Frases muy enamoradas
Y besos muy prolongados.
-Mi cari!lo!

-¡Dulce bienl

-¡Alma mía!

-¡Mi embeleso!
-1Un beso! -¡Sí:
•.-¡Y otro beso!

-¡Y otro!
-¡Y otro!
-¡Y otr?l,
-¡Y Clen.
-Mafl.ana ál Carpio.
-¿Verdad?
-Y ambos una vez allí ....
-Tú mío.
-Y tú mía.
-Sí,
Y eterna felicidad.
-¡,Y ese hombre?
-No más suya.
-¿Tu cariflo?
-Para ti,
Como el tuyo para mí.
-¿Siempre mía'!
-Siempre tuya.
Atento á su propio mal,
Tras la cruz, un pobre anciano,
Una pistola en la mano
Y al cinto agudo pui'ial.

h

9.-Detalles de bordados y tejidos, y calzado de seda,

10.-Sombreros Infantiles

y modelos de tejidos Y bordados.

Un rugido airado y fiero;
Una mano sobre un bra.zo;
El fulgor de un fogonazo
Y el reflejo de un acero.
-¡Ah traidores!
.
-¡,Justo Dios!
¡Confesión!
-¡Piadoso cielo!

································

Dos bultos luego en el su~lo
Y otro en pie junto á los aos.

············· ···················
A la maila.na siguiente
Guardia civil, el juzgado,
El populacho indignado
Y en prisión el delincuente.
JOSÉ E..;TREllER.\.

to qlt 10 dtbt bactrsc con
IOS

oldos.

No debe aplicarse ningún parch_e
ni ca.ta.plasma en el conducto auditivo.
·
Nunca debe ponerse en el oído
ningún remedio pa.ra curar el dolor
de muelas.
Para limpiar el interior de la
oreja, no debe hacerse uso m~s que
de una jeringuilla y agua cahent4:.
No se uebe tirar nunca á los n1!'lcs de las orejas; esto podría ocasionar la ruptura del tímpano, y en-

tonces el nií'lo quedaría sordo para
toda la vida.
Cuando pican los oídos, no deben
nunca rascarse más que con el dedo. Jamás debe hacerse uso de alfileres, horquillas, punta.s de. lápiz,
pa.l!llos y otras cosas stme1antes.
No se dt&gt;be usar nunca lecbe, se·
bo ni ninguna otra sustancia aceitosa para curar el dolor de oídos,
porque se enrancian muy pronto y
producen inflamación. En el interior del oído nunca debe echarse
más que ttgua caliente, que no ofrece peligro y es un calmante mucho
mejor.
Admirando hermoso cuento
de escritor original,
alguien dijo:-¡Qué animal!
¡qué bárbaro! ¡qué talento!

Rl Sueño dal Soldado
Era la víspera de una batalla.
El viejo Pancho. "el aguelo," co·
mole llamaban sus compaíleros de
campaña.,:aunque se había batido

siempre heroicamente en más de
cincuenta combates, todavía era un
simple número, y aquella noche, fatigado por la última marcha forza•
da, dormía a.l raso, conforme con
su mala suerte, esperanzado con la
baja ofrecida por su jefe para después del inmediato encuentro, que
sería probablemente el último en
a.quena larga y sangrienta guerra.
Era verdad lo que él le había dicho un día al General casi llorando: "Ya yo estoy viejo. No me
quisiera morfr sin d11orle un vis~azo
á mi familia.. Hágame la caridad
de darme mi baja."
Y el jefe se la había prometido.
-No tenga cuida.o, tlo Pancho,
pronto salirá usted de pena.si
Estas palabras habían llenado de
júbilo al pobre viejo.

�ElL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 9 de Agosto de 1903.
Para solemnizar las vísperas de
su liberti..d, se había tomado varias
copas y estaba el viejo veterano
alegre como un nif!.o en víspera de
vacaciones. Cuai:.do tocaron silencio en el campamento, ño Pancho
dormía ya.
Y bajo la sugestión de la. dulce 1 ,
espesanza de redención, aquella no- , - '\
che dormía ño Pancho como un ,
~
justo, ignorante de que al amane- '
cer había dispuesto el General ene·
migo el asalto de su campamento.
Dormía profundamente, y soñó
Sof!.ó que, licenciado, volvía á su
pueblo, á su casa, al seno fiel y
amoroso de su viejita, la madre carif!.osa de sus hijos.

V

-...., v iÍ!

.j.' •.· · 1
'

,.. J

1

los besos que iba á darle al primer
nieto, al hijo de su hija, al chiquitín que le extendería cariñoso sus
bracitos regordPtes, en uno de los
cuales debía verle la pulserita. que
él le había comprado por cinco pesos en Caracas y que el musiú que
se la vendió le había dicho estaba
bendita por el Papa.
La noche empezaba.
Ro Pancho siguió la interrumpida marcha y poco después se veía
en el portal de su casa.
No se atrevía. á llamar.
La emoción lo había enmudecí·
do.
Por fin golpeó la puerta con .su
bastón y sollozando exclamó: Filomena., soy yo! Abre!
Un ruido insólito, como un trueno, aterró entonces la montafla.
Ro Pancho despertó.
-Qué es, Dios mío? preguntó sobresaltado.
Mil voces contestaron su pregunta..
--El enemigo! El enemigo! ¡Al·
za. arriba! gritaba uno con voz de
clarín. Era el Jefe del batallón.

***

El asalto fué ref!.ido, sangriento,
espantoso.
Después de una hora de loca y
ruda. brega., el sol claro iluminó la
derrota de los asaltantes y el cam·
po de pelea lleno de cadáveres, donde los solda.dos supervivientes gri·
taban la victoria.
Media hora después, recorriendo
el campo1 el General exclamaba an·
te el cada ver de ño Pi.ocho:
-Mirá, por fin el viejo panquió.
¡Ah viejo sortario pa el plomo era
éste!

**

*
Ningún otro epitafio,
ninguna. otra
oración fúnebre se ha dicho sobre
la tumba del prócer anónimo, que
duerme por siempre el sueí'lo redentor del paria..
RAFAEL SILVA.

Caracas
11.-Abrigos para niño,.

Los caminos estaban desolados,
pero á él le parecían alegres todos
los paisajes.
Caminó mucho, de día bajo el sol
bravo, de noche bajo la luna risue·
iia, cantando á veces, á veces llorando de alegría, sin cuidarse de
comer, sin sentir fatiga, sin acor·
darse siquiera de la curtida calaba.cita que llevaba llena de aguardiente, sin coger una sola mascada
del tabaco que tenía en la vejiga
,.;urada con olorosos clavos de especia.
Caminaba, poco á poco, pero sin
detenerse, basta que al fin vió la
plomiza iglesia de su pueblo.
Al mirar de nuevo aquella torre
donde niño repicó él las campanas
alegremente en días de pascua, al
respirar otra vez el olor de sus
mon_ta.iia.s, el corazón no le cabía
enel pecho.
En la colina que le brindaba. el
grato panorama de su pueblo se
arrodilló, se santiguó humedeciendo su tembloroso dedo pulgar en
las lágrimas que vertía, y rezó un
padre nuestro.
El sol se hundía en el ocaso.
El poniente estaba lleno de cárdenos arreboles.
Un viento fresco le llenaba el rostro de caricias.

México, D. F., Julio 21.
El Dr. Bernardino Beltrán dice:

"Desde antes de recibirme, en
algunas personas de mi familia,
y después de recibido, en mi clientela particular, he usado con muy
buen éxito la Emulsi6n de Scott,
de aceite puro de hígado de bacalao con hipofosfitos ( únicamente preparada por los Sres.
Scott &amp; Bowne),y me es muy grato manifestar los buenos resultados que he obtenido, sobre todo en el tratamiento de la escr6fula y de la tuberculosis pulmonar.

Domingo 16 de Agosto de 1903.

Y él gozaba de la belleza del crepúsculo, sentado sobre su cobija
gloriosa agujereada por las balas,
sobre el único trofeo que llevaba á
sus hijos después de dos lustros de
sir vicios á la Patria ....
Y pensaba en la sorpresa de su
familia cuando lo vieran llegar, en

MANOS BLANCAS.
Manos blancas, satinadas,
Con leve azul en Jas venas,
Manos color de azucenas
Por el alba sonrosadas;
Manos que fuisteis besadas
Allá en mis horas de penas:
Sed conmigo otra vez buenas
Cuando sufro delirante;
'
Acariciadme un instante,
Manos color de azucenas.
Manos suaves y pequeñas,
Manos de color de cirio,
Manos blancas como el lirio,
Como el ave, de sedeiias.
Manos que haciéndome, en sellas
La -santa Cruz del martirio,
'
Nuestro amor hasta el delirio,
Con fe y juramentos va.nos,
Me hicisteis creer, ¡oh manos,
Manos blancas como el lirio!
Manos que yo he descalzado
De guantes, en la arboledr.,
Manos suaves cual la. seda.,
Que con ansias be estrech11,do;
Manos con que yo he soñado,
Cual otro cisne de Leda,
Ser dichoso donde pueda
Ver mi esperanza. cumplida:
¡Tened piedad de mi vida.,
Manos suaves cual la seda!
Manos que con fanatismo
Adoro en santo fervor,
Manos blancas de mi amor,
Símbolo de un despotismo ....
Salvadme ya del abismo:
Escribidme por favor;
Y si este inmenso dolor
Con vuestra piedad no calma.
¡Arrancadme luego el a1ma,
Manos blancas de mi amorl
M. ALVAREZ MAGAÑA.

A uno que nada tenía.,
su mujer, bastante lerda,
para ligas le pedía,
y él, enfadado, decía:
-Tú estás loca; ¡ponte cuerda!

..................................

,

ºSANTA FE," LA MEJOR RUTA
A Deaverí ;lusas City, St. Louis, Cbicago, llew York.
San Francisco y Los Ang&amp;les

EL TESTAMENTO

Dtl 11.110. sr. Jlrzoblspo rttban.
Loa bienes fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado con•
sistía en dos p6Iizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua"
Companía de Seguro•
sobre la vida, de Nueva York.
Hace pocos d!aa que se practicó la
apertura. del testamento del llustrfalmo Sr. Arzobispo D. Patricio A. Feeha.n
en la ciudad de Chlcago, Illlnole.
La. fortuna del distinguido prelado ucendló ll cerca de $125,000 oro a.merlcano; 7 eeg1ln el Inventarlo que ae ha
publica.do, loa blenee que 4ej6 fueron
como sigue:
Dos póllzu de ' 'La Mutua.'• Compallfa de
guroe aobre la Vida, de
Nueva York, por $25,1,00
oro cada una, 6 sean. . l 50,000 oro.
Dividendos acumulados eobre una de laa p61lzaa
9,829 oro.
Otra póliza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancoe. • . • • . . . 37,000 oro.
Entre lu dlapoalclonee del sellor Ar11oblapo, en au testa.mento, se hicieron
atas:
A su hermana, sellorlta Kate Feehan,
que estuvo siempre con él hasta au
muerte, '40,000 oro en bonos 7 $25,000
oro ie una de las pólizas de seguro ;
l la sellora Ana. A. Feehan, viuda del
eellor doctor Eduardo L. Feehan, her•
mano del sellor Arzoblapo, $25,000 oro
de otra •e lu póliza.a, 7 $5,000 oro eu
efectivo; l la Academia de San Patrl·
clo te Chlcago, dé lt que e11 preceptora
BU herma.na, Madre Marta Catalina,
$10,000 oro de la 111tlma p0llza; ll la
escuela • 'Santa Marta· • de ensellanza
prllctlca para varones, de Feehauvllle,
Illlnole, que era la lnstltucl6n por la
que mAa 118 Interesaba el ■e!ior Arzobispo, se entreiruon loa $4,000 resta'l, . la dltlm&amp; póllsa.

♦
♦

L A MODA
Pronto las golondrinas vularán
de nuestros hogares; pronto, muy
pronto, atravesarán en raudo vuelo nuestras fértiles campiBas en busca de un blando albet·gue, en busca
de un ambiente suave y cariñoso.
La ausencia. de las golondrinas,
lectoras mías, Pstá relacionada íntimamente con la venida de nuevas
modas, con el uso de nuevas faldas, con el empleo ele nuevas telas.
Un equinoccio, el de otoño, toca
ya á nuestras puertas. El astro rPy
es el gran regulador de las mod_as
femeninas: está muy cerca de la tierra, y los vestidos vaporosos, los
sombreros "fleuris" privan en reuniones y paseos; se ausenta un poco de este valle de dolores, y Jleg;i.n
en seguida las telas de color oscuro, los sombreros serios, los abrí·
gos discretos.
;,Y sabeis por qué es esto, lectoras
mías'? Porque las modas, como to·
do lo de la naturale.¡a, sufre con
la lejanía del astro de los astros y
se despierta y anima á su proximidad. Un psicólogo, un sociólogo,
un filósof.o ó lo que sea., debería.
emprender un estudio analítico y
concienzudo acerca de los cambios
de modas, que son tan regulares,
tan matemáticos pudiéramos decir,
como la aurora y el ocaso, como el
día y la noche.
Nosotras, las mujeres, contentémonos con que alguien emprenda
el trascendental estudio; no inten·
ternos abo1·darlo y dediquémonos á
charlar un poco de faldas y corpiños, en su relación con nuestro cuer·
po, y no en relación con las épocas
primaverales ú otoñales.
Los últimos figurines llegados á
mi mesa de trabajo, me dan á co·
nocer las faldas ''modera style", 6
sea lisas en casi toda su longitud y
plegadas I igeramente en su parte
infe1·ior. Esta hechura de fa.Idas no
constituve una novedad: los talleres parisienses las confeccionan hace algunos mese~, y de los talleres
americanos han salido tambié n algunos millares. ~in embargo de
es:&gt;, ha.y en las últimas que veo, al-

.:,e reservan Cl\mas en Carro .Pullwan para todos lo::! puntoi;
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comedores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,s'on renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente Genera.!.
ta. San Franolaoo1 #ilm. 8 1 Nláx/001

a . F.

•••••••••••••••••••••••••••••••••

sin embargo, numerosas modifica•
ciones en el modelo primitivo. Poaemos asegurar que el imperio del
"talle tol'ero" durará aún por muchos años, pues en las pl'iacipales
poblaciones europeas están muy en
boga estos corpiños. Seman9:ria·
mente publicamos en estas pág-mas
modelos de estos talles, que muy especialmente recomiendo á mis lec·
toras. En mi próxima crónica tra•
taré á reserva de hacerlo también
en p'osteriores artículos, del estilo
"reforma", que tan poco se ha generalizado en México, no obstante
ser uno de los más vistosos originales.

2.-Vestidito para niña.

MARIA LUISA.

CANTARES
I.
Me ha; causa.do tanto dallo,
Que, si yo hiciera las leyes,
A todos los ojos negros
l-'usie1·a peua. de muerte.
II.
Dicen que al sol de los cielos
Hoy ha vtiucido ot1·0 sol;
¡ Ya sabes que te prohibo
Que te asowes a I balcón 1
III.
Ya sé que eres muy constante,
Morena del alma. mía,
En odiará quien te quie1·e
Y eu querer á quien te olvida.
IV.
¿ ~o ha. de habermuchasinfames,
Si has cometido una infamia,
Y en I uga,· de aborrecerte,
Te quiel'O cou todo el alma?

v.
L:ígrimas nos costará,
Si vol vemos á encontrarnos,
A ti lo que no me has dicho,
Y ú.-mí lo que no he callado.
VI.
El cantar que más prefiero
Ese llO lo canLO á nadie,
Que en el corazón lo guardo
Y del corazón no sale.
NARCISO DfAz DE Escov AR.

go raro y algo muy útil especial·
mente: el poco vuelo del c?rte,. que
constituye un detalle esenc1alís1mo.
Siendo estas faldas de poco vuelo, expeditan con_sid~rablemente !os
movimientos y d1smmuyen ~amb1én
la cantidad de tela. Lo primero es
utilísimo, ylo sPgundo no es d~sde·
ñable, pues algo puede econ~m1zarse en el costo total del vestido. Y
respecto al entalle, qué podemos de~
cir'? Que estas faldas moderna~ delinean perfectamente la parte mferior del corpiño y coadyuvan á 1a
esbeltez y gallardía del cuerpo. El

poco vuelo se apl icri. únicamente {~
la parte superior ele la falda, pue&lt;1
en 1a infPrior continúan llevándose los pliegues.
Por lo que hace á los corpiños,
diré desde luego que se estilan de
preferencia los "toreros", que pue·
den ser variadísimos en sus fo1 mas
y detallPs. Las cbnquetas toreras
son. vistosas por exc~lencia:cuadran
á todos los talles y encajan perfec·
tamente á todas las esta.turas. La
serie de estos corpiños es interminable; y aun cuando todos ellos se
rigen por un corte especial, caben,

3.-Vestidito para r,·i ~.~-

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100237">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100239">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100240">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100241">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100242">
              <text>6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100243">
              <text>Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100244">
              <text>9</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100261">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100238">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 6, Agosto 9</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100245">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100246">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100247">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100248">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100249">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100250">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100251">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100252">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100253">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100254">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100255">
                <text>1903-08-09</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100256">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100257">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100258">
                <text>2017751</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100259">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100260">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100262">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100263">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100264">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2853">
        <name>Abrigos para niños</name>
      </tag>
      <tag tagId="2851">
        <name>Crimen horrible</name>
      </tag>
      <tag tagId="2849">
        <name>Hermana pálida</name>
      </tag>
      <tag tagId="2852">
        <name>Sueño del soldado</name>
      </tag>
      <tag tagId="226">
        <name>Trajes de casa</name>
      </tag>
      <tag tagId="178">
        <name>Trajes de visita</name>
      </tag>
      <tag tagId="2850">
        <name>Transferencia de créditos</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3828" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2470">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3828/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._7._Agosto_16._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>3f8df2d86da8ad0ec4ae9f2850822694</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117650">
                    <text>Domingo 16 de Agosto de 1903.

EL

~m:--:no

IIXSTRADO

hiere-murmuró Carmen, triste y
pensativa.
Y por primera vez, desde su matrimonio, sus ojos se anegaron en
llanto.
Una noche, de vuelta al domicilio conyugal, después de celebrar
en casa de sus padres el primer aniversario de la tornaboda, Carn en
supo con asombro y profunda peua
que el canario de Antonio, aprov ..chando la torpeza de un criado
h,~bía desaparecido.
'
-¡Pobrecita!-exclamó mirando
con ternura á la abandonada avel'illr~ -¡Huyó el inconstante!. .. ¡lo!;'rato, ¡ é ·tido, a.leve! .... ¿Pero qué
11npo1·ta·1 Yo te vengaré .... ¡Mafta.na, ruailana. mismo. tenor.is otro
compa.ñero! Demí depende! ... ¿:'.las
qué digo'! ¡Ay de mf! ¿Para coude·
uarte de nuevo. no á dulce esclavitud, sino á. opresora serviduml.,re,
y a.l doble dolor del bien fugitivo y
de la esperanza. perdida.'! .... ¡No,
no, jamás! ¡Conservaá lo menos la
espe1·anza de que el traidor vol ve·
rá, desenga.ilado, al aµacil.,le nido
de sus primeros amo, es! .... Sufre,
pajarito mfo, suh·e y muerll de dolor, como suft·o y muero vo ! ....
Antonio había volado tiuubién en
pos de una hermosa. y célt&gt;l.,re fuuúmbulu..

.

~

~

;'111_liffllrui

Expncadón de
nut$trO$

*

*
¡Oh felicidad, *huimos
de ti pa1·a
bu~carte en el aire! ¡Como el c11nario de mi cuento!
NILO MARIA FABRA.

Odio al que se ~acrifica.
con una mira ambiciosa,
y al ir á elegir esµosa,
prefiere una fea, rica,
á una pobre, pe1·0 hermosa.
Fervientes ruf&gt;gos hacía~
de rodillas ante un saoto;
por saber qué le pedías,
¡quién poseyera el encanto
de ser santo un pa1· de C:ías!
Acéptalo como cierto:
tengo mi tumba escogida
en un rincón de tu huerto·1
si me despreciaste en vida.
quiero que me pises muerto!
9.- Traje de visita.

8.-Traje de paseo.

b.i~n en el ri,ut&gt;ño hogar de los recien casa.dos: ni ligera nube empa.ñ_a.ba el claro, sereno y transparente
ciel? de su dicha; pero los dos ca·
nar!os seguían pl'esa de mo1·tales
ansias, cu.d.a. uno en ;,u jaula, reno·
vando con rnfquívocas y ruidosas
seilales la firmeza de sus vehementes y contrariados amores.
La. primavera, que ya ~onreía Pn
l~s corazones de Carmen y .Anto·
010, &lt;'Ornenza.ba á sucudir el sueño
de 1~ Naturaleza, y barruuta.ban la
s_ublune atracción del amor l11s de
hc~da.s yemas de la humilde hierbec1lla, los henchidos b1·otes del leños_o ramaje del árbol, el cauto melodioso de las aves, el monótono
bahdo en el seno de los 1·ediles 1 el
estridente relincbar dt!l noble b rut~, que pe~cibía los recónditos eflu
v10s del aue y el (1spe1·0 1·1,g1 ,. q uc
se a.Izaba. del fondo de la, selva,.
.Por dondequiera. despe1 taba la
vida y el. arctiante ufán dti pt::1·¡,etuarla, disputando al tiempo et cetro de la inmortalidad.
Y .en me.dio de las universa.le,
man1fe;tac1ones del 'l.mOr tenues y
sutiles rejas se interponí~n al 1,.,
dos enamorados ¡mjaritos.
- Si somos tan felices-dijo un
día Carmen á su madllo,-¿ por q 1,é
no han de serlo uue;.uos canario;.·•
Vamos á uufrlos, y t'D su feliciducÍ
veremos ret1·11tadu. la nue~t,·a.
Antonio accedió á los dest,OS de s1.
esposa, y las dos jaulas fueron sus
t1tuí~as por otra mayor, provh,tu
dtl nidos y de un 1.,urujo de estopu ·
pero, como suele acontece1· tll m .. '.
cho enmudeció al comenzu.1· ia críu.
- ¡Qué lá»t11na!-excl11mó Carmen.- ¡Yu. nocu.nt,~ tuca.na.l'io!¿Po1·
qué será'!
-Porque Ja. se lo ha dicho totlo
á su c&lt;;&gt;mpañera-contestó Antonio.
- M11·a.1 aho1·a. le impone su voluntad á. picotazos.
-De alguna manera han de en·
tend,irse los pájaros.
,-Sí; pero antes cantaba.y a.hora.

grabados.

~úmero 4 -Traje de "sport", parn 1uegos de pelota. y raqueta. Aun
cuando en 1Iéxico están poco gene·
raliza.dos estos ejercicios de &lt;sport&gt;
en el sexo femenino, se ha despertado, no obstante, algún entu~ia.s·
mo en estos últimos tiempos. Nues·
iro traje es de falda corta, como
todos los dedicados á. «sport&gt;, y al
poco vuelo de su corte se agregan
sólo algunos pliegues inforiores.
Un adorno de cintas sobrepuestas,
cuya disposición puede variar í~
capricho, es el único atavío de e~ta falda. El corpiño también e~ de
sencilla. confección, y llis mang,~,.
en la parte de los hombros, llevan
un pequeilo adorno de sobreman·
ge. y plisé.
Número 5.-Traje de ciclista., d1
enagua corta y de poco vuelo, y de
blusa entallada y depocos adornos.
Para dar la forma. precisa á. esta
fa.Ida, se coloc11n, en su parte inftl·
rior, pequeñas cuchillas de tela.
La blusa tiene un cuellohombre·
1·u.s, estilo marinero, y aplicaciones
paralelas y simétricas, de la misma.
tela., que imita.o los broches del corpiño. La cachuca es adecuada al
t.-aje y la única que debe usarse en
pliseos de bicicleta.
Número 6.-Tra.je de paseo,de vistosa y sencilla confección. Hecho
con tela fina de color obscuro, y
odornado con cintas y pequeñas
aplicaciones de punto. La falda,
como todas las modernas, es ente·
ramente li11a. en toda la longitud,
con excepción de la parte superior,
que es donde se pliega ligeramentt&gt;.
Lo.i; adornos de esta parte de la
enagua se forman con cinta. ribeteada. y combina.da. de ma.nera que for·
me. entradas y salidas simétricas.
El corpifto lleva ancho cuellobom·
breras y un pequeño escote cubierto con ga.s11.decolor claro. Las man·
gas son muy sencillas, no llevan
adornos, y sólo los puilos son estrechos y ligeramente a.dol'nados.
EsPER.\NZA.

El prlm~r 1;110.
11.-Trajecitos para niños.

CONSEJOS Á LAS :M A ORES

Tanto para la criatura, como para la madre, el primer hijo es, por
más de una razón, '.!U problema muy
serio. No ba. mucho, una. madre pl't·
meriza. me decía que nunca en su
vida se bahía sentido más enter11mente desampara.da. que cua.udo
quedó sola con su hijo ,·ecién uad·
do. Estama.dl'e, en efecto, noh;ohía
tenido nunca la más mínima exp••·
riencia. con respecto á cl'iatura;, ,ecién nacidas, ni siquiel'a cou niilos
de corta edad; y d,cir que en esa
ocasión estuvo á punto de vol verse
loca, no sería exagera.do. ;,Puede
b.aber algo más impre~iona.1,te que
nna madre en semeJante situación'?
MADRES INEXPERTAS

Hay dos clases de madres jóvenes
dignas realmente de compasión. A
la primera clase pertenecen las que
carecen totalmente de experiencia,
las que antes de su casamiento fueron alegres, despreocupadas y mimadas, las que nunca dedicaron un
pensamiento siquiera. al porvenir.
Lo de que la. maternidad había de
10.-Ve1tldo1 para niños.

acarrearles cuidados y responsa.bi•
lidades, fué una cosa que no pasó
nunca por sus mentes.
Y, naturalmente, cuando llega el
momento. se ('ncuentran (•nmpletamente abrumadas por su ignorancia, a b~oluta.n1Pntf&gt; des,·oncertad as
con res¡ll'cto {~ lo que deben hacer
para criar su primer hijo; y enton·
ces Pm¡&gt;ie1.an ÍL andar á tientas, á
luchar {t ciegas, y ~e exµonen, por
consil,luientt', á un fracaso, ó, por
lo menos, á serias dificult11des.
Las de la se~undaclase están, por
lo general, tan totalmente despro•
vi;.tas de experit&gt;11ci1~ como las anteriores; pero,conscientes de las responsabilidades que las espe:ran, se
han creído en el deber de absorber
prolijamente una cantidad de teo•
rías muy bonitas, pero fundamentalmente impractica.l&gt;les.
Ahora bien: en muchos ca.sos,
cuando se ha tratado de cria.tnras,
las teorías ban resulta.do ser desastrosas; y, en mi opinión, las madres
jóvenes de esta clase son, por esto,

más dignas de compasión que las
otras.
A éstas les está I eservado el cruel
dt'»engaño de rer derrumbarse y
l'aer, una á. una.. todas las queridas
ilusiones qne se habían forjado pa•
rn cuando fueran madres, y tienen
que empen1r otrn vez PI ap1 endhu.je desde el principio, no ya de una
manera teórira, sino í~ los golpes,
muchas veces rudos, &lt;le la. experiencia.
CONSF..JOS MALOS Y CONSEJOS
BUENOS

El amor y el instinto maternos,
son, a.fo1·tuna.damente, muy fuertes,
salvo en casos excepciona.les y poco frecuentes; y ellos hacen mucho
en el sentido de ayudar á la madre
en esas circunstancias, las más difíciles tal vez por que ha.y a. tenido
que pasar basta entonces In su vida. Pero si la madre no tiene experiencia, esto no quiere decir que

no la pueda adquirir juiciosamente
de otras persona.s.
Digo &lt;juiciosa.mente&gt; porque, por
r!3stla general, la madre primeriza.
tiene que aguantar un verdadero
diluvi~ de consejos, .que_le llegan ó
de am1g11s buenas bien rntencionadas, mu.v riC'as en teorías, pero tan
faltas &lt;'e pxperiencia. como ella ó
de mudres )' abuelas que han criado
numerosas familias por métodos
que tienen ya. veinticinco ó cincu&lt;&gt;nta años de viejos, va.le decir ·de
atrasados. Y, adem:ís de atras~do
el c:onsejo de la abuela puede se;
peh¡rroso: todas ellas son siempre
demasiado indulgentes para.con sus
nietos, y les permi~en, y quieren que
Ju madrt&gt; les permita, cosas que no
deben tolerarse nunca á las criaturas, que ellas mismas no toleran
nunca á. sus hijos.
Los consejos que la. madre inexperta. puede seguir juiciosamente,
son los de la. madre inteligent.o y
discreta., que ha pasa.do recientemente por la difícil prueba, que ht

�EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 16 de Agosto de 1903.

Domingo 16 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO.
arrollo es todo lo que la criatura
puede soportar; el crecimiento debe
ser lento, y no se debe tratar nunca
de forzarlo. El úoicó manejo que
necesita la criatura., es el indispen·
sable cuando se la baña. y se la viste v lo más que puede hacerse es
v~t'verla de tiempo en tiempo de un
lado ÍL otro, simplemente para que
cambie de posición.

criado ya tres ó cuatro hijos, y cuY? ú1;1ico maestro ha. sido la exper1enc1a.
EL MEJOR DE LOS MAESTROS

Y si la. ma.dre inexperta se halla
en este infierno, ¿,qué sucede entretanto con la pobre criatura, es decir, con la otra víctima'? Para mí,
el primer hijo es siempre, en estos
casos, un verdadero mártir, un conejo de laboratorio, podría decirse,
teniendo en cuenta los innumerables
experimentos que la madre i,,experts. hace con él, con la más santa intención, por supuesto.
Está. visto que un considerable
número de criatu\'as, especialmente
de recién nacidos, se resienten de la
falta de conocimientos y de tino de
parte de la madre, que, en su ansiedad por hacer las cosas bien, se
excede, por lo general, en todas
ellas. Y no menos cierto es que una.
gran parte de las enfermedades y de
la muerte de criaturas menores de
tres meses, se debe por entero á esa.
falta de conocimientos, así como al
tra.tamiento desacertado que se da
á. la criatura, y á. los errores que se
cometen con ella en un principio.
El estudio ocasional de los animales domésticos puede suministrar
muchas lecciones provechosas¡ cu alquiera que tenga experiencia en la
cría de estos animales, sabe '1 ue no
ha.y nada mejor para los auimalitos recién nacidos que el dejarlos
solos al cuidado de los padres. El
instinto ensena á la maure á elegir
para su cría un sitio blando y abrigado; lava á sus hijos, los alimenta y los vigila estrechamente¡ y los
deja solos, tranquilos, cuando es
necesario; y la prole crece y se desarrolla, por lo general, sin ningún
atraso.
En esto, la naturaleza.da á la mudre humana una excelente lección
objetiva; y si esta madre lleva sus
observaciones un poco más lejos,

LA TEMPERATURA

Luego, hay que tenerla siempre
a.brigada. Para ello, no es necesario recargarla. de ropas ó calentar
la pieza á una temperatura de invernáculo; con esto, lo que se con·
sigue, es que la criatura se críe tan
débil como una planta forzada. Ha.y
que elegir ropas que sean tan livianas como abrigadas; y, si se está
en invierno, debe calentarse una por
una cada pieza antes de colocársela
sobre el cuerpo.
Si la criatura. tiene los pies fríos,
hay que calentárselos también con
las manos ó delante de una estufa,
antes de ponerle los escarpines. Con
las manos bay que proceder del mismo modo, y, en caso necesario, bay
que abrigárselas con mitones. Téngase siempre á mano una frazadita
para cubrir el cuerpo. Lo mejor
para esto es un cobertor de plumas
delgado, que tiene la ventaja de
ser tan liviano como abrigado; éste
es el mejor coberto1· para. la no•
che.
Durante los primeros días, esto
es, basta que el niílo no se baya aclimatado, lu. temperatura de la pieza
debe mantenerse en los 72 grados
Fáhrenbeit, y después debe stlr de
70 grados. Hay que tratar de que
esta temperatura se conserve siem-

verá que, cuando á esos animalito•
se les maltra.ta ó se les mima con
exceso, ó se les tiene de aquí p..ra
allá continuamente, no sólo no crecen bien, sino que, casi siempre, se
debilitan y mueren.
EL MANEJO DEL REClÉN NACIDO

12,-Coleecl6n de trajea Infantiles.

En estas líneas nos proponemo1
seguir la vida de una criatura durante los tres primeros meses de su
existencia. Tranquilícense nuestrll
lectoras, que no vamos á. exponer
teorías ni á hacer experimentos; ya
hemos visto que una y otra cosa
son peligrosas cuando se trata de
un ser tan tierno y delicado. Vamos á limitarnos á los hechos que
hemos presenciado con respecto á
una gran variedad de criaturas, en
el curso de muchos aílos de expe·
riencia.
El recién nacido con que nos en·
contra.mus de pronto en nuestras
manos, es un pedacito de humaol·
dad, tan absolutamente desvalido
y tan completaweote supeditado á
uosotros, que, como entre los aol·
males, la cría depende de la madre,
Nos encontramos con una vida bu•
mana en su más tierna edad, cuan•
do es más plástica, más fácil de
modelarfísicay mentalmente. Nues•
tro primer consPjo á la madre primeriza es que proceda pausadamen·
te y con la mayor cautela, y que no
apele nunca á recursos extremos.
Durante las primeras dos sema•
nas, la. criatura requiere pocos cuidados especiales: bay que bailarla,
vestirla, alimentarla. y mantenerla
abrigada;pero lo quenecesitaprlo•
cipalmente, es que se la deje sola
durante la mayor parte del tiempo,
para que va.ya dándose cuenta gradualmente de que es un organismo
animado, y para que, entretanto,
vaya aprendiendo á ejercitar sus
düerentes órganos y sentidos.
Aunque débil, este proceso de des•

Se seguirá esta regla basta la
octava ó nona semana; entonces,
como la criatura es ya más fuerte,
saca más alimento del pecho, y por
otra parte, este alimento es más rico también en elementos nutritivos;
de modo que sólo habrá que darle
el pecho una vez cada tres horas
durante el día, y un pe.1· de veces,
en todo, por la. noche.
Si la criatura tiene que u.limentarse con mamadera, ó en cualquier
otra forma que no sea la natural,
entonces pueden sobrevenir complicaciones; pero si se administra á
la criatura. leche Jimpla y pura, suficientemente diluida para que no
sea tan fue1·te, se habrá conjurado
el peligro.
Y desde el momento que no bu.ya
síctomas de indigestión, se podrá.
ir aumentando gradualmente la
fuerza del alimf&gt;nto; observundo las
digestiones de la criatura, la madre
podrá saber cuál debe ser esta graduaciónl tanto en fuerza como en
cantidact.

~í{\{\~i~

,, \i,-.'j.,,ff-}.a.

debe ser mortecina., el segundo un
poco más viva., y más tarde puede
dejársela entrar á raudales; pero
siempre hay que tener la precaución
de que la criatura. tenga siempre el
rostro vuelto del lado contrario á
la li;z, ya sea ésta del día, ó de una
lámpara eléctrica., ó de gas ó de
petróleo. Y hay queevitartambién
á la criatura. los reflejos vi vos del
sol en las paredes blancas ó claras
de la pieza.
La criatura debe tener aire fresco
en abundancia. Al principio se la
sacará de la pieza durante una hora. todos los días, y se procederá á
ventilar ampliamente la habitación.
Luego, una. vez cerradas las puertas y ventanas, se elevará la temperatura á 68 ó 70 grados Fáhrenheit, y entonces se traerá otra vez
la criatura, envuelta en su frazadita liviana.
Al cabo de unos cuantos días,
váyase baiaodo paulatinamenw la
temperatura de la. pieza uno ó dos
grados diarios, después de la. ventilación y antes de llevar allí á la
criatura, de modo que cuando ésta
tenga tres ó cuatro semanas, se haya acostumbrado ya á aspirar aire
de varios grados de enfriamiento.

~, J /'Z"N

°'!!- ~
1 ~-•
'a(,¡''(,_,,,.,,•
.-;---::- :::-r:l
'•::;r."',¡,' ~~ --~ •
-~

pre {L un mismo nivel¡ en todo caso,
más vale que sea baja, pero unifor·
me, que alta y variable.
LA LACTANCIA

Si la madre puede criar á su hijo, el problema de la alimentación
está resuelto, y todo lo que concierna á la criatura. andará bien, con
tal que se establezcan horas para
darle el pecho. Durante los primeros días, hay que dárselo sólo uoa
vez ca.da cuatro horas; después, á
intervalos de dos horas durante el
día, y de tres horas durante la noche¡ y, más tarde, cada dos horas
y media.

..... • .. • &lt;.&lt; -·

~&amp;·'
r-.~·- . .-'-~':,
,,. \: .
/

\. ,-,

'.~,.,-:;-. "&gt;\'

-;··

. , _1

,..1-\:,
•
._ I' ~IIC¡
LUZ Y AIRE

La luz es otro de los detalles que
deben cuidarse durante los primPros días. Hay que hacer que los ojos
del 1 ecién nacido vay aI1 acostumbrándose poco á poco á la luz del
día.
El primer día, la. luz en la pieza

13.-Veatiditos y abrigcs infantiles.

Entonces ya estará en condiciones
de que se la. pueda sa.&lt;&gt;ar al aire li·
bre, sin peligro de que se resfríe.
EL DESCANSO Y EL SUERO

Como el cerebru se desarrolla
más rápidamente que cualquiera
otro órgano, y mucho más durante
el primer año que en cualquier otra
época de la vida, hay que tener el
mayor cuidado en no forzar su desarrollo prematuro.
La. criatura debe estar siempre,
en lo que sea posible, á cubierto de
toda excitación, de todo motivo de
concentrar la atención. No se debe
permitir que personas nerviosas la
turnen en sus brazos, y mucho menos, que se eocarguen de cuidarla.
Eu esa edad tan tierna, cuando el
ce1·ebro está recibiendo las prime•
ras sensaciones de todos los nervios del pequeño organismo, cuan-

�E L MUNDO ILUSTRADO

Domingo lG de Agosto de 1903.

EL REGALO

14.-Ab rigo para niña.

do empina á dPspertarse á las impresiones, la. criatura.es en extremo
sensible á la. influencia ner\•iosa.
Ha.y que evitar en absoluto todo ·
ruido fuerte y todo movimiento brusco junto á ella ....
Para el reC'ién nacido el sueño es
esencial, pero ha.y que regularLr,arlo de una. manera. conveniente. La
noche es el momento más propio
para. descansar; y si la. alimentación y el sueilo dm·anteel día.están
regularizados, no habrá peligro de
que la criatura. sufra. desvelos durante la. noche.
No es razona.ble, por ejemplo,
dejar que, en el día, la. criatura. esté sin alimento durante cuatro ó
cinco horas, simplemente porque no
se ha querido interrurupi1·le el sueno. Dejándola.dormÍI' tanto tiempo,
necesariamente se desµierta con
hambre, y entonces lo m:\s proba.ble es que mame con exceso; lo que
la pondrá en un esta.do de inquietud suficiente para tenerla. despierta durante una. gran parte de la noche. De modo que durante el día, la
criatura debe alimentarse y dormir
á intervalos regulares. Y, ¡,ur la
noche, no debe haber luz l&gt;n la pieza; se tendrá ú. mano una lamp111·i•
lla. y una caja. de fósforos, por lo
que pueda. suceder.

La falta de nutrici6n es la causa primordial de las enfermedades extenuantes. Yéase lo que
dice el muy prominente Dr. Dn.
Pablo Córdoba y Yal6is, de la
ciudad de México:
''Tengo el gusto de manifestarles que el uso de la Emulsi6n &lt;le ·
Scott, en mi práctica de muchos
afios, ha sido siempre satisfactorio, pues supera. á toda otra preparaci6n cuando se trata de enfermedades de los 6rganos respiratorios 6 de afecciones por falta
de nutrici6n. Reúne, además, la
ventaja de tener un gusto agradable, pues los enfermos en general no la rehusan.

El mes de los días fríos iba. ¡\concluir. La. Noche Buena se acerca•
ba.
~~lla, la. pequeilita., oía con triste?.a. los planes de las hijas de la. casa sobre el regalo que les había. de
dejar el "niilo" aquella. noche.
Una pedía. una gra.n muíleca. que
había visto lucir en un lujoso esca.para.te, otra. una cocinita. con sus
a.ccesol'ios, cuál un jueguito de sala. completo, quién un servicio de
té á I a. "derniéro". Pero ella. era.
tao pobre, tan desola.da, que no tenía esperanza. en un regalito. Infeliz, ella. creía. que sólo li los niilos ricos el Nii\ito les traía juguetes. Y aquel ser to.o pequeño experimentó la primera. decepción del
destino.... y lloró su aciaga. suerte ... .
Era. huerfanita y estaba. entreg-ada á aquella casa, p! ro era tan delicada,quesiempreocultaba. su llanto
y sufría en silencio!
Entretanto en casa no se ha.biaba.
de otra. cosa, Ca.da. uno de los niños ind ica.ba. á su padre el regalo
de preferencia. y el padre lo a.notaba
con reserva..
Pero á la buerfanita. nadie dirigía. ni una mirada. ni un recuerdo...
Cada. cuál se embebía. en su dicha.
y olvidaba. a.q uella tierna. sensitiva.!
Naturaleza. infeliz, que, al da1· sus
primeros pasos,ya. e~cnutraba la. vida hn am11rga, la. seod1~ tan desola.da .... Y esperaba. con lo. fe de 111
última esperanza. Todo su anhelo
consistía. en encontrar al día. siguiente algo eo su rinconcito y enseñarlo á los demás.
Llegó la. noche, y domina.do. por
tanta emoción, se quedó dormida
y soiló en su regalito. Las naturalezas tristes como las sanas son las
únicas que encuentran en 11 sueilo
el gran descanso reparador. Ella.
fué despertada por el ruido de los
niílos de la. casa en aquello. mo.ílana. de regocijo: y anhelante, ansío-

Domingo 23 ele Agosto de 190:1.

sa., febril, buscó en su rinconcito el
regalo suspira.do! Mas Jo que ella.
creía. un juguetito, eran sus za.patitos de suela. gruesa. que había. envuelto en su trajecito al acostarse.
Y avergonzada. de su desgracia., lloró oculta. en el pa.ja.rl
También la. vida es un gran sueílo; pero es un sueílo continuo ....
A la manera de la. cadena de eslabones que va formando la. ola, ella.
extingue algunas esr,era.r.zas nuestras, pero "adelaote 'sefo1•ma. otro
nuevo eslabón, que es el que nos
mantiene siempre esperando!
Tal es la vida! Algo que se confunde con la lobreguez de la. noche
eteroa.; algo que fu lgura., se desva.net•e y se apaga; algo que desapa.
r«:CP para no ve I ver.
; Un crepúsculo vespertino que no
se repite. La. peregrinación 1e1·renal, que termina. siempre en Calvario .... !
1\fYRIEL.

RIAMOS.
En vano la. animación
Del goce mi rostro alegra.,
i Si llevo la noche negra
Y etl'rna en mi corazón!
Mi risa es la del bufón
Que quiere ocultar su pena.
Y salta. sobre la. arena.
Al son de lo. destemplada.
Y estentórea. carcajada
Con que el concurso Je atruena..

Mas ya. mi fuerza. se agota.
A los golpes del dolor:
Y aunque con rostro traidor
l\Iis sufrimientos escondo
Es el rna.r·tirio tan hondo'
Que, aunque rni constancia es ID
Temo bajur en la lucha
cbu,
Del sacrificio hasta el fondo.
a,

,_

Cuando PI chiste se derrama
La. mu ltitud que me asedia.
'
Se ríe con la. comedia
Sin acordarse del drama..
Es verdad, la. eterna. llama.
Seca con sus rayos rojos
Las lágrimas de mis ojos
Y nadie sube qnP al par '
De la ¡rorra del juglar,
Llevo corona de abrojos.
Nadie sabe que ha.ven mí
Un torm1·nto sobrebÚruaoo
Nadie conoce el arcano '
De tristeza que hay aquí. .....
11ientras pude combatí·
Hoy me siento acongoj~do.
Cuando el león acosado
Siente el corazón herido
1'~-. de cólera el gemido '
Por el dolor a.naneado.
Pero ¿á qué hablar de dolor
Si el ajeno á nadie importa'.'
Riamos, la vida. es corta
Riamos, es lo mejor.
'
Cuando y a. del gladiador
Las fuerzas van decayendo
Y va. la. muerte sintiendo,
Abre las puertas al alma.
Y con desdei\osa calma
Rueda en el polvo 1·'.iendo.

Cuando se 1,iente morir
U na. esperanza. querida,
Cuando tiene el alma. herida.
Necesidad de gemir,
E., espantoso cubrir
El dolor con risa. loca.,
Pues al salir de la boca
En bullicioso tropel,
Es como río de niel
Que envenena. cuanto toca..

P. E. ROMERO.

------

(Paolo.)

Por razooes pecuniarias,

sé que preocupado e,tás,

y, µara ca.stirte, vas
ácaza. de millonarias.
Tanto 01 plan has propalado,
que acaso alguna., 1t11paci~u1.e,
te tache de indiferente
creyéndote interesado.

He apurado con valor
E,;te cáliz gota. á gota,

EL TESTAMENTO

7··t¡·¡ffllt··RuTA·1
r~süTi.FE,
l
ADenver, Kansas City, Sl Lonis, Chicago, lew York.
811 Fraaclaco y Los Aqele1

i
♦

♦

••

i

ii

i:

♦

f

t

1

!

