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                    <text>lSSN~ 2007~1205

Trayectorias
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA U~IVERSIDAO AUTONOMA DE UEVO LEON

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LA CULTURA POPULAR COMO MANIFESTACIÓN DE CONSERVADURISMO COTIDIANO

La Cultura Popular como Manifestación
de Conservadurismo Cotidiano.

Observaciones Dispersas sobre el Retroceso de las Normativas Éticas
y Estéticas en la Actualidad Latinoamericana

Popular Culture as Expression of Daily Conservatism.

Scattered Observations about the Decay of Ethical and Aesthetic Norms
in Latin American Present Time
H. C. F. MANSILLA*

► RESUMEN

La cultura popular latinoamericana, especialmente bajo los regímenes populistas, es considerada habitualmente como contrapuesta a las tradiciones occidentales del capitalismo y el individualismo, y, por lo tanto, como valiosa a
largo plazo. Pero examinando cuidadosamente esta cuestión según los lineamientos de la Escuela de Frankfurt, se percibe que esa cultura popular es en el
fondo comercial y superficial y que, al mismo tiempo, favorece la tradición del
autoritarismo y no representa ningún avance en cuestiones éticas y estéticas.
Palabras clave: Cultura popular, Ecología, Ética, Estética, Nostalgia, Tradiciones.

► ABSTRACT

Latin American popular culture is considered, especially under populist regimes, as a culture usually opposed to western traditions of capitalism and
individualism, and so far as a valuable proposal in the long run. But examining
this question carefully according to outlines of the Frankfurt School, one perceives that this popular culture has basically a commercial and shallow character; at the same time, it favours the tradition of authoritarianism and does not
represent any advancement in ethical and aesthetic questions.
Keywords: Popular culture, Ecology, Ethics, Aesthetics, Nostalgia, Traditions.

*Doctor en Filosofía y Magíster en Ciencias Políticas por la Universidad Libre de Berlín. Miembro de la Academia de Ciencias
Sociales de Bolivia. Correo electrónico: hcf_mansilla@yahoo.com

Recibido: 28 de abril de 2016 | Aceptado: 14 de octubre de 2016
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ISSN 2007-1205 pp. 3-22

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H. C. F. MANSILLA

1. EL ROL CRÍTICO DE LA NOSTALGIA
El mundo actual, signado por un cierto relativismo de valores en la esfera moral y por
el predominio casi irrestricto del principio de rendimiento y eficacia en el campo de
la economía, tiende a dar la espalda a lo que antes se conocía como normativas éticas
y estéticas, basadas en sistemas coherentes de creencias religiosas o en doctrinas filosóficas de reconocida solvencia (Fernández Vega, 2013). Esta afirmación exhibe hoy
un aire de anacronismo, inexactitud conceptual y hasta exageración retórica; hay en
ella, sin duda, una clara nostalgia por los valores humanistas del pasado. Decir esto,
empero, es ya una abdicación del espíritu crítico, una concesión a las modas doctrinarias del momento, pues sería admitir que la dimensión del humanismo pertenece
inexorablemente al ámbito de la caducidad. Las teorías fundamentales asociadas al
humanismo y sus orientaciones normativas no representan una dimensión pretérita
de nuestra existencia ni tampoco un capítulo superado de la historia de las ideas, sino
los logros, siempre incompletos, del intento humano de comprenderse mejor.
La nostalgia es la consciencia de la pérdida de cualidades y valores reputados ahora
como anticuados (la confiabilidad, la perseverancia, la autonomía de juicio, el buen
gusto formado a lo largo de generaciones, el respeto a la pluralidad de opiniones, el
aprecio por el Estado de derecho), que han demostrado ser útiles e importantes para
una vida bien lograda (Steinfath, 1998; Wolf, 1999). Su dilución conlleva el empobrecimiento de la existencia individual y social en el presente, existencia comparada con lo
que podría alcanzarse por medio de esfuerzos razonables. La pérdida de esas cualidades
y aquellos valores es celebrada ahora como la eliminación de algo anacrónico, pero
precisamente en esta mentalidad que canta sólo las novedades de la moda se puede
percibir: a). el enaltecimiento acrítico y exagerado de la cultura popular, b). el aplanamiento de las opciones estéticas, c). la obsolescencia de casi toda reflexión moral y d). la
probabilidad de convertir al ciudadano y al espectador de arte en un mero consumidor.
El resultado es la “industria de la cultura”, concepción vislumbrada tempranamente
por la Escuela de Frankfurt (Horkheimer y Adorno, 1947, pp. 144, 149; Demirovic,
1999, pp. 96-98, 528-531), cuyos fundamentos guían este ensayo.
Pese a su relativismo axiológico y a su pretendido pluralismo de enfoques, las
concepciones postmodernistas de nuestro tiempo prescriben un aparato doctrinario
instrumentalista y lúdico-resignativo que, en el fondo, sólo reconoce la consecución
de intereses sociales y la satisfacción de necesidades materiales. El ejercicio de la libertad ética es, en cambio, el intento de romper las cadenas de la causalidad y de los
lazos primarios que nos atan a los imperativos de la naturaleza y de la autoconservación de la especie, por un lado, y al ordenamiento prerracional de la tribu, por otro.
La libertad preconizada por los humanistas puede ser vista como el triunfo de la
condición humana sobre la dimensión de la pura necesidad de la supervivencia, por
más precario que resulte ese triunfo. La ética humanista exige algo superior: que el
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prójimo no sea degradado a la categoría de medio para la consecución de nuestras
metas. Y por ello, esta concepción de una moralidad humanista no puede renunciar
a una esfera más allá de los cálculos instrumentales o de los juegos erótico-estéticos.
En vista de los problemas de la época actual —que tienen sus raíces en una larga
historia—, es conveniente intentar una reivindicación cautelosa de la nostalgia por
el pasado y especialmente por los valores humanistas, pues ella, por comparación y
contraste, nos puede dar ciertas luces para juzgar mejor nuestra realidad contemporánea. La añoranza crítica se asemeja a un examen minucioso, pero al mismo tiempo
afectuoso de la historia, examen que ha preservado, con la debida distancia intelectual, el recuerdo de periodos razonables o de aspectos rescatables para generaciones
futuras. Como afirmó Theodor W. Adorno (1965, p. 114), nuestro pensamiento
no se halla totalmente entrampado en los contextos sociales y comunicacionales del
presente, y por ello podemos superar la actual “regresión social” mediante esfuerzos
racionales. Para ello puede resultar útil la nostalgia que producen las pérdidas en
humanidad que están asociadas a todos los procesos de modernización. La añoranza
crítica es como “la resistencia consciente contra los lugares comunes” y “la obligación de no ceder ante la ingenuidad” (Adorno, 1973, p. 132; Adorno, 1964, p. 21),
y fomenta, por consiguiente, un impulso crítico-filosófico que puede ser provechoso al configurar un estímulo contrario a la resignación generalizada y a las certezas
convencionales de nuestra época. De manera habitual, las certidumbres más sólidas
y rutinarias son aquellas contenidas en la cultura popular, que, debido al entrañable
cariño que las rodea, rara vez son cuestionadas seriamente.
Este enfoque, aplicado a América Latina, no intenta una reconstrucción de la memoria cultural1 de épocas pretéritas, como lo ha postulado Jan Assmann, sino que, de
modo mucho más modesto, trata de confrontar pautas contemporáneas y recurrentes de comportamiento colectivo con valores humanistas para avizorar, de forma
somera, las pérdidas que también conllevan los experimentos políticos “progresistas”
a comienzos del siglo XXI (sobre todo en Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela), el
progreso material en su versión latinoamericana y la enorme expansión de la llamada
cultura de masas.2
En la cultura popular y en la temática ecológica se cruzan hoy en día las normativas éticas y estéticas con las líneas maestras de la evolución social. En América Latina
se percibe este desarrollo con particular crudeza. Por ello, parece adecuado estudiar
la situación actual a partir de las modificaciones que han sufrido las nociones morales
y las concepciones de la estética pública en el ámbito latinoamericano, sobre todo a
partir del proceso de modernización acelerada que experimentan estas tierras des1 Sobre el enfoque que percibe el pasado como la fuerza de la memoria y su represión mediante la violencia institucional, cf. Assmann, 2007, pp. 234-235, 241.
2 Cf., entre muchas otras publicaciones: García Canclini, 1996; Franco, 1997; y Martín-Barbero, 2012.
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de la Segunda Guerra Mundial y particularmente en los últimos treinta años. Para
comprender esta constelación, cada día más compleja, se puede acudir, por supuesto,
a las grandes teorías convencionales, como los diversos análisis de las instituciones
políticas y de la esfera económica.
Aquí se intentará un breve estudio de la problemática mediante un enfoque que
privilegia un acceso lateral a la cultura del presente. La preocupación por lo fragmentario y excéntrico, por los indicios y los márgenes, por aquello que parece un detalle
de significación reducida, puede ayudarnos a impulsar el pensamiento crítico con
intención práctica, como afirmó Jürgen Habermas (1998, pp. 10-11). Este esfuerzo
teórico no suplanta, por supuesto, otros caminos para entender el modelo civilizatorio contemporáneo en América Latina y el derrumbe de los valores normativos
humanistas, pero puede contribuir a esclarecer el contexto en dimensiones que habitualmente son pasadas por alto. Este impulso está basado en una visión crítica de
la evolución social-cultural, acompañada por una nostalgia —es decir: por una visión
que no acepta sin más la facticidad de lo real—, que nos obliga a confrontar los fenómenos analizados con sus propios postulados y con lo alcanzado en etapas anteriores.
Me apoyo en observaciones dispersas referidas a las pautas recurrentes de comportamiento en América Latina, que con alguna generosidad pueden ser calificadas como
pertenecientes a los campos de la ética y la estética. Por ejemplo: casi todos los estratos sociales y las comunidades de distintos orígenes sociales y étnicos se dedican con
similar ahínco a destruir el manto vegetal y a ampliar la frontera agrícola, y a todos
ellos les es igualmente indiferente la belleza de los ecosistemas naturales. Los grupos
juveniles se adhieren a una cultura del ocio muy semejante en todos los países del
área, cuyos rasgos generales no dejan entrever una racionalidad de largo plazo.
Este texto exploratorio intenta provocar el interés acerca de temáticas y perspectivas no muy usuales, oponiéndose a la corrección política del momento, sobre
todo en la apreciación de la llamada cultura popular y de los regímenes populistas a
comienzos del siglo XXI. La Escuela de Frankfurt y Walter Benjamin han practicado
este procedimiento, que no está exento de algunas desventajas, como los resultados
efectivos del mismo a veces muy magros, la creación de innecesarios laberintos y
nebulosas conceptuales y el peligro del esoterismo, aspectos que se manifiestan en la
obra de Benjamin y en los productos de sus muchos seguidores en el Nuevo Mundo
(cf. González Morera, 2003).
2. EL PUNTO DE PARTIDA: LA PERDURABILIDAD DE LA TRADICIÓN
Y SU APOLOGÍA REVOLUCIONARIA
En América Latina, la conjunción del mencionado relativismo de valores en el terreno de las interacciones sociales con la prevalencia del principio de eficacia en la esfera
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económica no es algo enteramente nuevo. La dependencia cultural del Nuevo Mundo con respecto al modelo civilizatorio de Europa y Estados Unidos constituye algo
estudiado por la ensayística latinoamericana desde el siglo XIX. Los partidos políticos
de corte nacionalista y populista, los intelectuales progresistas y una buena parte de
la opinión pública aplauden y aceptan las metas normativas del desarrollo histórico
occidental (modernización en general, urbanización a gran escala, educación humanista, introducción del principio de eficacia, alto nivel de consumo masivo y en lo
posible: industrialización), y, al mismo tiempo, elogian las tradiciones socio-políticas de vieja data (caudillismo, autoritarismo, paternalismo), en cuanto herencias
culturales propias y autónomas, y como si éstas fueran razonables y paradigmáticas
por tener tintes autoctonistas y/o revolucionarios. Un claro ejemplo de ello son las
teorías actuales de la descolonización y del indianismo en el área andina, que, por un
lado, ponen en duda la herencia occidental, pero, por otro, no proponen objetivos
realmente distintos de la evolución histórica a largo plazo y no poseen una visión
crítica de su propio pasado y de las prácticas políticas convencionales y rutinarias
utilizadas por los llamados movimientos sociales.
Se puede constatar hoy en América Latina una paradoja que se ha expandido en
el Tercer Mundo: el retorno a las tradiciones de la propia cultura y el rechazo del
liberalismo occidental ocurren en medio de la adopción entusiasta de la modernidad
europea y norteamericana en sus aspectos económico-técnicos. Y en el plano teórico, ese rechazo es justificado mediante fragmentos del pensamiento comunitarista
y enfoques de origen postmodernista-relativista, todos ellos aderezados mediante
vestigios de la ortodoxia marxista-leninista. Ambos fenómenos —la celebración del
desarrollo económico y la defensa del legado cultural propio— florecen con inusitado vigor en los experimentos populistas de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela. El ensalzamiento apasionado del crecimiento económico, de la expansión de la
frontera agrícola y de la modernización general de la sociedad respectiva tiene lugar
paralelamente a una reinvención de la tradición. En el ámbito andino esta última se
manifiesta como el redescubrimiento parcializado y hasta manipulado de los valores
ancestrales indígenas.3 En este contexto se puede percibir un designio omnipresente
de modernización técnico-económica (según estándares occidentales), que sucede
simultáneamente con la importación masiva de las doctrinas postmodernistas y con
el culto —estrictamente verbal— de la Madre Tierra. Este contexto confuso, pero en
última instancia favorable al desarrollo económico convencional, tiene consecuencias prácticas para el medio ambiente que no es necesario mencionar expresamente.

3 Con sistematicidad germánica, Jörg Elbers (2014) ha reunido en un volumen bien estructurado las doctrinas ecuatorianas y bolivianas sobre el buen vivir (de origen indígena), y ha intentado demostrar cómo estas doctrinas concuerdan perfectamente con la física cuántica y con los últimos adelantos de la ciencia holística más avanzada.
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En todo caso hay que examinar las influencias político-culturales que vienen de
atrás, pues estos factores históricos tienen una gran resistencia al cambio. En su estudio de las revoluciones en el ámbito occidental, Hannah Arendt (1974, p. 203) llegó
a la conclusión de que los regímenes revolucionarios están altamente condicionados
por las estructuras mentales y civilizatorias de los sistemas sociales anteriores: las
revoluciones reproducen habitualmente los rasgos más lamentables del orden social
que dicen combatir y superar.4 En este sentido, los rasgos que caracterizan la constelación actual en los experimentos populistas se insertan claramente en lo descrito
por Hannah Arendt: la continuidad del autoritarismo en cuanto cultura política, la
perdurabilidad del paternalismo como característica de las nuevas élites y el infantilismo como atributo de las masas. Estas tendencias se manifiestan nítidamente en los
regímenes populistas que pretenden ser una alternativa muy diferente al dominio de
las oligarquías tradicionales. No se trata, evidentemente, de un eterno retorno de lo
mismo, pero sí de la aceptación tácita de las pautas normativas centrales del legado
socio-cultural que proviene de muy atrás, con sus contradicciones y bajezas. Todo
esto sucede sin una consciencia crítica de los riesgos ecológicos que este desarrollo
conlleva y sin una reflexión en torno a la preservación y consolidación de rutinas
éticas y estéticas.
En lo referente a la declinación de los valores normativos humanistas, hay que
mencionar someramente el principio que guía este texto. Es la pregunta por lo que se
halla detrás de los fenómenos socio-políticos visibles en la cultura popular y detrás de
las teorías altisonantes que defienden los regímenes latinoamericanos considerados
como progresistas. El designio de cuestionar la realidad de toda época ha representado uno de los elementos centrales del racionalismo y, por lo tanto, su mérito perdurable: hay que criticar el “sano” sentido común de las mayorías y las convenciones
de la vida cotidiana, empezando por las herencias civilizatorias de más prestigio en la
respectiva sociedad. Estas últimas fundamentan la cultura popular, y por este motivo
constituyen hoy en día los objetivos del elogio de las corrientes comunitaristas y relativistas. Precisamente a causa de ello es imprescindible una operación incómoda de
carácter contrafáctico y contra-intuitivo (Schnädelbach, 2007, p. 15): poner en duda
las evidencias inmediatas de la vida social y las “verdades” asumidas por cada nación,
especialmente las más apreciadas por las masas. Las normativas éticas y estéticas de
la cultura popular encubren probablemente a). la férrea voluntad de poder de las
élites políticas y de las contra-élites revolucionarias, b). la moral consuetudinaria que
proviene de siglos pasados y c). el designio de imitar el desarrollo occidental bajo el
manto exculpativo de la autenticidad, la novedad y la otredad revolucionarias. No
es, manifiestamente, una temática que invite a la autocrítica de aquellos teóricos a la
moda que enaltecen estas corrientes.
4 En torno a la obra de Hannah Arendt, cf. el interesante texto de Breier, 2001.
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El propósito que inspiró a la primera metafísica, ese “escándalo de la filosofía”,
como aseveró Theodor W. Adorno (2006, p. 9), fue echar un vistazo crítico a lo
que hay detrás del mundo de las apariencias, por más sólidas y respetables que éstas
parezcan ser. Este pensador trató de combinar el rescate del impulso primigenio de
la metafísica (Adorno, 1966, p. 398) con procedimientos fragmentario-lateralistas
para analizar la cultura del presente. El núcleo de la obra de Adorno puede ser visto
como un impulso ético para preservar lo residual, lo que no puede ser integrado en
una constelación preestablecida. La nostalgia representa un fenómeno evidente de
este tipo. Adorno no habría producido un análisis sociológico del capitalismo, dice
Axel Honneth, sino una interpretación de la forma de vida fracasada de la época
contemporánea. No habría sido un estudio socio-económico del orden actual, sino
la exégesis profunda de la patología social de la razón humana, que nos obliga a una
utilización sólo instrumental de nuestras capacidades racionales (Honneth, 2005, pp.
165-187, esp. pp. 166, 177). Superando el uso instrumental del intelecto, tenemos
que volcar nuestras modestas posibilidades críticas sobre fenómenos reputados ahora
como positivos y promisorios —la cultura de masas, los experimentos populistas, los
enfoques relativistas y postmodernistas—, para esclarecer una constelación signada
por la complejidad y también por la confusión. Ésta es mi intención en el campo de
una temática relativamente delimitada. El presente latinoamericano no es una “vida
fracasada” en el sentido de Adorno, pero la conformación de la cultura de masas y la
situación de los regímenes populistas constituyen un estado deficitario en comparación con lo que se podría alcanzar mediante esfuerzos más o menos razonables. El
actual modelo civilizatorio en América Latina y particularmente bajo los regímenes
populistas fomenta el tradicional colectivismo autoritario, que ahora es disimulado
por un dilatado manto de tecnología moderna, por un tinte de juventud y espontaneidad y por una aceptación masiva y candorosa de las directivas gubernamentales
(Cf. Torre, 2013). Esta cultura popular puede, por lo tanto, causar el naufragio de los
valores normativos humanistas.
3. LA CULTURA ACTUAL Y LA DECLINACIÓN DE LOS VALORES
HUMANISTAS
La actual situación latinoamericana puede ser descrita como deprimente pues favorece a). una ética de la materialidad y la inmediatez y b). una estética pública
que no sólo es otra, con respecto a tiempos anteriores —lo que sería un cierto
consuelo—, sino una relativamente exenta del designio de crear belleza perenne
o, dicho menos enfáticamente, libre del intento de producir bienes que se sobrepongan a las modas y a los caprichos del momento. En lo referente a la ética, se
puede argüir que las normativas dictadas por intereses materiales, que actúan en
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un entorno de proximidad previsible, han representado a lo largo de la evolución
del mundo entero las pautas de comportamiento más habituales y apreciadas de
toda la humanidad. No constituyen, por lo tanto, algo exclusivo del contexto actual de América Latina. Pero hay que insistir en que estas normativas han estado
contrarrestadas, por lo menos parcialmente y en la dimensión retórica, por valores morales como el altruismo, el sentido de responsabilidad por el bien común,
las tradiciones religiosas y las perspectivas de largo aliento. En cambio, la ética
que se está expandiendo en el Nuevo Mundo ostenta ahora el aura de lo juvenil y
revolucionario, de lo ligero y placentero, es decir, de lo adecuado a una época del
desenfado y el placer, que ya no reconoce ni en el plano teórico-prescriptivo limitaciones anacrónicas y regulaciones engorrosas.5 Los apóstoles postmodernistas
han calificado a nuestro tiempo como progresista y tolerante, en comparación con
toda la historia universal. La ética prevaleciente, si se puede llamar así, está libre
de preocupaciones por los derechos de terceros y por el bien común; es una moral,
además, vacía de reflexiones y anhelos de largo plazo. Los apologistas de la nueva
cultura-mundo (cf. Lipovetsky y Serroy, 2010; y Maffesoli, 1996), que celebran en
primer lugar la revolución científica y tecnológica y sus consecuencias en el terreno de la comunicación masiva, señalan de manera elogiosa que esta nueva forma
de cultura ya no es elitista, sino una creación de las masas. Su razón de ser es “ofrecer novedades accesibles para el público más amplio posible y que distraigan a la
mayor cantidad posible de consumidores. Su intención es divertir y dar placer, posibilitar una evasión fácil y accesible para todos” (Lipovetsky y Serroy, 2010, p. 79,
n. 18). Los contenidos morales y estéticos se han evaporado; lo único importante
de la cultura-mundo resulta ser su carácter global-popular, fácil de comprender,
y la elaboración de estrategias para que los consumidores no tengan que pensar en
temas desagradables o complicados. Aquí no hay mucho que agregar.
Exagerando un poco para mostrar lo relevante —como lo hizo Adorno—, se
puede aseverar que la cultura popular latinoamericana del momento es el ámbito
de la estridencia y la desmesura, marcado, entre otras cosas, por la decadencia de
la solidaridad efectiva (no la retórica) y por el incremento del egoísmo, aunque la
apariencia exterior de sus manifestaciones sea “antiburguesa”, es decir: fraternal,
generosa y espontánea. En las preferencias de la juventud, esta cultura popular
desplaza sin problemas a la llamada alta cultura. Hoy en día la cultura popular no
contiene elementos revolucionarios o emancipadores, sino una apariencia comercial que afecta a casi todas sus manifestaciones, lo que se puede constatar, paradójicamente, en las creaciones del indianismo en el área andina y del populismo en
toda América Latina a partir del cambio de siglo.

5 Cf. el estudio crítico de Rojas, 2012, y el texto apologético de Alzuru, 2005.
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Por todo ello, esta cultura adopta necesariamente una inclinación conservadora
en términos políticos, pese al carácter destemplado de sus lenguajes y a sus pretensiones de radicalidad y otredad.6 Este estado de cosas no es inusual. Los modelos
civilizatorios que no tienen una autoconsciencia crítica de su pasado o de sus normativas dirigidas al futuro tienden a celebrar los modestos logros propios como
algo único y digno de ser preservado y utilizado en toda oportunidad al alcance de
la mano. Sus intelectuales se consagran dócilmente a resaltar el carácter revolucionario y progresista de estos legados históricos.7 A ellos no les preocupa el proceso
de comercialización de la cultura popular o la mencionada estridencia y desmesura
de sus manifestaciones juveniles, pues ella, en el fondo, sería el testimonio de algo
que viene de muy atrás, de algo sagrado en sentido de altamente apreciado y reverenciado por las masas sufridas de la población.
4. LO CRITICABLE DE LA CULTURA POPULAR
Como resumen, se puede afirmar que muchos productos de la cultura popular
con pretensión artística duplican una realidad que parcialmente puede ser calificada de mediocre y deficiente. Notables teóricos afirman, por el contrario, que
los testimonios más extendidos y exitosos de esa cultura, como la música de las
cumbias villeras en Argentina, serían la expresión genuina y clara de las aspiraciones juveniles de las masas urbanas (Semán, 2012). La baja calidad estética de esta
música —si la corrección política del momento permite esta valoración atroz— y
los resabios machistas, autoritarios e irracionales de sus textos son vistos ahora
como una configuración paradigmática, lúdico-humorística y, finalmente, bien
lograda de expresión popular y emancipación social; la crítica a esta posición es
descalificada como “decadentista y moralista” (Semán, 2012, p. 154). Estos enfoques conceptuales, inspirados por los estudios culturales y postcoloniales de la
academia norteamericana, se presentan como meras descripciones neutrales de
hechos que “suspenden” los juicios valorativos o políticos (Semán, 2012, p. 158), o
como estimaciones de carácter modesto, deseosas de comprender al otro, pero se
transforman rápidamente en enunciados que proclaman una verdad, la propia, de
manera categórica y arrogante. Son probablemente ideologías en el sentido clásico
del término. Pese a todo su aire desenfadado, juvenil y moderno, se consagran a
racionalizar y elogiar el objeto estudiado. Los antropólogos fueron los primeros

6 Como lo señaló tempranamente Adorno (1967, pp. 60, 68).
7 Se puede hallar una especie de resumen de estas corrientes a un alto nivel teórico en el celebrado libro de
Vattimo y Zabala, 2012. Esta obra demuestra, en realidad, la involución del marxismo postmodernista desde
posiciones críticas hasta la simple apología de regímenes populistas.
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en iniciar esta corriente: guiados por la “mejor buena fe del mundo” y por una
“voluntad de respeto y comprensión” (Vargas Llosa, 2012, p. 66), los antropólogos
empezaron a analizar sus objetos de estudio, luego pasaron a comprenderlos y
finalmente terminaron justificándolos y enalteciéndolos. En este transcurso, que
comienza con la investigación y finaliza con el enamoramiento (a menudo en sentido literal), se echa por la borda la distancia crítica con respecto al asunto tratado,
la cual es indispensable para lograr un conocimiento que sea relevante en tiempos
futuros y en contextos diferentes.
Las doctrinas de una necesaria y recomendable amalgama entre cultura superior y popular propugnan una fusión de ambas, donde lo único notable es la preponderancia de los motivos y las prácticas comerciales. La pregonada comunión
entre ambas esferas es algo manipulado desde arriba, donde el arte y la literatura
propenden a transformarse en meras mercancías intercambiables y donde en vano
se buscaría una fructífera comunicación entre lo cotidiano y lo culto. También en
América Latina se ha expandido la concepción de que cualquier objeto puede ser
arte y que todo, por ende, puede ser estetizado. Esta idea es muy popular en círculos progresistas, izquierdistas e indianistas y representa, por otra parte, la base
de la industria de la publicidad. Esta última transforma cualquier cosa que debe
ser vendida en un objeto de apariencia atractiva según los cánones del relativismo
imperante; los especialistas de publicidad sostienen con razón que pueden vender
cualquier cosa, como los artistas contemporáneos afirman que pueden convertir
cualquier cosa en arte.
Por todo ello se puede aducir lo siguiente contra las presuntas bondades de la
cultura popular. Sus productos actuales —otra cosa han sido, obviamente, los testimonios artísticos e intelectuales de su larga historia— no provienen generalmente
de auténticas prácticas culturales del pueblo, no son creaciones “espontáneas” de
las clases subalternas, sino que constituyen, en proporción importante, objetos y
valores generados por grandes conglomerados manufactureros de acuerdo a un
plan (lo menos espontáneo que hay) de largo aliento para el consumo de millones
de personas. En el fondo, la mayoría de estos productos no tiene nada de democrático en el sentido de sus defensores: son de un estilizado barbarismo.
Con base en el ejemplo de Colombia, Omar Rincón (2009, p. 148) afirmó que
la cultura popular engloba a menudo la “ética del triunfo rápido” y el impulso imparable a la ostentación. Todo vale, por ejemplo, para salir de pobre. Cuando se
llega a ser rico, es para lucirlo y exhibirlo. Ello tiene que ver con nuevos grupos
sociales que influyen sobre las tendencias del gusto público, especialmente del juvenil. Se mueven sobre todo en el ámbito del espectáculo, lo que hoy está imbricado de modo íntimo con la política y el delito. Estos círculos poseen la fuerza o
la habilidad de imponer los nuevos valores de orientación masiva, como el dinero
fácil y los bienes de consumo que denotan un gusto retumbante y ordinario. Sus
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actividades se realizan casi siempre con el acompañamiento de música ruidosa,
jactancia hueca y rechazo de otras normativas culturales, todo ello acompañado
por ideologías que proclaman el carácter revolucionario, innovador y abierto de
esos emprendimientos. Lo más preocupante no es la utilización masiva de la música popular, sino el desprecio abierto por otras opciones culturales y hasta políticas,
lo que significa que las rutinas y las convenciones autoritarias y dogmáticas de
vieja data se han entremezclado exitosamente con las pautas de comportamiento
de los jóvenes contemporáneos. La cultura del autoritarismo muestra así su perdurabilidad y arraigo en los estratos populares, como lo hace también en otras
capas sociales.
“¿Para qué tener si no se puede exhibir?” (Rincón, 2009, p. 155). Esta tendencia
del gusto abarca ahora a casi todas las capas sociales, que aman lo ruidoso, lo efímero y la obstinación por la abundancia exhibida de modo hiperbólico. A esto hay
que añadir la fuerte inclinación al alcohol y la aceptación tácita del tráfico y el consumo de drogas, lo que es un camino que contribuye a formar una cierta cohesión
social. Se trata, probablemente, de una estética popular que brinda y asegura un
cierto estatus social, basado en el dinero, que así se convierte en el único criterio
de localización y jerarquía sociales.
A comienzos del siglo XXI vuelve a oírse el clamor de la tribu: en medio del
progreso tecnológico y en los regímenes populistas que pretenden encarnar un
grado superior de democracia, se expanden concepciones arcaicas revestidas de un
tenor juvenil, lúdico, hedonista y obviamente simpático. Se celebran nuevamente
el mimetismo gregario, el retorno a la comunidad ancestral y el renacimiento de
los lazos primarios, pero ahora dentro de un contexto a la moda del día, que ensalza la “estetización del cuerpo social”, la “ética del instante” (Maffesoli, 1990, passim;
Bracho, 2005, pp. 15-36, esp. p. 30) y la prevalencia de sentimientos y emociones
sin las anticuadas restricciones racionalistas. La elogiada vida orgiástica, pese a su
apariencia de espontaneidad y libertad, conduce premeditada e inexorablemente a
la dilución de lo individual en lo grupal (Hurtado, 2005, pp. 37-46, esp. p. 42). La
responsabilidad moral e individual se disuelve en lo colectivo, así como el sopesamiento de alternativas y opciones según criterios racionales es desplazado por
el entusiasmo de sumergirse en la experiencia del conjunto social. Esta tendencia
(“la efervescencia dionisíaca”), que se aviene tan adecuadamente a nuestra época
del placer generalizado, conlleva la subestimación del sujeto racional y el enaltecimiento correspondiente de los entes colectivos: lo individual pierde en dignidad
ontológica frente a lo social. La mentalidad colectiva nunca cuestionada, la cultura
política tradicional, los prejuicios de la tribu y las modas del momento vuelven a
transformarse en lo positivo y promisorio, con lo cual se da una regresión histórica hacia etapas históricamente ya superadas, y no la pretendida creación de un
modelo social distinto y mejor en comparación con el orden disciplinario y casTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

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trante de la vilipendiada modernidad occidental. El enaltecimiento irracional del
hedonismo puede terminar paradójicamente en un esoterismo místico y un sentir
cósmico, es decir, en actitudes políticamente conservadoras y resignadas con respecto al presente inmediato.
Hoy en día, cuando han muerto los valores de la distinción aristocrática, también empiezan a desaparecer todas las normativas éticas y estéticas vinculadas a las
tradiciones humanistas. Aunque resulte odioso, hay que mencionar que esta constelación está muy difundida en los regímenes populistas del siglo XXI. Según Omar
Rincón, la filosofía popular que corresponde a esta estética expresa el destino trágico de los protagonistas por ser hijos de la pobreza y la injusticia social, la corrupción política y el desprecio de los ricos antiguos. Aunque consideran el dinero
como único referente normativo, comparten al mismo tiempo una proto-ideología
“progresista” y patriótica, que percibe la culpa de los principales males nacionales
en la política de los Estados Unidos (Rincón, 2009, p. 157, n. 26), es decir: en
una de las convenciones más arraigadas de toda la región, y no por ello la huella
cultural más razonable. La narco-estética no es una manifestación de mal gusto,
según este autor, sino simplemente otra estética, la de las comunidades desposeídas
que se asoman a la modernidad, la de las “culturas populares del mundo”, donde
lo “popular-capitalista premia el billete por encima de todas las cosas” (Rincón,
2009, p. 162; cf. Rincón, 2015). Aunque parezca sorprendente, en los regímenes
populistas de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela la situación es, en el fondo,
muy similar, y la retórica anticapitalista apenas encubre una realidad signada por
el anhelo vehemente de poseer y consumir más cada día.
Hay que diferenciar entre cultura popular de cada día y la alta cultura para
apreciar adecuadamente la función de las normativas éticas y estéticas en la actualidad latinoamericana. “Alta cultura” puede ser una denominación elitista, pero
hay que considerar que toda creación genuina de arte y pensamiento está basada
en un esfuerzo individual que no puede diluirse en el contexto civilizatorio colectivo de un tiempo y lugar. El no reconocer este hecho y plegarse por comodidad
u oportunismo a la corrección política del momento, que ahora es fuertemente
contraria al reconocimiento de toda élite, conforma, como dice George Steiner
(2009, p. 195), la traición contemporánea de los intelectuales. El uso inflacionario
e indiscriminado de “cultura” nos hace ver la llamada cultura cotidiana en una
luz más positiva de lo que ésta merece, y nos presenta sus productos ocasionales
y fortuitos como si fuesen bienes similares o superiores a las grandes obras de la
filosofía y el arte. Todo esto conduce al narcisismo de la pequeña diferencia. La
posición racionalista-universalista percibe en la cultura cotidiana prácticas, estilos
de consumo y ritos religiosos, cuya importancia no debe ser negada, pero tampoco
sobreestimada. Los culturalistas ven en la cultura popular el aire y el agua en que
se desarrollan los hombres, y por lo tanto creen que ella no puede ser sobrevaTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

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luada. Esta posición particularista se inició como un malestar contra un modelo
civilizatorio dominante, y no hay duda de que representa algunos puntos de vista
importantes y fructíferos.
No es superfluo recordar que el rechazo de la alta cultura ha sido practicado
por varios regímenes totalitarios, y por medio de argumentos muy similares a los
criticados en este ensayo. En la Alemania fascista, a partir de 1933 la cultura humanista de la filosofía y las grandes obras de arte fue considerada como el “refugio”
de los débiles e irremediablemente individualistas, y fue contrapuesta a la cultura
popular de la sangre y la tierra, que privilegiaba los vínculos inmediatos con la
comunidad primaria y el espíritu colectivista de aquellos que se sumergían en el
colectivo social sin las pérfidas reservas del intelecto personalista.8
En el plano estético, la producción contemporánea de obras de arte en América
Latina ya no representa, en términos generales, una promesse de bonheur, ni una racionalidad orientada a fines, ni un dique contra el totalitarismo, ni un “incremento
del ser”, ni una fuente autónoma de solaz y conocimiento,9 sino la fabricación fácil
y rápida de ocurrencias, bromas y meros esbozos, es decir, la manufactura premeditada de lo efímero e insustancial. Utilizo términos dramáticos, sin duda alguna,
pero éstos nos ayudan a comprender la declinación del arte (y de la ética) en una
época de una cierta prosperidad material y democratización política. El arte auténtico es el que expresa lo que la ideología encubre, aquel que transciende la falsa
consciencia; su verdad se refleja en su protesta permanente contra la realidad. El
consumo de bienes de la cultura popular no tiene por objetivos ni propagar otro
paradigma de mejor sociedad, ni promover una moral diferente, sino forzar el
consentimiento a las modas del día. El resultado a largo plazo puede ser descrito
como la dilución de la consciencia crítica y la represión de la genuina individualidad.
Lo insustancial pero altamente llamativo se percibe asimismo en el estilo de
muchas publicaciones en ciencias sociales. Como ha sido la tradición latinoamericana desde hace mucho tiempo, una parte importante de la producción contemporánea en esta área pretende articular y hacer conocer los derechos y las aspiraciones de los explotados y marginados por la historia “oficial”. Nadie niega la
pertinencia e importancia de este designio, pero a menudo el resultado práctico es
otro. En un lenguaje hermético y simultáneamente florido —una herencia viva del
barroco—, numerosos autores consiguen una mixtura de filosofía y literatura, una
combinación de invocaciones bíblicas y agravios políticos y una vinculación de
motivos oníricos y datos económicos. Esto no sería tan grave si, al mismo tiempo,
8 Cf. la brillante exposición de esta temática en Safranski, 2000, p. 267.
9 Para esta posición, cf. Marcuse, 1978, pp. 18, 26, 29, 61. Desde una posición diferente, cf. la breve y brillante obra
de Gadamer, 1977, pp. 20, 47.
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existiera una argumentación inteligible, un mensaje relevante que deba ser transmitido, pero esto no es así porque ahora se afirma que todo ensayo de comprender
un texto ya representa una deformación, una interpretación personal sin más peso
que cualquier otra. Lo único importante es la molestia que el lector puede sufrir al
leer estas obras, pues la perturbación resulta lo único productivo.
A Walter Benjamin se le atribuye el dicho: “El método es el rodeo”.10 Él es uno
de los iniciadores de ese estilo postmodernista ahora prevaleciente en el Nuevo
Mundo, en el cual las frases no conducen lógicamente unas a otras. No hay en
estas obras una línea discernible de argumentación (esto sería ya una concesión
a la despreciable razón patriarcal-occidental), sino el designio de hacer estallar
una imagen global con cada palabra. Es decir: cada enunciado intenta abarcar el
mundo entero mediante la concentración total, que puede ser al mismo tiempo la
oscuridad previsible. Este estilo contrapone generalmente unos pocos aforismos
brillantes a largos pasajes oscuros y proféticos, como si los primeros fuesen la iluminación de los segundos.
La estructuración y el estilo deliberadamente confusos de las obras postmodernistas pueden encubrir una negativa a ver y comprender los problemas realmente
graves de la época actual y a descuidar lo rescatable de nuestro mundo: el sentido
común crítico, la herencia universal del arte y el pensamiento y el pluralismo tolerante frente a concepciones políticas divergentes. Salvando las distancias se puede
postular la tesis incómoda de que los escritos de esta corriente y los productos de
la cultura popular exhiben un cierto paralelismo, al dificultar el surgimiento de individuos autónomos, capaces de juzgar por sí mismos en torno a cuestiones éticas
y estéticas y de superar el infantilismo social y político. Sólo este tipo de personas
puede liberarse del miedo ancestral, que es una de las causas que impele a los hombres a buscar el abrigo de la colectividad. Exonerarse de ese temor —o de manera
realista: el intento de hacerlo— representa una de las bases de la autonomía individual. Y esta última es una de las precondiciones para tomar parte reflexivamente en los procesos deliberativos de formación de las voluntades políticas, lo que
resulta inseparable de la modernidad en sentido amplio. Aquel miedo nos lleva a
menudo a buscar la unidad primigenia del ser humano consigo mismo, con la naturaleza y con el mundo laboral, una unidad que probablemente nunca ha existido,
por lo menos desde el Neolítico. Por ello, se da con mucho vigor la propensión a
retornar a sociedades premodernas, que en América Latina están identificadas hoy
con las civilizaciones prehispánicas (o, más exactamente, con lo que los teóricos
postmodernistas de la descolonización se imaginan bajo esos modelos civilizatorios). La lucidez y el libre albedrío, como dice por contraste Mario Vargas Llosa
10 Citado en Brodersen, 2005, p. 76. Benjamin escribió que en las cosas importantes de la vida hay que ser “radical,
pero nunca consecuente” (p. 31): una buena caracterización del impulso general postmodernista.
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(2012, pp. 28, 29, n. 25), no pueden desarrollarse en un modelo civilizatorio que
más bien fomenta la mentalidad gregaria y colectivista.11 No hay duda de las múltiples ventajas de la sociedad premoderna, entre las cuales se hallan la existencia
de una solidaridad permanente, no mediada por procedimientos burocráticos, y
la consolidación de una sólida identidad social, que evita o mitiga muchos de los
fenómenos contemporáneos de alienación. Pero ese ámbito premoderno, al igual
que la cultura popular, es liminarmente conservador, proclive a la repetición de
rutinas y convenciones muy arraigadas, y por ello muy apreciadas por la población
respectiva. Esto es favorable a la tranquilidad de espíritu, pero perjudicial para la
formación de una consciencia crítica. Por lo tanto se puede aseverar: la celebración
de la cultura popular pasa por alto la probabilidad de que los contextos colectivos
populares (como las comunidades campesinas ancestrales de los Andes) impulsen
a los seres humanos a buscar permanentemente refugio en la moral tribal, en las
certidumbres del tiempo primigenio y en los pasatiempos inofensivos de sociedades relativamente simples, entretenimientos que, después de todo, son muy proclives a lo frívolo y lo efímero.
5. NORMATIVAS ÉTICAS Y ESTÉTICAS EN LA CUESTIÓN DEL MEDIO
AMBIENTE Y LAS APORÍAS QUE PERMANECEN
Es probable que el origen de la moral y el de la apreciación estética sean el mismo:
el conocimiento de las proporciones (Schmid Noerr, 2006, p. 76). El asombro ante
la belleza del cosmos y ante el orden armonioso prescrito por Dios promovió un
primer impulso de imitar las proporciones ideales en el medio humano mediante
los actos de justicia y la creación de obras de arte. En el respeto a la naturaleza se
unen, como afirmó Jürgen Habermas (1991, p. 226), razonamientos éticos y consideraciones estéticas, y estas últimas pueden ser las más fuertes porque “la experiencia estética de la naturaleza” nos muestra la autonomía en el fondo inaccesible
de la misma y su integridad vulnerada irracionalmente por la mano humana.
No propongo, sin embargo, un acceso estético —o, más precisamente, estetizante— a esta problemática. En la historia del pensamiento y la filosofía occidentales han tenido lugar varias justificaciones estéticas de la existencia del mundo.
Ellas parten del axioma de que la actividad social y política que podemos calificar
como responsable parece convertirse en algo alienante, irracional y precario sin
una afirmación positiva, creativa y hasta lúdica de nuestro entorno, como la que
produce a menudo la experiencia estética. Como afirmó Volker Gerhardt (1988, p.
11 Esta mentalidad se complementa muy bien con el método más eficaz para divertirse y huir del aburrimiento: el
cultivo de “las bajas pasiones del común de los mortales” (Vargas Llosa, 2012, p. 56).
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64), las grandes concepciones en torno a la praxis moral y política no resultan enteramente efectivas sin el placer intelectual (el auto-enamoramiento) que genera
la pertenencia a una unidad social. La auto-estima y la compasión en cuanto raíces
de nuestra sensibilidad moral son demasiado abstractas o groseras sin el elemento
del goce estético. Friedrich Nietzsche propuso una fundamentación estética de
la percepción del mundo y de la actividad humana en él, cercana a concepciones
epicureístas, y así se entremezclan en su teoría elementos estéticos y convicciones
éticas. En las concepciones actuales sobre política en América Latina, que han sido
influidas por corrientes postmodernistas, se puede encontrar una fuerte inclinación a esta doctrina.
Pero, como asevera Volker Gerhardt (1988, pp. 64-67), una justificación estética del mundo es algo nebuloso y limitado, porque la actividad humana participa
también del conocimiento racional y de la praxis socio-política, dos esferas que
no están garantizadas por la percepción estética. La alusión a Nietzsche y a pensadores inspirados por él no es gratuita. En América Latina, Nietzsche es una de las
fuentes de inspiración de teorías postmodernistas y doctrinas relativistas de gran
difusión y atracción en la actualidad. Como afirmó Karl Löwith (2007, p. 7) con
intención pedagógica, Nietzsche representa “el compendio del irracionalismo” y
de las tradiciones alemanas similares. Aunque el gran filósofo constituía, según
Löwith (2007, p. 8), un “acontecimiento específicamente alemán, radical y funesto”, no hay duda de que anticipó una concepción doctrinaria y hasta una opción
práctica muy difundida en el Nuevo Mundo.
La nostalgia crítica por un mundo mejor nos conduce a otro tipo de reflexiones
y problemas donde se cruzan los criterios éticos y estéticos. Está claro que hay que
defender el medio ambiente por consideraciones morales (la planificación del largo plazo, el bien común dependiente de un planeta frágil, la responsabilidad frente
a las generaciones futuras, los posibles derechos de la naturaleza) y por razones estéticas (la defensa de la belleza de la Tierra, el respeto a una creación de gran complejidad anterior a la historia del Hombre, el cuidado de un jardín irrepetible). Las
orientaciones pro-ecológicas no pueden provenir de las mismas fuentes que causan los desarreglos y los problemas: la tecnología y la economía. Las orientaciones
deben salir del diálogo de las ciencias con la filosofía y la teología. No puede haber
un orden mundial adecuado sin un ethos del mundo. Como dice el gran teólogo
suizo Hans Küng (2003, p. 251), el saber científico y erudito no nos proporciona
un sentido profundo de lo que ahora es adecuado. La incondicionalidad de algunas
normas éticas básicas sólo puede ser establecida por la religión. Por ejemplo: sólo
mediante la religión se puede prohibir a la humanidad que cometa voluntaria y
conscientemente suicidio. Si uno persigue su propio interés bien fundamentado,
uno no tiene por qué limitarse ecológicamente. Sólo la religión nos brinda el último fundamento para la automoderación.
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En una sociedad donde lo único que cuenta es la obtención de ganancias materiales y en la que florecen únicamente nociones positivistas y empiricistas del
saber científico, es imposible aseverar que la rectitud y el amor son más convenientes que la iniquidad y el odio, máxime si estos últimos nos brindan claras ventajas materiales, como suele ocurrir habitualmente. Sin una moral transcendente,
que de alguna manera estriba en lo divino, no se puede afirmar, como escribió
Max Horkheimer (1970a, pp. 60, 81; 1970b, p. 36), que la justicia y el amor sean
mejores que la infamia y la aversión. Cuando se trata de fundamentar en última
instancia el sentido de las normas éticas en su pretensión de validez universal, se
perciben rápidamente los límites de una moral exenta de todo impulso teológico.
A primera vista parecería que estos argumentos significan un retorno a saberes ancestrales premodernos y a concepciones no estructuradas intelectualmente,
pero habituales en la cultura popular. Intérpretes de la realidad andina y de la sapiencia indígena sostienen ahora que las antiguas pautas normativas de la región
andina prescribían que el vivir bien tendría preferencia sobre el vivir mejor: la
armonía con la naturaleza constituiría un valor superior al incesante progreso
material, típico de la civilización europea-occidental.12 Hay evidentemente un paralelismo con la teoría de Hans Küng de que la supervivencia de los ecosistemas
(una cuestión de largo aliento) debería prevalecer sobre el crecimiento incesante
de los circuitos económicos (un asunto de corto plazo en términos planetarios).
La realidad teórica y práctica es, sin embargo, más compleja, y por ello, y a
modo de cierre, conviene retornar brevemente al pensamiento crítico-racionalista de Hans Küng. El que actúa de acuerdo a parámetros morales y ecológicos,
afirma el teólogo suizo, no procede de modo anti-económico o antirracional, pues
lo hace de acuerdo a la moral de la responsabilidad, es decir, se acerca de modo
profiláctico y a largo plazo a un comportamiento que a la postre resulta estrictamente racional en términos económicos (Küng, 2003, pp. 250-254, n. 43). Este
último punto nos muestra la diferencia entre el pensamiento racional-ecológico
y lo que los propagandistas actuales entienden bajo saberes ancestrales andinos.
Hans Küng ha desarrollado su concepción a través de un largo diálogo entre la
ciencia y la teología, considerando los aportes de todas las tendencias académicas
y respetando la perspectiva realista de la plausibilidad. En cambio, las formas contemporáneas de la cultura popular latinoamericana y la configuración actual de la
sapiencia indígena están fuertemente influidas por las grandes modas intelectuales
y colectivas del mundo globalizado. La cultura popular es tributaria, por ejemplo,
de aquel consumismo capitalista masivo que no está preocupado por puntos de
vista ecológicos. Los llamados saberes ancestrales, que han sido reinventados en
las últimas décadas por intelectuales urbanos inspirados por los llamados estudios
12 Entre muchas otras publicaciones, cf. Estermann, 2006; y Medina, 2008.
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postcoloniales de las universidades norteamericanas, no tienen mucho que ver
con los antiguos saberes ecológicos andinos o de otras civilizaciones premodernas,
salvo la propaganda de los gobiernos populistas en favor de una reivindicación
interesada de las culturas indígenas. Toda esta operación, relativamente exitosa,
no pesa en la vida cotidiana y en el desarrollo efectivo de los países involucrados.
Lo que la cultura popular ha preservado de aquel ámbito ancestral es la inclinación al autoritarismo y a fenómenos afines, por un lado, y la continuación de una
atmósfera general de infantilismo político y desconocimiento del ancho mundo,
por otro. Esta constelación es la que puede significar un retroceso de los valores
humanistas en medio de una cierta democratización superficial, sobre todo en los
regímenes populistas, que no se han destacado precisamente por el fomento de
una consciencia crítica mediante esfuerzos pedagógicos de gran escala. Nihil novi
sub sole.
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LA INSTITUCIONALIZACIÓN DEL PROYECTO ZAPATISTA

La Institucionalización del Proyecto Zapatista:
Autonomía, Democracia y Gobierno en el Sureste Mexicano

The Institutionalization of the Zapatista Project:

Autonomy, Democracy and Government in the Southeast of Mexico
MARCO ANTONIO ARANDA ANDRADE*

► RESUMEN
El proyecto autonómico del movimiento zapatista ofrece nuevas opciones de
movilización y organización políticas frente a las que se promueven desde el
Estado mexicano. Los municipios autónomos y las Juntas de Buen Gobierno
en el territorio zapatista en Chiapas, México, brindan pistas sobre un proceso
general de la vida social que nombraremos como institucionalización. En este
artículo mostraremos que romper con el ordenamiento social existente implica abrir opciones de cambio basadas en valores y prácticas que persiguen crear
formas de vida manifiestas en proyectos políticos que pueden estabilizarse o
fracasar. El proyecto autonómico zapatista, hasta ahora, representa un proceso
de institucionalización que ha logrado estabilizarse con éxito, permitiendo la
continuidad de este actor colectivo en su diversidad y amplitud.
Palabras clave: Zapatismo, Autonomía, Institucionalización, Juntas de Buen
Gobierno, Municipios autónomos.

► ABSTRACT
The autonomous Zapatista movement project offers new political options
for mobilization and organization against those promoted from the Mexican
state. The autonomous municipalities and the Good Government Councils
in Zapatista territory in Chiapas, Mexico, provide clues to a general process
of social life that we will name as institutionalization. In this article, we show
that break the existing social order involves opening change options based
on values and practices that aim to create forms of political life in projects
that can stabilize or fail. The Zapatista autonomous project so far represents
a process of institutionalization that has been stabilized successfully, allowing
the continuity of this collective actor in its diversity and scope.
Keywords: Zapatistas, Autonomy, Institutionalization, Good Government
Councils, Autonomous municipalities.

* Profesor investigador, Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Sociales. Correo electrónico:
aranda.estudios@gmail.com

Recibido: 2 de mayo de 2016 | Aceptado: 30 de septiembre de 2016
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ISSN 2007-1205 pp. 23-42

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INTRODUCCIÓN
La historia del movimiento que emerge públicamente el 1 de enero de 1994 con el propósito declarado de poner fin a 500 años de opresión hacia la población indígena mexicana, es la trayectoria de un proceso largo que inicia hacia finales de 1983 con la fundación
del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Como apuntó uno de sus actores, el
zapatismo surgió, entre otras cosas, como un movimiento por la demanda de respeto y
por la creación de nuevas opciones (Marcos, 2012; Marcos y Moisés, 2015).
Estas opciones se han venido resolviendo y materializando en el proyecto autonómico del movimiento zapatista. La creación de municipios autónomos y Juntas de Buen Gobierno, esfuerzos que no sin complicaciones se han vuelto dos de
los referentes principales de este actor colectivo, da pistas sobre un proceso que
forma parte de la vida social y que aquí nombraremos institucionalización. Como
mostraremos en este artículo, romper con formas de ordenamiento social dominantes supone abrir opciones de cambio basadas en la creatividad y en nuevos
o renovados valores e ideas que buscan, mediante la solidaridad y por distintos
medios, crear formas de vida manifiestas en proyectos políticos que pueden llegar
a estabilizarse en nuevas instituciones o fracasar.
El caso del zapatismo, sostendremos, da cuenta de un proyecto en curso de
institucionalización que hasta el momento ha logrado estabilizarse con éxito, permitiendo la continuidad de los esfuerzos organizativos de ese actor colectivo a
través de mecanismos de trabajo político que posibilitan la creación de nuevas
identidades y subjetividades políticas que lo mantienen en pie.
Con el propósito de sostener estas afirmaciones y de contribuir al campo de
estudios sobre este actor colectivo, en un primer momento caracterizaremos el
proyecto autonómico del zapatismo mediante un esbozo histórico y una descripción de sus componentes. En un segundo momento, revisaremos los presupuestos
teóricos que, desde una sociología delimitada, nos servirán como herramientas
para interpretar, en un tercer momento, el proceso de institucionalización de la
autonomía zapatista. Posteriormente, revisaremos la resonancia del zapatismo en
sus fronteras, esto es, en su vertiente transnacional, con el propósito de reforzar
nuestras afirmaciones sobre el proceso de institucionalización de la autonomía.
Para terminar, concluiremos con algunas reflexiones acerca del caso de estudio.
CARACTERIZACIÓN BREVE DEL ZAPATISMO Y DE SU PROYECTO
AUTONÓMICO
De manera resumida, una vez se toman en cuenta revisiones sintéticas sobre el
movimiento zapatista en los últimos años (Laako, 2011; Baronnet et al., 2011;
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Aguirre Rojas, 2014; Aranda Andrade, 2015), se puede dividir la historia de este
actor colectivo en varias etapas: la clandestina (de 1983 a 1994), la del viraje hacia
la lucha pública civil y pacífica (entre 1994 y 2001), la de la consolidación organizativa del movimiento (de 2003 a 2005) y la abiertamente antisistémica (de 2005 a
la fecha). A lo largo de cada uno de estos momentos, el zapatismo, en uno o varios
frentes de confrontación, ha encarado diversos retos que refieren a la opción de
negociar o no con el Estado mexicano la inclusión plena del sector indígena a través del cumplimiento de las demandas del movimiento (Pérez Ruiz, 2005).
Esto es así porque la opresión y la exclusión de los y las indígenas han sido una
constante histórica en México, como efecto del proceso secular de colonización.
En Chiapas, estado ubicado al sureste de la república mexicana, diversas luchas
de los pueblos mayas han resistido los intentos de sometimiento y exterminio a
lo largo de los siglos. El zapatismo cuenta aquí como una lucha más en un contexto en donde el hambre, la miseria, la enfermedad y la ausencia de protección
gubernamental imprimen a la vida de muchos pueblos un carácter muy violento
(Ouweneel, 2002).
En esa entidad federativa, la resistencia y el rechazo a los distintos intentos
promovidos desde el Estado durante el siglo XX por excluir o asimilar a los pueblos han producido gobiernos paralelos que con el tiempo se han conceptuado
como autonomías de facto (Burguete Cal y Mayor, 2002). El desconocimiento de
las autoridades e instituciones legalmente establecidas por muchas comunidades
indígenas, de acuerdo con Burguete Cal y Mayor (2002), es un elemento central
que impulsa esfuerzos organizativos cuya búsqueda de autonomía política presenta varios componentes y fases, las cuales se pueden resumir en: una declaración de
autonomía; una demarcación territorial expresa en una comunidad, municipio o
región; una demarcación jurisdiccional; la construcción y aceptación de un marco
normativo para la jurisdicción; un programa de acciones de resistencia que desconoce la jurisdicción estatal; la elección e instauración de órganos y autoridades de
gobierno; la organización de ese gobierno; el establecimiento de sus edificios, y,
finalmente, la definición de sus políticas de alianzas (Burguete Cal y Mayor, 2002).
La autonomía zapatista es producto de un esfuerzo organizativo que nace entre 1994 y 1996 y que sigue este proceso, aunque con diferencias notables. Para
comenzar, las autonomías zapatistas se desarrollan en zonas territorialmente controladas por el EZLN, lugares en los cuales viven sus bases de apoyo. De acuerdo
con la misma Burguete Cal y Mayor (2002), en los procesos autonómicos del zapatismo participan, además de miembros del EZLN y de sus bases civiles, varios
miles de indígenas, mestizos y segmentos diversos de la sociedad civil. Según los
propios zapatistas (Contrahistorias, 2007), en iniciativas encaminadas a hacer valer
sus derechos —entre ellos el de la autonomía—, se forman a mediados de los años
noventa los municipios autónomos y las primeras asambleas generales, cuyo fin
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fue comenzar con la elección de sus autoridades políticas de forma libre y democrática, de acuerdo con sus usos y costumbres, y sin la intervención de partido
político alguno.
La autonomía zapatista surge entonces como un proyecto heterogéneo que ha
logrado distintos grados de implementación y consolidación que se corresponden
con las historias tanto políticas como económicas de las distintas regiones del estado chiapaneco, así como con las interacciones que han mantenido las bases de
apoyo del movimiento con diferentes actores e instituciones. De manera general,
de acuerdo con el nuevo portavoz del zapatismo, el trabajo colectivo que se realiza
a nivel de poblados asciende paulatinamente hasta conformar gobiernos zonales.
Con 40 o 60 pueblos, se forman regiones, las cuales, en grupos de tres a cinco,
componen municipios, mismos que se agrupan en zonas a las que se asigna un
gobierno (Moisés, 2015a).
Miguel Ramírez Zaragoza (2009) señala que el pueblo zapatista —como constructo— está integrado por todos los miembros de las bases de apoyo. Las comunidades o pueblos del movimiento cuentan con autoridades que deliberan sobre
diversos asuntos en las asambleas comunitarias. En estas instancias se eligen a
los miembros que integran los poco más de 40 Municipios Autónomos Rebeldes
Zapatistas (Marez), de donde salen las autoridades que integran las cinco Juntas
de Buen Gobierno (JBG), instancias máximas para los asuntos políticos, jurídicos,
administrativos y territoriales de la organización autónoma zapatista (Ramírez
Zaragoza, 2009).1
A manera de caracterización breve, podemos decir que las JBG están formadas por grupos de siete a 15 integrantes, quienes, además de sesionar en sitios de
gobierno (Caracoles) correspondientes a cada junta, desempeñan sus cargos de
representación de manera rotativa (Speed, 2011). El puesto de cada integrante
es revocable, dura tres años y su desempeño no es retribuido monetariamente,
ya que los gastos personales y de la familia de las autoridades zapatistas son absorbidos por las comunidades a través de mecanismos de solidaridad. De acuerdo
con algunos autores (Starr et al., 2011), cada JBG trabaja mediante comisiones que
se encargan de diversos temas y necesidades de cada zona, sus municipios y comunidades correspondientes: salud, educación, justicia, transporte, producción.
El número de comisiones depende de la situación que guarde cada región.
Hasta este punto, resulta necesario señalar no sólo que el proyecto de la autonomía de facto zapatista surge de la ruptura con el Estado mexicano —explícita
a partir de la aprobación de una ley en materia de derechos y cultura indígena
1 Los territorios zapatistas se dividen en cinco zonas del estado de Chiapas: Altos, Norte, Centro, Selva-Ocosingo, Selva-Fronteriza. A cada zona corresponde una sede del gobierno autónomo o Caracol: Oventik, Roberto
Barrios, Morelia, La Garrucha y La Realidad.
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distinta a los acuerdos pactados en San Andrés en 1996—2 y de la sobreposición de
una jurisdicción propia, sino de un esfuerzo por mantener principios y prácticas
democráticas al interior de las instituciones de gobierno zapatistas, las cuales no
están exentas de problemas, según veremos. Bajo este supuesto, se identifican los
principios éticos que este tipo de gobierno enarbola como guía de su práctica política: obedecer y no mandar (manda el pueblo y el gobierno obedece), representar
y no suplantar (la autoridad sólo representa y no desplaza al pueblo), construir
y no destruir (para mantener la cohesión comunitaria), servir y no servirse (no
aprovecharse personal o colectivamente del gobierno en detrimento del pueblo),
bajar y no subir (no asumirse superior al resto), convencer y no vencer (no obligar
a tomar decisiones o seguir puntos de vista) y proponer y no imponer (Contrahistorias, 2007).
La reivindicación de estos principios, que para los actores rompen con el consenso dominante manifiesto en una democracia deficitaria promovida por el Estado mexicano en sus niveles de gobierno (federal, estatal, municipal), se materializa
en los esfuerzos organizativos de las comunidades zapatistas, que buscan, además
de concretar la autonomía, crear una relación más directa entre ellas y su entorno.
En principio, según Marcos (2012), las JBG se crearon, como alternativa al orden
estatal, con el propósito de contrarrestar los desequilibrios regionales dentro del
territorio zapatista, mediar en los conflictos que pudieran presentarse entre las
instancias zapatistas y las del gobierno mexicano, atender denuncias contra prácticas del movimiento en otras comunidades, vigilar la realización de proyectos y
tareas comunitarias, vigilar el cumplimiento de sus normas, así como atender y
guiar a segmentos de la sociedad civil nacional e internacional en la cooperación
con las comunidades indígenas bases de apoyo.
Las capacidades y habilidades que asegura la participación rotativa en las instancias de gobierno del zapatismo se despliegan en las tareas de impartición de
justicia, en los proyectos de salud comunitaria, en los de educación, vivienda,
producción, comercio, información, comunicación y cultura, entre otras muchas
2 En 2001, con la votación de los tres partidos más importantes de México en el Congreso de la Unión, se aprobó
una reforma constitucional en materia de derechos y cultura indígena que dejó fuera muchos de los acuerdos
firmados por el EZLN y el gobierno federal en 1996. A principios del nuevo milenio, Marcos escribiría: “Primero.- La reforma constitucional aprobada en el Congreso de la Unión no responde en absoluto a las demandas
de los pueblos indios de México, del Congreso Nacional Indígena, del EZLN, ni de la sociedad civil nacional e
internacional que se movilizó en fechas recientes. Segundo.- Dicha reforma traiciona los acuerdos de San Andrés
en lo general y, en lo particular, la llamada ‘Iniciativa de ley de la COCOPA’ en los puntos sustanciales: autonomía
y libre determinación, los pueblos indios como sujetos de derecho público, tierras y territorios, uso y disfrute
de recursos naturales, elección de autoridades municipales y derecho de asociación regional, entre otros. Tercero.- La reforma no hace sino impedir el ejercicio de los derechos indígenas, y representa una grave ofensa a los
pueblos indios, a la sociedad civil nacional e internacional, y a la opinión pública, pues desprecia la movilización
y el consenso sin precedentes que la lucha indígena alcanzó en estos tiempos” (http://palabra.ezln.org.mx/comunicados/2001/2001_04_29_b.htm, abril 2015, última fecha de consulta).
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enumeradas por los actores. La rotación en los cargos también asegura que la participación de mucha gente deseche la idea de que el gobierno es para políticos
profesionales o especializados. Este aspecto se ve reforzado por los controles que
la misma comunidad impone a sus autoridades: rendición de cuentas y transparencia. Anota Moisés:
Y como es trabajo, es sudor del pueblo, entonces los compas exigen a sus
autoridades que tienen que rendir la cuenta, cuánto en total hubo de ingreso, cuánto en total de gasto. En qué se gastó y cuánto es lo que queda. Es
así como no lo dejan en paz a sus autoridades que tienen que rendir cuenta,
y se imaginan si es que sale faltando, porque ahora sí en vez de que se va a
la cárcel se va en el trabajo colectivo, porque tiene que pagar en el trabajo
colectivo lo que roba o lo que gasta (2015b, p. 106).

Hasta ahora, queda como reto el desarrollo de investigaciones sistemáticas que
evalúen los avances y dificultades acerca del proceso autonómico zapatista expreso
en estas declaraciones. Esta tarea implicaría también considerar los señalamientos
críticos que varios autores han realizado sobre el movimiento y su proyecto (Mestries Benquet, 2006; Estrada Saavedra, 2007; Beaucage, 2007). Por otra parte, y
más allá de esta labor pendiente, resulta notable señalar que este proyecto autonómico no implica el aislamiento o el rompimiento total con las instituciones del Estado mexicano. En una suerte de infrapolítica del movimiento (Aranda Andrade,
2014), las JBG establecen interacciones con instancias municipales o de la entidad
federativa para solucionar conflictos vía el diálogo; incluso, el mismo movimiento
busca alinear su jurisdicción con la del Estado al indicar que las leyes zapatistas no
sólo no contradicen a las de los gobiernos estatal y federal, sino que las complementan (Marcos, 2012).3
En este sentido, se observa que la ruptura total —en el ámbito discursivo— del
zapatismo con el gobierno, expresa de manera radical en la Sexta Declaración de la
Selva Lacandona, no implica el aislamiento o el carácter separatista que en algún
momento se quiso atribuir al movimiento, ya que el proceso de autonomía es más
complicado que eso. La consolidación de la autonomía zapatista, su institucionalización según veremos, evidencia la materialización de un proyecto político que es
constantemente atacado o desacreditado desde varios frentes, los cuales implican
tanto a agentes e instancias del Estado como a otros actores (Pérez Ruiz, 2005; Andrews, 2011; Aranda Andrade, 2014).
3 En problemas tan ásperos como los provocados por el ejercicio del voto, incluso, el movimiento no convoca
a una total ruptura; menciona el vocero del movimiento: “Como zapatistas que somos no llamamos a no votar
ni tampoco a votar. Como zapatistas que somos lo que hacemos, cada que se puede, es decirle a la gente que se
organice para resistir, para luchar, para tener lo que necesita” (Moisés, 2015c, p. 337).
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DE LA EFERVESCENCIA A LA INSTITUCIONALIZACIÓN. ELEMENTOS
TEÓRICOS PARA COMPRENDER LA AUTONOMÍA ZAPATISTA
En el ámbito político del campo de la protesta social, el término institución posee
generalmente un significado negativo que se asocia con la corrupción, el anquilosamiento, la cotidianidad o con un ordenamiento dominante que persigue la desmovilización, por vías que van desde la cooptación a la represión abierta, de los actores inconformes o disidentes. En contraposición a esta percepción, señalaremos
en adelante que la institución forma parte de un movimiento general en la vida
social, que presenta impulsos de ruptura con el orden prevaleciente, momentos de
renovación que permiten la apertura, la creatividad y el cambio mediante valores,
ideales y prácticas que pueden llegar a estabilizarse y dar lugar a la transformación
de las instituciones existentes o a la creación de nuevas, las cuales pueden clausurar
el momento de efervescencia o asegurar su continuidad.
El pensamiento político militante, incluso, acoge esta idea de movimiento que
nace de una crítica a los esquemas de representación política asociados al Estado
moderno. Para Hardt y Negri (2011), las entidades modernas de mediación gubernamental del Estado reducen las identidades concretas de poblaciones enteras a
unidades formales y homogéneas, como las expresas en la idea del pueblo. Los autores indican que la representación exige que esas identidades permanezcan estáticas
y atomizadas, encontrando el castigo ante cualquier manifestación de desviación de
los cánones representativos.
A este modelo, Hardt y Negri anteponen un concepto de institución basado
no en la representación, sino en el conflicto y la insurrección. Las revueltas requieren de instituciones, afirman los autores. La ruptura social con el orden de
la representación precisa la consolidación de costumbres, prácticas y capacidades
colectivas que aseguran nuevas formas de vivir. Para esta dupla de pensadores, las
instituciones de la revuelta social deben permanecer abiertas con el propósito de
asegurar su continua transformación a cargo de las fuerzas que les dieron vida.
Más allá del ámbito político, quisiéramos aquí otorgar un sustento sociológico
a los procesos de institucionalización, los cuales forman parte de la vida social
general. Para Francesco Alberoni (1984), los dos estados de lo social, que en principio nombra como el impulso y la rutina, aparecen a los ojos de los protagonistas sociales como ámbitos disociados cuya percepción da lugar a caracterizaciones
ideológicas, políticas y organizacionales interesantes. Apoyándose en Durkheim,
señala que el momento del impulso o efervescencia se observa como el momento
de invención y descubrimiento colectivo de nuevas formas sociales, en las cuales se
crean ideas y valores que se convertirán en el fundamento de instituciones igualmente nuevas, que asegurarán, mediante la estabilización y la rutina, este impulso
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regenerador. De acuerdo con Alberoni, en estos procesos colectivos intervienen
valores, normas, motivaciones y diversos medios.
El momento de impulso, o estado naciente, representa una ruptura o una disposición de romper con la cotidianidad. El estado naciente supone la apertura de
fronteras de posibilidad de cambio que maximizan experiencias y solidaridades de
cara a lo que se entrevé con un nuevo momento histórico (Alberoni, 1984). Lo que
se asegura en este estado es una modalidad de existencia totalmente distinta de la
cotidiana e institucional. Resulta importante destacar también que la posibilidad
de quebrar el orden no es sólo producto de la disposición de los protagonistas,
sino que es asimismo efecto de precondiciones estructurales que la desencadenan,
asegura Alberoni.
Uno de los efectos notables del momento inicial de efervescencia resulta ser la
interpretación nueva del mundo, la cual da lugar tanto a un plan para modificarlo
como a una organización para hacerlo realidad. El proyecto es, pues, el producto de transformación política que dará lugar a prácticas e ideales que buscarán
estructurar la vida de los protagonistas. Esta conformación política es asimismo
posible gracias a la caracterización ideológica de todo aquello que no forma parte
del estado naciente; lo externo representa entonces lo unilateral, lo contradictorio,
lo normal y, en muchos casos, lo inerte o muerto.
Sin embargo, pese a su potencia, el estado de efervescencia no puede mantenerse siempre debido a la movilización de energías requeridas y a la incertidumbre
que genera, por lo que debe transmitir a una nueva institución el proyecto, los
ideales y las esperanzas que le dan vida. En este sentido, la institución surge para
realizar los productos y fuerzas del estado naciente de modo estable (Alberoni,
1984). En este punto surgen dos posibilidades: o bien se renuevan las instituciones
existentes o se edifican nuevas.
La institución nace o se encarga de resolver lo imposible en el estado naciente;
esto es, trata de realizar la posibilidad que había sido vivida o entrevista durante
el estado de efervescencia (Alberoni, 1984). Ahora bien, la institución presenta
el riesgo de hacer rutinaria la potencia heredada. Cuando no es capaz de llevar a
cabo la promesa del impulso inicial, corre el riesgo de perder fuerza y de enquistar las nuevas prácticas. Entre algunos factores que permiten esto, se encuentra
el surgimiento de liderazgos autoritarios, la oligarquización de la institución vía
la conformación de élites, así como la conversión de la institución misma en un
simple medio utilitario para la vida cotidiana.
Lo que interesa particularmente a este artículo, habida cuenta de los riesgos
que conlleva la edificación de nuevas instituciones, es, no obstante, el carácter
procesual del continuum que va de la efervescencia a la institución. Por estos motivos preferiremos centrarnos en la institucionalización como el flujo intermedio
entre los dos polos. El movimiento que lleva del estado naciente a la institución
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trae consigo cambios sociales que suponen el surgimiento de nuevos intereses,
solidaridades, valores e ideas cuyo propósito es abrir formas innovadoras de satisfacer viejos y nuevos deseos. Y a pesar de que la institucionalización potencia todo
ello, no habrá que perder de vista que el mismo proceso crea nuevas frustraciones,
resentimientos o dolores (Alberoni, 1984).
La pregunta central que habrá que tener en cuenta al momento de evaluar
procesos de institucionalización, por tanto, radica en saber cuán abiertas están las
nuevas instituciones a los propósitos de quienes las hacen posibles (Scott, 2013),
siendo el éxito de éstas la apertura permanente al cambio y la ruptura. Como es
bien sabido, las instituciones forman nuevos sujetos, expectativas y rutinas (Scott,
2013), al tiempo que proveen sentido y recursos (Castoriadis, 2001). Estos atributos que nacen de un proceso se medirán constantemente frente a tendencias que
permiten, asimismo, el surgimiento de nuevos poderes de dominio que necesitan
ser evitados (Hardt y Negri, 2011).
Pronunciarse sobre si el proceso de institucionalización zapatista puede llevar, tras un momento de efervescencia inicial, a crear tipos de instituciones que
clausuran su potencial o que dejan abierto el campo a cambios continuos, será
tarea de investigaciones futuras que evalúen los resultados del proceso desde una
perspectiva de larga duración. Aquí sólo nos centraremos en el proceso dado que
se atestigua hasta ahora, por lo que nos manifestaremos acerca de los conflictos y
aperturas que definen a la institucionalización como proceso. Trataremos, pues,
de seguir la invención de nuevas formas de vida, la creación de valores e ideas o
derechos, la interrupción o ruptura con procesos dominantes, el surgimiento de
interpretaciones innovadoras del mundo, así como la creación de subjetividades
como una actividad política central. En otras palabras, a continuación revisaremos
con estas luces el proyecto de autonomía zapatista como ese momento que lleva de
la apertura y el cuestionamiento del orden existente a la sedimentación de sentido
social que supone también sus formas necesarias de legitimidad (García Agustín,
2013).
EL PROCESO DE INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA AUTONOMÍA
ZAPATISTA. EVIDENCIAS SOBRE EL PLAN Y LA ORGANIZACIÓN
DE UN PROYECTO POLÍTICO
La irrupción pública de la revuelta en 1994 trajo consigo un impulso político y
social que contribuyó a una serie notable de cambios en la sociedad mexicana. Los
respectivos impactos del movimiento zapatista en la apertura parcial del sistema
político, en la desestabilización de la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional, en la visibilización y problematización de las condiciones de vida de los
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pueblos indígenas y en la revitalización de las movilizaciones tanto en el país como
fuera de éste (Aranda Andrade, 2015), contaron como logros destacados de un
movimiento que pronto creció gracias al tejido de amplias redes de movilización y
solidaridad empujadas por el EZLN y sus comunidades base de apoyo.
Pero la ampliación del movimiento no sucedió a manera de proceso lineal e
irreversible, sino que estuvo marcada por tensiones constantes que dan cuenta de
episodios de creación y rompimiento de alianzas, de ambigüedades y divergencias
en torno a un proyecto político reconfigurado interminablemente. Gran parte de
las dinámicas de cooperación, conflicto o ruptura al interior del zapatismo, a lo
largo de los años, ocurrieron por disputas constantes entre actores y organizaciones por apropiarse de bases sociales, de territorios, ideas, legitimidad, proyectos,
representatividad y símbolos de un movimiento común posible (Pérez Ruiz, 2005;
Aranda Andrade, 2014). El ejercicio de poder en las alianzas del movimiento, por
hablar como ejemplo de una de sus tantas aristas, ha experimentado posiciones
que van del autoritarismo, en las cuales se está para mandar y no para cumplir
mandatos, a la horizontalidad, brindada por consensos que buscan el tejido de
esfuerzos comunes (Aranda Andrade, 2014).
La institucionalización de la autonomía zapatista no podría haber despuntado,
en el mismo sentido, sin las posturas ambiguas e inciertas que se han sorteado
según diversas coyunturas: el seguir la vía armada tras el levantamiento y cambiar
el discurso sobre la toma del poder por la lucha pacífica por la democracia (Pérez
Ruiz, 2005), el decidir incorporarse a las negociaciones en torno a la reforma del
Estado o continuar con un proyecto de ruptura radical con el mismo (Pérez Ruiz,
2005), o el enfrentar las duras realidades locales y regionales para crear gobiernos
autónomos que obligan a contestar, negociar o rechazar las formas de implantación del Estado en Chiapas (Escalona, 2011).4
En materia ya del objeto de este ensayo, en un primer momento señalamos que
la movilización y la organización colectivas contra un proceso secular de exclusión de los pueblos indígenas tomó forma, además de en el armado y articulación
de alianzas frente al Estado, en el establecimiento de 38 municipios en rebeldía,
edificados como espacios de organización y participación política indígena que se
fortalecerían después del fracaso que representaron los acuerdos de San Andrés
(Speed, 2011). Estas instancias, que traslapan su jurisdicción con los municipios gubernamentales y que con los años llegarían a ser poco más de 40, se agruparon en las
zonas regionales de gobierno autónomo cuya sede se ubica en los cinco Caracoles
4 En la ambigüedad de los episodios coyunturales resueltos por el EZLN y sus aliados, han tomado también parte
decisiones difíciles para el propio movimiento, muchas de las cuales le han llevado a perder compañeros. El caso
de las disputas en los años ochenta con organizaciones ejidales, en los noventa con el PRD y en la primera década
del nuevo milenio con colectivos solidarios en Europa, por citar algunos ejemplos, han contribuido a conformar
también el movimiento y su proyecto autonómico.
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(antes Aguascalientes) zapatistas, lugares en los que sesionan las JBG.
La gestión de asuntos políticos, jurídicos, administrativos y territoriales de la
organización autónoma, a decir de Óscar García Agustín (2013), cobrará una relevancia central en el proceso de institucionalización en dos sentidos. Por un lado, la
creación de instituciones basadas en la aceptación y la participación colectivas fortalecerá el proyecto autónomo, mientras que, por otro, el emprendimiento de un
esfuerzo discursivo ante distintos públicos tendrá la finalidad de otorgar sentido
social a dichas prácticas, con el propósito de dar a conocer los avances zapatistas
en un contexto local, nacional y global (García Agustín, 2013).
Para nosotros, la distinción entre discurso y prácticas no adquiere tanta importancia, en la medida en que los planes para modificar la situación de las comunidades indígenas zapatistas y la organización que han montado para ello son
los pilares de un proyecto político con fuertes connotaciones pragmáticas en las
cuales la solución reflexiva de problemas organizativos habilita ideales que orientan sus acciones de resistencia, mientras se buscan direcciones a partir de las cuales
construir alternativas, según veremos.
Además de los puntos señalados por Burguete Cal y Mayor (2002) acerca de la
autonomía de facto zapatista,5 apuntados en el primer apartado de este artículo, es
importante decir que el proyecto autónomo surge de un hecho social diferenciado, que es producto de la ruptura con el Estado, así como de la construcción de
estructuras materiales (Caracoles), de historias (tradiciones políticas) y de capacidades políticas que se hallan legitimadas por la comunidad (García Agustín, 2013).
En este punto, no es sólo que el EZLN y sus comunidades se disocien y construyan
frente al Estado, entidad desde la cual continuamente se estigmatiza o desacredita
al movimiento, sino que su proyecto es una afirmación constante que se posiciona
de cara a formas de poder que van más allá del marco estatal.
Reivindicar los derechos indígenas6 implica entonces no sólo el confrontar al
Estado, sino a un enemigo difuso y múltiple, con rostros que dependen del contexto en el que se enarbole la resistencia: el capitalismo. Ya sea que se identifique
5 En este punto, no debe pasarse por alto que la autonomía zapatista encuentra una justificación o correlato
legal en distintos cuerpos jurídicos y normativos nacionales e internacionales (ratificados o suscritos estos
últimos por México), tales como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas o el artículo 39 de la Constitución
mexicana.
6 Shannon Speed (2011) comenta que a través del ejercicio directo de los derechos, entre ellos el de autodeterminación, los zapatistas subvierten las tradiciones liberales que conceptúan los derechos como designaciones
que encuentran asiento y legitimidad en entidades míticas tales como Dios, la Naturaleza, la Ley o el Estado,
reducción que se infiere despoja a los derechos de su reconocimiento como producto de luchas históricas. Esta
crítica presenta no obstante un sesgo, ya que el fundamento que otorga legitimidad al ejercicio de los derechos
por los zapatistas también descansa en una entidad igualmente mítica: el Pueblo. Esta afirmación deja entrever los
riesgos que supone la afirmación de una representación que liga la soberanía a una figura abstracta que asimismo
puede suprimir las diferencias o anquilosar ejercicios democráticos como la autonomía.
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con instancias como el Banco Mundial o con las alianzas de los gobiernos de la
Unión Europea —para el caso del sector del movimiento del cual nos ocuparemos
en el siguiente apartado—, el capitalismo se piensa como un modelo de relaciones
sociales de fuerza que hoy en día presenta dos problemas fundamentales: el de la
militarización con fines de protección a los procesos extractivos de valor a través
de la explotación de la naturaleza y el del saqueo y la privatización de la riqueza
cultural de las comunidades (González Casanova, 2011).
En esta situación, la autonomía sirve de apoyo a la resistencia a través del trabajo colectivo y la organización política, que permean las actividades productivas,
de salud, educación, comercialización, comunicación o impartición de justicia. Por
tomar el caso de la educación, observamos que la contribución de ésta al proceso de institucionalización autonómica se manifiesta en la amplia participación de
los y las indígenas en la gestión educativa. La intervención en asambleas y en el
desempeño de cargos comunitarios revocables no sólo desafía los planes y programas de la política educativa nacional, sino que se emplea para diseñar políticas
adecuadas a las necesidades culturales, políticas y económicas de las comunidades
indígenas, según atestigua Baronett (2010).
La escuela como lugar de socialización y politización, que se suma a otros sitios
con igual función, como pueden ser las iglesias, las cooperativas de trabajo, los lugares de esparcimiento o las actividades deportivas, exige la participación activa de
los habitantes, muchos de los cuales adquirieron experiencia política tras su paso
por instancias socializantes como las organizaciones agrarias, la iglesia de la teología de la liberación, los cargos públicos oficiales, entre otras trayectorias comunes
a la historia del zapatismo antes de su irrupción pública.
Los mecanismos que impulsan el proceso de institucionalización, se puede
afirmar, residen en la consulta popular; en las asambleas periódicas; en la toma
de decisiones vía el consenso o la votación; en el desempeño de cargos políticos,
educativos, productivos o de salubridad; en la revocación de mandatos; en la capacitación continua, así como en otra serie de acciones que dan lugar al fortalecimiento de las estructuras sociales y de la legitimidad del mismo movimiento. El
consenso, el acuerdo y el ejercicio de prácticas de gobierno caracterizan entonces
las instituciones zapatistas (García Agustín, 2013), posibles por la intensa actividad organizativa en los ámbitos políticos, sociales y culturales, que muchas veces
ocurre durante los periodos de latencia del movimiento (Baronnet et al., 2011).
Sin embargo, a pesar de que se establezcan espacios públicos alternativos, de
que se rompa parcialmente con las capacidades regulatorias estatales, de que se
enarbolen principios éticos apegados a las prácticas en territorio (Baronnet et al.,
2011), existen todavía serias limitaciones que obstaculizan el proceso de institucionalización. La desigualdad en los roles de género, por ejemplo, continúa representando trabas en la incorporación plena de las indígenas zapatistas al proyecto
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político. Bajo el mismo tenor, la migración erige dificultades al desarrollo comunitario, afectado asimismo por el cansancio, el desgaste, la falta de participación y
el debilitamiento del compromiso político entre los habitantes de las comunidades
(Baronnet et al., 2011).
Uno de los factores que ha generado debates serios en torno a la cuestión de las
posibilidades de la autonomía reside en la relación que guarda el EZLN con la parte
civil del movimiento, organizada políticamente en los Marez y las JBG. Para algunos autores (Mestries Benquet, 2006; Estrada Saavedra, 2007), el EZLN continúa
marcando pauta de forma predominante en los procesos políticos de las comunidades, a pesar de la declaración que realizara éste en 2003 sobre su separación
del gobierno político y civil materializado en las JBG. Esta postura defiende que
los principios y las prácticas zapatistas están condicionados por la lógica militar,
la cual subordina y coarta la democracia que dice llevarse plenamente a cabo.7
Para otros (Baronnet et al., 2011; García Agustín, 2013; Aguirre Rojas, 2014), en
cambio, la separación de funciones entre el EZLN y la organización política de las
comunidades es un hecho que se atestigua en el papel que guarda el primero en
la defensa militar del territorio y la población zapatista. Aquí, la separación de
funciones brinda mayor legitimidad democrática tanto a las instituciones civiles
zapatistas, como a sus nuevos voceros.
Más allá de pronunciarse sobre este debate, acerca del cual es difícil acumular
evidencia empírica e imposible disociar de las posiciones políticas detrás del trabajo científico de los autores, rescatamos los logros alcanzados hasta ahora durante
el proceso de institucionalización de la autonomía. Para empezar, destaca la construcción de nuevas subjetividades políticas en las comunidades, tras el éxito que ha
tenido el movimiento en la politización de sus bases sociales durante los recambios
generacionales:
Los espacios de participación que se abren en las asambleas en tierras recuperadas, en los proyectos sociales y productivos en comunidades “en resistencia”, y en el liderazgo rotativo en los consejos municipales autónomos y
Juntas de Buen Gobierno, tienen potencial de transformar la conciencia y
las relaciones sociales cotidianas. De esta forma, se están construyendo nuevos sujetos sociales en la figura de los jóvenes promotores de educación, de
salud, de agroecología y de comunicación, integrados a la vida política local
7 Más que contribuir a un proceso de institucionalización que permita el cambio y la ruptura constante en las instituciones zapatistas, la excesiva intervención y el control del EZLN en las comunidades bases de apoyo, a decir de
estos autores críticos, conllevan al sectarismo y al aislamiento político del movimiento. En la misma línea, Pleyers
(2010) señala el peso de la comandancia zapatista en las decisiones comunitarias, así como en el trazado de una
política de alianzas que tiene como resultado la desconfianza y el control casi total de los actos del movimiento a
manos de la dirigencia militar, aspectos que representan serios desafíos al proyecto autonómico zapatista.
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por medio de cargos civiles en su comunidad y región de origen. Como son
nombrados —y pueden ser destituidos— por las asambleas de sus propias
comunidades, los promotores zapatistas obtienen su legitimidad de ellas,
y no tienen que rendir cuentas a esferas ajenas de poder (Baronnet et al.,
2011, p. 520).

La evidencia sugerida da cuenta de la ruptura del consenso dominante que asocia gobierno a especialización o profesionalización, mientras deja entrever la conformación de estructuras que con el tiempo van generando sistemas alternativos
de educación, salud, justicia, producción y comunicación, que fomentan tipos de
relaciones sociales que, así como legitiman el proyecto autonómico, dan fuerza a
la identidad del movimiento y de sus integrantes (Baronnet et al., 2011).
Cabe destacar que tanto los sistemas alternativos, como las relaciones sociales
que se recrean en el proceso de institucionalización, poseen un fuerte componente
pragmático. El proceso zapatista toma lugar a través de la solución de problemas
organizativos que se enfrentan en las instancias de socialización y de gobierno
con base en las experiencias adquiridas durante las trayectorias de los integrantes
del movimiento, así como en la práctica cotidiana orientada por los principios del
“mandar obedeciendo”. La solución a las dificultades ocurre más o menos como
se lee en el siguiente pasaje: “Vamos inventando, vamos creando. Conforme a los
problemas ahí vamos resolviendo […] tenemos que resolver ese problema y la
ventaja es que somos ya nosotros que vamos a resolverlo, ya no dependemos de
ninguna instancia del gobierno” (Moisés, 2015a, p. 94).
En la celebración de asambleas, el proceso que va de proponer políticas que se
consultan a los pueblos y que éstos regresan a las asambleas para implementarse
en cada zona de gobierno correspondiente, produce singularidades políticas que
se expresan en cada área de trabajo. La educación politiza a las nuevas generaciones no sólo a través de la enseñanza de los principios del movimiento, sino de la
práctica organizativa: gran parte del trabajo escolar es asambleario y con cargos de
autoridad. En la misma tesitura, las sociedades cooperativas fortalecen la organización de mujeres a través de la producción y la comercialización, mientras los medios
de comunicación autónomos orientan, informan y movilizan a las comunidades.
En el apartado previo, indicamos que los procesos de institucionalización,
además de interrumpir consensos dominantes y de crear subjetividades políticas
nuevas, forman ideas, valores e interpretaciones del mundo renovadas con el fin
de construir proyectos políticos de cambio. En el caso del movimiento zapatista,
estas afirmaciones cobran todavía más relevancia al analizar la institucionalización
externa del proyecto autonómico, del cual nos ocuparemos a continuación con la
revisión de las prácticas y principios de actores solidarios con el EZLN y sus bases de
apoyo.
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LA RESONANCIA DEL ZAPATISMO Y LA INSTITUCIONALIZACIÓN
TRANSNACIONAL DE LA AUTONOMÍA
El proceso de institucionalización de la autonomía presenta otra faceta cuando observamos lo que sucede en su periferia o en sus elementos más móviles. La última
etapa del movimiento, que marca su carácter explícitamente antisistémico con el
lanzamiento de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, supone un esfuerzo
por construir una red de actores que, además de tener presencia en todas las entidades federativas de la república mexicana, se extiende a varios continentes del
mundo.
Pese a la represión y a las críticas intelectuales y académicas, la fase antisistémica del zapatismo busca construir una organización laxa, móvil y respetuosa8 de las
formas de lucha de sus integrantes (Rovira, 2009; Aguirre Rojas, 2014). El principio que guía este intento es el negarse a homogeneizar y hegemonizar la lucha (Pérez
Ruiz, 2005; Aguirre Rojas, 2014), lo cual ha permitido trascenderla extendiendo
sus alcances.
Se han escrito diversos estudios que dan cuenta de las formas en que se han
construido las relaciones de solidaridad en el zapatismo en su vertiente transnacional. En estas investigaciones es recurrente explicar dinámicas de movilización
social, organización política y construcción discursiva producidas tanto por la elaboración de categorías normativas que aluden a un nosotros global en lucha contra el capitalismo, como por la referencia al zapatismo como modelo horizontal que
inspira el ejercicio de prácticas democráticas en el propio contexto o lugar de origen.
La inspiración zapatista se sostiene en el tejido de relaciones de solidaridad
mutua, cuyas anclas o puentes pueden descansar en la construcción de imaginarios
radicales de lucha (Khasnabish, 2007), en el armado de redes flexibles y horizontales que practican formas de democracia radical (Cuninghame y Ballesteros, 1998;
Martínez Torres, 2001; Rovira, 2009) o en la formación de compromisos recíprocos y aprendizajes mutuos que van tejiendo una consciencia global contestataria
(Olesen, 2005), por mencionar algunos.
8 Las implicaciones de la autonomía, según vimos con Burguete Cal y Mayor (2002), sugieren la aparición de distintos problemas de carácter jurídico, político, cultural y social. Entre las dificultades, destacan aquellas relativas
a la convivencia territorial de las bases de apoyo con quienes habitan las comunidades y no pertenecen al movimiento. En este punto, el respeto es la clave. García Agustín (2013) apunta al respecto que entre los habitantes
que no simpatizan con el zapatismo, el reconocimiento de las instituciones del movimiento no es necesario para
la convivencia (aunque muchas veces acudan a las JBG, por ejemplo, para resolver distintos conflictos); lo que
resulta indispensable es el respeto a las instituciones zapatistas, así como el respeto de éstas a los habitantes de
los pueblos. En el caso de la lucha antisistémica, el respeto toma cuerpo en la libertad para planear y desplegar
acciones de protesta y organización acordes a las circunstancias, identidades y posibilidades de los aliados en cada
contexto de lucha.

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MARCO ANTONIO ARANDA ANDRADE

Por otra parte, se han elaborado investigaciones más escépticas que llaman la
atención sobre la dificultad que supone el asumir, a partir de casos como el zapatista, la consolidación de procesos contestatarios de globalización desde abajo
(Johnston y Laxer, 2003). Posturas que complejizan la mutualidad han enfatizado
la injerencia de la crítica realizada por el EZLN a formas paternales o unidireccionales de cooperación que se practican por segmentos de la sociedad civil nacional
e internacional (Andrews, 2011; Aranda Andrade, 2014); y dificultades similares
pueden anotarse respecto a la afectación de las relaciones en el movimiento provocadas por la ambigüedad política del EZLN (Pérez Ruiz, 2005) o acerca del intento
de este actor de controlar las acciones del propio movimiento en detrimento de
sus alianzas (Pleyers, 2010).9
No profundizaremos aquí en este campo de estudios. La cuestión que interesa
es observar las maneras en que la solidaridad y la cooperación mutua han favorecido el proceso de institucionalización del proyecto político del movimiento,10 el
cual ha generado resonancias con efectos específicos en otras dinámicas políticas.
Para Aranda Andrade (2015), la novedad de la propuesta zapatista en Europa, por
ejemplo, consistió en abrir nuevas posibilidades de cambio social que establecieron un piso común para distintas luchas (autónomas, feministas, antimilitaristas,
electorales, de solidaridad) que dejaron de lado sus diferencias político-ideológicas
para reencontrarse provenientes de diversos esfuerzos colectivos en contextos adversos (represivos, estigmatizantes, opresores, excluyentes). La oferta constante
que el EZLN realizó tanto de críticas como de alternativas resultó fundamental para
impulsar las luchas y para contribuir al proyecto político mediante alianzas múltiples, intermitentes y diversas, con un gran trabajo local en diferentes latitudes.
Para los actores solidarios, el zapatismo ha producido ejemplos de resistencia
cuya resonancia —posible por lecturas de apropiación y por capacidades organizacionales notables— genera efectos concretos de socialidad manifiestos en el trabajo
político local: vinculación territorial con la población y con otras resistencias, apoyo y aprendizaje mutuo, proyectos sociales, fortalecimiento de la identidad políti9 Resulta valioso señalar, de viva voz, los problemas que el movimiento ha vivido en cuanto a estos procesos
de expansión transcontinental. Si bien la institucionalización autonómica interna presenta todavía carencias, el
proceso externo de institucionalización, por llamar de alguna forma a esta parte móvil o periférica del zapatismo,
no está exento de ello. Como mencionamos, la construcción transnacional de redes zapatista ha padecido igualmente de rupturas y conflictos, particularmente después de las continuas revisiones a su política de alianzas. En
ocasión de un distanciamiento con un colectivo solidario del Estado español en la segunda mitad de la década de
2000, Marcos (2008) señaló tanto la implicación de la ruptura, como el reto tras ella: “Vino la Sexta Declaración,
la ruptura definitiva con este sector de los coyotes de la solidaridad […] Nosotros no pretendemos un México zapatista, ni un mundo zapatista. No pretendemos que todos se hagan indígenas […] Nosotros queremos un lugar,
aquí, el nuestro, que nos dejen en paz, que no nos mande nadie […] Y pensamos que sólo es posible si otros como
nosotros quieren y luchan por lo mismo”.
10 Como movimiento social amplio, el zapatismo incluye la veta transnacional de alianzas que giran alrededor
del EZLN y sus comunidades bases de apoyo (Rovira, 2009; Aranda Andrade, 2015).
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ca, entre otros tantos (Aranda Andrade, 2015). Las áreas de intercambio político
abiertas en los encuentros estatales e intercontinentales, en talleres o reuniones de
colectivos han fortalecido la idea de ‘hacer zapatismo en casa’ frente a la amenaza
común que plantea el capitalismo (Aranda Andrade, 2015).
A pesar de las asimetrías que todavía existen en las relaciones solidarias, el intercambio continuo de experiencias, entre otras cosas, ha permitido que muchos
esfuerzos colectivos logren conformar procesos de institucionalización notables
en sus propios contextos, los cuales se expresan en la formación política y en el
desarrollo de habilidades organizativas indispensables para emprender acciones
políticas con innovaciones creativas de gran alcance: torneos de futbol por la humanidad y contra el neoliberalismo, okupación de edificios públicos, toma de monumentos y plazas, entre muchas otras (Aranda Andrade, 2015).
Además de la presencia pública que se logra en el lugar de origen mediante
acciones como las de protesta en las embajadas de México, las de construcción de
proyectos barriales, las de solidaridad con otras luchas y las de trabajo en estaciones de trenes o aeropuertos, la solidaridad genera también amistades, sentimientos
de comunidad, horizontalidad organizativa y otras habilidades que se desarrollan
bajo las ideas del “mandar obedeciendo” o de valores como el de la “digna rabia”
(Aranda Andrade, 2015).
Es cierto que muchos colectivos solidarios han enfrentado dificultades debidas
al grado de profesionalización que alcanzan, cuyos problemas principales son los
indicios de burocratización y el distanciamiento entre integrantes; y también es
cierto que viejos debates y prácticas han llevado en más de una ocasión al rompimiento de relaciones entre socialistas y anarquistas, entre libertarios y marxistas
ortodoxos, entre ONG paternalistas y el EZLN o entre éste y algunos colectivos protagónicos (Aranda Andrade, 2014). Sin embargo, la fuerza de las ideas zapatistas y
la resonancia que ha producido brindan un fuerte anclaje local a luchas que se han
resignificado y diversificado conforme se presentan nuevos conflictos y alianzas. La
flexibilidad con la cual se han intentado adaptar los principios zapatistas al trabajo
político en el propio contexto, de acuerdo con los objetivos y estrategias propias o
con la persecución y la represión vividas, supone la detonación de nuevas dinámicas
que dan lugar a emergencias que comienzan a desatar procesos de institucionalización de proyectos de resistencia que han tenido repercusiones en movimientos
como el Blockupy en Alemania o en el asamblearismo del 15-M en el Estado español.
Como señala García Agustín (2013), apuntamos finalmente que el proceso
de institucionalización del proyecto zapatista no se vincula ya a un único espacio
físico de encuentro, ni se relaciona sólo con iniciativas políticas concretas. Los
solidarios se han apropiado de ideas, valores y proyectos que buscan institucionalizarse con el apoyo zapatista siempre presente en sus discursos y manifestaciones
de solidaridad (García Agustín, 2013; Aranda Andrade, 2015).
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REFLEXIONES FINALES: INSTITUCIONALIZAR LA AUTONOMÍA
En este artículo hemos tratado de mostrar un proceso político que, desde el sureste mexicano, rompió con ordenamientos estatales existentes desde 1994, al abrir
nuevas posibilidades de cambio y organización política. El trecho que va desde
la instauración de los primeros municipios autónomos zapatistas hasta el día de
hoy, cuando el movimiento consolida su carácter antisistémico, da muestra de los
esfuerzos por construir un proyecto político basado en ideales y prácticas de los
cuales dimos cuenta.
En primer lugar, de forma paralela a la vinculación del EZLN y de sus comunidades con actores de la sociedad civil nacional e internacional mediante diversas
alianzas, la organización autonómica logró superponer su jurisdicción a la del Estado con base en los principios del mandar obedeciendo, en el trabajo comunitario
en asambleas y comisiones, así como en la negociación con otros actores e instancias. Las cinco zonas de gobierno zapatista testifican avances en las labores políticas, jurídicas, administrativas y territoriales que a través de trabajos comunitarios
en educación, salud, producción, comunicación y justicia dan lugar a nuevas subjetividades políticas que renuevan las bases sociales y los alcances del movimiento.
Los Marez y las JBG han logrado hasta ahora estabilizar las ideas, valores y prácticas políticas que pautan la vida de las comunidades y de las relaciones de éstas
con actores e instancias del entorno, aunque no sin complicaciones (tendencias a
la burocratización o riesgos de interferencia excesiva de la comandancia del EZLN
en la vida política comunitaria). Y lo que es más, el proyecto político que nace de
este esfuerzo de ruptura e inauguración, impensable sin el largo trabajo de movilización y organización que antecede incluso a la fundación del EZLN en 1983, ha
visto crecer su influencia y trascender fronteras, replicándose mediante nuevos
procesos de institucionalización de las luchas en otras partes del mundo.
Constatar si los mecanismos de la institucionalización (la consulta, la asamblea,
la participación comunitaria, la toma de decisiones, el desempeño y la rotación
de cargos, la revocación y la capacitación continua) pueden llegar o no a otorgar
continuidad a las nuevas formas de vida creadas por el movimiento, dependerá del
devenir del propio trabajo del zapatismo como movimiento amplio frente a los
contextos adversos en los que se desempeña. El acuerdo, el consenso y las alianzas
han tenido éxito hasta ahora, dado el componente pragmático de un actor colectivo que no deja de resolver problemas sobre una amplia base organizacional
con principios políticos claros. Pronunciarse sobre la institucionalización de su
autonomía, como un proceso en marcha, supondrá finalmente seguir a futuro el
destino del proyecto político y sus formas de estabilización en contextos conflictivos cada día más problemáticos a causa de los cambios sistémicos del capitalismo.
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LA INSTITUCIONALIZACIÓN DEL PROYECTO ZAPATISTA

Redes Sociales de Emprendedores de la Ciudad
de Bahía Blanca, Argentina
Entrepreneurs Social Networks in Bahia Blanca, Argentina
MARISA A. SÁNCHEZ* | MARÍA DE LA PAZ PRENASSI**

► RESUMEN
Este trabajo presenta un diagnóstico del rol de las redes sociales virtuales en la
difusión de la información. Se considera el caso de redes dirigidas a comunidades interesadas en emprendedurismo y de influencia en la ciudad de Bahía
Blanca. Los resultados evidencian que existe una oportunidad de mejorar la
utilización de Facebook como medio de difusión de información y generar
una comunidad de usuarios más amplia. La red basada en un perfil en LinkedIn asociado al Polo Tecnológico refleja una estructura propicia para difundir
información entre los sectores académico, gubernamental y productivo.
Palabras clave: Difusión de información, Análisis de redes sociales, Gestión del
conocimiento, Emprendedurismo académico, Facebook, LinkedIn.

► ABSTRACT
The paper presents a diagnostic of the role of virtual social networks in information diffusion. The case of networks directed to entrepreneurs and with
influence in Bahia Blanca city is considered. The results show that there is
an opportunity to improve the use of Facebook as a means of information
diffusion and generate a wider community of users. The network based on a
LinkedIn profile associated to the Polo Tecnologico reflects a structure conducive to disseminate information among the academic, governmental, and
productive sectors.
Keywords: Information difusion, Social network analysis, Knowledge
management, Academic entrepreneurship, Facebook, LinkedIn.

* Profesora-investigadora, Universidad Nacional del Sur, Departamento de Ciencias de la Administración. Correo electrónico:
mas@uns.edu.ar
** Estudiante avanzada de la Licenciatura en Administración, Universidad Nacional del Sur. Correo electrónico:
mariapazp@gmail.com

Recibido: 21 de abril de 2016 | Aceptado: 30 de noviembre de 2016
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

ISSN 2007-1205 pp. 43-63

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MARISA A. SÁNCHEZ | MARÍA DE LA PAZ PRENASSI

1. INTRODUCCIÓN
La investigación científica constituye la base para los desarrollos tecnológicos. Las
universidades e institutos de investigación gubernamentales llevan a cabo proyectos de investigación en forma conjunta con empresas privadas, dando lugar a la
creación de empresas de base tecnológica de origen académico (Shane, 2004). Uno
de los aspectos necesarios para el desarrollo exitoso de estos emprendimientos
está dado por la existencia de un ecosistema emprendedor (Isenberg, 2010). Los
emprendedores necesitan de un acceso a redes externas con otros emprendedores,
asesores y especialistas que los ayuden a desarrollar sus proyectos en las etapas de
inicio de las actividades. Los emprendedores siempre han considerado a las redes
interpersonales como un factor clave para promover nuevas ideas. La economía
del conocimiento opera en la complejidad de las conexiones (Krebs, 2007). Hoy en
día, la actividad de vinculación se ha trasladado al mundo virtual, y la comunicación a través de redes sociales, tales como Facebook, LinkedIn, Twitter, MySpace
y los blogs, constituye uno de los medios principales para mantener contacto con
amigos, colegas y socios.
El incremento en la utilización de las redes sociales virtuales ha generado muchas expectativas, debido al potencial para dar apoyo a diferentes funciones de una
organización. Algunos autores han estudiado si los beneficios de los vínculos sociales se extienden a las redes virtuales. Por ejemplo, Gloor et al. (2013) comparan
el éxito de emprendedores considerando su conducta en las redes sociales. A partir
del análisis de un caso de estudio, concluyen que la centralidad de los actores se
relaciona con el éxito, así como también la proximidad de personas clave. Según
Geenhuizen y Nijkamp (2012), la actividad económica global ha incrementado
la especialización en la innovación. De esta forma, es más difícil encontrar los
mayores componentes del conocimiento necesarios para innovar y resolver un
problema en un mismo lugar. Las empresas de alta tecnología no buscan el conocimiento en forma local, sino que buscan el mejor conocimiento disponible en su
área competitiva (Geenhuizen y Nijkamp, 2012).
Los emprendedores necesitan de la colaboración de la academia, del sector productivo y del gobierno para poder innovar en sus productos o servicios o procesos
productivos. El modelo de la Triple Hélice resalta la importancia de la sinergia
entre los sectores académico, gubernamental y productivo, con el objetivo de generar nuevos formatos institucionales y sociales para la producción, transferencia
y aplicación de conocimiento (Etzkowitz y Leydesdorff, 1995; Etzkowitz, 2003;
Fuerlinger et al., 2015). El modelo postula que las interacciones entre la academia,
el sector productivo y el gobierno mantienen una infraestructura de conocimiento
que genera un flujo de conocimiento entre los actores de la innovación, que conduce al crecimiento económico y bienestar social (Leydesdorff y Etzkowitz, 2000).
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La importancia de considerar a las universidades en la difusión de conocimiento
ha sido tratada por diversos autores. Bueno (2007) describe el concepto de tercera
misión de la universidad, que aborda cuestiones referidas a la necesidad de aplicar
y transferir el conocimiento adquirido en una casa de estudios para dar respuestas a las demandas sociales y concretar la función emprendedora y de innovación
como un compromiso de la universidad como agente de creación y transferencia
de conocimiento en la sociedad actual. Asimismo, los gobiernos nacionales, provinciales y municipales cumplen un rol en el fortalecimiento de las actividades
emprendedoras. Por ejemplo, ofrecen programas de capacitación, financiamiento
y otras herramientas para incentivar y motivar a los emprendedores. En muchos
casos utilizan redes sociales para difundir información vinculada con estos instrumentos.
Considerando el incremento en la utilización de redes sociales y la importancia de la sinergia entre los sectores académico, gubernamental y productivo, la
difusión de información de interés para los emprendedores se plantea como el
objetivo general del trabajo. El mismo se describe como analizar el rol de las redes
sociales virtuales en la difusión de información. Se analizarán redes relevantes
para la actividad emprendedora de influencia en la ciudad de Bahía Blanca. Se
trata de una ciudad-puerto de tamaño medio situada en el sudeste de la provincia de Buenos Aires (Argentina), que presenta una base económica mayormente
centrada en la actividad comercial y de servicios, aunque también cuenta con un
desarrollo industrial de carácter intermedio (Diez y Scudelati, 2016).
El trabajo está organizado de la siguiente forma: en la sección 2 se realiza una
breve introducción al análisis de redes sociales. En la sección 3 se describe la metodología. La sección 4 está dedicada a describir los casos. Finalmente, en la sección
5 se sintetizan las principales conclusiones.
2. MARCO TEÓRICO
Las redes sociales pueden definirse como un conjunto bien delimitado de actores
que están vinculados unos a otros a través de una relación o un conjunto de relaciones sociales. En el análisis de redes sociales tradicional todos los actores representan individuos. Las redes uni-modales vinculan un único tipo de entidad. Las
entidades pueden referirse a individuos, grupos, organizaciones, comunidades,
sociedades globales, entre otros. Las redes multimodales están compuestas por
una mezcla de entidades. Por ejemplo, individuos, documentos y organizaciones
pueden coexistir en una misma red. El análisis de redes sociales (ARS) proporciona
herramientas tanto visuales como matemáticas para el estudio de las relaciones
humanas. El ARS aborda el tratamiento de redes de dos formas. Una utiliza redes
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MARISA A. SÁNCHEZ | MARÍA DE LA PAZ PRENASSI

egocéntricas que proveen una vista desde la perspectiva del actor en la red, y la
otra conceptualiza en la estructura completa de la red (Hanneman y Riddle, 2005;
Edwards, 2010; Haythornthwaite, 1996). En el primer caso, el análisis comienza
con el individuo —denominado ego— y estudia las relaciones que este individuo
tiene con otros. Algunos autores se refieren a estas redes como redes personales o
redes ego (Granovetter, 1973; Roberts et al., 2009). Describen una foto de un actor
típico en un ambiente en particular y muestran cuántos vínculos tiene un actor
con otro, qué tipo de vínculos mantienen, y qué tipo de información brindan o
reciben de otros actores en la red. Este análisis es útil cuando el tamaño de la población es grande o cuando es difícil definir los límites de la población (Hanneman
y Riddle, 2005).
Las redes completas describen las relaciones entre los individuos dentro de una
población limitada o comunidad (Dodds et al., 2003). Es decir, no se construyen a
partir de sólo algunos actores. En principio, este enfoque requiere información de
todos los miembros de un ambiente sobre el resto de los miembros. Este requerimiento limita el tamaño de las redes que se pueden examinar (Hanneman y Riddle,
2005).
Los datos relacionales que se recopilan en un estudio de redes sociales se representan con grafos. Los actores son nodos en el grafo, y las relaciones se representan con arcos entre los nodos. En los grafos dirigidos, un arco es un par ordenado,
y el par ordenado representa la dirección del arco que vincula dos vértices. En los
grafos no-dirigidos, no existe una dirección asociada al arco.
Para analizar las redes se utilizan diferentes indicadores basados en los vértices. A continuación mencionamos algunos indicadores y su interpretación en el
contexto de la difusión de información, de acuerdo a las definiciones brindadas
por Hanneman y Riddle (2005). En un grafo no dirigido el grado de un vértice está dado por la cantidad de arcos que inciden en el vértice. Los nodos con
muchos contactos pueden utilizarse para motivar la red y difundir información
rápidamente. La centralidad de intermediación cuenta las veces que un nodo aparece en los caminos más cortos entre cada par de nodos. En este trabajo se utiliza
la definición provista por Brandes (2001). Los nodos con un grado de intermediación alto pueden interpretarse como “puentes” entre diferentes grupos de una red.
Uno de los principales indicadores globales del grafo está dado por la densidad
del grafo que indica cuán interconectados están los vértices entre sí. Se define
como la tasa que compara el número de arcos en un grafo con respecto al número
máximo de arcos que el grafo hubiera tenido si todos los vértices estuvieran conectados entre sí. Una baja densidad no refleja una estructura sólida para el largo
plazo.
El estudio sistemático de los contenidos de los posts publicados en las redes se
conoce como análisis semántico y se basa en las relaciones entre las palabras. Se
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examinan la frecuencia y la distancia entre las palabras (Hong et al., 2016). En este
trabajo se utilizan redes de palabras que se construyen de relaciones entre las palabras y otras cadenas de texto. Cuando dos palabras aparecen en el mismo post, se
crean vínculos. Las redes resultantes pueden revelar las relaciones entre diferentes
tópicos en un conjunto de posts.
3. METODOLOGÍA
A efectos de determinar la estructura y el rol de las redes sociales de influencia
en la ciudad de Bahía Blanca, se identificaron las comunidades interesadas en el
emprendedurismo (ver Tabla 2). Para determinar las redes a considerar, se releva
información publicada por diferentes universidades locales, centros de investigación, cámaras y asociaciones (Ministerio de Educación, 2014; CCIS, 2014; APYME,
2014; Gobierno de Bahía Blanca, 2014; Presidencia de la Nación, 2014). Se clasifican las redes considerando la organización que las administra como de ámbito
local, regional o nacional. Cabe aclarar que en el presente trabajo, por razones de
espacio, sólo se incluye el análisis de las redes locales. Se recopiló la información
correspondiente al mes de mayo de 2015 (excepto para algunos casos para los cuales se observaba muy poca actividad en esa ventana temporal).
Una vez seleccionadas las redes de interés, se analizan las interacciones en
la fan page de la organización, y de contactos profesionales registrados en la red
LinkedIn. A continuación, se incluyen consideraciones para cada una de las plataformas. Para analizar las redes y computar las métricas se utilizó el software
NODEXL (Hanneman y Riddle, 2005).
3.1. Interacciones en la fan page
Facebook comenzó como un sitio orientado a los jóvenes en ambientes universitarios y actualmente es utilizado para compartir fotos o vínculos con amigos o
publicar mensajes en la “biografía” de otra persona. Dada la próspera tendencia de
la utilización de Facebook, muchas organizaciones se han convertido en unos de
los principales usuarios para sus estrategias de marketing (Narayanan et al., 2012).
Las empresas pagan posts promocionales, utilizan servicios de publicidad o crean
una fan page en forma gratuita. Los posts de las fan pages se difunden al público en
general y a usuarios que se suscriben a una fan page seleccionando el ícono “Me
gusta” en la página (Shin et al., 2014). El análisis de la fan page permite describir
la conducta de los usuarios, incluyendo cómo se involucran con los posts, qué
usuarios resultan más promisorios (Khobzi y Teimourpour, 2015; Weng y Lento,
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MARISA A. SÁNCHEZ | MARÍA DE LA PAZ PRENASSI

2014) para incrementar la popularidad de una fan page, y detectar si las interacciones dependen de los temas asociados a los posts.
A partir de cada fan page de interés se construye una red en la cual los nodos
corresponden con usuarios y se conectan los usuarios que indicaron “Me gusta” o
comentaron sobre el mismo post (Hanneman y Riddle, 2005). Los nodos para los
cuales se computa el grado y centralidad de intermediación más altos se clasifican
de acuerdo a los perfiles incluidos en la Tabla 1. La clasificación permitiría elaborar conclusiones sobre la capacidad de la red para distribuir información rápidamente y vinculando los sectores académico, gubernamental y productivo.
A partir de las redes individuales vinculadas con el ámbito local, se desarrolla
una red que integra a todas con el objetivo de detectar solapamiento de nodos.
Estos nodos pueden resultar particularmente influyentes, dado que participan de
más de una red. Para esta red integrada se computan métricas asociadas a los nodos para analizar la importancia de cada nodo con respecto a la red integrada.
Las limitaciones prácticas observadas surgen a partir del hecho de que los usuarios de Facebook muchas veces utilizan un nombre de fantasía y, por lo tanto, no
resulta factible efectuar una clasificación automática del perfil (gobierno, académico, productivo, etc.). Por este motivo, se limita la clasificación a los nodos para los
cuales el grado y/o la centralidad de intermediación superan a la media.
TABLA 1
Perfiles utilizados para clasificar a los miembros de la red
Perfil
Académico
Productivo
Gobierno
Asociación/ONG
No informa

Descripción
Miembros que trabajan en universidades o instituto científicos.
Miembros que trabajan en empresas privadas o por cuenta propia.
Miembros que trabajan para entidades de gobierno (por ejemplo, ministerios, secretarías o
municipios).
Miembros que representan una asociación civil, profesional u Organización No
Gubernamental.
Se utiliza cuando la información publicada en LinkedIn no es suficiente para determinar la
clasificación.
Fuente: elaboración propia.

3.2. Contactos entre los sectores académico, productivo y de gobierno
A efectos de analizar las relaciones entre los sectores académico, gubernamental
y productivo, se considera como fuente de datos a la red social LinkedIn. Esta red
se orienta a publicar el perfil profesional de los usuarios y estimula a los mismos
para que construyan un currículum vítae abreviado y establezcan conexiones. Esta
plataforma brinda soporte para la creación de grupos a través de una aplicación y
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un proceso de aceptación. Los grupos incluyen redes de alumnos, empleados de
una empresa, una organización profesional o grupo de interés.
Se propone construir una red que surge de la red de contactos profesionales
LinkedIn de la organización considerada. Muchas veces, si bien la organización
no tiene presencia en LinkedIn, es útil analizar la red que se construye a partir de
miembros de la misma (por ejemplo, presidente, gerentes, empleados). A partir
de la información pública que cada miembro describe en LinkedIn, se clasificará a
cada miembro de acuerdo a la pertenencia al ámbito académico, gubernamental o
productivo (ver Tabla 1), y el país de residencia. Además, a efectos de analizar las
interacciones entre diferentes actividades económicas, se clasifican los nodos de la
red considerando la función que desempeñan actualmente, indicada en su perfil de
la red social LinkedIn. La clasificación se realiza de acuerdo a la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las actividades económicas (CIIU) (Naciones Unidas, 2009). La misma constituye la clasificación internacional de referencia
de las actividades productivas y aporta cuatro niveles de clasificación (secciones,
divisiones, grupos y clases). Luego de realizar un análisis preliminar de los datos,
se observó que para muy pocos casos se disponía de información para determinar
la clase. Por lo tanto, a efectos de elaborar clasificaciones comparables se utiliza el
nivel de división para tipificar a los nodos de la red.
4. ANÁLISIS DE UN CASO
4.1. Análisis de las fan pages
La fan page más densa (Hanneman y Riddle, 2005) representa a la Asociación de Jóvenes Profesionales de la Unión Industrial de Bahía Blanca. Esto
se relaciona con una estructura propicia a largo plazo. Por otro lado, la fan
page con mayor cantidad de seguidores corresponde a Empleo UNS (gestionada
por la Universidad Nacional del Sur). Además, es la red con menor densidad.
Esto puede explicarse si se considera la cantidad de alumnos y egresados de la
Universidad Nacional del Sur que siguen la fan page sólo para recibir noticas
de empleo, pero que no interactúan comentando o indicando “Me gusta” a los
mismos posts. Para la fan page MBB CPES se ha calculado una densidad de 1, pero
esto se explica porque en el periodo de observación sólo se publicó un post.
Si se analiza la red que surge de integrar a todas las fan pages, se observa que la densidad (Hanneman y Riddle, 2005) es de 0.04, lo cual refleja la
existencia del 4% de las posibles conexiones entre nodos (ver Figura 1). Esta
densidad es menor comparada con las densidades computadas para el resto de
las redes individuales. Si bien la pertenencia a una sola fan page refleja que
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los miembros comparten atributos comunes y esto provee la base para la transferencia de la información, por otro lado, resulta en información redundante,
dado que los miembros tienen las mismas fuentes de información. La homofilia
es el principio que indica que el contacto entre individuos similares ocurre a
una tasa más alta que entre individuos no similares (McPherson et al, 2001).
La similitud entre los individuos puede definirse en términos de características
demográficas, lugares de residencia, tópicos de interés, entre otros aspectos. Para
el caso de estudio, si se consideran similares a aquellos nodos que participan de
la misma fan page, y dado que la densidad de las redes individuales es más alta
que la integral, se observa la existencia de homofilia. Esto es consistente con
los resultados de varios estudios empíricos que dan cuenta de la existencia de
homofilia en ambientes virtuales (McPherson et al, 2001).
FIGURA 1
Red que integra a todas las fan pages locales. Cada nodo se incluye en el grupo que
representa a la fan page en la cual participa. El tamaño del nodo se relaciona con el
grado. El color de los arcos, con el contenido del post.

Fuente: elaboración propia. Generada con la herramienta NODEXL.

Se analizan nodos cuya centralidad de intermediación (Hanneman y Riddle,
2005) supera la media de 583.82 (son veinte nodos) (ver Figura 2). Los nodos con
mayor centralidad de intermediación representan individuos (que pertenecen a
los perfiles Productivo, Académico, Académico-Productivo), o algunas de las fan
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pages analizadas. Se observa que la mayor parte de estos nodos están asociados a
la fan page UTN Cátedra (las siglas UTN se refiere a la Universidad Tecnológica Nacional, con sede en la ciudad). Como se mencionó en la sección 2, los nodos cuya
centralidad de intermediación es alta pueden interpretarse como “puentes” entre
diferentes grupos de una red. En este caso, los potenciales puentes asociados a UTN
Cátedra se relacionan con otros individuos de esa fan page y con otros de Empleo
UNS, Polo Tecnológico, UNS SVT, UTN FRBB y JE UIBB. Se observan potenciales puentes
asociados a Empleo UNS que se conectan con otros individuos de Empleo UNS. Los
puentes de Polo Tecnológico se vinculan con nodos de todos los grupos, excepto
JE UIBB. Es notable observar que la centralidad de intermediación calculada para los
nodos asociados a las fan pages de gobierno MBB Joven y MBB CPES no supera a la
media.
FIGURA 2
Red que integra a todas las fan pages locales. El tamaño del nodo se relaciona con
la centralidad de intermediación (el tamaño mínimo se relaciona con el menor valor
para la centralidad de intermediación, y el tamaño máximo se asocia al promedio).
Los nodos incluidos en los 20 nodos con mayor centralidad de intermediación se
etiquetan de acuerdo a los sectores Académico, Productivo o Gobierno (si representan individuos), o el nombre de la fan page.

Fuente: elaboración propia. Generada con la herramienta NODEXL.

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Si se consideran los 20 mayores valores para el grado de un vértice (Hanneman
y Riddle, 2005), existen 80 nodos asociados (ver Figura 3). La mayoría están vinculados con individuos (que se desempeñan en el sector productivo) y a la fan page
JE UIBB. Sólo algunos coinciden con los nodos de mayor centralidad de intermediación. Estos nodos que tienen un grado y centralidad de intermediación altos están
vinculados con la fan page de UTN Cátedra y uno corresponde al Polo Tecnológico.
En cualquier caso, se observa que los nodos asociados con la fan page de gobierno
municipal no se destacan por tener la mayor cantidad de conexiones o constituir
“puentes” entre diferentes segmentos.
FIGURA 3
Red que integra a todas las fan pages locales. El tamaño del nodo se relaciona con
el grado. Los nodos incluidos en los 20 mayores valores para el grado se etiquetan
de acuerdo a los sectores Académico, Productivo o Gobierno (si representan individuos), o el nombre de la fan page.

Fuente: elaboración propia. Generada con la herramienta NODEXL.

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TABLA 2
Descripción sintética de las fan pages o grupos locales.
Nombre de la fan page
o grupo

Inicio

Descripción

Número de
Frecuencia
seguidores/miem
de actividad
bros

Métricas de vértices
Grado
promedio

Métricas del grafo

Centralidad de Vértices
intermediación
promedio

Arcos

Densidad

Perfil Académico
Dirección de
Vinculación
Tecnológica UTN
FRBB
(UTN FRBB)

2013

Fan page. Sus actividades se centran en la
coordinación, optimización y gestión de los
recursos humanos y del equipamiento de la
Facultad para una eficiente relación con el
medio industrial y social, abarcando todas las
ramas de la Ingeniería.

665

Semanal

11.33

5.9

24

136

0.49

2013

Fan page. El Programa UNS y Empleo está
destinado a vincular la oferta y la demanda
de empleo entre las empresas y los alumnos
de la Universidad Nacional del Sur.

5538

Semanal

16.24

92.4

202

1640

0.08

2012

Fan page. Dependiente de la Secretaría
General de Ciencia y Tecnología, que tiene a
su cargo la tarea de llevar a cabo las
actividades de promoción y desarrollo de la
ciencia y la tecnología en el ámbito de la
UNS.

360

Semanal

8.6

6.74

23

99

0.39

2012

Grupo. Grupo público de la cátedra abierta
Creación de Emprendimientos de la UTN
FRBB.

613

Diaria

13.9

26.8

74

564

0.19

2011

Grupo. El objetivo es reunir a todas aquellas
personas relacionadas con la Universidad
Nacional del Sur que quieran liderar o
participar en proyectos de creación de
nuevas empresas, preferentemente basadas
en el conocimiento generado por la
universidad.

468

Semanal

6.22

2

18

56

0.37

2015

Fan page. El Polo Tecnológico Bahía Blanca
impulsa el desarrollo y estimula el
crecimiento regional, dinamizando y
articulando la oferta y demanda tecnológica.

2860

Semanal

14.5

23.7

63

457

0.24

Jóvenes
Empresarios 2010
UIBB
(JE UIBB)

Fan page. Agrupación gremial juvenil
empresaria de la Unión Industrial de Bahía
Blanca que agrupa y representa a jóvenes
empresarios, emprendedores e industriales.

1666

Semanal

51.78

10.12

73

1890

0.72

2009

Fan page. Entidad que nuclea a entidades,
cámaras y empresas del comercio, la
industria y los servicios.

3300

Diaria

20.52

23.75

69

708

0.30

2012

Fan page. Publicación de las novedades de la
Secretaría de Ciencia, Producción y
Economía Social, que abarca temáticas de la
Agencia Municipal de Ciencia y Tecnología,
la Agencia de Desarrollo Municipal y el área
de Economía Social de la Municipalidad de
Bahía Blanca, Provincia de Buenos Aires,
República Argentina.

363

Semanal

3.,5

0

4

7

1

2015

Fan page. Plataforma de formación y
acompañamiento de los jóvenes de Bahía
Blanca. Dirección de Juventud del Gobierno
de Bahía Blanca.

251

Semanal

5.4

1.8

10

27

0.6

Red desarrollada a partir de todas la
fan pages locales.

-

-

21.04

583.825

526

6324

0.04

Empleo UNS

Subsecretaría de
Vinculación
Tecnológica Universidad Nacional
del Sur (UNS SVT)

Creación de
Emprendimientos
(UTN Cátedra)

Emprendedores UNS

Perfil ONG/Asociaciones
Polo Tecnológico Bahía
Blanca

CCIS Bahía Blanca

Perfil Gobierno

Ciencia, Producción y
Economía Social
Municipalidad de Bahía
Blanca (MBB CPES)

Bahía+Joven
(MBB Joven)

Red integral
Todas las fan pages
locales

Fuente: elaboración propia.

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Con respecto a los posts, en la red integrada se registran 63 posts diferentes, y
del total de 6,324 arcos, el 87.88% corresponde a relaciones entre usuarios que indicaron “Me gusta” al mismo post o comentario, y el resto a usuarios que comentaron el mismo post o comentario. A partir de los contenidos de los posts (de la red
integrada) se elaboró el grafo incluido en la Figura 4. Sólo se incluyen los pares de
palabras que superan el promedio de frecuencia de aparición. Los grupos se basan
en las palabras próximas en un post. Esta visualización permite ver rápidamente
los pares de palabras más utilizados e inferir los temas más influyentes o populares
(dado el supuesto de que una frecuencia alta de aparición se relaciona con la popularidad). No se observa ningún tema predominante. A partir de un análisis de los
textos de los posts, se comprueba que las palabras frecuentes surgen de posts en
cada una de las redes individuales y no se evidencia ningún contenido viralizado
en todas las redes. Asimismo, se determinó que los posts informan, pero no están
personalizados. Este aspecto podría ser un indicio de la poca difusión de los posts.
De acuerdo a Dehghani y Turner (2015), la efectividad de la publicidad depende de
que incluya características tales como participación, realización, personalización y
retroalimentación.
FIGURA 4
Redes semánticas elaboradas a partir de la red integrada local.

...

-. --

•
.
... . --~"
~ llffllli!ID

........

•

•

-•

Fuente: elaboración propia. Generada con la herramienta NODEXL.

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4.2. Contactos entre los sectores académico, productivo y de gobierno
En la ciudad de Bahía Blanca el sector gubernamental está representado por los
tres niveles (nacional, provincial y local). En el presente trabajo, a efectos de seleccionar las redes sociales, se consideró el nivel local (Municipalidad), dada la
efectividad de las políticas municipales tendientes a favorecer la innovación en las
empresas y tratar de vincular a las mismas con el sector de investigación y desarrollo local (Scudelati, 2007).
El sector productivo está constituido por un grupo de grandes empresas ligadas principalmente al sector petroquímico y un conjunto de pequeñas y medianas
empresas (PYMES) con niveles de facturación y de empleo bajos. En su mayoría, las
PYMES tienen acceso a mercados locales y regionales (Scudelati, 2007). En la actualidad existe un número limitado de empresas de base tecnológica y/o con perfil
innovador. Éstas se especializan mayormente en productos o servicios de mediana
complejidad y no han logrado aún conformar verdaderas cadenas de valor en el
sector (Pasciaroni et al., 2014).
El sector académico está conformado por organismos de promoción de ciencia
y tecnología, dos universidades nacionales y una provincial, y centros de investigación y desarrollo. La Universidad Nacional del Sur (UNS) se encuentra entre
las 16 mejores instituciones académicas del país, según el ranking de Quacquarelli
Symonds para 2016 (Quacquarelli Symonds, 2016). La Facultad Regional Bahía
Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN FRBB) se distingue del sistema
universitario nacional porque tiene a la ingeniería como objetivo prioritario.
Para el análisis de redes profesionales se recomienda recopilar las redes de representantes de los diversos grupos. Por motivos de confidencialidad y acceso a
los datos, no ha sido posible adjuntar un análisis integral de varias redes y sólo se
incluye el análisis que surge de una red vinculada con el Polo Tecnológico. Si bien
se trata de una sola red, la misma resulta muy representativa, dado el rol del Polo
Tecnológico en la ciudad de Bahía Blanca.
El Polo Tecnológico se constituye como una asociación civil sin fines de lucro
en el mes de agosto de 2006. Su objetivo es impulsar el desarrollo y estimular el
crecimiento regional, dinamizando y articulando la oferta y demanda tecnológica
a través de la coordinación de acciones públicas, privadas, académicas y científicas
para lograr la inserción de empresas locales y regionales en la economía nacional e
internacional (Polo Tecnológico Bahía Blanca, 2015). El Polo Tecnológico integra
los principales actores de la innovación: el gobierno local, que fue el impulsor del
mismo; el sector privado, a través de cámaras empresariales; y el sector científico
tecnológico, que agrupa universidades y centros de investigación presentes en la
ciudad (Scudelati, 2007). Está integrado por varias instituciones, a saber: Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios Regional Bahía Blanca; Corporación
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del Comercio Industria y Servicios de Bahía Blanca; Ente Zona Franca; Fundasur-Plapiqui; Unión Industrial de Bahía Blanca; la Universidad Nacional del Sur; y
la Municipalidad de Bahía Blanca. Esta última tiene a cargo la presidencia.
La red elaborada a partir de los contactos en LinkedIn de una autoridad de la
asociación cuenta con 194 contactos (al 13 de abril de 2015). Para analizar las características de los miembros de la red profesional, se clasificó a cada miembro de
acuerdo a su perfil. Además, cada miembro fue clasificado en un sector industrial,
considerando su trabajo actual indicado en la red LinkedIn.
En la Figura 5 se aprecia la red profesional centrada en una autoridad principal del Polo Tecnológico. El tamaño de los nodos está mapeado con el grado y la
visibilidad con la centralidad de intermediación. Los nodos más opacos registran
una centralidad menor al promedio de 17,749. Para calcular el promedio no se
consideró el nodo central de la red, dado que constituye un outlier con respecto
al resto, por ocupar un lugar central en la red. La densidad de la red es de 0.067,
lo cual refleja baja conexión entre los nodos. Se observan 308 arcos en nodos del
sector Productivo, 278 arcos entre nodos de los grupos Productivo y Académico,
y 132 entre el sector Productivo y el de Gobierno. Si bien existen menos conexiones con el sector gubernamental, hay menos nodos en este último grupo. Existen
141 arcos entre miembros del sector Académico, y 111 entre el Académico y el
de Gobierno. Por lo tanto, no hay evidencia de que exista una asimetría en las
relaciones. Este resultado es diferente al observado por Pinheiro et al. (2015). Los
autores analizan la utilización del análisis de redes sociales como una herramienta
metodológica para examinar la cooperación en investigación y desarrollo entre la
industria y la academia, tanto a nivel personal como organizacional. Los autores
incluyen un caso basado en datos recopilados a través de una encuesta dirigida a
29 miembros de un proyecto. La red conformada por instituciones académicas
y empresas privadas denota que las empresas tienen pocas conexiones con otras
empresas y prefieren conexiones con universidades. Las universidades se conectan
entre sí. De esta forma, la red expuso una asimetría en las relaciones.
En la Figura 6 se ilustran los sectores dentro del perfil. Se observa que los
grupos más numerosos corresponden con “Investigación y desarrollo” (del sector
Académico), “Programación informática, consultoría de informática y actividades
conexas”, y “Actividades de oficinas principales; actividades de consultoría de gestión”. En este último se encuentran consultores de empresas, en el área de innovación, emprendimientos y proyectos. La predominancia de estas actividades es
consistente con el objetivo del Polo Tecnológico de brindar apoyo a las empresas
para que crezcan a través de la incorporación de tecnología, y las empresas que
más favorecen la innovación son las vinculadas a la informática.
Se clasificó a cada miembro de acuerdo a su país de residencia. El 88.6% de los
nodos se asocia a Argentina, lo cual refleja la influencia local de la red. En el Anexo
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

�REDES SOCIALES DE EMPRENDEDORES DE LA CIUDAD DE BAHÍA BLANCA, ARGENTINA

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se describen los grupos, los sectores industriales identificados y los países de residencia.
FIGURA 5
Red basada en LinkedIn asociada al Polo Tecnológico. Se visualizan los grupos basados en el sector en el cual se desempeñan los miembros. El grupo Asociación Profesional representa al Polo Tecnológico. El tamaño de los vértices está mapeado con
el grado y la opacidad con la Centralidad de Intermediación (son menos visibles los
nodos con una centralidad menor a la media). Algoritmo Harel-Koren Fast Multiscale.

Fuente: elaboración propia.

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

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MARISA A. SÁNCHEZ | MARÍA DE LA PAZ PRENASSI

FIGURA 6
Red basada en LinkedIn. Se visualizan los grupos basados en el sector económico
en el cual se desempeñan los miembros. Los miembros que pertenecen a un mismo
grupo están compactados en un vértice. El tamaño de los vértices corresponde con
la cantidad de miembros en el grupo. Algoritmo Harel-Koren Fast Multiscale.

+

..__
Fabooacióo de p
sustancias quimic.a
productos bo ·
farm

y

Actividades ju •
Agricultura , ganade
actividades de se · ·

.__J_-1.f.._:~~jfi~~~

~;;;';;~:=:::=:::::=::--::-::-~~-----\'--!-:-/f."?'P'~~~
a es
arqudedura e ingenieria
y actividades conexas de consultoría

técnica

es
gun a soaa de la comunidad
deinl

Actividades creali•,as. artísticas y de
entretenimiento

Fuente: elaboración propia. Generada con la herramienta NODEXL.

Se observó la frecuencia de publicación de posts en la red y la misma resultó prácticamente nula. Este aspecto es consistente con investigaciones previas
en otros contextos. Por ejemplo, Archambault y Grudin (2012) consideraron las
redes Facebook, LinkedIn y Twitter para describir cómo se utilizan y si se consideran útiles para la comunicación organizacional y recuperación. El estudio se
basa en una muestra tomada de empleados de Microsoft e incluye un periodo de
cuatro años desde 2008 a 2011. En 2008, los empleados encuestados tenían un
perfil y utilizaban LinkedIn (49%) y Facebook (46%). Si bien la tendencia es de
mayor utilización para ambas redes, si se observa la utilización diaria, muy pocos
reportan utilizar LinkedIn. La red profesional LinkedIn resulta más popular en
profesionales en el rango de 25 a 40 años y constituye una agenda que se actualiza
sola a medida que los contactos cambian de trabajo (Skeels y Grudin, 2009).

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

�REDES SOCIALES DE EMPRENDEDORES DE LA CIUDAD DE BAHÍA BLANCA, ARGENTINA

59

5. CONCLUSIONES
En el presente trabajo se muestra un diagnóstico de las principales redes sociales
virtuales dirigidas a comunidades interesadas en el emprendedurismo de la ciudad
de Bahía Blanca. No existen trabajos similares que hayan explorado estas redes
sociales y cómo se utilizan. A partir de las fan pages o grupos de Facebook, se observa que la red más densa se relaciona con la Asociación de Jóvenes Profesionales
de la Unión Industrial de Bahía Blanca. Este hallazgo es consistente con el hecho
de que la red nuclea usuarios con los mismos intereses, a diferencia de otras redes
con público más heterogéneo, como Empleo UNS. Si se integran todas las redes en
un único grafo, no se observan muchos miembros comunes a todas las redes. De
todos modos, existen miembros “puente” de los ámbitos Productivo y Académico.
En la red social no se refleja que los miembros del sector Gobierno utilicen la red
para difundir información. Esta situación sugiere que se podría mejorar la eficiencia de la red incrementando la conectividad y proximidad de la red entera. Esto
significa que existe una oportunidad para los administradores de las fan pages para
generar una comunidad a través de diferentes iniciativas. Por ejemplo, notificar en
diferentes medio sobre la existencia de la red, incluir la URL de las fan pages en diferentes páginas, indicar como favoritas páginas similares o relacionadas, realizar
actividades conjuntas entre los administradores de las fan pages, entre otras. Además, las organizaciones pueden difundir sus iniciativas a través de los miembros
con mayor centralidad y grado de intermediación.
En la red desarrollada a partir del Polo Tecnológico se observan nodos que
representan a los sectores académico, de gobierno y productivo. Asimismo, la cantidad de conexiones entre nodos de cada uno de estos grupos es similar, lo cual
favorece la difusión simétrica de la información y propicia la interdependencia de
los sectores (en la comunicación basada en la red).
Finalmente, se puede concluir que un monitoreo futuro de las redes permitiría
analizar su evolución. Dichos resultados pretenden apoyar las actividades de entes
interesados en promover el desarrollo del emprendedurismo y la innovación, asistiéndolos en la construcción de redes e intercambio de conocimiento con colegas.

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MARISA A. SÁNCHEZ | MARÍA DE LA PAZ PRENASSI

ANEXOS
TABLA 3
Sector de los miembros de la red basada en LinkedIn.
Nombre

Cantidad de miembros

Nombre

Cantidad de miembros

Académico

55

Asociación/ONG

2

Productivo

115

No informa

2

Gobierno

20

Total

194
Fuente: elaboración propia.

TABLA 4
Actividades económicas de los miembros de la red.
Actividad

Actividad

Número

Número

Actividades creativas, artísticas y de
entretenimiento

2

Actividades de alojamiento

1

Enseñanza

1

Actividades de arquitectura e ingeniería y
actividades conexas de consultoría técnica

3

Fabricación de productos farmacéuticos,
sustancias químicas medicinales y productos
botánicos de uso farmacéutico

1

3

Fabricación de vehículos automotores,
remolques y semirremolques

1

Actividades de empleo

1

Investigación científica y desarrollo

54

Actividades de oficinas principales; actividades
de consultoría de gestión

36

Actividades de servicios de información

2

Polo Tecnológico

1

Actividades de servicios financieros, excepto
las de seguros y fondos de pensiones

13

Programación informática, consultoría de
informática y actividades conexas

40

Actividades deportivas, de esparcimiento y
recreativas

1

Actividades de edición

Actividades jurídicas y de contabilidad

1

Elaboración de productos alimenticios

No informa

2

2

Publicidad y estudios de mercado

1

Suministro de electricidad, gas, vapor y aire
acondicionado

Administración pública y defensa; planes de
seguridad social de afiliación obligatoria

10

Telecomunicaciones

Agricultura, ganadería, caza y actividades de
servicios conexas

3

Transporte por vía terrestre y transporte por
tuberías

Comercio al por menor, excepto el de
vehículos automotores y motocicletas

3

Total

8
1
3
194

Fuente: elaboración propia.
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REDES SOCIALES DE EMPRENDEDORES DE LA CIUDAD DE BAHÍA BLANCA, ARGENTINA

TABLA 5
País de residencia de los miembros de la red basada en LinkedIn.
País
Argentina

Miembros

%
172

País

Miembros

88.66 Italia

%
1

0.52

Brasil

1

0.52 Japón

1

0.52

Chile

1

0.52 México

2

1.03

Colombia

4

2.06 Perú

1

0.52

España

4

2.06 Reino Unido

1

0.52

Estados Unidos

3

1.55 Uruguay

1

0.52

Grecia

1

0.52

Israel

1

0.52
194

100.0

Total

Fuente: elaboración propia.

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MARISA A. SÁNCHEZ | MARÍA DE LA PAZ PRENASSI

Comercio al Menudeo y Reforma Fiscal en la Frontera
México-Estados Unidos
Retail Trade and Fiscal Reform in the US-Mexico Border
SALVADOR CORRALES C.* | SALVADOR GONZÁLEZ ANDRADE**

► RESUMEN

En este ensayo se analizan el comercio al menudeo de tres ciudades pares
México-Estados Unidos y sus potenciales impactos por la homologación del
Impuesto al Valor Agregado. El incremento de este impuesto se expresará en
los precios en la frontera mexicana, y la competitividad del comercio a través
de esta variable se verá reducida. Se calculan índices de concentración (LQ)
para identificar su posición competitiva en el volumen de ventas al menudeo
respecto al Estado y el País entre ambas naciones. Analizamos los índices de
ventas al menudeo publicados por INEGI para identificar la respuesta del mercado frente a estos cambios en los precios por la reforma fiscal. Con datos secundarios y otros estudios empíricos, se concluye que el comercio al menudeo
en las ciudades pares mexicanas será competitivo sólo en algunos productos y
servicios selectos, pero no a través de la totalidad del comercio.
Palabras clave: Competitividad comercial, iva, Política iscal, Precios,
Inlación.
Clasificación JEL: D12, F5, L1, R12.

► ABSTRACT

In this essay retail trade of three pairs of US-Mexico cities and their potential
impacts on the approval of the Value Added Tax are analyzed. The increase
in this tax will be expressed in prices on the Mexican border and trade competitiveness through this variable will be reduced. Concentration indices (LQ)
were calculated to identify its competitive position in the volume of retail
sales from the State and the country between the two nations. We analyzed
retail sales indices published by INEGI to identify the market response to these
changes in prices by the tax reform. With secondary data and other empirical
studies, conclude that retail trade in Mexican cities, will be competitive even
just some selected products and services, but not through the entire trade.

* Profesor-investigador, El Colegio de la Frontera Norte, Dirección regional del noreste. Correo electrónico: corrales@colef.mx
** Profesor-investigador, El Colegio de la Frontera Norte, Departamento de Estudios Económicos, Sede Tijuana. Correo electrónico: salvador@colef.mx

Recibido: 9 de marzo de 2016 | Aceptado: 30 de noviembre de 2016
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

ISSN 2007-1205 pp. 64-85

�COMERCIO AL MENUDEO Y REFORMA FISCAL EN LA FRONTERA MÉXICO-ESTADOS UNIDOS

65

Keywords: Business competitiveness, vat, Fiscal policy, Prices, Inlation.
JEL

Classification: D12, F5, L1, R12.

INTRODUCCIÓN
Las ciudades fronterizas México-Estados Unidos poseen una dinámica propia tanto por la mezcla de dos culturas y sistemas legales que orientan sus actividades,
como por el soporte material y financiero que sostiene sus relaciones económicas.
Este trabajo tiene como objetivo general analizar los impactos potenciales en el
nivel de ventas al menudeo con la homologación del Impuesto al Valor Agregado
(IVA), toda vez que modificará los precios y reducirá el consumo de sus habitantes
en la frontera mexicana.
En la frontera existen dos mercados con denominaciones en pesos y dólares
que representan a ambos países. Los clientes mexicoamericanos con mayor capacidad de compra motivan la competencia entre las tiendas departamentales, que
ofrecen toda una variedad que produce la industria mexicana e importa de Estados
Unidos. Muchas tiendas americanas (Walmart, HEB, Autozone, etc.) se instalaron
a lo largo de la frontera para conquistar ese mercado, mientras que la competencia
americana hace lo propio con sus negocios para atraer a los clientes mexicanos,
donde encuentran productos de todas latitudes, incluidos productos chinos a bajo
precio.
Desde 2010 los habitantes de las ciudades fronterizas mexicanas pagaban el
11% del IVA, y había sido un incentivo del gobierno federal frente a la competencia
contra el comercio de las ciudades americanas. Los residentes fronterizos mexicanos han recibido por años un subsidio también en el consumo de la gasolina
para contrarrestar el hábito de importarla en los tanques de sus coches. Estas dos
políticas gubernamentales no han podido bajar los precios y siempre han sido más
elevados que en el resto del país, cuya explicación son las compras de los visitantes
mexicoamericanos y una creciente clase media que prefiere hacer sus negocios en
dólares. En suma, el ingreso per cápita de los residentes fronterizos es 27% más
elevado que el promedio nacional.
Las compras en ambas fronteras sólo son contables para cada ciudad fronteriza, y por tanto, es complicado identificar una balanza comercial del comercio
al menudeo por la libre importación de hasta 300 dólares por persona, que se
incrementa a 500 en vacaciones. Esta política de importar libre de gravámenes,
por el contrario, beneficia a los residentes fronterizos mexicanos con visa de no
inmigrante, a los mexicoamericanos que visitan a sus familiares en México, y a las
tiendas departamentales americanas, que dependen de estos clientes.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

�66

SALVADOR CORRALES C. | SALVADOR GONZÁLEZ ANDRADE

Todo aumento de precios propiciado por un incremento en los impuestos en
las ciudades fronterizas mexicanas bajará la competitividad de las empresas e inducirá a los consumidores a comprar en las ciudades americanas, perpetuando una
cultura que no beneficia al comercio mexicano. La tesis según la cual la homologación del IVA al 16% propiciará una fuga de clientes de dimensiones catastróficas
está por comprobarse, será la realidad la que dicte los resultados, donde convergen
otras variables macroeconómicas en el desempeño de las economías, que condicionarán sus efectos, como es el tipo de cambio actual, cercano a 20 pesos por
dólar.
No obstante el carácter especulativo de todo análisis sobre el futuro, se fundamenta en los hechos del presente; la experiencia ha demostrado que el comercio al
menudeo en ambas fronteras está determinado fundamentalmente por el tipo de
cambio, la inflación y los cruces fronterizos, que se expresan en costos de transporte, logísticos, diferenciación de productos y precios. Los habitantes de ambas
fronteras cruzan hacia sus ciudades pares para realizar una multitud de actividades: desde llevar los niños a la escuela, comprar productos de la canasta básica,
electrónicos, línea blanca, ropa, y reuniones sociales para la convivencia familiar y
de amistades. Este artículo lo hemos divido en tres apartados: 1. Aspectos teóricos
subyacentes, 2. Análisis del comercio al menudeo y 3. Homologación del IVA e
impactos potenciales y conclusiones.
1. ASPECTOS TEÓRICOS
Vender productos y servicios es una actividad económica que hace posible la realización de las empresas. Si estas ventas se hacen a precios competitivos que garanticen un amplio margen de ganancia, todos los agentes económicos de un mismo
sector entrarán en competencia por controlar clientes y consumidores, quienes
a su vez decidirán en función del precio, la calidad y otros factores, tales como
su presentación en los anaqueles de las tiendas y abarrotes. La teoría económica
ha elaborado un conjunto de conceptos para explicar las reacciones de los consumidores en el desempeño de las economías, que explicaremos en el presente
apartado.
Las empresas compiten entre sí, independientemente de su tamaño y el giro
donde se han especializado, así sean pequeños talleres, abarrotes y cantinas; este
fenómeno sin duda se aprecia con mayor fuerza entre las grandes cadenas departamentales y fábricas de ropa, automóviles, etc., para incrementar sus segmentos
de mercado; en suma, la competencia existe en todos los mercados y se despliega
manipulando tanto los precios como la calidad del producto, o bien, mediante
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

�COMERCIO AL MENUDEO Y REFORMA FISCAL EN LA FRONTERA MÉXICO-ESTADOS UNIDOS

67

innovaciones tecnológicas para producir a gran escala, atacando los costos totales
de producción.
El concepto de competitividad identifica a toda actividad económica, se incrementa o reduce según la estructura de costos con que operan, la capacidad para
diferenciar los productos y servicios, así como en los gastos en publicidad para
llegar hasta el consumidor final. En cada país existen reglas, normas y políticas que
condicionan la competitividad de las empresas, y los impuestos actúan en contra
porque reducen la capacidad de compra de los consumidores y la renta disponible
para las empresas, como se verá más abajo al analizar el mercado binacional fronterizo México-Estados Unidos.
Los análisis de Krugman y Obstfeld (2008, p. 92) sobre competencia en el comercio internacional explican bien el comercio transfronterizo cuando dicen que
puede entenderse a través de un modelo estándar que combine: 1). La relación
entre la frontera de posibilidades de producción y la curva de oferta relativa, 2). La
relación entre los precios relativos y la demanda, 3). La determinación del equilibrio mediante la oferta y la demanda relativas mundiales, y 4). El efecto de la
relación de intercambio (el precio de las exportaciones de un país dividido por el
precio de sus importaciones) sobre el bienestar nacional.
Los puntos 1 y 2 explican muy bien el comercio entre ambas naciones en sus
ciudades fronterizas. Las fronteras de posibilidades de producción son mayores en
Estados Unidos porque desarrolla más innovaciones, tecnología de vanguardia,
y porque sus factores de producción (tierra, trabajo y capital) son más baratos y
accesibles en términos relativos, propiciando una oferta diversificada a precios
relativos más bajos entre las empresas, que atrae la demanda masiva para sus productos entre consumidores con diversa capacidad de compra y hábitos de consumo.
Porter (1990, p. 68), en su obra Ventaja competitiva de las naciones, explica con
mayor precisión la competencia en el comercio al menudeo cuando afirma que
las nuevas posibilidades de competir suelen derivarse de cambios en la estructura
del sector industrial-comercial que afecten sus costos de producción y en la presentación del producto o servicio. En palabras de Porter, las empresas compiten
mediante el costo inferior y la diferenciación; el costo lo determina el uso óptimo
de los factores productivos y la diferenciación, las formas en que son puestos al
consumidor todos los productos y servicios.1
1 Para lograr una ventaja competitiva, las empresas deben atender tanto el diseño como la originalidad de
un producto. Si bien todos los bienes y servicios son diferenciables, es más difícil en productos sumamente
estandarizados, como son los artículos de primera necesidad e industriales, y fácil para los productos con abundantes parámetros de diseño, como edificios, automóviles, ropa, etc. (Alzate y Materon, 2009, p. 5). La estrategia
de diferenciación que la empresa utilice debe dirigirse a un segmento del mercado y entregar el mensaje de que
el producto es positivamente distinto de todos los demás productos similares. Las pequeñas empresas pueden
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SALVADOR CORRALES C. | SALVADOR GONZÁLEZ ANDRADE

La competencia es esa condición que permite mantener y controlar segmentos
de mercado para hace crecer a las empresas; involucra todos los niveles del proceso de producción. Hernández (2000, p. 25) identifica tres grandes categorías que
inciden en la competitividad empresarial: “a). factores que inciden en los costos de
los insumos; b). factores que determinan la eficiencia (productividad) en la utilización de los mismos, y c). otros factores relacionados con los precios, la calidad y la
diferenciación de los productos por las empresas”.
Estos conceptos formatean la competitividad y son distintos en la región binacional. Las empresas que logran un mejor equilibro en todos estos factores podrán
controlar más segmentos de mercado. “En la práctica, es muy difícil —por no decir
imposible— que las empresas alcancen ventajas competitivas en todos los factores
mencionados; más bien, apoyan su competitividad sólo en algún o algunos de tales
determinantes” (Hernández, 2000, p. 33). Esto podría explicar el desempeño del
comercio al menudeo en las ciudades fronterizas mexicanas, porque son competitivas en algunos servicios y productos.
Los impuestos que más afectan la competitividad son los impuestos a las ganancias de las empresas, tal como el impuesto sobre la renta (ISR), que en los países
desarrollados es el que contribuye con el mayor porcentaje al gasto del gobierno
(Fischer et al., 1992). En teoría económica un incremento en los impuestos reducirá los ingresos disponibles y hará que la función del consumo se desplace hacia
abajo; regresará al consumidor a través de obras de infraestructura, educación,
salud y otros servicios que otorga el Estado. Por el contrario, todo incremento
del gasto público desplazará la función de consumo hacia arriba (Wonnacott y
Wonnacott, 1979), principio coincidente con la teoría keynesiana del crecimiento
económico, al argumentar que los gastos del gobierno son más poderosos que un
cambio en los impuestos.
Los impuestos indirectos al consumo son trasladados al producto y se expresarán en el precio final en la misma proporción en que se fije a los bienes y servicios
a lo largo de la cadena de valor.2 La oferta de productos inelásticos no afectará las
decisiones de inversión frente a un incremento de los impuestos; esta condición
permite a los oferentes absorber parte de los impuestos al consumo (Fischer et al.,
1992, p. 488). Los consumidores podrán prorratear sus ingresos en toda una gama
de productos sustitutos; en aquellos con poca elasticidad precio de la demanda, se
verán forzados a gastar más para adquirirlos.

enfocar la estrategia de diferenciación en la calidad y diseño de sus productos y obtener una ventaja competitiva
en el mercado sin bajar sus precios (Kelchner, 2015).
2 Fischer et al. (1992, p. 487) indican que “cualquier impuesto sobre un bien o un factor cuya oferta (o demanda)
sea totalmente inelástica no creará ningún despilfarro, debido a que no disminuye la actividad gravada.”
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Shultz (1942) plantea que en el largo plazo los resultados finales de un impuesto sobre las ventas al por menor son: 1. Una reducción variable en la producción
y consumo de bienes y servicios, a consecuencia de las diferentes elasticidades de
la demanda de los diversos productos y servicios; 2. Un cambio en el patrón de
precios; y 3. Un mayor nivel general de precios teniendo alguna relación, pero no
es estrictamente proporcional a la tasa de impuestos. Para explicar la importancia
del impacto en la homologación del IVA, en lo que sigue hacemos un análisis del
comercio al menudeo.
2. COMERCIO AL MENUDEO, DE LA IMPOSIBILIDAD A LA ESPECULACIÓN
El comercio al menudeo en la frontera México-Estados Unidos moviliza a millones de personas y propicia miles de cruces, constituyendo un mercado particular
binacional. Economistas del Banco de la Reserva Federal (Phillips y Coronado,
2005; Patrick, 2006; Phillips y Cañas, 2008, 2009; y otros) han estimado que las
ciudades fronterizas son mutuamente dependientes porque muchos negocios se
sostienen con clientes de ambos lados de la frontera; las mercancías que fluyen en
ambas direcciones se componen desde las más simples para el consumo cotidiano,
como los alimentos, así como electrónicos, autopartes, línea blanca, químicos, etc.
Los clientes mexicanos compran en las tiendas departamentales americanas,
conjugando precios y calidad; los mexicoamericanos hacen lo mismo en las mexicanas. No se sabe con exactitud qué otros factores inducen a los clientes a desplazarse para adquirir sus productos, a excepción de uno, el confort y la comodidad
para escoger las mercancías, porque ir de compras también es un motivo para
relajarse y hacer cálculos sobre compras futuras, cuando alcance mejor el salario
y, eventualmente, comprar a crédito. Patrick (2006) presenta una lista de factores
que determinan la toma de decisiones entre los consumidores fronterizos para
hacer sus compras, y los tres primeros son: bajos precios, disponibilidad y variedad
de mercancías.
La publicidad que a diario reciben los clientes por televisión, radio e internet
sobre las bondades de miles de mercancías y sus precios, muy accesibles para todos
los salarios e ingresos de los fronterizos, convierte el comercio al menudeo en un
tema de economía de suma importancia, difícil de medir; sólo con encuestas se
pueden hacer estimaciones de sus montos y sus efectos en la economía de las ciudades. No obstante, en vista de los cambios en la política fiscal del gobierno mexicano, se busca explicar sus potenciales impactos en el consumidor, en la capacidad
competitiva de las empresas y en la generación de empleos.
En el condado de Hidalgo, donde se localizan las ciudades de McAllen, Mission, Donna y Pharr, es donde se desarrolla el más importante comercio al menuTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

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deo en el sur de Estados Unidos. Sus ciudades pares mexicanas son Reynosa y Río
Bravo, Tamaulipas, que compiten por miles de clientes que vienen de Monterrey,
la principal ciudad en el noreste mexicano. Dada la dificultad para obtener una
balanza comercial de este mercado, analizaremos indicadores de concentración
para identificar el peso específico de una actividad respecto al estado y el País; la
metodología para obtener este cálculo es el Coeficiente de Localización o Local
Quotients (LQ).3
El LQ mide la proporción de las ventas al menudeo locales en las estatales en
relación a la participación de las ventas al menudeo estatales en las ventas nacionales. Se obtiene a través de la siguiente relación algebraica: LQ =Vi/Ve|Ve/Vn,
donde: Vl=ventas locales, Ve=ventas estatales, Vn=ventas nacionales. Cuando el
valor del LQ es menor que 1, la actividad comercial en la región es poco competitiva; si alcanza el nivel 1, indica que esa actividad se asemeja a la economía nacional;
si el LQ supera el 1, significa que la región está especializada con respecto al estado
y el país.
Assanie y Yücel (2007) utilizan LQs4 para identificar la concentración de diversas actividades económicas en el sur de Texas; los autores indican que muchos
ciudadanos mexicanos cruzan el río Grande para la compra de ropa y otros productos, con cuyo consumo contribuyen a crear clústeres por ventas al menudeo en
las ciudades fronterizas; así, Laredo, Texas, se encuentra cerca de 20 veces mejor
posicionado que el resto del país en las actividades de logística para el transporte
de carga, como resultado del intenso cruce por sus puentes internacionales, que
concentran cerca del 40% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos.
En lo que sigue hacemos una revisión del comercio al menudeo de tres ciudades en el noreste (del estado de Tamaulipas) con datos de los Censos Económicos
de 2014 (INEGI, 2015), para detectar la concentración comercial. Como se observa
para 2014, quien más concentración en ventas al menudeo registró fue Reynosa,
con un LQ de 5.85, seguido por Matamoros, con 4.39. Y por giro comercial, venden
más las tiendas de autoservicio y departamentales; en segundo lugar se encuentra la venta de vehículos de motor, refacciones, combustibles y lubricantes (véase
Cuadro 1). No se sabe con exactitud cuánto de las ventas en las tiendas de autoservicio y departamentales son ventas de alimentos que forman la canasta básica y
exentas de IVA.

3 En geografía económica, el LQ es útil para conocer la magnitud de un hecho localizado en una unidad territorial
determinada, poniéndolo en relación con el volumen alcanzado por ese mismo fenómeno en un contexto especial
más amplio.
4 Savage y Blankmeyer (1990) también utilizaron esta metodología para analizar el comercio de ropa, abarrotes
y muebles en las ciudades fronterizas americanas con México.
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COMERCIO AL MENUDEO Y REFORMA FISCAL EN LA FRONTERA MÉXICO-ESTADOS UNIDOS

CUADRO 1
Especialización en ventas al menudeo (2014). Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, Tamaulipas (miles de dólares)*
Conceptos

N. Laredo

Total comercio al por menor

LQ

Reynosa

LQ

Matamoros

LQ

854,121

3.08

1,619,729

5.85

1,216,424

4.39

72,253

4.81

91,299

6.08

96,179

6.41

Tiendas de autoservicio y departamentales

371,264

2.77

690,875

5.15

489,713

3.65

Productos textiles bisutería, accesorios de
vestir y calzado

17,149

3.49

38,690

7.87

33,623

6.84

Artículos para el cuidado de la salud

77,128

4.24

115,178

6.33

71,399

3.92

Artículos de papelería, para el esparcimiento y
otros artículos de uso personal

21,096

5.05

41,143

9.85

15,392

3.68

Enseres domésticos, computadoras y artículos
para la decoración de interiores y artículos
usados

34,841

1.47

58,518 2.46

91,530

3.85

Artículos de ferretería, tlapalería y vidrios

64,097

5.80

57,927

5.24

59,533

5.38

Vehículos de motor, refacciones, combustibles
y lubricantes

196,259

2.47

526,060

6.62

359,024

4.52

Combustibles, aceites y grasas lubricantes

129,894

2.39

314,111

5.77

251,300

4.62

De abarrotes, alimentos, bebidas, hielo y
tabaco

Notas: se considera el tipo de cambio para solventar obligaciones denominadas en dólares,
FIX promedio anual de 2014, 13.30318 pesos por dólar (Banxico, 2016).
* Total de ingresos por reventa de mercancías .
Fuente: Datos del INEGI.

La alta concentración de ventas en las tiendas de autoservicio muestra en general el dominio del mercado al menudeo, y confirma que “el confort y la comodidad”
para hacer las compras es una causa explicativa que motiva los cruces fronterizos
para surtirse. Otra razón de suma importancia es la variedad que se puede encontrar en los centros comerciales de las ciudades pares americanas. Por el valor de los
productos, los vehículos de motor, refacciones, combustibles y lubricantes son los
que más participan en este mercado. Para todos estos productos se incrementarán
sus precios con la homologación del IVA; la mayoría de ellos son comprados por la
clase media y alta.
Los artículos que desde 2014 tienen mucha presencia, según el indicador de
concentración, son los productos textiles, bisutería, accesorios de vestir y calzado, con índices de 3.49, 7.87 y 6.84, respectivamente, en las ciudades de Nuevo
Laredo, Reynosa y Matamoros; así también, artículos de papelería, esparcimiento
y otros artículos de uso personal. No obstante, el valor absoluto es mucho menor
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respecto a las tiendas de autoservicio y venta de automóviles y refacciones.
El gran tamaño de los indicadores identifica la importancia del comercio al
menudeo en las ciudades mexicanas, esto se explica por el mayor nivel de vida
de los residentes fronterizos mexicanos y su capacidad de compra, que reducirá
el impacto por la homologación del IVA. Para productos que se venden en ambos
lados de la frontera, significará una pérdida de competitividad para las empresas
mexicanas; lo inevitable será que los consumidores tendrán que ser más selectivos
al hacer sus compras, para sostener la capacidad adquisitiva de sus salarios.
Los habitantes con visa de no inmigrante podrán comprar en las tiendas de
las ciudades pares americanas, conducta comercial que habrá de incrementarse
por los diferenciales de precios y otros factores arriba anotados. Comparemos los
valores absolutos junto con el indicador de ventas en las ciudades de Laredo, McAllen y Brownsville, para estar en condiciones de evaluar la competencia por los
clientes fronterizos.
CUADRO 2
Especialización en ventas al menudeo: Laredo, McAllen y Brownsville, Texas (miles
de dólares)
Año

Laredo

McAllen*

Brownsville**

Ventas totales

LQ

Ventas totales

LQ

Ventas totales

LQ

2008

3,304,831

2.84

8,048,139

6.91

3,519,189

3.02

2009

2,765,243

2.14

7,550,250

5.85

3,317,313

2.60

2010

3,069,901

2.24

7,872,154

5.74

3,461,703

2.53

Notas: * incluye a Edinburg y Mission; ** incluye a Harlingen
Fuente: elaboración propia con estadísticas del Real State Center at the
Texas A&amp;M University y https://ourcpa.cpa.state.tx.us/allocation/histSales.jsp, U.S. Census Bureau.

En el Cuadro 2 se muestra la estructura de los mercados en ventas al menudeo
de las tres ciudades pares americanas. En términos absolutos, Laredo, Texas, vende tres veces más que Nuevo Laredo. Reynosa, en cambio, sólo representa el 20%
del comercio de McAllen, mientras que Matamoros posee una proporción mucho
mejor del 35%, respecto a las ventas absolutas de Brownsville; mientras que el
indicador de concentración LQ de McAllen es más elevado que el de Reynosa, no
así los de Laredo y Brownsville; sin que la comparación pierda validez, porque se
comparan estadísticas con cuatro años de diferencia entre los tres pares de ciudades.
En vista de la dificultad para obtener medidas de concentración por grupos de
productos y tiendas departamentales en el sur de Estados Unidos, analicemos los
cálculos de Assanie y Yücel (2007, tabla 4), que son los más recientes, y aun cuando
se basan en el empleo, son de mucha utilidad para identificar la especialización
sectorial. En Laredo, los servicios de logística registraron un LQ de 20.93; en seTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

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gundo lugar, el transporte de carga, 5.59; y el cuarto y quinto lugar, la producción
de cuero y sus derivados, ropa y accesorios concentraron 2.73 y 2.54, respectivamente.
En McAllen, la producción de piel y accesorios registró un LQ de 3.41; en segundo lugar los servicios de minería, con 3.35, y la producción de ropa-accesorios
y mercancías en las tiendas, con 1.70 y 1.66, respectivamente. En Brownsville, la
pesca y caza registraron 8.99; en segundo lugar los servicios de salud, con 3.96, y
el cuarto y quinto lugar, la producción de ropa y accesorios, y museos y sitios históricos, con 1.51 y 1.39, respectivamente.
Los productos más importantes en las ventas al menudeo en la región de McAllen son los aparatos electrónicos y electrodomésticos, la ropa, los accesorios para
el deporte, libros, música, etc., que poseen una alta elasticidad precio-demanda.
Un alto porcentaje de esta demanda la hacen visitantes de Monterrey, que se localiza a tres horas de distancia de sus principales centros comerciales, como son
La Plaza Mall, donde operan las tiendas de JC Penney, Sears, Macy’s Home and
Children’s Store, etc. (Corrales, 2012a; Ghaddar et al., 2004).
Varios estudios ampliamente divulgados por el Banco de la Reserva Federal
han demostrado que las compras de clientes mexicanos generan dependencia en
el comercio al menudeo en las ciudades pares americanas (Phillips y Coronado,
2005); este hecho ha sido evidente con las crisis económicas recientes y se ha expresado a través de la capacidad de compra del peso.5 En 2008, la economía de
Laredo registró una disminución de 8.94%, mientras que las economías de México
y Estados Unidos registraron un leve crecimiento con respecto a 2007, de 1.3 y 1.1,
respectivamente, y la depreciación del peso fue de 24.59% (Vision, 2009), lo cual
contrajo las ventas a los clientes mexicanos de su ciudad par Nuevo Laredo.
El grado de dependencia que propician los clientes mexicanos varía de ciudad a
ciudad; mientras más grande, menor es el porcentaje de dependencia. De acuerdo
a cálculos de Phillips y Coronado (2005), Laredo, Texas, registró una dependencia
superior al 50% sobre las ventas al menudeo que se hace a mexicanos, y le siguen
en importancia McAllen y Brownsville, respectivamente. Estos porcentajes tuvieron que haber cambiado con los años, pero las prácticas de cruzar para surtirse por
ciudadanos mexicanos se mantiene.
La marcada dependencia y los miles de cruces fronterizos al año para hacer
las compras significan millones de dólares a diario, que hace crecer las cuentas de
negocios de todos los tamaños, cuya existencia y crecimiento depende de este movimiento del dinero circulante. Con la reciente reforma fiscal, los consumidores
5 “Los resultados obtenidos indican que un incremento de 10 por ciento en la cotización del dólar respecto al
peso provocaría una reducción de 2.1 por ciento de las ventas al menudeo en El Paso, de 8.4 por ciento en Valle
Imperial, de 13.3 por ciento en Laredo y de 2.7 por ciento en San Diego” (Zamora, 2008, p. 14).
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tendrán que gastar más dinero para adquirir los mismos productos; no obstante,
esa diferencia se irá a las cuentas del gobierno para financiar una amplia gama
de proyectos de infraestructura, pagos de salarios, financiar la educación, etc. Se
estima que regresará al público; pero dadas las enormes carencias y desigualdades
existentes, será poco perceptible.
Las estadísticas generales del comercio al por mayor no pueden utilizarse para
calcular la importancia del comercio entre las ciudades pares fronterizas porque
cerca del 80% de las importaciones tiene como destino las grandes ciudades del
país, principalmente la Ciudad de México, y las exportaciones que se hacen desde
la frontera, un 80% también las realizan las maquiladoras mediante comercio intra-firma (Orrenius et al., 2001, pp. 3-4).
Para obtener nuevos cálculos de dependencia por clientes mexicanos, necesitamos utilizar la metodología de Phillips y Coronado: primero se requiere estimar
el porcentaje del ingreso que se utiliza para compras al menudeo; ese porcentaje
se multiplica por el ingreso total, al resultado se restan el valor de las ventas a
residentes en Estados Unidos, y si el valor obtenido es negativo, quiere decir que
un porcentaje importante del ingreso local proviene de foráneos. La ecuación para
hacer el cálculo es la siguiente: Y=(y/pop)x(pop/emp)x(emp)-% de ventas al menudeo. Donde: y es el ingreso, pop es la población y emp es el volumen de empleo.
Con los cambios en los precios como resultado de la homologación del IVA en
la frontera, el monto de las compras se incrementará en las ciudades pares americanas, según estimaciones hechas por Fuentes et al. (2013), y habrá una fuga de
consumidores; no necesariamente se expresará como un incremento en los cruces
fronterizos porque cada viaje significará mayores compras por persona, fenómeno
que se ha demostrado en algunos estudios empíricos, a propósito de mayores restricciones para cruzar la frontera como medida de seguridad nacional. Entrevistas
a mediados de 2012 en Reynosa (Corrales, 2012b) demuestran que muchas familias encargan a los vecinos con visa de no inmigrante productos a mejor precio y
calidad que no se encuentran en México.
El Banco de la Reserva Federal, en sus diferentes publicaciones y estadísticas
(Corrales, 2012a), muestra la importancia del comercio al menudeo de McAllen. Las estadísticas del Texas Comptroller y los U. S. Economic Census de 2008
muestran que McAllen ocupa el número 40 entre las 100 ciudades americanas
más importantes, y el tercer lugar en ventas per cápita. Los productos al menudeo
con mayores ventas en 2008 fueron electrónicos y electrodomésticos; le siguieron
en importancia los artículos para deporte, diversión, libros y música; y en tercer
lugar, ropa y accesorios para ropa. Los de menor importancia fueron la venta de
gasolina, comida y bebidas.
Si muchas de las compras las hacen mexicanos, particularmente regiomontanos de clase media, como fue demostrado en un estudio de 2004 realizado por
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Ghaddar et al., hay razones para pensar que un alto porcentaje de estos productos
los compran mexicanos, porque poseen más calidad y un mejor precio que sus
semejantes en las tiendas mexicanas. En una conferencia realizada en 2006 por
la cámara de comercio de Laredo, Texas (Vision, 2006), se muestra por orden de
importancia que son el precio, la disponibilidad de mercancías, variedad, surtido y
calidad los que motivan el cruce de mexicanos a visitar las tiendas departamentales
en sus ciudades pares americanas.
En una economía donde coexisten dos mercados, los impuestos diferenciados
juegan un importante papel en la competitividad de las empresas. Ahí donde los
impuestos representan un alto porcentaje en la estructura de los costos de las materias primas, insumos, salarios y maquinaria, las empresas tenderán a ser menos
competitivas, al vender a precios más altos en el mercado binacional México-Estados Unidos. Las empresas mexicanas perderán mercado con un incremento en el
IVA; en el menor de los casos, no podrán incrementar sus ventas de productos con
alta elasticidad precio de la demanda, y se concentraran en la especialización que
han adquirido. El apartado siguiente es un resumen de la política fiscal.
3. HOMOLOGACIÓN DEL IVA Y REFORMA HACENDARIA
La reforma hacendaria de la actual administración federal mexicana desató una
confrontación con los empresarios de todos los tamaños y en todas las regiones
del país, porque a todos les afectará un incremento en el Impuesto Sobre la Renta
(ISR), que grava las ganancias, y se eliminarán todos los privilegios para deducirlos
y traspasarlos a otros negocios. En México y en el mundo, pagar más impuestos
reduce la capacidad de compra del consumidor y la acumulación de capital.
Este rechazo a los impuestos ha colocado al país en la peor posición con respecto al resto del mundo y pone obstáculos para financiar la actividad gubernamental
en general. Pues bien, los impuestos a la ganancia son la fuente principal de ese
financiamiento en los países industrializados, así como en México. El segundo
impuesto de importancia es el Valor Agregado (IVA), que pagan los consumidores
(Presidencia de la República, 2013), también llamado impuesto indirecto porque
el que lo paga no tiene que declararlo al fisco; lo hacen el industrial y comerciante.
Este impuesto fue introducido en 1980 y ha variado con el tiempo tanto en su
porcentaje como en su aplicación geográfica.
De todos los países de la OCDE y América Latina, México se encuentra rezagado
en el cobro del IVA, se afirma en la ley que sustenta este impuesto en el país; en
2012 representó el 3.74% del PIB, mientras que en los países de la OCDE, el 6.9%, y en
América Latina, el 6.5% respecto al PIB. Se recauda el 35% de lo que potencialmente
se puede cobrar de impuestos, mientras que en los países de la OCDE y América
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Latina, el 59% y 58%, respectivamente. Se argumenta en la nueva ley del IVA que un
diseño ideal es aquel en el que no haya excepciones ni tratamientos especiales, porque dificulta la administración por el amplio número de solicitudes de devolución,
que incrementan los costos para su administración (Presidencia de la República,
2013; Villa, 2003, pp. 282-283).
El IVA en México se ha cobrado diferente para productos y regiones, no se
cobra en alimentos y medicinas, y en la frontera con Estados Unidos, se cobraba
el 11%; pero con la reforma hacendaria se incrementó a 16%. Esta política fue rechazada por los empresarios de Baja California y amplios sectores de la población
en las ciudades fronterizas. La reforma hacendaria desató una confrontación entre
los diferentes partidos políticos y el PAN ha encabezado el desacuerdo nacional de
ampararse6 contra la política fiscal, que, a su juicio, reducirá la capacidad competitiva de las empresas, hará crecer la inflación, afectará el empleo, etc.
La administración federal argumenta, por el contrario, que la homologación
del IVA está bien sustentada porque el ingreso per cápita de los residentes fronterizos es 27% más elevado que el promedio nacional. En esa dirección de hechos,
según datos del presupuesto de gastos fiscales del 2013, el subsidio implícito por
la aplicación de los regímenes especiales del IVA ascendió a 251,162 millones de
pesos, de los cuales el 10% de las familias de menores ingresos se benefició con
un monto equivalente a 7,033 millones de pesos, mientras que el 10% de las familias con mayores ingresos se benefició con 52,995 millones, 7.5 veces más que las
familias pobres (Presidencia de la República, 2013). Entonces, como mecanismo
distributivo y de justicia social, los regímenes especiales han acentuado las diferencias.
Contrario al argumento de los habitantes de Baja California y todas las ciudades fronterizas del país, el diferencial de tasas no ha beneficiado a los consumidores porque los precios siempre han estado por encima del promedio nacional; los
precios de los electrodomésticos fueron 4% mayores en la frontera que en el resto
del país, los precios de productos de higiene y cuidado personal fueron mayores
en 2% y, en promedio, todos los precios fueron 4% más caros que el promedio
nacional, se indica en la ley del Impuesto al Valor Agregado (Presidencia de la
República, 2013). Con la homologación del IVA, estas diferencias se incrementarán
inevitablemente.
Otro argumento importante de la administración pública federal es que ningún país tiene regímenes diferenciados en sus fronteras; seguramente porque no
existen fronteras con tan marcadas desigualdades en el nivel de ingreso y poder
adquisitivo como las fronteras entre México y Estados Unidos; o porque no existen fronteras con tanta dinámica económica como la de los dos país en cuestión.
6 La Suprema Corte de Justicia de la Nación rechazó el amparo.
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El incremento al IVA no sólo afectará a los consumidores fronterizos, también a las
maquiladoras que decidan vender en el mercado nacional. Con el nuevo régimen
fiscal, la región verá reducidos sus ingresos; pero además, no hay expectativas de
una retribución a través de obras de infraestructura porque estas ciudades poseen mejores carreteras, libramientos, puentes, etc., que el resto del país, como lo
demuestra el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 (Gobierno de la
República Mexicana, 2014), que privilegia el centro y sur del país en los proyectos
de inversión de la presente administración federal.
La reforma fiscal modificó las tasas del ISR que habían venido bajando estratégicamente como un incentivo para mejorar la competitividad de las empresas, de
un 34% en 2002 (Blanco, 2003, p. 262), hasta alcanzar un nivel cercano al 30% en
años recientes. Con el nuevo régimen, el porcentaje variará en función del nivel
de ingresos, tanto para personas como para las empresas. Las personas físicas pagarán el 30% si sus ingresos alcanzan los 750 mil pesos al año, el 32% si superan ese
monto, y todos aquellos que ganen más del millón de pesos al año, pagarán el 34%
(Zamarrón, 2014). Estos cambios se harán sentir en la economía fronteriza con el
incremento de otros impuestos de menor relevancia en la recaudación fiscal.
Los impuestos al consumo, cuando hay una tasa cero en alimentos y medicinas en la frontera mexicana, frente a las diferencias porcentuales en las tasas
impositivas de las ciudades pares americanas, seguramente no tendrán el mismo
impacto sobre la capacidad competitiva de muchas empresas que venden bienes
de consumo exentos del IVA; es más caro comprar en las tiendas departamentales
americanas porque se requiere pagar el tax, su equivalente en Estados Unidos, el
puente de cruce y hacer largas filas para cruzar la frontera. Las compras de productos con una mayor elasticidad precio-demanda se hacen discrecionalmente,
tales como ropa, línea blanca, electrónicos, autos y autopartes, dado el promedio
de vida útil mayor.
La justa combinación de precio y calidad en las compras de los clientes muchas de las veces no considera la tecnología para su fabricación, la estructura de
los costos, la utilización óptima de los impuestos para fomentar el crecimiento
económico vía infraestructura, y otros incentivos implícitos en el desempeño de
los mercados. De cualquier manera, después de estos razonamientos, todo incremento en los impuestos reducirá la propensión a consumir en cualquier país que
se aplique y provocará conflictos sociales como demostración de rechazo.
No es correcto ni sencillo tomar partido frente al impacto de la homologación
del IVA en la frontera. Para las empresas mexicanas que compiten con sus semejantes de las ciudades pares americanas, significará re-etiquetar sus productos a
un precio 5% más caro, que puede expresarse en una reducción en sus ventas por
aquellos clientes que poseen visa de no inmigrante, que pueden escoger entre dos
mercados diferenciados. En Baja California, alrededor del 57% de la población poTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

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SALVADOR CORRALES C. | SALVADOR GONZÁLEZ ANDRADE

see visa de no inmigrante (Fuentes et al., 2013), que bien puede cruzar para hacer
sus compras en California. En Reynosa, cerca del 40% de la población tiene visa
para cruzar y hacer sus compras (Consejo Coordinador Empresarial, 2014).
En lo que sigue hacemos un resumen del estudio “Impactos de la homologación
del IVA en Baja California, 2013”, realizado por El Colegio de la Frontera Norte, y
posteriormente, analizamos índices de precios para las ciudades de Nuevo Laredo,
Reynosa y Matamoros. Según el estudio antes citado, en primer lugar, tendrá un
efecto inflacionario en una proporción del 5%; en segundo lugar, un efecto recesivo,
porque desplazará a productos mexicanos por extranjeros y las empresas que los
producen se verán afectadas; en tercer lugar, tendrá un efecto distributivo desigual,
porque el mayor porcentaje de las familias destina todo su ingreso al consumo y
no poseen visa para comprar en las ciudades pares americanas; en cuarto lugar, no
habrá una mayor recaudación fiscal debido a que las empresas mexicanas reducirán sus ventas; y en quinto lugar, se reducirá la competitividad porque un 16% de
IVA, frente al 8% que se cobra en Texas, hará más atractivo cruzar la frontera para
surtirse (Fuentes et al., 2013).
La teoría económica, por el contrario, indica que la inflación se presenta por
un incremento del dinero circulante, que fomenta la propensión al ahorro y al
incremento en las tasas de interés, más que la inversión (Mankiw, 2014). La aplicación de nuevos impuestos contribuye a reducir el circulante, y todo cambio en
los precios relativos debidos a los impuestos por una sola vez, no puede ser inflacionario porque reduce la masa monetaria de que dispone el público, y lo recibe en
obras de infraestructura, educación, salud, etc., que demandan las ciudades fronterizas.
El estudio dirigido por Fuentes y su equipo especifica que la homologación
del IVA estimulará las importaciones y afectará las exportaciones, expresándose
en una balanza comercial deficitaria. Economistas del Banco de la Reserva Federal constatan, por el contrario, que el 80% de las exportaciones las realizan las
maquiladoras, y de las importaciones provenientes de Estados Unidos, su mayor
porcentaje tiene como destino el centro del país (Orrenius et al., 2001). Será el comercio al menudeo quien resentirá los peores efectos, particularmente en aquellos
productos con una elasticidad-precio elevada, como las ventas en supermercados
y tiendas de autoservicio, con una elasticidad de 1.80; las tiendas departamentales,
con 1.72; y las ferreterías y tlapalerías, cuya elasticidad fue de 1.50, calculadas por
los propios autores. En general, se estima una caída de las ventas entre este grupo
de negocios del 10 al 20% con la homologación del IVA (Fuentes et al., 2013, p. 5).
En cuanto a los cálculos sobre los efectos para Baja California en el nivel del
consumo, el estudio específica que el gasto local en alimentos se reducirá en 20%;
en vestido y calzado, en 15%; en tabaco, en 17%; en arreglo personal, en 18%; y en
artículos del hogar, en 10%. Respecto a estos y otros indicadores del impacto, no
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existen dudas al respecto porque los negocios re-etiquetarán sus productos hasta
trasladarle al consumidor final el cobro del impuesto, y ello inducirá a incrementar
las compras en las ciudades pares americanas, siempre y cuando el tipo de cambio
peso-dólar favorezca mejores precios en esas ciudades.
Si revisamos la historia del cobro de este impuesto en la frontera y las franjas
fronterizas, se podrá observar que muchas empresas nacionales y extranjeras se
instalaron en la región por las ventajas fiscales, y la maquiladora es el ejemplo más
evidente, junto con la fuerza de trabajo barata y el mercado de Estados Unidos a
la vuelta de la esquina. Las tiendas departamentales y las de conveniencia con origen en el resto del territorio nacional se beneficiaron con el diferencial del IVA, al
mismo tiempo que vendían a precios más caros que el resto del territorio nacional,
pues la mayoría pertenecen a consorcios nacionales o extranjeros. Walmart, HEB,
Autozone, junto con Soriana y otras cadenas de supermercados, compraban y se
beneficiaban con ese diferencial (Davis, 2011).
Un análisis de los índices de ventas al menudeo que publica INEGI (2015b), desde la crisis financiera global hasta finales de 2013, muestra que el incremento en
1 punto en el IVA durante 2010, al pasar de 10 a 11%, no registró impactos importantes en el mercado de ventas nacionales (véase Cuadro 3). En el índice general
de ventas (2003:100), hubo un incremento de cuatro puntos, al pasar de 117 a 121,
de 2010 a 2011; por el contrario, las ciudades que lo resintieron fueron Reynosa y
Matamoros, porque su índice sólo creció en 1 punto, mientras que Nuevo Laredo
registró tres puntos y una mejor posición durante el mismo periodo. Al revisar el
comportamiento de las curvas de las ciudades fronterizas que aquí analizamos, se
verá que, de 2012 a 2013, todos los índices caen y los de las ciudades fronterizas
con mayor puntaje (véase Gráfica única).
CUADRO 3
Índice de ventas al por menor a precios reales (2003:100)
Año

General

Reynosa

Matamoros

Nuevo Laredo

2007

118

143

121

115

2008

120

154

121

113

2009

114

161

117

117

2010

117

167

107

113

2011

121

168

108

116

2012

126

176

112

120

2013

125

170

101

117

Fuente: elaboración propia con datos de INEGI (2015b).

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GRÁFICA ÚNICA
Índice de ventas al por menor en términos reales (2003:100)
200
180
160
140
120
100
80
60
40
20
0
2006

2007
General

2008

•

•

•

2009

2010

2011

Nuevo Laredo

Reynosa

•

...

2012

2013

2014

Matamoros

Fuente: elaboración propia con datos de INEGI (v/a).

Reynosa, Tamaulipas, es la más grande de las ciudades en el estado, esto quizá
explique el indicador más elevado respecto a Matamoros y Nuevo Laredo en ventas al menudeo; lo inexplicable es su comportamiento positivo durante la crisis
financiera global. La tendencia recesiva desde 2012 hasta hoy día puede ser explicada por la recesión en Estados Unidos y las reformas fiscales que han desestabilizado los mercados regionales.
Cálculos de INEGI con base en 2008 sobre comercio al menudeo (sólo por estados) constatan la tendencia de crecimiento: Baja California, cuyo territorio se
encuentra dentro de la franja fronteriza, experimentó de enero de 2014 a mayo de
2015 un crecimiento del 12.26%, Sonora se redujo en -0.07%, Chihuahua creció
en 6.42%, Coahuila en 8.12%, Nuevo León creció en 12.51% y Tamaulipas registró
un incremento del 0.77%, mientras que el promedio nacional fue de 6.63% (INEGI,
2015). Si asociamos la política fiscal con el comportamiento de este indicador, paradójicamente, los estados que tienen menos población en la frontera han experimentado mayor daño a su comercio, que puede atribuirse también a otros factores
de competitividad.
Por el contrario, estadísticas de cruces fronterizos en dirección norte se incrementaron hacia San Isidro, California, en 5.3% para vehículos y 2.4% para peatones entre 2013 y 2014, según el Departamento del Transporte (U.S.DOT); hacia Otay
Mesa el aforo vehicular creció en 10.8%, y el de peatones en 3.8%. En otras ciudades fronterizas seleccionadas el comportamiento fue como sigue: El Paso, Texas,
6.6% de vehículos y 9.28% de peatones; condado de Hidalgo, Texas, 4.3% y 11.08%;
Laredo, 4.5% y 3.13%, respectivamente; y hacia Brownsville, su crecimiento fue de
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�COMERCIO AL MENUDEO Y REFORMA FISCAL EN LA FRONTERA MÉXICO-ESTADOS UNIDOS

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1.1% de vehículos y 5.03% el cruce de peatones. Todos estos crecimientos pueden
atribuirse a un incremento de los precios en las ciudades mexicanas por la homologación del IVA; pero las estadísticas absolutas de cruce no superan a los años
anteriores a 2012 en varios tipos de cruce, sobre todo de vehículos.
En otra dirección de hechos, los pronósticos de crecimiento e inflación de
la economía mexicana realizados en 2014 por diversas instituciones financieras
como el Banco de México, la Secretaría de Hacienda, el Fondo Monetario Internacional (FMI), la OCDE, entre otras, fueron muy optimistas al considerar tasas de
crecimiento cercanas al 4%, mientras que las de inflación fueron más precisas, no
obstante la depreciación del peso frente al dólar a mediados de 2015 (Secretaría de
Relaciones Exteriores, 2014).7 El Banco de México (2015) estimó un crecimiento
más moderado para 2016, cercano al 2.0%, que en términos generales significa
menos oportunidades económicas y financieras, y una menor recaudación fiscal.
Cálculos de economistas de El Colegio de la Frontera Norte sobre el costo
mensual de una canasta mínima de alimentos básicos “para una familia de 4 miembros, aumentó en Mexicali 9.5% entre 2013 y 2014, en Tijuana, 8.2%, en Ciudad
Juárez, 7.2%, y en Matamoros, 6.1%, mientras que a lo largo de toda la república mexicana el aumento del gasto promedio fue de 3.8%”(Ruiz, 2014, p. 7). Ese
comportamiento coincide con cálculos sobre el costo de la vida más elevado en la
frontera con Estados Unidos antes de la homologación del IVA, divulgado por la
Presidencia de la República, donde los precios son 4% más caros que el promedio
nacional,8 cuya explicación puede encontrarse en la fuerte presencia del dólar en la
economía fronteriza y no en la recaudación fiscal del IVA.
La depreciación del peso frente al dólar como resultado de la incertidumbre
por la nueva política comercial de Estados Unidos ha colocado el dólar por encima de los 20 pesos; este comportamiento servirá de freno al cruce fronterizo y se
traducirá en mayores ventas por el comercio al menudeo mexicano, así como en
una mayor recaudación por el Impuesto al Valor Agregado. “Algunos autores han
estimado los efectos que las devaluaciones han tenido sobre las ventas al menudeo
del otro lado de la frontera, estimando que la devaluación del peso en 1994 resultó
en una reducción del 41.8% de las ventas al menudeo que se generan en las ciudades fronterizas norteamericanas” (Canizales, 2008).
En seguimiento a los efectos inflacionarios por la nueva política fiscal, Matamoros, Tamaulipas, registró un comportamiento de la inflación del 1.36% en
enero de 2014 y significó un cambio porcentual de 58% respecto a diciembre de
2013, cuya inflación fue de 0.86%. Si comparamos con enero de 2013, que registró
7 Recientemente, las estimaciones de crecimiento han bajado y las de inflación se han mantenido estables.
8 El promedio en el incremento de las cuatro ciudades fronterizas analizadas, es 3.95% más elevado que el resto
del país.
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SALVADOR CORRALES C. | SALVADOR GONZÁLEZ ANDRADE

una inflación de 0.44%, podrán obtenerse las diferencias y el impacto inflacionario
del IVA. El mes de enero tiene de particular que todos los precios se incrementan y
ponen en jaque a la población con bajos ingresos. En Matamoros, Tamaulipas, y
todas las ciudades fronterizas, al re-etiquetar los productos con un nuevo IVA, los
consumidores tendrán que pagar más y les alcanzarán menos sus ingresos.
Si revisamos los conceptos que agrupan las diferentes mercancías para identificar la inflación en Matamoros, la salud y el cuidado personal experimentaron
el cambio más brusco; de registrar en diciembre de 2013 -0.80%, en enero de este
año alcanzaron una inflación de 2.65%. Ese cambio sólo puede ser explicado con
una elasticidad precio muy elevada por clientes mexicoamericanos con mayor capacidad financiera. La vivienda fue el segundo concepto con la tasa más elevada de
inflación (1.95%), y el tercero fueron los muebles, aparatos y accesorios con 1.68%.
En los cálculos de INEGI resulta interesante el comportamiento de los precios de la
ropa, calzado y accesorios, con apenas el 0.09%, que se caracterizan por ser muy
elásticos respecto a los cambios en los precios. Datos recientes sobre el comportamiento de la inflación sólo se han publicado para Matamoros, que impide describir el comportamiento de esta variable.
Los alimentos, bebidas y tabaco también crecieron en 1.04% en enero de 2014,
aún con la ausencia de IVA en la canasta básica; pero al comparar la inflación con el
mes de diciembre de 2013, tuvieron un registro de 1.36%, que resulta inexplicable
porque las bebidas azucaradas, el tabaco y la cerveza, fueron las menos favorecidas
con la nueva reforma hacendaria. En suma, los efectos todavía no se despliegan
totalmente, el tiempo colocará todo en su lugar; pero la economía seguirá siendo
cíclica, donde los cortos y largos plazos son importantes en el desempeño de los
negocios y la economía. Empresarios de Reynosa estiman que los precios subirán
un 30% con el incremento del 5% en el IVA (2014); lo más preciso será que habrá
especulaciones y crecerá la economía informal, que no otorga facturas, lo que hace
imposible declarar el IVA.
CONCLUSIONES
Las ciudades pares americanas seguirán dominando con amplio margen el comercio al menudeo en esta región binacional, porque un incremento en los precios
por la homologación del IVA dará continuidad al atractivo de cruzar la frontera
americana para surtirse.
Tanto las ventas absolutas al menudeo como el indicador LQ expresan el poder
de atracción entre los consumidores mexicanos con visa para cruzar y abastecerse.
En otras palabras, la competitividad del comercio al menudeo mexicano habrá
de reducirse para aquellos productos con una elasticidad precio mayor; al mismo
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�COMERCIO AL MENUDEO Y REFORMA FISCAL EN LA FRONTERA MÉXICO-ESTADOS UNIDOS

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tiempo, el impacto será menos perceptible en algunos servicios especializados y
productos con baja elasticidad.
En contradicción con la pérdida de consumidores por la reforma fiscal, los indicadores de ventas al menudeo en las ciudades mexicanas no han experimentado
cambios radicales que expresen una caída en el nivel de ventas. Los datos recientes de INEGI (año base 2008) lo constatan; la explicación podría encontrarse en la
exención de impuestos en alimentos y medicinas o en las prácticas comerciales del
Buen Fin al final del año, que se compaginan con las ventas navideñas.
Los ciudadanos fronterizos que han dependido de compras a bajos precios y
mejor calidad en los centros comerciales de Laredo, McAllen y Brownsville, se
asegurarán de seguir cruzando la frontera para abastecerse, porque, al final del día,
ir de compras es también la oportunidad para relajarse y disfrutar la vida; por tanto, también en turismo comercial continuarán prevaleciendo ventajas absolutas y
relativas, que identifican el nivel de desarrollo de las ciudades pares americanas.
El propósito de incrementar la recaudación fiscal es más probable que se traduzca en un incremento de la informalidad en la economía fronteriza, en virtud de
que no hay políticas de incentivos y de desarrollo económico que garanticen una
mayor certidumbre para hacerse más competitivos con los beneficios de la recaudación fiscal a través de la infraestructura y la seguridad, dos variables que inhiben
la movilidad hacia México para muchos consumidores mexicoamericanos.
Finalmente, en el mercado binacional intervienen variables financieras como los
impuestos, la cotización del dólar y la inflación, que imponen condiciones a las empresas fronterizas mexicanas para operar con éxito. Para contrarrestar los efectos
cíclicos de estas variables, habrá que formular políticas complementarias de subsidios, de incrementos salariales, de facilitación aduanera, de investigación y desarrollo (I&amp;D), entre otras, para incrementar el valor agregado y hacerse más competitivo.
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FLÁVIO SACCO DOS ANJOS | NÁDIA VELLEDA CALDAS

Senderos de Construcción de la Calidad
Agroalimentaria en el Sur de Brasil:
El Caso del Cordero Herval Premium

Paths of Construction of Agri-Food Quality
in the South of Brazil:
The Case of the Lamb Herval Premium

FLÁVIO SACCO DOS ANJOS* | NÁDIA VELLEDA CALDAS**

► RESUMEN

Este trabajo analiza la trayectoria reciente del Cordero Herval Premium, una
experiencia de diferenciación de la producción agroalimentaria en el estado
brasileño de Rio Grande do Sul. Tras vivir un periodo de expansión, dicha
experiencia atraviesa hoy día un momento de regresión y redefinición en sus
rumbos. Entre los problemas enfrentados consta la subordinación a los intereses de los grandes mataderos. Además, uno de los grandes retos es el comportamiento oportunista de la mayor parte de los productores. Dicha experiencia
cobra importancia al reflejar la dimensión cognitiva de las estrategias de construcción social de la calidad en el actual contexto.
Palabras clave: Calidad, Cordero, Brasil, Región pampeana.

► ABSTRACT

This paper analyzes the recent path of the Lamb Premium Herbal, an experience of differentiation of food production in the Brazilian state of Rio Grande
do Sul. After living a period of expansion, that experience today through a
time of regression and redefinition in their courses. Among the problems
faced consists the subordination to the interests of large abattoirs. In addition,
one of the biggest challenges is the opportunistic behavior of the majority of
producers. This experience becomes important to reflect the cognitive dimension of social construction of quality in the current context.
Keywords: Quality, Lamb, Brazil, Pampa region.

* Profesor, Universidade Federal de Pelotas, Faculdade de Agronomia. Correo electrónico: saccodosanjos@gmail.com
** Profesora, Universidade Federal de Pelotas, Faculdade de Agronomia. Correo electrónico: velleda.nadia@gmail.com

Recibido: 15 de enero de 2016 | Aceptado: 30 de septiembre de 2016
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

ISSN 2007-1205 pp. 86-103

�SENDEROS DE CONSTRUCCIÓN DE LA CALIDAD AGROALIMENTARIA EN EL SUR DE BRASIL

87

1. INTRODUCCIÓN
La valorización de la identidad cultural se ha convertido en instrumento para la
emergencia de diversas iniciativas ligadas al desarrollo de los territorios rurales.
Estudiar procesos de esta índole nos pone delante de los grandes dilemas que se
presentan desde el punto de vista teórico, pero también en términos de la búsqueda de alternativas para zonas rurales que se enfrentan a distintos obstáculos
estructurales en el continente latinoamericano. Como señalaron Acampora y
Fonte (2007, p. 194), tales procesos pueden ser agrupados en dos categorías básicas. La primera se refiere a cadenas de producto o de valor,1 mientras la segunda
comprende iniciativas integradas de valorización de una identidad territorial. La
estrategia ‘cadena de valor’ está centrada en la valorización de un producto específico con objeto de permitir que el mismo pueda viajar a mercados distantes, sin
que ello suponga la pérdida de los vínculos con sus propias raíces y/o con la base
material y simbólica que lo engendró. Acampora y Fonte (2007) advierten que es
precisamente el caso de las zonas de indicaciones geográficas protegidas,2 las cuales tuvieron un gran éxito en los países de la Unión Europea, donde se ha buscado
siempre la necesaria conciliación entre tradición e innovación social. Ya en el caso
de la segunda modalidad, el esfuerzo se orienta en la valorización de la identidad
territorial, pero no por intermedio de un único producto, sino a través de una
canasta de bienes, dentro de la cual uno de los marcadores de identidad puede ser
el protagonista. No obstante, como advierten los autores, a “diferencia en este
último caso es que los vínculos horizontales territoriales (más que los vínculos
verticales de la cadena de valor) son más importantes y los efectos territoriales son
más directos” (Acampora y Fonte, 2007, p. 194).
Los caminos elegidos por los productores rurales y sus estructuras de apoyo
y mediación son muy variados y reflejan el grado de coherencia y consistencia
de las narrativas construidas en torno a las especificidades de los productos y de
los procesos de elaboración. Las estrategias de los actores implicados pueden ser
convergentes e incluso complementarias entre sí desde punto de vista de los desdoblamientos esperados para el desarrollo de las áreas rurales. En el estudio llevado a cabo sobre las denominaciones de origen protegidas (DOP) de aceite de oliva
en España, Sanz Cañada (2007, p. 185) advierte para el hecho que tales certificaciones deben ser entendidas como un “monopolio de exclusión territorial”, cuyo
bien común es la reputación vinculada a un signo distintivo de calidad. En otras
palabras, se puede decir que lograr un alto grado de calidad y todos los esfuerzos
1 Sobre el tema de las cadenas de valor en la producción agroalimentaria, véase también García-Winder et al.
(2009) y Neven (2015).
2 Sobre la cuestión de las indicaciones geográficas, se debe consultar a Bowen (2012) y Vandecandelaere (2010).
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 44 | ENE-JUN 17

�88

FLÁVIO SACCO DOS ANJOS | NÁDIA VELLEDA CALDAS

de reglamentación puede convertirse en lo que Thiedig y Sylvander (2000) consideran un “bien de club”, o sea, un mecanismo formal de restricción de acceso
a activos tangibles e intangibles por parte de los demás actores de un dado territorio. La Teoría de las Convenciones (Boltanski y Thevenot, 1991) es otra de
las herramientas teóricas accionadas en el estudio de experiencias de este género.
Según dicha vertiente, las convenciones en torno a la calidad surgen a partir de
la interacción entre actores que establecen las reglas del juego, o sea, las normas
que deben guiar el proceso para alcanzar un bien que puede beneficiar a todos los
agentes involucrados.
En efecto, la confianza se convierte en aspecto estratégico para el éxito de procesos de construcción social de la calidad, como en el caso que a continuación
analizaremos en este trabajo. A los efectos que persigue el presente artículo, interesa indagar: ¿qué razones conspiran para el hecho de que algunos territorios
sean un terreno fértil para que afloren procesos de innovación, mientras otros
permanecen inmersos en el ostracismo, lo mismo en situaciones donde existe un
stock de activos y de recursos productivos relevantes? El caso del Cordero Herval
Premium se inserta en el centro de este debate. Como oportunamente será discutido, dicha experiencia refleja las vicisitudes de los productores agrícolas dentro de
una estructura organizacional en la que impera el poder de las grandes unidades
de mataderos industriales bajo la égida de una economía globalizada. Además de
la presente introducción, el artículo se desdobla en cuatro apartados. El primero
de ellos discute la cuestión del capital social como herramienta de interpretación
de iniciativas de experiencias de construcción de la cualidad, mientras el segundo
expone el contexto empírico en el que emerge la iniciativa del Cordero Herval
Premium. El tercer apartado es dedicado al examen de la experiencia propiamente
dicha, con la mirada puesta sobre los desafíos y obstáculos enfrentados por los
actores implicados. La cuarta y última sección reúne las consideraciones finales de
este estudio.
2. EL CAPITAL SOCIAL DE LOS TERRITORIOS
El concepto de capital social surge como un intento de respuesta a los enigmas que
afectan el desarrollo de los territorios. Como bien subrayó Moyano Estrada (2006,
p. 106), al final de los años ochenta del pasado siglo, sociólogos, politólogos y algunos economistas que trabajaban en el campo de la sociología económica, los cuales
buscaban combinar enfoques macro y micro sociológicos para explicar el comportamiento económico de los individuos, consideraban que el capital físico (tierra y
capital) y el capital humano (nivel de escolaridad) eran insuficientes para explicar
las diferencias en los procesos de desarrollo rural y/o local. Se admitía, por tanto,
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que había otros factores (no económicos) de gran importancia explicativa, los cuales no eran tomados en cuenta en los análisis en general. En efecto, dichos estudios
pasan a incorporar un tercer factor que vino a llamarse capital social, recuperando
una noción que estaba siendo usada en el campo de la sociología desde finales de
los años sesenta en distintas áreas de investigación:
La noción de capital social permite ver que los individuos no actúan independientemente, que sus objetivos no son establecidos de manera aislada y
que su comportamiento no siempre es de tipo egoísta. En efecto, las estructuras sociales deben ser vistas como recursos, como un activo de capital del
que los individuos pueden disponer (Abramovay, 2003, p. 86).3

La importancia de esta herramienta interpretativa adquiere una dimensión
significativa a partir de los estudios de Putnam, cuyo foco estuvo orientado a examinar, comparativamente, las diferencias de desempeño económico e institucional entre las regiones italianas. Sus observaciones indican que las zonas septentrionales de dicho país ostentan padrones y sistemas dinámicos de compromiso
cívico, cuyos ciudadanos son actuantes, imbuidos de espíritu público y las relaciones políticas tienden a ser igualitarias. En estas zonas, la estructura social descansa
firmemente sobre un sentimiento de confianza y colaboración.
En el otro extremo, en las zonas que conforman la Italia meridional la situación
es diametralmente opuesta. La vida social se basa en el aislamiento y en la falta de
integración, en medio de una cultura regida por la desconfianza, por la casi total
ausencia de valores cívicos, así como por una estructura política verticalmente
estructurada. El punto de vista de Putnam guarda proximidad con el aporte de
otro autor clásico en el campo de la nueva sociología económica. Nos referimos a
Mark Granovetter, que en sus trabajos (1985, 1990) insiste en el hecho de que la
acción económica es socialmente ubicada, que los individuos no actúan de manera
autónoma y que sus actitudes están imbricadas en sistemas concretos y continuos
de relaciones sociales que conforman redes. Estas redes traducen la idea de lo que
se vino a llamar embeddedness, un término ya consagrado en el discurso académico
internacional.
Granovetter (1990) establece dos tipos de imbricación: el relacional y el estructural. El primero se refiere a las relaciones personales, o sea, las relaciones más
próximas de los individuos (familia, amigos, etc.), también entendidas como ‘lazos
fuertes’. Ya el segundo tipo comprende las relaciones más distantes, a las cuales el
individuo tiene acceso gracias a sus lazos fuertes, pero que lo ponen en contacto,
a través de ‘lazos débiles’, con universos sociales distintos. Considerado como uno
3 Traducción libre.
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de los fundadores de la nueva sociología económica, Granovetter (1973) argumenta, en un estudio que se tornó célebre (The strength of weak ties), que la fuerza está
justamente en los lazos débiles, pese a que ellos son los responsables de expandir los
horizontes, abriendo espacio para los procesos de innovación y de aprendizaje en el
ámbito de los territorios. En un país multicultural y de dimensiones continentales
como Brasil, marcado por contrastes y diferencias abisales entre sus regiones, no
causa sorpresa la rapidez con que el concepto de capital se convirtió en una especie
de farol para alumbrar un debate que, en el límite, extrapola los cánones de la perspectiva académica.
En el mismo tenor, Abramovay (2003, p. 87) afirma que dicho concepto corresponde al ethos de una dada sociedad. Desde nuestro punto de vista, debe ser
entendido como expresión de una identidad forjada a partir de un conjunto de
valores compartidos y que non son transferibles de un contexto a otro. Esto es
crucial, sobre todo en términos de valores simbólicos, a ejemplo de la disposición
para cooperar en torno a la creación de un sujeto colectivo que no puede estar
ceñido a una empresa, sector o cadena productiva. Se trata de una capacidad de
articulación y liderazgo que haga aflorar las fuerzas productivas de un territorio
en torno a una determinada ‘idea-guía’.
En efecto, ¿sería el caso de la construcción de una indicación geográfica o de
una marca comercial colectiva, como el ejemplo del Cordero Herval Premium, del
que nos ocupamos en este trabajo? Al fin y al cabo, ha sido ésta una de las grandes motivaciones que instigaron la realización de esta investigación. Partimos de
la premisa de que la gran contribución de los diversos estudios sobre itinerarios
de construcción de la calidad en la producción agroalimentaria (López, Aguilar
y Pérez, 2014; Sacco dos Anjos y Caldas, 2014) puede estar justamente en la valorización de su dimensión cognitiva, o sea, en el hecho de que dichas iniciativas
pueden favorecer la aparición de procesos de aprendizaje colectiva (Dias, 2005).
Lo mismo puede ser dicho con relación al surgimiento de nuevas instituciones y
de un ambiente social que contribuya para ampliar el horizonte de posibilidades
de innovación para los agentes en el ámbito local. El camino adoptado por los
productores de ovinos a través de la creación de la marca Herval Premium, en el
extremo sur de Brasil, como veremos a continuación, refleja las idiosincrasias de
los actores en esta parte del país y circunstancias muy peculiares. Pero antes de
discutir propiamente estos aspectos, es crucial explorar el contexto más amplio
dentro del cual surge dicha experiencia. Éste es el objeto del apartado siguiente.

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3. LA PRODUCCIÓN DE OVINOS EN LAS SIERRAS DEL SUDESTE
La introducción de bovinos, equinos, asininos y ovinos en el estado más meridional de Brasil —Rio Grande do Sul—, en la frontera con Argentina y Uruguay, está
asociada, inexorablemente, con el surgimiento y expansión de las misiones jesuitas
durante el siglo XVII. En el periodo siguiente se dio la aparición de las ‘grandes
estancias’, es decir, inmensas áreas de tierra dedicadas a la cría de ganado y orientadas a la producción de cuero, carne, sebo y otros derivados. Dentro de este contexto, la producción de ovinos tenía como principal objetivo la obtención de lana
para la confección de tejidos e indumentarias rústicas para enfrentar los rigurosos
inviernos de la pampa meridional. La carne ovina tenía un papel secundario en el
sentido de proveer una fuente de proteína barata y asequible para el autoconsumo
de las familias de campesinos y trabajadores del campo (peones), empleados en las
grandes estancias.
El último censo agrícola de Brasil (IBGE, 2008) identificó la existencia de un
efectivo ovino equivalente a 14,167,504 de cabezas, siendo que el estado de Rio
Grande do Sul concentraba 24.5% del rebaño nacional, el cual se distribuye dentro
de un universo de 4,.018 explotaciones agrarias. Desde el punto de vista económico y social, la producción de ovinos en Rio Grande do Sul experimenta su auge
durante las décadas de los cincuenta y sesenta, en virtud de los precios favorables
obtenidos por la lana en el mercado internacional. La fuerte demanda textil impulsaba la destinación de un producto que a la sazón era considerado noble para la
fabricación de tejidos dentro y fuera del país.
El gran divisor de aguas corresponde a los años ochenta, periodo marcado por
sucesivas quiebras de cooperativas y empresas dedicadas al procesamiento de la
lana en bruto. Este cuadro es resultado de problemas administrativos (restricción
de capital de giro, gestión ineficiente, corrupción, etc.), pero especialmente a causa del descenso en el consumo de lana ovina y, en consecuencia, de los precios
practicados tras la entrada en escena de los tejidos sintéticos, hechos a partir de los
derivados de petróleo.
El impacto de la crisis de la lana fue brutal y se hizo sentir en una drástica caída
(39.5%) del efectivo ovino de Rio Grande do Sul, que pasó de 8,394,915 a 5,081,387
de cabezas en el corto espacio de tiempo comprendido entre los años 1985 y 1996
(IBGE, 2015). Si comparamos los datos actuales con las décadas de los setenta y los
ochenta, constatamos que el actual rebaño ovino de esta unidad federada de Brasil
(3,477,062 de cabezas) sufrió un descenso de 67.5% y 71.4%, respectivamente. Los
números del acentuado desplome del rebaño ovino de Rio Grande do Sul son, en
efecto, muy contundentes. Además del ocaso de la producción lanera, otros facto-

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res son imputados para explicar la drástica reducción absoluta del rebaño gaucho.4
Uno de ellos es la desactivación de explotaciones dedicadas a la producción de
ovinos, pero también el avance de los cultivos forestales (sobre todo el eucalipto) sobre áreas de campo nativo y la expansión incesante de los grandes cultivos,
sobre todo de la soya y del arroz irrigado. Paralelamente hay un descenso en la
disponibilidad de mano de obra y elevación de los costos de producción.
Los datos del último censo agrícola (IBGE, 2008) revelan que en los municipios
que integran la microrregión del sudeste riograndense, en cuyo interior nació la
experiencia del Cordero Herval Premium, existe un rebaño que asciende a 850,976
cabezas, equivalente a 24.5% del efectivo ovino gaucho, lo cual se distribuye dentro de un universo de 9,237 explotaciones agrarias. Se trata de una actividad productiva que hoy por hoy tanto puede estar dirigida a la venta de animales terminados, como también para atender el autoconsumo de las familias productoras,
dependiendo de las circunstancias y oportunidades de mercado. Buena parte de la
producción de ovinos es desarrollada de forma integrada a la producción extensiva
de bovinos. Informaciones censitarias (IBGE, 2008) refieren una distribución concentrada del efectivo de ovinos en la microrregión del sudeste riograndense, según el tamaño de las explotaciones. Las pequeñas propiedades (hasta 20 hectáreas)
abarcan tan solo el 6.1% del efectivo regional. En este caso, hay una producción de
carne destinada básicamente para el autoconsumo de las familias de campesinos
y trabajadores rurales. La gran concentración del rebaño ovino de las Sierras del
Sudeste (el 21.5%) se encuentra en el intervalo comprendido entre 200 y menos de
500 hectáreas.
La producción de carne representa, hoy por hoy, la orientación precipua de
la producción de ovinos en Rio Grande do Sul, así como en las Sierras del Sudeste, dejando de ser, como alude Pereira Neto (2004), un mero subproducto de la
producción de ovinos, como era en los áureos tiempos de la producción lanera.
Sin embargo, la producción de carne ovina gaucha padece de graves problemas
estructurales. La comercialización se hace de forma desorganizada (Silveira, 2005,
p. 57), incluyendo, no raras veces, la venta de animales de descarte con una alta
heterogeneidad y baja calidad en los mercados locales y regionales.
Coincidimos con Silveira (2005, p. 60) cuando afirma que uno de los grandes
cuellos de botella que obstaculizan el desarrollo actual de la producción ovina gaucha, además del abigeato (hurto de ganado), es justamente la falta de fiscalización
de los mataderos. En otras palabras, hay un gran número de carnicerías clandestinas que realizan la compra de animales de procedencia desconocida, haciendo la
venta de carne en un mercado paralelo y sin control o forma de regulación. En estos
locales no raras veces se practica el despiece de animales procedentes del abigeato.
4 Gaucho es el topónimo del que nace o es oriundo del estado brasileño de Rio Grande do Sul.
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En las Sierras del Sudeste, la creación ovina es realizada en sistema extensivo
(pastizal nativo) y presenta una productividad baja, comparada con países productores tradicionales (Australia, Nueva Zelanda, Argentina, etc.). Esto se debe
a la falta de inversiones y la precariedad del sistema de manejo de los animales.
El resultado es, entre otros aspectos, una baja natalidad y una alta mortalidad de
corderos. Dicha faceta de la realidad es crucial para entender el proceso que engendró la creación de la marca Herval Premium. Hay que advertir que no se trata
de la producción de carne ovina en general, sino de un producto noble —el cordero de la pampa—, obtenido dentro de condiciones y parámetros que le confieren
singularidad y una calidad considerable. Cabe decir que, a diferencia de lo que
ocurre en Europa y en otras partes del mundo, en Rio Grande do Sul no se utiliza
el confinamiento parcial o total de los animales. Éstos son criados libres y casi
exclusivamente alimentados en los pastizales de la pampa húmeda brasileña. Esto
confiere un sabor especial a la carne ovina, la cual es muy reconocida en los mercados internacionales. Explicar las especificidades que guiaron dicha estrategia de
diferenciación y construcción de la calidad es la tarea que se buscará desarrollar en
la próxima sección.
4. EL CORDERO HERVAL PREMIUM Y LOS RETOS
EN LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA CALIDAD5
Desde los comienzos del nuevo milenio, algunas iniciativas vienen siendo adoptadas por el gobierno de Rio Grande do Sul y por agencias de desarrollo, a ejemplo
del Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (SEBRAE), en aras
a fortalecer la ganadería ovina, especialmente en la región de las Sierras del Sudeste, pese a que se trata de una actividad tradicional llevada a cabo en una parte de
la geografía gaucha que hace varias décadas padece los efectos del estancamiento
económico y una crisis de oportunidades y perspectivas. La producción de corderos era vista, hasta mediados de los años noventa, como una forma de atender a
canales diferenciados de distribución (restaurantes, churrascarías, carnicerías especializadas) y nichos de mercado dispuestos a remunerar adecuadamente tales
atributos de excelencia.
El Cordero Herval Premium (en adelante CHP) es en verdad una marca colectiva
5 El presente estudio se basa en trabajo de campo que se desenvolvió de forma intermitente entre los años 2011
y 2013, mediante la realización de once (11) entrevistas semiestructuradas a diversos actores (productores de
ovinos, líderes, técnicos de campo y representantes de la asociación de productores) ligados a la marca Cordero
Herval Premium. Las entrevistas fueron analizadas mediante el uso de software estadístico (N Vivo), el cual es
apropiado para estudios de carácter cualitativo. Además, hicimos uso de documentos oficiales y privados sobre
dicha experiencia.
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decurrente de un programa de selección que busca asegurar un padrón de calidad
y certificar la procedencia de los animales producidos. Se trata de un proceso que
ocurre a través del trabajo de un Consejo Regulador que actúa como una estructura de coordinación y gobernanza, la cual organiza la oferta de corderos, así como
la mediación entre ganaderos, mataderos y distribuidores. El primer sacrificio que
inauguró oficialmente dicha experiencia ocurrió en 1999. Al igual que otras producciones animales, la estructura de matanza de los animales es cien por ciento
realizada por terceros, siendo éste uno de los grandes problemas de los criadores,
pues son obligados a aceptar las reglas y las condiciones impuestas por los grandes
mataderos industriales. Es decir, como no disponen de mataderos propios, deben
contratar o pactar con los grandes complejos industriales de la carne la matanza
de los corderos a través del pago de sus servicios. Por otra parte, dichas empresas deben aceptar que técnicos pagados por el Consejo Regulador del CHP puedan
acompañar la muerte y despiece de los animales previamente seleccionados.
El Consejo Regulador del CHP, por razones estatutarias, está impedido para realizar operaciones comerciales. En efecto, la emisión de notas fiscales (facturas) es
realizada a través de los distribuidores. La estructura del Consejo es constituida
por la dirección, técnicos responsables de la evaluación y selección de los corderos
a campo, y por los funcionarios que actúan en el interior de los mataderos en la
parte final del proceso y atribución del sello CHP en los canales seleccionados. La
superficie correspondiente a los 29 municipios que integran las Sierras del Sudeste
equivale aproximadamente a 43 mil kilómetros cuadrados. Pero se debe decir que
no se trata de una indicación geográfica (indicación de procedencia o denominación de origen), con lo cual ganaderos de otras zonas fuera de las Sierras del
Sudeste, sobre todo en los últimos cinco años, participaron de dicha experiencia,
ofreciendo sus corderos y aceptando las reglas de dicha marca de calidad.
Los corderos son producidos en explotaciones de diversas dimensiones y pueden ser de distintas razas de ovinos. Sin embargo, la cuestión central descansa
sobre el cumplimiento de tres grandes parámetros o exigencias: edad máxima de
un año, peso entre 30 y 40 kg e índice de condición corporal entre 3 y 3.5. En el
último caso, se utiliza un método basado en la palpación de determinadas partes
de los animales con el propósito de analizar el nivel de grasa, clasificándolos en
una escala que va desde el 1 hasta el 5. De este modo la lógica de la cantidad, o sea,
del máximo peso corporal, es claramente subvertida, con lo cual no importa el
número de cabezas en la explotación, sino la adecuación a criterios que aseguren
una cierta uniformidad en los canales y, consecuentemente, la calidad final de la
carne que llega a los mercados seleccionados.
A los ganaderos es dada la posibilidad de acompañar de cerca el proceso de
selección y embarco de los animales. La programación de la producción y entrega
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de los corderos es fundamental para asegurar una oferta regular junto a los locales
de venta. No obstante, para ello es crucial perfeccionar el manejo del plantel y escalonar la oferta. Dicho aspecto es descrito en los siguientes términos por uno de
los técnicos que lideró el proceso de creación de la marca CHP:
Entonces, si tú me ofreces 100 corderos para mí, yo voy a mirarlos. Voy a tu
finca a palpar cada uno de tus corderos. Los identificaré de la mejor forma
y te diré: —Mira, de estos 100 que tú tienes, 20 están dentro del patrón.
Entonces nos iremos a organizar para cargar la próxima semana estos 20, y
así va la cosa. En el mes siguiente me voy otra vez a tu finca y llevo otros 30;
puedo llevar más de 15. Entonces voy escalonando tu producción según el
grado de terminación de los corderos.

Desde su creación en 1999, el Consejo del CHP conoció distintas fases que están
fuertemente ligadas a los cambios que se dan en la estructura de matanza o sacrificio de los corderos y comercialización del producto. Dichos cambios reflejan la
dinámica de un sector marcado por sucesivas crisis que desembocan en el cierre
de empresas y su incorporación a grandes complejos agroindustriales del sector
cárnico. Se debe además advertir que la matanza de corderos requiere condiciones especiales que siempre demandan acuerdos o pactos sellados a través de un
proceso de negociación, que es siempre complejo y desigual. Pero en este caso,
como reveló uno de nuestros entrevistados, hay ingentes dificultades que se deben
afrontar, justamente delante de la asimetría de poder que se establece entre los ganaderos, representados por el Consejo Regulador del CHP y los grandes mataderos
industriales. Según las palabras de uno de los miembros:
¿Cuál es la dificultad? Hoy día, de acuerdo con la inspección, cuando se sacrifica un cordero hay que interrumpir el matadero sólo para este fin. El
personal de trabajo, la parte laboral de ovinos, ella difiere mucho del caso
de los bovinos. Entonces, ¿qué quiero decir con esto? Un buen carnicero,
que tiene buen tránsito con bovino, no siempre lo tiene con ovinos […]. Es
toda una secuencia: tendría que haber un productor centrado, un matadero
centrado y, por supuesto, un comercio igualmente centrado en el producto.

Todo el esfuerzo por construir una marca de calidad y una reputación se enfrenta con la dificultad de proteger los intereses de los ganaderos, sobre todo de
los pequeños, en las sucesivas etapas que separan el ámbito de explotación agraria
hasta llegar a su destino final. Tal situación es mencionada por uno de los productores entrevistados, que describe, en estos términos, una de las grandes dificultades en la relación con los grandes mataderos:
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Entonces ¿qué pasaba? Nosotros llegamos allá, entregamos el cordero, el
productor gana por ser Herval Premium. Pero ¿qué ocurre?, la marca no
llega al mercado, la marca queda en el matadero, ello porque sale el canal
entero y va directamente a una carnicería en Porto Alegre6 y allí es despiezada y vendida como carne de cordero de la carnicería. Entonces la marca
quedó en el matadero, no era vendida con la etiqueta CHP.

Pero hay otros elementos que deben ser mencionados en esta discusión. Los
entrevistados ligados al Consejo Regulador subrayan la desconfianza de los criadores en aceptar una nueva lógica pautada en la calidad del producto según los
parámetros aludidos anteriormente, así como la dificultad de organizar una logística de selección y trasporte de animales con los altos costos que acarrea dentro
de una región bastante extensa de la geografía gaucha. Por otra parte, construir la
calidad pasa por la necesaria ruptura con una cultura individualista muy arraigada
entre los criadores y en la relación que éstos establecen con los mataderos, históricamente marcada por tensiones y conflictos en torno al precio y condiciones de
los animales vendidos. Sobre este aspecto, así se expresó uno de los miembros del
Consejo Regulador:
Ellos [los mataderos] nos tratan como suministradores de corderos, lo que
no es cierto. Es sobre ello que más peleamos dentro de los grandes mataderos hoy en día. Nosotros no somos suministradores de corderos. En verdad,
somos ofertantes de una carne de calidad, de un producto diferenciado al
consumidor, no es el matadero el que lo hace. El matadero debe ser un aparcero y no un consumidor.

La experiencia relativa al CHP vivió su apogeo durante los años 2002 y 2006,
cuando se llegaron a sacrificar animales de otras regiones del estado, incluyendo
de municipios como Uruguaiana, Santana do Livramento y Santa María. Dicha
expansión amplió la oferta de corderos, pero también trajo consigo algunos problemas imprevistos, dentro de los cuales consta la pérdida de control de la calidad
del producto. Esto es resultado de la heterogeneidad en los sistemas de producción
dentro de la geografía de Rio Grande do Sul, que están directamente relacionados
con el factor climático y con la calidad de los pastizales nativos. En la región de
las Sierras del Sudeste, dentro del bioma pampeano, los prados son excelentes y
transfieren a la carne una calidad y un sabor especial que no es igual en otras regiones de este estado brasileño. La evaluación de uno de los técnicos vinculados al
Consejo Regulador del CHP es muy clara en lo que atañe a los efectos imprevistos
6 Porto Alegre es la capital del estado de Rio Grande do Sul.
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de dicha expansión. Según sus propias palabras: “Es que se creció demasiadamente
rápido. Era un paso inevitable que teníamos que dar, pero no estábamos preparados, realmente, para dar ese paso. Hoy día tenemos claro lo que pasó y estamos
reevaluando todo este proceso”.
Más allá de dicho crecimiento, sobreviene una fase de crisis y regresión en la
iniciativa del CHP. Después del cierre definitivo del Frigorífico Mercosul (Matadero Mercosur), hubo la compra de esta gran empresa cárnica, que hasta entonces
lideraba el sector en Rio Grande do Sul, por el complejo Marfrig,7 uno de los
grandes players del mercado mundial de carnes y sus derivados. Se trata de una
empresa multinacional que se mueve dentro de una lógica fuertemente orientada
a la competencia por precios. Dicha transición es descrita en los siguientes términos por uno de los técnicos del CHP:
El Marfrig no lograba dar el foco, él quiere más y más. El esquema de Marfrig era cantidad y nuestro foco era calidad. La mejor aparcería fue ejecutada en el tiempo del [Matadero] Mercosul. En aquellos tiempos, nosotros
hicimos sacrificios de corderos en todo el estado de Rio Grande do Sul con
técnicos distribuidos en diferentes locales.

En el ámbito interno de la explotación agraria, los obstáculos a la construcción
de la calidad son igualmente considerables. Algunos pocos ganaderos asumieron,
en definitiva, la nueva filosofía de producción que reconoce la importancia de
esta convención de calidad y ayudaron a consolidar el proceso, mientras otros —la
mayor parte— se resisten y adoptan un comportamiento fuertemente oportunista.
En este caso, cuando los precios practicados a través del Consejo del CHP son atractivos, dicha aproximación se desenvuelve, pero cuando esto no ocurre, buscan
hacer lo que es momentáneamente más conveniente.
Consolidar una marca, bajo el efecto combinado de tantas dificultades e incertidumbres, requiere una buena dosis de compromiso y sacrificios que la mayor
parte de los productores no está dispuesta a asumir. El testimonio de uno de los
principales líderes del CHP es muy claro en relación a esta cuestión:
¿Cuáles son los eslabones de dicha cadena? Hay el productor, el matadero,
el distribuidor, y después el consumidor final, hablando en términos muy
estrictos. Pero el eslabón más débil es el productor. Hasta hoy, él no acredita en el proyecto, nos consideran como compradores de corderos […]. El
productor quiere permanecer dentro de su puerta, o cancela y no quiere
7 Marfrig Global Foods es considerado como el tercer mayor grupo mundial en sector de carnes, teniendo unidades productivas, comerciales y de distribución instaladas en 11 países del mundo.
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salir. Nosotros hemos insistido mucho, casi como si fuera un proceso de
catequización.

Dicha posición es compartida por uno de los mentores de la marca CHP, el cual
reitera la cuestión de la fidelidad como uno de los aspectos capitales para el éxito
de este tipo de iniciativa. Su posición es muy contundente cuando afirma: “Nosotros no tenemos la fidelidad plena por parte de los productores. Por cualquiera
diferencia financiera o monetaria, el productor acaba vendiendo el cordero para
otro. Entonces, nosotros tenemos dificultad en establecer un cronograma de entrega”.
Todo apunta hacia la naturaleza de la actividad ganadera en el sentido de ofrecer
una baja propensión al asociacionismo y/o para acciones generales orientadas a la
cooperación y a la acción colectiva. El elevado grado de aislamiento en que se hallan
inmersas muchas explotaciones refuerza dicha tendencia. Por otra parte, el histórico
de quiebras de cooperativas de lana, aludido anteriormente, fortalece una visión que
se basa en la desconfianza en los demás productores y en sus estructuras de representación. Algunos de los productores entrevistados mencionaron los perjuicios del
pasado y un elevado grado de escepticismo en relación a iniciativas de este género.
El balance que hace uno de los técnicos ligados al Consejo Regulador acerca del
estado actual en que se encuentra el CHP expone, con mucha claridad, tales desafíos, así como la imperiosa necesidad de repensar todo el proceso. Dicha reflexión
puede incluso converger para otro tipo de apelo, más ligado a las especificidades
del territorio de las Sierras del Sudeste o de la pampa meridional brasileña:
Hoy por hoy, el CHP agrupa alrededor de 200 productores, pero los leales
son los mismos 50 o 70 del comienzo del proyecto. El restante son los productores del momento, cuestión comercial. Si hay un precio diferenciado,
se hace la carga de sus animales. La ideología no se perdió. Sólo se carga,
vía programa de selección, los corderos que están dentro del parámetro. Sin
embargo, se hace el cargamento de corderos de todo el estado y no solamente de la Sierra del Sudeste, y ello es lo que estamos ahora evaluando, o sea, la
posibilidad de retroceder en cuanto al tamaño y buscar una denominación
de origen. Esto está siendo evaluado.8

Desde el ámbito de los estudios de sociología económica, resta el entendimiento de que tanto la creación de una marca colectiva, como de una indicación
8 Esta entrevista coincidió justo con el periodo (2012) de expansión en el número de corderos sacrificados, así
como del área geográfica de donde los animales provenían. Este cuadro, como aludimos anteriormente, fue modificado en 2013, tras un proceso de regresión del CHP a raíz de los factores que fueron señalados.
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geográfica (indicación de procedencia o denominación de origen protegida), no
pueden prescindir de una acción colectiva orientada a negociar convenciones de
calidad y construir pactos en torno a objetivos compartidos por los sujetos del proceso. Del clásico estudio de Granovetter (1973) sobre la fuerza de los lazos débiles,
se tiene la convicción sobre la importancia de inducir procesos de aprendizaje en
aras de expandir los horizontes y las oportunidades de los actores sociales. Pero
dichos lazos deben ser tejidos desde la base y no como resultado de intrincadas
acciones de gobierno o bajo la perspectiva top down de entes ajenos a la realidad de
los productores.
Una de las cosas que más aguzaba nuestra curiosidad investigadora era justamente saber si los protagonistas del CHP habían cogitado la posibilidad de construir
una estructura propia para la matanza de los corderos y, de este modo, eludir los
efectos de la eterna subordinación a los intereses y al poder ejercido por las grandes
industrias cárnicas, como es precisamente el caso del actual Marfrig. Todavía la situación no es simple de afrontar. Erigir un matadero según las normas técnicas de
fiscalización exige un nivel de inversiones que es muy difícil alcanzar en las actuales
condiciones en que se encuentra la producción de ovinos en Rio Grande do Sul y
particularmente en la región de las Sierras del Sudeste. La legislación sanitaria y fiscal, así como los altos costos laborales, dificultan sobremanera dicha intención.
Entre los ganaderos entrevistados resta el reconocimiento tácito de los problemas resultantes del comportamiento inmediatista y poco abierto al asociacionismo, pero también de otras dificultades que impiden que el CHP, hoy por hoy, logre
restituir una reputación que a duras penas estaba siendo construida en circuitos
especializados donde la producción era distribuida. Las carnicerías gourmet de la
capital de Rio Grande do Sul (Porto Alegre) eran uno de estos puntos de venta
privilegiados. Tras la vinculación al gran matadero Marfrig, se extingue la posibilidad de agregación de valor vía construcción de una marca colectiva, además de
renunciar a la propia concepción que había guiado su creación a finales de los años
noventa. Las palabras de uno de los ganaderos entrevistados y que actualmente
entrega de forma intermitente sus corderos para CHP explican la cuestión en los
siguientes términos:
La dificultad es volver a lo que fue el origen del CHP. Y esto yo creo que es muy
difícil. Sería necesario una dedicación muy grande de la dirección actual para
revertir la situación, pero esto supone unos riesgos muy grandes también. De
repente esto no va bien y todo se viene abajo. Entonces, todo debe ser muy
bien pensado, además de asumir riesgos. Si yo estuviese en la dirección del
CHP, también tendría miedo de volver a lo que era anteriormente. Lo que no
se podría haber hecho era entregar para el Marfrig.

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La marca CHP pertenece actualmente a 45 productores. No obstante, el grupo
de ganaderos que participan activamente de las decisiones se reduce a tan solo
seis personas. Las cantidades comercializadas actualmente con la marca CHP son
prácticamente insignificantes. El Herval Premium inició su trayectoria claramente
inspirado en el caso del Ternasco de Aragón, una experiencia similar existente
en el nordeste de España, en la región pirenaica. Sin embargo, dicha iniciativa se
refiere a una indicación geográfica protegida (IGP), que viene siendo construida a
lo largo de los últimos 25 años.
A favor de esta IGP española está no solamente la reputación conquistada en el
curso del tiempo, sino la existencia de un público consumidor que, no obstante
los efectos de la actual crisis económica que acaeció sobre Europa, es capaz de
absorber la producción y valorizar la calidad y singularidades de este producto.
A diferencia del caso del CHP, donde siempre existió una única estructura para el
sacrificio de los corderos, en el caso del Ternasco de Aragón hay cuatro empresas
certificadas para procesar y comercializar los canales dentro de la zona delimitada.
El caso del CHP se restringe al trabajo voluntario de los actores sociales que tercamente resisten a la desaparición de la marca a raíz de la falta de apoyos institucionales, de las dificultades técnicas y logísticas mencionadas anteriormente, de la
falta de compromiso de los propios criadores, y todo ello bajo la égida de un sector
extremadamente competitivo y que se mueve dentro de una lógica centrada en la
competición por precios. En efecto, la lógica de la calidad solamente podrá imponerse siempre y cuando exista una configuración que permita ligar los diversos
eslabones de la cadena, desde el ámbito estricto de la finca rural hasta la esfera de la
distribución. Este objetivo sólo puede lograrse dentro de una estructura de nicho
y/o mercados GOURMET, donde un consumidor más exigente se muestra dispuesto
a premiar la singularidad, valorizando igualmente atributos intangibles, como son
la tradición, el paisaje pampeano, la protección a la biodiversidad, la historia y el
universo cultural de la patria gaucha.
En la inmersión que realizamos a propósito de esta investigación, quedó clara
la necesidad de hacer llegar a los ganaderos el hecho de que estamos viviendo los
efectos de la transición de una economía de volumen a una economía de valor
(Bueno y Aguilar Criado, 2003). Pero esta economía de valor no puede florecer
en el actual contexto a causa de la incapacidad de los actores para mirar el mundo
más allá de sus dominios. El aludido compromiso cívico, que es central para erigir
nuevos puentes en torno a la valorización de la identidad territorial, es prácticamente inexistente. Es crucial advertir que la producción de ovinos es una actividad
secular en esta parte de Brasil, la cual está plenamente integrada en el paisaje y en
el imaginario construido en torno a la figura del gaucho, el ‘centauro de la pampa’.

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Vale igualmente subrayar que se trata de uno de los biomas9 más amenazados del
país a causa del imparable avance de la soya y de las plantaciones de eucalipto sobre
las áreas de campo nativo donde se encuentran los famosos pastizales pampeanos
con su rica diversidad.
Paradójicamente, la pampa es el bioma brasileño con el más bajo porcentaje
de superficie legalmente protegida. Según documento del Ministerio del Medio
Ambiente, la progresiva introducción y expansión de monocultivos y el uso de
especies exóticas condujeron a una rápida degradación y desfiguración del paisaje.
En este sentido, estimaciones de pérdida de hábitat dan cuenta de que en 2002
restaba el 41.32% de la vegetación nativa del bioma pampa, siendo que en 2008 el
mismo dato se había reducido al 36.03% (IBAMA, 2010).
Pero lo sorprendente es que ni de lejos tales aspectos son evocados o incorporados en la narrativa construida en torno al proyecto CHP de que nos ocupamos en
este artículo. Ampliar su escopo argumental podría conducir, sin lugar a dudas,
a una articulación más amplia y robusta, poniendo a los ganaderos de las Sierras
del Sudeste en contacto con otras instancias de poder y con otros escenarios más
allá del ámbito de la producción stricto sensu. En este caso, se trata de elaborar una
línea argumental y una apelación orientadas a la preservación de una tradición,
de un saber-hacer integrado a un paisaje, que es absolutamente natural, pero que
también ha sido forjado por la mano del hombre, a ejemplo de los cercamientos
de piedra (mangueras) y los caseríos rústicos que desafían el paso del tiempo en la
pampa meridional.
5. CONSIDERACIONES FINALES
El camino de la calidad es efectivamente una construcción social. No solamente
porque se atribuye valor de acuerdo con la demanda de una determinada clase o estamento social, sino también según un sistema de preferencias de carácter material
o simbólico. La idea de construcción social de la calidad descansa, de modo muy
especial, sobre ciertas relaciones que son entrelazadas a lo largo de un itinerario
que invariablemente es impregnado de tensiones, conflictos, pactos y convenciones. El caso del CHP muestra que una de sus grandes debilidades no recae solamente
en los baches estructurales y discontinuidades asociadas a las asimetrías de poder
entre los actores implicados. La gran fragilidad de dicha iniciativa es resultante del
9 El pampa o la pampa comprende una superficie de aproximadamente 700 mil km2, que se extienden por Argentina, Uruguay y Brasil. La parte brasileña del bioma Pampa está integralmente circunscrita al estado de Rio
Grande do Sul. Es formada por campos nativos que ocupan una superficie de 157 mil km2, equivalentes a 2/3 del
territorio gaucho. En su interior existe una importante fuente de biodiversidad animal y vegetal. Según Boldrini
(1997), existen nada menos que 400 especies de gramíneas forrajeras y 150 especies de leguminosas.
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escaso nivel de confianza depositado por los ganaderos en la estructura de coordinación correspondiente al Consejo Regulador. Esto en buena medida explica
por qué algunos territorios se convierten en terreno propicio para la cooperación
y la innovación, mientras otros permanecen inmersos en el aislamiento y en el
rezago. Por otra parte, las barreras son grandes para lograr una articulación que
amplíe el horizonte de posibilidades en la negociación con los grandes mataderos
y distribuidores del producto final. La experiencia en tela de juicio revela, de un
modo cabal, qué compleja es la tarea de crear capital social en un ambiente donde
existen fuertes resistencias a la cooperación, a la innovación y a la cohesión social.
Nos encontramos delante de una región que posee una identidad forjada en torno
a la figura del gaucho del Brasil meridional y de una actividad —la ganadería extensiva— poco abierta y/u orientada a la superación de las fronteras del atomismo
e individualismo de los productores.
En términos más contundentes, se puede decir que hay límites efectivos para
convertirse en la comunidad cívica enfatizada en los estudios sobre capital social,
especialmente porque los actores se muestran incapaces, hasta el presente momento, de “erigir puentes”, parafraseando a Putnam (2000), y de interactuar con
otros agentes más allá de sus puertas. La iniciativa que fue objeto de investigación
atraviesa un periodo de clara regresión tras el auge experimentado en los cinco
primeros años de su existencia. Este sendero reviste importancia no solamente en
términos de rescatar los equívocos cometidos a lo largo del tiempo, sino, y muy
especialmente, por ser la expresión insoslayable de la dimensión cognitiva y del
proceso de aprendizaje que engendran, en la actualidad, las estrategias típicas de
construcción de la calidad agroalimentaria.
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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Trayectorias
RE~ISTA DE CIENClAS SOCIALES
0[ LA UNIIVERSIDAD AUT~ O'MA DE NUE O LEO

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Eagle Ford Shale Play:
Geografía Industrial Minero-Petrolera en el Sur de Texas,
2008-2015

Eagle Ford Shale Play:
Oil-Mining Industrial Geography in Southern Texas, 2008-2015
RODRIGO VERA VÁZQUEZ*

► RESUMEN
En este artículo se examina la movilización geográfica de la industria del petróleo y gas en los condados texanos que conforman el play estadounidense conocido como Eagle Ford Shale.
Utilizando el número de permisos de perforación otorgados
por la Railroad Commission of Texas en el periodo 2008-2015
y aplicando la técnica de cociente de cambio y participación simplificado, se calculó la variación de los datos a través del tiempo
y el espacio. Los resultados indican que la zona norte del play
dejó de ser estratégica, por lo que la actividad avanza hacia la
frontera internacional con México.
Palabras clave: Petróleo / Gas / Shale / Fracking / Texas.

► ABSTRACT
This article describes the geographical mobilization of oil and
gas industry involved in the Texas counties that make up the
American play known as Eagle Ford Shale. Using the number of drilling permits issued by the Railroad Commission of
Texas in the period 2008-2015 and applying the technique
of shift-share simplified quotient, data variation was calculated
over time and space. Results indicate that counties members
of the play located in the north stopped being strategic. As a
consequence, this activity is moving towards the international
border with Mexico.
Keywords: Oil / Gas / Shale / Fracking / Texas.

* Investigador de tiempo completo, El Colegio de Tamaulipas. Correo electrónico:
ecovera2007@gmail.com
Recibido: 31 de mayo de 2016 | Aceptado: 20 de octubre de 2016
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

ISSN 2007-1205 | pp. 3-36

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RODRIGO VERA VÁZQUEZ

INTRODUCCIÓN
Desde el año 2008, en el mundo se atestigua una revolución energética que genera expectativa, pero también incertidumbre. En el
primer caso, por el aumento de reservas de hidrocarburos acaecido
por la innovación tecnológica a favor de la producción de gas shale
(también conocido como gas de esquisto, de lutita o pizarra), lo que
modifica el perfil económico del sector energético global. En el segundo caso, porque la técnica de exploración y explotación de ese
recuso natural no convencional1 se asocia con problemas socio-ambientales, siendo una constante el incremento de número de permisos de perforación de pozos de petróleo y gas, en comparación con
la disminución del presupuesto público a la autoridad ambiental.
La nueva geografía industrial del orbe, relacionada con el gas
shale, muestra conglomerados o plays estratégicos en 10 países
principales: China, Argentina, Argelia, Estados Unidos de América,
Canadá, México, Australia, Sudáfrica, Rusia y Brasil (Energy Information Administration [eia], 2013, p. 10). Tunstall (2014, p. 11) fue
categórico al referir que, en el ranking mundial, el play conocido
como Eagle Ford Shale, ubicado en el sur de Texas, Estados Unidos
de América, se situó en el año 2013 como el más importante por la
magnitud de capital invertido. Más aún, en el reporte del impacto
económico de Eagle Ford Shale, publicado en septiembre de 2014
por The University of Texas at San Antonio-Institute for Economic Development’s Center for Community and Business Research
(utsa-ccbr, 2014),2 se refirió que la industria instalada propició una
derrama económica en los condados del play que alcanzó los 87 billones de dólares (p. 4); dicha cantidad es exorbitante, sobre todo si
se le compara con los 2.9 billones que la misma fuente calculó para
el año 2009 (utsa-ccbr, 2011, p. 10).
1 El gas natural no convencional se encuentra almacenado en formaciones de roca de baja
permeabilidad, lo cual hace más complicado su acceso, siendo el fracking el principal método
de extracción. Estrada (2013) explica que el gas natural se produce dentro de rocas orgánicas
o lutitas, es decir, en fragmentos sólidos compactados. Dicha compactación puede convertir
a las lutitas en pizarras o en filitas (rocas brillosas compuestas por cristales). La presión sedimentaria expulsa la mayor cantidad de gas hasta la parte más porosa de la roca. El gas que
no puede salir se denomina shale gas, gas de lutita, gas de esquisto o gas de pizarra. El shale
gas es metano producido por depósitos de lutitas y otras rocas de grano fino.
2 El reporte fue dirigido por Thomas Tunstall y Javier Oyakawua con fondos del South
Texas Energy and Economic Roundtable (steer), America’s Natural Gas Alliance (anga) y
SHALE Oil &amp; Gas Business Magazine.
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�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

5

Lo cierto es que Eagle Ford Shale se dinamiza por un puñado
de compañías que avanzan sin resistencia aparente por territorio
de los condados. Al año 2015, son 26 condados impactados directamente por el play (Railroad Commission of Texas, 2016a; Texas
Comission on Environmental Quality [tceq], 2016), todos modificando por lapsos su realidad socioeconómica, administrativa, ambiental, paisajística, etc. Si bien del año 1990 al 2015 el número
de permisos para perforar pozos de petróleo y gas sumó 25,057,
de ese total el 72% correspondió al periodo 2008-2015 (Railroad
Commission of Texas, 2016c).
La localización industrial en el play presenta diferentes ritmos y
momentos. Desde el año 2008 se encuentra en un nuevo ciclo tecnológico, esto tras la incorporación de un método de producción
que fractura y perfora de forma horizontal la Roca Madre para
extraer hidrocarburos contenidos en dicha masa del subsuelo terrestre. Si bien la técnica de fractura hidráulica (fracking) data de la
década de los cincuenta, la reestimulación de los campos a partir de
introducir ductos de manera horizontal es lo innovador (refrack).
Teniendo en cuenta el papel fundamental que tuvo el desarrollo
tecnológico (innovación) en la reactivación del play, se discute la
realidad desde el ámbito teórico neoschumpeteriano, toda vez que
el cambio radical experimentado en la región a consecuencia de
la introducción de un nuevo método productivo y/o conquista de
una nueva materia prima se desliza por entre el concepto de “destrucción creadora”; esto implica reconocer que el proceso competitivo genera no solamente concentración de la producción, sino
también acumulación del conocimiento. De ahí la importancia de
indagar en el significado de los elementos que se conjugaron para
que en el año 2008 el play perfilara su fase de auge.
Ahora bien, si se toma en cuenta que el emplazamiento geográfico de las compañías corresponde a su afán extractivista de materia prima, entonces es factible plasmar un mapa que dé cuenta
de su actividad a lo largo y ancho del yacimiento. Esto es viable ya
que la movilización geográfica de las compañías queda expuesta en
los territorios de los condados a través del número de permisos de
perforación de pozos de petróleo y gas otorgados por la Railroad
Commission of Texas. Dicha variable es la que soporta el objetivo
de esta investigación: registrar el cambio y la participación de la
actividad extractivista de hidrocarburos en los condados del play
en el periodo 2008-2015.
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RODRIGO VERA VÁZQUEZ

Por lo que toca a la cercanía geográfica con México, es trascendental considerar que Eagle Ford Shale Play pertenece a un yacimiento transfronterizo (en su porción mexicana se le conoce como
Cuenca de Burgos, pero los texanos lo nombran Mexican Eagle
Ford Shale), de ahí que se formule una pregunta clave: ¿la dinámica
de las compañías avanza hacia el sur del play, es decir, hacia la frontera internacional con México? La hipótesis es que la geografía industrial al interior del play se desplaza de norte a sur, es decir, hacia
la frontera internacional con los estados mexicanos de Tamaulipas,
Nuevo León y Coahuila.
El cálculo aritmético que se utilizó para mostrar la variación de
los datos a través del tiempo y el espacio fue el de cociente de cambio
y participación simplificado. Con la matriz comparativa 2008-2015
se logró un cuadrante de variación tendencial que permitió ubicar a los condados en cuatro categorías: territorios emergentes (en
auge), territorios estables (en equilibrio), territorios en retroceso
(en declive) y territorios marginales (en decadencia).
En suma, se espera que este análisis coadyuve a la construcción
de la agenda de investigación en geografía económica relacionada
con la industria del petróleo y gas, industria que avanza territorialmente, transformando la historia contemporánea de la región
fronteriza México-Estados Unidos de América.
LOCALIZACIÓN Y CARACTERÍSTICAS DE EAGLE FORD SHALE
En el estado de Texas, Estados Unidos de América, debajo de la
provincia Grandes Llanuras de Norte América, a una profundidad
de entre 3 a 4 kilómetros, se encuentra una formación productora de hidrocarburos que forma parte de la Roca Madre de Austin
Chalk: Eagle Ford Shale.3 Lo trascendental de esta formación es
que contiene depósitos de petróleo y gas en la misma roca, aspecto que significa para las compañías la posibilidad de diversificar la
oferta productiva en función del comportamiento de los precios.
La exploración en ese tirante de profundidad data del año 2008,
cuando Petrohawk Energy Corporation perforó su primer pozo
con la técnica de fracking en su vertiente innovadora de perfora3 Eagle Ford Shale debe su nombre a la ciudad de Eagle Ford, Texas, donde son característicos los afloramientos de esquisto en la superficie arcillosa.
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EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

ción horizontal en el Campo Hawkville, ubicado en el condado de
La Salle (utsa-ccbr, 2011).4
A partir de ahí, el sur de Texas se ha ido transformando. Las
compañías del ramo se despliegan por la región en constante movimiento, explorando y explotando hidrocarburos sin restricción
aparente. Su dominio territorial es tan importante que ostentan
desarrollo regional en términos de producción, trabajo y capital.
MAPA 1
Localización de Eagle Ford Shale Play en el estado de Texas.
-112

- 110

- 106

-104

-102

-1 00

-98

-96

-94

36

34

32

30

28

+ Golfo dé

26

México

+

24
80
-112

-110

-108

-1 06

-104

- 102

-100

-98

o

=

-96

+

24

80 160 Kilometers
-94

Fuente: Elaboración propia.

La geografía económica de Eagle Ford Shale representada en el
mapa 1 se extiende en un área de 80 kilómetros de ancho por 640
kilómetros de largo, esto es, desde el condado de Gonzales, ubicado
al norte, hasta los condados de Webb, Dimmitt y Maverick, ubicados al sur, en la frontera internacional con México. Tomando como
referencia el área geológica presentada por la Texas Commission on
4 Es importante recalcar que ese año 2008 es el parteaguas en lo que respecta a profundidad
de exploración y explotación en dicha área geográfica.
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RODRIGO VERA VÁZQUEZ

Environmental Quality (tceq, 2016) y compartida por la Railroad
Commission of Texas (2016a), son 26 condados principales los que
conforman el conglomerado o play:5 Atascosa, Bastrop, Bee, Brazos,
Burleson, De Witt, Dimmitt, Fayette, Frio, Gonzales, Grimes, Karnes, La Salle, Lavaca, Lee, Leon, Live Oak, Madison, Maverick, McMullen, Milam, Robertson, Walker, Webb, Wilson y Zavala.
Según EagleFordShale.com (2016a), el play es el mayor desarrollo económico en la historia económica del estado de Texas; y es
que las cifras de producción de petróleo y gas ligadas a la innovación rebasaron las expectativas de los industriales. De acuerdo con
la Railroad Commision of Texas (2016b), en el año 2015 la región
hidrocarburífera registró poco más de 421 millones de barriles de
petróleo,6 cantidad exorbitante, sobre todo si se toma en cuenta
que siete años atrás, es decir en el año 2008, la producción de la región fue de 17 millones de barriles. Por lo que respecta a la producción de gas natural a partir de pozos exclusivamente construidos
para tal fin, es decir, a partir de pozos que no contienen terminaciones para la producción de petróleo crudo,7 del año 2008 al 2015
el volumen pasó de 727 mil millones de pies cúbicos a 1.6 billones.
Se había logrado acceder al hidrocarburo de esquisto.
1. ACOTACIÓN TEÓRICA
En términos interpretativos, la conquista de una nueva fuente de
materia prima tiene los elementos necesarios para analizarse desde el interior del planteamiento schumpeteriano. De acuerdo con
Croitoru (2012, p. 138) y Nicholas (2003, p. 1024), el fundamento y
consistencia de la argumentación schumpeteriana ha trascendido
épocas, por lo que contribuye a la explicación de la realidad contemporánea. Esto es particularmente cierto porque, dentro de las
corrientes de pensamiento económico, la Teoría del desarrollo económico de Joseph Alois Schumpeter (1911) abrió una senda diferente
5 Aunque se tiene el registro de algunas exploraciones en otros cuatro condados aledaños,
no se integran aún como parte constitutiva del play.
6 A manera de comparar con México, esa cantidad equivale a la mitad de la producción de
crudo mexicano para el mismo año.
7 La abreviación usada para el ámbito de producción de gas descrito es GW Gas, que significa Gas Well Gas. Dicha abreviación se encontrará en las bases de datos de la Railroad
Commission of Texas.
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�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

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al sostener que el proceso de desarrollo capitalista conlleva rupturas cíclicas que destruyen el equilibrio estacionario; tal aseveración
significa que el inicio de un nuevo proceso de crecimiento económico ocurre cuando en el ámbito de la producción se introducen
modificaciones que cambian intensamente los sistemas lucrativos
anteriores. Bajo esta óptica, Schumpeter advirtió que la incorporación de un nuevo método de producción implica —en consecuencia— el establecimiento de una nueva organización industrial.
Tales cambios son denominados innovación y forman parte de la
historia evolutiva del capitalismo.
El planteamiento de Schumpeter fue sugerente y visionario
(McCraw, 2007). Al igual que Marx, comprendió que el capitalismo no es estacionario, sino que se desarrolla y/o transforma a fin
de permanecer como modo de producción. En efecto, la Teoría del
desarrollo económico publicada por Schumpeter en 1911 apuntaló la
noción de un modelo dinámico del funcionamiento del capitalismo de tal manera que ha influenciado desde entonces el campo de
la economía, ya que a partir del concepto de “nueva combinación”
colocó a los empresarios como el principal “motor” de los cambios
en el mercado, aspecto que ha trascendido en el tiempo.
¿A qué nueva combinación se refería Schumpeter? Particularmente a la modificación de la estructura económica a consecuencia
de: 1). La introducción de un nuevo bien —con el que los consumidores aún no están familiarizados— o nueva calidad de un bien;
2). La introducción de un nuevo método de producción, el cual no
está completamente probado por la experiencia en el ámbito de la
manufactura que le concierne; 3). La apertura de un nuevo mercado; 4). La conquista de una nueva materia prima; 5). La configuración de una nueva organización industrial, por ejemplo la creación
o ruptura de una posición monopólica (Schumpeter, 2008).
Cada una de estas vías significa para el empresario no solamente
alcanzar mayores beneficios por su actividad, sino también obtener una mejor posición en el mercado. Dentro de las consecuencias
de este comportamiento, la más común es la generación de monopolios u oligopolios (Galindo, 2012, p. 25).
Schumpeter hizo su primer fundamento teórico en un tiempo
de la historia económica de Europa Central en el que predominaba
la concepción estacionaria (equilibrio-desequilibrio-nuevo equilibrio), pero con contundentes evidencias globales de desarrollo
tecnológico y de incorporación de nuevas formas de apertura de
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RODRIGO VERA VÁZQUEZ

mercados (nuevas combinaciones). En 1911, residiendo en Ucrania (Europa del Este), publicó su Teoría del desarrollo económico; en
ella, su percepción vanguardista de la fuerza imperialista fue tan
exhaustiva que trascendió la idea generalizada de invasión de las
naciones, al poner en el centro del debate el funcionamiento global
del capitalismo como determinante de los cambios.
En ese tiempo, en América, el gobierno de los Estados Unidos implementaba una serie de leyes antimonopólicas, buscando frenar la
agresiva expansión empresarial de Rockefeller, quien desde su compañía Standard Oil dominaba el mercado interno e inclusive mundial, ya que su organización petrolera llegaba a los cinco continentes
(Mejido, 1980, p. 14). Si bien en ese entonces otras compañías, como
las estadounidenses Gulf Oil Corporation y Texas Oil Company,
la británica British Petroleum Company, la francesa Companie
Française del Pétroles o la holandesa Royal Dutch Petroleum, elevaban rápidamente sus ingresos (Mejido, 1980, p. 15), la batalla por
la innovación científica y tecnológica se presentaba como una clara
adaptación o ruptura cíclica del modo de producción capitalista.
Los razonamientos schumpeterianos tomaban sentido. La situación bélica mundial de 1914 dejaba ver cómo los imperios se disputaban regiones petroleras, más aún, revelaba el poder económico
global alcanzado por unas cuantas compañías. Había llegado un ciclo
de onda larga marcado por la innovación tecnológica en la industria
petrolera, un nuevo equilibrio con nuevas condiciones de mercado.
Ya en la década de los cuarenta, viviendo en Estados Unidos
de América, Schumpeter reorientó el concepto de “nueva combinación” para darle peso a la idea de “destrucción creadora”. En
su obra Capitalismo, socialismo y democracia (1942), reafirmó que la
dinámica capitalista es un “proceso de mutación industrial que revoluciona incesantemente la estructura económica desde adentro,
destruyendo ininterrumpidamente lo antiguo y creando nuevos
elementos. Este proceso de destrucción creadora constituye el hecho esencial del capitalismo” (Schumpeter, 2003, p. 121).
Yoguel, Barletta y Pereira (2013, p. 39) encuentran una serie de
modificaciones en el planteamiento originario de Schumpeter al
referir que en Capitalismo, socialismo y democracia (1942) se aparta
de la idea de que la dinámica del desenvolvimiento lleva al equilibrio; y es que textualmente Schumpeter (2003) indica que:
una vez destruido el equilibrio por alguna perturbación, el proceso de establecer un equilibrio nuevo no es tan seguro, ni tan rápiTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

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do, ni tan económico, como pretendía la antigua teoría de competencia perfecta, y existe la posibilidad de que la misma lucha
por el ajuste en vez de aproximar el sistema a un equilibrio nuevo
lo distancie aún más del mismo. Esto sucederá en la mayoría de
los casos, excepto que la perturbación sea pequeña (p. 145).

Yoguel et al. (2013, p. 39) argumentan que Schumpeter, con el
concepto de “destrucción creadora”, pasa del equilibrio al desequilibrio, ya que sostiene que la creación de nuevas combinaciones,
si bien da lugar a un aumento y variedad de firmas que compiten
en términos de productos, métodos de producción y formas organizacionales, remata en un proceso de selección que desplaza del
mercado a los agentes que no pueden imitar las nuevas combinaciones.
La naturaleza y el tipo de agentes que protagonizan el proceso de “destrucción creadora” se transformó. Por ejemplo, en Teoría
del desarrollo económico (1911) las innovadoras combinaciones las
generan nuevas empresas que producen bajo condiciones que no
pueden equiparar las grandes firmas; mientras que en Capitalismo,
socialismo y democracia (1942) el proceso de “destrucción creadora”
—de naturaleza acumulativa— es conducido principalmente por
las firmas ya consolidadas que exploran nuevas formas de organización, como los consorcios y/o joint venture. Se trata de compañías
del mismo sector que por lo general buscan o han encontrado nuevas formas de mercado para proteger las nuevas combinaciones y
limitar la entrada de nuevos agentes.8
Una manera de ejemplificar las nuevas combinaciones como dinámica del proceso de competencia schumpeteriana es el número y
concentración de patentes (Nicholas, 2003).9 La industria del petróleo y gas ha sido desde su origen uno de los principales referentes
en términos de innovación. Si bien, la diversidad de patentes que
incluye esta industria es extensa, se atestigua un incremento importante en el ámbito de la fractura hidráulica. Cahoy, Gehman y
Lei (2013, pp. 289-290), con datos de la u.s. Patent and Trademark
Office (uspto), señalan que el número de patentes relacionadas con
8 Generalmente se da cuando en un mercado varias empresas deciden formar una única
entidad con el fin de elevar su poder monopolista.
9 Las patentes son derechos exclusivos concedidos por un Estado al inventor de un nuevo
producto o tecnología; esos derechos son susceptibles de ser explotados comercialmente
por un periodo limitado de tiempo a cambio de la divulgación de la invención. El registro de
la patente constituye la creación de un monopolio.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�12

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

esa técnica es cada vez mayor. Tras simplificar información relacionada, muestran un crecimiento inusitado en el número de registros
a partir del año 2003. Indican que de 1981 a 2003 el promedio anual
de patentes fue de 50, mientras que del año 2003 al 2010 fue de
150, es decir, se triplicó lo acontecido en las dos décadas anteriores.
Un aspecto a resaltar es que en 2010 y 2011 la uspto emitió en el
rubro del fracking 257 y 224 patentes respectivamente; nunca antes
se habían emitido más de 200 patentes en un solo año. Un año después, el incremento de solicitudes fue inusual. Según información
de Shale Gas International (2014), con datos de Tomson Reuters, en
el año 2012 fueron presentadas 550 solicitudes de patentes, mientras que en el año 2013 se registraron 706. Aunque la mayoría de
las patentes las hicieron empresas de Estados Unidos de América,
compañías de China y Rusia aparecieron en el escenario de la propiedad intelectual y tecnológica relacionada con el fracking.
La información presentada por Shale Gas International (2014)
encuentra resonancia en la realidad descrita por la eia (2013, pp.
13-14), ya que desde el año 2012 se indicó que la técnica de perforación horizontal en conjunción con la fractura hidráulica en
formaciones rocosas de esquisto (shale) alcanzó 40% de todo el gas
natural producido en Estados Unidos de América, siendo constante su perfeccionamiento (va desde el calentamiento del agua sin
electricidad que se necesita para el fracking, hasta la composición
de fluidos químicos que se le incorporan para facilitar el proceso
de perforación, entre muchos otros rubros).
La carrera por capitalizar patentes (innovación) en fractura hidráulica sigue su curso y se concentra cada vez más en ciertas compañías del sector, como Schlumberguer, Exxon Mobil, Halliburton, Atlantic Richfield Co., Baker Hughes Inc., bj Services, DuPont,
Union Oil Co., Conoco Phillips y GeoSierra llc (Cahoy et al., 2013,
p. 292). La realidad enseña que pocos agentes son los que funcionan en el mercado, manipulan la condición del producto y afectan
directamente la formación de los precios; es la competencia imperfecta en todo su esplendor.
Es importante mencionar que otras compañías, ubicadas en territorios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo
(opep), han sido parte crucial en el comportamiento de regiones de
esquisto en todo el orbe. En efecto, desde el año 2014, en respuesta
al aumento del volumen de la producción estadounidense, compañías como Abu Dhabi National Oil Company, Emirates National
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

13

Oil Company, TransAsia Gas International llc, Crescent Petroleu
y Dana Gas optaron por mantener un excedente de oferta, estrategia que por precios decrecientes ha repercutido en la retracción y/o
salida —momentánea— de competidores. En diciembre de 2015, la
eia indicó que Emiratos Árabes Unidos (miembro de la opep) se
integraba al mapa global de regiones productoras de hidrocarburos de esquisto (eia, 2016c). Con ello, las expectativas de un nuevo
acuerdo entre la opep y países no-opep irrumpen en la agenda de las
naciones, a fin de lograr estabilidad en el mercado.
En suma, “destrucción creadora” y emergencia de innovación
reivindican el pensamiento de Schumpeter en el sentido de que
el proceso competitivo genera una creciente concentración de la
producción; más aún, la corriente neoschumpeteriana añadiría
que el proceso competitivo genera una creciente acumulación del
conocimiento (Malerba y Orsenigo, 1997).
1.1. Los aportes neoschumpeterianos
Diversos autores consideran que Schumpeter, al estudiar los fenómenos de destrucción creadora y emergencia de innovaciones, no
pudo reconocer y desarrollar las complejidades institucionales de
una economía moderna de mercado (Yoguel et al., 2013, p. 52). Sin
embargo, hay autores que encuentran en el planteamiento originario de Schumpeter elementos que indican la importancia que le dio
a la variable “clima social” para percibir el papel de los grupos sociales que entran en juego dentro del proceso de cambio (Carrasco
y Castaño, 2008; Galindo, 2012).
En efecto, Schumpeter observó la reacción de los grupos sociales a la actividad empresarial y por ende al proceso innovador.
Reflexionó sobre las circunstancias legales, políticas y culturales,
es decir, discutió sobre las consecuencias del cambio. Desde su origen, la existencia de rivalidad u oposición es factible y forma parte
del ajuste del modo de regulación.
Para los neoschumpeterianos, el análisis de cómo las estructuras
institucionales y sociales intervienen en el funcionamiento de la
economía se vuelve trascendental (meta economía). Al poner atención en las transformaciones que se producen en los niveles micro
y macro económicos, abogan por incluir el nivel meso económico,
ya que es ahí donde se atestigua la transferencia tecnológica (catchTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�14

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

up), de tal manera que concuerdan en que uno de los momentos
clave para entender ese puente entre el nivel micro económico
—en donde los empresarios llevan a cabo las innovaciones— y el
nivel macro económico —donde procede la “destrucción creadora”— es cuando el seguidor capta, imita e introduce esa nueva tecnología y/o conocimiento en sus procesos productivos (Galindo,
2012, p. 27). Como se mencionó, la transferencia tecnológica y/o
aplicación de conocimiento será distinta dependiendo del lugar
(país o región), ya que coexistirán fuerzas sociales, educativas, institucionales y de otros tipos que limitarán o facilitarán el proceso
de difusión (Abramovitz, 1986; Verspagen, 2000).
Lo antes expuesto transcurre por el campo de la política económica. Es ahí donde la acción de las autoridades locales y sectoriales recobra importancia en virtud de la recuperación del espacio
geográfico, aprendizaje e historia económica, rubros donde las sugerencias de los evolucionistas o neoschumpeterianos han sobrepasado a los neoclásicos. Sucede que ante la importancia de la interacción continua entre los agentes económicos, el papel o efecto
que pueden tener las instituciones sobre el crecimiento económico
es tan importante como el del empresario.
El punto es que las empresas, las regiones y/o los países que
disfrutan de condiciones institucionales propicias para la acumulación técnica y de conocimiento tienen más oportunidades de
asegurar cíclicamente ventajas competitivas acumuladas, incluso
en fases de cambio tecnológico radical (Palacios Sommer, 2005, p.
96). En economías avanzadas esto es percatado, ya que en general se impulsan procesos acelerados de reestructuración mediante
estrategias empresariales que influyen en el diseño de políticas de
fomento económico aplicadas por el Estado (regulación flexible,
infraestructura, educación, importación, exportación, etc.). La
articulación de ambos sectores pone al descubierto un perfil empresarial no solamente capaz de organizarse en redes integradas
verticalmente, sino con capacidad de actuar como agrupación horizontal para incidir en la formulación de políticas públicas.
Los consorcios dedicados a la explotación intensiva de un recurso natural en un espacio geográfico son un buen ejemplo. Como
toda forma organizacional y/o figura mercantil, los consorcios se
sitúan en un periodo de la historia económica local, regional o
nacional, caracterizado no solamente por la aparición masiva de
innovaciones, sino también por la aceleración de la obsolescencia
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

15

tecnológica. En otras palabras, detrás de su historia organizacional, productiva y de localización, hay fases de transición cabalmente anticipadas o previstas: innovación, desarrollo, madurez, decadencia y eliminación.
La retrospectiva indica que la industria del petróleo y gas evoluciona cíclicamente al anticipar cambios y/o produciéndolos. Desde el siglo xix y hasta el presente, ha redefinido el mercado y, por
ende, las posibilidades de producción. La innovación tecnológica
ha sido tal que ha hecho posible la extracción de hidrocarburos
en zonas que, apenas una década atrás, eran inaccesibles. Petróleo
proveniente de yacimientos de esquistos bituminosos (shale), que
en el pasado eran considerados demasiado difíciles y costosos de
acceder, hoy está transformando el mercado global desde Norteamérica. El incremento de la producción de gas shale es bien conocido, pero no es el único ejemplo. La recuperación del petróleo
también ha ido en incremento; lo sucedido en la Cuenca Pérmica
del suroeste de Texas, es un caso a tomarse en cuenta. La Cuenca
Pérmica comenzó a producir petróleo en 1921, pero diez años después sus pozos dejaron de bombear aceite. Al transcurrir la década
de los cincuenta, la introducción de nuevas técnicas de perforación (fracking) crearon un resurgimiento de su producción, para
después caer nuevamente en la década de los ochenta. En el año
2008 el perfeccionamiento tecnológico reaparece (refrack y fractura horizontal) y la producción nuevamente se recuperó. Del año
2007 al año 2013 la producción pasó de 850 mil barriles por día a
1,350,000 (eia, 2016b).
Según Bell y Pavitt (1997, p. 105), las empresas que conforman
este sector extractivista de recursos naturales o materias primas se
distinguen por ser compradoras netas de tecnología que es desarrollada por “proveedores especializados”, incluso se les considera
altamente influyentes sobre los factores de la producción (tierra,
capital y trabajo). En estas industrias, el precio es la variable de rivalidad comercial por excelencia.
El hecho de que su localización y competitividad esté determinada por la existencia de un yacimiento implica tener en cuenta que
se moverán en función del grado de explotación del mismo. Ante
tal situación, requieren de un marco jurídico e institucional flexible
a sus formas de producción, pero además que facilite su emplazamiento en territorios administrados por los gobiernos locales. En
Texas, esta industria históricamente ha evolucionado en condicioTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�16

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

nes de éxito (sin que esto signifique o implique un desarrollo social
y ambientalmente responsable). Al ser consideradas empresas líderes (dada su estrategia tecnológica ofensiva), han evolucionado en
el ámbito de la competitividad sistémica del sector minero estadounidense. Ante tal incidencia, el sector ha logrado imponer un orden
regional que deriva en economías de aglomeración por periodos
que se alargan o se acortan, dependiendo de la intensidad extractiva
(materia prima) y/o del tamaño de la reserva (yacimiento).
2. METODOLOGÍA
Del año 2008 al 2015 la aglomeración industrial en los condados
ha sido vertiginosa, pero no por ello homogénea; y es que una de
las características de la industria del petróleo y gas es precisamente
su constante movimiento sobre el territorio. En este sentido, la variación en la distribución espacial se presenta continua y frecuente,
por lo que habrá de considerarse que la velocidad con que se mueve
admite su constatación en periodos de entre 5 a 10 años. El asunto
es que estas variaciones pueden ser divisadas en función del cambio en el número de permisos de perforación de pozos de petróleo
y gas aprobados por la autoridad en cada uno de los condados que
conforman el conglomerado o play Eagle Ford Shale.
Como se mencionó anteriormente, en esta investigación se toman como referencia los 26 condados identificados por la Railroad
Commission of Texas (2016a) y la tceq (2016): Atascosa, Bastrop, Bee,
Brazos, Burleson, De Witt, Dimmitt, Fayette, Frio, Gonzales, Grimes,
Karnes, La Salle, Lavaca, Lee, Leon, Live Oak, Madison, Maverick,
McMullen, Milam, Robertson, Walker, Webb, Wilson y Zavala.
El instrumento de aproximación que se eligió para detectar la
variación de la actividad industrial en los condados fue el de cociente de cambio y participación simplificado, ya que permite comparar una variable (magnitud) contenida en espacios geográficos
que en conjunto constituyen una región, en este caso Eagle Ford
Shale Play. Además, admite la comparación de cantidades tomando
como referencia un valor, un lugar o ambos. Para elaborar dicha
comparación se utilizan números relativos mediante porcentajes,
ya que, de acuerdo con Asuad Sanén (2001, pp. 163-164), el manejo de números absolutos dificultaría la comprensión y análisis.
El número relativo es el cociente de la variable seleccionada —en
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

17

tiempo y espacio determinados—, es decir, el cociente de la variable (i) en lo local (j) entre el total de la variable (i) representada en
la región (r), multiplicado por 100. La denotación matemática para
cada magnitud de referencia es la siguiente:
Vij

100

+

IV =

Vir

IV = Representa el índice de participación de la variable seleccionada.
Vij = Es el valor de la variable (i) en el condado (j)
Vir = Es el valor de la variable (i) en la región (r)

La variación de los cocientes de un año a otro toma sentido,
ya que permite identificar si el índice de participación de la variable seleccionada (IV) se acrecentó o, por el contrario, disminuyó;
además al comparar en el año final el IV de cada condado (j) con
la media aritmética simple porcentual () de la variable (i) a escala
regional (Vir/26), se puede examinar si su comportamiento se llevó
a cabo por arriba o por debajo del promedio regional. La forma
matricial comparativa de la variable (número de permisos de petróleo y gas aprobados por la Railroad Commission of Texas) para
cada condado, teniendo como referente el promedio regional, se
simplificó como se muestra en la tabla 1.
Las cifras que se emplearon para la aplicación de los números
índice contenidos en la matriz cociente de cambio y participación simplificado fueron recabados del sistema de datos Oil and Gas Data
Query de Railroad Commission of Texas (2016c). De tal manera
que teniendo los resultados se procedió a clasificar cada magnitud espacial (condado) en cuadrantes de tendencia que dan cuenta del
grado de actividad industrial a la que se sujeta cada condado que
conforma el play.
Para la elaboración de los cuadrantes se concibieron cuatro categorías de variación: territorios emergentes (en auge), territorios
estables (en equilibrio), territorios en retroceso (en declive) y territorios marginales (en decadencia). Es preciso señalar que cada
cuadrante indica o revela una propensión deducida de una serie de
hechos o circunstancias significativas, por lo que posibilita el análisis temporal del acontecer geográfico industrial. Así, se concretó
la clasificación relacionada con el cálculo aritmético de cambio y
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�18

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

TABLA 1
Matriz insumo para el cuadrante de variación tendencial.
Varht ble i
Afio inicial

Total regional
Promedio regional
(media :witmétiCll sim ple)

Variable i
número absoluto

Variable i
número rel.ati\·o
(porcentaj e)

¿)

¿IV

- 'i.1,
x=-

¿, IV

X=--

n

n

i,

}¡ 1

-=

i,

Íi2

o
u

h

}¡3

IV
IV
IV

jn ,..

Íin ...

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.
=
~

Varia ble i
número absoluto

Afio fi1rnl
Variable i
número relatiYo
(porcentaje)

¿J;

¿1v

- 'i.1,
x=-

X=--

n

'i, IV
n

1" ) * 100

Íil

IV = ( Íi

= ( 1")• 100

}¡ 2

IV = (

= ( 1")• 100

Li,

}¡3

IV = (

ltn) • 100

}¡ n ...

IV = ( Íi '.' ) • 100

= (

Li ,
L!i

Lit

1 )

L!i

* 100

1")• 100

L!i
1" ) • 100
L!i
Lit

Nota: Ver la sustitución del método aritmético en la tabla 2 y la agrupación de los condados en el cuadrante tendencial en la figura 1.
Fuente: Elaboración propia.

participación de la industria del petróleo y gas en los 26 condados
del play (ver figura 1).
3. RESULTADOS
3.1. Hechos previos al año 2008
Para visualizar la prominente recuperación y auge inusitado de la
industria dedicada a la explotación de petróleo y gas en la región,
es oportuno remitirse al menos dos décadas antes del año 2008,
es decir, previo a que la empresa Petrohawk Energy Corporation
diera a conocer el hallazgo en el Campo Hawkville, ubicado en el
condado de La Salle (Distrito 1), con la técnica de fracking en su
vertiente innovadora de perforación de pozo horizontal (Railroad
Commission of Texas, 2016ª; utsa-ccbr, 2011).
La información indica que en el sur de Texas el periodo marcado del año 1993 al 2008 fue, para las empresas del ramo, un tiempo
poco relevante en términos de participación en la oferta nacional de hidrocarburos. Si bien la actividad industrial se mantenía
gracias a la explotación de algunos yacimientos convencionales,
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�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

19

era un hecho que la producción disminuía con el paso de los años
y se resentía en mayor cuantía en el ámbito de la explotación de
petróleo. En esos años la producción de petróleo generada en el
conjunto de los condados que conforman el actual play había disminuido de 60 millones a 17 millones de barriles respectivamente,
una reducción considerable que generó incertidumbre económica
en el sector (ver gráfica 1). Esas dos décadas transcurrieron con
pocas o nulas expectativas de inversión, por lo que la economía de
los condados en realidad no respondía del todo al sector. No obstante, diversos condados —históricamente petroleros— resintieron la cuesta de la producción, misma que se reflejaría en términos
de desempleo.
El comportamiento negativo en la rama del petróleo se hizo
notorio en los condados de Fayette, Brazos, Burleson y Lee. Fayette, por ejemplo, pasó de incorporar en 1993 poco más de 12.5
millones de barriles de petróleo en el mercado, para después, en el
año 2008, registrar sólo 1 millón. Brazos experimentó el declive al
pasar de 8.5 millones de barriles a 1.5 millones. Burleston registró
7.8 millones y después 2.1 millones. Lee, por su parte, pasó de 6
millones a 1 millón.
Ahora bien, a diferencia del declive en la producción petrolera expuesta en esas décadas, la explotación de gas —en términos
de volumen— se consideró estable, incluso se detectó cierto crecimiento en la década de los noventa. Las cifras del conjunto indicaron que la producción de gas pasó de 715 mil millones de pies
cúbicos a 800 mil millones del año 1993 al 2008, respectivamente
(ver gráfica 2). Si bien su estabilidad fue notable, hubo condados
que cayeron de tal manera que quedaron fuera de las estrategias de
localización industrial. En este sentido, son de llamar la atención
los casos de Fayette, que pasó de registrar 46 mil millones de pies
cúbicos a 10 mil millones; Brazos, que pasó de 24 mil millones de
pies cúbicos a 5 mil millones, y Atascosa, que pasó de 21 mil millones de pies cúbicos a 5 mil millones. Entre los territorios que ayudaron a mantener la estabilidad del sector en esos años destacaron
Robertson, Webb, Leon y Lavaca.
Así, a partir del año 2008 se distinguió una nueva combinación
(científico-tecnológica, empresarial y gubernamental) en el devenir
económico y organizacional que atañe al play. Ese año fue de contrastes. Como se mencionó, la técnica de fracking en su vertiente
de pozo horizontal en formaciones de roca de baja permeabilidad
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�20

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

GRÁFICA 1
Play: Eagle Ford Shale. Producción de petróleo, 1993-2015 (barriles
por año).
450,000,000

417,802,448

421,433,657

,/

2015

22,103,177

66,173,925
2011

I
./

2010

17,744,994

16,139,275
2009

2008

18,157,483

16,955,044

2007

-

2006

17,931,838

17,906,851
2005

-

2004

19,671,309

18,953,736
2003

- -

2002

23,870,826

23,266,089

35,837,456

29,607,775

22,166,223
2001

2000

1999

1995

1994

1993

- 1998

=

0

1997

--

39,137,576

50,000,000

34,450,274

100,000,000

1996

150,000,000

60,024,765

200,000,000

r

/

/
2012

250,000,000

/

2014

170,105,457

300,000,000

49,107,900

Barriles de petróleo

350,000,000

r-e

2013

294,265,571

400,000,000

Nota: El play se conforma por la sumatoria de la producción en 26 condados.
Fuente: Railroad Commission of Texas (2016b).

perfiló la entrada de nuevos competidores en el mapa mundial de
los hidrocarburos. Los hallazgos a profundidades de entre 1,200 y
4,500 mil metros fueron tan importantes que las expectativas económicas estaban por hacerse realidad; antes el sector tenía que librar la desaceleración económica ligada al colapso de la banca de
inversión estadounidense.
En efecto, el 15 de septiembre de ese año 2008 la quiebra de Lehman Brothers, compañía global de servicios financieros de Estados
Unidos de América, fue el detonante de una cascada de quiebras de
bancos que desestabilizó el sistema económico del país (Pricewaterhouse Cooper’s, 2009). Esa realidad se acompañó de una caída
abrupta del precio del petróleo. Dos meses antes de que Lehman
Brothers reportara una deuda de 613 billones de dólares (Wiggins,
Piontek y Metrick, 2014), el precio del petróleo West Texas Intermediate (wti)10 venía bajando de una cresta de 144 dólares por
barril, alcanzada el 11 de julio. El 21 de diciembre de ese mismo
año el precio del wti se había reducido a 34 dólares por barril, un
desplome grotesco que cimbró cualquier intento por invertir en la
10 El wti es el petróleo extraído en Texas y Oklahoma, en Estados Unidos de América. Es la
materia prima que marca el valor de los llamados “contratos de futuros” en la Bolsa Mercantil de Nueva York. Los economistas utilizan el wti como valor estándar para determinar el
precio por barril en los mercados de intercambio.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�21

EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

GRÁFICA 2
Play: Eagle Ford Shale. Producción de gas natural, 1993-2015 (miles de
pies cúbicos por año).
1,800,000,000

1,651,952,986

1,503,130,847

1,629,265,614

848,477,093

2015

816,692,121

2010

1,212,644,308

799,872,281

727,870,524

2009

691,141,956

2007

2008

667,155,977

2006

627,567,923
2004

2005

630,982,184

627,312,653
2003

-

2002

698,691,776

666,385,948
2001

/

2000

681,723,103

829,427,142

" -

1999

782,109,325

1997

1998

756,738,744

1996

741,493,599

745,948,304

200,000,000

----

1995

400,000,000

....

715,414,078

600,000,000

.- -

1994

800,000,000

1993

Miles de pies cúbicos

1,000,000,000

1,004,459,991

J
./

1,200,000,000

--

JÍ

2014

1,400,000,000

2013

1,600,000,000

2012

2011

0

Notas: 1. El play se conforma por la sumatoria de la producción en 26 condados. 2.
Las cifras de producción de gas sólo incluyen pozos completados para la producción del gas natural (la abreviación es GW Gas, que significa Gas Well Gas);
es decir, tales pozos no contienen terminaciones para la producción de petróleo
crudo. 3. Los números se indican en miles de pies cúbicos (agregar tres ceros
a las cifras); por ejemplo, en el año 2009 la producción de gas obtenida únicamente de los pozos de gas (GW Gas) fue de 816,692,121,000 pies cúbicos.
Fuente: Railroad Commission of Texas (2016b).

producción de crudo: Eagle Ford Shale Play tuvo que esperar en
ese rubro, pero no precisamente en gas shale.
Las condiciones para extraer gas estaban dadas. Una fuente de
energía alternativa dispuesta en el subsuelo no sería despreciada
por el empresario del ramo. La codicia fue tal que la producción de
gas natural no mermó, incluso aumentó. Además, la intervención
del Estado en el rescate de la banca privada de inversión fue tan
rápida y dadivosa que la estabilización económica llegó en breve.
El 2 de junio del año 2009, el precio del petróleo wti llegó a los 68
dólares por barril, para ir subiendo hasta alcanzar el 28 de abril del
año 2011 los 112 dólares; se mantuvo alrededor de ese precio hasta
que el 26 de enero del año 2015 cayó a 44 dólares. Lo importante es
destacar que, transcurrido el primer trimestre del año 2010, la Reserva Federal, habiendo aplicado una serie de políticas económicas de corte keynesiano, prácticamente había logrado equilibrar el
sistema financiero y reactivar el crecimiento económico sectorial.
Ese año el wti alcanzó los 100 dólares por barril y con ello llegó el
tiempo de invertir.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�22

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

La combinación entre tecnología y buenos precios del petróleo
hicieron redituable la extracción de petróleo y gas en la región. La
aplicación de la técnica de fractura horizontal fue tan radical que
modificó el mapa económico-geológico del play (Warlick, 2012).
Evidencia de ello fue el inusual incremento de permisos de perforación de pozos, que se prolongó hasta el año 2014. De acuerdo
con los datos de la Railroad Commission of Texas, del año 2010 al
2014 el número de autorizaciones aconteció tan rápido que pasó
de 952 a 4,654, respectivamente (ver gráfica 3). La vorágine industrial hizo que en el año 2011 el play se ubicara en los primeros lugares del mapa mundial de la producción en yacimientos de esquisto
(EagleFordShale.com, 2016a; Infobae, 2015).
Por lo que respecta al impacto económico que el play ha tenido
en la región, los reportes generados por The University of Texas
at San Antonio Institute for Economic Development’s Center for
Community and Business Research indican que del año 2009 al
2013 la derrama económica pasó de 2.9 billones de dólares a 87 billones, respectivamente (utsa-ccbr, 2011, p. 10; utsa-ccbr, 2014, p.
5).11 La magnitud de capital circulante en la región a consecuencia
de la localización industrial mostró la influencia que puede tener
esta industria en las estrategias de desarrollo regional formuladas
por los gobiernos local, estatal y federal.12
Sin embargo, el apogeo no duraría indefinidamente. A partir del
año 2015 se reveló una baja en el número de permisos de perforación de petróleo y gas, al contabilizarse 2,172 (ver gráfica 3). Ese
año el play comenzó a perder fuerza. Diversas fuentes de información mostraron el declive de la actividad (Hiller, 2015 y 2016;
Lofholm, 2016); incluso la eia, en su reporte Drilling Productivity
Report de marzo del año 2016, proyectó la paulatina cuesta de la
producción tanto de gas natural como de petróleo (eia , 2016a).
Dos elementos habrán de tomarse en cuenta en la cresta productiva. El primero de ellos tiene que ver con la abrupta caída del
precio del petróleo wti, que el 23 de diciembre del año 2015 cayó
11 No existen reportes de la misma fuente para los años 2014 y 2015.
12 Mientras tanto, en la porción mexicana del yacimiento (conocida como Cuenca de Burgos), la autoridad mexicana entre los años 2012 a 2014 autorizó 27 pozos de exploración
distribuidos en diferentes municipios de los estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
Estos permisos se hicieron en un contexto de debate político que culminó en una reforma
constitucional en materia de energía declarada por el Poder Legislativo federal el 18 de
diciembre de 2013. Con ello, se liberó al sector del monopolio estatal para dar paso a la
inversión privada.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�23

EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

4,654

GRÁFICA 3
Play: Eagle Ford Shale. Permisos de perforación de pozos de petróleo y
gas aprobados por año, 1990-2015.
5,000

,
3,324

3,500

,

2,500
2,000

~

/

2015

2014

2013

/
2012

373

- - .... í
2009

- -

2011

2008

619

522

--

2007

533
2004

563

440
2003

518

401
2002

-

2006

394
2001

---·-- .... -

2005

333

2000

444

274

1999

372

1998

239
1996

1997

256

400

241
1995

1994

1991

1990

-

1993

337
~

0

1992

256

1,000

327

952

1,500

500

2,172

2,231

3,000

2010

Número de permisos

4,000

3,882

/"'\
~ \
\
/
\

4,500

Notas: 1. El play se conforma por la sumatoria de 26 condados. 2. Las cifras para cada año
indican permisos de perforación de pozos de petróleo y gas aprobados por la Railroad
Commission of Texas, sean nuevos o de renovación, además se incluyen todos los perfiles
de pozos (direccional, direccional sidetrack, vertical, vertical sidetrack, horizontal, horizontal sidetrack).
Fuente: Railroad Commission of Texas (2016c).

hasta los 47 dólares por barril, esto después de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (opep) acordara mantener
la producción de 30 millones de barriles por día, buscando sacar
del mercado a los productores de petróleo de esquisto de Estados
Unidos de América (Expansión-cnn, 2014). El segundo elemento
tiene que ver con el pico de explotación del yacimiento, toda vez
que puede estar al máximo, situación que explicaría en parte la liberación del sector energético mexicano (se reitera que la actividad
industrial se hace en un yacimiento transfronterizo). El panorama
genera incertidumbre por la posibilidad de que el yacimiento se
encuentre en fase de maduración temprana o, más aún, avance a
la fase de madurez tardía; de ser así, se atestiguará a corto plazo la
fase de decadencia.
Sea cual sea la causa de la desaceleración del play, es un proceso
industrial que avanza territorialmente en función de las características geológicas del yacimiento, pero también favorecido por una
legislación flexible en términos ambientales. En efecto, el aumento
de permisos de perforación de pozos de petróleo y gas otorgados
por la Railroad Commission of Texas y el acelerado impacto ecoTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�24

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

nómico registrado contrastan con la disminución de presupuesto
federal concedido a la tceq, organismo público que tiene jurisdicción en materia de contaminantes al aire, agua y suelo.
De acuerdo con la información de la Legislative Budget Board,
asamblea que tiene una amplia gama de responsabilidades, entre
las que destaca servir a las necesidades de las políticas fiscales de
la Legislatura de Texas, la 80ª. Legislatura asignó a la tceq para
su ejercicio fiscal del año 2008 poco más de 43 millones de dólares provenientes del fondo federal. Año con año esa cantidad fue
reduciéndose, tanto así que para el ejercicio fiscal del año 2015, la
83ª. Legislatura asignó a la tceq 38.8 millones procedentes del fondo federal. También, desde el gran total de ingresos (cantidad que
incluye todos los rubros de financiamiento), es posible observar la
reducción de su presupuesto, ya que del año 2008 al 2015 pasó de
554 millones de dólares a 356 millones (Eightieth Texas Legislature, 2007, p. vi-12; Eighty-third Texas Legislature, 2013, p. vi-15).
Este asunto es fundamental, ya que cada vez hay menos dudas
sobre los efectos ambientales y sobre la salud pública que tiene la
aplicación de la técnica de fracking en sus diferentes vertientes. Reporteros, académicos, científicos, organizaciones de la sociedad civil y comunidad en general difunden experiencias, conocimiento e
información para hacer valer su derecho a un ambiente saludable
(InsideClimateNews.org y Center for Public Integrity, 2014; Perada
y Sevillano, 2014; Scoop.it, 2016). La contaminación de los mantos
freáticos, agua potable y aire se considera causa de enfermedades
(dolores de cabeza por olores constantes, irritación de los ojos, enfermedades gastrointestinales y problemas respiratorios) y de animadversión en la población que habita en las inmediaciones de las
empresas que realizan exploración y explotación de hidrocarburos
en la región. Si bien las analogías y experiencias varían entre plays
o conglomerados industriales, es un hecho que el uso intensivo de
agua con aditivos químicos (básicamente ácido hidroclórico, etanol,
metanol, etileno e hidróxido de sodio) se perfecciona en las entrañas
de la empresa y por ende en la particularidad de las patentes (Scoop.
it, 2016). Además, la remoción de la vegetación silvestre implica
pérdida de biodiversidad por perturbación a especies catalogadas en
peligro de extinción y amenazadas (Tenenbaum, 2014). Sin lugar a
dudas, esa dimensión de la realidad discrepa con el panegírico discurso que hacen Tunstall y Oyakawua del play Eagle Ford Shale en
los informes de impacto económico editados por el Instituto de DeTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

25

sarrollo Económico y el Centro de Investigación para la Comunidad
y los Negocios de la Universidad de Texas en San Antonio.
En suma, la información deja ver la movilidad de las empresas por la región, es decir, por cada uno de los 26 condados que
conforman el play. Condados que en el 2008 fueron considerados
territorios clave para la industria del petróleo y gas, en el año 2015
han retrocedido en importancia, incluso ubicándose en decadencia o marginales. Otros, por el contrario, han ocupado un lugar
estratégico en términos de localización industrial, al grado de posicionarse como territorios emergentes. Surge una pregunta clave
que infiere sobre la movilidad de las empresas por el territorio administrativo de los condados: ¿la perforación de pozos de petróleo
y gas avanza hacia los condados del sur, es decir, hacia la frontera
con México?
3.2. Matriz cociente de cambio y participación simplificado
a partir de los permisos de perforación de pozos de petróleo
y gas en Eagle Ford Shale, 2008-2015
La tabla 2 es la base de entrada al cuadrante de variación tendencial
2008-2015. En ella se presenta la cantidad de permisos de perforación de pozos de petróleo y gas otorgados tanto a escala de región
(play) como para cada uno de los condados que lo conforman. Los
datos permiten identificar el cambio teniendo en cuenta los años
2008 (inicial) y 2015 (final).
3.3. Categorización de los condados en el cuadrante de variación
tendencial
Al interior del play, el otorgamiento de permisos de perforación
de pozos de petróleo y gas puso al descubierto que, al finalizar el
año 2015, más de un tercio de los condados se encontraron en situación marginal o en decadencia (ver figura 1). Esto quiere decir
que 38% de los condados presentaron, del año 2008 al 2015, una
disminución en el número de permisos y, además, que la cantidad
de permisos otorgados a cada uno de esos condados fue inferior al
promedio del total regional en el año final. Es de llamar la atención
el hecho de que la mayoría de los condados que se sitúan en esta
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�26

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

TABLA 2
Matriz cociente de cambio y participación simplificado. Permisos de
perforación de pozos en Eagle Ford Shale Play, 2008-2015.

Condados

Año 2008
(número
absoluto)
Total regional
Promedio regional
Atascosa
Bastrop
Bee
Brazos
Burleson
De Witt
Dimmitt
Fayette
Frio
Gonzales
Grimes
Karnes
La Salle
Lavaca
Lee
Leon
Live Oak
Madison
Maverick
McMullen
Milam
Robertson
Walker
Webb
Wilson
Zavala

619
24
10
1
7
1
16
6
18
2
24
12
1
10
10
13
2
11
7
1
22
20
2
48
1
369
2
3

%
100
3.8
1.6
0.2
1.1
0.2
2.6
1.0
2.9
0.3
3.9
1.9
0.2
1.6
1.6
2.1
0.3
1.8
1.1
0.2
3.6
3.2
0.3
7.8
0.2
59.6
0.3
0.5

Año 2015
(número
absoluto)
2,172
84
100
0
3
2
7
234
433
1
78
32
4
403
358
31
0
0
74
20
2
138
0
1
5
206
2
38

%
100
3.8
4.6
0.0
0.1
0.1
0.3
10.8
19.9
0.0
3.6
1.5
0.2
18.6
16.5
1.4
0.0
0.0
3.4
0.9
0.1
6.4
0.0
0.0
0.2
9.5
0.1
1.7

Notas: 1. El play se conforma por la sumatoria de 26 condados. 2. Las cifras para cada año
indican permisos de perforación de pozos de petróleo y gas aprobados por la Railroad
Commission of Texas, sean nuevos o de renovación, además se incluyen todos los perfiles
de pozos (direccional, direccional sidetrack, vertical, vertical sidetrack, horizontal, horizontal sidetrack).
Fuente: Cálculos propios con información de Railroad Commission of Texas (2016c).

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

27

tendencia se ubiquen geográficamente al norte del play, escenario
que pone en evidencia el traslado paulatino de la industria hacia las
zonas centro y sur del play.
Resalta la posición marginal de los condados de Robertson (ubicado al extremo norte) y Maverick (territorio sureño que tiene
frontera internacional con el estado mexicano de Coahuila), ya que
al inicio del periodo se presentaban como territorios estratégicos
para la producción de petróleo, pero al final decayeron considerablemente por efecto del ascenso de otros condados en el play.
En el caso del condado de Robertson, a partir del año 2009 diversas compañías comenzaron a retraerse de la actividad, como
por ejemplo Peoples Energy Prod, Red Willow Production, Encana Oil &amp; Gas, Coronado Energy e&amp;p Company, Chesapeake Operating, entre otras. En su lugar se posicionaron xto Energy Inc.
y O’benco, Inc., pero no por ello han sido consistentes, ya que a
partir del año 2015 redujeron significativamente su intervención.
Por lo que respecta al condado de Maverick, uno de sus principales
operadores resintió el reacomodo al interior del play: txco Resources Inc. Esta compañía fue un explorador activo de petróleo y gas
en el sur de Texas que, tras reportarse en quiebra en el año 2010 y
vender sus activos a Anadarko Petroleum y Newfield Exploration,
puso de manifiesto el descenso de la participación del condado en
el play (EagleFordShale.com, 2016b). Si bien Shell también opera
en ese territorio, es un hecho que ha reducido su actividad.
Un aspecto a considerar es que, en general, la tendencia estable
se presenta en territorios de la zona centro y sur del play, salvo
un pequeño grupo de cuatro condados ubicados al extremo norte.
También es importante mencionar que en general la partición de
todos los condados que se ubican en esta tendencia es mínima en
términos de producción de petróleo y gas. No obstante, hay dos
condados al interior del cuadrante que sobresalen por el incremento de permisos de perforación registrados en el año 2015: Frio
y Live Oak, precisamente ubicados en la zona centro-sur del play
(ver figura 1).
Dada la velocidad con la que ocurren los cambios, la tendencia
de retroceso es poco advertida, tal es el caso del condado de Webb
(zona sur). Este condado que hace frontera internacional con los
estados mexicanos de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, a pesar
de estar catalogado como el principal territorio productor de gas
natural debido a las maniobras de las empresas sm Energy y Lewis
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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RODRIGO VERA VÁZQUEZ

FIGURA 1
Cuadrante de variación tendencial 2008-2015.
Permisos de perforación de pozos en Eagle Ford Shale Play.
Promedio regional (%)
X = 3.8

&gt;X

Tendencia emergente (+,+)
&gt;X

Atascosa
De Witt
Dimmitt

Karnes
La Salle
McMullen

X
Tendencia de retroceso (-,+)

&lt;X

We bb

&lt;X

Tendencia estable (+,-)
Brazos
Frio
Gonzales
Grimes
Lavaca

Live Oak
Madison
Walker
Zavala

Tendencia marginal (-,-)
Bastrop
Bee
Burleson
Fayette
Lee

Leon
Maverick
Milam
Robertson
Wilson

Categorías:
(+,+) Tendencia emergente o en auge. Son condados que presentan un incremento en la variable en el periodo 2008-2015 y cuyo porcentaje de la misma en el año 2015 es
superior al promedio de la variable de referencia regional.
(+,-) Tendencia estable o en equilibrio. Son condados que presentan un incremento en la
variable en el periodo 2008-2015 y cuyo porcentaje de la misma en el año 2015 es
inferior al del promedio de la variable de referencia regional.
(-,+) Tendencia de retroceso o en declive. Son condados que presentan un decremento en la
variable en el periodo 2008-2015 y cuyo porcentaje de la misma en el año 2015 es
superior al del promedio de la variable de referencia regional.
(-,-) Tendencia marginal o en decadencia. Son condados que presentan un decremento en la
variable en el periodo 2008-2015 y cuyo porcentaje de la misma en el año 2015 es
inferior al del promedio de la variable de referencia regional.
Fuente: Cálculos propios con base en la Matriz cociente de cambio y participación simplificado (tabla 2).

Energy (asociada con bp) en las formaciones de Lobo y Wilcox, experimentó una contracción en el número de solicitudes para perforar pozos en el año 2015 (ver tabla 2, figura 1 y mapa 2). Aun así,
ese año Webb acaparó 44% de la producción total de gas natural.
Así, se tiene que seis condados (23%) emergen de entre el conjunto dinamizando el play. Son territorios en auge por la cantidad
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�29

EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

y aceleración de los permisos de perforación de pozos de petróleo
y gas concedidos por la autoridad. Por ejemplo, La Salle, ubicado al
sur del play, al entrar el año 2011 pasó de ser un condado ganadero
—escasamente poblado— a uno de los territorios con mayor número de acres arrendados a compañías del ramo. Cotulla, ciudad
sede de ese condado, emergió de improviso en el mapa laboral, recaudatorio, financiero y de desarrollo urbano del estado de Texas,
favorecido momentáneamente por la actividad de exploración y
explotación, principalmente ostentada por eog Resources y Petrohawk (Dovalina, 2014). Otro ejemplo es el condado de Dimmitt,
también ubicado al sur del play, que pasó de registrar 18 permisos
en el año 2008 a 433 en el año 2015, aumento que se atribuye en
buena parte a la actividad de las empresas Chesapeake, Anadarko
MAPA 2
Tendencias de perforación de pozos en los condados del play
al año 2015.
-104

-103

-102

-101

-100

-99

-98

-97

-96

-95

31

31

30

+

30

+

29

N

W
*E

COA HU ILA
28

+

+

+

27

+

M ÉX

26

+

+

+

1

+

28

Golfo de
Méx ico

e E)

+

+

27

+

26

Simbolo gla

+

+

+

+

• Tenden cia emergente

• Tendencia es table

• Tendencia en retroceso
25

+
-104

-103

-102

+

+

-101

-100

+

60

-99

-98

-97

Tenden cia margina l

+

-96

60

+

25

120 Kl lometers

-95

Representación numérica de los condados en el mapa: 1) Atascosa, 2) Bastrop, 3) Bee, 4)
Brazos, 5) Burleson, 6) De Witt, 7) Dimmitt, 8) Fayette, 9) Frio, 10) Gonzales, 11) Grimes, 12)
Karnes, 13) La Salle, 14) Lavaca, 15) Lee, 16) Leon, 17) Live Oak, 18) Madison, 19) Maverick,
20) McMullen, 21) Milam, 22) Robertson, 23) Walker, 24) Webb, 25) Wilson, 26) Zavala.
Fuente: Elaboración propia.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�30

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

(asociada con knoc y sm Energy) y Newfield, mismas que han logrado reducir considerablemente los costos de perforación en función de implementar nuevas tecnologías, entre las que se incluye el
pozo horizontal. De manera similar, se atestigua la situación de los
condados de De Witt (zona centro), Karnes (zona centro), McMullen (zona centro) y Atascosa (zona centro), al experimentar todos
ellos en el año 2015 una participación de permisos por arriba del
promedio.
CONCLUSIONES
El recuento muestra que, entre los años 2010 y 2014, se presentó una cresta económica que modificó la geografía industrial del
ramo del petróleo y gas en Texas. Tan importantes fueron los hallazgos acaecidos por la implementación tecnológica relacionada
con la fractura hidráulica del tipo horizontal que, entrado el año
2013, Eagle Ford Shale se situó como el más importante play estadounidense en términos de capital invertido por este tipo de compañías. Los reportes de impacto económico generados por The
University of Texas at San Antonio-Institute for Economic Development’s Center for Community and Business Research fueron
contundentes: del año 2009 al año 2013 la derrama económica en
la región propiciada por la industria pasó de 2.9 billones de dólares
a 87 billones, respectivamente.
Así de rápido como se alcanzó el auge, también llegó la cuesta.
El año 2015 significó para las empresas instaladas un ajuste en términos de inversión, por lo que la geografía económica que atañe al
play se modificó. La información indica que a finales de ese año la
actividad industrial disminuyó en la región. Sea por el excedente
de oferta acuñada a la opep —en respuesta al aumento del volumen
de la producción estadounidense—, que ha resultado en retracción
y/o salida —momentánea— de competidores por precios decrecientes, o porque el yacimiento ha entrado en fase de madurez tardía, hay evidencia suficiente para argumentar que la burbuja económica del gas shale en Texas explotó en el último trimestre del año
2015. En el play se viven tiempos de incertidumbre en la inversión
y, por ende, en aspectos laborales.
La disminución de solicitudes de permisos de perforación de
pozos de petróleo y gas en Eagle Ford Shale Play es un indicador
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�EAGLE FORD SHALE PLAY: GEOGRAFÍA INDUSTRIAL MINERO-PETROLERA

31

de cambio que se acompaña de la contracción del volumen de la
producción. Ese cambio ha sido tan abrupto que está afectando
el alarde económico de pueblos, ciudades y condados que, apenas
cuatro años atrás, experimentaron el auge económico irradiado
por las empresas dedicadas a la exploración y explotación de hidrocarburos. El hecho de que 38% de los condados se identifiquen
en tendencia marginal apuntala lo antes dicho.
Por lo que respecta al instrumento empleado —aplicado al
conjunto de condados que conforman el play—, resultó útil para
detectar que la dinámica de las compañías avanza hacia el límite internacional, es decir, hacia los estados fronterizos del noreste de México. Un indicador de ese desplazamiento hacia el sur se
atestigua por aquellos condados que emergen de entre el conjunto
ostentando una participación sin precedentes de permisos de perforación, y además contrastando con aquellos del norte que muestran una tendencia cada vez más marginal o decadente. Resaltan en
dinamismo los condados de Dimmitt, De Witt, Karnes y La Salle,
pero también el condado de Webb, que, aunque ha disminuido en
número de permisos, aún sigue siendo el principal productor de
gas natural al interior del play; seguir el transcurso de la actividad
en este condado es importante porque hace frontera internacional
con cuatro municipios mexicanos: en el estado de Tamaulipas, con
Nuevo Laredo; en el estado de Nuevo León, con Anáhuac; y en el
estado de Coahuila, con Hidalgo y Guerrero.
Sin duda, una de las líneas de investigación que quedan abiertas
tiene que ver con el impacto social por efecto del deterioro ambiental que conlleva la tan agresiva actividad industrial de tipo extractivista. Hay voces de los pobladores que viven en las inmediaciones de los pozos de petróleo y gas que buscan espacios oficiales
y no oficiales para hacerse escuchar y advertir de las externalidades
asociadas al crecimiento económico que por lapsos se propaga para
después caer, dejando secuelas de animadversión y/o quebranto
del tejido social por falta de empleo, daños a la salud y deterioro
ambiental. Por último, mas no por ello menos importante, se recomienda profundizar en el acontecer de las organizaciones de la
sociedad civil que buscaron, buscan y perfilan un frente en contra
de la autorización indiscriminada de permisos de perforación de
pozos de petróleo y gas relacionados con el fracking.