Dtl 11.mo. Sr. Jlrzobtsc,o 'fttltlt.
Los bienes fueron valuado•
en $125,000
La mayor parte de lo testado consistía en dos p6llzas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua"
Companía de Seguro•
sobre la vida, de Nueva York.
Hace pocos dras que ee practlc:6 la
apertura del testamento del llaatllal·
mo Sr. Arzoblepo D. l'atrlclo A. FeeblD
en la ciudad de Chlcago, Illlnola.
La fortuna ctel dlatlnpldo prelado ucendlG a. cerca de '125,000 oro amf'rlcano: J ee¡1ln el lnnntarlo que ae ba
publicado, los blenee que deJO ruerou
como 1lgue:
Dos pOllzu de '·La Mutua.' ' Companra de '
guroe eobre la Vida. de
Nuen York, por $~5.~00
oro cada una, 11 sun . . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados
bre una de las pólizas 9,829 oro.
Otra póliza de seguro. . . H,000 oro.
Acciones en efectivo J en
Bancoe. . . .
. . 37,000 orn.
F.ntre lu dl•JlO•lclonee del eelior Ar1:obl1po, en eu testameato, se blcleron
etas:
A au hermana, sellorlta Kate FeebaD,
que eatuvo alPmpre con 11 huta ID
muerte, $◄0.0110 oro en bonos J $25,000
oro ere una de las pOllzaa de seguro:
t la eellora Ao• A. ~·eehao, viuda del
sellor doctor Eduardo L. ~•eebso, btr·
mano del ,enor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de laa (lllllzaa, y $6.000 oro en
efectl•n: a 1ft A&lt;·adPmla &lt;le i:,ao Patrl·
c-!o dP !"bkallo. de la que ee preceptora
1u b•rmftn11. lfadre Marra Catalina,
$10.IMHI oro de 1ft nltlma p011za; l la
e&amp;cuela · -~ora Marra·' de eoeelianra
prérli&lt;·a JlAra varones, de Feehaovlll~,
111 lonl•. que PrR la lostltuclllD por .a
que mh •e lntereR&amp;ba el ••~or f rru·
bl•fl'l. •• •n t re,runn los $4,000 re1ta"l•

,o-

~ ,. 1~ 1\ltlm11. f)f\llZfL

♦
♦

;:," lt:l:&gt;t:rvan caurn.H t:n \Jarro i'utllrn1.11 vara wuo1:1 10::; vuntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Comooores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
. w. s. FARNSWORTH.-Agente General.

ta. San ,ranolsoo, #íím. B, ltlltJxlca, a. ,.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .1

T.O.llUIII~ i:!OLITAHIA expolslOD ~gura
eo uu::; boros, sin PURGA, por laa cApeu•
las L. KI H:-1. 1-.vltall emltacloo es. Depó•I·
to : F'Rrm. IIAUGOU, 54, boulevard. Edpr
Quloet, Parra y eo tola1 las rarmacl■•·

ASMA vCATAR_R_O
t11u01 ,., 111CIGARRILLOSESPIC

1

ó el POLVO
'
reslonu.To1.Reumu,Ntural9I•

~ 11 ludas ;1s 1111,nH Fa1111.tru• .
tor m ,yu r'. 20,rue St Laure.P•r1•
.. ,Clr11Ct1 F,,.,.,, ,ob· •1..J1t C11arrtllG

1.-Coleccién de trajea de paseo.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100321">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100323">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100324">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100325">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100326">
              <text>7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100327">
              <text>Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100328">
              <text>16</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100345">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100322">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 7, Agosto 16</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100329">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100330">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100331">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100332">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100333">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100334">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100335">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100336">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100337">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100338">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100339">
                <text>1903-08-16</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100340">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100341">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100342">
                <text>2017754</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100343">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100344">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100346">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100347">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100348">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2864">
        <name>El primer hijo</name>
      </tag>
      <tag tagId="2868">
        <name>El regalo</name>
      </tag>
      <tag tagId="2866">
        <name>La temperatura</name>
      </tag>
      <tag tagId="2865">
        <name>Trajecitos para niños</name>
      </tag>
      <tag tagId="2611">
        <name>Trajes infantiles</name>
      </tag>
      <tag tagId="2867">
        <name>Vestidos infantiles</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3831" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2474">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3831/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._8._Agosto_23._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>4c539eb0d60a58896484e0869232cb40</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117654">
                    <text>Domingo 2~ de Agosto de 1!)fl:J.

E l. MUNDO 11.l' STHADO

Domingo 23 de Agosto de 1!)03

EL MUNDO ILUSTRADO

~t~~ mofa!.•., ¿por qué lo has heJ?urante algunos segundos calló
el mterpelado, la mirada. sombría.
un ric~us ~e dolor sobre sus labio;
em;,ahdec1do~. Y luego con acento
tembl_oPoso de ira y de ¡&gt;ena respondió:
•
. -_Porque mis enc&gt;migos, con el
m,trnto del odio, l\divinnron mi scc~eto, Y me insultaron, llamnn.do
hipocresía Jo que rué noble pud
Y en un arrebato de cólera, con.;:.:
no trémula de pena, pero resuelto.
rasgné ~I sa~ra.do velo que oculto.~
b a el m1ster1O de mi alma
Después .... después h~lló en alzar m1 voz, en dejar vo ' ar mis cantos en alas de la bri~a, el ali vio dtil
~~~er::1oº qdue se que1a., cuyo~ geinia ormecen el dolor pero
desca!lsan el pecho de su t' 'bl
opresión.
err1 e
No sé si sois sincero conmi o
¡as,l es?uchad: no amo con pasfó~
a g or1a, porque mi ideal es má
todavía·• ,n·1 alt'tvez recha-s
•hermoso
¡
za da CO[J?pasión; la.envid ia es honra e quien la provoca·· la mof
vergüenza de quien la
1 • ª•
cuan1O á. la simpatía
. P ea, en
sabrá. agradecerla. , m1 corazón
H!iyteen las almas de los que siente n 10 usa.mente u ·r 1 .
para el amor y i'a :r!~i~~cl um1noso
so~br ío, para el rencor y ~d~t1
10·0
Calló
el• poeta, y el anc1ano
•
·
n•0
s é s1 vencido ó con venci"1o d .. '
sólo: ¡Ah!
' , 110 tan

El primtr filio.
CO:S ■ BJOS .A. L.A.11 X.A.D:&amp;ES

;m

Á LOS DOS J\IFSES

A l as siete ú ocho semanas el r ecié_n nacido empieza ya á avivarse
y 1~ darse cu_e nta de que es un ser
animado. S1 se le ha permitido hacer la \"ida lt&gt;nta. y tranquila que
ac_o.bamos de indicar, este dt&gt;spertn.·
miento gradual será un motivo de
alegría para él, y de goce para los
que Jo rodeao. La. criatura ha empezado ya á seguir á uno con los
ojo s por )a pieza ó {\fijar l a vista
en los obJetos, y en estas ocasiones
h ace o ír un gorgorito de alegría.
Más tarde, empieza á prodigar
sonrisas, á medida que va dándose
cuenta de la vida y de las cosas que
la rodean.
Le interesan ya sus manita.s regordetas, y tratt\ de llevárselas á la
boca, lo que consigue al fin, después de unos cuantos días de esfuerzos infructuosos.
Entonces, la criatura ha llegado
Y!' al segu~do período, en el que la
vida v~ de1ando de s~r vegetativa,
y requiere un poco mas de atención
Uomo se ha. hecho m1í.s pesada hay
que cambiarla de postura má; frecuentemente para evitar que se le
entumezcan los miembros. Se ha
hech~ má~ fuerte también, y mueve
sus ¡ner01tas de una maner a vigorosa; poi· lo tanto, hay que acort arle las ropas, á fin de no trabar
el desarrollo de los músculos de
esas ex t1•emid ades.
Debe tenér sela tamhién más tiempo al aire libre, y, por la noche la
temper atura de la pieza debe 'ser
más fresca.
Por otra parte, su apetito se ha.
desarr olla.do también, y necesita
mayor cantidi_i.d de alimento; pero,
como sus medios para adquil'irlo se
b:"n cuadruplicado durante este per iodo sorprendente, está en perfectas cond~ciones para velar, dfremos,
por sus mtereses.

;J

DOLOHES.

La alegría. depende de 1 • •
nes, de no querer ve . as 1lus10te las verdades d I r r!gurosamenma superstición eal! vida. La misg r ía, y no deber! me?ta la ale•
como del fanatism~ hu irse de ella
~a. a.legría depende 'deq~e la mata.
etas: la creencia en la . ne_r c1·e1:-11•
creencia en todos I
amistad, la
hacen bella la vida?s recursos 9ut&gt;
• Y a. más tri 3 w

4.-Traje de casa.

Pero la maledicencia
P~co tardó en murmurar:
-:- 1H~ muerto poi· no escuchar
El grito de su conciencia!
,JL\N TOM.\S SAL\'.\S\'.

ENTRE AMIGOS.

.m vino no era ni puro, ni añe·o
m las copas finas, ni rico el m~n'.
te!, pero los dos hombres seotadus
en torno de la tosca mesa bebí
con placer el .:ino mezclad~ de ca~~
pcch!!, 6 quien sabe de qué, departiendo amigable y conlidencialmcnte.
D~lante del más viejo, casi un
anc1_ano, se hallaba un libro abierto, h~1·0 manuscrito en letra s uelta
nerviosa, aesigual, que revelaba el
grado de exaltación bajo el cual el
auto~ había trabajado.
, A rntervalos el anciano leía eh
el, con voz ieposada, s1ntida y su
compailero, un hombre aún .'
le_ escuchaba, con expresión ~~:e~,
mela de profunda emoción.
·
,De pronto, el anciano, que se hab1a ~uesto (\ leer para sí, preguntó:
. e.Hay aq.¡í composiciones iné
·
d itas':'
-Sí.
-¡ Y que jamás serán ¡JU!Jlicadas, no'!
-;.Por qué'?
Porque son demasiado ínt·
Son f t.n
• t as í as, ¿quién os ha
,rna~.
d.1
cho q~e se trata &lt;'e mí?
·
. -:-Bien se conoce, es toda una hist?1·1a, la tuya, lo que contienen est,1s !~neas )leni~s de ,encilla elocuencia, de rnfi111to seotim1ento N
trate~ de engailarme, pero di;ne~
aílad1ó,-¿por qué has des¡,ed
do a s1, t n coraz
'
6 n y arrojado uza. ,
troz"IS á la voraddatl del públi ~~~
En a~guuos hallarás Piedad por~~~
dol01es, en otros udmiración á t
talent~; pero ta~bién despertará~
la env1d1a, la.curJOf1ida&lt;l y ... . has~

::m:u,1111111111uum11: 111111mmu:ummi::mum1111111111:utn=

1

g
i:

li

1

ffn

i

n

LAS E~1''ERMI,;DADES

?.-Sombrero de

la e~tación.

experiencia de la vida, es ser engail_ado y perder por esto una creencm ó una ilusión.
Los niilos son felices y alegres
JlOrq ue están llenos de ilusiones, de
creencias y de confianza.
Debería haber uno. sociedad de
acción y propaganda contra el crl·
men de que los niños sean !logailados ó desilusionados.

Rel ativamente, son pocas las cri ,\turas que nacenenfe,·mas. Por 1·e.,la.
general, el recién nacido es un ~e1·
normal y sano; y para a.leott,rse, la

-

u

mum:::m11111m:n111111111111111111111111111111111111111111111111u u:m:u:111u:m111u111111utmmm:1111111111111m:::m::umm:
8.-Vestiditos infant iles.

i~Iadre! Título sagr ado
que no merece obtener
la que comete el pecado
de dejar abandonado
un inocente al nace1·.

.;,

9. -T alle de punto oara reunión.

6.-11"raJe de casa.

1

joven ma.clre debe tc&gt;ner esto siempre presente. Esto I&lt;' iafunclirá confiar,za en sí misma, y sn habilidad
para. mantener á la criatura en e~e
estado de salncl, hará el resto. Las
enfermedaéles no son cosa que Jns
re&lt;'ién nacidO!'I puedan adquirir fácilmente; por lo menos, no tR.n f,ícilmente como los malos báhito",
que, á nuestro juicio, son mucho
más d ifíciles de curar que aquéllas.
La moderación, aplicada á todl\'I
las cosas relativas á. la criatura,
será. siempre un a s1il vaguarclia para la madre, y la mantendrá. con"·
tantemente en el buf'n camino. Le
dad\ tiempo 1,a.ra retlexionar, y po•
dr1í. resolver muchos problemas
tranquila y acertadamente.
Hay que tener presente que las
indigestiones no son nunca. un fenómeno e-.pontáneo; las provoca. el
exceso ó las deficiencias de la ali·
mentación.

10.-Sombrero de v iaje.

11.-Traje de casa.

�Domingo 2:J de Agosto &lt;le 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO.

Domingo 2:l de Agosto de 1903.

Un ano entero de respiración normal no hace por el dcsarrol lo de los
pulmones lo que un rato de llanto
diario durante un mes.
Las criaturas san11» lloran nor,nalruon to, y se las dl'l&gt;e dPja1· l101·1u·
un buen rato todos los días.
Cuando el IJ¡tnto es quejoso y per~btente, tiene i;u origen, por lo ge_ral, en alguna. práctica viciosa. de
hi madre, ó en errores como el de
• zarandear í~ la criatura cu11.ndo ésta preferiría est1~r quieta. El jugar
demasiado con ella la pone oe1·vio·
ha y le enfría las extremidades¡ entonces hay que recargada ele ab ·igos ó calentar demasiado la pieza,
y esto hace que la criatura sufra
incomodidades y se debilite, y por
otra parte, que no pueda teuer todo
el aire fresco que necesita. El dormir en una misma cama con adultos es malo para la criatura, pues
é,ta pierde una parte de su vitalidad.

'

destinad a al ternero y no á I a cri atura humana, ha.y que modific11.rla
y adaptarla al estómago de esta última, debilit:tndola tf&gt;dO lo que sea
necesario.
Comparando el tamaño do la criatura con la del ternero, la fuerza
respectiva de cada uno en él momento de nacer y su desarrollo muscular, es fácil comprender por quó la
leche de vaca en estado natural no
puede convenir ÍL la criatura. Hay
que rebajarla mucho, por lo tanto.

13.-Vestido de visita.
EL LLANTO

El llanto del rcdén nacido, tan
penoso 1rn1·a alg-tmas madrPs pl'imerizas, especialmente para las nerviosas, se hace menos afligente para ellas, si consideran que los pulmones necesitan ejercicio, y ejercicio violento de la p1·ofunda inhalación que at•ompaila al llanto, para
desarrollarse y hacerse fuerteR.
Durante los primeros tres meses,
la criatura es demasiado délJil, aun
cuando llore bastante, para des•
arrollar sus pulmones en más de un
tercio de capacidad normal; y si se
piensa que no se pueden considerar
perfectos estos órganos sino cuando bao llegado á inflarse por completo, esto bastar{~ á la madrepa1 a
que el llanto de su hijo se le llaga
tolcrttbl1•.

e:

MARIANNA WHEELEB.

Feminismo
De ~spíritu fuerte no se juzga,

1a mu¡~r en gen~ral ; escudada en
su ~ehcadez~ física, en el pequello

.,

LA ALIMENTACIÓN

Por lo que se refiere á la al imeotación, conviene recordai· que, en
todo el reino animal, la naturaleza
provee á cada. especie con el alimento que mejor se adapta á. su clase
particular. El alimento que la naturaleza ha de~tinado á la criatura
humana, es la leche de la madre, y,
en lo posible, éste debería ser siempre su único alimento durante los
primeros seis meses.
Pero sucede á veces que la criatura no prospera. Entre las muchas
razones que puede haber para esto,
una. de las más corrientes es que la
madre no tenga. leche suficiente para su hijo.
Por lo general, esto se conoce por
los siguientes síntomas: la criatura
sufre largos períodos de hambre
antes de tomar el pecho; luego mama ansiosamente, soltando el pecho á ratos para segui1· llornndo¡
., sigue llorando cuaudo al fin lo
deja. del todo¡ continuamente estú llevándose los dedos á la boca¡
y pierde una parte de su peso ó permanece es~acionaria.
En estos casos, lo mejor es consultar á. un médico, que recomendará a!~una otra forma. de alimento.'
Otras veces, lo que pasa es que la
leche dela madrees demasiado fuer•
te, J la criatura. sufre cólicos, y
vudve frecuentemente el alimento
cuando la agitan un poco. Entonces, lo que hay que hacer es administrarle una cucharadita de agua
tibia antes de que tome el pecho,
retit·áodola de éste cada cinco minutos.
El agua tiene por objeto diluir la
leche en el estómago.
• Las madres que cl'Ían, incurren
casi siempre en el error de dar el
pecho á. su hijo á intervalos irregulares y por mucho tiempo; en pi-i-

P.rocede así, la alimentación al'\lll
c1al será una cuestión muy sencill 1:
poi· lo geneni.l, son pocas las e ,
turas que, en estas condicione r1aíren de indigestión.
s, •u8i en estos tres p1•imeros meses
q1'.~ son los más importa nt.es dei
P! 11ner ailo, todas las cosas bao ido
bien, lo. m&gt;t.dre tendrá poco que lemer con respecto á lo f11turo · porq
e!1 E:Ste período ~e desa1·rolio y
?11mento tranquilos, la c riatura ba
ido almacenando una cantidad d
fuerza y de resistencia sufirieo~
par'!' salvar cualq~ier dificultad que
pudtero. sobrevemr en adela nte.

14.-Matinée de seda.

Uno de lo~ Prrores que se cometen
cdn más frecuencia en I a. alimentación con la leche de Vl\&lt;'a, es que no
se rebaja esta leche suficientemente¡
como el estómfll!O de la criatura
tiene que ir prepn.rándose par11 un
alimento, diferente del que la naturalpza le ha de~tinado, lo mPjor es
emppzar pnr debilitar mucho ese
t\limento. é ir aumentando su fuerra gradualment.. , á medida 4ue la
cria.tu1·a se acostumbra á él. Si se

radio de acción en que se la eoloc.a,. su destino, adernús de mísero,
es rn¡usto, porque el valor en loa
st.&gt;res no se aprecia por la fuerzaf(.
sica, sino moral, por el impulso de
las pasiones. Yo tengo la persuasión de que la mujer, eu ese sentido
es fuerte. Heroicidades de eoergf.;
de indomable poder, conceutradonis de todas las potencias del aJ.
um, he visto en algunas mujeres.
Las inverosímiles luchas mauleniuas por aquellas que la desgracia
ó circunstancias colocan en el
puesto de jefe de una familia, re•
presentan labor de insólita fi rmua,
tte infatigable empeño, de valor i
tod¡L prueba. La viuda, la madre,
la bermaoa de huertana s, ejemplos
son de esta verdad. Y dob1emeoll
ímprobo el trabajo, puesto que f. la
mayoría se la ve en l a lut·ha sin armas, ó l&gt;ea. l&gt;iu prt.&gt;pamción alguna,

sin la defensa de una educación extensa de u na sólida instrucción,
porq~e hemos convenido los hom·
bres en que nosotros valemos m1í.s
y que debe ampl iarnos el camino, y,
con ló11ica absurdo., que toda ventaj a. debe ser para nosotros, quepodemos más.
La igualdod es lo seguro en este
caso. La. lucha de la existencia, só·
lo po.r a nosotros. Las responsabilidades todas de la familia en la.
pait ~educativa, son imperfecciones
tam uiéo de ese sistema. La mayoría de los matrimonios, por parte
de la mujer llevan por causa el
mejorar de situación económica., á
cuya consideración suel~a sacrifi.
car basta los afectos más pasionales de su corazón! Luego ... la desve ntura eterna, el divorcio moral y
todas las consecuencias de una acción trascendental lleva.da á. cabo
por 'U D ser sin juicio, sin ideas pro·
pías, sin libertad de espírit u, in•
consciente en su misma. impotencia.
Refugio de pecado es la holgaza.·
nería: l!\ vitlapasiva, sin más actividad que la frlvola rutina del formula rio d 1 visiteo y del continuo
repasar las tiendas, con latentes
tentaciones de no siempre útiles
compras, son medios pobres, tristes,
estrechos de pasar el tiempo, de
quienes pudie1·a.n emplearlo en tJl
estudio, en el conocimiento de los
grandes problema.s de la vida, en el
atento pe rcibir e l desenvolvimiento
del mundo intelectual, y entonces
te ne1• ideales más elevados y hasta

amores más grandes, porque el amor
sin la intel igencia, sin los superfi·
nos goces del espíritu. es sólo una.
seosaci6n de la materia, un despertar de los sentidos, no la llama su•
blime y divina que une dos corazones!
La mujer ignorante, mojigata., casera por holgazanería, sistemática
en los trabajos enervantes de un
solo manejo casero, est:í léjos, muy
Jpjos de poder se r la compailE&gt;ra.
amante del hombre moderno. Un
pecho en que reposar de las fatigas
diarias, un espíritu gemelo, una
u miga confidente, no e, ciertamente
aquella que tiene su horario fijo de
ama de llaves, ni la asistencia á to ·
das la.s novena.s de la. semana.
Una mujer que gobierna con in·
teligencia. una. casr., vale más pa1·0.
un hombre de la lucho. moderna,
mucho más que aquélla, sólo meclÍ·
oica do un trabajo harto sencillo
para poner en él los cinco sentidos.
Si una labor intelectual produce ÍI.
la. mujer lo oecesa.rio para. que supla una sirvienta el trabajo manual,
hará algo de más mérito que aque·
lla que lo hace por sí misma. Y no
hacer ninguna de las dos cosa.s, es
lo alta.mente perjudicial, lo que
produce ese tipo del marido jadeante y aniquilado por un trnbajo que
no basta á cubrir las necesidatles
siempre crecientf&gt;s de una enfermi1.a, de una anémica, con la fiebre
ele todas las ambiciones y el egoísmo del corazón míts hda.do, exento
de todo amo1· y de toda abnegación.

mer lugar, no deben permitir que la
criaturaes\Pen el pecho más de veinte minutos, y, por supuesto, no debe estar soltando el pecho á cada
momento para ponerse á jugar. La
situación de la madre en estos casos no puede ser peor, porque como la criatura. se está una hor'n. entera para tomar el pecho, hace entretanto sus d igestiooes, y, apenas
ha concluído de alimentarse siente
la. necesidad de hacerlo otra.' vez· y
para la criatura, este sistema 'de
alimentación irt·egula.r le ocasiona
perturb~,iones gástricas.

..
/
;{

,..

15.-Falla y vestidito de niño.

T rajes de casa y calle, para señoritat.

LA ALl~U:NTACIÓN ARTil!'ICIAL

En los casos en que la alimentación mate1·na sea imposible el mejot· t·eemplazante es la lech~ de vaca; pero, como la leche de vaca está

f:

70'

~1/,

~

l

noble es abusa.r de esa superioridad: dejándola acercársenos en la
inteligencia.tendremos las mil otras
veotajtts de su mayor y más sutil
instinto de lo helio y delicado.
De la fnsh',n sublime de la fuerza J el valor e-no la agudPza., la. verdad y la l11tcli::-encia, se producen
los consorcios imp1•recl•deros, los
únicos queest{1n por sohre toda ley.
Dos espíritus 1¡ue no liguen, que no
tengan afinidad, no podrán retdizar nin:!una labor trascendental,
no podrán form:Lr un porvenir brillante ,í. los se1·es ntwidos de un contacto matel"ial úni,•:unent&lt;'.

Xegar que en los países donde la
mujer se independiza oor el trabajo,dondP, si se casa, lo bace por inclinación del alma, y no por poner
en juego la lección de pesca. de marido. á que la dedicaron corno me·
dio único de subsistencia material
y de puesto en la sociedad, también
hay hogar en esos paísPs y un bo·
11ar muy hermoso, abastecido de todos los goces y sin que ellos ataqu!'n pni-a nada la felicidad fotura
de los bijos. Y en ese ho¡¡'1.r tan lleno de atractivos, halla el hombre,
además de la madre previsora de
sus bijos, una amante exqui~ita,
culta, refinada, en la. ·quP dep"sita
tocias la.s ansias de su joven co1·azóo, no sólo en la paz de un libio
afecto, sino en el cliscurrir de tmlo
lo que nos agita ÍL los neuróticos de
este siglo, que ya no sólo sou1os
hombres sensibles,sino espíritus fa·
tigados, y padecemos de intlnita.
noi:ta.lgia.
Así imagino yo á la mujer, y no
podría dar mi corazón á. ese perfecto tipo de la mujercita inútil, por
la que tanto abogan los declamadores de un feminismo de otras épocas.
•
.
La mujer sea esclava por el amor,
y reina por la hermosura y por la
soberanía de su inteligencia. mucho
m(~s el ara ele su pspíri tu, ha.rw míLs
fue1·te de lo que la conceden los
que por pequeñez de miras la quie·
reo sulJyugada. ·
l~I hombre en la. naturaleza es superior í~ la. muje r : absu1·do poco

16.-Trajea de reunión.

-

�Domingo 23 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Dote que no se acaba, orivilegio
que no muere. Después de muerto,
queda el producto de sus trabajos
in!-61.e ctuales haciendo el bien aúo,
aligerando la carga á los que vienen detrás, iluminándoles el camino.
MILAGROS Romr. DE ALBA.

Está el bueno de García,
que es médico consumado,
hace tiempo dedicado
á estudiar frenología.
Y en defensa de su idea
el ice, que al ver fijamente
la cabeza de un cliente,
su.be del pie que cojea.

PARA UN ALBUM.
Adorable señorita!
Con voz suave y poética, tierna a.l
oído como un arrullo; con esa voz
que suspira con tanta dulzura las
amables frases que pronunciáis, así
me dijisteis en una hermosísima r
espléndida tarde de mayo:
•
-Quiero algo para mi álbum: escribid.
Y, colocando ante mí el elegante
libro en que escrito se hallaba en
hermosas letras doradas el nombre
adorable de Adela, espera.steis,sonriente, la respuesta.
¿Recordáis acaso cuál fué'? Seguramente que no la habéis olvidado, ¿verdad'?
Y a.~ora. yo os pregunto: Sabéis,
seí'lorita, lo que es escribir para un
álbum? Lo más tierno, lo más elelicado y precioso debe verterse en
él. Ali( lo grande, lo hermoso lo
sublime.
'
La frase estulta, los períodos arrítmicos, las imágenes faltas de luz
de colorido, de escorzos.... no pue'.
den, no deben hallar cabidad en
un álbum. De abí, que no me sea
dado salir triunfante en tan amable
y hermosa invitación.

17.-Trajecitos

Pa.t·a. que la. unión sea. ta.l, ha.o
de casarse los espíritus, y eso no
se produce sin la. cultura., sin la. voluntad independiente de la. mujer,
que no debe abusar de que su dicha.
está en set• amada., por lo que no
muere.
Si la. moral es la base de la familia, la inteligencia es el eslabón del
amor.
No basta querer; debe quererse
con observación,con ánimo de agra.dar. Un a.mor inmenso es la. ley
natural; no se agradecen ta.ntocomo
los sutiles cuida.dos los oportunos
cariños de un ser inteligente.
La. ignorancia. de la. vida. interior, la poca observación hacia los
seres que amamos, trae ta.ata frialdad, que no ba.sta.rá á derretir toda.
la. virtud sóWla. del mayor amor.
Efímero todo traba.jo que no anima. el soplo de una. actividad interior. Condenamos (l la mujer á ha.car vida de autómata., y con ello
privamos a.l mundo, á la. familia. y
a.l arts, de la.s manifestaciones gra.ndiosa.s, vivas, de una luz y un color
de espiritual inteligencia., ~ maravillosa. hermosura..
Si la.s costumbres permitiesen á
la mujer desarrollar su ingenio,
¡cuánta gracia fina no embellecería
la vida!
Prueba. evidentísima de su mucho valer espiritual, es cómo aquellas que han sido observadas por
seres de fina observación, por artistas y escritores, han sido las inspiradoras más tarde de sus obras
más perfectas.
La mujer inteligente, si se la. deja.
ocasión de mostrarse, conquista los
corazones más que todas las otras
ventajas ó grandezas de la vida, y
como madre es como más debe usa.r
la. instrucción, el alto criterio. Toda enseñanza no secundada por el
talento de una madre, costará al
niño, ímprobo trabajo y no se fijará en su mente de un modo indeleble.
A la madre buena se la respeta.
y se la quiere. A la madre que es
además inteligente, se la da la.con-

''.Es incolora la palabra ruda
1a imagen tosca y fría• • .. 11
'
Es~r)bir en él que sois hennos
exqms1tamen!-6 delicada., adorab!ª'
en fin, es deciros tan poco!
e,
Cantar-,aun en períodos tnapf.
ficos:- l,?s ·sed uctor~s rasgos 80•
berb1os de vuestra. divina estatua,
modelada
''Por e_se gra.i:i ~rtista inimitable
cuyo CIDcel d1v1no rea.liza.
la egregia perfección .... 11
Todo, todo eso, amable sei!orita
me parece tan poco digno de vos d~
vuestra. triunfa.dora. belleza, qu8 '80•
lamente me limito á. preguntaros·
Habéis leído alguna vez las baiadas alemanas? habéis leído á Ossián?-Sí? Pues bien, así sois vos·
un11, mujer deliciosamente he;
mosa., como las vírgenes de Qs.
sián.
Y be ahí lo único que he podido
escribir en vuestro álbum, lo de
siempre: la. frase intensa.
Je vous demande pardon.

J. M. TALAVERA.

€1 estilo reforma

F.,

En la corte del Emperador Francisco José se guardan de manera
tan estricta los c1ínones de lamo·
da, que nadie puede contravenit•ios
en lo más mínimo sin hacei-se ncreedor á severos castigos. Cuéntase
de un oficial á quien se le prohibió
la entrada á Palacio por espacio de
dos meses, únicamente porque el
buen mozo no bailó un rigodón con
la galanura y elegancia que debiera.. El oficial, un joven de veinticinco años, fue llamado por el Emperador: «Es inconveniente vuestra conducta.&gt;, le dijo el soberano;
eso is el primero que se atreve á tomar
una postura ridícula en plena recepción de gala&gt;. El militar enrojeció de vergüenza y no tuvo lugar
á disculparse, pues cuando pretendía ha.cerio, Francisco José lo
arrojó de Palacio y le prohibió estl'ictamente que entrara á la regia
mansión por el espacio de sesenta.
días. «En ese tiempo podréis estudiar un poco más las reglas de la
etiquete. y del buen tono&gt;.
Esta severidad tiene su razón de
ser, pues en una corte donde todo
debe ser aristoc1·acia. y «chie&gt;, resulta impropio, altamente impropio, que un contesano turbe la armonía.. La Emperatriz también era
exigentísima en estos asuntos. Algunas damas han lamentado ya su
ligereza al presentarse en los salones palaciegos con un mal pliegue
en su traje, con algún descuido en
su tocado ó con insignificantes imperfecciones en sus posturas.
Curiosa debe ser, sin duda alguna, la estadística especial de estos
centros de elegancia, que se refiere
á. los castigos que han sufrido los
cortesanos por asuntos de modas.
En la corte alemana, Jo mismo que
en la inglesa. y en la rusa, reinan
exigencias increíbles. En los salones del Quirinal hay menos tirantez, y en los de la corte espaí'iola
más libertad.

l\Iéxico, D.

mayo

6.

Hace más de veinte afios, escri•
be el Dr. Manuel S. Soriano, que
uso la Emulsión de f-\cott, lo mismo en mi clientela particular
que en los ho~pitales á que he
pertenecido y pertenezco, y en el
notable colegio de la Paz, donde
se usa en grande escala. Debo
manifestar que siempre he obtenido brillantes resultados de la
mencionada Emulsi6n de Scott,
que es un tónico reconstituyente
que el estómago soporta perfectamente.

infantiles.

fianza y la admirnción. Ser admirada de un hijo de talento, debe ser
la suprema y más grande vanidad
de una mujer.

EL TEST AMENTO

Dtl 11.mo. sr. Jlrzoi,1sp0 rttban.
Los bienes fueron valuados
en $125,000
La mayor parte de lo testado consistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en "La Mutua"
Companía de Seguros
sobre la vida, de Nueva York.
Hace pocos dfas que ae practicó 11
apertura del test11mento del llu1trlslmo Sr. Arzobispo D. Patrlrlo A. Feeban
en la clndad de C'blrago, Jlllno"ls.
La fortuna ctel dl1tlnguldo prelado ucendl6 11. cerca de $125,4100 oro a merlcano: y aegOn el Inventarlo que ae ha
publicado, loa bienes que deJ6 fueron
como sl,:ue:
Doe pólizas de • 'La Mutua.' • Compallta de
gur011 ■obre la Vida, de
Nueva York, por ,25,~\IO
oro cada uua, 6 sean. . , 50,000 oro.
Dividendos acumuladoa ■obre una de las p61 lzae
9,329 oro.
Otra póliza de se¡-uro. . . 1-t,000 oro.
Acciones en efectl vo y en
Bancoe. . . . . . . . 37,000 oro.
Entre lu dlepoalclonee del aellor Arzoblapo, en 10 teatamento, ae hicieron

***

■ta■:

A en hermana, aellorlta Kate Feehan,
que estuvo alempre con él huta su
muerte, U0,000 oro en bonos y ,:.i5,000
oro «te una de la■ p6llzaa de seguro ;
l la sellora Ana A. treehan, ?luda del
aellor doctor Eduardo L. IJ'eehan, hermano del aenor Arsoblepo, '25,000 oro
de otra de lu pólizas, y $0,000 oro en
etectl?o: 4 1ft Ar11demla de ISan l'atrldo •e Cblca¡ro, de la que ea preceptora
au

hermana.

Madre

Maria

Catalina,

,10,000 oro de la n1t1ma póllza; 11. la
escuela • 'Santa Marra·· de ensellanza
prll.ctlca para 't'arooea, de Feehanvllle,
Illlnols, que era la lnstltuclj\n por !a
que mu ae luteresaba el ■e!lor / noblapo, ■e entre¡raron los ,4,000 re1ta•1. . la 111tlma póllaa.

Domingo 30 de Agosto de 1903.

Carro 1-'ulhna.u vara to&lt;lu:1 10::1 puut b
t&gt;n los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Com'.ldores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,soó renombrados en el mun&lt;lo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á.
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.
;:,., r1::::,1::rva11 calllas 1::n

la. 8an Franol•oo, lliim. B, MtJxloo,

a. 1.

•••••••••••••••••••••••••••••••••

El escote es punto de vital importancia en el vestuario femenino.
Un ápice que exceda de lo justo, es
motivo de reproche. Los escotes
pueden ser angula.res ó cuadraogu·
1a.res. Los primeros son los que en
'la actualidad imperan.y sólo en determinadas fiestas,especialmente en
los banquetes, es cuando se lleva.o
los segundos. En éste, como en n u estros posteriotes artículos, nos referimos únicamente á. los usos de
la moda europea, no porque ~esechemos la nvrteamericana, smo
por ser aquélla la que más priva
entre nosot1•as. Con toda calma
hablaremos de la a.mericaniza.ción
de la moda, cuyo centro principal
se encuentra en la aristocrática y
elegante ciudad de Boston.
En paseos, recepciones, teatros,
banquetes, visiias, etc.,domina., en
todas las poblaciones del Viejo
Continente, el estilo &lt;reforma.&gt;. En
México ha tropezado con infinitas
dificultades dicho estilo, lo cual no
tiene razón de ser, pues las dificultades se deben solamente á la me.la.
voluntad de nuestras damas, que

creen, errón.,amente, que sus cuerpos se desfiguran pot• el poco entalle de la cintura. Ningun,~ creencia. puede ser más equivocad';'-, porque las francesas, que son ex1gent{sima.s en cuestión de e~talle, p~ofesan verdadera adoración, pudiéramos decir, por el estilo reforma.
y hay que fijarse que las fra!1cesas
han hecho á un lado el espír1~u de
patriotismo-en este caso deb1a 1!amarse patriotería,-pues el estilo
«reforma&gt; ha tomado sus orígenes
en la. inventiva alemana.

Me atrevo, pues, á recomendaros,
lectoras mías, qne mientras llega
la muerte ele este estilo, le eleis
vosotras vidn. aplicándolo á todas
vuestras confecciones. Os a~eguro
que no os arrepentiréis de ello. sino que q ued a.réi ~ sa.ti sfecb as y com•
placidas con tan vistosa. indumentaria.

El marido ideal.
Hoy cualidades que la ma.voría
de las m:ijeres admiran en los hombres, y hay cualidades que, de hecho, todos los hombres admiran en
las mujeres; pero si uno fuel'a á
preguntar á. cien hombres: c¿Cu_ál
es la esposa ideal?&gt;, y á cien mu11 •
res: c¿Cuál es el ml!-rido i~i:al'!&gt;,
oiría. en cada caso CJen oprn1ones
totalmente diferentes entre sí.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100405">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100407">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100408">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100409">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100410">
              <text>8</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100411">
              <text>Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100412">
              <text>23</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100429">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100406">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 8, Agosto 23</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100413">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100414">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100415">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100416">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100417">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100418">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100419">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100420">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100421">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100422">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100423">
                <text>1903-08-23</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100424">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100425">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100426">
                <text>2017757</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100427">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100428">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100430">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100431">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100432">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2882">
        <name>Feminismo</name>
      </tag>
      <tag tagId="2878">
        <name>Primer hijo</name>
      </tag>
      <tag tagId="2881">
        <name>Sombrero de viaje</name>
      </tag>
      <tag tagId="2880">
        <name>Talle de punto</name>
      </tag>
      <tag tagId="118">
        <name>Traje de casa</name>
      </tag>
      <tag tagId="129">
        <name>Trajes de calle</name>
      </tag>
      <tag tagId="119">
        <name>Trajes de reunión</name>
      </tag>
      <tag tagId="2879">
        <name>Vestiditos infantiles</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3834" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2477">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3834/El_Mundo_Ilustrado._1903._Ano_10._Tomo_2._No._9._Agosto_30._Para_el_hogar.pdf</src>
        <authentication>c0a469630dc88c67817848d6ba33d4f9</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117657">
                    <text>Domingo 30 de Agosto de 1903.

EL MUNDO (LUSTRADO

E L MUNDO ILUSTRADO

al ver tu ta.rda.m\a. en regresar, temí
que hubieras muerto.
- ¡Ay Juan! Bien poco me ha
falta.do para mol'ir. Y tú, é,cómo
estás•~
- Muy bien, muy bien y contentísimo.
-¡Es posi ble! A pesar de la des¡?rncia .. ..
- ;.Qué desgracia:'
L1~ d~ los guantes.
- ¡Ah! Sí, ¿la equivocación? Pero eso no ha sido una. desgracia..
- ;.Cómo'?
- Al menos para. mí.
-No salgo de mi asombro; ¿los
has vendido:'

- Llegué al términ'l de mí viaje
y me dispu~e á. la venta de la. mercancía, cuando al notar la inesper ada equi\'Ocación, me quedé atónito.
-Como yo.
- T~nfa hechos todos los gastos
para el comercio y alquilada la
tienda.
-Como yo.
- ;,Qué hacer? ¡,Cómo salir de
compromiso tan grave y tan imprevist'&gt;? Por lo pronto era! que mi
desdicha. no tenía remedio
-Como yo.

Expllcadón dt

nutstros grabados.

I"

111111-1111111 111111111111

1

-¡.Y qué'?
-Que la gente acudió al reclamo,
(tUf'&gt; la novedad fué bien aco gida,
como procedente de París, y que
pocos días después no me quedaba
un solo guante. Cada uno de loa
vendidos me valió algo más de lo
que me b abrían dado por cada par
completo.
Quedó se Pedro silencioso, y cuan•
do Juan, halagado en s u amor propio, creía que su hermano admira•
ba en silencio el ingenio comercial
que revelaba su rásgo, dijo así:
-Está visto; tienes una suerte fa•
bu losa.
Como todos aquellos incapaces
de inventar nada, Pedro a.trlbuíaá
la suerte lo que era pr oducto del
talento.

Y honrla.mente prPocnpado &lt;'On
~u desdil'ha, cay6 enfer mo .v en los
delirios de la fiebre veía que los
JrHant~s, inflados .v vag-ando por el
a ire, venían á darle bofetadas.
De mil agro sa n6, y con valeciente ya, pero muy débil todavía, embarcóse de nuevo con r umbo á su
país, ado nde iba á llega r pobre .v
desesperado, para encontr11r allí
sPgnramente t a n desesper ado~• pobt e como él á su herma no J uan .

MwuEL RAMOS C ARRtoN.

IV
Figúrese el IPctor l a. sorpresa. de
Pedro cuan do al entrar en su casa,
vió que Juan, sonriente y con los
brazos abier tos, salía. á. recibirle.
- Hermano mío, bien venido seas:

- Todo~, ¿y tú'?
- Yo i:iinguno. Ahí los traigo,
para umrlos con los tuyos y venderlos juntos en otra acasión.
- Ya no es posible, porque yo
los despachó todos.
-Eso es el colmo de la suerte.
;.Me negarás a hora que eres el ni1\o mimado de l a fortuna? Por lo
visto, ¿,el país á donde fuiste es
tierr a de mancos·~
-¡Necio! Yo sí que no soy «manco&gt;, y por eso, sin arredrarme ante las contrar iedades, sé vencerlas
y basta aprovecharlas.
- E:xplfcame lo sucedido.

Domingo 30 de Agosto de 1903.

V

-Pero compeendiendo que, s i no
lo tenía, era inútil desesperarme,
me acosté y dormí.
-Yo me acosté y no pude cerrar
los ojos.
- A la mail:ana siguiente desper·
té con una idea luminosa; l a a lmohada, como sie,npr e, había sido mi
gran consejera. Aquella. misma
tarde, en todas Ja.s esquinas de las
calles de la población se bailaban
pegados grandes anuncios que decían lo siguiente:
«Guantero de París. ¡Gran novedad! ¡Ultima moda.! )Guantes para la mano derecha!&gt;

Núm. 1.-Trajes de casa y visita,
propios para señoritas, confeccionados con tela. de estación y adornados con cinta y pasamanería, Jo
:i
cual constituye el estilo dominante. El vestido de casa, hecho con
tela de color obscuro, ll eva adornos de cinta color claro, á lo largo
del ta ll e y á lo largo de la falda.
Esta es lisa y sol a.mente se pi iega.
un poco en su parte infet·ior. La
blusa lleva un bonito canesú y pasamane rías de seda á lo largo de
las sol apas imitadas. En el cuello
se anuda una pequeña corbata de
punto,con flequillo de seda. El ~raje de visita consta de falda hsa,
color claro, blusa de la misma tela, con ancho cuel lobombreras y
adornos de cinta a ncha y de color
obsc uro. L a blusa es suelta, las
mangas de forma campanulada y
el esco te cuadrangular , cubierto
con g asa.
Núm. 2.-Traje de paseo, estilo
refor ma, con blusa imi tación a ngular y falda enteramente lisa. El
U
escote , t ambién angular, se cubre
con tela de color más obscuro. En
la parte infer ior d~ la falda. s_e
a plican i,,dornos de cinta cuyo di·.
bujo p uede variar á gust-0 de 13:s interesadas. Las mangas, de est1- '-lo japonés, son dobles en su parte
terminal,pues llevan una manga fn .
U
tima de seda, y de la cual parte e l
pullo. Los adornos del talle y de
Ja.s mangas deben ser iguales y
simétricos con los de la falda..
Núm. 3.- Traje de calle, estilo
U
reforma, propio para señora _de
eda d. En el grabado se ve ta~b1én
una ca.pita de verano, confeccionad a. con blonda y llevando, además,
dos grandes bandas de Jiston color claro La fa lda es lisa; los
pliegues posteriores se acentúan lo
suficiente para formar la cola. que
:i
no h!I. de se1· de dimensiones exager a das, y en la parte inferio1· de l a
fal da se aplican los adornos, que
bien pueden ser sobrepue~tos, ó
bien, pintados. ~n caso lle se!· esto
ú ltimo se recomienda un cuidado
excesi;o en la formación.
Núm. 4.-'rraje de casa, para señoritas confeccionado con tela de
co lor ciaro. La falda es lisa y sólo se pl iega u n poco en la parte
posterior. La blu~a lleva por adorno un aneho cuellobombreras,y las
mangas, camµanulares, terminan
por estrechos puilos. El modelo es
muy sencillo y elegante, y altarnen·
te a propiado para r ecibir visitas
de confianza.

1111111111111 11 1111111111111111 11111117

,.-

1

1
i

1
ft

1
1

1
ff

1

1

ESPERANZA.

11.-E legante vest ido de paseo.

12.-Cuel101, corbata, y bordados para

10,-Pilnado, toca, fald11, blusa y trajea lnfantllea,

a p ll cacione■ .

tonstlos á las madrts.
19 No amenacéis nunca á los niños con castigos que no podáis ó
no estéis dispuestas á infligir. N?
bagáis que vuestro «sí&gt; llegue a
significar &lt;no,&gt; y que vuestro &lt;n~&gt;
llegue á significar &lt;sí.&gt; No debéis
ser nunca. volnbles ó vacilantes en
vuestr os tratos con ellos, sino firmes siempre, justas y dignas de
confianza aunque bondadosas é
induJgen~s. No los castiguéis para
lamentarlo después y deshaceros
en ca.riciab corno si ¡.,idierais perdón. Si hacéis esto, correréis el
peligro de que vuestro hijo os diga:
«¡Ah! ¿ves, mamá:' .... estás deploundo lo que has hellho. 11e par~ce
que en vez cíe regañarme, tendrias
que agradece1· á Dios que te baya
dado tlSte hijo.&gt;
29 No hagáis montail:as de hormigueros 01 estéis continuamente
encima d~ vuestros hijos por pequeñas infracciones á la disciplina corriente· no seáis impaciei:\tes ni chillonas.' No les ofrezcáis nunca un
caramelo, un boll ito ó una nara!:!Jª
en premio ae virtude~, ó como 10centivo para. que deJen de ser malos.

** *
39 No esperéis que vuestros hijos
lleguen á se1· una alegda para vosotl'a.s en vuestra. vejez, si vosotras
no habéis sido una alegria para
ellos en los primeros años de su
vida. No esperéis que os sil-van de
a poyo en vuestra ancianidad. Habéis empezado mucho antesqueell~s
la vida, y deberíais e!&gt;tar ea con~1ciones de bastaros á vosotras mismas. Es muy probable qu~ ellos
lleguen á. tene1· familia propia. Es
frecuente ver niños tristemente
arrinconados porque tienen que sostener á sus padres que, si b1Jbieran
asido la ocasión por los cabellos,
habrían podioo sostenerse á_sí mismos y baber dacio uu emp\lJOnll1to
fa vo1·able á sus bi¡os. .r-.o dtit&gt;é1s
nunca estar agradecidas á vuestros
hijos poi· esa razón, oino poi· la felicidad que ellos ¡.,uedan aaros con
su afecto y con los tr1uufos que obtengan en la vida, gracias á 19: educación, al dinero, a los conseJos, _Y
á otras muchas cosas que les haya1s
dado vosotras.
-19 No permitáis que vuestra vanidad llt·gue á hace ros creer que
vueswos l.lljos son maravillas y fe•
nómenos excepcionales, y que las
reglas ordinarias de la natllraleza
no les son aplicables á ellos.

�Domingo 30 de Agosto de 1903.

Domingo 30 de Agosto de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

A sí torna.dos miré su cuello
La.s frescas rosas de sus mejill~s
Y las agujas de su ca.bello
'
:'.lás relucientes que las ga'vil!as.

***
59 No forcéis nunca el cerebro á
vuestro hijo.
6Q No dejéis nunca. que vuestro
hijo Ta.ya. á acostarse de mal humor.
7Q No Je permitáis que se absorba. en la contemplación del fuego,
ni le contéis nunca.. ni mucho menos de noche, historias de a.parecidos.
8Q No le compréis caballitos mecedores sino cuando haya cumplido
los cinco a.flos.
!)Q No le asustéis nunca con gritos repentinos ú otros ruidos.
109 En definitiva., el reposo y la.
dieta harán que un niño se desarrolle fuerte en alma. y en cuerpo.

11iré sus brazos tersos y flojos
En sus rodillas abandonados
Y sus amantes y dulces ojos '
Pot· el arrobo transfigurados.
Al brillo entonces de 1..n raudo
suello

Pensé en l a.s manos plenas de dones
En su semblante puro y risnello '
Y en los bo1·dados de los nipones.

Y deslumbra.do pot· su belleza,
Que mtí.s realza con su decoro,
J:,;o el broce.do de mi tristeza.
Bordé ilusiones color de oro.
E~'HÉN REBOLl,EOO.

El
pompa del prado y orgullo,
a.penas recién salida
del entreabierto capullo.
Sencilla. y blanca paloma.
libre de azares y susto;
violeta que el sol no toma
escondida. entre el arbusto
egoísta de su aroma.

LA BORDADORA.
Acompa.i!a.da. por un lloroso
Susurro de bojas prima.vera.les,
En su ventana. del Norte umbroso
La Jluvia. tiende sus grises cha.les.

cura dt san t1cas.

En una de esas poblaciones que
no son tan pequeilas como un pueblo ni tan grandes como una ciudad, había un cura pítrroco é. quien
las genteR en su,- admira.bles sincopas biográficas llamaban &lt;un ben•
dito.&gt;
Frisando en los setenta. años, de
noble figura, rostl'o plac1rntero y

Nívea perla que eclipsara
con su bellísimo oriente,
la perla más linda y rara:
astro que al sol ve de frente
cuando no esconde la cara.

un tts0ro Escondido.
¿,l'or qué fulgura _sombría
la. luz que en sus OJOS arde
con dulce melancolía.,
como esa. lu?. de la. tarde
cuando está muriendo el día.?

Virgen de regio esplendor,
que si la rosa. bermeja
tiñe su faz de rubor,
dudara. la dulce abeja
si era virgen 6 era flor
Tal es la niJa. que mora,
como un tesoro escondido
del silencio habitadora:
ave que al volar del nido
su misma sombra la azora.

~

( 'on sus madeja'! de fina la.na.
Oculta el aire tenuP y ligero,
Y en el cuadrado de su venta.na.
Prende embutidos color de a.cero.
Entre las blondas de la cortina
Su mano á ratos el dorso asoma,
:\la.no luciente y ala.bastrina.
Como el plumaje de una. paloma.

sencillos modales, se bacíarespe\ar
cuando era oportuno, y querer en
todas circunstancias. Su trato con
los feligreses procedía. siempre de
menor á. mayor, es decir, que era
más afectuoso con el memorialls\a
ocupado en escribir cartas á las
criadas, que con el jurisconsul\O
encarga.do de dirigir los negocio•
de los seiiores.

Tras el enea.je brillante y fino
Que forma. el agua, la. aguja mueve,
Y en su pai\uelo de blanco lino
Dibuja. flores color de nieve.

'

~

El ágil duende del aguacero
Hiere los vidrios incomodado,
Y hace qu11 suene su pie ligero
Como un martillo sobre el tejado.

1

JJ

Ya. en los aleros perlas desgrana,
Ya con las bolas de sus grani zos
~lata en los tiestos de porcelana.
Hus crisantemos de blondos rizos.
Yencida. al cabo por sus intent-c,s,
Deja la aguja que pinta flores,
Y rneh·e todos sus pensamiento s
A los jardines de los amores.

¿,Qué espíritu ó magnetismo
la. hace presa. en sus antojos
de ardiente sonambulismo,
cuando así brillan sus ojos
con la. atracción del abismo?
La llama. que se condensa.
en su pupila racj,iante,
no es la luz que brilla intensa
en la. virgen palpitante,
sino en la. mujer que piensa.
La sonrisa que desflora.
su boca. de gracia. llena,
no es la risa. que atesora.
un alma. libre de pena,
sino un corazón que llora.
¿,Y habrá pesa1· que contriste
á ese ángel á quien a.Hila
cuanto de adorable existe'?
¿Cómo es que nii\a. tan niiia.
puede estar triste, tan triste'?
Cándida flor al arrullo
del aura 1uave, mecida,

Su vida hubiera. sido monótona
para otro menos diligente Y propenso al bien. Por la_ mail~na su
misa, después el confes1ona.r10, lu!'"
Atrincherado tras mi vidrie ra.,
go los rezos de rúbrica., a.l med•!&gt;
Yo un delicioso libro leía:
día á comer, su siesta acto conU·
YE&gt;rla.ine, lleno de fe sincE&gt;ra.
nuo por la. tarde á visitar enfermos
Y quejumbrosa. melancolía.
ó m~nesterosos, y á la noche su tre·
Tal es la. virgen sombría
sillo á ochavo (porq ue entonces
en cuyas pupilas arde
Y el mismo duende ca.becica.no
había. ochavos), donde, si perdía,
llama. de mela.ncolíh,
De ojos lucientes de travesura.
perdía él, y si ganaba, gan aban los
Que con sus artes paró su mano,
como esa luz de la tarde
pobres.
cuando está muriendo el día.
Quitó los ojos de mi lectura.
Por cierto que eso
del tresillo llegó á
perturbar un poco su
conciencia. basta. el
puJt-O de consultar·
lo con el cura ante
quien confesa.ba.;,N_o
sería mejor abohr
el juego y dar lo que
podía perderse á los
pobres·~ El compai'lero confesor fue de
dictamen que repartiendo las ganan·
cías quedaban los
pobi'.-es compensados; pero á. él_ se le
ocurrió la rép_hca
si las ganancias
juego eran buena. sal
mo1na, puea á
13.-P1ln1dor11, can11CI para caml11, bolu de mano y m1nt1l1rf1,

l~1t

•
~~
1

:,

.

.

\---------:a:n:i:romrIIIC!l
. IIID~.
JJ:Ill

____,..,___,.

u ll!WO&gt;ll oo

fa .
14.-Monogramas par-a mantelerla.

o oo 1h :,. "'" oo,

"

.. ~ ·.

~
.é'&gt;

�Domingo 30 de Agosto de 1903.
ascendían los escrúpulos morales
del sacerdote.
Y, sin embargo, él era injusto con
San Lucas, á cuya advocación pertenecía su parroquia. No quiere esto decir que desdeñase al evangelista, sino que sus predilecciones
eran evidentes para las &lt;Animas
del Purga.torio.&gt;
Cuando algún feligrés le encargaba una función de iglesia, le inducía á que fuese en sufragio de las
Animas; no había boda, ni bautizo
r.i entierro de que las Animas dejasen de sacar partido pot· consejo
del cura; él oficiaba con preferencia
en el altar de las Animas; la mayor
cantidad de aceite y las velas más
gordas, ardían en las lámparas y
candelabros de las Animas; ¡qué de
responsos, qué de flores, qué de
novenas y triduos por las Animas
b9nditas del Purgatorio! ¿Obedecería esto quizá á su doctrina de amar
á los débiles sobre los fuertes'I ¿Era
tal vez un poco monomaniaco el señor cura.?
El célebre aboga.do de la población, con tener cierta tacha de incrédulo, decía que en aquello había
algo de egoísmo, porque el cura de
San Luca.s era él propio un «ánima
bendita.&gt;
Ello es que, aparte de esta casi
chochez, el cura disfrutaba de todos
los prestigios de la bondad. Dirimía
contiendas de familia, cortaba p leitos incipientes, acercaba corazones
dispersos, y en más de una ocasión le debieron sus conciudadanos
hasta resolver cuestiones de orden
público. Lo que no arreglaba el
cura de San Lucas, no lo arregl aba
na.die.
Sobre todo, en asuntos religiosos
era una potencia. Ya podían darle
moribundos impenitentes ó simplemente fríos: él los calentaba y pet··
suadía con su sencilla oratoria en
términos dequenoseleescapabaninguno. Ese mismo abogado á quien se
aludió antes, doceañista y casi ateo,
aunque hombre de rectitud y de fibra, enfermó una vez con peligro
de muerte. El cura de San Lucas se
presentó desde luego en su casa con
la pretensión de hablarle á solas.
-¿Viene usted á fastidiarme?-le
dijo trabajosamente el enfermo.
-Al contrario-respondió el cura:-vengo á facilitarle á usted que
haga lo que se le antoje, evitando
que otro le moleste con sus visitas.
-¿Y cómo es ello?
- Pues nada: usted seguirá creyendo lo que quiera, pero como de
seguro no quiere el escándalo, impropio de un hombre de las condiciones de usted, ahora salgo y digo