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�32

RODRIGO VERA VÁZQUEZ

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Clusters Agroindustriales en Argentina:
Influencia del Institucionalismo y del Capital Social

Agroindustrial Clusters in Argentina:
Influence of Institutionalism and Social Capital
Lorena Tedesco*1 | Gabriela Cristiano**2

► RESUMEN
La desarticulación de las cadenas de valor en Argentina es un
fenómeno generalizado, así como la ausencia de un tejido institucional de soporte. Pero actualmente se observa la emergencia de aglomeraciones de empresas que colaboran bajo un
determinado marco institucional que promueve y sostiene su
funcionamiento. El objetivo del presente trabajo es identificar los clusters agroindustriales en Argentina a partir de los
eslabonamientos que se miden en la Matriz Insumo Producto
y exponer brevemente la relación entre el capital social y un
marco institucional idóneo con el fortalecimiento de estas cadenas de valor, tanto a nivel teórico como empírico.
Palabras clave: Clusters agroindustriales / Argentina / Capital social / Instituciones / Cadenas de valor.
Clasificación jel: L22 / L78 / R58.

► ABSTRACT
The disarticulation of the value chains in Argentina is a generalized phenomenon as well as the absence of an institutional support fabric. But, nowadays, the emergence of agglomerations of
companies that collaborate under a given institutional framework promotes and sustains its functioning. The objective of
this paper is to identify agroindustrial clusters in Argentina
based on the linkages measured in the Input Product Matrix
and briefly describe the relationship between social capital and
a suitable institutional framework with the strengthening of
these value chains, both theoretically as empirical.
* Profesora adjunta, Universidad Nacional del Sur, Departamento de Economía. Correo electrónico:
ltedesco@criba.edu.ar
** Profesora adjunta, Universidad Nacional del Sur, Departamento de Economía. Correo electrónico:
gcristiano@uns.edu.ar

Recibido: 6 de octubre de 2016 | Aceptado: 16 de febrero de 2017
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ISSN 2007-1205 | pp. 37-56

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

Keywords: Agroindustrial clusters / Argentina / Social capital /
Institutions / Value chains.
jel Classification: L22 / L78 / R58.

1. INTRODUCCIÓN
La actividad empresarial en Argentina se ha caracterizado por tener exponentes del sector agroindustrial que actuaban de forma
aislada. Sin embargo, en los últimos años pareciera observarse el
surgimiento de aglomeraciones de empresas de un mismo sector
y/o sectores relacionados, en cuyo seno hay fenómenos incipientes
de acciones comunes orientadas a bajar los costos y a propiciar la
innovación, entre otros, lo cual hace evidente la presencia de un
incipiente capital social. Este tipo de concentración geográfica de
empresas y organizaciones interconectadas y pertenecientes a un
determinado sector productivo es lo que Porter (1990) designó con
el término de cluster. Ejemplos de este tipo pueden observarse en el
caso del vino en Mendoza, el aceite de oliva en el Sudoeste Bonaerense, los nogales en La Rioja, los quesos en Tandil, las máquinas
agrícolas en Santa Fe, entre otros.
El objetivo del presente trabajo consiste en detectar los sectores
agroindustriales que conforman clusters en Argentina mediante un
modelo cuantitativo y ver la participación de las instituciones y el
rol del capital social en los mismos. Cabe destacar que este trabajo
no pretende hacer un análisis exhaustivo para comprobar ninguna
causalidad entre estos conceptos y el surgimiento de los clusters, sino
más bien describir a ambos y a partir de allí inferir la importancia
que éstos revisten en términos de la formación de estos clusters.
La metodología consistió en realizar primeramente una revisión
de la literatura referida al capital social y al rol de las instituciones
respecto a la conformación y fortalecimiento de clusters productivos. Luego se procedió a analizar el grado de relaciones intersectoriales, teniendo en cuenta las empresas pertenecientes a cada una
de las ramas agroindustriales mediante el método de Czamanski y
Ablas (1979), a efectos de identificar los clusters. Finalmente, se exponen los casos de clusters más relevantes en Argentina, en los que
es evidente la presencia de capital social (en muchos de ellos prevalece el asociativismo entre los productores, lo cual revela el grado
de confianza existente entre los miembros que los componen) y la
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

39

presencia institucional, plasmada en organizaciones diversas que
apoyan la producción y el intercambio.
En este trabajo se establece el supuesto de que la presencia de capital social y de un marco institucional idóneo constituye un aspecto
favorable para la formación de clusters, aunque ésta es sólo una condición necesaria, pero no suficiente, para el surgimiento de los mismos.
1.1. El concepto de cluster
El concepto de cluster que mayor trascendencia ha recibido es el
elaborado por Porter (1990), quien los define como “concentraciones de empresas e instituciones interconectadas en un campo
particular”. Engloban, por ejemplo, abastecedores de insumos especializados, así como proveedores de infraestructura, clientes y
productores de artículos complementarios, que pueden compartir
un territorio común (cluster regional) o tener eslabonamientos porque pertenecen a un mismo sector (cluster sectorial). Finalmente,
en muchos casos, ambos incluyen instituciones como universidades, centros de desarrollo y asociaciones comerciales.
El objetivo del cluster en el concepto de Porter (1990) es la ganancia de competitividad, resaltando que la “prosperidad nacional
es creada, no heredada”. Este autor pone énfasis en la importancia
de cultivar la capacidad de innovación para ganar competitividad
mediante la formación de complejos locales en donde los actores
se vinculen formando una red de colaboración. Antes que él, sus
precursores, como Weber, hacían referencia a las economías de
aglomeración, hablando en términos de centros de crecimiento,
complejos industriales y distritos industriales.
1.2. Capital social e instituciones
Andriani (2013) afirma que la idea de que la confianza, la actividad
vinculada al asociativismo y el sentido de reciprocidad contribuyen al bienestar económico y de la sociedad tiene una larga tradición en la historia de la sociología y del pensamiento económico.
Más precisamente, Portela y Neira (2002) sostienen que a partir de
los trabajos de Coleman (1988) en sociología de la educación y de
Putnam (1993) en ciencias políticas, la expresión “capital social”
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

cobra una mayor importancia. El primero de ellos define el capital social como “los aspectos de la estructura social que facilitan
ciertas acciones comunes de los agentes dentro de la estructura”
(Coleman, 1988), concibiéndolo como algo que utilizan los individuos para impulsar sus propios objetivos personales. Por su parte,
Robert Putnam (1993) lo delimita como “los aspectos de las organizaciones sociales, tales como las redes, las normas y la confianza,
que permiten la acción y la cooperación para el beneficio mutuo”
(desarrollo y democracia).
Estos mismos aspectos del capital social como clave en el desarrollo de redes de colaboración son resaltados, entre otros, por
Andriani (2013), Durlauf y Fafchamps (2004), Kwon y Adler (2014)
y Woolcock (citado en Kwon y Adler, 2014). Además, entre otros
autores, son Paldam y Svendsen (2000) quienes han revisado diferentes estudios empíricos que demuestran que el capital social
tiene influencia en el desarrollo económico y que, por tanto, debe
formar parte, al igual que otras formas de capital, de la función de
producción y los modelos de crecimiento y desarrollo.
Si bien en este trabajo no se realizará un estudio exhaustivo al
respecto, puede decirse que el desarrollo de clusters productivos
está asociado a los niveles de cooperación y confianza que prevalezcan entre los actores, dado que uno de los lemas en los que se
basa la formación de los mismos es “cooperar para competir”. En
favor de esta relación, puede citarse un estudio realizado por Llach
(1998) sobre clusters dinámicos, que identificó entre los factores
que favorecieron su competitividad a la “energía empresarial” de
los productores y a las vinculaciones entre las empresas y el sistema científico tecnológico. Asimismo, menciona que en las cadenas
agroalimentarias es posible detectar relaciones de cooperación y
coordinación entre los distintos eslabones que las componen, aunque haya conflictos de intereses.
Por otra parte, como argumentan Caballero Míguez y Kingston (2005), si la confianza permite que los individuos lleven a cabo
estrategias cooperativas ante el problema del dilema del prisionero, y si éstas derivan en situaciones de mejora, entonces la misma
parece racional y resulta una vía útil para garantizar la solución
cooperativa. Esto indica que la existencia de capital social favorece
la cooperación entre los agentes que se logra en un cluster.
En cuanto al marco institucional específicamente, y siguiendo a
Douglas North (1990), se expondrán algunos conceptos y definicioTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

41

nes que emanan de la Nueva Economía Institucional (nei). La nei
estudia y enfatiza la importancia que revisten las instituciones en
el intercambio económico, en las elecciones y conducta económica
de los individuos y grupos sociales, y en el desempeño de la economía. Las instituciones son las reglas de juego sobre las que se basa
una sociedad y que, de alguna manera, condicionan las relaciones
económicas entre los participantes del sistema. De hecho, las instituciones son las que estructuran los incentivos que se dan en los
intercambios de índole política, social o económica. Estas reglas son
indispensables, ya que sin ellas los individuos verían frustradas las
posibilidades de obtener los beneficios de la cooperación social y del
intercambio económico. Las sociedades que han logrado obtener un
nivel de desarrollo importante en su economía no han sido guiadas
por un orden espontáneo, sino que se han apoyado y basado en un
conjunto de instituciones que les han proporcionado las reglas (formales o informales) necesarias para guiar cotidianamente su vida
(material y cultural) y para crear seguridad en el intercambio, limitando la incertidumbre y fortaleciendo la existencia de capital social.
Vale resaltar que, tal como se supone en este trabajo, si bien estas reglas son necesarias para el desarrollo del cluster, no son suficientes, ya que también es menester contar con un poder y un
sistema de orden que obligue su cumplimiento, porque las mismas
sólo constituyen una guía para la interacción y el accionar individual de los actores.
El fortalecimiento institucional, por otro lado, es visto por los
expertos como un instrumento indispensable de las políticas de desarrollo, como un activo esencial de las sociedades avanzadas. Éstas
tienen marcos institucionales inclusivos que impulsan y facilitan la
iniciativa empresarial, el bienestar personal y la participación. La
buena gobernanza de los programas de desarrollo es fundamental e
implica la coordinación de las instituciones e incluso de los actores
individuales (Muñoz Mazón, Moraleda y Fayos-Solà, 2012).
Luego de esta breve reseña de trabajos que resaltan la importancia del capital social en la conformación de redes o clusters, se
concluye que los mismos tienen en común, además, la definición del
capital social como la confianza que se genera entre los actores de un
sector productivo. Por otra parte, tal como se sostiene en esta investigación, este elemento es necesario para el desarrollo de un cluster,
aunque no es suficiente, ya que debe existir un “orden” para hacer
cumplir la jerarquía que subyace al rol de cada elemento de la red.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

2. CLUSTERS EN ARGENTINA
Los eslabonamientos entre actividades productivas han sido objeto de estudio de numerosos trabajos por la información que brindan respecto a la identificación de sectores clave en términos de
crecimiento económico. En esta ocasión, se mencionarán los resultados obtenidos por Tedesco (2008) mediante la aplicación del
modelo de Czamanski y Ablas (1979) para identificar y cuantificar
los eslabonamientos de la agroindustria argentina a partir de datos
extraídos de la Matriz Insumo Producto del año 2004 y agrupar los
sectores en clusters de cadena de valor.
El modelo establece los siguientes pasos:
1). Obtener indicadores de la intensidad del flujo entre sectores,
considerándolos como partes de una cadena de valor, utilizando
los siguientes índices, en donde zij es un elemento de la matriz
insumo producto:
Para los proveedores (eslabonamiento hacia atrás):





zij 

aij = n


 ∑ zij 
 j =1 
Si, por ejemplo, aij = 0.20, indica que las compras del sector i
respecto al j son sólo el 20% de la demanda total de insumos de
ese sector.
Para los compradores (eslabonamiento hacia adelante):



 zij 

bij =  n
 zij 

 ∑
i =1
De la misma manera que en el caso de los eslabonamientos
anteriores, un valor de bij = 0.20 indicaría que las ventas del
sector i al j son sólo el 20% de las ventas totales del sector i.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

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2. Construir una matriz triangular C, seleccionando para cada
par de sectores el mayor coeficiente de intensidad entre sus
compras/ventas:
cij = max (aij, aji, bij, bji)
3. Considerar que integran el cluster aquellos sectores de la economía cuyos valores en la matriz superen 0.35, distinguiendo entre:
Débilmente ligados al cluster: 0.35 &lt; cij &lt; 0.5
Moderadamente ligados al cluster: 0.5 &lt; cij &lt; 0.75
Fuertemente ligados al cluster: cij &gt; 0.75
Los valores inferiores a 0.35 no se consideran porque estarían indicando que no hay una fuerte concentración en las compras/ventas entre el par de sectores analizados.
2.1. Resultados del modelo para Argentina
En la gráfica 1 se observan los distintos sectores y su grado de eslabonamiento en relación al promedio de la economía (representado
por el índice igual a la unidad). Los que conforman la agroindustria
argentina se encuentran en el cuadrante superior izquierdo, lo que
confirma el poder de arrastre que poseen hacia el eslabón primario
y la posibilidad de conformar cluster de cadena de valor si esos eslabonamientos se dieran.
En tanto, en la gráfica 2, se ilustra el mapa de los eslabonamientos de los tres clusters agroindustriales que se han detectado. El
valor que indican las flechas corresponde al mayor valor de eslabonamiento entre las actividades unidas, o sea el elemento de la
matriz C que los vincula. Los ejes de los clusters están identificados
con rectángulos y están conectados entre sí por los productos de
panadería y la producción de granja, sectores que actúan de puente
entre ellos. En tanto, hay flechas que indican que el eslabonamiento es débil (entre 35 y 50% de la proporción en las ventas/compras
totales del sector), mientras que también los hay moderados (entre
50 y 75%) y fuertes (entre 75 y 100%).
El cluster de restaurantes es el más nutrido. En tanto, el cerealero (que incluye oleaginosas) absorbe el 86% de la producción de seTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

GRÁFICA 1
Sectores y grado de eslabonamiento.
1,40
Cuero y calzados

Índice de encadenamiento hacia atrás

♦

Industrias alimenticias
♦

Industria Textil
Papel

Productos de Tabaco

Limpieza y tocador ♦

♦

Muebles y colchones

Máquinas y productos
♦ metálicos

Madera y derivados
Otros prod. miner. no♦
met.
Loza y vidrios

1,00

♦

♦

Hoteles y restaurants
♦ Construcción
Abonos y plaguicidas

Maquinaria eléctrica ♦

Mineria
Otros prod. químicos

F. sintéticas manuf.

♦

♦

Otras industrias

♦

♦ A, G, C, P y Silv.

Comunicaciones ♦

♦ Transporte

♦ O serv. no ﬁn. públ. y priv.

♦

Material de transporte

♦

Caucho y plàsticos ♦

Imprenta y editoriales

♦

0,60
0,60

1,40

1,00
Índice de encadenamiento hacia adelante

Fuente: Elaboración propia.

millas y el 88% de los servicios agropecuarios. Además, los cereales
constituyen la materia prima para la elaboración de alimentos balanceados, cuya producción se destina en un 77% a la producción
de animales de granja.
Por su parte, los restaurantes (que incluyen los expendios de comida en mostrador, deliveries, rotiserías y servicios de catering) están fuertemente vinculados a la producción panadera, absorbiendo
el 70% de su producción; a las bebidas alcohólicas, con el 63%, y a
la elaboración de pastas alimenticias, con el 83%. Llama la atención
que no haya surgido de la aplicación del modelo una relación significativa entre esa actividad y la matanza de animales, ni tampoco
con la producción de granja.
En tanto, en el cluster de curtido de cueros no hay eslabonamientos fuertes entre las actividades, ya que los mismos rondan el
50% sin grandes diferencias entre los sectores.
Se concluye que las actividades agroindustriales son las que presentan eslabonamientos más fuertes dentro de los clusters de resTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

45

GRÁFICA 2
Eslabonamientos de clusters agroindustriales.

Fuente: Elaboración propia.

taurantes y de cultivo de cereales, oleaginosas y forrajeras, aunque
también hay importantes vínculos con la elaboración y conservación de frutas y verduras y con la cría de ganado. En tanto, en el
de curtido de cuero, las relaciones de las manufacturas de origen
agropecuario entre sí y con otros sectores son de tipo moderado.
También hay producciones agroindustriales que no conforman
clusters por no alcanzar el valor mínimo de 0.35 establecido por el
modelo. Las mismas son: el azúcar, el tabaco, la celulosa, el papel,
el cartón y productos derivados, elaboración de productos de pescado y textiles.
3. LA PRESENCIA DE CAPITAL SOCIAL
Y EL MARCO INSTITUCIONAL EN LOS CLUSTERS DE ARGENTINA
3.1. Breve descripción socioeconómica del país
A continuación se hará una breve descripción socioeconómica de
Argentina a modo de prólogo de la revisión acerca de los clusters
más relevantes y el contexto dentro del cual se desarrollaron, en
donde se observa la presencia, en distinto grado, del capital social
y el marco institucional.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�46

Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

Argentina es un país ubicado al sudeste del continente americano y es el 7.º país más extenso del mundo. Su población, de acuerdo
a las estimaciones del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos,
asciende a 43,131,966 habitantes, la cual posee un alto índice de
alfabetización. Integra el Mercosur, la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños (celac) y la Organización de Estados Americanos (oea).
Posee el mayor Índice de Desarrollo Humano de Latinoamérica y
la menor desigualdad de Sudamérica.
Conforma el grupo de los 20 países más ricos e industrializados
del mundo, y en 2015 fue clasificada por el Banco Mundial como
una de las tres naciones latinoamericanas de ingresos altos; pero
en 2016 dejó de serlo, descendiendo al grupo de países con ingreso
medio-alto. Integra el grupo de los nuevos países industrializados
(nic). Con excepción de la provincia de Buenos Aires y la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, las demás provincias han firmado tratados interprovinciales de integración, conformando cuatro regiones para diversos fines:
•
•
•
•

Región Norte Grande: formada por las provincias de Catamarca,
Corrientes, Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones, Tucumán, Salta y
Santiago del Estero.
Región Nuevo Cuyo: formada por las provincias de La Rioja, Mendoza, San Juan y San Luis.
Región Patagónica: formada por las provincias de Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida
e Islas del Atlántico Sur.
Región Centro: formada por las provincias de Córdoba, Entre Ríos
y Santa Fe.

Posee una gran variedad de climas, lo que sumado a la variedad
de suelos lo convierte en poseedor de grandes recursos naturales,
dando lugar a diversas cadenas productivas. Es uno de los mayores
productores de soja y exportadores de carne del mundo y es el primer productor mundial de girasol, yerba mate, limones y aceite de
soja. Ocupa el segundo lugar a nivel mundial en términos de producción de miel y manzanas y es el productor más grande de trigo,
lana y vino de Latinoamérica. A nivel global es el principal productor de biodiesel, contando además con una importante producción
de gas natural y petróleo. También posee importantes yacimientos
de plomo, zinc, oro y cobre. Es un país muy rico en recursos pesTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

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queros y tiene muy desarrollado su sector turístico, ya que es el
lugar más visitado de América del Sur y el cuarto del continente
americano, según cifras oficiales de la Organización Mundial del
Turismo.
Por otra parte, es el productor de software más importante de
Sudamérica, y ocupa el segundo puesto en cuanto a fabricación de
autopartes. La industria manufacturera es la que más aporta al pib,
principalmente considerando las producciones de origen agropecuario.
3.2. Evidencia de clusters
A pesar de que en el apartado anterior se hizo alusión a la importancia de Argentina como productor y exportador de carne y de
algunos cereales y oleaginosas como la soja, que representa un claro ejemplo de cluster productivo preponderante en el país, éste ha
perdido participación en el mercado externo como consecuencia
de las políticas proteccionistas de ciertos países, ya que algunos de
ellos pasaron de ser importadores de alimentos a ser productores
autosuficientes. También influyeron en este revés algunas políticas
públicas internas, como el cierre de las exportaciones de carne y la
aplicación de retenciones a la exportación que se implementaron
en los primeros años del siglo presente, entre otras.
Esto explica en gran parte la expansión en la producción de bienes agroindustriales no tradicionales (ciertas frutas, vinos, etc.), sobre los cuales se hará referencia en este apartado, ya que en muchos
casos han logrado crear un cluster por estar integrado el eslabón
productivo con organismos e instituciones (algunos creados a tal
fin) y con proveedores.
A modo de ejemplo cabe mencionar el rol que cumplen algunos
de los organismos de apoyo a la producción en Argentina, tal como
el que encarna la Secretaría para la Pequeña y Mediana Empresa,
que ha lanzado distintos programas para formar grupos asociativos durante el periodo 2008-2009. De los 40 casos, más del 50%
(22) correspondían al sector agroindustrial, con el fin de aumentar
la inserción internacional, mejorar el manejo de la producción y el
ámbito sanitario, desarrollar la marca regional y proveer maquinaria. Algunos ejemplos son la madera en Buenos Aires, Santa Fe y
Posadas; cerdos en Balcarce; apicultura en Chaco, Santiago del EsTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

tero, Córdoba, Salta y Santa Fe; floricultura en Mendoza; tomates
cherry en Neuquén; viñedos en Mendoza; aromáticas del Alto Valle; frutillas en Coronda; hilados en Corrientes; papa en Mendoza;
y cerezas, manzanas, peras y hongos en Río Negro.
Finalmente, tal como se había mencionado antes, a continuación se presentan los principales clusters agroindustriales de producciones no tradicionales de Argentina, en los que es posible
observar una fuerte presencia institucional plasmada en diversas
organizaciones. Se observa que en algunos casos estos clusters están
afianzados, otros enfrentan muchas dificultades para su consolidación y otros más son incipientes:
•

Aceite de oliva en el Sudoeste Bonaerense (sob): En este
cluster se evidencia la integración de la cadena con la instalación de una máquina extractora de aceite por parte de varias empresas. Por otro lado, existen proyectos
provinciales de financiamiento para pequeños productores, provisión local de los plantines, intentos de abastecimiento de fertilizantes en la zona y maquinaria específica en la localidad. La sanción de la Ley Provincial
del sob constituyó el marco legal que permitió una delimitación que otorgó una identidad a la zona. También
existen fideicomisos públicos que apoyan la actividad
para la diversificación productiva. Investigadoras de la
Universidad Nacional del Sur, como Susana Picardi y
Lucrecia Obiol, están avanzando en áreas relativas al
asesoramiento económico y búsqueda de mercados, y
están vinculadas con otras organizaciones, tales como
la Municipalidad de Coronel Dorrego y la Cámara de
Olivicultores de Buenos Aires y la Patagonia. También
participa en este cluster la Cooperativa de Energía de
Púan y el inta. De lo anterior se concluye que el microcluster olivícola del sob se encuentra en una etapa incipiente de desarrollo. Se observa que en la región se
realiza todo el proceso productivo, lo que le permite a
las empresas vinculadas trabajar de un modo más eficiente, alcanzando la actividad un gran impulso, sobre
todo en estos últimos años. Se percibe una actitud generalizada en los empresarios y organizaciones de que
el crecimiento del sector es un beneficio a capitalizar a
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�Clusters Agroindustriales en Argentina

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nivel territorial para toda la sociedad local. Sin embargo, los lazos entre los productores de distintos partidos
y la participación de la producción regional en el total
nacional aún son escasos. Además, los productores están dispersos en diferentes partidos de la región, lo cual
exige iniciar un proceso de vinculación intrarregional
y con otras regiones (Picardi y Obiol, 2011).
•

Vinos en Mendoza: En la base de la producción se
encuentran los viñedos que proveen a las bodegas de
materia prima básica, los cuales disponen de una red
de proveedores de insumos: fertilizantes, máquinas e
implementos para cosecha, equipos de irrigación, entre otros. Para la elaboración de vinos se encuentran
las industrias proveedoras de equipos para la producción de los mismos, empresas proveedoras de tanques,
barriles, vidrios, etc. También se observa la presencia
de empresas prestadoras de servicios de marketing y
software. Se estima que existen aproximadamente 200
empresas proveedoras de bienes y servicios para los
clusters vinícolas. Además de las empresas proveedoras,
existen diversas organizaciones que prestan apoyo a las
actividades productivas de uva y vino, tales como los
centros de investigación y desarrollo, universidades (la
Universidad Nacional de Cuyo, la utn y la Universidad
Agustín Maza, Guaymallén), asociaciones empresariales y gremiales, organizaciones gubernamentales de
apoyo y regulación (Instituto Nacional de Vitivinicultura inv, Coviar Corporación Vitivinícola Argentina,
ProMendoza), así como también entidades financieras.
Asimismo, se encuentran las empresas responsables de
las redes de distribución, tanto en el territorio nacional como en otros mercados. Estas empresas demandan servicios externos para la provisión de transporte
y logística. Por otra parte, estas actividades vinculadas
a la elaboración de vinos han logrado una integración
virtuosa con el sector comercial y turístico de la provincia. Existen diferentes rutas turísticas creadas que
integran la producción de vino con los sectores hoteleros, comercios, tiendas, etc. (Alderete, 2006).
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Lorena Tedesco | Gabriela Cristiano

•

Queso en Tandil: El cluster quesero de Tandil es una conjunción de productores, universidades y organismos públicos y privados que comparten el interés por un sector
económico y estratégico —la producción de quesos—,
en la zona comprendida por los partidos de Ayacucho,
Benito Juárez, Rauch y Tandil. Juntos se han propuesto
impulsar la mejora competitiva de la industria quesera
de la región a través de diversas acciones estratégicas,
como la consolidación de una marca regional de quesos
sustentada por la calidad, la resolución de la problemática del abastecimiento de la leche, el posicionamiento
estratégico en conjunto con el sector de chacinados y
la transformación del suero en subproductos con valor
agregado. Los actores de esta iniciativa trabajan de manera articulada a través de una estructura organizada en
un equipo técnico, un grupo impulsor y la formación de
asambleas o foros con participación activa de los productores para promover el desarrollo competitivo de los
quesos de la zona. El grupo impulsor está conformado
por los actores clave de la producción: la agroindustria,
los gobiernos locales y las instituciones de ciencia y técnica (inti, inta, universidades), que validan los avances
del equipo técnico y colaboran en la difusión y con la
convocatoria de los actores al foro. Además, llevan adelante proyectos para poner en práctica las acciones e
iniciativas generadas por los propios productores queseros, así como también asistencia y asesoramiento para
la mejora de la calidad de leche cruda, adecuaciones en
las condiciones edilicias de las queserías, establecimientos de normas de calidad en la fábrica, caracterización
territorial de un queso específico y el aprovechamiento
del suero generado, garantizando su calidad, estudiando
las formas de transporte y evaluando las distintas alternativas de procesamiento.

•

Maquinaria Agrícola en Las Parejas (Santa Fe): Desde la
perspectiva de la gobernanza de la cadena de maquinaria agrícola en el sur de Santa Fe, puede afirmarse que
el protagonismo de determinados sujetos locales ha favorecido el desarrollo del territorio cuando ha logrado
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organizar recursos internos y atraer de modo inteligente recursos externos de tipo político, económico y
cultural, alcanzándose de esta manera los beneficios de
la ampliación de los mercados. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (2013), en los aspectos económicos de la cadena se destacan los acuerdos horizontales y verticales que se han desarrollado para la mejora
de su producción y comercialización de sus productos.
Finalmente las instituciones locales presentan cierto
grado de asimetría en el sistema de gobernanza, debido
a la existencia de un núcleo muy reducido de actores
empresariales que actúan como referentes tradicionales más cercanos a las instituciones de apoyo al sector
productivo. Es posible visualizar actores con intereses
muy distintos, como políticos, universidades, empresarios, cámaras empresariales regionales, uniones de trabajadores, medios de comunicación, entre otros, pero
unidos con el objetivo de mejorar la calidad de los activos locales para los inversores. De esta manera, gracias
a la cooperación entre los sectores público y privado,
se han formado en el cluster de maquinaria agrícola con
epicentro en Santa Fe redes que han creado economías
externas a las empresas e internas al territorio.
•

Madera en la Mesopotamia: En Argentina, el cultivo
y aprovechamiento de bosques involucra una amplia
gama de actividades productivas y de servicios, desde
la cosecha de semillas y la producción de plantines y
otros insumos forestales, la implantación y el manejo del bosque, hasta la fabricación de piezas acabadas,
muebles, viviendas, pastas, cartones y papeles de muy
diversa calidad, paneles de madera, extractos químicos para la industria y un conjunto numeroso de
subproductos, e incluso la fabricación de máquinas y
equipos para esas diversas actividades, y los servicios
correspondientes de comercialización y transporte.
Hay obstáculos por falta de inversión y reconversión
tecnológica, por deficiencias en la calidad de la materia prima, en la escala de la capacidad instalada y en el
marketing, entre otros. Y a nivel institucional, a pesar
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del debilitamiento de la estrategia de sustitución de importaciones, ésta no ha sido reemplazada por políticas
activas de competitividad. Ninguno de los subsectores
de la foresto-industria ha alcanzado un desarrollo ni
mostrado el dinamismo necesarios para fomentar la
actividad, generar sólidos mercados de proveedores
de bienes y servicios y favorecer significativamente el
desarrollo de actividades conexas. Al contrario, lo que
se observa en general son ramas de actividad que han
mostrado un pobre crecimiento en las últimas décadas
y un bajo dinamismo tecnológico y exportador. Están
fuertemente desarticuladas entre ellas, lo que inhibe la
aparición de las sinergias y complementariedades que
caracterizan a los clusters. Con todo, hay actualmente
algunos indicios que sugieren la posibilidad de una
reversión de ese escenario desfavorable y que sustentan algunas previsiones en el sentido de que Argentina
podría convertirse en los próximos años en otro actor
mayor del sector forestal dentro del Cono Sur. Se asiste
desde mediados de la presente década al inicio de un
proceso de inversión y reestructuración en varias actividades del complejo, básicamente como resultado del
sostenido aumento del consumo doméstico, el cambio
en las condiciones de competencia y la entrada en escena de varias firmas extranjeras (Bercovich, 2000).
•

Acuicultura en el nea: Se caracteriza por la fabricación
de gran cantidad de insumos necesarios para la producción, y cuenta con costos laborales competitivos y
tierras disponibles. Existen fuertes incentivos gubernamentales para el desarrollo del sector, en particular
de algunas especies. Por otro lado, el país posee una importante base en investigación ligada a la acuicultura.
En la región del Noreste argentino, si bien se registran
plantas que incorporan en su línea de producción alimento para peces, éstas no aseguran su calidad y provisión a lo largo del ciclo productivo. Existen también
alimentos para peces producidos extra-zona, que presentan la misma volatilidad en el abastecimiento y la
calidad que los intra-zona. En relación con los serviTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�Clusters Agroindustriales en Argentina

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cios de asesoramiento y asistencia técnica, existen en
la región técnicos que asesoran en piscicultura, pero
en pocos casos, si no en ninguno, se dedican completamente a esta actividad exclusivamente.
•

Agricultura y ganadería en San Luis: La región afectada
por la influencia del Corredor Bioceánico se convierte
en estratégica para la implantación de Zonas de Actividades Logísticas que, a su vez, promueven la radicación
de empresas que brindan servicios —como hotelería,
gastronomía, mantenimiento mecánico, lavadero de camiones, asistencia técnica— y fomentan la inversión de
capitales extranjeros, como la realizada por la multinacional Cargill en la empresa Glucovil, perteneciente al
Grupo Ledesma, y la inversión de empresas nacionales
dedicadas a la producción de expeller y aceites de diferentes oleaginosas. Según Núñez y Possetto (2011), la
activación de la red ferroviaria como recurso prioritario
en lo que se refiere a la reducción de costos y transporte
de carga es un impacto que se espera.

•

Quesos en Villa María: El Plan de Mejora Competitiva,
formulado y definido por los propios actores miembros
del cluster, enmarca acciones que buscan permitir al sector superar limitaciones y enfrentar actuales y futuros
desafíos de los mercados nacional e internacional, delineando los objetivos estratégicos y los proyectos específicos para el sector quesero de la región. La Asociación
del Cluster Quesero de Villa María, integrada por representantes de instituciones vinculadas con la actividad
en la región, es la responsable de gestionar e implementar este plan, con el fin de potenciar la competitividad
del sector. Los productores asociados a las cooperativas
recibirán la asistencia directa del proyecto.

•

Maní en Córdoba: Hay cientos de puestos de trabajo dependientes de sectores vinculados casi exclusivamente
con la producción de maníes en las áreas de producción y comercialización de fitosanitarios, fabricación
de equipos y maquinaria agrícola e industrial específica, laboratorios de control de calidad y certificación de
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cargas, empresas de servicios de aseguramiento y certificación de la calidad de los productos y procesos, compañías de transporte marítimo y multimodal de cargas,
asesores de ingeniería y tecnología agro-industrial
para maní, equipos y profesionales de la investigación
científica y tecnológica, empresas de construcción y diversos servicios de comunicaciones e informática que
brindan su apoyo al sector. En el último quinquenio,
el sector industrial manisero hizo fuertes inversiones
en la producción agrícola y en las plantas procesadoras, que cuentan con tecnología de última generación
y están entre las más modernas del mundo. Así también, desde hace años, estas firmas vienen destinando
considerables sumas para el desarrollo de investigación
científica en temas relacionados con el cultivo y la industrialización del maní. El Complejo Maní es el único
donde los productores están integrados eficazmente a
la industria y a la exportación, formando parte de una
cadena casi perfecta en su sinergia. A diferencia del resto de los sectores agropecuarios, los colonos maniseros
están asociados en cooperativas, las que a su vez poseen
sus propias plantas industriales y sus propias operaciones de exportación, o bien mantienen convenios asociativos con las empresas industriales.
4. CONCLUSIONES
A lo largo del trabajo se expuso un breve marco de referencia que
manifiesta la importancia que revisten el capital social y las instituciones para la conformación y el fortalecimiento de clusters. Por
otra parte, se citaron ejemplos de actividades en donde la sinergia entre estos fenómenos y la cadena productiva se ha logrado,
en particular los referidos al sector agroindustrial, que, por otra
parte, resultó ser el que contiene tres clusters de grandes cadenas de
valor, según las conclusiones del modelo aplicado. Este fenómeno
es novedoso en nuestro país, ya que los empresarios se han caracterizado históricamente por actuar en forma aislada a raíz de su
desconfianza hacia las organizaciones de carácter asociativo.
Sin embargo, se reconoce que contar con marcos institucioTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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nales idóneos y capital social no necesariamente implica que los
actores sociales intervinientes estén dispuestos a “cooperar para
competir”, tal como subyace en la teoría de los clusters, por lo que
se concluye que estos elementos son una condición necesaria pero
no suficiente para la competitividad de un cluster.
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TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Redes Binarias y la Matriz Insumo-Producto:
Una Aplicación Regional*

Binary Networks and the Input-Output Matrix:
A Regional Application
ÁLVARO HURTADO RENDÓN** │ ESTEBAN MARTÍNEZ***

► RESUMEN
Este documento presenta una matriz insumo-producto con el
objetivo de contribuir en la aplicación de la teoría de redes y
de la matriz de Leontief en una economía regional (Medellín,
Colombia), mediante un análisis tradicional sobre encadenamientos productivos hacia adelante y hacia atrás. Tomando
en cuenta las diferentes relaciones intersectoriales e intrasectoriales, se genera un ejercicio de simulación, teniendo como
base algunos de los sectores considerados estratégicos y su impacto para la economía regional estudiada.
Palabras clave: Matriz insumo-producto / Modelos insumo-producto / Sectores económicos / Medellin.
Clasificación jel: C67 / C63 / D57.

► ABSTRACT
This document presents an input-output matrix in order to
contribute to the application of networks theory and Leontief
in a regional economy (Medellin, Colombia) by a traditional
analysis of linkages forward and backward the input-output
matrix. Taking into account the different relationships inter
sectoral and intra-sectoral, a simulation exercise is generated
with some of the strategic sectors and its impact on the regional economy studied.
* Agradecemos a la Unión Temporal Centenaro-Mahecha y al Departamento Administrativo de Planeación del Municipio de Medellín por sus valiosos aportes. También agradecemos a la Universidadeafit por el apoyo a este proyecto. Los comentarios y errores son de
nuestra responsabilidad y no comprometen a la universidad.
** Profesor-investigador, Universidadeafit. Correo electrónico: ahurtad1@eafit.edu.co
*** Msc. en Estadística, Universidad Nacional, Medellín, Colombia. Correo electrónico:
martinezesteban1@gmail.com
Recibido: 15 de diciembre de 2016 | Aceptado: 7 de junio de 2017
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

ISSN 2007-1205 | pp. 57-76

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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

Keywords: Input-output matrix / Input-output models / Economic
sectors / Medellin.
jel Classification: C67 / C63 / D57.

1. INTRODUCCIÓN
La matriz insumo-producto es una forma de esquematizar el equilibrio de los sectores económicos que constituyen una economía
de una ciudad o un país. Esto se obtiene desde la oferta y la demanda, teniendo como base el uso de los bienes y servicios; es sólo una
descripción simplificada de una economía. Se puede utilizar para
estudiar diversos temas, como la composición de valor agregado,
el análisis de precios, calcular requerimientos de importaciones. Al
mismo tiempo posibilita dar solución a preguntas tales como ¿cuáles son los sectores de mayor importancia relativa? y ¿qué sectores
tienen la mayor articulación sectorial y las relaciones intrasectoriales?
Un gran referente en este campo es el trabajo de Leontief (1986),
donde presenta un modelo insumo-producto con una característica especial: es un modelo simétrico, pero no en el sentido del álgebra lineal. Una matriz es simétrica, en el sentido de Leontief, cuando en sus filas y columnas se utilizan las mismas unidades, por la
manera de construir las cuentas nacionales, en donde se distinguen
entre sectores económicos y mercancías (ver Miller, 2009, caps. 4
y 5). Con relación a ella, algunos autores han mostrado una serie
de elementos referidos a métodos e interpretaciones de ésta; se
pueden destacar los trabajos de Chenery (1958), Rasmussen (1963)
y Hirschman (1961). Los artículos seminales de las primeras aplicaciones de matrices regionales se pueden ver en Hirsch (1959),
Isard y Kuenne (1953), Miller (1957) y Moore y Petersen (1955).
De igual forma, para profundizar en esta área de matrices insumo-producto regionales existe una gran cantidad de trabajos que
son publicados en revistas como Economic Systems Research, Journal
of Regional Science, International Regional Science Review y Papers in
Regional Science.
Ahora, de acuerdo con Blöch (2011), es natural interpretar la
matriz insumo-producto como una red, en la que el vértice son los
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�redes Binarias y la matriz insumo-producto

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sectores, y el flujo de la actividad económica son las aristas; parte
de la información se utiliza con el fin de vislumbrar sectores clave
de la economía. De esta manera, se ha generalizado el uso de las
redes de insumo-producto con el fin de hacer comparaciones entre
diferentes economías (Blöch, 2011) o vislumbrar elementos regionales con matrices input-output multi-regionales (mrio) (Cerina,
2015).
Al respecto, se pretende que la principal contribución de este
trabajo sea la aplicación de la teoría de redes y de la matriz de
Leontief en la economía de la ciudad de Medellín, mediante un
análisis tradicional sobre encadenamientos productivos hacia
adelante y hacia atrás de la matriz insumo-producto. También se
intentan evaluar elementos coyunturales derivados del análisis de
sectores que presentan importancia relativa, como el de energía
eléctrica (que se puede considerar como indicador “adelantado o
un termómetro” de una economía), que pueden ser vulnerables a
choques negativos,1 hecho que afectaría el valor total del pib de
una economía regional. Con el fin de alcanzar el objetivo anteriormente descrito, este documento está organizado como se describe
a continuación, siendo la primera sección esta introducción. En
la segunda, se presenta la matriz insumo-producto y, además, se
complementa con la teoría de redes insumo-producto. En la tercera y cuarta, se presenta el análisis de tipo empírico-exploratorio
—que tiene como base las matrices de adyacencia construidas con
el fin de calcular los diferentes indicadores— y sus resultados. En la
quinta, se realizan simulaciones que pretenden evidenciar efectos
sectoriales sobre el producto total, como se indicó anteriormente.
Y, por último, se presentan las consideraciones finales.
2. MATRIZ INSUMO-PRODUCTO
La matriz insumo-producto presenta una síntesis del equilibrio
sectorial entre la oferta y la utilización de los bienes y servicios
de una economía. En resumen, es una descripción sintética de la
economía de un país o región. La matriz insumo-producto se compone de tres matrices: la primera, de demanda intermedia, permite
1 Depende de factores exógenos, como el clima cuando es derivada de hidroelectricidad, como es el
caso a estudiar.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�60

Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

ver los flujos de compras (columnas) y ventas (filas) entre sectores
y consolida la actividad intermedia de la economía. La segunda, el
valor agregado, muestra los pagos sectoriales al capital (contabilizado como excedente bruto de explotación) y al trabajo (remuneración a asalariados), para transformar los insumos en productos y
los otros impuestos, menos los subsidios a la producción.
La tercera, de demanda final, representa las transacciones para
el uso sectorial de los productos elaborados, en otras palabras, el
consumo de los hogares, el consumo público, la inversión (representada en la formación bruta de capital fijo), y finalmente, las exportaciones. Un ejemplo muy sencillo del esquema insumo-producto se presenta en la figura 1, donde se aprecia la capacidad de
síntesis que se alcanza para plasmar la economía de una región o
ciudad en una forma simple.
GRÁFICA 1
Matriz Insumo-Producto.
Consumo intermedio por ramas de actividad
Codi
go

1
2
3

4
5
6
7
8
9
10

Productos

1

2

3

4

5

6

Exportaciones

Total
consumo
Resto del
Total
7 -➔ intermedio
Regionales
mundo
exportaciones

Consumo Final
Hogares

Gobierno

Total
consumo
final

Formación
interna Demanda
total
bruta de
capital

Agricultura y ganadería
Silvicultura
Explotación de minas y canteras
Productos alimenticios
Bebidas
Productos de tabaco
Productos textiles
Prendas de vestir; preparado y teñido de pieles
Cuero y productos del cuero; calzado
Productos de madera, corcho, paja y materiales trenzables
1
1
1

.L
Compras directas en territorio distrital por no residentes
Total
TOTAL PRODUCCION
VALOR AGREGADO
REMUNERACION A LOS ASALARIADOS
IMPUESTOS A LA PRODUCCION
EXCEDENTE DE EXPLOTACION

Fuente: Tomado de Centenaro-Mahecha, 2013.

Asimismo, presentamos las ecuaciones fundamentales para entender la esencia de la matriz insumo-producto. Primero, la ecuación para la demanda:

X i1 + X i 2 + X i 3 + ... + X in + Di =
Xi ,
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

i = 1, 2,..., n

(1)

�redes Binarias y la matriz insumo-producto

61

Y segundo, la oferta:

X 1 j + X 2 j + X 3 j + ... + X nj + VA j =
X j , j = 1, 2,..., n (2)
Donde X i , j representan las ventas realizada por el sector i al
sector j , donde i, j = 1, 2, 3,..., n (1=sector agricultura y ganadería,
2=sector silvicultura,...n=sector…). A su vez, Di representa la demanda final desde el sector i . Tal que X i es el producto del sector
i , y X j , el total de entradas desde el sector j . Por último, VAj es
igual a la remuneración de la producción de los factores. Por tanto,
se puede evidenciar el coeficiente técnico del sector de la siguiente
manera:

ai , j =

xij
xj

, entonces:

					

X i , j = aij X j 				(3)

Para representar finalmente el problema de la siguiente manera:

a11 X 1 + a12 X 2 + ... + a1n X n + D1 =
X1
a21 X 1 + a22 X 2 + ... + a2 n X n + D2 =
X2
.................................................
an1 X 1 + an 2 X 2 + ... + ann X n + Dn =
X n 			(4)
Esto se puede mostrar en forma matricial, tal que:

 a11
a
 21
 ...

 an1

a12
a22
...
an 2

... a1n   X 1   D1   X 1 
... a2 n   X 2   D 2   X 2 
+
=
... ...  ...  ...  ... 
     
... ann   X n   Dn   X n 
(5)

También, debemos comprobar desde el principio la condición suficiente de la matriz productiva de Brauer-Solow, determinada por:
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�62

Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

1 &gt; S=j

n

∑ a , ∀j 						(6)
i =1

ij

Donde la representación de la matriz es dada por:

AX + D = X ⇒ X = ( I − A)−1 * D 				(7)
Este sistema puede ser determinado si ( I − A) es no singular, lo
que, en términos prácticos, significa que si se tiene una matriz no
singular, el sistema tiene solución única; de lo contrario (si la matriz característica del sistema es singular), el sistema puede tener
infinitas soluciones, o ninguna en absoluto. Permitiendo finalmente hallar las diferentes relaciones intersectoriales. De esta manera,
podríamos tener entonces que:

B= ( I − A)−1 						(8)
Donde Bij son los coeficientes de la matriz y B es la matriz inversa de Leontief o las necesidades totales (directas o indirectas)
que relaciona la producción de cada sector con la demanda final
neta de importaciones consideradas como exógenas. Por lo tanto,
los elementos de la matriz inversa cuantifican los impactos sobre
un sector j (cualquier sector de la economía) a raíz de un cambio
en la demanda final neta de las importaciones de un sector i (otro
sector de la economía con relaciones con el sector j). Estos coeficientes recogen en un solo número efectos multiplicadores directos e indirectos, puesto que el producto de cada sector afectado no
sólo se impacta a sí mismo, sino sobre otros sectores que lo utilizan
como un insumo.
Hay una serie de supuestos implícitos en la matriz de insumo-producto que deben ser resaltados. En primer lugar, una hipótesis de homogeneidad sectorial: cada insumo es producido por un
solo sector, que indica que cada uno de los sectores tiene una producción primaria o característica, pero no secundaria. En segundo
lugar, una hipótesis de invarianza2 de los precios relativos: insumos
o productos que tienen precios de valoración iguales para todos
los productores. En tercer lugar, una proporcionalidad estricta: la
2 Un sistema se denomina invariante en el tiempo si la salida es siempre la misma ante una misma
entrada, sin importar el instante de tiempo en el que se aplica dicha entrada.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�redes Binarias y la matriz insumo-producto

63

composición de producto de cada sector se fija mostrando que las
funciones de producción son lineales. Por lo tanto, los coeficientes
técnicos serían constantes. Además, significa que la productividad
marginal de cada factor es constante e igual, mostrando un promedio de rendimientos de escala constantes. Por último, una hipótesis de aditividad: esto básicamente propone que los efectos totales
de la producción de diferentes sectores sean iguales a la suma total (Hernández, 2012). Sin embargo, existen algunas críticas, tales
como no tener en cuenta la sustitución de los bienes; el supuesto
de coeficientes técnicos fijos que imposibilita la producción bajo
economías (o des-economías) de escala; y el tener en cuenta que los
bienes de capital se encuentran en el vector de demanda y parecen
no aportar a la productividad (Schuschny, 2005). A pesar de los
elementos enunciados como críticos, la matriz insumo-producto
es un instrumento de amplia utilización con el fin de vislumbrar las
relaciones sectoriales de una economía.
2.1. Redes insumo-producto
Una matriz insumo-producto podría entenderse como un conjunto de vértices (sectores) conectados por una serie de aristas (relaciones entre sí). De esta forma, lograríamos utilizar la teoría de
grafos, puesto que permite el estudio de consumos intermedios de
la matriz insumo-producto, mostrando la representación de las
relaciones sectoriales. Es así como un grafo es un par (v, a), donde v es el vértice (sectores) y a la arista (relaciones) que permite la
representación de relaciones binarias entre los diferentes sectores.
Consecuentemente, cuando dos vértices están conectados entre sí
por más de un borde, entonces lo denominamos un multígrafo. Las
relaciones entre los dos sectores concretos son dobles porque hay
un flujo que va desde el sector i al sector j, y otra que va desde el
sector j hasta el i. Si existe un vértice que se relaciona con sí mismo,
sería denominado como pseudógrafo; éstos se hallan fácilmente en
la matriz de consumos intermedios, debido a las diferentes relaciones intrasectoriales. No obstante, si por casualidad la dirección de
la conexión entre dos vértices es relevante, como en los modelos de
insumo-producto, entonces se tendría un diagrafo.3
3 Se conoce como grafo orientado o grafo dirigido (Blöch, 2011)
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�64

Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

Por lo demás, la trascendencia de la utilización de la teoría de
grafos en un análisis de la teoría de insumo-producto se encuentra
en la simplicidad y la capacidad de obtener resultados de gran interés. Pero esto no se considera como un sistema cerrado, ya que la
suma total de las columnas y filas puede no ser los mismos. También, en las cuentas no se encuentran los diferentes componentes
de la demanda autónoma (el consumo, la inversión, el gasto público
y las exportaciones netas), de modo que en la representación gráfica de la matriz insumo-producto sólo se representan las compras y
las ventas intermedias, es decir, sólo las relaciones intersectoriales
o intrasectoriales (Blöch, 2011).
2.2. Metodología
La propuesta metodológica se realiza pensando en las enormes posibilidades de estudio que ofrece la matriz insumo-producto. La
cualidad más importante de la matriz es la posibilidad de resumir
o ponderar los términos de intercambio (circular) entre los sectores, como los proveedores de insumos intermedios y demandantes.
Adicionalmente, posibilita la caracterización de los sectores cuya
importancia relativa es significativa.
Consecuentemente, la matriz utilizada es la insumo-producto
de Medellín 2010. La principal circunstancia para elegir este enfoque obedece a la idea de corroborar que todos los sectores económicos carecen de la misma capacidad de causar impactos multiplicadores pertinentes sobre otros. Es decir, hay sectores económicos
que por su estructura y magnitud son auténticos impulsores del
crecimiento económico; y también encontramos el otro extremo,
sectores que son rezagados dentro de la estructura productiva regional. No obstante, vamos a utilizar un enfoque diferenciado basado en la selección de la matriz de adyacencia. Así que, en primer
lugar, vamos a utilizar una matriz de adyacencia con base en las
matrices a o b de lo anteriormente enunciado.

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�65

redes Binarias y la matriz insumo-producto

3. MATRIZ DE ADYACENCIA A
3.1. Los enlaces directos
Diversos autores recurren a vínculos sectoriales4 para analizar los
cambios en la demanda final, y con esto poder desentrañar sectores relevantes para una economía (ver Chenery, 1958; Hirschman,
1961; y Rasmussen, 1963). Se tiene que los encadenamientos hacia
atrás evalúan la capacidad de un sector para obtener el desarrollo
de otros sectores, ya que utilizan insumos procedentes de dichos
sectores. Por otra parte, los encadenamientos hacia adelante se
producen cuando un sector ofrece su producción, que resulta ser
el insumo de otro sector, que de la misma manera estimula el tercer
sector que está en el extremo de la producción desde el primer sector mencionado. A su vez, Chenery (1958) calcula los indicadores
directos hacia atrás y hacia adelante con base en los coeficientes
técnicos de la matriz. En este caso, tenemos que los eslabonamientos directos hacia atrás serán:
n

DBL j = ∑ aij

(9)

i =1

Y los encadenamientos directos hacia adelante serán:
n

DFLi = ∑ aij

(10)

j =1

Asimismo, en lo que respecta a DFLi y DBL j , los sectores son
clasificados como se muestra en la tabla 1, donde: (i) No manufacturero/Destinación intermedia: sectores que venden a otros
cantidades importantes de su producción, y por eso poseen altos
encadenamientos hacia adelante y bajos hacia atrás; corresponden
a sectores de producción primaria intermedia. (ii) No manufacturero/Destinación final: no compran significativamente a los demás
sectores, razón por la cual se consideran de producción primaria;
adicionalmente, no venden una gran cantidad de insumos a otros
sectores. (iii) Manufacturero/Destinación final: sectores que com4 Hace referencia a una identificación empírica de los sectores clave o estratégicos en una economía,
basados en criterios propios de cada autor.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�66

Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

TABLA 1
Tipología sectorial.

DB Li

&lt;

'f.'J=i DB L1
n

D B L1c:

'f.'J =1 DB L1
n

DFL - &lt;

Ln
- 1 D BL '
,_

No manufacturero / Destinación Manufacturero/ Destinación
Final (II)
final (III)

DF L ,c:

í::'.1 DBL
,_
'

No manufacturero/ Destinación Manufacturero/Destinación
intermedia (I)
intermedia (IV)

'

n

n

Fuente: Basada en Chenery and Watanabe, 1958.

pran a otros sectores cantidades importantes de insumos, pero la
mayor parte de su producción se dirige a la demanda final. (iv) Manufacturero/Destinación intermedia: sectores que compran cantidades importantes de insumos, y venden su producción a otros
sectores (Schuschny, 2005).
La figura 2 es una representación de los vínculos directos que
muestra la producción regional de la ciudad de Medellín, Colombia. De acuerdo con esta figura, se puede afirmar que es básicamente no manufacturera de destino final y manufacturera de destino
final. Por lo tanto, los sectores predominantes en la economía de
la región se podrían separar en dos grupos: el primer grupo son
sectores con pocos encadenamientos directos hacia atrás y hacia
adelante. El segundo grupo son sectores que tienen mayores encadenamientos hacia atrás y bajos hacia adelante, donde sería más
fácil la aparición y propagación de choques de la demanda.
3.2. Redes de matriz binaria
En este caso, hemos diseñado una matriz binaria soportada sobre
la teoría de grafos que tiene como base la matriz de insumo-producto. Así, cada relación sectorial tendrá una explicación en términos de la existencia de la relación y no del peso relativo, teniendo
entonces lo que se muestra en la tabla 2.

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�67

redes Binarias y la matriz insumo-producto

FIGURA 2
Tipología sectorial de Medellín.
Encadenamientos sectoriales directos- Matriz Medellín

o

o

.. ..•

.
O.O

0.1

"

...t: .• . • •••: . .. • __._

:

0.3

0.2

0.4

0.5

0.6

0.7

Encadenamientos hacia atras

Fuente: Elaboración propia.

TABLA 2
Resultados del análisis de las métricas.
Graph Metric

Value

Vertices

35

Unique Edges

870

Self-Loops

32

Connected Components

2

Single-vertes

Connecter
1

Components
Maximum Vertices in a Con34
nected Componente
Fuente: Elaboración propia creada con NodeXL.

El número de sectores que se tienen en cuenta en el ejercicio
son 35, en el cual las relaciones totales de los sectores son 870. Al
respecto, observamos que cada sector se relacionó en promedio
con aproximadamente 24 sectores. Esto nos permite afirmar que la
interdependencia de los diferentes sectores de la economía de Medellín es normal, lo que significa una relación con más de la mitad
de todos los sectores. Los sectores que tienen mayores relaciones
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�68

Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

tuvieron relaciones comerciales con otros 34 sectores, además se
destaca que existen alrededor de 32 relaciones intrasectoriales.
De esta forma, podríamos vislumbrar las interrelaciones entre
los sectores y los recursos (insumo) con el fin de vislumbrar sectores clave o estratégicos de la economía en relación con el número
de sectores relacionados, tanto en lo referente a las compras como
a las ventas. Los sectores con mayores encadenamientos hacia adelante se muestran en la figura 3. Y los sectores con mayores eslabonamientos hacia atrás directos se muestran en la figura 4.
4. MATRIZ DE ADYACENCIA B
4.1. Vínculos directos e indirectos
En este campo, Rasmussen (1963) reconoce la importancia de los
encadenamientos entre las diferentes industrias, e incorpora la
importancia de los efectos de difusión o dispersión de un choque
económico, es decir, del grado en que un sector puede afectar más
o menos sectores, independientemente del tamaño del encadenamiento. El valor BL j* es el eslabonamiento total hacia atrás desde
el sector j, e indica cómo el producto de todos los sectores aumenta
(o disminuye) tan pronto como las demandas finales netas de las
importaciones procedentes del sector j aumentan (o disminuyen)
en una unidad:

BL j* =

n

∑b
i =1

ij

				(11)

Y en los encadenamientos totales hacia adelante ( FLi* ), cada valor indica en cuánto debe aumentar (o disminuir) el producto del
sector i, si la demanda final neta de las importaciones procedentes
de todos los sectores aumenta (o disminuye) en una unidad. Así,
no sólo se mide la manera en que el sector se ve afectado por la
expansión de la demanda final unitaria de todos los sectores, sino
también la dependencia que todos los sectores tienen con el sector
i (Schuschny, 2005):

FLi* =

n

∑b
i =1

ij

				

TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

(12)

�69

redes Binarias y la matriz insumo-producto

FIGURA 3
Eslabonamientos directos hacia adelante de Medellín.

Created wilh NodeXL (httpJ/nodexl.oodeplex.com)

Fuente: Elaboración propia.

FIGURA 4
Eslabonamientos directos hacia atrás de Medellín.

Created wilh NodeXL (httpJ/nodexl.oodeplex.com)

Fuente: Elaboración propia.

En el tabla 3 están los encadenamientos totales. Se realizan sobre la inversa de la matriz de Leontief (B). Para el caso de Medellín
corresponde a 35 sectores estudiados en la economía de la ciudad.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

Éstos son una representación de los sectores con vínculos directos
e indirectos totales hacia adelante y hacia atrás. Uno de los sectores que mayores eslabonamientos sectoriales posee es el sector
Comercio, en el que, por cada 100 pesos adicionales en la demanda del sector, sus encadenamientos producen un incremento de
148.9 pesos en la demanda total de la economía, 34.4 pesos de ellos
debido a un efecto directo y 114.5 debido a un efecto indirecto.
Desde el lado de la oferta, ese incremento de 100 pesos en la demanda induce un incremento de 302.1 pesos en la oferta, de los
cuales 150.1 pesos serán por un efecto directo y 152 pesos serán
por efecto indirecto. De igual forma, se realiza el análisis con todos
los sectores, con el fin de establecer cuáles tienen un mayor efecto
multiplicador hacia la demanda o hacia la oferta, lo cual permite
inferir elementos de política sectorial diferenciados para estimular
los sectores (ver Hernández, 2012).
Para este trabajo es de particular interés los sectores de Energía eléctrica; Curtido y preparado de cueros, productos de cuero y
calzado; Productos alimenticios y bebidas, y Trabajos de construcción. Este hecho se explica por elementos coyunturales, tales como
posibles choques negativos pronosticados, su alto valor agregado y
su importancia como grandes generadores de empleo. Además, el
encadenamiento total hacia atrás (demanda) de estos sectores produce un aumento de la demanda mayor a 100 pesos. A su vez, estos
sectores también tienen una fuerte respuesta desde el lado de la
producción. Por lo tanto, se consideran sectores clave para realizar
un ejercicio de impulso respuesta, con el fin de conocer qué pasaría en la economía si estos sectores se vieran afectados por alguna
circunstancia.
5. SIMULACIONES
Teniendo en cuenta las diferentes relaciones intersectoriales e intrasectoriales determinadas a través de los eslabonamientos sectoriales hacia adelante y hacia atrás, se genera un ejercicio de simulación, tomando como base los sectores de Trabajos de construcción;
Energía eléctrica, Curtido y preparado de cueros, productos de
cuero y calzado, y Productos alimenticios y bebidas.
En especial, nos referimos al choque de energía, ya que el sector
eléctrico cuenta con una capacidad instalada de 15.489 mw, donTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�71

redes Binarias y la matriz insumo-producto

TABLA 3
Sectores y sus eslabonamientos sectoriales.
Directos
Sector
Productos a gropecua ri o, de l a pes ca y l a s i l vi cul tura
Productos de l a mi nería
Productos a l i menti ci os y bebi da s
Productos texti l es
Teji dos de punto y ga nchi l l o; prenda s de ves ti r
Curti do y prepa ra do de cueros , productos de cuero y ca l za do
Productos de ma dera , corcho, pa ja y ma teri a l es trenza bl es
Productos de pa pel , ca rtón y s us productos
Edi ci ón, i mpres i ón y a rtícul os a ná l ogos
Sus ta nci a s y productos quími cos
Productos de ca ucho y de pl á s ti co
Productos mi nera l es no metá l i cos
Productos meta l úrgi cos bá s i cos y productos el a bora dos de meta l (excepto
ma qui na ri a y equi po)
Ma qui na ri a y equi po
Otra ma qui na ri a y s umi ni s tro el éctri co
Equi po de tra ns porte
Otros bi enes ma nufa ctura dos n.c.p.
Energía el éctri ca
Ga s domi ci l i a ri o
Agua
Servi ci os de a l ca nta ri l l a do y el i mi na ci ón de des perdi ci os , s a nea mi ento y otros
s ervi ci os de protecci ón del medi o a mbi ente
Tra ba jos de cons trucci ón
Comerci o
Servi ci os de repa ra ci ón de a utomotores , de a rtícul os pers ona l es y domés ti cos
Servi ci os de a l oja mi ento, s umi ni s tro de comi da s y bebi da s
Servi ci os de tra ns porte
Servi ci os de correos y tel ecomuni ca ci ones
Servi ci os de i ntermedi a ci ón fi na nci era , de s eguros y s ervi ci os conexos
Servi ci os i nmobi l i a ri os y de a l qui l er de vi vi enda
Servi ci os a l a s empres a s excepto s ervi ci os fi na nci eros e i nmobi l i a ri os
Admi ni s tra ci ón públ i ca y defens a ; di recci ón, a dmi ni s tra ci ón y control del s i s tema
de s eguri da d s oci a l
Servi ci os de ens eña nza de merca do
Servi ci os s oci a l es y de s a l ud de merca do
Servi ci os de a s oci a ci ones y es pa rci mi ento, cul tura l es , deporti vos y otros s ervi ci os
de merca do
Servi ci os domés ti cos

Totales

Oferta
7,4
4,5
27,3
26,1
17,6
16,2
24,0
33,6
9,6
60,0
22,9
18,7

Demanda
29,8
20,5
40,4
32,0
36,8
45,3
39,3
41,1
36,4
38,5
37,7
28,8

Oferta
109,6
105,2
133,8
133,9
125,9
119,5
133,0
148,5
115,5
183,0
134,0
124,9

Demanda
145,7
131,0
159,9
146,0
153,2
168,6
159,8
162,2
153,8
157,5
156,4
141,0

30,3
11,0
6,5
3,0
30,6
59,2
3,5
5,9

46,9
28,8
29,3
40,4
32,0
35,2
34,9
19,1

137,6
112,8
108,3
104,0
149,4
198,3
104,7
107,5

171,6
143,0
142,9
158,3
147,5
152,9
149,7
127,2

7,2
28,9
150,1
25,0
15,4
56,0
34,3
62,2
58,6
228,7

17,9
28,0
34,4
22,2
41,0
41,5
51,6
32,7
9,7
23,4

110,6
137,0
302,1
145,9
124,7
188,7
159,9
202,6
194,7
446,6

125,7
141,0
148,9
132,4
159,1
160,3
176,7
146,1
113,5
133,5

0,0
1,2
23,5

31,3
21,8
49,0

100,0
101,5
130,8

145,1
129,9
178,5

23,6
0,0

35,3
0,0

136,3
100,0

151,7
100,0

Fuente: Elaboración propia.

de la hidroelectricidad aporta un 70% de la bolsa total de energía.
Sin embargo, en periodos de alta sequía, como el fenómeno del Niño,5 es muy probable que según su intensidad sea necesario recurrir a operar plantas de respaldo como las de energía térmica (gas o
combustibles), hecho que conlleva mayores costos. Es así como en
5 El Niño y la Niña son condiciones anómalas en la temperatura del océano en el Pacífico Tropical
Este. Bajo la definición más aceptada, El Niño (La Niña) corresponde al estado climático en el que la
temperatura de la superficie del mar está 0.5°C o más por encima (debajo) de la media del periodo 19501979 (actualmente se está usando ya el periodo 1961-1990), por al menos seis meses consecutivos, en
la región conocida como “Niño 3.4” (5°N-5°S, 120°W-170°W) (ver Alfaro, 2000, p. 5).
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�72

Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

el ejercicio realizado se simula un choque negativo en la demanda
de energía del 1%, teniendo como base una inercia del choque de
0.95, es decir que a la demanda sólo se le aplica un choque por un
periodo, pero se presenta una inercia alta al fenómeno representado, permaneciendo lo demás constante (hecho que será común a
los demás sectores que se simulan). De esta forma, en el vector de
demanda sólo se afecta la demanda del sector objeto del choque y
se simula la trayectoria del producto total de la economía derivada
de este choque. Luego se representan las diferencias con respecto
al periodo base, es decir, se presenta la trayectoria de desviación
del Valor Bruto de la Producción del sector (producto) con respecto al año base (ver figura 4). Y con base en los resultados se calcula
el valor del pib de la ciudad de Medellín que se puede ver afectado
por estos choques negativos, de no tomarse las medidas pertinentes
para evitar reducciones en la demanda de los sectores analizados.
Por su parte, la simulación del sector de la construcción (ver
figura 5) obedece a la importancia estratégica que se le ha brindado a este sector desde los años setenta con el Plan de las Cuatro
Estrategias,6 y todos los elementos vinculados a éste, tales como
su capacidad de generar una cantidad muy elevada de empleos de
mano de obra no calificada y la serie de elementos que se vinculan
a sus eslabonamientos sectoriales hacia adelante y hacia atrás.
Con respecto a los sectores de Curtido y preparado de cueros,
productos de cuero y calzado, y Productos alimenticios y bebidas,
se tiene que la importancia de su simulación se deriva de que son
sectores que tenían una importancia estratégica dentro de las exportaciones que la economía regional realizaba a Venezuela, y que
se ha visto disminuida por la política comercial aplicada en los últimos años. Por consiguiente, su importancia se encuentra explicada
por el hecho de que son bienes que tienen alto valor agregado y cuyas ventas al país vecino se han visto disminuidas por la coyuntura
negativa en las relaciones comerciales con este país. Los resultados
son presentados en la figura 5.

6 Misael Pastrana Borrero, presidente de Colombia en el periodo (1970-1974), propuso
en su programa de gobierno el denominado Plan de las Cuatro Estrategias, que consistía
en generar empleo a través de la construcción de vivienda, debido al desplazamiento de
colombianos del campo a las ciudades, entre otras medidas.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�73

redes Binarias y la matriz insumo-producto

FIGURA 5
Impulso respuesta del producto de Medellín ante un shock negativo del
1% en la demanda de diferentes sectores.
-4

0

-4

Shock-Demanda construcción.

x 10

0

Shock--Demanda energía electrica.

x 10

L~l~~I
~ l V~I
-0.2

-2

Var

Var

-0.4

-4

-0.6

-6

-0.8

-8
0

10

20

30

-4

0

40

50
Año

60

70

80

90

-1

100

x 10

0

10

20

-3

Shock--Demanda Curtido.

0

30

40

50
Año

60

70

80

90

100

80

90

100

Shock-Demanda alimentos y bebidas.

x 10

-0.2

-0.2

-0.4

Var

Var

-0.4

-0.6

-0.6

-0.8

-0.8

-1
0

-1

10

20

30

40

50
Año

60

70

80

90

100

-1.2

0

10

20

30

40

50
Año

60

70

Fuente: Elaboración propia.

Los resultados muestran que una reducción en la demanda del
1% en los sectores de Trabajos de construcción, Energía eléctrica,
Curtido y preparado de cueros, productos de cuero y calzado, y
Productos alimenticios y bebidas generan una variación negativa
en la producción total de la economía de Medellín de aproximadamente el 0.06, 0.01, 0.009 y 0.10%, respectivamente.
Partiendo del hecho de que el sector de Trabajos de construcción
tiene relaciones con 17 sectores hacia adelante y con 26 sectores de
eslabonamientos hacia atrás y su efecto multiplicador total de demanda es de 1.41 y de oferta es 1.37 en la economía por cada peso
de demanda, se nota claramente que una reducción de esta actividad
afectaría de manera significativa la dinámica económica de la región.
Con respecto al sector de la Energía Eléctrica, se afectaría a 34
sectores con eslabonamientos hacia adelante y a 26 por sus relaciones de eslabonamientos hacia atrás. El efecto multiplicador directo
de este sector es de 59.2 y 35.2 por oferta y demanda, respectivamente; y el multiplicador total es de 198.3 y 152.9, respectivamente, por cada 100 pesos. En consecuencia, se muestra claramente la vulnerabilidad de la región ante shocks negativos de oferta o
demanda en este sector estratégico dentro de la economía, ya que
anteriormente se consideraba un indicador adelantado.
Con respecto a los sectores de Curtido y preparado de cueros,
productos de cuero y calzado, y Productos alimenticios y bebidas,
éstos se encuentran relacionados con 28 y 29 sectores por el lado
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�74

Álvaro Hurtado rendón | Esteban martínez

de la oferta, y con 16 y 17 por el lado de la demanda, respectivamente. Los multiplicadores directos de estos sectores son 16.2 y
27.3 por oferta y 45.3 y 40.4 por demanda; y los multiplicadores
totales son de 119.5 y 133.8 por oferta, respectivamente, y de 168.6
y 159.9, respectivamente, por cada 100 pesos de demanda. Los resultados muestran que el sector de Productos alimenticios y bebidas tiene mayores efectos dentro de la economía de Medellín y, por
ende, debe gozar de especial atención, con el fin de evitar choques
negativos de oferta o demanda.
6. CONSIDERACIONES FINALES
Es importante destacar que la economía de Medellín a nivel sectorial es productora de bienes no manufactureros de destino final y
manufactureros de destino final; lo cual nos lleva a pensar en políticas sectoriales regionales que nos permitan superar los umbrales
y llevar la economía a un nivel de desarrollo más elevado, donde
nos deberíamos encontrar en mayor proporción con bienes de alto
valor agregado.
Las relaciones sectoriales de la región vislumbran un elemento
interesante, concerniente al sector de la construcción, pues se encontró que no es un sector con altos eslabonamientos sectoriales
hacia adelante ni hacia atrás, hecho que está corroborado a nivel
nacional por el trabajo de Hernández (2012), donde, por medio de
una matriz insumo-producto de Colombia, muestra unos multiplicadores totales de demanda de 115.07 para este sector, hecho muy
cercano a los valores encontrados para Medellín. Sin embargo, la
caída de su demanda muestra grandes efectos dentro del producto
total de la economía.7 Además, es importante destacarlo como un
sector generador de empleos, ya que, según el dane (2015), en el trimestre julio-septiembre de 2015 generó 120,734 empleos directos
en la ciudad de Medellín, representando un 6.7% del empleo total
de la ciudad, y 1,404,464 de empleos a nivel nacional, representando un 6.1% de los empleos generados en octubre de 2015.
Se debe colocar especial atención a los sectores de Curtido y
preparado de cueros, productos de cuero y calzado, y Productos
7 Hecho explicado porque un shock del 1% es bastante significativo en el vector de demanda de la
ciudad de Medellín.
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

�redes Binarias y la matriz insumo-producto

75

alimenticios y bebidas, ya que muestran ser sectores con grandes
relaciones intersectoriales que pueden generar mayores dinámicas
a la economía regional. Además, es importante que se generen las
medidas pertinentes con el fin de blindar la economía con respecto
a una reducción en la oferta de energía, ya que sus efectos serían
bastante adversos para la economía regional.
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Paternidades Divergentes en León, Guanajuato:
La Experiencia Paterna de Jóvenes Varones Universitarios*1

Divergent Paternities in Leon, Guanajuato:
The Paternal Experience of Young Undergraduate Males
Mariana Lugo Arellano**2

► RESUMEN
Este artículo analiza la experiencia de jóvenes universitarios
que son padres. Se presenta una investigación cualitativa con
10 entrevistas semiestructuradas a jóvenes varones entre 19 y
29 años de edad, con al menos un(a) hijo(a) e inscritos en un
programa de educación superior en la ciudad de León, Guanajuato. Se argumenta que algunas nociones tradicionales de
paternidad interactúan con nuevas formas de experimentarla,
pues los jóvenes buscan relaciones de cuidado y afectivas con
sus hijos(as). No obstante, se enfrentan a diversos factores que
afectan su experiencia paterna: dificultades para lograr una
conciliación vida-trabajo-escuela, una residencia distinta a
la de sus hijos(as), y el tipo de relación con la madre y otros
miembros de la familia.
Palabras clave: Paternidad joven / Guanajuato / Jóvenes universitarios / Familia / Crianza y cuidado de los hijos.
ABSTRACT
This article analyzes the experience of young undergradua►
te parents. Qualitative research is presented where 10 semi-structured interviews were conducted to young men
between 19 and 29 years old, who are fathers of at least one
child and enrolled in a higher education program in the city of
Leon, Guanajuato. It is argued that some traditional notions of
fatherhood are interacting with new ways of experiencing it in
the sense that young fathers are looking for care and emotional
relationships with their children. Nevertheless, they are facing
*Agradezco a la Dra. Abril Saldaña por su apoyo para la elaboración de este artículo y por todos sus
comentarios, que enriquecieron el proyecto; al Dr. Luis Fernando Macías por su apoyo para la realización de mi estancia de investigación, y a todos los jóvenes padres que compartieron sus experiencias.
**Estudiante, El Colegio de México, Maestría en Demografía. Correo electrónico: mlugo@colmex.mx
Recibido: 27 de abril de 2016 | Aceptado: 8 de diciembre de 2016
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ISSN 2007-1205 | pp. 77-100

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Mariana lugo arellano

several factors that affect their parental experience: difficulties
finding a way to balance life-work-school, living in different
residence than their children, and the kind of relationship that
they have with the mother and other family members.
Keywords: Young fatherhood / Guanajuato / Undergraduate
young / Family / Children upbringing.

INTRODUCCIÓN
Diversos autores han advertido sobre la forma en que los estudios
de fecundidad y salud reproductiva han invisibilizado a los varones, sus experiencias, perspectivas y participación en las transformaciones sociodemográficas y familiares presentes en las últimas
tres décadas (Figueroa, 2014; Villa, 2007). Se ha enfatizado no sólo
la importancia de entender cómo los varones afectan las transformaciones sociodemográficas, sino además cómo éstas moldean la
experiencia, la identidad y la vida cotidiana de los hombres (García y Oliveira, 2006). Particularmente, existe un interés creciente
por comprender cómo los varones asumen y viven su paternidad,
a pesar de que la agenda académica continúe dándole prioridad
al estudio de la maternidad (Filgueiras, Galvão, Perucchi, Beiras y
Tagliamento, 2006). Recientemente se ha comenzado a estudiar la
paternidad desde la perspectiva de género en su carácter relacional y se ha incorporado al análisis a las nuevas generaciones de
jóvenes que parecen proponer nuevas alternativas de interacción
entre los géneros (Filgueiras et al., 2006; Seidler, 2007). Para algunos, los padres jóvenes se encuentran insertos en un contexto que
los incentiva a cuestionar los modelos autoritarios y a construir
relaciones familiares más igualitarias (Seidler, 2007).
La presente investigación1 se desarrolla bajo el supuesto de que
existe un cambio valorativo de la paternidad en jóvenes varones
universitarios que se dirige hacia nuevas formas de ejercerla, transformando la paternidad tradicional (basada principalmente en el
rol de proveedor y en la figura de autoridad) hacia nuevas prácticas
encaminadas al cuidado, la cercanía y el afecto entre padres e hijos.

1 Los resultados y análisis de este artículo forman parte de mi proyecto de tesis de licenciatura.
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�paternidades divergentes en león, guanajuato

79

Esta transformación es influenciada por el contexto social, económico y demográfico en el que se desenvuelven.
Nuestro estudio tiene como objetivo analizar las experiencias
de los jóvenes varones universitarios que son padres y el significado que le dan a la paternidad, así como conocer los cambios y las
continuidades respecto a las nociones tradicionales de la misma.
Además, se suma a diversas investigaciones que señalan la transformación de una paternidad centrada en el rol de proveedor y la
figura de autoridad a una paternidad que abarca el cuidado y afecto entre padres e hijos (Figueroa, Jiménez y Tena, 2006; García y
Oliveira, 2006; Salguero y Pérez, 2011). Se argumenta que algunas
nociones tradicionales de paternidad interactúan con nuevas formas de experimentarla, pues los jóvenes buscan llevar a cabo relaciones afectivas y de cuidado con sus hijos e hijas. No obstante, los
jóvenes se enfrentan a diversos factores que afectan su experiencia
paterna y funcionan como un obstáculo para el ejercicio pleno de
su paternidad, tales como dificultades para lograr una conciliación
vida-trabajo-escuela, una residencia distinta a la de sus hijos(as), y
el tipo de relación con la madre y otros miembros de la familia.
ESTRATEGIA METODOLÓGICA Y PARTICIPANTES
Para llevar a cabo la investigación que se presenta en este artículo, se realizaron 10 entrevistas semiestructuradas entre octubre de
2014 y enero de 2015 a jóvenes varones con las siguientes características: entre 19 y 29 años de edad,2 que tuvieran por lo menos
un(a) hijo(a),3 y que se encontraran inscritos en un programa de
educación superior. La selección de los informantes se llevó a cabo
a través de un muestreo selectivo con la técnica denominada ‘bola
de nieve’; esta técnica consiste en encontrar al informante a través
de conocidos o por medio de contactos que se van estableciendo en
el trabajo de campo (Vasilachis, 2006). El primer acercamiento con
los informantes se estableció vía llamada telefónica, por este medio
se acordaba el lugar y la hora de la entrevista. La mayoría de ellas
2 De acuerdo con el Instituto Mexicano de Juventud (2013), la edad de los jóvenes comprende entre
los 12 y 29 años. Para la investigación se tomó la edad de inicio de la educación superior, que es de 19
años, y el último año considerado por dicho instituto.
3 Se incluyó en el análisis a dos jóvenes cuyas parejas estaban embarazadas, debido a que en la búsqueda de los informantes fue frecuente esta circunstancia.
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se realizaron en espacios académicos: salones de clases, bibliotecas
y áreas comunes de las universidades; en promedio, duraron una
hora, se grabaron con consentimiento informado y se garantizaba
la confidencialidad en la identidad de los entrevistados.
Uno de los retos que se hizo presente a nivel metodológico fue
encontrar disponibilidad de tiempo para realizar las entrevistas,
pues en la mayoría de los casos los jóvenes tenían saturada su jornada diaria entre la escuela y el trabajo. Dado que únicamente se
solicitó que los informantes tuvieran las tres características antes
mencionadas, fue posible obtener distintos contextos que enriquecieron el análisis, pues éstos impactan de manera significativa en la
experiencia de los jóvenes que son padres y estudiantes. Como se
aprecia en la tabla 1, las diez entrevistas presentaron características particulares.
El tipo de universidad también es importante, ya que permite identificar el parámetro económico y dar un acercamiento al sector social
de pertenencia, e identifica el impacto de los costos y horarios de las
universidades en el ejercicio de la paternidad de los jóvenes. Se seleccionaron universidades públicas y privadas; de las universidades
privadas se consideraron dos que tuvieran costos distintos. La tabla 2
muestra los horarios y costos mensuales de dichas universidades.
Las entrevistas se llevaron a cabo en la ciudad de León, Guanajuato. Actualmente, Guanajuato presenta un escenario sociodemográfico pertinente para realizar estudios de género y de juventud. Es uno de los estados con mayor cantidad de jóvenes de 15
a 24 años; ocupa el sexto lugar a nivel nacional, con 1.0 millones
de jóvenes (enoe, segundo trimestre de 2015). Este grupo de edad
representa el 26% de la población total del estado y es clave para el
crecimiento económico del mismo. El 51.3% de los jóvenes guanajuatenses de 15 a 24 años son económicamente activos y 6 de cada
10 son varones (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo [enoe],
2015).
Las condiciones económicas inestables y precarias han posicionado a los jóvenes entre la disyuntiva del mundo educativo y el laboral. De la población joven económicamente activa de 15 a 24 años
en Guanajuato, sólo el 19% asiste a la escuela (enoe, 2015). Este porcentaje coloca a Guanajuato por debajo de la media nacional (23.0%).
Además, el estado presenta uno de los promedios más bajos de escolaridad, con 8.3 años (Instituto Nacional de Estadística y Geografía
[inegi], 2015), y reporta tasas de abandono escolar de 19% en el nivel
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paternidades divergentes en león, guanajuato

TABLA 1

Características sociodemográficas, educativas, y condición de paternidad de los entrevistados.
Entrevistado

‘Condición’ de
padre

Situación
conyugal

Tipo de
escuela

Edad

Edad a
la que
tuvo a
su hijo

Ernesto

Solteroa

Soltero (sin
pareja)

Escuela
pública

24

20

Miguel

No reconocido
legalmente

Soltero (sin
pareja)

Escuela
pública

25

20

Iván

Viviendo proceso
de embarazo (su
novia tiene 8
meses y medio)

Soltero (en una
relación con la
madre de su hijo)

Escuela
privada

22

22

Leonardo

Casado

Casado

Escuela
privada

24

23

Alberto

Con dos hijos de
diferente madre

Soltero (en una
relación con
la madre de su
primer hijo)

Escuela
privada

22

17 y 19

Édgar

Viviendo en una
ciudad diferente a
la de su hija

Soltero (sin
pareja)

Escuela
privada

22

18

Francisco

Viviendo proceso
de embarazo (su
novia tiene 5
meses)

Unión libre

Escuela
pública

22

22

Rogelio

Viviendo en una
ciudad diferente a
la de su hija

Unión libre

Escuela
pública

24

23

Carlos

Con negocio
propio

Unión libre

Escuela
privada

22

20

Alejandro

Viviendo proceso
de embarazo (su
novia tiene 8
meses)

Soltero (sin
ninguna relación
sentimental con la
madre de su hijo)

Escuela
pública

20

20

a

Con padre soltero nos referimos a aquellos varones que viven con su hijo sin la madre,
ya sea por una cuestión de separación, divorcio, viudez o decisión consensuada de los
padres.
Fuente: Elaboración propia.

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Mariana lugo arellano

TABLA 2

Horarios y costo escolar mensual según tipo de universidad.
Tipo de universidad

Costo
mensual

Horarios

Escuela pública

Varía. Estudiantes de tiempo completo.

$250.00

Escuela privada

3 horas diarias de lunes a viernes

$2,700.00

Escuela privada

Matutino o vespertino. De lunes a viernes.

$5,600.00

Fuente: Elaboración propia.

medio superior y de 10% en el superior (Secretaría de Educación
de Guanajuato [seg], 2014). Finalmente, Guanajuato sobresale por
registrar uno de los mayores porcentajes de uso de métodos anticonceptivos tradicionales,4 con 11.5% (mientras que el promedio
nacional es de 6.4%); este porcentaje posiciona al estado en segundo
lugar a nivel nacional, después de Yucatán (Encuesta Nacional de la
Dinámica Demográfica [Enadid], 2009).
Ante tal escenario, este trabajo busca contribuir a la comprensión de los varones que son padres, bajo la particularidad de que
éstos son jóvenes y estudiantes de educación superior en una ciudad que se encuentra en un proceso de modernización y de cambios sociodemográficos. Esta muestra no pretende ser representativa de todos los padres jóvenes; sin embargo, permite analizar a
profundidad algunas de las realidades sociales que experimentan
los padres jóvenes universitarios.
PATERNIDAD JOVEN: CAMBIOS Y CONTINUIDADES
Existe un consenso académico sobre el carácter cultural del género (Connell, 2003; Lamas, 2002): se plantea que éste no puede ser

4 Los métodos tradicionales son el método del calendario o ritmo, el método de la temperatura corporal
basal, el método de Billings, el coito interrumpido, el método sintotérmico, así como el método de la
lactancia y amenorrea (mela).
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83

explicado naturalizando las actividades que se le atribuyen a cada
sexo; es decir, no se puede aceptar que las mujeres y los hombres
sean ‘por naturaleza’ lo que la cultura designa como ‘femenino’ o
‘masculino’ (Lamas, 2002). En ese sentido, las representaciones sociales, a través de los discursos institucionales, conforman normas
y valores respecto a lo que significa ‘ser hombre y mujer’, ‘ser padre
y madre’.
De acuerdo con Connell (2003), “el conocimiento sobre la masculinidad surge del proyecto de conocer las relaciones de género”
(p. 71); para el autor, la masculinidad puede ser definida como “un
lugar en las relaciones de género, en las prácticas a través de las
cuales los hombres y las mujeres ocupan ese espacio en el género,
y en los efectos de dichas prácticas en la experiencia corporal, la
personalidad y la cultura” (Connell, 2003, p. 109). La paternidad
tiene una estrecha relación con la construcción de la masculinidad;
es por ello que resulta importante problematizar la masculinidad y
la paternidad tomando en cuenta factores como las jerarquías sociales, la clase social, la historicidad, la generación y la raza/etnia.
Tanto el ámbito social, como la historia particular de cada actor y
el ciclo de vida en el que se encuentre, le dan significados múltiples
y heterogéneos a la paternidad (Filgueiras et al., 2006).
De acuerdo con Figueroa (2014), los varones que son padres
frecuentemente se exponen a situaciones críticas al intentar cumplir con las expectativas de la paternidad; algunos ejemplos son
las tensiones por cumplir con su rol de proveedor, el estrés por el
desempleo, la precariedad laboral o la falta de ingresos suficientes,
el cansancio laboral, la falta de contacto con sus hijos y la imposibilidad de manifestar sus emociones. La condición económica es
un elemento que impacta considerablemente en las relaciones de
género; por ejemplo, Saleh y Hilton (2011) encuentran que los padres de bajos recursos pueden tener condicionado el acceso a sus
hijos de acuerdo a su estabilidad financiera.
Diversos estudios señalan que existe una tendencia entre los
jóvenes a cuestionar la forma distante y autoritaria en la que sus
progenitores ejercieron la paternidad. A partir de esto, parece
existir un deseo por modificar las nociones tradicionales sobre paternidad, incorporando actividades, emociones y quehaceres que
incluyen relaciones más afectivas y de cuidados (Salguero y Pérez,
2011). No obstante, al buscar no repetir el ejemplo de sus propios
padres, los jóvenes se encuentran sin modelos sólidos que les sirTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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Mariana lugo arellano

van de apoyo; dicha situación genera ansiedad, pues no se sienten
seguros de la legitimidad de lo que están construyendo como nuevas formas de paternidad (Figueroa et al., 2006). El quiebre de las
tradiciones implica conflictos y tensiones, ya que se sustituyen referentes conocidos por otros nuevos que apenas se encuentran en
proceso de construcción (Salles y Tuirán, 1998). La tradición se ve
fragmentada por diversos procesos que han influido en su transformación, misma que se presenta en la realidad mediante diversas
prácticas y manifestaciones.
La literatura sobre paternidad que comienza a discutirse en los
años ochenta indica el surgimiento de una ‘nueva paternidad’ que
abarca una mayor participación de los varones en el cuidado de sus
hijos y que involucra relaciones de afecto y de crianza (ver Eerola y
Mykkänen, 2013; Filgueiras et al., 2006; Villa, 2007). Se encuentra
que diversos jóvenes relatan la paternidad como una responsabilidad que implica proveer económicamente, pero además como una
relación de cuidados. Este nuevo énfasis en los cuidados y el afecto
simboliza la nueva expectativa social de la paternidad.
Sin embargo, Villa (2007) cuestiona hasta dónde es posible separar el modelo tradicional de paternidad y el ‘nuevo’ modelo. Por
ejemplo, Eerola y Mykkänen (2013) señalan que, a pesar de los
constantes discursos que hablan del cuidado compartido, los hombres continúan teniendo mayor libertad para elegir sobre el tiempo
que dedican al cuidado del hogar y de los hijos. Se ha encontrado
que las transformaciones en los ámbitos de la vida familiar son más
resistentes al cambio, ya que interactúan factores como la edad, la
condición urbana o rural y la posición socioeconómica.
De acuerdo con García y Oliveira (2006), los cambios familiares
adquieren relevancia en un escenario de profundas transformaciones demográficas, sociales y económicas, como el aumento de
divorcios, las estructuras familiares diferentes a la nuclear, hogares
con jefaturas femeninas y la desocupación masculina (Villa, 2007).
Dichas transformaciones han impactado, no sólo en las estructuras
familiares, sino también en las prácticas sociales de la maternidad
y la paternidad. Se considera que las expresiones de las ‘nuevas’
formas de maternidad que compatibilizan el trabajo remunerado
y la vida familiar también han impactado en las ‘nuevas’ formas
de paternidad, pues las madres reclaman corresponsabilidad de la
pareja en el trabajo reproductivo y medidas de flexibilización en
el mercado laboral (Solé y Parella, 2004). Es decir, la forma en la
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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85

que la mujer asume la maternidad influye en la práctica social de la
paternidad y viceversa.
El contexto social, político y económico de cada generación
moldea las prácticas y construye una expectativa de ser padre con
nuevos discursos, roles, aspiraciones y exigencias; a través de las
generaciones se distingue un proceso paulatino de destradicionalización con respecto a la paternidad (Núñez, 2013). Las transformaciones implican un proceso lento, lleno de resistencias y ambivalencias, pues existe una compleja redefinición entre lo que
significa ser padre hoy en día. Como muestra la siguiente sección,
la experiencia de los jóvenes que son padres se entrecruza con patrones del modelo tradicional y nuevas expectativas del ejercicio
de la paternidad, que algunas veces son aceptadas y otras veces rechazadas.
EL PROPIO PADRE COMO PUNTO DE PARTIDA
Y LA NUEVA EXPECTATIVA DE LA PATERNIDAD
El varón tiene su primer contacto con la masculinidad y la paternidad a través de la relación con su padre (Torres, 2004); incluso, para
los varones que no han tenido un padre o no lo conocen, esa figura
suele incorporarse a través de algún familiar, como puede ser el
abuelo o un tío (Olavarría, 2001). El rol de proveedor representa
para la mayoría de los jóvenes entrevistados un factor esencial en
la construcción de su masculinidad y en el ejercicio de su paternidad; mismo rol que, en la mayoría de los casos, aprendieron de sus
propios padres. De acuerdo con Olavarría (2001), el trabajo significa para los varones responsabilidad, autonomía y la posibilidad de
formar una familia, proveerla, protegerla y ser jefes de hogar. En
ese sentido, Leonardo relata que le gustaría que nunca ‘faltara nada
en la casa’, pues ése fue el ejemplo que recibió de su padre:
Quisiera ser como mi papá en que nunca faltó nada en mi casa, o
sea no sé cómo le hacía, o sea ahora me pregunto cómo le hacía,
tenía cinco y a todos les pagaba la colegiatura y todo, entonces
dices no manches y él nada más trabajando porque mi mamá no
trabajaba […] entonces tú dices ‘¿cómo le hacía para pagar la
colegiatura, comida, todos los servicios de la casa?’, y aparte si
llegaba ahí que te enfermaras o algo, ‘¿dónde sacaba?’, entonces
de esas cosas yo le admiro mucho a mi papá y yo quisiera ser
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Mariana lugo arellano

así de que nunca falte nada en la casa. O sea mi papá puede tener
miles de defectos, pero eso es una cosa que le admiro mucho, que
siempre estuvo al pendiente de su familia y que nunca les faltó
nada. (Leonardo, 24 años, padre de un niño de 3 meses.)

La narrativa de Leonardo refleja el reconocimiento y la admiración que le tiene a su padre por asumir la responsabilidad del
sustento económico en su familia; para él, encontrar un trabajo fue
prioridad al momento de saber que iba a ser padre. Asumir la responsabilidad de la manutención económica, como mandato social
para los varones que se convierten en padres, no es cuestionado
por sus parejas, familias, ni por ellos mismos. Es decir, “proveer es
sentido como una exigencia que nace con el hecho de ser varón,
y que debe asumir al comenzar a convivir y tener un hijo, sin que
nadie se lo tenga que decir o recordar” (Olavarría, 2001, p. 51).
Lo anterior conduce a que muchos varones sientan culpa al no
cumplir con su rol de proveedor, lo que los lleva a autocastigarse,
relacionando el cumplimiento de sus responsabilidades económicas con el derecho de convivir con sus hijos (Figueroa, 2014). El
caso de Miguel ejemplifica la culpa que pueden llegar a sentir los
varones al no cumplir satisfactoriamente con el rol de proveedor,
pues a pesar de considerar que también existen necesidades afectivas, el hecho de no contar con los recursos económicos y cumplir
con las demandas le genera conflicto personal:
es que también no solamente es el dinero, sino también muchísimas cuestiones, como del tiempo, de tiempo, de atención,
hay muchas cosas que están orbitando, el dinero solamente es uno,
pero es importantísimo y más a esa edad; y luego uno siempre se imagina que por la condición económica de la familia,
yo siempre fui muy requerido y yo limitándome en mi aporte,
pues eso desencadenó o dificultó más mi relación con la niña
[…] Fue porque era mi límite de dinero, porque tampoco podía
llevar mucho ciertamente, tampoco tenía un capital para hacerlo; eso
me representó mucho problema, mucho conflicto personal. Yo sabía
que había mucha demanda y poco abastecimiento, poca satisfacción, eso me causó mucho conflicto, y ciertamente en la carrera siempre me la pasé con esa piedrita en el zapato. (Miguel, 25
años, padre de una niña de 4 años.)

La experiencia de Miguel refleja el conflicto que se genera al
no cumplir con el aporte económico que se espera de él. Miguel
reconoce que hay muchas necesidades que orbitan alrededor de su
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hija y manifiesta una gran presión al saber que hay muchas cosas
que cubrir y sus recursos no son suficientes. Un estudio realizado a
familias mexicanas transnacionales en Estados Unidos ejemplifica
el sentimiento de culpa que se genera en los varones al no cumplir con su rol de proveedor; en dicho estudio se encontró que los
padres migrantes mantenían un contacto emocional con sus hijos
en México a través de cartas o llamadas telefónicas; sin embargo,
cuando se quedaban sin trabajo o no podían enviar dinero se distanciaban de ellos, pues condicionaban la relación con sus hijos a
su aporte económico. Por el contrario, las madres migrantes mantenían el contacto emocional con sus hijos independientemente
de su situación laboral o económica (Dreby, 2006). En el caso de
Miguel, no sólo el hecho de decidir estudiar en lugar de trabajar le
generó inquietud a nivel personal; esta situación también afectó la
relación con su hija, pues él expresa que el hecho de no trabajar ha
restringido su derecho de convivir con ella:
los primeros meses, pues prácticamente casi me la pasaba diario ahí, para ese momento yo ya estaba cursando la universidad, el primer semestre; entonces eso también fue una decisión de
ruptura respecto a la relación, porque yo decidí estudiar y entonces
ésa fue una decisión que tuvo muchas consecuencias, por ejemplo no
trabajar; entonces, como las necesidades económicas son apremiantes, pues, y yo no podía aportarle así el suficiente dinero
a veces, insumos como para la niña; digamos que eso fue obstaculizando el que yo pudiera tener una relación con la niña, si
no estoy aportando chido, pues tampoco tengo como los derechos, es
como una inversión que se tiene. (Miguel, 25 años, padre de una
niña de 4 años.)

La situación de Miguel ejemplifica la experiencia de los padres
que ven condicionada la convivencia con sus hijos de acuerdo al
aporte económico que realicen; es decir, a través del dinero que
aporten se tendrá o no una ganancia de tipo emocional. El modelo
prototípico paterno, que posiciona a los varones que son padres
con el estandarte del rol de proveedor, ha orillado a que jóvenes
como Miguel se distancien del contacto emocional con sus hijos
por no cumplir con dicho rol; es decir, no se sienten merecedores
de dicho contacto. De acuerdo con Burin (2007), la división sexual
del trabajo que se desarrolla a partir del siglo xviii con la Revolución Industrial ha colocado al varón en el ámbito productivo; el
contexto económico y social actual ha trastocado dicha división
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y su reconfiguración puede llegar a provocar tanto sufrimiento y
dolor en los varones, como reflexión y crítica sobre su nuevo papel.
La expectativa generada en la última década, denominada ‘nueva
paternidad’, representa ese espacio de crítica y reconfiguración
de la paternidad tradicional. De acuerdo con Figueroa y Franzoni
(2011), la paternidad representa para los varones una posibilidad
de expresar emociones, afecto y comunicación.
El cuestionamiento de la paternidad tradicional se ha presentado
desde la generación de los años sesenta y setenta, lo que refleja un
proceso paulatino de cambio con respecto a las concepciones y prácticas paternas. Un estudio realizado a tres generaciones de varones
en una región de Sonora (Núnez, 2013) encuentra que la generación
adulta (45 a 55 años) y la joven (20 a 25 años) muestran contrastes
significativos con respecto a la generación de adultos mayores (73 a
83 años). Es la generación intermedia la que comienza a cuestionar
la ausencia afectiva de sus padres y a proponer nuevas posibilidades
de relación con sus hijos; no obstante, el grupo de jóvenes presenta mayor participación en la crianza y la expresión pública de las
prácticas de cuidado. Resulta difícil establecer una línea divisoria
entre una paternidad y otra, pues cada generación presenta cambios
y continuidades con respecto a la anterior (Núñez, 2013).
En ese sentido, tener la referencia de su propio padre no sólo les
permite a los jóvenes entrevistados incorporar en la construcción
de su paternidad el rol de proveedor económico, sino que también
les ha permitido reflexionar sobre lo que no desean repetir de ellos
en la relación con sus hijos. Williams (2008) encuentra que los varones se quejan de las deficiencias de sus padres, del poco tiempo
que pasaban con ellos y el trato que tenían con sus parejas. Por
ejemplo, Rogelio expresa el deseo de convivir más tiempo con su
hija y tener una relación de comunicación y cercanía con ella, pues
su experiencia como hijo lo hace reflexionar acerca del tipo de padre que quiere ser:
cuando estábamos más chicos no lo veíamos casi, porque él se
iba muy temprano a trabajar y regresaba muy tarde, entonces
sí, es algo como que quiero cambiar; también la forma de llevarme con mi niña, de cómo hablarle, de cómo llevarla […], pues
abierta, que ella tenga la confianza conmigo de platicarme algún
problema, yo igual platicar con ella, o sea que no sea cada quien
un mundo, sino que nos llevemos bien, que cualquier cosa que
ella tenga, en la escuela, la calle, sus amigos, que tengamos la
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confianza de que me platique, porque yo siento que eso fue algo
que no hicimos con mi papá, así de expresarnos abiertamente, de decirle si teníamos algún problema. (Rogelio, 24 años, padre de un
niña de 1 año.)

Lo anterior refleja el deseo de muchos de los jóvenes entrevistados de tener una comunicación abierta con su hija(o) y una relación
basada en la empatía y en la confianza; además de que se identifica el esfuerzo que hacen algunos padres jóvenes al cuestionar y
distanciarse de la paternidad tradicional. Para Torres (2004), los
padres se enfrentan a una paternidad que demanda democracia,
respeto y comunicación. Se argumenta que la nueva relación paterna tiende a ser una figura de amigo más que un padre estricto y
regañón (Rojas, 2006; Torres, 2004). En este sentido, la mayoría de
los entrevistados expresan que no les gustaría que sus hijos los vieran como figura de autoridad, sino más bien como un compañero
al que le tengan confianza y con quien puedan tener comunicación.
De acuerdo con Rojas (2006), el reajuste de las funciones paternas
va acompañado de un respeto a la personalidad de los niños y sus
elecciones; para la autora, existe un incremento de apoyo por parte de los padres jóvenes en la realización de las tareas escolares y
en las actividades de recreación. Por ejemplo, Alberto expresa con
satisfacción el tiempo que le dedica a su hijo en la realización de la
tarea, pues le representa un espacio para convivir con él y apoyarlo
en sus actividades y desarrollo:
me gusta apoyarlo en sus tareas, todos los días que llego de
trabajar está haciendo su tarea o apenas va a empezarla y me
gusta ponerme a hacer con él la tarea […] porque siento que
recibe un apoyo de mi parte y sabe que estoy atento a lo que él
hace, […] es que aparte son momentos en que yo puedo estar con él
conviviendo a gusto, verlo hacer sus tareas, verlo crecer escolarmente porque son cosas que digo ‘wow, qué padre’, […] a veces
está haciendo que bolitas y le digo ‘mira, ésta está mal’, y ya se
la borro o me dice ‘¿cómo me quedó?’, y le digo ‘te quedó muy
padre’. (Alberto, 22 años, padre de un niño de 5 años y una niña
de 4 años.)

Alberto ejemplifica uno de los espacios que los padres han encontrado para convivir con sus hijos; en su caso, sentarse a hacer la
tarea con su hijo le representa un momento para apoyarlo y colaborar con su crecimiento. El nuevo modelo de paternidad ha dado
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pauta a los jóvenes que son padres para disfrutar más de su experiencia paterna. Las narrativas analizadas en esta sección permiten ver a jóvenes que se configuran en un nuevo modelo en donde
se entremezcla lo tradicional y lo moderno, pero que también les
brinda la oportunidad de expresarse emocionalmente y tener relaciones lúdicas y afectivas con sus hijos. Sin embargo, como analiza
la siguiente sección, existen diversos factores que los jóvenes enfrentan y que afectan su experiencia paterna. Algunos de ellos son
la residencia, el estado civil, la relación con la familia y la madre de
su hijo(a), así como la conciliación escuela-trabajo-familia.

PATERNIDADES DIVERGENTES: LOS PADRES JÓVENES
ENTRE LA AGENCIA Y LA ESTRUCTURA
Existe un creciente interés por el estudio de la paternidad y los contextos que impactan en las experiencias de los padres. Uno de los
contextos que se hizo presente en algunos de los jóvenes entrevistados fue la falta de reconocimiento legal. De acuerdo con Doherty,
Kouneski y Erickson (1998), el reconocimiento legal desencadena
beneficios económicos y sociales para los hijos, y cierto grado de
protección a los derechos del padre. Para estos autores, cuando el
padre no vive con el niño, su presencia es a menudo marginal y
tiende a ser frágil con el tiempo. El caso de Miguel ejemplifica dicho contexto, en el que se desconoce e invisibiliza la experiencia
de la paternidad. La decisión de no casarse con la madre de su hija
provocó que se le negara el contacto con ésta, privándolo de todos
los derechos legales que le pudieran permitir convivir con ella:
Sí, [le pregunto] que si le gustaría ir a mi casa, ¿no?, que conozca a sus primas y todo eso, y ella me manifiesta que sí, se le hace
chido, le da alegría, pero su mamá dice que no, entonces yo le
he dicho por mensaje que no se oponga, o sea sus restricciones
repercuten en nuestra relación, entonces que no se oponga, que no
controle su vida, ¿no?, que la deje ser, y sus respuestas siempre
han sido de adueñarse, ¿no?, en este caso de [mi hija] […] esta
chica siempre me está marginando […] ha habido hechos […] de
los que puedo tomar para decir que yo estoy marginado por
ella, cómo puede ser que no deja que yo vea a [mi hija] los fines
de semana o que la lleve a mi casa para que la conozca mi papá,
porque mi papá ni siquiera la conoce. (Miguel, 25 años, padre
de una niña de 4 años.)
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La experiencia de Miguel ejemplifica la marginación que experimentan los padres que no cuentan con nada que les permita ejercer su derecho. Las circunstancias legales y la mala relación que
tiene con la madre de su hija le han dificultado la convivencia que
desea con ella y lo han posicionado simplemente como proveedor.
De acuerdo con Miller (2011), los papás buscan involucrarse en
el cuidado de sus hijos después de su nacimiento; sin embargo,
existen diversas circunstancias que alimentan formas tradicionales
de ejercer la paternidad, como es el convertirse sólo en proveedor
económico. Por ejemplo, Miguel expresa que la dinámica que se
ha construido lo ha posicionado únicamente en una relación económica; sin embargo, él ha encontrado en ese rol, no sólo un espacio para cumplir ante las expectativas paternas, sino también una
oportunidad de contribuir en su educación y bienestar:
Sí, por ejemplo, los días de los reyes yo le compro las cosas, yo
le suelo llevar cosas, […] lo último que me acuerdo que le llevé
fueron unos cuentos, un pupitre, como que yo tengo mucho
la idea de que yo le quiero llevar cosas que le hagan más como
adentrarse hacia el estudio. […] Pues se me hace chido, a la vez se
me hace chido pero a la vez no, pues será porque, por la situación en la que vivo, ¿no?, porque […] es como el obsequio de un tío
lejano que va, que llega así por casualidad y le regala algo, pero
a partir de ahí, o sea termina como eso y nunca más va a estar
ahí, entonces sí me siento a veces [mal], bueno casi siempre,
pero de ahí en más se me hace chido y más cuando son cosas
útiles que le pueden servir, se me hace muy chido. (Miguel, 25
años, padre de una niña de 4 años.)

Para Miguel, comprarle cosas que él elige le permite cierto grado de intervención en la vida de su hija. A pesar de que le desagrada
el hecho de que su hija lo vea como alguien que le lleva obsequios,
Miguel ha encontrado en los regalos un espacio para contribuir en
su formación y desarrollo. Christiansen y Palkovitz (2001) argumentan que pocas veces se reflexiona sobre las consecuencias positivas de ser proveedor; de acuerdo con los autores hay una imagen
negativa hacia ese rol, pues al ejercerse fuera del hogar se considera
que existe lejanía emocional con los hijos. No obstante, tener interés en cubrir sus necesidades también puede ser una forma de
involucrarse con ellos.
Para la mayoría de los entrevistados, el rol económico representa
una gran presión, pues tienen que llevar a cabo jornadas pesadas de
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trabajo para cubrir con diversos gastos, generándoles cansancio y
menos tiempo con sus hijos. De acuerdo con Figueroa (2014), al tratar de cumplir con la expectativa social de la paternidad, los varones
se enfrentan a situaciones críticas y a fuertes tensiones que pueden
poner en riesgo su salud física y emocional. Las exigencias en los
trabajos, las horas extras y los horarios de fines de semana, así como
las distancias y el tiempo que implica recorrerlas son algunas de las
limitaciones que privan a los varones de llevar a cabo sus propias
expectativas de la paternidad (Olavarría, 2001). Leonardo expresa lo
difícil que es llevar a cabo sus distintos roles y cumplir en cada uno
de ellos. Además, manifiesta la forma en la que encuentra espacios
para convivir con su hijo a pesar de sus diversas actividades:
Se me ha hecho ya muy pesado, este último cuatrimestre se me
hizo pesado porque llegas a la casa y no llegas a hacer tarea
luego, luego; llegas a ver a tu familia, a tu niño; ‘ah, que vamos a
bañarlo’, va, lo bañamos; ‘ah, que vamos a cenar’, ‘ayúdame a cambiarlo’, o ‘arrúllalo’, o estar al pendiente, entonces llegas de la universidad a la casa y es hacer esas cosas, tu papel de papá, dejas
el de estudiante aquí para hacer el de papá, luego retomas el de
estudiante a hacer tarea […] no me puedo escudar en el aspecto
de ‘no, pues yo estoy estudiando, tú hazte cargo’, porque no, no es
buena onda ser así, entonces también tengo que llegar a cumplir allá, y ya una vez que haya cumplido, ya retomo mi papel
acá [en la escuela], pero igual en el horario de comida a veces aprovecho para aventajarle a la tarea o cosas así. (Leonardo, 24 años,
padre de un niño de 3 meses.)

Experiencias como la anterior permiten mostrar que a pesar de
las largas y pesadas jornadas a las que se someten la mayoría de los
jóvenes entrevistados, muchos de ellos manifiestan que su hijo o
hija representa una motivación para su desarrollo personal y profesional. Sin embargo, es poco lo que se reflexiona sobre el equilibrio entre la vida laboral y personal de los jóvenes que combinan el
empleo con la educación (Fagan, Lyonette, Smith y Saldaña-Tejeda,
2012); en especial de aquellos que son padres, pues las condiciones
críticas a las que se enfrentan pueden afectar su rendimiento y propiciar la deserción escolar. Salguero y Marco (2014) señalan que
el poco apoyo que existe en las instituciones educativas complica
más la situación de los jóvenes que son padres, pues además de ser
estudiantes, buscan incorporarse a la vida laboral para cumplir con
el rol de proveedor.
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Los jóvenes se encuentran envueltos entre diversos roles que
cumplir y el deseo de convivir con su hijo o hija, y a pesar de que
muchos buscan los espacios y el tiempo para estar con ellos, algunos jóvenes encuentran más dificultades cuando no comparten la
residencia con sus hijos. De acuerdo con Nelson (2004), el grado y
la profundidad de la relación entre padres e hijos está fuertemente
ligado con el estatus de residencia; es decir, los padres que viven
con sus hijos se encuentran en condiciones más favorables de tener
una relación afectiva más profunda. Rogelio, por ejemplo, expresa
lo difícil que ha sido para él estar en una ciudad distinta a la de su
hija y no vivir con ella, pues la distancia ha hecho que se pierda de
momentos que él desea experimentar:
Pues es difícil, porque yo siento que me estoy perdiendo de muchas
cosas, porque la niña empezó a caminar y era de yo nada más
hablar por teléfono, como yo casi le hablo diario, y era de ‘ay, ya
caminó la niña, ya dijo esto’, y yo acá, entonces, ahora sí que sí
es difícil. (Rogelio, 24 años, padre de una niña de 1 año.)

Lo anterior ejemplifica la forma en la que la distancia física
afecta la experiencia paterna de muchos jóvenes, pero también se
puede identificar la forma en la que los padres buscan contacto con
sus hijos a través de otras formas, como lo son las llamadas telefónicas. De acuerdo con Miller (2011), la falta de tiempo a causa de
los horarios de trabajo es un ejemplo de la incompatibilidad entre
los deseos de los padres y las posibilidades reales de su estilo de
vida.
Otro factor importante que impacta en la experiencia paterna
de los jóvenes entrevistados es la reacción de sus familias ante su
embarazo. Las reacciones familiares ante un embarazo no planeado no son necesariamente favorables, dependen muchas veces de
las expectativas y deseos que tienen los padres sobre el proyecto de
vida de su hijo. De acuerdo con Olavarría (2001), en los sectores
medio-alto el embarazo puede ser considerado como una traición
y decepción por parte del hijo hacia los esfuerzos y sacrificios de
los padres. Ernesto ejemplifica lo argumentado por Olavarría, pues
sus padres se mostraron molestos y decepcionados ante el hecho
de que cambiara su rumbo de vida respecto a sus estudios. Su padre
consideraba que ‘él le daba todo’ y que con el embarazo defraudó
ese sacrificio:
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Mi mamá me regañó, me dijo ‘ay, es que tus estudios, es que
fíjate’, bla, bla, bla; y por otra parte estaba contenta porque ya
sabes cómo son las mamás; y mi papá pues equis, ni estaba contento, y me dijo así literal ‘eres un pendejo’, me dice ‘yo te daba
todo, no te lo voy a quitar, pero lo de tu colegiatura ahora va a
ser para tu hijo, ya tú das lo básico, la leche, los pañales, pues
comida no les falta’, bla, bla, bla; y me dice ‘y ya olvídate de
ropa, de cosas para ti, de caprichos tuyos’; le dije ‘sí, papá. No
te preocupes’. (Ernesto, 24 años, padre de un niño de 3 años.)

Lo anterior ejemplifica la percepción que se tiene ante un futuro
que se considera limitado o arruinado a partir de la paternidad no
planeada y fuera de los eventos normativos esperados, independientemente de las propias expectativas que tengan los jóvenes respecto a su futuro y paternidad. De acuerdo con Hoyos, Martínez y
Székely (2010), “la educación se considera generalmente como uno
de los mecanismos más poderosos para propiciar una mayor movilidad social” (p. 138). En ese sentido, se refleja el deseo de los padres
de que sus hijos terminen su carrera profesional, pues consideran
que eso garantizará un mejor futuro económico y con ello un canal
de movilidad social o de conservación de su posición social.
De acuerdo con Brown, Brady y Letherby (2011), es poca la investigación que explora la experiencia de control, poder y violencia que se ejerce sobre los padres y madres jóvenes dentro de las
relaciones familiares. Carlos relata diversas situaciones en la que el
tío de su pareja tomó decisiones importantes sin consultar su opinión, mismas que afectaron fuertemente su experiencia paterna.
Puesto que el tío es ginecólogo, fue el doctor que atendió todo el
proceso de embarazo; sin embargo, el tío hizo uso de su posición
en la familia y de su poder como doctor para tomar decisiones que
les correspondían a los padres, pues no sólo les negó su derecho de
saber el sexo de su hijo, sino que también intentó negarle a Carlos
la entrada a la sala de parto para que pudiera vivir esa experiencia,
tal y como lo deseaba:
Fue cesárea […], a las 8 de la mañana nos levantamos y empecé a grabar desde ahí, que ‘¡vámonos al hospital!’, sí, desde ese
momento empecé a grabar, yo quería tener todo, y llegamos al
hospital y así de volada le dicen, pásate a quirófano […] y ya me
meto al hospital y su tío, te digo que me tiene idea […], yo me quería pasar al quirófano a ver la operación, yo quería pasarme y no
me dejaba, me decía ‘¿para qué te pasas?, si te vas a desmayar, yo
no sé, si te desmayas yo te voy a pisar […], no, ahí quédate, ahí
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quédate, mejor quédate afuera’, ‘no, es que yo quiero grabar’,
‘no, quédate afuera’; pues me dejó afuera, yo estaba pero bien enojado, y es que como él mandaba ahí, es el ginecólogo […], no, pues
la enfermera vio y ella sí dijo ‘este señor es muy payaso’, y me
dice ‘¿quién es el papá?’, ‘no, pues yo’, ‘¿te vas a pasar o no?’, ‘pues
cómo no’; el chiste es que me metí sin cámara, la dejé afuera, se me
olvidó la cámara. (Carlos, 22 años, padre de un niño de 2 años.)

La experiencia de Carlos permite ejemplificar cómo dentro de
las relaciones familiares los jóvenes se someten a fuertes situaciones de control, violencia y poder que les impiden ejercer su paternidad plenamente. En un estudio realizado a adolescentes embarazadas y madres jóvenes del Reino Unido, Brown et al. (2011)
encontraron que las jóvenes percibían el ‘apoyo’ que recibían de
sus familias como una forma de controlar la educación y crianza
de sus hijos. Es decir, las jóvenes detectaban una pérdida de autoridad5 sobre sus hijos. A pesar de la poca investigación que hay sobre
el control ejercido hacia las madres y padres jóvenes (en especial
para el caso de los varones), en las entrevistas se detectaron algunas
experiencias de los jóvenes donde se manifestaba esa pérdida de
autoridad sobre los hijos. Por ejemplo, Édgar relata el control que
ejercían los abuelos de su hija en cuanto a la forma de alimentarla
y vestirla:
con sus abuelos, no podíamos darle de comer nada raro ni nada, pero
ya cuando estábamos ella y yo sí […], me acuerdo que cuando
estaba bien chiquita, no me acuerdo cuántos meses, le hice un
taquito de este tamaño y se lo comió, sus papás se hubieran
muerto, pero pues no pasa nada […]; por ejemplo, siempre la
querían traer súper abrigada, aunque estuviera sudando, y yo así de
‘está sudando, porque la tiene súper abrigada’, y decía ‘no, es
normal’. (Édgar, 22 años, padre de una niña de 4 años.)

De acuerdo con Rozas (2004), “así como son reconocidas las dificultades que ha tenido la mujer para el acceso al mundo de los poderes económicos y políticos, también los varones experimentan
enormes dificultades para el acceso al mundo íntimo de la familia,
de los hijos” (p. 133). Las situaciones desarrolladas en esta sección
permiten identificar que los jóvenes entrevistados se enfrentan a
diversos contextos y situaciones que impactan en su experiencia
5 Las autoras definen esa pérdida de poder como ‘ownership’.
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paterna. Sin embargo, a pesar de las limitaciones a las que se enfrentan, los jóvenes buscan convivir con sus hijos y establecer relaciones donde se involucre el afecto.
CONSIDERACIONES FINALES
A lo largo de este trabajo se identificó un proceso de cambio generacional respecto al ejercicio de la paternidad. Los jóvenes se
encuentran insertos en un contexto de transformación ideológica
que los conduce, no sólo a un proceso reflexivo en el que construyen sus propias nociones de paternidad, sino también a una nueva
expectativa que demanda más presencia de los varones en el cuidado y convivencia con sus hijos. Sin embargo, los componentes de la
paternidad tradicional no han desaparecido por completo; a pesar
de encontrar en los jóvenes entrevistados una fuerte negación hacia el rol de autoridad, no sucedió así con el rol de proveedor, pues
éste sigue siendo una característica fundamental en el ejercicio y
construcción de su paternidad. Tener un trabajo y aportar económicamente representa para los jóvenes la posibilidad de contar con
algo para ofrecer a su hijo(a); incluso se hace presente el castigo
social cuando los jóvenes no cumplen con ese rol, condicionando
la convivencia a través del aporte económico.
Los varones tienen su primer contacto con la masculinidad y la
paternidad a través de la relación con su padre o con alguna otra
figura masculina que lo represente. Los padres jóvenes buscan que
sus hijos no vivan el distanciamiento físico y emocional que ellos
experimentaron. Los jóvenes manifiestan su deseo de estar presentes cuando sus hijos los necesiten, de cuidarlos, apoyarlos, y de que
sus hijos los vean como sus amigos; además muestran un deseo de
ayudar a sus hijos e hijas con su tarea, pues les representa un espacio de convivencia, apoyo, y una forma de contribuir con su desarrollo. No obstante, resulta necesario continuar problematizando
la paternidad, tomando en cuenta factores como la edad, la clase
social y el contexto particular de cada actor, para identificar los
cambios y continuidades generacionales, así como la concordancia
entre el discurso y la práctica.
Los distintos contextos de los jóvenes son esenciales para comprender la forma en la que los padres ejercen su paternidad, pues
dichos contextos afectan significativamente su experiencia. Uno
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de los factores que se hace presente en los jóvenes es la falta de
reconocimiento legal, que los coloca en una posición marginal. Las
largas y pesadas jornadas a las que se someten los jóvenes ponen de
manifiesto que hay una gran presión para los varones por tratar de
cumplir con el rol de proveedor, misma que puede desencadenar
depresión, consecuencias en su salud y dificultades que les impidan
el balance vida-trabajo-escuela. Sin embargo, los jóvenes pueden
llegar a resistir ante aquellas circunstancias que los colocan como
malos padres, resignificando su papel. Los jóvenes entrevistados
buscaron espacios para interferir en la vida de sus hijos y convivir
con ellos. Además, se identificó que encuentran en sus hijos una
fuerte motivación personal y profesional.
La familia también es un factor fundamental que impacta en la
experiencia paterna de los jóvenes, pues tienen que enfrentar a sus
padres para comunicar la noticia del embarazo, experimentar la
forma en la que se percibe su futuro limitado, afrontar las reacciones negativas ante su decisión de casarse o no y sufrir situaciones
de poder dentro de sus dinámicas familiares. Es decir, los padres
entrevistados, en su condición de jóvenes, quedan vulnerados ante
diversas situaciones que impactan en su experiencia paterna. No
obstante, la familia también representa un gran apoyo que contribuye a que los jóvenes no deserten. Las reflexiones y análisis presentados en este trabajo ponen de manifiesto la necesidad de apoyar escolar y laboralmente a los jóvenes que son padres a través de
reglamentos o políticas que permitan la flexibilización de horarios
y actividades que contribuyan tanto al equilibrio de su vida laboral,
educativa y personal, como a que los jóvenes tengan la posibilidad
de involucrarse más en la crianza y cuidado de sus hijos.
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Programas de Cultura del Agua en Nuevo León.
Análisis de los Efectos de las Campañas Publicitarias
en la Disminución del Consumo en la Población

Water Culture Programs in Nuevo Leon.
Analysis of the Effects of Advertising Campaigns
on the Decrease of Consumption in Population

MARÍA DE JESÚS LÓPEZ CASTAÑEDA*1

► RESUMEN
Los programas de cultura del agua tienen como objetivo primordial influir en el comportamiento de los ciudadanos con
respecto al uso del agua y promover una gestión adecuada del
recurso. Desde hace 30 años, en Nuevo León se ha trabajado
para modificar las actitudes de los usuarios, y si bien se han registrado resultados importantes en la disminución del consumo, sigue pendiente incluir el tema de la construcción de ciudadanos competentes a través de sus campañas publicitarias.
Palabras clave: Cultura del agua / Campañas publicitarias / Competencias ciudadanas / Nuevo León / Monterrey.

► ABSTRACT
The water culture programs are primarily intended to influence the behavior of citizens with regard to water use and
promote proper management of the resource. Along 30 years,
Nuevo Leon has worked to change the attitudes of users, and
while there have been significant results in reducing consumption, is still pending include the issue of the construction
of competent citizens through their advertising campaigns.
Keywords: Water culture / Advertising campaigns / Citizens competences / Nuevo Leon / Monterrey.

* Doctora en Política Pública, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Escuela de
Gobierno y Transformación Pública. Correo electrónico: mlopez_castaneda@hotmail.com

Recibido: 25 de junio de 2016 | Aceptado: 8 de diciembre de 2016 ISSN 2007-1205 | pp. 101-126
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MARÍA DE JESÚS LÓPEZ CASTAÑEDA

Tradicionalmente los programas de cultura del agua han tenido
como objetivo promover entre la población cambios en su forma
de actuar con respecto al uso del recurso. En sus diferentes formatos, las campañas publicitarias utilizadas a lo largo de los años han
buscado modificar los hábitos de consumo y gestión. Pero, ¿cómo
medir la efectividad de los mensajes incluidos en cada una?, ¿puede
una frase quedarse en la mente de las personas por el tiempo suficiente para generar modificaciones de comportamiento?, ¿el hecho
de lanzar una campaña basada en una frase ‘contagiosa’ genera en
la población las competencias necesarias para cuidar el agua?
Son éstas las preguntas a contestar a través del presente trabajo, en el cual se muestra un análisis de las campañas publicitarias
implementadas por Servicios de Agua y Drenaje de Monterreyipd
(sadm) a lo largo de 15 años (1996-2010), los cuales soportan las
acciones en materia de Comunicación y Cultura del Agua de la dependencia estatal.
Los ‘spots publicitarios’ o comerciales se utilizan como parte de
las campañas anuales de la dependencia en los meses de junio a
septiembre y tienen como objetivo primordial promover cambios
de actitudes con respecto al agua. Sirven también para sustentar las
estadísticas de la institución de la baja de consumo, independientemente del crecimiento poblacional.
El análisis efectuado en el presente trabajo se complementa con
la información obtenida de los spots y se triangula con entrevistas
hechas a actores relevantes de la ciudad, quienes fueron elegidos
a través de la estratificación con base en su formación académica,
experiencia profesional y puestos de decisión gubernamental, así
como por su participación en actividades vinculadas al tema en estudio y el liderazgo social ejercido por cada uno.
Los comerciales de los 15 años de campañas se revisaron a través
del Modelo de Probabilidad de Elaboración o Elaboration Likehood
Model (elm), de Petty y Cacioppo (citados en Iguartua, Martín, Ortega y Del Río, 1997, p. 44), que busca integrar distintas teorías de
la psicología cognitiva sobre el fenómeno de la persuasión humana,
y, según el cual, el cambio de actitudes generado por un determinado mensaje se puede producir mediante dos rutas de procesamiento
cognitivo distintas: la ruta central y la ruta periférica.
Como resultado del análisis se presenta una propuesta de modificación de las campañas para promover el cuidado del agua entre
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la población de Nuevo León a través de la generación o construcción de competencias ciudadanas.
ANTECEDENTES
El enfoque de competencias surgió por la necesidad de promover
en la población cambios de hábitos y actitudes, para dejar atrás el
‘saber’ y alcanzar el ‘saber hacer’. A lo largo del tiempo, dicho enfoque se ha utilizado en los ámbitos escolar y laboral, no así en la
construcción ciudadana. Ante esta realidad, varios países modificaron sus legislaciones para incluirlo en los currículos académicos,
a fin de producir los cambios de actitudes por medio de la generación de destrezas reforzadas en los ámbitos familiar y escolar.
Así, el desarrollo de las personas se alcanzará por ser integrantes de un todo común, donde el respeto y entendimiento hacia los
demás es la regla generalizada y no la excepción. Este objetivo de
convivencia se consigue también por la serie de acciones articuladas donde se promueve una mejor relación entre hombres y mujeres, así como en un ambiente de respeto a la ley y de involucramiento en la toma de decisiones.
Por ello, las competencias se construyen a partir de conocimientos, habilidades, valores y destrezas para desarrollarse o enfrentar
una situación específica. A través de ellas, los ciudadanos ‘competentes’ le hacen frente a nuevos desafíos en materia educativa o
laboral, y se convierten también en las herramientas necesarias de
los individuos para una sana convivencia con respeto a los derechos del otro y el mejoramiento del entorno.
Las competencias se integran por los componentes cognitivo,
procedimental y el afectivo-axiológico, y no equivalen únicamente
a un saber teórico, sino a un saber hacer. Se relacionan además
con la efectividad, los resultados obtenidos, e implican tanto la capacidad de lograr los resultados positivos, como la de evitar los
negativos (Weinert, citado en Ochman y Cantú Escalante, 2013).
Incluyen conocimientos, habilidades, actitudes y valores necesarios para una gobernanza eficiente e implican la participación de
los actores sociales en la toma de decisiones (Ochman y Cantú Escalante, 2013).
También hacen referencia a la posibilidad del sujeto para responder a una situación concreta (Castellanos, citado en Suárez
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MARÍA DE JESÚS LÓPEZ CASTAÑEDA

Rodríguez, Dusú Contreras y Sánchez, 2007, p. 34). El actuar de
la persona se basa en el conocimiento adquirido con la contextualización y concientización del aprendizaje, así como en la apropiación del mensaje.
El concepto competencias tiene un origen diverso, se utilizó por
ejemplo en los juegos gimnásticos griegos, en los estudios lingüísticos de Chomsky y Habermas (citados en Chaux y Ruiz, 2005, p.
28) sobre el uso del lenguaje como herramienta para propiciar el
entendimiento. Jean Piaget (citado en Murillo y Castañeda, 2007)
lo incluyó en sus teorías del aprendizaje como un mecanismo fundamental de desarrollo. Posteriormente se aplicó al contexto laboral y el desempeño profesional a través de los trabajos de Le Boterf
y Leboyer (citados en Murillo y Castañeda, 2007). Se empleó también como un componente de las evaluaciones pisa (Programme
for International Student Assessment).
En este tenor, varios países como México (2001), Guatemala
(2004), Colombia (2004), Argentina (2004), Bolivia (2005), Brasil
(2005), la Unión Europea (2006) y España (2007) realizaron una
serie de modificaciones en el currículo educativo de todos los niveles para poner el acento en aprendizajes imprescindibles de los
ciudadanos para un mayor desenvolvimiento laboral, así como en
su capacidad de enfrentar situaciones nuevas.
Mientras el mundo educativo implementó los cambios necesarios para capacitar individuos dotándolos de atributos específicos,
el área laboral también se preparó para recibir al personal competente. En los años noventa, en Inglaterra, Alemania y Estados
Unidos trabajaron para consolidar la gestión del talento humano
con base en las competencias (Rial, citado en Tobón, 2007, pp. 2930). A partir de ahí, el enfoque fue utilizado como un proceso de
capacitación y educación para mejorar la productividad y la empleabilidad.
COMPETENCIAS CIUDADANAS
La formación de competencias se contextualiza en el marco de una
comunidad determinada a promover la pertinencia y pertenencia.
Por ello, el mayor reto del entorno comunitario es validar tal educación, promoverla, reforzarla y complementarla con otras instituciones sociales como la familia, las redes de apoyo, o con actividaTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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des recreativas, sobre todo porque sólo los ciudadanos interesados
en el quehacer de la autoridad se involucran para tomar parte en
las decisiones, cuestionar los actos del gobierno o las leyes. Esos
individuos ocupados del quehacer diario ejercitan sus competencias para concretar el saber hacer a través del fomento de prácticas
democráticas o mejoramiento de su comunidad con acciones incluyentes, de respeto a la legalidad y los derechos humanos, entre
otras.
Esta construcción de cultura política surge también de la promoción del desarrollo intencionado de las competencias ciudadanas, “por ello se debe trabajar en diferentes ámbitos de manera
simultánea: en el espacio escolar formal, el espacio comunitario,
a partir del impulso de la investigación-acción, con el desarrollo
práctico de éstas con su ejercicio, así como en los medios de comunicación, la construcción de la democracia” (Conde, citado en
Guzmán, 2009, p. 41).
Todo esto no es un proceso inmediato, se construye en el largo
plazo; es decir, no se trata de simples transmisiones de información
de una persona a otra. Las competencias ciudadanas se refuerzan y
construyen en su ejercicio, evolucionan y se fortalecen.
En el caso de la educación en temas ambientales, aquéllas se
consiguen a través de acciones tendientes al desarrollo de capacidades en los individuos, a fin de incidir conscientemente en la
toma de decisiones, siempre y cuando se tengan como marco reglas del juego de las sociedades democráticas. Estas capacidades se
concretan y relacionan con el pensamiento crítico, la reflexión y la
participación (Breiting, citado en Sanmartí y Pujol, 2002, p. 46).
Las competencias y los significados se construyen y refuerzan
en la interacción con los otros, primero en la familia, luego en el
sistema escolarizado. Esto es, no surgen como una elaboración individual, sino en función de la interacción (Lauer y Handel, 1977).
EL PAPEL DEL ESTADO EN LA FORMACIÓN DE LA COMPETENCIA
Como ya se dijo, el deseo de involucrarse en los temas de gobierno no se alcanza de inmediato, es más bien resultado del trabajo constante desde la autoridad con la generación de espacios de
convivencia. Estos escenarios de participación permiten a su vez el
involucramiento activo y la identificación de los individuos con su
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MARÍA DE JESÚS LÓPEZ CASTAÑEDA

comunidad. Estos ciudadanos “construidos” surgen en la escuela,
la comunidad o la familia. Por ello, educar para la ciudadanía desde la institución educativa significa crear escenarios para desarrollar competencias ciudadanas (Ministerio de Educación Nacional
[men], 2004).
Ahora bien, ¿cómo impactan las competencias ciudadanas en
el éxito de las acciones gubernamentales?, y ¿por qué analizar los
programas de cultura del agua? La respuesta es simple: porque, independientemente del nivel de estudios de las personas y aunque
no se tenga una capacitación específica, ellas saben de la importancia del agua en sus vidas, pero alguien competente buscará, además
de cuidarla, promover su preservación. Por ello, es importante ampliar las acciones de los organismos operadores para involucrar a
los ciudadanos de todas las edades en los programas de cultura del
agua.
Llamamos cultura del agua al conjunto de modos y medios utilizados para la satisfacción de necesidades fundamentales relacionadas con el agua. En ella se incluye lo hecho con el agua, en el
agua y por el agua para ayudar a resolver la satisfacción de algunas necesidades fundamentales. Se manifiesta en la lengua, en las
creencias, en los valores, en las normas y formas organizativas, en
las prácticas tecnológicas y en la elaboración de objetos materiales,
las creaciones simbólicas, las relaciones de los hombres entre sí y
de éstos con la naturaleza, y en la forma de resolver los conflictos
generados por el agua. La cultura del agua es un aspecto específico de la cultura de un colectivo donde se comparten una serie
de creencias, de valores y de prácticas respecto de ella (Vargas y
Piñeyro, citados en Perevochtchikova, 2012, pp. 32-33).
La cultura del agua tiene por objeto promover la adquisición
de conocimientos sobre el recurso y el medio ambiente, la transformación de actitudes, el desarrollo de hábitos y valores para facilitar la sustentabilidad y el mejoramiento de la calidad de vida.
Ser competente en materia de cultura del agua implica plantear el
camino hacia una nueva cultura ambiental o una nueva forma de
pensar, vivir y sentir, acorde con los nuevos problemas y retos del
contexto. Esta nueva forma de ser y pensar debe enfocarse en la
planeación y operación de programas del ámbito de la gestión pública y en los sectores privado, académico y social.
Es también un ingrediente del eje social de la sustentabilidad.
Por su relevancia en el tema de gestión del agua, se destaca como
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un tema central y una manera de disminuir la presión sobre el recurso hídrico en las cuencas hidrológicas a través de incentivos
económicos, el uso de tecnologías para optimizar el uso y propiciar
una disminución en la demanda con la cultura del ahorro y el uso
racional de los usuarios (Arrojo, 2008).
El enfoque de la Cultura del Agua debe cambiar hacia la Nueva
Cultura del Agua, basada en el cambio de la visión patrimonialista de ríos y acuíferos, la valoración del agua como simple recurso económico, para pasar a asumir una visión ética presidida por
el principio de equidad intergeneracional. Los ríos y ecosistemas
acuáticos que sustentan la vida en el planeta no pueden ser considerados como nuestros, ni siquiera desde una visión del patrimonio común o público; se trata de asumir un enfoque de estricta
justicia, desde ese principio de equidad intergeneracional, entendiendo que se trata de patrimonios de naturaleza en usufructo de
las sucesivas generaciones (Arrojo, 2006, pp. 20-21).
El fundamento educativo de los programas de cultura del agua
es muy importante, porque se convierte a los niños y jóvenes en
replicadores del mensaje. Sin embargo, el mayor compromiso de
los organismos operadores, la sociedad y los medios debe ser buscar una mayor difusión de sus acciones, porque tendría efectos de
implicación de los usuarios con el recurso con efectos mucho más
rápidos (Robles, 2010, p. 8), y con ello se alcanzará la posibilidad
de contar con ciudadanos más conscientes, es decir, ‘ciudadanos
construidos’ para el tema del cuidado del agua.
Todas las campañas educativas deben ser en sí mismas respetuosas de los valores y de las actitudes hacia la población en general,
y deben de mover a la acción, sobre todo las campañas en pro del
cuidado del medio ambiente (J. Cantú Escalante, director de la Escuela de Gobierno y Transformación pública del itesm, comunicación personal, 17 de diciembre de 2014). Por eso, la autoridad debe
promover acciones tendientes a involucrar a los ciudadanos en el
cuidado de los recursos, realizando las mejoras en la infraestructura y la dotación de servicio (M. Fernández Soler, cluster manager
del Cluster Urbano para el Uso Eficiente del Agua en Zaragoza,
España, comunicación personal, 20 de marzo de 2015), a la vez de
responsabilizar a los ciudadanos en la toma de decisiones (V. Viñuales Edo, miembro del consejo asesor de la Fundación Biodiversidad, comunicación personal, 19 de marzo de 2015), porque esto
permitirá estrechar la relación y la pertenencia (O. Conde Campos,
TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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MARÍA DE JESÚS LÓPEZ CASTAÑEDA

técnica de educación ambiental del Gabinete de Educación Ambiental del Ayuntamiento de Zaragoza, España, comunicación personal, 23 de marzo de 2015).
El tema del agua y del medio ambiente es uno de los más efectivos para generar la apropiación del espacio donde uno vive y se
desarrolla, pero para conseguirlo se deben dar a conocer los efectos o resultados de cada una de sus acciones, pues en esa medida los
individuos se sentirán parte importante de la política implementada por la autoridad.
Tradicionalmente las campañas en México para promover el
cuidado del agua se han hecho como seguimiento a lo efectuado
por la Comisión Nacional del Agua (Conagua). En el año 2002 se
creó la campaña “Cultura del Agua” en colaboración con el Consejo Consultivo del Agua y la Cámara Nacional de la Industria de
Radio y Televisión (Conagua, 2004). Esta campaña se diseñó para
un plazo de 10 años, con una fase inicial de tres años, y se basó en
cuatro ejes rectores: disponibilidad jurídica, calidad, sobreexplotación y valoración económica. En principio se retomó un mensaje
de los ochenta con la frase “Ciérrale” y se fortaleció su vinculación
con la educación por medio de guías y talleres para facilitar la labor
docente (Conagua, 2004).
Sin embargo, y pese al trabajo efectuado a nivel nacional, los esquemas educativos no han logrado transformar las actitudes hacia
el cuidado del agua. El público, sobre todo el urbano, no ve más allá
de la llave doméstica y su preocupación se centra en recibir el agua
en su hogar. Se ha entendido mal el significado de la creación de
una “cultura del agua” al reducir el trabajo a la implementación de
campañas de difusión para influir en ciertos cambios de hábitos en
los individuos, pero no en su totalidad (Carabias, Landa, Collado y
Martínez, 2005, p. 154).
A partir de lo anterior surgió la necesidad de revisar el enfoque
del programa en Nuevo León,1 a fin de detectar si en las campañas
publicitarias se incluía o no la intencionalidad de crear o construir
competencias ciudadanas. El programa de Cultura del Agua surgió desde la década de los ochenta, de la mano con las acciones
nacionales y como respuesta de la autoridad a la grave situación
de riesgo de suministro a la población. Anualmente se cambia el
mensaje ofrecido a través de spots de radio y televisión, para lo cual
1 En Nuevo León, el programa de Cultura del Agua se ha mantenido a lo largo de 30 años.
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el organismo operador parte de la base de los datos recolectados
en encuestas de opinión a clientes de la dependencia. A lo largo
del tiempo, las campañas publicitarias han echado mano de personajes de moda o bien de situaciones comunes a la población, a fin
de generar empatía y con ello promover el mensaje de cambio de
hábitos, y según los cambios en la titularidad del Gobierno estatal.2
METODOLOGÍA DEL ANÁLISIS
Para la elaboración del presente estudio se trabajó con la técnica de
análisis de contenido de los spots o comerciales correspondientes a
15 años continuos de campañas de cultura del agua (uno por año),
transmitidos en los distintos medios para promover cambios de
hábitos de consumo en la población.
Con esto, se pudo recoger la información de cada uno de los
comerciales, señalando los elementos correspondientes: mensaje,
personajes involucrados, situación e intención, es decir, si se detectó alguna palabra o frase para involucrar a las personas en una
mejor gestión, o bien si se advertía de un castigo por un mal cuidado del agua.
Para la revisión se realizó una transcripción de cada uno de
los diálogos, se establecieron las situaciones, lugares y personajes
involucrados con el objetivo de examinar el contenido semántico (Janis, citado en Abarca, Alpízar, Sibaja y Rojas, 2012, p. 197).
Sobre todo, porque los spots publicitarios son una de las mejores
herramientas para generar consensos en la sociedad y con ello
dar sentido a las acciones de la población, al imponer una “marca”
(Fairclough, citado en Callejo, 2001, pp. 38-39).
A partir de ahí se pudo conocer ‘la intención’ del mensaje a la
audiencia no pasiva, sino activa (Orozco, 1996, p. 37), con capacidad de negociar, resistir y aun contraponer significados a partir de
referentes televisivos, sobre todo porque la información transmitida como anuncio posee un alto grado de poder de representación,
producto de sus posibilidades electrónicas para conseguir la apropiación y transmisión de contenidos.
2 De 1997 a 2003, el Gobierno de Nuevo León fue encabezado por el panista Fernando Canales Clariond. En su gestión se presentaron importantes situaciones de riesgo de suministro a la población, las
cuales fueron ‘solucionadas’ con programas de racionamiento.
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De acuerdo a Merlino (2009, pp. 195-222), este análisis distingue tres niveles: las estructuras internas, el nivel intermedio de
la situación y las estructuras exteriores, las cuales relacionan las
formas comunicativas con el amplio contexto institucional y la
estructura social de una cierta cultura. Por ello, el procedimiento
analítico se basa en una revisión secuencial para conocer los datos
y los procesos utilizados en la labor de convencimiento a través de
la publicidad.
Para completar el análisis se realizaron 15 entrevistas con un
cuestionario semiestructurado a personajes vinculados con el
tema. Cada una de las entrevistas tuvo una duración promedio de
45 minutos, fueron grabadas en audio y de ellas se realizó la versión estenográfica para soportar el trabajo efectuado.
Los entrevistados fueron elegidos por medio de la estratificación de acuerdo a su formación académica, experiencia profesional, puestos de decisión, participación en actividades vinculadas
al tema, así como el liderazgo social ejercido, a partir de la técnica
‘bola de nieve’, a fin de involucrar a más personas en la muestra.
De las respuestas de los entrevistados en torno al éxito o fracaso
de las campañas de cultura del agua para cambiar los hábitos de
consumo, se elaboró una matriz de indicadores con datos sobre
el fenómeno y las implicaciones derivadas de sus respuestas. Esta
construcción se basó en el microanálisis, “que exige examinar e interpretar datos cuidadosa y minuciosamente” (Corbin y Strauss,
2002, p. 64).
En tanto, los 15 comerciales incluidos en la muestra fueron analizados también por medio de una matriz de indicadores creada a
partir del Modelo de la Probabilidad de Elaboración o Elaboration
Likehood Model (elm) de Petty y Cacciopo (citados en Igartua et
al., 1997, p. 44), en donde se incluyeron una serie de variables e
indicadores para verificar las intenciones de cada spot y así poder
contrastarlo con los consumos de la población.
Las variables utilizadas para el análisis de los distintos comerciales son las mismas empleadas en el modelo original y solamente se cambiaron los indicadores revisados. En general se verificó:
Tipo de pensamiento, Motivación para procesar, Capacidad para
procesar, Naturaleza del procesamiento cognitivo, Cambio en la
estructura cognitiva, Cambio de actitud central positiva, negativa
y periférica, la Señal periférica presente y la Retención o recuperación de la actitud inicial.
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PROGRAMAS DE CULTURA DEL AGUA EN NUEVO LEÓN

GRÁFICA 1
Matriz de indicadores.

I'

19·ú:l 1 1:l[Y.\9Y■ ij aM'/MWI
TIVACION PARA PROCESAR
Alerta
Ayuda
Punitivo
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Fuente: Elaboración propia a partir del Modelo de Probabilidad de Elaboración de Petty y
Cacciopo (citados en Igartua et al., 1997, p. 44).

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MARÍA DE JESÚS LÓPEZ CASTAÑEDA

ANÁLISIS DE SPOTS DE CULTURA DEL AGUA
Anualmente la Gerencia de Comunicación y Cultura del Agua de
Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey realiza una campaña
en medios de comunicación, la cual se transmite entre los meses
de junio y septiembre, con el objetivo de promover en la población cambios en sus hábitos de consumo durante el verano. Dichas
campañas mediáticas son reforzadas con la presencia en escuelas,
grupos de la sociedad civil y la población general, a fin de crear
conciencia en torno al uso del agua.
Para la realización de este análisis se revisaron spots publicitarios de 15 años, los cuales se transmitieron entre 1996 y 2010 en el
estado de Nuevo León,3 y se realizó con base en el Modelo de Probabilidad de Elaboración de Petty y Cacciopo (citados en Igartua
et al., 1997, p. 44). Tal y como se muestra en las siguientes gráficas,
se revisaron los argumentos de los mensajes de cada uno de los
comerciales a fin de verificar las distintas tendencias incluidas en
los mismos.
En primera instancia, se verificaron los tipos de mensajes, así
como el resultado obtenido de su implementación, esto es, se examinó si hubo o no disminución en el consumo de agua durante
el año. De este análisis semántico también se establece cuál es el
mensaje principal incluido en la campaña, esto es, si se incluyeron palabras para denotar cercanía de la población al organismo
o viceversa, o para mostrar la infraestructura de la institución, información del agua, o bien si se incluía algún tipo de sanción por
derroche.
En cuanto a los argumentos usados o la motivación para procesar el mensaje en favor del cuidado del agua, se detectó una
tendencia a incluir palabras a través de las cuales se busca involucrar a la población para cuidar el agua, seguida de la intención
de informar en torno a su situación en la entidad. Adicionalmente
se pudo detectar una tendencia —en menor medida— a lanzar
alertas a la población sobre la necesidad de cuidarla en el presente

3 Se optó por ese periodo de tiempo porque no se pudo tener acceso a spots previos a 1996, y además
porque la dependencia carece de documentación relacionada con las estadísticas de consumo de la
población, y también porque en esos años se presentaron situaciones de riesgo de suministro a la
población.
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PROGRAMAS DE CULTURA DEL AGUA EN NUEVO LEÓN

GRÁFICA 2
Tipo de mensajes ofrecidos en los spots.
AAO

TIPO DE
PENSAMIENTO

HAYONO
AHORRO

MENSAJE
CERCANiA

1996
1997

FAVORABLE
NEUTRAL

SI
SI

X
X
X

1998

NEGATIVO

SI

1999

FAVORABLE

NO

2000

NEUTRAL

SI

2001

FAVORABLE

SI

2002

NEUTRAL

SI

2003

NEUTRAL

SI

2004

NEUTRAL

NO

2005

NEGATIVO

NO

2006

NEGATIVO

NO

2007

NEUTRAL

SI

2008

NEUTRAL

SI

2009

NEGATIVO

NO

2010

NEUTRAL

SI

X
X
X

MENSAJE
INFRAESTRUCTURA

MENSAJE DE
MENSAJE
INFORMATIVO ALERTA O
PUNITIVO

X
X
X
X
X
X

X

X

X
X
X
X

X
X
X

X

Fuente: Elaboración propia a partir del análisis de los spots publicitarios del programa
Cultura del Agua en Nuevo León.

para disfrutarla en el futuro, a través de frases como “Creemos
que siempre va a estar con nosotros, pero si abusamos de ella,
podríamos perderla” (spot 2005); o bien, “Si no haces nada hoy, tus
hijos no tendrán agua mañana” (spot 2009). Se detectaron también
algunas frases imperativas como “Mídete” (spot 2006) o “Cuídala
un chorro” (spot 2009).
Sobre la capacidad para procesar el mensaje y la naturaleza de dicho procesamiento cognitivo, se encontró cómo se favorecieron los
mensajes con frases para denotar cercanía entre la población y el recurso por medio de la información acerca de la infraestructura de la
institución para dotar del agua. Coincidentemente, este tipo de mensajes ‘cercanos’ o de solidaridad se transmitió a finales de la década de
los noventa, cuando en la entidad se presentó una situación de riesgo
de suministro. En esos spots se utilizaron frases como “Tú sabes cómo
cuidarla, haz memoria” (spot 1998), “Porque es difícil juntar el agua,
porque cuesta mucho llevarla a casa, todos juntos hay que cuidarla” (spot 2000). Es precisamente a finales de los noventa, en el año de
1999, cuando se utiliza por primera vez la frase “Cultura del agua” en
uno de los comerciales. Ésta se incluyó como un súper o texto al final
del anuncio, tras escuchar las palabras “Tu acción cuenta”.
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GRÁFICA 3
Argumentos de los mensajes en las campañas.

Solidaridad
Ofrecer
Información

Alerto a cuidar
mósel aguo

Revisa
Instalaciones

Datos de

Tocia acción

con¡mo

cuenta

•
• •

r::=l .. acción
Llamado a la
L.::::J
Disfrutaren
el futuro

Abatir

fugas

Revisor

Instalaciones

l consecuenciosl

Fuente: Elaboración propia a partir del análisis de los spots publicitarios del programa
Cultura del Agua en Nuevo León, a fin de establecer el tipo de argumento utilizado.

En cuanto al tipo de pensamiento ofrecido en los distintos comerciales transmitidos en los medios, se detectó una tendencia
hacia las recomendaciones de carácter neutral, seguidas por las
negativas y en menor medida por las positivas. A este respecto, se
detectaron, por ejemplo, entre los mensajes neutrales frases como
“Cuidada por ti, cuidada por mí. ¡Es agua!” (spot 2002); “Todo lo que
pasa con el agua, asistencia 073” (spot 2003), en donde se hace referencia al Centro de Información y Servicio (cis) de la institución;
o bien, “Sumemos nuestra pequeña gota de agua al caudal de los
grandes objetivos” (spot 2004).
Entre los neutrales predominan aquellos donde se ofrece información de la infraestructura y el trabajo efectuado para dotar de
agua a la población, como “El agua cae del cielo y ellos la conducen
a tu hogar” (spot 1997); o bien, “El agua de calidad que llega a tu casa
es nuestro trabajo de todos los días” (spot 2008); así como “El agua
de calidad que llega a tu casa es nuestro compromiso de todos los
días” (spot 2010).
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Los mensajes positivos o de solidaridad en cuanto al uso del
agua hacen referencia a la necesidad de cuidarla para poder gozar
de ella en el futuro: “El agua es vida, el agua es salud. Cuidemos el
futuro, el agua es tu vida” (spot 1996); “Agua cuidada por ti, agua
cuidada por mí” (spot 2001); o “Cuida el agua hoy para que no te
falte mañana” (spot 2007).
Al estudiar el cambio en la estructura cognitiva, se detectan
principalmente los mensajes en donde se busca involucrar a los
ciudadanos en el cuidado del agua, como sucede con el spot de
1996, cuyas imágenes muestran a un grupo de niños pasando una
cubeta con agua de uno a uno y cantando una canción en donde
se exhorta a cuidar el futuro: “Vamos a cuidar el agua, para vivir
mejor. Cuídala”. En este mismo sentido, se incluyen también los
mensajes donde se habla del crecimiento de la ciudad y lanzan un
llamado a interesarse e involucrarse en el cuidado del agua: “Sabes
que nuestra ciudad crece día con día y que los recursos naturales
deben especialmente cuidarse para apoyar el crecimiento. En Nuevo León todos por la cultura del agua” (spot 2002).
Para crear conciencia, incluso se echó mano de personajes mitológicos, como en el caso de Neptuno, quien reportó durante el comercial una falta de agua: “Señorita, hablo para reportar que se nos fue
el agua. Usted sabe lo importante que es para todos; además, cuando
uno la usa para trabajar, pues… tiene que buscar la manera de que la
conecten lo antes posible, ¿no cree? Muchas gracias” (spot 2003).
Sobre la actitud de cambio ante una situación difícil, sobresalen los mensajes donde se busca involucrar a los ciudadanos; para
ello se recurre a la fórmula de incluir a niños como los personajes
principales. Ellos señalan la necesidad de cuidar, para permitirles
el acceso en el futuro: “Seamos más conscientes, debemos cuidarla
y protegerla. Creemos que siempre va a estar con nosotros, pero si
abusamos de ella, podríamos perderla. Su futuro depende de nosotros y el nuestro de ella” (spot 2005).
En este mismo sentido, al analizar el cambio de actitud central,
se detectaron spots con frases o mensajes negativos o en donde se
sanciona el derroche del recurso, como por ejemplo, al cuestionar
“¿Cuánta agua desperdiciaste hoy?” (spot 1998). En éstos, las imágenes empleadas evocaban directamente la falta de cuidado al mostrar cómo el agua se va por el resumidero. También se preguntó:
“Y tú, ¿cuánto tiempo te tardas?” (spot 2006), al hacer referencia a
cómo una familia no se puede bañar porque uno de los hijos se tarTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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dó mucho tiempo en la ducha, dejando al resto sin poder hacerlo,
tras lo cual se muestra el enojo de la familia con el menor.
Por otra parte, al comparar la señal periférica o la forma utilizada para tratar de cambiar la actitud de las personas, se encontró
la utilización por igual de mensajes para involucrar a la población,
como aquellos en donde se les informa de las acciones de la institución en su beneficio, seguidos de llamados a la acción. Esta fórmula
se utilizó en el spot de 1999, en donde se pidió a la población revisar
las instalaciones de su hogar en busca de fugas: “Revisa periódicamente en tu casa llaves, tuberías y toda instalación para el uso del
agua. Cualquier señal de fuga arréglala cuanto antes… Repárala ya,
tu acción cuenta”. Este tipo de mensajes se replicó en 2009, cuando
se lanzó un llamado al apoyo de la población: “Toma conciencia.
Toma responsabilidad. Toma acción. Cuídala un chorro”.
En la búsqueda de cambiar la actitud de las personas en torno al
consumo de agua, se echó también mano de mensajes informativos
con datos duros sobre la cantidad de agua utilizada en las diversas
actividades de limpieza del hogar o aseo personal: “Una familia de
cinco miembros gasta 29,440 litros de agua por mes” (spot 1998);
“Aguas con el agua, gota a gota se agota. Fuga de sanitario: 500 litros diarios. Fuga de fregadero: 873 litros diarios. Fuga de regadera: 1,746 litros diarios. Tú sabes cuánta agua se está fugando” (spot
2001); “Cada minuto en la regadera gastas hasta 26 litros de agua”
(spot 2006).
De la revisión a los comerciales surgieron también otros datos
sobre el consumo del agua. Sin asegurar la existencia de una relación directa entre el tipo de mensaje y la posibilidad de conseguir
ahorros en el gasto, se pudo detectar cómo se incrementó el uso
del agua en los años donde se incluían frases o mensajes negativos,
esto es, donde se advertía de las consecuencias de seguir desperdiciando el recurso.
Se pudo detectar, por ejemplo, un aumento de consumo por habitante por día en los años 2004, 2005, 2006 y 2009, cuando se utilizaron frases como “¿Alguna vez se han preguntado cuántas cosas
suceden antes de que el agua llegue hasta la llave? Recibir agua en
nuestra casa es un privilegio. Ahórrala y no la desperdicies” (spot
2004); “Seamos más conscientes, debemos cuidarla y protegerla.
Agua, fuente de vida” (spot 2005); “Para que más gente la disfrute,
todos debemos cuidarla. Mídete” (spot 2006); “Éste es el sonido de
la irresponsabilidad. Éste es el sonido de la indiferencia. Éste es el
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sonido de un mundo sin agua. Si no haces nada hoy, tus hijos no
tendrán agua mañana” (spot 2009).
Aunque en los años ya señalados previamente hubo aumento,
también se detectó un mayor gasto en 1999, cuando el spot utilizado llamaba a la acción conjunta de la población para abatir las
fugas: “Cualquier señal de fuga arréglala cuanto antes”. Ese año el
consumo se elevó en comparación con los previos, en donde se
habían registrado bajas.
En el caso de los mensajes positivos o favorables, sí se observan
disminuciones o consumos mantenidos de un año a otro de parte de
los habitantes, tal y como se observa a partir de la gráfica 4, en donde
se incluye la leyenda o categorización del mensaje del spot anual, es
decir, si el mensaje es favorable, neutral o negativo, junto con el consumo promedio por persona por día registrado en el año.
GRÁFICA 4
Consumo por habitante por día.

s,000,000

4,500,000

.l'

201
200

4,000,000

3,500,000

3,000,000

20,0

CONSUMO

- - - - HABITANTES

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos de consumo promedio por persona por
día de 1996 a 2010, que fueron proporcionados por sadm y se contrastaron con el análisis
del mensaje ofrecido en cada spot.4

4 Tradicionalmente, el organismo operador maneja el consumo por usuario. En este caso, el análisis
se hizo por habitante por día porque ofrece datos más reveladores en cuanto al uso del recurso. Para
la revisión de esas cifras se partió de que un usuario equivale en la medición de Agua y Drenaje a una
familia de cuatro miembros.
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En síntesis, del análisis anterior se detecta cómo las frases en los
comerciales usados por la dependencia en pro del cuidado del agua
incluyen en mayor medida propuestas para conseguir el involucramiento de la población, seguidas de otras en donde se informa
sobre las acciones implementadas por la institución y, en menor
medida, los llamados de alerta por riesgo de suministro o donde se
exhorta a la población a cuidar el agua.
Entre las fórmulas más utilizadas se ubican algunas en donde
se busca la cercanía de las personas con el recurso, por medio de
información sobre la infraestructura del organismo y del trabajo
necesario para dotarlas del agua, así como datos en torno al consumo en las distintas actividades del hogar. Se detectó también cómo
en los años con mayor crisis (a finales de la década de los noventa)
se lanzaron llamados a la solidaridad.
En general, los mensajes neutrales incluyen datos sobre la infraestructura, pedidos para abatir fugas o bien para revisar instalaciones. Los negativos se enfocan en la exigencia de cuidar el agua,
e incluso hablan de sanciones o consecuencias por desperdicio; y
en los positivos, se hacen llamados a disfrutar un futuro con agua.
En casi la totalidad de los comerciales se recurrió a la fórmula de
utilizar a niños como protagonistas o bien a familias completas.
ANÁLISIS DE LAS ENTREVISTAS
Para conocer las opiniones de los expertos en torno a las acciones
más eficaces de los programas de cultura del agua y así poder determinar cuáles son las estrategias más eficaces para involucrar a
la población, se aplicaron 15 entrevistas a diversos personajes de la
localidad, quienes fueron elegidos a través de la estratificación. A
cada uno se le aplicó un mismo cuestionario para conocer su opinión en torno a las competencias ciudadanas y su vinculación con
las políticas públicas.
En segundo lugar, se buscó conocer sus puntos de vista en torno
a las acciones implementadas por la autoridad en pro del cuidado
del recurso, así como los principales cambios a aplicar para conseguir mejores resultados en la gestión del agua.
También se les preguntó por qué ciertas campañas sí funcionan
y se quedan en la memoria de las personas y otras simplemente
pasan desapercibidas, además de cuáles consideran que son las esTRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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trategias más eficaces para involucrar a la población en las acciones
de cuidado del agua, así como sus propuestas para llevarlas a cabo.
Del análisis de las entrevistas se construyó el siguiente mapa
conceptual (gráfica 5), en donde se incluyen los principales cambios a implementar, así como los consejos ofrecidos para conseguirlo.
GRÁFICA 5
Análisis de las campañas.
Pegando al
bolsillo
Segmentar los
compoños

VolOrorelmedlO
ambiente

Comblosenel

Utilizar los
medios
Generar toma de
conciencia

hogo&lt;

Favorecer la
educación

Fuente: Elaboración propia a partir del análisis de las entrevistas aplicadas a la muestra.

Al cuestionar sobre los principales cambios a implementar en
los programas, se nota una tendencia a buscar modificaciones en
el mensaje ofrecido, principalmente dar más información acerca
de las consecuencias de no cuidar el recurso. Al respecto, se puede
observar cómo un cambio de mensaje y de las palabras utilizadas
generará mejor respuesta de los ciudadanos. Uno de los aspectos
importantes para alcanzar cambios en el comportamiento es la posibilidad de transmitir el deseo de amar el recurso, lo cual redundará en un mayor cuidado del mismo:
Esa visión integral falta mucho trabajarla, falta toda esa visión
de qué pasa con el agua (a.n. Correa, fundadora de la Cátedra
Andrés Marcelo Sada, comunicación personal, 26 de febrero
de 2015).

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La niñez y hasta los 30 años, 25 o 30 años, deben de conocer más; las campañas actuales están bonitas, pero no creo que
realmente tengan el propósito adecuado (A. Valle Cavazos,
primera directora del programa Cultura del Agua en Nuevo
León, comunicación personal, 24 de noviembre de 2014).
Debemos enseñarles a amar y valorar el recurso, a hacerlo
propio; es la única forma, enseñarles la grave problemática
que nuestro país enfrenta con respecto al recurso (C. Grieger Escudero, jefa de Comunicación Social, cna, comunicación
personal, 28 noviembre de 2014).
La cultura del agua tiene que ser una cuestión permanente; en
algunos casos una crisis ha tomado el interés en la cultura del
agua, pero una vez que arranca hay que mantenerlo. Tiene que
ser una cuestión continua aunque haya sido detonada por una
crisis, que la gente se sienta orgullosa de ahorrar el agua, que
no lo haga con un sentido de sacrificio, sino con un sentido
de orgullo (E. Enkerlin Hoefler, exdirector nacional de Áreas
Protegidas, comunicación personal, 5 de febrero de 2015).

Entre los aspectos más relevantes para concretar cambios en la
población está la permanencia de las acciones, independientemente de quién está en el gobierno, es decir, garantizar su implementación por más tiempo, pues eso redundará en más conocimiento
de la población. Para involucrar a más personas, los entrevistados
señalaron también la necesidad de sancionar a quienes derrochan
el recurso: “El concepto de obligación proviene de la vida en sociedad, donde se establecen criterios para el manejo del agua en beneficio de todos, y a los que no cumplen se les debe hacer saber y en
su caso sancionar” (C. Herrera Toledo, consultor en temas de agua
del Banco Mundial, comunicación personal, 2 de febrero de 2015).
Otra de las acciones a seguir es ampliar el segmento poblacional al
que se dirigen los mensajes, a fin de poder hacerlos más globales
y, por tanto, conseguir una mayor penetración en la población de
las acciones en pro del cuidado del agua: “Debe ir a todos los niveles, yo creo que a todo mundo deben dirigirse, porque a la hora de
que estás despilfarrando el agua, sabes que lo estás despilfarrando;
el chavo o el niño no sabe siquiera que la está despilfarrando” (G.
Marcos Handal, periodista y líder de la Federación de Colonias,
comunicación personal, 28 de noviembre de 2014).
Por otra parte, al buscar conocer las razones por las cuales algunas campañas sí funcionan y otras no, la respuesta fue variada,
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al señalar en primera instancia una falta de visión de quienes están
al frente de los programas, acompañada de fallas en la gestión. A
este respecto, se destaca la inexistencia “de un plan, porque no hay
mediciones, no hay interés” (A. Martínez Muñoz, presidente de la
Fundación Mundo Sustentable, comunicación personal, 2 febrero
de 2015); “sólo te advierten que no se te tire el agua porque llega
el recibo más alto” (A. Ayala de Campos, activista e integrante del
grupo Comprometidos por México, comunicación personal, 12 de
febrero de 2015); y “falla la visión, hay una planeación y preparación inadecuadas” (C. Díaz Delgado, académico, comunicación
personal, 26 de noviembre de 2014).
En este sentido, los entrevistados consideraron que una de las
principales razones para cambiar el comportamiento hacia el agua
es evitar la zona de confort debido a que “tenemos el recurso las 24
horas” (B. Cardona Garda, encargada del programa Pláticas Escolares en sadm, comunicación personal, 15 de enero de 2015); “la gente
se relajó, al tener todos el agua, al sentir que esto es algo cíclico y,
como no pasa nada, pues simplemente vamos a continuar así” (f.j.
Valdez Martínez, encargado del Programa Federalizado de Conagua
en Nuevo León, comunicación personal, 5 de febrero de 2015).
Al preguntarles sobre las estrategias más eficaces para involucrar a la población y sus propuestas para incluir a más gente en el
cuidado del agua, la mayoría se inclinó por seguir trabajando de la
mano con los medios de comunicación, a fin de acercar el mensaje
a más ciudadanos. A este respecto, los entrevistados señalaron la
importancia de involucrar a la gente por medio de frases o campañas más contagiosas, a través de las cuales se exhorte a cambiar los
hábitos, como sucedió en el pasado:
Las campañas mediáticas, campañas de ahorro del agua, calcomanías, programas de televisión, spots de radio, han tenido
mucho impacto. Creo que ahora se pueden utilizar las redes
sociales, también pueden influir en realizar campañas a conciencia para ahorrar agua (f.l. Treviño Cabello, diputado local,
presidente de la Comisión de Ecología, comunicación personal,
9 de febrero de 2015).
Escuchar un impacto que provoca un recordatorio inconsciente, traer el tema en la cabeza; si no hay cambio de comportamiento, no hay aprendizaje (l.a. Treviño Peña, coordinador
general regional de Atención a Emergencias y Consejos de
Cuenca de la Conagua, comunicación personal, 2 de marzo de
2015).
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Para los expertos, estas campañas deben ir de la mano de mejor
planeación, en donde se busque educar a las personas para conseguir el cambio de comportamiento:
Es la educación, pero no es inmediato, sino a mediano plazo;
o sea que es desde los niños, porque un niño te corrige en tu
casa. Si la mamá está haciendo algo que no está bien y en la
escuela le dicen que no, que así no se hace, sino así, entonces la
mamá puede reaccionar, pero eso no es inmediato” (L. Flores
Benavides, líder del Barzón y activista social, comunicación
personal, 15 de enero de 2015).

Por otra parte, si bien el aspecto económico es un aliciente para
fomentar el cuidado del agua, existen también otras acciones para
promover el ahorro del recurso y el cuidado del medio ambiente
en general. Esto significa, de acuerdo a los entrevistados, que todos
los cambios servirán conforme se apliquen también incentivos o
castigos:
A través del precio es la forma más efectiva, la de las multas
cuando se dio muy fuertemente en el 93 y 94, funcionó mientras había una patrulla ahí o alguien que denunciaba; y en el
momento en que dejó de funcionar, ya se acabó, o sea no da
a futuro (M. Bremer Bremer, hidrogeólogo, investigador del
Departamento de Sustentabilidad del itesm, comunicación
personal, 9 de febrero de 2015).

En síntesis, de acuerdo a la muestra de entrevistados, uno de los
principales cambios a las campañas de cultura del agua para involucrar a más ciudadanos es promover la valoración y el amor por el
recurso y el medio ambiente, así como la promoción de cambios en
el hogar y ampliar el segmento de personas a quienes se dirigen los
mensajes. Sobre las fallas o posibles áreas de mejora en las campañas,
se ubica la necesidad de promover incentivos y evitar caer en una
zona de confort por acceder al recurso de manera sencilla. En cuanto a las estrategias más efectivas, la muestra se inclinó por sancionar
económicamente el desperdicio, así como por aumentar la presencia
en medios de comunicación de campañas mejor planeadas.

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CONCLUSIONES
Conseguir involucrar a los ciudadanos en el cuidado del agua es
un proceso difícil y por tanto debe ser continuo. No se deben perder las acciones en visiones de corto plazo. La construcción de un
ciudadano consciente toma años, por ello es urgente y necesario
promover actividades en donde se involucren todos los segmentos
de la población.
Los aspectos políticos deben quedar de lado. Se requiere ampliar la mira y promover la cooperación de los individuos, pero
desde una visión de grupo y colaboración, no sólo de sanciones.
Es urgente la vinculación de la sociedad para trabajar con éxito
el tema de la construcción ciudadana, pensar en el derecho de los
otros y en la necesidad de gestionar de forma ética el agua. Si bien
a la fecha se han conseguido avances importantes en el cuidado
del agua y los indicadores de sadm de los últimos años demuestran
un consumo estable de agua a pesar del incremento de usuarios, el
enfoque debe cambiar y la visión debe ser de largo plazo.
Del análisis efectuado se detectó un crecimiento del 24% en la
población del estado en el tiempo comprendido en el estudio, al
pasar de los 3 millones 625 mil 104 habitantes en 1996 a 4 millones
723 mil 273 en 2010. El consumo de agua disminuyó en un 12% en
dicho periodo, al pasar de 236 litros por persona por día en 1996 a
208 litros por persona por día en 2010.5
Por otra parte, de las entrevistas realizadas y la literatura revisada se establece la necesidad de cambiar las estrategias de comunicación y los spots utilizados para promover la cultura del agua entre
la población, para volverlos más inclusivos y fomentar el cuidado
del agua de manera informada, esto es, construir ciudadanos con
base en la información y el conocimiento.
También se establece cómo en la mayoría de los mensajes se recurre a los menores como los protagonistas de las historias o situaciones; y aunque los niños son replicadores de los mensajes, los
principales usuarios del agua en el hogar son las mujeres y, por tan-

5 El análisis se aplicó con base en la población, considerando que la medida tradicionalmente aplicada
por el organismo operador considera que un usuario es el equivalente a una familia de cuatro miembros. Sin embargo, se hace más evidente el ahorro o gasto de las personas al revisar el consumo por
persona por día.
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to, a ellas se deben dirigir las campañas. En la construcción de un
ciudadano consciente es importante entender cómo pequeñas acciones puede convertir a los usuarios en ahorradores del recurso.
Por ello, el reto de la autoridad no va en el sentido de implementar
más acciones de carácter técnico, sino en conseguir involucrar y
apropiar a los ciudadanos de los conceptos e integrarlos en las actividades necesarias para cuidar el agua.
En el mundo, poco a poco la cultura del agua va cambiando hacia
la nueva cultura del agua, en donde se busca asegurar la calidad y la
cantidad de agua necesaria para cubrir la demanda presente y garantizar la seguridad hídrica de las generaciones venideras. Se debe
aprovechar racional y sustentablemente el agua para preservar los
sistemas hidrológicos frente a las amenazas de contaminación y explotación indiscriminada de las fuentes superficiales y subterráneas.
La nueva cultura del agua requiere de formas diferentes de concebir la política y también de hacerla, con el objetivo de dar capacidades reales de participación y deliberación a los actores y a los
nuevos valores sociales y ambientales (Aguilera, citado en Arrojo y
Martínez, 1999, p. 61). Debe construirse y aprenderse primero en
las instituciones privadas y públicas vinculadas con los programas,
para luego socializarla y lograr la participación colectiva (Servín,
citado en Perevochtchikova, 2012, pp. 58-60). Conseguir un mejor
manejo del agua implica cambiar el orden de valores, el orden ético,
y, por tanto, la cultura de operación. Se debe eliminar el paradigma
de la dominación de la naturaleza para transitar al de comunión y
respeto hacia ella (Arrojo, 2008).
El programa de Cultura del Agua de Nuevo León es bien intencionado, pero eso no basta cuando los resultados conseguidos
no han sido los adecuados, y menos cuando la problemática de sequías es recurrente. El agua no se valora lo suficiente, por ello es
necesario crear conciencia para conseguir un claro impacto en el
consumo, propiciando la gestión adecuada para su conservación.
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TRAYECTORIAS AÑO 19, NÚM. 45 | JUL-DIC 17

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r
REVTSTA DE CIENCIAS SOCIALES
OE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓ~

�Los Intelectuales en América Latina:
La Falta de Ejemplaridad, el Relativismo de Valores
y las Ambivalencias del Poder
The Intellectuals in Latin America:
The Lack of Exemplariness, the Relativism of Values
and the Ambiguities of Power
H. C. F. MANSILLA*

► RESUMEN
Este breve ensayo intenta criticar los valores de orientación y
las pautas repetitivas del comportamiento práctico de los intelectuales progresistas en América Latina. El texto enfatiza
la falta de ejemplaridad de los intelectuales con respecto a los
otros estratos sociales en los campos de la ética y de la praxis
política. Los intelectuales actúan según valores convencionales (como dinero, poder, prestigio), pero reiteran discursos
retóricos rutinarios, como la construcción de un modelo igualitario, cuando en realidad se hallan inmersos en estructuras
jerárquicas piramidales.
Palabras clave: Catolicismo / Franz Hinkelammert / Intelectuales /
Liberalismo / Posmodernismo.

► ABSTRACT
This short essay is an attempt to criticize the orientation values
and the repeating behaviour patterns of progressive intellectuals in Latin America. This text examines the lack of exemplariness of the intellectuals (with regard to other social classes) in
the fields of ethics and political practice. The intellectuals tend
to a behaviour determined by conventional values (like money,
power, prestige), but they continuously produce a rhetorical
routine stressing equalitarianism, although in the reality they
belong to hierarchical and pyramidal structures.
Keywords: Catholicism / Franz Hinkelammert / Intellectuals /
Liberalism / Postmodernism.
* Doctor en Filosofía y magíster en Ciencias Políticas por la Universidad Libre de Berlín. Miembro de la
Academia de Ciencias Sociales de Bolivia. Correo electrónico: hcf_mansilla@yahoo.com

Recibido: 29 de mayo de 2017 | Aceptado: 24 de noviembre de 2017

ISSN 2007-1205 | pp. 3-17

�4

H. C. F. MANSILLA

LA FUNCIÓN Y LAS DEBILIDADES DE LOS INTELECTUALES
Se puede afirmar, con muchas reservas, que no hay necesidad de
una definición convencional de lo que es un “intelectual”.1 Podemos
intuir de manera relativamente fácil lo que quiere decir este concepto (cf. Bolívar Meza, 2002; Blanchot, 1996; Brunner, 1992), pero
definirlo conceptualmente y delimitarlo profesionalmente representan tareas mucho más difíciles y tal vez innecesarias. Lo más conveniente parece ser una vieja estrategia de la Escuela de Frankfurt:
desplegando y analizando en detalle los distintos elementos de una
temática se consigue una comprensión más o menos fidedigna de
la misma, evitando que una sola frase adquiera una jerarquía definitoria superior (cf. Horkheimer y Adorno, 1962, passim). Habitualmente se designa con el término intelectual de un modo más restringido a los productores “independientes” de valores espirituales, a los
creadores de sentido que aprovechan los conocimientos más avanzados de la comunidad cultural internacional. En el área latinoamericana existe una rica tradición consagrada a la vieja pregunta por el
destino y la vocación de las sociedades del Nuevo Mundo, tradición
encarnada por los grandes ensayistas que se dedicaron a cuestiones
devenidas clásicas, como la identidad colectiva de las naciones latinoamericanas, los modelos adecuados de ordenamiento social, los
vínculos complejos con los países altamente desarrollados y el futuro de la región.2 Estas indagaciones, que comenzaron a mediados del
siglo XIX, han sido a veces traumáticas, pero han conformado algunas
de las porciones más notables y controvertidas de la cultura latinoamericana.3 Hace algunas décadas Octavio Paz aseveró que la característica distintiva de América Latina es la falta de una tradición crítica,
moderna, abierta al análisis y al cuestionamiento de las propias premisas (Paz, 1983, pp. 152-153; Paz, 1979, p. 324; cf. también Lechner,
1997, p. 34; García Cantú y Careaga, 1993). Esta carencia ha sido,
paradójicamente, alimentada por los intelectuales convencionales de

1 Para una historia conceptual del término, cf. Altamirano, 2013, pp. 38-53 (en número
monográfico de Nueva Sociedad dedicado al tema “Intelectuales, política y poder: ¿qué hay
de nuevo?”).
2 Cf., entre muchos otros títulos, los estudios tempranos que mantienen vigencia: Stabb,
1969; Jorrín y Martz, 1970; Miró Quesada y Zea, 1975; Zea, 1978.
3 Cf. Nueva Sociedad, 2000 (número monográfico dedicado a los “libros e ideas” de que se
nutren los intelectuales latinoamericanos); Nueva Sociedad, 2017 (número monográfico dedicado a “América Latina: libros e ideas”). Cf. también Pinedo, 1999.
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izquierda, quienes, aparte de producir pronósticos errados, fomentaron asimismo una atmósfera proclive al autoritarismo, a las falsas
ilusiones y a la celebración de las tradiciones “auténticas”. Se ha pasado, para nombrar un ejemplo, en un lapso temporal muy breve —a
partir aproximadamente de 1980—, del marxismo tercermundista a
la imitación indiscriminada del llamado paradigma relativista y posmodernista, y en esta empresa favorable a un nuevo dogmatismo, los
intelectuales contemporáneos, como los catedráticos universitarios
de ciencias sociales, han jugado un rol ciertamente notable.4
En este texto las críticas dirigidas a los intelectuales no se refieren
a los grandes representantes de la literatura, la ensayística y las ciencias sociales, sino a lo que podemos llamar la masa de los catedráticos universitarios, los escribidores de la prensa y los asiduos a los
cafés de moda, es decir: a aquella mayoría que no se destaca por su
originalidad ni por un espíritu genuinamente crítico. Por otra parte,
los fundamentos y las motivaciones para las pasiones de los intelectuales son comprensibles y no han variado gran cosa a lo largo de
los siglos: la firme creencia de poder modificar la evolución de las
sociedades a través del trabajo racional de ellos mismos, la exaltación
de la voluntad política y organizativa de aquellos que comprenden el
desarrollo histórico, el dar continuidad a las tradiciones revolucionarias previas y la pretensión de dejar atrás, de una vez, el desprestigiado campo de la pura teoría. En las palabras de François Furet
(1995): la siempre añorada “invención del hombre por sí mismo”, “la
divinización de la historia como el advenimiento del hombre libre”
(pp. 77-78, 82, 91, 114-116). La concepción de la maleabilidad de los
designios históricos, junto a la omnipotencia de la propia voluntad
política, representan, sin duda, algunos de los alicientes más poderosos para embarcarse en proyectos iluminados por consignas como
“Otro mundo es posible”, ante las cuales la cuestión de la proporcionalidad de los medios, la defensa de los derechos humanos y el respeto a los que piensan de otra manera han aparecido como asuntos
de relevancia menor y a veces como obstáculos para la verdadera fe
radical. Ante la magnitud de los problemas a los cuales se enfrentan
las sociedades latinoamericanas, estas consideraciones han sido percibidas a menudo como secundarias. Frente a las inmensas tareas de
4 Para una versión distinta de la ofrecida aquí, cf. la inteligente defensa de posiciones posmodernistas en cuanto posibilidad de pluralismo ideológico y crítica de todo apriorismo en
Gadea, 2013, pp. 11-34; cf. también Larraín Ibáñez, 1996.
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la genuina revolución —fenómeno que adquiere una marcada connotación religiosa y apocalíptica—, la eliminación paulatina o violenta del modelo democrático ha sido pasada por alto en cuanto un
hecho de relevancia limitada, ya que la edificación de un orden justo
deja en la sombra las otras prioridades. Por otra parte, los pensadores progresistas promueven muchas veces una visión de la política
que combina un arcaísmo de origen religioso con una moderna tecnología destinada a la manipulación de la opinión pública.
Los intelectuales al servicio de los procesos revolucionarios se
convirtieron de poetas sublimes en “productores de odio” (Enzensberger, 1999, pp. 11-14, 95-105), puesto que estaban convencidos
del carácter sagrado de su misión. Los regímenes socialistas del siglo
XX los transformaron, aunque sea parcialmente, en fundamentalistas del inexorable progreso social, económico y político que ellos
creyeron constatar en la evolución cotidiana de esos sistemas. Estos
“soñadores de lo absoluto”, como los denominó Hans Magnus Enzensberger (1966, pp. 169-218, especialmente pp. 179, 218), creían
firmemente en el teorema de que los fines justifican cualquier medio.
Precisamente por ello se puede aseverar que estos intelectuales han
cometido un acto de traición con respecto a las concepciones humanistas que inspiraron a los padres fundadores de las doctrinas del socialismo científico. Además, como se puede observar en el comportamiento uniforme de las élites políticas de Rusia, China, Vietnam,
Angola y otros países, estos grupos privilegiados tenían y tienen
como metas normativas los valores de orientación más rutinarios y
convencionales: pecunia, potestas y praestigium. Es decir: las élites de
los iluminados políticos con una ideología radical anticapitalista se
transformaron rápidamente en empresarios privados capitalistas —
de carácter depredador— porque en el fondo sólo anhelaban, a título
personal, dinero, poder y prestigio, los tres caminos tradicionales de
ascenso social. Estas sendas de indudable “progreso” individual generan grupos privilegiados que carecen de ejemplaridad ética y cultural con respecto a los otros estratos sociales y en la perspectiva de
largo aliento.
En este campo, en el que la seducción masiva sigue exhibiendo
una eficacia considerable, los intelectuales renuncian a su función
crítica, es decir: a practicar una distancia racional y analítica con
respecto a todos los fenómenos políticos. Aquí se puede constatar
cómo las buenas intenciones se subordinan a las necesidades políticas del momento. Pero también en las comunidades intelectuales
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de Norteamérica y Europa se ha expandido una nostalgia acrítica a favor de experimentos socialistas en el Tercer Mundo. Los
regímenes de Cuba y Nicaragua, pese a todas sus falencias, siguen
representando, según François Furet (1995), “el paraíso latino del
calor comunitario” (p. 556): una alternativa que a la distancia parece encarnar una solución progresista más llamativa, aparentemente
más humana y menos rígida que el ámbito capitalista y que los viejos
modelos totalitarios de la Unión Soviética y de su órbita de poder.
De todos modos, la fascinación por los paradigmas poco democráticos, pero radicales, que aún permanecen en el planeta constituye
uno de los fenómenos más interesantes para ser estudiados por las
ciencias sociales, pues esa fascinación se alimenta a) de un impulso
simplificador que cree haber encontrado alternativas claras a problemas complejos, b) de un residuo arcaizante de corte utopista y c)
de una nostalgia por un orden conservador en los planos cultural y
ético. Fragmentos de estas tendencias se encuentran, por ejemplo, en
la obra de intelectuales sobresalientes como Franz J. Hinkelammert
y Enrique Dussel.
LA FILOSOFÍA DE LA LIBERACIÓN COMO EJEMPLO
La llamada Filosofía de la Liberación5 ha generado una combinación
entre radicalismo contemporáneo y Apocalipsis clásico, que ha resultado muy usual entre pensadores latinoamericanos.6 Un buen
ejemplo de ello es la obra de Franz J. Hinkelammert.7 No hay duda
de los conocimientos enciclopédicos de Hinkelammert, por un
lado, y de la ética profundamente cristiana que está vinculada a su
toma de posición a favor de los explotados por el capitalismo, por
otro. Al mismo tiempo hay que señalar que sus escritos corresponden a una corriente habitual en el Tercer Mundo que exhibe las
siguientes características: una estructuración alejada de las lógicas
de las ciencias sociales; una inclinación a un estilo barroco, poco
preciso, basado en una asociación relativamente caótica de ideas;
5 Sobre la Filosofía de la Liberación y sus antecedentes teóricos, cf. Sánchez Rubio, 1999,
especialmente pp. 45-107.
6 Cf. un caso paradigmático y temprano de esta mixtura de Karl Marx y la Biblia: Hinkelammert, 1981, passim.
7 Sobre los datos biográficos y la formación intelectual de este autor, cf. Bautista Segales,
2005, pp. 16-36.
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una persistente indignación moral ante las maldades producidas
por la civilización occidental y el racionalismo, y una inclinación
muy marcada a rehuir el análisis de casos y problemas concretos.
En uno de sus libros teóricamente más densos, Crítica de la razón
utópica, Hinkelammert (2002) analiza los métodos y las intenciones
de los sistemas de planificación económica en los regímenes socialistas, pero no menciona ni con una palabra los costes humanos
que demandaron la construcción de la industria pesada y la colectivización de la agricultura en la Unión Soviética y en los países
sometidos a su órbita, ni tampoco parece recordar las carencias
concomitantes de la vida cotidiana durante décadas en aquellos
países (pp. 217-257).8 Se puede argüir, por supuesto, que los acontecimientos de la Unión Soviética bajo Stalin constituían fenómenos muy distantes y difíciles de comprender, aunque los mismos
intelectuales no sentían esa lejanía cuando se trataba de envolver
esos mismos fenómenos en una nube de incienso laudatorio.9
Los libros de Hinkelammert son textos sobre otros textos. Casi
nunca desciende a los problemas de la vida diaria, no investiga los
dilemas concretos de un orden social determinado. Las pocas alusiones a constelaciones específicas representan en realidad invocaciones religiosas, imprecaciones muy literarias de origen teológico
o apelaciones emocionadas a favor de los experimentos y movimientos populistas de América Latina,10 sin entrar nunca a considerar la naturaleza compleja de un orden social concreto.11 Con
énfasis, Hinkelammert (2010) se declaró partidario de la premisa:
“Lo que no es, revela lo que es” (p. 39). Esta máxima, de claros rasgos posmodernistas, permite afirmar o negar cualquier cosa sobre
8 En esta obra se halla una crítica extensa e ineficaz de la metodología de Karl R. Popper, que no
está claramente vinculada con la temática general del libro (cf. Hinkelammert, 2002, pp. 17-105).
9 Sobre la crítica de Octavio Paz a los intelectuales mexicanos que no podían o no querían
analizar sobriamente el “socialismo realmente existente”, cf. Krauze, 2011, pp. 167, 267-268.
10 Muy escuetamente, el autor se decanta por el zapatismo mexicano y la consiga “Otro
mundo es posible”, sin precisar detalles (cf. Hinkelammert, 2003, pp. 25-26). El sujeto y la ley.
El retorno del sujeto reprimido (2003) se trata de un libro caótico que combina el asesinato de
Abel, la vida personal de Friedrich Nietzsche y el rechazo de las teorías de John Locke y David Hume con una crítica severísima —pero muy abstracta— de la realidad latinoamericana
contemporánea.
11 Una posible excepción es el análisis de nuestro autor en torno a los sistemas de educación
superior. Hinkelammert supone que hasta hoy permanece vigente un “control institucionalizado” que ejerce una eficaz pero disimulada censura sobre los contenidos de la enseñanza y
la investigación en las universidades de América Latina, lo que impide ante todo el pensar en
alternativas serias al régimen presente y entorpece un pensamiento intelectual genuinamente
propio, es decir: un saber subversivo (cf. Hinkelammert, 1990, pp. 131-137).
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cualquier tema, sin hacer un esfuerzo argumentativo que pueda ser
analizado racionalmente. Las imprecisiones y exageraciones relativistas, que Hinkelammert genera sin cesar, corresponden a las
modas prevalecientes hoy entre los intelectuales latinoamericanos,
quienes, inspirados por Friedrich Nietzsche, Walter Benjamin, Carl
Schmitt y las tinieblas posmodernistas, han edificado una doctrina muy popular que mezcla el llamado a una revolución socialista
con el Sermón de la Montaña y el Apocalipsis de San Juan. Para
comprender este tipo de pensamiento hay que aproximarse a los
siguientes puntos.
Desde la época colonial hasta el presente, la religiosidad y la
mentalidad populares tienden a constituirse y a expresarse en dualismos fácilmente comprensibles: la fe verdadera de los creyentes frente a la razón deleznable de los filósofos, la sana ortodoxia
doctrinaria contra las peligrosas herejías, la cultura ibero-católica
frente a los modelos civilizatorios importados de los ámbitos francés y anglosajón, y las costumbres propias, enraizadas en una venerable tradición, contra las novedades y frivolidades procedentes
de la modernidad occidental. En el terreno político, este modo dicotómico de percibir la realidad se traduce en una contraposición
elemental (amigos vs. enemigos; ideales vs. intereses), que dificulta
la aceptación del pluralismo de ideas y partidos y la tolerancia con
respecto a los adversarios. Lo positivo es visto en la unidad doctrinaria, la disciplina jerárquica de la Iglesia (o el partido), el sueño
de hogar y fraternidad, y la ilusión de la solidaridad practicada,
mientras que lo negativo se hallaría en la diversidad de opiniones y
valores de orientación, en la dilución de la autoridad paternal y en
la frialdad y el egoísmo de las relaciones humanas que prevalecen
en el moderno mundo capitalista.
El elemento central de esta construcción teórica es una contraposición artificial de dos culturas, definidas de modo simplista:
la occidental-capitalista y la indígena-comunitaria. Se trata de un
genuino maniqueísmo fundamentalista que induce, a su vez, a un
rigorismo moral-político que tiene poco que ver con los problemas cotidianos de las sociedades latinoamericanas. Estas últimas
poseen identidades múltiples y cambiantes y relaciones complejas con el mundo occidental. Pero, al mismo tiempo, este dualismo maniqueísta pertenece al núcleo del pensar y sentir de muchas
comunidades rurales latinoamericanas, y manifiesta una visión del
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mundo compartida por movimientos intelectuales y políticos con
evidente fuerza de convocatoria. Según el pensador argentino Rodolfo Kusch, cuya obra sirve de cimiento conceptual a la Filosofía
de la Liberación y a las teorías de la descolonización, el núcleo de la
genuina identidad latinoamericana estaría constituido por el ritualismo y el comunitarismo de las religiones precolombinas, el catolicismo ibérico tradicional, el barroco en cuanto forma original de
síntesis cultural y los modelos de convivencia de las clases populares, presuntamente incontaminadas por la perniciosa civilización
occidental moderna (Kusch, 1975, pp. 89-92, 124-127). El punto
más divulgado y aceptado de esta doctrina es la contraposición entre dos culturas en el mismo suelo latinoamericano: una superficial
y vistosa, demoniaca y mundana, inauténtica y elitaria, producto
de la civilización decadente de Europa, y otra cultura profunda y
medio oculta, de origen indígena, pero que viene de abajo y está
apegada a la tierra y comprometida con el aquí y el ahora. Esta última cultura —nos dice Enrique Dussel (1980)— es la que representa
la “alternativa real”, pues su “metafísica alteridad” garantizaría su
cualidad como “lo Otro” con respecto al ámbito moderno y capitalista (p. 90).
El enfoque teórico de Dussel es básicamente similar al de Rodolfo Kusch. La modernidad occidental es descrita en términos
exorbitantes y apocalípticos: es el factor que ha generado casi todos los males del mundo (Dussel, 2006, pp. 8-9). Sus obras están
llenas de esquemas relativamente simples que tratan de analizar
una realidad compleja mediante el método reduccionista de las
oposiciones binarias excluyentes, que no es ajeno a los catecismos
convencionales que siempre ha usado la Iglesia católica. Los escritos de Dussel —que siguen acríticamente a autores como Antonio
Gramsci, Ernesto Laclau, Carl Schmitt12 y Boaventura de Sousa
Santos, pero que nunca mencionan a representantes de las ciencias
sociales y políticas de la actualidad— no expresan dudas ni tampoco proponen hipótesis provisionales, sino que enseñan verdades
definitivas e indubitables: las propias. El conjunto de la obra dusseliana tiene una naturaleza esotérica y muy abstracta, y expresa un
antimodernismo religioso muy tradicional, que rara vez desciende
12 Theodor W. Adorno (1971, p. 172) señaló de forma clarividente que la dicotomía amigo/
enemigo, fundamentada teóricamente por Carl Schmitt e imitada por numerosos intelectuales latinoamericanos, representa una regresión infantil del comportamiento.
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al tratamiento de situaciones específicas. El único tema concreto
parece ser la admiración de Dussel por los grandes líderes carismáticos socialistas y populistas, como Fidel Castro, Ernesto Che Guevara, Hugo Chávez o Evo Morales, que son celebrados como los
jóvenes patriotas, imbuidos de responsabilidad ética, que se destacarían por una fidelidad incorruptible al ideal del poder político
como una simple delegación de la voluntad popular (Dussel, 2006,
pp. 23, 33, 49, 53, 120). Como hoy se sabe, estos caudillos no se
han destacado precisamente por una ejemplaridad encomiable en
los terrenos del pensamiento crítico, las prácticas democráticas o
una gestión aceptable de políticas públicas concebidas para el largo
plazo.
Por otra parte, se advierte en Hinkelammert (2003) un fenómeno predominante hasta hoy en la intelectualidad latinoamericana:
el rechazo a la tradición liberal, a los principios racionalistas y a
los derechos humanos (p. 77).13 Nuestro autor puede ser localizado
en el marco del muy amplio “magma antiliberal”,14 la fuerza aglutinadora de la política y de la cultura latinoamericanas desde la era
colonial española. El antiliberalismo ha sido el caldo de cultivo de
ideas filosóficas y de programas políticos. Es hasta hoy el denominador común de doctrinas conservadoras y nacionalistas, por
una parte, y de concepciones socialistas, teluristas y populistas, por
otra. Entre sus rasgos principales se hallan el radicalismo verbal y
el inconformismo con la situación general del país y del mundo,
complementados con un entusiasmo algo ingenuo por soluciones
radicales y con una gran imprecisión a la hora de definir políticas públicas concretas. Se nutrió primeramente del romanticismo,
que nació como respuesta al racionalismo de la Ilustración y como
alternativa al ámbito de las alienaciones modernas que tanto marxistas como conservadores atribuían al orden industrial y urbano, basado en la ciencia y la tecnología, pero también en la deshumanización de las relaciones sociales. En la misma línea, aunque
con terminología contemporánea, numerosos grupos políticos y
distinguidos intelectuales proponen hoy la restitución de una comunidad orgánica premoderna como alternativa frente al avance
del paradigma globalizador actual. En América Latina lo liberal es
13 Los derechos humanos aparecen como “liberales” y “ambivalentes”, es decir, como algo
que no merece mucha atención.
14 La expresión pertenece a Stefanoni, 2015, pp. 16, 84-85, 258-264.
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confundido hasta hoy con un exceso de libertad, con un intento de
no acatar las normas generales del orden social y con el propósito
de diferenciarse innecesariamente de los demás (cf. Paz, 1984, pp.
9-16; Zanatta, 2008, pp. 29-44). Las consecuencias práctico-políticas de la modernidad racionalista y liberal no han sido aceptadas
del todo en el ámbito latinoamericano, donde siguen produciendo una especie de alergia colectiva. El ejercicio efectivo de las libertades políticas y de los derechos humanos nunca ha sido algo
bien visto por la colectividad de intelectuales. Francisco Colom
González (2009, pp. 269-298) ha postulado la tesis de que los diferentes modelos sociales en América Latina han preservado un
poderoso cimiento que puede ser caracterizado como católico, antirracionalista, antiliberal y proclive a la integración de todos en el
conjunto preexistente. Las sociedades latinoamericanas, nos dice
este autor, tienden a organizarse según principios orgánico-jerárquicos y anti-individualistas. El historiador Richard M. Morse
(1982, pp. 84-85, 114), por su parte, tenía una opinión distanciada frente al liberalismo racionalista, pero sostuvo que la cultura
política latinoamericana tolera la libertad individual sólo como
sometimiento bajo un Estado fuerte que posee el monopolio de la
justicia. Ello sucede porque la cultura política del Nuevo Mundo
sigue siendo básicamente católica, aún entre sus detractores ateos.
LAS FUNCIONES DE LA RETÓRICA ANTI-IMPERIALISTA
Precisamente en este contexto histórico-cultural hay que situar y
comprender la retórica anti-imperialista, tan extendida en América Latina, que posee fuertes raíces católico-tradicionalistas, con
rasgos inquisitoriales, antiliberales, anti-individualistas y antirracionalistas.15 De ello proviene su enorme popularidad entre los más
diversos estratos sociales y grupos étnico-culturales. La retórica
anti-imperialista tuvo y tiene notables funciones compensatorias,
que son muy difíciles de ser reemplazadas por concepciones liberales y racionalistas: 1) la construcción de una legitimidad histórica centrada en la defensa inflexible de lo propio, amenazado
este último presuntamente por los exitosos modelos civilizatorios
15 Cf. el brillante e informativo ensayo (pese a su curioso título) de Bergel (2011), El anti-antinorteamericanismo en América Latina (1898-1930). Apuntes para una historia intelectual (especialmente p. 154).
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foráneos; 2) la edificación de un consenso interclasista de corte colectivista, destinado a lograr la unión sagrada de la nación respectiva; y 3) la plausibilidad de un camino revolucionario, considerado como auténtico y original, que pondría fin a todas las falencias
acumuladas a lo largo de una historia atroz. Todo esto nos muestra
una extendida nostalgia por reformas radicales, sin pensar en las
consecuencias de dichas reformas para la vida cotidiana y la cultura política del país respectivo, y todo esto a pesar de las numerosas
experiencias históricas de radicalismo político que se han sucedido
a partir de 1917, sobre las cuales sobra abundante literatura informativa para las personas de buena voluntad.
Entre los intelectuales latinoamericanos persiste una vigorosa
nostalgia por teorías revolucionarias o, por lo menos, verbalmente
subversivas, teorías que preservan, en el fondo, viejas rutinas de
comportamiento autoritario y jerarquías elitarias que contradicen
los postulados igualitaristas de los pensadores radicales. Todo esto
ocurre en medio de sociedades que se modernizan e industrializan aceleradamente y que se hallan en contacto permanente con
la evolución de la cultura globalizadora supranacional.16 Resulta
ocioso, por supuesto, recalcar las incongruencias en que recaen los
intelectuales progresistas o la proverbial distancia entre la retórica
y la realidad de sus biografías, pues el carácter autocontradictorio
de los mortales pertenece a los conocimientos más antiguos del
ser humano. Lo notable y digno de ser nombrado reside en otra
dimensión. Como se ha visto claramente durante la historia del
siglo XX, los intelectuales, también en América Latina, no han cumplido con la función de ejemplaridad que se debería esperar de un
estamento elitario. En un texto hoy olvidado, José Ortega y Gasset
(1966) señaló que una de las grandes fallas de las clases altas y cultas en España desde el siglo XVIII habría sido su inclinación al “plebeyismo” (pp. 30-31), su admiración ingenua por lo espontáneo, su
desinterés por el ancho mundo, su carencia de curiosidad por otros
modelos culturales y su desprecio por el espíritu crítico-científico
(pp. 31, 34, 46, 54). Estos factores se encuentran muy difundidos
entre los intelectuales latinoamericanos del pasado y del presente,
quienes, al igual que las élites contemporáneas de los países más
adelantados, no son apreciados y medidos por su espíritu crítico,
sino por su capacidad de seducción y entretenimiento.
16 Sobre las complejidades actuales de este contexto, cf. Fernández Vega, 2013, pp. 154-161.
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En este marco se encuentra la notable difusión de concepciones
contemporáneas que celebran los aspectos positivos de los regímenes populistas,17 sobre todo la concepción de una democracia autoritaria sin rendición de cuentas y con una dilución intencionada
del ámbito institucional. Es importante analizar la persistente fascinación en círculos intelectuales que aún ejerce la combinación de
procesos electorales (generalmente de tipo plebiscitario) con muy
diversas formas de autoritarismo rutinario.18 Por otra parte, persiste la idea de que el marxismo es aún “el horizonte insuperable
de nuestra época” (Jean-Paul Sartre), aunque se trata de un marxismo “disperso, oculto y alejado de sus grandes textos”, pero marxismo ortodoxo al fin y al cabo, es decir: la única doctrina que puede
comprender “las relaciones sociales capitalistas” (Cortés, 2016, pp.
149-151),19 que todavía dominan y determinan la realidad latinoamericana del presente. Luchar contra este poderoso dogma es probablemente una tarea destinada al fracaso, puesto que el mito y la
ficción en la esfera política siguen siendo una fuerza de magnitud
insospechada en nuestra era moderna.
CODA PROVISIONAL
Como señala Mario Vargas Llosa (1993), la respetabilidad y la honorabilidad —formas prácticas de ejemplaridad— representan bienes escasos entre los intelectuales progresistas, pues la mayoría de
ellos se comporta en la prosaica realidad de una manera sustancialmente diferente a aquello que proclama en la teoría. El resultado
sería “la devaluación del discurso, el triunfo del estereotipo y de la
vacua retórica” (p. 309). Estas actitudes son parcialmente comprensibles, dice este mismo autor, si tomamos en cuenta las estrategias
de supervivencia que hay que adoptar en sociedades precarias (pp.
313-314), considerando, además, la exigencia de reconocimiento
que elevan los intelectuales de modo perentorio. Precisamente
esta demanda de reconocimiento, a menudo insaciable, no es con-

17 Cf. los estudios críticos de De la Torre, 2013, pp. 120-137; 2017, pp. 129-141; Mudde y
Rovira Kaltwasser, 2012.
18 Sobre la muy difundida combinación de elecciones limpias y regímenes autoritarios, cf.
el temprano texto de Levitsky y Way, 2002, pp. 51-65. Para una interpretación diferente, cf.
Burchardt, 2017, pp. 114-128.
19 Como alternativas teóricas, cf. Habermas, 2013, pp. 32-46; Hutton, 2011, pp. 27-38.
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gruente con la escasa ejemplaridad que exhiben los intelectuales, lo
que también se da en todas las otras élites latinoamericanas.
En 1984, el notable historiador británico Malcolm Deas describió así lo que permanece incólume de la atmósfera intelectual
colombiana a través de largos periodos históricos: “el autobombo periodístico y la arrogancia de los columnistas; los testimonios
oculares de segunda mano; el anti-yanquismo de reflejo; la superficialidad en el juicio disfrazada por citas de moda; la pereza
como distinción; la culpa siempre ajena” (Deas, 1993, p. 299). Esto
es aplicable a toda América Latina. Hoy en día todo esto ha sido
acentuado y popularizado mediante la idea central del relativismo
posmodernista: no existe y no puede existir ninguna concepción
de objetividad y verdad en sentido enfático, y por ello todo pensamiento profundo y todo impulso ético se convierten en algo superfluo. Contra todo esto no hay un remedio claro: sólo nos queda
cultivar persistentemente un espíritu crítico, diferenciado e incómodo.
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SARA PERRIG

Las Católicas Antiperonistas en la Argentina de Perón
(1943-1955)*
The Anti-Peronist Catholics in Peron’s Argentina (1943-1955)
SARA PERRIG**

► RESUMEN
El presente artículo estudia el posicionamiento político de
mujeres identificadas con el catolicismo que se opusieron al
peronismo en Argentina. El artículo aborda la construcción
que éstas hicieron de su antiperonismo en clave antifascista y
en resguardo de la moral sexual cristiana. Asimismo, analiza
los modos en que éstas entendieron a las mujeres en un contexto caracterizado por la sanción de los derechos políticos
femeninos y su inclusión en la esfera pública-política. Finalmente, el artículo sostiene que los cuestionamientos que suscitó el peronismo en sus opositores incluyeron y acrecentaron
su participación en diferentes medios de difusión, en los cuales
escribían y discutían sobre la coyuntura política del momento.
Palabras clave: Mujeres / Catolicismo / Peronismo / Antiperonismo /
Discurso político.

► ABSTRACT
This article discusses the political positioning of women identified with Catholicism that opposed peronism in Argentina.
The article addresses the construction that they made their
anti-Peronism into antifascist key and in defense of Christian
sexual morality. It also analyzes the ways in which they understood women in a context characterized by the sanction of
women’s political rights and their inclusion in the public-political sphere. Finally, the article argues that the questions
raised by Peronism in its opponents included and increased
their participation in different media, in which they wrote and
discussed the current political situation.


Este artículo se inscribe en los resultados de mi tesis doctoral del Doctorado en Ciencias Sociales de la
Universidad Nacional de General Sarmiento y el Instituto de Desarrollo Económico y Social, titulada “La
Argentina de Perón en el pensamiento político de las mujeres antiperonistas (1943-1955)”, y dirigida por
la Dra. Elizabeth Jelin. Agradezco los comentarios y aportes de Sandra Gayol y Pablo Gudiño Bessone.

Profesora de la Universidad Nacional de Villa María, Instituto Académico Pedagógico de Ciencias
Sociales. Correo electrónico: sara_perrig@yahoo.com.ar
Recibido: 9 de julio de 2017 | Aceptado: 4 de enero de 2018
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ISSN 2007-1205 | pp. 18-41

�LAS CATÓLICAS ANTIPERONISTAS EN LA ARGENTINA DE PERÓN

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Keywords: Women / Catholicism / Peronism / Anti-Peronism /
Political discourse.

INTRODUCCIÓN
El peronismo es uno de los fenómenos políticos más estudiados a
nivel nacional e internacional por haber producido cambios institucionales y culturales en la política y la sociedad argentina del
siglo XX que se mantienen hasta nuestros días. Comprendido entre
los años 1943-1955, concentra su importancia histórica en la interrelación entre sus políticas concretas, los procesos de subjetivación y conquista de derechos que produjo en buena parte de la
población y las múltiples interpretaciones que versan sobre él en
el pensamiento académico e intelectual.1 Sea este último el que se
desarrolló en su contemporaneidad como el que se siguió produciendo tras la autodenominada Revolución Libertadora de 1955 y
que ocupa los programas de estudio de centros de investigación y
universidades tanto de Argentina como de otros países.
Durante años, el foco de atención se concentró en el movimiento político y en su conductor, Juan Domingo Perón, y desde allí se
leía su interacción con las otras fuerzas políticas, partidarias y/o
culturales de la época (Martínez Mazzola, 2012). En los últimos
tiempos se han desarrollado estudios que tienden a focalizar en la
dimensión conflictiva del fenómeno peronista con eje en sus principales opositores. Las investigaciones sobre el antiperonismo comenzaron entonces a tener una importancia histórica que hasta el
momento se había presentado como sucedánea al estudio del peronismo, entendido como el actor central del periodo.
En este artículo se entiende por antiperonismo el punto de confluencia de una diversidad de actores, grupos e instituciones reunidos en su oposición al movimiento peronista, aun cuando lo
hacían desde diferentes ideologías y formas de entender la vida
en sociedad. Las manifestaciones de distanciamiento y diferencias
1 El gobierno constitucional de Juan Domingo Perón está comprendido entre los años 1946
y 1955, fecha esta última en que se interrumpe su segunda presidencia a partir de la autodenominada Revolución Libertadora. Este artículo toma la periodización 1943-1955 ya que es
en 1943 —a partir del derrocamiento del presidente Ramón Castillo por un golpe de Estado
del que formaba parte Perón— cuando nace el movimiento peronista en la vida política nacional. Es decir, se inicia la secuencia histórica que llevó al encuentro de éste con las masas
obreras y la conquista del poder político (Torre, 2002).
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fueron visibles durante todo el periodo. Sin embargo, la no aceptación sistemática de un movimiento político que cuestionaban y resistían permite mantener el calificativo “anti” en su denominación.
En particular, interesa en este trabajo la oposición antiperonista
emprendida desde el ámbito católico y, dentro de éste, de mujeres
que contaban con una participación activa en la esfera pública, que
pensaban el rol político de las mujeres, pero que también se expresaban sobre la coyuntura del país.
La relación entre el peronismo y la Iglesia católica ha sido compleja tanto en su contexto como en la interpretación que hizo de
éste la historiografía posterior. Los distanciamientos, acercamientos y tensiones entre el gobierno de Juan Domingo Perón y el catolicismo, sobre todo con la jerarquía eclesiástica, dieron lugar a
diferentes lecturas e interpretaciones. Si bien las investigaciones
que se realizaron sobre la materia arrojan luz sobre la temática,
prácticamente no se ha reparado en el pensamiento de mujeres
que se adscribían al catolicismo y que participaron activamente de
su comunidad de sentido. Esto es, mujeres que se expresaron con
cierta regularidad en los principales medios de divulgación católicos y que contribuyeron a forjar una posición tanto respecto a Juan
Domingo Perón, como a sus principales seguidores.
El presente artículo se propone trabajar sobre el espectro femenino católico antiperonista, en tanto que aborda mujeres católicas
que se opusieron al gobierno de Perón desde un posicionamiento
público-político. En los últimos años se han realizado estudios que
analizan a la Iglesia católica desde el punto de vista de las ideas, los
pensamientos y los medios de difusión que hacen a la reproducción
social del catolicismo (Mallimacci, 2015; Lida, 2015). En términos
del accionar femenino, los trabajos existentes se concentraron en
dos ejes: la participación femenina en instituciones y grupos satélites de la Iglesia católica, como Acción Católica Argentina y la Liga de
Madres de Familia (Bianchi, 2002; Ghio, 2007; Vázquez Lorda, 2010;
Acha, 2011); y las intervenciones públicas de mujeres que desde un
catolicismo disidente a la jerarquía eclesiástica participaron de la lucha antifascista de los primeros años cuarenta (Zanca, 2013, 2015).
Aun así, no se ha avanzado lo suficiente en abordar el pensamiento
político de un espectro mayor de mujeres católicas que escribían y
manifestaban sus opiniones con regularidad sobre diferentes temas
y discusiones y que tuvieron una importancia preponderante durante el periodo del peronismo. Es decir, la necesidad de ahondar en
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un pensamiento católico femenino entendido en su antiperonismo.
Intentando contribuir sobre este último aspecto, este escrito
aborda el posicionamiento antiperonista de ciertas figuras católicas que participaron activamente en la esfera pública-política de la
época, como Angélica Knaak Peuser, Sara Montes de Oca de Cárdenas, Mila Forn de Oteiza Quirno y Eugenia Silveyra de Oyuela.
Por un lado, se analiza cómo las mujeres católicas construyeron
y expresaron su antiperonismo en clave antifascista en resguardo
de la moral sexual cristiana. Por el otro, se trabaja en torno a sus
apreciaciones respecto a los modos en que el peronismo entendió
la inserción política de las mujeres y los derechos políticos femeninos, con eje en la cada vez mayor popularidad adquirida por Eva
Duarte de Perón. En todo ello subyace cómo las mujeres católicas
encontraron en su oposición al peronismo una forma de participación en el espacio público que las llevó a acrecentar su presencia
en diferentes medios de difusión y divulgación masivos, a escribir y discutir sobre la coyuntura política del momento. El presente
artículo procede de una revisión sistemática de diversas fuentes
documentales que incluyen escritos propios e intervenciones en
periódicos, semanarios y revistas de variadas adscripciones, así
como específicamente de orientación católica. Entre estas últimas
cabe mencionar la revista Criterio, en la cual escribían mujeres que
en su generalidad contaban con un marcado perfil antiperonista.
ANTIPERONISMO Y ANTIFASCISMO,
EL DISCURSO DE LA MORAL SEXUAL
El 23 de junio de 1943 se produjo en Argentina un nuevo golpe de
Estado conocido como la Revolución del 43. Éste fue mayoritariamente aceptado en sus inicios, aunque en poco tiempo la oposición abarcó no sólo a los distintos partidos políticos, sino también
a representantes de la cultura y una porción, aunque minoritaria,
del ámbito católico. Ciertas medidas llevadas a cabo por el gobierno, una actitud hostil a todo pensamiento divergente y un espectro
político antifascista movilizado por la Segunda Guerra Mundial
(1939-1945) fueron generando la desconfianza hacia aquél. En
poco tiempo, la oposición a la Revolución del 43 iría mutando hacia una oposición antiperonista, en tanto tendría su punto nodal
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en uno de sus principales voceros: el coronel Juan Domingo Perón. En torno al peronismo encontró expresión la lucha que los
antifascistas venían sosteniendo desde los años treinta tanto en las
calles, a través de reuniones, actos y proclamas, como en un buen
número de publicaciones e instituciones.2 Esto es, la expresión de
un movimiento que respondía a la vertiginosidad de los tiempos
y que, antes de reparar en el desarrollo de ideas e interpretaciones exhaustivas de los sucesos vividos, consideraba la necesidad
de actuación inmediata para extirpar todo vestigio de recepción
nazifascista en el contexto argentino.
Hechos como la Italia fascista (1918-1939), el franquismo en
la Guerra Civil española (1936-1939) y el nazismo en Alemania
(1933-1945) permitieron caracterizar, en múltiples entrecruzamientos con el pasado argentino, el fenómeno peronista desde sus
inicios. Las mujeres tuvieron una importante presencia en el clima
político de la época. Ya fuera desde la militancia partidaria, en espacios culturales y/o católicos, comenzaron a discutir, opinar, refutar
y evaluar el ascenso del peronismo y sus principales conductores,
así como su aceptación cada vez mayor entre la población. La lucha antifascista abría las puertas al accionar femenino en la esfera
pública y habilitaba la participación de las mujeres en los debates
que rodeaban aquellos hechos por los cuales éstas se movilizaban.
La conjunción entre una perspectiva general de desconfianza hacia
las masas y la lectura de Perón a partir de rasgos fascistas llevó a
muchas de ellas a reunirse en contra de un gobierno que consideraban autoritario.
En las mujeres católicas, la importancia de la lucha antifascista se lee en el modo en que éstas manifestaron sus pensamientos
motivadas por los desarrollos políticos e ideológicos europeos, en
2 En los años treinta, la lucha antifascista se organizó en torno a la ayuda de los países europeos damnificados, como también en oposición a la instauración de tipos de gobiernos locales que llevaban a cabo una sucesión de políticas represivas y antidemocráticas que anulaban
el ejercicio de la voluntad popular. La crisis política, económica y social local fue leída bajo
la lupa de los sucesos vividos a escala transnacional, a lo que contribuía la insistencia de los
gobiernos conservadores del periodo de permanecer “neutrales” frente a la dura contienda
que vivía el Viejo Continente. Entre las instituciones y publicaciones que expresaron el antifascismo en los años cuarenta se encuentran el semanario Argentina Libre/…Antinazi (19401947), la revista Orden Cristiano (1941-1948), la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), la
revista Sur, el Colegio Libre de Estudios Superiores (CLES), la Asociación de Intelectuales,
Artistas, Periodistas y Escritores (AIAPE), Acción Argentina (1940-1943) y la Junta para la
Victoria (1941-1947). Sobre la lucha antifascista en Argentina durante los años treinta y
cuarenta, cf. Bisso, 2005, 2007; García Sebastiani, 2006; Nallím, 2014; Pasolini, 2013.
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particular en aquellas que intervinieron en las diferentes discusiones que se instauraron en la arena pública-política desde los inicios
del primer peronismo. Las ideas con las cuales se identificaban las
llevaron a aplicar marcos interpretativos —como las nociones sobre la psicología de las masas— tanto al gobierno de Juan Domingo
Perón, como a aquellos que se instituyeron en objeto y sostén de
sus políticas.3 Así, la crítica al amedrentamiento psicológico de las
masas por parte de un Perón caracterizado en un perfil autoritario
se constituyó en una estrategia de oposición en algunos sectores
del catolicismo y en aquellas mujeres que comenzaban a perfilar un
posicionamiento discursivo antiperonista.
En sus primeros años, las críticas al peronismo que las mujeres forjaron desde el ámbito católico fueron realizadas —principalmente— desde el ala liberal del catolicismo, frente al llamado
catolicismo nacionalista. Este último se definía por su oposición
al liberalismo, su reinterpretación del sentido de “argentinidad”
asociado a las raíces católicas e hispánicas del legado colonial, y su
preferencia por políticas corporativistas. En este sentido, y en sus
inicios, la oposición no fue mayoritaria en lo interno del catolicismo. La jerarquía eclesiástica vio en el peronismo (no sin tensiones)
un signo prometedor para la Iglesia a través de ciertas políticas de
gobierno, como la de transferencia de gastos del Estado a ésta y
la limitación de la libertad de culto no católico; situación que iría
variando a través de los años hasta desembocar en un conflicto radical Iglesia-Estado en 1955 (Ghio, 2007; Zanca, 2013; Mallimacci,
2015). Lo cierto es que ello no impidió que las católicas antiperonistas convivieran en los medios de divulgación católicos con
quienes o bien no tomaban una posición explícita respecto a lo que
estaba sucediendo en el ámbito político, o bien evidenciaban su
simpatía con el peronismo.
Desde el ala liberal del catolicismo, Eugenia Silveyra de Oyuela,
asidua colaboradora de Argentina Libre/…Antinazi,4 se refería a Pe3 Las caracterizaciones que el peronismo recibió desde sus inicios responden a un marco interpretativo anclado en conceptualizaciones de la psicología de las masas asociadas a lecturas
clásicas, como las de Hippolyte Adolphe Taine (1878) y Gustave Le Bon (1905). Principalmente las ideas de Taine alimentaron en Argentina la reflexión sobre la multitud y la posibilidad de manipularla. De allí el libro de José María Ramos Mejía, Las multitudes argentinas
(1899), según el cual las masas emergen en la escena política arrastradas por imágenes y
mitos manipulados por algunos líderes que empezarían a llamarse carismáticos, nucleadas y
movilizadas por razones que, antes que racionales, son pasionales e instintivas.
4 Publicada con la alternancia de ambos nombres entre 1940 y 1947, Argentina Libre/…AnTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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rón como un “tirano” que revivía el programa nazi “con la técnica
inmoral de Hitler, entregando prebendas y favores, atemorizando
con torturas físicas y morales, desorientando a las masas y anulando a los dirigentes” (Silveyra de Oyuela, 1946a, p. 5). En este sentido, acusaba a la jerarquía eclesiástica argentina de ser responsable
de la “influencia de un nefasto clericalismo a favor de la candidatura del coronel” (Silveyra de Oyuela, 1946b, p. 3), discordando así de
la posición papal que defenestraba todo régimen totalitario: “Pío
XII reprueba la política de caudillos, de masas ciegas dominadas y
dirigidas por el Estado” (Silveyra de Oyuela, 1947, p. 3).5 También
Mila Forn de Oteiza Quirno criticaba desde la revista Criterio6 al
peronismo por esconder bajo un supuesto “sentimiento patriótico”
formas de nacionalismo opresoras del pueblo. Consideraba que la
política ofuscaba en los hombres la fe cristiana, lo cual se relacionaba con dos grandes errores: el comunismo, enemigo externo de
la Iglesia católica, y el nacionalismo exacerbado, enemigo interno.
Respecto a esto último, precisaba que no había católicos identificados con el comunismo, pero sí con el nacionalismo exacerbado:
“Las teorías totalitarias se han abierto camino entre muchos católicos disfrazándose de moderadas [dando lugar a] un falso catolicismo político” (Forn de Oteiza Quirno, 1946, pp. 76-77).
La manipulación psicológica del peronismo sobre las masas se
expresaba en el modo en que éste las equiparaba con el “pueblo”. En
una nota publicada en Antinazi..., titulada “¿Qué es el pueblo?”, Forn
de Oteiza Quirno (1945) sostenía que:
Para los dictadores el pueblo es la ‘masa’ o sea el conjunto humano que ha perdido la personalidad, manejable como un rebaño. El hombre, ser racional, es anulado al formar parte de la
masa porque su juicio, su razonamiento y el concepto que él
tinazi tuvo un importante rol en la constitución de una oposición política e intelectual al
peronismo, con base en el antifascismo y en la defensa del liberalismo político y cultural
(Nállim, 2006). Escribían en sus páginas mujeres que se adherían a alguna fuerza partidaria
de la época, como mujeres católicas e identificadas con el campo intelectual argentino.
5 Silveyra de Oyuela es quizás la católica que más enfrentamientos tuvo con la jerarquía
eclesiástica durante el periodo bajo estudio, posicionándose desde un catolicismo disidente
y liberal. Se caracterizó por su militancia antifascista y sufragista, siendo éstas unas de sus
principales preocupaciones a lo largo de sus escritos. En 1943 fundó la Unión Femenina
Democrática y años después se unió a la Unión Cívica Radical (UCR).
6 La revista Criterio se caracterizó por ser un ámbito de debate y de intercambio de pensamientos, además de ser una guía para los fieles católicos. Criterio se instituyó como un instrumento de crítica respecto a la realidad política, social y económica de Argentina y el plano
internacional, aun cuando no era considerada la voz oficial de la Iglesia católica (Sarlo, 2007).
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posee de los hechos, de las personas, desaparecen ante la idea
impuesta por el dictador. La psicología de las masas domina
de tal manera la personalidad, que es muy raro el hombre capaz de conservar sus reacciones individuales cuando se halla
incorporado a una multitud. Todo dictador moderno ha fundado su dominio sobre ese factor psicológico (p. 4).7

Este concepto que equiparaba pueblo con masa pecaba para la
católica de injusto e inmoral. El pueblo era la totalidad de personas
de un lugar, región o país y no un sector de la población en particular. Pensar lo contrario era “introducir la discordia entre hermanos”. Sin embargo, esta idea de totalidad/hermandad no suponía
en absoluto la idea de igualdad; Forn de Oteiza Quirno terminaba
justificando las desigualdades de clase, y en ello entroncaba con
las ideas difundidas por otros sectores antiperonistas que oponían
la alta cultura a la indigencia cultural.8 Sostenía: “Tomad una población africana, habitada por negros: es indudable que entre ellos
existe un nivel de vida esencialmente igualitario; ni palacios, ni
conciertos, ni industria, ni dinero. Mas jamás surgen entre ellos
sabios o artistas; no tienen civilización porque ésta es el resultado
de la ambición y la iniciativa” (Forn de Oteiza Quirno, 1945, p. 4).
El peronismo fue identificado por las católicas con regímenes
autoritarios de gobierno, en consonancia con una visión de la historia argentina donde figuras como las de Juan Manuel de Rosas eran
vistas como nefastas. En este juego entre lo local y lo transnacional
como realidades íntimamente imbricadas se forjaron, en palabras de
Andrés Bisso (2007), dos de las imágenes más populares de Argentina generadas con relación al conflicto ideológico mundial: la del fascismo criollo y la de la amenaza nazifascista. Como sostiene el autor,
la mixtura entre una y otra imagen habilitó una serie de calificaciones sobre el gobierno local, a la vez que actuó como catalizadora de
la movilización y unión de diferentes grupos políticos y sociales en
7 Mila Forn de Oteiza Quirno se vinculó y expresó en la lucha antifascista contribuyendo
a las ediciones del periódico …Antinazi. En sus trabajos forjó una imagen del peronismo y
sus seguidores a partir de elementos contenidos en la teoría de la psicología de las masas,
que la llevaron a contraponer la idea de pueblo con la de multitud manejable en la figura de
un dictador.
8 En cuanto a ello, mujeres que se adscribían a la intelectualidad de la época, como María
Rosa Oliver y Victoria Ocampo —sobre todo quienes gravitaban el círculo de la revista Sur,
identificada con la tradición democrática y liberal argentina—, leyeron al peronismo como
un movimiento que, en tanto nazifascista, había sumido al país en la indigencia cultural o la
incultura. Esto es, como un gobierno autoritario pero también como una manifestación de
la decadencia cultural a nivel local (Fiorucci, 2006).
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torno a una idea de democracia asentada en los valores de libertad y
moralidad. En este sentido, para las mujeres católicas, el peronismo
era entendido como una “enfermedad” (infección) que atacaba a la
vida comunitaria tanto desde afuera como desde adentro.
Algo transversal a sus posicionamientos fue la apelación que
hicieron en sus argumentos a una moral sexual tradicional y la denuncia de su alteración por parte del gobierno peronista. El peronismo había ocasionado el desorden moral/sexual del pueblo. Moralidad que en su tinte tradicional se erige en el modelo de familia
nuclear (hombre, mujer), donde tienen lugar las prácticas sexuales
autorizadas y se desarrollan los inexcusables deberes reproductivos. En la consecución de esta moral sexual tradicional, la moral
cristiana fue reforzada por una moral liberal republicana encargada de hacer de la familia un eje sustancial de la reproducción de
la vida (Barrancos, 2007). Históricamente, las mujeres han sido las
encargadas de mantener dicha moralidad al interior del hogar y
asegurarla en el orden público a través de la educación de los hijos.
La mujer se constituyó así en depositaria y responsable de transmisión de las conductas morales legítimas, definidas y reguladas
por saberes como la teología, la medicina y el derecho. La nación se
sexualiza en la medida en que el orden ideal de la familia patriarcal
se constituye en estandarte del orden de lo público.
El peronismo subjetivó a sectores antes excluidos de la esfera pública que fueron identificados a partir de la idea de barbarie, incivilización y multitud propensa a la dominación como una amenaza para
el desarrollo del orden social instituido. El peronismo ponía así en
evidencia el desorden moral del país y la degeneración del ser argentino. Esta idea atravesó espectros políticos y discursivos radicalmente
opuestos y se generalizó como un vector de confluencia de la oposición.9 Las masas eran un otro (amoral) enardecido en la demagogia
del líder. Lo cierto es que durante la década peronista se dieron una
serie de demarcaciones de corte sexual y familiar que no eran nuevas, pero que fueron actualizadas en la amplia discursividad de posguerra: incremento demográfico de la clase obrera, individuación
9 También mujeres de diferentes espacios políticos e intelectuales apelaron en sus argumentos a una moral sexual tradicional para caracterizar tanto al peronismo como a sus
seguidores. En ese aspecto, muchas de ellas desplegaron una moral sexual paradójica: aquello que obstaculizaba los reclamos por los derechos femeninos se constituyó en un acervo
discursivo mediante el cual concibieron una imagen del peronismo asociada al desborde y
la transgresión sexual.
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de las mujeres, consolidación de la identidad homosexual, extensión
de la juventud como etapa vital, entre otras. Mutaciones socioculturales que no comenzaron con el peronismo, pero que adquirieron
cierta notoriedad en la época, facilitadas por procesos globales como
el reconocimiento de ciertos derechos y la evolución y expansión
del mercado de consumo y la industria del entretenimiento (Acha,
2013, pp. 355-356). Nuevas formas de vida evidenciaron los peligros
morales de la modernidad que confluían con un gobierno que aun
en sus aspectos conservadores abría las puertas a sectores que eran
considerados mayormente propensos a su contagio.
Quizás la responsabilidad que la tradición y las costumbres cargaron en las espaldas femeninas afloraba en la necesidad de dar
respuesta a una falla: la de educadoras en los valores que definían el
ser social. El peronismo auguraba la crisis de la moral y las mujeres
eran las encargadas de mitigar los focos de amoralidad al interior
del hogar. Las descalificaciones del peronismo con base en una
moral sexual tradicional fueron, con matices, transversales al posicionamiento discursivo de las mujeres católicas antiperonistas. Las
mismas vieron el desborde moral del peronismo a través de la corporeidad de las masas, algo que también aparecía en otros sectores
del antiperonismo, pero que aquí se constituyó en un eje central.10
En sus lecturas del peronismo, las católicas apelaron a la doctrina
cristiana de la sexualidad entendida como expresión del cuerpo en
oposición al espíritu. En la cristiandad, la salvación espiritual pasa
por una penitencia corporal. El pecado original, que figura en el
Génesis como un pecado de orgullo y un desafío del hombre hacia
Dios, es ante todo un pecado sexual. El pecado original oculta la
desnudez de los cuerpos. La actitud del cuerpo, los gestos, expresiones, vestido, son reflejo del hombre en su conjunto, de allí que
todo exceso es juzgado como indigno o innoble y a menudo supere
el umbral de lo tolerable (Le Goff y Truong, 2005). Sostenía Angélica Knaak Peuser (1949)11 en Criterio:
10 Mujeres identificadas con el Partido Comunista Argentino (PCA), donde se encuentran militantes y dirigentes como Fanny Edelman y Alcira de la Peña, también vieron el desborde
moral del peronismo a través de la corporeidad de las masas, pero entendiendo éstas en tanto
expresión del cuerpo explotado, situación que favorecía su manipulación psicológica. En este
sentido, remarcaban la necesidad de la toma de conciencia de clase obnubilada por la moral
burguesa y católica, en contraposición a la moral comunista entendida en términos del reforzamiento de la propiedad socialista colectiva y como única capaz de expresar “relaciones de
solidaridad, intereses, fines y aspiraciones comunes” (La moral comunista, 1947).
11 A diferencia de otras católicas como Eugenia Silveyra de Oyuela, Angélica Knaak Peuser
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Espíritu y carne se han disputado y se disputan, en el mundo
moral y material, el reinado y el poder. El hombre es espíritu
y es carne. Por lo uno es racional, moral, inteligente, responsable. Conoce y valora sus actos, dirige su vida. Por la otra es
instintivo, pasional, inconsciente, carece de reflexión. Y el
hombre escoge. Este problema del hombre, aislada e individualmente repercute sobre el conglomerado social. De allí que
cuando la moral social falla, habrá que buscar su causa y raíz
en la disminución de la moralidad del individuo. […] Y el tentador como Cristo en el desierto se acerca siempre. Una y otra
vez, incansablemente, acude con sus ofrendas. A cada hombre,
a cada mujer, agudizando su sensualidad, afinando su apetito,
haciéndole olvidar o menospreciar su dignidad de hombre, de
mujer, les repite como, un día, a Cristo: “Échate de lo alto del
Templo”. Y la barrera del honor y del deber se reemplaza con
la del gusto y el placer propios. Espíritu y carne. Encrucijada
para meditar en estos días (pp. 136-137).

La cita manifiesta la dualidad entre espíritu y cuerpo, y deja entrever la posibilidad de manipulación de aquellos que conducen su
vida de acuerdo a los placeres terrenales y las pasiones. Esto es, la
preponderancia de la carne, lo instintivo y lo inconsciente sobre
lo moral y lo racional. Knaak Peuser alerta sobre las repercusiones
que el cuerpo individual tiene en sus excesos sobre el cuerpo social.
El gobierno del cuerpo es el gobierno de la demagogia y dominación psicológica de las masas, el desvío del hombre del camino
de Dios y la banalización de su vida y fin último en este mundo.
La solución: “Moralizar el hogar [ya que] toda moral personal se
traslada a lo colectivo. Es éste, en realidad, un reflejo de aquélla, su
prolongación, su consecuencia” (Knaak Peuser, 1949, p. 137). Tarea que corresponde a las mujeres como compensación del pecado
original que llevó a Eva a incitar a Adán al mal y originó la pérdida del paraíso, introduciendo la discordia entre los hombres. “Un
alma que se eleva, eleva el mundo”, argumentaba la católica Sara
Montes de Oca de Cárdenas (1947), y esta elevación era posible
si las mujeres-madres tomaban bajo su manto la educación de sus
hijos y guiaban por el buen camino a los hombres (p. 80).12
se encontraba en sus funciones cercana a la jerarquía eclesiástica, lo cual a menudo la llevó a
mantener una postura más ortodoxa en sus opiniones, situación que se dio también en Sara
Montes de Oca, citada más adelante. Integraba la Asociación de Publicistas y Escritoras Católicas, formó parte de múltiples comisiones de mujeres dependientes del Arzobispado de
Buenos Aires y fue autora de numerosos artículos y escritos de orientación católica.
12 No fueron las católicas las únicas que cargaron sobre las espaldas femeninas el hacer
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Sentidos interpretativos que se entrecruzan en las lecturas del
peronismo se inscriben, aunque no saturan, en el propio contexto
de enunciación de las católicas, en la necesidad de sostener los valores impulsados por la Iglesia, expresión institucional de la doctrina
cristiana. Para el espectro femenino católico opositor, el peronismo
se presentaba como un régimen en donde la manipulación psicológica era central a la hora de amedrentar seguidores. Así había sido en
la Italia fascista, en la Alemania nazi y en la España de Franco, y así
se instalaban resabios de estos gobiernos en Argentina. El resguardo
de la moral sexual cristiana adoptó en las mujeres que se adscribían
al catolicismo la defensa por las costumbres y los modelos de sexualidad y familia establecidos, aquello mismo que supeditado a su rol
maternal actuaba en las bases de su opresión y limitaba el desarrollo
de sus capacidades. Como sostiene Miranda Lida (2015), la cuestión
moral, tal como se manifestaba en la vida cotidiana, se encontraba
cada vez más disociada de los principios imperantes del catolicismo. Lo cierto es que esta disociación que iba más allá del propio
peronismo fue leída como responsabilidad de éste, en la medida en
que fomentaba en sus seguidores conductas que contrariaban los
valores cristianos de la pureza e integridad moral.
LAS MUJERES CATÓLICAS
Y EL HACER POLÍTICA CON DERECHOS
En 1947 se sancionó la Ley 13,010, que otorgó los derechos políticos a las mujeres en todo el territorio de la República argentina.
Aprobada esta ley, aquellas que durante años habían participado
en el movimiento sufragista comenzaron a preguntarse sobre los
pasos a seguir una vez obtenido el reconocimiento de sus derechos.
Reconocimiento que se materializaría en términos del ejercicio de
la ciudadanía femenina recién en las elecciones nacionales de 1951,
frente al desborde moral del país que creían que ocasionaba el peronismo. Militantes de la
Unión Cívica Radical (UCR), como Clotilde Sabattini de Barón Biza (1946), también consideraban que éste suprimía las bases morales de la sociedad al supeditar la razón a comportamientos efímeros e irracionales. Perón había instaurado una tiranía propia de “pseudo
conductores” que carecían de volumen moral, cuyo antecedente directo era la “tiranía de
Rosas”. Esta ausencia de moral interpelaba a las mujeres como responsables de la educación
moral de los niños, único modo de evitar el ascenso político de falsos representantes que,
antes que como gobernantes, se erigían como tiranos.
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en las que Juan Domingo Perón se consagraría nuevamente como
presidente. Las mujeres católicas no quedaron exentas de estos interrogantes. Muchas de las que tenían una intervención activa en
la esfera pública intentaron pensar y entender el hacer política en
una realidad transformada por el acceso al voto y la cada vez mayor
popularidad adquirida por Eva Perón.
Una vez alcanzada la Ley de Sufragio Femenino, el ¿y ahora
qué? se constituyó en un accionar reflexivo sobre la participación
política y ciudadana de las mujeres de cara a los nuevos escenarios
y en un nuevo principio de movilización y canalización de las demandas femeninas. El modo en que las católicas pensaron el hacer
política de las mujeres conlleva la pregunta sobre la concepción de
feminidad que acarreaban sus palabras. Las divergencias al interior del espectro femenino católico permitieron que se esgrimieran múltiples respuestas al interrogante sobre cuáles eran los pasos
a seguir ahora que las mujeres alcanzaban la igualdad de derechos
políticos con los hombres, cómo éstas podían constituirse en sujetos políticos.
El protagonismo político que Eva Perón asumió con la sanción
de la Ley 13,010 la llevó a constituirse en un alter ego en las mujeres
de la oposición, que se mostraban disconformes con el modo en
que ella se apropiaba de un logro que creían les pertenecía.13 Además, lo que más les disgustaba era que sumara a sus filas a un gran
número de mujeres que se sentían identificadas con sus palabras.
Las antiperonistas, en todas sus variantes, no podían entender
cómo alguien que no provenía del feminismo o que carecía de una
formación que lo ameritara, se convertía en el referente femenino por excelencia. Así, y aun cuando en los primeros años del peronismo la relación con la Iglesia católica estuvo teñida de signos
de cordialidad, las mujeres católicas nunca dejaron de manifestar
13 Ante la aprobación de la Ley 13,010, militantes y dirigentes de los partidos políticos
opositores, intelectuales y mujeres católicas revalorizaron las luchas que las mujeres venían
protagonizando desde décadas atrás a favor de los derechos políticos femeninos. Éstos eran
considerados el resultado de un largo proceso en el que participaron numerosas agrupaciones de mujeres que durante años formaron el movimiento feminista argentino. Esto es, un
conjunto de organizaciones que van desde la conformación de la Asociación Pro Derechos
de la Mujer (1918), la creación de la Unión Argentina de Mujeres (1936) y sus vínculos
con organizaciones sufragistas internacionales, hasta el desarrollo de prácticas tales como
simulacros de votación y formación de partidos políticos sin representación legal. Lo que
llevó a las mujeres a tener participación pública aun sin haber obtenido el reconocimiento
de sus derechos. Algunos de los trabajos que han analizado las luchas de las mujeres por
sus derechos políticos hasta el peronismo son Barrancos, 2007; Vasallo, 2000; Cosse, 2008.
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su disconformidad con aquella mujer de “oscuros orígenes” que,
paradójicamente, se presentaba como el estandarte del hogar y la
familia.
Qué hacer ante la conquista de los derechos políticos femeninos, cómo mantenerla y sobre todo cómo ejercerla eran preocupaciones constantes que fueron adquiriendo diversos matices entre
las mujeres católicas, lo cual remitía al modo en que éstas pensaban
y concebían el rol político y social femenino. Las mujeres católicas encontraron en los derechos políticos femeninos una forma de
participación que si bien ya venían teniendo en diferentes organizaciones de base, se incrementó mediante la publicación de artículos de su autoría en revistas y periódicos de orientación católica
que hacían a las discusiones políticas de la época. Éstas veían la
necesidad de incorporar de diversas formas a “la mujer” al quehacer político. En este sentido, muchas veces contribuyeron a luchar
por sus intereses y a lograr una mayor presencia pública, aunque
no partieran de presupuestos ni aspiraciones igualitarias.
Al mismo tiempo que las peronistas, socialistas y mujeres de las
demás fuerzas políticas adquirían mayor protagonismo, las católicas también actuaban en una realidad transformada que les brindaba nuevas vías de expresión (Acha, 2011, p. 88). Tal el caso de
Angélica Knaak Peuser, asidua colaboradora en las consecutivas
ediciones de la revista Criterio, quien se expresó ampliamente sobre el tema. Knaak Peuser coincidía con el espectro femenino antiperonista en recalcar que la obtención de los derechos políticos
femeninos era un logro histórico y no una concesión de privilegio
por parte de Eva Perón. Sostenía: “El movimiento en pro del voto
de la mujer es y ha sido un movimiento universal; el que va abarcando la casi totalidad de los países del globo. Por consiguiente, no
puede asombrar su implementación entre nosotros” (Knaak Peuser, 1947a, p. 1066). La católica reivindicaba a militantes como la
socialista Alicia Moreau de Justo y la feminista Julieta Lanteri en
la lucha por el sufragio, y remarcaba que la mujer debía comprender la responsabilidad que le acarreaba este nuevo deber, “evitando
lo imprevisor y lo superficial, y no dejándose arrastrar por movimientos pasionales sino por maduras y equilibradas reflexiones”
(Knaak Peuser, 1947a, p. 1068).
Para Angélica Knaak Peuser y otras figuras del catolicismo,
como Sara Montes de Oca de Cárdenas, era necesario educar políticamente a las nuevas votantes. Ello a fin de evitar una posible
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manipulación femenina por parte del peronismo. La inserción en
la política formal de mujeres de las clases menos privilegiadas, despojadas de todo conocimiento o “capacidad de reflexión crítica”,
generaba mucha desconfianza. Aun así, la idea de fomentar la educación femenina muchas veces terminaba circunscrita a la esfera
de los principios católicos, según los cuales “la vida cívica no [debía] ser, para la mujer de recto sentir, sino un desdoblamiento de la
vida doméstica” (Montes de Oca de Cárdenas, 1947, p. 81). En los
intentos de las católicas por ampliar el saber femenino pesaban las
concepciones tradicionales del catolicismo que alertaban sobre las
“consecuencias funestas” que podía tener para el hogar y la familia
una educación idéntica a la del varón.
El “hacer política” de las nuevas votantes consistía en defender
el claustro del hogar e ingresar a la vida pública resaltando su condición de mujeres. Lo cual coincidía con la concepción diferencial
de los sexos que manejaba el catolicismo, único modo por el cual
podía aceptarse la participación política de las mismas. Ahora bien
—sin poner ello en discusión—, algunas católicas intentaron remarcar la necesidad de que las mujeres se incorporaran al ámbito público. Mila Forn de Oteiza Quirno (1947), colaboradora también de la
revista Criterio, argumentaba: “‘¿Acaso la mujer está preparada para
la vida política?’, suelen decir. Podría preguntarse si lo estuvieron
siempre los hombres que tuvieron a su cargo la función pública” (p.
1018). Ésta rescataba y enfatizaba, a su vez, la facultad de las mujeres
de ser elegidas por la voluntad popular, a diferencia de otras católicas, como Angélica Knaak Peuser, que tendían a limitar los derechos
políticos femeninos al ejercicio del sufragio. Aunque en sus escritos se equiparaba la vocación política de las mujeres a su vocación
social, éstos no sólo contribuían a la reactivación de viejos debates,
sino que, también, despertaban nuevos dilemas sobre el lugar y protagonismo de las mujeres en la esfera pública.
Las mujeres católicas antiperonistas actuaban en una realidad
transformada que exigía una doble respuesta, aquella que hacía
al ejercicio de los derechos políticos en sí y aquella que se refería directamente al peronismo y al ascenso político de la figura de
Eva Perón. Éstas se erigían con una identidad política contraria
al peronismo, pero también como defensoras de los fundamentos
doctrinarios del cristianismo, que a menudo las diferenciaba de
otras mujeres que se destacaron en la vida pública en el sector antiperonista. En la conjunción entre su pensamiento político y caTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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tólico subyacía una concepción de mujer que, en sus propias particularidades, guardaba relación con el modo en que éstas entendían
la inclusión política femenina. Importa aquí desde qué lugar pensaban a las mujeres en un contexto en el que hacer política estaba
supeditado a las jerarquías masculinas, la concepción de feminidad
que acarreaban sus palabras. Todas ellas participaban activamente
en la esfera pública e intentaban incorporar al sujeto femenino en
las diversas formas del quehacer político, planteaban la relación
mujer-política y opinaban sobre la coyuntura actual del país.
Las visiones en torno a quiénes debían ser las mujeres diferían
entre ellas, si bien todas tendían a enfatizar la “capacidad maternal”
femenina y a menudo terminaban naturalizando las diferencias
entre los sexos. Partidarias de una concepción diferencial entre
hombres y mujeres, que se trasladaba al ejercicio de su ciudadanía,
las católicas reivindicaban como cualidades sine qua non de la mujer la cotidianidad de los afectos y el cuidado de los suyos, en tanto
“guardianas” y “ángeles del hogar”. Esta retórica de la diferencia,14 con
características que mixturaban lo “natural” con lo “divino”, encontraba su razón de ser en el espacio más amplio en el que estas mujeres se expresaban. Lo cierto es que el catolicismo ha sido siempre
reticente a incluir cuestiones de género en su agenda, y cuando lo
ha hecho, ha sido sin alterar la posición secundaria y subordinada
que la mujer tiene/debe tener en la sociedad. Aun así, las católicas
encontraron formas de actuación que les permitieron moverse en
diferentes espacios y en muchas oportunidades desentenderse de
las tareas hogareñas.
Sara Montes de Oca de Cárdenas es quizá la católica más extremista en la diferenciación entre hombres y mujeres y en la natura14 La otra cara de esta retórica de la diferencia era sostenida por antiperonistas que reivindicaban la igualdad entre los sexos, donde se encuentran militantes del PCA y el Partido Socialista (PS), como Alcira de la Peña y Josefina Marpons. A diferencia del espectro femenino
católico y de otras mujeres de la época, De la Peña (1948a) consideraba la necesidad de ofrecerle a la mujer algo más que “versiones modernizadas de la vieja concepción reaccionaria
sobre su papel en la sociedad”, que la retenían en el ámbito de las relaciones privadas y lo
doméstico (p. 5). Postulaba así una cierta “desmaternalización” de las funciones de crianza
y cuidado como una forma de contrarrestar las desigualdades entre hombres y mujeres y
democratizar la participación política de estas últimas (De la Peña, 1948b, p. 8). En esta
línea, la socialista Josefina Marpons (1949) argumentaba que la mujer no era por naturaleza
la dueña del hogar, sino que había sido confinada a las tareas hogareñas “por costumbre y
tradición”. Ésta entendía la familia como una “organización social” donde las mujeres estaban atrapadas por el manejo doméstico, el cual reducía buena parte de su capacidad para
realizar tareas superiores (p. 7).
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lización del papel político y social femenino. Pero también es quien
más contrariaba sus palabras con sus actos. Sostenía que “la mujer,
educada femeninamente dentro del hogar cristiano tradicional y
entre las influencias familiares”, era la más idónea para el ejercicio
de los derechos civiles; la educación de los hijos debía ser entonces un resultado directo de la “pedagogía de la madre” (Montes de
Oca de Cárdenas, 1947, p. 81).15 Montes de Oca enfatizaba en sus
diferentes escritos la necesidad de que la mujer permaneciera en el
hogar y se oponía a aquellas “teorías demoledoras” que tendían a
deformar su manera de ser al recurrir a reclamos de tinte igualitarista. Para ella, la madre era portadora de un “saber particular” que
se transmitía generacionalmente (abuelas, madres, tías, hermanas
mayores), por tal razón era impensable que pudiese recibir la misma educación que los hombres, ya que tenían intereses, deberes y
obligaciones disímiles. Sostenía: “La equiparación del hombre y la
mujer [es] una de las aberraciones más perjudiciales del momento
actual y un postulado de funestas consecuencias para la mujer, para
la familia y para la salud de la humanidad” (Montes de Oca de Cárdenas, 1947, p. 80). No obstante, si bien esta católica daba primacía
al mundo doméstico como ámbito “natural” de las mujeres, en los
hechos no se erigía como ejemplo de sus palabras; con tres hijos,
llevaba a cabo una infinidad de actividades que indudablemente
la alejaban de su hogar. Con sus actos, terminaba por desafiar la
norma fundamental de toda madre: “estar con sus hijos, estar con
sus hijas, es decir no abandonarlos a otras manos, por más buenas
o inofensivas que sean” (Montes de Oca de Cárdenas, 1947, p. 81).16
Sería arriesgado sostener que ésta y tantas otras mujeres que
personificaban contradicciones entre sus palabras y sus actos no
eran conscientes de ello. Se puede aventurar que el tipo de mujer al
que se adherían discursivamente era algo que les permitía moverse
15 La idea de la “pedagogía de la madre” estaba presente en la mayoría de las mujeres católicas. En este sentido, se reivindicaba la instauración de “escuelas de economía doméstica”
que introdujeran a las mujeres en sus labores maternales como paso previo a contraer matrimonio. “Se impone, pues, la formación de la niña y de la joven mediante una educación
adecuada que la prepare al recto desempeño de su misión de madre y de educadora” (Miron
de L’Espinay, 1950, p. 109).
16 En sí, las mujeres que formaban parte del espacio católico y tenían una participación
activa en sus diferentes canales de divulgación, como Sara Montes de Oca de Cárdenas, Angélica Knaak Peuser y Mila Forn de Oteiza Quirno, entre otras, interactuaban más fuera que
dentro de sus hogares. Trabajaban, estudiaban, impartían discursos, escribían en periódicos
y revistas, participaban y organizaban congresos internacionales, concurrían a peregrinaciones, reuniones, semanas sociales, etc. Cf. Bianchi, 2002.
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con mayor soltura en la esfera pública sin acarrear los costos que
podía tener una postura más radical, aun cuando su ser mujer contrariara ese estereotipo. Adherirse a ciertos principios de emancipación femenina en espacios como el catolicismo podía llevarlas a
perder la posibilidad de canalizar su voz en la esfera pública o bien
de ser portavoz de un mensaje político.
En el caso de la católica Angélica Knaak Peuser, la inserción femenina en la esfera pública se justificaba en la “personalidad” de la
mujer. Ésta oscilaba entre cualidades como la sensibilidad, la imaginación, la subjetividad y la ternura, hasta cualidades como las de
poseer un temple firme y voluntad decidida. En términos de la educación de la mujer —y no así de su diferenciación con el hombre—,
Knaak Peuser no compartía ciertos postulados de Sara Montes de
Oca. Si bien la mujer era diferente al hombre, ello no anulaba la
posibilidad de que desarrollara su intelectualidad. La mujer tenía
el derecho a recibir una educación igual a la del hombre, ya que ello
no contrariaba en absoluto sus funciones maternales, sino que, por
el contrario, la ayudaba a ser cada día mejor (Knaak Peuser, 1947b,
p. 10).
Angélica Knaak Peuser dedicó gran parte de sus escritos a fomentar la educación femenina, que la mujer se encontrara a sí misma mediante el acceso al saber, pero, más de una vez, lo hacía recurriendo a alusiones maternalistas que terminaban naturalizando
las diferencias entre los sexos en respuesta a un feminismo católico
y conservador. Afirmaba: “Para mí, feminista es casi lo mismo que
femenina. Sólo que en lo primero encierro yo la síntesis de los deberes, derechos y responsabilidades que caben a la mujer, y en lo
segundo, el método, modo o forma con que la mujer debe estudiarlos y encararlos; total feminista-femenina” (Knaak Peuser, 1946, p.
612). Para ella, la mujer no debía aspirar a la igualdad absoluta con
el hombre, porque de este modo lo único que lograba era querer
imitarlo. La mujer, llamada más que nunca a actuar no sólo dentro del hogar, sino en los más diversos ambientes sociales, debía
buscar, sostener y defender los valores femeninos; debía enfrentar
la realidad desde un punto de vista no “hominista”, sino feminista
(Knaak Peuser, 1947b, p. 12).
Para las mujeres católicas, mujer y hogar eran términos equivalentes. La mujer debía ingresar a la vida pública sin perder su
especificidad y su indelegable rol de madre. No obstante, limitar
su visión de la mujer a “ángel del hogar” dificulta el camino para
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interrogarse sobre ellas, ya que, como hemos visto, sus posturas
presentaban contradicciones o puntos de fuga respecto de ello evidentes en sus propias prácticas. Estas mujeres infundían opiniones
sobre las otras mujeres y su participación política en un contexto
en el que se habían sancionado los derechos políticos femeninos y
Eva Perón adquiría cada vez mayor popularidad. Si bien la postura
de estas mujeres no se diferenciaba demasiado de la concepción
de mujer que tenía el peronismo, la oposición a Eva fue tajante, y
no se apoyó en el modo de definir a la mujer, sino en el ejemplo
propio que ésta daba sobre la actuación femenina. Las diferenciaciones de género se entrelazaban con la clase social y la procedencia de Eva Perón. Su pasado, asociado a una vida fortuita, hacía
imposible pensarla como modelo de familia, en la medida en que
aludía a todas aquellas desviaciones que la mujer debía evitar en
su comportamiento social. Por otra parte, las mujeres a las cuales
Evita les hablaba no eran para las católicas las más capacitadas para
acceder a la vida política, en tanto que, dada “su ignorancia”, eran
presas fáciles para las mayores aberraciones.17
Más allá de ello, lo cierto es que el peronismo reforzó la idea
católica de la familia como célula primaria de la sociedad. Sostenía
Eva Perón (1949): “He dicho antes que el clima hogareño es el más
propicio para nuestra actividad. La mujer, mejor depositaria que el
hombre de los valores espirituales y más accesible a las buenas costumbres por su condición biológica, es el pilar sobre el que descansa la sociedad” (p. 71). La idea de la mujer como sostén de la familia
en tanto célula primaria de la sociedad no sólo era impartida por
Evita, sino también por diversos representantes del peronismo, ya
fuesen hombres o mujeres, y por sus principales resortes de comunicación, entre los que se cuentan la revista Mundo Peronista, los
manuales escolares, panfletos y demás documentos. En general, se
tendía a asociar la ciudadanía de las mujeres con su rol maternal, y
a diferenciar sus funciones respecto a las de los hombres. Las mu17 En varias oportunidades, Evita respondió a las críticas que desde diferentes sectores del
antiperonismo se hacían a su persona con base en un posicionamiento político que la erigía
como protectora del pueblo y mediadora entre éste y Perón: “No me interesó jamás la insidia ni la calumnia cuando ellos desataron sus lenguas contra una débil mujer argentina. Al
contrario, me alegré íntimamente, porque yo, mi general, quise que mi pecho fuera escudo
para que los ataques, en lugar de ir a vos, llegaran a mí […] A ellos les duele que Eva Perón
se haya dedicado al pueblo argentino; a ellos les duele que Eva Perón, en lugar de dedicarse
a fiestas oligárquicas, haya dedicado las horas, las noches y los días a mitigar dolores y restañar heridas” (Perón, 1951, p. 348).
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jeres eran las encargadas de la actividad/ayuda social, mientras que
la política propiamente dicha era propiedad de estos últimos.
En el caso particular de Evita, Dora Barrancos señala que si bien
ésta disponía de una retórica conservadora apegada a una concepción tradicional de la mujer, toda vez que exaltaba las funciones
maternales y remarcaba las competencias diferenciales entre los
sexos, les exigía a las mujeres una importante disponibilidad para
encomendarse a su líder: el general Perón. Tal es el caso de las primeras delegadas censistas que tuvieron a su cargo la confección de
los padrones electorales femeninos y debieron dejar sus hogares
por “la causa” peronista (Barrancos, 2007, p. 185). De allí que aunque la retórica de la diferencia se hiciera presente tanto en mujeres
que conformaban el espectro femenino peronista, como en las antiperonistas, las contradicciones eran evidentes tanto en sus palabras como en sus actos. Qué era hacer política y quiénes estaban
habilitadas para ello era una pregunta que indefectiblemente se encontraba atravesada por una multiplicidad de categorías y patrones
de diferenciación que en más de una oportunidad neutralizaban el
accionar femenino. No obstante, la disyunción entre lo dicho y lo
hecho muchas veces terminaba siendo operativa, de modo tal que
mujeres que aún no habían ingresado al ámbito público tendían a
valerse más de los comportamientos que de las palabras de aquellas
figuras con las cuales se identificaban.

CONSIDERACIONES FINALES
A lo largo de este artículo hemos trabajado los modos en que las
intervenciones públicas de las católicas antiperonistas se fueron
anudando con el proceso político e institucional que ocupó la historia argentina de mediados del siglo XX. La conjunción entre una
perspectiva general de desconfianza hacia las masas y la figura de
un conductor considerado autoritario tuvo un lugar importante en
el modo en que las católicas antiperonistas construyeron su oposición al peronismo. La apelación a ciertas lecturas que circulaban
en la época, y que cuestionaban/indagaban el comportamiento del
individuo en las masas y el peligro de “infección de las multitudes”,
permitió explicar el apoyo cada vez mayor que recibía el peronismo de la población. Asimismo, las lecturas de éste como aquel que
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ocasionaba el desorden moral del país, así como la degeneración
del ser argentino, las llevó a apelar a condimentos de una moral
sexual tradicional, la misma que actuaba en las bases de su posición
de inferioridad respecto a los hombres y las retenía dentro del ámbito de lo privado.
La sanción de la Ley 13,010 activó la discusión por el ¿y ahora
qué? en una realidad transformada por el acceso al voto y la importancia política de Eva Perón. En las discusiones que se asentaron
en la arena pública, las católicas no entendieron el quehacer político como algo habilitante para todas las mujeres, sino sólo para
algunas de ellas que habían alcanzado la madurez cívica necesaria
para el ejercicio de sus derechos. Ante la pregunta de cómo pensar
la inserción política femenina o de qué modo hacer política con
derechos, éstas no aceptaban que Evita se erigiera como modelo
de feminidad y mucho menos que ejemplificara el modo en que las
mujeres debían involucrarse en la vida pública. Aun en aquellas que
tenían una concepción arraigada en los tradicionalismos católicos,
donde la ideología de la maternidad y la domesticidad imperaba en
los modos de ser mujer, sus propias prácticas actuaban como una
disrupción respecto a lo que sostenían en sus discursos. Dicho de
otra manera, sus actos ejemplificaban como formas de actuación lo
que sus palabras a menudo negaban.
Lo cierto es que las mujeres católicas manifestaron su pensamiento en diferentes problemáticas, algunas de las cuales competían directamente a los derechos femeninos y el rol político y social de la mujer, y otras que respondían a la situación política del
país, caracterizada por el desarrollo del movimiento peronista. No
todas se expresaron de un mismo modo. Si bien compartían una
visión del peronismo y sus seguidores atravesada por imágenes comunes, a la hora de pensar la inserción de las mujeres en la política
formal sus opiniones presentaban diferentes matices. Esto es, posturas más conservadoras y posicionamientos que, sin cuestionar
necesariamente los tradicionalismos católicos, reivindicaban que
había llegado el momento de su participación y actuación en la esfera pública-política.
En un escenario dominado por los hombres, donde las mujeres han sido históricamente confinadas al hogar y la familia, las
católicas intentaron incorporarse a la vida política aunque no partieran de presupuestos ni aspiraciones igualitarias. Trabajar sobre
su inserción discursiva en la esfera pública-política habilita nuevas
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vías para reflexionar sobre la vinculación entre género e historia.
No desde el común denominador de mujeres que enfrentaron a las
jerarquías masculinas (con mayor o menor éxito), sino desde aquellas que, aun sin cuestionar éstas, improvisaron también estrategias
—ya sea de modo individual o colectivo— en pro de incorporar al
sujeto femenino en el ámbito público. Esto es, reconocer pensamientos que, definidos en su propia contingencia, permiten problematizar, pluralizar y democratizar la discursividad histórica.
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JOSÉ FABIÁN RUIZ

La Participación Ciudadana en la Ampliación
de los Derechos Civiles en Nuevo León.
El Caso de Proyecto Litiga
Citizen Participation in the Expansion of Civil Rights
in Nuevo Leon. The Case of Litiga Project
JOSÉ FABIÁN RUIZ*

► RESUMEN
El objetivo de este trabajo es analizar el papel jugado por una
organización de la sociedad civil, en el proceso de ampliación
de los derechos civiles en Nuevo León. El caso elegido para
analizar es Litiga, proyecto impulsado por una organización
de la sociedad civil, Género, Ética y Salud Sexual, A.C. (GESS,
A.C.), a fin de generar un cambio en el Código Civil de Nuevo
León, con el objeto de permitir el matrimonio igualitario en
la entidad.
Palabras clave: Participación ciudadana / Derechos civiles /
Matrimonio igualitario / Nuevo León.

► ABSTRACT
The aim of this paper is to analyze the role played by a civil
society organization in the process of extending civil rights
in Nuevo Leon. The case chosen to analyze is Litiga, a project
promoted by a civil society organization, Gender, Ethics and
Sexual Health, A.C. (GESS, A.C.), in order to generate a change in
the Civil Code of Nuevo Leon, to allow the same-sex marriage
in the entity.
Keywords: Citizen participation / Civil rights / Same-sex marriage /
Nuevo Leon.

* Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Sociales. Correo electrónico: jose.ruiz@uanl.mx
Recibido: 13 de noviembre de 2017 | Aceptado: 26 de enero de 2018
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ISSN 2007-1205 | pp. 42-65

�LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LA AMPLIACIÓN DE LOS DERECHOS CIVILES

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La presente investigación analiza el caso del Proyecto Litiga, el
cual se inscribe en el proceso de ampliación de los derechos civiles en Nuevo León, y es impulsado por una organización de la
sociedad civil, Género, Ética y Salud Sexual, A.C. (GESS, A.C.), con la
finalidad de generar un cambio en el Código Civil de Nuevo León
y permitir así el matrimonio igualitario en la entidad. Según el artículo 147 del Código Civil vigente en Nuevo León, “el matrimonio es la unión legítima de un solo hombre y una sola mujer, para
procurar su ayuda mutua, guardarse fidelidad, perpetuar la especie
y crear entre ellos una comunidad de vida permanente” (Nuevo
León, 1940-2016, p. 32).
Los efectos de este artículo se extienden al concubinato, el cual
se define en el artículo 291 bis como “la unión de un hombre y una
mujer, libres de matrimonio, que durante más de dos años hacen
vida marital sin estar unidos en matrimonio entre sí, siempre que
no tengan impedimentos legales para contraerlo” (Nuevo León,
1940-2016, p. 52).
Por lo tanto, en Nuevo León las parejas igualitarias no son reconocidas en el ordenamiento legal, cualquiera que sea la forma
que adopten. Para cambiar esta situación, los miembros del comité
técnico de Litiga adoptaron la estrategia de presentar amparos con
el objetivo de lograr la modificación de los artículos citados, a fin
de que el matrimonio igualitario sea reconocido en la entidad. Esta
figura legal autoriza el matrimonio civil entre personas del mismo
sexo, reconociéndoles los mismos derechos que a las parejas heterosexuales (Belgrano Rawson, 2012, pp. 173-175).
Los amparos estratégicos, iniciados a finales de 2013, se extienden hasta la actualidad. A pesar de haber obtenido importantes
logros legales, incluso a través de fallos de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, los poderes locales, hasta el momento, no han
realizado los cambios requeridos en el Código Civil. Esto ha dado
lugar a una serie de acciones que se analizan en este trabajo, con
la intención de contribuir al estudio de un caso relevante por los
efectos que tiene sobre la ampliación de los derechos civiles con
que cuenta la ciudadanía neoleonesa. Conviene aclarar de inmediato que en este trabajo se habla de derechos civiles en el sentido
propuesto por Ferrajoli (2011). Esto es:
Poder tomar las decisiones jurídicamente relevantes para la
propia vida, de la gestión cotidiana de los propios intereses a
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JOSÉ FABIÁN RUIZ

las elecciones decisivas para el propio futuro —qué estudios
emprender, qué trabajo elegir o rechazar, cómo gastar o invertir el propio dinero, sí, cuándo y con quién casarse y similares—, equivale seguramente a la forma más espontánea y elemental de poder y, a la vez, de producción popular del derecho
desde abajo. Este tipo de poder y de producción autónoma de
las situaciones y las relaciones jurídicas, que he identificado
con el conjunto de aquellos derechos-poder fundamentales
que son los derechos civiles o de autonomía privada (p. 224).

Estos derechos, de primera generación, históricamente predecesores de otros conjuntos de derechos en las democracias más
antiguas, se constituyen por lo tanto en la piedra basal de la autonomía personal (Habermas, 2005; Méndez, O’Donnell y Pinheiro,
2002).
Para cumplir con su cometido, el estudio se divide en cinco partes. En la primera se propone una aproximación al reclamo en favor del matrimonio igualitario en México y en Nuevo León. En la
segunda parte se documenta la actuación de Litiga en el contexto
de la entidad. Para profundizar en el estudio de los puntos de vista
de sus miembros, en la tercera parte se plantea la metodología seguida para llevar a cabo el trabajo de campo, y en la cuarta parte se
documenta el resultado de las entrevistas realizadas. Finalmente,
en la quinta parte, se analizan los resultados obtenidos y se discuten a la luz de la literatura sobre el tema.
1. EL MATRIMONIO IGUALITARIO EN MÉXICO Y NUEVO LEÓN
En el proceso de reconocimiento de los derechos de la población
lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual en México (LGBTTTI), fue un hito de importancia la reforma
del artículo 1 constitucional llevada a cabo en 2001, expresando
que “queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, […] las preferencias sexuales” (México,
1917-2016). También debemos mencionar la aprobación de la Ley
Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación. A ésta se suma
la sanción de la Ley de Sociedades de Convivencia para el Distrito
Federal, aprobada en 2006, que reconoce algunos derechos de importancia para las parejas del mismo sexo (Cabrera Pliego, 2016).
Sin embargo, ante la insistencia de los activistas por la ampliaTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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ción de sus derechos, se logró aprobar la enmienda del artículo
146 del Código Civil del Distrito Federal, que entró en vigencia
en 2010. Allí se establece que el “matrimonio es la unión libre de
dos personas para realizar la comunidad de vida, en donde ambos
se procuran respeto, igualdad y ayuda mutua” (Ciudad de México,
1923-2014).
Según el ordenamiento federal mexicano, todos los estados se
encuentran obligados a reconocer los actos de registro civil llevados a cabo en otras entidades. Por lo tanto, a partir de la modificación operada en la Ciudad de México, el matrimonio igualitario se
legalizó de hecho en todo el territorio nacional.
Quintana Roo y Coahuila siguieron un camino semejante y
aprobaron legislaciones en la materia. En Campeche, Colima, Jalisco, Nayarit y Morelos existe el mismo reconocimiento. En el
caso de Colima, donde se llamó a la nueva figura “enlace conyugal”,
para no “generar controversias” con otros grupos sociales, la Corte
Suprema ordenó cambiar el nombre, “pues llamar distinto a algo
igual es —dijeron entonces los ministros— una forma de segregar
y eso es discriminatorio. Así que lo cambiaron” (Salazar, 2016, p.
167).
En diciembre de 2015 eran 29 los estados mexicanos donde se
habían registrado matrimonios igualitarios (Salazar, 2016). De tal
forma, México está transitando hacia el reconocimiento del matrimonio igualitario a través de un camino similar al seguido en
Colombia y Brasil.1
En efecto, entre 2012 y 2014 la Corte resolvió varios amparos
a favor de los matrimonios igualitarios en distintas entidades. A
éstos se suma la tesis 43/2015, que establece que son inconstitucionales los ordenamientos estatales que disponen que el matrimonio
es la unión entre un hombre y una mujer, o cuyo fin es la procreación (México, Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2015a).
Asimismo, la tesis 45/2015 señala que la libertad de los congresos
estatales para legislar sobre el estado civil se encuentra limitada
por los mandatos constitucionales y por los derechos humanos
reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales

1 En Brasil fue el Consejo Nacional de Justicia quien legalizó el matrimonio igualitario en
2013 (Arias, 14 de mayo de 2013). En Colombia, por su parte, desde el 7 de abril de 2016 la
Corte Constitucional estableció que los jueces y notarios ya no podrán negarse a celebrar
matrimonios entre parejas del mismo sexo (Marcos, 8 de abril de 2016).
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suscritos por México (México, Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2015b). Finalmente, la tesis 46/2015 establece que las relaciones que entablan las parejas del mismo sexo pueden adecuarse a
los fundamentos tanto del matrimonio como de la familia (México,
Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2015c). A partir de las jurisprudencias señaladas, la Corte insta a las entidades federativas
a reconocer estos matrimonios a través de la modificación de sus
códigos civiles (Cabrera Pliego, 2016).
En este contexto, el 17 de mayo de 2016 el presidente Peña Nieto presentó distintas iniciativas en el Congreso de la Unión. Una,
orientada a reformar el artículo 4 de la Constitución, estableciéndolo como sigue:
Artículo 4o.- El varón y la mujer son iguales ante la ley. Ésta
protegerá la organización y el desarrollo de la familia. Toda
persona mayor de dieciocho años tiene derecho a contraer
matrimonio y no podrá ser discriminada por origen étnico
o nacional, género, discapacidades, condición social, condiciones de salud, religión, preferencias sexuales, o cualquier
otra que atente contra la dignidad humana” (México, Poder
Ejecutivo, 2016, p. 6).

Asimismo, se propuso:
Reformar, adicionar y derogar diversas disposiciones del
Código Civil Federal a efecto de:
a) Garantizar el derecho de las personas del mismo sexo para
contraer matrimonio en igualdad de condiciones que las personas heterosexuales.
b) Establecer igualdad de condiciones que las personas heterosexuales para la adopción.
c) Garantizar la identidad de género.
d) Establecer el divorcio sin expresión de causa.
e) La actualización de otras figuras jurídicas que regula el
Código Civil Federal, con la finalidad de armonizar las disposiciones jurídicas contenidas en dicho Código de conformidad con los principios constitucionales de igualdad y no discriminación, así como para generar condiciones de igualdad y
evitar la discriminación de personas o grupos (México, Poder
Ejecutivo, 2016, p. 3).

A pesar del carácter progresista de la iniciativa, cabe destacar
que al momento no se avanzó en su concreción, en tanto el propio
partido al que pertenece el presidente, el Partido Revolucionario
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Institucional (PRI), bloqueó la reforma en el Congreso por considerar que no se trata de una medida prioritaria (Guerrero, 23 de
agosto de 2016).
Al tiempo que se desarrollan estas acciones en el ámbito nacional, en las entidades federativas también se desplegó una agenda
proactiva a favor de la reivindicación de los derechos de la comunidad LGBTTTI, entre los que se encuentra el matrimonio igualitario.
Nuevo León no ha sido la excepción. Las iniciativas locales para
darle visibilidad y protagonismo a la comunidad LGBTTTI iniciaron
en la década de los ochenta, cuando, entre otras actividades, comenzaron a organizarse las primeras marchas, con las acciones afirmativas que éstas suponen (Mendoza, 2016). Sin embargo, en los últimos
años esta actividad se incrementó. Entre los proyectos implementados para el reconocimiento de derechos vinculados con las cuestiones de género, destaca especialmente el Proyecto Litiga.
2. EL PROYECTO LITIGA
Según su portal (litiga.org), Litiga es un proyecto de la sociedad
civil de Nuevo León, apartidista y sin fines de lucro. Su objetivo es
conseguir el cambio del marco legal vigente para que los miembros
del colectivo LGBTTTI gocen de las mismas garantías que el resto de
la población, asegurando así que se respeten sus derechos humanos. Su herramienta de acción son los litigios estratégicos. Esto es,
la utilización de los instrumentos legales vigentes (amparo) para
generar jurisprudencia que ayude al cambio correspondiente en el
Código Civil de Nuevo León, con los efectos que esto puede provocar sobre el orden legal y la vida de las personas.
Su primera mención en la prensa local se realizó en septiembre
de 2013, cuando el juez tercero de distrito del centro auxiliar de la
Décima Región, con sede en Saltillo, Coahuila, amparó a una pareja
formada por dos mujeres en contra de algunas autoridades locales,
por negarse a recibir en la Oficialía núm. 8 del Registro Civil la
solicitud presentada para contraer matrimonio. La misma fue rechazada invocando el artículo 147 del Código Civil de la entidad.
El juez entendió que el mencionado artículo y la resolución del Registro Civil contravenían la normativa vigente sobre la garantía de
igualdad y no discriminación. El magistrado señaló que el artículo
147 del Código Civil del Estado de Nuevo León, junto con el oficio
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del Registro Civil, transgredían las garantías de igualdad y no discriminación establecidas en el artículo 1 constitucional (Mendoza
y Ochoa, 19 de septiembre de 2013).
Posteriormente, los activistas de Litiga apoyaron en enero del
año 2014 a Cristal Pacheco, embarazada de siete meses, en sus reclamos ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde se
negaban a asegurarla y así suministrarle el tratamiento requerido,
debido a que la cónyuge de Cristal es otra mujer: Gisela Almazán
(Mendoza, 27 de enero de 2014). Ante esta situación, intervino la
Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) para llevar el caso
ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), puesto
que la ley del IMSS es de rango federal. Finalmente, en febrero de
2014 se dio el alta a Cristal, quien pudo recibir la atención médica
adecuada (Mendoza, 28 de enero de 2014).
En febrero de 2015, Litiga contaba en su haber con dos amparos ganados, cuatro en revisión, cuatro en trámite y dos amparos
colectivos, uno a favor de 48 personas y otro para 118 personas
(Mendoza, 16 de octubre de 2014). Para ese entonces, el Congreso
local insistía en su renuencia a legislar en la materia (Mendoza, 17
de febrero de 2015).
A causa de tal negativa, Litiga presentó una queja ante la CEDH,
puesto que la actitud del Congreso local era contraria a la Constitución (Mendoza, 17 de marzo de 2015). Este hecho llevó a que
el 14 de abril de 2015 la CEDH señalara que el Congreso de Nuevo
León violó los derechos humanos al considerar que los neoleoneses no están “preparados” para los matrimonios igualitarios (Mendoza, 14 de abril de 2015).
En virtud de lo anterior, en mayo de 2015 la Primera Sala de la
SCJN, declaró la inconstitucionalidad del artículo 147 del Código
Civil de Nuevo León, como respuesta a uno de los nueve amparos
originados en Nuevo León y que atrajo la Corte (Mendoza, 27 de
mayo de 2015).
Posteriormente, a través de la ya mencionada jurisprudencia
43/2015, la SCJN señaló:
Considerar que la finalidad del matrimonio es la procreación
constituye una medida no idónea para cumplir con la única
finalidad constitucional a la que puede obedecer la medida: la
protección de la familia como realidad social. Pretender vincular los requisitos del matrimonio a las preferencias sexuales
de quienes pueden acceder a la institución matrimonial con
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la procreación es discriminatorio, pues excluye injustificadamente del acceso al matrimonio a las parejas homosexuales
que están situadas en condiciones similares a las parejas heterosexuales. La distinción es discriminatoria porque las preferencias sexuales no constituyen un aspecto relevante para
hacer la distinción en relación con el fin constitucionalmente
imperioso. Como la finalidad del matrimonio no es la procreación, no tiene razón justificada que la unión matrimonial sea
heterosexual, ni que se enuncie como “entre un solo hombre y
una sola mujer”. Dicha enunciación resulta discriminatoria en
su mera expresión (México, Suprema Corte de Justicia de la
Nación, 2015a).

Estas acciones combinadas dieron por resultado que el 13 de
febrero de 2016 se haya llevado a cabo el primer matrimonio igualitario en la entidad, como producto de una decisión judicial. Más
aún, luego de la boda civil las contrayentes recibieron la bendición
de un sacerdote católico. Una auténtica innovación en la entidad
(Robles, 14 de febrero de 2016). Este primer antecedente no sería
el único, y para mediados de 2017 ya se habían concretado 5 matrimonios civiles en Nuevo León, aunque todos ellos por la vía del
amparo (Jiménez, 7 de marzo de 2017).
Pese a esto, al día de hoy el Congreso de Nuevo León aún sigue
sin expedirse en la materia, aunque en marzo de 2017 la Corte Suprema instó por segunda vez ante el legislativo local a modificar
los artículos 147 y 291 bis del Código Civil (Jiménez, 9 de junio
de 2017). A su vez, la CEDH, en junio de 2017, giró sendas recomendaciones al Congreso estatal, a fin de que tome en cuenta las
iniciativas presentadas para incorporar la figura del matrimonio
igualitario (recomendación 11/2017), y al Registro Civil, por las
interpretaciones discriminatorias que realiza al no permitir los
matrimonios entre personas del mismo sexo en la entidad (recomendación 10/2017) (Cubero, 21 de junio de 2017).
Mientras esto ocurría, en 2016 la Corte Suprema resolvió de
forma positiva los reclamos de 48 ciudadanos neoleoneses que se
ampararon a favor del matrimonio igualitario (Félix, 28 de septiembre de 2016), y en octubre de 2017 resolvió de la misma manera otro amparo colectivo de 118 ciudadanos de la entidad (Jiménez, 19 de octubre de 2017). En las acciones reseñadas, Litiga jugó
un papel destacado.
Estos hechos generan de inmediato una serie de interrogantes. ¿Cómo y por qué se adoptaron los litigios estratégicos como
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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JOSÉ FABIÁN RUIZ

instrumento para el cambio? ¿Cómo se conformó el proyecto?
¿Cómo se financia? ¿Cómo se inserta su actuación dentro de la
sociedad local? ¿Cómo es su relación con los medios de comunicación? ¿Cuál es su postura frente a la propuesta presidencial en
materia de matrimonio igualitario? ¿Qué retos enfrenta Litiga a
futuro?
3. METODOLOGÍA
Para dar respuesta a estas preguntas se realizó un estudio de caso
exploratorio (descriptivo), basado en una estrategia cualitativa.
Dado el carácter exploratorio, aunque el mismo no da lugar a un desarrollo teórico exhaustivo, igualmente resulta relevante tanto por
el objetivo que persigue el Proyecto Litiga, como por las características organizativas y operativas del mismo (Coller, 2005, pp. 41-42).
Para llevar a cabo el estudio, se realizaron entrevistas a profundidad, semiestructuradas, con los cuatro miembros del comité técnico de Litiga. Las entrevistas se realizaron en dos momentos. La
primera etapa, llevada a cabo entre los meses de agosto de 2015
y enero de 2016, tuvo como objetivo conocer la opinión de los
miembros del comité acerca de los aspectos organizativos y estratégicos del proyecto. La segunda etapa se realizó con posterioridad
a que el Poder Ejecutivo presentara su proyecto de incluir al matrimonio igualitario en el ordenamiento normativo mexicano, entre
otras cuestiones vinculadas. Por lo tanto, se indagó a tres de los
miembros del comité acerca de sus puntos de vista sobre la iniciativa, su devenir y las formas en que dicha iniciativa podría modificar
sus estrategias a futuro.
Se escogió la herramienta de las entrevistas semiestructuradas
porque permite mantener una conversación enfocada sobre un
tema, al tiempo que proporciona el espacio y la libertad adecuados
para establecer el núcleo de la discusión (Taylor y Bogdan, 1987;
Bernard, citado por Vela Peón, 2001-2008, pp. 76-77).
Las entrevistas fueron grabadas y transcritas para su análisis. Se
acordó con los entrevistados que en la redacción del trabajo final
se utilizarían seudónimos a fin de preservar sus identidades.
Las entrevistas se estructuraron en torno a las siguientes cuestiones: la experiencia y la motivación de los activistas para sumarse
a Litiga; la elección de los litigios estratégicos como herramienta
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para lograr el reconocimiento del matrimonio igualitario, los alcances y las limitaciones de la misma; la organización y financiamiento del proyecto; el desarrollo del proyecto y su acogida en la
sociedad regiomontana; las opiniones del comité sobre la iniciativa
presidencial respecto del matrimonio igualitario y las reacciones
generadas; los retos de Litiga de cara al futuro.
En el transcurso de las entrevistas, se pudieron identificar importantes puntos de acuerdo entre los entrevistados (redundancia).
De manera posterior, los resultados fueron comparados teóricamente con otros trabajos que abordan el tema (triangulación). Al
final, los resultados obtenidos y su interpretación fueron cotejados
con una de las activistas del comité de Litiga, para asegurar la pertinencia de los mismos (member check). Veamos entonces los resultados.
4. LAS OPINIONES DE LOS MIEMBROS
DEL COMITÉ TÉCNICO DE LITIGA
A continuación vamos a presentar los resultados de las entrevistas
realizadas, organizados en torno a los ejes temáticos que guiaron
las entrevistas.
4.1. Litiga como proyecto conformado e impulsado desde la sociedad
civil
Formalmente, Litiga es un proyecto de una organización de la sociedad civil, Género, Ética y Salud Sexual, A. C. (GESS, A.C.), creada
en 1998. El proyecto busca la transformación del marco normativo que impide que las personas LGBTTTI tengan acceso al ejercicio
de todos sus derechos. Sin embargo, los entrevistados señalan que
Litiga es también una experiencia de activismo social. En especial,
en materia de derechos humanos. La novedad reside en la metodología escogida para llevar a cabo el reclamo: el juicio de amparo.
Esta estrategia jurídica fue discutida a fondo en su origen, debido
al escaso valor que se le asigna a las herramientas jurídicas en la
sociedad regiomontana.
El proyecto se construyó a partir de la idea de una abogada local
que llevó a cabo previamente un ejercicio de litigio estratégico en
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materia política. Junto a su equipo, bosquejaron el proyecto y lo
propusieron a GESS, A.C. La organización decidió hacerlo suyo.
Un litigio estratégico es aquel juicio (siempre termina siendo
juicio de amparo) que busca la modificación del marco normativo para adecuarlo a la realidad social. Sin embargo, los amparos
pueden ser directos e indirectos. El amparo indirecto se promueve
a partir de un acto de autoridad, por ejemplo, la negación del derecho a casarse para una pareja igualitaria. Dicha negativa se convierte en acto administrativo y eso permite presentar un amparo
por vía indirecta. En cambio, en el caso de un amparo directo, por
ejemplo, los amparos colectivos, no media tal acto administrativo,
sino que se atiende al interés jurídico de las personas. Si esas personas fueran a presentar sus trámites con la finalidad de casarse en
una oficialía, les sería negado el derecho, por lo que el amparo es
previo a tal negativa, protegiendo el interés jurídico de tales ciudadanos.
Según los entrevistados, esta estrategia es posible debido a la
confluencia de una serie de factores. En primer lugar, en 2010 se
llevó a cabo la reforma constitucional federal en materia de derechos humanos. Además, se realizó la reforma del Código Civil
del Distrito Federal, adoptando la figura del matrimonio igualitario, que culminó con un fallo de la Corte Suprema avalando dicha
reforma (México, Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2010).
En 2011, también cambió la posición de los tratados internacionales en materia de derechos humanos en el ordenamiento jurídico
nacional, adquiriendo la misma jerarquía que la Constitución, lo
que permitió su utilización directa en el ámbito interno (Ortega
García, 2015). Mientras esto ocurría, se observaron nuevas inquietudes entre las generaciones jóvenes de abogados regiomontanos y
la consolidación de un grupo de profesores en las escuelas de leyes,
quienes impulsaron desde las aulas una visión más progresista del
derecho.
A todo esto se sumó también la maduración de la lucha LGBTTTI
en la entidad. Esta maduración coincidió con una nueva generación de activistas que, aunque tienen poca experiencia, son de otra
generación y están socializados en una nueva cultura de derechos,
que les permite actuar y reclamar conforme a los mismos.
El comité de Litiga en la actualidad es un claro ejemplo de este
hecho. Está conformado por cuatro personas. Dos de ellas son
miembros “fundadores” del proyecto: Ana, una precursora del
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activismo de género en la entidad, la persona de mayor edad del
comité, y Rebeca, una activista de poco más de 30 años, sin experiencia previa. Junto a ellas trabajan las dos personas que entraron
en reemplazo de los dos miembros fundadores que se retiraron por
diversos motivos del comité: Carina, también de más de 30 años,
sin otra experiencia en el activismo, y Diego, el abogado del proyecto, de poco más de 20 años. Diego comenzó a trabajar como
pasante en Litiga, aunque ya había trabajado en la CEDH, también
como pasante. Él es el único miembro que cobra una remuneración
simbólica, ya que el comité entendió que una retribución podría
garantizar una mayor dedicación a la causa. Los cuatro tienen formación universitaria, aunque diversa. Además, ninguno de ellos es
regiomontano por nacimiento. Ana nació en la Ciudad de México,
Rebeca en Guanajuato, Carina en Coahuila y Diego también nació
en la Ciudad de México. Esta variedad de edades y de experiencias
da al comité una riqueza de opiniones que amplía su visión.
4.2. El financiamiento de Litiga
Desde sus inicios, el proyecto se financia con aportaciones voluntarias. Se utilizaron entonces varias estrategias para recaudar fondos, a las que finalmente se sumaron dos donadores locales, que
realizan aportaciones bimestrales, las cuales se unen a otras aportaciones menores. También contribuye GESS, A.C., quien completa
el ingreso. Esto hace que el activismo en Litiga sea desinteresado.
Como señala Carina: “Actuamos completamente sin ningún recurso, en tu tiempo libre, con el amor a la camiseta, y saber que las
cosas las estás haciendo por un fin y que van a beneficiar a todos”.
El propio desconocimiento que las autoridades tienen del proyecto genera suposiciones erradas sobre sus recursos. Como señala
Diego, el abogado: “Ellos no saben si somos cien personas en este
proyecto, no saben si esto está fondeado por un economista, político, o alguien de un grupo de poder muy fuerte, que tiene mucho
dinero”.
Sin embargo, los entrevistados remarcan enfáticamente un hecho:
Realmente nunca tuvimos apoyo de ningún grupo, ningún
político, ningún congreso o representante que estuviera en
algún puesto político. Se da el caso que nosotros tuvimos que
partir sin antecedentes, provocando que la autoridad hiciera
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el acto administrativo para después impugnarlo. Es decir, no
había un camino para llegar donde ya llegamos.

La falta de recursos hace que se recurra a distintas estrategias de
fondeo (aportaciones, actividades, realización de eventos culturales), a fin de mantenerse y pagar la remuneración del abogado. Esto
hace que el propio litigante conciba su participación como trabajo,
más que como activismo. En palabras de Diego: “El trabajo que a
mí me interesó fue cómo podía hacer cambiar la percepción de los
mismos jueces que otorgarían la sentencia. Un poco de activismo
sí, pero si yo lo pudiera ponderar sería de la siguiente manera: mi
trabajo fue un 80% de estrategia jurídica y un 20% de activismo”.
Por otra parte, él aporta una visión distinta del resto del comité.
En su entender: “Yo mismo en este grupo de Litiga insistí que mi trabajo en este tema sería el mínimo que tenga que ver con activismo”.
De todas formas, Diego admite que, dados los costos que demanda presentar un amparo indirecto, para muchos ciudadanos
sería impensable hacerlo de forma privada. Por lo tanto, Litiga representa una opción doblemente valiosa para la comunidad LGBTTTI local.
4.3. Litiga en la prensa
Un hecho a destacar es la relación de Litiga con los medios de comunicación. En un principio, el proyecto surgió alejado de la prensa, puesto que se evitaba que ciudadanos con capital político o con
posición de poder pudieran ejercer presión para detener los casos.
Se buscaba así que el sistema judicial trabajara sin exposición mediática, sin llevar a la arena de lo público, y por tanto de lo político,
un tema que se concibe como meramente jurídico. El proyecto se
centraba en los juzgados. En todo caso, si hacía falta, se salía en
prensa, se realizaba la comunicación correspondiente, y se volvía
al resguardo del proyecto.
La exposición llegó con el caso de Cristal y Gisela en 2014.
Como señala Rebeca: “Tuvimos que salir porque la verdad era un
caso que dolía un chorro, y fue un caso muy importante porque el
caso de Nuevo León fue la gota que derramó el vaso”.
A partir de allí, el proyecto tomó una dimensión pública, aunque
siempre cuidando que la exposición en medios sea la estrictamente
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necesaria. Sin embargo, según Carina, este bajo perfil que mantuvo
el proyecto es parte de su éxito. En sus palabras:
Otra de las cosas del proyecto, y hablabas de por qué no escalarlo a un nivel más público, fue porque al inicio nosotros,
como estrategia, nos trazamos estar en un perfil superbajo. Y
nos ha funcionado tan bien, porque a la fecha no saben quiénes
somos. Nadie sabe quiénes somos. Entonces es como el superhéroe disfrazado que se mete a la cabina y se quita y se pone el
traje. ¡Lo mismo! No saben quiénes somos, entonces no saben
contra quién pelearse, a quién difamar, no saben a quién meterle periodicazo. No saben.

Decididamente, podríamos adoptar la expresión del “superhéroe disfrazado” como el código en vivo que mejor expresa la naturaleza de Litiga.
Por su parte, Diego utiliza este rasgo distintivo para remarcar
una de las peculiaridades de Litiga. Él señala: “Nosotros no tenemos
la necesidad de hacer amarillismo para que las autoridades sientan
presión […] Cambiamos totalmente la forma del activismo”.
Por otra parte, no todas las parejas que utilizaron el apoyo jurídico de Litiga para defender sus derechos consienten en que sus
datos sean utilizados de forma pública. En estos casos, Litiga respeta absolutamente la confidencialidad de la información que maneja, aunque los consejeros admiten que la publicidad de la misma
ayudaría eficazmente a difundir su trabajo.
En síntesis, un activismo de bajo perfil, que utiliza estrategias
legales, con escasa participación en los medios y que mantiene la
confidencialidad de los casos que maneja, supone una experiencia
altamente innovadora dentro del panorama social de Nuevo León.
4.4. Litiga y la sociedad de Nuevo León
Los entrevistados coinciden en que vivimos en un país y en particular en una entidad sumamente tradicional. Por lo tanto, impulsar
la causa de género supone costos que de momento ningún partido
político está dispuesto a pagar. Los calificativos “conservador”, “homofóbico”, “patriarcal”, “machista”, se reiteran en las entrevistas. En
esa descripción entran todos los partidos: desde los situados ideológicamente en la derecha, hasta los de izquierda, puesto que “no
todos los de izquierda son progresistas”, señala Rebeca. Es un tema
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que impregna la cultura política. Por lo tanto, de momento no hay
quien esté dispuesto a pagar el costo político de impulsar la agenda
LGBTTTI. Menos aún cuando se aproximan contextos electorales. Ni
siquiera el partido del presidente, quien en mayo de 2016 impulsó
una reforma normativa tendente a incorporar el matrimonio igualitario en la Constitución y el Código Civil Federal. Como sintetiza Carina: “Los que tendrían como el voto del cambio, pues no se
quieren aventar el paquete”.
En el caso del gobierno estatal iniciado en octubre de 2015, a
cargo de Jaime Rodríguez Calderón, generador de importantes expectativas sociales, no se advierte tampoco un cambio de estrategia. Al contrario, a pocos días de cumplir su primer año de gestión,
el gobernador señaló a la prensa que si las parejas homosexuales
desean casarse, pueden hacerlo en Saltillo (Coahuila). Además puntualizó que las adopciones en familias igualitarias son “contra natura” (Aristegui Noticias, 3 de octubre de 2016). Estos hechos remarcan la impresión que los entrevistados tuvieron desde el inicio
de su gestión acerca de que con dicho funcionario las cosas serían
aún más difíciles. Aunque, como puntualizó Carina, “no estamos
pidiéndole un favor. Tenemos la ley de nuestra parte y hay que
usarla. Únicamente eso”.
Sin embargo, y a pesar de las resistencias que se advierten a diario, el cambio social está en marcha. Hoy en Nuevo León hay un
activismo fuerte. Además, en el estado se constata un choque de
generaciones, de culturas, de formaciones. Hoy Nuevo León es una
sociedad diversa, con ciudadanos que presentan gran variedad de
valores y opiniones. Como explica Rebeca:
Creo que estamos en un momento en el que se está moviendo la cultura social. Se están moviendo los paradigmas y los
prejuicios. ¿Qué te puedo decir? Estamos en medio de una
licuadora. Ahorita, esto es una licuadora. Y todos estos argumentos de la Corte están haciendo que a cualquier ciudadano
se le empiece a mover la cabeza. Es como cuando estás a punto
de desamarrar el nudo, que estás desesperado desamarrando
la última vuelta del nudo.

En este contexto de transición cultural, los entrevistados remarcan un hecho clave: los jóvenes tiene menos prejuicios para expresar su identidad, defenderla y manifestarla públicamente. Como
señala Carina: “La verdad es que es bien esperanzador oír hablar
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a los chavitos de 20 años, de 18 años, de derechos y de esto, o sea,
dices: ¿dónde estaba yo a esa edad?”. En este sentido, los entrevistados avizoran cambios importantes en la entidad.
4.5. La propuesta presidencial en la materia
Con respecto a la propuesta del presidente Peña Nieto de incorporar la figura del matrimonio igualitario en la Constitución y en el
Código Civil Federal, entre otras cuestiones, los entrevistados reconocen que los tomó por sorpresa. No esperaban que formalizara
esta iniciativa. ¿Qué pudo haber motivado al presidente para hacerlo? La coincidencia es absoluta: la necesidad de cambiar la imagen
internacional de México en materia de derechos humanos. A eso se
suma la importancia, en el ámbito interno, de que el Ejecutivo tome
posición frente al tema, pero sin comprometerse demasiado. “Le
tocaba la decisión salomónica de lavarse las manos”, como resume
Rebeca. Esto es: la Corte viene resolviendo de forma progresista los
amparos que presenta la comunidad LGBTTTI. Más aún, la Conapred
está haciendo uso reiterado de la acción de inconstitucionalidad,
y la Corte ha resuelto de forma positiva. Por lo tanto, el Ejecutivo
presentó la iniciativa, pero dejó el tema en manos del Congreso federal, trasladando la responsabilidad al Legislativo.
También hay amplia coincidencia en cuanto a que los partidos
fueron sorprendidos por la medida, en especial el PRI (partido del
presidente). Más aún, los entrevistados consideran que la estrategia seguida no fue la adecuada, al no haber planteado el tema al
interior del partido primero. Rebeca sintetiza: “Creo que lo negoció mal, porque creo que debió haberlo negociado primero con su
partido, y no mandarles el desayuno, ¿verdad?”
Consultados respecto a la influencia que puede tener la actitud
de la Iglesia católica sobre la renuencia de los priistas frente a la iniciativa, especialmente luego de las elecciones de julio de 2016, las
opiniones coinciden. Los estados pequeños y tradicionales, como
Aguascalientes, son muy diferentes respecto de estados como Veracruz, donde el hartazgo frente a la situación imperante resultaba
inocultable. Los primeros dan lugar a ciertas presiones por parte
de la Iglesia, que se dificultan en los segundos. Por lo tanto, las opiniones tienden a relativizar tal influencia. Se trata de un problema
cultural, no de presiones fácticas.
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Con respecto a la iniciativa presentada por el PRD en la materia,
también hay consenso de que tal acción resulta lógica si es que el
partido desea desmarcarse de Morena y de su líder, para representar la opinión de la izquierda progresista sobre el tema.
Las opiniones vuelven a aglutinarse en torno a la posibilidad de
que ambas iniciativas resulten bloqueadas en el Congreso. Por lo que,
al menos en Nuevo León, Litiga seguirá presentando amparos estratégicos hasta que se consiga generar jurisprudencia en la materia.
Finalmente, los entrevistados admiten no haber imaginado las
reacciones en contra que motivó la iniciativa del presidente. Sí sabían de la profunda oposición de algunos sectores sociales, pero no
con la virulencia alcanzada. “Fue como darle un golpe a un avispero”, dice Carina. “A este nivel no”, admite Rebeca.
Sin embargo, y frente a lo que estiman constituye un llamado
a la intolerancia, Ana señala que el próximo paso a dar será proponer un proyecto de ley contra la incitación al odio, al estilo de
las legislaciones que existen en Argentina o Estados Unidos, entre
otros países. Una norma que complemente a la ley en contra de la
discriminación.
4.6. Litiga y sus retos a futuro
Consultados sobre los desafíos que deberá afrontar el proyecto a
futuro, los entrevistados destacan tres cuestiones. La primera es
el tema de los amparos estratégicos. En septiembre de 2016, la
Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia resolvió el amparo
colectivo de 48 ciudadanas y ciudadanos neoleoneses, para que pudieran contraer matrimonio con personas del mismo sexo. Nuevamente, en la sentencia, se destaca la inconstitucionalidad de los
artículos 147 y 291 bis del Código Civil de la entidad (Félix, 28 de
septiembre de 2016). Esta sentencia es otro antecedente que emite
la Corte, estableciendo la inconstitucionalidad de los señalados artículos. Mientras tanto, el Congreso local sigue sin realizar la modificación correspondiente, por lo que se obliga a continuar tramitando amparos. Al menos hasta que se establezca jurisprudencia en
la materia. Por lo tanto, ante la inacción del Legislativo, el proyecto
seguirá adelante.
La segunda cuestión, mencionada enfáticamente por la totalidad de los consejeros, es la ampliación de su actividad hacia otros
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grupos vulnerados. Especialmente los transgénero, una minoría
que sufre con particular gravedad discriminaciones de todo tipo,
incluso exponiendo su vida frente a la violencia continua.
Si bien en un principio Litiga propuso atender a este grupo, debido a la escasez de recursos y de colaboradores, decidieron centrarse en el tema del matrimonio igualitario. Sin embargo, no sólo
mantiene un interés en ayudar a los grupos transgénero, sino que,
como destaca Carina, se ofreció ayuda y asesoría para que ellos
mismos puedan organizarse y plantear su agenda.
Finalmente, la tercera cuestión es el tema de la agenda asociada
con el matrimonio igualitario. Como destaca Diego:
Pasa un poco a segundo plano parejas del mismo sexo, matrimonios igualitarios, y entra el tema de los trans, entra el tema
de trans, porque resolviendo la situación contractual, jurídica
y en seguridad jurídica de las parejas, ¿qué es lo más importante, qué sigue, qué falta? […] Nosotros vemos una problemática también con los próximos niños adoptados, o que
crezcan dentro de un matrimonio igualitario. Cuando suceda,
la sociedad va a tener una cierta percepción de aquellos niños,
entonces vamos a tener una problemática que ya se dio actualmente con una escuela. Lo divertido de este proyecto es que
cada día tenemos un juicio diferente.

En este sentido, cada derecho que se consigue, cada progreso
que se realiza, abre la puerta a nuevos desafíos en materia de reconocimiento y tutela efectiva normativa, en un proceso que se retroalimenta de forma continua.
5. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Como surge de la lectura del caso analizado, el mismo presenta similitudes de importancia con lo ocurrido en otros contextos donde se transitó el camino hacia el matrimonio igualitario a través
de la acción progresista del Poder Judicial (Peña Huertas y Parada
Hernández, 2014). Los jueces, y más en general el Estado de derecho como institución, pueden convertirse en aliados centrales de
los actores sociales a la hora de impulsar e implementar nuevos
derechos, o interpretar los ya existentes en un sentido innovador,
tanto en el plano nacional como en el internacional (Ruiz, 2009,
2012). En este aspecto, Litiga utiliza las herramientas legales con
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un sentido novedoso, coincidiendo en su accionar con otros reclamos ciudadanos llevados a cabo en América Latina, que recurrieron a estrategias similares de índole judicial (Peruzzotti y Smulovitz, 2002).
Sin embargo, el caso de Litiga también presenta elementos propios que merecen ser destacados. En su estudio sobre la legalización de los matrimonios civiles entre personas del mismo sexo en
España, por parte del gobierno del Partido Socialista Obrero Español en 2005, Calvo (2010) señala que las políticas públicas basadas
en las reivindicaciones de los movimientos sociales se pueden explicar a partir de un modelo centrado en tres elementos: 1) la legitimación de la demanda y del peticionario, 2) el ensanchamiento de
la estructura de oportunidades políticas que facilitan la adopción
de la misma, y 3) la realización de la oportunidad (toma de decisión
efectiva) por parte de quien tiene la capacidad de hacerlo. De tal
forma que, aunque la actuación de los movimientos puede moldear las decisiones gubernamentales, existe una serie de condicionamientos que escapan al control de los activistas.
En el caso que aquí analizamos, es interesante marcar el contrapunto respecto de lo acontecido en España. Sin embargo, debemos
destacar de inmediato que Litiga no tiene como objetivo la concreción de una política pública integral sobre el tema de los derechos
asociados con el género, sino que su objetivo es el cambio legal del
Código Civil de Nuevo León para permitir el matrimonio igualitario en la entidad. Salvando esta diferencia sustancial, podemos
realizar una comparación que nos ayude a reflexionar sobre las
particularidades de la experiencia llevada a cabo en Nuevo León.
Respecto de la demanda y del peticionario, el caso de Litiga es
diferente del modelo propuesto por Calvo porque, como señalan los
propios activistas, en Nuevo León no se percibe el reclamo de la comunidad LGBTTTI acerca de los matrimonios igualitarios como una
cuestión socialmente mayoritaria. Más aún, no se comprende como
un reclamo sobre derechos civiles a fin de concretar la ciudadanía
plena para un colectivo que ve menoscabada su igualdad ante la ley.
Sobre la segunda cuestión planteada por Calvo, un cambio en
la estructura de oportunidades políticas que faciliten la adopción
de la medida reclamada, en el caso analizado se comprueba una
transformación que podría facilitar el cambio del Código Civil de
la entidad. Desde 2010, en opinión de los entrevistados, se produjeron en México y en Nuevo León una serie de modificaciones
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que permitieron implementar con éxito la alternativa de los litigios
estratégicos en materia de cambio legal. De tal manera, la reforma
constitucional en el tema de derechos humanos; la adopción del
matrimonio igualitario en la Ciudad de México primero, y luego
en otras entidades federativas; una renovación en el activismo local, y el surgimiento de nuevas generaciones de abogados, con criterios progresistas y compromiso social, fueron transformaciones
relevantes que facilitaron la concreción de la estrategia legal implementada por el proyecto.
En cuanto a la tercera cuestión, la oportunidad de concretar el
cambio del Código Civil por parte de las autoridades, como fue
suficientemente destacado en las entrevistas, ni el gobierno neoleonés, ni los partidos mayoritarios en la entidad están dispuestos
a incorporar el reclamo en sus agendas. Ya sea por sus propios valores (o prejuicios), o porque no consideran que la cuestión vaya a
redituarles políticamente, la autoridad estatal sólo está dispuesta a
permitir los matrimonios igualitarios en la entidad a partir de decisiones judiciales. Esto obliga a continuar con los amparos estratégicos, al menos hasta que se genere jurisprudencia en la materia,
y se destrabe la cuestión legalmente.
Por lo tanto, las características específicas del caso analizado
explican por qué, a pesar del apoyo obtenido por los litigios estratégicos en pro del matrimonio igualitario, aún no se concretó el
cambio legislativo por parte del Congreso de Nuevo León. Sin embargo, dentro de este contexto existen otros dos puntos a destacar
en el proyecto Litiga que resultan de interés para nuestro análisis.
Uno de ellos es la propia estrategia de Litiga de no apelar a los
medios de comunicación en apoyo de su demanda. En términos
de Majone (1997-2005), la aceptación de un tema por parte de la
opinión pública depende menos de razones técnicas que de la argumentación con que se lo presenta. Sin embargo, según el autor,
los actores desarrollan sus estrategias en los términos que enmarca la propia normatividad vigente. En este sentido, y como señala
Diego, el abogado del proyecto, Litiga decidió hacer de la profesionalización una marca distintiva de su causa. Justamente, este bajo
perfil, aunque resta popularidad a la propuesta, se transforma en
punto fuerte en la medida que, frente a los actores institucionales
tradicionales, nadie sabe a ciencia cierta quiénes conforman Litiga,
quiénes lo financian, cuáles son sus objetivos ni intenciones. Esto
los pone a salvo de bloqueos, presiones o cualquier otra forma de
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manipulación por parte de los grupos opositores. “Es como el superhéroe disfrazado”, en la expresión tan gráfica de Carina.
Sin embargo, como ya señalamos, la contracara del bajo perfil
es que el reclamo sobre el matrimonio igualitario no sea percibido
como una demanda socialmente mayoritaria en la entidad.
La otra cuestión, mencionada anteriormente, es el concepto novedoso del activismo que maneja el proyecto. En este rubro, Litiga
no guarda parecido con otros reclamos ciudadanos llevados a cabo
en la entidad. Litiga desarrolla un activismo de baja intensidad, que
evita ser asociado por la opinión pública con las protestas tradicionales, el “activismo de banqueta”, en palabras de Carina.
Mientras todo esto acontece, Litiga continúa expandiendo el
universo de derechos civiles que gozan los neoleoneses, a través de
los amparos que promueve, los matrimonios concretados y las sentencias de la Corte Suprema. Esto convierte a su estrategia en un
caso sobre el que vale la pena centrar nuestra atención. De tal forma, cada reconocimiento que logra Litiga para los miembros de la
comunidad LGBTTTI detona nuevas cuestiones legales, abre nuevos
espacios de discusión pública y provoca nuevos litigios, redundando todo en una ampliación de derechos civiles para un importante
grupo social.
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PATRICIA ANDRADE DEL CID

Héroes y Villanos en el Discurso de Siete Candidatos
al Gobierno de Veracruz en 2016
Heroes and Villains in the Speech of Seven Candidates
to the Government of Veracruz in 2016
PATRICIA ANDRADE DEL CID*

► RESUMEN
Con el objetivo de descubrir aspectos simbólicos de la cultura
política del estado de Veracruz, el texto analiza los discursos
que emitieron siete candidatos al gobierno estatal en 2016,
durante la serie de televisión Voto informado Veracruz. En los
resultados se observa cómo el discurso político se representa como un relato de gesta —que incluye su propio producto
simbólico—, y que es el que predomina sobre las demandas
sociales de la población y de las ideologías de cada partido. La
discusión final se pregunta por las distintas ideologías de los
partidos políticos, que se ven difuminadas por la estructura del
relato mítico.
Palabras clave: Discurso / Cultura política / Elecciones / Análisis
proposicional / Análisis estructural del relato.

► ABSTRACT
The text analyzes the speeches emerged by seven candidates
to the state government of Veracruz in 2016, during the TV
series Voto informado Veracruz, in order to analyze symbolic
aspects of the state’s political culture. The results show that
political discourse is represented as a story of feat —which includes its own symbolic product—, and is the one that predominates before the social demands of the population and
the ideologies of each party. The final discussion questions the
different ideologies of political parties, which are blurred by
the structure of the mythical story.
Keywords: Discourse / Political culture / Elections / Propositional
analysis / Structural analysis of the story.