que se ha confesado; voy á laparroquia por la Eucaristía y usted
la recibe ó no, para mí es lo mismo;
el pueblo aplaude y los devotos se
trnnquilizan: ¿qué va usted perdiendo en esto?
-¡Pero, señor cut·a!-exclamó el
paciente incorporándose en la cama
con ademán airado:- ¿por quién me
toma usted á mí? ¿Me cree usted capaz de una superchería semejante?
Primero me allano á que haga usted
de mí lo que quiera.
-Pues ¡de rodillas, penitente!gritó el sacerdote con voz de mando-y á depositar en mi oído sus
culpas y su arrepentimiento.
Debió decir el cura estas palabras con tan eficaz energía, que el
enfermo se abrazó á su cabeza permaneciendo largo rato en comunicación con él. En seguida fué absuelto, y poco más tarde trájole el
párroco solemnemente la sagrada
Forma, que el moribundo recibió
contrito, entre el asombro de cuantos le rodeaban.
Al salir del aposento, y antes de
entonar el -&lt;Te Deum laudamus&gt; del
ritual, hubo quien le oyó decir al
cura:
-¡Pues no hubie1·a faltado otra
cosal
Ci,,mpañas de esta especie se le
presentaban al bondadoso sacerdote todos los días. Habíalas de diferentes clases, como, por ejemplo, la
que le promovió una antigua sirvienta de la mayordoma de Animas
de la parroquia. Era esta última
una mujer entrada en años, de sangre azul y tostados pergaminos,
más rica de vanidad que de bienes,
autoritaria y casi despótica con sus
inferiores.

Domi,ngo 6 de 1:lept!embre de 1903-

EL MUNDO ILUSTRADO

El cargo que desempeñaba en la
iglesia la hacía grande amiga del
párroco, aunque con la distancia
propia de quien venera al ungido
muy por encima del hombre. La
viuda del mayorazgo1 que así se le
decía en la poblacion, echaba de
menos que el señor cura no fuera
&lt;de clase;&gt; pero aun así, las Animas
benditas y las mutuas virtudes les
unfan en una especie de sagrado
consorcio.
Sucedió, pues, en casa de esa señora, que al cabo de más de cuarenta años de servirla lealmente, puso
en la calle á la que cuando niña le
dió el pecho y que durante casi medio siglo fué, más que su sirvienta,
su esclava.
Era de ver la pobre vieja asida á
las manos del cura cubriéndolas de
besos y de lágrimas implorar con
ayes angustiosos su protección en
aquella catástrofe.
El cura, impresionado, en efecto,
corrió casa de la mayorazga á poner paz; pero ellá con malos modos
le salió al encuentro diciéndole:
-¿Viene usteJ ya á tomar parte
en los chismes de esa bribona'?
Porque todo el que va á hacer un
bien en casa ajen a es ordinariamen •
te mal recibido. El cura, sin embargo, que conocía á la señora, replicó con calma:·
-Ni esa infeliz mujer es una bribona, ni los dolores del corazón
pueden ser chismes.
-Pues yo soy dueña de mi casa
y hago en ella lo que quiero.
-Es que el dueño de una casa no
está autorizado para hacer en ella
lo que quiera, sino lo que deba.
¿Por qué despide usted á esa anciana\&gt;
-Por ladrona.
-¡Imposible! ¡Ella robar! ¿Qué
es lo que ha robado"?
-Cinco duros en oro de ese cajón.
-¿Y nada más?
-Nada más.
-¿Es la primera. vez?
-La primera, que yo sepa, en
cuarenta años.
- Pero ¿no me tiene usted dicho,
señora., que nunca ha cobrado su
salario entero, y que le guarda usted casi un capital? ¡Cómo se com•
pt·ende entonces! ....
-No se ven!la usted con argumentos especiosos, señor cura, está
confesa y convicta.

EL TEST AMENTO

Dtl 11.mo. Sr. Jlrzoblspo 'fttban.

El sacerdote se dirigió en ademán
interrogante á la pobre vieja, que
de rodillas y anegada en llanto se
asía á los vestidos de su señora, y
la oyó expresar confusamente estas
palabras:
-¡Tiene razón, tiene razón!
-Pues ahora- dijo el cura revistiéndose de ese carácter que empleaba en casos difíciles-ya no me conformo con lo que aquí se ha hablado; necesito explicaciones concretas. ¡Ya. no soy amigo, no soy clérigo; soy juez!
La viuda del mayorazgo, sobrecogida por tan severa actitud, se
prestó á referir lo que había ocurrido.
Aquella •vieja estúpida tenía un
nieto á quien había dado en amar
como si el muy bribón se lo mereciese. Todas las cantidades que deducía de sus ahorros eran para el
nieto, el cual se hizo haragán, pendenciero, vicioso y endemoniado.
En tal situación le tocó la quinta,
y aun quería la abuela gastar seis
mil reales en redimirle la suerte;
pero la señora se opuso, negándole
el dinero. Consideraba ella preferible que lo domaran en el se1·vicio
del Rey, y, si esto se conseguía, á
la vuelta encontraba un capital para hacerse hombre. ¡Los disgustos
que le proporcionó el mozo mientras tanto! Llegó la hora de entrar
en caja, y el quinto exigió con malos
modos cinco duros para el viaje.
La señora l&lt;Js negó también, porque
temía que se gastaran en la taberna y se le declarase prófugo. Había
que dejarlo irá palo seco. La vieja lloró mucho: ¡era naturall Lo
que no lo era tanto es que con abuso de confianza sustrajese del cajón
de una cómoda, que sólo ella podía
abrir, la moneda de oro que le entregó al nieto.
Concluido el relato que se extrae•
ta, el cura condujo á la señor a á un
gabinete próximo, cuya puerta cerró, y con tono solemne dijo:
-Hay que perdona.r á esa mujer.

-¡Perdonarla!
--Sí, perdonarla. ¿Me tiene usted
por ho.nbre honrado"?
~Como no hay otro.
-¿Me considera usted capaz d
,una acción semejante?
e
-Primet:o dudaría de mí propia,
;-Pues bien, señor a, yo llevo conm1_¡l"O na_ torcedor queme amarga 1
existencia.
a
- ¿Cuál?
-Una vez me encontraba en tan
gra~de apuro de di_nero, que saqué
mecha oo~a del ceptllo de las &lt;Animas benditas.&gt;
JOSÉ DE CASTRO y

SERRANO,

CANTARES.
Hay quien se empeña en querer
y en vez de querer olvida,
¡yo me empeñé en olvidarte
y te amo más cada día!
A todos lados se inclina
esa flor que besa el viento,
¡es mudable como tú,
igual que tus pensamientos!
N. D. DE ESCOBAR.

México, D. F., julio 30.-El
Doctor Urrutia, Médico Cirujano
de la Escuela Práctica y dela Escuela de 1\Iedicina de México, ha
firmado lo siguiente:
«La Eruulsi6n que lleva el nom•
bre de Scott ( únicamente preparada por los Sres. Scott y Bowne)
es una preparación que llena los
requisitos de la ciencia, y á laque
deben la vi&lt;la muchos de los en•
fermos de mi clientela. »

;· ·······..........................

"S~!.t;,!!,:,,.~A~!!~•.~~!A ii
San Fr11nri,r.n v:n11 ,lng~leR

.

-~

!

- lit¡

♦

Los bienes fueron valuados
en $125,000

i

La mayor parte de lo testado con•
sistía en dos pólizas de $25,000
cada una, tomadas en " La Mutua"
Companía de Seguros
sobre la vida, de Nueva York,
Hace pocos dlas que se practico la
apertura del testamento del llnstrlsl·
mo Sr. Arzobispo D. Patricio A. Feehan
en la ciudad de Chlcago, Illinols.
La fortuna d'el distinguido prelado 1111cendlO A cerca de $125,000 oro ame•
rlcano; y segQn el Inventarlo que se ba
publicado, loe bienes que dejó fueron
como sigue:
Dos pOllzas de • 'La Mutua.' • Compa!Ua de
guros sobre la Vida, de
Nueva York, por $25,1,00
oro cada una, 6 sean. . $ 50,000 oro.
Dividendos acumulados sobre una de las pOllzas ll,329 oro.
Otra póliza de seguro. . . 14,000 oro.
Acciones en efectivo y en
Bancos. . • . . . . . 37,000 oro.
Entre las disposiciones del selior Arzobispo, en su testa.mento, se blcleron
sta.s:
A su hermana, seilorlta Kate Feehan,
que estuvo alempre con él hasta su
muerte, $40,000 oro en bonos y $25,00U
oro .:e una de las pólizas de seguro;
A la sellora Ana A. Feeha.n, viuda del
sellor doctor Eduardo L. Feeban, ber•
mano del eellor Arzobispo, $25,000 oro
de otra de las pOllzas, y $5,000 oro en
efectivo; a. la Academia de Mn Patrl·
clo •e Chlcago, dé la que es preceptora
en hermana, Madre Maria Catalina,
$10,000 oro de la 1\ltlma póliza; A 111
escuela • 'Santa Marta·' de enseñanza
prll.ctlca para varones, de Feehanvllle,
llllnols, que era 111. lnstltucl6n por la
que mú ee Interesaba el sMor l rzoblspo, se entre¡raron los $4,000 resta•J·
. . la Qltlma p6llsa.

2.-T raje de paseo.
1.-Trajes de casa y visita,

El tertamen de modas.

1
♦

tie re:;ervan l;allia&lt;I eu (Jarro .Pullman para todos los puntos
en los Estados Unidos. Los Restaurants y Carros Com'.)dores de
Harvey en la Línea de Santa Fe,soñ renombrados en el mundo
entero. Para precios, itinerarios y otros informes, dirigirse á
w. s. FARNSWORTH.-Agente General.
ta. San F,.anol•oo, Núm. B, Nléxloo,

a. 11-.

•••••••••••••••••••••••••••••••••

La gran Exposición de Modas de
San Petersburgo, se ha transferido
para el mes de ener? del_ 3:ño entrante, según regia d1sposic1ón_ de
la Czarina. Parece ser que la real
orden ha traído algunos tt·astornos
para los exposito res, que habían ya
desembolsado buenas sumas para
la confección de prendas femenin~s.
Sea lo que fuere, la orden supert0r
es terminante, y de nada habrán de
servir las protestas que se levanten,
pues lo ordenado, ordena~o está Y
nadie habrá de contraventrlo.
Aunque no ha habido ~xpli&lt;:a~iones aclaratorias de la dtsposic1ón,
todo hace suponer que ésta obedece
á los empeiios de una encumbrada
Duquesa de la Corte rusa. Esta no·
ble, según las malas lenguas, está

en combinación con uno de los principales talleres moscovitas. de modas v como la Duquesa priva con
su ;o·beran a, consiguió ~e ésta que
la Exposición se transfiriera hasta
que el taller termine su co~ting".nte,
un contingente soberano, r1quísuno,
elegante, abrumador ....
¡Ah! Las finanzas no. se divor0;ian
ni de aquello que pudtera C?~side•
rar se como mer amente esp1ntual.
La evolución civilizadora de la humunidad es uoa vorágine en cuy a
sima cae todo lo que de alguna manera preocupa á los hombt·es. Y
cumo las finanzas ocupan lugar
principalísimo en esta&amp; preocupaciones, na.da tiene de raro que 18:s
finanzas evolucionen á p~sos gigantescos y arrastren co~sigo todo
aquello que jamás h8: tenido ~arácter comercial. No quiere decir esto

que las exposiciones dejen de ser
eminentemente comerciales; per o sí
bncemos constar que hace algunos
años. cuanéto en las cortes europeas
se han celebrado conrursos de modas femeninas. las utilidades pecuniarias ocupaban un lugar secundario, pues lo principal era dar á
conocer al mundo elegante las poderosas facultades de la inventiva.
Como el plazo se alarga para la
Exposición de Sa.n Petersburgo,
puede y debe suponerse que el Certamen resultará má~ brillante, pues
sus elementos se mnltiplicará~, .Y el
contingente de los talleres parisienses alemanes, italianos, ingleses,
etc.' se ha.rá pasar por el crisol de
la ~ás severa crítica, para qne alcance un grado irreprochable de
perfección.
Pronto veréis en estas páginas,

lectoras roías, los modelos que ha_n
sido aprobados y que, po~ co~stguiente, ocuparán l ue-ar di stmgu1do
en la Exposición. H_a1;&gt;rá de todo :
trajes de paseo, de vi_s1ta, de casa,
de reunión, de recepc1ón, de katro,
de sport, de dueloi sombreros para
niñas, para sefi:0r1tas, Pª:ª señ_oras · tocas de vrndez, matmés, llstoo~s, guantes, calzado, joyas, etc.,
etc. En una palabra, el Certamen
será tan vaisto, abarcará tanto Y
tao to, que difícilmente habrá perso:
na que en su guard_arr?Pª cuente Dl
siquiera con la v1gés1ma parte de
Jo que en San Petersburgo habrá de
presentarse. Se cabulan en más de
dos mil las prendas de ropa que
habrán de exhibirse, aparte de las
cpetites choses&gt; 9u1: n~ debe';! mencionarse por su msigmficancia.
Pronto estarán en mi poder esos

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100489">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100491">
              <text>1903</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100492">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100493">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100494">
              <text>9</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100495">
              <text>Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100496">
              <text>30</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="100513">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100490">
                <text>El Mundo Ilustrado, Para el hogar, 1903, Año 10, Tomo 2, No 9, Agosto 30</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100497">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100498">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100499">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100500">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100501">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100502">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100503">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="100504">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100505">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100506">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100507">
                <text>1903-08-30</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100508">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100509">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100510">
                <text>2017760</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100511">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100512">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100514">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100515">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="100516">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2893">
        <name>Consejos a las madres</name>
      </tag>
      <tag tagId="2895">
        <name>Cura de San Lucas</name>
      </tag>
      <tag tagId="2894">
        <name>La bordadora</name>
      </tag>
      <tag tagId="2898">
        <name>Monogramas</name>
      </tag>
      <tag tagId="2897">
        <name>Peinadores</name>
      </tag>
      <tag tagId="2896">
        <name>Tesoro escondido</name>
      </tag>
      <tag tagId="2815">
        <name>Vestido de paseo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3449" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2091">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3449/El_Mundo_Semanario_Ilustrado._1895._Tomo_2._No._1._Julio_14._El_Mundo_Paginas_extraordinarias..pdf</src>
        <authentication>a18b499386679399d143d74b71acb3a1</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117271">
                    <text>.... _

aemdaa de eat,e

madcl; ............ deléla

Mt,,rd
de
~.w_.
-1o•
41 LJ•&amp;,I ID'llDllo. - 'ti
~ ~ ~

6......

I

-

. . la[ . . . . .

apliell,-

~

. . . . . 'l8illlldii ~ fe.
milllao, al mllllio tiempo que
po,111 lujo pere08ll proplude

.,.__,.., de)ddu.
Oka-mbrencl.te introducida en loe oaloneo
elegantee, coa&amp;mnbre que probablemente ae generatisanl
por cuanto contribuye 4 proporcioDIII' an grato recuerdo,
f8 la de aecar ua fot&lt;lcrall•
del oal6n en que •ae celebra
UDI, 6 del comedor en
que ae ,d4 un banquele, en loa
momentoe en que una y otro
llegan , 111 mayor 1nimacl6n.
Dadaa lu facilidadee que boy
prc&gt;p11rolona el arle fotográfico
y la rapidel con que ae open,
!Ílda mú prictlco y opM11DO
que lnnovacwn, que al
prapo,cionar , cada eonocido
6 comenoal viatú del ilnlmado
local, lee deparan el mecllo de
conaervar un gnl8C!O y duradero n,cnerdo de Ju penonaecon
qllienea ha compat&amp;ido algunu horae de agradable paea&amp;iempo 6 d., halagüella imlmi•

dad

A}me,.,...q';\B ~~

~--

ru,.

ellilde18".

FolUf.lDO a.uo L•

....

-"°'°lf nsc.ur.o«p

.-.. ~

ua11aa.

Loa 0ALDJ&gt;AlllC801ff&gt;TBJa.all!OOO.-i'mr.. ..,,:ma,
0ÁLCOlL08

ABr110Jl6Joooe, TABLA ~ , ....,.-1'ar..

fülT6moAa, G......b - y

~-N-

GIWIÁTICA CABl'lll,LA1'.. -VOCAIIIJLABl0 &amp;IP.dOL,

J'Jwroia.-TABLA8 »- Bso1JCC161&lt;,-loDouAD
FLOlta--ColtÓCDII""""' 1JT1LJ8.-Ba,slA8 DII

DII

:i-..

Oocn&lt;•--

T

DII LA8

LrraATl!li.-MÁXDWI T l'mllWOD"1'08; an,¡, T VII

Directorio de la Ciudad de lléxlco.
Doadeee_..,.,...IOllollol.__
_ , _ 1 . , . . . , t a r U u )IOllalel71olf8rflleel - paed&amp;n - • e1 1aombre ae ...- 6 ti .i.Jc,íoo.

""""'°de..-,~,.,..,
"ª
f ,
__

LAOI"" al6
a4aii6I OOII 4 ,._,
jr#Jgmflt,• dt tdi/ciM ~ 1(
con multiltld

1

Este Almanaque conllnn•r~ publlcindoee cadaatu,
y fol'IIIIU"i una ,·erdftdera "'1el•loped!a útil ~ to--

dos.
EL EJEXPLA.B VA.3:,B-..0•

PEDRO Z. PEaNIA.
VEBA.CBUZ.

LA IOCIBDAD D&amp; LAS 80LTSBO-HA8.

U11pel,!qaeaediningne por
caranler pric&amp;ico en todo,
Ioglaleml, ~ de dar á la
mujer de loa otroa, el ejemplo
de una nueva eociealad' la de
.seguroe conúa el oellbalo. •
En rigor, eocledad ae
titula, de ,Segnroe comra Ju
eolieronu.• y relativamente

111

at QaMrimonio, funciona oomo
lae demáa eociedadee de aeguroa eobre la viclL

LM .-IMlae q1111,J

edad de
caarima all08 00 han
llega\ á la

tenido la B110rle de encontrar marido, ,eoiben una prima pro-

lj.-TRAJB Y Q.AltlTA l•E TBP.l:IOPBI.O PARA r.u&gt;EO,

eqalpaje qne acabamoo de reiellnr eo
de ua oenom el,ga~I• puede lle·

e, ae CO'llprtndent que e•• degnmdeo Almaceneo, laapn en 11000l'III ncudsn á elloa 4 pro•éene de

dlcboo

viajeo, y como

acabamoa

o.

la enullleraci6n anterior otro objepanlo ea !ntl&amp;il r aun poqo c6mo-

. . . . ''reltanranta" Jo bacen inn&lt;'CH11rio,
..,_ pmque H comidera th.ic, como dicen
j J11 lodo cuo fin,, pera tomar el primer
íl pPdo adonde ae va 4 parar. Noa referip,9vlalonea, que toda 1ello, n previaora
6 mal.Un donde encierra loa objel08

de--. .
. . . - _U. l.&amp;L01'D Y BKCBPCIOND.

a&amp;rleqafn,• ea. decir, amenizado
. . , . decora&amp;ivoa, como CelÜll8 de
1IIIIT11111 con fru,118, vinagreru rús&amp;iCII,
~~ b,J&amp;ellaa, eatuuillaa, etc., de., creoo
,e-•~lfl&lt;iblea ...,.w,iemeoie á Ju ama,
6 1 - . ; • ~ que cada cual oe1enle an buen

..,., ... bi.'fl'IIO,-,,w.

~ , laa can&amp;i-

dadeo que en per!odoa tjiio han ido paaando.
F.n CIII&lt;• de que 1ntee de llepr , dicha edad ha)'811 VÍlltO colmadoé 1111 deae08 y encendida la
antorcha de lilmeneo, pieeden Ju IR11DU abonadoa, que paan á formar parle del capii.l elol.
Conviene adYer&amp;ir que eota cemblnllci6n no
ee nueva, pneo habla aldo ya praotlcada, Y por clerlo con buen reeullado, en ~
17N YAICXD

a.lol'IOO.

Un fondlota muy -enpn,ndedor de loe Eetadoe U nidoa fond6 ell la playa de Atlan&amp;ic-City
nna allradion que le propoicionañ no pocoo doJlan,, Ew un •Hotel familiar,• donde hay, ade·
mala del ..:60 de lumadoree, del iu,cenec&gt;r, de la
aela de balloa de otrae comodidadee,
rramJ?Clna ~ Deede aquel aitlo pueden loa novioa contem·
piar el ami del 0-Uo sin qne nadie loe ves.
Sombrilla perfeccionadao loe p,eaervan ~I polTo, como loa ,rbolea que abripban á Pablo y
Virginia.
Para que no falte nada., eell8 8eetae del corazón, el dnello de la fonda ~ pneelo en loa
cojinee laa poeafaa de Tennyaon y de Lonsfe11ow, el indicador de loe caminoa de hierro de
la región, el diccionario de profesiones lucra.ti·
vaa y loa novelu de Dickene.

y

una""

Ulf NUEVO UCORD.
Yo no ee eolo la.biciclela la que airve de preexageraélonecl; eeoe indtileoabneoa de ejercicio mnacalar bantisadoe con el britclnlco nombre de mord: el patín no ha q-1do
queda- a&amp;nle, y hlae pocoo dfae un joven ingW., Mr. Ta)', ha iDauprado en Londreo la oerie .de loa
de patinMl6n. Ha~ndoae
calwlo loa pMlae(I , lu dlea de la menina, eatuvo pa&amp;lnudo todo el día y toda la noche huta la milma hora de la mallana ol¡alente lin
comer ni beber.
Al lla de t a n ~
man, que habll íi,com

. -texto para esas

""°"'

JdJ6tpjlroe,

r.o linl!liá,

Mlpel i:.at 17.-Pulal •• ritm.~l....... P.i.l M.

..u-=11 1

Adminlatrador de laLolff'llld.l Jnolitnto Ve.w
o
A¡eme de Loterlaa l ~ . t : .Publl-- . . . . .
con 8l&lt;Jl8Ddedorea y
t
Se e ~ del reparto e toda el_ de • - ...,._

Ju,~,otc.

&amp;ncibm 6 , d , , w - ~ .......,..,

~4p&lt;riddic(Jt.
BXPIHlDIO lt:IDI.. 4 üB LA ADJllNISTBA.ClÓtc D•,-A.....,-4
DJll, TDIBR.B.

�����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="89864">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="89866">
              <text>1895</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="89867">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="89868">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="89869">
              <text>Julio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="89870">
              <text>14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="89887">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89865">
                <text>El Mundo Páginas extraordinarias, 1895, Tomo 2, No 1, Julio 14</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89871">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89872">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89873">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="89874">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="89875">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="89876">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="89877">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="89878">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89879">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89880">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89881">
                <text>1895-07-14</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89882">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89883">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89884">
                <text>2017387</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89885">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89886">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89888">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89889">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89890">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="503">
        <name>Benito Juárez</name>
      </tag>
      <tag tagId="500">
        <name>Cardenal Gibbons</name>
      </tag>
      <tag tagId="501">
        <name>Guadalupe Cacho de Caso</name>
      </tag>
      <tag tagId="499">
        <name>Juan de Dios Peza</name>
      </tag>
      <tag tagId="504">
        <name>Panteón San Fernando</name>
      </tag>
      <tag tagId="502">
        <name>Perucho</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3467" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2109">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3467/El_Mundo_Semanario_Ilustrado._1895._Tomo_2._No._10._Septiembre_15._El_Mundo_Paginas_extraordinarias..pdf</src>
        <authentication>6ac0ef8c3007693f053da1d47d1b6899</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117289">
                    <text>8 SEPTIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

72

PRENSA MEXICANA
P6:gi.nas extraordinarias.

f1 Aa::~ION~.
' -1,

:-:r.:!.-ú·~=::~
___ ..._.._ .. __ ::
•11.
V'N••"'1Nl-o.~.a

DOMINGO 15 DE SEPTIEi\IBRE DE 18D5.

Nám. 297

t

¾¡

~

1
·•;:: ,\· . . e

, GA;R·
C ~

«

"w,$

~

:CONDICIONES.

...--.............
Dl.lilutMIL

~
u..p,o..,............,
__ , ..
u... ,. ... ~ - - • •

·-------··

_ _;'

imonumcnlo ét J{iaalgo erigiao en F'acJtuca ($.

ae J{iaalgo.) (de fotografía.)

Tomo II.-Nú1l11'ro JO.

�74

ELJIIUNDO.

15 SEPTIEMBRE, 1895,

15

SEPTIEMBRE,

189/i.

EL MUNDO.

75

':-z

&lt;.r:"':

Frovecto ael roonumen!o á la 9naepenaencia, que aeberá le-oan!arse en el Faseo ae la Reforma.

�15 SEP'l'IEIIBU, 1896.

1, A tas

aoce ile la 11C1:1\e.•!I, A la 111lCl.•a, A la• ilos.•4, al amanecer.

...

EL MUNDO.

r. Sn el 4 - - ofielld.•!l, mtTctnao el aesflle.-a, I)apues a. la formac16n.

77

�EL MUNDO.

78

15

SEPTIEMBRE,

1895.

r Una columna octagonal se levanta

PRINO

sobre el pedestal 1 y en ella descansa
1a estatua del Cura Hidalgo.
La estatua es de grandes propor·
cianea, de bronce, y representa al
héroe envuelto en una capa, con la
cabeza descubierta, teniendo la bandera en la mano izquierda y el brazo
derecho extendido.
Representa el. mome~1to solemne
en qrie dió .el grito de Libertad é Independencia.
Sobre la cornisa se leen estas inscripciones, en bronce:
Grito de Dolores.-Toma de Gra•
naditas.-1\Ionte de las Cr~1.ces.-Batalla de Aculco.-Liberac1on del ~sclavo. -Puente de Calderó~. -No nas
de Baján-Sacrificio en Ch1h~abua.
En el pedestal hay dos reheyes ~e
bronce: uno reJ)resenta. á. la H1ston,a
escribiendo en las págma.CJ de un hbro el nombre de Hidalgo, y el otro
á la libertad rompiendo las cadenas
unieran al viejo y ~l nu~vo .mun-

ALES

-Dl!UltttllllJJi

tí tji~algo

EN LA REPUBLICA.
La reciente traslación de los restos
de los héroes de la: Independencia. y
las fiestas de maiiana, traen el recuerdo del inmortal Cura de Dolores y
ponen rnbre el tapete la cuestión del
monumento que se le debe elevaren
esta Capital 1 y cuyo proyecto yace
des&lt;le ha mucho tiempo en las oficinas del )iinisterio de C',omunicaciones. Con tal motivo hemos considerado C,Portuno publicar fotografías de
los pr1ocipales monumentos dedicados al invicto caudillo, que existen
en la República.
En muchos pueblecillos hay humildes estatuas de piedra sobre columnas de ladrillo, 6 en fuentes: co-

d.~~

mo es de comprender sería imposible

''

dar á. conocer todos. De uno 6 dos
monumentos de los de algún valor,
recibirnos las fotografías muy tarde,
por lo cual fué imposible que aparecieran con este artículo y con este
número. De todas maneras creemos
que la colección que damos tendrá
interés para nuestros lectores.

Se ven también dos mscnpc1ones.
La primera dice así:
Decretó la erección de este monumento el Preeidente Benito Juárez
en 6 de Junio de 1863.
Se construyó siendo Presid~nte de
la República el General Porfirio Díaz.
La segunda, dice:
Al Padre de la Patria Miguel Hidalgo, los Estados de la República.
Afio de 1878.
Ambas inscripciones son igualmente de bronce.

ESTADO DE MEXICO.
El Estado de México es el único
en la República que cuenta dentro
de su recinto con dos monumentos
de alguna importancia dedicados á.
Hidalgo; las demás entidades de la
Federación sólo uno tienen y muchas
ninguno que merezca la pena de Sefialarse. La historia de estos dos edificios está. tan ligada que' no es posible referirla por separado.
A principios del año de 1851, siendo Gobernador del Estado, el Sr. Mariano Riva Palacio, proyectó éste, en
una junta de los principales vecinos
de Toluca, levantar un monumento
con una estatua en mármol del Padre de la Independencia, Don Miguel Hidalgo, precisamente en el lugar donde este caudillo celebró una
misa antes de emprender contra las
tropas españolas, aquella gloriosa batalla que ganó, derrotando al famoso regimiento de 11Tres Villas11 y á
las fuerzas mandadas por los Coroneles Mendivil, Bringas y otros je-fes, el 30 de Octubre.
Habiéndose acordado que dioho
monumento fuera construido con
materiales procedent.ei;i del Estado
y se inau~urarn el 16 de SPptiembre
del repetido año, escogióse mármol
de los yacimientos de la municipalion
dad de Zumpahnacán, distrito deTe-nancingo y la estatua fué encargada á J. Solachc, humilde cantero de aquella localidad.
En Abril del mismo afio1 :í moción de D. Ignacio Ramírez (El Nigromante) presentada ante el Ayuntamiento de la Capital, esta Corporación pidió al Gobierno del
Estado que la estatua fuera colocada en Toluca. Aprobada la idea por la. Legislatura., el Poder Ejecutivo y la
Junta de iniciadores, se expidió un decreto en tal sentido, más no por esto se olvidaba el histórico punto de las
Cruces, en que de todas maneras había de erigirse el monumento.
En virtud de esa disposición, fué edificado en la plaza
mayor de Toluca el pedestal para la estatua, con mármol
también de Zumpahuacán, y la escultura fué trasladada
con grandes ceremonias, custodiándola durante el trayecto, comisiones de vecinos de los distritos de Tenango y
Tenancingo.
El 16 de Septiembre fué inaugurado el monumento de
Toluca y en 30 de Octubre el del Monte de las Cruces.
Este es de figura. piramidaly se encuentra situado sobre
terrenos rocallosos, á la entrada. del Jlano de Salaz ar, cerca de un bosque.
El monumento de la capital del Estado permaneció en
la Plaza Mayor hasta Agosto de 1884 en que fué trasladado á la calle de la Independencia, y cerca de la Estación
del ferrocarril 1 sin qµ.e al trasportarlo de un lugar á otro
sufriera ningún deterioro, ni al instalarlo de nuevo cambiara su altura, que es de nueve metros escasos1 desde la
base hasta la cabeza de la estatua. Esta sola es de dos metros de altura.
La estatua instalada en Toluca, fué la primera que se
colocó en la República; pues aun cuando en otros puntos
se levantaron monumentos á la memoria de los héroes
de la Independencia, la de que hablamos era hasta el
día de su inauguración, la única, ya como estatua y ya
como monumento d~dicado exclusivamente ú. Hidalgo.

SAN LUIS POTOSI
En Septiembre de 1870, el Ayuntamiento de ]a Capital
del Estado acordó la erección de un monumento á Hidalgo
en la plaza principal, pero los disturbios políticos impi•
dieron por de pronto la realización del pensamiento, hasta 1873, en que la junta Patriótica se encargó de propagarlo
y de colectar fondos.
Al ingresar al gobierno del Estado, á fines de 1876, el
General Cárl'ls Diez Gutiérrez, solamente el pedestal de

MONUMENTO
DE LA INDEPENDENCIA

{l!}onumonto ctl inkiaaor ao lct 9naoponaoncict,
ol (Zologio ao $an Nkolcts ao J{iaalgo en {l!}orelict,
mármol estaba construido y como no se había hecho ningún contrato para la fundición de la estatua de.bronce que
había de sustentar, fué encomendada ésta al escultor Pedro Patiilo Ixtolinque, quien con ayuda de D. _Juan Bue-navista la terminó en Agosto de 1880 y en Septiembre del
mismo año fué de.~cubierta. Entre los números del p:z::ograma conque se festejó la inaugur~ión figuró un bomto
himno compuesto por Angela Peralta que se encon~:3-ba
allí en aquella época y fué cantado por un coro de nmas.
El costo del pedestal fué de más ae $2,000 y el de la es•
tatua, de $10,000.
Dicho monumento, previas algunas modificaciones al
pedestal 1 fué trasladado de la Plaza Principal al centro del
'.Paseo de la Constitución, en donde luce más, porque donde estaba, los á.rboles del jardín, casi lo ocultaban. En el
lugar que ocupaba en la plaza; se mandó levantar un gran
kiosko que valdrá como diez mil pesos y tiene capacidad
para cien músicos.

En 1886 expidió el Presidente de
la República, General Díaz,.una convocatoria para la construcción de u_n
monumento dedicado á. la memona
de la Independencia Nacio1!al, y en
el certamen obtuvo el prem1? el proyecto presen~ado por los art1Stas ex:•
tranjeros CrU.Ze y Shulze; pero, luego
fuera ya de concurso por falta de
oportunidad, se presentó e! de los
escultores italianos Cencetti y ~
bache que llamó tanto la atención
por sÚ belleza, que el Sr. Dublán
mandó hacer la estatua que había de
servir de remate, y la cual•s~ encuentra actualmente en el patio de
la ex-aduana.
Dicho monumento que vulgarmente es llamado de Hidalgo, por
lo cual lo publicamos1 debería ser
levantado en la glorieta ce:r.tral de
la Calzada de la Reforma, pero su
enorme costo que ascendería á ce~
de 300,000 pesos, hace por hoy casi
imposible la obra.

ESTADO DE MICHOACAN.

El monumento que actualment~ existe en el C?legio de
San Nicolás de Hidalgo, ~n ~orelrn, fué obsequio del sefior Presidente de la Repu bhca.
Se comenzó á construir el 29 de Junio de ~886 por el
Ingeniero del Estado, Gustavo Rotb, y fué maugurado
solemnemente la noche del 15 de Septiembre &lt;1:e 1887_por
el señor Gobernador del Estado, General Mariano J1ménez.
. .
10 ·
Tiene el ped.estalcuatroinscnpc1ones: la.que vea nen·
te, dice: (&lt;30 de Julio de 1811.n Poni,ei:ite: u8 de Mayo de
1753.,, Norte: uFué colegial de oposición, Tesorero, Catedrático y Rector de este Colegio.)) S~r: 1tProclam6 la Independencia de México el 15 de Septiembre de1810,)).
Abajo de esta inscripción y sobre mármol blanco, tiene
la siguiente dedicatoria.
, .
.
uPorfirio Díaz Presidente de la Republica, dedicó este
monumento á. tá juventud estudiosa.,&gt; ((Septiembre 16 de
GUANAJUATO.
1887.n
d
d
En el mismo lado que ve al Sur y en el canto e una e
Por decreto que expidió el Presidente Juárez en Junio
las
graderías,
dice:
.
.
de 1863, se ordenó la construcción de un monumE:nto al
&lt;CEn el Gobierno del C. General Mariano J1ménez.i,
iniciador de nuestra Independencia, en Dolores Hidalgo,
Monumento de cantera. trabajado con buen gnst? Ysen~
cuyo costo calculado en 40,000 pesos debía cubrirse á pro- cillez· Mide tres y media \'aras de altura y lo c1rcun~
rrata entre los Estados de la Federación, según el míme- un b~randal de fierro fundido. L'\S inscripciones las tiero de habitantes que tu vieran.
ne en el último de los cinco escalones que form~n h\ base.
Debido al esta.do de guerra, en que se encontró el país, En el tercer cuerpo descansa la estatua de H1dalgo,Me?
la. colecta no pudo hacerse hasta 1878: el Estado 9.ue con- bronce y de tamaño natural, fundida por el escultor 1tribuyó con mayor cantidad ($3,700) fué el de Jahsco;. los
que dieron menos, ($352) fueron Colima, Campeche, uoa- randa, de México.
huila y Tabasco.
ESTADO DE HIDALGO.
El monumento fué proyectado y dirigido por el Ingeniero Vicente Reyes; los bronces fueron modelados por
El monumento de Pachucaes uno de losquetien~n maD. Gabriel Guerra y fundidos en la Fundición Artística de
Tacubaya. Aunque no tiene estilo caracterizado, puede yor mérito artístico y valor miís alto. Fu~ con;-tru1do en
decirse que pertenece á la escuela italiana y ofrece muy Italia6 inaugurado en 1886; su costo ascendió ,t 50,0000 pesos, pagados exclusivamente por el G?bierno del Es.tad~
bonita vista.
El zócalo q ne sirve de basamento, es de arenisca morada, y se encuentra situado frente al Palacio del Poder E1ecu
y está coronado por una ancha cornisa rosa, sobre la cu~l ~~
El contrato para el monumento erigido á. Hºdal
1
go_ en
descansa el pedestal de arenisca morada, en cuyas esqmnas truncadas se levantan cuatro pilastras, en las que se Pachuca, fué otorgado, en lo relat!vo it su construcc~ón,
encuentran colocadas igual núm~ro deúguilas de buen ta- á Attilio Tangassi, durante el gobierno de D. Francisco
Cravioto, en 1885.
maño.
.
Las eua~ro fuentes de las fachadas principales del m¡
Las águilas son de bronce oxidado, tienen las alas abiertas, y con el pico y una garra, mantienen prisionera á una. numento son de piedra. blanca de las canteras del Rea
del Mon~; las cuatro estatuas que llevan estas fuentes Y
víbora.

15

SEPTIEMBRE,

79

EL MUNDO.

1895.

que arrojan agua, son de mármol ra vachena de primera
clase y representan unos insurgentes._
.
:.. . El pedestal está. construido de la misma piedra blanca,
así como todos los bajos relieves. Cada table~o lleva embutidas planchas de mármol ravachena de primera clase,
y el pedestal mide siet.e metros de altura.
El piso de las fuertas, por dentro es de mármol de Italia blanco y azu , formando tableros, y la ea tatua es de
m¿rmol ravachena y mide tres metros de altura.

ESTADO DE CHIHUAHUA
En la antigua plazuela de San Felipe, conoci~ hoy con
el nombre de Hidalgo y frente al hermoso Palacio de Gobierno se levanta el monumento más hermoso y de mayor vaior de los que existen en la República dedicados al
Héroe de la Independencia. Su costo fué de 60. 000 pesos,
de los cuales 45,000 fueron reunidos por subscripción entre los Gobiernos de los Estados y 15,000 eroga40s por
Chihuahua. Está construido con mármoles de Onza'l?a Y
las cinco estatuas de bronce que ostenta, fueron fundidas
en Bruselas.
. .
En la cúspide de una graciosa columna cormtia de 45
pies de altura, descansa la estátua del cura Hidalgo, cuyo
tamaño es de 8 pies; resulta, por lo tanto una altura total
de 53 pies.
En uno de los cuatro lados de su pedestal puede leerse
la siguiente inscripción:
"AQUI FIJ}; SACRIFICADO EL AUTOR DE LA L~DEPENDENCIA
NACIONAL, 30 DE JULIO DE 1894."

NUEVOlLEON.
El año pasado se inauguró el monumento á Hidalgo
erigido por el Estado de Nuevo León, en el centro de la
plaza que lleva el nombre del héroe y que es el más bonito jardín de Monterrey.
Rodeado por peq ueñ.os pilares de :fierro unidos por tramos de cadena, se destaca ese monumento, que es de
mármol negro de las canteras del Topo.
Sobre un alto plano cuadrado, con macetones de bronce en los á,nl7ulos se levantan siempre siguiendo la forma cuadra~ula;, tres gradas, arriba de las cu~les está
una pirámide de cuatro costados con sus reepect~ vos ?Ornisamientos. En cada una de las caras de ~a p~rá1!11de,
se ven con letras de bronce, formadas las mscripc1ones
siguientes:
En la del Oriente:
El Aynnlamiento de 1899 al Padre de la Patria.
En la del Norte:
Independencia !le México.
En la del Poniente:
Mi.guel Hidalgo y Costilla.
Y en la del Sur:
15 de Septiembre de 1810.
_
La altura total de ese basamento es de cerca de cmco metros. La estatua que lo corona, procedente de
una casa norteamericana, mide 3 metros 25 cen~fmetros,
tiene buen parecido y es hermosamente artística, tanto
por su actitud soberana como por sus detalles.
Debido á los alambres para focos eléctricos, á los postes, etc., colocados en el parque últim~men~ para adornarlo durante las :fiestas actuales, fué 1mpos1ble sacar fotografía del monumento, por lo cu.al nos limitamos á publicar la hermosa estatua que le sirve de remate, y cuyo
precio fuéde $4,000. El resto de la obra, basamento, et.e.,
costó $2 163. Este es el má.s moderno monumento á Hidalgo q~e existe en la República.

•••
En San Juan de los Lagos, población del Estado de Jalisco se encuentra, junto á. la iglesia, un busto de piedra.
E~ la villa de Guadalupe Hidalgo, hay también un monumento dedicado al Caudillo con una pequeña estatua
que según se asegura, fué modelada cuando aún vivía el
héroe, por el escultor Terrazas. Costó 1.000 pesos y fué
inaugurada por el General Díaz. Es igual á la del monu~
mento de Morelia.

LA MUTUA.
OOMP.A.,._~IA DE SEGUROS SOBRE LA VIDA.

Acapulco, Agosto

~

de 1895.

Sr. D. Garlos Sommer, Director General de la Mutua, CompaJlla de
Seguros sobre la. vida, de Nueva York.
México.
Muy eel'ior mio:
En esta. fecha me entregaron los Sres. B. Fernández y Cia. banqueros que son de In. Compa.illa de seguros sobre la vida, que vd. tan
digna.mente representa. en esta Repl1blica, la suma de $3,436 41 cs.,
en cancelación del seguro de vida, que en mi favor tomó mi inolvidable esposo en su Compañta, siendo de 83,000 00 con devolución de
premios, en Octubre del aiio de 1892.
Doy á. Ud. seB.or Director General, las má.s sentidas gracias, suplicándole las de Ami nombre A la importante y humanitaria Sociedad,
denominada.: "The Mutual Lile Insumnce Compa.ny of New York,"
por el rápido arreglo de la póliza consabida 6 sea el m1mero _525,775,
cuyo pago se verificó sin el menor tropiew, muy al contmrio, mucho
antes de que yo pudiera. esperarlo.
Puedo recomendar con toda fe y conciencia á. todos los padre:., de
fe.to.llia, que no estén poseidos de grand.es fortunas, que antes de que
sea demasiado tarde, se aseguren en la Compa.fiia, en la cual estaba
asegurado mi finado esposo, pues es una. institución ya bastante reconocida como benéfica y humanitaria, á má.s de las grandes ventajas que ofrece á todo quien se asegura en ella.
De vd. muy reconoctday atenta seguro. eervidora.-MA.BIA. A. V. DE
ÜOBDOBA.

lb)onumento á }{iaalgo en (!qiqualtua.
(Levantado~por suscrición Nacional.)

�80

15

EL MUNDO.
COMO EMPLEA EL TIEMPO
EL

llliltlillll\\L 1111\\Z ..
SU FISONOMIA EN DIFERENTES EDADES.
Su familia.-Sn casa habitación.
(Este artículo fné publicado en el número prospecto de EL MUN.no, que se agotó á los

ocho días de haber aparecido. Desde entonces ofrecimos á nuestros suscritores que lo
repetiriamos oportunamente, proponiéndonos publicarlo cuando ya estuviéramos seguros de la bondad de nuestros grabados. Creemos hoy poder satisfacer nuestro deseo,
y lo hacemos r~pitiendo el artículo, íntegro y sin correcciones: por eso se notará que
en él se babia del Sr. General 1ifartín González como .Jefe del Estado Mayor del sefior
Presidente, sustituido yu por el Sr. General Angel Ortiz Monasterio.)

••*

El periodismo moderno se desarrolla tanto cada día entre nosotros, que seguramente,
sin llegar ,t los excesos que en otros países civilizados del mundo, alcanzará carta de
naturaleza tan amplia en México, que pasados algunos años, no se leerá. periódico alguno ( excepto el especialista) qu"e no lleve la marca del actual sistema de hacerlo agrada•
ble al público.
El periodista encargado de secciones semejantes á esta, debe suponerse lo que desea
conocer sri lector, y en el acto, conocerlo él mismo para narrárselo después; pero con
detalles tales que le parezca que ha acompañado muy de cerca al escritor en sus fáciles
6 difíciles averiguaciones.
Y sin duda, qne nada se desea saber con mayor ahinco que las costumbres de los per•
sonajea cuyos nombres suenan á. diario por todas partes, y de quienes el país está pendien'te como de la solución de un problema dificilísimo á la vez que de vital importancia. El General Díaz tiene consigo el problema de cuya
solución depende la felicidad del país para lo porvenir,
por eso es intereRan'te todo lo que se refiere á. él.

SEPTIEMBRE,

1895.

15

u

Por t-0dos los correos se reciben cartas para el Señor Piesiden'te, y su oficina telegráfica trabaja casi siempre todo el día y á. veces, cuando hay algo urgente hasta altas
horas de la noche. Por término medio se
reciben ochocientas cartas al mes y cuatro
cientos telegramas. Todo se contesta con
PoRFrnro DIAz, EN 1868.
una exactitud y brevedad que va de acuerdo con el carácter activo del General Díaz. Alguna vez, preguntamos con verdadera.
curiosidad al telegrafista, qué dimensiones tendría el
mensaje mM largo que había recibido, y nos contest,6 asus~
tado, como si tuviera aún que recibirlo: ¡Doce mil pa1,ar
en cl&lt;.uel

Invariablemente se levanta á las seis de la mañana, y
dt-spués del bañ.otomaenfamila un desayuno sencillo. Ra.
ra vez sale de paseo á caballo, no obstante que es afecto y
mncho áeste ejercicio y que tiene hermosísimos caballos
americanos é ingleses de raza pura que le han obsequiado
en varias ocasiones:
Y no va de paseo, porque teme distraerse por cualquiera circunstancia y no estar en Palacio á. la hora que tiene
costumbre de comenzar su trabajo: así pues, pasado el de•
sayuno, se queda de sobremesa 6 pasa á su gabinete á leer.

LA PREXSA DEL DJA.

EL ACUERDO.

A las ocho de la mat1ana llega al gabinete el Sr. Chau•
sal y comienza á dar cuenta detallada de todos los asun•
tos que entraña la correspondeucia; oye la resolución del
Presidente que es inmediata, ( excepto cuando tiene que
pedir mformes á algún :Ministro) y conserva en la memoria el acuerdo, pues de hacer apunte al calce 6 margen de
la carta duraría mucho más tiempo en ese trabajo.
Muy rara vez tiene que preguntar el Presidente quién
es el que firma una carta: su memoria es excepcionalmen•
te privilegiada, y sabido es que ,t los veinte ó mtis aflos de
PALACIO NACIONAL.
haber dejado de ver á alguna persona la ha reconocido en
Circunstancia muy notable por lo rara, entre millares
el acto que ha estado á su vista.
de gobernantes, es la de que el General Díaz, casi nunca
El acuerdo con el Sr. Chausal dura de hora y media á.
anda i,olo; pero ca.si nunca también va acompañado ~más
dos horas: de modo que á las diez de la mañana, á. más
que de su Jefe de Estado Mayor ó del Ayudante de Guartardar, está yaen espera de los Ministros para acordar los
dia. Y esto responde perfectamente á su modo de penmúltiples asuntos del Gobierno y administración del país .
sar expresado alguna vez ante numerosos:amigos.
Un acuerdo tan importante y de asuntos tan he'terogé~
uNad,a, irrita m&amp; á un p~blo que la imolencia de los janeos debe ser muy difícil para el Secretario particular, y
writos; y éstos siempre son insolent,es. n
seguramente que requiere gran esfuerzo para poderlo lle•
PORFIRIO Du.z, EN 1870.
¡Qué difícil sería que los amigos que sin•carácter oficial
var: alguna vez preguntamos esto al Sr. Cb.ausal, quien
acostumbraran acompañar al General Díaz no se
contestó con ingenuidad muy loable por cierto, en estos términos.
dieran aires de favoritos!
-Sí; ha de ser sumamente difícil llevar la Secretaría particular de un Presidente,
Hay que aplaudir el detalle: el General Díaz no
por la infinidad de asuntos que se tratan á diario, y muchos de ellos en extremo deli•
solo no tiene favoritos, sino que no da lugar á. que
cadas; pero si he de hablar con franqueza, ese cargo, cerca del General Dfaz, es sencillo
se crea que los tiene.
de todo punto, porque es tan explicito en sus acuerdos, y tan preciso en sus concep•
Pero dejemos la digresión y sigamos nuestra tatos, que aseguro á Ud. que todo lo hace él, á mí me toca expresar con fidelidad sus
rea:
ideas, y muy á. menudo resultan cartas completamente hechas con sus frases que tomo
Entra á Palacio por la puerta de enmedio y ba·
tal como me las dice.
ja del coche hasta el pie de la escalera de honor
Cuando teme no haber entendido bien una carta, pide que se le vuelva á escribir lar•
que conduce á una antesala que podemos llamar
go, con detalles para contestar mejor; y no contento con eso, frecuentemente indica que
privada, porque en ella esperan los que están cita•
ya que no le es posible recibir á todos por falta de tiempo, hablen conmigo para que
dos de una manera urgente y que reme no recibirsean más explícitos. Por eso ve Ud. que siempre estoy recibiendo y 'tengo gente que
los por falta de tiempo. Al pasar de dicha antesala
me espera en la antesala de la Secretaría particular: son cartas de viva voz, que tengo
al gabinete de acuerdos precisamen'te tiene que ver•
que trasmitir al Señor Presidente.n
los, y arregla el asunto para que fueron citados.
Una vez en su gabinete, ocupando la silla de enmedio sigue en su tarea de revisar la prensa, mien•
E1 acuerdo con Chansal, es el único que no se transfiere, pues aun en. las pocas enfertras llega el Secretario particular; y rnuchaa veces
medades que ha snfrido el Presidente, no ha dejado de acordar su correspondencia.
aun habiendo llegado éste, sigue leyendo algún arSólo así se explica que al día siguiente de recibidas las cartas en la Presidencia ya estén
tículo que le interesa, y selo hace repetir 6 anotar.
contestadas, y listas para la firma. Cuando sale fuera de México, lo cual acontece pocas
Por la prensa es por lo único que el Presidente es
veces, acuerda por telégrafo su correspondencia urgente.
capaz de suspender ó retrasar el acuerdo de su
Recibe periódicos en su casa particular, ó en ChapulteComienza á revisarlos de
sobremesa y muchas veces los anota con hípiz para llevarlos consigo, hasta que dan las siete y media, hora en que
recoje los papeles que ha llevado á. su gabinete la noche
anterior y baja con el General Martín Gonzá.lez, Jefe de
su Estado ~fayor. Al pie de la escalera- monta en el coche y con el General Gonzá.lez á. su izquierda se dirije a1
pec en verano, y en Palacio.

•

PORFIRIO Duz,

EN

1862.

•*•

También del e~tranjero recibe no pocas· cartas, y
como ~e~alle ?ur1oso1 contaremos que varias veces
ha rec1b1do cartas cariñosa.mente respetuosas de
Francia1 dirigidas por los Jefes contra quienes combatió en la Intervención. Es seguro que dichas cartas son de las que más agradable impr0Sión le han
causado.

.

.

PORFIRIO Duz,

D~pués del acuerdo con Chausal, se queda el
Presidente esperando á los Sefiores Secretarios de
Est~o; y decin~os esperando, porque ya es proverbial en Palac10 que el General Díaz siempre está antes de la hora que fija.
El Ministro de Hacienda acuerda diariamente
de las diez en adelante, de modo que él es al primero que_ recibe, y á. veces prolonga su acuerdo
~ta. las doce del día. Los de Relaciones y Comu•
mcac10nes 1 acuerdan los jueves y sábados, después del de Hacienda, y de igual manera, tres veces á la semana los otros Ministros. Los asuntos
que les presentan los Ministros van estudiados
c?n dictámenes de los Jefes subalternos, si es pre~
c1s?, y después de cada exposición, el Ministro
o:pma y funda su parecer ante el Presid1;mte, que no
pierde detalle, pues no está satisfecho sino hasta
que domitia en lo posible uno á uno los negocios.
Regularmente quedan resueltos en la misma sesión
á. no ser que él desee más datos 6 más estudios qu~
pide al Ministro. Cuando se trata de algo grave
toma el expediente que se lleva á su casa para es~
tudiarlo, el solo en la noche.
Su trabajo con los Ministros termina á la una 6
una y media de la tarde, hora en que acompañado
del General 1\.fartín González se dirige á su casa.
Al salir de Palacio, alguno de los empleados avisa por teléfono á la calle de Cadena, para que cuan•
do llegue el Presidente ya esté servida la mesa. De
modo que el General Dfaz va directamente al comedor en cuanto entra á su casa.

PORFIRIO DIAZ, EN

1895.

EN LA CASA.
Cualquiera creería que á la hora de comer está siempre
solo con su familia, y por consiguiente que descansa un
poco de los negocios; pero muy rara vez sucede así: frecuentemente tiene ,t su lado en la mesa á uno ó dos amigos viejos que se toman, y con justicia, el derecho de ir
á la casa del Presidente á. la hora de la comida. Por desgracia no todos tienen la suficiente prudencia para dejar
de hablar de negocios, y convierten en hora de despacho
la que debía ser de familia.
El General Díaz come poco y alimentos sanos; consomé, carnes asadas, algún platillo especial de su tierra y
l~umbres. Una copa pequeña de vino tinto mezclada
con agua es el único licor que toma en todo el día.
Después de la sobremesa, que siempre es corta, pasa á
la sala de armas ( cuyo grabado publicarnos hoy) y allí se
toma el café y se juega un rato al billar entre tanto dan
las tres y media de la tarde.
'
. A esa hora vuelve á Palacio para comenzar su audien•
ma poco antes de las cuatro.

Desde la mañana de los lunes, miércoles y viernee es•
tán ~oncurr,iendo los que solicitan ser recibidos ~r el

:1

Presidente las antesalas de Palacio, inscriben su nom•
breen la hsta que el portero forma, ó!dejan su tarjeta
para el Ayudante de guardia. .Este recibe!en la tarde tar-

1876.

COMO RECIBE EL PRESIDENTE.

LA AUDIENCIA.
En la Secretaría existen máadeochocientas claves, que forman un volumen respeta•
ble que sólo el Secretario sabe manejar. Tiene clave con los Gobernadores de los Es·
ta.dos, Jefes de Zona, militaree de alta graduación, y con muchísimos particulares, la&amp;
cuales le sirven para pedir y recibir informes de diferentes personas sobre un mismo
asunto.

EN'

al último y con él desapareció el portero cerrando
bruscamente la puerta, se oye el ruido de un enjambre alborotado: todos hablan comentando su
descepción; y como lo que m,ts les mortifica no es
que deje de recibirlos ese día el President,e, sino
que se enteren de ello los demás; se oyen los comentarios más curiosos.
-Y~, dice uno~ no te11go negocio mío; es asunto
que le interesa á el, pero sobre que no se puede ..... .
-Con razón, dice el otro, no me recibió hoy si
en esta quincena me ha recibido ya cuatro veces'. .. .
Y es fuerza que' los demás hablen ...... es justo ..... .
-~o volveré m,ís á perder el tiempo ...... ¿cómo
seqmere el adelanto de este país? ...... yo no quiero
más que pedir una ayuda pecuniaria para formar
mi finca de café ....
Y así cada cual, va haciendo las apreciaciones
que cree que lo disculpan del fracaso.
En el salón de los escogidos, ya es distinta la
escena: tod~s serios, hablando quedo, y volteando
la cara hacia la puerta cada vez que se abre. Personas hemos v}sto que se ponen p;Hidas siempre
que suena el picaporte. De las diez 6 doce que allí
están, apenas son recibidas cinco 6 seis, y es natural que así sea, porque calculando el Presidellte
que cada conversacion dure de quince á veinte minutos, señala á. los que puede recibir; pero sncede
no pocas veces que el recibido comienza por hablar
de su familia para acabar pidiendo una subvención
en lo cual ha empleado impert.inentemente u~
hora, y tal:V,ez más.

EL ACUERDO CON LOS HINISTROS.

SECRETARIA PARTICULAR.

1858.

.

i:sde las tres y media de la tarde, están treinta 6 cuarenta personas llenando una de las antesalas en animada
conversación 1 formando grupos, y con semblante risueño
casi todos: es que esperan ser recibidos por el Presidente.
Algunos prácticos, dividen las antesalas en cuatro,Renos ó
lugares: La primera, el Infierno, donde se quedan todos
los que por pnmera vez van á la audiencia y se suponen
que el Presidente debe saber ya que han llegado de Chiapas, California ó Oaxaca, y que desean hablar con él• éstos pierden dos ó tres semanas en el aprendizaje. Et
gaJ.orio, es el segundo salón en donde todos esperan el mo•
mento feliz en que debe aparecer el portero que los haga
pasar al !Jimbo, ó .sea el tercer salón. Del Limbo sólo hay
un pru!o á la Glorw., adonde se llega si Dios quiere es decir si el General Dfaz los llama.
'
El Ayudante, como hemos dicho, presenta la lista al
Presidente, y. éste personal~ente sefiala con lápiz los
nombres de chez ó doce á qmenes se propone recibir en
audiencia. La lista pasa it manos del portero, y ...... llegó
el momento solemne: se abre la puerta del segundo salón,
Y aparece S. l\I. con 1a.&lt;:entenciaen larr.~:::..o. Todo el mundo corta sn conversación, y pudie:· · uírse el ·vuelo de una
mosca, interrumpido por la voz del que va llamando á.
los escogidos.
Nunca son estos má,&lt;: felices que cuando van atravesando el saló~, con paso l~nto, rostro al techo, y bastón que
s. 'la recio contra. el piso. En cambio, cuando se llamó

Pur.

LAS CARTAS Y TELEGRA~IAS.

,11

81

==

jetas y lista, para presentarlas al Presidente luego que

Toda la correspondencia es abi~rta por el Sr. Rafael
Chausal, que es el Secretario particular y leída para poder
informar en caso necesario; pues Secretario con 15 años de
serlo, y de la talla de él, apena;. hay asunto del Señor Presidente que no conozca y del cual no tenga antecedentes
claros y bien rnbidos.
Ordenadas las cartas y telegramas en la noche, quedan
preparados para llevarlos con hi firma del día. al acuerdo
del siguiente; á. no ser que se trate de algun asunto urgen•
te, en el cual caso, el Secretario le da cuenta en el acto al
Jefe, ya personalmente, ya por teléfono, ó como sea
mi:'is expedito.

EN

EL MUNDO.

·a

• EN LA llAÑANA.

PoRFmro Duz,

1895.

torio de nogal americano y un sofá en cuyo respaldo se detiene una hermosa luna
veneciana. La pieza siguiente está destinada los cuatro empleados del Secretario, y
á oficina telegrá.fica; sus muebles son todos decentes, no lujosos. A continuación
estit la antesala, á la cual llega el público,
después de haber subido por el Ministerio
de Gobernación y pasado por una serie de
molestísimas escaleras.
En esta antesala hemos visto muchas
veces á tantas personas que desean hablar
con el Secretario, como las que hay por
lo regular en la antesala de .Presidente, sin
escasear diputados, senadores, generales y
gobernadores. El Secretario recibe á. toda
hora que tiene tiempo, pero especialmente de las cinco y media de la tarde á. lo
ocho 6 nueve de la noche.

bl'as,

Entrando en la antesala privada, se encuentra á
la izquierda una puerta que conduce por una esca•
lera .., un gabinete peqne:fio, despacho del Secreta•
ria particular; son sus muP.bles, cuatro ó cinco
sillones forrados de fina piel, negra, nn serio escri-

SEPTIEMBRE,

PORFIRIO

Duz (Hijo.)

GPneralmenteespera de pie, con la mano derecha
apoyada en el sillón cercano, y no se mueve de su
lugar hasta que contesta el saludo que se le dirige¡ otras veces, está sola la sala de recibir y él llega un minuto después.
En este caso sorprende por su manera de entrar: atraviesa el clintiel de la puerta de su gabinete con una precipitación notahle, y con paso militar llega. hasta su in"terlocutor. Lrhace sentar en su sofa que recibe luz directa y
muy fuerte.,de una ventana, y él toma asiento después
dando la espalda hacia la misma ventana.
Desde que se está en la presencia del General Díaz se
tiene sobre sí su mirada ávida por instinto de domin~a.l
que le habla¡ domina luego, y en ello debe influir has•
tante la circunstancia de que no · mira, como es natural
á los labios 6 indistintamente la cara de su interlocutor'
sino tenazmente á. los ojos, lo cual es muy difícil de r;.
sistir.
Oye con toda calma, y aun después de haber terminado
la exposición de su negocio el que habla, el General Díaz
pe:manece mudo como para dejar que diga aun má.s, si
qmere, el que está en su presencia.
~ando él contesta, ya se puede estar sin gran mortificación, porque el tono de su voz y el giro de sus frases
hace aparecer al hombre tal cual quiere presentarse siempre:- franco, sincero, poco ó nada afecto á ceremonias y
fórmulas vanas; en una palabra, se conversa con él como
con cualquier amigo de respeto.
Si no es una imprudencia lo que se le pide, casi siempre le concede, y para. no olvidar su ofrecimiento, toma
nota en el block que tiene al la.do, y al cual le arranca la
hoja que personalmente lleva á su gabinete y la guarda

�15

SEPTIEMBRE,

1895.

EL MUNDO.

82

ló

OEPTIEMBRE,

1895.

EL MUNDO.

J8

Gl General Díaz.
El Mundo ofrece el testimonio de su resPeto al Jefe del
E,tado.
La fiesta de hoy no tiene los épicos caracl:.er03 de una
apoteosis en honor de un héroe: es más bien la manifestación e.&lt;:1pontánea hacia el hombre sereno y tranquilo que
ha sabido y querido conservará la Nación en me.dio de loa
sacudimientos que la han agitado tr,igicamente 1
Su labor ha sido una labor de paciencia y voluntad. No
es sólo un hijo afortunado de los acontecimientos; es un
vencedor de los obstáculos que se ha encontrado á su paso. Sometiéndose á su medio ha realizado prodigios de
habilidad para modificarlo.
Revolucionario de otroR tiempos ha ahogado los gérmenes de la revolución; político activo ha destruido la política; rodeado de elementos contradictorioi! ha sabido contentarlos á todos, nulificándolos. Su acción poderosa, que
se siente, se palpa, se respira en todos los ámbitos del territorio nacional, es el resultado de una larga perseverancia.
Profundo conocedor de los hombres de su país, sabe lo
que ha.y que esperar de ellos y lo que de ellos hay que temer. Ha querido ir solo porque es, en su concepto, el
único modo de ir seguro.
Muchos de los que se titulan orgullosamente sus colaboradores 'han sido la maieri.a prima desu obra. Han creído haber penetrado en el secreto íntimo del Presidente
cuando este secreto permanece ignorado.
SRA, ÜARME~

SRA. AMADA DIAZ DE LA TORRE.

la cartera del Ministro del ramo á que corresponde el
en nto para que lo trate el día siguiente en el acuerdo.
aeuCuando
, recibe ,t un antiguo
•
·
de ar amigo
campanero
cambia por completo, pues entonces se adelanta á
:~~ntrarle, le tiende los br~os, le dirige ~lg una bteroma,
y su convenmsi6n es muy cariñosa. Trat~ _u. 1~ gen que
conoció en otra época, con la misma fa~1~tand.ad que endmge á ellos por
t onceS. y así es también cuando se
b
1 , t' pode
escrito: hemos tenido oportunidad,. ace a gun 1em
leer la dedicatoria que puso al retrato suyo ?ºn que obsequió á. la Negra. Mariana, una valerosa muJe~ del p~eblo cuyos seis hijos murieron en la intervención. D1~e
así: u.A la patriota Negra ;lfariana. Su Ge:neral Porfirw

RoMERo

RuBIO DE D1AZ.

DIPUTADO R.U'AEL ÜHAGSAT,.

· s mgentcs ha citado.
dos ó tres personas que par~ ue~oc10
la tarde en visiCuando no es día de audiencia, ocupa
. l d
1 una de las obras matena es e
tar la f.ibrica de armas, a g
6 concurre á
import·mcia que se están llevando ú. cabo,_
. fi 'd d
' de un invento u, t'l
ralo cual t1euc m 111 a
la prueba
I , pa
de invitaciones que nunca rehusa.

'•

1

I,

FINAL DEL DIA.
Después de la audiencia, entre ocho y nuev_e ?e la noche vuelve á su casa, y no pocas veces á. recibirá otras
del General
(1) De esta obra., que a.barca. la.. primera. gran épocaerad
se han
ntaz,
~e
imprimieron
muydis~iaemp~
~~
nc1:ndo
~ le dari.
repartido entre personas
_.... as.

--

EL DOMINGO.
l dedica exclusivaEl día de descanso en la semana, o l di
, once
mente á su familia: casi siemyre des:e:s ui::e:ntrade la mañana se va con su senora1 á q
. q Mé . 6
d 1 S Romero Rubio en
x1co
fiablemente, á. lit casa e . r ·
asa las horas hasta las
Tacubaya (según la estación) y p
.
d á las
ocho de la noche, aislado de los negocios, entrega o
delicias del hogar•

t

Tal es en su vida íntima y oficial el hombre que ge--.

bierna á México.

LA FAMILIA.

.
Si recibe á algún enemigo suyo, lo trata con la nnsma
cortesía y franqueza que á los demás, y constantemente

1

Luz DIAz.

•
••

Dútz.n

vemos que los acepta en su administración hasta e~ altos
uestos si le son útiles; no por eso se crea que olvida las
~ciones de cada cual, pues prt&gt;cisamente concurren en el
General Diaz dos condiciones que rara vez se encue~tran
unidas en un hombre: Sabe perdonar como nadie,_ es
;:neroso sin igual con sus enemigo.~; pero jamás ol v~da
la historia de cada uno de los que le rodean 6 se ale3an
de él.
Esta aseveración está verificada por nosotros en muchísimos casos, pero especialme1:1~ se comprueba en su
libro de Memorias, obra que escribió hace dos afios,_ y en
la cual hay juicios muy severos sobre actos antenores1
de personas á quienes hoy estima mucho. (1)

SRITA,

.

\~(

.
'

·-lt

m&lt;-•··c·· .. _.,.,. ••.• -

. ~ \:•::...""'.¿,.,:

--·

FACHADA DE LA CASA,

y así como este día pasa todos con muy ~aras. excepcio·Qué difícil es sorprender con maqumac1ones polínes, 1
. •
ét'
ticas á un hombre que trabaJa como s e.
.
. .
· te en que, como mnguno
Su prmc1pal
fuerza cons1s
.
, sólo se o~upa en su negocio: es decir ~n su polít\ca y en su
administraci6n. Nada es capaz de distraerlo.

'rodo el mundo sabe que la familia del_ Pr?5ide::r:
'lú,' a y sobre todo que ha contribmdo P
.
honorab 1 1m , . .
l notable cambio
samente con espemahdad su señora, a
11 d reza
de carác'ter del General Día.z, quitándole aque a u .
. , ue lo obligaba su vida de campaña.
d e gemo,
ªq
d
ue nuestros
Publicamos hoy sus retratos y ~ seguro q
lectores quedarán por ello complacidos.

EL SECRETARIO PARTICULAR.
Nos faltaría algo importante si dejáramos de publicar
el retrato del que posee por raz 6n d e su encargo' y la con~
fianza que ha sabido adquirir, la mayor suma de secretos del General Díaz.
.
te
Rafael Chausal es un personaje que cmdadosamen
oculta su valía, y que á cada momento demuestra sus
grandes alcances en política.
manLos secretarios particulares de los hombres que 'biend tn con muy raras excepciones, sólo llegan á escrit .
. •
l
rd deramente Secre ario.
ks de categoría: Cbausa es ve a
. ha logrado
Hombre de mucho tacto y suma prudencia, .
eualtecer su puesto y alcanzar gran importancia, con el

circulación amplia.

(Seretario particular del Presidente.)

SR. IGNACIO DE LA TORRE,
(Hijo político del General Díaz.)

La superioridad incontrastable de su carácter lo coloca
en un lugar aparte de los gobernantes de la República.
Su energía poderosa, en un medio de entusiasmos momentáneos y de bruscas depresionfs, lo eleva extraordinariamente por encima de su~ conciudadanos.
Unimos nuestro saludo al imparcfal y desapasionado
que le dirigen hoy los grupos desligados de él, por ser in~
dependientes de su función 1 deseando con toda el: alma,
que la historia, la. severa historia que á no dudarlo existe
~ara los grandes hombres, no encuentre acción que til•
darle por lo que baga en lo que tier.uiél aún de vida.

atento de no despertar jamás la envidia de !Os que rodean al Presidente.
En la ((Galería de Hombres del Por-ven-ir,,, (serie de artículos que en breve publicará. EL Muy) juzgaremos
con toda imparcialidad al Secretario Parfacu lar del General Díaz.

LAS ILUSTRACIONES DE ESTE ARTICULO.
Al pie de cada grabado se indica lo que representa.
Agregaremos algunas notas que complementan el artículo y que nos parecen curio~, las cuales no damos
en extenso porque hemos alargado demasiado este escrito. Lo más notable en la casa del General Díaz 1 es lo siguiente:
Sala de armas-Espadas y fusiles hasta del siglo XIV;
armas incrustadas de oro, plata y concha; armaduras antiguas, entre ellas una japonesa¡ cañones en miniatura, y
íal ve&amp; lo más notable1 un pufial j¡Jponés muy antiguo
atribuido á Pumatada uno de los doce forjadores de un
ilustre emperador del Japón que reinó hace varias centurias; una colección de todas las clases de pólvora sin
humo, etc. 1 etc., y un ajuar de baquetarf!pujadacon bordados de pita, obra mexicana.
Antesala. -Ricos muebles japoneses de ébano con forros
de seda amarilla con un bordado tan fino que parece pintura; cortinas iguales al forro de los muebles; dos estantes chinos: uno notable por sus incrustaciones de concha
y marfil y el otro por su tallado; una mesa de ébano con
aplicaciones de marfil en el que hay artísticos dibujos hechos con tinta china¡ un biombo en el que sobre fondo de
seda negra hay bordado de oro un pavo real.
Salón.-Lujoso ajuar moderno, piano Steinway con riquísima cubierta de seda china bordada; bronces; pinturas al óleo de Goblet¡ marquetería de Boul con pinturas,
etc., etc.
Comedor.-Rico ajuar de roble, sillería
forrada de cuero de Córdoba.
La casa fué orupada por el Presidente el
10 de Julio de 84 y fué expresamente concluida para él.
Desde hace 14 años acompañan al Presidente Luz Ibáñez, ama de llaves¡ Francisco
González, camarista y Gregorio Canseco,
conserje.

{b}ud¡os libros en pocas lineas.
El rico vive del pobre y el pobre del rico: es una ley de
solidaridad social.
F. BENT.ANO.

•••

Los lectores de periódicos tienen tal necesidad de no•
ticias, que cuando no ocurre nada se dedican á hablar del
gobierno.
ÜAPRIVL

•*•
Se acusa generalmente á los hombres

tªra evitar acusarse á uno mismo.

G. M,

La libertad es un
nosotros.

•••
bien relativo¡

PUELIUS SYRUS.

vale lo que valemos
JoRGE

ESCALERA.

No es lo mismo un
amante.

•••
hombre para la

PrCOT.

esposa y para la

MARCEL

PRÉVOST.

Nuestros pr62dmos números.

SALA DE RECEPCIOS.

CoRREDOR.

VALTOUX.

•
••
La impunidad del culpable es la condenación del juez.

Lamitad1 por lomenos, de nuestros subs
criptores no conocen el artículo preinserto,
por haberse ya agotado cuando ellos se abonaron1 la edición del número prospecto.
Muchos de ellos habían oído hablar de
dicho artículo y estos y otros muchos de
nuestros lectores deseaban tenerlo co:1 las
vistas y los retratos correspondientes; mejor grabados .é impresos, como salen hoy, y
nos pidieron la reproducción que hacemos
en este número.
Quedan, pues, satisfechos sus deseos.
SALADE ARMAS.

de ser injustos,

Todos los que hayan observado el pro ..
greso de EL MuNno desde sus primeros números hasta la fecha 1 persuadidos estarán
de que hacemos todos los esfuerzos poai•
bles para mejorarlo y para que llene- su
progrnma1 basado principalmente en la información oportuna por medio de la noticia y la vista que la completa. Así, pues, al
anunciar hoy que nuestros próximos nú•
meros tendrán sumo interés por la profusión de datos y grabados relativos á las,fiestas nacionales y luego á las ceremonias de
la Coronación de la Virgen de Guadalupe,
no pretendemos hacer notar lo que de seguro está. ya en la convicción de nuestros
abonados, sino repetir una vez más, que la
edición de EL l\lm.'Do, aunque crecida en
estas ocasiones, se 1imita1 por los gastos
crecidos también que -ocasiona, al número
de ejemplares destinado á los suscrit-0res
y al que suman los pedidos hechos con anterioridad.

�EL MUNDO.

84

15 SEPTIE!llBRE, 1895.

15 SEPTIE!llBRE, 1895.

NOVELAS RUSTICAS.

Ria •••T••· ■■aY■■■•
(ESCRITA PARA. " E L MUNDO".)

or lejanas lomas y bajando la otra I?ºr llanuras
morrona! Ya sé que has traficado con tu sobrina ven- una
rof'lindas de entonaciones verdes y amai::illentas, que
diéndola al niño Don Juan Pablo. ¡Carguen los de- ;e esfumaban entre los vapores de la rnauana.
monios contigo y con t?~as las de tu estampa!
Alzábase alli la casa de dos jacales compuesta, ~no
AN C:CIO aquella mañanita hll.meda y fresca
La vieja se detuvo diciendo:
de los cuales presentaba ~n la sole~·a .de adobe~ abiercomo todas l~s de Junio. Don _Sixto 1 el sa-¡Pior! ¿Y su dolor cuál es?
to ventanillo en donde se veian caJettlla~ de cigarros
cri!-ihrn1 ah rió la eapilla de la hae1enda Y man-¿Pues cual será 1 t~a Bruna de ~is quereres?
de queso. AJ llegar la muJer descansadó /l. un muchacho q_ue se enc_aramar~ á la
-Si usté no tiene m en que Cal.l'se muerto. Voy á vbacuarterones
un chiquillo de cuatro á cinco años ep. la puerta
torre para dar el prim.er repique. Luego mtro~uJO dos que no me dá dos ria.les pa unas velas que quero
de ramas espinosas que abría paso al solar de la casa.
mujeres v un hombre con sendas e~cobas, Jergas Y prenderle a su santito.
.
. .
Con la panza al aire y los pies descalzos estaba el rarebosante cubeta de ngua y ~1:iw~zo la faena ~~ ba- Vocativo cai·et. Pecunia non est mihi.
az comiase una tortilla; por el suel~ yacían esparrrer y sacudir. En seguida d1ng1ose A la sacnstia á
-Agora! ¿v eso qués?
.
re 1\rar los ornamentos y salió á la puerta de la calle
-Que yo 13. queria con toda el alma y con mi amor tdof nopales en rajas y frijoles a mecho cocer. Ve~lo
la aguadora y alzar el grito fué to~.º uuo. El ch~co
~ar:ando media el ocena de candeleros, á los que ai-r~n- le hubiera bastado.
.
..
asustado
se levantó temblando y deJo caer la go1da
caba co::;tras de cera con la punta de 1;1-nas despab1 a-Gual que si. Pero dígan:ie, do!1 S1xto; d1JO la est~nderas. Cuando hubo terminado 1 coloco lo~ candeleros tigua con formalidad y dispoméndose a colocar el de las manos.
-¡ Anda jijo de tu tata,! ya me juite_s á tira_r la olla
en el suelo, 8entóse sobre un poyo de piedra Y -sacó cántaro en el suelo: siendo uno una pro be, ¿qué quedel bolsillo del roto chaquetón, negro Y mugro~w1 u~a re que haga? cuantimfls que fué voluntad de ell3: Y á de la lumb;0 .... ¡Ora lo verás! Exclamo la muJer moncolilla de puro que chupó entrecerrando los OJO~- Ya mi 110 me gusta forzar á naide ni m_e ha de castigar tada en cólera; y trasponiendo el umbral de_p:1lmas Y
en la placita de la hacit'nda circulaban los trabaJac~o- Dios
piedras, colocó el .:ú,ntaro en e.l suelo y ~cho a ~orrer
porque me meto donde no me. importa. .
res al hombro los aperos de labranza, y los car~eteros
tras el muchacho que ya huía despav_~ndo la~z.ando
-¡ Vade retro, maldita Celestina I J y qué escrupulós
un~ian las yuntas; mientras que las vacas, rec1~~ ~r- tiene! Mira: haz favor de largarte porque van á dar desgarradores gritos. Pero no le vaho:_ Alcanzole la
deñadas, sa"lían mugiendo de los corrales para duigu- el segundo repique.
madre y dándole dos bofetadas que le tm~ro_n en san8e al monte.
Asi era en efecto. El muchacho que est3'.ba en la to- gre el rostro, arrojóle al suelo y se encannno murmuEra t&gt;l primer día del novenario de San Juan Bau- rre columbró á lo lejos la polvareda que levantaba rando maldiciones y amenazas al centro d~l solar
tista patrono de la hacienda que llevaba su nombrei el coche del s2ñor cur~ y azot? _desaforada~ente las donde se levantaba el otro jacal ele techo aguJereado
ue amenazaba desplomarse. Lastimero y p~netrante
no' tardaría el sacerdote que des~e Villurbana, e
campanas con el badaJO. La vieJa se marcho, y el sa!edno pueblo, venia á celebrar la nnsa y rez~r !ª no- cristán se apercibía á cargar con los can~eleros 4uejido salió de allí, inarticulado como el grito de un
vena. JJoco á poco fué. acentuándos~ el movimiento. cuando divisó á una mujer alta, fresca y garn_da, de animal cojido en la trampa1 á la vez que el muchacho
Por la puerta de pilares blancos abierta en la barda anchas caderas y abultado pecho, que tambié~ se corría hacia aquella barraca sollozando.
-¡ Paá! ... . ¡pttá ! me dió mi má! .... ~angle!
que circundaba el casco, varias mujeres_acercábanse acercaba rumbo á la noria. Brillároule á don S1xto
La mujer no le dejó entrar. EmpuJándole brutalC:on cántaros al hombro, rum1!o á la nona que detrás los ojuelos y adelantándose al encuentro de la que
mente le amenazó diciendo:
de la iglesia rechinaba, arroJando grueso chorro de venia, la saludó con est~ ~xámetro: .
,
-¡Bonito estás tú y tu tata! .... ¡Cuele de aqui, que
agua sobre enorme artesón de madera. Todas tenían
-O crudelis Alea::a, nihil 1nea carm:ma curas. .
.
ue asar frente á la puerta de la sacristía, y á todas
-Usté siempre con sus cosas, contestóle la muJer ya no tengo aguante con ustedes!
Quedóse fuera el chico moqueando y haciend~ pufu.nzfba el de la colilla alguna frase, ya ep. so~ de sonriendo, provocativa y coqueta, y ~ostrando dos
requiebro, ya de chanza, según era moza o vieJa la hileras de dientes apretados y blanquísimos, como los cheros y penetró la madre en el desti,.rtalado Jacal.
Veiase' en el centro P,} fogón á medio apagar, rodeado
que se acercaba.
.
.
granos de una panoja.
d
-¡ Ay Aleja! U,ror: me derrito por usted, y uste co- de tres piedras sobre las cuales descansaba UD; pucheEra Don Sixto un estudiante destr~pado d~l ~ennnario adonde', niño aún, le hab!a envrndo e~ V1eJO cu= mo un témpano de hielo. Pero ya se ve: unos son los ro negro y ahumado, casi rebosante ~e bermeJa espuma. El metate á un lado estaba cub1~rto con una bara de Villurhana; pero no logro pasar de prn'ner c,:ir
que queremos y otros son los q1;1-e la logran.
tea v cerca la olla del nixtamal hund1a ~u base entre
Malicia
y
mu,\'
refin_ada
';!somo
s.us
puntas
de
acero
de
Filosofía,
en
cuya
clase
le
reprobaron
d~s
,anos
80
las Cenizas del rescoldo.
.
consecutivos. Como no fuera para el caso, ret1role e~ en esta frase ,\~ la muJer pusosE g:rnve.
En un ángulo, tristlsima figura humana rechnáb~se
señor cura toda protección, y el muchacho se quedo
-Si ya sé 1 va·sé lo de Margarita.
•
.. ') ..
contra el muro de otates, casi aplastada sobre las. pier{la va abundear por la ciudad; hasta que, harto de re-¡A' "qué hombre!
pos q1;1-en 1e d IJO.
.
-Como si no tuviera oJos; co.u o st no
hubiera nas encanijada&amp; y torcidas que le ser~ian de asiento.
vesef v miserias, regresó á su pueblo natal donde, coEl hundido pecho pégábase á la espalda y en las pal·
0 teñla alcrunas luces v no mala letra, empleáronle visto salir an·o che de la casa.. . .
.
Tt.0cóse en alarma la seriedad de la muJet·, Y el _hu- mas de las manos tenia sendas baquetas atadas por
de escribie;te en wia Oficina públic~, de 13:. q~.e le .
corrieron al poco tiempo por su excesiva afic101;: ,L los manista al ver el efecto que sus palabras produc1an, medio de correas. Su semblante ....¡~h~ su semblante
alcoholes. Fué en esa época cuando los duenos de agregó con incisivo acento:
·e era la expresión angustiosa del sufrimiento ~umano
-Si ya lo sé todo; y lo malo es que pueden tambi n elevado á los últimos peldaños del dolor. _Hirsuta la
San Juan de los Alamos le llamar~n para que ~esem eñara en la hacienda las funciones de m_aestro saberlo en la hacienda, pues ya sabe usted que hay canosa barba v crecida; rugada la faz amanllenta Y llvida y hundidOs los claros ojos temblaban err el fondo
de ~scuela y sacristán; y aunqu~ ~e moderó alg~ tan- ojos por todas partes.
.
-¿Deveras lo vido? dijo la mujer baJando 1a voz, de las cuencas como dos lágrimas enormes. Sobre la
to en el uso de las bebidas es_r1n~uoi,~~: despertosele
e cambio una desenfrenada mchnacrnn por el bello acercándose al sacristán con interés y mo.strá.ndole frente bajo el enmarañado greña! de los cabellos,
s!xo. Pedante por na~uraleza y afectado en el _len- forzado afecto. Pos mire: há.game favor de 1~ ~laca- fruncÍase el entrecejo en profund~sima arruga que
guaje, trajo del colegio buen almacén de _térmmos sa cuando salga de la ilesia, porque quero pidirle un subia desde el nacimiento de la nariz hasta el del pelo,
y en las extremidades de la boca acentué.banse fuerue gustaba de prodigar _aunque . no P!ec1~amente consejo. Ai viene ya el padres~to .... Lo aguardo.
temente los pliegues de acérrima dolencia.
.
ior manifestar sus conocinuentos, smo mas bien por-Salúdeme al pastor Corydon..
.
Al entrar quitóse Alejandra el rebozo que arroJÓ
ue ozaba aun repitiéndolas á solas, con las fras~s
-Ande I ya le digo que_no le diga ansma.
sobre un huacal. Lanzóle el par~litico una mirada de
iirob~mbanfes v las sentencias en las aula~ aprendi- ·
-Bueno: pues por allá 1ré.
·
y se separaron. En aquel instal!te llega~a ya el_ ca- estupidez y azoro tal, que sus OJOS asomaron _hasta
das Decir latiñes y citar versos de los clásicos paganos· especialmente de Virgilio, era su mania1 la teha rruaje cerca de la iglesia. Don S1xto voto 18: cohlUl&amp;, los bordes de las órbitas. M:urmuró alg~na_s silabas
qu~ serviale de bigornia para machacar a todas o- car ó con los candeleros y penetró e11: la sacristía. n que no llegaron á formar palabras y dos lagrunas as~ras y en cualquier ocasión ~or inoportuna qu~ par~- sacfrdote de cabellos blancos y limpia Y rugada faz maron á sus párpados, resba~ando P?r las apergannciese. De lo más estrambótica y ridic~a que imagi- descendió del coche; mientras que _las campanas, locas nadas mejillas. Como la muJer no -t;iara en él la atennarse pueda era la estampa que le dono . la m~dre na- de "úbilo se reían atronando el aire con sus notas, Y ción, aquel remedo humano proc?-ro ID:overse, Y solaturaleza pero no causaba desagrado, smo risa Y re- el iol inu'ndaba en una ola de oro la plaza bordeada mente logró agitar los brazos hacia arriba. Entonces
ocijo c~ntemplarla. De allí es q~e, tanto en el col~- de fresnos y los blancos edificios de San Juan de los ella sin mirarle,
-¿Queres almorzar? le díjo: Ya voy á moler. Sólo
~o como en el pueblo y en la hacienda, era persegui- Alamo~
do el ex-seminarista para obligarle á que hablara, no
falta que ese condenado haiga tirado toda la olla:
y sin otra demostración de interés ó afe.cto hacia el
·n que sobre él cayera toda clase de chanzas Y de
ti
~~las más pesadas algunas de lo que fuera menesenfermo se inclinó sobre el metate. Tomo el puchero
te T;nia la color cetrina y bastante obscura; ancha
donde s~ coc:ia la miserable comida y después de .~eAlejandra á quien llamaban Aleja en el rancho, re- nearle con un palo, escarbó la lumbre y se _apareJo á
larfaz de los pómulos y aguzada hacia; la barba; los
gresó de la ~oria con el cántaro lleno sobre el hombro
0 · 0 s equeños 1 amarillento~ y ~uy vivos; ~a b?ca ·zquierdo sostenido del asa por la derecha mano so- bajar con la mano de piedra la masa de maiz sobre el
Jranle, gruesa, plegada hacia arriba d~llado izqme:metate. El paralitico, entre tanto, habia vuelto a. su
áo y la dentadura desmolada del medio; la poquísi- bre la cabeza cruzada, forman~o asi con el brazo un quietud y estupor, entrecerrando los párpados Y. limarco
gracioso
y
provocativo,
nnentras
que
el
re~erso
ma barba cortada á. tijera y el pelo crespo y alboropié.ndose con el dorso de la mano derecha las lágnmas
t d El busto bastante grande, sosteniase sobre dos de la otra mano descansaba sobre la cadera, temendo que le mojaban el rostro.
8: ~as zamb;s y pequeñas. De manera tal dotado, en jarras el correspondiente brazo. Estr~meci.~n~e sus
Cantaba la mujer en voz baja a comp~ de los moP~ta Don Sixto en ocasiones anda~ como los loros sa- formas opulentas á. cada paso :y- su ~liento Janea:1Ja vimientos que hacia al moler. De rodillas sobre el
apenas
entreabriéndole
los
labios
humedos
Y
r?JOS
8
d mucho hacia atrás la rabadilla con el corresmetate con los brazos desnudos basta el hombro Y la
C:~iente apéndice de las l:'osadera~, y éste era el como Jna tuna en sazón. Representaba tener tremta camisa' escotada hasta el nacimiento del seno, aquellas
años.
No
era
trigueña
obscura
como_
la
gente
de
su
~mmum de su gracia, que siempre hizo estallar una
clase: caliente y moreno tono extend1ase por su faz formas exúberas y frescas ondulaban y se est~emetepipestad de risas.
cian cada vez que subía ó bajaba el cilind~o de piedra
.-Quorsum tendis.t exclamó levantándose de~ poyo tersa y carnosa, cubiert~ de vello sedoso y suave co- bajo el cual se extendia la masa blanquísima y tersa,
mo
la
piel
de
un
duraznillo.
.
..
al acercarse una moza aguadora de no m~los ~ig~tes
Cruzó la puerta de pilares y tomo por un calleJon aplastada y cortándose en tiras largas que descendían
hasta barba. Te pareces á Rebeca. Inclina hidriam flanqueado de órganos, al través ~e los cuales ~efaJe hasta el borde inferior, de don.de la molendera las to·
ut bibam. ¡Eh!. . . . ¡o;ye! no te vayas de largo en ocasiones el rojo fogón de los Jacales, crepit17n do maba y hacia los testales que iba colocando sobre la
ue me mata tu indiferiencia. • • •
.
batea para tortearlos después y colocarlos en el comal.
q Pasó la moza sin hacerle caso y el ~acr1stán se humeante y oloi:oso á flor de garambullo. Despues e
El Íullido se había dormido, al parecer. Afuera ya
atravesar diversas c·a lles tortuosas y quebradas, se:
quedó de pie,~miré.ndola, con las ma~os á la espalda detuvo al final de una, limitada por la carrete~a que calentaba la mañana y el muchacho, trasponiendo la
y la colilla casi apagada entre los labios.
. . .é
se extendía ancha y polvorosa, cuyas extremidades cerca del solar, vagaba por entre los magueyes y_no-Hcrrribilis pharmaceutria, dijo des~ués,~ingi n= se dilataban y perdían, asc~ndiendo y culebreando la pales del vecino monte, como un símbolo de lamodose á una vieja negra y apergammada. 1Maldita Oha

r

luam

1

1

cencia desamparada que busca abrigo en la naturaleza salvaje y bravía y sólo encuentra, en vez de brazos cariñosos, ásperas malezas y punzadoras espinas.
Alejandra dejó de moler y salió del jacal. Al ruido
que produjo en su salida, el enfermo abrió los ojos y
quedóse mirando fijamente la puerta por donde su
mujer babia desaparecido. Quiso incorporarse1 pero
sólo alcanzó á echar el cuerpo hacia adelante, apoyándolo vigorosamente sobre las palmas de sus manos
forradas e1i baqueta. Reclinóse de nuevo y así permaneció larguísimo tiempo. Los signos vehementes
de dolor que antes cubrieran su semblante habian desavareeido, quedando sólo en él la mancha de una
tristeza infinita y una desolación abrumadora.
Recordaba que cuatro años antes era un hombre
como los demás, dueño y señor de sus movimientos
y de sus miembros. Dominador de los bosques y de
las montañas, bajo la inmensa ola dorada de los días
estivales ó envuelto en las humedades acariciadoras
de las noches azules y profundas, saltaba por entre
los peñascales, remontaba las crestas abruptas y se
hundía en los abismos vertiginosos con la agilidad
misma que las cabras de su rebaño. Allá1 en las soledades de los montes, olvidábase, ó mits bien, no se
daba cuenta de su condición de siervo y se creía rey
de las selvas, imperando sobre los animales que estaban á. su cuidado, que le obedecían á una señal ó á
un silbido, y que le querían corno á un padre, halagándole con sus retozos y lamiéndole con sus lengüecillas ásperas y rojas. Seguía.le el viejo mastín por todas partes; echábase á sus pies, le acariciaba con la
cola y se disparaba ladrando enfurecido al escuchar
rumor extraño ó al husmear algún peligro. Verdad
es que sólo de tarde en tarde veía semejantes suyos:
otros pastores ó el vaciero; que no disfrutaba del mísero descanso de los días festivos ni tomaba parte en
los tristes regocijos que alguna. vez sacuden la brutal monotonía de la vida en el ánimo deprimido del
labriego; pero en cambio sentíase independiente, libre, con la libertad de los pájaros silvestres y de las
bestias montaraces. Un solo afecto tenia en el corazón, además del cariño á sus cabras y á su mastín: el
amor por su mujer. Solia bajar alguna vez del monte y pasar un día en su casa; ó bien la esposa le
acompañaba en ocasi,ones allá en la pastoría, durmiendo con él en la majada. No era fácil tenerla iiempre consigo, como hubiera deseado y otros pastores
acostumbraban, porque para mantener á los cinco
hijos que Dios les babia dado, ayudé.bale ella á trabajar, haciendo la lucha por otra parte, rescatando
efectos que iba á vender todas las mañanas á Villurbana y con cuyo producto, agregado al real y medio
de jornal, satisfacían su hambre con hartura, una aspiración de los infortunados campesinos.
Odilón, ó el pastor Corydón, como le llamaba el
humanista, era de Animo apacible y sereno y creía en
la Providencia Divina con una fe ciega, como creen
los hombres de su clase y condición, con la fe del
carbonero que es acaso la que más complace á Dios,
por que es la fe de los humildes, de los mansos y sencillos de corazón y de los pobres ele espíritu; y como
jamás tuvo en su vida penalidades ni trabajos, fuera
de los de su oficio, que mas bien eran para él un goce,
no se cansaba de dar gracias á Dios y á todos los
santos, á quienes por lo demás, veía como dioses pequeños, rindiéndoles culto idolátrico y encomendándose á ·ellos cada vez que se le extraviaba una cabra
ó el coyote merodeaba por los alrededores de la majada. En su corazón, limpio de todo mal deseo y
exento de quiméricas ambiciones, se abrigaba una
paz inmensa nunca interrumpida, más que por los estragos de las tempestades en aquellos desiertos selváticos, cuando el cielo apedreaba al ganado con guijarros de hielo; pues entonces la angustia del pastor
no tenia colmo, y deses1Jerábase al no poder resguardar sus animales, si la tormenta le cogia en abierto
lugar desnudo de árboles y de cantiles, bajo los cuales pudiera resistir la ira del cielo. Interrumpiáse
también su calma año por año, cuando el ganado era
vendido por los amos y el pastor estaba obligado á
conducirle á Villurbana, donde veía degollarle sin
piedad en el corral de una matanza. Los balidos lastimeros de sus queridos animt1.les le retorcían el corazón y arrancábanle lágrimas amarguísimas. Un odio
solo tuvo en la vida: á cierto pastor de ganado lanar,
compañero suyo, que habiendo conducido su rebaño
al pueblo, pidió plaza entre los matanceros y degolló
bárbaramente á sus propias ovejas.
Por una excépción entre las gentes del campo Odilón jamás golpeó á su mujer, antes bien tratábala con
todo género de miramientos. No debió parecerle
aquello miel sobre ojuelas á la esposa que más de una
vez quejóse ele la falta de cariño de su marido, puesto que, según decía, nunca le claba, aunque ~ás de
una ocasión le sobraron motivos para ello. AleJandra
no sólo no correspondía á su hombre ni con un reflejo de aquel cari"fio tan generosamente prodigado: ni
.siquiera sentía su calor. Casada á los diez y seis años
con un esposo ele treinta y cinco, cn3:ndo llegó á !os
veinte, desarrolladas sus formas y siendo la muJer
más guapa del rancho v con una libertad, además,
que otras no t('.nian, emp'ezó por oir con agrado los requiebros de los rancheros y sobre todo, los que le dirigiau los hombres del cercano pueblo, entre los que
se encontraban algunos sef'iores pa1·ticulares. No cesaba de escuchar insinuaciones provocativas y hasta
propuestas halagadoras. Ella tenia temperamento
tropical y fragilidad femenina con curiosidades pun-

EL MUNDO.
zadoras por vagar y ver tier1·as, y acabó por entregarse al cochero de un hacendado rico que vivía casi
siempre en Villurbana y que le propuso llevarla á la
ciudad. La pastora, como en el rancho la llamaban,
resistió, dicho sea en honor suyo, algún tiempo; pero
vencida al fin 1 se juy6, hablando en término~ rurales,
con el hombre, dejando á Corydón la carga de los hijos y la compafiia de las -cabras.
l\las de medio día permaneció el infeliz pastor cuando lo supo, echado á la sombra de copuda encina,
boca abajo, apoyada la frente sobre los cruzados brazos y sin atender á las cabras que vagaban dispersas
por los peñascales y las cuchillas, sin que el negro
mastín, el viejo Lobo, corriera á atajarlas y volverlas
al redil; pues 1 como sn amo, permanecía bajo la misma encina, enroscado y soñolento, sacudíendo con el
rabo los alados insectos del monte que zumbaban en
torno suyo, haciéndole agitar las orejas y entreabir
ele tarde en taró.e los adormidos ojos.

111
Los del pastor quedaron escaldados de tanto llorar.
Hizo, despues de días, un viaje á Villurbana para quejarse ante las autoridades, con el fin de que aprehendieran á la fugitiva; pero no se logró la captura. El
inteuto 1 por lo demás, del ofendido esposo, no era el
de castigar á la adúltera, sino traerla de nuevo á su
casa, después ele bien amonestada y apercibida por el
Juez. Regresó, por tanto, Corydón á la hacienda, solo
y triste, y volvió á sus cabras y á su antigua vida,
pera llevándose consigo al monte, cuatro de sus hijos 1
pues el de pecho quedó en poder de una buena vecina del rancho que le hizo la caridad de criarlo. Allá,
entre las salvajes fragosidades ele la sierra, el pastor
fabricó una choza bien aderezada.para sus hijos, dondesirvióles ála vez de padre y de madre, qne ambos ofi
cios desempeñaba, incluso el de moler maíz cuando
la esposa de un compañero suyo no podia echar la doble tarea de las dos familias. Quedaron, pues, instalados en la pastoría los cuatro chiquillos, el mayor de
los cuales no llegaba á. catorce años.
Dos habían corrido desde que la desalmada Aleja
abandonara la casa marital 1 cuando empezaron a llover calamidades sobre el desdich:ido y sufrido pastor:
tres de los chicos enfermaron ele viruelas y murieron
dos. Ni ese año ni el anterior cayó gota de agua sobre
las sementeras que1 por consiguiente, se malograron:
murieron de la seca los animales v desarrollóse el
hambre y toda clase de miserias, no Sólo en San Juan
delosAlamos, sino también en el pueblo, en las demás
haciendas y rancherias vecinas, hasta abrazar una
zona con~iderable de aquella región. En el resto del
país contarse podían los lugares donde lloviera.
Asi es que los duefios de los Alamos se vieron obligados á correr gente de la finca por falta ~e trabajo y
carencia de maíz para mantenerla, pues las anteriores cosechas integras fueron enajenadas, y no era cosa
de comprar semilla á altísimo precio para dar de comerá hom'bres que no trabajaban.
Vino, como acontece, la peste tras el hambrt&gt; El mayor de los pastorcicos cayó atacado de la fiebre y murió en pocos &lt;lías. Tocóle igual suerte á la caritativa
mujer que criaba al pequeñuelo 1 quien no tardó en
seguir A su segunda y verdadera madre en el eterno
viaje. Sólo quedó uno de los cinco para compartir con
su padrn las penalidades y: miserias de aquella vida.
A poco andar, la carencia absoluta de alimentos obligó al pastor á desprenderse de su hijo para que mendigara; y asi pudo el infortunado niño sobrevivir á
sus hermanos.
Corydón no bajaba del cerro: cierto es que carecía
de gai.ado que cuidar, pero la costumbre y cierto estupor que se apoderó ele sus facultades, tenianle siempre remontado en las lóbregas arideces de la sierra,
donrle los arbustos deshojados y mustios, habían tomado un color semejante al de los peñascos. Muchas
veces alimentóse el pastor con maguey y nopal, como
los bueyes; y ocasión hubo en que acosóle tan horrorosamente el hambre, mordiéndole sin piedad las entrañas, que se arrojó furioso sobre una mata de la
hierba llamada capulincillo ó tullidora, que encontró
con fruto entro las grietas húmedas de rocallosa cuenca, donde tiempos atrás gorgoriteaba un manantial.
A puñados arrancó los negros 1 lustrosos y diminutos esferoides que salpicaban las ramas verdes del
arbusto, y con movimientos maxilares de feroz y vertiginosa masticación 1 trituró entre sus dientes ávidos
el dulce fruto, engulléndolo con terrible furia.
Sólo en semejante estado pudo el triste pastor devorar aquel fruto venenoso. Bien sabia él que los
huecesillos encerraban en su simiente la parálisis para el incauto que los cleglutiadespués de masticarlos;
más de una ocasión tuvo oportunidad de verlo por
sus propios ojos en las cabras que le comían y lo inútil que eran todos los remedios, incluso el ele las copiosas sangrías que se les aplicaban. Pero en aquel
momento, cuando sintió en el seco paladar los frescos r sabrosos captl.lines como esta.ba'.poseido de furor
fanélico, no trató de otra cosa que de aplacar su hambre y hasta olvidó completamente que estaba introduciendo la parálisis y tal vez la muerte en sus entrañas.
Y así sucedió en efecto. No transcurrieron muchas
horas sin que sintiera gran debilitamiento y falta de
sensación en las piernas. Vióse obligado á sentarse y
como babia satisfecho su hambre, vencióle el sueño á
poco y se durmió en el cerro, echado sobre un peñas-

85
cal, bajo los quemantes rayos del sol que más y más
le aletargaban y contemplando, al cerrar los párpados, una sábana inmensa llena de ondulaciones, que
se desvanecía en la profun 1a lontananza, como gigantesca mancha gris reverberante y desolada.
Atardecia ya cuando despertó. Sintió hondo desfallecimiento y quiso levantarse, pero-no pudo. Despues
de supremos esfuerzos logró ponerse en pié, agarrándose á la punta de escueta roca que sobresalía del
suelo. Probó á andar, y sus miembros no le obedecían. A la m~no estaba una raiz descuajada que podía servirle de bordón: se inclinó á apoderarse de
ella; pero, aún así, logró dar dos ó tres pasos solamente. Agudísimo dolor en los riñones y en las piernas le obligó a sentarse; entouces comprendió todo el
horror de su estado y una angustia infinita se apoderó
ele su espíritu. La noche caía y el hambre y la sed le
aguijoneaban. Gritó, y el eco de sus gritos fué á perderse repercutiendo de collado en collado y de barranca en barranca, en la tenebrosa lejanía. Dibujó
la luna amarillenta y livida faja sobre el dorso ele la
cordillera oriental y surgi() del perfil azulado como
la faz cadavérica de un espectro que se asomara al
borde de su sepulcro. Quedó iluminado el paisaje
con fulguraciones de tintes helaclos ,\' sombríos. Corydón era supersticioso y sintió profundisimo terror
que le azotaba los nervios y poniale ele punta el cabello, al escuchar los graznidos de la lechuza y el
prolongado aullar de los coyotes. El monte, desnudo
de frondas, inmenso campo mortuorio, semejaba poblado de esqtA.eletos calcáreos y de fantasmas harapientos que sacudían sus inumerables ~· canijos brazos, como llamando y atrayendo al aterrorizado pastor que, con los ojos desmesuradamente abiertos y
fijos en todos los puntos del paisaje, sentia crecer la
angustia y el espanto á cada momento. Asi pasó toda
la noche hasta que los pájaros empezal'On á trinar á