* Profesora-investigadora de la Universidad Veracruzana, Centro de Estudios de Opinión y Análisis.
Fundadora del Observatorio Veracruzano de Medios. Correo electrónico: patiandrade59@gmail.com

Recibido: 8 de junio de 2017 | Aceptado: 21 de noviembre de 2017
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ISSN 2007-1205 | pp. 66-92

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El relato sociopolítico se ocupa principalmente de las crisis que afectan a las organizaciones. De cada cabeza que se le corte al dragón de
la crisis política del momento, le nacen otras dos. El héroe de hoy y
quien mañana tomará su relevo es seguro que tendrán que volver a
cabalgar en los aparatos institucionales para regresar a la boca de la
cueva de la historia
Manuel Martín Serrano, 1998

1. INTRODUCCIÓN
Durante las elecciones para gobernador en 2016, la Universidad
Veracruzana llevó a cabo el proyecto Voto informado Veracruz
(Viver),1 con la finalidad de promover el voto para la construcción de ciudadanía. Una de las tres vertientes de Viver consistió
en realizar una serie de programas de televisión con el apelativo
de Diálogos públicos.2 Esta serie consistió en que cada uno de los
siete candidatos se presentara ante un auditorio de estudiantes y
académicos para contestar una serie de preguntas elaboradas por
la propia comunidad universitaria, bajo el formato de ‘foro’.
Los siete programas fueron transmitidos posteriormente por la
Televisión Universitaria. Su forma y contenido representaron un
ámbito innovador para la construcción de la esfera pública en Veracruz y, en consecuencia, motivo de análisis para la comunicación
y la cultura política veracruzanas.
Se sabe que la esfera política ofrece la posibilidad de analizar
discursos que tienen gran alcance social porque es una instancia
privilegiada y legitimada para ello. En consecuencia, en todo discurso se hallan implícitos principios y valoraciones de una determinada interpretación de la realidad, o de lo que debería ser la realidad para quienes sustentan tal discurso.
Al poner de relieve el lenguaje como un medio a través del cual
los individuos actúan e interactúan con el mundo social, se reconoce que es un dispositivo que permite construir y modificar las
relaciones de individuos o de grupos sociales, y por eso es también
1El Centro de Estudios de Opinión y Análisis fue la instancia académica que organizó Viver
2016 (http://votoinformadoveracruz.uv.mx/). La serie de programas de televisión Diálogos
públicos se realizó con el apoyo de Televisión Universitaria y la Dirección de Comunicación
Universitaria de la Universidad Veracruzana.
2 Las otras dos fueron Voto informado Veracruz e Ideas por Veracruz, ambas plataformas
web que promovieron la participación ciudadana, para que los candidatos y la ciudadanía
pudieran interactuar.
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PATRICIA ANDRADE DEL CID

considerado un medio de acción y de intervención política. Por
ello, a través del análisis del contenido del discurso político, lo que
se pretende encontrar son esas relaciones, porque esos discursos se
producen y se reciben en el seno de una o más instituciones sociales que determinan tanto el contenido como la forma del mensaje,
además de la recepción del mismo.
Partimos de la hipótesis de que la comunicación provee a la cultura productos simbólicos que se pueden explorar en los discursos
mediáticos, ya que éstos “son agentes culturales que ponen en relación a distintos órdenes de significación” (Andrade, 2007, p. 23).
Se entiende por discurso “toda práctica enunciativa considerada
en función de sus condiciones sociales de producción: institucionales, ideológico-culturales e histórico coyunturales” (Giménez,
1989, p. 145). Ya que es una práctica social, el discurso implica al
menos una premisa cultural preexistente que se representa en un sistema de valores de los que emerge.
Este estudio tiene por objetivo analizar el discurso emitido por
los candidatos para gobernar Veracruz en 2016, para reconocer aspectos de la cultura política veracruzana: valores, intereses, actitudes y comportamientos.3
2. EL DISCURSO ES UN RELATO
Los semiólogos definen como tarea del análisis del contenido del
discurso conocer cómo influyen los procesos cognitivos sobre la
producción y el entendimiento de sus estructuras, lo que supone
una integración del texto y el contexto. Para Van Dijk (1992), la
palabra texto indica un constructo teórico y abstracto que se actualiza en el discurso (Piñuel y Gaytán, 1995, p. 516).
El texto implica una ‘actividad’ cognitiva que consiste en seleccionar:
a) los objetos de referencia (los objetos, las cosas) a propósito de
los cuales cabe comunicar a una audiencia determinada
b) los datos de referencia (lo que se dice de esas cosas) que han
de proporcionarse acerca de los objetos
c) la organización de los datos, es decir cómo se cuenta el relato

3 Este estudio se elaboró gracias a la participación de alumnos de licenciatura, bajo la coordinación de la Lic. Mariángel Pablo y la Mtra. Flor de María Mendoza Muñiz.
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La actividad cognitiva es la que establece el vínculo entre lo que
sucede y el conocimiento de lo que sucede, estableciendo así una
mediación: otorgar un cierto sentido a la realidad (Andrade, 2007).
El texto corresponde a los procesos cognitivos que forman parte de la cultura misma; su contenido expresa asuntos que provienen del inconsciente o imaginario colectivo, es decir, “un conjunto
de imágenes que preceden y pertenecen a una comunidad en un
determinado contexto histórico social” (Andrade, 2007, p. 24).
En cuanto al contexto, Van Dijk (1992) propone que en todos los
niveles del discurso podemos encontrar las huellas del contexto, en
las que las características sociales de los participantes juegan un
rol fundamental. La variable contextual se observa en los distintos
usos del léxico: los hablantes podemos tener opciones diferentes o
ideologías, por ejemplo: ‘terrorista’ frente a ‘luchador por la libertad’ o ‘viejo’ versus ‘adulto mayor’.
Sobre la idea de que el ‘relato’ es un discurso, esto obedece a que
existe una fuerte superficie narrativa que penetra las expresiones
más diversas de la cultura humana: el cuento, la historia, las noticias y los discursos políticos son productos identificados como
relatos. Su estructura narrativa es la matriz de todos los discursos,
iniciando por el propio pensamiento (o proposición), que tiene estructura de relato.
El relato actúa de la misma manera en la comunicación de masas que en la comunicación política: el discurso político es un relato
mítico que reproduce el imaginario social a través del drama, porque:
los personajes son construidos como héroes, grandes o
pequeños, con pasiones, triunfos y fracasos, y no como personas producto de la realidad que se desenvuelven en un contexto de conflictos y relaciones sociales [...] la personalización, la
fabricación de héroes, la puesta en escena en drama y en mito,
son expresiones centrales de la mediación que ejercen ciertas
representaciones sociales (Abril, 1997, p. 157).

Por su parte, Martín Serrano (1998) sostiene que el modelo del
relato de gesta es consustancial al quehacer político: “El fracaso o
el triunfo de los personajes políticos sirven por igual para marcar
la permanencia y la primacía de las instituciones a las que representan. Es consustancial con la narración del quehacer político la
reiteración equilibrada de triunfos y de fracasos” (p. 5).
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Entonces, el análisis de la estructura del relato mítico y sus variantes léxicas —abordadas como contexto— proporcionarán las
herramientas para ingresar en aspectos simbólicos de la cultura
política de los veracruzanos, expresados en los discursos políticos
durante la campaña electoral.
3. LOS VALORES, EL MITO Y EL RITUAL EN EL DISCURSO POLÍTICO
El lenguaje es más que un sistema de signos, constituye el medio
a través del cual los individuos actúan e interactúan con el mundo social; es un dispositivo que permite construir y modificar las
relaciones de individuos o de grupos sociales; por eso es también
considerado un medio de acción y de intervención política. Cuando analizamos el contenido del discurso político, lo que se pretende distinguir son las relaciones de individuos, grupos sociales e
instituciones políticas, porque los discursos se producen y se reciben en el seno de una o más instituciones que determinan tanto el
contenido como la forma del mensaje, además de la recepción del
mismo.
En los últimos años, por la influencia de la psicología cognitiva
y el procesamiento de la información, el análisis del contenido de
la comunicación —o del discurso— se orienta hacia el estudio de
las mediaciones, a veces identificadas como representaciones sociales, y a veces consideradas estas últimas el producto dialéctico
de ellas.
Las representaciones sociales son imposibles sin comunicación,
es decir, se integran y constituyen por la vía de la mediación comunicativa. Esos sistemas de referencia son las características que las
representaciones contienen y que se relacionan con el acto de un
pensamiento por el cual un sujeto se relaciona con un objeto; el objeto puede ser una persona, una cosa, un acontecimiento material,
psíquico o social, una idea o una teoría, y puede ser real, imaginario
o mítico, pero necesario, porque no hay representación sin objeto.
El discurso político no es ajeno a los procesos de mediación, representación y socialización del individuo: como todo discurso social, se produce y se reproduce al mismo tiempo que lo hacen la organización social y todos sus miembros. Y ya que el discurso político
emana del poder, tanto éste como la cultura y el discurso representarán las prácticas sociales de determinada organización social.
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Giménez (1989) sostiene que “todo discurso político comporta
un componente axiológico [...] que desempeña una función directamente programática: los valores son designados en cuanto realizables y su realización involucra a distintos sujetos en diferentes
estrategias” (p. 147). Y más adelante continúa: “el discurso de la política es ante todo un discurso argumentado que se presenta como
un tejido de tesis, argumentos y pruebas destinados a esquematizar
y a teatralizar de un modo determinado el ser y el deber ser” (p.
149). Agrega también que el discurso político “constituye un terreno y un modo de lucha política […] la confrontación argumentativa
es la forma que asume el plano ideológico-discursivo, las tácticas y
las estrategias de las relaciones de poder” (p. 160).
Varela (1996) argumenta que, por su parte, la cultura política
es ese conjunto de valores, signos y símbolos que inter-afectan a la
estructura de poder, porque transmiten conocimientos e información sobre algo. Esos signos aportan valorizaciones: “juicios sobre
lo bueno y lo malo, lo debido y lo indebido, lo correcto y lo incorrecto, lo deseable y lo indeseable, suscitando sentimientos y emociones” (p. 38).
En la comunicación política, los valores emergen como enunciados que alientan o desalientan determinados comportamientos
políticos, que han sido estimados pertinentes o adecuados para la
conquista de objetos sociales o situaciones por las que “vale la pena
luchar” (Andrade, 1998).
Al considerar a los valores —y sus referencias— como elementos empíricos del comportamiento humano que pueden ser afectados por las mismas condiciones que intervienen en esa experiencia, son también producto dialéctico de la historia: están sujetos
a cambios, pero una vez establecidos —en un periodo histórico—
canalizan reacciones frente a innovaciones y también podrían ser
la base para futuras innovaciones.
Si bien existe una importante relación entre cultura y comportamiento, para que la primera tenga influencia sobre el segundo,
deben darse las condiciones materiales —o sociales— en la cultura.
En la política, los ‘recipientes culturales’ suelen ser representados
por el comportamiento de las instituciones, o las demandas ciudadanas respecto a las instituciones (Andrade, 1998). No obstante,
durante la campaña electoral los actores simulan un teatro o ritual,
cuyo escenario actual son los medios de comunicación, colocando
las demandas ciudadanas —como la seguridad, el aumento a las
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pensiones o el combate a la corrupción— en un segundo o hasta
tercer plano.
Como afirma Georges Balandier (1994): “tras cualquiera de las
disposiciones que pueda adoptar la sociedad y la organización de los
poderes, encontraremos siempre presente la teatrocracia: los actores
políticos deben pagar su cotidiano tributo a la teatralidad” (p. 15).
Esta actuación se explica porque el mito y el ritual son las estructuras básicas de la acción política (Hamui, 2005, p. 59). La política como ritual construye la identidad de los colectivos a través de
actos masivos, como lo son las manifestaciones y, en este caso, los
programas de televisión en campaña electoral.
El ritual político confirma y actualiza un orden colectivo representado simbólicamente en un mito. El mito —tal como el relato— organiza una visión que ordena y da sentido a la vida social.4
Esto quiere decir que, aunque el discurso del mito sea imposible de
realizar, es importante para el colectivo, ya que supone una “lectura del pasado y una visión hacia el futuro vivida en grupo” (Hamui,
2005, p. 60). El mito se expresa a través de los lenguajes particulares —o contextos del habla— y de los objetos simbólicos a la cultura política de la que emergen.
Lévi-Strauss en El estudio estructural del relato (1955) expone que
el lenguaje es el punto de intersección de la mitología:
La mitología será considerada un reflejo de la estructura social
y de las relaciones sociales [...] Los mitos en apariencia arbitrarios, se reproducen con los mismos caracteres en diversas
regiones del mundo. ¿Cómo comprender que se parezcan
tanto? [...] Si queremos dar cuenta de los caracteres específicos
del pensamiento mítico, tendremos que establecer entonces
que el mito está en el lenguaje y al mismo tiempo más allá del
lenguaje (pp. 230 y 232).

En resumen, el discurso político se manifiesta a través de un ritual que tiene como consecuencia su representación en forma de
un relato mítico de gesta (Serrano, 1998).
El presente análisis considera al discurso político de los candidatos para el gobierno de Veracruz en 2016 como un relato cuyas
acciones representarán a los héroes que luchan por resolver los
problemas sociales de los veracruzanos.
4 Por ejemplo, el mito de la soberanía del pueblo no es “operativo en la realidad”, pero es un
mito necesario porque se trata de un horizonte utópico para pensar y dirigir la sociedad.
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4. VERACRUZ EN LOS ALBORES DE LAS ELECCIONES EN 2016
Las elecciones para gobernador del estado de Veracruz en 2016
contaron con la peculiaridad de que el periodo de gobierno sería
de dos años; esta iniciativa fue propuesta por el propio Congreso
local, que modificó la Constitución para coincidir con las elecciones federales de 2018.
Desde el inicio de la administración del gobernador Javier
Duarte de Ochoa (2010-2016),5 la violencia y la corrupción se generalizaron en el estado. La corrupción fue un tema recurrente en
aquellas elecciones: 84.6% de la población en la entidad consideraba que la corrupción en el gobierno estatal era “muy frecuente”
y “frecuente” (Animal Político, 12 de mayo de 2016). Las finanzas
veracruzanas fueron otro de los temas más polémicos; la deuda pública ascendió a montos nunca antes vistos en el estado y el gobierno siguió acumulando préstamos (Barcelata, 2 de febrero de 2016),
colocando a Veracruz como uno de los estados más endeudados
del país (Patiño, 15 de febrero de 2016).
Por su parte, Sara Ladrón de Guevara, rectora de la Universidad
Veracruzana, hizo público el hecho de que el gobierno de Javier
Duarte de Ochoa mantenía un adeudo con la institución educativa:
una suma que está por encima de los 2 mil 500 millones de pesos.
Otra de las situaciones críticas para el gobierno del estado de
Veracruz fue la deuda con el Instituto de Pensiones del Estado,
en donde ni el gobierno ni los pensionados conocen el verdadero
monto del adeudo.
En ese contexto se presentaron siete contendientes a las elecciones de 2016, representando a distintos partidos y alianzas: Miguel
Ángel Yunes Linares, por la Alianza para Rescatar a Veracruz (PANPRD); Héctor Yunes Landa, candidato por la Coalición para Mejorar
Veracruz (PRI-PVEM-Panal-AVE-PC); Alba Leonila Méndez Herrera,
candidata del Partido del Trabajo; Juan Bueno Torio, candidato independiente; Armando Méndez de la Luz, del partido Movimiento
Ciudadano; Alejandro Vázquez Cuevas, por el Partido Encuentro
Social, y Cuitláhuac García Jiménez, por el partido Movimiento de
Regeneración Nacional (Morena).

5 Este personaje está preso desde 2017, esperando sentencia.
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5. ANÁLISIS DE CONTENIDO DEL DISCURSO POLÍTICO
Como ya se ha dicho en este texto, la cultura es un proceso cognitivo y los comportamientos de los individuos son sus manifestaciones expresadas a través del lenguaje. El lenguaje y todas sus
expresiones son ese recipiente cultural del que se vale la cultura de
un pueblo o grupo social. Si se considera que la cultura política se
inscribe en una región o país, el estudio del ámbito de la referencia
del discurso es pues:
▪ cognitivo: de lo que se habla, objetos, personajes, temas, así
como rasgos y atributos de esos objetos, y
▪ contextual: léxico, las palabras utilizadas o formatos con que se
representa ese discurso.
Las referencias discursivas aportarán datos para conocer esas
expresiones, representaciones sociales o productos simbólicos,
que pertenecen a la cultura política de esa determinada región o
país. El valor del análisis de contenido del discurso como práctica
científica es mostrarnos cómo un texto esquematizado tiene relación con la realidad en términos discursivos. El trabajo de análisis
es intentar objetivar la realidad a través de un meta-discurso (Piñuel
y Gaytán, 1995, p. 529).
Ambos autores afirman que la tradición hermenéutica del análisis de contenido lleva ya implícita la interpretación del objeto (del
texto), y después exige, para hacerla explícita, una reinterpretación
y formalización en otro texto de segundo orden que asegure su comunicabilidad (Piñuel y Gaytán, 1995, p. 516). Este paradigma reclama no hacer distinciones entre análisis de contenido y análisis del
discurso. Incluso afirman que el análisis de contenido procede del
paradigma cualitativo, ya que no puede sustraerse a un marco teórico que especifique las categorías empleadas (Piñuel y Gaytán, 1995,
p. 517). Bardin (1986) también defiende la necesidad de ese nivel
analítico fundamentado en teoría para “alargar el tiempo de latencia entre las intuiciones o hipótesis de partida y las interpretaciones
definitivas” (p. 7). El análisis de contenido se convierte así “en una
empresa de des-ocultación o revelación de la expresión, donde ante
todo interesa indagar sobre lo escondido, lo latente, lo no aparente,
lo potencial, lo inédito o no dicho de todo mensaje” (p. 13).
Para cumplir con los objetivos de este estudio, utilizamos dos
herramientas del análisis del contenido del discurso: el análisis
proposicional y el análisis de los personajes del relato.
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5.1. El análisis proposicional
Los discursos están compuestos de palabras o categoremas, que
adquieren su significación por la forma en que se integran sus unidades —palabras o códigos—, relacionándose entre ellas, porque
cada relato comprende a su vez otros relatos, que carecerían de
sentido desconectados unos de otros.
El pensamiento proposicional es analizado por la psicología
cognitiva para descubrir que es un principio de razonamiento lógico. Según Piñuel y Gaytán (1995):
▪ La naturaleza de las representaciones son las proposiciones.
▪ Las proposiciones se identifican con estructuras profundas (p.
555).
Siguiendo a Piñuel y Gaytán (1995), el análisis proposicional es
una variante del análisis temático cuyo objetivo es describir lo que
pensamos acerca del mundo. Las proposiciones analizan entonces
formas predicativas: sujeto y predicado, por eso el análisis proposicional es susceptible de ser analizado por partes.
Si consideramos las palabras como elementos constitutivos de
una oración, podemos distinguir cualquier pensamiento o proposición, ya que un pensamiento presupone entender las palabras
que componen la oración en que se inscriben. A ese entendimiento
se le llama categoría o categorema, es decir, “poner un nombre” a
un significado (Piñuel y Gaytán, 1995, p. 525).
El categorema es pues una de las estrategias que contribuye al
análisis de la realidad en términos discursivos, ya que expresa un
contenido al que refieren los nombres, temas o conceptos, o signos
y símbolos.
Los objetos principales del análisis del categorema son las palabras o categorías, que pueden ser sustantivos, adjetivos, verbos
o adverbios, y su significación. Así, las palabras son objetos fundamentales de la significación y ‘medición’; pueden tener una base
semántica (temas), o sintáctica (verbos o adverbios), o expresiva
(enunciación), pero siempre serán ‘lugares de contenido’.
5.2. El personaje en el relato
Años atrás, Roland Barthes, en su Introducción al análisis estructural del relato (1990), se esforzaba por definir a los personajes o
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

�76

PATRICIA ANDRADE DEL CID

actores del texto como “un participante” y no “como un ser” (p. 23),
porque discurría en la importancia de la acción (verbos-predicado)
sobre la del personaje (sujeto).
En ese texto, Barthes (1990) hace una descripción de lo que los
personajes significan para distintos semióticos: en el caso de A. J.
Greimas, la clasificación de los personajes del relato no es “según lo
que son”, sino según “lo que hacen”, de allí su nombre de ‘actantes’
(p. 23). Y para Bremond, “cada personaje puede ser el agente de
secuencias que le son propias, de tal manera que es el héroe de su
propia secuencia” (p. 23).
En aquel texto, Barthes le otorga un lugar estratégico a Vladimir
Propp (1975), que “con el afán de no retirar a los personajes del
análisis, los reduce a una tipología simple fundada no en la psicología, sino en la unidad de las acciones (verbos) que el relato les
impartía” (Barthes, 1990, p. 22).
Ahora bien, hemos definido antes que el discurso político se circunscribe en un modelo de gesta; entonces, para descubrir valores,
actitudes y comportamientos de la cultura veracruzana a través de
su discurso, situamos este análisis bajo los componentes de cuatro
‘personajes’ de Propp (1975) que llevan a cabo funciones —verbos/
acciones— en el relato,6 para comprender mejor las hazañas que
realizan ‘los héroes veracruzanos’.
Repertorio de Propp que se utilizó en el análisis
Bien amado o deseado: objeto de la búsqueda
Auxiliar mágico: lo que favorece la acción del héroe
El mandatario: Lo que impulsa al héroe a actuar
El villano
6. MODELO DE ANÁLISIS DEL RELATO DE SIETE CANDIDATOS
El diseño del análisis de los discursos de los candidatos para gobernar Veracruz en 2016 tuvo en cuenta dos dimensiones del proceso
comunicativo:
6 A través del análisis de Propp, “se trata de encontrar la organización invariante y finita
de la multiplicidad de expresiones narrativas, no realizando taxonomías, sino empleando
métodos deductivos a partir de un cuerpo representativo del relato” (Piñuel y Gaytán, 1995,
p. 593).
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�HÉROES Y VILLANOS EN EL DISCURSO DE SIETE CANDIDATOS

77

a) El proceso individual de interpretación simbólica de la realidad: los aspectos cognitivos del discurso de cada candidato =
Objetos de Referencia-TEXTO
b) Las expresiones culturales o estructuras simbólicas que lo contextualizan (Piñuel y Gaytán, 1995, p. 365) =
Léxico-CONTEXTO
Así pues:
a) Los emisores son personajes políticos, quienes a través de su
relato expresarán acciones o funciones discursivas,
b) y al mismo tiempo señalan objetos de referencia que representan
valores, deseos, aspiraciones y actitudes a través de la descripción
de ciertos rasgos, atributos-adjetivos.
Los rasgos son cualidades propias o características que se asocian a un atributo. Por ejemplo, al decirle ‘alto’ a una persona, uno
podría imaginarse a alguien, además, fuerte y grande. Según Piñuel
y Gaytán (1995), la conformación de atributos es la manera de calificar: asociando cualidades al asignar un atributo a una referencia
(p. 561).
Este estudio se propone establecer algunos rasgos característicos de los candidatos, para acceder a ciertos rasgos de la cultura
política veracruzana.
5.1. Procedimiento de observación
a) Se transcribieron los siete programas de televisión.7
b) Para construir los Objetos de Referencia (Texto) se elaboró
un primer cuadro de análisis (Tabla 1) con base en la estrategia de
análisis proposicional:
b1) Se utiliza el repertorio de todos los enunciados que contienen referencias relativas al campo semántico que los candidatos
trataron en su discurso: temas y problemas sociales.
b2) Conversión de esas oraciones —expresiones— en sujeto
y predicado.
b3) Lista de cualidades de los personajes y su ‘referencia’ a los
objetos. Actitudes: rasgos y atributos.
7 La serie Diálogos públicos se encuentra alojada en la siguiente dirección URL: https://
www.youtube.com/channel/UCoGonXZ54AA6PPaYDPxaTrw
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

�78

PATRICIA ANDRADE DEL CID

b4) Se agrupan las categorías por objetos de referencia de su
discurso.
c) Después de aplicar el análisis proposicional, se agruparon los
temas o demandas ciudadanas, por candidato, y se elaboró el análisis del tema deuda pública: tanto de la Universidad Veracruzana,
como del Instituto de Pensiones del Estado.
d) Finalmente, en una segunda tabla (Tabla 2) se reagruparon
los objetos de referencia bajo el repertorio de Propp, que se utilizó
para mostrar las funciones o acciones de los personajes desde el
modelo de gesta.

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

�7. RESULTADOS

Tema

Cand idato

Dimensión Referencial (sujeto, verbo y predicado: de qué babia, de quiénes y

Cualid ades - Rasgos

cómo bab ia)

del ca ndidato

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

VERACRUZ: segunda entidad más endeudada de l pa ís.
PRESUPUESTO: ingresará directamente
Miguel

DEUDA PÚBLICA: ha crec ido de manera exponencia l, además de enorme es muy cara

Ánge l Yunes

GOBERNADOR DEL ESTADO y FUNCIONARIOS: se enriquecieron ilíc itamente

Linares

RECTORA O RECTOR: no rogarán al gobernador

HARÉ RESPETA R ESTR ICT AMENTE estricto, inflex ible.

POBREZA: Para combatirla se generarán emp leos, desarro llo económ ico que le de la posibilidad a jóvenes de trabajar y un salario justo.
GOB IERNO DEL ESTADO: no paga lo que le corresponde
Héctor Yunes
Landa

GOBIERNO FEDERAL: no distribuye completo el presupuesto, pero exigirá que lo haga.
CÁMARA DE DIPUTADOS: tendrá que responder con el presupuesto del sigui ente año
PRESUPUESTO DEL PRÓX IMO AÑO: Incremento para Veracruz.

SOLICITA, DEMANDA
Pide, necesitado

HÉROES Y VILLANOS EN EL DISCURSO DE SIETE CANDIDATOS

TABLA 1
Análisis proposicional de los temas, objetos de referencia, rasgos/actitudes del tema Deuda pública, que incluye la
deuda de la Universidad Veracruzana (UV) y la del Instituto de Pensiones del Estado (IPE) por cada candidato

EX IGENTE:
Exige al Gobierno de la República y la Cámara de Dipu-

EL GOBIE RNO ( que ella propone) austero, sin publicidad, sin servicios genera les, reducir
los sueldos a funcionarios
.AL TOS FUNCIONARJOS : los que quieran servir que sirvan con sueldos menores.
Alba Leonila
Méndez Herrera

PLAZO DE DEUDA: amp liarlo para generar egresos
l~STITUC IONES: reestructurarlas, compactarlas para hacerlas más eficaces. REINGEN IERIA DE LA BUROCRACIA.

Sobria

79

UN MILLÓN 200 VERAC RUZANOS: viven en extrema pobreza,
PLAN DE POLÍTICAS PÚBLICAS: para ap licarlo para los veracruzanos que viven en extre-

AUSTERA

�El GOBIERNO ACTUAL: hacer llegar resultados de investigaciones para incrementar el presupuesto de la UV.
VERACRUZ: endeudado ( 120 mi l mil lones de pesos).
MENSAJE DE RECONC ILIA CIÓN: 5% del presupuesto a la VV
VERACRUZ: está sufriendo una problemática muy severa
IP E: le han escatimado 7,000 millones de pesos

Juan Bueno
Torio

UNTVERS ffiAD VERACR UZANA: le han dejado de dar su presupuesto, En este año (2016)
le quitaron $250 millones DUARTE/GOB IERNO DEL ESTA DO: le debe a la UV, dos mil
millones de pesos

INVESTIGADOR : Co menzará con saber cómo se ingresarán las finanzas de Veracruz.

80

Alejandro
Vázquez
Cuevas

AHORRADOR, mi gobierno
dejará tal cual e l presupuesto
de la UV y de ser posib le se
increment ará, con ahorros del
gobierno.

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

VV: se respetará su presupuesto y del ser posible se incrementará, con ahorros del gobierno.
Armando
Méndez de la
Luz

VERACRUZ: hubiera alcanzado las pensiones si se hubieran manejado con transparencia
DIN ERO: se lo han robado

R ESPONSAB LE, Hay que
oxigenar, airear las cosas,
decir la verdad, fincar responsabi lidades

EL PR ESUPUESTO DE GOB IERNO: la federación aporta suficiente y se incrementa también estata lmente.
LA ADMISTRACIÓN PÚBLICA: se gasta más de la mitad en gastos oneroso, co mo e l sue ldo del gobernador.
AHORRO SUSTANCIAL: quitando funcionarios, subsecretarios, directores de área, y reduciendo sa !arios.
GOBERNADOR Y ALTOS FUNCIONARIOS : son onerosos.
!PE: déficit po rque se ha dejado de contratar de base a muchos trabajadores. Adquirió propiedades y concesio nes, y su adm in istración se desco noce.
LOS T RABAJ ADORES: aumentarle e l sueldo y permitir que cotice al !PE, que participen en
el Consejo de Admin istración del !PE y serán favorecidos con una buena admin istración del
lPE.

ESTU DIOSO, INV ESTIGA DOR, estudió e l presupuesto.
AHORRADOR

CONSEJO DE ADM INISTRAC IÓN DEL IP E: auditarlo, decisiones por sus representantes
sind ica les; que p lanee el ingreso que tiene y la reserva técnica et1 beneficio de los propios
trabajadores
CAMPAÑAS POLiTI CAS: utili zan la reserva técnica del IP E
VV: se le pagaría con los ahorros del IPE.

Fuente: elaboración propia.

PATRICIA ANDRADE DEL CID

Cuitláhuac
García Jiménez

�TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

~*-~~
~

- El respeto al
El financiamiento de
laUV,Deuda

Presupuesto que ingresará
directamente

Seguridad

-Policía municipal y
prevendrá delitos
- Plan estatal de
Seguridad Pública

Miguel Ángel Yunes
Linares
Estricto e inflexible
conservador
Cuidadoso,
responsable,
respetuoso.
Protector

Los periodistas y la
libertad de expresión

-El Estado, protegerá: la
integridad de los periodistas
-Comisión Estatal para la
Defensa y la: Protección de
Periodistas,

presupuesto.
- Los rectores
-La deuda
-La_Eobreza

- Gobernador del
estado y
funcionarios
Policía estatal,

Seguridad en el
Estado de Veracruz

(desaparecieron a los
chicos de Tierra

HÉROES Y VILLANOS EN EL DISCURSO DE SIETE CANDIDATOS

TABLA 2
De los objetos de referencia según repertorio de Propp

Bfanc.a)

- Respeto a fa
libertad de
expresión y opinión
en Veracruz
-Respeto a los
periodistas y su
integridad fisica

-Javier Duarte,
(dijo que
asesinarían a
periodistas en un
discurso en Poza
Rica)

81

�82

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

- La deuda pública

.:,.~

~.

cncucrrtro
oo,:j

Alejandro Vázquez
cuevas

-El 5% del presupuesto
( del gobierno estatal)
parala. l JV

grande, ext:raru:dinario,
tiene una fortaleza
enorme)

( que corre a una
veloc.idad de 300
millones de pesos)
-Duarte (Le debe a la
UV dos m il millones de
pesos)

-El gobierno actual
_(dispendio y corrupción

Libertad de
,e xpresión

-Apertura de medios
(general" un balance
entre ,e1 gobierno y el
obemado

La critica de los
medios informativo

NO MENCIONA

PATRICIA ANDRADE DEL CID

Investigador
Político
empres.ano

Deuda dela
Universidad
V eracruza:na y
Veracruz_

Pobreza
Corrupción
V eracruz ( que es

�- U nIDl·n·on 200 nn·¡
Sueldos de los altos
veracruzanos que
viven en extrema
funcionarios
br
po e.za

_d d
Insegun ª

Educación (la mejor forma de
combatirla inseguridad)

- Inseguridad en

Libertad de
expresión

NO l\.'IENCIONA

Alba IA!onila Méodez

Berrera
Austera:
Ciudadana
Responsable,
Comprometida,
democrática:

Veracruz

NO l\lENCIONA

- Libertad de
expresión (reprimida

EL gobierno

en Veracmz)

HÉROES Y VILLANOS EN EL DISCURSO DE SIETE CANDIDATOS

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

Deuda

-Reingenieriad.e
la
.
burocracia.
h
, :fi
1
~ acer mas e caces , as
wshtuc10nes
- Plan de políticas públicas

(reprime a fa libe,rtad
de e.xpresióu)

83

�~R~•a
~

AVE

El IPE, Universidad
V eracruza:na

-·

-Gendarmería Nacional ( con
inteligencia y tecnología

~
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

Seguridad
Héctor Yunes Landa
So]icita, demanda,
Pide
Concreto, preciso
Buscador de un
protocolo

Y10111Yll'IIO

CIUDADANO

policiaca)
-Traer a Veracruz

experiencias eficaces de
seguridad en otros estados
Libertad de
expresión.
Periodistas y
columnistas

-Buscar protocolo exitoso en
otros ,e stados de la. República

Democrático

(recibiran su pernión
completa·

- Combatir a la
inseguridad en el
Estado de Veracruz

-Los periodistas y
columnistas de la.
nota roja

Deuda.,IPE

NO l\iENCIONA

-Veracruz (situación
finan.e lera}
-Dinero (se lo han
robado 1

Seguridad

Modelo de seguridad
confiable

Seguridad

Armando J\,léndez de
la Luz

Transparente

-Jubilados

Gobierno del
estado

Seguridad pública
(malos elementos)

NO MENCIONA

NO MENCIONA

NO MENCIONA

PATRICIA ANDRADE DEL CID

V

- Gobierno de la República.
- Cámara de diputados.

84

¡1 111

�- Plan de pagos para la UV
Deuda, UV, IPE

(con los :recun;os de ahorro del
gobierno del e~a-do)

-IPE (leh.an
es catimado 7,000
millones de pesos)

.Juatt Bueno Torio
Ahorrador
Justiciero, humilde
Populrsta, equitativo,
democrático

-Dua:rte/Gobiemo
del Estado
-Administración
Pública

-Poder judrcial (impartirá
ju~icia expeditamente)
Seguridad

Periodistas

Impartir justicia en

Veracruz y México

-Fuerzas judiciales con
estrategias de inteligencia
-Buenos policías
-Instancias de Seguridad
Pública ( vin.culadas y
coordinadas con los muruicipios)

-Periodistas
asesinados (18
1

Gobierno actual
(no acepta e]

HÉROES Y VILLANOS EN EL DISCURSO DE SIETE CANDIDATOS

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

-La UV(está
.;ufriendo
problemática muy
severa)

problema de
inseguridad)

NO l\lIENCIONA

muertes en los
últimos años

85

�86

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

morena

Instituto de
Pensiones del
Estado, Universidad
V eracruzana

- Ahorro sustancial (quitando
a fanc ionarios, subsecretarios y

- Los trabajadores

directores ck área}

-El IPE (ha dejado

-Con ahorros del IPE, se le
pagaría a la UV

de contratar de base
a muchos
trabajadores)

Cuitláhuac García

(los de abajo)

Jiiménez

- Se gasta más de la
mitad del
presupuesto en
gastos onerosos_
- Campañas
políticas (utilizan la
reserva técnica del
IPE)

- Gobernador y
altos funcionarios
(onerosos)

Ahorrador
Responsable
-Empleo o trabajo
comunitario (como alternativa
contra la viole-ne ia en zonas
rurales}

-Pobreza extrema
{origina la vioúmcia)

Fuente: elaboración propia.

PATRICIA ANDRADE DEL CID

Seguridad y
Violencia

-Crimen organizado
( organiza a los
delincuentes en
áreas rurales)
-Actual Secretario
de Seguridad
Pública [_Corrupto

�87

HÉROES Y VILLANOS EN EL DISCURSO DE SIETE CANDIDATOS

TABLA 3
De los atributos o actitudes de los candidatos
Candidato

Se describe a sí mismo
rasgos/atributos = actitudes

Miguel Ángel Yunes Linares

Estricto
Inflexible
Conservador
Cuidadoso
Responsable
Respetuoso
Protector

Héctor Yunes Landa

Pide/Necesitado de...
Exigente
Concreto
Preciso

Alba Leonila Méndez Herrera

Austera
Sobria
Responsable
Comprometida
Democrática

Alejandro Vázquez Cuevas

Investigador
Justiciero
Político
Empresario

Juan Bueno Torio

Ahorrador
Humilde
Responsable
Honesto
Democrático

Armando Méndez de la Luz

Responsable
Democrático

Cuitláhuac García Jiménez

Estudioso
Investigador
Ahorrador
Responsable
Fuente: elaboración propia.

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

�88

PATRICIA ANDRADE DEL CID

8. DISCUSIÓN
Consideramos que este trabajo se inserta en los estudios de cultura
política realizados en México, que se inscriben en el análisis de los
sistemas hacia el estudio de actores concretos (Andrade, 2000, p.
52). Su importancia se debe a que sus ‘actos’ o acciones se analizan
como expresión del ritual que significa la acción política.
Los discursos analizados corresponden a los procesos cognitivos que forman parte de la cultura política veracruzana. Su contenido proviene del imaginario social, producto de las relaciones
entre discursos y prácticas sociales: se constituye a partir de las
coincidencias valorativas de las personas y se manifiesta en lo simbólico a través del lenguaje y en lo concreto en las prácticas sociales (Andrade, 2007, p. 24).
El análisis que se presenta revela los valores que inter-afectan
tanto a los actores que emitieron ese discurso como a sus destinatarios, así como sus prácticas sociales.
El mecanismo utilizado trató de establecer una correspondencia entre estructuras semánticas o lingüísticas y las estructuras psicológicas o sociológicas —valores y actitudes— de los enunciados
analizados, porque en los aspectos contextuales, es decir, las palabras que se utilizan para describir una ‘realidad’, se encuentran
principios y comportamientos.
Tanto el análisis proposicional como el análisis estructural del
relato ordenaron los elementos para penetrar en el relato de gesta,
a través de ‘la reiteración de los triunfos y fracasos’ de los personajes que intervinieron en ese relato.
Por ejemplo, en la dimensión referencial que desarrolló el análisis proposicional destacan algunos significados —que son representaciones sociales— del mito que subyace al discurso del héroe:
“El rector o rectora no rogarán al gobernador”: posible ‘fracaso’.
O la siguiente representación, que lleva implícito un posible
‘triunfo’: “Para combatir la pobreza se generarán empleos, desarrollo
económico que le dé la posibilidad a jóvenes de trabajar y un salario justo”.
Los triunfos y fracasos sostienen el mito, ya que, según Hamui
(2005), organizan una visión que ordena y da sentido a la vida social.
El análisis de las funciones de los personajes en el relato que
propone Propp (1975) nos permitió describir las acciones que le
brindarán al personaje político la posibilidad de solucionar asunTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

�HÉROES Y VILLANOS EN EL DISCURSO DE SIETE CANDIDATOS

89

tos que podrían implicar esos ‘fracasos’ y posibilitar sus triunfos,
las cuales aparecen como el ‘auxiliar mágico’.
Cada candidato utilizó sus propias ‘varitas mágicas’ como el
ámbito de la solución de los problemas sociales de Veracruz, y en
su actividad está impresa la valorización que cada candidato-héroe
de esta hazaña le impone, por ejemplo: La Educación para combatir
la pobreza.
Los ‘auxiliares mágicos’ son pues los valores que emergen como
enunciados que alientan determinados comportamientos políticos.
Y como se planteaba antes, para que los valores operen sobre el
comportamiento, deben de darse las condiciones materiales en los
recipientes culturales: en el caso de la política, esa materialización
la representan en las instituciones. En este análisis, las instituciones que los candidatos señalaron como ‘buenas’ se describen a continuación:
▪ Seguridad Pública vinculada a policías municipales / Plan Estatal de Desarrollo Municipal / Policía Municipal que prevendrá delitos / Modelo de Seguridad Confiable.
▪ Comisión estatal para la defensa y la protección de periodistas
/ Protocolos exitosos para protección de los periodistas.
▪ Apoyo presupuestal para la Universidad Veracruzana / 5% del
presupuesto para la Universidad Veracruzana / Plan de pagos de la
Universidad Veracruzana, con recursos de ahorro del gobierno.
▪ Medios abiertos, para generar un balance entre gobierno y gobernados.
▪ Educación, para combatir la inseguridad.
▪ Gobierno de la república, para pedir mayor presupuesto.
▪ Cámara de diputados, para pedir mayor presupuesto.
▪ Gendarmería nacional, con inteligencia y tecnología policiaca.
▪ Poder judicial, que sea expedito.
Si nos remitimos al soporte teórico que dice que la cultura política valora lo que es bueno y lo que es malo —lo debido y lo indebido—, podemos descubrir en el discurso analizado los valores ‘buenos que impulsan al héroe a actuar’ (el Mandatario), entre otros: el
respeto al presupuesto, apoyo a los rectores de la Universidad Veracruzana, la seguridad, el respeto a la libertad de expresión y opinión, solucionar
la pobreza, solucionar la corrupción, etc.
Lo que no es permitido, lo que es malo, lo representan los villanos:
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

�90

PATRICIA ANDRADE DEL CID

▪ Policía Estatal, malos elementos.
▪ Javier Duarte / Duarte / Gobierno actual / Gobernador actual
/ El gobierno / El gobierno del Estado.
▪ La Deuda Pública, que aumenta.
▪ Sueldos de altos funcionarios.
▪ La Administración Pública, el gasto oneroso.
▪ Campañas políticas.
▪ Crimen organizado, organiza a delincuentes en áreas rurales.
▪ El actual secretario de Seguridad Pública, que es corrupto.
9. CONCLUSIONES
Con este análisis hemos podido comprobar que el modelo de Propp (1975) resultó atinado para los objetivos propuestos. Lo conseguido describió el discurso político como un acto de narración
mítica, y particularmente un modelo de gesta, interpretación que
comparten emisores y receptores.
Es el intérprete o receptor quien confecciona activamente el relato, ensamblando funciones; y a su vez, el destinatario —a sabiendas de que el código es común— matiza o configura sus enunciados. Cada fragmento, sin embargo, se acopla a un modelo de gesta
que procede de un imaginario colectivo.
Como lo afirmamos antes, el discurso político no es ajeno a los
procesos de socialización del individuo; descubrir a través de su relato que los candidatos son todos ‘héroes de la hazaña que significa
gobernar Veracruz’ implica que los destinatarios de ese discurso
esperamos la solución a nuestras demandas sociales o problemas
mediante ciertas acciones cargadas de valor.
Se demostró que ‘las huellas del contexto’ aparecen en cada discurso del deber ser de los héroes, protagonistas de la acción social.
En ese rol, los actores políticos fungieron como relatores-mediadores
de lo que acontece en el sistema social. Ellos se describen a sí mismos como responsables/democráticos/ahorradores ante situaciones
contextuales como la deuda pública.
Pudimos comprobar que esa narración —que procede del imaginario colectivo— opera como una mediación o representación social,
disponiendo de una serie de ‘auxiliares mágicos’ con los cuales
cada candidato pretende resolver los problemas sociales; esta mediación operó de tal manera, que no se encontraron diferencias
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

�HÉROES Y VILLANOS EN EL DISCURSO DE SIETE CANDIDATOS

91

ideológicas, a pesar de que los candidatos representan a partidos
provenientes de distintos dogmas. Lo que comprobó también que
el drama y el mito, en tanto se constituyen como mediaciones sociales, son las formas de la teatrocracia que están por encima de las
‘demandas sociales’, de tal manera que el ritual organiza y otorga
sentido a las actitudes de los candidatos.
Este modelo de análisis podría aportar al investigador futuro la
posibilidad de observar cuáles de estos ‘auxiliares mágicos’, ‘mandatarios’ o ‘villanos’ permanecen, cuáles se transforman, cómo se
transforman y en qué periodo de tiempo.
El análisis minucioso de cada discurso permitirá descubrir también qué personajes, qué acciones, qué espacios y qué narraciones
no aparecen o no son permitidos según qué tipo de combinaciones
entre sí, porque descubrir lo no permitido nos proporcionará los
límites de la representación para un sujeto genérico, producto de la
propia actividad de los agentes políticos (Andrade, 1998).
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Sobre las Razones del Emprendimiento
y del Trabajo Independiente de los Profesionales
en Tecnologías Informáticas en Guadalajara, Jalisco
On the Reasons for Entrepreneurship
and Independent Work of Information Technology
Professionals in Guadalajara, Jalisco
DUCANGE MÉDOR* | EDITH RIVAS SEPÚLVEDA** | MÓNICA RAMÍREZ MATA***

► RESUMEN
Este artículo ofrece un análisis de las razones por las cuales
un ingeniero en tecnologías informáticas se convierte en trabajador independiente o decide establecer su propia startup.
Nuestros datos proceden de entrevistas semiestructuradas
y observaciones en reuniones de comunidades de hackers en
Guadalajara, México, en las que buscamos conocer sus motivaciones para elegir el trabajo independiente o el emprendimiento y el sentido que para esos profesionales tiene dicha
elección. Concluimos que elegir el trabajo independiente y
el emprendimiento se relaciona con los procesos de subjetivación de esos individuos, mediante la reivindicación de su
autonomía y de la necesidad del aprendizaje continuo enfrentando retos.
Palabras clave: Emprendimiento / Trabajo independiente /
Autonomía / Aprendizaje continuo / Subjetivación.

► ABSTRACT
This article analyses why an engineer in informatics becomes
an independent worker or choses to found a startup. Our data
come from interviews and observations in many hackers’
meetups in Guadalajara, Mexico, in wich we search to know
their motivations to choose independent work or venture and
the sens they give to such a choice. We conclude that choosing
* Profesor-investigador de la Universidad de Guadalajara. Correo electrónico: leduc.medor@gmail.com
** Estudiante de la Universidad de Guadalajara, Doctorado en Gestión de la Educación Superior. Correo electrónico: edith.rivas7@gmail.com
*** Estudiante de la Universidad de Guadalajara, Doctorado en Gestión de la Educación Superior. Correo electrónico: monicca_rm@hotmail.com

Recibido: 10 de agosto de 2017 | Aceptado: 26 de enero de 2018
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ISSN 2007-1205 | pp. 93-118

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independent work or venture is linked to processes of subjectivation of theses individuales through the search of autonomy
and permanent learning facing challenges.
Keywords: Venture / Independent work / Autonomy /
Continuous learning / Subjectivation.

INTRODUCCIÓN
Se ha relacionado la elección del trabajo independiente o del
emprendimiento con dos lógicas que forman el modelo conocido como push and pull (Bravo-Bouyssy, 2010; Tremblay y Genin,
2008; Beaucage, Laplante y Légaré, 2004). La tesis push atribuye
dicha elección a la necesidad. La decisión de establecerse como independiente o crear un negocio sería forzada o constreñida por
circunstancias personales o del mercado de trabajo. La pérdida del
empleo (unemployment push) o el deseo de escapar de una situación
laboral poco satisfactoria o precaria serían factores importantes.
También pueden incidir elementos de orden familiar o personal:
obligaciones familiares como el cuidado de los hijos o de otras personas dependientes, necesidad de conciliación entre vida familiar y
vida laboral. Como sea, se trata fundamentalmente de una decisión
sufrida, no libremente tomada.
La tesis pull centra la decisión de trabajar de forma autónoma en
el deseo de aprovechar una oportunidad; esto es, la concibe como
una elección no constreñida. Hay implícita en esta explicación la
idea de que las épocas de crecimiento económico suelen ofrecer
oportunidades para el emprendimiento o el auto-empleo. También, los defensores de la tesis pull mencionan las necesidades de
independencia, de autonomía, de realización personal, de enfrentar retos y de una mejor remuneración como otras motivaciones
que estarían detrás de la decisión de emprender o establecerse
‘en solo’. Ciertos autores consideran que bajo esta forma de elección (pull) se agrupan personas que han acumulado competencias
o poseen mayormente una cultura de emprendimiento (Beaucage
y Bellemare, 2007). Desde esta perspectiva, se trataría sobre todo
de trabajadores no jóvenes que hayan acumulado mucha experiencia laboral y un suficiente volumen de recursos económicos como
empleados, lo que les proveería del capital y de la pericia necesarios para el propio emprendimiento.
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En síntesis, trabajar de modo independiente, sea como freelance
o fundando una startup, se explicaría por una estrategia de adaptación forzada a las circunstancias o, al contrario, por el deseo de autonomía, de innovación, de enfrentar retos, de ser su propio patrón
o de generar mayores ingresos. Hay quienes explican esa decisión a
partir de esta dicotomía, mientras que otros —los menos— sostienen una posición más matizada, afirmando que hay un poco de las
dos lógicas en las experiencias de emprendimiento o de independización laboral.
En este artículo ofrecemos un análisis de las razones por las que
un grupo de profesionales en tecnologías informáticas (ingenieros/
as, licenciados/as en informática, programadores) deciden
convertirse en independientes o establecer su propia startup. En
concordancia con la literatura arriba referida, nuestros resultados
muestran que la decisión de estos trabajadores del conocimiento
responde principalmente a la lógica pull y condice con deseos de
autonomía (Hernandez, 2006), de enfrentar retos, de creatividad y
de innovación. La principal hipótesis que defendemos en este texto
consiste en que el deseo de autonomía, de aprendizaje continuo y
de enfrentarse a constantes retos es la principal explicación de la
decisión voluntaria de los profesionales de las tecnologías informáticas de emprender o de establecerse como independientes.
Nuestras interrogantes atañen a la dimensión subjetiva de la actividad laboral y no al contenido de las tareas ni a las habilidades
que movilizan en su realización; esto es, nuestro objetivo es conocer el significado y las aspiraciones1 con que los individuos asocian
su elección del trabajo autónomo como emprendedor o profesional independiente. En este sentido, nuestro trabajo se inscribe en la
línea de autores como Leighton (2013), Tremblay y Genin (2008),
Blanchflower (2000), Vultur (2013) y Le Goff (2016), entre otros,
quienes se interesan por mostrar las nuevas relaciones que cada
vez más profesionales mantienen con el trabajo y los nuevos valores con que lo relacionan. Particular interés tiene para nosotros
el trabajo de Vultur (2013); interesándose por la significación del
trabajo y las aspiraciones relativas al empleo de la población activa

1 Usamos estos conceptos en el sentido que les da Vultur (2013, p. 73): “La significación del
trabajo remite al sentido del trabajo, a la función que le atribuye el individuo, es decir, a lo
que es importante para él en la actividad productiva, mientras que las aspiraciones traducen
lo que persigue en tal actividad”.
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en Québec, este autor analizó una encuesta representativa de dicha
población y encontró que:
la seguridad del empleo, pilar fundamental del modelo fordista, ya no constituye una aspiración profesional muy importante para casi la mitad de la población activa de Québec. El
comportamiento de los individuos en el mercado del trabajo
tampoco está determinado prioritariamente por las ventajas
pecuniarias de que podrían beneficiarse (Vultur, 2013, p. 81).

La prioridad de una buena proporción de los trabajadores quebequenses —entre los más escolarizados es la mayoría— en un empleo tiene que ver, ante todo, con el ambiente, las relaciones con
los colegas, el interés de la tarea, la realización personal, la autonomía (Vultur, 2013). Según este autor, estos datos apoyan las tesis
posmaterialistas sostenidas por Inglehart (1991), según las cuales a
partir de finales de los años setenta del siglo XX, se habría operado
en los países occidentales una profunda transformación de los valores culturales. Así, los individuos serían conducidos a relativizar
la “importancia de lo que se relaciona con las necesidades estrictamente económicas” y a dar “más peso a lo relativo a la expresión de
la persona” (Vultur, 2013, p. 85). En la actividad laboral, propenderían a priorizar el cómo o el proceso de trabajo sobre los beneficios
pecuniarios.
Según un connotado crítico del trabajo asalariado, las conclusiones de una investigación internacional sobre la actitud de los
jóvenes profesionistas de América del Norte, Gran Bretaña y los
Países Bajos muestran que:
la perspectiva de una carrera en un empleo de tiempo completo
repugna a muchos. Prevén y a la vez se apropian de la precariedad del empleo […] Buscan un trabajo variado, el cual implique
un proyecto que aumentará su competencia y su profesionalismo. Negándose a comprometerse por tiempo completo y a
largo plazo en una firma, [esa generación] no se define más por
su relación con el empleo. Sus miembros tienen un producto
personal que cuenta más que los fines de la organización para la
cual trabajan […]. Se aferran a su autonomía, citan una libertad
más grande en la organización de su tiempo como una de las
tres prioridades más importantes (Gorz, 1998, p. 71).

Nuestra hipótesis sugiere que la decisión de los sujetos de nuestro estudio se inscribe dentro de las mismas lógicas observadas en
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las investigaciones referidas líneas arriba. Nuestro artículo es una
contribución a ese corpus desde el contexto mexicano, donde esta
temática aún no ha sido abordada en los estudios de trabajo.
El texto contiene tres partes. En la primera exponemos los recursos teóricos y conceptuales que sirven de marco para el análisis
de los datos. La segunda es una exposición del método seguido en
la construcción y la interpretación de éstos. Y la tercera contiene
el análisis de los mismos, con miras a defender o refutar nuestra
hipótesis. Tres ejes integran la exposición de los datos empíricos:
el origen de su inquietud por emprender o independizarse, la
motivación por la autonomía, el impulso hacia la innovación y a
enfrentar retos o a crear. Nuestra conclusión retoma la reflexión
sobre la explicación basada en el modelo push and pull de las decisiones de esos individuos para insistir en el papel de una inclinación más intrínseca por la autonomía y la creación, en ruptura con
la tesis que enfatiza la dimensión forzada de esas elecciones.
ENCUADRE TEÓRICO
Muchos de los trabajos que han intentado explicar la elección del
trabajo independiente de parte de muchos individuos se han acogido al concepto de utilidad procedimental, acuñado por los economistas Matthias Benz y Bruno Frey, que ellos mismos han utilizado para explicar igual fenómeno en un grupo de trabajadores
autónomos de diversos países (Benz y Frey, 2003). Al observar que,
independientemente del nivel de los ingresos y a pesar de trabajar
en promedio más horas, éstos tendían a mostrar una mayor satisfacción con su trabajo que los asalariados, usaron este concepto
(procedural utility) como explicación de dicha situación. En sus términos, procedural utility significa que a la “gente no sólo le importan
los resultados instrumentales, como se suele asumir en economía,
sino que también valora los procesos y las condiciones que conducen a los resultados” (Benz y Frey, 2003, p. 11; cf. también Steiner
y Schneider, 2012; Benz y Frey, 2008). El ‘cómo’ de los resultados
parece ser la principal fuente de la satisfacción en el trabajo de los
independientes; es así porque éstos tienen la posibilidad de ser sus
“propios jefes”.
El concepto de procedural utility sirve para expresar la preferencia de muchos trabajadores por el autoempleo o el emprendimienTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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to, poniendo la autonomía de la que así disponen por encima de
los ingresos, la seguridad y otros beneficios usualmente ligados al
trabajo asalariado. Los independientes muestran un nivel de satisfacción laboral superior al de los empleados; y Deci y Ryan (2000)
apelan al mayor grado de autodeterminación de aquéllos y a la importancia que le otorgan como variable explicativa de la diferencia.
Como ancla teórica para la utilidad procedimental, estos autores se
apoyan en la teoría de la autodeterminación.
Dicha teoría establece que tres necesidades fundamentales
están detrás de las motivaciones humanas: las de autonomía,
de competencia y de pertenencia. Así, la plena realización de
un individuo pasa por la atención de dichas necesidades en su
conjunto, esté consciente o no de su peso en su vida; porque “constituyen los nutrimentos requeridos para la proactividad, el desarrollo óptimo y la salud psíquica de todo el mundo. Inherentes a la
naturaleza humana, operan con independencia del sexo, la cultura
y el tiempo” (Deci y Vansteenkiste, 2004, p. 25). La necesidad de
autonomía apunta al hecho de orientar y de controlar uno mismo
las propias acciones o de ser “agente causal, de experimentar
volición y de actuar conforme a un sentido integrado de sí mismo”
(p. 25). En pocas palabras, implica elección, integración y libertad.
La necesidad de competencia concierne al deseo de tener control
o dominio efectivo sobre el entorno y de funcionar eficazmente
dentro de éste. Entraña enfrentar y superar desafíos. La necesidad
de pertenecer hace referencia a la “propensión universal de interactuar con, de estar conectado con y de sentir afecto hacia otras
personas” (p. 25).
Estas necesidades se satisfacen plenamente en la realización de acciones intrínsecamente motivadas; esto es, aquellas actividades cuya
realización es impulsada desde lo más profundo de los individuos,
desde sus deseos más íntimos, y que concurren a la consecución de
tres metas o aspiraciones: relaciones significativas, crecimiento personal y contribuciones a la comunidad (Deci y Ryan, 2000, 2008ª,
2008b; Ryan y Deci, 2000, 2001; Deci y Vansteenkiste, 2004).
Vista desde esta perspectiva teórica, la independización laboral o la creación de una startup entre los/as profesionales de
las tecnologías informáticas nunca es simplemente una forma
de aprovechar las oportunidades, como podría sostenerse desde
el modelo push and pull; antes bien, pensamos que se trata de la
respuesta a una motivación interna, a una necesidad intrínseca
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de autodeterminación, de competencia y de pertenencia. Puede
suceder que haya concomitancia entre esta propensión intrínseca
y el aprovechamiento de oportunidades, pero, siguiendo a la teoría,
siempre habría anterioridad ontológica de las necesidades.
Otra corriente de ideas que aporta elementos de explicación
complementarios a los anteriores es la se ha bautizado como ‘ética
hacker’. Dichas ideas han sido abordadas en la obra del filósofo finlandés Pekka Himanen (2002; cf. también Castells, 2002), quien
ha emprendido la tarea de perfilar los rasgos generales de la “ética hacker”. Himanen define al hacker como cualquier persona cuya
motivación principal para hacer su actividad sea la pasión y que,
además, se preocupe por que el resultado sea de utilidad para la comunidad. Según Himanen, “para los hackers, la palabra pasión describe bien la tendencia general de su actividad, aunque su cumplimiento no sea en todos sus aspectos juego gozoso […]. Apasionada
y creativa, la actividad del hacker comporta asimismo trabajo duro
[…]. Este esfuerzo resulta necesario para crear cualquier cosa que
sea un poco mejor” (2002, p. 38).
Como es lógico, es necesario, si no indispensable, que esta actividad creativa y apasionada sea realizada en plena libertad, sin sumisión a una autoridad y sin constreñimiento de horario. Por eso,
“la ética hacker del trabajo […] hace hincapié en la actividad apasionada y en una plena libertad de ritmos personales” (Himanen,
2002, p. 76). Su relación con el tiempo es propia de gente en ruptura con cierto orden establecido, y propia de espíritus de rebeldía
que E. P. Thompson (1994) caracteriza así: “Una forma de revuelta
en el mundo occidental industrial y capitalista, sea bohemia o beatnik, ha tomado con frecuencia la forma de una ignorancia absoluta
de la urgencia de los respetables valores del tiempo” (p. 291). La incomodidad de esos profesionales con la gran empresa y sus ritmos
de trabajo cronometrados, así como su promoción del respeto del
proceso creativo y productivo de cada quien da testimonio de esto.
Saltan a la vista las muchas convergencias que existen entre los
principios de la ética hacker y las ideas generales de la teoría de la
autodeterminación y el concepto de utilidad procedimental. Los tres
ponen énfasis en la importancia del proceso (el ‘cómo’) de trabajo.
De ahí la relevancia de valores como los de autonomía, horizontalidad de las relaciones y la pasión. Y tanto la ética hacker como la
teoría de la autodeterminación resaltan el valor de la innovación/
creatividad y de la pertenencia/utilidad social de las acciones.
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Finalmente, hay otros dos autores cuyas ideas son pertinentes
para entender lo que está en curso en las decisiones de los sujetos
de este trabajo. El primero es Touraine (2005, 2009), con su énfasis
en las exigencias actuales en torno a la subjetivación, a la asunción
de sí y al respeto a la singularidad. El otro es Rosanvallon (2013),
con su concepto de “individualismo de la singularidad”. Según este
historiador, en las últimas décadas, se ha abierto en las sociedades
occidentales “una nueva etapa de emancipación humana, la del
deseo de acceder a una existencia plenamente personal” (2015, p.
273). El “individualismo de la singularidad” significa la posibilidad
de hacerse cargo, de dar cuenta de la propia vida en comunidad
con los otros. “La igualdad de las singularidades […] implica que
cada individuo se manifieste a través de lo que le es propio […].
Significa que cada uno puede encontrar su camino y convertirse en
dueño de su propia historia, que todos somos igualmente únicos”
(Rosanvallon, 2015, p. 317). Los relatos de los sujetos de este trabajo están saturados de referencias a la singularidad y a la unicidad.
Intentaremos mostrar el peso de esto en las decisiones de independización o de emprendimiento de los profesionales que participaron en nuestra investigación.
MÉTODO
Nuestra exposición gira en torno al porqué un/a profesional en
tecnologías de la información termina convirtiéndose en profesional independiente o en emprendedor/a. Nuestros datos proceden
de una investigación no concluida en la que realizamos entrevistas
semiestructuradas en profundidad a un grupo de profesionales del
audiovisual y a otro que se dedica a las tecnologías informáticas.
Nuestro objetivo es conocer sus razones para elegir el trabajo
independiente, el sentido que para ellos tiene dicha elección y la
evaluación general que hacen de su experiencia de trabajo como
autónomos o emprendedores. En adición a las entrevistas, dimos
seguimiento a los blogs o páginas web de algunos de ellos, a ciertos
grupos virtuales de esos profesionales en Facebook, e hicimos observación asistiendo, al menos durante un año, a varias reuniones
de algunas de sus comunidades; estos encuentros son organizados
mensualmente con el propósito de poner en común experiencias
de éxito o fracaso, de crear redes de apoyo o posibles socios para
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nuevas iniciativas de emprendimiento. El espacio conocido como
Hacker Garage (Guadalajara, Jalisco) es el lugar de coincidencia
de muchos de esos profesionales y de realización de muchas de
las reuniones de las comunidades. De éstas, asistimos de manera
asidua durante un año a las de Hackers and Founders, Hackers and
Founders Women y, en un par de ocasiones, a las de Women in
Technology. Aparte de la bola de nieve, también usamos estas reuniones para contactar a los entrevistados.
Esta elección metodológica responde a que nos parece que es
la más apropiada para documentar las dimensiones subjetivas de
la inserción laboral de esos profesionales. Además, la entrevista
en profundidad y la observación se convierten en las técnicas más
apropiadas en condiciones como éstas, donde uno va conociendo
y seleccionando a los sujetos por tanteo y bola de nieve; y dados los
objetivos de la investigación, permiten llegar a un nivel de detalle
y profundidad imposible con otros métodos (Miles y Huberman,
1994).
Este artículo concierne únicamente a los profesionales de las
tecnologías informáticas. A excepción de uno, todos los entrevistados son egresados de educación superior; la mayoría de ellos/
as son ingenieros/as en tecnología informática, una es licenciada
en dicha área y otro proviene de las artes digitales. Cuatro de ellos
trabajan de forma independiente, ofreciendo servicios a diversas
empresas; los demás han creado o están creando una pequeña o
microempresa de base tecnológica. Incluimos en la muestra a tres
individuos que trabajan para una pequeña empresa tecnológica y
que tienen experiencia de trabajo independiente/emprendimiento y/o a la par de esa colaboración llevan otro(s) proyecto(s) personal(es). En todo caso, el horizonte futuro de todos es el trabajo
independiente o el establecimiento de una startup. De los veinte
profesionales que entrevistamos, sólo cuatro son mujeres.
Nuestra investigación se ubica en la escala micro y tiene como
unidad de análisis y de observación a los individuos entrevistados.
En esta decisión metodológica, seguimos a Lahire (2004), cuando
escribe que: “Las estructuras mentales son objetivadas continuamente en las palabras del lenguaje y en las formas de comportamiento de los actores. No hay, pues, realidades objetivas distintas
de las realidades subjetivas, sino realidades objetivadas en objetos,
espacios, máquinas, palabras, maneras de hacer y de decir” (p. 281).
Sabemos que estos individuos son producto de las situaciones soTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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ciales, históricas, familiares, profesionales, educacionales, etc., que
han servido de marco a sus diversos procesos de socialización o
de construcción de ellos mismos como actores. En este sentido,
pensamos que, en sus discursos sobre el mundo del trabajo, sobre
el emprendimiento, la innovación y la independencia laboral, se
reflejan modos de pensar sobre sí mismos y sobre el mundo social
que son, a su vez, producto de las condiciones en que hasta ahora
ha transcurrido su existencia.
Y situamos nuestro análisis en la escala micro no sólo por la
convicción de que en la trayectoria de cada individuo está la sociedad en forma de “pliegue” o de “plisado”, como dice Lahire (2004),
sino también porque nuestro interés está sobre todo en conocer
las razones que condujeron a esos profesionales a decidir crear una
startup o establecerse como independientes, y el sentido que le dan
a esa elección.
El centro de nuestro análisis son los trabajadores y sus elecciones. Nos abstenemos de hablar de precariedad laboral, pensando
con Vultur (2010) que las diversas relaciones laborales que se propende a rotular como precarias son muchas veces elegidas, positivamente valoradas por los individuos por estar en sintonía con
ciertos valores fundamentales de éstos, y que no conducen necesariamente a condiciones de vida vulnerables o precarias. En otras
palabras, nos interesamos por documentar los aspectos subjetivos
usualmente ignorados en los estudios sobre las nuevas realidades
laborales (Guadarrama, Hualde y López, 2012), asumiendo que las
percepciones, las elecciones y la evaluación de estas formas de inserción laboral por los individuos son necesarias para comprender
sus relaciones con el mundo del trabajo y las estrategias y prácticas
que movilizan para apropiárselo. Mantenemos en el anonimato a
los entrevistados, usando seudónimos para citarlos.
LAS RAZONES PARA SER INDEPENDIENTE O EMPRENDEDOR
1. Entre disposición personal, influencia familiar y discurso pedagógico
Todos los entrevistados evocan el gusto por la tecnología o la ciencia, específicamente por las computadoras o por las matemáticas,
como el impulso que los condujo a estudiar una ingeniería en tecnología informática. Debido a ese gusto, sin excepción afirman
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haber disfrutado el paso por la universidad y haber cursado su carrera sin dificultad alguna. Varios de ellos cuentan que, desde la
adolescencia, en la preparatoria, ya habían empezado a programar
y estaban muy familiarizados con algunas partes técnicas de las
computadoras. Así cuenta Bernardo, creador de una startup desarrolladora de programas para manejo de drones desde hace un año
y medio, el origen de su decisión de estudiar sistemas computacionales y de su pasión por estas tecnologías:
Me pasé a sistemas porque siempre he sido muy apasionado
por las computadoras. Desde niño, yo era el que bajaba los
juegos, el que bajaba todas las canciones, en aquellos tiempos
donde sí era un reto bajar una canción, y creo que un juego ya
ahorita es muy fácil. Entonces siempre crecí con las nuevas
tendencias de la tecnología y las nuevas herramientas, y buscando cómo desbloquear las contraseñas cuando no me dejaban jugar videojuegos o me bloqueaban la computadora, cómo
entrar por otros lados […] Y me gustó sistemas porque me llamó la atención la programación, como eso de poder moldear
la realidad por medio de una computadora o las características
—digo, ya los que saben de programación y los que han estudiado encuentran una relación—, a lo mejor ahorita suena muy
alejado, pero la verdad es que cualquier objeto de la realidad
se puede moldear programándolo. Cuando tú programas, abstraes modelos de objetos, la famosa programación de objetos,
diferentes paradigmas. Me llamó la atención porque, bueno,
después de todo yo quería ser hacker [cracker] […] Desde antes
[de la universidad] ya sabía hackear los correos, los Messenger,
los pitchings (Bernardo, comunicación personal, 2015).

Otra influencia que reconoce es la familia. Su padre es doctor en
ingeniería y director de un reconocido centro de investigación, y su
madre, químico-bióloga y nutrióloga. Así, “siempre crecí en un entorno de ingeniería, conviviendo con doctores” (Bernardo, comunicación personal, 2015). Su atracción por la computación tiene que
ver también con la posibilidad que le da de entrometerse en muchas otras ramas, al desarrollar sistemas dedicados a profesionales
diversos. Esto le daría la oportunidad de ser experto en su rama y
tener conocimiento de otras áreas. Tener una mamá con su propio
consultorio, dueña de su tiempo, freelance, según su propia palabra,
le contagió la inquietud de tomar el camino del emprendimiento.
Martha, por su parte, hizo una preparatoria en artes. Desde pequeña fue buena en matemáticas y le gustaban. Proviene de una
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familia de artistas; ella misma toca varios instrumentos. Por eso, su
interés era estudiar ingeniería en sonido, carrera que entonces no
existía en Guadalajara. Optó por cursar la ingeniería en electrónica porque se enteró de que todos los “sonidistas” son electrónicos.
Por haber llegado de humanidades, sus primeros semestres en la
universidad fueron duros, pero atribuye a su capacidad y gusto por
las matemáticas, además del apoyo de su mamá y de su compañero,
el haber sobrevivido a los primeros dos años y no haber sucumbido a la constante tentación de abandonar. El descubrimiento de la
programación a partir del tercer año provocó un cambio radical.
A partir de entonces, se enamoró de la carrera y “ya no me quería
salir, ya me sentía como ingeniero” (Martha, comunicación personal, 2015). Ella trabaja como independiente haciendo sistemas,
animación, Java Script, aplicaciones. Su inclinación por el trabajo
autónomo le debe mucho a su talante artístico y a la influencia de
su papá, que es músico freelance. Después de haber trabajado para
cuatro empresas de diferentes tamaños, dice odiar las oficinas, a las
que no ve ninguna utilidad.
David se graduó de ingeniero en electrónica y computación, y
se dedica actualmente al desarrollo de programación de alto nivel
en la automatización de sistemas de control y administración de
membresía para espacios deportivos. A sus 35 años, nunca ha trabajado para una gran empresa ni lo ha buscado. Su mayor desesperación es tener que trabajar con un sistema que alguien más haya
hecho. Su padre, que es líder de un grupo de música popular, con el
que él mismo colabora en ocasiones, nunca ha tenido jefe y no ha
tenido nunca que rendir cuentas a nadie. Esto influyó mucho en él,
al punto que considera el hecho de estar encerrado en una empresa, en una oficina durante ocho horas diarias, como poco atractivo
y hasta fastidioso. Para él, como para todos los entrevistados, en
sus áreas la inspiración es importante. Por lo general, trabaja mejor por las noches, cuando todo está tranquilo. Al dueño de una
cadena de negocios deportivos, quien le ofreció el puesto de jefe de
sistemas en su empresa, le respondió que ni imaginara que él iba a
estar sentado en una oficina por ocho horas. Al igual que Martha,
su talante artístico y el influjo de su padre músico están en la raíz
de su elección de modalidad laboral.
Enrique es ingeniero en mecatrónica. Eligió esa ingeniería porque:
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Pues, me gustaba mucho como la mecánica; pues, no sé, yo era
de los niños que desarmaban los aparatos electrónicos y siempre he sido como muy curioso, me gusta saber el porqué de las
cosas o cómo funcionan. Entonces me gustó que mecatrónica
integra no sólo la mecánica, sino electrónica y también pues
algo de programación, que no sabía, que no conocía en ese momento, pero que me llamaba la atención, y por eso me decidí
a esa carrera. Cuando entré, en el primer año me enseñaron
programación, me encantó; y antes lo veía como si fuera algo
aburrido o algo así, pero vi que me gustó mucho y pues de
ahí en adelante […] En mis ratos libres, pues estudiaba y hacía
cosas por mi cuenta de programación (Enrique, comunicación
personal, 2015).

Como profesional, no tiene experiencia de trabajo asalariado y
dependiente. Desde la universidad, tenía la inquietud de emprender y aún era estudiante cuando con un compañero fundó la startup
que dirige actualmente. La experiencia paterna de emprendedor o
de dueño de negocio influyó para que nunca se viera trabajando
en una gran empresa: “Pues, yo creo que principalmente mi papá
fue el que más influyó en eso, pues también es emprendedor y eso”.
También atribuye al influjo de su progenitor su talante por fabricar
cosas o por encontrar soluciones nuevas a determinados problemas. Sobre la influencia del padre, agrega:
Entonces creo que él fue como mi principal influencia. También de pronto yo no entendía, cuando era chico, por qué mi
papa no tenía jefe y por qué mi mamá sí [primero maestra y
luego directora de primaria]; entonces como que eso también,
por qué el sí y por qué ella no, y como que eso también se me
quedó grabado. Y también durante toda la universidad, asistí
a muchos eventos de emprendedurismo: y ahora la cena con
empresarios y ahora va a venir el director de Best Buy a hacer
una conferencia aquí en la universidad […] Y pues me gustaba
asistir, en la medida de lo posible, también yo creo que eso
ayudó (Enrique, comunicación personal, 2015).

Como afirma el entrevistado, las universidades han tenido, en
los últimos años, un papel importante en el fomento del deseo de
emprender en los estudiantes. Según ciertos autores (por ejemplo,
Laval, 2004; Laval y Weber, 2006; Laval y Dardot, 2013), a partir de
los años noventa ha habido un cambio importante en los modelos
de gestión y en el discurso pedagógico de la universidad, que tiende a semejarse a las empresas y se esfuerza por educar a los estuTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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diantes a ser su propio empleador, a innovar y emprender. En una
palabra, a tomar en sus propias manos la responsabilidad de crear
las condiciones y las posibilidades de su empleo y de la protección
de los riesgos otrora cubiertos por la seguridad social solidaria.
Hay evidencias de ello tanto en el lenguaje pedagógico como en los
contenidos curriculares y extracurriculares de las licenciaturas, y
en la existencia, al menos en las universidades más importantes de
la zona metropolitana de Guadalajara, de incubadoras y/o aceleradoras de empresas pensadas para fortalecer, canalizar o acompañar las inquietudes o los inicios empresariales de sus estudiantes.
En los años recientes, también los gobiernos estatal y federal mexicanos han adoptado acciones tendentes a impulsar el emprendimiento y la innovación en los jóvenes (por ejemplo, creación de
dependencias para tal fin) (Díaz et al., 2010).
Ciertos autores (Laval y Dardot, 2013) ven en ese gusto de muchos profesionales actuales por el emprendimiento o el trabajo
autónomo una consecuencia de lo que consideran como la nueva
racionalidad dominante en el mundo de hoy —que es otra manera
de llamar al neoliberalismo—, que propende a hacer de cada individuo un emprendedor de su vida o un recurso para las empresas.
Dicha racionalidad buscaría invadir todas las dimensiones de la
vida de los individuos, haciendo del manejo de todas ellas dominio
de la gestión empresarial (cf. también Marzano, 2011). Según Laval
y Dardot (2013), los sistemas educativos en el mundo entero, bajo
presión de algunas organizaciones internacionales, desempeñan
un papel determinante en la diseminación de esa nueva racionalidad:
No carece de interés la constatación de que la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la
Unión Europea, sin referirse explícitamente a los lugares de
elaboración de este discurso sobre el individuo-empresa universal, serán agentes muy potentes al servicio de su transmisión, haciendo de la formación en el “espíritu emprendedor”,
por ejemplo, una prioridad de los sistemas educativos de los
países occidentales (pp. 155-156).

Visto así, la principal motivación para la elección laboral de
nuestros sujetos sería de origen extrínseco o espurio, según nuestra
teoría, pero engañarían y se autoengañarían evocando otras razones. Asimismo, al elegir el trabajo autónomo y declararse satisfeTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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chos con dicha decisión, no estarían haciendo otra cosa que manifestar su implícita adhesión y la apología de la lógica neoliberal hoy
imperante en el mundo. No disentimos del todo del razonamiento
de esos autores. Como hemos dicho, la educación que reciben todos o la mayoría de esos profesionales los incita a emprender, a innovar, a generar su propia fuente de trabajo; estrategia típicamente
neoliberal, en la visión de Laval y Dardot. Mas estamos convencidos de que su apuesta hunde sus raíces en motivaciones más profundas, ligadas a una nueva forma de subjetivación que ciframos en
la búsqueda o la defensa de su autonomía y de una nueva relación
con el trabajo. Hay razones para afirmar que asistimos a un cambio
cultural (Leighton, 2013) o que esta generación de profesionales
está concernida por una nueva “hermenéutica del sujeto”, aquella
que describió Foucault (2001) y que tiene en el centro de su ética la
práctica libertad (la autonomía) y la autorrealización.
2. Apuesta por la autonomía
Los individuos entrevistados suscriben gustosos las tesis de la ética
hacker, y todos ellos se definen como tal. Himanen (2002) usa la
metáfora “academia vs. monasterio” para explicar la lógica de trabajo y de aprendizaje del hacker. En oposición a la rigidez, la secrecía, la organización jerárquica y autoritaria de la vida y el trabajo
en el monasterio, este autor describe el hackerismo (que asimila a la
academia o a la “comunidad” científica) como una apuesta por la
libertad, la horizontalidad y la transparencia.
Esto se evidencia en el modo de funcionamiento de las tres startup que hemos podido visitar, en las que todos trabajan en el mismo espacio y cada trabajador tiene la libertad para establecer su
horario y, en ocasiones, elegir su espacio de trabajo (en su oficina
o en su casa). Lo importante es que cada quien se responsabilice
de hacer en el plazo acordado la parte que le corresponde de cada
proyecto. En la única startup donde se reporta una separación por
área, la directora lo explica por la comodidad que ella requiere para
recibir clientes y estar continuamente al teléfono sin importunar la
concentración que pueden requerir sus colaboradores, sobre todo
los programadores.
La referencia organizativa empresarial de los entrevistados son
Google o Facebook, que, según ellos y otros, funcionan de una maTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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nera horizontal y dan mucha autonomía a los empleados. Esos emprendedores apuestan por la autonomía propia y procuran la de los
demás. Al respecto, opina Eloy, fundador y socio de una startup que
en tres años pasó de tener dos a tener cincuenta empleados y que la
comunidad de emprendedores de Guadalajara percibe como muy
exitosa: “que cada uno tenga la capacidad de tener su autonomía y
ser responsable de lo que hace, porque si no tiene autonomía, pues
de qué le sirve saber. Y saber él qué es lo que está haciendo impacta
a toda la organización” (Eloy, comunicación personal, 2015). Eloy
trabajó en Microsoft durante dos años y cuatro meses. Renunció
—para gran disgusto de su familia—, regresó a Guadalajara y puso
su propio negocio en tecnología. Para él, como para muchos otros
con la misma disposición, el único beneficio que ofrece trabajar en
una gran empresa es la posibilidad de aprender. Como bien lo dice:
“en Microsoft aprendí mucho”. Dejar ese gigante entrañó para él
ganar en libertad. Así describe sus sensaciones y las ganancias al
renunciar:
Eloy: Cuando renuncié a Microsoft sentí bonito, sentí que
rompía cadenas.
Entrevistador: ¿Qué cadenas había en Microsoft que no tienes
aquí?
Eloy: Como el que estoy por el prestigio que me da y el oro
que me da, o sea como que el sueldo, ese sueldo del que hablabas me ataba y me amarraba porque me daba muchas comodidades que me costó trabajo soltar.
Entrevistador: Y tu libertad aquí, ¿en qué consiste?
Eloy: En que no me amarra, no me amarran esos […] no hay
bienes materiales que me amarren, es estar en el lugar por la
razón correcta, no por una razón que me esclavice. Yo ya me
sentía esclavizado de alguna forma, porque tenía un grillete
que no me dejaba salir y aquí estoy por las razones [más personales]. Y nada me detiene; o sea, todos los días me planteo,
todas las semanas y todos los meses me planteo si es el lugar
donde quiero estar y nada me detiene a un día decir hasta aquí
y continuar […]. Estoy aquí porque quiero estar aquí (Eloy, comunicación personal, 2015).

Esa impresión de la gran empresa como espacio de poca o nula
libertad es compartida por todos los entrevistados. Y tanto Eloy
como casi todos los otros anteponen a los ingresos (seguros y altos) de la gran empresa otros valores ligados al proceso, al ‘cómo’
del trabajo. Que quede claro que la mayoría de estos profesionales
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han rechazado ofertas o posibilidades de empleo en empresas en
las que tendrían mejores ingresos que los actuales, muchas menos
responsabilidades y, quizá, menos incertidumbre. En las entrevistas, todos afirmaron que no hay falta de trabajo relativamente
bien remunerado en el área de las tecnologías informáticas. Pero
su apuesta y sus motivaciones son otras. Miguel, fundador y dueño
de una microempresa de boletaje electrónico, rechazó la invitación
de un tío a trabajar con él en la empresa FoxCom porque “nunca se
me dio estar empleado, todo el tiempo sentado en una oficina que
no fuera lo mío, fueran mis tiempos; estar trabajando para alguien
más no, no me atraía”. En otro momento de la entrevista se extiende sobre parte de sus motivos para emprender:
No me gusta estar cumpliéndole el tiempo a alguien más […].
Sí trato de estar determinadas horas, pero sí puedo irme de
viaje, sí puedo salir a comer y regresar o no a la oficina. Obviamente con la consecuencia que eso implica, pues que yo soy
el principal responsable y programador, entonces se va retrasando el trabajo; pero también puedo regresar mis tiempos,
a diferencia de que si estuviera en una empresa, que también
tienen tiempos muertos […]. Y yo puedo, digamos, mover eso
para poder tomarme la tarde libre, por ejemplo (Miguel, comunicación personal, 2015).

En el mismo sentido se expresa Enrique, socio-fundador de otra
startup exitosa y de notable crecimiento en sus dos años de existencia. Éstas son las razones que ofrece para no verse trabajando para
una gran empresa:
Porque pues siento que no tengo [tendría] la libertad de hacer lo
que quiero. O sea, para tener la libertad en una empresa grande
debes de tener un puesto altísimo, un puesto de directivo o algo
así, para que tú tengas una verdadera decisión sobre el producto. Debería de ser así, y cuando tú tienes tu emprendimiento,
pues simplemente lo que tú vas pensando se va construyendo.
Entonces tú tienes un impacto mucho mayor en el producto, y
es lo que más me gusta, tener como esa capacidad de resolver el
problema y plasmarlo en algo que la gente lo va a usar, por eso
es que prefiero (Enrique, comunicación personal, 2015).

Tanto en las entrevistas como en las reuniones de comunidades,
fue recurrente la comparación con los empleados para contrastar
la libertad que gozan los independientes contra la subordinación
o los múltiples encadenamientos que caracterizan la vida de los emTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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pleados. Coinciden en que lo único que podrían llegar a envidiar
a un empleado es el ingreso fijo, ventaja que de todos modos consideran insignificante si se la compara con la autonomía. Así lo
expone Ángela, informática fundadora de una agencia dedicada al
desarrollo de aplicaciones web a la medida:
Yo soy dueña de mi tiempo, mis proyectos y mis cosas. Eso es
algo muy diferente, o sea, esa libertad pues, o sea el: “¿Qué onda,
nos vamos de viaje?” “No, tengo que trabajar, tengo que pedir
mis vacaciones”. “¡Ah! Bueno, yo sí me voy”. Y aunque fuera una
empleada de mi propia empresa, o sea que yo fuera la dueña,
pero que fuera la empleada de mi propia empresa, tendría esa
libertad porque mis chavos la tienen: de “me quiero ir de viaje tal
día”, y van y me dicen: “Oye, Angie…” Y ahí tengo mi montón de
post-it: “Tal día no voy a estar”. “Ok, avísale a tu líder de proyecto
y ya”. Yo nada más lo tengo aquí para contemplarlo, si sacas tu
chamba, pues sacaste tu chamba y no hay problema. No lo tendría yo eso en ninguna otra empresa, y no lo tienen mis amigos
que trabajan en una empresa. Entonces yo tengo esa libertad de
poder viajar cuando se me da la gana, tengo la libertad de poder
elegir qué proyectos son los que quiero trabajar, entonces si me
llega un proyecto que no me hace clic, no voy a hacerlo [...]. Es
como más mi decisión. Entonces, yo decido si hay un proyecto
que me agrade, cosa que no sucede con un empleado (Ángela,
comunicación personal, 2015).

3. Retos y soluciones
El tercer y más importante valor de la ética hacker es el entretenimiento. Traducido al lenguaje de la teoría de la autodeterminación, corresponde a lo que ahí se nombra competencia. En una y
otra perspectiva, se alude a la capacidad o posibilidad de crear, de
generar algo, de dejar su marca. En palabras de Ángela, las empresas aquí instaladas sólo “contratan mexicanos para que hagan el
monkey work”. Esto es, hacen “líneas de código de algo que alguien
más diseñó”. A su parecer, esto es reducir su trabajo de ingeniería.
La posibilidad de crear algo, de enfrentar y resolver retos, de
innovar y de ser autor de algo es el segundo gran impulso que está
detrás de la decisión de emprender o ser independiente.
Son muy pocos los casos de compañeros y amigos que conozco que trabajan en empresas grandes y tienen, si no toda la
creatividad de un proyecto, al menos un cierto porcentaje de
opción de opinar sobre el proyecto. Y son contados, sí. Nunca
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me ha tocado alguien que me diga: “Ah, pues me tocó aventarnos un proyecto desde cero”. No, no. Y a mí eso es lo que me
gusta y eso lo descubrí con el paso de los años (Ángela, comunicación personal, 2015).

La ética hacker enfatiza la importancia del trabajo colectivo y del
carácter compartido de los logros. Para Ángela, tener una empresa
significa, sobre todo, la posibilidad de realizar proyectos, crear cosas junto con otros:
Pues creo que lo más bonito es eso, la…, lo gratificante que es
tener una empresa, más allá de tener una empresa [...], mi gratitud en la vida no es tener la empresa, es tener el equipo de trabajo que tengo. Soy como muy social, tener gente buena me hace
sentirme bien, rodearme de gente inteligente y ver que esa gente
logra cosas tan chidas en aplicaciones que yo ahorita digo… O
sea, ver que logran cosas muy padres, me gusta mucho eso. Por
eso cuando me invitaron a Intel2 a dirigir un equipo, me llamó
la atención, porque es la misma historia, es tener un equipo que
logra cosas, y que tú eres parte de ese engrane para lograr cosas
(Ángela, comunicación personal, 2015).

Guillermo, ingeniero en sistemas computacionales, trabajó un
año en un país asiático y otro en Nueva York para una empresa
en la que desarrollaba software. Le gustaba su trabajo asalariado,
pero siempre había tenido la inquietud de tener su propio emprendimiento. Renunció a dicha empresa y regresó a Guadalajara con
la firme determinación de fundar una microempresa de tecnología informática. Hoy en día, está a la cabeza de una startup que da
trabajo a una veintena de personas y recibe inversiones de capital
estadounidense. De aquella empresa le gustaba el ambiente de trabajo y pudo aprender mucho laborando en dos diferentes culturas y con colegas de muchas otras. Pero afirma haber estado constantemente insatisfecho porque participaba en la construcción de
productos en los que era imposible determinar cuál había sido su
aportación. Al reflexionar sobre lo que lo motivó a emprender y lo
que hoy significa para él su empresa, lo cifra todo en la posibilidad
de “dejar una marca”, crear algo que lleve su nombre, la marca de su
inventiva o de su creatividad.
Según Bologna, “El knowledge worker inserto en una gran empresa no es un trabajador ‘creativo’ y es un innovador en un sentido
2 La invitación no prosperó porque ella prefirió dedicarse a su propio emprendimiento.
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muy limitado. La mejor condición para expresar la propia creatividad, para valorizar los propios recursos de capital humano y,
en particular, la propia inversión en formación sería en cambio la
condición de freelance” (2006, p. 138). Eloísa trabaja actualmente
en la oficina de Guadalajara de una startup estadounidense. Decidimos incluirla en la muestra porque tiene experiencia de emprendimiento, se define como emprendedora en espíritu y anhela en un
futuro crear su propia startup. Ella es una de las lideresas de una
comunidad de mujeres con inquietud de emprender en tecnología.
Trabaja en el desarrollo de software para drones junto con cinco
compañeros, sin la presencia física de un jefe. Para ella, lo atractivo
de su trabajo radica en la posibilidad de crear, de generar, en la
no-monotonía, cosa que es casi imposible en una gran empresa:
La relevancia para mí es lo más importante; la relevancia que
tiene mi trabajo sobre la empresa es mucho más grande donde
estoy ahorita que en [una gran empresa] porque son tantas personas… Porque ahí sí es una pirámide tal cual, hay tantas personas en el mismo nivel de la pirámide que si tú no haces..., tú
puedes literal echar la flojera todo el día y alguien más lo va a
terminar parchando. Inevitablemente alguien más va a terminar haciendo tu trabajo; eso es una. La otra es la capacidad de
crear y de moverte rápido, o sea, en esas empresas tan grandes,
ya son tan grandes y ya tienen todo tan hecho que se hace igual, o sea, realmente lo que se hace día con día es lo mismo, no
cambia, y siguen siendo los mismos protocolos y siguen siendo los mismos cuando empezaron y siguen siendo los mismos
ahorita. Y donde estoy no, o sea, puedo estar haciendo hoy una
cosa y la siguiente semana tengo que hacerle un twist porque
ya cambiaron y tenemos que adaptarlos, o puede ser que en
un mes el producto cambie o el enfoque que tenemos cambie,
y tenemos que trabajar otra vez. La otra es, bueno, la parte de
la pirámide tal cual, hay una persona que te dice qué hacer y
cómo lo tengo que hacer. Y acá no, acá yo decido realmente,
o sea, sé el objetivo en común que tenemos y yo decido cómo
llegar […]. Pues sí, el reto técnico, o sea en realidad en las empresas tan grandes ya te llega todo desmenuzado y haces una
partecita chiquita así como en automático, y acá no, aquí yo
tengo que pensar cómo voy a resolver esto, cómo voy a atacar
este problema, cómo voy a hacer las cosas. Realmente tengo
que planear y construir pues la solución, cómo le voy a hacer,
tengo que pensar más (Eloísa, comunicación personal, 2015).

Dicho sea de paso, los entrevistados no rechazan de modo categórico la condición de empleado. Lo que persiguen en primera
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instancia es un espacio laboral donde puedan crear, innovar y proponer soluciones. Estas posibilidades no las ofrece la gran empresa, pero sí el emprendimiento propio o el empleo en una startup.
Estos profesionales rehúyen lo monótono o la repetición. Los
mueve enfrentar nuevos retos, resolver problemas, ofrecer soluciones a sus clientes o a las personas en general, mediante una
aplicación o un proyecto tecnológico. En parte por el área laboral
en que se desenvuelven y en parte por disposiciones personales, el
aprendizaje constante es parte de su día a día. Como escribe Himanen (2002): “Aprender más sobre un tema se convierte en la pasión del hacker […]. Muchos hackers han aprendido a programar de
un modo igualmente informal, dando curso a sus pasiones” (p. 93).
Muchos de nuestros entrevistados se iniciaron en la programación
desde la secundaria, como autodidactas; hoy lo siguen haciendo.
Enfrentar retos, ofrecer soluciones, generar productos novedosos exige estar apasionado. El entretenimiento del hacker significa
también entregarse a lo que se hace, disfrutarlo y apasionarse. Al
comentar la ética del hacker a la luz de su propia experiencia y perspectiva, Enrique hace esta observación:
Aparte del entretenimiento, muchas veces lo he notado en que
los que son muy buenos programadores generalmente son
músicos o dibujan muy bien, tienen como una parte artística,
y si de plano no tienen una parte artística, siempre son muy
buenos en videojuegos. Entonces hasta en eso, y pasión definitivamente, para ser hacker, si no te apasiona eso, o si no tienes
pasión por lo que estás haciendo, no vas a hacer algo de calidad [...]. Clavarte, estarte preparando, estar estudiando; y pues
a cada rato salen tecnologías nuevas y necesitas estarte actualizando… Y eso sin pasión pues sería muy triste, tener que estudiar tanto para agarrar lo que no te gusta, pues no está chido,
tiene que encantarte (Enrique, comunicación personal, 2015).

Motivación interna para crear y enfrentar retos con libertad, pasión por generar y aprender: en esto radica tal vez la principal llave
de la innovación y del emprendimiento. Los profesionales entrevistados están convencidos de que muchas cosas que hacemos de
un modo convencional se pueden hacer de otra, y mejor, manera si
se toma la molestia de atacarlas desde las tecnologías informáticas.
Firmes en la persuasión de que hay ahí inmensas oportunidades
de innovación, se ilusionan entretenidos con viejas necesidades y
nuevas soluciones tecnológicas.
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CONCLUSIONES
Nos propusimos en este texto ofrecer un análisis de las razones
por las que un/a profesional de las tecnologías informáticas elige
trabajar de forma independiente o como fundador de su propia
empresa. Nuestra conjetura fue que esa decisión obedecía esencialmente al deseo intrínseco de autonomía, de enfrentar y resolver
retos, y de creación o innovación.
Hemos mostrado que todos/as los profesionales entrevistados
tuvieron cierta facilidad y atracción por las ciencias exactas y la
tecnología desde la infancia o la adolescencia. Dicha fascinación
estaba aparejada con un impulso por entender, por resolver y por
crear. En la mitología hacker, todos los grandes creadores comparten esa historia de precoz curiosidad por las tecnologías y sus misterios.
El influjo de algún miembro de la familia con incursión en el
emprendimiento o el trabajo freelance aparece en todas las historias. Salvo alguna excepción, todos propenden a mirar con suspicacia el mundo de la gran empresa por faltar ahí la libertad de innovar; por la imposibilidad de generar, crear, de tener iniciativas;
por la monotonía de la repetición de los procesos; por tener que
aplicar programas concebidos por otros. La pasión por trabajar en
autonomía y ofrecer soluciones socialmente útiles, por divertirse
haciendo cosas con otros, es lo que mueve a estos individuos a emprender o a ocuparse como independientes. Esto concuerda con
las tesis de la teoría de la autodeterminación respecto del peso de
las necesidades o los deseos de autonomía, competencia y pertenencia en las motivaciones. Le Goff (2016) observa una situación
similar entre los profesionales franceses autónomos y descubre las
mismas motivaciones detrás de su elección laboral.
Entre nuestros entrevistados, esta decisión no depende tanto
del deseo de aprovechar oportunidades y mucho menos representa
una estrategia contra el desempleo o el deterioro de las condiciones laborales. Al contrario, depende de motivaciones más subjetivas e intrínsecas de los individuos. Como subraya Himanen (2002),
las grandes innovaciones en tecnologías de la información nacieron de la inquietud de uno o pocos hackers jóvenes, entusiastas y
apasionados, y no de las grandes empresas, que son más propensas
a la repetición y la monotonía. La innovación es consecuencia del
deseo de ofrecer soluciones tecnológicas novedosas a viejas o nueTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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vas necesidades sociales, económicas, etc. Es difícil de planear y
programar burocráticamente; a lo mucho se la impulsa y acompaña.
Estos profesionales no están creando una nueva cultura en
torno al trabajo, sino que parecen estar recuperando, sin saberlo,
aquella que según Thompson (1994) imperaba en la organización
laboral de los talleres previos al surgimiento del capitalismo industrial. Para aquellos individuos, como para los de este trabajo, la
gestión no rígida, personal, del tiempo es un imperativo. El control
relativamente autónomo de la jornada de trabajo, que a menudo se
superpone o coincide con el tiempo de dimensiones más personales de vida de los individuos, corre parejo con la necesidad de generar, de construir algo en lo que uno mismo discierne su ingenio o
su impronta y puede presentarlo a los demás como su contribución
a lo colectivo. Esta cuestión tiene una dimensión antropológica y
sociológica fundamental, misma que se cifra en las maneras que
tienen esos individuos de apropiarse de sí, de su trabajo, de su hacer y de su tiempo, y de construir o reconstruir lo común, de hacer
comunidades en torno a compartir (sharing) sus saberes, sus pasiones, sus inquietudes innovadoras y sus fracasos. En las reuniones
de las comunidades, algo que se repite como un mantra es que las
ideas que no se comparten no conducen a nada. Como observó De
Goff (2016):
El trabajo autónomo permite también inscribirse mejor en redes sinergéticas de complementariedad al interior de diversos
sectores de actividad. Se encierra en la creciente galaxia de la
economía colaborativa fundada en los intercambios de experiencias, de servicios o de espacios en una suerte de “capitalismo
simpático”, exaltando los valores de lo cool, del sharing y de la
convivialidad (p. 33).

Estos profesionales no son anti-capitalistas ni son portadores
de ninguna ideología transformadora del mundo del trabajo. Antes bien, buscan afirmarse en su singularidad y procuran crear con
otros espacios laborales horizontales de colaboración e interdependencia, ambientes propicios al despliegue de los procesos de
subjetivación.
Es una obviedad que emprender o establecerse como independiente exige cierto arrojo que no todos los individuos tienen. A
menor edad, es más fácil de asumir. La recomendación de un enTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 46 | ENE-JUN 18

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trevistado a sus compañeros ingenieros es que se atrevan a emprender mientras estén jóvenes y sin responsabilidades familiares.
La condición de soltero y la juventud aminoran el miedo a fracasar
y amortiguan la incertidumbre inherente al emprendimiento. Las
incertidumbres o la carga de responsabilidad que conlleva trabajar
como independiente o crear una startup (con colaboradores cuyos
ingresos y empleo dependen de lo que hace el fundador) son evocadas como las principales dificultades. Frente a ello, estos profesionales han creado mecanismos de colaboración o de apoyo, entre
los cuales destacan las comunidades y espacios de encuentro evocados en este texto.
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DUCANGE MÉDOR | EDITH RIVAS SEPÚLVEDA | MÓNICA RAMÍREZ MATA

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                    <text>ISSN 2007-1205

Trayectorias
REV lSTA DE CJENCEAS SOCIALES
DE LA UNIVFRSIDAO AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

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Ciudadanía y Participación No Electoral
en Guerrero, México
Citizenship and Non-Electoral Participation
in Guerrero, Mexico
JORGE LUIS TRIANA SÁNCHEZ* | RAÚL FERNÁNDEZ GÓMEZ**

► RESUMEN
En este trabajo se analizan algunos factores que determinan los distintos tipos de participación política no electoral en el estado de Guerrero, México. Mediante modelos de regresión lineal y logística, estimados con datos de una encuesta estatal levantada en 2016, se identifica
cómo ciertos atributos individuales y del hogar, de cultura política y la
pertenencia a grupos afectan la propensión a participar en actividades
políticas convencionales y no convencionales. Los resultados muestran
algunas regularidades entre los distintos tipos de participación, destacando el efecto de la pertenencia a grupos políticos, civiles y sindicales.
Palabras clave: Democracia | Calidad de la ciudadanía | Participación política |
Análisis estadístico | Guerrero.

► ABSTRACT
In this paper we analyze some factors that determine the different types
of non-electoral political participation in the state of Guerrero, Mexico.
Using linear and logistic regression models, estimated with data from a
state survey conducted in 2016, we identify how certain individual and
household attributes, political culture and group membership affect the
propensity to participate in conventional and non-conventional political activities. The results show some regularities between the different
types of participation, mainly the effect of membership to political, civil
and union groups.
Keywords: Democracy | Quality of citizenship | Political participation |
Statistical analysis | Guerrero.
* Profesor de la Universidad Autónoma de Guerrero, Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados “Ignacio Manuel Altamirano”. Investigador de la Cátedra Conacyt. Correo electrónico: jorgetriana@
outlook.com
** Profesor de la Universidad Autónoma de Guerrero, Instituto Internacional de Estudios Políticos
Avanzados “Ignacio Manuel Altamirano”. Correo electrónico: raufego@hotmail.com
Recibido: 12 de marzo de 2018 | Aceptado: 20 de junio de 2018
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

ISSN 2007-1205 | pp. 3-29

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JORGE LUIS TRIANA SÁNCHEZ | RAÚL FERNÁNDEZ GÓMEZ

INTRODUCCIÓN
La participación política de la ciudadanía en sociedades democráticas modernas es fundamental para el adecuado funcionamiento del sistema político, la calidad de sus instituciones, la rendición de cuentas por parte de los
gobernantes y la eficacia de las políticas públicas. Dada su importancia, el
estudio empírico de la participación política cuenta con una larga trayectoria, además de un interés reciente debido a los cambios en las democracias
contemporáneas, como los procesos de industrialización y urbanización, el
aumento de la diversidad cultural y la modernización de las tecnologías de la
información y comunicación (López Serrano y López Serrano, 2009); dichos
cambios, aunque ocurridos en distintos momentos históricos, derivaron en
transformaciones sociales que siguen teniendo vigencia tanto en democracias emergentes como en las consolidadas; particularmente para México, la
participación política se ha visto afectada no sólo por estos cambios sociales
de orden global, sino también por la evolución interna de su sistema político,
caracterizada por la transición de una democracia basada exclusivamente en
la participación electoral hacia una democracia donde se requiere un involucramiento del ciudadano a través de actividades distintas al sufragio (Holzner, 2010, p. 2).
A pesar de esta necesidad de participación política distinta al voto para la
consolidación democrática en México, el Informe país sobre la calidad de la
ciudadanía reveló que ninguna de las expresiones de participación no electoral se acerca a la magnitud de la participación electoral (Instituto Nacional
Electoral (INE), 2014, p. 71). No obstante, algunas de ellas, como la firma de
peticiones o documentos en señal de protesta, o la participación en manifestaciones o protestas públicas, tuvieron una frecuencia mayor en la región sur
del país, compuesta por las entidades de Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Veracruz (p. 75); por lo anterior, se catalogaba al sur de México como la región
más contestataria, atribuyendo tal particularidad a una tradición histórica de
organización y participación comunitaria (p. 80).
El Informe sobre la calidad de la ciudadanía en Guerrero, al replicar a su
homólogo nacional, confirmó que prácticamente todos los tipos de participación política no electoral tenían una prevalencia mayor en la entidad, en
comparación con la observada en todo el país; además, el estado también presentaba patrones regionales diferenciados, destacándose la región de la Montaña tanto en prácticas convencionales como en no convencionales (Instituto
Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Guerrero (IEPC-Guerrero), 2017, pp. 64-65).
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En estos términos, el presente estudio busca atender la cuestión de cuáles
son los factores que determinan la participación no electoral en Guerrero,
utilizando datos de la Encuesta estatal sobre calidad de la ciudadanía en Guerrero 2016. La importancia de este análisis en la entidad radica no solamente
en el papel fundamental de la participación política para el funcionamiento
de la democracia, sino también en las particularidades que rodean al caso;
Guerrero es la doceava entidad con mayor población en el país, con aproximadamente 3.5 millones de habitantes (Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (INEGI), 2015), distribuidos en siete regiones (Acapulco, Centro,
Norte, Costa Chica, Costa Grande, Montaña y Tierra Caliente) y 81 municipios, cinco de los cuales figuraron en 2015 dentro de los 50 más violentos del
país (Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal (CCSPJP),
2016); en 2016, además, el 64.4% de la población en el estado se encontraba
en situación de pobreza, ocupando el tercer lugar a nivel nacional (Consejo
Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), 2017).
Por lo anterior, un análisis explicativo de la participación no electoral, en una
entidad caracterizada por la pobreza y la violencia, representa una pieza clave
para la comprensión de la ciudadanía en México.
En la siguiente sección se realiza una revisión de la literatura con el fin
de definir qué se entiende por participación política, discernir sus posibles
clasificaciones e identificar sus determinantes teóricos y empíricos; posteriormente, se presenta una sección con la estrategia metodológica para
la medición de los distintos tipos de participación política no electoral y la
cuantificación del impacto de sus determinantes; finalmente, se presentan las
secciones de resultados y conclusiones.

REVISIÓN DE LA LITERATURA
Existen múltiples definiciones de participación política en los estudios sobre
el tema, generando distintos niveles de amplitud en el concepto; dicha variedad proviene del uso de diversos criterios para definir qué se considera y qué
no como participación política de un ciudadano; a su vez, la multiplicidad
de definiciones deriva en una multiplicidad de tipologías, aunque en estas
últimas siempre se observa la distinción entre participación electoral y no
electoral. Para Verba, Nie y Kim (1971, p. 9), por ejemplo, la participación
política comprende todos los medios por los cuales la ciudadanía comunica
sus demandas, deseos e intereses, lo cual involucra a la selección de sus gobernantes y las decisiones que toman respecto a asuntos públicos, tanto en
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términos electorales como no electorales; para dichos autores, la participación política se define por su resultado potencial, por el grado de conflicto y
cooperación que involucra con otros ciudadanos o actores políticos, y por el
nivel de iniciativa requerida en el sujeto para involucrarse; estas dimensiones
definen una tipología con cuatro tipos de participación política: acciones de
contacto de gobernantes iniciadas por ciudadanos; el sufragio; la participación en actividades de campañas; y actividades cooperativas con otros ciudadanos (pp. 11-17).
Pero utilizar el resultado potencial de la actividad y su nivel de conflicto
como criterios para definir la participación política y sus clasificaciones deja
fuera muchas actividades un tanto difusas, como la adquisición de información política o su posterior comunicación a otros sujetos. En otra definición
que cubre dicha exclusión, Milbrath y Goel (1977, p. 2) definen la participación política como un espectro amplio de acciones que llevan a cabo los
ciudadanos, siempre orientadas a apoyar o influir en el gobierno y la política; esto incluye acciones activas para detonar dicha influencia, pero también
aquellas referidas como ceremoniales o de apoyo;1 involucra actividades para
encauzar el comportamiento del sistema político e inducir un resultado determinado, pero también actividades que buscan transformar dicho sistema.
Tales autores consideran que la participación política conlleva una toma de
decisiones a partir de tres cuestiones: la primera, la decisión de participar
o no; la segunda, la dirección de dicha participación; y la tercera, respecto
a su intensidad y duración (p. 6); estas decisiones configuran una tipología
que distingue la participación activa convencional (activismo comunitario,
colaboradores con los partidos y las campañas electorales, comunicadores de
información política y contacto con gobernantes), participación activa no
convencional (protestas y manifestaciones públicas) y la participación pasiva
(votar y apoyar al sistema político establecido) (pp. 18-19).
También Pasquino (2011) se pronuncia por una definición amplia de
participación política, al considerarla como aquellas acciones y conductas2
orientadas a “inluir de manera más o menos directa y más o menos legal sobre las
decisiones, así como la misma selección de los detentadores del poder en el sistema
político o en cada organización política” (pp. 70-71),3 con el fin de mantener o
transformar el sistema de intereses predominante; las distintas modalidades
1 Cursivas de la fuente.
2 Al referirse a las acciones y conductas, Pasquino (2011) aborda las expresiones visibles de la participación
política; sin embargo, no descarta también a la opinión pública como un tipo de participación política
invisible o latente, toda vez que se conforma por ciudadanos relativamente informados y politizados que
potencialmente pueden trasladarse a otras modalidades visibles de participación.
3 Cursivas de la fuente.
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de estas acciones y conductas recaen en tres posibles categorías: la participación legal (normada de manera sustantiva y adjetiva), la participación no
ilegal (sin normas y procedimientos vigentes, pero socialmente aceptable y
aceptada) y la participación ilegal (sin normas ni procedimientos vigentes, y
además desafiante de las bases del sistema político).
Por otro lado, para Conway (2000, pp. 3-4) la participación política consiste en todas aquellas actividades realizadas por el ciudadano con el fin de
influir en la estructura gubernamental, en la selección de los gobernantes que
la conforman, o de sus decisiones o políticas implementadas; a su vez, dichas
actividades pueden ser en apoyo o detracción de la estructura, gobernantes
o políticas vigentes. El citado autor distingue como participación política
convencional aquellas acciones consideradas como aceptables por la cultura
política vigente, mientras que la no convencional contempla aquellas consideradas como inapropiadas, aun siendo legales; en una categoría aparte coloca al comportamiento de protesta, el cual consiste en acciones de represión
de otras formas de participación política convencional o no convencional.
Como se puede apreciar en esta tipología, a pesar de utilizar un lenguaje similar al de Milbrath y Goel (1977), en ambos planteamientos se entienden
cosas distintas por participación convencional y no convencional: en uno,
la convencionalidad la otorga el uso de medios no disruptivos, y en otro, el
consenso de la cultura política dominante.
Bajo la visión de Sabucedo (1988), se define a la participación política
como “cualquier tipo de acción realizada por un individuo o grupo con la
finalidad de incidir en una u otra medida en los asuntos públicos”, y distingue
a la participación convencional como aquella “fomentada y animada desde las
instancias del poder constituido, con lo que puede ser fácilmente controlada
y canalizada”, mientras que la no convencional, “en ocasiones, desborda los
mecanismos instituidos de participación y supone un enfrentamiento con la
legalidad establecida” (pp. 166-167). Bajo esta definición, la convencionalidad
de la participación política es otorgada por el uso de canales institucionales,
independientemente de la consideración de la cultura política dominante.
Otra tipología que utiliza como criterio el canal de expresión, pero además el mecanismo de influencia de la participación política, es la clasificación
de Torcal, Montero y Teorell (2006), quienes distinguen si la acción política
se realiza mediante canales dentro del marco representativo democrático, o
bien mediante canales extra-representativos; en el segundo criterio, distinguen
aquellas acciones basadas en mecanismos autorreguladores anónimos, y aquellas basadas en mecanismos de participación personal activa; ambos criterios
permiten definir una tipología con cinco categorías: el voto, la participación de
consumo, actividad de partido, actividad de protesta y contacto con políticos.
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La tipología de participación política de Cordourier Real (2015) es aún
más compleja, al utilizar tres criterios: los derechos que sustentan las distintas
formas de participación, los canales de expresión de las mismas y su intención. En primer lugar, distingue la participación político-electoral que se sustenta en las libertades político-electorales, que permiten, siempre a través de
las instituciones del sistema electoral, la libre competencia entre ciudadanos y
sus organizaciones políticas para la conformación de instituciones representativas. En segundo lugar, se encuentra la participación política no electoral
que se sustenta en libertades civiles, con la intención de influir en el sistema
político, pero mediante canales ajenos al sistema electoral. Y en tercer lugar,
la participación cívica, también sustentada en libertades civiles y ejecutada
mediante canales ajenos al sistema electoral, pero sin intenciones de influir
en el sistema político, orientándose en cambio a la promoción de bienes públicos mediante acciones colectivas.
Todas las tipologías anteriormente expuestas tienen la constante de distinguir siempre al voto del resto de expresiones de participación política; del
conjunto de actividades resultantes, el único consenso es separar siempre las
actividades de protesta. Fuera de esas coincidencias, no existe un tratamiento
homogéneo entre lo que se entiende por participación electoral, no electoral,
convencional o no convencional. Por otro lado, los criterios de distinción de
estos tipos de participación pueden resultar desafiantes en términos metodológicos; la inclusión de la intencionalidad, por ejemplo, supone que la misma
puede ser medida, que los propios participantes la conocen y que además es
relevante (Hooghe, 2014), supuestos difíciles de sostener en términos empíricos para una colectividad con alguna motivación política; o bien, distinguir
la convencionalidad de los distintos tipos de participación en función de la
aprobación de la cultura política implica la imposibilidad (al menos metodológica) de presencia de subculturas.4
Una alternativa para sobrellevar esta falta de consenso es la clasificación
de Somuano Ventura (2005), quien propone una tipología concreta para la
participación no electoral con distinción de convencionalidad, pero a partir
de criterios que facilitan su tratamiento empírico. Dicha autora distingue una
participación convencional con dos subtipos, el primero agrupa “actividades
que requieren de cierta iniciativa individual, pero de poca cooperación con
otras personas”, y el segundo conjunta “actividades que requieren de mayor

4 Por ejemplo, así como la participación a través de manifestaciones o protestas públicas es mayor en el sur
del país, también lo podría ser su aceptación social; entonces, mientras que la cultura política a nivel nacional catalogaría este tipo de participación como no convencional, si se reconoce la presencia de una subcultura política en esta región, probablemente se tendría que considerar como participación convencional.
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interacción y cooperación entre individuos” (p. 68); mientras que en la participación no convencional también distingue dos subtipos, el primero agrupa
actividades de protesta pero que no violentan la ley, mientras que el segundo
agrupa la participación ilegal. Esta clasificación resulta conveniente porque
incorpora la única distinción recurrente en la literatura, que es separar el
voto y las actividades de protesta, y además se basa en criterios que no dejan
lugar a discusión sobre dónde ubicar a una determinada actividad.5
Otro de los retos para el análisis de la participación política es identificar sus determinantes, donde, de nuevo, hay múltiples propuestas, pero con
mayores coincidencias. Desde la aparición del estudio de Almond y Verba
(1963), las explicaciones más recurrentes de la conducta política han sido a
partir de elementos psicoculturales.6 Por ejemplo, la visión de Verba, Nie
y Kim (1971, pp. 44-45) se concentra en aspectos de la cultura política de
los individuos, pues afirman que la participación es determinada por ciertas
orientaciones políticas, como el nivel de involucramiento del ciudadano con
asuntos políticos y problemas públicos, la intensidad de la identidad partidista y la percepción de su contribución como ciudadano al bienestar de la
comunidad. Por otra parte, Milbrath y Goel (1977, p. 33), aunque reconocen
que las actitudes y creencias políticas personales influyen en la participación
política, extienden la determinación de la misma a otros factores, como los
estímulos que el ciudadano obtiene del entorno, elementos personales de su
posición social, y el contexto social y político.
Para Sabucedo (1988, p. 187), los determinantes de la participación política se agrupan en tres conjuntos de variables: las características sociodemográficas (sexo, edad, educación y estatus socioeconómico), elementos psicosociales (como la obligación cívica, la identificación partidista, la pertenencia
a grupos y la alienación política) y el contexto sociopolítico (estímulos políticos, clima sociopolítico, valores sociales, tradiciones, entre otros). Conway
(2000), en cambio, los agrupa en cinco conjuntos: las características individuales sociodemográficas y económicas; aspectos psicológicos y culturales,
como la cultura política de los sujetos, su personalidad, o los sentimientos de
alienación y conformismo político; el entorno político respecto al sistema de
partidos, movimientos sociales, agendas políticas y medios de comunicación;
5 Los criterios que sustentan la clasificación de Somuano Ventura (2005) los sugiere a partir de la evidencia empírica que encuentra en un análisis factorial con datos de la Encuesta nacional sobre cultura
política y prácticas ciudadanas 2001, en el cual se observa una agrupación de actividades en función del
tiempo y esfuerzo requerido, habilidades e información necesarias para su ejecución, y nivel de conflicto
potencial.
6 Para una visión integral del enfoque culturalista, véase el estado del arte realizado por Heras Gómez
(2002); para una visión crítica de la teoría de la cultura política, véase la reflexión de García Jurado (2006).
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el marco normativo; y la racionalidad del individuo en su toma de decisiones
sobre participación política.
Como se puede apreciar, existe un relativo consenso de que la participación política es determinada por factores internos del ciudadano (culturales o psicológicos), por factores del entorno (político, económico y social)
y por sus características personales (sociodemográficas y económicas). Diversos estudios han documentado el impacto de estos determinantes sobre
los distintos tipos de participación política; dentro de estos hallazgos, uno
de los predictores de la participación política que suele destacar es la educación. Aunque existe consenso en la relación que guardan (a mayor educación,
mayor participación), la manera en que opera la relación causal ha tenido
diversas explicaciones. Una primera opción es que la educación proporciona
a los ciudadanos conocimientos y habilidades requeridos en distintas formas
de participación política; otra opción es que la educación promueve un estatus social que vuelve al ciudadano más propenso a la participación política; o
bien, que la participación política en realidad se encuentra asociada a un conjunto de factores que también definen la educación de un individuo, como el
entorno familiar, su inteligencia o personalidad (Persson, 2013, p. 15).
En otros términos, Holzner (2010, pp. 84, 101-103) reconoce la importancia de factores individuales (culturales o psicológicos) y sociodemográficos (como el ingreso y la educación) en la determinación de la participación
política, pero traslada el énfasis explicativo hacia otros factores del entorno
institucional del ciudadano, como su pertenencia a grupos y organizaciones
(políticos, laborales y civiles), y las políticas públicas implementadas por el
Estado, particularmente los programas sociales; estos últimos podrían representar un incentivo a la participación, en la medida en que la población dependiente de programas de salud, educación, vivienda y combate a la pobreza
concibe al gobierno como su principal proveedor de bienestar, con lo cual
se vuelven relevantes el sistema político, sus instituciones, sus actores y las
decisiones que toman.
Otro factor del entorno relevante para la comprensión de la participación política, particularmente en México y en Guerrero, es el nivel de delincuencia. Al respecto, Bateson (2012) proporciona evidencia empírica de que
la victimización es un importante predictor de la participación política; con
datos de países de Europa, Asia, África y América, encuentra que aquellos
ciudadanos que reportaron haber sido víctimas recientes de algún delito tienen mayor probabilidad de involucrarse en distintas formas de participación
política, en relación a los ciudadanos que no lo fueron.
Si bien no existe un estudio que haya evaluado el impacto de estos determinantes de la participación política no electoral en Guerrero, se tiene un
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antecedente importante en el trabajo de Somuano Ventura (2005), quien lo
hizo para México. En dicho trabajo se midió el impacto de algunos atributos personales (como la edad, sexo, educación o ingreso), actitudes y valores políticos (como la eficacia política o la confianza institucional), y efectos
de grupo (como la pertenencia a partidos u organizaciones civiles), sobre la
participación política convencional y no convencional. A través de modelos
de regresión lineal con datos de la Encuesta nacional de cultura política y
prácticas ciudadanas 2001, su estudio revela que el impacto más importante
sobre la participación política no electoral convencional y no convencional
corresponde a los efectos de grupo, los cuales tienen un impacto positivo y
significativo, sobre todo la pertenencia a agrupaciones políticas y civiles. Los
resultados también muestran diferencias regionales recurrentes y la ausencia
de un impacto de la escolaridad, salvo en la participación convencional que
requiere interacción y cooperación entre los ciudadanos, donde resultó con
un efecto negativo y significativo. No obstante, dicho estudio no considera
algunas variables relevantes señaladas por la literatura, como la victimización
o el ser beneficiario de algún programa social.

METODOLOGÍA
El objetivo del presente estudio es comprobar el impacto de los factores que,
según sugiere la literatura, determinan los distintos tipos de participación
política no electoral en el estado de Guerrero. Dicha comprobación utilizará
datos provenientes de la Encuesta estatal sobre calidad de la ciudadanía en
Guerrero 2016, en la cual se aplicaron entrevistas cara a cara en hogares a
individuos de 18 años o más con credencial de elector y residencia en el estado; la encuesta utilizó un muestreo aleatorio, polietápico y estratificado,
representativo a nivel estatal y por regiones, con una muestra total de 3,205
ciudadanos encuestados (IEPC-Guerrero, 2017, pp. 155-158).7
En dicha encuesta, se cuestionó al ciudadano si alguna vez había realizado
21 distintas actividades de participación no electoral. Siguiendo los criterios
de clasificación de Somuano Ventura (2005),8 estas 21 actividades se ubicaron
en cuatro tipos de participación política no electoral:
7 Cabe aclarar que este tamaño muestral se verá reducido al realizar el análisis de regresión, en el cual solamente se incluyen las observaciones que no cuentan con ningún valor perdido en las variables utilizadas.
8 El motivo de adoptar la tipología de participación política propuesta por Somuano Ventura (2005) es
que, además de facilitar metodológicamente la clasificación de las distintas actividades consideradas en este
estudio, los criterios en los que se basa dicha clasificación cuentan con un sustento empírico al provenir de
un análisis factorial de datos nacionales.
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1. Convencional individual, que comprende doce actividades:
publicar cartas en los periódicos; pedir apoyo a organizaciones civiles; solicitar apoyo a un partido político; pedir ayuda
a su legislador (regidor, diputado o senador); llamar a programas de radio o televisión; escribirle o comunicarse con el
presidente de la República, gobernador o presidente municipal; colocar mantas, carteles o difundir fotografías; repartir
volantes, circulares o manifiestos; enviar mensajes por redes
sociales; platicar con otras personas sobre temas políticos; intentar convencer a amigos para que voten por un candidato;
y leer o compartir información política por alguna red social.
2. Convencional coordinada, a la que corresponden seis actividades: organizarse con otras personas afectadas; quejarse
ante las autoridades; firmar una carta o solicitud de apoyo;
colaborar con los partidos políticos previo o durante las
campañas; asistir a reuniones de cabildo municipal; y firmar peticiones o documentos en señal de protesta.
3. No convencional legal, con sólo dos actividades: asistir a manifestaciones o protestas públicas, y participar en una huelga.
4. No convencional ilegal, con sólo una actividad, que consiste en participar en la toma o bloqueo de lugares o instalaciones públicas.
Siguiendo las directrices de la literatura, se propone que estos cuatro tipos
de participación política no electoral se encuentran en función de los siguientes determinantes:
a. Atributos individuales, donde se incluyen la edad, el sexo,
la escolaridad, la ocupación, la autoadscripción indígena y
la clase social a la que considera pertenecer.
b. Atributos del hogar, donde se considera el ingreso del hogar,
un índice de bienes y servicios disponibles en la vivienda,
si el encuestado o algún habitante del hogar fue víctima de
un delito en los últimos 12 meses, y si el encuestado o algún habitante del hogar es beneficiario actualmente de algún
programa social.9
9 Aunque estos atributos son de muy distinta índole, el motivo de agruparlos en esta dimensión es que en el
instrumento de captación los ítems preguntaban por dichos atributos con respecto al hogar del encuestado,
a diferencia de los atributos individuales, cuyos ítems capturaban características de la persona encuestada.
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�Convencional
coordinada

Convencional
individual

Participación
política no electoral
convencional
individual

Participación
política no electoral
convencional
coordinada

Nombre
genérico

Descripción

CUADRO 1
Construcción de variables

P20. Cuando a usted, su familia y/o su comunidad le afecta
algún problema, ¿alguna vez ha tratado de…?
Organizarse con otras personas afectadas, quejarse ante las
autoridades, firmar una carta o solicitud de apoyo.
P27. Ahora le voy a leer una lista de actividades. Para cada
una de ellas, por favor dígame si usted ha participado o no ha
participado:
Colaborar con los partidos previo o durante las campañas,
asistir a reuniones del cabildo municipal, firma de peticiones
o documentos en señal de protesta.

P20. Cuando a usted, su familia y/o a su comunidad le afecta
algún problema, ¿alguna vez ha tratado de…?
Mandar cartas al periódico; pedir apoyo a alguna asociación civil; solicitar apoyo a un partido político; pedir ayuda
a su legislador (regidor, diputado, senador); llamar a un
programa de radio o televisión; escribirle o comunicarse con
el presidente; colocar mantas, carteles o difundir fotografías;
repartir volantes, circulares o manifiestos; enviar mensajes
por redes sociales.
P27. Ahora le voy a leer una lista de actividades. Para cada
una de ellas, por favor dígame si usted ha participado o no ha
participado:
Platicar con otras personas sobre temas políticos, intentar
convencer a sus amigos para que voten por un candidato,
leer o compartir información política por alguna red social.

Ítem de la encuesta

Variable numérica, captura
la proporción de actividades
que menciona haber tratado
(P20) o realizado (P27).
Toma el valor de cero si no
menciona ninguna, y el valor
de uno si menciona todas las
actividades.

Variable numérica, captura
la proporción de actividades
que menciona haber tratado
(P20) o realizado (P27).
Toma el valor de cero si no
menciona ninguna, y el valor
de uno si menciona todas las
actividades.

Codificación

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�P27. Ahora le voy a leer una lista de actividades. Para cada
una de ellas, por favor dígame si usted ha participado o no ha
participado:
Toma o bloqueo de lugares o instalaciones públicas
¿Qué edad tiene usted?
[No preguntar] Sexo

Edad

Sexo

Atributos
individuales

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Variable dicotómica, que
toma los valores de uno si es
mujer y el valor de cero si es
hombre.

Variable numérica, medida
en años cumplidos.

Variable dicotómica, toma
el valor de uno si contestó
haber participado en una
toma o bloqueo, y el valor de
cero si no.

Variable dicotómica, toma
el valor de uno si contestó
haber participado en una
huelga, y el valor de cero si
no.

Huelga

P27. Ahora le voy a leer una lista de actividades. Para cada
una de ellas, por favor dígame si usted ha participado o no ha
participado:
Participar en una huelga.

Variable dicotómica, toma
el valor de uno si contestó
haber tratado de asistir (P20)
o participado (P27) en una
manifestación o protesta
pública, y el valor de cero
si no.

Manifestaciones o P20. Cuando a usted, su familia y/o a su comunidad le afecta
protestas públicas algún problema, ¿alguna vez ha tratado de…?
Asistir a manifestaciones.
P27. Ahora le voy a leer una lista de actividades. Para cada
una de ellas, por favor dígame si usted ha participado o no ha
participado:
Participar en manifestaciones o protestas públicas.

Participación políti- Toma o bloca no electoral no
queo de lugares
convencional ilegal públicos

Participación
política no electoral
no convencional
legal

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�¿Usted se considera una persona blanca, mestiza, indígena,
negra, mulata u otra? [Si contesta ‘afromexicana’, codificar
como negra.]

¿Usted se considera de clase…?
Baja, media baja, media, media alta, alta.

¿Cuál es su ocupación, a qué se dedica usted? Si no tiene
empleo, usted es: ama de casa, estudiante, jubilado/
pensionado, desempleado.

Autoadscripción
clase social

Trabajador
Ama de casa
Estudiante
Retirado o jubilado
Desempleado
Ninguna

¿Hasta qué año escolar estudió usted?

Autoadscripción
indígena

Escolaridad

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Variables dicotómicas, que
toman el valor de uno en la
ocupación correspondiente a
cada ciudadano, y el valor de
cero para todas las demás.

Variable categórica ordinal,
que toma los valores:
1 - Baja
2 - Media-baja
3 - Media
4 - Media-alta
5 - Alta

Variable dicotómica, que
toma los valores de uno si
indica que es indígena, y el
valor de cero si indica cualquier otra opción.

Variable ordinal, que toma
los valores:
1 - Ninguno
2 - Primaria incompleta
3 - Primaria completa
4 - Secundaria incompleta
5 - Secundaria completa
6 - Carrera técnica o preparatoria
7 - Universidad y más

CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN NO ELECTORAL EN GUERRERO, MÉXICO

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�Atributos del hogar

Sumando los ingresos de todas las personas que trabajan en su
casa, ¿en qué letra ubicaría el ingreso mensual de este hogar?
[A] 0 a 1 sal. mín. (0 a 2,191)
[B] 1 a 2 sal. mín. (2,191 a 4,382)
[C] 2 a 3 sal. mín. (4,382 a 6,573)
[D] 3 a 4 sal. mín. (6,573 a 8,764)
[E] 4 a 5 sal. mín. (8,764 a 10,956)
[F] 5 a 6 sal. mín. (10,956 a 13,147)
[G] 6 a 7 sal. mín. (13,147 a 15,338)
[H] 7 a 8 sal. mín. (15,338 a 17,529)
[I] 8 a 10 sal. mín. (17,529 a 21,912)
[J] 10 a 30 sal. mín. (21,912 a 65,746)
[K] 30 o más sal. mín. (65,746 o más)
¿Podría decirme por favor si en su casa tiene…?
Televisor, refrigerador, teléfono fijo, vehículo, lavadora de
ropa, microondas, agua potable dentro de su casa, cuarto de
baño dentro de su casa, computadora, servicio de internet,
conexión a la red de saneamiento.
¿En los últimos 12 meses usted o alguien de los que residen en
esta vivienda ha sido o no ha sido víctima de algún delito?
Sí, yo he sido víctima
Sí, alguien de esta vivienda
Ambos
No
¿Usted o su familia son beneficiarios de alguno o algunos
programas sociales?

Ingreso

Bienes y servicios

Victimización

Programa social

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Variable dicotómica, que
toma el valor de uno si
menciona ser beneficiario él
o su familia, y el valor de cero
si no.

Variable dicotómica, que
toma el valor de uno si
indica que él ha sido víctima,
alguien de la vivienda, o ambos, y el valor de cero si no.

Variable numérica, que
representa el índice aditivo
de los bienes y servicios mencionados por el encuestado;
toma valores de cero a once.

Variable ordinal, que toma
los valores:
1 - Ingresos de 0 a 2,191
2 - Ingresos de 2,191 a 4,382
3 - Ingresos de 4,382 a 6,573
4 - Ingresos de 6,573 a 8,764
5 - Ingresos de 8,764 y más

16
JORGE LUIS TRIANA SÁNCHEZ | RAÚL FERNÁNDEZ GÓMEZ

�Cultura política

Por lo que usted sabe o ha escuchado:
¿Qué significa ONU?
¿Cuáles son las cámaras que componen el Congreso de la
Unión en México?
¿Cuántos diputados hay en la Cámara de Diputados de
México?
A continuación, le voy a leer algunas frases. Para cada una
de esas frases, por favor dígame, ¿está usted de acuerdo o en
desacuerdo? ¿Muy o algo?
“La gente como yo tiene influencia sobre lo que hace el
gobierno”.

A continuación, le voy a leer algunas frases. Para cada una
de esas frases, por favor dígame, ¿está usted de acuerdo o en
desacuerdo? ¿Muy o algo?
“Los políticos se preocupan mucho por lo que piensa la gente
como yo”.

En términos generales, ¿diría usted que se puede confiar o no
se puede confiar en la mayoría de las personas?

Conocimientos
políticos

Eficacia política
interna

Eficacia política
externa

Confianza interpersonal

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

Variable dicotómica, que
toma el valor de uno si considera que se puede confiar, y
de cero si no.

Variable ordinal, que toma
los valores:
1 - Muy en desacuerdo
2 - Algo en desacuerdo
3 - Ni de acuerdo ni en
desacuerdo
4 - Algo de acuerdo
5 - Muy de acuerdo

Variable ordinal, que toma
los valores:
1 - Muy en desacuerdo
2 - Algo en desacuerdo
3 - Ni de acuerdo ni en
desacuerdo
4 - Algo de acuerdo
5 - Muy de acuerdo

Variable numérica, que
representa el índice aditivo
de respuestas correctas a las
preguntas; toma valores de
cero a tres.

CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN NO ELECTORAL EN GUERRERO, MÉXICO

17

�Pertenencia a
grupos

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

¿Usted votó en las pasadas elecciones del 7 de junio de 2015
para diputados federales?

Voto

Por favor dígame si usted es miembro activo, perteneció
anteriormente o nunca ha pertenecido a las siguientes agrupaciones:
Partido político

¿Cuál de las siguientes frases se acerca más a lo que usted
piensa?
La democracia es preferible a cualquier forma de gobierno.
A la gente como usted le da lo mismo un sistema democrático que uno no democrático.
En algunas circunstancias un gobierno autoritario de mano
dura puede ser preferible a uno democrático.

Apoyo a la democracia

Partido político

Ahora le voy a mencionar el nombre de algunas instituciones
o grupos sociales. Por favor, dígame ¿cuánta confianza tiene
en…? ¿Mucha, algo, poca o nada?
Maestros, empresarios, jueces, sindicatos, policía, organizaciones no gubernamentales, gobierno federal, ejército,
iglesias, partidos políticos, diputados, el IEPC, organizaciones
vecinales, medios de comunicación, gobierno de su estado,
gobierno de su municipio, organizaciones de ayuda en
adicciones.

Confianza institucional

Variable dicotómica, que
toma el valor de uno si es
miembro activo de un partido
político, y el valor de cero
si no.

Variable dicotómica, que
toma el valor de uno si votó,
y el valor de cero si no.

Variable dicotómica, que
toma el valor de uno si indica
la opción “la democracia es
preferible a cualquier forma
de gobierno”, y el valor de
cero si no.

Variable numérica, con rango
de 0 a 3, construida como el
puntaje promedio de las instituciones mencionadas, donde
la respuesta “Mucha” se pondera con 3 puntos, “Algo” con
2 puntos, “Poca” con 1 punto
y “Nada” con 0 puntos.

18
JORGE LUIS TRIANA SÁNCHEZ | RAÚL FERNÁNDEZ GÓMEZ

�TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

Variable dicotómica, que
toma el valor de uno si es
miembro activo de una organización religiosa, y el valor
de cero si no.
Variables dicotómicas, que
toman el valor de uno en la
región a la cual pertenece el
ciudadano, y el valor de cero
para todas las demás.

Por favor dígame si usted es miembro activo, perteneció
anteriormente o nunca ha pertenecido a las siguientes agrupaciones:
Organización religiosa
Región del estado.

Organización
religiosa

Acapulco
Centro
Norte
Costa Chica
Costa Grande
Montaña
Tierra Caliente

Variable dicotómica, que
toma el valor de uno si es
miembro activo de un sindicato, y el valor de cero si no.

Por favor dígame si usted es miembro activo, perteneció
anteriormente o nunca ha pertenecido a las siguientes agrupaciones:
Sindicato

Sindicato

Fuente: Elaboración propia.

Región

Variable dicotómica, que
toma el valor de uno si es
miembro activo al menos de
una de las tres agrupaciones,
y el valor de cero si no es
miembro activo de ninguna
de las tres.

Organización civil Por favor dígame si usted es miembro activo, perteneció
anteriormente o nunca ha pertenecido a las siguientes agrupaciones:
Asociación de voluntariado o beneficencia, organización
de protección de derechos humanos, organización ambientalista.

CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN NO ELECTORAL EN GUERRERO, MÉXICO

19

�20

JORGE LUIS TRIANA SÁNCHEZ | RAÚL FERNÁNDEZ GÓMEZ

c. Cultura política, que incorpora el nivel de conocimiento
sobre temas políticos, la eficacia política interna y externa,
la confianza interpersonal e institucional, su apoyo a la democracia como forma de gobierno y si votó en las elecciones de junio de 2015 para diputado federal.
d. Pertenencia a grupos, que indica si el ciudadano pertenece
a algún partido político, organización civil, sindicato u organización religiosa.
e. Región geográica, que señala la región del estado a la cual
pertenece el ciudadano, pudiendo ser Acapulco, Centro,
Norte, Costa Chica, Costa Grande, Montaña o Tierra Caliente.
En el cuadro 1 se detalla la construcción de las variables a utilizar, incluyendo los ítems de la encuesta que fueron utilizados, así como los criterios de
codificación.
La relación funcional propuesta implica que cada uno de los tipos de participación política no electoral (convencional individual, convencional coordinada, manifestaciones o protestas, huelgas, y toma o bloqueo de lugares
públicos) se encuentra en función de los determinantes que sugiere la literatura (atributos individuales, atributos del hogar, cultura política, pertenencia
a grupos y región geográfica). Con el fin de validar dicha relación, y cuantificar la magnitud del efecto de cada factor determinante, se propone llevar a
cabo un análisis de regresión lineal, tomando la proporción de actividades
convencionales individuales y la proporción de actividades convencionales
coordinadas como variables dependientes. Para la participación no convencional, en cambio, sólo se dispone de dos actividades legales y una ilegal, por
lo cual resulta conveniente analizar cada una de estas tres actividades de manera individual, codificándolas como variables dicotómicas; por lo tanto, el
análisis de la participación no convencional recurre a regresiones logísticas
binomiales en vez de regresiones lineales.
RESULTADOS
En el cuadro 2 se muestran los resultados de las estimaciones de los modelos
de regresión lineal para los tipos de participación convencional individual y
coordinada. Para el primer tipo de participación, que incluye la proporción
de actividades (de un total de 12) que el ciudadano reportó haber realizado alguna vez, y clasificadas como convencionales con cierta iniciativa individual
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN NO ELECTORAL EN GUERRERO, MÉXICO

21

y poca cooperación con otras personas, los resultados muestran un modelo
globalmente significativo, con una capacidad de explicar el 20% de la varianza de la variable dependiente. Para este tipo de participación, los atributos
individuales que resultaron tener un impacto positivo y estadísticamente significativo fueron la escolaridad y la autoadscripción a una determinada clase
social, mientras que el ser mujer obtuvo un impacto negativo. Respecto a
los atributos del hogar, se encontró que en aquellos con mayor disponibilidad de bienes y servicios, donde han sido víctimas de algún delito o donde
habitan beneficiarios de algún programa social, los ciudadanos tendrán una
mayor propensión a participar en este tipo de actividades individuales convencionales. De entre las variables de cultura política, solamente la confianza
institucional y la participación a través del voto tuvieron impactos positivos
y estadísticamente significativos; es decir, la confianza en las instituciones
promueve la participación no electoral convencional individual, además de
que esta última exhibe una relación de complementariedad con la participación electoral. Sin embargo, ninguno de los impactos anteriormente citados
se compara con el efecto de las variables de grupo, y particularmente, con la
pertenencia a algún partido político; los resultados muestran que, a pesar de
tratarse de un tipo de participación que requiere de poca cooperación con
otras personas, el pertenecer a alguno de estos grupos aumenta la propensión
a involucrarse en dichas actividades. Finalmente, la región de residencia no
mostró diferencias significativas entre las mismas, con excepción de la región
Norte, en la cual la participación convencional individual resultó inferior al
resto del estado.
Pasando al modelo que analiza la proporción de actividades convencionales coordinadas (de un total de seis), también resultó ser globalmente
significativo, con capacidad de explicar el 17% de la varianza de la variable
dependiente. Dentro de los atributos individuales, solamente la edad y la
escolaridad tuvieron impactos positivos y estadísticamente significativos,
mientras que las mujeres, de nuevo, mostraron menor propensión a este tipo
de participación, aunque ahora también el ser retirado o jubilado implicó un
impacto negativo. En cuanto a los atributos del hogar, el contar con beneficiarios de algún programa social se traduce en una mayor proporción de
participación en los habitantes del mismo. En las variables de cultura política, se replica el impacto positivo y significativo de la confianza institucional
y el voto, además de la eficacia política interna. De nuevo, las variables de
pertenencia a grupos sobresalen en el modelo explicativo, pues pertenecer a
un partido político, organización civil, sindicato u organización religiosa impacta positivamente en la proporción de actividades convencionales coordinadas. Pero quizá la principal distinción entre la participación convencional
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�22

JORGE LUIS TRIANA SÁNCHEZ | RAÚL FERNÁNDEZ GÓMEZ

individual y coordinada es que en esta última aparecen diferencias regionales
más marcadas, al posicionarse las regiones Centro, Norte y Montaña con una
propensión a participar mayor que en el resto del estado.
Hasta aquí, las coincidencias entre los efectos observados sobre las actividades individuales y colectivas posicionan a la participación convencional como
un tipo de expresión política que es determinada en mayor medida por la pertenencia a grupos políticos, civiles, sindicales o religiosos, y que además muestra
patrones diferenciados por sexo y escolaridad; también se ve afectada por vivir
en un hogar que es beneficiario de algún programa social, por la confianza que
el ciudadano tenga de las instituciones y por su participación electoral.
Para el análisis de la participación no convencional, como se comentó en
el apartado metodológico, se utilizaron modelos de regresión logísticos sobre
dos tipos de acciones que no violentaban la ley (manifestación o protesta,
y huelga) y un tipo de acción ilegal (toma o bloqueo de lugares públicos),
cuyos resultados se muestran en el cuadro 3. Los tres modelos resultaron ser
globalmente significativos, además de contar con una capacidad predictiva
destacada, pues el modelo para manifestación o protesta logró clasificar adecuadamente el 76% de los casos, mientras que tanto el modelo para huelga
como el de toma o bloqueo de lugares públicos alcanzaron a predecir correctamente casi el 91% de los casos.
Para la participación no convencional a través de la manifestación o protesta, los atributos individuales que resultaron con impactos positivos y significativos fueron la escolaridad y la autoadscripción indígena; el resultado
de la escolaridad ya se había observado al analizar los dos tipos de participación convencional, pero destaca la presencia de la condición indígena, pues
éste fue el único tipo de participación política donde resultó ser significativa.
Respecto a la ocupación de los ciudadanos, solamente los desempleados mostraron una mayor probabilidad de participación, y también aquellos residentes de hogares con una víctima de algún delito; de las variables de cultura
política, la confianza institucional y el voto impactaron de manera positiva
y estadísticamente significativa sobre la probabilidad de participación. Pero,
tal como sucedió en el análisis de los dos tipos de participación convencional,
las variables de grupo son las que destacan por la magnitud de su impacto, en
este caso, sobre la probabilidad de participar en una manifestación o protesta,
aunque ahora tiene más sentido dicha distinción, al tratarse de una actividad
grupal que requiere cierto grado de coordinación, y donde la membresía en
algún grupo político, civil, sindical o religioso podría facilitar la comunicación y el acuerdo entre ciudadanos. Por último, la participación mediante
manifestación o protesta presentó un comportamiento destacado en las regiones Norte, Costa Chica y Montaña, respecto al resto de la entidad.
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�23

CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN NO ELECTORAL EN GUERRERO, MÉXICO

CUADRO 2
Resultados de los modelos de regresión lineal para participación convencional
Obs.

Individual

Coordinada

1,989

1,989

R

0.201

0.172

Prob&gt;F

0.000

0.000

2

Coef.

Error
estándar

Coef.

Error
estándar

Edad

0.000

0.000

0.001

0.000

**

Sexo

-0.026

0.010

***

-0.043

0.012

***

Escolaridad

0.013

0.003

***

0.022

0.004

***

Autoadscripción
indígena

0.017

0.012

0.010

0.017

Autoadscripción
clase social

0.010

0.005

0.002

0.007

Ama de casa

0.002

0.011

-0.006

0.015

Estudiante

-0.007

0.014

-0.015

0.019

Retirado
o jubilado

0.000

0.020

-0.061

0.027

Desempleado

0.019

0.014

0.006

0.019

Ninguna

0.004

0.022

-0.030

0.034

Ingreso

-0.001

0.004

0.004

0.005

Bienes y servicios

0.004

0.002

**

-0.002

0.002

Victimización

0.036

0.010

***

0.013

0.013

Programa social

0.024

0.008

***

0.028

0.011

Conocimientos
políticos

0.001

0.004

0.000

0.006

Atributos
individuales

**

**

Atributos del hogar

***

Cultura política

Eficacia política interna

0.005

0.004

0.011

0.006

Eficacia política externa

-0.001

0.004

-0.002

0.006

Confianza
interpersonal

0.019

0.012

0.007

0.014

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

*

�24

JORGE LUIS TRIANA SÁNCHEZ | RAÚL FERNÁNDEZ GÓMEZ

Confianza
institucional

0.061

0.008

Apoyo a la
democracia

0.012

0.008

Voto

0.033

0.008

Partido político

0.111

Organización civil
Sindicato
Organización religiosa

***

0.072

0.010

***

-0.010

0.011

***

0.042

0.011

***

0.025

***

0.140

0.032

***

0.087

0.019

***

0.085

0.024

***

0.063

0.017

***

0.046

0.020

**

0.027

0.013

**

0.054

0.018

***

0.041

0.018

**

***

-0.036

0.016

**

Pertenencia a grupos

Región
Centro

0.007

0.013

Norte

-0.035

0.013

Costa Chica

0.006

0.013

0.030

0.018

Costa Grande

-0.007

0.015

0.016

0.020

Montaña

0.008

0.014

0.099

0.021

Tierra Caliente

-0.024

0.015

-0.019

0.021

Se utilizan errores estándar robustos.
*** Significativo al 1%
** Significativo al 5%
* Significativo al 10%
Fuente: Elaboración propia.

***

Pasando a la participación no convencional a través de una huelga, los
resultados muestran menos atributos individuales con impactos estadísticamente significativos, como es el caso de la escolaridad, con un impacto positivo, y el ser ama de casa, con un impacto negativo, sobre la probabilidad de
participar en esta actividad. Mientras que ningún atributo del hogar resultó
estadísticamente significativo, en las variables de cultura política se encuentran impactos positivos en la eficacia política externa, la confianza institucional y el apoyo a la democracia. La pertenencia a grupos también impacta de
manera positiva la probabilidad de participar en una huelga, ante la pertenencia a un sindicato, pero también a grupos civiles y religiosos. Y en cuanto al
impacto de las regiones, únicamente aquellos ciudadanos de la Costa Chica
tienen mayor probabilidad de participar en una huelga, respecto al resto de
los ciudadanos del estado.
En el último tipo de participación, que además de ser no convencional
también es ilegal, los resultados del modelo de regresión ubican a la toma y
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�25

CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN NO ELECTORAL EN GUERRERO, MÉXICO

CUADRO 3
Resultados de los modelos de regresión logística
para participación no convencional
Manifestación
o protesta

Huelga

1,986

1,936

Pseudo R

0.108

0.093

0.082

Prob&gt;X

0.000

0.000

0.000

76.2%

90.9%

90.8%

23%

7.1%

7.3%

9.1%

9.1%

Obs.
2

2

Casos correctamente
clasificados
Prob (y=1)
y=1

25.6%
dy/dx

Error
estándar

dy/dx

Toma o bloqueo
de lugares públicos
1,948

Error
estándar

dy/dx

Error
estándar

Atributos
individuales
Edad

0.000

0.001

0.000

0.001

0.000

0.001

Sexo

-0.015

0.024

-0.008

0.013

0.000

0.013

Escolaridad

0.026

0.008

***

0.010

0.005

0.006

0.005

Autoadscripción
indígena

0.069

0.034

**

0.010

0.019

0.012

0.019

Autoadscripción
clase social

-0.009

0.013

0.808

0.006

-0.010

0.007

Ama de casa

0.053

0.033

-0.043

0.013

-0.017

0.015

Estudiante

0.005

0.038

-0.014

0.018

-0.046

0.014

***

Retirado o
jubilado

-0.051

0.049

-0.030

0.022

-0.055

0.016

***

**

***

Desempleado

0.076

0.038

-0.006

0.018

0.002

0.021

Ninguna

-0.016

0.056

0.013

0.037

-0.031

0.025

Ingreso

0.011

0.009

0.004

0.005

0.006

0.005

Bienes y
servicios

-0.003

0.005

-0.004

0.003

-0.001

0.002

Victimización

0.041

0.025

0.002

0.013

0.022

0.014

Programa
social

0.023

0.021

0.001

0.012

0.026

0.013

**

Atributos del
hogar

*

TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

**

�26

JORGE LUIS TRIANA SÁNCHEZ | RAÚL FERNÁNDEZ GÓMEZ

Cultura
política
Conocimientos políticos

0.016

0.011

0.000

0.006

0.005

0.006

Eficacia
política
interna

0.010

0.010

0.005

0.005

0.011

0.005

**

Eficacia
política
externa

0.009

0.011

-0.013

0.006

-0.010

0.006

*

Confianza
interpersonal

-0.003

0.027

0.026

0.017

0.019

0.017

Confianza
institucional

0.061

0.019

0.024

0.011

**

0.003

0.012

Apoyo a la
democracia

0.019

0.021

0.025

0.012

**

0.028

0.012

Voto

0.059

0.021

***

0.004

0.012

0.005

0.013

Partido
político

0.114

0.060

*

0.045

0.031

0.014

0.030

Organización
civil

0.151

0.050

***

0.074

0.031

**

0.021

0.026

Sindicato

0.172

0.046

***

0.058

0.026

**

0.086

0.030

Organización
religiosa

0.073

0.033

**

0.038

0.019

*

0.004

0.017

***

**

**

Pertenencia a
grupos

***

Región
Centro

0.032

0.034

0.004

0.019

0.020

0.021

Norte

-0.073

0.031

**

-0.008

0.019

-0.019

0.018

Costa Chica

0.175

0.040

***

0.040

0.024

0.031

0.025

Costa
Grande

-0.009

0.042

0.037

0.031

0.015

0.028

Montaña

0.182

0.047

0.040

0.028

0.079

0.035

Tierra
Caliente

-0.028

0.041

0.020

0.027

0.018

0.027

***

*

**

Se utilizan errores estándar robustos. Efectos marginales calculados alrededor de la media para variables
numéricas, y ante cambios de cero a uno en variables dicotómicas.
*** Significativo al 1%
** Significativo al 5%
* Significativo al 10%
Fuente: Elaboración propia.
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�CIUDADANÍA Y PARTICIPACIÓN NO ELECTORAL EN GUERRERO, MÉXICO

27

bloqueo de lugares públicos como una actividad que se distingue de los demás tipos de participación política no electoral. De entrada, la mayoría de los
atributos sociodemográficos no resultaron estadísticamente significativos, y
solamente los estudiantes, retirados o jubilados tienen menor probabilidad de
incursionar en esta actividad. Respecto a los atributos del hogar, aquellos con
beneficiarios de algún programa social son más propensos a participar por
esta vía, efecto que ya se había encontrado en la participación convencional,
pero no en la manifestación o protesta, ni en la huelga. Otra particularidad
se encuentra en las variables de cultura política, pues éste es el único tipo de
participación donde simultáneamente la eficacia política interna y externa
tienen impactos estadísticamente significativos: la primera en un sentido positivo y la segunda en un sentido negativo. Este resultado quiere decir que la
motivación a incursionar en la toma o bloqueo de lugares públicos proviene
en parte de la percepción que tiene el ciudadano de que sus acciones pueden
influir en la acción gubernamental, y de que a la clase política no le importa lo que piensa la ciudadanía; pero además, el apoyo a la democracia como
forma de gobierno tuvo un impacto positivo y estadísticamente significativo
sobre la probabilidad de participar por esta vía, con lo cual se presume que el
empoderamiento que se logra con la toma o bloqueo de lugares públicos, en
un ciudadano que se cree capaz de influir en las acciones gubernamentales y
que simultáneamente presenta una desafección hacia los políticos, no atenta —bajo su concepción— contra el orden democrático establecido, aunque
su actuar se encuentre fuera de la ley. Al observar, por otro lado, los efectos
de grupo, la pertenencia a un sindicato muestra un impacto positivo, pero a
diferencia de los otros tipos de participación, el efecto de pertenencia a otro
tipo de grupos fue nulo. Y, por último, las diferencias regionales señalan a
la Montaña como la región más propensa a este tipo de participación, por
encima del resto de la entidad.
CONCLUSIONES
Este trabajo buscó aportar a la comprensión de la participación política no
electoral en México, a partir del caso de la ciudadanía en Guerrero, un estado caracterizado por sus circunstancias de pobreza, violencia y delincuencia.
Considerando una tipología de participación convencional (individual y colectiva) y no convencional (legal e ilegal), se comprobó el efecto de algunos
atributos individuales del ciudadano, de su hogar, su pertenencia a grupos,
aspectos de cultura política y la región de residencia sobre la propensión a
involucrarse en estas actividades.
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�28

JORGE LUIS TRIANA SÁNCHEZ | RAÚL FERNÁNDEZ GÓMEZ

Dentro de los principales hallazgos, se destaca que el pertenecer a partidos políticos, organizaciones civiles, sindicatos u organizaciones religiosas
promueve la mayor parte de los tipos de participación política no electoral
analizados. Por otro lado, se comprueba que existe una menor participación
de las mujeres en las actividades convencionales; que una mayor escolaridad
promueve todos los tipos de participación política no electoral, siempre y
cuando sean legales; y que la condición indígena solamente determina la propensión a participar mediante acciones de manifestación o protesta.
A pesar de la situación de violencia y delincuencia que aqueja a todas las
regiones de la entidad, se encontró que en aquellos hogares con al menos una
víctima de algún delito se tiene una mayor participación convencional, pero
solamente individual y no coordinada, mientras que en la participación no
convencional solamente aumenta la probabilidad de participar mediante la
manifestación o protesta.
Entre los aspectos más destacados sobre cultura política, se encontró que
la confianza institucional promueve todos los tipos de participación, con excepción de la ilegal, además de que la participación electoral exhibe una relación de complementariedad con la participación no electoral convencional
individual y coordinada, así como con la manifestación o protesta.
Por último, se sugiere que investigaciones futuras repliquen este tipo de
análisis en otros estados del país, con el fin de comprobar si los hallazgos citados constituyen una regularidad en el comportamiento político nacional, o
bien responden a coyunturas locales.
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Trabajo Indígena en la Ciudad de León,
Guanajuato, México
Indigenous Work in the City of Leon, Guanajuato, Mexico
IVY JACARANDA JASSO MARTÍNEZ* | MARÍA ÁUREA VALERDI GONZÁLEZ**

► RESUMEN
En este artículo se analiza la situación laboral de indígenas que se insertan en el mercado de trabajo en una de las diez ciudades más grandes
de México: León. Es frecuente que los indígenas que migran a las urbes se inserten en el comercio ambulante por diversas razones: falta de
capacitación, poco dominio del castellano, discriminación, etcétera. Lo
anterior implica el acceso a trabajos precarios y desprotegidos. Si los
escenarios del trabajo ambulante en general son difíciles, para los indígenas son doblemente complicados, por ello una de sus alternativas
es organizarse para que sean reconocidos sus derechos, entre ellos los
laborales.
Palabras clave: Trabajo no clásico | Indígenas | Ambulantaje |
Discriminación | Migración.

► ABSTRACT
This article analyzes the employment situation of indigenous people
who enter the labor market in one of the ten largest cities in Mexico: Leon. Often the indigenous who migrate to the cities to be inserted
into the street trade for several reasons: lack of training, poor command
of Castilian language, discrimination, etcetera. This involves access to
precarious and vulnerable jobs. If the conditions of work are themselves walking difficult, for indigenous migrants is doubly complicated,
for that reason, one of the strategies is organize to be recognized their
rights, including labor.
Keywords: Non-classical work | Indigenous | Street trading | Discrimination |
Migration.

* Profesora de tiempo completo de la Universidad de Guanajuato, Campus León, División de Ciencias
Sociales y Humanidades. Correo electrónico: ivyja@hotmail.com
** Profesora-investigadora de la Universidad de Guanajuato, Campus León, División de Ciencias Sociales
y Humanidades. Correo electrónico: aurea.ugto@gmail.com
Recibido: 7 de febrero de 2018 | Aceptado: 4 de julio de 2018
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ISSN 2007-1205 | pp. 30-53

�TRABAJO INDÍGENA EN LA CIUDAD DE LEÓN, GUANAJUATO, MÉXICO

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INTRODUCCIÓN
En la década de los años noventa del siglo XX se registraron importantes cambios en los movimientos migratorios en México, los flujos a ciudades medianas y zonas metropolitanas se incrementaron y la migración rural se convirtió en una oleada familiar, prolongada y de retorno incierto (Arias, 2009).
Los diferentes flujos migratorios, internos e internacionales, refieren condiciones, motivaciones y expectativas diferenciadas, aunque en algunas ocasiones se articulan y complementan. Si bien la migración indígena comparte
características con la migración de población mestiza o no indígena, en esta
participación expondremos algunas de las particularidades de la movilidad interna (rural-urbana) entre población culturalmente diferente, pero vinculada
a la discusión respecto al trabajo, como una de las relaciones poco estudiadas
pero necesarias de abordar. En este sentido, hemos identificado escasos estudios que se refieren a las experiencias de trabajo indígena en ámbitos urbanos. Contamos con abundante literatura respecto a los jornaleros indígenas
en México y en el país vecino (Estados Unidos), pero sabemos poco de las
condiciones y expectativas laborales de los indígenas que han llegado a las
principales ciudades de México y de aquellos que ya han nacido en las urbes.
Es entonces que nos interesa estudiar el trabajo que desempeñan grupos indígenas que han migrado a la ciudad de León, Guanajuato (en la región centro
oriente de México), en busca de mejores condiciones de vida para sus familias.
En las urbes, estas minorías étnicas se dedican principalmente a la venta
ambulante; otras de las actividades comunes son la construcción —albañiles—
y el trabajo doméstico, principalmente (Durin, 2010a, p. 22). De acuerdo con
las entrevistas y charlas realizadas, entre las razones que se expresaron para
que estas familias incursionen en el ámbito de la economía informal están
la falta de educación (saber leer y escribir) y capacitación, poco dominio del
idioma castellano, discriminación por ser indígenas y escasa flexibilidad de
horarios, entre otros aspectos. Lo anterior ha implicado acceso limitado a la
satisfacción de necesidades mínimas.
Algunos otros indígenas, los menos, tienen empleo en industrias manufactureras del sector formal, aunque esta característica se identifica más
frecuentemente en las generaciones jóvenes. Durin (2010b) afirma que la
inserción laboral varía de acuerdo con la generación; entre las segundas y
terceras generaciones ocurren nuevas configuraciones. Lo anterior nos indica diversidad de condiciones y heterogeneidad en el grupo de indígenas que
habita en las ciudades.
De 2011 a 2016 tuvimos un acercamiento con grupos y familias indígenas
en la ciudad de León. Elegimos una metodología cualitativa que nos permitiera
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conocer las experiencias y dificultades que viven los llamados migrantes indígenas en la ciudad. Realizamos observación directa y participante, entrevistas
semi-estructuradas, pláticas informales, recorridos, y registro fotográfico y auditivo en las colonias San Miguel, Ibarrilla, Morelos y el Centro de esta ciudad.1
Es importante mencionar que la información oficial sobre indígenas en
la ciudad de León es escasa, y en términos estadísticos no existen datos que
puedan dar cuenta de este fenómeno, ya que en los censos o conteos (del
Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI) no se registra la relación
entre trabajo y por lo menos la característica de hablar una lengua indígena.
En este sentido, hemos podido triangular nuestra información a partir de las
entrevistas (ocho entrevistas a indígenas), la observación directa (en la vía
pública y colonias donde viven grupos indígenas, en lugares donde realizan
su actividad laboral y en las sesiones del Consejo Indígena), los discursos en
sesiones del Consejo Indígena y notas hemerográficas. En este texto damos
cuenta de los principales hallazgos que nos permitan visibilizar el tema e iniciar su discusión.

1. LA MIGRACIÓN INTERNA EN MÉXICO: ORÍGENES Y DESTINOS
DE LOS INDÍGENAS
La migración interna es parte de una movilidad territorial, comprende la circulación temporal o estacional de los individuos, y no necesariamente implica
un cambio de residencia ni una transformación de su entorno de vida (Zelinski, en Varela, Oceguera y Castillo, 2017). Entre los principales detonantes de
la migración interna encontramos la desigualdad de ingresos regionales, la
pobreza extrema, el desempleo estructural y una fuerte expectativa de mejorar la calidad de vida (Varela et al., 2017).
Si bien la migración rural-urbana tuvo su mayor crecimiento en el siglo
XX, en el último tercio de ese siglo se presentaron cambios importantes que
refieren mayor complejidad en los movimientos poblacionales. En el caso
de México, a la tendencia de la alta concentración en una o dos ciudades, se
sumó el crecimiento de diferentes ciudades intermedias y pequeñas, así como
la emergencia de nuevos centros urbanos, y las ciudades de más de un millón
de habitantes aumentaron, contabilizándose 11 en 2010, y en 2005 se conformaron 26 zonas metropolitanas, siendo una de ellas la de León, Guanajuato (Pérez Campuzano y Santos Cerquera, 2013). Así, en las últimas décadas

1 Para guardar el anonimato de nuestros informantes, cambiamos sus nombres al referir sus testimonios.
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se han desarrollado zonas especializadas que se han convertido en polos de
atracción para la población, principalmente en el norte y el centro del país.
En 2010, el principal flujo de población al interior del país se daba entre
zonas metropolitanas, seguido de la migración metropolitana-urbana; la migración rural-metropolitana registró 10.7% y la rural-urbana, 5.3% del total
de los flujos. Estas últimas migraciones (como es la indígena) se caracterizaron por el movimiento de personas con bajos niveles educativos (Pérez
Campuzano y Santos Cerquera, 2013). Cabe agregar que la migración rural
ya no tiene únicamente como destino las urbes del país, sino que también se
dirige a la frontera norte y a Estados Unidos; incluso Chiapas y Veracruz se
convirtieron en estados de migración emergente en las últimas décadas.
Singer menciona que la migración interna se relaciona con la tercerización del empleo en las ciudades, integrando personas conformadas en la
economía de subsistencia al mercado de trabajo laboral urbano, ya que la tercerización crea los medios de subsistencia en el ámbito urbano para aquellos
que no se emplean en el mercado laboral formal (en Cruz, Acosta e Ybáñez,
2015, p. 36). Esto se relaciona con el hecho de que en la actualidad la organización espacial de la producción ha impuesto a sectores subalternos una alta
movilidad como condición para su incorporación productiva, resultando más
rentable si se incorporan a la segregación, la flexibilidad y la desregulación
laboral (González, 2009).
En este marco de cambios en los flujos de población, ubicamos uno que, si bien
no es nuevo, parece ser continuo, a la vez que se expande y se complejiza, se trata
de la migración indígena a las ciudades (Jasso Martínez, 2013). Esta migración es
parte de procesos históricos, que igualmente responde a cambios en el contexto y
se caracteriza por ser movimientos rural-urbanos o rural-metropolitanos.
Con respecto al lugar de destino, en la década de los setenta la población
indígena se dirigía a cuatro entidades federativas, principalmente: Ciudad de
México, Puebla, Estado de México y Veracruz; en la siguiente década, la Ciudad de México, el Estado de México, Nuevo León y Veracruz concentraban
el 50% de los flujos migratorios de la población indígena; ya en los noventa,
Quintana Roo, Sinaloa y Baja California se convirtieron en los nuevos polos
de atracción para los indígenas en el país (Granados, 2005); y es a partir de
esta década que la migración indígena presenta un aumento en el volumen de
población y se dirige también a ciudades medianas (Cárdenas, 2014).
En fechas más recientes, Peralta y Ponce (2007) ubican, para 2000, que
son cuatro las entidades que concentran la mayoría de la población inmigrante (50.4% del total): Estado de México, Ciudad de México, Sinaloa y Quintana
Roo. Con estos datos podemos observar las especificidades de las regiones
de mayor atracción para la población indígena: encontramos localidades
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altamente urbanizadas, regiones especializadas en campos de cultivo de la
agroindustria de exportación y ciudades turísticas.
En la actualidad, en casi todas las ciudades capitales y en los principales
centros turísticos de México encontramos indígenas de diferentes comunidades y estados, que llegan en busca de mejores oportunidades de vida; incluso
se trata de regiones más amplias, que se encuentran interconectadas entre sí,
a las que se llama metrópolis.
Respecto a los censos, en 2000 se registraron aproximadamente 2.6 millones de indígenas viviendo en las ciudades y zonas metropolitanas; es decir,
uno de cada cinco vivía en estas localidades (Martínez, García y Fernández,
2003). Según las estimaciones del Consejo Nacional de Población (en Molina,
2010), para ese año se contabilizaron indígenas principalmente en las ciudades de Tijuana: 54,619 indígenas; Monterrey: 67,165 indígenas; Guadalajara:
68,433 indígenas; Toluca: 107,495 indígenas; Puebla: 168,227 indígenas; y la
Ciudad de México: 1,038,376 indígenas.
En el censo de 2010, 38% del total de los hablantes de lenguas indígenas de
tres años y más vivían en localidades de más de 2,500 habitantes (2,626,170
personas) (INEGI, 2010). Lo anterior sugiere que algunas poblaciones indígenas
tienen amplia experiencia de vida en las ciudades. Sin embargo, siguen siendo
fuerza de trabajo móvil, lo que les permite enlazar su reproducción social a las
corrientes de flujo y acumulación de capital, que se caracterizan por atravesar coordenadas espaciales de desarrollo y concentración de capital (González,
2009), ya sea en las grandes ciudades, zonas turísticas o agroindustriales, como
una forma de sobrevivir. En estos destinos, las actividades laborales de los indígenas son limitadas: en la construcción, como jornaleros agrícolas, como comerciantes o en el trabajo doméstico, principalmente (Cárdenas, 2014).2
Finalmente, con respecto a los lugares de origen, para 2000 las principales
entidades federativas de expulsión de población indígena fueron, además de
la Ciudad de México y el Estado de México, estados del sur, como Oaxaca,
Guerrero y Veracruz; esta población migra con el principal objetivo de trabajar, debido a que presentaba, para esa fecha, altas tasas de participación
económica, incluso por encima de la media nacional (Peralta y Ponce, 2007,
p. 146). Cabe agregar que estados como Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Chiapas (de los que proviene una parte de los indígenas que han llegado a León)
presentan las tasas netas de migración negativas más altas (ha salido más población de la que ha llegado) en los periodos 1995-2000 y 2000-2005 (Solís,
2 Cárdenas (2014) menciona estas actividades en la tipología de ciudades que propone a partir de la revisión de diferente literatura sobre migración indígena. Dicha tipología identifica tres tipos de ciudades a las
que principalmente migra la población indígena: industriales, agroindustriales y turísticas de sol y playa.
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Anguiano y Acosta, 2015). Lo anterior podría relacionarse con las fechas en
que llegan algunos indígenas de estos estados a la ciudad de León.
2. ESTUDIOS SOBRE MIGRACIÓN INDÍGENA A LAS CIUDADES
MEXICANAS
En la década de los años setenta del siglo XX, los estudios sobre migraciones a
las ciudades empiezan a resaltar la diferencia cultural de los agentes migrantes: se estudia la migración zapoteca y mixteca a la ciudad de Oaxaca; y Arizpe
(1975) analiza el caso de las mujeres indígenas en la Ciudad de México. En
las dos décadas siguientes, los estudios sobre migración indígena aumentan y
se diversifican las temáticas, se explora la problemática que experimentan los
indígenas en la Ciudad de México con respecto a la vivienda y se enfatiza la
reproducción de la identidad étnica (Jasso Martínez, 2013).
Ya en el siglo XXI, los estudios acerca de indígenas que migran a las ciudades,
en el caso de México, ganan presencia, y encontramos numerosas investigaciones. Las temáticas de estos estudios se refieren a relaciones de género, relaciones interétnicas, estrategias de adaptación e inserción a la ciudad, identidad,
exclusión y discriminación, situación y condiciones de vida, lucha por la vivienda, educación, dinámicas migratorias y redes de apoyo, cambios ante la globalización, y uso y apropiación del espacio urbano. Entre los pocos textos que
abordan la especificidad del trabajo entre indígenas en la ciudad, encontramos
el de Rojas (2010), que presenta el trabajo infantil entre la población otomí que
vive en Guadalajara, Jalisco; y el texto de Molina (2010), que hace un recuento
de la inserción laboral de indígenas en la Ciudad de México. Esta última autora
menciona que existen diferencias importantes entre las migraciones de las décadas antes de los ochenta y las posteriores (en términos del modelo económico
del país); es decir, los migrantes parten de sus localidades en condiciones menos
favorables respecto a su capital económico y cultural, y encuentran nuevas situaciones, de mayor precariedad, en las ciudades (Molina, 2010).
En este marco, se puede apreciar que los estudios acerca de población indígena que se ha desplazado temporal o permanentemente fuera de sus comunidades de origen han gozado de mayor importancia en los últimos años,
y que los aspectos abordados dan cuenta de la diversidad de este fenómeno.
No obstante, poco se ha estudiado respecto a las condiciones laborales y las
oportunidades que encuentran estas poblaciones en ámbitos donde aparecen
como extraños y ajenos, las ciudades.

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3. LA MIGRACIÓN INDÍGENA A GUANAJUATO
El estado de Guanajuato registra una minoría de población indígena.3 Desde
la década de los setenta del siglo XX, familias y grupos de indígenas, principalmente mixtecos, nahuas, otomíes, purépechas y mazahuas, han llegado a
diferentes ciudades del estado.
En el censo de 1990 se registraron 8,966 hablantes de lenguas indígenas
en el estado, representando cerca del 0.26%, en relación con la población total en el estado de Guanajuato (INEGI, 1990). Con respecto a los dos censos
siguientes, podemos afirmar que en términos absolutos y proporcionales el
número de hablantes aumentó levemente; en los censos de 2000 y 2010 la
población que hablaba una lengua indígena alcanzó 0.26% (10,689 hablantes)
y 0.30% (14,835 hablantes), respectivamente (INEGI, 2000, 2010).4 Además,
resulta significativo que casi 50% de la población total que hablaba una lengua
indígena en Guanajuato se concentrara en las principales ciudades del estado
en 2000: Guanajuato capital, Dolores Hidalgo, Irapuato, Celaya, San Miguel
de Allende y León (Jasso Martínez, 2011).
Estas cifras nos indican que la migración proveniente de otros estados (como
Querétaro, Michoacán, Estado de México, Oaxaca y Veracruz) se ha mantenido, aunque se trata de un fenómeno relativamente nuevo, en comparación con
ciudades como Guadalajara, Tijuana, Ciudad de México o Monterrey.
Con respecto al municipio de León, éste registró el mayor número de
hablantes de una lengua indígena (de cinco años y más) en el estado de
Guanajuato; de acuerdo con los censos, en 1990 se registraron 1,735 hablantes de una lengua indígena; en 2000 fueron 2,425, y en 2010, 3,191 hablantes
(INEGI, 1990, 2000, 2010). Y según los testimonios de indígenas otomíes y
mixtecos entrevistados, su presencia en la ciudad data de mediados de la década de los setenta del siglo XX. De forma similar a la situación del estado, en
términos numéricos esta población es poco significativa, pues sólo alcanzó
a representar 0.28% en 2010,5 con respecto al total de la población del municipio. Las principales lenguas indígenas habladas en esta localidad son el
purépecha, el otomí, el náhuatl, el mazahua y las lenguas mixtecas.

3 Los antiguos pobladores de esta región, llamados chichimecas, casi desaparecieron con la llegada de los españoles y los procesos de conquista y pacificación (siglos XVI y XVII); pero aún podemos encontrar a algunos de
sus descendientes: chichimecas en el municipio de San Luis de la Paz y Victoria (Jasso Martínez, 2014, p. 110).
4 Según el censo de 2010, el otomí es la lengua indígena más hablada en el estado (21% del total de hablantes de lengua indígena), y después le siguen el chichimeca (14%), el náhuatl (8%), el mazahua (5%) y el
purépecha (4%) (INEGI, 2010).
5 En ese año, la población total de 5 años y más en el municipio de León fue de 1,286,359 (INEGI, 2010).
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Cabe mencionar que hay que tomar con cuidado estas cifras, ya que en
algunas ocasiones la población indígena niega su lengua por temor a sufrir
discriminación o trato desigual. Esto significa que posiblemente la población
indígena en las ciudades sea más que la registrada en los censos. No obstante
esta riqueza cultural y lingüística, las autoridades de la ciudad han catalogado
a la población portadora de estas características como un “problema”. Y tanto
autoridades como algunos pobladores discriminan y ejercen un trato desigual
hacia los indígenas.
4. DIFICULTADES Y ESTRATEGIAS DE LA VIDA
EN LA CIUDAD DE LEÓN: ¿TRABAJO INFORMAL?
Antes de describir y analizar la situación de los indígenas en la ciudad de
León, vale la pena conocer algunas de las características de este municipio.
León contiene la ciudad más grande del estado de Guanajuato, posee las ventajas de las grandes urbes (cuenta con todos los servicios: educación, salud,
vivienda, empleo, industria, transporte, diversión, etcétera) y posee una inversión internacional creciente.
Para los años noventa del siglo XX, el municipio de León sobresalió, junto con otras ciudades (Chihuahua, Puebla, Tijuana y Matamoros), por una
marcada tendencia a la tercerización, con algunos nodos que se especializan
en manufactura (García Guzmán, 2009). Cabe mencionar que en Guanajuato
ha cobrado especial impulso la industria automotriz desde 1994, cuando se
instaló la General Motors en esta región, en el municipio de Silao. En años
recientes han llegado al estado Mazda (2013), Honda (2015) y Toyota (2016),
lo que pudiera ser un atractivo para la inmigración (Rodríguez, Coronado y
Valerdi González, 2017).
Para la primera década del siglo XXI, León sobresalió con población activa
masculina en el sector secundario por arriba de 40%, empleándose una buena
parte en talleres manufactureros medianos y pequeños. En 2006, según la
ENOE, el municipio registró una tasa de participación económica de hombres
de 80%, siendo la más alta a nivel nacional y por encima del promedio nacional (78.7%); no así la población femenina, que registró 42.2%, principalmente
empleadas en el sector terciario (García Guzmán, 2009).
Estas cifras dan cuenta de que el crecimiento que ha vivido León en las últimas décadas es una de las razones de que sea un polo de atracción para la población que quiere encontrar un empleo o una forma de vida. Aunque también
están presentes otros factores que colocan a la ciudad como opción (como los
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servicios educativos y de salud, o las redes sociales y migratorias existentes).6
Sin embargo, León también registra enormes necesidades y carencias que
se observan en colonias y localidades conurbadas de la ciudad, además de las
localidades rurales, ya que, como en otras zonas urbanas, se registran procesos de polarización económica, espacial y social.
A lo anterior se suman algunos datos que no son alentadores: en 2006, el
municipio de León registró una tasa de desempleo masculino de 3.8, mayor
que la nacional (3.0), y femenino de 3.5 (García, 2009). Además, como en el
resto del país, registra una creciente desprotección e inestabilidad derivada de
la flexibilidad laboral. León es la ciudad a nivel nacional que mayor porcentaje de trabajadores reportaron no pertenecer a un sindicato: 97% en hombres
y 94.4% en mujeres (García Guzmán, 2009). Estos datos nos permiten observar que León experimenta diferentes dinámicas; si bien tiene una ocupación
masculina alta, con mucho trabajo flexible y aumento del sector terciario,
también presenta desempleo en forma significativa.

4.1. Enfoques en el estudio del trabajo
En un trabajo anterior (Valerdi González y Campos, 2014), mencionamos que
la idea clásica del mercado de trabajo es considerarlo un espacio de encuentro
entre el que compra y el que vende su fuerza de trabajo, pero el mercado de
trabajo ha cambiado desde que la economía manufacturera dejó de ser el pilar
de la sociedad industrial para convertirse en una economía de servicios. En
este sentido, los primeros estudios del mercado laboral se referían al trabajo
formal y asalariado bajo la lógica de la sociedad mercantil.
De la realidad del empleo tomaremos sólo algunos enfoques que nos permitan tener una idea del mercado de trabajo en León, Guanajuato,7 como el
que piensa al mercado de trabajo como dual: con un sector formal y otro informal. En este enfoque hay un sector estratégico que se integra por empresas
grandes y estables, que ofrecen condiciones de trabajo seguro, pagan altos ingresos y protección social; y otro sector endeble con condiciones adversas al
sector anterior, con trabajo inestable y precario. Esta visión se puede articular
con el análisis de la migración interna y externa, aunque la perspectiva dualista ha sido fuertemente criticada porque “oscurece y tapa más de lo que aclara”
6 El municipio de León registró en 2010 un balance neto migratorio de 5,959, entre la emigración (27,826)
y la inmigración (33,780) de población (Pérez Campuzano y Santos Cerquera, 2013).
7 Existen otros enfoques (institucionalista, segmentado, por género, por espacio, etcétera), que no explicaremos a detalle en esta contribución y sobre los que existe una vasta literatura.
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(Pries, 2003, p. 528). En este sentido, la emigración constante contribuye a
“detonar las actividades informales debido a las barreras que la informalidad
impone a la fuerza de trabajo con bajos niveles de formación y experiencia
laboral” (Varela et al., 2017, p. 149).
También existen otros enfoques más sociológicos que consideran que no
sólo la oferta y la demanda de trabajadores determinan el comportamiento del
mercado laboral, sino que hay que considerar características como las regionales, las culturales y la existencia de políticas específicas (Pries, 2003). En estos
últimos esfuerzos, como lo describiremos adelante, es donde se ubica a la población indígena que busca trabajo para mejorar sus condiciones de vida, al migrar
de sus comunidades de origen a centros urbanos como León, Guanajuato.
Los mercados de trabajo se estructuran además bajo la modalidad de un
sector formal que supone un empleo seguro con todas las prestaciones, y un
sector informal que propicia situaciones de precariedad, inestabilidad, desprotección social e incluso marginación y exclusión. Esta visión del empleo
informal (Toledo, 2006) contempla la incapacidad del sector moderno para
absorber la mano de obra existente y la que se va generando, entre ellas la
población que migra de las zonas rurales a las ciudades. El resultado es incorporarse a empleos que requieran poca calificación, con escasa o nula experiencia; que generen ingresos a corto plazo, usualmente en el sector servicios
o la venta ambulante.
Otro elemento del mercado de trabajo es que no está determinado geográficamente, sus límites pueden ser más amplios que un estado, por lo que la
población se desplaza continuamente para atender esta oferta. Las condiciones actuales del mercado pueden o no coincidir con la visión que aportan las
teorías, pero no se pueden circunscribir sólo al enfoque clásico de equilibrio
entre oferta y demanda, pues esta visión de corto alcance deja fuera características particulares de otros sectores, como los migrantes indígenas que se
han integrado al mercado de trabajo del sector informal.

4.2. Comercio ambulante como trabajo
De acuerdo con los testimonios, producto de entrevistas a indígenas, y lo expresado en las sesiones del Consejo Indígena, el comercio ambulante parece ser
la principal fuente de ingresos para familias completas de indígenas. Mientras
las cifras de la ENOE mencionan que en León la tasa de participación económica
masculina es mayor que la femenina (García Guzmán, 2009), los datos empíricos recopilados reportan que, para el caso de la población indígena, hombres
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y mujeres por igual se insertan en el sector informal. Pues ante la necesidad de
contar con toda la fuerza de trabajo disponible para la supervivencia en las urbes, el comercio ambulante se ha convertido en una actividad familiar.
Lo anterior se confirma con lo observado en la ciudad, ya que además de
los jóvenes y adultos, es común ver a los niños y niñas acompañándolos, incluso en algunas ocasiones los infantes también venden mercancías:
Nosotros estamos vendiendo, es que no nos gusta que nos den […] Sí ves
al niño que lleva su canastita de semillas, dulces, lo que sea, eso también
estamos inculcándole, que el día de mañana sepa valorizarle un peso y
lo que va a gastar y cómo se gana, porque si no los inculco a un plan de
trabajo, nomás lo dejo que salga afuera y se topa con los niños de la calle,
pos es que anda allá en el vicio, ahí tiene que agarrar el vicio (Sócrates,
otomí, comunicación personal, 2013).

Algo similar encontró Rojas (2010) en el caso de niños y niñas otomíes en
Guadalajara, ya que se les enseña a trabajar para vivir; esto no sólo es parte de
la aportación económica de los integrantes de una familia indígena, sino que es
parte del proceso de socialización. En este aspecto, es interesante la polémica
que ha ocasionado el trabajo infantil, ya que algunas instituciones del municipio de León (como el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, DIF) han
tratado de evitar esta práctica, pero para algunos padres y madres indígenas
(que vienen de un ámbito rural donde los niños y niñas desempeñan actividades que contribuyen al sustento familiar) es natural y benéfico que sus hijos e
hijas aprendan un oficio y valoren lo que significa ganarse el sustento diario.
Más allá de entrar en esta discusión, porque no es el objetivo de este texto,
lo que resulta insoslayable es que se trata de una concepción diferente acerca
de las actividades, prácticas y valores adjudicados a la crianza y el cuidado de
los infantes. En esta línea es necesario abordar dicha problemática con una
visión amplia e incluyente, que tome en cuenta las concepciones y costumbres de otras culturas, como las indígenas o las rurales.
El primer contacto con el mercado de trabajo para estos indígenas, que
provienen de otros estados, es la economía informal. Como menciona Meza
(en Ramos, 2008), “el sector informal es un refugio de trabajadores que no
encuentran oportunidades de empleo en el trabajo formal [...] es la antesala
temporal de los migrantes en su camino al sector formal”. Pero este trayecto
puede durar más de lo esperado, pues su condición de indígenas agrava las
condiciones de suyo precarias de otros migrantes.
El comercio ambulante posiblemente sea la cara más conocida del sector
informal, sobre todo porque se realiza en un espacio abierto. De acuerdo con
las observaciones realizadas, encontramos indígenas ofreciendo mercancías
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en las principales avenidas de la ciudad, los camellones, parques, paradas y
estaciones de transporte público, zonas comerciales y plazas públicas.
Y a partir de las observaciones y los testimonios recabados, se identificó
que la mayoría de la población indígena vende artesanías tejidas, dulces, semillas, frituras (papas y cacahuates), bolsas, cinturones, ropa típica, joyería de
plástico o de materiales naturales, carteras, flores, juguetes, ollas, alcancías,
etcétera, en los lugares de mayor reunión, como son el centro de la ciudad, la
central de autobuses o en las estaciones del transporte público.
Incluso existe una especialización por grupo étnico: los nahuas venden
flores y artesanías; los mixtecos, artesanías tejidas (bolsas, carteras, floreros,
pulseras); los purépechas venden ollas, alcancías, muebles de madera; los
otomíes, semillas de calabaza, papas, cacahuates, dulces; los mazahuas comercian con cinturones de piel y accesorios pequeños de este material; y los tzotziles venden ropa típica. Para purépechas, mixtecos y tzotziles, la mercancía
que ofrecen es conocida con anterioridad y antes de llegar a la ciudad de León
ya habían comerciado con estos productos. En cambio, nahuas, mazahuas y
otomíes han debido ubicar, al llegar a la ciudad, mercancías que tuvieran ya
un nicho y que no requirieran de un conocimiento especializado, lo que finalmente los ha agrupado con comerciantes del mismo producto.
A este respecto, la propuesta de Durin (2010b) respecto a nichos laborales
étnicos parece sugerente; para esta autora, se trata de “un espacio laboral en
el que se desenvuelven preferentemente miembros de un grupo que asumen
que tienen un origen común, prácticas y creencias propias respecto a cómo
vivir en sociedad, además de ser reconocidos diferentes por las personas con
las que interactúan en el mercado laboral” (p. 31). En este sentido, otros comerciantes ambulantes identifican a los grupos y familias indígenas como
“diferentes”, pues a decir de purépechas y nahuas, los mestizos los señalan por
su “acento o vestimenta”, y los reconocen como “indígenas”.
Los espacios laborales que ahora identificamos se han conformado a partir
de los primeros indígenas que llegaron a la ciudad y que contaban con alguna
experiencia en el comercio (según sus testimonios); lo interesante es que la
mayoría de estos nichos se han mantenido a partir de relaciones de parentesco y paisanaje. Además, se trató de una inserción directa al mercado de
trabajo, y con las siguientes generaciones se ha registrado una enseñanza o
capacitación acerca de qué vender, dónde vender y cómo vender.
A decir de Olivo (2011), ser trabajador ambulante requiere de una serie de
habilidades inusuales como:
a) vender, b) interpretar las claves de funcionamiento de las redes sociales de protección, c) ser capaz de soportar el ambiente de alto estrés,
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agresividad y conflictividad (sobre todo por la persecución de que son objeto
por las autoridades), d) saberse conducir en medio de múltiples ambigüedades de reglas, debido a que los ambulantes oscilan entre el estigma y la
descalificación y la tolerancia o la aceptación (p. 115).8

En el caso de León, la mayoría de los que se dedican a esta actividad han
requerido de un proceso de aprendizaje adicional sobre la lógica del sector
informal. Y hay que añadir su condición de indígenas, que ha implicado el
aprendizaje y dominio del castellano (principalmente para las mujeres), conocer la lógica urbana (“moverse en la ciudad”), así como enfrentarse a “estigmas sociales que el resto de la población ejerce sobre ellos y los limita”
(Horbath, 2008, p. 139).
Es entonces que el proceso de ingreso al mercado informal para los indígenas puede ser más complejo de lo que parece, no basta instalarse en la
calle y vender artículos de bajo costo. Las relaciones de parentesco no sólo
son imprescindibles para colocarse en un crucero o indicar dónde comprar
y a qué precio vender la mercancía, sino que el paisanaje también resulta
importante para allegarse información y conocimientos de los peligros a los
que se enfrentan:
La otra vez así estaba la muchacha, estaba una muchacha embarazada y
tenía dos niños, y llegó el de mercado y “¿Sabes qué? Te vas” [le dijo el
de mercados]. Noo, la muchacha nomás vieras, se quedó dormida, y mi
Luki dice: “Mira, la señora no se paró, ma”; pero deja que venga otra vez
[el de mercados] y lo va infraccionar, y luego ya nomás miró otra vez y
ya le llevaron la canasta, y se quedó la señora sentada ahí (Ana, otomí,
comunicación personal, 2012).

Si bien el contar con un conocido, familiar o paisano facilita la entrada a
este sector, no los excluye de sortear las dificultades de su ingreso, por lo que
cada comerciante indígena va desarrollando habilidades y adquiriendo experiencia propia en el ambulantaje.
En este sentido, las redes sociales que se establecen en la ciudad también
hacen referencia a las relaciones que los indígenas conforman en el lugar de
origen. Estas redes de relaciones funcionan en dos sentidos: para proveerse de las mercancías o los materiales para elaborarlas, y para la inserción de
otros indígenas que llegan de las localidades de origen al nicho de trabajo ya
conformado (con lugares específicos para la venta). Por lo que coincidimos
con Olivo (2010), al afirmar que el trabajo ambulante depende, en buena me8 Cursivas nuestras.
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dida, de la clase de red social a la que se pertenezca y del sistema de complicidades ya organizado.
Se registró que, como lo indican los datos estadísticos, siguen llegando
familias indígenas y varones (en edad productiva y con escasa educación) en
busca de mejores condiciones de vida, ya que en la ciudad de León podemos
encontrar vendedores ambulantes que tienen uno o dos meses de haber llegado y otros que tienen más de 15 años en este destino. Así, los indígenas que
ya tienen más años viviendo en León siguen recibiendo a familiares y amigos
que provienen del Estado de México, Michoacán o Querétaro.
En este sentido, también es necesario tomar con precaución el supuesto
de que siempre se cuenta con el apoyo de los paisanos; como bien apunta Molina (2010), es necesario identificar los límites superiores e inferiores de las
redes de reciprocidad, ya que intervienen factores como la situación de clase
de los coterráneos o conflictos en los lugares de origen, por mencionar algunos. En el caso de los grupos étnicos que habitan en León, se han registrado
diferencias entre éstos con respecto a las propuestas que se han expuesto por
parte del ayuntamiento para la venta de sus mercancías, ya que para algunos
la venta en tianguis o mercados fijos no es una opción viable, pues arguyen
que “no se vende lo mismo” y prefieren ofrecer sus mercancías en la calle y
avenidas céntricas.
Hay que mencionar que la mayoría de los indígenas que se dedican al comercio ambulante en León carecen de permiso por parte de las autoridades
municipales, debido principalmente a que ofrecen sus mercancías en lugares donde el comercio ambulante está prohibido. Esto ha ocasionado que las
autoridades les llamen la atención, los multen, les recojan sus mercancías e
incluso se los lleven detenidos.
El hecho de ser vendedor ambulante implica para este sector un doble
reto: enfrentarse a un medio de suyo hostil y al rechazo social derivado de su
condición indígena y migrante. No obstante, parece que lo seguirán haciendo, pues constituye su principal fuente de recursos:
el problema más grande, pos es el trabajo, que le dejen trabajar, ése es el
problema más grande, o que llegue en cuestión de documentos, pos ya
no, […] el problema más grande es que le permitan trabajar, porque la
mayor de la gente pos trabaja, vive del comercio y es eso… El municipio
le llaman trabajo informal, todo tiene que estar registrado, pero desgraciadamente no se gana mucho para poderse registrar, tener pagar un
impuesto, verdad (José, otomí, comunicación personal, 2012).

A pesar de las dificultades, la mayoría de los indígenas entrevistados afirman que prefieren estar vendiendo en la calle a aceptar un trabajo en alguna
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fábrica, ya que no ganan lo mismo, no pueden pedir permisos y los empleos
fijos implican jornadas exhaustivas:
Tengo cinco hijos, trabajo en la calle y apenas me alcanza para mantenerlos… ¿Creen que lo que gane en otro trabajo me alcance? Yo no tengo
estudios (representante indígena otomí, comunicación personal, 2011).
La gente que tiene pocos estudios, que le den la oportunidad, porque
ahorita las empresas sí tienen que estar…, uno que estar bien preparado,
que tenga estudios, pero a veces ahí es donde yo me pongo a pensar y ver
también, bueno, por qué tantos requisitos me piden pa lo que me están
pagando, es muy poco; piden muchos requisitos. (Sócrates, otomí, comunicación personal, 2013).
Mi hija trabaja también en una fábrica, le pagan 800 a la semana, y nosotros que vamos y vendemos, 200 al día; pues su papá le dice: “Con
lo que tú trabajas todos los días, ya hubiéramos sacado, ¿no?” (Elvia,
purépecha, comunicación personal, 2012).
Sólo los que trabajan en fábrica, sobre todo se contrata gente joven en las
fábricas, por ejemplo de calzado, gente joven que no tenga tanta familia,
porque ya teniendo dos, tres familia, con el sueldo que les paga, pues no
alcanza (Ignacio, otomí, comunicación personal, 2012).

Es así como prefieren conservar su independencia, ayudarse en la venta de
productos, moverse libremente y trabajar en conjunto (en familia). Claro, mientras las condiciones lo permitan. En esta línea, otros estudios mencionan la adjudicación del sentido de independencia, atribuible a la actividad laboral de este
tipo (comercio ambulante). Por ejemplo, León (2010) hace referencia a los comerciantes de un tianguis en la Ciudad de México, quienes “superponen a las
condiciones objetivas de ingresos inestables, desamparo de la seguridad social,
nula posibilidad de acceso a prestaciones laborales —característicos del trabajo
en el comercio en vía pública—, significados de libertad e independencia” (p. 99).
En el ambiente ampliamente dinámico del ambulantaje intervienen varios
actores: los compradores, los peatones, los vecinos, los inspectores, los policías, etcétera; por lo mismo, el trabajador ambulante desarrolla la capacidad
de movilidad espacio-temporal (Olivo, 2010); ellos deben saber cuándo huir
del espacio de venta, cambiar de horario o de mercancía, actualizar los artículos que ofrecen, etcétera. Su existencia oscila entre la tolerancia y la persecución: “Si yo me acuerdo cuando llegué por primera vez, me metí a zona
centro y no, llegan los de mercado y luego, luego, ahí me agarró [risas], y no,
nunca, nunca me pudo quitar, me dijo que yo me fuera, pero de quitarme [la
mercancía] no” (José, otomí, comunicación personal, 2012).
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Otro de los actores que se identificaron en el ambiente del comercio ambulante son las organizaciones de comerciantes. En el caso de estudio, el
grupo otomí que vende semillas en las estaciones de transporte identificó
“una mafia de comerciantes”, quienes desde su opinión están coludidos con
algunos inspectores del ayuntamiento, ya que a ellos no los molestan, no les
llaman la atención, o los vendedores no están cuando se realizan operativos
y les recogen su mercancía (consejero otomí, comunicación personal, 2015).
Finalmente, cabe agregar algunos comentarios acerca de la movilidad social. Si bien hay una expectativa de las familias de lograr mejores condiciones
de vida, una vez que llegan a las ciudades y se insertan en el sector terciario,
no es tan fácil superar la situación de segregación laboral y precariedad que
experimentan teniendo como principal actividad el comercio ambulante.
Como comentamos, la mayoría de la familia debe insertarse en alguna actividad que contribuya con recursos económicos, lo que en algunas ocasiones
motiva la deserción escolar o el bajo rendimiento académico, provocando
que los niveles escolares entre esta población no lleguen al promedio: “Mi
otra hija también dijo así: ‘Mejor voy a trabajar pa ayudarte’” (Clara, purépecha, comunicación personal, 2012). Esta situación propicia que los empleos a
los que puedan aspirar los indígenas sean de escasa preparación y, por ende,
de bajo salario. En este escenario, las posibilidades de conseguir un trabajo
“estable” o con prestaciones laborales es muy difícil, y la movilidad laboral de
los trabajadores indígenas es escasa. Así, el círculo de pobreza se reproduce
en la ciudad y en muy pocos casos los jóvenes logran cursar estudios profesionales que posiblemente ampliarían sus oportunidades.

4.3. ¿Negociando el trabajo?
El Centro de Desarrollo Indígena Loyola (CDIL) ha recibido quejas de 76 personas indígenas que refieren malos tratos y discriminación por parte de las
autoridades (Álvarez, 2011). Se han levantado, ante el ministerio público, denuncias por abuso de autoridad por parte de los policías que detienen a los y
las indígenas y les quitan sus mercancías arbitrariamente; pero no ha habido
culpables, ni se ha hecho nada en contra de los servidores públicos que ejercen o solapan la violación de los derechos hacia esta población indígena en el
municipio.
Es entonces que, ante las detenciones, multas y altercados con las autoridades municipales, algunos indígenas otomíes, purépechas y nahuas se han
organizado y, con ayuda y asesoría del CDIL y de la Procuraduría de los DereTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

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chos Humanos del Estado de Guanajuato, han intentado defender sus derechos y evitar el maltrato y la vejación.
Debido a que es su principal fuente de recursos, la demanda por el reconocimiento y autorización del comercio ambulante es imprescindible para este
sector de la población. Una de las estrategias que han seguido para negociar
con el ayuntamiento acerca de alternativas y posibilidades para el desempeño
de su actividad laboral fue el reconocimiento del Consejo Consultivo Indígena de León. Éste surgió en 2002 ante la necesidad de contar con una instancia
oficial de interlocución para atender las demandas de la población indígena
en la ciudad de León, pero desapareció ante los cambios del gobierno local.
En 2010, los representantes indígenas de las diferentes culturas que residen en la ciudad de León demandaron nuevamente el reconocimiento de un
Consejo Indígena y presentaron un borrador de reglamento de dicho consejo,
donde se leía como principal objetivo que “garantice, satisfaga y promueva entre la población, y desde la autoridad, el respeto de los derechos humanos de los
pueblos indígenas” (CDIL, 2010, p. 3). No obstante las negociaciones, pláticas,
encuentros y charlas entre los representantes indígenas y diferentes autoridades del ayuntamiento leonés, los indígenas no percibieron disposición de reconocer al Consejo Indígena: “Los mismos gobiernos a veces no nos apoyan como
debe de ser; tampoco estamos diciendo que me den o dame, pero también que
vean en qué situación estamos” (Ema, otomí, comunicación personal, 2011).
Después de la aprobación de la Ley para la protección de los pueblos y comunidades indígenas en el estado de Guanajuato,9 en marzo de 2011, el 13 de
julio de ese año el presidente municipal de León, Ricardo Sheffield, reconoció
y tomó protesta a los representantes indígenas del Consejo Consultivo Indígena de León. Acudieron a este acto los representantes indígenas de los cinco
principales grupos reconocidos en la ciudad: otomíes, purépechas, mazahuas,
mixtecos y nahuas. Se estableció que serían dos representantes por pueblo
indígena: una mujer y un hombre. Este reconocimiento puede leerse como
consecuencia de la ley indígena aprobada, pero también como resultado de la
presión ejercida por los líderes indígenas y sus comunidades, que desde hace
años pugnaban por hacerse visibles en la ciudad.10
Este consejo está integrado, además de los representantes indígenas, por
representantes de diferentes dependencias del ayuntamiento, y su presidente
es el director de Desarrollo Social del ayuntamiento leonés. Esto indica que
no se trata de una institución con carácter preponderantemente indígena,
9 En esta ley se reconoce a los indígenas migrantes que habitan en diferentes ciudades del estado de Guanajuato.
10 A esta presión también contribuyeron las denuncias de abuso de policías durante el operativo Crucero Seguro, a decir de Alfredo López Plascencia, subdelegado del CDIL (Cervantes, 14 de julio de 2011).
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sino de una instancia que parece ser el espacio para expresar demandas. Si
esto no queda claro, pueden crearse muchas expectativas que posiblemente
no se cumplan, como las expresadas en las siguientes líneas: “A mí me da coraje que seamos maltratadas; y como a mí ya me maltrataron y me pegaron,
si ya se formó este consejo indígena, entonces ojalá que el licenciado Ricardo
Sheffield nos escuche y ya ahora que sí nos deje trabajar sin que esos señores
nos peguen” (Cervantes, 14 de julio de 2011).
El consejo consultivo sesiona cada mes, y aunque aún es pronto para evaluar sus logros, los líderes reconocen su existencia como un avance: “Es importante el consejo, porque sin el Consejo Indígena, las autoridades no nos
tomarían en cuenta” (José, otomí, comunicación personal, 2011). Durante las
sesiones del consejo, los consejeros indígenas se han manifestado a favor del
otorgamiento de permisos, y también han expuesto situaciones relacionadas
con esta actividad. Por ejemplo, en la sesión del mes de septiembre de 2015
todos los consejeros indígenas hicieron un llamado a las autoridades municipales para disminuir la multa impuesta a mujeres del grupo tzotzil (que se integró en 2016 al Consejo Consultivo Indígena de León) por vender en calles
de la zona centro de la ciudad: “Que se analice la situación y sean más tolerantes [...], que se les apoye, es exagerada la multa [1,600 pesos]”; “Es exagerado
el costo de las multas, sólo tendrían que trabajar para pagar las multas, ¿de
dónde se mantendrá la familia?”; “Hay multas muy altas, y a veces se prefiere
no pagar la multa y perder la mercancía”.
Aunque también existen diferencias entre los grupos indígenas que habitan en la ciudad y al interior de éstos. De acuerdo con lo observado en las
sesiones del Consejo Consultivo Indígena de León, hay desacuerdo respecto
a las diferentes alternativas que se han propuesto para ejercer el comercio
ambulante en la ciudad, ya que cada grupo presenta situaciones y expectativas
distintas. Y también registramos críticas respecto a quiénes son los representantes, ya que se han sumado otros indígenas que viven en la ciudad y que
hasta entonces no se habían visibilizado, y se han unido a esta instancia.
No obstante, aún sigue sobre la mesa de negociación la autorización para
el desempeño del comercio ambulante de estos indígenas, es decir, aún no se
ha resuelto su situación. Se han mencionado diferentes alternativas: renta de
locales en algunas de las estaciones de transporte, establecimiento en tianguis
o realización de ferias artesanales. Esta última estrategia se realizó a finales
de 2014, y si tuvo éxito, sólo fue por tres días, lo que no implica entonces una
estrategia permanente o a largo plazo.
Lo que llama la atención es que estos indígenas demandan el derecho a
ejercer su actividad laboral, y no tanto la exigencia de derechos laborales:
“Somos gente trabajadora, gente que se ha jodido el lomo para sacar adelante
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a su familia” (consejero mazahua, comunicación personal, 2016); y proponen
que se reconozca su trabajo con la particularidad de ser indígenas: “Yo también tengo derecho a trabajar…, a estar aquí, a la zona pública tengo derecho”
(consejera otomí, comunicación personal, 2016). Lo anterior implicaría el establecimiento de programas específicos o que se conforme una política pública para esta población, como también lo han mencionado algunos consejeros
indígenas en las sesiones.
REFLEXIONES FINALES
García Guzmán (2009) afirma que más de la mitad de la mano de obra se
mantenía sin acceso a ninguna prestación laboral en los primeros años del siglo XXI, lo que puede ser aún más marcado entre la población indígena, como
aquí lo describimos. Su paso del sector primario al terciario ha provocado que
la población indígena se ofrezca como mano de obra no calificada y fuerza de
trabajo móvil, lo que implica que se someta a las diferentes variaciones del
mercado laboral (González, 2009).
Como otros autores lo han registrado, los migrantes indígenas en las ciudades se insertan en “empleos altamente marginados, flexibles, que no prometen ningún tipo de promoción, y es sumamente difícil conseguirla, además
de que los empleos informales donde trabajan tanto en el ámbito rural como
en el urbano no presentan ninguna característica de beneficio a mediano y
largo plazo” (Horbath, 2008, p. 136). En el caso analizado, los indígenas en
León están lejos de superar su situación de pobreza y marginación, tanto por
las condiciones en las que llegan (escasa preparación), como por los prejuicios
y estigmas que existen hacia ellos. Lo anterior limita su ingreso a actividades
laborales mejor remuneradas o que se caractericen por brindar prestaciones
laborales. Pues si bien existe una mayor oferta de servicios, la situación que
actualmente experimentan los vuelve más vulnerables y difícilmente pueden
aspirar a una movilidad socioeconómica.
Molina (2010) enuncia que las condiciones laborales de la población indígena en las ciudades se ven afectadas por los siguientes factores: si son nativos
de pueblos originarios (migrantes recientes) o si se trata de segunda o tercera
generación en la ciudad; los motivos para emigrar de la comunidad de origen;
y el estrato socioeconómico al que pertenecían en su localidad de origen. Lo
anterior definirá si es posible insertarse en el sector formal o aspirar a actividades relegadas y enmarcadas en la informalidad.
Lo que registramos es que la población indígena que llega a León no acude
a este destino por trabajos formales, sino que se inserta en aquellos que no
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requieren preparación y que les permiten mantenerse en colectivo, privilegiando esta característica por encima de otros “beneficios”. En su horizonte,
la necesidad de sobrevivir es lo emergente a resolver, y los derechos laborales
no están entre sus expectativas.
Los comerciantes ambulantes indígenas se podrían entender como cualquier comerciante ambulante, pero consideramos que existen diferencias que
marcan su particularidad. La división sexual del trabajo del sector formal es
un aspecto que no se da con los migrantes indígenas, pues pareciera que para
ellos no hay distinción entre trabajo de hombres o mujeres (incluso niños),
creemos que más bien funcionan como una unidad familiar de trabajo. En
este sentido, la migración familiar se ha complementado con esta actividad,
que igualmente se percibe como familiar al enfrentar las limitantes de la ciudad, aumentando el número de sus participantes en el sector informal.
Si bien el comercio ambulante no requiere educación previa o una preparación especializada, sí son necesarias diferentes habilidades y redes de apoyo.
Al tratarse de su principal actividad laboral, algunos indígenas en León han
conformado redes de solidaridad entre parientes y paisanos, alentando el desarrollo del ambulantaje. Pues a pesar de que hay indígenas que se han empleado
en otras actividades, como la construcción y el trabajo doméstico, la inserción
de generaciones jóvenes en el comercio ambulante es una constante.
De acuerdo con los testimonios de las entrevistas y pláticas con estos indígenas, se han creado las redes sociales necesarias, entre los lugares de origen
y llegada, para que los riesgos se aminoren y los recién llegados tengan un
techo y una actividad que les ayude a su sustento, cumpliendo inicialmente
la expectativa: obtener recursos económicos. Entonces, estas redes son clave
para entender la relación entre el ambulantaje y la migración indígena hacia
esta ciudad.
No obstante el volumen de población indígena en el sector informal,
identificamos que algunos jóvenes han empezado a ingresar al trabajo formal
en maquiladoras y fábricas de la región; y otros, los menos, han llegado a la
universidad, lo que les permite aspirar a otros trabajos. Aunque la situación
actual del país hace pensar que esta preparación no es garantía del acceso a
mejores oportunidades o condiciones laborales.
La población indígena en la ciudad es bastante heterogénea (vienen de
diferentes estados, pertenecen a distintas culturas, han llegado por diferentes
razones, poseen distintas experiencias previas, viven en lugares y en condiciones disímiles), lo que provoca la existencia de diferencias en sus posturas,
pero comparten un conjunto de demandas comunes que se cimientan en la
construcción de un discurso que defiende y justifica su trabajo en términos
culturales, el “trabajo indígena”.
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Para estos indígenas, el comercio ambulante es un “trabajo digno” (consejero otomí, comunicación personal, 2016), que les permite sobrevivir: “Gracias al comercio que hago he sacado adelante a mi familia” (consejera otomí,
comunicación personal, 2016). De ahí la persistencia de mantener esta actividad laboral, y en algunos casos, enseñarla a sus hijos como un legado.
Estas poblaciones están exigiendo del Estado mexicano condiciones mínimas para trabajar, no sólo por la imposibilidad de acceder a un “trabajo
formal”, ya que no tienen escolaridad ni preparación especializada, sino porque han sido discriminados por su diferencia cultural. Es entonces que los
diferentes grupos indígenas se han conformado en una organización amplia,
el Consejo Indígena, para enfrentar las dificultades que se originan ante el
desempeño de su principal actividad laboral. Por ejemplo, han denunciado
mafias y redes que desde la ilegalidad también permiten o no el comercio en
espacios públicos y no autorizados en términos formales, lo que también ha
implicado retos para este grupo de comerciantes.
Si bien no es el interés negar estas situaciones, que hacen que esta población indígena sea mucho más frágil en un mercado de trabajo cada día más
inseguro y precario, es también pertinente cuestionar los valores asociados
al “trabajo”.
A partir de la revolución industrial, sólo se reconoce como trabajo al que
se desarrolla en la esfera de lo mercantil, bajo determinadas condiciones, es
estable y cuenta con prestaciones de ley. Esta concepción deja fuera el trabajo informal y muchas veces precario, como el ambulantaje. Con lo aquí
presentado, consideramos que nos enfrentamos con una forma particular de
concebir y pensar el trabajo que se diferencia de la que tenemos en las sociedades occidentales. Quizás esta última afirmación es algo aventurada, pero
es necesario pensar el trabajo desde estas otras posturas y visiones, desde la
satisfacción, la cercanía familiar, el apoyo mutuo y la colectividad, lo que se
ha denominado conocimiento situado.

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Expresiones del Proceso de Gentrificación
en el Centro de Monterrey
Expressions of the Gentrification Process
in the Center of Monterrey
MARIO ALBERTO JURADO MONTELONGO* | REBECA MORENO ZÚÑIGA**

► RESUMEN
Este artículo analiza los antecedentes y algunas manifestaciones del proceso de gentrificación que están ocurriendo en el centro de Monterrey,
como expresión de las políticas neoliberales implementadas a escala planetaria. Actualmente, dicho proceso tiene dos rostros: uno basado en la
inversión inmobiliaria en proyectos de uso mixto, impulsada por las autoridades gubernamentales; y otro relacionado con una manifestación más
espontánea y no determinada por las políticas de reurbanización de los
gobiernos municipal y estatal, que se materializa en proyectos culturales y
servicios al consumidor. No obstante, son fenómenos que recién se están
delineando y hasta el momento lo que ha predominado es una gentrificación que ha impulsado cambios en el tipo de consumidores y usuarios. Se
ha dado un proceso de desplazamiento histórico de la población, mientras
que el de sustitución residencial ha sido menos significativo.
Palabras clave: Gentriicación | Neoliberalismo | Desarrollo inmobiliario | Monterrey.

► ABSTRACT
This article analyzes the background and some manifestations of the gentrification process that is taking place in the center of Monterrey, as an expression of the neoliberal policies implemented on a planetary scale. Currently,
this process has two faces: one based on real estate investment in mixeduse projects, promoted by government authorities; and another related to
a more spontaneous manifestation and not determined by the redevelopment policies of the municipal and state governments, which it materializes
in cultural projects and consumer services. However, they are phenomena
that are just being delineated and until now what has predominated is a
gentrification that has driven changes in the type of consumers and users.
There has been a process of historical displacement of the population, while
that of residential substitution has been less significant.
* Doctor en Ciencias sociales. Profesor-investigador en El Colegio de la Frontera Norte, Región Noreste.
Correo electrónico: jurado.mario@gmail.com
** Doctora en Sociología. Profesora-investigadora en la Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto
de Investigaciones Sociales. Correos electrónicos: rebekamoreno@yahoo.com; rebeca.morenoz@uanl.mx
Recibido: 29 de mayo de 2018 | Aceptado: 28 de junio de 2018
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ISSN 2007-1205 | pp. 54-76

�EXPRESIONES DEL PROCESO DE GENTRIFICACIÓN EN EL CENTRO DE MONTERREY

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Keywords: Gentriication | Neoliberalism | Real estate development |
Monterrey.

INTRODUCCIÓN
Durante el siglo XX y la primera década del XXI, los cambios en el centro de
la ciudad de Monterrey, Nuevo León, México, han llevado a que este espacio
fortalezca las actividades comerciales y de servicios en detrimento de las residenciales. En términos habitacionales, en un primer momento, fue la zona de
la clase media y alta, y después solamente de la clase media; posteriormente,
se da un proceso de sustitución del uso del suelo residencial por uno comercial, combinado con un abandono habitacional que permitió el acceso de población de bajos recursos en viviendas de renta baja. Cuando se completó el
“éxodo” de la población de altos ingresos como residentes, pero no siempre
como propietarios, y la emigración parcial de la clase media, éste se transformó en el espacio comercial y de entretenimiento de los grupos de bajos
ingresos, que se consolida cuando los suburbios se constituyen en subcentros
comerciales y educativos que atienden las necesidades de las clases media y
alta radicadas en las periferias de las ciudades de la zona metropolitana.
La transformación del sector sur del centro de la ciudad, mediante las grandes
obras, en un contexto de un mercado laboral flexible y de bajos salarios y un crecimiento metropolitano extensivo, con enclaves de alta densidad, y de altos costos urbanos, económicos y sociales, ha planteado un nuevo escenario que ya va
perfilando ciertos cambios y tendencias en el centro de la ciudad de Monterrey.

LA GENTRIFICACIÓN
Es en la década de los sesenta del siglo XX que Ruth Glass elabora el primer
concepto de gentrificación (gentriication) para mostrar el desplazamiento de
la clase obrera por miembros de la clase media en Londres (Olivera, 2015).
Los estudios emprendidos por Glass se dan en el contexto del estado de bienestar. El caso que nos ocupa se enmarca en el neoliberalismo y en Latinoamérica. Es desde la crítica al neoliberalismo y la acumulación por desposesión
que abordamos el estudio de la gentrificación.
Según Sequera (2015), “la gentrificación es uno de los principales mecanismos de gestión urbana del urbanismo neoliberal, que, como veremos,
se oculta bajo conceptos tan ambiguos como regeneración, revitalización o
renacimiento” (p. 3). Este urbanismo denominado neoliberal opera a escala
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MARIO ALBERTO JURADO MONTELONGO | REBECA MORENO ZÚÑIGA

planetaria y se asocia con la acumulación por desposesión, que implica usar
métodos propios de la acumulación originaria, comercializando sectores antes cerrados al capital privado (Harvey, 2004).
La crisis del capitalismo de la década de los setenta del siglo pasado posibilitó que la iniciativa privada empezara a invertir en áreas que antes eran exclusivas del Estado. María Carla Rodríguez (2015) apunta a que las ciudades
han sido el escenario de la reestructuración urbana y las políticas neoliberales, y lo urbano se volvió objeto de especulación y, por lo tanto, de acumulación capitalista. La ciudad es entonces atractiva al capital y apropiada mercantilmente (Díaz Parra, 2015). Bajo esta lógica, el papel del Estado ha sido
estratégico para la entrada de los inversionistas inmobiliarios en las ciudades.
La gentrificación refleja varios procesos: una zona deteriorada, vieja y habitada por sectores de bajos ingresos con una ubicación central; un proceso
de expulsión o desplazamiento de estos grupos; una destrucción, remodelación y/o renovación de los bienes o zonas urbanas;1 un cambio en el uso
del suelo, ya sea como política urbana o como parte del mercado de bienes o
desarrollo urbano.
Todos esos procesos o algunos de ellos serán la antesala para que esas zonas o áreas urbanas adquieran un dinamismo económico que permitirá que
una nueva población de mayores ingresos sustituya o conviva con la anterior
ya residente de la zona o la aledaña. Los cambios mencionados se reflejan en
precios de la tierra urbana más altos.
Sin embargo, los nuevos pobladores llegarán, primero, cuando los precios
de los terrenos sean relativamente baratos. Con sus acciones y con la ayuda
de otros actores sociales se revalorizarán y/o aumentarán, lo que hará que los
posteriores habitantes tengan que pagar rentas más altas, y que los residentes
antiguos y recientes que compran o pagaban rentas más baratas se sientan
obligados o presionados para irse a vivir en zonas aledañas o en los suburbios,
lo que Marcuse denomina desplazamiento de cadena directa (Rojo, 2016).
No obstante, si las zonas aledañas están siendo gentrificadas también, entonces es probable que no les convenga vender o cambiar de lugar, debido
a que con el dinero obtenido no les alcanzará para vivir mejor en otra área
urbana. Por eso es que hay áreas donde se da la mezcla social (Sabatini, Sare1 Estas estrategias tienen diferentes significados. Por ejemplo, la remodelación urbana es una “transformación de un área o parte de la ciudad más o menos grande que afecta el trazado viario y las construcciones
existentes. Implica el derribo de las edificaciones anteriores, un nuevo diseño de trazado viario y una nueva trama parcelaria sobre la que se levantan edificios de nueva planta”. Mientras que la renovación urbana
se considera cuando no existe cambio en el trazado viario y cuando el derribo de la construcción y lo nuevo
creado pueden ser de igual o diferente uso del suelo. Así, existe una renovación residencial o industrial o
una renovación de residencial a comercial, entre diferentes tipos (Zoido, Vega, Morales et al., 2000). En
este escrito, no obstante, las analizamos como partes de los procesos de gentrificación.
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lla y Vázquez, 2009), lo cual ocurre mayormente en el mundo anglosajón y
europeo (Sequera, 2015).
También se consideran zonas gentrificadas aquellas que no han expulsado grupos de bajos ingresos, pero que con las obras de intervención han
impedido la llegada de ellos, debido a la especulación y los altos precios de
los predios, viviendas, departamentos o rentas, lo que, en la terminología de
Marcuse, se conoce como desplazamiento por exclusión (Rojo, 2016).
Esto es en relación a la figura del residente, pero las áreas gentrificadas
también tienen que ver con el individuo como consumidor o usuario de la
zona. Ésta puede segregar y seleccionar. Los procesos de intervención pueden
atraer clientes con un mayor nivel económico o con un patrón de consumo
diferente, como por ejemplo aquellos que acostumbran seleccionar alimentos
orgánicos, frente a los que desplazan, que acostumbraban consumir comida rápida en esa zona. Existen estudios que consideran como indicadores de
gentrificación los cambios de colores, olores y dietas alimenticias en un área
urbana (Hiernaux Nicolas y González Gómez, 2014).
Una de las razones que puede detener la gentrificación, o solamente dejarla en una parte del proceso, es la falta de lo que llaman disciplina (Díaz
Parra, 2015). Si en la zona se siente un nivel de inseguridad alto; una lucha
no definida por el espacio, por ejemplo, una falta de estacionamientos; mucha
basura, ruido, contaminación, entonces podrá existir un cambio de tipo de
consumidores o usuarios, pero no de residentes.
Por eso, en su texto sobre las renovaciones urbanas en un centro histórico, Urbina y Lulle (2015) comentan que “los procesos no son homogéneos ni
siguen un modelo rígido, las diferencias, tiempos y estrategias, y niveles de
transformación dependen de diversos factores, por lo que cada caso es especial y merece ser analizado con cuidado”.
Pacioni, citado en el mismo texto, analizando a las ciudades norteamericanas, dice que existen tres etapas: “un primer momento de abandono de
clases medias y altas del sector, un segundo momento de llegada masiva de
clases populares y un tercer momento de revitalización económica, donde se
produce el proceso de sustitución social” (Urbina y Lulle, 2015).
Parte de las dos etapas se han dado en el centro de Monterrey en el transcurso de 50 años, pero no con la llegada masiva de clases populares en todas
las zonas del centro, porque el abandono de la clase alta y parcialmente de la
clase media fue sustituido en la mayoría de los casos por los sectores comerciales y de servicios. La tercera etapa es la que no se ha completado.
En nuestro caso, el análisis de la gentrificación tiene que separar históricamente el desplazamiento de población y el arribo de aquella de altos ingresos,
ya sea como un regreso de las clases altas o como un nuevo arribo de poblaTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

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ción de altos ingresos con un específico perfil sociodemográfico. Uno de los
efectos finales de este proceso de gentrificación, que no será analizado aquí,
es el debilitamiento de las raíces identitarias, de los símbolos o referentes de
los grupos sociales que habitan y habitaron el centro.
Así, a diferencia de las primeras expresiones de la gentrificación estudiadas por Ruth Glass en el contexto del estado de bienestar, la gentrificación
latinoamericana se enmarca en el neoliberalismo (Rodríguez, 2015; Brenner,
Peck y Theodore, 2015). Díaz Parra (2015) identifica cuatro aspectos clave de
este proceso en la región latinoamericana: 1) la primacía de las políticas públicas en dicho proceso; 2) la relevancia de los centros o lugares históricos; 3)
el patrimonio y su uso turístico y comercial, y 4) la movilización de las clases
populares para dificultar los procesos y la vulnerabilidad que como consumidores en este proceso tienen las clases medias.

ANTECEDENTES
En este trabajo nos estaremos refiriendo al centro de Monterrey como el llamado “primer cuadro” de la ciudad, el cual está delimitado al norte por la
avenida Colón, al sur por la avenida Constitución (antes de que existiera esta
avenida, por el río Santa Catarina), al oriente por la avenida Félix U. Gómez
y al poniente por la calle Venustiano Carranza. Tiene una extensión de 742
hectáreas si descartamos de este cuadro dos zonas exclusivamente residenciales: los condominios Constitución y la colonia Mirador, que surgen como
proyectos habitacionales ya en el siglo XX (Casas, 2010).
Es históricamente la parte más antigua, y junto con el asentamiento ubicado en la parte sur del río Santa Catarina, llamado el Repueble del Sur y de
Verea, constituían a finales del siglo XIX las zonas urbanas y semiurbanas de
Monterrey (Casas, 2010). Dentro de esta limitación del centro no se considera la zona del Obispado, a pesar de su importancia histórica, porque en
términos urbanos no se encontraba originalmente en el centro de la ciudad.
Posteriormente se construyó un área exclusiva residencial para los sectores
de altos ingresos, pero actualmente predomina el uso del suelo de servicios y
comercial (Tamez Tejeda, 2009; Prieto González, 2016).
El crecimiento urbano de la ciudad se empieza a gestionar con cierta importancia a mediados del siglo XIX (Espinosa Morales, 2015), cuando, después
de la guerra contra Estados Unidos, la frontera sur de este país se extiende y
se acerca a una distancia de 200 kilómetros de Monterrey, y favorece a grupos
de comerciantes asentados en esta ciudad. Después, con la guerra de secesión
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norteamericana se potencializa la importancia de la actividad comercial, que se
traduce en una acumulación previa de capital, la cual finalmente, a principios
del siglo XX, será canalizada a la inversión industrial (García Ortega, 1988).
Al igual que los centros históricos en el país, el centro de Monterrey tenía los diferentes usos del suelo: habitacional, comercial, servicios, industrial
(Coulomb, 2009). En él se desarrollaban todas las actividades propias de la
ciudad,2 y en términos de clase social, en un primer momento, la distribución de la población de bajos ingresos estaba a más larga distancia de la plaza
central. Se dispersaban hacia el lado sur del río Santa Catarina y al norte de la
calle Aramberri (García Ortega, 1988).
En un segundo momento, con la industrialización llegaron, en forma espontánea en algunos casos, los barrios obreros, que se distribuyeron principalmente alrededor de las fábricas, ubicadas la mayoría en la parte de la periferia norte del centro de la ciudad, que en el siglo XIX era llamado el repueble
del norte, y al oriente, hacia donde estaba la Fundidora de Monterrey.
La consolidación del centro, entendiendo ésta como una estable conformación urbana arquitectónica y social, se desarrolló a la par que los primeros
signos de abandono y deterioro de este espacio.
Casas (2007) menciona que la ciudad de la primera industrialización hizo
cuanto pudo por borrar la vieja ciudad vernácula. Para este autor, en términos del
patrimonio cultural esta etapa significó la primera ola destructiva de tres que han
existido. También Cavazos (2007) resalta esta historia de destrucción de la vivienda tradicional e histórica que habían dejado los pobladores que residían en el
centro a principios del siglo XX. Él menciona que con esta destrucción sistemática
también se resquebrajan las bases de la identidad histórica y cultural de la ciudad.
La canalización del río Santa Catarina en 1951 fue uno de los acontecimientos que permitieron transformar el centro, al liberar terrenos para diferentes obras en beneficio de la ciudad.3
Los cambios continuaron en el primer cuadro para mejorar su conectividad con el sistema urbano de la ciudad, que crecía aceleradamente, en el
contexto de una industrialización ubicada en la etapa del crecimiento económico por sustitución de importaciones (Ortega, 2007). También, al interior
del centro se buscó fortalecer su papel comercial y de paseo.
2 Cuando el centro de la ciudad era el principal asentamiento, a mediados del siglo XIX, no todas las actividades económicas se desarrollaban en este espacio. Para los años setenta de ese siglo, parte de la industria
textil y alimenticia tenía sus instalaciones en los poblados próximos. Por nombrar tres: Fábrica de Hilados
y Tejidos La Fama, en Santa Catarina; El Porvenir, en Villa de Santiago, y La Leona, en San Pedro. No
obstante, la principal actividad de la ciudad era la comercial (Guajardo Alatorre, 2003).
3 Se liberaron 850 mil metros cuadrados de terreno. De la superficie ganada, se destinaron 110 mil metros
cuadrados a jardines, 420 mil a avenidas y calles, y el resto (320 mil) se vendió a particulares (Melé, 2006).
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En la década de los setenta, los informes municipales revisados todavía reflejan acciones que van destinadas a fortalecer la convivencia de los residentes
del centro de la ciudad (Informe Municipal, 1974-1976).
El actual periodo de transformación del centro se enmarca en los cambios
económicos nacionales y urbanos: una crisis industrial, una apertura económica que se va a consolidar cuando se firma el Tratado de Libre Comercio en
1994. Esto se refleja en la primacía de los sectores servicios y comercial sobre
el industrial. Además de esta reconfiguración sectorial, ya en el siglo XXI la
existencia de una economía digital influyó en la distribución de los lugares
de trabajo en la ciudad. La vieja industria empezó a cerrar sus instalaciones,
abandonando grandes espacios con posibilidades de renovación urbana; la
industria digital y la financiera se instalaron en zonas bien comunicadas,
como el centro de la ciudad y avenidas principales, y la zona oriente de San
Pedro. Las nuevas plantas industriales se construyeron más hacia el norte y
en dirección al aeropuerto de la ciudad. Los centros comerciales se volvieron
multifuncionales y proliferaron en las periferias de la zona metropolitana.
Para cuantificar el despoblamiento, tomamos en cuenta la información
censal y notamos que la población en el centro de la ciudad ha disminuido en
las últimas décadas en un 52% de 1990 a 2010. Pero con una tendencia hacia
un repoblamiento, ya que la disminución fue más alta de 1990 a 2000 (20 mil
habitantes), y ya de 2000 a 2010 el saldo negativo solamente fue de 6,000 habitantes (Salgado Gómez, 2006; Instituto Nacional de Geografía y Estadística
[INEGI], 2010).4

MACROPLAZA
Desde finales de los setenta se empieza a construir el discurso del deterioro y
abandono del centro (Martínez, 1996). En 1979, durante su presentación como
alcalde, Pedro Quintanilla diagnosticaba un centro deteriorado que necesitaba
de renovaciones. Ésta era ya la imagen que la prensa y el gobierno tenían del
centro de la ciudad, como un lugar abandonado, sucio, decadente, viejo y peligroso, y fue el pretexto suficiente para que el gobierno estatal de Martínez Domínguez planteara la Gran Plaza, cuya construcción inicia en 1981 y se termina
en 1984, con el fin de modernizar esta parte sur del centro de la ciudad.
4 Ya en los años ochenta la ZMM contaba con nueve municipios y el municipio de Monterrey por primera ocasión tuvo crecimiento negativo de 0.2%, pero principalmente la zona central de la ciudad (Garza,
Filion y Sands, 2003). Fue hasta finales de los noventa cuando Monterrey tuvo crecimiento positivo de
0.5% dentro del área metropolitana. La zona metropolitana en 2000 tenía 3 millones 200 mil habitantes.
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Con ello, se comienza una etapa previa en las políticas de renovación, donde
se hará énfasis en las grandes obras (Garza, Filion y Sands, 2003). La Gran Plaza, llamada popularmente la Macroplaza, fue concebida originalmente como
un intento de modernizar el centro de la ciudad mediante grandes edificios
con funciones financieras y al mismo tiempo como la posibilidad de mejorar
la imagen urbana de esta zona, fortaleciendo las actividades propias de los poderes municipales y estatales (Melé, 2006). Se buscaba también responder al
antiguo anhelo de unir mediante un espacio abierto los dos palacios de gobierno, tanto el nuevo palacio municipal como el estatal, creando un gran zócalo,
como un lugar para las manifestaciones públicas y las actividades cívicas. Así, la
pretensión era la de construir un centro de negocios muy propio de las ciudades norteamericanas, al mismo tiempo que fortalecer las actividades públicas al
estilo de las ciudades coloniales, como la Ciudad de México.
Éste era un proyecto público que no fue concebido conjuntamente con
la iniciativa privada, la cual ya tenía planes de construir su propio centro de
negocios en la zona oriente del municipio de San Pedro Garza García, y que
actualmente se llama Valle Oriente. En realidad, esta propuesta de la Gran
Plaza no podía competir con la de los empresarios, debido a que los precios en
los terrenos eran más altos en el centro de la ciudad (Fitch Osuna, Iga y Murguía, 2007), y tenía más posibilidades inmobiliarias futuras la zona oriente de
San Pedro, que actualmente se ha constituido como un distrito de múltiples
usos del suelo, para sectores de altos ingresos (existen grandes complejos residenciales, clubes deportivos, áreas verdes, centros comerciales, hoteles de
lujo, oficinas financieras, etcétera).
Pero más allá de estas pretensiones, el impacto gentrificador en el centro
de la ciudad de Monterrey fue considerable en ciertos aspectos. Primero, el
organismo creado especialmente para desarrollar todas las actividades necesarias para lograr construir la Gran Plaza (Prourbe) adquirió 730 propiedades
y reubicó o desplazó a 340 familias, que en su mayoría vivían pagando renta
en vecindades (Melé, 2006).5 Se buscaba que la obra fuera autofinanciable,
pero no pudo ser así, debido a que los empresarios no invirtieron en la edificación de los pocos predios que compraron. De tal manera que el estado tuvo
que construir más edificios financiados con recursos públicos, aunque no de
la altura pensada. Quedaron algunos terrenos no comercializados, disponibles, y el gobierno que siguió a Martínez Domínguez, el de Jorge Treviño,
5 Ver el relato sobre la famosa Base Hidalgo, una de las vecindades ubicadas a una cuadra de la zona directamente intervenida. En esta crónica nos damos cuenta de algunas de las formas de organización de una
comunidad que pertenecía al Frente de Inquilinos de Tierra y Libertad (Vázquez, 2018), la cual fue una de
las organizaciones que tuvo que negociar los desplazamientos de un número considerable de inquilinos
(El Norte, 10 de junio de 1981).
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decidió congelarlos y convertirlos en áreas verdes. Esto permitió fortalecer la
vocación de paseo turístico que tuvo posteriormente la Macroplaza.
Otra de las razones que permitieron un desplazamiento de población fue
el cobro a los dueños de una mejoría futura en el precio de sus propiedades
aledañas a la Macroplaza. El cobro de este impuesto antes de terminar la obra
y, además, el aumento en el impuesto predial hicieron que un gran número de
habitantes que vivían en los alrededores decidieran vender sus propiedades
(Melé, 2006). Los nuevos propietarios congelaron sus planes y especularon
con estas propiedades, contribuyendo así con el deterioro y abandono que se
observó posteriormente en las zonas aledañas con la terminación de la obra.

PASEO SANTA LUCÍA
Durante los años siguientes a la construcción de la Macroplaza, los gobiernos
estatales y municipales seguían teniendo la percepción del centro de la ciudad
abandonado y deteriorado, y plantearon nuevas propuestas. En marzo de
1992 se formó el Consejo Estatal de Rehabilitación Urbana (CERU), con el fin
de supervisar, coordinar, controlar y ejecutar este tipo de obras. Se crearon
dos fideicomisos, uno para el Barrio Antiguo y otro para la creación del Paseo
Santa Lucía. El segundo se llamaba Fideicomiso de Rehabilitación Urbana
(Firme), y fue por medio de éste que se realizó la primera parte del proyecto, que tuvo que ser más modesto de lo que se planeaba. La mayor parte del
presupuesto para la obra fue cubierta por el gobierno federal (67%), y el 33%
restante se obtuvo de un préstamo bancario. El gobierno del estado puso los
terrenos y después, para pagar la deuda, tuvo que deshacerse de varios de
ellos, que fueron a dar con sus acreedores (Garza et al., 2003).
La primera parte se terminó en 1996 para conmemorar los 400 años de
historia de la ciudad. En esta primera parte se construyeron el Museo de Historia Mexicana; la Plaza 400, que conectó al museo con la Macroplaza, y la
parte inicial del canal Santa Lucía. Se había planeado construir 650 metros
de canal, pero la crisis de 1995 recortó los planes. Además, el desinterés del
capital privado en apoyar esta obra también dejó sin posibilidad de construir
un river walk como el que existe en San Antonio, Texas, con un río artificial
rodeado de un equipamiento comercial y financiero.
La segunda parte del proyecto se continuó en 2005, también al amparo de
otro pretexto: la Ciudad del Conocimiento, y dentro de este planteamiento, el
Fórum Universal de las Culturas de 2007. El canal de Santa Lucía iba a seguir
la misma trayectoria del río que alguna vez estuvo en esa zona de la ciudad y
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que en los años sesenta se ocultó y se le conoció posteriormente como el canalón. Ahora, bajo una idea muy vinculada a embellecer el centro de la ciudad
y promover el turismo, se decidió en la primera década del siglo XXI que se
uniera la Macroplaza con el parque Fundidora. El canal de Santa Lucía sería
la conexión adecuada (Moreno Zúñiga, 2016). Se buscaba que la iniciativa
privada contribuyera comprando terrenos aledaños para impulsar comercialmente la zona y tener un impacto económico en el centro de la ciudad. En
el discurso, esta obra por sí misma se justificaba, aunque no había ningún
plan para la población residente de la zona. Como lo evaluó Moreno Zúñiga
(2016), concebida así, a pesar de basarse en una referencia histórica, esta extensión de 2.5 kilómetros del canal Santa Lucía no tendía a conectarse con las
necesidades de su entorno, y por lo tanto se convertía en un enclave urbano.6
Para el Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007, se tenía pensado desarrollar cinco proyectos estratégicos: la renovación de la calle Juan
Ignacio Ramón para conectarla urbanísticamente desde el obelisco hasta la
Macroplaza; la comercialización y rehabilitación de los terrenos “baldíos” de
la Macroplaza; la ampliación del Barrio Antiguo hasta la calle Madero al norte, al poniente hasta Dr. Coss y al oriente hasta Félix U. Gómez; la conclusión
de la ampliación de la avenida Venustiano Carranza y la extensión del Paseo
de Santa Lucía (Garza, 2004). De estos cinco proyectos, sólo los últimos dos
se llevaron a cabo. En el caso de la extensión del Paseo Santa Lucía, quedó
pendiente la inversión privada. Hasta varios años después se empieza a notar
esa inversión que se buscaba. En 2012, se terminó de construir el edificio
de departamentos llamado La Capital, y enseguida del Museo del Noreste
se construyó un edificio de oficinas que duró algunos años después de su
finalización sin encontrar inquilinos para sus oficinas y locales en renta. Actualmente, ya tiene algunos locales rentados: en la planta baja se encuentran
algunos restaurantes y bares que responden a una demanda de clase media.
Por otra parte, a lo largo del canal se encuentran locales de comida rápida y
antojitos que atienden a clientes de menor nivel de ingresos y a los turistas
que abundan recorriendo este canal artificial.

EL BARRIO ANTIGUO
Durante la construcción de la Gran Plaza, el alcalde de Monterrey lanzó en
1981 una propuesta de renovación del barrio de la catedral (El Norte, 16 de
6 Según notas del periódico El Norte, de 1,100 familias de la zona, se afectó a 338 (García, 7 de junio de
2005).
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junio de 1981), donde se propone prolongar la calle peatonal y comercial Morelos hacia el lado oriente de la plaza Zaragoza. Sería como una extensión de
la Gran Plaza y buscaría la rehabilitación de las fachadas de las viviendas antiguas; se adoquinarían las calles y el alumbrado daría una imagen del Monterrey antiguo. El alcance de este proyecto sería desde Zuazua hasta Mina y
entre Padre Mier y Abasolo. El alcalde le llamó “Mística de Barrio”. Las calles
serían peatonales y de tránsito ligero. No obstante, el proyecto no se inició de
inmediato, sino que hasta 1992 se formó el Fideicomiso del Barrio Antiguo
(Martínez, 1996). Hubo cambios en el proyecto original: se consideró como
Barrio Antiguo a 16 cuadras al oriente de la calle Zuazua hasta Naranjo; y
se tomó la avenida Constitución como el límite sur del barrio, y al norte el
límite fue la calle Padre Mier. Se desechó la idea de peatonalizar el barrio,
pero los servicios públicos se renovaron (agua, luz, gas) y todo el sistema de
electricidad y telefonía fueron subterráneos. Por lo demás, se consideraron la
rehabilitación de fachadas y la renovación de banquetas. Se financiaron los
cambios sin costo para los propietarios y se dieron permisos para ubicar en
el barrio centros de entretenimiento, locales de restaurantes y bares, para beneficio de los turistas y jóvenes (Salgado Gómez, 2006). Esto generó un crecimiento desmedido de lugares de entretenimiento nocturnos, de tal manera
que para fines de 2000 el uso del suelo residencial era en la zona solamente del
27%, mientras que el comercial y de servicios, de 38% (Salgado Gómez, 2006).
Habrá que mencionar que desde principios de los años ochenta ya se habían instalado en este barrio peñas musicales, lugares de entretenimiento
para jóvenes universitarios de clase media. Estos lugares eran fomentados
inicialmente por promotores culturales y artistas de la cultura local; no obstante, debido al éxito económico logrado, se volvió atractivo el mercado para
empresarios locales que fueron atrayendo a jóvenes de mayores ingresos y
desplazando a los emprendedores y consumidores originales.
En este contexto, se implementó esta rehabilitación y renovación. Con
el tiempo, el ruido de los bares y las discotecas, la asistencia y permanencia
de turistas y jóvenes los fines de semana divirtiéndose, durante las noches
y hasta al amanecer, dejando basura a su alrededor, provocó que residentes
emigraran hacia otras zonas de la ciudad.
El desplazamiento no trajo consigo más residentes, sino más población
flotante, tanto trabajadores como consumidores, usuarios de la infraestructura y de los servicios. El gobierno municipal y estatal dejó que el mercado
ajustara el tipo de actividades predominantes, y éstas estaban más destinadas
a los visitantes y turistas que a los locales. Desde 1990 hasta 2010, la población residente del barrio disminuyó de 996 habitantes en 1990 a 267 en 2010
(Salgado Gómez, 2006; INEGI, 2010). A diferencia de otras zonas del centro de
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la ciudad, en el Barrio Antiguo la población residente disminuyó en un 45%
durante la década de 2000 a 2010, mientras que, en promedio, en la totalidad
del centro la disminución fue del 28% en este mismo periodo.
Después, el Barrio Antiguo entró en crisis durante el apogeo de la violencia provocada por la “delincuencia organizada”, ya que en los bares y discotecas se vendía droga y había competencia entre grupos rivales por este mercado. Así que durante varios años, aproximadamente desde 2009 hasta 2013,
la mayoría de los lugares de entretenimiento nocturno cerraron, debido a
la falta de clientes, que abandonaron este espacio de diversión ante el crecimiento del número de asesinatos en la zona. Las rentas de algunos locales
disminuyeron en más del 50%. Durante este periodo de rentas bajas, algunas
instituciones educativas se instalaron; predominaron las actividades económicas no vinculadas con bares y con los llamados “antros”; se fortalecieron,
sobre todo, las que tenían que ver con actividades diurnas, como los cafés,
galerías, hostales, restaurantes veganos, venta de antigüedades, entre otras.
Estos locales empezaron a atraer turismo y visitantes de otras características,
aunque seguían predominando jóvenes. Se fortalece un mercado callejero dedicado a la venta de antigüedades y demás amenidades. Cuando la percepción
de inseguridad disminuyó, poco a poco la vida nocturna empezó a regresar y
a aumentar las rentas nuevamente. Pero el mercado se topó con un contexto
diferente. Algunos locales se mantuvieron cerrados y a partir de 2015 empezaron los propietarios a reabrirlos, pero con horarios restrictivos y con una
clientela distinta, más diversa. Se instalaron locales de comida gourmet, locales
de venta de cerveza artesanal, y aumentaron los que requerían no solamente
de consumidores juveniles, sino de otros grupos de edad.
No obstante, en relación a las construcciones antiguas y norestenses, éstas
se siguieron derrumbando y construyendo sobre ellas edificaciones con otros
materiales y bajo nuevas ideas sobre lo antiguo. Así, por ejemplo, un mercado
gourmet se construyó después del derribo de una vivienda tradicional, y en
su construcción se utilizaron materiales modernos y sillar de otras regiones.
Otros locales respondían a una arquitectura artificial que daba la apariencia
de antiguo, pero con un estilo ecléctico de principios del siglo XX, no vinculado con las construcciones de esa época en la región. Este nuevo devenir
del Barrio Antiguo “posviolencia” tuvo un nuevo impulso con un proyecto
del municipio en 2015, que remodeló la calle Morelos desde la calle Dr. Coss
hasta Naranjo. Se ampliaron las banquetas, se quitó el cordón de las mismas y
se redujo el ancho de la calle, además de instalar unos bolardos que invitaron
a reducir el tráfico vehicular y mejorar las condiciones del peatón.
Esto ayudó a la intensificación del turismo en la zona para la clase media
y para sectores de la población con ciertas características sociodemográficas
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y culturales. Actualmente existe una segmentación de los usuarios de los espacios en el centro: en el corredor peatonal y comercial de la calle Morelos, al
poniente de la Macroplaza, predominan actividades como los shows callejeros
de los payasos, destinadas a la población en general y los paseantes de este
corredor comercial. Mientras que al oriente de la Macroplaza, por la misma
calle Morelos, predominan establecimientos y shows para otro tipo de consumidor de mayores niveles de ingreso y con un perfil cultural distinto. Los
performances que se observan los domingos en la calle Morelos al oriente son
de bailes de diversos estilos; cantantes de rock y música pop, entre otros. En
este sentido, el Barrio Antiguo siguió especializándose como un lugar para el
usuario de cierta capacidad económica y no para el residente.
Esto no quiere decir que en esta zona esté subutilizada la infraestructura
de servicios como la electricidad, el agua, el drenaje y la basura. Nos parece
que es necesario evaluar si existe una mayor intensificación en los servicios
en una zona donde la densidad poblacional es menor, pero la vocación del
espacio permite un alto número de población flotante. Se menciona esto
porque uno de los argumentos que anteponen quienes están a favor de la
vivienda vertical en el centro metropolitano es la gran disponibilidad de infraestructura en esta zona, que está subutilizada dados los niveles tan bajos de
densificación poblacional.
LOS NUEVOS INTENTOS DE GENTRIFICACIÓN
Actualmente, las transformaciones en el centro de la ciudad están siendo impulsadas por una política municipal y estatal basada en cambios en los reglamentos de permisos de construcción, uso del suelo y usos de los espacios
públicos. Es una liberación de trabas a la inversión. Ya no es una intervención
directa y tampoco existe una inversión estatal solamente, como antes se había
hecho con la Macroplaza, el Barrio Antiguo y Fundidora (Garza et al., 2003;
Moreno Zúñiga, 2016). Lo que se hacía antes era fortalecer las renovaciones
con una inversión pública, mediante una transformación radical del paisaje
urbano en el centro, y después motivando a la empresa privada para que invirtiera, comprara terrenos e impulsara económicamente las zonas intervenidas por el gobierno.
Inclusive, los gobiernos permitieron dejar los espacios públicos a disposición de la empresa privada para que detonara económicamente las zonas
mencionadas aquí. El ejemplo más claro de esto fue el nuevo estadio de futbol
del club Rayados, que está construido sobre un espacio del parque público
llamado La Pastora, en Guadalupe, Nuevo León. También basta observar el
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número de negocios en el parque Fundidora, considerado un parque público
ecológico, el cual ha destinado, en concesión principalmente, el 30% de su superficie a negocios privados (hoteles, centros de espectáculos, Plaza Sésamo,
pista de hielo, estacionamientos); asimismo, los espacios verdes del parque
se rentan para bodas, reuniones privadas, espectáculos masivos, entre otras
actividades.
Mientras tanto, en las periferias del centro de la ciudad se han presentado
más proyectos de gentrificación, pero no relacionados con espacios públicos,
sino privados. Han sido las transformaciones de propiedades relacionadas
con la industria de principios del siglo XX, que cerraron sus plantas y bodegas,
dejaron libres grandes terrenos para usos mixtos, residenciales y comerciales.
Se destruyeron los edificios de las plantas industriales y se dejaron algunos
símbolos que sirven de adorno para los nuevos fraccionamientos. Un ejemplo de esto es Céntrika, que es un desarrollo residencial horizontal y vertical
que ocupa el espacio de lo que anteriormente fue American Smelting and
Refining Company (Asarco). En este complejo habitacional quedó una chimenea y una casa que servía de albergue para los ingenieros que llegaban del
extranjero a la ciudad para trabajar en la minera. Tanto las chimeneas como
la casa quedaron como adorno y como recuerdo de lo que era Asarco. Pero
también lo que quedó son dos grandes lomas que contienen los residuos peligrosos que la compañía se negó a llevar a un basurero tóxico que está en el
municipio de Mina, Nuevo León, a 85 kilómetros de esta zona residencial. Se
presentaron protestas de los vecinos de la colonia Victoria, pero finalmente
no impidieron la construcción de este almacén de residuos (Valadez Rodríguez, 2008).
Otro de los espacios gentrificados es el Nuevo Sur, que ahora ocupa los terrenos de lo que era Ladrillera Monterrey, otra empresa privada donde quedó
solamente una chimenea como señal de la existencia de la planta industrial.
Pero estos procesos no expulsan población, sino que ocupan espacios que
tienen importancia en la historia industrial y obrera de la ciudad. Digamos
que con estas acciones tenemos una gentrificación agresiva con el patrimonio
obrero industrial.
En el caso del centro de la ciudad, una de las nuevas propuestas municipales y estatales es “redensificarlo” mediante la construcción de proyectos verticales, con usos mixtos principalmente. En este caso, ya no existe inversión
pública, sino cambio en las reglamentaciones del uso del suelo para motivar al
capital inmobiliario a invertir en estos proyectos. Actualmente se han estado
desarrollando principalmente en la parte sur del centro, que es la menos deteriorada: El Semillero, en la zona de La Purísima; el Pabellón M, en Ocampo
y Juárez; Urbania, en la zona peatonal de Morelos; Koi Midtown, en OcamTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

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po y Aldama; Torre América, en la calle América, entre Matamoros y Padre
Mier; Proyecto Cuauhtémoc, en la cuadra entre Ocampo, Cuauhtémoc, Pino
Suárez e Hidalgo; Torre Vita, en Francisco Naranjo, entre Matamoros y Platón Sánchez. En la zona de la Alameda también existe otro proyecto. En la
parte norte del centro se construyen dos proyectos en terrenos de establecimientos económicos que eran muy importantes a mediados del siglo XX: en la
maderería La Victoria y en Casa Holck.
La construcción de multifamiliares y de uso mixto está más presente en
la parte de la zona metropolitana de Monterrey (ZMM) donde viven los habitantes de altos ingresos, como en San Pedro Garza García y en la zona sur del
municipio de Monterrey; mientras que los proyectos que se están desarrollando en el centro de la ciudad representan el 24% del total de la ZMM (Rosa,
29 de octubre de 2017).
El directivo de la inmobiliaria que realiza el proyecto de Koi Midtown,
Díaz Name, explicó que el inmueble, que tendrá 17 pisos, va dirigido al mercado de jóvenes recién casados con ingresos de 35 mil pesos, y que operará
bajo un esquema de asignación de propiedad, lo que le permitirá al comprador no pagar el impuesto sobre adquisición de inmuebles (ISAI). “Se le asigna
la propiedad, no le vendo nada para que no pague ISAI” (Milenio, 21 de febrero
de 2015).
En una entrevista en 2007 al empresario inmobiliario Adrián Martínez
Garza, éste dijo: “La tendencia en cuanto a lo que prefieren los compradores
de vivienda sigue siendo la casa y el terreno propio”. Sin embargo, no hay
duda de que crece la necesidad y el interés, y con ello la demanda, de vivir
en condominios. “Esto último se debe, principalmente, a que allí hay mayor
seguridad, vigilancia las 24 horas, accesos restringidos, menor costo de mantenimiento, derecho a servicios, como gimnasio, alberca, salones para fiestas,
guarderías, estacionamiento techado, jardines y muchos otros más” (Real Estate. Market &amp; Lifestyle, 2007).
Son espacios que resuelven las necesidades del consumidor sin necesidad
de traslado, así disminuye la importancia de lo que rodea al edificio. Los barrios vecinos, los espacios públicos y los servicios que se ofrecen en la cercanía a los departamentos no están relacionados con los condóminos. La vida
comunitaria en el espacio donde se vive no se ve beneficiada por el crecimiento de esta población, que prefiere vivir en un espacio cerrado, controlado y seguro, y si no se tiene lugar para estacionar los autos,7 se intensifica
7 El municipio de Monterrey está considerando dar facilidades a los constructores que edifiquen departamentos a cierta distancia de las estaciones del metro o de rutas de camiones en el centro. Les posibilitarán
reducir el número de cajones de estacionamiento, para así impulsar el uso del transporte público y también
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la pelea por el uso del espacio. Esto hace que la vivienda sea no solamente
el lugar para vivir, sino también para ejercitarse, divertirse y consumir, sin
necesidad de ver a otras personas que no vivan dentro de este edificio de
departamentos. “Todo en uno”, se podría decir. Es como vivir en un centro
comercial. Entonces, frente a la vista del habitante de la metrópoli se presenta
el edificio como un enclave comercial-habitacional, donde alrededor de éste
se puede encontrar un escenario de deterioro urbano evidente. A pesar de
las intenciones de lograr que los habitantes de estos edificios no usen sus
vehículos particulares con la misma intensidad que quienes viven en zonas
residenciales exclusivas y que están ubicadas en la periferia, esto no puede
lograrse debido a que el entorno no responde a sus intereses personales de
consumo y convivencia, y requieren moverse hacia afuera.
Otra característica que hace de los edificios de departamentos elementos
de enclave tiene que ver con el perfil del colono. Dado que en Monterrey
existe una renuencia a vivir en departamentos, regularmente quien compra
uno de ellos piensa en rentarlo, no lo percibe como un lugar para vivir. Inclusive, la propaganda de estos proyectos se inclina a buscar un perfil de comprador que piense que puede ser una buena inversión tener un departamento,
en vez de ahorrar su dinero en el banco. Muchas veces estos proyectos no
buscan residentes, sino inversionistas. Entrevistamos a dos residentes de este
tipo de proyectos y ellos comentaron que la mitad de los compradores de los
departamentos lo habían hecho con el fin de rentar su departamento. Inclusive, una parte de ese complejo habitacional está destinada exclusivamente
para renta. En La Capital, que está a las orillas del canal de Santa Lucía, tienen
una sección de renta. Urbania, el proyecto que recicla un edificio de los años
cincuenta, al que agregaron cuatro pisos para departamentos en el corredor
peatonal de Morelos, cuenta con departamentos exclusivos para renta. Los
propietarios residentes en estas construcciones verticales son matrimonios
jóvenes sin hijos; o matrimonios con hijos pequeños, en espera de lograr
tener una vivienda unifamiliar y después rentar el departamento. También
existen grupos específicos, como los mayores de 60 años, ejecutivos, extranjeros, entre otros.
Los que llegan a pagar renta son residentes temporales que están de visita
en Monterrey y que aprovechan que los propietarios utilizan plataformas dilos traslados a pie. A esto se le llama modelo de desarrollo basado en un transporte (DOT). Por los costos
de los departamentos, pensados para personas de altos ingresos con autos, es difícil que los futuros dueños
se interesen por vivir en este tipo de proyectos multifamiliares si no pueden disponer del auto para el
traslado al trabajo, que no siempre va a estar en camino de las rutas camioneras o de las líneas del metro.
En estos casos, la lucha por el espacio con los vecinos será cotidiana y reducirá las posibilidades de mejorar
el tejido social.
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gitales como Airbnb o Booking, y se quedan varios días, en ocasiones porque
vienen a un evento y evitan los altos costos de los hoteles. También abundan
los profesionistas que llegan a trabajar temporalmente en la ciudad.8 Estos departamentos tienen como perfil a personas de altos ingresos, lo que en términos de solución a la redensificación genera un sesgo social de segmentación.
En estas propuestas de “volver al centro” debido a los altos costos de traslado
en la periferia, se selecciona a un grupo minoritario de la población. Por eso
la base de posibles clientes que buscan vivir en el centro es muy baja y no es
raro ver grupos de edificios con pocos departamentos habitados.
Lo que ha predominado ahora es la producción y proliferación de proyectos sin consideración de si responden a una demanda habitacional. Los desarrolladores tienen claro esto y deciden buscar a propietarios no residentes.
Parte del problema es que una gran cantidad de proyectos está siendo financiada por fideicomisos privados, como los llamados Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras),9 que buscan inversionistas y que les prometen
grandes dividendos anuales de dos dígitos, más altos que la tasa de interés
predominante. Es un gran atractivo para personas, instituciones, empresas y
fondos de pensiones, que tienen dinero y que quieren un buen rendimiento
de su inversión. Por lo tanto, estos fideicomisos tienen siempre una gran
disposición de efectivo para invertir. A tal grado que comúnmente vemos
anuncios en el periódico de agentes inmobiliarios que están en búsqueda de
terrenos en el centro para ofrecerlos a desarrolladores. En este sentido, este
sistema impulsado por el municipio no está basado en la demanda de vivienda vertical, sino en la posibilidad de invertir y producir proyectos de todo
tipo, siempre contando con esta jerarquía de inversionistas, no importando
qué tipo de residente predomine. Uno de los grandes promotores de los Fibras menciona que “en este país hay terrenos, plazas, naves industriales y oficinas con potencial para valer millones. Lo que se demanda son empresarios
e inversionistas de visión que aporten al desarrollo de este negocio; que lo
entiendan” (El Contribuyente, 14 de julio de 2017).
Mientras tanto, para atender las necesidades de redensificación del centro,
el municipio ha recurrido a un enfoque territorial. Una de las propuestas es
8 Actualmente, el número de visitantes y trabajadores temporales que llegan a la ciudad va en aumento. Según la Secretaría de Turismo, en el primer trimestre de 2018 llegaron a Nuevo León 659,683
turistas, que representan, en relación al mismo trimestre de 2017, un aumento de 9.8%. El aumento de
las actividades turísticas se nota más si tomamos en cuenta un periodo más largo. Por ejemplo, en 2004
el número de visitantes era de 274 mil (Garza, 2018).
9 Un Fibra es un fideicomiso de inversión que compra, construye y arrienda toda clase de bienes
raíces que no pueden ser vendidos en un lapso de cuatro años. Prácticamente cualquier persona física
con activos físicos o capital puede hacer negocio con un Fibra ya establecido, o puede crear uno propio
(Serrano García, Rodríguez García, Méndez y Treviño Saldívar, 2016).
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impulsar una movilidad sustentable que se apoye en medios de transporte
públicos y no motorizados. No se habla de disminuir el número de traslados,
pero sí las distancias, por eso se busca una mezcla de usos del suelo en el entorno inmediato delimitado por polígonos. Esto permite promover que la satisfacción de la mayoría de necesidades urbanas sea a cortas distancias, combinándolas con el menor uso del automóvil. En términos de tiempo, se habla
de trasladarse cotidianamente a espacios urbanos (parques públicos, centros
comerciales, escuelas, centros de entretenimiento, etcétera) en menos de 15
minutos. La propuesta también pasa por fortalecer la conexión del centro
metropolitano con sus periferias, para así hacer crecer el deseo de vivir en el
centro de la metrópoli.
En este sentido se plantea el Programa Parcial de Desarrollo Urbano Distrito Purísima-Alameda, que busca principalmente intervenir bajo ciertos
principios que se retoman de las estrategias y líneas de acción del Programa
Nacional de Desarrollo Urbano. Destacan algunas, como “fomentar ciudades compactas”; “aprovechamiento de predios baldíos y subutilizados”; “impulsar la sustentabilidad social, promoviendo una cultura de convivencia y
participación ciudadana y fortaleciendo el tejido social de las comunidades”,
y “promover una cultura de la movilidad urbana sustentable”, entre otras estrategias.
El distrito Purísima-Alameda abarca las partes sur poniente y centro poniente del primer cuadro. Es el perímetro delimitado al sur por la avenida
Morones Prieto, al norte por la calle Tapia, al oriente por la calle Venustiano
Carranza, y al poniente por la calle Guerrero. Es un polígono del centro que
tiene 7,400 habitantes en un área de 359.09 hectáreas, y con una población
flotante de 60 mil personas, sin tomar en cuenta a quienes visitan esta zonas
para comprar mercancías en los diferentes establecimientos (Municipio de
Monterrey, 2015).
Este tipo de programa ya se ha estado desarrollando en el zona sur del
municipio, donde se encuentra instalado el Tecnológico de Monterrey, y
también se está planteando en la colonia Independencia. En los dos casos se
han presentado protestas por los habitantes de estos distritos, debido a las
presiones de desalojos, compras agresivas de propiedades, usos privados de
espacios públicos y una densificación residencial que provoca conflictos en el
uso de los espacios.
En el caso de este primer distrito que se propone en el centro de Monterrey, ha estado en consulta ciudadana y aún no se pone en marcha, pero se
presenta como una alternativa para impedir que los proyectos multifamiliares queden solamente como una propuesta incompleta y como enclaves que
no fortalecen el tejido social. Esperemos que esta propuesta no sirva como
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pretexto y legitimación de proyectos relacionados con la comercialización
de espacios públicos, como pueden ser en este caso las partes aledañas del
cauce del río Santa Catarina que se encuentran dentro del polígono. O como
una plataforma legitimadora de negocios privados que desplazan al comercio
destinado a los habitantes y visitantes de este polígono y que tienen menor
capacidad de ingreso.
CONCLUSIONES
El texto aquí desarrollado es un esfuerzo por entender las transformaciones
que ha sufrido el centro metropolitano de Monterrey. Éstas, como hemos
visto, son de larga data y tienen sus antecedentes más inmediatos en espacios
físicos como la Macroplaza, el Paseo Santa Lucía y el Barrio Antiguo; sin
embargo, creemos que van más allá y que constituyen un largo proceso que
involucra aspectos económicos, políticos y culturales. En particular, abordamos el proceso de lo que entendemos como gentrificación.
No obstante, es importante hacer énfasis, no en la etiqueta, sino en el
fenómeno social de trasfondo, tal como lo menciona Harvey en una entrevista: “El concepto de gentrificación, en términos generales, puede ser definido
como el poder de cualquier grupo con recursos superiores que logra expulsar
y destruir comunidades locales de un determinado lugar. Si se lo llama gentrificación, colonialismo o colonialismo urbano, da igual; la importancia radica
en el conocimiento y la comprensión de la problemática detrás del concepto.
Realmente importa poco cómo se lo llame, siempre y cuando la preocupación
se mantenga por los temas centrales a tratar, como lo son la vivienda asequible y la calidad de vida de poblaciones que han sido marginadas y empobrecidas a lo largo del tiempo” (Martí y Salazar, 2016).
En este sentido, las nuevas formas de gentrificación que están predominando en el centro de la ciudad están fincadas en dos aspectos: el primero es una
crisis de la política pública de apoyo a la población de bajos ingresos, basada
en los desarrollos periféricos de alta densidad, altos niveles de inseguridad y
altos costos de traslado, con el consiguiente abandono de viviendas. El otro
elemento es una gran disposición de capital inmobiliario que se está reorientando hacia los sectores de altos ingresos y a la población flotante de los grandes
centros metropolitanos. Las facilidades legales permitidas por los gobiernos locales hacia el capital inmobiliario han posibilitado a estos capitales reorientar su
oferta en la vivienda vertical para aprovechar la infraestructura ya establecida.
Al mismo tiempo, un grupo de nuevos residentes en el centro con una cultura basada en la sustentabilidad urbana, pero con menos capacidad económica,
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están aprovechando esta coyuntura, que permite todavía encontrar zonas del
centro de baja renta y propiedades con precios menores a los sectores gentrificados como el Barrio Antiguo (Moreno Zúñiga y Jurado Montelongo, 2017).
En términos concretos, las manifestaciones de la gentrificación en el centro metropolitano de Monterrey son: cambios en los reglamentos de permisos de construcción y uso del suelo, así como en el uso de los espacios públicos, que bajo la lógica del neoliberalismo se interpreta como una liberación
de las trabas a la inversión.
Asimismo, presenciamos la inversión privada en la periferia aledaña al
centro de la ciudad de Monterrey, la que se ha desarrollado en antiguos predios industriales, pequeñas fábricas y bodegas. Para el primer caso, puede tomarse como ejemplo el caso del coto cerrado de Céntrika, desarrollado en
antiguos terrenos de Asarco, y Nuevo Sur, en lo que fue la Ladrillera. Para el
segundo, la construcción de lofts en la Colonia del Prado.
Bajo el pretexto de la redensificación del centro se han construido torres
de departamentos y de usos múltiples bajo un esquema de inversión privada,
lo que ha derivado en enclaves con un entorno urbano deteriorado y que han
privilegiado más la renta de departamentos y la inversión inmobiliaria de
particulares que la efectiva respuesta a una demanda real de viviendas en el
centro de Monterrey.
El proceso apenas inicia, y este texto da cuenta de ello. Lo interesante es que
tanto el concepto de gentrificación (de hechura anglosajona y en el contexto del
estado de bienestar), como sus expresiones tienen que ser discutidos y entendidos
en el contexto latinoamericano y bajo el esquema neoliberal del capitalismo.
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El Rol de la Eficiencia Energética
en el Sector Residencial para
la Transición Energética en la Región Latinoamericana*
The Role of Energy Efficiency
in the Residential Sector
for the Energy Transition in the Latin American Region
MARINA RECALDE** | FLORENCIA ZABALOY*** | CARINA GUZOWSKI****

► RESUMEN
En este trabajo se analiza el concepto de transición energética justa, con
especial énfasis en el aporte potencial del sector residencial a este objetivo. A estos efectos, se realiza un análisis de las transiciones recientes y
de las políticas de eficiencia energética residenciales en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay. Entre los aspectos de mayor
relevancia, se destaca que las transiciones energéticas en la región han
estado más relacionadas con la sustitución de fuentes energéticas en la
generación eléctrica, y que queda aún un interesante camino por andar,
con muchas oportunidades de política para la promoción de eficiencia
energética residencial.
Palabras clave: Transición energética justa | Eiciencia energética |
Consumo residencial.

► ABSTRACT
This paper analyzes the concept of a fair energy transition, with special
emphasis on the potential contribution of the residential sector to this
objective. For these purposes, an analysis is made of recent transitions
and residential energy efficiency policies in Argentina, Brazil, Chile,
Colombia, Mexico and Uruguay. Among the most relevant aspects, it is
* Las opiniones vertidas en el presente artículo son de exclusiva responsabilidad de las autoras y no comprometen en absoluto a las instituciones a las cuales pertenecen.
** Doctora en Economía. Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Fundación Bariloche. Correo electrónico: mrecalde@gmail.com
*** Candidata a doctora. Profesora de Economía de la Universidad Nacional del Sur (Argentina).
Correo electrónico: florencia.zabaloy@uns.edu.ar
**** Doctora en Economía. Profesora de la Universidad Nacional del Sur (Argentina), Departamento
de Economía; e investigadora del Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas del Sur. Correo
electrónico: cguzow@criba.edu.ar
Recibido: 5 de enero de 2018 | Aceptado: 1 de julio de 2018
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

ISSN 2007-1205 | pp. 77-102

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MARINA RECALDE | FLORENCIA ZABALOY | CARINA GUZOWSKI

highlighted that energy transitions in the region have been more related
to the substitution of energy sources in electricity generation, and that
there is still an interesting way to go, with many policy opportunities
for the promotion of residential energy efficiency.
Keywords: Fair energy transition | Energy eiciency | Residential consumption.

INTRODUCCIÓN
A lo largo de las últimas décadas, se ha incrementado el reconocimiento y el
consenso sobre la importancia del fenómeno del cambio climático y el calentamiento global, así como el rol que tienen en este fenómeno las emisiones
de gases de efecto invernadero (GEI) de origen antropogénico (Oreskes, 2004;
Hansen, Sato, Kharecha et al., 2008; Doran and Zimmerman, 2009; Anderegg, 2010; IPCC, 2013). Rockström, Steffen, Noone et al. (2009) muestran que la
humanidad se encuentra transitando una era antropocena, que se caracteriza
por un incremento sostenido de la concentración de las emisiones de CO2.
Mientras que los valores de CO2 preindustriales se encontraban cercanos a
los 280 p.p.m., y que el umbral crítico de concentración se encuentra entre
los 350 y 500 p.p.m. (Hansen et al., 2008), en octubre de 2017 dichas concentraciones eran cercanas a 404 p.p.m. A pesar de los esfuerzos de mitigación,
según el National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) Earth
System Research Laboratory, en los últimos años los GEI presentan una tendencia creciente.
Diversos estudios muestran que la gran mayoría de las emisiones antropogénicas de GEI se encuentran relacionadas en forma directa e indirecta con
la quema de combustibles fósiles, lo que convierte al sector energético en
un sector clave para comprender su evolución. Así, los determinantes de la
demanda energética deben ser tenidos en especial consideración. Dado que
la demanda de servicios energéticos es una demanda derivada, depende de
factores como la tendencia poblacional y demográfica, los niveles de actividad
económica, el ingreso per cápita y los cambios tecnológicos y estructurales
(Yeager, Dayo, Fisher et al., 2012). La evolución futura de estas variables puede ser crítica al momento de proyectar los GEI .
El crecimiento poblacional mundial ha sido y será un factor crítico para
las emisiones de GEI. Diferentes escenarios proyectan un crecimiento poblacional que llevará a la población mundial a 9-15 billones en 2100 (Riahi,
Dentener, Gielen et al., 2012), con significativos incrementos en las tasas de
urbanización, lo que impactará sobre la demanda de energía. La mayor proTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

79

porción del crecimiento poblacional y la urbanización se evidenciará en los
países en desarrollo, aspecto que, sumado a las expectativas de crecimiento
económico en las economías en desarrollo, pondrá especial presión sobre las
acciones de mitigación en los mismos (Recalde et al., 2014). Esta situación
ya se ha venido evidenciando. De acuerdo a la U.S. Energy Information Administration, en el periodo 2001-2012 las emisiones energéticas crecieron
significativamente en los países en desarrollo, mientras que permanecieron
relativamente estables en los países desarrollados. Diferentes escenarios de
política coinciden en remarcar que en 2040 o 2050 serán los países en desarrollo los responsables del mayor consumo de energía, y con ello de las
emisiones, ya que sus economías se encontrarán en expansión y la tasa de
crecimiento poblacional será superior a la de los países desarrollados, y que
muy posiblemente basarán gran parte de su oferta energética en combustibles
fósiles (DOI/EIA, 2013; IPCC, 2013).
La concentración en términos de países emisores es tal que de acuerdo a
la información del World Resources Institute (WRI) los 10 principales países
(China, Estados Unidos, Unión Europea, India, Rusia, Japón, Brasil, Indonesia, Canadá y México) representan en conjunto tres cuartos del total de las
emisiones de GEI, siendo cuatro de ellos países en desarrollo. Para el caso de
los principales países emisores, al menos, el sector energético es por lejos el
mayor responsable de las emisiones de GEI, y en su mayoría dichas emisiones provienen de la generación de electricidad, calor y transporte (Recalde,
2017).
Es en este contexto que las políticas de mitigación en el sector energético y
el concepto de transición energética cobran vital importancia. Autores como
Grübler destacan que el mundo debe evolucionar hacia la próxima transición energética, pues los sistemas energéticos en su configuración actual no
son sustentables desde la perspectiva ambiental, económica y social (Recalde,
2017). El autor se refiere con esta definición a una perspectiva más amplia
que la comúnmente utilizada, ya que no sólo hace referencia al impacto ambiental de los sistemas energéticos, sino que también enfatiza que miles de
millones de personas se encuentran excluidas de los beneficios alcanzados
por las transiciones energéticas pasadas, las cuales lograron mejorar el acceso
a la energía moderna y limpia tanto en hogares como en el sector productivo.
Aparece entonces del concepto de transición energética justa (JET, por sus siglas
en inglés).
Si bien el concepto de transición energética se encuentra estrechamente
asociado a las energías renovables, la eficiencia energética (EE) podría jugar
un rol fundamental, en especial para los países en desarrollo. A pesar de las
proyecciones de incremento en el consumo de energía en países en desarroTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

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MARINA RECALDE | FLORENCIA ZABALOY | CARINA GUZOWSKI

llo, que podría resultar de la asociación positiva entre el consumo de energías modernas y el ingreso per cápita, es posible esperar ganancias netas de
eficiencia en el sector residencial que podrían reducir la tasa de crecimiento
del consumo energético a medida que los países se desarrollan (Jimenez y
Yépez-García, 2016). Este tipo de políticas podría tener efectos positivos sobre el impacto ambiental del sector energético, y co-beneficios económicos
y sociales al reducir las necesidades de inversión futuras a nivel macro y microeconómico.
La importancia de la promoción de la EE es tal que la propia Agencia Internacional de la Energía estima que hacia 2050 se podrían reducir 40% de
emisiones GEI gracias a la implementación de políticas de EE en la generación
de electricidad, y en los sectores de transporte, industria, edificación e infraestructura. Los senderos posibles de productividad energética juegan un
rol crucial, y en ellos los drivers principales, tales como el desempeño tecnológico, las innovaciones, las políticas y el comportamiento de la población, en
lo que respecta a su relación con el consumo de energía (Energy Transitions
Commission, 2016).
En el caso de América Latina, la transición energética es esencial para alcanzar la reducción de emisiones planificada en el acuerdo de París, y transitar un camino hacia la descarbonización en el futuro (Institute of the Americas, 2017). Se espera que a partir de la implementación de buenas prácticas se
podrían lograr ahorros cercanos a 15-20% en la región, sobre todo haciendo
foco en el manejo de la demanda, redes inteligentes y cambios en los patrones
de consumos y comportamientos.
En este marco, el objetivo de este trabajo es analizar el concepto de transición energética desde una perspectiva integral, y analizar la contribución
que pueden tener las políticas de EE en el sector residencial para el sendero de
la JET. Se propone realizar un análisis preliminar de las transiciones energéticas recientes y de las políticas de EE residenciales en un conjunto de países
de la región latinoamericana: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, y
Uruguay.
El trabajo se encuentra estructurado en seis secciones. Las dos primeras
secciones discuten la importancia y estructura del consumo energético y el
concepto de transición energética justa. En el siguiente apartado se estudia
la evolución de la composición de las matrices energéticas de los distintos
países, para verificar cuáles son las características del proceso de transición
energética que se está atravesando actualmente. En la quinta sección se realiza una revisión breve de las distintas políticas de EE en el sector residencial en
los países bajo estudio. Por último, se presentan las reflexiones finales.
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

81

1. CONSUMO ENERGÉTICO: DETERMINANTES Y PERSPECTIVAS
La relación entre el consumo de energía y el nivel de actividad ha sido uno de
los aspectos más estudiados. Por un lado, muchos de los estudios se focalizan
en analizar la existencia de una relación de corto y largo plazo entre energía y
nivel de actividad en términos agregados o desagregados (Kraft y Kraft, 1978;
Zachariadis, 2007; Barleet y Gounder, 2010; Tsani, 2010; Chang and Soruco
Carballo, 2011). En estos análisis, el objetivo suele ser la determinación de
la existencia y dirección de una relación de causalidad entre ambas variables
y, en caso de existir, la dirección de la misma.1 Por otro lado, otros estudios
intentan averiguar la elasticidad (ingreso y precio) del consumo de energía
respecto de algunas variables básicas, con el objetivo de indagar sobre la reacción del consumo ante cambios en variables clave e incluso ante determinadas políticas energéticas.
El punto crítico de estas discusiones en términos del debate energético
y climático para los países en desarrollo es cuál será el futuro del consumo
energético (y con él, de las emisiones por quema de combustibles) en estas
regiones, a medida que las mismas transiten senderos de crecimiento y desarrollo económico. En este sentido, tal como destacan Jimenez y Yépez-García
(2016), comprender cuál es la composición y el ritmo de crecimiento de la
demanda energética es fundamental para mejorar la planificación energética
y abordar los desafíos ambientales y de demanda de financiamiento para la
provisión de suficiente oferta energética a los países. Por estos motivos, los
autores analizan la evolución del consumo de energía en el sector residencial
en relación con el ingreso per cápita a nivel mundial, encontrando, al menos,
dos aspectos de importancia. En primer lugar, la sustitución entre combustibles tradicionales y modernos que se observa a medida que los hogares pasan
de ingresos bajos a ingresos medios y altos. En segundo lugar, y en estrecha
relación con esta sustitución (aunque no solamente a raíz de esto), el consumo energético de los sectores residenciales no tiene una pendiente lineal,
sino que presenta un patrón en forma de S.2
Los autores destacan que los efectos sustitución son mayores en las fuentes tradicionales de energía (biomasa tradicional en su mayoría), y que existe un efecto riqueza positivo en los combustibles transicionales y modernos
(kerosene en el primer grupo y gas natural y electricidad en el segundo). Este
1 Desde el punto de vista de la política energética y ambiental, la direccionalidad de dicha causalidad es
crucial, puesto que los resultados en torno a una u otra dirección serán determinantes para la elaboración
de políticas de conservación energética y abastecimiento.
2 Existen distintos puntos de inflexión a medida que se incrementan los ingresos (Meier, Jamasb y Orea,
2013; Rodríguez-Oreggia y Yépez-García, 2014).
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FIGURA 1
Evolución del consumo energético y PIB per cápita

....

--- .......

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''

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\
\
\

''

2,98 1

403

22.026

''

'·

162,755

Fuente: Jimenez y Yépez-García, 2016.

comportamiento de los combustibles es el esperado, de acuerdo a la teoría
económica tradicional, ya que las fuentes tradicionales podrían considerarse
bienes inferiores, mientras que los combustibles transicionales y modernos
serían bienes normales.
Sin embargo, uno de los resultados de mayor importancia del estudio
de Jimenez y Yépez-García (2016) es que el consumo del sector residencial
presenta un punto de inflexión o de saturación a partir del cual se observan
ahorros netos de energía que reducirían el consumo de energía per cápita a
niveles de ingresos altos. Este aspecto se podría relacionar con la hipótesis
Curva de Kuznets Ambiental (CKA), de Grossman y Krueger (1991) y Panayotou (1993), que establece una relación entre degradación ambiental y
crecimiento económico.3 De acuerdo a la CKA, existe una relación funcional
con forma de U invertida entre el crecimiento económico y la degradación
ambiental, lo que significa que el deterioro ambiental es una función creciente del nivel de actividad económica hasta un determinado nivel crítico de renta
o turning point, a partir del cual mayores niveles de renta se asocian a niveles
progresivamente mayores de calidad ambiental (Zilio y Recalde, 2011). El
argumento central de la CKA es que los sectores de ingresos más bajos no de3 La CKA es así llamada por su similitud con la relación que Kuznets (1955) estableciera entre crecimiento
económico y desigualdad en la distribución del ingreso.
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�EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

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mandarán mejoras ambientales en la medida que no cubran otras necesidades
básicas (como nutrición, educación o asistencia sanitaria, etcétera); una vez
que los individuos han alcanzado un determinado nivel de vida, otorgarán
mayor valor a los bienes y servicios ambientales, elevando su disposición a
pagar por ellos en una proporción mayor al crecimiento del ingreso (Roca,
2003). Esta hipótesis se debe a la congruencia de tres efectos: el efecto escala
(mayores ingresos requieren de consumo de mayores materiales e incrementos en el impacto ambiental); el efecto composición (el proceso de desarrollo
de las naciones puede venir atado a cambios en la estructura económica y, con
ello, mejoras ambientales) y el efecto tecnología.4 Este último efecto puede
asociarse también a un efecto ingreso positivo, que se desprende del trabajo
de Jimenez y Yépez-García (2016). El efecto tecnología implica que una nación más rica tiene mayor capacidad para invertir recursos en actividades de
investigación y desarrollo con vistas a la innovación y el desarrollo de tecnologías limpias. Por lo tanto, a mayores niveles de ingreso per cápita, mayor
será la calidad ambiental obtenida a través de la implementación de mejoras
tecnológicas.5
La CKA ha sido aplicada para el caso específico del consumo energético
(Luzzati y Orsini, 2009; Zilio y Recalde, 2011). En el caso de América Latina,
por ejemplo, Zilio y Recalde (2011) encuentran que no se verifica la hipótesis
de la CKA, y que la curva exhibe un patrón en forma de U y no de U invertida.
Entre algunos de los motivos para explicar estos resultados se encuentra que,
dados los niveles de desarrollo e ingreso de los países para el periodo seleccionado, las elasticidades ingreso son elevadas, con lo cual el efecto escala es
significativo; al tiempo que los altos niveles de desigualdad y falta de acceso a
suficiente información ambiental que presenta la región debilitan uno de los
impactos positivos que se esperarían del proceso de crecimiento.6 Adicionalmente, el rango de ingresos en el cual se encuentra la región latinoamericana
no se encuentra cerca de los niveles en los cuales otros autores encontraron
turning points a nivel global y por regiones.
En efecto, Jimenez y Yépez-García (2016) encuentran que, en el caso específico de la región latinoamericana, la pendiente en forma de S de la curva
de consumo energético per cápita parece ser menos pronunciada, con puntos
de inflexión menos marcados. Claramente este hallazgo se relacionaría con
4 Para una mayor definición y descripción de estos efectos, véase Grossman y Krueger, 1991.
5 Hay que tener cuidado con la misma, ya que de esta hipótesis se desprende el hecho de que el crecimiento
económico podría ser la causa y la solución al impacto ambiental.
6 Aun cuando la elasticidad ingreso de la demanda de calidad ambiental sea relativamente alta, en
aquellos países en los que se registra un elevado índice de desigualdad la demanda de bienes inferiores
podría ser mayor.
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el rango de ingresos en que se presenta la distribución de los países latinoamericanos, en los cuales, a diferencia del caso mundial, los ingresos inferiores
(1.300 USD) son alrededor de tres veces los correspondientes a nivel mundial
(403 USD), y los ingresos superiores son siete veces menores (22.000 USD) a lo
que sucede a nivel global (167.000 USD).
FIGURA 2
Consumo de energía en el sector residencial a lo largo de la distribución
del ingreso en América Latina7

"'
,1.i

"'
"'
o
N

'&lt;f

,.,:

1.340

2,981

8.100

22 ,026

P81per c:ápm!. PPA, .a USS constantes del 2005

Fuente: Jimenez y Yépez-García, 2016.

Este aspecto hace, por un lado, que la relación entre el consumo de energías tradicionales, transicionales y modernas sea diferente. Por otro lado, se
observa que el rango de ingresos en los cuales se encuentra la región latinoamericana no parece ser aún lo suficientemente elevado para que los efectos
ingresos (o el efecto tecnología en el marco de la CKA) generen impactos significativos en términos de ahorros energéticos.

7 De acuerdo a los autores la estimación se basa en 22 países de América Latina y el Caribe en el período
1971-2013. Los ejes se encuentran en escala logarítmica. El PBI per cápita se encuentra en paridad de poder
de compra (PPP).
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�EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

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2. LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA, EL DESARROLLO SUSTENTABLE
Y EL POTENCIAL APORTE DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA
EN EL SECTOR RESIDENCIAL
En los últimos años, motivados por diferentes aspectos, la literatura sobre
la transición energética se ha incrementado significativamente, con estudios
que van desde análisis específicos a transiciones energéticas a escala local,
hasta análisis de los impactos globales de las transiciones (Grübler, 2007;
Fouquet, 2010; Urkidi, 2015; Imbert, Ladu, Morone y Quitzow, 2017; Rosenow et al., 2016, entre otros).8 No obstante, tal cual afirma Araújo (2014),
no existe una definición universalmente aceptada del concepto. Los enfoques
son múltiples, centrados algunos en los aspectos tecnológicos, de oferta y
cambios de matriz energética; mientras que otros se focalizan más en aspectos de demanda. Existen inclusive otros enfoques, como el de los sistemas
socio-ecológicos, el cual plantea que éste resulta fundamental para el manejo
de los ecosistemas, porque toma en consideración la complejidad del sistema. En este sentido, Brailovsky y Foguelman (2006) sostienen que el medio
natural condiciona, influye, moldea, pero es a su vez construido por las diferentes sociedades humanas. Por lo tanto, las condiciones ambientales de un
país están íntimamente ligadas al estilo de desarrollo y con las sucesivas fases
de desarrollo atravesadas por el país. Estos autores definen al ambiente como
la resultante de interacciones entre sistemas ecológicos y socioeconómicos,
susceptibles de provocar efectos sobre los seres vivientes y las actividades
humanas, que en última instancia determinan el modo de utilización de los
recursos naturales y del espacio nacional (Brailovsky y Foguelman, 2006, pp.
17-18).
Esta postura se relaciona con ética ambiental, ya que ésta propone que la
Tierra y los seres humanos no constituyen dos esferas separadas. Se plantea
como objetivo analizar críticamente las relaciones de los seres humanos con el
ambiente del que forman parte, y cuestiona los modos de vida y desarrollo que
inciden en tales relaciones (Rozzi, Primack, Feinsinger et al., 2001, p. 311).
Por lo tanto y desde una perspectiva amplia, se entiende por transición
energética todo cambio de un sistema energético desde un estado a otro, en
lo que respecta a la cantidad, calidad y estructura, bien de la oferta energética
o de los usos energéticos, en un momento del tiempo y en un espacio determinado (Grübler, 2007, 2012). En forma más general, se la puede entender
como un cambio estructural de la forma en la cual los servicios energéticos
8 La literatura reciente es tan amplia que citarla en este apartado sería imposible. Algunos de los trabajos
mencionados presentan resúmenes de los abordajes más recientes que pueden resultar de interés al lector.
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

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MARINA RECALDE | FLORENCIA ZABALOY | CARINA GUZOWSKI

son entregados y utilizados (Rosenow et al., 2016). De esta definición se desprende la naturaleza múltiple y amplia del concepto en sí, y las diferentes
dimensiones del mismo. Así, una transición energética puede referirse a cambios en la composición de la oferta energética, desde matrices más concentradas en el carbón mineral a matrices más concentradas en gas natural, por
ejemplo; o a cambios en el consumo energético, como reducción de la participación del consumo agrícola y aumento del consumo industrial por cambios
en la estructura económica, o incrementos en el consumo residencial como
resultado de procesos de desarrollo social; también pueden incluirse variaciones en la forma en la cual los sectores de uso final consumen la energía,
asociada a cambios tecnológicos o de comportamiento. Al mismo tiempo, estos procesos son tiempo y espacio dependientes, lo que le otorga al concepto
un dinamismo y características propias. En este sentido, si bien el concepto
de transición energética ha cobrado mayor énfasis y relevancia en los últimos
años, sobre todo en el marco de la aplicación de políticas de reducción del impacto ambiental del sector energético y la descarbonización de los sistemas, la
transición energética es tan antigua como el desarrollo mismo de los sistemas
energéticos (Nakicenovic et al., 1998; Grübler, 2007, 2012).
En lo que hace al consumo del sector residencial, Jimenez y Yépez-García
(2016) explican que diferentes estudios han encontrado que los hogares evidencian tres tipos de transiciones a medida que evolucionan los ingresos. En
una primera fase de ingresos bajos, los hogares recaen principalmente en biomasa tradicional; en una segunda fase de ingresos medios, el sector residencial avanza hacia el uso de combustibles más tradicionales, como kerosene o
carbón mineral. Finalmente, en los niveles más altos de ingresos se sustituyen
estos combustibles por la utilización de gas (gas natural o GLP) y electricidad.
Los autores resaltan que los drivers de estas transiciones son los precios de
los energéticos, ingreso de los hogares y factores culturales (Arseneau, 2011;
Heltberg, 2004; Leach 1992; Jimenez y Yépez-García, 2016).
A pesar de la importancia de la promoción de las energías renovables (o
energías de cero emisiones de carbono) para la transición energética futura, ésta requerirá la mejora en la productividad energética. En su informe
Shaping Energy Transitions, la Energy Transitions Comissions enfatiza que
el cambio global de los sistemas energéticos se alcanza de forma más clara
con una combinación de políticas de incremento en la participación de las
energías de cero emisiones y de la promoción de productividad energética
(Energy Transitions Comissions, 2016). Es en este sentido entonces que las
políticas de promoción de la EE tienen una importancia fundamental para la
transición energética sustentable, la cual no se podrá alcanzar en forma exclusiva con el paso hacia energías renovables.
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�EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

87

Claramente, y considerando que la EE en el consumo puede alcanzarse en
los diferentes subsectores (agrícola, servicios, industria, residencial, etcétera),
los drivers y motivaciones serán diferentes en cada caso. En forma general,
algunos de los drivers principales que pueden remarcarse para la promoción
de la EE en el sector residencial a lo largo de las últimas décadas se han encontrado relacionados con los precios de los energéticos y las potencialidades de
ahorro en las facturas energéticas, la búsqueda de mejoras en el confort de los
estándares de vida, la mejora en las condiciones de sanidad, los desarrollos
tecnológicos que elevan los estándares de calidad de los electrodomésticos,
los códigos de edificación y otras medidas de promoción de la EE (American
Council for an Energy-Efficient Economy, 2016).
No obstante su importancia, es necesario indagar sobre el concepto de
la transición energética, particularmente para los países en desarrollo en el
mundo. La transición energética requiere necesariamente de avances tecnológicos (tanto en lo que hace al uso y aprovechamiento de energías renovables como en lo referido a mejoras en la EE), aspecto que al mismo tiempo
demandará profundizar la transferencia de tecnología entre regiones de diferente grado de desarrollo (Patwardhan, Azevedo, Foran et al., 2012).
En este contexto, surge la necesidad de plantear el concepto de JET, que
es aquel sendero en el cual existe una reconciliación de las necesidades materiales de los sectores más pobres con la necesidad de alcanzar los objetivos
de mitigación del cambio climático (Jakob y Steckel, 2016). La JET asegura la
sustentabilidad ambiental, al tiempo que genera empleo decente y trabaja en
la inclusión social y erradicación de la pobreza; estos aspectos se encuentran
presentes en el Acuerdo de París y en las directrices sobre el armado de los
planes de cambio climático a los países (Just Transition Centre, 2017). Así,
una JET es aquella que no sólo tiene en cuenta los recursos energéticos, sino
factores propios de los países, como características culturales y reducción de
la pobreza (Tabare Arroyo, 2017).
3. TRANSICIONES ENERGÉTICAS RECIENTES
EN LOS PAÍSES SELECCIONADOS
En este apartado se estudia la composición de las matrices energéticas de los
países bajo análisis, con el objetivo de evidenciar las principales tendencias
del proceso de transición energética que se está transitando en la actualidad.
La figura 3 muestra la evolución entre 1985 y 2015 en la conformación de la
oferta de energía primaria para los países seleccionados.
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FIGURA 3
Evolución de la oferta de energía primaria 1985-2015 para países seleccionados
100%
90%

80%
70%
60%

50%
40%

30%

1

2.0%
10%

0%

■ Petróleo
■ H"d roenerg ía

■ Leña

■ Gas natural

G eoterm ~

■ Carbón min eral
■

Nuclear

■ Caña de Az ui::ar ■ otr as primarias

Fuente: Elaboración propia, con datos de SIEE, OLADE, 2017.

En el periodo considerado se observa una disminución en la dependencia
del petróleo (inclusive en México) y un aumento en la participación del gas,
salvo en Uruguay, que hasta 1995 no registraba a esta fuente en la matriz
energética y comienza a aparecer recién a partir de 2005. En los 30 años analizados en los países de la muestra, pierde peso el petróleo en la matriz de
energía primaria. Particularmente en Chile, en esos mismos años aumenta
la participación de la leña y del carbón y, a su vez, entre 2005 y 2015 baja la
participación del gas, principalmente debido a la crisis del gas en Argentina,
que suspendió las exportaciones de este recurso al país limítrofe.
Por lo tanto, a nivel de fuente energética, entre los años extremos citados parecería manifestarse en estos países los síntomas de un cambio de tendencia, con la incorporación paulatina del gas natural (el combustible más
importante en la generación térmica) en la matriz de energía primaria, veriTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�89

EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

ficándose una transición energética hacia sistemas más limpios donde, y tal
como se expresara en la sección 1, el gas natural aparece claramente como el
combustible transicional hacia una configuración energética más sustentable
desde la perspectiva ambiental, económica y social. En este sentido, puede
decirse que el gas natural en algunos países como Argentina preside la agenda
energética de la próxima década. En primer lugar, porque hay más gas convencional para explorar y explotar, y además hay tight gas (gas de arenas compactas) y shale gas (gas de esquisto) en desarrollo en el principal reservorio de
Vaca Muerta (Montamat, 2016).
No obstante, para el año 2015 estos países muestran una oferta de energía primaria sostenida en los combustibles fósiles (petróleo y gas), con escasa participación aún de otras primarias, como eólica y solar (a excepción de
Uruguay), con una presencia destacada de la hidroenergía en todos los casos
(Figura 4). Se trata de un sistema hidrotérmico, que ha evolucionado paulatinamente hacia el gas natural y que en la actualidad presenta el desafío de la
incorporación de las nuevas fuentes renovables de energía (NFRE).
FIGURA 4
Oferta de energía primaria en países seleccionados, 2015
100,00%
80,00%

■

PetróBJ

■

Gas natural

■ Carb.ón mineral

60,00%

■ H"droenergía

Geotermia

,00%
■

20,00%

Nuclear

■ Leña

0,00%

■ Caña de Az ucar
■

otras prim a ias

Fuente: Elaboración propia, SIEE, OLADE, 2017.

Al analizar la evolución en la participación de los distintos sectores en el
consumo final de energía entre 2000 y 2016, se observa que el único país de
los seis estudiados donde aumentó la participación del sector residencial es en
Argentina, tal como se nota en la Figura 5. Esto se debió a políticas de fuerte
subsidio a la energía en el sector residencial, que incrementó su importancia
en el consumo final de energía. Es así que, por ejemplo, en 2015 un usuario
residencial argentino tipo pagaba una tarifa 17 veces menor que en Chile, y
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una industria radicada en Argentina abonaba una tarifa 16 veces menor que
una industria brasileña (CERES, 2015). Por lo tanto, podría decirse que los incrementos en el consumo residencial aparecen como resultado de un proceso
de desarrollo social en el que se privilegió el acceso a la energía por parte del
sector residencial.
En Brasil, en ese periodo aumenta la participación del sector transporte.
En Chile aumentó la participación del sector transporte, servicios y agro, en
desmedro del sector residencial e industrial. En términos generales, puede
decirse que, a excepción de Uruguay, en todos los casos aumenta, en el periodo, la participación del sector transporte y también, salvo en Uruguay, disminuye la participación del sector industrial en el consumo final de energía.
FIGURA 5
Participación de los distintos sectores en el consumo final energético,
2000-2016
100%
■ TRANSl'O IU E

80%
60%

40%

1

20%
0%

■

INDUSTRIAL

■

RESIDENCIAL

■ COMERCIAL, SERVIOOS, PÚBLICO

AGRO, PESCA Y MINERÍA

■ CONSTRUCCIÓN Y OTROS

Fuente: Elaboración propia, SIEE, OLADE, 2017.

En los últimos 15 años se comprueba entonces que en países como Brasil,
Chile, Colombia, México y Uruguay se verifica un cambio en la estructura de
consumo, realizándose una transición hacia sistemas en los que el consumo
de energía deja de estar liderado por el sector residencial, tal vez debido a
que es justamente en este sector donde en el periodo estudiado, por un lado,
se comenzaron a implementar medidas de EE o consumo responsable de la
energía, y por otro, los precios de la energía han sufrido menores distorsiones que por ejemplo en el caso argentino. Según CERES (2015), se observa que
Argentina y Venezuela son los países de la región que presentaban para 2015
las tarifas residenciales más bajas para todos los escalones de consumo analizados. Para un consumo de 30 kWh mes, un usuario en Argentina pagaba el
16% del valor de la tarifa promedio de la región, es decir que la tarifa promeTRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

�EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

91

dio regional era 6 veces mayor que la tarifa local. Asimismo, para consumos
de 300 kWh (consumo promedio y rango en el que se concentra el mayor
consumo residencial), el atraso tarifario en Argentina era aún mayor, con
tarifas incluso más bajas que Venezuela. Tanto es así que un usuario residente
en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) abonaba una tarifa 17 veces
menor que en Chile, 22 veces menor que en Brasil y 13 veces menor que el
promedio regional.
Respecto al consumo de electricidad en el sector residencial, se observa
que Colombia (82.83%), Argentina (71.15%) y Uruguay (72.91%) son los países en los que se consume más electricidad en el sector residencial, muy por
encima de la media en América Latina y el Caribe, con el 59%.

4. POLÍTICAS DE EFICIENCIA ENERGÉTICA RESIDENCIAL
EN LA REGIÓN LATINOAMERICANA
En este apartado se presenta una revisión de las principales políticas de EE
en el sector residencial en los países bajo análisis, con el objetivo de conocer
cuál es el grado de desarrollo de las mismas. En Argentina se ha intentado
promover la EE en los años ochenta. No obstante, los programas propuestos
fueron suspendidos debido a la inestabilidad económica. Recién a fines de
los años noventa, comienzan a implementarse diversas medidas que logran
permanecer en el tiempo. En efecto, en 1999 se lanzó la Resolución N° 319,
que establece el etiquetado obligatorio y el cumplimiento de normas técnicas
de ciertos electrodomésticos. Asimismo, el Programa de Uso Racional de la
Energía (PURE) de 2004 fue el principal instrumento económico utilizado para
promover la EE en los últimos años. El programa consistía en bonificar la
tarifa a los individuos que hubieran logrado disminuir el consumo energético y penalizar a aquellos que no lo hicieran. Este programa sufrió diversos
cambios a lo largo del tiempo, quedando finalmente en 2016 derogado. Una
de las normativas más relevantes en la legislación argentina fue el Programa
Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (Pronuree), de 2007, en el
marco del cual se realizaron diversas campañas de recambio de equipos y se
determinaron estándares mínimos para ciertos electrodomésticos. A su vez,
en los últimos años se ha modificado la estructura tarifaria de electricidad
para que sea más representativa y se han impulsado distintas campañas de
educación y concientización, como por ejemplo, la confección de una guía
de usos prácticos de EE para el sector residencial en 2017, por parte de la
Subsecretaría de Ahorro y Eficiencia Energética, institución creada en 2015.
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Al 2017, Argentina no cuenta aún con una ley que enmarque las estrategias y
planes de acción de EE. No obstante, desde la subsecretaría de EE se encuentran
trabajando en este sentido, con el fin de poder lograr el marco regulatorio que
encuadre todas las acciones, el cual se piensa estará disponible en 2018.
Brasil tiene una alta trayectoria en el fomento de políticas de EE. En
efecto, se comienza a promover la EE en 1984, con el establecimiento del
Instituto Nacional de Meteorología, Estandarización y Calidad Industrial
(Inmetro) y el Programa Brasileño de Etiquetado (PBE). Durante la misma
época surgió el Programa Nacional para Conservación de Energía Eléctrica
(Procel). Asimismo, en 2001 se lanzó la Ley de Eficiencia Energética (N°
10,295), en la cual se establecía el cumplimiento de estándares mínimos de
EE. Para llevar adelante estas tareas se creó el Comité Gestor de Indicadores de Eficiencia Energética (CGIEE). En el país se realizaron campañas de
reemplazo de electrodomésticos, capacitaciones, se instrumentaron líneas
de financiamiento para el sector residencial, entre otros. Adicionalmente,
en Brasil existe un Plan Nacional de Eficiencia Energética (PNEf), que se
instituyó en 2011, en el cual se establece una meta de EE del 10% de la demanda de energía eléctrica.
El caso de Chile se diferencia del resto de los países. Por un lado, las
medidas de EE son relativamente recientes, de hecho empezaron a promoverse en 2005 con el Programa País Eficiencia Energética (PPEE). Por otro
lado, a pesar de la tardía introducción de la EE como objetivo nacional, ha
logrado grandes avances en materia de EE. Podría pensarse que la EE se
afianzó rápida y profundamente debido a las condiciones externas desfavorables en relación al abastecimiento externo de energía. En la primera etapa del PPEE (2006-2007), el objetivo consistió en mejorar el conocimiento
y los hábitos en torno a la energía. En este marco se instituyó el Programa
Nacional de Certificación y Etiquetado de EE sobre lámparas y refrigeradores, el Sistema de Certificación de Viviendas Nuevas, subsidios para reacondicionamiento térmico de viviendas, recambio de lámparas, entre otros.
Por otro lado, el país cuenta con el Plan de Acción de Eficiencia Energética
2010-2020, en el cual se determina una meta del 12% de reducción de la
demanda energética proyectada en 2020, donde aproximadamente el 5%
corresponde al sector residencial.9 A su vez, en Chile, existe el Fondo de
Garantía de Eficiencia Energética (Fogaee) y cuenta con diversos organismos especializados en EE (tales como la Agencia Chilena de Eficiencia

9 En verdad, ese 5% corresponde a los ahorros de energías relacionados con Artefactos, Leña y Edificaciones, ya que son los componentes más relacionados con el sector residencial.
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�EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

93

Energética). Por último, Chile posee información sobre energía útil,10 pero
aún no es periódica, ya que sólo está disponible para 2010 (Comisión Nacional de Energía, 2015).
En el caso colombiano, se declara de interés nacional a la EE en la Ley
N° 697 de 2001. Bajo esta ley, se crea el Programa de Uso Racional y
Eficiente de la Energía y demás formas de Energía No Convencionales
(Proure). En el mismo año se establece el Programa Colombiano de Normalización, Acreditación, Certificación y Etiquetado de Equipos (Conoce).
En los años posteriores, se implementan diversas medidas para promover
líneas de investigación asociadas a la EE, organismos especializados en EE
(tales como el Consejo Colombiano de Eficiencia Energética), el etiquetado de equipos y el reemplazo compulsivo de equipos. Por su parte, en 2014
se creó el Fondo de Energías no Convencionales y Gestión Eficiente de la
Energía, a través de la Ley N° 1715. Además recientemente, se instituyó el
Plan de Acción Indicativo de EE 2017-2022, en el cual se fijan metas de EE
tanto a nivel global (9.05%) como sectorial. La meta específica del sector
residencial es del 0.73%, siendo los principales ahorros estimados en energía eléctrica (Ministro de Minas y Energía, 2016).
En el caso de México, al igual que Brasil, se comienza a incentivar
la EE tempranamente. En efecto, en 1982 se creó el Programa Nacional
de Uso Racional de Electricidad (Pronuree) (Ruchansky, Buen, Januzzi et
al., 2011). En 1989 se estableció el Programa Nacional de Modernización
Energética y el Programa de Ahorro de Energía del Sector Eléctrico (PAESE)
y se creó la Comisión Nacional para el Ahorro de Energía (Conae) (Carpio
y Coviello, 2013). Este organismo fue sustituido en 2008 por la Comisión
Nacional para el Uso Eficiente de Energía (CONUEE).
Durante los años noventa se implementaron diversos programas y acciones de EE, tales como el Fideicomiso para el Programa de Aislamiento
Térmico de los Hogares en el Valle de Mexicali (Fipaterm), el Fideicomiso para el Ahorro de la Energía Eléctrica (Fide), la Ley Federal sobre
Metrología y Normalización (LFMN), el proyecto de recambio de lámparas
Ilumex, entre otros. Por su parte en los años 2000 se llevaron a cabo más
proyectos, tales como la Ley para el Aprovechamiento Sustentable de la
Energía (LASE), el programa de Hipoteca Verde, el Programa Nacional para
el Aprovechamiento Sustentable de la Energía (Pronase), el Programa de

10 La energía útil es la energía que dispone el consumidor luego de su última conversión (Secretaría de
Energía, 2003). Poseer datos sobre esta variable resulta de suma importancia, ya que constituyen los datos
estadísticos fundamentales para poder analizar, esto es monitorear y evaluar, los resultados alcanzados por
las políticas de EE.
TRAYECTORIAS AÑO 20, NÚM. 47 | JUL-DIC 18

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Sustitución de Equipos Electrodomésticos (PSEE), entre otros (Carpio y Coviello, 2013).
Dentro de los países bajo análisis, México se destaca, ya que posee
una Ley de Transición Energética de 2015. En el artículo 2, se remarca
como uno de los puntos clave facilitar el cumplimiento de las metas de
Energías Limpias y Eficiencia Energética. Asimismo, la ley define como
instrumentos de planeación a la Estrategia de Transición para Promover el
Uso de Tecnologías y Combustibles más Limpios, al Programa Especial de
la Transición Energética (PETE) y al Pronase. En dicha estrategia se determinó una meta de reducción de la intensidad energética por consumo final
de 1.9% para el periodo 2016-2030, y del 3.7% para el periodo 2031-2050
(Sener y CONUEE, 2016). Estas estrategias se han diseñado bajo el marco
determinado por la Ley General de Cambio Climático de 2012, en la cual
se estableció una meta de reducción de GEI de 30% para 2020 y del 50%
para 2050 (Sener y CONUEE, 2016).
El gobierno de Uruguay comienza a promover la EE en la década de los
noventa, principalmente a través de la estructura tarifaria. En 2000 se lanzó
el Superplan, con el fin de financiar equipos eléctricos eficientes a través
de la factura de energía eléctrica. Asimismo, se llevaron a cabo procesos
de etiquetado de equipos y de reemplazo de luminaria. Años más tarde se
aprobó la Política Energética Uruguay 2030, siendo la demanda energética
uno de los cuatro ejes estratégicos. Así, en 2009 se promulgó la Ley Nº
18,597 de Uso Eficiente de la Energía, a través de la cual se instrumentó
el Fideicomiso Uruguayo de Ahorro y Eficiencia Energética (Fudaee) y la
emisión de Certificados de Eficiencia Energética (CEE).
En el marco de esta normativa se elaboró el Plan Nacional de Eficiencia
Energética de Uruguay 2015-2024, en el cual se determina una meta ambiciosa de energía evitada de 1,690 kTep, ya que la misma representa un 45%
de reducción de demanda, de los cuales 20% corresponden al sector residencial. Al mismo tiempo, el país cuenta con información sobre la energía
útil del sector residencial de 2006 (Ministerio de Industria, Energía y Minería, 2007). Sin embargo, no existe información actualizada al respecto.
A modo de evaluación de resultados de las políticas de EE, se puede
analizar algunos datos del Programa Base de Indicadores de Eficiencia
Energética (BIEE) que desarrolla la Comisión Económica para América y el
Caribe (Cepal). Tal como se puede observar en la figura 6, en todos los países bajo estudio11 el consumo de electricidad por vivienda ha aumentado12
11 Excepto Colombia, que no se encuentra en la base de datos de BIEE.
12 Lo cual no significa que no haya habido mejoras de EE, ya que puede suceder que el aumento se deba a
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EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

en el periodo 2000-2015, siendo Argentina el de mayor aumento y México
el de menor aumento. Por su parte, el consumo energético destinado a la
cocción disminuyó en todos los países, de los cuales México y Brasil experimentaron la mayor disminución. Con respecto a la intensidad energética,
se evidencian distintas situaciones; por un lado, Chile es el país que más
disminuyó este indicador (1.8%), seguido de México (0.3%) y Argentina
(0.2%). Por otro lado, Uruguay experimentó un aumento de la intensidad
energética del 0.7% y Brasil no modificó su indicador.
FIGURA 6
Indicadores de Eficiencia Energética 2000-2015 (%/año)
Consumo de electricidad residencial
por vivienda {kWh/viviendas)

Consumo energético de los hogares
para cocción (tep/viviendas)

3,5

0,0

3,0
2,5

-0,5

-./-

&gt;I! 2,0
0

1,5
1,0

-1,0

0,5
0,0

-1,5
-1,7

-2,0
-2,1
-2,5

-2,4

Intensidad energética final al tipo de
cambio (kep/$00)

-1,5

-2,0

-1,8

Fuente: Elaboración propia con base en datos de BIEE.

La buena performance del caso mexicano se debe a la larga tradición en
medidas de EE y a la existencia de instituciones públicas dedicadas a la EE, la
relativa continuidad y el profesionalismo de los funcionarios públicos, la inuna mayor población y no a un uso ineficiente de la energía.
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tegración de una red de organizaciones privadas con actividades relacionadas
con los programas y proyectos de EE y el aumento gradual en las estrategias
(Ruchansky et al., 2011).
Para comprender el alcance del ahorro energético logrado, se puede mencionar el caso del Programa de Financiamiento para la Incorporación de Medidas de Ahorro de Energía Eléctrica en Nuevas Viviendas del FIDE, que se
implementó entre 2004 y 2006. Según Calderón, Arredondo, Gallegos et al.
(2010), el índice de ahorro anual por el uso de tecnologías ahorradoras es del
40%. Por otro lado, se puede mencionar el Programa de Ahorro Sistemático
Integral (ASI), que se aprobó en 2004 y fue una continuación del FIPATERM.
Entre 2007 y 2010, el programa ASI logró aislar térmicamente a 11,552 viviendas, sustituir 4,158 refrigeradores, instalar 593 unidades tipo central e
instalar 19,839 unidades tipo ventana o minisplit (Suástegui Macías, Pérez
Tello, Campbell et al., 2013; p. 130).
Según Conavi, Semarnat y Giz (2012), la información específica del tipo
y capacidad de los equipos reemplazados por estos programas es de carácter
confidencial, lo cual dificulta el cálculo de precios de los ahorros. Sin embargo, existen estimaciones que concluyen que la sustitución de aires acondicionados y refrigeradores representa un ahorro anual de 501 GWh por 20 años,
es decir, un ahorro anual equivalente al 0.2% del consumo de energía eléctrica
nacional en 2011 (Conavi et al., 2012, p. 46).
Por último, se puede mencionar que durante el primer trimestre de 2017
el ahorro en consumo de energía por las acciones del FIDE alcanzan los 339.58
GWh, lo cual representa 423.73 millones de pesos mexicanos y evita la emisión de 154,162 toneladas de bióxido de carbono equivalente a la atmósfera,
siendo la mayor parte de ese ahorro proveniente de la sustitución de lámparas
incandescentes (FIDE, 2017).

REFLEXIONES FINALES
A lo largo de la historia, la humanidad ha atravesado diferentes transiciones
energéticas; muchas de ellas han estado determinadas por desarrollos tecnológicos que permitieron el aprovechamiento de fuentes energéticas de mayor
grado de eficiencia. En términos nacionales, estudios empíricos muestran
que los países han atravesado transiciones sustituyendo combustibles de diferente grado de eficiencia, he incluso logrando reducir la intensidad de su
consumo por habitante a partir de puntos de inflexión de sus ingresos per
cápita. Estos aspectos se relacionan con la hipótesis de la CKA, de acuerdo con
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�EL ROL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA EN EL SECTOR RESIDENCIAL

97

la cual existen diferentes efectos que, combinados, llevarían a una reducción
de la presión ambiental. Sin embargo, los argumentos detrás de esta hipótesis
deben ser tomados con especial cuidado. En principio, por el hecho de que
estos puntos de inflexión en los cuales el consumo de energía por habitante
comienza a reducirse parecen encontrarse a niveles muy elevados de ingreso, a los que los países en desarrollo en general, y los países bajo estudio en
particular, se encuentran muy lejos de alcanzar. Al mismo tiempo, esta hipótesis se basa en que el crecimiento económico traerá consigo la transferencia tecnológica necesaria para alcanzar mayores niveles de calidad ambiental,
dando por sentado que los únicos obstáculos que enfrenta dicha transferencia
son de carácter temporal. Sin embargo, resulta evidente que el derrame de
tecnologías limpias desde los países innovadores hacia los menos desarrollados enfrenta dificultades no sólo técnicas, sino también institucionales y
socio-culturales (Zilio y Recalde, 2011). Al mismo tiempo, esta hipótesis no
se detiene en analizar la necesidad de cobertura urgente de los servicios energéticos básicos por parte de los países en desarrollo.
Es en este marco que en el presente trabajo se enfatiza la importancia de recuperar el concepto de Transición Energética Justa, como aquella transición hacia
un sector energético con menor presión ambiental, pero tomando en especial
consideración la cobertura de las necesidades energéticas nacionales, la seguridad
de abastecimiento, y con matrices energéticas basadas en las condiciones nacionales. Se resalta en este sentido la importancia de tomar en consideración las circunstancias nacionales, en la búsqueda y prioridad del desarrollo socioeconómico.
En términos de transición energética en los países bajo estudio, se observa
que en el periodo bajo análisis el gas natural ha logrado una mayor penetración en las matrices energéticas primarias, en parte como sustitución de los
derivados del petróleo. Esta situación se debe a la conjunción de políticas
estatales de penetración de gas natural en los diferentes sectores, incluyendo en la generación eléctrica, descubrimientos de mayores reservas de gas
convencional y no convencional (sobre todo en el caso de Argentina, Brasil y México), y progresos tecnológicos en los sistemas de transporte de gas
natural, con la tecnología de gas natural licuado (GNL) (en el caso de Chile
y Uruguay). En términos de participación sectorial, el sector transporte es
uno de los principales sectores de consumo en todos los países. En Brasil,
Uruguay y México, el sector industrial ocupa un sector preponderante (en
los primeros dos, supera de hecho al consumo del sector transporte). En Chile, atendiendo a su estructura económica, el sector agro, minería y pesca ha
logrado participación igual al sector industrial. En lo que respecta al sector
residencial, la mayor participación en el consumo total se observa en Argentina y Colombia. En la mayoría de los países se observa una disminución de la
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participación relativa (sobre todo en el caso de Chile, Colombia y Uruguay).
La excepción es Argentina, en donde el peso del sector residencial no sólo no
disminuyó, sino que se incrementó.
Sobre las políticas de promoción de la EE en el sector residencial, todos los
países poseen diversas medidas y la mayoría comienza a impulsarlas en los
años 2000, con la excepción de Brasil y México, que empiezan en la década
de los ochenta. De la muestra, los países que tienen un mayor desarrollo de
políticas de EE en el sector residencial son México, Brasil, Chile y Uruguay.
Por su parte, de esta submuestra México es el único país que cuenta con una
ley de transición energética. En el caso de Colombia y Argentina, si bien también poseen diferentes medidas, la EE recién se comienza a afianzar como
tema prioritario o estratégico. En Colombia, el Plan de EE es muy reciente; y
en Argentina, aún no se ha desarrollado ningún plan similar, y menos aún se
han definido las metas de EE deseables.
En conclusión, en las últimas décadas la transición energética en los países
analizados ha estado impulsada por la penetración del gas natural, una fuente
menos contaminante que el carbón y el petróleo, pero con algunas consideraciones de impacto ambiental. Sin embargo, tal como ha sido analizado en
este trabajo, las políticas de EE en el sector residencial tienen un alto potencial
en la región para impulsar la actual JET. En este sentido, será fundamental no
perder de vista en todo momento las necesidades nacionales y la importancia
que tiene el desarrollo de políticas energéticas para apuntalar el desarrollo
socioeconómico de los países. Sólo así se logrará encausar a la región en el
camino de la transición energética justa.

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Representaciones Sociales de Vulnerabilidad
frente a Fenómenos Hidrometeorológicos
de Jóvenes de Bachillerato.
El Caso de Dos Escuelas del Estado de Veracruz

Social Representations of Vulnerability
facing Hydrometeorological Phenomena
of High School Youth.
The Case of Two Schools of the State of Veracruz
DALILA HERNÁNDEZ VELÁSQUEZ* | GLORIA ELENA CRUZ SÁNCHEZ**
LAURA O. BELLO BENAVIDES***

► RESUMEN
Los desastres generados por huracanes y ciclones en el estado de Veracruz han expuesto a sectores de su población a un incremento de su riesgo y vulnerabilidad. En este artículo exponemos los resultados de una
investigación sobre representaciones sociales de riesgo y vulnerabilidad
en estudiantes de bachillerato y su relación con experiencias de resiliencia comunitaria en el contexto escolar. Los resultados revelan que los
estudiantes han construido representaciones sociales del fenómeno centradas en la atención al desastre, más que en la gestión del riesgo, donde
las condiciones del contexto, la memoria histórica y la interacción con el
objeto representado han sido determinantes. Asimismo, identificamos
acciones comunitarias que pueden ser detonantes en procesos de desarrollo de resiliencia comunitaria a partir del enfoque de transformación
desde el ámbito escolar.
Palabras clave: Resiliencia comunitaria | Representaciones sociales |
Cambio climático | Bachillerato | Inundaciones.

* Maestra en Investigación Educativa por la Universidad Veracruzana. Docente de humanidades en educación media superior. Correo electrónico: dalyhdzvlz@gmail.com
** Doctora en Educación. Profesora de la Universidad Veracruzana. Directora del Instituto de Investigaciones en Educación de dicha institución. Correo electrónico: gcruz@uv.mx
*** Doctora en Investigación Educativa. Profesora de la Universidad Veracruzana, Instituto de Investigaciones en Educación. Correo electrónico: labello@uv.mx
Recibido: 23 de febrero de 2018 | Aceptado: 20 de junio de 2018
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ISSN 2007-1205 | pp. 103-125

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DALILA HERNÁNDEZ VELÁSQUEZ | GLORIA CRUZ SÁNCHEZ | LAURA BELLO BENAVIDES

► ABSTRACT
The disasters generated by hurricanes and cyclones in the state of Veracruz have exposed sectors of its population to an increase in their risk
and vulnerability. In this article we present the results of a research on
social representations of risk and vulnerability in high school students
and their relationship with experiences of community resilience in the
school context. The results reveal that the students have constructed social representations of the phenomenon focused on the attention to the
disaster, more than in the management of the risk, where the conditions
of context, historical memory and interaction with the represented object have been determining. Likewise, we identify community actions
that can be triggers in community resilience development processes
based on the transformation approach from the school environment.
Keywords: Community resilience | Social representations |
Climate change | High school | Floods.

INTRODUCCIÓN
El cambio climático se ha configurado como uno de los grandes problemas
que enfrenta la humanidad en el siglo XXI. Aunque el total de la población
mundial está viviendo ya sus consecuencias, existen sectores que por sus condiciones geográficas, políticas y económicas, principalmente, experimentan
de una manera más aguda tales efectos. Éste es el caso de poblaciones del
litoral veracruzano, quienes por su condición geoclimática (se ubica en la
zona intertropical), su alta vulnerabilidad física y social (Gobierno del Estado
de Veracruz, 2015) y su bajo índice de desarrollo humano: 0.713 (está en la
posición 29 de los 32 estados de la República mexicana (Consejo Nacional de
Población (Conapo), 2010)) se han visto afectadas por fenómenos hidrometeorológicos agravados por el cambio climático, como huracanes y tormentas
tropicales, y las consecuentes inundaciones. Pues aunque su origen es natural,
en las últimas décadas se ha registrado un incremento en número e intensidad, atribuido con una alta probabilidad al cambio climático (IPCC, 2014).
Entre los municipios más afectados está el de La Antigua. El paso del huracán Karl en 2010, cuya intensidad fue categoría 3 escala de Saffir-Simpson, provocó el desbordamiento del río de La Antigua, lo que derivó en inundación de
localidades y el colapso de la mayor parte de la población de José Cardel, la cabecera municipal (Gobierno Federal, 2011). El municipio está ubicado en la zona
central del estado de Veracruz, atravesado por los ríos Jamapa, Paso de Ovejas,
San Francisco, Actopan-Barra de Chachalacas y La Antigua (Sefiplan, 2016).
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�REPRESENTACIONES SOCIALES DE VULNERABILIDAD

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RIESGO, VULNERABILIDAD SOCIAL
Y RESILIENCIA COMUNITARIA
Tal como lo señala el IPCC (2014): “La evidencia de los impactos del cambio climático
es más sólida y completa para los sistemas naturales. Hay impactos en los sistemas
humanos que también se han atribuido al cambio climático” (p. 4). El impacto es
definido como: “el efecto sobre los sistemas naturales y humanos de episodios meteorológicos y climáticos extremos y del cambio climático […] Los impactos del
cambio climático sobre los sistemas geofísicos, incluidas las inundaciones, […] son
un subconjunto de los impactos denominados impactos físicos” (p. 5).
En este sentido, transitar de la atención del desastre, debido a tales impactos, a la gestión del riesgo es una vía que permite reducir la vulnerabilidad
de las comunidades, y a su vez optimizar los diferentes recursos con lo que
éstas cuentan. Pues una amenaza hidrometeorológica se convierte en riesgo
para una población en función de su grado de vulnerabilidad y de exposición
a ésta (Kais e Islam, 2016). Términos como riesgo, vulnerabilidad y resiliencia
se aclaran a continuación.
El riesgo objetivo se comprende como la probabilidad de que una amenaza hidrometeorológica incida en una población; tal probabilidad se basa en
sus condiciones económicas, sociales y ambientales (Ávila Flores y González
Gaudiano, 2014), y “resulta de la interacción de la vulnerabilidad, exposición
y peligro” (IPCC, 2014, p. 5). Por su parte, la vulnerabilidad, como señala Cardona (2001), es: “la predisposición, susceptibilidad o factibilidad física, económica, política o social que tiene una comunidad de ser afectada o de sufrir
daños en caso de que un fenómeno desestabilizador de origen natural o antrópico se manifieste” (p. 2).
En este sentido, riesgo objetivo e impacto están en relación directa con la
vulnerabilidad, considerada como: “la predisposición, susceptibilidad o factibilidad física, económica, política o social que tiene una comunidad de ser
afectada o de sufrir daños en caso de que un fenómeno desestabilizador de
origen natural o antrópico se manifieste” (Cardona, 2001, p. 2). Se caracteriza, de acuerdo con González Gaudiano, Maldonado González y Sánchez Cruz
(en prensa), por ser desigual, situada y acumulativa.
Su estudio se realiza a partir de tres dimensiones que la configuran y que están
interconectadas: la vulnerabilidad física, social y motivacional-actitudinal (Anderson y Woodrow, 1989). En este estudio nos centramos en la vulnerabilidad
social, esto es, la relacionada con la estructura social de una comunidad y que se
dinamiza a través de sus instituciones, sistema político, demografía, procesos decisionales y actividades socioeconómicas (Anderson y Woodrow, 1989).
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En relación dialéctica con la vulnerabilidad social está la resiliencia comunitaria. Para este estudio, nos adscribimos al enfoque que la conceptualiza
como un proceso dinámico a largo plazo, de interacción entre factores de
riesgo —en este caso, fenómenos hidrometeorológicos— y factores de protección que despliega la comunidad. Se considera, por lo tanto, como una
capacidad que se desarrolla y gestiona mediante procesos sociales a fin de
afrontar, de manera colectiva, riesgos para poder enfrentar su impacto, recuperarse y generar condiciones de vida que les permitan reducir su vulnerabilidad social frente a tales riesgos (Cheshire, Esparcia y Shucksmith, 2015;
Kais e Islam, 2016; Landau, 2010; Suárez 2005).
Tal definición se inscribe en el enfoque de transformación, esto es, busca
incidir en las causas del riesgo para, a partir de ello, generar nuevas condiciones de vida de los miembros de una comunidad que les permita reducir su
vulnerabilidad y enfrentar de una manera pertinente estas amenazas hidrometeorológicas. Otros enfoques de resiliencia son el de resistir el impacto y
el de recuperarse; en esta investigación nos adscribimos al de transformación
(Kais e Islam, 2016; Landau, 2010).
Para el estudio de vulnerabilidad social y resiliencia comunitaria, como
el que aquí exponemos, se precisa conocer, desde las voces de los miembros
de la comunidad, de qué manera ven y viven estos procesos. Para ello, la
teoría de las representaciones sociales (Moscovici, 2002) resulta pertinente. De acuerdo con Jodelet (1993), éstas son “imágenes que condensan un
conjunto de significados; sistemas de referencias que nos permiten interpretar lo que nos sucede, e incluso, dar un sentido a lo inesperado” (p. 472).
Tales imágenes no son estáticas y permanentes, más bien son dinámicas y
se van reconfigurando en la interacción social con otros miembros de la
comunidad.
Las representaciones sociales se caracterizan por ser conocimiento de sentido común que orienta las acciones o inacciones de las personas en relación
con un objeto social (Araya, 2002). Son representaciones de algo y de alguien
que se construyen y dinamizan en un contexto social, por lo que se distinguen
por ser compartidas por miembros de un grupo social (Moscovici, 2002). En
tal virtud, éstas adquieren utilidad por parte de los sujetos para comunicarse
en relación con dicho objeto social, justificar sus acciones y fijar posturas al
respecto. Así, se constituyen en guías para la acción o inacción de los sujetos
frente a un objeto social.
Las representaciones sociales se configuran, para su estudio, a través de
tres dimensiones: la información, la representación y la actitud (Jodelet,
1993). La primera hace referencia al contenido de la misma y a sus fuentes
de información. Dicho contenido se configura por conocimiento científico,
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�REPRESENTACIONES SOCIALES DE VULNERABILIDAD

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creencias, datos que circulan en los medios de comunicación y en los grupos
sociales en los que interactúan los sujetos, etcétera. Así, en el estudio de esta
dimensión cobran relevancia las fuentes de información y los procesos de
difusión y propagación de la misma (Moscovici, 2002).
La dimensión de la representación corresponde a la imagen estilizada que
el sujeto posee acerca del objeto social (Jodelet, 1993). Corresponde, de acuerdo con Moscovici (2002), a la unidad jerarquizada de los conocimientos sobre
dicho objeto representado. La imagen está conformada por un núcleo figurativo, que contiene elementos centrales y elementos periféricos relacionados
con el objeto representado. Aquí importa la organización de los elementos
que conforman la imagen en virtud de que da cuenta de aquello a lo que el
sujeto otorga mayor relevancia y centralidad. La configuración de la imagen
está mediada por marcos éticos valorativos asociados al objeto representado,
además de la información que el sujeto posee y de la interacción en relación
con el objeto social (Jodelet, 1993).
La dimensión de la actitud remite a la orientación de la conducta, que
puede ser favorable o no, acerca del objeto representado (Araya, 2002). Las
actitudes, de acuerdo con Moscovici (2002), “no expresan el conocimiento
como tal, sino más bien una relación de certidumbre o incertidumbre, de
creencia o incredulidad respecto de ese conocimiento” (p. 124). Esto es, que
no únicamente la dimensión de la información determina y orienta la actitud,
sino que se configura junto con otros aspectos o elementos, a saber: elementos valorativos/cognoscitivos, que corresponde a las creencias y conocimientos, elementos afectivos/emocionales y elementos conativos, es decir, los que
orientan la conducta (Nuttin, 1975).
RUTA METODOLÓGICA
Los resultados de la investigación que aquí presentamos forman parte de un
estudio más amplio de trabajo de Maestría en Investigación Educativa, el que
a su vez se inscribió en el proyecto Conacyt 212757: Estudio sobre la vulnerabilidad y resiliencia comunitaria frente a los embates del cambio climático
en población de municipios de alto riesgo de la zona centro del estado de
Veracruz, desarrollado de agosto de 2014 a diciembre de 2017.
El objetivo general de la investigación del trabajo de maestría fue analizar
las representaciones sociales sobre vulnerabilidad y riesgo de los jóvenes de
bachillerato del municipio de La Antigua, Veracruz, ante fenómenos hidrometeorológicos, a fin de plantear criterios de educación ambiental que contribuyan a fortalecer su resiliencia comunitaria.
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DALILA HERNÁNDEZ VELÁSQUEZ | GLORIA CRUZ SÁNCHEZ | LAURA BELLO BENAVIDES

Para arribar a dicho objetivo se trazó una ruta metodológica de corte cualitativo (Taylor y Bogdan, 1987), esto es, buscamos profundizar en los procesos que inciden en tales representaciones sociales. En congruencia epistémica
con la metodología cualitativa, nos aproximamos al estudio de las representaciones sociales mediante el enfoque procesual, el cual, de acuerdo con Jodelet
(1993) y Araya (2002), se centra en el estudio de los procesos que las configuran, privilegiando lo social, la cultura y las interacciones sociales. Considera al sujeto generador de sentido, donde los significados y las producciones
simbólicas cobran relevancia (Banchs, 2000).
En este sentido, precisa aclarar que, a diferencia del enfoque cuantitativo,
que busca, de acuerdo con Taylor y Bogdan (1987) “hechos o causas de los
fenómenos sociales con independencia de los estados subjetivos de los individuos” (p. 15), el enfoque al que nos adscribimos, el cualitativo, se distingue
por indagar fenómenos sociales desde la voz de los propios sujetos, esto es,
comprender las formas y los procesos en los que se representa el mundo y
construyen su realidad social. Es por ello que no se presentan resultados estadísticos (Taylor y Bogdan, 1987). Sin embargo, sí se precisa a detalle la ruta
metodológica cuantitativa y se justifica cada una de las decisiones tomadas, tal
como se señala en el rigor científico que esta metodología requiere.

La población de estudio
La población de estudio fue jóvenes de bachillerato, como población central,
debido a que se caracterizan por mostrar mayor disposición a participar en
actividades comunitarias (Olán Izquierdo, Guzmán Ramón, Anell Ruiz et al.,
2010). Por otra parte, son quienes en pocos años serán actores sociales clave
que tomen decisiones en diversos ámbitos de su comunidad, unos de éstos,
los relacionados con los fenómenos hidrometeorológicos. La información
aportada por los estudiantes se profundizó y trianguló con actores clave, pues
consideramos que poseen información valiosa para lograr una mayor comprensión en el análisis de los datos (Rubio y Varas, 1999). Los actores clave
fueron: directores de las escuelas de estudio, profesor de la asignatura Servicios Paramédicos, el presidente municipal, el director de Protección Civil y el
párroco de la localidad.
El estudio lo realizamos en dos escuelas de bachillerato de José Cardel.
Ambas pertenecen a la Dirección General de Bachillerato, por lo que los programas y planes de estudio son los mismos. Optamos por esta modalidad de
bachillerato por la presencia en su plan de estudio de una asignatura llamada
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�REPRESENTACIONES SOCIALES DE VULNERABILIDAD

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Capacitación para el trabajo, la cual se imparte a lo largo del segundo y tercer
año del bachillerato. Resultó de particular importancia, pues entre las diferentes opciones que ofrece tal asignatura está Servicios paramédicos, donde
atienden, entre otros tópicos, los relacionados con la atención frente a inundaciones. Las dos escuelas seleccionadas abordan esta opción en su plan de
estudios.
La primera escuela es pública, cuenta con tres turnos: matutino, vespertino y sabatino. Su matrícula durante el ciclo escolar 2015-2016 fue de 425
alumnos, de los cuales 148 cursaban primer año; 140, segundo año; y 137,
tercero año. Se ubica en una de las colonias cercanas a los márgenes del río
La Antigua, asunto que generó que en 2010 sufriera afectaciones por el paso
de Karl.
La segunda escuela es privada, su matrícula en el mismo ciclo escolar fue
de 75 estudiantes: 29 en primer año, 20 en el segundo año y 26 en el tercero.
Los estudiantes de segundo y tercer año corresponden a los 46 jóvenes que
cursan la materia en mención. En cuanto a su ubicación geográfica, la escuela
se encuentra en la parte alta de José Cardel, por lo que ante los más recientes
fenómenos hidrometeorológicos que recuerdan los jóvenes y actores clave,
no hubo daños en la institución.

Categorías analíticas e instrumentos empleados
El sistema de categorías se formuló tomando en cuenta los objetivos de la
investigación, junto con el marco teórico que diseñamos. También consideramos algunos de los resultados del cuestionario que se elaboró ad hoc para el
proyecto de Conacyt en el que se inserta esta investigación, el cual se aplicó
a una muestra probabilística de jóvenes por conveniencia y disponibilidad de
participación, y una parte de ésta participó en el estudio que aquí presentamos. El cuestionario fue piloteado y validado estadísticamente. Se aplicó la
prueba F de Friedman, Kruskal-Wallis y α-Cronbach superior a 0.82 (González Gaudiano y Maldonado González, 2017).
El sistema de categorías quedó conformado por tres conjuntos: 1) representaciones sociales sobre vulnerabilidad y riesgo, sus tres dimensiones y las
fuentes de información; 2) el riesgo objetivo y vulnerabilidad física; y 3) acciones de resiliencia individual y comunitaria y su gestión desde las escuelas. Las dos primeras, analíticas, y la tercera, sustantiva (Comeau, 1994). En
cuanto a la investigación sobre el segundo conjunto de categorías, ésta fue
documental y recurrimos a los reportes del gobierno del estado de Veracruz
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para estos datos. También emergieron categorías sociales acerca del primer y
tercer conjunto de categorías, que posteriormente se transformaron en analíticas para incorporarlas al sistema de categorías (Comeau, 1994).
Del conjunto de categorías se desprendieron los instrumentos a emplear,
los que tuvieron como propósito atender los objetivos de la investigación.
Fueron dos: grupos focales y entrevistas semiestructuradas, además de resultados de algunos ítems del cuestionario del proyecto Conacyt. El criterio para
la selección de los instrumentos fue que nos permitieran contar con un conjunto amplio de datos acerca de los procesos de las representaciones sociales
de vulnerabilidad y riesgo de los estudiantes, además de cómo gestionan sus
acciones a partir de sus experiencias escolares. También buscamos triangular
la información entre instrumentos y con actores clave.
El primer instrumento empleado fueron los grupos focales, los que, de
acuerdo con Geyser (2013), tienen como propósito generar discursos en un
contexto de experimentación e interacción social. La pertinencia de esta técnica está en la producción discursiva amplia acerca de la vulnerabilidad y resiliencia que permite un análisis a profundidad de procesos de objetivación y
anclaje de las representaciones sociales, las acciones que despliegan, las resistencias u obstáculos para actuar, etcétera.
Previo a la aplicación de los grupos focales, elaboramos un guión de trabajo, el cual fue piloteado en una de las escuelas con alumnos que no participaron en la investigación. Se hicieron ajustes hasta llegar a su versión final, la
cual se sometió a prueba: juicio de expertos para su validación (Escobar Pérez
y Cuervo Martínez, 2008), y de esta manera asegurar que los datos recabados
fueran confiables. Los expertos fueron cinco investigadores especializados en
estos temas y en investigación cualitativa, quienes propusieron ajustes en la
orientación de preguntas, que se reformularon.
La segunda técnica empleada fue la entrevista semiestructurada, que, de
acuerdo con Álvarez-Gayou (2009), permite recabar datos acerca del fenómeno investigado, dotándolo de un margen de apertura para incorporar nuevas preguntas con base en la información que está aportando el entrevistado,
razón por la que optamos por esta técnica, pues estábamos conscientes de la
diversidad de la amplitud de datos que nos podían aportar los sujetos en relación con vulnerabilidad, riesgo y resiliencia.
El guión de entrevista lo elaboramos con base en datos de grupos focales,
ítems del cuestionario del proyecto Conacyt y datos de la categoría analítica 2:
el riesgo objetivo y vulnerabilidad física. La aplicamos a estudiantes y actores
clave. Los datos recabados nos permitieron profundizar en las representaciones sociales y la resiliencia, además de triangular la información. Igual que el
guión de trabajo para los grupos focales, piloteamos el guión de entrevista,
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ajustamos preguntas y lo sometimos a grupo de expertos para obtener una
versión final (Escobar Pérez y Cuervo Martínez, 2008). Así, consolidamos el
rigor metodológico en la investigación.
Se realizaron tres grupos focales, participaron 12 estudiantes por grupo, y
se realizaron seis entrevistas semiestructuradas a actores clave, dado que con
este número se alcanzó el punto de saturación teórica para cada una de las
categorías analíticas y sustantivas formuladas (Corbin y Strauss, 2002).
El análisis de la información
Para el análisis de la información recurrimos a la técnica de análisis de contenido de Bardin (1996). Para ello, utilizamos el software Atlas Ti y creamos
una unidad hermenéutica para los grupos focales y otra para las entrevistas
semiestructuradas. Antes, transcribimos en su totalidad las producciones discursivas de los grupos focales y las entrevistas semiestructuradas. Las unidades de análisis fueron palabras y oraciones. Asimismo, para cada una de las
categorías y subcategorías analíticas elaboramos fichas analíticas (Comeau,
1994) para el estudio de los datos, y cumplir de esta manera con el rigor metodológico de análisis de datos en estudios cualitativos.
Los datos los agrupamos de acuerdo con el sistema de categorías analíticas
y sustantivas, donde integramos las categorías sociales que emergieron en
el primer estudio de los datos, y que transformamos en analíticas. El corpus
empírico lo analizamos a la luz del marco teórico que elaboramos y también
tomando en cuenta los datos de la categoría analítica 2) riesgo objetivo y vulnerabilidad ísica, mismos que fueron recabados de documentos oficiales. Así
se realizó un análisis textual y contextual de cada uno de los datos recabados
(Bardin, 1996; Comeau, 1994). En la figura 1 se muestra esquemáticamente la
ruta metodológica cualitativa trazada para esta indagación.
ALGUNOS RESULTADOS
Los resultados que aquí presentamos los exponemos con base en las categorías analítica y sutantiva: 1) Representaciones sociales sobre vulnerabilidad
y riesgo, sus tres dimensiones y las fuentes de información y 3) Acciones de
resiliencia individual y comunitaria y su gestión desde las escuelas expuestas
en el apartado anterior, respectivamente. Recuperamos las voces de los estudiantes en los grupos focales y de los actores clave, por lo que nos referiremos
a ellos a través de las claves alfanuméricas que asignamos en la codificación de
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FIGURA 1
Ruta metodológica cualitativa
Análisis de datos de grupo focal

Elaboración
dr guion dr
grupo focal

A. descriptivo

A.

comparativo
A. Diferencias

A. específico

significativas

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Revisión
contextual
Realización de grupos focales

l
r

Elaboración y aplicación de entrevistas

Análisis cualitativo de las entrevistas

A. de
{ RS sobre
,-----';' contenido
vulnerabilidad y
nesgo

Formulación defmitiva de
categorías de análisis

Definición de unidades y
categorías de análisis

Captura de información

Fuente: Elaboración propia.

Sistematización de
información

,- - ,1

~

A.

Intertextual

j

Cruces entre
actores sociales
Condiciones de
contexto

Intrrpretación
de resultados

1
Fines teóricos y
pragmáticos

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1er. Borrador
Pilotaje
Prueba de
expe11os
2º. borrador
Cuestionario
definitivo

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su participación en este estudio. Asimismo, integramos información obtenida del cuestionario del proyecto Conacyt en los casos en que lo consideramos
necesario para profundizar en el estudio.
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
SOBRE VULNERABILIDAD Y RIESGO
Las representaciones sociales, a decir de Jodelet (1993), son un tipo de conocimiento de sentido común creado en el intercambio comunicativo de la
vida diaria, en donde se integran los conocimientos empíricos, académicos y
científicos y en la interacción del sujeto con el objeto representado. La experiencia vivida por los jóvenes frente a inundaciones ha tenido un papel central en la configuración de sus representaciones sociales sobre el fenómeno
(Jodelet, 2004). A continuación exponemos los hallazgos en cada uno de los
tres campos que las conforman.
El campo de la información
Aquí mostramos la información que poseen los jóvenes en relación con la
vulnerabilidad y el riesgo frente a hidrometeoros. Para su análisis e interpretación, la contrastamos con el riesgo real y los datos de vulnerabilidad
reportados por el gobierno del estado de Veracruz (Gobierno del Estado de
Veracruz, 2015).
En cuanto al riesgo, los jóvenes consideran que la mayor exposición está
en la contaminación ambiental, en términos generales, seguida de asaltos y
en tercer lugar las inundaciones. Estos datos cobran sentido al verlos a la luz
de las características de su localidad: José Cardel se ubica a 42 km de la nucleoeléctrica Laguna Verde (la única en el territorio mexicano) y a 37 km del
corredor industrial del Puerto de Veracruz. Por otra parte, en los años más
recientes esta localidad ha sido una de las más afectadas por la inseguridad
y la delincuencia. Queda claro que las condiciones de contexto y culturales
inciden en los procesos de configuración de las representaciones sociales, tal
como lo señala Jodelet (1993).

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TABLA 1
Situaciones de riesgo en el municipio de La Antigua
Situación de riesgo/ Probabilidad

Muy probable (%)

Probable (%)

Terremoto

41.40
32.90

Inundación
Incendio

35.70

Asalto

37.90

Ola de calor extrema

39.30

Accidente laboral/industrial

32.10

Accidente de tráfico

35.00

Ola de frío extremo

37.90

Lluvia torrencial

34.30

Sequía
Contaminación ambiental

Algo/nada probable (%)

31.40
45.70

Fuente: Elaboración propia. Datos tomados del instrumento del proyecto Conacyt en el que se inscribió esta investigación, sujeto a prueba F de Friedman y Kruskal-Wallis, con α-Cronbach superior a 0.82
(González Gaudiano y Maldonado González, 2017).

Destaca en este punto que, a pesar de que las inundaciones no ocupan el
primer lugar en cuanto a riesgos que afronta la población, sí están en una
posición central. Sin embargo, con las sequías no ocurre lo mismo, siendo
éstas uno de los mayores riesgos a los que se enfrenta el municipio (Gobierno
Federal, 2011). En la tabla 1 se muestran estos datos. Al triangular la información (Taylor y Bogdan, 1987) con lo expresado por los estudiantes en los grupos focales y las entrevistas de actores clave, quedó claro que el mayor riesgo
al que se ven interpelados los estudiantes, desde las voces de los entrevistados,
es contaminación e inseguridad. Ello revela que la configuración del campo
de la información se nutre con algunos datos objetivos acerca del fenómeno,
pero también con los que emergen de la interacción con el mismo, generando
vacíos que inciden en la representación del fenómeno (Bello Benavides, Meira y González Gaudiano, 2017).
En cuanto a la información obtenida por los sujetos acerca de los riesgos
por fenómenos hidrometeorológicos, ésta proviene de tres fuentes, principalmente: 1) la interacción que han tenido con este tipo de riesgos, 2) la
comunicación e información acerca del fenómeno con los miembros de su
comunidad y 3) las tradiciones culturales de la localidad (Moscovici, 2002;
Moscovici y Hewstone, 2008). Dichas fuentes son las que configura el campo
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de la información y que, a decir de los estudiantes, las dinamizan principalmente cuando se ven interpelados por estos fenómenos. Esto se traduce en
acciones de respuesta durante y después del paso de los hidrometeoros, y en
muy pocas ocasiones antes del mismo.
En cuanto a la interacción de los jóvenes con este tipo de riesgos, se remite
principalmente a su experiencia obtenida del huracán Karl en 2010 (Jodelet,
1993). Asimismo, se advierten elementos que han limitado la gestión oportuna del riesgo, por ejemplo la comunicación entre autoridades y población.
Algunos fragmentos de grupo focal ilustran lo expuesto: “también por falta
de comunicación, porque algunas personas no sabían, estaban en sus casas y
ya venía el río y tuvieron que avisarles a los vecinos cuando ya venía…” (G.
F. E., comunicación personal, 2015); “sí, porque algunos decían que no iba a
subir el río y no salieron y se quedaron atrapados” (G. F. E., comunicación
personal, 2015).
El campo de la información del riesgo se encuentra articulado con el de la
vulnerabilidad. Aquí también la interacción de los estudiantes con el fenómeno
ha incidido en este campo de la representación social. Ellos señalan que los
más vulnerables a estos fenómenos son niños y personas de la tercera edad.
Este dato coincide con lo reportado por el Gobierno Federal (2011). Asimismo,
reconocen que la ubicación geográfica de las viviendas es un elemento que incide en la vulnerabilidad frente a inundaciones. Señalan que las casas que están
cerca del río son las más afectadas, cuestión que es cierta. Sin embargo, no está
presente la visión de cuenca que incide en este factor de vulnerabilidad. En este
sentido, lo que señala Moscovici (2002) en relación con la cantidad y pertinencia de la información, en el sentido de que a pesar de que los sujetos poseen
información acerca del fenómeno, no necesariamente es suficiente ni toda es
certera, se hace presente en estas representaciones sociales.
Las fuentes de información que nutren dichas representaciones son: la
televisión, la radio de pila, el perifoneo, la comunicación oral entre los miembros de la comunidad, llamados de alerta provenientes de la iglesia, donde
dinamizan sus tradiciones culturales de comunicación, al presentarse una
inundación y con las autoridades. Se distingue por ser precaria y reducida, en
términos de ser básicamente información que circula horas antes y durante el
evento. Asimismo, se centra principalmente en la atención al desastre y no en
acciones relacionadas con la prevención y la gestión del riesgo.
Por lo anterior, es de considerar que la apropiación de tales conocimientos
de sentido común en los jóvenes ha sido un proceso en donde el aprendizaje
es co-construido entre ellos y su colectividad, el cual es cambiante, dinámico
y les permite adquirir bases para explicar su realidad (Hernández, 1998).
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El campo de la representación
Este campo remite a la organización y jerarquía de la información que los
sujetos poseen en relación con el objeto representado (Araya, 2002). Corresponde a la imagen estilizada que los sujetos construyen, y donde intervienen
los procesos de objetivación y anclaje (Moscovici, 2002), en tanto procesos
socioculturales y cognitivos (Bello Benavides et al., 2017).
Los datos revelan que los estudiantes han construido una imagen estilizada del riesgo, donde han objetivado elementos relacionados con la pérdida de
la vida y menoscabo de la salud, principalmente. Tal como lo expresa uno de
los estudiantes: “cuando una persona o un ser vivo, este, corre el riesgo, o sea,
el riesgo de la muerte, o que algo le pueda suceder” (G. F.D., comunicación
personal, 2015). Al triangular información (Taylor y Bogdan, 1987), queda
claro que este dato cobra sentido a la luz del riesgo real (Ávila y González
Gaudiano, 2014), pues los reportes acerca de las inundaciones señalan que
estos riesgos llegan a cobrar vidas (Gobierno Federal, 2011).
También, en estos procesos de objetivación y anclaje se advierte que el
riesgo está articulado con una dimensión temporal de inmediatez. Esto es,
no está presente la prevención del riesgo, más bien la atención al desastre. La
siguiente cita ilustra lo expuesto: “riesgo, que ya está a punto de convertirse o
que ya tiene el problema ahí directo, prepárate porque no tardando llega y te
va afectar en muchas cosas” (E. E., comunicación personal, 2015). Por lo que
la representación de riesgo se traduce en una imagen reducida del fenómeno
con vacíos en relación con su gestión, lo que desemboca en ausencia de acciones de tipo preventivo que pueden desplegar.
Aunado a ello, los datos revelan que en estos procesos de la configuración
de la imagen frente al riesgo están presente aspectos ideológicos y religiosos
(Jodelet, 1993). Le otorgan a una divinidad la presencia de tales fenómenos y
sus consecuencias; así, lo que ellos puedan hacer es mínimo. Ello converge en
inacción por parte de la población. El siguiente comentario expone este rasgo
de la representación social: “Pienso yo que ante eso, esos fenómenos no se
puede hacer gran cosa, es algo de la naturaleza, así lo manda Dios” (G. F. A.,
comunicación personal, 2015).
La dimensión de la representación de la vulnerabilidad comparte elemento con la del riesgo. Los principales elementos que la nutren se ilustran en la
figura 2, y en su conjunto muestran parte de la vulnerabilidad en la que se
encuentran los habitantes del municipio. Dos cuestiones se destacan aquí.
Por una parte, otros problemas, como la violencia e inseguridad, son los que
asocian con la vulnerabilidad. Por otra, la falta de articulación de estos fenómenos con el cambio climático y las consecuentes acciones de adaptación al
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mismo. Pues, tal como lo señalan los informes del IPCC (2014), la intensificación de fenómenos hidrometeorológicos se encuentran asociados al cambio climático. Todo esto incide en una visión acerca de la vulnerabilidad por
parte de los jóvenes en la que estos hidrometeoros y sus consecuencias son
periféricos y con poca posibilidad de gestión de actividades para reducir dicha
vulnerabilidad.
FIGURA 2
Elementos del campo de la representación sobre vulnerabilidad

Fuente: Elaboración propia.

Los datos acerca del campo de la representación revelan que en los procesos de objetivación y anclaje (Jodelet, 1993) han incidido condiciones del
contexto, socioculturales, además de un marco valorativo de los sujetos que
pone en primer término la vida humana y su salud, así como una mirada de
corto plazo acerca de la vulnerabilidad y el riesgo, donde lo central es la atención al desastre, más que la gestión recipiente del riesgo.
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El campo de la actitud
La dimensión de la actitud se entiende como la orientación de la conducta (favorable o desfavorable) de los jóvenes en relación con el riesgo frente a fenómenos hidrometeorológicos y la correspondiente vulnerabilidad (Moscovici,
2002). En dicha dimensión entran en juego creencias, opiniones, valoraciones y motivaciones de los sujetos en relación con el objeto de representación.
Tres elementos configuran la actitud: los cognoscitivos-valorativos, los afectivos-emocionales y los conativos (Nuttin, 1975). A continuación discutimos
los hallazgos en dichos componentes.
El primer elemento es el cognoscitivo-valorativo, esto es, creencias y
conocimientos que los jóvenes poseen acerca del objeto de representación
(Nuttin, 1975). Los jóvenes consideran las inundaciones, huracanes y lluvias
intensas como fenómenos presentes en su región; también que los afectados
ante ello son los que viven cerca de los márgenes del río, además de niños y
ancianos. Destaca en este sentido que minimizan el impacto de tales fenómenos debido a que los consideran de poca frecuencia.
El componente afectivo-emocional está relacionado con las emociones
asociadas con el objeto representado (Moscovici, 2002). En el caso de los estudiantes, este componente involucra emociones relacionadas con la tristeza,
la frustración y el miedo. Sus reflexiones están articuladas con su experiencia
frente al huracán Karl en 2010, lo que generó en la mayoría de los casos que
los jóvenes desplegaran acciones solidarias y de ayuda durante el desastre,
principalmente con sus familias; también colaboraron en los albergues. Los
siguientes testimonios ilustran lo expuesto:
Pero pasaba por estas calles después del huracán, fue cuando estaban
intentando reconstruir todo lleno de lodo; ese ambiente de lúgubre, esos
gritos, desesperación, me deprimió y fue entonces que me metí a trabajar a ese albergue (G. F. E., comunicación personal, 2015).
Sentí miedo al pensar que una desgracia pasara en mi familia, tristeza
por lo que le ocurrió a personas cercanas a mí, y también que hay personas muy buenas que te ayudan sin conocerte (G. F. E., comunicación
personal, 2015).

El último elemento de la actitud es el conativo, éste hace referencia a las
acciones favorables o desfavorables que los sujetos despliegan (Moscovici,
2002). Aquí indagamos en primer término lo que están dispuestos a hacer.
En la figura 3 se exponen los resultados. Destaca que, entre las opciones planteadas, la de mayor peso no corresponde a la de “totalmente de acuerdo”; es
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REPRESENTACIONES SOCIALES DE VULNERABILIDAD

la opción “de acuerdo” la que captura la mayor frecuencia, y corresponde a
lo relacionado con la organización de brigadas y elaboración de diagnósticos
participativos y planes anticipados (información recuperada del cuestionario
del Proyecto Conacyt, en González Gaudiano y Maldonado González, 2017).
Estos datos cobran relevancia, pues aunque en el campo de la representación
no está la gestión del riesgo, sí reconocen que existen acciones preventivas
que pueden gestionar desde la escuela. Es justo en este punto donde la educación ambiental encuentra espacios de participación.

FIGURA 3
Gráfico de acciones que los entrevistados están dispuestos a realizar
cam biar su lugar de residencia

Rea lizar en comunidad un
di agnóstico participativo
■

Organización de brigadas para
ca pacitar a la comu nidad en
medidas preven tivas

No contestó

■ Tota lm e nte

en desacue rd o

■

En desacuerdo

Diseñ os de planes anticipad os
para actua r en situaciones de

■

Indiferent e

emergencias.

■

De acuerdo

■ Totalmente

de acuerdo

Colaborar en procesos de
reconstrucción de la comu nidad

Asisti r a asambleas comunitarias
de Info rmación

o

20

40

60

80

100

Fuente: Elaboración propia. Datos tomados del instrumento del proyecto Conacyt (en González Gaudiano
y Maldonado González, 2017).

En la triangulación de estos datos (Rubio y Varas, 1999) con los obtenidos en los grupos focales y las entrevistas con actores clave, se revela que las
acciones que los estudiantes y la comunidad han realizado en mayor medida
ante dichos fenómenos fueron después de su impacto. Aquí destaca que las
acciones acerca de medidas preventivas fueron mínimas, pero están dispuestos a realizar acciones que les permitan enfrentar estos fenómenos de manera
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pertinente, lo que revela una actitud favorable frente al fenómeno (Moscovici, 2002).

ACCIONES DE RESILIENCIA COMUNITARIA
La resiliencia comunitaria la investigamos con base en la propuesta teórica
de Suárez (2005), quien señala que los elementos que la conforman son: autoestima colectiva, identidad cultural, honestidad colectiva o estatal; además
del pilar de la estructura social cohesionada de Uriarte (2010). En esta investigación este último pilar fue el que más indagamos, pues contiene la base
organizacional de la población, población-gobierno y líderes naturales de la
comunidad, la que desempeña un rol central en la resiliencia frente a estos
fenómenos.
En relación con la autoestima colectiva e identidad cultural, los datos revelan que el conjunto de comportamientos, costumbres y tradiciones que
identifica la comunidad de estudio, así como la autoestima colectiva (sentimiento de orgullo a dicha identidad), inciden en la configuración de la resiliencia comunitaria frente a fenómenos hidrometeorológicos (Suárez, 2005).
Para los entrevistados, uno de estos elementos tiene que ver con la historia,
concretamente con el arribo de Hernán Cortés en su municipio (La Antigua).
También inciden las tradiciones culturares, como el folclor veracruzano.
La honestidad estatal tiene un lugar central en la resiliencia comunitaria,
está en relación con la creencia de la población en la gestión honesta por
parte del sector gubernamental, concretamente con lo que tiene que ver con
la atención a fenómenos hidrometeorológicos (Suárez, 2005; Uriarte, 2010).
Los datos aportados por los estudiantes con base en la experiencia vivida en
la inundación anterior (Karl 2010) revelan que tal vínculo es pobre.
Los estudiantes expresan que la mayor parte de los apoyos vinieron de la
sociedad civil, por lo que el trabajo realizado por Protección Civil y gobierno
fue mínimo en relación con el grado de desastre de dicho huracán. Reconocen que hubo ayuda del sector gubernamental; señalan que quienes encabezan actividades de mejoramiento fueron los jefes de manzana, coordinados
por autoridades municipales, por mencionar algunos. Sin embargo, se muestran escépticos frente a las tareas oportunas de gobierno. Ejemplo de ello
son los siguientes comentarios: “el municipio administra y toma en cuenta
algunas comunidades y otras no, las deja marginadas” (G. F. E., comunicación
personal, 2015); “llegó gente civil de afuera, pero por parte del gobierno no”
(G. F. A, comunicación personal, 2015).
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121

La estructura social cohesionada (Uriarte, 2010) fue de particular interés
en este estudio, pues consideramos que representa un espacio central para
desplegar acciones de educación ambiental orientadas a fortaleces la resiliencia en estudio, pues tiene que ver con la red y características de las relaciones
que se tejen en una comunidad (Cheshire et al., 2015). Aquí identificamos
que la familia y las acciones que despliegan en su escuela son el centro de las
actividades frente a fenómenos hidrometeorológicos.
Las acciones comunitarias identificadas se gestionan a través de la organización extraoficial y fundamentalmente durante el evento, donde intervienen miembros de la comunidad, principalmente jóvenes y adultos. Tienen
que ver básicamente con la atención al desastre. Le siguen las relacionadas
con la gestión de recursos orientados a resolver contingencias derivadas de
las inundaciones, tales como pérdida de bienes familiares, atención médica y
suministro de víveres.
Un aspecto importante en los procesos de construcción de redes
intercomunitarias es la presencia de liderazgos (Kais e Islam, 2016). En este
sentido, los jóvenes reconocen figuras comunitarias que ejercen liderazgo
cuando se presentan fenómenos hidrometeorológicos, una de éstas es la que
emerge en el ámbito escolar. También reconocen el liderazgo del párroco del
pueblo. Las actividades que ellos realizan se han centrado principalmente en
la atención al desastre, aunque en el grupo escolar reconoce la necesidad de
desplegar acciones preventivas.
Otra característica de las redes intercomunitarias es el tipo de acciones que
se despliegan (Cheshire et al., 2015; Uriarte, 2010). En este caso queda claro, a
través de los datos obtenidos del cuestionario, los grupos focales y las entrevistas a actores clave, que la mayoría de aquéllas corresponden a respuestas
de inmediatez frente a las inundaciones. Aquí la participación solidaria de la
comunidad desempeña un papel central. En este caso, la presencia de un líder
comunitario, profesor de bachillerato, fue la clave para la generación de estas
acciones resilientes, lo que pone en evidencia la capacidad de organización de
sectores de la comunidad (Suárez, 2005).
Queda claro que las acciones resilientes desplegadas son más de resistencia
frente al riesgo que de transformación (Kais e Islam, 2016). También, que el
ámbito escolar configura un espacio para desarrollar, desde la educación ambiental, la resiliencia comunitaria desde el enfoque de transformación de su
realidad socioambiental, en tanto proceso que se gestiona en lo social.

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REFLEXIONES FINALES
Diversas reflexiones se desprenden de esta investigación. En relación con la
ruta metodológica diseñada, el estudio revela que el uso de múltiples técnicas
de acopio de datos es necesario en este tipo de investigaciones cualitativas, y
así dotarlas de rigor metodológico. Ello permite, por una parte, triangular la
información, lo que deriva en datos válidos y confiables en términos científicos. Por otra parte, la triangulación (Rubio y Varas, 1999) abre espacios para
profundizar en los procesos de construcción de representaciones sociales, los
que nos dieron luz para estudiar cómo se construye la vulnerabilidad social
frente a fenómenos hidrometeorológicos, cómo despliegan acciones resilientes y de qué manera es posible dinamizar acciones de educación ambiental
para avanzar en la construcción de resiliencia comunitaria. En este sentido,
recurrir a la teoría de las representaciones sociales (Moscovici, 2002; Moscovici y Hewstone, 2008) resultó pertinente, pues logramos comprender cómo
se configuran los campos de la información, representación y actitud, desde
las voces de los estudiantes.
En cuanto a los hallazgos, queda claro que los jóvenes posen una representación social sobre riesgo y vulnerabilidad frente a estos fenómenos. Reconocen sus consecuencias, sin embargo existen vacíos que derivan en una
representación sobre el riesgo centrada en consecuencias inmediatas, esto es,
en el desastre del impacto por inundaciones. No consideran las consecuencias
a largo plazo, ni las acciones que se pueden desplegar para su gestión y la reducción de la vulnerabilidad.
Esta representación social sobre riesgo y vulnerabilidad se hace evidente
a través de las acciones que despliegan. Tales acciones revelan que si bien la
comunidad aún no logra configurar acciones resilientes de tipo preventiva, sí
están presentes elementos comunitarios que configuran prácticas resilientes
que se pueden articular para generar procesos de aprendizaje social que desarrollen la resiliencia comunitaria frente a estos fenómenos, desde el enfoque
de transformación. Uno de los espacios desde el que se puede trabajar es el
ámbito escolar, a través del liderazgo reconocido que poseen profesores. Algunas líneas de trabajo las detallamos a continuación.
Consideramos que es necesario articular las actividades escolares con el
contexto local en términos de lo relacionado con tales eventos hidrometeorológicos y el cambio climático, a fin de que se generen y dinamicen conocimientos y acciones individuales y colectivas que les permitan responder de
manera pertinente ante tales retos ambientales. Se trata de generar aprendizajes situados, a través de experiencias lúdicas y participativas, que articulen
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los contenidos de los programas de estudio con las condiciones físicas, sociales y culturales del contexto, en relación con estos fenómenos hidrometeorológicos. Donde queden claros conocimientos y acciones situadas de adaptación al cambio climático frente a estos impactos (IPCC, 2014).
Para ello, es necesario conocer la estructura curricular del bachillerato e
identificar los espacios en los que es posible desplegar experiencias de aprendizaje como el que exponemos. En el caso del bachillerato en estudio, asignaturas como Servicios paramédicos es nicho propicio para la conformación de
brigadas escolares, donde los estudiantes pueden conocer, de manera colectiva,
su realidad frente a fenómenos hidrometeorológicos. También para gestionar
redes de comunicación inter e intracomunitaria con miembros de la comunidad y agentes gubernamentales, para desplegar acciones preventivas orientadas
a fortalecer la resiliencia comunitaria y reducir el riesgo. Una de estas acciones
es la construcción conjunta de mapas locales y familiares de riesgo.
Asimismo, los datos revelan que es central desplegar experiencias educativas en las que se reconozca la importancia de la participación de los jóvenes
de bachillerato en las tareas comunitarias, pues su iniciativa y disposición
para participar en estas tareas es un elemento importante en la gestión de la
resiliencia comunitaria, pero no es reconocida ni valorada en su totalidad por
la comunidad (Suárez, 2010). Por otra parte, son el sector de la comunidad
que es depositario de las tradiciones culturales y la memoria histórica que le
dan cohesión a la misma. Aunado a ello, el estudio revela que son conocedores de tecnologías de comunicación (internet, redes sociales, etcétera) que
pueden incidir de manera positiva en la gestión de redes de comunicación
inter e intracomunitarias.

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·Trayectorias
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES
DE LA UN IV RSIDAD AUTÓNOMA 0E NUEVO LEÓN

�Las Estructuras de Familia en Nuevo León, México,
en 2015.1
Organización y Dinámicas de Cambio

Family Structures in Nuevo Leon, Mexico, in 2015.
Organization and Dynamics of Change

FERNANDO PLIEGO CARRASCO*2

► RESUMEN
A partir de la Encuesta Intercensal 2015, levantada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática, podemos estudiar
con mayor precisión las estructuras de familia en el estado
de Nuevo León, México. Para tal fin, utilizaremos un enfoque multidimensional de dichas estructuras (que considera
las dinámicas de autoridad, el marco normativo de derechos
y obligaciones, la parentalidad, los procesos de estabilidad o
transición, y los sistemas básicos y ampliados de relaciones sociales), el cual nos permite identificar cuatro tipos principales
de hogares familiares, divididos en 22 subtipos diferentes. A
lo anterior hay que sumar los hogares habitados por personas
solas y otros con una presencia notoriamente menor.
Palabras clave: Familia | Estructuras de familia | México |
Matrimonio | Cohabitación.
		

► ABSTRACT
The Intercensal Survey conducted in 2015 by Mexico’s National Statistics and Geography Institute makes it possible
to analyze with greater precision the family structures in the
state of Nuevo Leon, Mexico. To this end, this study takes a
multidimensional approach to these structures (which considers the dynamics of authority, the legal framework of rights
and obligations, the parental relation, the processes of stability
or transition, and the basic and complementary systems of social relationships), which resulted in the identification of four
1 Este artículo es una publicación que pertenece a la serie Las familias en las entidades federativas
de México en 2015, coordinada por el mismo autor.
2* Profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones
Sociales. Correo electrónico: pliegoc@unam.mx
Recibido: 16 de octubre de 2018 | Aceptado: 30 de enero de 2019
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

ISSN 2007-1205 | pp. 3-31

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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

main family types in Nuevo Leon, divided into 22 different
subtypes. To the above, we must add the homes inhabited by
lone people and others with a notoriously lower presence.
Keywords: Family | Family structures | Mexico | Marriage | Cohabitation.

INTRODUCCIÓN
De acuerdo con la Encuesta Mundial de Valores, en la ronda levantada de 2010 a 2014, la familia es la institución sociocultural
más relevante para la población de los 60 países donde se aplicó
(cf. www.worldvaluessurvey.org/). En el caso específico de México,
se observa la misma tendencia, pero de manera más clara. Según
los datos contenidos en la tabla 1, 97.6% de los entrevistados en
México considera que la familia es “muy importante”, lo cual es una
cantidad significativamente mayor respecto de la evaluación que
se hace —en el mismo sentido— de otros espacios sociales: trabajo
(87%), religión (58.4%), amigos (38.6%), tiempo libre (59.2%) y política (17%).
Pero si la familia es tan importante, ¿cuáles son las principales
características que la definen y cómo han variado en los últimos
años? En el caso específico de Nuevo León, ¿podemos encontrar
unos tipos principales de familia y, a partir de ellos, entender cómo
vive la mayoría de la población y cómo ha cambiado en los últimos
años?
TABLA 1
Encuesta Mundial de Valores:
Calificación que le dio la población de México a seis temas sociales.
Temas evaluados como “muy importantes”
Familia

Trabajo

Religión

Amigos

Tiempo

Política

%

%

%

%

libre %

%

97.6

87.0

58.4

38.6

59.2

17.0

Fuente: Encuesta Mundial de Valores 2010-2014.

Responder estas preguntas no es un asunto menor, pero no
sólo por la ya mencionada importancia que la población le concede
a la familia, sino sobre todo por el debate cultural y político que
hoy encontramos respecto del presente y el futuro de las familias.
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�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

5

¿Es cierto que las familias con padres biológicos son ahora mucho
menos importantes que otros tipos de familia emergentes? ¿Lo que
priva ahora son nuevos modelos de familia donde los niños tienden a no vivir con ambos padres (con su papá y mamá)? ¿Qué sucede con el matrimonio, es cierto que está disminuyendo de manera
significativa? ¿Cómo se distribuye el matrimonio y la cohabitación
libre entre la población más joven? ¿Cuál es la importancia de las
familias ampliadas, en las cuales también viven parientes diferentes
a los padres e hijos? ¿Cuál es el lugar de las parejas del mismo sexo
en el panorama de los hogares?
En este artículo haremos una radiografía de las estructuras
de familia en Nuevo León en 2015, y analizaremos los principales cambios ocurridos desde 2000 en adelante. Veremos cómo, en
dicha entidad federativa, hay cuatro tipos principales de hogares
familiares, según estén encabezados por parejas casadas, parejas en
unión libre, jefas solas y jefes solos, pero organizados en 22 subtipos diferentes (véanse tablas 4, 5, 6 y 7). A lo anterior, hay que
sumar los hogares habitados por personas solas, además de otras
estructuras con una presencia notoriamente menor (hogares de
corresidentes, de parejas del mismo sexo y de probable poligamia).
Aclaración importante
El lector debe tomar en cuenta lo siguiente: el presente artículo
pertenece a la serie Las familias en las entidades federativas de México en 2015,
coordinada por el mismo autor. La serie está integrada por un artículo inicial y básico: Las estructuras de familia en México en 2015 (de próxima publicación), y por los distintos trabajos que se han hecho o se
estarán haciendo para adaptar el contenido de dicha publicación a
las situaciones locales del país. Por lo anterior, en todos los casos se
repite el nombre de los incisos y los fundamentos teóricos utilizados; no obstante, en el presente artículo, la información se refiere
de manera central y destacada a lo sucedido en el caso de la entidad
federativa de Nuevo León. En esto, hay total originalidad.
¿Por qué se ha recurrido a tal procedimiento? Por una razón
principal, que considero particularmente relevante: en México
faltan análisis de las estructuras de familia a nivel de las entidades
federativas, que brinden información estadística sobre lo que pasa
en el espacio sociocultural más destacado para la población, esto
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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

es, en las familias. Información que permita fundamentar de manera sólida el diseño e implementación de políticas locales a favor del
desarrollo de las familias, y ayude a los actores civiles y privados
a implementar mejores estrategias de trabajo. Sirva este artículo
para colaborar a dicho fin en el estado de Nuevo León.
1. UN ENFOQUE MULTIDIMENSIONAL
PARA EL ANÁLISIS DE LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA
En el libro Estructuras de familia y bienestar de niños y adultos. El debate cultural
del siglo XXI en 16 países democráticos (Pliego Carrasco, 2017), hicimos un
análisis de 589 publicaciones académicas y oficiales que, basadas
en encuestas representativas y probabilísticas (de 800 casos o más),
o bien, en datos de tipo censal, habían estudiado distintos indicadores de bienestar en diferentes estructuras de familia. Eran publicaciones referidas a los siguientes países democráticos: Alemania,
Australia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, España,
Estados Unidos de América, Holanda, Japón, México, Noruega,
Nueva Zelanda, Perú y Reino Unido. Sus fuentes de información
provenían de 1995 en adelante (la bibliohemerografía de la base de
datos se puede consultar en la página www.familyobservatory.org
Los documentos están organizados por país y clasificados según
los temas de bienestar analizados).
De acuerdo con dicha investigación, la perspectiva analítica
que utilizaremos la hemos llamado “enfoque multidimensional
de la estructura de familia”, la cual es diferente en aspectos centrales al esquema que suele utilizarse en México, donde prevalece
la clasificación del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(INEGI). El esquema que utiliza este instituto consiste en dividir
a los hogares en cinco tipos diferentes, donde tres son familiares y
los otros dos no lo son: familiar nuclear (jefe y cónyuge; jefe solo e
hijos; o jefe, cónyuge e hijos); familiar ampliado (un hogar nuclear y
al menos otro pariente, o por un jefe y al menos otro pariente); familiar compuesto (un hogar nuclear o ampliado y al menos un integrante sin parentesco); no familiar unipersonal (personas solas);
y no familiar de corresidentes (dos o más personas sin parentesco); un esquema que el INEGI utilizó en los Censos de Población
y Vivienda de 2000 y 2010, así como en la Encuesta Intercensal de
2015 (INEGI, 2010).
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�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

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El esquema de clasificación del INEGI es útil para distinguir
varios tipos o estructuras de familia; sin embargo, no es adecuado por dos razones, entre otras más. En primer lugar, el análisis
de las 589 fuentes antes mencionadas muestra, de manera sistemática, que necesitamos una perspectiva de interpretación que
permita destacar la importancia de las parejas casadas (hombre y
mujer) y de los niños que viven con sus dos padres (papá y mamá),
en comparación con otros tipos de familia. En segundo lugar, es
muy cuestionable una clasificación que destaca la distinción entre
familias nucleares y familias compuestas (las que también tienen
personas sin parentesco con el jefe de familia, como son las que
prestan servicios domésticos); lo anterior porque, además de que la
presencia demográfica de estas últimas es muy pequeña, no existen
investigaciones que muestren de forma sistemática que las familias
compuestas configuren sistemas de relaciones sociales relevantes
para la dinámica de la sociedad.
En efecto, de las 589 publicaciones mencionadas, obtuvimos
6,817 registros de información estadística, en los cuales, al procesarlos y ponderarlos para que cada publicación valiera lo mismo
(esto es, una unidad), encontramos que, de manera notoria, los registros de mayor bienestar se concentraban en las familias encabezadas por parejas casadas y donde los hijos vivían con ambos
padres: 76.9% de los casos. En cambio, la tendencia contraria sólo
la encontramos en muy pocas situaciones: en 2.6% de los registros
de información, que incluye a los demás tipos de familia (parejas en
cohabitación libre y sin hijos, familias reconstituidas, familias con
jefas o jefes solos, etc.) Lo anterior puede observarse con claridad
en la gráfica 1.
Los datos resultan por demás esclarecedores, pues hay una
diferencia de 29.6 veces (76.9/2.6) entre las familias con parejas
casadas (hombre y mujer) y en las que tienen hijos viviendo con
ambos padres (papá y mamá), en comparación con los demás tipos
de familia. Se trata de una diferencia notable y, por lo tanto, no hay
datos que justifiquen la opinión según la cual en las sociedades democráticas las familias diferentes de las conformadas por parejas
casadas (hombre y mujer) y de aquellas donde los hijos viven con su
papá y mamá ofrezcan mejores o semejantes opciones de bienestar,
entendiendo por bienestar el mejoramiento de la condición de vida
humana en los siguientes 11 temas: educación, seguridad física, relaciones entre padres e hijos, funcionamiento de las parejas, salud
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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

sexual y reproductiva, salud mental, salud física, ingresos y trabajo,
vivienda, adicciones y bienestar subjetivo o felicidad (cf. Pliego Carrasco, 2012, pp. 50-54; Pliego Carrasco, 2017, pp. 10-14).
GRÁFICA 1
Tendencia general de los indicadores de bienestar en los matrimonios
(hombre y mujer) y en los hijos que viven con ambos padres (papá y
mamá), en comparación con los demás tipos de familia (registros ponderados).
76.9

Bienestar mayor y significativo
Bienestar mayor y no significativo

14.4

No hay asociación
Bienestar menor y no significativo
Bienestar menor y significativo

o

20
40
60
80
P orcentaje de los registros

100

Fuente: 589 publicaciones basadas en encuestas representativas o en datos de tipo censal.

Tomando en cuenta lo anterior, nos resulta clara la importancia analítica del enfoque multidimensional de las estructuras de familia que
hemos utilizado para dar cuenta del fenómeno registrado. En este
artículo, con el concepto de estructura de familia denotamos alguno de
los cinco aspectos de la vida familiar descritos a continuación (cf.
Pliego Carrasco, 2012, pp. 45-48; Pliego Carrasco, 2017, pp. 4-10):
Dinámicas de autoridad (Ayllón y Ferreira-Batista, 2015; Dawkins,
Gregg y Scutella, 2002; Herrera, Salinas y Valenzuela, 2011; MacKenzie y Fowler, 2013; Spiess y Wrohlich, 2008). Cuando las publicaciones mencionan el concepto de estructura de familia, a una
cantidad importante de trabajos les interesa conocer la forma básica
en la cual se ejerce la autoridad dentro de la vida familiar: ¿la ejerce
una pareja o una persona que vive con su pareja (en ambos casos,
integrada por un hombre y una mujer que conforman una familia
nuclear), o bien, la detenta un individuo solo (jefa o jefe de familia sin
pareja) y, por lo tanto, se trata de una familia seminuclear? Una hipótesis subyacente en varios autores es la siguiente: es previsible que
la presencia de una pareja al frente de una familia, en comparación
de un adulto responsable solo, ofrezca oportunidades muy diferentes para distribuir el tiempo cotidiano entre las distintas actividades
propias de la vida familiar; entre ellas, el cuidado y educación de los
hijos, la atención de los enfermos, la preparación de alimentos, la
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�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

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realización de tareas escolares, la coordinación del trabajo dentro
del hogar con el trabajo económico fuera del mismo, la organización
del tiempo libre, el cuidado de los adultos mayores y muchas otras
actividades necesarias para logar el bienestar. De igual manera, es
previsible una influencia diferente en el monto de los recursos materiales disponibles para atender las necesidades familiares.
Marco normativo de derechos y obligaciones (Amador y Bernal, 2012;
Castro y Casique, 2008; Feijten y Mulder, 2010; Hansen, Moum y
Shapiro, 2007; Kennedy y Fitch, 2012). En las democracias, como
en otras sociedades, lo que hacen o dejan de hacer las personas que
encabezan a las familias es resultado, en gran medida, de un marco
de derechos y deberes definidos legalmente y, desde luego, también
por las costumbres. Este marco brinda oportunidades de acción,
pero también define límites generales. Por ello, a una parte importante de los trabajos mencionados, al estudiar las estructuras de familia, les interesa indagar la influencia de la situación marital o civil de las personas que encabezan a las familias en relación con los
problemas de bienestar de los miembros integrantes, tanto adultos
como niños. En términos de bienestar, ¿es lo mismo el matrimonio
en comparación con la cohabitación libre? ¿Hay diferencias significativas entre las personas casadas y quienes son divorciadas, separadas, viudas o solteras?
Vínculos de consanguinidad con la siguiente generación —parentalidad—
(Arránz Becker, Salzburger, Lois y Nauck, 2013; Degraff y Levison,
2009; Howe, Huttly y Abramsky, 2006; Marks, 2006; Morissette
y Ostrovsky, 2007). El quehacer de las personas sin pareja, o bien,
de las parejas al frente de las familias, su horizonte normativo de
derechos y deberes expresados en el estado civil o marital, tiene
como destinatario principal de sus beneficios o problemas a la generación siguiente de niños que se encuentran a su cargo. De hecho, la importancia social de la familia descansa, de manera especial
―aunque no exclusiva―, en la referencia que se hace respecto de
dicha generación. Por lo mismo, una buena parte de la literatura está
interesada en estudiar las estructuras de familia entendidas como
vínculos de consanguinidad entre dos generaciones: la de quienes
encabezan las familias y la de quienes son menores de edad. Interesa
conocer si los menores de edad son hijos biológicos de la pareja o del
adulto solo, responsables de la familia. En caso contrario, ¿son legales los vínculos (padres adoptivos, padrastros y madrastras), o son
enteramente informales? Y sobre todo, preocupa conocer las conseTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

cuencias de tales relaciones en el bienestar de los niños: ¿difieren o
no según los vínculos de consanguinidad que se presentan?
Procesos de estabilidad o de transición (Acs, 2007; Dykstra y Keizer,
2009; Kulu y Washbrook, 2014; Martin y Vall, 2016; Poortman y
Voorpostel, 2009). La estructura de familia es un sistema dinámico
de relaciones sociales, el cual puede analizarse mediante instrumentos que consideren los ciclos de vida que atraviesan tanto el
conjunto familiar como sus miembros integrantes. En estos ciclos
de vida, algunas familias mantienen una estructura organizativa
básica, caracterizada por la permanencia del vínculo conyugal de
la pareja responsable; pero otras no lo hacen, y transitan a una o
más formas organizativas mediante el divorcio, la separación o el
establecimiento de nuevas nupcias y cohabitaciones. Situaciones
extremas, como la muerte de uno o de los dos padres, también
cambian todo el proceso organizativo familiar. En la literatura
analizada, buena parte de las investigaciones está particularmente
interesada en estudiar las estructuras de familia entendidas como
procesos de estabilidad o de transición, pues el cambio de una estructura a otra siempre va acompañado de modificaciones notables
en la organización del tiempo, en la distribución de actividades, en
los niveles y la calidad de vida.
Sistemas básicos y complementarios de relaciones sociales (Pliego Carrasco, 2014; Sedlak, Mettenburg, Basena et al., 2010). Otro tema importante, relacionado con la noción de estructura de familia, es la
presencia o no de varios subsistemas de relaciones sociales dentro
de una misma familia. Si sólo hay un sistema básico encabezado
por parejas casadas o en cohabitación libre (con o sin hijos), estaremos hablando de una familia nuclear; o bien, si sólo está integrado
por jefas o jefes solos con hijos, entonces se tratará de una familia
seminuclear. En ambos casos, el análisis del sistema básico coincide con el análisis de la dimensión de autoridad de la estructura de
familia, ya señalada antes. Sin embargo, sucede con frecuencia que,
además del sistema principal, la familia cuenta con un subsistema
complementario de relaciones sociales conformado por otro tipo
de parientes (por ejemplo, abuelos, nietos, sobrinos y más), lo que
suele llamarse familia ampliada; y si el subsistema cuenta con la
presencia de otras personas sin parentesco alguno con los primeros, entonces se trata de una familia compuesta.
Considerando las cinco nociones en conjunto: dinámicas de
autoridad, marco normativo de derechos y obligaciones (estado ciTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

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vil), parentalidad, procesos de estabilidad o transición, y sistemas
básicos y complementarios de relaciones sociales, siempre tienen
que ver con algo fundamental de la vida familiar: la naturaleza de
sus relaciones sociales básicas. Por lo mismo, en esta investigación,
cuando mencionemos el concepto estructura de familia (o tipo de familia),
entenderemos el vínculo de relaciones sociales que determina la dinámica y la
organización de la vida familiar, es decir, su forma fundamental. Como
tal, es el principal concepto que nos explica la influencia de las familias en el bienestar de sus miembros integrantes, tanto adultos
como menores de edad.
La comprensión de la estructura familiar como un proceso
que integra las cinco dimensiones antes señaladas constituye la aportación conceptual más importante del presente artículo, porque nos permite
estudiar con más detalle los distintos tipos de familia en el estado
de Nuevo León. Hasta donde sabemos, no hay estudios equivalentes en
esta entidad federativa de México.
Sin embargo, para analizar las diferentes estructuras de familia en Nuevo León, la lectura de las dimensiones debe hacerse
siguiendo dos reglas: 1) integrar de manera asociativa las distintas
dimensiones; y 2) organizar de manera jerárquica las dimensiones.
De acuerdo con la primera regla, las dimensiones se agregan sin diluirse
unas con otras, pues el contenido de una dimensión no se deduce necesariamente del contenido de otra dimensión.
En cuanto a la segunda regla, deriva de la información proporcionada por las 589 publicaciones mencionadas con anterioridad, y nos conduce a un esquema de interpretación de la estructura
de familia muy claro: necesitamos organizar de manera jerárquica las distintas
dimensiones (véase figura 1).
En esta perspectiva, encontramos que lo más relevante es
identificar las dinámicas de autoridad de las personas que están al
frente, es decir, si son familias nucleares (parejas casadas o parejas
que cohabitan en unión libre), o bien, familias seminucleares (jefas
solas o jefes solos sin pareja). Después, necesitamos indagar el estatuto jurídico de quienes encabezan las familias (parejas casadas,
parejas en unión libre, jefas solas divorciadas, etc.). A continuación,
hay que conocer si tienen o no hijos y, en su caso, indagar el vínculo consanguíneo (hijos biológicos, hijos adoptivos, propios de un
miembro de la pareja o de ninguno de ellos). De manera paralela,
necesitamos analizar los procesos de estabilidad o de cambio. Finalmente, debe estudiarse la presencia o no de personas distintas al
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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

principal núcleo o seminúcleo familiar; es decir, hay que tomar en
cuenta la diferencia entre sistemas básicos y sistemas complementarios (ampliados o compuestos).

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FIGURA 1
Principales estructuras de familia en las sociedades democráticas:
organización y aplicación empírica de las dimensiones analíticas.

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TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

Hechas las aclaraciones sobre el concepto de estructura de familia, sólo nos queda hacer dos precisiones más. La primera es la
distinción entre familia y hogar. Por familia entenderemos, en sentido amplio, una relación social basada en el parentesco, donde las
personas habitan un mismo hogar. El parentesco puede originarse
por vínculos de consanguinidad (padres e hijos naturales, y generaciones anteriores y posteriores), por adopción o cuando una pareja
de hombre y mujer establece vínculos conyugales.
El concepto hogar, en cambio, nos remite a las personas que habitan una misma vivienda y que comparten los gastos propios del
consumo diario, además de otras actividades. Se trata de una unidad económica, preferentemente. Por lo mismo, un hogar puede

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Fuente: Elaboración propia.

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8

�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

13

estar formado por una familia o varias familias (la mayor parte de
los hogares), pero también por personas que no tienen relación de
parentesco alguno (hogares de corresidentes); incluso, hay muchos
hogares conformados por personas solas (hogares unipersonales).
La segunda precisión es sobre la noción de hijo. En la Encuesta
Intercensal de 2015, como en el Censo de Población y Vivienda
2010, cuando se habla de hijo no se señala si es biológico o adoptivo. Por lo anterior, hemos introducido tres conceptos auxiliares:
i) “Hijo común”, cuando el hijo referido por el jefe o jefa de familia
confirma su relación de filiación con el jefe o jefa de familia y con
su pareja (casada o en unión libre); ii) “Hijo propio”, cuando el hijo
confirma su relación de filiación sólo con el jefe o jefa de familia,
o bien, cuando es el caso, sólo con la pareja del jefe o jefa; y iii)
“Hijo sin papá y sin mamá” (o hijos adoptivos), cuando el hijo no
confirma la relación de filiación con los jefes o jefas de familia y, en
el caso de familias nucleares, tampoco con la pareja del jefe o jefa.
2. FUENTES DE INFORMACIÓN Y METODOLOGÍA
En nuestra investigación utilizaremos tres fuentes de datos, levantadas por el INEGI. Es importante aclarar que se trata de datos
brutos, sin ponderar:
▪ La Encuesta Intercensal 2015, que incluye una muestra nacional de
5,854,392 hogares en México. De estos casos, 144,210 pertenecen
al estado de Nuevo León. Es la encuesta nacional más grande que
jamás se haya desarrollado en el país, y es nuestra principal fuente
de información.
▪ Los microdatos del Censo de Población y Vivienda de 2000, que
contiene la información específica de 82,346 hogares en Nuevo
León, de un total nacional de 2,312,035.
▪ Y los microdatos del Censo de Población y Vivienda de 2010, que
incluye 74,310 hogares en Nuevo León, de un total nacional de
2,903,640.

Las bases de datos originales del INEGI fueron procesadas con
la ayuda del programa estadístico SPSS, mediante la generación
de cuatro archivos de sintaxis, con un total aproximado de 2,900
líneas de programación y de texto explicativo. Fue un trabajo que
realizamos originalmente para conocer las estructuras de familia
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�14

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

en México a partir del Censo de Población y Vivienda de 2010; sin
embargo, posteriormente se adaptó la programación con el fin de
estudiar el mismo tema en el Censo de Población y Vivienda de
2000 y en la Encuesta Intercensal de 2015. El lector interesado en
conocer dichos archivos los puede descargar de la página de internet antes mencionada: www.familyobservatory.org dentro del
menú “Publicaciones”, submenú “Otras publicaciones académicas”,
rubro “Fernando Pliego Carrasco”.
En cuanto a la precisión de los datos aportados por la Encuesta Intercensal 2015, el INEGI (2015, p. 68) señala que la información de las entidades federativas tiene un nivel de confianza de 90%
y un error relativo máximo de 3%. Por lo tanto, concluimos que es
un buen instrumento para conocer las estructuras de familia en
Nuevo León.
3. CANTIDAD DE POBLACIÓN Y DE HOGARES EN NUEVO LEÓN
Por su cantidad de población, Nuevo León ocupa un lugar importante en el país y ha tenido una ligera mejoría en el periodo analizado (2000 a 2015): en 2000 ocupaba el lugar noveno, con una
población de 3,812,758 personas, esto es, 3.9% del total del país.
En 2010 llegó al octavo lugar, con 4,641,903 habitantes (4.1% del
total); y finalmente, en 2015 se mantuvo en el mismo lugar, con
5,119,504 habitantes, pero mejoró un poco el porcentaje nacional,
al acumular 4.3% del total (véase tabla 2).
En cuanto a la cantidad de hogares, observamos un fenómeno
aún más homogéneo: Nuevo León se mantiene en todo el periodo
como el séptimo estado con más hogares en el país, pero tiene una
pequeña mejoría porcentual: en 2000 tenía 925,493 hogares (4.1%
del total nacional); en 2010, 1,216,289 hogares (4.2%); y en 2015,
1,393,542 hogares (4.4%).

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�15

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

TABLA 2
México y Nuevo León 2000-2015:
Población y hogares (datos ponderados).
2000
Cantidad

%

2010
Cantidad

%

2015
Cantidad

%

País (México)
Población

97,014,867

100.0

111,960,139

100.0

119,530,753

100.0

Hogares

22,639,808

100.0

28,696,180

100.0

31,949,709

100.0

3,812,758

3.9

4,641,903

4.1

5,119,504

4.3

Nuevo León
Población
Lugar
nacional
Hogares
Lugar
nacional

9
925,493
7

8
4.1

1,216,289

8
4.2

7

1,393,542

4.4

7

Fuente: INEGI, microdatos de los Censos de Población y Vivienda 2000 y 2010, y Encuesta
Intercensal 2015.

4. ORGANIZACIÓN GENERAL DE LOS HOGARES EN NUEVO LEÓN
DE 2000 A 2015, SEGÚN TIPOS PRINCIPALES
A partir del enfoque multidimensional de las estructuras de familia (anteriormente presentado), encontramos en Nuevo León, en
el periodo analizado, cuatro grupos principales de familias (véase
tabla 3), según estén encabezadas por parejas casadas, parejas en
unión libre, jefas solas y jefes solos (varones). En efecto, de acuerdo
con la Encuesta Intercensal de 2015, dichos tipos conformaban el
89.03% del total de hogares. Otro 9.07% son los hogares unipersonales (personas que viven solas), y los restantes hogares tiene una
presencia muy pequeña: 1.9%. Analicemos en detalle lo anterior:
•Hogares familiares de jefas solas. En Nuevo León observamos una tendencia
de crecimiento constante en las familias encabezadas por mujeres solas: en
2000, 11.5% de los hogares eran encabezados por jefas solas; en 2010
eran 12.91%; y en 2015, un 14.09%. Comprende a los hogares con
mujeres solas e hijos, pero también a los que no tienen hijos y hay
otro tipo de parientes, o bien, con hijos y otros parientes, que resultan de experiencias de divorcio, separación, viudez u otros procesos
que llevaron a la disgregación del vínculo de pareja. Por lo mismo,
son familias seminucleares, sean ampliadas o no.
•Hogares familiares de jefes solos (varones). En Nuevo León, la importancia
demográfica de este tipo de familia es intermitente en los últimos 15
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�16

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

años, pues eran 4.68% en 2000; bajaron a 4.56% en 2010; y subieron a
5.65% en 2015. Está constituido por varones al frente de las familias
que, como sucede en los hogares de jefas solas, se encuentran en situación de divorcio, separación, viudez y otras situaciones que los han
vuelto responsables solos de sus familias. Desde luego, su importancia
porcentual es bastante menor que la de las jefas de familia solas.
•Hogares familiares de parejas casadas (hombre y mujer). Son el tipo de familia más
importante, sin embargo, ha disminuido de manera constante: en 2000 eran
70.29% de los hogares en Nuevo León, pero en 2010 bajaron a 60.58% y
en 2015, a 57.76%. Está integrado por seis subtipos diferentes (véase tabla 4), en especial si tienen o no hijos, además de otro tipo de parientes.
•Hogares familiares de parejas en unión libre (hombre y mujer). Son un tipo familiar en crecimiento constante en Nuevo León, aunque a un ritmo menor en los últimos
cinco años: en 2000 eran 6.73% del total de hogares; en 2010 aumentaron
notoriamente, al pasar a 11.04%; y crecieron muy poco en 2015, al
llegar a 11.52% del total. Está constituido por seis subtipos diferentes
(véase tabla 5), los mismos que las parejas casadas, pero con una distribución porcentual diferente en varios aspectos.
•Hogares unipersonales (personas solas). En Nuevo León tienen una presencia mediana, pero su crecimiento es notable, al pasar de 5.67% en 2000 a
9.07% en 2015; esto es, un aumento superior al 59%. Desde luego,
son hogares no familiares.
•Finalmente, encontramos en Nuevo León otros tipos de hogar con una
presencia demográfica bastante más baja. En 2015 eran los hogares de corresidentes: 1.05% (dos o más personas sin vínculos de parentesco); hogares de parejas del mismo sexo: 0.51%; hogares con probable poligamia:
menos de 0.00%; y hogares sin información totalmente precisa: 0.33%.

TABLA 3
Nuevo León 2000-2015: Tipos de hogar.
2010

2015

%
%
Jefa sola y familia
11.50
12.91
Jefe solo y familia
4.68
4.56
Pareja casada
70.29
60.58
Pareja en unión libre
6.73
11.04
Persona sola
5.67
8.82
Corresidentes
0.58
0.55
Poligamia (probable)
0.44
0.46
Parejas del mismo sexo
-0.28
No especificado
0.11
0.80
Total
100.00
100.00
* Nota: porcentaje menor a 0.00.

%
14.09
5.65
57.76
11.52
9.07
1.05
0.00*
0.51
0.33
100.00

Tipo de hogar

2000

Fuente: INEGI, microdatos de los Censos de Población y Vivienda 2000 y 2010, y Encuesta
Intercensal 2015.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

17

Analicemos ahora los principales subtipos de familia y de hogar que hay en el estado de Nuevo León, ubicándolos en los tipos
anteriormente expuestos.
5. ORGANIZACIÓN DE LOS TIPOS Y SUBTIPOS DE FAMILIA
EN NUEVO LEÓN EN 2015
A partir del Censo de Población y Vivienda de 2010, estamos en
condiciones de analizar en detalle los subtipos de familia en Nuevo
León, posibilidad que se repite en la Encuesta Intercensal de 2015.
Antes de dicho censo, no era posible llevar a cabo en México un
análisis de los distintos subtipos familiares.
En efecto, antes del Censo de Población y Vivienda de 2010
sólo se preguntaba la relación de parentesco de los habitantes de
un mismo hogar respecto del jefe o jefa de familia, pero no era posible saber la relación de parentesco con la pareja del jefe o jefa del
hogar. De igual manera, antes de dicho censo no había posibilidad
de verificar circularmente los vínculos de parentesco, esto es, no
había las variables para ver si la información del jefe de familia, o
bien, de su pareja, era congruente con la información presentada
por los distintos miembros del hogar. Por lo anterior, los cambios
metodológicos del censo de 2010 son trascendentales para estudiar
en detalle la composición de las familias en México y, por ende, en
el estado de Nuevo León.
Con las nuevas variables que nos ofrece ahora INEGI, a través
de la Encuesta Intercensal 2015, podemos encontrar hasta 22 subtipos de familia en Nuevo León, agrupándolos en los tipos fundamentales mencionados en el inciso anterior.
5.1. Hogares familiares de parejas casadas (hombre y mujer):
subtipos principales
Se trata de los hogares más importantes en Nuevo León, en términos demográficos; pero también son lo que muestran un decrecimiento constante y notable, como vimos anteriormente. En 2015,
eran 57.76% del total de hogares. En este tipo de hogar encontramos seis subtipos principales (véase tabla 4):
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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FERNANDO PLIEGO CARRASCO

i) Parejas casadas solas (sin hijos, sin otros parientes y sin personas sin
parentesco). Forman el 8.82% de los hogares en Nuevo León. A veces
son parejas casadas que todavía no tienen hijos, pero puede tratarse
de situaciones donde no han podido tener hijos o no han querido.
ii) Parejas casadas, sólo con hijos comunes. Es la familia nuclear típica de las sociedades modernas, pues los padres se hacen cargo de sus hijos comunes y no hay otra clase de pariente o de persona diferente. En 2015 era
el subtipo más importante en Nuevo León: 36.14% del total de hogares.
iii) Parejas casadas, con hijos comunes y con otros parientes. Se trata de familias
ampliadas, en las cuales encontramos, junto a los hijos comunes de la
pareja, otros parientes, como pueden ser abuelos, nietos, la pareja de
algún hijo y otra clase de parientes. En 2015, es un subtipo familiar
importante en Nuevo León: abarca 8.63% del total de hogares.
iv) Parejas casadas, sin hijos y con otros parientes. También son familias ampliadas, pero no cuentan con hijos. Se trata frecuentemente de parejas jóvenes que tendrán hijos en un futuro más o menos cercano,
pero ya conviven en el presente con otros parientes. Puede tratarse,
de igual manera, de parejas que no quieren o no han podido tener
hijos, entre otras situaciones posibles. En Nuevo León su cantidad
es reducida: 1.1% del total de hogares.
v) Parejas casadas, con hijos no propios y otras situaciones mixtas o compuestas.
Este subtipo familiar tiene una importancia pequeña en términos
demográficos: representa el 1.16% en el estado de Nuevo León, pero
comprende 12 modalidades diferentes (véase anexo I). Generalmente denotan diversas dinámicas de reestructuración familiar: parejas casadas,
sólo con hijos no propios (sin papá y sin mamá); parejas casadas, con
hijos no propios, y con otros parientes y/o personas diferentes; parejas casadas, sólo con hijos comunes y no propios, etc. Incluye los
casos conocidos también como familias compuestas, esto es, donde
habitan personas sin parentesco respecto al núcleo principal.
vi) Parejas casadas, sin información totalmente precisa. Este subtipo contempla
los errores de la Encuesta Intercensal 2015 en el caso de las parejas
casadas (véase tabla 4). Son pocos: 1.92% del total de hogares, pero
por diversas razones —falta de confirmación circular de la relación
de parentesco, falta de información en alguna variable, etc.— no fue
posible verificar con precisión el subtipo familiar.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�19

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

TABLA 4
Nuevo León 2015: Hogares de parejas casadas (hombre y mujer).
Tipo y subtipos de hogares
i) Parejas casadas solas (sin hijos, sin parientes u otras personas)
ii) Parejas casadas, sólo con hijos comunes
iii) Parejas casadas, con hijos comunes y con otros parientes
iv) Parejas casadas, sin hijos y con otros parientes
v) Parejas casadas, con hijos no propios (de uno o ambos
miembros de la pareja) y otras situaciones mixtas o compuestas
vi) Parejas casadas, sin información totalmente precisa
Total

Cantidad
122,907
503,585
120,267
15,289

%
8.82
36.14
8.63
1.10

16,214

1.16

26,693
804,955

1.92
57.76

Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

5.2. Hogares familiares de parejas en unión libre (hombre y mujer):
subtipos principales
Es un tipo de familia en constante crecimiento en Nuevo León: en
2015 comprendía 11.52% de los hogares en la entidad federativa.
También los podemos dividir en seis subtipos, como en el caso de
los hogares de parejas casadas (véase tabla 5):
TABLA 5
Nuevo León 2015: Hogares de parejas en unión libre (hombre y mujer).
Tipo y subtipos de hogares
i) Parejas en unión libre solas (sin hijos, sin parientes
u otras personas)
ii) Parejas en unión libre, sólo con hijos comunes
iii) Parejas en unión libre, con hijos comunes
y con otros parientes
iv) Parejas en unión libre, sin hijos y con otros parientes
v) Parejas en unión libre, con hijos no propios
(de uno o ambos miembros de la pareja)
y otras situaciones mixtas o compuestas
vi) Parejas en unión libre, sin información totalmente
precisa
Total

Cantidad
25,472

%
1.83

80,389
15,522

5.77
1.11

4,990
21,210

0.36
1.52

12,988

0.93

160,571

11.52

Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

i) Parejas en unión libre solas (sin hijos, sin parientes y sin otras personas). En Nuevo León abarcan 1.83% del total de hogares en la entidad. Por sus
características, posiblemente se trata de población joven y especialmente urbana, aunque no necesariamente.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�20

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

ii) Parejas en unión libre, sólo con hijos comunes. Es el subtipo más importante del grupo: 5.77% del total de hogares en Nuevo León. Se trata
de una familia nuclear típica, pero no tiene formalizado el vínculo
conyugal.
iii) Parejas en unión libre, con hijos comunes y con otros parientes. Es una familia
ampliada donde, además de los hijos de la pareja, encontramos otros
parientes, como son los abuelos, algún nieto, un hermano de la pareja, etc. En Nuevo León son 1.11% de los hogares.
iv) Parejas en unión libre, sin hijos y con otros parientes. Son muy escasas en el
estado de Nuevo León: sólo 0.36% de los hogares.
v) Parejas en unión libre, con hijos no propios (de uno o ambos miembros de la pareja)
y otras situaciones mixtas o compuestas. Hay pocos casos en Nuevo León:
1.52% de los hogares, pero tienen 13 modalidades diferentes (véase anexo
I). Incluye a las familias reconstituidas; por lo mismo, comprende
las situaciones donde conviven hijos de un solo padre (del papá o de
la mamá) con los hijos de ambos miembros de la pareja, entre otras
posibilidades. También incluye los casos de familias compuestas, es
decir, donde viven personas sin parentesco con el núcleo familiar
central.
vi) Finalmente tenemos a las parejas en unión libre, sin información totalmente
precisa. En el estado son 0.93% de los hogares (véase tabla 5). Incluye
los errores de la Encuesta Intercensal 2015, donde sólo tenemos la
seguridad de que se trata de parejas que cohabitan en unión libre,
pero nada más.

5.3. Hogares familiares de jefas solas
Estas familias también están en crecimiento constante en Nuevo
León: en 2015 ya eran 14.09% del total de hogares. Incluyen cinco
subtipos diferentes (véase tabla 6):
TABLA 6
Nuevo León 2015: Hogares de jefas solas.
Tipo y subtipos de hogares
i) Jefas solas, sólo con hijos propios
ii) Jefas solas, con hijos propios
y con otros parientes
iii) Jefas solas, sin hijos y con otros parientes
iv) Jefas solas, con hijos no propios
y otras situaciones mixtas o compuestas
v) Jefas solas sin información totalmente precisa
Total
Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

Cantidad
83,636

%
6.00

56,561

4.06

22,221

1.59

4,175
29,787
196,380

0.30
2.14
14.09

�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

21

i) Hogares familiares de jefas solas, sólo con hijos propios. Es el subtipo más
importante del grupo, pues comprende 6% del total de hogares en
Nuevo León. Son las mujeres que, por diferentes razones (divorcio,
separación, viudez, etc.), se han hecho cargo del cuidado exclusivo
de sus hijos. Debido a que no tienen pareja, lo hemos nombrado familia seminuclear.
ii) Hogares familiares de jefas solas, con hijos propios y con otros parientes. Abarca
4.06% de los hogares en Nuevo León, donde la mamá cuida a sus
hijos propios, pero también hay la presencia de otros familiares. Al
respecto, destaca la presencia de la abuelita. También la podemos
llamar familia seminuclear ampliada.
iii) Hogares familiares de jefas solas, sin hijos y con otros parientes. Incluye a
1.59% de los hogares en Nuevo León. Su origen es muy variado, pero
destaquemos tres: mamás solas que cuidaban a sus hijos, pero ahora
ya no lo hacen y viven con algunos parientes; mujeres solteras que
nunca han tenido hijos y que se responsabilizan de sus padres; jefas
de familia que han enviudado y que ya no viven con sus hijos más
otros parientes; etcétera.
iv) Hogares familiares de jefas solas, con hijos no propios y otras situaciones mixtas o
compuestas. Hay muy pocos hogares en Nuevo León en esta situación:
0.3%, pero puede subdividirse en siete modalidades distintas (véase
anexo II), entre otras: jefas solas con hijos propios, sin otros parientes y con otro tipo de personas (hogares compuestos); jefas solas con
hijos propios, con otros parientes y con otro tipo de personas (hogares ampliados y compuestos); jefas solas sólo con hijos no propios;
etcétera.
v) Hogares familiares de jefas solas sin información totalmente precisa. En Nuevo
León son 2.14% de los hogares (véase tabla 6). Comprende los errores de la Encuesta Intercensal 2015, donde sólo tenemos la seguridad de que se trata de una jefa de familia que vive sin pareja, pero
nada más.

5.4. Hogares familiares de jefes solos
Estos hogares familiares están encabezados por varones solos; en
Nuevo León, en 2015, eran 5.65% del total. Es un tipo de familia
con poca presencia demográfica, sin embargo, su crecimiento ha
sido en general constante de 2000 a 2015. Como sucedió en los
hogares encabezados por jefas solas, también podemos dividirlos
en cinco subtipos principales (véase tabla 7):

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�22

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

TABLA 7
Nuevo León 2015: Hogares de jefes solos (varones).
Tipo y subtipos de hogares
i) Jefes solos, con hijos propios
ii) Jefes solos, con hijos propios y con otros parientes
iii) Jefes solos, sin hijos y con otros parientes
iv) Jefes solos, con hijos no propios y otras situaciones mixtas
o compuestas
v) Jefes solos sin información totalmente precisa
Total

Cantidad
15,551
13,368
23,834
2,624

%
1.12
0.96
1.71
0.19

23,401
78,778

1.68
5.65

Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

i) Hogares familiares de jefes solos, con hijos propios. Comprenden 1.12% del
total de hogares y no cuentan con la presencia de otro tipo de parientes o personas diferentes. Son notoriamente menos casos, en
comparación con lo sucedido en los hogares de jefas solas (1.12%
versus 6%), fenómeno que se explica por la presencia de una significativa diferencia de género que hay en la sociedad cuando se trata
de cuidar a los hijos.
ii) Hogares familiares de jefes solos, con hijos propios y con otros parientes. Son
familias seminucleares y ampliadas, y representan 0.96% del total de
hogares en Nuevo León.
iii) Hogares familiares de jefes solos, sin hijos y con otros parientes. Abarcan
1.71% del total de hogares en el estado de Nuevo León. Pueden ser
varones solteros sin hijos, o varones que no tienen pareja debido a
situación de divorcio o separación. Cualquiera que sea la situación,
habitan con uno o varios parientes.
iv) Hogares familiares de jefes solos, con hijos no propios y otras situaciones mixtas
o compuestas. En Nuevo León, representan 0.19% del total de hogares,
lo cual es una cantidad muy pequeña; sin embargo, incluyen siete
modalidades (véase anexo II).
v) Hogares familiares de jefes solos sin información totalmente precisa. Ocupan
1.68% del total de hogares en Nuevo León (véase tabla 7); incluyen
todos los casos con errores o falta de información en la Encuesta
Intercensal 2015, pero dentro de dicho tipo.

5.5. Hogares unipersonales (personas solas)
Estos hogares no son de tipo familiar, pues las personas que los habitan viven solas. En Nuevo León, en 2015, eran 9.07% (véase tabla
8). Son un sector en franco crecimiento en el estado.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�23

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

5.6. Otros tipos de hogar
Este grupo está conformado por tres tipos diferentes de hogar; en conjunto tienen muy poca presencia en Nuevo León. También incluye a
los hogares que no pueden clasificarse de manera precisa en algún tipo
específico debido a los errores en las bases de datos correspondientes.
Comprende 1.9% de los hogares de Nuevo León (véase tabla 8).
TABLA 8
Nuevo León 2015: Hogares unipersonales y de otro tipo.
Tipo y subtipos de hogares  

Cantidad

%

Hogar unipersonal (personas solas)
Otros tipos de hogar
•Hogares de corresidentes
14,698
(varias personas sin parentesco)
•Parejas del mismo sexo
7,105
•Poligamia
5
(probable y sin datos precisos)
•Hogares no especificados
4,628
(sin información)
* Porcentaje menor a 0.00%.

Cantidad
126,422

%
9.07

26,436

1.90

1.05
0.51
0.00*
0.33

Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

•Hogares de corresidentes: 1.05%
Son los hogares donde sus habitantes no tienen relación de parentesco alguno. Como ejemplo, podemos mencionar a las residencias
estudiantiles y a las viviendas donde habitan dos o más compañeros
de trabajo para ahorrar costos de hospedaje.
•Hogares de parejas del mismo sexo: 0.51%
Comprenden las parejas integradas por dos hombres o dos mujeres.
Para la determinación del porcentaje correspondiente, se utilizaron
cinco variables de la Encuesta Intercensal 2015, a saber: 1) ID_PERSONA [Identificador único de la persona]; 2) SEXO [sexo]; 3) PARENT [¿Qué es (nombre) de la (del) jefa(e)?]; 4) SITUA_CONYUGAL
[Actualmente (nombre)], relativo al estado civil; y 5) IDENT_PAREJA [¿Dónde vive la pareja de (nombre)], el cual, en caso de vivir en el
mismo hogar, es el ID_PERSONAL.
En Pliego Carrasco, 2015, anexo II, se hace una presentación
detallada del procedimiento utilizado, aunque aplicado al Censo de
Población y Vivienda 2010.
•Poligamia: menor a 0.00%
Los hogares con poligamia los hemos etiquetado como “probables y
sin datos precisos” porque los datos de la Encuesta Intercensal 2015
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�24

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

no posibilitan la confirmación circular de la información. En efecto,
el cuestionario ampliado de dicha encuesta sí permite que dos o más
miembros del hogar señalen al mismo jefe del hogar como su pareja, sea en calidad de esposa(o) o compañera(o); sin embargo, dicho
cuestionario sólo tiene un campo para que el jefe del hogar identifique a su cónyuge, es decir, a un solo cónyuge. En consecuencia, no
hay posibilidad de confirmar de manera circular la congruencia de la
información y, por lo tanto, los casos identificados como poligamia
sólo son probables, porque pueden haber sido el resultado de errores
en la captura del parentesco o en el número de identificación de la
supuesta pareja.
•Hogares no especificados: 0.33%
Son los hogares con problemas en el registro de información: hay
un(a) jefe(a) y todos los demás integrantes no tienen información
precisa de su parentesco, o bien, hay combinación de miembros “sin
parentesco” y “sin información”. En consecuencia, son errores en la
Encuesta Intercensal 2015 y no es posible la clasificación del hogar
en algún tipo preciso. En el estado de Nuevo León, son 4,628 casos.

6. ¿QUÉ PASA EN LA POBLACIÓN JOVEN-ADULTA?
En Nuevo León observamos un proceso de cambio importante en
las estructuras de familia, en especial porque disminuye de manera
significativa la población casada y aumentan los hogares familiares
encabezados por parejas que cohabitan en unión libre y por jefas solas. Los datos muestran lo anterior de manera clara de 2000 a 2015.
Cuando analizamos lo sucedido entre los jóvenes de 18 a 29
años de edad, el proceso es más evidente aún. A nivel nacional (véase
gráfica 2), por ejemplo, la cantidad de jóvenes que estaban casados
en 2000 era un 34.3%, pero en 2015 cayó a 20.6%; en contraste, la
cantidad que cohabitaba en unión libre aumentó de 14.2% a 22.4%
en el mismo periodo de tiempo. Un aumento significativo de 57.7%.
En cuanto a Nuevo León, el cambio también es importante:
en 2000, 39.9% de la población joven estaba casada, pero en 2015
cayó rápidamente al 24.8% (véase gráfica 3). En el caso de quienes
cohabitan en unión libre, hubo un notorio aumento, pues pasó de
6.3% a 17.2% en el mismo lapso de tiempo; esto es, casi se triplicó la
cantidad. ¿Cuáles son los factores sociales que explican dicha magnitud de cambio? Es un tema importante que necesitamos investigar en México, y del que sabemos muy poco al respecto.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�25

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

GRÁFICA 2
México 2000-2015: Población casada y en unión libre de 18 a 29 años de edad.
40

34.3
-~ 30 + - - - --=- =-- --=23=-_-3--------,
=2-,-2_.4_

5g 20 -1-------~~
-..J~~==-~L - ♦- - ---21.0
20.6
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JO
0

+--•- - - - - - - - - - - - - - - +------~---------,----~
2000

20 10

2015

A.i'ío
--♦-- Uni ón

libre

-

casada(o)

Fuente: INEGI, microdatos de los Censos de Población y Vivienda 2000 y 2010, y Encuesta
Intercensal 2015.

GRÁFICA 3
Nuevo León 2000-2015: Población casada y en unión libre
de 18 a 29 años de edad.
&lt;!.)

·g,

50
40

30
(::!
20
o
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10

39.9
29.6

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o

♦----

2000

20 10

2015

Afio
--♦--

Unión libre

----- casad a(o)

Fuente: INEGI, microdatos de los Censos de Población y Vivienda 2000 y 2010, y Encuesta
Intercensal 2015.

CONCLUSIONES
Para analizar las estructuras de familia en el estado de Nuevo León,
así como sus principales cambios, necesitamos un modelo de interpretación que considere cinco dimensiones: las dinámicas de
autoridad, el marco normativo de derechos y obligaciones, los vínculos de parentalidad, los procesos de estabilidad y transición, y
la existencia de sistemas básicos y complementarios de relaciones
sociales. Se trata de un esquema conceptual que utilizamos para
analizar 589 publicaciones académicas y oficiales que, de 1995 en
adelante, han estudiado el bienestar de distintos tipos de familia
en 16 sociedades democráticas: Alemania, Australia, Brasil, CaTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�26

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

nadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, España, Estados Unidos de
América, Holanda, Japón, México, Noruega, Nueva Zelanda, Perú
y Reino Unido. Son estudios apoyados exclusivamente en encuestas representativas de la población (de 800 casos o más), o bien, en
datos de tipo censal.
A partir de dicho esquema de interpretación, y basados en
la Encuesta Intercensal 2015, así como en los microdatos de los
Censos de Población y Vivienda de 2000 y 2010, levantados por el
INEGI, procedimos a estudiar la situación de los hogares y de las
familias en Nuevo León, al igual que sus principales dinámicas de
cambio. Al respecto, en 2015 encontramos cuatro estructuras de
familia principales, las cuales están encabezadas por parejas casadas, parejas en unión libre, jefas de familia solas y jefes de familia
solos. Estas familias abarcan el 89.03% de los hogares en la entidad y comprenden 22 subtipos diferentes. Además, hay un 9.07%
de hogares unipersonales (personas solas) y otro grupo de hogares
con una presencia demográfica muy pequeña: 1.9% (hogares de corresidentes, hogares de parejas del mismo sexo, probable poligamia
y hogares sin datos suficientes para cualquier tipo de clasificación).
De 2000 a 2015, dichas estructuras de familia están en un proceso de cambio importante, pues observamos que hay una caída
notoria en los hogares encabezados por parejas casadas y, en contraparte, un aumento constante de los hogares encabezados por
parejas que cohabitan en unión libre, por jefas de familia solas, jefes de familia solos y por personas solas (hogares unipersonales).
Al estudiar los datos de Nuevo León, observamos que el cambio mencionado es más rápido aún entre las parejas jóvenes, esto
es, en las que tienen de 18 a 29 años de edad. En este grupo demográfico hay un significativo aumento de las parejas que cohabitan
en unión libre y una mayor caída en las parejas casadas.
¿Y qué pasa con los menores de edad, esto es, con los niños y
adolescentes en sus familias? Pues bien, lo que observamos es que
la mayoría todavía vive con sus dos padres casados (con su mamá
y papá), pero el porcentaje que vive con padres que cohabitan en
unión libre ya es muy importante. En cualquier caso, aunque observamos que han aumentado de manera importante los hogares
encabezados por jefas solas, todavía la gran mayoría de los menores viven con sus dos padres.
La información que hemos presentado tiene un alto nivel de
detalle y precisión; por lo mismo, su utilidad es importante para el
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

27

diseño y la aplicación de políticas públicas orientadas al mejoramiento de la vida familiar de la población de Nuevo León; de igual
manera, los resultados son muy útiles para los sectores sociales y
productivos interesados en el tema. Esperamos que el artículo ayude a lograr una mejor fundamentación del trabajo que se realice.
En cuanto a los límites de la investigación, mencionaré dos. El
más importante es la categoría de “hijos comunes” o “hijos propios”
que hemos utilizado, la cual está apoyada en la Encuesta Intercensal 2015 y en los microdatos de los Censos de Población y Vivienda
2000 y 2010, pues estas bases de datos no manejan los conceptos de
“hijo biológico” e “hijo adoptivo”. Es una carencia de información
que, para los fines de precisión de este trabajo, sin duda alguna es
relevante. Esperamos que, en el futuro próximo, el importante trabajo del INEGI pueda ayudar a subsanarla.
El segundo límite relevante es el relacionado con la historia
de varias uniones, separaciones o divorcios que podemos observar
en la vida de muchas parejas y en las personas que no viven con
pareja. Nos resulta claro que esta limitación proviene claramente
de la naturaleza de las bases de datos utilizadas, pues ni los Censos
de Población y Vivienda de 2000 y 2010, ni tampoco la Encuesta
Intercensal 2015 tienen información alguna para subsanar dicha
carencia. Esto sólo puede ser resuelto con otros instrumentos de
información, pero no es propio de los que decidimos utilizar en
nuestra investigación.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�28

FERNANDO PLIEGO CARRASCO

ANEXO I
Nuevo León 2015: En hogares encabezados por parejas casadas o en
unión libre, situación del subtipo de familias con hijos no propios y
otras situaciones mixtas o compuestas.
Familias encabezadas por:
Parejas
casadas
%

Parejas
en unión
libre %

•Sólo con hijos no propios (sin papá y sin mamá)

0.04

0.00*

•Con hijos no propios y con otros parientes
y/o personas diferentes

0.02

0.00*

•Sólo con hijos comunes y no propios (sin papá y sin mamá)

0.04

0.00*

•Con hijos comunes y no propios (sin papá y sin mamá),
y con otros parientes y/o personas diferentes

0.02

0.00*

•Reconstituida 1, sólo hijos de un padre (papá o mamá)

0.13

0.60

•Reconstituida 2, hijos de un padre (papá o mamá),
y otros parientes y/o personas diferentes

0.05

0.22

•Reconstituida 3, con hijos comunes y de uno de los padres
(papá o mamá)

0.18

0.45

•Reconstituida 4, con hijos comunes y de uno de los padres
(papá o mamá), y otros parientes y/o personas diferentes

0.07

0.11

•Reconstituida 5, con hijos comunes, de uno de los padres
y no propios (de ninguno)

**

0.00*

•Reconstituida 6, con hijos comunes, de un padre
y no propios, y otros parientes y/o personas diferentes

**

**

•Reconstituida 7, con hijos de un padre y no propios,
con o sin otros parientes o personas

0.00*

0.00*

•Sin hijos, y con otros parientes y personas diferentes

0.11

**

**

0.06

•Con hijos comunes, sin otros parientes
y con personas diferentes

0.42

0.04

•Con hijos comunes, con otros parientes
y con personas diferentes

0.09

0.02

1.16

1.52

Modalidades del subtipo

•Sin hijos y con personas diferentes

Total
* Porcentaje menor a 0.00 por ciento.
** Sin información.
Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�29

LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

ANEXO II
Nuevo León 2015: En hogares encabezados por jefas solas o jefes
solos, análisis del subtipo de familias con hijos no propios
y otras situaciones mixtas o compuestas.
Modalidades del subtipo

Familias encabezadas por:
Jefas solas %

Jefes solos %

•Con hijos propios, sin otros parientes
y con otro tipo de personas

0.10

0.01

•Con hijos propios, con otros parientes
y con otro tipo de personas

0.05

0.01

•Sólo con hijos no propios (sin papá y sin mamá)

0.02

0.03

•Con hijos no propios, y con otros parientes
y/o personas diferentes

0.02

0.02

•Sólo con hijos propios y no propios

0.01

0.01

•Con hijos propios y no propios, y con otros parientes
y/o personas diferentes

0.02

0.01

•Sin hijos, y con otros parientes y personas diferentes

0.07

0.11

0.30

0.19

Total
Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2015.

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�LAS ESTRUCTURAS DE FAMILIA EN NUEVO LEÓN, MÉXICO, EN 2015

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TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�La Percepción de Calidad de Vida
en Mujeres Receptoras de Remesas
The Perception of Quality of Life
in Women Receiving Remittances
JOEL RUIZ SÁNCHEZ*1 | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS**2 | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO***3

► RESUMEN
El objetivo del trabajo es analizar la relación entre las remesas,
la percepción de la calidad de vida y el desarrollo humano en
mujeres receptoras de remesas en Totolapan, Morelos. Para
ello se utilizaron datos obtenidos de un cuestionario de desarrollo humano que incluyó las dimensiones circunstancias, capacidades y funcionamientos. A partir del análisis de los datos
se elaboró una escala de desarrollo humano y calidad de vida
percibida. Los resultados muestran que la auto-percepción es
positiva, pero está condicionada por la consideración de que la
alimentación es el factor de mayor peso en este proceso.
Palabras clave: Mujeres | Calidad de vida | Desarrollo humano |
		
Remesas | Enfoque de capacidades.

► ABSTRACT
The objective of the study is to analyze the relationship among remittances, perception of quality life and human development in
women receiving remittances in Totolapan, Morelos. To achieve the
objective, data were obtained from a human development questionnaire which it considered the circumstances, functioning and capabilities dimensions. From the analysis of the data a scale of human
development and perceived quality of life was elaborated. The results show that self-perception is positive, but is conditioned by the
consideration that food is the most important factor in this process.

1* Profesor-investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Facultad de
Estudios Sociales. Correo electrónico: joel.ruiz@uaem.mx
2** Profesor-investigador de la Universidad de Quintana Roo, Unidad Chetumal, División
de Ciencias Políticas y Humanidades. Correo electrónico: miguel.barrera@uqroo.edu.mx
3*** Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Correo electrónico: alscarballo@gmail.com
Recibido: 20 de noviembre de 2018 | Aceptado: 30 de enero de 2019
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

ISSN 2007-1205 | pp. 32-55

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

33

Keywords: Women | Quality of life | Human development |
			
Remittances | Capacity approach.

INTRODUCCIÓN
En México existe un vacío teórico y metodológico en la mayoría
de los estudios que tratan sobre remesas y desarrollo, ya que no
consideran una perspectiva que permita analizar la percepción de
calidad de vida que tienen las personas receptoras de remesas, en
especial para el caso de las mujeres que se quedan, quienes son por
lo general las que administran el dinero que les mandan sus familiares, parejas o esposos, tomando así el papel de jefas de hogar.
En función de lo anterior, el objetivo de este trabajo es determinar si la autopercepción de calidad de vida refleja un nivel de
satisfacción global que permita establecer el impacto real de las remesas para el desarrollo humano de las mujeres receptoras de estos
recursos. Para ello se analizan los datos recabados con un cuestionario diseñado para este fin, a partir de una muestra de 60 participantes. Posteriormente, los datos se contrastaron contra una escala
de percepción de calidad de vida.
El análisis de estos datos permite concluir que la auto-percepción de calidad de vida en las mujeres receptoras de remesas
es positiva, aunque está condicionada por la idea de que la alimentación es la variable de la cual depende mayoritariamente aquélla, asignándole una influencia menor a la salud, la educación, la
compra de bienes y la inversión productiva. Asimismo, al tratarse
de un estudio realizado en una comunidad catalogada como rural,
estos resultados están condicionados por las características socioeconómicas y culturales del lugar: carencias, marginación, necesidades básicas insatisfechas, entre otras, a las que podemos agregar
los programas sociales gubernamentales de corte asistencialista,
los cuales ejercen una influencia en la emisión de juicios respecto
a determinadas condiciones de vida en las que están inmersas las
personas que allí habitan. Del mismo modo, las preocupaciones y
el estrés que se derivan al tener a un familiar ausente van erosionando los beneficios que pudieran generar estos recursos, sobre
todo en la salud, como queda demostrado en los resultados que se
desprenden de la encuesta. De lo anterior se concluye, además, que
es necesario realizar estudios comparativos que permitan robusteTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�34

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

cer y contrastar los hallazgos de este trabajo de investigación, pues
las condiciones locales o regionales juegan un papel determinante
en dicha percepción.
1. TOTOLAPAN Y EL CONTEXTO DE LA MIGRACIÓN
INTERNACIONAL
El examen de las condiciones de pobreza, marginación y rezago
social en la comunidad objeto de estudio es un aspecto importante, ya que da cuenta de las condiciones imperantes en el contexto
social y económico; además, podemos entender y explicar aquellos
procesos estructurales que han incidido en el auge de la migración
en esta región del estado de Morelos. Asimismo, permite establecer un punto de comparación respecto a la incidencia que han tenido las remesas en el mejoramiento de las condiciones de vida de
quienes las reciben.
El municipio de Totolapan se localiza en la región norte del
estado conocida como Altos de Morelos. La principal actividad
económica es la agricultura, no sólo en esta región, sino en todo el
estado. Esta actividad, desde el punto de vista económico, es la de
mayor importancia para la población económicamente activa, ya
que la mayoría de las personas se dedican a ella. Uno de los cultivos
más importantes es el nopal; le siguen el maíz, el frijol, el jitomate,
el chile, el trigo, el haba y la papa. Destaca también el cultivo de
frutas, entre las que se cuentan el durazno, el aguacate, la ciruela,
el higo, la cereza, la frambuesa, el chabacano, la pera y la manzana.
Con respecto a la floricultura, lo que más se produce son la rosa y el
clavel, que alcanzan niveles de exportación. La cadena productiva
del nopal en Morelos es de las más fuertes, lo que ha permitido al
estado destacar como uno de los principales productores en el país.
Asimismo, existen otras actividades económicas de menor desarrollo, pero igualmente importantes para la comunidad, destacándose la comercial y la de servicios, que concentran a otro sector
de la población económicamente activa.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�35

LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

CUADRO 1
Unidades económicas en Totolapan, 2015.
Descripción

Total

Unidades económicas

298

Unidades

Sector comercial

164

Unidades

Sector servicios

95

Unidades

Sector manufacturero

39

Unidades

601

Personas

4,500

pesos

Personal ocupado
Remuneración promedio

Fuente: Diagnóstico municipal de Totolapan 2015, Gobierno del Estado de Morelos.

La exportación de nopal a los Estados Unidos, vía Tijuana, ha
determinado los flujos de migración por esta ruta. Lo anterior se
debe a que ya es una vía conocida por varias personas de la comunidad; es por esta razón que es la más utilizada por los migrantes
de Totolapan en su camino hacia los Estados Unidos, ya sea por
recomendación de otras personas, o por experiencias previas, pero
también porque es la ruta más directa hacia el oeste y el centro de
los Estados Unidos. Con respecto a la ganadería, en esta región se
cría el ganado bovino, porcino, ovino y caprino. Sin embargo, en
lo que corresponde al municipio de Totolapan, no se cuenta con
sistema de riego, aun siendo una zona de absoluta escasez de agua,
debido a su ubicación geográfica dentro de los altos de Morelos.
Este hecho ha limitado en buena medida las actividades agrícolas
de los campesinos en esta región.
La industria en la zona norte de Morelos está organizada alrededor de las microindustrias y pequeñas empresas manufactureras, fundamentalmente; destacan la presencia de una fábrica de
resistencias eléctricas, depósitos de gas LP, talleres de herrería, el
desarrollo de la industria de alfarería y la cerámica, sobre todo en
Tlayacapan. En el municipio de Totolapan hay un gran número de
establecimientos comerciales, tales como tiendas de ropa, de calzado y materiales para la construcción, distribuidos en las diferentes
localidades; se cuenta con un mercado establecido o fijo y varios
mercados sobre ruedas, así como también con un sinnúmero de
misceláneas, ferreterías, materiales para la construcción, papelerías y expendios de alimentos preparados.
Totolapan es uno de los municipios con mayor pobreza en
Morelos; además, tiene un grado de rezago social medio, no obsTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

IMAGEN 1
Desarrollo humano en Totolapan 2015.

tante que en 2015 tenía un grado de desarrollo humano alto. Este
dato es revelador, pues el contraste es evidente respecto a otros
indicadores, los cuales muestran la persistencia de condiciones de
vida limitadas por las carencias sociales y económicas.

36

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2012

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::1:

43.6%
74.2%

Estatal
Municipal

25.2%

7.0%

11.4%

Pobreza
extrema

49.0%

36.6%

34.9%

Pobreza
moderada

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

Fuente: Elaborado con datos del Coneval, 2015.

46.3%

Pobreza
Nacional

Ámbito

21.3%

34.4%

28.8%

Vulnerable
por carencia social

CUADRO 2
Pobreza y carencias sociales en el municipio de Totolapan 2015.

En esta tesitura, los indicadores de carencias sociales para el
año 2015 muestran los rezagos que persisten en el municipio, es
decir, existen déficits en el acceso a educación, a servicios de salud
y a una adecuada alimentación, así como en espacios y servicios
adecuados en la vivienda. El análisis de estas cifras nos indica que
la calidad de vida no es la idónea, pues es evidente que estos factores erosionan la capacidad de los individuos para llevar una vida
sin privaciones.

Fuente: Elaboración propia con datos del Departamento de Estadística, Matemática y Cómputo. Universidad Autónoma Chapingo (2019).

]

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

37

Respecto al grado e índice de marginación, aunque las cifras
no son alarmantes, sí permiten visualizar, si las triangulamos con
los demás indicadores, un entorno socioeconómico desfavorable,
que coincide con algunos de los momentos de mayor flujo de migrantes hacia los Estados Unidos.
CUADRO 3
Marginación y rezago social en Totolapan 2015.
Grado
de marginación

Índice de marginación

Lugar que ocupa
a nivel estatal

Medio

0.22734

5

Fuente: Elaborado con datos del Coneval, 2015.

Lo anterior permite sostener la existencia de una correlación entre estos indicadores y los flujos migratorios, pues, efectivamente, en el
transcurso de estos años (2010-2015) se presentó un incremento en la
tendencia de migración entre los habitantes del municipio de Totolapan.
En este sentido, es conveniente aclarar que el fenómeno de
la migración en Totolapan es reciente; los primeros flujos migratorios comenzaron en los años ochenta, incrementándose en los
noventa y la década de 2000. Por este motivo, no ha sido documentado aún. Sin embargo, las características que resaltan son, en
esencia, las de la migración emergente, a saber: el incremento de
los flujos migratorios, la diversificación geográfica de los lugares
de origen y destino, una participación más frecuente y activa por
parte de las mujeres en este fenómeno, la diversificación de mercados o fuentes de trabajo no agrícola, así como la conformación y
consolidación de redes sociales, como lo han sostenido Leite, Ramos y Gaspar (2003, p. 109).
Asimismo, es conveniente destacar que los mayores flujos de
migración internacional hacia los Estados Unidos se presentaron
desde mediados de los años noventa. En el transcurso de la última
década, si bien es cierto que la tendencia se mantuvo durante la
primera mitad, decreció en los últimos cuatro años debido al endurecimiento de las políticas antiinmigrantes, por un lado, y por
otro, a la crisis de la economía norteamericana, que significó una
reducción de empleos, particularmente para los migrantes indocumentados (Leite et al., 2008, p. 101).
Uno de los aspectos que ha incidido en la migración internacional en Totolapan son los fenómenos ambientales, tales como camTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

bios hidrometeorológicos extremos, como las sequías, que han enfrentado a familias en riesgo y, en consecuencia, deben buscar otras
alternativas de supervivencia más allá de las actividades agrícolas.
Lo fundamental en este enfoque es que se considera como migrantes ambientales tanto a aquellos que huyen de un peligro inminente, como a los que libremente deciden abandonar su país ante los
riesgos que representa el propio ambiente, como lo señala Oswald
Spring (2015, p. 3). Sin embargo, no hay que perder de vista que este
tipo de migración no es la de mayor intensidad, pues la migración
laboral es la que se ha desarrollado con más regularidad en el estado
de Morelos, según nos dice la misma Oswald Spring (2015, p. 5).
CUADRO 4
Migración en el municipio de Totolapan 2013.
Comunidades con mayor número de migrantes
Comunidad

Hombres

Villa Nicolás Zapata
Totolapan,
cabecera municipal

516

Totolapan,
barrio San Marcos

6

Mujeres

Total

3

3
516

4

10

Totolapan,
barrio San Sebastián

4

4

Nepopualco

31

31

Tepetlixpita

5

5

47

569

Total

522

Fuente: Elaboración propia con datos del Censo de Familias Migrantes Morelenses 2013,
Gobierno del Estado de Morelos.

2. EL CONCEPTO CALIDAD DE VIDA: LA DISCUSIÓN ACTUAL
La calidad de vida es una categoría muy pertinente para evaluar
las condiciones de bienestar y desarrollo en el contexto actual. Al
respecto, Domínguez Martín, Guijarro Garvi y Trueba Salas (2010)
nos dicen que:
La calidad de vida es un estado de satisfacción general derivado de la realización de las potencialidades de
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

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la persona. Posee aspectos subjetivos y aspectos objetivos. Es una sensación subjetiva de bienestar físico, psicológico y social. Incluye como aspectos subjetivos la
intimidad, la expresión emocional, la seguridad percibida, la productividad personal y la salud objetiva. Como
aspectos objetivos, el bienestar material, las relaciones
armónicas con el ambiente físico y social y con la comunidad, y la salud objetivamente percibida (p. 163).

El interés por el estudio de la calidad de vida fue aumentando en
las últimas décadas; es un campo de trabajo que no es nuevo, incluso
ha influido en el contexto de la salud internacional. Es un área de
gran importancia y crecimiento, sobre todo porque la mayor parte
de las investigaciones y aplicaciones se han llevado a cabo en los ámbitos de la salud y del trabajo. Sin embargo, en los últimos años hay
otras categorías que permiten estudiarlo, como el ingreso, la educación y la seguridad. No se trata de un tema que sólo le interese a la
psicología, sino también a la economía, la filosofía y la sociología.
En esta línea de pensamiento, se reconoce que en años recientes han proliferado trabajos que pueden considerarse como
pioneros de esta perspectiva, como las investigaciones llevadas a
cabo por Veenhoven (1994), Londoño (2006) y Giarrizzo (2009).
El punto de partida de estos trabajos es considerar las mediciones
subjetivas como elementos centrales para estudiar y medir el desarrollo y la calidad de vida.
Sin embargo, la mayoría de estos trabajos sólo buscan explicar
la satisfacción con la vida, y específicamente se enfocan en aspectos
más bien emotivos. Se trata, pues, de estudios que abordan el bienestar subjetivo desde distintas perspectivas, entre ellas el concepto
de felicidad y la satisfacción con la vida. En esta misma línea, se reconoce que la discusión en torno al concepto de calidad de vida ha
aumentado considerablemente, ya que ha estado presente en los debates académicos y políticos desde hace muchos años, sobre todo a
partir de las propuestas de Jeremy Bentham y John Stuart Mill, creadores de la ética utilitarista (Domínguez Martín et al., 2010, p. 165).
Así pues, desde hace algunos años se discute la necesidad de
trascender uno de los problemas principales del utilitarismo: la dificultad de medir la calidad de vida de las personas a partir de indicadores no objetivos. Al respecto, Palomino Villavicencio y López
Pardo (1999, p. 170) sostienen que esta preocupación sobre las conTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

cepciones de desarrollo y calidad de vida comenzó a tomar impulso
desde la década de 1930; después se dieron los primeros pasos en
esta discusión, a través de instancias como la Organización de las
Naciones Unidas; sin embargo, fue en los años setenta cuando el interés se reflejó en un debate más amplio y serio. Los autores puntualizan que fue en la socialdemocracia alemana de esa década cuando
comenzó a cuestionarse la idea de que la felicidad humana dependía
exclusivamente de la satisfacción de las necesidades materiales. Asimismo, señalan que en los siguientes años la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Programa de
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) empezaron a plantear
algunas propuestas para su estudio y medición.
Por otro lado, hay enfoques que nacen de instituciones y organizaciones con un sentido académico y político. El Informe sobre las migraciones en el mundo, de la Organización Internacional
para las Migraciones (OIM, 2013, p. 79), sostiene que los conceptos
y las mediciones del bienestar subjetivo de los migrantes y sus familias pueden ser indicadores útiles del desarrollo humano, ya que
hay un reconocimiento cada vez más generalizado de que el desarrollo no se puede medir simplemente en términos de indicadores
económicos como el crecimiento económico y el producto interno
bruto.
El informe agrega que, aunque el tema del bienestar subjetivo
de los migrantes y sus familias ha ido despertando mayor interés
entre los estudiosos de las ciencias sociales y los encargados de formular políticas públicas, lo cierto es que su estudio se encuentra en
una fase inicial, por lo cual no se dispone aún de información precisa sobre el tema. Por lo tanto, se requieren esfuerzos para elaborar nuevos indicadores que incluyan las consecuencias subjetivas
de los elementos objetivos del desarrollo (OIM, 2013, p. 88). En el
mismo sentido, en el citado informe se establece que:
El enfoque relativo a las capacidades es un importante
adelanto que trasciende la idea convencional del desarrollo centrado en el crecimiento económico […] Las libertades y las capacidades, tal como se entienden en los
ámbitos de la salud, la educación y otras esferas semejantes, son indudablemente valiosas por derecho propio,
pero también lo son en la medida en que contribuyen a
la felicidad. En ese sentido, el debate sobre el bienestar
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

41

y la felicidad es un elemento pertinente de la agenda del
desarrollo (OIM, 2013, p. 89).

Sin lugar a dudas, la calidad de vida y el desarrollo son preocupaciones que se vinculan con el problema de la migración, y van
más allá, al relacionar la perspectiva subjetiva no sólo con la satisfacción con la vida y el bienestar social de segmentos específicos de
población (Neri, 2002, p. 56), sino que tienen que ver también con
el desarrollo de capacidades, el ejercicio de la libertad para elegir
y concretar realizaciones con los recursos disponibles. Ravallion y
Lokshin (1999, p. 34) plantearon que entre los economistas existe
una contradicción evidente, pues por un lado asumen que las personas son los mejores jueces para evaluar sus condiciones de vida,
y por el otro, se resisten a tomar en cuenta sus apreciaciones, por
considerarlas poco confiables por su carácter subjetivo.
Lo anterior demuestra una contradicción aún mayor, la inconsistencia entre la realidad en la que viven las personas y su percepción sobre ella, respecto a los modelos aritméticos que se construyen con datos duros y que en absoluto reflejan las condiciones y el
contexto de vida de individuos y grupos sociales. Como ya vimos,
Victoria Giarrizzo (2009) se alejó de la tradición psicológica y criticó
estas formas de medición, para lo cual elaboró un índice de bienestar
económico que permite evaluar y objetivizar en una medida el bienestar percibido por segmentos de población. La autora partió de la
idea de que las personas son buenos jueces a la hora de ponderar sus
condiciones de vida y que, en todo caso, la elaboración de un índice
subjetivo está sujeta a las mismas condiciones que las construcciones objetivas de las vertientes tradicionales. En esta tesitura, la perspectiva que manejan Ravallion y Lokshin, así como la de Giarrizzo,
son interesantes, sin embargo, en ellas de nuevo está ausente la consideración del contexto y las circunstancias de vida, tan importantes
en el enfoque de capacidades propuesto por Amartya Sen (1995).
3. DESARROLLO HUMANO Y CALIDAD DE VIDA.
RECUPERANDO LA PERSPECTIVA DE AMARTYA SEN
Para examinar y medir de manera adecuada el bienestar individual y la calidad de vida, Sen (1995) propone que no solamente se
evalúen los recursos de que disponen los sujetos, ya que éstos no
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JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

proporcionan información suficiente y fidedigna, pues la forma en
la que se utilizan y aprovechan varía de acuerdo a circunstancias
muy específicas, como la edad, la salud, la educación y el capital
social de las personas.
Al respecto, Cejudo Córdoba (2007) nos dice que en el concepto de calidad de vida teorizado por Sen los individuos son agentes
y no meros depositarios del bienestar, y al respecto señala que ésta:
Es una medida de la bondad de los funcionamientos,
no debemos asociarlo con estados mentales, ni con la
cobertura de necesidades materiales, ni tampoco con la
satisfacción de deseos más o menos fundamentales. Sen
propone con ello una crítica ambiciosa al utilitarismo y
a su influencia en la metodología de las ciencias sociales, ya que la concepción de la vida como conjunto de
funcionamientos, y del bienestar como bondad de éstos,
implica considerar el bienestar como bondad de la vida,
lo cual entronca con la vinculación clásica entre ética y
economía (p. 14).

Puesto que los individuos son agentes y no meros depositarios
de bienestar, el autor propone que una vida buena es una vida rica
en elecciones valiosas. Sen considera a Aristóteles un precedente de
su concepción casi siempre que introduce el tema de los funcionamientos (Cejudo Córdoba, 2007). El desarrollo de habilitaciones y
capacidades no debe ser visto sólo como medio para la acción, sino
como medio para lograr un proceso de individualización adecuado,
sin que esto afecte o repercuta en la cohesión social. Dicho de otro
modo, debe posibilitar la autorrealización a partir de un control sobre sus vidas y ampliando su poder personal sobre la base de esos
recursos. Conocer cómo se da este proceso, así como las consecuencias en la vida de las personas, es un aspecto que no se ha planteado
desde los informes mundiales sobre desarrollo humano.
Es en este punto donde el índice de desarrollo humano, empleado por el PNUD como medida síntesis para estudiar el desarrollo de capacidades, presenta los mayores problemas, pues las
estimaciones que se hacen en relación a las capacidades, libertades
y oportunidades de la gente, así como de su utilización, no dependen exclusivamente de la esperanza de vida al nacer, las tasas de
matriculación y alfabetización escolar, así como de los ingresos; se
requieren además ciertas condiciones no materiales para que las
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43

capacidades y oportunidades puedan potenciar el ser y hacer de las
personas. Dichas condiciones están íntimamente relacionadas con
procesos que tienen lugar en los entornos sociopolítico y cultural,
tales como los derechos humanos, la igualdad de género, el ejercicio de la ciudadanía, la democracia, así como las creencias y valores de la gente; tales elementos son importantes para facilitar las
capacidades y oportunidades de las personas, así como las acciones
grupales e individuales con apego a fines.
En este sentido, la vertiente cualitativa que se ha venido posicionando en el medio académico para estudiar el desarrollo y la
calidad de vida puede contribuir a llenar este vacío metodológico y dar cuenta a la vez de estas dimensiones subjetivas que están
presentes en el desarrollo, las cuales no son medibles a partir del
índice convencional de desarrollo humano.
Asimismo, el enfoque de capacidades formulado por Sen es
mucho más que una medida síntesis construida con variables objetivas y a veces poco precisas; en el contexto en el que se producen
y recrean estas variables, están presentes otros fenómenos de tipo
cualitativo, como la ciudadanía, los derechos humanos, los valores,
la igualdad de género, el capital social, entre otros elementos, los
cuales inciden de manera significativa en los procesos de acceso
y uso de estos bienes y servicios; estos aspectos están hoy en día
pensándose desde un enfoque cualitativo, que va más allá del mero
dato objetivo, puramente aritmético y desde el que se hace la estimación o medición del desarrollo humano. No obstante, creemos
conveniente la necesidad de considerar la perspectiva teórica desarrollada por Sen para ampliar las posibilidades de tales propuestas, cuya preocupación es la percepción subjetiva del bienestar y la
calidad de vida.
El enfoque de capacidades es un instrumento que permite
evaluar la situación económico-social;14permite repensar críticamente los conceptos básicos de la economía del desarrollo a partir
de una base filosófica sobre el bienestar y la vida plena, trascen14De ahí que gran parte de su trabajo esté dirigido a cuestionar la evaluación de la calidad de
vida (más que sólo el de nivel de vida) con base en los tres enfoques que estuvieron (o están
aún) en boga en este campo: el que lo realiza sobre la base de las mercancías que posee y usa
la gente; el que lo determina a partir de la “utilidad” (como la entienden los neoclásicos y
que califica de “métrica del placer”) que otorgan los bienes y servicios; o el que se sustenta en
el enfoque de las “necesidades básicas” y que finalmente también se sustenta en indicadores
cuantitativos de las mercancías a las que acceden las personas (una crítica sintética de estas
tres perspectivas tradicionales puede encontrarse en Sen, 1995, p. 40).
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JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

diendo el aspecto puramente cuantificable a partir de un índice de
desarrollo humano, que, a nuestro entender, ha incurrido en los
mismos errores de medición que han caracterizado a la visión dominante sobre el desarrollo.
Así, el desarrollo de capacidades y habilidades no debe ser visto sólo como medio para la acción, sino como medio para lograr un
proceso de individualización adecuado, sin que esto afecte o repercuta en la cohesión social. Dicho de otro modo, debe posibilitar la
autorrealización a partir de un control sobre sus vidas y ampliando
su poder personal sobre la base de esos recursos. Conocer cómo se
da este proceso, así como las consecuencias en la vida de las personas, son aspectos que no se han planteado desde los informes
mundiales sobre desarrollo humano.
Finalmente, en esta investigación debe quedar claro que capacidades son, según la perspectiva de Sen (1995), las habilidades
para lograr algo; es decir, son las oportunidades efectivas que posee
la persona respecto al tipo de vida que se puede llevar. De manera
que la vida humana y su desarrollo estarían basados en un conjunto de haceres y seres25(doings and beings = functionings), que configuran
las realizaciones que se relacionan con la evaluación de la calidad
de vida (concepto más amplio que el de nivel de vida en su acepción
tradicional) y con el logro de la capacidad de funcionar o realizar
algo. Esta perspectiva es la que fundamenta esta investigación, es
decir, determinar si las remesas contribuyen a incrementar la calidad de vida de las mujeres y con ello potenciar o ampliar sus capacidades en un contexto caracterizado por significativos rezagos
sociales y grados importantes de pobreza y marginación, así como
importantes flujos de migración laboral.

25Amartya Sen (1995) explica estas dos acepciones de la siguiente manera:
Si la vida es percibida como un conjunto de “haceres y seres” que son valorados, el
ejercicio de evaluar la calidad de vida debe adoptar la forma de evaluación de estos funcionamientos y la capacidad de funcionar. Este ejercicio no puede realizarse
centrándose simplemente en las mercancías y los ingresos que contribuyen a esos
haceres y seres, como sucede en la contabilidad basada en mercancías para evaluar
la calidad de la vida (implicando una confusión entre medios y fines) (p. 43).
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

45

4. METODOLOGÍA
4.1. Participantes
El instrumento fue aplicado a 60 mujeres, todas familiares de migrantes y residentes en el municipio de Totolapan, Morelos, las
cuales tenían una edad promedio de 47 años al momento de responder el cuestionario.
CUADRO 5
Promedio de edad de las personas encuestadas.
Sexo

Número

Media de edad

Mujeres

60

47.58

Fuente: Elaboración propia con datos del Cuestionario de Desarrollo Humano 2015.

4.2. Instrumento
La obtención de los datos para la evaluación del desarrollo humano y la calidad de vida se realizó a partir de la aplicación de un
instrumento estructurado (Ruiz Sánchez y Acosta Uribe, 2016, p.
250) con formato de escala de respuesta tipo Likert, con cuatro
opciones de respuestas: totalmente de acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo y
totalmente en desacuerdo. La escala está compuesta de tres apartados:
circunstancias, funcionamientos y capacidades.
La primera dimensión planteada por Ruiz Sánchez y Acosta
Uribe (2016) tiene que ver con los antecedentes relacionados con
las circunstancias de vida antes de recibir las remesas. En este sentido, los autores sostienen que:
Este aspecto es importante porque da cuenta de las
condiciones de vida en las que estaban inmersos los
familiares de los migrantes antes de la partida del familiar y, por consiguiente, de la recepción de las remesas […] Asimismo, permite comparar la percepción con
base en los recursos recibidos y el impacto que han
tenido éstos desde la propia visión de los involucrados
en la definición de los funcionamientos y las capacidades (p. 251).

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JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

También permite realizar un proceso comparativo en relación
con los datos oficiales relativos a pobreza, marginación y desarrollo humano que prevalecen en el municipio.
La segunda dimensión tiene que ver con los funcionamientos
definidos como los logros alcanzados gracias a las remesas, los cuales
son evaluados con la percepción de calidad de vida y del uso que se les
ha dado a estos recursos (Ruiz Sánchez y Acosta Uribe, 2016, p. 252).
Finalmente, el tercer apartado del instrumento diseñado hace
referencia a las capacidades o la habilidad para alcanzar la calidad de
vida deseada a través de la posesión de recursos. El pionero en este
concepto es Amartya Sen, quien en sendos textos correlacionó las
capacidades con las libertades, en el sentido de que la libertad tiene
un rol instrumental en los individuos en la búsqueda primordial del
desarrollo, o lo que él llamó papel constitutivo, es decir, la idea de
que la libertad es necesaria para el proceso del desarrollo por dos razones: 1) Razón evaluativa: la valoración del progreso debe hacerse
tomando en cuenta principalmente si mejoran las libertades que tiene la gente; y 2) Razón efectividad: la consecución del desarrollo está
completamente subordinada al libre albedrío de la gente y a las capacidades que posea (Sen, 2000, p. 140). El propio Sen (1997, p. 203)
explica el concepto de capacidades acompañando al concepto de capital
humano, enfocándose este último en el carácter de agentes (agency) de
los seres humanos, que por medio de sus habilidades, conocimientos
y esfuerzos aumentan las posibilidades de producción, mientras que
a las capacidades las define como habilidad para llevar el tipo de vida
que consideran valiosa e incrementar sus posibilidades reales de
elección. Ambas perspectivas están relacionadas porque se ocupan
del papel de los seres humanos y, en particular, de las habilidades
efectivas que éstos logran y adquieren.
Otra perspectiva que complementa la visión de Sen es ofrecida por Ruiz Sánchez y Acosta Uribe (2016, p. 259), quienes determinan que las capacidades están dadas a partir de la posibilidad
de disfrutar de buena salud y del acceso a la educación. De ahí que
estas dos variables son las de mayor interés en el cuestionario. Es
por esto que es pertinente mencionar que en el instrumento metodológico las circunstancias constan de seis reactivos, mientras que
los funcionamientos son evaluados con 16 y las capacidades con
12, respectivamente.

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�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

47

4.3. Procedimiento
El cuestionario se aplicó durante el periodo septiembre-diciembre de 2017. Se llevó a cabo, inicialmente, una visita domiciliaria
a las mujeres con familiares que residen en Estados Unidos; se les
explicó el objetivo de la investigación y se les solicitó contestar el
cuestionario. El encuestador leyó cada una de las preguntas y fue
recopilando las respuestas a partir de la información que proporcionaban las personas. El tiempo promedio de aplicación del instrumento a cada encuestada fue de 25 a 30 minutos.
4.4. Elaboración de la escala e indicadores
El procedimiento para la elaboración de la escala y los indicadores
se hizo siguiendo el esquema descrito por Ruiz Sánchez y Acosta
Uribe (2016, p. 252). “Las puntuaciones directas se transformaron
en calificaciones jerárquicas porcentuales, las cuales se basan en
la comparación interindividual a partir del rango de calificaciones
crudas; esta comparación indica la posición de una persona en una
escala de 100 puntos, donde la calificación más alta asciende hasta
100 y la más baja desciende hasta 0”:
X % = 10o

(X - B)
(A - B)

Donde:
x= cualquiera de las calificaciones crudas.
b= calificación cruda más baja.
a= calificación cruda más alta.
(cjr)= calificación jerárquica (en esta fórmula califica el porcentaje de calificaciones crudas).

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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CUADRO 6
Calificación jerárquica porcentual e indicadores
a partir de las puntuaciones obtenidas por los participantes.
Percepción de desarrollo humano

Calificación jerárquica

Óptimo

81-100

Bueno

61-80

Aceptable

41-60

Vulnerable

21-40

Intolerable

0-20

Fuente: Morales, 2008.

5. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Con base en las calificaciones crudas se generaron las calificaciones jerárquicas porcentuales, las cuales permitieron la realización
de indicadores de percepción de calidad de vida y desarrollo humano, tomando como referencia la opinión de las mujeres sobre
sus circunstancias de vida antes y después de la recepción de las
remesas (Ruiz Sánchez y Acosta Uribe, 2016, p. 253).
La gráfica 1 muestra los resultados del indicador de salud, el
cual es definido operacionalmente como los antecedentes de salud de las mujeres familiares de los migrantes, así como las capacidades generadas con la recepción de las remesas. Los aspectos
de salud que se consideran tienen que ver con el acceso y el uso
de los servicios de salud privados a los cuales pueden acceder las
mujeres (Ruiz Sánchez y Acosta Uribe, 2016, p. 254). En este sentido, se puede apreciar que las encuestadas reportaron que antes de
recibir las remesas se encontraban en un nivel aceptable, es decir:
(CJP=43); por el contrario, con la recepción de las remesas, la percepción sobre el impacto que tienen en su salud se eleva: (CJP=66).
Lo anterior nos lleva a considerar que las remesas sí están posibilitando el acceso a una atención privada en materia de salud; esto
se traduce en una percepción positiva del impacto que tienen éstas
en el bienestar de las mujeres que las reciben. En un contexto en
el que la mayoría de las mujeres no cuenta con seguridad social,
salvo el Seguro Popular, una consulta privada y la posibilidad de
comprar medicamentos de mejor calidad representan una diferencia sustancial respecto a las que no las tienen. En consecuencia, el
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�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

49

desarrollo de capacidades se incrementa, pues con la posesión de
los recursos aumenta la libertad de elegir el servicio médico privado como la principal opción para la atención de los problemas de
salud.
Del mismo modo, esta dimensión es generadora de funcionamiento de acuerdo a lo planteado por el propio Sen, así como las instancias internacionales encargadas de generar informes de desarrollo
humano (PNUD). Este resultado nos indica que la percepción de las
mujeres es positiva en relación a las condiciones de vida que tenían
antes de recibir las remesas, en el rubro ya especificado. No obstante, en términos estadísticos, se encuentra en los límites considerados
como aceptables, razón por la que no puede considerarse como algo
que les garantice una mejora sustancial de la calidad de vida; sin embargo, posibilita el desarrollo de capacidades y funcionamientos que
sí impactan de forma positiva la capacidad de elegir y actuar.
GRÁFICA 1
Indicador de salud
70
60

so
40
30
20
10

o

CIRCUNSTANCIAS

45

■

,-

CAPACIDADES

66

Fuente: Elaboración propia.

Además, muestra que la percepción que tienen las mujeres familiares de los migrantes no es completamente negativa respecto a
las condiciones de vida anteriores en el rubro de salud. Recordemos
que, en aquellos municipios con grados importantes de pobreza y
marginación, los programas sociales que operan (Progresa, Cruzada
Nacional Contra el Hambre, etc.), con sus respectivos apoyos, pueden inducir en las personas que son beneficiarias la sensación de que
dichos programas resuelven las necesidades más apremiantes, y en
este sentido las remesas son vistas como un complemento para solTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�50

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

ventar algunos gastos propios del consumo y la atención de la salud.
Con respecto al resultado del indicador de educación, que tiene que ver con el acceso, así como con la compra de útiles, equipo
de cómputo, uniformes, etc. (gráfica 2), los datos son reveladores,
pues comparativamente se observa que no hay cambios a partir
de la recepción de remesas, ya que se mantiene en el mismo nivel
de “aceptable” (cjp=53), y disminuye una vez que se comenzaron
a recibir los recursos (cjp=47). Tal vez esto tenga que ver con el
carácter de gratuidad de la educación, la ausencia de escuelas privadas en la zona, y con el hecho de que en los últimos años se han
venido distribuyendo de manera gratuita uniformes, calzado y útiles escolares, lo que inhibe de cierta forma una mayor inversión en
este rubro por parte de las mujeres, principalmente en sus hijas y,
por supuesto, en ellas mismas. Por lo tanto, el rubro en cuestión no
puede considerarse como generador de capacidades, pues el impacto de las remesas en la educación es prácticamente nulo.
GRÁFICA 2
Indicador de educación.
54
53
52
51
50
49
48

47
46
45
44
CIRCUNSTANCIAS

53

■

T

-

CAPACIDADES

47

Fuente: Elaboración propia.

Por otro lado, en relación al indicador de funcionamientos, que
tiene que ver con el uso de las remesas para rubros diferentes a los de
salud y educación, tales como el consumo y la compra de artículos
electrónicos para el hogar e inversión (gráfica 3), que permite examinar la percepción global de calidad de vida que tienen las mujeres, se
le asignó una calificación alta (CJP=81), respecto a las circunstancias
(CJP=35). Sin duda, resalta el hecho de que es el consumo el factor al
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�51

LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

que se le concede mayor peso como elemento constitutivo del bienestar y la calidad de vida. Se corrobora a su vez que las remesas no impactan de forma positiva la inversión productiva, la cual se asocia precisamente con la capacidad que tienen los recursos financieros para
generar o incrementar la infraestructura económica. Para las mujeres
es de vital importancia tener garantizado el acceso a la alimentación,
antes que cualquier otra cosa. Sin duda, el contexto moldea en buena
medida dicha percepción, pues la literatura ha reportado que las remesas son utilizadas fundamentalmente para satisfacer el consumo
(García Zamora y Orozco, 2009; Canales, 2008; Castles y Delgado
Wise, 2007), sobre todo en contextos rurales y con tradición migratoria reciente, como lo es Totolapan. Influyen también las condiciones
socioeconómicas y demográficas que imperan en el municipio.
Autores como Corona (2014, p. 203) han señalado que cada
hogar o familia ejerce de manera diferenciada dichos recursos, de
acuerdo a las necesidades y el grado de desarrollo de la unidad familiar. No obstante, en los casos documentados se comprobó que
las remesas sí ejercen un impacto positivo en el bienestar de los
familiares de los migrantes, sobre todo en el rubro de alimentación
y salud, no así en el de educación, aspecto que coincide con los resultados que se reportan en esta investigación.
GRÁFICA 3
Indicador de calidad de vida.
90
80
70
60
50
40
30
20
10

o

CIRCUNSTANCIAS

CAPACIDADES

35

81

l•

7

Fuente: Elaboración propia.

Asimismo, con respecto al índice de desarrollo humano, que
tiene que ver con las capacidades desarrolladas y el grado de libertad
de que se goza para llevar la vida deseable, la percepción de las muTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�52

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

jeres es que las remesas están impactando de forma positiva en este
aspecto. Sin embargo, si lo comparamos con el índice de desarrollo
humano aritmético oficial, los datos son muy similares, a partir de
lo cual podemos sostener que no hay variaciones sustanciales, por lo
que el impacto es positivo, sin embargo, no es determinante para el
desarrollo de las capacidades aludidas por Sen (2000).
GRÁFICA 4
Índice de desarrollo humano.
60

so
40

30

20

10

o
Fuente: Elaboración propia.

CONCLUSIONES
Sin lugar a dudas, los costos que acarrea la migración laboral son
muy altos, y en muchas ocasiones éstos terminan por limitar los
beneficios que pueden generar las remesas. En este trabajo ha quedado de manifiesto que las transferencias monetarias que envían
los migrantes a sus familiares, y particularmente el uso que hacen
de ellas las mujeres, tienen un impacto positivo, aunque no suficiente para el correcto desarrollo de sus capacidades y el ejercicio
pleno de su libertad. Esto termina afectando su desarrollo humano,
pues éste no alcanza niveles óptimos, de acuerdo a los resultados
obtenidos. Recordemos que el libre albedrío, en la perspectiva de
Amartya Sen (1995), es fundamental para el desarrollo de habilidades, y que éstas, a su vez, determinan la forma en la que funcionan
las personas, es decir, lo que son capaces de hacer y ser. Ello es la
clave para llevar la vida que se quiere y así incrementar la calidad
de vida, nos dice el mismo autor.
Lo que en un primer momento pudo haber sido la solución a
todos los problemas familiares, ahora se convierte en el principal
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�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

53

problema, ya que por lo general las mujeres suelen ver en las remesas una especie de salario, el cual les permite satisfacer las necesidades básicas de su familia. No obstante, puede estar ocurriendo
que el dinero no fluya (se reportaron en el cuestionario de cuatro
a cinco transferencias al año), ni ingrese con la frecuencia como se
había planeado en un inicio, que no alcance o simplemente no se
tenga la libertad de ejercerlo, por lo que la preocupación de estas
mujeres comienza a hacerse patente.
Además, está el costo psicológico. En este sentido, las mujeres
que se quedan, además de estar preocupadas por el bienestar de
sus hijos y el propio, se preocupan por el bienestar del que se fue,
si tiene o no resueltas sus necesidades básicas, como la comida, el
techo y el acceso a cuidados médicos. Por otro lado, a las esposas
les preocupa la posibilidad de que sus cónyuges inicien una nueva
familia y abandonen por completo la que tienen en México. Sin
duda, estos aspectos también inciden en un deterioro de su calidad
de vida, minimizando en la práctica los beneficios económicos que
tienen las remesas, sobre todo con sus contribuciones al bienestar
de estas mujeres.
Los datos que se obtuvieron así lo ponen de manifiesto, con la
salvedad de que se trata de un estudio de percepción. Sin embargo,
y en función de esto, se reconoce la necesidad de llevar a cabo más
estudios que permitan contrastar o reafirmar lo que aquí se ha sostenido, pues es indudable que el contexto, la tradición migratoria y
el tipo de migración influyen en dicha percepción.
Asimismo, esta vertiente de investigación abre nuevas posibilidades, pues con el tipo de perspectiva de las capacidades propuesto por Sen se posibilitan nuevas tendencias para concebir y, en
consecuencia, alentar otras investigaciones sobre la relación entre
remesas, calidad de vida y desarrollo humano, percibiéndose que
lo importante en tales procesos, más que el estudio de los ingresos
monetarios y la adquisición de bienes materiales, las utilidades o
la satisfacción de necesidades básicas, es el de las capacidades, las
realizaciones y los derechos de la persona.
Queda pues abierta la discusión a partir de la propuesta aquí
presentada, sobre todo porque las investigaciones en el campo de
la migración y las remesas se han concentrado mayoritariamente
en su vertiente cuantitativa, de inversión productiva y creación de
infraestructura económica, por lo que es necesario seguir explorando la autopercepción de bienestar, desarrollo humano y calidad
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�54

JOEL RUIZ SÁNCHEZ | MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS | ALFREDO SÁNCHEZ CARBALLO

de vida de las personas implicadas con dichos procesos, pues esto
permitiría abonar a la discusión y, sobre todo, a la búsqueda de
nuevas evidencias que den paso a otras miradas sobre dichos procesos.
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�LA PERCEPCIÓN DE CALIDAD DE VIDA EN MUJERES RECEPTORAS DE REMESAS

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TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�Los Jornaleros Agrícolas de Origen Indígena
y su Mercado de Trabajo en México
Agricultural Laborers of Indigenous Origin
and their Labor Market in Mexico
JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO*1

► RESUMEN
Se hace una caracterización socioeconómica de los jornaleros
indígenas, a partir de la información de la Encuesta Nacional
de Jornaleros 2009. Se reelaboraron las bases de datos, considerando las características de las comunidades de origen, para
identificar de mejor manera su condición indígena. Posteriormente se analizó su origen, su nivel educativo, sus condiciones
de empleo e ingresos, y se construyeron las diferentes líneas
de pobreza. Entre las principales conclusiones se encuentra
que, por su elevada pobreza, son en gran proporción migrantes, y por la forma en que se incorporan al trabajo, no tienen
alternativas de empleo mejores que el rural, se ven obligados a
migrar y trabajan en dos o más cultivos al año para mantenerse
empleados. Sus formas de organización más importantes son
étnicas y se centran en la defensa de sus derechos no laborales,
por lo que las posibilidades de mejorar sus condiciones laborales por la vía formal son reducidas.
Palabras clave: Indígenas | Jornaleros | Prestaciones | Rural.

► ABSTRACT
A socioeconomic characterization of indigenous day laborers
is made based upon the National Day Laborers Survey 2009.
The databases were reorganized considering the origin community’s characteristics in order to identify in a better way
their indigenous status. Subsequently, their origin, educational level, as well as labor and income conditions were analyzed
for building the different poverty lines. Among the principal
conclusions, it was found that due to their high poverty the
day laborers are mainly migrants, and that they have not better working alternatives because of the way in which they join
*1Profesor investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco,
Departamento de Economía. Miembro del SNI.
Recibido: 8 de noviembre de 2018 | Aceptado: 28 de enero de 2019
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

ISSN 2007-1205 | pp. 56-80

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

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the labor market. Therefore, they have no choice but to migrate and work in at least two crops every year in order to be
employed. Also, their most important organization forms are
ethnic and focused in defending their non-labor rights, which
reduces their possibilities for improving their labor conditions through formal ways.
Keywords: Indigenous | Day laborers | Labor rights | Rural.

PRESENTACIÓN
Las comunidades indígenas mexicanas se desenvuelven en la actualidad en un ambiente de elevada pobreza, y los indígenas, por
tanto, son el núcleo de población que, en todos los ámbitos de su
vida cotidiana, enfrenta condiciones de inequidad.
Su vida en un ambiente de oportunidades de trabajo limitadas,
las graves carencias que los han convertido en una población obligada a la supervivencia, su condición lingüística (que afecta no sólo su
movilidad social, sino su movilidad física) (Ortiz, 2013, p. 191) y la
carencia de vínculos y de credenciales para su desarrollo en los mercados laborales urbanos son factores que los han enclaustrado en un
mercado de trabajo que, además de invisibilizarlos, los despoja de
todo derecho. El ejercicio de sus derechos se ve limitado, en primer
lugar, porque los jornaleros agrícolas no han podido desarrollar organismos que los representen en la lucha por sus derechos laborales,
y porque la normatividad de los organismos de seguridad social y
de protección de los derechos laborales no han desarrollado ni la
infraestructura, ni normas específicas e idóneas para atenderlos.
Por lo regular, las investigaciones que se centran en los mercados de trabajo tratan de identificar las características de los mismos y las condiciones en que se incorporan los jornaleros, pero
las que abordan con mayor profundidad estas relaciones y estos
mercados de trabajo, y donde se han encontrado los hallazgos más
importantes, son las que se encuentran vinculadas a las hortalizas
y, en menor medida, los frutales. En este artículo, es importante
caracterizar a los jornaleros y a su mercado de trabajo, pues el propósito es tener una mirada de conjunto, para identificar características de inserción y algunas problemáticas que dificultan tanto su
organización, como el desarrollo de alternativas para regular los
procesos de formalización de la relación laboral.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�58

JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

Así, el propósito del artículo es caracterizar a los jornaleros
agrícolas de origen indígena, las condiciones en que se incorporan
a los mercados de trabajo, en general y no sólo en las hortalizas, así
como algunas características de sus procesos de organización.
Más que confrontar con otras posturas, el artículo las incorpora a lo largo de la exposición, ya que trata de enfatizar algunas de
las características que se identifican en el análisis de la información
existente; no busca confrontar, sino identificar y explicar lo que de
la información se deduce.
1. METODOLOGÍA
Para el análisis de las condiciones para la movilidad y migración
de los jornaleros indígenas a los mercados de trabajo, se hará uso
de los microdatos de la Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas 2009 (Enjo 2009). Ésta se amplió mediante la incorporación de
información de las condiciones de marginalidad de las localidades de origen, recopilada por el Consejo Nacional de Población
(Conapo), y se incorporó una variable desarrollada a partir de la
base de datos de localidades con presencia importante de población indígena (más del 40%), para ampliar la base de hablantes de
lengua indígena,12a originarios de localidades indígenas. Se utilizó
la información de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los
Pueblos Indígenas (CDI) sobre las localidades con una presencia de
más del 40% de población indígena, y se incorporó la información
de tamaño de la localidad y de grado de marginalidad por localidad
del Conapo. La información incorporada se apareó a cada entrevistado, para poder elaborar los cuadros de análisis y que en ellos
se reflejaran directamente estas condiciones. Con estos procedimientos, se amplió la base de análisis de 504 a 1,081 personas, de
una población total de muestra válida de la Enjo, de una muestra
total de 2,824. La información se trabajó mediante el uso del Statistical Package for the Social Sciences (SPSS); se generaron nuevas
variables, a partir de las existentes, para obtener información que
la encuesta no ofrece de manera directa y que nos resultan de mayor utilidad en el análisis, sin afectar sus resultados.
12Este criterio lo utiliza la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas
(CDI), para incorporar a la población como población objetivo de sus acciones.
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�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

59

Así, la elevada concentración de indígenas en estas localidades
permite suponer que la población proveniente de las mismas, con
gran seguridad, es indígena. La información obtenida por este medio es consistente, ya que quienes reconocieron ser hablantes de
lengua indígena cumplieron con el criterio de ser provenientes de
localidades de fuerte concentración de población indígena.
Se toma como referente esta encuesta, ya que es la única información disponible que tiene un alcance nacional, y fue realizada
para conocer las condiciones del mercado de trabajo de los jornaleros agrícolas que se ocupan en mercados intensivos en fuerza de
trabajo. La encuesta fue realizada a partir de una selección de los
15 cultivos que a nivel nacional absorben alrededor del 80% de la
mano de obra agrícola; se realizó en 1,181 municipios y el muestreo utilizado ofrece una representación nacional, utilizando un
muestreo estratificado por conglomerados, con representatividad
nacional y por cultivos. Utiliza un solo expansor de la muestra, por
lo que los resultados pueden ser llevados directamente a porcentajes. Otra ventaja es que es de acceso abierto. Existe otra encuesta, levantada por Hubert Carton de Grammont y Sara María Lara
Flores, que sólo cubre las entidades de Sinaloa, Sonora, Baja California Sur y Jalisco; se centra en las regiones orientadas a la producción de hortalizas y el método utilizado para su levantamiento
es el método de saturación (Carton de Grammont, 2004, p. 14). Fue
realizada en el año de 1999 y sólo se encuentran disponibles los
tabulados básicos.
Utilizando este método, se pudo identificar que el 38.3% de
la población jornalera tiene como origen una localidad donde la
población que reconoce ser indígena es de 40%, mientras que sólo
el 18.1% del total de jornaleros captados en la misma encuesta reconoció ser hablante de lengua indígena. Lo anterior nos permite
identificar lo siguiente: más de la mitad de la población indígena,
cuando se encuentra fuera de su localidad, por diferentes razones,
no reconoce su origen indígena, lo que puede deberse a motivos
de discriminación o a condiciones que los ponen en desventaja en
sus procesos de inclusión al mercado de trabajo, por lo que quienes
se reconocen como hablantes de lengua indígena, más que ser una
aproximación a la población, representan el piso de la misma.

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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

2. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA POBLACIÓN
2.1. Origen de la población
A principios de los años sesenta, se empiezan a desarrollar las regiones de producción diversificada de hortalizas; al mismo tiempo,
se reestructura la producción de frutales, con el propósito de desestacionalizar la oferta de productos, aprovechando la diversidad
climática de México. La consolidación de estas regiones hortícolas descansa en un proceso de abastecimiento de fuerza de trabajo
promovido por los propios empleadores, basado en el desplazamiento de grandes cantidades de jornaleros desde las regiones más
pobres de México a las zonas de agricultura comercial, de las cuales
una importante proporción son regiones de población indígena.
Las regiones frutícolas y de cultivos de plantación, a diferencia de
las regiones hortícolas, se han desarrollado en zonas en las que la
falta de oportunidades de ocupación les permite ser competitivas
respecto a los otros cultivos, debido a la temporalidad con la que
ofrecen empleos remunerados (Hernández, 2017).
TABLA 1
Jornaleros indígenas, según entidad de origen y condición migratoria.
Tipo de jornalero
Local
61

Migrante regional

Migrante nacional

Migrante internacional

17

27

0

1

31

10

0

15

21

121

0

30

10

6

0

121

24

79

0

96

26

16

0

37

7

14

0

94

25

50

0

64

39

24

7

519

200

347

7

Fuente: Elaboración propia con base en la Encuesta Nacional de Jornaleros Agrícolas 2009
y el Censo General de Población y Vivienda 2010.

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�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

61

Lo que se puede observar es que los estados que más contribuyen a la agricultura comercial con jornaleros indígenas en
México son Oaxaca, Veracruz, Guerrero, Puebla, Chiapas, San Luis
Potosí y Chihuahua, y lo hacen en ese mismo orden. Pero existen
dos formas diferenciadas de contribuir: Guerrero es un expulsor
neto (el 77.6% de los jornaleros encuestados a nivel nacional trabaja fuera de su entidad), donde la agricultura tiene muy poca capacidad de brindar empleo, por lo que la mayoría de ellos tiende a
migrar a otras entidades, en cultivos de plantación (frutales, caña
de azúcar y café) y hortalizas. Una situación similar se presenta
en Oaxaca (el 35.2% de los jornaleros captados trabaja fuera de su
entidad),23con la diferencia de que Oaxaca tiene cultivos de plantación que atraen población local y regional, tiene zonas de elevada
pobreza que proveen de jornaleros a las regiones de agricultura de
exportación y existe la oportunidad de laborar en la fruticultura y
los cultivos de plantación, con lo que pueden ocuparse en la misma
región, e incluso en la localidad.
Veracruz, al ser una entidad donde existen importantes zonas
productoras de cultivos de plantación, como caña de azúcar, café,
limón y naranja, tiene una gran capacidad para dar ocupación a la
población local y en cierta medida a la población que vive en regiones contiguas a las zonas productoras, pero de la misma manera
tiene regiones de elevada pobreza que, ante la falta de oportunidades de empleo, se han integrado a las redes migratorias nacionales
que giran en torno a la horticultura.
Otro aspecto sobre el origen de los jornaleros indígenas que
es importante reconocer es que las localidades con menos de 100
habitantes, a pesar de que sus indicadores revelan una gran pobreza y muy reducidas posibilidades de empleo, no son un origen importante en los ciclos migratorios, ya que estas localidades, por su
reducido tamaño, no alcanzan el mínimo para que los enganchadores
las incorporen a sus ciclos de aprovisionamiento de trabajadores, y
tampoco tienen el suficiente capital social para construir sus pro23En un cálculo realizado por el autor, donde se consideran todos los cultivos de cada entidad en 2017 y utilizando un índice de los jornales que utiliza cada hectárea, según cultivo, se
obtuvo un cálculo de 39 jornales al año por persona ocupada en la agricultura para Guerrero
y de 67 para Oaxaca. Bajo el supuesto de que todos los jornales son retribuidos, cosa que
no sucede en frijol, maíz y café, donde la mayor parte de los productores son minifundistas
y ocupan trabajo familiar. Como se ve, en términos de ocupación, la penuria es mayor en
Guerrero que en Oaxaca.
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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

pias redes, por lo que del grueso de los jornaleros indígenas que se
incorporan a los mercados de trabajo rurales, sólo el 5.6% proviene
de localidades de este tamaño.
Con el desarrollo y la consolidación de las regiones de atracción jornalera, aquellas localidades en donde los periodos de contratación de trabajadores se han ampliado, hasta ofrecer trabajo por
más de seis meses, es donde se han desarrollado procesos de asentamiento de población migrante (Ortiz, 2013; Saldaña, 2017; Velasco
2013), fundamentalmente en las zonas de producción hortícola y en
las citrícolas, lo que se debe en parte al amplio periodo de oferta de
trabajo. En estas regiones, al momento de preguntarle a la población
asentada si migra para trabajar, señala que no lo hace (Granados,
2005; Ortiz, 2013). De la misma manera, una proporción cada vez
más significativa de los hijos de los migrantes son nacidos en la propia localidad de atracción, por lo que en la actualidad, aun cuando
son población de origen migrante e indígena, han perdido las condiciones que a nivel de encuesta los determinan como tales.
2.2. Estructura de edad y sexo
Pese a las prohibiciones existentes y a las sanciones que se aplican en
los mercados agrícolas del extranjero a los bienes de los productores
que utilizan trabajo infantil, la población indígena que se incorpora
al trabajo asalariado antes de la mayoría de edad sigue siendo elevada, aun cuando este fenómeno no se advierte en la Enjo, pero sí en
estudios recientes (Vargas, 2013; Seefoó, 2009; Rámirez, 2014).
Otra característica de la población jornalera indígena es que
la mayoría de los ocupados se encuentran en los grupos de edad de
20 a 44 años. En el caso de las mujeres, se observa que presentan
una incorporación más temprana al mercado de trabajo que los
hombres, ya que éstas se concentran en los grupos de edad de 15
a 34 años, y a partir de esa edad la proporción de su participación
se reduce de manera significativa. En el caso de las mujeres no hablantes de lengua indígena, su participación se concentra en los
grupos de 25 a 44 años.
A partir de los 44 años, la participación de los jornaleros en el mercado de trabajo disminuye significativamente, lo que en parte se debe a
que en los mercados de trabajo agrícolas la contratación se realiza luego
de una inspección física del trabajador (Hernández 2005), además de
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LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

que en los mercados intensivos en fuerza de trabajo se presenta una sobreoferta de fuerza de trabajo, lo que le permite al empleador ser selectivo, y a las cuadrillas las obliga a discriminar a aquellos que no reúnen
los requisitos para permitirles lograr las cuotas de trabajo.
TABLA 2
Población indígena por grupos de edad y sexo, según condición.
Grupos
de edad
10 a 14 años

Hablante de lengua indígena
Sexo
Masculino

Femenino

0.50%

0.00%

Población que no habla lengua indígena

Total
0.40%

Sexo
Masculino

Femenino

0.20%

0.00%

Total
0.20%

15 a 19 años

10.80%

16.00%

11.90%

9.50%

9.80%

9.50%

20 a 24 años

13.80%

17.00%

14.50%

12.90%

8.90%

12.20%

25 a 29 años

16.10%

9.40%

14.70%

14.20%

15.20%

14.40%

30 a 34 años

14.30%

15.10%

14.50%

10.80%

16.10%

11.80%

35 a 39 años

12.10%

11.30%

11.90%

10.60%

16.10%

11.60%

40 a 44 años

7.50%

10.40%

8.10%

12.30%

13.40%

12.50%

45 a 49 años

8.30%

6.60%

7.90%

9.70%

9.80%

9.70%

50 y más años

16.60%

14.20%

16.10%

19.80%

10.70%

18.10%

Total

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

Los jornaleros agrícolas indígenas son migrantes, ya que representan el 62.8% del total de los jornaleros migrantes. En todos
los grupos de edad, representan más del 60% de los trabajadores,
excepto entre los de más de 50 años.
De la misma manera que la pobreza los obliga a una incorporación temprana al trabajo asalariado, el elevado esfuerzo físico que se
requiere para mantener la cadencia y cumplir con las cuotas de trabajo
(tareas) acelera su proceso de envejecimiento. El mercado de trabajo los
empieza a discriminar a los 45 años (Hernández, 2007), y en las regiones hortaliceras se les excluye totalmente a los 54 (Tlachinollan, A. C.,
2013). Al respecto, Velázquez (2013) señala: “En 2010, cuando entrevisté a Bonifacio, este hombre viajaría, como lo había hecho en años
anteriores, llevando consigo a su esposa, seis hijos y las esposas de éstos.
Éste sería el último año que Bonifacio migraría pues había cumplido la
edad límite que desde 2009 pusieron las empresas agroexportadoras
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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

para contratar jornaleros, además de que se sentía cansado” (p. 141).
Así, los jornaleros, al volverse viejos prematuramente, encuentran mayores dificultades para encontrar trabajo, con lo que
se eleva el costo de transacción de la búsqueda de trabajo, y paulatinamente abandonan los mercados intensivos en fuerza de trabajo y se incorporan a otro tipo de labores más precarias, pero en
las cuales existen mayores posibilidades de encontrar empleo, y el
costo de transacción es menor. Así, tienden a asentarse en las localidades de origen y se desincorporan del flujo migratorio, lo que
es una decisión racional, pues la búsqueda de trabajo en un ciclo
migratorio genera mayores costos de transacción que la búsqueda
de trabajo en sus localidades de origen, ya que en ambas la posibilidad de ocupación es reducida, pero los costos de manutención se
reducen significativamente en el lugar de origen.
TABLA 3
Participación de los jornaleros agrícolas indígenas entre los migrantes
y no migrantes.
Grupos de edad

Participación de la población indígena
En migrantes

En no migrantes

10 a 14 años

100.00%

9.10%

15 a 19 años

74.10%

24.80%

20 a 24 años

66.30%

28.80%

25 a 29 años

67.40%

34.50%

30 a 34 años

64.30%

33.20%

35 a 39 años

61.40%

28.40%

40 a 44 años

64.30%

34.10%

45 a 49 años

52.50%

36.60%

50 y más años

40.60%

33.40%

Total

62.80%

31.60%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

2.3. Educación
En la actualidad, el nivel educativo exigible en la mayoría de los
empleos urbanos es la educación secundaria terminada, por lo que
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

65

la falta de acreditación de este nivel educativo margina a las personas a la búsqueda de trabajo en empleos con gran inestabilidad,
con grandes requerimientos físicos y con pocas posibilidades de
movilidad social.
Entre los jornaleros no indígenas, sólo el 28% tiene un nivel de
estudios de secundaria terminada o superior, mientras que entre
los jornaleros de origen indígena, sólo el 20% reúne esta condición.
Como se observa en la tabla 4, entre más temprana es la incorporación de los jornaleros al trabajo, mayor es la posibilidad de
que carezcan de educación alguna, y mayores son las dificultades
que enfrentan para lograr niveles de instrucción que les permitan
mejorar su movilidad laboral. Pero, además de ello, lo que se observa es que los rezagos educativos entre los jornaleros indígenas
son mayores que los de la población no indígena (Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), 2008). Esto puede
deberse a dos factores. El primero es la precariedad de las condiciones de origen, ya que gran parte de las localidades de origen de
los jornaleros indígenas son de pequeño tamaño y con población
dispersa, por lo que la oferta educativa es reducida y el costo de
estudiar es elevado en tiempo (lo que dificulta aún más su incorporación y su permanencia en la escuela). El segundo es que, debido
a que la mayor proporción de los jornaleros indígenas son migrantes, esta condición dificulta la posibilidad de que una vez que se incorporan a relaciones de trabajo asalariadas mantengan su vínculo
con la escuela y la regularidad que se requiere para acreditar los
diferentes niveles de estudio (Rojas, 2011); o como señala Velasco
(2013), aun cuando los padres quieren incorporar a los niños a la
escuela, primero tienen que resolver los problemas relacionados
con la búsqueda y el establecimiento de la vivienda (p. 202).
Entre la población indígena se observa que el 53% o bien no
estudió ningún grado, o éste es inferior al de primaria terminada,
mientras que entre los jornaleros agrícolas no indígenas, la población que se encuentra en esta situación es del 41.3%. Aun cuando
en los dos núcleos es elevado, el de la población indígena es más
grave.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�66

JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

TABLA 4
Nivel educativo por grupos de edad de incorporación
al trabajo asalariado, según origen.
Nivel educativo,
según origen
Indígena

Grupos de edad de inicio en el trabajo
6 a 12 años

13 a 17 años

18 años y más

Total

Ninguno

27.40%

14.80%

19.60%

20.10%

Primaria inconclusa

39.90%

31.30%

21.50%

32.90%

Primaria

16.90%

27.70%

24.50%

23.30%

Secundaria inconclusa

2.00%

4.00%

5.50%

3.50%

Secundaria

10.20%

17.10%

19.00%

14.90%

Preparatoria inconclusa

1.80%

1.90%

2.50%

1.90%

Preparatoria

1.80%

2.50%

6.70%

2.90%

Estudios profesionales

0.00%

0.80%

0.60%

0.50%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Subtotal
No Indígena
Ninguno

20.60%

10.20%

10.70%

13.80%

Primaria inconclusa

34.80%

24.10%

21.40%

27.50%

Primaria

22.10%

27.10%

18.10%

24.30%

Secundaria inconclusa

4.30%

7.70%

7.00%

6.40%

Secundaria

13.30%

22.30%

23.70%

19.30%

Preparatoria inconclusa

2.20%

3.60%

4.20%

3.20%

Preparatoria

2.20%

4.20%

14.40%

4.80%

Estudios profesionales

0.70%

0.90%

0.50%

0.70%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Subtotal

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

La condición educativa de los jornaleros agrícolas se transforma en una paradoja, ya que a temprana edad se involucran en procesos migratorios para sobrevivir y mejorar su condición de vida,
lo que los hace abandonar su educación; sin embargo, la carencia
de educación y de seguridad en el empleo los margina a la realización de actividades en la agricultura. Esta condición se transforma
en una barrera para lograr los niveles educativos que les permitirían trascender del empleo rural descalificado a un empleo mejor
remunerado, para el cual se requiere una cierta calificación formal,
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

67

por lo que su decisión de mejorar se transforma en una condición
de inequidad que los subsume en un ámbito laboral que les impide
trascender su condición de pobreza.
2.4. Empleo e ingresos
Debido a la estacionalidad con la que se presenta la demanda de
trabajo, los jornaleros tienden a trabajar en varios cultivos en un
año. De tal forma que sólo el 24.3% de los jornaleros indígenas
trabaja en un solo cultivo, mientras que el 38.8% trabaja en dos, y
36.9% trabaja hasta en tres cultivos; como se puede observar, para
la mayor parte de la población indígena incorporada a los mercados de trabajo con elevada demanda de mano de obra, el proceso
migratorio es una necesidad, con lo cual se convierten en migrantes “circulares permanentes” (Carton de Grammont, 2004).
En frutas y cultivos industriales, los jornaleros tienen un comportamiento muy similar, es decir, la mayor parte de los jornaleros
trabaja en uno o dos cultivos al año, mientras que sólo el 26% y el
19.5%, respectivamente, se contratan en tres cultivos. En hortalizas, el comportamiento es diferente, ya que el 56.1% de los jornaleros trabaja en hasta tres cultivos, el 32.8% en dos, mientras que sólo
el 11.2% trabaja en uno solo, lo que tiende a confirmar una mayor
presencia de migrantes circulares.
Lo anterior se debe a que las hortalizas se desarrollan en regiones de policultivo, donde se suceden y se traslapan los periodos de cultivo de diferentes hortalizas, con lo que las regiones incrementan sus periodos de demanda de trabajo, lo que da lugar
a que los jornaleros puedan incorporarse a procesos de trabajo
continuos, sin necesidad de trabajar en un mismo predio o con un
mismo patrón, y sin salir de la localidad. De la misma manera, los
productores que trabajan en un cultivo en una región suelen tener
explotaciones en otras regiones, con lo que movilizan a los trabajadores ya sea mediante ofertas de trabajo o físicamente, de una
región productora a otra. De la misma manera, la población sigue
patrones migratorios que le permiten, debido al conocimiento de
los mismos, mantenerse ocupadas durante la mayor parte del año
(Hernández, 2016).

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�68

JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

TABLA 5
Número de cultivos en los que los jornaleros trabajan,
según tipo de cultivos
Tipo
de cultivo

1

Cultivos en los que trabaja
2

3

Total

Frutas

27.40%

46.60%

26.00%

100.00%

Hortalizas

11.20%

32.80%

56.10%

100.00%

Industriales

38.40%

42.10%

19.50%

100.00%

Otros

50.00%

30.00%

20.00%

100.00%

Total

24.30%

38.80%

36.90%

100.00%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

Por lo regular, los jornaleros indígenas acuden a contratarse
a lugares donde se pueden ocupar por periodos largos de trabajo
(Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), 2003), que es donde se
generan los mercados de trabajo intensivos.
En frutales, los periodos de trabajo más frecuentes son de 2 a
5 meses, siguiéndole en importancia los de más de una semana a
menos de 2 meses. En industriales, los más frecuentes son de dos a
cinco meses, y de cinco a nueve meses (ver tabla 6).
En hortalizas, que son los mercados de trabajo con mayor absorción de empleos, los períodos más frecuentes son los de larga
duración, es decir, la población se concentra en lugares que ofrecen trabajo por periodos de dos meses a más de nueve meses. Por
ejemplo, el 41.9% de los jornaleros se contrata por periodos de trabajo de cinco a nueve meses, el 17.1% lo hace por periodos de más
de nueve meses y el 30.1% se contrata por periodos de dos a cinco
meses.
En los mercados de trabajo intensivos en fuerza de trabajo, la
posibilidad de encontrar trabajo más de cuatro días a la semana fue
de 80%, es decir, sólo el 20% de los jornaleros indígenas trabajaron
de uno a cuatro días, la mayoría de los jornaleros trabajaron seis
días a la semana (el 52.8%), y el 16.8% de los jornaleros trabajaron
sin descansar un solo día de la semana.
En los cultivos en que existe una mayor probabilidad de que
los jornaleros trabajen sin descansar es en los de hortalizas (el
21.7% del total) y en los industriales (el 20.9% del total).

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�69

LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

TABLA 6
Duración de la temporada de trabajo en los lugares a donde acuden,
según tipo de cultivo.
Periodos de trabajo

Tipo de cultivo
Frutas

Hortalizas

Industriales

Otros

Total

Una semana o menos

2.60%

2.00%

14.00%

0.00%

3.70%

Menos de 2 meses

30.80%

8.10%

14.00%

0.00%

13.50%

De 2 a 5 meses

44.90%

30.10%

28.00%

25.00%

32.80%

12.80%

41.90%

28.00%

75.00%

34.40%

9.00%

17.10%

16.00%

0.00%

15.10%

Más de 5 meses
a 9 meses
Más de 9 meses
No sabe
Total

0.00%

0.80%

0.00%

0.00%

0.50%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

Esto confirma que los jornaleros, al tomar sus decisiones de
trabajo, así como al decidir sus flujos migratorios, lo hacen con
una gran racionalidad y con el conocimiento, ya sea por sus redes sociales o por sí mismos, de los lugares donde tienen mayores
probabilidades de encontrar empleo, con lo que se reduce el costo
de transacción de búsqueda de empleo. De la misma manera, la
ampliación del periodo de cosecha reduce el costo de transacción
del desplazamiento, y las mejores condiciones para alojarse estimulan a los jefes de familia a mantener unidos a sus familiares e
incrementar con ello su capacidad de generación de ingresos (Hernández, 2007).
Los grupos de edad que presentan mayores dificultades para
encontrar trabajo son los de 45 años y más, ya que, como se aprecia
en la tabla 8, el 29.2% de los jornaleros indígenas con más de 50
años de edad representan el 29.2% de los jornaleros que trabajan
entre 1 y 3 días, mientras que sólo representan el 17.1% del grupo
de edad, es decir, la incidencia es 70% mayor a su participación en
el grupo de edad. Una situación similar, pero menos severa, se advierte en el grupo de edad de 45 a 49 años, donde su participación
es 30% superior a su participación en el grupo de edad. Lo anterior es una muestra de la forma en que el mercado de trabajo, al
reducir la oportunidad de trabajo de los jornaleros que se encuentran en los grupos de edad superiores a los 45 años, opera como un
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

mecanismo de envejecimiento prematuro de la fuerza de trabajo
(Barrón et al., 2000). Así, al reducirse el número de días trabajados
a la semana, debido a que no son seleccionados para trabajar, se
incrementa su costo de transacción, con lo que cada vez es menos rentable buscar trabajo. Se presentan seis días a buscar trabajo,
para emplearse tres. Entonces el esfuerzo, el gasto de tiempo y los
costos de esperar hasta encontrar trabajo se elevan al doble, mientras que los ingresos semanales se reducen a la mitad.
TABLA 7
Días trabajados en la semana según tipo de cultivo.
Días
trabajados
en la
semana

Frutas

Hortalizas

Industriales

Otros

Total

1

0.00%

1.50%

1.30%

5.00%

1.10%

2

2.50%

2.80%

2.30%

5.00%

2.60%

Tipo de cultivo

3

4.90%

11.20%

7.70%

0.00%

8.30%

4

10.20%

9.00%

6.40%

10.00%

8.60%

5

15.80%

6.40%

9.00%

10.00%

9.70%

6

60.90%

47.40%

52.40%

70.00%

52.80%

7

5.60%

21.70%

20.90%

0.00%

16.80%

Total

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

Los grupos de edad que muestran una mayor probabilidad
de conseguir trabajo son los que se ubican entre los 15 a 24 años,
ya que su participación en los grupos de cinco, seis y siete días
trabajados a la semana representan una proporción superior a su
participación en el grupo de edad. Es decir, son núcleos de población que tienen una mayor aceptación en los mercados de trabajo.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�71

LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

TABLA 8
Días trabajados por semana, según grupos de edad.
Grupos de edad

Días trabajados en la semana
1a3

4

5

6

7

Total

0.80%

0.00%

0.00%

0.20%

0.50%

0.30%

15 a 19 años

6.20%

9.70%

12.40%

11.20%

11.50%

10.60%

20 a 24 años

12.30%

6.50%

13.30%

14.40%

13.70%

13.20%

25 a 29 años

8.50%

14.00%

11.40%

16.80%

13.70%

14.50%

30 a 34 años

13.10%

11.80%

7.60%

13.90%

14.30%

13.10%

35 a 39 años

9.20%

16.10%

17.10%

10.90%

11.00%

11.80%

40 a 44 años

9.20%

11.80%

14.30%

10.40%

8.80%

10.50%

45 a 49 años

11.50%

10.80%

9.50%

8.10%

8.20%

8.90%

50 y más años

29.20%

19.40%

14.30%

14.20%

18.10%

17.10%

Total

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

100.00%

10 a 14 años

Fuente: Elaboración propia con base en STyPS-PAJA, Encuesta Nacional de Jornaleros
Agrícolas 2009.

3. LA LEGISLACIÓN MEXICANA
Y LOS DERECHOS DE LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS
El trabajo rural siempre ha tenido un tratamiento diferenciado
respecto al urbano ante la ley, ya que al ser en su mayoría un trabajo de temporada y al realizarse en lugares apartados con reducida
disposición de servicios de salud, de vivienda y de servicios públicos en general, requiere de ciertas condiciones adicionales. Estas
condiciones están marcadas en el artículo 283 de la Ley Federal del
Trabajo (LFT).
Entre éstas se encuentran las relacionadas con proporcionar
vivienda temporal, asistencia médica en las localidades donde trabajan y trasladarlos a los lugares de atención médica cuando sea
necesario, así como otras relacionadas con el aprovechamiento del
espacio para realizar actividades propias de los trabajadores del
campo, como son el cuidado de animales de traspatio, el aprovechamiento de los acuíferos para sus necesidades, celebrar sus fiestas regionales y constituir cooperativas de consumo.
Además de estos derechos, de acuerdo con la ley, los trabajadores tienen los mismos que el resto de los trabajadores. Sin emTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�72

JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

bargo, el hecho de que la mayoría se contrate por temporada es un
factor que ha planteado dificultades para garantizar la contratación
formal de los trabajadores del campo. De la misma manera, existen
derechos sobre los que no se ha desarrollado una reglamentación
específica, ni los procedimientos apropiados a la temporalidad de
su contratación y a su proceso migratorio. Así, sus derechos a la
jubilación, la pensión e incluso a los servicios médicos tienden a
ser derechos limitados, ya que su falta de registro impide que esta
prestación sea aprovechada por ellos o por su familia directa. Una
situación similar se presenta en otras prestaciones, entre las que se
encuentra el reparto de utilidades. Para tener derecho a la participación de utilidades de la empresa es necesario que acrediten un
mínimo de 60 días trabajados con la firma (Artículo 127-VII, LFT).
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS) es el organismo público que, de acuerdo con la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (LOAPF), tiene como objetivo “vigilar
la observancia y aplicación de las disposiciones contenidas en el
artículo 123 y otros de la constitución federal, en la Ley Federal del
Trabajo y sus reglamentos” (Artículo 40-I, LOAPF).
Sus funciones las cumple a partir de sus programas de inspección, pero sus acciones se encuentran dirigidas principalmente a la
inspección de las regiones jornaleras, con el propósito de erradicar
la presencia de menores de edad en el trabajo, jornadas de trabajo
mayores a las permitidas por la ley, accidentes por la manera de
transportar a los trabajadores, así como brotes de enfermedades
por falta de higiene. Es decir que su función se concentra en evitar
que en la relación laboral se presenten condiciones consideradas
infrahumanas. Sin embargo, sus acciones no ponen al centro cuidar que la relación laboral se desarrolle en condiciones formales en
las que existan los registros de los trabajadores, sus días laborados
y las horas trabajadas al día, en las que se les paguen horas extras
y se les retribuya de acuerdo a la ley un pago extraordinario por
trabajar los días feriados.
Una situación similar se presenta en el actuar del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En 1995, se establece un
apartado especial para reglamentar las condiciones que normen las
prestaciones sociales en el campo. En 2001, se incluye en la Ley del
Seguro Social un capítulo específico que norma esta relación entre
los trabajadores estacionales, y es partir de 2009 que se establecen
consideraciones para que tanto los jornaleros como sus familias
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

73

gocen de la seguridad social, y por primera vez se considere la posibilidad de que los trabajadores temporales logren una condición
que les permita acumular semanas que les sean consideradas para
prestaciones como la jubilación y las pensiones.
Así, aun cuando la Ley del Seguro Social desde su promulgación considera que todas las personas que presten un servicio
remunerado, personal y subordinado, de acuerdo con los capítulos
20 y 21 de la LFT, son sujetos de aseguramiento del régimen obligatorio, siempre se ha considerado a los trabajadores estacionales
del campo como un núcleo de población con condiciones de atención diferenciadas respecto a la población urbana.
Por esa razón, cuando se empezó a normar el acceso de los
trabajadores del campo a la seguridad social, sólo se consideraron
los estados que contaban con productores orientados al mercado y
se trató de proteger a los trabajadores permanentes. Posteriormente se busca proteger a los trabajadores temporales, pero con prioridad a los que de alguna manera se encontraban relacionados con
las empresas paraestatales (Cordemex, Tabamex y Azúcar, S. A.).
El IMSS, al ampliar su operación e incluir a los trabajadores
del campo, lo hace considerando que la contratación de los jornaleros agrícolas es por periodos cortos y con empleadores que en
su mayoría no están en condiciones de sufragar los costos de la
seguridad social. Esta consideración hace que para el IMSS resulte
oneroso diseñar una estructura recaudatoria, por lo que los decretos y modificaciones de la ley buscan brindar el servicio sólo donde
sería factible desarrollarlo. Por otra parte, en el IMSS no existió en
ese periodo claridad sobre el sujeto de servicio, ya que los decretos
que modifican la Ley del Seguro Social (LSS) y los reglamentos que
establecen las formas específicas de dar el servicio resultan ambiguos, al considerar de la misma forma a trabajadores, ejidatarios34y
sus organizaciones (las Sociedades Locales de Crédito Ejidal).
En 1995, con la nueva LSS, los trabajadores eventuales del
campo obtuvieron un estatus legal equitativo respecto al resto de
los trabajadores, pues a partir de ese momento se abrió la posibilidad de que los trabajadores fueran sujetos de servicios de seguridad social individual, y no sólo los referidos a la atención médica; pero los usos y costumbres generados por la forma en que se
34Los ejidatarios pueden participar como jornaleros, pero en las actividades de cosecha
de los cultivos señalados. De acuerdo con la LFT, son corresponsables de los empleadores.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�74

JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

configuró a lo largo de los años el proceso de aseguramiento se
convierten en una gran barrera para incrementar la proporción de
la población atendida. Para los empleadores resultaba muy sencillo reportar una determinada cantidad de jornales en función de
sus cultivos y de los índices de absorción de empleo por hectárea,
pero, además, este reporte se hacía en función de sus necesidades
de servicios médicos, estimadas en promedio al año, lo que les garantizaba brindar el servicio y cumplir con la ley a un bajo costo.
La nueva forma de aseguramiento obliga a la individualización de
las cuentas, a reportar los salarios de cotización y a cumplir tanto
con la LSS como con la LFT.
El problema que existe en la actualidad es que el aseguramiento de los trabajadores se presenta fundamentalmente como un régimen obligatorio (para la ley), pero como un régimen voluntario
para los empleadores. Esto se debe a la insuficiencia de la estructura del IMSS para realizar visitas de inspección y garantizar que los
empresarios inscriban a sus trabajadores. En ese sentido, más que
realizar visitas de inspección para obligarlos a cumplir con la ley,
se apela a la voluntad de los empresarios.
4. SINDICALIZACIÓN DE LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS
INDÍGENAS
Para el logro de condiciones de equidad en las relaciones de trabajo,
resulta fundamental que los trabajadores constituyan instituciones
que les permitan cohesionar sus demandas, desarrollar procesos
para el empoderamiento de los trabajadores y el reconocimiento
de sus derechos, y tener un instrumento que les permita negociar
estas condiciones con sus empleadores.
El logro de este propósito ha sido afectado por un conjunto
de condiciones que caracterizan a los jornaleros agrícolas y muy
particularmente a los jornaleros agrícolas indígenas.
En primer término, tenemos aquellas condiciones que son comunes a todos los trabajadores del campo:
1. La estacionalidad, es decir, se trata de trabajo que por su naturaleza es temporal.
2. El origen de los jornaleros. Los mercados de trabajo se nutren de
trabajadores de muy distintas regiones, pues existen jornaleros que
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

75

son traídos desde sus comunidades por enganchadores; otros acuden
por su propio pie, basados en sus redes sociales y en su conocimiento del mercado; existen otros trabajadores que, siendo de entidades
expulsoras de fuerza de trabajo, se han asentado en los mercados
laborales.
3. Los grandes empresarios tienen preferencia por contratar jornaleros con determinadas características, mismas que, en función de
sus estereotipos, las relacionan con determinadas etnias o regiones
(Favret, 2010). Esto, que es parte muy importante en la estabilidad
de las relaciones que forman, lo garantizan mediante el aprovisionamiento de jornaleros a través de enganchadores (Saldaña, 2012).

En segundo lugar, tenemos las condiciones relacionadas con
características culturales, como son las siguientes:
a) El 38% de los jornaleros es de origen indígena.
b) Una proporción importante de ellos es monolingüe.
c) Son de muy diversas etnias.
d) Aun teniendo la misma raíz lingüística, tienen costumbres muy
diversas, en función de la localidad de origen.

Esas condiciones, como lo señala Canabal (2008), han favorecido el desarrollo de sindicatos de protección, como el Sindicato
Nacional de Trabajadores, Obreros y Asalariados del Campo, Similares y Conexos de la Confederación de Trabajadores de México
(CTM), que afilia unos 200 mil trabajadores agrícolas en todo Sinaloa (p. 120).
Otra forma de representación de los jornaleros agrícolas es la
de organizaciones que se aglutinan en torno a demandas de carácter civil y reivindicaciones étnicas. “Tal es el caso de Baja California,
en donde ha proliferado la formación de diversas organizaciones,
entre las que destacan el Movimiento de Unificación de Jornaleros
Independientes (MUJI) o el caso del MULI, Movimiento de Unificación de Lucha Indígena, del cual se derivó la Organización del
Pueblo Triqui (OPT), cuya finalidad es vincular a este grupo indígena y el Frente Indígena Oaxaqueño Binacional (FIOB)” (Arroyo,
2001, p. 120), o el del Frente de Unificación Lucha Triqui (FULT),
que se constituye en 2002, en Sinaloa (Ortiz, 2013).
Otro ejemplo de asociación de trabajadores del campo lo fue
la Organización de Jornaleros Agrícolas Migrantes del estado de
Guerrero, cuyas acciones se centraron en el impulso de proyectos
de bienestar comunitario, la regulación de los flujos migratorios
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

y la negociación de mejores condiciones de trabajo directamente
con las empresas agrícolas. Esta organización conformó un Fondo
de Previsión Social para cubrir a los trabajadores con un seguro de
vida o por pérdida de algún miembro de la familia; este fondo ha
beneficiado aproximadamente a 24 mil migrantes” (Arroyo, 2001,
p. 121).
Recientemente, se formó el Sindicato Independiente Nacional
y Democrático de Jornaleros Agrícolas, pero éste no ha pasado a
dirigir o agrupar a trabajadores de alguna empresa agrícola, por lo
que su existencia no ha influido en la mejora de las condiciones de
contratación de los jornaleros.
Los trabajadores rurales indígenas enfrentan dos grandes
problemas para la mejora de sus condiciones laborales mediante
la organización sindical. El primero es que los organismos sindicales que han logrado una mayor consolidación, lo han hecho por
su importancia como un medio de contención de las demandas de
los trabajadores (sindicatos de protección), mientras que los que sí
se encuentran preocupados por esto funcionan como organizaciones sociales, y son interlocutores del gobierno para el aprovechamiento de los programas sociales de apoyo a la población pobre. Es
decir, ninguno de los dos tipos de organizaciones se centra en el
mejoramiento de las condiciones de vida de sus asociados derivado
de su relación laboral.
CONCLUSIONES
Los mercados de trabajo en que se emplean los jornaleros indígenas tienden a reducir la estacionalidad de la demanda; los periodos
de contratación tienden a ser cada vez más amplios, la contratación
por semana tiende a ser lo regular; los trabajadores en su mayoría,
cuando se encuentran en mercados de trabajo de elevada demanda
de jornaleros, tienden a trabajar toda la semana, y en un 20% de
los casos, tienden a hacerlo sin descansar en la mayor parte de la
temporada.
La diversificación de cultivos de las regiones productoras
demandantes de jornaleros agrícolas indígenas reduce la estacionalidad de la demanda de empleo e influye en la ampliación y el
encadenamiento de los ciclos agrícolas, con lo que crece el periodo
de demanda de jornaleros, hasta constituir ciclos de demanda que
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�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

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se ubican entre tres y hasta 10 meses continuos de trabajo. Estas
condiciones le generan una gran estabilidad al mercado, ya que se
reducen las demandas estacionales de trabajadores, con lo que se
desarrolla una tendencia a la regularización de los salarios y disminuyen las presiones sobre los empleadores para utilizar la diferenciación salarial como estrategia para garantizar la atracción y
la permanencia de los jornaleros. Si bien lo anterior es un efecto
negativo en la condición de ingreso de los jornaleros, el efecto positivo es que reduce el costo de transacción en la búsqueda de empleo y amplía su estabilidad laboral, entendida no en términos de la
formalidad, sino en términos de la incertidumbre de no encontrar
trabajo. Éste ha sido un factor que ha permitido el asentamiento
de las familias indígenas migrantes en localidades con una elevada
demanda de empleo, por ejemplo, en el Valle de San Quintín, en
Baja California, y el Valle de Culiacán, en Sinaloa, entre otros (Hernández, 2005).
La vida profesional de los jornaleros agrícolas indígenas se enfrenta a un conjunto de paradojas.
La primera es que, como una medida desesperada, orillados
por la falta de oportunidades en sus localidades de origen, se incorporan a un proceso migratorio como una medida para salir de
la pobreza extrema.
Aprovechando su conocimiento y sus redes sociales, desarrollan flujos migratorios que les permiten mantenerse ocupados la
mayor parte del año; sin embargo, el bajo nivel de ingresos de su
actividad determina que, aun trabajando la totalidad de la semana,
la mayor proporción de ellos sobrevive por debajo de la línea de
pobreza alimentaria.
La incorporación temprana al trabajo y las dificultades para
estudiar en sus localidades de origen les impiden terminar los diferentes grados de la educación básica, por lo que al incorporarse
a los mercados de trabajo quedan relegados a la ocupación en actividades donde no se requiere educación formal; de la misma manera, los lugares donde encuentran empleo son lugares donde no
existe una oferta adecuada de servicios educativos apropiados a su
condición, por lo que muchos no concluyen ni la educación básica
obligatoria, y tienen pocas posibilidades de superar su condición
de pobreza.
El mercado de trabajo rural tiene dos características negativas
para los jornaleros agrícolas indígenas. En primer lugar, permite
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JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ TRUJILLO

la incorporación de los niños al trabajo, limitando sus capacidades
para emplearse en condiciones de equidad, y por otro, debido al
mecanismo de selección de trabajadores, genera un envejecimiento prematuro de los jornaleros. El envejecimiento se produce ya
que a partir de los 45 años enfrentan muchas dificultades para conseguir trabajo, aun encontrándose en lugares de elevada demanda,
pues para ocuparse tienen que pasar por un proceso de inspección
visual, reduciéndose con ello su capacidad de emplearse. Hasta que
llega un momento en que los días que permanecen sin ocuparse
son tantos que terminan por dejar de participar en los mercados
intensivos en fuerza de trabajo, teniendo que regresar a sus lugares de origen. Esta condición provoca que de vivir para trabajar y
desenvolverse en condiciones de pobreza, terminen su vida en sus
localidades de origen, trabajando para vivir en la indigencia.
Los jornaleros agrícolas enfrentan dificultades institucionales, pues, como se señaló, las instituciones públicas que intervienen
en su mercado de trabajo no han desarrollado una normatividad
específica que facilite que ellos puedan ser sujetos de los propósitos de la legislación laboral y de la seguridad social, a pesar de
las condiciones en las que se desarrolla su actividad laboral. Pero
esto también se deriva de que estas mismas instituciones enfrentan
dificultades de supervisión y de estructuras para cumplir con sus
funciones en las localidades donde se ocupan los jornaleros agrícolas indígenas, lo que genera un vacío institucional que aprovechan
los empleadores para no cumplir con sus obligaciones.
Los jornaleros agrícolas indígenas han enfrentado dificultades
para el desarrollo de sus propias instituciones. Las organizaciones
de representación que han alcanzado su más alto grado de consolidación son las étnicas; sin embargo, éstas, por no ser organizaciones sindicales, no se centran en la defensa de sus derechos como
trabajadores. Los organismos sindicales que han logrado una mayor consolidación lo han hecho por su importancia como un medio de contención de las demandas de los trabajadores (sindicatos
de protección), mientras que los que sí se encuentran preocupados
por esto funcionan como organizaciones sociales y son interlocutores del gobierno para el aprovechamiento de los programas sociales de apoyo a la población pobre. Es decir, ninguno de los dos
tipos de organizaciones se centra en el mejoramiento de las condiciones de vida de sus asociados derivado de su relación laboral.
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�LOS JORNALEROS AGRÍCOLAS DE ORIGEN INDÍGENA

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�Estructura de las Ventajas Comparativas Reveladas
de Tubos y Perfiles Huecos sin Soldadura
en México. Un Caso de Éxito Exportador1
Structure of the Revealed Comparative Advantages
of Seamless Tubes and Hollow Profiles in Mexico.
A Case of Export Success
ANDRÉS JIMÉNEZ*2 | VANESSA RODRÍGUEZ**3 | MARÍA JOSÉ SIFUENTES***4

► RESUMEN
En este documento se analizan las ventajas comparativas reveladas de tubos y perfiles huecos sin soldadura en México mediante la metodología propuesta por Gunes (2011), y con ellas
se estudian las posibles determinantes en el tiempo. Los resultados obtenidos apoyan la hipótesis de que México efectivamente
cuenta con ventaja comparativa revelada en los tubos y perfiles
sin soldadura, y con el paso del tiempo ha ido incrementando su
especialización. En particular, después de 2005, porque se recibieron inversiones de empresas transnacionales y los precios del
petróleo y el gas tenían una tendencia al alza, siendo la extracción
y la transportación los principales mercados para el tubo de acero
sin costura. Se comparan los resultados con los cuatro países productores de tubos en América Latina (Argentina, Brasil, México y
Venezuela), por su similitud dentro de la industria.
Palabras clave: Ventaja comparativa | Tubos y perfiles sin soldadura |
			
México | Exportaciones | América Latina.

► ABSTRACT
This paper investigates the revealed comparative advantages
of seamless tubes and hollow profiles in Mexico, through the
1 Se agradece al Dr. José de Jesús Salazar por el apoyo brindado en la elaboración de este
trabajo.
*2Estudiante del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Licenciatura en Economía. Correo electrónico: andresmarcelojimenez@gmail.com
**3Estudiante del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Licenciatura en Economía. Correo electrónico: rdzvanessa97@gmail.com
***4Estudiante del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Licenciatura en Economía. Correo electrónico: mariiasifuentes_97@hotmail.com
Recibido: 13 de agosto de 2018 | Aceptado: 15 de diciembre de 2018
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ISSN 2007-1205 | pp. 81-101

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methodology proposed by Gunes (2011) and also their possible determinants through time. The findings sustain the
hypothesis that Mexico has revealed comparative advantage
in seamless tubes and profiles, and its specialization has increased over time. The results obtained from 2005 are due to
the investment of transnational steel companies and the increase of oil and gas prices, being the extraction and transportation of these commodities the main market for the seamless
steel tube. For their similarity within the industry, a comparison of the outcomes is made between the four main producers of tubes in Latin America (Argentina, Brazil, Mexico and
Venezuela).
Keywords: Comparative advantage | Seamless pipes and hollow profiles |
			
Mexico | Exportations | Latin America.

INTRODUCCIÓN
México, Argentina, Brasil y Venezuela son los únicos cuatro países
de Latinoamérica que cuentan con el equipo necesario para fabricar tubos sin costura (la planta de Venezuela se encuentra inactiva
desde 2009), por lo que los demás países de esta región dependen
de la importación del producto. Mendes de Paula (2016) establece
que la participación de América Latina en la producción mundial
de tubos sin costura disminuyó en 2.7 puntos porcentuales entre
2010 y 2015; de 2014 a 2015 se redujo su participación en 0.9 puntos porcentuales para las exportaciones de tubos y perfiles, y aumentó su participación en 3 puntos porcentuales en importación.
Es decir, el mercado de tubos sin soldadura de América Latina se
ha ido incrementando cada vez más por las importaciones. Datos
de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) establecen
que las exportaciones de acero acabado de América Latina en 2017
alcanzaron los 8.8 millones de toneladas, 11% más que en 2016, y
el 9% de ese total pertenece a tubos sin costura (805 mil toneladas).
Sin embargo, se estima que la demanda global disminuyó 3.9%.
Específicamente para México, la industria siderúrgica desempeña un papel clave en la economía mexicana. La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero) publicó el
Panorama siderúrgico 2016, en donde se ubica a México como el
décimo tercer productor de acero del mundo. Esta industria abarca el alto horno, el horno eléctrico, los productores de básicos y
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�ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

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fundidores, los centros de servicio y comercializadores, y los laminadores y productores de tubería, siendo estos últimos los que
cuentan con más presencia en el país. Datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) indican que en
los últimos cinco años (2011-2017) las exportaciones siderúrgicas
más importantes para México corresponden a los tubos y perfiles
huecos sin soldadura, representando el 22.4% del total de las
exportaciones de esta industria.
Corrales (2005) ha investigado sobre la importancia de la producción de acero en el estado de Nuevo León. La demanda de esta
industria se ha saturado en los mercados locales e internacionales y
el proceso de globalización ha reconfigurado los mercados acereros
en el mundo, haciendo que se pierda el control sobre esta industria
que había sido estratégica para México durante muchos años. El
autor deja un vacío en la literatura del análisis en los productos
con mayor exportación a nivel nacional; menciona en sus conclusiones que, por ser una región proveedora de insumos básicos
para la industria, fuente de crecimiento y acumulación de capital,
se debería demostrar si la fabricación regional de los productos de
acero ya no es necesaria por su abundancia en los mercados internacionales, por lo que habría que investigar y analizar las ventajas
de obtenerlos del extranjero. Menciona la necesidad de conocer,
evaluar y medir la importancia de estos productos en la industria
manufacturera regional y en el exterior para prever su futuro. De
lo anterior parte la importancia de esta investigación: determinar
si la producción de tubos y perfiles huecos sin costura en México
es competitiva debido a su abundancia en el mercado mundial, ya
que, según el INEGI, este producto es el que cuenta con la mayor
participación en las exportaciones siderúrgicas. Sin embargo, en
los últimos cinco años se ha visto una tendencia a la baja, por lo que
se deben analizar las determinantes de su comportamiento.
El objetivo de esta investigación es estudiar, por el método de
Gunes (2011), si existe ventaja comparativa revelada en los tubos y
perfiles huecos, sin soldadura (sin costura), de hierro o acero (producto del capítulo 73, partida 04, del Sistema Armonizado de Designación y Codificación), además de sus determinantes a través del
tiempo. Para ello se compararán los cuatro países productores de
tubos sin costura en América Latina anteriormente mencionados,
ya que estos cuatro países tienen características similares, como:
ser países emergentes, haber recibido inversiones fuertes de capital
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y que sus industrias hayan iniciado con el modelo de industrialización por sustitución de importaciones (ISI). La hipótesis es que,
efectivamente, México cuenta con ventaja comparativa revelada en
el producto antes mencionado y que la misma ha ido creciendo, ya
que a partir de 1998 hubo más apertura comercial en el mercado de
acero y el país se ha ido especializando en la producción de tubos y
perfiles sin soldadura.
El estudio del índice de ventajas comparativas reveladas es
importante porque esta metodología indica las ventajas comparativas a partir de los flujos de comercio, como señala Huerta (2009).
Su estudio puede ayudar a obtener un mejor entendimiento de la
posición de un país frente a sus competidores y determinar medidas para mantener y mejorar el desempeño de las exportaciones;
esto se puede lograr a través de planes de acción para mantener
e incrementar la inserción de productos y servicios originarios
de los subsectores importantes en los mercados internacionales.
De acuerdo a Bonales, Arroyo y Tinoco (2016), un país obtendrá
beneficios cuando se especialice en la producción y exportación
de bienes y servicios que son relativamente más baratos e importe
los que son relativamente más caros, y al no hacer esto, se incurre
en un costo. Para la medición de ventajas comparativas reveladas
se utilizará el método propuesto por Gunes (2011), por ser el más
apropiado y porque su medición es enfocada a la industria o al producto. Los datos utilizados para la medición se obtienen de la base
de datos estadísticos de comercio internacional de las Naciones
Unidas (International Trade Statistics Database (UN Comtrade),
2018).
En los resultados se encuentra que la evolución de la ventaja
comparativa revelada de tubos y perfiles sin costura para México
ha sido favorable en comparación con la evolución que han tenido las del resto de los países latinoamericanos productores de los
mismos. Se obtiene que durante los años de 1996-2004 el comportamiento del índice de México tiene una tendencia al alza, pero en
los años de 2015 y 2016 parece ir a la baja. Los resultados también
arrojan que el incremento de ventaja comparativa revelada de México a partir de 2005 se debe al alza en los precios de gas y petróleo,
ya que la transportación y la extracción de éstos son los principales
usos del tubo de acero sin costura.
El resto del artículo se divide de la siguiente forma: primeramente, se presenta la teoría de la ventaja comparativa revelada y la
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�ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

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revisión de la literatura que sustenta nuestra hipótesis: investigaciones relacionadas con la industria siderúrgica y estudios previos
sobre la ventaja comparativa revelada. La segunda parte describe
los métodos empleados. La sección tres presenta los resultados encontrados. Finalmente, en el cuarto apartado son presentadas las
conclusiones de la investigación.
MARCO TEÓRICO
Ricardo (1959 [1817]) defiende la libertad de comercio exterior y
propone por primera vez el concepto de ventaja comparativa, el
cual hace referencia a asignar de manera eficiente los recursos de
un país a aquellos sectores donde sea relativamente más productivo;
es decir, un país puede importar los bienes que su trabajo produce
de forma relativamente ineficiente y exportar aquellos otros que su
trabajo produce de forma relativamente más eficiente. Esta teoría
se basa en las diferencias entre la productividad de la mano de obra
en las naciones y hace posible que se favorezcan algunos sectores,
se amplíe el intercambio comercial y se busque la especialización
en actividades más rentables y con mayor valor agregado. La teoría
ricardiana trata de demostrar que el comercio internacional tiende
a ampliar las posibilidades de consumo de los países, lo que implica
incremento en las ganancias del comercio (Porter, 1991).
El modelo propuesto por David Ricardo acerca de la teoría
de la ventaja comparativa hace referencia a que los países se especializan en producir aquellos bienes en los que sus costos relativos son menores. Esta idea difiere del pensamiento de Adam
Smith (1937 [1776]) sobre la ventaja absoluta, la cual establece que
un país empleará menor cantidad de trabajo por unidad de producción en comparación al país con el que se establece el vínculo
comercial. Por otro lado, la teoría de Heckscher-Ohlin, planteada
en Borkakoti (1998), propone una extensión a la teoría de ventajas comparativas, ya que sostiene que, aun cuando todos los países
tengan acceso a la misma tecnología, habrá en cada país industrias
que posean una desventaja comparativa en relación con los demás
países. Por lo tanto, el origen de las ventajas comparativas se encuentra, según Heckscher-Ohlin, en la dotación de factores (capital
y trabajo). Es decir, dado el cambio en la dotación relativa de factores y su consecuencia sobre los precios relativos, ante la aperTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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tura comercial, cada país tiende a especializarse en la producción
del bien relativamente intensivo en el uso del factor relativamente
abundante (Markusen, Melvin, Kaempfer y Maskus, 1995). Los beneficios que un país obtiene ante la apertura comercial se pueden
explicar a través del teorema de las ganancias del comercio, el cual
afirma que:
El valor de producción se maximiza cuando un país se abre
al libre comercio, ya que las canastas de consumo en el libre
comercio evaluado con los precios de apertura son menores
a la canasta de consumo en autarquía evaluada con precios de
libre comercio. En dicha situación, la canasta de consumo de
libre comercio es preferida a la de una economía cerrada (p.
65).25

En este marco teórico se han presentado los conceptos y teoremas sobre el fenómeno de estudio que son las ventajas comparativas. En la literatura académica no se encontró ningún trabajo
que midiera las ventajas comparativas para los tubos y perfiles huecos, sin soldadura (sin costura), de hierro o acero en México, por
ninguna de las metodologías existentes. La literatura que más se
ha acercado a nuestro enfoque de estudio es acerca de la industria
siderúrgica mexicana. En la siguiente sección se procede a discutir
la literatura recabada.
REVISIÓN DE LA LITERATURA
Dentro de la literatura existente, en un plano más general, se han
encontrado artículos sobre las determinantes de las ventajas comparativas para la industria del acero; Feng (1994) analiza la evolución y el crecimiento de la industria del acero en China, donde su
teoría base es la ventaja comparativa. A través de estudios cualitativos, concluye que para que un país tenga ventaja comparativa en
la producción de acero, tanto el stock de capital físico como la capacidad tecnológica deben proporcionar competitividad. Menciona
que sería importante enfocarse en los posibles beneficios que se
obtendrán de la integración económica en la industria siderúrgica.
Por otro lado, la investigación de Ault (1972) sobre las determi25Traducción propia.
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nantes del acero a nivel internacional con los países más industrializados (Japón, Estados Unidos, Europa Occidental) difiere del
enfoque teórico de Feng (1994) e incluso refuta el modelo de Heckscher-Ohlin para su análisis, ya que lo considera inadecuado por
el supuesto de tecnologías iguales en este tipo de industria. Propone la teoría de economías a escala y la de doctrina de los costos
comparativos, porque estas teorías sostienen que el comercio de
este tipo de sectores tiene lugar por las diferencias en costos de
producción unitarios.
Los artículos encontrados acerca de la industria siderúrgica
a nivel nacional e internacional dan el contexto económico para
entender las posibles determinantes en el desempeño de la industria del acero. Jerez (2013) explica que, para Argentina y Brasil, se
logró fortalecer la industria por el modelo de industrialización de
sustitución de importaciones (ISI), con la implementación de estrategias como el Plan Siderúrgico Nacional en Argentina y el plan
nacional sectorial en Brasil en 1971. Esto se puede relacionar con
lo que dice Fernández (2013) sobre la crisis en la industria siderúrgica mexicana en 1998, ya que se redujo su participación en el
mercado nacional por la apertura comercial, a pesar del aumento
en su producción. Con la reducción de los aranceles se incrementaron las importaciones procedentes de China, debido a que éstas
se encontraban respaldadas por grandes subsidios estatales.
La apertura comercial ha tenido implicaciones dentro de la
industria siderúrgica mexicana. Brown y Guzmán (1998) identifican el progreso tecnológico de la siderurgia mexicana y evalúan el
desempeño productivo de las industrias metálicas básicas del hierro y el acero de 1984 a 1994. Concluyen que la apertura comercial reveló las fortalezas y debilidades de la siderurgia mexicana. El
Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) obligó
a los productores de acero nacionales a mejorar su productividad
y alcanzar precios competitivos. Esto coincide con lo encontrado
por Soto y Solé (2001) sobre el cambio tecnológico en la siderurgia
mexicana, que llevó a las plantas más importantes a operar con tecnología avanzada, lo cual les otorgó una ventaja competitiva desde el punto de vista tecnológico. Ambos autores concluyen que el
proceso de modernización de las empresas siderúrgicas nacionales
permitió la mejora en la eficiencia productiva y avanzar cada vez
más hacia la elaboración de productos con mayor valor agregado.
Por otro lado, Nahuat, Jiménez, Cruz y Buenrostro (2016) analizan
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los retos para la internacionalización de la industria acerera mexicana. Argumentan que, debido a que el acero se vende como materia prima, su precio debe ajustarse al precio internacional. Esto
significa que cuando la demanda disminuye, la competitividad se
vuelve determinante. Aseguran que el acero nacional no enfrenta
ningún problema en cuanto a calidad y precio al participar en el
mercado global.
La evidencia regional coincide con la importancia de la apertura comercial para el crecimiento económico, tal como Corrales
(2007) explora los cambios de la industria siderúrgica en Nuevo
León. El autor destaca la importancia de la producción de acero
para las fábricas nuevoleonesas, porque les permitió crecer y fomentar el desarrollo regional. El autor concluye que el nivel de concentración y poder de desarrollo de esta región tuvo como fuente
de crecimiento a la industria siderúrgica y su internacionalización,
y en México contribuyó a la creación de la infraestructura básica.
La teoría de ventaja comparativa y el teorema de Heckscher-Ohlin también han sido comprobados a través de análisis
cuantitativos. Diversos autores han utilizado la metodología de Yu,
Cai y Leung (2009) —la cual es una modificación al índice de Balassa (1965)— para obtener la ventaja comparativa revelada de diversas industrias. Así lo hizo Salazar (2015), quien probó las ventajas
comparativas reveladas normalizadas de México y sus estados, y
su evolución. Se encuentra que, en la mayoría de los estados, en
los subsectores donde se encuentra la mayor parte de los comerciables mexicanos, las ventajas comparativas concentran proporciones grandes de producción, empleo y activos; sin embargo, hay
estados cuyas proporciones totales son bajas, lo cual muestra áreas
de oportunidad para redirigir los incentivos y propiciar un mayor
crecimiento estatal.
El teorema de Heckscher-Ohlin ha sido base teórica para
comprobar la especialización de algún sector, dentro de un país,
tal como lo hacen Aguirre, Salim, Torres y Reina (2012) para la industria textil mexicana, quienes, al igual que Salazar (2015), han
utilizado la metodología de Yu et al. (2009) para comprobar que,
después de la apertura comercial, México se especializa en el bien
intensivo, en el factor abundante de mano de obra, dada la ventaja
comparativa. En contraste, Amoroso, Chiquiar y Ramos-Francia
(2011) hacen su investigación para identificar si las diferencias en
los flujos de comercio se deben a las diferencias en productividad
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�ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

89

o a las diferencias en las dotaciones de factores en la industria manufacturera, utilizando el método propuesto por Balassa. A partir
de esta misma metodología, Chiquiar, Fragoso y Ramos-Francia
(2007) realizaron su investigación sobre las ventajas comparativas
reveladas de México en el sector de manufactura para el periodo
1996-2005. En su estudio analizan la positiva correlación que tiene
el desempeño relativo de las exportaciones manufactureras mexicanas en el mercado de Estados Unidos. A diferencia de Amoroso
et al. (2011), lo hacen en comparación con países asiáticos y concluyen que las diferencias en los patrones de especialización entre
México y sus principales competidores efectivamente tienden a
seguir lo propuesto por la teoría de Heckscher–Ohlin. Al igual que
Amoroso et al. (2011), Aguirre et al. (2012) lograron comprobar el
teorema de Heckscher-Ohlin para la industria textil, a pesar de la
diferencia en los métodos empleados. Los autores mencionan que
sería importante encontrar una explicación de por qué las exportaciones mexicanas son decrecientes, a pesar de que el país cuenta
aún con una ventaja comparativa.
La literatura existente también ha mostrado interés en el comercio intra-industrial, el cual consiste en la exportación e importación del mismo tipo de bien. Mendoza (2016) se enfoca en
las ventajas comparativas del comercio intra-industrial en México
con sus principales socios comerciales, Estados Unidos y China.
Señala que las principales exportaciones mexicanas a Estados Unidos están concentradas en la industria automotriz y las telecomunicaciones. Para medir el comercio intra-industrial de México, Estados Unidos y China, utilizaron el índice de Grubel-Lloyd (1965).
Esta metodología difiere de la utilizada por Sotomayor (2009),
quien mide el comercio intra-industrial de la industria manufacturera no-maquiladora a través de la metodología de Greenaway y
Milner (1984) —basado en el índice de Grubel-Lloyd (1975)—. No
obstante, Mendoza (2016) también complementa su metodología
estimando un modelo robusto de mínimos cuadrados que sugiere
que las ventajas comparativas reveladas y el efecto de arrastre de
los socios comerciales han tenido un efecto positivo en el comercio
intra-industrial, análisis que Sotomayor (2009) no aborda. Los resultados obtenidos por Sotomayor (2009) comprueban que el comercio bilateral mexicano ha sido vertical y que se ha concentrado
en un reducido número de sectores industriales.
La importancia del cálculo de ventajas comparativas revelaTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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das, como menciona Huerta (2009), radica en el uso correcto de la
política de comercio que se debe emplear con base en las ventajas
comparativas del país. Este autor establece que siguen siendo una
guía adecuada para dirigir la política industrial tanto en el corto
como en el largo plazo. Esto se relaciona con lo investigado por
González, Priego y Fragoso (2017), quienes buscaron justificar la
teoría de las ventajas comparativas como guía de política pública.
A diferencia de Huerta (2009), González et al. (2017) utilizaron el
método de Gunes (2011) para medir las ventajas comparativas reveladas, para su posterior comparación con el índice de eficiencia.
Los autores concluyen que la examinación que ejercieron sobre las
ventajas comparativas reveladas para juzgar su conveniencia como
guía de política industrial terminó demostrando su efectividad, lo
cual significa que son una buena guía de política industrial.
Es importante mencionar que no existe ninguna investigación
en el plano internacional donde se utilice lo propuesto por Gunes,
dado que su publicación, donde propone la modificación al índice de ventajas comparativas reveladas, es relativamente reciente.
Además, como se mencionó anteriormente, no se encuentra en el
plano nacional e internacional un estudio que se asemeje a esta investigación, por lo que este punto constituye la mayor aportación
del presente trabajo a la literatura. A continuación, se presenta la
metodología del Índice de Ventajas Comparativas Reveladas propuesto por Gunes (2011) para los tubos y perfiles huecos, sin soldadura (sin costura), de hierro o acero.
METODOLOGÍA
El escenario ideal bajo la apertura comercial es exportar aquellos
bienes que proveen mayor valor agregado e importar los que no
generen dicho valor. Sánchez (2007) nos dice que, si se tomara en
cuenta que cada región tiene sus propias ventajas de cultura, situación económica o zona geográfica, se podría explotar de mejor
manera la exportación de aquellos bienes en los cuales se mantiene
cierta ventaja e importar aquellos en los cuales se tienen desventajas. Para ello se utilizan las ventajas comparativas reveladas, que
son un indicador en forma indirecta que determina las ventajas
comparativas de un país. Gunes (2011) establece que el cálculo de
la ventaja comparativa no es posible, ya que los precios autárquicos
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ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

relativos no son observables y posiblemente los datos disponibles
estén en equilibrio post-comercialización.
Balassa (1965) introdujo el término ventaja comparativa revelada,
con el fin de indicar que las ventajas comparativas entre naciones
pueden ser reveladas por el flujo del comercio de mercancías, en
cuanto el intercambio real de bienes refleja costos relativos y también diferencias que existen entre los países. Este índice mide el
grado de importancia de un producto dentro de las exportaciones
de un mercado a otro, versus la importancia de las exportaciones
del mismo producto en las exportaciones de ese producto al mundo (Durán y Álvarez, 2008). Ahora bien, este índice es útil para
evaluar si un país tiene o no una ventaja comparativa en un producto básico; sin embargo, su utilidad en estudios comparativos es
limitada y problemática. Gunes (2011) ha propuesto otra manera
de realizar este índice; concibe el Índice Softmax Normalizado de
Ventaja Comparativa Revelada (SNRCA, por sus siglas en inglés)
como una medida alternativa de la ventaja comparativa revelada de
Balassa, ya que encuentra inconsistencias dentro de la metodología
que este último propuso. En su artículo establece que la normalización apropiada no debe alterar su distribución entre industrias,
los países o el tiempo (Gunes, 2011). El índice SNRCA es capaz
de revelar la magnitud de la ventaja comparativa revelada que un
país tiene y permite comparar los productos básicos entre países,
industrias y a través del tiempo.
En su artículo, Gunes (2011) propone varios índices para
poder solucionar las deficiencias del propuesto por Balassa, un
índice que se mantenga consistente a lo largo de países, industrias y el tiempo. Para analizar los datos de la industria de tubos
y perfiles huecos sin costura se utilizó la propuesta de Gunes
(2011), con la intención de solucionar el problema de consistencia cardinal causado por la normalización por medio de una
función logística, además de que, como ya se mencionó, esta
metodología permite comparar los productos básicos entre países y a través del tiempo.
El cálculo del índice SNRCAJ que se emplea en la presente investigación es el siguiente:

SNRCAJ

= LlE(Xj) /

O"LlE(X])

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Donde:
SNRCAi= Índice de ventaja comparativa revelada normalizada softJ
max del país i
(del producto j y mide el número de desviaciones estándar de la variación del valor esperado de las exportaciones.)

xtJ = Flujo de las exportaciones del país i en el producto j

E = Denota la esperanza matemática
LlE(Xj)

= [Xj

- E(Xj)]

= Indica la desviación estándar de LlE(Xj) con respecto a la
muestra completa para lograr consistencia en las tres dimensiones
i: México, Brasil, Argentina y Venezuela
j: tubos y perfiles huecos, sin soldadura (sin costura), de hierro o acero

El cálculo de Gunes (2011) propone normalizar las variaciones
del valor esperado de las exportaciones ( LlE(Xj)) con la desviación
estándar de la misma variación de los valores esperados (
).
El índice de Gunes ofrece una sencilla interpretación de las
ventajas comparativas reveladas; el signo indica si se tiene ventaja
(desventaja), si es positivo (negativo), mientras que el valor numérico expresa la magnitud de la ventaja (desventaja) relativa revelada. Para el propósito de este trabajo, la magnitud se utilizará para
comparar la ventaja relativa entre los países y de los mismos países
contra el tiempo, debido a que el SNRCA tiene la propiedad de ser
aditivo normalizado y permite que la comparación sea consistente
a lo largo de industrias, países y el tiempo, a diferencia de otros
estudios, que utilizan el índice de ventaja comparativa relativa propuesto por Balassa, que tiene la limitante de no ser consistente.
Las determinantes de la ventaja comparativa se estudiarán a
partir del análisis de la evidencia existente sobre los tubos sin costura en los cuatro países seleccionados. La investigación basada en
evidencia tiene como objetivo conocer un fenómeno con mayor
profundidad que los estudios existentes. Este tipo de investigación
está basada en la revisión sistemática de la literatura.
Los datos utilizados para la medición del índice fueron el valor comercial de las exportaciones de los cuatro países por analizar
(México, Brasil, Argentina y Venezuela); todos se obtuvieron de la
base de datos estadísticos de comercio internacional de las Naciones Unidas (UN Comtrade) para el periodo 1996-2016. Los datos
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de esta base de datos son detallados por la categoría de productos,
así como también se encuentran estandarizados de moneda nacional a dólares estadounidenses, utilizando los tipos de cambio
suministrados por los países informadores (International Trade
Statistics, 2018). En el caso de Venezuela, se dejan de reportar datos en 2013 por el cierre de la planta acerera Tavsa. A continuación
presentamos los resultados pertinentes de esta investigación.
RESULTADOS
Como se puede apreciar en el cuadro 1, de los cuatro países latinoamericanos, México es el que ha tenido mejor evolución en su
ventaja comparativa. Iniciando en 1996, México aparece como el
segundo país con mejor SNRCA, con 0.89; el primero es Argentina, con 1.15. Argentina y México son los únicos que inician con
un SNRCA positivo, siendo Argentina el único que se mantiene
positivo durante los 20 años que se analizan. México, por otra parte, tuvo un periodo de resultados negativos, muy cercanos a cero
durante los años 1999 a 2003, como consecuencia de la apertura
comercial en este sector en 1998 y los bajos precios del petróleo y
el gas, que son el principal mercado del tubo de acero sin costura. A
partir de 2005, el SNRCA de México no ha bajado del valor de uno,
mostrando que la ventaja comparativa en tubo sin costura es un
fenómeno relativamente reciente en México. Ambos países tienen
la característica de contar con plantas de producción Tenaris: en
Argentina, Tenaris Siderca, y en México, Tenaris Tamsa, conformando al líder mundial de tubo de acero sin costura desde 2007,
siendo éste un importante factor en su desarrollo de SNRCA.
Tenaris, parte del grupo Techint, tiene a su disposición una
gran cantidad de stock de capital, el cual, como se mencionó en la
revisión de la literatura, es de gran importancia en este mercado.
De hecho, según el índice, la ventaja comparativa de México creció
a partir de 2005, uno de los años en que el grupo Techint adquirió las empresas Hylsamex e IMSA (2005 y 2007, respectivamente),
trayendo grandes cantidades de capital y eficientizando procesos
a dos empresas que fabrican el insumo principal de los tubos sin
costura: las palanquillas cilíndricas de acero (Techint, 2011). El
comportamiento del SNRCA de México, como se explicó, tiene
una tendencia al alza si se toman como referencia los años 1996 y
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2004, pero en el último par de años la tendencia parece ir a la baja,
esto causado por la caída de los precios del petróleo, siendo éste el
principal mercado para el tubo de acero sin costura, debido a su
alta resistencia a la presión ante la extracción y transportación de
petróleo y gas. Sergio de la Maza, director general de Tenaris Tamsa (en un comunicado del Steel Times International, 2015), atribuye a
esto una gran importancia en la caída por segundo año consecutiCUADRO 1
Ventajas comparativas reveladas por el método de Gunes (2011) para
los tubos y perfiles sin costura de Argentina, Brasil, México y Venezuela durante el periodo 1996-2016.
Año

Argentina

Brasil

México

Venezuela

1996

1.15

-0.34

0.89

-0.61

1997

1.11

-0.35

0.93

-0.57

1998

1.03

-0.43

0.69

-0.44

1999

0.6

-0.42

-0.2

-0.35

2000

1

-0.43

-0.34

-0.55

2001

1.16

-0.75

-0.15

-0.55

2002

1.09

-0.91

-0.14

-0.54

2003

1.07

-1.06

-0.05

-0.49

2004

1.34

-1.6

0.31

-0.81

2005

2.32

-2.13

1

-1.57

2006

2.95

-2.44

1.8

-2.14

2007

3.34

-3.14

1.42

2008

3.82

-4.06

1.09

-3.67

2009

2.72

-1.86

1.28

-1.76

2010

2.3

-1.62

1.52

-1.71

2011

2.91

-2.34

1.63

-2.64

2012

2.75

-2.1

2.01

2013

2.27

-1.64

2.9

2014

2.22

-1.05

3.12

2015

0.65

-0.71

2.06

2016

0.46

-1.04

1.98

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de UN Comtrade.
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-2.42

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ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

vo en la inversión en este sector. Este comportamiento del SNRCA
también es compartido por Argentina, este último teniendo reacciones más adversas debido a la crisis económica por la que pasa
el país sudamericano. De hecho, los mejores años del SNRCA de
Argentina y el repunte del de México coinciden con el periodo de
altos precios de los combustibles y del barril de petróleo, cayendo
durante 2008, año de la crisis del crédito subprime. Además, durante
este periodo la empresa Tenaris, como se mencionó, se convirtió
en el líder mundial de tubo sin costura, y sus plantas principales se
encuentran en México, Argentina e Italia.
GRÁFICA 1
Evolución de las ventajas comparativas reveladas para los tubos
y perfiles sin costura de Argentina, Brasil, México y Venezuela
durante el periodo 1996-2016.
4-

2-

País
&lt;{

-+- Argentina

D:'.

-+- Brasil

u
z
(f)

-+-

Mexico

Venezuela

-2 -

-4 O

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

l

1

1

1996 1997 19981999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 20 10 2011 2012 2013 2014 2015 2016

Year

Fuente: Elaboración propia.

Los resultados para México coinciden con la hipótesis planteada: en un comunicado del Steel Times International en 2015, México
es el país que más ha aumentado su nivel de producción de tubo
de acero sin costura en los últimos 10 años, pasando de 673 mil
toneladas al año en 2004 a 1.06 millones de toneladas para 2014.
México, junto con Argentina, son la excepción a la tendencia a la
baja de la producción de este bien, pues en el mismo periodo han
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ANDRÉS JIMÉNEZ | VANESSA RODRÍGUEZ | MARÍA JOSÉ SIFUENTES

logrado mantenerse estables con una producción de 850 mil toneladas al año.
Si se tomara en cuenta solamente lo planteado por Chiquiar et
al. (2007) acerca de que México es un país abundante en mano de
obra, se pensaría que México no tendría que ser un país con ventaja en productos como el tubo de acero sin costura, ya que, como
lo menciona Feng (1994), una de las características de la industria
del acero es que es relativamente intensivo en capital. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (2015) establece
que México es un país atractivo para inversiones, tanto nacionales
como extranjeras, por la competitividad que presenta en los salarios de los trabajadores y la mano de obra especializada, lo que
le ha permitido atraer el suficiente capital a lo largo de los años
para modernizar la industria siderúrgica nacional. Hay evidencia
de que la inversión en México no es un fenómeno reciente; Tenaris
Tamsa lleva invirtiendo en México desde 1954, además de que en
el trabajo de Soto y Solé (2001) se muestra que México tenía altos
niveles de modernización en su industria desde 1985, utilizando
en este año sólo un 13.4% de su producción total de acero líquido
mediante la obsoleta tecnología Siemens-Martins, comparado con
el 18.8% de la industria estadounidense, mostrando que México ha
utilizado este capital para especializarse en la industria siderúrgica
y, dentro de ésta, en la de tubo de acero sin costura.
México se ubica en el decimotercer puesto de países exportadores de acero. Si lo comparamos con Brasil, que está en el undécimo lugar, nos damos cuenta de que este último no tiene un SNRCA
positivo en los tubos sin costura; esto puede ser a causa de que su
principal exportación son productos semi-terminados: planchón y
palanquilla, largos, alambrón y varilla (International Trade Administration, 2017). Lo anterior implica que México puede obtener
grandes beneficios de la exportación del tubo de acero sin costura
en otros países latinoamericanos y en Estados Unidos, especializándose más en este bien y manteniendo su ventaja comparativa,
la cual le permite competir en estos mercados y contra las importaciones de China, que, según lo establecido en la edición 2016 del
congreso de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el
Acero (Canacero), es una problemática recurrente en la industria
de acero mexicana.
Los otros dos países (Venezuela y Brasil) en ningún momento
obtuvieron un SNRCA positivo, dejando en evidencia que los tuTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

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bos sin costura no son un producto con el cual se vean beneficiados
al exportarlo. Venezuela es el que tiene la peor evolución de los
cuatro países durante los 20 años, sin embargo, su resultado no es
sorpresa: las malas decisiones gubernamentales y la nacionalización de la planta siderúrgica de Sidor en 2008 han disminuido la
producción tanto de tubo de acero sin costura, como de todas las
variedades de acero producidas en el país, llevando a Tavsa, cuya
dueña era Tenaris, a la nacionalización y posterior cierre en 2009.
En el caso de México y Argentina, las grandes cantidades de capital
y la atracción de inversión de grupos transnacionales, como Techint, han permitido el desarrollo de una ventaja comparativa relativa en los últimos años. Esta situación no ha sido la misma para
Venezuela, quien, a raíz de las expropiaciones, ha quedado como
un país en el que es arriesgado invertir, no solamente tratándose
de la industria siderúrgica.
Brasil aparece durante los primeros cinco años con un peor
SNRCA que Venezuela, pero a partir de 2001 logra mejorar su situación, según la Alacero (2016), debido a la restructuración de la
industria siderúrgica y de varias compañías, logrando superar la
denominada “peor crisis siderúrgica” que ha tenido Brasil. Esta crisis fue causada por la inestabilidad política y problemas económicos internos, los cuales afectaron los niveles de los factores de producción y el consumo nacional de la industria. En contraste con lo
establecido por Jerez (2013), parece que Brasil no se ha desarrollado tanto en la industria siderúrgica; en este caso específico, se evidencia en el mercado de tubo de acero sin costura. Alacero culpa
a la incertidumbre política y reciente crisis económica como principales factores de la falta de capital necesario para modernizar la
industria acerera en Brasil. Un reporte de 2017 de la International
Trade Administration de Estados Unidos muestra a Brasil como un
país especializado en la exportación de producto semi-terminado y
planos, dejando únicamente 3% de sus exportaciones a tubos y perfiles. No cabe duda de que Brasil es un poderoso país exportador
de acero, el undécimo más grande del mundo y uno de los pocos
en Latinoamérica con la capacidad de producir el tubo de acero sin
costura, pero su especialización ha estado enfocada en la producción y exportación de otra gama de productos de acero.
El SNRCA, por ser aditivo normalizado, permite comparar
los resultados de ventaja comparativa a lo largo del tiempo y entre
países, pero al utilizar sólo los montos de las exportaciones, el ínTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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ANDRÉS JIMÉNEZ | VANESSA RODRÍGUEZ | MARÍA JOSÉ SIFUENTES

dice tiene la limitante de no tomar en cuenta la importancia de las
importaciones en el sector del mercado, y para este caso en particular, las importaciones son sumamente relevantes para la industria siderúrgica en Latinoamérica.
CONCLUSIONES
El objetivo principal de esta investigación fue medir las ventajas
comparativas reveladas normalizadas para los tubos y perfiles sin
costura en México para el periodo de 1996-2016 y analizar sus posibles determinantes, así como compararlas con los países latinoamericanos productores de tubos y perfiles sin costura.
A grandes rasgos, de los cuatro países latinoamericanos productores de tubos y perfiles sin costura, México es el que ha tenido
una evolución favorable en su ventaja comparativa. Durante los
años 1999-2003 y a partir de 2005, el índice de ventaja comparativa revelada de México no baja del valor 1, lo cual significa que el
país se ha especializado en este producto. Se obtiene que durante
los años 1996-2004 el comportamiento del índice de México tiene
una tendencia al alza, pero en los últimos dos años (2015-2016)
parece ir a la baja, como se explicó anteriormente, a causa de la
caída de los precios del petróleo, el cual es el principal mercado
para el tubo de acero sin costura.
El incremento de ventaja comparativa revelada de México a
partir de 2005 se debe a que grupo Techint, también dueño de Tenaris, adquirió en 2005 y 2007 las empresas Hylsamex e IMSA, trayendo grandes cantidades de capital a dos empresas que fabrican el
insumo principal de los tubos sin costura: la palanquilla de acero.
Además, durante este periodo se dio un alza en los precios de gas y
petróleo, y la transportación y extracción de éstos son los principales usos del tubo de acero sin costura. Los resultados para México
coinciden con la hipótesis planteada; México es el país que más ha
aumentado su nivel de producción de tubo de acero sin costura en
los últimos 10 años, pasando de 673 mil toneladas al año en 2004
a 1.06 millones de toneladas para 2014 (según datos de Steel Times
International, 2015). Esto implica que México ha hecho uso adecuado
de las recientes inversiones, para modernizar y adaptar la industria
siderúrgica a las nuevas tecnologías, permitiendo que el país ahora
sea un exportador valioso para América Latina. México tiene acTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

�ESTRUCTURA DE LAS VENTAJAS COMPARATIVAS REVELADAS

99

tualmente el papel fundamental de impulsar las exportaciones de
tubo sin costura del área para retomar parte del mercado mundial
que se ha perdido en años recientes ante los mercados asiáticos,
principalmente China.
Este estudio representa una primera aproximación al conocimiento de las ventajas comparativas de tubos y perfiles sin costura
y sus determinantes a través del tiempo en los países productores
de América Latina. La disponibilidad de información respecto a
este producto, más allá de su nivel de exportaciones, es necesaria
para profundizar en el estudio de ventajas comparativas y permitir
una mejor argumentación de la presencia de las mismas. La posible
investigación latente es estudiar las ventajas comparativas con la
presencia de China y otros países productores relevantes dentro
del mercado de tubos y perfiles sin costura.
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�Arqueología Industrial y el Patrimonio Industrial
Industrial Archeology and Industrial Heritage
ALEJANDRO HINOJOSA GARCÍA*1

► RESUMEN
La arqueología industrial es una disciplina científica de reciente creación que, como veremos en el presente trabajo, se diferencia de la arqueología tradicional en que estudia a grupos
que en su mayoría todavía están vivos. La forma en que se estudia es por medio del patrimonio industrial que nos legaron,
ya sea por su cierre reciente o porque todavía están en producción. En el caso mexicano, como veremos, se trata de contextos que son recientes, porque el proceso de industrialización
del país es relativamente nuevo, lo cual hace que este tipo de
patrimonio también sea difícil de valorar y, en consecuencia,
de conservar.
Palabras clave: Arqueología industrial | Patrimonio industrial |
			
Industria | Memoria | Identidad.

► ABSTRACT
Industrial archaelogy is a newly scientific discipline that, as we
will see in this article, compares with traditional archaeology
to groups that are still alive and that study it through the industrial heritage that they left us because of its closure recent
or because they are still in production. In the Mexican case, as
we shall see, these are contexts that are recent because the process of industrialization of the country is relatively new, which
makes this type of heritage difficult to value and consequently
to conserve.
Keywords: Industrial archaeology | Industrial heritage | Industry |
			
Memory | Identity.

*1Estudiante del programa Doctorado en Filosofía con Acentuación en Estudios de la Cultura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras. Correo electrónico: vipers_extreme@hotmail.com
Recibido: 20 de noviembre de 2018 | Aceptado: 28 de enero de 2019

ISSN 2007-1205 | pp. 102-122

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�ARQUEOLOGÍA INDUSTRIAL Y EL PATRIMONIO INDUSTRIAL

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INTRODUCCIÓN
Para entender la importancia de la arqueología industrial y del
patrimonio industrial, cuyo tema se trata en el presente artículo,
hay que tener en consideración lo que menciona Palazón (2016)
en consideración con la industria: ésta es un legado de la evolución
del hombre, al ser depositaria de su constante interés por reformular los principios en los que se sustenta para adaptarse a unos
tiempos siempre ávidos de novedades que le permitan progresar.
Considero que la arqueología industrial ha permitido el estudio y reconocimiento del patrimonio industrial, la inclusión de
estos bienes en el patrimonio cultural que forma parte de la aplicación de dicho concepto, y la inclusión de variadas metodologías y
técnicas de investigación, por lo cual es importante conocer cómo
es que surge este tipo de patrimonio a través de la arqueología
industrial.
El patrimonio industrial se forma a partir de la década de los
setenta con el cierre a nivel mundial de diversas fábricas, iniciando
así una atracción por las instalaciones industriales, en especial las
que son abandonadas en territorios urbanos (Pardo, 2004, p. 9).
Este patrimonio se ha reutilizado en algunos casos para el turismo o como centros de esparcimiento, lo cual ha permitido su
conservación, siendo ejemplos de ello, en el caso de la ciudad de
Monterrey, México, el Parque Fundidora, las antiguas oficinas de
Vitro (las cuales albergan actualmente las instalaciones del Museo
del Vidrio) o la antigua Estación del Golfo (en donde se encuentran
el Museo del Ferrocarril y la Casa de la Cultura del estado de Nuevo León).
También, como se podrá ver más adelante, este patrimonio industrial, al ser muy reciente, está vinculado con la memoria colectiva de los grupos, en su mayoría actuales, y la mayoría de las veces,
también con la identidad de determinadas regiones en las que se
desarrolló dicha industria. Se puede decir, como lo indica Pardo
(2002), que la industria ha tenido influencia en nosotros debido a
que es la manifestación material de las aspiraciones de progreso y
avance de la colectividad, provocando que se forje identidad; por
eso es importante conservar esos lugares que tienen un significado
técnico, social o territorial, aunque, en la opinión del autor antes
citado, el patrimonio industrial no recibe su debida importancia
por su consideración temporal y porque se le relaciona con el ruiTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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do, la explotación laboral y los efectos nocivos derivados de la contaminación.
Además del valor de la identidad, el patrimonio industrial tiene otro tipo de valores, como pueden ser los histórico-artísticos,
técnico-históricos, rareza, educativos, políticos y socioeconómicos, tal como menciona Jokilehto (2016), lo cual lo hace único y
diferente ante otro tipo de patrimonios que ya están consolidados,
como pueden ser el histórico, artístico o arqueológico.
También es importante tener en cuenta para este tema lo
que menciona Rojas (2007) en su artículo intitulado Introducción a
la arqueología industrial: Una visión desde las Humanidades: la industria es
la madre de la sociedad moderna; esto se debe a que los usos y
costumbres de la sociedad del siglo XX fueron marcados por la industrialización de las necesidades y los deseos, no sólo porque hizo
realidad estos últimos, sino porque los estandarizó y popularizó
convertidos en objetos, haciendo del patrimonio industrial y la arqueología industrial temas relevantes para la sociedad actual.
1. ARQUEOLOGÍA INDUSTRIAL
El patrimonio industrial y la arqueología industrial están íntimamente ligados. Para entender este tipo de patrimonio, primero hay
que responder las preguntas ¿qué es la arqueología industrial? y
¿en qué consiste? La arqueología industrial, como menciona Aguilar (2007), es la disciplina científica que estudia y pone en valor
los vestigios materiales y testimonios históricos de los procesos
productivos y de su tecnología reciente, aproximándose a una mejor comprensión de las sociedades técnico-industriales, fuentes de
energía, lugares y espacios de trabajo, su organización productiva
y su forma de responder a la economía de mercado. Esta especialidad de la arqueología, como menciona Álvarez-Areces (2008), surge como disciplina académica en el Reino Unido.
El primer trabajo de arqueología industrial del que se tiene
registro es una excavación que fue realizada en un alto horno en
1950, en un lugar llamado Ironbridge, cerca de la ciudad de Telford, en Shropshire (Lucas, 2015, p. 61). Otras referencias son: el
caso de Casado (2009), que sitúa su origen en 1876, cuando el barón de Verneilh propuso el estudio de las forjas francesas de los siglos XVI al XVIII; y en 1896, el arqueólogo e historiador portugués
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Sousa Viterbo, que dedica su trabajo Arqueología industrial portuguesa a
los molinos como los antecedentes más antiguos de esta disciplina.
A pesar de esto, el primer trabajo publicado con el término de
arqueología industrial como tal va a ser realizado por Michael Rix
en 1955; el término lo va a utilizar en relación con el estudio de
los restos de la Revolución Industrial, sin definir el concepto ni la
metodología para ello (Cano, 2007, p. 56).
Para el caso de México, la arqueología industrial se ha dedicado a estudiar los contextos industriales, principalmente del porfiriato, debido a que en este periodo es cuando se empieza a desarrollar la industria en el país (Lucas, 2015, p. 72). En las décadas
de 1890 y 1900 comienzan a hacerse modificaciones profundas,
en las que la industria empieza a tomar un papel importante en la
economía, creándose, en el caso de Monterrey, la mayor parte de
la industria básica de la ciudad (Flores, 2009a, p. 13). Mucha de la
infraestructura industrial se empieza a construir a partir de la década de 1920, con el inicio de la masiva industrialización de algunas ciudades, como es el caso de la Ciudad de México (Bustamante,
2004), o en el caso de la ciudad de Monterrey, con la consolidación
de algunas de las primeras industrias y la creación de nuevas en esa
misma década (Flores, 2009b, p. 184).
La arqueología industrial era en sus inicios un procedimiento
para el rescate y la preservación del patrimonio cultural de tipo
industrial, que en muchas sociedades normalmente se encuentra
en riesgo es poco conocido (Gómez, 2018, p. 11). Muestra de esto
es el caso de los complejos industriales que se encuentran dentro
de las ciudades, como las antiguas naves industriales, las antiguas
estaciones de trenes, estaciones de energía que ya no se utilizan,
complejos portuarios, etc., que normalmente son demolidos para
hacer complejos habitacionales o algún otro tipo de infraestructura urbana.
La arqueología industrial sustenta su trabajo en una mirada
sistemática de las actividades industriales, que pueden ser: la extracción de las minas, la arquitectura de las fábricas, el urbanismo
y los barrios de los obreros, el proceso de la producción industrial
y la maquinaria para su fabricación, los bienes materiales producidos, la energía utilizada para su producción, el transporte y vías de
comunicación, distribución y puntos de venta, prácticas culturales
y los conocimientos asociados y derivados de este escenario (Therien, 2008, p. 50).
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En cuanto a sus técnicas y metodología, la arqueología industrial las toma de diferentes disciplinas, además de la excavación y
prospección, las cuales se toman de la arqueología tradicional, y se
apoyan de la arquitectura y la historia del arte para comprender,
por ejemplo, de dónde surgieron los materiales decorativos, aspectos constructivos, procedencia de los materiales y de la mano de
obra (Vergara, 2011, pp. 170-171); también, como menciona Lucas
(2015), usa algunas técnicas y métodos de la antropología, la sociología y la economía.
En el caso de la metodología, la arqueología industrial, a comparación de la arqueología tradicional, no necesariamente hace
excavaciones, pero se apoya de otro tipo de fuentes informativas,
como son los archivos históricos, fotográficos, fílmicos o etnográficos (Lucas, 2015, pp. 67-68).
Otro aspecto metodológico utilizado en la arqueología industrial es el uso del método comparativo, el cual le permite observar
las diferencias y semejanzas entre los distintos objetos muebles e
inmuebles, paisajes o sitios industriales que son fuentes de hallazgos y procesos reflexivos con los cuales busca conocer la vida de
las personas y sociedades vinculadas con las huellas dejadas por las
diversas actividades productivas (Gómez, 2018, p. 13).
Aunque la arqueología industrial se ha podido conformar
como una disciplina, aún se tienen problemas para poder definir
sus límites, esto posiblemente se deba, como indican Lalana y Santos (2009), al adjetivo industrial, lo cual plantea diversos problemas
para delimitarlo de manera cronológica, espacial y temática.
Continuando con los autores anteriormente citados, se comentarán cuáles son los problemas relacionados con cada uno de
estos rubros:
1. Cronología. De acuerdo con los fundadores de la disciplina, se consideraban restos industriales todos los relacionados con la producción y el trabajo del hombre desde la prehistoria hasta la actualidad,
aunque por diversos criterios se centran en la industrialización; a
pesar de estos límites temporales, siguen estableciéndose problemas
que no pueden fijarse de manera estricta, por lo que se considera que
se puede hablar de industrialización a partir del siglo XVIII, que es
cuando surge la Revolución Industrial.
2. Espacio. Se utilizan conceptos como fábrica y establecimiento industrial,
que tienen significados diferentes. En el caso del primero, es el local
de producción propiamente dicho, y el segundo está caracterizado
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por su unidad geográfica, donde se ejerce la actividad de producción
industrial, es decir, el terreno y los edificios que se encuentran en él.
3. Temática. Se trata de la determinación de qué actividades se incluyen dentro del patrimonio industrial, debido a que no es tan evidente como puede parecer en una aproximación simple. Por ejemplo, a
modo de aproximación, se puede considerar que la industria es un
conjunto de actividades colectivas de producción de bienes a partir
de materias primas con el concurso de trabajo y del capital, por lo
tanto hay actividades industriales y otras que son complementarias
a la industrialización, pero en el caso de la obra pública lo anterior
está en debate todavía.

Teniendo en consideración lo que hemos mencionado, se puede decir que la arqueología industrial tiene como finalidad proporcionar la documentación pertinente, ofrecer elementos cognitivos
que permitan fomentar la curiosidad, la sensibilidad, la información y una mayor concientización sobre la situación de la actual
degradación en que se encuentran la mayoría de los bienes de la
arqueología industrial (Gigliola, en Rojas, 2007, p. 33).
La arqueología industrial tiene un amplio campo de estudio.
No sólo se dedica a estudiar los complejos industriales que se encuentran dentro de las ciudades, también estudia el paisaje industrial, el cual consiste en la combinación de elementos biológicos,
físicos y antrópicos (Contreras, 2015, p. 256).
Si vemos al paisaje como un documento en donde se explica
cómo el hombre se adapta a su medio, como la forma en la que el
hombre supera todos los obstáculos que aquél le ofrece y las alteraciones que sufre el ambiente, que es el punto de partida de la
arqueología del paisaje, de acuerdo con Orejas (1995), entonces la
arqueología industrial también tiene mucho que aportar en este
tema.
Como una muestra de esto, en México, por ejemplo, están
los estudios que realizó Contreras (2015) del paisaje de la región
carbonífera en el estado de Coahuila, en donde se pueden ver las
poblaciones, máquinas, fábricas y minas que se crearon para la extracción de carbón, el cual se utilizaba principalmente para la industria acerera de Monclova y en un inicio para el ferrocarril del
sur de Texas, y se hace un análisis de la importancia de esos lugares
para la población de la región.
Con este tipo de ejemplo se puede ver que la arqueología industrial también se acerca a la arqueología del paisaje en algunos casos,
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la cual consiste, de acuerdo con Molano (1995), en tratar de encontrar sentido de las formas espaciales creadas, las fuerzas que las generan y que se las han apropiado, ayudando a entender los sistemas
temporales, que en el caso que nos interesa está relacionado con el
tiempo que se explotó el lugar, las vías de comunicación que se realizaron para acceder, la infraestructura para realizar la actividad, la
maquinaria que se desarrolló para trabajar en el lugar, etc.
2. LA MEMORIA COLECTIVA Y LA IDENTIDAD
Antes de mencionar en qué consiste el patrimonio industrial, se
verán dos conceptos relacionados, debido a que este tipo de patrimonio, por ser reciente, se forma a través del rescate colectivo y
la identificación de ciertos grupos que estuvieron vinculados a los
procesos de industrialización. El primero es la memoria colectiva y el
segundo es la identidad, los cuales se desarrollarán en este apartado.
La memoria colectiva es definida como un conjunto de representaciones del pasado que un grupo produce, conserva, elabora y
transmite a través de la interacción entre sus miembros (Jedlowski,
en Páez, Techio, Marques y Beristain, 2007, p. 3).
La memoria colectiva, en la opinión de Trejo (2009), es una
práctica que recupera el pasado para el presente, es un elemento
unificador de la cohesión social; por medio de una serie de tradiciones comunes, los miembros de ese grupo sabrán que tienen una
historia semejante que los conjunta a luchar por el presente.
Los estudios de memoria colectiva, según Nieto (2015), son
importantes porque señalan la importancia de las estructuras narrativas en los procesos de rememoración, porque a través de estas
narraciones se estructura el tiempo, se le da un sentido a la experiencia, se crea y representa identidad, se transmite conocimiento
y además puede ser un medio para hacer frente al cambio y la contingencia.
Con base en esto podemos asumir, tal como lo menciona Mendoza (2009), que la memoria va a fundar la identidad, esto debido a
que el individuo seleccionará ciertos aspectos particulares del pasado que serán identificados como significativos. Por ejemplo, en
el caso que estamos tratando, la selección de Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey sería un elemento de un discurso en el cual se
crea identidad por medio del pasado industrial.
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Con la identidad, como dice Moreno (2005), se van creando
significados culturales que, en este caso, son compartidos y relativamente duraderos a nivel individual o histórico en términos
generacionales, y tienen una gran fuerza motivacional y emotiva;
también tienden a desbordar un contexto particular para difundirse en contextos más amplios.
La identidad encierra un sentido de pertenencia a un grupo
social con el que se comparten ciertos valores, creencias y costumbres, y crea una diferenciación y reafirmación frente al otro, lo
cual está vinculado a la historia y al patrimonio cultural (Molano,
2007, pp. 73-74). De esto hay muchos ejemplos, como el caso de
Zacatecas, que se identifica con su pasado minero; Yucatán y otros
estados del centro y sur de México, con el pasado prehispánico; o
Chihuahua, con el pasado revolucionario.
La identidad, de acuerdo con Guerrero (2015), es un proceso
complejo y dinámico que va más allá de un sentido de pertenencia, que involucra la producción, la transformación y actualización
vde símbolos y significados adscritos a un contexto cultural. Los
elementos que son tomados como parte de la identidad empiezan
como meros descriptores, pero terminan configurando los lazos
que unen al grupo y separando a los individuos ajenos a él (Ruiz de
Temiño, 2014, pp. 1098-1099).
3. PATRIMONIO CULTURAL
Antes de abordar estrictamente lo que es el patrimonio industrial,
es necesario entender primero qué es el patrimonio cultural, esto
debido a que el patrimonio industrial, como se verá más adelante,
es parte del patrimonio cultural, pero se diferencia de otros patrimonios culturales más consolidados, como pueden ser el arqueológico, el histórico o el artístico, por su temática particular, que en
este caso es el de las actividades industriales.
El patrimonio cultural se construye a partir de grupos de interés, que son grupos de personas u organizaciones que se pueden ver afectados de manera positiva o negativa, o en su defecto
pueden causar un impacto en un recurso patrimonial particular.
Los grupos de interés que se pueden identificar son los siguientes
(Jokilehto, 2016, p. 27):
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a) Público en general: propietarios, constructores, gerentes financieros, etc.
b) Profesionales: incluyendo las disciplinas que trabajan en recursos
del patrimonio, como son los restauradores, científicos, urbanistas y
arquitectos.
c) Políticos y legisladores.

Teniendo todo esto en consideración, se puede ver que un factor
relevante es la comunicación entre los diferentes grupos de interés y el
arbitraje para poder alcanzar los valores compartidos y así definir qué
es patrimonio (Jokilehto, en Casals, González y Genís, 2016, p. 76).
Para comprender qué es el patrimonio, hay que tener en cuenta lo que significa esta palabra. De acuerdo con García (2008), proviene del latín patrimonium, que se refiere al conjunto de bienes que
una persona hereda de sus padres.
El término de patrimonio que se ha empleado desde hace décadas para designar ese universo de bienes es adecuado, porque se
refiere a lo que hemos recibido, se posee, se acrecienta; es aquella
parte de lo propio que no debería de perderse ni desmembrarse ni
degradarse, porque lo sentimos constitutivo de nuestra manera de
ser humanos (Alberto, 2016, p. 97).
El patrimonio cultural se puede considerar como todo aquello que nos da identidad, nos distingue de otros grupos, nos da un
sentido de pertenencia y nos identifica con ciertos valores. Esto lo
podemos ver, por ejemplo, en el caso del estado de Nuevo León: la
música regional, la gastronomía tradicional y algunos monumentos históricos, como el caso del Obispado, el Palacio de Gobierno, el edificio del Banco Mercantil o el mismo Parque Fundidora,
porque nos identifican con los valores del trabajo y el esfuerzo de
una ciudad industrial y financiera. La característica principal del
patrimonio cultural es que se considera un bien no renovable e insustituible (Villalpando, 2001, p. 151; Durán, 2001, p. 132).
Díaz (2016) menciona que los objetos que son patrimonializados son socialmente apropiados de muchas formas, como pueden ser los mitos, las leyendas, historias que se realizan, imágenes,
películas, etc., con los cuales se empieza a realizar un imaginario
múltiple, aunque no todos los actores sociales lo comparten, pero
por lo menos la mayoría sí.
El patrimonio, como mencionan Navajas y González (2011),
es testigo de la historia y con el paso del tiempo se considera reTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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levante para la identidad de un grupo, y por lo tanto es digno de
conservarse y de ponerlo a disposición de cualquiera que desee reconocerse en él.
El patrimonio cultural de una nación no es un hecho dado o
una realidad dada por sí misma, sino que es una construcción histórica, una concepción y una representación que se crea a través de
un proceso en el que intervienen tanto los distintos intereses de las
clases y los grupos sociales que integran la nación, como las diferencias históricas y políticas que se oponen en las naciones (Florescano, en Rosas, 2001, p. 28).
Se puede decir, como menciona Olmos (2015), que el patrimonio cultural es un “constructo social” donde, según los valores
internos de cada sociedad y cultura, un objeto puede tener no solamente un valor distinto, sino que pasa por un complicado mecanismo de ficción que depende tanto del ejercicio del poder como de la
lógica de la sociedad creadora.
El patrimonio cultural puede ser tangible, y éste, a su vez, puede ser de dos tipos. El primero de ellos es el inmueble, que es el
que se refiere principalmente a los edificios o monumentos históricos, arqueológicos o artísticos; y el mueble, que son objetos, como
cañones, documentos, sillas, entre otros. Pero también puede ser
intangible, en el caso de que no pueda tocarse (Hinojosa, 2014, p.
665). Teniendo en cuenta esta simple clasificación, el patrimonio
industrial entra dentro de la clasificación de patrimonio tangible
inmueble, pero también puede ser intangible, si tenemos en cuenta,
como menciona Casillas (2009), todo lo relacionado con la cultura
obrera.
Para que algo se pueda considerar patrimonio, tiene que pasar
por dos procesos sociales que son distintos pero complementarios.
El primero es la sacralización de la externalidad cultural y el segundo es la puesta en valor o activación. En el caso del primero,
se caracteriza por las reliquias, objetos, lugares o manifestaciones
procedentes del pasado o de la genialidad, y surgió con la Revolución Industrial. El segundo depende de las habilidades negociadoras de los poderes políticos, donde se jerarquizarán determinados
valores culturales, los cuales surgen de procesos identitarios que
pueden o no ser espontáneos y con un consenso previo. Con ello
se suele exigir su conservación, y le proporciona al poder político
una vía rápida y segura para actuar de manera consensuada (Prats,
2005, pp. 18-20).
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4. PATRIMONIO INDUSTRIAL
Una vez que se conoció qué es el patrimonio cultural, ahora se tratará de responder a las preguntas ¿qué es el patrimonio industrial
y en qué consiste?, para dar un panorama amplio de este tema. El
patrimonio industrial, como menciona Prats (2012), ha constituido
una vía de las activaciones patrimoniales, en especial en las antiguas zonas fabriles que se han visto afectadas por procesos de reconversión y deslocalización, y al fenómeno denominado turismo
de experiencia o de industria viva, como es el caso en México de la
ciudad de Monterrey, con el Museo del Horno 3.
El patrimonio industrial es, en la opinión de Lorca (2016), uno
de los más recientes ámbitos de estudio y tutela, y a pesar de su
enorme amplitud, en términos sociales no es muy valorado debido a los siguientes motivos: el primero, porque somos la primera
generación que considera como objetos patrimoniales los objetos
que hemos utilizado nosotros mismos; el segundo, porque las administraciones responsables siguen centrando sus acciones en patrimonios más consolidados; y el tercero, porque este tipo de patrimonio requiere, por su naturaleza, investigaciones novedosas y
una gestión específica. Su inclusión se debe a que se empezó a crear
una nueva forma de entender la antigüedad, ya que objetos que
utilizamos normalmente, en poco tiempo ya se vuelven obsoletos
por los rápidos cambios tecnológicos.
El patrimonio industrial ha logrado ser reconocido culturalmente como un testimonio del pasado económico, técnico y social de los
siglos XIX y XX, a partir del nombramiento por parte de la Unesco,
en su lista de Patrimonio Mundial de 1978, de la mina de sal de Wielickza, Polonia, la cual fue la primera de su tipo en ingresar, y con ello
propiciar que se conserve este tipo de patrimonio (Pardo, 2004, p. 15).
Pero lo que impulsó de manera definitiva el reconocimiento
del patrimonio industrial, principalmente en Europa, fue la realización de los ecomuseos y museos técnicos durante la segunda
mitad del siglo XX, y la realización de congresos sobre la temática.
Macías (2015, p. 21) menciona como primeros ejemplos de esto los
casos del Museo de la Ciencia y la Tecnología, en Munich, fundado
en 1903; el Ironbridge Gorge Museum, creado en 1968, y Le Creusot-Montceau-les-Mines, fundado en Francia en 1973.
Para el caso de México, el patrimonio industrial se ha trabajado desde la perspectiva de la arqueología industrial, la cual es una
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actividad científico-práctica relativamente reciente que se ocupa
de la conservación de este tipo de patrimonio y contempla una pluralidad de intenciones, habilidades y escenarios tanto a nivel de
investigación científica, como a nivel práctico, debido a que se desenvuelve en el estudio, la valoración, la conservación y la reutilización del espacio, cuando esto es factible (Niccolai, 2005, pp. 61-62).
El patrimonio industrial es definido por la Asociación de
Arqueología Industrial, Patrimonio Cultural y Nacional (Incuna)
como un conjunto de elementos de explotación industrial generado por las actividades de cada sociedad, que responde a un determinado proceso de producción y a un sistema tecnológico concreto, caracterizado por la mecanización dentro de un determinado
sistema socioeconómico (Casillas, 2009, p. 11).
Teniendo en consideración esta definición, se puede decir que
el patrimonio industrial es el patrimonio cultural que está relacionado con las sociedades industriales; su memoria histórica está basada en la experiencia de los obreros que trabajaron en ella, en el
procedimiento con el que se elaboraban en las industrias ciertos
productos en un periodo determinado de tiempo, y en su influencia y relación con la sociedad en la que se desarrolló la industria.
Otra definición de patrimonio industrial nos la proporciona la
Carta de Nizhny Tagil aprobada por el Comité Internacional para
la Conservación del Patrimonio Industrial del 2003, en donde se
define a este tipo de patrimonio como las trazas, señas de identidad
y huellas de trabajo en el territorio (Álvarez-Areces, 2015, p. 87).
Lamentablemente, como vemos, en las definiciones antes señaladas no se indica si dentro del patrimonio industrial se considera a los
espacios que están todavía en funcionamiento, como pueden ser los
edificios administrativos de algunas compañías (por ejemplo, el edificio administrativo de la Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, en la
ciudad de Monterrey), los cuales también podrían ser considerados.
Pero también observamos, sobre todo en la definición de la
Incuna, que se puede tener un problema, por lo menos en el caso de
México, al confundir el patrimonio industrial con el histórico, porque por mucho tiempo los procesos de producción estuvieron a
cargo de las haciendas, las cuales produjeron durante gran parte de
la historia todos los productos que se consumían en México, por lo
menos hasta antes de su desaparición al término de la Revolución.
El patrimonio industrial se distingue de otros patrimonios,
como puede ser el caso del arqueológico, el histórico o el artístico,
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por tener las siguientes características: ser principalmente funcional, lo que significa que su diseño está hecho con base en la obtención de la máxima eficiencia en el trabajo; y no ser singular, porque
los edificios y los objetos se producen en masa, la singularidad de
este patrimonio se obtiene de su entorno natural y social (Casanelles, 2007, p. 63).
El patrimonio industrial, como es el caso del Parque Fundidora, el edificio de las oficinas de la Cervecería Cuauhtemoc-Moctezuma y el edificio del Museo del Vidrio, por mencionar algunos
ejemplos de Monterrey, surge debido a que se valora un proceso
de industrialización continuo del país desde el porfiriato y que terminaría a principios de 1982, cuando se impone el neoliberalismo
como ideología, el cual sigue vigente y se caracteriza, por lo menos en el caso mexicano, por la ausencia de un proyecto nacional,
la apertura indiscriminada a la inversión extranjera directa y sus
efectos, el obstinado combate a la inflación y la estabilidad macroeconómica a través de la política monetaria y fiscal, como lo menciona Martínez (2009).
La desindustrialización es definida por Márquez y Pradilla
(2008) como un proceso que debe referirse a un ámbito territorial
específico y entenderse como la disminución de su base industrial
durante un periodo mediano o largo de tiempo, que se expresa en
el cierre definitivo de establecimientos industriales, la disminución
del número de trabajadores industriales, la reducción absoluta del
capital fijo y/o del ritmo de formación y la disminución del volumen de la producción industrial.
Esto traerá como consecuencia que la economía cambie. En
lugar de que todo el peso de la economía esté depositado en el sector industrial, se traslada al sector servicios, lo cual provoca el cierre de empresas, en especial las más antiguas y localizadas en el
área central o en el primer contorno de las grandes ciudades (Sobrino, 2012, p. 274), tal como fue el caso de la Compañía de Fierro
y Acero de Monterrey. Esto provocará que de manera paulatina se
cambie de un lugar industrial a un lugar patrimonial, que será de
gran importancia para la sociedad regiomontana.
Este proceso permitió en el siglo XX que surgieran dos valores
que permitieran reconocer la importancia del patrimonio industrial. El primero es el valor del objeto como testimonio de una época; y el segundo es el valor del objeto material como documento
que aportaba datos cualitativos que complementaban a los obteniTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 48 | ENE-JUN 2019

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dos por otras fuentes, con la finalidad de comprender la historia en
un sentido global (Casanelles, 2007, p. 61).
Este tipo de patrimonio tiene diversas tipologías, que son las
siguientes, de acuerdo con Casanelles (2007):
a) Lugares productivos: talleres, molinos, fábricas, minas y sitios que
produzcan cualquier tipo de procesos productivos y de transformación.
b) Almacenes y depósitos: Lugares donde se guardan materias primas y productos elaborados o semielaborados.
c) Servicios: Lugares donde se genera, se transmite y se usa energía,
y lugares donde se abastece y depura el agua.
d) Comunicaciones: Medios de transporte de personas y mercancías
y toda su infraestructura, que se componen por rutas fluviales, puertos, líneas de tren y estaciones, carreteras y aeropuertos.
e) Lugares sociales: Lugares donde se desarrollan las actividades relacionadas con una actividad industrial concreta, vivienda, el culto
religioso o la educación.

Además de esta clasificación, Casanelles (2007) menciona que
el patrimonio industrial puede clasificarse con base en su producción, por ejemplo: metalurgia, siderurgia, papel, textil, etc.
Álvarez-Areces (2010) también nos ofrece una clasificación
del patrimonio industrial, ésta con base en los bienes inmuebles:
a) Elementos aislados por su naturaleza o por la desaparición del
resto de los componentes, pero que por su valor histórico, arquitectónico o tecnológico son testigos suficientes de una actividad industrial a la que ejemplifican.
b) Conjuntos industriales en los que se conservan todos los componentes materiales y funcionales y su propia articulación; constituyen
una muestra coherente y completa de una determinada actividad industrial.
c) Paisajes industriales en los que conservan visibles todos los componentes esenciales de los procesos de producción de una o varias
actividades industriales, incluidas las transformaciones del paisaje
ocasionadas por dichas actividades.

CONCLUSIONES
La arqueología industrial, a pesar de que es una disciplina muy reciente, ha podido aportar a la sociedad en materia cultural, al hacer
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posible que se empiece a valorar el llamado patrimonio industrial,
el cual es una muestra de la evolución de las actividades productivas y, por lo tanto, tiene un valor de tipo didáctico, principalmente
debido a que no se puede medir su valor de la misma forma que
otros patrimonios culturales ya consolidados.
Un logro importante de la arqueología industrial, por lo menos en el caso mexicano, es romper con el estereotipo que hay del
arqueólogo tradicional, cuyo trabajo consiste en el estudio de sociedades muertas y desaparecidas hace siglos o milenios, como lo
señala Lucas (2015); en cambio, muestra que el arqueólogo puede
también investiga sociedades que están vivas en la actualidad, trabajando principalmente con miembros que laboraron en las empresas que cerraron recientemente, y mostrando cómo cambió el
paisaje de la ciudad durante el tiempo que permaneció en funciones la industria en nuestra sociedad.
La arqueología industrial, como se vio en este trabajo, es una
disciplina que teóricamente es muy compleja porque para sus investigaciones, además de la sociología y antropología, se apoya por
ejemplo en los estudios de economía, diversas ramas de la historia,
arquitectura, urbanismo, ingeniería, geografía y metalurgia, como
indica Gómez (2018), lo cual la hace una disciplina que da un panorama amplio de las sociedades industriales.
Como se pudo observarse a lo largo de este artículo, se puede
concluir, tal como lo indica Álvarez-Areces (2010), que el patrimonio industrial es precisamente un vestigio de la memoria colectiva,
que es testigo de lo cotidiano y memoria del trabajo y del lugar,
debido a que está vinculado con la memoria y cultura del trabajo, las artes y las tradiciones populares, la arquitectura industrial,
la arquitectura urbana de los siglos XIX y XX, los paisajes rurales
simbólicos en algunos casos, y todos los ámbitos de la actividad
humana que merecen ser rescatados y salvados del olvido.
También este tipo de patrimonio juega un papel importante,
como indica Braghirolli (2010), en la comprensión de la dinámica
de la producción material, y para entender las relaciones sociales
que ésta genera, principalmente por medio de los cambios tecnológicos y los movimientos sociales en los contextos urbanos, por lo
cual es importante su conservación, independientemente del valor
estético que pudiera tener, como es el caso del edificio actual de
Caixa Forum en Barcelona, que es un edificio industrial de estilo
modernista.
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Otro punto importante para rescatar el patrimonio industrial es que tenga una nueva función social, porque sirve para poder concientizar a la población de su legado cultural, teniendo en
cuenta, como dicen Martínez y Pérez (1998), que no todo puede
ser recuperado, por lo cual debe de hacerse una labor selectiva para
observar qué elementos merecen ser recuperados y rehabilitados
funcionalmente. Siguiendo con los autores mencionados, ellos
proponen para eso la realización de inventarios en donde se pueda
ver qué lugares pueden usarse para museos, parques temáticos, entre otras funciones sociales.
El patrimonio industrial, si se conserva, puede ayudar a la sociedad a entender cómo es que se dieron los movimientos sociales,
pero también ayuda a entender cómo es que la industria transformó
el medio urbano en el cual se desarrolló por medio del paisaje que
creó. Asimismo, tiene un valor económico, ya que puede, en un momento dado, utilizarse para otras funciones diferentes con la creación de otros espacios públicos, como museos, centros comerciales
o culturales, los cuales pueden ayudar a su debida conservación.
Lamentablemente, al revisar los aspectos legales que rodean al
patrimonio cultural en el caso mexicano, la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos que rige
al país desde 1972 no contempla al patrimonio industrial, a menos que tengan un valor histórico o artístico, como indica Cerda
(2006), lo cual hace que mucho del patrimonio industrial existente
sea difícil de proteger y, por consecuencia, corra el riesgo de ser
destruido; por lo tanto, se tiene que modificar dicha ley para procurar el respectivo cuidado de aquél, además de crear conciencia
de su importancia.
Parte de este problema se debe a lo que se comentó anteriormente sobre los problemas que tiene la arqueología industrial para
delimitar su campo de estudio, por dos cuestiones: la primera sería
el sentido temporal, ya que el patrimonio industrial puede ser en
parte considerado histórico; y la segunda sería porque también en
algunos casos puede ser patrimonio artístico, porque también habla de las cuestiones artísticas, de los estilos arquitectónicos de los
espacios industriales en un periodo determinado de tiempo.
Por otro lado, dentro de la definición del Incuna no se consideran como parte del patrimonio industrial las fábricas que están
todavía en funciones, por lo que también es importante considerarlas dentro de la definición para procurar estrategias para su
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conservación, investigación, difusión y la puesta en valor de este
tipo de patrimonio, porque también las fábricas en funcionamiento pueden generar conocimientos de valor cultural en términos
históricos y antropológicos.
Y por último, como indica Bustamante (2004), la falta de inventarios donde se incluya este tipo de patrimonio hace que se
vuelva difícil su conservación, por lo que es importante que se
realicen inventarios tanto de las plantas que ya no se encuentran
en funcionamiento, como de las que sí lo están, como parte de la
estrategia para su respectiva conservación.
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                    <text>ISSN 2007-1205

REVISTA DE C1ENCIAS )0CíAl[S
DE LA UNlVER$1DAD AUTÓNONA DE NUEVO LEÓN

�Tratamiento de Residuos Orgánicos
y Generación de Bioenergía
para Disminuir Impacto Ambiental.

Abordaje Teórico y Algunas Consideraciones Empíricas

Organic Waste Treatment and Bioenergy Generation
to Reduce Environmental Impact.
Theoretical Approach and Some Empirical Considerations

GABRIELA CRISTIANO* | MAXIMILIANO MIRANDA҃ZANETTI**

► RESUMEN
Todas las actividades de consumo y producción originan desechos, los cuales son causantes de externalidades negativas que
impactan sobre el medio ambiente. En efecto, los residuos orgánicos provenientes del sector agropecuario —particularmente
aquellos que tienen que ver con el estiércol bovino generado en
los feedlots— son los responsables de emisiones de gases de efecto
invernadero, tales como el dióxido de carbono y el metano. La
acumulación masiva de estiércol se vio potenciada con el avance
de esta modalidad productiva durante los últimos años, razón
por la que es necesario contemplar su tratamiento. El objetivo del trabajo es formular un modelo teórico que describa la
morigeración de estas externalidades negativas de producción
a través de una empresa multiproducto.
Palabras clave: Residuos orgánicos | Engorde a corral | Externalidades |
Empresa multiproducto | Economías de alcance.

► ABSTRACT
All consumption and production activities originate wastes,
which are the cause of negative externalities that impact on
the environment. Indeed, the organic wastes from the agricultural sector, particularly those having to do with feedlots, are

* Profesora-investigadora de la Universidad Nacional del Sur (UNS), Departamento de Economía, e Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (UNS-Conicet) (Argentina). Correo electrónico:
gcristiano@uns.edu.ar

** Profesor-investigador de la Universidad Nacional del Sur, Departamento de Economía (Argentina). Correo electrónico: mmiranda@uns.edu.ar
Recibido: 14 de junio de 2019 | Aceptado: 23 de julio de 2019
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

ISSN 2007-1205 | pp. 3-27

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GABRIELA CRISTIANO | MAXIMILIANO MIRANDA҃ZANETTI

the responsible of emissions of greenhouse gases, as the carbon dioxide and methane. The massive accumulation of waste
was enhanced with the progress of this productive scheme in
recent years, which is why it is necessary to provide a treatment. The aim of this paper is to formulate a theoretical model
that minimize these negative externalities in the production
through a multiproduct enterprise model.
Keywords: Organics wastes | Feedlots | Externalities |
Multiproduct enterprise | Economies of scope.

INTRODUCCIÓN
La preocupación por el medio ambiente surge en los años setenta
y se cristaliza hacia 1972 con la creación del Proyecto de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En particular, la
problemática vinculada a la gestión integral de los residuos sólidos
está siendo considerada en muchos países del mundo; en Argentina,
este tema cobra relevancia recién en la década de 1990. La Agencia
Europea de Medio Ambiente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (Cepal) han elaborado numerosos
informes vinculados a este tema (AEMA, 2015; OCDE, 2001; Cepal,
2013). A modo de ejemplo, cabe destacar que España posee un Plan
Nacional Integral de Residuos 2008-2015 (PNIR), en el marco de la
producción y consumo sustentable y residuos agrarios. Por otra
parte, el proyecto TRAMA (Solé y Flotats, 2004), también de origen
español, tiene como objetivo diseñar, validar y difundir sistemas
de gestión medioambiental orientados al modelo de ecogestión y
auditorías específicas para las actividades agroalimentarias.
La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación Argentina ha promulgado para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y las distintas provincias la normativa concerniente al
tratamiento de los residuos sólidos urbanos, peligrosos, biocontaminantes, líquidos residuales, PCB’s (poly chlorinated biphenyls o bifenilos policlorados), derivados de agroquímicos y radioactivos. Por
otro lado, en la actualidad existen leyes nacionales que establecen
como requisito que uno de los servicios adicionales que deberían
contratar las empresas es la realización de estudios y evaluaciones
de impacto ambiental; entre ellas, cabe mencionar la Ley General
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�TRATAMIENTO DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y GENERACIÓN DE BIOENERGÍA

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del Ambiente 25,675/2002 (Art. 8, Inc. 2 y 5).
Los procesos productivos, ya sean de origen agropecuario o
industrial, así como también las actividades que realizan los seres
humanos en la vida diaria, conllevan a la generación de una gran
cantidad de residuos, cuyo tratamiento es menester para disminuir
los niveles de contaminación y reducir de esta forma el impacto
negativo causado al medio ambiente. En particular, las producciones agropecuarias de origen animal y de carácter intensivo (tales
como los feedlots,1 tambos, criaderos de aves, cerdos y conejos) dan
origen a una gran cantidad de excretas diarias, las cuales causan
impactos negativos significativos al medio ambiente, si es que no
se realiza un tratamiento previo (Pordomingo, 2014; Saunois, Jackson, Bousquet et al., 2016; Rearte y Pordomingo, 2014). Por otra
parte, tal tratamiento implicaría una mejora en los indicadores de
productividad y rentabilidad del establecimiento agropecuario,
otorgando la posibilidad de generar biogás y biol (que es un fertilizante natural apto para los cultivos), por medio del proceso de
digestión anaeróbica (Flotats, 2010).
El objetivo de este trabajo consiste en plantear un modelo teórico en el que las externalidades negativas de la producción —en
este caso particular, aquellas vinculadas a la producción intensiva
de carne vacuna— puedan ser morigeradas por una firma que se
reconvierta a multiproductora, logrando captar economías de alcance (Panzar y Willig, 1981). De esta forma, las empresas, al realizar un adecuado tratamiento de los residuos orgánicos agropecuarios, lograrían resolver esta problemática y podrían captar los
beneficios económicos que ello conlleva, asociados a la reducción
de costos, por un lado (aprovechamiento del biogás en el establecimiento y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero),
y a un incremento en los ingresos generado por la venta de biogás y biol, por el otro. El método de trabajo empleado consistió en
realizar una revisión bibliográfica teórica para poner en consideración la relevancia del tema; posteriormente se esbozó un modelo teórico cuya formulación pretende realizar un aporte diferente
en cuanto al actual tratamiento de las externalidades negativas en
la producción. Finalmente, se abordaron cuestiones referidas a la
realidad práctica de esta problemática, incluyendo un análisis del
1 El feedlot es un sistema de producción intensiva de carne, en el que el ganado se encuentra estabulado.
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GABRIELA CRISTIANO | MAXIMILIANO MIRANDA҃ZANETTI

marco normativo actual vinculado a las energías renovables, entre
ellas, el biogás.
1. MARCO TEÓRICO DE REFERENCIA
En este apartado se expondrán los lineamientos más importantes
que vinculan la problemática ambiental y la economía. Los estudios de índole económica sobre los recursos naturales y el medio
ambiente, los cuales han cobrado importancia en los últimos tiempos, suelen considerar tres ejes relevantes al momento de efectuar
un análisis en relación a los mismos: la contaminación ambiental,
la extracción de recursos —sean renovables o no— y la valoración
ambiental (Aguilera Klink y Alcántara, 2011). En este sentido, cabe
preguntarse qué se entiende por medio ambiente. El medio ambiente
constituye ese espacio dual en el que los individuos realizan todas
sus actividades productivas, y toman de él los recursos necesarios
para transformarlos en productos finales con mayor o menor grado de valor agregado. Pero, por otra parte, ese mismo ambiente es
el que recibe todos los residuos que generan tanto los productores
como los consumidores. Surge entonces la economía ambiental, la
cual tiene sus raíces en la teoría neoclásica. Dos de los temas centrales de la economía ambiental son el tratamiento de las externalidades (en el que se analiza la valoración monetaria de los beneficios
y costos ambientales) y el estudio relacionado a la problemática del
agotamiento de los recursos no renovables vinculado a la cuestión
de la asignación óptima intergeneracional (Aguilera Klink y Alcántara, 2011).
El problema de los efectos externos o externalidades surge
cuando el sistema de precios no funciona eficientemente y deja de
transmitir la suficiente información tanto a los productores como
a los consumidores; a veces, suele suceder que los precios de mercado no manifiestan completamente los costos (o beneficios) asociados a las actividades que realizan los productores o consumidores, y aparecen lo que se da en llamar las fallas de mercado. Es posible
decir entonces que existe una externalidad cuando una determinada actividad, ya sea de producción o de consumo, produce un
efecto indirecto sobre otras actividades de producción o consumo
que no se refleja directamente en el sistema de precios de mercado.
Estos precios aparecen distorsionados, ya que no incluyen todos
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�TRATAMIENTO DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y GENERACIÓN DE BIOENERGÍA

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los costos o beneficios reales para la sociedad, lo que conduce a
una asignación de recursos y una toma de decisión inadecuadas
(Mas-Colell, Whinston y Green, 1995). El término acuñado como
externalidad hace referencia al efecto provocado en otros agentes (ya
sean efectos positivos o negativos) que son externos al mercado; en
ese sentido, cabe mencionar que en estos casos ninguna de las partes paga ni recibe compensación alguna. Cuando existen externalidades, el interés de la sociedad va más allá del resultado que produzca el mercado, y no tiene que ver exclusivamente con las partes
compradora y vendedora, ya que se consideran a otros agentes que
también terminan siendo beneficiados o perjudicados. Es por esto
que el equilibrio del mercado resulta ineficiente. En presencia de
externalidades, el mercado falla y se genera una pérdida de bienestar porque se tiende a producir en una mayor o menor cuantía de
lo que resultaría óptimo (Mas-Colell et al., 1995).
Varios son los ejemplos que se citan para mostrar estos efectos, particularmente aquellos negativos relacionados a la producción. Uno de los más comunes hace referencia a una firma que
vierte sus residuos en un río, lo cual hace que ese lugar ya no sea
apto para realizar una actividad pesquera o de esparcimiento. Este
análisis se complejiza si se considera que allí hay viviendas, las cuales pueden ser ocupadas por propietarios o arrendatarios, y en este
caso se incorporarían las externalidades de consumo. El hecho de
que el río tenga aguas contaminadas afectaría la calidad de vida de
sus habitantes y, en términos de la renta percibida por los propietarios, ésta disminuiría a raíz de las malas condiciones medioambientales del entorno. Las externalidades ambientales se originan a
raíz del deterioro o del mal uso de los recursos naturales. La causa
de ello radica en “una inadecuada delimitación de los derechos de
propiedad y en la ausencia de un marco institucional que permita la compensación por externalidades, otorgando incentivos a los
agentes económicos, para alcanzar un óptimo uso de los recursos”
(Vázquez Manzanares, 2014).
Arthur Pigou es considerado el precursor de la Economía del
Bienestar y el principal pionero del movimiento ecologista. Distinguió los costos privados de los sociales, así como también los
beneficios privados y sociales, planteando el problema de las externalidades desde una óptica unilateral; esto implica que un agente
—productor o consumidor— causa un perjuicio o beneficio a otro,
y por esta razón debe ser compensado o penalizado. El actor capaTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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GABRIELA CRISTIANO | MAXIMILIANO MIRANDA҃ZANETTI

citado para resolver estas externalidades, según Pigou, es el Estado, el cual (dado un determinado marco legal), a través del otorgamiento de impuestos o de subsidios, puede prohibir/disminuir o
incentivar la producción o el consumo de los bienes en cuestión. A
modo de ejemplo, cabe mencionar que el Estado podría sancionar
a una empresa que contamina por medio de la aplicación de un
impuesto, obligándola de algún modo a internalizar esa externalidad negativa. Estos impuestos que permiten corregir esos efectos
negativos se conocen como impuestos piguvianos. Ésta sería una
forma de incluir, mediante el impuesto, el costo externo provocado
a la sociedad en la función de costo (privado) que posee la firma.
Por otro lado, Pigou también plantea la posibilidad de mitigar los
efectos externos por medio de acuerdos voluntarios celebrados entre las partes, los cuales no generarían ningún costo de transacción.
Ambas medidas propuestas no necesariamente eliminarían por
completo la externalidad (sí podría hablarse de un nivel óptimo de
producción); por otra parte, habría que plantearse que, si se anulase por completo ese efecto externo (contaminación), no existiría
la producción de ese bien, razón por la cual habría que analizar a
posteriori qué tan beneficiosa es esta nueva situación para la sociedad
en su conjunto (Pigou, en Aguilera Klink y Alcántara, 2011).
En la gráfica 1, la curva CM (costo marginal) representa la curva de oferta de una determinada actividad industrial que genera
un efecto externo negativo. El costo externo marginal (CEM) es la
sumatoria del costo marginal de todas las personas afectadas, correspondiente a cada nivel de producción. La curva CSM representa
el costo social marginal, y es la suma del costo marginal privado de
producción y el costo externo marginal.
Como puede observarse, el nivel de producción de la industria
es (P1; Q1), donde se igualan la oferta (S) o costo marginal privado
(CM) con la demanda (D) o beneficio marginal. Sin embargo, cada
unidad de producción genera cierta cantidad de residuos, provocando efectos externos negativos. Éste es un nivel de producción
ineficiente. El precio de mercado (P1) es demasiado bajo, y sólo refleja el costo marginal privado de producción de las empresas (CM),
pero no el costo social marginal (CSM).
La otra aproximación general a las posibles soluciones al problema de las externalidades se deriva de la propuesta general enunciada por Ronald Coase, popularizada posteriormente por George
Stigler bajo el nombre de Teorema de Coase, la cual postula que
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siempre será posible obtener —bajo ciertas circunstancias—, a través de la negociación, un equilibrio óptimo entre las necesidades
de la sociedad y las inevitables externalidades que se generan en la
producción —consumo—, indispensables para satisfacerlas. Coase
avanza en el análisis y, a diferencia a Pigou, considera que el problema de las externalidades puede llegar a ser un problema recíproco, donde ambas partes estén involucradas (Coase, en Aguilera
Klink y Alcántara, 2011).
GRÁFICA 1
Externalidad negaঞva en la producción.

p
CSM

S-CM

CEM

D

Q*

Q1

Producción de la industria

Fuente: Pindyck, Rubinfeld y Beker, 2000.

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2. EL MODELO DE LA EMPRESA MULTIPRODUCTO.
LA INCORPORACIÓN DE EXTERNALIDES NEGATIVAS
En el mundo moderno, muchas empresas producen más de un
producto. La mayoría de las veces éstos se encuentran relacionados
entre sí, pero en otras ocasiones no están vinculados físicamente.
Sin embargo, en ambos casos, es muy probable que la empresa tenga ventajas de producción o de costos cuando produce más de un
producto. Estas ventajas podrían deberse a la utilización conjunta
de factores o instalaciones productivas, a programas conjuntos de
marketing o al ahorro de costos por poseer una administración común. En algunos casos, la producción de un producto genera inevitablemente un subproducto que tiene un valor económico para
la empresa.
Dada la situación anterior, es posible que la empresa tenga
economías de alcance. Se dice que existen economías de alcance cuando la producción conjunta de una única empresa es mayor que
la producción que podrían obtener dos empresas diferentes que
produjeran cada una un único producto, con factores productivos
similares distribuidos entre las empresas (Panzar y Willig, 1981).
Si ocurriese lo contrario, existen deseconomías de alcance. Cabe
aclarar que no existe una relación directa entre los conceptos economías de alcance y economías de escala. Podría darse la situación en que
se produjeran únicamente dos productos, y para ello se necesita
una pequeña escala; entonces, se tendrían economías de alcance y
deseconomías de escala.
Las economías de alcance se relacionan con los costos de producción. Si efectivamente existieran economías de alcance en una
firma, a la empresa le costaría menos producir dos productos que
lo que le costaría a dos empresas diferentes producir cada una un
solo producto. La siguiente ecuación (1) indica el grado de economías de alcance que mide este ahorro en costos:
(1) EA

= C(X1)+C(X2)-C(Xi,X2)
C(X1,X2)

Cuando existen economías de alcance, EA &gt; 0, dado que C (X1, X2 ) &lt; C
(X1 ) + C (X2 ). Cuando hay deseconomías de alcance, EA &lt; 0. Generalizando, puede decirse que, cuanto mayor es el valor de EA, mayores
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son las economías de alcance.
Ante este planteo, la firma debe decidir qué cantidad debe
producir de cada producto. En este caso, podría decirse que se
está frente a una función de producción de coeficientes fijos. Esto
significa que existe una relación fija entre la cantidad del producto principal a producirse y las cantidades de subproductos que
pueden obtenerse a partir del proceso productivo conjunto. Una
forma de poder analizar esta situación es a través de las curvas de
transformación del producto. Cada una de ellas indica las distintas
combinaciones de productos que pueden obtenerse a partir de una
determinada dotación de recursos. Particularmente, esta curva tiene pendiente negativa, ya que, si la empresa desea obtener una mayor cantidad de un producto (X), necesariamente deberá renunciar
a alguna cantidad a producir del otro (Y). Por otro lado, las curvas
de transformación son cóncavas hacia el origen debido a que la
producción conjunta generalmente tiene ventajas que permiten a
una firma producir una mayor cantidad de ambos productos con
la misma cantidad de recursos que dos firmas que produjeran cada
producto por separado. Estas ventajas de producción implican la
utilización conjunta de los factores (Panzar y Willig, 1981).
En el presente caso, se propone estudiar formalmente el proceso productivo y sus alternativas de la siguiente forma: en primer
término, se realiza la descripción formal del proceso monoproductivo, que caracteriza la situación tradicional de los establecimientos que sufren la problemática vinculada a la acumulación de
residuos. En segundo lugar, se describe la formalización correspondiente al proceso multiproductivo, en el que se plantea la posibilidad de incrementar el beneficio de los subproductos asociados
al recupero económico de los residuos que producen las citadas
externalidades.
I. Proceso monoproducঞvo
Función de producción
El proceso monoproductivo está caracterizado por la siguiente
función de producción:

f G:( Y G ,Y E)↦( X G ,e )
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donde los vectores YG y YE indican insumos centrales y sucedáneos
al proceso productivo, respectivamente (por ejemplo, YE podría contener residuos que, si bien no entran de modo directo dentro del
proceso productivo, generan un costo directo —en términos de remoción y tratamiento— dentro de la función de beneficio). Por otro
lado, el producto final XG es generado conjuntamente con un vector
de elementos de descarte e que generan una externalidad hacia la
sociedad.
Objeࢼvo del productor
Si se considera que el productor tiene como guía de decisión el
planteo de intentar lograr el más favorable resultado económico,
es posible interpretar formalmente su accionar mediante la política de maximización del beneficio, bajo la que el agente intentará
asignar los recursos y procesos de producción de forma tal que se
obtenga el máximo beneficio, considerando las restricciones del
caso.
Este comportamiento se describe mediante el siguiente proceso de optimización:
max B = max PX ⋅ XG — rY ⋅ YG — rY ⋅ YE
G

G

E

considerando la función de producción fG y los niveles de precios
dados por PXG y los vectores rYG y ryE . Se recuerda que el factor de
externalidad no entra directamente en la función de optimización
del productor, aunque sí debería ser considerado desde el enfoque
del bienestar de la sociedad en su conjunto.
Si se asume que el agente elige la mejor alternativa, es posible
hallar la oferta de producto final
y las demandas derivadas de insumos YG (⋅),YE (⋅). Nótese que en este último caso se
estaría hablando de forma más específica de un desecho que implica costos para el agente, más que propiamente una demanda pura
de un insumo, como ya se ha explicado más arriba. Si bien desde
un punto de vista general se puede describir la oferta de producto y
las demandas derivadas de forma independiente, en la práctica, en
muchas aplicaciones económicas éstas están altamente relacionadas, y no es absurdo pensar que gran parte de los procesos productivos está caracterizada por relaciones de coeficientes constantes o
fijos (por ejemplo, piénsese en la cantidad de excretas diarias geneTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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radas por un bovino promedio, las raciones diarias para alimentación animal, los rindes por hectárea con base en una determinada
cantidad de agroquímicos, entre otros tantos ejemplos).
Una vez incorporada la información parcial correspondiente
a las demandas derivadas, es viable expresar el objetivo a maximizar como:
max B = max PX XG — CVG (XG ) — CF — CVE (XG )
G

donde CF denota el costo fijo de la producción. Los costos variables contemplan, por un lado, el costo variable asociado a los insumos directos [CVG (XG )], y por otro, el costo variable asociado a los
costos sucedáneos de eliminación de residuos dados por CVE (XG ).
Decisión marginal
La condición de primer orden que indica al productor la cantidad
óptima de producto que debe producir para obtener el máximo
beneficio posible está dada por:

PX — CMg(XG ) = 0
G

en la que CMg(XG ) = CVI’ (XG ) + CVE’ (XG ) indica el incremento en
el costo (directo e indirecto) producido por la unidad marginal.
De esta ecuación surge XG *, el nivel de producto que maximiza el
1
monto de ganancias en la empresa monoproductora.
Nivel de beneficio
Si bien la condición marginal indica al productor la mejor opción
de producción si perdura en el negocio, el margen de beneficio
resalta en importancia en primer término para conocer si efectivamente conviene la permanencia en el negocio (si los beneficios
dados por PX XG* — CVG(XG * ) — CF — CVE(XG * ) son positivos, desG 1
1
1
contado todo costo de oportunidad), y en segundo término, para
analizar la conveniencia de otro régimen comparativo, como se
verá más adelante.
Llamaremos
al monto máximo de beneficio obtenido en la actividad monoproducto.
Costo social
Si bien la elección de producción se centra en la visión económica
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percibida por el productor (por ende, en su beneficio percibido), se
hace notar que la actividad productiva genera en términos sociales
un término de costos asociados al monto de elementos e, que a su
vez generan una externalidad negativa (en términos de contaminación, emisión de gases de efecto invernadero, etc.), que no son directamente observados en el balance de la actividad productiva. El
término correspondiente puede expresarse como Ce(e(XG * )), que
1
depende del nivel de producción elegido.
II. Proceso mulঞproducঞvo
Si se supone que el proceso cuenta con la posibilidad de lograr la
producción de productos adicionales al primario, obtenidos por la
reconversión de los residuos que causan la externalidad, en tal caso
se puede asumir un proceso productivo multiproducto.
Función de producción
La función de producción característica en este caso está dada por:

fG ,S :YG ↦ (XG , XS )
donde el vector YG indica magnitudes de insumos centrales para la
producción primaria; por otro lado, el producto final XG es complementado por un vector de subproductos XS , obtenidos mediante un
proceso conjunto de reaprovechamiento de los residuos generados que tiene un rédito económico.2 Se puede pensar en el proceso
principal intermedio auxiliar gG ,S : YS ↦ (XG ,e) que genera producto
principal y residuos, y un proceso de reaprovechamiento de los residuos que los emplea para producir subproductos de rédito económico. Si la función hG ,S : (XG ,e)↦(XG ,XS ) condensa el resultado
conjunto de la actividad principal y la reutilización marcada, entonces fG ,S (YG ) = hG ,S (gG ,S (YG )) sintetiza los dos procesos en una
única función de producción.