lo lejos y una r4,faga rosicler m1cendió las lejanas
profundidades del levante. Oyóse poco después el ladrido de un perro entre la barranca por donde serpenteaba el camino del rancho, y Coryclón, ya desfallecido, hizo un esfuerzo poderoso y repitió sus gritos.
Otros le contestaron entre la esfumada penumbra del
crepúsculo, y la esperanza inundó le el alma en una inmensa ola de consuelo. El horizonte fué aclarándose
por instantes; y algunos despues, á la incierta y pálida claridad del amaneecr, dos hombres, precedidos
de un perro 1 llevaban, casi en vilo, el cuerpo desmayado del pastor, en cuya cabeza flotaban los hirsutos
cabellos acariciados por el vientecillo galciál y frío
de la madrugada..
IV

En tanto que el infeliz Corydón tantos y tan espantosos tormentos pasa, Aleja, abandonada ya del cochero,
quiso regresar á la hacienda y buscar á su marido,
segura de obtener el perdón de su falta.
No fue en verdad, el arrepentimiento quien la empujó á los brazos del ultrajado esposo. Aferrada. al
terruño sentía hacia él una atracción que sólo sus
relaciones con el amante equilibraban reteniéndola.
al lado suyo, á pesar del trato brutal que recibía1 ó
seguramente por eso. Pero una vez apartada del
adúltero hogar, volvió al propio con la certeza de ser
bien recibida. Sabia ya, por otra parte, la enfermedad de Odilón, y esto la ponia al abrigo de cualquier
explicación enojosa y, más aún, de todo castigo, por
merecido y justo que ella en sus leves remordimientos lo juzgase.
Trasladó al esposo á la antigua casa que ocupaban,
pues desde el principio ele su enfermedad el pastor
vivía arrimado con la familia de un amigo. Recogió
á su hijo que vagabundeaba por las calles del pueblo
vecino, y con su trabajo personal empezó ásubvenir1
aunque con estrecheces, á las escasas necesidades de
la familia. Guardábale Corydón solamente cierto
rencor por el abandono de sus hijos; pero en el fondo
la perdonó y sentia que la amaba, á pesar de todo.
Por lo demás, no es de extrañar fenómeno semejante
en la gente campe.sina, pues el adulterio rara vez, y
sólo por particular excepción, constituye una ofensa
imperdonable y deshonrosa: basta que la culpable se
arrepienta acogiéndose de nuevo bajo el techo marital, para que se olvide la injuria y quede borrada toda mancha.
Seguia el pastor cada vez más enfermo. Si al principio lograba andar con grandes dificultades, bien
pronto sus piernas perdieron la sensibilidad y se rebelaron contra el movimiento. El tronco del cuerpo
estaba vigoroso toda,·ia, aunque afectado de dolores
agudos que le recorrían tocia la espina dorsal. Pre•
sentaba los fenómenos patológicos ele una hematomyelia y no pasó mucho tiempo sin que las perturbaciones tróficas le impidiesen arrastrarse y aún permanecer, como al principio, continuamente sentado.
Fué necesario estar tendido la mayor parte del tiempo, y eso en una sola postura: con la cara y el cuerpo
hacia arriba, siempre hacia arriba, contemplando con
estáticos ojo.~ el morillo ahumado del caballete v el
techo de carrizos á medio tostar y amarillentos. "
No tardó, entre tanto, Alejanch-a en volver a sus infidelidades, aunque guardándose de qU.e su marido
lo supiera. Fueron sus amantes sucesivamente un hijo del ma~·ordomo 1 llamado Juan Isidro, su compadre
de pila; luego Reyes l\Iartinez, el arpero que tocaba
en los fandangos, y por último, ::\!&amp;rgarito, un arrendador de caballos que había en los Atamos. Corydón,

�EL MUNDO,

86

15 SEPrIEllBBE, 1895.

158~1895.

la muJer por iaa noches, que era la tienda ..Hechos
mentol. El amo que la había leni4o dejóla al poco
yaelan ambos, padre 6 hijo, echados en 1111
llin embargo, 110 lardó 811 aoapecharlo, por la aaldul· llempo, satisfecho ya•y csnoádo; pero permlllóle ven· montón
sobre u11 trozo de baqueta á medio curtir y
dad con que eslos lndhiduoa frecnentaban la eaaa, der vino y ..._ loe d!aa fesllvoa un bil.ile qne le pro- ángulo
apenas con harapiento jorongo. Pero aólo
eon prelexlO, ya de aal\ldarlo, ya de comprar alguno ducl&amp; algUlla&amp; gananclaa. Por este mollvo Allli&amp;ndra cobijados
el murbaeho dormla, Los Insomnios eran frecuentes
de loa arttculoa que por el T811\alllllo de la aolera TOO:• guardáliase mucho de que se supieran 8UI poalerlo• en
el parallllco que, con grandes trabajos y muehu
ella la paalOra. La cual poco á poco fu6 cuidándose rea es.travlos, temerosa de que su proiecktr le retira- inlennflellcl&amp;a,
lograba dormitar alguna, horaa.
JDe1108 y llelró, por ülllmo, á pMID&amp;Deccr dlaa enlerOI
ra las licencias, pues bablale ofrecido no volver á la
Corrla
la
noche
sin que el chaparrón escampara.
llln sino l lo muy preclao á la cocina donde ha· disipada vida que habla vivido anteriormente. Sll8
bll&amp;lia; el enfermo, puel' puaba las horaa muertas en instintos, y pasiones, empero, no le permitieron eum· Asomábaae Aleja á la calle por repelida, ocaalonea,
eomp&amp;llla de &amp;118 amules y oiroa co11ocldoa que lle- pllr lo ofreeido,y eontentábaseá ocultar sll8 relaciones procurando penetrar con la mirada la esr,esa lobrc,.
P""' a ..._ p1111to de reunlón y leJ'Mla la casa del amorosaa con Margarito quieo,temeroso de perd:er su guez del aire. Dos ó iret1 veces sacó la ve a para llu.•
minar la calle, y ya se aparejaba á recojerse cuando,
~llco.
conveniene.ta, era por demb discreto.
.
entre el ruido de la lluvia se de,tacó el de los pasos
'l'errlble fué el golpe que éate recibió con estas nuede una per80n&amp; que se acercaba chapoteando en el
T&amp;I ofeaaaa; pero alempre resignado y bueno, conereagua. Era el sacr!Hlán que llegó basta el ventanillo,
V
~ á &amp;e0nsejar á su esposa, Ilanulndola al buen ea•
calado y escurriendo de los pies A la cabeza.. Al verle
mino con auavea palMhras y nmonest&amp;clones cariñoLa mafiana de aquel dta, primero del novenario de salló la pastora á la puerta del solar para ayudarle á
su. •No te vaya 6. castigar Dios,~ repetia á cada mo•
memo: pero la lalmad&amp; lo componla todo negando, San Juan Bautista, Alejandra, apoyados los codos en abrir, y le introdujo al cuarto.
-Intempula no"'1-C1&amp;mó el erudito cuando se enillUUlll9 no con grande energta ni demostrando afán, la cerea de piedra que rodeaba el solar donde oeaaen·
que loe hechos que ae le imputaban tuviesen el menor taba la casa, tendfa la vista por el callejón flanqueado contró al abrigo.-Alárgame una crátera de licor por
de órganos, bBperando al sacristAn. Corvdón, dentro que vengo caaf tan tullido como Corydón.
aomo de cerles&amp;.
De medio cuartillo fué el vaso qtl.e de un sorbo me-Fq por - llempo cnaodo en San Juan·de los Ala• de la cocina, encontrAbaso en un momenio de lucidez
suma, provocado tal vez por el espantoso choque ner- tióae Don Sixto entre pecho )' espalda, y como ya antes
lljlJ8 apareció don Si110. Al conocer á la pastora, se•
flall,roílla sus Instintos sensuales como Auna presa de vioso que sufrió cuando su mujer golpeara tan feroz- bubiéralo catado segun ech,lbaae de ,·er por la animalas m'8 codiciables. Enteróse de la vida hechos de mente al chiquillo, cuyos gritos desgarradores llega- ción de su rostro y el brillo de RUS ojos, no tardó ep,
. . .a muJer que le enloquecla. No dej de compa• ron basta el corazón más que á los oidos del pobre sentirse más comunicativo y locuaz; v como la dipsod.,. al ~ r , á quien, creyendo encontrar cier1a se• enfermo. La idea de su desamparo berlale tan dolo- manía le atosigaba, no tardó en pe..dir otra cn\tera
ml\iana&amp; en el nombre co11 el personaje de Virgilio y rosamenw, que la sentia con toda la intensidad de que empeilóse en libar i medias, llaclendo un do111 se-.
~ocupación ld6ndca, ocurrlóaele llamarle Co• que su eapfrltu bfpereateaiado era suc•ptible cuando gún dijo, con aquella mujer que le mareaba.
La cual no ,e hizo de rogar. El estado sofocanw de
ryd4il, allaa que á la esposa no agradaba olr, porque vibraban sus potencias exentas aun da la influencia
ae le lpraba ser co,a mala. Compadecfa pue,, el sa- morbosa que el terrible alcaloide, encerrado en ta si• la atmósfera y el aire cálido y húmedo A un tiempo
erlllán al pastor, no tanto por los dea,·fos de Alejandra miente tóxica babia extendido por la mayor pario de mismo, incitábanla á la bebida; ~- como menutlea~
eaanto por el eatado lullmoao y epnmovedor· en que su organismo. Cuando vió salir A la esposa de la co- las libacionet-, entablóse entre ambos aghads conver-le wa; pero ul v todo, propúsoae lograr el fruto chia, trajo á su memoria toda su existencia pasada, su saeión sobre el asunto apenas desflorado por la maprohl)lldo, pareciéñdole ser cosa nada mis de tender existencia de hombre libre, san~ y dichoRo, y no pudo ñana. Queria ella saber si el sacristán guarrló ene&amp;
rradas en el sepulcro de sn despechado corazón lal
IA' mano .... y cogerlo. Maa sucedió que entonces pre- contener una. explosión de 16.gnmas.
Y por la torcida calleja aeercAbal• Don Slxto, a cosas vhsta11 por la noche ml!rced al espionaje ó Habl•
_..ence el amo, nada menos que el amo mismo, lial&gt;la entrado en aquel cercado a¡eno y er sacrlslAn tu- quien la pastora esp~raba ya impaciente. Al verle das de fuera gracias i la indiscrec....~ón dt' las v,.-cinut
vo qae reaignane y esperar mejor oCASión, sin renun- agitó en el aire la mano derecha llaml\ndol~, mientras y en todo c~o, estaba resuelta A obligarle A callnr pot
Clar nl por un momento A sus .proyectos y sin dejar poniase la otra sobre los ojos para atajar los rayos cualquier medio. Aprovechaba et aqm•lla.s armas que
del sol qufl ya comenzaban ll abrasar.
le baclan fuerte. i como el tema de quo tratnran lee
ie :!M'1~brar t\ la paslOra.
-Andele, Don Sixto. CuantiBimá qu• lo estoy absorbla por complew y ·les incitaba, no tardó u,ucho
...:.~am pa,tor Corydón ardlobat Ale=m;desin que hablaran con tanta libertad y tanlo fnego co•
damaba el genlll lallno cada vea que contemplaba al aguardando.
-A.d,um: aqul me llene nsted para darle todos loe mo si en la eunta de un cerro se encontrasen, absolu·
mfellt parallllco fijos los ojos en la ln6el esposa; y relaláléndose de gusto, sonriendo con malicia y bailán- consejos que me pida, aunque el primerQ ha de ser el lamente aleJados de curiosos oldos y de mirada, la•
dole lo8 ojlll08 reclondoa y picaresco,, Delicias dotai• de quererme.
discretas.
-¡Aquihombre! Entre, que se está asoliando y nos
Eranlo, por demás, las frasea que entre ambos ~
m-.... d.adla, no sin devorar con una mirada ardiencruzaban. Aquel mal vivir conti11uo de la adülterfi
te el bll8to eaeullural y soberbio de la cnul.ZiB Ale=. van á ver.
-Non poasum! No mis vine para decirle que si con vario• hombres, deapuéa de la primera calda¡ 1
Deedei entonces, como avezado á semejante&amp; lides,
aJM!N'l;bi6ee á lnchar en rellrada, ya emboscándose quiere que le de consejos me espere á la noche por- detalles y eireunotanelaa que t\ cada una de laa 111·
para la sorpresa ó bien presentándose de tarde en que horita tengo mucho que hacer, y be dejado á loa guientes acompañaran, y basta las relaciones que la
hablan unido al amo asl como las concesiones y p~
tarde, manlfea\alldo as! que auu estaba aparejado P.ª· muchachos solos en la escuela.
-Pos mire: voy A asomarme por el portillo y ansi- rrogatlvas que alcanzara en pago, con todos loa
raJa brega. Aunque dejó de frecuentar el venlanillo
más gajes que de su conducta inmoral obtuviera 1'
cle1&amp; aol.-, cnldaba de inqnlrlr lo que puaba en el na dirán que está mercando algona cosa.
-Ya que se empeiia, velis nolis, allá voy.
culpable; todo, todo salió en aquella conversación ht•
lnteil.or y_ de todo estaba al tanto. Fué de esta maneEn el ventanillo continuó la conversación. El chi• eialva, peligrosa y ardiente que los ya próximo• alll&amp;B'"'
ra mma logró aaber que á ftn de aiio no se le cobró
al p&amp;IIOr ef arrendamiento del pilo. También se en- quillo, entre tanto, hablase uomado á la pnerta del tes sostenian. El ex-seminarista sacaba aquello
léii'de qw, Juan Isidro y Beyes suspendieron los In· jacal: Ver A su madre y echará eorrér desaforado fué colación con objeto de dominar á la pastora haci.élw
~ b l e s paliquea con Alejandra; y observó que una cosa misma, no sin oir el acostumbrado y ame- dota ver que de los más pequeños pormenores de
vida estaba al tanto y en su mano el perderla con 1ID4
. _ dllió de concurrir á la eaaa grande, al cabo de nazante grito:
-¡ Ora lo verás! Si ea rete chismoso, agregó diri· sola palabra dicha aquien pudiese hacerla llegar h..,
~ &amp;lempo; y como se diera a rondar las cereanlas
lar vló aallr doe ó tres veces de la caaa a Mar- gl6ndose A Don Slxto: toito cuanto mira. se lo va á ta ciertos ofdos; pues si bien la conducta oegulda
,
blicamente por Alejandra podla engañar a muchoa,
. el arrendador, cuando ya media noche era por contar al tata.
-lmprobm p,ur! Conlelltó sentenciosamente el él, Don Sixto, con verdadero tesón y suspicacia s
·
~ y loa galloa empezaban á cantar.
Pero vamos al asunto.
habla esperado, acechado, y no en balde, d
.Elparalillco, entretanto,segnla de mal en peor. Su dómine.
-Si nomáe le queria dictr que no se ande creyen• tanto tiempo. Ella no se defendfa: lo-confesaba todo¡
cwic&amp;er manso y sufrido tuvo serias peturbaciones.
.Algun8I veces eatallaba en exploalonea de cólera v do de cosas. De siguro que ña Mlteria, la de aqul en· pero en cambio ofrecla al sacristán ser en lo sueeslYO
~ • de Ira contra su mujer y loa marchantes, y frente, ea la qne le dijo ..... .
sólo y toda para 61. .
-No, bija de mis CB.traftas. Si yo lo vi; yo mismo,
_.., aeab6 con la poqulsima paciencia de la pastora:
Hondlsimo gemido de angustia brotó del ángu!o
con
estos
ojos
que
se
ha
de
comer
la
tierra.
donde el enfermo descansaba, pero el saeristé.n y Ja,
il anlea le sufrla y le cuidaba al menos con algún in-No,
mire:
gua!
que
el
hombre
Margarita
se
iba
teré8 y demoatrando cierto afán, desde el momento
pastora apenas prestaron atención. Ya la lluvia hapueblo; ora en la mañana y yo tenia que hacerle bla cesado. A lo lejos azotaban algunas última, rá,,
en el enfermo operAronse tales cambios, Aleja pal
6 hacia 61 nna aversión profunda que le hacia u.nos encargos. Pero la verdA. e• que no me d¡ia ni á fagas las copas espinosas de los mezquites y las Bll."'
sol ni A. sombra. Usté, ¿qué me aconseja?
se desbandaban barridas por el viento. Ténue f
- l e brutalmente.
-Pues si quieres que te aconseje. es largo lo que hes
-Ya no-leagnanto,declale t\ menudo. Quiera Dios
tristísima claridad rompía los senos del oriente alUBI•
tengo
que
decirte
y
no
hay
tiempo
porque
ya
mero
lle,van8 de una vez pa qu" me dejes descansar. Y cobTando el horizonte con luz amarillenta y fanit\ldoa
mo loa accesos del paralitico biciéranse más frecuen- dan las doce: espérame á la noche; concluyó el taima• y orlando de oro pAlido las postreras nubes que bodo,
tuteando
A
la
mujer
y
lanzándole
mirad&amp;B
abrasalea, ella dió en alejarse de la cocina lo mis que pu•
gaban en el océano plata-gris del cielo. Duraoie el
do, deJándo alll solo y abandonado al pobre enfermo, doras é irónicas. Comprendia que la fruta estaba á · aguacero algunos trnenos rodaron rimbo111baudo por
q114 rebll8aba cambiar de sido á causa del frío que le punto de caer del árbol y sentlase fuerte con las ar- el espacio y la llamarada llvida y azulosa de los re·
mas que la casualidad y so constancia. le prestaran. lámpagos penetraba en la habitación de Alejandra
lnvlidla todos los miembros.
La cita quedó convenida. El desasosiego de la pas- por el ventanillo y por la puerta. La men~uada vela
Entonce&amp; el pastor Corydón procuró atraerse al hijo, quien encontrando en _s u padre ternura y cariño, tora fué continuo durante el resto del dla. De prisa y que sobre un trozo de ladrillo ardia apagose al so,!o
no se le apartaba casi un solo instante. Dió esto oca- sin cuidado dió de comer al muchacho y al enfermo; de una racha furiosa y nadie se ocupó en encenderla
alón • Alejandra para creer que el mucbaebo iba á y cuando hubo terminado las faenas domé.sticas salió de nuevo; vela el paralitico, al resplandor de loa r&amp;enterar al pastor de tocio lo que vela ó de lo que pa- a la calle; entró en tres ó cuatro jacales de la vecin- 16.mpagos, el grupo formado por su mujer ~- don S~·
saba en ta otra habitación, donde no dejaba de reci- dad y después de vacilar mucho se dirigió A la plaza to, juntos, cui estrechándose sobre el misi:µo baneo,
bir i loa parroquianos, é hizo extensivo su odio y ma- de la hacienda; pasó repetidAS ocasiones frente á la hablando con ardor y bebiendo en el mismo vaso
la volun&amp;ad hacia su hijo, con quien procuraba des- casa grande, y por últ!mo tué A la tienda con pretexto aquel alcohol que les encendla la sangre, les o ~
ahogarse siempre que para hacerlo se le presentaba de comprar algunos artleulos; pero en realtdad lo ba la razón y les desataba la lengua. Los tormenitl
ocuión, aunque fuese por los cabellos trafda. Y el que deseaba era ver al amo para leer en su semblan- que el desventorado Corydón sufrla en aquellos kr'
esiado de Corydón se agravaba. Apena• podla va ar- te si ya estaba enterado de lo que ocurrla y si Don rribles instantes no pueden ser concebidos ni mucho
ticular palabraa y empezaba á manifestar los •sinto- Sixto se babia desmandado en soltar la sin hueso. En menos descritos. La mofa horrible, la risotada insomas de una esclorosis en placas en la forma cerebro- este punto quedó tranquila del todo y regresó a su lente, la afrenta infamante y deshonrosa, clavabau.
espinal, lo cual desesperó más y m&amp;S á la mujer. En casa después de una h()fa.
de dolor intensltdmo en los más hondos sen.a:
Acababa de sonar la de las oraeiones cuando el cie- pui\ales
aquel temperamento depravado, sin freno alguno de
de
su
corazón
~- alli se juntaba también el paded-educación ni de moral; desarrollado en un medio de lo encapotado desde por la tarde, empezó á arrojar miento fisico que le atenaceaba, le mordla los múscll,.•
sobre
la
tierra
torrencial
agoacero
que
convirtió
bien
abyección profonda y de ignorancia crastsima, tanto
los y le crucificaba los miembros; y tt.1do esto u.nido,
mis nociva cuanto que no t&gt;onsistia únicamente en el pronto el piso de las calles del rancho en charcos plln- amalgamado, A la desesperación más irritante, hacia
tanosos
dificiles
de
vadear.
Los
azadonee
al
hombro
de&amp;conocimlento de las cosas, sino en la creencia de
de aquel ser extraño y deforme un simbolo vivo 1
que el mal no era tan malo y por ende no lo era el y el barro hasta las rodtllas, iban los campesinos á desgarrador de la miseria de los campos, producto d-e
desbordamiento de los instintos animales espoleados zanjear el agua en las labores, caminando A través la áegradación: el egoismo sin piedad y los ajenot
por los sentidos; en aquel temperamento de bestia de la obscuridad. La del rancho era profundisima. vicios, que pesan sobre aquella infortunada gente.
brava desatáronse todas las copcupiscencias de la co- Solamente hacia el camino real, la luz del ventanillo Dos ó tres ocasiones log1·ó el pastor incorporarse sobre
dicia y de la carne. No pensaba ya en otra cosa que de Aleja se reflejaba apenas e"n el agua que corria los puños, pero volvió A caer desfallecido, pues A la
en la manera de proporcionarse dinero, y para con- como 1l!1 arroyo por el callejón y ya lamia los cimien- instantánea excitación sucedlala depre1:1ión moral que
seguirlo entregA.base á sus amantes Aquienes explota- tos del Jacal grande después de meterse, inundA.ndolo, le relajaba los nervios, abrumAndole y cmbrutecién•
ba en una explotación tan mezquina como puede su• en el de la cocina. Por eso hubo que trasladar al en- dole. No pudiendo contener más sus angustias Y fa.;.
frlr la gente de miserable condición y exiguos ele- fermo y al chico A la misma habitación que ocupaba

l

p..,

:.\!~

87

EL l.flJNDO.

un mnto.

=•

rores, gimió, solll'S6, irritó ..•• casi Artleuló palabras
(tlJmblJ
tremendaa de maldicion y cólera; pero el zumoldo del
aire las confulldla y el trneno la, abogaba, y deodeübalaa 1• paalón Impura aln percibirlas siquiera; que
en el deliquio brutal de promeaaa infames, de carlclaa
IA luchado
cien veces el pel;gro
lmpur&amp;11 y de llbaclonea na u,ieabundaa, aquellos dos
snrgló á mi paao, y cien veces logre ven•
aerea beallales hablan olvidado huta la exlateneladel
cerle. Yo el conde Lobewlcb,habla deaper·
torturado enfermo,
lado los odios del circulo mis poderoso de
La embriaguez venció por último á don SixlO que ~
rodó d•I banco en que se oentaba¡ lncllnóae hacia él ~ Pelenburgo y a1111 los del mismo Emperador.
la paalOra y procnró acomodarle lo mejor que pudo Kia enemigos eran poderosos y mú.ltiples, como la
cubriéndole con nna ma~ta y reelin/mdole la calieza
oobre durlaima almohada que dijéramos estar henchi- sombra sigue al cuerpo, la acechanza peri;{'gula mis
d&amp; de guUar_roa; pero as! y todo, el humanista empezó pasos.
Durante mi estancia en la Siberia Oriental, muchas
• roncar lnrioaamenie, dormido de modo tal, que todas laa tempestad•• del diluvio no alcanzaran A des- veces tuve q°;e errar por las estepas, acompañado sópertarle. Alejandra habiase tendfd. en el rincón lo de un m~ila y oeullándome bajo un disfraz olum•
opneslO, cerea del lugar donde su marido y subijo se pre dlstlnm y eternamente peligroso. En Irkutk, una
amonktnaban; y ya comenzaba i querer pardear la
maftana, cuando en aquello habitación no habla en noche fnl agredido por un uftcial cosáco, á quien dos
Tela más que un Inmenso dolor que se agigantaba horu después dejé tentlido sobre la nieve, con una
por momentos en 1\D desgarrado y sangriento cor&amp;• tremenda estocada en •l pecho. Hui, burlando más
iwn que desfallecla.
que la acción de la jlUlticia, la venganza de mis ene1Qu6 punzada tan agnda la que •inlió al •nterarse mlgoa.
fle lOdo aquel cúmulo de Infamias v tralcionea! S.,nLa polflica obseurecla mis y más la atmósfera que
&amp;fue solo y abandonado ab11olutauimite; nu\s abando•
me
rodeaba y en medio de aqnelias negrura, de nonado aún que cuando \'a.gaba con hambre v sed por
-deNIII espinosos y agrios r.ellucah.,s• oin eopoaa, sin che sin ~trellas, me levantaba luminoso, brillante, sohfjos Y sin semejan~ stqu era. En ~qut-1 t"nton_e H berbio. Sin estn:llas be dicho¡ ah, no t Un astro pálido
&amp;enla embotado el aenllmlento y la razón ofnaeada. como la luna, cuya luz de plata azulea la nieve de
La necesidad nalca filé más poderosa que el abrum&amp;• ml8 querida, eatepaa, Iluminaba mi corazón, Oiga la .
llliento moral en que rayera cuando la t'Dga de su es•
~ - Pero ahora, aunque Bfl encontraba impoaibill• dnquesa, Olg"i el alma de mi alma, el amor inmeuao
iado para moverae y agobiado clo dolores, el sentt• qne como fuerza extrall&amp; levantaba mi eaplrltn y formiento habm d"8pertado fntensam1•nte, y aólo le con• llfteaba mi Taronll entereza.
solaba en su amargura hacorae la llualón de que en el
De ves en cuando recibla yo nollclas de ella. El
eorazón de la p,rJura, quedaba, para ralentarlr un Duque Alejo, sn hermano era un adversario mis te...io de calor, siquiera fuera tau •débil como •I que
fllllia dlarlamonte j111110 al fogón cu! apagado de la rrible.
Sofocadaa un \&amp;IIIO, las paalonea, calmados en parte
eoclu y que apenaa b1111taba á d1'8entnmecerle loe
mlembraa. ¡Qué Inocente y sin malicia-pensaba- los odios y 6nglendo ml8 enemigos qne me olvidaban,
camdo creyó que en pago de 8118 vic,ios servicios y de regrea6 á Craeovia deapu6a de contar con las IIÍDlpa1118 deherea cumplidos, lioy qne se encontraba pobre llaa y el. apoyo de loa Covacon del Don.
J eafermo era eo11ahlerado por sus amos que de balde
Oiga, me esperaba. En silencio y con la may~r cau•
lf daban un rincón dondu dormir y esconder sus dotela
logré verla y una noche enloquecido por lá p&amp;·
limclaa y proporcionaban, además, á sn esposa una
-•ra facll de mantenerle! Y ante todo, ¡qu6 felo- alón la dije: Oiga, nueatro enlace ea lmpoalble, la vida
!11&amp; 1 qu6 lngralltud las de aua anllguoa amlros y hu• sin 11, no puedo quererla y estoy resuelto A todo.....
• Jaa de su compadre de pila, que tan falso inleréa le ¿A qué? me interroJrÓ,
-.,bao cuando iban á visitarle &lt;&amp;al t\ diario t AboMis ojos despidieron un fulgor siniestro.
A l&amp;bla ya cual era el motivo por qu6 no se separa•
-A morir si ea preciso--conte.-.té.
)an de sn casa¡ ahora sabia tamblen de donde prove·
-Y III yo te dijera.-Teheamado siempreyteamarb.
.ia el millerable mendrugo con que ,oetenla su menaun, no nos separarémos jamá8.
pado cuerpo.
-Imposible! Morir tú?
Sacudimiento espantoso de rebelión sinlló dentro
4el alma, y como si A: el correspondiese la meequlna
-No, no se trata de eso, debemos \Flvtr, ti. para m
._...ol&amp;ura di! su eat'lle, Incorporóse rápidamente, easi causa, yo para alll&amp;l'le y ser In compailera á despe•
J!OD facilidad y aln doh,nclaa; y cual en otro llempo,
'""168 paralizado,¡ sus miembros, pudo arrutrarse, cho de todos .
La resolución de Oiga, me causó espanto. Crol no
lllrv!énauae de los brazos y laa manos. Tra,paaó el
.
·
pabral del cuarlO y se dirigió a\ la nopalera que babia entenderla.
,jru el solar: alll llegaba el limite def eaaerlo por •se
-Huyamos, me repetia con voz dulce y muy _baja,
Ciado 1 empezaba el potrero; ancho y profundo vallado mlentraa su cabeza de Diosa Griega cala Indolenteéereábale por IOdaa partea. A raotl'&amp;II entre el lodo . mente sobre mi hombro.
que le salpféaba huta el pecho, llegó al borde donde
-Hnlr? ¿Y tu hermano el Dnqne Alejo? Y tn ho•
Jetoreido tronco de huisache exteildfa sus ram~s sobre
nor mismo? ¡Oh mi Oiga!
la profundidad al mismo nivel de la tierra.
-No bu dicho, que ea1áa resuelto a todo?
El cielo, despejado en partes, bafiáhaae"en las ento-llaclones &amp;perlada, del alba. Hacia el oriente se agio•
-SI.
meraban las nubes cenicientas y plomizas como enorPues entonces, por que dudas. La venganza de
mes humaredas orladas con reflejos de acero. El sol Alejo, la burlar~mos ambos ó la sufriremos loa do,.
acababa de asomar; pero ni un rayo de su luz alcanzó
• romper la rapa de vapores. El pastor alzó loa ojos ¡Mi bonlfr? ¿Qué importa á loa demis? Si fúlgido, ela•
al cielo buacando la luz; y las nubes se arremolinaron ro, esplendoroso luce para ti. ¿Acaso me amarás me_.. en aqnel instante al soplo de una ráfaga de vien• nos porque buyo contigo para amarte sacrifteándote
'w, Desfajóae el ceñidor, atándole en segulda por un qulza, mi vida y siempre ya mi nombre?
eabo á la rama del árbol más próxima al vallado. Con
-Esté. bien, Oiga, huyamos. ¿Amarte menos? jamAs.
el otro extremo hizo un lazo corredizo quu pasó por
Y
estrecb6 contra mi corazón aquella cabecita ado·
el cuello, y arrancando de lo m4s hondo de sus entralas un SU8plro que era como la condensación de todos rabie.
-M&amp;iiana por la noche, siguió diciendo ella, saldré
W dolores que arrojaba de si, aspiró con fuerza el aire
~6medo y fresco de la mailana, como el creyente que en trineo y lo abandonaré á la puerta del palacio de
Jinira los celestiales consuelos después de la confe- la Condesa Wilhemina. Sin perder tiempo acudiré al
;Jilón: acordóse del Criador cen más inten•idad que sitio en que debas esperarme.
bendijolo en su interior y murmuró entre
-¿En dónde?
les: l Bend!IO sea Dios que me saca del mundo t
-Al ple de la tnmba del Conde Patoeki.
lll siflora
de la Soledá y la, Animas benditas me acom•
~
.
-Hasta madana.
r;1.,:, Con la eara hacia arriba, haciendo palanca de sus
-Que Dios no, proteja.
r~ s y apoyando vigorosamente las palmas de tas
'.J llallOS contra el cenagoso borde del vallado, con em:Mi Mujlk, Pedro, el hombre fiel como el perro, el
~ feroz ~hó,e hacia adelante y uedó colgado de
rama crujiente y temblorosa, con as piernas torci- hombre que jamAs me abandonó, aguardaba A la en•
y el cuerpo dislocado, semejante á la figura de trada de la ruta de Kosciuscoberg.
• -ranas intoxicadas que aparecen en los tratados de
Oiga, cumplió su palabra; al borde de la tnmba del
,~-,,p6ullca.
patriota Patocki, nos juramos amamos siempre y huiUn pilido r&amp;TO del sol rompió un punto la masa de los
• • orientaíes, en el instante111ismo que el repique mos, en medio de una noche negra y espantable en
We las campanas se ola A lo lejos, alzándose al espacio que la nieve cala, cala impalpable y muda.
IIOIBo la oración de loa pobrea. humildes, sencillos y re·
...,A.dos, que piden al cielo ilumine las sombras de la
Deberíamos embarcanios para cu,lquier pals y dlas
![serla, de la ignorancia v de la abvección en qne ea• despuéa de nnPStra fuga llegamos al puerto de Odessa.
_,. hundidos.
•
• •
La vtspera de embarcarnos, Oiga reclinada en una
l'&amp;lanuel 9oa Otltón.
&lt;J/aaia-louge jugaba dislralda con la felpa sedosa de
ru abrigo de piel de zorro azul. Yo de codos en una
:llanta Marta del Rlo, 1895.
mesita velador, dejaba vagar mis pensamientos en to-

Js1:,ca;

•
••

1

•••

do lo obaeuro del pasado y en la eaplendoro•a eJarl.
dad de lo por,renfr. Amado, dueilo de Oiga-, muy
pronto lejos de mis mayores enemigos, la ,rida 811 un
pala hospitalario y desconocido me ofreela la calma
animada por mi esplritu cansado en la adversidad.
Oiga, lennlll la cabeza y fijando en mi &amp;118 pupllaa
luminosn.i, me dijo de pron&amp;o:
• No peosomoe más, dej6moa que la suerte decida de
noeorroe. ¡.Por qué no 1- algo? Mira, aqul hay un
llbrn, Y señaló sobre el velador un volUIDen de rleaa
past&amp;.'i.
Abrf el tomo, eran unos cuenl08 fanlúlleoe y Jei
maqniualmen~ lo que sigue:
•La nor, la hermosa flor, úlllma exploaion de eojorea Y perfumea del genlll coral, la codiciada de las
brisas y los insectos de oro, estaba enamorada, que
la, flores también aman y sueiian.
·
La flor, la hermosa nor, le dló 1111&amp; cita á la mu bella mariposa, la de alas de cristal y ruo.-,Cu,anclo
el sol huya, tra, las altaa montaiiaa y el cielo 1'IM n
clámi~e de púrpura, ven manpoaa gallarda, te abrtñ
mi cal1z y embriagada por el perfume dormlrú , _ .
da sobre mi corola.• La noche ea el mi8$erlo y lol que
aman buscan el secreto.
Oiga Y yo nos vimos con una mirada profuada,.Slgue, me dijo ella. ·
. -•Y el moatruo que te guarda?&gt; preguntó la manpoaa.-•No podrá vemos y al noe ve murámoa. 4'l,d
no amas?&gt;
Oiga Y yo volvimos á miramos.-, Vendré cuaiMlo.
el cielo se cubra de púrpura y el sol huya.,
La gallarda mariposa acudió á la cita, llegó á la
flor, la hermosa flor y agilll 8118 alllal de cdal&amp;l 7 rll'
so, la flor, la hen¡oaa flor la envolvió en au perfume
y se besaron.
EnlOneea desde una rama alta por 1111 hilo
que oscilaba al viento, descendió pausado y ~ Jdlel&gt;,
clo el monstruo que lfn&amp;rdaba el rosal. Era una i.,
rán~a horriblereve,llda de negroa terclopeloey
cend1ó, descendió pausada y silenciosa.
La fior, la hermqsa fior cerró violentamen&amp;eaa. broche que quedó lleno del polvo de oro de las a1aa de
su amante y la tarántula aprisionó á la mariposa, la
mariposa gallarda y subió con ella por el hilo ligero
que osellabaal viento y la penumbra de la noche cercana hacia mis negro el jubón de terciopelo del
monstruo. La tarántula ea la fatalidad.,
Cerré el libro, Oiga se levantó y vino á enluar 1111
brazos redondos y blancos a\ mi cuello,-la faulklad
no se ha hecho para nosotros, dijo.
En eae momento sonaron dos golpes á la p - y
los pasos de varias personas.
Oiga palideció.
• -•Abrid,• dijeron, y resueltamente abrl. Treo po,
hcias rosos penetraron a\ la estancia. Uno de ellos me
presentó una orden ftrmada por el Emperador.
Oiga, fui\ conducida á San Peteraburgo llevando
sobre su frente mi último beso, el polvo d¡ oro de mt
amor infinito, mariposa de mi alma.
Yo ful deportado á Siberia. El moutruo de la venganza me babia aprisionado para alempre eomo la
araiia del cuento. Yo el conde Lobewlcb habla aldo
vendido.
La tarAntnla ea la fatalidad.

as.ro
ae.

1895.

1d.

L.uulABAOA PolmJOAL.

EPILOGO.
Sus ojos se entornaron sobre los blancos hielos
De las altivas cumbres agonizaba el eol;
Y de las densa, bruma, lru de loa amplio• velos
Quedó flotando A solas, inmóvil, en loa cielos,
El llvido cadáv&lt;'r del último arrebol.
L~_lun'.l, como un arco de nlvea luz cuajada,
Subto con lento paso de lo infinito en pos;
Y entonces reclinando la frente inmaculada
Sobre mi pecho,-•mira!-me dijo mi adorada:¡Qué barca tan hermosa para bogar los dos I»
JuuoFw-.
En una portería:
-Buenos días, portero.
-Buenos díu.
-¿Como vá de salud?
-Perfectamente.
-¿Y la porlef!&gt;?

-Buena,gr&amp;ClllL
-¿Hace mucho tiempo que está u,ted C&amp;llldo?
-Diez afloo. Pero ¿qué quiere u,ted de mi?

-Nada. Conveno con u,ted porque al por la calle he vi,to un cartelón que dice: "Hay que hablilr al portero.

�15 SEPTIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

88

PRENSA MEXICANA

r.
.-•.-.

Páginas extracrdinaruuJ.

DOMINGO 22 DE SEPTIEMBRE DE 1895.

Tomo JJ.-X1ímero 11.

l
Decano de la Prensa Mexicana.
MEXICO. -Lunes 2 de Septiembre de 1395.

Tomo 108

""
·~
1

.
l

1

,\

.,

'\~,'.
\'

'

'

'

j

14 ae $ep!iembre1en

roé11ico.

Dibujo por L. Izagnirre.

.

',.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90350">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90352">
              <text>1895</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90353">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90354">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90355">
              <text>Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90356">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90373">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90351">
                <text>El Mundo Páginas extraordinarias, 1895, Tomo 2, No 10, Septiembre 15</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90357">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90358">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90359">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90360">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90361">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90362">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90363">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90364">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90365">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90366">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90367">
                <text>1895-09-15</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90368">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90369">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90370">
                <text>2017405</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90371">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90372">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90374">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90375">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90376">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="567">
        <name>Colegio de San Nicolás de Hidalgo</name>
      </tag>
      <tag tagId="569">
        <name>General Porfirio Díaz</name>
      </tag>
      <tag tagId="566">
        <name>Mariano Riva Palacio</name>
      </tag>
      <tag tagId="568">
        <name>Monumento de la Independencia</name>
      </tag>
      <tag tagId="565">
        <name>Monumentos a Hidalgo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3469" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2111">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3469/El_Mundo_Semanario_Ilustrado._1895._Tomo_2._No._11._Septiembre_22._El_Mundo_Paginas_extraordinarias..pdf</src>
        <authentication>cb731f56d138dd3fafd82beb6ace852f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117291">
                    <text>15 SEPTIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

88

PRENSA MEXICANA

r.
.-•.-.

Páginas extracrdinaruuJ.

DOMINGO 22 DE SEPTIEMBRE DE 1895.

Tomo JJ.-X1ímero 11.

l
Decano de la Prensa Mexicana.
MEXICO. -Lunes 2 de Septiembre de 1395.

Tomo 108

""
·~
1

.
l

1

,\

.,

'\~,'.
\'

'

'

'

j

14 ae $ep!iembre1en

roé11ico.

Dibujo por L. Izagnirre.

.

',.

�22 SEPTIEMBRE, 1895.

EL MUNDO.

90

-- - --=·--=
Trovador, la gallarda caléndula
guarda un silfo, pequefi~ y alado,
y ese caliz perfumes encierra
misteriosos, y ricos1 y vagos.

PARA ELL_;,\.._.

Av

El, POETA.

sus cadencias serán de tus versos,
sus arrullos son dulces y castos.

en las ramas colgó de los ,ílamos,
v adelanta tranquila y radiosa
~obre el limpio zafir del ei;;pacio.

EL POETA.

Ha llegado la cándida noche
coronada de albores mny pálidos,

Ya la noche se acaba 1 y las cuerdas
del latí.d al amor no han vibrado,
Ya de vuelta it la alcoba aqui tengo
de la selva rumores lejanos.

no la obscura, la inmem:;a, la triste,
en que flotan tinieblas y tr.ífgm,.

Regia )lusa, yo quiero que tomes
mi laúd en tus mórbidru; manos,
v de arrullos, v hígrimas llenes
)' ternuras y b~sos, mis canto~.

Opalinos reflejos de luna1
heliotropos azules y blancos,
cuchicheos de nidos y frondas
y canciones de ritmos extraño~.

Son para ella! La virgen querida,
la que lleva en los ojos dos astros,
la hermosura que fué modelada

Tienda su ala de luz la cadencia
amorosa y \'ibrante del canto, .
frase ardiente, en que suenen mis besos,
himno augusto que entonen mis labios.

como Diosa en pentélico mií.rmol.

Son para ella! La luz de mi erisueiio,
la que me hace vivir, la que amo,
la que reina en mi espíritu siempre,
la que pudo tornarme su esclavo.

LA lIUH.

Es ya tarde, el ensueño sus alas
ha tendido amoroso y callado.
¿Que no veS que ya a\'anza la Aurora
y con ella una vírgen de blanco'?

LA ~ffSA.

¿Quieres tiernas estrofas para ella,
ritmos dulces, ardient-0s reclamos?

¿Quieres versos de aroor1 pensamientos
perfumados y bellos Y 91aucos?

Y,[, POETA.

¡Ah, sí, es ella .... ! L't luz de mi cielo!
.. Dame todas mis rosas, mis nardos,
mis fulgores de luna, mis ritmos,
pensamientos ardientes y casto:;:.

Pues marchemos los dos, ya la noclw
á son.ar nos con vida, partamos;
en el cielo hay fulgores de oro
y en el bosque hay gardenias y nardos.

Son para ella! La vfrgen queri.dn,
la que lleva en los ojos dos astros,
la hermosura que fué modelada
Como Diosa en pentélico mármol.

··••· ·· ·····························
Ya lo ves, ese rayo de luna
ql1e en las ondas se baña temblando
servirá. como engaste de plata
á ese negro, sedoso geranio.

:MANUEL L.&gt;\RRA~AGA

PoRTUG.u,.

$rita. \!ucrecia (!as{ellanos.
(DEj\IElUDA, YUCATAN.)

María, inquiere la razón que funda
Lo que le oculta la. verdad austera
- &lt;[Son rojos los billetes de segunda
Y azules los billetes de primera.,

DE VIAJE.

Y luPgo dice, sin tachar de necio
El argumento lógico, aunque raro
- &lt;¿Por qué el color de sangre tiene un precio
Junto al color de cielo, menos caro?,-

Mis chicuelos y yo vamos de viaje
Que así la pena sin sentir se pasa;
Juan y ~largot deslumbran con su traje
Hechos en los talleres do mi casa.

Ya vamos á partir¡ si algo ocurriese
No ha. de turl&gt;ar mis dulce:; regocijos,
Furra una gran fortuna que muriese
Al mismo tiempo y junto' con mis hijos.

Con guardapolvo de percal verdoiw
Del mal trato del tren Margot se escuda,
Y Juan con gorro inglés luce orgulloso
Un ancho paletó de holanda cruda.

Sonó el último toque¡ cruje el suelo;
Hu \Te el tren como víbora. espantada;
¡Adios! flota á lo lejos un pañuelo,
Después un grupo informe, luego .... nada!

Envuelto en gasa el rostro de :\!aria
Tan grave r reflexivo me parece
Como el de uua mujer y lo seria
Con dos Abriles más¡ hoy tiene trece.
Juan ya sabe en el coche de primera
Qué luiar preclilrcto le conviene
Y si abren para dentro 6 para afuera
Las puertas de cristal que el coche tiene.
Ya alzó 1\[argot las toscas persianas
Sin levantar los vidrios, porque teme
Que se puedan meter por las ventanas
Las chispas de la máquina y se queme.
Y ya Juan preguntó, pues siempre fn~gua
Para matar el ocio alguu secreto
Si el vaso ó el depósito dd agua
Están limpios y cumplen con su objeto.
Ya va á partir el tren; sonó la hora;
Hay que abunir ''liez horas de camino;
Ya empenacha á la audaz locomotora
El humo en gigantesco remolino.

OEPTIE11BRE,

1895.

í!.as piearas eternas.
(TRADUCIDO PARA CIEL MU!iDOn.)

No has oido? En la rama Yecina
hay un nido y amor alza nn cantoi

Blanca luna sus chaleH U.e nieve

SEGU:NDA SERIE.

22

Mis chicos están mudos, meditando
Que todo junto al tren va de partida ....
Rocas, arboles, flores, v·a n pasando
Como pasan los sueños de la vida!
)iargot, que en impaciencia ya se abrasa,
Que todo se le va 1 supone leda
Y yo digo á la vez, la vida pasa
Como un tren de quien huye cuanto queda.

La ventura que surje en el camino
Como sombra se va; tal es la suerte ....
¡Qué tren tan engañoso el del Destino!
¿Su más bella estación sera la muerto?
Hijos: las dichas de viajar conmigo
Mas tarde las sabréis; son las venturas
De caminar con el mejor amigo
Custodia y luz do vuestras almas puras!
J uAN nE D10s PEZA.

1891

QEn ti albunr

~t

&lt;enriqueta.

Mi•dulce amiga: con las triste¡; notas
del herido candor que por el suelo
se arrastra y tiende á remontar el \'Uelo
goteando sangre de sus alas rntas,
mi amante corazón sufre y aspira.
cubierto con andrajos y con galas,
tocando el polvo con sus rotas ala::;,
y elevándose al ciclo con su lira.
No temas que e.n el eco ele mi canto
vaya envuelto el dolo1· hasta t~ oillo:
yo diré que se ahogue, al alando,
y que en sonrisa. se convierta, al llanto;
que en la. copa á mis labio::; destinada,
en que á veces rebosa la amargura,
hay un fondo tranquilo de el ulzura
á los labios amigos reservada;
que entre hojas secas y marchitas flores
de la senda que cruzo en esta vida,
con un rayo de sol vive ence.ndida
la rosa virginal de mis amores;
que en el mar proeeloso en que me agito
en fragil barca., mas con rumbo cierto,
alumbra el faro de seguro puerto
con la luz sideral de lo infinito,
y me alumbra esa luz cuando desmayo,
y así, mi paso vacilante avanza,
¡que ilumina la luz de la Psperanza,
como ilumina en la tiniebla el rayo .

.... ........................... .. ...

Yo te puedo cantar, porque en mi lira
donde suena el dolor algunas ,·ect:s,
hay el aliento de las dulces preces
del alma que á. la vez ora y: suspira.
Yo te puedo cantar, que la amargura
en soledad apuro gota á gota,
y tengo para ti una dulce nota 1
manantial de cariüo y de ternura .
Allá en tu corazón guarda, Enriq u eta,
esa nota vibrante que te mwio;
que no pierda su timbre en el \'acio
al salir de la lira del poeta!
MIOt.:EL ULLOA.

El.A no lejos ele Roma una aldea de la cual
los guías no hacían mención jamás. Ningún viajero se preocupaba por descubrirla,
porque el sitio era demasiado mediocre; y
Yanamentc las gentes de la comarca se esforzaban en
detener á lo:; que pasaban y les de.clan con un herma•
so gesto y un suspiro de admiración: Com/8 pittoresco!
' En consecuencia, esta aldea no solamente era eles·
conocida sino muy pobre. Poscia sin embargo una
fuente de agua perfectamente pura. Los financieros
se preguntaban si tal fuente no era capaz acaso, como tantas otras, ele curar tudas las enfermedades.
Los médicos fueron consultados: analizaron el agua
y no encontraron más que agua. Decretnron que las
virtudes curativas ele ella eran tanto m!i.s admirables
cuanto que no tenían explicación; esto era una espe·
cie de milagro por Jo mismo y había que inclinarse
ante la experiencia.
-~
.\l
El réclame fuó hábilmente hecho, los extranjeros
afluyeron, en pocos meses los pobres se convirtieron
en mu.,· ricos y ese si fué un verdadero milagro. Se
edificaron desde luego trrmas espléndidas, con una
clistri bución poco cómoda, pero clásica, ~- t~n la cual
cada una de las salas llevaba un nombre tomado de
la antigliedali. Se construyeron hoteles suizos, con
alumbrado eléctrico ':' ascensore!:I. Por últim. , se suO"irió un proyecto de ~sbtenrn.tización &gt; de la aldea
(.~i.,;femazine.) Los planos eran magníficos; los palacios debían reemplazar á las chozas. ~a alineación
de los edificio.s fué rectificada; no se querían más calles viejas y tortuosas; las largas avenidas rectilíneas
debían 1:ortarsc en sentido rectangular. Había ya 1;i•
tios plantados de árboles 1 plazas y un velódromo.
Pero no se sabia,µor ejemplo, como manejarse respecto á la iglesia. h:st;-1., contrariaba siempre las perspectivas y .se presentaba de través, al soslayo. Rompia todos los ejes y rehusaba hacer, como suele decirse, buena~ migas con nadil:'¡ de tal suert(': que los
arquitectos y los ingenieros, al cabo de algunas combinaciones resol vieron unánimemente derribarla y que
darse sin iglesia ó reconf.truirla de nuevo, de manera
que no desarreg·lase sus simetrias.
Pero entonces los ancianos de la aldea se acordaron
de una ef;pecit:i de leyenda ó profecía que habían oído
en tiU infancia y que decía así, poco mas ó menos:
~Podeis demoler si os place la casa que vuestro padre
ó vuestro abuelo ha construido, Y reconstruirá vuestro
gusto otra morada ó arrasar ef suelo y sembrarlo ele
snl ó de ziz.i.ña. Pero no toquéis á la ]glesia de Dios:
ella es eterna así como es eterna Roma. Y de la misma manera que Roma no es la obra de tal ó cual O'eneración sino la obra continuada de todos los siglos
desde el origen del mundo; y como Dios mismo ha
puesto sus fundamentos 1 las manos de los hombres son
impotentes para desunirlos y transformarlos.,
El Concejo l!lunicipal ch:jó la cosa en tal estado; en
cuanto al arquitecto encargado de los trabajos, poca
gTn.cia le hicieron aquel oniculo enfático y aquella
pretendida eternidad. La iglusia no .era más qu•~ una
construcción informe y poeo firme 1 destituida de todo valor artistico. Pcrtenecia :'l la peor época de la
arquitectura y daba una triste idea de la colaboración
de los siglos.
El plan parecía incoherente. El estilo era de un
g·usto barueco 1 con lineas curvas en todas aquellas
partes donde juRtanwntc Jn, lógica exig·ia lineas rec·
tas; con una profusión ele ornamento~ que parecían
distribuidos como Por apm•sta y con el fin de desnaturalizar todos los 1.:foctos ele la construcción. Por úl·
timo los santos colocados &lt;·n los nichos estaban tan
llenos de trapos tan inflados con ellos que paroci~n
mo\'idos é impulsados por un viento tempestuoso y
no se les podía Yer sin que despertasen la sensación
de una corriente ele aire. Toda esta colección de adefesios estaba ckterioracla y roída como la mampostería
de u11a fuente donde el agua rubota constantemente
y los materiales no debían de ser sino yeso que al pri·
m.er golpe de barr&lt;.&gt;ta se dcsgregaria, como esas pequeña~ itmpulas de vidrio fabricadas en Venecia v
cuya punta ba.,;ta limar para que se pulvericen.
·
El arquitecto echó sobre su conciencia el peso todo
del sacrilegio 1 y no pidió más que ocho días pan\
dt.&gt;sembarazar al país de aquel mamarracho que quien
sabe qu(~ profetas habían declararlo indestructible. __;
Y en efecto, dcscfo que se comenzó á atacar la portada, todas las molduras complicadas v contorneadas, se despn•ndieron en grandes trozoS. Caían c0mo las .~iczas de una decoración de teatro y pronto