2 Por simplicidad y claridad, se supone aquí que todos los residuos que causan externalidad
[e] son reciclados, por lo que la externalidad desaparece completamente. La variante general
sería considerar un proceso fG ,S : YG ↦ (XG , XS ,eRES), donde eRES es el monto residual final no aprovechado que seguiría causando externalidad (en un esperado menor nivel).
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Objeࢼvo del productor
Nuevamente, es posible formalizar el accionar del agente que busca el máximo rédito posible mediante la maximización del beneficio derivado de la multiproducción:
max B = max PX XG + PS ⋅ XS — rY ⋅ YG — CR (XS )
G

G

donde se considera el costo productivo de la reutilización de los
residuos e para la producción de los subproductos XS . Si bien la
formulación del beneficio parece depender de más de una variable de elección, se recuerda que existe una relación directa entre
las variables XG , e y XS , vinculadas por una restricción productiva
(como se explicara arriba, las funciones gG ,S y hG ,S implican una relación entre XG , e y XS ). En el caso más simple, esta relación podrá
tomar la forma de coeficientes fijos. En definitiva, el mejor resultado económico dependerá en exclusiva de una única decisión. Ésta
queda más directamente representada si es expresada en función
de la variable productiva principal XG . Denotamos por (XG ) la variable vectorial que relaciona los montos de subproductos con la
producción principal, y por xS' (XG ), el vector de derivadas parciales respectivas con respecto a XG .
Hallada la oferta de producto final
, pueden
hallarse luego la oferta de subproductos XS , las demandas derivadas
de insumos YG y el vector de residuos e que se producirán por el
proceso principal y que deben reciclarse para la obtención de los
correspondientes subproductos.
Una vez incorporada la información parcial correspondiente
a las demandas derivadas, sería viable expresar el objetivo a maximizar como:

donde CFG ,S denota el costo fijo de esta producción.
Decisión marginal
La condición de primer orden que indica al productor la cantidad
óptima de producto que debe producir para obtener el mejor rédito posible está dada por:

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en la que
indica el incremento
en el costo producido por la unidad marginal, tanto en gasto por
mayor necesidad de insumos, como por los costos de reciclado adiel nivel de producto que maxicional. De esta ecuación surge
miza el nivel de beneficio de la empresa multiproductora.
surge del balance entre el ingreso marginal
Nótese que
y el coste marginal relativo al incremento de una unidad principal de producción; estos ingresos y costos contemplan los ingresos por venta o aprovechamiento de los pertinentes subproductos
aprovechados, y los costos correspondientes a la obtención de tales sucedáneos. Dado el carácter de proceso secundario que posee
el reaprovechamiento de los desechos, es probable que los citados
efectos, aunque importantes a nivel, no afecten en gran medida el
balance marginal, por lo que, en tal caso,
no diferiría sustancialmente de
.
Nivel de beneficio
El nivel de beneficio obtenido en el proceso multiproductivo se denota por
.
Economías de alcance
Si (como es de esperar)
, esto indica que existen beneficios
económicos provenientes del proceso de reutilización de los residuos; esto es, las economías de alcance permiten que la producción
conjunta de los productos
y
sea económicamente rentable,
en especial al trocar los gastos de eliminación de residuos en costos
de la reutilización que se netean con los beneficios adicionales de la
venta o utilización de los subproductos reaprovechados .
Costo social
Desde el punto de vista social, el pasaje de producción simple a
la multiproducción acarrea la disminución del costo social de la
externalidad (beneficio de la sociedad en su conjunto no percibido por el agente). Bajo el supuesto de que aquí se reutiliza todo el
residuo de la producción, esta disminución de costo está dada por
.
El modelo indica que, en la medida en que existen economías
de escala, o la posibilidad económica de efectuar un aprovechamiento económico de residuos ganaderos, existe un incentivo
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para que los productores efectúen una reutilización de los desechos, obteniéndose una solución a la problemática de la externalidad generada, que, contrariamente a los resultados habituales de
la teoría, apuntaría en el presente caso a un remedio privado a la
problemática de la externalidad, por la vía del aprovechamiento de
las economías de escala productivas. La efectividad de tal solución
depende de diversas condiciones. A tal efecto, cabe mencionar que
sería deseable contar con el accionar conjunto de diversos actores
sociales; es decir, sector productivo, organismos científico-tecnológicos y el Estado. Este último podría fomentar este tipo de actividades conducentes a disminuir los impactos nocivos al medio
ambiente a través de políticas de fomento y promoción, en las que
se contemplen líneas de financiamiento que promuevan el uso de
bioenergías, entre otras, tendentes a lograr sinergias regionales.
3. LA PROBLEMÁTICA DE LOS RESIDUOS ORGÁNICOS
AGROPECUARIOS: UNA OPORTUNIDAD PARA AGREGAR VALOR
Dentro de la amplia gama de residuos que se originan en las distintas actividades productivas, se encuentran los residuos orgánicos agropecuarios, los cuales son generados en las explotaciones
agrícolas, ganaderas y silvícolas, entre otras. Generalmente, estos
residuos son empleados en los mismos establecimientos en los que
se producen, siendo en muchos casos material que se destina a los
suelos en forma de abono o a la alimentación animal.
Las producciones agropecuarias de origen animal y de carácter intensivo (tales como los feedlots, tambos, criaderos de aves, cerdos y conejos) dan origen a una gran cantidad de excretas diarias
que causan impactos negativos significativos al medio ambiente,
si es que no se realiza un tratamiento adecuado. Según un informe publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura (FAO) en 2006, se afirma que la actividad ganadera, a través de las excretas, genera más gases de efecto
invernadero que el sector transporte, medidos en su equivalente en
dióxido de carbono (CO2). Por otra parte, el tratamiento del estiércol implicaría una mejora en los indicadores de productividad y
rentabilidad del establecimiento agropecuario, otorgando la posibilidad de generar biogás y biol (que es un fertilizante natural apto
para los cultivos) por medio del proceso de digestión anaeróbica.
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El Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (Intergovernmental Panel for Climate Change, IPCC) afirma que el sector de la agricultura, la silvicultura y otros sectores que hacen uso
de la tierra son los responsables de un cuarto de las emisiones de
gases de efecto invernadero en el mundo, en concordancia con lo
confirmado por la FAO. En particular, las emisiones provenientes
del estiércol aumentaron en 1.1% en promedio entre 1961 y 2010.
Al mismo tiempo, las emisiones provenientes del uso de fertilizantes sintéticos aumentaron un 3.9% en promedio entre 1961 y 2010
a nivel internacional. El 70% de estas emisiones es explicado por
los países en desarrollo, y el 80%, por las emisiones provenientes
del estiércol bovino (Smith, Bustamante, Ahammad et al., 2014).
En el caso de Argentina, el sector de la agricultura y la ganadería generó el 28% del total de las emisiones de gases de efecto
invernadero en el año 2012 (Secretaría de Ambiente y Desarrollo
Sustentable de la Nación, 2015). Durante los últimos años, la expansión de la agricultura ha opacado el crecimiento de la actividad
ganadera. Esto se debió, por un lado, a los elevados precios internacionales de los granos, que incentivaron incrementar la superficie implantada, y, por otro, al paulatino deterioro que enfrentaba el
sector ganadero en términos de bajos precios, sequía y pérdida de
stock. Esto conllevó a la reducción del número de hectáreas destinadas a la ganadería, extendiéndose la modalidad ganadera productiva de tipo intensivo, como los feedlots. Dada esta nueva situación, los
establecimientos se encontraron ante la problemática vinculada al
elevado volumen de estiércol que se generaba diariamente. Muchos de ellos hallaron una alternativa válida para darles un destino
a las deposiciones bovinas, la cual no sólo contribuyó a solucionar
el problema de base. Mediante el tratamiento de las mismas en los
biodigestores, se logró disminuir los efectos negativos provocados
por las emisiones de metano y dióxido de carbono al medio ambiente, así como también obtener biogás y biol, que es un fertilizante sin efectos residuales.
En los últimos tiempos, el número de establecimientos con
feedlots que cuentan con biodigestores ha ido en aumento. Según
el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA, 2014), se
estima que la cantidad de residuos que se generan en todas las cadenas productivas del país asciende a 148 millones de toneladas
anuales, que podrían ser reutilizadas para producir fertilizantes y
electricidad. De esta forma, los desechos se convierten en insumos
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�TRATAMIENTO DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y GENERACIÓN DE BIOENERGÍA

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estratégicos, dando paso a una nueva configuración productiva
que conserva el medio ambiente, en la que cobran importancia las
actividades de generación de energías renovables a partir de la utilización de este tipo de biomasa.
El biogás es el producto de la digestión anaeróbica de la biomasa orgánica. Está constituido por una mezcla de metano (CH4),
en una proporción que fluctúa entre un 50 y un 70%, y dióxido de
carbono, que contiene pequeñas proporciones de otros gases, tales
como hidrógeno, nitrógeno y sulfuro de hidrógeno (Tobares, 2013).
Los residuos que se pueden utilizar para producir biogás son: los
residuos ganaderos y de granjas, purines de cerdo y vaca, estiércoles,
gallinaza; los residuos agrícolas, los restos de cultivos de consumo,
los residuos de materias primas descartados por la industria alimentaria, tales como los provenientes de industrias lácteas, cerveceras,
conserveras, azucareras, mataderos; los residuos pesqueros; los lodos de depuradora; los residuos de plantas de biocombustibles, tales
como la glicerina; la Fracción Orgánica de Residuos Sólidos Urbanos (FORSU) y el biogás de vertedero (Tobares, 2013).
Por otro lado, el biol, que surge como subproducto de la generación de biogás, es un excelente biofertilizante que, en comparación al efluente sin tratar, es más inocuo, contamina mucho
menos el ambiente con olores desagradables y sus nutrientes están
disponibles de una manera más asimilable y aprovechable por las
plantas, hecho que le permitiría sustituir en parte a los fertilizantes
químicos (Bragachini, Mathier y Méndez, 2014).
4. LA IMPORTANCIA DE LA BIOENERGÍA:
EL CASO PARTICULAR DEL BIOGÁS
Las fuentes renovables de energía están adquiriendo desde hace
unos años un papel cada vez más relevante en la agenda pública
del mundo y, en particular, de Argentina. Los factores que explican
esta tendencia son, por un lado, la preocupación por aumentar la
oferta interna de energía, es decir, por la seguridad energética y el
autoabastecimiento, y por otro lado, la necesidad de mitigar los
efectos del cambio climático, reduciendo las emisiones de gases de
efecto invernadero.
En este contexto, la incorporación de la bioenergía en la matriz energética nacional adquiere especial relevancia. Dentro de
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estas fuentes energéticas, las que más desarrollo han tenido en el
país son el biodiésel, elaborado a partir de la soja, y el bioetanol,
elaborado a partir de la caña de azúcar. Se han introducido en la
oferta interna de fuentes secundarias en el año 2010, con una participación de 0.76%. En el año 2014, dicha participación aumentó
a 1.65%.
Argentina ya se está poniendo en marcha para producir biogás, dado que se caracteriza por poseer un sector agropecuario/
agroindustrial fuerte; estas actividades generan una gran cantidad
y diversidad de residuos y subproductos que pueden constituirse en
insumos de otros nuevos productos (Gruber, Hilbert y Sheimberg,
2010). El potencial que poseen los residuos ganaderos para generar
biogás por sí solos no es alto, ya que éstos contienen demasiado
nitrógeno y, además, porque son excesivamente líquidos; sin embargo, es posible incrementar su eficiencia mediante el proceso de
codigestión, en el que intervienen otro tipo de residuos (Tobares,
2013). Según el Informe del Relevamiento de Proyectos Bioenergéticos en Argentina, el principal motor para la implementación de
los proyectos que incluyen producción de biogás está vinculado al
hecho de dar solución a la generación de residuos (Grassi, 2012).
Para generar el biogás a partir de la digestión anaeróbica de
los residuos mencionados, se debe emplear un biodigestor. El mismo consta de un contenedor cerrado, hermético e impermeable,
denominado reactor. En él se deposita el material orgánico a fermentar con un cierto porcentaje de agua (Cristiano, 2016). El estiércol debe ser recolectado e introducido en los digestores con el
menor contenido de carga inorgánica posible, como por ejemplo
tierra u otro contaminante. En consecuencia, para el uso de los
biodigestores son preferibles los sistemas intensivos de producción animal, tales como el feedlot con corrales de concreto (Bragachini et al., 2014).
Los biodigestores pueden funcionar con un único sustrato o
con la combinación de distintos sustratos. En este último caso, el
proceso se conoce como codigestión. Por ejemplo, el proceso de
digestión anaeróbica en base a silaje de maíz no funciona correctamente, dado que no se generan las condiciones ideales para la degradación por parte de las bacterias. En cambio, si se agregan otros
elementos que reduzcan el porcentaje de sólidos y aporten inóculo
de bacterias, como por ejemplo estiércol, mejora la capacidad de
producción de biogás (Mathier, Bragachini, Méndez et al., s.f.).
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�TRATAMIENTO DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y GENERACIÓN DE BIOENERGÍA

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La producción de biogás y de su subproducto —el biol o biofertilizante— a partir de estiércol surge como una oportunidad
para mejorar el desarrollo económico en el sector agropecuario.
Además de reducir el impacto ambiental, la generación de biogás
contribuiría con el desarrollo del sector; por un lado, aumentando
el valor agregado en las cadenas productivas del sector por medio
del tratamiento del estiércol, lo cual da origen a nuevos productos;
por otro lado, los establecimientos agropecuarios podrían contar
con el biogás, ya que en muchas actividades ganaderas existen etapas de la producción que requieren de combustibles fósiles para
generar calor y controlar ciertos procesos industriales, con lo cual
se podría reemplazar dichas fuentes energéticas por este biocombustible.
El biogás puede ser empleado en el proceso productivo de los
establecimientos agropecuarios; a diferencia de otras fuentes renovables de energía (tales como la energía eólica y solar), el biogás
puede generar electricidad durante las 24 horas del día (Gruber
et al., 2010). Además, el uso del biol incorpora un valor ecológico
a los productos y permite aumentar los ingresos y la producción
agropecuaria entre un 30 y un 50%, lo que repercute directamente
en los ingresos obtenidos por las familias productoras (Martí Herrero, 2013).
La otra razón por la que el biogás puede contribuir con el
grado de desarrollo del sector es porque permite expandir los servicios energéticos de las comunidades rurales, y de esta manera
se promovería el desarrollo rural. La biomasa tradicional, la leña,
sigue siendo una fuente energética con alta participación en el consumo energético de la población rural (IAE, 2012). El uso de estas
fuentes energéticas de baja calidad y de artefactos ineficientes para
la cocción y la calefacción implica altos niveles de contaminación
y serios problemas de salud para la población. Los sistemas eficientes de bioenergía —en particular, las estufas que funcionan con
biogás— implican múltiples beneficios, tales como la reducción de
la presión sobre la forestación y la biodiversidad, la disminución
de las enfermedades relacionadas con la inhalación de humo, la reducción del trabajo forzoso de recolectar leña, el ahorro de dinero
que hubiese sido utilizado para comprar combustibles, entre otros
(Smith et al., 2014).
Por otro lado, resulta interesante analizar la evolución del
consumo de gas licuado en el sector agropecuario; si bien no ha
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sido tradicionalmente el combustible que mayor participación ha
tenido en el consumo, se ha observado una tendencia creciente en
su demanda durante los últimos años. En este sentido, podría pensarse en el biogás como un combustible alternativo para sustituir
al gas licuado. En efecto, el biogás, mediante una serie de procesos de acondicionado, puede ser transformado en biometano, que
puede utilizarse en las redes de gas natural con usos similares al
GNC, o como combustible de motores para generar energía eléctrica; mediante la refrigeración del mismo y aprovechando el calor
de los gases de escape (cogeneración), se puede utilizar esta energía
térmica (agua caliente) para calefacción u otros usos industriales
(Bragachini et al., 2014). Esto sucede porque el biogás no es absolutamente puro, ya que contiene partículas y trazas de otros gases.
La purificación del biogás es importante porque permite aumentar
el poder calorífico del mismo y cumplir con los requerimientos de
algunas aplicaciones de gas, tales como motores, calderas, celdas
de combustible, vehículos, etc. (Minenergía, PNUD, FAO y GEF, 2011).
5. POLÍTICAS PÚBLICAS
PARA LA PROMOCIÓN DE LAS BIOENERGÍAS
En Argentina, los mecanismos de promoción de la bioenergía se
iniciaron en el año 2001. Sin embargo, los primeros impulsos estaban orientados específicamente a la producción de biodiésel y
bioetanol (Decreto 1396/2001, Resolución 1156/2004).
Recién en el año 2006, se incluyó al biogás en los marcos de
promoción de los biocombustibles a través de la Ley 26,093 del
Régimen de Regulación y Promoción para la Producción y Uso
Sustentables de Biocombustibles, reglamentada en el año 2007
por el Decreto 109/2007 (Flexor, Martins Kato y Recalde, 2012).
La ley establece que la Secretaría de Energía, actualmente llamada
Ministerio de Energía y Minería, será la autoridad de aplicación.
Además, dicho organismo tendrá la facultad de fijar las normas de
calidad y seguridad, de establecer y llevar un registro de productores y comercializadores, y de aprobar proyectos que puedan ser
favorecidos por el régimen promocional. Al mismo tiempo, se crea
un régimen especial que favorece a los proyectos de producción de
biocombustibles orientados al mercado interno (Chidiak y Stanley,
2009).
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�TRATAMIENTO DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y GENERACIÓN DE BIOENERGÍA

23

Asimismo, se creó la Comisión Nacional Asesora para la Promoción de la Producción y Uso Sustentables de los Biocombustibles para que asista a la autoridad de aplicación (Flexor et al., 2012).
En el mismo año se aprobó la Ley 26,190 del Régimen Nacional para el Uso de Fuentes Renovables de Energía destinada a
la Producción de Energía Eléctrica. En 2015 se promulgó la Ley
27,191, con el objeto de modificar algunos aspectos de la Ley
26,190. En efecto, la cuota de energías renovables en la generación
eléctrica se determinó en un 8%, a ser alcanzada en el año 2017. Al
mismo tiempo, se estableció que la cuota deberá ser del 20% para el
año 2025. Para aumentar dicha cuota se planteó un cronograma de
sucesivos aumentos: 12% para el año 2019, 16% para 2021 y 18%
para 2023 (Art. 8).
Por otro lado, se creó un Fondo Fiduciario Público llamado
Fondo para el Desarrollo de Energías Renovables (Foder), que se
conformará como un fideicomiso de administración y financiero.
El Foder tendrá por objeto la aplicación de los bienes fideicomitidos
al otorgamiento de préstamos, la realización de aportes de capital
y la adquisición de todo otro instrumento financiero destinado a la
ejecución y financiación de proyectos elegibles, a fin de viabilizar
la adquisición e instalación de bienes de capital o la fabricación de
bienes u obras de infraestructura, en el marco de emprendimientos
de producción de energía eléctrica a partir de fuentes renovables
(Art. 7). En el año 2016 se reglamentó la normativa a través del Decreto N°. 531. Según esta disposición, se destinarán 12 mil millones
de pesos del Tesoro Nacional al Foder.
Por último, cabe mencionar específicamente el Proyecto para
la Promoción de la Energía Derivada de Biomasa (Probiomasa). En
el año 2011, los ministros de Agricultura y de Planificación, a través
de las secretarías de Agricultura, Ganadería y Pesca y la Secretaría
de Energía, junto al representante de la FAO en Argentina, presentaron el proyecto. El objetivo principal era incrementar la producción de energía térmica y eléctrica derivada de biomasa a nivel local, provincial y nacional, para asegurar un creciente suministro
de energía limpia, confiable y competitiva y, a su vez, abrir nuevas
oportunidades agroforestales, estimular el desarrollo regional y
contribuir a mitigar el cambio climático (Probiomasa, s.f.). Según
Lorenzo (2014), el programa contemplaba la descentralización de
la producción de energía a partir de biomasa a distintas escalas,
y contaba con líneas de trabajo que apuntaban a la capacitación
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�24

GABRIELA CRISTIANO | MAXIMILIANO MIRANDA҃ZANETTI

de recursos humanos y la creación de infraestructura necesaria, el
desarrollo de estrategias provinciales y la comunicación dirigida a
influir en la política bioenergética nacional.
El equipo de Energías Renovables del Instituto Nacional de
Tecnología Industrial (INTI), con el apoyo del proyecto Probiomasa, llevó adelante el Relevamiento Nacional de Biodigestores con
el objetivo principal de proporcionar una herramienta para planificar de manera estratégica el desarrollo de la biomasa en el territorio nacional. Según el diagnóstico inicial, se estima que en
Argentina existen más de 60 plantas de biodigestión de diferentes
tamaños, tecnologías y usos. Actualmente, se registra la existencia
de 40 plantas de generación de biogás, 49% corresponde a grandes
instalaciones, 26% a instalaciones medias y 25% a pequeñas plantas
(INTI, 2008).
CONSIDERACIONES GENERALES
La problemática vinculada a la generación de residuos, específicamente en el sector agropecuario, está siendo contemplada como
una alternativa para generar bioenergía. En este sentido, se está
planteando la posibilidad de tratar los residuos orgánicos por
medio del proceso de digestión anaeróbica en biodigestores. Este
hecho posibilita a los productores obtener productos secundarios
que se desprenden de su actividad principal, ya que a partir del
tratamiento de los desechos, más allá de disminuir los niveles de
contaminación en aire, agua y suelo, es posible obtener biogás y
biofertilizantes, los cuales contribuyen a incrementar el beneficio
del productor. Es necesario contar con políticas públicas de promoción e implementación de este tipo de tecnologías para que las
empresas conozcan los beneficios que aportan y las adopten.
En este trabajo se presentó un modelo formal en el que el tratamiento de las externalidades se plantea de una manera original.
La disminución de los efectos externos negativos en la producción
es posible si la empresa se convierte en multiproductora y aprovecha las economías de alcance que se desprenden del proceso productivo al realizar un tratamiento de sus residuos.

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�TRATAMIENTO DE RESIDUOS ORGÁNICOS Y GENERACIÓN DE BIOENERGÍA

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�Agroturismo Cañero en Fortín de las Flores,
Veracruz, México
Sugarcane Agrotourism at Fortin de las Flores,
Veracruz, Mexico
KARINA NICOLE PÉREZ OLMOS* | NOÉ AGUILAR RIVERA**

► RESUMEN
Se realizó una caracterización del municipio de Fortín de la Flores, Veracruz, México, con el objetivo de evaluar los elementos
diferenciadores que puedan permitirle un posicionamiento en
el sector agroturístico, mediante revisión bibliográfica, recorridos en campo, entrevistas a actores clave y encuestas a productores; además de la utilización del Marco de Capitales de la
Comunidad y el enfoque sistémico de la principal plantación, la
caña de azúcar, el ingenio azucarero El Carmen y los trapiches.
Esta información servirá de base para la implementación de un
modelo agroturístico cañero en Fortín, con miras a contribuir
al desarrollo sustentable de dicho municipio.
Palabras clave: Turismo | Agroindustria cañera | Enfoque sistémico |
Fortín | Desarrollo sustentable.

► ABSTRACT
A characterization of the municipality of Fortin is carried out
with the objective of evaluating its differentiating elements
that may allow it to get a position in the agrotourism sector,
through bibliographic review, field trips, interviews with key
actors and surveys to producers; in addition to the use of the
Community Capital Framework and systemic approach from
the main plantation, the sugar cane, the sugar mill El Carmen
and the trapiches was collected. This information will serve as
the basis for the implementation of an agrotourism model in
Fortin with a view to contribute to the sustainable development of the zone.
* Estudiante de la Universidad Veracruzana, Doctorado en Ciencias Agropecuarias. Correo
electrónico: karinanicole@hotmail.com
** Profesor-investigador de la Universidad Veracruzana, Facultad de Ciencias Biológicas y
Agropecuarias. Correo electrónico: naguilar@uv.mx
Recibido: 23 de mayo de 2019 | Aceptado: 26 de julio de 2019
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ISSN 2007-1205 | pp. 28-48

�AGROTURISMO CAÑERO EN FORTÍN DE LAS FLORES, VERACRUZ

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Keywords: Tourism | Sugarcane agroindustry | Fortin | Systemic approach |
Sustainable development.

INTRODUCCIÓN
La Organización Mundial del Turismo, dentro de los objetivos de
la agenda 2030, define al turismo rural como uno de bajo impacto
ambiental y sociocultural, que facilita la comprensión de la realidad
de las comunidades anfitrionas mediante la convivencia auténtica y
espontánea con sus anfitriones, así como una derrama económica
sustentable para los prestadores de servicios turísticos (Arauz-Beita,
2010). En los últimos años, se ha observado un impulso significativo
en el acontecer turístico rural de México. Este fenómeno puede impactar positivamente en la solución de dificultades que caracterizan
a los territorios rurales, tales como la pobreza y la marginación (Sandoval-Quintero, 2013).
A partir de los cambios que implicó la crisis macroeconómica
de 1982, se comenzó a dar mayor relevancia a la capitalización del
campo a través de empresas agroindustriales. La gran dependencia
de insumos externos derivados del petróleo en la agricultura mexicana acarrea una vulnerabilidad en donde los más afectados son los
pequeños productores, los territorios rurales y la biodiversidad. Los
actores de los territorios pueden tener iniciativas varias ante estos
procesos transformadores; a esto se debe que la diversificación y
multifuncionalidad sean elementos de identidad de la nueva ruralidad, y entre esas respuestas está el desarrollo del turismo (Macías,
2013; Villarino Pérez, Uña Álvarez y Cànoves Valiente, 2009).
Como turismo rural se han determinado diversas prácticas,
dentro de ellas, el agroturismo y el agroecoturismo (Gutiérrez y
Pérez, 2014). El agroturismo, generalmente entendido como la
visita recreativa a una instalación agrícola en funcionamiento
(Barbieri y Valdivia, 2010; Che, Veeck y Veeck, 2005; Nickerson,
Polovitz, Black y McCool, 2001), pertenece al ámbito de la multifuncionalidad recreativa, en la cual los propietarios privados ofrecen
oportunidades recreativas con un propósito empresarial (Barbieri
y Valdivia, 2010).
En relación a lo anterior, la Región de las Altas Montañas del
centro del estado de Veracruz presenta una gran diversidad étnica,
natural y cultural, predominando el paisaje cañero, aunque tamTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�30

KARINA NICOLE PÉREZ OLMOS | NOÉ AGUILAR RIVERA

bién existe un bajo índice de desarrollo humano y alta marginación. En la actualidad se produce un impulso a nivel mundial, nacional y estatal por preservar y aprovechar el patrimonio natural
y cultural como una alternativa de desarrollo (García-Albarado,
Gómez-Merino, Bruno-Rivera et al., 2018). Sin embargo, existe escasa información acerca de la dinámica socioeconómica y del sector turístico de espacios como el municipio de Fortín, con fines de
mejorar las condiciones de vida de productores agropecuarios y
prestadores de servicios a través de la incursión en el agroturismo,
el desarrollo sustentable y el beneficio en general de la población.
Rivera-Hernández, Pérez-Sato, Alcántara-Salinas et al. (2018)
llevaron a cabo una revisión de las oportunidades del ecoturismo
y el turismo rural para esta región, y concluyeron que estas actividades representan una gran oportunidad, pues allí existen diversos
pueblos originarios, tanto rurales como indígenas (principalmente de la cultura náhuatl), que resguardan tradiciones y costumbres
ancestrales de esta parte del estado, además de que esta actividad
representa una alternativa productiva de aprovechamiento indirecto de los recursos naturales y la cultura de esta región.
1. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
1.1. Agroturismo
El agroturismo es un tema complejo de estudio, con diferentes definiciones en la literatura y la práctica del turismo (Dubois y Schmitz, 2013; Potočnik‐Slavič y Schmitz, 2013). Para fines de esta
investigación, el agroturismo es una actividad en la que la cultura
y la vida rural sirven como generadoras de ingresos para ofrecer
distintas opciones de diversión, atrayendo así a visitantes a interactuar con la naturaleza, y principalmente en el paisaje agrícola.
Siendo el agroturismo una actividad fuertemente influenciada por
las características socioeconómicas propias de cada territorio, no
existe para su implementación un modelo o fórmula universal.
El elemento diferenciador del agroturismo es el enfoque en
actividades propias de las explotaciones agrícolas, tales como cosecha, siembra, rodeo, ordeña, elaboración de quesos y conservas,
y cuidado de animales, mezcladas con actividades de ocio como
caminatas y cabalgatas, entre otras. El turismo rural en general se
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�AGROTURISMO CAÑERO EN FORTÍN DE LAS FLORES, VERACRUZ

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centra mayormente en el conocimiento y disfrute de la vida rural y
el contacto con los habitantes de la localidad en cuestión (Sánchez
y Vargas, 2015).
El agroturismo aporta una visión verdaderamente sustentable
cuando acepta la participación equitativa de la población en los beneficios económicos que aporta, e integra lo agrario como una pieza
dentro de la estrategia global de desarrollo sustentable (Rodríguez
Alonso, 2019). Por esto, una participación que integre diferentes actores comunitarios, conformando una cadena en el sector, es más
favorecedora en la repartición de ingresos y en la consolidación de
un destino agroturístico comunitario.
Es oportuno aprovechar los recursos agrícolas o agroindustriales como eje principal de una oferta turística a través de rutas.
Los productos agroturísticos de este tipo han incidido en el mejoramiento de las condiciones de producción, la revalorización de
los saberes locales y la puesta en valor de la actividad agrícola y del
producto turístico. En este contexto, la identidad de los alimentos
es un elemento fundamental para el desarrollo de rutas alimentarias, las cuales son consideradas como una arquitectura turística
(Argüello, Espinoza, Sánchez et al., 2017).
2.2. Agroturismo en México
México es bien conocido internacionalmente por su oferta de turismo masivo de sol y playa, con destinos como Cancún, Acapulco,
Los Cabos, Puerto Vallarta, entre otros. Pero actualmente el turista
se caracteriza por realizar un consumo más exigente y conocedor
de la oferta turística. Las alzas del sector turismo en México han
sido gracias al aprovechamiento de la diversidad de recursos naturales, enfocándose principalmente en otro tipo de turismo (Hernández, Suárez y López, 2015). Esta diversidad puede ser un factor
catalizador que contribuya al mejoramiento del paisaje y a potenciar el turismo rural, como pilares de un desarrollo sustentable e
incluyente. Esta dinámica representa una alternativa a la producción agropecuaria desarrollada en regiones que albergan el 35% de
la población del país (Gómez, 2013).
El turismo rural es la modalidad que ha contado con menor
auge, basándose en el aprovechamiento de exhaciendas, zonas de
cultivos y productos típicos mexicanos (tequila, mezcal, cacao y
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�32

KARINA NICOLE PÉREZ OLMOS | NOÉ AGUILAR RIVERA

vainilla, entre otros), además de otros productos originarios del
exterior (Barrera, 2006; Ortiz, 2009).
Una de las expresiones agroturísticas más presentes en territorio mexicano son las rutas agroalimentarias. En estas rutas se
les ofrece a los visitantes conocer y participar en algunas tareas
del proceso de producción del cultivo, así como tener la oportunidad de adquirir artesanías y convivir en torno a tradiciones de la
localidad. Se han establecido rutas del cultivo del agave tequilero
y mezcalero, del cacao y la vainilla, así como de viñedos y otras
agroindustrias. Algunos ejemplos son la ruta del vino y el queso,
en Baja California y Querétaro; la ruta del chocolate, en Tabasco;
la ruta del tequila, en Jalisco; y la ruta de la vainilla, en Veracruz
(Barrera, 2006; Bringas, 2010).
En la literatura reciente, en la temática de agroturismo existen
estudios como el de Ortiz, Hubert, Bernal y De Souza Valentini
(2014) para la ruta del nopal (Opuntia spp.) en una zona rural de la
Ciudad de México, en donde se muestra una propuesta innovadora, tomando en cuenta principios de sustentabilidad y preservación
patrimonial, pero que luego, por diferentes factores políticos que
escapaban de las manos de los actores locales, no pudieron aplicarse de forma efectiva. Sobre el turismo enológico en el centro de
México, Renard y Thomé (2016) concluyeron que éste representa
una actividad complementaria a otras actividades económicas tradicionales de la zona receptora, debido a su temporalidad, y que
puede fortalecer un proyecto turístico, coexistiendo con otras modalidades como el ecoturismo, el etnoturismo o el turismo rural o
agroindustrial. También sucede esto en el caso de la ruta de la sal
prehispánica, en donde se resalta el carácter multifuncional de la
sal y su importancia histórica en la zona en cuestión, pudiéndose
aprovechar la actividad turística para hacer más rentable este recurso.
En la región centro de Veracruz, la producción de caña de
azúcar, azúcar y piloncillo representa la segunda actividad económica y de generación de empleos, siendo sólo superada por la cadena productiva del café (Cortés, Díaz, Cabal y Del Ángel, 2013).
En 1642, se introduce uno de los cultivos representativos hoy en
día de Fortín: la caña de azúcar. Juan García Valero, fundador de la
villa, inició en la zona el cultivo de la caña con fines comerciales,
siendo sembrada en grandes cantidades en su Hacienda de Nuestra
Señora de Guadalupe. Para mediados del siglo XVII, existían ya 33
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�AGROTURISMO CAÑERO EN FORTÍN DE LAS FLORES, VERACRUZ

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ingenios y trapiches, y para el pueblo de San Lorenzo fue durante muchos años su actividad principal. Por otra parte, en el año
de 1800, el cultivo del café es traído a la zona por el español Juan
Antonio Gómez (Ayuntamiento de Fortín, comunicación personal,
2019).
A pesar de su importancia, la agroindustria de la caña de azúcar (recurso que se convirtió en un verdadero organizador del territorio y de sus principales actividades económicas) presenta una
serie de limitantes ambientales, tecnológicos y socioeconómicos.
Su producción se desarrolla principalmente en laderas de las cordilleras, donde las condiciones fisiográficas son muy variables y
donde predominan áreas de pendientes que varían entre el 10 y
el 40%, lo que expone el suelo a un alto riesgo de degradación. La
problemática genera baja productividad tanto agrícola como de
proceso (ingenio azucarero y trapiches), y deficiencia en la calidad
del producto final y alto impacto ambiental, por lo que diversos
actores proponen mejorar la productividad del sistema a través de:
el ajuste de algunas prácticas de manejo del cultivo y la diversificación del uso de la caña como materia prima (figura 1); el suelo
para la producción de hortalizas, frutales y ornamentales, en cultivos intercalados o rotación; y el paisaje agrícola y los trapiches
como preeminencia de una ruta agroturística, como patrimonio
agroindustrial cañero-azucarero competitivo y sustentable. Las
instalaciones agroindustriales cañeras son una parte esencial de la
identidad y las dinámicas históricas, culturales y políticas regionales del pueblo veracruzano; sus raíces culturales surgieron de la
producción azucarera y en la región tienen una alta disponibilidad
de recursos arquitectónicos, ambientales y culturales como patrimonio con valores únicos derivados de esta agroindustria.
El objetivo del presente trabajo fue determinar el estado actual de la agroindustria de la caña de azúcar en Fortín de las Flores,
Veracruz, y analizar el posible potencial de turismo agroindustrial
cañero como alternativa de supervivencia y sustentabilidad de esta
actividad productiva.
Urquiola Sánchez y Lalangui Ramírez (2016) mencionan que
la creación de rutas turísticas constituye una de las vías fundamentales que se utilizan en la actualidad para expandir esta actividad a
los lugares más apartados de una región, y hacen una revisión de
las principales posturas teóricas del agroturismo.
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KARINA NICOLE PÉREZ OLMOS | NOÉ AGUILAR RIVERA

FIGURA 1
Productos potenciales de la agroindustria de la caña de azúcar.
Abono Orgánico
Alimento Pecuario
Hongos Comestibles
Combustible Rural
Azúcares Fermentables
Lignoquímica

Ron y Aguardiente

Piloncillo
Cono
Tapón
Pirinola
Cuadreta
Orgánico
Pulverizado

Fertirriego
Alimento Pecuario
Biogás

t

Residuos agrícolas de cosecha de caña de azúcar
(RAC: Punta, Cogollo, Flores y Hojas) )

Vinazas

Producción de caña de azúcar
(Saccharum officinarum)

Destilería

Trapiche
Tallos de caña

t

Biocombustibles
Bebidas y Licores
Industria Química
Industria Farmacéutica
Alcohoquímica

t

Etanol 99.9° GL
Alcohol 96° GL

Tallos de caña

.,,,.,,,Jf

,,,,

Miel de Trapiche

Electricidad

Ingenio
Azucarero

Cenizas

..,,,.✓
,,,/

Tallos de caña

;

t

Mejorador de suelos
Industria cerámica

,,,.,,,,
,,,, ______________________________
Melazas

Lodo de filtros
(Cachazas)

Vapor
Bagazo integral (fibra y médula)
Cogeneración
Bagazo hidrolizado y predigerido ♦-------------------------Briquetas y pellets
Biogás
Etanol 2da. generación
Celulosa y Papel
Αlfa celulosa
Carboximetil celulosa y derivados
Tejidos
Sacarosa
Furfural
Refinado
Azúcares Fermentables
Blanco popular
Xilosa
Mascabado
Xilitol
Estándar
Tableros de
Partículas, Fibras y Cemento
Moldeados
Materiales compuestos y Composites
Lignoquímica
Industria de Alimentos
Syngas (CO + H2)
Industria Química
Carbón activado
Industria Farmacéutica
Hongos comestibles
Sucroquímica
BioOil

-----------•

.

Alimento Pecuario
Ron y Aguardiente
Etanol
Ácidos orgánicos diversos
Abonos Orgánicos
Bioplásticos y Polímeros
Alimento Pecuario
Aditivos de Alimentos
Ceras y Químicos
Levaduras
Productos farmacéuticos Enzimas
Fitoesteroles
Fármacos
Aminoácidos
Alcoholes diversos
Químicos diversos
Bioplásticos
Productos agropecuarios

l

Fuente: Elaboración propia.

Linares, García y Rodríguez (2019) proponen metodologías
para la evaluación integrada de la sustentabilidad de las dimensiones en las que deben actuar con mayor intensidad los actores del
ecoturismo para corregir o mejorar los índices de sustentabilidad,
y al mismo tiempo estimular la participación del turismo en función del desarrollo planeado en la región.
Varisco (2016) menciona que es necesario un enfoque sistémico que permita un acercamiento al turismo rural como fenómeno complejo, y metodologías que permitan un análisis integral
del turismo que incluya la descripción de la demanda, la oferta,
la infraestructura, la comunidad receptora y la superestructura, a
través de cinco dimensiones: cultural, económica, social, ambiental
y política.
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�AGROTURISMO CAÑERO EN FORTÍN DE LAS FLORES, VERACRUZ

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Pupo (2016) concluye que los análisis de identificación del patrimonio industrial azucarero en diversos contextos confirman la
necesidad de proponer herramientas metodológicas que puedan
aplicarse a diferentes tipos de patrimonio agroindustrial. En este
sentido, el modelo para la jerarquización del potencial turístico en
ingenios azucareros facilita la caracterización del urbanismo y de
la arquitectura, y permite identificar los recursos patrimoniales y
su nivel jerárquico según sus potencialidades turísticas para generar fuentes de empleo y diversos beneficios, tanto económicos
como sociales y culturales.
2. METODOLOGÍA
La región centro del estado de Veracruz (figura 2) presenta recursos y atractivos naturales y culturales susceptibles de aprovechamiento turístico. Sin embargo, no existen investigaciones precedentes que revelen la capacidad de la región para el desarrollo de la
industria turística (Aguilera y Calvario, 2014). El presente trabajo
de investigación es documental de tipo exploratorio descriptivo,
con fuentes bibliográficas (estadísticas institucionales y empresariales, artículos, páginas de internet, libros, reportajes periodísticos), observación participante, recorridos y entrevistas abiertas a
diversos actores clave en relación al desarrollo del agroturismo y
la tradición histórica en una región cañera (Fortín de las Flores,
Veracruz), cuya actividad se encuentra en un estado de supervivencia y crisis socioeconómica y ambiental desde hace varias décadas. La metodología empleada fue desarrollada por Varisco (2016)
y Morales-Zamorano, Cabral Martell, Aguilar Valdés et al. (2015), y
tiene por objetivo describir actividades relacionadas con la cultura
agrícola rural, productos y servicios que conduzcan a diversificar,
diferenciar y posicionar el concepto de agroturismo en una región
agroindustrial, triangulado con la utilización del marco de capitales de la comunidad (MCC) de Emery y Flora (2009) y Flora, Mary,
Fey y Bregendahl (2004).

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KARINA NICOLE PÉREZ OLMOS | NOÉ AGUILAR RIVERA

FIGURA 2
Región centro del Estado de Veracruz.
99º0'0"W

98º0'0"W

97°0'0"W

96º0'0"W

95º0'0"W

94º0'0"W

93º0'0"W

23 "0'0"N

+

22 "0'0"N

22º0'0"N

21 º0'0"N
21 ' 0'0"N

20º0'0"N
20 ' 0'0"N
GOLFO

DE
MÉXICO

19º0'0"N

19' 0'0"N

18º0'0"N
18' 0'0"N

17°0'0"N
17"0'0"N
100"0'0''W

99º0'0"W

98 "0'0"W

97"0'0"W

96"0'0''W

95"0'0''W

94º0'0''W

93"0'0''W

Fuente: Elaboración propia.

3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
3.1. Situación actual de Forঠn
El municipio de Fortín se encuentra en la parte centro de la zona
montañosa del estado de Veracruz (figura 3), dentro de las coordenadas del meridiano 95°56’ al 97°08’, longitud oeste, y del paralelo
18°48’ al 18°59’. Cuenta con una extensión territorial de 104.72 kilómetros cuadrados (Blanco, 2003). Con relación al uso del suelo y la
vegetación, el 77% corresponde a la agricultura, frente a un restante
20.80% de suelo urbano, 0.83% no especificado y 0.73% de bosque
tropical (Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 2010).
El municipio de Fortín se encuentra habitado por 66,168 personas,
siendo éstas 31,198 hombres y 34,970 mujeres (INEGI, 2017).
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�AGROTURISMO CAÑERO EN FORTÍN DE LAS FLORES, VERACRUZ

37

FIGURA 3
Localización de Forঠn de las Flores, Veracruz.
2500000

3500000

Golfo de Mé ico

O 2,254 ,5

9

■■-

13,5
-

16
Km.

2500000

3500000

Fuente: Elaboración propia.

A modo de diagnóstico integral sobre el municipio de Fortín
y el agroturismo, se utiliza el MCC. Esta metodología no sólo representa una herramienta de análisis, sino que también puede ser
una perspectiva que ayude a identificar diferentes partes de una
realidad territorial. El concepto de capital hará referencia a los recursos tanto humanos como materiales que pueden ser utilizados
para construir otros escenarios o prospectivas en el transcurso de
un determinado periodo. Los capitales se clasifican en siete clases,
que son: cultural, humano, político, social, financiero, físico y natural (Flora et al., 2004; Flora, 2007; Emery y Flora, 2009).
La información que alimenta este diagnóstico (tabla 1) se realizó mediante revisión de literatura de la región, encuestas a productores, entrevistas de actores clave y recorridos en campo en
las congregaciones de Coapichapan, Fortín de las Flores, Monte
Blanco, Monte Salas, Villa Libertad y Villa Unión, del municipio
de Fortín. Estas congregaciones fueron elegidas por la accesibiliTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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KARINA NICOLE PÉREZ OLMOS | NOÉ AGUILAR RIVERA

dad y la disponibilidad de actores clave. Las congregaciones, como
forma de organización territorial, se remontan a inicios del siglo
XVI. Una vez que se dio la conquista de Tenochtitlán en manos de
los castellanos, se fueron determinando los centros habitacionales
urbanos que a lo largo de 300 años de predominio español se consolidaron en la América septentrional (Salazar-Andreu, 2016).
TABLA 1
La acঞvidad agroturísঞca y los capitales de la comunidad en Forঠn.
Capital

Generalidades
•

Cultural
•
•
•

Capacitaciones en actividades de manejo agrícola, principalmente caña de azúcar y arreglos florales.
Predomina educación primaria entre los agricultores.

•
•

Algunas zonas con régimen ejidal.
Representantes municipales ante las autoridades de gobierno.

•
•

Inseguridad social.
Débil asociatividad en torno a la agricultura e inexistente en
torno al turismo.

•

El café, las flores, la hoja de plátano y la caña de azúcar son los
cultivos más característicos del municipio.
En la ganadería y avicultura, la industria de aves cuenta con
mayor producción.
El sector servicios contribuye a la empleomanía del municipio
y lugares cercanos.

Humano

Político

Social

Financiero

•
•

Físico

Natural

Importante papel de las flores en manifestaciones culturales
(feria de la flor, traje típico, desfiles, eventos religiosos, artesanías, etc.).
Música folclórica veracruzana y gastronomía autóctona.

•
•
•

Infraestructura turística de hoteles y restaurantes.
Buena accesibilidad por carreteras federales y autopistas.
Servicios básicos, como agua entubada, energía eléctrica, red
telefónica y de internet.

•
•
•

Riqueza ecológica forestal federal (Barranca del Metlac).
Recursos hídricos (ríos Blanco y Metlac).
Balneario Corazón del Metlac, el cerro de San Juan, la laguna
del Tule, entre otros.

Fuente: Elaboración propia a partir de metodología de Flora et al. (2004).

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La industria azucarera de la región tiene una extensa línea de tiempo historia, que data del siglo XVI, en la cual existieron pequeñas fábricas
y haciendas azucareras conocidas como trapiches y alambiques, establecidas por los conquistadores españoles, cuya producción era fundamentalmente de diversos tipos de piloncillo, alcohol y aguardiente.
Durante el siglo XVIII, la producción azucarera experimentó un
lento y paulatino aumento, que se consolidó en el siglo XIX con la proliferación de los trapiches (hoy abandonados o parcialmente conservados, en su mayoría), pues, para procesar la caña dentro de su propiedad, casi todos los hacendados construyeron su propio trapiche.
Sucedieron también la instalación de las primeras máquinas de vapor
y la transformación al modelo de central azucarero; la conclusión de
la construcción del ferrocarril México-Veracruz, de 424 kilómetros,
en 1873; los vestigios tangibles e intangibles ligados al proceso de
siembra, cultivo, cosecha e industrialización de la materia prima (caña
de azúcar); tradiciones, folclore, usos y costumbres, valores y actitudes (Mendieta, 2018; García, Thébout, Domínguez et al., 2018).
El patrimonio agroindustrial cañero-azucarero de la zona está
definido por dos etapas fundamentales, de acuerdo a las conclusiones
de Crespo (1988) y Montero-García (2011). La primera, desde 1525
hasta 1900, enmarcada dentro del periodo denominado la edad del
fuego directo (uso de bagazo o leña); y la segunda etapa, desde 1900,
conocida como la edad del vapor, con la revolución industrial azucarera y la construcción del ingenio Zapoapita en 1896, a 792 metros de altitud (hoy en ruinas), y de El Carmen en 1940, a 950 metros
de altitud. Este nuevo tipo de producción requería mayor cantidad
de tierras, por lo que se desplaza hacia zonas despobladas y tradicionalmente agrícolas, dedicadas a frutales y ornamentales. El azúcar
de caña, en su forma granular y pura, desplazó a los tradicionales
trapiches y al piloncillo, considerado hoy un edulcorante deteriorado, sucio y obsoleto, a pesar de ser aún un producto fundamental en
la gastronomía e industria alimentaria de la región, quedando sólo
trapiches abandonados, con sus instrumentos de trabajo, como las
corroídas y oxidadas pailas de hierro (utilizadas en los antiguos ingenios para la cocción de las mieles y la elaboración de los azúcares),
el molino y los moldes de barro.
En relación a la contemporánea agroindustria de la caña de
azúcar en la región, de acuerdo al padrón de productores cañeros
(Conadesuca, 2019), el municipio de Fortín de las Flores posee una
superficie de 1,936 hectáreas del cultivo de caña de azúcar, y una
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producción de 86,883.23 toneladas en régimen de secano, de las
cuales el 99.4% es para venta al ingenio El Carmen, S.A. de C.V., principalmente, considerado de baja eficiencia en campo y fábrica, y de
sustentabilidad, al expandir su superficie de cosecha deforestando
selvas, de acuerdo a Aguilar-Rivera (2019). Y el resto del cultivo
es para la producción en trapiches, para alimento pecuario o para
semilla cañera. La caña se transporta en camiones, en su mayoría
propiedad de los productores, recorriendo distancias desde menos
de 5 km (3.4%), de 5 a menos de 10 km (14.42%), de 10 a menos de
15 km (28.02%), de 15 a menos de 20 km (22.44%) y de 20 o más km
(31.7%), por carreteras pavimentadas (82.2%), caminos de terracería (43%) o brechas (0.9%) (figuras 4 y 5).
FIGURA 4
Zona de abasto cañero del ingenio El Carmen,
ubicado en Ixtaczoquitlán, Veracruz.

Go l fo de
México

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1

OAXACA

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Fuente: Elaboración propia.
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AGROTURISMO CAÑERO EN FORTÍN DE LAS FLORES, VERACRUZ

FIGURA 5
Producঞvidad del ingenio El Carmen (1999-2019).

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Fuente: Elaboración propia, con datos de Conadesuca (2019).

El ingenio El Carmen ha presentado tasas negativas de crecimiento (%) desde hace varias décadas (tabla 2).
TABLA 2
Tasas de crecimiento del ingenio El Carmen.
Tasa de
Crecimiento

Superficie
cosechada

Rendimiento

Producción

Ingenio
El Carmen

Región
Córdoba-Golfo

Ingenio
El Carmen

Región
Córdoba-Golfo

Ingenio
El Carmen

Región
Córdoba-Golfo

1997-2003

4.72

-0.51

-1.92

-1.33

2.81

-1.84

2004-2010

0.01

0.36

-4.26

-3.52

-4.25

-3.17

2011-2017

-12.52

2.98

1.11

0.97

-11.41

3.95

1997-2017

0.09

1.56

-1.9

-0.59

-1.8

0.96

Fuente: Elaboración propia, con datos de Conadesuca (2019).

En relación con el manejo del cultivo, el 90.6% de las labores
es de tipo familiar. Sobre las variedades o cultivares sembrados, el
87.62% de los productores cañeros emplea la variedad MEX 69-290
en ciclo resoca, 72.34% en ciclo soca, y 62.85% en ciclo planta o renovación del campo. El 96% de los productores carece de asistencia
técnica, y ante la caída de la productividad cañera (figura 5) y los
problemas financieros del ingenio en el pago de las liquidaciones
en los últimos años, los productores complementan su ingreso con
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el cultivo de otros productos agrícolas (plátano para velillo, café,
chayote y ornamentales) (46.6%), cría y explotación de animales
(4.22%), comercio (6.34%), pensiones y apoyos sociales (21.87%),
y otras actividades (14%), y son exclusivamente dependientes del
ingreso cañero el 24% de los productores.
El nivel educativo de los productores presenta los siguientes
porcentajes: nulo (sin saber leer ni escribir), 11.76%; sabe leer y escribir, 4.82%; primaria, 60.03%; secundaria, 15.53%; bachillerato,
7.23%; y licenciatura, 5.42%. Los servicios públicos con que cuentan las viviendas de los productores son: agua entubada (95.8%),
electricidad (98.95%), drenaje (81.9%), otros servicios (12.97%), y
0.45% no cuenta con ninguno de los anteriores. De los productores,
74.36% tiene acceso a servicios médicos institucionales (Instituto
Mexicano del Seguro Social, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, Seguro Popular, Centro de
Salud).
En este sentido, algunos de los productores que accedieron a
participar realizaron los siguientes comentarios:
En cuatro hectáreas, tres para el ingenio y una para alimentar animales, la caña rinde de 50 a 80 t/ha, dependiendo de la
lluvia. Aquí en la zona de Fortín es práctica común alimentar
al ganado con caña, ya sea producida o comprada a los demás
productores; además existen algunos trapiches rústicos. Pese a
la lejanía con el ingenio, éste sigue comprando la caña debido
a que necesita más caña, que no puede ser abastecida con los
campos cercanos debido a la caída de la productividad.
Producir caña con dos hectáreas es rentable para esta superficie sólo si el rendimiento es mayor de 70 t/ha, y al precio de
liquidación que actualmente tiene de 724.542 pesos por toneladas. Y si el ingenio nos impulsa con fertilizante, créditos para
siembras, como pequeños productores no nos conviene echar
a andar el trapiche porque sale más caro, y luego los coyotes
nos pagan poco por la producción y perdemos más. Sólo le
entramos si se nos queda la caña u otros productores vecinos
nos la venden. En relación a otros ingresos, ganado no tengo,
trabajo como jornalero, y sólo cuando volteo la caña siembro
frijol.
La caña es rentable, siempre y cuando se tenga agua; el rendimiento varía de 50 a 80 t/ha, dependiendo de la fertilización.
Se siembra caña a pesar de que el ingenio no paga puntualmente desde hace varias zafras, porque él viene a recogerla
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debido a que aumenta su rendimiento a pesar de la distancia.
Como negocio, se levantan tres hectáreas para el ingenio, para
conservar el seguro social, y el resto se da a las vacas de forma
integral, como práctica común entre los productores vecinos;
o bien se vende a otros ganaderos o a los trapiches cercanos.

El cañaveral, el trapiche y el sector piloncillero, ante la baja
rentabilidad de ser proveedor del ingenio azucarero regional, deberá aplicar una estrategia en tres etapas (corto, mediano y largo
plazo), donde se busque el mejoramiento de la calidad del producto; luego, el mejoramiento de su proceso productivo; y finalmente,
la actualización o tecnificación de su maquinaria. Entonces será
posible fortalecer y aumentar la competitividad de esta agroindustria (Cortés, Díaz, Cabal y Jiménez, 2013), así como la búsqueda de
opciones como el agroturismo cañero.
El valor de la agroindustria de la caña de azúcar como sitio
histórico equivale a habilitar condiciones ambientales, tecnológicas y de seguridad, sin llegar a desvirtuar su naturaleza y resaltando las características que permitan su óptimo aprovechamiento. Es decir, incorporar el potencial económico del sector cañero
regional mediante un proceso de rescatar nuevos espacios, diferenciar y posicionar el concepto de agroturismo; la restauración
de instalaciones, servicios y zonas exteriores; la diversificación de
productos; la refuncionalización; la revalorización histórica de los
asentamientos, la infraestructura industrial y la naturaleza; incluso, la instalación de museos como lugar de intercambio cultural y
de adquisición de conocimientos, como los casos del Museo Preindustrial de la Caña de Azúcar, el Museo de la Caña de Azúcar de la
hacienda Piedechinche, el Museo del Ron, entre otros.
El agroturismo cañero puede funcionar como un motor del
desarrollo económico regional, debido a que su realización genera
muchas externalidades positivas, que lo convierten en un potente
instrumento de desarrollo y de difusión cultural. Debidamente capacitados y organizados, los agricultores pueden encontrar en este
tipo de turismo nuevas perspectivas de desarrollo y de diversificación para sus productos (Morales-Zamorano et al., 2015).
En este sentido, es necesario utilizar todos y cada uno de los
bienes del patrimonio, las estructuras sociales y los valores históricos patrimoniales y culturales del ingenio, los trapiches y el paisaje
cañero, conforme a su función productiva, histórica, económica,
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social, ambiental, etc., destacando sus características hasta rehabilitarlos, en condiciones de cumplir a plenitud la doble función de
continuar con la actividad económica convencional y agroturística
a que serán destinados (por ejemplo, la ruta del vino, en Baja California; la ruta del tequila y el mezcal, en Jalisco; la ruta del café, en
Colombia; la ruta de la yerba mate, en Argentina; y la ruta del vino
y del pisco, en Perú). Es decir, analizar el estado tecnológico, ambiental, los factores de localización, de desarrollo y socioculturales,
en relación a potencialidades turísticas que resalten los recursos
naturales y culturales de un cluster turístico agroindustrial cañero
con el paisaje cañero.
Con base en la localización y la distribución geográfica de los
cañaverales, ingenios azucareros y trapiches, Naranjo, Rodríguez,
Novoa y Ruiz (2018) proponen el establecimiento de corredores,
rutas, circuitos, caminos o itinerarios, recorridos o senderos. Éstos son productos turísticos y al mismo tiempo una herramienta
para educar a favor de la conservación, el desarrollo sustentable
y el bienestar social, lo cual se logrará a través de las propias actividades turísticas que conformarán los senderos, circuitos o productos turísticos, y también a través de actividades en paralelo que
los senderos generarán con los productores de caña o dueños de
trapiches. Por ejemplo, un museo de sitio o interactivo para mostrar al turista una plantación o cañaveral orgánico y convencional
con distintas variedades; participar en la siembra, corte de caña
y la zafra, molino de tres rodillos de madera; visitar trapiches y
alambiques tradicionales y modernos, donde se procesan y se obtienen diferentes productos, como jugo de caña (guarapo), envasado y recién extraído por el visitante; degustar trozos de caña, miel
de trapiche o caña, piloncillo de diversas calidades y presentaciones (cono, pirinola, cuadreta, granulado); catar aguardiente y ron
de caña (agrícola) o de melaza (ron industrial); conocer artesanías,
costumbres, leyendas y tradiciones; degustar dulces tradicionales,
postres y la gastronomía de la región, en los que esté presente la
miel de caña y el piloncillo; los procesos de transformación de la
caña en azúcar mascabado, morena y blanca en un ingenio azucarero real; y el uso sustentable de los subproductos (hojas de caña,
bagazo, cachazas, cenizas) para la producción de alimento ganadero, hongos comestibles, combustible rural y abonos orgánicos; a la
par de recorridos a pie, en bicicleta y a caballo por los cañaverales y
otras agroindustrias; observar flora y fauna en su ambiente natural
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y visitar otros atractivos relevantes del destino, como la tradicional
producción y venta de ornamentales.
CONCLUSIONES
El ecoturismo agroindustrial cañero propuesto en este trabajo es
una modalidad potencial que podría desarrollarse dentro de las
áreas rurales productoras de caña de azúcar o cañaverales y en los
trapiches piloncilleros, y que ofrecería posibilidades en términos
de sustentabilidad económica, social y ambiental para las comunidades y la valoración de las culturas tradicionales, así como el
rescate de la biodiversidad natural y social de los territorios productores de caña de azúcar y otras agroindustrias, como café, ornamentales, hortalizas, frutales, etc., que, junto a la presencia de
diversos ecosistemas nativos y actividades agrícolas, constituyen el
patrimonio de Fortín de las Flores, Veracruz.
El conjunto de servicios, recursos humanos altamente capacitados, infraestructura, oferta de hospedaje, restaurantes, agencias
de viajes, empresas de transporte, guías de turismo e infraestructura se integra a los servicios básicos (agua, luz eléctrica, teléfono,
internet, vialidad, seguridad pública). La capacitación e incluso la
rehabilitación de diversos espacios (cañaverales, trapiches, etc.)
y la creación de mayor infraestructura turística y cultural (como
museos, mercados de artesanías, manuales, libros, folletos, etc.) se
relacionan conjuntamente con los atractivos naturales y culturales,
bajo un enfoque sistémico transversal de sustentabilidad de la región. La capacidad de innovación e investigación y desarrollo (I+D)
en la industria de la región y las universidades para crear un mayor
desarrollo turístico competitivo son factores que a su vez son básicos para el éxito de estos proyectos.
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�Equidad en Salud: Una Capacidad para las Presentes
y Futuras Generaciones
Equity in Health: A Capability for the Present and Future
Generations
LILIA MARICELA MENDOZA LONGORIA* | ESTEBAN PICAZZO PALENCIA**

► RESUMEN
El objetivo de este trabajo es analizar la noción de equidad en
salud como una capacidad detonadora de las oportunidades y
libertades relacionadas con el acceso a la salud, la cual permite
no sólo un mejor nivel de salud de la población, sino también
un mayor desarrollo social en beneficio de las generaciones
presentes y futuras. El marco teórico general de análisis es la
perspectiva del desarrollo humano sustentable como ámbito
de acción para evaluar su avance, considerando el vínculo de la
equidad con los derechos humanos y la justicia social (aspectos
que la sustentan).
Palabras clave: Capacidad | Desarrollo humano sustentable |
Equidad en salud | Justicia social | Libertad.

► ABSTRACT
The aim of this paper is to analyze the notion of equity in
health as a capacity to trigger opportunities and freedoms related to access to health, which allow not only a better level
of health of the population, but also a greater social development for the benefit of present generations and future. From
the theoretical perspective of sustainable human development
as a field of action to evaluate its progress considering its link
with human rights and social justice (aspects that support it).
Keywords: Capacity | Sustainable human development | Equity in health |
Social justice | Freedom.

* Profesora-investigadora de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias de la Comunicación. Correo electrónico: lilia.mendozaln@uanl.edu.mx
** Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Sociales. Correo electrónico: esteban.picazzopln@uanl.edu.mx
Recibido: 14 de febrero de 2019 | Aceptado: 25 de julio de 2019
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ISSN 2007-1205 | pp. 49-76

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LILIA MARICELA MENDOZA LONGORIA | ESTEBAN PICAZZO PALENCIA

INTRODUCCIÓN
A nivel mundial, la falta de equidad entre hombres y mujeres, entre
zonas urbanas y rurales y entre ricos y pobres constituye la más
grande falta al concepto básico de justicia social, así como una
amenaza para el futuro de la humanidad. En el campo de la salud,
el estudio de la equidad en la búsqueda de la universalización de los
derechos sociales y económicos en los países ha cobrado importancia durante las últimas décadas. No obstante, este término depende
mucho del contexto en que se emplee, es decir, de los valores éticos
y morales dominantes de la sociedad en que se trate, lo que implica
la existencia de múltiples formas de interpretarla y medirla.
En este contexto, el objetivo del presente artículo es examinar
la noción de equidad en salud como una capacidad detonadora de
las oportunidades y libertades relacionadas con el acceso a la salud,
las cuales permiten no sólo un mejor nivel de salud de la población,
sino también un mayor desarrollo social en beneficio de las generaciones presentes y futuras. Para ello, se utilizan datos empíricos
de las recomendaciones internacionales y las políticas nacionales
en salud que impactan la equidad en esta materia.
El trabajo está dividido en varias secciones. Inicia con una revisión crítica de las distintas acepciones de equidad, para después
tratar el modo en que se ha abordado el concepto y su operatividad desde organismos mundiales que influyen sobre la agenda en
salud. Posteriormente, muestra cómo se ha buscado la equidad en
el sistema mexicano de salud en los últimos 30 años y, finalmente, plantea la perspectiva del desarrollo humano sustentable como
una propuesta alternativa más holística e integradora de acción,
para evaluar y valorar la equidad en salud.
Dicha propuesta considera que en el ámbito de la salud, la equidad radica no sólo en que los individuos gocen de un trato igualitario, sino que además se contemplen sus diferentes condiciones,
lo que significa un trato no igualitario, sino equitativo, que permita
brindar oportunidades diferentes para que los individuos puedan
desarrollar sus distintas libertades y oportunidades en la vida.
En este mismo tenor, Amartya Sen (1985) señala que la equidad en el campo de la salud constituye la presencia de igualdad
en las libertades de las personas, es decir, en las libertades reales
de hacer y ser lo que la gente esté dispuesta a valorar con su vida,
en particular con la salud. Asume también que ninguna concepTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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ción de la justicia social que acepte la necesidad de una distribución equitativa y de una formación eficiente de las posibilidades
humanas puede ignorar el papel de la salud en la vida humana y en
las oportunidades de las personas para alcanzar una vida sana, sin
enfermedades, ni sufrimientos evitables, ni mortalidad prematura.
Por lo tanto, para Sen (2000), la equidad reside en la realización y
distribución de la salud, y constituye una parte integral de un concepto más amplio de la justicia.
De este modo, la equidad en salud es un concepto multidimensional que no radica sólo en la distribución de la atención sanitaria,
sino que además engloba aspectos relacionados con el logro de la
salud y la posibilidad de contar con buena salud y con la justicia
de los procesos sociales para toda la población, y en particular, en
beneficio de los grupos más vulnerables (Sen, 2002), permitiendo
que se presenten mejores escenarios en la calidad de vida del ser
humano.
En el ámbito de los servicios de salud, una distribución igualitaria puede resultar inequitativa desde la perspectiva de la justicia
social, mostrando que los sectores más vulnerables de la sociedad
necesitan una atención y consideración especial a la hora del diseño de las políticas en salud, y que la distribución de los recursos se
dé en una proporción mayor que en el resto de la sociedad.
1. ABORDAJES DE LA EQUIDAD EN SALUD
Con frecuencia se considera que para alcanzar una sociedad más
justa, se debe formular el principio de igualdad como el ideal distributivo por excelencia; es decir, por lo general se piensa que un
mundo más justo es aquel en donde sus habitantes son más iguales,
pero ¿iguales en qué? Pensadores como Sen (2000) han cuestionado la simplicidad que subyace detrás de lo que podría considerarse
una posición ingenua sobre la igualdad social. Por ejemplo, bajo
el principio de igualdad se condenaría a recibir bienes y servicios
iguales a una persona sana y a una con capacidades diferentes, lo
que con dificultad se ajustaría a un ideal de justicia equitativa, pues
son mayores las necesidades de esta última persona.
Sen (1980) realiza una crítica extensa de tres enfoques que debaten el criterio moral de la igualdad: 1) la igualdad utilitarista, 2) la
igualdad de la utilidad total, y 3) la igualdad de bienes sociales priTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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marios de Rawl. Su conclusión revela que las tres posturas tienen
fuertes limitaciones que impiden, incluso, crear una nueva teoría
combinándolas, por lo que plantea una propuesta alternativa de
la igualdad, que denomina igualdad de capacidad básica, argumentando
que hay necesidades como la no explotación o la no discriminación, las cuales no pueden ser medidas por estos enfoques, pues
requieren el uso de información que éstos no pueden percibir.
La igualdad de capacidad básica de Sen (1980) propone un enfoque diferente de evaluar y valorar el bienestar desde la perspectiva de la habilidad de una persona para hacer o alcanzar actos que
valore, infiriendo que “lo que falta […] es una noción de capacidad
básica: que una persona sea capaz de hacer ciertas cosas básicas”.
Por lo tanto, el enfoque de la igualdad de Sen (1985) busca medir el
bienestar haciendo referencia a aspectos relacionados con las habilidades, ventajas y oportunidades de las personas, concretamente
con los logros del ser humano o su calidad de vida, es decir, con la
libertad que tiene el individuo para ser y hacer cosas valiosas, lo
cual difiere de la visión economicista del bienestar.
Asimismo, Kadt y Tasca (1993) señalan que existe un gran debate conceptual entre los términos de equidad e igualdad, ya que
detrás del concepto de equidad está el de la injusticia, mientras que
con respecto a la igualdad se da una fuerte connotación de aspectos morales y políticos. Ellos también contemplan tres posibles situaciones donde se puede presentar una relación entre la equidad
y la desigualdad: 1) desigualdad con inequidad (por ejemplo, servicios públicos más accesibles para grupos más privilegiados), 2)
inequidad sin desigualdad aparente (esto se presentaría si se diera
una buena oferta de servicios, pero sin afectar y llegar a los grupos
más vulnerables y desfavorecidos de la población), y 3) desigualdad
aparente sin inequidad (en esta relación, los recursos se asignan de
manera desigual, a fin de compensar a los grupos más vulnerables
y desfavorecidos).
Para Paganini (2000), la salud y la equidad se deben fusionar
a partir de las definiciones de justicia de Aristóteles, es decir, “una
acción intencionada de una sociedad sobre la base de una justicia social, distributiva y correctiva”. En el mismo tenor, Sen (2000)
menciona que la equidad en salud no puede dejar de ser un atributo central de la justicia de los acuerdos sociales en general, y que su
análisis no le concierne únicamente a la salud vista aisladamente,
sino que debe abordarse desde el ámbito más amplio de la imparTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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cialidad y la justicia de los acuerdos sociales, incluida la distribución económica, la relevancia del papel de la salud en la vida y la
libertad humanas.
Asimismo, sugiere que la equidad en salud sea percibida como
una disciplina bastante amplia que se ajuste a las muy diversas y
dispares consideraciones, aunque coincidentes en que ésta es fundamental para entender la justicia social. Sin embargo, es importante subrayar que la salud interactúa en el ámbito de la justicia
social de varias formas, percibiendo e interpretando los acuerdos
sociales indistintamente, lo que, en consecuencia, determina la
multidimensionalidad de la equidad en salud (Sen, 2000).
Por otro lado, a partir de la preocupación por este tema en los
últimos años, se fortalece la idea de que la salud no es un problema
individual propio de la carga biológica y el comportamiento, sino
que también guarda estrecha relación con las circunstancias sociales
y las políticas públicas, lo que hace que la equidad en salud tenga un
alcance y una relevancia enormemente amplios, pues está enraizada
en el orden de pensamientos y reflexiones ético-valorativos, filosóficos y políticos que rodean el discurso de la equidad social, la cual, a
su vez, es entendida como el eje central de la estabilidad social y económica de una sociedad (Sen, 2002; Evans, 2002; Arteaga, Thollaug,
Nogueira y Darras, 2002).
Se puede considerar entonces que los factores principales que
influyen en la manera de entender la equidad en salud son la disciplina que la estudia y la postura filosófica que se asume, por lo que
se hace necesario identificar sus umbrales con respecto a la teoría
de la justicia social en general y, de manera específica, a la de la
justicia sanitaria.
En el ámbito de la salud, se reconocen cuatro enfoques contemporáneos de justicia como la base sobre la cual están fundados
los sistemas de salud y las concepciones actuales de equidad en salud: 1) los liberales, quienes pugnan porque la salud sea exclusiva
del ámbito privado y de libre mercado, pretendiendo reducir la intervención del Estado a programas básicos para los más pobres; 2)
los utilitaristas, que fundamentan sus criterios distributivos en la
maximización de la suma de utilidades, las preferencias y los valores individuales; 3) los contractualistas, cuya base se sustenta en un
contrato que debe ser acordado a través de procedimientos; y por
último, 4) los igualitaristas, quienes fundamentan la justicia sanitaria en modelos propuestos por el marxismo y la filosofía comuTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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nitaria, considerando altamente la solidaridad y la unidad social
(Vega-Romero, 2001).
Desde otro ángulo, se distingue cierto consenso sobre dos facetas o dimensiones desde las cuales se observa la equidad en salud:
la primera es la dimensión societal de la salud, la cual considera en
su definición, ya sea implícita o explícitamente, procesos sociohistóricos (tales como la pobreza, el ingreso monetario, la educación,
la nutrición, el acceso a agua potable y las condiciones de higiene, entre otros), y está conformada por los determinantes sociales, económicos, políticos y culturales de la salud, expresados en
condiciones concretas de vida y trabajo de los grupos sociales. La
segunda es la dimensión propia de la salud, que considera los procesos propios del sector salud (como el acceso a los cuidados sanitarios básicos y la atención hospitalaria, e incluso diferencias en los
resultados de salud de grupos específicos), compuesta por el acceso
a los servicios de salud, la calidad de la atención y los resultados de
salud (Linares-Pérez y Arellano, 2008).
Bajo esta dinámica, los distintos abordajes tratan de explicar y
operacionalizar el concepto de equidad en salud. Entre ellos, según
la literatura sobre el tema, se encuentran más frecuentemente la
visión de justicia sanitaria de Margaret Whitehead (1991), el enfoque de los determinantes sociales y económicos de la salud, y la
perspectiva de los derechos y valores.
Con respecto a la teoría igualitarista de justicia sanitaria, Whitehead hace una marcada distinción entre los términos desigualdades
en salud e inequidades en salud. La autora se refiere al primero como
diferencias sistemáticas y significativas de salud entre los miembros o grupos poblacionales; mientras que el segundo, desde una
dimensión moral y ética, consiste en las desigualdades que son innecesarias y evitables, pero que además se consideran arbitrarias e
injustas. Para calificar una situación dada como inequitativa, Whitehead señala que es necesario examinar la causa que la ha creado
y juzgarla como injusta en el contexto de lo que sucede en el resto
de la sociedad.
La Comisión de los Determinantes Sociales de la Salud (CDSS),
por su parte, observa la salud desde las condiciones sociales en las
que viven y trabajan las personas, considerando indirectamente los
factores de riesgo individuales. Se asume con ello que la equidad en
salud debe estar dirigida a promover la reducción de las diferencias
injustas de salud entre los diferentes grupos humanos, las cuales
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son el resultado de la estratificación social producida por una distribución desigual del poder, los ingresos, los bienes y los servicios
(Peñaranda, 2013).
Desde la óptica de los derechos y los valores, la equidad, tanto
a nivel de salud como de acceso a sus servicios, es entendida como
el valor principal que, junto con otros (como la solidaridad), sustenta el derecho a la salud. Asimismo, representa el propósito fundamental que sostiene a todo sistema de salud y la posición ética
frente a la responsabilidad del Estado de entregar salud para todos
(Requena, 1997).
Aunque estos abordajes no son los únicos marcos explicativos
de la equidad en salud, lo importante en ellos son sus esfuerzos por
reconocer las desigualdades en salud y promover acciones para su
reducción desde el marco de la justicia social, cuestionando rigurosamente el modelo de desarrollo prevaleciente y el papel de las
instituciones en la salud de las personas.
En el ámbito específico de los servicios de salud, Frenk (1994)
ha señalado que para lograr la equidad se debe lograr una mejor
distribución de los servicios, de manera que éstos sean proporcionados a las necesidades de salud, independientemente de la contribución previa de la persona; y propone una igualdad de esfuerzos
en la búsqueda y obtención de los servicios de salud.
Por otra parte, para Whitehead (1991) la equidad no significa
que todos deban tener el mismo nivel de salud y consumir la misma cantidad de servicios y recursos, sino que deben considerarse
las necesidades de cada uno; e identifica cuatro tipos de equidad
dentro de los procesos de atención médica: 1) igualdad en el acceso disponible para igual necesidad, 2) igualdad de utilización para
igual necesidad (referida a la adecuada distribución de los recursos
de salud existentes entre los individuos que los necesitan), 3) igualdad en la calidad de la atención, y 4) igualdad en el resultado.
Otro punto a destacar es la importancia de la medición y los
indicadores. Al respecto, Anand, Diderichsen, Evans et al. (2002)
mencionan que para poder construir cualquier medida que fundamente la equidad en salud, se deben considerar cinco aspectos
importantes: 1) el estado de salud, 2) los grupos de población en los
que se describen las diferencias o inequidades en salud, 3) el grupo
de referencia o norma con la cual se comparan las diferencias, 4)
los intercambios que se puedan realizar entre las mediciones absolutas y relativas, y 5) la magnitud atribuida a la (mala) salud de los
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individuos o grupos en los distintos puntos de la distribución de la
(mala) salud.
2. LA EQUIDAD DESDE UNA MIRADA INTERNACIONAL
En la salud internacional está documentado que en los últimos 50
años del siglo pasado muchos países lograron que las condiciones
de salud mejoraran más que en cualquier otro periodo de su historia. Incluso en algunos de los países más pobres se alcanzaron
progresos importantes, con aumentos en la esperanza de vida y
mejorías de la supervivencia infantil, como es el caso de algunos
países de la África subsahariana, en donde la edad media de muerte
disminuyó entre cinco y dos años en el decenio de 1990 a 2000. Sin
embargo, al desagregar los datos para conocer con mayor profundidad los casos de los distintos grupos sociales, aparecen disparidades bastante preocupantes (Evans, 2002).
Estos patrones también son observados en los países más ricos
del mundo, según Evans (2002, p. 3): en Estados Unidos, Holanda,
Finlandia y Gran Bretaña existen diferencias de entre cinco y hasta
16 años en la esperanza de vida al interior de sus poblaciones entre
ricos y pobres. Asimismo, señalan la presencia de desigualdades en
salud en países como Canadá y Reino Unido, a pesar de contar con
políticas universales de acceso a los servicios de atención a la salud.
Lo anterior reafirma que las diferencias existen en todo el
mundo, ya sea entre países o dentro de ellos; y que las oportunidades para gozar de una buena salud son muy desiguales, tanto en
los países ricos como en los pobres, independientemente de si sus
resultados en salud son altos o bajos. A su vez, también contradice
la idea de que la pobreza absoluta es el principal determinante de
las inequidades en salud, puesto que existen diferencias en todos
los países y en todos los sectores, incluso en las zonas donde la
privación material es menor (Diderichsen, Whitehead, Burström
y Östlin, 2002).
No obstante, los organismos de las Naciones Unidas sostienen
que la causa más grave de enfermedad en el mundo es la pobreza,
tanto en el ámbito internacional como en el nacional. Esto quizá
debido a la existencia de evidencias cada vez más convincentes del
vínculo entre pobreza y salud, tal como lo revelan las estadísticas
que se publican diariamente (Sonis, 2001), demostrando que la poTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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breza y la mala salud son fenómenos interrelacionados. Es decir,
la pobreza genera mala salud y la mala salud hace que los pobres
sigan siendo pobres, pues ésta se asocia con frecuencia a considerables costos de atención sanitaria.
Esta relación también refleja un consenso creciente de que las
desigualdades entre los ricos y los pobres con respecto a los resultados sanitarios son injustas, no porque los pobres sean de algún modo más merecedores que los que tienen más dinero, sino
porque estas desigualdades corresponden obviamente a las limitaciones y oportunidades muy diferentes que tienen unos y otros, y
no a una tendencia de los dos grupos a hacer elecciones diferentes
(Wagstaff, 2002, p. 316).
En la destacada obra Desaío a la falta de equidad en la salud: De la
ética a la acción (Evans, 2002), se conjuntan más de 15 investigaciones
realizadas en varios países del mundo, como China, Japón, Estados Unidos de América, Chile, Rusia, Tanzania, Sudáfrica, Kenia,
Bangladés, Gran Bretaña, Suecia, México y Vietnam, entre otros.
En ellas se abordó, desde una óptica de equidad, el estudio de varios de sus cimientos conceptuales, tales como ética, determinantes sociales, género, mediciones, financiación de la atención de salud, globalización y política. El estudio tuvo la finalidad de medir,
controlar e interpretar los progresos de la equidad sanitaria en los
ámbitos nacional e internacional, por lo que vale la pena destacar
algunos de sus hallazgos clave encaminados a la reducción de la
inequidad en salud.
En primer término, esta obra es una prueba de que el centro
de la atención mundial ha cambiado para dirigirse hacia las inequidades en salud; en segundo lugar, hace evidente que la respuesta política convencional es insuficiente y, en algunos casos, hasta
contraproducente; en tercero, hay convergencia en que la dimensión más importante de la equidad en salud debe estar centrada en
los resultados finales de salud, ya que otras dimensiones como la
equidad en el acceso a la asistencia sanitaria, aunque también son
importantes en sí mismas, pueden entenderse en relación con su
impacto sobre el estado de salud; en cuarto, los estudios sobre la
equidad en salud utilizan nociones intuitivas sobre lo que es justo
e intentan hacerlas más explícitas; en quinto, aunque cada uno de
los estudios se enfocó en un aspecto distinto de las disparidades
en salud, en la mayoría de ellos se sostiene que las desigualdades
examinadas son evitables e injustas; y por último, señalan que es
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bastante raro encontrar investigación sobre las inequidades en salud en el mundo en desarrollo (Evans, 2002).
Al mismo tiempo, en concordancia con este orden de ideas,
Wagstaff (2002) señala que la investigación sobre las desigualdades
e inequidades en salud es más abundante en los países industrializados y de ingresos medios, y que entre los aspectos más relevantes
de dicha investigación se sustenta que las desigualdades sanitarias
son casi siempre en perjuicio de los pobres; que éstas tienden a
ser más pronunciadas con los indicadores objetivos de mala salud,
como la malnutrición y la mortalidad, que con los indicadores subjetivos; que hay grandes variaciones entre los países con respecto a la magnitud de las desigualdades en materia de salud (aunque
dichas variaciones en sí mismas también varían, dependiendo los
indicadores sanitarios y socioeconómicos utilizados); y finalmente
agrega este autor que las desigualdades socioeconómicas en salud
parecen estar aumentando tanto en el mundo en desarrollo como
en el industrializado, en lugar de disminuir.
Por otra parte, el rumbo que ha tomado la comunidad internacional con respecto a la preocupación por las desigualdades sanitarias, la pobreza y el desarrollo, ha sido muy variado en los últimos
años. En el campo específico de la salud, su auge se manifestó en
la década de los setenta y mediados de los ochenta, con el movimiento Salud para Todos y la Estrategia de Atención Primaria de
Salud de Alma-Ata. Estos acontencimientos cumplieron su cometido, pues los gobiernos orientaron sus esfuerzos en el desarrollo
de servicios de atención sanitaria gratuitos a todas sus poblaciones,
favoreciendo a las clases más vulnerables. Sin embargo, este interés
fue desplazado rápidamente por la preocupación hacia la eficacia y
sustentabilidad de los sistemas de salud, transformando la idea de
salud para todos hacia lo que hoy conocemos como reforma del sector de la
salud (Gwatkin, 2000).
Consecuentemente, a mediados de la década de los ochenta
y principios de los noventa, los gobiernos de muchos países, incluyendo los latinoamericanos, iniciaron procesos de reforma en
sus sistemas de salud (Vargas, Vázquez y Jané, 2002) con dichas
tendencias, provocando así una contradicción, pues mientras las
desigualdades en salud seguían incrementándose, las estrategias de
estas reformas favorecían la eficacia y la sustentabilidad financiera mediante mecanismos de mercado, impactando negativamente
en el logro de la equidad (Vega-Romero, 2001). Esto debido a que
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los modelos de aseguramiento y financiamiento de la salud son en
gran medida los que determinan el grado de equidad en el estado
de salud.
De esta manera, las distintas reformas emprendidas en la región desde la década de los ochenta evidenciaron diversos matices
de la equidad. Algunos países optaron por el aseguramiento y la
prestación de los servicios de salud a través de diferentes combinaciones público-privadas. En otros, la segmentación y la fragmentación de sus sistemas sanitarios reflejaron (y lo siguen haciendo)
esquemas discriminatorios que dificultan el uso eficiente de recursos y el acceso equitativo a la salud (Sojo, 2011).
En lo referente al gasto en salud, desde 1990 las tendencias
indican un aumento de manera sostenida, pero moderado, en casi
todos los países; sin embargo, en esta tendencia general, la heterogeneidad es evidente. Lo mismo sucede en cuanto al gasto total
como porcentaje del producto interno bruto (PIB): el esfuerzo por
incrementarlo en términos generales ha sido insuficiente (Sojo,
2011).
No obstante, los primeros indicios de un renovado interés sobre la pobreza y la equidad en salud se enmarcan con el comienzo
del tercer milenio. Prueba de ello ha sido la puesta en marcha de
un conjunto numeroso de proyectos de investigación multinacionales con estas temáticas, los cuales están siendo financiados con el
apoyo de diversos donantes e involucran a más de un centenar de
países (Gwatkin, 2000).
Otro importante acontecimiento que respalda el interés en la
temática de la equidad fue la creación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2000, de la Comisión de
Macroeconomía y Salud, para evaluar la posición de la salud en
el desarrollo económico mundial durante el periodo 2000-2002 y
crear estrategias para mejorarla.
Dicha comisión estuvo integrada por destacados economistas
del Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y otros
organismos internacionales y nacionales. Su principal encomienda fue realizar estudios que demostraran cómo los programas de
salud pueden contribuir al desarrollo económico de los países y
reducir la pobreza. Los resultados que se obtuvieron han aportado
pruebas contundentes de que la mejora en la salud de la población
es fundamental para el desarrollo económico y la reducción de la
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pobreza. Otra de sus conclusiones revela que una elevada proporción de las muertes evitables en los países pobres se debe a un número reducido de problemas de salud, y que la aplicación adecuada de intervenciones, utilizando las tecnologías disponibles en la
actualidad, podría evitar cerca de 8 millones de muertes por año y
generar beneficios económicos anuales de más de $360 mil millones de dólares para el periodo 2015-2020.
Este organismo también ha elaborado una serie de recomendaciones que ofrecen un marco para la acción a través del cual los
países de ingresos bajos y medios puedan comprometer más recursos financieros nacionales y fortalecer su liderazgo político, y
mejorar sus sistemas de transparencia y rendición de cuentas, así
como su participación comunitaria en la salud. Sin embargo, a pesar de las reformas y los múltiples esfuerzos y estrategias de cooperación internacionales que han caracterizado al tercer milenio,
organismos como la Comisión Económica para América Latina y
el Caribe (Cepal), la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
y otros organismos internacionales sostienen que América Latina
y el Caribe es la región con mayor inequidad social y con altos niveles de desigualdad en salud.
3. EQUIDAD EN SALUD
Y DESIGUALDADES SOCIALES EN MÉXICO
Lozano, Zurita, Franco et al. (2002) señalan que México, en la década de los ochenta, como casi todos los países en el mundo, implementó diversas reformas estructurales que no pudieron reducir
la incidencia de la pobreza, ni modificar las desigualdades en la
distribución del ingreso. A principios de esa década, el 34% de los
hogares mexicanos eran pobres y el crecimiento del empleo formal
no correspondía con el aumento de la población activa, por lo que
consecuentemente el mercado del trabajo informal comenzó a expandirse.
Para 1998, el porcentaje de pobres aumentó a 38% y las desigualdades en el ingreso seguían creciendo. En este escenario, el
10% de la población más rica del país disponía de 42.9% del ingreso nacional, mientras que el 10% más pobre concentraba sólo el
0.97%. En este mismo año, México expandió su economía y aceptó
mayores inversiones extranjeras, inició la desregulación gubernaTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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mental, fijó más limitaciones al gasto público e impulsó medidas
para reducir la inflación.
Estas medidas estimularon el crecimiento macroeconómico;
sin embargo, estos cambios impactaron negativamente en el bienestar de muchos mexicanos. Los ingresos familiares se polarizaron,
de modo que la proporción de ingresos totales percibidos por el
quintil más bajo de la población disminuyó de 5 a 4%, mientras que
los ingresos totales obtenidos por el quintil más alto aumentó de
50 a 55%.
Para el año 2000, el 10% más rico de la población concentraba
el 42.4% del ingreso total, mientras que el 10% más pobre disponía
apenas del 1.2%. Esta profundización de la pobreza y las desigualdades socioeconómicas no sólo se reflejó en las condiciones de salud, sino que también colocó a México en la lista de los 12 países
donde se concentra el 80% de los pobres del mundo (Lozano et al.,
2002, p. 301).
En paralelo, durante el periodo de 1996-2000, el sector salud
también echó a andar diversos programas e iniciativas de reforma dirigidos a solventar las necesidades más urgentes de las poblaciones desfavorecidas, causadas por los efectos negativos de estas crisis. Sus objetivos más importantes fueron el aumento de la
equidad, la calidad y la eficiencia del sistema de salud, mediante la
ampliación de la cobertura y la descentralización.
Entre las iniciativas más destacadas en dicho periodo, se reconocen la introducción de un nuevo modelo financiero al interior
del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el cual implicó un
incremento importante en el presupuesto gubernamental, de 4 a
39%, con la consecuente reducción de la contribución obrero-patronal de 96 a 61%; la desconcentración del IMSS mediante la creación de 139 áreas médicas, las cuales cuentan con una asignación
presupuestal sobre la base de una fórmula ajustada por edad y sexo,
y que tienen la responsabilidad de ofrecer (con los recursos recibidos) servicios de primer y segundo nivel de atención a todos sus
derechohabientes; la promoción de la afiliación al IMSS de los miembros de la economía informal con capacidad de pago, a través de un
nuevo plan financiado con sus contribuciones y un subsidio federal; la finalización del proceso de descentralización de los servicios
de salud para la población no asegurada, lo que implicó la devolución de la responsabilidad de la prestación de los servicios a las 32
entidades federativas; y la creación de un programa de ampliación
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de cobertura (PAC), a través del cual se entregaría un paquete de 12
intervenciones a los 10 millones de mexicanos que hasta 1995 no
tenían acceso a los servicios básicos de salud (Gómez-Dantés, Gómez-Jáuregui e Inclán, 2004).
En términos generales, hasta el año 2000 estas medidas tuvieron un impacto positivo en el acceso a la salud de los pobres y
en la eficiencia financiera del sistema. Sin embargo, poco pudieron
hacer por la justicia del financiamiento, la mala distribución de recursos, las barreras de género, la segmentación y la fragmentación
de la atención, la concentración en la atención curativa de segundo
y tercer nivel, y la rendición de cuentas y la transparencia.
Aunado a lo anterior, en el ámbito intersectorial, el problema
de la violencia y la ineficiencia de la seguridad pública siguió creciendo, y prácticamente no se hizo nada por documentar las inequidades en salud. Algunos centros académicos, como El Colegio de
México, el Instituto Tecnológico Autónomo de México y algunos
centros no gubernamentales, como la Fundación Mexicana para la
Salud, fueron quienes estuvieron monitoreando y documentando
las desigualdades en salud y sus determinantes (Gómez-Dantés et
al., 2004).
En el periodo de 12 años que va de 2000 a 2012, ante esta
preocupación manifestada por el gobierno mexicano sobre las desigualdades sociales y la equidad en salud, diversos estudios analizaron el nivel de cobertura de la protección en salud, así como el
perfil de la población sin protección en el país.
Gutiérrez y Hernández-Ávila (2013) documentan que en dicho periodo, la población mexicana sin protección en salud pasó
de 57.6 a 21.4%, y argumentan que esta reducción está dada principalmente por el crecimiento del Sistema de Protección Social en
Salud (SPSS), considerándolo como el principal asegurador en el país
entre 2000 y 2012, cubriendo al 38.5% de la población hasta 2012.
Para 2015, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), esta cobertura representa el 49.9%.
Este incremento (considerando el crecimiento poblacional)
significa que, en 12 años, la población con algún mecanismo de
aseguramiento ha pasado de menos de 40 millones en 2000 a cerca de 86 millones de mexicanos para 2012. Sin embargo, estas cifras indican que en México todavía hay cerca de 25 millones de
mexicanos sin protección social en salud, los cuales recurren para
atender sus necesidades de salud a los servicios de la Secretaría de
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Salud (SS), a los servicios estatales de salud (Sesa), y en su mayoría
(alrededor de siete millones), se atienden en las unidades del programa IMSS Oportunidades (Gutiérrez y Hernández-Ávila, 2013).
Knaul, Arreola-Ornelas, Méndez-Carniado et al. (2003) señalan que el principal problema del sistema de salud nacional, desde
su fundación en 1943 hasta el año 2003, fue la falta de protección
financiera, como consecuencia de un modelo fragmentado de financiamiento que ofrecía un acceso más limitado a las prestaciones en salud y a los esquemas de aseguramiento para los pobres y
para toda aquella persona que se fuera integrando al sector informal. Esta fragmentación entre asegurados (sector formal, sostenido sobre todo por el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de
los Trabajadores del Estado (ISSTE) y el IMSS) y no asegurados (sector
informal y los que están fuera del mercado laboral) también agravó
la inequidad y el riesgo de padecer gastos catastróficos.
Otra problemática importante de nuestro sistema sanitario
advertida en este trabajo, y que incluso prevalece hasta nuestros
días, es el alto porcentaje del gasto en salud que afecta directamente el bolsillo de las familias, generando egresos catastróficos, en especial entre los pobres y los no asegurados (Knaul et al., 2003).
Esta problemática trascendió internacionalmente cuando, en
el año 2000, México apareció ocupando la posición 61 en el diagnóstico mundial realizado por la OMS sobre el desempeño de los sistemas de salud en el mundo. Esta evaluación se llevó a cabo durante el periodo 1994-2000, apoyada en un conjunto de indicadores
base desde el marco de la OMS, el cual incluía objetivos intrínsecos
de los sistemas, tales como salud, capacidad de respuesta y justicia
en el financiamiento.
Los resultados arrojaron que el alto nivel de financiamiento a
la salud en el gasto de bolsillo de los hogares era el punto más débil
del sistema de salud mexicano, evidenciando así un alto grado de
inequidad e insuficiencia de los recursos. En cuanto a los objetivos
específicos, el país ocupó en el rubro de salud la posición 55, la 53
en capacidad de respuesta, y en justicia financiera (la cual tiene un
peso importante en el cálculo global) obtuvo la posición 144, detrás
de Argentina, Costa Rica, Venezuela y Uruguay (Soberón-Acevedo
y Valdés-Olmedo, 2007).
En su contexto demográfico, México comienza (a principios
de 2000) a experimentar también un proceso de urbanización que
involucra prácticamente a toda su población. Desde entonces, más
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del 70% de la población es urbana y 35% (más de 37 millones de
personas) habita en las nueve zonas metropolitanas con más de un
millón de habitantes. La urbanización se asoció además a una dispersión de la población que vivía en comunidades rurales; aproximadamente, de 55 mil localidades con menos de 100 habitantes en
1970, se pasó a casi 140 mil en el año 2000, en donde actualmente
habita poco más del 2% de la población nacional (Gómez-Dantés,
Sesma, Becerril et al., 2011).
Paralelamente, en 2001, pese a haber alcanzado una esperanza
de vida promedio de 75 años, similar a la de otras naciones más desarrolladas, la OMS clasifica a México, junto con otros países como
Bangladés, Brasil, China, India, Indonesia, Japón, Nigeria, Pakistán, Rusia y Estados Unidos de América, bajo el término megapaís,
por contar con una población de más de 100 millones de habitantes y representar en su conjunto el 60% de la población mundial.
Según la OMS, los megapaíses se caracterizan por tener una población multiétnica, por concentrar un alto número de pobres, y
contar con un sistema de salud y una coordinación intersectorial
sumamente complejos. Por estas razones, México y los demás megapaíses son considerados de importancia prioritaria para la salud
internacional, ya que en ellos pequeños aumentos en la prevalencia
de enfermedades se traducen en millones de personas afectadas,
con sus consecuentes costos humano y económico. Otra situación
en la que coinciden estos países está relacionada con las enfermedades crónicas, las cuales han dejado de ser exclusivas de los
sectores socioeconómicos altos y es cada vez mayor el número de
pobres que las padecen (Barquera, 2002).
En 2002, la Secretaría de Salud estimó que el 55% de la población del país carecía de aseguramiento en salud, que el 58% del gasto en salud correspondió al pago de bolsillo de los hogares y que el
3.9% de estos hogares tuvo gasto catastrófico en salud en el último
trimestre de ese año. Esto significa que el aseguramiento y el gasto
público, y, por ende, la infraestructura y los recursos humanos en
salud, se concentraban en los estados más ricos (principalmente en
el norte del país), mientras que las entidades más pobres, en donde
por lo común se acumula el rezago epidemiológico, tienen menos
inversión en la salud y oportunidades limitadas en el acceso a la
protección financiera que provee el aseguramiento. En Chiapas y
Oaxaca, por ejemplo, sólo 22 y 21% de los hogares (respectivamente) cuentan con aseguramiento en salud (Knaul et al., 2003).
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Desde este complejo escenario, México inicia el siglo XXI con
un sistema de salud marcado por su incapacidad para ofrecer protección financiera en salud a más de la mitad de su población, como
resultado de las desigualdades sociales que ha escenificado el proceso de desarrollo en el país. La segmentación del sistema sanitario
y la falta de aseguramiento para una gran parte de la población,
junto con las transiciones epidemiológica y demográfica, han sido
las principales limitantes que han impedido que el sistema de salud responda a las necesidades de sus habitantes (Frenk, González-Pier, Gómez-Dantés et al., 2007).
Pese a estas limitaciones, para 2003 el país emprende un nuevo proceso de reforma estructural sanitaria para cubrir la falta de
protección financiera y la fragmentación del sistema. Esta reforma
a la Ley General de Salud da origen al SPSS, junto con su mecanismo
operativo, el Seguro Popular de Salud (SP), con la meta específica de
alcanzar la cobertura universal en salud antes de 2010.
Sus ejes rectores están orientados hacia la ampliación de la cobertura de aseguramiento público, la reducción del pago de bolsillo
y el fomento de una atención oportuna y equitativa, con la finalidad de poder brindar acceso a los servicios de salud a la población
abierta (50 millones de mexicanos, aproximadamente la mitad de
la población del país en 2003), mediante un paquete que incluye
alrededor de 260 intervenciones de salud, con sus respectivos medicamentos.
También ofrece un paquete de 18 intervenciones de alto costo,
que incluye el tratamiento para cáncer en niños, cáncer cervicouterino, cáncer de mama, VIH/sida y cataratas. Cubre al asegurado directo, al cónyuge, a los hijos hasta los 18 años de edad y a los padres
mayores de 65 años que son dependientes económicos. Se financia
con las contribuciones del Estado (una cuota social del 3.92% de
un salario mínimo del Distrito Federal, hoy Ciudad de México), las
contribuciones solidarias federal y estatal (equivalente a 1.5 y 0.5
veces la cuota social, respectivamente), y la contribución individual
del afiliado, la cual es proporcional a su condición socioeconómica,
siendo de cero para las personas que se ubican en los deciles I y II
(esta cuota era familiar hasta 2009 y equivalía al 15% de un salario
mínimo de la Ciudad de México) (Sojo, 2011).
El SP entra en vigor en enero de 2004, con el objetivo de alcanzar una cobertura voluntaria universal en el aseguramiento en salud para el año 2010, a través de un proceso paulatino de extensión
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de 14.3% de la población por año. Las estadísticas muestran que,
a un año de la puesta en marcha del SP, el sistema de salud logró
afiliar a casi 1.6 millones de familias, de las cuales 94% pertenecía
a los dos primeros deciles de ingresos, lo que equivale, a su vez, a
cerca de 13% de la población que carecía de acceso a la seguridad
social. Sin embargo, pese a los éxitos de cobertura alcanzados, los
retos que siguió enfrentando el sistema nacional de salud seguían
siendo de importante consideración; particularmente, el pago de
bolsillo de los hogares, el cual representó para finales de 2004 el
52% del gasto total en salud (Knaul et al., 2003).
Por otro lado, los procesos demográficos y epidemiológicos,
como ya se ha señalado, son otro importante desafío para el sistema sanitario mexicano, mismos que han provocado modificaciones significativas en su población. Por ejemplo, en 1960 la tasa de
fecundidad era de 6.8 nacidos vivos por mujer, mientras que en
2005 disminuyó a 2.1. La esperanza de vida se incrementó significativamente de 57.5 a 75.4 años. Y en la cuestión epidemiológica,
entre 1950 y 2000, la prevalencia de muertes por enfermedades
no transmisibles y lesiones aumentó de 44 a 73%, y se estima que
para 2025 se incremente al 78%. En cuanto a las enfermedades
transmisibles, se registró una disminución de 50% en 1950 a 14%
en 2000, y se espera que siga disminuyendo hasta llegar al 10% en
2025 (Frenk et al., 2007).
Para mediados de 2005, todos los estados, incluyendo el Distrito Federal (actualmente Ciudad de México), ya se habían incorporado al SPSS, y la afiliación seguía avanzando, en concordancia
con la meta establecida de incorporar a 1.5 millones de familias
en ese año. En 2007, tanto el SPSS como el SP se fortalecieron con
una nueva estrategia llamada Seguro Médico para una Nueva Generación (SMNG), la cual pretendió consolidar la reforma financiera
para hacer efectivo el acceso universal a los servicios de salud para
aquella población que no está dentro de los esquemas de seguridad
social aplicados a los asalariados (Gutiérrez y Hernández-Ávila,
2013).
Más recientemente (2008) y a cuatro años de operación del
SP, México cuenta ya con 27 millones de afiliados. Y en cuanto a su
demografía, se caracteriza por un descenso de la mortalidad general (de 27 defunciones por mil habitantes en 1930 a 4.9 por mil en
2008), un incremento en la esperanza de vida (de 34 años en 1930
a 75.1 años en 2008) y una disminución de la fecundidad (de siete
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hijos por mujer en edad reproductiva en 1960 a 2.1 en 2008) (Gómez-Dantés et al., 2011).
Con respecto a las condiciones de salud, el aumento de la esperanza de vida y el predominio de estilos de vida poco saludables
han transformado sobremanera el perfil epidemiológico, caracterizado cada vez más por las enfermedades no transmisibles y las
lesiones. Está documentado que, a mediados del siglo XX, alrededor de 50% de los decesos en el país se debían a infecciones comunes, problemas reproductivos y padecimientos asociados con la
desnutrición; actualmente, estas enfermedades concentran menos
del 15% de los decesos, mientras que los padecimientos no transmisibles y las lesiones representan poco menos del 75 y 11% de
las muertes a nivel nacional, respectivamente (Gómez-Dantés et al.,
2011).
Esto significa que el perfil epidemiológico del país está traslapado, pues aunque las enfermedades no transmisibles y las lesiones
dominan el estado de salud, las infecciones comunes, los problemas reproductivos y la desnutrición prevalecen en las zonas más
vulnerables, afectando a las clases más pobres. Evidencia de ello
son las marcadas desigualdades prevalecientes al interior del país,
por ejemplo, la tasa de mortalidad en menores de 5 años que registra el estado de Guerrero (2008), de 25.3 por mil menores de
5 años, con respecto a la de Nuevo León, que es de 13.1; la razón
de mortalidad materna en Oaxaca (de 100.2 muertes maternas por
100 mil nacimientos), que es cuatro veces mayor con respecto a la
de Tlaxcala (27.2); o la tasa de mortalidad por desnutrición en menores de 5 años, que es 24 veces mayor en Oaxaca (19.6 por 100 mil
niños menores de 5 años) que la de Nuevo León (0.8). Sobre el gasto en salud, el gasto total como porcentaje del PIB aumentó de 5.1%
en 2000 a 5.9% en 2008 (sin embargo, éste se ubica muy por debajo
de lo que dedican a la salud otros países como Argentina, con 9.8%;
Colombia, con 7.4%; Costa Rica, con 8.1%; y Uruguay, con 8.2%);
en cuanto al gasto per cápita en salud, tuvo el mismo comportamiento: en el año 2000 era de US$508 y en 2008 se incrementó a
US$890. El gasto público en salud ha ido aumentando lentamente:
en 2008 representó 46.7% (equivalente a 330,339 millones de pesos) del gasto total en salud, del cual la mayor parte correspondió a
la SS (45.2%), seguida del IMSS (42%) y el ISSSTE (9.7%); mientras que en
1990 concentró el 40.4% del gasto total en salud (Gómez-Dantés et
al., 2011).
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En síntesis, como ya se ha descrito de manera amplia, en todas
las reformas que ha experimentado el país, la cobertura universal
de protección en salud se propone como el derrotero para alcanzar
el propósito de asegurar un adecuado estado de salud a todas las
personas, independientemente de sus características demográficas
o socioeconómicas. Y se legitima como un elemento necesario para
ejercer el derecho a la protección de la salud establecido en 1983,
específicamente en el artículo 4 de la Constitución mexicana (Gutiérrez y Hernández-Ávila, 2013).
4. LA EQUIDAD EN SALUD DESDE EL ENFOQUE
DEL DESARROLLO HUMANO SUSTENTABLE
La salud es un tema complejo y de amplia relevancia, pues no sólo
determina el progreso socioeconómico y la calidad de vida, sino
que además, si es provista en entornos de alta protección, también
permite ofrecer oportunidades y libertades para el desarrollo de
las personas y los países que luchan por preservar este derecho
fundamental. Es decir, la salud se convierte en una aptitud y, a la
vez, es una pieza constitutiva para un buen desarrollo (Nussbaum
y Sen, 1993).
Por lo tanto, las posibilidades de construir un mundo desarrollado para las generaciones actuales y futuras dependen de manera crucial de que el acceso a los requisitos indispensables para
la salud sea equitativo para todos los miembros de la sociedad. En
este sentido, el enfoque del desarrollo humano representa un marco teórico y conceptual que permite evaluar y valorar el bienestar
y la calidad de vida de los seres humanos, los acuerdos sociales, la
pobreza, la desigualdad y la equidad, así como también el diseño de
políticas públicas.
Esta teoría surge a finales de la década de los ochenta como
resultado de una convocatoria hecha por el PNUD a un grupo de especialistas en el área de las ciencias sociales (entre los cuales se encontraba Amartya Sen), con el propósito de elaborar una propuesta
alternativa al indicador del PIB, es decir, una concepción distinta
para medir el desarrollo. En los hechos, este enfoque superó la visión economicista, centrada en tener dinero y mercancías, por una
visión más holística, centrada en el ser (bienestar) y las capacidades
de los seres humanos, en donde el papel de las instituciones juega
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un papel determinante (Sen, 1993). Así, esta perspectiva plantea
que una adecuada concepción del desarrollo debe necesariamente
trascender la acumulación de riquezas y el crecimiento del producto nacional bruto, para entenderlo y abordarlo como un medio
para potenciar las capacidades y libertades del ser humano, sin ignorar la importancia del crecimiento económico.
En 1979, Sen menciona por primera vez el concepto de capacidad (capability) en una conferencia que dictó en la Universidad
de Stanford con el título “Equality of what?” (Sen, 1980), concepto
que una década más tarde daría sustento a la teoría del desarrollo
humano. Este concepto fue introducido por Sen con un sentido de
la igualdad, el cual determinó igualdad de capacidad básica, planteando
una forma distinta de evaluar el bienestar desde la perspectiva de
la habilidad de una persona para hacer o alcanzar actos que valora.
Se puede entender, entonces, el término de capacidad (o conjunto
de capacidades) como el entorno en el que una persona sea capaz de
hacer ciertas cosas básicas, como la habilidad de moverse, de satisfacer ciertas necesidades alimentarias y de salud, la capacidad de
disponer de medios para vestirse y tener alojamiento, o la capacidad de participar en la vida social. De tal forma que el entorno que
enfrente la sociedad debe de proveer las condiciones para que las
capacidades del ser humano tengan la oportunidad de realizarse
en un marco de libertad y justicia social; para ello, las instituciones
de orden público deben, en mayor medida, converger en cubrir las
necesidades mínimas del ser humano en forma equitativa. Sobre
esta premisa, Sen introduce otro aspecto fundamental de su enfoque, el de la libertad, considerando que la igualdad de capacidades
es una exigencia que debe ser cubierta si se quiere una sociedad
libre.
La perspectiva de la libertad es concebida como el conjunto de
capacidades individuales para hacer cosas que una persona tiene
razones para valorar. Así, las personas son las portadoras de las capacidades, y estas últimas, el sustento del desarrollo. De este modo,
las capacidades se convierten en el fin y el medio del desarrollo;
y están fuertemente condicionadas por los entornos económico,
político, social, cultural y ambiental en los que se desenvuelven.
Por ello, para garantizar su ampliación (capacidades), la definición
de las políticas públicas debe incorporar tanto las necesidades individuales como las colectivas, y consecuentemente, alcanzar el
desarrollo, el cual no debe medirse con otro indicador que no sea
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el aumento de las libertades. Lo que significa que no importa la
cantidad de bienes o medios que tiene la persona, sino lo que consigue realizar con lo que tiene a partir del grado de libertad que
experimenta (Sen, 1999).
Cabe indicar que, en este marco de ideas, el desarrollo no sólo
implica el logro de la libertad, sino además el proceso de procurarla de manera equitativa, participativa y sustentable; así, la equidad y la libertad son características fundamentales del desarrollo.
También es importante subrayar que la salud es considerada como
una de las libertades básicas de la persona, la cual debe estar estrechamente vinculada con los derechos, con la justicia social y, por
ende, con la equidad; lo que permite analizarla desde una visión
más integral y colectiva, tanto de los problemas como de las soluciones, haciendo imprescindible el reconocimiento del nexo entre
las libertades y las instituciones sociales y económicas, así como
con los derechos políticos y humanos.
Dicho de otro modo, una de las libertades más importantes
de las cuales puede gozar el ser humano es la de no estar expuesto a enfermedades y causas de mortalidad evitables. Por lo que las
instituciones de orden público deben, en mayor medida, cubrir las
necesidades mínimas del ser humano que le provean libertad para
potenciar sus capacidades de forma equitativa. Lo cual implica,
entonces, que entre las principales privaciones que enfrenta el ser
humano en el entorno de sus libertades, estén los efectos negativos
en la salud provocados por las inequidades en el acceso a los servicios de salud, ya sea por la falta de cobertura y/o la deficiencia en
la infraestructura y la calidad en el servicio médico y hospitalario
(Gutiérrez, Picazzo Palencia y Gálvez Santillán, 2013).
De esta forma, el desarrollo humano fundamentado en el pensamiento de Sen pone a los individuos en el centro de su propuesta
teórica, reconociendo y estimando la libertad de éstos para vivir
la vida que tienen razones para valorar y para aumentar las alternativas reales entre las que puedan elegir. Y es precisamente este
postulado el punto de convergencia con la perspectiva del desarrollo sustentable, que coloca también al ser humano en el centro de la reflexión, lo cual está plasmado en el primer principio de
la Declaración de Río (de Janeiro) sobre el Ambiente y Desarrollo
(1992), señalando que “los seres humanos constituyen el centro de
las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sustentable. TieTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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nen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la
naturaleza”.
Junto a esta declaración, en el marco de la Conferencia Mundial de Ambiente y Desarrollo, se da a conocer otro documento llamado Agenda 21, el programa global de acción sobre el desarrollo
sustentable, en donde se propone un nuevo enfoque para analizar
las cuestiones medioambientales y de desarrollo, dando respuesta
a las necesidades de las personas; preservando simultáneamente
las bases sociales, económicas y medioambientales de las que depende el desarrollo; e incluyendo temas relacionados con el desarrollo de oportunidades y capacidades como la salud, la educación,
la alimentación, la vivienda, entre otras.
Este programa representa, hasta nuestros días, un marco importante para la combinación de acciones sociales, económicas y
ambientales, que ha guiado los programas subsecuentes, como los
Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS), agenda post 2015-2030. Bajo esta dinámica, el desarrollo sustentable pasa a ser una tarea del desarrollo
humano. Al respecto, Anand y Sen (1994) señalan lo siguiente:
La promoción del desarrollo humano en el mundo de hoy
debe complementarse con salvaguardas para que sus frutos estén disponibles en el futuro. A medida que se llega a una mejor
comprensión de los temas discutidos en la conferencia sobre
el medio ambiente (UNCED) en Río de Janeiro en 1992, la integración del progreso humano y de la conservación del medio
ambiente emerge como uno de los desafíos centrales del mundo moderno. […] El valor moral de sostener lo que tenemos
ahora depende de la calidad de lo que tengamos. El enfoque de
desarrollo sostenible como un todo apunta hacia la dirección
del futuro tanto como hacia la dirección del presente. No existe, de hecho, ninguna dificultad básica en ampliar el concepto de desarrollo humano […] para que se le integren los derechos de las generaciones futuras y la urgencia de la protección
del medio ambiente (pp. 16-17).

Y agregan que “la sostenibilidad es un asunto de equidad distributiva, es decir, de compartir la capacidad de bienestar entre la gente
de hoy y la gente del futuro. […] Por ende, el desarrollo humano
debería considerarse como una contribución mayor al logro de la
sostenibilidad” (Anand y Sen, 1994).
Mientras tanto, en el seno del PNUD, su administrador, J. Speth,
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señala que “el desarrollo, por supuesto, debe ser un proceso integrador, un proceso que reúna el entendimiento y las aspiraciones
que se reflejan en los conceptos ‘desarrollo humano’ y ‘desarrollo
sustentable’. Esta fusión debe ocurrir conceptualmente y operativamente, debe tener un nombre […] ‘desarrollo humano sustentable’, una unión natural de las dos palabras” (PNUD, 1994).
De esta manera, se integran las dos posturas para conformar
la perspectiva del desarrollo humano sustentable, una nueva visión del
desarrollo centrada en la gente, que promueve el crecimiento y la
expansión de las libertades y oportunidades del ser humano para
un desarrollo con equidad, con integración social y gobernanza.
Este nuevo desarrollo fue definido por el PNUD (1994) como:
El desarrollo que no sólo genera crecimiento económico, sino
que distribuye sus beneficios equitativamente; regenera el medio ambiente en lugar de destruirlo; potencializa a las personas
en lugar de marginarlas. Da prioridad a los pobres, ampliando
sus opciones y oportunidades, y prevé su participación en las
decisiones que les afectan. Es un desarrollo que está a favor de
los pobres, a favor de la naturaleza, a favor del empleo, a favor
de la democracia, a favor de la mujer y a favor de la niñez.

Es decir, esta nueva perspectiva propone un marco de acción
para el diseño de políticas públicas justas y equitativas, considerando aspectos sociales, económicos, ambientales, culturales y políticos que den sustento al desarrollo de los más vulnerables. Esta
convergencia permite compartir la capacidad de bienestar entre las
presentes y futuras generaciones, en donde el desarrollo humano
sustentable debe promover la equidad inter e intrageneracional, garantizando a las generaciones futuras oportunidades semejantes y
el mismo potencial del que han gozado las generaciones presentes.
Por lo tanto, en materia de salud, el desarrollo humano sustentable plantea el desafío de disminuir las brechas sociales, el rezago epidemiológico acumulado y la mejora en el acceso y la calidad
de la atención de los servicios. Y supone que la equidad en salud
permite potencializar las libertades y capacidades del ser humano
(para ser y hacer la vida que tiene razones para valorar) a través de
la compensación de las desigualdades evitables e injustas que inciden en los entornos institucionales y socioeconómicos, en donde
se despliegan las oportunidades reales relacionadas con el acceso
a la salud, proporcionando no sólo un mejor nivel de salud de la
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�EQUIDAD EN SALUD: UNA CAPACIDAD PARA LAS PRESENTES Y FUTURAS GENERACIONES

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población, sino también un mayor desarrollo social, en beneficio
de las generaciones presentes y futuras.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Se puede señalar que la información planteada en este documento sobre las desigualdades e inequidades en salud, entre países y
dentro de ellos, es una evidencia más de la amenaza que la falta de
justicia social en el acceso a la salud representa para el bienestar social y el desarrollo de las generaciones presentes y futuras. Por ello,
resulta apremiante indagar cada vez más sobre las múltiples causas
que afectan la salud, ya que la creación de nuevos conocimientos
es la vía más eficaz para la determinación de estrategias cuya capacidad y fortaleza contribuyan en la reducción de las desigualdades
sociales de la salud.
El análisis de la equidad en el ámbito de la salud es un asunto
complejo, puesto que existen múltiples formas de medirla y definirla, así como distintas disciplinas y posturas filosóficas para su
abordaje. Sin embargo, independientemente de ello, estudiar la salud desde una perspectiva de equidad y justicia social constituye un
gran avance para la preocupación global por combatir las inequidades sociales que inciden en el acceso y el estado de salud de las
poblaciones. Asimismo, amplía la comprensión de las condiciones
que las favorecen y permite sentar precedentes para la expansión
de su literatura.
A este respecto, como se ha mostrado en este documento, desde la década de los ochenta, los avances que han venido presentando los sistemas de salud en algunos países del mundo están sostenidos en gran medida por la generación de evidencias científicas, que
a su vez han permitido contribuir en el diseño de políticas públicas
en salud que buscan garantizar un sistema de salud equitativo y
eficiente.
En el caso de México, las reformas que ha llevado a cabo desde
la fundación de su sistema sanitario, y más recientemente, la puesta
en marcha del SP, han sentado ya las bases para la concreción de un
acceso a la salud y el desarrollo humano equitativo bajo un modelo
normativo de cobertura universal, caracterizado por la equidad, la
accesibilidad y la calidad como sus ejes rectores. No obstante, en la
realidad no todos los mexicanos han podido ejercer este derecho,
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por lo que todavía hay mucho por hacer en beneficio de la salud de
las personas en el país.
En este sentido, este artículo ha intentado ofrecer una perspectiva de acción que enmarque el concepto de equidad en salud
como una capacidad detonadora de las oportunidades y las libertades relacionadas con el acceso a la salud, que permita a los actores
que convergen en la protección social de la población formar las
bases para que se presenten los entornos estructurales e institucionales necesarios que provean salud de forma universal y equitativa,
optimizando el bienestar humano sin comprometer el bienestar
saludable de las generaciones presentes y futuras.
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�Determinantes Socioeconómicos
de la Delincuencia en las Regiones de Jalisco
Socioeconomic Determinants of Crime in Jalisco Regions
BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ* | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ**

► RESUMEN
La Envipe Jalisco 2018 muestra que en la entidad, 63% de la
población considera la inseguridad como el problema más importante, porcentaje ligeramente inferior al promedio nacional (64.5%). El gobierno de Jalisco ha impulsado una estrategia
en contra de la delincuencia similar a la seguida a nivel nacional, con políticas que buscan fortalecer las policías municipales y estatales, además del uso de algunas nuevas tecnologías
al servicio de la población para aumentar la prevención. Por
tanto, el objetivo de este estudio es revisar los determinantes
socioeconómicos de la delincuencia a nivel municipal y regional; es decir, se buscará evidencia sobre si los niveles de
delincuencia son más persistentes en aquellos municipios
donde existe mayor pobreza y desigualdad o donde se aglutina
mayor población. Se revisan igualmente los niveles de pobreza
y desigualdad a nivel de las 12 regiones que agrupan a los 125
municipios de Jalisco.
Palabras clave: Delincuencia | Desigualdad económica | Políticas públicas |
Jalisco.

► ABSTRACT
The Envipe Jalisco 2018 shows that in the state, 63% of the
population considers insecurity as the most important problem, a percentage slightly below the national average (64.5%).
The government of Jalisco has promoted a strategy against
crime similar to that followed at the national level, with policies that seek to strengthen municipal and state police, in ad* Profesor e investigador de la Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas, Departamento de Métodos Cuantitativos. Correo electrónico: bjaen62@yahoo.com.mx
** Profesor e investigador de la Universidad de Guadalajara, Centro Universitario de
Ciencias Económico Administrativas, Departamento de Métodos Cuantitativos. Correo
electrónico: ecuevasr2@hotmail.com
Recibido: 25 de abril de 2019 | Aceptado: 20 de julio de 2019
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ISSN 2007-1205 | pp. 77-106

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dition to the use of some new technologies at the service of
the population to increase prevention. Therefore, the objective of this study is to review the socioeconomic determinants
of crime at the municipal and regional levels; that is, evidence
will be sought on whether crime levels are more persistent in
those municipalities where there is greater poverty and inequality or where there is a greater population. The levels of
poverty and inequality are also reviewed at the level of the 12
regions that group the 125 municipalities of Jalisco.
Keywords: Crime | Economic inequality | Public policies | Jalisco.

INTRODUCCIÓN
El problema de la inseguridad es uno de los fenómenos que más
preocupa a la sociedad mexicana; la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Inseguridad Pública (Envipe) 2018
(Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 2018b) muestra que 64.5% de la población de 18 años y más considera a la
inseguridad como el problema más importante que afecta a su entidad federativa; además, la percepción de inseguridad es creciente,
pues en 2017 era de 61.1%.
La inseguridad en México ha trastocado la vida cotidiana, una
muestra de ello es que la población tiene miedo y se aleja de ocupar
los espacios públicos; la Envipe revela que la población se sintió
más insegura en parques públicos (56.8%), la calle (70.1%), los mercados públicos (61.4%) o el transporte público (71.0%).
El aumento en la percepción de inseguridad es resultado del
aumento de los delitos en México. La Envipe 2018 arroja datos
preocupantes: durante 2018 se presentaron en México 25.4 millones de víctimas de 18 años y más, esto representa una tasa de
prevalencia de 29,746 víctimas por cada 100 mil habitantes. Estas
cifras, sin embargo, no reflejan la realidad, ya que la cifra negra
(delitos no denunciados) revela que 93.2% de los delitos cometidos
no fueron denunciados o no se inició una averiguación previa o
carpeta de investigación.
Adicionalmente, el costo económico de la inseguridad, según
la Envipe 2018, fue de 299.6 miles de millones de pesos, es decir,
1.65% del producto interno bruto (PIB) de 2017. Este incremento
se reflejó en los hogares o empresas, que tienen que asumir costos adicionales para protegerse. La encuesta revela que en 2017 los
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�DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

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costos de las medidas preventivas fueron de 89.1 miles de millones
de pesos.
Uno de los delitos más preocupantes son los homicidios dolosos; en los últimos años se percibe a nivel nacional un crecimiento
de homicidios dolosos. En el sexenio 2012-2018 creció 16% anual;
en valores absolutos se registraron en el periodo de enero de 2013
a octubre de 2017, 91,960 personas ejecutadas; en el sexenio anterior, de Felipe Calderón, murieron por ejecuciones 104,719 personas (Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad
Pública, 2018).
Jalisco no está exento de esta problemática; la Envipe Jalisco
(INEGI, 2018a) muestra que 63% de la población en la entidad considera la inseguridad como el problema más importante, porcentaje
ligeramente inferior al promedio nacional.
En Jalisco se estima que se cometieron 2.4 millones de delitos
durante 2017; esto se traduce en 33,410 delitos por cada 100 mil
habitantes, cifra que se encuentra arriba del promedio nacional.
Los homicidios dolosos se incrementaron 69% de 2007 a 2017.
El año pasado, por ejemplo, hubo en Jalisco 1,367 ejecutados; eso
significa una tasa de 14.4 homicidios por cada 100 mil habitantes, cerca del promedio nacional, que fue de 16.8. La Organización
Mundial de la Salud considera que una tasa mayor a 10 homicidios
por cada 100 mil habitantes es una epidemia, por tanto, México y
Jalisco viven ya una epidemia de homicidios.
Tanto a nivel federal como desde el gobierno de Jalisco, se han
impulsado diversas políticas para enfrentar la inseguridad. Desde
el año 2006, el gobierno federal ha impulsado políticas de combate
a la delincuencia poniendo énfasis en los grupos del crimen organizado. Sin una ley que lo respaldara, Felipe Calderón echó mano
del ejército y la marina para desmantelar a los cárteles de la droga.
El gobierno de Enrique Peña Nieto continuó con la misma estrategia, prácticamente sin cambio alguno.
En Jalisco, como parte de la federación, se ha seguido la misma
estrategia, por ejemplo, desde 2013 se formó la Fiscalía General del
Estado de Jalisco, que le daba atribuciones especiales a su titular,
porque fusionó la seguridad pública, la Procuraduría de Justicia y
la Secretaría de Vialidad.1 El argumento principal para impulsar
1 Además, aglutinaba organismos desconcentrados, tales como protección civil, ciencias
forenses y el Instituto de Reinserción Social (Gobierno de Jalisco, 2017).
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esta reforma fue darle mayores atribuciones al fiscal general para
que enfrentara con mayores herramientas el fenómeno de la delincuencia organizada.
Además, en 2013 el gobierno de Jalisco creó la Fuerza Única
Jalisco, que se divide en dos partes: la Fuerza Única Metropolitana,
que abarca a los nueve municipios que integran el área metropolitana de Guadalajara (AMG), y la Fuerza Única Regional, para el resto
del estado.
Una política adicional, pero que ahora involucraba a los gobiernos municipales, fue crear, desde 2016, la Agencia Metropolitana de Seguridad, que aglutina a los nueve municipios que integran el AMG, con el fin de coordinar los recursos, las estrategias
y el presupuesto para enfrentar a la delincuencia de la metrópoli.
Además, todavía está en proceso la instalación y operación de un
amplio sistema de videovigilancia en los municipios del AMG, operado por ambas instancias de gobierno. Se esperaba que este sistema empezara a funcionar en el mes de octubre de 2018.
Es decir, ante el aumento de la delincuencia, tanto del fuero
común como del fuero federal, el gobierno del estado y los municipios han impulsado políticas para enfrentarla; sin embargo, a
pesar de los esfuerzos, como muestran las estadísticas, los delitos
son persistentes y muestran una tendencia al alza.
El fenómeno de la delincuencia es complejo y por ello persistente, su crecimiento no se puede reducir a un tema meramente
presupuestario; según la ONG Ethos (2017), el presupuesto del gasto
federal en seguridad creció 60% en siete años, al pasar de 130,989
millones de pesos en 2008 a 209,400 en 2015.2 Uno de los principales componentes del gasto federal en seguridad es el destinado
a seguridad interior; estos recursos se utilizan para reforzar los
cuerpos policiales y las labores de prevención. Dicho recurso en
2015 fue de 43,957 millones de pesos, lo cual representa apenas
1.4% del gasto total del gobierno federal. Aunque parece mucho,
realmente es muy poco, más si lo comparamos con otros países
pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), organismo supranacional al cual pertenece México; por ejemplo, Italia destina 6.2%, en Portugal es de 5%,
2 El gasto federal en seguridad se divide en tres rubros: seguridad nacional, justicia y seguridad interior. En 2015, los 209,400 millones de pesos se repartieron en seguridad nacional
(40%), justicia (39%) y seguridad interior (21%) (Ethos, 2017).
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y el promedio de la OCDE es de 4.7%.
En Jalisco, el gasto estatal para el combate a la inseguridad es
también creciente. Hace 13 años, en 2006, el presupuesto destinado
a seguridad pública absorbía 5.5% del presupuesto total. Para 2018
representó 6.1%; aun con el aumento del presupuesto, los delitos
del fuero común crecieron, al pasar de 72,226 en 2006 a 114,383 en
2017, según información de la Fiscalía General del Estado.
Por tanto, los determinantes del fenómeno de la inseguridad
deben buscarse en factores socioeconómicos e institucionales. El
tejido social en México y Jalisco está roto; la pobreza, la marginación, las bajas remuneraciones y el escaso nivel de escolaridad
son incentivos para un tipo de delincuencia, aquella asociada a la
búsqueda de rentas. Factores institucionales como la impunidad, el
bajo número de policías preventivas, ministerios públicos y jueces,
todos adicionados con altos niveles de corrupción, son el ingrediente adicional para que proliferen delitos del fuero federal, delitos contra la salud y delitos de alto impacto en las familias, como
los homicidios dolosos, el secuestro y la extorsión.
Por ello, el objetivo de este estudio es revisar los determinantes
socioeconómicos de la delincuencia a nivel municipal y regional;
es decir, se buscará evidencia sobre si los niveles de delincuencia
son más persistentes en aquellos municipios donde existe mayor
pobreza y desigualdad o donde se aglutina mayor población. Se revisan, igualmente, los niveles de pobreza y desigualdad a nivel de
las 12 regiones que agrupan a los 125 municipios de Jalisco.
En la investigación se construye un modelo econométrico que
busca evaluar los determinantes de los delitos contra las personas
y contra la propiedad en función de variables socioeconómicas, tales como la marginación, la pobreza, la escolaridad, los ingresos, el
tamaño de la población, entre otras; además de una variable proxy
del nivel de fortaleza institucional. La información estadística es a
nivel de los 125 municipios que integran el estado de Jalisco, y con
la última información sobre indicadores socioeconómicos disponibles de 2010.
El trabajo se realizará utilizando información estadística oficial, tanto a nivel federal como estatal y municipal. Tal como ya
se planteó, ha habido políticas y programas en los tres niveles de
gobierno, sin embargo, los delitos en Jalisco van al alza. Hay evidencias de que los gobiernos estatal y municipales han impulsado
programas y buscado utilizar herramientas innovadoras para comTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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batir la delincuencia, pero ¿por qué no han funcionado? Ésta es una
pregunta que busca responder este trabajo.
La estructura del trabajo es la siguiente: en el apartado 1 se
realiza una revisión bibliográfica del marco conceptual y los hechos estilizados sobre los determinantes de los niveles de delincuencia, principalmente en países de América Latina y México. En
el apartado 2 se presenta un balance del fenómeno de la delincuencia en Jalisco a nivel municipal y regional, cuáles delitos y dónde se
presenta la más alta prevalencia de ellos, y algunas características
socioeconómicas de las regiones. En el apartado 3 se presentan el
modelo econométrico y los resultados. Finalmente, en las conclusiones se reflexiona sobre los hallazgos y se presentan algunas
recomendaciones de política para enfrentar a la delincuencia en
Jalisco.
1. REVISIÓN DE LA LITERATURA:
DETERMINANTES DEL FENÓMENO DE LA DELINCUENCIA
Son múltiples los estudios sobre los factores determinantes del fenómeno de la delincuencia en México; varios, sin embargo, tienen
que navegar con la carencia de información precisa para estudiar
este fenómeno, y en su defecto, tienen que recurrir a variables
proxy o a información incompleta para realizar su análisis.
Un primer problema para el análisis de este fenómeno es que
la información que manejan todos los estudios es imprecisa, dado
el alto porcentaje de cifra negra; como ya se mencionó en la introducción, la Envipe 2018 reporta que en Jalisco sólo 11.6% de
los delitos cometidos en 2017 fue denunciado, de los cuales 62.8%
se convirtió en una carpeta de investigación; así que, en esencia,
cuando se realiza un estudio sobre delincuencia sólo estamos contemplando una fracción de la realidad. Otro problema de los estudios es la carencia de información estadística sociodemográfica; los datos más recientes son de 2015, ya que esa información
se recaba junto con los censos poblacionales e intercensales que
se realizan cada 10 años, por tanto, la cifra de los delitos sí está
actualizada, pero el conjunto de variables que podría explicar el
fenómeno no lo está. Finalmente, una tercera dificultad para estudiar este fenómeno es la gran cantidad de tipos de delitos; según el
INEGI, existen 825 diferentes tipos de delitos, todos comprendidos
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en los códigos penales de las 32 entidades federativas, más el código penal federal.3
Dado que la pobreza y la desigualdad son variables clave que
entran en este trabajo como factores que inciden en los niveles de
delincuencia, valen la pena algunas acotaciones. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval,
2010) define a una persona pobre como alguien con la carencia
de al menos uno de los derechos para el desarrollo social, y además que sus ingresos sean insuficientes para adquirir los bienes
y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades. Los seis
indicadores son: rezago educativo, acceso a los servicios de salud,
seguridad social, vivienda, servicios básicos y alimentación; por
tanto, la pobreza se caracteriza por la carencia de recursos y acceso
a oportunidades que excluye tanto a individuos como a grupos de
los niveles mínimos de bienestar (El Colegio de México, 2018).
Por otro lado, la desigualdad se enfoca en cómo se reparte el
producto de la actividad económica entre los trabajadores, los empresarios y el sector público, y también se enfoca en analizar cómo
se concentra el ingreso únicamente entre las personas (Cortés,
2002). Según Kuznets (1996), existen bajos niveles de desigualdad
en bajos y altos niveles de ingreso, y se incrementa esta desigualdad
en niveles intermedios del ingreso.
Existe debate sobre los factores que inciden en los niveles de
delincuencia. El trabajo pionero de Becker (1968) sostiene que
un individuo comete un delito si los beneficios de cometerlo son
mayores a los costos de potencialmente ser castigado; es decir, en
primera instancia, el contexto social e institucional genera los incentivos y desincentivos para cometer un delito. Instituciones de
impartición de justicia frágiles, con pocos niveles de detención de
delincuentes, disminuyen el costo de oportunidad de cometer o no
un delito.4
Bourguignon (1999) hace una importante contribución a la
comprensión de este fenómeno. Reflexiona que la violencia es re-

3 El INEGI (2008) publicó la Clasificación Mexicana de Delitos; ahí se define a los delitos
como “calificación jurídica de una conducta, de acción u omisión, dolosa o culpable, determinada típicamente y castigada como tal por la ley penal”.
4 El modelo de Becker asume la racionalidad de los individuos al momento de delinquir,
supone que el individuo realiza una evaluación coste-beneficio cuando comete un delito, e
incorpora además una restricción moral que incluye la dimensión psicológica en la explicación del crimen (González, 2010).
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

sultado de un desigual desarrollo económico, la delincuencia es
producto de una excesiva pobreza y desigualdad económica. Igualmente, las crisis o recesiones pueden provocar un salto brusco en
el crimen, esto provoca una gran pérdida social y económica que
podría llegar al 2% del PIB. América Latina es una de las regiones
con mayor desigualdad, donde además el crecimiento económico
ha sido muy volátil. En esta región, la violencia ha mostrado un
mayor crecimiento que en el resto del mundo. Factores institucionales como el nivel de impunidad, la eficiencia policial y del sistema de justicia son factores que aumentan o inhiben el crecimiento
de la delincuencia. Por tanto, sociedades con bajo crecimiento y
alta desigualdad pueden tener una baja propensión a invertir en la
prevención del delito.
Laureiro (2013) plantea que la delincuencia es persistente porque existen factores externos e internos. Los primeros están influidos por el desempleo o bajos sueldos de los individuos, que los motiva a delinquir; los segundos se refieren al costo moral, la decisión
de cometer un delito está mediada por los costos y beneficios que
tiene que evaluar el delincuente. Por su parte, hay controversia sobre
si la delincuencia está determinada por la pobreza y la desigualdad.
Bourguignon (1999) plantea que sí hay una relación positiva entre
estas variables, pero no queda claro quién es la víctima, los pobres
o los ricos. Para otros autores, sin embargo, una alta concentración
poblacional, aunada a altos niveles de pobreza, determina más la
violencia que la desigualdad por sí misma (Paterson, 1991).
Sin embargo, Arriaga y Godoy (2000) utilizan el enfoque
multicausal. En él se propone buscar los factores causantes de la
delincuencia con mayor frecuencia o aquellos que tienen mayor
probabilidad de detonarla; se trata de evaluar cuáles y cuándo esos
factores pesan más, es decir, la probabilidad de que ocurra un delito. Establecen tres factores de riesgo, clasificados en tres grupos: 1)
posición y situación en la familia: sexo, edad, escolaridad, consumo de alcohol; 2) económicos y culturales: pobreza, hacinamiento,
cultura de la violencia; y 3) contextuales e institucionales: corrupción, disponibilidad de armas de fuego.
El enfoque de Arriaga y Godoy (2000) parece ser reforzado
por el estudio de Salazar-Estrada, Torres-López, Reynaldos-Quinteros et al. (2011), quienes realizan un análisis en el periodo 20062007 de los factores asociados a la delincuencia en adolescentes
de Guadalajara. El estudio toma casos reales de 122 personas reTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

85

cluidas en el Centro Tutelar de Menores; con base en entrevistas,
analizan cuáles son las características socioeconómicas de los menores infractores. Efectivamente, encuentran que factores familiares y económicos se presentaban con más frecuencia en los jóvenes
encarcelados; el consumo de drogas, la existencia de una familia
disgregada, el maltrato familiar, vivir en un entorno precario de
marginación, antecedentes delictivos en la familia, antecedentes de
violencia escolar y bajos niveles de escolaridad, todos estos factores están presentes en la historia personal de los adolescentes
encarcelados; además, no existen diferencias significativas entre
hombres y mujeres, todos esos factores están presentes más o menos en ambos subgrupos.
Vilalta (2009) realiza un estudio para la Ciudad de México, donde explora la geografía del delito en función de las áreas donde hay
más pobreza, donde hay zonas comerciales y habitacionales de mayor ingreso, y áreas donde la estructura familiar y social están más
erosionadas. Sus principales resultados apuntan a que la incidencia
de robos aumenta en áreas de mayor densidad poblacional, pero no
donde hay mayor población; es decir, en zonas comerciales y con alta
afluencia de personas los robos se incrementan. También encuentra
que hay menos incidencia de robos en las zonas con más pobreza;
en otras palabras, los pobres no les roban a los pobres. Igualmente,
confirma que aumenta la probabilidad de robos donde la estructura
familiar está erosionada y los apoyos sociales son menores.
Caamal (2012) realiza un estudio para las áreas metropolitanas
de Guadalajara, Monterrey y la ciudad de León con datos de 2009;
su objetivo es estudiar si ser pobre aumenta o disminuye la probabilidad de ser víctima de la delincuencia. Este trabajo explora
que las personas que tienen mayor ingreso son más propensas a
sufrir un delito, sin embargo, también tienen más posibilidades de
autoprotegerse; por tanto, en el extremo opuesto, la población en
pobreza se encuentra más vulnerable.
Los principales resultados de este trabajo apuntan a que los
hogares en situación de pobreza tienen una mayor probabilidad
de ser víctimas de un delito, en especial robo a casa habitación; en
el otro extremo, los hogares con jefes de familia con mayor educación e ingresos son menos propensos a sufrir un delito. Este resultado es contrastante con los hallazgos del trabajo de Vilalta (2009).
Fajnzylber, Lederman y Loayza (1998) realizan un estudio
amplio sobre los determinantes de las tasas de homicidios y roTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

bos para un conjunto de países de América Latina para un periodo
largo de 1970 a 1994. Las variables explicativas de las regresiones son el producto nacional bruto per cápita, el índice de Gini, la
educación media, la tasa de urbanización y el consumo de drogas.
Los resultados concluyen que el nivel de desigualdad (índice de
Gini) es la única variable significativa como factor explicativo de
la delincuencia en los países latinoamericanos, y que además existe
evidencia de que la violencia genera más violencia, la violencia se
retroalimenta a sí misma.
González Andrade (2014) realiza un estudio de la posible relación entre el crecimiento económico regional en México, medido
por el PIB estatal per cápita, y la tasa de criminalidad, estudio a nivel
de las 32 entidades federativas con información estadística de 2003
a 2010. El trabajo encuentra que efectivamente existe una pequeña relación inversa entre estas dos variables. Más específicamente,
existe una leve relación negativa entre los delitos del fuero común,
y lo mismo ocurre con los del fuero federal. Esto pone en evidencia que existen otras variables, no incluidas, que explican con más
fuerza esta relación.
Obando Morales-Bermúdez y Ruiz Chipa (2007) realizan un
estudio donde buscan determinar las causas socioeconómicas de la
delincuencia en Perú; para ello construyen un modelo con datos de
2007 a nivel provincial. El trabajo pone énfasis en cuatro delitos:
robo a individuos, a viviendas, de animales y agresión de pandillas.
Construyen una tasa de cada uno de estos delitos en función de
variables socioeconómicas: policías por cada mil habitantes, porcentaje de población urbana, desocupación, niveles de pobreza,
desigualdad, porcentaje de viviendas con carencias educativas y
gasto per cápita mensual.
Sus principales resultados sugieren que variables como la desocupación, el grado de urbanidad, la pobreza y la desigualdad tienen mayor efecto sobre los niveles de delincuencia, a diferencia de
la presencia policial, que no resultó significativa en ninguno de los
modelos.
Existen, sin embargo, enfoques no económicos que explican los niveles de delincuencia. Redondo Illescas y Pueyo (2007)
analizan este fenómeno desde la perspectiva psicológica. En este
enfoque se parte de los siguientes principios: 1) la delincuencia se
aprende, 2) existen rasgos individuales que predisponen al delito,
3) los delitos son respuestas individuales a vivencias de estrés y
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

87

tensión, 4) la implicación en actividades delictivas es resultado de
ruptura de vínculos sociales, y 5) el inicio y el mantenimiento en
la carrera delictiva se relacionan con la infancia y la adolescencia.
Estos principios parten de que una persona es más proclive
al delito si está relacionada con otras que ya delinquen; igualmente, que algunos individuos son propensos a cometer un delito por
fallas en el funcionamiento del cerebro, o trastornos como hiperactividad y alta impulsividad. También se ha puesto de relieve la
estrecha conexión entre vivencias de tensión y una alta propensión
a cometer delitos; es conocido cómo muchos homicidios o lesiones
son cometidos por individuos que tienen sentimientos de ira, venganza, ansia de dinero o desprecio a otras personas, todas variables
muy difíciles de cuantificar.
2. DESEMPEÑO DE LA DELINCUENCIA
EN JALISCO Y POLÍTICAS PARA COMBATIRLA
Los estudios previamente revisados dan cuenta de una relación entre niveles de desempeño económico e institucional y sus impactos
en los niveles de bienestar de la población. Es pertinente presentar
un breve balance de cómo ha sido el comportamiento de algunas
variables de desempeño del estado de Jalisco.
El PIB de Jalisco creció en el año 2016, respecto a 2015, 4.7%,
por encima del crecimiento promedio registrado a nivel nacional,
que fue de 2.7%. Jalisco es el cuarto estado que aporta al PIB nacional, con 6.4%, después de la Ciudad de México, el Estado de México y Nuevo León.
Como resultado del crecimiento de la economía jalisciense, en
2017 los empleos en el sector formal crecieron a 93,631 nuevos
trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social; esto representa un crecimiento de 5.8% respecto a 2016. Aun
con este ritmo de crecimiento de la economía, existía en 2017 un
50% de informalidad laboral (Instituto de Información Estadística
y Geográfica de Jalisco (IIEG-Jalisco), 2018a, 2018b) y 63% de la población ocupada recibía ingresos de hasta tres salarios mínimos, es
decir, 6,573 pesos, promedio mensual de ese año.
Jalisco tenía en 2018 una población de 8.2 millones de habitantes. En los últimos años, la población del estado ha crecido a
una tasa de 1.3% anualmente. Un 62% de la población total radica
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BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

en la región centro del estado; 26% de la población son jóvenes de
15 a 29 años de edad, y 40%, adultos de 30 a 60 años.
Tal como sucede a nivel nacional, en Jalisco los niveles de pobreza son persistentes. En 2016, 31.8% de la población del estado
se encontraba en situación de pobreza multidimensional y 1.8% en
pobreza extrema (2.56 millones de personas y 144,881 personas,
respectivamente).
Por otra parte, Jalisco tenía en 2015 un grado de marginación
bajo, ocupando la posición 27 en el ranking nacional. En 2015, existían siete municipios (de 125 en total) con grado de marginación
de muy alto a alto. En cuanto a las carencias, destaca que 49.1% no
tenía acceso a la seguridad social, 17.6% no tenía acceso a los servicios de salud, 15.4% tenía carencias por acceso a la alimentación y
16.3% mostraba un rezago educativo. La escolaridad promedio en
2018 era de 9.5 años, es decir, poco más de secundaria terminada.
La información previa muestra que Jalisco tiene un desempeño macro aceptable, la economía y el empleo formal crecieron
más que el promedio nacional; sin embargo, adolece de los mismos
problemas estructurales que a nivel nacional: la pobreza y la desigualdad están presentes aunque la economía crezca.
Lo mismo ocurre con los niveles de delincuencia, tal como
ya se mostró. La Envipe 2018 para Jalisco muestra una tendencia
creciente en los delitos. Según la encuesta, durante 2017 se presentaron en la entidad 2,437,479 delitos; sin embargo, la Fiscalía
General del Estado sólo tiene registradas 114,383 denuncias, es
decir, 4.7% del total. La Envipe reporta que la población que sufrió
un delito no acude al ministerio público a denunciar por falta de
tiempo (28.4%) o por desconfianza en la autoridad (16.6%), dentro
de los más importantes motivos.
El cuadro 1 muestra el total de delitos en Jalisco, desglosado
en las 12 regiones que forman el estado. Respecto a 2009, las denuncias de delitos del fuero común crecieron 59.3% en 2017; en
ese último año se denunciaron 114,383 delitos. Las regiones Altos
Sur y Lagunas tuvieron un crecimiento de más del doble de delitos,
mientras que las regiones Centro, Sierra de Amula y Valles registraron crecimientos significativos.

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

CUADRO 1
Jalisco: Delitos del fuero común por regiones, 2009-2017.
Regiones

2009

2013

2017

2017/2009

Dist. %

Altos Norte

3,187

3,500

Altos Sur

1,582

4,328

4,013

25.9

3.5

3,838

142.6

Centro

48,697

3.4

70,555

82,773

70.0

72.4

Ciénega
Costa Sierra Occidental

2,834

2,864

2,619

-7.6

2.3

5,593

5,729

6,617

18.3

5.8

Costa Sur

1,652

1,619

1,303

-21.1

1.1

Lagunas

953

1,393

2,324

143.9

2.0

Norte

378

449

504

33.3

0.4

Sierra de Amula

1,244

1,632

2,104

69.1

1.8

Sur

1,979

2,404

2,786

40.8

2.4

Sureste

1,327

1,385

1,756

32.3

1.5

Valles

2,394

2,924

3,746

56.5

3.3

Total

71,820

98,782

114,383

59.3

100

Delitos del fuero común: extorsiones, fraudes, homicidios dolosos, robo a bancos, a casa habitación, a personas, a vehículos particulares, a camiones de carga, a negocios y secuestros.
Fuente: MIDE Jalisco, con información de la Fiscalía General del Estado de Jalisco.

La región centro, que agrupa a los principales municipios,
aporta más del 70% de las denuncias.
En este trabajo dividimos los delitos en dos grupos: los delitos
contra las personas, que agrupan todos aquellos que afectan de forma física, emocional o el patrimonio de las personas, tales como los
homicidios, las agresiones, el secuestro, las violaciones sexuales; el
otro grupo son los delitos contra la propiedad, que afectan o dañan
las cosas sin mediar violencia extrema sobre las víctimas.
En el cuadro 2 se muestran las tasas de crecimiento de los delitos contra las personas; las extorsiones son las que más rápido
han crecido, seguidas de los homicidios dolosos. Las regiones Sur,
Sierra de Amula y Ciénega han crecido rápidamente, aunque sobre
una base pequeña. Por ejemplo, en la región Sur, no fue sino hasta
2011 que se registró una denuncia por extorsión, y para 2017 ya
había 22; lo mismo ocurre con las otras dos regiones. Al contrario,
con el más grave de todos los delitos, los homicidios, y con el robo
a personas, en la región Centro, donde se asientan los municipios
más poblados del estado, las tasas de crecimiento no son muy elevadas, pero a partir de una base muy grande. Por ejemplo, en 2009
se presentaron 240 homicidios en la región Centro, y para 2017 ya
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

eran más de mil; lo mismo ocurre con el robo a personas: en 2016
se presentaron 2,016, y para 2017 ya eran más de 4,300 delitos.
CUADRO 2
Delitos contra las personas.
Tasas de crecimiento promedio, 2017-2009.
Extorsiones

Homicidios
Dolosos

Altos Norte

20.3

22.8

-1.4

5.5

Altos Sur

67.3

14.8

30.9

22.7

Centro

33.6

16.0

0.6

24.5

Ciénega

70.1

15.5

4.7

6.6

Costa Sierra Occidental

30.0

10.5

1.6

-0.1

Regiones

Fraudes

Robo a Personas

Costa Sur

49.9

6.6

9.6

9.4

Lagunas

-15.8

19.8

7.3

26.3

Norte

20.4

13.5

11.5

7.3

Sierra de Amula

72.1

14.9

8.2

18.3

Sur

234.1

7.5

0.6

4.8

Sureste

34.6

19.3

3.3

4.2

Valles

20.7

13.6

7.2

12.2

Promedio

53.1

14.6

7.0

11.8

Fuente: MIDE Jalisco, con información de la Fiscalía General del Estado de Jalisco.

En los delitos contra la propiedad (cuadro 3), el robo a camiones
de carga se triplicó en todo el estado: en 2009 se robaban 220 y en
2017 los robos reportados en el ministerio público fueron 834. La
mayoría de los robos a personas y a casas habitación se concentra
en la región centro. El 87% del robo a personas se presenta en los
municipios más grandes, que forman la región Centro. Los delitos
se concentran en zonas comerciales, en la zona centro de Guadalajara; en general, donde se presenta una mayor afluencia de personas,
que son víctimas de robo de teléfonos celulares, carteras y equipos
de cómputo, principalmente. En los últimos años se ha dado el robo
“conejero”, perpetrado en su mayoría por jóvenes que roban a bordo
de motocicletas; en este tipo de vehículos se facilita la huida en el
tráfico de las calles; igualmente atacan a personas que salen de sucursales bancarias después de retirar fuertes sumas de dinero. Se les
puso ese mote de “conejeros” porque están al acecho de la víctima,
pues los delincuentes tienen información de que el cuentahabiente
retiró dinero, lo cual supone colusión con algún empleado bancario.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

CUADRO 3
Delitos contra la propiedad. Tasas de crecimiento promedio, 2017-2009.
Robo a
Personas

Robo
a Casa

Robo de
Vehículo
Particular

Robo de
Camión de
Carga

Robo a
Negocio

Altos Norte

5.5

6.9

11.7

17.9

4.7

Altos Sur

22.7

29.7

13.2

24.1

21.6

Centro

24.5

12.1

7.4

17.5

22.1

Ciénega

6.6

2.8

-0.4

3.0

5.3

Costa Sierra Occidental

-0.1

4.1

1.5

-18.2

6.2

Costa Sur

9.4

1.9

-1.1

-18.2

-1.5

Lagunas

26.3

8.3

26.6

36.6

14.6

Norte

7.3

18.4

-4.0

-9.1

45.2

Sierra de Amula

18.3

13.0

8.8

92.3

8.8

Sur

4.8

-2.2

2.8

27.8

4.3

Sureste

4.2

5.6

9.7

71.0

11.3

Valles

12.2

4.4

10.1

14.4

4.9

Promedio

11.8

8.8

7.2

21.6

12.3

Regiones

Fuente: MIDE Jalisco, con información de la Fiscalía General del Estado de Jalisco.

El robo a casas igualmente se concentra con un 55% en la región Centro; es en los municipios más grandes, Guadalajara y Zapopan, donde se concentra la mayoría de los atracos, casi siempre
cuando los ocupantes de la vivienda no se encuentran presentes. El
robo de vehículos particulares ha mostrado un rápido crecimiento en Jalisco, especialmente en los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco y Tlaquepaque, todos de la región Centro; en
2017, por ejemplo, absorbían 71% del robo total de vehículos en Jalisco.5 La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguro reporta
en su último informe que el robo de vehículos con violencia es de
56% en promedio a nivel nacional.
2.1. Políঞcas y programas en contra del fenómeno de la delincuencia
El gobierno de Jalisco ha diseñado diversos programas para enfrentar el fenómeno de la delincuencia; los objetivos generales de
5 En su último reporte, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguro informa que
durante 2017 se robaron 90,187 vehículos a nivel nacional, de los cuales 13.3% fueron robados en Jalisco.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

la política quedaron plasmados en el Programa Sectorial de Seguridad Ciudadana, publicado en 2013. En ese documento se realiza
un diagnóstico donde se reconoce que son los factores socioeconómicos en los que vive la población los que generan las condiciones
para la persistencia y el crecimiento de la delincuencia y la violencia en el estado.
El documento reconoce que la desigualdad social y la pobreza
generan pocas oportunidades de desarrollo, principalmente en la
población joven; además existe desarticulación en las políticas de
seguridad entre los tres niveles de gobierno, aunada a la falta de
personal: policías preventivas, ministerios públicos, policía investigadora. Todo esto con altos niveles de corrupción en las instituciones dedicadas a impartir justicia a los jaliscienses.
Además, la delincuencia cada vez está mejor organizada, su
presencia se extiende por todo el estado y las regiones son escenarios de constantes enfrentamientos de los grupos dedicados al
narcotráfico. En los principales municipios, las ejecuciones de personas son constantes, los niveles de violencia que muestran son
impresionantes y por ello la población se encuentra con miedo.
Como resultado de ese diagnóstico, se presenta a continuación un
resumen de las principales políticas que han impulsado tanto el gobierno de Jalisco como los de los municipios.
Creación de la Fiscalía General del Estado
El gobernador Aristóteles Sandoval propuso al inicio de su gobierno una reforma a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo del Estado, y en 2013 se creó la Fiscalía General del Estado de Jalisco, que
asume las funciones “que hasta entonces tenían encomendadas la
Secretaría de Seguridad Pública, Prevención y Reinserción Social,
la Procuraduría General de Justicia, la vertiente operativa de la secretaría en materia de vialidad, así como en materia de protección
civil y bomberos”.6 En la práctica, la Secretaría de Movilidad siguió
teniendo una función independiente de la fiscalía. Pero esa política
se asumió como una innovación en la administración del gobierno
de Jalisco.

6 A partir de esa iniciativa, se publicó el 10 de junio de 2013 el Reglamento de la Ley Orgánica de la Fiscalía General del Estado de Jalisco.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

93

Fuerza Única Jalisco
Uno de los cambios que generó la creación de la Fiscalía General del
Estado fue la creación de la Fuerza Única Jalisco (FUJ). “Esta fuerza
policial se concibe como un instrumento operativo cuya misión es
reforzar la capacidad de los gobiernos del estado y de los municipios de Jalisco para garantizar el orden y la paz pública, así como
para proteger la integridad física y patrimonial de sus habitantes,
residentes temporales y personas en tránsito”. La FUJ se forma de la
Fuerza Única Regional y de la Fuerza Única Metropolitana; este
último es un proyecto conjunto, creado desde 2013 entre el gobierno de Jalisco y los nueve gobiernos municipales que forman el AMG.
El gobierno de Jalisco se comprometió a dotar de equipo operativo
(uniformes, calzado, armamentos) y camiones blindados, y ejercer
el mando único. A los municipios les corresponde comisionar policías municipales a la FUJ y someter a su personal a los exámenes de
control de confianza.
Escudo Urbano C5
Consiste en la instalación de 6,700 cámaras de videovigilancia en
las calles y avenidas de los nueve municipios que integran el AMG.
Este sistema pretende incorporar tecnología de punta para lograr
una ciudad segura para los habitantes de la ciudad a través de herramientas de prevención, investigación e inteligencia, todo con el
objetivo de disminuir los delitos que sufren los ciudadanos.
La inversión en esta tecnología tendrá un costo de 850 millones de pesos. Una vez en funcionamiento, el sistema tendrá la
capacidad de hacer acercamientos para detectar placas de autos y
rostros de personas; en cada uno de los postes que soportan las
cámaras habrá botones de emergencia que los ciudadanos podrán
oprimir y así comunicarse a la base de la policía, y que permitirán
detectar en tiempo real las llamadas de emergencia, tanto por la
presencia de algún delito como por accidentes u otras emergencias
que requieran la presencia de la policía y protección civil de los
municipios.
Botón de pánico
Este sistema consiste en la instalación de una aplicación en los teléfonos celulares inteligentes que permite agilizar la comunicación
entre los ciudadanos y los servicios de emergencias 911. Esta aplicación se lanzó en enero de 2016, primero para sistema Android
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�94

BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

y hasta septiembre para el sistema IOS. En caso de que un usuario
esté en medio de una emergencia, tiene dos opciones: presionar
un botón para enviar una señal silenciosa o una llamada desde el
teléfono celular; en ambos casos la alerta se enlaza al sistema 911,
donde ya se tienen los datos del usuario previamente capturados,
y a través de la geolocalización se podrá prestar ayuda a la posible
víctima.
Policía Metropolitana
Desde octubre de 2016, los nueve presidentes municipales que integran el AMG, encabezados por el gobernador del estado, firmaron
el acuerdo para formar la Policía Metropolitana y la Agencia Metropolitana de Seguridad. La primera consiste en crear una fuerza
policial especializada para enfrentar los delitos de alto impacto; el
proyecto incluye a los nueve municipios que integran el AMG. Y la
segunda es la instancia formal de estudio y propuestas de políticas
municipales que busquen reducir la vulnerabilidad de los ciudadanos ante la violencia y la delincuencia.7
Como es evidente, la incidencia de delitos en Jalisco va en
constante aumento, todas las políticas que han impulsado el gobierno de Jalisco y los municipios no han mejorado la seguridad
ciudadana; los delitos son persistentes, no sólo porque no han atacado las causas originarias de la delincuencia, tales como la desigualdad, la pobreza y la debilidad de las instituciones que procuran la impartición de justicia, sino porque los programas que se
crearon ex profeso no han funcionado al cien por ciento.
Por ejemplo, el Escudo Urbano C5 tenía funcionando a finales
de 2018 sólo 2 mil cámaras, y los botones de emergencia que están
al pie de los postes no están funcionando completamente; el gobierno del estado informó que en el futuro se pondrá en funcionamiento todo el sistema, pero la puesta en marcha de este proyecto
se cruzó con el cambio en el gobierno del estado. Para mediados
del año 2019, el C5 aún no estaba funcionando en su totalidad.
Por otra parte, el botón de pánico ha tenido que enfrentar la
7 La creación de la Policía Metropolitana no desaparecía las policías municipales. La propuesta era que éstas quedaran en cada uno de los municipios haciendo las tradicionales
tareas de prevención; por su parte, la Agencia Metropolitana de Seguridad tendría la figura
de un organismo público descentralizado, cuya vigencia sería determinada por todos los
presidentes municipales y el gobernador del estado.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

95

curva de aprendizaje. A dos años del lanzamiento de esta aplicación, 51 mil personas la han descargado en sus teléfonos, pero sólo
42 mil cumplieron el proceso y se registraron; además, solamente
la han utilizado poco más de 1,500 personas, con el agravante de
que 70% de las llamadas han sido falsas emergencias de usuarios
que juegan con la aplicación o, en el mejor de los casos, que activan
el botón con el fin de poner a prueba la aplicación digital (El Informador, 19 de agosto de 2018).
Además, la creación de la Policía Metropolitana nunca se echó
a andar tal como se planteaba en el proyecto. El problema fue la
homologación de los sueldos de los policías, que obligaba a realizar
un ajuste presupuestal para varios municipios. Por poner un ejemplo, los 958 policías del municipio de Zapopan ganaban en 2016 un
promedio de 17 mil pesos mensuales, mientras que en el municipio
de Ixtlahuacán el sueldo promedio de los 54 elementos era de 5,700
pesos. El acuerdo era que cada municipio aportara elementos a la
Policía Metropolitana, y el gobierno del estado aportaría la diferencia para homologar los sueldos conforme al más alto de ellos, que
era el de Zapopan. Este acuerdo nunca se concretó, generando una
disputa política entre el gobierno de Jalisco (PRI) y los gobiernos municipales emanados del partido Movimiento Ciudadano.8
Por tanto, desde 2017 el proyecto de crear la Policía Metropolitana se quedó varado. Mientras que la Agencia Metropolitana de
Seguridad sí se formalizó a finales de octubre de 2016; sin embargo, sus resultados no se han reflejado en disminuir los niveles de
delincuencia en los municipios que integran el AMG.9
Finalmente la FUJ sí continuó operando, pero con recursos
únicamente del gobierno del estado, es decir, la propuesta del gobernador de fortalecer la Fuerza Única Metropolitana con recursos humanos y materiales de los municipios del AMG no se concretó.
Los conflictos políticos entre el gobierno del estado y los de los
municipios han frenado este proyecto, en perjuicio de la seguridad
de los ciudadanos.
8 Aristóteles Sandoval, gobernador de Jalisco de 2013 a 2018, en tono molesto mencionó
a la prensa que era obligación de los municipios pagar las prestaciones de los policías municipales comisionados en la FUJ (El Informador, 1 de febrero de 2018).
9 La Agencia Metropolitana de Seguridad se constituyó como un organismo público descentralizado. Sus objetivos son articular políticas que reduzcan la vulnerabilidad social y los
fenómenos que originan la delincuencia, tales como coordinación metropolitana, recuperación de espacios públicos, modernización del sistema de justicia y de la Policía Metropolitana, entre otros.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�96

BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

3. PRESENTACIÓN DEL MODELO Y PRINCIPALES RESULTADOS
Para estudiar los determinantes de la incidencia delictiva en Jalisco,
se estimaron dos modelos de regresión lineal. En el primero, la variable dependiente fue la cantidad de delitos a las personas, y en el
segundo, la cantidad de delitos al patrimonio. En ambos se construyó un índice, dividiendo los delitos por cada mil habitantes.10 Este
índice se construyó con base en un promedio de los delitos de 2013
a 2017, para cada categoría de delitos.
Las variables para las cuales se dispone de información, y que
por la revisión teórica y las evidencias empíricas (expuestas en trabajos previos citados en el primer apartado de este análisis) son
relevantes en la cantidad de delitos cometidos en México, son las
que a continuación se mencionan.
1. Como un indicador del grado de desarrollo municipal, desde el punto de vista institucional, se tomó el índice de
desarrollo municipal (IDM), cuya escala de medición es de 0 a 100.
Esta información se encontró disponible para el año 2011.
2. Para incluir el nivel de desarrollo municipal, pero desde el
punto de vista de su aportación al producto interno bruto estatal, se tomó el valor agregado censal bruto (VACB), medido en miles
de pesos per cápita. Esta información estuvo disponible para
el año 2012.
3. Como indicador del grado de pobreza se tomó uno de los
indicadores que el Coneval utiliza para su medición: el porcentaje de población vulnerable por ingresos (%POB_Vulnerable). Esta información fue de 2010.
4. Finalmente, se incluyó una de las características sociodemográficas que definen a un municipio, desde el punto de vista de su estructura demográfica, como se propone en diversos
estudios: porcentaje o proporción de personas jóvenes (o adultas) en el total municipal. Esta información se tomó de la última encuesta
intercensal de 2015.

10 En los delitos contra las personas se agruparon: homicidios dolosos, extorsiones, fraudes y robo a personas. En los delitos contra el patrimonio se agruparon: robos a casa habitación, a vehículos particulares, a camiones de carga y a negocios.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

97

De acuerdo con los datos sobre incidencia delictiva en Jalisco, seis municipios concentran el 75% de los delitos, tanto a las
personas como al patrimonio. Estos municipios son: Guadalajara,
Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco, correspondientes al
AMG, más Puerto Vallarta, ubicado en la costa norte de la entidad.
Es indudable que esta cantidad de delitos está determinada por el
tamaño de población; en efecto, son los seis municipios más grandes de la entidad.
Para mostrar estas asimetrías en la cantidad de delitos a las
personas y al patrimonio, se presenta la gráfica 1, la cual muestra
el porcentaje de delitos a las personas (eje Y) en función de la cantidad de delitos por cada mil habitantes (eje X), tomando a todos
los municipios (gráfica de la izquierda) y excluyendo a los seis más
grandes (gráfica de la derecha).
La misma situación se presenta en el caso de los delitos contra
el patrimonio (gráfica 2).
En ambas gráficas lo que se observa es la alta concentración
de delitos cuando se toman todos los municipios; la escala va de
0 a más de 15 por cada mil personas. Mientras que, al quitar a los
seis municipios más grandes, la distribución se recorre más hacia
la derecha y la escala de los delitos se reduce considerablemente, de
0 a solamente dos.
Un análisis de regresión que incluya a los 125 municipios de
Jalisco no permitirá observar el impacto de las variables independientes listadas previamente, porque ninguna o muy pocas de ellas
serían relevantes; la significancia estadística la determinaría la cantidad de población. Para observar esto que se comenta, se presentan los resultados de las regresiones mencionadas: en la primera,
la variable dependiente es la cantidad de delitos a las personas por
cada mil habitantes (regresión 1), y en la segunda, al patrimonio
(regresión 2) (cuadro 4).

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GRÁFICA 1
Delitos a las personas en todos los municipios de Jalisco (izquierda)
y excluyendo a los seis municipios más grandes (derecha).
n=119

0

0

20

10

Percent
40

Percent

20

60

30

80

N=125

0

5

10

del_p

15

.5

0

del_p

1

1.5

Fuente: Elaboración propia.

GRÁFICA 2
Delitos contra el patrimonio en todos los municipios de Jalisco
(izquierda) y excluyendo a los seis municipios más grandes (derecha).

30
Percent
20

0

0

20

10

Percent
40

60

40

n=119

80

N=125

0

5

10

15

0

.5

del_pat

Fuente: Elaboración propia.
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1
del_pat

1.5

2

�99

DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

CUADRO 4
Regresiones lineales que incluyen a todos los municipios de Jalisco.

(1)
Personas

IDM

0 . 07 1 4***
( 4 . 34 )

Pob&gt;=60

- 0 . 00 1 4
(- 0 . 04 )
0 . 0357***
( 3 . 76 )

VACB

(2 )
Patrimonio
0 . 0696***
( 3 . 98 )
0 . 0318
( 0 . 77 )
0 . 0430***
( 4. 27 )

%POB Vulnerable

- 0 . 02 1 3
(- 0 . 88 )

- 0 . 0164
(- 0 . 64 )

Constant

- 3 . 1742***
(- 3 . 03 )

- 3 . 66 7 9***
(- 3 . 29 )

125 . 0000
14 . 8005
0 . 3304

N
F

r2

125 . 0000
1 4 . 0654
0 . 3192

t stat i stics in parentheses
* p&lt;0 .1 0 , ** p&lt;0 . 05 , *** p&lt;0 . 01
Fuente: Elaboración propia.

Como se observa, sólo dos variables fueron estadísticamente
significativas en la determinación de la cantidad de delitos: el IDM y
el VACB. Por otra parte, se observa que la capacidad explicativa de los
modelos es relativamente baja, alrededor del 33% (valor de la R2).
Si se excluyen los seis municipios más grandes mencionados,
los resultados de los modelos de regresión son los que se muestran
en el cuadro 5.

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BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

CUADRO 5
Regresiones lineales que excluyen a los seis municipios
más grandes de Jalisco.
(1)
Personas

IDM

(2 )
Patrimonio

0 . 0057***
(2 . 69 )

0 . 0050**
(2 . 21)

- 0 . 0155***
(- 3 . 23 )

- 0 . 0139***
(-2 . 74)

VACB

0 . 0073***
(6 . 01 )

0 . 0068***
(5 . 34 )

%POB Vulnerable

0 . 0056*
(l. 93 )

0 . 0104***
(3 . 41)

Pob&gt;=60

Constant

N
F

r2

- 0 . 0167
(- 0 . 13 )

- 0 . 0402
(- 0 . 29 )

119 . 0000
28 . 0221
O. 4 958

119 . 0000
25 . 5636
0 . 4728

t statisti cs in parentheses
* p&lt;0 . 10 , ** p&lt;0.05 , *** p&lt;0 . 01
Fuente: Elaboración propia.

Como se observa, en ambos modelos todas las variables resultan estadísticamente significativas. Sólo en la regresión 1, el porcentaje de población vulnerable en ingresos resultó significativo
al 10%; el resto de las variables fueron significativas al 5 y 1%. La
capacidad explicativa de ambas regresiones se elevó de forma considerable, a prácticamente el 50% (valor de la R2), lo cual indica que
estas cuatro variables explican en un 50% la cantidad de delitos,
tanto a las personas como al patrimonio.
Los signos de las variables en ambos modelos son congruentes con los estudios previos y la evidencia empírica. Así, en aquellos municipios con mayor desarrollo, representados por altos
IDM y/o alto VACB, la incidencia delictiva es mayor; es decir, el IDM
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�DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

101

muestra que hay una correlación positiva entre el desarrollo que
alcanza el municipio, el tamaño del municipio y por tanto los niveles de ingreso promedio de la población susceptible de ser víctima de un delito. Este hallazgo es coincidente con los encontrados
por Vilalta (2009), quien concluye que la incidencia de delitos es
mayor en zonas más urbanizadas que en zonas pobres; aunque
contrastan con los hallados por Caamal (2012), quien concluye lo
contrario: que zonas con mayor pobreza son más susceptibles de
ser víctimas de delitos, por cuanto tienen menos posibilidades de
autoprotegerse.
También, los resultados de las estimaciones estadísticas mostraron que en aquellos municipios en los que es considerablemente
alta la proporción de personas adultas mayores (60 años y más) en
comparación a los menores de 60, la incidencia delictiva se reduce.
Esto puede deberse a dos fenómenos: a que la población joven es la
más propensa a delinquir, y a que esos municipios en donde prevalece la población adulta mayor son municipios rurales con grados
de desarrollo muy bajos.
El signo positivo de la variable que mide el porcentaje de población vulnerable en ingresos puede deberse a que su magnitud
está asociada con el tamaño de la población de los municipios, más
que a un indicador de pobreza. En efecto, a medida que el número
de la población aumenta, la proporción de personas vulnerables en
ingreso también es mayor, así que la incidencia delictiva es alta en
estos municipios por el tamaño de población, y no por el hecho de
ser municipios pobres. Como mostraron los signos de las variables
IDM y VACB, en los municipios de mayor desarrollo (y por lo tanto de
menor pobreza promedio) es mayor la incidencia delictiva.
CONCLUSIONES
Este trabajo se propuso revisar los determinantes socioeconómicos
de la delincuencia a nivel municipal y regional. Se buscó evidencia
sobre si los niveles de delincuencia son más persistentes en aquellos municipios donde existe mayor pobreza y desigualdad o donde
se aglutina mayor población. Tal como se mostró en el apartado de
diagnóstico, Jalisco vive un ascenso de la delincuencia en sus 12
regiones y en sus 125 municipios; tanto los delitos contra las personas como los delitos contra el patrimonio han mostrado crecimienTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�102

BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

tos que ubican al estado en el top ten a nivel nacional. Todo ello se
refleja en las encuestas sobre percepción (Envipe, 2018) que realiza
el INEGI cada año, y que muestran que la población tiene el tema de la
inseguridad como una de sus principales preocupaciones. Además,
es muy alto el porcentaje de no denuncia, la llamada cifra negra,
por efecto de la desconfianza que tiene la ciudadanía en las instituciones que imparten justicia. Un indicador muy importante son
los niveles de impunidad que existen, medido por la proporción de
delitos que finalmente son sancionados. En 2017, por ejemplo, se
registraron 114,383 denuncias de delitos del fuero común, de las
cuales sólo existen 29 sentencias realizadas con la nueva modalidad
de juicios orales; en 2018, con datos preliminares, se denunciaron
89,431 delitos, y sólo existen 58 sentencias. Por tanto, el nivel de
impunidad es muy elevado; lamentablemente, por la carencia de
información, esta variable no pudo formar parte del modelo.
En este trabajo se estudió el comportamiento de los delitos,
divididos en dos grupos: delitos contra las personas, que incluye
los delitos más sensibles, los llamados de alto impacto, como los
homicidios dolosos, las extorsiones, el robo a personas y los fraudes; y en el otro grupo, delitos contra el patrimonio, se incluyeron
todos las denuncias de robo que registra y, sobre todo, publica la
Fiscalía General del Estado: robo a casa habitación, de vehículos
particulares, de camiones de carga y a negocios. Tal como mostraron trabajos previos, la mayoría de este tipo de delitos se concentra
en las ciudades más pobladas y donde se encuentran sectores poblacionales con mayores ingresos; como se indicó, seis municipios
concentran 75% de todos los delitos.
La revisión bibliográfica realizada en la sección 1 mostró que
no existe un marco teórico consolidado que explique los factores
que inciden sobre los niveles y el ritmo de crecimiento de la delincuencia. El consenso es que este fenómeno tiene determinantes
multifactoriales: la pobreza y la desigualdad estructural, en el estricto sentido del término, así como un marco institucional frágil,
especialmente de todas aquellas instituciones dedicadas a proveer
justicia a los ciudadanos. Todo ello se refleja en bajos niveles de ingreso, desigualdad, bajos niveles de escolaridad, alta proporción de
población joven, que, adicionados con altos niveles de impunidad,
han generado incentivos para el crecimiento de todo tipo de delitos, así como el crecimiento de grupos delincuenciales muy bien
organizados y pertrechados con armamento sofisticado.
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�DETERMINANTES SOCIOECONÓMICOS DE LA DELINCUENCIA

103

La construcción del modelo econométrico justamente tuvo el
propósito de evaluar los factores que determinan los delitos contra
las personas y los delitos contra el patrimonio, ambos modelos en
función de variables socioeconómicas. Los principales resultados
de la presencia de población joven (Pob) y el IDM muestran la significancia estadística y los signos esperados: una mayor población joven y un desarrollo institucional incentivan la aparición de delitos;
por su parte, el indicador de ingresos de la población (VACB) muestra
que a mayor nivel de desarrollo se generan una mayor cantidad
de delitos, y por último, a mayor pobreza (Pob Vulnerable) existen
menos delitos.
El gobierno del estado y los municipios, principalmente los
ubicados en la región Centro, han impulsado políticas que usan
algunas tecnologías, sin embargo, no han tenido los efectos esperados en inhibir los delitos. Una de las razones fueron los conflictos políticos entre el anterior gobierno del estado (emanado del PRI)
frente a los gobiernos municipales (emanados del partido Movimiento Ciudadano). Durante los últimos tres años del gobierno de
Aristóteles Sandoval sostuvieron varios enfrentamientos verbales,
donde unos a otros se culpaban de que el proyecto de crear la policía metropolitana (o Fuerza Única Metropolitana) no hubiera funcionado.
Por otra parte, el proyecto denominado C5 (cámaras de videovigilancia en toda la ciudad) tampoco ha funcionado. Ocurre lo
mismo con la aplicación del botón de pánico, al que se le ha dado
poca difusión y cuyos beneficios no se perciben aún en la población. Es decir, la tecnología que permite apoyar a los gobiernos a
combatir la delincuencia y la violencia ya existe en el mercado, lo
mismo que las políticas; sin embargo, el problema del que adolecen
los gobiernos es su falta de consistencia para impulsar proyectos y
su falta de talento para generar consensos entre diferentes actores
políticos para impulsar políticas que resuelvan los problemas de
inseguridad de la población.
El presente trabajo muestra que los fenómenos de la delincuencia y la violencia en Jalisco deben ser enfrentados con políticas que
atiendan los factores socioeconómicos estructurales, tales como la
desigualdad, la pobreza y los bajos niveles de escolaridad que padece la población jalisciense. Además de la debilidad de las instituciones que imparten justicia, dado que los altos niveles de impunidad
se convierten en un incentivo más para cometer un delito.
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�104

BERNARDO JAÉN JIMÉNEZ | ENRIQUE CUEVAS RODRÍGUEZ

Igualmente, el crecimiento de la delincuencia debe enfrentarse
con una mayor coordinación entre autoridades de los tres niveles
de gobierno; aumentar el presupuesto para acrecentar y capacitar
los ministerios públicos; impulsar por fin la creación de la Policía
Metropolitana. Se espera que este organismo interinstitucional lleve a una reorganización en las labores de prevención de la fuerza
policiaca, además de la esperada homologación salarial de los policías que forman los municipios del AMG.
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TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�La Vulnerabilidad Social en México
en el Marco del Desarrollo Sustentable
Social Vulnerability in Mexico
in the Framework of Sustainable Development
MADELYN ÁVILA VERA* | ESTEBAN PICAZZO PALENCIA** | LIDIA RANGEL BLANCO***

► RESUMEN
La vulnerabilidad social es el resultado de las desigualdades
que enfrenta la población para acceder a oportunidades que
brindan el mercado, el Estado y la sociedad, y de la falta de
entornos equitativos que permiten aprovecharlas para poder
potencializar su desarrollo. Esta investigación explora la vulnerabilidad social en el marco del desarrollo sustentable; se
elabora un indicador compuesto de tipo exploratorio, índice
de vulnerabilidad social, el cual recopila información sobre
el grado de desprotección, desventaja social y/o falta de desarrollo de capacidades de la población mexicana. A través del
análisis exploratorio de datos espaciales, se detallan las disparidades socioterritoriales para la gestión de alternativas sustentables del país.
Palabras clave: Vulnerabilidad social | Desarrollo sustentable | México |
Análisis exploratorio de datos espaciales.

► ABSTRACT
Social vulnerability is the result of the inequalities faced by
the population to access opportunities offered by the market,
the State and society, and about the lack of equitable environments that allow them to take advantage of such opportunities
in order to potentiate their development. The research explores the social vulnerability in the framework of sustainable
development; a composite indicator is developed, the social
* Estudiante de maestría de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Sociales. Correo electrónico: madelyn_avila@hotmail.com
** Profesor investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Sociales. Correo electrónico: esteban.picazzopln@uanl.edu.mx
*** Profesora investigadora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Correo electrónico: lrangel@docentes.uat.edu.mx
Recibido: 20 de mayo de 2019 | Aceptado: 28 de julio de 2019

ISSN 2007-1205 | pp. 107-123

TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�108

MADELYN ÁVILA VERA | ESTEBAN PICAZZO PALENCIA | LIDIA RANGEL BLANCO

vulnerability index, which collects information on the degree
of lack of protection, social disadvantage and/or lack of capacity development of the Mexican population. Through the exploratory analysis of spatial data, territorial social disparities
for the management of sustainable alternatives in the country
are detailed.
Keywords: Social vulnerability | Sustainable development | Mexico |
Exploratory analysis of spatial data.

INTRODUCCIÓN
Indiscutiblemente, las condiciones de desigualdad, pobreza, falta
de acceso a oportunidades educativas, de salud y seguridad social
representan características distintivas de la población de América
Latina, siendo un reto para el diseño y la gestión de políticas para el
desarrollo social, donde un entorno cambiante arroja una serie de
complicaciones y contradicciones en la aplicación de las mismas.
Este hecho, en primera instancia, no permite avanzar en términos
de bienestar social, y, por otra parte, dificulta cumplir los objetivos
del desarrollo sustentable.
De acuerdo con el tema que nos ocupa, el enfoque de la vulnerabilidad, con particular referencia a la vulnerabilidad social, ha logrado
aportar una explicación más amplia y novedosa a los estudios del
bienestar social y la calidad de vida; como lo menciona Kaztman
(2000), hace referencia a la incapacidad de una persona o de un
hogar para aprovechar las oportunidades disponibles en distintos
ámbitos socioeconómicos, con el fin de mejorar su situación de
bienestar o impedir su deterioro.
Busso (2001) explica que la noción de vulnerabilidad debe ser
comprendida desde una postura “multidimensional”, dado que afecta
a individuos, grupos y comunidades en distintos planos de su bienestar, de diversas formas y con diferentes intensidades. El enfoque
de la vulnerabilidad permite articular otras dimensiones causales,
tales como los aspectos económico, social, ambiental, institucional
y de infraestructura, pero esta investigación se limitará a identificar
las variables explicativas en la dimensión social.
Bajo este formato, se da paso a la generación de un indicador
que alberga siete variables explicativas (dependencia demográfica,
mortalidad infantil, acceso a servicios de salud, población que no
TRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

�LA VULNERABILIDAD SOCIAL EN MÉXICO

109

asiste a la escuela, población con educación básica incompleta, población analfabeta y población en pobreza extrema), para con ello
otorgar una mayor explicación del fenómeno. Del mismo modo, se
plantea una disyuntiva o equivocidad sobre las mediciones estandarizadas “unidimensionales” y hasta ahora mayormente aceptadas,
que determinan el aspecto económico o de “ingreso” como único
factor explicativo que proyecta las problemáticas distributivas, de
desprotección, desventaja social y/o falta de desarrollo de capacidades de la sociedad que ocasionan los modelos de desarrollo.
De esta manera, el objetivo de este documento es presentar
una propuesta para considerar el enfoque de la vulnerabilidad social desde una perspectiva multidimensional y como factor analítico que amplifica el estudio de las disparidades en el territorio
mexicano. Para esto, se propone un índice de vulnerabilidad social
(IVS), aplicado a nivel municipal en el territorio mexicano, teniendo como base para el proceso de la ponderación de los factores
que la influyen, la técnica de análisis de componentes principales
(APC). La aplicación del IVS otorgará una mirada espacial sobre las
posibles aglomeraciones de las variables de estudio, que en suma
proporcionan las áreas vulnerables socialmente designadas aquí
como “zonas prioritarias” para la atención oportuna de aplicación
de políticas públicas.
1. VULNERABILIDAD SOCIAL
Y SU RELACIÓN CON EL DESARROLLO SUSTENTABLE
El estudio de las condiciones de vida en América Latina se ha vuelto un área importante para las investigaciones científicas, dado que
los impactos provocados por los modelos de desarrollo en la región desatan severos efectos en el bienestar social y sobre la calidad de vida. En este contexto, nace un nuevo campo de estudio, la
vulnerabilidad social.
Supuesto esto, reconocer la vulnerabilidad social como perspectiva analítica para el estudio del desarrollo sustentable parte
de las contribuciones de diversos autores latinoamericanos, como
Busso, Kaztman, Rodríguez Vignoli, Filgueira y Moreno Crossley
(citados en Rojas, González, Falcón et al., 2009), quienes coinciden
en afirmar que los enfoques teóricos centrados en el concepto de
vulnerabilidad conforman el sustento de un cuerpo teórico emerTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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gente que aspira a generar una interpretación sintética, multidimensional y de pretensiones integradoras sobre los fenómenos de
la desigualdad y la pobreza en América Latina.
Dicho cuerpo teórico permite ampliar el núcleo de estudio sobre los efectos que desatan los modelos de desarrollo de los países,
condiciones que están estrechamente asociadas a los estudios de la
sustentabilidad del desarrollo. No obstante, el desarrollo sustentable se puede definir operativamente como aquel que hoy exige
un proceso armónico que demanda a los diferentes representantes
de la sociedad responsabilidades y obligaciones en la práctica de
los esquemas económico, político y social, así como en las pautas
de utilización de los recursos naturales que establecen una calidad
de vida adecuada (Cantú Martínez, 2012). Por lo cual, este artículo
parte del reconocimiento de la vinculación del desarrollo sustentable y la vulnerabilidad, considerando esta última como un efecto
negativo que imposibilita que las condiciones de vida mejoren en
el aspecto social, económico y ambiental, o bien dificulta la marcha
del desarrollo sustentable.
Ahora bien, el enfoque de la vulnerabilidad se centra en conocer los determinantes de esas situaciones de precariedad e indefensión que acontecen a la sociedad, las cuales son producto
del desajuste que se presenta entre el acceso de las estructuras de
oportunidades que brindan el mercado, el Estado y la sociedad, y
los activos de los hogares que permitirán aprovechar tales oportunidades (Kaztman, 2000, p. 278).
Los trabajos sobre vulnerabilidad han estado estrechamente
ligados a los estudios sobre condiciones de pobreza y catástrofes
naturales como dimensión del riesgo (Blaikie et al., citado en Álvarez y Cadena, 2006, p. 249). En realidad, no se han encontrado
investigaciones que aborden el diagnóstico de la vulnerabilidad
como factor correlacionado al desarrollo sustentable, pero sí queda claro que constituye un agravio al bienestar social.
En síntesis, las condiciones de vulnerabilidad están sujetas a
los estudios del desarrollo, dado que es relevante conocer la realidad social mediante el reconocimiento de las diferentes disparidades de la población, y con ello ejercer la gestión de políticas
públicas acertadas que generen un verdadero cambio que redefina
el rumbo del desarrollo.
Como mencionan García y Guerrero (2006), resulta difícil
cubrir la extensa literatura sobre el desarrollo sustentable que ha
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florecido desde los años noventa; no obstante, de acuerdo al interés
de esta investigación, se permiten reconocer dos enfoques principales: un enfoque asociado al concepto de necesidades básicas, el cual
propone al desarrollo sustentable como un medio para alcanzar el
bienestar social a partir del reconocimiento y el mantenimiento de
la existencia de una serie de condiciones ecológicas y sociales que
son necesarias para sustentar la vida humana; y uno más estructuralista, que critica el acceso y el control inequitativo de los recursos naturales que caracterizan los patrones contemporáneos de desarrollo, y propone un paradigma que reformule los medios y fines del
desarrollo basándose en los principios de equidad y justicia social
no sólo entre los individuos, sino entre las regiones y las naciones.
En este marco, el indicador de vulnerabilidad, con particular
referencia a la vulnerabilidad social, parece ser una medida útil
para diagnosticar el desarrollo sustentable. Por lo cual, esta investigación pretende perfilar nuevos estudios sobre la relación de desarrollo sustentable y vulnerabilidad social.
1.1. Diferentes conceptualizaciones de la vulnerabilidad social
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal)
ha desempeñado un papel importante en los estudios sobre vulnerabilidad, principalmente con la participación de Kaztman (2000),
Pizarro (2001) y Busso (2001), quienes se han apoyado del enfoque
de activos y vulnerabilidad de Moser (Golovanevsky, 2007, p. 56).
Se debe agregar que el término vulnerabilidad es relativamente nuevo, y ha sido abordado de forma casi dicotómica, sin que exista una
unicidad sobre su conceptualización. Durán Gil (2017) argumenta
que ha sido retomado desde una perspectiva socioeconómica ligada a la población, los hogares y las viviendas, y también desde un
contexto eminentemente ambiental. Los nexos entre la vulnerabilidad social y los estudios del desarrollo sustentable son expuestos
por los argumentos de Gustavo Busso (2001):
La vulnerabilidad social se puede presentar de las siguientes
tres maneras: como fragilidad e indefensión ante cambios originados en el entorno, como desamparo institucional desde el Estado que no contribuye a fortalecer ni cuida sistemáticamente
de sus ciudadanos; como debilidad interna para afrontar concretamente los cambios necesarios del individuo u hogar para
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aprovechar el conjunto de oportunidades que se le presenta;
como inseguridad permanente que paraliza, incapacita y desmotiva la posibilidad de pensar estrategias y actuar a futuro para
lograr mejores niveles de bienestar (p. 8).

En este sentido, la vulnerabilidad social está íntimamente ligada al proceso de desarrollo territorial; cuando las condiciones de
vida de la población no mejoran y los distintos modelos de desarrollo provocan y refuerzan una estructura asimétrica, se convierte en un problema estructural difícil de superar. La vulnerabilidad
social se inserta ante todo como un enfoque analítico que, sin una
definición o medición precisa, proporciona distinciones relevantes
para el análisis y el diseño de políticas (Golovanevsky, 2007, p. 56),
permitiendo ser comprendida como un fenómeno multicausal, polisémico y de connotación espacial, que logra amplificar el conocimiento sobre situaciones de riesgo ante diversos escenarios en una
región. A través del reconocimiento de las diferentes disparidades
socioterritoriales y sobre la comprensión de la multicausalidad de
las desventajas sociales, es posible conciliar otros caminos para que
los estados generen un verdadero cambio que redefina el rumbo
del desarrollo, entre ellos, la gestión de políticas públicas a diferentes escalas territoriales.
En suma, la vulnerabilidad social es ocasionada por falta de
acceso a la estructura de oportunidad que gesta el modelo de desarrollo neoliberal, en donde un gran número de personas se caracterizan por y están expuestas a las situaciones de desventaja social.
1.2. Desarrollo sustentable
Desde los años noventa se suscitó una fuerte crítica hacia los modelos de desarrollo de los países, principalmente, los retos que
enfrenta la humanidad para cubrir las necesidades de las futuras
generaciones, en relación con la calidad de vida de la población y
también sobre los fenómenos ambientales que acontecen a la sociedad.
A partir del documento que publicó la Organización de las Naciones Unidas (ONU), realizado por un grupo de expertos y liderado
por la exprimera ministra noruega Gro Harlem Brundtland, Nuestro
futuro en común (1987), también conocido como Informe Brundtland,
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se logró dar mayor notoriedad a las problemáticas ambientales y
sociales; en este sentido, se promocionó una alternativa para sanar
la relación hombre-naturaleza: el desarrollo sustentable.
Dicho concepto nació de un proceso histórico en que la sociedad y los políticos tomaron conciencia de que algo falló en la
operatividad del modelo económico neoliberal; desde los años
noventa, el discurso del desarrollo sustentable ha sido un argumento permanente en el debate político mundial, en relación con
la justificación del imperativo económico sobre el ambiental, y viceversa (Bustillo y Martínez, 2008).
El desarrollo sustentable, definido conceptualmente, hace referencia a aquel desarrollo que es capaz de satisfacer las necesidades
actuales sin comprometer los recursos y posibilidades de las futuras
generaciones, eliminando la pobreza y promoviendo la equidad social, tanto intrageneracional como intergeneracional (Cantú Martínez, 2012).
Ahora bien, a raíz de la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre el Desarrollo Sustentable celebrada en el año 2012 en Río de
Janeiro, Brasil, se definieron 17 objetivos y 169 metas de alcance
mundial para el desarrollo sustentable. Entre ellos se detallan: in
de la pobreza; hambre cero; salud y bienestar; educación de calidad; igualdad de
género; agua limpia y saneamiento; energía asequible y no contaminación; trabajo
decente y crecimiento económico; industria, innovación e infraestructura; reducción
de las desigualdades; ciudades y comunidades sustentables; producción y consumo
responsable; acción por el clima; vida submarina; vida de ecosistemas terrestres; paz,
justicia e instituciones sólidas; y alianza para lograr los objetivos. Todos ellos se
consolidaron con el propósito de unificar a las naciones para hacer
frente a los desafíos sociales y ambientales. En el caso de México,
como lo hizo saber el Instituto Nacional de Estadística, Geografía
e Informática (INEGI) (2000):
Al adherirse al Programa de Acción para el Desarrollo Sustentable o Agenda 21, suscrito durante la Cumbre de la Tierra
en Río de Janeiro, México se comprometió a adoptar medidas nacionales y globales en materia de sustentabilidad, como
también acciones orientadas a la generación de indicadores a
través de los cuales se puedan medir y evaluar las políticas y
estrategias de desarrollo sustentable.

En este sentido, los indicadores sociales, como el índice de
desarrollo humano (IDH), el Coeficiente de Gini o pobreza multidiTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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mensional, así como los indicadores ambientales, por ejemplo, el PIB
verde y el índice de bienestar económico sustentable (IBES), constituyen un pilar importante para la gestión de políticas públicas que
redefinan el rumbo del país hacia la sustentabilidad del desarrollo.
Al respecto, el enfoque de vulnerabilidad social parece caracterizar los efectos que implican la dinámica de la pobreza y las desventajas sociales en el trayecto de la sustentabilidad, reconociendo
que mientras no se asegure un entorno equitativo y menos vulnerable en la población, difícilmente se podrá avanzar en la sustentabilidad del desarrollo.
2. ÍNDICE DE VULNERABILIDAD SOCIAL (IVS)
El objetivo de este documento es mostrar los resultados del IVS
para identificar las áreas socialmente vulnerables, es decir, aquellas
áreas en desprotección, desventaja social y falta de desarrollo de
capacidades educativas, de salud y de acceso a esquemas de protección social. La concentración espacial de las áreas socialmente
vulnerables, o bien, cluster de vulnerabilidad social, permite ilustrar
las zonas prioritarias de atención para la gestión de políticas para
el desarrollo social y la sustentabilidad.
Las variables que se consideraron para la construcción del IVS
son las siguientes: relación de dependencia, mortalidad infantil,
falta de acceso a servicios de salud, falta de acceso a educación básica, rezago educativo, analfabetismo y pobreza extrema.
Se recopila información estadística que proporciona el Censo
de Población y Vivienda de 2010, así como indicadores que otorga
el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) y el Consejo Nacional de Población (Conapo).
2.1. Descripción de las variables
Este apartado trata de dar explicación a la influencia del conjunto
de variables predispuestas en el IVS, con la finalidad de consolidar
el marco conceptual que lo sustenta, haciendo énfasis en el estudio
del desarrollo sustentable. De manera muy general, en el cuadro 1
se presentan las variables, los indicadores y las fuentes que conforman el IVS.
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LA VULNERABILIDAD SOCIAL EN MÉXICO

Se consideraron siete variables para la construcción del índice:
la tasa de dependencia, la tasa de mortalidad infantil, el porcentaje
de población sin derechohabiente a servicios de salud, el porcentaje
de población de 6 a 14 años que no asiste a la escuela, el porcentaje
de población de 15 años o más con educación básica incompleta, el
porcentaje de población de 15 años o más analfabeta y, por último,
el porcentaje de población en pobreza extrema.
CUADRO 1
Descripción de las variables
que conforman el índice de vulnerabilidad social.
Variable

Indicador

Fuente

Dependencia

Tasa de dependencia demográfica

Simbad-INEGI

Mortalidad

Tasa de mortalidad infantil

Conapo

Acceso a servicios
de salud

Porcentaje de población sin
derechohabiencia a servicios de salud

Coneval

Educación básica

Porcentaje de población de 6 a 14 años
que no asiste a la escuela

Coneval

Educación básica
incompleta

Porcentaje de población de 15 años
o más con educación básica incompleta

Coneval

Analfabetismo

Porcentaje de población de 15 años
o más analfabeta

Coneval

Pobreza

Porcentaje de población en pobreza extrema

Censo de Población y
Vivienda 2010 del INEGI

Fuente: Elaboración propia.

En el caso de la tasa de dependencia demográfica, se refleja la
proporción de personas dependientes sobre la población en edad
de trabajar, medida utilizada para conocer el potencial del soporte social de la población activa. Las formas de su cálculo radican
con base en un criterio estrictamente biológico, estableciendo que
todas las personas entre 14 y 64 años son potenciales activos (sin
distinción), mientras que la población fuera de este rango de edad
es considerada potencialmente inactiva o dependiente (Manzano y
Velázquez, 2016).
Esta medida logra proporcionar una aproximación sobre los
problemas económicos y demográficos que suscita contar una cifra
mayor de población inactiva (o dependiente). Para la aplicación de
la tasa de dependencia demográfica a nivel municipal se tomaron
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en cuenta cifras proporcionadas por el INEGI, considerando la población menor a 14 y mayor a 65 años de edad.
2.2. Metodología
Para la elaboración del IVS se recurrió a la técnica estadística conocida como análisis de componentes principales (ACP). Dicho método tiene como objetivo explicar la mayor parte de la variabilidad
total observada del conjunto de variables con el menor número de
componentes posibles. La técnica es de particular utilidad a la hora
de examinar fenómenos multidimensionales.
La técnica de ACP transforma el conjunto de variables originales, que generalmente tienen correlación entre sí, en otro conjunto
de variables no correlacionadas, denominadas factores o componentes principales. Se relacionan con las primeras a través de una
transformación lineal, y están ordenadas de acuerdo con el porcentaje de variabilidad total que explican. Entre los componentes
principales, se escogen los que explican la mayor variabilidad acumulada, reduciendo así la dimensión total del conjunto de información (Schuschny y Humberto, 2009, p. 42).
Ahora bien, para el desarrollo del IVS se tomaron en cuenta
2,456 observaciones municipales, dispersas en las siete variables
presentadas en el cuadro 1. En síntesis, la información estadística
fue proporcionada por el Sistema Estatal y Municipal de Bases de
Datos (Simbad) y el Censo de Población y Vivienda 2010 del INEGI,
así como por el Coneval y el Conapo (cifras a 2010). Por otra parte, se realizó la estratificación utilizando la técnica de Dalenius y
Hodges, misma que permite clasificar estratos de manera que la
varianza obtenida sea mínima en cada estrato; se minimiza la varianza de los datos estableciendo grupos más homogéneos entre sí
y más heterogéneos entre ellos. La estratificación de los datos es de
total importancia a la hora de designar los municipios más y menos
vulnerables, de ahí su incorporación a la investigación.
En el cuadro 2 se muestran los resultados generales del ACP de
las variables explicativas mencionadas en el apartado anterior. En
este sentido, se puede apreciar que con el componente 1 se explica
57% de la varianza del conjunto de las variables, por lo cual será
retomado para la aplicación del índice.
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LA VULNERABILIDAD SOCIAL EN MÉXICO

CUADRO 2
Análisis de componentes principales.
Porcentaje de varianza explicada, cifras 2010.
Componentes

Autovalor propio

% de varianza

% de varianza
acumulada

1

3.991

57.010

57.010

2

0.901

12.877

69.887

3

0.781

11.156

81.042

4

0.645

09.214

90.256

5

0.339

04.838

95.094

6

0.207

02.957

98.051

7

0.136

01.949

100.000

Fuente: Elaboración propia.

En el cuadro 3 se presentan los coeficientes del primer componente principal, los cuales servirán, junto con el valor del autovalor propio, como base para el cálculo del ponderador de cada
variable del IVS y para el análisis espacial del mismo.
La segunda columna del cuadro anterior muestra las variables con mayor peso en el índice de vulnerabilidad social, siendo el
porcentaje de población en pobreza extrema la variable con mayor
peso (0.923), seguido del porcentaje de población de 15 años o más
analfabeta (0.889) y el porcentaje de población de 6 a 14 años que
no asiste a la escuela (0.880).
Teniendo la estimación del IVS para cada unidad de análisis, se
utilizó posteriormente el análisis exploratorio de datos espaciales
mediante una matriz de conectividad o contigüidad de tipo queen.
Para obtener información referente a la dependencia espacial de
las variables en el territorio nacional estudiado, se llevó a cabo el
indicador de I de Moran, el cual es un indicador global de autocorrelación espacial global. Cabe señalar que el estadístico I de
Moran se puede descomponer, ocupando el estadístico LISA (Local
Indicators of Spatial Autocorrelation). Este indicador se usa para
detectar agrupamientos de valores altos o bajos de la variable por
unidad geográfica (Anselin, 1999). Para detectar la presencia de
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MADELYN ÁVILA VERA | ESTEBAN PICAZZO PALENCIA | LIDIA RANGEL BLANCO

clusters espaciales y valores espacialmente aislados (spatial outliers), se
ocupa en primera instancia el LISA, que permite relacionar los valores de una variable de localización con los valores de una misma
u otra variable en las localizaciones vecinas. Este indicador es una
desagregación del índice I de Moran. Al respecto, Anselin (1999)
define este indicador como:

donde J.l es el estadístico de I de Moran, W l)·· son los ponderadores
espaciales y Z·l o ZJ· son las variables estandarizadas. El estadístico J.l genera una tipología de combinaciones: Alto-alto, Bajo-bajo,
Alto-bajo, Bajo-alto y No significativo, las cuales pueden ser representadas en un mapa, denominado mapa LISA. Los mapas LISA se
utilizan para detectar lugares críticos (botspots) donde existen clusters
espaciales de valores significativamente altos y bajos, o bien, valores espacialmente aislados. Estos últimos son los que se presentan
en este documento.
CUADRO 3
Coeficientes del primer componente principal por indicador.
Coeficiente
primer
componente

Ponderador
para cada
variable

Tasa de dependencia

0.859

0.215

Tasa de mortalidad infantil

0.527

0.132

Porcentaje de población sin derechohabiencia
a servicios de salud

0.440

0.110

Porcentaje de población de 6 a 14 años
que no asiste a la escuela

0.880

0.220

Porcentaje de población de 15 años o más
con educación básica incompleta

0.450

0.113

Porcentaje de población de 15 años o más
analfabeta

0.889

0.223

Porcentaje de población en pobreza extrema

0.923

0.231

Indicador

Fuente: Elaboración propia.

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LA VULNERABILIDAD SOCIAL EN MÉXICO

3. RESULTADOS
La estadística descriptiva del IVS, así como la estratificación de los
datos, arrojan que 428 municipios están representados en muy
baja vulnerabilidad social, 737 municipios en baja vulnerabilidad,
627 municipios en media vulnerabilidad, 433 municipios en alta
vulnerabilidad y 231 municipios en muy alta vulnerabilidad social.
En el mapa 1 se logra apreciar que las zonas pertenecientes a las
entidades federativas de Chiapas, Chihuahua, Durango, Nayarit,
Jalisco, Michoacán, Guerrero y Oaxaca muestran un mayor grado
de vulnerabilidad social. Del mismo modo, quienes concentran un
mayor número de municipios con vulnerabilidad considerada alta
son las entidades federativas de Campeche, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Michoacán, Guanajuato, San Luis Potosí, Nayarit,
Durango y Chihuahua.
MAPA 1
Índice de vulnerabilidad social en México
con base en estadísঞca descripঞva, 2010.

••

-·

Muy baJo (428)
Bajo (737)
Medio (627)
/&gt;Jto (433)
Muy /&gt;Jto (231)

500km

Fuente: Elaboración propia.

A través del IVS, y utilizando el análisis exploratorio de datos
espaciales, se proporciona la evidencia con respecto a identificación de clusters espaciales, para lo cual primero se aplicaron pruebas
estadísticas de análisis espacial utilizando el estadístico I de Moran, y a través del estadístico LISA se detectaron agrupamientos de
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valores altos o bajos de vulnerabilidad social por municipio, lo cual
permite identificar la presencia de clusters espaciales. El IVS presenta autocorrelación espacial positiva o patrón de concentración, es
decir, agrupaciones espaciales de valores altos o bajos, confirmada
por I de Moran mayor a cero y cercana a 1, rechazando el supuesto
de aleatoriedad del fenómeno con un nivel de confianza superior
al 99%, gracias a los valores muy altos del Z-score y muy pequeños
del P-valor.
CUADRO 4
Índice de Moran, Z-score y P-valor.
Variable

I de Moran

Z-score

P-valor

Índice de vulnerabilidad social
municipal 2010

0.742

4.19

0.001

Fuente: Elaboración propia.

El mapa 2 muestra la concentración espacial o cluster de vulnerabilidad social, con la finalidad de identificar las zonas prioritarias de atención. En este sentido, se puede distinguir el cluster de
mayor magnitud alojado en la región suroeste del país (en Oaxaca,
Guerrero y Michoacán), pero también se distribuye de manera dispersa en el estado de Puebla. Un segundo cluster de vulnerabilidad
social, con menor magnitud, pero de igual importancia, está ubicado en Chihuahua y Durango. Este suceso refuerza el conocimiento
de condiciones sociales asimétricas y desiguales; la región norte
de México está caracterizada por tener tasas altas de crecimiento
económico, pero es frecuente encontrar discrepancias aun dentro
de la misma región, lo cual puede ser notado en las condiciones de
vulnerabilidad social de municipios aglomerados con vulnerabilidad alta en las entidades federativas de Chihuahua y Durango.
Otro hallazgo esclarecedor que permite mostrar el análisis
espacial de los datos es la agrupación de municipios de vulnerabilidad social alta en distintas entidades federativas. Los clusters de
vulnerabilidad social municipal se alojan en diferentes estados, por
lo cual no son una condición inherente a las actividades políticas,
sociales y económicas que delimita una entidad federativa; el fenómeno de vulnerabilidad social se expande entre estados e incluso
entre regiones.
En esta medida, los resultados detallan que son 453 municiTRAYECTORIAS AÑO 21, NÚM. 49 | JUL҃DIC 2019

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LA VULNERABILIDAD SOCIAL EN MÉXICO

pios los que cuentan con una mayor concentración espacial de vulnerabilidad social. Por otro lado, son 231 municipios los que cuentan con una concentración alta-baja, 30 municipios agrupados con
vulnerabilidad baja-alta y 594 municipios aglomerados con una
vulnerabilidad baja-baja.
MAPA 2
Clusters de vulnerabilidad social, zonas prioritarias.

ii
■

D

No s1gnificatrvo (1360)
Alto-Alto (453)
Bajo-BaI0 (594)
BaJo-Alto (30)
Alto-Bajo (231 ¡

•

.,. ...
Fuente: Elaboración propia.

COMENTARIOS FINALES
Medir la vulnerabilidad social es muy importante, debido a que
proporciona una mirada más integradora sobre el grado de desprotección, desventaja social y falta de acceso a oportunidades de
la población. El enfoque de vulnerabilidad social ofrece un instrumental analítico que combina los niveles micro, meso y macro, e
incorpora aspectos relacionados a la salud y los sistemas de protección social débiles, así como las características sociodemográficas que vulneran las capacidades de respuesta y adaptación de los
territorios.
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Aunado a las mediciones de la marginación del Conapo y las
diferentes mediciones de la pobreza del Coneval, resulta necesario
integrar nuevas metodologías para conocer diferentes aspectos de
desprotección social y carencia de oportunidades de la población,
sintetizadas en un solo indicador. La vulnerabilidad social representa una poderosa barrera para los Objetivos de Desarrollo Sustentable 2030 y el despliegue de la sustentabilidad del desarrollo,
por lo cual su medición no sólo es óptima y necesaria, sino que se
constituye como un elemento crucial para elaborar mecanismos
que frenen la reproducción de las desigualdades y las desventajas
sociales de la población.
El índice exploratorio de vulnerabilidad social en México permitió trazar algunas aristas para las políticas del desarrollo social y
la sustentabilidad, aspectos que permiten contrarrestar los niveles
de vulnerabilidad social de los territorios. Los aspectos que se destacan son la pobreza extrema, seguida de condiciones educativas
desfavorables (analfabetismo y menores de edad que no asisten a la
escuela) y territorios con altas tasas de dependencia demográfica.
Respecto a la distribución espacial del IVS, se encontró que el
fenómeno está mayormente concentrado en la región sur-sureste del país, en los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, pero
también de manera muy dispersa a lo largo de las regiones centro,
occidente y norte del país. Los resultados demuestran que aun en
regiones con altas tasas de crecimiento, las condiciones desfavorables persisten. Ello sugiere avanzar en la aplicación de políticas
públicas sectoriales regionalizadas para buscar la convergencia interregional en la búsqueda de combatir la vulnerabilidad social y
obtener un desarrollo sustentable.
Las políticas enfocadas en la reducción significativa de la pobreza extrema mediante el apoyo gubernamental, fortaleciendo
aspectos de calidad y nivel de vida de la población, a la vez que la
promoción del desarrollo educativo, tanto en la población infantil
como en la adulta, son uno de los caminos que perfila esta investigación. Este hallazgo simpatiza con los Objetivos de Desarrollo
Sustentable, que tienen el fin de la pobreza como primera meta, sin
dejar atrás el factor educativo.

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Trayectorias
REVISTA DE CIENCIAS SOCIALES

DE LA. UrJlVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓ

�Fortaleciendo la Confianza Ciudadana en la Policía:
¿Más Resultados o Trato Justo?

Strengthening Citizen Confidence in the Police:
More Results or Fair Treatment?
CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA*1 | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA**2

► RESUMEN
En este artículo analizamos los factores que determinan la confianza pública en la policía en el estado de Nuevo León, identificando si influye más que los ciudadanos perciban que la policía
es suficiente para enfrentar y prevenir el crimen —efectividad
policial—, o bien, si los ciudadanos valoran más el trato justo y
respetuoso —justicia policial—. Utilizando un modelo logístico, encontramos que la efectividad policial es ligeramente más
influyente que la justicia policial en la generación de confianza
pública en la policía. Es decir, los ciudadanos valoran más una
policía con presencia visible y suficiente, pero un buen trato
también es valorado, ambos contribuyen para lograr la cooperación y generar el sentido de seguridad entre los ciudadanos.
Palabras clave: Efectividad policial | Justicia policial | Seguridad |
Conianza en la policía.
Código JEL: B41 | C35 | D63 | P48.

► ABSTRACT
In this article, we analyze the factors that shape public confidence in the police in the state of Nuevo Leon, identifying
whether the citizens’ perception that the police are enough
to prevent and fight crime —police effectiveness— is more
influential than the value that citizens give to a fair and respectful treatment —police fairness—. The results of a logistic
model show that police effectiveness is slightly more influen-

* Profesora-investigadora de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía. Correo electrónico: cinthya.caamallv@uanl.edu.mx
**2Doctorando en Crimonología por The University of Edinburgh, School of Law. Correo
electrónico: luis.reyes@ed.ac.uk
Recibido: 17 de diciembre de 2019 | Aceptado: 27 de enero de 2020
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

ISSN 2007-1205 | pp. 3-28

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CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

tial than police fairness in the generation of public confidence
in the police. Thus, citizens value a police with a visible and
suﬃcient presence more than a fair treatment, but the latter
is also well valued. Both aspects contribute to making citizens
feel reassured and cooperate with the police.
Keywords: Police efectiveness | Police fairness | Security |
Public conidence in the police.
JEL Code: B41 | C35 | D63 | P48.

INTRODUCCIÓN
El propósito de este artículo es examinar los factores que determinan la confianza que los ciudadanos declaran sobre la policía en el
estado de Nuevo León. La generación de la confianza pública en la
policía (CPP) puede contribuir a la obtención del apoyo y cooperación de los ciudadanos en la prevención y combate a la delincuencia, de acuerdo con Jackson y Bradford (2010b). En la evidencia
para el Reino Unido (Jackson, Bradford, Stanko et al., 2013), Estados Unidos (Tyler, 1990) y Australia (Murphy et al., 2014), generalmente se analizan dos dimensiones de la CPP: la efectividad y la
justicia policial. La primera dimensión se relaciona con el modelo
de policía gubernativa y se considera instrumental porque es una
medida de la competencia técnica de la policía; es decir, qué tan
efectiva es la policía para brindar presencia visible, enfrentar o
prevenir el crimen y responder a emergencias o solicitudes de los
ciudadanos (Sunshine y Tyler, 2003; Jackson y Bradford, 2010b;
Jackson et al., 2013). La segunda dimensión es la justicia policial,
que es normativa o simbólica porque se refiere a si el trato de la
policía a los ciudadanos es justo, respetuoso y útil (Tyler, 1990; Jackson y Bradford, 2010b; Jackson et al., 2013). La justicia policial se
conoce como el modelo de policía comunitaria, de proximidad o
de servicio público (Guillén, 2016).
La política de seguridad que se ha seguido en el estado de
Nuevo León podría ser una mezcla de estas dos dimensiones; la
intención del artículo es la de identificar cuál es la dimensión más
perceptible y valorada por los ciudadanos para construir la confianza en la policía. La encuesta Así Vamos Nuevo León (AVNL)
2018 permite identificar la percepción de las personas en torno a
la seguridad y la confianza sobre la policía, que son representativas
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

5

para el área metropolitana de Monterrey (AMM) y para los municipios fuera de la misma. Por lo que permite responder a la pregunta de investigación sobre la importancia relativa de la efectividad
policial sobre la justicia policial; además de que se identifica cuáles
son los factores que tienen mayor incidencia sobre la confianza en
la policía.
El artículo tiene dos contribuciones. La primera es la de proveer evidencia que indica que la efectividad policial es más influyente que la justicia policial en la generación de confianza hacia
la policía en Nuevo León. La evidencia para México (Bergman y
Flom, 2012; Sandoval, 2016) y contextos similares (Kochel, 2013;
Tankeve, 2010) sugiere que la ‘efectividad’ puede ser, al menos, tan
influyente como la ‘justicia’. La segunda contribución es la de generar evidencia para localidades dentro de un país con un contexto
histórico y social distinto al de los países anglófonos, en donde se
ha encontrado que es la ‘justicia policial’ la que influye en la CPP,
más que la ‘efectividad policial’, lo cual está relacionado con los
cambios en las expectativas de sus ciudadanos hacia sus policías.
Una limitación del estudio es que no es posible distinguir los factores que inciden más sobre la confianza entre las distintas corporaciones policiacas.
La estructura del artículo es la siguiente: la sección 1 incluye
una revisión de la literatura; en la sección 2 se describe la base de
datos que se utilizará; en la sección 3 se describe la metodología;
en la sección 4 se presenta la estrategia empírica y la especificación
del modelo logístico; en la sección 5 se presentan los resultados; y
la sección 6 ofrece las conclusiones.
1. REVISIÓN DE LITERATURA
Los estudios sobre la CPP se han producido, sobre todo, en países
anglófonos como Estados Unidos, Reino Unido y Australia (Loader
y Mulcahy, 2003; Merry, Power, McManus et al., 2012; Myhill y
Quinton, 2010; Sunshine y Tyler, 2003; Sargeant, 2015). Sus hallazgos han documentado que la CPP está directamente relacionada
con la legitimidad de la policía. Esta última encierra nociones de
autoridad y obediencia, es decir, ocurre cuando los ciudadanos reconocen la autoridad de la policía y creen que están obligados a
obedecerla, porque es lo correcto (Hough, Jackson, Bradford et al.,
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

2010). A su vez, la legitimidad emana de los juicios o expectativas
que la gente tiene acerca del desempeño y el comportamiento de
la policía.
El desempeño refleja la ‘efectividad policial’, la cual consiste en
las evaluaciones de los ciudadanos sobre la competencia técnica de
la policía en la lucha contra el crimen y la rapidez con que responde a las emergencias de las personas. Las motivaciones detrás de la
efectividad son instrumentales, como el desempeño policial y un
enfoque basado en resultados (Sunshine y Tyler, 2003). En la práctica, los elementos de la efectividad policial son encarnados por el
modelo de policía gubernativa (Guillén, 2016). Su prioridad es que
la policía cuente con capacidad operativa en los servicios de vigilancia, y no tanto la percepción de seguridad entre la ciudadanía.
La efectividad policial se observa en la posibilidad de despliegue de
agentes policiales y en la recopilación de información para la toma
de decisiones estratégicas. El enfoque de este modelo policial es la
ejecución de la ley y el mantenimiento del orden público, aunque
no de manera proactiva o preventiva, sino más bien reactiva.
El segundo aspecto —comportamiento de la policía— se refiere a la ‘justicia policial’, la cual tiene sus raíces en la ‘justicia procedimental’, y consiste en la percepción de que los procesos o procedimientos emprendidos por las autoridades legales son justos
(Bennet et al., 2018; Tyler, 1990). En este sentido, en la ‘justicia policial’ los ciudadanos evalúan si la policía los trata con respeto y dignidad cuando se encuentran en público. Por lo tanto, la acción policial está destinada a acortar la distancia entre la policía y la gente
(Tilley, 2008, p. 373). Una relación más cercana entre ambas partes
puede contribuir a la generación de un sentido de seguridad entre
las personas (Innes, 2004). Los elementos simbólicos de la justicia
policial son característicos del modelo de policía comunitaria, de
proximidad o de servicio público (Guillén, 2016). En este modelo,
la policía está obligada a servir a la ciudadanía y tener en cuenta
sus necesidades. Sin embargo, la satisfacción de éstas requiere de la
participación del público. En este modelo policial, los ciudadanos
son socios que colaboran en la coproducción de su seguridad. Esto
hace posible la mejora en la comunicación con la policía, lo cual
constituye el elemento fundamental del modelo y contribuye a la
mejora de la percepción de seguridad entre la ciudadanía.
En la literatura para Estados Unidos y el Reino Unido se observa que, hasta la década de los noventa, la ‘efectividad policial’ era
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�FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

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el enfoque dominante a través del cual se entendía la CPP en ambos
países. En aquellos años, las altas tasas delictivas ejercían una presión a sus gobiernos para dar soluciones efectivas al problema del
crimen. Sin embargo, una vez que el crimen comenzó a disminuir
—sobre todo en el Reino Unido—, la acción policial enfocada en
la efectividad vio limitado su alcance (Innes, 2004). A pesar de la
caída del crimen derivada de la acción policial efectiva, la confianza en la policía se redujo. Frente a esta contradicción, cambiaron
las estrategias policiales. Una mayor accesibilidad a los policías y
trato justo hacia la ciudadanía han probado ser útiles para fortalecer la confianza policial. Asimismo, la literatura ha documentado
que, aunque los niveles de satisfacción y CPP podrían parecer altos,
ciertos grupos étnicos minoritarios o sectores de la población más
desfavorecidos tienden a evaluar a la policía de forma distinta, casi
siempre negativamente (Brown y Benedict, 2002; Reisig y Parks,
2000; Shuck, Rosenbaum y Hawkins, 2008; Jackson y Bradford,
2010b).
Esta tendencia se observa también en Nueva Zelanda, otro país
anglófono, donde la menor CPP se explica, en parte, por la etnicidad
y un bajo estatus socioeconómico (Panditharatne, Chant, Sibley et
al., 2018). En estos países, estudios recientes muestran que la ‘justicia policial’ es fundamental en el fortalecimiento de la CPP entre
dichos sectores (Jackson y Bradford, 2010b; Miller y Davis, 2008).
La evidencia para países anglófonos muestra resultados mixtos en
cuanto a la influencia del género y la edad. Mientras algunos autores —como Brown y Benedict (2002), y Reisig y Parks (2000)—
indican que la CPP es menor entre hombres y personas jóvenes,
otros —como Miller y Davis (2008) y Shuck et al. (2008)— señalan
que dichos factores no son significativos. Sin embargo, la evidencia
para el Reino Unido (Bradford, 2014; Jackson y Bradford, 2010b)
indica que la ‘justicia policial’ es el aspecto más influyente en el
fortalecimiento de la CPP, aun entre grupos minoritarios, sectores
desfavorecidos y personas jóvenes.
La literatura en países que poseen condiciones sociales diferentes a Estados Unidos y el Reino Unido es escasa. La evidencia
para Turquía, Trinidad y Tobago, Nigeria y Ghana indica que la
‘efectividad policial’ es, al menos, tan relevante como la ‘justicia policial’ (Karakus, 2017; Kochel, 2013; Ordu y Nnam, 2017; Tankeve, 2010, respectivamente). Asimismo, estos estudios destacan el
peso que un ‘mal comportamiento policial’, incluida la corrupción,
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CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

puede tener sobre la ‘justicia policial’. En el caso de México, aunque sólo existe un par de estudios, éstos proporcionan evidencia
consistente (Bergman y Flom, 2012; Sandoval, 2016). Ambos encontraron que las variables relacionadas con la ‘efectividad policial’ afectaron de forma más importante las opiniones de los ciudadanos sobre la policía. De igual forma, un aumento en el ‘abuso
policial’ o menor ‘integridad policial’ disminuyó la CPP, lo cual sugiere que, en contextos como el mexicano, la corrupción afecta de
manera particularmente adversa a la ‘justicia policial’.
Las concentraciones de desventaja social, como pobreza o
marginación, y la incidencia de criminalidad a nivel de vecindario
merman la CPP (Jackson et al., 2013; Sampson, 2012; Skogan, 2009).
Además, se ha encontrado que las variables sociodemográficas de
tipo individual, como la edad, el género o el nivel socioeconómico, no son significativas para el caso de México (Bergman y Flom,
2012; Sandoval, 2016). Asimismo, se ha señalado que la legitimidad gubernamental o política puede afectar la CPP. Los arreglos e
instituciones políticas deben tener algún tipo de legitimidad. Los
ciudadanos deben percibirlas como correctas y apropiadas. Ésta
es una condición necesaria para que el Estado pueda hacer un uso
justificable de la fuerza policial (Jackson y Bradford, 2010a). En el
caso mexicano, la evidencia señala que a mayor legitimidad política, menor predisposición de los ciudadanos a mostrar actitudes
negativas hacia la policía (Sandoval, 2016).
Es deseable tener una mayor CPP, principalmente por dos motivos. El primero, porque la confianza propicia relaciones más estrechas de la policía con los ciudadanos, que, a su vez, conducen a
la coproducción de seguridad (Jackson y Bradford, 2010b; Merry
et al., 2012; Myhill y Quinton, 2010). Es decir, un mayor nivel de
confianza puede conducir a la generación o fortalecimiento de la
cooperación de los ciudadanos con la policía, lo cual se observa
cuando reportan delitos, actividad sospechosa en su vecindario, o
proporcionan información a la policía que conduzca a la captura
de sospechosos. El segundo motivo es porque un aumento de la CPP
implica un acortamiento de la distancia entre la policía y los ciudadanos. Cuando esta relación es estrecha, no sólo hay una mayor familiaridad de la gente con los agentes policiales, sino que también
se traduce en el aumento de la sensación de seguridad entre las
personas, especialmente a nivel de vecindario (Innes, 2004; Quinton y Morris, 2008; Skogan, 2009).
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�FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

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Aunque la literatura anteriormente mencionada es informativa desde el punto de vista teórico, presenta brechas en la evidencia
empírica que no han sido cubiertas, ya que existen pocos estudios
realizados en países donde la delincuencia y las desventajas sociales son más adversas. En primer lugar, no está claro hasta qué
punto sería posible que se produzca CPP y cooperación en dichas
condiciones. La comparación de Estados Unidos y el Reino Unido
con México y el AMM es bastante reveladora. Datos de la Oficina
de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y del
Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que, mientras las
tasas de homicidios por cada 100 mil habitantes en 2016 fueron de
5.35 en Estados Unidos y de 1.2 en el Reino Unido, en México y el
AMM fueron de 19.26 y 11.68, respectivamente. De manera similar,
existen diferencias notables en los niveles de desventaja socioeconómica. Los índices de desarrollo humano en Estados Unidos y el
Reino Unido se ubicaron ligeramente por encima del 0.9 en 2017,
pero en México éste fue de 0.77. La última cifra disponible para el
estado de Nuevo León, correspondiente a 2012, lo ubicó en 0.79.
En segundo lugar, no se sabe con exactitud cuáles son los factores
que más influyen en la CPP en México y en países con condiciones
similares. La escasa evidencia sugiere que la ‘efectividad policial’
es, por lo menos, tan importante como la ‘justicia policial’, y que la
corrupción de la policía afecta a esta última de modo importante.
Estos hallazgos son contradictorios con aquellos obtenidos en los
países anglófonos que tienen condiciones sociales menos adversas
y que tienen menores niveles de criminalidad.
2. DATOS
Con el fin de cuantificar el efecto de la CPP, utilizaremos la encuesta AVNL 2018, cuya representatividad es estatal, y en nivel
municipal para el AMM, compuesta por 11 municipios: Apodaca,
Cadereyta, Escobedo, Juárez, García, Guadalupe, Monterrey, San
Nicolás, San Pedro, Santa Catarina y Santiago. Nuevo León es un
estado principalmente urbano, pues en los municipios del AMM se
concentra el 87.22% del total de la muestra expandida; el 12.78%
restante se concentra en municipios fuera del AMM. Además, la
encuesta permite conocer diferencias en las respuestas entre
hombres y mujeres.
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CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

La encuesta AVNL 2018 mide cuatro aspectos principales: 1)
desarrollo social; 2) seguridad y justicia; 3) movilidad y desarrollo
urbano; y 4) gobierno eficiente. La información corresponde a las
respuestas que se recabaron en 2,974 hogares; la muestra expandida por los factores de expansión permite hacer inferencia estadística de 5,300,622 personas en Nuevo León. La mayoría de las
preguntas de AVNL 2018 son de percepción, por lo que es relevante
conocer las variables sociodemográficas, como la edad, el género
y las actividades que realizan, pues sus respuestas dependerán del
contexto personal, familiar y económico.
El cuadro 1 muestra las estadísticas descriptivas de la muestra;
la información se desagrega por sexo, por ocupación y de acuerdo
con las percepciones sobre seguridad que reportan los ciudadanos
para cada grupo de edad. En su mayoría, los encuestados pertenecen
a la población económicamente activa, pues 39.89% son empleados,
2.39% están buscando empleo y 10.11% tienen negocio propio. El
47.5% restante corresponde a la población económicamente no activa: 30.10% se dedican a quehaceres del hogar, 12.23% son jubilados o pensionados, 2.74% son estudiantes y 2.40% no estudian, no
trabajan y no buscan empleo. En cuestiones de género, se encuentra
que los quehaceres del hogar son actividades realizadas primordialmente por las mujeres, mientras que las demás actividades son en
su mayoría realizadas por los hombres, sólo con excepción de los
estudiantes, en donde se observa un balance de género.
El grupo de edad más joven se dedica principalmente a estudiar
(36.03%), mientras que 28.11% son empleados, 15.97% son jóvenes
que no estudian, no trabajan y no buscan empleo; el mayor porcentaje de este rubro se concentra en el grupo más joven, pues el segundo porcentaje más alto es el de los mayores de 71 años (3.99%).
Por otra parte, el grupo de edad de 21 a 30 años tiene el mayor
porcentaje de personas buscando empleo, mientras que poco más
de la mitad de este grupo se encuentra empleado (52.27%).
Las preguntas relacionadas con la percepción sobre seguridad,
mostradas al final del cuadro 1, revelan que una mayor proporción
de nuevoleoneses coincide en que el trato del policía al ciudadano es de forma respetuosa (64.98%), mientras que un porcentaje
menor asegura que la presencia de policías es suficiente (51.71%).
Poco más de la mitad, 52%, declara que la policía de su colonia lo
hace sentir seguro, mientras que 51.17% confía en ella. Un porcentaje todavía menor, 50.36%, afirma participar con la policía para
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FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

CUADRO 1
Caracterísঞcas de los encuestados según grupos de edad
18 a 20

21 a 30

31 a 40

41 a 50

51 a 60

61 a 70

Mayores
de 71

Total

Hombres

5.24

13.93

16.79

21.50

17.39

13.40

11.75

50.67

Mujeres

4.02

14.25

17.52

22.49

17.66

13.09

10.97

49.33

28.11

52.27

57.00

49.16

41.31

15.72

13.62

39.89

4.59

6.43

1.56

1.61

2.33

0.00

2.29

2.39

36.03

6.82

0.22

0.78

0.00

0.00

0.00

2.74

3.38

5.67

6.86

13.51

15.05

9.95

7.76

10.11

12.06

25.97

31.75

31.89

32.04

31.25

31.74

30.10

0.00

0.06

0.83

1.31

7.92

42.50

40.59

12.23

15.07

2.60

1.77

1.47

1.35

0.48

3.99

2.40

50.66

43.88

44.24

48.38

59.23

61.14

54.85

51.71

La policía de su
colonia lo hace
sentir más seguro

46.57

38.49

42.99

51.69

59.11

61.96

60.10

52.00

Confía
en la policía
de su colonia

42.91

39.11

41.08

51.57

59.07

61.65

56.79

51.17

El trato del policía
al ciudadano es de
forma respetuosa

60.24

57.09

60.23

62.74

72.33

70.10

69.00

64.98

Los ciudadanos
colaboran
con la policía para
reducir la incidencia delictiva en la
colonia

39.64

42.42

41.89

54.41

56.66

53.46

53.51

50.36

Sexo

Ocupación
Empleado
Buscando empleo
Estudiante
Negocio propio
Se dedican
al hogar
Jubilado/
pensionado
Ni estudia,
ni trabaja,
ni busca empleo
Percepción
sobre la seguridad
La presencia
de policías
en su colonia
es suficiente

Fuente: Cálculos propios con base en la encuesta AVNL 2018.

reducir la incidencia delictiva en su colonia. Si bien no se observan diferencias entre los grupos de edad, se puede observar que
los de mayor edad son los que concuerdan en mayor magnitud con
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CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

las aseveraciones en torno a justicia policial, efectividad policial,
confianza en la policía y participación para reducir la incidencia
delictiva.
La encuesta AVNL 2018 no pretende medir victimización, sin
embargo, permite conocer si el entrevistado o algún miembro del
hogar fue víctima de algún delito. Se estima que 12.3% del total de
la población bajo estudio fue víctima, y por género se muestra una
incidencia marginalmente superior para las mujeres (12.85%), con
respecto a los hombres, estimado en 11.38%. Asimismo, se estima
que poco más de la mitad de las personas víctimas denunciaron el
delito ante la autoridad; en hombres es de 53.38% y en mujeres es
de 53.55%. La principal razón para no denunciar fue por falta de
confianza en que se resuelva el caso, falta de evidencia para denunciar y porque piensan que es un proceso largo, difícil y con muchos
requisitos.
Otra forma de entender la baja tasa de denuncia y la poca confianza en la policía es preguntando a todos los encuestados qué tan
probable es que los delitos denunciados sean investigados y castigados por las autoridades. El 50% de las mujeres y el 45.5% de los
hombres piensan que es poco probable, mientras que 16.8% de las
mujeres y 19.2% de los hombres piensan que es improbable. Es decir, 65.73% de los nuevoleoneses tienen poca confianza en que los
delitos denunciados serán investigados y castigados; las mujeres
son las que tienen menos confianza de que se resuelvan.
Las personas declaran ciertas características de las fuerzas
policiacas que les generan confianza: 34.23% piensa que lo más
importante es que estén preparados para hacer su trabajo; 21.84%
respondió que deben tener un trato cordial y amable con los vecinos; 19.17% declara que deben contar con equipo en buenas condiciones (uniforme, patrullas y armamento); 12% respondió que deben tener la capacidad de resolver conflictos entre vecinos; 6.48%
piensa que lo más importante es que los conozcan los vecinos del
barrio; y 4.21% piensa que la apariencia física o la condición física
son lo más importante.
Según los datos de AVNL 2018, se estima que 51.17% de los nuevoleoneses confían en la policía de su colonia. En el cuadro 2 se
presenta un resumen de las circunstancias para confiar y no confiar en la policía; se evidencia que las personas que más confían en
la policía son aquellas que no han tenido contacto con la misma
(53.68%), mientras que las que sí han tenido contacto no confían
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FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

en ella (66.92%). Una situación similar ocurre con las personas, o
sus familiares, que han sido víctimas de algún delito, pues 72.5% no
confía en la policía, en tanto aquellas que no han sido víctimas confían más en la policía (55.38%). Finalmente, las personas que más
desconfían de la policía son aquellas que no denunciaron cuando
fueron víctimas de algún delito (76.58%), aunque también aquellas
que denunciaron desconfían de la policía (66.42%).
CUADRO 2
Confianza en la policía
No confía

Sí confía

No ha tenido contacto con la policía

46.32

53.68

Sí ha tenido contacto con la policía

66.92

33.08

No ha sido víctima de algún delito

44.62

55.38

Sí ha sido víctima de algún delito

72.5

27.5

No denunció

76.58

23.42

Sí denunció

66.42

33.58

16.13

87.66

29.95

95.62

La policía de su colonia lo hace sentir más seguro

9.75

93.18

Los ciudadanos colaboran con la policía
para reducir la incidencia delictiva en la colonia

20.69

75.64

48.38

51.62

Durante el último año,
¿ha tenido contacto con la policía o ha requerido de ella?

En el último año, usted o algún miembro del hogar
¿ha sido víctima de algún delito?

¿Usted o la persona que fue víctima denunció el delito?

Percepción sobre los policías
La presencia de policías en su colonia es suficiente:
eficiencia policial
El trato del policía al ciudadano es de forma respetuosa:
justicia policial

Confianza general

Fuente: Cálculos propios con base en la encuesta AVNL 2018.

Con respecto a las variables de interés en este estudio, la efectividad y la justicia policiales, se encuentra que —de las personas
que declaran que la policía es suficiente— el 87.66% confía en la
policía; en tanto, aquellas que afirman que el trato del policía a los
ciudadanos es respetuoso, responden que confían en la policía con
una mayor frecuencia (95.62%). La relación entre la percepción de
seguridad y la confianza en la policía es de 93.18%. Por último, se
infiere que los ciudadanos que participan para reducir la incidencia
delictiva confían en la policía, pero reportan una frecuencia menor
que las preguntas anteriores (75.64%).
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CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

En el cuadro 3 se presenta una comparación entre las escalas
de evaluación de la confianza policial y las calificaciones que otorgan los nuevoleoneses a las diferentes fuerzas de seguridad. Si bien
es posible que las personas no distingan cuál es la policía más cercana a su colonia, el ordenamiento de las evaluaciones al desempeño revela que las personas que reportan los mayores niveles de
confianza otorgan una mayor calificación a la fuerza de seguridad
que podría ser la más alejada de ellas, por ejemplo, el ejército o la
marina.
CUADRO 3
Evaluación a las fuerzas de seguridad y el nivel de confianza
No confía

Sí confía

Policía municipal y barrio

5.27

7.93

Fuerza civil (estatal)

5.70

7.94

Policía federal

5.67

7.82

Ejército y marina

6.72

8.04

Tránsito

4.99

7.18

Promedio

5.67

7.78

Fuente: Cálculos propios con base en la encuesta AVNL 2018.

Los nuevoleoneses que no confían en la policía de su colonia
otorgan la menor calificación a la policía de tránsito (4.99), y los
que sí confían le dan una calificación de 7.18. La segunda calificación más baja que otorgan las personas que no confían es precisamente para la policía más cercana, la municipal —de barrio o
colonia—, con 5.27, y de 7.93 por parte de aquellos que sí confían.
La policía estatal obtiene una calificación marginalmente mayor
que la policía federal. El ejército y la marina son los cuerpos de
seguridad con las mayores calificaciones.
3. METODOLOGÍA
Durante los últimos 12 años, los tres órdenes de gobierno han realizado esfuerzos para fortalecer las corporaciones policiales y mejorar la confianza en éstas, por ejemplo, con modelos de policías
más profesionales y de proximidad con los ciudadanos. Sin embargo, estas intervenciones podrían no ser evidentes en la percepción
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�FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

15

de las personas. Con el fin de entender el efecto que estas políticas
han tenido sobre la confianza en la policía, se utilizará un modelo
probabilístico. La confianza pública en la policía se mide directamente con la pregunta sobre si confía en la policía de su colonia.
Para medir la efectividad policial se propone utilizar la percepción
de las personas con respecto a si la policía en su colonia es suficiente. Es decir, las personas perciben a la policía capaz de brindar una
presencia visible y de enfrentar y prevenir el crimen, o bien de responder a las solicitudes de los ciudadanos (Sunshine y Tyler, 2003;
Jackson y Bradford, 2010b; Jackson et al., 2013). La justicia policial
la mediremos considerando la percepción de los ciudadanos con
respecto a si el trato del policía al ciudadano es de forma respetuosa, es decir, se aproxima a una medida de justicia en el trato
(Tyler, 1990; Jackson y Bradford, 2010b; Jackson et al., 2013). En la
evidencia para Estados Unidos, el Reino Unido y Australia se encuentra que la justicia policial influye más en la CPP que la eficiencia
policial. Es importante señalar que las preguntas analizadas son de
percepción y no están enteramente relacionadas con la incidencia
delictiva real, ya que ésta depende de las denuncias que realizan
los ciudadanos. Una baja tasa de denuncias afectaría la adecuada
medición de la efectividad y la justicia policial.
Para distinguir el contexto social y económico, se recomienda
incluir la edad, la educación, el género, el estatus socioeconómico, el ingreso y la actividad económica. Las variables relacionadas
con el vecindario son relevantes porque, de acuerdo con Sampson,
Raudenbush y Earls (1997), una alta concentración de crimen y
desventajas sociales en un vecindario está relacionada con la percepción entre sus residentes de que la policía es inefectiva para
combatir el crimen o no muestra interés en las personas que ahí
viven. Otra posibilidad es que, en vecindarios con dichas características, la policía suela ser ruda o abusiva en su actuación. Ambos
escenarios conducen a una pérdida de la CPP entre los residentes
del vecindario. Por este motivo, se propone utilizar la variable de
haber sido víctima de algún delito.

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CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

CUADRO 4
Resumen de variables teóricas y empíricas
Dimensión

Variable teórica

Variable empírica

Confianza
CPPi

Confianza Pública en la Policía

¿Confía en la policía de su colonia?
Sí/ No

Efectividad policial
EFPi

Policía capaz de brindar una presencia
visible y capaz de enfrentar y prevenir
el crimen

¿La presencia de policías en su colonia
es suficiente?
Sí/No

Justicia policial
JPOi

Trato respetuoso del policía
al ciudadano

¿El trato del policía al ciudadano
es de forma respetuosa? Sí/No

Condiciones
socioeconómicas
SCDi

Características individuales
Desventajas sociales

Edad, sexo, escolaridad, seguro médico, población económicamente activa
(PEA), sexo del jefe de familia, estatus
socioeconómico e ingreso

Vecindario
VECi

Percepción de seguridad
Infraestructura adecuada
Espacios públicos

Estructurales
ESTi

Corrupción en las gestiones
de la administración pública
Situación económica

Parques cercanos
Municipios del AMM
Criminalidad: estadísticas delictivas
de delitos, declara haber sido víctima,
haber tenido contacto con la policía
Percepción de la situación del ingreso
familiar
Percepción de la corrupción

Fuente: Elaboración propia.

Asimismo, se incluyen estadísticas de la criminalidad obtenidas de los registros de denuncias de los delitos ocurridos en 2018,
obtenidos de la Fiscalía General de Justicia del estado de Nuevo
León. Los delitos que se consideran son: pelea de pandillas, pelea
callejera, robo de casas, robo de vehículos, robo autopartes, asalto
físico con un arma como un cuchillo o una pistola, agresión física y
amenaza personal con un arma.
En cuanto a la concentración de desventajas sociales, se incluye la proporción de hogares encabezados por una mujer, así como
variables de estatus socioeconómico. Por último, se incluye una
variable que se aproxima al desarrollo del vecindario, como tener
un parque cercano limpio, o tener un parque con infraestructura
adecuada (Sampson, 2012). Además, se incluyen las opiniones de
las personas acerca de la percepción sobre la corrupción. En particular, estas preguntas hacen referencia a la percepción de corrupción en la administración pública y privada, ya que pueden afectar
la legitimidad gubernamental (Jackson y Bradford, 2010a).

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

17

4. MODELO EMPÍRICO
La CPP es una variable binaria; empíricamente la confianza no se
observa, es decir, es una variable latente que denotaremos CPPi*. El
subíndice i se refiere a la respuesta de cada persona encuestada.
Si suponemos que los factores asociados, resumidos en el cuadro
4 se combinan de forma lineal para explicar la confianza pública
en la policía, entonces podemos resumir el modelo de la siguiente
forma:
CPP\

= &lt;p + fJ

EFP;

+ y}PO; + a SCD; + oVEC; + p EST; + é;

(1)

Aplicando la notación de Wooldrige (2009), representamos las
respuestas reportadas por los nuevoleoneses en torno a si confían
o no en la policía de su colonia, y caracterizamos la función indicadora para CPPi de la siguiente forma:

{1

O

CPP- =
si CPP * &gt;
'
OsiCPP * :5,0

(2)

La función indicadora nos permite utilizar a CPPi como una
variable de la percepción de la confianza real. En la especificación
empírica suponemos que los factores no observados contenidos
en el término de error, εi, no están relacionados con la variable
dependiente, CPPi. Sin embargo, la ecuación (1) muestra una especificación lineal de los factores relacionados con la CPP. En un
modelo probabilístico lineal está el riesgo de que los valores predichos estén fuera del rango de la variable dependiente, por lo que
utilizaremos un modelo probabilístico no lineal que asegure que el
modelo estimado no tomará valores fuera del rango (Wooldrigde,
2002; Greene, 2003). Con el fin de no imponer una distribución
normal en los errores, como ocurre al utilizar el modelo Probit, se
utilizará el modelo Logit, que permite más flexibilidad en la distribución de los errores (Verbeek, 2008). Además, el modelo Logit es
más flexible ante valores extremos que podrían tomar las variables
independientes, al no cumplirse con la suposición de normalidad
(Allen, 2017; Cameron y Trivedi, 2005).
El modelo Logit considerará una combinación no lineal de
factores, como la efectividad policiaca, EFPi; la justicia policiaca,
JPOi; condiciones sociodemográficas, SCDi; variables de vecindario,
VECi; y factores estructurales, ESTi, que inciden en la confianza púTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�18

CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

blica en la policía, CPPi, de tal forma que el objetivo es estimar el
efecto de un cambio en alguna de las variables independientes sobre la probabilidad de respuesta de la variable CPPi:
(3)
Para simplificar la interpretación, los coeficientes estimados
se expresan en términos relativos, suponiendo una función logística:
exp (X)

G(X)

= 1 + exp (X) = µ(X)

(4)

El modelo Logit nos permite presentar los resultados en términos de razones de probabilidad o razón de momios (odds ratio), es
decir, en términos de las personas que confían, con respecto a las
personas que no confían en la policía de su colonia:
Prnb(CPP = l lX)
1 - Prob(CPP = l lX)

,

= exp(X p)

(5)

La ecuación (5) permite interpretar un efecto multiplicativo
de un cambio unitario en alguna de las variables del vector X sobre
la razón de probabilidad entre confiar y no confiar en la policía.
5. RESULTADOS
Los resultados se presentan en el cuadro 5. Los coeficientes estimados representan razones de la probabilidad de confiar y no confiar en la policía, y fueron estimados sin ponderar por los factores
de expansión o pesos muestrales. En primer lugar, porque el diseño muestral evita una sobrerrepresentación de grupos, ya que
considera la densidad por municipios, por género, y una tasa de
no respuesta menor al 1%. Distintos estudios relacionados con la
victimización han mencionado que se debe tener cuidado al utilizar los pesos muestrales, ya que afectarían directamente los errores estándar, aunque la dirección de los coeficientes no cambiaría
(Jackson y Bradford, 2010b; Kochel, 2013; Tankebe, 2010; Sampson, 2012). En segundo lugar, porque, siguiendo a Rippon y Rayner
(2011), aplicamos la prueba de error de especificación, linktest, para
revisar si los coeficientes estimados en los modelos logísticos camTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

19

biaban al aplicar los pesos muestrales. Encontramos que sólo con
los datos sin ponderar se obtiene una correcta especificación de los
modelos.
Con el fin de identificar los factores relacionados con la CPP,
se incorporaron paulatinamente las variables teóricas del cuadro 4, para evaluar la importancia relativa sobre la confianza en
la policía. El modelo (1) es el más simple porque sólo se incluyen
la efectividad y la justicia policiales; cabe resaltar que en todas las
especificaciones estas dos variables resultaron ser altamente relevantes en la construcción de la confianza en la policía. Además, la
magnitud de los coeficientes de la efectividad y justicia policiales
es evidentemente superior a la unidad, por lo que se infiere una
amplia diferencia en la percepción de los que confían y no confían en la policía. La magnitud de los coeficientes de la efectividad
policial aumenta progresivamente conforme se agregan al modelo
las dimensiones teóricas, en un rango de 15.87 a 19.78; por el contrario, la justicia policial reduce su magnitud en un rango de 19.85
a 14.94. Por tanto, inferimos que la efectividad policial es más importante que la justicia policial, al considerar de forma conjunta
los efectos de características sociodemográficas, de vecindario y las
estructurales.
En particular, en los modelos (1)-(3) se incluyeron solamente
las variables sociodemográficas; si bien la importancia relativa de la
efectividad y justicia policial no cambió, se encontró que la mayoría de estas variables no son relevantes para la generación de confianza en la policía, lo cual es consistente con Miller y Davis (2008)
y Shuck et al. (2008). Según los resultados, los hombres mostrarían
una mayor confianza hacia la policía en comparación con las mujeres; sin embargo, como no es estadísticamente significativo y el
coeficiente es marginalmente mayor a la unidad, inferimos que no
hay diferencias entre confiar y no confiar en la policía según el sexo
de la persona. Por otra parte, la edad de las personas influye en la
confianza policial, pues la razón de probabilidades es significativa,
lo que indicaría que mientras aumenta la edad, las personas confían más en la policía; pero debido a que es un coeficiente cercano
a la unidad, inferimos que la desconfianza hacia la policía también
aumenta conforme aumenta la edad, por lo que la edad de la persona tampoco es un factor decisivo en la generación de confianza
en relación a los que no confían en la policía. En los primeros tres
modelos, se estima una situación similar en las variables sociodeTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�20

CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

mográficas, como son la escolaridad y el acceso a los servicios de
salud (considerando servicios médicos privados y no tener acceso
a la salud, en relación con aquellos que tienen servicios médicos
públicos). Asimismo, no resultaron significativas las variables que
indican si el hogar es encabezado por una mujer y si la persona
forma parte de la población económicamente activa.
En los modelos (4)-(6) se incluyen las otras dimensiones relacionadas con la confianza en la policía; en general, las variables sociodemográficas siguen siendo estadísticamente no significativas,
con excepción de la escolaridad, que, aunque resulta ser significativa, es marginalmente superior a la unidad, por lo que tampoco es
un factor distintivo en la generación de confianza. En particular,
en el modelo (4) se incluyen las variables relacionadas con la criminalidad en el vecindario, como haber sido víctima de algún delito y si han tenido contacto con la policía; se estima que la justicia
policial tiene una magnitud mayor que la efectividad policial en la
generación de confianza. En cambio, en los modelos (5) y (6), cuando se incluyen las dimensiones relacionadas con el vecindario y
las variables estructurales, encontramos que la efectividad policial
contribuye más a la generación de confianza que la justicia policial. Es decir que la existencia de parques cercanos en buenas condiciones está relacionada con percibir la presencia policial como
suficiente. Además, al incluir la variable que mide la calificación
relativa de la policía municipal en relación con el ejército, mejora
la estimación, al incrementar la magnitud del coeficiente de la variable de parques y al aumentar la distancia entre los coeficientes
de la efectividad y la justicia policiales.
Los resultados presentados en el cuadro 5 ofrecen evidencia
de que las variables que más influyen en la confianza hacia la policía son la efectividad y la justicia policiales. Sin embargo, no existe suficiente evidencia para afirmar la importancia relativa de la
efectividad sobre la justicia policial, debido a que son pequeñas las
diferencias entre estas dos variables, especialmente en los modelos
(5) y (6). Con el fin de analizar la sensibilidad de los coeficientes
ante la inclusión o exclusión de variables, en el cuadro 6 se muestran cinco modelos adicionales. En el modelo (7) se incorpora la
variable de percepción sobre el ingreso familiar como proxy de los
factores estructurales, se incluye un grupo de variables binarias
que denotan si las personas consideran que su situación actual con
respecto a la situación financiera del año anterior fue mejor, peor
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�21

FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

CUADRO 5
Resultados de los factores
que determinan la confianza pública en la policía
Modelo (1)
15.87***
(22.45)

Modelo (2)
17.69***
(21.71)

Modelo (3)
15.75***
(15.85)

Modelo (4)
16.80***
(15.53)

Modelo (5)
17.31***
(20.28)

Modelo (6)
19.78***
(17.56)

19.85***
(19.14)

20.48***
(18.28)

19.14***
(13.70)

17.59***
(12.79)

16.63***
(16.32)

14.94***
(13.56)

Edad

1.020***
(4.67)

1.029***
(4.53)

1.029***
(4.35)

1.019***
(4.04)

1.018**
(3.18)

Sexo

1.144
(0.94)

1.156
(0.95)

1.297
(1.39)

Escolaridad

1.032
(1.40)

1.047
(1.57)

1.068*
(2.14)

1.051*
(2.02)

1.092**
(2.92)

SM privado

0.817
(-0.65)

0.613
(-1.23)

0.559
(-1.43)

0.735
(-0.93)

0.579
(-1.32)

No tiene SM

0.701
(-1.61)

0.736
(-1.05)

0.753
(-0.94)

0.682
(-1.65)

0.642
(-1.55)

PEA

1.100
(0.65)

0.897
(-0.51)

0.953
(-0.22)

1.112
(0.68)

1.260
(1.21)

0.978
(-0.11)

1.014
(0.07)

Efectividad
policial
Justicia
policial

Jefa
Contacto
Policía

0.705
(-0.79)

0.796
(-0.68)

0.600
(-1.25)

Víctima
delito

0.739
(-0.91)

0.461**
(-3.11)

0.499*
(-2.32)

1.626**
(3.21)

1.991***
(3.87)

Parques

1.839**
(3.04)

Calificación
Mun/ejército
chi2 (df_m)
r2_p
N

2032.8 (2)
0.532
2765

2018.0 (8)
0.560
2606

1177.2 (8)
0.558
1525

1101.1 (10)
0.559
1425

1863.3 (11)
0.566
2382

1451.2 (12)
0.593
1792

Nota: Coeficientes exponenciales que representan razones de probabilidad (odds ratio).
Estadístico t entre paréntesis. *p&lt; 0.05, **p&lt; 0.01, ***p&lt; 0.001.
Fuente: Cálculos propios de la encuesta AVNL 2018.

o igual. Sin embargo, no se desagregan los coeficientes obtenidos,
puesto que resultaron ser cercanos a la unidad y estadísticamente
no significativos. En el modelo (8) se incluye la variable de delitos,
que corresponde a una aproximación de la incidencia delictiva en
el vecindario y se mide como la tasa de delitos por cada 100 mil
habitantes en cada municipio del AMM. Los resultados indican que
una mayor tasa de delitos no afecta la confianza policial y tampoco
permite distinguir entre confiar y no confiar en la policía. La otra
variable para medir la seguridad en el vecindario es si fue víctima
de algún delito —ya sea el encuestado o algún miembro del hogar—, la cual resultó significativa, por lo que se infiere que haber
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

sido víctimas es importante en la construcción de la confianza, es
decir, es más probable que las personas no confíen en la policía
si fueron víctimas de algún delito. La variable que evalúa las distintas corporaciones policiacas se mantiene estadísticamente significativa y en un rango entre 1.696 y 1.841. Si bien no podemos
identificar cuál es la corporación policiaca en la que más confían,
sí podemos identificar que cuando las personas otorgan a la policía
municipal una mayor calificación con respecto a la calificación que
le dan al ejército o la marina, entonces el encuestado confía más en
la policía de su colonia.
En el modelo (9) se incluye, además, un grupo de variables
binarias para indicar la percepción sobre la corrupción; con esta
variable el encuestado evalúa a quién considera más corrupto: al
gobierno, a las empresas, a los ciudadanos o a todos (incluyéndose
el propio encuestado). Esta variable nos permite tener una percepción del contexto en donde los nuevoleoneses viven. Se encuentra que con la inclusión de este grupo de variables no se observan
cambios sustantivos en los coeficientes, pero tampoco representan
variables relevantes asociadas con la confianza en la policía; al igual
que en las variables de percepción del ingreso, no se desagregan los
coeficientes estimados de este grupo de variables.
En los modelos (10) y (11) se excluyen las variables que resultaron ser estadísticamente no significativas, esto con el fin de identificar multicolinealidad entre las variables o un posible error de
especificación por incluir variables que no están asociadas con la
confianza en la policía. En el modelo (10) se excluyen las variables
sociodemográficas que no resultaron significativas, como el sexo,
el acceso al servicio médico y pertenecer a la población económicamente activa. Se encuentra que los coeficientes de efectividad y
justicia policiales son poco sensibles a estos cambios.
En el modelo (11) se excluye la variable de delito y no se observan cambios evidentes en los coeficientes. Aunque no se muestra
en el cuadro, se realizó un ejercicio en donde se eliminó la variable
de contacto con la policía, que resulta no significativa en todas las
especificaciones. Sin embargo, observamos que cuando se excluye el contacto con la policía, se sigue manteniendo la importancia
relativa de la efectividad policial sobre la justicia policial, aunque
la distancia entre ellas se reduce, por lo que inferimos que la variable de contacto con la policía es relevante en la CPP y su magnitud
es superior a la unidad —aunque menores que la efectividad y la
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�23

FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

CUADRO 6
Revisión de robustez de la eficiencia y jusঞcia policiales
Modelo (7)

Modelo (8)

Modelo (9)

Modelo (10)

Modelo (11)

Efectividad

18.97

(17.21)

(14.98)

(14.17)

(14.20)

(17.65)

Justicia

15.14***

15.51***

15.34***

15.76***

15.41***

(13.56)

(12.32)

(11.44)

(11.69)

(13.82)

1.018**

1.018**

1.018**

1.018**

1.019***

(2.85)

(3.52)

Edad

***

17.25

***

18.34

***

17.80

***

19.06***

(3.18)

(2.84)

(2.81)

Sexo

1.325

1.156

1.223

(1.49)

(0.68)

(0.89)

Escolaridad

1.083**

1.109**

1.102**

1.079*

1.072*

(2.59)

(2.99)

(2.64)

(2.16)

(2.42)

SM privado
No tiene SM
PEA

0.581

0.483

0.464

(-1.30)

(-1.66)

(-1.64)

0.685

0.748

0.787

(-1.30)

(-0.93)

(-0.72)

1.232

1.242

1.057

(1.09)

(1.00)

(0.24)

Contacto

0.579

0.571

0.523

0.527

0.594

policía

(-1.36)

(-1.32)

(-1.40)

(-1.38)

(-1.27)

Parques

1.874***

1.856**

1.908**

1.894**

1.964***

(3.48)

(3.03)

(2.92)

(2.90)

(3.82)

Víctima

0.514*

0.538*

0.676

0.687

0.497*

delito

(-2.20)

(-1.97)

(-1.15)

(-1.10)

(-2.35)

**

**

**

**

1.824**

Calificación

1.841

Mun/ejército

(3.05)

Delitos
Percepción

Sí

1.774

1.696

1.696

(2.87)

(2.62)

(2.65)

0.999

0.999

0.999

(-0.93)

(-0.81)

(-0.69)

Sí

Sí

Sí

Sí

Sí

(2.99)

Ingreso fam
Percepción
corrupción
chi2 (df_m)

1437.7 (15)

1109.1 (16)

987.2 (19)

985.4 (15)

1445.3 (8)

r2_p

0.593

0.584

0.591

0.589

0.590

N

1775

1401

1229

1231

1795

Nota: Coeficientes exponenciales que representan razones de probabilidad (odds ratio).
Estadístico t entre paréntesis. *p&lt; 0.05, **p&lt; 0.01, ***p&lt; 0.001.
Fuente: Cálculos propios de la encuesta AVNL 2018.
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CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

justicia policiales, son también superiores a la unidad la existencia
de parques cercanos o limpios, y con infraestructura adecuada en
la colonia, así como la calificación relativa de la policía municipal
y el ejército—. Por otra parte, las variables que resultaron significativas, pero cercanas a la unidad, en cualquiera de las especificaciones, fueron la edad y la escolaridad, por lo que se infiere que la
asociación con la confianza policial no es clara. Por último, haber
sido víctima de algún delito, ya sea la persona que responde o algún
integrante del hogar, es un factor relevante para generar desconfianza en la policía.
CONCLUSIONES
En este artículo se analizaron los factores que determinan la confianza pública en la policía. El análisis empírico utiliza la base de
datos AVNL 2018, ya que permite conocer la percepción de las personas en torno a la seguridad y la policía. La limitación es que no
es posible identificar con claridad cuál de las corporaciones se está
evaluando, pues la pregunta se refiere a la policía que está más
cercana al ciudadano y que observa con mayor frecuencia en su
colonia. La estrategia empírica utiliza un modelo logístico, debido a la facilidad de interpretar los resultados como una razón de
probabilidad, es decir, la razón de probabilidad de confiar y no
confiar en la policía. Los resultados muestran que las variables sociodemográficas no tienen influencia significativa en la generación
de la confianza de la policía, es decir, no se puede inferir que los
hombres confíen en la policía más que las mujeres, ni tampoco que
las personas de mayor edad confíen más en la policía que los más
jóvenes, por lo que no son concluyentes en la generación de confianza en la policía.
Es de resaltar los resultados obtenidos con respecto a la efectividad policial, pues evidencian que para los nuevoleoneses lo más
importante para generar confianza es que la policía esté visible y
sea suficiente para combatir el crimen. Asimismo, se infiere que
para los nuevoleoneses también es importante, pero en menor
medida, que el trato que reciben de los agentes policiales sea respetuoso. Estos hallazgos deben ser considerados a la luz del contexto histórico distinto que se vive en México. La relevancia que
ha cobrado el estudio de la ‘justicia policial’ en la generación de
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�FORTALECIENDO LA CONFIANZA CIUDADANA EN LA POLICÍA

25

desde los años noventa en países anglófonos ha obedecido a la
necesidad de entender los factores que explican los cambios en los
niveles de confianza en sus policías. La evidencia más reciente en
dichos países señala que, pese a las menores tasas delictivas —sobre
todo en el Reino Unido—, las percepciones negativas entre grupos
étnicos minoritarios y sectores en desventaja social merman la CPP.
En cambio, las tasas de criminalidad en México son más altas
y siguen aumentando. En este escenario más complejo, los ciudadanos valoran más una corporación policiaca que dé resultados.
Los hallazgos obtenidos en este estudio son consistentes con la
evidencia para México (Bergman y Flom, 2012; Sandoval, 2016).
Aunque es importante destacar que, por primera vez, en este estudio se midió la ‘justicia policial’. Si bien la efectividad ha mostrado
tener un mayor peso, la justicia también es valorada y tiene un gran
potencial para lograr la cooperación y generar el sentido de seguridad entre los ciudadanos. La ‘justicia policial’ también puede ser un
enfoque que oriente el diseño e implementación de modelos de policía comunitaria, de proximidad o de servicio. Este tipo de policía
se caracteriza por ser cercana a la gente, entender sus necesidades
y preocupaciones, para trabajar en la coproducción de seguridad
(Guillén, 2016).
Por otro lado, la victimización como proxy de incidencia delictiva es significativa y arroja una influencia muy moderada en la
CPP. Esto sugiere que haber sido víctima de algún delito disminuye la probabilidad de confiar en la policía, lo cual no solamente es
consistente con hallazgos documentados en la literatura, sino que
también reafirma la necesidad de diseñar estrategias enfocadas en
la atención y seguimiento a las víctimas de delitos. Los estudios
anglófonos y para otros países (Bradford, 2010; Koster, Van der
Leun y Kunst, 2018) han documentado que los principios de justicia procedimental que sustentan la justicia policial tienen un gran
potencial para el fortalecimiento de la CPP. En este sentido, sería
más relevante para los afectados contar con una policía más cercana y de buen trato.
Finalmente, los resultados reiteran la relevancia para la CPP del
entorno inmediato en el que viven las personas. Los parques cercanos, limpios y bien equipados como indicador del desarrollo de
un vecindario son un buen ejemplo de la importancia de incluir la
inversión en infraestructura para el esparcimiento en las políticas
públicas de seguridad. Un vecindario cuyo ambiente es saludable
CPP

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�26

CINTHYA G. CAAMAL҃OLVERA | LUIS ALBERTO REYES FIGUEROA

puede contribuir al fortalecimiento de la confianza en la policía,
así como a la generación de una sensación de seguridad entre sus
residentes. La significancia de esta variable, al igual que la de criminalidad, muestra la importancia de considerar aspectos a nivel
de vecindario en el análisis de políticas públicas, como lo propone
la teoría de desorganización social en su modelo ecológico del delito. De acuerdo con esta perspectiva, el crimen depende no sólo de
factores inherentes al individuo, sino también de aspectos del ambiente inmediato que influyen en su comportamiento (cfr. Kubrin y
Weitzer, 2003; Sampson, 2012).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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�Del Juego a la Transgresión
y de la Masculinidad a las Emociones.
El Caso de Tona: Un Joven en Proceso
de Reinserción Social en la Ciudad de México

From Game to Transgression
and from Masculinity to Emotions.
The Case of Tona: A Young Man in the Process
of Social Reinsertion in Mexico City
ANA EUGENIA GILARDI*1

► RESUMEN
Existe un estereotipo de hombre al cual se adscriben ciertos
jóvenes, adquiriendo las características que definen la masculinidad tradicional. Sus elementos son desplegados en espacios
de poder, creando escenarios donde fuerza, sometimiento y rivalidad se combinan en un ejercicio de la violencia que oculta
toda afectividad. Se reconocen dos momentos en sus trayectorias vitales: la construcción de la masculinidad y el tránsito
del juego a la transgresión de la ley; y, posterior al delito y el
encierro, el paso de la masculinidad tradicional a la resignificación de los sujetos a través de la reconstrucción de la memoria desde el testimonio.
Palabras clave: Juventudes | Masculinidades | Transgresión | Memoria |
Testimonio.

► ABSTRACT
There is a stereotype of a man to which certain young people ascribe, acquiring the characteristics that define traditional masculinity. Its elements are deployed in spaces of power,
creating scenarios where strength, submission and rivalry
combine in an exercise of violence that hides all affectivity.

*1Profesora de la Universidad Autónoma de México, campus Morelia. Doctoranda en Humanidades por la Universidad del Estado de Morelos. Correo electrónico: aneugilardi@
gmail.com
Recibido: 16 de agosto de 2019 | Aceptado: 30 de noviembre de 2019
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ISSN 2007-1205 | pp. 29-54

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ANA EUGENIA GILARDI

Two moments are recognized in their vital trajectories: the
construction of masculinity and the transition of the game to
the transgression of the law; and the second happens, after the
crime and confinement, the transition from traditional masculinity to the resignification of the subjects through the reconstruction from testimony.
Keywords: Youth | Masculinities | Transgression | Memory | Testimony.

INTRODUCCIÓN
El eje de sentido de este artículo tiene que ver con la construcción
de un estereotipo de hombre al cual se adscriben ciertos jóvenes de
bandas juveniles en la Ciudad de México, adquiriendo las características que definen la masculinidad tradicional. Los elementos que
constituyen las masculinidades son desplegados en espacios jerárquicos de poder, autosuficiencia y autonomía, creando escenarios
donde fuerza, sometimiento, rivalidad y dureza se combinan en
un ejercicio de la violencia y la superioridad que oculta todo sentimiento que denote afectividad por otras personas (por considerarse parte del mundo femenino). Este tipo de masculinidades tienden a que los jóvenes encubran sus emociones, pudiendo iniciar
un proceso de bloqueo emocional que comienza en el sujeto masculinizado y se transfiere a quienes lo rodean, impidiendo ver al otro
como sujeto de derechos. Sin embargo, detrás del estereotipo se
esconde un individuo constituido a partir de un entorno específico, permeado por su contexto y los vínculos interpersonales de su
red social, que influyen en la construcción de su identidad, aunque
sea incapaz de asumirlo. Es decir, los contextos de vida donde estos
jóvenes se desarrollan presentan, en general, entornos familiares
de violencias naturalizadas, situaciones de abandono, antecedentes
delictivos, adicciones a sustancias psicoactivas, etcétera, que influyen en su comportamiento.
En este sentido, se abordan dos momentos clave en la historia
de vida de un grupo de jóvenes en conflicto con la ley penal. Como
primer momento, la construcción de la masculinidad y el tránsito
del juego a la transgresión (pasando en la mayoría de los casos por
las adicciones). El segundo momento identificado (posterior a la
comisión del delito y el encierro) representa el tránsito de la masTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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culinidad tradicional al reconocimiento de la importancia de las redes
sociales y la resigniicación de los sujetos durante el proceso de reinserción
social. El inicio de este proceso les permite a los jóvenes entrevistados redescubrirse a sí mismos e iniciar una etapa de sensibilización
cuyo vehículo es la reconstrucción de la memoria a partir del testimonio desde la
perspectiva de la historia desde abajo (Sharpe, 1993). Estos momentos serán identificados en la vida de Tona a través de su estudio de caso
desde la perspectiva de las historias de vida.
METODOLOGÍA
[Al inicio de una expedición] Tener una buena preparación teórica y
estar al tanto de los datos más recientes no es lo mismo que estar cargado de ideas
preconcebidas. Cuantos más problemas se plantee sobre la marcha, cuanto más se
acostumbre a amoldar sus teorías a los hechos y a ver los datos como capaces de
conigurar una teoría, mejor equipado estará para su trabajo.

Bronislaw Malinowski, 1922

Daniel Bertaux (1993) fue un defensor de las historias de vida como
método sociológico válido de acercamiento a la realidad. Si bien su
postura se centra en las historias de vida, ofrece consideraciones generales sobre metodología de la investigación que me han resultado
esenciales en términos de diseño y comprensión metodológica de
este trabajo. Me refiero principalmente a dos: la síntesis y la escritura, como un proceso que podría llamar dialógico y relacional. De
acuerdo con el autor, la labor de síntesis debe ser paralela al trabajo
de campo, y la define como “un proceso continuo de concentración
sobre las relaciones sociales invisibles pero siempre presentes”, que
ayudan a comprender un sistema relacional específico al interior
de la sociedad (p. 30). Sobre el proceso de escritura, propone utilizar
una forma de discurso más cercana a la narración, lo cual no atenta
contra la teoría, sino que la alienta a teorizar sobre una realidad o
un acontecimiento determinados; e incluso a involucrarnos como
investigadores/as en la forma narrativa.
Las técnicas más utilizadas en este paradigma son cualitativas. En
el caso de este artículo se combinaron tres: entrevistas en profundidad,
observación participante y diario de campo, en las cuales la postura de quien
investiga estimula modificaciones en lo que observa (voluntaria o inTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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voluntariamente), y lo que se indaga es el “discurso de los individuos
en función de las prácticas discursivas” (Merino, 2007, pp. 30-32).
Mi principal fuente de información en el trabajo de campo
fueron los testimonios de adolescentes varones en conflicto con la ley
penal y el equipo profesional que trabaja con ellos. Si bien he verificado los delitos por los cuales recibieron la medida de internamiento,12para su análisis me he basado en sus propios testimonios y no en
los expedientes judiciales, priorizando su propia perspectiva sobre
los hechos. Esta decisión implica respetar los límites que los jóvenes establecen al ofrecer sus testimonios, de la misma manera que lo
hace el personal de Reinserta un Mexicano, A. C.,23la asociación civil
donde cumplen su proceso de reinserción social y donde realicé el
trabajo de campo. A partir de varios testimonios recuperados, selecciono para la elaboración de este texto el caso de Tona por ser el más
representativo de los conceptos teóricos abordados.
La metodología utilizada en este trabajo se orientó a la comprensión del fenómeno de la delincuencia juvenil desde mi participación directa con la población durante su proceso de reintegración
social, procurando, como investigadora, ser permeable a su realidad
particular, pero sin olvidar la distancia que requiere la investigación.
Los métodos cualitativos implican un diálogo permanente entre
la literatura consultada y la observación en campo; por ello, los
conceptos se fueron construyendo durante el proceso de investigación, no a priori. La relación establecida con los ambientes en
los cuales se realizó dicho trabajo puede definirse de intervención baja,
ya que mi implicación —y distancia— como investigadora se fundó
en una identiicación empática con los sujetos de estudio, quienes mantuvieron un rol activo en las entrevistas, que tendieron más a un
diálogo abierto guiado por sus propios intereses.
En cuanto a la producción de datos, en consonancia con los métodos cualitativos, el diseño de la investigación fue abierto; es decir
que fue construyéndose durante el proceso con base en casos individuales sin pretensión de representatividad estadística, a través de instrumentos contextualizados de obtención de los datos (sistemas de indicadores de justicia juvenil, bases de datos de las instituciones donde

12Término utilizado para referirse a la sentencia en adolescentes en conflicto con la ley
penal en la Ciudad de México.
23Sobre esta organización se comenta más adelante, en el apartado del contexto de trabajo
de campo.
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se realizó el trabajo de campo, informes teóricos desarrollados por
especialistas en el tema, etcétera). Previo a la selección del joven
con quien realicé el estudio de caso, hice entrevistas a 10 jóvenes: 6
primodelincuentes3 4y 4 en proceso legal por la comisión de delitos
considerados graves (uno de ellos es Tona), durante el programa de
reinserción que los jóvenes transitaron en Reinserta un Mexicano,
A. C. Dicho trabajo en campo fue realizado durante dos años, comprendidos entre septiembre de 2015 y mediados de 2017, a través
de visitas periódicas a la organización, durante las cuales puse en
práctica observación participante, entrevistas a profundidad, un diario de campo
y una experiencia de taller cultural.
APUNTES AUTOETNOGRÁFICOS
La etnografía es un proceso eminentemente vivencial que implica la interpretación de la comunidad observada. Esto supone, a su
vez, la comprensión sensible de las subjetividades que la componen y, al mismo tiempo, un proceso autorreflexivo sobre las experiencias durante la investigación e incluso las motivaciones previas
a la misma.
Con relación a ello, comentaré algunos aspectos de mi historia de vida que me vinculan con esta investigación desde las dimensiones íntima y subjetiva. Mientras estudiaba Artes visuales
en Argentina, comencé a colaborar voluntariamente con proyectos socioculturales de diversa índole, procurando hacer uso de las
herramientas del arte en la acción frente a fenómenos sociales específicos. Las poblaciones con las que trabajaba fueron definiéndose cada vez más, hasta centrarse en problemáticas de adicciones
y situaciones de confinamiento. El primer proyecto que desarrollé
desde el área de Extensión Universitaria de Córdoba estuvo enfocado en desarrollar una metodología mixta para la intervención
sociocultural con un grupo de jóvenes en periodo de desintoxicación de sustancias psicoactivas. Luego de esa experiencia, y ya
radicada en México, comencé a trabajar con los adolescentes en
conflicto con la ley penal en la Ciudad de México, primero al interior del Sistema Penitenciario y luego en colaboración con dicha
institución desde la implementación de proyectos autónomos.
34Primodelincuente es aquel que comete un delito por primera vez.
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En una dimensión más íntima, puedo reconocer, además, algunas vivencias que me identifican con estas poblaciones. Por un lado,
un padre ausente por el alcoholismo, que terminó con su vida de manera abrupta y prematura; y, por otro lado, un único hermano, quien
vivió una experiencia traumática en la cual casi pierde la vida por un
ataque que sufrió por parte de dos adolescentes para robar su moto.
En la población de jóvenes con la que trabajo confluyen las
adicciones y las transgresiones a la norma establecida, a la vez que
se pueden identificar roles no estáticos, como el de víctima y victimario. Esto detona en mí emociones familiares —antiguas y presentes a la vez— que me permiten visualizar éstos y otros aspectos
al interior de mi propia historia de vida, que constituyen mi propio
modo de identiicación afectiva con ellos y mi lugar de enunciación.
CONTEXTO DEL TRABAJO DE CAMPO:
CIUDAD DE MÉXICO: REINSERTA UN MEXICANO, A. C.
El fenómeno de la delincuencia juvenil en la Ciudad de México
es atendido por el sector público a través de la Dirección General
de Tratamiento para Adolescentes (DGTPA);45por el sector social a
través de dos asociaciones civiles: Reintegra, A. C. y Reinserta un
Mexicano, A. C. Sin embargo, el trabajo de campo se realizó en esta
última porque es el escenario que me permitió un mayor acercamiento y un contacto directo con la población en reinserción. Su
labor está enfocada en la prevención y la reinserción social de adolescentes que han cometido delitos, principalmente los considerados graves.
LA INVESTIGACIÓN A PARTIR DEL TESTIMONIO.
EL CASO DE TONA
Tona es un joven de 23 años que se encuentra, al momento de la
investigación, en proceso de reinserción social en Reinserta un

40La DGTPA es la institución rectora en la impartición de Justicia Juvenil en la Ciudad de México. Depende de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario y administra seis Comunidades
de Tratamiento para Adolescentes en conflicto con la ley penal.
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Mexicano, A. C. A los 17 años fue detenido56y considerado culpable
ante la ley por un homicidio por el cual recibió una medida de internamiento de 5 años. Sobre su estructura familiar existen pocos
datos debido a que él nunca quiso hablar de ello; incluso en su testimonio la información es mínima. Nació y creció en una zona popular de Santa Fe, en la Ciudad de México, aunque es parte de una
familia de clase media, con recursos económicos y títulos universitarios. Es hijo único, de padre militar ausente y madre dedicada
a las relaciones públicas, a quien Tona también considera ausente.
Su abuela materna representa para él una figura muy cercana y su
familia se completa con dos primos pequeños que vivían con él,
con quienes compartían una vivienda de espacio limitado, hasta
que realizaron ampliaciones. Pese a la presencia física de la familia,
Tona sufrió una situación de abandono que se vincula con el desarrollo de un gran instinto protector, la asunción del rol de proveedor en la casa, así como una construcción de la virilidad muy
orientada a la violencia y el poder, al empoderamiento a través del
dinero.
Su carácter puede definirse como impulsivo y de reacciones
muy físicas, con una gran incapacidad para el manejo del dolor y la
ansiedad, al grado de mutilar su cuerpo para regular sus emociones. Estas características lo encaminaron a formar parte de peleas
callejeras entre pares, e incluso durante su periodo en reclusión,
contra los otros jóvenes y los custodios.
Tona tiene un problema de adicciones muy fuerte que ha estado fuera de su control durante algunos periodos, situación que
permeaba todo su comportamiento y que lo encaminó a abandonar
el proceso en Reinserta un Mexicano, A. C., en más de una ocasión,
hasta su interrupción definitiva. Durante su encierro e incluso durante la reinserción social, experimentó periodos de consumo muy
elevado, sin identificar qué situación los detonaba y sin querer profundizar en los procesos terapéuticos, lo cual impedía su apego al
tratamiento. Sus adicciones desencadenan la comisión de un delito
de homicidio bajo el efecto del abuso de sustancias psicoactivas,
por lo cual recibió la medida de internamiento durante 5 años.
Debido a algunas de sus principales características, como la
inteligencia y la capacidad de manipulación, combinadas con una
incapacidad en el manejo de las emociones y sin ninguna red fa56La zona donde ocurrió la detención es un dato que se omite por reglamentación.
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miliar de contención, ha sido quizás el caso más complejo que ha
tenido Reinserta desde sus orígenes: “Un chavo con un mundo de
posibilidades, pero el consumo se lo tragó”, comenta una de las psicólogas de Reinserta durante una entrevista.6
El hecho por el cual Tona es detenido representa sólo el último eslabón de una cadena delictiva que va desde robo hasta múltiples homicidios (sin vinculación con el crimen organizado), que
evidencia el tránsito del juego y la experimentación (propios de la
infancia y la adolescencia) hacia las adicciones y la transgresión de
las normas establecidas.78Dicho tránsito será observado en este artículo a través de su testimonio, que es el dispositivo que crea el vínculo entre olvido y memoria; y esta última resulta clave para pasar de la negación de
los actos delictivos a su reconocimiento y resigniicación. En palabras de Tona:
Las canchas donde jugaba se les llama “las canchas del vicio”, están a una calle de mi casa. Eran de concreto, donde toda la
banda andaba pamboleando [jugando futbol], pisteando [bebiendo alcohol], se aventaban un toque [fumaban marihuana]. Yo empecé a ir a los 10 años, porque me gustaba mucho
el básquet; [pero también] veía apuestas… chelas, dinero... [En
ese momento] yo no tomaba, no me drogaba… yo iba a jugar,
yo solamente iba a jugar. Todo el tiempo. Llegando de la escuela
dejaba las cosas y me salía a las canchas. La tarea la hacía regresando del juego. No me gustaba que me dijeran lo que tenía
que hacer. A mí siempre me ha gustado hacer las cosas solo. Ya
cuando empecé a ver que había más dinero, ya le entraba [a
los acuerdos de robo]. Pero siempre me gustó hacer las cosas
por mí mismo. Jamás a raíz de que me incitaran; siempre por
voluntad propia, de experimentar, a lo mejor. Yo siempre dije: “a
ver”, yo siempre quise ver qué se siente.

Su testimonio deja entrever cómo su contexto se fue minando
de factores considerados de riesgo, que facilitaron la transgresión de
las normas establecidas y el ejercicio reiterado de la violencia hasta
el punto de quiebre: el delito por el cual es detenido. Sus palabras
definen un sujeto permeado por la construcción de un tipo de masculinidad cuyos rasgos más evidentes se analizan a continuación.

67Las entrevistas citadas fueron todas realizadas a la misma trabajadora —cuyo nombre
se omite para preservar su identidad—, durante el periodo mencionado con anterioridad.
78Este tránsito de la experimentación y el juego a la transgresión, si bien se analiza a través
de un solo testimonio, ha sido corroborado en todos los adolescentes entrevistados y en
años de trabajo cercano con esta población.
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De acuerdo con la psicóloga entrevistada de Reinserta un Mexicano, A. C.,89Tona responde al rol del hombre procurador, que es aquel
que se sobrepone a las situaciones límite y tiene la responsabilidad
social de proveer. Además, su comportamiento evidencia un sentido
de la territorialidad que lo encamina a marcar y defender su territorio
por medio de la violencia. Esto resulta relevante porque, en su caso
y en muchos otros, esta relación con el territorio está estrechamente
vinculada a la comisión de delitos.
“En Tona, el delito se da en una situación de evidente mal juicio, pero también en un momento de cólera, rabia y sentimiento de
pérdida de algo que era suyo”, explica la psicóloga, quien da seguimiento a su caso. Ese “algo que era suyo” puede estar representado
por una persona, un objeto o por un espacio físico significativo,
cuya defensa constituye una respuesta impulsiva, producto de una
acción irreflexiva “porque hay algo que no se habla […], hay una
emoción contenida que no sabe manejar y con la cual no sabe qué hacer”, concluye la especialista.
De acuerdo con ella, en personalidades como la de Tona hay
dos posibles respuestas frente a esto. Una de ellas es la catarsis (liberar la emoción con llanto, por ejemplo); y la otra, el bloqueo de la
emoción a través de algún mecanismo (como las adicciones, en su
caso) que le permita evadirse de la realidad para no sentir. En sus
palabras, Tona experimenta “momentos pico de ansiedad [que] dan
lugar a la necesidad de drogarse frente a situaciones que es incapaz de manejar. No se siente cómodo, no sabe qué hacer; entonces
bloquea”.
Las situaciones que describe la psicóloga son, en términos técnicos, una “inadecuación a la realidad” a partir de la cual Tona logra
evadirse de la situación que le provoca dolor o angustia, y negar
la problemática de la adicción, proceso que lo va endureciendo. Es
interesante observar cómo él ubica el abuso de sustancias psicoactivas en un plano bajo control, mientras su terapeuta me señala lo
contrario. Ella afirma:
Tona es brillante. Imagínate la cantidad de persuasión que se
requiere para convencerse a uno mismo e incluso hacer dudar
a los demás. En su discurso no miente, está convencido de lo
que dice: es su percepción de la realidad, pero ahí hay una falla.
89Durante las entrevistas con la especialista, abordamos particularmente el caso de Tona
para contrastar-complementar su mirada como terapeuta con el testimonio de él.
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Creo que es una de las cuestiones de Tona más importantes:
interpretar la realidad y luego construir una realidad paralela,
que es lo que relata a otros con total convicción. El sistema de
Tona es brillante para poder sobrevivir, es un mecanismo de
defensa.

La psicóloga se refiere a un aspecto del joven que es fundamental para entender lo que él dice desde otra perspectiva: su capacidad de manipulación. En su testimonio, se refirió al consumo
de drogas como un hecho del pasado, como si esta problemática
estuviera superada. Sin embargo, un mes después de las entrevistas
que tuvimos, Tona abandona por segunda vez el tratamiento de
reinserción porque su problema de adicciones es más fuerte que su
voluntad en este momento. Si bien esto no significa que reincida
en el delito, sí implica que interrumpa el desarrollo completo de su
proceso de reinserción.
LA HISTORIA DESDE ABAJO
La historia desde abajo conserva su aura de subversión
Jim Sharpe, 1993

Escribir desde la perspectiva de la historia desde abajo implica indagar en la historia de vida de los individuos para abrir un diálogo
en el que permean tanto la “auto-representación del sujeto” como
la intención de quien investiga (Sharpe, 1993, p. 40). De acuerdo
con el autor, todo testimonio individual puede complementar e incluso entrar en contradicción con la historia oficial, que en el caso
de Tona estaría representada por el expediente judicial y, de alguna
manera, por el testimonio de su psicóloga.
El aporte de la historia desde abajo consiste en recoger elementos del pensamiento y la experiencia personal del sujeto (Sharpe, 1993), lo cual resulta útil para comprender la perspectiva que
ha construido sobre los acontecimientos, y por lo tanto sobre sí
mismo. En este sentido, privilegiar el testimonio de un joven en
proceso de reinserción social me permite observar el sentido que
él le otorga a su realidad, en diálogo con los conceptos propuestos
al inicio de este texto para intentar comprender el otro lado del
delito. Es decir, el testimonio ofrece dos dimensiones: cómo se ve a sí
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mismo un joven que delinque y cuáles son las razones que —consciente o inconscientemente— lo encaminaron a delinquir, desde su propia perspectiva. Y, inalmente,
detectar cuál es el punto de quiebre que le permite reconocerse a sí mismo de otra
manera y querer cambiar.
Ahora bien, ¿qué tipo de conocimiento o acercamiento a una
realidad determinada provee esta perspectiva de la historia desde
abajo? Las historias de la gente común, dice Sharpe (1993), pueden
aportar aspectos para comprender mejor una época y, en este caso,
detectar las características presentes en un sujeto y que se repiten
en una población determinada. Estas historias comunes podrían
leerse como un puente, en tanto permiten el tránsito de lo individual a lo social, e incluso analizar la dimensión de lo íntimo en la
esfera de lo público. Para el autor, la importancia de estudiar un
individuo a profundidad es equiparable con la dimensión global;
pero también subraya la problemática de tipificar a los sujetos. El
caso de Tona no escapa a ello: si bien desborda la categoría de “gente corriente”, se instala en otra que es la del “delincuente”, o peor
aún, la del “homicida”, categorías que intentaré trascender hasta
llegar al sujeto con emociones.
El testimonio de Tona surge en la dimensión individual de la
memoria y se inscribe en la perspectiva de la historia desde abajo,
abriendo la posibilidad de integrar su relato con los conceptos teóricos para comprender —desde ambas perspectivas— la masculinidad tradicional en torno al fenómeno de la delincuencia juvenil.
De acuerdo con Ronald Fraser (1993), en el proceso de investigación es importante identificar los intereses particulares que
movilizan a quien investiga e interpreta los testimonios. La forma de considerar esa fuente como histórica es demostrando sus
orígenes, lo cual implica que quien investiga se reconozca como
parte integral de la misma. En este sentido, el testimonio de Tona
surge a partir de una serie de encuentros en el marco de un taller
de serigrafía que organicé en Reinserta un Mexicano, A. C., para
tener otros espacios de encuentro más informales que la instancia
de las entrevistas. Esta estrategia funcionó en dos sentidos: como
plataforma creativa y, a la vez, de trabajo etnográfico, en tanto que,
mientras Tona trabajaba con el grupo de jóvenes en las actividades
propuestas, yo hacía mi observación participante. Dicha experiencia fue concebida como un espacio de libertad para la autoexploración (de los jóvenes y mía) y el reconocimiento de emociones, a
partir de un trabajo con la memoria simbolizada, desde las artes
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visuales, y la técnica de la serigrafía. Construimos, en conjunto,
un espacio relacional que me permitió un acercamiento paulatino,
continuo y de confianza mutua con esta población.
LA IMPORTANCIA DE LA MEMORIA
Si tanto en lo individual como en lo colectivo, las posibilidades de ser reconocidos,
de ser tomados en cuenta y contar en las decisiones que nos afectan, dependen de la
expresividad y eicacia de los relatos en que contamos nuestras historias, ello es aún
más decisivo en este permanente “laboratorio de identidades” que es América Latina.
Jesús Martín Barbero, 2003

Partiré del concepto de memoria de Pilar Calveiro (2006) para tratar
de explicar la manera en que ésta representa —en los jóvenes entrevistados en general y en Tona en particular— el dispositivo que
activa su capacidad de reflexionar sobre su propia vida. A partir de
ello, emerge la posibilidad de mirarse a sí mismos y reconocer sus
emociones. La autora plantea que la memoria es un ejercicio que muchas veces no se quiere activar para no recordar el pasado delictivo
y menos aún en las víctimas del mismo. La negación de la memoria corrobora la metáfora de la “caja cerrada” cuyo contendido (la
experiencia vivida) está ahí, pero solapada, oculta; “es la memoria
como el olvido, pero se trata de un olvido lleno y cargado de memoria” (Stern, 2000, p. 17). Lo importante de este tipo de olvido/
memoria es que su ocultamiento no es inconsciente, sino un acto
voluntario que, de alguna manera, busca proteger al sujeto que “olvida” porque se trata de recuerdos peligrosos.
En palabras de Tona: “cuando estaba encerrado corría para
cansarme y dormir; dormía para olvidar”. Para él, recuperar esa
memoria implicaba enfrentarse con sus emociones reprimidas, y
eso lo tornaría vulnerable y, por lo tanto, atentaría contra su masculinidad.
Según Pilar Calveiro (2006), existe una distinción entre el relato histórico y la memoria: el primero se nutre del archivo, mientras que la segunda surge de la experiencia del sujeto, de lo que éste
ha vivido y de la marca que queda inscrita en su historia personal.
De acuerdo con la autora, la memoria es una experiencia única e
intransferible; sin embargo, es factible transmitirla a partir de la
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comunicación. Los jóvenes en proceso de reinserción encuentran
varios canales para compartir su memoria. Generalmente, en los
espacios terapéuticos o con el equipo técnico de Reinserta, e incluso durante las entrevistas conmigo, que fueron un espacio de
desahogo y honestidad, según me expresaron ellos mismos.
La función de la memoria es restablecer aquello que ocupó un
lugar porque tiene los vestigios del tiempo grabados en su interior,
e incluso en el espacio-tiempo de la vida del sujeto (Ricoeur, 1999).
Complementariamente, tal como sugiere Calveiro (2006), la memoria de estos jóvenes se dispara desde el presente, permitiéndoles
buscar/encontrar en su pasado algunas claves para entenderse a sí
mismos en la actualidad. Así es como se verifica su función: abrir
el pasado respondiendo a las necesidades del presente. A continuación, un fragmento de entrevista con Tona:
—Nada se olvida. Me acuerdo de muchas cosas, cuando tiempo atrás jamás me acordaba lo que había hecho el día anterior.
Un amigo me dice: es que te ves más noble, te ves diferente.
—¿Qué es lo que te ayuda en este proceso de reinserción
social?, le pregunto.
—Todo. Me trato de agarrar de todo; yo vengo por todo,
mientras me deje algo bueno. Antes me iba por todo lo que
me dejara dinero, ahora vengo por todo lo que me haga sentir
tranquilo, feliz. Me agarro de… como una cosa espiritual, como
para creer, como para tener fe. Yo estaba seco, ahora por primera vez [en 23 años] he llorado.

El camino que Tona transita hacia la recuperación de lo emocional-espiritual me permite entender la manera en que su ejercicio
de memoria lo ayudó a recuperar del olvido los eventos en los cuales
victimizó a otros; ser consciente de sí mismo y de sus actos; recuperar su humanidad y, en sus propias palabras, perdonarse.910Dicho de
otra manera, se trata de reconstruir el recuerdo para otorgarle un
nuevo sentido a las experiencias vividas y poder resignificarlas. Primero en una dimensión individual, y luego en una dimensión social
a partir de la valoración del otro como sujeto de derechos.
Pilar Calveiro (2006), en su texto Los usos políticos de la memoria,
pone de manifiesto la manera en que el Estado construye la catego-

910Tona manifiesta no estar arrepentido de sus actos; sin embargo, aunque parezca contradictorio, dice haberse perdonado a sí mismo.
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ría del Otro —actualmente el terrorista—1011para legitimar su uso
de la violencia. Si bien la autora se refiere a la dimensión macro,
me interesa retomar el concepto del otro como sujeto peligroso,
sobrante, prescindible. E intentar mostrar —en una dimensión micro—, por un lado, cómo una persona es inscrita en esta categoría
desde la perspectiva del Estado, y, por otro lado, cómo este sujeto
construye su propio “otro” para poder confrontarse. Según esta lógica, los jóvenes que delinquen representan, para el Estado, la figura del Otro:
como delincuentes e incluso como homicidas. Pero, a la vez, ellos
mismos construyen su Otro en un escenario de pares, donde las
relaciones asimétricas de poder definen quién es víctima y quién
victimario. Es decir, al interior del concepto del Otro se esconde
una complejidad en la cual la víctima del Estado puede tornarse, a
su vez, victimario (en un grupo de pares) y constituirse una “amenaza” para la sociedad.
En este sentido, el concepto “zona gris” (Primo Levi, 2004)
describe —en el marco del genocidio nazi, pero extrapolable— el
vínculo que existe entre el verdugo/opresor/victimario y la víctima. El autor utiliza el color gris como metáfora para definir esa
zona de intersección entre el perpetrador de la violencia y la víctima; el gris como color ambiguo que matiza la división entre buenos y malos. Así, la zona gris define la fragilidad de la condición
humana en contextos de lucha por la supervivencia y en condiciones extremas de vulnerabilidad social y desamparo institucional,
donde estos roles se tornan intercambiables.
LAS REGLAS SON PARA ROMPERLAS
En la vida de muchos de los jóvenes en conflicto con la ley penal,
la violencia ha sido parte, medio y consecuencia de una serie de situaciones de riesgo que estuvieron ahí, a su alrededor, sin que ellos
pudieran —en su momento— reconocerlas como tales. Dice Tona:
“Yo soy un chavo de barrio, desde los 10 años empecé a andar en
la calle. Entre los amigos, la fiesta, la droga, el alcohol, el dinero y
cosas así, ¿no? Trataba yo de llevar de la mano la escuela y las cosas
1011Calveiro (2006) va más allá en su definición del Otro, al señalar la construcción de la
categoría del terrorista que permite un estado de guerra constante y una justificación de la
violencia, solapada tras la lucha contra la delincuencia organizada.
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en casa, y esta otra cosa [se refiere a la vida en la calle]. Pero nunca
las pude llevar a la par. Me gustó más la calle, todo el relajo”.
En el caso de Tona, la violencia contenida en sus delitos no
será descrita en términos de cuántos asesinatos implica ser un
multihomicida1112a los 23 años; más bien, lo que me interesa indagar es el lugar que ocupan las emociones en un sujeto que actúa
así, antes y después. Es decir, la forma en la que ejercen la violencia
aquellas personas que se han endurecido tanto que dejan de sentir,
o bien sus sentimientos quedan fuera de la esfera de las expectativas sociales.1213En sus propias palabras:
La razón por la que cometo el delito es como… “una y otra”,
¿no? “Tú me la haces, tú me la pagas”. Por cuestiones igual de
broncas, de droga, de cosas así, se fue haciendo un ambiente
mucho más pesado. Yo caí en unos ambientes muy pesados: estar en la calle, robando, drogándote, haciendo mil y una cosas.
A los 17 años es cuando cometo el delito, llevaba 5 años en todo
ese ambiente. Me encierran por otra cosa muy distinta a todo
lo de atrás. Jamás en la vida había pisado una delegación: siempre me ha gustado hacer las cosas bien, sea bueno o sea malo,
siempre me ha gustado hacerlo bien. Hice en ese momento mil
otras cosas y jamás había llegado a esto. Ya después de tiempo,
entiendo que las cosas pasan por algo. Yo no sé si hoy en día mi
vida fuera igual o estuviera contigo aquí, platicándolo.

En este contexto en el que Tona se desarrolla y con el que interactúa, él se percibe desde una masculinidad autónoma y autosuiciente,
para quien no existe nada más que sí mismo y su propio bienestar.
Según su testimonio, las acciones responden a la persona y no al
contexto: “yo conozco chavos del barrio que crecieron conmigo y
no por vivir en el barrio han hecho lo mismo que yo […]. Si quieres
hacer tu vida así, así la haces”. Se adjudica toda la responsabilidad
de sus actos.
En la masculinidad hegemónica, el poder es clave e implica
—en su aspecto negativo— la imposición del control tanto sobre
1112En términos legales, Tona es multihomicida. Lo que se intenta analizar en este texto es
cómo el ejercicio reiterado de la violencia provoca en el sujeto una imposibilidad de ver al
otro como semejante: sólo puede verse a sí mismo. Por ello, en situaciones límite, las opciones son matar o morir.
12 Este “bloqueo emocional” del que hablo es descrito en estos términos en la bibliografía especializada en masculinidades que ha sido consultada para este trabajo y, sobre todo,
corroborada por el testimonio de Tona e incluso respaldada por la visión de sus terapeutas
sobre su caso.
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otros seres humanos, como sobre las propias emociones (Kaufman,
1987). De esta manera, poder y control están íntimamente ligados
y se manifiestan muchas veces de adentro hacia afuera. Del control
de las emociones (bloqueo interno) al control sobre otros sujetos
(sometimiento) y, finalmente, al control del territorio (violencias).
Pese a sentirse solos y autosuficientes frente a la realidad, estas
personas son parte de un contexto que los conforma y de una red
social que los contiene —o no— y por lo tanto los predetermina.
Sin embargo, en esta primera etapa de negación de la subjetividad,
el sujeto es incapaz de percibir la influencia que ejerce el entorno sobre sus decisiones individuales. En palabras de Tona: “Todo
empezó por mi gusto, nada porque me obligaran. Jamás hice algo
bajo presión o por querer imitar algo o a alguien. Jamás. Yo lo hice
porque a mí me gustó. Me gustó, entre comillas, esa libertad. A mí
me gustaba estar en la calle, de chavito, a las 11 de la noche jugando
futbol, afuera de mi casa; y había gritos que me decían: ‘ya métete’”.
Es interesante ver, a partir de testimonios como éste, cómo
ciertas construcciones sociales son aprehendidas al grado de no
reconocerse su origen, tal es el alcance de naturalización de las
mismas. La dominación masculina tiene su territorio asegurado: no es
necesaria una justificación de conductas, allí subyace. Es así como
la visión que domina en la división de los sexos se expresa tanto
en discursos como en prácticas. Parece “natural” debido a que está
presente tanto en la sociedad (estructura objetiva), como en los habitus (estructura cognitiva), “como un sistema de categorías de percepción, pensamiento y acción” (Bourdieu, 1998, p. 4). La dominación de facto —y universal— excluye, en la práctica, el efecto de
desnaturalización que se refiere a relativizar un fenómeno cuando se
enfrenta con otro. Aquello socialmente consignado a lo femenino
y a lo masculino se encuentra naturalizado como consecuencia de
la confirmación y legitimación de las prácticas sociales en su lógica
repetitiva. Según Bourdieu (1998):
En el marco de este sistema las mujeres se sitúan al interior y
los hombres al exterior, desde donde asumen las actividades
vinculadas al peligro y la visibilidad, ya que el exterior es público; respondiendo a un sistema binario de oposiciones entre
lo que es conferido a lo masculino y lo que es asignado a lo
femenino —distinciones que son sociales pero que han sido
naturalizadas— (p. 5).

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El autor analiza la cuestión desde el origen del reparto de tareas entre hombres y mujeres de acuerdo con una división binaria
y según la idea de que ambos tienen un rol activo en este reparto de
roles. Los hombres se entregan a las actividades de la esfera pública,
mientas las mujeres se dedican a lo que sucede en la esfera privada,
como las actividades del hogar y los cuidados. Así, la validación es
mutua y perpetúa la reproducción de los mismos modelos de comportamiento heredados y, por lo tanto, percibidos como incuestionables. En consonancia con esto, Tona dice: “Yo siempre he tenido
esto: las reglas son para romperlas, dicen que lo prohibido es lo mejor”.
Esta postura desafiante frente a la normatividad es interesante
para introducir el concepto de transgresión, tal como lo define Bataille (2007):
Transgredir lo prohibido no es violencia animal. Es violencia,
sí, pero ejercida por un ser susceptible de razón (que en esta
ocasión pone su saber al servicio de la violencia). Cuando menos, la prohibición es tan sólo el umbral a partir del cual es
posible dar la muerte a un semejante; colectivamente, la guerra
está determinada por el franqueamiento de ese umbral (p. 46).

De acuerdo con el autor —y como el testimonio deja entrever—, la transgresión implica una acción razonada y dirigida al
ejercicio de la violencia. Sin embargo, en las situaciones límite, esa
capacidad de raciocinio se ve bloqueada y provoca que el sujeto
actúe por repetición de modelos de comportamiento, más que por
el uso de la razón. Incluso el autor afirma que en la transgresión de
lo prohibido hay una sujeción a ciertas reglas que le dan sentido. Es
a través de los límites y no de la libertad desde donde se construye
la transgresión, porque no es posible transgredir sin un marco normativo que establezca los límites de las acciones. La frase que Tona
utiliza, “las reglas son para romperlas”, logra ejemplificar esto porque evidencia el reconocimiento de dicho marco normativo y la
conciencia de su infracción. En ese sentido, la transgresión implica
una suerte de “permiso” que el sujeto se autoadjudica para hacer
algo que no está permitido. Y es en ese hacer donde se desencadena
la tracción de la violencia. Justo en este cruce entre transgresión y violencia se
abre el espacio para el análisis de la masculinidad encarnada en Tona, como síntesis
de fuerzas en choque.

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EL COMPORTAMIENTO A PARTIR DE LAS MASCULINIDADES
Hombres y mujeres en un círculo de espejos que relejan indeinidamente imágenes
antagónicas, pero inclinadas a validarse mutuamente.
Pierre Bourdieu, 1998

El comportamiento de Tona —observado a partir de su testimonio—
me permite puntualizar algunos elementos clave del concepto de
masculinidades, de acuerdo con dos autores principalmente: Robert
Connell (1995) y Michael Kaufman (1987). A partir de ambas posturas, reflexiono en este artículo sobre el tipo de masculinidad que
ejerce Tona al transgredir la ley, y cómo va transformándose la misma
a partir del momento en que inicia su proceso de reinserción social.
Michael Kaufman (1987) afirma que existe más de una masculinidad, pese a la hegemonía y la subordinación; mientras Connell
(1995) subraya que la masculinidad está enmarcada en una estructura más grande que la contiene, y por lo tanto debe ser entendida
como parte de un todo y no de forma aislada. Para este último,
masculinidad es un concepto relacional porque existe sólo en relación con la feminidad y otras masculinidades, y cada sociedad
construye su concepto con base en la clase de sujeto que supone
masculino. De acuerdo con el autor, en esta construcción ha habido cuatro enfoques diferenciados lógicamente, pero mezclados en la
práctica, que enunciaré brevemente a continuación.
El enfoque esencialista selecciona un rasgo que refiere al núcleo
de lo masculino (a su esencia), a lo cual agrega algunos rasgos de la
vida de los hombres para construir lo masculino. El enfoque positivista enfatiza el comportamiento; es decir, lo que los hombres son en
la práctica. Por su parte, el enfoque normativo reconoce que los términos masculino y femenino refieren al género y no al sexo, lo cual
amplía la definición de masculinidad al deber ser. Ejemplo de esto es
la manera en que los jóvenes introyectan ciertos modelos, a veces
contradictorios, sobre cómo debe ser la masculinidad.
En el caso de la población en conflicto con la ley penal, a la
cual pertenece Tona, la mayoría de los jóvenes, cuando recuperan
su libertad, aspiran a ser custodio, policía o militar porque asumen,
según sus propios testimonios y los del equipo técnico de Reinserta
un Mexicano, A. C., que así tendrán la posibilidad de ejercer la autoridad desde la violencia. Esto resulta peligroso porque podría dar
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lugar a un circuito cerrado de transgresión y violencia y de roles
intercambiables entre víctima y victimario.
La adscripción a los modelos de género heredados por parte
de hombres y mujeres, que suponen un comportamiento esperado por la sociedad, es un aspecto esencial que se busca modificar
durante el proceso de reinserción social. Esto implica un proceso
paulatino de repensar la construcción del género, mostrándoles a
las y los jóvenes otras formas de elaborarla, a partir de un comportamiento fundado en la equidad y el respeto. Por ello, la perspectiva
de género representa un eje transversal en el trabajo de reinserción
social, a través del cual van construyéndose otras formas posibles
de ser hombre y de ser mujer.13
Retomando a Connell (1995), el cuarto enfoque que refiere es
el semiótico, que deja de lado los rasgos de la personalidad y se basa
en diferencias simbólicas que provocan contraste entre lo masculino y lo femenino, construyendo así una definición de masculinidad
por oposición a feminidad. En síntesis y ante todo, la masculinidad
forma parte de las prácticas de género y lo fundamental es el proceso
de formación de dichas prácticas. Más allá de los enfoques e incluso
de los intentos de definir masculinidad, el autor propone:
Centrarnos en los procesos y relaciones por medio de los
cuales hombres y mujeres llevan vidas imbuidas en el género. La masculinidad […] es al mismo tiempo la posición en las
relaciones de género, las prácticas por las cuales los hombres
y mujeres se comprometen con esa posición de género, y los
efectos de estas prácticas en la experiencia corporal, en la personalidad y en la cultura (p. 35).

Es decir, el género debe ser el marco de interpretación para
la posición que ocupa el sujeto, sus prácticas y los efectos de las mismas, junto a otras categorías como clase, raza e incluso edad en este
caso, por tratarse de una población juvenil.
Ahora bien, con la intención de identificar estos elementos en
el caso de Tona y aterrizar estos conceptos en la realidad observada, partiré de un breve relato de su historia de vida para comprender mejor el proceso de formación de su masculinidad.
1314Reinserta un Mexicano, A.C., tiene un equipo de trabajo conformado mayoritariamente
por mujeres y responde a un modelo familiar (casa de medio camino), al interior del cual
buscan crear relaciones fundadas en el afecto y la cercanía. Por ello, el equipo de trabajo es
numeroso, lo cual les permite profundizar en los vínculos.
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Según su testimonio, la posición que él asume (hereda socialmente) en las relaciones de género al interior de su familia es la del
“hombre de la casa”, única figura masculina (no tiene hermanos,
su madre es soltera y su padre biológico es un militar ausente que,
según el análisis de su testimonio, ha confundido autoritarismo
con autoridad en la crianza). En este contexto, Tona interrumpe la
convivencia con su madre y busca su independencia a los 14 años,
por las razones que él refiere de la siguiente manera:
Mi familia siempre me decía: aprende de tu mamá, estudia. No
tengo hermanos, vivía con mi mamá en un cuarto con toda
mi familia en el resto de la casa. Compartíamos un comedor
todos, y el baño; pero cada quien tenía su cuarto. Eran como
ocho los hermanos de mi mamá, más aparte hijos… Pero mi
mamá ahorraba para construir la casa, mientras iba a la universidad, donde estudió Relaciones internacionales.

En la construcción de su propia autonomía, Tona elige un camino diferente al modelo de “vida bien” que su madre procuró inculcarle. Su vía, por el contrario, tiende al ejercicio de la violencia
entre pares, o entre masculinidades, como mostraré más adelante.
Estas prácticas producen efectos transgresores en su conducta que
lo encaminan a la comisión de delitos y a su posterior encierro durante 5 años.14
Por su parte, Kaufman (1987) subraya la asociación generalizada de masculinidad con la dupla poder-control, la cual se complementa con otra: dolor-temor. Esta última se encuentra en la
base de la construcción de la anterior y es la barrera infranqueable
que impide la manifestación de las emociones, como introduje al
inicio del artículo.
Existe una gran complejidad al interior de la estructura de género, en tanto organiza la práctica social e involucra, además, otras
estructuras que trascienden el género (como las categorías de raza
y clase), permitiendo el reconocimiento de variadas masculinidades (Connell, 1995).
La clave del concepto de género está en que no sólo evidencia las
relaciones de poder entre hombres y mujeres, sino también su inte1415Según Connell (1995), el género se configura en varios niveles: lo individual; el discurso,
la ideología o la cultura y por último las instituciones. En el caso de Tona, me refiero a la
familia como propulsora de un modelo de comportamiento que influye directamente en el
primer nivel de configuración de la masculinidad.
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riorización, es decir, la manera en que el sujeto se apropia de lo heredado y lo pone en práctica (Kaufman, 1987). En este sentido, podría
decirse que Tona encarna una masculinidad heterosexual, mestiza y
de clase media-baja debido a que —si bien su madre es profesional
universitaria— él nace y crece en una zona de la ciudad en la que
conviven altos contrastes económicos y donde la violencia en la calle
es un elemento cotidiano. “La masculinidad no es un tipo de carácter
fijo, el mismo siempre y en todas partes. Es, más bien, la masculinidad
que ocupa la posición hegemónica en un modelo dado de relaciones
de género, una posición siempre disputable” (Connell, 1995, p. 39).
Sin embargo, es posible reconocer las prácticas y relaciones al
interior del género, que construyen los patrones más importantes de
masculinidad y prevalecen en la actualidad. El autor menciona cuatro
de ellos que reseñaré brevemente para centrarme en el último, porque
representa el patrón de masculinidad que he detectado en los jóvenes
entrevistados de la Ciudad de México y particularmente en Tona.
El primer patrón es la hegemonía, entendido como la legitimidad
comúnmente aceptada del patriarcado, que implica la subordinación de las mujeres frente a la dominación de los hombres. El segundo
es la subordinación, que refiere a relaciones de dominación dentro de
un mismo género (la subordinación del hombre gay con relación al
hombre heterosexual e incluso entre dos hombres heterosexuales
cuyo poder es desigual, aunque el autor no hace referencia a esto
último). El tercer patrón importante en la construcción de las masculinidades es la complicidad, que se relaciona con la masculinidad
hegemónica (en el sentido de que los hombres que practican todos
los patrones hegemónicos de la masculinidad parecen ser minoría).
Y por último, la marginación, que involucra claramente las estructuras de raza y clase, generando una plataforma en la cual ocurre
una violencia entre masculinidades marginales, donde es posible enmarcar
las peleas barriales en las que Tona refiere haberse involucrado en
su testimonio. En estas situaciones, si bien se dan al interior de un
grupo de pares en igualdad de condiciones —marginales—, siempre hay un sujeto capaz de ejercer mayor poder que el resto. Al
respecto, Tona dice: “Era él o era yo. A que lloraran en su casa o que
lloraran en la mía, preferí mil veces que lloraran en la suya”.
Estas palabras hacen alusión al delito como parte de situaciones límite que resultan habituales en los contextos donde viven los
jóvenes que entran en conflicto con la ley penal, caracterizados por
focos rojos de venta de sustancias psicoactivas, portación ilegal de
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armas, múltiples enfrentamientos con la policía.15 De acuerdo con
esto, Tona representa un claro ejemplo de masculinidad marginal
donde el uso de la violencia, como estrategia de afirmación de dicha masculinidad en enfrentamientos de grupo, no sólo está justificado, sino, incluso, autorizado socialmente (Connell, 1995, p. 44).
Klaudio Duarte (2016) explora la categoría de género en la juventud desde la masculinidad, enfocándose en su creación y práctica
cotidiana.16 El autor plantea que el género se construye en y es producto de la reproducción patriarcal de la socialización; por lo tanto,
es variable según el momento histórico y social. Analiza la construcción de las masculinidades a partir de una propuesta de Kaufman
(1989) que implica tres relaciones: el hombre consigo mismo, el hombre con
las mujeres y el hombre con otros hombres. Resulta interesante que, a esta
triada, Duarte agrega una variable más: la relación de lo masculino con “el
medio social” (Duarte, 2016, p. 108). Desde esta perspectiva de análisis,
observa la calle como escenario de producción, demostración y reproducción de las masculinidades en jóvenes varones de contextos
empobrecidos, lo cual le permite mostrar cómo se crean las masculinidades en un contexto de socialización con estas características.
La calle, como territorio de “expulsión social” (Duarte, 2016,
p. 109), resulta fértil para la transgresión y la competencia. Allí se
construye y reproduce un modelo de masculinidad vinculado con
la autoafirmación y la hombría —asociada a la superación del dolor
y la adversidad—, donde masculinidad es, a la vez, premio y esfuerzo. Este escenario de encuentro entre pares constituye una posibilidad de identificación y vivencias compartidas, un espacio dual
de competencia y afecto donde se aprenden y aprehenden tanto la
masculinidad como la afectividad. De acuerdo con el autor, los varones viven comparativamente la presencia de las mujeres, y de dicha
comparación surgen dos expresiones. Por un lado, se manifiesta
el miedo y el rechazo a lo femenino (ya sea por distanciamiento o
contradicción); y, por otro lado, se abre una vía para la construcción de una masculinidad alternativa (en relación de semejanza). Así, la
tensión masculina frente a lo femenino es producto de la visión
estigmatizada que los varones tienen de las mujeres. Esto genera
15 Éstos son datos que elabora la Subsecretaría del Sistema Penitenciario de la Ciudad de
México con base en la información sobre la procedencia de su población en conflicto con
la ley penal.
16 El autor observa cómo las identidades de género se elaboran en relación con las identidades juveniles y ambas en vínculo con otras variables, como la clase social y la raza.
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una serie de comportamientos complejos y contradictorios para
los hombres, que los coloca en una posición que oscila entre seguir sosteniendo la masculinidad tradicional o posicionarse desde
una masculinidad renovada. Esta última —tendiente a reconocer la
semejanza y la equidad de género— supone perder los privilegios
adquiridos y puede derivar, en ocasiones, en un retroceso hacia la
masculinidad tradicional. El autor evidencia la tensión que supone
la construcción del género entre el ser y el deber ser (las expectativas sociales sobre el comportamiento adjudicado a cada género),
que se cristalizan en cumplir o no con el rol socialmente heredado.
Estas tensiones ubican a las y los jóvenes “a medio camino en sus
procesos de construcción de identidades” (Duarte, 2016, p. 122), y
esto, en cierto sentido, los vulnera.
DE LOS ESTEREOTIPOS A LAS EMOCIONES
Como se ha mostrado a través del caso de Tona, la delincuencia juvenil resulta indisociable de la violencia. Por lo tanto, es ineludible
la relación entre juventud, violencia y masculinidades. Juan Carlos
Ramírez Rodríguez (2010) busca identificar las lógicas a través de
las cuales operan las distintas formas de violencia y algunos de sus
elementos constitutivos en las bandas juveniles. Ya he mencionado
las características que se observan en la masculinidad; ahora me gustaría profundizar en la forma en que los jóvenes asumen ese estereotipo, a partir de la identificación de dos niveles de encarnación del mismo.
El primer nivel implica un enfriamiento-endurecimiento de la
persona hasta llegar al bloqueo de sus emociones. El segundo nivel
conduce al sujeto a la transgresión de la norma a partir del uso de
la violencia, a causa de no poder percibir al otro (víctima) como
sujeto de derechos. En la población investigada, es en este nivel
donde sucede el delito y aparece un punto de quiebre que inaugura
lo que propongo como un tercer momento en la vida de estos jóvenes:
un proceso de sensibilización o espiritualidad a partir del cual pueden
recuperar su propia humanidad, permitirse sentir, e incluso ser compasivos.17
17 En entrevista, Tona me manifestó en reiteradas ocasiones su interés por ayudar a gente
que lo necesite y del placer que eso le provocaría, fenómeno que al parecer es usual y surge
de la vivencia de esta situación en la propia experiencia de vida.
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Este momento de recuperación de lo emocional está íntimamente ligado con el proceso de construcción de la masculinidad,
sólo que a la inversa: “La adquisición de la masculinidad hegemónica (y la mayor parte de las subordinadas) es un proceso a través
del cual los hombres llegan a suprimir toda una gama de emociones, necesidades y posibilidades, tales como el placer de cuidar de
otros, la receptividad, la empatía y la compasión, experimentadas
como inconsistentes con el poder masculino” (Kaufman, 1987).
De acuerdo con el autor, dichos sentimientos son detenidos
para que no limiten la capacidad de autocontrol y porque están
directamente vinculados con la feminidad. En este sentido, las
emociones suponen una amenaza para el dominio de los hombres
sobre sí mismos y, por lo tanto, construyen una barrera como estrategia de protección.
En un intento de localización territorial de estos tres niveles
(bloqueo emocional, transgresión de la norma y resignificación o
desbloqueo), según lo analizado en este artículo se observa que el
primer nivel se desarrolla en el barrio, donde juego y violencia se funden y confunden. El segundo nivel interrumpe la libertad e inaugura
el periodo de encierro por el delito cometido. El tercer momento inicia
cuando los jóvenes comienzan el proceso de reinserción social, es decir, la transición del encierro a la libertad.
Regresando a Kaufman (1987), no sólo es estrecha la relación
entre poder y dolor-temor, sino que el primero es una respuesta
frente al segundo e, incluso, es una relación directamente proporcional (a mayor temor, mayor necesidad de ejercicio del poder).
Éste puede estar dirigido hacia otros sujetos o cobrar modalidades
autodestructivas, como las adicciones.
A partir del tercer momento, el desbloqueo de las emociones sucede
durante el proceso de reinserción social y se hace posible a través
de la revisión de la memoria de los acontecimientos, su relectura,
resignificación y, finalmente, un trabajo de cara a las emociones
que les permite sensibilizarse.

REFLEXIONES CONCLUSIVAS
El eje de sentido de este artículo se centró en observar a través de
un estudio de caso, el de Tona, cómo la construcción de un estereoTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�DEL JUEGO A LA TRANSGRESIÓN Y DE LA MASCULINIDAD A LAS EMOCIONES

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tipo de hombre va creando escenarios de violencia donde poder y
control son la contracara del miedo, que ha sido bloqueado junto
al resto de las emociones. Este bloqueo habilita al joven masculinizado a victimizar a otros sin la posibilidad de dimensionar el daño
perpetrado desde lo emocional. En estos escenarios de violencia
habitual, se abre para los jóvenes el espacio de juego —“las canchas
del vicio”—, donde crecen y se desarrollan. Este espacio se va tornando, poco a poco, en un territorio minado de factores considerados de riesgo, donde el consumo de sustancias psicoactivas puede
devenir en adicciones y el tiempo de ocio en la transgresión a las
normas establecidas.
Sin embargo, he querido señalar un aspecto que identifico
como parte del proceso de reinserción social cuando éste es “exitoso”; es decir, el reconocimiento de las emociones desde la recuperación y resignificación de la memoria a través del testimonio.
Cuando esto sucede, se puede hablar de experiencias positivas, en
tanto los jóvenes comienzan a ser capaces de percibir al otro como
sujeto de derechos y repensar las identidades de género para construir masculinidades no violentas, como efectivamente ha ocurrido en el caso analizado. Asimismo, resulta importante la última
fase de la reinserción social, cuando se desarrolla paralelamente un
proceso de espiritualidad o afectividad que conduce a los jóvenes
hacia la reflexión y, por lo tanto, hacia un autoconocimiento en un
nivel más consciente. Aquí podríamos esperar un tránsito ya no
del juego a la transgresión, sino de la masculinidad tradicional a
masculinidades no hegemónicas. O, al menos, a una conciencia de
otras masculinidades posibles.
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�El Desarrollo Histórico de la Democracia
Electrónica y sus Implicaciones Políticas
The Historical Development of Electronic Democracy
and its Poliࢼcal Implicaࢼons
JORGE AGUIRRE SALA*

► RESUMEN
Indagar el desarrollo histórico de la democracia electrónica
implica un escrutinio que deriva en las contemporáneas implicaciones de la tecnopolítica. La tecnopolítica se explica al
margen de los debates acerca del modelo democrático específico para anidar la versión electrónica, de su capacidad democratizadora ante la real politik, y la viabilidad de transferencia a
diversas escalas políticas. Sin embargo, las reflexiones conclusivas arriban a las pretensiones de la democracia electrónica
y la tecnopolítica de cara a nuevas resistencias generadas por
la tecnología: la cooptación de los usuarios, la fragmentación
social y la vigilancia.
Palabras clave: Democracia digital | Teledemocracia | Ciberdemocracia |
Tecnopolítica.

► ABSTRACT
The question what is electronic democracy? The scrutiny of
electronic democracy in political and technological aspects
is approached with a historical perspective and opts for techno-politics. Techno-politics does not explains the debates
about the specific democratic model for nesting the electronic
version, of his democratizing capacity before real politik, and the
viability of transfer at various political scales. The conclusions
arrive at the pretensions of electronic democracy and techno-politics in the face of new resistance generated by technology: user co-optation, social fragmentation and surveillance.
Keywords: Digital democracy | Teledemocracy | Cyberdemocracy |
Technopolitics.
* Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Sociales. Correo electrónico: jorgeaguirresala@hotmail.com
Recibido: 17 de diciembre de 2019 | Aceptado: 29 de enero de 2020
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ISSN 2007-1205 | pp. 55-79

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INTRODUCCIÓN
La búsqueda de la organización política más democrática se intensifica con cada aporte de las tecnologías de información y comunicación (TIC), pues la democracia electrónica (e-Dem) pretende aportar soluciones a las crisis políticas. Vedel (2003) lo anotó
maravillosamente: “¿Cómo no dejarse seducir por un discurso que
pretende compensar la impotencia de los humanos por el poder
de las máquinas?” (p. 259). Al enfrentar las dificultades políticas
de la democracia con los aportes de las TIC, emergen interrogantes
específicas; quienes conciben la democracia principalmente como
un procedimiento electoral cuestionarán sobre los riesgos y ventajas del voto electrónico. Quienes ven en la democracia un sistema
de representación del poder ciudadano en los agentes políticos,
preguntarán hasta qué punto y de qué manera las TIC logran acercamientos entre los electores y sus gobernantes. Los interesados
en una democracia de índole directa y participativa atenderán las
maneras en que las TIC podrían introducir y favorecer nuevas modalidades de participación y deliberación. En paralelo a estas preguntas específicas, existen otras inquietudes generales: ¿internet es
capaz de aumentar la calidad de la democracia?, ¿pueden las TIC
transformar organizaciones políticas (parlamentos, instancias del
poder ejecutivo, partidos políticos, plataformas de representantes,
organismos autónomos) en instituciones más democráticas?, ¿las
nuevas TIC son capaces de generar modalidades democráticas con
capacidad autogestora —como la atribuida a la inteligencia colectiva o artificial—, para superar sus propios déficits?
Para la extensión de este texto, tomando en cuenta el dato proporcionado por Ricci (2013) —para el año 2013 el término democracia electrónica (sin considerar sus variados sinónimos) se ha utilizado
en casi 1,600 artículos académicos y en 2’330,000 páginas web (p.
36)—, resulta imposible abordar la amplitud de las interrogantes
anteriores. Por ende, con menores aspiraciones, se pretenden sólo
dos objetivos: 1) describir el desarrollo histórico de la democracia
electrónica (e-Dem); y 2) aludir sólo a algunas de las implicaciones
políticas de la “tecnopolítica”. No puede ignorarse que una pregunta aparentemente tan sencilla como ¿qué es la e-Dem? advierte
aspectos que quedarán pendientes: los debates acerca de un modelo específico de democracia para anidar la versión electrónica, la
concomitante evolución de la democracia con los avances tecnoTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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lógicos y las exigencias de la nueva cultura digital; la evaluación de
la capacidad democratizadora de la e-Dem ante las objeciones de
la real politik; el balance de los usos políticos de la tecnología (para
democratizar o controlar); la viabilidad de transferir las mejores
prácticas electrónicas a diversas escalas políticas. Sin embargo, en
las reflexiones conclusivas, al menos se advierten las pretensiones
de la e-Dem y la tecnopolítica de cara a las resistencias y los nuevos
problemas generados por la tecnología: la cooptación de los usuarios, la fragmentación social y la vigilancia.
1. DESARROLLO HISTÓRICO DE LA DEMOCRACIA ELECTRÓNICA
Aunque en las décadas de 1930 y 1940 los artefactos o aparatos con
que se ejerció la comunicación masiva no eran electrónicos, en su
uso puede hallarse el nacimiento de la hoy denominada e-Dem. En
los Estados Unidos de América, los aparatos de radio aportaron una
innovación en la participación política. El presidente Roosevelt hizo
uso frecuente de la radio, convirtiéndola en un medio de comunicación que vinculó a los ciudadanos con su representante político más
allá de las campañas electorales. No es fortuito que Roosevelt haya
obtenido con facilidad tres reelecciones presidenciales.
La televisión tardó más en popularizarse. Sin embargo, la influencia que ejerce junto con la radio en la esfera política es más rápida y quizá menos analítico-reflexiva que la ejercida por la prensa.
Entre los hechos destacados está el primer debate presidencial televisado en los Estados Unidos el 26 de septiembre de 1960. Mucho
se ha escrito sobre la victoria de Kennedy sobre Nixon a efecto de
ese debate, probablemente el único que haya logrado cambiar las
tendencias previas de las audiencias. Diecinueve años después del
debate entre Kennedy y Nixon, Anne Saldich (1979) describe los
impactos de la radio y la televisión en los procesos electorales de
Estados Unidos, al restar poder e influencia a la prensa que hasta entonces había filtrado la comunicación entre los representantes políticos y los ciudadanos. Saldich instauró el primer registro del que
hay noticia sobre el vocablo democracia electrónica, aunque no utilizó el
acrónimo e-Dem y no pudo hacer referencia a internet.
La influencia de la televisión dio origen al término teledemocracia. El primer registro de este término (teledemocracy) lo utilizó Becker en 1981 para explicar cómo el poder político regresa al pueblo
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a través de la participación realizada en televisión. Becker (1981)
definió la teledemocracia como:
el término acuñado por la ayuda electrónica, la comunicación
política rápida y bidireccional: que podrían ofrecer los medios
para ayudar a educar a los votantes en varios temas, para facilitar discusión de decisiones importantes, para registrarse en
encuestas instantáneas, e incluso para permitir que la gente
vote directamente en política pública (p. 6).

Las referencias hacen alusión a proyectos piloto; por ejemplo,
el proyecto de Hawaii Televote, soportado por la Universidad de
Hawaii, que buscaba generar los espacios deliberativos para orientar la opinión pública en temas de alta complejidad política.
Seis años después, Christopher Arterton (1987) evaluó la efectividad de 13 proyectos piloto de teledemocracia. La participación
ciudadana, a través del efecto de transparencia y posesión de los
medios de comunicación, sintió que la teledemocracia promovía la
democracia directa, pues la televisión permitió acceder a grandes
volúmenes de información relevante para tomar decisiones y luego maximizar la participación a través del televote. Lo fundamental
para los teledemócratas fue el desplazamiento de la clase política
predominante, es decir, de los representantes que llegarían a ser
sustituidos por la participación ciudadana deliberativa.
Ahora bien, el voto a distancia para ejercer una democracia
directa había sido concebido en los Estados Unidos por Richard
Buckminster Fuller desde 1962. Theodore Lewis Becker, Ted
Daryl Becker y Christa Daryl Slaton denominan en su texto The
future of teledemocracy a Buckminster el “Julio Verne de la Democracia
electrónica” (2000, p. 11), por su capacidad inventiva e imaginativa
de aplicar el teléfono, el radar, el telégrafo, la radio y sobre todo la
televisión a los procesos democratizadores. Buckminster describió
la democracia directa por medio de las expresiones “sí” o “no”, en
señal de aprobación o desaprobación a los proyectos de política
pública. Lo importante de su visión consistió en desplazar a los representantes políticos de las decisiones sobre los proyectos públicos. Aunque con un simple “no” o “sí”, la democracia sólo avanzaba
hacia una versión plebiscitaria y no cabalmente deliberativa.
Entre los años 1984 y 1987 se hace usual la expresión “democracia electrónica” debido a las prácticas propagandísticas de
las campañas presidenciales en los Estados Unidos. De ahí que el
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uso de la televisión se volcara para facilitar proyectos de participación política. Ante las propuestas de Arterton (1987), David Broder
(1987) escribió un editorial en el Washington Post en el que cuestionaba: ¿Puede la tecnología proteger a la democracia? Treinta años después,
Peters (2017) sigue con la misma inquietud: ¿Puede la tecnología salvar
la democracia? Y Coleman (2017) extiende la duda hacia la pregunta:
¿Puede internet fortalecer la democracia? El texto de Peters no sólo hace
referencia a los aportes tecnológicos y electrónicos con que pueden y deben contar los principales actores políticos (electores y
representantes parlamentarios), sino que también hace alusión al
modelo democrático conocido como “democracia líquida”,1 cuya
misión es saldar el déficit de los modelos representativos a través
de diversas modalidades donde la representación y la participación
directa pueden mezclarse.
El desarrollo de la electrónica no es ajeno a la demanda democratizadora; ello explica por qué las denominaciones democracia
electrónica y teledemocracia se usaban indistintamente para promover la
participación ciudadana. Por ejemplo, el vocablo teledemocracia describió proyectos de la Red Electrónica Pública en Santa Mónica,
California, y en el Whole Earth Electronic Link soportado por la
Electronic Frontier Foundation, activa todavía hasta el día de hoy.
La e-Dem se concibió como teledemocracia (Dutton, 1992) por
su condición telemática. En los Estados Unidos, durante los años
noventa, fue bien conocido el proyecto de la e-Dem de Ross Perot,
candidato independiente en las elecciones presidenciales de 1992.
Perot promovió el desarrollo de Electronic Town Meetings y Dave
Hughes colaboró creando un portal de enlace con Perot durante
su candidatura. Era la segunda ocasión que Hughes intentaba un
proyecto político en línea, pues ya lo había experimentado en las
elecciones presidenciales primarias de 1984 para promover la candidatura de Gary Hart entre los demócratas.
A principios de los años noventa del siglo XX, también emergió
el uso lingüístico de la expresión ciberdemocracia, vocablo ligado a la
expresión del ciberespacio (Rheingold, 1993). La ciberdemocracia
abogó por la democracia directa y la idea de un espacio sin espacio,
es decir, un lugar virtual. Con ello se iniciaría la pauta para una
1 Puede consultarse literatura en español al respecto: Aguirre, J. (2017). Introducción a la democracia líquida. México: Cámara de Diputados, LXIII Legislatura. Recuperado de: http://bibliote
ca.diputados.gob.mx/janium/bv/lxiii/intr_demo_liq.pdf
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teoría política que no sólo cuestionaría la territorialidad, sino la
limitación de los ciudadanos a una representatividad limitada por
su territorialidad.
En 1994 Steven Clift, según su propio proyecto E-Democracy.
org, se otorga el crédito de haber acuñado el término democracia electrónica. Aunque, como se ha dicho, en 1979 Saldich había utilizado
el término en referencia a la radio y la televisión y no por la vía
de internet. Una variedad de referencias (Gastil, 2000; Brundidge y Rice, 2008, entre los más divulgados) indican que Scott London preparó un texto intitulado “Democracia electrónica” en 1993
para la Kettering Foundation en Ohio, pero las únicas evidencias
de dicho texto son las referencias bibliográficas que no desarrollan
el concepto. En 1995, Mark Bonchek promovió la interactividad
entre ciudadanos, al margen de los representantes políticos, para
propagar mecanismos de mediación, la reducción de costos y cuotas en las transmisiones informativas de gran volumen. Bonchek
incrementó la complejidad de la interacción ciudadana en línea e
inició la consolidación de los “ciberdemócratas”. Aunque el modelo
de Bonchek se había basado en otras propuestas (Snider, Deutsch
e Easton, 1994), dio auge a internet para convertir audiencias pasivas en agentes activos dentro de los partidos políticos.
No obstante, la democracia electrónica se desarrollaba solamente como la participación ciudadana desarticulada y no alcanzaba a consolidarse en un concepto robusto por carecer de un
sistema o diseño sólido. Fue hasta 1997 cuando Martin Hagen propuso una definición útil de la e-Dem:
Los conceptos de democracia electrónica, como los defino, se
refieren a teorías que tienen que ver con computadoras y/o
redes informáticas como herramientas centrales en el funcionamiento de un sistema político democrático. Una “democracia electrónica” es cualquier sistema político democrático en el
que las computadoras y las redes de computadoras se utilizan
para llevar a cabo funciones cruciales del proceso democrático, tales como información y comunicación, articulación y
agregación de intereses y toma de decisiones (tanto la deliberación como la votación) (s.p.).

Como lo sugiere Hagen, la e-Dem tendría que extenderse a las
dinámicas centrales de un sistema concebido en su totalidad: desde
los aspectos más básicos de la información hasta los más importanTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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tes en la toma de decisiones, pasando por los complejos derroteros
de la deliberación y la votación.
Bonchek (1997), junto con Hacker y Todino (1996), asume que
los aportes de la e-Dem resultarán benéficos para la democracia en
los Estados Unidos, simplemente porque llevaría al poder a más
personas que el modelo de teledemocracia, pues la e-Dem incrementa el potencial representativo gracias al uso de la web.
Mientras tanto, en Francia, entre 1999 y 2011, el emprendedor André Santini, miembro del Parlamento y alcalde de la Ciudad
de Issy les Moulineaux, organizó 12 foros y varios certámenes de
e-Dem. La idea tuvo cierto eco porque el presidente Sarkozy promovía el voto electrónico como una solución al abstencionismo.
Por lo anterior puede conjeturarse que la e-Dem nació con la
paulatina incorporación de las incipientes tecnologías electrónicas
a los procesos democráticos que existían previamente. Dichos procesos se ubicaron en el modelo de la democracia representativa a
través de las actividades necesarias para las elecciones. Pero como
es bien sabido, la democracia representativa y los procesos electorales poseen déficits, entre ellos, la limitación de la participación
directa y deliberativa de los ciudadanos en la definición de las políticas públicas. De ahí que la e-Dem constantemente apunte a la
añoranza de una mayor participación en el modelo de democracia
directa con fuertes elementos deliberativos.
La literatura sobre e-Dem, una y otra vez, apunta a empoderar
a alguno de los polos del péndulo político: los medios electrónicos
auxilian a los políticos en sus tareas de campaña, procesos de elección, cercanía con el electorado. En el otro extremo, auxilian a los
ciudadanos a acercarse a sus representantes y, en el mejor de los
casos, a intentar constituirse en agentes participativos en las decisiones legislativas y ejecutivas.
El mundo político institucionalizado latinoamericano también utilizó los aportes de las TIC desde la década de los noventa.
El voto electrónico se utilizó por primera vez en Brasil en 1996,
en Venezuela en 1998 y en muchos otros países durante la primera
década del siglo XX. Pero la democracia electrónica emerge como
algo más amplio que el voto electrónico. Un grupo de connotados
expertos definió la democracia electrónica:
La e-democracia consiste en todos los medios electrónicos de
comunicación que habiliten/ayuden a los ciudadanos en sus
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esfuerzos por supervisar y controlar gobernantes/políticos
sobre sus acciones en el poder público. Dependiendo de qué
aspecto democrático se esté promoviendo, la e-democracia
puede emplear diferentes técnicas: 1) mejorar la transparencia del proceso político; 2) facilitar la participación directa y la
participación de los ciudadanos; y 3) mejorar la calidad de la
formación de opinión mediante la apertura de nuevos espacios
de trabajo (Trechsel, Kies, Mendez et al., 2004, p. 3).

En efecto, la e-Dem no se limita al proceso de la votación durante las elecciones. Desea abarcar todas las actividades políticas:
la expansión de la participación ciudadana y el derecho de soberanía en procesos de participación por consultas en línea, voto electrónico, involucramiento en el diseño de políticas públicas, entre
otras cosas.
La e-Dem, en la actitud más optimista, enfatiza la participación política como un valor central en el proceso de toma de
decisiones. La e-Dem procede con tres estrategias: la concepción
prescriptiva de la democracia, el diseño democrático y el comportamiento participativo. La primera estrategia enfatiza la participación política como un valor central en la toma de decisiones. El
diseño democrático busca que la participación se dé a través de los
nuevos medios digitales. El comportamiento alude a todos los tipos de participación. No obstante, durante la expansión de las versiones web 1.0 a 2.0 y su incorporación a los ámbitos del gobierno,
se dio pauta para confundir la e-Dem con servicios del gobierno
electrónico (e-gov) y concepciones del gobierno abierto (o-gov)
(West, 2005).
Lusoli (2005) advirtió que la e-Dem ha sido utilizada como
un dispositivo retórico por una generación de políticos que recurrieron al mito del cambio y la gobernanza innovadora, para
maximizar su identidad y oferta. Es decir, como si las tradicionales vías informativas de los representantes políticos, por el mero
hecho de ampliarlas con actividades electrónicas u online, trajeran
una versión de la política que aportara mayor calidad a las prácticas democráticas. Con esa confusión ha sido fácil esperar que la
e-Dem constituyera la nueva versión de la democracia que resolverá los problemas y limitaciones de la propia naturaleza política
del modelo democrático. Por esta misma razón también hay una
confusión entre la e-Dem (en tanto medio instrumental informativo-comunicativo) y la democracia líquida (en tanto modalidad
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democrática que otorga mayor alcance a la participación soberana
del ciudadano común).
Renault (2013) ha visualizado con precisión el origen de la
confusión entre democracia electrónica y democracia líquida.
Apunta que:
La noción y el dispositivo técnico de la “democracia líquida” provienen de un doble proceso iniciado en la década de
los noventa: el desarrollo del hacktivismo caracterizado por
una nueva forma de cultura política que considera al individuo como el único actor legítimo y tiene como marco ideal la
transparencia, el intercambio de conocimientos y la participación ciudadana (Samuel, 2004); y la apropiación por parte de
actores públicos y políticos de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) mediante la experimentación de
dispositivos técnicos realizados a escala europea (s.p.).

Es decir, la incorporación de la electrónica a la democracia,
por parte de las actitudes más democratizadoras, no ha buscado
facilitar la tarea democrática con las tecnologías sólo para obtener calidad representativa, sino para implementar nuevos procesos
políticos en modelos menos verticales. No en vano la revista Time
eligió en su portada, para el personaje del año 2006, a los internautas, “por fundar y estructurar la nueva democracia digital” (Grossman, 2006), dando auge a ese apelativo.
Por su parte, la Unión Europea considera que la e-Dem es:
El apoyo y fortalecimiento de la democracia, las instituciones
democráticas y los procesos democráticos por medio de las TIC
[…] una oportunidad para permitir y facilitar el suministro de
información y deliberación, fomentar la participación ciudadana con el fin de ampliar el debate político, y favorecer una
mejor y más legítima adopción de decisiones políticas (Comité
de Ministros del Consejo de Ministros, U. E., 2008, pp. 4-5).

En términos prácticos, la Unión Europea aporta una noción
de la e-Dem donde las TIC se aplican a cualquier ámbito de la democracia, pero se enfatiza la deliberación, el debate y la legitimidad de
las decisiones políticas o las políticas públicas. La definición de la
e-Dem del Consejo de Ministros del Consejo de Europa (2008) y la
de Trechsel et al. (2004) se decantan por fortalecer más la soberanía
de cada ciudadano que por robustecer o democratizar un sistema
político estatal, aunque sin éste no se podrá fortalecer aquélla. LueTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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go entonces, no se trata de adoptar una posición entre el “ciberoptimismo” o el “ciberpesimismo-realista”, o entre la e-Dem “desde
arriba” o “desde abajo”, sino tomar partido entre una democracia
más centrada en los ciudadanos a título individual o en las instituciones.
Las aspiraciones optimistamente más extremas presentan la
incursión tecnológica en política como una vía que llega a cambiar
regímenes en las naciones. No obstante el desarrollo de la web a
partir de 1990 y el fenómeno de los inmigrantes y nativos digitales
(Prensky, 2001) entre 1990 y 1995, con la expansión del uso de las
computadoras personales compatibles, cabe preguntar: ¿a partir de
qué año surge la incursión tecnológica en la política con cabalidad
“democrática”? Es decir, en qué momento la electrónica aportó la
primera práctica ciudadana para definir una política pública realizada por la ciudadanía de manera directa o con intervención meramente metodológica o instrumental de las instancias gubernamentales. La respuesta debe buscarse en las escalas locales. Parece
que la primera experiencia con efectos vinculantes fue en el presupuesto participativo de Esslingen, Alemania, en 2003 (Allegretti y
Herzberg, 2004).
Queda evidenciado que la e-Dem es instrumentalizada por los
actores políticos de acuerdo con sus diversos intereses y se revelan las tensiones entre las tendencias oligárquicas y la recuperación
del espacio político por parte de los usuarios. La incursión de las
tecnologías y medios electrónicos en el campo de la esfera pública
y política fue registrada por Van Dijk y Hacker (2000). En ese entonces los autores holandeses pensaban que la democracia digital
era: “una colección de intentos por practicar la democracia sin los
límites de tiempo, espacio y otras condiciones físicas, utilizando las
TIC o la CMC (comunicación mediada por computadora) en su lugar,
como una adición, no como un reemplazo para la práctica ‘análoga’
de la política tradicional” (p. 1).
Todos esos intentos conceptuales —virtual democracy, teledemocracy, electronic democracy, ciberdemocracy (Ogden, 1994), “democracia digital” (Fineman, 1995; Poster, 1995), “democracia virtual” o “democracia de la era de la información” (Snider et al., 1994)— apuntaban
hacia el empoderamiento del ciudadano. Por ello, muchos autores
especularon sobre los diversos modelos de democracia en que anidaría la e-Dem. Las propuestas más antiguas fueron las de Hagen
(1997): teledemocracia, ciberdemocracia, democratización elecTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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trónica; Van Dijk (2000): legalista, competitiva, pluralista, plebiscitaria, participativa y liberal; Bellamy (2000): democracia de consumidores, demo-elitista o neo-corporativista, neo-republicana,
ciberdemocracia. Después, autores como Päivärinta y Saebo (2006)
quisieron liberar de la “jungla” (p. 818) de modelos a la e-Dem y
reducir la cuestión al mínimo: el liberal, el deliberativo, el partidista y el directo. Ellos se inclinaron por el modelo “partidista” y una
mezcla de todas las modalidades. Van Dijk y Hacker (tanto en 2000
como en 2018, con casi dos décadas de desarrollo y vigilancia del
tema) insisten en seis modelos. Dahlberg (2011), desde la retórica discursiva y las posibilidades de ponerla en práctica, consideró
cuatro modelos: democracia liberal-individualista; deliberativa; de
contra-públicos (basada en Fraser, 1990), y el marxismo autónomo. En términos generales, el desenlace histórico de estos debates
concluye en la disminución del optimismo democratizador inicial.
En la literatura más reciente disponible, autores que contrastan las
propuestas teóricas y las realidades empíricas por encomienda del
Parlamento Europeo, exponen de manera somera las modalidades
de la wikidemocracy y la democracia líquida (Lindner y Aichholzer,
2020, p. 21), sin aportar un análisis argumentativo para desecharlas. Llama la atención que en pocos casos se considera el modelo
líquido como un modelo apropiado para anidar la e-Dem (Aguirre,
2019).
No obstante, la tecnología electrónica ha incursionado en política hasta cierta normalización con la democracia. Deligiaouri
(2015) muestra que los términos como el voto electrónico, e-deliberación, e-reglamentación, consulta y gobierno electrónicos y
muchos otros se han incorporado como componentes comunes de
una nueva era digital.
Sin duda, la e-Dem ha tenido un derrotero cuyos principales
alcances han sido los apoyos a la opinión pública; a la expresión
y manifestación de oposiciones a ciertas políticas públicas; a las
reacciones emprendidas con el fin de tener un impacto en el proceso de toma de decisión y, en términos generales, la capacidad
de ejercer influencia sobre la existente distribución del poder. La
e-Dem va abriendo paso a una nueva era democrática donde las
prácticas políticas se centran menos en las instituciones y giran hacia la participación en las estructuras de red (Monterde, 2015). En
esta circunstancia, merece hacerse hincapié en las implicaciones de
una noción que actualmente posee relevancia por la incorporación
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de las variedades tecnológicas y sus alcances políticos: la tecnopolítica.
2. ALCANCES DEMOCRÁTICOS
DE LA TECNOLOGÍA ELECTRÓNICA
Ismael Peña-López señalaba en 2011 que la tecnopolítica nace
como la interacción de datos abiertos y redes sociales, con varios
intereses: influir en las decisiones del gobierno por parte de los
activistas o, en el otro extremo, construir la resistencia del gobierno ante sus opositores; generar gobiernos electrónicos con ciertas similitudes al gobierno abierto o la gobernanza; y, en el mejor
de los casos, utilizar las incursiones electrónicas con propósitos
democratizadores (Peña-López, 2011). La incursión electrónica
en política es lenta, no está exenta de intereses variados de índole
contradictoria y, sobre todo, es tortuosa porque la mejor y mayor
extensión de la democracia de por sí es difícil; y se enfrenta a resistencias de la tradición, a la incertidumbre del futuro y a la competencia de otras actividades que también se realizan con tecnología
electrónica.
La tecnopolítica no sólo da cuenta de la incursión tecnológica en la política, sino que aspira a realidades normativas, no sólo
descriptivas; posee anhelos prescriptivos: “inventar nuevas formas
institucionales y constitucionales que tengan su fundamento en
la misma potencia distribuida de la sociedad en red, en un poder
constituyente capaz de producir normas, pero de no ser normativizado” (Monterde, Rodríguez y Peña-López, 2013, p. 27). En términos técnicos, lo anterior implica que la tecnopolítica procura la
emergencia de un modelo democrático distinto al representativo,
diferente del directo y, al mismo tiempo, capaz de recoger las virtudes de ambos, pero exentando sus déficits. Ese modelo apuntalaría a la democracia, al soportarla con una base electrónica. Un
ejercicio del poder político a través de una democracia en red posibilitada por las redes electrónicas.
Javier Toret (2013) hace una descripción con ánimo prescriptivo del propósito democrático en red, apuntando al comportamiento colectivo como “comportamientos inteligentes de redes de
personas que mayoritariamente no se conocen, que no están planificadas por una autoridad central, ni ningún mando en la sombra,
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por lo que creemos pertinente situarnos en concepto de enjambre”
(p. 105). La metáfora del enjambre es significativa, si se compara
con la imagen piramidal de la democracia representativa en parvadas o manadas. Con la tecnopolítica, el poder político en la sociedad no se organizará más como una parvada con dinámicas de
jerarquización, sino en torno a lo que acontece y bajo la corporeidad donde cada uno tiene en cuenta a los demás. Sabiendo que no
existe el agravio a la libertad impuesto por la disciplina de partido,
donde todos giran, se elevan o descienden, al unísono. Enjambre
cuyo destino no mira hacia lo homogeneización, sino a que todos
sean uno junto a los otros y re-signifiquen a los otros junto a uno.
En una palabra: auténtica democracia para el bien general y los
casos que ameritan los derechos diferenciados y categoriales.
En la dinámica del enjambre, los colectivos no están coordinados explícitamente entre sí, pero pueden interactuar y hacer una
acción común. Parecería que es más adecuado decir que las organizaciones en “e-sincronización” sí pueden ser fuertes, aunque no
sean rígidas.
Puede considerarse que para 2014 el término tecnopolítica ya había ganado el estatus de “referente” en los discursos sobre la e-Dem
y sus sucedáneos. Gagliardone (2014) explica que la tecnopolítica
“surgió en la historia de la tradición tecnológica para dar cuenta
de la capacidad de competir para visualizar y promulgar objetivos
políticos a través del apoyo técnico de artefactos” (p. 3).
La denominación tecnopolítica en castellano tiene sus principales
referencias en relación a la utilización de diversos softwares. Destaca
AgoraVoting como plataforma del voto líquido (delegativo, revocable y transferible), secreto o no, según el deseo de hacerlo público
para que otros ciudadanos también lo otorguen al proyecto o ciudadano que más les persuada. Este instrumento fue utilizado por el
partido español Equo en 2013, en los debates internos sobre la ley
de participación ciudadana y transparencia. También fue utilizado,
junto con Democracy Os, por el partido Barcelona en Comú (BComú), que ganó las elecciones municipales de 2015.
En el caso de Alemania, es bien conocido por el Partido Pirata el software Liquidfeedback, aunque muchos de sus miembros
no consideran la plataforma electrónica muy amable o motivante.
Ha sido perfeccionado para incorporar el voto preferencial, presumiendo que puede incorporar un infinito número de participantes
en un espacio de discurso finito y concluyente (Behrens, Nitsche y
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Swierczek, 2015). Liquidfeedback también es utilizado por grandes corporativos para llegar a consensos democráticos, como en
2016 lo hizo Google (Hardt y Lopes, 2015), con alta participación
de sus colaboradores.
Appgree es una aplicación gratuita para alcanzar consensos
por grupos multitudinarios y permite la participación de individuos o grupos de cualquier tamaño, dando espacio para conocer
propuestas y someterlas a evaluación. La evaluación se realiza a
través del algoritmo Demo Rank, que funciona por muestreo estadístico de los participantes y que, por medio de rondas de valoración, descarta las propuestas menos apoyadas hasta decantar la
más aceptada.
Adhocracy es otro software que ha destacado por sus capacidades deliberativas y de consenso, tal y como lo utiliza la Comisión Federal Parlamentaria sobre Internet y Sociedad Digital en
Alemania. Las plataformas Reddit y Titanpad también son usadas
para difundir información con el objeto de entablar debates y valoraciones, con un software de escritura colaborativa descentralizada en tiempo real, es decir, nadie la coordina o edita, de manera
que la elaboración de las propuestas es completamente democrática. Loomio es otra plataforma también utilizada para establecer
procesos deliberativos, procedimientos colectivos de toma de decisiones desde la argumentación y discusión pública de diversas
propuestas.
Ahora bien, si las inclusiones de las nuevas TIC en los sistemas
políticos ya han tenido variadas modalidades, el estado de la cuestión actual apunta hacia cambiar las estructuras políticas democráticas o, en casos extremos, los regímenes de gobierno. La democracia, de orden electrónico, es la finalidad de la tecnopolítica. Las
tres cosas (cambios de la política tradicional, transformaciones en
las estructuras democráticas y sucesiones de regímenes gubernamentales) pueden derivar hacia efectos democratizadores o, paradójicamente, hacia el empeoramiento de la política (Sartori, 1993;
Cotarelo, 2002; Castells, 2001; Barber, 2006; Morozov, 2011; Innerarity, 2015; Lessig, 2008; Schudson, 2006; Subirats, 2002).
En pocas palabras, se trata de la aplicación “desde abajo” o
“desde arriba” (Corval, 2010). Cuando las prácticas tecnopolíticas
se aplican de arriba hacia abajo, la información relevante es exclusiva para los tomadores de decisiones, y el gobierno aumenta
su poder haciendo uso de las nuevas tecnologías con la dinámica
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con la que hace uso de los tradicionales medios de comunicación
(Mitchell, 2002; Rodotà, 1997). Se trata sólo de gobernabilidad
electrónica, mal llamada e-política (Dunleavy y Margetts, 2006; Livermore, 2011). Este enfoque utiliza las tecnologías para aumentar
la eficiencia y la eficacia del gobierno dentro del paradigma representativo de la democracia y abarca prácticas de campaña, voto y
peticiones electrónicas.
Cuando el enfoque enfatiza la información distribuida, usualmente de abajo hacia arriba, la información es coproducida y
compartida por los ciudadanos individuales a través de redes superpuestas. Es decir, el enfoque descendente, en efecto, supone
que existe la democracia y los ciudadanos necesitan información,
mientras que en el ascendente se posee y comparte la información
y se busca la democracia.
Un enfoque distinto a los anteriores lo propone Rasmussen
(2007, p. 2), quien destaca cómo se cuestionan y negocian los temas
de regulación entre los procesos descendentes y los ascendentes,
para dar pauta a la cuestión de la viabilidad de la tecnología en
política. Rasmussen entiende la tecnopolítica como un movimiento donde las innovaciones tecnológicas provocan intervenciones
políticas, gracias a lo cual la tecnopolítica busca asumir la primacía
del cambio tecnológico y las contingencias que crea en términos
de poder político. En ese sentido, Leetoy, Zavala-Scherer y Sierra
(2019) también consideran a la tecnopolítica como el instrumento
de conformación de la ciudadanía digital que:
va desde la conexión de acciones colectivas donde convergen
identidades transgresivas de vanguardia, el desarrollo de formas de innovación en el diseño de la política pública surgida de
públicos participativos en ambientes digitales, hasta la coordinación glocal para la preservación y defensa de procomunes y
espacios públicos, exigencias de transparencia y rendición de
cuentas, organización de manifestaciones y foros alternos, entre muchas otras posibilidades (p. 4).

Así, la tecnopolítica es cercana a la gobernanza, entendida
como el sistema político donde el poder se ejerce de acuerdo con
las necesidades de cada uno o al menos para diseñar apropiadamente las instituciones que abordarán esas necesidades (Font, Navarro, Wojcieszak et al., 2012), es decir, la figura de enjambre que se
ha descrito.
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Por ende, cabe la definición de Edwards y Hecht (2010) sobre
la tecnopolítica como “híbridos de sistemas técnicos y las prácticas políticas que producen nuevas formas de poder y de agencia”
(p. 619). Aunque Hecht no discute la incursión de la tecnología en
política, a diferencia de Rasmussen, reconoce el papel constitutivo
que desempeña la tecnología en términos de poder político. Con
la tecnopolítica, la tecnología puede empoderar a sus actores. El
paradigma tecnopolítico, desde esta perspectiva, tiene tensiones
internas: en una mano fortalece el papel del individuo (incluso en
forma de hacker) (Himanen, 2003), y en la otra genera poder en red
que conduce a la acción conjuntiva (Bennett y Segerberg, 2012). De
ahí que operacionalmente requiera de diversos métodos de organización para la deliberación y la codecisión, aplicados a través de
los distintos softwares.
Por el lado jurídico, más allá de los derechos digitales, requerirá la adopción de derechos categoriales y diferenciados, puesto
que, ante las instituciones ya establecidas, el individuo y los colectivos no siempre presentan circunstancias en común. En consecuencia, cabe visualizar la tecnopolítica desde la mirada jurídica,
por una parte, y la comunicativa, por la otra. Jurado (2014), por el
lado jurídico, considera que las TIC promueven autocomunicación
por su horizontalidad, y con ello se tiene el suficiente potencial
para alcanzar la legitimación jurídica institucional, pues la colaboración de los ciudadanos entre sí, y de ellos con los representantes
políticos para elaborar y proponer leyes, legitima las codecisiones. Por la perspectiva comunicativa, Queraltó (2000) ve el caballo
de Troya al revés. Es decir, el uso frecuente de plataformas y redes
las convertirá en rutinarias hasta el punto en que será imposible
extirparlas y, por ende, excluirlas de sus efectos democratizadores.
Es decir, con el legado de la sociedad de la información y del conocimiento, y frente a la realidad de una democracia imperfecta, pero
siempre en evolución, la tecnopolítica hace referencia a la acción
democratizadora de las redes sociales con miras a crear un espacio
donde los sujetos ejerzan sus derechos. En este contexto, las TIC
no son de suyo democráticas, sino coadyuvantes de los procesos
democratizadores.
En pocas palabras, la tecnopolítica se halla en la propensión
del enfoque deliberativo ascendente y horizontalizador. No obstante, debe tomarse en cuenta una transcendental apreciación, la
cual no ha recibido la importancia que posee: la distancia entre el
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déficit democrático y su modelo ideal requiere la reformulación de
la adopción digital (Peña-López, 2011). La denominada adopción
digital más bien es una pedagogía política que puede establecerse con las cuestiones básicas del cómo, el qué, dónde, quiénes y
por qué, siguiendo la propuesta de Peña-López (2011). Al cómo
de la adopción digital corresponde la alfabetización tecnológica.
Al qué corresponde la alfabetización informacional. Al dónde, la
alfabetización mediática. Al quiénes corresponde la presencia digital, y los por qué apuntan a la conciencia electrónica. Ahora bien,
Peña-López advirtió que las comparaciones de la alfabetización
digital entre la política electrónica norteamericana y la europea
muestran que no son significativamente diferentes, sino que los
contrastes estriban en el tipo de relación con el propio sistema político; entonces se puede deducir: el principal reto para lograr una
buena e-Dem no es la parte de la “e”, sino la parte que corresponde
a la democracia, y en ésta, en particular al kratos.
REFLEXIONES CONCLUSIVAS
Como muchos de los desarrollos sociales a lo largo de la historia, la
e-Dem también es ecléctica. Incorpora instrumentos desde la radio
hasta la versión web 4.0 y siguientes; se inserta en las múltiples
concepciones de la democracia y sus diversos procedimientos. Las
mezclas que emergen en la e-Dem también están sesgadas por intereses y preconcepciones del quehacer político. Esta hibridación
da razón de sus variadas denominaciones: democracia digital, ciberdemocracia, teledemocracia, tele-polls, tele-referenda, etcétera;
y ello se explica porque existe una tendencia hacia la pretendida
omnicomprensión de la tecnopolítica.
La reunión de diferentes funcionalidades comunicativas de
medios electrónicos con los procedimientos democráticos ha sido
la base de la gran promesa democratizadora, es decir, una distribución equitativa del poder político. La e-Dem apunta a convertirse
en garante de la soberanía ciudadana, promotora de la transparencia
y la rendición de cuentas en la acción política, preservadora de la
vinculación entre los representantes políticos y sus representados,
instrumento confiable para las acciones en campañas electorales, por
ejemplo: obtención de fondos, acceso informativo, acciones deliberativas, auditoría ciudadana. En una palabra: fundamento de legitiTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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midad gracias a los procesos ciudadanos en la toma de decisiones.
Tal pretensión anuncia el renacimiento democrático a través de la
revitalización de la amplia esfera pública hasta llegar a los espacios
políticos concretos de participación. El eclecticismo de la e-Dem
promete posibilidades técnicas a los requerimientos de las crisis
políticas para flexibilizar y operar las fórmulas democráticas. Vedel
(2003) describe ese eclecticismo como “una dosis de ágora ateniense,
un poco de Rousseau, un toque de Jefferson, un toque de Mill, todo
mezclado con la ideología libertaria californiana” (p. 264), haciendo
alusión a la ubicación de las principales plataformas electrónicas.
No obstante, las capacidades y el optimismo de la e-Dem se
enfrentan a severas resistencias. La primera es el statu quo; Innerarity (2015) lo advierte con realismo: “La información [y, por tanto,
la comunicación] no fluye en el vacío, sino en un espacio político ocupado, organizado y estructurado en términos de poder” (p.
16). Los avances electrónicos pueden descentralizar o difundir el
poder, pero ello no implica que las instancias tradicionales sean
menos poderosas o que la democracia sea mejor. Por otra parte,
están las inercias del establishment cultural; Van Dijk y Hacker (2018)
lo denuncian de manera pragmática: “Al usar las redes sociales y
otras redes, es relativamente fácil convocar a una manifestación
[…], pero es mucho más difícil organizar un partido u otra organización política para cambiar un sistema político” (p. 94). Porque, en
efecto, “internet facilita la destrucción de regímenes autoritarios,
pero no es eficaz para consolidar la democracia. El acceso a instrumentos de democratización no es equivalente a democratizar una
sociedad” (Innerarity, 2015, p. 43). La conjugación de TIC y políticas
en la consumación de la tecnopolítica —desde los ámbitos educativos, sociales, jurídicos y culturales— es necesaria bajo las condiciones de la era digital. Pero no puede ser ingenua, pues “el uso de
los medios digitales es rápido, pero los sistemas democráticos son
lentos” (Van Dijk y Hacker, 2018, p. 94).
A pesar de que las novedades electrónicas no tienen efectos
inmediatos en la democracia, la revitalización informativa de la
esfera pública implica la revitalización comunicativa del espacio
político. A través de las versiones más contemporáneas de la web,
con sus aportes interactivos en la esfera pública, se reivindican y
se apremian los espacios políticos, es decir, se promueve el reconocimiento y la legalización de los instrumentos de participación
ciudadana.
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Por otra parte, si, en efecto, el medio es el mensaje, cuando se
trata de los medios electrónicos con usos eclécticos, entonces el
mensaje también resulta variado en función de sus efectos en el poder político y su distribución democrática. Uno de los efectos eclécticos es la modificación acumulativa y no sustitutiva de las relaciones entre los agentes políticos. En palabras más simples: la e-Dem y
la tecnopolítica no desplazan a los medios ni a los mensajes de los
medios tradicionales, sino que los suman a las novedades electrónicas; por ejemplo, el periodismo digital a través de los blogs y los mini-blogs (Twitter) dan evidencia del poder acumulativo. Por lo tanto,
la e-Dem no actúa en un juego de suma cero con los medios tradicionales. De ahí que la e-Dem se decante y extienda a la tecnopolítica
y no al mero activismo cibernético, no sólo al voto electrónico para
elecciones, plebiscitos o referéndums; también a la operacionalización y legitimación de la deliberación, la construcción de la inteligencia colectiva y la definición de políticas públicas para las decisiones legislativas, ejecutivas y, en casos extremos, incluso en el ámbito
judicial, como lo atestigua el caso de Intisar Sharif Abdallah —la mujer condenada a la lapidación en Sudán en 2012—, que, a efecto de la
recopilación electrónica de 75,715 firmas, fue exonerada.
Las innovaciones, como la historia lo demuestra, se crean para
obtener soluciones, pero también acarrean nuevas problemáticas;
la e-Dem y la tecnopolítica no son la excepción. Se han generado
tres problemáticas que se revelan como un reto endógeno para la
tecnopolítica.
En primer lugar, la cooptación de las nuevas TIC por las propias plataformas, como ocurre con Facebook y Google, al imponer
sesgos y limitaciones a los usuarios. El uso de la tecnopolítica ha
llegado a producir en varios países (Suecia, Alemania, Francia, Finlandia, Austria, España) aplicaciones vía internet para simplificar
la decisión electoral de acuerdo con el perfil del votante. Por ejemplo: VoteSwiper (https://www.voteswiper.org/es) y Tuvoto.eu son
aplicaciones que garantizan por cuál partido político inclinarse,
de acuerdo con el perfil personal elaborado previamente con un
cuestionario. Es decir, las elecciones políticas se llevan a cabo por
los servidores cibernéticos, en lugar de efectuarse por los usuarios.
Esta dificultad cumple la utopía de Norbert Wiener descrita en Cybernetics, or control and communications in the animal and the machine, de 1948,
la cual parecía un sueño de ciencia ficción: las máquinas controlarían a la humanidad, o al menos, parte de sus decisiones.
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La segunda problemática concierne al fenómeno de fragmentación, también conocido como “efecto burbuja”. Los usuarios se
polarizan al navegar exclusivamente por los sitios web afines a su
ideología, repugnando los accesos a fuentes de información y espacios de comunicación diferentes a sus posiciones políticas. Es
decir, la actividad de las TIC se fragmenta y se reduce a participar
sólo en los espacios de coincidencia. Este fenómeno no está aislado
del otro extremo de algunas tendencias culturales dominantes; la
cultura líquida, la postmodernidad, las identidades múltiples y simultáneas. Estas tendencias provocan un individualismo extremo
que anula las militancias políticas perseverantes. Las nuevas TIC,
aunque insertas en el marco de la globalidad, generan fragmentación por la fácil portabilidad que permite la ubicación en escenarios de identidades múltiples con fluidas autodivergencias.
La tercera gran problemática, que a su vez desata otras con
matices, consiste en el deseo de transparencia convertido en vigilancia. Las cinco grandes compañías del ramo —Google, Apple,
Microsoft, Facebook y Amazon— tienden al monopolio que transporta y controla el tráfico de los datos de internet (big data), a través
de sus interfaces y algoritmos. Es bien conocido el caso de la intervención que hizo Cambridge Analytica, utilizando los datos de
Facebook, en los procesos electorales de varios países del mundo,
y también la programación de algoritmos que administran la dotación parcial de información por parte de Google, hasta el punto de
tener ya acuñado el término “Googlearchy” (Hindman, 2009, p. 54
y ss.; Van Dijk y Hacker, 2018, p. 39 y ss.). La transparencia añorada
en rendición de cuentas, auditoría y validación pública se invierte
para ejercer la censura a través del “filtro burbuja” aplicado por las
empresas de servicios digitales.
En los términos más esperanzadores, la ampliación de la
e-Dem al ámbito general de la tecnopolítica apunta a que la democracia representativa transite hacia oportunidades de deliberación y la implementación del espacio político con instrumentos
participativos y decisorios cada vez más directos. Cabe aclarar
que, por sus dimensiones educativas y culturales, la tecnopolítica no se reduce a la visión binaria entre la representatividad y la
acción directa. La tecnopolítica incide en los medios que buscan
la redistribución del poder, un renacimiento democrático, aunque
la ambigüedad de la innovación puede provocar su distorsión con
riesgos de involución.
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�Caminos de Memoria, Sendas de Progreso:
Propuesta para la Creación de un Itinerario Cultural
en la Zona Centro del Estado de Veracruz, México

Ways of Memory, Paths of Progress:
Approach to the Creation of a Cultural Itinerary
in the Central Zone from the State of Veracruz, Mexico
SERGIO A. VARGAS MATÍAS*

► RESUMEN
Este artículo se enfoca en la concepción de un itinerario cultural basado en el patrimonio material y los atractivos naturales
de la región centro del estado de Veracruz (México). Tomando
como referente la actual situación económica y productiva del
estado y su vocación turística, y teniendo como eje temático
el conjunto de fortificaciones y edificios militares construidos
entre los siglos XVI y XIX, que permanecen en las antiguas rutas
del Camino Real/Nacional México-Veracruz, la investigación
pretende sentar las bases para la creación de empresas comunitarias y proyectos productivos orientados al turismo cultural
y alternativo, que contribuyan al progreso social y económico
de los habitantes de las comunidades aledañas al recorrido, así
como a generar los recursos necesarios para la conservación y
la protección de los monumentos.
Palabras clave: Desarrollo regional | Patrimonio | Itinerario cultural |
Turismo alternativo | Veracruz.

► ABSTRACT
This article focuses on the conception of a cultural itinerary
based on the material heritage and natural attractions of the
central region of the state of Veracruz (Mexico). Taking as a
reference the current economic and productive situation of
the state and its vocation for tourism, and having as a thematic axis the set of fortifications and military buildings built
between the 16th and 19th centuries, that remain on the old
* Profesor de la Universidad Intercultural de San Luis. Correo electrónico: s.arturo.var
gas.m@outlook.com
Recibido: 5 de diciembre de 2019 | Aceptado: 28 de enero de 2020
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ISSN 2007-1205 | pp. 80-107

�CAMINOS DE MEMORIA, SENDAS DE PROGRESO

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routes of the Camino Real/Nacional Mexico-Veracruz, the research aims to lay the foundations for the creation of community enterprises and productive projects oriented towards cultural and alternative tourism, which contribute to the social
and economic progress of the inhabitants of the communities
surrounding the route, as well as to generate the necessary
resources for the conservation and protection of the monuments.
Keywords: Regional development | Heritage | Cultural itinerary |
Alternative tourism | Veracruz.

1. VERACRUZ, LOS SALDOS DE LA TORMENTA, 1990-2019
A principios de los años cuarenta del siglo pasado, el precio del
azúcar tuvo un considerable aumento en el mercado mundial, por
lo que el gobierno mexicano buscó incrementar la producción del
endulzante mediante una política que impelía a los agricultores de
la zona centro de Veracruz a sembrar únicamente caña en los terrenos cercanos a los ingenios; a su vez, éstos tenían la obligación
de adquirir lo cosechado (Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), 2001, p. 10), según la capacidad de sus instalaciones; lo
anterior trastocó la diversidad agrícola de la región y, hasta cierto
punto, condicionó la estructura socioeconómica —e incluso cultural— de sus pobladores (Córdova, Núñez y Skerrit, 2008).
Durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, el panorama
del sector cañero se tornó sombrío cuando el gobierno federal eliminó el precio de garantía, lo que desincentivó la producción de la
planta, como resultado de la disminución de los subsidios estatales
y, por ende, de los créditos para su cultivo (Córdova et al., 2008).
Por si fuera poco, las condiciones de la industria azucarera se complicaron aún más por la importación de azúcar de menor precio y
la competencia de otros endulzantes derivados de la fructosa de
maíz, cuya introducción se aceleró con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Mestries, 2000, p.
48; Morales, 2006).
En consecuencia, en 2001 el presidente Vicente Fox Quezada
estatizó 27 de los 36 ingenios que funcionaban en el país (Velasco,
2006), supuestamente con el propósito de “garantizar la conservación de las empresas expropiadas [y] los empleos que generan”;
empero, esta medida no se reflejó en una mejora sustancial de las
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SERGIO A. VARGAS MATÍAS

condiciones de vida de los trabajadores de la industria azucarera, la
cual volvió a manos privadas durante el gobierno de Enrique Peña
Nieto (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sagarpa), 2017).
Un proceso similar ocurrió con el café, fruto que en Veracruz
se cosecha en Córdoba, Huatusco y el corredor Xalapa-Coatepec, y
cuya producción experimentó un auge sin precedentes desde 1950
hasta finales de la década de los ochenta. Esta coyuntura favoreció
un incremento descontrolado en el número de cafeticultores y, por
consiguiente, la fragmentación excesiva de las tierras dedicadas a
su siembra, que incluso provocó que se cultivara en lugares no aptos para ello (Córdova et al., 2008, pp. 10-11).
Sin embargo, a principios de los años noventa, el precio de la
rubiácea sufrió una fuerte caída como consecuencia de la sobreoferta en el mercado mundial, lo que causó un notable deterioro en
el sector cafetalero mexicano, que se agudizó tras la desaparición
del Instituto Mexicano del Café (Inmecafé) (1989), cuyo cierre privó a los pequeños productores de la posibilidad de obtener créditos
para paliar su situación, dejándolos a merced de los intermediarios,
lo que ocasionó el abandono de los cultivos. Por tanto, en apenas
unos años (1989-1993), los ingresos reales de los cafeticultores se
redujeron en un 70% (Córdova et al., 2008, p. 12).
Al respecto, hay que señalar que la mayor parte de los municipios afectados por el declive de las agroindustrias azucarera1 y
cafetalera se concentran en la vasta región centro del estado de Veracruz, misma que comprende tres subregiones: Grandes Montañas, Centro y Villa Rica, y cuya superficie se extiende por la costa
del Golfo de México hasta barlovento y sotavento, dibujando una
figura irregular cuyos vectores serían Xalapa (junto con Coatepec y
Banderilla), la zona Orizaba-Córdoba (que incluye Ixtaczoquitlán,
Fortín, Río Blanco, Nogales y Ciudad Mendoza) y la conurbación
Veracruz-Boca del Río-Antón Lizardo (Córdova et al., 2008).
En consecuencia, Córdova y Rodríguez (2015, p. 33) sostienen
que a partir de 1980 el número de empleos en los sectores agrícola
y ganadero descendió en todo México en un 9.3%, si bien en Vera1 La caña de azúcar se cultiva en numerosos municipios de Veracruz, sobre todo de la zona
centro, como Amatlán de los Reyes, Atoyac, Atzacan, Ayahualulco, Camarón de Tejeda, Carrillo Puerto, Chocamán, Coetzala, Córdoba, Cosautlán de Carvajal, Coscomatepec, Cuichapa, Cuitláhuac, Fortín, Huatusco, Ixhuatlancillo, Ixhuatlán del Café, Ixtaczoquitlán, La
Perla, Mariano Escobedo, Naranjal, Omealca, Orizaba, Paso del Macho, Río Blanco, Teocelo, Tepatlaxco, Tezonapa, Tierra Blanca, Xico, Yanga y Zentla.
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cruz la cifra llegó al 15.1%, el más alto del país después de Tabasco
(17.7%). Más allá de las cifras, lo cierto es que la parálisis económica ha afectado la calidad de vida de los veracruzanos, como lo
señalan las mediciones del Índice de Desarrollo Humano (IDH) realizadas entre 2004 y 2016, que muestran una caída sostenida en
los principales indicadores, que explican por qué la entidad bajó
del lugar 28 al 29 a nivel nacional en sólo 12 años (Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), 2005, p. 25; PNUD, 2012,
p. 9; PNUD, 2016, p. 113).
Tomando en cuenta lo anterior, no es de extrañar que la pobreza en la entidad haya aumentado de forma atípica, pasando
del 57.6% de la población total en 2010, al 62.2% en 2016 (Orfis,
2016, p. 14). Como resultado, la pobreza laboral también tuvo un
incremento notable, al pasar del 48.5% al 52% de los veracruzanos.
Como colofón, por las mismas fechas las exportaciones cayeron
del 30.2% (2011) al -3% (2014), en tanto que el sector de la construcción registró una baja del 3.9% anual (Ruiz, 2017).
Para comprender la grave situación económica del estado —particularmente en el centro y sur—, basta recordar que tan sólo durante
el salinismo, 12 mil trabajadores pertenecientes a la industria metalmecánica y los servicios portuarios de la ciudad de Veracruz quedaron desempleados (Loyola y Martínez, 1997, p. 167); y que en la zona
Córdoba-Orizaba se perdieron unos 5 mil puestos de trabajo por el
cierre de CIDOSA, la empresa textilera más importante de la región; a
éstos hay que agregar las casi 50 mil personas despedidas del complejo
petroquímico instalado en el circuito Coatzacoalcos-Minatitlán. Así,
de 1992 a 2010 el número de trabajadores veracruzanos inscritos en
el Seguro Social apenas se incrementó en un 6%, “un aumento diez
veces menor” al que tuvo la población en edad laboral (Hevia y Olvera,
2013, pp. 169-170).
Esta debacle se reflejó también en las finanzas públicas, como
puede observarse en el desmesurado crecimiento de la deuda estatal, cuyo monto pasó de 3,500 millones de pesos en el sexenio de
Miguel Alemán Velasco (2004), a casi 18 mil millones de pesos al
término del gobierno de Fidel Herrera Beltrán (2010), suma que,
no obstante, palidece si se le compara con la acumulada durante
la administración de Javier Duarte de Ochoa, cuando alcanzó los
45,880 millones de pesos (2016).
Todos estos factores han obligado a un número cada vez mayor de personas a emigrar hacia otras ciudades, principalmente al
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norte y sobre todo a los Estados Unidos, en busca de mejores oportunidades de vida, lo que a su vez acarrea otro tipo de problemas,
pues “se trata de migrantes que rebasan el promedio de escolaridad
[…] de la población en general”, lo cual, “implica la pérdida para
sus comunidades de los sujetos más preparados, especialmente si
prolongan su estancia fuera del país o no regresan” (Córdova et al.,
2008; Córdova y Rodríguez, 2015, p. 33).
Por si fuera poco, las ideas de innovación que delinearon las
políticas públicas durante lo que se ha denominado el “periodo
neoliberal”, impulsaron la construcción de modernas autopistas, ya
que se decía que la creación de infraestructuras era una condición
sine qua non para llevar el progreso a todo el país, “al reducir costos
y tiempo de transporte”, permitir “el acceso a mercados distantes”
y fomentar “la integración de las cadenas productivas”, lo que contribuiría a la generación de empleos; empero, tal como ocurrió en
diversas regiones del país:
Las políticas carreteras ignoraron la estructura y composición
de los mercados de trabajo, las competencias de la mano de
obra, las subvenciones o incentivos para los productores, la
disponibilidad de habilidades empresariales locales y el conocimiento e información de los productores, entre otras, ya que
las inversiones en infraestructura de transporte pueden mejorar estos factores, pero no sustituirlos (Tapia, 2018, pp. 3, 8).

Con la construcción de la autopista El Lencero-Cardel, el flujo
de automovilistas que circulaba por las pequeñas localidades vecinas a la antigua carretera Veracruz-Xalapa disminuyó considerablemente, ya que poblados como Cerro Gordo, Plan del Río y
Palo Gacho, entre otros, quedaron fuera del recorrido del nuevo
trayecto, lo que afectó la economía de sus habitantes, quienes se
dedicaban a la agricultura y el pequeño comercio. Así, el desuso de
la vialidad se tradujo en el cierre de numerosos establecimientos
comerciales y puestos de venta, e incluso “en el abandono de los
campos de cultivo” (García, 2006, p. 15).
Algo similar ocurrió en las viejas rutas de Veracruz a Córdoba,2 las cuales quedaron relegadas tras la puesta en funcionamiento
2 Son tres los recorridos que van de Veracruz a Córdoba: el primero pasa por Soledad de
Doblado, Camarón, Paso del Macho, Atoyac y Paraje Nuevo; el segundo se dirige por Paso
del Toro, Mata Espino, La Tinaja, Cuitláhuac y Yanga; el más reciente transcurre por Mata
de Pita, Jamapa, La Lajilla, Cotaxtla y Carrillo Puerto.
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FIGURA 1
Autopistas, carreteras y caminos secundarios
de la región central del estado de Veracruz

Fuente: Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

de la nueva autopista entre ambas ciudades; así, ubicaciones como
Soledad de Doblado, Paso del Macho y Atoyac, que hasta hacía
pocas décadas eran poblaciones florecientes gracias a la derrama
económica derivada de la producción azucarera, su cercanía con
Córdoba y el turismo regional, hoy sufren los efectos del desempleo, la migración y el declive del comercio.
Todo lo anterior se ha visto agravado en los años recientes por
el clima de corrupción, impunidad, violencia y desánimo generalizado en la entidad, debido a los escandalosos fraudes descubiertos
en varios de los organismos e instituciones estatales, la violenta
irrupción de diversos grupos del crimen organizado, y las flagrantes violaciones a los derechos humanos cometidas por las fuerzas
de seguridad a lo largo de los dos últimos sexenios priistas.
2. UNA MIRADA A LAS POLÍTICAS GUBERNAMENTALES
EN TORNO DEL TURISMO EN VERACRUZ, 2005-2019
Durante los últimos 15 años, el lúgubre panorama político social
predominante en Veracruz hizo que los sucesivos gobiernos encabezados por Fidel Herrera Beltrán (2004-2010), Javier Duarte
de Ochoa (2010-2016), Miguel Ángel Yunes Linares (2016-2018)
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y Cuitláhuac García Jiménez (2018 a la fecha) buscaran la forma de
atraer la inversión e impulsar el desarrollo económico en el estado,
coincidiendo en identificar al turismo como una herramienta fundamental para estimular el progreso de Veracruz.
En el Plan Veracruzano de Desarrollo (PVD) de 2005, Herrera
anunció que, dada la “enorme variedad de atractivos turísticos naturales (playas, selvas, montaña, ríos)” y la “rica historia y cultura”
de la entidad, se promovería el “turismo en todas sus modalidades”
(pp. 20, 39); para ello, se brindaría un “impulso especial” a la industria, por medio de “objetivos claros, estrategias, acciones y proyectos para apuntalar el crecimiento económico y la generación de
empleo”. Sin embargo, dado que la oferta turística estaba concentrada en la conurbación Veracruz-Boca del Río, se sugería crear
“otras opciones”, como el “ecoturismo […] el turismo de aventura y
el cultural”, tanto para diversificar la actividad turística, como para
potenciarla en otras partes del estado (pp. 71-72).
Por tanto, Herrera propuso “crear un nuevo modelo turístico”,
con base en “una estrategia de promoción para posicionar la marca
‘Veracruz’, diversificar el producto, atacar nuevos mercados, atraer
más turismo internacional y elevar la importancia del turismo local, promoviendo productos, no destinos” (Herrera, 2005, pp. 7172). No obstante, pese a los buenos deseos, nada se hizo, por lo que
al final del sexenio las condiciones socioeconómicas de la entidad
eran lamentables.
En 2011, Duarte anunció que el turismo sería “el tercer motor de la economía de Veracruz y fuente de empleos”, y ofreció
realizar “programas de capacitación laboral” e impulsar “proyectos productivos”, como los de “ecoturismo en las zonas indígenas”
(Duarte, 2011, pp. 16, 57). Incluso, prometió que “las políticas […]
en materia de turismo, cultura y cinematografía” se enfocarían en
“diversificar y reconceptualizar sus productos”, lograr “una mayor
permanencia y derrama económica” de los visitantes, así como en
diseminar las políticas y presupuestos públicos entre los distintos
sectores de la industria, para abatir los rezagos en infraestructura
y equipamiento y brindar “la más amplia y eficaz capacitación” a
todos los actores involucrados, para “mejorar sustancialmente los
servicios turísticos” (Duarte, 2011, p. 144).
La administración duartista también planteó “promover el
desarrollo sustentable [y] actividades turísticas” armónicas con “la
preservación del medio ambiente”. Tal como su predecesor, Duarte
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ofreció “diversificar la oferta turística de Veracruz, para atraer a nuevos segmentos” de visitantes nacionales y extranjeros, sobre todo en
los rubros del “ecoturismo, turismo cultural, histórico y religioso”;
así como “apoyar y fortalecer las actividades culturales”, mediante
la difusión y el fomento de “las expresiones culturales propias de las
regiones y ciudades veracruzanas” (Duarte, 2011, pp. 155-156).
Está de más decir que, lejos de cumplir sus compromisos,
Duarte concluyó su gobierno envuelto en el descrédito, lo que en
buena medida propició el triunfo de Miguel Ángel Yunes Linares,
primer mandatario no priista de la entidad, quien se comprometió
a revertir el desastre provocado en las finanzas públicas durante las
administraciones de Herrera y Duarte.
Así, en el PVD de la nueva administración destacaba la idea de
“generar e implementar [sic] circuitos turísticos regionales”, para
lo cual se diseñarían nuevas opciones y se redefinirían “los circuitos y rutas turísticas ya establecidas”; y se anunciaba la creación de
nuevas zonas turísticas en el norte, centro y sur de la entidad destinadas al turismo de aventura, fomentando su práctica “para beneficio local”, así como “profesionalizar los servicios del ecoturismo y turismo de aventura y senderismo para el aprovechamiento
y conservación de las áreas naturales y el desarrollo comunitario”
(Yunes, 2016, pp. 156-157).
Más aún, Yunes delineó un “Programa de Desarrollo Turístico”, para generar inversión y rescatar el sector turístico, duramente golpeado por la criminalidad desatada en el estado desde 2007
(Yunes, 2016, p. 211). Según dicho plan, el Gobierno del Estado, en
coordinación con los prestadores de servicios turísticos, fomentaría “el diseño de paquetes por grupos de interés […] que deseen
conocer Veracruz” para disfrutar del turismo “ecológico, arqueológico, de aventura” e histórico-cultural.
Al igual que sus antecesores, y como en casi todas las áreas
de su administración, Yunes incumplió la mayoría de sus promesas en materia turística. Así, en diciembre de 2018 el morenista
Cuitláhuac García Jiménez tomó posesión del cargo de gobernador. Como Herrera, Duarte y Yunes, García anunció que el turismo
sería una de las áreas estratégicas de su administración, aunque advirtió que si bien la infraestructura turística había crecido de forma sostenida en los últimos años, ésta continuaba aglutinada en los
grandes núcleos poblacionales (García, 2019, p. 110); para resolver
esta problemática, el nuevo gobierno planteó:
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la creación de nuevas ofertas para los visitantes extranjeros,
que deberán sumarse a los destinos y festividades ya consolidados (Pueblos Mágicos, Puerto de Veracruz, Tajín, Carnavales, Fiestas de la Candelaria, Fiestas patronales y religiosas,
etc.), buscando alternativas que potencialicen el consumo local, a partir de las bondades y atractivos que ofrecen nuestra
gastronomía, las artesanías y los prestadores de servicios turísticos comunitarios (García, 2019, p. 115).

Con lo anterior, la nueva administración busca incentivar “un
turismo sostenible e inclusivo que favorezca económicamente a
cada región del estado mediante la promoción de su diversidad turística”, con base en una estrategia enfocada en la multiplicación de
los servicios y la difusión de los atractivos de la entidad, mediante
la creación de “corredores turísticos”, con el propósito de “vincular la actividad turística con los diversos sectores de la producción
regional”, promoviendo “las tradiciones y la riqueza cultural de los
pueblos originarios”, e integrando a “los sectores empresariales y
sociales a la dinámica del desarrollo turístico sostenible” (García,
2019, p. 119).
No obstante, hasta el momento poco se ha hecho, pues como
ocurrió en las administraciones anteriores, las acciones del gobierno morenista se han circunscrito a la organización de eventos y
festividades ya posicionados nacional e internacionalmente, como
La Candelaria, la Cumbre Tajín —que no tuvo el éxito esperado
(Noreste, 2019; Sinergia, 2019)— y la fiesta de Santa Magdalena de
Xico. Incluso, García “revivió” el Salsa Fest Veracruz, creado por
Duarte, el cual estuvo suspendido desde 2015 a causa de la violencia imperante en la entidad.
En síntesis, es posible afirmar que, más allá de las diferencias
partidistas, las últimas administraciones estatales3 han coincidido
en el diagnóstico e incluso en las estrategias para potencializar la
oferta turística (diversificación de las zonas y atractivos, promover el turismo cultural y alternativo, aprovechar la riqueza natural,
cultural e histórica de la entidad, etcétera); sin embargo, han incurrido en los mismos errores, que básicamente pueden resumirse
en la falta de acciones concretas y una visión obtusa, cortoplacista
y poco imaginativa, que se refleja en una política pública basada

3 En este recuento no se incluye a Flavino Ríos Alvarado, quien asumió el cargo de gobernador interino tras la renuncia de Javier Duarte de Ochoa.
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FIGURA 2
Carteles alusivos a eventos y fesঞvidades

N,o;,i.¡.¡¡,.¡,¡if1¡¡.¡

Fuente: Gobierno del Estado de Veracruz.

en la realización y promoción de eventos masivos,4 sin esfuerzos
apreciables para fomentar el desarrollo de una industria turística
sustentable, capaz de contribuir de forma decisiva al progreso de
los veracruzanos.
Por lo tanto, resulta indispensable diseñar nuevas opciones
que incentiven el interés de los posibles visitantes, con lo que podría generarse una derrama económica para beneficio no sólo de
las grandes compañías prestadoras de servicios turísticos, sino de
las pequeñas comunidades aledañas a las antiguas carreteras “libres” que durante muchos años fueron polos de atracción para los
turistas nacionales e incluso extranjeros, pero que en la actualidad
han quedado en el olvido, provocando un deterioro paulatino en la
calidad de vida de sus habitantes, generando o agudizando problemáticas sociales, como el desempleo, la deserción escolar, la migración e incluso la incorporación de adolescentes y jóvenes a las filas
del crimen organizado.
Desde esta perspectiva, la pertinencia de esta propuesta está
sustentada en:
a) La oportunidad que representa el patrimonio fortificado de
Veracruz para la puesta en marcha de proyectos comunitarios
de turismo alternativo con base en el desarrollo sustentable,
4 Tal como en su momento lo hicieran los gobiernos de Herrera, Duarte y Yunes, la actual
administración se ha enfocado en la creación de festivales como el Costa Esmeralda Fest
2019, que se realizó por vez primera en Tecolutla, en julio de este año.
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que contribuyan al progreso social y económico de los habitantes de las poblaciones vecinas y coadyuven a la generación
de los recursos necesarios para la conservación y protección
de los inmuebles considerados en el trayecto.
b) La importancia histórica y cultural de este conjunto monumental, cuyos elementos constitutivos fueron escenario y “actores” de algunos de los episodios más relevantes del periodo
virreinal, la guerra de Independencia y los conflictos entre las
diferentes facciones que se disputaron el control de la nación
a lo largo del siglo XIX, así como durante las sucesivas intervenciones extranjeras que tuvieron lugar en tierras jarochas
en dicha centuria.
3. APROXIMACIONES CONCEPTUALES
Como es sabido, existen importantes discrepancias en torno a las
definiciones de “patrimonio cultural”, “ruta cultural”, “itinerario cultural” y “turismo alternativo”, enunciadas por organismos como la
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura (Unesco), el Consejo de Europa y el Consejo Internacional
de Monumentos y Sitios (Icomos), entre otros, debido a sus distintas
orientaciones y metas, por lo cual resulta oportuno recordarlas, pues
servirán de guía a lo largo de la investigación; así, de acuerdo con la
Unesco (1972), el término “patrimonio cultural” se refiere a:
los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de
pintura monumentales, elementos o estructuras de carácter
arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos,
que tengan un valor universal excepcional desde el punto de
vista de la historia, del arte o de la ciencia, los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya arquitectura,
unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de
la ciencia, los lugares: obras del hombre u obras conjuntas del
hombre y la naturaleza, así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos que tengan un valor universal excepcional
desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico.

Por su parte, el Icomos define el concepto de “itinerario cultural” como:
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Toda vía de comunicación terrestre, acuática o de otro tipo, físicamente determinada y caracterizada por poseer su propia y específica dinámica y funcionalidad histórica al servicio de un fin
concreto y determinado, que reúna las siguientes condiciones:
a) Ser resultado y reflejo de movimientos interactivos de personas, así como de intercambios multidimensionales, continuos y recíprocos de bienes, ideas, conocimientos y valores
entre pueblos, países, regiones o continentes, a lo largo de
considerables periodos de tiempo.
b) Haber generado una fecundación múltiple y recíproca, en
el espacio y en el tiempo, de las culturas afectadas que se manifiesta tanto en su patrimonio tangible como intangible.
c) Haber integrado en un sistema dinámico las relaciones históricas y los bienes culturales asociados a su existencia (2008).

No obstante, para el Consejo de Europa son otros los criterios
que rigen su normatividad para otorgar la designación de “itinerario
cultural”, mismos que discrepan tanto de los expuestos por el Icomos,
como de la noción de patrimonio cultural sostenida por la Unesco:
Los Itinerarios Culturales del Consejo de Europa contribuyen
asimismo a la difusión de un concepto democrático de patrimonio. El patrimonio industrial, agrícola y vinculado al modo
de vida es la base de determinados itinerarios culturales, como
la Ruta Europea del Hierro y la Ruta del Olivo. Nosotros fomentamos una participación y una adhesión masiva a las redes
de itinerarios que, debido a la multitud de iniciativas populares,
no paran de tomar nuevas direcciones. El concepto de patrimonio (del Consejo de Europa) difiere de aquel que sostiene la
política de la Unesco […] Efectivamente, la Unesco considera
como patrimonio cultural aquello que tiene “un valor universal
excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de
la ciencia” […] La prioridad del Consejo de Europa es el vínculo
que une el patrimonio y la comunidad, así como el patrimonio
como recurso para el desarrollo sostenible (Tondre, 2007).

Finalmente, de acuerdo con la Sectur, el “turismo alternativo”
se define como “los viajes que tienen como fin el realizar actividades recreativas en contacto directo con la naturaleza y las expresiones culturales que le envuelven, con una actitud y compromiso
de conocer, respetar, disfrutar y participar en la conservación de
los recursos naturales y culturales” (2002).
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3.1. Iঞnerarios culturales y las rutas turísঞco-culturales:
Semejanzas, diferencias y perspecঞvas
Sin pretender entrar en discusiones teóricas, debate ajeno al objetivo de este trabajo, en opinión de Hernández (2011), es posible
distinguir por lo menos cuatro categorías de rutas:
a) Periplos en los que “predomina una determinada categoría
patrimonial, ya sean manifestaciones culturales, testimonios
del pasado arqueológico o histórico, patrimonio artístico, industrial o espacios naturales”.
b) Rutas que “recrean el territorio a través de nuevos atractivos que poco o nada tienen que ver con la realidad histórica y
cultural de los destinos, pero que se incorporan como valores
añadidos a los mismos”, como las basadas en la literatura, la
cinematografía, o bien, en mitos y leyendas.
c) Recorridos eclécticos diseñados a partir de una propuesta
mercadológica, que resulta en una oferta turística concebida
“a partir de la suma de varios componentes, los cuales son
prescindibles y sustituibles por otros”.
Por último, los caminos históricos “constituyen una última
categoría de rutas. Estos trayectos son promovidos generalmente
por organismos públicos con el objetivo del reconocimiento institucional de los mismos como itinerarios culturales a través de su
inscripción en catálogos oficiales de bienes culturales” (Hernández,
2011); sin embargo, es preciso señalar que, según el Comité Internacional de Itinerarios Culturales, tales vías no se consideran
itinerarios culturales per se (Tresserras, 2006, p. 16).
Al respecto, López (2006) puntualiza que “un aspecto esencial
en el trazado de estas rutas es la coordinación y colaboración entre
las distintas administraciones e instituciones que puedan estar implicadas, especialmente necesario cuando transcurren por varias
provincias, regiones, comarcas o países, evitando la competencia
entre los enclaves por los que transcurre dicho itinerario”.
Por otra parte, es preciso señalar que hoy en día gran parte de
los especialistas en el tema discrepa de la interpretación de Hernández, ya que existe cierta inclinación a diferenciar los “itinerarios culturales” de las “rutas turístico-culturales”, así como de otros

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similares como el “paisaje cultural”.5
Así, los primeros “son productos culturales territoriales originados por procesos históricos de intercambios que en la actualidad
pueden ser usados como productos turísticos de calidad”, en tanto
que las segundas son “productos turísticos que están basadas en la
existencia de contenidos culturales vinculados con un espacio o
territorio determinado y nacidas con el fin de la explotación turística” (Arcila, López y Fernández, 2015, p. 464).
Como ejemplo de un itinerario cultural, cabe mencionar el Camino Real de Tierra Adentro, incluido en la lista de Patrimonio de la
Humanidad de la Unesco en 2010; en cuanto a las rutas, cabe mencionar la Ruta de Cortés, iniciativa de la Federación de Haciendas,
Estancias y Hoteles Históricos de México, dirigida al gran turismo y
al turismo de negocios, que incluiría “un tren turístico […] desde Veracruz a Puebla; siete proyectos detonadores y ocho paradores ubicados
en haciendas y un centro de espectáculos ecuestres” (FHEHHM, 2017).
En síntesis, la diferencia fundamental entre los itinerarios culturales y las rutas turístico-culturales es su orientación primigenia,
pues aunque una de las metas de los itinerarios es la promoción del
turismo, su propósito fundamental es difundir la importancia histórica y los valores socioculturales de una zona o región determinada, con base en un “tema central [y] otros secundarios que contribuyan a su enriquecimiento y eviten la dispersión de los recursos”,
mientras que el objetivo de las rutas es, en esencia, fortalecer la
oferta turística, con la idea de estimular el desarrollo económico,
para lo cual requieren de la creación de infraestructuras turísticas.
En este sentido, es común la elaboración de recorridos meramente
turísticos etiquetados como “culturales” que sólo se justifican por
un interés puramente comercial (López, 2006, pp. 24-25).
4. EL ITINERARIO “VERACRUZ FORTIFICADO”
En el estado de Veracruz existen numerosas fortificaciones, edificios
militares y obras accesorias construidos entre los siglos XVI y XIX, ubi-

5 De acuerdo con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España (2015, p. 25), el
paisaje “constituye una realidad dinámica ya que es resultado de procesos ambientales, sociales y culturales que se han sucedido a lo largo del tiempo en el territorio. Estos procesos están
marcados por los modos de vida, las políticas, las actitudes y las creencias de cada sociedad”.
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cados en distintas partes de las costas y numerosas poblaciones vecinas de las antiguas rutas del Camino Real/Nacional de Veracruz a
México, que representan una parte fundamental del patrimonio cultural material de México, y cuya edificación respondió a motivaciones
distintas, de acuerdo con los diferentes retos que debieron enfrentar:
a) Los reductos levantados por los españoles a su llegada a
tierras americanas para defenderse del asedio de la población
indígena (siglo XVI).
b) Las fortalezas costeras dedicadas a proteger los puertos del
ataque de los piratas y corsarios, y después, de un posible desembarco francés o británico, así como las instalaciones logísticas y estratégicas que las acompañaban (siglo XVII).
c) Las fortificaciones y recintos complementarios colocados
al interior del territorio que funcionaron como una segunda
línea de contención ante la posibilidad de una incursión enemiga hacia la capital del virreinato, una vez superadas las defensas costeras (siglo XVIII).
d) Los bastiones e inmuebles militares construidos por insurgentes y realistas durante la guerra de Independencia en las
rutas por Orizaba y Xalapa del Camino Real para asegurar el
control del territorio y las comunicaciones entre la costa y el
altiplano.
e) Las fortificaciones y obras accesorias erigidas por el gobierno
mexicano —una vez alcanzada la independencia—, con el propósito de vigilar los caminos, ciudades y costas, y robustecer la
capacidad de defensa de la nación, las cuales fueron construidas
bajo los preceptos de la ingeniería militar europea.
f) Los inmuebles levantados y/o adaptados por los franceses y
sus aliados durante la Intervención francesa.
Además, sería conveniente añadir ciertos recintos castrenses
edificados a principios del siglo XX, durante la Revolución mexicana,
y otros de los que se tienen noticias pero cuya existencia no ha sido
confirmada, o bien, todavía no ha sido debidamente documentada.
Al respecto, es pertinente señalar que al día de hoy, gracias a
la labor de numerosos investigadores y los avances logrados en el
curso de esta investigación, se han localizado alrededor de 40 inmuebles (ver tabla 1 en Anexo) que responden a una amplia gama de
tipologías, y que, no obstante su ubicuidad, son desconocidos por
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FIGURA 3
Forঠn de Órdenes Militares (Plan del Río)
y Hacienda (cuartel) de Monte Blanco (Santa Lucía)

Fuente: Sergio Vargas.

la mayoría de los especialistas en la materia e incluso por las instituciones responsables de la preservación de la herencia material de
nuestro país; tentativamente, estos edificios se han clasificado en:
a) Fortificaciones: fortines, baterías, reductos, fuertes, baluartes, murallas, parapetos y blocaos.
b) Inmuebles militares logísticos, estratégicos y obras accesorias: casamatas (polvorines), hospitales, atalayas, cuarteles,
telefres (torres de telegrafía óptica), cuerpos de guardia, atarazanas (almacenes), garitones y puestos de vigilancia.
c) Recintos civiles y religiosos utilizados como cuarteles y bastiones, o que cuentan con elementos constructivos propios de
la arquitectura militar (torreones, garitones, etcétera), como
haciendas y conventos.
Tales construcciones están repartidas en un área que comprende múltiples localidades pertenecientes a una veintena de
municipios del litoral y la zona centro de la entidad veracruzana,
mismas que se han agrupado en torno de tres segmentos con el fin
de facilitar su estudio y exploración:
Ruta por Orizaba: Soledad de Doblado; Paso del Macho; El
Chiquihuite (Atoyac); Fortín viejo y Santa Lucía (Fortín de las
Flores); cerro del Xonoltepetl (Chocamán); El Sumidero (Ixtaczoquitlán); y Orizaba.

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Ruta por Veracruz: Antón Lizardo (Alvarado); Puerto de Veracruz y Tejería (Veracruz); La Antigua y Quiahuiztlán (Actopan).
Ruta por Xalapa: Paso de Ovejas; Puente Nacional; Cerro
Gordo (Actopan); Palo Gacho, Plan del Río, Corral Falso y
Miradores (Emiliano Zapata); Xalapa; Ayahualulco; Francisco
I. Madero, Perote, Totalco, Tenextepec, La Gloria (Perote); y
Cerro del León (Villa Aldama).
FIGURA 4
Municipios considerados como parte del iঞnerario

RO: Ru1a por Orizaba

RV: Ruta por Veracruz

RX, Ruta poi Xalapa

a) Actopan (RX)
b) A/varado (RV)
e) Atoyac (RO)
d) Ayahualulco (RX)
e) Chocamán (RO)
QEmiliooo Zapa1a (RX)

g) Fortffl(RO)
h) lxtaczoquitlán (RO)
i) La Antigua (RV)
j) Oriz.ooa (RO)
k) Paso del Macho (RO)
1) Paso de Ovejas (RX)

m) Perote (RX)
n) Puente Nacional (RX)
n¡ Soledad de Doblado (RO)
o) Veraauz (RV)
p) Vila Aldama (RX)
q) Xalapa (RX)

Fuente: Elaboración propia.

A los recintos fortificados puede agregarse un número indeterminado de puentes coloniales y decimonónicos ubicados en
sus cercanías, como los de Río Medio, Paso Real y Paso San Juan
(Veracruz); Lagartos, Puente Jula y Paso de Ovejas (Paso de Ovejas); San Pablo y de la Reina (Plan del Río); del Rey y El Boquerón
(Puente Nacional); El Lencero y Las Ánimas (Xalapa); del Diablo
(Coatepec); Sedeño (Banderilla); Cruz Verde y Acajete (La Joya);
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Las Vigas; Tenextepec, Sierra de Agua y Fco. I. Madero (Perote);
en la ruta por Xalapa; y los de Soledad y El Colorado (Soledad de
Doblado); Paso del Macho; Atoyac y El Chiquihuite (Atoyac); Río
Seco (Yanga); San Miguel (Fortín), Escamela, San José y Micos (Ixtaczoquitlán); La Borda, Jalapilla (Orizaba); Panoaya (Tlacotepec);
y del Virrey (Coscomatepec).
En este punto, es preciso señalar que desde hace algunos años
varios investigadores han planteado la posibilidad de instrumentar
un itinerario cultural basado en el patrimonio fortificado de Veracruz (Vázquez y Capitanachi, 1996; Muñoz, 2006; García, 2006;
Sanz et al., 2007; Ordóñez, 2008; Pineda, 2012, 2013); sin embargo,
a diferencia de la presente, tales propuestas consideran únicamente los inmuebles y poblaciones situadas en el trayecto Perote-Xalapa-Veracruz, dejando de lado los ubicados en la ruta Orizaba-Córdoba-Veracruz, las playas aledañas al puerto jarocho e incluso
algunos edificios que se localizan en las cercanías de Perote.
Por otra parte, cabe precisar que, pese a lo sugerente de la
propuesta, hasta el momento la idea de diseñar y poner en funcionamiento el recorrido no ha trascendido más allá de los círculos
universitarios y científicos, entre otros, por los siguientes motivos:
a) Las políticas gubernamentales en materia turística, que,
como ya se dijo, se han enfocado en el desarrollo de proyectos
dirigidos al gran turismo y el turismo de negocios, así como a
la organización de eventos estacionales.
b) El desinterés de las instituciones de los tres niveles de gobierno y la sociedad civil, así como la escasa colaboración entre los académicos y las instituciones abocados al cuidado del
patrimonio cultural material.
c) El desconocimiento que prevalece entre los organismos dedicados al fomento y difusión de la cultura de nuestro país respecto del valor histórico-cultural del patrimonio fortificado
del estado de Veracruz.
d) La carencia de un registro pormenorizado de los recintos
que permanecen en pie, así como del adecuado respaldo científico-documental que explique y justifique la pertinencia del
itinerario y su factibilidad.
e) La falta de capacitación y la poca vocación emprendedora
de los habitantes de las comunidades que conforman las rutas.
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4.1. Planteamiento del proyecto
4.1.1. Objeࢼvo general
Diseñar un proyecto de desarrollo comunitario dirigido a la creación de un itinerario cultural y de turismo alternativo, sustentado
en las fortificaciones e inmuebles militares construidos entre los
siglos XVI y XIX en la costa veracruzana y a lo largo de las viejas rutas (por Orizaba y Xalapa) del camino de Veracruz a México, con
el fin de contribuir al progreso cultural, económico y social de los
habitantes de las poblaciones vecinas, así como a la preservación y
aprecio de los edificios.
4.1.2. Objeࢼvos específicos
• Dinamizar la economía de las comunidades aledañas al periplo mediante la puesta en marcha de micro y pequeñas empresas orientadas al turismo alternativo con base en los paradigmas del desarrollo sustentable.
• Motivar la acción participativa de los ciudadanos en proyectos sociales y productivos a corto, mediano y largo plazo, en
coordinación con las autoridades federales, estatales y municipales y la iniciativa privada.
• Coadyuvar a la conservación y puesta en valor del patrimonio fortificado y, en un momento determinado, de las obras de
caminería6 edificadas entre los siglos XVI y XIX.
La viabilidad del proyecto se sustenta en cuatro aspectos principales:
• El potencial turístico que ofrecen el paisaje natural de la
zona, rica en ríos, lagunas, cuevas, acantilados, playas, flora y
fauna; y las diversas manifestaciones de la cultura tradicional
local, que por sus características resultan apropiadas para la
6 En el II Congreso Internacional de Caminería Hispánica (1994) se definió el concepto
de caminería como la “suma de los elementos que componen el camino, el caminante y su
entorno”, y en un sentido más amplio, como el “estudio de las vías de comunicación, de su
relación con el entorno geográfico y social y con los itinerarios históricos y literarios”. Recuperado de: http://www.ai-camineria.com/
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práctica de actividades recreativas y deportivas como escalada, caminata, rappel, espeleísmo, observación de ecosistemas,
senderismo interpretativo, así como para la realización de talleres de educación ambiental, artesanales y gastronómicos, lo
que hace factible una oferta variada y atractiva para los entusiastas del turismo alternativo.
• La oportunidad de desarrollar microempresas y organizaciones comunitarias que fomenten el autoempleo y la creación
de fuentes de trabajo duraderas y bien remuneradas para los
habitantes de las comunidades vecinas al recorrido.
• La existencia de una infraestructura local y regional de servicios (hoteles, restaurantes, balnearios) con capacidad suficiente para atender a un importante número de visitantes nacionales y extranjeros.
• La importancia histórica y cultural del patrimonio material
considerado en el itinerario.
4.2. Diseño y desarrollo del iঞnerario
En síntesis, el proceso de diseño y realización del proyecto puede
explicarse como sigue:
a) Realización del inventario de las fortificaciones y edificios
militares incluidos en el trayecto.
b) Formación de un organismo o asociación para gestionar el
itinerario, integrado por representantes de las comunidades
interesadas en participar en el proyecto, dependencias de los
tres niveles de gobierno y la iniciativa privada. Constitución
legal de las empresas comunitarias.
c) Creación de las coordinaciones operativa, administrativa y
de comunicación. La primera será responsable de la elaboración de los manuales de operación y el inventario y selección
de los atractivos culturales y naturales que se incluirán en el
recorrido, así como de la realización de los estudios socioeconómicos y de impacto ambiental. La segunda será la encargada de la creación de los organigramas y la elaboración y supervisión de los presupuestos, así como de suscribir los contratos
y acuerdos necesarios con las instituciones pertinentes (p. e.,
INAH, Secretaría de Cultura). Por su parte, la coordinación de
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comunicación estará a cargo de la investigación e interpretación de la información referente a los monumentos, así como
de llevar a cabo estudios cuantitativos y cualitativos para definir las estrategias para comunicar el proyecto.
d) En un segundo momento, la coordinación operativa definirá el diseño del recorrido principal y los complementarios.
Por su parte, la coordinación administrativa formalizará las
alianzas y acuerdos necesarios con los prestadores de servicios turísticos “externos” (líneas aéreas y de transporte terrestres, agencias de viajes), y llevará a cabo la contratación y/o
compra de los insumos y servicios que se requieran, en tanto
que la coordinación de comunicación desarrollará las piezas
publicitarias y los materiales informativos necesarios para
instrumentar la campaña de comunicación.
e) Posteriormente, se diseñará el portafolio de actividades y
servicios turísticos (gastronomía, hospedaje) que se ofrecerá
a los visitantes, de acuerdo con las características de las zonas
comprendidas en el recorrido: turismo de aventura, ecoturismo, turismo rural, etcétera, con base en los cuales se impartirán los talleres de capacitación a los habitantes que participarán en la operación diaria.
Concluidas estas fases, se procederá a la presentación pública
del proyecto por medio de ruedas de prensa, charlas en escuelas,
universidades y organismos empresariales, así como en congresos
y ferias concernientes al turismo.
Es oportuno mencionar que esta propuesta no sugiere, por
lo menos en el corto plazo, la restauración parcial o total de los
recintos que conforman el inventario de monumentos, tarea que
requeriría de la coordinación de un conjunto de actores e instituciones que rebasan por mucho los alcances de esta iniciativa, así
como de la revisión y aplicación de una serie de disposiciones legales que probablemente harían inviable su realización. Por tanto,
únicamente se considera la conservación y cuidado de los edificios,
es decir, mantenerlos en su estado actual, evitando así un mayor
deterioro futuro.
Asimismo, es importante destacar la necesidad de evitar la
creación de lo que Martorell (2012) denomina “enclaves económicos”, es decir, iniciativas enfocadas en el “gran turismo” (hoteles,
desarrollos inmobiliarios, etcétera), que priven a la población local
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FIGURA 5
Desarrollo del proyecto

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Fuente: Elaboración propia.

de la oportunidad de participar de los beneficios generados por el
proyecto, o que orillen a los pobladores de la zona a desempeñar
empleos poco calificados, por salarios exiguos, sin expectativas
de crecimiento personal. En este sentido, hay que enfatizar la importancia de ofrecer una adecuada capacitación a los vecinos que
deseen participar en el proyecto, no sólo en materia de servicios
turísticos, sino para la creación y gestión de negocios (p. 25).
Beneficiarios:
- Habitantes de las comunidades y promotores culturales interesados en la preservación y difusión del patrimonio.
- Pequeños empresarios y empresas locales y regionales.
- Visitantes nacionales y extranjeros.
- Ayuntamientos de: Alvarado, Veracruz, La Antigua, Actopan,
Soledad de Doblado, Paso del Macho, Atoyac, Fortín de las
Flores, Chocamán, Ixtaczoquitlán, Orizaba, Paso de Ovejas,
Emiliano Zapata, Xalapa, Ayahualulco, Perote y Villa Aldama.

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Participantes:
- Estudiantes y docentes de nivel licenciatura y posgrado de
disciplinas como Arquitectura, Historia, Historia del Arte,
Gestión del Patrimonio, Arqueología, Turismo, Antropología,
Gestión Municipal y Desarrollo Regional.
- Alumnos y profesores de nivel medio y medio-superior.
- Funcionarios municipales de las áreas de Cultura, Educación, Turismo y Desarrollo Económico.
- Investigadores interesados en el estudio del patrimonio cultural material, el turismo y la historia regional.
- Organismos públicos y privados dedicados a la protección y
promoción del patrimonio cultural, las artes y la cultura.
- Medios de comunicación y público en general.
CONCLUSIONES
A lo largo de los últimos 15 años, el estado de Veracruz ha sufrido
un notable declive económico como resultado de la conjunción de
diversos factores, tanto endógenos como exógenos, entre los que
sobresalen la decadencia de las agroindustrias azucarera y cafetalera, el mal desempeño de las últimas cuatro administraciones estatales, los cuantiosos desfalcos cometidos en numerosos organismos públicos y la violencia desatada por la irrupción de distintos
grupos del crimen organizado, que, en conjunto, han derivado en
un nulo crecimiento y escasa inversión privada, que a su vez han
exacerbado diversas problemáticas sociales, como el desempleo y
la migración.
En consecuencia, los distintos gobiernos han explorado diversas soluciones para tratar de rescatar a la entidad del marasmo
en que se encuentra; una de éstas ha sido el turismo, que ha sido
visto como una herramienta para fomentar el desarrollo a lo largo
y ancho del territorio veracruzano; desafortunadamente, hasta el
momento las acciones emprendidas han sido insuficientes y curiosamente similares, pues han coincidido en una política pública en
materia turística que, básicamente, se ha limitado a promocionar
ciertas festividades y a organizar eventos temáticos y/o musicales
que únicamente tienen un impacto momentáneo y, por lo general,
sólo benefician a los grandes prestadores de servicios turísticos.
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En vista del grave estancamiento económico de la zona centro
de la entidad, es indispensable hallar soluciones creativas y novedosas para impulsar el progreso social de sus comunidades. Para
ello, es necesario mirar con atención el vasto repertorio de manifestaciones culturales —gastronomía, música, tradiciones— y la
enorme riqueza natural de una región cuya diversidad ecológica
no tiene parangón en el país y que, aunada al heterogéneo conglomerado de elementos materiales de valor patrimonial presentes en
el área, constituye una oportunidad para la conformación de una
oferta turística atractiva y diversificada.
Por tanto, esta propuesta representa una oportunidad para, a
mediano plazo, lograr un impacto positivo en lo social, al ofrecer
opciones de progreso a sus habitantes, lo que ayudaría a mitigar
problemáticas como el desempleo, la migración y la incorporación
de los jóvenes al crimen organizado; en lo económico, gracias a la
creación de micro y pequeñas empresas locales y el impulso a los
prestadores de servicios turísticos existentes a lo largo del itinerario; y en lo cultural, al coadyuvar a la preservación de un conjunto de monumentos de incalculable valor histórico, hoy en día en
riesgo de desaparecer, y cuyo cuidado y conservación nos atañen
a todos.
ANEXO
TABLA 1
Inventario de las forঞficaciones y edificios militares existentes
en el estado de Veracruz
INMUEBLE

PERIODO
MUNICIPIO
RUTA POR VERACRUZ

PROPÓSITO

Atarazanas

Virreinal

Veracruz

Baluarte de Santiago

Virreinal

Veracruz

Recinto fortificado

Cuartel

Virreinal

La Antigua

Militar complementario

Fuerte de San Juan de Ulúa

Virreinal

Veracruz

Recinto fortificado

Hospital militar de San Carlos

Virreinal

Veracruz

Militar complementario

Reducto

Siglo XIX

Alvarado

Recinto fortificado

Segmento de muralla

Virreinal

Veracruz

Militar complementario

Vestigios de la casafuerte de Cortés

Conquista

Actopan

Recinto fortificado

Vestigios de cuerpo de guardia

Siglo XIX

Alvarado

Militar complementario

Vestigios del fortín de Santa Teresa

Siglo XIX

Alvarado

Recinto fortificado

Vestigios de muralla

Siglo XIX

Veracruz

Militar complementario

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Militar complementario

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SERGIO A. VARGAS MATÍAS

INMUEBLE

PERIODO
MUNICIPIO
RUTA POR XALAPA

PROPÓSITO

Atalaya

Revolución Mexicana

Ayahualulco

Atalaya (batería) de La Concepción

Guerra de Independencia

Puente Nacional

Fortificación de campaña

Casa de guardia

Virreinal

Perote

Militar complementario

Cuartel de dragones (Juárez)

Virreinal

Perote

Militar complementario

Garitón ං

Intervención Tripartita/
Francesa

Xalapa

Por documentar

Garitón ංං

Siglo XIX

Xalapa

Por documentar

Garitón ංංං

Siglo XIX

Xalapa

Militar complementario

Fortín de Órdenes Militares

Guerra de Independencia

Emiliano Zapata

Recinto fortificado

Fortín de Cerro del León

Siglo XIX

Villa Aldama

Militar adaptado

Fuerte de San Carlos

Virreinal

Perote

Recinto fortificado

Hacienda (cuartel) “Los Arcos”

Guerra de Independencia

Paso de Ovejas

Militar adaptado

Hacienda (cuartel) “Paso de Varas”

Guerra de Independencia

Puente Nacional

Militar adaptado

Polvorín (casamata)

Virreinal

Perote

Militar complementario

Polvorín (casamata)

Virreinal

Perote

Militar complementario

Hacienda de Tenextepec

Siglo XIX

Perote

Militar adaptado

Hacienda de Totalco

Siglo XIX

Perote

Militar adaptado

Hacienda de Cuatotolapan

Siglo XIX

Perote

Militar adaptado

Presidio de El Órgano

Virreinal

Emiliano Zapata

Recinto fortificado

Recinto de La Gloria

Siglo XIX

Perote

Militar adaptado

Torre de señales

Guerra de Independencia

Actopan

Militar complementario

Torre de señales

Guerra de Independencia

Emiliano Zapata

Militar complementario

Torre de señales

Guerra de Independencia

Emiliano Zapata

Militar complementario

Vestigios del fortín de Fernando VII

Guerra de Independencia

Puente Nacional

Fortificación de campaña

INMUEBLE

PERIODO
MUNICIPIO
RUTA POR ORIZABA

Militar complementario

PROPÓSITO

Atalaya

Intervención Tripartita/
Francesa

Veracruz

Militar complementario

Blockhouse

Intervención Tripartita/
Francesa

Soledad de Doblado

Recinto fortificado

Convento de El Carmen

Virreinal

Orizaba

Militar adaptado

Cuartel

Intervención Tripartita /
Francesa

Orizaba

Militar complementario

Cuartel

Siglo XIX

Fortín de las Flores

Recinto fortificado

Fortín

Guerra de Independencia

Paso del Macho

Recinto fortificado

Fortín del Cerro del Borrego

Intervención Tripartita/
Francesa

Orizaba

Recinto fortificado

Fortín de Villegas

Guerra de Independencia

Ixtaczoquitlán

Recinto fortificado

Puesto de vigilancia

Intervención Tripartita/
Francesa

Soledad de Doblado

Militar complementario

Hacienda Monte Blanco

Guerra de Independencia

Fortín de las Flores

Militar adaptado

Parapeto

Intervención Tripartita/
Francesa

Atoyac

Fortificación de campaña

Trincheras

Intervención Tripartita/
Francesa

Atoyac

Fortificación de campaña

Vestigios del fortín
de Monte Blanco

Guerra de Independencia

Monte Blanco /
Chocamán

Recinto fortificado

Fuente: Elaboración propia.
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�CAMINOS DE MEMORIA, SENDAS DE PROGRESO

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TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�Iniciación Escolar y Trayectorias Laborales
entre Dos Generaciones de Agrónomos
en Nuevo León, México
School Initiation and Labor Paths
between Two Generations of Agronomists
in Nuevo Leon, Mexico
ELEOCADIO MARTÍNEZ SILVA* | VIOLETA HINOJOSA NAVARRO**

► RESUMEN
En el escrito se reflexiona acerca de los cambios que han experimentado las identidades de la profesión de Agronomía y de
los agrónomos a partir de los cambios estructurales en el agro
mexicano en la década de los años noventa. La investigación
se aborda desde una perspectiva metodológica del “enfoque de
los cursos de vida”. Resultados de la investigación dan cuenta
de una transformación del ethos de la agronomía, así como de
sus implicaciones en la configuración de la trayectoria identitaria de la profesión y de los egresados.
Palabras clave: Carreras | Profesión | Iniciación escolar | Contingencia |
Trayectorias identitarias.

► ABSTRACT
The paper reflects on the changes that have experienced the
identities of the profession of Agronomy and agronomists
from the structural changes in Mexican agriculture in the
nineties. The research is approached from a methodological
perspective of the “life course approach”. Research results
show a transformation of the ethos of agronomy, as well as its
implications in the configuration of the identity trajectory of
the profession and graduates.
Keywords: Careers | Profession | School initiation | Contingency |
Identity trajectories.
* Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía
y Letras. Correo electrónico: eleocadio14@gmail.com
** Socióloga por la Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras.
Correo electrónico: violetadecaballo@gmail.com
Recibido: 28 de octubre de 2019 | Aceptado: 22 de enero de 2020
ISSN 2007-1205 | pp. 108-129
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�INICIACIÓN ESCOLAR Y TRAYECTORIAS LABORALES

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INTRODUCCIÓN
Las transformaciones socioeconómicas y tecnológicas que han tenido lugar en nuestro país durante las últimas décadas han impactado en las trayectorias de las profesiones y profesionistas de diversas
áreas del conocimiento, como es el caso que nos ocupa en este ensayo. La Agronomía históricamente fue conformada como carrera
profesional orientada a resolver los problemas que presentan los
procesos de producción del agro mexicano, forjando profesionistas
preocupados por el desarrollo rural de las comunidades. Este ethos
de la profesión estuvo soportado por una política estatal enmarcada
en la llamada autosuficiencia alimentaria, expresión del modelo económico mexicano de sustitución de importaciones. Dicha autosuficiencia alimentaria implicó un proceso de creación de instituciones
que impulsarían el desarrollo rural nacional. Las universidades respondieron a esta institucionalidad a través de carreras de Agronomía con currículas académicas sustentadas en el desarrollo rural.
La profesión de Agronomía se configuró en una estrecha relación con el Estado mexicano y con el ethos del desarrollo agrícola
del país y sus comunidades rurales. Este modelo además proveía a
los agrónomos de un mercado de trabajo seguro y extenso, dado
que el Estado se encargaba de cubrir una función protagónica en la
política económica rural, promoviendo el surgimiento de numerosos organismos públicos que suministraban una demanda laboral
amplia y variada para este mercado, lo que aseguraba que el paso
de la escuela al trabajo para los agrónomos tuviera una duración
corta para la completa integración al mercado de trabajo.
Sin embargo, a inicios de la década de los ochenta ocurre una
inflexión en las trayectorias de la profesión y de sus egresados:
Transformaciones sociales en materia de globalización, urbanización y cambios económicos y demográficos comenzaron a gestarse
en México durante los últimos 30 años, dando lugar a una nueva etapa socioeconómica denominada neoliberalismo. Este nuevo modelo es concomitante con la implementación de tecnología
avanzada en la producción alimentaria y la emergente necesidad
de la economía nacional para insertarse en un mercado global,
procesos que modifican la manera en la que el campo es considerado y abordado por el gobierno mexicano, y con ello, como se verá
más adelante, la forma en la cual la profesión de la Agronomía es
considerada por los diferentes actores.
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�110

ELEOCADIO MARTÍNEZ SILVA | VIOLETA HINOJOSA NAVARRO

En el presente ensayo se reflexiona acerca de los cambios que
ha experimentado la identidad de la profesión de Agronomía y
de los agrónomos a partir de los cambios estructurales en el agro
mexicano. Este estudio toma como observables particulares a la
Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo
León (FAUANL) y sus egresados de distintas generaciones (divididas
en dos cohortes).
El objetivo del estudio es de carácter cualitativo, buscando
comprender los elementos que configuran y diferencian las trayectorias identitarias de la profesión, de manera que sea posible
explicar el proceso que se ha desarrollado en torno a la identidad
profesional de la Agronomía y de los agrónomos nuevoleoneses en
las últimas décadas, en el contexto de los cambios ocurridos en las
esferas económicas, políticas, educativas, sociales e institucionales.
Del anterior objetivo se desprende la pregunta general de investigación acerca de ¿cuál ha sido la trayectoria indentitaria de la
carrera de Agronomía de la UANL y de sus egresados?
En tanto, las preguntas de investigación más específicas son
las siguientes:
1) ¿De qué manera se reconfiguró el ethos de la carrera de Agronomía?
2) ¿De qué manera los cambios curriculares y de oferta educativa de la FAUANL han incidido en la trayectoria identitaria laboral
de los egresados de esta institución?
3) ¿Qué procesos han ocurrido en la vida laboral y profesional
de los egresados de la FAUANL?
Teórica y metodológicamente, el estudio se sustenta en los
enfoques de los cursos de vida basados en los trabajos de Walter
Heinz (2003) y Tamara Hareven (1988), que proporcionan una importante perspectiva para los estudios cualitativos acerca de transiciones y procesos sociales.
La relevancia de este estudio radica en que permite reflexionar sobre las vidas de las personas y colectivos que están envueltas
en procesos de cambio en un ambiente social que está alterando la
vida cotidiana y afectando los aspectos más personales de las experiencias individuales y de colectivos.
Estudiar este proceso desde los profesionistas resulta relevante en la medida que amplía el entendimiento del cambio social desTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

�INICIACIÓN ESCOLAR Y TRAYECTORIAS LABORALES

111

de actores que no han sido escuchados, pese a su gran relevancia en
la vida económica, social y política para la nación.
En el presente trabajo nos interesa reflexionar sobre las causas
estructurales que generan la transformación de la carrera de Agronomía, así como las respuestas de los actores ante los cambios desde un contexto social metropolitano, como es el caso de Monterrey. Las tesis que nos interesa sostener aquí son: 1) que las causas
estructurales de los cambios en la carrera y el mercado de trabajo
local radican en el impacto que la reestructuración y modernización del agro mexicano han tenido sobre el mercado local; y 2) que
las prácticas económicas y sociales no ocurren desvinculadas de la
vida social de las comunidades y de las personas. Por lo tanto, es
en la arena de la vida social donde cobra sentido la comprensión
de los fenómenos económicos, en la que las personas evalúan su
situación en el trabajo y su localidad, así como las estrategias ante
el cambio.
REESTRUCTURACIÓN EN EL AGRO MEXICANO
La transformación en el agro mexicano fue configurada principalmente en el sexenio del presidente Carlos Salinas de Gortari
(1988-2004), en respuesta a la crisis que el sector venía arrastrando
por décadas; por ejemplo, en el sexenio del presidente Miguel de
la Madrid Hurtado (1982-1988) la inversión en el agro disminuyó
en 70%; la inflación rebasó los precios de garantía, produciendo
descapitalización, éxodo de productores, caída de muchos cultivos
y deterioro de la infraestructura rural (Alvarado, 1996, p. 138).
Ante la profundización de la crisis en el agro, el gobierno de
Carlos Salinas de Gortari inicia transformaciones relevantes de
ajuste estructural para el sector, poniendo fin al sueño pos-revolucionario de autosuficiencia alimentaria. La política de ajuste del
salinismo produjo efectos desfavorables para el agro, ya que se dio
una reducción de la mayor parte del monto y evolución de los subsidios; la drástica disminución de la intermediación bancaria, de la
extensión del Estado y la desaparición de las tasas de interés preferenciales; problemas ligados a la transición de sistemas privados
de comercialización.
De particular relevancia para el presente trabajo fueron los
efectos organizacionales de la política salinista hacia el agro. La SeTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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ELEOCADIO MARTÍNEZ SILVA | VIOLETA HINOJOSA NAVARRO

cretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH) se desprendió de organismos de investigación, asesoría y apoyo técnico a los
agricultores.1 Los cambios abarcaron las instancias agropecuarias
del gobierno federal y las de los gobiernos estatales, oficinas distritales o municipales, y también asociaciones de distintos grupos
sociales involucrados en esas políticas.
La Secretaría de Reforma Agraria (SRA) se transformó en diversos organismos, algunos descentralizados, como la Procuraduría Agraria y los nuevos tribunales agrarios. Se creó el Procede y
el Registro Agrario Nacional (RAN). El Banco Nacional de Crédito
Rural (Banrural) reestructuró su política crediticia y desde entonces sólo otorga préstamos a los campesinos que sean considerados
sujetos de crédito conforme con la banca privada (Alvarado, 1996,
p. 149).
Desaparecieron también distintos organismos de participación estatal mayoritaria, ya sea porque fueron transferidos a los
gobiernos de los estados, por su venta al sector privado o a asociaciones gremiales de productores, porque se desincorporaron o
sencillamente porque fueron disueltos. Según Arturo Alvarado, se
vendieron 10 de las 12 plantas de Fertilizantes Mexicanos (Fertimex), la liquidación de la Aseguradora Nacional Agrícola y Ganadera (Anagsa), la Productora Nacional de Semillas (Pronase), de
algunas empresas de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo), de Alimentos Balanceados de México (Alabamex), de Tabacos Mexicanos (Tabamex) y del Instituto Mexicano
del Café (Imcafé) ( Alvarado, 1996, p. 149).2
Al final del sexenio salinista, la estructura agraria quedó fuertemente segmentada en tres grupos económicos y regiones productoras: un poderoso grupo de productores agrícolas concentrado en la zona norte-centro del país que posee las mejores tierras e
infraestructura de riego. Un segundo grupo es el de los “rancheros”, que poseen recursos desiguales para producir y comercializar,
grupo diseminado a lo largo y ancho del país. Por último, está un
amplio grupo de campesinos, pequeños y medianos productores
también diseminados en todo el país.

1 Aunque también se abrieron nuevas entidades burocráticas en el sector.
2 A la par, se fueron consolidando nuevos organismos gubernamentales, como el Fideicomiso de Apoyos y Servicios Relacionados con la Agricultura (Aserca) y el Fideicomiso del
Riesgo Compartido (Firco).
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�INICIACIÓN ESCOLAR Y TRAYECTORIAS LABORALES

113

Para Arturo Alvarado, el primer grupo fue el que más se benefició de las políticas salinistas, debido a su capacidad para articularse en sólidas redes de productores, lo que les posibilitó comercializar sus productos a nivel nacional e internacional. En el segundo
grupo hubo ganadores y perdedores de la reforma salinista, debido
a que el Estado había sido su principal intermediario y productor.
El tercer grupo siempre estuvo en una situación de mayor desventaja, por lo que con los cambios en el agro su mala situación se
mantuvo o se profundizó su descapitalización y pobreza.
La caída del modelo estabilizador y el fin de la era del Estado
de Bienestar, con el consecuente advenimiento del neoliberalismo mexicano, ha generado una situación en la que el mercado de
agrónomos se restringe cuantitativamente al disminuir las fuentes
de empleo estatal. Y por otra parte, no se crea una demanda suficiente y capaz de crecer conforme a la oferta. Es decir, dado que
anteriormente la principal fuente de empleo para los agrónomos
mexicanos provenía de organismos estatales destinados a promover el desarrollo rural integral, las oportunidades de empleo para
los agrónomos disminuyeron cuando la entrada de políticas neoliberales aminoró aquel enfoque, de tal manera que un considerable
número de egresados en agronomía comenzó a encontrarse ante
un mercado laboral inestable, escaso y restringido, en el cual su
inclusión se encontraba menos garantizada.
De acuerdo con la Confederación Nacional Campesina (CNC),
de 100 mil agrónomos mexicanos, sólo el 40% tiene un trabajo permanente y el resto se encuentra en el subempleo o ha emigrado a
los Estados Unidos.3 Se afirma que este problema se debe a que “el
sector agropecuario mexicano se enfrenta a la falta de capacitación, ausencia organizativa por parte de las autoridades y carencia
de tecnologías adecuadas”.4 Asimismo, la agronomía se encuentra
catalogada como una de las carreras en México que posee el mayor
porcentaje de profesionistas ocupados en actividades no acordes
con sus estudios (61.4%, al primer trimestre del año 2012).5 En el

3 S/A. “Sin empleo 60 por ciento de 100 mil agrónomos”. CNC. Comunicado de prensa Febrero 2012. Fuente: http://cnc.org.mx/index.php/prensa-digital/comunicado-de-prensa/73-comunicado-de-prensa/comunicado-de-prensa-febrero12/902-sin-empleo-60por-ciento-de-100-mil-agronomos
4 Ibídem.
5 Cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. STPS-INEGI. Fuente: http://www.
observatoriolaboral.gob.mx/wb/ola/ola_cual_es_su_ocupacion_prof
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ELEOCADIO MARTÍNEZ SILVA | VIOLETA HINOJOSA NAVARRO

caso de Nuevo León, la agronomía es la disciplina académica que
cuenta con más egresados trabajando como comerciantes o vendedores ambulantes, con un porcentaje de 20.6%, de acuerdo con el
XII Censo Nacional de Población y Vivienda. Esto puede explicarse
por el hecho de que la agronomía “no tiene una relación con la
actividad que predomina en la entidad (industrial) y quizá es por
ello que estos profesionistas se ven en la necesidad de ocuparse en
actividades de tipo comercial”.6
El desempleo de los agrónomos representa un grave problema nacional, puesto que ellos juegan un papel importante en
el abatimiento del rezago y de la ociosidad del campo, ayudan a
fomentar procesos de producción agrícola eficiente, desarrollar el
aspecto rural, y en una medida importante, pueden aportar al fortalecimiento de la soberanía alimentaria nacional. El sector agrícola en nuestro país se enfrenta actualmente a problemas altamente
complejos, que involucran no solamente el potencial productivo
del campo, sino también los derechos de propiedad sobre la tierra,
los espacios rurales, las repercusiones y obstáculos ambientales,
la atención social a campesinos y productores, entre otras cuestiones. Es por esto que resulta socialmente perjudicial el hecho de
que exista un mercado de trabajo tan estrecho para quienes deben
atender estas problemáticas, dando lugar a que los egresados en
Agronomía se encuentren laborando en áreas no relacionadas con
sus preparaciones educativas.
Además del impacto en el empleo de los agrónomos, los cambios en el mercado de trabajo se reflejaron en la matrícula de la
licenciatura en Ciencias Agropecuarias del país. Como se podrá
observar en la tabla 1, la política neoliberal en el agro de finales de
la década de 1980 y 1990 significó una inflexión en la trayectoria
de la agronomía en la academia. Una fuerte crisis en la década de
los noventa y una parcial mejoría a inicios de 2000.
La misma tendencia puede observarse en la matrícula estudiantil de la FAUANL (tabla 2).

6 “Los profesionistas de Nuevo León”. INEGI. http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/censos/poblacion/prof_ent/PerprofNL-archivo2.pdf
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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INICIACIÓN ESCOLAR Y TRAYECTORIAS LABORALES

TABLA 1
Cambios en la matrícula nacional de la carrera de Agronomía
Año

Población

Porcentaje

1970

7322

3.5

1980

67570

9.2

1986

83799

8.5

1987

77524

7.8

1988

71906

7

1989

66025

6.2

1990

55814

5.2

1991

45151

4.1

1992

39171

3.5

1993

35621

3.1

1994

34160

2.9

1995

31523

2.6

1996

32200

2.5

1997

32734

2.5

1998

36879

2.6

1999

38759

2.6

2000

40335

2.5

2001

41900

2.5

2002

42493

2.4

2003

42090

2.2

2004

42740

2.2

Nota: El porcentaje es con respecto a una muestra de seis áreas de estudio (Ciencias Agropecuarias, Ciencias de la Salud, Ciencias Naturales y Exactas, Ciencias Sociales y Administrativas, Educación y Humanidades, Ingeniería y Tecnología).
Fuente: Anuario Estadístico 2004, Anuies.

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ELEOCADIO MARTÍNEZ SILVA | VIOLETA HINOJOSA NAVARRO

TABLA 2
Cambios por semestre y año
en la matrícula de estudiantes de Agronomía en la FAUANL
Año

Población

(1) 1986

1450

(2)1986

1176

(1) 1987

1159

(2)1987

991

(1)1988

922

(2)1988

779

(1) 1989

711

(2) 1989

587

(1) 1990

566

Fuente: La Universidad Autónoma de Nuevo León en cifras, 1989.

LA PERSPECTIVA DE LOS CURSOS DE VIDA
Los cambios que ha experimentado la profesión de Agronomía, así
como las transformaciones políticas y económicas que se han advertido en el campo mexicano, pueden ser constatados no sólo a
través de sus transformaciones institucionales (replanteamiento de
carreras impartidas, cambio en las políticas agrarias, etcétera), sino
también a través de los acontecimientos que relatan los egresados
de Agronomía de diversas generaciones con respecto a sus intereses, sus percepciones, sus perspectivas a futuro y sus anécdotas
acerca de las trayectorias laborales vividas.
En las ciencias sociales, autores como Tamara K. Hareven y
Walter R. Heinz han proporcionado una importante perspectiva
para los estudios cualitativos acerca de transiciones y procesos sociales que sirven para analizar casos como el que nos ocupa en el
presente ensayo. En este sentido, el enfoque teórico-metodológico
de este estudio acerca de los procesos en las trayectorias identitarias laborales de los egresados de Agronomía consiste en las aportaciones realizadas por autores como ellos, que podemos denominar como “enfoque de los cursos de vida”.
Hareven (1988) presenta una descripción del análisis teórico-metodológico basado en los cursos de vida y los puntos de
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inflexión de los individuos. Esta perspectiva consiste básicamente
en analizar cómo la gente ve sus propias vidas, cómo perciben los
cambios en sus cursos de vida individuales y familiares, y cómo
identifican los puntos de inflexión en sus trayectorias de vida, tomando en cuenta el desarrollo histórico y el contexto social y cultural en el que se encuentran.
Hareven utiliza dos conceptos centrales que funcionan como
ejes de análisis para estudiar los cursos de vida: Las transiciones
normativas y los puntos de inflexión. Para los objetivos del estudio
retomamos el concepto de punto de inflexión, dado que una de las
premisas de la investigación es la inflexión en la identidad de la
profesión y la vida laboral de los egresados.
El punto de inflexión representa un proceso que continúa influenciando subsecuentes eventos de la vida en varias formas. Un
punto de inflexión es un proceso que involucra la alteración del
curso de vida, y requiere de ciertas estrategias y decisiones. No se
trata necesariamente de un acontecimiento aislado y drástico de
poca duración, ni significa un salto repentino de una fase a otra. La
duración o continuidad de un punto de inflexión depende de varias
condiciones, a saber: la personalidad, las expectativas, la historia
temprana de vida, los recursos, los valores culturales y las condiciones históricas que afectan la vida individual. Hareven menciona
que es de esperar determinadas variaciones en la experiencia de los
puntos de inflexión, de acuerdo con el contexto social, los recursos
y la historia de vida. Sin embargo, una examinación empírica de los
puntos de inflexión puede hacer surgir problemas metodológicos
relacionados con el significado subjetivo, pues los individuos definen estos puntos de acuerdo a sus propias percepciones.
De Walter R. Heinz (2003) nos interesa la importancia que le
otorga a conectar estudios como el que nos ocupa en la relación
con la estructura social, y tomar en cuenta la importancia de las
instituciones en el curso de vida de los actores sociales. De esta
manera, el curso de vida de trabajo es co-construido por agentes
sociales por medio de senderos y carreras que son afectadas por los
cambios estructurales de sus sociedades.
Heinz sostiene que en la sociedad post-industrial existe un
mercado de trabajo volátil y desregulado, el cual acarrea una inseguridad en las profesiones continuas y condiciona el hecho de que
el trabajo estable no se encuentre garantizado. Es en este sentido
en el que Heinz define el trabajo contingente como un fenómeno
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de la sociedad actual, en el cual se presenta un comportamiento
inestable en la vida laboral de las personas. Con esta tesis Heinz
inicia destacando y desarrollando los principales cambios que han
acontecido en el mundo del trabajo, y cuáles han sido sus efectos
en el curso de vida.
En la llamada “Era Dorada” (que abarcó las décadas de 1950
hasta mitad de los setenta en la mayor parte de los países de Norteamérica y Europa occidental), caracterizada por una sociedad de
tipo industrial predominante, el curso de vida de trabajo seguía
normas definidas de edad y de género, y la “biografía normal” reflejaba una relativa estabilidad de modelos culturales y estructuras
sociales. Los cursos de vida en esta época estaban definidos por
el trabajo y podían ser categorizados como trayectorias estables y
predecibles. Con el advenimiento de la crisis, estos modelos se reestructuraron a una variedad de nuevos reacomodos flexibles que
son menos guiados por la edad tradicional y normas de género y
más guiados por las oportunidades cambiantes y la oferta y la demanda en el mercado de trabajo.
El mercado de trabajo segmentado estructura la interacción
entre empleados y empleadores y afecta la manera en que las ocupaciones se relacionan con las oportunidades de vida. Por supuesto,
las carreras no sólo dependen del mercado de trabajo, sino también
de la educación, el entrenamiento y la política social, y varían entre
países y entre edades y género. La movilidad en el mercado de trabajo no sólo depende de las experiencias y habilidades individuales,
sino también de la expansión o declive de las ofertas o vacantes de
trabajo en las compañías, y del tamaño y madurez de éstas.
Heinz observa que, en general, mientras más débil es la institucionalización de la transición de la escuela al trabajo, las personas estarán más requeridas para darle forma a su entrada al trabajo
de manera activa, es decir, se convierte en un proceso más individual y de auto-socialización (self-socialization). En periodos de transformación social, la auto-socialización, en el sentido de desarrollo
de estrategias auto-reflexivas para armonizar con las condiciones
cambiantes de trabajo y los rompimientos en el curso de vida, se
vuelve un patrón dominante, especialmente para la entrada de trabajo, pero también para trabajadores más viejos que son afectados
por el down-sizing.
Las diversas formas de trabajo no estandarizado constituyen
nuevos retos y obstáculos para construir una carrera de trabajo
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continua y requieren que las personas desarrollen competencias
para negociar contratos en el corto plazo y tengan que alternar entre episodios de tiempo completo, medio tiempo, subempleo y desempleo. Esto conlleva a frecuentes negociaciones e identidades de
trabajo más flexibles, y son procesos que se aceleran especialmente
en países con mercados de trabajo más flexibles y desregulados.
El curso de vida de trabajo contingente se caracteriza por
transiciones y secuencias no continuas dentro de la vida laboral.
Podríamos establecer que México, siendo un país con un mercado
de trabajo característicamente cada vez más desregulado y flexible,
albergaría a trabajadores cuyos cursos de vida laborales se aproximarían a la idea de trabajo contingente y auto-socialización de
Heinz.
También es importante destacar que el tiempo, tipo y duración del involucramiento de una persona con el mercado de trabajo es de gran utilidad para el enfoque de análisis de cursos de vida.
Por lo tanto, al realizar este estudio de los cursos de vida laboral de
los agrónomos en Nuevo León, consideramos importante subrayar en la biografía del individuo las secuencias de eventos de vida
y registrar los movimientos en educación, trabajo y vida familiar,
para poder relacionarlos con el contexto social de la locación.
Sociológicamente, el análisis de los cursos de vida presentado
tanto por Heinz como por Hareven permite relacionar las expectativas y percepciones de la agencia individual con la estructura
del mercado de trabajo y el contexto social en el que los individuos se encuentran inmersos, y posibilita la reflexión acerca de los
mecanismos que utilizan los individuos para actuar dentro de una
estructura laboral contingente.
De acuerdo con Wright Mills, “la imaginación sociológica nos
permite captar la historia y la biografía y la relación entre ambas
dentro de la sociedad. Ésa es su tarea y su promesa” (Mills, 1961).
Utilizar la metodología de los cursos de vida o historias de vida
consiste precisamente en esta idea, y es relevante para la investigación aquí presentada, pues posibilita la realización de un estudio
en el que se pueden enlazar acontecimientos de los individuos con
la trama macrosocial que se desarrolla alrededor de ellos.
En nuestra investigación se han realizado entrevistas a profundidad con egresados de diferentes generaciones de la FAUANL,
para comparar sus historias de vida, y particularmente, sus experiencias en la inserción al mercado laboral, de manera que sea
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posible enmarcar un proceso individual-laboral que se encuentre
enlazado con los procesos a nivel meso de transformación de esta
institución educativa y con los procesos a nivel macro, relativos a
la economía y a la política agraria mexicana.
Nuestro propósito al utilizar esta perspectiva es también otorgarle una voz a un grupo de actores clave de esta transformación:
los egresados. Ellos son quienes vivieron estos procesos de cambio
y quienes mejor que nadie pueden otorgarnos una amplia y transparente mirada a las diferentes etapas curriculares de la FAUANL,
para entender sus experiencias personales en el transcurso al mercado de trabajo y su relación con los sucesos estructurales de contra-reformas agrarias, desestructuraciones sociales y crisis sociales
en México y en Nuevo León.
TRAYECTORIA DE LA PROFESIÓN DE AGRONOMÍA
La FAUANL respondió a los cambios macro-sociales en el agro mexicano con una reforma curricular que redefinió la trayectoria identitaria de la profesión de una enfocada al desarrollo rural hacia una
sustentada en los agro-negocios.
La FAUANL ha experimentado diversas transformaciones en
cuanto a las carreras impartidas dentro de la institución. En este
estudio consideraremos esquemáticamente como “carreras de primera generación” las que serán mencionadas a continuación, que
han sido ya canceladas en acuerdo con el Consejo Universitario.
Los años entre paréntesis se refieren al periodo de vida de dichas
carreras:
Ingeniero Agrónomo Fitotecnista (1972-1998); Ingeniero
Agrónomo Zootecnista (1972-1998); Ingeniero Agrónomo con especialidad en Desarrollo Rural (1976-1994); Ingeniero Agrónomo
Parasitólogo (1976-1994); Ingeniero Agrónomo con especialidad
de Ingeniería Agrícola, o Ingeniero Agrícola (1982-1998).
Estas carreras han desaparecido del programa de la Facultad
y en su lugar se imparten nuevas licenciaturas, dos de las cuales
consideraremos en este estudio como “carreras de segunda generación”, ambas creadas a partir de septiembre de 1998, a saber: Ingeniero en Agronegocios; Ingeniero en Industrias Alimentarias.7
7 Cabe destacar que la carrera que lleva el nombre Ingeniero Agrónomo también es consiTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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Este cambio curricular vendría a transformar el ethos de la
Agronomía, pero el rumbo que siguió la trayectoria se dibujó y perfiló, además de la crisis y reestructuración en el agro, a partir de los
cambios en el mercado de trabajo local en la ciudad de Monterrey,
en donde la industria de los alimentos sobresalió en un contexto
de crisis en la década de los ochenta, que trastocaría la composición industrial de la ciudad. Ante una economía nacional colapsada y el inicio de la apertura comercial, la producción de bienes
intermedios y de capital se redujo, y con ello el peso de la industria
metálica básica, el tabaco, productos minerales no metálicos y productos metálicos (Garza, 1995, p.141). Este sector tradicional fue
sustituido por otro anclado en un número importante de fábricas
pequeñas, concentradas en la producción de bienes de consumo
inmediato para el mercado local y regional, así como por la industria de la maquila. La industria de los alimentos ganó importancia
entre la década de los ochenta y noventa. La participación en el PIB
regiomontano fue del 17.9 y el 16 por ciento del personal ocupado
(Garza, Gustavo, 1995, pp. 142-145).
TRAYECTORIA DE LOS CURSOS DE VIDA LABORAL
DE LOS AGRÓNOMOS
El análisis de las historias de vida y las experiencias y sentimientos en los relatos de los agrónomos nos permiten llegar a una reconstrucción de la realidad social, de diferentes oportunidades y
adversidades para los profesionistas del campo en su búsqueda por
un trabajo a través de generaciones de cambios y crisis estructurales. El análisis de los cursos de vida tiene la ventaja sociológica de
proporcionar una comprensión profunda de los cambios sociales,
tomando como eje los caminos recorridos por la vida social en determinados escenarios.
derada dentro de este estudio. Ésta se ha impartido en la facultad desde 1954 sin cambiar
de nombre, por lo que calificaremos como “egresados de primera generación” a quienes la
hayan cursado antes del 4 de septiembre de 1998, fecha a partir de la cual “esta licenciatura
se reinstituye con nuevos planes de estudio, de acuerdo con un estudio histórico realizado acerca de la facultad” (Domínguez, 2001). También es importante mencionar que en la
actualidad la Facultad ofrece una nueva licenciatura llamada Ingeniero en Biotecnología,
misma que fue incorporada al programa académico en agosto de 2008, fecha que, por cierto,
coincide con el cambio de ubicación de esta escuela al municipio de Escobedo (anteriormente la facultad tenía su locación en el pueblo de Marín, Nuevo León).
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De esta manera, en el desarrollo de las entrevistas se intentan
rescatar de las narrativas de los egresados elementos tales como
los procesos de inserción al mercado de trabajo, las oportunidades
laborales que se presentan, los entramados institucionales que entran en juego, las concepciones subjetivas de la labor profesional,
los obstáculos académicos y profesionales, las expectativas y perspectivas a futuro, los intereses, percepciones, y anécdotas acerca de
las trayectorias laborales vividas, entre otros factores.
Realizando entrevistas a los egresados de ambas cortes de carreras para su posterior análisis cualitativo-comparativo, se hace
uso de la metodología de los “cursos de vida” expuesta por Hareven
y Heinz, de manera que sea posible observar el discurso de estos
individuos bajo la luz de los conceptos metodológicos propuestos por estos autores. Conceptos tales como transición normativa,
punto de inflexión, co-construcción del curso de vida laboral, contingencia y auto-socialización nos permitirán analizar con profundidad los procesos que enmarcan el plano laboral de los profesionistas agrónomos en Nuevo León.
Peril de egresados entrevistados:
Se han entrevistado hasta el momento 12 egresados de la FAUANL,
que, de acuerdo a la metodología planteada, presentaremos de la
siguiente manera:
-4 entrevistados de la categoría que hemos denominado “primera generación”, mayores de 50 años de edad. Dos egresados
de Ing. Agrónomo Fitotecnista, un egresado de Ing. Agrónomo y un egresado de Ing. Agrónomo Zootecnista.
-8 entrevistados de la “segunda generación”, de entre 22 y 30
años de edad. Tres egresados de Ing. en Agronegocios, tres
egresados de Ing. en Industrias Alimentarias, y dos egresados
de Ing. Agrónomo.
Es importante mencionar que los entrevistados fueron elegidos de forma aleatoria. Todos los entrevistados fueron varones, a
excepción del caso de una mujer egresada de la segunda generación. Puede criticarse, por lo tanto, la limitación de nuestra investigación en este sentido, pues a pesar de que consideramos que el género puede ser un factor determinante para analizar la trayectoria
laboral, nuestra metodología empleada no considera la perspectiva
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de género en los hallazgos y resultados obtenidos.8
Nuestro estudio representa un acercamiento al fenómeno de
las trayectorias laborales identitarias de los agrónomos en Nuevo
León, tomando como observables particulares a los egresados de
FAUANL de distintas generaciones. Se ha seleccionado esta facultad
en particular puesto que, siendo una de las instituciones educativas
con más historia política y social en nuestro Estado, consideramos
que ha plasmado, a través de sus cambios curriculares, rediseño de
programas y carreras impartidas, la transición de una política económica mexicana enfocada en el desarrollo interno rural y en el impulso nacional del campo y del sector agrario, a un México abierto al
mercado externo, a la globalización y a la inclinación empresarial en
la educación agrícola. La desaparición de carreras como Ingeniero
en Desarrollo Rural, Ingeniero Agrónomo Fitotecnista e Ingeniero
Agrónomo Zootecnista, además de la aparición de nuevas carreras,
como Ingeniero en Industrias Alimentarias e Ingeniero en Agronegocios, representaron nuestro primer acercamiento a este estudio,
hecho que nos permitió preguntarnos acerca de la relación que estos cambios educativos de la facultad guardaban con el cambio en
la concepción de la profesión del agrónomo en México y con los
cambios en su trayectoria laboral.
Una hipótesis primaria de nuestra investigación es que las
transformaciones político-educativas del agro tienen una incidencia significativa en el rumbo que han de tomar las trayectorias laborales identitarias de los egresados de Agronomía. Por lo tanto,
el enfoque de nuestro estudio se centra en este aspecto, es decir,
se trata de un análisis cualitativo y comparativo acerca de las trayectorias laborales identitarias de egresados de diferentes generaciones de la FAUANL, en relación a los procesos de inserción al mercado de trabajo, las oportunidades laborales que se presentan, los
entramados institucionales que entran en juego, las concepciones
8 Las preguntas que se realizaron a los entrevistados, aunque con diversas variaciones, cubrieron los siguientes ejes: Datos: edad, lugar de procedencia, carrera, años de haber egresado; Descripción de la carrera estudiada.; Motivación o razones por las cuales se decidió
estudiar la carrera; Tipo de prácticas llevadas a cabo durante los estudios; Opinión acerca
de la importancia del agrónomo ante la situación del campo en México; Percepción sobre
el cambio de carreras en la FAUANL; Tipos de empleo que la persona ha tenido; Modo de
ingreso a estos trabajos; Opinión acerca de la facultad y de los cambios curriculares que ha
experimentado a través del tiempo; Balance sobre la formación adquirida en la facultad y el
trabajo obtenido. Es decir, de qué manera se ajusta su educación y su empleo; Expectativas
para el futuro personal profesional.
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subjetivas de la labor profesional, los obstáculos académicos y profesionales, las expectativas a futuro, entre otros factores.
TABLA 3
Las dimensiones del estudio
Niveles

Esferas

Procesos

MACRO

Económico-política

“Políticas agrarias: Del modelo estabilizador al
neoliberalismo”

MESO

Educativo (Facultad)

“Carreras: De ‘Desarrollo Rural’ a ‘Agronegocios’”

MICRO

Individual-laboral

Trayectorias laborales identitarias.

Fuente: Elaboración propia.

El análisis consta de tres niveles, que corresponden a las distintas esferas sociales que son tomadas en consideración para
elaborar el estudio, y que a su vez comprenden determinados
procesos sociohistóricos: El nivel macro se refiere a la esfera económico-política, cuyo proceso lo hemos abordado como la transición del modelo estabilizador al neoliberalismo, y sus implicaciones en la concepción agraria nacional. El nivel meso lo hemos
encuadrado en la esfera educativa, cuyos procesos son observados
primeramente en la transición de carreras impartidas en la FAUANL,
de una educación enfocada en el “desarrollo rural” y en especializaciones como la zootecnia y la fitotecnia, a una educación centrada en las industrias alimentarias y los “agronegocios”. Es necesario
destacar que ambas esferas, tanto la económico-política como la
educativa, guardan una relación entre sí, y por lo tanto los procesos
que ellas enmarcan también conservan un vínculo que estimamos
importante, aunque no podemos determinar si un proceso es causa
o factor determinante del otro. Finalmente, en las dimensiones de
nuestro estudio, se encuentra el nivel micro, el cual comprende la
esfera individual. Dentro de esta esfera, nuestro interés particular
se centra en los procesos que han ocurrido en la vida laboral de los
egresados en agronomía, dadas las transiciones que han acontecido en las esferas económica, política y educativa.
En cuanto al plano escolar y las prácticas educativas, hasta el
momento se ha observado, gracias a la bibliografía revisada y a las
entrevistas, que existe una transición que parte de un tipo de educación centrada en las prácticas del campo, con una orientación a
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trabajos en instancias públicas, a un nuevo orden educativo en el
que se rescata el estudio “dentro del aula”, con fines administrativos
y empresariales, y orientado a un empleo en las industrias privadas
o los agronegocios. Los egresados de la primera generación afirman
que durante sus estudios las prácticas en el campo y los recorridos a
zonas rurales habían sido fundamentales en su formación, mientras
que algunos de los egresados de segunda generación manifestaron
no tener muchas prácticas de ese tipo durante su formación, particularmente quienes estudiaron la carrera de Ing. en Agronegocios.
En cuanto al tipo de empleo, se ha observado que las actividades laborales de los agrónomos se han diversificado en el área
privada para los nuevos egresados, en comparación con generaciones pasadas, posiblemente debido a la consolidación de los mercados globales y los tratados de libre comercio en materia agraria.
Sin embargo, parece existir un sentimiento general de dificultad
para ingresar a puestos laborales en instituciones públicas como
la Sagarpa, opción que es ya descartada para los egresados más
recientes, quienes se inclinan a buscar una trayectoria laboral en
el sector privado o en el negocio familiar. Una parte considerable
de los egresados de la primera generación afirmó que al momento
de la entrevista no se encontraban trabajando como agrónomos,
y que había sido muy difícil para su generación encontrar empleo
relacionado con su formación. Los entrevistados de la primera generación que sí se encontraban desempeñándose como agrónomos
tenían un puesto en el área académica y a la par afirmaban realizar
proyectos agrícolas o de cultivo para algunas instituciones.
Un común denominador para ambas generaciones en cuanto
a las motivaciones para estudiar agronomía consiste en algún tipo
de vínculo familiar con el campo, la agricultura o la zona rural. Al
preguntarles las razones por las cuales decidieron dedicarse a esta
profesión, la mayoría mencionó como factor importante cuestiones como la educación agrícola recibida del padre o el abuelo en
el rancho, haber vivido en el campo, tener un padre agrónomo o
campesino, etcétera. Esto es especialmente crucial para los entrevistados de la primera generación. Algunos de los egresados de la
segunda generación mencionaron su interés en la administración
empresarial como motivo de elección para estudiar Ing. en Agronegocios o Ing. en Industrias Alimentarias, e incluso afirmaron
que, al elegir la carrera universitaria, su otra opción era administración de empresas o contaduría.
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Cabe destacar que el vínculo personal con la carrera, las percepciones de la misma y las aspiraciones de los entrevistados parecen variar en relación con la época de egreso del individuo. Los
entrevistados de las primeras generaciones reflejan un gran acercamiento sentimental hacia la carrera que estudiaron: la influencia
familiar jugó un papel más importante en su decisión para estudiar
agronomía, y mantienen una aspiración a futuro con mayor apego
al campo, expresando en su deseo de vivir en su propio terreno de
cultivo, y en la empatía que parecen sentir por el campesino y el
agricultor. Los egresados de las nuevas carreras, aunque con excepciones, parecen tener menor pasado familiar relacionado con el
campo o el sector agrario, y su interés se encuentra más enfocado
por lo general en la producción de alimentos y la administración.
En cuanto a las expectativas a futuro, los egresados de la segunda generación se mantienen optimistas en cuanto al porvenir
del agrónomo en Nuevo León. En ciertos casos, su trayectoria laboral se encuentra casi definida por el negocio familiar agrícola
heredado de la familia, y la mayoría de ellos aspira a continuar sus
estudios de posgrado o dirigir un negocio propio.
La Encuesta de Egresados de la UANL (uanl en cifras) arroja información adicional acerca de los agrónomos de las dos generaciones estudiadas.9 En cuanto al origen social de los egresados, se
observa que éste se encuentra muy alejado del campo mexicano.
Únicamente el 7.8% informó que la ocupación de sus padres era de
jornaleros agrícolas.
En lo referente al vínculo entre formación profesional y actividad de los agrónomos, el saldo es relativamente positivo. De
los egresados que tenían empleo (46%), un 57.8% señaló que estaba
realizando una actividad acorde con sus estudios, en tanto que el
14.1% señaló laborar en una actividad que no tiene relación con
su carrera.10 En cuanto al nivel de la actividad desempeñada, un
12% informó que el nivel de su actividad era técnico. En tanto que
un 57. 8% estaba realizando una actividad de nivel profesional. Un

9 Por el momento presentamos resultados generales de los agrónomos de dos generaciones. Se está a la espera de conseguir la base de datos para poder desagregar la información
en base a las diferentes generaciones. La encuesta se aplicó en el 2009 a 64 egresados (42
hombres y 22 mujeres). Distribuidas en las carreras de: Ingeniero agrónoma ambientalista
(1) , ingeniero agrónomo (22) , ingeniero en agronegocios (9), ingeniero en industrias alimentarias (18), ingeniero agrónomo fitotecnista (11), ingeniero agrónomo zootecnista (3).
10 La suma no da 100% debido a perdidos en el sistema.
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40% manifestó que su actividad coincide con su carrera (en un porcentaje de 75 a 100). Mientras que un 14.1% señaló que coincidía,
en un porcentaje de 50 a 75.
En lo referente al sector en que se encuentran laborando, el
48.4% de los encuestados informó que se ubica en el sector privado y un 23.4% en el sector público, localizados mayoritariamente
en el estado de Nuevo León (59.4%). Respecto a la actividad en el
sector, un 25% se encuentra en la agricultura/ganadería, un 12.5%
en la industria de la transformación, otro 12.5% en los servicios,
un 10.9% en el comercio, y un 9.4% en la enseñanza/investigación.
En su gran mayoría (56.2%) son empleados, es decir, no tienen un
puesto principal de mando.
De los egresados que se encontraban desempleados (28.1%), un
10. 9% señaló simplemente que no encontró trabajo. Un 4.7%, porque recién había concluido su contrato. Otro 4.7% argumentó que
esto se debía al hecho de estar realizando el trámite de titulación.
Finalmente, los egresados encuestados en 2009, al hacer una
evaluación sobre su formación y su vínculo con el mercado de trabajo, señalaron lo siguiente: un 46% dio una puntuación de 4 (1 el
más bajo y 5 el más alto) sobre lo adecuado del plan de estudios al
mercado de trabajo. Un 29.7% otorgó una puntuación de 5. El 17.
2% indicó un 3. El 10.9% adjudicó un 2.
La crisis agraria mexicana sin duda impactó al mercado de trabajo de los agrónomos nuevoleoneses, sobre todo durante la década de los noventa. Actualmente, los agrónomos de la “segunda generación” manifiestan tener posibilidades comparativamente más
amplias para encontrar empleo relacionado con su propia área. Sin
embargo, dichos empleos se encuentran mayormente caracterizados por la contingencia y la incertidumbre a futuro.
CONCLUSIÓN
El presente estudio se ubica en la preocupación sociológica del
cambio social que estudia los efectos de las grandes transformaciones económicas, sociales y políticas en la sociedad. Particularmente, fue un aporte para la comprensión del cambio social en Monterrey desde un tema bastante olvidado como el de las profesiones,
y de un actor sumamente relevante para la vida social, el de los
profesionistas.
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De los resultados obtenidos del estudio puede concluirse que
en la nueva sociedad regiomontana que emergió de las transformaciones económicas, sociales y tecnológicas ocurridas en la década
de los noventa, éstas impactaron profundamente en las profesiones que nuestro estudio evidencia con la carrera de la Agronomía
y sus egresados. En primer término, concluimos que la recomposición del mercado de trabajo producto de la crisis del campo
mexicano derivó en la transformación de la trayectoria identitaria
de la profesión basada en un fuerte vínculo con el campo, con un
sólido compromiso con el desarrollo rural y la vida de los campesinos a una identidad profesional vinculada a la empresa agrícola
o alimentaria y enlazada al desarrollo de la profesión y la persona;
por ello, muchos jóvenes que buscan formarse en carreras de corte
administrativo encontraron un espacio en la FAUANL y un mercado
de trabajo en la empresa de los alimentos.
En segundo término, el cambio social lo constatamos a través de la experiencia de los egresados de la carrera de Agronomía.
Concluimos, que un sector de egresados de la primera generación,
formado en el modelo de desarrollo rural de la profesión, canceló
la posibilidad de construir una identidad profesional en la agronomía, tomando con un sentido práctico las oportunidades que
se presentaron en la nueva estructura de oportunidades, como el
manejar un taxi o emprender un negocio. En tanto que otros han
hecho esfuerzos por mantener una identidad profesional en la
agronomía, ya sea como catedráticos, negocio agrícola o en alguna dependencia de gobierno en el ámbito del desarrollo rural. Por
otro lado, los egresados de la segunda generación de agrónomos de
nuestro estudio buscan construir una identidad como empresarios
o gerentes agrícolas.
Finalmente, también puede concluirse que estamos asistiendo a la posibilidad de una nueva reconfiguración de la carrera de
Agronomía, recuperándose el ethos del desarrollo rural. Lo anterior,
dada la propuesta del actual gobierno federal de recuperar el proyecto nacional de autosuficiencia alimentaria, lo que abriría nuevas
oportunidades para la profesión de la agronomía y de los agrónomos. Sin embargo, dado el contexto de la ciudad basada en una
economía industrial (con un poderoso sector de los alimentos) y
de servicios, puede haber resistencia de los actores por repensar
nuevamente el ethos de la profesión.
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TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 50 | ENE҃JUN 2020

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                    <text>ISSN 2007-1205

Trayectorias
REVISTA DE CIENCIAS SOC[ALES
DE LA UNIVERSIOAO AUTÓHO~A DE NUEVO LEÓN

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RASGOS PROPUESTOS POR ACADÉMICOS DE POSGRADO

Rasgos Propuestos por Académicos de Posgrado
con Respecto a lo que Significa
Ser un Buen Profesor Universitario
Features Proposed by Graduate Academics
in Relation to the Meaning of Being
a Good University Professor
CECILIA NAVIA ANTEZANA* | ANA HIRSCH ADLER** | DOUGLAS IZARRA VIELMA***

► RESUMEN
Presentamos los rasgos que expusieron 399 académicos de los 41 posgrados de la Universidad Nacional Autónoma de México acerca de lo
que significa ser un buen profesor. Se elaboró un marco de referencia
en el que se identifican aportes que se desarrollaron en un estudio sobre
la excelencia del profesorado de posgrado vinculado con esta temática y otros asuntos teóricos pertinentes. Se introduce un análisis de las
categorías, subcategorías y rasgos que se construyeron con base en las
respuestas obtenidas con la pregunta abierta: ¿Cuáles son los cinco principales rasgos de ser un buen profesor universitario? Encontramos que
caracterizar qué es un profesor excelente implica tomar en cuenta una
gran diversidad de elementos y que la atención a consideraciones éticas
es esencial.
Palabras clave: Enseñanza | Profesores de posgrado | Universidad |
Estudios de posgrado | Características individuales.

► ABSTRACT
We present the features expressed by 399 academics of the 41 graduate
programs of the National Autonomous University of Mexico, about the
meaning of being a good professor. A frame of reference was drawn
which identifies contributions that were develop in a study about the
excellence of graduate professors and other pertinent theoretical aspects. We introduce an analysis of the categories, subcategories and
* Profesora de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Ajusco. Correo electrónico: ceeeci@
yahoo.com
** Profesora-investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación. Correo electrónico: anaha007@yahoo.com.mx
*** Profesor de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Correo electrónico: daiv@ciegc.
org.ve
Recibido: 20 de marzo de 2020 | Aceptado: 30 de abril de 2020
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

ISSN 2007-1205 | pp. 3-24

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CECILIA NAVIA ANTEZANA | ANA HIRSCH ADLER | DOUGLAS IZARRA VIELMA

features that were constructed with the answers to the open question:
Which are the five principal features of being a good university professor? We found that to characterize what an excellent professor is, it is
necessary to take into account a great diversity of elements and that the
attention to ethical considerations is essential.
					 Keywords: Teaching | Teaching personnel | University |
Postgraduate studies | Individual characteristics.

INTRODUCCIÓN
El objetivo general del Estudio sobre la Excelencia del Profesorado del Posgrado de la unam1 es “Conocer los indicadores que los profesores de posgrado
de la unam consideran que son los más relevantes de la excelencia del profesorado”. Una de las estrategias para lograrlo consistió en la búsqueda de investigaciones sobre esta temática que contaran con instrumentos de recopilación
de información que hubieran resultado exitosos para definir los principales
aspectos. Se eligió el de Fernández-Cruz y Romero (2010), intitulado Indicadores de excelencia docente en la Universidad de Granada, con la aprobación
de los autores.
Como se trata de un instrumento fundamentalmente cuantitativo, el
equipo de la unam decidió agregar cuatro preguntas abiertas: ¿Cuáles considera usted que son los cinco valores básicos que la universidad debería promover con sus académicos?; Indique usted ¿cuáles son los cinco principales
rasgos de ser un buen profesor universitario?; ¿Cómo influyen sus proyectos de investigación en sus actividades de docencia y tutoría?, y Mencione el
nombre de hasta tres profesores de posgrado de la unam que considere excelentes. Contestaron el cuestionario y las preguntas abiertas 399 académicos
de posgrado. Para este artículo retomamos la pregunta sobre ¿Cuáles son los
cinco principales rasgos de ser un buen profesor universitario?
1. MARCO DE REFERENCIA
1a. La construcción con base en el proyecto colectivo
El desarrollo del Estudio sobre la Excelencia del Profesorado del Posgrado de
1 El estudio contó con el financiamiento del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica de la unam, de 2017 a 2019.
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la unam ha generado una serie de investigaciones por parte del equipo que
participa en el proyecto.2 Presentamos sintéticamente algunas de las ideas y
reflexiones que se propusieron en ocho de los trabajos publicados por algunos
de los participantes del proyecto de investigación: Chávez y Tijerina (2019);
Gómez-Nashiki (2019); Hirsch (2019); Izarra-Vielma (2019); López-Calva, Gómez-Vallarta y Bañuelos (2019); Navia (2019); Quijada (2019) y Tapia-González (2019). Es importante mencionar que en todas las publicaciones del proyecto los autores construyeron un apartado de referencias teóricas
que permiten el análisis de lo encontrado con el trabajo empírico. También
se incluyen dos estados de conocimiento sobre el tema de la buena docencia.
Se expresaron múltiples asuntos. Indicamos los siguientes:
Tanto los términos de excelencia del profesorado universitario, como
el de la buena docencia son conceptos polisémicos, que están en continuo
debate y cambio.
Las universidades han implementado prácticas de evaluación de los
profesores, con el fin de verificar la calidad educativa, que están siendo cuestionadas por muchos académicos, pues aducen que están vinculadas con un
enfoque empresarial.
Se ha dado preeminencia a la función de la investigación por sobre la de
la docencia, especialmente por la búsqueda de estímulos y retribuciones por
productividad (principalmente en términos de publicaciones y formación de
recursos humanos con base en tesis de posgrado).
La implementación de ese tipo de políticas ha generado una creciente
polarización entre los profesores, pues algunos priorizan su trabajo en función de los estímulos que otorgan las instituciones educativas y los órganos
financiadores, dejando de lado las actividades que consideran no productivas.
Otros consideran que no se trata sólo de cumplir con los estándares, sino de
realizar su trabajo de la mejor manera posible, particularmente en la formación de los estudiantes. En este sentido, se considera que la excelencia en el
ámbito universitario implica un compromiso ético.
Hay coincidencia en que se ha incrementado la complejidad de las tareas
a desempeñar, pues, además del cumplimiento de las funciones sustantivas,
llevan a cabo múltiples actividades, y se han tenido que adquirir nuevas competencias.
Los profesores expresan su preocupación porque se han ahondado las
diferencias de las condiciones de trabajo entre el personal de carrera y el de
2 Los participantes provienen de las siguientes universidades mexicanas: unam, Universidad Autónoma de Nuevo León, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, Universidad Pedagógica
Nacional-Unidad Ajusco y Universidad de Colima. También colaboran la Universidad Pedagógica
Experimental Libertador (Venezuela) y la Universidad Complutense de Madrid (España).
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asignatura, y por los problemas y conflictos que se producen con la contratación y la creación y reparto de las plazas.
Finalmente, los buenos profesores se van configurando a partir de su
experiencia desde el inicio de su incorporación a las instituciones educativas,
a partir de un largo proceso de socialización y con respecto a su identidad
profesional. También influye el ejemplo positivo que proporcionaron sus
propios mentores.
Consideramos que por la complejidad que existe en definir qué es y
cómo es un buen profesor universitario, con base en los estudios que se han
llevado a cabo en las universidades, se plantean una gran cantidad de elementos (señalados como rasgos, atributos, cualidades o indicadores). También
varía enormemente la manera en que se realiza esa caracterización.
En el proyecto de excelencia del profesorado, por un lado se retomaron
los indicadores que se encontraron con el instrumento de Fernández Cruz y
Romero (2010), que fue empleado por cinco de los equipos, y en los demás
los resultados se generaron con otras encuestas y principalmente con base
en entrevistas. Como ya se mencionó, en el artículo que ahora se presenta se
priorizaron las respuestas a la pregunta abierta ¿Cuáles son los cinco principales rasgos de ser un buen profesor universitario?
1b. Un marco de referencia basado en otras publicaciones
De acuerdo con Cortina (2006), ser un buen profesional implica más que el
cumplimiento de unos mínimos legales, y en su lugar exige a quienes ejercen
una profesión aspirar a la excelencia, entendida como sobresalir (superar la
media) en el desarrollo de la práctica, con la idea de prestar un buen servicio
a la sociedad en el contexto de su ethos profesional. Hortal (2002) plantea dos
interrogantes: ¿qué es ser un buen profesional? y ¿en qué consiste hacer bien
el ejercicio profesional? Señala que son principalmente los profesionales los
que participan en el debate que se produce al intentar responder ambas preguntas y cuáles son los criterios por los que se juzgan sus actuaciones como
buenas o como inaceptables. Específicamente en el discurso sobre la educación superior, Skelton (2007) afirma que la excelencia está en el centro de
los debates sobre los fundamentos de la universidad contemporánea. Nixon
(2007) la define como un proceso de crecimiento, desarrollo y florecimiento
que no es permanente. El autor asocia este concepto con la idea de bien público y, particularmente para el caso del trabajo de los profesores, se manifiesta
en considerar la importancia de lograr una fuerte articulación entre la enseñanza y la investigación.
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Al igual que la definición de excelencia, la idea de lo que es un buen
profesor también puede resultar elusiva. El concepto puede tener variaciones, según se entienda desde la perspectiva de los propios maestros, alumnos,
autoridades e incluso desde la visión que tiene la sociedad. De acuerdo con
Francis (2006, p. 34), un buen académico es aquel que desarrolla “un modelo
docente configurado por formas de actuación que satisfacen las necesidades y
expectativas de formación profesional de los estudiantes universitarios”.
En la mayor parte de los trabajos que tratan el tema, más que una definición de lo que es un buen profesor, se establecen las características a través
de las cuales es posible su identificación. En tal sentido, el trabajo de Bain
(2007) resulta particularmente significativo, pues conceptualiza la excelencia
al encontrar “evidencias de hechos extraordinarios en el aprendizaje de los estudiantes e indicaciones de que la enseñanza ayudó y animó a la consecución
de esos resultados” (p. 26).
La multicitada obra de Bain (2007) es considerada una obra de particular
importancia en este campo temático. Gran número de publicaciones que tratan el tema del buen profesor coinciden en mencionarlo como una referencia
necesaria. Para este autor, la buena docencia se materializa en los siguientes
rasgos: conocer la materia que se imparte y actualización permanente en su
campo; comprender el proceso de aprendizaje; valorar la docencia y su preparación con la misma dedicación que el resto de su trabajo académico, incluso
la investigación; vincular sus clases con la vida diaria; crear un entorno para
el aprendizaje crítico natural; mostrar una gran confianza en sus estudiantes;
evaluar sistemáticamente (incluso su propio trabajo) y asumir su responsabilidad manifestando compromiso con la academia.
Podemos decir, en síntesis, que la excelencia se asume como un concepto relacionado con la ética profesional de los profesores, y que se puede
definir desde múltiples perspectivas. En nuestro caso particular, se asume
desde la visión de los mismos académicos y a partir de la identificación de los
atributos que tiene o que debe tener un buen académico universitario.
En otros escenarios y de forma más reciente, el tema de la excelencia y
del buen profesor suscita interés. El trabajo de Pereira (2013) se refiere especialmente a la buena docencia, y lo hace con base en entrevistas a profundidad
con cinco profesores de la Escuela de Negocios de la University of Western
Sydney, en Australia. De una extensa revisión de materiales publicados sobre el tema y de las entrevistas realizadas, la autora da cuenta de los principales aspectos de la enseñanza de calidad. Éstos son: entusiasmo y pasión
por la enseñanza; motivar a los estudiantes para participar activamente en el
aprendizaje; entender que el conocimiento es dinámico y se construye socialmente; apoyar a los estudiantes a cambiar su entendimiento conceptual con
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enfoques que promueven un aprendizaje profundo; involucrar la reflexión
sobre el proceso de enseñanza; retroalimentar a los alumnos y el diseño de un
currículo relevante.
Gonçalves (2015) realizó en Brasil una investigación cualitativa de carácter teórico-bibliográfico, en la cual asume como punto de partida que el
ser un buen profesor universitario se vincula con un cierto tiempo y lugar y
que la docencia es un concepto socialmente construido. Concluye que existen
rasgos comunes a los diversos estudios sobre este tema, dentro de los cuales
menciona: buen humor, respeto y empatía en la relación con los alumnos,
importancia de disfrutar el trabajo, dominar el contenido que se enseña y
buscar innovar las clases.
A diferencia del trabajo anterior, la investigación de Veiga-Simão, Flores, Barros et al. (2015) tuvo como objetivo “estudiar las percepciones de los
docentes de educación superior en relación a la calidad de la pedagogía en
la educación superior” (p. 102). Para lograrlo aplicó tres cuestionarios a 171
docentes universitarios de diferentes universidades públicas y privadas de
Portugal. Los resultados ponen de manifiesto que los encuestados valoran los
principios pedagógicos vinculados con la transparencia; la coherencia entre
la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación; la relación entre reflexividad y
autodirección, y el vínculo entre formas democráticas e interacción.
Por su parte, Cacciari, Guerra, Martins-Silva et al. (2017) desarrollaron
una indagación de carácter mixto, que tuvo como propósito investigar las
virtudes necesarias para ser un buen profesor, con base en lo que los maestros
indicaron como definitorias de su actuación profesional. Asumieron como
fundamento teórico la psicología positiva de Peterson y Seligman, a partir
de la cual identificaron seis virtudes: sabiduría, coraje, humanidad, justicia,
temperancia y trascendencia. Se aplicó la pregunta: Señale las principales características/virtudes para ser un buen profesor, a 214 académicos brasileños.
Los resultados evidencian que las virtudes más valoradas fueron conocimiento, templanza, justicia y humanidad, mientras que aquellas que más creían
poseer fueron templanza, humanidad y trascendencia.
El trabajo de Villarroel y Bruna (2017, p. 75) presenta un modelo de
competencias pedagógicas en el ámbito de la educación superior. Es un estudio de caso, con un enfoque mixto de investigación y varias estrategias de
recolección de datos: encuesta, análisis deductivo de las entrevistas y grupos
focales, en dos sedes de una universidad chilena. Lo encontrado mostró “que
si bien existe consenso sobre algunas habilidades, no existe una mirada homogénea entre los actores”. Las autoras, después de revisar diversas investigaciones, construyeron un perfil de competencias docentes en tres dimensiones: básicas, específicas y transversales.
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El trabajo de Wood y Su (2017) establece que la definición de excelencia
está signada por múltiples influencias y puede entenderse de diversas maneras, según se haga desde una perspectiva profesional, institucional o personal.
A partir de esta idea, los autores reportan los principales hallazgos de un estudio empírico sobre las perspectivas que tienen los académicos de algunas universidades inglesas de enseñanza intensiva sobre el concepto de excelencia
en la educación superior. Se contó con 16 participantes, a través del correo
electrónico. Se les pidió que reflexionaran acerca de la excelencia y explorar
si ésta puede ser medida y evidenciada. De entre los resultados, proponen que
en la re-conceptualización de “excelencia en la enseñanza” se preste especial
atención a los aspectos éticos y relacionales. Distinguieron entre maestros
“buenos”, “suficientemente buenos” y “excelentes”. También sobresale que los
profesores excelentes son dedicados y comprometidos, capaces de establecer
relaciones de enseñanza motivada, que tienen experiencia en su materia y
habilidad en los enfoques pedagógicos que promueven la independencia y el
pensamiento crítico de los estudiantes. Además, que tienen influencia en que
los alumnos desarrollen el deseo de aprender y que encuentren espacios seguros de aprendizaje en donde puedan probar ideas, compartir su pensamiento,
cometer equivocaciones, innovar y experimentar.
Orellana-Fernández, Merellano-Navarro y Almonacid-Fierro (2018) dan
cuenta de un estudio de caso que empleó la técnica de los grupos focales en
la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Chile, en su sede
de Talca. De los resultados que se obtuvieron se desprenden cuatro grandes
dimensiones de análisis: características humanas, ideológicas, técnico-pedagógicas y profesionales-institucionales. En la primera se ubica la dimensión ética,
moral y afectiva. Las ideológicas hacen referencia al actuar profesional y a las
normas, teorías y creencias que regulan su acción pedagógica. Las profesionales-institucionales tratan acerca de la pericia disciplinaria, y las técnico-pedagógicas abordan la trayectoria profesional y académica de los profesores.
El trabajo de Guzmán (2018) presenta los resultados de tres investigaciones en las cuales realizó entrevistas en profundidad a cuarenta docentes
de la unam, en las especialidades de Psicología, Ingeniería y Medicina. Los
resultados más relevantes fueron que los alumnos constituyen el elemento
central del trabajo de los docentes, los cuales buscan ganarse la confianza de
los estudiantes; la responsabilidad se considera de primera importancia, lo
mismo que los aspectos didácticos. También, que es necesario poseer un amplio dominio de la disciplina y de los temas que se enseñan.
Como podemos ver en la construcción de este marco de referencia, hay
numerosas y significativas investigaciones, tanto de la excelencia como de los
buenos profesores universitarios. Se emplean múltiples vías de indagación,
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se realizan en muy diversos contextos y en su mayoría concluyen señalando
los atributos que deben caracterizar el trabajo de los académicos. Este hecho
pone de manifiesto la necesidad de plantear discusiones al respecto y continuar con el desarrollo de investigaciones sobre esta temática.
2. METODOLOGÍA
Se desarrolló un trabajo de tipo descriptivo y analítico. Se buscó identificar
los rasgos que distinguen a un buen profesor desde la opinión de los académicos de posgrado de la unam. La población en estudio fueron profesores
e investigadores de los 41 posgrados de dicha institución, que se clasifican
en cuatro áreas de conocimiento: Ciencias Físico-Matemáticas y de las Ingenierías; Ciencias Biológicas, Químicas y de la Salud; Ciencias Sociales, y
Humanidades y de las Artes. Se definió una muestra aleatoria simple con la
fórmula simplificada de Yamane (1979) para poblaciones numerosas, a partir
de una base de datos proporcionada por la Dirección General de Evaluación
Institucional, sobre los profesores que imparten clases en nivel de posgrado.
La información se recopiló por medio del instrumento diseñado por
Fernández-Cruz y Romero (2010), titulado Indicadores de excelencia docente en la Universidad de Granada. Aplicamos dicho cuestionario, con la autorización de los autores, y añadimos cuatro preguntas abiertas. La aplicación
del cuestionario se desarrolló del 29 de febrero al 29 de julio de 2016, para
lo cual se utilizó la plataforma Google Forms. Se envió a 2 mil académicos
por vía electrónica y se obtuvo la respuesta de 399. Este artículo, tal como
se señaló, se centra en el análisis de la pregunta abierta ¿Cuáles son los cinco
principales rasgos de ser un buen profesor universitario?
Aunque se solicitaron cinco rasgos, algunos de los académicos aportaron más o menos de lo requerido, por lo cual se obtuvieron 2,119 respuestas.
El proceso se desarrolló de la siguiente manera: se recuperaron las respuestas
capturadas de la plataforma de Google Forms a una hoja de Microsoft Excel. Posteriormente, se realizó una lectura preliminar de cada una de las 399
aportaciones, las que se dividieron en unidades de análisis. A partir de ahí, se
fueron identificando temáticas relevantes, que dieron lugar a la construcción
de 18 subcategorías, agrupadas en las siguientes cuatro categorías: Ética profesional y capacidad emocional, Conocimiento, Técnica y Social. El análisis
de las respuestas, que en algunos casos aportaban elementos para distintas
categorías y subcategorías, fue consolidando y definiendo los elementos que
las componían. Esto se realizó en un proceso de reagrupaciones sucesivas
hasta construir el sistema categorial.
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3. RESULTADOS
3.1. Elementos significativos de ser un buen profesor universitario
En los siguientes apartados presentamos el análisis de los resultados obtenidos, que se presentan en dos niveles. En primer lugar, se hace referencia a las
categorías y subcategorías que se fueron estructurando; y en segundo lugar,
se detallan los rasgos más relevantes expresados por los académicos (ver tabla
1). Más adelante se llevó a cabo un tratamiento más profundo de los principales rasgos de ser un buen profesor universitario y las implicaciones que éstos
tienen para su ejercicio profesional.
TABLA 1
Categorías y subcategorías de ser un buen profesor universitario
Categoría

Ética profesional y
capacidad emocional
1,123 - 53%

Conocimiento
569 - 26.85%

Técnica
279 - 13.17%

Social
148 - 6.98%

Subcategoría

f

%

Valores

581

27.42

Actitudes para el trabajo académico

192

9.06

Identidad profesional

120

5.66

Principios

107

5.05

Capacidad emocional

86

4.06

Ética profesional

25

1.18

Normas y reglas

12

0.57

Conocimiento

182

8.59

Actualización

134

6.32

Apertura

109

5.14

Investigación

79

3.73

Habilidades de pensamiento

65

3.07

Didáctica

126

5.95

Enseñanza

106

5.00

Evaluación

32

1.51

Gestión

15

0.71

Comunicación

95

4.48

Colaboración

53

2.50

Total
2,119
100
Fuente: Elaboración propia con base en los resultados obtenidos con la pregunta abierta sobre ser un buen
profesor universitario.

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3.1.1. Ética profesional y capacidad emocional
En diversos trabajos, por ejemplo Hirsch (2009) y Hirsch y Pérez-Castro
(2006), hemos encontrado que cuando los profesores y estudiantes universitarios se refieren a ser un buen profesional, otorgan un papel muy importante al conocimiento y en segundo lugar a la ética profesional. Sin embargo, en
la opinión de los académicos de posgrado de la unam, con respecto a la pregunta que aquí se desarrolla, la ética profesional tiene un lugar muy relevante,
pues congrega el mayor número de respuestas (53%). En esta categoría, se
integran siete subcategorías: Valores, Actitudes para el trabajo académico,
Identidad profesional, Principios, Capacidad emocional, Ética profesional y
Normas y reglas.
Como puede verse, la preocupación por las cuestiones éticas resulta
esencial para definir qué es un buen profesor universitario. La importancia
que les atribuyen los profesores de este estudio coincide con investigaciones
previas realizadas en otros contextos, aun cuando se hayan utilizado diferentes procedimientos de indagación y fuentes de información. Por ejemplo, los
trabajos de Aguirre y De Laurentis (2016), Hickman et al. (2016), Gonçalves
(2015) y Cacciari, Guerra, Martins-Silva et al. (2017), entre otros, reconocen
la importancia de la dimensión moral para desarrollar una buena docencia.
Ahondando en los resultados, encontramos que sobresalen los Valores,
que ocuparon cerca de un tercio de las respuestas de los profesores (27.42%).
El más importante fue el de “compromiso”, al que se refieren de manera general, y a tener disposición, dedicación y capacidad de entrega con el trabajo
(ser trabajador), pero también con los alumnos, cuando se refieren al compromiso con el aprendizaje y con la dirección de tesis. También se refirieron
al “respeto” (15.32%); “responsabilidad y responsabilidad social” (13.60%) y
“honestidad” (12.40%), en la que se agruparon rectitud, honorabilidad, integridad, autenticidad y confianza. Con porcentajes muy bajos están: “tolerancia”; “valores cívicos y equidad e igualdad”; “humildad” y “valores en general”
(que incluye valores universitarios y académicos).
La segunda subcategoría tiene un porcentaje menor y trata acerca de
Actitudes para el trabajo académico (9.06% del total). Entre ellas se mencionó
el “Cumplimiento” en general y la puntualidad y asistencia; “Ser paciente”,
perseverante, constante y tenaz; tener “Rigor”, en el sentido de tener disciplina, orden, exigencia, ser estricto, metódico y autodisciplinado; “Ser positivo”,
que trata acerca de entusiasmo, optimismo y ser ufano; ser “formal”, que se
refiere a ecuanimidad, seriedad, tener carácter, prudencia, formalidad y discreción; y “Ser activo”, que da cuenta de aspectos como dinamismo, proactividad, competitividad y ser propositivo y decidido.
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También se refirieron a la Identidad profesional, que es la tercera subcategoría (5.66%). En ella, indican su interés por la docencia y por la investigación, y también: reconocimiento del quehacer del profesor, gusto por la
docencia, mostrar pasión y vocación docente. Destaca que en la autopercepción de los profesores, la identidad está vinculada a la excelencia, la calidad y
al “Ser buen docente y ser ejemplo”.
Encontramos que los profesores que respondieron al cuestionario se
refieren a tres de los cuatro principios que Beauchamp y Childress (2019)
proponen para la ética de la investigación y en los que coinciden la mayor
parte de los especialistas en este campo temático. En este caso, en la cuarta
subcategoría Principios (5.05%), se mencionaron el de “Beneficencia”, en la
que se incluyeron aspectos como: acompañamiento, interés por el otro, generosidad y altruismo, ayudar a la gente, ser bien intencionado y bondadoso;
“Justicia”, que trata acerca del trato igualitario, la imparcialidad y el ser justo;
y “Respeto por la autonomía”, en referencia a independencia de pensamiento,
apoyar el desarrollo de la autonomía intelectual de los estudiantes, ser libre,
tener criterio propio y fomentar la independencia.
La subcategoría de Capacidad emocional es la quinta (con 4.06%), y está
integrada por los siguientes rasgos: Empatía, Amabilidad, Compasión, Sensibilidad, Sinceridad, Cuidado, Sencillez, Estabilidad emocional, Humanismo
y Ser emotivo. La sexta, ya con un muy bajo puntaje, es Ética profesional
(1.18%), que agrupa ética general, ética profesional y conflicto de intereses.
Por último, están Normas y reglas (0.57%, séptima subcategoría), que se refiere a normatividad, normas y criterios, veracidad y transparencia.
Es conveniente señalar que, aun cuando se encontró una cierta uniformidad en valorar la relación que existe entre la ética profesional y el ser un
buen profesor universitario, hay distintas formas en cómo se identifican estos
elementos. En tal sentido, algunas investigaciones destacan las virtudes (Cacciari, Guerra, Martins-Silva, Cintra y Castello, 2017); otras los valores (Aguirre y De Laurentis, 2016), y un tercer grupo los presenta como cualidades o
atributos personales (Hickman et al., 2016, y Chávez, 2019). En este trabajo
se buscó diferenciar cada una de estas apreciaciones.
Con ese propósito se abarcaron todos los elementos mencionados a partir de las subcategorías. La principal distinción estriba en que se unificaron
dos elementos para conformar una sola categoría, la ética profesional y la
capacidad emocional, pues se encontró que ambas se articulaban, incluyendo los rasgos de empatía, amabilidad, compasión, sensibilidad, cuidado, sencillez, estabilidad emocional, humanismo y ser emotivo. Para Beauchamp y
Childress (2019), Morris y Morris (2016) y MacNiff (2017), estos asuntos
equivaldrían a virtudes, definidas como aspectos positivos del carácter.
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3.1.2. Conocimiento
La categoría Conocimiento le sigue en importancia de acuerdo con el número de respuestas. Obtuvo el 26.85% del total de respuestas, pero tiene una
amplia distancia con respecto a la primera, ya mencionada previamente, que
es Ética profesional y capacidad emocional (53%), que casi dobla, en términos
porcentuales, a esta segunda categoría. Esta diferencia es significativa respecto a otros trabajos en los que el conocimiento tiende a ocupar el lugar más importante cuando se menciona, en el campo de la profesión universitaria, el ser
un buen docente. Este rubro se integra por cinco subcategorías: Conocimiento, Actualización, Apertura, Investigación y Habilidades de pensamiento. A
diferencia de las subcategorías de Ética profesional y capacidad emocional, los
porcentajes se reparten aquí de forma más equilibrada.
La primera subcategoría es Conocimiento (8.59%), que se aborda de manera general, así como de forma concreta, cuando se refiere al de los temas
específicos de la materia que se imparte, la necesidad de ser experto en la materia y de ser sólido académicamente. También se valora el conocimiento de
la cultura, en términos de cultura general, como en la idea de ser culto, erudito o una persona que sabe. Aunque también, con una postura más moderada,
hay quienes señalan que es necesario aceptar que no se sabe todo, y que el conocimiento se produce por el afán por el saber o por “amor” al conocimiento.
Los profesores de posgrado también priorizaron la formación, y cuando tocan ese tema se refieren a los estudiantes. Algunas respuestas giran en
torno a formar personas y enseñar habilidades cognitivas para el aprendizaje,
cómo enseñar a aprender y a pensar, promover herramientas de aprendizaje, fomentar el conocimiento y la curiosidad intelectual y apoyar el estudio
individual. Llama la atención que al referirse a la formación, no se aborde
específicamente el tema de la formación del profesor universitario.
Actualización es la segunda subcategoría, con un 6.32%, e integra rasgos como actualización en general y actualización constante, permanente o
continua, mantenerse al día, preparación continua y capacitación constante.
También se menciona la actualización de las clases, en su área, tema, materia,
la literatura, didáctica, pedagógica y contenidos, y la capacidad de “Aprender
y compromiso con la autoformación”.
La subcategoría de Apertura (5.14%) comprende aspectos como creatividad,
innovación, apertura, flexibilidad, adaptabilidad, imaginación, ingenio, originalidad, iniciativa y búsqueda de nuevos campos. Finalmente, con menos del 5% se
ubican las subcategorías de Investigación y Habilidades de pensamiento. Esta última
se refiere a pensamiento crítico y autocrítica, análisis, racionalidad, habilidades
intelectuales, lógica, observación, habilidad, capacidad y competencia.
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Los resultados nos muestran que existe coincidencia con otras investigaciones realizadas sobre el tema, particularmente con aquellos estudios que
lo tratan desde la opinión de los propios académicos, por ejemplo los trabajos
de Gonçalves (2015), Pereira (2013) y Guzmán (2018), entre otros. La coincidencia más importante tiene que ver con la posición que ocupan las cuestiones de carácter ético, pues en estos trabajos tienen un lugar preponderante en
la opinión de los profesores. Sin embargo, los resultados son distintos cuando
los informantes son los estudiantes, pues éstos otorgan mayor importancia
no sólo a las cuestiones éticas, sino también a las pedagógicas, tal como se evidencia, por ejemplo, en los reportes de Belaj y Ben (2015), Capuano, Costa,
Gomes, Czarneski y De Oliveira (2017) y Morrison y Evans (2016).
3.1.3. Técnica
En esta categoría se agruparon todas aquellas cuestiones que se relacionan
directamente con el trabajo didáctico que, según Guzmán (2018, p. 144), se
refiere a todas las acciones que realiza el profesor para lograr el aprendizaje
de sus alumnos. De acuerdo con el autor: “para enseñar se necesita tanto saber
sobre el tema, pero igualmente ser capaz de adecuarlo a las características de
los estudiantes. De esta manera, se busca transmitir el contenido disciplinar
de manera amena, clara y comprensible”. Para Villarroel y Bruna (2017), los
rasgos técnicos se corresponden con las competencias específicas que deben
tener los académicos universitarios.
Diversas publicaciones tratan el tema de la buena docencia refiriéndose
específicamente a la cuestión didáctica, tal es el caso del trabajo de Tapia, Valdés, Montes y Valdez (2017), que atribuyen su importancia con base en tres
cuestiones: clases dinámicas, claridad en la explicación y uso de la tecnología.
En este trabajo, la categoría didáctica obtuvo un 13.17% del total de las
respuestas, conformada por cuatro subcategorías: Didáctica, cuyos rasgos son:
“Didáctica en general”, que incluye: entrenamiento pedagógico y didáctico,
planifica sus cursos, dominio de herramientas, manejo de grupos, discusión
de ejercicios y uso de recursos y motivación. Enseñanza, dentro de la cual
se ubicaron habilidad para transmitir el conocimiento, desarrollo de competencias, vincular la teoría con la práctica, proponer ideas para la discusión,
facilitar los aprendizajes, ser mediador, dar clases a todos los niveles, presentar el programa, ofrecer un marco pedagógico moderno, dar clases al nivel
adecuado, ofrecer estrategias de enseñanza y educar con base en el contexto.
Como se puede apreciar, los datos coinciden con Tapia et al. (2017), en
relación a la importancia de clases dinámicas y claridad en la explicación. Sin
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embargo, se observa divergencia en lo atinente al uso de recursos tecnológicos para el desarrollo de la enseñanza, que prácticamente no fue mencionada
por los académicos de la unam, y que, en contextos como los presentes, en la
emergencia del Covid-19, son reveladores respecto a las problemáticas que
los profesores enfrentan para trabajar con estos recursos, especialmente en
cuanto a que muchos no fueron preparados para estas estrategias.
Respecto a la tercera subcategoría, Evaluación, los académicos la comprendieron como dar seguimiento al aprendizaje de los alumnos, revisar los
trabajos, ser claros en las reglas y en las exigencias del curso. También se manifestó una tensión entre el ejercicio de la evaluación con carácter punitivo
y el de ser razonable en los métodos de evaluación, que refiere a conductas
éticas y situaciones dilemáticas que se pueden presentar cuando se evalúa a
un estudiante. Otro aspecto que está presente en la opinión de los profesores
es la Gestión vinculada con las problemáticas o conflictos que se presentan
frente a las exigencias institucionales, por ejemplo, realizar la planificación o
entregar informes, a la par de ejercer la docencia y otras funciones sustantivas
en la universidad.
Como se mencionó en la categoría anterior, las cuestiones técnicas son
comúnmente más valoradas por los estudiantes que por los mismos profesores. En el caso particular de este estudio puede explicarse por el hecho de que
la muestra se conformó por profesores e investigadores de diversas disciplinas que se dedican a dar clase en el posgrado, pero que su identidad profesional de base no es la docencia, sino la investigación; de ahí que es posible que
se preocupen más por el conocimiento de la materia e investigar en su campo
de conocimiento, que por la forma de enseñarla.
3.1.4. Social
Coincidente con los resultados de otras investigaciones previas, esta categoría no ocupa un lugar importante en las respuestas de los profesores frente a
una posición ética respecto a su profesión. Según los resultados, el lugar que
ocupa en el ejercicio profesional se ve desde dos planos, el vínculo con los
estudiantes y con los otros académicos.
Extraña enormemente que no se haya enfatizado en esta dimensión el
vínculo de la universidad con la sociedad de la que forma parte e inclusive las diversas articulaciones que se producen en las áreas de conocimiento
con proyectos internacionales. Aquí podemos hacer referencia al importante
tema de la responsabilidad social de la ciencia.
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La categoría Social obtuvo el menor número de respuestas, 6.98%, que
se ubican en dos subcategorías: Comunicación y Colaboración. La primera se refiere a la capacidad de interactuar con los estudiantes con fines pedagógicos,
pues refieren aspectos como ser claros en las explicaciones, retroalimentar
sus trabajos, resolver dudas de los alumnos y contestar a los correos de los
tutorados. Pero también se toma en cuenta el ámbito de la comunicación en
términos dialógicos, comprendida como la capacidad de interactuar con el
otro, de saberse comunicar o de ser capaz de tener una buena comunicación
y utilizar un lenguaje adecuado y accesible. A la vez señalaron que se debe ser
un buen oyente y flexible para escuchar opiniones y sugerencias. También se
refirieron a la difusión de la cultura.
La segunda subcategoría es Colaboración, que integró respuestas vinculadas con la disposición de los profesores al trabajo colaborativo y a promoverla
con los alumnos. De ahí que hicieron referencia a ser capaz de trabajar de forma cooperativa, colaborativa, trabajar en grupo y en equipos, tener compañerismo y poder compartir con los otros. Otras respuestas giraban en torno
a una relación más sensible y respetuosa con el otro, en el sentido de brindar
un trato igualitario entre los académicos, reconocer el trabajo de los colegas y
tener una buena actitud con los estudiantes.
La relación con los alumnos, de manera colaborativa y sensible, es comúnmente incluida como uno de los aspectos a considerar para definir la
buena docencia en el ámbito universitario. Por ejemplo, la investigación de
Veiga-Simão et al. (2015) encontraron una relación directa entre la satisfacción del profesor con la enseñanza y la interacción que tiene con los aprendices. Por su parte, Casero (2016) revela igualmente la importancia de mantener un trato respetuoso con el fin de establecer una cercanía afectiva que
favorezca el aprendizaje.
Si bien encontramos que el trabajo en equipo y la relación con los colegas se señalaron escasamente con el fin de definir la buena profesionalidad, lo
que coincide con la revisión de la literatura es que, en general, no se atribuye
a esta cuestión mayor importancia. Sin embargo, creemos que las respuestas
obtenidas son relevantes, como una llamada de atención en cuanto a la necesidad de considerar relaciones más sensibles y respetuosas en el ejercicio de
la docencia. Posiblemente esto se explique porque esta importante función
universitaria, particularmente en el nivel de posgrado, se asuma como una
actividad eminentemente individual, en la que si bien se valora como relevante el diálogo permanente con el estudiante, esto no necesariamente se
aprecia con los compañeros de trabajo.

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3.2. Rasgos
Con el objeto de exponer de forma más detallada las características que definen a un buen profesor en opinión de los académicos de posgrado de la unam,
se analizaron los rasgos más importantes que caracterizan a un buen profesor
universitario (ver tabla 2).
TABLA 2
Rasgos más relevantes
N°

Rasgo

F*

%

1

Compromiso

262

12.36

2

Respeto

89

4.20

3

Responsabilidad

79

3.72

4

Investigación

79

3.72

5

Identidad profesional

77

3.63

6

Cumplimiento

75

3.54

7

Honestidad

72

3.40

8

Beneficencia

71

3.35

9

Formación

60

2.83

10

Actualización

58

2.73

* Frecuencia respecto al total, independiente de la categoría a la que pertenecen.
Fuente: Elaboración propia con base en los resultados obtenidos con la pregunta abierta sobre ser un buen
profesor universitario.

Los principales rasgos manifestados por los profesores de posgrado de
la unam se organizan en torno a dos cuestiones fundamentales, por una parte,
valores asociados con la ética, que se constituyen en virtudes y fortalecen la
identidad profesional. Por la otra, aparece la generación de conocimiento a
través de la investigación, vinculada con la formación y actualización como
mecanismos que usan los académicos para desarrollar una buena docencia.
3.2.1. Valores asociados a la ética, virtudes e identidad profesional
A pesar de la multiplicidad de rasgos, encontramos en el análisis que los diez
primeros concentran más del 43% del total de respuestas. Resalta el lugar
importante que ocupan los Valores, lo que coincide con lo que plantea McNiff
(2016, p. 6), cuando señala que otorgan significado a lo que hacen los investigadores. Según el autor, ciertos valores son aceptados socialmente, entre
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ellos el trabajo arduo, la tenacidad, la compasión, la colegiabilidad, el diálogo
y la consideración por los demás. También menciona que “cuando aceptamos
valores particulares, como parte de las prácticas cotidianas, los internalizamos como virtudes”. En este caso particular encontramos que compromiso,
respeto, responsabilidad y honestidad son asuntos compartidos y que ocupan
un lugar relevante en las respuestas de los profesores, y se internalizan como
parte de sus prácticas, por lo que se puede afirmar que constituyen virtudes
presentes en su desempeño profesional.
El valor más importante es Compromiso, que obtuvo el 12.36% del total
de respuestas. Le siguen, con una amplia distancia, Respeto (4.20%), Responsabilidad (3.72%) y Honestidad (3.40%).
Beauchamp y Childress (2019, p. 32) señalan que “una virtud es un
rasgo de carácter, moralmente bueno y elogiado, que está profundamente
arraigado y que convierte a las personas en moralmente confiables”. Por su
parte, Morris y Morris (2016, pp. 202-203) explican que las virtudes éticas
se articulan, por un lado, con los principios y por el otro con las normas.
En tal sentido, los valores señalados, que aparecen en los primeros lugares,
se pueden enlazar con el rasgo Cumplimiento (3.54%), entendido como una
actitud para el trabajo académico, referido a la puntualidad, cumplimiento en
general y asistencia.
Con respecto a los principios de la ética de la investigación, en la opinión
de los académicos de la muestra de la unam, sólo el de Beneficencia (3.35%) ocupó un lugar significativo, quedando con menor presencia los de No maleficencia, Respeto por la autonomía y Justicia, señalados por Beauchamp y Childress
(2019). Los elementos que mencionaron vinculados al de Beneficencia fueron:
acompañamiento, interés por el otro, generosidad y altruismo, ayudar a la gente, ser bien intencionado y bondadoso. Siguiendo a Hortal (2000 y 2002), quien
identifica la Beneficencia como elemento distintivo e inherente a la acción de
educar, y considerando que los profesores de posgrado de la unam tienen entre
sus funciones acompañar y asesorar a los estudiantes en el desarrollo de sus tesis, podemos señalar que en el trabajo de los profesores, estas acciones aparecen
vinculadas con el proceso de acompañamiento de los trabajos de investigación
de sus estudiantes de maestría y doctorado.
En referencia a la Identidad profesional (3.63%), los temas que se indicaron son interés por la docencia, amor por la enseñanza y la investigación,
reconocimiento del quehacer del profesor, gusto por la docencia, pasión y vocación docente. Es necesario resaltar que aun cuando los encuestados tienen
una categoría laboral diferente (en tanto son profesores o investigadores de
los 41 posgrados de la unam), desarrollaron su identidad como profesores al
punto de reconocerla como esencial para alcanzar la excelencia.
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3.2.2. Investigación, formación y actualización
Hortal (2000, p. 70) vincula las nociones de vocación e interés por la docencia con
la investigación. Para el autor, esta actividad “es el núcleo de lo que es la universidad por ser lo que renueva constantemente y amplía los conocimientos”.
El hecho de considerar que contribuir con la ciencia es un imperativo
de la acción profesional de los profesores universitarios, nos conduce a considerar como significativo el hecho de que entre los rasgos más importantes
se mencione a la Investigación (3.72%). De igual modo, la presencia destacada
de Formación (2.83%) y Actualización (2.73%) nos permite señalar la existencia de un vínculo entre estos tres aspectos.
CONCLUSIONES
Definir la buena docencia en la universidad es una tarea compleja. Caracterizar a un buen profesor supone considerar un entramado de rasgos en los que
aparecen de forma simultánea elementos asociados con dos éticas aplicadas:
la ética profesional y la ética de la investigación (principios, valores, virtudes
y normas), el conocimiento, su generación y la actualización permanente,
además el desarrollo de habilidades didácticas y sociales (particularmente en
la relación con los estudiantes). De tal manera, determinar qué hace a un profesor excelente implica atender la diversidad de elementos que se exponen en
la literatura, pero fundamentalmente analizar lo que piensan los propios académicos, de allí la importancia de desarrollar estudios de carácter empírico y
comparar con otros realizados en diversos contextos.
Todas las investigaciones que se realizan sobre el tema de la buena docencia, independientemente de los informantes o del método que se utilice,
coinciden en reconocer a los elementos éticos como esenciales, aunque los
identifiquen de diversas maneras.
Los buenos profesores universitarios también se caracterizan por su
compromiso con la investigación que, además de generar conocimiento, permite el desarrollo de procesos autónomos de formación y de actualización
constante tanto para los estudiantes como para ellos mismos. De esa manera,
se asegura que los conocimientos que se trabajan en la universidad sean pertinentes y que contribuyan con la calidad de la formación.
Debería existir entonces un vínculo directo entre la investigación y la
docencia como actividades que realizan los académicos, lo cual implica reconocerlas y valorarlas en el mismo plano de importancia. Esto no necesariamente es así, ya que Hirsch y Navia (2019, p. 8) destacan que “predominó la
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idea de que existe una gran influencia de la investigación en las actividades de
docencia y tutorías y en menor grado de la docencia hacia la investigación”.
“El estudio también identificó que estas funciones sustantivas se articulan de
múltiples maneras, incluso de forma controversial”.
Al analizar lo expresado por los profesores de posgrado de la unam en
torno a los rasgos de ser un buen profesor universitario, encontramos un
fuerte proceso reflexivo acerca de su ejercicio profesional. Otorgan un fuerte
peso a la ética profesional y a la capacidad emocional, por encima del conocimiento.
Estos resultados difieren de lo encontrado en un estudio previo sobre ética profesional en el ámbito universitario (Hirsch, 2009; Hirsch y Pérez-Castro, 2006), en el que se daba mayor peso al conocimiento. Esto puede
explicarse porque en la anterior investigación la pregunta giraba en torno a
los principales rasgos de ser un buen profesional, y no específicamente de
ser un buen profesor universitario. En el proyecto actual encontramos que
la manera de preguntar produjo las diferencias que se presentaron. El hecho
de haberse posicionado directamente en la función sustantiva de la docencia
generó una fuerte implicación por parte de los académicos, dando lugar a que
se enfatizaran los atributos de la ética y de la capacidad emocional.
Otro elemento que puede explicar el lugar preponderante de los asuntos
éticos tiene que ver con la formulación de las cuatro preguntas abiertas que
se incluyeron en el instrumento facilitado por el Dr. Manuel Fernández-Cruz
de la Universidad de Granada sobre la excelencia del profesorado universitario. Esto nos permite suponer que al responder el interrogante acerca de
los rasgos de ser un buen profesor universitario, los académicos de posgrado
reflexionaran no sólo desde sus áreas de conocimiento, sino también con base
en sus experiencias concretas frente a los estudiantes y con la institución.
De ahí que lo obtenido en este trabajo nos haya permitido profundizar en la
comprensión del ejercicio ético del profesorado universitario de la Universidad Nacional Autónoma de México.
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DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

Determinantes de la Salud Emocional en Niñas
y Niños de Seis a Doce Años
en la Zona Metropolitana de Monterrey.
Un Estudio Cuasi-Experimental

Determinants of Emotional Health in Children
Aged Six to Twelve Years
in the Monterrey Metropolitan Area.
A Quasi-Experimental Study
JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ* | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO**

► RESUMEN
Se realiza un análisis cuasi-experimental sobre niveles y determinantes
de anormalidad en ansiedad, ira y depresión en niñas y niños de entre 6
y 12 años de edad, en la zona metropolitana de Monterrey, México. El
propósito es distinguir las diferencias que el sexo, el subgrupo de edad o
la condición de pobreza pudieran implicar en el diseño de un modelo de
atención, que se aplica de manera homogénea entre estos subgrupos. Se
detectan diferencias significativas según sexo, subgrupo de edad y condición de pobreza, sobre la salud emocional del infante.
Palabras clave: Segunda infancia | Ira | Ansiedad | Depresión |
Cuasi-experimental.

► ABSTRACT
A quasi-experimental analysis is carried out on levels and determinants
of abnormality in anxiety, anger and depression in girls and boys between 6 and 12 years of age, in the metropolitan area of Monterrey,
Mexico. The purpose is to distinguish the differences that sex, age subgroup or poverty status could imply in the design of a care model, which
is applied homogeneously among these subgroups. Significant differences were detected according to sex, age subgroup and poverty condition,
on the emotional health of the infant.
* Profesor-investigador del Tecnológico de Monterrey, Departamento de Economía. Correo electrónico: jsalazar@tec.mx
** Psicóloga clínica del Hospital Central Militar. Correo electrónico: mluzgarza@gmail.com
Recibido: 3 de mayo de 2020 | Aceptado: 8 de julio de 2020
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ISSN 2007-1205 | pp. 25-48

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JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

					 Keywords: Childhood | Anger | Anxiety | Depression |
Quasi-experimental.

INTRODUCCIÓN
La normalidad emocional en la primera y en la segunda infancia es base
fundamental para el desarrollo personal en la juventud y la adultez del ser
humano (Bowlby, 1969; Caraveo-Anduaga, Colmenares-Bermúdez y Martínez-Vélez, 2002; Márquez-Caraveo, Arroyo-García, Granados-Rojas, Ángeles-Llerenas, 2017). Caraveo-Anduaga y Martínez-Vélez (2019) estiman un
incremento importante y reciente en la prevalencia de síndromes y conductas
que señalan niveles anormales de ira, ansiedad y depresión en infantes de 4 a
12 años de la Ciudad de México; estos autores señalan la necesidad de realizar
estudios similares en otros entornos, con el fin de confirmar estas tendencias.
El presente estudio sigue esta línea de investigación y reporta algunos hallazgos a partir de información correspondiente a un grupo de niños habitantes
de la zona metropolitana de Monterrey (zmm), México.
Se realiza un análisis descriptivo y explicativo de los resultados más
importantes, derivados de la aplicación de test dirigidos a medir los niveles de
ansiedad, depresión e ira en niños de 6 a 12 años, al momento de su entrada
a un programa de acompañamiento estable, cuyo objetivo central es dar al
infante la compañía adecuada, que lo lleve a obtener y/o mantener niveles
normales en su perfil de salud emocional. Se prueba la incidencia de las variables sexo, subgrupo de edad y condición de pobreza sobre la prevalencia de
anormalidad emocional en este grupo.
En la revisión bibliográfica sobre trabajo empírico para México en este
campo de estudio, se encontraron las investigaciones de Caraveo-Anduaga et
al. (2002) y Caraveo-Anduaga y Martínez-Vélez (2019), quienes calcularon la
prevalencia de síntomas emocionales y conductuales en infantes de la Ciudad
de México. Por su parte, no se encontró ningún documento empírico que
analizara la prevalencia de ira, ansiedad y depresión en infantes de la zmm, ni
alguno que midiera los posibles determinantes de estos rasgos emocionales.
Los resultados principales de la presente investigación muestran que
los niveles medios de anormalidad en los rasgos de ansiedad, depresión e ira
en el grupo bajo estudio sobrepasan el 50%. Salvo algunas posibles variables
explicativas que se comentarán en la sección de resultados, en general, se
observa que el problema de anormalidad emocional se encuentra muy diseminado entre niñas y niños, entre el grupo de 6 a 8 de edad y el de 9 a 12 años,
entre los que viven en condiciones de pobreza y los que no.
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�DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

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Graue (2018) llama epidemia al problema del sobrepeso y la obesidad en
México y refiere que uno de cada tres niños y adolescentes padece alguno de
estos trastornos. Ante los altos índices de anormalidad emocional encontrados por Caraveo-Anduaga et al. (2002) y Caraveo-Anduaga y Martínez-Vélez
(2019) para niños en la Ciudad de México, y los reportados en el presente
estudio para niños en la zmm, podríamos también hablar de una epidemia,
con el agravante de que ésta ha sido menos estudiada y, por ende, la política
pública indispensable para su atención en México, en el caso particular del
grupo en segunda infancia, hoy es prácticamente nula.
El resto del artículo se divide en cuatro partes. La inmediata siguiente
aborda el marco teórico y la revisión bibliográfica sobre el fenómeno de estudio, la segunda expone los procedimientos de comprobación de las hipótesis
de investigación, la tercera contiene los resultados y la cuarta concluye.
REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
En este apartado se presenta la base conceptual acerca de los rasgos de ira,
ansiedad y depresión en los niños, así como los resultados de algunos de los
estudios empíricos sobre su fenomenología.
La supervivencia y el desarrollo del ser humano requieren de la satisfacción de ciertas necesidades que son insustituibles (Akhtar, 1999) y que en
su infancia recibe a través de la relación con un cuidador. En esta relación,
son cruciales la sensibilidad y la capacidad de respuesta del cuidador frente a
las necesidades del niño. Si éstas son satisfechas, se logra una comunicación
colaborativa y un apego seguro y saludable, el aumento de la comunicación,
el intercambio de señales, la alineación de estados mentales y las expresiones
internas mutuas para compartir e influir en nuevas interacciones. Este tipo
de apego permite la reflexión y un funcionamiento integrado, facilitador de
nuevos apegos seguros, es una experiencia vital para el niño y para las futuras
generaciones (Siegel, 2015). La reflexión y la reflexividad son esenciales para
el funcionamiento social y la autorregulación del vínculo niño-cuidador, ya
que permiten el establecimiento de los vínculos seguros, la representación
mental de las figuras significativas de las primeras experiencias del niño con
personas, y el apego y su transmisión (Fonagy, 2008).
Los nexos humanos son indispensables para la supervivencia; por su
parte, ninguna pauta de conducta se acompaña de sentimientos más fuertes
que la conducta de apego. Los patrones de relación niño-cuidador en la primera infancia pueden apreciarse a lo largo de la vida como pautas similares
regulares en el funcionamiento posterior, de tal manera que mientras mayor
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�28

JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

es la inseguridad del vínculo primario con la madre, mayor es la inhibición
del niño para desarrollar vínculos similares con otros (Bowlby, 1969). Las
emociones de ansiedad, ira y depresión crónicas derivan en trastornos de ansiedad, de conducta (con posible psicopatía), y como trastorno depresivo (con
posible suicidio).
Las emociones surgen de bases rudimentarias que originalmente son
biológicas (Freud, 1926; Engel, 1962; Bowlby, 1969; Siegel, 2015) y a lo largo
de un proceso asociado al desarrollo se convierten en psicológicas cuando el
niño logra su representación mental (Engel, 1962). La emoción es un proceso
integrativo que relaciona el mundo interno con el interpersonal en forma de
estados de la mente. Como proceso central y organizador del cerebro y junto
a patrones de interacción niño-cuidador, las emociones son patrones que se
recuerdan en ciertas formas de memoria que van desarrollando el proceso
representacional hasta que se logra dar sentido a la experiencia (Siegel, 2015).
La ansiedad surge ante la amenaza de perder al cuidador principal; la ira,
ante su separación; y la depresión, por la pérdida de esta importante figura
(Bowlby, 1985), con el consecuente sentido de desamparo (Mahler, 1984).
Estudios y observaciones de Piaget (1954), Schafer (1960), Spitz (1965) y
Bowlby (1969, 1985), indican que estos procesos inician alrededor del tercer
cuarto del primer año de vida y quedan bien establecidos antes del segundo
año de edad. Las emociones primarias permiten al niño “sentirse sentido”, y
junto a los procesos de excitación y a conexiones cerebrales, definen la forma
en que la mente crea significados. Las emociones primarias (ansiedad, ira y
depresión) contrastan con las emociones categóricas (tristeza, coraje, temor,
sorpresa, alegría), que implican procesos más complejos y son centrales en el
funcionamiento mental. Todas las emociones tienen una función en la fantasía y las relaciones humanas, en los procesos adaptativos y en el contexto
cultural, y se observan en todas las culturas de todo el mundo, con un papel
central en la vida individual y social (Siegel, 2015).
La llamada etapa de latencia (Freud, 1905, 1908, 1915; Sarnoff, 1971),
o periodo escolar (Erikson, 1978), se caracteriza por la disminución de los
impulsos y el empleo de algunas fuerzas, como la vergüenza, el disgusto y la
moralidad. Bornstein (1951) la divide en dos fases: en la primera, que ocurre
entre los 5½ y los 8 años de edad, cuando se inhibe la actividad masturbatoria,
predomina la preocupación del niño consigo-mismo y se emplean la cognición y la realidad como defensa ante los impulsos; mientras que la segunda
etapa —considerada de transición— ocurre entre los 9 y los 12 años y se caracteriza por el resurgimiento de los impulsos.
En cuanto a los rasgos particulares de ansiedad, ira y depresión, la ansiedad es considerada como el afecto prototipo del displacer, como una reacTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

29

ción ante el peligro de la ausencia de la madre como satisfactor de necesidades
(Freud, 1926; Engel, 1962). Surge al inicio del desarrollo, como una parte de
la impotencia biológica del niño, mientras que la respuesta frente a la pérdida
del objeto ocurre más tarde en el desarrollo y, con frecuencia, concluye en
forma de pena y duelo (Engel, 1962). Los primeros apegos ocurren en forma
de cercanía física asociada a sensaciones e información sobre el peligro, estimulando la experiencia interna de protección segura o insegura, que se asocia
con los sentimientos de miedo y ansiedad propios del apego inseguro y con
el riesgo de patología (Siegel, 2015). Sin embargo, otros autores (Chavira,
Stein, Bailey y Stein, 2004) consideran que la ansiedad y la depresión son
inseparables.
Las niñas son más propensas a estados de ánimo depresivos (Malher,
1984) y sus conductas de internalización parecen asociadas a la inhibición de
la agresión que les impone la cultura como parte del rol de género femenino
(Stoller, 1976; Kleeman, 1976; Harris, 1997; Bleichmar, 2000).
En la literatura dedicada a la comprobación de este cuerpo teórico, los
conceptos clásicos de Freud (1905), Erickson (1959), Bowlby (1969, 1985) y
Fonagy (1996) continúan siendo los puntos de partida dominantes para entender las características del desarrollo normal en los niños. En la literatura
internacional, se encontraron diversos trabajos clínicos y de investigación
dirigidos a entender aspectos particulares del desarrollo y la conformación
de intervenciones terapéuticas; otros son estudios psicobiológicos y desde
la perspectiva del psicoanálisis, dirigidos a evaluar las consecuencias de las
emociones infantiles en el cerebro (Beijers, Rikson-Walraven y De Weerth,
2013); los significados de las emociones infantiles (Ekman, Friesen y Ellswort,
1972); o que versan sobre la comunicación de las emociones infantiles (Tronick y Giano, 1986); la interpretación de los adultos sobre las expresiones
emocionales de los infantes (Emde, Izard, Huebner et al., 1985; Zahn-Waxler
y Wagner, 1993); o sobre el apego (Weinfield, Whaley e Egeland, 2004); y
sobre la relación entre salud mental y estilos de paternidad (Research Digest,
2018; Ryan, O’Farrelly y Ramchandani, 2017).
Brenner (2019) examina las condiciones de salud mental de niños y
adolescentes en los Estados Unidos, igualmente estima los costos medios
derivados de la atención de ciertos padecimientos comunes. En el contexto
de Latinoamérica, Mantilla-Mendoza, Sabalza-Peinado, Díaz-Martínez et al.
(2004) realizan un estudio descriptivo de corte transversal que evalúa síntomas depresivos en escolares de entre 8 y 15 años de edad en Colombia,
evaluados mediante un instrumento de auto-informe de síntomas (Children
Depression Inventory, cdi-s), que tomó una muestra al azar de 248 estudiantes,
estratificada por género y escuela (pública y privada); se realizaron pruebas de
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�30

JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

asociación, Chi-cuadrada, resultando que el 9.2% (13 niñas y 9 varones) (19
de institución oficial y 3 de la privada) presentaron sintomatología sugestiva
de un episodio depresivo mayor (ic 95%, 5.5-12.9), encontrando diferencias
por edad (mayor a los 11 años) y por estrato socioeconómico (mayor en el
estrato bajo). Se afirma que al menos uno de cada diez niños y niñas escolares
presenta síntomas depresivos de relevancia clínica.
También para Colombia, Vinaccia, Gaviria, Atehortúa et al. (2006)
emplean una muestra de 768 niños (49.3% hombres y 50.7% mujeres) escolarizados de 8 a 12 años de edad, a quienes aplican el test cdi-s, resultando
una prevalencia de 25.2% en anormalidad de depresión, la cual se dio mayormente en los varones. En las niñas, a partir de los 12 años de edad aumenta la
posibilidad de síntomas depresivos.
El escaso estudio de las emociones de los niños en México da señales
que apuntan a la necesidad de mayor investigación ante lo que parece un
problema creciente. En un estudio realizado en la Ciudad de México, Caraveo-Anduaga et al. (2002) encontraron que 51.4% de los menores de entre 4
y 16 años presentaron algún síntoma de problema mental. De acuerdo con
su investigación, sólo el 13% de los padres buscaron ayuda profesional para
atender la problemática de sus menores. Más recientemente, Caraveo-Anduaga et al. (2019) reportaron en una segunda investigación con grupos de
niños del mismo rango de edades, pero separados por cuatro distintos escenarios, que existe un incremento notable en la prevalencia de síndromes de
conducta oposicionista, conducta explosiva, déficit de atención e hiperactividad. Estos mismos autores indican que sería importante revisar los niveles de
anormalidad emocional en otras latitudes de México.
La necesidad de más investigación no sólo responde a la posibilidad de
una creciente prevalencia de anormalidad emocional, sino a cuestionamientos que emergen sobre sus posibles determinantes, como el género y la ubicación geográfica. Respecto al género, Couoh, Góngora, García et al. (2015)
encontraron en un estudio realizado en la ciudad de Mérida que las niñas
presentan niveles más altos de ansiedad, mientras la investigación realizada
por Sánchez, Andrade y Gómez (2019) en la Ciudad de México, concluye que
no existen diferencias significativas entre los niveles de ansiedad total entre
niños y niñas.
No se encontraron trabajos realizados sobre el fenómeno de la salud
emocional de los niños residentes en la zmm, ni análisis que buscaran encontrar los determinantes de la misma.
De este marco teórico y revisión bibliográfica se derivaron tres aspectos a revisar en el presente estudio, por un lado, la posible explicación del
estado emocional del infante, determinado por: 1) pertenecer al grupo de 6
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

31

a 8 años vs. el de 9 a 12, primera y segunda etapas de la latencia, respectivamente; 2) ser niña o niño; y 3) vivir en un hogar pobre o no pobre, condición
que influye en el estado del contexto físico, la propia situación del cuidador y
su disponibilidad de tiempo para cuidar al infante. A continuación, se expone
la metodología del presente estudio.
METODOLOGÍA
Las hipótesis nulas de la presente investigación establecen que el sexo, el subgrupo de edad o la condición de pobreza no influyen en los puntajes obtenidos por infantes de entre 6 y 12 años, en pruebas de ansiedad (cmas-r2),
depresión (cds) e ira (staxi-na), rasgos básicos de la salud emocional, que
constituyen las variables de interés en el presente estudio.
Para probar estas hipótesis, se plantea un diseño cuasi-experimental,
que utilizan los métodos de análisis de varianza (anova y manova) y de pareo
(propensity score matching), tomando a las variables de: sexo, subgrupo de edad
y condición de pobreza como los tratamientos, creando perfiles de pareo mediante el método probit, y considerando como variables indicativas del perfil
aquellas que resultaron significativas en un análisis de correlación parcial entre las variables objetivo y las concomitantes (explicativas).
Como señala Clark (2004, v): “En general, el pareo es un método comúnmente utilizado para equilibrar las distribuciones de grupos de control
y tratamiento no aleatorizados en cuasi-experimentos, independientemente
de si los pareos se hacen a partir de variables únicas, varias variables o en
puntajes de propensión”.1
El presente estudio versa sobre un grupo no aleatorizado, compuesto
de niñas y niños que ingresan, por voluntad de sus padres o tutores, a un
programa de acompañamiento estable.
Las variables de tratamiento fueron sexo (niña = 1; niño = 0), subgrupo de edad (entre los 9 y 12 años = 1; entre los 6 y 8 años = 0) y condición de
pobreza (pobre = 1; no pobre = 0). Si bien el sexo y la edad no son manipulables, como suelen ser las variables de tratamiento en el diseño experimental de efectos de alguna intervención, en el presente estudio fungen como
tratamientos, junto con la condición de pobreza, esta última manipulable.
La selección de estas variables se desprende de las propuestas teóricas de Bornstein (1951), Malher (1984), Stoller (1976), Kleeman (1976), Harris (1997),
Bleichmar (2000), Freud (1926), Engel (1962) y Siegel (2015), como posibles
1 Traducción propia.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�32

JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

determinantes del estado de salud emocional y de la propia inquietud de las
autoridades de la institución que ofrece el programa de acompañamiento estable al grupo bajo estudio.
Las variables concomitantes, referentes al perfil de los niños, sus familias y contextos, corresponden a: 1) el tipo de familia del que forman parte
(cinco posibilidades); 2) quién es su cuidador principal (siete posibilidades);
3) percepción de los padres sobre el comportamiento de sus hijos y de sus
propios estilos de crianza (seis variables); 4) grupo de atención en el que se
inscribió el niño (10 grupos en diversos planteles de la institución, ubicados
en la zmm); y 5) nivel socioeconómico (12 indicadores) (ver listado en el
anexo).
La información base del presente estudio proviene de los datos recabados directamente de los 553 infantes a quienes se aplicó el test de ansiedad y
327 a quienes se aplicaron los de ira y depresión, todos ellos dentro del grupo
de edad de entre 6 y 12 años, y que fueron inscritos entre mayo de 2014 y diciembre de 2016 en un programa de acompañamiento estable, que los atiende
en horario extra escolar y cuyos padres, además de llenar personalmente un
cuestionario sobre información del contexto en el cual habita su familia, firmaron una carta de consentimiento informado, otorgando su permiso para
la aplicación a sus hijos de los test de ansiedad, ira y depresión.
La aplicación de los test se llevó a cabo en las instalaciones donde se
imparte el programa, ubicadas en la zmm, México, bajo la supervisión de personal especializado del área de psicología de la institución que ofrece este
programa.
RESULTADOS
Estadística descriptiva
Considerando las líneas de pobreza y pobreza alimentaria calculadas para
México por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo
Social (Coneval), correspondientes a agosto de 2015, punto intermedio del
periodo de observación y los ingresos reportados por los padres de familia
del grupo de estudio, se observó que el 34% de los hogares de los niños inscritos en el programa viven en la denominada pobreza de ingresos, y el 35%,
en la pobreza alimentaria, también denominada extrema; el restante 31% no
exhiben condición de pobreza de ingresos. La mediana del ingreso mensual
por persona de los integrantes de las familias bajo estudio fue de $1,850 pesos; la media de ingreso total semanal en los hogares en alguno de los niveles
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�33

DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

de pobreza fue de $1,720 pesos, y la de los no pobres fue de $6,658 pesos.
Las colonias donde viven las familias inscritas en el programa se encuentran
principalmente en la periferia de la zmm, 28% de ellas viven en condiciones de
hacinamiento (viviendas con promedio mayor a 2.5 personas por dormitorio). El número de infantes bajo estudio fue de 553, de los cuales, 245 fueron
niñas y 308 niños.
El cuadro 1 muestra algunas estadísticas descriptivas de las variables
objetivo. En seis de las siete variables consideradas, la presencia de anormalidad es mayor al 50%, yendo desde un mínimo de 44.8% en el total de positivos
(ptp), indicador del estado de depresión, hasta un máximo de 87.2% en la
variable de defensividad (tdef), referente al rasgo de ansiedad. En cinco de los
siete indicadores de interés, los puntajes de anormalidad se encuentran en el
nivel alto de la distribución.
CUADRO 1
Estadística descriptiva de las variables objetivo del estudio
Variable objetivo
de medición

Rango
normal

Puntaje
medio

Casos
puntaje
anormal
alto

Casos
puntaje
anormal
bajo

Casos
normales

Porciento
de
casos
normales

Total
de
casos

Obs.
perdidas

Ansiedad:
defensividad (tdef)

41 a 60

57.9

172

297

69

12.8

553

15

Depresión: total
positivos (ptp)

20 a 80

44.7

90

55

179

55.2

327

3

Depresión: total
depresivos (ptd)

20 a 80

38.2

126

51

147

45.4

327

3

Ira: expresión
externa (eextc)

25 a 75

56.0

122

79

125

38.3

327

1

Ira: expresión
interna (eintc)

25 a 75

35.3

73

113

140

42.9

327

1

Ira: control total
(ctotc)

25 a 75

37.1

144

43

139

42.6

327

1

Ira: rasgo total (irtc)

25 a 75

41.1

150

48

128

39.3

327

1

Fuente: Elaboración propia, empleando la aplicación stata 13.0.

Análisis de varianza y de efectos de tratamiento
Para probar la posible diferencia que producirían las variables de sexo, el subgrupo de edad o la condición de pobreza en las variables de ansiedad, depresión e ira, se realizó un análisis de varianza (anova y manova). El resumen de
resultados aparece en los cuadros 2, 3 y 4.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�34

JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

En el cuadro 2, puede observarse que, en el caso de la variable de sexo,
pertenecer al grupo de niñas o niños se traduce en una diferencia en el puntaje y/o nivel de normalidad de las variables objetivo en los casos de la expresión externa de ira y la expresión interna de ira, ambas en su versión de
variable binaria (normal = 1, no normal = 0), indicando que los niños tienen
una probabilidad estadísticamente mayor de normalidad que las niñas en la
expresión externa, y las niñas en la interna.
CUADRO 2
Contraste de medias de ansiedad, depresión e ira,
según sexo, empleando anova
Variable dependiente

Ansiedad: defensividad (tdefdm)
Ansiedad: defensividad (tdefn)

Medias
y número
de obs.
en niños

Medias
y número
de obs.
en niñas

Valor
del
estadístico F

p-valor

Resultado
de la
prueba

29.55, 299

22.90, 239

14.18

0.001

Diferentes

8.03, 299

18.83, 239

14.18

0.001

Diferentes

Depresión: total positivos (ptpdm)

26.93, 182

26.47, 140

0.07

0.457

Iguales*

Depresión: total positivos (ptpn)

54.40, 182

57.14, 140

0.24

0.624

Iguales*

Depresión: total depresivos (ptddm)

30.82, 182

33.64, 140

1.22

0.270

Iguales*

Depresión: total depresivos (ptdn)

50.00, 182

40.00, 140

3.20

0.072

Iguales*

Ira: expresión externa (eextcdm)

26.88, 185

27.89, 141

0.44

0.507

Iguales*

Ira: expresión externa (eextcn)

47.03, 185

27.08, 141

11.11

0.001

Diferentes*

Ira: expresión interna (eintcdm)

27.61, 185

28.38, 141

0.24

0.625

Iguales

Ira: expresión interna (eintcn)

32.97, 185

45.39, 141

5.27

0.022

Diferentes*

Ira: control total (ctotcdm)

27.77, 184

29.14, 141

0.69

0.407

Iguales*

Ira: control total (ctotcn)

46.20, 184

39.01, 141

1.68

0.200

Iguales*

Ira: rasgo total (irtcdm)

27.97, 185

27.99, 142

0.01

0.990

Iguales*

Ira: rasgo total (irtcn)

43.78, 185

41.13, 141

0.23

0.633

Iguales*

* Estos resultados se confirmaron al realizar la prueba χ de Bartlett de varianzas homogéneas en los grupos de cada variable dependiente.
Fuente: Elaboración propia, empleando la aplicación stata 13.0.
2

Al comparar las medias de las variables objetivo, según el subgrupo de
edad, el resultado exhibe también dos diferencias. Los mayores (9 a 12 años)
tienen una menor distancia a la media en el puntaje de la variable de ansiedad
(defensividad —ptdefdm—), mientras que el grupo de menores (6 a 8 años)
muestra una probabilidad estadísticamente mayor de normalidad en el rasgo
de depresión (total depresivos —ptdn—); en esta segunda prueba el grupo de
menores consistió principalmente de niños de 8 años.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�35

DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

CUADRO 3
Contraste de medias de ansiedad, depresión e ira,
según subgrupo de edad, empleando anova
Variable dependiente

Medias
y número
de obs. gpo.
de 6 a 8 años

Medias
y número
de obs. gpo.
de 9 a 12
años

Valor
del
estadístico F

p-valor

Resultado
de la prueba

Ansiedad: defensividad (tdefdm)

28.20, 307

24.47, 231

8.41

0.004

Diferentes*

Ansiedad: defensividad (tdefn)

10.10, 307

Depresión: total positivos (ptpdm)

27.24, 89

26.54, 231

4.78

0.029

Diferentes

26.54, 233

0.13

0.722

Iguales*

Depresión: total positivos (ptpn)

56.18, 89

Depresión: total depresivos (ptddm)

29.53, 89

55.36, 233

0.02

0.896

Iguales*

36.41, 233

2.51

0.114

Depresión: total depresivos (ptdn)

Iguales*

56.18, 89

41.63, 233

5.55

0.019

Diferentes*

Ira: expresión externa (eextcdm)

28.38, 90

26.92, 236

0.77

0.381

Iguales*

Ira: expresión externa (eextcn)

35.56, 90

40.68, 236

0.71

0.399

Iguales*

Ira: expresión interna (eintcdm)

29.04, 90

27.53, 236

0.76

0.383

Iguales*

Ira: expresión interna (eintcn)

36.67, 90

38.98, 236

0.15

0.720

Iguales*

Ira: control total (ctotcdm)

28.76, 90

28.21, 235

0.09

0.768

Iguales*

Ira: control total (ctotcn)

40.00, 90

44.26, 235

0.48

0.490

Iguales*

Ira: rasgo total (irtcdm)

28.20, 90

27.90, 236

0.03

0.858

Iguales*

Ira: rasgo total (irtcn)

41.11, 90

43.22, 236

0.12

0.732

Iguales*

* Estos resultados se confirmaron al realizar la prueba χ2 de Bartlett de varianzas homogéneas en los grupos de cada variable dependiente.
Fuente: Elaboración propia, empleando la aplicación stata 13.0.

En el cuadro 4, al comparar los grupos según su condición de pobreza,
los resultados reportan diferencias en el indicador de depresión: total positivos, tanto al considerarlo en su distancia a la media del rango de esta prueba
(ptpdm), como en el de proporción de normalidad en la misma (ptpn), donde
el grupo en pobreza obtuvo puntajes más alejados de la media y una menor
tasa de normalidad.
¿Las diferencias encontradas mediante el análisis anova son suficientes
para decir que el sexo, el grupo de edad o la condición de pobreza hacen
una diferencia estadísticamente significativa entre los grupos de estudio para
incidir en la salud emocional del infante? Para contestar esta pregunta, se
procedió al análisis multivariado de la varianza (manova). Esta estimación
considera el perfil emocional como un todo, vectores de las siete variables
de interés, tanto en su versión de distancia a la media como de normalidad,
agrupando las observaciones según: sexo, subgrupo de edad y condición de
pobreza.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�36

JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

CUADRO 4
Contraste de medias de ansiedad, depresión e ira,
según condición de pobreza, empleando anova
Variable dependiente

Medias
y número
de obs. gpo.
de infantes
que viven
en hogares en
pobreza

Medias
y número
de obs. gpo.
de infantes
que viven
en hogares
sin pobreza

Valor
del
estadístico F

p-valor

Resultado
de la prueba

Ansiedad: defensividad (ptdefdm)

26.69, 302

25.93, 137

0.24

0.627

Iguales*

Ansiedad: defensividad (ptdefn)

13.25, 302

12.41, 137

0.06

0.810

Iguales*

Depresión: total positivos (ptpdm)

28.23, 188

23.53, 81

5.15

0.011

Diferentes*

Depresión: total positivos (ptpn)

50.00, 188

60.67, 81

6.46

0.012

Diferentes*

Depresión: total depresivos (ptddm)

31.16, 188

33.09, 81

0.97

0.327

Iguales*

Depresión: total depresivos (ptdn)

47.34, 188

40.74, 81

0.99

0.320

Iguales*

Ira: expresión externa (eextcdm)

27.66, 190

26.96, 81

0.15

0.703

Iguales*

Ira: expresión externa (eextcn)

38.95, 190

40.74, 81

0.08

0.783

Iguales*

Ira: expresión interna (eintcdm)

28.03, 190

27.10, 81

0.26

0.667

Iguales*

Ira: expresión interna (eintcn)

37.94, 190

41.98, 81

0.39

0.530

Iguales*

Ira: control total (ctotcdm)

28.78, 189

28.23, 81

0.08

0.783

Iguales*

Ira: control total (ctotcn)

40.74, 189

45.68, 81

0.56

0.453

Iguales*

Ira: rasgo total (irtcdm)

27.88, 190

28.33, 81

0.06

0.800

Iguales*

Ira: rasgo total (irtcn)

44.21, 190

40.74, 81

0.28

0.599

Iguales*

* Estos resultados se confirmaron al realizar la prueba χ2 de Bartlett de varianzas homogéneas en los grupos de cada variable dependiente. Sólo en el caso de ptpdm fue no concluyente.
Fuente: Elaboración propia, empleando la aplicación stata 13.0.

Al realizar la prueba multivariada lambda de Wilks, de similitud de
perfiles de salud emocional, agrupando por sexo, subgrupo de edad o condición de pobreza, en el primer caso, al probar si el vector de medias de las
variables de interés es igual entre niños y niñas, el resultado para las medias
del puntaje de distancia a la media fue: F(7, 298) = 1.60 p = 0.1353 &gt; 0.05 =&gt;
no rechazar Ho de homogeneidad; y cuando se usó el vector con binarias de
normalidad, se obtuvo: F(7, 298) = 4.36 p = 0.0001 &lt; 0.05 =&gt; rechazar Ho de
homogeneidad. Enseguida, al probar para el vector de medias contrastando
ahora por subgrupo de edad menores (6 a 8 años) versus mayores (9 a 12
años), el resultado de puntaje de distancia a la media fue: F(7, 298) = 0.66 p =
0.7084 &gt; 0.05 =&gt; no rechazar Ho de homogeneidad; mientras en el vector de
medias de proporciones de normalidad, el resultado fue: F(7, 298) = 0.93 p =
0.4843 &gt; 0.05 =&gt; no rechazar Ho de homogeneidad. Finalmente, al comparar
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

37

perfiles según condición de pobreza, en el vector de distancia a la media el
resultado fue: F(7, 250) = 1.02 p = 0.4158 &gt; 0.05 =&gt; no rechazar Ho de homogeneidad; mientras en el vector de medias de proporciones de normalidad
fue: F(7, 298) = 1.33 p = 0.2358 &gt; 0.05 =&gt; no rechazar Ho de homogeneidad.
En resumen, las diferencias encontradas en el análisis anova parecen
suficientes para decir que, al considerar el perfil emocional medio, formado
por las siete variables de interés, el sexo sí influye en el perfil general de la salud
emocional del infante, pero el subgrupo de edad y la condición de pobreza no.
El análisis de varianza supone que otras variables concomitantes, además de la de sexo, la del subgrupo de edad y la condición de pobreza, son
iguales para los grupos bajo comparación y por ende no influyen en la variable de interés, es decir, los rasgos de ansiedad, depresión e ira. Para verificar
el cumplimiento de este supuesto se hicieron comparaciones de medias con
la prueba t student. En el caso de la variable de sexo, sólo una de las cuarenta
variables concomitantes fue estadísticamente diferente (la proporción de niñas
al cuidado de la madre es mayor a la de niños); pasando a los contrastes con la
variable de subgrupo de edad, seis de las cuarenta fueron diferentes, tres de ellas
referentes a las condiciones de la vivienda. Finalmente, para el caso de contraste de grupos en pobreza o sin ésta, hubo 13 variables diferentes de cuarenta, seis
en el bloque de grupos de atención. Esta condición de posible heterogeneidad
entre los grupos divididos entre pobres y no pobres demandará una mayor cautela al considerar los resultados de los efectos de la variable pobreza sobre las
variables objetivo.
Con el fin de incluir también la posible influencia de las variables concomitantes en el resultado de similitud o diferencia según sexo, subgrupo de
edad o condición de pobreza, se estimaron efectos de tratamiento por medio
de la técnica de pareo (propensity score matching). Este análisis permitirá confirmar la presencia de alguna diferencia significativa, controlando para otras
posibles variables influyentes sobre las de interés y estimar la dimensión de dicha diferencia, causada por las variables de sexo, subgrupo de edad o condición
de pobreza. Una importante ventaja de esta técnica es que, para realizar la comparación de medias, considera las diferencias entre los pares más parecidos de
ambos grupos; en particular, en este estudio se empleó el método de pareo con
el vecino más cercano, considerando una similitud estadísticamente significativa con a de 0.05, asegurando, mediante la prueba de Bartlett, que los grupos
bajo contraste tuvieran igual varianza. En este sentido, Clark (2004) señala que
el éxito del pareo, en términos de reducir la probabilidad de sesgo por selección,
es precisamente que deja fuera del análisis las observaciones que no alcanzaron
un pareo significativo, algo que suele no controlarse al usar métodos tradicionales de estimación de efectos de tratamiento, mediante regresión lineal.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�38

JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

La estimación de pareo requiere conocer las variables que, sin ser las
de tratamiento, también pudieran estar influyendo en los niveles y/o proporciones de las variables objetivo. Con el fin de conocer estas variables, se
calcularon los coeficientes de correlación parcial entre las variables objetivo y
las concomitantes. Las medidas utilizadas en las variables objetivo fueron de
dos tipos: la distancia a la media del puntaje obtenido en el test y la binaria de
puntaje que indica normalidad (1) o no normalidad (0). Teniendo así un total
de 14 variables objetivo o de interés y cuarenta variables concomitantes.
La matriz de coeficientes de correlación parcial, que se formó entre las
variables objetivo y las concomitantes, fue calculada en cinco versiones: 1) El
grupo de niñas (n = 245); 2) el grupo de niños (n = 308); 3) el grupo con edad
de 6 a 8 años (n = 315, de los cuales: 154 mujeres y 161 hombres); 4) el grupo
con edad de 9 a 12 años (n = 238, de los cuales: 91 mujeres y 147 hombres); y
5) todas las observaciones.
En general, se encontraron 132 coeficientes estadísticamente significativos de correlación en un total de 2,800 posibles. Los valores exhibieron
una correlación de moderada a baja, en el rango de [-0.2861 a -0.1047; y de
0.1125 a 0.2792]. Dadas las dimensiones de estas matrices, no se incluyeron
en el presente documento, pero pueden solicitarse al autor de contacto, según
el interés del lector. Los rangos de valores de los coeficientes de correlación,
en valor absoluto, son mayores a 0.1, lo cual, de acuerdo a Bai y Clark (2019),
es suficiente para indicar que la variable concomitante covaría significativamente con la variable dependiente, y entonces puede usarse en la estimación
logit o probit de los scores de emparejamiento, en el procedimiento de estimación de efectos por pareo.
El análisis de correlación dio pie a la comprobación de los llamados
efectos de tratamiento, mediante la comparación de grupos similares. En este
caso el tratamiento no es una intervención externa, sino una condición de
sexo, subgrupo de edad o pobreza, donde se prueba si cada una de estas variables lleva a una respuesta diferente en las variables objetivo del estudio,
al comparar grupos más semejantes (pareados) según el perfil de variables
concomitantes que inciden sobre la variable objetivo, formadas precisamente
por aquellas que resultaron significativamente relacionadas en las pruebas de
correlación parcial.
Los resultados de las estimaciones por pareo aparecen en los cuadros 5
y 6, y corresponden únicamente a los efectos de las variables sexo y subgrupo
de edad, ya que las estimaciones bajo el tratamiento de condición de pobreza
no arrojaron ningún efecto estadísticamente significativo, incluso cuando se
probó con la condición de pobreza extrema.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�39

DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

CUADRO 5
Resumen de resultados de la estimación del efecto de la variable sexo,
empleando el método de pareo
Variable
dependiente#

Variable(s) de
control

Ansiedad
(tdefdm)

Efecto
de tratamiento

Interpretación

Número
de obs.

-6.87***

Ser niña reduce en 6.87 puntos la
distancia a la media

538
404

edad

Ansiedad (tdefn)

edad, cuim, ss

0.1234***

Ser niña aumenta 12.34% la
probabilidad de normalidad

Depresión
(ptdn)

ira, ade, adr

-0.1504**

Ser niña reduce 15.04% la probabilidad de normalidad

297

Ira (eextcn)

famn, te

-0.1688***

Ser niña reduce 16.88% la probabilidad de normalidad

270

Ser niña aumenta 12.11% la
probabilidad de normalidad

292

Ira (eintcn)

cuip

0.1211**

Las variables de interés no incluidas en el presente cuadro no tuvieron correlación parcial significativa
con ninguna de las variables concomitantes (ptpdm, ptddm, eextcdm, eintcdm, ctotcdm, irtcdm) o, aun
teniéndola, no arrojaron efectos estadísticamente significativos (ptpn, ctotcn, irtcn).
***, **, *: Estadísticamente significativos con 〈 = 0.01, 0.05 y 0.1, respectivamente.
Fuente: Elaboración propia, empleando la aplicación stata 13.0.
#

CUADRO 6
Resumen de resultados de la estimación del efecto
de la variable subgrupo de edad, empleando el método de pareo
Efecto
Variable

Variable(s)

de trata-

dependiente#

de control

miento

sexo

-4.33***

Ansiedad
(tdefdm)

Número
Interpretación

de obs.

En el grupo de menor edad se reduce 4.44

Ansiedad

puntos la distancia a la media

538

En el grupo de mayor edad aumenta 7.5% la

(tdefn)

sexo

Depresión

ira,

(ptdn)

adr

0.075**
ade,

probabilidad de normalidad

538

En el grupo de mayor edad se reduce 13.27%
-0.1327***

la probabilidad de normalidad

297

Las variables de interés no incluidas en el presente cuadro no tuvieron correlación parcial significativa
con ninguna de las variables concomitantes (ptpdm, ptddm, eextcdm, eintcdm, ctotcdm, irtcdm) o,
aun teniéndola, no arrojaron efectos estadísticamente significativos (ptpn, ptdn, eextcn, eintcn, ctotcn,
irtcn).
***, **, *: Estadísticamente significativos con 〈 = 0.01, 0.05 y 0.1, respectivamente.
Fuente: Elaboración propia, empleando la aplicación stata 13.0.
#

El análisis de efectos de tratamiento hace ver que el sexo y el subgrupo
de edad inciden en algunos de los rasgos de salud emocional. Por su parte, la
condición de pobreza o pobreza extrema no representa un factor diferencial
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�40

JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

en la salud emocional de niñas y niños entre los 6 y 12 años de edad. A continuación, se presentan las conclusiones e implicaciones del presente estudio.
CONCLUSIONES
Se probó la incidencia del sexo, el subgrupo de edad y la condición de pobreza
como posibles determinantes de los niveles de ansiedad, depresión e ira, en
un grupo de 553 infantes para el rasgo de ansiedad y de 327 para los rasgos de
depresión e ira, en su momento de entrada a un programa de acompañamiento estable, en Monterrey, México.
La prevalencia media de anormalidad emocional encontrada, medida a
través de las pruebas de ansiedad (cmas-r2), depresión (cds) e ira (staxi-na),
fue, en general, mayor al 50 por ciento.
En personas de entre 6 y 12 años de edad, ser niña, en comparación a
ser niño, aumenta la probabilidad de normalidad en el rasgo de ansiedad; reduce la probabilidad de normalidad depresiva y de expresión externa de la ira;
mientras aumenta la probabilidad de ser normal en la expresión interna de
ira. Se reconoce que las niñas pueden tener un mejor manejo de la ansiedad,
pero también una mayor disposición a la depresión, ya que la expresión de
la ira provoca sentimientos de culpa que la favorecen (Spielberger, 2009). El
género, que marca una división asimétrica de los rasgos y capacidades para el
hombre y la mujer, establece una división que incluye de manera importante
la expresión de la ira por parte de unos y otras. Ya desde principios del siglo
pasado (Freud, 1931) se reconoce la influencia de la constitución biológica
y de las demandas sociales sobre la expresión de la agresión, que ordenan
a la mujer “sofocar su agresión”, y así favorecen la expresión de la ira hacia
adentro (contra sí misma), de manera que las niñas, desde muy pequeñas,
aceptan esas prohibiciones e inhiben las expresiones que no son aceptadas
por su familia o por su grupo social, y entonces orientan su agresión hacia
adentro (Stoller, 1976; Kleeman, 1976; Bernstein, 1983; Harris, 1997; Bleichmar, 2000; Levinton, 2000). Esta división ha estado presente a lo largo de
la humanidad, se expresa en roles e ideales de lo definido como masculino o
femenino, y es transmitida a través de la familia (Kaplan, 1996).
Pertenecer al subgrupo de 9 a 12 años, en comparación con el de 6
a 8 años, aumenta la probabilidad de normalidad en el rasgo de ansiedad y
la reduce en el rasgo de depresión, sin exhibir diferencia entre grupos en la
variable de ira. En este sentido, el proceso de crecimiento promueve experiencias generadoras de ansiedad que pueden estar asociadas con el temor al
rechazo, o a ciertas experiencias familiares o escolares estresantes. Los niños
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

41

de menor edad deben renunciar a su condición infantil y a las fantasías infantiles para lograr un mayor sentido de realidad. Además, desarrollan mayores
exigencias internas relacionadas con nuevas responsabilidades e ideales, y deben enfrentar nuevas exigencias externas de parte de los otros niños, de sus
padres, maestros y de las figuras de autoridad. Las circunstancias que rodean
estas experiencias pueden convertirse en fuente de ansiedad y depresión.
Si bien la condición de pobreza produjo algunos resultados diferenciales en el análisis de varianza, éstos no fueron confirmados al controlar por
variables correlacionadas. Así, el estado emocional en el grupo de estudio no
se vio influido por esta condición de ingresos. Es posible que las condiciones
de pobreza de estas familias no comprometan seriamente ciertas necesidades
básicas (como la alimentación o la vivienda), que ordinariamente son fuente
de serios problemas que producen ansiedad. Este dato nos lleva a reconocer
que las necesidades de los niños van mucho más allá de las necesidades materiales, por lo que sería muy interesante realizar un estudio con una muestra
de población más amplia, que incluya una muestra mayor de hogares, de tal
manera que se pueda hacer una división mayor de los estratos socioeconómicos, para validar esta hipótesis.
Hasta donde llegó la revisión bibliográfica realizada en torno a la
presente investigación, se encontró poca evidencia sobre el estado de salud
emocional entre niños en segunda infancia en México. En este estudio se encuentra lo que podría considerarse una alta prevalencia de anormalidad emocional en este grupo de infantes, por encima de la reportada para niños de la
Ciudad de México por Caraveo-Anduaga et al. (2002) y Caraveo-Anduaga y
Martínez-Vélez (2019). Igualmente, se aportan algunas de las posibles diferencias que presentan subgrupos hacia dentro del grupo en segunda infancia,
tales como son el sexo y los subgrupos de edad. También resulta importante
el hallazgo de la no relación del estrato social como determinante del perfil
emocional del infante. La alta prevalencia de anormalidad se está dando por
igual en los niveles económicos de los hogares considerados en el presente
estudio: pobreza alimentaria, pobreza y no pobreza. En este sentido, proponemos realizar una investigación que estudie las emociones durante la segunda infancia, que permita identificar las condiciones de salud mental de los
niños y anticipar problemas como deserción escolar o tendencia a desarrollar
patologías graves, como adicciones y trastornos graves de personalidad, los
que finalmente se convierten en problemas sociales.
Estudios posteriores en este campo se verían robustecidos al partir de
diseños experimentales, con muestras aleatorias, algo que hoy se ve difícil
ante la poca o nula medición sistemática y la difusión de datos sobre los rasgos
de la salud emocional en México. Sería de gran valor un estudio de los estiTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�42

JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

los de apego niño-cuidador (Bowlby, 1969, 1985), que pudiera identificar las
condiciones de bienestar del niño y de su entorno, así como las limitaciones
de los cuidadores, con la intención de realizar intervenciones preventivas, ya
que un vínculo de apego seguro permite a los padres o cuidadores identificar
y gratificar suficientemente bien las necesidades de los niños, facilitando experiencias con predominio de sensaciones de bienestar y capacidad reflexiva,
y favoreciendo la regulación afectiva, un elemento indispensable para la salud
mental individual, familiar y social.
ANEXO
Codificación
Clasificación

Columna
FOLIO

Código para identificar
beneficiario

1a Aplicación

Fecha de aplicación de pruebas inicial

2a Aplicación

Fecha de aplicación de pruebas posterior

Meses brecha

Meses transcurridos entre
la prueba inicial y la prueba
posterior

Generales
NOMBRE
ASISTENCIAS

Prueba Ansiedad. (Media
de 50. Rango normal entre
19 y 84)

Significado

Nombre del beneficiario
Cantidad de asistencias
entre ambas aplicaciones de
la prueba

EDAD

Edad del beneficiario

SEXO

Sexo del beneficiario

TDEF

Defensividad

TTOT

Ansiedad total

TFIS

Ansiedad fisiológica

TINQ

Inquietud

TSOC

Ansiedad social

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

PAA

Prueba Depresión (Media
de 50. Rango normal entre
16 y 84)

Prueba Ira (1 y 2 normal, 3 y
4 fuera de rango)

Prueba Ira (Media de 50.
Rango normal entre 19 y 84)

Ánimo-alegría

PARA

Respuesta afectiva

PPS

Problemas sociales

PAE

Autoestima

PPM

Preocupación muerte-salud

PSC

Sentimiento de culpa

PDV

Depresivos varios

PPV

Positivos varios

PTP

Total positivos (compuesto
por PAA y PTV)

PTD

Total depresivos (compuesto por PARA, PPS, PAE,
PPM, PSC, PDV)

IET C

Ira estado total (compuesto
por SENT C y EXFV C)

SENT C

Sentimiento de ira

EXFV C

Expresión física y verbal de
la ira

IRT C

Ira rasgo total (compuesto
por TEM C y REA C)

TEM C

Temperamento

REA C

Reacción de ira

E EXT C

Expresión externa de ira

E INT C

Expresión interna de ira

C EXT C

Control externo de ira

C INT C

Control interno de ira

C TOT C

Control total de ira

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�44

JOSÉ DE JESÚS SALAZAR CANTÚ | MARÍA DE LA LUZ GARZA GALLARDO

Encuesta Parental. (Escala
de 1-10, donde 10 es el
polo positivo y 1 el polo
negativo)

FAM

Tipo de familia (1. Nuclear;
2. Reconstruida; 3. Extensa;
4. Abuelos; 5. Soltero)

CUI

Cuidador principal (1.
Ambos; 2. Padre; 3. Madre;
4. Abuelos; 5. Otros)

SNF

Promedio de preguntas
relacionadas a la satisfacción
de necesidades físicas

IRA

Promedio de preguntas
relacionadas al sentido de
identidad, reconocimiento y
afirmación

LII

Promedio de preguntas
relacionadas a la presencia
de límites intrapersonales e
intrapsíquicos

CCE

Promedio de preguntas relacionadas a la comprensión
de la causa de los efectos

ADE

Promedio de preguntas
relacionadas al acceso a
disposición emocional

ADR

Promedio de preguntas
relacionadas a la disposición
resiliente por los cuidadores

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�45

DETERMINANTES DE LA SALUD EMOCIONAL EN NIÑAS Y NIÑOS

SS

Estudio Socioeconómico
(0=No; 1=Sí)

Seguro social

ING

Cantidad de ingreso familiar
la semana previa al cuestionamiento

AG

Agua

DR

Drenaje

EL

Electricidad

CO

Cocina con leña

PI

Piso de tierra

TE

Techo de lámina, cartón o
plástico

PA

Paredes de lámina, cartón o
plástico

BA

Baño dentro de la casa

NP

Número de personas que
habitan la casa

ND

Número de cuartos en la
casa usados exclusivamente
como dormitorios

ALI

Alianza

NA

Nueva Almaguer

ARB

Arboledas

CAV

Cavida

Lugar de aplicación

CUM

Cumbres

(0=No; 1=Sí)

ERM

Ermita

Fuente: Elaboración propia.

JPII

Juan Pablo

SG

San Gilberto

SM

Santa Mónica

ZIM

Zimix

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LOS MEDIOS DIGITALES COMO HERRAMIENTA DE INFORMACIÓN

Los Medios Digitales como Herramienta
de Información en los Votantes de Nuevo León,
México
Digital Media as an Information Tool for Voters
in Nuevo Leon, Mexico
ROBERTO ZARAZÚA-OLVERA* | ELÍAS ALVARADO-LAGUNAS**

► RESUMEN
El objetivo del presente artículo fue identificar los factores que influyen
en los ciudadanos que utilizan medios digitales para informarse e interesarse sobre temas o fenómenos políticos en el estado de Nuevo León. En
este estudio se utilizó una base de datos de 1,077 encuestados recabada
por la Comisión Estatal Electoral en el año 2018, y se efectuó un modelo
de elección discreta binaria tipo logit. Se halló que las fake news (noticias
falsas) transmitidas en las redes sociales, específicamente por Facebook y
Twitter, tienen un impacto significativo en la toma de decisiones de los
ciudadanos con respecto a temas políticos. Asimismo, se determinó que
los factores que más inciden en las decisiones o comportamientos electorales son la edad, el estado civil, la religión y la escolaridad.
					 Palabras clave: Medios digitales | Medios tradicionales | Nuevo León | 		
								
Logit.

► ABSTRACT
The objective of this article was to identify the factors that influence citizens who use digital media to inform and interest on political issues or
phenomena in the state of Nuevo Leon, Mexico. In this study, it selected
a database of 1,077 respondents collected by the State Electoral Commission in 2018, and performed a logit-type discrete binary election
model. False news (fake news) broadcast on social media, specifically
Facebook and Twitter, was found to have a significant impact on citizen
decision-making regarding political issues. Likewise, it was determined

* Maestro en Administración con orientación en Estrategias de Mercado por la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Correo electrónico: rzarazuao@gmail.com
** Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Contaduría Pública y
Administración. Correo electrónico: eliaxalvarado@gmail.com
Recibido: 20 de abril de 2020 | Aceptado: 5 de julio de 2020

ISSN 2007-1205 | pp. 49-63

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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ROBERTO ZARAZÚA-OLVERA | ELÍAS ALVARADO-LAGUNAS

that the factors that most influence electoral decisions or behaviors are
age, marital status, religion and schooling.
Keywords: Digital media | Traditional media | Nuevo Leon | Logit.

INTRODUCCIÓN
Actualmente, los medios de comunicación y las tecnologías de la información
condicionan diversos aspectos de la participación del ciudadano en tiempos
de elecciones o votaciones en cualquier país en América Latina. Sin duda, el
creciente uso del internet, en particular, de las redes sociales, plantea nuevas oportunidades, estrategias y retos para la participación política. Allcott y
Gentzkow (2017) y Carlisle y Patton (2013) señalaron uno de los temas que
más se ha debatido en las Ciencias Políticas, éste es responder y cuantificar si
el uso de las redes sociales y del internet ha impactado en la conducta o en el
comportamiento político de los ciudadanos.
Para Lanza y Fidel (2011), los nuevos medios de comunicación —como
internet y las redes sociales— han cambiado el ecosistema de información
política, debido a que en la actualidad existen nuevos canales y un mayor
y más rápido flujo de información; así, estos medios pueden ser utilizados
adecuadamente para la transmisión veraz de los acontecimientos o para la
manipulación de la opinión pública a través de noticias o información falsa.
En este contexto, la presente investigación tiene como objetivo principal identificar los factores que influyen en los ciudadanos que utilizan medios
digitales para informarse e interesarse sobre temas o fenómenos políticos en el
estado de Nuevo León, México. Igualmente, pretende hacer una diferenciación
entre el uso de los medios electrónicos y tradicionales por parte de los ciudadanos nuevoleoneses; y se busca cuantificar los factores que inciden en el comportamiento político de los ciudadanos, de acuerdo con los medios digitales que
usan para informarse de los acontecimientos políticos en Nuevo León.
Para ello, se usó un modelo de elección discreta binaria tipo logit, el cual
permitió obtener estimaciones de la probabilidad y expectativa del impacto
significativo de los medios digitales en la participación ciudadana, en relación
con temas políticos. La hipótesis que se pretendió probar fue si el uso de
los medios digitales tiene una relación positiva y significativa con la conducta política de los ciudadanos, en especial, con los factores socioeconómicos,
ideológicos y del entorno en el estado de Nuevo León.
En cuanto a la estructura del presente trabajo, éste consta de cuatro
secciones: primero se presenta una breve revisión teórica, luego se describe
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�LOS MEDIOS DIGITALES COMO HERRAMIENTA DE INFORMACIÓN

51

la obtención de los datos y se expone el método de análisis, se reportan los
resultados y, finalmente, se dan a conocer algunas conclusiones y recomendaciones.
1. REVISIÓN DE LITERATURA
El origen de las percepciones políticas de cualquier ciudadano en el mundo se
puede asociar a n-cantidad de variables explicativas de largo, mediano y corto plazo,1 y con consideraciones que incluyen evaluaciones retrospectivas y
prospectivas sobre la situación específica de algún país. Así, Lipset y Rokkan
(1990) manifestaron respecto a las variables de largo plazo que éstas son conocidas como las percepciones políticas asociadas a características sociodemográficas como la raza, el sexo, la religión, la clase social y el uso o consumo
de medios de comunicación.
Estos autores también mencionan que las variables de mediano plazo
se refieren al entorno en el que se desarrollan los ciudadanos; éstas normalmente son heredadas o adquiridas a lo largo del tiempo, lo cual quiere decir
que las preferencias respecto a los medios responden, a su vez, a las preferencias políticas de los votantes (Lau y Redlawsk, 2006). Por otro lado, las
percepciones políticas de los ciudadanos pueden ser influidas por variables de
corto plazo, donde los votantes están en la capacidad de premiar o castigar a
los gobiernos, según el desempeño económico de la nación, en términos de la
inflación, el crecimiento, el desempleo y otros indicadores económicos (Duch
y Stevenson, 2005; Lewis y Stegmeier, 2007).
Lo anterior es relevante en este estudio para tomar como punto de
partida la dinámica de los medios de comunicación, en cuanto a cómo obligan
a combinar los efectos de estas variables para explicar el uso de los medios digitales y tradicionales, cuando éstos se dirigen a los ciudadanos. Sin embargo,
existe una disyuntiva entre las interpretaciones que se basan en variables de
corto y largo plazo para dar cuenta del comportamiento de los votantes y de
las percepciones políticas.
Aquella disyuntiva se hace evidente al evaluar la relación entre el uso
de los medios tradicionales y digitales. Por ejemplo, si los ciudadanos heredan
1 Desde el punto de vista de Lau y Redlawsk (2006), las variables de largo plazo se refieren a características
heredadas que permanecen estables e incluso inmutables, mientras que las de mediano plazo se enfocan
en procesos de socialización y son influidas por eventos significativos en las vidas de los ciudadanos. Por
último, las consideraciones de corto plazo se asocian con modelos que conciben a los votantes como seres
racionales que premian o castigan al gobierno a partir de su evaluación, y que son transmitidas por los
medios de información sobre la situación económica de la nación.
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ROBERTO ZARAZÚA-OLVERA | ELÍAS ALVARADO-LAGUNAS

sus preferencias políticas a partir de su condición, como el tipo de clase o
religión, entonces el uso de los medios también puede ser heredado desde las
mismas variables. En cambio, si los ciudadanos determinan sus preferencias
políticas con base en variables de corto plazo, el consumo o uso de los medios
influirá en la forma en que los votantes se informan sobre la realidad y, consecuentemente, deciden su voto.
Por lo tanto, si se acepta que las variables de corto plazo inciden en el
comportamiento de los electores y en sus percepciones políticas, es posible
afirmar que el papel que desempeñan los medios de comunicación masiva se
torna crucial al momento de explicar por qué las personas votan de ese modo
(Iyengar y McGrady, 2007).
Ahora bien, en la actualidad, los nuevos ecosistemas de información
política en los países de América Latina se están incrementando, de manera
exponencial, día a día. Basta con señalar que más profesionales, oficinistas,
administrativos, empleados de gobierno, estudiantes e incluso amas de casa
pasan cada día más tiempo en la red. Para Lanza y Fidel (2011), el uso de
internet como fuente de información política se ha incrementado considerablemente y, sin duda, continuará acrecentándose.
Existe una diversidad de estudios que buscan explicar los efectos y las
diferencias del uso de los medios digitales versus los tradicionales. Para comprender el significado de estos medios, Suárez (2015) destacó sus principales
diferencias; por ejemplo, los medios de comunicación tradicionales son la
radio, la prensa y la televisión, los cuales manejan, en general, una fórmula
básica dentro del proceso de comunicación: un emisor (medio) se encarga
de enviar o transmitir la información al receptor (lector, radioescucha o televidente), por lo que el feedback es difícil de cuantificar, medir y gestionar.
Entretanto, los medios de comunicación digital, o new media, se desarrollan
en un mundo interconectado por el internet, y sobre todo por las redes sociales, una serie de herramientas que son formadas por ciudadanos digitales
denominados usuarios.
La base teórica sobre las posturas o comportamientos de los usuarios
de ambos tipos de medios está vinculada al trabajo de Iyengar (2016), quien
consideró dos enfoques sobre el manejo de los medios de comunicación por
parte de las personas. El primero de ellos comprende un efecto positivo que
traen consigo los medios digitales sobre los tradicionales, pues los primeros
otorgan un rápido acceso a la información, en comparación con los tradicionales; y el segundo abarca un efecto negativo, según el cual los medios
digitales no aportan una veracidad en relación con los tradicionales, debido a que en éstos se puede manipular o alterar la información con noticias
falsas. Sobre este tema, Sustein (2001) y Boulianne (2009) coincidieron con
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�LOS MEDIOS DIGITALES COMO HERRAMIENTA DE INFORMACIÓN

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el enfoque anterior, y argumentaron que el mal uso de los medios digitales
puede desincentivar a los usuarios respecto a la búsqueda de información sobre algún fenómeno de estudio, disminuir la credibilidad y veracidad de los
partidos políticos, así como aumentar la desafección política.
Algunos estudios internacionales que dieron evidencia de ello fueron
las polémicas investigaciones de Parkinson (2016) y Dewey (2016), en las que
se demostró cómo Donald Trump no habría ganado las elecciones sin la influencia de información falaz o de noticias falsas contadas a los ciudadanos estadounidenses. Las fake news se distribuyeron más por redes sociales que por
medios tradicionales, lo que generó la atención de mayores electores jóvenes
y adultos, quienes creyeron dicha información; este hecho trajo consigo el
favoritismo del candidato Trump (Silverman, 2016).
Por otro lado, Iyengar (2016) concluyó en un caso de estudio cómo
el uso adecuado de los medios digitales, específicamente en términos de la
diversidad y la información masiva, puede darle una reputación inigualable a
un candidato presidencial, como fue el caso de Barack Obama en 2008, quien
a través de una campaña y del marketing digital alcanzó los votos necesarios
para ganar las elecciones.
En la investigación de Gottfried y Shearer (2016), los autores identificaron que el 62% de los adultos estadounidenses reciben y se enteran de
las noticias por medio de las redes sociales, a las cuales se accede a través del
internet. Las personas entrevistadas mencionaron que las noticias en redes
sociales son más claras y directas. De ahí que dos tercios de los usuarios de
Facebook, es decir, el 66% de ellos, reciban noticias en el sitio; casi seis de cada
10 usuarios de Twitter, un 59% del total, suelen recibir las noticias en esta
red social; y siete de cada 10 usuarios de Reddit las reciben en esa plataforma.
Respecto a Tumblr, la cifra se sitúa en el 31%, mientras que para los otros
cinco sitios de redes sociales se reconoce alrededor de un quinto, o menos, en
sus bases de usuarios.
En el caso de México también existen estudios sobre los efectos del
uso de medios digitales y tradicionales en el comportamiento político de los
ciudadanos. Autores como Castañeda e Ibarra (2013, 2011) presentaron una
evidencia empírica que validó la relevancia de los medios digitales, en contraste con los tradicionales. De acuerdo con sus estudios, las preferencias de
los ciudadanos o votantes en las elecciones presidenciales de México en 2006
podían cambiar significativamente, dada la influencia local que generaban
los medios tradicionales (audiencia televisiva, debates, campañas negativas y
otros). Empero, el impacto sobre el cambio en las preferencias podría ser más
marcado o diferenciado si se sigue la información mediante las redes sociales
(medios digitales), puesto que allí los cambios de preferencias respecto a los
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ROBERTO ZARAZÚA-OLVERA | ELÍAS ALVARADO-LAGUNAS

candidatos podrían darse de formas distintas y más directas y rápidas en los
usuarios.
En el mismo sentido, Moreno (2018) demostró que los ciudadanos que
utilizaban medios tradicionales recibían una mayor influencia de las campañas electorales de los políticos que aquellos que se informaron de política a
través de los medios digitales. No obstante, a pesar de que los usuarios de medios digitales indicaron tomar menos en cuenta tanto a los partidos políticos
como a los candidatos —debido a las guerras sucias y a las mentiras o noticias
falsas entre los candidatos—, se ha observado la influencia de otros actores
típicos de la socialización política, como son la familia y los amigos.
Por su parte, Rojas (2018) encontró que la participación política de
los ciudadanos se incrementaba más cuando la información política era dada
mediante medios digitales, que cuando se brindaba por medios tradicionales. Este autor destacó que los usuarios de medios digitales hoy en día son
diferentes en ciertos aspectos a los usuarios de medios tradicionales, principalmente debido a que tienen un pensamiento ideológico más inclinado a
la izquierda que quienes ven los medios tradicionales, pues tienen menos en
cuenta a los partidos políticos y a los candidatos.
Los estudios anteriores revelaron el impacto del uso de los medios
digitales y tradicionales sobre el electorado o la participación ciudadana en
diferentes países. De modo similar, existen investigaciones que exploraron
la relevancia de los medios de comunicación en los movimientos sociales, los
comportamientos de usuarios en el internet, el seguimiento de campañas,
los hábitos y el consumo de contenidos en la red, entre otros, como las propuestas realizadas por Díaz (2018), Fix, Flores y Valadés (2017), Moreno y
Sierra (2016), y los estudios realizados por Díaz y Moreno (2015) y Moreno
y Mendizábal (2012).
En el presente estudio se siguió la línea de investigación que fue utilizada por el autor Rojas (2019), pero se diferenció de ésta en la aplicación
de la técnica estadística, pues en este caso se relacionaron las características
o el perfil de los ciudadanos con el uso de los medios de comunicación, para
analizar la probabilidad de interés que tienen en la política de Nuevo León.
2. MATERIAL Y MÉTODOS
Para determinar la caracterización y percepción de los ciudadanos de las diferentes secciones y distritos del estado de Nuevo León, la Comisión Estatal
Electoral (ceenl) diseñó una encuesta semiestructurada sobre los perfiles del
electorado nuevoleonés, en la que aplicó la técnica de entrevista directa a los
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LOS MEDIOS DIGITALES COMO HERRAMIENTA DE INFORMACIÓN

ciudadanos mayores de 18 años que tuvieran al menos un año con residencia
en la región objeto de estudio, durante el segundo trimestre del año 2018.
Así pues, la ceenl realizó una muestra diseñada bajo un esquema de
muestreo probabilístico, proporcional al tamaño de tipo polietápico y estratificado.2 Para la presente investigación, se tomó como referencia esta base
de datos de 1,077 encuestados y se decidió analizar las secciones de uso y
costumbres del voto, las experiencias para la vida democrática y los datos
demográficos del cuestionario aplicado.
TABLA 1
Descripción de las variables
Variables

Media

Desviación

Descripción

típica

Edad

39.5

14.02

Muestra la edad del encuestado en años cumplidos.

Mujer

0.46

0.499

Variable dummy: 1=mujer, 0=hombre.

Escolaridad

6.03

2.038

Grado de escolaridad en años.

Casado

0.58

0.494

Variable dummy: 1=casado, 0=no.
Indica la clase social a la que pertenece (a través del nivel

Clase

3.60

1.227

de ingreso). La escala es de 1 a 5, donde 1 indica la clase
social más alta y 5 la más baja.

Religión

0.85

0.359

Variable dummy: 1=católica, 0=no.

Derecha

0.69

0.463

Fake news_Facebook

0.40

0.490

Variable dummy: 1=si afecta la decisión del voto, 0=no.

Fake news_Twitter

0.23

0.423

Variable dummy: 1=si afecta la decisión del voto, 0=no.

Preferencia_política

0.48

0.500

Variable dummy: 1=ciudadano que se considera con ideología de derecha, 0=no.

Variable dummy: 1=si tiene alguna preferencia política,
0=no.

Fuente: Elaboración propia.

En pro de alcanzar el objetivo del estudio y determinar si el uso de
los medios digitales tiene un impacto positivo y significativo en el comportamiento político de los ciudadanos nuevoleoneses, fue necesario establecer
una variable dependiente binaria, donde 1 indica si el ciudadano en algún
momento del levantamiento utilizó algún medio digital para informarse so2 La base de datos y encuesta se encuentra disponible en https://www.ceenl.mx/, y dicha muestra cuenta con una representatividad estatal a un nivel de confianza del 95% y un error de estimación de +/-3.
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ROBERTO ZARAZÚA-OLVERA | ELÍAS ALVARADO-LAGUNAS

bre política en la entidad, y 0 indica que no, mientras que las variables independientes son las características socioeconómicas, ideológicas y del entorno.
Lo anterior con la finalidad de identificar los principales factores o aspectos
que motivan a los ciudadanos a seguir las noticias, temas o asuntos relacionados con la política y la democracia en Nuevo León (ver tabla 1).
El análisis descriptivo de las variables mencionadas —sin distinción de
medios de comunicación— evidencia que la edad promedio de los ciudadanos encuestados en el periodo de estudio fue de 39.5 años. De acuerdo con
los datos de la ceenl, los ciudadanos del sexo masculino fueron quienes más
participaron en el levantamiento de esta encuesta, pues representaron el 54%,
mientras que las mujeres repuntaron su interés hasta con un 46%.
Adicionalmente, fue posible observar que, en promedio, la mayor parte de los ciudadanos declaró haber terminado sus estudios de preparatoria
o carrera técnica (en promedio, 6.03), lo cual significa que cuentan con una
educación media superior. Respecto al estado civil de los encuestados, para
el periodo de estudio se apreció que el 58% se encontraban casados, y en la
variable de la clase social, las personas expresaron que estaban en la clase media-baja e indicaron tener una ideología de derecha (69%). De igual manera,
el 48% de los encuestados dijo que tenía alguna preferencia política, donde el
20%, el 21% y el 7% corresponden al pri (Partido Revolucionario Institucional), el pan (Partido Acción Nacional) y Morena (Movimiento de Regeneración Nacional), respectivamente.
Por otro lado, la interpretación de variables como las fake news en Facebook y Twitter, así como en redes sociales en general, mostró que el uso
de estos medios digitales sí afecta la toma de decisiones de los ciudadanos al
momento de participar en actividades políticas. Por ejemplo, la media de 0.46
en la variable redes sociales indicó que la decisión de los participantes en este
levantamiento puede cambiar hasta en un 46%, aproximadamente, dada la
información que se maneja en la red con respecto a temas políticos. Mientras
que el 40% y el 23% de las “malas o falsas noticias” de Facebook y Twitter, respectivamente, pueden impactar sobre la decisión de voto de los ciudadanos,
debido a las prácticas de las “guerras sucias” que se dan con frecuencia en las
campañas electorales.
En la tabla 2 se observa un análisis comparativo de los usuarios que
utilizan los medios digitales versus los tradicionales para informarse de los
acontecimientos políticos en la entidad. Allí se evidenció que tanto los hombres como las mujeres prefieren informarse de temas políticos a través de
medios tradicionales. Sin embargo, los hombres (40.7%) prefieren más los
medios digitales como fuente primaria de información política, en contraste
con las mujeres (28.3%). En lo que se refiere a los rangos de edad, se observó
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�LOS MEDIOS DIGITALES COMO HERRAMIENTA DE INFORMACIÓN

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que los jóvenes entre 18 a 29 años son quienes más usan los medios digitales;
y el uso de los medios tradicionales es más usual en personas adultas con
edades entre 40 a 49, 50 a 59 y más de 60 años (78.3%, 83.2% y 86%, según
corresponde).
En cuanto a la escolaridad, el 87.2% de los ciudadanos con educación
básica (primaria) prefiere el uso de los medios tradicionales, mientras que en el
uso de medios digitales destacan quienes tienen una educación superior (universidad y posgrado), con 50.6%. Finalmente, en términos de estado civil, fueron los ciudadanos casados, separados, divorciados y viudos quienes señalaron
que utilizan con mayor frecuencia los medios tradicionales, y los ciudadanos
solteros eligieron los medios digitales para informarse sobre asuntos de política
en la entidad.
2.1. Especificación del modelo empírico
En este apartado se presenta el modelo econométrico que se utilizó con el
objeto de cuantificar los efectos de las variables independientes (descritas en
la tabla 1) sobre la probabilidad de que un ciudadano —sea hombre o mujer— modifique o cambie de parecer según el uso de los medios digitales para
informarse sobre temas o fenómenos políticos en Nuevo León. Con ese propósito, se aplicó un modelo de elección discreta binaria (logit), el cual permite obtener estimaciones de la probabilidad de un suceso, por medio de la
identificación de los factores que inciden en dichas probabilidades, así como
la influencia o peso relativo que éstos tienen sobre las mismas (Alvarado y
Duana, 2018; Martínez, 2008).
El modelo logit ayudó a calcular, para cada ciudadano de la muestra
total de nuevoleoneses, la probabilidad de cambiar su preferencia u opinión
sobre un tema político, según lo establecido para la variable dependiente. Por
ejemplo, si la probabilidad es alta, se concluye que la decisión de cambiar su
punto de vista sobre un tema político tiene elevadas posibilidades de ocurrir;
en el caso contrario, con valores reducidos de probabilidad (i.e., cercano a
cero), las posibilidades de ocurrencia son prácticamente nulas, dado que el
valor de corte es 0.50. Al respecto, Pérez (2005) sugirió que la función utilizada para este tipo de modelo es logística, por lo que la especificación econométrica es la siguiente:
1

Y.- =-----+ e'
1 + e- a - bkXki
'

ea + bkXki

=-----+
e-,
1 + ea+ bkXki

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ROBERTO ZARAZÚA-OLVERA | ELÍAS ALVARADO-LAGUNAS

TABLA 2
Descriptivos de las variables de control por perfil sociodemográfico
Variables

Total

Medios digitales

Medios tradicionales

Total

(Muestra)

%

%

(%)

Género
Hombre

578

40.7

59.3

100.0

Mujer

499

28.3

71.7

100.0

Total

1,077

34.9

65.1

100.0

De 18 a 29 años

306

57.5

42.5

100.0

De 30 a 39 años

289

38.4

61.6

100.0

De 40 a 49 años

235

21.3

78.3

100.0

De 50 a 59 años

161

16.8

83.2

100.0

Más de 60 años

86

14.0

86.0

100.0

Total

1,077

34.9

65.1

100.0

Primaria

47

12.8

87.2

100.0

Secundaria

287

21.3

78.7

100.0

431

35.0

65.0

100.0

312

50.6

49.4

100.0

1,077

34.9

65.1

100.0

Soltero

345

23.6

76.4

100.0

Casado

622

58.8

41.2

100.0

110

23.6

76.4

100.0

1,077

34.9

65.1

100.0

Edad

Escolaridad

Preparatoria/
Carrera técnica
Universidad/
Posgrado
Total
Civil

Separado/Viudo/
Divorciado
Total
Fuente: Elaboración propia.

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LOS MEDIOS DIGITALES COMO HERRAMIENTA DE INFORMACIÓN

Donde: Yi es una variable de respuesta binaria para i = 1, 2, …, N observaciones, Xki es el vector de K variables independientes para la i-ésima observación
y bk es el vector de K parámetros.
A partir de esta ecuación se calculan los efectos marginales del modelo
para su interpretación.3 Así, la construcción del modelo logit tiene como propósito examinar el impacto de diferentes factores (socioeconómicos, ideológicos y de entorno) sobre la probabilidad de cambiar de punto de vista, en el
caso de los ciudadanos, dado el uso de los medios digitales y la información
política que se transmite a través de éstos.
3. RESULTADOS DE LAS ESTIMACIONES DEL MODELO LOGIT
En la tabla 3 se presentan los resultados de la estimación del modelo logit,
para cuantificar si el uso de los medios digitales influye en el comportamiento
político de los ciudadanos en el estado de Nuevo León.
TABLA 3
Efectos marginales de las variables independientes para el modelo logit
dy/dx
Variables
Coeficiente
Error estándar
P &gt; |z|
Edad

.0099***

.0016

0.000

Mujer

.05173*

.0310

0.140

Escolaridad

-.0389***

.0098

0.000

Casado

***

.1245

.1910

0.002

Clase

.00008

.0412

0.672

Religión

**

.6289

.2127

0.003

Derecha

-.0006

.0212

0.974

Fakenews_Facebook

-.00007

.00006

0.223

Fakenews_Twitter

.00011**

.00005

0.016

Preferencia_Política

-.16307**

.0614

0.008

* Significativo al 10%, ** Significativo al 5%, *** Significativo al 1%.
Fuente: Elaboración propia.
3 Los efectos marginales son el efecto sobre la variable dependiente que resulta de un cambio muy
pequeño (infinitesimal) de una variable independiente. En términos matemáticos, se obtienen de la
derivada parcial de las variables explicativas (Wooldridge, 2003).
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ROBERTO ZARAZÚA-OLVERA | ELÍAS ALVARADO-LAGUNAS

En relación con las características socioeconómicas de los ciudadanos
encuestados, se aprecia que el coeficiente estimado para la variable Mujer es
positivo y significativo, lo cual implica que existe un uso e interés por parte
de las participantes hacia los temas de política, dada la influencia de los medios digitales. En cuanto a la variable Casado se aprecia que existe una mayor
disposición a preferir la participación política, debido a la información que se
transmite por medios electrónicos.
De igual manera, si se observa la variable Religión, se puede destacar
que la probabilidad de que los participantes elijan el uso de medios digitales
para informarse de temas políticos, a causa de la influencia de su religión, es
mucho mayor que en aquellos participantes que no practican el catolicismo.
Para el coeficiente de la variable Fakenews_Twitter se obtiene un resultado
significativo y positivo, lo cual supone que a medida que el ciudadano recibe
este tipo de noticias, es más probable que elija cambiar de político.
Por último, aunque no menos importante, para las variables con signo
negativo y significativo se encuentran resultados interesantes. Por ejemplo,
en Escolaridad se interpreta que a mayor grado de educación, la percepción en
temas políticos puede cambiar drásticamente, debido al uso de los medios digitales. Del mismo modo, la variable Preferencia_Política indica un efecto negativo en aquellos ciudadanos que argumentaron utilizar los medios digitales
para recibir información política de su partido, es decir, a pesar de contar
con una preferencia por algún partido político, si éste los satura de noticias e
información constante, los votantes pueden llegar a “enfadarse” o “aburrirse”
del mismo, lo que trae consigo una disminución del 16.3 por ciento.
CONCLUSIONES
En este artículo se llevó a cabo un análisis descriptivo e inferencial con datos
de la encuesta denominada Perfiles del Electorado Nuevoleonés, aplicada por
la ceenl en el año 2018. En los hallazgos derivados del análisis descriptivo, se
encontró que los ciudadanos que se informan a través de los medios digitales
están más polarizados ideológicamente con respecto a aquellos ciudadanos
que se informan por medios tradicionales. Es decir, dadas algunas variables
de control como la edad y el estado civil, se puede resaltar que los usuarios
jóvenes son quienes más usan los medios digitales y cambian su percepción
según la información que leen en ellos, mientras que las personas adultas y
casadas prefieren los medios tradicionales.
Los resultados obtenidos coinciden con otros estudios (por ejemplo,
el de Rojas, 2019), los cuales indican, de manera general, que la mayoría de
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�LOS MEDIOS DIGITALES COMO HERRAMIENTA DE INFORMACIÓN

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los ciudadanos (en promedio, un 40%) —sean hombres o mujeres— utilizan
los medios digitales para informarse sobre temas políticos de la entidad. Sin
embargo, el 65% de la muestra manifestó que los medios tradicionales siguen
siendo su principal fuente de información, debido a que aportan datos más
creíbles que las redes sociales, pues estas últimas se pueden manipular fácilmente.
En lo que se refiere a los resultados del análisis inferencial, se encontró
que las preferencias políticas de los ciudadanos nuevoleoneses cambian dependiendo del uso de los medios y de la información que reciben por medio
de las plataformas digitales. Además, se observó que las principales razones
que impactan positivamente en la probabilidad de cambiar su punto de vista
con respecto a temas políticos son la edad, la escolaridad, el estado civil, la
religión, las fake news de Twitter y el hecho de ser mujer.
Finalmente, los resultados presentados en este estudio son interesantes si se discuten desde una perspectiva política y social, puesto que en
otros estudios sobre el comportamiento político o la identificación partidaria
se argumentó que el comportamiento de los votantes puede cambiar según
los factores socioeconómicos mencionados (Carlisle y Patton, 2013; Fraile y
Lewis, 2010; Bosch y Riba, 2005; Montero, 1994).
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ROBERTO ZARAZÚA-OLVERA | ELÍAS ALVARADO-LAGUNAS

El Impacto de la Convergencia Digital
en los Estados Unidos:
Un Análisis del Empleo y los Salarios
en las Industrias de Medios Impresos
y del Procesamiento de Datos e Información

The Impact of Digital Convergence in the United States:
An Analysis of Employment and Wages in the Print Media
and Data and Information Processing Industries
OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ* | HUMBERTO MERRITT**

► RESUMEN
La convergencia digital inicia en 1991, a partir del desarrollo de protocolos para intercomunicación entre computadoras. Aunque este fenómeno se ha difundido por todo el mundo, su impacto es más visible
en los Estados Unidos, donde ha diezmado la industria de publicaciones
impresas, al tiempo que ha empujado sectores más modernos como la
información y el procesamiento de datos, siendo su efecto más notable
en el empleo y los salarios. En este artículo proponemos la siguiente pregunta de investigación: ¿Cuál ha sido el impacto de la convergencia digital en los niveles de empleo y remuneración de los trabajadores en las
dos industrias señaladas? Para responderla, usamos los datos reportados
por la Oficina de Análisis Económico de los Estados Unidos, relativos a
las cuentas nacionales de ese país entre 1998 y 2018.
Palabras clave: Estados Unidos | TIC | Convergencia digital | Empleo |
Salarios.

► ABSTRACT
Digital convergence stemmed from the launch of computers’ intercommunication protocols in 1991. Although this phenomenon has spread
* Estudiante del Doctorado en Gestión y Políticas de la Innovación del Instituto Politécnico Nacional.
Correo electrónico: oortegav1500@alumno.ipn.mx El autor agradece el apoyo recibido por parte del
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.
** Profesor-investigador del Instituto Politécnico Nacional, ciecas. Correo electrónico: hmerritt@ipn.
mx El autor agradece el apoyo recibido por el Instituto Politécnico Nacional a través del proyecto SIP20190098.
Recibido: 23 de mayo de 2020 | Aceptado: 2 de julio de 2020

ISSN 2007-1205 | pp. 64-84

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�EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL

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around the world, its strongest impact has been on the United States,
where it has decimated the print publishing industry, while pushing
more modern sectors such as information and data processing, altering
both jobs and wages. We explore this situation by posing the following
research question: What have the effects of digital convergence on employment and workers’ income been in the print and information industries? We use data reported by the u.s. Bureau of Economic Analysis,
regarding its national accounts between 1998 and 2018.
Keywords: United States | ICT | Digital convergence | Employment |
Wages.

INTRODUCCIÓN
La intercomunicación entre usuarios de computadoras era inimaginable antes de 1991, cuando se implementó el protocolo de marcado de hipertexto
(html), pero su introducción provocó el auge de la llamada telaraña mundial
(World Wide Web) (Greenstein, 2015). Si bien el lenguaje html, desarrollado por Tim Berners-Lee y Robert Caillau en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (cern), sirvió para poner en marcha la internet, las tres ramas
que integran la industria de la información (informática, comunicaciones y
radiodifusión) ya venían evolucionando como sectores separados. Sin embargo, la creación de la internet aceleró la fusión de sus fronteras tecnológicas, al grado de detonar el sector de la información y las comunicaciones.
Hoy aceptamos que las tecnologías de la información y las comunicaciones (tic) han logrado que los procesos de transmisión sean totalmente digitales, al integrar elementos como hardware, software, redes y medios para la
recolección, almacenamiento, procesamiento, transmisión y presentación de
información mediante datos, texto, imágenes, voz y video, permitiendo que
los agentes que las utilizan estén completamente integrados a lo largo de la
cadena de producción de los contenidos generados (Yovanof y Hazapis, 2008;
Organisation for Economic Co-operation and Development (oecd), 2017).
En cierta forma, la convergencia digital nace en 1994 con la aplicación llamada Mosaic (Netscape), que servía para navegar en internet, mejorando enormemente la funcionalidad de las aplicaciones basadas en internet
(Greenstein, 2015; McCullough, 2018). Desde entonces, la incesante penetración de las tic ha reconfigurado un sinnúmero de industrias, creando nuevos nichos de mercado, pero provocando también la quiebra de empresas con
largas trayectorias de operación (Christensen y Overdorf, 2000; Govindarajan y Kopalle, 2006).
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OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ | HUMBERTO MERRITT

Una de las industrias más afectadas por la convergencia digital ha sido
la industria editorial. A este respecto, Carrillo (2015) observa que la industria
se ha visto obligada a pasar de un formato nativo (papel) al electrónico, vía
la digitalización de sus productos y servicios. Pero el mismo proceso de la
convergencia digital ha impulsado el caso de internet, donde la transición se
presentó primero en la codificación informática, luego en la compresión y
estandarización de mensajes de voz y video, y finalmente en la transmisión
completa de programas de radio y televisión por la red (Singh y Raja, 2010;
Peitz y Waldfogel, 2013). En la actualidad, el vertiginoso ascenso de internet
se deriva de los incesantes avances en las tecnologías de fibra óptica e inalámbrica de alta velocidad, lo que ha incentivado la integración cada vez mayor
de voz, texto, datos e imágenes para aprovechar todo el potencial de las elevadas tasas de transmisión (McCullough, 2018).
No es casual, entonces, que la convergencia digital haya trastocado las
industrias de información, comunicación y entretenimiento, al hacer que la
producción de contenidos, las rutinas de trabajo, los soportes de acceso, las
estrategias de distribución y los modelos de negocio tengan que ser distintos
a los de antaño. La convergencia digital es tan penetrante que incluso industrias sin mucha relación con las tic, como el transporte y el hospedaje, están
evolucionando hacia aplicaciones (apps) basadas en dispositivos conectados a
internet (Parker, Van Alstyne y Choudari, 2017).
Por otra parte, los medios de información y comunicaciones tradicionales, como libros, periódicos y revistas, están viendo cómo sus usuarios han
mudado sus patrones de consumo, afectando profundamente la estructura
económica del sector. Este fenómeno es ya de alcance mundial, aunque con
impactos aún diferenciados (Singh y Raja, 2010). En el caso de los Estados
Unidos, la convergencia digital ha modificado completamente el panorama industrial, pues empresas que hace treinta años eran sólidas y estables,
hoy ya no existen, mientras que otras con menos de veinte años de creación
son ahora emporios económicos. En el primer caso están Borders, Kodak,
Polaroid y Blockbuster; y en el otro, Amazon, Google y Facebook.
En este trabajo analizamos dos industrias que han experimentado de
forma más intensa los efectos económicos de la convergencia digital: la primera es la industria de la impresión y de sus productos relacionados, la cual
está identificada por el Sistema de Clasificación de la Industria de América del
Norte (naics) con el código 323. La segunda industria comprende el procesamiento de datos informáticos, el hospedaje de páginas web y demás servicios
relacionados con la transmisión de datos electrónicos por internet (código
naics 518).
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�EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL

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Por otra parte, entendemos el proceso de convergencia digital como la
fusión de varios formatos (o aplicaciones) en su vertiente digital (es decir, en
formato electrónico). Esta precisión es importante porque la convergencia
digital crea un valor creciente para los usuarios que trasladan sus actividades,
comportamientos y acciones hacia este tipo de formatos (oecd, 1992; Yoffie,
1997; McCullough, 2018). Finalmente, nos centramos en el caso de los Estados Unidos por ser pionero en la introducción de las tic y de la convergencia
digital.
Debido a nuestro interés por conocer los efectos que ha tenido la convergencia digital en dos industrias importantes de la economía estadounidense, es que proponemos la siguiente pregunta de investigación: ¿cuál ha sido el
impacto de la convergencia digital en los niveles de empleo y remuneración
salarial en las industrias de impresión y de información en los últimos veinte
años? Para dar respuesta a esta interrogante, el documento está estructurado
en siete partes, incluyendo introducción y conclusiones. La siguiente sección
revisa el proceso evolutivo que ha experimentado la convergencia digital.
1. LA CONVERGENCIA DIGITAL COMO UN PROCESO EVOLUTIVO
Nicholas Negroponte y David Yoffie son vistos como los creadores del término “economía digital”. El primero predijo que la multimedia interactiva se
volvería más similar a un libro, pues la computadora personal daría acceso a
una miríada de servicios de información y entretenimiento, reemplazando al
televisor, llegando incluso a afirmar que “para 2005 los estadounidenses pasarán más horas navegando en internet que viendo la televisión” (Negroponte,
1995, p. 58). Fue tan preciso en su predicción, que hoy día la industria de la
radio y la televisión ya transmite en internet.
Por su parte, Yoffie (1997) conceptualizó la convergencia digital como
una revolución tecnológica que transformaría la economía global. Imaginó
que para inicios del siglo xxi surgirían nuevas oportunidades de negocio basadas en plataformas digitales, pronosticando “grandes inversiones en video
bajo pedido, televisión interactiva, servicios en línea y nuevas formas de
contenido de entretenimiento digital” (p. 1). Resulta interesante comprobar
cómo ambos académicos anticiparon la fusión de computadoras, comunicaciones y electrónica de consumo en un nuevo paradigma económico que ha
permeado casi todas las actividades productivas.
Si bien los pronósticos han sido impresionantes, la fusión de las tres
plataformas era relativamente predecible, pues desde fines de los años setenta
surgieron los primeros intentos por unificar las capacidades de almacenaTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ | HUMBERTO MERRITT

miento y manejo de datos de computadora con la versatilidad de transmitir
voz e imágenes que caracteriza a la radio y la televisión. Por ejemplo, Gaines
(1998) informa a fines de 1970 sobre las diversas plataformas que buscaban
entregar contenido personalizado a través de cables, en lugar de ondas de
radio. Describe el sistema Viewdata británico, la red francesa Minitel y la plataforma interactiva Videotex como esfuerzos prometedores, pero que nunca
se materializaron (p. 9). Para ser justos, el fracaso de estas plataformas debe
atribuirse no a la falta de ideas innovadoras, sino a la inexistencia de una
red universal integrada y operativa de comunicaciones, condición que años
después posibilitaría el surgimiento de internet al converger desde varios
campos de la ciencia tres importantes avances tecnológicos: 1) los protocolos
para la transmisión/intercambio de señales y datos (es decir, el lenguaje de
transmisión tcp/ip), 2) la compresión de información digital, y 3) el estándar
de encriptación html ya mencionado.
Con el surgimiento de internet nacieron también los documentos multimedia interactivos, vinculados e indexados que buscaban emular al medio
de publicación impreso en el que estaban inicialmente contenidos, añadiendo
además funcionalidades de sonido, video e interactividad, ventajas que un
documento en papel era incapaz de ofrecer (Greenstein, 2015).
Obviamente, la introducción de ofertas digitales no demoró en impactar a varias de las industrias de materiales impresos involucradas. Así, los
libros, las revistas y los periódicos (todos ellos impresos en papel) comenzaron a experimentar ventas decrecientes tan pronto como internet puso a
disposición de los consumidores alternativas digitales (Meyer, 2009). Un destino similar tuvo el servicio postal cuando surgieron los mensajes de correo
electrónico, aunque el impacto se ha suavizado por la influencia de fuerzas
sociales moduladoras, como la tradición del uso del correo físico por parte de
usuarios de altos ingresos (Meschi, Cherry, Pace et al., 2011).
Es importante señalar, no obstante, que desde 2009 se han acelerado
los cambios en los modelos de negocio de las industrias dedicadas a producir
contenidos, debido a la creciente digitalización de sus ofertas. Por ejemplo, en
Estados Unidos la convergencia digital ha provocado una mayor competencia
entre las plataformas electrónicas y la industria tradicional, la cual estaba,
hasta bien avanzada la primera década del nuevo milenio, indiferente a dicha
competencia cruzada. A raíz de estos cambios, se han recrudecido las fusiones
y alianzas entre productores de contenido en medios como la televisión, el
cine, las industrias productoras de música, los videojuegos y otros negocios
dedicados a ofrecer contenidos digitales e impresos, como portales de internet, empresas de tic y de electrónica de consumo (Manyika, Ramaswamy,
Khanna et al., 2015).
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�EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL

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Más recientemente, la convergencia digital ha inducido a una amplia
gama de empresas a participar en la generación y distribución de contenido
audiovisual (por ejemplo, empresas de información y telecomunicaciones,
proveedores de servicios de internet, estudios de cine, portales web y operadores móviles), impulsando la integración de varias plataformas, como los
operadores de televisión por cable y de televisión gratuita, que han estado
creando video bajo demanda (vod) y servicios de televisión móvil, junto con
los nuevos jugadores de televisión iptv (i.e., streaming), que ahora ofrecen
servicios de vod de suscripción, así como los operadores de telefonía celular
que ya han implementado servicios consolidados de tv/vod; mientras que algunas empresas de medios de información y noticias han preferido asociarse
con distribuidores más grandes para crear contenido mejorado para servicios móviles, extendiendo sus marcas hacia ese nuevo canal de distribución
(Hesmondhalgh y Lobato, 2019). Esto demuestra, como lo señala Greenstein
(2015), la naturaleza disruptiva de las plataformas basadas en las tic, apuntando hacia la evolución de los llamados “mercados de información”, donde una
vez que alguien introduce un producto (o servicio) disruptivo, le será posible
dominar un mercado más amplio al obtener economías de escala y alcance
(scope), ya que el desarrollo inicial del producto (o servicio), siendo aún costoso, le podrá ofrecer ventajas competitivas porque la distribución posterior
no podrá evitar los bajos costos marginales.
Esto explica los tres grandes desafíos que enfrentan las industrias de
contenido digital. Primero, las cadenas de valor están cambiando, particularmente a nivel de distribución. Esto ha dado como resultado la desintermediación y la reintermediación, ya que los nuevos mecanismos de distribución
(digitales) reemplazan a los antiguos (físicos). En segundo lugar, las industrias generadoras de contenido enfrentan la disminución de sus ingresos
provenientes de canales tradicionales, obligándolas a comercializar una gama
cada vez mayor de productos a través de plataformas móviles. Finalmente, los
contenidos digitales se distribuyen (y venden) directamente a los consumidores mediante aplicaciones propietarias, como juegos, música, video y/o películas, facilitando la concentración de ingresos y evitando así las comisiones
de las que antes disfrutaban los intermediarios y medio-mayoristas (Parker
et al., 2017; McCullough, 2018). No es fortuito, entonces, que los perdedores
de este proceso hayan sido las industrias que aún aplican modelos de negocio
basados en la comercialización de productos tangibles, como el papel.

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OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ | HUMBERTO MERRITT

2. EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL
EN LAS INDUSTRIAS DE MEDIOS DE LOS ESTADOS UNIDOS
Como se ha señalado antes, el avance de las tic ha producido un impacto
notable en los Estados Unidos, y especialmente para los sectores relacionados
con el papel. Entre las actividades más afectadas están la entrega de cartas
(pero no la paquetería, que ha crecido gracias al comercio electrónico) y la
producción de libros, revistas y periódicos impresos en papel. Detrás de este
fenómeno está la forma en que internet está desplazando el consumo de papel. Andrés, Zentner y Zentner (2014) comentan que la lectura de periódicos y revistas en línea, los e-books, la adopción de facturación electrónica, la
publicidad en plataformas electrónicas, las guías telefónicas en internet, el
uso de correo electrónico y la documentación electrónica han aniquilado al
papel. Para medir el efecto de estos cambios, utilizaron datos de panel a nivel
de país sobre la penetración de internet y el consumo de papel, desglosando
varias categorías de producto, y encontrando que la penetración de internet
disminuye significativamente el consumo agregado de papel. De esta forma
demuestran que internet reduce el consumo en las categorías que tienen más
probabilidades de verse afectadas por la convergencia digital, como el papel
utilizado para imprimir periódicos, libros y revistas, mientras que internet no
parece tener un impacto estadísticamente significativo sobre el consumo de
otros tipos de papel, como el sanitario (p. 23).
Si bien la industria estadounidense ya venía lidiando con auges y caídas periódicas (que terminaban afectando a toda la economía por igual), la
incesante penetración de internet terminó por barrer las reglas anteriores del
juego. Por ejemplo, muchos consumidores, especialmente los más jóvenes,
ven ahora el consumo de artículos tangibles como una práctica engorrosa y
cara, por lo que optan mejor por contenido digital (Meffert, Hazan, Wagener
et al., 2013). Claramente, las cambiantes preferencias de los consumidores
han deteriorado la comercialización de bienes de información tangibles, permitiendo que oferentes recién llegados prosperen a costa de las empresas que
aún conservan sus modelos de negocio tradicionales.
3. DESCRIPCIÓN DE LA UNIDAD DE ANÁLISIS
PARA LA INVESTIGACIÓN
Este trabajo analiza los efectos económicos particulares de la convergencia
digital en dos industrias de la economía estadounidense. La primera es la industria de imprenta y temas relacionados con la impresión, la cual es idenTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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tificada por el Sistema de Clasificación de la Industria de América del Norte
(naics) con el código 323. La segunda industria comprende el procesamiento
de datos informáticos, el hospedaje de páginas web y demás servicios relacionados con las tic. Esta industria está clasificada con el código naics 518. A
continuación, se proporciona una breve descripción de estos sectores.
3.1. Actividades de impresión y servicios relacionados
Las empresas englobadas en el subsector naics 323, de actividades de impresión y actividades de soporte relacionadas, se abocan a imprimir productos,
como periódicos, libros, etiquetas, tarjetas de presentación, papelería, formularios comerciales y otros materiales. Estas empresas también tienden a realizar actividades de soporte para empresas de medios, como la manipulación de
imágenes con datos, dan servicios de fabricación de planchas y encuadernación, labores que las convierten en la columna vertebral de la industria de la
impresión. Bajo el código naics 323, operan unidades de negocios dedicadas
principalmente al manejo de papel físico para fabricar material impreso.1
3.2. Procesamiento de datos, alojamiento y servicios relacionados
El subsector clasificado bajo el código naics 518 corresponde al procesamiento de datos, alojamiento de procesos informáticos y servicios afines, los cuales
forman parte de un sector mayor de la economía estadounidense, denominado sector de la información. Las empresas ubicadas bajo la clasificación naics
518 típicamente proporcionan la infraestructura para el alojamiento y/o servicios de procesamiento de datos que son parte central del crecimiento que ha
alcanzado internet. Este sector contiene solamente un grupo industrial clasificado como procesamiento de datos, alojamiento y servicios relacionados.
Cabe precisar que las constantes innovaciones en las tic han creado muchas
vertientes para el sector, por esta razón, entre 2002 y 2007 hubo un cambio
en la definición del subsector, ya que el anterior código naics 2002 clasificaba
a las empresas dentro de los proveedores de servicios de internet, portales de
búsqueda web y servicios de procesamiento de datos, redefiniéndose en naics
2007 como “procesamiento de datos, alojamiento y servicios relacionados”;
en la actualidad, el código naics 518 define estas actividades.2
1 Para mayor información, véase la url: https://www.bls.gov/iag/tgs/iag323.htm
2 Para mayores detalles sobre las definiciones de este sector, véase la url: https://www.bls.gov/iag/tgs/
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�72

OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ | HUMBERTO MERRITT

4. RECOPILACIÓN DE DATOS Y DESCRIPCIÓN METODOLÓGICA
DE LA INVESTIGACIÓN
Como se ha señalado, la convergencia digital ha tenido un impacto visible en
la economía de los Estados Unidos, especialmente en los últimos veinte años.
En este trabajo analizamos su impacto mediante el uso de estadísticas laborales, y en particular a partir de los datos relacionados con la tasa de creación
(o destrucción) de empleos y de los salarios medios registrados, información
que está catalogada dentro del conjunto periódico de datos censales que el
gobierno de los Estados Unidos da a conocer a través de su oficina de análisis
económico (u.s. Bureau of Economic Analysis, bea).
Aprovechamos, entonces, la información proporcionada por la bea
para evaluar los efectos macroeconómicos en el empleo como consecuencia
de la creciente digitalización de las actividades productivas. Es importante
señalar que la información es de libre acceso y está disponible a través de la
página de internet de la bea. Los datos fueron tomados directamente de la
sección 6, “Income and employment by industry”, la cual es accesible desde la
siguiente url: https://apps.bea.gov/iTable/iTable.cfm?reqid=19&amp;step=2&amp;isuri=1&amp;1921=survey
Para mayor detalle sobre los aspectos metodológicos de este estudio,
es preciso señalar que la bea reporta en la sección 6, tabla 6.3D (de la mencionada página web), los salarios y emolumentos generados para las dos clasificaciones industriales que nos interesan: naics 323 y naics 518. De esta forma,
la citada tabla 6.3D permite recabar información desde 1998 hasta 2018. Una
situación similar existe para el empleo, donde la misma sección 6, a través de
la tabla 6.5D, ofrece los datos correspondientes al número de trabajadores
empleados, tanto de tiempo completo como de tiempo parcial, para los dos
sectores referidos.
Es pertinente señalar que, si bien la bea proporciona la serie histórica
para la industria estadounidense desde 1929 hasta el año pasado, hemos restringido nuestro análisis al periodo 1998-2018 debido al gran dinamismo tecnológico en el sector de las tic. Esta limitación busca acotar las diferencias en
compatibilidad de los datos disponibles, especialmente porque el sector de información y servicios web aún no aparecía como consolidado antes de 1998.
La tabla 1 muestra el conjunto de datos correspondientes a los salarios
y nivel de empleo para los sectores de impresión (naics 323) y de información (naics 518), así como de la industria estadounidense en su totalidad. En
el caso de los salarios, las cifras están en miles de dólares constantes de 2018
iag518.htm
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�73

EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL

TABLA 1
Empleo y salarios en dos sectores industriales de Estados Unidos,
1998-2018
Año

Actividades de impresión

Servicios de información

(323)

(518)

Salarios

Empleo

Salarios

Empleo

(w323)

(e323)

(w518)

(e518)

1998

53.8

773

74.0

1999

54.5

767

86.2

2000

55.3

757

2001

52.4

750

Datos nacionales
Salarios

Empleo

399

52.1

116,589

443

53.6

119,113

96.3

528

55.5

121,703

99.7

493

55.6

121,941

2002

53.0

695

90.3

438

55.8

120,792

2003

53.5

659

92.1

405

56.6

120,308

2004

53.8

646

100.1

388

57.6

121,439

2005

54.0

626

99.5

393

57.6

123,675

2006

53.8

622

100.0

407

58.5

125,863
127,273

2007

53.7

612

96.9

312

59.5

2008

53.5

577

96.9

306

60.2

126,244

2009

52.2

506

98.7

291

60.2

119,858

2010

52.6

472

103.3

289

61.1

118,936

2011

52.3

459

107.1

300

61.5

120,380
122,757

2012

52.1

447

109.9

317

61.9

2013

51.9

443

123.8

337

61.5

124,760

2014

51.9

440

126.3

355

62.1

127,335

2015

52.3

441

133.5

384

63.2

130,225

2016

52.6

438

140.9

396

63.5

132,093

2017

52.2

431

151.6

414

64.2

134,183

2018

52.9

418

161.1

444

64.7

136,566

TMCA
-0.09
-3.03
3.96
0.54
1.09
0.79
Notas: tmca: Tasa media de crecimiento anual; los salarios están en miles de dólares de 2018, y el empleo,
en miles de personas en tiempo completo.
Fuente: Oficina de Análisis Económico de los Estados Unidos (bea). Disponible en: https://bit.
ly/2WW3mc6

(para homologar la comparación intertemporal), y en empleo se reporta en
miles de personas a tiempo completo. Con la finalidad de facilitar el análisis
de los datos estadísticos, se procedió a renombrar las series de la siguiente
manera: las estadísticas de los salarios del sector 323 aparecerán como w323,
mientras que los del sector 518 se declaran como w518. En el caso del empleo,

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�74

OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ | HUMBERTO MERRITT

las estadísticas del empleo del sector 323 aparecerán como e323, mientras que
las del sector 518 se declaran como e518.
Como se puede observar en la tabla anterior, el sector de impresión
y actividades relacionadas ha sufrido una considerable pérdida de empleos
desde 1998, a una tasa media anual del 3.03%; y los salarios también han disminuido (a un valor real) en 0.09%. Esta situación contrasta notablemente
con la experimentada por el sector de servicios de información y hospedaje
web, donde el empleo ha subido a una tasa media anual del 0.54%, con un
incremento real del salario del 3.96% anual, pasando de 74 mil dólares en promedio en 1998, a poco más de 161 mil en 2018. Estos cambios son aún más
contrastantes si tomamos como referencia el comportamiento de los salarios
y el empleo a nivel nacional, como lo indican las dos últimas columnas de la
tabla anterior.
Es posible tener una mejor apreciación de la evolución del empleo y
los salarios si observamos las gráficas 1 y 2. La gráfica 1 muestra la evolución
del número de trabajadores en el sector de la impresión, en comparación con
los mismos datos para el sector de servicios de información y a nivel nacional.
De esto se desprenden dos fenómenos dignos de mención. El primero es la
ya mencionada caída del empleo en el sector de la impresión, reduciéndolo
a casi la mitad en los 21 años de análisis; el otro es la gran variación que ha
tenido el empleo a nivel nacional (muy visible en las caídas de 2000 y 2008),
para recuperarse desde entonces. Si bien estas fluctuaciones se manifestaron a
nivel nacional, al parecer no tuvieron ningún efecto en el mercado laboral del
sector de la información, el cual había venido disminuyendo desde 2000, pero
que desde 2010 muestra un crecimiento sostenido, aunque menor al nacional.
La gráfica 2 muestra la evolución de los salarios reales entre 1998 y
2018, contrastándolos con su valor a nivel nacional. De esta revisión se desprenden otros tres fenómenos dignos de comentar: la relativa estabilidad del
salario nacional, la paulatina declinación del salario para el sector de la impresión y el creciente aumento del salario en el sector de los servicios de información. El crecimiento de esta variable es notable, pues casi dobló su valor
en el periodo analizado, haciendo mucho más atractiva para el trabajador la
búsqueda de empleo en este sector.
A partir de esta revisión, es pertinente intentar un análisis más formal
de los efectos de la convergencia digital en estos dos sectores. La siguiente
sección aborda este análisis y declara las limitaciones del análisis estadístico
efectuado.

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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3

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i
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i

EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL

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GRÁFICA 1
Evolución sectorial del empleo

Fuente: Elaboración propia.

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GRÁFICA 2
Evolución sectorial del salario

:

~

E

EMPLEO NACIONAL(MILESDE PERSONAS)

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1
e:
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TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

ª

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Fuente: Elaboración propia.

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l,.
Q,

EMPLEO SECTORIAL(MILES DE PERSONAS)
MILES DEDÓLARES2018

~

~

75

�76

OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ | HUMBERTO MERRITT

5. ANÁLISIS, DISCUSIÓN Y CRÍTICA
DE LA EVIDENCIA DISPONIBLE
Como se indicó en la introducción, nuestro trabajo plantea responder la siguiente pregunta: ¿Cuál ha sido el impacto de la convergencia digital en los
niveles de empleo y remuneración salarial en las industrias de impresión y
de información en los últimos veinte años? Con este propósito en mente,
se recopilaron datos relativos al nivel de empleo total a tiempo completo en
los sectores naics 323 y naics 518, así como de las remuneraciones medias
obtenidas por los trabajadores de dichos sectores entre 1998 y 2018, datos
reportados por las cuentas nacionales de los Estados Unidos a través de la
oficina de análisis estadístico de ese país (bea).
Como se observa en la tabla 1, los datos recolectados corresponden a
21 observaciones anuales para las cuatro series temporales analizadas. Si bien
este grupo de datos nos ha permitido visualizar las tendencias sectoriales y
nacionales para los salarios y el empleo que se reportaron en las gráficas anteriores, son muy pocos para la realización de pruebas estadísticas robustas. A
este respecto, Tabachnik y Fidell (2014) sugieren que la validez de los análisis
estadísticos dirigidos a demostrar la existencia de relaciones causales entre
variables depende del tamaño de la muestra utilizada. Sugieren que una regla
básica simple es que el tamaño de la muestra (n) debe ser de al menos 50 +
8m (donde m es el número de las variables independientes involucradas) para
probar la correlación múltiple, y de 104 + m para probar predictores individuales (p. 159). En nuestro caso, dado que estamos evaluando la interacción
de cuatro variables (w323, e323, w518 y e518), deberíamos tener 82 observaciones para probar la correlación múltiple entre todas ellas, y 108 datos
para probar predictores individuales. Claramente no estamos ni cerca de tal
cifra, por lo que no pretendemos realizar ninguna prueba robusta, ya que la
evidente limitación de la muestra disponible nos impide hacer inferencias
estadísticas. En todo caso, declaramos que la pretensión de nuestro análisis es
proporcionar un marco indicativo únicamente.
Por otra parte, comenzamos la medición del impacto de la convergencia
digital en el empleo y los salarios mediante la inspección de las correlaciones
existentes entre las variables disponibles. La tabla 2 reporta esta medición usando el método de coeficientes de correlación bivariada de Pearson. Como se ha
señalado, la muestra consta de las 21 observaciones para cada una de las seis
variables: empleo en el sector de la impresión (e323), empleo en el sector de
la información (e518), empleo nacional, salarios en el sector de la impresión
(w323), salarios en el sector de la información (w518) y salarios nacionales.
De acuerdo con la discusión realizada en la sección anterior (y subraTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�77

EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL

yando las limitaciones existentes), es de esperar que exista una relación inversa (negativa) entre el comportamiento del empleo en el sector de la impresión
y actividades relacionadas y el resto de las variables de empleo. Sin embargo,
la tabla anterior muestra que dicha correlación sólo se presenta para el empleo a nivel nacional, mientras que las correlaciones del empleo para ambos
sectores son positivas. La explicación hay que ubicarla en la gráfica 1, que
muestra una disminución del empleo de 2000 a 2011, aunque el sector de la
información (e518) se recuperó posteriormente. Para el análisis realizado, las
correlaciones son altamente significativas en pruebas de dos colas.
TABLA 2
Matriz de coeficientes de correlación de Pearson
para variables seleccionadas
Sector
Variables

Información
(Empleo, e518)

Sector Impresión
(Empleo, e518)
Sector Información
(Empleo, e323)
Empleo Nacional

0.557**

Sector
Empleo

Impresión

nacional

(Salarios,
w323)

Sector
Información
(Salarios,

Salarios
nacionales

w518)

-0.606**

0.768**

-0.792**

-0.965**

0.099

0.497*

0.02

-0.433*

-0.297

0.893**

0.754**

-0.538*

-0.680**

Sector Impresión
(Salarios, w323)
Sector Información

0.866**

(Salarios, w518)

Notas: El tamaño de la muestra es de 21 observaciones por variable.
** Correlación significativa al 1% (prueba de dos colas).
* Correlación significativa al 5% (prueba de dos colas).
Fuente: Elaboración propia con base en los datos reportados por la bea (https://bit.ly/2WW3mc6).

Con relación a los salarios, el sector de la impresión nuevamente exhibe una correlación estadísticamente significativa para con los salarios nacionales en los Estados Unidos y con el otro sector, pero no podemos decir
lo mismo del sector de la información, que muestra una elevada correlación
positiva (0.866) y altamente significativa (al 1%) solamente con los salarios
nacionales. Esto nos confirma el notable desplome que han tenido los salarios
en el sector de la impresión desde 1998. Nuestra interpretación es que esta
situación resulta del impacto negativo de la convergencia digital en las activiTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�78

OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ | HUMBERTO MERRITT

dades primordiales de la industria, restándole margen para mantener el empleo y los salarios. Las gráficas siguientes interpretan las demás vinculaciones
entre sectores, como la gráfica 3, que presenta la evolución de los salarios y el
empleo en el sector de la impresión (naics 323).
La gráfica 3 incluye líneas de tendencia y las ecuaciones correspondientes. Los datos indican que tanto el empleo como los salarios han venido cayendo en este sector a tasas muy elevadas: 20,600 personas por año pierden su
empleo en este sector, y los salarios bajan en una proporción de 108 dólares por
año. Ambas tendencias lucen insostenibles en el mediano plazo, y de seguir así
podrían generar un colapso para esta actividad en unos cuantos años.
Por otra parte, la gráfica 4 muestra un panorama distinto, pues (como
ya se mencionó) los salarios han venido aumentando a un ritmo de 3,242 dólares por año, aunque el empleo está (aparentemente) disminuyendo al ritmo
de 4,270 personas por año. Lo que puede estar sucediendo, en todo caso, es
una redistribución dentro del sector, donde los empleos de baja calificación
estarían siendo eliminados en favor de la creación de puestos de trabajo mejor remunerados.
GRÁFICA 3
Salarios y empleo en el sector de la impresión (naics 323)
SALARIOS Y EMPLEO EN EL SECTOR DE LA IMPRESIÓN (NAICS 323)
900

56

55

C)

V&gt;
&lt;[

V&gt;

z

o

600

y= -20.262x + 793.31
R2 = 0.9436

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C)

V&gt;
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54

C)

"'
C)

"'

500

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y= -0.1081x + 54.24
R2 = 0.5085

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700

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400

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52

300

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o

200

o2

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V&gt;

-

EMPLEO(Mile5)

---+- SALARIOS (Miles US $2018)

,.......... Lineal (EMPLEO (Miles))

-

-

Fuente: Elaboración propia.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

Lineal (SALARIOS (Miles US $2018))

�79

EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL

Finalmente, evaluaremos de qué forma el empleo en ambos sectores
responde a tendencias propias. Cabe reiterar que este análisis es indicativo,
dadas las restricciones del tamaño de la muestra, pero la intención es intentar
formalizar el análisis mediante un modelo de regresión lineal simple por el
método de mínimos cuadros ordinarios a partir de la siguiente especificación:
Donde Yt es el valor contemporáneo del nivel de empleo, Yt-1 es el valor rezagado un periodo de dicha variable, β0 y β1 son los coeficientes a estimar a
partir de la regresión y ε el error estocástico del modelo en el tiempo t. Siguiendo a Gustavsson y Österholm (2007), quienes proponen que la principal
predicción de estas teorías es que los choques únicos en el mercado laboral
tienen un efecto de histéresis permanente, asumimos entonces que el nivel
de empleo tiende a responder a su propia dinámica; es decir, que los valores
previos conllevan una inercia difícil de cancelar. La tabla 3, dividida en tres
secciones, reporta los resultados para el primer sector de análisis: el sector
naics 323 de las impresiones.
GRÁFICA 4
Salarios y empleo en el sector de la información (naics 518)
SALARIOS Y EMPLEO EN EL SECTOR DE LA INFORMACIÓN (NAICS 518)
600

180

160

§'

500

o
N

140

y= -4.2701x + 429.78
R2 = 0.1587

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400

120

100

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300

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ii'

80

y= 3.242x + 73.298
R2 = 0.812

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"'o

V,

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o

200

60

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40

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100

V,

20

-

EMPLEO(Miles)

~

SALARIOS (Miles US $2018)

,.......... Lineal (EMPLEO (Miles))

-

-

Fuente: Elaboración propia.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

Lineal jSALARIOS {Miles US $2018))

�80

OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ | HUMBERTO MERRITT

Como se puede ver en el reporte anterior, el empleo en el sector de
las impresiones está influido por los valores previos del mismo (efecto de
histéresis); es decir, las tendencias a la caída de los puestos de trabajo se han
venido reforzando en años previos. Si bien la interpretación es interesante,
hay que reiterar, no obstante, que nuestro enfoque es solamente ilustrativo,
pues el valor del estadístico de Durbin-Watson (1.128) indica la probable
autocorrelación entre ambas series.
La tabla 4 también está dividida en tres secciones y reporta los resultados para el sector de los servicios de información y soporte web. Aquí los
TABLA 3
Resultados del modelo de regresión lineal para el empleo
en el sector de la impresión
R

R

R cuadrada

cuadrada

0.989ª

0.978

0.977

ajustada

Error estándar
del estimado

de l.

g.