aparec10 la armazon á la cual estaban groseramente aplicadas. Pero se \'ió entonces que aquella armazón de la construcción última, era nada menos que
una iglesia m.is antigua 1 rlc un arte más severo y más
precioso. 8(, prosiguió el desprjamiento, pero con
circunspección; y pasados los ocho días, la comarca
n? estaba aun desembarazada de su iglesia como ha•
hrnn prometido los demoledores, sino que la ig-les.ia.
era la que se hallaba lib1·e &lt;le la costra uniforme que.
cubría la bella ordenación del plan y la sobria macstad de las fachadas. En seguida ]os obreros puiéronse :.í despeg·ar las dalas y encontraron debajo

EL MUNDO.
grandt•s picdrai; con ornamentos en relieve, usadm;, é
in~cripciones semiborradas por los pies y las rodillas de lt1s de\·oto.s.
.-\. la vista. ele. una. tan ht-lla. obra de arte, que resucitaba como por milagro, desprendiéndose de ~u su•
1lario, los arquitl'ctoi:; n1e.;ilaron 1 pero intervinieron
los ingenieros,,· declararon que la ruina uo ofrecía
garantía alguna ele solidez y en nombre el(•. la segu•
ridad pública. exigieron tiue se demoliese, cuidando
sólo de que los trozoN quedasen intactos para r e partirlos en los museos.
Los demoledon.•s ¡msíéronse pues á atacar el segundo lecho del enlosado. Esta.ba formado de bloques
enormes. Cuando fué separado el prinu~ro casi en su
totalidad, empezó á balancearse como una báscula.
Un obrero perdió pÜ' y se precipitó en una cripta cu·
ya existencia nadie suponia y J;L gran piedra, girando sobre i;u eje ctejó ver hnt:llas de mosaico. l:nton·
ces hiciéronse girar de la misma :suerte todas las pie•
clras :r el mosaico fue reconstituido en su conjunto y
los arqueólogos emitieron la opinión de que la iglesia, anteriormente libre de 1-iU rnciente;: grotesca en,-oltura, no era más que un edificio relativamente moderno1 construido en aquC'I sitio con los materiales de
otra iglesia de antigüedad admirable.
Alg·unos espíritus sag·accs .\· prudentes penetraron
de!:-dtl luego el sentido de la leyenda. Comprendieron
como aquella mü.erable ig·h:~sia de aldea, poclia lla•
n111.rse eterna:· obra de los siglos. Intentaron desar•
mar á los Yecinrlarios que se encarnizaban contra
aquellas reliquias, pero se vieron obliga.dos i~ recono•
ctr que las tales reliquias 1despuós de tantos atentados,
se d&lt;:'hilitaban ~· no porlian ya tenerse. en pié. Las
bó...-edas se dobleg;aban aun cuando estaban íiosteni·
das por poderosos contrnfucrtPs; los pil;ues aunque
reforzados, se inclinaban y se hundían.
La pica de los albañiles acabó de destruir las bóvedas; y en cuanto á los pilares e,staban hechos ele ladrillos, tan mal unidos que se pudo separarlos uno á uno
con 'os dedos . Pero detl'ás de esos ladrillos se encontró una materia dura, piedra ó mi'l.rrnol¡ fueron cle.scortezados pacientemente. los pilares y salieron á. luz
las columnas de un templo antiguo que habla sc1Tido
dearmaduraá 1.a primera iglesh~, como Csra :'~ la segunda y la seg·unda aún á la tercera y última. Y los más
ciegos comprl?'ndieron por fin la palabra misteriosa
que significaba que, desde el primer dia del mundo el
hombre comenzó ii construir In, casa de adoración y
de plegaria, que los que ,Tinie.ron después no hicieron
otra cosa que subre cargar la obra de sus antepasados
y que es una locura arrasar para n~construir de nuevo, ~amo si las existencias, la fo y el pensamiento datásen solamente de hoy.
Sin embargo 1 loi:. notables y los artistas no sabían ya
que partido tomar ,r discutían hasta la saciedad. Los
trozos de columnas, pnmanecin.n tle pió, bajo el cielo.
Los piljaros del cielo tomnron posesión de los capitele:; delicadamente cubiertos de frondas ~· construyeron sus nidos entre el pertil de las volutas y el costa~
do &lt;le las hojas de acanto. Cuando sus lrnevos Prnpo~
liaron, lle,·ai·on á la hernlH"a _,· ft los pe.qltef1os, granos
que frecuentemente se 1·s1:¡.¡pahan de sus huches dema•
siado nutridos. Esos g-ranos calan en la tierra generosa y germina.han. Llegada apenas la primera estación1 apan•cieron algunos tímirios \'·t&gt;getale.s¡ mas
tarde. fueron tallos 1 lle:;pues, llrbo!Ps y i;e, formó un
pequeño bo~qu~.
Lo.s hombres resolvieron por l'iltimo (lesplazar las
preciof.as columnas y todos aquellos ref.tos dl·l arte
antiguo, que enYohTinn ltt.s plantas parásitas y que las
raíces ele la tierra habiau acabado por roer, pero no
osaron tocar :í. los ArbolC's que fueron st•mbrados por
los pájaros del cit&gt;lo .,T regados por IIL llu\'ia de Dios.
Lo::; jó\·enes árboks propol'cionab1111 ricmasiada sombra para abrigará la meditación :Tií la pll'g·aria, pero
Rus troncos esbt•ltos, sus ramas nudos1L-;, sus folla.jes
aclolecentcs, ni inter1:epUhan toda la. h•.v ¡Je! sol ni ce•
rrában todo ('Sl'ape hal'l,t el infinito. Aquel pequeño
bosque til' parecía iL los bosques sn.gradostle otro tiempo, Yino :'t ser d punto ilc reunión de todos aquellos
que no tienen necesidad do nltares ni d11 templos para
rni-ditar sobre las Yenla(\t-s im1wreced(•rns. Y fué así
como Sl' l'ncontró de~pués rle tantos tra.bajos, la. mas
antigua.,· hL mejor &lt;h~ la:,{ iglesüts: la que Dios mismo
se t&gt;rijió ~· en la cual le place ser conocido.
Anm, HER:\IAXT.

PERLAS NEGRAS.
XVII
Quién es?-Xo sé: á. V{'ces·, cruza
Por mi senda, como el Hada
De los sueños: siempre sula!. .....
Siempre mudl't.!. ..... Siempre pálida! ...... _
Su nombre? No lo conozco.
De dónde viene? A do marcha?
Lo ignoro! :Nos encontramos,
~le mira un momento y pasa:
Siempre sola! ...... Siempre triste! ..... .
Siempre muda! ...... Siempre pálida! ..... .
Mujer, que pareces \Yilli
De teutónicas bala.das,

Ha mucho, ¡mucho! que llevo
Tu imagen dentro del n.lma!
Si las soinbras que te cercan,
Si los misterios que guardas

91
Deben ser impenetrables
Para todos, ¡calla, calla!
Y o solo ansío tu afecto,
Yo no te pregunto nada!
Buscas quietud y olYido?
Yo también, El mundo cansa.
Parr.iremos lejos, lejos
De la gente, á tierra extralia,
Y cual las aves que anidan
En pagodas solitarias,
Confiaremos :.í. la sombra
Nuestro amor y nuestras ansias ......
XVIII
Yen, acércate más! El campo umbrío,
El cielo torvo /' el ambiente írfo1
Predisponen e alma á la tristeza.
Ven! apoya en mi hombro tu cabeza,
Así, juntos, muy juntos, dueño rnío!
Hablemos de tu amor: de aquel sofiado
Amor! Cuando el imderno desolado
Reyna doquier y p1Uidas se auyentan
La ilusión y la fe, ¡como calientan
Los recuerdos benditos del pasado!
Ven, acércate m,ís, mi dulce dueño ......
Y en tanto agita con tenaz empeño
La niebla gris su colosal cimera,
Sobre nosotros vuelque la Quimera
Ehínfora impalpable del Ensueñ.o!
XIX
Yes el sol, apagando su luz pura
En las ondas del piélago ambarino?
¡Así hundió sus fulgores mi ventura
Para no renacer en mi camino!
Mira la luna: del!lgarrando el velo
De las tinieblas, ú brillar empieza.
¡Así se lemntó sobre mi cielo
El astro funeral de la tristeza!
¡Yes el faro en la roca carcomida
Que el mar inquieto con su espuma alfombra?
Así radia la fe sobre mi vida!
Solitaria, purísima, escondi'la,
¡Como el rostro de un ángel en la sombra!
XX
Rindiúme al fin el batallar contino
De la vida social¡ en la contienda,
Envidiaba la dicha del beduino
Que vive en libertad bajo su tienda.
Huí del mundo á mi dolor extraño.
Llevaba el corazón triste y enfermo
Y busqué, como P,~blo el Ermitaño1
La inalterable soledad del yermo.
Ahí moro, ahí canto, de la vista
Del hombre huyendo, para el goce muerto,
Y bien puedo decir con el Bautista:
Soy la to:: del que dama m el desi.erfo.'
XXI
-Aguila, ce.se tu \'Ueloi
Aunque los Andes escalas,
Nunca podr,is con tus alas
Tocar las cumbres del cielo.
--.Poderoso es mi vigor
Y llegaré, no lo dudes!
-A. tales excelsitudes
Tan solo llega el condor!
Alma que vas anhelante
De ciencia infinita en pos,
Detente: la Ciencia es Dios
Y Dios ...... está muy distante!
-Traspasaré el firmamento.
- Y guíen te dad vigor'?
-Yoy en alas de un candor
Atrevido: el Pensamiento.
XXII
Virgencita, ya cayeron en redor las hojas secas.
Los crepúsculos no lucen regia púrpura ni galas
Y la escarcha, como lino desgajado de las ruecas,
Leve cruza por el campo, de los cierzos en las alas.
Allá, lejos, en los fl'ancos sin verdor de la colina;
En la falda de los montes, en los húmedos collados,
A la márgen de las fuentes, se ac.urrucn. la neblina,
Cual rebafio de corderos1 de corderos fatigados!

Yirgencita1 ya en el alma no hay ensueños ni ilusiones.
Como pJjaros medrosos se lanzaron al vacío,
En demanda de otros nidos: los ardientes corazones,
Y murieron asaeteados por la llu vía y por el frío!
Yen conmi~o, vote ofrezco tibio hogar, embalsamado
Por la goma cte lÜs troncos que crepitan y chispean ...
Soñaráli', mientras los cierzos con acento fatiga?o,
Ya sollozan,¡ tus rejas 1 ya en la cumbre del teJado,
La balada del im·ierno lentmnente canturrean.
AlL.\D0 NERVO.
PRO\.ERIUOS TL"RCQS.

-Yo soy senor; tu erefl :-efior. ¿Quién ensillará el
caballo?
-Xo cortes 1 en público, la cola, {L tu asno. Unos la.
encontrarían muy larga, los oti·os muy corta.
-No te arrojes al fuego por evitar el humo.
-Mil lúgrimas no f;Olventar..ln uná. sola deuda.
-~fil coraceros, no poddn despojar á un hombre clt:.•s•
nudo.

•

�22 SEPTIEMBRE, 18\Jii.

EL MUNDO.
~==================

ELIIIUNDO.

92
V'iia. Ell!a Ptff.a.

Srlla. Sora Aburlo,

(!ombate

Srüa. Jl.tría Oi:&lt;icl y.dd,)Jarrin.

93

ae flores.
f

_, ;,

~~

_,,

~

, -- ·w¡

.

- . . ... . Je veux acheter.
-¿Me va A cachetear? Lo veremos, gringo del diablo, y hecha una furia se levantó,!eogió una piedra y el zuavo se fué riendo.

PERUCHO, NIETO DE PERIQUILLO.
POB;UN DEVOTO DEL PENl!SADOR MEXICANO.-Ilustraclones de .IZA.GUIRRE.

l( CONTINUACION)
-Que siempre me quier&amp; como hoy, asf, como en
este momento.
- Lo juro.
- Por quién?

•

aatalla

ae flores.

Sr. Jlanud Garrido.

Sra.

o.:cu Afaro.

Sra. Jfaura .d.

(U: Garrido.

Instintivamente, pues m3 salió del alma la respues•
ta, le contesté:
¡Por mis lagrimas,!
Volvió á oprimir mi brazo con el suyo; me miró co•
mo nadie me habia mira.do hasta entonces, y como
ni ella misma volvió á mirarme jamis y me dijo en
voz muy baja:
-No vivo en Tlalpam¡ nue:stra casa está frente á la
Alameda, cerca de la Santa Veracruz, número tantos
Y yo salgo en las tardes á paseo; está tan cerca el
j&amp;rdin que solo estando enferma no voy
-Alli nos verémos Angela.

CAPITULO ,xIL _.
~

....

De cómo se operO un.a trasformación ea las co.stnmbres á la
llega.da de lo3 franceses y cómo las j11zgaba Don Agutio
en la casa de Perncho.
La entrada de los franceses cambió la faz de la capital de la Repú.blica y la de mi casa.
En todas partes se hablaba frc1.neés; :se recibían periódicos de París, se ·ostentaba.a retratos del Emperador Napoleón y de la Emperatriz Eugenia; se citaban
aventura:1 de 103 jefes invasores y se les almiraba
por corteses y elegantes.
En las principales casas habla oficiales alojados
que invadían los patios con SllS enormes caballos Arabes y SlHI asistentes q11e a.Ui encendlan l11mbre para
preparar pú.blicamante la comida1 el café y aun el pa.n
con que se alimentaban .

Todas las fondas se llamaron restaurants, los mesones y las posadas hoteles, los cuarteles caserna
(los muchachos les llamábamos casernas); las dulcerias y pastelerías, confiterias y patiserias; los niños
ya no comprábamoi chochos y pastillas sino bombones; las señoras iban á comprar sus mejores joyas A
las bisuterias y en vez de las Ch.oles, Lupes y Lolas
que antes les arreglaban los vestidos, comenzaron las
Oelinas, Valerias y Elisabetas A imperar como soberanas de la moda.
Al caldo tradicional 1 con sus rebanaditas de chile
verde, s11s gotas de limón, sus garbanzos en el fondo de la taza, reemplazó el consommé diáfano y
hllmeante; las prosaicas costillas: milauesas fueron
bUStitllidas por los entrecates y los asados de pollo
con su,; cogollos de lechuga y sus raba.nitos escarola-

�94:

·¡
1
·¡

EL l\IUND0.=====~======22=SE=P=T=IE=•M=B=R=E'=,1=8=9=5·=

Lo que u1e da lástima es lo que. les pasa A los solAntes se llamaba taller una. fábrica, un lugar de dados franceses en la plaza¡ los vendedores se rien
,~os, por el poulet sauté, con chícharos sautfis ó con trabajo y ahora significa otra cosa. Un amigo me dimucho con ellos; ayer se acercó un zuavo á una mucresón que hasta entonces se habla llamado berro.
jo ,a:--er en la calle: voy á ver al taller que me hag-a jer que vendía nueces y le preguntó:
Todo cambió de nombre en un instante y un pobre
una levita. Figúrese usted, taller le dfren al sastre1
- ¿Combien?
Tiejecillo que Yisitaba mi casa le ll,ccia á. mi mamá cordonier al zapatero 1·obe al túnico, y mantón al tá1
-Le convienen? pues tómelas.
una noche, apretántlose la cabeza con ambas manos: palo. Ya no nos entendemos,
.Las comisarias se lla- Appartient á. vous.
-Ay señorita! estos gabachos todo lo han descomman bw·ós de police como el bu1·ó de junto á mi ca- A partirlas? Primero se pelan.
puesto; ayer fui á comer á ,La Gran Sociedad, y he ma; le llaman ra!ieto al que. rasura} poche á la bolsa
- Comment s·apellen en espa.gnol.
lleYado una mortificada atroz.
al'gent al clinero y diner á. la comida.
--;.Si, también las comen y las pelan los españoles.
-¿Por qué señor Don Agustín?
- i Cuantas palabras señ&lt;,r Don Agustín!
-Je ne comprend.
-Porque me encontré con que ya no sir\'"en cria-Antes comprábamos ramilletes 1 ahora bouquets;
-No me las compra?
do8 sino caballeros¡ todos de frac y corbata blanca 1 yo ya no puedo hacC'r ni decir nada. Pero eso si, pa·
-Rlen.
figúrese usted, y yo que iba con mi sorbete tan viejo, san por las tardes con dirccrión á Bucareli unos ofi- Riéndose?
mi saco color de. ala de mosca y mi paliacate; qué cialC's que parecen de azúcar; muy rubios1con herm~-Oh! no! je ,·eux a.cheter.
mortificación señora! Cada mozo me parecía Diputa- sa barba¡ los képis y las mangas con muchas labores
-(\le vá á cachetear? lo veremos gringo del diado ó Ministro de la Suprema Corte ele Justicia.
de espiguilla de oro; magníficas espadas; ele~antes
Entró al gran com('dor lleno de espejos y ,i sobre monturas; caballos como el ele Troya que está a. la en- blo ahora lo Yen\. v hecha una furia se leYantó, cogió' una piedra~- ei zuavo se fué riendo .-¿Y qué potodas las mesas unos alcatraces ele género blanco, for- trada llel pasl!Oj sus pipas de barro blanco, el fouet
mando caprichosas figuras, parecían azucenas, flori- en la mano v echando ojos ;\ todas nuestras paisa- líticos son el:itos franceses? Ya en las esquinas de su s
pondioi:;1 floreros ele porcelana r ¿qué piensa usted nas que van· en los coches y que Dios me lo perdo- cuarteles han pu('sto unos letreros que dicen &lt;i: Defense de piser contre cr mur &gt; y un pobre peladito que no
que eran, sr1lora mía?
ne, se mueren por todos estos extranjeros. Es cier- cntendia ni pizca, infringió la ley y cuando llegó el
-¿Qué eran Don Agustín?
to que con los guantes tan limpios 1 los uniformes tan
policia francés le dijo¡ pero yo que hago? no estoy
-Las servilletas! Hasta el doblez, la forma y el g(~Y"istosos y ese garbo que han dado en llamarle ahora
pisando á usted 1 esto.v haciendo otra cosa.
nero de las servilletas ha cambiado.
Don .Agustin sabia la lüstoria ele todas las familias
Medió mortificación desdoblar aquella flor ·de tra- chicle.
-Chic 1 señor Don Agustín.
po, pero como otro~ lo hacian 1 lo hice yo también y
antiguas
,v odiaba á los liberales como al diablo.
-Pues chic ó vomo sea, marean {i nuestras relamime encontré junto ú. la copa, unos ganchos, como ban-Vea usted le elijo un a.migo; quiteles 1lStcd á los
da¡; pataratas.
dolas de reloj, con un cordón de seda azul, blanco y
liberales las leye,s de Reforma y la Constitución y no
-~o se parecen A los oficiaks nuestros.
encarnado, ¿Para que sera esto? Al volver los ojos
-Hav con raras excepcione:'!, quienes se lPs parez- les queda defecto.
me encontré con un francés que estaba comiendo y
-Eso si, re8pondió el vh~jecito; si á la tarántula le
can1 pe;·o tantos eran los trapientos y los desaseados,
vi que babia enganchado su servilleta y se la puso á
quitan
lo que tiene de tarántula, me almuerzo seis taque me alegro que los vean para que aprendan a sosguisa ele babero, así corno los baberos que aquí le ponintulas.
tener y cuidar la limpieza del vestido.
Católico fervic.:nte, comulgaba todas las mañanas y
nínn á Perucho para que no se manchara la ropa ..
-Y usted no va á ningunl\ parte?
Figúreme usted con babero, señora, yo tan calvo,
salia decir á sus más devotas amigas:
-Si sellora; para nada sirvo prro en todas partes
-1:.a no comulguen en taliglesiaporqueestan cl antan afeitado y tan ,iejo.
entro; antes tocaba una que otra zara.banda en el clado mrns herejias de hostias que no se- pueden pasar
·E staba en esas fachas, cuando se me acercó un
,e; tod:wia hace un año servía para hacer ruido y que
criado, un señor de frac á quien todos le gritaban: ,qarbailaran la ,·arsoviana; !l. usted le acompañé alguna sin lastimarse los dientes.
En aquel cuerpo diminuto y seco; detrás de aqu el
zón, garzón, supongo que ese será su nombre porvez la. ~Rondinela peregrina, pero ahora, apenas toque llertenece á la familia de los Garzones y me preaspecto eclesiástico y rancio; escondido en aquellas
co en la iglesia el órgano en losdias en que repican
rcwas que parecían regaladas por un camarista de
guntó con imperio:
recio~- l'Oll e~o me conformo.
Otf&gt;onoju, palpitaba un corazón honra.do Que se en-¿Come usted á la cartal
- ;.Y es usted tan conservador·como siempre?
-A la carta? respondí, ¿qué carta es esa? yo no
tristeció mucho desde el día en que vió entrar á los
-)las que nunca¡ quiero para Mexico un gobierno
im·m,ores.-Queria un gobierno reaccionario pero
soy buzón para comer cartas.
imposible: Felipl--'. II, la Inquisición y Don Feli.x Mª de
-Esta, agregó, mostrli:nclome una lista impresa y
mexicano; detestaba a los franceses y más a los norCalleja y )n1~ espantan todos los adelantos. ¡Qué peque tenia un marquito de madera con su maugo para
teamericanos, diciendo á menudo al hablar de ellos:
luquerías las nuevas! A mi m1i gustaban las antiguas
~del norte ni el aire porque da pulmonia, ,
cojerla cómodamente.
•
con la yacía ~· con la bola que le metían á uno en la
-Ah! la lista, veremos que guisados han hecho ....
Y aquel pobre viejo, verdadera biblioteca de anéc·
tráigame usted lo primero, esto que dice aquí y espe- boca. para que iufiara el carrillo.
dotas, decía suspirando: cada Yez que los her rados
-Jesús! qué asco.
cascos de los caballos franceses resuenan en las caré el resultado.
-Un tlia :ne ocurrió preguntarle al barbero si no S(\
Vino á poco el cri" do trayéndome en una cosa que
lles de mi patria, siento sus pisadas en mi corazón, en
babia tragado álguien la. bolita y me respondió con
no era ni plato ni taza, algo que no era ni caldo ni
calma: si señor} muchos se la han tragado pero la han mi dignidatl 1 en mi orgullo de mexicano.
sopa y que le llaman con.i;omé,
Lo convida.ron para que tocara el órgano en la catraido al día siguiente.
-Muy bueno ¿ne es verdad smlor Don Aguntin?
tedral, en el "Te Deum &gt; á. que asistió el General Fo- Y sabiendo esto la usaban sin recelo?
-Que bueno ha de ser eso! Una agua hirviendo
rey y el viejo siendo tan devoto y tan sumiso, les con-Estaba muy bien liwada, 8eñorit:1. Ahora le pocon que sin duda la varón la olla del puchero ....
testó
á los canónigos:
Vi después un letrero muy raro: Pieles, á ver1traiga nen á uno chambelán, es decir, el barbero sopla un
-Tengo muy duras las manos para poder tocar detubo
y
riega
C'
l
rostro
del
cliente,
le
escupe
hi
cara
y
usted pieles y c•rnn aceitunas 1 pepinillos y cebolletas
lante de e8tos señort&gt;s.-Y no asistió á la funci ón reni quien se enfade por tal desacato.
en vinagre.
ligiosa.
Mamá riéndose le preguntó á Don Agustin: ¿Con
No podian mis rlesdentachls cncias con aquello y peEra Don Agustín tan devoto que en su modesta sadí entonces higaditos a la Bombé porqu(". e!:it0 de bom- que le sorprendieron á usted lo8 criados dé frac?
la por mejores adornos se veían esculturas sagradas
-¡ Como no, señora! Qué diferencia tan grande de
bé me pareció muy sabroso.
y entre estas un Señor ele la Columna, con espaldas
los ramo~ y las ramas de apio que sirven á los quesou
-¿Y que era señor Don Agustin?
tan ensangrentadas y tau deshechas, que un gato
-Tapas de tacones con tinta, sellara; una chanfai- como yo de medio pelo. Tenia mi mujer una criada
consentido cada vez que las miraba se lamia y relade
esas
y
la
mandó
á la Yivienda de enfrente para
na más dma que una piedra. Pedí luego un Vol-aumía las fau~es como si estuviera frente á u n buen
i;ent y reS-.ltó un pastelito con un ostión en salsa de que preguntara cómo seguía el pobre de Don Jacinto trozo de carne cruda.
mi Yccino que estaba muy malo 1 y la esposa de éste1
El mundo es un teatro¡ la vida una comedia¡ los
harina.
Desesperado le dije al mozo que me hiciera fa·:or de que por cierto era muy buena persona, salió llorando
mortales los actores, y la vanidad el argumento de
traerme dindón roti y la acerté entonces porque resul- y le dijo: Dale á la scfiora de Don Agustín las gracias
carla nuevo sninete que representamos.-Nada cam~· dile que Jacinto sigue grave;quenolefaltan lacras;
tó guajolote- asaclo.
bia tanto la faz de la sociedad como las comedias poLei en la lista Punch á la 1·omaine y me fueron sa- que C'l mC:dico le mandó una lavativa de capitaneja, líticas y con la llegada de los franceses cam bió la
pero
que
se
ha
puesto
tan
malo
que
le
estamos
dando
liendo con una copa de nievf' de limón con aguardiensuerte de mi familia. Volvió mi casa á llenarse de
el atole con pistera porque ya no lo puede paím.r.
te, señorita. Estos hombns toman nieve en medio de
aduladores y farsantes; en un abrir y cerrar de ojos
¿Y qué piensa usted que nos dijo la indita cuatrera?
la comida; de veras que jamás se habían visto aquí
reemplazaron
á. los muebles viejos y destartalados
- -Ya me lo figuro.
cosas tan extrañas.
otros flamantes y vistosos; mamá lució de nuevo su!!
-Pues
fué
á decirle á mi mujer:
Horas de Hebra decía en la lista y allí estaban las
-Niña: que allí están Don Agustín y las ·Garcías. joyas que habían sudado sangre en el :\Ioute de Pieciruelas pasas, las almendras, las aceitunas y hasta la
Que el sefior del recinto sigue grávido¡ que toda In dad y yo vestí trajes de tl'rciopelo y de castor que
mantequilla 1 colocada graciosamente en unas eonchinoche ha Yomitado alacranes; que el músico le man- causaban la admiración y la en,•idia de mis compatas de porcelana.
dó una la,ativa de pita cartajena; que se la han pues- ñeros.
Lo último se llamaba Desierto y me dió una tristeLa sóciedad femenina se animó como nunca, y los
za como la que ha de causar encontrarse en f'l verda- to con un palo y ahora le están dando el atole con
paseos
y los teatros, presentaban un aspecto encandero desierto¡ alli se comprenden los postres; yo espe- pistola para que no se le vaya á pasar.
tador, pues semrjaba11 verdaderos jardines de fl ores
-;Jesús!
¡Jesús!
¡qué
sarta:
de
barbaridades
1
1·aba tomar una buena conserva de pera ó de clura1.110
eso si era tan respc&gt;tuosa que un día le dije: humanas. )fuchos oficiales franceses eran recibidos
r me trajeron una perita mal cocida en agua de:azu- dile-Pero
:\
mi
mujer
que ffiP, mande mis pantuflas y foé á en las casas principales, donde por sus títulos de nocar y que le llamaban compota. No vuelvo á estos
bleza y sus buenas cartas de recomendación los tradecir: qui('re el señor que le mande sus pan usted fias.
restaurantes del demonio r prefiero canto llano y bataban
con familiaridad ,. cariño.
-Y qué¿era eso?
lona antigua, mi sopa de tallarín y mi puchero con su
Por todas part('S se veían unüormes, sablci:1 1 cruces,
-Que habia de, ser! Le pareció que le hablaba ele
rodilla de 'carnero.
tú á su arna y cambió el tú por usted- En la botica. y en las noches se llenaban los balcones y las venta·
Ya estoy muy viejo para comer á la moda. Y si
nas para ver pasar al sonar las echo ¡\ lo:; zuavos que
por zumo de agritz pidió zumo de atrás y se enfadó
viera usted que en las nev~rlas también ha entrado lo
recorrían las calles tocando la 1·etreta de Crim~a.
el boticario.
moderno y que en vez ele la nieve de granito heclrn. de
En la Alameda Y en el Paseo tocaba la música del
1st Era un estuche de disparates aquella mujer, mienlimón ó de rosa 1 están fabricando helados de pisfac,he
tras que ho~', ya he visto en las casas ricas unas cria- 99 de linea y acudían á escucharla las más bell as Y
verdes como hoja de Io.chuga y dañosos como ars~nico.
elegantes jóvenes de la aristocracia.
das que parecen señoras muy ilustradas.
-¡ Todo se ha trasformado!

EL MUNDO.

22 SEPTIEMBRE, 1895.
En los teatros la animación era escasa al principio
pero en el de Itnrbide se estableció el Yaudeville ,'.
alli se fijó el centro ele alegrías para la solda.dese~
extranjera,
Yo, entretanto 1 crecía y me desarrollaba rápidamente. No estaba conforme con lo que sucedía en mi derredor, pero á mi imaginación infantil parecía todo
aquello una gran comedia tle milgia. Oía decir que
pronto vendrían un Emperador y una Emperatriz á
gobernar con mucho talento y con mucha pompa.
Los retrato:, d.! los futuros soberanos conían de mano en mano; se vendían en todas pa.1'tes ~~ aparecian
en todos los e!:iC'aparatl•S de lns casas de comercio,
Las alabanzas que se prodigaban á la hermosura física Y moral de aquel!os elegidos de la fortuna, eran
tantas y tan entusiastas que no he v-uelto á oír otras
mayores.
Embebiclo 1 cautivado por el amor ele .A_r1 ,,.ela co, para nu' 1as 110ras con rapidez ,·( rtig-inosa;
ª ' mis
rn_an
pr_1meros s~ciios, ?1is ilusiones mi1s puras, no me perm1tian medir el tiempo ni fijar la atención en los serio~ Y embrollados asunt?s que eran temas ele conversación en las diarias y concurridas tertulias ele mi
casai asl e,s que- de pronto oí decir que ~·a estaban en
Veracruz los mona.reas tan ansiosamente e:,pera,los.
yna noche llegó mi paclre diciendo á mamá con
tristeza:
-Si supieras, hija, lo que ha rni;eclido en nuestro
primer puerto, te entristccerias.
-¿Qué ptt::di:1 dímelo sin demora,
-Que han recibido tan fríamente á los soberanos
que la Em! l\ratriz al notarlo se ha puesto á llorar como una loca.
-Tan frio ha. siclo el recibimiento?
-Xo tirnes idea. Como la mayor parte de la socie~la.cl Ycracruzana. la constituyen comerciantes PxtranJeros ~ue no si~patizan con la causa imperial, é hijos
tlel pats} mu,\' l1berales 1 al saber que llegaba la fragata. &lt;Novara&gt; conduciendo á los Archiduques de A ustna,cerraron algunas casas como en sefial de duelo v al
desemba1·car los príncipes encontrarnn la ciudad triste c~rno un cementerio, De aseguro que ni á los Arzobispos ele )léxico y !\lichoac!m y al Obispo de Oaxaca que llegaron allí últimame11te les hicieron recepción tan desairada.
-El General Santa- Anna, llegó con ellos también.
-Si, llegó casi al mismo tiempo Y desembarcó después de haber firmado una promes~a de no mezclarse
en a~~ntos politicos, pero corno en Orizaba expidió un
mamfiesto muy significativo, el Gobierno ordenó que
lo llevaran á Yeracr11z donde lo reembarcaron para
el extranjero.
- Y en todo el camino habrán hecho iguales desair es á los Emperadores?
. -No hija1 no: en Córdoba, á pesar el~ haber llegado
a las dos de la mañana porque se rompió d carruaje
qu e los conducía y tardaron mucho en componerlo,
toda l.a población los ~~pe.raba. llena de entusiasmo y
en Orizaba fueron acoJ1dos con delirio pues las señoras
los escoltaron y el pueblo quiso desenganchar los caballos y conducir el coche . ...
-Eso le hicieron á Santa-Ana muchas veces.
_-Pero los Príncipes no pormitieron este homenaje.~1c~n qu~ el Cura del Naranjal, con dos topiles y dos
md1tas primorosas, en medio de más ele dos mil indios
ofreció al Emperador en nombre de estos una flor mu;
rar a y hermosa, y una paloma. blanca.
¿Les habrán adornado todo el camino?
Dicen que en Orizaba1 en la garita de Escamela} les
formaron un salón rústico precioso; dentro colocaron
un trono, delante de él una mesa cubierta de terciop elo carmesí 1bordado de oro; encima de la mesa había una charola de plata y sobre ésta un cojín con las
llaves de oro de la ciudad,
- j Que lindo ha de haber sido todo esto!
~~o que encantó á los orizabeños, fué mirará los
p rmc1pes confund~rse con la multitud y andar á pie,
n o_po~ la acera.1 smo por el empedrado, en la calle
P nnc1pal para dirigirse á la Parroquia.
-Es decir, que son muy llanos.
-Mucho, hija mia1 oye lo que dice esta crónica:
cEI Em_pera.dor después del Te-Deum quiso irá pie
d esde la 1glesia hasta su palacio: tomó del brazo á la
Emperatriz y echó ;\ andar. Empezó á llover un poco,
estuvo á mano un paraguas, Su rnajrstad le tomó, se
puso su sombrero r siguió adelante, con la misma llan eza con que un hidalgo de provincia coje clel brazo
á su mujer y la cubre con el paraguas si la lluvia los
sorprende en la calle,
-No, si los que na.ceo verdaderamente príncipes
no son en su trato déspotas ni orgullosos.
1

- Es claro; la buena educación se mama. Han salido de Orizaba encantados, ~· en el camino han recibido corn;tantes o,faciones. En Puente Colo1:ado La Cañada y San.Andrés Chalchicomula, han sido saÍudaclos
como enviados del cielo, lo müm10 que en Acatzingo
y en Amozoc.
- Estarán contento¡; de los mexicanos.
- DebC'n de estarlo, Hombres, mujei-es y nifios les
han regado la.urdes a su paso.
-Y á. dónde están ahora los reyes?
-Están en Puebla, donde los recibieron con tal explen~idez que no hay memoria de fiesta ni de regocijo
semeJan~es. Me escribe un amigo diciéndome que ni
á Jesucr1to recibil'ian de ese modo 1que las calles y las
torres de la ciudad 1aunque llenas de cicatrices po~r los
p~·oyectiles de tantos combates recientes, estaban cubiertas de rosas, de laureles 1 de colgaduras 1 ele retratos Y que ha habido Te-Dcum, bailes, banquetes y una
alegría nunca vista.
Parece que los prlncipes han ido á visitar Cholula
en medio de las más cariñosas muestras de cariño 1de
adhesión y de entusiasmo.
-Vaya por Diosi todo esto le habrá quitado á la
Emperatriz las mala$ impresiones.
-.Ya lo creo; mañana 1 día nueve, saldrán para esta
Capital y creo que estarán entre nosotros el dia once.
Hay en las familias tal contento que no puede explicarse y en el comercio un rn&lt;'virniento como januls se
habia Yisto.
-¿.lrcmos nosotro:. á la Villa. con la familia de )fa.
rürno?
. -Probabl_ementc, puos solo te digo que llega á doscientos c•l uumero de carrnajcs que están en lista v
que ha.n de acudir A Guadalupe.
~
-¿Sa.bes Pedro, lo que Don Agustin me elijo anoche?
~Alguna de sus extra.vagancia;,
-Dice que si el Emperador nos trata como archiduque de Au~tria nos muele pero que si se mexicaniz:t
lo molernos 1y h1ego agregó: este giiero tiene trazas
de no ser muy católico y me temo qud le gusten más
los puros que la conserva y entonces haril. un pan
como unas alpargatas.
-Don Agustin no entien&lt;le ele esto.
-Hijito; mús babe el diablo por viejo q ne por diablo,
-No lo creas; los conscrvaclorC'-S han traido lamon~rq~ia; Nap.oleón la sosticne;Austria es muy crttólica.,
Bdgica lo mismo y no hay esperanzas de un desengaño.
-Yo dr&gt;:sconffo mucho de los alemanes.
-Pero si ~-a los príncipes son mexicanos y hau aceptado para siempre esta tierra como su patria.
-Si, hijo, si 1 todo eso estará. mu.,• bueno, pero si á ti
Y á mi nos nombran emperadores de los chinos y
aceptámos á Chhia como pátria, ni á ti te sale trcmz~
n~ á
se me achiquitan los pies, ni se nos tuercen los
OJOS, m entendemos el idioma y nos puede pasar lo que
al pobre de San Felipe de Jesús, nuestro Santo mexicano, que lo crucificaron de cabeza.
-Ya Don Agustín te voló los cascos.
. -Es que .he pensado mucho en estos señores que
vienen; acucrdate de Itu1 bide, Pedro; quien sabe como a~abarán estas misas y te lo digo sin que nadie
nos 01ga, no querría que te metieras en camisa de once varas.
-La suerte está echada, yo creo honradamente de
la mejor buena fe, que esta inmigración europea 'impulsará. el progreso del país y lo robuste_cerá frente al
coloso del Norte que de continuo lo amenaza. Solo
por esta idea y también por la de mirar extino-uiclas
las luchas civiles, acepto el Imperio con todas s~s consecuencias.
-Dios te ilumine, Pedro, Dios te ilumine; dijo mamá suspirando y clavó en mi padre la mirada con
tanta tristeza corno si presintiera desde entonces las
catástrofes más grandes de nuestra historia.

m!

CAPITULO XIII.

Donde se da cuenta de cómo se recibía y se estimaba en las
altas clases á los nuevos soberanos.
No recuerdo el nombre de la familia en cu,·a casa se
celebró una tertulia de que fui concnrrent;, · sin que
se me hayan olvidado con el trascurso de los añoi; sus
mas mínimos pormenores.
Allí se retrataba el espiritu de la mas alta sociedad
en aq~ellos tiempos. La aristocracia, enloquecida por
el arnbo de un soberano, elegido h su antojo, forjaba
las más-extravagantes quimeras y coruetía, hijos de
su locura, los actos de humillación más degradante.
-¿Ya sabes, Teresita, que la Emperatriz ha nombrado en Veracruz sus primeras damas de honor?

95
- No sabia nada.
. -Pues si; cuatro damas principales de nuestra sociedad han merecido esa honra tan alta.
.-¡Ay! Y~ quisier~ ser dama de tan lincla princesa,
Eso de v-est1rla y pernada y o becleeer sus caprichos
han de ser tareas C'llvidiables.
'
-Tl' equivocas; nada de eso hacen las damas de
honor. Es muy distinta una &lt;:arnarera de una dama.
~sta _solo a~ompailará á. su soberana ú. las grandes
1 eum~ne_s1 a los pa!:iC0s, a. las vi!:iitas de establecimiento~ pubhcos,. pero jamás será camarera, rnodinta ú
pcma~or_a,_ ¡m lo permita Dios!¿ lóndt&gt; iriamos á parar
las prmc1pales y m{1s distingLlidas 1111:xicanas 1sin·iéndolc de maullantas á la Emperntriz1
-¿De maullanta.-:? ¿qué quiere decir esQ?
- Pues hija, tú si que eres boba. Las personas ckcentes les llamamos ma-ullantas á las gatas, di!ro, á
las criadas.
..,
-No babia caldo en cuenta.
~Yo esper~ ser nombrada, porque tú lo ~abel'.I bieu
nadie ha. arriesgado tanto su fortuna como .
'
rido.
nu ma-

- Y el mio1 agregó otra scfiora; desde que se impo
qu~ venían de emperadores esto.-; pdncipes tau sirnp~t'.cos_, se. ha, reno,·ado la casa completa.nll'nte. Xo te
cl1rc mas ::::1110 que hasta las caniisas dt· los c-aballos SP
han hecho nuevas.
- ¿También eso?
-Claro, y es natural; nosotros tcnemri;. mud10s títulos, nuestros perg~minos, aquí se nos conocía hasta
hoy por los Arda.y snnplernente, pero tiempo es ya de
que todos sepan que somos los marqueses de Arday
~ue el l~ma de nuestra casa, viene desde los caballe~
ros med10evales¡ que somos parientes de los reves godos y que si nadie habia hecho caso hasta
d •le·cuelo que s.iernpre hemos ostentado en la po~tczcuel:
del carruaJt, todos lo respetarán l'n lo i;ucesivo
-Nosotros! int~1·rumpió un pollueloi d,•, los q1~e entonces se llamaban dandy:;; descendemos de tres reyes....
·
-Si, murmuró en voz baja una. sefiora, de los Reyes magos1 porque esas pasas que tiene en la tabeza
esos labios regordetes y paraclosi y esos dientes co~
mo gr.ano~ de maíz de Texas, no rcTelan un linaje
muy hmpto.
-Y l(ls nuevos Emperadores reconocerlm todos los
~itulos que en l\Iéxico tenemos, heredados ele la meJor nobleza de Ca1;tilla?
·
-Ya lo creo. Se va á. nombrar una. comisión para
que estudie fa limpieza de sa11g-ei así parn los que
ocupen empleos en la Corte, como 1iara los que quieran casarse.
-Me alegro; así se conocerit la gente decente, porque la verdad es que todos vi ,•irnos en esta sociedad
revueltos y confundidos. Si hubiera que darle un
no.mbre á este guiso social, se le llamaría. olla podrida.
-Hay tantos advenedizos.
-Parvenus, señora, interrumpió una joven.
-Pues parrenus; como usted quiera, el hecho es
que mucho~.queantes eran asistentes han logrado con
la rev~luc10n llegar á Generales; muchos mancebos
de botica son médicos de campa.fía. y los he visto en
el cuerpo médic.o militar, Yistiendo uniforme v cort~ndo brazos y piernas á los infelices soldados· como
s1 fueran hábiles cirujanos.
'
-Creo que el Emperador corregirá todo esto.
-Sin _duda alguna. Todo se va á centralizar porque el •:nstema de federación ha hecho imposible el
adelanto del pais.
-¿Por quC opina. usted 1 de ese modo?
-¿?ómo por qué, señora? Cada Estado era antes
1~n remo con·sus pretensiones de independiente y ele
neo; cada Gobernador un reyezuelo dueño de vidas
Y haciendas¡ cada cong1·esito, es decir, cada Legislatura1 una convención francesa llena de oradoreS v de
decretos fulminantes; cada cacique un árbitro o~nipotente en cada pueblo; cada Constitución de Estado
una ley distinta y no les diga á ustedes de cada código especial porque esto es horrible.
-Eso si me parece muy malo.
-Como que resulte\ delito en una parte l'J que en
otra es un mérito y no es posible entenderse con tantas jurisprudencias tan distintai,; y tan embrionarias.
El Emperador vendrá á unificar todas estas leyes y
sobre todo A mandar el, solo 1 sin que nadie lo aconseje ni lo contrarie, ni lo aturda.
- -¿Y no habrá Congreso?

ho,:

(CONTINUARÁ)

Asegurada la propiedad literaria, conforme á la ley.

•

�96

EL MUNDO.

22 SEPTIEMBRE, 1895.

•

P/J.ginas extraorrlinaria.a.

.¡j

DOMINGO 29 DE SEPTIEMBRE DE 1805.

e

Tomo IL-N'Ú:fnttro 12•

[
~

•

&lt;roronación ae la °0irgen ae Guaaalupe .

!

,-~--_-_-_-_-----------------------~-------------

~
;;

i
,)j
~

!

,¡
1

!i

' '•

1

,;

j
1

1

1
1

i
1

1
!;.

"

t

I
.¡j

~

]

él
,)j
~

l1
•
•

§)Ilmo. \' Nmo. Sr. D. (ln!onio Planearle \' !.!abastiaa.
Abad mitrado de la insigne Colegiata de Guadalupe. Obispo in partibus de Conatanza é iniciador de la coronación.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90404">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90406">
              <text>1895</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90407">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90408">
              <text>11</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90409">
              <text>Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90410">
              <text>22</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90427">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90405">
                <text>El Mundo Páginas extraordinarias, 1895, Tomo 2, No 11, Septiembre 22</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90411">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90412">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90413">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90414">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90415">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90416">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90417">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90418">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90419">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90420">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90421">
                <text>1895-09-22</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90422">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90423">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90424">
                <text>2017407</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90425">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90426">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90428">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90429">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90430">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="572">
        <name>Batalla de las flores</name>
      </tag>
      <tag tagId="573">
        <name>Cantos del hogar</name>
      </tag>
      <tag tagId="574">
        <name>En el álbum de Enriqueta</name>
      </tag>
      <tag tagId="499">
        <name>Juan de Dios Peza</name>
      </tag>
      <tag tagId="575">
        <name>Las piedras eternas</name>
      </tag>
      <tag tagId="528">
        <name>Perlas Negras</name>
      </tag>
      <tag tagId="561">
        <name>Perucho nieto de periquillo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="3471" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="2113">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/1/3471/El_Mundo_Semanario_Ilustrado._1895._Tomo_2._No._12._Septiembre_29._El_Mundo_Paginas_extraordinarias..pdf</src>
        <authentication>43b63945775ac21df579e8ff6e460ee3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="117293">
                    <text>96

EL MUNDO.

22 SEPTIEMBRE, 1895.

•

P/J.ginas extraorrlinaria.a.

.¡j

DOMINGO 29 DE SEPTIEMBRE DE 1805.

e

Tomo IL-N'Ú:fnttro 12•

[
~

•

&lt;roronación ae la °0irgen ae Guaaalupe .

!

,-~--_-_-_-_-----------------------~-------------

~
;;

i
,)j
~

!

,¡
1

!i

' '•

1

,;

j
1

1

1
1

i
1

1
!;.

"

t

I
.¡j

~

]

él
,)j
~

l1
•
•

§)Ilmo. \' Nmo. Sr. D. (ln!onio Planearle \' !.!abastiaa.
Abad mitrado de la insigne Colegiata de Guadalupe. Obispo in partibus de Conatanza é iniciador de la coronación.

�29

ELJl.!UNDO.

98

Páginas i!Heraria!&gt;,
:¡¡Jrisiontrll!i 1111'fÍCallll.!í.
IIISTORICO.
(A LA ME.'10RJA DEL GE:-l'ERAL JOS.E l(ONTESINOS.)

I

SPUES de la heróica rendición de Puebla,
os invasores enviaron :t Francia muchos oficiaes mexicanos, en calidad de prisioneros de guera.
Se ]es trató duramente al lle,•arlos á Veracruz, tanto
que muchos hicieron el camino á pie, sin alimentos, sin
abrigo, sin consideraciones de ningún género.
Los embarcaron en buques de segunda clase y le:, daban por mejor comida, gal !etas agu1:1anadas, restos de las
que se fabricaron para 1a guerra de Crimea.
Era preciso remojar aquellos panes que parecían de
madera y engullirlos para no morir de hambre.
Llegados á Francia se les rcpar~ió en diversas poblaciones y ei1 ellas vivieron llenos &lt;le privaciones, con exiguo
salario, hasta que un día. se les hizo saber que los que reconocieran el Imperio de Maximiliano y juraran no tomar nunca las armas en defensa de la República, serían
traidos ,t su patria, conservú.ndoles su grado mil itar con
el sueldo y las consideraciones debidas, y los que no ee
juramentaran quedarían para eiempre en Francia expuestos ,t los horrores de la miseria.
La indignación de la mayor parte de aquello.3 oficiales
fué inmensa. Algunos, débile8 de carácter prestaron el
juramento exigido por ~at&gt;0león III y en breve tiempo
reszresaron al suelo mexicano.
Ütros, patriotas de corazón, se negaron &lt;Í. la humillante
propuesta y prefirieron ~aportar la pobreza y h\ muerte
en tierra extraña, antes que ser infieles ;Í. su cansa.
Para glorh\ del ejército, hay que confesar que fuer0n
muchos los que así pensaron y que desde el día en que
no les dieron un céntimoi lie btIBCi-lron toda clase de trabajo honrado1 yendo alguno~ como e l actual General Manuel F. Loera, ,¡ marcar tercios en la Aduana para comer
l.n poco de pan y eRperar mejores tiempo!-..
Más de cincuenta de estos oficiales heróicos, socorridos
noblemente por algnnos cs¡&gt;añoles distinguidos, entre
ellos, el inohidable y egregio üeueral Prim, decidieron
irse de Franci,l á. Espaila, pi\ra hablar la lengua de sus
padres y estar al amparo de la proverbial y nunca desmentida. hospitalidad castellana.
Un gran grupo se resolvió ú. Yidr en San Sebastián de
Guipuzcna y en ese grupo se contaba el bravo oficial D.
José~Iontesinos.
San Sebastián es uno de los m,ís hermo~os puertos de
la antigua madre patria. Su playa es sin duda de las mejores del mundo para la estación balnearia y el car1.í.cter
de sus habitantes es honrado 1 sincero, franco y discreto.
Alegro las campifias que rodean al puerto 1 los ecos del
tamboril, los melancólicos zortzicos y la. fresca sombra de
los espesos robredales.
La sidra, llamada allí ,-ogardía y superior al champagne
por su fuerza y sus condiciones, es la bebida favorita de
vascongados y nada hay m1'is pintoresco que las fiestas
campestres, los bailes populares, en aquella región sana
y pr1 vilegiada.
Campos exten.c;os, cuyo silencio lo turba el cencerro de
las vacas 6 el doliente campo de los pastores; montañ.as
cuyos alegres picos se revisten de neblii.u.1.S1, forman el camino para llegará San Sebastián1 especie ae ánade blanco que se baña en las ondas azwes de un mar siempre
agitado y hermoso.
A tan bello puerto, hoy emporio del progreso y de la
alegría en los me.~s del verano, llegaron los oficiales nuestros y se hospedaron juntos en la casa de una respetable
seño1a.
Confesaron á. ésta lo grave de su situación y ella les
dijo:
-Nada importa, señoritos, á ustedes se lea ve en la cara que son buenos y mientras yo pueda les daré habitación, comida y ropa limpia y ya me pagarán cuando puedan. ¡Pobrecitos de ustedes! yo sé bien que e.stánsufriendolo que sufrieron aquí nuestros padres el año de ocho.
¡Vaya! pues no faltaba mií.s que hablando la misma lengua y siendo desceudientes de espatioles, yo les cerrara
mi casa. Vivid y tratadme con franqueza. Dios os dará
para pagarme y si no, eerá lo mismo.
-Señora1 le dijo Montesinos , nosotros corresponderemos á la nobleza de usted. Si no nos envían recursos ya
los buscaremos; somos hombres, sabemos trabajar y lo
que anhelamos es encontrar ~caaión de _volverá la patria
para librarla del yugo extranJero 6 morir en los campos
de batalla.
-Claro¡ hijos de españoles; aquí se quedan ustedes y
habrá pan para todos¡ no mortificarse, ni hablar de nada
trii~· ea, la sopita de ajo está en la mesa y hay preparado un' cocido con cada garbanzo como una manzana y con
un tocino que ni en la mesa del Rey lo han probado
nunca.
Con tan generosa patrona vivieron los oficiales muy
contentos pero un día Montesinos dijo á varios de sus camaradas:
-Es preciso hacer algo para que no se diga en San Sebastián que ha caído sobre el puerto y en esta casa una
legión de gaznates aventureros y me ocurre una cosa.
-¿Cmíl? le preguntaron con curiosidad.
-En la vistosa ladera del monte Urgull, está un castillo que se llama de la Mota y que ayer visitamos algunos
amigos. En ese castillo se están llevando :i cabo grandes
obras de reparación y he pensado q_ue hablemos con el
Coronel Esparza para que nos admita de albañiles, así
tendremos un jornal seguro y comeremos pan y queso
pero adquirido con honra y con el sudor de nuestra frente.

-Bravo, aprobamos Ja idea y no hay que discutirla.
Realizémosla.
.
Al siguiente día, más de quince oficiales con el umfor~
me del Ejército mexicano, se le presentaron al Coronel
Esparza y Montesinos le dijo en nombre de todos:
-Coronel: somos oficiales......
.
.
-De l\Iéxico, sf1 ya conozco bien vuestra historia, prisioneros de guerra abandonados -por los franceses.
-Exactamente. Hernos preferido la miseria á la deshonra. No queremos vivir sin trabajar¡ nos ama!S'.a un
alimento y un hospedaje que no pagamos y vemmos á
pedir á usted un favor que no habrá. de negarnos.
-¿En qué puedo serviros, compañeros?
.
-En aceptarnos como albañiles en las obras que tiene