Durbin-

18.785

18

1.128

Watson

a. Predictores: (Constante), Empleo IMPt-1
b. Variable Dependiente: Empleos IMPt
anova (b)

Suma de

cuadrados

g. de l.

Media de

cuadrados

Regresión

285588.595

1

285588.595

Residual

6351.605

18

352.867

Total

291940.2

19

F

Sig.

809.338

.000a

a. Predictores: (Constante), Empleo IMPt-1
b. Variable dependiente: Empleo IMPt
Coeficientes (a)

(Constante)

B

Error Std.

t

Sig.

6.04

19.93

0.303

0.765

Correlación parcial

Empleo
0.959
0.034
28.449
0
0.989
IMP t-1
Notas: Los valores son indicativos únicamente.
a. Variable dependiente: Empleos IMPt.
Fuente: Elaboración propia con base en los datos reportados por la bea (https://bit.ly/2WW3mc6).

resultados del modelo de regresión aplicado también sugieren la existencia
de un efecto de arrastre por parte del empleo en años previos, aunque los
coeficientes son algo menores que para el otro sector. Sin embargo, debemos
alertar que, como en la tabla anterior, el valor del estadístico Durbin-Watson (1.299) sugiere la existencia de autocorrelación entre ambas series. Al
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�81

EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL

profundizar el análisis, encontramos que la autocorrelación serial se debe a
que ambas series no son estacionarias, pues el estadístico de las pruebas extendidas de raíces unitarias de Dickey-Fuller indica un valor de -1.448, con
una probabilidad de 0.5369 para la serie e323; mientras que la serie e518 tiene un valor de -1.083, con una probabilidad de 0.701. Finalmente, debemos
precisar que no fue posible realizar una modelación alternativa de series de
tiempo, tipo arma, por carecer de un número suficiente de datos, tal y como
se ha señalado.
De los análisis realizados hasta ahora, se puede comprobar la fuerte
relación que existe entre la difusión de las tecnologías basadas en internet
TABLA 4
Resultados del modelo de regresión lineal para el empleo
en el sector de la información y servicios web
R

R cuadrada

0.841ª

0.707

R cuadrada
ajustada
0.691

Error

g.

estándar del

de l.

estimado
37.899

18

Durbin-Watson
1.299

a. Predictores: (Constante), Empleo INFt-1
b. Variable dependiente: Empleos INFt
anova (b)

Regresión

Suma de

cuadrados

g. de l.

62327.656

1

Residual

25854.344

18

Total

88182.000

19

Media de

cuadrados
62327.656

F

Sig.

43.393

.000a

1436.352

a. Predictores: (Constante), Empleo INFt-1
b. Variable dependiente: Empleo INFt
Coeficientes
(a)

(Constante)

B

Error Std.

t

Sig.

55.905

50.223

1.113

0.280

Correlación parcial

Empleo IMP

0.859
0.130
6.587
0.00
0.841
t-1
Notas: Los valores son indicativos únicamente.
a. Variable dependiente: Empleos IMPt.
Fuente: Elaboración propia con base en los datos reportados por la bea (https://bit.ly/2WW3mc6).

(fenómeno que hemos denominado convergencia digital) y su impacto adverso en el sector dedicado a la producción de medios impresos en papel. Esto
es, la digitalización ha incrementado la sustitución de los productos basados
en papel por sus versiones electrónicas; de tal forma que para muchas empreTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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OMAR SADOTH ORTEGA VÉLIZ | HUMBERTO MERRITT

sas del sector 323 el futuro luce incierto, pues la migración que están haciendo los consumidores, especialmente los más jóvenes, hacia las plataformas
digitales no cesa de crecer.
Con todo, nuestro análisis nos permite responder a nuestra pregunta
de investigación de la siguiente forma: la convergencia digital ha producido
efectos contrastantes entre la industria de la impresión y la de la información.
Así, mientras el empleo global se reducía, los salarios aumentaron para los
trabajadores del sector de la información (naics 518), mientras que el sector
de la impresión (naics 323) ha sufrido pérdidas considerables, tanto a nivel de
empleo como de salarios. Esta situación sólo puede explicarse por un reajuste
en la composición de las habilidades al interior de ambos sectores, pues si
bien las empresas aún dependientes de modelos de negocio tradicionales han
intentado hacer ajustes urgentes frente a las nuevas condiciones del mercado
derivadas de la convergencia digital, adoptando prácticas de producción más
sofisticadas, es también cierto que muchas actividades ahora dependen cada
vez más de operaciones y procesos más complejos, por lo que la sustitución
de trabajadores no calificados por profesionales más talentosos les ayuda a
aminorar los efectos negativos de esta tendencia.
Debemos reconocer, sin embargo, que esta interpretación es parcial,
pues se requieren pruebas más robustas. Por ejemplo, se deben controlar los
efectos económicos externos para estar en posibilidades de separar el efecto de
la digitalización de otras condiciones ambientales, pero el análisis realizado en
este documento puede representar la base para un comienzo prometedor.
CONCLUSIONES
Muchos textos de economía enfatizan que una industria saludable florece
en un entorno saludable. Asimismo, y siguiendo el credo schumpeteriano
habitual, uno debe reconocer que las innovaciones disruptivas generan economías saludables. Esto porque el avance implacable de las tic nos muestra
que las actividades económicas deben alejarse de las rutinas y prácticas tradicionales. Es decir, si nuevas ofertas ingresan al mercado y desafían los esquemas tradicionales, entonces las empresas deben considerar si están aplicando
la mejor estrategia disponible, lo cual no es generalmente el caso. Según lo
documentan un sinnúmero de estudios y reportes, las industrias establecidas
tienden a estancarse en sus rutinas, volviéndose incapaces de contrarrestar
las asonadas de nuevos competidores.
En este artículo pudimos comprobar el efecto disruptivo de la convergencia digital. La respuesta a nuestra pregunta de investigación nos permitió
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�EL IMPACTO DE LA CONVERGENCIA DIGITAL

83

confirmar que las empresas involucradas en la producción de artículos de
papel han sufrido el impacto de las versiones digitales para con sus ofertas
tradicionales. Aunque sólo verificamos los efectos macroeconómicos de estos
cambios, podemos concluir que los cambios en el empleo y los salarios fueron
inducidos por el rápido deterioro en las condiciones del mercado para esa industria. Nuestro análisis sugiere que la industria de la impresión se enfrenta
a una disminución en ventas y producción a medida que bienes y servicios
digitales desplazan los materiales impresos. El problema se agrava por la transición acelerada hacia el mundo digital que la publicidad y la publicación (los
dos mercados más grandes para la impresión) han implementado desde 2015.
Estos cambios han obligado a varias empresas a adoptar modelos
más actuales de negocio (como los periódicos, que han introducido versiones electrónicas de sus ediciones en papel), pero la ventaja la sigue teniendo
la industria de la información (comúnmente identificada como tic), que ha
logrado prosperar de manera inimaginable en sólo unos años. Más aún si
tomamos en cuenta que la crisis de las llamadas empresas “punto.com” en
2000 hacía pensar que las expectativas de esta industria estaban ampliamente
sobrevaloradas. Sin embargo, la evidencia indica que la convergencia digital
está muy lejos de haberse detenido, pues empresas como Netflix han sido capaces de crear valor mediante la erosión de la cuota de mercado de empresas
tradicionales de radiodifusión, quienes siguen estando desligadas del mundo
virtual, tal y como lo señalan Hesmondhalgh y Lobato (2019).
Finalmente, los avances tecnológicos en el sector de las tic parecen
garantizar un flujo continuo de innovaciones en los próximos años. Esto significa que más industrias pueden experimentar desafíos inesperados similares
a los que ya enfrentan las industrias basadas en papel. Desafortunadamente,
uno no puede suponer que las respuestas anteriores pueden funcionar bien
en las nuevas situaciones. Por lo tanto, es mejor pensar que la convergencia
digital obligará a las empresas tradicionales a competir ofreciendo nuevos
productos y servicios, validando así el sueño de Schumpeter de que el surgimiento de emprendedores innovadores siempre confirmará su renombrado
adagio de la destrucción creativa.
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GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

Gestión de Residuos Sólidos Urbanos
en Oaxaca, México, desde el Enfoque Sistemático
Urban Solid Waste Management in Oaxaca, Mexico,
from the Systematic Approach
MARIO AGUILAR FERNÁNDEZ* | TEODORO ÁLVAREZ SÁNCHEZ** |
JESÚS ANTONIO ÁLVAREZ CEDILLO***

► RESUMEN
La administración de los residuos sólidos urbanos (rsu) en México, y específicamente en el estado de Oaxaca, ha representado una problemática
alarmante debido a la generación masiva y a la ineficiente gestión de los
mismos. Es por esto que este artículo propone la distribución geográfica
idónea de los centros de gestión de los rsu. La metodología se abordó
desde la Soft System Methodology (ssm) y se obtuvieron cinco grupos
geográficos por medio del algoritmo k-medias para obtener la ubicación de los sitios. Complementariamente, se elaboraron redes sociales
para analizar el tejido de las interrelaciones entre los grupos (cluster) de
actores. Los resultados mostraron que la ineficiencia en la gestión ambiental en Oaxaca está dada por la falta de planeación gubernamental de
la distribución de los centros de acopio, así como por la participación
de actores sociales y políticos lejanos a la gestión ambiental, pero que
afectan fuertemente el proceso.
Palabras clave: Grupo | Redes sociales | Residuos sólidos | Oaxaca.

► ABSTRACT
The management of urban solid waste (uswm) in Mexico, and specifically in the state of Oaxaca, has shown an alarming problem due to the
massive generation and inefficient management. For this reason, this
article proposes the ideal geographical distribution management centers
for an adequate uswm. The methodology was approached from the Soft
System Methodology (ssm) and five geographic clusters were obtained
* Profesor-investigador del Instituto Politécnico Nacional, upiicsa. Correo electrónico: maguilarfer@ipn.
mx
** Profesor-investigador del Instituto Politécnico Nacional, citedi. Correo electrónico: talvarez@citedi.
mx
*** Profesor-investigador del Instituto Politécnico Nacional, upiicsa. Correo electrónico: jaalvarez@ipn.
mx
Recibido: 18 de febrero de 2020 | Aceptado: 10 de julio de 2020
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ISSN 2007-1205 | pp. 85-108

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AGUILAR FERNÁNDEZ | ÁLVAREZ SÁNCHEZ | ÁLVAREZ CEDILLO

by the k-means algorithm for the location of the sites. Additionally, social networks were developed to analyze the set of the interrelations
between actors in clusters. The results showed that inefficient environmental management in Oaxaca is given by the lack of government planning the distribution of collection centers, as well as the participation of
social and political actors to environmental management.
Keywords: Cluster | Social networks | Waste | Oaxaca.

INTRODUCCIÓN
En México se generan diariamente 102,895 toneladas de residuos, de los
cuales se recolectan el 83.93% y se disponen en sitios de disposición final el
78.54%; de los mismos, sólo se recicla el 9.63% de los residuos generados (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), 2014, 2017).
Los residuos se definen como los materiales o productos que se desechan, ya sea en estado sólido, semisólido, líquido o gaseoso; que se contienen en recipientes o depósitos, y que necesitan estar sujetos a tratamiento o
disposición final con base en lo dispuesto en la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (Diario Oficial de la Federación (dof),
2005). Se clasifican de acuerdo a sus características y orígenes en tres grupos:
residuos sólidos urbanos (rsu), residuos de manejo especial (rme) y residuos
peligrosos (rp). Este estudio está enfocado en el manejo de los rsu.
Los rsu son aquellos que se producen en las casas habitación como consecuencia de la eliminación de los materiales que se utilizan en las actividades
domésticas (por ejemplo, residuos de los productos de consumo y sus envases,
embalajes o empaques, o residuos orgánicos); los que provienen también de
cualquier otra actividad que se realiza en establecimientos o en la vía pública,
con características domiciliarias, y los resultantes de lugares públicos, siempre
que no sean considerados como residuos de otra índole (dof, 2003).
En el mundo se generan aproximadamente 2 mil millones de toneladas
de residuos, de los cuales sólo se recicla el 4% y el resto es desechado a paraderos desconocidos (Banco Mundial, 2018). Por su parte, México y Brasil son
los principales generadores de basura en América Latina y el Caribe, donde
no se recicla más del 90% de la basura generada. El problema a futuro es que
las tendencias indican un crecimiento del 70% más de basura en los próximos
treinta años; sin embargo, este crecimiento no es proporcional al nivel de desarrollo económico de estos países, que aún no superan la media del índice de
Gini mundial, pues oscilan entre el 0.45 y 0.48, cuando el promedio mundial
es de 0.51 (Organización de las Naciones Unidas (onu), 2018).
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

87

En México se colectan 86,343 toneladas de basura, es decir, 770 g por
persona. Aunque en la frontera del conocimiento existen diversas metodologías para la gestión de residuos, como compostaje, incineración, biogás,
pirólisis, gasificación, reciclaje, reutilización, tratamiento mecánico biológico, por mencionar las más utilizadas, en México el 87% de los residuos se
depositan en tiraderos a cielo abierto y el 13% en rellenos sanitarios (Instituto
Nacional de Estadística y Geografía (inegi), 2018; Semarnat, 2017).
Actualmente, el relleno sanitario es una de las alternativas más usadas
en México para la disposición final de residuos sólidos (Salviani y González,
2009; Semarnat, 2017). El relleno sanitario es el método de disposición final
más utilizado, ya que por su relación costo-beneficio es una alternativa factible dada la realidad económica de los municipios. Para este tipo de servicio,
el incremento de los volúmenes incide en la reducción de los costos, favoreciendo la utilización de rellenos regionales. A nivel nacional, el 64% de los
residuos generados se depositan en 88 instalaciones, ya sea rellenos sanitarios
o sitios controlados, y de ellos, 49% son municipales y 18% regionales, y 33%
son operados por la iniciativa privada. Los rellenos sanitarios se regulan por
la nom-083-Semarnat-2003, que establece las condiciones para su ubicación,
diseño, construcción, operación y monitoreo (Semarnat, 2017).
El relleno sanitario es una técnica que emplea principios de ingeniería,
donde diariamente los residuos sólidos se mezclan, se esparcen en capas delgadas, se compactan y sepultan bajo una capa de tierra o espuma plástica. El
relleno sanitario es en esencia una excavación en el suelo recubierta con un
revestimiento impermeable con plástico o arcilla, que reduce infiltraciones
al subsuelo, sobre la cual se colocan y se distribuyen los residuos urbanos
(Jaramillo, 2002). Aunque no existen cifras oficiales, en todo el país no son
más de treinta los sitios que cumplen con esta norma, garantizando la no
contaminación del subsuelo y los mantos acuíferos, y el correcto manejo de
los lixiviados y gases generados (Semarnat, 2014, 2017).
La red de recolección de residuos sólidos en México es una simbiosis
entre la economía formal e informal y una manifestación de la estructura sociopolítica de México, que refleja también otros problemas, como el impacto
socioeconómico provocado por las relaciones de poder de la red. Entender
las redes de la basura como una manifestación total del sistema sociopolítico
y socioeconómico es el primer paso hacia la definición de nuevas soluciones. Así, cualquier análisis o estudio enfocado a dar explicación o proponer
alternativas de solución, debe considerar las zonas geográficas, sociales, económicas y políticas que atañen a los sujetos e instituciones u organizaciones
involucradas (Salviani y González, 2009).
Por su parte, el estado de Oaxaca ocupa el primer lugar en biodiverTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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AGUILAR FERNÁNDEZ | ÁLVAREZ SÁNCHEZ | ÁLVAREZ CEDILLO

sidad nacional y los últimos lugares en desarrollo económico, educación y
salud, entre otros servicios básicos. También genera 3,010 toneladas diarias
de rsu (850 g per cápita). Se estima que existe una fracción considerable de
residuos que son depositados sin control en barrancas, tiraderos clandestinos
y a orillas de ríos y caminos. Hasta 2005, se tenía el dato de que esta fracción
correspondía al 95% del total de los residuos; hoy en día, con el aumento de
la población (+68 mil personas) y nuevos hábitos consumistas, se estima que
esta fracción no ha cambiado (Semarnat, 2020).
Oaxaca sólo cuenta con tres rellenos sanitarios (Gobierno de Oaxaca,
2013; Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable
(Semaedeso), 2018), que únicamente alcanzan a dar cobertura al 22.6% de la
población, por lo que esta investigación se abocó al reconocimiento y localización de instituciones y organizaciones de diversa naturaleza asociadas a la
gestión de residuos.
Para caracterizar y proponer estrategias de mejora en la gestión de los
residuos sólidos en Oaxaca, en el año 2014 se estudió la compleja red de interacciones entre instituciones y actores sociales con base en la metodología
de sistemas blandos (en inglés, ssm) de Checkland (1981, 2020), abordando
el análisis del sistema desde dos enfoques metodológicos: el algoritmo de
agrupación (en inglés, clustering) k-medias (Rai y Singh, 2010; Govender y
Sivakumar 2020), para la identificación de la distribución geográfica de relaciones institucionales; y un análisis de redes sociales (ars) para cualificar
las relaciones entre actores (Wasserman y Faust, 1994; Porter, 2020), de tal
forma que se pudieran evidenciar las múltiples relaciones que surgen entre
los actores de los clusters y los elementos emergentes resultantes en las redes.
METODOLOGÍA
Para poder identificar las interacciones que se generan entre los agentes ubicados en los espacios territoriales y los actores sociales que participan en el
contexto de redes para la gestión rsu en Oaxaca, se utilizó la siguiente metodología de manera estratégica en cinco etapas, que corresponden a:
1.
2.
3.
4.
5.

Identificación y conceptualización de factores involucrados
Agrupamiento mediante dendogramas
Agrupamiento mediante k-medias
Agrupamiento mediante geolocalización
Análisis de redes sociales
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

Etapa 1. Identificación y conceptualización de factores involucrados
Se empleó la ssm (en inglés, Soft System Methodology) para identificar los
principales elementos del sistema que podrían intervenir de manera estratégica en la gestión de residuos en el Estado de Oaxaca (Checkland y Poulter,
2010, 2020).
Se hace hincapié en que en el sistema planteado se consideran factores
que pertenecen a los sectores gobierno, privado y educativo, cuya interacción
tendría que hacer sinergia para una gestión adecuada de rsu en el estado de
Oaxaca. Como se puede observar en la figura 1, se asignan a cada uno de estos
sectores atributos básicos considerados como significativos en relación a su
papel en la gestión de rsu.
FIGURA 1
Representación gráfica del sistema de gestión estratégica de rsu
a partir de la metodología de los sistemas blandos
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Fuente: Elaboración propia con base en Checkland y Poulter, 2010, 2020.

De acuerdo al modelo sistémico planteado en la figura 1, los elementos identificados corresponden en esencia al concepto económico de grupo
(en inglés, cluster), el cual se define como las concentraciones geográficas de
empresas interconectadas, suministradores especializados, proveedores de
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AGUILAR FERNÁNDEZ | ÁLVAREZ SÁNCHEZ | ÁLVAREZ CEDILLO

servicios, de universidades, institutos de normalización, asociaciones comerciales que compiten pero que también cooperan (Porter, 1997; Bergman y
Feser, 2020). Análogamente, se utilizó el concepto de grupo geográfico para
obtener las ubicaciones geográficas del mismo, por lo que se utilizó el algoritmo k-medias para su hallazgo en la etapa 2.
Etapa 2. Agrupamiento mediante dendogramas
Para la elaboración de un grupo geográfico, se llevó a cabo el proceso con los
siguientes resultados:
1. Se identificaron los siguientes actores:
a). Empresas dedicadas a alguna actividad relacionada con el manejo
de residuos.
b). Universidades, institutos tecnológicos y centros de investigación
con líneas de investigación relacionadas y no relacionadas con el manejo de residuos.
c). Otros actores sociales ubicados en el estado de Oaxaca.
2. La búsqueda de los actores anteriores se realizó en bases de datos del
inegi, la Semarnat y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), obteniendo un total de 54 actores, que se enlistan en la tabla 1 (inegi,
2014; Semarnat y Profepa, 2014).
TABLA 1
Actores hallados para la realización de los agrupamientos
CENTROS DE ACOPIO O BASUREROS
BZ
RC
RT
BT
BM
BH
BJ
RJ
RCA

Basurero Zaachila
Relleno Cacaotepec
Relleno Tlacolula
Basurero Tonameca
Basurero Mixtepec
Basurero Huatulco
Basurero Juchitán
Relleno Juxtlahuaca
Relleno Calpulalpam
EMPRESAS

R1
R2
R3

Solar, Soluciones Aplicadas al Reciclaje
Recicla Papel Araceli
Recicos

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�GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

T1
R,Com 1
R4
C,R,Re 1
T2
C,R,Re 2
C,R,Re 3
C,R,Re 4
C,R,Re 5
R,Com 2
T3

91

Ingenio Mexicano de Reciclaje
Centro de Reciclaje de Desperdicios Industriales La Curva
Reciclaje de Desechos Industriales Tinta Max
Ambiental
Grupo CIMA de Oaxaca, S. A. de C. V.
Recuperadora de Desechos Reciclables de Oaxaca
Ecocel
Sombreros Anáhuac
Triunfo Ecológico
Poli-Oax, S. A. de C. V.
Renovadora Ambiental Niza Dani, S. A. de C. V.
Corporativo Industrial para el Acopio, la Transferencia
y el Reciclaje de Papel

R,Com 3
C1

Centro de Acopio de Residuos, Aparatos Eléctricos y Electrónicos

C2
Com1
Com2
Com3

Centro de Acopio de Residuos de Aparatos Electrónicos
La Cizalla
Compra-venta de Desperdicios Industriales y Metales
Centro Vidriero Muñoz, S. A. de C. V.

C,R,Re 6

Cooperativa La Cruz Azul, S. C. L., Planta Lagunas
INSTITUCIONES GUBERNAMENTALES

Com4

Fonatur Mantenimiento Turístico, S. A. de C. V.

DIF

DIF Estatal

SS

Secretaría de Salud

IEE

Instituto Estatal de Ecología

SEM

Semarnat

PPA

Profepa

DEO

Dirección de Ecología del Municipio de Oaxaca
UNIVERSIDADES Y CENTROS DE INVESTIGACIÓN

NOVAU

Universidad Nova Universitas

CIIDIR

Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo
Integral Regional del Instituto Politécnico Nacional, de Oaxaca

ITVO

Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca

ITO

Instituto Tecnológico de Oaxaca

UTM

Universidad Tecnológica de la Mixteca

ITT
ITMG
UNCOS

Instituto Tecnológico de Tlaxiaco
Instituto Tecnológico de San Miguel el Grande
Universidad de la Costa

UMAR-PE

Universidad del Mar, campus Puerto Escondido

UMAR-PA

Universidad del Mar, campus Puerto Ángel

UMAR-H

Universidad del Mar, campus Huatulco

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AGUILAR FERNÁNDEZ | ÁLVAREZ SÁNCHEZ | ÁLVAREZ CEDILLO

ITPN

Instituto Tecnológico de Pinotepa Nacional

UNISTMO-J

Universidad del Istmo, campus Juchitán

UNISTMO-IX

Universidad del Istmo, campus Ixtepec

UNISTMO-TE

Universidad del Istmo, campus Tehuantepec

ITI
ITC
Fuente: Elaboración propia.

Instituto Tecnológico del Istmo
Instituto Tecnológico de Comitancillo

Una vez identificados los actores anteriores, se conjuntan con sus características elementales, para lo cual se procedió a situar su ubicación geográfica (latitud, longitud) con ayuda de herramientas de geolocalización como
Bing Maps y Google Maps.
3. Posteriormente, los datos obtenidos se emplearon como entrada1
para analizarlos con el algoritmo de k-medias y fueron representados mediante agrupamiento jerárquico, y se obtuvo el dendograma2 de la figura 3.
La figura 2 muestra el dendograma de la jerarquización de cinco grupos obtenidos en forma de árboles, el primero (color rojo) es el grupo que
concentra la mayor parte de los datos (59%), el segundo (color verde) concentra el 9%, el tercero (color naranja) concentra el 12.9%, el más pequeño (color
rosa) contiene el 5.5%, y el grupo de azul concentra, al igual que el grupo
verde, el 9% de los datos. Los árboles (líneas de color negro) que sobresalen
de los centros de cada conjunto, representan los centroides3 de cada grupo,
donde la distancia máxima o más alejada (para todos los grupos) es de
1.46, y la más cercana es de 0.81.

1 Los datos se evaluaron mediante el software estadístico Minitab 16. Los criterios utilizados fueron la
medida de distancia euclidiana, el centroide como método de vínculo y la división en cinco clusters.
2 Los dendogramas son representaciones gráficas en forma de árbol en los que, a partir de la agrupación
de datos, se pueden establecer distancias o disimilitudes o cualquier otro criterio específico de análisis.
Éstos no tienen métricas lineales, pues son adimensionales; la finalidad de los dendogramas es representar
los clusters formados con base en el algoritmo de agrupación o conglomerados, que en este caso fue el
k-medias.
3 Los centroides son los centros geométricos resultantes de cada agrupación de datos. Un algoritmo de
cluster tiene como objetivo partir y agrupar los datos en función al centroide que se calcula comparando
las medias de cada grupo de datos de manera iterativa (los centroides se van actualizando hasta que dejen
de cambiar). Estos algoritmos son heurísticos, pues buscan el óptimo a través de la comparación de datos,
de modo que cuando el centroide es el óptimo, se ha hallado el cluster o agrupamiento ideal de datos en
función a sus medias (Rai y Singh, 2010; Govender y Sivakumar, 2020).
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

DIAGRAMA 1
Diagrama de actores identificados en los clusters centros de acopio,
empresas, gobierno, investigación

Fh:é:Hfi

WM!ES
w++iiffif' 4M
. gs§f■fSJI

--------1111111

11111111

111111

Fuente: Elaboración propia.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�94

AGUILAR FERNÁNDEZ | ÁLVAREZ SÁNCHEZ | ÁLVAREZ CEDILLO

FIGURA 2
Dendograma obtenido para el agrupamiento (clustering) de los actores
Dendrogram

Centroid Linkage, Euclidean Distance

Distance

1.46

0.97

0.49

0.00

1 25 18 26 14 17 19 38 2 16 29 24 21 22 41 10 23 28 11 33 36 34 37 35 27 32 40 39 13 20 3 9 4 6 31 48 47 5 46 8 43 44 15 42 12 49 45 7 50 53 51 54 52 30

Observations

Fuente: Elaboración propia con base en Minitab 16.

Etapa 3. Agrupamiento mediante k-medias
Los datos que fueron procesados en la etapa 2 fueron verificados con el
algoritmo de agrupamiento k-medias para su validación.
Cabe señalar que la necesidad de realizar esta nueva agrupación de
datos surgió de encontrar la distribución descriptiva de la agrupación, por
un lado, y por otro, de verificar la paridad con la agrupación jerárquica del
paso anterior.
La base del diagrama de la figura 3 está realizada sobre una caja de
tres dimensiones que permite apreciar de forma más sencilla los grupos. El
algoritmo fue programado bajo la plataforma de Visual Basic, en Microsoft
Excel, con ayuda de macros y validado mediante verificación con el mismo
algoritmo en el software Minitab 16. La figura 3 muestra cinco grupos con
sus centroides para cada uno, de los cuales se puede observar que el menos
denso es el de color rojo (en similitud con el color rosa de la figura 2), a
comparación del grupo más denso, que es el rosa (en similitud con el grupo
rojo de la figura 2).

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GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

FIGURA 3
Gráfica de grupos obtenidos mediante el algoritmo k-medias

-

-

Ejti

Caja

• Ctnmiides
e Oltsterl
e Olt5ter2
• Oúner~
aúster4
• aústerS

Fuente: Elaboración propia con base en Visual Basic, para Microsoft Excel.

Una vez que los datos fueron agrupados, evaluados y verificados mediante agrupación jerárquica y agrupación k-medias (Visual-Excel y Minitab), se obtuvieron los resultados de las ubicaciones de las agrupaciones finales (ver tabla 2).
TABLA 2
Ubicación y elementos de los grupos geográficos finales
Grupo
(Cluster)

Ubicación principal

Centroide

Elementos

1

Valles Centrales

(17.0427, -96.7073)

BZ; RC; RT; RCA; R1; R2; T1;
R,Com 1; C,R,Re 1; T2; C,R,Re
2; C,R,Re 3; C,R,Re 4, C,R,Re 5,
R,Com 2; T3; R,Com 3; C1; C2;
Com1; Com2; Com3; DIF; SS;
IEE; SEM; PPA; DEO; NOVAU;
CIIDIR; ITVO; ITO

2

Mixteca

(17.5213, -97.7855)

UTM; ITT; ITMG; RJ; R4

3

Istmo de
Tehuantepec

(16.5019, -95.0880)

4

Costa

(15.8873, -96.3664)

5
Gran centroide

Costa
Valles Centrales

(16.1818, -97.6603)
(16.8302, -96.6539)

BJ; C,R,Re 6; UNISTMO-J;
UNISTMO-IX; UNISTMO-TE;
ITI; ITC
UMAR-PE; UMAR-PA; UMAR-H;
BT; BM; BH; Com4
R3; UNCOS; ITPN

Fuente: Elaboración propia.
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AGUILAR FERNÁNDEZ | ÁLVAREZ SÁNCHEZ | ÁLVAREZ CEDILLO

Etapa 4. Agrupamiento mediante geolocalización
Posteriormente, los resultados de la tabla 2 se trasladaron con geolocalización
mediante Bing Maps para hallar las disposiciones geográficas de los grupos
(ver figura 4).
FIGURA 4
Resultado de los grupos propuestos en el estado de Oaxaca
,uda de Tapi•

Ac::a tlán d e

p.;:_.

Oso roo

• Coatzacoalcos

Isla

Sax.u:~ ~~-~

Minat itl n

e

9• LuC h,

8

lsthmus of
Tehuan,epeG . JesUsCa rr•nz.a

San M,guel•
PMM&gt;&lt;dahu acca

Fuente: Elaboración propia con Bing Maps.

Los grupos de la figura 4 forman parte de la propuesta, la cual es el
objetivo principal de este trabajo. De acuerdo a las posiciones actuales, los
grupos no poseen una distribución homogénea de actores (universidades,
instituciones, basureros, rellenos sanitarios y empresas), sin embargo, en la
optimalidad del algoritmo de k-medias, se identificaron cinco conglomerados
que se describen a continuación:
• Grupos del 1 al 4: presentan instituciones de educación superior, al
menos una empresa y al menos un relleno sanitario o basurero.
• Grupo 1: presenta, además, la existencia del sistema de gobierno.
• Grupo 5: conformado únicamente por un relleno sanitario e instituciones de educación superior.
Sin embargo, es necesario también realizar una evaluación de tipo social, puesto que, por un lado, existen interacciones sociales que conforman
toda una dinámica que influye en el funcionamiento del sistema, y por otro
lado, este estudio no puede considerarse integral si no se toma en cuenta el
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�97

GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

elemento humano. Por lo tanto, en la etapa 5 se construyeron redes sociales
de los actores que intervienen en la dinámica de los grupos.
Etapa 5. Análisis de redes sociales
La médula común de todos los análisis de grupo es la importancia atribuida
a las interrelaciones entre los actores que constituyen el grupo y el interés en
analizar los mismos (Almquist, Norgren y Strandell, 1998). Es por esto que,
además de haber diseñado la disposición geográfica del grupo, es importante
vislumbrar las relaciones existentes entre las instituciones con otros actores
sociales que se identificaron conforme a la tabla 3.
TABLA 3
Identificación de actores (dependencias, asociaciones, gobiernos
y comunidades) mediante simbologías especiales
Actores

Simbología

Familias que habitan en el área de los recolectores
(basureros y rellenos sanitarios)

FAM

Pepenadores
Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP)
Confederación de Trabajadores de México (CTM)

PEP
CNOP
CTM

Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM)

CROM

Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat)

Semarnat

Frente Popular Revolucionario (FPR)

FPR

Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO)

APPO

Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE)

SNTE

Gobierno municipal

GobMun

Comunidad

Comun

Gobierno estatal

GobEst

Instituto Estatal de Ecología y Desarrollo Sustentable (IEEDS)

IEEDS

Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa)

Profepa

Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur)

Fonatur

Fuente: Elaboración propia.

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FIGURA 5
Red modo 2 heterogénea que conforma los actores y artefactos
involucrados en la gestión de residuos en el estado de Oaxaca

Fuente: Elaboración propia con base en ucinet 6.

La red de la figura 5 se construyó a partir de los ocho artefactos constituidos por basureros y rellenos sanitarios que interaccionan con 15 actores
constituidos por dependencias, asociaciones, gobiernos y comunidades; ambos entes se relacionaron en matrices binarias elaboradas en hoja de cálculo de Microsoft Excel. Posteriormente, la red fue elaborada por medio de
la aplicación Net Draw 2.045 del software ucinet 6. La red se analizó como
una red modo 2 heterogénea4 (Wasserman y Faust, 1994) y se aplicó análisis
de centralidad de intermediación para hallar los nodos centrales respecto de
toda la red.
La centralidad de los nodos representados se hace visible en el tamaño
del nodo y en la tabla de colores por atributo del grado de nodo. De esta forma, los nueve nodos centrales más importantes en orden descendente son:
crom, GobEst, Fam, pep, appo, ctm, snte, fpr y cnop, los cuales son principalmente sindicatos de autobuses recolectores, de maestros sindicalizados, de
personas dedicadas a la pepena y grupos políticos informales. La importancia
4 Una red heterogénea o modo 2 es aquella que involucra actores de diferente naturaleza, y se integra por
nodos que representan a dos tipos de actores y cuya vinculación se efectúa mediante la interconexión de
parejas de nodos; estas aristas se refieren a relaciones establecidas con uno o más actores.
TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

99

de estos actores también radica en que se encuentran físicamente centralizados en una red que teje las relaciones en el funcionamiento de los nodos
circundantes, que son precisamente los basureros y rellenos sanitarios. Además, casi el 80% de los nueve nodos principales ya identificados son actores
con figuras organizadas políticamente, que no tienen aparente relación con la
gestión de los residuos (a excepción de Fam, pep y GobEst); es decir, el papel
de estos actores políticos debe ser cuestionable, pues su jurisdicción es y debe
ser ajena a la administración de los residuos que se generan en la entidad.
Otro fenómeno importante de observar es que las dependencias gubernamentales, como Semarnat, ieeds, Fonatur, Profepa y los GobMun y
GobEst, se encuentran considerablemente alejados de los sitios recolectores
de residuos, cuando en teoría deberían gestionar estrechamente la administración de los residuos, pues son organismos gubernamentales creados para
dicha tarea. Sin embargo, no figuran en la gestión de los residuos, más que en
la inversión monetaria que han realizado en la construcción de los recolectores; es decir, su intervención ha sido una sola vez.
También es necesario señalar el papel de actores como Fam y pep, pues
éstos son grupos y familias de personas que subsisten de los residuos que
rescatan en los recolectores de residuos; y aunque no es objetivo de esta investigación cuestionar el papel de estos actores, es importante realizar un
profundo análisis acerca del rol de estos personajes en función del contexto y
las necesidades no sólo del estado de Oaxaca, sino del país.
Debido a la relevancia de los actores sociales identificados en la tabla
3 y sus relaciones, caracterizadas en la red de la figura 5, se ve modificado el
concepto funcional del grupo, al mismo tiempo que se reconfigura la dinámica sistémica de las relaciones que se llevan a cabo al interior de cada uno de
ellos, otorgando así propiedades emergentes particulares de cada conglomerado. En la tabla 4, se caracterizó la influencia de cada actor en la gestión de
rsu, considerando que la presencia de éstos es transversal a todos los grupos.
Para clarificar el papel que juega cada uno de los elementos institucionales en la dinámica de los grupos, se elaboró un análisis de redes a partir de
los atributos particulares de cada tipo de actor representado por las universidades, empresas y centros de acopio, correspondientes a sus interrelaciones
en los grupos (ver figura 6).

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TABLA 4
Influencia de actores en la gestión de residuos en el estado de Oaxaca
Actor

Pepenadores

Influencia
Existen diversas asociaciones de pepenadores, por ejemplo, la más consolidada
es la Unión de Pepenadores Guieniza, la cual está distribuida en los principales
recolectores del estado de Oaxaca (basurero de Zaachila, basurero de Huatulco
y basurero de Juchitán). Esta asociación es de tipo civil y está sindicalizada
tanto por la cnop, como por la ctm y la crom, de modo que al ser estos
basureros el principal destino de colecta de residuos de los principales distritos
de Oaxaca, se convierten también en claves estratégicas como una alternativa
de supervivencia, como una oportunidad de negocio y a la vez como una
alternativa de ejercer presión hacia la ciudadanía (Flores, comunicación
personal; Santiago, comunicación personal).

CNOP

El sindicato de los transportistas recolectores de residuos en la Ciudad de
Oaxaca está afiliado a la cnop desde 2011. La cnop es una confederación
adjunta al partido político pri, en México y Oaxaca principalmente. El
sindicato de recolectores, pues, ha realizado paros de actividades desde el
año 2011 como una manera de ejercer imposición cada vez que la ieeds ha
intentado destinar los residuos separados a empresas potenciales de reciclaje
(Flores, comunicación personal; ieeds, 2012).

CTM

La ctm, adscrita al partido pri, bajo un mandato de protección a sus
sindicalizados, colocó a distintas familias en 2006 en los alrededores de la
jurisdicción del basurero de Zaachila, amparándolas mediante títulos de
propiedad de sus viviendas. Este hecho provoca que las familias que viven en
estos recolectores se nieguen a retirarse del basurero, que por un lado daña su
salud, y por otro, impide la sistematización de la gestión de los residuos, pues
es su principal actividad de supervivencia (Flores, comunicación personal).

CROM

La crom, al igual que la ctm, son confederaciones que sindicalizan y protegen
a las familias que viven en los alrededores próximos al basurero principal de la
Ciudad de Oaxaca, mediante títulos de propiedad. Ésta es una relación de tipo
recíproco, ya que por un lado la ctm y la crom protegen a las familias, y por
otro lado, las familias y las organizaciones de pepenadores realizan bloqueos
al acceso del basurero de Zaachila, para que de esta forma se obstaculice la
recolección de residuos en la ciudad debido a alguna petición que esté en
solicitud por parte de los sindicatos (Flores, comunicación personal; López,
2011; Santiago, comunicación personal).

Semarnat

De acuerdo a los datos del Presupuesto de Egresos de la Federación (pef), la
Semarnat, en 2010, destinó un presupuesto de 92 millones de pesos a la gestión
de residuos en el estado de Oaxaca, así como en 2011 destinó 59 millones de
pesos, presupuestos que se destinaron a la instalación de dos rellenos sanitarios
tipo c (rt y rm), así como para el saneamiento del basurero de Zaachila y el río
Atoyac (Gobierno del Estado de Oaxaca, 2013a; Presupuestos de Egresos para
la Federación, 2010; Semarnat, 2010).

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FPR

APPO

Sección 22 del SNTE

Gobierno municipal

Comunidad

Gobierno estatal

IEEDS

101

Debido a la ineficiente gestión de los residuos en la ciudad de Oaxaca, resulta
ser un arma poderosa el bloquear la única fuente recolectora de los residuos
en la entidad. Es por esto que, constantemente, grupos del fpr, conjuntamente
con grupos como la appo y la Sección 22 del snte, utilizan como estrategia
el impedir que los camiones recolectores de residuos depositen los mismos
en el demandado basurero de Zaachila. Uno de los motivos principales ha
sido la oposición a la construcción de una procesadora integral de residuos
(contemplada en el plan de desarrollo estatal 2011-2016), ya que existen
intereses involucrados, como el empleo generado para las asociaciones de
pepenadores, y el negocio generado para los transportistas recolectores y
sus líderes, los sindicatos y las familias que habitan en la zona aledaña. En
2011, 2012 y 2013 se intensificaron las protestas por medio de bloqueos,
principalmente en los basureros más concurridos, debido a su afluencia de
recolección y por su importancia turística: el basurero de Huatulco (Rai y
Singh, 2010), el basurero de Zaachila, y en la región del Istmo, el basurero
de Juchitán, por los tres actores ya mencionados en distintas ocasiones
por distintos motivos (Flores, comunicación personal; Gobierno Estatal
del Estado de Oaxaca, 2011; Rodríguez, 2012b). Así como también, el
relleno sanitario de Santiago Juxtlahuaca (rm), en la región de la Mixteca,
recién inaugurado en enero de 2012, no ha tenido al día de hoy el impacto
de afluencia proyectado, puesto que la región de la Mixteca Alta tiene una
afluencia mayor a las 30 toneladas diarias en municipios como Huajuapan
de León (Gobierno Municipal, 2011), luego que Santiago Juxtlahuaca se
encuentra geográficamente muy distante de este municipio; y por otro lado, la
gestión de los residuos en los pueblos regidos por usos y costumbres es llevada
a cabo mediante prácticas muy particulares, las cuales han sido determinadas
a través de la idiosincrasia, historia, rituales, cultura y tradiciones, las cuales
el gobierno no ha considerado al momento de realizar proyectos municipales
(García, 2011).
Los gobiernos municipales de las jurisdicciones donde se encuentran los
basureros, principalmente de Zaachila, Huatulco y Juchitán (Valles Centrales,
Costa e Istmo, respectivamente), han sido blancos de controversias, debido
a que cuando la población o algún núcleo asociado (como transportistas,
comerciantes, sindicatos, etc.) desea manifestarse con un grado de impacto
social, lo hace a través del bloqueo al acceso de los basureros principales,
creando inconformidad de parte de la población, lo que hace cuestionar el
papel de los gobiernos municipales en su capacidad para gestionar los asuntos
públicos (Rodríguez, 2012a).
El gobierno estatal reporta que la ciudad de Oaxaca genera más del 34% de
los residuos del estado, por lo cual ha planeado la gestión integral mediante
un proyecto sustentable de generación de energía; sin embargo, la definición
del proyecto no es clara, además que ni siquiera está contemplado como una
prioridad en su programa de inversiones para el desarrollo, e incluso expone
que no existe el financiamiento para dicho proyecto (Gobierno de Oaxaca,
2013), de modo que la gestión adecuada de residuos en Oaxaca seguirá siendo
un tema creciente, pendiente y obsoleto. No fue sino hasta 2012 cuando el
gobierno estatal, conjuntamente con la ieeds y la Semarnat, construyeron
los rellenos sanitarios de Tlacolula, Cacaotepec y Santiago Juxtlahuaca (rt,
rc, rm), respectivamente. Y el 27 de febrero de 2013, se inauguró el relleno
sanitario de la Sierra Norte, en Calpulalpam de Méndez, que abastece a 1,400
habitantes (Gobierno del Estado de Oaxaca, 2013b).

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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AGUILAR FERNÁNDEZ | ÁLVAREZ SÁNCHEZ | ÁLVAREZ CEDILLO

Fonatur y Profepa administran el único relleno sanitario que se encuentra
en Huatulco. Dicho relleno ha superado su capacidad desde hace tres años,
y ahora es un basurero más, el más grande de la zona, que es el basurero
de Huatulco. Este basurero es administrado por Fonatur Mantenimiento
Turístico, s. a. de c. v., empresa de inversión privada creada por funcionarios
públicos de ambas dependencias gubernamentales. La mala administración
del basurero ha provocado daños, principalmente a la microcuenca que
desemboca en las bahías de Huatulco y en la reserva de la biósfera del parque
nacional de Huatulco, a lo cual la Universidad del Mar y la unam han derivado
propuestas para la reubicación y saneamiento de las cuencas; sin embargo,
los estudios realizados concluyen que las cuencas y las bahías son un mapa
estratégico donde se confrontan intereses y se plantea una disputa por hacer
uso del territorio y sus recursos. Cabe señalar que el basurero de Huatulco
se alimenta también de residuos provenientes del basurero de Tonameca y
de Mixtepec, en la misma región costeña (Rojo, Licona y Hernández, 2006).

Profepa

Fonatur

Fuente: Elaboración propia a partir de Flores, comunicación personal; García, 2011; Gobierno de Oaxaca,
2013; Gobierno del Estado de Oaxaca, 2013a, 2013b; Gobierno Estatal del Estado de Oaxaca, 2011; Gobierno Municipal, 2011; HubOaxaca, 2012; ieeds, 2012; López, 2011; Mendoza, Sulik, y Jiménez, 2006;
Rodríguez, 2012a, 2012b; Rojo et al., 2006; Santiago, comunicación personal.

FIGURA 6
Distribución de las relaciones sociales
entre los actores del grupo global

3

S5ITVO

Ct
CRReS

T3

.,

C=I

• ON

• uNCOS

•ne
m

Fuente: Elaboración propia.

TRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

�103

GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

TABLA 5
Medidas de centralidad concernientes a la red social de la figura 6
Id

Oegree

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Between Closenes Hannoni Eigenvec l · local
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92.000
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Oegree

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119.000
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21.000
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19.000

Fuente: Elaboración propia.

La figura 6 muestra la red de las relaciones sociales entre los actores
de los grupos. La dimensión de los nodos representa el grado de interconectividad entre ellos, los cuales a su vez están diferenciados de acuerdo al color
que los representa. Dichas medidas de centralidad se muestran en la tabla 5.
El nodo amarillo (de mayor dimensión y grado) es el bz (basurero de Zaachila), el nodo azul representa al iee (Instituto Estatal de Ecología), el nodo
rosa representa a la universidad con mayor número de relaciones entre los
conectados y es la Universidad Tecnológica de la Mixteca (utm), y por último,
el nodo verde representa a la empresa con el mayor número de relaciones y
es la crre6, la Cooperativa La Cruz Azul, s. c. l., Planta Lagunas, en el Istmo
de Tehuantepec. A su vez, estos nodos se encuentran conectados por las siguientes relaciones:
• El iee es un nodo de conexión directo entre bz y utm.
• bz y utm están unidos por otra universidad (novau) y otro recolector de residuos (Rai y Singh, 2010), debido a que estas universidades
pertenecen a una misma red estatal y el recolector bh es el segundo
recolector más importante, después de bz.
• La empresa crre6 tiene relación con la utm, debido a que la univerTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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sidad Unistmo también pertenece a esta red de universidades estatales,
además de que tiene relación con el iee a través del tercer recolector
más importante a nivel estatal.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIÓN
De acuerdo a los resultados y al objetivo planteado en esta investigación, la
configuración de los actores identificados en los grupos está dispuesta de forma ideal, ya que el algoritmo de k-medias (con los datos de entrada) formula
la mejor solución al problema para establecer las bases de organización que
podrían tomar dichos actores. Sin embargo, se puede señalar que la ineficiencia de la gestión de residuos en el estado de Oaxaca se debe, por un lado, a la
falta de planeación para abastecer la demanda de la generación de residuos,
que cada vez es más creciente; por otro lado, los escasos proyectos que existen
no funcionan adecuadamente debido a la falta de seguimiento y retroalimentación de los mismos, y finalmente se agrega el papel de actores externos,
como los políticos, los cuales, a través de su intervención, pareciera que han
obstaculizado en vez de coadyuvar con el desarrollo de la región. Con estos
resultados, también es interesante indagar en qué otros ámbitos intervienen
este tipo de actores, de qué forma y por qué. El análisis de redes sociales resultó ser una herramienta eficiente en la explicación de las relaciones entre
los actores involucrados en la gestión de los residuos, lo cual argumenta y
refuerza la importancia de la teoría de redes en la resolución de problemas
cotidianos.
La identificación de estas relaciones permitió visualizar otro esquema de operación, ya que los grupos identificados no efectúan sinergias por
sí mismos, debido a la carencia o exceso de actores, puesto que en un sólo
grupo se encontraba el 89% de las empresas, y en cuatro de ellos no había
instituciones gubernamentales. De esta forma, se esperaría que el iee regulara
de manera efectiva la gestión de los residuos sólidos en toda la región, y no
exclusivamente en el grupo donde se encuentra asociada; mientras que las
instituciones de educación superior, como la utm, como centro de investigación (que, de acuerdo a sus perfiles de estudio, debería realizar vinculación
con el ciidir Oaxaca, ipn, ya que sus perfiles de formación académica no están principalmente enfocados en la gestión de residuos), fueran instituciones
que detonaran la innovación para la adaptabilidad del sistema; y las empresas
como la Cooperativa La Cruz Azul, s. c. l., Planta Lagunas, participaran de
manera activa en la gestión de residuos y el bienestar social.
Los resultados de este trabajo de investigación materializan el concepTRAYECTORIAS | AÑO 22 | NÚM. 51 | JUL-DIC 2020

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to de la interdisciplinariedad, pues se conjuntan la informática, la sistémica y
la sociología en el análisis de un problema de corte ambiental. Resulta interesante encontrar que, más allá de los esfuerzos de inversión presupuestaria
destinados a la gestión de los residuos, la cantidad de actores involucrados y
la capacitación técnica acerca de estas metodologías ambientales, las relaciones de poder entre los actores que tejen estas redes son las que influyen en el
funcionamiento de estos sistemas ambientales. Como futura investigación,
se propone profundizar en la dinámica en la que operan los nodos más influyentes de cada conglomerado o cluster, esto con la finalidad de encontrar un
patrón de operación y/o comportamiento.
Por otra parte, no es coincidencia que el estado de Oaxaca, como consideran muchos autores, sea una región llena de contrastes. En efecto, es el
estado más biodiverso naturalmente, distinguido por la cantidad y diversidad
de sus etnias y cultura, al mismo tiempo que es el estado que ocupa el penúltimo lugar en marginación, como lo publicó el gobierno de México a principios de 2020. Su compleja división política, que lo hace el estado con el mayor
número de municipios en el país (570), así como sus propios sistemas de elección política (usos y costumbres) —que son determinados por los pueblos en
función a su idiosincrasia, valores y creencias—, suelen ser su mayor fortaleza
y también su mayor vulnerabilidad, puesto que son sistemas sociales que se
adaptan y evolucionan de acuerdo a las particularidades de cada pueblo. Otra
futura investigación que se propone es analizar la dinámica de los sistemas de
usos y costumbres, para aprovechar las ventajas que ofrecen y utilizarlos para
beneficio y desarrollo de los pueblos autogestionados.
Y finalmente, el abordaje de sistemas complejos como éste (ambiental-técnico-social) a través de metodologías como la de los sistemas suaves
de Checkland, el de cluster de k-medias, así como la inclusión de las redes
sociales, permitieron proporcionar una visión integral de los sistemas involucrados, pese a su distinta naturaleza.
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                  <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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                <text>Trayectorias es una publicación editada por el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como fin desarrollar un espacio para la reflexión y el debate en torno a las preocupaciones contemporáneas en el campo cada vez más amplio y trascendente de los estudios de la realidad social. Su fecha de inicio fue en 1999, comenzó con una periodicidad tetramestral y en 2008 cambió a semestral. Revista arbitrada que se mantiene activa a la fecha y de emisión bilingüe es en físico y digital. Su ISSN es: 2007-1205.</text>
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Trayectorias
RtV!Si DE CI CIAS SOCIALES
DE LA UH[VERSIDAD AUTÓNOM~ DE ~UEVO LEO

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LA PANDEMIA EN CONTEXTOS EDUCATIVOS

La Pandemia en Contextos Educativos.
Un Enfoque Ético sobre los Tiempos Virtuales
y el Porvenir

The Pandemic in an Educational Context.
An Ethical Approach on the Virtual Times
and the Coming Times

MÓNICA LAURA FORNASARI*

► RESUMEN
El inicio de 2020 marcó un año inédito por la presencia del Covid-19.
En este contexto, el enfoque ético sobre los procesos psicoeducativos
aborda problemáticas referidas a los tiempos virtuales, la alteridad y
el porvenir en escenarios educativos. Desde la virtualidad educativa,
interpretamos los acontecimientos de la vida social para que los y las
estudiantes constituyan una subjetividad que les permita acceder a los
bienes sociales y culturales con mejores recursos simbólicos y tecnológicos. Formar sujetos éticos en contextos de pandemia funda el reto para
un nuevo horizonte en el diseño de políticas públicas de la subjetividad
en nuestros contextos latinoamericanos.
Palabras clave: Pandemia | Enfoque ético | Contextos educativos | Tiempos
virtuales | Porvenir.

► ABSTRACT
The beginning of the 2020 marked an unprecedented year by the
worldwide presence of the Covid-19. In these circumstances, the ethical
approach to the psychoeducational processes addresses the issues regarding the virtual times, alterity and the coming times in the educational
settings. From the educational virtuality we read into the occurrences of
the social life for the students to build a subjectivity that allows access to
the social and cultural assets with improved symbolical and technological resources. To educate ethical individuals in the situation of the pandemic launches the challenge for a new horizon in the design of public
policies of subjectivity in our Latin American context.

* Profesora-investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Psicología. Coordinadora operativa del Programa de Fortalecimiento al Ingreso, Permanencia y Egreso de Estudiantes de
la Facultad de Psicología de la misma universidad. Correo electrónico: mlfornasari@yahoo.com.ar
Recibido: 23 de junio de 2020 | Aceptado: 17 de octubre de 2020
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

ISSN 2007-1205 | pp. 3-15

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MÓNICA LAURA FORNASARI

Keywords: Pandemic | Ethical approach | Educational context | Virtual
times | Coming times.

INTRODUCCIÓN
El inicio de 2020 marcó un año inédito, signado por la presencia de un virus
(desconocido, poderoso e imperceptible), lo cual provocó un estado de perplejidad y conmoción a nivel mundial. La intromisión del virus sars-cov-2 en
la vida humana planteó interrogantes, dudas y desconciertos, en un mundo
signado por situaciones de crisis, enfermedades y aislamiento.
Con este ensayo, nos proponemos abrir líneas de pensamiento en el
campo de la psicología educativa, a partir de reflexionar sobre una experiencia sorpresiva, singular y única, que afecta a la población mundial en su
conjunto, y particularmente a las trayectorias académicas de niños, niñas y
jóvenes en sus diferentes escenarios educativos. En este contexto, la psicología puede aportar algunas nociones para pensar los procesos psicoeducativos en tiempos de pandemia, particularmente desde un enfoque ético, para
abordar las problemáticas referidas al tiempo, la alteridad y el porvenir en
escenarios educativos.
En primer lugar, nos interrogamos sobre los estados emocionales
que esta pandemia ha provocado: ¿cómo reaccionamos frente a este nuevo
fenómeno?, ¿con qué recursos psicosociales contamos en nuestras posibilidades subjetivas? y ¿cómo afrontamos emocionalmente los desafíos que nos
plantea el aislamiento?
Para pensar sobre nuestros sentimientos vivenciados como respuestas
adaptativas a la nueva configuración social, hemos advertido una pluralidad
de reacciones emocionales en cada uno de nosotros, que se fueron tramitando a lo largo del proceso de aislamiento desde diversas experiencias subjetivas. En principio, podemos enumerarlas de manera descriptiva y separada,
pero sabemos que son dinámicas y en muchas ocasiones se van alternando o
combinando, con diferentes niveles de frecuencia e intensidad:
1º. Sorpresa y negación: surge el Covid-19 como lo desconocido, lo extraño, lo enigmático, lo incognoscible, que irrumpe de manera disruptiva en la vida de la humanidad. Este momento está atravesado por la
conmoción, pero a la vez, la negación y la desmentida “a mí no” (es un
riesgo lejano y ajeno).
		 2º. Incertidumbre, temor y desconcierto: etapa de aislamiento, encierro, sobreinformación y sobreestimulación audiovisual. Esto provoca
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curiosidad, querer saber, necesidad de informarnos. ¿Cuántos enfermos,
cuántos muertos, en qué países? Los números y la estadística invaden
los medios de comunicación y las pantallas en todos los hogares. Esto
genera ansiedad, temor e inquietud, pero surge una compulsión a estar
informados, que nos lleva a estar atentos a los últimos datos publicados.
		 3º. Perplejidad y cansancio: periodo de agobio, enojo e impotencia
por el encierro y el trastocamiento de la rutina diaria. Emergen síntomas disruptivos, relacionados a trastornos del sueño y la alimentación,
se alteran las dimensiones espaciales y temporales. Hay una especie de
desmantelamiento psíquico en las categorías yoicas de separación y discriminación (tiempos y espacios). Se vuelve confuso discriminar entre
distintos horarios, feriados, fines de semana y días laborables.
		 4º. Empatía, solidaridad y ayuda: etapa de vulnerabilidad existencial
y fortalecimiento de vínculos sociales. Estos sentimientos en muchas
situaciones prevalecen como un modo de sostenerse desde el lado de la
pulsión de vida (Eros), y para contrarrestar los efectos de un fantasma
mortífero, desde el rostro de Thánatos, desde una perspectiva psicoanalítica. A partir de esta posición, surgen campañas y ayudas solidarias
entre vecinos, amigos, familiares, y especialmente hacia los sectores poblacionales que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad
sociocultural.
Esta primera lectura nos permite delimitar y señalar algunos efectos,
motivos y sentidos psicoeducativos que esta pandemia provoca en el campo de la educación en este año lectivo. El presente trabajo consiste en una
articulación entre algunas nociones epistemológicas planteadas por las ciencias sociales y dos paradigmas vigentes en el campo educativo (Maldonado,
2004): “disciplina” (modernidad) y “convivencia” (mundialización).1 Para alcanzar nuestros objetivos resulta necesario especificar y articular los aportes
que desde la filosofía realizó Emmanuel Lévinas (2001, 1993, 1987), y desde el psicoanálisis, Silvia Bleichmar (2010). A su vez, sumamos las líneas de
pensamiento socio-antropológico para interpretar y comprender este fenómeno mundial en contextos educativos complejos, escenarios de interacción
y formación de una pluralidad de estudiantes, que transitan este momento
con diferentes recursos psicosociales, tecnológicos, capitales culturales y experiencias de vida. Esta situación pone en evidencia enormes brechas socio1 Para Frémont (2000), la mundialización (económica, ecológica y cultural) es la más perturbadora de las
revoluciones, porque los acontecimientos mundiales se presentan sin fronteras, sin límites, y trastocan el
orden localizado y los modos de vida de las sociedades.
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culturales y, consecuentemente, visibiliza las injusticias hacia los sectores de
la población mundial expuestos a condiciones de vulneración de sus derechos
primordiales.
EL TIEMPO EDUCATIVO: EXPERIENCIAS FORMATIVAS
EN ESPACIOS VIRTUALES
En los nuevos escenarios sociales, los espacios virtuales se convierten privilegiadamente en el centro de la comunicación. Pero, al igual que los estados
emocionales, podemos detectar distintas etapas, sentidos y movimientos en
el uso de las tecnologías, lo cual marca diferentes posiciones subjetivas en
el vínculo con estas herramientas. Estos momentos, variados, alternados o
superpuestos, entran en tensión con las rutinas de la vida cotidiana de los
sujetos.
1º. Mensajes por WhatsApp: contenidos de información, diversión y esparcimiento. Primeros momentos exaltados e intensos de interacción
para la diversión, placer, alegría y socialización informal entre diferentes grupos (amigos, familia, trabajo, vecinos).
		 2º. Etapa de sobresaturación y rechazo. Esta fase se caracteriza por la
sobreabundancia de estímulos repetidos y recibidos desde los diferentes
grupos de pertenencia virtual (videos, memes, conferencias, conciertos,
música, humor, información, entre otros). Esta situación genera un estado de cansancio y agotamiento con las redes virtuales.
		 3º. Necesidad de recuperar la mirada y la presencia del otro: encuentros virtuales (plataformas). En medio de la pandemia, se inaugura la
“presencialidad virtual”, a partir de la cual se desarrollan las reuniones
escolares, académicas, laborales, sociales y familiares. Este suceso inaugura un acontecimiento que se vuelve disruptivo en la monotonía del
aislamiento. El otro, ahora, puede emerger con un rostro y su voz en la
pantalla.
		 4º. Nuevos aprendizajes: Comienzan prácticas inéditas y novedosas.
Comienzan las clases a distancia, y el encuentro entre profesores y estudiantes en los escenarios educativos adquiere una nueva configuración
psicopedagógica. Todos y todas tenemos que aprender frente a los desafíos que plantea la virtualidad. Ahora podemos estar lejos, a miles de
kilómetros, cada uno en su casa, pero el dispositivo tecnológico nos permite mirarnos, reconocernos, escucharnos y descubrirnos en una experiencia educativa diferente, focalizada y singular. Por momentos plagaTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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da de tensiones y contradicciones, o bien, por el contrario, encuentros
plenos de sentidos y transformaciones intersubjetivas.
Para pensar sobre estos nuevos fenómenos que irrumpieron a partir de
la pandemia, Larrosa (2009) sostiene que la experiencia es “eso que me pasa”.
De este modo, la experiencia, en primer término, implica un acontecimiento:
eso, algo pasa, de otra cosa distinta que yo. Esto es lo que marca el principio
de alteridad, en la medida en que inscribe una vivencia de exterioridad y de
alienación. Consiste en algo otro, absolutamente otro, que se registra como
algo ajeno y exterior a mí. La vivencia de lo extranjero y lo extraño irrumpe
desde afuera como ese algo que no me pertenece. Pero la experiencia, a su vez,
en su segundo término, es algo que me pasa, que ocurre en mí, me acontece.
Esto define el principio de subjetividad, que tiene una implicancia reflexiva y
transformadora. Aquí, la experiencia educativa de virtualidad se constituye
en un movimiento dialéctico de exteriorización, de salida de mí mismo y de
internalización, en tanto el acontecimiento me afecta, me altera, me transforma y me constituye subjetivamente.
De este modo, cada experiencia educativa desde la virtualidad tiene la
potencialidad de formar y transformar al sujeto en un sentido singular e irrepetible. Para Larrosa (2009), lo fundamental es dejarse atravesar por la experiencia para advenir a ser otro de lo que soy. Por lo tanto, la actual experiencia
en educación virtual es el acontecimiento de la pluralidad, en cuanto implica
apertura a lo incierto o desconocido, que no es posible anticipar ni prever, a
diferencia del experimento que se sustenta en una planificación técnica, con
base en un método definido y secuenciado desde un modelo prescriptivo de
formación que intenta ordenar las causas y los efectos.
Cuando recuperamos la noción de “acontecimiento” en los escenarios
educativos, retomamos los aportes de Badiou (1999). El autor lo trabaja como
un fenómeno disruptivo de los procesos sociales instituidos. Cuando el acontecimiento irrumpe, provoca una ruptura del tejido de la realidad convencional, y genera un dislocamiento del imaginario cotidiano y naturalizado de la
vida cotidiana. Con el acontecimiento, el mundo de la vida se trastoca en sus
prácticas discursivas y en los modos en que lo habitamos. Marca la inauguración de procesos de transformación subjetivos, en la medida en que abre nuevos horizontes socioculturales. El encuentro con el otro se trastoca, a partir
de nuevos sentidos históricos, políticos, educativos, artísticos y vinculares.
En estos contextos de pandemia surge la novedad, y lo inesperado, como
acontecimiento disruptivo, modifica el curso de los procesos educativos habituales. El encuentro virtual inaugura nuevas experiencias psicoeducativas
que provocan una mutación de las formas de enseñanza tradicionales y se
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instala una nueva lógica en el acontecer educativo. Desde nuestra perspectiva, la función de profesores y profesoras consiste en transmitir una posición
de inquietud, de escucha, de apertura en relación con el conocimiento. Lo
imprevisible marca la experiencia, ante el mismo suceso hay pluralidad de
vivencias. El acontecimiento es lo singular y lo subjetivo, nunca lo general.
Por el contrario, la ciencia positivista trabaja con el principio de generalidad
con pretensiones de universalidad. Esto pone en evidencia dos modelos educativos, como paradigmas contrapuestos y antagónicos. Podemos resumirlos
bajo una mirada disciplinaria, bancaria y colonial, o bien, desde un enfoque
ético, emancipador y democrático (pensamiento complejo, enfoque psicoeducativo y pedagogía crítica).
En este contexto de pandemia, el exceso de información, de opinión,
la velocidad de estímulos fugaces e inmediatos, la ausencia de silencio y de
memoria, convierten la vivencia en una situación fragmentada, instantánea y
desarticulada de una trama significante; lo cual se opone a la experiencia de un
acontecimiento que se inscribe y deja nuevas representaciones simbólicas en el
sujeto. La experiencia es una transformación de sí, en la medida en que habilita
la oportunidad de pensar el mundo y de pensarse en el mundo de otro modo:
en las prácticas (en sus escalas política, institucional e interpersonal)
predomina un acto de exteriorización, un hacer sobre el mundo y
sobre los otros. Es en las prácticas (discursivas y no discursivas)
donde se definen las posibilidades de utilización y apropiación de
nuestros saberes, su puesta en juego. En la experiencia, en cambio,
lo que predomina es un acto de interiorización, de transformación
de uno mismo como resultado de una práctica (Diker, 2004, p. 10).

En tiempos de pandemia, cada acontecimiento educativo se constituye
desde la trama vincular en tanto afectación de sí y del otro. La experiencia
estudiantil se articula con una práctica social en términos culturales y se instituye para inscribirse en un espacio público virtual, que marca una huella
dentro y fuera del sujeto. El valor y el sentido del tiempo para las jóvenes
generaciones se asocian fuertemente a una educación que logra transformarlos subjetivamente y les brinda recursos simbólicos para enriquecerlos en el
plano de la ciudadanía, la convivencia y los valores humanos.
Una auténtica educación en valores comienza por valorar al otro.
Confiar en nuestros jóvenes, escucharlos abiertamente, estar dispuestos a aprender también de ello es el primer paso de una educación en valores con posibilidades de éxito. Sólo en ese contexto
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respetuoso y de apertura puede adoptarse luego una postura no
neutral sino crítica frente a la cultura juvenil en aquello que amenace los valores de la democracia. La discriminación, el abuso de
poder, la falta de respeto por la ley, la violencia, la falta de valoración del esfuerzo y del trabajo (Sileoni, 2010, p. 2).

De este modo, la vivencia del tiempo educativo en contextos de pandemia se configura en una experiencia ética, cuando los y las estudiantes se
sienten incluidos e incluidas, desde su deseo de ser reconocidos como sujetos
epistémicos, en nuevos proyectos y a partir de sus expectativas. Cuando profesores y profesoras incorporan y expanden otras actividades que fortalecen
ese espacio virtual desde el encuentro, el cuidado, la apropiación de sentidos
educativos, se habilita a los y las estudiantes para que logren construir y sostener sus trayectos escolares y académicos de manera creativa, autónoma y
singular. Para alcanzarlo, se requiere que los alumnos y las alumnas, como
sujetos ciudadanos, accedan a los dispositivos tecnológicos adecuados, logren
la conectividad y formen parte de las redes sociales virtuales en equidad de
condiciones.
PROYECTOS DE VIDA: ¿LA ILUSIÓN DEL PORVENIR?
En nuestra posición, la dimensión del tiempo hacia el porvenir es considerada una categoría analítica que devela la relación que los y las estudiantes
expresan con sus expectativas, deseos y proyectos identitarios, a partir de los
cuales sostienen las ilusiones y las trayectorias académicas de su vida futura.
En cuanto a la visión del porvenir, cuando logran soñar y diseñar un futuro
personal a lo largo del tiempo, se fundan las bases para sostener y fortalecer
las trayectorias educativas. Esto pone en evidencia un proceso de subjetivación que da cuenta de una dinámica psíquica a partir del funcionamiento del
proceso secundario —represión fundante, narcisismo secundario y constitución de los Ideales del Yo— como una matriz representacional simbólica de la
dimensión temporal para desear y construir un proyecto de vida.
Para Schlemenson (2004), incorporar la noción de porvenir, de un tiempo otro, requiere tolerar la ruptura de la unidad imaginaria consolidada en el
pasado y el presente del sujeto. Aquí surge la imaginación como actividad
representativa del Ideal del Yo que cumple una función reparadora de la angustia que provoca el enigma temporal, al colocar en el futuro la esperanza de
satisfacción y resolución del sufrimiento subjetivo. La posibilidad que tienen
los y las estudiantes de proyectarse un futuro placentero abre a su la posibiliTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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dad de transformar lo instituido y certero, para imaginarse otras formas instituyentes en una realidad psíquica, que despliega la potencialidad simbólica
frente a la incompletud existencial. En cambio, para otros y otras estudiantes,
la imposibilidad de proyectarse en el futuro expresa la dificultad psíquica en
la constitución del Ideal del Yo como instancia simbólica de representarse un
porvenir mejor. En estos sujetos que no logran proyectarse ni pensarse hacia
el futuro, no se puede evidenciar la estructuración psíquica de la dimensión
temporal sostenida desde un proyecto identitario. Tampoco se puede revelar
la alteridad, como categoría psíquica, que nos permite inscribir al otro, lo
otro y al tiempo como externos, misteriosos e incognoscibles, para interpelarnos y trastocarnos en la posición imaginaria de la propia mismidad. La
posibilidad de anhelar y desear algo diferente desde la ilusión y expectativa de
cambio en el horizonte vital, aquí está denegado. Por lo tanto, la experiencia
ética tiene valor de acontecimiento subjetivo, cuando logra contextualizarse
en un tiempo y un espacio educativos particulares, donde la podemos definir
como sensible, corporal y provisoria: “Tal vez reivindicar la experiencia sea
también reivindicar un modo de estar en el mundo, un modo de habitar el
mundo, un modo de habitar, también esos espacios y esos tiempos cada vez
más hostiles que llamamos espacios y tiempos educativos […] Pero que, sin
duda, habitamos también como sujetos de experiencia" (Larrosa, 2009, pp.
41-42).
La experiencia para constituirse en acontecimiento requiere de la capacidad de atención, escucha, apertura, disponibilidad, sensibilidad y vulnerabilidad subjetiva, más allá de la acción, la práctica o la técnica que la acompañan.
Para Melich (2009), la antropología narrativa incorpora la pregunta por el
sentido de la propia vida, y cuando uno se cuestiona por el sentido existencial,
abre el interrogante sobre la propia orientación y su situación en el mundo
de la vida. La vida humana presenta la paradoja entre la existencia que vivo y
la que imagino desde el deseo. Esta situación genera tensión o ruptura entre
realidad y posibilidad. Cuando aparece la pregunta por el sentido en relación
con el propio porvenir, se expresa una crisis que pone en cuestión la tradición
y lo heredado:
los seres humanos nunca somos completamente el resultado ni de
nuestra biología ni de nuestra historia. Al contrario, todo inicio,
todo nacimiento, es un comenzar de nuevo, aunque hay que tener muy presente que jamás es un comenzar totalmente de nuevo.
Este inicio es el producto de las relaciones que cada uno de nosotros
ha mantenido y mantiene con los demás y con su tradición […]
Heredamos en el presente los contextos de sentido del pasado anTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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tes de cualquier decisión o proyecto. Nunca está nuestro momento
presente libre del pasado. En otras palabras, vivimos de presencias,
pero también de ausencias. Por eso somos seres-en-falta (Melich,
2009, p. 80).2

Esta condición constitutiva de ser seres incompletos nos pone en la tensión de la secuencia temporal en la medida en que ni hemos comenzado del
todo, ni estamos del todo terminados. A este estado de incompletud ontológica, Melich (2009) lo describe del siguiente modo: “porque estamos habitados por presencias y ausencias, siempre estamos in fieri, ‘alguien por hacer’,
alguien que ‘se está haciendo’ en cada una de sus situaciones y a través de sus
relaciones” (p. 80). Desde esta perspectiva, consideramos que las situaciones
que vivimos actualmente cambian, nunca son iguales, por lo mismo la identidad se transforma y se va constituyendo desde los procesos de identificación
en las redes de experiencias que se presentan en cada contexto.
En estos tiempos de aislamiento, las situaciones-límite representan
aquellos sucesos que nos enfrentan con nuestra fragilidad, vulnerabilidad
y contingencia existencial. De este modo, en este contexto de pandemia, la
muerte, el sufrimiento, la violencia o el azar abren la posibilidad del deseo
en la medida en que podemos soñar y desear otro modo de existencia y otro
acontecer. La esperanza es lo que nos permite vivir la vida mientras anhelamos otra. De este modo, el deseo de transformación, de ser otros, es lo que
sostiene la ilusión que nos mueve hacia el porvenir: “El mundo humano, la
cultura, puede ser buena o mala, pero siempre puede ser mejor de lo que es.
Éste sería, por otro lado, el inicio de la vida ética: el anhelo de un mundo
mejor o, para decirlo negativamente, el anhelo de que el mal que atraviesa el
mundo no es lo último” (Melich, 2009, pp. 91-92).
Desde la antropología narrativa, la pregunta central que se hace a la
educación es considerar de qué manera ésta puede convertirnos en otros y de
qué modo tenemos que orientar nuestras vidas y qué sentido darles (Melich,
2009). Aquí incorporamos la dimensión temporal de porvenir y de deseo por
una vida mejor. Desde el psicoanálisis sabemos que la elaboración de proyectos y de nuevos horizontes en cuanto a la constitución psíquica de ideales e
ilusión posibilita armar un entramado de sentidos representacionales, que
disminuye el malestar del desconcierto y el sinsentido existencial a partir de
la producción simbólica:

2 Cursivas en el original.
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MÓNICA LAURA FORNASARI

entendemos por “producción simbólica” a la actividad psíquica encargada de la construcción de representaciones, mediante la cual el
sujeto interpreta el mundo en el que se inscribe, de acuerdo con sus
propias relaciones de sentido, y que a su vez se modifica, a través
de los elementos que conforman la trama de significaciones con
la que expresa su singularidad psíquica históricamente constituida
(Álvarez, 2006, p. 99).

La alteridad —el tiempo, el otro, lo otro— deviene en una experiencia
subjetivante que transforma para siempre una existencia anterior. En la educación desde una modalidad virtual, la función de los profesores y las profesoras consiste en intentar disminuir la vivencia de desamparo que muchos
estudiantes pueden sufrir en un campo sociocultural en contextos de vulneración de sus derechos. Así se establece un vínculo asimétrico y facilitador
desde la responsabilidad ética que asumimos frente a la existencia del otro en
contextos de pandemia. “Es esa diferencia, esa distancia, esa asimetría con los
adultos que habitamos las escuelas la que resulta imprescindible reactualizar y
ejercitar en tiempos de conmoción social. Se trata de reactualizar esa diferencia en su faz de amparo y protección, no de omnipotencia ni autoritarismo
(Zelmanovich, 2003, párr. 6).
La perspectiva de priorizar y anteponer la vulnerabilidad de los y las
estudiantes requiere reconocer que están transitando el proceso de reconfiguración subjetiva en procesos de formación educativa y académica. Es el
discurso adulto el que acerca la lengua y la cultura a las nuevas generaciones,
ofreciendo espacios de contención que habilitan su apropiación para imaginarse un proyecto de vida propio y singular. Asumir esta responsabilidad en
nuestra función docente, nos interpela en los modos (comunicacionales, vinculares y didácticos) que utilizamos para reconocer a esos y esas estudiantes
como sujetos epistémicos, con un sentido de emancipación, con autonomía
intelectual y protagonistas de sus trayectorias académicas.
REFLEXIONES FINALES
En la introducción del trabajo planteamos que el contexto de pandemia provoca diferentes estados emocionales en relación con el uso de la tecnología y
la experiencia del aislamiento social. Como reflexiones finales, consideramos
que uno de los grandes aprendizajes que transitamos en este momento consiste en fortalecer las tramas vinculares en los nuevos formatos de convivencias
virtuales. En un estado de aislamiento social, tenemos que descubrir nuevos
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recursos y estrategias para afrontar esta experiencia inédita a nivel mundial.
Para lograrlo, necesitamos tramitar un proceso de construcción subjetivante
entramado en una experiencia de acontecimiento. En un primer movimiento
subjetivo, surge la imperiosa necesidad de ser reconocidos, mirados y cuidados. En un segundo movimiento, tenemos que desarrollar y sostener redes
de acompañamiento, apoyo, escucha y contención. En un tercer movimiento
vislumbramos la consolidación de los afectos y redes laborales. El cuarto movimiento subjetivante se relaciona con las experiencias de vitalidad, encuentros
con el disfrute y placer (cocina, arte, música, cultura, belleza de la vida). Finalmente, un quinto movimiento subjetivo consiste en comprender que estar
solo no es sinónimo de soledad, ya que las redes vinculares se sostienen en
dispositivos virtuales, que pueden funcionar como espacios simbólicos para
el encuentro y el descubrimiento del Rostro del Otro (Lévinas, 2001).
Desde el paradigma de la complejidad, queremos recuperar los aportes
que Greco (2007) nos propone, para pensar la ley como oportunidad de habitar los espacios y tiempos educativos desde la relación entre sujetos, que permitan actuar, pensar y crear en forma colectiva. La necesidad de habitar un
nuevo formato de convivencia virtual en los diferentes contextos educativos
también requiere pensar intervenciones diferentes al del disciplinamiento. El
desafío en una escala de pandemia mundial consiste en construir un dispositivo ley-palabra (Greco, 2007), basado en la confianza y el reconocimiento,
como tiempo y espacio simbólicos de encuentro, conversación, pensamientos colectivos, y no de disputas y rivalidades. Así, la ley propuesta desde el
paradigma de la convivencia (Maldonado, 2004) se constituye en habilitadora
del encuentro, de ligarnos al otro en un escenario específico, como es el educativo. Sabemos que cuando la ley social opera como posibilidad y límite, se
internaliza como autonomía, se construyen legalidades internas que habilitan
al sujeto psíquico para la palabra y la subjetivación (Bleichmar, 2010).
El posicionamiento ético modifica acciones, prácticas y técnicas cuando
genera un acontecimiento de transformación de sí desde el encuentro con
otros (praxis educativa). Cuando se construyen lazos sociales en el tiempo y
espacio educativos, se alivia la angustia por la propia incompletud esencial/
existencial. A partir del reconocimiento de la alteridad, los sujetos incorporan otros puntos de vista desde la pluralidad de vivencias y perspectivas. Los
espacios colectivos de participación, cuando enseñan a elaborar y resolver
conflictos, promueven el desarrollo de procesos simbólicos y se configuran
en dispositivos de intervención educativa que favorecen la construcción democrática de la experiencia estudiantil. Cuando se recupera el valor de la propia palabra en el ámbito educativo, se abren espacios de participación desde
prácticas democráticas y colaborativas en un tiempo compartido.
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MÓNICA LAURA FORNASARI

Desde nuestra perspectiva, la experiencia ética anclada en la temporalidad del encuentro marca la construcción del vínculo con la alteridad, a partir
del sentido del tiempo, el otro y lo otro como dimensiones que contribuyen
a los procesos de subjetivación en los escenarios educativos. Las nuevas y
novedosas propuestas educativas que desarrollan dispositivos virtuales de
aprendizajes, participación y descubrimiento de la novedad cultural, social y
política, les permiten a los y las estudiantes resignificar su proyecto de vida
en la ilusión de un porvenir mejor, para no quedar atrapados en el desamparo
social y el desmantelamiento subjetivo.
Como docentes, los interrogantes que nos atraviesan en estos contextos signados por la pandemia y el aislamiento son recurrentes en la relación
constitutiva con nuestros y nuestras estudiantes ¿Nos conectamos? ¿Estamos
conectados? ¿Tenemos conexión (tecnológica, pedagógica, emocional y vincular)? En la pantalla, ¿nos vemos o nos miramos? ¿Nos escuchamos? ¿Nos
dejamos interpelar por la presencia de ese otro que se constituye en una alteridad? La posibilidad de dar sentidos educativos se construye a partir de la
presencia de un otro significado y legitimado socialmente que ayude a armar
una trama significante sobre los sucesos de la realidad (pandemia) para poder
elaborarlos, sin sentirse arrasado por ellos.
Uno de los desafíos que nos plantea la función educadora desde la virtualidad consiste en significar e interpretar los acontecimientos de la vida social para que los y las estudiantes constituyan una subjetividad que les permita
el acceso a los bienes sociales y culturales con mejores recursos simbólicos
(cognitivos, emocionales y sociales) y tecnológicos. Desde esta perspectiva,
responder y hacerse responsable por ese otro y esa otra, en nuestro caso, el
cuidado de niños, niñas y jóvenes en formación, constituye sujetos éticos en el
ámbito de la educación y funda el reto para un nuevo horizonte en el diseño
de políticas públicas de la subjetividad en nuestros contextos latinoamericanos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Álvarez, P. (2006). Constitución psíquica, dificultades de simbolización y problemas de aprendizaje. En Cuestiones de infancia. Buenos Aires: uces.
Badiou, A. (1999). El ser y el acontecimiento. Buenos Aires: Manantial.
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Diker, G. (2004). Los sentidos de las nociones de prácticas y experiencias. En G. Frigerio y G.
Diker (comps.). Una ética en el trabajo con niños y jóvenes. La habilitación de la oportunidad. Buenos Aires: Noveduc.

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Lévinas, E. (1987). De otro modo que ser, o más allá de la esencia. Salamanca: Sígueme.
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com/doc/.../perlazelmanovich-enseñar-hoy

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SALVADOR CORRALES C.

Comercio Informal y Contrabando
en la Frontera México-Estados Unidos
Informal Trade and Smuggling
on the United States-Mexico Border
SALVADOR CORRALES C.*

► RESUMEN
Este artículo tiene como objetivos analizar los efectos del comercio informal en los estilos de vida de los habitantes de la frontera México-Estados Unidos y su impacto sobre el comercio legal. Se analizan diferentes
conceptos relativos a la informalidad y utilizamos un método indirecto
para detectar su magnitud en los seis estados fronterizos; las dos variables explicativas del comercio informal son el contrabando y la piratería,
por ser prácticas con mucha presencia en la región. Entre los principales
resultados se puede enfatizar que el comercio informal satisface necesidades para un alto porcentaje de la población de bajos ingresos, lo que
obstaculiza las políticas contra la informalidad.
Palabras clave: Comercio informal | Comercio al menudeo | Contrabando |
Piratería | Competencia.

► ABSTRACT
This article aims to analyze the effects of informal trade on the lifestyles
of the inhabitants of the United States-Mexico border and its impact on
legal trade. Different concepts related to informality are analyzed and
we use an indirect method to detect its magnitude in the six border states; the two explanatory variables of informal trade are smuggling and
piracy, as they are practices with a large presence in the region. Among
the main results, it can be emphasized that informal trade meets the
needs of a high percentage of the low-income population, which hinders policies against informality.
Keywords: Informal trade | Retail trade | Smuggling | Piracy | Competition.

* Profesor investigador de El Colegio de la Frontera Norte, sede Monterrey, adscrito al Departamento
de Estudios Económicos. sni nivel i. orcid: https://orcid.org/0000-0003-0508-5093. Correo electrónico:
corrales@colef.mx
Recibido: 4 de mayo de 2020 | Aceptado: 1 de noviembre de 2020
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ISSN 2007-1205 | pp. 16-37

�COMERCIO INFORMAL Y CONTRABANDO EN LA FRONTERA

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INTRODUCCIÓN
El comercio transfronterizo México-Estados Unidos lleva hasta los consumidores toda una gama de bienes y servicios para satisfacer necesidades, desde
las más básicas hasta las más sofisticadas, porque se permite importar libre de
gravamen 500 dólares por persona al día. Este libre comercio ha desarrollado redes de comercialización a lo largo de la frontera y otras ciudades como
Monterrey (Nuevo León), Chihuahua (Chihuahua), Monclova (Coahuila),
entre otras.
Este artículo tiene como objetivos analizar los efectos del comercio informal y el contrabando en el estilo de vida de los fronterizos y en el comercio formalmente establecido, cuyo nivel de competencia en las ciudades
pares de México frente a las de Estados Unidos se encuentra en desventaja
por múltiples factores, entre ellos la política fiscal, los cruces fronterizos, el
contrabando, el tráfico de drogas, entre otros.
Se parte de la hipótesis de que el comercio informal y el contrabando
juegan un papel significativo en la economía fronteriza porque llevan hasta
el consumidor final toda una serie de productos a bajos precios, pero reducen
la capacidad competitiva del comercio formal. La formación de precios en el
sector informal de la economía tiene como base muchos factores que definen
los costos totales, entre los cuales se pueden destacar la baja calidad de las
materias primas, salarios sin prestaciones de ley, no pagar impuestos, entre
otros, que contribuyen a vender a precios más bajos.
Investigar una actividad informal que se fundamenta en la ilegalidad y
que no respeta las reglas básicas de la competencia representa muchos obstáculos para argumentar, dadas las dificultades para el acceso a la información
estadística confiable que muestre las tendencias y su impacto en el comercio.
Por lo anterior, toda la información que aquí se analiza son aproximaciones,
porque las estadísticas con que se estudia se infieren de la contabilidad nacional mediante cálculos matemáticos y a través de encuestas.
El artículo se compone de cuatro secciones: 1) un análisis sobre los fundamentos teóricos que explican la economía informal; 2) un apartado sobre el
problema de las mediciones que resume cálculos sobre la economía informal;
3) el comercio al menudeo en las ciudades fronterizas, caracterizado como
comercio hormiga; y 4) las redes del contrabando donde participan los diferentes agentes económicos y autoridades fiscales.

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1. COMERCIO INFORMAL: ALGUNAS PRECISIONES
CONCEPTUALES
Comercio informal es el que realizan personas y empresas para evadir impuestos; en otros términos, el sistema fiscal no tiene la capacidad para gravar
a comerciantes callejeros, contrabandistas y distribuidores de drogas. Comúnmente, estas empresas son de dimensiones pequeñas y medianas; esto
no significa que no puedan depender de alguna empresa controladora que
opere bajo los dos formatos: legal e ilegal. Identificar a los verdaderos dueños
de estas empresas no es una tarea fácil, porque venden productos de contrabando y piratas, sancionados por el código fiscal de la federación y la ley de
propiedad industrial.
El comercio informal es un componente muy importante de la economía informal, que se compone de actividades industriales, agrícolas, pesqueras y otras que operan al margen de las leyes del mercado y la sociedad civil.
Una definición precisa de la informalidad en la economía no existe (Schneider, Buehn y Montenegro, 2010; Sim, Huam y Rasli, 2011), cada autor elabora su propia definición en atención al mercado de bienes y servicios que
necesite conocer; sin embargo, existe el consenso de que personas y empresas
que operan bajo ese régimen no pagan impuestos al fisco, los salarios no incluyen las prestaciones de ley, venden a precios más bajos y no se incluyen en
el producto interno bruto (pib).
Son varios los conceptos relativos a la economía informal: economía
subterránea, mercado negro, economía ilegal, economía no registrada, entre
otros conceptos. Sim et al. (2011) hacen un resumen muy preciso sobre las
diferencias entre varios de estos conceptos; para ellos, economía subterránea
son todas las actividades de ventas de drogas, contrabando, lavado de dinero,
juegos ilegales, prostitución y otros, que desafían las leyes preestablecidas,
punitivas y de la competencia.
Mediante una revisión bibliográfica amplia sobre estos conceptos, los
autores identifican diferencias importantes: economía ilegal son todas las
ganancias obtenidas por actividades económicas que violan las leyes y que
legitiman diferentes formas de comercio, tales como las drogas; economía
no reportada es el total de las actividades económicas que escapan a la declaración fiscal, es decir que no pagan impuestos; economía no registrada es
toda actividad económica no incluida en las estadísticas nacionales; economía
informal son todas las actividades económicas que evitan costos, sin derechos
ni beneficios por los contratos de trabajo, los préstamos y la seguridad social
(Sim et al., 2011, cuadro 1).
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�COMERCIO INFORMAL Y CONTRABANDO EN LA FRONTERA

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Schneider et al. (2010) utilizaron el concepto de economía sombra (shadow economies) para estudiar las economías de 162 países que escapan a las
cargas fiscales, a la contabilidad nacional, a las prerrogativas laborales, etcétera, y aseguran que se compone de actividades legales e ilegales. Por su
fácil manejo, optamos por el concepto de economía informal; para mayor
precisión, el comercio informal, que incluye actividades comerciales lícitas e
ilícitas con una amplia presencia en los países en desarrollo, particularmente
en la frontera México-Estados Unidos. El comercio informal incluye compra-ventas entre empresas formalmente establecidas que no registran sus
ventas, así como actividades ilícitas con productos piratas y robados.
En general, fundamentan el comercio informal tanto los bajos salarios
como los impuestos que no pagan las empresas al fisco (Schneider et al., 2010;
Kaufman y Kaliberda, 1996). Los bajos salarios en los países en desarrollo
conducen a muchos trabajadores a operar en la informalidad, así como los
altos niveles de corrupción de la administración pública, que genera desconfianza sobre el destino de los impuestos pagados al gobierno, dos fenómenos
que han consolidado la economía informal.
Para el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi, 2019a,
2017), la economía informal y sus expresiones particulares como el comercio,
la agricultura de subsistencia, la pequeña industria, así como la autoconstrucción que no declara impuestos ni les paga prestaciones de ley a sus trabajadores, son un fenómeno complejo donde participan tanto empresas informales
como formales. A lo largo de generaciones, las empresas informales se heredan de padres a hijos y hay evidencias de que las autoridades les otorgan
permisos (Navarro, 21 de marzo de 2017) para operar bajo ese régimen.
El comercio informal tiene como característica que vende a precios más
bajos que el comercio formal (Gómez, 2015; Vargas, 2004). ¿De qué otro
modo podría hacerse de clientes para una diversidad de productos, desde
ropa usada, electrónicos, juguetes, música, softwares, etcétera? Este comercio
genera competencia desleal contra comerciantes formales que pagan impuestos y, no obstante operar al margen de las políticas comerciales oficiales y
privadas, ha venido creciendo a lo largo y ancho del país. En la frontera México-Estados Unidos está profundamente consolidado por múltiples razones
que analizaremos en apartados posteriores.

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SALVADOR CORRALES C.

2. LOS PROBLEMAS DE LA MEDICIÓN
Y LOS MÉTODOS INDIRECTOS
En 2010, el inegi detectó, mediante encuestas, a 28.2 millones de personas
trabajando en la informalidad (López, 2013), mientras que la economía informal representó 23.7% del pib nacional en 2014, para luego bajar en 2018 a
22.5% (inegi, 2015, 2019a); mientras que por sector de actividad económica,
el comercio contribuyó con el 24%, la construcción con el 15.8% y el sector
agropecuario con el 12.3%, y el restante se repartió en una diversidad de actividades económicas (inegi, 2019a). En las ciudades fronterizas, con la crisis
sanitaria del Covid-19 y un eventual cambio en el comercio con Estados Unidos al entrar en operaciones el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (t-mec), los productos que se importan bajo el régimen de la franquicia
de 500 dólares diarios tendrán una expectativa incierta y acentuarán la crisis
económica.
Para hacerse de estadísticas del comercio informal y contrastarlas con
el pib, se utilizan métodos indirectos y mediante encuestas como las del inegi,
arriba descritas. Conocer el porcentaje de participación dentro del pib ayuda
a estimar el nivel de daño al fisco, a la competencia formal, así como a identificar los beneficios para un alto porcentaje de la población de bajos ingresos
que vive de esta actividad. Sin ser la medición del comercio informal y el
contrabando uno de los objetivos del presente artículo, en lo que sigue se
presentan dos metodologías para el cálculo.
Para la medición de la economía informal, Schneider et al. (2010) utilizaron un modelo basado en la teoría estadística de variables no observables
que resume múltiples causas y múltiples indicadores y que fue aplicado a las
economías de 162 países; nombraron al modelo multiple indicators-multiple
causes (mimic). Este modelo se compone de dos partes: 1) el modelo de la
ecuación estructural y 2) el modelo de medición. La ecuación del primero es
n=y¨x+ҁ, mientras que la segunda ecuación es y=λn+ꞓ; la primera define las
variables y la segunda los indicadores. Los autores calcularon por grupos de
países en diferentes años. Sirvan los siguientes ejemplos de países ricos y de
América Latina para el año 2006, que identifican sus diferencias (cuadro 1).

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CUADRO 1
Comparativo entre países de su economía informal
respecto al pib (2006)
países ricos

%

países de américa latina

%

Suiza

8.3 Argentina

24.2

Estados Unidos

8.4 México

28.2

Austria

9.3 Colombia

35.8

Luxemburgo

9.4 Guatemala

49.9

Japón

10.3 Bolivia

63.4

Fuente: Elaboración propia a partir de Schneider et al., 2010.

Tal como se observa, mientras más pobre es un país, mayor es su economía informal respecto al pib. Hay varias explicaciones al respecto: 1) mientras
más corrupción se presenta en un país, su población es menos propensa a
registrar sus negocios; 2) si resulta más caro hacer todos los pagos al erario
que pagar multas y sobornos a las autoridades, muchos negocios seguirán
operando en la informalidad; 3) hay un mercado para este tipo de economía
predispuesto a comprar los bienes y servicios; 4) toda una diversidad de trámites resulta tediosa para los micro y pequeños empresarios, que prefieren
no registrarse; 5) otros más, tal como la delincuencia organizada que trafica
con drogas o mercancía robada, etcétera (Sim et al., 2011; Schneider et al.,
2010; Cervantes Niño, Gutiérrez Garza y Palacios, 2008).
La siguiente metodología para calcular la economía informal es conocida como del insumo físico, propuesta por Kaufman y Kaliberda (1996), la
cual “se basa en el supuesto de que existe una relación estable en el tiempo
entre el consumo de electricidad y el producto interno bruto (pib)” (Mungaray
y Rabelo, 2008, p. 13).1 Todo el consumo de electricidad no registrado por
empresas informales aparecerá en el pib una vez realizado el cálculo con datos
reales del consumo con respecto al pib. El método fue muy criticado por Schneider y sus colaboradores, por lo restrictivo de sus variables. A pesar de su
poca objetividad, lo aplicamos por la facilidad para el acceso a la información
de los seis estados fronterizos y utilizamos datos de 2011 y 2017, el rango
promedio de vida de las empresas en México (siete años). La ecuación es la
siguiente:

1 Esta ecuación mide la relación del consumo de electricidad respecto al pib; el diferencial después de
un periodo de tiempo se puede atribuir a cambios en los precios, al incremento del consumo, o bien, a
la economía informal.
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SALVADOR CORRALES C.

ei=(PIB/E0)/(PIB/E1)-1

(1)
informal, pib=Producto interno bruto,
E₀=Electricidad en el año base, E₁=Electricidad en el año dado.
Los resultados se pueden identificar en la última columna del cuadro 2.
ei=Economía

CUADRO 2
Tamaño de la economía informal en la frontera México-Estados Unidos
(millones de pesos a precios de 2018)
2011
Estados fronterizos

pib

2017
e₀

pib

2017
e₁

ei

pib

de ei

Baja California

418,394

13,307

695,759

15,084

31.84

221,530

Sonora

446,699

15,038

712,851

14,813

38.28

272,879

Chihuahua

407,233

15,020

706,773

17,882

31.40

221,927

Coahuila

493,393

14,629

774,610

14,614

36.37

281,726

Nuevo León

1,018,557

24,549

1,559,139

24,582

34.58

539,150

Tamaulipas

429,863

12,665

607,890

12,546

29.95

182,063

Nota: El consumo de energía por estado fue calculado con el precio promedio nacional de kilowatts-hora.
Fuente: Elaboración propia con datos de inegi, 2019b, y Sistema de Información Energética, 2020.

En la penúltima columna del cuadro 2 aparecen las estimaciones de la
economía informal para los seis estados fronterizos. El resultado para Tamaulipas es el más cercano, con datos calculados por Schneider et al. (2010)
en 2006 para México; la entidad con mayor economía informal es Sonora,
según este cálculo, y la menor, Tamaulipas. Si quisiéramos conocer cuál es
el tamaño en pesos y centavos, sólo tenemos que multiplicar ese porcentaje
por el pib de cada estado, lo que se representa en la última columna. En 2011,
la economía informal de Baja California contribuyó con 133,217 millones de
pesos a la formación del pib estatal, y en 2017, con 221,530 millones, después
de aplicar el 31.84% a su pib real. Si calculamos el iva, el isr y otros impuestos
no declarados por razones propias de la informalidad a esta suma cuantiosa
de la economía informal, se obtiene el gran impacto sobre los ingresos fiscales.
En vista de las restricciones del modelo, los datos anteriores pueden
no reflejar la realidad de la economía informal; sin embargo, son una aproximación del tamaño de los efectos al fisco, a las empresas formalmente establecidas que compiten en condiciones de desventaja en precios; identifica
también los beneficios para una población de bajos ingresos que encuentra
en este comercio muchos de sus bienes y servicios necesarios para satisfacer
sus necesidades. Es el estado de Sonora quien registró el mayor porcentaje de
informalidad; el estadístico entra en contradicción con su escasa población
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fronteriza y el tamaño de la economía de la ciudad de Nogales, una de las más
pequeñas en la frontera México-Estados Unidos.
La informalidad del comercio no es sinónimo de contrabando, pero tienen una conexión muy estrecha (Parra, 2013); las prácticas del contrabando
se clasifican en dos: 1) el contrabando bronco, que desafía a las autoridades
aduanales a través de una localización geográfica para cruzar y circular mercancías; y 2) el contrabando técnico, mediante la falsificación de facturas, pedimentos de importación y reglas de origen de los productos (Vargas, 2004;
Ochoa, 2005).
Con el contrabando bronco se introducen todo tipo de armas y cartuchos, mercancías originales y usadas, ropa y electrónicos, así como sustancias
prohibidas que incluyen drogas. A través de veredas que conectan a la línea
fronteriza donde los dispositivos electrónicos de verificación del cruce son
inexistentes o vulnerables a los traficantes, el contrabando bronco toma su
cauce para satisfacer necesidades entre vendedores y consumidores. Estas
prácticas tienen años de realizarse y guardan un símil con la introducción
de drogas a Estados Unidos en sentido inverso; el contrabando de mercancía
posee un monto en valor monetario mayor al tráfico de drogas, según algunos autores (Macedo Romero, Santiago Moreno y Saraiba Martínez, 2013).
El contrabando técnico es más sofisticado porque mediante la modificación de certificados de origen, pedimentos de importación y facturas subvaluadas se introducen mercancías con el aval de las autoridades del comercio
y aduanas. Es tan avanzado el desarrollo tecnológico actual, que se consiguen
estos tres documentos con las mismas características que los originales; así
también productos y mercancías que hacen difícil distinguir entre el original
y el pirata, y facilitan su comercialización en los mercados internacionales.
Con la entrada en operaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (tlcan) a principios de la década de los noventa, se asestó un
duro golpe al contrabando con la reducción de precios entre los países signatarios; sin embargo, el libre comercio también sirvió de plataforma para el
desarrollo de las prácticas comerciales desleales a través de la triangulación
con países que no tienen privilegios arancelarios, tal como sucedió con los
productos chinos a través de Estados Unidos mediante el uso de tecnologías
que falsifican productos y documentos.
En tales circunstancias, el contrabando de productos asiáticos, sobre
todo chinos, a través de Estados Unidos se convirtió en un fenómeno de
grandes magnitudes (Sandoval Hernández, 2014; Gómez, 2015), donde la
piratería ocupa un lugar de suma importancia en el comercio informal de la
economía mexicana. Desde el punto de vista del consumidor de bajos ingresos, este comercio ha venido a satisfacer un conjunto de necesidades que el
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comercio formal hace a un precio más elevado, y los empresarios no dejarían
pasar la oportunidad de abastecerse de insumos para reducir sus costos.
La economía informal posee su estructura de costos, pero es más baja
que la formal, vende a precios más bajos para satisfacer un mercado con bajo
poder adquisitivo. Eventualmente puede obtener mayores ganancias, aun
cuando controla un mercado de consumo con poca capacidad de compra;
seguramente, por cada agente de ventas los ingresos son más bajos, dado el
tamaño pequeño de sus empresas, pero visto en su conjunto, representan un
porcentaje muy elevado respecto al pib; el efecto es mayormente observable al
identificar el empleo total informal del 57% (inegi, 2019a).
En este artículo se analizan los principales impactos del comercio informal sobre el comercio al menudeo legalmente constituido, que han moldeado
las formas de vida de los residentes fronterizos mexicanos con sus actividades
comerciales. Identificaremos las tendencias y el grado de concentración en las
principales ciudades fronterizas, cuya base cuantitativa son los cálculos arriba
presentados e información secundaria. En vista de la inexactitud de la información estadística del comercio informal, todos los datos sueltos relativos al
desempeño de esta actividad son de mucha validez para explicar el desempeño en la economía fronteriza. En el siguiente apartado se resume el comercio
transfronterizo a pequeña escala, también conocido como comercio hormiga.
3. EL COMERCIO HORMIGA: UN MODO DE VIDA
DE LOS RESIDENTES FRONTERIZOS
El comercio al menudeo a lo largo de las ciudades fronterizas reproduce actividades económicas y formas de vida entre una diversidad de estratos y clases
sociales. Unas más que otras y con fundamento en su capacidad económica,
miles de personas cruzan la frontera para hacer sus compras; la predilección
por los centros comerciales de Estados Unidos entre los consumidores mexicanos es incuestionable, y se incrementó con la homologación del iva en 2014
al 16%, que colocó en desventaja al comercio mexicano con un incremento de
los precios finales del 5.5%. Con la reducción al 8% en 2019, mejorará la competitividad del comercio formal mexicano, al expresarse en una reducción
de los precios; a los consumidores fronterizos les permitirá comprar más en
México y a los comerciantes, incrementar sus ventas.
Todo este comercio representa millones de dólares diarios y mucha de
la mercancía entra de contrabando al país, amparada en esa libertad de ingresar sin el pago de aranceles por 500 dólares diarios para cada consumidor con
visa de no inmigrante. El semáforo rojo sólo identifica el 10% de los consumiTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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dores que cruzan la línea para abastecerse de mercancías; el restante 90% que
no se revisa es un porcentaje muy elevado que puede expresarse en evasión
fiscal a través del comercio informal. El tráfico de mercancías no sólo está
tipificado como legal por esa libertad amparada por la autoridad, sino como
ilegal, porque cruza mucha mercancía pirata de origen chino, coreano y de
otras nacionalidades a bajo precio (Sandoval Hernández, 2014; Parra, 2013).
La fuente de suministro de mercancía pirata que se distribuye en los
centros comerciales, tiendas de ropa, electrónicos y pulgas de las grandes ciudades fronterizas y cercanas, como Monterrey, Monclova, Chihuahua capital,
entre otras de los estados fronterizos, se produce por esa libertad de importar
libre de gravamen. Esas facilidades formales del Estado mexicano reproducen
otras tantas facilidades informales como el contrabando, auspiciado por la delincuencia, y en muchos de los casos, asediado por ella (Sandoval Hernández,
2014; Vargas, 2004).
Las ciudades fronterizas viven y reproducen su existencia a través del
comercio al menudeo, más conocido como “comercio hormiga”.2 Las largas
colas para cruzar no hacen mella en los habitantes fronterizos, justificándolas
por la calidad de las mercancías y la oportunidad de disfrutar de las bondades que ofrecen los centros comerciales de las ciudades estadounidenses,
que atraen al cliente mexicano. El concepto de comercio hormiga (Gauthier,
2009) identifica un espíritu del consumidor que todo se lleva en pequeñas
cantidades, sobre todo por esas largas colas para cruzar que, a imagen y semejanza de las hormigas, reproducen los cruces fronterizos.
Diversos estudios de economistas del Banco de la Reserva Federal y de
mexicanos desde los centros de investigación fronterizos han concluido que
las compras al menudeo en Estados Unidos por clientes mexicanos generan
dependencia (Patrick, 2006; Phillips y Coronado, 2005); particularmente
en las ciudades más pequeñas, es más evidente ese fenómeno, tal como en
Nogales, Arizona, y en Laredo, McAllen y Brownsville, Texas. Las grandes
ciudades, como San Diego, Phoenix y El Paso, son menos dependientes por
el diferencial en la capacidad de compra del mexicano y el tamaño de su
población.
Cálculos de Phillips y Coronado (2005) estimaron exportaciones en
1978 por un valor de 1,599.4 millones de dólares por ventas al menudeo a
residentes mexicanos. Para hacer esta estimación, primero calcularon que un
46% de los ingresos totales se destina para compras al menudeo; el porcentaje
2 El comercio al mayoreo tiene como destino final las grandes ciudades del país (Orrenius, Phillips y
Blackburn, 2001), paga impuestos y se rige por la competencia formal que imponen el tipo de cambio,
las capacidades tecnológicas y las necesidades de consumo de ambos países.
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incluye servicios de restaurantes y otras actividades de diversión y esparcimiento.3
El periodo analizado fue de 1978 a 2001. El año 2000 fue el que tuvo mayores exportaciones por ventas al menudeo, con un valor de 3,507.2 millones
de dólares; según estas estimaciones, las ciudades fronterizas texanas en 1978
exportaron 41.3% por ventas al menudeo, porcentaje que se redujo en 2001
a 19.4% (Phillips y Coronado, 2005). La creciente presencia de mexicanos en
otras ciudades de California, Arizona y Nuevo México modificó las tendencias; una explicación de ello puede ser la reducción de los cruces fronterizos
por los atentados del 11 de septiembre de 2001. Estudios empíricos para demostrar el impacto sobre las ventas al menudeo después de los atentados del
11 de septiembre, no encontraron evidencias que confirmen una reducción
de las ventas al menudeo entre los mexicanos que cruzan a las ciudades pares
de Estados Unidos (Patrick, 2006).
En 2012, Coronado y Phillips hicieron seguimiento al comercio transfronterizo y estimaron que se exportaron a México 4.5 billones de dólares en
la compra de comida, ropa, autopartes, electrónicos y otros bienes y servicios
al por menor. Los nuevos cálculos del Banco de la Reserva Federal identifican
fluctuaciones de Laredo y McAllen, Texas, por compras de mexicanos; en ese
año estimaron para Laredo una dependencia de 40 a 45%; para McAllen, de 35
a 40%; mientras que para Brownsville, de 30 a 35% (Coronado y Phillips, 2012).
Los montos de las compras de mexicanos en las ciudades pares americanas han sido investigados por economistas de diferentes instituciones. En
vista de la inexistencia de estadísticas, los cálculos sobre el monto total y sus
tendencias no coinciden; aun así, el consenso es que son de mucha importancia para el comercio transfronterizo y formatean la actividad económica
de las ciudades pares en la frontera de ambas naciones. En 2004, Ghaddar,
Richardson y Brown (2004) calcularon las compras de mexicanos por 7,362
millones de dólares, mientras que el Banco de México, por 3,462 millones
para 2014, muy semejante a los cálculos de Coronado para 2000 (Ruiz Ochoa,
Fuentes y Brugués, 2015, cuadro 5).
La homologación del iva en 2014 desató controversias profundas entre
comerciantes, investigadores y periodistas desde Estados Unidos, sobre los
beneficios debidos a la política fiscal mexicana, que se expresarían en mayores compras y cruces fronterizos. Kenn Morris, ceo de Crossborder Business Associates, afirmó en una entrevista con Kutchera (25 de septiembre de
2009) que de los visitantes mexicanos que cruzan para hacer sus compras, 50
Una vez hecha esta estimación, identificaron que todas las compras que superaron
ese 45% del ingreso fueron ventas a clientes mexicanos.
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a 70% gastan de 110 a 160 dólares por viaje, y estimó que 18 a 20 millones de
mexicanos cruzan la frontera cada mes, lo que representa ventas por 10 mil
millones de dólares al año.
Este comercio hormiga entra al país en pequeñas cantidades y su carácter informal se fundamenta en que no paga impuestos. Por ser la frontera
la región del mayor pago del iva porque los productos importados lo pagan
en el lugar de destino (Vázquez del Rey, 2007), mover su porcentaje en la
estructura de los precios se traduce en pérdidas o ganancias, según sea el caso,
y constituye un factor de competitividad de los comerciantes mexicanos para
evitar la fuga de consumidores hacia Estados Unidos.
La nueva política fiscal para la frontera norte de México no ha impactado en el tamaño del comercio informal porque “hay 23 mil licencias de ambulantaje. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi), Tijuana cerró 2015 con
265 mil 893 trabajadores en condiciones de informalidad laboral, mientras
que en la ciudad se generaron 32 mil 961 empleos informales en ese año y en
2014 fueron 23 mil 950” (Navarro, 21 de marzo de 2017). El autor del artículo
aseguró que Tijuana posee un 40% de comercio informal. Autoridades del comercio y economistas de la ciudad confirman la existencia de 50 asociaciones
de mercados sobre ruedas (Navarro, 21 de marzo de 2017), que pulverizan al
comercio legalmente constituido en la competencia por clientes.
El Diario de Ciudad Juárez anunció el 26 de julio de 2015 la existencia
de 52 mil vendedores en la informalidad (Castañón, 2015). Para publicar tan
importante información, Castañón entrevistó a Ramón Mario López, representante de comercio municipal; el funcionario explicó los resultados de un
censo para evaluar el comercio informal, con el que encontraron que 36% de
los comerciantes informales trabaja en mercados populares y alrededor de 16
mil, en la vía pública; identificaron que más de 55% de la gente que se dedica
al comercio informal es de la tercera edad y un 40% tiene un trabajo formal;
para el 60% restante, la informalidad es su única fuente de empleo.
El presidente de la Cámara de Comercio de Nuevo Laredo hizo público
en 2013 que cerca de 60% del comercio es informal (López, 2013), donde predominan productos piratas. Noticias sobre tráfico de mercancías se pueden
leer a diario, en las que se especifica una diversidad de productos confiscados,
pero sólo son la punta del iceberg. En los hechos, millones de mercancías cruzan a México sin pagar impuestos y para competir con la industria mexicana
de manera desleal. La porosidad de la frontera mexicana con Estados Unidos
para el cruce de mercancías ilegales explica también el cruce de drogas y migrantes hacia Estados Unidos.
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La enorme importancia del comercio internacional formal e informal
en la frontera México-Estados Unidos es incuestionable. Para los habitantes
de otras ciudades del interior del país no es un fenómeno desconocido; se
hacen miles de transacciones al año, cuya suma supera las cifras oficiales que
publica el inegi por concepto de exportaciones e importaciones a través del
comercio formal. En 2012, estos cálculos alcanzaron una suma de 405,770
millones de dólares, que equivalen a 1,111 millones de dólares diarios tan sólo
en el noreste de México (González, 10 de agosto de 2012).
Las tendencias a la baja en los cruces fronterizos como resultado de los
atentados del 11 de septiembre de 2001 no han reducido las compras en las
ciudades pares estadounidenses, como bien se aprecia por los datos arriba
analizados. Los acontecimientos recientes de depreciación del peso frente al
dólar harán cambiar el comportamiento de los consumidores. Antes y después de la crisis financiera de 2007-2009, los consumidores tuvieron que hacer sus mejores cálculos para conseguir una buena canasta en las ciudades
fronterizas. Los coyotes o fayuqueros se encargarían de eso con mercancía pirata de origen chino, porque la desaceleración de su economía los presiona
para vender más barato en el resto del mundo (Ospina, 16 de abril de 2014).
Para los líderes de la cámara de comercio en 2012, el comercio hormiga
se comporta en los siguientes términos: “Comercio hormiga todos los días, y
yo creo que si le echáramos números, esa hormiguita y esa hormiguita […]
creo que si la formáramos…, es una cola enorme […] el comprador mexicano
sí va y compra un poquito más a veces al mayoreo para venir a vender, no
solamente a Reynosa, sino dentro de la república, y con todos los suministros
legales que eso se merece. Hay un sector aquí de comercio que es el de las
importadoras”, que abastecen todo tipo de productos legales e ilegales al mercado fronterizo y nacional (Corrales, trabajo de campo, proyecto Eficiencia
de la infraestructura para el comercio transfronterizo en cuatro puertos de
entrada a Estados Unidos de América: Piedras Negras, Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, 2012).
Mucho de este comercio informal lo realizan pequeñas empresas, pero
hay grandes distribuidores que se benefician utilizándolas como sus distribuidores finales, operando bajo un sistema solar, donde la gran empresa aparece
legalmente bien constituida, que explota el contrabando técnico para introducir y vender mercancías piratas, que les reduce sus compromisos fiscales,
y así se aseguran de un mercado muy competido, coludiéndose con la delincuencia organizada de cuello blanco, que analizaremos en el siguiente apartado.

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4. LAS REDES DE DISTRIBUCIÓN Y CONTRABANDO
El contrabando no es nada nuevo en la historia del comercio internacional;
según Macedo Romero et al. (2013), se remonta a los siglos vi y v antes de
Cristo, y con la conquista española en América Latina, comerciantes franceses, ingleses y holandeses introdujeron sus mercancías, dado el poco control
de las costas y aduanas por la corona española. Después de las delimitaciones
fronterizas con Estados Unidos en 1848, esta práctica se incrementó por la
porosidad de las aduanas. El mayor auge de estas prácticas, según estos autores, fue desde el sexenio de Miguel Alemán Valdés (1946-1952) hasta el
sexenio de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988).
Fue típico que las aduanas se concesionaran con sobornos de 100 mil
dólares a familiares de los políticos de más alto rango (Macedo Romero et
al., 2013). Los administradores de las aduanas recuperaban con toda rapidez la inversión, dada la fuerte penetración de mercancía procedente de Estados Unidos a precios más bajos que los de México. Según estos autores,
esta práctica se redujo en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari mediante
la movilidad de los administradores y por la entrada en operación del tlcan.
Tal como lo registra la historia, se formaron redes de distribución hasta llegar al consumidor final, para garantizar la conexión entre los distintos
agentes comerciales para las entregas a tiempo, la definición de precios, las
ganancias y la seguridad, tanto si es legal como si no lo es. Cuando es legal,
porque se requiere transferir los costos fiscales al consumidor, la calidad del
producto, etcétera; cuando es ilegal, para protegerse de las sanciones que impone el sistema de justicia, y hacer un reparto de las ganancias para no infringir las relaciones comerciales.
El comercio internacional a gran escala es el que mayores dividendos
genera para los contrabandistas que comercializan productos piratas, robados y usados. En este apartado analizamos las redes de contrabando con base
en el comercio a gran escala; serán revisados documentos con información
secundaria para argumentar la dimensión de este fenómeno, que mantiene
trabajando a agentes aduanales, administradores de aduanas, autoridades judiciales y del comercio internacional.
Sandoval Hernández (2014), un especialista del comercio informal entre Texas y el noreste de México, resume la historia de comerciantes chinos
y coreanos instalados a lo largo de la frontera de Texas para introducir todo
tipo de mercancías hacia México. Antes de que se instalaran, predominaban
productos americanos traídos por judíos desde Nueva York, tales como:

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adornos de hogar, telas finas, ropa nueva, joyas, perfumes y porcelanas. Principalmente los adornos —candiles, lámparas, espejos, platos,
figuras de cerámica, vidrio y porcelana, algunas con incrustaciones
de metal— eran fabricados en Alemania, Italia, Francia, Austria y
Checoslovaquia. Así que los comerciantes judíos viajaban constantemente a Nueva York para comprar mercancía proveniente de Europa, o bien, los importadores de Nueva York llegaban a Laredo para
venderla, lo mismo pasaba con los perfumes y las telas (pp. 62-63).

Desde principios del siglo xix, el comercio transfronterizo se había configurado con productos de la confección y adornos para el hogar. Una vez
que la industria electrónica alcanza su apogeo en la década de los ochenta del
siglo xx, estos nuevos artículos pasan a ocupar un lugar de suma importancia,
junto con la venta de partes para automóviles. El cambio de contenido en los
productos vino acompañado por nuevos distribuidores, cuya localización y
contactos estratégicos por todo el mundo les garantizaron el abasto oportuno
y a precios accesibles para la capacidad de compra de sus clientes. Los comerciantes chinos y coreanos empezaron a ofrecer electrónicos a los clientes
mexicanos y los judíos emigraron a los negocios de bienes y raíces (Sandoval
Hernández, 2014).
El origen asiático de los proveedores ayudó a consolidar redes de abastecimiento en Japón, Corea y más recientemente en China, que se ha convertido en la industria mundial por excelencia. Las importaciones de productos
chinos alcanzaron mucha fuerza en la frontera México-Estados Unidos, a tal
grado que el Made in China predomina en todo tipo de mercancías originales
y piratas que se venden en los centros comerciales de Estados Unidos. Las
subastas de “a dólar lo que escoja” llaman mucho la atención entre los clientes
mexicanos con visa de no inmigrante, sobre todo entre los coyotes, fayuqueros
y otros traficantes que cruzan la frontera para abastecerse.
Protegidos por el contrabando técnico y la colusión con agentes de la
Administración General de Aduanas, muchos productos ingresan a México
sin pagar impuestos por la vía de la triangulación.
Actualmente, las mercancías de contrabando entran por la puerta
grande; pasan aduanas en grandes contenedores y sobre ellas está
la mirada de los agentes aduanales; sin embargo, se trata de embarques ilegales facturados en un país distinto al lugar real de su
origen, triangulado con el fin de evadir impuestos, dijo José Guzmán Montalvo, titular de la Administración General de Aduanas
(Pérez, 2005).
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Es el llamado “contrabando técnico”, una práctica en que han incurrido tiendas departamentales de prestigio que operan a lo largo y ancho del
territorio mexicano. El común de estas grandes tiendas es la falsificación de
la mercancía; el consumidor cree comprar productos originales, pero son piratas y en muchos casos con la calidad semejante a los originales. El beneficio
para las grandes tiendas es doble, porque venden a precios de mercado con
costos de comercialización más bajos, y si bien pagan los impuestos (iva) que
obtienen entre los consumidores al fisco, su monto no corresponde al precio
real, por las distorsiones en los precios al adquirirlos del contrabando. Estas
prácticas de comercialización a su vez “fomentan prácticas desleales frente a
productores mexicanos y que impactan en el mercado nacional, lo que provoca
la quiebra de empresas mexicanas y la consecuente pérdida de empleos” (Pérez,
2005).
El contrabando por subvaluación al declarar en la aduana un valor menor al pagado, que implica facturas falsificadas, ha llegado a proporciones
inaceptables, según las autoridades del Sistema de Administración Tributaria
(sat); para contrarrestar estas prácticas, “de noviembre de 2006 a septiembre
de 2011, el sat ha realizado más de 17,000 análisis de valor, emitiendo 1,000
órdenes de embargo por subvaluación. Por este mismo ilícito, de enero a
octubre de este año ha asegurado más de 550 toneladas de textiles, más de 47
toneladas de juguetes, y más de 330 toneladas de acero, entre otros productos” (Mayoral, 6 de diciembre de 2011).
En el contrabando de mercancías ilegales al mercado nacional participan redes de vendedores coludidos con la delincuencia organizada, funcionarios de la administración de aduanas y del comercio internacional. “Se trata de
una red muy bien articulada que opera en México, Estados Unidos, China y
Corea, dedicada a contrabandear productos textiles fabricados en esos países
asiáticos y que son introducidos a México de manera ilegal vía Estados Unidos, en donde se elaboran facturas y certificados de origen falsos para eludir
el pago de los impuestos correspondientes” (Badillo, 26 de agosto de 2012).
Fabiola Velázquez publicó en febrero de 2015 que el sat mantiene la
lucha contra la red de contrabando textil en México, en colaboración con la
entonces Procuraduría General de la República (pgr); sus resultados fueron
la desintegración de una de las redes más grandes de México dedicada al contrabando de textiles, conformada por alrededor de 31 importadores y 113
empresas virtuales, cuya presencia en esa actividad delictiva tiene cerca de 20
años (Velázquez, 2015).
Las condiciones económicas de un alto porcentaje de la población cuyo
salario no le alcanza para adquirir la canasta básica de alimentos, reproducen
este mercado para una población con bajo poder adquisitivo; un fenómeno
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reproduce al otro: la alta concentración de la economía mexicana fortalece
al comercio informal. Las importaciones de ropa usada y textiles, valoradas
en millones de pesos, son un típico ejemplo, con evasiones al fisco y daño a
la industria textil mexicana. La complicidad de las autoridades de aduanas,
comercio interno y otras que regulan el comercio internacional ha sido decisiva para la permanencia de este comercio ilegal; la corrupción permea estas
formas de operar del comercio internacional (Ochoa, 2005; Sandoval, 2012).
Según el Programa para la Competitividad de la Cadena Fibras-Textil-Vestido, el 58% del mercado nacional de prendas de
vestir es abastecido por canales ilegales (contrabando, robos y productos confeccionados en México sin el pago de impuestos). La
producción nacional suministra el 20%. El mercado total minorista
de venta de ropa en México se estima en aproximadamente de 15
a 17 mil millones de dólares, sin embargo, más de la mitad de estas ventas se asume que ocurren a través de canales no autorizados
(Ochoa, 2005).

Datos precisos sobre el impacto del contrabando se pueden observar en
una diversidad de productos confiscados: “Durante los primeros cinco meses
del 2008 las autoridades aduaneras en México incautaron unas 94 toneladas
de calzado, 296 toneladas de ropa usada, 150 toneladas de perfumes, 65 toneladas de discos compactos, 34 toneladas de medicamentos y otro tipo de
mercancía por 28,807 piezas” (El Diario de Coahuila, 7 de julio de 2008).
La Cámara de Diputados desarrolla investigación específica para evaluar la corrupción en aduanas: a mediados de la década pasada se presentaron
ante instancias judiciales expedientes que involucraron a 290 personas, de las
cuales 96 fueron agentes aduanales, 51 representantes aduanales, 14 verificadores, 102 accionistas y otras personas relacionadas con el tráfico ilegal de
textiles (Ochoa, 2005).
A lo largo de los años se ha luchado contra este comercio ilegal; en la
rama textil, el sat calculó pérdidas por 19 mil millones de pesos al año; en
la del calzado, por 6 mil millones; en software, por aproximadamente 1,250
millones, y en juguetería, por 450 millones de pesos (Rivera, 2014). Estos
hechos confirman la importancia del contrabando para el desempeño del comercio informal, cuyo daño a la industria nacional y a la recaudación fiscal se
mantiene como un fenómeno estructural.
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) calculó el valor
total de las pérdidas para la economía mexicana en 43 mil millones de pesos al
año por delitos de contrabando y piratería, estadística que colocó a México en
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el cuarto lugar mundial en esta actividad ilegal (Hernández, 2019). Personal
de aduanas sigue trabajando para la delincuencia organizada, en contrasentido con la política anticorrupción de la actual administración federal. Este
comportamiento lo comprueban las estadísticas fiscales de la Secretaría de
Hacienda, al hacer públicas pérdidas por 3,031 millones de pesos en 2019
(Cano, 17 de febrero de 2020).
Como resultado de esta actividad depredadora, las autoridades fiscales
siguen haciendo su trabajo de identificar el contrabando, embargar las mercancías que no cumplan con los requisitos fiscales y sancionar a importadores
que infrinjan la ley. Cano (17 de febrero de 2020) confirmó que en 2019 las
mercancías embargadas fueron mucho mayores a las de 2018, tendencia no
coherente con la reducción del iva al 8% para las ciudades fronterizas mexicanas (que se expresará en menores precios y mejorará la competitividad del comercio formalmente establecido), mucho menos con la política anticorrupción, que representa el eje de la administración pública federal 2018-2024.
CONCLUSIONES
El comercio a cualquier escala hace posible obtener ganancias para las empresas; el comercio al menudeo, además de traducir las ganancias a pesos y centavos, también satisface necesidades básicas de los consumidores. En países
con bajo nivel de desarrollo, donde un alto porcentaje de la población recibe
ingresos que le impiden obtener la canasta básica para satisfacer las necesidades alimenticias, se propicia la búsqueda de alternativas para conseguirla a
través de todo tipo de mercados y procesos de distribución.
Como resultado, el comercio informal ha configurado toda una gama
de estructuras de distribución, con ventas a precios más accesibles para los
consumidores, amparado en el libre mercado, cuyo soporte ideológico es el
neoliberalismo. El dejar hacer y dejar pasar por encima de las leyes de la competencia, consolidó el contrabando con la venta de productos piratas, usados
y robados; se creyó que la liberalización económica habría de eliminar estas
prácticas; por el contrario, las incrementó mediante la triangulación, razón
por la cual los comercios chino y coreano se consolidaron a través de Estados
Unidos.
El comercio al menudeo entre los residentes fronterizos se nutre de estas prácticas comerciales; el comercio al mayoreo, amparado en las prácticas
de corrupción y en la capacidad tecnológica para piratear mercancías, falsificar facturas y pedimentos de importación, hace más competitivas a grandes
tiendas departamentales que incurren en este comercio, con daños al fisco
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y a las empresas legalmente establecidas. En los hechos, el comercio informal coloca en desventaja a comerciantes formales y seguirá satisfaciendo las
múltiples necesidades de un alto porcentaje de la población fronteriza, perpetuando un estilo de vida al margen de la legalidad.
En el conjunto de la economía mexicana, el comercio informal y el contrabando seguirán lacerando a la economía de las empresas legalmente constituidas. Dados los altos niveles de corrupción con que operan las autoridades
aduanales, de hacienda y otras instancias de gobierno, esas prácticas comerciales seguirán su curso, y con él, las redes de comercialización de productos
piratas, robados e ilegales, como las armas y explosivos. Frente a mayores
regulaciones y revisiones al comercio con lo más avanzado de la tecnología al
entrar en operación el t-mec, los contrabandistas y comerciantes informales
sabrán acomodarse para mantener sus negocios a lo largo de la frontera entre
México y Estados Unidos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Badillo, M. (26 de agosto de 2012). Red de contrabando de textiles. El Diario de Coahuila.
Editoriales. Recuperado de: https://www.eldiariodecoahuila.com.mx/editoriales/2012/8/27/identifican-red-de-contrabando-de-textiles-involucran-empresas-de-comunidad-judia--mercancia-de-china-corea-entra-por-eu-312820.html
Cano, J. (17 de febrero de 2020). Duplica contrabando daños fiscales. Reforma. Recuperado
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JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES

El Uso Electoral de la Comunicación
Gubernamental en México
The Partisan Usage of Government Communications
in Mexico
JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ* | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES**

► RESUMEN
El presente trabajo analiza en qué medida el gasto en comunicación social incidió en los resultados de las elecciones municipales que tuvieron
lugar entre los años 2004 y 2012. La hipótesis es que, conforme aumenta
el gasto en comunicación social, aumenta la probabilidad de que el partido en el gobierno gane la elección subsiguiente. Mediante un modelo
probabilístico Logit, se encuentra evidencia a favor de que incrementar
el gasto en comunicación social aumenta las probabilidades de ganar del
partido incumbente. El efecto no podría considerarse definitivo, puesto
que requiere incrementos sustanciales en el gasto en comunicación del
gobierno, además de que tal relación desaparece tras las reformas constitucionales y electorales de 2007-2008.
Palabras clave: Comunicación social | Publicidad gubernamental |
Elecciones | Mercadotecnia política.

► ABSTRACT
The present paper analyzes to what extent government spending on advertising or mass media communications affected the results of the municipal elections that took place between 2004 and 2012. The hypothesis
is that, as spending on government advertising increases, the probability that the party in the government wins the subsequent election rises as
well. Using a probabilistic Logit model, evidence is found in favor that
increasing spending on communication increases the probability of an
incumbent win. Nevertheless, the effect could not be considered definitive, as the increase in communications spending had to be substantial,
and such relationship disappears after the constitutional and electoral
reforms of 2007-2008.
* Doctorando en Políticas Públicas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey,
Escuela de Gobierno y Transformación Pública. Correo electrónico: jlmastretta@gmail.com
** Doctoranda en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla. Correo electrónico:
catypbulnes@gmail.com
Recibido: 15 de julio de 2020 | Aceptado: 10 de enero de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 38-60

�EL USO ELECTORAL DE LA COMUNICACIÓN GUBERNAMENTAL

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Keywords: Social communication | Government advertising | Elections |
Political marketing.

INTRODUCCIÓN
El objetivo de este artículo es proveer evidencia empírica sobre el efecto
del gasto en comunicación social y publicidad de los gobiernos municipales
mexicanos sobre los resultados electorales, favoreciendo a los partidos en el
poder. El análisis considera el periodo en donde se realizaron las reformas
constitucionales y electorales de 2007-2008. El gasto en comunicación social
y publicidad comprende los gastos en difusión por radio, televisión y otros
medios de mensajes sobre programas y actividades gubernamentales. Para
lograr este objetivo se analizan 341 elecciones municipales ordinarias realizadas en el periodo de 2004 a 2012.
La lógica detrás de las reformas es que la publicidad gubernamental representaría una manera en la que los partidos en el poder inciden ilegítimamente en los procesos electorales. Por ello, la importancia de analizar si los
esfuerzos de comunicación de los gobiernos tuvieron efectos sobre las preferencias electorales; se indagará si antes de las reformas de 2007-2008, origen
jurídico de la llamada “Ley Chayote”, existía una relación entre el gasto en
comunicación de los gobiernos municipales mexicanos y los resultados de las
elecciones respectivas subsiguientes.
La metodología utilizada es la técnica de modelos probabilísticos no lineales, en particular el modelo de regresión Logit. Los resultados indican que
un mayor gasto en comunicación social y publicidad aumenta la probabilidad
de que el partido en el poder gane la elección subsecuente, aunque el efecto
es estadísticamente significativo sólo en algunos de los modelos estimados.
El gasto en comunicación está expresado en términos relativos al gasto total
municipal; en promedio, está entre 1.39% y 1.54%, con alta heterogeneidad.
Los resultados indican que las reformas de 2007-2008 pudieron haber contribuido a que la relación entre el gasto en comunicación y el resultado de
la elección se debilitara. Finalmente, se encontró que mientras mayor sea el
índice de mortalidad infantil, la probabilidad de que el partido en el gobierno
gane la elección subsiguiente se reduce.
La contribución de este artículo es la de proveer evidencia empírica del
efecto de las reformas constitucionales y la política de comunicación social
sobre la probabilidad de ganar las elecciones. Esto ha sido un tema poco estudiado desde el punto de vista econométrico, y además, es un análisis que
considera un periodo amplio, por lo que las conclusiones presentadas en este
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JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES

artículo contribuyen en la discusión de la política y las reformas realizadas en
materia electoral.
El artículo está organizado de la siguiente forma: en la sección 1 se realiza una revisión de la literatura existente sobre el efecto del gasto en comunicación social; en la sección 2 se realiza un resumen de las reformas realizadas
durante los últimos años; en la sección 3 se explican algunas decisiones relevantes para la observación del fenómeno; en la sección 4 se realiza el análisis
descriptivo de los datos; en la sección 5 se explica la metodología econométrica; en la sección 6 se presentan los resultados de las estimaciones, y al final
se ofrecen las conclusiones del artículo. Asimismo, se presenta un anexo con
los vínculos a la información revisada en este artículo.
1. REVISIÓN DE LITERATURA
Los gobiernos han realizado acciones y estrategias de comunicación para incidir en la aceptación de las personas, o bien, para influir en el establecimiento de la agenda. La relación de los medios de comunicación con los procesos
electorales parte de la noción de una sociedad de masa, en la que el individuo
es miembro de una audiencia consumidora de medios de comunicación. Los
principales promotores de esta teoría han sido Robert E. Park, Howard Becker, George Herbert Mead y Harry S. Sullivan, conocidos como los expositores de esta corriente de la Escuela de Chicago (Valbuena de la Fuente, 1997).
Las escuelas de comunicación de masas se concentran en el proceso comunicativo, partiendo del modelo aristotélico de emisor-mensaje-canal-receptor, considerando con qué fines el emisor transmite información a sus receptores, y siguiendo el paradigma propuesto por Shannon y Weaver (1964),
quienes postularon que el nivel último de análisis de la comunicación de masas debía considerar la influencia y la efectividad de la comunicación.
Para Lasswell (1974), todo acto comunicativo tiene por objetivo generar
un efecto en los receptores. Si bien esta comunicación debe cumplir ciertos
requisitos de inteligibilidad y eficiencia, en general el contenido del mensaje
y los efectos producidos en los receptores son, en conjunto, resultado directo
de las intenciones del emisor y, por lo tanto, una manifestación observable.
Según Castro y Moreno (2006), esta idea fue redondeada por Paul Lazarsfeld (1948), quien aportó el uso de encuestas para la medición objetiva
de dicha persuasión, encontrando que los esfuerzos de comunicación tienen diferentes niveles de efectividad, dependiendo no sólo de la fuerza con
la que los impulsa el emisor, sino de la receptividad o disposición de los
receptores.
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Praino, Stockemer y Moscardelli (2013), Milligan y Rekkas (2008), y
Hogan (2013) han demostrado que el gasto en comunicación de las campañas
políticas está positivamente correlacionado con la participación en los comicios de los electores afines a la propuesta política, y con el incremento en
la posibilidad de ganar las elecciones. Milligan y Rekkas (2008) encontraron
que los candidatos a reelegirse en Estados Unidos tienden a gastar más dinero
en sus campañas políticas para compensar sus posibles deficiencias en el desempeño del cargo, lo que fortalece la noción de Bartels (1996) de que los electores
premian o castigan en las urnas el éxito o el fracaso de sus gobiernos.
Iyengar y Kinder (1987) encontraron evidencia empírica de que el establecimiento de la agenda pública, denominada agenda setting, incide directamente en el desarrollo de los procesos electorales; así también aportaron evidencia sobre el poder político que ostenta el gobernante en el establecimiento
de la agenda en los medios, lo que llevaría a cambios en la opinión pública,
que a su vez inciden en el establecimiento de políticas públicas y prioridades
de gobierno. Estos efectos de la agenda están modulados en cada individuo
por características como su nivel de involucramiento en la política, su exposición a los medios, su confianza en los mismos y sus preferencias previas
(Miller y Krosnick, 2000).
Si bien Iyengar y Kinder (1987) y Miller y Krosnick (2000) encontraron
una conexión en la forma en la que la opinión pública incide en las prioridades del gobierno, pocos mencionan cómo el propio gobierno puede incidir
en la opinión pública a través de sus esfuerzos de comunicación. Di Tella y
Franceschelli (2011) desarrollaron un modelo para clasificar la intensidad de
la cobertura noticiosa de los escándalos de corrupción del gobierno argentino, encontrando que en el periodo de 1998 a 2007, la publicidad pagada
por el gobierno incidió en que los medios impresos establecieran una agenda
noticiosa más favorable para los gobernantes.
En Estados Unidos, Jacobson (1978) encontró que el gasto es más efectivo para el candidato desafiante que para el candidato en el poder. Rivera
Aburto (2012) explica el hecho señalando que el gobernante que busca la reelección no requiere invertir grandes cantidades de dinero en campañas, pues
puede alcanzar el éxito electoral a través de otras variables, como el aumentar
el conocimiento público de su figura, lo que supone un mayor incentivo al
desafiante para incrementar el gasto en campaña. Por otra parte, Green y
Krasno (1988) observan que, aunque el gasto en campaña para el candidato
en el poder pudiera ser inefectivo, aumentar el gasto electoral desincentivaría
a los competidores en su búsqueda por algún puesto de elección popular. Rivera Aburto (2012) comenta que, para el caso chileno, el gasto de los incumbentes (partido o persona en el poder que compite para un nuevo periodo)
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es más efectivo, pero está sujeto a rendimientos marginales decrecientes al
superarse la barrera del 40% de incremento.
Para México, los estudios al respecto son limitados. Gil-García y Sandoval Almazán (2004) mencionaron que, antes de la reforma de 1997 a la Constitución, poca atención se ponía en la legislación a los gastos electorales, los
topes de campaña y el financiamiento público a los partidos políticos, debido
a la permanencia de un régimen de partido único y un esquema de elecciones
no competitivo. No fue sino hasta la crisis política de 1994 y la instalación del
primer Congreso de la Unión auténticamente pluripartidista que estos temas
fueron abordados con la creación del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe).
Gil-García y Sandoval Almazán (2004) encontraron una baja influencia
del gasto en campaña con la votación total emitida en las elecciones federales
de 1997. De los diferentes gastos de campaña registrados, encontraron que el
gasto en radio y televisión era efectivo, aunque podría no ser estadísticamente significativo en todas las modelaciones, y concluyen que no se puede considerar que grandes inversiones en campañas electorales ayuden a combatir
el abstencionismo, ni a aumentar la participación ciudadana. Por otra parte,
Noriega Montes (2017), analizando las elecciones de diputados federales de
2009, 2012 y 2015, encontró que el gasto en campaña tuvo efecto en distritos
reñidos y que no estaba condicionado al porcentaje de casillas, observando
también un efecto diferenciado entre partidos.
Por su parte, Freidenberg y González Tule (2009) analizaron las elecciones presidenciales de 2006, cuyo resultado fue especialmente estrecho, al
registrarse una diferencia de apenas 0.58% de los votos computados entre el
primero y el segundo lugar. Los autores mencionan como factor importante
en el desarrollo de dicha elección lo que denominan como “la otra campaña”,
consistente en la campaña de comunicación gubernamental dirigida desde la
Presidencia de la República para incidir en la opinión pública; sin embargo,
el estudio no determina en qué medida este esfuerzo de comunicación gubernamental pudo incidir en los resultados.
2. REFORMAS SOBRE EL USO DE MEDIOS MASIVOS
Los citados Gil-García y Sandoval Almazán (2004) enfatizan la preocupación
ya existente en las reformas políticas de 1997 por el excesivo gasto de campaña, las posibles condiciones de inequidad y las barreras de acceso al juego
democrático que esta situación pudiera representar.
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Tales preocupaciones se incrementaron con las dos reformas políticas
que en el siglo xxi ha tenido México, la primera entre 2007 y 2008, y la segunda en 2014. El país inició el siglo con el triunfo en las elecciones presidenciales del año 2000 del derechista Vicente Fox y de su partido, Acción Nacional
(pan), luego de 70 años de régimen de un solo partido, el Partido Revolucionario Institucional (pri). Al término del mandato de Fox, en 2006, una nueva
confrontación tuvo lugar, debido a que el triunfo del candidato ganador fue
por un estrecho margen, lo que desató una crisis poselectoral y señalamientos por la intervención del gobierno y de cúpulas empresariales, que usaron
la publicidad abierta como una forma de detener el avance del candidato de
izquierda Andrés Manuel López Obrador (Loyola Díaz, 2007).
El propio Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (tepjf),
institución encargada de dar el fallo final sobre la legalidad de los procesos
electorales y entregar a los candidatos ganadores su constancia de mayoría,
señaló que la principal de las irregularidades encontradas fue la indebida injerencia del presidente Vicente Fox en el proceso electoral mediante “comentarios indirectos o metafóricos que incidían sobre las posiciones políticas que
competían en la elección e incluso menciones expresas relacionadas con el
proceso; injerencia que constituye la mayor irregularidad detectada durante el desarrollo del proceso”, según la exposición en el pleno de la entonces
magistrada Alfonsina Bertha Navarro (Aranda y Urrutia, 6 de septiembre de
2006).
El tepjf (8 de septiembre de 2006) declaró que tales manifestaciones del
presidente Fox eran insuficientes para ser consideradas decisivas en las campañas políticas o en el sufragio de los ciudadanos. Por estas declaraciones, el
tepjf fue objeto de críticas. Como consecuencia de esta discutida resolución,
surgieron dos posturas académicas: la de especialistas en estadística electoral, como Borrego (2006), quien llamaba a dotar a los órganos electorales de
mejores instrumentos de valoración de la opinión pública, que permitieran
estudiar mejor los efectos de las injerencias de terceros en el comportamiento
de los electores; y la de politólogos y juristas, especialmente los más decepcionados por el resultado final de la elección, que pedían la prohibición de propaganda pagada por actores indirectos (gobernantes, empresarios o cualquier
otro denominado “poder fáctico”). Por ejemplo, Cárdenas García (2007) enlistaba como primeras reformas al sistema político limitar los comerciales
con fines político-electorales, eliminar las campañas negativas o basadas en
ataques a los contrincantes y prohibir la contratación de tiempos comerciales. Atendiendo a estas demandas, el Poder Legislativo reformó en 2007 el
artículo 134 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (13
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de noviembre de 2007), añadiendo al texto original un párrafo en el que por
primera ocasión se habla de la propaganda gubernamental, indicando que
ésta no deberá incluir nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen
promoción personalizada de cualquier servidor público.
Ante esta sentencia, el entonces presidente de la República, Vicente
Fox, mencionaba que las manifestaciones informativas a la ciudadanía sobre
la administración del país eran una función importante del Ejecutivo, natural y compatible con las demás responsabilidades constitucionales, como la
de buscar el crecimiento de la economía, en términos de los artículos 25 y
26 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (tepjf, 8 de
septiembre de 2006).
Al año siguiente, como parte del mismo paquete de reformas que se
realizaron a raíz de la crisis política de 2006, los legisladores añadirían un
párrafo al texto original del artículo 228 del Cofipe, en donde se mencionaba
por primera vez que los informes de labores no serían considerados como
propaganda, si se limitasen una vez al año en medios con cobertura regional,
y que no debían utilizarse con fines electorales, ni realizarse dentro del periodo de campaña electoral (Cofipe, 14 de enero de 2008).
Esta restricción parece derivarse directamente de la noción de que la
opinión que tienen los electores acerca del desempeño de su gobierno es un
factor crucial al sopesar su intención de voto, llevando a autores como Bartels (2008) a describir los procesos electorales como referendos acerca de las
políticas del gobierno en turno.
Con esto se completó un marco jurídico vigente hasta 2014, que si bien
fue considerado un modelo nuevo de comunicación gubernamental, no estuvo ajeno a las críticas, debido a la ausencia de una ley reglamentaria, más
comprensiva que un artículo en el Código Electoral y, por ende, menos sujeta a interpretaciones individuales (Gilas, en Sánchez Muñoz, 2013); hasta la
llegada de la Ley General de Comunicación Social, que entró en vigor el 1 de
enero de 2019, forzada por una sentencia de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación que obligó al Poder Legislativo a subsanar esa carencia.
El objeto de esta nueva ley, declarado en su artículo primero, es el de:
Establecer las normas a que deberán sujetarse los Entes Públicos
a fin de garantizar que el gasto en Comunicación Social cumpla
con los criterios de eficiencia, eficacia, economía, transparencia y
honradez, y respete los topes presupuestales, límites y condiciones
de ejercicio que establezcan los presupuestos de egresos respectivos
(Ley General de Comunicación Social, 11 de mayo de 2018).

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Con esta ley quedaron reglamentadas las reformas al artículo 134 de la
Constitución Política mexicana realizadas en 2007, en materia de comunicación y publicidad gubernamental. Sin embargo, la Ley General de Comunicación Social (11 de mayo de 2018) fue cuestionada por permitir el uso de
recursos públicos para la compra de espacios publicitarios en los medios de
comunicación masiva, al grado que recibió el sobrenombre de “Ley Chayote”, en alusión a la expresión coloquial mexicana con la que se conoce a los
sobornos que los gobiernos supuestamente entregan a los medios de comunicación.
La lógica detrás de esta crítica es que la publicidad gubernamental representaría una forma en la que los partidos en el poder inciden ilegítimamente
en los procesos electorales, tal y como habría sucedido en 2006, asumiendo
que tal relación hipotética prevaleció a pesar de las reformas a las reformas
constitucionales y electorales de 2007-2008.
3. MARCO DE OBSERVACIÓN
En este artículo se analiza empíricamente si los esfuerzos de comunicación de
los gobiernos tuvieron efectos sobre las preferencias electorales; se indagará
si antes de las reformas de 2007-2008 existía una relación entre el gasto en
comunicación de los gobiernos municipales mexicanos y los resultados de
las elecciones respectivas subsiguientes. La pregunta de investigación es: ¿El
gasto en comunicación de los gobiernos municipales mexicanos influyó en la
probabilidad de que los partidos políticos en el poder ganaran las elecciones
subsiguientes?
Para analizar el gasto en comunicación de los gobiernos se utilizarán
los registros administrativos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía
(inegi, 2016)1, que desde 1984 encuesta anualmente a los gobiernos municipales sobre sus ingresos y gastos desglosados en partidas generales. Este reporte
incluye, bajo la categoría de Servicios generales, los gastos erogados por cada
municipalidad en materia de comunicación social y publicidad, que comprenden los gastos en difusión por radio, televisión y otros medios de mensajes
sobre programas y actividades gubernamentales; difusión por radio, televisión y otros medios de mensajes comerciales para promover la venta de bienes o servicios; servicios de creatividad, preproducción y producción de publicidad; servicios de revelado de fotografías; servicios de la industria fílmica,
del sonido y del video; servicios de creación y difusión de contenido a través
1 Recabado mediante el formato EE-5-1, Cuestionario Anual de Finanzas Públicas Municipales.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�46

JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES

de internet y otros servicios de información. Los datos están en proporción
al total del gasto erogado por el gobierno municipal respectivo, esto con el fin
de controlar por la capacidad institucional del municipio, desestimar disminuciones o aumentos en la capacidad de gasto de los gobiernos y estandarizar
la serie ponderando con la inflación.
Considerando que la gran mayoría de los gobiernos municipales mexicanos tenían hasta 2014 ciclos de tres años sin posibilidad de reelección, se
analizarán tres trienios consecutivos, centrándolos en 2008, año en que entra
en efecto la reforma electoral,2 de tal forma que se considerarán los gastos reportados entre 2004 y 2012, esperando observar un cambio en el comportamiento de gasto de los gobiernos municipales en la segunda mitad de la serie.
La característica observable de un posible uso electoral de la comunicación gubernamental es que el gasto en comunicación de los gobiernos
puede aumentar las probabilidades de ganar para el gobernante o de obtener
la reelección para el partido político del gobernante en turno (Baek, 2009).
En México no se permite la reelección de presidente ni de gobernadores, y
sólo después de 2014 se permitió la reelección en gobiernos municipales,
por lo que para el periodo que nos interesa el sujeto beneficiario de la comunicación gubernamental ilegítima tendría que ser el partido gobernante,
no el candidato.
4. ANÁLISIS DESCRIPTIVO DE DATOS
La gráfica 1 muestra el comportamiento del promedio de gasto en comunicación de los gobiernos municipales, en donde se desglosa por las poblaciones
con menos de 100 mil habitantes, con más de 100 mil habitantes, y el promedio de todos los municipios; resulta evidente que el promedio de gasto era al
menos tres veces el de los municipios con localidades pequeñas.
Se observa una notoria caída, a partir de 2011, en el promedio de gasto
en los municipios con más de 100 mil habitantes, lo que implica un desfase de
tres años después de las reformas federales que se han comentado.
Más de la mitad de los gobiernos municipales de este grupo celebra elecciones en el mismo año que una elección federal, lo que implica que la primera elección tras las reformas estaba programada para 2009; sin embargo,
sus legislaturas estaban impedidas para legislar en temas electorales en el año
2 Si bien la reforma constitucional del año anterior era obligatoria, no establecía procedimientos de aplicación ni sanciones, mientras que el código electoral sí establece lineamientos específicos de conducta y
mecanismos de sanción.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�47

EL USO ELECTORAL DE LA COMUNICACIÓN GUBERNAMENTAL

previo a la elección, por lo que los efectos de las reformas para este grupo
tuvieron que haberse percibido hasta 2012.
En otros casos, el problema consistió en que la reforma al Cofipe incluía la instrucción de que las entidades federativas ajustaran sus periodos
de gobierno para que las elecciones locales finalmente concurrieran con las
elecciones federales, lo que provocó no pocos desencuentros políticos en los
respectivos poderes legislativos. Así, a la hora de homologar las leyes electorales estatales con las nuevas disposiciones federales, se registraron casos
como el de Nuevo León, que aprobó sus cambios el 31 de julio de 2008, a unas
horas de que empezara su año electoral, gracias a que ya realizaba elecciones
concurrentes con las federales, y casos como los de Chiapas y Oaxaca, cuyas
modificaciones a las leyes locales fueron programadas para entrar en vigor
hasta 2012 (López Lara y Reyes Ramos, 2008).
GRÁFICA 1
Promedio de gasto en comunicación de los municipios, 2004-2012

Gasto en comunicación

0

.005

.01

.015

.02

Porcentaje del total de gasto

2004

2006

2008

tiempo

Todos
100 mil o menos

2010

2012

2014

100 mil o mas

Fuente: Cálculos propios obtenidos de Registros administrativos, base de datos recuperada entre el 1 y el
20 de octubre de 2016 (inegi, 2016).

Las reformas constitucional y electoral —que restringían los modos y
tiempos en los que se puede usar la comunicación gubernamental— tuvieron
como resultado una disminución en el gasto en este rubro por parte de los
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�48

JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES

municipios, lo que refuerza la sospecha de que podían haberse estado utilizando para incidir en los resultados electorales.
Con el fin de robustecer el modelo y desagregar otros factores que pueden ser relevantes, el cuadro 1 muestra las definiciones y estadísticos descriptivos de variables que miden el desarrollo municipal y que son variables
de control para el análisis. Se observa que el gasto en comunicación social
—realizado en el año de la elección— es en promedio 1.39%, y es similar al
gasto ejercido el año anterior a la elección, 1.54%; sin embargo, el segundo
tiene menor variabilidad, pues tiene un valor máximo de 6.38%, notablemente inferior al 42.32% del gasto realizado en el año de la elección. Esto indica
que algunos municipios pudieron haber reasignado el gasto social de un año
antes al año de la elección. El índice de desarrollo humano (idh) evidencia un
rango entre 0.7517 y 0.9087, lo que indica una menor variabilidad entre los
municipios, comparada con los municipios que tienen acceso al agua y drenaje en su vivienda; aunque en la mayor parte de los municipios cuentan con
estos servicios, 89.72 y 85.99%, respectivamente.
CUADRO 1
Descripción de las variables de los modelos
Variable
Ganolnc umbent
GComunicacion
GComunicacionAnterior
GanoPAN
GanoPRI
GanoPRD
Coaliclon
ConvergFederales
ConvergEstatales
TiempoReforma
TiempoLineal
IDH

[agua

idrenaje

iempleo
ipblcap

Estadísticos descriptivos de la base de datos sobre resultados elector ales
Definición
N
Mínimo
M8Ximo
llan•o
1=Ganó incumbent
0,1
341
(Gasto en comunicación
Oal 100
313
0.4232
100)/Gasto Total
(Gasto en comunicación
Oal 100
0.0638
l00)/Gasto Total para el año
318
anterior
0,1
l =Ganó el PAN
341
l =Ganó el PRI
340
0,1
1=Ganó el PRD
341
0,1
1=Ganó coalición
340
0,1
1=Elección federal convergente
0,1
340
l =Elección estatal convergente
341
0,1
2004 = -4, 2005 = -3 y así en
341
-4al4
orden ascendente
2004 = 1, 2005 = 2 y así en orden
341
1 al 9
ascendente
Índice de Desarrollo Humano
341
Oal 1
0.7517
0.9087
calculado por Inafed
Número de viviendas con agua
entubada / Total de viviendas
341
Oal 1
0.6214
0.99
habitadas

.
.

Media

Desv. típ.

0.0139

0.0264

0.0154

0.0113

0.8141

0.0279

0.8972

0.0736

0.8599

0.097 1

.

Número de viviendas con drenaje
/ Total de viviendas habitadas

341

Población activa ocupada 7
Población de 15 años y más
Valor agregado censal bruto /
población total

Oal 1

0.4 152

0.9872

341

Oal 1

0.4387

0.6928

0.5623

0.0362

341

Oen adelante

636.2205

191653.8

11 926.32 14

18592.9124

lesf_trlb

Ingresos propios/ ingresos totales

341

o, 1

0.0612

0.6376

0.3488

0.1091

iparticipa

Votos 101ales / Número de
personas en la lista nominal

341

Oal 1

0.409

0.8 121

0.5669

0.0794

imorinf

(Defunciones/Nacimientos)*lOOO

341

Oen adelante

2.63

29.08

14.7912

5.3 153

lprimtermymas

Población con primaria tenninada
o más / Población de 15 años y
más

341

Oal 1

0.6393

0.9 171

0.7864

0.0572

N v.i.lido (seeún lista )

301

Fuente: Cálculos propios utilizando distintas fuentes de información listadas en el Anexo 1.
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�EL USO ELECTORAL DE LA COMUNICACIÓN GUBERNAMENTAL

49

En cuestión del empleo, se encuentra que la población ocupada, mayor
de 15 años, es de 56.23%. La variabilidad de los datos del valor agregado censal bruto indica que existen diferencias en productividad entre los municipios
del país. También en los ingresos propios que generan los municipios existen diferencias amplias, pues el municipio que obtiene ingresos propios, en
proporción al ingreso total municipal, está en un rango de 6.12 y 63.76%, y la
media se estima en 34.88%.
La participación en las votaciones muestra un rango de variabilidad
entre 40.9% y 81.21%; el promedio de los votos, como proporción de la lista
nominal, es de 56.69%. Después de la variabilidad del valor agregado censal,
la variable con mayor desviación estándar es la tasa de defunciones y nacimientos, 5.31, y entre los municipios, en promedio es de 14.79, en un rango
de 2.63 y 29.08 defunciones por cada mil nacimientos.
Con respecto al nivel educativo, se encuentra que 78.64% de la población
mayor de 15 años terminó al menos la educación primaria; en tanto, en algunos municipios sólo 62.93% completaron la primaria y, con el valor máximo,
91.71% completó, al menos, la educación primaria.
5. METODOLOGÍA
Si los gobiernos estuviesen orientando su gasto para incidir en el comportamiento de los votantes, entonces un incremento en su gasto en comunicación
tendría que significar un aumento en la probabilidad del incumbente de ganar la elección inmediata posterior.
Si la elección reflejara las preferencias de los votantes, se podría conocer
el valor de la variable y*, de tal forma que se podría obtener la relación clara
entre la permanencia en el poder debido a las preferencias del electorado,
el cual es influido por el gasto realizado por los municipios. Esta relación se
puede modelar como una variable latente que define la intención o preferencias del electorado sobre el candidato en cuestión, pero no es observable; esta
situación está representada en la ecuación (1):
y*=β0+Xβ+ε 			
Donde y=1 si y*&gt;0

(1)

Si la variable dependiente de interés es binaria, puede tomar el valor
de 1 si el partido en el poder gana la elección, y de 0 de otra forma, pero se
requiere realizar suposiciones con respecto a la distribución estadística de la
parte no observada, el error aleatorio ε. El primer paso es decidir si la especiTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES

ficación del modelo probabilístico es lineal o no lineal (Wooldridge, 2009). El
modelo probabilístico lineal tiene la limitación de obtener valores predichos
de la probabilidad mayor a 1, lo cual no es posible, por lo que se recomienda
suponer una especificación no lineal. Si suponemos una distribución normal
de los errores, se aplicaría un modelo Probit, como lo realizado por Bartels
(1996), que evaluó el voto de los electores por un partido político en función
del grado de información del elector. O se podría suponer una distribución
logística de los errores, por lo que la estimación correspondería a un modelo
Logit, que, además, facilitaría la exposición de resultados al interpretar los
coeficientes como razones de probabilidad o momios. Formalmente, siguiendo la notación de Wooldridge (2009), la expresión a estimar es:
Pr(y=1|X)=Pr|(y*&gt;0|X) 				(2)
Pr[ε&gt;-(β0+Xβ)|X]=G(β0+Xβ) 			
(3)
Pr(y=1|X)=Pr (y=1|X1, X2, X3,…..Xk)		(4)
La ecuación (2) representa la relación entre la probabilidad de que el
partido en el poder gane las elecciones condicionales a las variables independientes definidas en el cuadro 1. La ecuación (3) asume que la función G es
una función logística del gasto en comunicación del gobierno en el año de la
elección, más otras variables de control, Xj, que en total serían K variables independientes. De la ecuación (4) se obtiene la probabilidad de que el incumbente o partido político en el poder vuelva a ganar en la elección siguiente
(y=1). Debido a que la ecuación a estimar no es lineal, se requiere aplicar la
primera derivada para obtener los coeficientes de interés, que representan
las contribuciones marginales de las variables independientes, de la siguiente
forma:
av

				
axj = B(f3o + Xf3)/3j

				

(5)

Donde j representa las variables de control, y la variable de interés es X1,
que representa el gasto en comunicación social y publicidad. Los resultados
se describirán en la siguiente sección.
6. RESULTADOS
La variable dependiente se construye a partir de los resultados electorales que
se han obtenido de la base de datos de cidac-Banamex, compilada de 2004
hasta las elecciones de julio de 2012, así como de los organismos electorales
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�EL USO ELECTORAL DE LA COMUNICACIÓN GUBERNAMENTAL

51

locales de cada entidad federativa. De acuerdo con la ecuación (1), es una variable binaria que asume el valor 1 cuando el partido en el poder ha ganado la
elección, y 0 cuando ha ganado otro partido político.
Además, de la variable de interés, el gasto en comunicación social y publicidad, se incluyen variables de control con el fin de capturar la preferencia
partidista de la población —la principal resistencia a la persuasión—, y se han
construido otras tres variables de control, asumiendo también rangos binarios, donde el 1 representa la victoria electoral del pan, del pri o del prd, respectivamente.3 Para los casos en los que el triunfo fue obtenido encabezando
una coalición, asume el valor de 1 y el valor de 0 cuando el partido ganó en
solitario.
Con el fin de robustecer el modelo y desagregar otros factores que pueden ser relevantes, se han añadido indicadores como el Índice de Desarrollo
Municipal Básico (idm), así como el Índice de Desarrollo Humano (idh) a nivel
municipal, calculados por el Instituto Nacional para el Federalismo (Inafed),4
con datos del Censo de Población y Vivienda y de los conteos de población y
económicos realizados por el mismo inegi. Estos indicadores capturan diferencias económicas, sociales, de infraestructura e incluso institucionales, como la
participación política y electoral de las poblaciones de estos municipios.
Para realizar las estimaciones, se consideran sólo aquellos gobiernos
municipales donde se encuentran poblaciones de más de 100 mil habitantes,
atendiendo al criterio del propio inegi para seleccionar poblaciones de medianas a grandes (Cervera y Rangel, 2015). Además, en virtud no sólo de que el
acceso y el uso de los medios de comunicación de masas requieren precisamente de poblaciones grandes, sino también porque se podría sospechar de
este tipo de usos no legítimos de la comunicación gubernamental en municipios de alta densidad. En total, se han construido 341 observaciones de procesos electorales distribuidos a lo largo de nueve años en los 114 municipios
con poblaciones de más de 100 mil habitantes, con base en el censo de 2010,
procedentes de todas las entidades federativas del país, con excepción del entonces Distrito Federal, cuya información no es proporcionada en la base de
datos de inegi consultada, y del estado de Tlaxcala, que no tenía poblaciones
que superaran los 100 mil habitantes en la fecha seleccionada.
Para el análisis empírico se construyeron 10 modelos diferentes usando
3 Se marca 1 si el partido en cuestión ha ganado la elección, ya sea por sí mismo o encabezando una coalición. Sólo en dos casos, las elecciones de Ahome y Mazatlán, del estado de Sinaloa, en 2012, ganó una
coalición formada por pan y prd, en cuyos casos se marcó con un 1 en ambas variables. Las tres variables
fueron marcadas con 0 si el partido ganador fue algún otro.
4 El idh y los indicadores del idm que se utilizan en este trabajo fueron sometidos a pruebas de multicolinealidad, cumpliendo con los parámetros comúnmente aceptados.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�52

JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES

estos datos, todos teniendo como variable dependiente el triunfo del partido
incumbente. En el cuadro 2 se incluyen cinco modelos utilizando la metodología de Logit. En el modelo (1) sólo se incluye el gasto en comunicación
social y publicidad, en los términos ya explicados, correspondiente al año de
la elección, con la variable independiente antes descrita. En el modelo (2) se
agregan las variables de control de los indicadores construidos por el Inafed
y una variable representativa del tiempo lineal. En el modelo (3) se añaden
variables de control en forma binaria relativas a las condiciones de la elección
(si el partido ganador fue el pri, el pan o el prd; si éste acudió a las urnas en
coalición, y si convergieron elecciones federales o estatales (gobernador). En
el modelo (4) se agregan todas las variables de control antes mencionadas, y
se añade al modelo una condicionante de tiempo, para que sólo se analicen los
años anteriores a 2008. El modelo (5) es igual al anterior, pero analiza sólo los
años posteriores a 2008.5
Tomando en cuenta estas observaciones, se realizaron las pruebas de
regresiones logísticas anteriormente descritas, así como las simulaciones para
estimar la incidencia de las variables independientes sobre la probabilidad
de la variable dependiente. En el cuadro 2 se presentan los resultados de los
modelos (1)-(5), que tienen como variable independiente de interés el gasto
en comunicación social y publicidad, expresado como proporción del gasto
total reportado por los gobiernos municipales seleccionados.
Los modelos se sometieron a una regresión logística para calcular los momios
para cada una de las variables independientes, y posteriormente a un modelo
Logit para estimar los coeficientes y errores estándar de la relación logística con la variable dependiente. Para las regresiones logísticas se ha usado el
programa estadístico stata 11, y las simulaciones se han corrido con la extensión Clarify desarrollada por King, Tomz y Wittenberg (2000), y Tomz,
Wittenberg y King (2003). Para ayudar a la interpretación de los resultados
se realizaron dos pruebas de simulación de mil datos por variable ajustados a
los rangos y a los coeficientes calculados, con el fin de estimar la probabilidad
de que el incumbente ganase la elección dado que todas las variables independientes se mantuviesen en sus medias, así como la probabilidad de que el
incumbente ganase la elección si la media de la variable de interés pasase de su
decil inferior (10% de los datos más bajos) a su decil superior (90% más alto).
La variable de interés no resulta significativa para los tres modelos que
incorporan todos los años en revisión. Hay, sin embargo, evidencia para señalar que en los cuatro años anteriores a 2008 había una relación positiva
entre el gasto en comunicación social y publicidad en el año de la elección y la
5 Se suprime el año 2008 porque difícilmente se puede imputar que pertenezca a uno de los dos grupos.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�53

EL USO ELECTORAL DE LA COMUNICACIÓN GUBERNAMENTAL

probabilidad de que el partido incumbente ganase ese proceso electoral, para
los municipios seleccionados. Si se observa la sección de los resultados de la
simulación con base en los coeficientes estimados, se puede notar que el modelo (4) pronostica que, manteniendo todas las demás variables observables e
inobservables en sus medias, si un gobierno municipal hipotético pasase del
decil 10 de gasto en comunicación social y publicidad al decil 90, se esperaría
que la probabilidad de que el partido incumbente de ese municipio ganara la
elección aumentaría en un 27.29%.
CUADRO 2
Resultados con el gasto en comunicación
ejercido en el año de la elección
Y ,ri:, ble I modelo
C:isto ea Coo:nmr:acióo

T i,mp o Line:d

A«eoo ogw pol:lble

Íodioede partidpxión

Íodioede mort:did.od iDEu,til

, .ori:,l,le d epeudimte
P:irtido iocumbent g:mó w.&lt;&lt;ión aigui,nte
Resultados: coeficiente I ff&lt;lfflÍos l íeiroc asl:ánd:a,-)
!
l
3
7.694!
17.86'79
13.883!
2195.509
57500000
1070694
(11.0138)
(7.8993)
(I0.9317)
0.0843•
0.0663
1.08
1.0 6
(0.0S 29)
0.1225
0.28 17
1.13
132
(2.4S ll)
03 875)
-U694H
4.009SH
71.48
55.11
(l.8233)
(2.0351)
--0.1005•n
-0.1057 ....
0.89
0.9
(0.0269)
(0.0280)

1.4337&gt;·•

G:móPRI

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Comtmte

Ohsen-:1ciooes
PrChi!
P,eudoR!
LRohi!
L oe: liblibood
Pr)=ll xi
Pr)=l lr;u,tooom plO=p90

0.2011
(O 1514)
313
0.2162
0.0036
U3 (1)
-212.6483
0.574!
0.0285

0.Ot98
O.OSO!

-0.5270
(4.7517)
313
0.0002
00827
35.29 (l l)
-195.768 7
0.5915
0 .0289
0.11!3
0.0680

4.19
(0.6633)
-0.5399•
058
(0.3012)
0.3345
139
(0.33 95)
-3.0238
( 5 0613)
3ll
0.0001
0.1101
465 (17)
-188.3914
0.59SS

0.0313

4
48,4684H
l.l2E- 21
(23. 7037)
0235 8
1.266018
(02130)

30.359:!#
0.3
(15. 1808)
&amp;l7!5H
354.42
(3.7322)
-0.1560 ....
0.85
(0.0483)
0.7578
1.13
(1 2269)
-0.1093
0.89
(05319)
03487
1.41
(05 817)
-18.8021
(85961)
146
0.0002

02245
45.04 (l 7)
-77.8018
0.57!í3
0 .0492

0.08'6

o.:r.9

0.0697

0.1273

5
6.6966
809.65
(9.2059)
0.43 79
U4
(0.15 79)
0.4886
1.63
(4.01 53)
2.2399
939
(2.9062)
--0.1148'¾&lt;
0.89
(0.0446)
L8617'
6.43
(l.0750)
-0.5966
055
(0.5000)
1.1165••
3.05
(0.5057)
5.8530
(7 5781)
156
0.0038
0.1740
36.63 (17)
-869 146
0.6153
0.0450
0.0!65
0.0393

Nota: En cada columna se muestran los coeficientes del modelo logístico, los momios de probabilidad y la
prueba estadística para la significancia, en donde * p&lt;0.1; ** p&lt;0.05; *** p&lt;0.01.
Fuente: Cálculos propios del Inafed (2007) y otras fuentes de datos listadas en Anexo 1.

TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES

Por el contrario, si se toman en cuenta sólo los cuatro años posteriores
a 2008, la relación entre el gasto en comunicación social y publicidad de los
municipios observados y la probabilidad de los partidos políticos incumbentes respectivos de ganar su elección deja de ser significativa. El modelo (5)
pronostica que pasar del decil 10 al 90 en gasto en comunicación apenas aumentó la probabilidad de los incumbentes de ganar su elección en 2.65%.
Estos resultados sugieren que, si bien para todo el periodo observado no
hay evidencia para sostener que el gasto en comunicación de los municipios
estudiados estuviese relacionado con la probabilidad del partido incumbente
de ganar su elección, sí hay evidencia fuerte a favor de que el gasto en comunicación de los municipios observados en los años previos a las reformas
tenía una incidencia positiva y significativa en la probabilidad de que el partido en el gobierno ganase de nuevo la elección celebrada en el mismo año en
que se realizaron esos esfuerzos de comunicación. Los modelos sugieren que
tal asociación dejó de ser significativa en los años posteriores a las reformas
comentadas, lo que se considera evidencia a favor de que las reformas constitucionales y electorales que restringieron la comunicación gubernamental
bajo la consigna de que ésta incidía en los resultados electorales a favor de
los partidos en el gobierno, sí tenían una base comprobable empíricamente.
Hay, además, evidencia a favor de que tales restricciones redujeron tal
incidencia de la comunicación gubernamental en los resultados de los comicios en los municipios con poblaciones de más de 100 mil habitantes estudiados; sin embargo, una simulación utilizando la metodología antes descrita
arrojó que si un gobierno municipal hubiese seguido el mismo patrón que
la media de gasto proporcional de todos los municipios observados, es decir, que hubiese reducido su gasto en comunicación de 0.0155% de su gasto
total (media de 2009) a sólo 0.0082% (media de 2013), las probabilidades del
partido en el gobierno de ganar la elección subsiguiente apenas se hubieran
contraído en un 1.04%. Si bien se estimaron los momios para la variable de
interés, el modelo de regresión logística generó datos extremadamente altos,
incluso en aquellos casos en los que la relación con la variable dependiente no
es significativa, un efecto que se produce cuando la variable independiente de
interés consiste en fracciones muy pequeñas.
Comparando los cuadros 2 y 3, en ninguno de los modelos (6)-(10) la
variable de interés es significativa bajo el criterio estándar, por lo que no se
ha encontrado evidencia para rechazar la hipótesis nula, esto es, que no hay
evidencia para sostener que hubiese una relación entre el gasto en comunicación de los municipios observados en un año anterior a una elección y la
probabilidad de que el partido en el gobierno ganase la elección en cuestión.
Estas observaciones ayudan a sostener que el hecho de que las restricciones
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�EL USO ELECTORAL DE LA COMUNICACIÓN GUBERNAMENTAL

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a la comunicación gubernamental se hayan estipulado en el marco del Cofipe (14 de enero de 2008), y que se considerara una especial restricción a los
esfuerzos de comunicación durante el periodo de campañas electorales, no
carecía del todo de fundamento.
Es preciso, sin embargo, hacer tres acotaciones. La primera es que sólo
en uno de los 10 modelos se observó una relación significativa entre la variable de interés y la variable dependiente (sin soslayar que justamente esta relación se producía en tiempos electorales previos a las reformas). La segunda
acotación es que estos efectos fueron observados en la selección de gobiernos
municipales con localidades de más de 100 mil habitantes que reportaron sus
gastos al inegi, por lo que no se puede aseverar que antes de las reformas estudiadas existiera una incidencia generalizada de los gobiernos municipales en
los resultados electorales a favor de su partido mediante el aumento en gasto
en comunicación social y publicidad, aunque ciertamente es posible que tales
efectos se produjeran en aquellos municipios más densamente poblados.
La tercera acotación es que, para lograr efectos no sólo estadísticamente
significativos, sino relevantes electoralmente, los gobiernos municipales que
pretendieran incrementar las posibilidades de sus partidos de triunfar en las
elecciones subsiguientes estarían obligados a incrementar considerablemente
sus presupuestos de propaganda, asumiendo que éstos no se encontrasen al
tope de su capacidad.
Por otro lado, no hay evidencia para sostener que, después de las reformas de 2007-2008, el gasto en comunicación social y publicidad de los gobiernos municipales incidiera en los resultados de las elecciones a favor de los
partidos incumbentes. Esto no quiere decir que tales intenciones no existan,
por lo menos en algunos de los gobiernos, pero sí indica que si esa hubiera
sido la intención, ha resultado, por decir lo menos, infructuosa.
La simulación utilizando los parámetros estimados por el modelo Logit
señala que si se mantienen todas las variables en sus medias, la probabilidad
del incumbente de ganar una elección sería de 59.55% en el modelo (3) (con la
variable de gasto en comunicación en año de la elección y todas las variables
de control) y de 58.27% para el modelo (8) (variable de gasto en comunicación en año anterior a la elección y todas las demás variables de control). Los
momios de probabilidad estimada son del orden de 1.43:1 para el modelo
(3), y de 1.39:1 para el modelo (8). Esto es indicativo de que, independientemente de variables incluidas en el modelo, los partidos incumbentes tienen
una probabilidad ligeramente mayor de ganar la elección que los retadores o
challengers.

TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES

CUADRO 3
Resultados con el gasto en comunicación ejercido anterior a la elección
Variable / modelo
Gasto en Comunicación
Tiempo Lineal
IDH
Acceso drenaje
Índice de participación
Índice de mortalidad infantil
Índice población con primaria o más
Ganó PRI
Elección Federal Convergente
Elección Estatal Convergente
Constante
Observaciones
Pr Chi2
Pseudo R2
LR chi2
Log likelihood
Pr y=1|¯xi
Pr y=1|gastocom p10=&gt;p90

Variable dependiente
Partido incumbent ganó elección siguiente
Resultados: coeficiente / momios / (error estándar)
6
7
8
13.1202
17.2116
15.0040
498953
29800000
3282262
(10.2277)
(11.8732)
(12.6178)
0.0510292
0.0284026
1.05
1.02
(0.0471)
(0.0510)
-5.0932
1.0035
0.00
2.72
(7.7418)
(8.5415)
-4.3293**
-4.5025**
0.01
0.01
(1.8056)
(1.8871)
4.4306**
3.5716*
83.98
35.57619
(1.8804)
(2.0610)
-0.1001***
-0.0957***
0.9
0.9
(0.0261)
(0.0273)
7.4214*
4.1193
1671.49
61.52
(3.8222)
(4.3501)
1.3945**
4.03
(0.6422)
0.4876
1.62
(0.3388)
0.2796
1.32
(0.2832)
0.0525
-0.1105
-2.1149
0.1917
4.6780
4.9556
318
318
315
0.1954
0.0001
0.0001
0.0038
0.0882
0.1129
1.53 (1)
38.42 (11)
48.64 (17)
-217.0602
-198.6878
-191.0790
0.5636
0.5736
0.5827
0.0293
0.0304
0.0301
0.0904
0.1189
0.0949
0.0701
0.0782
0.0822

9
10
21.5340
28.6409
2250000000
2.75E+12
(21.4280)
(19.0224)
0.2759374
0.4705***
1.31
1.6
(0.2118)
(0.1652)
26.5944*
-16.1014
3.55E+11
0.00
(14.6645)
(12.4390)
-8.0201**
-2.4534
0.00
0.08
(3.0994)
(2.8880)
7.3685**
1.2920
1585.35
3.64
(3.6483)
(2.9952)
-0.1597***
-0.0978**
0.85
0.9
(0.0474)
(0.0424)
2.4457
6.7077
11.53
818.73
(7.2103)
(6.6958)
0.5913
2.0005*
1.8
7.39
(1.2518)
(1.0646)
0.4278
1.0646**
1.53
3.44
(0.5596)
(0.5286)
1.1179**
0.4887
3.05
1.63
(0.5180)
(0.5089)
-16.5297**
4.7480
8.3914
7.5220
148
157
0.0004
0.0019
0.2162
0.1811
43.89 (17)
38.81 (17)
-79.5447
-87.7281
0.5804
0.5938
0.0494
0.0457
0.1456
0.1988
0.1380
0.1299
*p&lt;0.1; **p&lt;0.05; ***p&lt;0.01

Nota:
Nota:
En cada columna se muestran los coeficientes del modelo logístico, los momios de probabilidad y la
prueba estadística para la significancia, en donde * p&lt;0.1; ** p&lt;0.05; *** p&lt;0.01.
Fuente: Cálculos propios del Inafed (2007) y otras fuentes de datos listadas en Anexo 1.

CONCLUSIONES
La conclusión de este trabajo es que hay evidencia significativa para señalar
que antes de las reformas constitucionales de 2007 y electorales de 2008 en
México, el gasto en comunicación social y publicidad durante el año electoral
de los gobiernos municipales con localidades de 100 mil o más habitantes
estaba relacionado positivamente con la probabilidad de que el partido en el
gobierno repitiera su triunfo en esas elecciones. Sin embargo, aunque estaTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�EL USO ELECTORAL DE LA COMUNICACIÓN GUBERNAMENTAL

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dísticamente significativa, la evidencia indica que la contribución a la probabilidad de éxito electoral es tan pequeña que no se le puede considerar un
factor decisivo para ganar una elección. En todo caso, esa asociación dejó de
ser significativa en los años posteriores a las reformas.
Es necesario destacar que en años posteriores a las reformas de 20072008 se registró una notable caída en el gasto en comunicación de los gobiernos municipales de localidades con 100 mil o más habitantes. La reducción
podría estar obedeciendo a las reformas mismas; en un sentido, los gobiernos
municipales podrían haberse sujetado a la norma constitucional y haber modificado su comunicación para que sólo obedeciera a fines de interés público,
o bien que, usándola para fines legítimos o ilegítimos, la sola restricción de
tiempos en los que puede ser contratada haya sido suficiente para causar esa
caída tan notoria en el gasto.
Por último, es imposible soslayar las imputaciones que constantemente
se hacen presentes, acusando a los gobernantes de incidir en las elecciones
mediante su gasto en comunicación. Ante esto, se debe aclarar que los datos
no sugieren que tal intención ilegítima no existiera, sino que sus efectos no
son tan amplios o contundentes como se especula.
También resultará interesante analizar en estudios posteriores, una vez
reunidos suficientes casos de investigación, cómo la relación entre publicidad
gubernamental y resultados electorales pudo haber cambiado a partir de que
los munícipes pueden acceder a una reelección (reformas de 2014) y, sobre
todo, a partir de la vigencia de la Ley General de Comunicación Social. En
última instancia, estos resultados pueden apoyar la formulación de políticas
y regulaciones de la comunicación gubernamental sobre bases y evidencias
más empíricas que lleven a un mejor uso de los recursos públicos por parte
de los gobiernos.
ANEXO 1
Instituto Nacional para el Federalismo (Inafed) (2007). Indicadores municipales:
http://www.inafed.gob.mx/es/inafed/Indicadores_Municipales
Organismos públicos electorales de los estados de México:
http://www.ieeags.org.mx/index.php?iee=4&amp;mod=verproceso&amp;n=h
http://www.iepcgro.mx/ResultadosElect.html
http://www.ieebc.mx/resultados.html
http://www.ieebcs.org.mx/memoria.php#tab43

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JOSÉ LUIS MASTRETTA LÓPEZ | DALIA CATALINA PÉREZ BULNES

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http://www.iec.org.mx/v1/index.php/estadisticas
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http://www.iepc-chiapas.org.mx/archivos-de-resultados-electorales
http://www.ieechihuahua.org.mx/atlas
http://www.iepcdurango.mx/x/estadistica-i-e-p-c
http://www.ieeg.org.mx/
http://www.ieehidalgo.org.mx/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=13&amp;Itemid=125
http://www.iepcjalisco.org.mx/resultados-electorales
http://www.ieem.org.mx/numeralia/result_elect.html
http://www.iem.org.mx/index.php/archivo-documental
http://impepac.mx/estadistica-electoral/
http://www.ieenayarit.org/html/elecciones.html#destino
http://www.cee-nl.org.mx/
http://ieepco.org.mx/memorias-electorales
http://iee-puebla.org.mx/index.php?Categoria=memorias
http://ieeq.mx/contenido/elecciones/resultados.php
http://www.ieqroo.org.mx/estadisticas_elec/eleccion09/Ayuntamientos.html
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DEMOCRACIA PARITARIA Y REPRESENTACIÓN POLÍTICA

Democracia Paritaria y Representación Política
de las Mujeres desde la Reglamentación Interna
de los Partidos Políticos en México
Paritary Democracy and Women’s Political
Representation from the Internal Regulation of Political
Parties in Mexico
TANIA LIBERTAD CAMAL-CHELUJA* | CECILIA CADENA-INOSTROZA**

► RESUMEN
Este artículo contrasta los diseños institucionales de la reglamentación
interna de los partidos políticos en México que permiten o limitan el
ejercicio de la representación política de las mujeres en el año 2020, al
mismo tiempo que los contrasta con la dimensión externa del sistema
electoral mexicano. El estudio comparado permite identificar una distancia entre el principio constitucional que establece la paridad electoral
de género, frente a las reglas formales adoptadas por los partidos políticos nacionales, aspecto que debilita al régimen electoral nacional de
igualdad de género.
Palabras clave: Democracia paritaria | Representación política | Partidos
políticos | Derechos políticos de las mujeres | México.

► ABSTRACT
This article compares the institutional designs of the internal regulation
of the political parties in Mexico that allow or limit the exercise of women’s political representation, of legal application in 2020, at the same
time as it contrasts them with the external dimension of the Mexican
electoral system. The comparative study identifies a distance between
the constitutional principle that establishes gender electoral parity,
compared to the formal rules adopted by national political parties, an
aspect that weakens the national electoral gender equality regime.
Keywords: Parity democracy | Political representation | Political parties |
Women’s political rights | Mexico.
* Profesora-investigadora de la Universidad de Quintana Roo. Correo electrónico: taniacch@uqroo.edu.mx
** Profesora-investigadora de El Colegio Mexiquense, a. c. Correo electrónico: ccadena@cmq.edu.mx
Recibido: 25 de agosto de 2020 | Aceptado: 8 de enero de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 61-83

�62

TANIA LIBERTAD CAMAL-CHELUJA | CECILIA CADENA-INOSTROZA

INTRODUCCIÓN
La mayoría de los países del mundo han adoptado reformas en materia legislativa y han diseñado políticas públicas para igualar las condiciones de acceso
a bienes públicos y el ejercicio de derechos entre hombres y mujeres. Sin
embargo, esta preocupación no ha estado siempre presente en las agendas
gubernamentales de las sociedades democráticas.
El contexto que favoreció la cooperación entre países al final del siglo xx
y en el xxi estimuló la conformación de mecanismos de derecho internacional
público que han llevado a los gobiernos a ejecutar acciones para el reconocimiento y el ejercicio de los derechos de las mujeres, originando democracias
paritarias. Estas democracias garantizan formalmente la participación política de las mujeres y su inclusión en la toma de decisiones.
Al respecto, México ha avanzado en la armonización del marco legal y
en el diseño de agendas de políticas públicas federales y subnacionales. Sin
embargo, aunque en el régimen electoral mexicano la paridad se generaliza
en 2014, aún permanecen resistencias al interior de los partidos políticos que
limitan el ejercicio pleno de los derechos políticos de las mujeres.
Por lo tanto, en este trabajo se sostiene que las inconsistencias de las
instituciones, plasmadas en los documentos que prefiguran la cultura democrática interna de los partidos, minan la fuerza del régimen paritario electoral
mexicano y restan recursos legales a las mujeres para demandar su participación en la política como representantes o para actuar en caso de que sean
limitados sus derechos. El texto se realiza con base en la revisión de las leyes
electorales y documentos internos, vigentes y registrados ante la autoridad
electoral nacional, de los partidos. El análisis incluye a los partidos políticos
nacionales que representan el mayor número de candidaturas para los diversos cargos de elección popular, los siete partidos políticos con presencia
nacional: Revolucionario Institucional (pri), Acción Nacional (pan), de la Revolución Democrática (prd), del Trabajo (pt), Movimiento de Regeneración
Nacional (Morena), Verde Ecologista de México (pvem) y Movimiento Ciudadano (mc).
Este trabajo se compone de seis apartados. El primero es esta introducción. El segundo explora las nociones teóricas sobre el rol público de las mujeres desde la ciencia política, así como las características de la democracia
paritaria como un régimen de pleno Estado de derecho e igualdad para todas
las personas. El tercero contextualiza el régimen internacional en materia de
género; en concordancia, se vincula con el cuarto apartado, que sintetiza la
evolución del régimen nacional que sienta las bases para la consagración del
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�DEMOCRACIA PARITARIA Y REPRESENTACIÓN POLÍTICA

63

principio constitucional de la paridad de género. El quinto compara el cumplimiento del principio de la paridad de género por parte de los partidos políticos mexicanos a través del análisis de sus documentos internos. La última
sección de conclusiones destaca que, aunque la ley federal electoral mexicana
ha cubierto vacíos aprovechados históricamente por los partidos políticos
para limitar la participación política de las mujeres, estas organizaciones no
han adecuado su normatividad para superar esos obstáculos y consolidar una
cultura de democracia paritaria desde el interior.
1. DEMOCRACIA PARITARIA, REPRESENTACIÓN
Y DERECHOS POLÍTICOS DE LAS MUJERES
Desde la ciencia política han cambiado los criterios que debe satisfacer la democracia como forma de gobierno. Con J. Schumpeter, en 1942, surge una
corriente construida sobre los escombros de la teoría clásica, caracterizada
por tener en el centro al pueblo, capaz de identificar y definir el bien común,
mientras que los gobernantes se encargan de tomar decisiones apegadas a la
voluntad general. La explicación schumpeteriana devela que el bien común y
la voluntad general son artificialmente creados por las ideas que los políticos
profesionales presentan a la sociedad durante las campañas, apoyados por estrategias del mercado, la manipulación y la persuasión del votante promedio
(Schumpeter, 1983). Desde esta perspectiva, la democracia es un procedimiento agregativo de preferencias que permite constituir un gobierno.
Conforme avanza el siglo xx, surgen críticas a la teoría schumpeteriana,
sobre todo porque reduce la democracia a un método para seleccionar a los
gobernantes, exhibiendo “falta de compromiso y de lealtad con la democracia” (Pateman, 1970, p. 3), la igualdad, la inclusión, entre otros valores. En ese
contexto se debate la concepción minimalista de la democracia (Przeworski,
1999), que pondera que se está frente a una democracia si en un sistema político los cargos públicos son electos, si existen algunos controles al poder
político y si se renueva el gobierno sin derramamiento de sangre. La contraparte es una interpretación maximalista que considera que en esta forma
de gobierno no basta con la realización periódica de comicios, sino que las
prácticas, instituciones y valores democráticos deben ser fortalecidos, junto
con la expansión de los derechos (Dahl, 1989; Young, 1999).
La democracia paritaria se enmarca en la concepción maximalista, cobijada en un contexto teórico que sostiene que las democracias no se cristalizan
sólo con la consolidación del régimen electoral, sino que se requiere que toTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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das las personas puedan involucrarse en los asuntos políticos en condiciones
de igualdad plena, ya sea a través de mecanismos de participación ciudadana,
o bien, por cargos de representación (Peruzzotti, 2014).
Para que una democracia se califique como paritaria, debe superar el
rezago histórico de las mujeres en la actividad política, pues la participación
de un mayor número de mujeres en el gobierno puede transformar los roles
tradicionales que han masculinizado la política. Sin embargo, la sola presencia de las mujeres sería insuficiente para fortalecer la democracia paritaria;
son las reglas formales y aquellas informales —valores, creencias, hábitos— en
la política las que favorecen u obstaculizan la inserción de actores del sexo
femenino. Al respecto, las entidades de interés público que son los partidos
políticos contribuyen a la producción y reproducción de una subcultura al
interior de la organización, que es compartida por los militantes, pero que se
expresa al exterior cuando compiten electoralmente o alcanzan cargos públicos; por lo tanto, la paridad debe alcanzar también la dimensión interna de la
vida organizacional partidista.
Desde la década de 1980, se encontró que la intervención de las instituciones públicas y privadas podía contribuir a reconfigurar los roles de mujeres y hombres en la sociedad (Wellhofer, 1994). Tanto la política de la presencia como el diseño de leyes e instituciones públicas pueden transformar la
democracia, trastocando los roles de género que han construido el sesgo que
destina la política a los hombres, mientras que las mujeres son consideradas
en un rol secundario, ambos asignados por convención (Evans, 1980; Sapiro,
1983; Lovenduski, 1981; Pateman, 1988). Debido a que los roles públicos y
privados se configuran por la socialización y las representaciones del entorno
desde la niñez (Acker, 1990; Blackmore, 2017), puede ser socialmente transformador ver a las mujeres en posiciones de poder, y podría estimular a otras
a incursionar en ese ámbito (Duerst-Lahti y Kelly, 1995).
A partir de 1990 y durante el siglo xxi, prosperan investigaciones que
explican la subrepresentación de las mujeres en los partidos políticos, aspecto que con anterioridad no era considerado un asunto de interés central de
estudio en la ciencia política (Sapiro, 1995), aunque algún clásico, como Duverger (1955), le prestó fugaz atención. En este contexto intelectual surge la
democracia paritaria.
Un atributo esencial de la democracia paritaria es la presencia numérica
igualitaria de mujeres y hombres en cargos públicos electos y de toma de
decisión. Implica la reserva de espacios gubernamentales y cuotas legislativas
con los siguientes fines: eliminar la subrepresentación histórica de las mujeres; darle voz al grupo social con el que comparte características biológicas,
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como el sexo; transformar los sesgos de género socialmente construidos en
los ámbitos privado y público; restaurar la confianza ciudadana en las instituciones políticas, al visibilizar a la población del sexo femenino junto con sus
demandas en la esfera pública (Maier y Klausen, 2001).
Por lo tanto, la democracia paritaria descansa en la representación descriptiva como punto de partida para mejorar otros tipos de representación
política. La representación política es “cierta actividad característica, definida por ciertas normas de comportamiento o por ciertas cosas que se espera
que haga un representante” (Pitkin, 1985, p. 123), y tiene tres dimensiones:
a) descriptiva, consiste en “una correspondencia o semejanza precisa con
respecto de aquello que representa, mediante un reflejo no distorsionado”
(Pitkin, 1985, p. 65), e implica hacer presentes a los ausentes, entonces, el
gobierno debe ser un espejo de la sociedad, integrada en un 50% por mujeres;
b) sustantiva, que se refiere a que quien representa actúa tomando decisiones
para sus representados, puede ser efectiva si se aproxima a los temas de interés de la base representada, o meramente ritual o decorativa en caso de que el
titular siga una agenda política de interés personal o de grupos diferentes a la
base (Pitkin, 1985); y c) simbólica, la más subjetiva forma de representación
política, que ocurre en las mentes de las personas a través de la aceptación o
el respaldo a sus representantes, en tanto aquéllos se identifiquen con éstos
(Pitkin, 1985).
Como se puede notar, las dimensiones de la representación política no
son excluyentes, sino complementarias. Por lo tanto, la representación política de las mujeres podría ser plena al contrarrestar a las élites partidistas
masculinas a través de la representación descriptiva. Tanto las mujeres como
los hombres en la política pueden incidir en la conformación de una agenda
política que incluya los temas de más preocupación para las mujeres, ejerciendo una representación política sustantiva. En conjunto, ambas formas de
representación pueden propiciar que la ciudadanía respalde la presencia igualitaria de mujeres en el gobierno y apostar por la inclusión de otros grupos
sociales tradicionalmente excluidos, como indígenas, jóvenes, inmigrantes,
afrodescendientes, entre otros.
La mejor forma de impulsar la paridad de género en la política es a través de la creación de reglas formales político-electorales que garanticen su
cumplimiento y que estimulen la transformación de las prácticas informales.
Sin embargo, puede presentarse resistencia al cambio en las instituciones,
subsistiendo prácticas informales en los sistemas políticos con democracias
deficitarias. Estos obstáculos pueden reducir el efecto potencialmente transformador de las cuotas de género y la paridad constitucional en la materialización de los derechos políticos de las mujeres.
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En las democracias como la mexicana, los partidos políticos han sido
las últimas instituciones en ser tocadas por las reformas político-electorales,
por lo que no es infrecuente encontrar que son instituciones resistentes a
los cambios (Freidenberg, 2006). Esto ocurrió en 2014 con la inclusión del
principio de paridad de género en las elecciones para diputados, senadores,
gobiernos municipales y en la conformación de los órganos internos de los
partidos. Sin embargo, no todas las agrupaciones partidistas asumen con entusiasmo la igualdad plena de oportunidades para mujeres, pues implica la
ampliación numérica de contendientes a cargos públicos y la consecuente reducción de espacios para la élite política partidista masculina.
2. RÉGIMEN INTERNACIONAL PARA LA PARTICIPACIÓN
Y LA REPRESENTACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES
En este artículo se sostiene que las políticas nacionales y subnacionales para
la paridad de género se desprenden de un régimen internacional que impulsa
la igualdad plena. Este conjunto de principios, valores y pautas de comportamiento ha sido consensuado a partir de la cooperación internacional, a través
del planteamiento de objetivos y metas para los países que se adhieren con
la firma de acuerdos internacionales, que más tarde se traducen en políticas
públicas nacionales o subnacionales.
El régimen internacional para la igualdad de género se apoya en mecanismos del derecho internacional público que permiten evidenciar la voluntad de los representantes estatales de configurar una política internacional
cooperativa o coordinada. Los mecanismos que han impactado en la adopción de políticas nacionales de género son la Convención sobre la Eliminación de Toda Forma de Discriminación contra la Mujer (cedaw), de 1979, y
su Protocolo Facultativo, de 1999. Aunque la adhesión a la cedaw es voluntaria, cuenta con una instancia vigilante del cumplimiento de los compromisos,
facultada para emitir informes por país, el Comité para la Eliminación de
la Discriminación contra la Mujer (cedaw, 1979, artículo 18). En adición,
el Protocolo Facultativo (artículo 5) permite que las víctimas de violaciones
presenten quejas o reclamos, y brinda facultades de investigación al comité
de la cedaw, con capacidad para llamar al Estado parte a tomar medidas provisionales o definitivas para reparar el daño a las víctimas.
Por su parte, la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra
la Mujer surge en 1993 como una postura planteada en la Asamblea General
de la Organización de las Naciones Unidas (onu) y aprobada sin necesidad de
votación. Llama a los estados a condenar la violencia de género sin tener en
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cuenta ninguna costumbre nacional que atenúe la violación de los derechos
humanos, y a que los gobiernos creen leyes, planes, programas e instancias
para estudiar, investigar e impartir justicia cuando las mujeres sean objeto de
alguna forma de violencia (artículo 4). Sin embargo, este mecanismo permanece en el plano declarativo, sin instituciones que le den forma ni obligaciones para las partes.
Un impulso mundial en materia de derechos políticos de las mujeres
ocurre en el año 2000, con la Declaración del Milenio, los Objetivos del Milenio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En la Declaración del Milenio,
los jefes de Estado de los países miembros de la onu acuerdan promover la
igualdad entre los sexos (artículo 20), entre otras medidas para el desarrollo.
Lo anterior se tradujo en una serie de políticas mundiales conocidas como
Objetivos de Desarrollo del Milenio, con vigencia de 2000 a 2015. Al respecto, dos de los ocho objetivos trataron problemáticas específicas para la mujer,
a saber, el 3 y el 5. La tabla 1 presenta la meta e indicadores para el seguimiento de los progresos nacionales en el objetivo 3, con medidas como el incremento de la proporción de mujeres parlamentarias nacionales hacia 2015.
Diversos países aceleraron el proceso de reformas para reportar avances
en los indicadores de la tabla 1. Por ejemplo, la inclusión de las cuotas de género y la paridad electoral en México1 coincide con el periodo de vigencia de
los Objetivos del Milenio. En consecuencia, en 2015, el indicador de mujeres
parlamentarias experimentó un incremento global del 50% con respecto al
punto de partida (onu, 2015). Los avances fueron atribuidos a la legislación
en materia de cuotas y paridad de género (Unión Interparlamentaria, 2017).
Debido al éxito de los Objetivos del Milenio, en 2015 fue relanzada la
agenda de desarrollo y renombrada Objetivos de Desarrollo Sostenible o
Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible. A diferencia de sus predecesores, los 17 nuevos objetivos transversalizan la perspectiva de género, aunque
sólo uno de ellos, el quinto, se aboca de forma exclusiva a la igualdad entre
mujeres y hombres. La tabla 2 presenta el objetivo relacionado con la paridad de género y los derechos políticos, cuya meta 5.5 no sólo se refiere a las
parlamentarias, sino que incorpora a la mujer en puestos directivos en los
gobiernos nacionales y locales. Otras metas —5.1, 5.2, 5C— podrían coadyuvar para derribar obstáculos que impiden el ejercicio igualitario de la política
1 México alcanzó 37 de 51 metas establecidas. Logró la paridad de género en el acceso a la educación en
todos los niveles; también en materia electoral, al triplicar la presencia de mujeres en la Cámara de Diputados y duplicar su número en la de senadores (Oficina de la Presidencia, 2015). Sin embargo, en lo
laboral, la proporción de mujeres ocupadas en el sector no agropecuario alcanzó el 41.4%, partiendo en
1995 con un indicador de 38%. Otro indicador con cumplimiento deficiente fue el de muertes maternas
por cada 100 mil nacidos vivos (Oficina de la Presidencia, 2015).
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para mujeres y hombres, como la discriminación y la violencia política (onu
Mujeres, 2018).
TABLA 1
Objetivo 3 de Desarrollo del Milenio
Promover la igualdad entre géneros y la autonomía de la mujer
Meta

Indicadores para el seguimiento de los progresos

3A. Eliminar las desigualdades entre los
sexos en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y
en todos los niveles de la enseñanza para el
año 2015.

3.1. Relación entre niñas y niños en la enseñanza primaria, secundaria y superior.
3.2. Proporción de mujeres en el empleo asalariado del sector no agrícola.
3.3. Proporción de escaños ocupados por mujeres en los parlamentos nacionales.

Fuente: Elaboración propia con base en Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, 2013.

TABLA 2
Objetivo 5 de Desarrollo Sostenible
Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas
Meta

Indicadores para el seguimiento de los procesos

5.1.1. Determinar si existen o no marcos
5.1. Poner fin a todas las formas de discrimjurídicos para promover, hacer cumplir y
inación contra todas las mujeres y las niñas
supervisar la igualdad y la no discriminación
en todo el mundo.
por razón de sexo.
5.2.1. Proporción de mujeres y niñas a partir de 15 años de edad que han sufrido violencia física, sexual o psicológica a manos
5.2. Eliminar todas las formas de violencia de su actual o anterior pareja en los últimos
contra todas las mujeres y las niñas en los 12 meses.
ámbitos público y privado.
5.2.2. Proporción de mujeres y niñas a partir
de 15 años de edad que han sufrido violencia
sexual a manos de personas que no eran su
pareja en los últimos 12 meses.
5.5.1. Proporción de escaños ocupados por
5.5. Asegurar la participación plena y efectimujeres en a) los parlamentos nacionales y
va de las mujeres y la igualdad de oportunib) los gobiernos locales.
dades de liderazgo a todos los niveles deciso5.5.2. Proporción de mujeres en cargos dirios en la vida política.
rectivos.
5C. Aprobar y fortalecer políticas acertadas
y leyes aplicables para promover la igualdad
de género y el empoderamiento de todas las
mujeres y las niñas a todos los niveles.

5C.1. Proporción de países con sistemas para
el seguimiento de la igualdad de género y el
empoderamiento de las mujeres y la asignación de fondos públicos para ese fin.

Fuente: Elaboración propia con base en onu Mujeres, 2018.

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México ha sido uno de los países que más amplios avances registró al
respecto, cerrando 2015 con 43.4% de parlamentarias, frente al promedio
mundial de 23.3% (Unión Interparlamentaria, 2017), pero esto ocurrió de
forma gradual. Enseguida se recupera el proceso de adopción de la democracia paritaria electoral en este país entre la década de 1990 y nuestros días.
3. RÉGIMEN NACIONAL PARA LA PARTICIPACIÓN
Y REPRESENTACIÓN POLÍTICA DE LAS MUJERES EN MÉXICO
El estatus de ciudadana o ciudadano incluye una serie de derechos para las
personas que integran una sociedad política; sin embargo, en las democracias
no siempre se otorgan todas las prerrogativas a todas las personas. Las mujeres han conquistado gradualmente sus derechos a través de la lucha social, de
la presión hacia las autoridades, de las alianzas con actores transnacionales,
por medio del cabildeo, entre otras estrategias.
La lucha por los derechos políticos de las mujeres tiene una larga data
en México. Podemos extender la línea de tiempo que la analiza a momentos
tan lejanos como el triunfo por votación popular de Elvia Carrillo Puerto,
diputada local yucateca, en 1920 (Tuñón, 2002); pasando por la conformación de agrupaciones feministas católicas, de izquierda, liberales, comunistas,
socialistas, obreras, entre otras identidades urbanas y rurales (Oikón Solano,
2017), que desde la década de 1930 impulsaron la ciudadanía efectiva e inclusiva para las mujeres; abarcando 1947 y 1953, años en los que se reconoce a
las mujeres el derecho de votar en elecciones municipales, primero, y luego
en todo tipo de comicios; hasta llegar a 2014, con la consagración de la paridad de género como principio constitucional.
Desde la década de 1980, la política de género del Estado mexicano empieza el proceso para tornarse integral debido al ambiente internacional propicio, por lo que las acciones trazadas por los gobiernos ya no serían exclusivamente resultado de la presión ciudadana, sino también de los compromisos
internacionales ya señalados. En 1996, el Programa Nacional de la Mujer
sentaría los antecedentes inmediatos del Instituto Nacional de la Mujer y de
las políticas públicas integrales en la materia que conocemos en la actualidad
(Diario Oficial de la Federación, 21 de agosto de 1996), en concordancia con
los trabajos preparativos de la cedaw.
Este estilo de política hacia la mujer o política de género se mantendría en el país desde entonces. La administración federal de la alternancia,
en 2000, coincidente con el inicio de los Objetivos del Milenio, impulsa el
Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y No Discriminación
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contra las Mujeres (Proequidad), vigente hasta 2019, con ajustes al inicio de
cada mandato presidencial. De este programa surgen planteamientos que fortalecen la democracia paritaria electoral: incremento del número de mujeres
legisladoras; transversalización de la perspectiva de género en la federación,
estados y municipios; planeación y diseño de presupuestos considerando la
perspectiva de género; y desarrollo de indicadores de género.
Hacia 2013, la administración pública federal mantuvo la política de género, pero fue renombrada Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y No Discriminación contra las Mujeres, o Proigualdad (Inmujeres,
2019). En lo electoral, Proigualdad impulsó y consolidó la paridad de género
en las legislaturas.
4. DEMOCRACIA PARITARIA ELECTORAL: DIMENSIÓN EXTERNA
E INTERNA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS MEXICANOS
El régimen electoral mexicano adquirió su denominación de paritario con la
reforma de 2014. El impulso que las cuotas de género dieron a la representación política femenina desde 1990 es indiscutible, pues en la actualidad los
partidos políticos están obligados a postular el 50% de sus candidaturas integradas por mujeres y a destinar recursos para la formación de liderazgos políticos entre las mujeres militantes, entre otros aspectos que pueden fortalecer
la incursión del sector femenino de la población en condiciones de igualdad.
El análisis de las transformaciones en materia de género del régimen
electoral puede darse en dos dimensiones. La primera de ellas es externa a los
partidos políticos, a partir de las leyes que establecieron diferentes diseños
para las cuotas de género, pasando por el 30 y 40% de los escaños para mujeres en el Congreso de la Unión, mencionando o no que la fórmula de contendientes debía ser del mismo sexo, entre otros aspectos que fueron aprovechados eventualmente por los partidos políticos y corregidos gradualmente
por la autoridad electoral, no sin la presión mediática de activistas feministas
e intelectuales desde dentro y fuera del país.
La otra dimensión de análisis que se desprende del párrafo anterior es de
tipo interno a los partidos políticos. Las prácticas, dinámicas, valores y actitudes que la dirigencia partidista tiene hacia los principios democráticos como
la igualdad plena, reflejan el respeto al propósito de los mandatos constitucionales en materia de paridad y promoción de la representación política de las
mujeres. Además, la literatura en torno a los procesos de institucionalización
interna de los partidos (Reveles Vázquez, 2004; Prud’homme, 2003) apunta
a que estas organizaciones poseen una subcultura democrática que puede ser
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distinta a la que posee el sistema político. Los partidos pueden convivir en
entornos democráticos sin tener una convicción democrática, reflejada sobre
todo en su vida interna, documentos de partido, procesos y procedimientos internos (Reveles Vázquez, 2004). Es decir, los partidos políticos pueden
convivir en un contexto en el que las reglas del juego establecen la paridad
electoral, pero no las habrían adoptado de no ser un prerrequisito para la
competencia, y tampoco significa que las acepten sin vacilaciones.
Los intentos por resistir frente a las políticas de acción afirmativa se
evidencian desde el inicio de la aplicación de las cuotas de género. Era común
que familiares, esposos de las legisladoras electas, políticos o empresarios con
influencia en los partidos utilizaran los vacíos legales para seguir manteniendo la cantidad máxima posible de cargos de representación (Barquet Montané, 2012), intentando acogerse a los márgenes legales que les representaban
nulas sanciones o las amonestaciones más benevolentes posibles. Esto evidencia que las dirigencias partidistas no estaban convencidas de la importancia de la representación igualitaria de hombres y mujeres.
Las recurrentes omisiones e intentos de los partidos políticos para no
aplicar el espíritu de la ley sobre cuotas de género derivaron en las múltiples
reformas plasmadas en la tabla 3. Sin embargo, las dirigencias partidistas no
han sido las únicas responsables de este comportamiento, sino también los
cuerpos legislativos y la autoridad electoral, quienes desde 1993 y hasta 2000
fueron imprecisos y no mandataron, sino que recomendaron promover la
presencia de mujeres en la política; tampoco promovieron sanciones ejemplares para las organizaciones partidistas que transgredieran el espíritu de las
leyes.
TABLA 3
Evolución de las leyes electorales mexicanas
en materia de representación política de las mujeres
Fecha y ley reformada
o creada

Mandato imperativo de cuota

24 de septiembre de
1993
Recomienda la promoción
Reforma del Código
de la participación de las
Federal de Instituciones
mujeres.
y Procedimientos Electorales (Cofipe)
22 de noviembre de
1996
Reforma del Cofipe

Recomienda la promoción
de la participación política
de las mujeres.

Tamaño de la cuota

Sanciones en caso de
incumplimiento

0

Ninguna

Recomienda que no sea
superior a 70% para un
mismo género

Ninguna

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24 de junio de 2002
Reforma del Cofipe

Ordena la garantía de
igualdad de oportunidades
para las mujeres en las candidaturas legislativas

14 de enero de 2008
Reforma del Cofipe

Ordena la búsqueda de la
paridad en candidaturas, no
regula el sexo de la persona
que ocupe una suplencia.

23 de mayo de 2014
Publicación de la Ley
General de Partidos
Políticos

Ordena la paridad en las
candidaturas legislativas
locales y federales, así como
el diseño de estrategias
para la participación de las
mujeres en los órganos internos del partido; prohíbe
la postulación de mujeres
en distritos con derrotas
históricas.

23 de mayo de 2014
Ley General de
Instituciones y Procedimientos Electorales

Ordena que en las listas los
titulares y suplentes sean
del mismo sexo, integrada
cada fórmula de manera
intercalada.

13 de abril de 2020
Ley General de
Instituciones y Procedimientos Electorales, Ley General del
Sistema de Medios
de Impugnación en
Materia Electoral, Ley
General de Partidos
Políticos, Ley General
en Materia de Delitos
Electorales.

Refuerza el principio de la
paridad electoral, así como
los derechos humanos de
las mujeres. Reconoce y establece los tipos de sanción
con base en ordenamientos
como la Ley General de
Acceso de las Mujeres a una
Vida Libre de Violencia, la
Ley Orgánica de la Fiscalía
General de la República,
la Ley Orgánica del Poder
Judicial de la Federación y la
Ley General de Responsabilidades Administrativas.

Establece una cuota de
género 70-30%
No regula el sexo de la
persona que ocupe la
posición de suplencia.
60-40%
Busca la paridad

50-50%
Paridad

La negativa del
registro de las candidaturas

La negativa del
registro de las candidaturas

Las sanciones las
establece la Ley General de Instituciones
y Procedimientos
Electorales

50-50%
Paridad

La autoridad electoral puede emitir observaciones sobre las
listas de candidatos,
amonestar públicamente al partido o
negar el registro de
candidatos.

Mantiene la paridad electoral y en la
designación de cargos
públicos

A cargo de autoridades electorales y
competentes para
aplicar sanciones que
van desde la suspensión de propaganda,
multas, ofrecimiento
de disculpas públicas,
amonestación pública, retiro de candidatura, suspensión de
propaganda, reducción de hasta el 50%
del financiamiento,
cancelación de registro como partido, así
como dictar medidas
cautelares y de reparación que deberán
acatar las personas
infractoras.

Fuente: Elaboración propia.

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�DEMOCRACIA PARITARIA Y REPRESENTACIÓN POLÍTICA

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Es en 2002 cuando se ordena por primera vez una cuota de género con
porcentajes de 70-30 para cada sexo, pero sin regular que las suplencias de las
candidaturas para legisladores debían ser para personas del mismo sexo en la
fórmula contendiente. Desde luego, la gradualidad y limitaciones fueron la
constante en el largo e inacabado recorrido que ha atravesado la conquista de
derechos políticos de las mujeres en México.
Por su parte, la reforma ocurrida en 2014 vino a transformar drásticamente la representación política en México, convirtiéndola en paritaria al
reservar 50% de los asientos legislativos para cada uno de los sexos. Sumado a
la reforma integral del Instituto Federal Electoral y el nacimiento del Instituto Nacional Electoral, fue derogado el Cofipe para dar lugar a una intrincada
red de marcos legales electorales, como la Ley General de Partidos Políticos,
la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, la Ley General
del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral y la Ley General
en Materia de Delitos Electorales, aunados a otra serie de documentos en materia de fiscalización y control interno para los partidos políticos. Todos estos
ordenamientos contemplan la paridad de género y la hacen de observancia
obligatoria para los partidos políticos.
La reforma de 2014 también tuvo alcances para la dimensión interna de
las organizaciones partidistas. La Ley General de Partidos Políticos establece
la obligación de promover la cultura democrática incluyente para mujeres de
todas las edades, publicitar los criterios partidistas para alcanzar lo anterior
y abstenerse de postular a mujeres en distritos con historial de baja votación
(artículo 3). Asimismo, la ley enfatiza la obligación de las organizaciones de
garantizar la paridad en las candidaturas legislativas federales y locales (artículo 25), con lo que se trasciende el carácter de recomendación que había
caracterizado al régimen electoral.
Por su parte, la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales precisa que las fórmulas de legisladores deben ser del mismo sexo en
todos los niveles y cargos de elección, tanto para partidos como para candidatos independientes, y que las listas deben estar alternadas por un hombre y una mujer (artículo 14). Frente a posibles omisiones, el ordenamiento
reconoce facultades a los organismos públicos locales electorales para hacer
observaciones, solicitar cambios en las fórmulas e, incluso, negar el registro
de candidaturas a los partidos que violen el principio de la paridad (artículos
232-235).
En materia del gasto programado, el artículo 163 del Reglamento de
Fiscalización se pronuncia por la obligación partidista de destinar al menos
3% del financiamiento público anual para capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político de las mujeres. Las actividades enunciadas van desde
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la investigación, pasando por la publicación de obras, realización de eventos
públicos, hasta la organización de talleres que versen sobre las problemáticas
y oportunidades para el ejercicio de los derechos políticos de las mujeres.
La reforma más reciente que afecta al régimen nacional de género ocurrió el 13 de abril de 2020. Se trata de una serie de modificaciones a la Ley
General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, la Ley General del Sistema
de Medios de Impugnación en Materia Electoral, la Ley General de Partidos
Políticos, la Ley General en Materia de Delitos Electorales, la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República, la Ley Orgánica del Poder Judicial
de la Federación y la Ley General de Responsabilidades Administrativas. Su
principal contribución es que conduce a esclarecer sobre tipos de violencia
política, dando atribuciones al Instituto Nacional Electoral y a los organismos
públicos locales electorales para promover la no violencia política; refleja la
paridad en la conformación de los órganos de dirección superior de los organismos públicos electorales locales, del nacional y en las autoridades jurisdiccionales electorales. Finalmente, el decreto del 13 de abril de 2020 reconoce
que los servidores públicos incurren en abuso de funciones al realizar actos u
omisiones calificadas como violencia política contra las mujeres (Diario Oficial de la Federación, 14 de abril de 2020).
Reformas como la de 2020 resultan de neural importancia porque, no
obstante que la ley electoral federal resulta específica, la realidad es que los
partidos políticos han incorporado los aspectos que garanticen la igualdad
entre mujeres y hombres en su normatividad interna de forma heterogénea.
El lenguaje empleado resulta en pocos casos claro o específico, y en la mayoría de las ocasiones se recurre a menciones generales sobre la importancia
de la participación política de las mujeres en la vida política o en la sociedad,
pero sin que se vean reflejadas esas posturas en la normatividad interna.
La relevancia de que las organizaciones partidistas posean documentos
internos (reglas formales) y prácticas tradicionales (reglas informales) de tipo
democrático, de igualdad entre los sexos y que promuevan la paridad es porque así se reproduce y transforma una subcultura política entre su militancia,
además de que será transmitida hacia el exterior con los cuadros que logren
ocupar cargos. Los partidos deben lidiar con la dimensión externa de las reglas, pero también adaptarlas al interior, pues estas organizaciones “aportan
valor” público al trascender los objetivos particulares de grupo, pues crean su
propia cultura o sistema de valores (Randall y Svåsand, 2002).
La tabla 4 refleja el análisis de los documentos que organizan los procesos internos de los partidos políticos en México. Fue diseñada a partir de la
comparación de contenido de los estatutos, planes de acción y declaratorias
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de acción de los siete partidos políticos con presencia nacional: pri, pan, prd,
pt, Morena, pvem y mc. Fueron seleccionados por corresponder a la categoría
de partidos políticos nacionales, definidos en el artículo 41 de la Constitución Política Mexicana como aquellos que tienen el derecho de participar en
elecciones federales y locales; también fueron seleccionados por contar con
registro vigente ante el Instituto Nacional Electoral, por ser los que integran
la mayor cantidad de cargos públicos electos y porque son los que la autoridad
electoral nacional reconoce en esta categoría.
El análisis se centró en identificar en los documentos internos registrados ante el Instituto Nacional Electoral y disponibles en las páginas de internet respectivas las siguientes dimensiones clave en la paridad de género en
materia electoral: a) reconocimiento explícito de la paridad entre mujeres y
hombres en la postulación a cargos públicos electos y de la dirigencia partidista; b) manifestación de la obligación de promover la formación política de
cuadros y liderazgos de mujeres; c) procedimientos específicos para la selección de candidatos políticos con criterios de paridad; y d) contar con procedimientos o documentos específicos para la resolución interna de controversias
por violencia política o discriminación por razón de género.
TABLA 4
La paridad desde la comparación de los documentos internos
de los partidos políticos nacionales en México

Partido político

Paridad en
los cargos
de elección
popular

Paridad en los
cargos directivos
del partido

Procedimientos
específicos para
la selección de
candidaturas y
cargos

Formación
de cuadros y
liderazgos de
mujeres

Resolución interna
de controversias
por discriminación
o violencia política
por razón de
género

No

Partido
Revolucionario
Institucional

Sí

Sí

Sí

Sí, a través de
la Organización
Nacional
de Mujeres
Priistas

Partido Acción
Nacional

Sí

No

Sí

No

No

Sí

Sí, a través de
su Organización
Nacional de
Mujeres

No

Partido
de la Revolución
Democrática

Sí

Sí

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TANIA LIBERTAD CAMAL-CHELUJA | CECILIA CADENA-INOSTROZA

Partido del Trabajo

Sí

Sí lo expresa,
pero los órganos tienen una
composición
numérica
impar que
imposibilita la
paridad

Movimiento
de Regeneración
Nacional

Sí

Sí

Sí

Sí

Sí

Partido Verde
Ecologista
de México

No

No

No

No

No

Sí

No

No

Movimiento
Sí
Sí
No
No
No
Ciudadano
Fuente: Elaboración propia con base en estatutos, plan de acción, declaratoria de acción, reglamentos,
protocolos, entre otros documentos internos y rectores de los partidos políticos enlistados en el Anexo 1.

La tabla 4 evidencia que todos, con excepción del pvem, declaran en sus
estatutos que en la elección de cargos públicos e internos se regirán por el
principio de la paridad de género. Los estatutos del pvem ni siquiera hacen
mención alguna a la paridad; en cambio, refieren que en los procedimientos
internos del partido deberán considerar la “equidad de género” (artículo 42),
y que en las candidaturas electas se debe contemplar el principio de “participación de género” (artículo 55); incluso, la fracción viii de su artículo 58,
vigente, contraviene la legislación electoral, pues señala: “de la totalidad de
candidaturas a diputados locales, diputados federales y senadores en ningún
caso incluirán más del setenta por ciento de candidatos de un mismo género”.
En lo relacionado con los criterios de paridad para la selección de cargos
internos, la mayoría de los partidos cumple con este aspecto. Sin embargo, el
pvem no cuenta con mención alguna de su aplicación en la composición de los
órganos internos del partido. Por su parte, el pan prevé en sus estatutos generales la elección en las asambleas estatales de 270 consejeros nacionales, de
los cuales 50% deberá ser de género distinto, más 30 consejeros electos por la
comisión permanente, de los cuales “al menos el cuarenta por ciento serán de
género distinto” (artículo 28). Además, otros órganos del pan sí contemplan
la integración paritaria de mujeres y hombres, como la Comisión Permanente del Consejo Nacional; aunque otros, como la Comisión Anticorrupción,
presentan desproporción, al componerse por cinco comisionados nacionales,
“de los cuales no podrá haber más de tres integrantes de un mismo género”
(artículo 50). Esta situación se repite en la conformación del Comité Ejecutivo Nacional, cuyo inciso f) considera la integración de “siete militantes del
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�DEMOCRACIA PARITARIA Y REPRESENTACIÓN POLÍTICA

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Partido, con una militancia mínima de cinco años; de los que no podrán ser
más de cuatro de un mismo género” (artículo 52).
Una dimensión central para fortalecer la paridad de género y la democracia interna en los partidos políticos es el proceso de selección de candidaturas. La mayoría de los partidos han pormenorizado los procedimientos internos que garanticen la paridad en la definición de candidaturas, indicando
el número, el sexo y el porcentaje de personas que integren las listas de candidatos, o declarando que en este aspecto el partido se apega a lo que mandata
la ley federal electoral. Únicamente mc y el pvem incumplen con este aspecto
en sus documentos internos.
Otra de las dimensiones exploradas en el impulso de la paridad y los derechos políticos de las mujeres al interior de los partidos nacionales es la formación de cuadros políticos femeninos, de acuerdo con lo que mandata la ley
federal para la formación de liderazgos políticos en el sector de las mujeres. Al
respecto, el pri cuenta con su Organización Nacional de Mujeres Priistas, con
funciones de formación de cuadros (estatutos del partido, artículo 171). Por
su parte, el pan ha establecido secretarías nacionales, estatales y municipales
de promoción política de la mujer (estatutos del partido, artículos 28, 67, 81).
También el prd promueve los derechos políticos de las mujeres y su liderazgo
a través de la Organización Nacional de Mujeres (estatutos del partido, artículo 147). En concordancia, los estatutos de Morena integran una Secretaría
de Mujeres con funciones de vinculación, promoción y organización de actividades académicas en materia de derechos para este sector (artículo 38), aspecto reforzado en su Reglamento de Educación, Formación y Capacitación
Política. En contraposición, el pvem, el pt y mc no incluyen mención alguna
sobre este deber que les asigna la ley electoral.
La violencia política por razón de género es una práctica que obstaculiza
el progreso de las mujeres en los partidos y una vez que éstas se encuentran
desempeñando cargos públicos (Freidenberg y Del Valle Pérez, 2017). Por
ello, otro de los elementos identificados en los documentos partidistas es la
existencia de recursos que permitan a las mujeres activar mecanismos de justicia intrapartidaria en caso de violencia política o discriminación por razón
de género a militantes, dirigentes o candidatas.
Las organizaciones mexicanas analizadas aún tienen un largo camino por recorrer en el aspecto mencionado en el párrafo anterior. Con
excepción de Morena, las dirigencias partidistas no han incorporado procedimientos y sanciones internas. Por su parte, el prd cuenta con un Reglamento del Órgano de Justicia Intrapartidaria que prevé la creación de
un órgano encargado de impartir justicia, integrado por el principio de la
paridad (artículo 8); sin embargo, no contempla aspectos particulares sobre
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la violencia política y la discriminación hacia las mujeres del partido. En
contraste, el Reglamento de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia
de Morena define puntualmente la violencia política de género y considera
la cancelación del registro a militantes o afiliados que ejerzan violencia política de género (artículo 129).
Un caso singular dentro del análisis es el del pvem, organización que
además de no adecuar sus documentos internos a las características del sistema electoral paritario, plasma de forma laxa e inexacta la terminología relacionada con equidad e igualdad de género, y no contempla la integración
paritaria de sus órganos. Por otra parte, cuenta con un Protocolo para Prevenir, Erradicar y Sancionar la Violencia Política de Género, en el que reconoce
que las mujeres han sido limitadas en el ejercicio de sus derechos políticos, e
incluye una sección titulada “Medidas de reacción en caso de violencia política”, que son: a) escuchar a las víctimas; b) asesorar para acreditar la violencia
de la que se fue objeto; c) solicitar que se realice un análisis de riesgo;2 y d)
brindar la “asesoría necesaria para que la víctima esté en condiciones de tomar
una decisión respecto a las acciones jurídicas que podría llevar a cabo” (p. 5).
Sin embargo, no prevé ninguna sanción interna o mecanismo de investigación,
impartición de justicia o reparación del daño a las víctimas de violencia política.
CONCLUSIONES
La ciudadanía es una condición jurídico-política que dota a las personas que
poseen ese estatus de todos los derechos y protección del Estado. En el plano
político, garantiza la posibilidad de participar en la vida pública a través de la
elección de representantes y la posibilidad formal de ser postulado a un cargo
de representación.
En las sociedades democráticas, las leyes dan certidumbre sobre los derechos que pueden ejercer las personas. Las normas escritas son reglas formales que regulan el comportamiento, habilitando para ejercer derechos; sin
embargo, en la práctica existen condiciones que constituyen límites a este
ejercicio.
Las reglas informales son prácticas que ocurren al margen de la ley y que
pueden restringir los derechos. Las costumbres, prejuicios y roles asignados a
la ciudadanía por su sexo, por ejemplo, insertan sesgos sobre lo que se espera
de hombres y mujeres en la política. Esta dimensión configura la cultura política que caracteriza a un partido, exhibiendo déficits o avances democráticos.
2 No se especifica a quién se turnará la solicitud ni el tipo de análisis a realizar.
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En México, como en otras sociedades del mundo, la política ha sido una
arena destinada para los hombres. La incursión de las mujeres en las instituciones públicas ha sido reciente y se intensifica hacia el final del siglo xx,
como resultado de la lucha histórica de los movimientos sociales feministas,
pero también por las agendas internacionales para el desarrollo, impulsadas
por la cooperación internacional de la que son partícipes la mayoría de los
gobiernos democráticos.
Con las reformas nacionales introducidas en la mayoría de los sistemas
electorales del mundo, se instauran las democracias paritarias, con regímenes
electorales que buscan cristalizar la igualdad plena de oportunidades para mujeres y hombres de ejercer los derechos políticos, como el de representación.
En México se dio este avance sobre todo con la inclusión de cuotas electorales
de género y con el principio constitucional de la paridad. Sin embargo, estos
aspectos sólo trastocan la dimensión externa a los partidos políticos, actores
centrales en la democracia representativa mexicana.
Como se ha señalado, existe una dimensión interna organizativa que rige
los procesos, la vida y la cultura democrática de los partidos políticos. En ese
nivel también deben permear los valores democráticos de inclusión e igualdad,
base para asegurar el cumplimiento de la paridad de género. Sin embargo, la
investigación en la cual se basa este artículo encontró que, aunque la ley federal
mexicana ha cubierto resquicios que en el pasado fueron aprovechados por las
dirigencias de los partidos para evadir la participación de las mujeres, las organizaciones partidistas aún no adecuan sus documentos internos.
Se encontró que los documentos internos de los partidos políticos nacionales son heterogéneos al reflejar la igualdad de oportunidades para las
mujeres y, en general, para plasmar las obligaciones en materia de paridad de
género a las que están sujetas estas entidades de interés público. Asimismo,
los mecanismos para impartición de justicia y de sanciones en caso de violencia política o discriminación por razón de género son inexistentes en seis de
los siete casos analizados.
De igual forma, se pudo constatar que en el plano de las reglas formales
sólo Morena cubre las dimensiones de la paridad electoral, mientras que casi
la totalidad del resto de los partidos cumple únicamente con algunas cuantas
de ellas. En contraste, el pvem incumple todos los aspectos en materia de paridad, empleando incluso con imprecisión los términos que permiten abordar
la paridad, la igualdad o la equidad de género.
Vale la pena recalcar que la importancia de plasmar la paridad de género en la normatividad y prácticas informales de los partidos políticos radica
en que esto permitiría constatar el compromiso de estas organizaciones con
la transformación de la cultura política mexicana, además de mostrar su caTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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pacidad de adaptación a los regímenes internacional y nacional en materia
de paridad de género. También aseguraría recursos legales y económicos a
las mujeres para desarrollar carreras políticas, ya sea en los cargos públicos
electos o en la burocracia partidista, contrarrestando la existencia de élites
políticas masculinas. Finalmente, la armonización de las dimensiones externa
e interna de los partidos políticos en materia de paridad electoral podría estimular la incursión de un mayor número de mujeres en la política, trastocar
los roles y sesgos en materia de género que se dan en el ámbito político y, en
general, fortalecer la construcción de una auténtica democracia paritaria.
ANEXO 1
Leyes electorales, estatutos de los partidos políticos
y otros documentos revisados
Código de Justicia Partidaria del Partido Revolucionario Institucional. Recuperado de: shorturl.at/ixzC7
Estatutos de Movimiento Ciudadano. Recuperado de: shorturl.at/ixzC7
Estatuto del Movimiento de Regeneración Nacional. Recuperado de: shorturl.at/ixzC7
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Protocolo para Prevenir, Erradicar y Sancionar la Violencia Política de Género del Partido
Verde Ecologista de México.
Reglamento de Educación, Formación y Capacitación Política del Movimiento de Regeneración Nacional. Recuperado de: shorturl.at/ixzC7
Reglamento de Fiscalización. Recuperado de: shorturl.at/nJX39
Reglamento de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia del Movimiento de Regeneración Nacional. Recuperado de: shorturl.at/ixzC7
Reglamento del Órgano de Justicia Intrapartidaria del Partido de la Revolución Democrática.

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ARIZPE | BRITO | SAAVEDRA | BALDERAS | CANTÚ

La Felicidad en México y sus Determinantes
Happiness in Mexico and its Determining Factors
CÉSAR MARCELO ARIZPE SAIDE* | DANIELA BRITO CALDERÓN** |
CECILIA GABRIELA SAAVEDRA CORONA*** | BENJAMÍN BALDERAS QUIROZ**** |
REBECCA EDITH CANTÚ VILLARREAL*****

► RESUMEN
El presente artículo analiza los determinantes de la felicidad en México
para el año 2014, utilizando datos de la Encuesta Nacional de Ingreso y
Gasto de los Hogares. Se busca probar la teoría económica de la felicidad para México, para posteriormente evaluar el impacto de incorporar
variables sociodemográficas y psicológicas al análisis. Mediante la estimación de regresiones múltiples, los resultados permiten concluir que el
ingreso mantiene una relación positiva, aunque casi nula con la felicidad, y que la variación de la felicidad en México se explica por variables
sociodemográficas, psicológicas y socioeconómicas.
Palabras clave: Bienestar subjetivo | Felicidad | Economía de la felicidad |
Relación ingreso-felicidad | Satisfacción.

► ABSTRACT
This article analyzes the determinants of happiness in Mexico for 2014,
using data from the National Survey of Household Income and Expenditure. The aim is to test the economic theory of happiness for Mexico, to later evaluate the impact of incorporating sociodemographic and
psychological variables into the analysis. By estimating multiple regressions, the results allow us to conclude that income maintains a positive,
although null, relationship with happiness, and that the variation in happiness in Mexico is explained by sociodemographic, psychological, and
socioeconomic variables.

* Estudiante de Economía en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Correo
electrónico: cesarizpe@hotmail.com
** Estudiante de Economía en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Correo
electrónico: dabrical@hotmail.com
*** Estudiante de Economía en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Correo
electrónico: cecilia.gsc@hotmail.com
**** Estudiante de Economía en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Correo
electrónico: benjaminbalderas@icloud.com
***** Estudiante de Economía en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Correo
electrónico: rebeccaecantu@outlook.com
Recibido: 2 de junio de 2020 | Aceptado: 17 de octubre de 2020
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

ISSN 2007-1205 | pp. 84-107

�LA FELICIDAD EN MÉXICO Y SUS DETERMINANTES

85

Keywords: Subjective well-being | Happiness | Happiness economics |
Happiness-income relation | Satisfaction.

INTRODUCCIÓN
El creciente interés en medir el progreso de las sociedades se fortalece a partir del reporte de Stiglitz, Sen y Fitoussi (2009), el cual demuestra ciertas
limitaciones de las estadísticas convencionales para reflejar el progreso y el
bienestar social. Desde entonces, la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (ocde) abordó este tema y formuló recomendaciones
para captar estadísticamente un aspecto que mire más allá de lo convencional,
denominado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi, 2012)
bienestar subjetivo. Dentro de uno de los componentes que abarca el bienestar subjetivo se encuentra la felicidad. A lo largo de la presente investigación
se hablará sin distinción alguna acerca de la felicidad y el bienestar subjetivo,
de forma similar a los estudios expuestos por Veenhoven (1994); Iglesias,
Pena y Sánchez (2013); Fuentes y Rojas (2001); y Carrillo, Feijóo, Gutiérrez,
Jara y Schellekens (2017).
Según Salazar y Arenas (2016), una de las constantes en los índices más
citados para la medición de la felicidad, como lo son el Happy Planet Index, el
Índice Mundial de la Felicidad y el World Happiness Report, es que México,
por lo regular, se encuentra entre los países mejor situados, por lo que se
vuelve un interesante caso de estudio. Por ejemplo, en el World Happiness
Report 2019, México ocupó el 23º. lugar de 156. Estos índices generalmente
toman la calidad de vida presente y el ingreso promedio en cada país como
vertientes principales en la definición de las variables determinantes, donde
según sus propias bases de datos, México no suele posicionarse en los primeros lugares de estos índices. Sin embargo, asumir que una mejor calidad de
vida en un país se traduce directamente en una mayor felicidad en la mayoría de la población es un supuesto que no necesariamente es consistente en
todos los países. Un mayor ingreso promedio no necesariamente implica un
mayor nivel de bienestar en las personas (Helliwell, Layard y Sachs, 2012).
El ejemplo que utiliza Richard Easterlin (1974), economista estadounidense
quien propuso la Paradoja de Easterlin, es el caso de Estados Unidos, el cual,
a pesar de haber incrementado su producto interno bruto (pib) per cápita a
partir de 1960, ha mantenido sin cambios significativos sus niveles de felicidad reportados.
Es posible que la felicidad sea un fenómeno que se presenta de distintas
maneras en cada país, por lo cual valdría la pena investigarlo a un nivel más
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�86

ARIZPE | BRITO | SAAVEDRA | BALDERAS | CANTÚ

personal. Salazar y Arenas (2016) mencionan los distintos caminos que ha
seguido el estudio de los determinantes de la felicidad, donde uno trata al ser
humano sin distinguir entre rasgos particulares, mientras que el otro busca
medir el efecto que dichos rasgos personales y/o grupales tienen en la felicidad de las personas. Fuentes y Rojas (2001) optaron por no asumir igualdad
entre los individuos para investigar la relación entre su bienestar subjetivo
y el económico, y terminan por sugerir que se complemente la perspectiva
económica de la felicidad con la psicología para entender mejor su naturaleza y formular mejores políticas públicas. El presente estudio tomará dicho
camino, vinculando factores económicos con características psicológicas y
sociodemográficas para analizar su impacto en la felicidad de los ciudadanos
mexicanos.
De acuerdo a los resultados de Weintraub, Weisman y Tawfik (2015),
los individuos pertenecientes a alguna minoría social demostraron tener un
mayor locus externo, esto es, una mayor percepción de dónde se encuentran
respecto al resto de la sociedad, y tienden a ser más infelices en comparación al resto de la población. Esta investigación tiene como objetivo principal
comprobar la teoría económica sobre la utilidad del individuo que depende
indirectamente de su ingreso, así como encontrar la influencia que distintos
factores económicos, psicológicos y sociodemográficos tienen en el bienestar
subjetivo de los individuos. Se parte de la hipótesis de que el ingreso no es
el único determinante de la felicidad, sino que el factor psicológico juega un
papel muy importante, y se espera encontrar que los tres tipos de factores
(económico, sociodemográfico y psicológico) sean estadísticamente significativos en la determinación de la felicidad entre los individuos.
La contribución del presente estudio sería hallar determinantes que explican el comportamiento de la felicidad para una persona; se pretende conceptualizar medidas de desarrollo que vayan más allá de los factores económicos en la vida de una persona, englobando también un aspecto psicológico
y características sociodemográficas. Se espera que los resultados obtenidos
puedan dar un mejor entendimiento sobre los determinantes de la felicidad
entre los ciudadanos mexicanos, con lo que se podrían formular políticas públicas más informadas y dirigidas a incrementar el nivel de satisfacción con
la vida.
La investigación se divide en seis secciones. La primera sección discute los objetivos y la contribución del presente estudio. El apartado dos consiste en la presentación del marco teórico que sirve como fundamento de
la investigación. La tercera presenta una revisión de los estudios empíricos
realizados en el tema a través de diferentes enfoques y métodos estadísticos.
Después, en la cuarta sección, se describe la metodología empleada por nuesTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�LA FELICIDAD EN MÉXICO Y SUS DETERMINANTES

87

tro análisis, seguida de una descripción de las variables y muestras a utilizar.
Posteriormente, se exponen los resultados obtenidos en la quinta sección, y
por último, se realizan conclusiones de los mismos.
MARCO TEÓRICO
“La felicidad es un objetivo común que la gente lucha por alcanzar, pero para
muchos queda frustrantemente fuera de alcance” (Buss, 2000, p. 15). Layard
(2003) señala que los humanos naturalmente buscamos un objetivo final que
nos permita juzgar otros objetivos por cómo contribuyen a ello; sin embargo, la felicidad es ese objetivo final, porque a diferencia de todos los demás
objetivos, es evidentemente bueno. Asimismo, la Real Academia Española
(2001) define la palabra felicidad como “estado de grata satisfacción espiritual
y física”.
En el plano filosófico existen dos enfoques en el entendimiento de la
felicidad, el eudemonismo y el hedonismo (Anić y Tončić, 2013). El concepto
de felicidad de Aristóteles, a la cual denomina como eudaimonía, es retomado
por Llano (2006) como “una actividad del alma según la virtud perfecta”, y en
su trabajo Ética a Eudemo explica que la felicidad se logra a través de la moral,
aunque se reconoce que el azar juega un papel importante. Desde la perspectiva eudaimónica, la felicidad no trata de las cosas que poseemos, sino del
camino hacia la autorrealización; es una cuestión de cómo vivimos nuestras
vidas, sean cuales sean las circunstancias: “sanas o no saludables, ricas o pobres, educadas o sin educación, deberíamos pensar en nuestras vidas y tratar
de vivirlas bien” (Annas, 2011, p. 129). Platón (s. f.), en cambio, señalaba que
es tarea del Estado fundar un ambiente donde la felicidad no sea patrimonio
de un pequeño número de particulares, sino común para toda la sociedad.
Por otro lado, Epicuro de Samos estableció el hedonismo como la búsqueda
del placer individual, donde alcanzar la felicidad es la ausencia del dolor en el
cuerpo y la presencia de placer en el alma (Román Alcalá y Montero Ariza,
2013). La teoría hedonista dicta que la calidad de vida es la cantidad de buenos
momentos menos los malos momentos (Seligman, 2002).
La definición que el presente estudio propone se inspira principalmente en Cicerón (2016), quien definió la felicidad como “el sumo bien, el cual
no se refiere a ninguna cosa, sino que a él se refieren todas” (17). Tomamos
esta definición filosófica de la felicidad como referencia por lo que supone.
Separando dicha cita en partes, podemos interpretar que, “el cual no se refiere
a ninguna cosa” nos da indicios para descartar la utilización únicamente de
la teoría económica para analizar la felicidad subjetiva, que suele tomar el
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materialismo como vertiente principal. Por otro lado, “sino que a él se refieren
todas” sugiere que para que un humano pueda realmente ser feliz, necesita
estar satisfecho con varios aspectos en su vida. En línea con esta teoría, para
la medición de la felicidad, este concepto se entenderá como la satisfacción de
vida actual. De esta manera se complementa el enfoque económico, que generalmente se toma para el análisis del bienestar subjetivo de los individuos,
con un enfoque psicológico, con el fin de proporcionar una perspectiva más
amplia respecto a la situación de las personas.
Para la psicología, la teoría de la jerarquización de las necesidades propuesta por Maslow (1943) estipula que, antes de poder llegar al punto máximo de la felicidad, o autorrealización, el ser humano debe estar satisfecho
con otros cuatro niveles en su vida, los cuales son: bienestar fisiológico, un
sentido de seguridad generalizado en distintos aspectos de su vida, relaciones
sociales y un reconocimiento propio a su persona. Dichos niveles se encuentran relacionados entre sí, ordenados jerárquicamente. Esto implica que las
necesidades de menor importancia se minimizan, se niegan o hasta se olvidan
si no se han satisfecho las necesidades de mayor preponderancia. De tal forma
que cuando una necesidad se encuentra realmente satisfecha, surge la siguiente necesidad en la pirámide, que a su vez ahora domina la consciencia y sirve
como centro de organización de la conducta, ya que las necesidades gratificadas dejan de ser motivadores activos. Así, el ciclo ya descrito se repetirá con
un nuevo nivel de necesidad como centro, hasta lograr la autorrealización
del ser humano. Alarcón (2006) señala que, una vez satisfechos estos cuatro
niveles de necesidades, depende de cada persona alcanzar la autorrealización,
la cual se refiere a la perfección o búsqueda de la plenitud, el cumplimiento o
satisfacción de alcanzar un fin.
Por otro lado, la caminadora hedónica, también conocida como la teoría
del punto de ajuste, establece que, no importa cuán buena o mala sea la situación que una persona viva en su vida, con el paso del tiempo se ajustará a su
estado de ánimo natural, el cual varía genéticamente de persona a persona.
Esta teoría implica que todo esfuerzo que la sociedad haga por incrementar
el nivel de satisfacción personal de la población será fútil, ya que en el largo
plazo tenderán hacia su punto de neutralidad hedónica, según lo presentan
Diener, Lucas y Scollon (2009). La teoría de la psicología positiva, en cambio,
propuesta con base en evidencia empírica por Seligman y Csíkszentmihályi
(2000), dicta que la felicidad puede presentarse en cualquier individuo, sin
importar la situación que viva. Establece que la felicidad es meramente una
combinación única de fortalezas distintivas, como el optimismo, la esperanza,
el sentido de humanidad, la capacidad de llevar una vida significativa, la persistencia, la templanza, entre otras, que actúan como barreras para aliviar las
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emociones negativas.
En el campo de la economía, Jeremy Bentham fue uno de los pioneros
en el concepto de la utilidad, que establece una relación significativa entre el
ingreso de un individuo y su felicidad, argumentando que un aumento equitativo del ingreso a todas las personas de una sociedad aumentaría el bienestar social de cualquier individuo, según Kelly (1990). A partir de esto, el
estudio microeconómico busca maximizar la utilidad de los individuos, que
representa el beneficio que obtienen a través del consumo de bienes y servicios. Lo anterior conduce a una de las principales teorías en la materia económica: la utilidad marginal decreciente, la cual hace referencia a cuando una
unidad adicional o incrementos en el ingreso proporcionan menor utilidad
en cuanto más se consume. Indirectamente, esta teoría puede ser útil para
entender mejor la paradoja de Easterlin (1974), que establece que el bienestar
personal y el ingreso de los individuos fluctúan de la misma manera en el
corto plazo; sin embargo, en el largo plazo se llegará a un punto donde un
aumento en el ingreso no tendrá efecto alguno en el nivel de felicidad del
individuo. Similarmente, Cooper y Layard (2005) mencionan que, a pesar de
que las sociedades más ricas revelan niveles de bienestar subjetivo mayores,
eventualmente éstos se igualarán a partir de un determinado umbral de riqueza. Para Cooper y Layard (2005), los ingresos adicionales que percibe una
sociedad sirven para posicionar a las personas por encima del umbral real de
pobreza física; sin embargo, sugiere que este aumento del nivel de ingresos
generará incrementos progresivamente menores del bienestar subjetivo, hasta llegar a un estancamiento o incluso a un deterioro del mismo.
Por otro lado, Veenhoven (2006) menciona que el bienestar subjetivo
de una persona puede verse influenciado por cómo se presenta frente al resto
de la sociedad. Similarmente, Ahuvia y Friedman (1998) establecen que existe
una gran variedad de conceptos cualitativos, separados, que están involucrados en el uso diario de la palabra felicidad y que esta última puede hacer referencia a estados de muy corto o largo plazo. De estos conceptos separados,
cualitativos, señalan que la felicidad puede referirse a sentimientos específicos, como tener un matrimonio feliz, democracia bien estructurada en el país
de residencia, derechos bien establecidos, amistades estrechas y el alcance de
objetivos personales. Finalmente, los autores agregan que habrá ocasiones en
las que la felicidad no necesariamente hará referencia a los sentimientos, sino
a los juicios cognitivos sobre qué tan bien se está haciendo la vida. Crespo y
Mesurado (2015) señalan que el enfoque económico, que vuelve la felicidad
el centro de sus análisis, suele ser criticado debido a que tiende a utilizar una
noción incompleta de ésta, basándose principalmente en la utilidad a raíz del
consumo, lo cual tiene poco sustento filosófico y psicológico, volviendo el
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análisis puramente económico.
Tomando en cuenta lo anteriormente mencionado, estudiar el fenómeno de la felicidad únicamente como utilidad, en función del ingreso, sería
quedarse corto en su análisis, pese a ser una variable significativa en su medición. Teniendo en mente esto, se prevé buscar aquellos factores adicionales
al ingreso que puedan influir en la felicidad de una persona y la vinculación
de variables psicológicas que se puede encontrar en dimensiones afectivas y
cognitivas.
REVISIÓN LITERARIA
Para la elaboración de este estudio se hizo una revisión de diversos artículos
e investigaciones que abordan la misma temática de la felicidad, tanto nacional como internacionalmente. Esto con el fin de aportar nuevas perspectivas,
discutiendo la teoría abordada, la metodología empleada y los resultados obtenidos.
El crecimiento del pib ha sido la medición clave para analizar el progreso
económico y social de un país, siendo un crecimiento económico la condición necesaria para obtener progresos sociales efectivos (Montuschi, 2017).
Sin embargo, Simon Kuznets, ganador del Premio Nobel de Economía en
1917, advirtió en su primer informe remitido al Congreso estadounidense,
en 1934, sobre la importancia que se le otorga al pib y su crecimiento: “El
bienestar de una nación apenas puede inferirse de una medida del ingreso
nacional” (ocde, 2007). Uno de los obstáculos en la medición de la felicidad
reside en que los economistas y los tomadores de decisiones se enfocan en estudios de lo observable en esfuerzos de mejorar el bienestar de una sociedad,
lo cual no se puede medir tan fácilmente de una manera cuantitativa (Carrillo
et al., 2017). Carrillo et al. (2017) citan a Oswald (1997), quien destaca que un
incremento en el pib per cápita no garantiza un incremento en la felicidad, y
sugieren, apoyándose en literatura psicológica como la psicología positiva,
que se incluyan en los análisis de esta variable factores como los vínculos
afectivos de los individuos, el altruismo y la libertad de decisión que los individuos tienen en sus vidas.
Johns y Ormerod (2007) probaron la paradoja de Easterlin a través de
la teoría económica de la utilidad marginal decreciente, donde obtuvieron
resultados consistentes en la falta de correlación a lo largo del tiempo entre la
felicidad de los individuos de un país y el pib. A esta misma conclusión llegan
Kahneman y Krueger (2006), cuyo estudio se basa en la teoría de utilidad
recordada. La metodología que ambas investigaciones usan es una encuesta
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que permite la construcción de un índice que capture el estado emocional de
un individuo. Flavin, Pacek y Radcliff (2014), al examinar cómo las políticas
públicas afectan la satisfacción con la vida, encontraron que la intervención
efectiva del Estado puede tener un papel igual o más relevante que el ingreso para determinar la felicidad de los individuos. A través de una regresión
lineal, hallaron que el tamaño del gobierno, la generosidad del Estado y el
grado de regulación del mercado laboral afectan a la satisfacción de todos los
ciudadanos de un país.
Asimismo, Salazar y Arenas (2016), partiendo de la teoría económica
de la felicidad, retoman a México como caso de estudio para proponer un
modelo de felicidad en función de la salud, el ocio y el gasto, obteniendo que
todas son variables estadísticamente significativas. Los autores encontraron
que para la población mexicana, el ocio es del tipo activo, y su aumento lleva
a una mejora en la salud y felicidad. También se identificó a la salud como la
variable de mayor impacto, dado que un aumento del 10% en la percepción
de salud llevaría a un aumento del 2.8% en la felicidad del mexicano, mientras
que un aumento del 10% en ocio y en el ingreso llevaría a un aumento en la
felicidad de 1.1 y 0.1% respectivamente.
A pesar de que, en el largo plazo, el pib per cápita pierde relevancia como
factor determinante de la felicidad percibida de los individuos, este efecto
varía entre un individuo viviendo en un país de altos ingresos contra uno
viviendo en un país de bajos ingresos. Altindag y Xu (2016) comprueban lo
anterior con un modelo probabilístico ordenado, y lo asocian a la paradoja de
Easterlin —la felicidad varía directamente con el ingreso entre las naciones,
pero con el tiempo la felicidad no tiende a aumentar a medida que el ingreso
continúa creciendo—. De igual manera, esta paradoja tiene bases asociativas
con la teoría de Maslow anteriormente expuesta. Ambas ayudan a explicar la
importancia que se le otorga a las instituciones y su calidad entre los países.
En países de alto ingreso, donde el pib per cápita ya no es un factor determinante, ni fuertemente influyente en la felicidad de la población, las personas
derivan su satisfacción de factores institucionales tales como el alcance a la democracia, derechos civiles y la carencia de corrupción. En cambio, en países con
ingresos bajos, donde aún se deriva felicidad de incrementos en el pib per cápita,
la calidad de las instituciones no influye en el bienestar (Altindag y Xu, 2016).
En un estudio realizado por Pinzón de Gutiérrez (2017), apoyándose
de un modelo de regresión logístico múltiple, y tomando como base la percepción subjetiva de la pobreza, la cual definen como el grado de insatisfacción económica en el que un individuo se encuentra, se descubrió que,
aun cuando los ciudadanos colombianos se encuentran en situaciones de
pobreza, muestran estar satisfechos con los aspectos de su vida “asociados a
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la capacidad de desenvolverse en sociedad”. En otras palabras, a falta de capital económico, estas personas se encuentran más satisfechas con el capital
social que poseen. Para entender este fenómeno social, se pueden referir
estudios psicológicos sobre la asociación del estrés económico y el apoyo
social. Se encontró que el apoyo social es un aspecto sumamente relevante
en moderar los efectos que se pueden generar en la salud mental a raíz del
estrés económico (Riquelme, Buendía y Rodríguez, 1993). Esto se debe a
que le otorgan importancia a sus redes sociales más fuertes, por encima
de los bienes y servicios, tomando en cuenta las transferencias simbólicas
representadas por los valores de su comunidad, apoyo moral y emocional
(Abello, Madariaga y Hoyos, 1997).
Por otro lado, partiendo del Happy Planet Index y a través de una regresión lineal, Evans y Soliman (2017) encontraron una fuerte relación entre
la felicidad y una mayor expectativa de vida. Graham, Laffan y Pinto (2018)
exponen la independencia condicional que la expectativa de vida tiene del
ingreso, poniendo como ejemplo a Estados Unidos, que siendo uno de los
países más ricos del planeta, experimenta una expectativa de vida de su población a la baja, principalmente debido a una alta tasa de suicidios y sobredosis
de drogas.
De acuerdo a los hallazgos empíricos a través de distintas regresiones,
Bennett y Nikolaev (2017) obtuvieron resultados preliminares donde un
mundo más rico y libre tiene un efecto importante para la felicidad percibida de las personas; sin embargo, recomiendan adentrarse más en el tema
y desarrollar más los resultados. De forma similar, Graafland y Lous (2017),
realizando un estudio de datos panel sobre los países miembros de la ocde en
un periodo de tiempo de 1990 a 2014, encontraron que una mayor libertad
económica en los países tiene un impacto positivo en el bienestar de los ciudadanos, pero recomiendan expandir sobre estos hallazgos a un periodo más
largo de tiempo.
Partiendo de la economía de la felicidad, así como de la gran cantidad de
definiciones desde diferentes campos que se otorgan a la felicidad, Aparicio
(2019) utilizó la Encuesta Nacional de Satisfacción con la Vida y la Sociedad
para identificar los diferentes conceptos de felicidad presentes entre los ciudadanos mexicanos, así como sus condiciones sociodemográficas, y encontrar
la influencia que esto pueda tener en su bienestar reportado. Se dividieron los
encuestados entre los conceptos que consideraran más importantes para su
felicidad, tales como placer y dinero, o esfuerzo y sacrificio. Esta clasificación
de la población según sus definiciones únicas ayuda a determinar qué tipo
de felicidad puede predominar en un país y de tal manera poder deducir qué
factores económicos podrían estar influyendo en la percepción de felicidad
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en un país selecto. A partir de este experimento, Aparicio obtuvo que la mayor parte de las variables sociodemográficas que incluyó resultaron significativas, pero terminaron por dividirse en dos formas funcionales distintas,
dependiendo del significado que los encuestados le daban a la felicidad. Esto
es evidencia suficiente para incluir variables sociodemográficas en nuestro
modelo de felicidad, con la diferencia que no se incluirá una distinción en
la definición que los individuos le dan a este concepto, para poder utilizar
la base de datos del inegi, que, al tener un mayor alcance, esperamos sea más
representativa de la realidad que se vive en el país.
Iglesias et al. (2013) examinan los determinantes de la felicidad para la
sociedad española, a través de la estimación de una función de utilidad, aplicando un modelo logístico tanto en cortes temporales como en datos panel,
donde se incorporan determinantes de diversas características, como sociales, individuales, económicos, políticos, entre otros. Los resultados de dicho
análisis muestran cómo los factores explicativos de la satisfacción subjetiva
revelada superan a la causalidad derivada de un incremento en los ingresos
de la población. Lo anterior permite concluir que en España el ingreso representa un papel secundario y subjetivo en el nivel de bienestar, mientras
que se destaca la relevancia de variables como el estado marital, el estado de
salud, la importancia del trabajo, de la religión y del tiempo libre. En un estudio similar, pero esta vez en Argentina, Ciocchini, Brenlla, Elena y Molteni
(2010) analizaron los determinantes de la autopercepción de la felicidad a
través de un análisis estadístico descriptivo y un modelo logístico ordenado para el periodo de 2005 a 2007, utilizando como base la Encuesta de la
Deuda Social Argentina (edsa). Los autores partieron de la economía de la
felicidad para complementar esta teoría con algunas variables sociodemográficas y subjetivas de los encuestados. Asimismo, los autores predicen que los
individuos encuestados evaluarán su nivel de bienestar subjetivo en relación
a circunstancias y comparaciones con otras personas, experiencias pasadas y
expectativas sobre su futuro. Los hallazgos muestran que el ingreso, el estado
de salud percibido, el empleo y su calidad, el estado civil, la cantidad de hijos
en el hogar, la menor discriminación percibida, estar en comunión con Dios
y el tiempo libre son aquellos determinantes que más afectan a la autopercepción de felicidad de manera positiva en la sociedad argentina. Por último,
los autores consideran que la constante investigación sobre la felicidad contribuirá eventualmente a una comprensión más profunda sobre la formación
del bienestar subjetivo.
Similarmente, Fuentes y Rojas (2001) realizan un análisis empírico a
partir de los resultados obtenidos de una encuesta aplicada en dos distintas
ciudades de México: Monterrey y Puebla. Dicha investigación tiene como
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objetivo explicar el impacto de variables demográficas, sociales y económicas
en el bienestar subjetivo de los ciudadanos mexicanos. Para esto, los autores
prueban varias hipótesis con el fin de identificar la relación entre el ingreso familiar y el bienestar individual, lo cual les permite encontrar, mediante
múltiples regresiones, que el ingreso mantiene una débil relación tanto con
el bienestar como con la probabilidad de felicidad del mexicano. Sin embargo,
los encuestados tienden a enfatizar el impacto que los ingresos adicionales
tendrían en su bienestar subjetivo. Lo anterior permitiría explicar la importancia que las personas otorgan a un aumento del nivel de sus ingresos e
incluso el sentido relativo de insatisfacción una vez que se alcanza un nivel de
ingresos mayor. Los resultados obtenidos indican que el bienestar subjetivo
mantiene una relación positiva con el sentido de satisfacción de la necesidad
básica, pero no con el ingreso. Los autores sugieren como futura línea de
investigación complementar el estudio económico de la felicidad con un enfoque psicológico.
A partir de la revisión literaria presentada, obtenemos que la teoría económica de la felicidad se basa principalmente en la teoría de la utilidad, e
indirectamente en el estudio de la incidencia del ingreso como principal y a
veces único determinante de la felicidad. La psicología, por otro lado, aunque
presenta más opciones teóricas, desarrolla la mayoría de los estudios a través
de un periodo de tiempo, y nuestro estudio se enfoca en un año específicamente. Hay una consistencia en trabajos que concluyen que el ingreso resulta
relevante hasta cierto nivel en el análisis de la felicidad, sin embargo, un incremento del mismo no necesariamente implica un incremento sustancial en
el nivel de felicidad.
METODOLOGÍA Y DATOS
El objetivo de esta investigación se divide en dos partes. La primera consiste
en probar la teoría económica respecto a la relación utilidad e ingreso, y la
segunda se enfoca en complementar el estudio con la psicología al incorporar
variables de este aspecto junto con variables sociodemográficas que permiten
identificar cuáles inciden en la felicidad. El enfoque metodológico es la estimación de una regresión lineal por Mínimos Cuadrados Ordinarios (mco).
Este método es elegido porque permite conocer en más detalle la relación
funcional entre la variable explicada y la explicativa, pero, sobre todo, por ser
mucho más intuitivo y sencillo matemáticamente (Gujarati y Porter, 2010);
esta misma técnica fue utilizada por Salazar y Arenas (2016), Fuentes y Rojas
(2001), Evans y Soliman (2017) y Flavin et al. (2014).
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�LA FELICIDAD EN MÉXICO Y SUS DETERMINANTES

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El inegi comenzó en el primer trimestre de 2012 una medición del bienestar subjetivo, el cual dimensiona este concepto en tres partes: la satisfacción
con la vida, la felicidad y el balance afectivo, esto con el objetivo de obtener
un entendimiento más amplio, al ser información autorreportada, de cómo
las personas experimentan su propia calidad de vida. Así, para el presente
estudio se toman como base los datos recopilados por el inegi en la Encuesta
Nacional de Gastos de los Hogares (Engasto) en el módulo de Bienestar Autorreportado (Biare) y el Módulo de Condiciones Socioeconómicas, de 2014,
siendo los últimos datos disponibles para la investigación. Partiendo de la
sugerencia de Fuentes y Rojas (2001), el sustento teórico de la investigación
se aborda desde el campo de la psicología y de la economía, complementadas
con las variables sociodemográficas; consideramos apropiada la base de datos
disponible porque abarca las tres dimensiones mencionadas. La base de datos
más reciente es de enero de 2020, pero, aunque sí se brinda atención a variables psicológicas, se optó por no utilizar esta base de datos porque no incluye
variables sociodemográficas ni socioeconómicas.
Asimismo, trabajos como Easterlin (1974) se han realizado a través de
cuestionarios, como se hace en este caso. A partir de los datos que el cuestionario brinda y tras eliminar valores aislados, se obtuvo una muestra de
28,787 hombres y mujeres de entre 18 y 80 años de edad. A continuación, se
presentan las 3 dimensiones que componen el modelo, junto a sus respectivas
variables, así como la definición de la variable tomada para representar el
nivel de felicidad de los encuestados.
Variables sociodemográficas: sexo, edad, estrato socioeconómico, nivel
máximo de estudios, estado conyugal.
		 Variables económicas: ingreso trimestral, necesidades materiales cubiertas.
		 Variables psicológicas: satisfacción con nivel de vida, con vida hace
5 años, con vida social, con vida familiar, con su salud, con logros en su
vida, con perspectiva a futuro, con tiempo dedicado al ocio, con seguridad ciudadana, con su país y con libertad de decisión en su vida.
		 Felicidad: la variable objeto de estudio es la satisfacción de vida actual, tomada de la pregunta ¿qué tan satisfecho se encuentra actualmente en su vida?, y es de escala, siendo 0 nada satisfecho y 10 totalmente
satisfecho.
Adicionalmente, en la tabla 1 se puede encontrar la descripción de cada
una de las variables obtenidas por el cuestionario, así como el rango de valores que cada una de éstas comprende.
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ARIZPE | BRITO | SAAVEDRA | BALDERAS | CANTÚ

TABLA 1
Descripción de las variables
Variable

Abrev.

Definición

Forma de medición

Rango

Edad

edad

Edad
de la persona

Edad de la persona

(0,…,97)

Estado conyugal

edo_conyug

Situación
conyugal

Estado conyugal del
integrante del hogar de
12 o más años

(1,…,6)

Estrato socioeconómico

est_socio

Estrato socioeconómico

Estrato socioeconómico
del integrante

(1,…,4)

Ingreso

Logingreso

Ingreso

Ingreso del integrante
del hogar

(00,…,inf)

Libertad

frases_3

Libertad
de decidir
en la vida

El integrante del hogar
es una persona libre de
decidir en la vida

(00,…,10)

Nivel aprobatorio

nivelaprob

Nivel de instrucción aprobado

Año máximo aprobado en la escuela por el
integrante del hogar de
3 o más años dentro del
sistema educativo

(0,…,9)

Satisfacción

Satis_1

Satisfacción
de vida social

Qué tan satisfecho se encuentra el integrante del
hogar con su vida social

(00,…,10)

Satisfacción

Satis_2

Satisfacción
de vida familiar

Qué tan satisfecho se encuentra el integrante del
hogar con su vida social

(00,…,10)

Satisfacción

Satis_4

Satisfacción
nivel de vida

Qué tan satisfecho se encuentra el integrante del
hogar con su vida social

(00,…,10)

Satisfacción

Satis_5

Satisfacción
con su salud

Qué tan satisfecho se encuentra el integrante del
hogar con su vida social

(00,…,10)

Satisfacción

Satis_7

Satisfacción
de perspectiva
de futuro

Qué tan satisfecho se encuentra el integrante del
hogar con su vida social

(00,…,10)

Satisfacción

Satis_8

Satisfacción
del tiempo
dedicado a hacer
lo que le gusta

Qué tan satisfecho se encuentra el integrante del
hogar con su vida social

(00,…,10)

Satisfacción

Satis_9

Satisfacción
de actividad
realizada

Qué tan satisfecho se encuentra el integrante del
hogar con su vida social

(00,…,10)

Fuente: Elaboración propia.

En la tabla 2 se presenta un panorama de las principales características
sociodemográficas y su distribución porcentual en la población con base en
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LA FELICIDAD EN MÉXICO Y SUS DETERMINANTES

su nivel de satisfacción con la vida, de acuerdo a la base de datos utilizada. A
través de este recuadro se percibe una mayor felicidad en los individuos que
tienen pareja al momento de ser encuestados; también es importante notar
que existe una brecha en la distribución del nivel de felicidad dependiendo
del género del encuestado, siendo las mujeres más felices que los hombres, y
que se va volviendo más igualitario conforme aumenta el nivel de felicidad.
Por otro lado, cada nivel de felicidad presenta una distribución similar entre
los distintos estratos económicos empleados en la base de datos; se puede
esperar que la condición económica no sea una variable que posea un gran
efecto sobre la variable dependiente, consistente con el trabajo de Altindag y
Xu (2016).
TABLA 2
Distribución de las características sociodemográficas
de la persona encuestada con base en su nivel de felicidad
Felicidad

0

1

2

Hombres
Mujeres

3

4

35%

46%

39%

34%

40%

65%

54%

61%

66%

60%

Con pareja

44%

63%

52%

54%

51%

Sin pareja

56%

37%

48%

46%

14%

12%

20%

17%

5

6

7

8

9

10

40%

46%

52%

50%

50%

52%

60%

54%

48%

50%

50%

48%

57%

56%

54%

61%

63%

67%

49%

43%

44%

46%

39%

37%

33%

16%

15%

14%

16%

15%

14%

14%

Estrato
socioeconómico
Bajo
Medio bajo

47%

44%

46%

45%

44%

48%

46%

45%

43%

43%

40%

Medio alto

17%

17%

13%

15%

15%

16%

16%

16%

17%

17%

18%

5%

9%

3%

5%

6%

4%

6%

5%

6%

7%

8%

17%

18%

18%

18%

19%

17%

18%

18%

19%

19%

20%

Alto
No especificó

Ingreso promedio
trimestral ($MX) 10,816

8,551 12,302 12,709 16,053 17,725

Total de personas
262
108
226
Elaboración propia con datos del inegi (2014).

354

430

2,148

12,709 13,791 16,053 17,379 17,725
1,446

3,071 8,436

6,950 5,356

Por otro lado, similar al trabajo de Salazar y Arenas (2016), en la gráfica
1 se observa que la sociedad mexicana presenta una relación positiva entre el
ingreso y la felicidad; sin embargo, aunque la felicidad autorreportada crece
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ARIZPE | BRITO | SAAVEDRA | BALDERAS | CANTÚ

rápidamente conforme incrementa el nivel de ingreso, se alcanza cierto nivel
en donde permanece igual.
GRÁFICA 1
Relación ingreso-felicidad a nivel individual en México
Gráfica l.
México: relación ingreso-felicidad a nivel individual
1

10

-

·--··-··
....

1

-...·1

•

•
• •

·- ... . .

• •

•
•
• •• •
• ••• ••

•

•

r
$200,000

$300,000

$400,000

$500.000

Ingreso lrimcslral
precios corriente 2014
Fuente: Elaboración propia.

Partiendo de la teoría microeconómica, el primer modelo a estimar trata el nivel de satisfacción con la vida reportado en el cuestionario con respecto al ingreso trimestral de la persona encuestada. La forma funcional utilizada en el presente trabajo parte del modelo propuesto por Salazar y Arenas
(2016), en donde explican que la utilidad depende indirectamente del ingreso,
ya que un incremento en él significa un mayor consumo y mayores bienes
son satisfechos; se formula en la ecuación (1) de la siguiente manera:
Fi=ln(Ii) + n				(1)
Donde, para todo individuo i, la felicidad reportada depende directamente del ingreso.
Para el modelo 2, se introdujeron las variables propuestas por la teoría
psicológica, con el fin de incluir la parte cualitativa sobre el objeto de estudio.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

�99

LA FELICIDAD EN MÉXICO Y SUS DETERMINANTES

Dichas variables van desde la autorrealización presentada por Maslow, como
satisfacción de logros, salud, perspectiva de futuro y libertad de decisión, hasta la inclusión de un análisis cognitivo del individuo, es decir, cómo valora su
vida en diferentes aspectos sociales, vida afectiva, vida familiar y vida social.
Se sustenta la utilización de estas variables en la teoría psicológica para analizar y cuantificar si éstas tienen incidencia sobre la felicidad autorreportada
de un individuo en México.
Podemos observar en la tabla 3 que a medida que aumenta el promedio
en la mayoría de las variables psicológicas que se incluirán en el segundo modelo de felicidad autorreportada, se puede notar un mayor nivel de felicidad.
TABLA 3
Promedio de satisfacción autorreportada por la persona encuestada
con base en su nivel de felicidad
Felicidad

0

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

vida hace 5 años

5.6

5.4

5.3

5.5

6.3

6.4

6.8

7.4

7.8

8.2

9.0

vida social

5.8

5.4

5.6

5.8

6.1

6.8

7.0

7.5

8.1

8.6

9.2

vida familiar

6.9

6.9

6.9

7.0

7.0

8.0

8.2

8.5

8.9

9.3

9.7

vida afectiva

5.7

5.7

6.1

6.1

6.2

7.1

7.4

7.8

8.4

8.9

9.5

salud

5.2

5.8

5.3

5.6

6.0

6.8

7.2

7.6

8.1

8.6

9.1

logros

5.6

5.6

5.9

6.0

6.1

6.7

7.0

7.4

8.0

8.6

9.2

futuro

5.2

5.5

5.5

6.1

6.5

6.9

7.3

7.5

8.0

8.5

9.1

ocio

5.5

5.8

5.5

5.7

5.9

6.5

6.8

7.1

7.6

8.1

8.7

seguridad ciudadana

4.1

4.4

3.8

4.3

4.3

5.0

5.4

5.7

6.1

6.5

6.9

país

5.7

6.2

5.2

5.9

6.2

6.2

6.6

6.7

6.9

7.1

7.6

libertad de decisión

8.4

7.5

7.6

7.8

7.8

8.5

8.4

8.8

9.0

9.3

9.7

Total de personas
262 108 226
354 430
Fuente: Elaboración propia con datos del inegi (2014).

2,148

1,446

3,071

8,436

6,950

5,356

Satisfacción con…

Para el segundo modelo, también se realizó un análisis de regresión
lineal que se estimó por el método de mco, presentado en la ecuación (2).
Para las variables que son parte de este modelo no se presentaron valores de
autocorrelación mayores a 0.44, con un promedio de correlación de 0.15. La
única excepción que se presentó a lo anteriormente mencionado fue entre las
variables de satisfacción hace 5 años y el grado de nivel de satisfacción con la
vida, con un valor de 0.54.
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ARIZPE | BRITO | SAAVEDRA | BALDERAS | CANTÚ

Felicidadi=β0+β1edad1+β2satis_42+β3encsat_23+β4satis_54+β5 satis_75+β6
frases_36+β7est_socio7+β8satis_98+β9satis_89+β10satis_210+β11satis_111+β12nivelaprob12+β13 edoconyugal13+β14 logingreso14		
(2)
RESULTADOS
En el cuadro 1 podemos observar los resultados obtenidos del modelo 1. De
acuerdo a la teoría microeconómica, se espera que, a mayor ingreso, mayor
sea el nivel de felicidad reportada.
CUADRO 1
Resultados de la estimación modelo 1. Ingreso y felicidad
Var dependiente: felicidad

Coeficientes

Error estándar

Estadístico t

Valor P

Ingreso

0.00004

0.00

11.31

0.00

1.87

0.01

149.93

0.000

0.02

0.00

15.70

0.000

c

R2 aj
DW

1

0.004

1

1.94

c
Log*(Ingreso)
R2 aj

1

8.05

0.01

625.38

0.00

0.007

DW
1.94
1
Nota: Al calcular logaritmos se pierden las respuestas = 0.
Fuente: Elaboración propia con datos del inegi (2014).

La regresión simple nos permite representar con una forma funcional la
relación directa entre la felicidad y el ingreso; como se explicó anteriormente,
la relación entre dichas variables es lineal. Con esto, se puede observar en el
signo del coeficiente que efectivamente existe una relación positiva entre el
ingreso y la felicidad; es decir, a medida que el ingreso aumenta, la felicidad
del individuo mexicano incrementa. El resultado del cambio de la variable
dependiente es dado por el coeficiente, donde el modelo nos indica que un
aumento de $1 mxn en el ingreso del individuo está relacionado con un aumento de 0.0004 en su nivel de felicidad autorreportado. Por el tipo de datos utilizados, es de esperar que los datos tengan variaciones y posiblemente
problemas de heterocedasticidad, razón por la cual el modelo fue ajustado
utilizando errores estándar robustos. No obstante, la R² (0.004) indica que
la variable ingreso tiene muy poco poder explicativo sobre la variación de la
felicidad autorreportada; por ende, se infiere que la relación ingreso-felicidad
es casi nula. Esto se probó anteriormente en el trabajo de Fuentes y Rojas
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�LA FELICIDAD EN MÉXICO Y SUS DETERMINANTES

101

(2001), donde el poder explicativo del ingreso está por debajo del 5%.
Es importante observar que sucede de forma similar cuando al modelo
se aplican logaritmos. En este caso, el coeficiente de la variable ingreso es
interpretado como una elasticidad; por lo tanto, un incremento de 1% del
ingreso aumenta en promedio 0.02% el nivel de felicidad del individuo. La
relación ingreso-felicidad, aunque sigue siendo positiva, contribuye muy
poco a la determinación del nivel de felicidad de una persona. El ingreso es
estadísticamente significativo, de acuerdo a su valor p, y se rechaza la prueba
estadística de que el coeficiente es diferente de cero. Estos resultados son consistentes con Fuentes y Rojas (2001).
En el modelo 1, de acuerdo a las pruebas estadísticas realizadas, la R²
se encuentra muy alejada de 1 (valor ideal para la aceptación del modelo), y
por lo tanto no es suficiente evidencia para explicar la variación total de la
variable dependiente. Esto quiere decir que otros factores están impactando
en el nivel reportado de felicidad, por lo cual se procede a realizar el segundo
modelo, que toma en cuenta las variables sociodemográficas y las de satisfacción seleccionadas a partir de la pirámide de Maslow y de trabajos anteriores,
como se mencionó en la sección de metodología.
Los resultados del modelo lineal muestran que todas las variables independientes, salvo el estrato socioeconómico en el que se encuentra el individuo, cuentan con el signo esperado y mantienen una relación significativa con su nivel de felicidad autorreportada. El valor de la R² del modelo
2 es de 0.46, es decir, el 46% de la varianza de la felicidad para las personas
en México está explicado por las variables psicológicas, sociodemográficas y
económicas, lo que nos motiva a elegir este modelo por encima del modelo
1. Cabe mencionar que el análisis de esta regresión no permite afirmar que
las relaciones detectadas sean del tipo causal, solamente proyecta un posible
grado de relación entre las variables. Además de la diferencia entre los coeficientes del último modelo, los resultados del primer modelo no explican los
altos niveles de felicidad en México. Se realizaron pruebas de especificación
al modelo, resultando en que éste tiene una correcta especificación y no está
sesgado ni es inconsistente. De igual manera, se probó por colinealidad entre
las variables explicativas del modelo y dio como resultado satisfactorio una
falta de colinealidad. Se realizó una prueba de Factor de Inflación de Varianza, cuyo resultado mostró un coeficiente del promedio de vif de 1.36, y se
determinó que no había multicolinealidad severa en el modelo. El modelo
se corrige sobre el problema de heterocedasticidad identificado, utilizando
errores estándar robustos.

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ARIZPE | BRITO | SAAVEDRA | BALDERAS | CANTÚ

CUADRO 2
Resultados de la estimación modelo 2. Sociodemográficas y psicológicas
Var dependiente: felicidad

Coeficientes

Error
estándar

Estadístico t

VIF

Edad

edad

0.0022***

0.0008

2.65

1.17

Ingreso

logingreso

0.1665***

0.0262

6.33

1.47

Nivel de vida

satis_4

0.2399***

0.0005

45.49

1.60

Satisfacción hace 5 años

encsat_2

0.1517***

0.0040

31.30

1.15

Salud

satis_5

0.1276***

0.0036

20.11

1.36

Perspectiva futuro

satis_7

0.1123***

0.0069

16.05

1.50

Libertad decisión

frases_3

0.0484***

0.0075

6.39

1.20

Estrato socioeconómico

est_socio

0.0304

0.0139

2.18

1.33

Seguridad ciudadana

satis_9

0.0217***

0.0030

5.41

1.20

Ocio

satis_8

0.0341***

0.0055

6.12

1.44

Vida familiar

satis_2

0.1383***

0.0075

18.33

1.33

Vida social

satis_1

0.1133***

0.0060

18.88

1.39

Nivel último aprobado

nivelaprob

0.0472***

0.0060

7.78

1.58

Estado conyugal

edo_conyug

-0.0260***

0.0067

-3.87

1.06

-0.382

0.0939

-4.07

_cons
* = 90%, ** = 95%, *** = 99%
R2 aj
0.46
DW
1.92
Fuente: Elaboración propia.

El efecto de las variables predictivas por sí solas en la variable dependiente es bajo, donde las variables que más afectan de manera relativa son las
del grado de educación y la satisfacción percibida con su nivel de vida, percibida hace 5 años, salud, perspectiva hacia su futuro y vida social. Como ya se
mencionó, prácticamente todas las variables son significativas, con un 99% de
confianza y contribuyen a un buen estadístico R². Al realizar las pruebas estadísticas a los residuales, la ecuación no mostró problemas de autocorrelación,
descartado ante el nivel estadístico Durbin Watson muy cercano al valor de
2, del cual Johnston y DiNardo (1997) sugieren que un valor dw menor a 1.5
muestra problemas de autocorrelación.
La interpretación de los coeficientes y el comportamiento de la relación entre cada una de las variables explicativas y la dependiente se realiza
de manera individual y se asume que todo lo demás se mantiene constante.
De las siete variables que tienen mayor peso en la descripción del modelo,
seis de ellas son de corte cualitativo, indicando que gran parte del concepto
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�LA FELICIDAD EN MÉXICO Y SUS DETERMINANTES

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llamado felicidad es subjetivo y depende de la percepción de cada individuo.
Así, la satisfacción percibida con su nivel de vida está relacionada con un aumento en el nivel de felicidad en 0.234; la satisfacción que fue percibida hace
5 años se relaciona con un incremento la felicidad en 0.152; y la satisfacción
con su vida familiar y vida social se relaciona con un aumento del nivel de
felicidad en 0.138 y 0.110, respectivamente. Más allá, retomando la relación
ingreso-felicidad vista en el modelo 1, la variable de ingreso mostró ser significativa con un valor de coeficiente de 0.16, es decir que un aumento de $1
mxn en el ingreso del individuo ocasiona un aumento de 0.16 en su nivel de
felicidad autorreportado.
El modelo econométrico propuesto explica el 46% del nivel de felicidad
de los individuos en México. Queda para futuras extensiones de la economía
de la felicidad ampliar el modelo para incluir más variables independientes
que tengan un papel explicativo en la felicidad de las personas, con la recomendación de no sólo abarcar variables económicas, sino también incluir
aspectos psicológicos y sociodemográficos, como fue expuesto en el marco
teórico del presente estudio.
CONCLUSIONES
El presente trabajo analizó los determinantes de la felicidad —entendida como
la satisfacción de vida actual— para el caso de México mediante un modelo
de análisis de regresión simple y múltiple, con el cual pudimos identificar las
variables, tanto cualitativas como cuantitativas, que tienen un mayor impacto
dentro de la perspectiva individual de este concepto.
Se realizaron dos modelos, uno para determinar la relación ingreso-felicidad y su comportamiento, y el segundo para determinar qué características
sociodemográficas y psicológicas inciden en la variable dependiente. Como se
esperaba, el ingreso se mostró como una variable significativa en la medición
de la felicidad; sin embargo, influye en pequeña magnitud. Esto es consistente
con la teoría económica de la felicidad, que dice que ésta depende indirectamente del ingreso. Enseguida, en el segundo modelo se pudo observar que
otras variables diferentes al ingreso tienen mayor incidencia en el nivel de
felicidad de las personas. Las características socioeconómicas, por otro lado,
tuvieron un impacto menor de lo esperado, y las dimensiones cognitiva y
afectiva resultaron ser más relevantes para el estudio; como señala Veenhoven (1994), la percepción de felicidad es flexible. Si bien los cambios salariales
pueden ser percibidos como un incremento del nivel de satisfacción, éste se
presenta sólo en el corto plazo y relacionado con la posición económica perTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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ARIZPE | BRITO | SAAVEDRA | BALDERAS | CANTÚ

cibida y comparada con otros individuos. A partir de esta idea, podemos reflexionar sobre la importancia y el peso que las variables cualitativas, psicológicas y las percepciones individuales tienen en la construcción y elaboración
de un modelo que pretende determinar la felicidad de un país.
Retomando uno de los principales objetivos de esta investigación y
con la motivación de entender por qué México se posiciona en los primeros
lugares de los rankings de la felicidad, encontramos que la satisfacción con
su entorno de vida, como es la vida social, el nivel de vida y la salud, son determinantes importantes para la felicidad del individuo mexicano promedio.
La contribución del estudio es que se pudo dar un mayor entendimiento
al fenómeno de la felicidad, complementando la teoría económica con aspectos psicológicos y sociodemográficos que brindan una perspectiva más amplia de la realidad que cada persona vive, y el efecto que esto tiene en su nivel
de felicidad. Una limitante de la investigación sería la fecha de realización de
la encuesta. Apegándose a lo que buscábamos comprobar, no nos fue posible
usar una encuesta más actualizada que la de 2014. Así, esta investigación deja
como línea de investigación latente ajustar el estudio y las variables a una
fecha más reciente, que permita una medición y predicción de los niveles de
felicidad más acotadas a la sociedad actual. De igual forma, se recomienda
repetir el análisis presentado a medida que se incremente la cantidad de encuestas disponibles.
La medición de la felicidad continúa siendo un tema de creciente interés
por sus grandes aportaciones y los nuevos descubrimientos que surgen con
cada investigación. El presente estudio tuvo hallazgos interesantes: la utilización e importancia de una encuesta actualizada, el reconocimiento de los
factores cualitativos incluidos en una investigación de carácter cuantitativo
y la importancia de las variables psicológicas en la determinación del nivel
de felicidad y satisfacción del ciudadano encuestado. Estos hallazgos pueden
ser utilizados para entender el fenómeno social que es la felicidad; para cuestionar y modificar la manera en que el bienestar se ha evaluado hasta ahora,
poniendo así el ingreso en un papel secundario; y también para que las autoridades y responsables en la formulación de políticas públicas tomen en cuenta que la felicidad apenas puede ser inferida por el ingreso salarial individual.
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TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 52 | ENE-JUN 2021

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                    <text>ISSN 2007-1205

ye

1

REVISTA DE CTENCIAS SOCIALES
□ E LA UN l VERS I OAO AUTÓNO A DE . UEVO LEÓ

�3

EN TODA REVOLUCIÓN RUEDAN CABEZAS

En Toda Revolución Ruedan Cabezas:

Adultos Mayores, Coronavirus y la Cultura Precarizada
de lo Precario

Heads Roll in Every Revoluࢼon:

Elderly People, Coronavirus and the Precarized Culture of the Precarious
ALEJANDRO KLEIN*

► RESUMEN
En este trabajo se analiza cómo ha impactado la pandemia del coronavirus
en la situación de las personas mayores, quienes notoriamente han sido
obligadas a confinarse y aislarse, desde una versión renovada del discurso sanitario-higienista. Desde aquí se vislumbra que el coronavirus
es parte de un entramado político, social, cultural, que tiende al predominio de referencias duras y de la intolerancia, la cronificación de la
escasez, la anulación de la capacidad de pensar racionalmente y la renovación de actos expiatorios sacros en torno al sacrificio, como forma
mágica y paranoica de restaurar estados supuestamente homeostáticos
que no se pueden duelar.
Palabras clave: Personas mayores | Coronavirus | Expiación | Sacriicio.

► ABSTRACT
This work analyzes how the coronavirus pandemic has impacted the
situation of elderly people, who have been forced to confine and isolate
themselves from a renewed version of the sanitary-hygienist discourse.
From here, it is seen that the coronavirus is part of a political, social and
cultural situation, which tends to the prevalence of hard references and
intolerance, the chronification of scarcity, the cancellation of the ability
to think rationally, and the renewal of sacred acts of atonement, around
sacrifice acts, as a magical and paranoid way of restoring supposedly
homeostatic states that cannot be grief.
Keywords: Elderly people | Coronavirus | Expiation | Sacriice.

* Associate Research Fellow del Oxford Institute of Population Ageing; profesor de la Universidad de
Guanajuato. Correo electrónico: alejandroklein@hotmail.com
Recibido: 30 de julio de 2020 | Aceptado: 16 de marzo de 2021
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

ISSN 2007-1205 | pp. 3-22

�4

ALEJANDRO KLEIN

La corriente subterránea de la Historia occidental
ha llegado inalmente a la supericie
y ha usurpado la dignidad de nuestra tradición
Hanna Arendt

FUNDAMENTACIÓN INTRODUCTORIA
Durante la pandemia del coronavirus se ha confinado de forma imperativa a
las personas mayores, quienes han sido catalogadas como grupo de “riesgo”, a
pesar de que el paso del tiempo demostraba que todos los grupos etarios eran
en definitiva grupos de riesgo.
Por otro lado, de una forma subterránea e invisibilizada, se ha dejado
morir a ancianos alrededor del mundo por falta de atención médica. Probablemente nunca se sabrán las cifras definitivas. No se denunció, no se detuvo,
no hubo cambio de planes. Ante la necesidad de dar prioridad por la escasez
de recursos sanitarios, se priorizó la atención a jóvenes y adultos, insertos
en una lógica perversa desde la cual hay que elegir a dónde serán destinados los menguados recursos sanitarios. Se podría argüir, ciertamente, que
estos “menguados” recursos son en realidad el resultado de décadas de quita,
despojo y vaciamiento de políticas neoliberales que ven a la salud (como a
cualquier otro sistema que dignifique al ser humano) como pérdida de dinero
y recursos.
Es difícil entender cómo de repente las personas mayores han sido despojadas de sus derechos y garantías y cómo han sido llevadas a este lugar “sacrificial”. También es difícil entender el manto de silencio que se ha extendido
sobre una escandalosa situación, con ribetes de genocidio. ¿Dónde están los
intelectuales, activistas, pensadores, denunciando la barbarie de lo que ha sucedido? No están. El silencio y el prurito son la norma. Mientras se mantiene
una alta sensibilidad delante de otras minorías y movimientos sociales, de repente las personas mayores dejan de importar, a pesar de que paradojalmente
nos acercamos a una situación demográfica de sociedad de “envejecimiento”.
Este trabajo recoge algunas reflexiones sobre las implicaciones sociales,
culturales y paranoicas del coronavirus y de un mundo altamente precarizado,
intentando explicar cómo las personas mayores se transforman en “víctimas”
expiatorias de la precariedad social, en aras de restablecer (mágicamente) una
aparente “homeostasis” social, a pesar de haber estado viviendo una situación
de alta experimentación subjetiva. Se intenta, en definitiva, poner en palabras
algo que permanece “indecible”, escindido y negado.
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1. DESARROLLO
1.1. El discurso del coronavirus como renovación del discurso higienista
Desde hace ya por lo menos tres siglos, se ha ido constituyendo como parte del
llamado proceso “civilizatorio” la constitución de un ideal de adultez basado
en el logro de un cuerpo sano, entendiendo por “sano” un cuerpo controlado,
racionalizado, maduro y apto para la reproducción, sostenido igualmente por
una sociedad higiénica que preconiza la necesidad de limpieza, contención
y control, centrados en una práctica moral y médica que se considera fundamental en términos de posibilidad de sobrevivencia social (Barrán, 1995).
Se trata de una imagen del cuerpo social e individual como un organismo formado sucesiva y yuxtapuestamente por el Estado, las familias, los
sujetos. Su opuesto, temido y espeluznante, es el germen y lo invasor, capaz
de disolver a los organismos y al delicado equilibrio entre ellos (Ariès y Duby,
1990a).
La sociedad comienza a ser percibida desde un escenario paranoico ante
el pánico que despierta el sentirse “expuesta” y “vulnerable” ante los que empiezan a ser designados como los “enemigos” del “cuerpo” social, metaforizados exitosamente como versiones de lo virósico, en tanto se los expone
como intrusivos, descontroladores, conspiradores y presentes por doquier: el
movimiento obrero, las minorías, la masturbación (y en general la sexualidad
no reproductiva), la adolescencia y, como veremos más adelante, y en una
versión completamente renovada, las personas mayores (Donzelot, 1998).
Esta posible y siempre potencial “invasión” es expresión de un clima
cultural que hace del temor el catalizador de la producción de procesos sociales basados en la antinomia orden-desorden, acatamiento-protesta, cambios-continuidad. Antinomia que en términos identitarios se pasa a denominar: acatamiento de la ley versus transgresión de la ley. Ambos términos
atraen y repelen al mismo tiempo. El goce del acatamiento es inseparable del
goce de la confrontación (Lukes, 2001).
Todo lo que despierta miedos, pánicos y sensaciones ominosas, acarrea
también sensaciones de placer, disfrute y sadismo. Se teme tanto el estallido
del mundo, como se lo desea ardientemente. En términos subjetivos, se encuentra aquí toda la tortuosa dialéctica propia de la ambivalencia edípica que
se gesta desde la identidad moderna (Duschatzky et al., 2002).
Los ciudadanos de buen talante, los adolescentes que se han de convertir
en adultos, los padres de familia “pilares” de la sociedad, las mujeres custodias
del “hogar”, los obreros que se han de “convertir” en clase media, la policía y
militares encargados de custodiar “fronteras” y “amotinamientos”, el perioTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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dismo, las redes sociales, son una y otra vez convocados a una vigilancia que
no ha de decaer jamás. Si las pautas de disciplinamiento son dictadas republicana o dictatorialmente, es una cuestión aparte, pues lo realmente fundamental es el poder del discurso médico, en una exasperación de un discurso
experto privilegiado frente al cual hasta el dispositivo jurídico flaquea, ante
la necesidad severa de un orden sanitario que delimite zonas de seguridad,
limpieza, calma y control (Ariès y Duby, 1990b).
Como formas insoportables e intrusivas (y no sociales) se sitúan la molicie, el derroche, la haraganería, la traición a las costumbres, el apartamiento
de lo políticamente “correcto”, el virus que invade y ensucia o enloquece, las
que son condenadas u obligadas a ser transitorias, para mitigar paranoias de
desorden o descontrol social. Se destaca así la necesariedad imperativa de un
llamado cuerpo sano, entrelazado a una identidad adulta, a su vez entrelazada
a un conjunto social capaz de integración, cuidado y protección, aportando los tres un siempre delicado equilibrio homeostático psico-social (Ariès y
Duby, 1990a).
La Nación, el hogar y el sujeto han de ser resguardados y protegidos.
Todo lo invasivo e intrusivo viene siempre de afuera. El malestar no es intrínseco a lo social, sino que es un ataque sorpresivo o conspirativo ante el
cual se impone reaccionar, negándose la posibilidad de aceptar que sea probablemente el propio “orden” social el que genere, en definitiva, los “desórdenes” acosadores (Donzelot, 1998).
Por otra parte, la forma en como aparece esto amenazante, el grado en
que se le tolera y el pánico que puede ocasionar, permiten también diagnosticar la capacidad de cambio de un conjunto social y cómo el terror ante lo
imprevisto puede ser o no simbolizado (Arendt, 1998; Forrester, 2000).
Con la pandemia del coronavirus, la metáfora del descontrol social,
arrinconando a un mundo asustado y desconcertado por peligros y amenazas
inminentes, pareciera que volviera a su clave virósica primigenia. El siglo XXI
en términos discursivos es probablemente una versión del siglo XVIII, pero
desencantado ya —como enseguida veremos— de cualquier ideología reconfortante en torno a la civilización o el “progreso” o valores cívicos y virtud,
paradigmas que han caído en desgracia, deslegitimados por sus contradicciones y futilidades. Otros paradigmas vitalistas, sin embargo, se imponen, como
por ejemplo el mundo virtual, las redes, el “éxito” de la globalidad, pero inevitablemente ellos también están expuestos a fracasos, hackers, virus renovados
(Himanen, 2002; Castells, 1996).
Es también nuevo el chivo expiatorio propuesto. Si en algún momento
lo fueron los obreros, los adolescentes, los judíos, esta vez, de forma repentina e inesperada, lo han sido las personas mayores. Rápida y consensuadamenTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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te se estableció que los mismos debían ser confinados, en tanto representaban
el grupo de mayor riesgo. Las semanas y meses pasaron, revelando que en
realidad la Humanidad toda era grupo de riesgo, pero las personas mayores
siguieron confinadas. Nada cambió frente al imperativo de la opinión “científica” de médicos y epidemiólogos. La necesidad de un chivo expiatorio para
delegar temores y ofrecer expiaciones es más fuerte que cualquier argumento
estadístico (Pichon-Riviere, 1981).
A lo largo del trabajo se ahonda en estos conceptos, insistiendo en cómo
los mismos han terminado por redimensionar deficitariamente el lugar del
adulto mayor, en una sociedad que se acerca de forma inexorable, paradojal,
a ser una “sociedad de envejecimiento”.
1.2. La precarización de lo precario
Probablemente una forma de abordar el contexto social actual es señalando
cómo el estado de bienestar social se pauperiza cada vez más, frente a la reiterada aplicación de gestiones neoliberales, que consolidan la aparición de un
proletario terciario precario que reemplaza al proletariado industrial, y una
clase media empobrecida que sustituye a la clase media tradicional, mientras
que las clases holgadas pasan a ser una clase territorializada en términos de
fortificación amurallada (Pires do Rio Caldeira, 2000; Atkinson, 1998).
Las promesas en torno a una sociedad de consumo, capaz de garantizar
un consumo siempre continuo e ilimitado, son afectadas por esta “pauperización” extrema, con la que en realidad la figura del consumidor se revela como
la de un endeudado crónico, al que no le queda otra opción que renovar indeleblemente su endeudamiento crónico y mortificante (Sader, 2008).
Por otro lado, se pasa de un imaginario unificante en torno a un contrato social consensuado, a una situación de descontractualización generalizada,
donde predomina lo esquizoide y lo escindido, acorde con la imposibilidad
de tramitar en forma de solución de compromiso los conflictos sociales. De
esta manera, todo es ataque y fuga, victoria o derrota. Ya no es el intento de
unificación lo que importa, sino la diseminación fragmentada. De este modo,
el problema de la alteridad se resuelve a través de la lógica clánica de la yuxtaposición de las múltiples tribus urbanas en una guerra de todos contra todos
(Kaës, 1993).
Los adultos en especial han sufrido desmedidamente muchas de las condiciones impuestas por antiguas y nuevas gestiones neoliberales: desempleo
estructural, trabajo precario, salarios exiguos, condiciones de endeudamiento
y, en general, precariedad y empobrecimiento en las condiciones de vida. Así,
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el endeudamiento crónico económico ya señalado se puede resignificar también en términos de endeudamiento generacional: ya no es posible transmitir
a los hijos lo que se recibió de los padres, con la consiguiente carga de remordimiento, culpa y resentimiento social (Minujin, 1993).
Los padres, asimismo, pasan a estar todo el tiempo a prueba, todo el tiempo cuestionados, todo el tiempo celados. El circuito del control estatal paranoico se traslada de lo virósico a lo familiar, momento en que a este ámbito le
son recortados poderes y potestades por el dispositivo jurídico, pedagógico y
sanitario. Los hijos, de la edad que sean, pueden y (se dice) “deben” denunciar
a sus padres, dentro de una cultura de la denuncia que se cronifica cancerígenamente sin que se pueda ya detener. Lo paterno se tambalea, y junto a ello, la
legitimidad de lo jerárquico, lo que lleva a la acentuación de lo fraterno: todos
somos iguales, todos tenemos derechos (Bleichmar, 2010; Bauman, 2007).
De esta manera, la precariedad “precarizada” se articula desde el embate
de la descontractualización social, el desmantelamiento estructural de condiciones de estabilidad y una cultura de la denuncia potenciada impunemente
por las redes sociales, el Estado o la Media (Beck et al., 1997, 2000).
Simultáneamente, la gente comienza a tener cada vez menos hijos en
correlación con lo que se denomina la “transición demográfica avanzada”.
Esta situación apareja consecuencias que apenas se vislumbran. Una de ellas
es que cada vez más comienza a tambalearse la capacidad social de catectizar
anticipatoriamente a un “portavoz” que permita la continuidad humana y generacional. Es decir, un nuevo miembro del conjunto societario, con lo que se
entorpece el pasaje de una voz muerta a una voz viva. Por otro lado, tampoco
se verifica la voz “muerta”, en tanto que los que deberían morir tienen, por el
contrario, cada vez más altas tasas de sobrevida (Aulagnier, 1994).
A su vez se verifica el agotamiento y la imposibilidad de la figura del “ancestro”, del abuelo, del fundador familiar, en un momento en que la tradición
está dañada y desvalorizada. No hay pues dónde reencontrar un pasado, ni
tampoco hay cómo proyectar un futuro: precariedad de las generaciones y del
devenir generacional, inaugurando una experiencia histórica sin precedente
alguno (Lipovetsky, 2000; Castel, 1997).
Desde la anulación histórica del pasado y el futuro, el instante, y la yuxtaposición del mismo, pasa a ser la experiencia social e identitaria por excelencia, en tanto es el recurso de estabilidad que resta y en tanto es defensa hacia
un futuro hacia el cual ya no hay posibilidad de proyectarse, y defensa hacia un
pasado desde el cual no hay posibilidad de reconocerse (Lipovetsky, 1990).
Fallan los fundamentos, fallan los conjuntos englobantes y se agota la
capacidad de desplazamiento simbólico. La problemática de la herencia se
agota y ya no hay nada a transmitir, o mejor dicho: se transmite resentimienTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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to o deuda. Ya no se puede concebir tampoco la sociedad como una segunda
naturaleza que nos otorga vida, porque lo que se denuncia es que hemos “destruido” la naturaleza, facilitando que aparezcan sentimientos mortificantes
de asesinato y descuido. Es decir, sentimientos matricidas y fratricidas (Klein,
2013; Hornstein, 2000).
Lo imprevisible, lo frágil y lo endeble sustituyen los sistemas expertos, la
rutinización y la seguridad ontológica (Giddens, 1997, 1999). La inseguridad
ya no es un accidente, sino que es un efecto de estructura. Y junto a la inseguridad se perciben el reforzamiento de situaciones de obediencia extrema. Se
obedece más allá de lo necesario para el reconocimiento al mandato del Poder. Desde aquí se arma un funcionamiento institucional en el que pasa a predominar lo instituido-metonímico sobre lo instituyente-metafórico (Kaës,
1993). Es, parafraseando a Marcuse (1970, 1981), una obediencia “sobrante”.
Las cosas parecería imperativamente que son lo que son, desde un instituido que propone la impunidad, ya no como figura jurídica, sino como figura excitante que entretiene y des-responsabiliza crónicamente. De modo correlativo, la virtualidad glorificada (internet, redes, celulares, pantallas varias)
inaugura un control casi absoluto y sin precedentes, que no sólo sobrepasa las
reflexiones sobre el control, sino además cualquier ficción distópica al respecto (Deleuze, 1991; Orwell, 2003, 2013; Huxley, 2007; Bradbury, 1967).
Este intento del máximo control se acompaña de la aparición periódica
de una sensación de catástrofe inminente, que implica la sensación paranoica
—como ya se señaló— de que vivimos en un orden fragilizado y persecutorio,
asediado por virus malignos, sociales y/o sanitarios, como forma de pesadilla
descontrolada. Control que no pocas veces utiliza políticas micro-genocidas,
en caso de que se lo estime necesario (Laurell, 1992).
1.3. La impositiva tentación de las referencias duras
Esta “destitución del porvenir” implica como uno de sus elementos centrales
el paradojal contrato “descontractualizado” propio de la sociedad actual, una
de cuyas consecuencias es que no hay a quién acudir para quejarse, ni hay a
quién pedirle cuentas. Las cosas se transforman en exacerbadamente banales,
reemplazables y recurrentemente trágicas. Cuadro de sufrimiento inconfesable donde vivir en sociedad se hace semejante a precariedad y exclusión permanente. Se inaugura una experiencia social sin antecedentes: el lazo social
se angosta y excluye (Kymlicka y Norman, 1997; Lewkowicz, 2004). No todos
forman parte de él, o mejor dicho, sólo (quizás) una minoría tiene derecho a
él. No hay sujetos cómodos en nuestra contemporaneidad.
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Por otro lado, cada vez más se relegitima la religión en sus vertientes
neoevangélicas. El neoevangelismo suprime definitivamente las “escalinatas”
de la jerarquía eclesiástica y reasume imaginarios fraternales esenciales a la
humanidad. Enarbolando la presencia perniciosa del Diablo, facilita una actitud de paranoización suavizada por la permanente presencia acogedora del
Pastor. La lógica sacrificial, que se encuentra ya presente en el endeudamiento capitalista del consumidor, se expande aún más legitimando sacrificios varios. Del sacrificio al chivo expiatorio y del chivo expiatorio a las políticas
genocidas hay sólo algunos pasos que no necesariamente son difíciles de cruzar, como veremos enseguida en relación a la situación actual de las personas
mayores (Machado, 1996; Enríquez, 2001).
Si la resurrección religiosa evangélica puede ser preocupante, lo es aún
más un soterrado pero efectivo implantamiento de fanatismos, intolerancias,
ideologías apasionadas, armados desde consignas severas y dogmatismos, que
aparecen como la guía moral de nuestros tiempos. Esta expansión exponencial
de las referencias duras a nivel cultural, político, de movimientos sociales, de
interacciones sociales, es pocas veces advertido, y aún menos veces asumido
como tal. Por el contrario, el sujeto colectivo o el poder que los enarbola los
presentan como necesarios, irrenunciables, y hasta justos e imprescindibles
a efectos de hacer justicia, la que aparece ahora configurada en términos de
ajuste de cuentas, sin que esta distorsión del dispositivo jurídico sea percibida
ni aceptada en su carácter de tal. El dispositivo jurídico sigue vigente, pero
a condición de una fatiga que es cada vez más endeble1 (Lewkowicz, 2001).
Pasan a predominar cada vez más rasgos culturales y sociales totalitarios en su versión fundamentalista, lo que se torna cada vez más la forma
legitimada de interpretar y construir el sentido del mundo (Habermas, 1988,
1989).2
1 El agotamiento del dispositivo jurídico es un hecho clave en los intercambios personales, sociales y estatales actuales. No se advierte ni se enuncia en su carácter de tal. Probablemente su emergente fundamental
es que el viejo enunciado: “Una persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario”, se sustituye casi
naturalmente por el: “Una persona ya denunciada, por el hecho de ser denunciada, ya es culpable”. A tal
efecto, obsérvese la punición social implacable sobre una persona, a partir del equívoco de un gesto que
se denuncia en Twitter: https://es-us.deportes.yahoo.com/noticias/perd%C3%AD-empleo-vida-foto-redes-120910820.html La misma sanción social surge en relación al famoso cantor uruguayo Daniel Viglietti. Tres años después de su muerte es acusado “a posteriori” de una violación (o de varias violaciones que
no se especifican) supuestamente ocurrida cuando el cantautor tenía 27 años, o sea, más de medio siglo
atrás. Inmediatamente, una de las candidatas de izquierda a la comuna de Montevideo retira su saludo
en Twitter. No hay necesidad de intervención de la ley, la mera sospecha ya es sentencia. Y parece que
es menester tomar distancia de todo lo que es sospecha. Otro periodista dice: “Fin de la discusión. Daniel
Viglietti violó una menor. En mi ética, más allá de su obra, es un miserable. Un hijo de puta. Este pedófilo
podría haber violado a tu hija” (https://www.tvshow.com.uy/personajes/carolina-cosse-elimino-mensaje-tributo-daniel-viglietti-acusacion-musico.html).
2 Se verifica una vez más que los dueños del mundo no son necesariamente los que dominan los medios
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Podría pensarse que las condiciones de precariedad incentivan la búsqueda de una cultura de la seguridad, de la mano dura, de no tener piedad, de
los simpatizantes de la pena de muerte, penas de cárcel más duras, tolerancia
cero, quitar derechos adquiridos, insistiéndose en la necesidad de la dureza y
la severidad de la disciplina (Arendt, 2005; Baudrillard, 2008).
La gente, los grupos sociales, los movimientos sociales, se tornan cada
vez más intransigentes, cada vez menos empáticos, confundiendo la “justicia”
con la “revancha” y la “acusación” con la “ley”.3 A veces este fundamentalismo
establece una “edad de oro” donde todo estaba ordenado, jerarquizado y limpio. No hay sino que volver a esa época para que las cosas se “compongan” y
“ordenen”, reinstaurándose las buenas costumbres y las mejores opiniones.
Otras, insiste en que la política de denuncia y escarmiento reestablecerá una
sociedad sana, santa y armónica (Aubrée, 2005).
El desconcierto del lazo social y la resignificación de los conflictos sociales, individuales y vinculares en términos de fundamentalismo y paranoia
ideológica (Enríquez, 2001), sugieren el endurecimiento de formas totalitarias que evaden la lógica del pacto social y el mantenimiento de un colectivo e ideales comunitarios, los que se encuentran en etapa de fuerte revisión
(Lewkowicz, 2001, 2004).
La hipótesis que plantea Bauman (2007) de un mundo “líquido” de
permanente cambio, mutaciones e incertidumbres donde las certezas son
sustituidas por preguntas atormentadoras y de las que no se sabe bien las
respuestas, acerca de cómo vivir, cómo buscar la felicidad, cómo construir o
reconstruir los vínculos, debería ser profundamente revisada.
Lo que se observa más que lo “líquido”, es lo “precario”, en términos de
pérdida de certezas fundamentales como el estatus de la garantía y la continuidad laboral, eficacia de las promesas de porvenir e integración social y
escisión de las culturas y valores compartidos del lazo social en múltiples tribus urbanas que mantienen recelo y desconfianza entre sí. Por ende, parece
constatarse un estado de guerra civil y enfrentamiento “no declarado” que se
observa a diferentes niveles: competencia entre minorías por sus derechos,
guerra virósica, estrategias difamatorias y de denuncia desde y con las redes y
la Media (Freud, 1913; Oriol Costa et al., 1996; Dufour, 2005).

de producción, sino los que dominan los medios de armar el relato legitimado del mundo (Gramsci, 1981).
3 Hay aquí un punto de contradicción altamente preocupante. Los mismos movimientos sociales que para
alcanzar los estándares de ciudadanía, justicia y derechos humanos que reclaman, necesitan de un dispositivo jurídico fuerte, sólido, proactivo, son sin embargo los que lo “atacan” y debilitan al enunciar como
innecesaria la intervención de la justicia para establecer la culpabilidad del denunciado.
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No es que no haya moral en la modernidad líquida, como indica Bauman, sino que toda y cualquier guía moral de nuestros días, sean movimientos sociales, reivindicaciones de minorías u otros, parece que tuviera que
pasar inevitablemente por rasgos de intolerancia y pasión ideológica, donde
antes o después se advierte severidad, extremismo y la política del “todo o
nada” (Maffesoli, 1990; Bion, 1962).
El Otro ya no es “amigo” ni “enemigo, sino un “extraño” con el que la
convivencia se torna imposible o peligrosa. El mundo se tiñe de paranoias
varias que incluyen un mundo deshumanizado, por donde circulan los descartables, los expulsados, los perdedores, los inintegrables, a los cuales se aplican políticas de exterminio (físicas o simbólicas), las que no se cuestionan
en tanto no se cuestiona nada que venga desde la autoridad (Epele, 2010;
Baudrillard, 1984; Castel, 1997).
En cuanto el sujeto se aleja del proyecto disciplinante de la sumisión
y el acatamiento, el Poder parece que tiene derecho a masacrarlo (física o
simbólicamente), y eso porque se ha transformado en un ajeno, un extraño,
un irreconocible, desde el momento en que se sale, cuestiona o transgrede el
mandato social. La capacidad de contención, protección y amparo social se
reduce cada vez más (Bauman, 2007; O’Donnell, 1997).
Como versión de masacre simbólica, reaparece la temática del chivo expiatorio. Desde una sociedad escasa se entiende que no hay oportunidades ni
lugar social para todos, y donde además una parte sobra, molesta o incomoda.
A estos sobrantes se les pide que se sacriiquen por los demás, haciéndoselos
aparecer como el obstáculo para poder retornar a una sociedad que cuida y
protege. Este “sacriicio de sí” plantea entonces la utopía de que con la posible
desaparición de los sobrantes (migrantes, pobres, indígenas u otros) se podría
restablecer ilusoriamente una sociedad acogedora (Mandet, 2002). En lo que
sigue se planteará la hipótesis de que desde el coronavirus son las personas
mayores los llamados a ocupar ese lugar.
1.4. Consecuencias psicosociales de la alta experimentación subjetiva,
vincular y cultural de las personas mayores
En términos cuantitativos, la sociedad del envejecimiento es un hecho. Nadie
puede ya dudar al respecto. Se estima que para el año 2050, el 21.8% de la población mundial será de personas mayores (United Nations, 2019).
Existen asimismo transformaciones que van más allá de la transición
demográfica y resignifican la misma, en la medida en que el adulto mayor
está comprometido en un nuevo empoderamiento de oportunidades, de asTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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piraciones y anticipaciones jubilosas de vivir (Neugarten y Neugarten, 1986;
Wilcoxon, 1987; Lawhon, Ennis &amp; Lawhon, 1996; Cole, 1997; Barros y Castro, 2002; Harper, 2003, 2004; Bengtson, 2004; Klein, 2018).
Hay que señalar que esta nueva versión de adulto mayor no incorpora
ni transmite los modelos tradicionales heredados de lo que era ser abuelo. No
transmiten esos modelos porque, entre otros motivos, esta nueva versión de
personas mayores se rehúsa a ser abuelos como los de “antes”. Quieren ser
otra clase de abuelos, y que sus nietos y la sociedad los reconozcan en esta
versión renovada y diferente (Klein, 2015).
En ese punto, hacen una profunda y crítica confrontación transgeneracional con las generaciones que les preceden, sus formas de pensar y sus
estilos de conducta, con resultados inéditos que hacen que bien se podría hablar quizás de una “revolución gerontológica” (Leeson, 2013), y más aún: una
revolución confrontacional gerontológica.
Esta confrontación, como fuerte proceso crítico, profundiza los procesos asentados en el cuestionamiento a lo establecido y la tradición (Giddens,
1997), pero con enorme dificultad de preservar, rescatar o transformar la herencia generacional, desde nuevos modelos de experimentación social que se
legitiman en torno a una evaluación, por momentos muy severa, del pasado,
en el que se cree encontrar rasgos de autoritarismo y ceguera de conductas,
que llevaban (se dice) al predominio del sometimiento por el miedo (Klein,
2013).
De esta manera, el punto quizás más complejo de esta nueva versión de
los procesos confrontacionales es que los mismos ya no se refieren a la adquisición, renovación y uso de modelos previos, que marcarían la incidencia
y la persistencia transformadora del pasado social. Al estar deslegitimados
los modelos del pasado, los nuevos modelos identitarios, sociales y familiares
se deben construir y reconstruir permanentemente (Furstenberg y Hughes,
1995).
Por consiguiente, las personas mayores confirman una tendencia, que
si bien ya estaba presente, se profundiza aún más: la pérdida de una tradición
que indique “cómo hacer las cosas” aumenta la necesidad de experiencias vitales y sociales de “ensayo y error”, con mayor posibilidad de frustración y
confusión. Se “aprende” a ser padre y abuelo por tanteo y no por adquisición
y transformación de modelos previos. Pero una experimentación que quizás
agobia al padre, se favorece y es facilitada en el grupo de los abuelos que ya
están pasando en sí por una alta experimentación social e identitaria (Feres-Carneiro, 2004, 2005; Ganong y Coleman, 2004; Harper, 2003).
El universo de las configuraciones familiares y sociales es permeado por
un horizonte cultural, donde todo, o casi todo, se debe reconstruir y resigTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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nificar de forma permanente, de acuerdo a cada contexto, de acuerdo a cada
situación, lo que hace que en el ejercicio de los roles se pierda fiabilidad y se
gane en errores. Y donde además, probablemente, se redoblan las evaluaciones críticas, tamizadas por una exigencia y/o severidad frente a situaciones
que pueden terminar siendo deficitarias (Baldock, 2007; Wainerman, 1996).
Podría suponerse que existe una crítica, quizás velada, a los abuelos de
estos abuelos, abuelos recordados como obsesionados por lo educativo, utilizadores del miedo y del castigo físico. Desde este recuerdo desean contrastarse y diferenciarse (Wilcoxon, 1987).
La herencia social y generacional en los términos tradicional de “modelo” y “guía de conducta” se empobrece y se vuelve casi inviable. Prácticas que
se consideran denigratorias y violentas buscan excluirse de la herencia social.
La versión renovada de las personas mayores encarna la legitimidad de este
rechazo, tanto como son depositarios de nuevas prácticas sociales (Uhlenberg, 2005; Bengtson, 2001).
Esto permite indicar que en los nuevos territorios delimitados por las
novedades identitarias, generacionales y culturales sustentadas por las personas mayores se plantean resignificaciones que mal pueden ser toleradas desde
una cultura de las referencias duras y el totalitarismo (Czernikowski, 2003).
Entre estos factores podemos mencionar la negación a mantener la herencia generacional y por ende la memoria colectiva ancestral y un relato
“sagrado”, tal como se ha entendido tradicionalmente hasta ahora. Hay que
señalar que no se trata sólo de una “crítica” a la tradición de la forma en que se
ha abordado generalmente, sino más bien a la extinción de las posibilidades
que sostienen a la misma (Giddens, 1997, 1999). De modo concomitante, la
llamada “palabra sagrada” pierde capacidad de ser referente y organizadora
social (Kaës, 1993).
Aparece aquí otro factor relacionado: en tanto esta “palabra sagrada”
no se configura ya en términos de fuerza, autoridad, imposición y verticalismo, se refuerzan inevitablemente estructuras de fraternidad, horizontalidad e
incremento de diálogo. El par autoridad-fraternidad propio de la modernidad
se rompe inevitablemente, con predominio del segundo (Kelley, 1993).
Junto a este incremento de lo fraterno, donde todo debe ser dialogado y revisado, se acentúa una confrontación que sobrepasa los límites de lo
tolerado tradicionalmente como confrontacional. Ya no es una marcación de
diferencias, sino una radicalización de los procesos de confrontación, donde
el pasado se desecha al considerarse un lugar de transmisores de valores que
se consideran inapropiados, de acuerdo a nuevas formas y estilos de vida que
no sienten ya culpa ninguna por la falta de consideración al pasado, la herencia y lo heredable (Wilton y Davey, 2006).
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Aparece aquí otro factor: el grupo etario tradicionalmente más conservador y des-heredado socialmente pasa a ser innovador y rupturista, con
aprovechamiento audaz e imprevisible de las oportunidades, y con capacidad
para imponer nuevos horizontes sociales. Desde aquí hay una renovación
del lazo social, al asumirse como propios dos dispositivos tradicionalmente
asignados a la adolescencia: ser portadores de la promesa y el porvenir como
dispositivos de integración social (Klein, 2006).
Todos estos procesos indican, por un lado, que las nuevas denominaciones que se refieren a las personas mayores las presentan ya no como
viejos, sino como una subespecie de la adultez u otro tipo de adultez, dentro de
un ambicioso proyecto de renovación social, cultural y generacional, que los
mismos pasan a encarnar (Klein, 2015). Pero, por otro lado y sin quererlo, se
han vuelto el símbolo y los emergentes del agotamiento y anacronicidad del
lazo social tradicional concebido en términos de autoridad, respeto al pasado
y confrontación amortiguada (Lyotard, 1987). Difícil ambigüedad que antes
o después se haría imposible mantener.
1.5. Y de repente, el Covid-19
Es por eso que indicamos que desde el proceso del coronavirus algo ha sucedido.
De repente las personas mayores fueron sindicados como el grupo de riesgo por
excelencia, y obligados a ser confinados para proteger a la estructura social. No
existe evidencia científica que ampare tal decisión, por lo que su explicación ha
de residir en procesos sociales y culturales invisibilizados (Pichon-Riviere, 1981).
Más allá de que el coronavirus no es sólo un acontecimiento sanitario
o biológico, sino un indicador diagnóstico y pronóstico de nuestro tejido social y de configuraciones políticas, sociales y culturales, es dable indicar que
este lugar de “protagonismo” en que se coloca ahora al adulto mayor es, punto
por punto, un “negativo” y hasta una negación de su renovadora experimentación subjetiva, social y cultural (Bourdelais, 1993).
Confinar a las personas mayores es ambivalentemente tanto “cuidarlos” de la muerte como dejarlos a “merced” de la muerte, es decir, que sean
ellos los que se hagan cargo de la muerte desde una política expiatoria, que
por un lado augura procesos mágicos de ofrenda propios de una sociabilidad mecánica y religiosa, y por otro, vuelve a resituar el lugar de las personas mayores en los términos tradicionalmente estereotipados de decrepitud,
des-ciudadanización y desvalimiento. De campeones de la experimentación
subjetiva se los ha colocado nuevamente en roles conservadores más claros y
más fáciles de reconocer (Klein, 2020).
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Paradojalmente, se los sigue necesitando, pero ya no como aportadores de opciones frente a desconciertos sociales, precariedades vinculares y
padres agobiados, sino como chivos expiatorios. A esto se une la posible anulación mágica de lo que este grupo renovador y rupturista pasó a representar (voluntaria o involuntariamente) como estructurador de valores sociales
emergentes: fraternidad; exacerbamiento del diálogo; anulación del pasado,
la tradición y el ancestro; profundización de confrontación generacional. Elementos disruptivos e instituyentes, que difícilmente podrían ser integrados
a otra gran tendencia social y política también cada vez más emergente: la
imposición totalitaria de los referentes duros (Enríquez, 2001).
Con el confinamiento del adulto mayor se confirma una postura expiatoria para resguardar el orden social, se conjura mágicamente el virus
apocalíptico y se debilita un proyecto emancipador, que tal vez es difícil de
integrar desde la tentadora restauración de valores tradicionales, “límpidos” y
severos (Berenstein, 1987).
Las personas mayores parece que han de “desaparecer” con su confinamiento, con lo que su desaparición parece recrear un clima de genocidio,
sin que nunca este término se explicite o surja como tal en la Media, dentro
de una nueva versión de la banalidad del mal (Arendt, 2004). Como se indicó, el adulto mayor es de vuelta un anciano, que en vez de preocuparse por
proyectar nuevas oportunidades de vida, debe enfrentar tan sólo, “sabia” y
resignadamente, a la muerte (Erikson, 2000).
En la medida en que las personas mayores son transformadas de vuelta
en viejos decrépitos a merced de la muerte, se las coloca en una “situación de
sometimiento”, a manera de ofrenda. Ante un desamparo estructural en el
que se quiebran los sostenes imaginarios y simbólicos que aseguraban pertenencia y protección, y ante un incremento del horizonte de referencias duras,
donde la lógica de la escasez se impone y por ende no hay salud para todos,
camas para todos, respiradores para todos, se incrementa la necesidad de actos de expulsión que son presentados como protección (Durkheim, 1951).
Las personas mayores son “entregadas” a la muerte en un intento, tal
vez, de restaurar equilibrios sociales y emocionales desde una imposición que
no admite discusiones, alternativas ni opciones. En este punto, el adulto mayor ya no es el emergente del cambio social, sino el depositario de la locura
colectiva en un movimiento que sintetiza la búsqueda frenética y mágica de
la redención social frente al virus intrusivo y destructivo (Pichón-Riviere,
1981; Durkheim, 1968; Berenstein, 1981).