usted encomendadas en este castillo.
-Cómo albañile~?
-Si como peones respondi6 Montesinos, tenemos
fuerza'y voluntad y q~eremos ganar el pan trabajando.
Conmovido el Coronel Esparza, agregó:
.
-:N'o puedo hacer por ustedes mít.S de lo que me piden,
porque soy un ¡:,obre, pero trabajen aquí y des~eeste momento los considero en la lista y con los meJores salarios de que se pueden disponer en estas obras.
.A.l día siguiente, Montesinos y sus compañeros llegaron
al castillo al rayar el día, vestidos de uniforme. Despojáronse alli de las ropas exteriores, cojieron las cube~
de mezcla., la cuchar-a de hierro, treparon &lt;Í los andamios
y se pusieron á. fabricar la parte superior de un muro.
La noticia cundió por todo el puerto y cuando en la
tarde concluyeron los trabajos y salieron los oficiales mexicanos, se encontraron en la puerta del castillo :i las más
guapas mozas del pueblo y de In buena Mociedad, llevá.ndoles cestas de comida, de frutas, de dulce, victoreándolos y reg,tndoles flores 1L s.u paso.
-~Iira1 decfa un hombre ú. dos ch iquillos, así se honra á. la patria. en el extranjero, así, como esos bravos oficiales.
Era Don Juan :Uartfnez Villergas que estaba á la sazón
en el I_)Uerto.
Varios meses vivieron en San Sebastián aquellos nobles proscritos v al separar,m de allí no pudieron pagar
toda la deuda ,{ ht generos;• patrona de su hotel, dejándole solo un documento suscrito por el Jefe de más alta
graduación en el cual se certificabl\ el tiempo de pe!manencia de los oficiales, el número de ellos, lacantidadque
debían, anotando que sería pagada cuando· triunfara la
República.
Corrieron los afios; la República ondeó victoriosa su
bandera en l:1 tierra mexicana y el Gobierno, acaso por
altas atenciones descuidó de paga~ aquella deud0;sagrad~.
Después de nueYe años de la ca1da del Imperrn, subió
á. la Presidencia el General Diaz y conoció este asunto.
Ordenó que se pagara inmediatamente y con creces r~ la
noble protectora de los oficiales mexicanos.
Por cablegrama se ordenó el pago á nuestra. Legaci6n
en Espafü\ y un comisionado en pleno: invierno, JObre
espesa. alfombra de nieve, fué en tren correo a San
Sebastiá.n á entregar delante del notario de ciudad la suma que se adeudaba.
Vivía aún la Sro. Micaela Zugastí, amiga y protectora
de los mexicanos expatriados; estaba J?Obre, sin casa de
huéspedes y sin recursos, y por su delicada situación de
salud y de mtereses, era preciso darle con precausiones
la noticia.
- Vengo Señora. n. ver si usted vende su crédico contra
México.
-Nunca porque tardeó temprano me han de pagar.
::io olvido lo generosos, lo honrados que eran los oficiales
que hospedé en ml casa. Los quise ií todos como hijos y
por ellos juz~o :\ )léxico. Allí no han de haber entendi1o bien m1 asunto pero el d[a en que alguno lo explique
me pagarán en seguida.
-¿Se acuerda usted de sus huéspedes?
-Ya lo creo, pobrecitos; no deseaban más que dos cos~, pagarme é ir á. combatir el Imperio. Aquel Monteamos, qué joven tan int-eligente, qué bien hablaba y se
fué con otros á trabajar ele albañíl al castillo de la Mota·
allí en una bóveda, está. con piedrecitas blanc&amp; una fech~
y unas in~ci!ll~s, la fecba del día e~i que entraron de peone.c; y las imciales de los que tuvieron esa idea. ¡Qué
buenos eran señor, qué buenosl Hablaban de las costumbres de México, de las comidas, de las travesuras á. caballo y de los azares da la guerra.
No me arrepiento de haberlos tenido en mi casa;en las
noches canta~~m no se qué de _las torres de la Puebla y
de los congreJos-¡ah! ¡pobrecitos! cuando se fueron los
lloré1 porque no soy interesa.ble y les había cobrado mucho ca.riño.
-Señora, dicen que se ha dado orden de pagar esa
deuda.
-Cuándo.
-La pagar:'in dentro de cinco meses.
-De vera.a?
-O de cuatro.
-Tan pronto.
-Ode tres.
-Eso es guasita.
-O en este momento si usted quiere·1 aquí traigo la
suma con los réditos.
No es posible pintar la alegra, b emoción, la sorpresa
que _provocaron estas palabras que fueron rociadas con
lágrimas.
"Saldada aquepa deuda que revelaba la gran honradez
d? ~uestro Gobierno, el comisionado visitó la casa en que
~1v1eron aquellos oficiales y después, era natural, el castillo en que a~gunos trabajaron como albafiiles.
En ese cas,ttllo, en!~ gale:ía que ve al Norte, en la bóveda de un angulo, v10 escritas con piedrecitas blancas
una fech?,,.1864: y esta dulce palabra que le llegó al corazón. ¡ Mt'x1co.'
JuAN

DE

D10s PEzA.

SEPTIEMBRE,

29

1895.

SEPTIEMBRE,

1895.

EL MUNDO.

CLAVE.
El famoso compositor y profesor de ~a~to y música. Alejandro Redlitz se entretenía en leer sm mstrumento una
de las~últimas páginas de su ~migo Ricardo '\Vagner, á
tiempo que el criado le a!1unc16 que estaban allí una 54:ñora y una señorita ~U)'. h~da1 J::i,s dos pobremen~ ves~idas, que pedían audiencia, ms1stiendo en consegmrla sm
tardanza.
.
·¡¡
b'
Atosóse Redlitz las lacias grefias amari as con resa u)B
de fatuidad tasañeja, y dijo encogiéndose de hombros:
-Que pasen al salón.
A. los pocos instantes hallábanse fren~ á. frente el maestro las damas, que damas parecían, a pesar de lo humille de su pergeiio. La m~cl~ oculta?a los blancos cabellos y el rostro lleno de dig01dad ?a.~o un . sombrero de
desteñida pluma; la hija, con su ~raJecito grlS de pafio barato y su toca de paja abollada, sm más adorno que una
flor mustia, no conseguía disimular una belleza. sorprendente un tipo moreno de esos que desln!llbran .como el
sol. Iiedlitz se sintió interesado,. conmovido, c~t enamorado de pronto, y en vez de la .t1.esura y la. frialdad con
que suele aco!Terse :\ los que solicit,m (1;1ocabíadudar que
madre é hija. ~lgo solicitaba~), se des~1z~ en ~~rtes(a.s y
amabilidades y se apresuró. a poner.:1~ a. d1sposic16n de las
dos seflora:s en cuanto pud1ese Y valiese.
Tomó la palabra la hij~~ y exp!esá.i:i~ose en correcto
francés con suma. modestia y gracia, diJo así:
---Soi~os españolas y muy pobres; lo po~o que nos quedaba de nuestro patrimonio lo hemos realizado J)ara hacer el viaje 1t París y consultar al cé!ebre Redhtz sobre
una cuestión vital. Deseamos saber Sl yo poseo 6. no poseo una voz de esas q?e so~ la fortuna y b gloria. Muchos elogios ha obte1;idu ml voz,. pero. ~~10 que no eran
sinceros y que la am1Stadextrav1ó .el Juicio ele lo.s que me
alabaron. Yo sueflo con la celebridad: la medianía me
caUEa horror. Si mi voz es una de tanta..; como se oyen
en los salones y se aplau?-e1, por gal1:1.n~ru\:···--, c~esengá-ñemo usted, Sr. de Redhtz 1 y vo.lveré a mi patria y me
dedicaré á. coser 6 entraré ,t s~rvir.
.
E l maestro se quedó perpleJo-cmco s~undós; ~l fin, tomando de la mano á la artista en embnon, la guió ª! gabinete, donde tenfa. su m~nffico Pleyel. Se,~Ulse al piano
y preludió el acompañamtento .de una se~cilla roman_za
italiana. A los primeros gorgor1to3 de h\ JO~'en, Re.dhtz
sintió un impulso de honradez que le acouseJaba lasmceridad, y estuvo p:i.ra decir á. b. cantante que bus~ase ~tro
camino. La voz era como hay mue.has, fresquccilla, simpática y vulgar. Pero cua~do Redhtz l~vantaba la cabeza
é iba ,í abrir la boca, su 1rnrada. tropezo con el rostro de
la señorita, animado y transfiiurado por el cant.o; y de tal .
suerte agradó al maestro a.quet rostro de cx~resión seductora, que temiendo que la muchacha, se volv1~se á su país,
prorrumpió en br.tvos, y cpn las mas halaguei\as frases
la aseguró que ten fa un veydader~ tesoro en su _garga.n~
que rivalizaría con la Pattt y la Nilson, Y quesv!o necesl":"
taba para llegará tan brillante resu~tado las lecciones q~e
él, Redlitz, le daría diaria y iratu1tamen~. Confundlé•
ronse las españolas en expresiones .de gratitud, y el ;!laes•
tro, obligándolas á que tomasen asiento~ las obs.eqmo con
vino del Rhin, bizcochos y con~turas de v~rrns el~ .
Quedaron de acuerdo en la h~ra u. que vol\·erian al día s1uiente para empezar las lecciones; el ,macs~ro las acomg afió basta la puerta, que abrió Y cerro él nusmo, Y_cuandesaparecieron en el caracol de la escal~ra los phegu~
de las falda.~, Redlitz vol vi6 í~ sentarae al ptapo y recorrió
las teclas, interpret.:1.n~o una so~adora rr.ielodia de Bee~hoen Toda su incorregible sentunentalidad de austriaco
:CllOOra t'urbá.nclole e l corazón, y los ojos color de café de
la sefiofita. es pafio In se le ap~recían como .dos faros en me-dio del árido Saha-ra de los cmcuenta y pico de años que
contaba el ilustre maestro.. ....
.
EntreOO.nto las dos mujeres, al salir á la.calle, se mnaban, se cogían las manos y se echab~n á. re~r gozosamente.
-¿Lo ves? exclam6 la madre. ¡Biensab1a yo que t u voz
es un portento!
.,
..
1
¡,
-¡Pues mira, respondto la hiJa, hasta hoy no o ere,
pero después de que mo lo dice este hombre tan competente y tan famoso.••·· ·
. .
-·Lo que es si dudases ahora ...... , chiqmlla.1
-No, ya no dudo. En Madrid sí d!-ldaba. ¡Ii:i~uye1t.anto la posición en los juicios de los amigos entus1astas. Pero Redlitz, que me tiene por una po~re, J?Or una muci:,
chuela, desconocida, que no me ha vis~ Jamás, ¿por q
había de engañatme? Estoy convencida. ¡Qué alegría1

ªº

No sé lo que me pasa.
'd
-Ya ves que la idea de disfrazarnos de pobres ha st o
excelente.
rda
·
-¡Divina! Este sombrero mío lo he de gua ren cna-

talera.
. d a d e JU
. 'b'l
y la joven soltó una carca3a
i o.
Red
-¿Qué opinas? ¿Te convendrán las lecciones de
•
litz? P:re~nto la madre.
h
_:_¡Qué dispárate! De humorada ya bastó. Esta noc e
misma nos volvemos á. Madrid; también hay allí buenos
profesores de canto.
.
b la&amp;
y llamando al primer coche alqmlón qne pasa a, h
dos señoras se metieron en é.l, ~ndo las s~fias de un o,,
tel caro '1 céntrico. Al día s1gmente Redlttz, que hab:
adornado su gabinete con flores rm:as y oloro~as, espe la.
en balde á su nueva alumna. Lo mismo suce~16 toda
semana. El rnn.estro se acordó con desesperaci~n d~ qn~
no se había enterado de dónde pa.rnban .las espanolas1
só en una enfermedad 1en una ~esg~ia; ap~ló á. la
cfa, escribió á. España, puso en JUeg? 1nfluenc1a._~ .._... . a rpudo darle razón de las dos_ e~tranJera.q de hum1lde pe
geño, ú. quienes nunca volvió a ver.
.
ta·
y siempre fué un enigma para los ndm1radores de 1 .
lento de Hedlitz el por qué estuvo m~ de.dos mes¡s t~:
te y preocupado, así como fué otro m1i,te~io pura ~sreda
miradores de la hermosura de la marqueslt!3-_de Polvn ndo
verla empeñada en que tenía una voz admirable, cua y
lo que tenía eran unos ojos de ((date preso)) y una cara
un talle de patente.
E1nuA PARDO BAZÁN.

P8fl.

J:'die-

SEGUNDA SERIE,

A Margot orando.
Hija: haces bien en implorar del ciclo
La dulce paz que el corazón ansia·
Siempre que tu oración levanta. el' vuelo
Se alivia y se conforta el alma mfa.
Tiende á buscar lo azul el alma pw·a
Cual la nívea azucr:na los altares;
Como te busco yo, pues tu dulzura.
Deja sin hiel mi tedio y mis pesares
Si aquí se viYe en perdura.ble guerra
Con el rencor, el ódio y la malicia,
:Mucho hay que perdonar sobre la tierra
Para eacontrar más alta la justicia
Haces bien en orar¡ forman tus galas
La piedad~- el candor; con ellas sube::;
Como las aves libres, son tus alas
Para encontrará Dios tras de las nubes.
Aquí todo se mancha y todo es vano·
Todo afecto se entibia y se consume, '
Que abajo están la zarza y el pantano
Y arriba están la estrella y el perfume.
Todo tiende á subir¡ se alza el acento
Del que padece, cl('mandando calma,
Y en alas del humano pensamiento
Buscando lo inmortal asciende el alma.
Tú, que aún abrigas sueños infantiles
Y en ello8 nada insano te exaspera;
Que te miro cumplir los quince abriles
Con los candores de tu edad primera;
No lances tu mirada, embellecida
Por una luz de visos celestiales
A este espinosQ campo de la vida
Donde crecen los vicios y los males.
No mires nunca al mundo en este abismo
De sombras densas y de engaños lleno,
rremo tanto al cont;1gio, que yo mismo
Me toxno junto á. ti sencillo y bueno.
¡ Cui\ntas veces te miro sonriente
Llegar á mi para besar mis canas,
Y disipas las sombras de mi frente
Como la luz la niebla en las mañanas!
Cultiva como planta delicada
L a fe que te conforta con su aroma;
Va á comenzar la luchu. despiadada
¿Qué hará, frente á los buitres, la paloma?
Rechaza la ponzoña de la oferta
Que engallosa despierte tu ternura;
Y dí pensando en mi: eme quiere muerta
Antes que infiel 1 ó hipócrita ó impura,
Perdona, más no imites al que yerra;
Desprecia el oropel que al necio atrae
Y no pises el fango de la tierra
Pues quien lo pisa en sus abismos cae.
Que la guirnalda quo tu frente &lt;'.iña
No te hiera con dardos punzadores:
¡Oh mi Margot ! ¡ si siempre fueras niña
Y yo el único amor de tus amo1·es!

1895
JoAN DE

Dios P&amp;ZA..

TRES AMANTES.
I
- Quién eres?-Un guerrero. :Mi espada vencedora
cien pueblos ha ganado.
Cuentan que no hay espejo más noble, mi sefiora,
.
que el peto del soldado.
Creí ser indomable. ¡Mentira! Tu hermosura
mi altiva frente humilla;
el paladín hercúleo de bélica armadura
temblando se arrodilla.
-Aparta! No me sirven, guerrero tus laureles!
Busco mejor vasallo;
No estorbes mi camino¡ apártate, que hueles
1t crines de caballo!
II
-8eñora, soy el bardo. Poder ninguno iguala
al noble poder mío.
Esmaltan las estrellas las plumas de mi al::i.
cual gotas de rocío.
En mí reside y obra la potestad que cni~\
espíritus y mundos;
No hay úguila que vuele mús alto que mi idea,
ni abismos mús profundos!
Yo haré de tu belleza, la estatua de alabastro,
•
la Yenus victoriosa!
de t u palabra el canto1 de tu mirada el astro;
de la mujer 1 la diosa!
Como diamantes sueltos en tus cabellos rubios
titilarán luceros,
y te daré por siervos, en vez de esclavos nubios,
loR siglos venideros!
-Aparta! No con troYas ni voces de profeta
molestes rnál-! mi oído;
Desprecio tus amores; apártate, poeta!
Remienda tu vestido!

III
-Quién eres?-EI que mancha las almas y el que roba
la honra y el decoro·
la cinta de tu veste, la llave de t~ alcoba,
¡el oro ...... soy el oro!
El viejo lujurioso que por la puerta espía
el baño de Susana;
la Celestina ronca la. repugnante arpía
que ofrece cortesana.
Te espero. Yo soy Fausto. Como antes Margarita
del templo también sales:
me acerco y en tu oído, que trémulo palpita,
murmuro: ¿cuanto vales?
Siebel enamorado te aguarda con un ramo
para adornar tu pecho ..... .
¿Qué importa? Seré siempre para tu alma el amo;
para tu cuerpo 1 el lecho!
Tu castidad es cirio, respeto de los buenos
que yo al pasur apago;
De mármol son tus brazos, de múrmol son tus senos....
.
No importa; yo los pago.
Comercia con tus gr-..i.cias, traüc.i tus hechizos
y vende cuanto puedas.
Si amante me recibes, el oro de tus rizos
convertiré en monedas!
Se acerca el que esperabas. Entre mis 1lureos brazos
todo placer se encuentra ......
IV
La joven desanuda de su corsé los lazos
y dice al crimen: Entm! '
l\I. GUTIERREZ N ÁJERA.

PERLAS NEGRAS.
XXIII
El alba, con luz incierta,
En el espacio fulgura,
Y parece que murmura
Besando mi faz: 11¡Despierta!))
Rompe la nívea mortaja
De la fuente el sol galano 1
Y su fulgor soberano
l\le dice: 11¡Lucha, trabaja!11
Muere el s011 quietud inmensa
Se adueña de cuanto existe ...... .
Entonces, una voz triste
Susurra en mi oído: u¡Piensa!))
Por fin la noche, vestida
De luto, llena de encanto
Me cobija con su manto '
Suspirando: ((jDuerme, Ólvida!))
X..'i:IV
Yo también 1 cual los heroes medioevales
Que viven con la vida de la fama
Luchéz siempre con ímpetus leal~
Por m1 Dios, por mi Patria y por ~i Damal
Hoy que D10s ante mí su faz esconde
Que la Patria me niega su ternura
'
De madre y que á mi acento no responde
La. voz angelical de la Hermosura
ReJ?dido bajo el peso del destin~,
Esqmvando el combnte1 siempre rudo
Heme puesto á la orilla del camino '
Resuelto á descansar sobre mi escudo,
Quizá mañana, con afan contrario ·
Ajustándo!ne el casco y la. loriga, '
De nuevo iré tras el combate diario
Exclamando: u¡Quien me ame que :ne sigabi
... .. :Más hoy, clejadm.e1aunque á. la gloria pese,
Dormir en paz sobre uu escudo roto ·
Dejad que en mi redor el ruido cese'
Que la. brisa noctfraga me bese
'
Y el olvido me dé su flor de Loto.1&gt;, ... ..
X..'i:V
Avanza1 negra Deidad
Con tu séquito de estrell'as
Con tu báratro de sombras'
Con tu luna macilenta!
'
Avanza!.. .... Yo1 recostado
Sobre la pajiza yerba
Que alfombra el.patio ruinoso
De mi morada desierta
Te contemplo y entr~ tanto
Descienden y me rodean
'
Las mujeres de mi vida
Diciendo todas: Te acuerdasf
. Pupilas del Infinito,
Siempre mudru:, siempre abiertas
Que mirúis indiferentes
'
Los dolores de la t,ierra·
Luna1 tan sola, tan t;iste
Como una esperanza muerta
Vosotras sois las amigas
'
Misteriosas del poeta!
Con vuestro fulgor descienden
Descienden y me rodean
'
Las mujeres de mi vida '
Diciendo todas: ¿Te acilerdaJJf
XXYI
«Que disfruto, que río,
Que se recrea el pe11sarniento mío
En;.fant?stie;os sueilos, que desciende
La mspll'ac1ón á mí, como rocío
Que del manto del alba. se desprende
Y da vida ,t la flor y atavío.11
uQ1;1e la ilusión del ponenir me alient.a;
Que Jamás, desengafios y afanes
Han trabado en mi espíritu violenta
Contienda de titanes·
Que no brama en mi' cielo la torm.ent.a
Ni arrasan mi vergel los huracanCSll ........ .

99
Quiero creerlo, pues que tú lo dicee
(Hay seres muy felices.)
'
Más oye, alma que sufres porque ama.a:
Todas esas venturas que seiialas
Las d\era por los ayes que tu exhalas,
Las diera por el llanto que derramast
XXVII
Tu recuerdo, en las noches in vernales
Cuando escribo en mi estancia triste y ~olo
Acaricia mi mente con raudalC:'l
'
De luz 1 cual las auroras boreales
Acaricia1i los páramos del polo.
Con él viene mi musa1 mi consuelo!
No le arredran las ráfaga.s,
el hielo
Que tapiza mi senda le aco nrda.
Llega muy quedo, con sonrisa amante
Como llegan al lecho del infante
'
Los :tngeles benditos de la guarda
La timidez encubre su deseo: ·
Teme que el mundo sus amores sepa
Y D?,e besa á hurtadillas, y la veo
'
.A.leJarse despues, como el trineo
Veloz, sobre la nieve de la estepa ........ .
Oh! cómo soy feliz en esas horas!
Mil imágenes castas seductoras
De mi ser en el foncÍo se levanta:n
Y mientras gozo con deleite inter~o1
Los cierzos fríos á. mis Tejas cantan
La canción misteriosa del invierno!
XXVIII
-Yo--dijo Satanás-padezco mucho:
Detesto el Bien1 por extinguirle lucho
Y, sin embargo, iriunfador le veo.
Dios burla mi poder y mis hazañas1
Y la envidia devora mis entrafias
Como. el buitre feroz de Prometeo!
Y siempre durará mi angustia fiera
Porque no puedo amar1 que si pudie~
Desprecia:ra fa dicha de los cielos!
'
Y repliqué: Yo em•idio tus dolores:
Como jamás alimentaste amores
No comprendes aún lo que son delos!
XXIX
A.L. G. U.
Eres aYe? mi espíritu es un árbol
Desnudo y macilento,
Cuyas hojas pusiéronse muy p1í.lidas
Cuando llegó el invierno
Y volaron más tarde, desJ¡&gt;rendidas
Por el soplo del Cierzo.
Ya no dora la luz la e:::cuet..1. copa
Ni parlotea entre el ramaje el céfiro.
No puedes reposar en ese árbol
Prosigue pues tu v~eloÍ

bli

E~s r_ocío matinal? El páramo
De nn vida es tan seco!.. ....
En vano intentaría tu frescura
Fertilizar su seno.
No hay un caliz siquier, donde pudieras
Como diamante trémulo,
'
Lanzar, cuando el sol surge esplendoroso1
Tus límpidos destellos.
No intentes fecundar lo infecundable
Almo llanto del cielo!
'
Eres sombra? Pues ven!: perpetua sombra
Anida en mi cerebro;
Protectora de lívidos fantasmas,
Pri rnda de luceros.
Un astro l1;1ce. s?lo: mi imposible,
Mi divmal Ensueño,
Que, temeroso de opacar sus galas
Se emboza en el misterio.'. ....
Ven y funde tu sombra con mi sombra
Y un cáos formaremos,
'
De donde acaso, Dios, compadecido
De su jiat. al eco,
'
Haga surgir un mundo de esperanzas,
De ventura y consuelo!
XX.'{
.A.l Céear pregunté1 Dios de la guerra
Que sembró de cadáveres la tierra
Y llevó la victoria por do fué:
-Cuál es tu fe?
Al poeta también, al que condensa
En una estrofa la hermosura inmensa
De todo lo que siente y lo que ve:
-Cuál es tu fé?

.Al sabio, que interroga á. las estrellas
En espíritu va tras de sus huellas
'
Y sus misterios insondables lee:
-Cuál es tu fé?
Dije al rudo pastor, dije al artista
Que laureles y palmas se conquista
Dije á todo mortal que al paso hallé:
-Cuál es tu fe?

Y simultaneo acent-01 soberano
Acento que llenó todo lo arca.no
Me responaió ccm inflexión austera:
-Tan solo creo en el dolor humano
Porque lo sient,:, palpitar doquiera!'
En tanto, mi dolor se retorcía
En el fondo del alma ¡ v me mordía'
Y no lejos, ( verdad ó deYaneo)
·
Un coloso doliente rcptMa:
'
-Yo soy la Humanidad: soy P.rometeo!
AMADO NE~ivo.
FDI.

�100

29 SEPTIEMBRE, 1895,

ELlllU~Dü.

29 SEPTIEMBRE, 1895.
EL :tlTTJNDO.
=====~ = ============~=

101

ATENTADO ANARQUISTA CONTRA El, BARÓX ,\LFOXSO R011:iCP:·.n.

t

.: j\·
,~·-

-~
.,.._
.

~

l

YATE AMERICANO &lt;(DEFENDERn.-VE.N'CEDOn DEL YATE INGLES EN LAS REGATAS.

YATE INGLES ccVALKYRlE Illu-VE~'CJDO EN LAS REGATAS POR EL .YATE AMERICANO.

z.f"'Ya en prensa este pliego, se rompió el grabado que ilustraba el capitulo de cPerucho,, por eso fué preciso lteP.ar con otras ilustraciones~

PERUCHO, NIETO DE PERIQUILLO.
POR UN DEVOTO DEL PENSADOR MEX_ICA.NO.-Ilustrncl~nes de IZA...GU1RRE.
( OONTINU..ACION)

MEXIOO.

-¡Cómo ha de haberlo! Es cierto que es un monarca conStitucional pero sabe que los Parlamentos son
estorbosos en las monarquías. El parlamentarismo q e
todo lo inquiere y todo lo subyuga es un veneno para
los gobiernos de orden.
-Pues se va á hacer un gran ahorro al suprimir los
sueldos de tan\os Diputados.
-Eso no; porque los sueldos del Emperador, de la
Emperatriz y los gastos de la. Casa imperial no resul•
tan muy económicos que digamos; aunque á tont
signeur, tont houneur y siempre vive con grandeza
quien hecho á grandeza está¡ no se podía tener sobe•
ranos sin darles para que representaran holgadamene su elevadísimo rango.

-Dicen que el Emperador tiene muchas deudas
allá en su tierra.
-Es una mentira. Al verlo salir de Miramar han
llorado como mujeres todos los habitantes de Tricste
y aqui traigo en la bolsa publicado en ~El Indicador&gt;
la carta que Don Carlos Porenta, podestá de Trícste,
1e ha dirigido al Archiduque; es larga1 pero oigan ustedes este pequeño párrafo, que da exacta idea de lo
que alli aman á nuestro soberano:
c.Aqu..i deja.is hermanos de armas, intrépidos maricnos, soldados que han aprendido de vos á servir y
cá amar su pais: al otro lado de esos montes que nos
cseparan del imperio 1 más allá de esos mares, en tocdas partes dejáis recuerdos tiernos y nobles. Aqui

ese recuerda vuestra caridad, allá vuestra grandeza,
cen todas partes vuestra magnanimidad. No ha.y un
ccorazón que conserve la memoria de vuestras cualicdades y de las de vuestra augusta compañera, Hamacda á participar con vos del amor y las bendiciones
cde todo un pueblo, á secundaras resueltamente en la
cobra de su regeneración, á labrar su felicidad y á
cconquistar su afecto.
cLos habitantes de Trieste, continuarán haciendo la
cpercgrinaci.ón deMil'amar; rata vista de sus alamecdas, de sus expléndidas habitaciones, de sus magniticcos terrados, que dominan este mar tantas veces surcea -lo por vuestros buques, recordarán vuestra acogida
etan llena de gracias y afabilidad y traerán a la memo-

�29 &amp;Pt1 t-SU, 1896.

-~•fÜ/4

a~.- ~w 11e11 un••"'·•.,.•.._, •. .-1--...-:..¡¡¡
..., ........... ~ •;1ii$cifl
,._~Lqttlt' '-''it.aíl'fti:eii
. ..,.,
•

¡;_-,,-.,-,.,-:.,.. ,,'!IQ b¡,:.f,s\61¾

::r.;•

~
~ • J . llllUW 1W ~ t i - ~
..,.1,'illil'!\IIJl&amp;ll"etlomy'blallP,!iit~

#~W
tf# ~ ~ ~ l , i ~ , : • a •
# ~froiiit 111 ]IAllir za it1,\r~
'li.~~
" ' ~ • . , . _ • :,pnqu6
~Q ~o

ítJ!JI~~ \eltlll- ~bJ&amp; abrir

d6~...-ae
aiia 1\llte■r"'
s,,a,,.,. T""'1fi lil -

-llleáo1o~1&amp;M111lili&lt;l.a
-püérlOflille~ alatc1ild11')ue.
gpu
,....petan.o oa.«lo Pia1H di

-¿Quia eeoP

-Lu
8ebl'08'palúdlcaa.
eialoe.UU feHliVOI J!OI
-No entiendo.
!al 1-edfaclonulbl!D lliem·
-Loe llioe, sello~ loe fries.
•
lof jarclinee del cuWlo.
-Atiora
Bi;
c11&amp;Ddo
86le
qDll&amp;D
o\lu
-- poweclloal'
.
bree, 86 amrde cualrpliera.
_
en4 eeg'6n dleen loe perlo, eabo el dengile del Valu
ella coammbre y tia colo- 114-Deipuéa, IIAlvó
y 1e obiuvo un'8rreDOex-yifnl•
a.(l!le
86 dis-Ahl p - alulra1he llevaTA, eallo el ~
para de Navidad, emre las de 11U01lr0 gran Valle, eeo ea ian elaro cemo la lus
Trieskl, encargando la dla- del di&amp;.
io.
-Flgúrenaelo u'8dea, a1 lleaeei&gt; en Venecia lodo
o que llene mucbaa deudu eeo, aqul le va 6 ~ lo mAa tull del m-.,,do;
Emperador de •uvta no lo
_-En V.ec!A~ u. PM/90 - la ~
~ vuig,&gt;; 11114a ba tiabldo mu lier- olcln de la Blbera y eo llllul clió mayor ámplUlld • liNI
l'railclllCo Joá6 j • hormauo, al$lOII ,..,,_.
deAu&amp;riafué • Mlramazacom•
-Paea aqul denao de • - - -vam.. , _..
~ n • - hermauoe, de nrl8' -111 Al•med•, JI\ Buearéll, 111 la Viga.
cli.n eorle, qu ~eolcl '111
-.A.coe'1111lbrao • Veiseel.a, 1411,é bonito ~ el
'!t)o;:.,.U i., cualel aetilli6 el acl&amp; ele ta- canall No, 8l
eeio-ll"Dle&amp;e - lindo, m.uy ~••
repell6 • Viena.
aomo jamAa le hahlamoa aóll&amp;d&amp; lol p o ~ malde ebleo lUinulol permai\.,. canot. De veraa que-no._ - qw,6 P!1f111f el fa, ...1:m.perüoreo. eon ügrjmU vorelEm-.,eradot4e lol frtaeBIU, ¡llui,daftulallll;_,,..
ene!~ puee e.a ee- _ tire asll
IUlo8 biellay~,_..,.
JíÍIIÍl-18 'Nl(laa en el m.unth.
paVI&amp; baal&amp; -verflrla eu.lml'!lftO,flll - h - r 1 - 1~ 4116 pensar en eelo?
ü4 ee&amp;e ee de loa que aeJJúaaD flrio.- d e ~
•l'lloe do Vi~ ee - dlftcll qu
-Y 11111 p,teparallVN dlpoll de ian . - pl~nal
-al¡ancJonen 1111 .Jmperloa, y aoa para reclbirlee como ae ....-?

ª

""ID-

r-

y.,..,.,....,.

~

,..ll;

Coa---

~et; ....... 'IIIMIL

~ _ , • -,-•eorireedallalllOo, fiallelllDellle.
-AÜlaeluaffllPlllOd011ofq11etenganque
lle--11ff-..-tlido tlclla. Yoporm1,pu.touegnrarq11odeiaill!i dMllot aeme " - llll -1o la lengua Y ni llDII.
aela-j,aWl&gt;ra~declrlel-

~

-Puet'
u&amp;e4la-vau,11ombrardama.
-No lo permita él.cielo.

-Y tan lo pesml&amp;lrA, que en la Hala de oelloru p...
pll8l&amp;U, ya ligua el nombre de u'8d enmi loa pñ,;

meroe.
-Ya me lo hablan. clieho y me reelalla, darle cr6,
dlliO, porque eso repreaenl&amp; muehoa gastos. El
que 1enemoe uecool&amp;a remplalO. Las lltireas
1'8Ñidu. Loe mueblee aon bllODOS pero algo

guoe.

-HvJer,-le tniemimpló ,mcaballerode buOD&amp;
--.-no aatiel eD qué pellgroe eel&amp;moe, el G
Jlarlnal de Ja Corle me ba eecrllo diclélldome que
r6 nombrado cllambcJjn.
-;Cbambelul ¿qué aigulflca eeo?
-Alll bija mla; iú no lo enllendea bien lodaTl&amp;f
ee u.a grancosa. Ya un amigo muy lniim(!Y iq
mueho qaeremol; ee canclidalo para igual em
qu .,,,,
-Pero ¿qué q-aklre decir CllamlHldfl'
-Oldal civil ile la caaa del Emperador, bnligil!
al DO lll&amp;ré org,,lloao del cargo.
-Y ¿quién e.ti noml)rando i loeehaml&gt;elalld;
~ - y eou lUllo aciano?
--En el camino ae lol tian propllello al Em
y lol vleoe delligll&amp;DdO según lu incllcaeioDOI
baeeD- 186!0 •.....,... muy limpias de aangre
el aoberanol P«o aolulenkl i las muy llm
-.te ~ i la Corte no pueden enirar

ce

pee1a-.
-¿Y lilildrie que vlvh en Palacll&gt;, cerea de

-Por loQa pa.- ealh 8Jadoa lol ~ TI&gt;- jeilall1
4o el camino q11e atravi- delde Sama
por
.;..:rnduélablemenle. ·
b:ülPalapa,n, Mesicalelngo y la l'ieclad hasta la . -1Q!l6 orgallo 1 1Qu6 h.enra ian ali&amp; t I Qué
eleoMla d!l la Teja, ae tia eomp- - , . , . . faccl6D lan l11menáal Lo -vaa Ural&amp;r muy de
madaa, ioldea de heno eou claveles J UDa alfombra de mira yo quiero que me conlligu Dll buen
ramu de ....-.n1o.
yo, 88 lo pidee, eon ID correeponclienie dedi
-8e dekll&gt;dri ea. tiaclenda de la Teja,..- -Mujer, loareyee DO regalan. reiratoa i lDI
llaa eoniado.
11N, DI menos 86 loe dedican.
-Para eeo tian arJll!lllado riglameme • .,.... pero
-Aclloa y por qu6 no? g¡ yo llego i ser
pen- que lo aben me flall di.eh.o que v41Ddrin r r pido un relralo i la Emperavls, ian segaro,
l"!lll_.., G1ialupl&amp;á.
ovo eauitno. La -.er,lad ee que de Puebla aefllllloai • clerlo eomo que eetamoe en vl8per&amp;8 de con
qll&amp;lo.-• q,.. olrol :re! Cholala y dealH • ~ lfllrliD.
DO a6lo alDO que paza lnlplrar eonllansa, p
-.,. eede Í9 mejor.
-Cuea&amp;aa qu enPueblayacllóetEmpendilr.alele !t!plar6 el mio. Ya -.eru; loa hombree no aa
- - - l a UINlflde mil peeo&amp; de n pec1111o ~ re)lj&gt;ller el Boepldo.
• qué grado 1om01 eoaftanndas las m11Jel'e1;
deLmma; deo- Y~ le tian rep1a40 - primorosa~ obn
-La Emperúrls, aegún me cuenian, ea
de un poblaao; en ua lado Uene !al armas de Paeiíla panal-va que el Emperüor; ea reiratda, muy
t•lll1dmla ee¡paaqueienemoa ,. ea okO lu tmyrhlM
ablT&amp;.
-Oigan. uledel F.a la calle gritaaalgoiDlea I nta
-Aqul se le qull&amp;ri lodo eeo; en cuankl
"8fallO el que era lnklmDll-8l¡ llamen i - macb•eho, saldremos de• dndL mole y el pulque y cono- lodu las .,,.iuilli
fllllúu&amp; nau lieD8 que T4!f con
Pocoe momenlol después ae lela m aquella aala. :dcanas, se con-verllri en u.a palaua nueair&amp;;
"J&gt;eapuél del almuerzo nidria 118. llO(. pan Zoquia-No lo ereas ¿eémo tia de probar el mole y
Soberano,
Jll olrO qulmO, lliel qu,e era ID pam. y meft•ua deede Sama Cru eonamoe para Qu.. qu '111&amp; reina?
dablpe."
-Pues qué, las reinas no Uenen paladar? ·
' agreg,S UD ~o-6 4iaamlr de
-lEDirarin por la Villa?
Yo 110 digo que coma chile y beba pulque
-Era ya muy atildo de todOI!; per&lt;1 yo ~ ba- dlu, DO oellor; pero una que otra vea, en d
aueetro Emperador?
tila. porque no atila III DM8Clea eran. l01 l¡noraatee 6 das 8.eel&amp;I y como un adorno de111 m-. 1V
q.., Mfa dlea y oeho aloa -á mi - 111poman un ion1o.
e;dr&amp;DJero1 no eomen frijolee como noeoiroe, y
. . .ll en llalla, Eapefta. Por-F.a que el anllgno programa.
iú que al EmPffador DO tian de guetarle?
Tügtt j ~
-Se ba -variado en el derrotero.
eon 1111 kllopllol muy dorados, eapolvoreadoe d!il
lo 8_(nr&amp;ba deede que vi ianloa
-Lu callee ee"'1 primoao, 8118 rabullol y m cebolla.
aegmoqne 86 I01 mandó de all6
-Ea la verdad; nunca 86 -vieron igllalee en Jl(uleo.
-F.aiú de cocinera bija mla; ¿qué dlriD
-Emra como loe Vlzreyea, por la Villa; 1qu6 bueno I pu que eres la tuiura dama de Hoaor?
....,, eomeR6 ~ orodor eomi6Ddole eon
1qué gnelo I• primera Tillil&amp; que 1u,p, será 6N1181ir&amp;
-Y ehambelana.
&amp;liiiii1111;1DtJ!rlócu., .
. BanllailJlll )ladre¡ muy juno; ID"uy moral; muy debido; -También, ¿qué dlrh cuando sepan. que ~
,~ iqfante, • un hombre que tia recorrido mn• 1qu6 fellcee -vamoe i aer lodOII I q-pé dlctiOI&amp; va i 181 IIIUma hablando de loa mis aoecee y prosalcoe
í6i.~~~• Conoce la Paleellna muy bien..
nueelra naclóa I
qúe jamú lucieron en arlalocrállcu mesas?
~ ta
que en la capllla de Mlrámar,
-Como ·que ae ha rcaillado lo de ''non fecll l&amp;llklr
-No, eso 1I que no; porque muy arl-rillotíi,;i
el Padre Miranda, eal6.n,IIAlvadas por él, omnla natloni I
moe nosotroe y lo compruebo con mi u bol
~ d e loa 8anlotl Lugares. Ademil,
-De veras; i muy pocOI puebloe lee ha locado en glco y mucho que me gDlla comer iodo eso
~ ~1&gt;elli~, agua del Jordm y del NI• mene un emperador ian noble, ian bueoo, ian aleo y ian •peUloso y ian rico.
~ h ... ~ea,.kllas del C&amp;lro y onl declmoa la verdad, 1&amp;n slmpillco.
-8l¡ ya TllÓ i una illllml deecencllenkl de IOf
•
Jl~1lcdi"eaee
-Juzgarh uatedea exageración lo que voy 6 d ~ nla-Cobnrgo y 101 Orleau cenando un plalo jl¡a
~ joven, al no me equivoeO.
lel, pero a6 por iDfClrm\18 de loe kfel de poHcla que en !aquilea, de Donoao, ó de peneques. 1Tienes 1IDU
dea COll nueeir&amp; hermosa Empe- loe hokllel, en loa.......-. eo las '116a pobree poaadu rrenclas 1
·
)U'..- TelJlllcUalrO•
yano tiaynl un rlncón-vaclo. Todoead.replelodefo.
-Hableremo1 de otra cosa, pero yo - rasteroe, de cnrloeoe, de gén"'8 i-vldas de pzesenclar das las aeiioraa, que una Emperalrls de )16:dco
~--llene?
el gran suceeo.
eomer lodo lo que comemos y al no le guata iea
-itd!)
-~~ la edad de Jeeucrillo y al-vieran
-La -verdad ee que yo no 16,-decla OG&amp; aeliora,- neceeldad de alabarlo ¿para qué ae nos entregil
, . . . _ . tue 61&amp;o 861ome p,or iacrlleglo, que yo le
COIIIO liemos de ' IOI emperadorea, .puee DO ie- cuerpo y alma?
ve\ eala _..,u.olio d&amp;NuelllrO Se&amp;or.
nemoe la llOllllmbre de tiablar con pereonas as!.
As1 se tiabló en aquella lertulia familiar y acbre
-De m..,.1ad,.ünicamenie.
coemmbrea de loa auevoa aoberauos y los deseos
eeo, aell~
Id,; -exprealóll i&amp;n dul!l' de loé ojos¡la ra-YN "'6mo. 88 lee dlri ¿cómo eeli uaced, 8Uh $ E •et? 86 ienJu de verlOI y de recibirlos.
1,11 en m.e41o; • barba ¡Mrida ea doe gajos; la narla
- o, qué dlaparúe.
Al rellrarnoa á cue, sorprencll en un corrillo
- ,...... y io4o, todo, -.ra mncha Idea como de
-Veogo, ~ . á-ver 'Ulled.
genk del pueblo, una conversación muy expree!TL

i que lieaen queatl&gt;nder en el
~ • b e al volve,in i -veneeeloaher-

.. ,.,...y
v.

i,-, -

¡;~'"""""'

t•

-¿C61a"'•
--l'n•

Dl••• ' ".

»..-

--Oye Claeale, me1 1111 a ~ lól aey..

-11...ito que •wnnc• para WÍilll IDlriiia W

~-di-.

-Y como IOD ¿no aabee?
-Yo solo loe he villo en la. bani}a.
-Y ea IOI naclmlealol.
--¿Y quién BOi ne fllYBI por a.eiP
-POI quien tia de trurloa, loe gabacl,OL
-Ali 1eoioncee cuando é8ioa 18 vayan 18 108 lleTa• eou elloa.

-Quieaaalle:

,

-Ya'riete que haa coronado el ignlla de• ban-

«.ra-

-Y le tian parado laa alas para qune le vea bien
la JIOl'ODL
-YQ creo que al primer -volldo 6 ae • iumban ó la

euella.
-Yo creo lomlamo.
. . : - que el Bey 1'8UDgtlero muy tiombre yJltlly
-Pero ' la Vfrgea de Guadalupe 110 ¡8 gnaian loe
toa irlgnelilloe.
.,.:()omo J1111D Diego.
-Aiea!e, u! mero y 110 ele ovo modo.
-Y sabeo que loa franceaea enin uoaado 6 toa
__,._09 en la cu&amp; de la calle de la Moneda?
-;ra me lo dijeron, pero ni cndllo quiero darle.
'IH,j~ á lodOl loe de la 111a lee eolia daado unu

---Cloim . . . . ..tllUcl-.,=jiitq ~
--➔--•

q118ÍIOpor81ár

llrel IIOlamee d e 1 - ~ º

Jfabla yo 'tlálo de IICOllanne,-ffll ......
■obre la mesa, unas primorosas y :fe4úellU
deru lrleoloree _d e raso 11uo y brlllainé. Todas lenlllD
111 ignlla Dlexio&amp;aa, ya eorouada, 1 unu lnlcrlpclo•
nee que deelan: 1Viva el Emperador 1¡Viva la Emperalrlal llll de Junio!
,
¿Para qué aervlrh estas banderll&amp;S? y pr ·
do con 881&amp; Idea me quedb dormi!lo y ao8.é ¡
graa campo lleno de geuiee que aglaban con eatu•
lliasmo 'I grll&amp;ban como locas, aquellas 8IUII y bellal
8D8du del nuevo Imperio.
Com.o veremos, mi 81lello, no era m'8 qu el pr&amp;leDUmienlo de la realidad, ngerldo por !al eoa-verl&amp;cioaea que en aquel clia eee11ch6 por lodas p - .

-T con qué lee pegan1
..;-Oon membzlllo.
~ puee ee mucbodejarae frallcameole. Eso
~ IOI euta,,Jerol 6 - n o a en 11..-a
la -.erdád ª'I llene madre,
•
'l• aeri la aueilnl y -véria como 18 1arpn •DT

pc,tque ae noe han de queclar enmi las manos.
¿no creeii que loa

,..y:tnego el Bey para qué line?

o le aniendo las gananclu al Bey, pero en 11D,
-1 C4llmlno ae conoce al P:Otro y mallana lo l&amp;nkla~ , alalaarleojo. Puecleque-eomonoslopln•
,-:,,,,!!i pero•~~ que 11° tiay Dada deubolee
0 ya 10 ll&amp;'rg'U6 en eei&amp;nla, porque •rndé
n•
,.,....,,,ID el ~o de Plateros.
que eeti arrlbtl Y en medio, ee el BeyP

~'!
;I:

4

11181'8.

-Íííl oye, lieue b1181l aspeilo.
'-'T 1auehas barbas.
~ ae las cuide de un cbaglllslle.

~""'l'«t·-•e1 gozgojo.oigo

misa klmpr•nllo.
,46!i,de hu aalldo ian anloP
~ IIW!ana ee domingo
-Ya caigo, no atinaba.
•
:C deapuél me -voy i • Vllla porqu alll n á ee1o 11ueno.
;.-"![ aqul lo mejor.-En lodo Plaieros y San Fnnllan puealo una de npoe y de florea, que ya p,..
que ee-oa en olro mundo.
-La Dlpul&amp;clón, Correos, •dnana, la Mlnerle, 88_
etiulae, la verdad que nunca las vide ian

D16aria

~

osaa.

~ eémo oatari •

Villa, eo ·domingo y clia

~o me largo eo cuanlo amaneaca.

-Y ae me hace que &amp;e aeompalio.
,-,Claro, -veremoa i la BeiDa 1 al Bey
~ o tian de 1er de oro.
•
:,:_quila.

+!' lea

va,

cantar el arzobispo.

la:en~":' l• tiendtga para que DO lee
que Tiene un soplón.
pbaeho y no enlieode.
noches monllieur.
p4,arme franeél laludaba corlelmenkl al pat
creyéndoloa lnocenkll y galaukll y 86 ¡0 ..,
eomo ellOI cllcen, cor11iffldo "'""·
la Tiapera de • enlrada de loe Prlnclpee la
ialm•cMn íl.e las callea era digna de -v~leleclol personajes Iban y venlan de 8'I'&amp; con 888 regocijo franco é lnienao que iori loa vi~ y que piel&amp; en l• aemblana
uaa expr'816n. de -veoiura tan lineara y 1an
ble que atiuyema la triaklaa de loe mu axc6p-

ílldÑDli'Opos.
a

.ele
'°"""

la llllll1rugada 1oc1av1a .. CODliruian
liUaba mnetio para concl1drloa.
DI mosoa, ni muchachos poclian concl•
-8.o. Yo daba vueltas y reVlleltaseomlcama
IIBl&amp;80Clego Y ian ruidoaa Inquietud que mu
me griió mi padre desde la aleoba eon-

etio ¿ealAs enfermo?
!1,Alllloy muy aealorado ;r muy molealo
r qué!' ¿flué lleneaP
•

i!!

IO

=

~ fllpo

dellO$&lt;l81l'11mas,

cp.tlia d,e ea-

_..u

OA.PITULO XXV.

111,!fe .. ..., ••

11ati■º'- , .. WJau

.. .--e11ay ....................

re!i-:t.:ieellega
Y pasa. No-;y Bllnera de avilar las
• que di fanlútlcaa formas • eeperaua
c¡u1ea..;

1-1)1 doe prlnclpee ian-aoblee como iluoe, 6
un grupo de mede&amp;D01 dllllnguidOI por n ed_.
cl6n 'f su euna, engallaron -en el zieaello culill d
~ , llngiéncloae loa 8.elee lnWrpretes de la -vo':..u~
ad del pueblo, llegaroa por un cámliaa ele la11-•- •
• ciudad de Koctenma.
·Bablaa ya en ian pocoa cllaa recltildo alee aaalfee•
aelonee de admlraol6n Y de carlllo, q,e 1111 oj&lt;ls u&amp;
~tirados • 886 eep&amp;CÜjllllo esialiau dealambraOI y ·DO pócllaa--ver l1Da .IOlllbl'II de lria&amp;eslí éalfe lOI
explendoree del lujo, de la adallcfm, y de la IDen&amp;lra.
1Inforilliulda pareja de 1olladoreet
Dejadme deaoorrer la corllna eap- :leJlda por loa
alloe, • 8.n de que IUtja delante de-4111, et 111.inlo ,_
DOrama que mecaúlvó aq~ domingo lneom()tlr&amp;:e.
Era yo adoleecenio Y 11n embarg,I, refle:rlo11é en lo
pérftdas que ion las mullUudea. Deede Jeraaalem basta Ké.deo, loa puebloe ae parecen en el éldualasmo de
1111 eeperall&amp;88 y en • cruelclad de IDI cleeepclonee
l HOll&amp;D&amp; al que viene 8D nombre del 8e8.or I
gadle de palmas el camino; ungldle con óleos aromallsadOll loa ples¡ adornad vuenras casas para reclblrloyeaandCl oe fatigue ID preaen~ cuando ID apogeo
08 morllllque, llll&amp;Ddo ID gloria oa auonade eacarnecedlo, befadlo, eeeupldlo y calilb!W
griloll
~ ~ b-·'-bvueatroe
l
locoe apla11101, por ealll sola y
uum e .,..... ra: ¡eruclllcadlol
1811 ~er ¡hoeeanal m•liana ¡mUenel
El que solo hoillba las frelcas' palmas arrancadas
6 loa mis gallardos seooa del bosque deepnél en el
ella iremeodo del aborreclmlenlo y deÍ olvido, ~o iendii donde recllnar ID cabeaa 1 con loe ojoe nubladoe
por • agonla, veri al pueblo voluble, al pueblo cruel
Y engalloeo, Jugar i los dados aobre n iúnlca
¿Y habri quién deede las clmu del poder .;....
• llineerldad del amor de 8111 -.-lloe?
ea
el !Oh reyes I de_k'il de la corona de oro y piedras pr&amp;oeu ead. eecoadida • de eeplnas p11DZankll l Deiru_!el maulo de púrpura y armllio, , cuya so• pre: ' ae arrodillan loe favorlloa, ead. el manto de
urlas y de eecarnlo, El breo CORO que la mulllllld
saluda con reepelo puede á'oeime por el eru
o ue
IOllengAla con Bllno crlapada al ueeader
eacaloaee del pallbulo 1
lfa:rlmlUauo y Carloa Uegal'On , la Villa de Guadalupe y se enconlraroro con la eompaca mullltud
dlaClnguida que 101 lal11datill agli&amp;ndo mllee de ban·
deraa Y alrODando el aite eon grllol de enlllllasmo
Todas las damas arlatocrillcu las mú élegaukll •
las •
bellae, las de nombre y 0:.udal mu
alll eelllban, i ple, arrasitando las . , _ ielu d~
IDI trajea, en et fangoso piso de loe llauoa de Guadalupe. No lee Importaba el iropel de glnelel que 88
acercaba al carruaje de loa Emperadoros; no lea de•
klnlaa el paso, las uopu mexicana y francesa ni loa
numerOIOI eochee alll apllladoa¡ ellae, reboean°do alegria, raclilnkll de dicha, tiaclau lo que jamú hablan
heeho, eonallillir uua legión prlmoroaa de masae, de ·
~~ Y aallr amee que naclle, al enCll8Dlro de loa

Be'.

Vll8llk'OI

~

afamado'

IOuan11.101.

•

El sol ardiente del mee de J ~ caldeaba la 8 de
umllio 'I rosa de las entulliul&amp;I hilperlallalae, pero
::-:Iban el ~ego del cielo, con • mllma lndlfereo•
deed laeoa argelmoa que fqrmaban valla en las callea
e
primeras horaa de la maliaDL
Lo que pasó en lol llauoa de Aragó11 no liene pre-

~••h•

81111

a ta 1llllolla ele
a-,
. . , ~di.t,ra coll 1-u 7.
Jili
el"7U8...,,_ ~--~~lr~llbrelli~ü
C\OIUllaJIII' é n ~
La, damu, loa ~
rleOl,kle.~y~
mneladoa y cdíifuiidld,ol i i01f

uu-m

ama

Bajaroa eelo8, en la V11la,
llllno dolilerro, y Ull6t, allf
doncle cleapufia de oaludar , ~ --i:i
A.yn,mmlelllol de la oapllal y de fiii1
loe prln~pee recibidos bajo pl.llo por
de lléxleo y Jlleho&amp;cin, ObiaJ&gt;O d"e ~
Cabildo de la Ooleglala, :,,,ado . . . . .~
cercadoe de una a1l1Ulad
Canió86 on la Colegiata él :o._
jMl'OfONm y ae .ioJaroa d
ala del !ldlftclo del
El pueblo eoardecldo
dor y 6 poeoe taeiaukll
baleonea.
Se proqJo enloncoa Ull en
prlnclpe ~b~ habló ~
necio eepalol, y al concluirlas ~ li

ir=•••

-.,.ne

Ucamenle.
Dé aq•ella cua aallero11 el ella
4' haber oldo mi.a en el 8au\1111rio
para 8Dlrar en Kéxleo.
No puedo deeerlolr oómo 8llluai,
lerda porque n.o '8ngc! eol-qnl\J·
El arco elevad:o en la primera dir
mo ~ para la PIN&amp; de ~
de orden I/GIIUIIUI, eoneaMro
Diendo ea rello.-e ea loe ¡
de las ciencias -, de las artes. 8p
88 Tala un friso, doade -b1111
llen la Oomiat611 de M1ramar y
y sobre ello qu aervla de "6balo, 86
1&amp;&amp;ua de :Mazlmlllaao, de iree ~
dl6adola A 1U dm,c,ha la Pnu!dad y

Junicla.
- ..
Obra de !1• noableÁ protrreepondla 6 la fama de na a111ore1;
El arco de"la Paz, eo e!"Puéale de
orden eompueelo, aorprenclla por 811
Loe...,.., eomo dacia el pueblo,

- • Plasuela de Vlllamil -, Saa
Andzél, Vergara, Correo, Pro
PWeroe h - bagar al lblo de

puena prlnelpal eel&amp;ba adornada
eon lloree eacarnadu, blailcu-., 111~"•~~,;,¡ij
COD &amp;Ol'ODl811Dpc,mlee de lo .....
dlgenas de Xochlmllco-, COll IDArip
también con floree.
Ela el lriaaüo, el camtaje 18
ocasiollel para recibir preeeokll cíe
cbar • lee"1ra de venoe emuatanaa, 6 fiO,aílillil!li
faehadas de edlllcloe como el Colegio
aobreeall6 eo m ornameniacl\111 upJ611cll"cli;
Lu uoieas, IOII baleon11, !al 8!11iD
8.cloe, IOI requiclOI de las callee; !al
lodo rebosaba de cur!OIOI que grHában
do el eepaclo con 1u alprabfa.
Al bajar loe aretilduquee en el parator
rrll Y al ple del lrODO erigido alll ~ el
feclo Polllico, loa plllO eo las lu llll-..
ciudad. Eran ealas de oro, enu,liado • ~
1eDiando en ID parte nperior • - e l ~ j j ¡
la diadema imperial. yeel&amp;tiaa p..,._ ea'iqla
ja de p1ala.
,
Subieron delpuéa 6, la carrosa y H•:rlmJlilmQ
estrechar• man.o del Geaerat TolllU ~
arrogankl caballo que mbutaba el braw ._
loa reacclonarial, 86 encabriió de tal mo40.- el
&amp;répllo de loe -ri...... de IQI . , . _ y de~
de llalonee, 8.orea y venos, que le bilJldló IIC!i' J "
En aegnlda la comlliva ee puo en JIUm
abrlan • marctia dol mhadee de cabaD-·~
Ayunl&amp;mlenlo, loe PrefecM&gt;4 PoHlleo y
personas de la cua bilperial, !al danu,a ~
llinlatro de Estado, el Gran Harlaeal de'.¡
luego loe monan,ae, ~ d o i la ~ a l
]lualne y al Geaenl Woll, y 6 la ~ .i
ral Salas, Begen18 del Imperio. ~ la
el Geaeral Barón Neigre, loa Generalel ~~f
el F.al&amp;do Mayor, wu el eual vellfa •columna~
8'Ddoee eoa las lrOp&amp;8 que fórdlana • w.úli • íoclil

a.,v~~"""'

-!ir

lí..,~

la carrera.

&lt;• ►-, ► I}

�~=======E=L MUND0:;,·============2=9=S=E=P=TI=E=M=BR=
. E='=1=89=5=·=

104

•

PRENSA MEXICANA.
Páginas extraordinarüu.

DOMINGO 6 DE OCTUBRE DE 1895.
~================================~:====::::::~:::::==============~71~o,:no IL-Númtrv J,J.

&lt;roronacion

ae la "0irgen ae Guaaalupe.

First Ola'3B

R. R..
.•. ,t,)111),.,. ..

tornrnerciál - Prinling
Book-Binding.
Pres&amp;

COPYING

{Fotografía directa del originnl,

9magen·ae la °0irgen.
teme.da a~, AUinn de /a e:cnnadt,n, con r&lt; 1n iFO de &lt;oEl Tiempo.n

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1">
                  <text>El Mundo Ilustrado</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2">
                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90458">
              <text>El Mundo Ilustrado</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90460">
              <text>1895</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90461">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90462">
              <text>12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90463">
              <text>Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90464">
              <text>29</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="90481">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90459">
                <text>El Mundo Páginas extraordinarias, 1895, Tomo 2, No 12, Septiembre 29</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90465">
                <text>Semanal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90466">
                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90467">
                <text>Miscelánea</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90468">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90469">
                <text>México Ciudad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90470">
                <text>Periódicos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90471">
                <text>Siglo XVIII</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="90472">
                <text>Siglo XIX</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90473">
                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90474">
                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90475">
                <text>1895-09-29</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90476">
                <text>Suplemento</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90477">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90478">
                <text>2017409</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90479">
                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90480">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90482">
                <text>México, D.F. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90483">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90484">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="586">
        <name>Alejandro Redlitz</name>
      </tag>
      <tag tagId="584">
        <name>General José Montesinos</name>
      </tag>
      <tag tagId="585">
        <name>Micaela Zugastí</name>
      </tag>
      <tag tagId="528">
        <name>Perlas Negras</name>
      </tag>
      <tag tagId="561">
        <name>Perucho nieto de periquillo</name>
      </tag>
      <tag tagId="583">
        <name>Prisioneros mexicanos</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