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REFLEXIONES CONCLUSIVAS
Podría indicarse que la precariedad del mundo actual no la inventa el coronavirus; sin duda ya estaba, y desde hace mucho. El coronavirus genera
pánico no sólo por sus efectos mortales, sino además porque hace imposible
continuar la farsa de un simulacro de mundo feliz, frente a realidades catastróficas y precariedades, en un mundo renovadamente escaso donde no hay
oportunidades de empleo, salario, seguridad ni dignidad.
El coronavirus marca quizás sí un punto de inflexión: o se duela por
estructuras económicas y sociales que habría indefectiblemente que cambiar
para en definitiva proteger al mundo, la sociedad y el sujeto, o se reafirman
estructuras maníacas de negación, desresponsabilización o prácticas expiatorias, como las aquí descritas.
La acentuación de lo precario precarizado implica un malestar tanático
y destructivo, violento y totalitario, un escenario de muerte simbólica y social
que implica chivos expiatorios, pero en definitiva a todos. Es una cultura de
la muerte y el despojo.
El coronavirus no inventa la recesión, el desempleo, el empobrecimiento crónico. Los profundiza y hace imposible negarlos. El pánico generalizado
quizás se refiere a que la práctica del simulacro se ha vuelto ya inviable. El desesperante intento del retorno a la “nueva normalidad” es un gesto de negación
condenado al fracaso. Lo que se está consolidando es demasiado brutal y terrorífico como para poder negarlo. El darwinismo social está instalado. No se
prevé un horizonte de cambio, pues parece entenderse que sólo sobrevivirán
los más fuertes, los más agresivos, los más anestesiados. Virósica y socialmente.
Los titubeos, dudas, vuelta atrás de los gobiernos liberales serán con
probabilidad castigados por un consumidor al que le quitan el simulacro del
consumo, por una clase media a la que le sacan el simulacro de clase media,
por una generación a la que le quitan el simulacro de protagonismo. El consumidor es en realidad un endeudado crónico, la clase media es en realidad un
disfraz del empobrecimiento, las generaciones son en realidad grupos etarios
que no tienen incidencia alguna en su realidad.
Parece pues que en este escenario las personas mayores son señaladas
desde una práctica impositiva de confinamiento expiatorio y sacrificial. Desarrollo la hipótesis de que para que este enunciado social sea afirmado y
legitimado con esta aprobación veloz y unánime, es porque algo ha pasado
previamente en el imaginario social y en la estructura social que atañe a las
personas mayores hoy. Un escenario que probablemente se relaciona con
tendencias de referencias duras “incómodas” con las novedades culturales que
propician o indican la nueva generación de personas mayores.
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Desde este clima de supervivencia, del sálvese quien pueda, donde parece improbable que los estados mantengan niveles de bienestar, habrá que
preguntarse además qué agendas se podrán sostener: ¿la agenda de los derechos humanos?, ¿la agenda de la pobreza y el indigenismo?, ¿la agenda de
la democracia?, ¿la agenda del cambio climático? ¿Habrá aún disponibilidad,
fondos, proactividad e interés por mantener estas agendas que se han vuelto incómodas o un estorbo, frente a un panorama sombrío y amenazador
de escasez financiera y subsidios, sin préstamos, sin empleos, con la permanente amenaza de recesión? Por otra parte, cuando la sociedad ya no puede
ni siquiera cumplir con el mínimo deber de proteger a sus integrantes más
débiles y vulnerables, probablemente cualquier otro debate queda suprimido
y acallado.
El mundo que se vislumbra está lleno de sombríos resentimientos, retorno de gobiernos de cuño duro y fascista y una fragmentación social aún
más marcada en términos de grupo contra grupo. Es imprescindible concedernos la posibilidad de hablar de los peligros para la libre convivencia, el
libre pensamiento, las opciones personales, la democracia y la capacidad de
delegar representación. Eso sin hablar de la capacidad racional de administrar
los problemas de convivencia y el proyecto emancipatorio de las diferencias
y la alteridad y la necesidad de enfrentar los retos y desafíos de la próxima sociedad de envejecimiento. A partir de aquí dependerá de cada uno enfrentar
o no este silencio amenazador.
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GÉNERO Y MASCULINIDADES

Género y Masculinidades.

Trayectorias Laborales de Varones en Empleos de Limpieza
No Doméstica en la Ciudad de Córdoba, Argentina

Gender and Masculiniࢼes.

Labor Trajectories of Male Workers in Non-Domesࢼc Cleaning Jobs
in the City of Cordoba, Argenࢼna
MARÍA JOSÉ MAGLIANO*

► RESUMEN
Con base en un trabajo cualitativo, este artículo reconstruye las trayectorias laborales de varones en el empleo de limpieza no doméstica en
Córdoba, Argentina. En un contexto de expansión de los procesos de
tercerización laboral y a partir de retomar los aportes de la perspectiva
de género, se analizan las condiciones en que se desarrolla cotidianamente ese trabajo, las visiones que los trabajadores construyen sobre su
actividad laboral diaria, y el modo en que el género, en tanto dimensión
que estructura el espacio laboral, organiza las tareas asignadas para mujeres y varones a partir de una división de roles “masculinos” y “femeninos”.
Palabras clave: Trabajo de limpieza no doméstica | Masculinidades | Género
| Precariedad | Tercerización laboral.

► ABSTRACT
Based on a qualitative fieldwork and considering the contributions of
gender perspective, this article aims to reconstruct male labor trajectories in non-domestic cleaning jobs in Cordoba, Argentina. Taking into
account the expansion of labor outsourcing processes, it analyzes the
conditions in which non-domestic cleaning jobs are daily carried out,
the visions that male workers build on their everyday labor activity, and
the way in which gender organizes the tasks assigned to both, women
and men, based on a division of “male” and “female” roles.
Keywords: Non-domestic cleaning job | Masculinities | Gender |
Precariousness | Labor outsourcing.

 Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y profesora
de la Universidad Nacional de Córdoba, Facultad de Filosofía y Humanidades. Correo electrónico:
majomagliano@unc.edu.ar
Recibido: 30 de julio de 2020 | Aceptado: 14 de marzo de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 23-44

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MARÍA JOSÉ MAGLIANO

INTRODUCCIÓN
En este artículo buscamos contribuir a la discusión sobre género y trabajo
a partir del análisis de las trayectorias laborales de varones en el empleo de
limpieza no doméstica en la ciudad de Córdoba, Argentina, haciendo especial
hincapié en las condiciones en que se desarrolla cotidianamente ese trabajo
y el modo en que el género, en tanto dimensión que estructura el mundo
laboral, organiza las tareas asignadas tanto para mujeres como para varones
a partir de una división de roles “masculinos” y “femeninos”.1 Aun cuando los
trabajos de limpieza —doméstica y no doméstica, remunerados y no remunerados— se hayan configurado tradicionalmente como territorio femenino, durante las últimas décadas se han transformado en una de las opciones
requeridas por cada vez más varones (además de mujeres) que forman parte
de los sectores populares de Argentina.2 Al momento de la inserción en este
sector del mercado de trabajo, estos varones encontraban dificultades para la
obtención de otro empleo o habían sido despedidos de sus antiguas ocupaciones, en general vinculadas al ámbito fabril.
Si bien el ingreso a la limpieza no doméstica por parte de los varones
se debe a una combinación de varios elementos, predominan dos: lo relativamente “ágil” que resulta ese ingreso y las pocas exigencias que las empresas requieren para los puestos de operarios. Este trabajo es valorado en un
acotado abanico de opciones laborales principalmente por su “formalidad” y
su “estabilidad”. En este sentido, reconocemos la necesidad de poner en diálogo el estudio de caso con fenómenos sociales más amplios, vinculados a la
creciente precarización de las relaciones laborales, más allá de la dicotomía
formalidad/informalidad, y a la existencia consolidada de “empleos desprotegidos” (Sassen, 2003, p. 171), que empujan a los trabajadores, mujeres y
varones, a situaciones de vulnerabilidad y desamparo. Ya a comienzos de este
siglo, Sassen (2003) señalaba que “los principales cambios en la organización
de la actividad económica en los últimos 15 años emergieron como una fuente de inseguridad económica general y, particularmente, de nuevas formas de
pobreza centradas en el empleo” (p. 161). En Argentina, las políticas de ajuste
estructural de fines del siglo XX, sobre todo de los años noventa, generaron
la destrucción de la matriz productiva consolidada durante el proceso de in1 Las trayectorias laborales, recuperando el planteo de Muñiz Terra, Roberti, Deleo et al. (2013), indagan
en la vida laboral de los sujetos en un periodo determinado, manteniendo siempre una perspectiva de
largo plazo.
2 Es importante aclarar que el binomio “mujer/varón” no implica desconocer la existencia de múltiples
identificaciones de género. Retomamos ese binomio porque con base en él se organiza el trabajo de
limpieza no doméstica.
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dustrialización por sustitución de importaciones. Esa destrucción impactó
fuertemente en el empleo, transformándose la informalidad en una problemática en expansión dentro del mundo del trabajo. A la par de la progresiva
informalidad laboral, la calidad de muchos empleos se fue deteriorando. El
trabajo de limpieza no doméstica es una muestra de ello: hasta hace pocos
años, quienes se dedicaban a estas tareas en edificios, dependencias públicas
y empresas privadas, eran empleados de los consorcios, del Estado o de las
empresas para las que trabajaban, con posibilidad de acceso a determinados
convenios laborales. Una vez se fueron jubilando, estos trabajadores fueron
reemplazados por los servicios prestados por las empresas de limpieza no doméstica, tercerizando el trabajo para reducir los costos. Es decir, los nuevos
trabajadores en este sector laboral son empleados de las empresas que son
contratadas por los consorcios, las empresas o las dependencias estatales para
prestar el servicio.
El tema de los varones en la limpieza no doméstica se coló por primera vez durante una investigación que llevamos adelante sobre la vinculación
entre migraciones y trabajo de cuidados (Magliano, Perissinotti y Zenklusen, 2016). Como parte de esa investigación, realizamos allá por 2014 una
entrevista con Romina, una trabajadora de casas particulares que participaba activamente en el Sindicato del Personal de Casas de Familia de Córdoba
(Sinpecaf). En esa oportunidad, planteaba enfáticamente la necesidad de profesionalizar la actividad. En pos de ello, desde el sindicato se ofrecían distintos
cursos de capacitación orientados a enseñar diferentes técnicas de limpieza.
Romina, nuestra interlocutora, era la encargada de uno de esos cursos. Una
de las cuestiones que subrayó en esa entrevista era que, si bien la mayoría de
quienes asistían a su curso eran mujeres, había algunos varones que lo hacían
con el propósito de entrar a trabajar en alguna empresa de limpieza. “Aunque
les costaba ir, les daba como vergüenza, no se sentían cómodos rodeados de
mujeres hablando de cómo limpiar mejor un baño”, señaló Romina en aquella ocasión.3 Esa “incomodidad” se asentaba, principalmente, en que estaban
ingresando a un terreno no sólo “feminizado”, pues la mayoría de las asistentes al curso eran mujeres, sino también “femenino”, en tanto los trabajos de
limpieza han sido construidos socialmente como una competencia femenina
por naturaleza. Si aquella vez esa referencia pasó casi inadvertida, para 2018, y
como parte del desarrollo del proyecto colectivo Lo esencial es invisible a los
ojos. Género y trabajo de limpieza en Córdoba, adquirió relevancia.
Al contrario de lo que sucede con los trabajos de limpieza remunerados
que se desarrollan en el ámbito doméstico, los cuales recibieron una impor3 La entrevista tuvo lugar el 15 de octubre de 2014 en la casa de la representante legal del Sinpecaf.
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tante atención académica,4 el empleo de limpieza no doméstica es un campo
de estudios todavía poco explorado, pese a que fue creciendo el número de
trabajadores dedicados a esta actividad al compás de las transformaciones en
el mercado de trabajo. En el contexto local, se destacan las investigaciones
de Capogrossi (2020a, 2020b), Claussen, Delfino y Bayma (2020), Gorban y
Tizziani (2018), y Tizziani (2017). Por fuera del ámbito nacional, son escasos
los trabajos académicos que han abordado esta temática. Entre ellos, podemos
mencionar los estudios de Castro López (2020), Franco Quiñónez y Santacruz
Ortiz (2016), Entwistle (2015), y Dresch, Vieira Zanardine y Faux (2015), focalizados en la región sudamericana. En la literatura europea, por su parte, se
encuentra el texto de Catarino y Oso (2000), sobre mujeres migrantes en Madrid y Lisboa y los procesos de etnización en el sector de limpieza doméstica y
no doméstica, y la tesis de maestría de Krifors (2009), que analiza el concepto
de flexibilidad en relación con el sector de limpieza en Suecia.
En mayor medida, este conjunto de investigaciones se concentra en
el análisis de trayectorias laborales de mujeres en este sector del mercado
de trabajo, con excepción del estudio de Kruger, Pérez-Nebra y Antloga
(2016), que recupera las distinciones de género para el análisis del empleo
de limpieza no doméstica en Brasil. De todas maneras, las implicaciones en
los roles de género que suponen las inserciones laborales de varones en empleos remunerados no convencionales, en especial aquellos asignados tradicionalmente a las mujeres, siguen siendo un aspecto marginal dentro del
campo de los estudios de género. Precisamente, en este artículo pretendemos comenzar a saldar esa vacancia, a partir de reconstruir las experiencias
laborales de varones en el trabajo remunerado de limpieza no doméstica.
En particular, apuntamos a analizar sus formas de ingreso a este trabajo,
así como sus trayectorias laborales previas; las visiones que construyen sobre su actividad laboral diaria; y las diferencias de género que establecen
con las mujeres dentro del mismo espacio laboral. Partimos de la premisa
de que la incorporación de los varones en actividades configuradas socialmente como “femeninas” supone un desafío al sentido de la masculinidad
construida en el trabajo (De la O, 2013, p. 58), a la vez que habilita formas
de resistencia frente a la feminización de esas actividades. En el trabajo de
limpieza no doméstica, esas resistencias se expresan principalmente en una
división generizada de las tareas con base en la reproducción de una ima-

4 El campo de estudios sobre el trabajo doméstico ha sido muy prolífico en los últimos años. Los trabajos
de Borgeaud-Garciandía (2017, 2018), Canevaro (2014), Gorban (2015), Magliano et al. (2016), Mallimaci
y Magliano (2018), Rodríguez Enríquez (2012), y Tizziani (2011), sólo por citar algunos enmarcados en el
contexto nacional, dan cuenta de la renovada atención que recibió esta temática.
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gen de fortaleza del varón, en contraposición a la supuesta “debilidad” de
la mujer.
El artículo consta de tres apartados. En el primero, describiremos los
recorridos teóricos y metodológicos que orientan este estudio. En el segundo,
reconstruiremos las trayectorias laborales de los trabajadores de limpieza no
doméstica con el propósito de analizar sus formas de inserción en esta actividad, la circulación por el mercado de trabajo y las estrategias de subsistencia
que estos varones despliegan. En el tercero, indagaremos en las formas de organización del trabajo de limpieza no doméstica, contemplando las diferencias que se establecen entre varones y mujeres a partir de la idea que concibe
que, aun en trabajos concebidos a priori como “femeninos”, la presencia de
varones organiza las actividades en torno a una división sexual del trabajo.
TRABAJO DE LIMPIEZA NO DOMÉSTICA,
MASCULINIDADES, TERCERIZACIÓN LABORAL:
RECORRIDOS TEÓRICO-METODOLÓGICOS
En términos teóricos, el artículo se apoya en los estudios de género y sus
aportes para pensar el espacio laboral, teniendo en cuenta que esta dimensión condiciona las modalidades de trabajo, las valoraciones de las actividades
realizadas por varones y mujeres, y las experiencias diferenciadas en torno a
la cotidianeidad laboral. Como bien señala Palermo (2017, p. 20), el espacio
laboral no es solamente la estructura principal de las relaciones de clase, sino
también un ámbito privilegiado para analizar las relaciones de género en las
sociedades modernas. Asimismo, mirar el mundo del trabajo en perspectiva
de género permite dar cuenta de los complejos procesos de segregación laboral que se expresan en una presencia desigual de mujeres y varones en el
mercado de trabajo. Esta presencia desigual se asienta en la construcción de
ocupaciones “femeninas”, las cuales son comprendidas como una extensión
de las tareas “naturales” de la mujer asociadas al espacio doméstico (Magliano
y Mallimaci, 2018).
El trabajo de limpieza no doméstica presenta, por un lado, ciertas similitudes con el trabajo doméstico remunerado en casas particulares, sobre todo
por el hecho de que ambos están fuertemente afectados por la invisibilidad
y la falta de reconocimiento social (Gorban y Tizziani, 2018, p. 92); por el
otro, se distancia de él en tanto reproduce determinadas prácticas asociadas al
trabajo masculino —en relación con su forma impersonal, regulación y estandarización en los procesos de trabajo— a partir de su externalización (Gorban
y Tizziani, 2018, p. 93). En esa tensión se desarrollan trayectorias laborales de
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varones que pueden experimentar las mismas condiciones laborales que las
mujeres (con especial referencia a los bajos salarios, la alta rotación y la falta
de reconocimiento social); y, a la vez, desplegar un conjunto de estrategias
para fortalecer su identidad y minimizar las connotaciones femeninas del trabajo mediante la búsqueda de liderazgo (De la O, 2013, pp. 57-58). De hecho,
una de las cuestiones que nuestro trabajo de campo muestra es la recurrente
preocupación por parte de los varones de distinguir y diferenciar las tareas
que realizan respecto de aquellas que hacen las mujeres.
El foco puesto en los varones y sus trayectorias dentro de un sector laboral configurado socialmente como “femenino” hace posible, además, repensar el lugar de las masculinidades en el campo de los estudios de género,
teniendo en cuenta que, pese al énfasis de estos estudios en el carácter relacional de esa dimensión, la mayoría de ellos se ha centrado en las mujeres
(Rosas, 2013; Viveros Vigoya, 1997).5 Las masculinidades, al igual que las feminidades, deben comprenderse como resultado del vínculo de varones con
mujeres, pero también con otros varones y con todas las identidades sexuales
que se construyen socialmente (Gutmann, citado en Palermo, 2017, p. 26).
Ahora bien, es importante resaltar que la concepción de los trabajos de limpieza no doméstica como patrimonio laboral femenino —tal como sucede con
el empleo de limpieza que se desarrolla en ámbitos domésticos— se asienta
más en una construcción social que en la presencia real y cotidiana de mujeres
y varones que se desempeñan en este rubro. Cuando comenzamos con esta
investigación, suponíamos que se trataba de un trabajo donde la presencia de
mujeres era preponderante. Sin embargo, nuestros primeros contactos con
el campo cuestionaron aquella hipótesis. Los datos estadísticos también lo
hicieron: según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) para el 2017, del
total de trabajadores de limpieza no doméstica a nivel nacional, el 44.2% son
varones, mientras que el 55.8% son mujeres. Cuando se focaliza en Córdoba,
esa relación se invierte. De acuerdo a esos mismos datos, y para el área de
Córdoba, Gran Córdoba y Río Cuarto (principales aglomerados urbanos de
la provincia), el 53.3% de los trabajadores que se desempeñan en esta actividad son varones y el 46.7% son mujeres.6
En líneas generales, el trabajo de limpieza no doméstica es una de las expresiones más palpables de la tercerización laboral en un contexto de creciente centralidad económica del sector servicios a nivel global. La tercerización
5 Para un análisis de la producción teórica sobre masculinidades en América Latina, véase Piscitelli y
Simoni (2015), y Viveros Vigoya (1997).
6 En 2017, y de acuerdo a los datos de la EPH, el 4.5% del total de personas ocupadas, mujeres y varones,
a nivel nacional se desempeñaba en los empleos de limpieza no doméstica; mientras que en el ámbito
provincial esa cifra ascendía, en ese mismo año, al 5.3%.
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funciona a partir de la externalización y subcontratación de actividades con
el objetivo de reducir costos. La expansión de ambos procesos (la externalización y la subcontratación), indica Battistini (2018), hizo proliferar empresas
que ofrecen un conjunto de servicios a partir de la generación de espacios de
producción diferenciados con grupos de trabajadores también diferenciados.
Sectores del mercado de trabajo como la limpieza no doméstica, que antes
eran áreas dentro de empresas privadas u organismos públicos, son transferidos a empresas tercerizadas que ofrecen distintos servicios. Esto implica
una disociación entre el lugar de trabajo cotidiano de los trabajadores y los
empleadores: en la gran mayoría de los casos, quienes se desempeñan en la
limpieza no doméstica no conocen a quienes los contratan.
Estos procesos, aun cuando no son enteramente novedosos, adquieren
mayor dinamismo en el marco del contexto neoliberal (De la Garza Toledo,
2012). Tal como señala Castles (2013), la informalidad, los contratos temporales, el trabajo a destajo, la subcontratación y la tercerización son rasgos
de las formas cruciales de diferenciación de la fuerza de trabajo en el actual
mercado global de trabajo.
Córdoba no es ajena a esta situación. Como muestran los trabajos de
Capogrossi (2020a, 2020b), existen en la ciudad y la provincia numerosas
empresas que ofrecen servicios de limpieza a terceros, las cuales se convirtieron en una de las principales generadoras de puestos de trabajo para los
sectores de más bajos recursos. Se trata de mujeres y varones que trabajan en
empresas privadas que ofrecen servicios de limpieza en organismos públicos
y privados, centros comerciales, edificios, de salud, etcétera, de la ciudad de
Córdoba. Son empleos remunerados con formas de contrato “atípicas”, salarios bajos, altísimos niveles de rotación, y donde el control y la disciplina
se ejercen de manera directa, sin recurrir a ningún tipo de dispositivo que
enmascare la relación de explotación (Capogrossi, 2020b).
Para ahondar en estas especificidades, la investigación se apoya en un
trabajo de campo cualitativo realizado en 2018 en la ciudad de Córdoba con
varones y mujeres que se dedican al trabajo de limpieza no doméstica. Ese
trabajo de campo se basó en entrevistas semi-estructuradas desarrolladas en
los lugares de trabajo, en general durante los tiempos libres y el inicio o finalización de la jornada laboral. Esas entrevistas apuntaron a reconstruir no
sólo las condiciones de trabajo, sino también las propias trayectorias laborales
y familiares de nuestros interlocutores. En concreto, este estudio se apoya
en el análisis de 10 entrevistas (cinco varones y cinco mujeres).7 De esas 10
7 Los nombres de todas las personas que aparecen en este artículo han sido modificados para preservar
su anonimato.
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personas entrevistadas, siete trabajan en dependencias públicas (de la nación
y la provincia de Córdoba), mientras que tres lo hacen en el ámbito privado
(edificios, principalmente). En su conjunto, se trata de una población joven
(el 90% de los y las entrevistadas tiene menos de 45 años), siendo el rango
etario principal entre los 20 y 40 años.8 En todos los casos, los empleadores
son empresas y/o cooperativas de limpieza que, a su vez, son contratadas
por dependencias estatales o privadas. El criterio de selección de la muestra
se asentó en el tipo de actividad que realizaban —limpieza no doméstica— y
en el hecho de trabajar para empresas de limpieza de la ciudad de Córdoba.
Para componer la muestra se estableció una red de contactos aleatoria que
nos permitió armar un listado de posibles informantes. Al momento de la
entrevista, se utilizó una guía de preguntas flexible aplicada tanto a mujeres
como a varones, al mismo tiempo que se dio lugar a la narración libre de las
experiencias y los hechos que reponían nuestros interlocutores.
Si bien nos focalizaremos en los varones y sus experiencias en este
sector del mercado laboral, mantendremos un diálogo fecundo con las experiencias de las mujeres que también se dedican a esta actividad, para así poder
tener una visión más acabada de las especificidades de género del trabajo de
limpieza no doméstica.
TRAYECTORIAS LABORALES DE VARONES
EN EL TRABAJO DE LIMPIEZA NO DOMÉSTICA
Hace 11 años que Esteban trabaja en empresas de limpieza. En la entrevista
que mantuvimos explicó que cuando entró en la primera empresa “no tenía
un trabajo fijo, yo siempre he hecho de todo, vendía cosas en la calle y eso,
pero un conocido me dijo que estaban buscando gente para una empresa de
limpieza, me presenté y me tomaron. Yo lo que más quería era tener algo estable” (Esteban, 45 años, 31 de octubre de 2018, limpia en una escuela pública). Fernando lleva casi 20 años en el rubro, luego de que quedara sin trabajo
en una metalúrgica donde previamente trabajaba, “y el abogado que era en ese
momento de la empresa metalúrgica era el patrón de mi vieja, que laburaba
en la casa de él como doméstica. Y él me hizo entrar en la empresa de limpieza” (Fernando, 40 años, 5 de octubre de 2018, limpia en una dependencia
provincial). Por un contacto y luego de perder el trabajo, también en el rubro
metalúrgico, Marcos comenzó a trabajar en una empresa de limpieza:
8 En líneas generales, las personas que se dedican a la limpieza no doméstica remunerada en Córdoba se
distinguen por su juventud. En 2017, el promedio de edad para mujeres y varones era de 34 años (EPH, 2017).
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Yo hace 15 años que trabajo en la empresa. Empecé en el año 2002.
El rubro mío era metalúrgico, pero en el 2000 me quedé sin trabajo, vendí en la calle, salí a vender en la calle para mantenerme y,
después, por medio de un cuñado mío me dice que en esta empresa
justo precisaban gente (Marcos, 53 años, 25 de octubre de 2018,
limpia en una escuela pública).

En todos los casos analizados, el trabajo de limpieza no doméstica no
surge como una primera opción laboral, sino que se llega allí a partir de las
dificultades para encontrar otros trabajos, sobre todo luego de ser despedidos
de sus ocupaciones previas. En sus inicios, el ingreso a las empresas tercerizadas emergía como una opción inmediata y temporaria que resolvía en parte,
como veremos más adelante, las necesidades de subsistencia. No obstante, la
dificultad para encontrar otros trabajos hace que la permanencia en el rubro
se mantenga en el tiempo. Asimismo, y como los fragmentos arriba recuperados indican, el ingreso a las empresas se debió a la recomendación de
algún conocido. De este modo, y operando de modo similar al descrito por
Vargas (2005) dentro de la industria de la construcción, la informalidad de
las relaciones laborales vuelve a la “confianza” interpersonal expresada en las
recomendaciones un bien extremadamente valorado. Las mujeres, a diferencia de los varones, no mencionaron las recomendaciones como un aspecto
relevante para la obtención del empleo. Esto puede deberse a que el varón
que realiza tareas de limpieza necesita demostrar una especie de “papeleta de
confiabilidad”, en tanto no deja de ser un “extraño” a las tareas de limpieza, a
diferencia de lo que sucede con las mujeres.9
Luego de la recomendación, se presentan en la empresa, más precisamente en la oficina de recursos humanos, y se les efectúa una entrevista
donde, como indica Capogrossi (2020b) en su análisis sobre las condiciones
laborales de trabajadoras de limpieza no doméstica, no se les pide ninguna
capacitación o conocimiento previo, sólo se les informa sobre la extensión de
la jornada de trabajo, el monto de los salarios y, generalmente, al día siguiente
comienzan a trabajar.10 Al no requerir ninguna capacitación o certificación, el
inicio de la actividad es casi inmediato. Esa “rapidez” en el ingreso es también
una de las cuestiones que más rescatan los trabajadores.
Nuestros interlocutores varones, al igual que las mujeres, se desempeñan en la limpieza desde hace tiempo, en muchos casos trabajando para la
9 Agradezco esta sugerencia, entre muchas otras que contiene este artículo, a Lorena Capogrossi.
10 Para un análisis en detalle de las especificidades generales del trabajo de limpieza no doméstica, véase
Capogrossi (2020a, 2020b).
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misma empresa, aunque no en el mismo lugar. Las rotaciones internas son
comunes en este trabajo.11 Tal como indicó en una oportunidad Mariana,
“te pueden cambiar porque hacés mal tu trabajo, pero en mi caso no era por
eso. Yo considero que soy buena trabajadora, responsable, pero te cambian
de acuerdo a las necesidades de la empresa” (Mariana, 24 años, 10 de octubre
de 2018, limpia en una escuela pública). En general, las rotaciones no son
consensuadas con las y los trabajadores, es una decisión que se toma desde
“arriba”:
Y me sacó después de 12 años de esa escuela y me trajeron acá. Y
me vino un bajón porque no lo podía creer. Yo estaba entusiasmado en el otro lugar, lo quería mucho al otro colegio, hice muchas
cosas: arreglaba enchufes, puertas, era Marcos para todo. Y no había personal de mantenimiento, en ningún colegio hay personal de
mantenimiento. Y después ya me adapté, me adapté con la gente.
Como le digo, hay cosas que no me gustan y tengo que callarme
para poder jubilarme algún día de mi vida (Marcos, 53 años, 25 de
octubre de 2018, limpia en una escuela pública).

A diferencia del estudio realizado en el contexto brasileño por Kruger et
al. (2016), cuyos resultados apuntan a una mayor rotación entre los varones,
relacionada con la poca identificación con el trabajo y la falta de reconocimiento, en nuestra investigación esa rotación afecta tanto a mujeres como
a varones. En la mayoría de las situaciones, es decidida de manera unilateral por las empresas, mientras que en otras, las menos, es solicitada por los
propios trabajadores, como fue el caso de Mariana, debido a conflictos que
surgen al interior de los espacios de trabajo.
Pese a cuestionar las rotaciones compulsivas, el empleo de limpieza no
doméstica es especialmente valorado por la estabilidad laboral que otorga en
comparación con las opciones laborales que tienen más a mano, como la venta ambulante y las “changas” de albañilería,12 caracterizadas ellas por la informalidad y la inestabilidad. De hecho, una y otra vez en el transcurso de las
entrevistas remarcaron que estaban “en blanco”,13 que les hacían “los aportes”
para luego poder jubilarse y que les contemplaban las vacaciones, aun cuando
no en las fechas que ellos preferían. Ahora bien, esa estabilidad no impli-

11 Vale aclarar que también se dan rotaciones externas, es decir, un trabajador o trabajadora de limpieza
que en su trayectoria haya trabajado para distintas empresas de limpieza.
12 Las changas son aquellos trabajos ocasionales que permiten la subsistencia.
13 Por “trabajo en blanco”, se hace referencia al hecho de encontrarse trabajando formalmente.
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ca que las condiciones de trabajo no sean precarias. Es, de algún modo, una
estabilidad que no modifica el marco de precariedad laboral que distingue a
este empleo. La combinación de estabilidad con precariedad —entendida ésta
como una relación de desigualdad (Lorey, 2016)— se plasma, más allá de la
rotación compulsiva por distintas dependencias que imponen las empresas,
en los mecanismos de contratación que permiten reclutar y deshacerse de la
fuerza de trabajo con mayor facilidad (Dávolos, Fajn y Spaltenberg, 2008). La
referencia reiterada por parte de nuestros interlocutores de la existencia de
“contratos abiertos”14 y/o en “blanco”, que supone para el/la trabajador/a desconocer lo que se firma al momento de ingresar a la empresa, es una muestra
de esa estabilidad precaria. Estos mecanismos benefician a las empresas, en
tanto permiten reducir los costos que implica un posible despido. También
se manifiesta en las condiciones laborales, en particular en la remuneración
percibida. Entre los trabajadores es recurrente la queja respecto a los bajos
salarios que obtienen. Ramiro, quien se desempeña como trabajador de limpieza en un edificio, nos comentaba al respecto:
Yo gano 15 mil pesos. El consorcio paga poco más de 20 mil por cuatro horas de lunes a viernes y los sábados dos horas. El otro edificio
en el que trabajo (siempre para la misma empresa) paga lo mismo,
por los mismos días y horas. Mi jefe se lleva 42 mil por los dos edificios y yo me quedo con 15 mil (Ramiro, 26 años, 9 de octubre de
2018, limpia en un edificio).

Ese mismo sueldo tenía Marcos, por una jornada de 40 horas semanales:
Ahora cobro 15 mil pesos. Y diga que estoy solo y me las rebusco
con las changas. Doy gracias a Dios que hasta diciembre voy a tener
trabajo los sábados con las changas. Pero no todo el mundo las tiene (Marcos, 53 años, 25 de octubre de 2018, limpia en una escuela
pública).15

Debido al bajo ingreso percibido, el total de varones que entrevistamos
realizaba alguna otra tarea remunerada luego de la jornada laboral como em14 Un contrato abierto es un contrato cuyos términos no describen la totalidad del acuerdo entre las dos
partes implicadas, con cláusulas o disposiciones que se pueden modificar sin el consentimiento mutuo.
15 Ese monto de dinero equivalía, en octubre de 2018, cuando realizamos la entrevista, a unos 400 dólares
mensuales por un trabajo de 40 horas semanales. El salario mínimo vital y móvil de aquel momento,
definido según el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo como la menor remuneración que debe
percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, rondaba en ese momento los 275 dólares.
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pleados de limpieza no doméstica. Como ellos mismos subrayaron en sus relatos, se las “rebuscan” con la venta ambulante, con las changas, con el delivery
y, especialmente, con el trabajo de limpieza doméstica. “Yo soy suplente de
marido”, indicó Fernando al consultarle por las otras actividades remuneradas que desarrollaba por fuera del trabajo de limpieza no doméstica. “Mi
jornada laboral es mucho más larga de las horas que estoy trabajando acá”,
agrega:
Ayudo en el mantenimiento de la casa, en la limpieza de la casa.
Mantengo el parque, las luces. Todo lo que no hace el marido lo
hago yo, menos trabajo sexual [se ríe]. Hace años que hago esto
(Fernando, 40 años, 5 de octubre de 2018, limpia en una dependencia provincial).

Ser “suplente de marido”, como Fernando nombra al trabajo de limpieza
doméstica, es una forma de construcción de la masculinidad y una resistencia
a la feminización que supone ese trabajo. Así, Fernando enfatiza que no realiza cualquier actividad doméstica, sino aquellas que “no hace el marido”. En
esta afirmación deja entrever que no lava baños o plancha —de hecho, no son
éstas las actividades que enumera cuando describe su otro trabajo—, porque
los maridos no hacen usualmente esas tareas.
Al igual que Fernando, Ramiro también se dedica al empleo doméstico
por horas, siempre de manera informal, para poder acceder a un ingreso extra que pueda alivianar la subsistencia familiar:
Trabajo, por ejemplo, para una doctora que tiene un par de departamentos y casas, entonces yo voy a limpiarlos, corto el pasto, hago
un poco de pintura, mantenimiento general. Y otro de por acá que
también voy de vez en cuando. La señora del lavadero a veces me
lleva a su casa para que le haga limpieza. Y, bueno, así fueron saliendo las changas. Y yo las agarro porque todo suma (Ramiro, 26
años, 9 de octubre de 2018, limpia en un edificio).

En ambos casos, el trabajo de limpieza no doméstica les permitió obtener el otro trabajo de limpieza, pero esta vez en el ámbito doméstico. “Incluso
te digo las veces que me han tratado de gay por hacer tareas domésticas. Así
en tono de broma mucha gente piensa que soy gay”, relató Fernando con
una sonrisa. “A mí no me molesta”, agregó. “Tengo como 25 clientas durante
el año y cuatro clientes varones […] Y todos me tienen confianza y me van
recomendando. Pero éste es mi trabajo estable, el que me pagan mensualTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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mente”, concluyó Fernando, haciendo referencia al empleo de limpieza en
la dependencia provincial. La idea de subsistencia emerge también del relato
de Ramiro, quien está casado y tiene cuatro hijos, para explicar su trabajo
extra por horas en casas particulares. La baja remuneración que se obtiene
como trabajador de limpieza no doméstica es lo que justifica, recuperando los
propios relatos de quienes se dedican a esta actividad, la búsqueda de generar
otros ingresos.16 Sin embargo, se trata de una búsqueda restringida, habida
cuenta de cómo funciona el mercado de trabajo, atravesado por fuertes procesos de segregación laboral.
Esto mismo sucede con las mujeres que se desempeñan en el empleo de
limpieza no doméstica y, a la vez, trabajan por horas en casas particulares. Lo
que manifiestan las experiencias laborales de nuestros interlocutores son los
puentes que existen entre los ámbitos domésticos y no domésticos, aunque
en sentidos diferentes, dependiendo de si son varones o mujeres. En el caso
de las mujeres, la circulación es inversa a la de los varones, pues el trabajo
de limpieza doméstica funciona en muchos casos como primera inserción
laboral (Capogrossi, 2020a, 2020b). El salto al espacio “no doméstico” —buscado y anhelado por su mayor estabilidad— es posterior. Para los varones, en
cambio, el trabajo de limpieza en el ámbito doméstico surge como posibilidad
luego de que ingresan a las empresas de limpieza no doméstica. En general,
los vínculos que se establecen en el lugar de trabajo son los que permiten generar los contactos y recomendaciones necesarios para poder acceder a esos
otros trabajos de limpieza, esta vez en casas particulares.
Otro punto de contacto entre el empleo de limpieza doméstica y no
doméstica, que expresa otra de las dimensiones de la precariedad que los
distingue, es la invisibilidad y el escaso reconocimiento social que enfrentan quienes se dedican a estas actividades. “Es como si fuéramos invisibles”, se quejó Esteban en la entrevista. “Te ven que estás limpiando
y pasan por al lado tuyo y te vuelven a tirar un papel” (Esteban, 45 años,
31 de octubre de 2018, limpia en una escuela pública). En los relatos, la
invisibilidad aparece como queja y también como imposición, en el marco
de las estrategias desplegadas para preservar el trabajo. Así pues, Pablo
en su relato afirmó que “tenemos que ser silenciosos, casi no se tiene que
notar que estamos” (Pablo, 38 años, 16 de octubre de 2018, limpia en
un edificio). Al igual que sucede con los trabajos en casas particulares y
16 Un ejemplo de las restricciones económicas que enfrentan estos trabajadores es que, del total de
los entrevistados, sólo Fernando pudo acceder a tener casa propia a través de un plan de vivienda de
la Cooperativa Horizonte de Córdoba, el resto vivía en casa de familiares o alquilaba. La Cooperativa
Horizonte, fundada en 1982 y orientada a resolver los problemas habitacionales de los sectores populares,
se basa en un Sistema de Vivienda Registrado exclusivamente autofinanciado por sus asociados.
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de cuidados en general, el pasar desapercibido resulta una condición de
“buen/a trabajador/a”.
La visión de la limpieza, doméstica y no doméstica, como un trabajo que
nadie ve —invisible— está estrechamente ligada a la naturalización de estas
actividades como propias de las mujeres, aun cuando sean los varones quienes las realizan, y contribuye al desconocimiento y a la escasa valoración de
las competencias, saberes y habilidades incorporados por las personas encargadas de llevar adelante estas actividades (Arango Gaviria, 2011). Esta escasa
valoración refuerza la premisa de que quienes hacen el “trabajo sucio” en una
sociedad, retomando la categoría propuesta por Duffy (2007) para definir a
los trabajos de limpieza y cuidados, teniendo en cuenta aquello que socialmente representan, no eligen hacerlo, sino que no les queda otra alternativa.
Ahora bien, los vínculos con el empleo doméstico no se agotan allí. Las
entrevistas revelaron que este trabajo atraviesa también las propias trayectorias familiares de nuestros interlocutores. La reconstrucción de las ocupaciones de sus familiares cercanos pone de manifiesto que la gran mayoría
de sus madres se dedicaba al empleo doméstico remunerado. En el caso de
Fernando, incluso fue su madre, quien trabajaba como empleada doméstica,
la que le consiguió el trabajo en la empresa de limpieza. No sólo sus madres,
sus parejas actuales se encuentran también ocupadas en tareas domésticas y
de cuidado remuneradas y no remuneradas.
De este modo, las largas trayectorias dentro del trabajo doméstico permiten avanzar en la construcción de un perfil de trabajador de limpieza no
doméstica, nos referimos a varones pertenecientes a los sectores populares
cuyas opciones de inserción laboral son limitadas y cuyas trayectorias laborales cercanas se encuentran moldeadas por el trabajo doméstico.17 Si sus madres se dedicaron especialmente al trabajo doméstico por horas, mayormente
realizado de manera informal, las actividades de sus padres aparecen como
más heterogéneas, aunque siempre dentro del universo de trabajos de y para
los sectores populares. Así, albañilería, plomería, choferes emergen como sus
trabajos más comunes. Es en este contexto que la estabilidad, aunque sea en
un marco de precariedad, y la formalidad funcionan como atractivos principales en torno al trabajo de limpieza no doméstica. Pero ese perfil muestra
diferencias, ya sea que se trate de varones o de mujeres. Precisamente, en el
17 Vale aclarar que la construcción de ese perfil no busca obturar la heterogeneidad de experiencias y
trayectorias de quienes se dedican a este trabajo, sino poder avanzar en los aspectos comunes. En uno de
los puntos donde más diferencias hay es en el nivel educativo alcanzado: los más jóvenes tienen una mayor
calificación que los más grandes. Así, los niveles educativos van desde primario completo hasta terciario/
universitario incompleto. Es importante resaltar en este punto que quienes buscan continuar estudiando
manifiestan las dificultades que encuentran para poder conciliar la vida laboral con los estudios.
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próximo apartado nos focalizaremos en las aristas diferenciadas en relación
con la dimensión de género y en los sentidos de las masculinidades puestas en
juego alrededor de este trabajo.
LA DIVISIÓN SEXUAL DEL TRABAJO DE LIMPIEZA
NO DOMÉSTICA
Si bien las condiciones laborales son semejantes para mujeres y varones, dentro del universo de la limpieza no doméstica está presente una división sexual
del trabajo que organiza y ordena las actividades que ambos realizan. Por “división sexual del trabajo” estamos haciendo referencia al reparto social de tareas o actividades según sexo-género (Goren, 2017, p. 3). Cuando indagamos
en las entrevistas sobre el trabajo llevado a cabo durante la jornada laboral,
tanto mujeres como varones subrayaron que hacían las mismas tareas, en
especial en aquellos ámbitos donde comparten el trabajo, como sucede en
las escuelas, en los hospitales, en las dependencias públicas en general. No
obstante, al profundizar sobre las competencias de cada uno, comenzaron a
aparecer las diferencias. Mientras que las mujeres, como sugiere Capogrossi
(2020b), se encargan de actividades que son consideradas como una “externalización” de las tareas que realizan dentro de sus hogares (barrido, limpieza
de pisos, encerado, lustrado, etcétera), los varones se ocupan de tareas que
requieren fuerza, algún tipo de “profesionalización” (como el trabajo en altura) o la utilización de maquinaria. Esto no implica desconocer que tanto
varones como mujeres comparten ciertas tareas —en tanto ambos barren,
limpian baños y pisos—; sin embargo, la diferencia principal radica en que,
si para las mujeres estas tareas funcionan como una continuidad del trabajo
doméstico no remunerado, para los varones resultan más bien “novedosas”,
pues no forman parte del repertorio cotidiano de tareas que realizan en sus
hogares. Es en ese sentido que dicha “novedad” tiene que ser matizada en la
práctica a partir de reforzar los roles más tradicionales de género.
El hecho de que los varones sean constantemente exhortados a ser fuertes (Palermo, 2017, p. 77), como parte de un deber ser cultural arraigado,
incide directamente en la organización del trabajo de limpieza en ámbitos
no domésticos. Al contrario de las mujeres, que no manifiestan tareas diferenciadas, los varones las destacan como un modo de reafirmar su virilidad y
fortalecer su identidad:
Hacemos las mismas tareas, no hay diferencias. Eso sí, si por ejemplo hay que levantar algo pesado, que en realidad no lo tenemos que
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hacer, o subir a algunas alturas, eso lo hacen los hombres (Mariana,
24 años, 10 de octubre de 2018, limpia en un colegio público).
Hacemos lo mismo, no hacemos distinciones, a nosotros por ahí
nos tocan algunas cosas más pesadas, como si tenemos que limpiar
detrás de un mueble, lo corremos nosotros (Esteban, 45 años, 31 de
octubre de 2018, limpia en una escuela pública).
Porque normalmente se hacen las mismas tareas. ¿Cuál es la diferencia? Tenemos que limpiar desagües, tenemos que levantar rejas,
tenemos que limpiar vidrios en altura, todas estas cosas son tareas
exclusivas de los hombres.
E: Y acá en tu trabajo, ¿se mantiene esa división de tareas?
Sí, mi compañera hace unas tareas más livianas y yo las más pesadas. Acá, por ejemplo, limpiar los desagües, los vidrios, bajar y
subir cosas (Fernando, 40 años, 5 de octubre de 2018, limpia en una
dependencia provincial).

La “fortaleza” que tendrían los varones es reproducida por los supervisores, encargados y/o autoridades de los lugares donde limpian, quienes les
demandan realizar todas aquellas tareas que involucren fuerza física. A la división de tareas a partir de una concepción de varón “fuerte” y mujer “débil”,
se le suma otra relacionada con la construcción de tareas, dentro de la limpieza, como femeninas —no demandan ningún aval— y masculinas —requieren
de cierta capacitación—. Esto es reforzado por los varones como un modo de
legitimar una presencia “incómoda”, como señalaba Romina (la trabajadora
de casas particulares encargada de dar los cursos de capacitación en técnicas
de limpieza en el Sinpecaf en 2014) en el fragmento recuperado al inicio de
este artículo. En este derrotero, una de las principales tareas que recaen en
los varones es la limpieza de los vidrios. De hecho, algunos de nuestros entrevistados ingresaron a las empresas de limpieza como limpiavidrios para
luego, como enfatizó Fernando, “limpiar otras cosas”. En esta misma línea,
Juana señalaba que “nosotras por lo menos no subimos arriba de los techos.
Porque ya sería lo último que tendríamos que hacer, subir arriba del techo
[…] Pero por ahí si hacés cosas de hombre [en referencia a los trabajos más
“pesados” y riesgosos, como limpiar vidrios en altura o mover muebles] (Juana, 36 años, 1 de octubre de 2018, limpia en una escuela). En esa división de
tareas, los varones hacen entonces los trabajos “menos sucios”, apoyándonos
nuevamente en la categoría propuesta por Duffy (2007) para explicar la valoTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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ración y la jerarquización de los trabajos de limpieza, en relación con el nivel
de profesionalización de las actividades que les competen, en comparación
con las de las mujeres.
A las distinciones de tareas con base en la condición de género, la división sexual del trabajo de limpieza no doméstica se evidencia también en las
posibilidades de movilidad dentro del propio rubro laboral. Los datos de EPH
son elocuentes al respecto: el 74% de quienes llegan a ser supervisores y encargados son varones, contra un 26% de mujeres. Esto puede deberse, como
también muestran los resultados de la investigación de Kruger et al. (2016)
para el caso de Brasil, a que los trabajadores varones buscan un ascenso más
rápido que las mujeres, lo cual se explicaría por el escaso reconocimiento
y validación social de este trabajo. Algo similar sucede con la participación
política de las y los trabajadores en el sindicato que nuclea el sector, el Sindicato de Obreros y Empleados de Empresas de Limpieza, Servicios y Afines de
Córdoba (SOELSAC). Aun cuando la gran mayoría de nuestros interlocutores,
tanto varones como mujeres, se encontraba sindicalizado al momento de la
entrevista, los varones llegan a ser usualmente los delegados de sus lugares de
trabajo frente al sindicato.
A la par de buscar posicionarse lo mejor posible dentro del propio
sector laboral a través de ascensos, los varones anhelan encontrar otros
trabajos que les permitan salir de la limpieza, pese a las dificultades que
enfrentan por las propias restricciones que impone el mercado de trabajo.
Algo similar encontramos en una investigación que realizamos sobre trabajadores migrantes varones en la costura, ocupación históricamente asociada al mundo femenino (Magliano, 2016). En ese estudio indicamos que
las resistencias a la feminización se materializaban en la configuración de
determinados trabajos como transitorios para los varones, aunque en la
práctica no lo eran. En el caso puntual de los trabajadores de limpieza no
doméstica, la gran mayoría, en especial los más jóvenes, manifestó el deseo de “hacer otra cosa”. Así, Ramiro estaba por presentar los papeles para
intentar ingresar al sistema público docente como preceptor, Fernando
quería estudiar gastronomía y Esteban hacer un curso de paramédico o
estudiar enfermería. En algunas ocasiones, según señaló Ramiro, la transitoriedad es alentada desde las propias empresas. En su caso particular, la
empresa para la que trabaja suele contratar personas jóvenes, “sobre todo
por una cuestión de que el joven por ahí, al ser un estudiante, y esto nos
los planteó el jefe al comienzo, lo toma como un trabajo temporario” (Ramiro, 26 años, 9 de octubre de 2018, limpia en un edificio). Ahora bien, y
como se desprende de las propias trayectorias de nuestros interlocutores,
las visiones en torno a la provisionalidad del trabajo no necesariamente
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se traducen en sus experiencias concretas, en tanto todos ellos llevan muchos años en el sector.
Lo que las trayectorias de nuestros interlocutores muestran es que la
pertenencia de clase, que reúne a mujeres y varones en un mismo espacio
laboral —y en una misma actividad—, no clausura las desigualdades de género que moldean las condiciones de trabajo diarias y que se expresan en una
división sexual de tareas con base en una distinción “natural” entre mujeres
(débiles) y varones (fuertes). Esa distinción es la que dispondría mejor a los
varones para hacer una carrera laboral ascendente y, también, la que generaría los avales necesarios para tener una participación política más activa.
Dicho de otro modo, la masculinidad en el trabajo de limpieza no doméstica
se representa y ejercita desde las diferencias concebidas como “naturales” entre mujeres y varones. Además de las tareas compartidas, los varones “hacen
fuerza”, se “arriesgan” limpiando vidrios en altura o levantando cosas pesadas,
mientras que las mujeres, más “frágiles” ellas, están eximidas de hacerlas.
CONCLUSIONES
En este artículo mostramos la importancia de pensar a los varones como sujetos generizados, a partir de la reconstrucción de las experiencias laborales
de trabajadores en el empleo de limpieza no doméstica en la ciudad de Córdoba, en Argentina. Dentro del campo de estudios de género y trabajo, son
todavía escasas las investigaciones orientadas a indagar en las experiencias de
los varones en espacios de trabajos constituidos como femeninos. Y, tal como
indica Rosas (2013, p. 135), muchas veces esas experiencias suelen ser naturalizadas y/o reconstruidas desde voces que no son las suyas. Precisamente,
intentamos hacer visibles las especificidades del trabajo de limpieza no doméstica a partir de identificar los modos en que se representa la masculinidad.
En un trabajo configurado tradicionalmente como “de mujeres”, los varones
masculinizan la actividad que realizan desde la reafirmación de una división
de tareas como “femeninas” y “masculinas”.
Ahora bien, los modos en que se representa lo femenino y lo masculino
en los espacios de trabajo deben ser necesariamente puestos en diálogo con
las formas cada vez más extendidas de la precariedad laboral. Es justamente
esa precariedad la que explica la reorientación de las trayectorias laborales
de los varones hacia determinados sectores del mercado de trabajo, tal como
sucede con el empleo de limpieza no doméstica. La gran mayoría de nuestros
interlocutores ingresó a este trabajo luego de que fueran despedidos de sus
antiguos empleos o de que no consiguieran otro. Es un trabajo especialmente
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valorado por cierta “agilidad” en el acceso, en tanto no requiere de avales difíciles de obtener; por su formalidad (que lo distancia del empleo de limpieza
de casas particulares, que se distingue por su informalidad); y, como subrayan
los propios trabajadores, por su estabilidad. De todas formas, como expusimos en este artículo, es una estabilidad que no transforma las condiciones de
precariedad que caracterizan a ese trabajo y que se expresan en la rotación
compulsiva, en mecanismos de contratación que facilitan la circulación del
personal sin una carga demasiado onerosa para las propias empresas, y en la
baja remuneración salarial obtenida. El lente puesto en las especificidades del
empleo de limpieza no doméstica es también una invitación a reflexionar sobre las tramas comunes que existen entre la estabilidad laboral y la precariedad —o la imposibilidad de analizar estas dimensiones del mercado de trabajo
exclusivamente en términos antagónicos— en ciertos sectores del mercado
de trabajo.
En el marco de los procesos de ajuste estructural, que impactaron fuertemente en el mundo del trabajo, el campo de posibilidades laborales para los
varones (y también para las mujeres) que forman parte de los sectores populares se fue acotando, lo mismo sucedió con las opciones de movilidad social
ascendente. La distancia entre los “deseos” —todos nuestros interlocutores
expresaron querer hacer una cosa diferente a la que hacían— y las oportunidades concretas se vuelve cada vez más difícil de conectar. La permanencia
por muchos años en el mismo sector laboral, aun cuando haya sido pensado
y configurado en sus inicios como transitorio, da cuenta de las reducidas opciones de circulación laboral. Es esa permanencia la que también conlleva a
que los varones busquen opciones de movilidad ascendente dentro del propio
trabajo (la gran mayoría de los supervisores y encargados son varones), y
ejerciten y refuercen la masculinidad en el propio espacio de trabajo, distinguiendo los roles y funciones a partir de la condición de género.
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La Sustentabilidad Social en las Instituciones
de Educación Superior.

Una Revisión Conceptual y Propuestas para su Aplicación

Social Sustainability in Higher Educaࢼon Insࢼtuࢼons.
A Conceptual Review and Proposals for its Applicaࢼon

GABRIELA GALLEGOS MARTÍNEZ* | MARÍA LUISA MARTÍNEZ SÁNCHEZ**

► RESUMEN
El presente artículo tiene como objetivo investigar y conocer el rol que
desempeñan las instituciones de educación superior en la promoción de
la sustentabilidad social. Para ello, se realizó una revisión documental
de trabajos acerca de la dimensión social de la sustentabilidad y del involucramiento de las universidades en prácticas o acciones para su promoción. Se concluye que dicha dimensión es la menos abordada en las
universidades, debido en parte a la inexistencia de una definición única
o general sobre su significado. No obstante, se identificaron seis elementos convergentes que pueden ser traducidos en principios rectores
y utilizarse para planear y desarrollar estrategias dirigidas a impulsar la
sustentabilidad social en los espacios académicos.
Palabras clave: Sustentabilidad | Sustentabilidad social | Educación superior
| Política universitaria | Desarrollo sustentable.

► ABSTRACT
The objective of this article is to investigate about the role of higher
education institutions in promoting social sustainability. A documentary review of different work on the social dimension of sustainability was carried out to know how the universities are involved in social
sustainable practices. It is concluded that this dimension is the least addressed in universities and is partly due to the absence of a single or
general definition of its meaning. Nevertheless, there are six convergent
elements, which can be translated into guiding principles that can be
used to plan and develop strategies and promoting social sustainability
in academic spaces.
* Doctorante en la Universidad Autónoma de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Sociales. Correo electrónico: gabriela.gallegosmtz@gmail.com
** Investigadora de la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde dirige el Instituto de Investigaciones Sociales. Correo electrónico: mluisa_martinez_1999@yahoo.com
Recibido: 30 de junio de 2020 | Aceptado: 7 de abril de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 45-67

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GABRIELA GALLEGOS MARTÍNEZ | MARÍA LUISA MARTÍNEZ SÁNCHEZ

Keywords: Sustainability | Social sustainability | Higher education |
University policy | Sustainable development.

INTRODUCCIÓN
Desde finales de los años cincuenta, diversos países alrededor del mundo comenzaron a mostrar su preocupación e interés por la degradación del medio
ambiente y sus consecuencias para la vida humana (Rasouli y Kumarasuriyar,
2016). La Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, fundada
en 1983 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA), redactó un documento conocido como el Informe Brundtland, en
el cual se manifestó la preocupación por el calentamiento global, por la degradación de la capa de ozono, así como por el agotamiento de los recursos
naturales (PNUMA, 2002).
En el informe Brundtland también se acuñó la definición de desarrollo
sustentable,1 que si bien no es la única, sí es una de las más difundidas. Se
conceptualizó el desarrollo sustentable como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades (Comisión Mundial sobre Medio
Ambiente y Desarrollo, 1987). A tal definición, Solow (2019) agrega que la
sustentabilidad no sólo implica dejar a las generaciones presentes los recursos necesarios para cubrir sus necesidades, sino que también se debe dejar la
capacidad de crear bienestar para las generaciones venideras.
En un primer momento, la definición de sustentabilidad estaba enmarcada solamente en una perspectiva ambiental y sus implicaciones económicas; sin embargo, en los últimos años se ha hecho relevante incluir elementos sociales. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), cualquier programa o iniciativa
en materia de sustentabilidad debe incorporar tres dimensiones o pilares:
ambiental, económica y social (Garza y Medina, 2010).
La sustentabilidad compuesta por estas tres dimensiones ha adquirido
mayor relevancia y se ha integrado en muchos ámbitos de la vida pública y
privada de los países. Desde las políticas nacionales e internacionales se exhorta a las diferentes organizaciones y a la misma sociedad civil a transitar
hacia hábitos y acciones sustentables. Las instituciones educativas, y concre1 Para evitar debates o confusiones, es pertinente aclarar que el concepto en inglés es sustainable development; para los países de habla hispana la traducción es desarrollo sostenible, excepto para México, en
donde se tradujo el concepto como desarrollo sustentable.
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tamente aquellas de educación superior, no han sido la excepción. Estos espacios se han sumado con diferentes prácticas para aportar a la sustentabilidad,
ya sea desde la generación de conocimiento e investigaciones, desde la formación del alumnado mediante cursos, o bien desde la integración y promoción
de prácticas sustentables al interior de los espacios universitarios (González,
Meira y Martínez, 2015; Mignaci y Lacabna, 2017).
1. SUSTENTABILIDAD EN INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN
SUPERIOR
Las instituciones de educación superior (IES) son agentes de cambio que tienen el compromiso de “contribuir a la solución de la problemática regional
por medio de la formación de recursos humanos” (Cervantes y Aldeanueva,
2016, p. 259). Además, las universidades tienen la responsabilidad de que las
y los profesionistas que egresan de sus diferentes carreras ayuden a formar y
mejorar la sociedad en la que se desea vivir (Mendoza-Cavazos, 2016). Desde
esta óptica, las IES se conciben como espacios educativos, promotores y gestores de la sustentabilidad en los países.
Alshuwaikhat y Abubakar (2008) señalan que las IES pueden ser consideradas como pequeñas ciudades dentro de las ciudades, ya que por su tamaño, cantidad y diversidad de población y actividades que se suscitan en su
interior, pueden llegar a tener un impacto significativo en el medio ambiente.
Por consiguiente, las IES tienen el reto y la obligación de contribuir a la sustentabilidad desde sus espacios académicos y administrativos, gestionando y
articulando la participación de toda la comunidad universitaria (docentes, estudiantes, personal administrativo) (Alonso, Marimón, Casani et al., 2014).
Entre los documentos institucionales y declaratorias que han abordado
y enfatizado la importancia de las IES en la sustentabilidad, se encuentran la
Carta de Bogotá sobre Universidad y Medio Ambiente en América Latina,
redactada en 1985 (De Vries y Rivera, 2018); la Carta Copérnico del Programa Europeo de Cooperación para la Investigación de la Naturaleza y la Industria a través de los Estudios Universitarios Coordinados (Conde, González y
Mendieta, 2003); la Declaratoria de Taillores (Martínez y González, 2015); la
Declaración de Swansea (Guerra, 2006); el Plan de la Agenda 21 propuesto
por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y la Declaratoria del Consorcio Mexicano de Programas Ambientales Universitarios para el Desarrollo Sustentable (Complexus, 2013).
En estos documentos se pone de relieve que las universidades educan a
una gran parte de las personas que gestionan y conforman las instituciones en
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GABRIELA GALLEGOS MARTÍNEZ | MARÍA LUISA MARTÍNEZ SÁNCHEZ

la sociedad; por tanto, tienen como una de sus responsabilidades fundamentales incrementar la conciencia, el conocimiento, las tecnologías y las herramientas para tener un futuro sustentable, gestionar el campus universitario
desde la perspectiva de la sustentabilidad, fortalecer la investigación interdisciplinaria, transmitir resultados de las investigaciones a los gobiernos e
incrementar el trabajo conjunto y coordinado entre las IES y otros sectores de
la sociedad (Guerra, 2006; Martínez y González, 2015; Assadi, Vos y Morton,
2020).
La respuesta de México ante estas declaratorias se ha reflejado en el
aumento de programas educativos relacionados con la sustentabilidad, pues
mientras que en 1993 se tenían registrados 290 programas de educación superior2 relacionados con sustentabilidad, medio ambiente y recursos naturales, para 2001 tal cifra aumentó a 1,399 (Martínez y González, 2015).
Empero, una de las críticas principales hacia estas acciones y programas es que la sustentabilidad se asocia principal o únicamente a la dimensión
ambiental y, por ende, las acciones que se ponen en práctica giran en torno
a dichos temas, invisibilizando sobre todo la dimensión social (Martínez y
González, 2015).
Esta preferencia por la sustentabilidad ambiental en la educación superior es palpable también en los informes, documentos y planes que contienen
recomendaciones o líneas de acción para las IES. En ese sentido, Martínez y
González (2015) analizaron el contenido de los planes institucionales en materia de sustentabilidad que tienen las 35 IES afiliadas a la Asociación Nacional
de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), así como
los planes que forman parte del Complexus, encontrando que las acciones
realizadas en las universidades están relacionadas esencialmente con la parte
ambiental.
Por tanto, si la dimensión ambiental es abordada en las IES a través de
diferentes mecanismos como el ahorro de energía eléctrica y de agua, con
el reciclaje de residuos y el uso de energías limpias y la sustentabilidad en
general mediante la oferta educativa relacionada con dicho tema, es preciso
cuestionarse: ¿cómo las IES pueden contribuir a la sustentabilidad social?
Para responder dicha pregunta, se plantea como objetivo general conocer y analizar las diferentes aproximaciones y definiciones sobre el concepto de sustentabilidad social, y en función de dicho análisis, abstraer propuestas y acciones que pueden ser implementadas por las instituciones de
educación superior.
2 Por programas educativos se hace referencia a cursos y materias cuyo contenido aborda parcial o totalmente temas relacionados con la sustentabilidad.
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2. METODOLOGÍA
La investigación realizada fue de tipo cualitativo y documental. Se efectuó
una búsqueda en bases de datos, repositorios de tesis de grado y páginas de
organismos institucionales. La búsqueda de información se enfocó en dos
ejes temáticos: cualquier definición o aproximación al concepto de sustentabilidad social e indicadores o propuestas para su medición en las instituciones
de educación superior.
Los descriptores utilizados para la búsqueda fueron: sustentabilidad
social, sostenibilidad social, educación superior, universidad, indicadores,
instrumentos y la combinación de los anteriores, asimismo se ingresaron los
mismos descriptores en el idioma inglés.
Los hallazgos del presente documento incluyen la revisión de 38 artículos de revistas científicas, 6 capítulos de libro, 10 documentos institucionales
y 5 tesis de grado, en total 59 textos consultados.
Una vez recopilados los documentos se procesaron con el programa Atlas.ti siguiendo una codificación abierta y axial. De esta manera se identificaron las categorías, compuestas por las ideas y elementos coincidentes en la
aproximación a la sustentabilidad social de cada documento, así como en los
instrumentos de medición.
3. LA DIMENSIÓN SOCIAL DE LA SUSTENTABILIDAD
Al igual que en otras esferas e instituciones, la dimensión social de la sustentabilidad suele ser abordada sólo en la medida que tiene incidencia en la ambiental (Foladori 2016). Por tanto, las problemáticas sociales, las capacidades
humanas y las relaciones, no son vistas como el problema principal, sino que
sólo se exponen como causas de la contaminación y de los desastres en los
ecosistemas.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL,
2018) señala a este respecto que no se puede avanzar en materia ambiental
o económica si la dimensión social es relegada ya que “lo social no sólo tiene
implicaciones en la parte social de la vida, sino que el crecimiento económico
y la sostenibilidad ambiental también se juegan, en gran medida, en el ámbito
social” (CEPAL, 2018, p. 11). Es necesario entonces que la dimensión social
de la sustentabilidad adquiera la misma relevancia que las otras dos sin desestimar la interdependencia que tiene con ellas.
No obstante, la sustentabilidad social es uno de los conceptos que ha
presentado mayores conflictos y debates en su definición. Las primeras aproTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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ximaciones la consideraban sólo como una conexión o puente con la parte
ambiental y para medirla o abordarla los criterios principales eran los de pobreza y crecimiento poblacional. Se concebía la sustentabilidad social como
una forma de mejorar la calidad de vida y, por ende, como un camino para dejar a las futuras generaciones un medio ambiente saludable (Foladori 2016).
Sin embargo, en los últimos años ha adquirido mayor importancia al pasar
de medio a objetivo primordial, es decir, la mejora del medio ambiente se concibe
como una consecuencia directa de mejorar la calidad de vida y no al revés.
En ese sentido el trabajo analítico de Lee &amp; Jung (2019) identifica dos
grandes periodos en lo que respecta a las investigaciones y aproximaciones
que se han tenido respecto a la sustentabilidad social. Argumentan que de
1988 al año 2000, los trabajos, investigaciones, conferencias y demás actividades científicas relacionadas con la dimensión social estaban ancladas a su
importancia en el tema económico o ambiental. Sin embargo, durante las dos
siguientes décadas la sustentabilidad social ha sido abordada de manera independiente, incluyendo tópicos sociales en los diferentes trabajos realizados.
Rasouli y Kumarasuriyar (2016) señalan que, pese al interés y gran cantidad de trabajo realizado en torno al tema, aún no se ha llegado a un acuerdo sobre su significado. Asimismo, no ha sido posible determinar un origen
único de la dimensión social, dado que ha surgido de las críticas y cuestionamientos de diferentes disciplinas sobre el énfasis otorgado únicamente a los
aspectos económicos o ambientales (Purvis et al., 2019).
Dempsey et al. (2009) añaden que la sustentabilidad social no es absoluta ni constante, sino un concepto dinámico que cambia a través del tiempo
de acuerdo con el lugar donde quiera aplicarse y de ahí que existan múltiples
definiciones y aproximaciones para su comprensión y medición.
Por tanto, para identificar cómo las IES puede contribuir a la sustentabilidad social, más que proveer una definición única o universal de lo que
significa dicha dimensión, es necesario conocer los diferentes acercamientos
e interpretaciones del concepto y abstraer los elementos comunes que sirvan
como base para que las IES desarrollen y apliquen acciones, planes y políticas
socialmente sustentables.
3.1. Algunas aproximaciones al concepto de sustentabilidad social
Mediante la revisión documental realizada se identificó que una de las problemáticas para poner en práctica la sustentabilidad social es precisamente
la diversidad en posturas sobre la ontología y definición de esta. Purvis et al
(2019) argumentan que tal diversidad se debe en parte a que el discurso sobre
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sustentabilidad ha surgido de escuelas de pensamiento distintas. Sin embargo,
algunos autores como Eizenberg y Jabareen (2017) y Larsen y Jensen (2019)
insisten en la importancia de tener una definición única o universal basada
en un marco teórico común que sea aplicable a todos los paises y regiones.
A este respecto De Fine y Folland (2019) añaden que la falta de definición universal tiene como consecuencia que cada actor o institución trate
de utilizar el concepto como mejor le convenga a sus intereses personales
en lugar de velar por el beneficio de todas las personas. Señalan además que
cualquier definición además de ser coherente, precisa y simple debe tener
elementos que permitan su medición y validación.
No obstante, otros autores tienen una postura contraria al afirmar que
un concepto universal y generalizado atentaría contra la diversdidad y variedad de condiciones existentes en el mundo, por consiguiente, en lugar de
representar un avance para la aplicación de la sustentabilidad social sería un
retroceso (Rogers et al. 2012).
En un punto intermedio de las posturas anteriores se encuentran Missimer et al. (2017) y Shirazi y Keivani (2019) quienes argumentan que las
diferencias sociales, políticas, culturales, económicas e inclusive geográficas
demandan necesidades particulares en el tema de la sustentabilidad social y
por ende, un concepto universal presentaría dificultades para materializarse
en la praxis, sin embargo, tener definiciones distintas en cada país o región
puede obstaculizar la articulación de políticas para el trabajo conjunto.
Por tanto, lo pertinente es contar con principios o elementos clave que
sean consensados por todos los países y guíen sus acciones en materia de
sustentabilidad social, de esta manera cada nación puede adaptar las políticas
según sus contextos y posibilidades, pero bajo un marco común que sea entendido y aceptado por todas y todos.
Alexandris (2019) menciona a este respecto que la sustentabilidad social es un conjunto de políticas, normas y principios que deben asegurar su
permanencia a largo plazo independientemente de las fluctuaciones en los
mercados económicos.
Se encontró que si bien algunos autores proponen una definición de
la sustentabilidad social (Stren &amp; Polese, 2000; Littig &amp; Griessler, 2005; Colantonio, 2009) en la mayoría de los documentos, más que definiciones se
aportan elementos conceptuales o principios que se consideran constituyentes de la sustentabilidad social, volviéndose ésta un metaconcepto o como
Eizenberg y Jabareen (2017) señalan:
Un plano teórico de conceptos interrelacionados que en su conjunto proveen una comprensión integral. Este marco conceptual
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no es solamente una colección de conceptos aislados, sino que es
un constructo compuesto de conceptos consistentes entre sí, en
el cual cada uno tiene un papel integral y esta intrínsecamente
vinculado al otro (p. 5).

Cada autor aporta elementos distintos que considera como fundamentales para abordar la sustentabilidad social, sin embargo, se identificaron las
ideas convergentes encontrando que existen seis elementos que se repiten de
manera reiterativa en las diferentes propuestas.
El primer elemento es la equidad, entendida como la distribución equitativa en el acceso a cualquier recurso para la satisfacción de las necesidades básicas, incluyendo en éstas la alimentación, la salud, el agua limpia, el
empleo, la vivienda y la educación (Banes &amp; Morgan, 2004; Spangenberg &amp;
Omann, 2006; Dempsey et al., 2009; Vallance et al., 2011; Murphy, 2012; Partridge, 2014; Rasouli &amp; Kumarasuriyar, 2016; Zarta, 2018; Shirazi &amp; Keivani,
2019; De la Cruz, 2019; Valarezo, 2020).
Cuthill (2010), Partridge (2014) y Eizenberg y Jabareen (2017) añaden
que se debe poner especial atención en las necesidades de los grupos vulnerables, dado que la etnia, clase socioeconómica y género son características que
se interseccionan y pueden representar factores de riesgo para la distribución
equitativa de recursos. En ese sentido, Littig y Griessler (2005), Cantú- Martínez (2017) y Olmos (2019) apuntan concretamente a la importancia de la
equidad de género en el trabajo.
El segundo elemento que se repite de manera reiterativa es el de participación. Algunos autores le denominan inclusión, pero al revisar la aproximación expuesta se encontró que independientemente del concepto con el que
se nombre, se hace referencia a la integración de las personas en la vida social
de su comunidad y su involucramiento en acciones y toma de decisiones referentes a cualquier situación que incida en su bienestar (Stren &amp; Polese, 2000;
Félix, 2004; Dempsey et al., 2009; Woodcraft et al., 2012; Partridge, 2014;
González, 2016; Shirazi &amp; Keivani, 2019; Palafox-Muñoz &amp; Arroyo- Delgado, 2019; Larimian &amp; Sadeghi, 2019; Pieper et al., 2019; Valarezo, 2020) poniendo especial atención en incluir en estos procesos a los grupos vulnerables
(Cuthill, 2010; Murphy, 2012).
El tercer elemento en común se relaciona estrechamente con la participación y hace referencia a la socialización entre las personas pertenecientes a una
misma comunidad laboral, estudiantil o habitacional. Implica promover acciones
encaminadas a fomentar la interacción positiva entre dichas personas (Stren &amp;
Polese, 2000; Dempsey et al., 2009; Rasouli &amp; Kumarasuriyar, 2016; Ruiz, 2018;
Larimian &amp; Sadeghi, 2019; Pieper et al., 2019) para fortalecer los lazos intracoTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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munitarios que permitan el trabajo conjunto y la consecución de metas comunes
que beneficien a todas y todos (Baines &amp; Morgan, 2004; Littig &amp; Griessler, 2005;
Woodcraft et al., 2012; Murphy 2012; Shirazi &amp; Keivani, 2019).
Finalmente, el cuarto elemento común hace referencia a la diversidad
cultural. Esta se relaciona con la confluencia de personas que tienen un bagaje cultural distinto y, por tanto, pueden ocurrir conflictos derivados de su
convivencia en un espacio común, por lo que se debe propiciar un lugar de
convivencia e integración de grupos cultural y socialmente diversos (Stren &amp;
Polese, 2000; Spangenberg &amp; Omann, 2006; Jabareen, 2006, Vallance et al.,
2011). Los autores hacen referencia concretamente a personas culturalmente
distintas, no obstante, el trasfondo de este elemento es el respeto y valoración
de las diferencias, por tanto, es preciso hablar de diversidad en general para
incluir características como la etnia, la clase, el género, la preferencia/orientación sexual, entre otras.
Estos primeros cuatro elementos están estrechamente relacionados y
son interdependientes puesto que mediante los procesos de socialización se
puede promover el respeto a la diversidad, asi como la participación de las
personas para exigir equidad en la distribución de recursos que satisfagan sus
necesidades.
Por otro lado, Espínola (2011), Murphy (2012), Eizenberg y Jabareen
(2017) y Gutiérrez (2018) mencionan la educación o enseñanza sobre la sustentabilidad como principio que también forma parte de la dimensión social
y se considera importante añadirlo como un quinto elemento, en tanto que
tiene relación directa con los procesos educativos que tienen lugar en las IES.
Por consiguiente, la equidad, la socialización, la participación, la diversidad y la educación para la sustentabilidad son los cinco elementos que constituyen una primera base para abordar la sustentabilidad social.
Asimismo, se encontró que las y los autores enfatizan la importancia
de contar con espacios adecuados que contribuyan a promover y aplicar las
políticas y programas relacionados con la sustentabilidad social. Aunque las
características que mencionan están asociadas a cuestiones de diseño infraestructural y quizá tendrían mayor relación con la dimensión ambiental
o económica, se relacionan con la social en tanto que cualquier espacio físico
debe promover el bienestar de las personas, relaciones sociales positivas y
ser inclusivo, particularmente para quienes tienen algún impedimento físico
(Jabareen, 2006; Colantonio, 2007; Cuthill, 2010).
En ese sentido, Partridge (2014) y Hale et al. (2019) argumentan que no
puede pensarse en la sustentabilidad social sin tomar en cuenta la interrelación con las otras dos dimensiones. Por ejemplo, la participación y socialización de las personas en una comunidad se puede ver obstaculizada si no
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existen espacios físicos (parques, centros comunitarios) seguros en los que
puedan reunirse e interactuar. No obstante, crear espacios físicos adecuados
y que usen energías limpias no garantiza que determinada comunidad sea inclusiva o que tenga interacciones positivas, para ello, se tendrían que desplegar acciones que promovieran la socialización y el respeto a la diversidad.
Siguiendo esta línea, contar con lugares de recreación o reunión puede
ayudar a generar sentido de pertenencia y lazos sociales en una comunidad,
pero dichos espacios son insuficientes si no existe la participación de las personas. Como los anteriores, se puede pensar en otros ejemplos donde exista
una interdependencia entre las distintas dimensiones de la sustentabilidad.
Por tanto, incluir acciones relacionadas con la infraestructura y espacios físicos también tiene implicaciones para la sustentabilidad social.
Jabareen (2006) señala que como parte de la planificación y diseño de
infraestructuras es necesario tomar en cuenta cuatro características: a) el uso
del suelo, que apunta a la necesidad de crear espacios funcionales mixtos en
donde se puedan encontrar zonas residenciales, comerciales, industriales e
institucionales, b) el transporte, que refiere a la utilización de medios menos
contaminantes y/o que usen energías renovables, así como asegurar que su
estructura y ubicación sean accesibles para toda la población, c) los espacios
verdes, es decir, aumentar las zonas de la ciudad que contengan flora endémica y finalmente d) la densidad poblacional entendida como el número de
personas que habitan un espacio determinado.
Por su parte, Woodcraft et al. (2012) mencionan la importancia de la
infraestructura y amenidades, refiriéndose con ello a servicios básicos como
escuelas y lugares de recreación y a espacios para crecer que alude a la flexibilidad en la planeación de las viviendas e infraestructuras para adaptarse a las
necesidades que la comunidad vaya presentando.
Dempsey et al., (2009), Pérez (2016), Eizenberg y Jabareen (2017) y Hale
et al. (2019) abonan a lo anterior al señalar que los espacios e infraestructura
deben proveer de seguridad, haciendo referencia al derecho que tiene cualquier persona de ser protegida y asegurada en situaciones de vulnerabilidad.
Tomando en cuenta la relevancia de los espacios físicos, la adecuación de
infraestructuras se convierte en el sexto elemento que conforma la sustentabilidad social.
Al considerar las ideas convergentes expuestas y los seis elementos
identificados, se propone que la sustentabilidad social es un metaconcepto
enfocado en mejorar la calidad de vida de las personas mediante procesos que
aseguren:

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• La distribución equitativa de recursos y oportunidades que satisfagan
las necesidades básicas de educación, seguridad, vivienda, alimentación,
salud y empleo.
• La promoción y fortalecimiento de las relaciones sociales que generen
sentido de pertenencia hacia la comunidad, el intercambio de bienes y
servicios y el trabajo por objetivos comunes.
• La participación de las personas en la toma de decisiones que atañen a
su comunidad.
• La valoración y respeto por la diversidad (cultural, religiosa, étnica,
sexual).
• El impulso de actividades educativas formales y no formales para generar conciencia sobre las tres dimensiones de la sustentabilidad, enfatizando la social.
• La adecuación o creación de infraestructuras comerciales, residenciales, industriales, académicas y recreativas, así como servicios de transporte que cuiden los recursos naturales.
Cabe señalar que estos procesos son interdependientes y simultáneos.
Si bien algunos son generados desde los aparatos gubernamentales, es necesario que existan propuestas y acciones que se originen e impulsen desde los
niveles individuales y comunitarios. Además, debe asegurarse que cualquier
acción y política pueda permanecer a través del tiempo.
El contar con estos seis procesos clave sobre sustentabilidad social puede facilitar las acciones que emprenden las IES para promoverla en sus campus universitarios, sobre todo porque además de las diferencias que atañen a
los estados y regiones, cada IES tiene particularidades que deben ser tomadas
en cuenta para la gestión y aplicación de políticas y programas.
En ese sentido, según datos del Instituto Nacional para la Evaluación de
la Educación (INEE, 2019) en el ciclo escolar 2017-2018 se tenían registradas
4,848 planteles de educación superior. Sin embargo, dichas instituciones se
dividen por ciertas características entre las que se encuentran el tipo de sostenimiento (federal, estatal, estatal con apoyo solidario, privado) y el modelo
pedagógico (convencional, intercultural, bilingüe-intercultural, normal de
educación, tecnológicas, politécnicas). Estas características inciden en el tipo
de alumnado, de personal docente y en los programas o políticas que pueden
desarrollarse.
Por tanto, en función de las características y necesidades de cada IES y
comunidad universitaria se tendrán que adecuar las acciones que se emprenTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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dan para fortalecer los seis procesos señalados. De ahí que, tener principios
rectores más que una definición universal se considere pertinente.
No obstante, aunque se deba adecuar la implementación de acciones de
acuerdo con las características de cada IES, es importante también tener puntos de comparación que permitan monitorear el avance. Por ende, además de
este panorama sobre el concepto de sustentabilidad social es importante que
se conozcan los indicadores y mecanismos propuestos para su evaluación y en
función de ellos determinar los más adecuados para cada caso.
3.2. Indicadores y evaluación
Mendoza-Cavazos (2016) señala que los indicadores más utilizados en la actualidad para medir la sustentabilidad en las IES son el Sistema de Seguimiento y Evaluación de Sustentabilidad (STARS) de la Asociación para la
Promoción de la Sustentabilidad en las Instituciones de Educación (2019), el
Green Metric de la Universidad de Indonesia y los indicadores del COMPLEXUS. Además de estos instrumentos se tienen los propuestos por Gutiérrez y
Martínez (2009)3 y por Alshuwaikhat y Abubakar (2008).
Los cinco instrumentos tienen en común que incluyen categorías relacionadas con la dimensión ambiental de la sustentabilidad y que además le
dan un peso importante a la parte de educación e investigación sobre dicho
tema. En la tabla 1 se observan las categorías que propone cada instrumento
ubicando en la misma fila aquellas que están relacionadas entre sí.
Los indicadores para medir la parte ambiental en los cinco instrumentos
varían, pero en general tienen relación con: el ahorro de recursos renovables
y no renovables, el manejo de energías verdes y la disminución de residuos.
Por su parte los indicadores relacionados con la parte académica hacen referencia a la investigación y difusión de temas relacionados con el ambiente, con el cambio climático y con la sustentabilidad en general, así como
al número de cursos, materias optativas y actividades de enseñanza que se
impartan en el campus y tengan relación con los temas antes mencionados.
Sólo el instrumento propuesto por Gutiérrez y Martínez (2009) incluye una
categoría relacionada con la dimensión económica y hace referencia a la generación y aplicación de los recursos obtenidos por la institución.
En lo que refiere a la dimensión social, los indicadores propuestos por
cada instrumento hacen alusión a la participación de la IES en servicios so3 Las categorías propuestas por Gutiérrez y Martínez (2009) provienen de una revisión de 20 bases de
datos y alrededor de 50 artículos científicos sobre la aplicación de la sustentabilidad en las IES
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LA SUSTENTABILIDAD SOCIAL EN LAS INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR

ciales relacionados con el medio ambiente, con otros programas y eventos
universitarios y con otras organizaciones de la sociedad civil.
TABLA 1
Instrumentos para medir la sustentabilidad en las IES
STARS

Gutiérrez y
Martínez

COMPLEXUS

Alshuwaikhat y

GREEN

Abubakar

METRIC
Entorno e
infraestructura

Operaciones

Ambiental

Identidad
Institucional

Energía y
Ambiental

cambio climático
Residuos
Agua
Transporte

Academia

Académica

Educación

Académica

Investigación

Investigación

Investigación

Planeación

Filosofía

Vinculación

y Administración

y política

Compromiso

Personal y social

Innovación

Económica

Extensión

Educación

Social

y difusión
Fuente: Elaboración propia.

Sólo las categorías propuestas por STARS, Gutiérrez y Martínez (2009)
y Alshuwaikhat y Abubakar (2008), incluyen además de indicadores relacionados con participación, otros como la equidad de género, la diversidad, la
promoción de la cultura y la justicia social. No obstante, la ponderación que
STARS le otorga a los indicadores relacionados con la parte social es de 36%
frente al 62% de los relacionados con la parte ambiental y académica.
Se observa que también en los instrumentos de evaluación se le sigue
dando mayor prioridad e importancia a la parte ambiental, mientras que la
parte social, si bien es abordada con diferentes categorías, queda subsumida a
la dimensión ambiental.
No se pretende demeritar el esfuerzo que estas instancias han hecho
para construir y difundir el sistema de indicadores sobre sustentabilidad, pues
sin duda alguna es valioso y permite concretar acciones ambientales. No obstante, se ratifica que la parte social se toma en cuenta de manera nominal y
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rara vez en la práctica, por lo que se hace evidente la necesidad de reforzar
esta dimensión en la evaluación de la sustentabilidad en las IES.
Al respecto Puente, et al. (2021) argumentan que en lugar de proponer
o desarrollar nuevos indicadores o instrumentos, sería pertinente revisar y
mejorar los existentes, puesto que inclusive las categorías relacionadas con
la parte social no siempre involucran per se a la sustentabilidad social. A fin
de ejemplificar dicho argumento, mencionan que la tasa de desempleo puede
arrojar cuántas personas se encuentran con o sin trabajo, pero no puede determinar si las condiciones laborales promueven la equidad.
Algo similar ocurre con la medición de la educación. Sin duda conocer
el rezago educativo de la población es esencial para tomar acciones encaminadas a reducirlo. Este indicador se construye tomando en cuenta la asistencia
escolar y la finalización de la educación primaria y secundaria, no obstante,
además debería incluirse como factor a medir la calidad de los conocimientos
adquiridos, por mencionar un ejemplo.
A fin de evaluar la dimensión social de la sustentabilidad es necesario
contar no solo con indicadores cuantitativos sino también cualitativos que
detecten la parte procesual o subjetiva de cada categoría medida. Por ello, más
que proponer nuevos indicadores o desechar los existentes, se pueden retomar los mencionados en la Tabla 1, además de otros ya existentes (Índice de
Desarrollo Humano, Indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible)
para reforzar la creación de índices compuestos que incorporen las variables
y categorías adecuadas.
Asimismo, es crucial reiterar la diversidad de contextos y condiciones,
por tanto, un conjunto de indicadores no siempre puede ser medidos de la
misma manera en todas las regiones o países, en este caso, en todas las IES.
De ahí que no sólo la conceptualización sino también la medición de la sustentabilidad social en las IES sea una tarea compleja.
4. ACCIONES PARA PROMOVER LA SUSTENTABILIDAD SOCIAL
EN LAS IES
A partir de los seis procesos que conforman la sustentabilidad social, así como
de la revisión de los instrumentos propuestos por STARS, COMPLEXUS,
GREEN METRIC, Gutiérrez y Martínez (2009) y Alshuwaikhat y Abubakar
(2008), se proponen en esta sección algunas acciones aplicables a las IES que
no pretenden ser exhaustivas sino pautas que pueden ser tomadas en cuenta
y adaptadas según las necesidades y contextos. Es necesario que estas acciones
involucren a toda la comunidad universitaria, desde el personal administratiTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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vo y docente, hasta las y los estudiantes, generando ambientes de aprendizaje
y laborales que incorporen los procesos a continuación descritos.
4.1. Procesos relacionados con la equidad
Las acciones en este rubro involucran cualquier actividad orientada a que
la comunidad universitaria tenga acceso equitativo a recursos en materia de
educación, seguridad, alimentación y salud, al menos lo correspondiente durante los horarios que se dediquen a las actividades académicas y laborales.
Entre los procesos que pueden gestionarse destacan aquellos destinados
a asegurar la igualdad de oportunidades para ingresar a la universidad, es decir, que los criterios de ingreso no discriminen por género, clase social, etnia,
preferencia sexual o religiosa. Estas acciones, así como la gestión y aumento
de número de becas tienen como finalidad incrementar la cantidad de jóvenes
y adultos que tengan competencias profesionales para acceder a un trabajo
decente.
Asimismo, los criterios de no discriminación también deben ser aplicables para la contratación y promoción de personal, asegurando la equidad de
género en el cuerpo docente y personal administrativo e incluyendo políticas
para proteger los derechos y seguridad laborales de toda persona que preste
su servicio en el campus universitario.
Las IES deben contar con servicios y planes de acción para atender a
la comunidad universitaria en las necesidades de alimentación, seguridad y
salud. Por ejemplo, fortalecer la prevención y tratamiento de sustancias adictivas incluido el tabaco, contar con servicios médicos que puedan atender
emergencias y promover programas de acondicionamiento físico y de atención a la salud mental.
4.2. Procesos relacionados con la socialización, participación
y diversidad
Estos tres elementos se abordan de manera conjunta dado que, a través de la
socialización se puede fomentar la participación y valoración de la diversidad.
Lo anterior genera a su vez un sentido de pertenencia hacia la IES que puede
incrementar la cooperación para mejorar la vida universitaria.
En este rubro se incluye cualquier acción destinada a asegurar que los
procesos de toma de decisiones que afectan a la comunidad universitaria sean
inclusivos y respeten la diversidad, es decir, que haya representatividad de
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los grupos minoritarios presentes en el campus y se tome en cuenta a toda
la población, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia,
origen, religión o situación económica u otra condición.
Se incluye también la gestión y aplicación de reglamentos internos en
favor de la no discriminación y la inclusión de todas las personas. Así como
cualquier acción para fortalecer la interacción social, desde eventos deportivos y culturales que fomenten la convivencia, hasta la promoción y gestión de
grupos estudiantiles de diversa índole.
4.3. Procesos relacionados con la educación para la sustentabilidad
Como parte de estos procesos se involucra cualquier gestión orientada a incluir en los planes, diseños curriculares y cualquier actividad formativa-académica temas que aborden la sustentabilidad, con la finalidad de asegurar que
todas y todos los estudiantes adquieran los conocimientos teórico-prácticos
para promover el desarrollo sustentable en los diferentes ámbitos donde se
desenvuelvan personal, académica y profesionalmente.
Además de los cursos y materias impartidas, también se incluyen conferencias, seminarios, talleres, congresos o cualquier otra actividad que forme
parte de la educación continua que ofrece la IES. Asimismo, es fundamental
promover y apoyar al personal docente para que desarrolle y publique investigaciones en temas relacionados con la sustentabilidad.
Como parte de este rubro, es importante la interacción hacia el exterior
de la IES, por tanto, se propone la vinculación de las prácticas profesionales
y el servicio social a temas relacionados con la sustentabilidad y/o con otras
IES, organizaciones, empresas o instituciones interesadas en desarrollar proyectos en conjunto enfocados en dicha temática.
4.4. Procesos relacionados con la infraestructura
En estos procesos se incluyen las acciones destinadas a adecuar los diferentes
espacios del campus universitario para asegurar la inclusión de todas las personas, particularmente de quienes tienen capacidades diferentes.
Asimismo, que estos espacios cuenten con las características necesarias
para atender las necesidades de alimentación (cafeterías), salud (enfermería,
servicios médicos), recreación (áreas verdes, espacios deportivos y culturales)
y seguridad (iluminación, ventilación, señalización de rutas de evacuación,
extintores, barandales).
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Es importante clarificar que, si bien los seis procesos son gestionados
desde las propias IES, algunos tienen incidencia no solo en la comunidad universitaria sino también hacia el exterior de esta, por ello se considera pertinente precisar que estas acciones y procesos se dividen en sustentabilidad
social exterior e interior.
La sustentabilidad social exterior se relaciona con las prácticas que se
generan desde las IES pero que inciden en la sociedad de la que forman parte
y se relaciona con la formación y egreso de jóvenes profesionistas, la generación de conocimiento científico y el trabajo conjunto con la comunidad donde la IES está ubicada, es decir, particularmente con los procesos de educación
para la sustentabilidad.
Por otro lado, la sustentabilidad social interior incluye las prácticas que
se desarrollan dentro de la institución. Se relaciona con la gestión de la IES
y con la dinámica diaria que se vive en el campus universitario, la cual debe
promover la equidad, la participación, la socialización y la diversidad.
Por tanto, el impacto de las acciones que promuevan las IES para abonar a la sustentabilidad social no solo tiene injerencia dentro de sus espacios
universitarios, sino que sus beneficios impactan también a las comunidades y
actores con quienes se vinculan, razón extra para incrementar las políticas y
acciones que impulsen la sustentabilidad social en las universidades.
CONCLUSIONES
Las IES tienen un rol crucial para la sustentabilidad social, por tanto, es esencial que gestionen políticas, acciones y actividades para su promoción dentro
del campus universitario.
La relevancia de estas instituciones queda de manifiesto al tomar en
cuenta que las y los estudiantes egresados de sus espacios educativos se insertan en diversos sectores productivos de la sociedad civil, por tanto, la formación académica y personal recibida se permea en los diferentes ámbitos donde
se desenvuelven.
De esta manera, los aprendizajes relacionados con la sustentabilidad
social pueden ser replicados en distintas esferas de la vida social, por consiguiente, cualquier acción o política
destinada a promover la sustentabilidad social en las IES tienen efectos
exponenciales, dado que no solo involucra a la comunidad universitaria sino
a personas fuera de esta, de ahí que se hable de una sustentabilidad social
interior y exterior.
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Para proponer líneas de acción o programas que puedan ser gestionados
por las IES y abonen a la sustentabilidad social, en primer lugar, fue necesario
clarificar dicho concepto, encontrando que no existe un consenso sobre su
significado.
Mientras que para algunos autores esta falta de consenso representa un
obstáculo, otros argumentan que cada país y en este caso IES debe proponer
su propia definición de sustentabilidad social y adecuarla a sus contextos sociales, teniendo como resultado múltiples definiciones.
Sin embargo, dada la revisión hecha en el presente artículo, se concluye
que pese a la diversidad de posturas y aproximaciones es posible identificar
ideas comunes, a partir de las cuales se abstrajeron seis elementos que se repiten de manera reiterativa en las diferentes propuestas y sirven como base
para proponer acciones, políticas y procesos en las IES.
Estos elementos son la equidad para satisfacer necesidades básicas, la
participación, la socialización, la diversidad, la educación para la sustentabilidad y la adecuación de infraestructuras.
Asimismo, fue posible proponer algunas líneas de acción en cada rubro
mencionado, tomando en cuenta que, cada IES deberá evaluar las condiciones y posibilidades de aplicación de dichas acciones, además de generar otras
que considere pertinentes según su contexto y necesidades.
Es preciso señalar que los elementos aquí propuestos no son estáticos,
por tanto, pueden cambiar o integrarse otros en función de las transformaciones y requerimientos de los diferentes contextos de las IES, así como de
investigaciones futuras que abonen al tema.
Con estos elementos y procesos, es posible identificar que las IES ya
están realizando acciones para contribuir a la sustentabilidad social, dado
que generan investigaciones desde sus cuerpos docentes, incluyen materias
o proyectos en sus planes de estudios o vinculan el servicio social a temas
relacionas con la sustentabilidad. Por tanto, un primer paso es determinar
qué acciones están haciéndose ya en cada uno de los rubros identificados para
entonces planificar las siguientes actividades.
Finalmente, también se debe reconocer que las personas que laboran y
estudian en las IES no sólo son receptores pasivos de acciones que promuevan la sustentabilidad social, sino que son gestores e impulsores de dichas acciones, es decir, en el tránsito de las IES hacia la sustentabilidad social la colaboración de toda la comunidad universitaria se vuelve un factor fundamental.

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YAZMÍN CUEVAS-CAJIGA | SILVIA GUTIÉRREZ-VIDRIO

Emociones y Representaciones Sociales
de Maestros Debutantes de la Ciudad de México
Emoࢼons and Social Representaࢼons
of Beginner Teachers from Mexico City
YAZMÍN CUEVAS-CAJIGA* | SILVIA GUTIÉRREZ-VIDRIO**

► RESUMEN
El propósito de este artículo es mostrar cómo se entrelazan las representaciones sociales de la profesión docente y las emociones que éstas
activan en maestros debutantes sin formación previa en enseñanza de
educación primaria. Los hallazgos de este estudio cualitativo apuntan al
reconocimiento de que las emociones experimentadas por los debutantes están directamente relacionadas con la representación que han construido de la profesión docente y funcionan para orientar e incentivar sus
prácticas docentes. Esto revela la necesidad de considerar el papel que
desempeñan aspectos de la subjetividad (representaciones, motivaciones y afectos) en el ejercicio de la docencia.
Palabras clave: Docente | Educación primaria | Subjetividad | Emociones |
Representaciones sociales.

► ABSRACT
The purpose of this text is to show how the social representations of
the teaching profession intertwine with the emotions they activate in
beginner teachers without previous training in elementary education.
Findings of this qualitative study reveal that emotions experienced by
these teachers are directly related to the social representation they have
construed with regard to the teaching profession and perform different
functions such as guiding and incentivizing their activities. This brings
to light the need to consider the role that aspects of subjectivity (representations, motivations and affections) play in the teaching profession.
Keywords: School teacher | Elementary education | Subjectivity | Afectivity|
Social representations.
* Profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Filosofía y Letras, Colegio
de Pedagogía. Correo electrónico: yazco24@gmail.com
** Profesora-investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, División
de Ciencias Sociales y Humanidades, Departamento de Educación y Comunicación. Correo electrónico: sgvidrio@hotmail.com
Recibido: 16 de noviembre de 2020 | Aceptado: 25 de junio de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 68-89

�EMOCIONES Y REPRESENTACIONES SOCIALES DE MAESTROS DEBUTANTES

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INTRODUCCIÓN
Actualmente, el tema de las emociones y los afectos ha propiciado un campo
de investigación que abre posibilidades para reflexionar sobre una dimensión
poco conocida de la realidad social que, por un largo tiempo, fue soslayada en
el conjunto de las ciencias sociales y las humanidades. En el campo de la investigación educativa, la relación entre la profesión docente y las emociones
ha sido objeto de estudio para indagar el lugar que ocupan éstas, principalmente en la conformación de la identidad profesional del maestro (cf. Badia,
2014; Buitrago y Cárdenas, 2017; Chen, 2019). El estudio de los afectos en el
campo de la educación es de gran relevancia, ya que existe una fuerte relación entre los ámbitos emocional, cognitivo y motivacional del docente. El
ámbito emocional está vinculado con las concepciones de los maestros sobre
los roles docentes, así como las estrategias y procedimientos de enseñanza y
aprendizaje (Monereo y Badia, 2011). Sin embargo, se encuentran muy pocos
estudios en los cuales se atienda a la relación estrecha que hay entre las representaciones sociales que construyen los docentes respecto a su ejercicio de la
práctica docente con las emociones que éstas activan.
Estudiar la manera en que se entrelazan las emociones con las representaciones, imaginarios, fantasías e identidades de la profesión docente es imprescindible para comprender cómo pueden nutrir la práctica profesional y estimular
la actividad docente (Buitrago y Herrera, 2013). Las emociones juegan un papel
relevante en la construcción de las representaciones sociales y otros componentes
esenciales de la subjetividad, la cual puede ser considerada como el conjunto de
procesos que constituyen al sujeto. Como señalan Ramírez y Anzaldúa (2005):
Los procesos subjetivos son de muy diversa índole: las representaciones, las fantasías, el deseo inconsciente y sus vicisitudes, las
identificaciones, los vínculos intra e intersubjetivos […] que van
conformando la realidad psíquica (y constituyen al sujeto dentro de
un orden cultural-simbólico sumamente complejo) (p. 19).

En el espacio educativo se hace necesaria una visión amplia y compleja
del conocimiento que pueda dar cuenta de sus aspectos emocionales y afectivos de los actores involucrados. En este sentido, en los planes de estudio de
educación básica se recomienda que el maestro reconozca aquellas circunstancias en las que su actividad, como la de sus alumnos, se lleva a cabo, puesto
que es un elemento esencial del proceso de enseñanza-aprendizaje. Asimismo, como se ha señalado, las emociones de los docentes están concatenadas
con su práctica de enseñanza y su identidad profesional.
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En este sentido, el propósito de este artículo es analizar cómo se entrelazan las representaciones sociales de la profesión docente con las emociones
que éstas activan en maestros debutantes de educación primaria que provienen de carreras distintas a la enseñanza. Por esta razón, se emprendió un
estudio de corte cualitativo con el fin de explorar las emociones experimentadas por una muestra significativa de profesores debutantes e identificar cómo
éstas se relacionan con la representación que han construido de la profesión
docente, así como para ubicar las diferentes funciones que desempeñan.
1. PROBLEMÁTICA DEL ESTUDIO
Para entender la inserción a la enseñanza de los docentes debutantes entrevistados es necesario señalar los cambios que la reforma educativa mexicana
de 2013 introdujo en los procesos de ingreso a la docencia. En México, desde
1944, las escuelas normales se establecieron como las únicas responsables de
formar a los profesionales de enseñanza de nivel primaria (Arnaut, 1998). La
mayoría de sus egresados, debido a un acuerdo con el sindicato de maestros,
obtenía una plaza docente en la educación primaria pública de manera automática. Sin embargo, durante 2013 se presentó en México una reforma educativa que postuló modificaciones importantes para los procesos de ingreso,
promoción y permanencia en la carrera docente.1 De manera particular, esta
reforma planteó cambios en el reclutamiento de nuevos maestros, entre los
cuales se destacan: a) la implementación de concursos de oposición abiertos
para obtener un puesto temporal por dos años como maestro; b) la apertura a profesiones afines a la enseñanza (tales como ciencias de la educación,
pedagogía, psicología) en el concurso por plazas docentes; c) el seguimiento
durante dos años al profesor de reciente ingreso por un tutor y la aplicación
de una evaluación al finalizar ese periodo para ratificar su plaza docente permanente (DOF, 2013).
Cabe aclarar que en México las instituciones de educación superior carecen de la tradición de ofrecer formación docente, pues, aunque cuentan con
licenciaturas en disciplinas afines a la enseñanza —ciencias de la educación,
pedagogía y psicología educativa—, no forman profesionales especializados
en docencia (Cordero y Jiménez, 2018). Además, el seguimiento de un tutor
al trabajo de un docente debutante, sin formación, es insuficiente, dado que
una tutoría difícilmente puede subsanar la falta de conocimientos especiali1 La reforma educativa 2013 se dirigió a la modificación de la carrera docente de maestros de educación
básica y media superior. En esta investigación se atiende únicamente a la educación primaria.
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�EMOCIONES Y REPRESENTACIONES SOCIALES DE MAESTROS DEBUTANTES

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zados. Al respecto, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación
(INEE, 2017) reveló que en el ciclo escolar 2016-2017 solamente 57% de los
maestros debutantes recibió una sesión de tutoría, por lo que un número
importante de maestros careció de un acompañamiento puntual para la inserción en la docencia.
Algunos estudios que han explorado las reacciones de los docentes frente a la reforma educativa de 2013, destacan que esta medida legal detonó emociones con una valoración negativa: miedo, tristeza, incertidumbre, como
consecuencia de los procesos de evaluación y tutoría a los que fueron sometidos y la latente posibilidad de que pudieran ser despedidos de su función
(Mireles, 2018; Ramírez y Cuevas, 2018). De acuerdo con Arnaut (2014),
durante la implementación de esta reforma educativa, tanto el Estado como
la mayoría de los medios de comunicación masiva provocaron un deterioro
social de la profesión docente por difundir una imagen negativa de los maestros de educación primaria. Así, los docentes, y especialmente los debutantes,
durante la reforma educativa 2013 experimentaron condiciones delicadas que
probablemente desencadenaron diferentes emociones en el ejercicio de su
práctica profesional.
Un docente debutante sin formación en enseñanza es aquel profesional
que proviene de carreras distintas a la docencia, no cuenta con algún entrenamiento docente y se halla en los primeros cinco años de su práctica frente a
grupo. Périer (2014) afirma que estos maestros se distinguen por encontrarse
en un periodo de inserción profesional, tienen escasa experiencia frente a
grupo y desarrollan una serie de estrategias para lograr el aprendizaje de sus
alumnos y cumplir con sus compromisos institucionales. Por lo que estos
profesionales pasan por momentos de tensión, dado que no se sienten listos
para ejercer la profesión. De acuerdo con Guibert, La Zucah y Rimbert (2008),
los maestros debutantes experimentan una confrontación entre la imagen o
representación que tienen de la profesión docente y lo que sucede en la realidad escolar. En este sentido, como argumentan Monereo y Badia (2011), el
ámbito emocional de la profesión docente está estrechamente relacionado
con las concepciones de los maestros sobre los roles docentes, las estrategias y
los procedimientos de enseñanza y aprendizaje. Marcelo (2010) advierte que
“las emociones, los sentimientos, la imagen de sí mismos, la motivación y la
satisfacción con el trabajo realizado son elementos que determinan la actitud
de los profesores frente a su trabajo” (p. 17).

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2. PROFESIÓN DOCENTE, REPRESENTACIONES SOCIALES
Y EMOCIONES
La profesión docente ha sido estudiada sobre todo a partir de referentes de
orden histórico, sociológico, normativo y pedagógico que, si bien son necesarios y pertinentes, no incorporan la dimensión subjetiva de la docencia conformada por motivaciones, representaciones y emociones que desempeñan
un papel importante en el ejercicio de la profesión. Por eso, en este estudio
se articulan referentes teóricos que permiten dar cuenta del ámbito afectivo y
simbólico de la actividad docente: la profesión docente, su dimensión subjetiva, representaciones y emociones.
La profesión docente y su dimensión subjetiva. Se considera que la docencia de educación básica, y en particular de nivel primaria, es una profesión
que se compone principalmente por cuatro dimensiones: conocimiento especializado, social-institucional, contextual y subjetiva. Con respecto a la
dimensión de conocimiento especializado, comprende el dominio que tiene
el docente sobre las asignaturas elementales (lengua, matemáticas, ciencia y
geografía), la formación pedagógica que posibilita la enseñanza y el aprendizaje de los contenidos de planes y programas de estudio (Imbernón, 2010). La
dimensión social-institucional involucra el compromiso que asigna el Estado
al profesional como formador de los futuros ciudadanos en el marco de las
necesidades, leyes y normas de la nación. Además, esta dimensión considera
la regulación que tiene la docencia como profesión, es decir, las certificaciones, procesos y procedimientos para que el maestro se incorpore a la carrera
docente. La dimensión contextual se compone por las condiciones sociales y
culturales donde el profesional de la docencia desarrolla su práctica, las cuales
no pueden situarse únicamente en la escuela, sino en la comunidad e incluso
en el país. La dimensión subjetiva implica reconocer al docente como un sujeto que, de acuerdo con sus condiciones personales y sociales, establece una
relación con la profesión (Buitrago y Cárdenas, 2017).
Estas dimensiones permiten entender a la docencia como profesión; sin
embargo, en este estudio interesa resaltar la dimensión subjetiva, ya que las
representaciones sociales son “producciones simbólico-emocionales compartidas, que se expresan de forma diferenciada en cada individuo, y desde
ahí encarnan una importante fuente de sentido de toda producción humana”
(González, 2008, p. 236). La enseñanza es ejercida por sujetos que elaboran
representaciones, imaginarios, fantasías e identidades de la profesión docente, las cuales se crean y recrean, pero sobre todo nutren la práctica profesional, estimulan la actividad docente y en muchos casos son fuente de compromiso para generar el aprendizaje en los alumnos (Buitrago y Cárdenas, 2017).
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En la dimensión subjetiva se ponen en juego las representaciones sociales y las emociones. Las primeras son las construcciones sociales que desarrollan los maestros con respecto a la función que realiza este profesional.
Las representaciones sociales de esta profesión se entrelazan con lo que el
Estado, la sociedad y el conocimiento formal demandan o esperan que sea un
docente; con estos referentes y el contexto sociocultural, el maestro elabora
una imagen de lo que considera es la profesión docente. El encuentro entre
esta representación social y la realidad escolar desencadena un segundo componente que son las emociones. Al confrontarse este sujeto con determinadas
situaciones de enseñanza, se fortalece o reconfigura la representación social
de la profesión. Por ejemplo, Dubet (2002) advierte que socialmente se reconoce a la docencia como una profesión asistencialista que se distingue por
ideales como el amor por los niños, el deseo de compartir conocimientos y
la virtud del compromiso. Sin embargo, cuando un maestro se inserta en su
profesión, se puede encontrar con situaciones de poco reconocimiento social,
con cargas de trabajo administrativo que restan tiempo para la planeación de
la enseñanza, o para detectar las dificultades de aprendizaje en alumnos que
provienen de entornos socioeconómicos desfavorecidos, lo cual genera estrés
y lleva a que experimenten emociones como tristeza o frustración.
El ejercicio de la profesión docente tiene un componente afectivo importante (Marcelo, 2010). Para Chen (2019), existe una relación entre los
afectos que experimenta un docente y su práctica profesional. Se reconoce
de forma amplia que las emociones de los profesores se entrelazan con la
cognición y la motivación, por lo que sentimientos como la alegría inspiran el trabajo pedagógico de los maestros. Mientras que emociones como la
frustración desmoralizan su motivación ante el ejercicio profesional. Varias
contribuciones relacionadas con las emociones (Badia, Meneses y Monereo,
2014; Buitrago y Cárdenas, 2017) coinciden en que hay tres tipos de temas
que incomodan o perturban al maestro, los cuales desencadenan emociones
con respecto a la enseñanza. De acuerdo con Badia (2014), éstas tienen que
ver con:
a) los motivos y razones para ejercer la enseñanza, que dotan de
sentido la actividad docente; b) el conocimiento y valoración de sí
mismo como profesor, que incluye aspectos como el autoconcepto
y la autoestima; y c) la percepción y valoración del ejercicio de la
tarea de enseñar, que comprende cuestiones como la complejidad
y exigencia de la docencia, y la relación educativa y social con los
estudiantes (p. 3).

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Representaciones sociales y emociones. Es necesario plantear que las representaciones sociales tienen que ver con la manera en que los sujetos comprenden los acontecimientos de la vida cotidiana, en relación con su contexto
situacional, histórico y cultural. En palabras de Jodelet (1986), las representaciones sociales son “imágenes que concentran significados, sistemas de referencia que nos permiten interpretar lo que sucede e incluso dan un sentido
a lo inesperado, categorías que sirven para clasificar las circunstancias, los
fenómenos y a los individuos con quienes tenemos algo que ver” (p. 472).
Las representaciones sociales actúan como sistemas de interpretación
elaborados grupalmente con el propósito de asimilar la realidad y dar legitimación o invalidación al orden en el que está inserto el sujeto.
Diferentes autores exponen que las representaciones sociales se distinguen, además de su origen, contenido y funciones, por su carga afectiva:
“Una representación social es un conjunto de creencias, actitudes y un campo
estructurado de ellas, que une explicaciones, clasificaciones, intenciones de
conducta y emociones” (Valencia, Páez y Echebarría, 1989, p. 190).
Algunos investigadores han destacado la relevancia de la dimensión
emocional o afectiva de las representaciones sociales (Banchs, 1996; Bouriche
2014; De-Graft Aikins, 2012; González, 2008; Gutiérrez, 2013, 2019), por lo
que se han dedicado a indagar el papel que desempeñan aspectos de la subjetividad, tales como necesidades, motivaciones y afectos en su construcción.
Las emociones tienen un rol organizativo en la valoración de la realidad
social; en este sentido, las experiencias emotivas movilizan “el conocimiento
social que nos permite reinterpretar el mundo y optimizar nuestras relaciones con el entorno” (Jodelet, 2011, p. 241). La relación entre representaciones
sociales y emociones posibilita aproximarse al análisis de los aspectos valorativos sobre los cuales el sujeto asume una postura ante el objeto de representación, para así perfilar la actitud hacia el mismo y posicionarse ante una
realidad social.
De acuerdo con González (2008), una representación social está vinculada emocionalmente, lo que puede considerarse como un carácter generador
que tiene su origen en lo afectivo y lo simbólico, característica que distingue
a las distintas actividades humanas. Es más, se sostiene que las representaciones sociales se conforman por una dimensión emocional; así, es indispensable
reconocer a ésta para entender de mejor manera la organización y el funcionamiento interno de tales representaciones (Guimelli y Rimé, 2009).
Otra cuestión que es importante mencionar es que, durante un largo
tiempo, en el campo de las representaciones sociales el estudio de las emociones se confinó a la dimensión de la actitud. Al respecto cabe señalar que, si
bien existe una relación estrecha entre las emociones y la actitud, ésta no es de
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sinonimia, ya que la emoción es un constructo más complejo que tiene varias
facetas e implica diferentes componentes (fisiológico, cognitivo, conductual).
Por ello, se podría decir que las emociones contienen las actitudes y no a la
inversa (Gutiérrez, 2013).
De acuerdo con De-Graft Aikins (2012), las teorías socioculturales de
las emociones sugieren que existen al menos tres vías en que éstas pueden ser
incorporadas al estudio de las representaciones: 1) las emociones constituyen
una modalidad de conocimiento con todo el poder explicativo y funcional
del conocimiento y las creencias; 2) las emociones son parte integral del pensamiento y la reflexión, y 3) las emociones son centrales para la práctica o la
acción. A nuestro parecer, otro modo podría añadirse: las emociones constituyen una fuerza clave en la formación y el mantenimiento de los vínculos
sociales.
En el caso concreto del estudio de las emociones del maestro, es importante estudiarlas en relación con las influencias sociales y culturales a las
cuales está sometido. Así, el reconocimiento de las emociones experimentadas durante el ejercicio de su profesión por los maestros pueden mostrar “las
posibles tensiones entre las características individuales del profesor (valores,
conocimientos, creencias o actitudes, entre otros) y las influencias culturales
y sociales sobre la enseñanza en un momento histórico o un periodo temporal determinado” (Badia, 2014, p. 1).
En este estudio se pone atención tanto en los elementos culturales y
las condicionantes contextuales en las que el maestro desarrolla su práctica,
como en las representaciones sociales que elabora y las emociones que desencadena el ejercicio de la profesión docente.
3. ESTRATEGIA METODOLÓGICA
El enfoque de investigación que se asumió en el estudio fue de corte cualitativo, ya que se considera que el análisis de las representaciones sociales y las
emociones demanda reconocer los puntos de vista de los sujetos a la luz de
momentos contextuales e históricos (Flick, 2004; Jodelet, 2003). Este enfoque
atiende a lo oral, particular y local como fuentes de obtención de información
empírica, con el propósito de indagar las construcciones de sentido común
que los sujetos realizan en relación con los acontecimientos, las emociones
que experimentan al respecto, y perfilar de este modo las orientaciones de
acción ante tales eventos.
Para el acopio de la información se diseñó una entrevista semiestructurada con el fin de indagar las condiciones de formación profesional, laboTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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rales y personales de los participantes del estudio, así como para rastrear las
representaciones sociales de la profesión docente y las emociones que éstas
activaban en los maestros debutantes.
En la elección de los participantes del estudio se optó por el caso ideal-típico,
el cual comprende la elaboración de un perfil de caso más deseable de una población, para posteriormente ubicar en el plano real a los sujetos que reúnan
la mayor parte de las características trazadas (Goetz y LeCompte, 1988). Así,
con base en la problemática de investigación se establecieron cuatro criterios
para la elección de participantes: que fueran maestros de educación primaria
de la Ciudad de México; con hasta cinco años de antigüedad en la función
docente; profesionales provenientes de las licenciaturas en ciencias de la educación, pedagogía y psicología, y que carecieran de formación profesional especializada en enseñanza. Uno de los retos de la investigación fue contactar a
maestros con estas características, ya que las autoridades educativas mexicanas son herméticas a cualquier tipo de estudio externo. Sin embargo, después
de un par de meses de negociaciones se permitió la entrada a cinco escuelas
primarias de la alcaldía Álvaro Obregón, en el barrio de Tizapán, San Ángel.
Las escuelas se caracterizaban por atender a poblaciones de clase media baja.
El trabajo de campo se realizó entre los meses de febrero y marzo de 2019.
Con respecto a las características que distinguen a los participantes del estudio, se destaca que 10 eran mujeres y dos hombres. El rango de edad de los
entrevistados fue bastante amplio: tres tenían entre 25 y 29 años; seis, entre
31 y 39; una maestra 45 y otra 61. Cinco maestros eran licenciados en ciencias
de la educación, cuatro en psicología y tres en pedagogía. Diez de las personas entrevistadas señalaron que eligieron la docencia como profesión por su
gusto de trabajar con niños y la posibilidad de aportarles formación para la
vida. Dos maestras coincidieron en que optaron por ser docentes porque es
un empleo que ofrece estabilidad laboral (pagos puntuales, prestaciones de
servicio médico y vacaciones).
Sistematización y análisis de la información. Las entrevistas fueron transcritas en su totalidad. Para el análisis de las representaciones sociales se construyeron categorías temáticas derivadas de las entrevistas. En relación con el
reto analítico de identificar las emociones, se recuperó la propuesta de Plantin y Gutiérrez (2009), que tiene como propósito identificar y reconstruir
las emociones presentes en textos, conversaciones o videos. En el análisis se
combina la localización directa de las emociones (enunciados de emoción:
“esto me entristece”) y su ubicación indirecta, a partir de los indicios situacionales y de expresión (emoción implicada).

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TABLA 1
Participantes del estudio
Clave de

Edad

Dependientes
económicos

Formación

Antigüedad
como docente

participante

(años)
45

2

Ciencias
de la educación

6 meses

Maestra 02

27

Ninguno

Psicología educativa

1 año

Maestra 03

36

Ninguno

Psicología educativa

6 meses

Maestra 04

32

1

Psicología educativa

3 años

Maestra 05

29

Ninguno

Psicología educativa

3 años

Maestra 06

32

1

Pedagogía

4 años

Maestra 07

61

1

Pedagogía

5 años

Maestra 08

39

1

Pedagogía

4 años

Maestra 09

33

2

Ciencias
de la educación

4 años

Maestra 10

28

Ninguno

Ciencias
de la educación

4 años

Maestro 11

25

1

Ciencias
de la educación

3 años

Maestro 12

31

3

Ciencias
de la educación

4 años

Maestra 01

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del material empírico.

4. HALLAZGOS DEL ESTUDIO
Como se ha planteado en este artículo, la profesión docente se conforma por
propiedades o atributos de orden emocional y afectivo (Imbernón, 2010;
Marcelo, 2010). Esto se evidenció en el discurso de los maestros debutantes
entrevistados, ya que al hablar sobre la profesión docente hacían referencia a
ciertas emociones experimentadas, lo que permitió ubicar una relación indisociable entre la profesión docente, su representación social y las emociones.
La presentación de los hallazgos se planteó como un reto, dado que diseccionar y exponer por separado las representaciones sociales de la profesión
docente y las emociones que desencadenan no permitiría evidenciar dicha
relación.
A continuación, se presenta el análisis realizado con el fin de mostrar la
relación entre las emociones y la representación social de la profesión docente, que juega un doble papel, al ser un objeto de representación y elemento
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articulador con las emociones. Los hallazgos han sido organizados en tres
categorías analíticas que dan cuenta de las emociones experimentadas al hablar de lo que para los entrevistados representa la profesión docente y las
dificultades que enfrentan al entrar en contacto con la realidad que el trabajo
en aula implica: 1) el apego emocional, requisito para ser docente; 2) la carga
emocional ante la carencia de experiencia docente; 3) enfrentar los problemas
desde emociones y experiencias previas.
4.1. El apego emocional, requisito para ser docente
Como se ha señalado, las emociones juegan un papel importante en la construcción de la representación social sobre la profesión, la cual es asumida
como positiva, importante e implica compromiso, motivación y apego emocional, por lo que demanda en este profesional una cierta disposición afectiva. Si los maestros no logran experimentar esta motivación, pueden llegar a
fracasar y a dejar de ejercer su profesión. En este sentido, los maestros debutantes entrevistados afirmaron que la profesión docente requiere de ciertas
habilidades y, sobre todo, de disposiciones afectivas. Con respecto a las habilidades, los siguientes testimonios son ilustrativos:
La docencia es una profesión muy rica […] te lleva a leer, y a investigar y más y más, y a capacitarte (Maestra 02).
Fui trabajando con niños […] me fui interesando más en su desarrollo, en su aprendizaje, las estrategias para que ellos aprendieran […]
por eso me decidí a hacer mi examen para ser maestra (Maestra 05).

En los fragmentos citados, se evidencian las habilidades que los maestros debutantes consideran indispensables en la profesión docente. Por un
lado, es una actividad fructífera para los maestros, dado que necesitan tener una preparación permanente para estar actualizados; por otro, demanda
el conocimiento de diferentes técnicas y estrategias específicas para que los
alumnos aprendan.
En relación con las disposiciones afectivas, en las entrevistas se aprecia
que para el ejercicio de la labor docente una cuestión de gran importancia
es la vocación. Ésta puede ser considerada como un impulso o una llamada
especial para ejercer una actividad, una profesión, en este caso la docencia, la
cual está ligada a una decisión personal de “querer ser maestra(o)”. En algunos
casos, los profesores se refieren a una vocación “tardía”, por ejemplo, cuando
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las personas que en el transcurso o después de realizar una carrera profesional
se dan cuenta de su supuesta vocación por ser maestro. Con respecto a la
vocación, una maestra afirma: “Para ser docentes necesitas tener mucha vocación y creo que debes tener mucho corazón” (Maestra 05).
En el anterior testimonio, al expresar que se requiere de vocación, se
infiere que la profesión docente demanda, de quien la ejerce, inspiración, anhelos, intereses y aptitudes. Se afirma que para ser maestros se requiere “mucho corazón”, expresión que si bien no refiere directamente a una emoción,
remite a una disposición afectiva ligada al cariño, al ser sensible. Al respecto
una maestra señala:
Quedo muy contenta cuando mis niños pueden hacer algo que pensé
que jamás iban a hacer, porque he tenido niños que se les dificulta
mucho la lectoescritura, entonces les explicaba y les explicaba y les
explicaba de otra forma y de repente un día […] ya empiezan a leer,
o sea hay un cambio muy bonito y eso me llena mucho (Maestra 03).

En este fragmento se describe cómo la dedicación a la actividad profesional permite que un proceso tan complejo como la enseñanza de la lectoescritura se logre, lo que lleva a la maestra a experimentar la emoción de
alegría. En este sentido, los maestros que admiten sentir pasión por la enseñanza suelen tener sensibilidad social, así como una sólida identidad que se
refleja en el compromiso y entusiasmo con que asumen su labor (Badia, 2014;
Buitrago y Cárdenas, 2017).
La motivación docente está relacionada con las razones que incitan a los
futuros profesores a convertirse en enseñantes, a permanecer en la profesión,
o a abandonarla. La docencia es una profesión que se distingue por su alto
grado de motivación, compromiso y apego emocional. Si los maestros no
poseen estos atributos, son candidatos firmes para abandonar la profesión.
En las entrevistas se observó que la vocación está ligada directamente
con el gusto y pasión por el ejercicio de la profesión docente. En los siguientes
testimonios se expresa una valoración positiva de dicha actividad:
Creo que mi labor es algo bello, para mí entonces es algo que me
gusta, me encanta estar rodeada de pequeñitos que nos lo agradecen
con un sinfín de actitudes hacia con nosotros, ¿no? (Maestra 01).
Me gusta […] el moldear a los niños, por su inocencia y poderles
enseñar algo (Maestro 11).

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Al referirse a la labor docente como algo bello, se apela a la sensibilidad,
se concibe como una actividad placentera, como una suerte de deleite para el
ser o el espíritu. Tal parece que trabajar con alumnos de edades tempranas
constituye una motivación en el ejercicio de la profesión docente. En los anteriores fragmentos aparece el término gusto, que en sí no se puede catalogar
como una emoción, pero tiene una orientación emocional que se relaciona
con la simpatía, el amor, el cariño, la devoción. Así, se observa un vínculo
entre la profesión docente y la emoción que evoca, en este caso, la alegría. Al
respecto, Imbernón (2010) señala que este amor por los niños se ajusta a la
imagen de la profesión docente que impera, porque refiere a ideales como el
afecto por los alumnos, el deseo de compartir conocimientos y la virtud del
compromiso. Además, se advierte que la representación social de la profesión
docente involucra una relación afectiva con los alumnos para el logro del
aprendizaje.
La representación social de la docencia de los maestros debutantes como
una profesión llena de gratificaciones, ha llevado a que los docentes experimenten emociones con una valoración positiva:
Al principio fue como mucha emoción, es algo que ya quería hacer
desde hace mucho tiempo y me gustó mucho. [Mis compañeros]
han sido personas muy cordiales conmigo y pues con los alumnos
estoy como en esa etapa de experimentación porque como son alumnos que no conozco (Maestra 03).

En este testimonio, la docente, al calificar su inicio profesional como
algo que le causó emoción, es decir, como algo excitante, indica que estaba
motivada y tenía expectativas sobre su nueva actividad. Conocer las motivaciones de un maestro contribuirá a comprender las emociones y sentimientos
que este sujeto siente ante el esfuerzo que realiza para ajustar y conciliar sus
propios objetivos con las demandas que surgen en los encuentros cotidianos
con estudiantes y colegas (Badia, 2014). Una maestra afirma:
Para empezar, no me la creía que estuviera aquí, llegué muy feliz
y campante, y sí llegué con muchas ganas, pero tampoco sabía a lo
que me iba a enfrentar atravesando la puerta […] Yo ya tenía ese
contacto. Los niños, cuando yo me paré frente a ellos, tuve la oportunidad de desenvolverme bien con ellos (Maestra 05).

En el anterior fragmento, la entrevistada refiere que al presentarse por
primera vez en su salón de clase consiguió la realización de un anhelo profeTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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sional: convertirse en maestra, lo que desencadenó emociones con una valoración positiva que repercutieron en su práctica profesional, al desenvolverse
con confianza frente a sus alumnos.
Otra maestra también señaló el motivo por el que decidió presentar su
examen de ingreso a la profesión docente de educación primaria:
“¿Por qué no?”; si me gusta esto, y también es una satisfacción profesional […] Fue por eso que, ya después, me decidí a hacer mi examen a la SEP [Secretaría de Educación Pública]. En la licenciatura
nos avisaron que no era una carrera propiamente destinada a la
docencia y todo esto, pero siempre fue como mi atracción (Maestra
05).

En el fragmento anterior se observa, por un lado, que al enunciar el
gusto por la enseñanza afloran emociones como la alegría que provoca el
ejercicio de esta actividad; por otro, tal parece que para esta informante la
motivación es suficiente para ser docente, sin necesariamente contar con una
formación especializada en enseñanza. Así, la representación social de la docencia como una profesión que es gratificante emocionalmente es la que se
devela en los testimonios de los maestros debutantes, en los que el interés por
los niños, el gusto por compartir conocimientos y la vocación son pilares de
la profesión.
4.2. La carga emocional ante la carencia de experiencia docente
En el ejercicio de la docencia, sobre todo en el nivel primario, es fundamental
contar con una sólida preparación, tanto en conocimientos disciplinares y
pedagógicos, como en experiencia y seguimiento en el desarrollo de la práctica; preparación que, en el caso de los maestros debutantes, no les otorgó su
formación en la educación superior en carreras afines a la enseñanza.
Bedacarratx (2012) señala una extensa serie de emociones que los
maestros en formación experimentan, entre ellas:
incertidumbre e inseguridad por abandonar el lugar de alumno que
hasta entonces se ocupó (cambio de referente identitario); temor
e inseguridad porque se ejerce una función para la cual no se está
totalmente formado y para la cual aún no se está autorizado, al carecer todavía de la experiencia necesaria; desconcierto por la gran
cantidad de acciones que el maestro debe asumir; frustración deriTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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vada de la falta de reconocimiento de sus propios logros; confusión
por los vacíos formativos; hostigamiento por insertarse a un contexto socio-institucional que se presenta como adverso, e incluso
sufrimiento por no ser reconocido como aquello que se aspira a ser:
maestro (pp. 142-143).

Estas mismas emociones experimentadas por los maestros en formación también son compartidas por los profesionales que no cuentan con entrenamiento docente. Los siguientes testimonios son ilustrativos:
Preocupación, un poco de temor porque nunca había estado en
escuelas primarias y, sobre todo, porque yo no conocía bien los
planes y programas de estudio. Ahí fue donde empecé a tener problemas (Maestra 07).
Tuve mucho miedo, porque creí que no iba a dar el ancho en el grupo, dije ¿qué tal si no logro los aprendizajes?, ¿qué tal si no cumplo
las expectativas? (Maestra 05).

Estas entrevistadas reconocen que su entrada al ejercicio docente estuvo marcada por emociones con una valoración negativa: preocupación, temor,
miedo y angustia, como consecuencia de la falta de conocimientos y competencias profesionales de enseñanza. En la mayor parte de las entrevistas se encontró que los debutantes, cuando se presentaron frente a grupo, se percataron,
por primera vez, de su falta de conocimiento de los planes y programas de estudio, y por tanto del dominio de los contenidos de las diferentes asignaturas,
como el enfoque pedagógico que se sigue en educación primaria. Ello llevó a
algunas maestras debutantes a reconocer su carencia de experiencia docente
frente a grupo, algo que sus compañeros de escuelas normales sí tenían:
Al principio timidez, nervios, te sientes inexperta, pues no sabes,
no conoces. Es la complicación que siempre traíamos los egresados
de Ciencias de la Educación, porque decían: “los normalistas tienen
prácticas de clase” (Maestra 10).
Llegué a una escuela un poco marginada, […] los papás muy conflictivos, mucha delincuencia, […] entonces sí fue bien frustrante
llegar a un lugar donde no tenía tablas para ser docente frente a
grupo, porque manejar un grupo y personas es totalmente diferente a lo que vemos como pedagogos (Maestra 08).
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En el ejercicio de la profesión docente, los entrevistados emplean los
conocimientos de sus carreras, además de sus habilidades, motivación y sobre
todo el manejo de sus emociones. Cuando los maestros debutantes se hacen
cargo de una actuación profesional en un contexto real, con sujetos reales, con
consecuencias reales, y carecen de conocimientos especializados en enseñanza y estrategias para sortear las situaciones que se presentan en la comunidad,
desvalorizan su formación profesional (ciencias de la educación, pedagogía,
psicología), por lo que establecen una comparación con sus compañeros que
fueron formados en escuelas normales. Esto desencadena sensaciones como
frustración, angustia e incertidumbre, por no saber si están haciendo bien o
no su trabajo como docentes, aspecto que concuerda con lo que Bedacarratx
(2012) especifica respecto a los sentimientos experimentados por maestros
con poca experiencia. Al respecto, una maestra señala:
Lo que uno siente y lo que uno piensa es lo que lo hace a uno como
persona… si a uno no le gusta la carrera no la puede desarrollar, en
cambio, si realmente siente que le gusta, que le apasiona, entonces
uno se deja llevar por las emociones para hacer el trabajo bien (Maestra 05).

A los afectos y emociones no se les puede dejar de lado, ocultar o contener, ya que tarde o temprano se exteriorizan. Lo que se observa en los testimonios citados es que las emociones cumplen un papel relevante para generar acciones ante las situaciones que provocan estrés en los maestros.
A pesar de que los debutantes tienen una valoración positiva de la profesión docente, expresaron que al inicio de su ejercicio profesional vivieron
emociones negativas, tales como miedo, timidez, temor, preocupación. Esto
debido a que tenían una representación social de la profesión docente en la
que la vocación y el interés por los niños eran suficientes para el ejercicio de
la enseñanza, pero al entrar en contacto con la realidad escolar se percataron de la complejidad que conlleva generar aprendizajes en los alumnos, el
desconocimiento que tenían sobre el currículum de educación primaria y la
necesidad de prácticas profesionales frente a grupo.
4.3. Enfrentar los problemas desde emociones y experiencias previas
Las representaciones sociales pueden orientar las acciones de los sujetos ante
determinadas situaciones. Como se ha mostrado en el análisis para los maestros debutantes, al ser confrontada con la realidad escolar la representación
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social de la profesión docente que han construido, se desestabiliza esa imagen
idealizada de la docencia. La enseñanza está condicionada por la política educativa, los conocimientos disciplinares, las relaciones sociales, las prácticas
y los procesos educativos, por lo cual, en ciertos momentos, se presentan
situaciones inesperadas que obligan al docente a generar dispositivos de acción. Lantheaume y Hélou (2008) indican que ubicar las dificultades o situaciones que generan el malestar docente es insuficiente, se requiere identificar
las acciones que los docentes emprenden para comprender los recursos que
movilizan ante tales situaciones, dado que dichos dispositivos configuran la
práctica profesional y el oficio docente.
En el análisis de las entrevistas se ubicaron situaciones que provocaban malestar en los maestros debutantes. El malestar docente es un aspecto
natural del ejercicio de la profesión, porque la enseñanza como práctica social conduce a la aparición de situaciones inesperadas que demandan acciones para reducir la tensión (Esteve, 2011). Por lo que los maestros necesitan
adaptarse a diferentes planos de índole pedagógica, administrativa, social y
emocional. En la tabla 2 se presenta una serie de problemáticas que los informantes refieren haber enfrentado y la manera en que las solucionaron.
TABLA 2
Situaciones de malestar docente y acciones emprendidas
Lo que se experimenta

Las acciones

yo no tolero mucho esta parte de las injusticias con ellos mismos, ¿no?, que se burlen
de los demás, […] hubo un momento en
que ellos [los alumnos] molestaban mucho
a una compañera, le decían apodos (Maestra 04).

hablo mucho de mi experiencia o de lo que yo
viví antes y eso a ellos [los alumnos] les gusta mucho, como que yo les cuente, ¿no? Entonces, les contaba una situación similar que
yo pasé y cómo yo me sentí tratando de buscar
esa empatía, […] les contaba cómo yo me había
sentido (Maestra 04).

al principio me costaba mucho el control
de grupo, entonces era una situación que
tenía como muy latente. Siempre había
trabajado yo de manera individual con los
niños por el área en la que estudié, entonces, al principio me costaba como muchísimo trabajo contener al grupo (Maestra
03).

asignarles tareas a los niños me ayudó como en
esa parte de que ellos se pudieran contener y
también podían hacer algo importante que era
“el ayudante de la maestra”, y muy emocionado,
entonces, yo creo que esa parte me funcionó
muy bien (Maestra 03).

A veces la falta de apoyo de los padres es
lo que a mí me puede más que cualquier
otra cosa. Que por mucho que tú trates
de hacer por los niños, que por más que
te desvivas porque se lleven algo bueno,
no tengas esa parte de apoyo de quien va
a estar con ellos toda la vida (Maestra 06).

yo lo platico con los papás, yo los voy a tener
un año, y ese año les voy a dar lo mejor de mí,
pero el resto de la vida van a ser de ustedes, y
los responsables de los muchachos son ustedes
(Maestra 06).

Fuente: Elaboración propia a partir del análisis de entrevistas.
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En las anteriores narraciones, las maestras debutantes expresan las situaciones que les han generado malestar: control de grupo, burlas entre compañeros y desinterés de los padres de familia por la educación de sus hijos.
Destaca que son eventos que de forma directa no se vinculan con el aprendizaje, pero indirectamente abonan a las condiciones del proceso formativo.
Las acciones que emprenden los maestros debutantes para dar solución
a las problemáticas narradas se anclan en emociones y vivencias previas, o
en la improvisación de estrategias; esto se lleva a cabo a través del diálogo.
Los debutantes cuentan sus experiencias pasadas con el propósito de lograr
empatía de su grupo, por ejemplo, ante situaciones de burla a otros alumnos; también implementan estrategias para el manejo emocional del grupo, al
asignar tareas que los docentes infieren que pueden desencadenar emociones
con carga positiva en sus alumnos; y establecen comunicación directa con
los padres de familia, para lograr su compromiso con la educación de sus
hijos. Estos maestros están conscientes de que tienen que continuar con el
desarrollo de su ejercicio profesional, por lo que diseñan y ponen en marcha
diferentes estrategias para atender su principal preocupación, que es que los
alumnos aprendan.
CONCLUSIONES
El desarrollo de esta investigación permitió identificar que los maestros debutantes, sin formación docente previa, construyeron una representación
social cargada de elementos emocionales, donde destaca que para su ejercicio
es indispensable tener amor por los niños, compromiso por la formación de
sus alumnos y vocación como una cualidad del sujeto. Se observó que estos
maestros valoran la profesión docente a partir de ciertas emociones como la
alegría, y que, ante eventos que ponen en evidencia su falta de conocimientos
y práctica en la enseñanza, experimentan emociones que se ligan con la angustia de no poder cumplir con su labor. Los participantes del estudio, para
sortear situaciones inesperadas con sus alumnos, o que les provocan malestar,
emprenden estrategias basadas en vivencias emocionales, donde ese interés
por los niños y la pasión por su profesión los llevan a exteriorizar sus afectos,
o bien a intentar desencadenar emociones en sus alumnos y en los padres
de familia. Todo ello devela que la representación social, las emociones y la
profesión docente están concatenadas, como una suerte de tríada situada en
la dimensión subjetiva de la profesión, y que, con seguridad, repercute en el
ejercicio de ésta.
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En el desarrollo de la investigación se ubicó que los docentes debutantes
le atribuyen a la profesión docente únicamente características de una labor
asistencialista y técnica, cuyo propósito es ayudar a los alumnos en un sentido altruista (Imbernón, 2010). Este hallazgo aporta la evidencia de que los
egresados de profesiones afines a la enseñanza arriban a la docencia con una
visión idealizada de cuestiones complejas, como el aprendizaje, la enseñanza
y la escuela misma.
Se advierte que la representación social de la profesión docente que
construyeron los maestros debutantes, sumada a los problemas que enfrentan en el ejercicio profesional, los lleva a modificar sus estados emocionales.
Por lo que se considera que para el análisis de la dimensión subjetiva de la
profesión docente es necesario contemplar elementos contextuales, culturales y sociales, ya que la enseñanza no se puede desvincular de la afectividad
humana y el contexto en el que se desarrolla (Badia, 2014). Por esta razón,
se reconoce que no es suficiente quedarse en el ámbito subjetivo individual,
sino ir más allá y contemplar el subjetivo colectivo, es decir, reconstruir los
contextos socioculturales en los que se desenvuelve el maestro.
Dos constructos teóricos que podrían incorporarse en el estudio de la
relación entre la profesión docente y las emociones son el de anclaje emocional
y el de clima del aula. El primero da cuenta de un mecanismo de apego referido
a un proceso comunicativo por medio del cual un nuevo fenómeno se fija en
una emoción ya conocida (Höijer, 2010); el segundo refiere a que el maestro
es, al mismo tiempo, constructor activo y receptor emocional de un cierto
tipo de “clima del aula” (Badia, 2014). De acuerdo con Badia (2014), algunas
características afectivas importantes en la configuración del clima social del
grupo son el interés, el respeto o la preocupación que se da entre sus integrantes, el grado en que se establecen las relaciones de ayuda, conocimiento y
amistad como fruto de la interrelación continua.
Finalmente, a partir del estudio realizado, se reconoce que el análisis de
los afectos y emociones en la docencia, así como en la formación de maestros, tendría que ser considerado como un campo específico de estudio. La
variedad y la relevancia de los hallazgos obtenidos tanto en esta investigación
como en las que se han referido, ponen de manifiesto la gran influencia del
papel de las emociones en la motivación del docente, en su forma de pensar y
ejercer la enseñanza, y en los procesos de cambio de su propio conocimiento
y de sus prácticas de enseñanza.

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FLOR DE MARÍA MENDOZA MUÑIZ | ANA LUCÍA MALDONADO GONZÁLEZ

Internet y Redes Sociales para Educación
y Prevención de Riesgos Asociados
al Cambio Climático en Jóvenes
Internet and Social Media for Educaࢼon
and Prevenࢼon of Risks Associated
with Climate Change in Young People
FLOR DE MARÍA MENDOZA MUÑIZ* | ANA LUCÍA MALDONADO GONZÁLEZ**

► RESUMEN
La influencia de las tecnologías de la información y la comunicación
(TIC) representa retos y oportunidades en cambios sociales, científicos y
tecnológicos. Desde la educación ambiental, como facilitadoras de nuevas formas de aprendizaje, permiten la construcción social de un conocimiento ambiental. Una investigación realizada con jóvenes de nivel
medio superior, en contexto veracruzano, permite evidenciar que, para
informarse y comunicar prevención de riesgos ante eventos hidrometeorológicos extremos, los jóvenes privilegian más internet y las redes
sociales que los planes y programas de prevención de riesgo difundidos
en canales oficiales. Las distintas TIC pueden favorecer en los jóvenes
comunicaciones y aprendizajes ambientales.
Palabras clave: Educación ambiental | Comunicación ambiental |
Fenómenos hidrometeorológicos | Inundaciones |
Cambio climático.

► ABSTRACT
The influence of information and communication technologies (ICT)
represents challenges and opportunities in social, scientific and technological changes. From environmental education, as facilitators of new
forms of learning, they allow the social construction of environmental
knowledge. An investigation carried out with young people of upper
secondary level, in the context of Veracruz, shows that in order to in-

* Doctorante en la Universidad Veracruzana, Instituto de Investigaciones en Educación, Doctorado en
Investigación Educativa. Correo electrónico: flor.mendoza1386@gmail.com
** Profesora-investigadora de la Universidad Veracruzana, Instituto de Investigaciones en Educación.
Correo electrónico: anmaldonado@uv.mx
Recibido: 24 de septiembre de 2020 | Aceptado: 18 de abril de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 90-113

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form themselves and communicate risk prevention in extreme hydrometeorological events, young people favor internet and social networks
more than risk prevention plans and programs disseminated in official
channels. The different ICTs can favor environmental communication
and learning in young people.
Keywords: Environmental education | Environmental comunication |
Hydrometeorological events | Floods | Climate change.

INTRODUCCIÓN
Las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) han influido
en cambios sociales, científicos, tecnológicos y representan algunos de los
retos a los cuales nos enfrentamos en distintos ámbitos. Específicamente la
investigación que origina este artículo se realiza desde la educación y comunicación ambiental, evidenciando el uso de TIC en materia de comunicación y
prevención ante inundaciones derivadas de fenómenos hidrometeorológicos
extremos. Dichos fenómenos se han visto agravaos en magnitud y frecuencia
por el cambio climático (IPCC, 2014); entendido éste como “[...] un cambio en
el clima, atribuible directa o indirectamente a la actividad humana, que altera
la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad climática natural observada durante períodos de tiempo comparables” (Naciones
Unidas, 1992, p.6). Es innegable que el fenómeno del cambio climático, así
como las consecuencias derivadas del mismo afectan a nivel global, pero de
manera diferenciada, sin duda las poblaciones en condiciones de vulnerabilidad física y social resultan más afectadas.
Cabe destacar que el uso de internet y redes sociales1 como medios
de información, comunicación, educación y prevención ante estos fenómenos, es cada vez más recurrente en esta denominada era de la información
(Castells, 2005), tercera revolución industrial (Unesco, 2005) o revolución
digital (Banco Mundial, 2016). La influencia de estos avances tecnológicos es
evidente en las formas de consulta y recepción de contenidos informativos, en
la comunicación y educación de diversas audiencias, principalmente los jóvenes, lo que ha resultado en una transformación del sistema educomunicativo2.
1 Entendidas en el sentido tecnológico, son servicios -basados en la web- que permiten la relación de
sus usuarios, el intercambio de información, coordinación de acciones, de manera general, mantener el
contacto en el espacio digital. Además de ello, contribuyen al modo en que se construye nuestra identidad
on-line (Orihuela, 2008). En la actualidad, este término se sitúa generalmente en el imaginario colectivo
y se relaciona directamente con las estructuras compuestas por un conjunto de actores y las relaciones
definidas entre ellos.
2 Entendida como el campo de estudios inter y transdisciplinar que aborda dos dimensiones teórico-prácTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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FLOR DE MARÍA MENDOZA MUÑIZ | ANA LUCÍA MALDONADO GONZÁLEZ

El campo de la educación ambiental está inmerso en la incursión y
uso de las TIC como facilitadoras de nuevas formas de aprendizaje. Mediante
el uso didáctico de estas herramientas, los jóvenes tienen acceso a la construcción de un conocimiento ambiental, en un proceso educativo de carácter interdisciplinario, que permite la identificación de valores, la elaboración
de conceptos y el desarrollo de habilidades para promover una interacción
sustentable entre las sociedades y la naturaleza (Abraham y Vitarelli, 2014).
Los jóvenes juegan un papel trascendental al introducir estas tecnologías de
manera natural a su vida diaria, pueden incluso llegar a constituirse como
agentes de cambio por su activa participación y empoderamiento a través de
las redes sociales como Facebook, Twitter, YouTube e Instagram, algunas de
las más utilizadas entre este sector poblacional para informase, posicionarse
y también para movilizarse respecto de algún tema, contribuyendo así a la
construcción social de la realidad en la cual se encuentran inmersos (Ortega
y Gasset, 2015). Los jóvenes determinan su actuar a partir de las relaciones
que viven dentro del entorno en el cual se desenvuelven, influye en esto la
información que reciben en Internet y redes sociales, la música y símbolos,
encuentros y conflictos, así como la percepción que tienen y su situación dentro del espacio social.
El hecho educativo es, en esencia, un acto de comunicación en el cual
“[…] todo aprendizaje es un interaprendizaje, […] de lo individual a lo interpersonal y a lo grupal” (Prieto, 1999, pp.30-31). Para lograr transformaciones educativas significativas, así como una comunicación que además de
aprendida sea aprehendida por los jóvenes, es fundamental desarrollar una
comunicación con uno mismo, con educadores, entre estudiantes, con los
actores sociales que influyan en su contexto, así como también con los diferentes medios, canales, materiales y propuestas discursivas disponibles, reales
y virtuales, mediante mensajes significativos que tengan la finalidad de influir
-de alguna forma- en el comportamiento de estos jóvenes (Ferradas, 2008).
Todo esto asociado además a la educación ambiental, cuyo objeto no es solo
el medio ambiente, sino la relación individual y colectiva que tenemos con él
y que involucra las realidades socio-ecológicas de nuestro mundo, desde un
enfoque político, ético, crítico (Sauvé, 2017). De ahí la pertinencia con la investigación que aquí presentamos, relacionada con formas de comunicación
y educación ambiental para prevención de riesgos por inundaciones, derivadas de fenómenos hidrometeorológicos extremos, que se han visto agravados
por el cambio climático.

ticas: la educación y la comunicación (Barbas, 2012).
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La comunicación en el ámbito de la educación es mucho más profunda
y guarda una estrecha relación con interacciones del pasado, presente y futuro de cada integrante del sistema educativo, el cual se encuentra dentro de
los subsistemas identificados por Luhmann (2009) en su teoría de sistemas, la
cual guarda estrecha relación con la teoría de la comunicación. Desde la teoría de sistemas se describe la sociedad moderna como un sistema construido
por individuos y por la comunicación que guardan entre sí. Se trata de un
enfoque teórico que consideramos pertinente para nuestra investigación y lo
retomaremos más adelante.
En este contexto, resulta pertinente aprender y entender la cultura juvenil para que la mediación pedagógica adquiera sentido (Prieto, 2002). Lo
anterior es aplicable a fenómenos que competen a los jóvenes, como lo es el
cambio climático y problemas asociados al mismo, donde puede contemplarse la prevención de riesgos ante inundaciones. Aunado a esto, el impacto y
avance de las TIC representa entornos informativos, comunicativos, de aprendizaje y expresión para los jóvenes, quienes a partir de estas tecnologías han
hecho posible el desarrollo de nuevas experiencias formativas y educativas.
Otro ámbito que han revolucionado las TIC en materia de procesos de
formación es la eliminación de las barreras de tiempo y espacio, las cuales han
condicionado a la enseñanza presencial y a distancia (Cañellas, 2006), promoviendo una nueva visión del conocimiento y aprendizaje (Bartolomé, 1997)
que afecta los roles de las instituciones, de los participantes involucrados en
el proceso educativo, así como la creación y difusión del conocimiento.
Cabe subrayar que el aprendizaje comprende los diversos contextos
dentro de los cuales se desarrolla todo individuo y, específicamente los jóvenes, para el caso de esta investigación. Dichos contextos pueden ser reales
o virtuales y situar al aprendizaje en un nivel más allá de las instituciones y
espacios educativos. Esto queda asentado en corrientes como la del Aprendizaje a lo Largo de toda la Vida (ALV), la cual surge con las aportaciones del
reporte Aprender a ser (Faure, 1972) en donde se retoman las críticas hechas
a la educación formal, situándose en contra de ver a la educación como un
privilegio para unos cuantos. El ALV se establece como un “principio organizativo de todas las formas de educación” (Unesco, 2010, p.28) -formal, no
formal o informal- que busca propiciar una mejor integración e interrelación
del aprendizaje, partiendo de la premisa que éste puede darse tanto en distintas etapas de la vida, así como en los diversos contextos en los cuales convive
y se desarrolla un individuo (Unesco, 2014).
En este sentido, considerando que el aprendizaje puede ir más allá del
aula escolar (Illich, 1974) y estar presente a lo largo de la vida de todo individuo, es importante destacar lo que diversos estudios muestran para el caso
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de la prevención de riesgo por inundaciones. Particularmente en este tema,
se ha detectado que poblaciones expuestas a eventos de este tipo, han desarrollado comportamientos preventivos, en comparación con quienes no han
vivido estas experiencias. Lo que deriva en aprendizajes para estas poblaciones y tiene un efecto importante tanto en la prevención, como en la respuesta
comunitaria ante este tipo de riesgo y las alertas recibidas. (Tunstall, 1992;
Werrity et al., 2007; Parker et al., 2009; Montenegro y Peña, 2010; Toscana,
2014; González-Gaudiano y Maldonado, 2017). Lo anterior pese a que en
estas investigaciones también se ha evidenciado la falta de conocimiento por
parte de la población en general, sobre los planes y programas oficiales dirigidos a la prevención de riesgos por inundaciones. Esto evidencia informalidad por parte de autoridades locales en el proceso de informar, comunicar y
educar sobre la prevención de riesgos por inundaciones, propiciando desconfianza hacia los agentes de gobierno. Es así como el actuar de los individuos
-incluidos los jóvenes- ante situaciones de emergencia, se da a partir de la
experiencia que han adquirido en sus diferentes contextos, así como de las
alertas vecinales y sistemas de auto-advertencia que ellos mismos han creado,
muchas veces utilizando recursos de internet y redes sociales.
La investigación que origina este artículo se llevó a cabo con jóvenes
de dos escuelas de nivel medio superior en la localidad de José Cardel, en el
Estado de Veracruz. A partir de ella, fue posible identificar el conocimiento
que tienen los jóvenes sobre los planes y programas de prevención de riesgo
ante inundaciones derivadas de fenómenos hidrometeorológicos extremos.
Además, conocer si estos planes y programas influyen -o no- en sus prácticas
ante la presencia de tales eventos extremos que pueden derivar en inundaciones de distinto nivel en su localidad. De ahí también, interesó analizar los diferentes significados que los jóvenes asignan al término prevención, así como
identificar los principales medios y canales de comunicación por los cuáles se
informan y en los que más confían.
EDUCACIÓN Y COMUNICACIÓN AMBIENTAL
EN ESPACIOS PRESENCIALES Y VIRTUALES
La Educación Ambiental (EA) como concepto es muy amplio, representa y
expresa un “conjunto de distintas luchas en diferentes esferas tanto de lo
educativo como de lo ambiental, tanto en el terreno internacional como en
el regional y nacional” (González-Gaudiano, 2003). Se trata de un proceso
interdisciplinario que busca el desarrollo de ciudadanos conscientes e informados del ambiente en su totalidad, capaces de participar en la toma de
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�INTERNET Y REDES SOCIALES PARA EDUCACIÓN Y PREVENCIÓN

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decisiones y resolución de problemas. La EA tiene como propósito el contribuir a la formación consiente, crítica y participativa de los seres humanos
ante las problemáticas ambientales; intenta no sólo explicar las problemáticas
ambientales desde la dimensión física, sino también abordarlas desde lo social, considerando las distintas responsabilidades de sus actores, buscando no
sólo generar, sino también mantener comportamientos, actitudes, valores y
creencias que impulsen un desarrollo social y productivo, ambientalmente
consciente. La EA se sitúa en una constante búsqueda por generar cambios de
pensamientos y conductas en las personas, al promover una visión amplia,
crítica y comprensiva de las complejas problemáticas ambientales (Meira,
2002; Vázquez, 2012).
Los centros escolares sin duda pueden jugar el papel de aliados estratégicos en la difusión de información y en la promoción de actitudes orientadas a la prevención de riesgos derivados de fenómenos hidrometeorológicos extremos. Lo anterior debido al gran potencial de agentes de cambio que
pueden tener los niños y jóvenes, dentro de sus comunidades, al participar
conjuntamente con actores locales en la gestión de riesgos para la prevención
de desastres (Tanner et al., 2008). Además, a partir de las TIC como el Internet
y las redes sociales, se han conformado espacios donde los jóvenes participan, se relacionan, socializan con otros y adquieran conocimientos (Pisani y
Piotet, 2008), representando así espacios de oportunidad para la difusión de
información, comunicación y educación ambiental.
Hablar de comunicación, significa hablar de múltiples sentidos y conceptos; las teorías de la comunicación conforman una disciplina que se encuentra en constante evolución y discusión permanentes (Rodrigo, 2001).
Luhmann (2009) refiere la estrecha relación que guarda la teoría de sistemas
con la teoría de la comunicación. La primera determina que un sistema debe
reproducirse a través de un solo tipo de operación y, la segunda, aborda tanto
características como cualidades que debiese tener este tipo de operación. Desde la teoría de sistemas, se describe cómo la sociedad moderna es un sistema
construido por individuos y por la comunicación presente entre los mismos,
distinguiendo tres tipos de sistemas: el sistema vivo, el sistema psíquico y el
sistema social. Este último capta la atención de Luhmann debido a la peculiaridad de las sociedades modernas de poder diferenciarse en subsistemas, distinguiendo cinco: educativo, religioso, artístico, económico y político; todos
estos sistemas son cerrados, están determinados por sus propias operaciones
y se ven afectados por el entorno en la medida en que éste los haya influido
(Luhmann, 2009).

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Los sistemas que distingue Luhmann son sistemas autopoiéticos3 que
exigen se indique de manera exacta “[…] la operación que realiza la autopoiesis del sistema y que de este modo delimita al sistema con respecto a todo lo
demás […]” (Luhmann, 2009, p. 301), en los sistemas sociales esta operación
de autopoiesis ocurre a través de la comunicación. Entonces, aquí es donde la
comunicación es la encargada de producir y reproducir a la sociedad, constituyendo una operación sistemática de carácter social, en la cual deben existir al
menos dos individuos implicados, cuyas acciones se constituyen a través de la
comunicación verbal o no verbal (Bateson, 1998). La comunicación será más
efectiva, en tanto los individuos participantes miren, escuchen, lean, comprendan en niveles semejantes y tengan la capacidad de producir y reproducir dicha
comunicación, llegar a una retroalimentación con otro(s) individuo(s) y así poder lograr la reproducción de la sociedad; tomando en cuenta que la realidad es
subjetiva, socialmente construida y asumida por los individuos a través de la
socialización de los diversos procesos que surgen en la vida diaria y que se ven
mediados por la comunicación (Berger y Luckmann, 1968).
Dentro de esta construcción social de la realidad (Berger y Luckmann,
1968), se encuentran inmersos también los procesos educativos, ya que todos
los humanos somos seres que aprendemos mejor en ambientes bastos en comunicación (Prieto, 1999). La comunicación orientada a informar, formar y
educar a la población en materia de prevención de riesgos de desastres, implica
un proceso dinámico, interinstitucional e interdisciplinario, que requiere de
una estrecha interrelación y coordinación entre todos los involucrados, para
poder formular estrategias efectivas de prevención y reducción de riesgos de
desastres; situando a la comunicación como un elemento fundamental en la
medida que logre facilitar el diálogo entre los diversos actores sociales, manejo
y comprensión de conceptos, a través de estrategias comunicativas que busquen la concientización entre la población más vulnerable (Ibarra, 2009).
PREVENCIÓN DE RIESGOS POR INUNDACIONES
EN LOS JÓVENES
Abordar el tema de la juventud es hablar sobre millones de jóvenes que se
desenvuelven en diferentes condiciones económicas, culturales; tanto por su

3 Luhmann retoma de la biología el término autopoiesis para referirse a los sistemas capaces de reproducirse y mantenerse por sí mismos, con anterioridad este término fue propuesto para definir la química de
auto - mantenimiento de las células vivas; entendido de manera simple: es la condición de existencia de los
seres vivos en la continua producción de sí mismos (Varela y Maturana, 1995).
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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97

ubicación en el ámbito social, como por la manera en que se desenvuelven
y relacionan entre ellos mismos (Prieto, 1995) y en su contexto, donde enfrentan también diversas situaciones de riesgo. Cuando se habla de desastres asociados a eventos hidrometeorológicos extremos que pueden derivar
en inundaciones, una representación recurrente que tienen los jóvenes de sí
mismos ante estos eventos, es como víctimas; de ahí la importancia de la capacitación y la protección de este sector poblacional antes, durante y después
de que ocurre un desastre (Tanner et al., 2008).
Hablar de desastres implica también hablar del riesgo, el cual puede
ser entendido como la probabilidad de que una situación indeseada ocurra y
derive en consecuencias negativas, lo que representa una coincidencia de posibilidades catastróficas, mismas que pueden ser el resultado del estilo de vida
moderno (Curbet, 2011). Este concepto de riesgo adquiere una importancia
notable dentro de la dimensión social en el libro Sociedad del riesgo global, de
Beck (1998), en donde el autor define riesgo como un modo sistemático en
el que se afrontan peligros e inseguridades, aspectos relacionados de manera
directa con la fuerza de la modernización y la globalización de la incertidumbre. Para esta investigación, dejamos de lado el término peligro, el cual se ha
presentado como concepto similar al riesgo, difiriendo en que el peligro es una
situación dañina de origen externo y el riesgo se entiende como los posibles
daños derivados de la toma de decisiones conscientes; podemos encontrarnos
expuestos a diversos peligros, pero los riesgos son asumidos (Luhmann, 2009).
Tanto el riesgo como el desastre son asociados frecuentemente con la
vulnerabilidad social (García, 2005), misma que se entiende como una configuración particular y negativa, resultante de la interacción entre la estructura
de oportunidades y los activos de los actores (Filgueira, 2001). En la tipología
de vulnerabilidad presentada por Anderson y Woodrow (1989), refieren a la
vulnerabilidad social como aquella que está en relación con la organización
de la sociedad, sus conflictos internos y la forma en que los resuelve conjuntamente a nivel político, social, económico. Estos autores abordan también en
su tipología a la vulnerabilidad física-material, la cual comprende suelo, clima
y ambiente, infraestructuras de salud y empleo, vivienda, tecnologías; además refieren la vulnerabilidad motivacional-actitudinal, misma que analiza la
forma en que la comunidad se percibe a sí misma, así como su habilidad para
el manejo de su ambiente físico, social, político y su motivación para actuar
como agentes de cambio.
Es importante destacar que la acción de niños y jóvenes dentro de la
gestión y prevención de riesgos ha sido conocida en años recientes sobre todo
por su participación en actividades escolares, mediante el uso de materiales
educativos, así como la protección de la infraestructura de las escuelas; sin
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FLOR DE MARÍA MENDOZA MUÑIZ | ANA LUCÍA MALDONADO GONZÁLEZ

embargo, los jóvenes que tienen acceso a una educación media superior son
ya una minoría en muchos de los países y “las críticas a una enseñanza descontextualizada, enciclopedista, fragmentada, no cesan y no dejan de tener
valor” (Prieto, 1995, p. 1).
Las posibilidades de desarrollar en los jóvenes competencias para enfrentarse a la vida muchas veces se ven reducidas debido al contexto social
y desigual en el cual se desenvuelven; aunado a lo anterior, en ocasiones las
instituciones educativas no aciertan a ofrecer propuestas pedagógicas contextualizadas acordes a las necesidades de los jóvenes; es por lo que las instituciones educativas que promueven el trabajo con jóvenes resultan de gran
importancia debido a que “en los establecimientos donde se logra una adecuada propuesta pedagógica, es manifiesto el valor de un espacio de contención
para quienes necesitan de ámbitos donde encontrarse, donde construir, donde sentirse alguien entre los demás” (Prieto, 1995, p. 2).
Muchos jóvenes están creciendo en contextos afectados directamente
por la distribución inequitativa de recursos; además de formar parte de un
grupo social que es más propenso a sufrir desigualdades en cuanto acceso
a recursos y oportunidades; por lo que se ven continuamente afectados por
las condiciones de su entorno. No sólo son vulnerables por el hecho de ser
jóvenes o por la etapa transitoria en la que se encuentran, sino porque son
personas que viven en un mundo desigual, en el cual los valores e instituciones sociales que favorecen oportunidades no están al alcance de todos (Hardgrove et al., 2014).
Dentro de la prevención y reducción de riesgos de desastres, es posible
identificar tres etapas en el proceso de gestión: correctiva, prospectiva y reactiva (Ulloa, 2011). Para los fines de la comunicación y la educación preventivas,
la fase más importante es la gestión prospectiva, debido a que en esta etapa se
pueden desarrollar medidas y acciones frente a posibles riesgos. De ahí que la
comunicación y la educación resulten fundamentales, al permitir que las personas accedan a la información, adquieran conocimientos y actúen en consecuencia sobre los diversos riesgos que podrían enfrentar en sus territorios.
De ahí que resulta prioritario fomentar una cultura de prevención y
gestión de riesgos ante desastres en toda la población y, de manera particular,
en los jóvenes. Todo esto fundamentado en valores como la participación
colectiva, la solidaridad y el respeto, para influir de manera positiva en la
población en general, no sólo en jóvenes (Ulloa, 2011). En este contexto, se
esperaría que cualquier proyecto educativo que fomente la cultura de prevención de riesgos podría construir y co-construir capacidades individuales, sociales, interactivas y de compromiso, que beneficien a todo el colectivo (Cruz,
Maldonado y Bello, 2020).
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EL CONTEXTO DE LOS JÓVENES PARTICIPANTES
EN LA INVESTIGACIÓN
El municipio de La Antigua, en el estado de Veracruz, tiene una población de
25,500 habitantes, la cual se encuentra distribuida en 34 localidades, donde
sólo una es urbana y corresponde a la localidad de José Cardel, cabecera municipal, con 19,092 habitantes (INEGI, 2010). Esta localidad se ubica a una altura de 20m sobre el nivel del mar, colinda con el río La Antigua y comprende
una superficie de 131.5 km2, lo que corresponde a 0.2% de la superficie total
de estado de Veracruz. Su clima es cálido subhúmedo con lluvias en verano y
su temperatura oscila entre los 24ºC a 26°C (Sefiplan, 2014).
Este municipio ha sido afectado por sequías, ciclones y tormentas tropicales, inundaciones, derrumbes y deslizamientos. Entre los meses de mayo
a noviembre es cuando se presentan con mayor frecuencia ciclones y ondas
tropicales, siendo las zonas bajas y al margen del río, las más afectadas por
inundaciones, como es el caso de la localidad de José Cardel (Ortiz, 2011). En
el historial que se tiene de ciclones tropicales para el Estado de Veracruz, en el
año 2010 el huracán Karl impactó en fase tres a esta localidad en tres ocasiones: con la entrada del fenómeno hidrometeorológico, con el golpe de agua
que desbordó el río La Antigua y con la inundación que colapsó a la población
dejando damnificados, decesos y pérdidas materiales (Ortiz, 2011).
El estudio que origina este artículo, fue realizado con jóvenes de dos
bachilleratos ubicados en esta localidad: 1) escuela pública estatal Agustín
Yáñez, de interés por su ubicación física (cerca del río La Antigua) y por la
realización del programa escolar “Brigadas” en el cual se brinda capacitación
básica a los alumnos sobre cómo actuar ante cualquier siniestro, además de
enseñarles primeros auxilios; y 2) escuela Álvaro Gálvez y Fuentes, de control
privado, bastante alejada de la ubicación del río.
METODOLOGÍA
La metodología es de corte cualitativo y permitió un acercamiento a las subjetividades de los jóvenes participantes (Calderero y Carrasco, 2000). Lo anterior para conocer su interpretación sobre diversas situaciones que enfrentan ante eventos extremos, las medidas preventivas que reciben de distintos
medios incluidos internet y redes sociales, el significado que otorgan a estas
vivencias, sus intenciones, creencias, expectativas, motivaciones, entre otras.
Se recurrió a un enfoque interpretativo, capaz de proporcionar elementos
congruentes con la manera en que se intentaron responder las interrogantes
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FLOR DE MARÍA MENDOZA MUÑIZ | ANA LUCÍA MALDONADO GONZÁLEZ

planteadas, con énfasis en lo simbólico de las acciones humanas a partir de
las cuales los individuos construyen el sentido de su experiencia y realidad
(Berger y Luckmann, 1968).
Para la construcción de datos, fueron empleadas las técnicas de entrevistas semiestructuradas con informantes clave y grupos focales con los jóvenes,
como informantes directos. La guía de la entrevista semiestructurada incluyó
preguntas relacionadas con la identificación de la problemática de estudio; la
información sobre inundaciones con la que contaban como comunidad; la colaboración y organización de los diversos actores de la comunidad dentro de
los procesos de prevención y reacción ante contingencias por inundaciones;
así como aspectos relacionados con la vulnerabilidad, prevención y resiliencia
que identifican en su comunidad. En el caso de los grupos focales realizados
con los jóvenes, se abordaron principalmente preguntas relacionadas con el
conocimiento e información disponible sobre la problemática de inundaciones,
resiliencia (en el sentido de la experiencia propia, así como la experiencia de su
comunidad) y prevención (incluyendo conocimiento sobre planes y programas
de prevención de riesgo por inundaciones). Además, se retoman aquí algunas
preguntas del cuestionario aplicado en la misma localidad para el macroproyecto4, al cual se adscriben aspectos del trabajo de campo para la investigación
aquí presentada. Respecto a las preguntas seleccionadas, éstas abordan en los
jóvenes el riesgo, sistemas de prevención y alerta temprana, plan comunitario
(y familiar) de emergencias, así como sensibilización ante inundaciones.
La muestra consistió en 140 cuestionarios aplicados y distribuidos de la
siguiente manera:
- 77 participantes del Bachillerato Agustín Yáñez (escuela pública estatal);
- 63 participantes del Bachillerato Álvaro Gálvez y Fuentes (escuela
privada).
Esto permitió triangular información, a partir de nueve preguntas seleccionadas con el propósito de identificar qué programas de prevención de
riesgos por inundación se difunden entre los jóvenes de los bachilleratos de
estudio, su nivel de conocimiento respecto a estos programas, así como los
medios de comunicación que más emplean para mantenerse informados.
Las categorías de análisis para esta investigación fueron:
4 Este macroproyecto fue realizado por miembros de la línea de Educación Ambiental para la Sustentabilidad del Instituto de Investigaciones en Educación de la Universidad Veracruzana. La investigación que
origina este artículo forma parte del mismo macroproyecto y por lo tanto hay datos que se comparten.
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- Riesgo: retomando el concepto dentro de la dimensión social, entendido
como la posibilidad de que una situación indeseada ocurra, trayendo consecuencias negativas (Curbet, 2011).
- Vulnerabilidad: entendida como la capacidad disminuida de una persona – o
grupo de personas – para anticiparse, hacer frente y resistir a los efectos de
peligro (sea natural o generada por la misma actividad humana) y para recuperarse de los mismos (Gómez, 2001). De acuerdo con Anderson y Woodrow
(1989), puede ser física, social y motivacional-actitudinal.
- Prevención: en referencia a las medidas o disposiciones seguidas de manera anticipada, para evitar que un evento o situación negativa suceda (Ibarra,
2009).
- Comunicación y educación ambiental: asociadas a la prevención y gestión de
riesgo incluidas en los sistemas formales educativos, así como en redes informales comunitarias, (hogar, amistades y directamente con otros miembros de
la comunidad) (Tanner et al, 2008; González-Gaudiano y Maldonado, 2017).

Se aplicó un muestreo —no probabilístico— estratégico o de conveniencia, el cual permite la selección de las unidades muestrales bajo ciertos
criterios subjetivos definidos previamente por el investigador, acordes a los
objetivos de la investigación (Cea, 1998); determinando así que la población
de estudio estuviese compuesta por jóvenes de bachillerato, ubicados dentro
de la localidad de José Cardel. La selección de escuelas se realizó de manera
previa, empleando los criterios establecidos por el macroproyecto, siendo escuelas que forman parte de la Dirección General de Bachilleratos.
Fue posible trabajar con dos tipos de informantes: directos y claves. Los
informantes directos fueron el centro de la investigación, los que han sido afectados de manera directa por un problema o situación (Varas y Rubio, 2004) en
este caso jóvenes pertenecientes a tercer y quinto semestre del bachillerato. Los
informantes clave son aquellos que, sin verse necesariamente afectados por el
problema de estudio, cuentan con información clave para la realización de la
investigación (Varas y Rubio, 2004); se contó con la participación de ambos
directores de los bachilleratos, un profesor que fungió como enlace dentro de la
investigación y que imparte clases en ambos bachilleratos, el presidente municipal de José Cardel, el párroco de la localidad y el director de Protección Civil;
con quienes se llevó a cabo la entrevista semiestructurada.
En el presente artículo interesa destacar hallazgos tanto del cuestionario, como de los grupos focales aplicados a los actores directos -jóvenes de
bachillerato-. Se consideró pertinente trabajar con la técnica de grupos focales, por la posibilidad de que ésta proveyera las bases para la interpretación
de significados, permitiendo obtener una muestra representativa del maTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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FLOR DE MARÍA MENDOZA MUÑIZ | ANA LUCÍA MALDONADO GONZÁLEZ

cro-conjunto a través del discurso elaborado por los jóvenes participantes en
la discusión (Margel, 2004). Participaron jóvenes del tercer y quinto semestre del bachillerato, solicitando apoyo de profesores para localizar a jóvenes
dentro del salón de clases que preferentemente hubiesen presenciado alguna
inundación; procurando una distribución equitativa de hombres y mujeres.
Se realizaron tres grupos focales5 y su distribución quedó como se
muestra en la tabla 1.
TABLA 1
Distribución de grupos focales realizados
Escuela

GF realizados

Agustín Yáñez

Dos

Álvaro Gálvez y
Fuentes

Uno

Mujeres

Hombres

5

4

3

2

Semestre

Duración

Quinto

50 minutos

1

Tercero

60 minutos

4

Tercero/
quinto

57 minutos

Fuente: Elaboración propia.

La información obtenida mediante los grupos focales (así como por
medio de las entrevistas semiestructuradas aplicadas a informantes clave) fue
grabada y transcrita en su totalidad para ser procesada mediante la técnica de
análisis de contenido (Bardin, 1991), lo que permitió hacer una doble lectura
entre los discursos generados por informantes directos e informantes claves,
la finalidad de esta técnica es identificar y explicar las representaciones cognitivas que otorgan sentido a los relatos comunicativos.
COMUNICACIÓN Y EDUCACIÓN AMBIENTAL
EN LA PREVENCIÓN DE RIESGOS POR INUNDACIÓN
En este apartado presentamos los principales hallazgos de la investigación.
Para alcanzar el objetivo referido al conocimiento que tienen estos jóvenes
de bachillerato, sobre los planes y programas de prevención de riesgos ante
inundaciones, se mostró material impreso y audiovisual en los grupos focales
para indagar sobre su conocimiento en los jóvenes participantes. El material
mostrado consistió en ocho infografías (Tabla 2) y dos audiovisuales (Huracanes o tormentas tropicales y Protección Civil Veracruz, lluvias. sobre prevención
de riesgo de inundación, mismos que estaban disponibles en las páginas ofi5 La realización de los grupos focales se llevó a cabo en las instalaciones de ambas escuelas en aulas facilitadas por sus directores.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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ciales de Protección Civil (PC) del estado de Veracruz en internet, en sus sitios
oficiales de Facebook y Twitter. En lo referente a las infografías, ninguna
de ellas era conocida previamente para los jóvenes participantes; tampoco
conocen los sitios oficiales virtuales de la dependencia estatal donde están
disponibles estos materiales de prevención de riesgos. Con respecto a los audiovisuales, sí fueron identificados por la mayoría de los jóvenes en los tres
grupos, refiriendo haberlos visto en la televisión, específicamente en el canal
local de TeleVer6.
Dentro de los grupos focales, al preguntar si conocían o habían escuchado hablar sobre algún otro plan de prevención, se hizo mención del Plan
DN37. Sin embargo, al cuestionarles sobre más información de dicho plan,
sólo se hizo mención de que era ayuda que brindaban los soldados, desconociendo en qué consistía.
Fue posible identificar que tanto la estrategia, como los canales de
difusión empleados para dar a conocer estas infografías -y otros planes de
prevención de riesgos ante inundaciones- por parte de los encargados de comunicación de Protección Civil de Veracruz, no están llegando a los jóvenes.
Los participantes afirmaron conocer la existencia de una página de internet perteneciente a PC, sin embargo, comentaron nunca haberla visitado,
evidenciando así baja difusión de los medios electrónicos con los que cuenta
esta dependencia; además de la posible falta de comunicación por parte de las
autoridades para con los jóvenes de bachillerato.
En este contexto, resulta pertinente -además de necesario- conocer los
nuevos esquemas que han desarrollado los jóvenes para comunicarse, para
así poder “habilitar los canales de comunicación precisos para restaurar el
diálogo intergeneracional” (Alcoceba et al., 2014, p. 5), buscando de esta forma hacer a los jóvenes partícipes, capaces y empoderados, con información
pertinente, atractiva, sobre la problemática de estudio.

6 TeleVer, canal perteneciente a Televisa, encargado de la transmisión de noticias y sucesos locales dentro
del Estado de Veracruz.
7 Plan establecido por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de México, el cual consiste en un
instrumento operativo militar en el que se establecen los lineamientos generales que deben seguir los
organismos del Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, para realizar actividades de auxilio a la población civil
afectada por cualquier tipo de desastre (recuperado de: https://www.gob.mx/sedena/acciones-y-programas/que-es-el-plan-dn-iii-e).
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TABLA 2
Resumen de materiales empleados
Elementos que muestra
¿Promociona
hashtag?, ¿cuál?

Medidas
preventivas

Institución

Sí

#CulturaDePrevención

No

Protección
Civil de Veracruz

Sí

Sí

#CulturaDePrevención

Sí

Protección
Civil de Veracruz

Sí

Sí

Sí

#CulturaDePrevención

Sí

Protección
Civil de Veracruz

¿Qué hacer en
caso de una
inundación?
(Después)

Sí

Sí

Sí

#CulturaDePrevención

Sí

Protección
Civil de Veracruz

En caso de lluvias
intensas atiende
las recomendaciones

Sí

Sí

Sí

#CulturaDePrevención

Sí

Protección
Civil de Veracruz

Plan familiar de
protección civil
ante riesgo de
desastres

No

Sí

No

No

Sí

Protección
Civil de Veracruz

#CulturaDePrevención

No

Sí

No

#CulturaDePrevención

Sí

Protección
Civil de Veracruz

Di no a las inundaciones y encharcamientos

No

No

Sí

#PrevenirEsVivir

No

Centro Nacional para la
Prevención de
Desastres

Infografía

Redes

Tel.

Lluvias y ciclones
tropicales

Sí

Sí

¿Qué hacer en
caso de una
inundación?
(Antes)

Sí

¿Qué hacer en
caso de una
inundación?
(Durante)

Pág.
PC

Fuente: Elaboración propia.

En estos grupos de jóvenes se pudo identificar que la red social que
más utilizan es Facebook, siendo su principal medio para enterarse de noticias y asuntos importantes, así como para convivir y socializar. Facebook,
además de ser la red más empleada entre los jóvenes mexicanos usuarios de
internet (INEGI, 2016; Asociación Internet.mx, 2018),8 es una red social en la
8 Los usuarios mexicanos poseen en promedio cinco redes sociales, siendo las principales Facebook con
98% (manteniéndose en primer lugar), seguido de Whatsapp con 91% y YouTube con 82%, creciendo un
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INTERNET Y REDES SOCIALES PARA EDUCACIÓN Y PREVENCIÓN

cual existen diversas iniciativas relacionadas con la temática del medio ambiente y de la educación ambiental como: plantar árboles, redes de intercambio de semillas, propuestas y retos para reducir la huella de carbón, conocer
más sobre el fenómeno del cambio climático así como medidas pertinentes
para la mitigación y adaptación del mismo, entre otras; estas estrategias tienen el común denominador de querer incidir de manera activa en la calidad
del ambiente mediante el apoyo a la sensibilización y a la educación ambiental
(Ojeda-Barceló et al., 2009).
TABLA 3
Conocimiento sobre planes comunitarios de emergencias
Pregunta

Sí

¿Existe un plan comunitario
de emergencias?

Fuente: Elaboración propia.

No

11%
1

No sé

39%
1

No contestó

47%
1

Total

3%
1

100%
1

1

En esta investigación fue posible detectar la falta de conocimiento,
por parte de los jóvenes, sobre planes y programas de prevención de riesgos por inundaciones; se preguntó sobre su conocimiento acerca de un plan
comunitario de emergencias (tabla 3), a lo que sólo 11% contestó de manera
afirmativa.
TABLA 4
Prácticas comunitarias en materia de prevención
Pregunta

Sí

¿Se encuentra implementado un
sistema de alerta temprana en tu
comunidad?

Fuente: Elaboración propia.

No

21%
1

No sé

39%
1

No contestó

38%
1

Total

2%
1

100%
1

1

De igual manera se cuestionó sobre los sistemas comunitarios de alertas tempranas como medios de prevención ante riesgo por inundaciones (tabla 4) a lo cual 39% negó que exista tal sistema y un porcentaje similar desconoce la respuesta. Sólo 21% afirmó que se cuenta con un sistema comunitario
de alerta temprana.
Es posible que este desconocimiento se deba en parte a que los jóvenes
expresaron que no se sienten tomados en cuenta tanto para la construcción
como para la participación y ejecución de los planes y programas de prevención que son emitidos desde las instituciones gubernamentales.
10% con respecto de 2017.
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TABLA 5
Interacción de los jóvenes con actores del sistema social
Pregunta
¿Cómo
consideras tu
interacción
con las
autoridades
del gobierno
local?

Muy
No
Muy
Total
Deficiente Regular Eficiente
eficiente contestó
deficiente

21%

41%

29%

7%

1%

1%

100%

Fuente: Elaboración propia.

Lo anterior quedó manifestado en la participación de los jóvenes en
los grupos focales y además se puede constatar dentro de una de las preguntas
incluidas en el cuestionario (Tabla 5), donde se cuestionó sobre su interacción con diferentes actores del sistema social y cómo la consideraban desde
su punto de vista juvenil, siendo las opciones de “deficiente” y “regular” las de
mayor elección en el caso de su interacción con las autoridades del gobierno
local, con 41% y 29% respectivamente. Fue posible triangular esta información en las entrevistas realizadas a informantes clave, donde participaron el
presidente municipal y el director de PC. Ambos informantes afirmaron en la
entrevista que no contaban con información sobre prevención de riesgos por
inundaciones dirigida al sector juvenil o a instituciones escolares.
Este desconocimiento no significa que los jóvenes participantes en este
estudio tengan desinterés por conocer más sobre estos programas preventivos; los jóvenes reconocen su exposición, condiciones de vulnerabilidad en
su localidad y por lo tanto el riesgo a inundaciones como algo latente en su
vida cotidiana. Incluso muestran interés en temas ambientales asociados a
causas o consecuencias del cambio climático.
Con esto se refuerza la importancia de trabajar con jóvenes, quienes
se muestran interesados en participar en la búsqueda de respuestas y posibles
soluciones a los diversos problemas o riesgos que enfrentan. Cabe destacar la
influencia de los medios de comunicación que este sector juvenil ha tenido
en sus procesos de socialización (Izco, 2007), lo que se ha potencializado con
la aparición de las TIC, especialmente el internet y las redes sociales, ahora
dominantemente virtuales.
Por otro lado, respecto a los significados que los jóvenes asignan al
término prevención, se encontró en los grupos focales que la mayoría de los
participantes cuenta con una idea clara del término, asociándolo con acciones
previas a que suceda algún evento negativo, a la precaución, toma de medidas
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INTERNET Y REDES SOCIALES PARA EDUCACIÓN Y PREVENCIÓN

anticipadas a algo, ya sea un problema o situación negativa. Además, los jóvenes mencionaron que el término prevención les remite a pensar en organizaciones que brindan ayuda y que proporcionan las herramientas necesarias
para evitar situaciones adversas, lo que deja entrever la conciencia que tienen
respecto a sus capacidades y limitaciones.
Relacionado con esto, fue posible identificar que los participantes están conscientes -y deseosos- de recibir información pertinente sobre diversos
temas, siendo de su interés también el de las problemáticas ambientales. Relacionan el incremento en intensidad y frecuencia de las inundaciones, como
uno de los efectos del cambio climático. Consideran necesario ampliar sus
conocimientos sobre estos temas– y que la información provenga de fuentes
confiables, para saber cómo enfrentar situaciones adversas o de riesgo.
TABLA 6
Prácticas comunitarias y mejoras preventivas
Pregunta

Sí

¿Han hecho arreglos a tu casa para
protegerse en caso de inundaciones?

Fuente: Elaboración propia.

No

49%
1

No sé

46%
1

No
contestó

4%
1

Total

1%
1

100%
1

1

En el cuestionario se preguntó también por arreglos realizados a sus
hogares para protegerse en caso de inundaciones (tabla 6), obteniendo resultados algo cerrados, ya que 49% contestó que “sí” y 46% que “no”. Sobre estos
arreglos, en los grupos focales mencionaron: construcción de segundos pisos
para resguardarse en caso de una inundación, así como la construcción de
“bordos” en las puertas de sus casas para impedir el paso del agua.
Sin embargo, dentro de los grupos focales fue posible identificar que
una de las prácticas más recurrentes entre estos jóvenes, sus familiares y comunidades, es la alerta vecinal; además de hacer sonar las campanas de las
iglesias cercanas o prender fuegos artificiales en señal de aviso o alerta de un
posible desbordamiento del río. En este sentido y como parte de la experiencia vivida por colonos afectados por inundaciones previas, se ha establecido
un ‘sistema de monitoreo y alerta entre vecinos’, el cual consiste en monitorear periódicamente los niveles de crecida del río en temporada de lluvias y
enviar mensajes preventivos vía medios digitales a sus vecinos, permitiéndoles evacuar a tiempo sus viviendas, coincidiendo estas prácticas con investigaciones como las de Tunstall (1992) y Werrity et al. (2007).

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TABLA 7
Síntesis de principales hallazgos

Riesgo

Vulnerabilidad

Prevención

Comunicación
y educación
ambiental

Hay reconocimiento por parte de los jóvenes sobre la exposición a
eventos hidrometeorológicos extremos y, dadas las condiciones de vulnerabilidad física y social presentes en su localidad, así como el aprendizaje de experiencias pasadas, identifican el riesgo de inundaciones.
Además de la vulnerabilidad física de la localidad, hay vulnerabilidad
social y, en relación con los jóvenes, ésta se asocia a la falta de conocimientos en materia de planes y programas de prevención de riesgos
por inundaciones que existen dentro del Estado de Veracruz.
A pesar de esta evidente falta de conocimientos, los jóvenes se interesan
por involucrarse en la solución de problemas que afectan a su comunidad, principalmente los relacionados con inundaciones y otros temas
ambientales asociados al fenómeno del cambio climático.
En materia de prevención reconocen la existencia de un sistema de
alerta temprana entre vecinos, que para todos los pobladores -jóvenes
incluidos- resulta más confiable y conocido que los avisos o alertas
emitidas por autoridades municipales o de Protección civil. Utilizan
internet y redes sociales en estas alertas, siendo los medios y canales
de comunicación e información que están ganando credibilidad en
diversos temas (Corporación Latinobarómetro, 2017)11, entre ellos el
fenómeno del cambio climático.
Se detecta la necesidad de una mayor interacción para con los jóvenes,
proveniente de los actores de los diversos sistemas sociales. Con esto
impulsar y aprovechar el carácter potencial de los jóvenes como agentes de cambio al formarlos y capacitarlos en materia de prevención y
gestión de riesgos por inundaciones. Con ello, involucrarlos más activa
y críticamente en estrategias de comunicación y educación ambiental,
así como hacerlos partícipes en la toma de decisiones comunitarias.

Fuente: Elaboración propia.

En la tabla 7 se muestra una síntesis de los aspectos más relevantes
que identificamos para cada una de las categorías analizadas en esta investigación. A partir de los hallazgos expuestos, resulta evidente el papel importante que juega la comunicación dentro de las estrategas de prevención de
riesgos; así como la educación ambiental orientada hacia la gestión del riesgo
y la reducción de vulnerabilidades de estas poblaciones expuestas a los efectos
del cambio climático.
11 Corporación Latinobarómetro es una ONG sin fines de lucro que realiza anualmente el estudio de
opinión pública Latinobarómetro, mediante 20 mil entrevistas en 18 países de América Latina, representando a más de 600 millones de habitantes, tiene como finalidad investigar el desarrollo de la democracia,
economía y la sociedad en su conjunto, basándose de indicadores de opinión pública que miden actitudes,
valores y comportamientos (recuperado de http://www.latinobarometro.org/lat.jsp).
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CONCLUSIONES
Identificamos que los jóvenes de nuestro estudio tienen interés y están motivados en participar activamente en la solución de problemas que les afectan,
como aquellos asociados al fenómeno del cambio climático y que han derivado en inundaciones en su localidad. Esto sin duda reduce la vulnerabilidad
motivacional-actitudinal propuesta en la tipología de Anderson y Woodrow
(1989) y pone a los jóvenes como potenciales agentes de cambio. Sin embargo, tal interés requiere de formación y capacitación en medidas preventivas y
reactivas frente a un evento de inundación, sin esto la vulnerabilidad social de
los jóvenes se ve agravada y el riesgo asociado puede ser mayor.
Si bien los jóvenes privilegian las TIC, particularmente internet y redes
sociales para informarse frente a una contingencia y socializar alertas vecinales, no identifican los planes y programas oficiales de prevención de riesgos, disponibles en sitios de internet. Los esfuerzos que pueden estar haciendo
desde las dependencias oficiales por elaborar tales planes y programas, quedan
diluidos al no existir vinculación con los centros educativos, faltan estas interconexiones y comunicaciones con el sistema educativo (Luhmann, 2009).
En este contexto, se sugiere una estrategia de vinculación entre
centros educativos y agentes de gobierno orientada a la educación y
comunicación ambiental para este segmento poblacional. De ahí que
retomamos la propuesta de González-Gaudiano y Meira (2020) sobre educar
para el cambio climático, para la cual se requeriría introducir en las aulas
de manera generalizada, herramientas, metodologías y enfoques orientados
a “prepararnos para el desastre”. Estos autores proponen como objetivos
del programa pedagógico-ambiental los siguientes: 1) enseñar y aprender a
transitar hacia la descarbonización y el decrecimiento; 2) aprender a formular
planes de contingencia, simulacros de evacuación, alertas tempranas,
ejercicios participativos, mapas de riesgo, investigación basada en evidencias;
3) impulsar buenas prácticas de responsabilidad socio-ambiental y sentido de
autoeficacia y de eficacia colectiva; 4) manejar la incertidumbre y aprender
a preguntar más que a responder, con formación docente, desarrollo de
currículos integrados, materiales didácticos persuasivos y tecnologías ad hoc,
entre otros (González-Gaudiano y Meira, 2020, p. 169).
Si consideramos, además, que los jóvenes privilegian diversas TIC en
sus entornos personales de aprendizaje, internet y redes sociales con mayor
énfasis, cabría incluir contenidos ambientales y estrategias educomunicativas
a partir de estos recursos tecnológicos en sus experiencias educativas. Establecer interconexiones que permitan a los jóvenes el intercambio, con pares
de otros contextos e instituciones educativas, sobre sus visiones, conocimienTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

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tos, experiencias de prevención y gestión de riesgos similares, favoreciendo
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MIGUEL ÁNGEL BARRERA | JOEL RUIZ | ALFREDO SÁNCHEZ

Pobreza por Ingreso en el Sureste de México
(2008-2018)
Income Poverty in Southeast Mexico (2008-2018)
MIGUEL ÁNGEL BARRERA ROJAS* | JOEL RUÍZ SÁNCHEZ** |
ALFREDO SÁNCHEZ-CARBALLO***

► RESUMEN
Se plantea un análisis regional con datos sobre pobreza de Coneval
(2008-2018), específicamente de los componentes y operacionalización
de la medición de la pobreza. En los resultados destaca que la región de
estudio, si bien ha tenido mejora en pobreza extrema esto está atribuido
a la disminución de carencias y no en una mejora del ingreso, además de
magros resultados en pobreza moderada, vulnerabilidad por ingreso y
población con ingresos inferiores a líneas de pobreza. Se concluye que
estos resultados son poco alentadores y apuntan a una causa principal: el
ingreso. De tal modo que es necesario que la política económica y social
se reoriente hacia una mejora de los ingresos por la vía de las trasferencias o del salario.
Palabras clave: Pobreza | Ingreso | Vulnerabilidad por carencias |
Vulnerabilidad por ingreso | Líneas de pobreza.
Clasificación JEL: D31 | I32 | I39.

► ABSTRACT
An analysis is presented for the Mexican Southeast with results that Coneval presented on poverty in Mexico (2008-2018), specifically in the
components, indicators and methodology of poverty measurement. The
results highlight that the study region, although it has had improvement
in extreme poverty, is attributed to the reduction of deficiencies and
not to improvement of income, in addition to poor results in moderate
poverty, vulnerability by income and population with incomes below
poverty lines. It is concluded that these little encouraging results point
to a person in charge: income. And that it is necessary that economic

* Profesor de la Universidad de Quintana Roo. Correo electrónico: miguel.barrera@uqroo.edu.mx
** Profesor de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Correo electrónico: jorsan30@hotmail.com
*** Profesor de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Correo electrónico: alscarballo@gmail.com
Recibido: 17 de septiembre de 2020 | Aceptado: 5 de julio de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 114-136

�POBREZA POR INGRESO EN EL SURESTE DE MÉXICO

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and social policy be reoriented in the sense of the findings presented in
this article.
Keywords: Poverty | Income | Vulnerability due to deiciencies |
Vulnerability by income | Poverty lines.

INTRODUCCIÓN
Este documento tiene como objetivo analizar el comportamiento de los componentes e indicadores sobre pobreza en un lapso de diez años (2008 al 2018).
Se eligió al sureste mexicano como región de estudio ya que según los reportes
del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (2019a,
2019b) y autores como Treviño (2015) señalan que esta es la región de la República Mexicana donde se concentran los más altos índices de pobreza.
En el mes de agosto del 2019 el Consejo Nacional de Evaluación de la
Política de Desarrollo Social (Coneval) y el Instituto Nacional de Estadística
y Geografía (INEGI) presentaron dos documentos claves para entender el comportamiento de la pobreza en México: los Informes de pobreza y evaluación de
las entidades federativas (Coneval, 2019a) y los Resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2018 (INEGI, 2019). En ambos documentos se presentaron resultados sobre la situación de pobreza y desigualdad en
México, y se concluye que, en términos porcentuales existe una leve mejoría
en cuanto a la medición de la pobreza extrema y la pobreza; sin embargo, en
datos absolutos la realidad es contraria, mientras que la desigualdad a nivel
nacional tuvo una leve tendencia a la baja.
Así, este artículo está diseñado de la siguiente manera: en su apartado
teórico se retoma la discusión de autores clásicos de la economía en torno a
los estudios de pobreza y se complementa con una revisión de la literatura
académica actual que versa sobre pobreza a nivel nacional y regional haciendo énfasis en el sureste mexicano. Posteriormente, se explica la metodología,
donde se expone, de manera desagregada, el cómo se mide la pobreza en México y cómo esta desagregación será de utilidad para analizar y discutir los
resultados. Finalmente se ofrece un apartado de resultados y conclusiones.
1. EL CONCEPTO DE POBREZA Y METODOLOGÍAS
PARA SU MEDICIÓN
Para poder abordar teóricamente a la pobreza es necesario entender que,
como plantea MacEwan (2010, p. 15) la pobreza es un concepto “usado para
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definir una gran parte de la política económica, y, en tanto política económica tiene o no impactos reales sobre la vida de las personas,” además de
que su origen conceptual está en función de la operacionalización con que
se haya esbozado, es decir, cuando este fenómeno despertó el interés de investigaciones académicas fue concebido bajo una metodología normativa y
unidimensional, basada totalmente en el ingreso-salario y con el pasar de los
años ha evolucionado hacia metodologías multidimensionales donde el foco
de atención recae no solo en la capacidad económica de los individuos u hogares, sino que considera también los satisfactores y condiciones de entorno
que se deben alcanzar (Sánchez, Ruíz y Barrera, 2020).
De lo anterior se puede destacar que en su génesis la teoría económica
con Adam Smith hacía referencia a la condición de pobreza totalmente asociada a la capacidad de ingreso y consumo que un individuo podía tener, pues
a final de cuentas el dinero determina la posibilidad de acceder a bienes tanto
públicos como privados. Una referencia sobresaliente de Smith (2007) en su
libro An inquiry into the nature and causes of the wealth of nations, ya indicaba
que, para la sociedad europea de aquel momento:
Un honrado jornalero se avergonzaría si tuviera que presentarse en
público sin una camisa de lino. Su falta denotaría ese deshonroso
grado de pobreza al que se presume que nadie podría caer sino a
causa de una conducta en extremo disipada. La costumbre ha convertido, del mismo modo, el uso de zapatos de cuero en Inglaterra
en algo necesario para la vida, hasta el extremo de que ninguna
persona de uno u otro sexo osaría aparecer en público sin ellos (p.
676).

Es decir, la concepción de riqueza-pobreza, según Smith tiene enfoque
histórico, pues dependía de las circunstancias del tiempo y el lugar, así como
de las forma y niveles de consumo entre la sociedad europea de ese entonces
y los antiguos griegos y romanos.
Por su parte, David Ricardo aborda el fenómeno de la pobreza de manera tácita. En su texto On the principles of Political Economy and Taxation es
evidente la preocupación que Ricardo tiene sobre los niveles salariales de las
clases trabajadoras y cómo esto merma el bienestar evidenciando un ciclo
donde la pobreza se puede atribuir a tres factores: la generación y la inequitativa distribución de la riqueza; la desigual acumulación de riqueza (Ricardo,
1986); y las leyes que regulan la actividad económica. De hecho Ricardo además de mostrar una postura orientada hacia la no intervención del Estado en
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materia de bienestar, principalmente con las Leyes de Pobres1 (Spicker, 1993)
y los impuestos, se inclinaba a afirmar que el libre mercado ajustaría el nivel
salarial provocando así una mejora en la capacidad adquisitiva de las personas
Esta perspectiva ricardiana resulta interesante, pues vincula totalmente a la pobreza con el ingreso (salario) como producto del trabajo, es decir,
la capacidad de generar un salario es dual, pues por un lado, determinará la
posibilidad de que un individuo pueda, en primera instancia, acceder a determinados bienes y servicios, al tiempo de ser capaz de distribuir su ingreso
entre los miembros de su hogar. Y, por otro lado, dicha capacidad salarial
está también determinada por la calidad de bienes y servicios a los que pudo
acceder un individuo para transformarlos en fuerza de trabajo.
Otra postura teórica acerca de la pobreza es la de Marx (1970), quien
en Trabajo asalariado y capital expone que la pobreza es histórica y social, y
además está intrínsicamente relacionada con el salario, especialmente el relativo. Por ello, explica que cuando la brecha entre capital y trabajo se amplia
a medida que el burgués acumula y concentra máyor riqueza se produce una
caída del salario relativo. Esto deriva en que la explotación tienda al aumento
pese a que la canasta salarial sea constante o tenga incrementos, es decir, existen indicios de pobreza asociada a la incapacidad de consumo además de una
rampante desigualdad como la de aquel entonces (Marx, 1970) y la que existe
y persiste en la actualidad (Piketty, 2015, 2020; Casanova y Zuaznabar, 2019),
especialmente en la vinculación que hay entre “la desigualdad del ingreso con
la injusta distribución de la riqueza y la renta” (Harrison, 2016, p. 6). Esta idea
marxista de pobreza implica dos cuestiones teóricas elementales: la imposibilidad de desarrollar a plenitud el potencial humano; el vector de bienes materiales, es decir, la privación de condiciones materiales de reproducción social.
Es importante señalar que para autores como Sánchez, Ruiz &amp; Barrera
(2020, p. 45) la implantación del modelo capitalista conllevó a una concepción completamente distinta de los pobres a la que los clásicos de la economía
reflexionaron, en otros términos, la población con ingresos más bajos y que
vive en condiciones más precarias carecen de presencia en el sistema productivo, pues “producen pero no al mismo nivel de lo que pueden consumir,
carecen de oportunidades claras para hacerse visibles, o al menos, de ofrecer
una opinión sobre su condición de precariedad, sobre sus intereses, sus necesidades o algún aspecto personal”.

1 La Ley de Pobres de Inglaterra fue el primer sistema nacional de ayuda a los pobres, introducido en 1598
y consolidado en 1601. La vieja Ley de Pobres organizó un sistema nacional de ayuda, pero su práctica era
incompatible y dependiente de la administración local. La Ley de Pobres se ha tomado como modelo para
las formas de disuasión y residuales de ayuda a los pobres. Para mayor detalle consultar Spicker (1993)
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Dicha invisibilidad es discutida por (Mullainhathan &amp; Shafir, 2016)
(Zhu, Rishita, Liu, &amp; Zhu, 2021) y (Sciarra, 2021) quienes señalan que en
los hogares pobres el acceso a información para la toma de decisiones económicas y políticas, principalmente, es limitado, lo que deriva en elecciones
perjudiciales para ellos mismos. En ese sentido resulta fundamental el texto
de (Carvalho, Meier, &amp; Wang, 2016) quienes afirman que la circulación del
capital en hogares de bajos ingresos es tan rápida e intensa que el día de pago
es un corte temporal que permite entender la forma en cómo se asumen, toman y liberan riesgos y decisiones financieras en los hogares más pobres. Esto
es, que los pobres toman decisiones y riesgos desde la escasez.
Ahora bien, la escasez de recursos y de ingreso propiciaron a finales del
siglo pasado que los esfuerzos metodológicos para medir y operacionalizar la
pobreza se dieran principalmente en dos corrientes teóricas. La primera fue
la que perfiló el Banco Mundial con el uso de una herramienta normativa,
que data de 1880, denominada líneas de pobreza. En un artículo de 1992, el
Banco Mundial sugirió el uso de dicha herramienta para delimitar como pobres extremos a toda la población que vivía al día con menos de 1.25 dólares
americanos y como pobres a aquellos que vivían al día con menos de 2.50
dólares americanos (Banco Mundial, 1992). En lo concerniente a la segunda
corriente, la relacionada con necesidades básicas, destancan los trabajos de
la Cepal (2018), la cual señala que si bien el ingreso es determinante para el
acceso a canastas alimentarias, de bienes y servicios, la realidad es que deberían observarse y medirse condiciones de acceso a servicios y bienes básicos
como educación, salud, seguridad social, electricidad, vivienda con materiales
y espacios de calidad y acceso a agua potable y saneamiento
Este enfoque de necesidades surge en específico en la década de 1980
cuando los teóricos de la política económica apostaron por dos posturas, una
donde la reducción del tamaño de Estado y el libre mercado eran la base del
crecimiento económico, y la otra donde el Estado debería regular los mecanismos, capacidades y libertades que pudieran coadyubar a la significativa
reducción de las brechas de desigualdad y de menoscabo en calidad de vida
(Muñeton &amp; Gutierrez, 2017) (Bautista, Carvajal, &amp; Parra, 2020). De esta
perspectiva nace la operacionalización de las Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), mismas que se desprenden de la concepción del “otro desarrollo”
(Fundación Dag Hammarskjöld, 1975; Santos, 1990) y que se basan en “un
esquema valorativo igualitarista y participativo, que pone en el centro del
proceso de desarrollo la satisfacción de las necesidades humanas, tanto materiales como psicológicas y políticas, y plantea con particular urgencia la satisfacción de las necesidades básicas” (Altmir, 1981; Castañeda, 2017), por ende,
bajo esa óptica se toma a la pobreza como “la insatisfacción de un conjunto
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interrelacionado de necesidades básicas, lo que impide a las personas ubicarse
en el camino del desarrollo pleno de su condición humana, y constituye una
de las dimensiones de la alienación que bloquea ese desarrollo pleno dentro
de la modalidad actual de la civilización industrial” (Altmir, 1981, p. 68).
Lo anterior provee la idea de que todos los individuos deben tener el
derecho preeminente, inalienable e innegable de acceder a un mínimo de bienes que, de no ser así, se considerarían como un individuo con necesidades
básicas insatisfechas. Bajo esa premisa es que la carencia o acceso restringido
a este piso mínimo de satisfactores se convirtió en parte de la metodología
dominante para medir la pobreza en toda latinoamérica y se define como un
método directo de:
Identificación de los pobres, tomando en cuenta aspectos que no se
ven necesariamente reflejados en el nivel de ingreso de un hogar
(…) las necesidades consideradas suelen limitarse a las siguientes
cuatro categorías:
i. Acceso a una vivienda que asegure un estándar mínimo de habitabilidad para el hogar
ii. Acceso a servicios básicos que aseguren un nivel sanitario adecuado
iii. Acceso a educación básica
iv. Capacidad económica para alcanzar niveles mínimos de consumo” (Feres y Mancero, 2001, p. 65-67; Castañeda, 2017).

En trabajos como los de Cepal (2018), Stezano (2020) y Boltvinik y
Damian (2020) se plantea la necesidad de repensar las metodologías para medir la pobreza en América Latina, dado que, los contextos y orientación de la
política económica es totalmente distinta a la de hace un par de décadas cuando se iniciaron formalmente estos esfuerzos. En este sentido será importante
recordar que en el caso de México, la década de 1980 y 1990 estuvo marcada
por la liberalización de mercados y una orientación total de la política fiscal,
económica y monetaria hacia el crecimiento económico, lo que provocó brechas de desigualdad que aún hoy en día no se han podido revertir.
Este método de medición de pobreza basado en el postulado teórico
y metodológico de las Necisades Básicas Insatisfechas es el que en México se
utiliza desde 2004 con el decreto de creación de la Ley General de Desarrollo
Social (LGDS), la cual indica que:
la política nacional de desarrollo social debe incluir entre sus líneas
de acción la superación de la pobreza a través de la educación, la
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�120

MIGUEL ÁNGEL BARRERA | JOEL RUIZ | ALFREDO SÁNCHEZ

salud, la alimentación, la generación de empleo e igreso, el autoempleo y la capacitación, la seguridad social y programas asistenciales,
el desarrollo regional, la ampliación de la infraestructura social básica y el fomento del sector social de la economía (Coneval, 2016,
p. 59).

La metodología para la medición de la pobrea en México se construyó
en tres etapas (Coneval, 2016), la primera consistió en una profunda revisión
sobre el estado del arte sobre metodologías para la medición multidimensional de la pobreza, la seguda etapa consistió en la presentación de propuestas
metodológicas por parte de expertos en la materia, y la tercer etapa consistió
en que Coneval, con los insumos de la etapa dos, desarrolló una propuesta
propia que fue revisada y dictaminada por expertos nacionales e internacionales en la temática, para finalmente publicarse en el Diario Oficial de la Federación el 16 de junio del 2010. Así, Coneval (2019b, p. 33) operacionalizó
el concepto de pobreza de la siguiente manera: “una persona se encuentra en
situación de pobreza multidimensional cuando no tiene garantizado el ejercicio de al menos uno de sus derechos para el desarrollo social, y sus ingresos
son insuficientes para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necsidades”.
2. POBREZA EN EL SUERESTE MEXICANO
Llama la atención que la mayoría de los estudios que analizan la pobreza en
el sureste mexicano concluyen que esta región2 es la que presenta mayores
índices de desigualdad, pobreza, precariedad y marginación en comparación
con otras regiones de México ¿a qué factores se atañen estas conclusiones? El
Coneval ha intentado ofrecer algunas claves para responder esta pregunta.
El Coneval (2019c) detalla que el avance en materia de combate a la pobreza en México se puede dividir en dos: el centro y norte del país que tienen
resultados positivos; y, el sureste que tiene resultados levemente negativos.
Aquí lo interesante es que en los desagregados de datos que ofrece el Coneval
y en la mayoría de los informes gubernamentales federales se hace referencia
a porcentajes de población y no a cifras absolutas. El detalle de lo anterior se
explica a continuación: según el propio Coneval (2019c) en 2008 el 44.4% de
la población presentaba situación de pobreza, mientas que en 2018 la cifra fue
2 Según diversas clasificaciones, la región sureste en México incluye los estados de Veracruz, Tabasco,
Campeche, Yucatán, Quintan Roo, Chiapas, Oaxaca y Guerrero.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�POBREZA POR INGRESO EN EL SURESTE DE MÉXICO

121

de 41.9%, en términos simples esto representaría una disminución, sin embargo la población es dinámica, es decir, tiende a crecer, por lo que 44.4% de
la población de 2008 (111.8 millones según datos de Conapo en su reporte del
2019) es aproximadamente 49 millones de personas, mientras que el 41.9%
de la población de 2018 (130 millones (Conapo, 2019)) es aproximadamente
54.4 millones, por lo que los datos no necesariamente apuntan a una disminución y si a un posible sesgo (Barrera, 2020; Sáenz, Gutiérrez, &amp; Minor,
2015; Vega, Ramírez, Figueroa, &amp; Hernández, 2019), y en ese tenor es que
este artículo cobra relevancia.
Fuera del ámbito institucional que abarque el tema de la pobreza en el
sureste mexicano destacan trabajos como realizado por Treviño (2016) quien
propuso una metodología estadística con los sistemas de información geográfica para poder generar conglomerados de pobreza en términos de mangitud
y de intensidad. Lo anterior deriva en gráficos precisos que permiten localizar, con mayor precisión y con menor sesgo, las regiones con las condiciones
más adversas, y aunque el autor ejecuta su metodología para todo el país, en
los resultados se hace evidente que de los cuarenta y cuatro conglomerados
con intersección de magnitud e intensidad de pobreza, treinta y ocho están en
el sureste mexicano, y de éstos, veintiocho están en el estado de Chiapas, tres
en Tabasco, tres en Oaxaca, tres en Guerrero y uno en Veracruz.
Por su parte Barrera (2018) planteó un ejercicio de pobreza extrema,
bajo las metodologías del Banco Mundial y del Coneval, para una población
muy específica: mujeres indígenas mayas en Quintana Roo. Entre los resultados más importantes el autor reporta que existe más del 40% de mujeres
indígenas Mayas que están en situación de pobreza extrema de acuerdo a
los parámetros que se plantean en la metodología y que incluso hay casos de
ingreso igual a cero, lo que vuelve a este sector de la población sumamente
vulnerable desde el punto de vista económico.
En el trabajo de Pérez, Patrón y Llanes (2018) se plantea un análisis sobre pobreza utilizando el ínidce de rezago social a nivel municipal en Campeche, y entre los aportes más destacados del trabajo está la discusión sobre cuán
necesario es que la medición de la pobreza, así como su seguimiento se haga
de manera permanente y autónoma a nivel estatal. Por su parte, el trabajo de
Morales (2015) explica cómo la marginación en el estado de Guerrero se coloca como un problema que requiere toda la atención gubernamental a nivel
federal, estatal y municipal, pues se convirtió en solo diez años en la entidad
federativa con los índices más elevados de marginación del país, concentrando
las condiciones de vida más paupérrimas posibles en seis de sus siete regiones.
En Medel &amp; Medel (2019) se plantea el diseño y construcción de un
índice de pobreza que incluya a la exclusión social como una dimensión con
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�122

MIGUEL ÁNGEL BARRERA | JOEL RUIZ | ALFREDO SÁNCHEZ

peso relevante. El diseño metodológico de este esfuerzo académico es a partir
de Índice de Pobreza y Desarrollo Humano de Oxford y de la metodología
multidimensional de Alkire-Foster. Entre las principales aportaciones de este
documento es que una vez planteado el índice este se puede aplicar en todos
los años que se tenga información censal para comparar resultados contra los
oficiales.
Finalmente, Sorzano, Rocha &amp; Acosta (2021) señalan que, en un ejercicio para la frontera México-Belice, programas sociales como Progresa aun
cuando tuvieron su génesis para combatir la pobreza extrema, la realidad es
que este programa no mejoró la calidad de vida de todos los beneficiarios
y sus necesidades o no fueron consideradas o bien, terminaron por no ser
satisfechas.
Como se pudo apreciar en este apartado, existe una imperante necesidad de analizar a la pobreza de manera desagregada para poder entender este
fenómeno en toda su extensión. Diversos abordajes de medición de pobreza,
bienestar y calidad de vida hacían referencia a que el ingreso, concebido como
el salario, era una vía relevante para determinar condiciones de pobreza.
3. METODOLOGÍA
Para abordar este ejercicio fue necesario revisar dos tipos de datos, los criterios que delimitan el concepto de pobreza y aquellos datos numéricos provenientes de los Informes de pobreza y evaluación de las entidades federativas que
fueron publicados por el Coneval (2019a, 2019b) y de la Encuesta Nacional de
los Ingresos y Gastos de los Hogares 2018 (INEGI, 2019).
La revisión documental obedece a que es necesario saber cómo se operacionalizó el concepto de pobreza y así entender la forma en que se recogen
y analizan los datos de cada uno de sus componentes o dimensiones. Así, se
tiene que el Coneval (2019b, p. 33) precisa que “una persona se encuentra en
situación de pobreza multidimensional cuando no tiene garantizado el ejercicio de al menos uno de sus derechos para el desarrollo social, y sus ingresos
son insuficientes para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades”. Para poder operacionalizar esta definición el propio Coneval sugiere que se acote la medición de la pobreza a dos dimensiones:
Medición en el espacio del bienestar e Indicadores de carencia social (figura 1).

TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�123

POBREZA POR INGRESO EN EL SURESTE DE MÉXICO

FIGURA 1
Dimensiones para la medición de la pobreza en México

Medición de la pobreza en México
Indicadores de carencia social

ünéa dé

Línea de
pobreza

pobrez,¡i por

e:d;rem,ijipor

ingreso {Line.¡1

ingreso ILine;¡¡

de Bienestar)

de 81el'K!star

Rézago
educ:::ativo

Attéso a los
"S,et'viciOS de
salud

la
S('surid~

C.hdad y
es~dosde la

social

vivienda

ActéSO á

Acceso a los
SéfVICiOS

bilsic:;:os de I;¡¡
viviend,¡i

ALC'é:SO.a la
;¡¡limen~dón

Mírtimo)

Fuente: Coneval (2019b, p. 44-60).

Ahora bien, para entender los resultados que se presentan y analizan es
necesario revisar el procedimiento de desagregación de cada una de las subdimensiones que el Coneval considera para la medición de la pobreza (figuras 2
y 3). Esto permitirá, como se observará más adelante, que los resultados sobre
el número de personas en situación de pobreza se deban principalmente a la
mejora de ciertos indicadores y no necesariamente de una mejora integral en
la capacidad económica, es decir, del ingreso.
Posterior a la revisión documental se revisaron las bases de datos del
Coneval para poder desagregar los componentes de la medición de pobreza
por estado durante el periodo de estudio. Esto permitió saber cuáles dimensiones presentaron tendencias positivas o negativas.
Una vez revisados los documentos base, se descargaron los Módulos
de Condiciones Sociales de la ENIGH 2018, en donde se desagregan los ingresos
trimestrales reportados por hogar. Se aislaron los datos de los estados de la
región sureste y se realizó un análisis de estadística básica para los componentes de la estructura del ingreso. Esto permitirá sostener el supuesto de que el
principal freno en el combate a la pobreza en la región de estudio no son los
indicadores de carencia social, sino la medición en el espacio de bienestar.

TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�124

MIGUEL ÁNGEL BARRERA | JOEL RUIZ | ALFREDO SÁNCHEZ

FIGURA 2
Desagregación de los Indicadores de carencia social

Población dela
21.eño,sin
e-ducilClónWslca
yqu•nonist••
laescuela;o,

Pobl,ción q..- no
cucnt•con
i!tdsaiptióno

dere&lt;:hoareclbll'
Mrvicio,; módico,
deSl!gulO
f&gt;opular;o,

Poblaciónde22
affosom.lisque

Población qu•irn
medie.e,

laeduta.ción

mcd1cndc
subsistencia o

,......,

g•nnnl•d;,,por

elEs1ádo;o,

Pobl•ción~
tiene 16.eño,o

miisynocuenta
cOflb prlm;,,rl•

i!tdsaiptióno

PEA~
.esaluiada que-

derecho a recibir

carecede

Mrvk:icnmódk:01

prcst;,,ciOJ1cs~
seguridad social

dellMSS, ISS.ST[

fedefalo estatal
PemcR,fjj,"cltog
Má1intt;o,

oonclu/da; o,

voluntarlaocon
Siitcm• d•
Aho.ro pbr.fl el

R,.tlro;o,
Pobl;,,clón•no

Población con 16

PoblaclÓflqueno

gol;,, de

alkKo m.lisy no
c~t•con

cucnt;,,con
i!tdsaiptióno

jubil1t&lt;:i6n o
pensión a'euna, o

dere&lt;:ho a reclbll'

~rc,;.,.d4

secundtt1i11
cond'-"da

MNici,n médk:01
pri,od~

.erroyo, pipao

blen,elacua

PoblaclOO cuva

11:nrub;ad;¡i,;c

vtvlendaóene
t•cho de lámin;,,
decart6no

1dquier.e por
acarreo desde
otr.111ivtitnd;I,
lltivepllblice o

dese&lt;:hos; o,

PoblaclÓflqueno

cucnu,con

poio,riol,1.,,go,

protección de los

no h;,, wnduido
media superior;

su vivienda
obten~aeuade

f.USt4nCQ

hidrante.o,

PQbl•ciónquc
pr•~t•1,1n
tt•dode
,meeur1dad
;¡i,limc-nuri;¡i,

moderada o
pr.scntcn

limiUJci6nenel
comumode

;,,llmtfltos

Pobl.itiQncuy;,,
viviend111iéne
muros de

Pob&amp;acl,;in qu•11:n
suvi~no
eu@nt@con

cmb,rro,
bájii tequto.

serr.olctode

i;.;irrl10,b.mbo,),
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dren.1,e, o que el

c.artón,lámlna
mot;ilic;r,,limi11;,,

(lQnll:OÓntunt
tubería que va•

de.esbeslDO

dat il un lio, lae;o,
m•r,b;,,rr11nco,;,

matttlalde
dos.echo;o,

desiiCU@ twnl!

grieta;

o.

f.emilia,esquéiepuedan pro'o'e'l!r

..

n:gurid•d 1ocwil;

Pgbl;,,ción~

•d.-ddc
jubilaciónque-r,o

es beneflci.ana de
;r,lgun prosr.irn;a
social de
pensiones para
;,,dult1»m•yoru
y cuyo monto ~

menoroleuaJal

Población que-

habita vt'llendas
hacinamiento
por cuarto (para
dOl'm•)Jupcn,;i,r
I2.Spét'S.Onl!IS

Población Que en
iuvi~no
dispong.ede
eneróa elktr1c.a,

.,

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Poblecl6ft que en

su hoca, utllice

, .,,.

combustible par.e
(lOClnarlePlao

v;,,lordcl•

urbón5in
chirnt-neii

•lilTOlfllt.iru

Fuente: Coneval (2019b, pp. 51-60).

4. RESULTADOS
Primero se analiza la pobreza asociada al bienestar económico. Como se observa en la tabla 1, todos los estados presentan crecimiento en el número
de pobres moderados, vulnerables por ingresos y vulnerables por carencias
(excepto Oaxaca y Veracruz). Mientras que en pobreza extrema todos los
estados muestran disminución de indicadores excepto Veracruz. Lo anterior
sirve de precedente para aceptar la siguiente hipótesis: la causa principal que
no ha facilitado el combate a la pobreza en México, al menos en la región
sureste, es el ingreso y no las carencias. En este punto vale la pena discutir,
por ejemplo, el papel que los subsidios monetarios tienen en el ingreso de los
hogares más pobres, es decir, se puede asumir que estos subsidios junto con
la implementación de programas federales enfocados a vivienda o acceso a la
salud son las responsables de que un buen número de hogares hayan pasado
de ser pobres extremos a vulnerables por ingreso o pobres moderados.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�125

POBREZA POR INGRESO EN EL SURESTE DE MÉXICO

TABLA 1
Número de pobres y vulnerables (miles) en el sureste mexicano,
2008-2018
2010

2008

2012

2014

2016

2018

Cam

275.9

309.2

297.2

291 .7

343.4

347 .4

Ch ia

2 , 551 .3

1 ,831 .5

1,980 .9

2 , 153. 1

2,306,6

2 ,615,3

] Gro

1, 221 .4

1,232.4

1,331 .4

1,447.3

1,489.5

1,440.8

j

1, 275.5

1,462.8

1 ,518.0

1,532.5

1,760.2

1 , 762.8

Oax

~ Q roo

329.9

3114.2

441.1

445.5

401 .9

415.1

j Tab

839.5

984.7

818.6

909.5

943.9

1 , 017.7

Ver

2 ,602.6

2,999.0

3 ,019.8

3,263.8

3 ,717.0

3 ,630.7

Yuc

753.4

"'~

7 38. 1

726.1

7 96.3

7 34.7

769.4

Cam

97.2

116.1

90.7

99.2

61 .6

93.0

Chia

1, 850.8

1,885.4

1 ,629.2

1,654.4

1.498.6

1 ,623.3

Gro

1,098.2

1,097.6

1, 111 .5

868.1

825.2

971 .4

ii Oax

1 ,079.0

1,1 33 .5

916 .6

1, 130.3

1,087 .2

951 .8

]"' Qroo

98.3

87.5

122.2

107.6

69.2

59.8

i? Tab

348.5

306 .9

330.8

260.3

284.2

302.5
1.457.9

V er

1,2711.4

1,449.0

1,122.0

1,370.5

1,332.5

Yuc

170.9

232 .5

200.6

223.2

132.4

147.1

Cam

239.7

209.9

2415.4

2117.5

290.0

303.2

7 60.5

641.4

869.7

793.3

736.4

822.0

Gro

773.1

791.7

760.4

928.6

858.1

843.3

~ Oax

1 ,0 20.3

859 .6

1 ,024.5

927.9

805.6

920.9

4157.11

491.5

441.7

5211.3

1127.2

710.0

-~ Ch i a
~

~

[l Qroo

~ Tab

j

745. 1

615 .9

785.4

883,8

855,8

821 .8

Ver

2 ,480.0

1,825.9

2 ,403.8

1,978.7

1,619.7

1 ,742.0

Yuc

569.7

515.9

551.4

578.3

699.4

734.7

Cam

37.7

311.4

415.4

35.9

44.4

43.11

136.8

O Chia

70.6

1 16.7

87.6

129.8

145.5

-~ Gro

67.5

68.2

78.9

94 .0

115.6

110.4

~ Oax

54.2

5 0 .2

65. 1

83.6

94 .2

107.8

]

---------··-----Tendencia

· ----------···
---------____________
----------

·----------------------···
-------------------------· ------------------··
..

----------------

···---------···
------------------ -----·------------·
_____
----------

Qroo

63.0

84 .6

89.9

96.3

70.4

70.5 ...

Tab

61.6

93 .5

69.5

55.4

62.6

62.1

~ Ve r

238.7

349.7

313.5

400.9

404.0

506.3

Yuc

91 .6

127 .7

127 .6

145 .3

123.7

120.9

1

Fuente: elaboración propia con datos de Coneval (2019a).

- --------

. __

--

En la tabla 2 se puede observar con claridad que si se hace un corte
bianual y del periodo 2008-2018 la tendencia en todas las formas de pobreza
y vulnerabilidad, salvo pobreza extrema, tuvieron tasas de crecimiento positivas, llamando la atención casos como Veracruz, Chiapas y Guerrero que
tuvieron tasas de 112.21%, 98.85% y 93.91% en el número de vulnerables por
ingreso. Ahora, el caso de pobreza extrema hay que revisarlo con sumo cuidado pues como se observa, si bien en el periodo 2008-2018 hay evidencia de
mejora en los indicadores, la realidad también es que en el periodo 2016-2018
las tasas tienden a presentar aumentos.

TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�126

MIGUEL ÁNGEL BARRERA | JOEL RUIZ | ALFREDO SÁNCHEZ

TABLA 2
Tasas de crecimiento de pobreza y vulnerabilidad
en el sureste mexicano (2008-2018)
2008-2010

.

!..,
o

E

.

-1.83%

17.72.%

Chia

8. 16%
0 .90%
14.68%

8.69%
8.03%
3.78%
14.82%
-16.87%

7.13%

13. 38%
2.92.%
14.86%

Gro
Oax

.a

Tab
Ver

Yuc

E

Cam

Chia

~

Gro

~

Qroo

o

Tab

Q.

Oax

Ver

Yuc

:ae

18.36%

Ver

-9.44%
-3.56%

Chia

65.39%
0.98%
-7.48%

i

Oax

!.

Tab

&gt;

0.79%
- 17.35%
-26.37%

Cam
Gro

e

39.55%
7.80%
-22.57%
-13. 71%
35.61%
-3.94%

.5

3

13.52.%
36.03%

1.27%
- 19.13%

- 12..43%

&gt;" Yuc

.

5.05%
- 10.93%
-11.95%

-21.83%
-13. 59%

-15.66%
2.40%
- 15.75%

l! Tab

¡¡,

19.41%
1.87%
-0.06%

0.70%
9.67%

Chia

:¡¡

§

16.47%
17.30%
15.23%
-1.36%

Cam

5o Gro
Oax
...;¡ Qroo

I

2014-2016

-3.90%

Qroo

.
..
.a

2012-2014

12..09%

~

&amp;.

2010- 2012

Cam

Qroo
Ver

Yuc

2.45%
51.74%
46.53%
39.43%

19.18%
-10.13%
27.52%
31.65%
6.87%
33.02%
-24.92%
15.63%
29.76%
39.2.2%
-25.60%
-10.35%
-0.12%

8.71%
0.95%
0.98%
11.11%
8.08%
-7.73%

-9.79%
3.78%
13.89%
4.73%

9.35%
1.54%
-2.1.90%

-37.91%
-9.41%
-4.94%

23.32.%
-11.95%
-2.1.32.%

-3.82.%
-35.68%
9.20%
-2.77%

2016- 2018
1.15%
- 2.45%
-3.27%
0.15%
3.28%
7.82%
- 2.32.%
- 2.09%

2008- 2018
2.5.92.%
39.30%
17.96%
38.21%
25.83%
21.22%
39.50%
2.35%

-428% •

51.03%
8.32%
17.TI%
- 12.45%
-13.59%
6.43%

-11.78%
-39.17%
-13.20%

9.41%
11.09%

14.22%
-13.92%

0.86%

4.56%

26.50%

22.11%
-9.42%

-7.17%
-7.81%
- 13.18%

11.61%
- 1.50%

8.09%
9.08%
-9.74%

19.16%
12..54%
- 17.68%

19.16%
-3. 17%
- 18.15%

4.88%

-25.90%

22.15%
11.27%
15.74%
-8.79%

48.10%
19.17%
28.42%
7.20%
-20.30%
27.87%
13.89%

-40.68%

- 12.29%
-11.55%

14.32%
13.21%
-3.98%
7.55%

10.28%
-29.76%

20.95%

5.05%

28.97%

23.78%
12.15%
23.00%
12..66%
-26.92.%

- 1.41%
- 5.98%
-4.51%
14.50%
0.07%
-0.79%

16.01%
93.9 1%
6342%
98.85%
11.81%
0.89%

25.33%
-2.2.8%

112.12%
31.94%

13.02%
0.77%
- 14.86%

------------ --------....----- - --

Tendencia

45.60%

■

•

■

••

---.-- --------

■-

-

■

.-.....-- . -

-

------------- ----------- ---.-- .

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019a).

Ahora bien, una vez que en las tablas anteriores se observó que el problema principal con los indicadores de pobreza y vulnerabilidad está relacionado con el bienestar económico, convendría escrudiñar de manera aún más
minuciosa qué sucedió, primero, con el ingreso a nivel individuos y hogar
(tabla 3) y, segundo, cómo se estructuró de manera detallada el ingreso (tabla
4). Es de llamar la atención que existe una marcada desigualdad en los resultados sobre ingreso, por ejemplo, el ingreso per cápita y el ingreso mensual por
hogar registrados en Quintana Roo son de cerca del doble que los estimados
para Oaxaca y Chiapas, respectivamente. También es de llamar la atención
que en promedio todos los individuos registran ingresos por encima de las
LBM y LB, sin embargo, como se muestra en la tabla 5, esta situación es solamente producto de la estimación ponderada del promedio.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�127

POBREZA POR INGRESO EN EL SURESTE DE MÉXICO

Ahora bien, otro dato importante sobre el ingreso y su estructura se
puede hallar en la tabla 4, dado que el ingreso por la vía de trabajo representa
cerca del 60% del ingreso, mientras que las transferencias, con excepción de
Guerrero, son cerca del 18% de los ingresos. El caso de Guerrero también es
llamativo al ser la única entidad donde los ingresos por renta son los más bajos, y es todavía más llamativo que en las subdimensiones de la renta, sea casi
nulo el peso de alquiler de activos fijos, situación que refleja la poca capacidad
de adquirir y acumular ese tipo de bienes.
TABLA 3
Ingreso3 en hogares y per cápita en el sureste de México (2018)
Total

-

hogares

Campeche
Chiapas
(iuenern
üaxaca
Quintana
Roo
Tabasco
Veracruz
Yucatán
Sureste

Total
indi\ iduos

1,984
2 279

7,207
7,263
8 139

1 757
1 783
2,339
2,463
16, 19 1

6 065
6 479
8,231
9, 164
59,347

Ingreso pcr
cápita

$14 971.99
$10 526.14
$8,291.35
$1 1,331.82
S9,932.36

Ingreso
mensual pcr Ingreso por
cápita
hogar

---

Ingreso
mensual por
hogar

$2,127.61
$2,520.24
$2 797.02

$27,678.16
$29 966.98

$9,226.05
$9 988.99

$4 990.66
$3 508.71
$2,763 ,78
$3,777.27
$3,310 79

$5 1 681.90
$38 249.48
$29,177.48
$42, 161.9 1
$36,406.39

$ 17 227.30
$ 12 749.83
$9,725 ,83
S 14,053 .97
S12, 13546

Fuente: Elaboración con datos de INEGI (2019).

Las tablas 5 y 6 muestran que, por un lado, la tendencia al número de
personas con ingreso inferior a la Línea de Bienestar Mínimo (iiLBM) tuvo
incrementos, salvo por Quintana Roo (-28.1%) y Tabasco (-6.7%), en el periodo 2008-2018, y es notorio que estados como Tabasco y Campeche habían
tenido buenos resultados (2012 y 2016, respectivamente) pero para 2018 sus
indicadores empeoraron, incluso por encima de la situación que tenían en
2008; por otro lado, la tendencia del número de personas con ingresos inferiores a la Línea de Bienestar (iiLB) en todos los casos aumentó para el mismo
periodo, incluso es notorio que estados como Yucatán y Guerrero, aun cuando han tenido mejora en los indicadores de personas con iiLB sus números
no son mejores que los que tenía en 2008. En ambos rubros es sumamente
notorio el comportamiento de estados como Veracruz, que es la entidad con
los peores resultados en ambos rubros.
3 Es importante señalar que de acuerdo con el INEGI (2019), los datos sobre ingresos de la ENIGH son trimestrales.
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�128

MIGUEL ÁNGEL BARRERA | JOEL RUIZ | ALFREDO SÁNCHEZ

TABLA 4
Estructura del ingreso en el sureste de México (2018)

68.12•1. 6L-16o/,

67.43%1

69Jl3°/.,

('6.10%1

boras extr

0.49%

0.58%

O.Jlo/•

O.Jlº/o

O.lSº/v

O.:S9%

0.47º/•

0.4""%

comisiones

J.06%

l .81%

1.34%

1.60%

1.85%

7.Sl%

2.06%

l.66%

J.50·/4

1i.naldo

3.52%

4.24%

3.35°/4

J.70°/v

2.97º/•

3.00%

4.47º/•

3.34%

3.24°/4

indc:nurab

0.38%

0.73%

0.05%

0,11"/o

0,49"/o

O.JI%

0,1611'/o

0.65%

0.34%

otra rem

1.76%

2.77%

1.38•/.

1.6611'/o

l.19o/.

1.88%

2.0lo/.,

1.46%

i..11•1.

J.12%

2.72%

0.98o/.

2.591&gt;/o

1.40¾

6.211/a

1,4311-;.

3.38%

3.59•1.

sueldos

66.13°/11-

o.1J•1.

remu_espe
lnlba·o

12. !~•·

r·.Jh

.

l . .O

IJ.2J ◄'

16.61 •

Jl.02!)/jj,

~.fi-1%

JS.J'.'19•/4

11. 10•1.,

l8.2f1ú/•

~.IS%

12. 19%

10.9'1)%

JI . JO%

industria

3.04%

2.32%

3.Jlo/o

4.2(í-/o

S.00%1o

2.05'%

2.74°/,,..

2.JJ%

3.38%

romc:-rcio

3.86%

2.12%

6.56·/•

7.46º/¡.

6.46°/4

1.8"'º/v

4.26º/•

4.23%

2.IJ•/•

5.12%

-1.20%

6.02°/4

5.43%,

6.80%

-1.26%

S.t8ct/,.

-1.-12%

5.59%

4.60%

. 1.12%

1 l.48o/e

6.471&gt;/o

7.97¾

1.071/a

J,2411-;.

6.48%

2.13%

2.S5%

1.57º/•

1.58%

J.69í-/o

5.13º/•

0.48%

1.27º/•

4.2S%

O)j2%

noa

OC: OCIO

23.5.

26.24"

9.22 •

l~.42"

l.6S%

2.0'-)%

J.s1•;.

2.J!V'lit

2.21,;,/o

0.51%

I.M,;,/o

1.87 1%

0.739/e

0.09%

0.05%

0.02%

0.071t/v

O.OS 1V.

0.01%

0.08%,

0.1-1%

0.24%

O.JI%

0.41 %

0.59%

o.os•,4

0.2Slt/•

0.22%

0.33º/•

J.H~'\,

4.•,~ "

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OlíO'!, lmb

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Becas

1.4~º•

1.67",,

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-11''•

14.&gt;N

11

'o

1

U.74°
ll,.4-&amp;'-

3.K. '

20 ..t2º

Fuente: Elaboración con datos de INEGI (2019).

En este punto es fundamental recordar que además del bienestar económico, la medición de la pobreza en México implica también el número de
carencias que un hogar puede tener (tabla 7): Rezago educativo, Servicios de
salud, Seguridad social, Calidad y espacios de la vivienda, Servicios básicos de
la vivienda, Acceso a alimentación.

TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�129

POBREZA POR INGRESO EN EL SURESTE DE MÉXICO

TABLA 5
Número de personas (miles) con ingreso inferior
a la Línea de Bienestar Mínimo (iiLBM) e ingreso inferior
a la Línea de Bienestar (iiLB) en el sureste mexicano, 2008-2018
2010

2008

2016

2014

2012

2018

iiLBM

150,6

182,0

178,6

172.2

145,9

176.2

Cam

IILB

410.8

461.7

436.J

426.8

449.4

484.2

ii LBM

2,306.0

2,518.6

3,752.9

3,869.9

4,090.8

2,862.4
4,259,5

2,770.1

iiLB

2.507.1
3.983 O

2,365.2

Chi

IILBM

1,318.4

1.336.5

1,581.8

1,263.1

1,264.8

1,402.3

ii LB

2,387.1

2,521 8

2,409.4

2,430.3

2,522.6

iiLBM

1,255.1

2.398 2
1.403,1

1,351 .7

1,679,7

1,626.0

1,532.1

Oax

IILB

2,408.7

2.646.4

2,499.7

2,746.J

2,941.5

2,822.5

Qroo

ii LBM
iiLB

186.4
491 , 1

164.2
536 3

240.5
653.2

220.4
649,4

151.2
541 ,4

119.7
545,3

IILBM

549.3

506.3

54S.5

421.7

472.6

512.3

Gro

Ta b
Ver

iiLB

1,249.6

1.385 1

1,2189

1,225.2

1,290.7

1,382.3

iiLBM

1,576.0

1,890.3

IILB

4,1 17.7

2.145,5
4,797.7

2,331.6
5,035.1

2,483.0
5,453.5

2,653.2
5,594.9

250,7
998,6

354,9

339.1

432,7

253.6

276.1

1.086 3

1,124 4

1, 103.2

1,025.5

1,021.3

iiLBM
Yuc

4,311.4

iiLB

4,455.3

Fuente: Coneval (2019a).

-----------------------------------------_,,,,-......,,,

____.,......_.,

_,,,,......__,,

_.,,---....._

~

....----.
----------

TABLA 6
Tasa de crecimiento de población con iiLBM e iiLB en el sureste mexicano,
2008-2018
2008 - 2010
Ca m
Chl
Gro

Oax

2014 - 2016

2016 - 2018

2008-2018

-1.9%

-3.6%

-15.3%

20.7%

17.0%

12.4%

-5.5%

-2.2%

5.3%

7.7%

17.9%

8.7%

-5,7%

6.5%

5.7%

4.0%

20.1%

6,1%

-2.8%

5.7%

4.1%

1.2%

14 .9%

iiLBM

1.4%

18.3%

·20.1%

0.1%

10.9%

6.4%

iiLB
iiLBM
iiLB

0.5%

5.2%

-4.5%

0.9%

3.8%

5.7%

11 .8%

-3.7%

24.3%

-3.2%

-5. 8%

22.1%

Tab
Ver

iiLBM
iiLB
iiLBM

Vut

2012- 2014

20.8%

iiLBM
II LB
II LB M
iiLB

Qroo

2010 - 2012

iiLBM
IILB
II LBM
II LB

9.9%

-5.5%

9.9%

7.1%

-4.0%

17.2%

-1.3%

46.4%

-8.3%

-31.4%

-20.8%

-28.1%

9.2%

21.8%

-0,6%

-16,6%

0.7%

11 .0%

-7.8%

7.9%

-22.8%

12.1%

8.4%

-6 .7%

10.8%

-12.0%

0.5%

5.3%

7.1 %

10.6%

36.1%

·11.9%

23.4%

6. 5%

6.9%

68.3%

16.5%

-7. 1%

13.0%

8.3%

2.6%

35.9%

415%

-4.4%

27.6%

-4 1.4%

8.9%

10.1%

8.8%

3.5%

-1. 9%

-7.0%

-0.4%

2.3%

iiLB

Fuente: Coneval (2019a).

---------------------------------------------------------------------------------

En lo que refiere a la Carencia por Rezago educativo, que también
presenta tasas negativas, se puede afirmar que los programas de alfabetización, especialmente en población adulta, que implementan tanto el Instituto
Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) como el Consejo Nacional
de Fomento Educativo (Conafe) han tenido un papel destacado. Esto no implica que la cobertura educativa que la Secretaría de Educación Pública ofrece
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�130

MIGUEL ÁNGEL BARRERA | JOEL RUIZ | ALFREDO SÁNCHEZ

no sea relevante para esta carencia, sin embargo, de acuerdo al informe que
el Observatorio Ciudadano Estratégico de la Educación (2015) presentó, el
mayor grado de rezago educativo lo presentan los adultos. De igual manera, en este rubro se deben considerar como alicientes de la disminución de
carencia por rezago educativo a las transferencias monetarias condicionadas
para niños, niñas y jóvenes en materia escolar que tenía el programa Oportunidades-Prospera.
TABLA 7
Cambio porcentual en carencias para el sureste mexicano, 2008-2018

Gro
Oax
Oroo

Tab
Ver

Yuc

-21 .3%
-57.5%
-40.2%

-39,8%
-36.2%

7.1%
4.9%

Fuente: Coneval (2019a).

En el rubro de Carencia por servicios de salud es muy notorio que programas federales como el Seguro Popular de Salud han tenido un rol destacado en las altísimas tasas de decrecimiento que se presentaron especialmente
en entidades como Guerrero, Oaxaca y Chiapas donde la disminución fue de
más del 50 por ciento.
La carencia que registró menores tasas de crecimiento es la de Seguridad social, la cual se concentra en la capacidad que los hogares tienen para
subsistir ante circunstancias socialmente reconocidas, como la vejez y el embarazo (Coneval, 2019b), es decir, que los miembros de los hogares no tengan
ni acceso a seguridad social por la vía de la participación patronal como se
estalece en la Ley Federal del Trabajo, ni gocen de pensión o de los servicios
de una Administradora de Fondos para el Retiro (Afore) alguna. Esto puede
explicarse como consecuencia de las agresivas reformas laborales que se han
implementado en los últimos dos sexenios, donde la flexibilidad en los esquemas de contratación y prestaciones laborales así como la precariedad en el
empleo se volvieron una constante.
El indicador que tuvo los decrecimientos más notables después del de
salud es el de Calidad y espacios de la vivienda. Dichos resultados se pueden
atribuir a la creación, mejora y continuación de programas federales como
Vivienda Digna, Piso Firme y muy en especial, la creación de la Ley de ViTRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�POBREZA POR INGRESO EN EL SURESTE DE MÉXICO

131

vienda, publicada en 2006 durante el mandato del presidente Vicente Fox.
Esta ley, en su artículo 4, fracción IV delimitó la estrategia nacional que permitió abatir uno de los indicadores en materia de vivienda que por su definición era difícil de reducir: el hacinamiento. En esta ley se planteó que todos
los espacios habitables deben contar con al menos dos recámaras, así, todas
las viviendas que se construyeron bajo el cobijo de esta ley, fuesen de interés
social o a través de apoyos de programas concurrentes, tuvieron incidencia
en la disminución del índice de hacinamiento.
En lo que respecta a Carencia por servicios básicos en la vivienda llama
la atención el comportamiento de Quintana Roo que tuvo una tasa de crecimiento del 128%, particularmente para esa entidad el trabajo de Camacho
(2015) y Barrera (2020) quienes señalan que el auge turístico de la Riviera
Maya y Costa Maya, principalmente, ha derivado en la creación y surgimiento de colonias en las periferias de ciudades como Cancún, Playa del Carmen
y Tulum con infraestructura nula o precaria en el mejor de los casos. Esta
dinámica de generación de colonias irregulares o con condiciones precarias
de infraestructura según autores como Villalón (2019) es aplicable también
a ciudades altamente industrializadas (Veracruz, Coatzacoalcos, Minatitlán,
Orizaba, Mérida, Campeche, Ciudad del Carmen) o en vías de serlo (Oaxaca,
Chilpancingo, Iguala, Xalapa).
Finalmente, resulta llamativo que exista crecimiento elevado en las
tasas de carencia por acceso a alimentación, especialmente en Campeche,
Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, pues todavía hasta inicios del nuevo sexenio se implementaban numerosos programas federales tales como la Cruzada
Nacional Contra el Hambre, el Programa de Precios de Garantía, el Programa
de Abasto Rural y el Programa de Comedores Comunitarios, cuyos objetivos
tienen relación con la provisión de alimentos a las familias más pobres, así
como la disminución o regulación de precios, mismos que en teoría contribuirán al abatimiento de la carencia por acceso a alimentos.
CONCLUSIONES
En México la región sureste es la que históricamente ha registrado los más
altos índices de pobreza y exclusión, y esto explica la creciente vulnerabilidad
en las entidades de dicha región. En este sentido, las políticas diseñadas para
combatir la pobreza se han estancado, es decir, el conjunto de programas
tanto federales como estatales que coadyuvan a mejorar los indicadores en
términos de educación para niños y adultos, de acceso a salud pública, de
calidad y condiciones de la vivienda, así como de acceso a alimentación han
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�132

MIGUEL ÁNGEL BARRERA | JOEL RUIZ | ALFREDO SÁNCHEZ

comenzado a llegar a su límite y, en consecuencia, no se han obtenido los
resultados esperados.
También se puede observar que en el periodo de tiempo elegido y analizado (2008-2018) las crisis económicas a nivel mundial han repercutido de
manera indirecta en los índices de pobreza de los países dependientes, tal es
el caso de México. Por ejemplo, a partir de la crisis económica inmobiliaria
que inició en el año 2007-2008 en Estados Unidos, México enfrentó las consecuencias de una recesión económica y, en efecto, el número de persona en
condiciones de pobreza y vulnerabilidad aumentó en las regiones dedicadas a
ofertar mano de obra no calificada y materias primas, tal es el caso del sureste
de México.
El gran problema que intensifica la obtención de resultados negativos
frente al combate de la pobreza sigue siendo el ingreso. Resulta imposible
pensar, no desde la teoría, sino desde la realidad que acontece en las entidades de la región sureste, que se haga alusión a la presunta disminución de
la pobreza cuando el ingreso es insuficiente y se suma a la pérdida de poder
adquisitivo. Eso demuestran las tasas de crecimiento positivas en la población
vulnerable por ingreso, o bien que su ingreso no supera la línea de bienestar
mínimo o la línea de bienestar, sin contar a aquellos que dado el sesgo de un
instrumento normativo como lo son las líneas de pobreza, las rebasan por
apenas unos cuantos pesos; por ello ya no son catalogados como pobres moderados o extremos.
La región sureste de México vive una realidad distinta de crecimiento
económico si se compara con las otras regiones del centro y norte del país.
De tal manera que, como se mostró en este análisis, no se han obtenido cifras
exactas de personas en condición de pobreza en los estados que fueron analizados, ya que dicha cifra es manipulable en función de los indicadores que se
eligen. En consecuencia, la política económica debe entenderse y orientarse
como un mecanismo de empoderamiento de la población en situación de pobreza y vulnerabilidad, especialmente en las zonas rurales e indígenas de México (población que mayoritariamente habita la región sureste de México), y
no como compensación de las inminentes pérdidas que se ocasionan debido a
las políticas laborales, fiscales y monetarias.
En este sentido, cualquier propuesta de medición y comprensión de la
pobreza en esta región del país debe incorporar una perspectiva multidisciplinar desde la sociología, antropología y ciencia política y no solo desde las
ciencias económicas como se ha intentado, es decir, que la pobreza debe ser
analizada como un fenómeno que se desarrolla en distintas etapas, en la que
se van dibujando trayectorias de vida que están determinadas por el contexto en el que se ubican ciertos sectores sociales, su acceso a la estructura de
TRAYECTORIAS | AÑO 23 | NÚM. 53 | JUL-DIC 2021

�POBREZA POR INGRESO EN EL SURESTE DE MÉXICO

133

oportunidades, así como los vínculos sociales creados entre los individuos y
las instituciones. Así, una política de combate a la pobreza y, sobre todo, de
medición de ésta, no sólo debe considerar aspectos como el ingreso, línea de
bienestar e indicadores de rezago social; se debe ampliar las variables y poner
un especial énfasis en aquellos aspectos que tienen que ver con las circunstancias de vida de las personas y los elementos económicos, culturales y sociales
que la condicionan en el tiempo. Lo anterior tiene que ver con la idea de considerar los aspectos cualitativos que intervienen en los procesos de desarrollo
y de la calidad de vida.
Retomando la perspectiva de Amartya Sen, las políticas de combate a la
pobreza deberían considerar a su vez el desarrollo de capacidades y libertades
en aquellas personas que se encuentran por debajo de la línea de bienestar.
Siguiendo esta línea de pensamiento, los logros en las políticas sociales y de
desarrollo deben medirse y evaluarse en función de la participación de los
individuos en la toma de decisiones y la oportunidad de alcanzar la vida deseable. Lo anterior repercutirá en el incremento de los niveles de desarrollo
humano y por ende de la calidad de vida en las zonas marginadas del sureste
de México.
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                    <text>�DESARROLLO, PROSPERIDAD Y NARCOVIOLENCIA EN LA REGIÓN SORGUERA

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Desarrollo, Prosperidad y Narcoviolencia
en la Región Sorguera del Noreste de México
Development, Prosperity and Narcoviolence
in the Sorguera Region of Northeastern Mexico
ARTEMISA LÓPEZ LEÓN *

RESUMEN
La discusión actual sobre el desarrollo supone centrarse en las personas
y considerar el ingreso económico, la prosperidad y la paz. Este artículo
parte de la premisa de que crecimiento económico, bienestar y ausencia
de paz pueden coexistir, como ocurre en la región sorguera del noreste
de México. Para este análisis se revisaron datos estadísticos sobre desarrollo e incidencia delictiva, y se concluye que es relevante repensar la
medición del desarrollo y sus indicadores y que, en la subyacente discusión metodológica, es importante incluir los resultados de variados
estudios, espacios, niveles y técnicas de análisis.
Palabras clave: Desarrollo | Prosperidad | Narcoviolencia | Regiones rurales
| Noreste de México.
ABSTRACT
The current discussion about development involves focusing on people
and considering income, prosperity and peace. This article starts from
the premise that economic growth, well-being, and the absence of peace
can coexist, as is the case in the Sorguera region of Northeastern Mexico. For this analysis, statistical data on crime development and incidence
were reviewed and it is concluded that it is relevant to rethink the measurement of development and its indicators and that, in the underlying
methodological discussion, it is important to include the results of various studies, spaces, levels, and techniques of analysis.
Keywords: Development | Prosperity | Narcoviolence | Rural regions |
Northeastern Mexico.

* Investigadora de El Colegio de la Frontera Norte, Departamento de Estudios de Administración Pública,
sede Matamoros. Correo electrónico: malopez@colef.mx
Recibido: 1 de marzo de 2021 | Aceptado: 28 de septiembre de 2021
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

ISSN 2007-1205 | pp. 3-25

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ARTEMISA LÓPEZ LEÓN

INTRODUCCIÓN
Este artículo contribuye a la discusión actual sobre el desarrollo, partiendo
del análisis de regiones aparentemente paradójicas porque han consolidado
su ingreso económico y tienen indicadores favorables de bienestar, pero distan mucho de gozar de paz, lo que se aprecia al analizar datos tradicionalmente utilizados para medir el desarrollo y datos relacionados con la criminalidad.
Este análisis es relevante porque, desde distintas disciplinas, se ha establecido una relación entre crecimiento económico y criminalidad o violencia,
destacando que las elevadas tasas de criminalidad e inseguridad son un obstáculo para el desarrollo económico. Sin embargo, hay regiones que presentan
altos índices de crecimiento económico e indicadores favorables de bienestar
y, a la vez, muestran altos índices de criminalidad. Estas regiones llaman a
la reflexión del desarrollo, partiendo de la premisa de que pueden coexistir
el crecimiento económico, el bienestar y la ausencia de paz; y tal coexistencia debe considerarse para valorar la incorporación de nuevos indicadores
en la medición del desarrollo. Como se expresa en las conclusiones de este
artículo, en la subyacente discusión metodológica del desarrollo será importante incluir los resultados de variados estudios, espacios, niveles y técnicas
de análisis.
Para contribuir a la discusión sobre el desarrollo se analiza, como estudio de caso, la región sorguera del noreste de México, que se ubica en el estado de Tamaulipas y es relevante en la producción agrícola del país. En esta
región, por un lado, la bonanza se relaciona con el desarrollo de actividades
económicas primarias —principalmente la producción del sorgo y, en menor
medida, otros cultivos que también ocupan primeros lugares nacionales—.
Por otro lado, la incidencia delictiva se asocia con la violencia ligada al narcotráfico y, particularmente, con la lucha por el territorio de los grupos del
crimen organizado, desde hace más de una década.
En términos metodológicos, el análisis se basa en la revisión de indicadores fundamentales y tradicionales para valorar el desarrollo de una región,
como producto interno bruto, índice de desarrollo humano, ingreso promedio de la población, tasas de participación de la población económicamente
activa y desocupación, así como el porcentaje de pobreza y los grados de rezago social y de marginación. Para el análisis de la criminalidad, se consideraron
los principales datos relacionados con delitos vinculados a la narcoviolencia
en Tamaulipas: homicidio doloso, secuestro y extorsión.
Esos datos son de libre acceso en internet y son generados por distintas
áreas del gobierno federal y otras instancias como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Sin embargo, ninguna instancia guTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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bernamental, organismo internacional u organización de la sociedad civil ha
concentrado, analizado y confrontado esa información. Esa labor se hizo en
el presente artículo para apreciar, en una misma región, la coexistencia de
un buen ingreso económico con indicadores favorables de bienestar y altos
índices delictivos. Éste es un primer paso para reflexionar sobre el desarrollo,
en su perspectiva actual, y valorar la relevancia de agregar o modificar indicadores en su medición.
El artículo se divide en dos apartados. En el primero se aborda la concepción de desarrollo, particularmente las nociones de desarrollo humano y
desarrollo sostenible, porque han incorporado elementos para que el desarrollo no se circunscriba a un análisis meramente económico. En este apartado también se aborda el desarrollismo, la manera en que se ha llamado, en
América Latina, a esa fase del desarrollo en que el ingreso económico era un
eje fundamental en su medición, y se pone especial atención a la manera en
que se vivió esta etapa en México, conocida como Desarrollo Estabilizador.
En el segundo apartado se caracteriza y analiza la región sorguera del
noreste de México, destacando el desarrollismo en el norte del país y en el
agro mexicano, los indicadores de desarrollo de la región sorguera, sus actividades agroproductivas y la narcoviolencia y sus delitos asociados, lo que pone
en entredicho que se haya alcanzado el anhelado desarrollo, aunque así parezcan mostrarlo los indicadores tradicionalmente utilizados para su medición.
UNA MIRADA AL CONCEPTO DE DESARROLLO
Y AL DESARROLLO EN MÉXICO
Durante décadas, la teoría del desarrollo estableció una relación causal entre
el PIB y la pobreza, que trajo aparejada la consideración del crecimiento económico como el fin del propio desarrollo, bajo el supuesto de que:
Un aumento del producto agregado, como sería un crecimiento del
producto interior bruto per cápita, reduciría la pobreza e incrementaría el bienestar general de la población. […] El nexo entre
mayor producto y menor pobreza se consideraba tan fuerte que
muchos economistas estaban convencidos de que bastaba centrarse
exclusivamente en el crecimiento para alcanzar el objetivo último
de desarrollo. En otras palabras, el crecimiento se convertía no sólo
en el medio para alcanzar el desarrollo, sino en el fin del desarrollo
mismo (Griffin, 2001, p. 25).

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Para Cuéllar Saavedra y Moreno Armella (2009), el desarrollo económico se lograría al activar un círculo virtuoso de retroalimentación positiva
cuando se articularan varios procesos: la actividad económica aumentaría la
inversión y fuentes de empleo y se incrementaría la riqueza si la revitalización o ampliación de la actividad económica lograba introducir tecnologías
que mejorasen la productividad. Asimismo, al ser la industrialización punto
nodal de la modernización, “el desarrollo se asoció al crecimiento económico y a la industrialización, dejando de lado cuestiones humanas o culturales”
(Günther y Arroyo, 2017).
En América Latina, estos postulados se tradujeron en el llamado desarrollismo, que tuvo su auge entre 1940 y 1970; uno de sus pilares fue la
propuesta de que los países más industrializados debían orientarse a expandir
la base industrial, a través de encadenamientos entre sectores. Con el aporte
teórico de la modernización se subrayó el rol de los sectores medios en el
proceso de desarrollo, se identificó a los industriales como sus principales
agentes y se planteó que el crecimiento económico junto con la industria y
el juego democrático partidario eran componentes compatibles y hasta necesarios (Cavarozzi, 2018). Luego del auge del desarrollismo, vino su repudio y su sustitución por políticas neoliberales que redujeron la participación
económica e institucional del Estado en favor de las fuerzas del mercado,
privilegiando la búsqueda de la estabilidad monetaria sobre el crecimiento
(Martínez Hernández, 2004).
En México, el desarrollismo, en su etapa central, se conoció como Desarrollo Estabilizador, se desplegó casi sin interrupciones y sobrevivió hasta el
año 2000, no sólo porque el Partido Revolucionario Institucional se mantuvo
en el poder, como partido de Estado, también porque el régimen pudo conjugar desarrollo, estabilidad política y una moneda sana, lo que no ocurrió en
otros países latinoamericanos (Cavarozzi, 2018).
En los años noventa del siglo pasado, la concepción del desarrollo se empezó a cuestionar porque, “junto con los aumentos en el crecimiento del PIB, la
pobreza y el desempleo aumentaron inevitablemente. Semejantes consecuencias
‘indeseables’ y ‘dolorosas’ […] no eran de ningún modo accesorios a los modelos
usados, sino que formaban parte de su estructura interna” (Escobar, 2007, p. 142).
Una de las principales críticas de la cuantificación del bienestar a través
del incremento de las cifras del PIB per cápita fue que ese incremento no garantizaba el bienestar económico de todos; esta crítica trajo consigo una fecunda aportación de indicadores alternativos o complementarios al desarrollo —principalmente de organismos u organizaciones internacionales— que
buscaban dibujar una imagen fiel o más aproximada de los distintos aspectos
que explicaban la calidad de vida de las sociedades (Miquel Burgos, 2015).
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En esos cuestionamientos al desarrollo fueron fundamentales el Informe de Desarrollo Humano del PNUD y el Índice del Desarrollo Humano incluido en dicho informe, que, cabe señalar, se sumó a las evaluaciones tradicionales del desarrollo económico (PNUD, 1990).
En ese informe participó Amartya Sen, quien ha sido pieza clave en las
discusiones sobre el desarrollo humano y que, a finales de los años noventa
del siglo pasado, cuestionó los supuestos de la teoría del desarrollo, particularmente la confusión entre medios y fines, y propuso que la noción de
desarrollo debía ampliarse para incluir las capacidades y libertades humanas:
Si, en último término, el objetivo fuera propagar la libertad para
tener una vida digna, el papel del crecimiento económico consistiría en proporcionar mayores oportunidades para ello y debería
integrarse en una comprensión más profunda del proceso de desarrollo. En consecuencia, la ampliación de la capacidad del ser humano tiene importancia directa e indirecta para conseguir el desarrollo. Indirectamente, permite estimular la productividad, elevar
el crecimiento económico, ampliar las prioridades del desarrollo
y contribuir a controlar razonablemente el cambio demográfico;
directamente, afecta el ámbito de las libertades humanas, del bienestar social y de la calidad de vida, tanto por su valor intrínseco
como por su condición de elemento constitutivo de este ámbito
(Sen, 1998, p. 89).

Sen llevó el eje de la discusión a las capacidades del ser humano y el
ejercicio de las libertades, y resaltó que el desarrollo debe encaminarse a la
búsqueda de una vida digna. Las ideas y la postura de Sen fueron fundamentales para priorizar el capital humano como vía para el desarrollo, argüir que
su objetivo no era incrementar el producto, sino propiciar que la gente dispusiera de una gama mayor de opciones; al hacerlo, las personas estuvieron en
el centro del escenario, como objeto de políticas encaminadas a su bienestar y
como instrumento fundamental de su propio desarrollo (Griffin, 2001).
El cuestionamiento a la relación causal entre desarrollo y PIB que hicieron Sen y otros investigadores llamó la atención hacia dos elementos fundamentales: la relevancia de la medición del bienestar —y no de la producción
económica— y que dicha medición sentara las bases para evaluar el bienestar
presente y su sostenibilidad (Stiglitz, Sen y Fitoussi, 2009).
Durante las últimas décadas, la reflexión sobre el desarrollo se ha hecho
a la luz de los estudios del desarrollo humano y del desarrollo local. Sin embargo, en América Latina, la relevancia que ha tomado la cosmovisión de los
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pueblos ha dado un vuelco importante a la discusión, al cuestionar el propio
concepto de desarrollo y proponer que debería ser sustituido por el concepto
de buen vivir, que ha generado un debate epistemológico y ontológico y que se
ha vuelto sustancial en la discusión de las llamadas alternativas al desarrollo
(Acosta, 2015; Gudynas, 2011a, 2011b; Unceta, 2014, 2015).
El debate sobre el buen vivir se relaciona, en primer lugar, con la traducción del concepto, pues tiene su origen en el Sumak Kawsay, un término
utilizado por los grupos étnicos de Ecuador, que remite a una vida en armonía con la naturaleza; en segundo lugar, con la difusión del término buen
vivir y sus implicaciones en las políticas públicas a partir de su inclusión en
la Constitución de Ecuador en 2008 —y posteriormente en las legislaciones
de Bolivia y Perú—; y en tercer lugar, con un contexto en que se revaloran
los saberes ancestrales y se critica la modernidad eurocéntrica y la consideración del desarrollo como mero progreso económico (Lalander y Cuestas-Caza, 2017). La discusión sobre la sustitución del concepto de desarrollo por
el buen vivir aún está en ciernes, sin embargo, el debate generado y su relevancia en el terreno de la política y la generación de políticas públicas hacen
pensar que, en los años venideros, seguirá siendo tema de interés y pudiera
adquirir la predominancia que hoy en día no tiene.
En los organismos internacionales, los cuestionamientos de Sen también han hecho eco. En estos organismos, la discusión se ha dado a través de
las definiciones de desarrollo sostenible y desarrollo humano. Al respecto, la
Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha establecido las definiciones
más afines y difundidas de los supuestos que cuestionó Sen y que han llevado
a la ampliación del término. En lo referente al desarrollo sostenible, la ONU
(1987) destaca que:
El desarrollo sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones
futuras para satisfacer sus propias necesidades […] Por lo tanto,
los objetivos del desarrollo económico y social deben definirse en
términos de sostenibilidad en todos los países: desarrollados o en
desarrollo, orientados al mercado o planificados centralmente.

Respecto al desarrollo humano, el PNUD considera que el crecimiento económico no es un fin último, sino un medio para la consecución del
desarrollo humano, pues éste es un objetivo, un proceso y un resultado. El
desarrollo humano es el desarrollo de las personas mediante la creación de
capacidades humanas; a través de la participación activa en los procesos que
determinan las vidas de las propias personas, el desarrollo humano se encaTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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mina a ampliar las oportunidades de las personas (PNUD, 2016). Por ello, el
desarrollo humano:
Va mucho más allá del aumento o la disminución de los ingresos
de un país. […] Comprende la creación de un entorno en el que las
personas puedan desarrollar su máximo potencial y llevar adelante
una vida productiva y creativa de acuerdo con sus necesidades e
intereses. El desarrollo humano y los derechos humanos se reafirman mutuamente y ayudan a garantizar el bienestar y la dignidad
de todas las personas, forjar el respeto propio y el respeto por los
demás (PNUD, s/f).

Estos enfoques destacan la centralidad del ser humano en la concepción
del desarrollo, el crecimiento como medio para el desarrollo, y se añaden
elementos que permiten caracterizar las capacidades y libertades a las que
hacía referencia Sen, como la importancia del ejercicio de los derechos y la
capacidad de agencia del hombre.
Esta concepción de desarrollo humano fue el fundamento analítico para
la Declaración del Milenio y los Objetivos del Desarrollo del Milenio, así
como la base para la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(PNUD, 2016), que están vigentes y resaltan la relevancia de la sostenibilidad
como la concibe la ONU. Los Objetivos del Desarrollo Sostenible “son un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad”
(PNUD, 2020a).
Es importante resaltar la inclusión de la paz como una noción relevante,
con similar importancia a la de prosperidad, como se recoge en el Objetivo
16: Paz, justicia e instituciones sólidas, el cual establece que “sin paz, estabilidad,
derechos humanos y gobernabilidad efectiva basada en el Estado de derecho,
no es posible alcanzar el desarrollo sostenible” (PNUD, 2020b). La paz también
se relaciona con la seguridad ciudadana, un concepto que resalta la centralidad del ser humano y que, de acuerdo con el PNUD (2014), se refiere a:
el proceso de establecer, fortalecer y proteger el orden civil democrático, eliminando las amenazas de violencia en la población
y permitiendo una coexistencia segura y pacífica. Se le considera
un bien público e implica la salvaguarda eficaz de los derechos humanos inherentes a la persona […] La seguridad ciudadana no trata
simplemente de la reducción de los delitos, sino de una estrategia
exhaustiva y multifacética para mejorar la calidad de vida de la poTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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blación, de una acción comunitaria para prevenir la criminalidad,
del acceso a un sistema de justicia eficaz, y de una educación que
esté basada en los valores, el respeto por la ley y la tolerancia.

Este concepto, a su vez, está englobado en la seguridad humana, que no
sustituye a la seguridad del Estado, pero reconoce la interrelación de la paz,
el desarrollo y los derechos humanos, y considera que todas las personas, en
particular las vulnerables, tienen derecho a vivir libres del temor y la miseria
y a disfrutar de igualdad de oportunidades (ONU, 2012).
Este cambio de enfoque, que incluye a la paz como un componente importante para valorar el desarrollo, sumado al incremento de la violencia, ha
sido relevante para que, desde diversas disciplinas, se haya establecido una
relación subyacente —incluso directa y causal— entre crecimiento económico
y criminalidad o violencia, al menos desde dos perspectivas.
Por un lado, los estudios sobre delincuencia y criminalidad señalan que
éstas tienen altos costos socioeconómicos a nivel de las personas y las regiones; en esto coinciden los estudios de los economistas, que destacan las elevadas tasas de criminalidad e inseguridad como obstáculo para el desarrollo
económico, e incluso se les considera un peligro para el potencial crecimiento
económico (González Andrade, 2014), aunque sea muy redituable para los
grupos criminales utilizar los sectores económicos legales para crear vastos
imperios patrimoniales, a través de varios tipos de mercados ilícitos (Buscaglia, 2012).
Por otro lado, desde la sociología se ha detectado que, si bien los fenómenos económicos pueden influir en la emergencia de criminalidad, la forma
en que esto se lleva a cabo no es fácil de especificar con claridad. Por ello,
Ramírez de Garay (2014) propone que los modelos para analizar esta relación
incluyan interacciones, mediaciones y moderaciones entre las variables, con
la finalidad de valorar cómo funciona la dimensión económica del crimen.
Sin embargo, ambas vertientes establecen una relación directa y causal
que, si bien ayuda a comprender la relación entre criminalidad y desarrollo,
aún no desemboca en la inclusión de indicadores que den cuenta de la paz
imperante en un espacio dado, cuando se valora tal desarrollo.
La inclusión de la paz en el concepto de desarrollo y la discusión sobre la
criminalidad y el crecimiento económico son temas fundamentales en el caso
mexicano porque, a la par que se discuten estas perspectivas teóricas, el país
experimenta una etapa neoliberal que está vigente desde los años ochenta
del siglo pasado y que se caracteriza por una apertura comercial producto del
modelo de economía abierta impuesto por la dinámica global. Esta etapa ha
suscitado desequilibrios internos que se reflejan en una mayor concentración
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de la riqueza, en el incremento en los niveles de pobreza y desigualdad, y
en nuevas problemáticas multidimensionales —individuales y sociales— que
rebasan lo económico, como el crimen organizado, el narcotráfico, la exclusión y la violencia estructural generalizada (Torres y Rojas, 2015), y que, cabe
señalar, están presentes en la región de estudio.
Con lo expuesto se aprecia que la concepción del desarrollo que dio pie
a modelos desarrollistas ha cambiado, y organismos internacionales como la
ONU han buscado ampliar el concepto, considerando el Informe del Desarrollo
Humano de 1990 —y su respectivo índice—, así como los estudios de Amartya
Sen. Con ello se abre paso a una visión de desarrollo en la que el crecimiento
económico no es el fin último, ni se piensa únicamente en el bienestar de
las sociedades presentes, sino también en las generaciones venideras. En esta
nueva concepción, la vida digna adquiere importancia y, por ello, se deben
considerar el ingreso económico, la prosperidad y la paz.
PROSPERIDAD Y NARCOVIOLENCIA EN LA REGIÓN SORGUERA
DEL NORESTE DE MÉXICO
Es bien sabido que los países tienen diferencias al interior de sus regiones, y
en el caso de México, el norte es considerado como la región más próspera
del país, particularmente los estados norteños que comparten frontera con
Estados Unidos: Baja California, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León, Sonora
y Tamaulipas.
Este imaginario próspero tiene su origen en las políticas económicas
implementadas, desde la década de los treinta del siglo pasado, para fomentar
el desarrollo económico de la zona fronteriza del norte de México, que se
caracterizó por la búsqueda de competitividad de las empresas mexicanas a
través de regímenes aduaneros especiales y programas de promoción industrial (Fuentes y Fuentes, 2004).
A decir de Cerutti (2015), el agro en México también tuvo una época de
gran esplendor entre 1940 y 1960; en el norte, la agricultura ha sido fundamental debido a que, en esas décadas, la política de modernización del campo
se caracterizó por la implementación de proyectos de irrigación, la mecanización del campo y una reforma agraria que contribuyó a que ese norte se especializara en producir para el mercado externo (algodón, hortalizas) y para el
consumo nacional (trigo, sorgo, algodón, hortalizas).
Si bien con la firma del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) la región fronteriza fue perdiendo su trato preferencial, también ha
ido redefiniendo una nueva estrategia de desarrollo basada en las ventajas comTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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petitivas locales (Fuentes y Fuentes, 2004), lo que contribuye a mantener un
buen nivel económico que refrenda ese imaginario de prosperidad.
La situación del norte de México aún es bastante buena, como se observa en la Tabla 1, que muestra indicadores fundamentales y tradicionales para
valorar el desarrollo de una región. En conjunto, los seis estados fronterizos
norteños aportan una cuarta parte del PIB nacional; la media nacional del ingreso económico de la población es de $6,545.00 y los seis estados tienen
un ingreso superior a la media nacional (Secretaría del Trabajo y Previsión
Social [STPS], 2020).
TABLA 1
Indicadores de desarrollo en los estados fronterizos
del norte de México
Baja
California
Participación porcentual
al PIB Nacional (2018)

Coahuila

Chihuahua

Nuevo
León

Sonora

Tamaulipas

3.4

3.8

3.4

7.6

3.4

2.9

$8,000 $8,500

$7,500 $8,000

$7,500 $8,000

$9,000 $9,500

$7,500 $8,000

$6,500 $7,000

Proporción de trabajadores
asalariados en la ocupación
(cuarto trimestre de 2019)

78.0

79.6

79.3

78.8

78.2

74.8

Tasa neta de participación
(PEA/PET, cuarto trimestre de
2019)

63.0

60.1

61.8

61.2

64.0

61.6

2.2

4.3

2.6

3.6

3.8

3.2

Porcentaje de población no pobre
y no vulnerable (2015)

29.1

36.3

31.7

43.0

32.4

27.2

Porcentaje de pobreza (2018)

23.3

22.5

26.3

14.5

28.2

35.1

1.6

1.4

2.6

0.5

2.6

3.3

Índice de Desarrollo Humano
(2015)

Muy Alto

Muy Alto

Medio

Muy Alto

Muy Alto

Alto

Grado de rezago social (2015)

Bajo

Muy Bajo

Bajo

Muy Bajo

Bajo

Bajo

Grado de marginación (2015)

Muy Bajo

Muy Bajo

Bajo

Muy Bajo

Bajo

Bajo

28

30

24

32

25

23

0.402

0.414

0.443

0.435

0.439

0.472

Ingreso promedio mensual
de la población ocupada
(cuarto trimestre de 2019)

Tasa de desocupación
(tercer trimestre de 2019)

Porcentaje de pobreza extrema
(2018)

Lugar nacional
de rezago social (2015)
Coeficiente de Gini (2018)

Fuente: Elaboración propia con base en Coneval (s/f, a, b, c y d), Gobierno de México (2020), INEGI (2019),
PNUD México (s/f) y STPS (2020).

Cabe señalar que, en México, la proporción de trabajadores asalariados
en la ocupación es de 68.2%, la tasa neta de participación de la población ecoTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�DESARROLLO, PROSPERIDAD Y NARCOVIOLENCIA EN LA REGIÓN SORGUERA

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nómicamente activa (PEA) es de 60.4%, y la tasa de desocupación es de 3.4%
(STPS, 2020). Por tanto, y de acuerdo a la Tabla 1, todos los estados fronterizos superan la media nacional en la población de trabajadores asalariados de
acuerdo a la ocupación y en la tasa neta de participación —sólo Coahuila está
ligeramente debajo de esa media—. Si bien Coahuila, Nuevo León y Sonora
están debajo de la media en la tasa de desocupación, ninguno de los estados
fronterizos rebasa la media en más de un punto porcentual, lo que es un buen
indicador.
Estos indicadores positivos se reiteran en el Índice de Desarrollo Humano —que sólo es medio para Chihuahua—, en datos como el porcentaje de
población no pobre y no vulnerable —al menos una cuarta parte de la población de cada estado fronterizo está en esa situación—, y la pobreza extrema no
supera el 3.3% de la población en cada entidad.
Asimismo, los grados de rezago social y marginación en los estados del
norte se consideran bajos o muy bajos; por ello, el coeficiente de Gini tiende
a cero, lo que significa que hay mayores condiciones de igualdad. Esto es, los
datos mostrados en la Tabla 1 son consistentes entre sí y, en conjunto, engloban indicadores que dan cuenta de la prosperidad regional.
Específicamente en el ámbito económico de Tamaulipas, en 2016 se reportaban como principales actividades productivas el comercio, la minería
petrolera, transportes, correos y almacenamiento, la construcción y los servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles; asimismo,
los principales sectores estratégicos son productos químicos y petroquímicos,
automotriz, electrodomésticos, maquinaria y equipo, servicios de investigación, turísticos, agroindustriales, equipo médico, tecnologías de la información, energías renovables, de logística, equipo y aeroespacial (Secretaría de
Economía, s/f).
En la frontera norte de Tamaulipas, en particular, hay una importante actividad de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de
Exportación (Immex), concentrada en la zona urbana de los municipios de
Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo; particularmente Reynosa y Matamoros, en 2016, consumieron más del 66% de los insumos reportados para Tamaulipas y concentraron el 76% de la derrama económica de esa industria
(Secretaría de Desarrollo Económico del Gobierno de Tamaulipas, 2020).
Además de la relevancia de las actividades manufactureras concentradas
en las principales ciudades de la franja fronteriza, Tamaulipas también ha
destacado en el ámbito agropecuario a nivel nacional y sobresale el norte del
estado (Lera Mejía, 2015). La agricultura, en particular, fue muy beneficiada
por los proyectos de irrigación, la mecanización del campo y la reforma agraria que se mencionó en párrafos anteriores; todo esto sumado a que el patrón
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ARTEMISA LÓPEZ LEÓN

de poblamiento de Tamaulipas concentra su población en grandes ciudades,
lo que coadyuva a que la agricultura se practique en el vasto territorio rural
del estado (ver Figura 1). De acuerdo a los datos 2018-2019, la agricultura
tamaulipeca ocupó el primer lugar en producción de sorgo grano, cebolla
amarilla, canola, okra, sábila, limón italiano y maíz palomero (Secretaría de
Desarrollo Rural del Gobierno de Tamaulipas, 2021).
FIGURA 1
Patrón de poblamiento en Tamaulipas

Fuente: USEG-Colef (2020).
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�DESARROLLO, PROSPERIDAD Y NARCOVIOLENCIA EN LA REGIÓN SORGUERA

15

Cabe señalar que sorgo, canola, okra y maíz palomero se cultivan en el
noreste del estado, que también concentra el 80% de la producción de sorgo
grano de Tamaulipas, específicamente los municipios de Matamoros, Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso, San Fernando y Méndez, que conforman
la que he denominado Región sorguera del noreste de México, por la relevancia
del cultivo —en la región, el estado y el país— y los rasgos agroproductivos
compartidos.
Esta región sorguera es muy relevante para Tamaulipas no sólo por
sembrar cuatro de los siete productos donde el estado mantiene liderazgo
nacional, también porque concentra el 46.59% del valor de la producción
agrícola estatal y ahí se siembran 19 de los 54 cultivos registrados para Tamaulipas (SIAP, s/f). Esto es, se trata de una vasta región dedicada a la agricultura y en la que el sorgo grano tiene gran relevancia, por el liderazgo que ha
mantenido, a pesar de ser un sistema-producto regido por mercados internacionales, particularmente por la oferta y la demanda en los Estados Unidos.
En la región sorguera del noreste de México hay casi un millón novecientas mil hectáreas dedicadas a actividades agropecuarias y la mitad de ellas
se destinan al uso agrícola (INEGI, s/f a); en 2018 se sembraron en la región
poco más de un millón doscientas mil hectáreas, que representan el 60% de
la superficie sembrada en Tamaulipas, y la mitad de esas hectáreas (en riego
y temporal) se destinaron al cultivo del sorgo grano (SIAP, s/f). Asimismo,
hay que destacar que la superficie agropecuaria de la región sorguera está
concentrada principalmente en pequeños y medianos productores que, en
promedio, poseen 28.75 hectáreas —sólo 10% son grandes productores—, y
en términos de tenencia de la tierra, 74.36% de la superficie es propiedad
privada, 23.53% es ejidal, menos del 1% se cataloga como colonia agrícola y
1.41% se considera propiedad pública (INEGI, s/f a).
Respecto al ingreso de los productores de sorgo,
Al considerar la superficie cosechada por cada productor en riego
en la tecnología (GMF) [gravedad mejorada fertilizada], en temporal
(TMF) [temporal mejorado fertilizado] y (TMS) [temporal mejorado
sin fertilizantes], se tiene que éstos obtuvieron una ganancia total
de $527,072.00, $138,036.00 y $115,783.00, respectivamente, que
origina durante el año un ingreso por día de $1,444.00, 378.00 y
317.00 pesos, que es superior al salario mínimo rural vigente (Alejandro Allende et al., 2020, p. 146).

Con relación a los rasgos agroproductivos de la región, los principales
son: desapego a la tierra e individualismo en la forma de producción; procesos
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ARTEMISA LÓPEZ LEÓN

y tecnología productivos similares (mecanización del campo y requerimiento
de poca mano de obra); arrendamiento de parcelas, en varios municipios a la
vez; utilización del esquema de contrato para arrendamiento de predios; un
manejo del sistema-producto que se apoya en diversas organizaciones que
coadyuvan al liderazgo nacional de la región. Todo ello permite considerar a
esos municipios como una región agroproductiva (López León, 2019).
Con relación a los indicadores de desarrollo en la región sorguera, en
la Tabla 2 se aprecia que es una región con un Índice de Desarrollo Humano
alto, grados de marginación y rezago social bajos o muy bajos, y se confirma
con el coeficiente de Gini que tiende a cero. La disparidad regional se centra
en los municipios de Méndez y San Fernando, que tienen los mayores indicadores relacionados con la pobreza pero también son los municipios menos poblados, esto es, la población de San Fernando y Méndez, en conjunto,
representa el 4.24% de la población total regional (INEGI, s/f b). Hasta cierto
punto, la diferencia de Méndez y San Fernando es de esperarse porque son
municipios territorialmente grandes, sin industria manufacturera o maquiladora, tienen una mayor composición rural y más del 90% de sus cultivos son
de temporal (INEGI, s/f a).
TABLA 2
Indicadores de desarrollo en los municipios de la región sorguera
del noreste de México
Matamoros

Méndez

Reynosa

Río Bravo

San
Fernando

Valle
Hermoso

Porcentaje de población
con ingreso inferior a la línea
de bienestar mínimo (2015)

15.5

20.9

12.1

16.7

29.1

14.7

Porcentaje de población no pobre
y no vulnerable (2015)

26.5

3.0

31.2

19.4

5.8

17.7

Porcentaje de pobreza (2015)

39.7

55.2

34.8

45.2

66.5

47.9

4.2

8.2

3.0

5.4

12.8

3.6

Índice de Desarrollo Humano
(2015)

Alto

Medio

Alto

Alto

Medio

Alto

Grado de marginación (2015)

Muy Bajo

Medio

Muy Bajo

Muy Bajo

Bajo

Bajo

Grado de rezago social (2015)

Muy Bajo

Medio

Muy Bajo

Bajo

Medio

Bajo

0.394

0.353

0.375

0.389

0.403

0.381

Porcentaje de pobreza extrema
(2015)

Coeficiente de Gini (2015)

Fuente: Elaboración propia con base en Coneval (s/f a, c y e), Conapo (s/f) y PNUD México (2020).

Las diferencias entre municipios de la región sorguera del noreste de
México se desdibujan al analizar el cultivo del sorgo pues, históricamente,
no ha habido variaciones significativas en la superficie sembrada y las variaTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�DESARROLLO, PROSPERIDAD Y NARCOVIOLENCIA EN LA REGIÓN SORGUERA

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ciones han sido similares en los municipios de la región (ver Figura 2); asimismo, los indicadores que dan cuenta del desarrollo corroboran que es una
región próspera y con un buen nivel de bienestar para la población, por la relevancia de la industria manufacturera y maquiladora y el liderazgo nacional
en varios cultivos que, en conjunto, benefician a la población urbana y rural.
FIGURA 2
Superficie sembrada en la región sorguera del noreste de México,
2003-2018, por municipio

Fuente: Elaboración propia con base en SIAP (s/f).

Estas cifras, que denotan productividad y prosperidad, son fundamentales para reflexionar sobre el desarrollo. Sin embargo, en la región sorguera
esas cifras se dan a la par de otras que indican una prolongada situación de
violencia. Si bien el narcotráfico existe históricamente en la región, la violencia ligada a éste se incrementó en Tamaulipas a partir de 2010, con la ruptura
entre el Cártel del Golfo y los Zetas, su brazo armado; ambos grupos con su
centro de operaciones en Matamoros. Esta ruptura provocó la huida masiva
de habitantes de la llamada Frontera chica —colindante a la zona sorguera—, el
asesinato de decenas de migrantes y narco-fosas, en un contexto de corrupción
de funcionarios gubernamentales, extorsión a comerciantes y el surgimiento de
un nuevo mercado de estupefacientes en el país (Correa Cabrera, 2013).
Esta situación se refleja en los datos estadísticos de los principales delitos relacionados a la narcoviolencia como se experimenta en Tamaulipas:
homicidio doloso, secuestro y extorsión. La Figura 3 muestra los datos registrados para la región sorguera en esos tres delitos, respecto al resto del estado
y ahí se aprecia que, en 2012, se contabilizó el mayor número de casos de
homicidio doloso; en 2013 de secuestro; y en 2014 de extorsión. Asimismo,
de 2011 a 2019, al menos una cuarta parte de esos delitos se registraron en la
región sorguera y de 2017 a 2019 en esta región se registró prácticamente la
mitad de la incidencia delictiva para homicidio doloso, secuestro y extorsión,
de Tamaulipas.
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FIGURA 3
Principales delitos asociados a la narcoviolencia en la región sorguera
del noreste de México, 2011-2019

Fuente: Elaboración propia con base en datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (s/f a y b).
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DESARROLLO, PROSPERIDAD Y NARCOVIOLENCIA EN LA REGIÓN SORGUERA

En términos específicos de la región sorguera del noreste de México, la
Tabla 3 muestra la desagregación, por municipio, de los principales delitos
asociados a la narcoviolencia en la región sorguera; en esa Tabla se aprecia
que el homicidio doloso ha sido el principal delito en la región de 2011 a
2019 y que los municipios de Reynosa y Matamoros tienen mayor incidencia
delictiva. Si bien es de esperarse que haya mayor incidencia delictiva en los
municipios más poblados, es importante señalar que también se experimentan las consecuencias de la narcoviolencia en las zonas rurales.
TABLA 3
Principales delitos asociados a la narcoviolencia en la región sorguera
del noreste de México, por municipio, 2011-2019
Matamoros
Homicidio doloso

Secuestro

Extorsión

Total

Méndez

Reynosa

Río Bravo

San
Fernando

Valle
Hermoso

Total

673

3

1096

165

225

170

2332

21.10%

0.10%

34.30%

5.20%

7.00%

5.30%

73.00%

111

0

243

14

55

23

446

3.50%

0.00%

7.60%

0.40%

1.70%

0.70%

14.00%

181

0

169

27

30

11

418

5.70%

0.00%

5.30%

0.80%

0.90%

0.30%

13.10%

965

3

1508

206

310

204

3196

30.20%

0.10%

47.20%

6.40%

9.70%

6.40%

100.00%

Fuente: Elaboración propia con base en datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (s/f a y b)

En las zonas rurales, el desplazamiento forzado y la muerte han sido las
afectaciones más evidentes porque estas zonas han sido tierra fértil para que
los cárteles de la droga desarrollen dos de sus principales actividades: tráfico de droga y de migrantes. Los caminos y brechas han sido utilizados para
el tráfico ilegal y como rutas de tránsito y escape en las persecuciones; los
ranchos y las propiedades de agrícolas se han convertido en refugio para los
integrantes de los cárteles; los ejidos y los poblados rurales han sufrido balaceras y ataques; y las vastas zonas rurales han sido idóneas para que se instalen
narco-campamentos, narco-cocinas y narco-fosas (López León, 2017).
A pesar de ello, la región sorguera ha mantenido su liderazgo agroproductivo nacional y ha contribuido a que Tamaulipas tenga buenos indicadores
de desarrollo y productividad; esto se ha logrado por 1) la red agroproductiva
regional y la falta de dependencia de mercados locales para la comercialización, 2) la forma de cultivar sorgo en la región –mecanización del campo y
poco personal para su cultivo- que facilita la productividad y 3) las históricas
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actividades económicas vinculadas al comercio ilícito contribuyen a que los
productores hayan aprendido a vivir, convivir y no interferir en las actividades delictivas lo que, en conjunto, ha permitido mantener activo el campo en
una zona de conflicto armado, a través de la combinación de las dinámicas
productivas tradicionales con nuevas estrategias no sólo de producción sino
de supervivencia (López León, 2019).
Esto muestra que la relación entre crecimiento económico y prosperidad con delincuencia y criminalidad no necesariamente es causal ni proporcionalmente inversa, sino que puede ser una interacción de coexistencia.
Sin embargo, ello no significa que la población de la región tenga una buena
calidad de vida y mucho menos una vida digna, pues la narcoviolencia contribuye a la ausencia de paz.
A MANERA DE CONCLUSIÓN
El desarrollo, como se concibe hoy día, no puede afirmarse que persiste en las
regiones donde hay narcoviolencia, como la región sorguera del noreste de
México que tiene buenos indicadores de crecimiento económico y bienestar
pero hay ausencia de paz, debido a la lucha por el territorio de los grupos del
crimen organizado y que se refleja en la incidencia delictiva relacionada con la
narcoviolencia y en las afectaciones cotidianas que padece la población, como
el desplazamiento forzado y la ocupación de su territorio.
La región sorguera del noreste de México demuestra que la relación
entre crecimiento económico y criminalidad no siempre es causal ni directa y tampoco debería ser el principal eje para analizar la interrelación
entre esos conceptos que han sido objeto de interés de diversas disciplinas
de estudio.
Esto es, en la región sorguera coexiste el crecimiento económico con
indicadores favorables de bienestar y con la criminalidad. Esta aparente paradoja es comprensible si se consideran las estrategias de supervivencia desarrolladas por los pobladores, pues les han permitido mantener productivo
el campo. En esta región, las políticas de desarrollo de la frontera norte y
del agro en México han sido fundamentales para que los agroproductores
mantengan su liderazgo nacional en la producción de sorgo y otros cultivos y
que sean competitivos aún y cuando sus productos se rijan por los mercados
internacionales y prevalezca la narcoviolencia.
Lo anterior lleva a considerar la relevancia de incluir nuevos indicadores en la medición del desarrollo para que estos reflejen no sólo el crecimiento económico o el bienestar que son importantes para dar cuenta de la prosTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�DESARROLLO, PROSPERIDAD Y NARCOVIOLENCIA EN LA REGIÓN SORGUERA

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peridad que se asocia al desarrollo, pero son insuficientes para valorar la paz,
un componente fundamental en las discusiones actuales sobre el desarrollo.
En la región sorguera, la ausencia de paz se asocia con la narcoviolencia
pero, en otras regiones, puede relacionarse con otras problemáticas que también pueden poner en entredicho la paz y, por ende, el desarrollo. Por ello es
importante que las mediciones consideren indicadores relacionados con el
ejercicio de los derechos humanos y la incidencia delictiva, por ejemplo.
Los análisis regionales, locales y los estudios de caso que consideran las
metodologías cualitativas, las actividades económicas, la situación de violencia imperante y la violación a los derechos humanos pueden dar luces importantes para guiar la búsqueda de esos indicadores que pongan la medición del
desarrollo a la altura de la concepción que prevalece en la actualidad. Esto
es, se vuelve relevante discutir el desarrollo y su medición considerando los
resultados de variados estudios, espacios, niveles y técnicas de análisis, para
repensar, modificar o incorporar indicadores en la medición del desarrollo.
Hasta hace tres décadas, el crecimiento económico era el elemento nodal para hablar sobre desarrollo pero eso cambió con el Informe de Desarrollo Humano del PNUD y las contribuciones de Amartya Sen que después se
enriquecieron con las discusiones sobre el desarrollo sostenible y la seguridad
humana; ello se reflejó con la inclusión de la paz en la Agenda 2030 y los
Objetivos del Desarrollo Sostenible. A la par de esto, han empezado a tomar
fuerza concepciones como el Buen vivir, que cuestionan la visión dominante
en el desarrollo.
El desafío actual es que esas concepciones se reflejen en los indicadores que se
utilizan para medir el desarrollo; al hacerlo, estaremos en la vía no sólo de entender
lo que ocurre en regiones prósperas pero conflictivas sino de que los indicadores
reflejen el desarrollo más allá del crecimiento económico y el bienestar, pues una
región próspera que no goza de la paz, no puede considerarse desarrollada.
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JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

Características de la Pobreza Multidimensional
de los Migrantes Internos en México
en Comparación con los No Migrantes, 2010-2018
Characteristics of Multidimensional Poverty
of the Internal Migrants in Mexico
Compared to Non-Migrants, 2010-2018
JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ * | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS **

RESUMEN
El artículo compara las condiciones de vida de la población que cambió
de estado de residencia en los años más recientes con las de aquellos que
no migraron. La información procede de los microdatos de la Encuesta
Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010-2018. Con esos datos
se efectúan contrastes de proporciones y se estiman modelos logit para
las probabilidades de padecer pobreza multidimensional, insuficiencia
de ingreso o alguna de las seis carencias sociales que integran esta medida. Los resultados indican que los inmigrantes son menos propensos a
disponer de ingresos insuficientes o a clasificar como pobres. Sin embargo, tienen mayor probabilidad de padecer carencias de calidad y espacios
en la vivienda, acceso a servicios de salud y seguridad social.
Palabras clave: Migración interestatal | Condiciones de vida |
Carencias sociales | Pobreza de ingreso | Estimación logit.
ABSTRACT
The paper compares the living conditions of the population that changed their state of residence in the most recent years with those who did
not migrate. The information comes from the microdata of the Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010-2018. Based on
these data, we calculate tests of proportions and estimate logit models
for the probabilities of suffering from multidimensional poverty, insufficient income or any of the six social deprivations of the main measu-

* Estudiante de la Universidad de Guadalajara, Doctorado en Políticas Públicas y Desarrollo. Correo
electrónico: jespinosamea2016@colef.mx
** Investigador titular de El Colegio de la Frontera Norte, sede Tijuana, Departamento de Estudios
Económicos. Correo electrónico: opelaez@colef.mx
Recibido: 30 de enero de 2021 | Aceptado: 20 de septiembre de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 26-54

�CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

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re. The results show that immigrants are less likely to have insufficient
income or to classify as poor. However, they are more likely to suffer
deficiencies in quality and spaces in the house, access to health services,
and social security.
Keywords: Interstate migration | Living conditions | Social deprivation |
Income poverty | Logit estimation.

INTRODUCCIÓN
Los niveles de pobreza varían en el tiempo y en el espacio. La distribución
geográfica de los factores de producción, las oportunidades de empleo, las
dinámicas de crecimiento, o los elementos que favorecen el bienestar de las
poblaciones, son desiguales al interior de México y entre países. Estas asimetrías económicas y sociales condicionan el fenómeno de la migración, tanto
interna como internacional. Por ello, es importante considerar la relación
existente entre estos aspectos.
El estudio de la migración interna y la pobreza tiene varias dimensiones analíticas que se interconectan al valorar las expectativas de mejora de
la calidad de vida de las personas. Tradicionalmente, los flujos migratorios
se han vinculado con las condiciones de pobreza, encontrando en estas su
origen o una limitante (PNUD, 2007). Asimismo, los migrantes han sido percibidos como potenciales focos de pobreza (Singer, 1986; Mungaray et al.,
2014), pero también como una solución a este problema a través del envío
de remesas (Lozano, 2003; BID, 2006). Los resultados y conclusiones varían
según las áreas y grupos analizados.
El objetivo del presente artículo es comparar las condiciones de vida
en México de los migrantes frente a la población que no ha cambiado de
residencia en los años recientes. Para ello se recurre a las medidas de pobreza
multidimensional, que aportan información sobre diferencias de ingreso, así
como de disfrute de derechos sociales. Siguiendo a Partida (2015), se considera migrante a la persona que, al momento de ser encuestada, responde
que 5 años antes residía habitualmente en otro estado o país. Esta definición
implica asumir ciertas limitaciones. No obstante, a pesar de la heterogeneidad
del grupo caracterizado por esta cuestión, los resultados que se obtienen son
consistentes y aportan información que hasta el momento era desconocida
para el conjunto del país.
La hipótesis de investigación es que las personas que han cambiado recientemente de estado de residencia soportan carencias diferentes a las del
resto de la población y tienen una propensión significativamente distinta a
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padecer pobreza. Para comprender mejor estos aspectos, en primer lugar se
realiza una breve revisión de la literatura referente a pobreza y migración.
Posteriormente, se describe la base de datos y las técnicas de análisis utilizadas. El tercer apartado contiene los resultados. Por último, se presentan las
conclusiones y reflexiones finales.
1. ALGUNOS ASPECTOS SOBRE POBREZA Y MIGRACIÓN
1.1. Pobreza
Si bien existen diferentes definiciones de pobreza, la mayoría pone énfasis
en la incapacidad de las personas u hogares para satisfacer sus necesidades
básicas. Por ejemplo, Spicker (1999) establece once maneras diferentes de
referirse o interpretar la pobreza: “necesidad, estándar de vida, insuficiencia de recursos, carencia de seguridad básica, falta de titularidades, privación
múltiple, exclusión, desigualdad, clase, dependencia y padecimiento inaceptable” (Feres y Mancero, 2001: 9). Spicker (2007) matiza que “clase” se refiere
a “clase social” y añade la “posición económica” para alcanzar un total de “doce
grupos de significado”.
Para la Cepal (2000), la “pobreza expresa situaciones de carencia de recursos económicos o de condiciones de vida que la sociedad considera básicos
de acuerdo con normas sociales de referencia” (83). Esas normas pueden tener un carácter absoluto o relativo, variando en el tiempo y entre diferentes
espacios nacionales. Por su parte, Rucoba y Niño (2010) recuerdan que “la
pobreza se refiere a un fenómeno multidimensional, que incluye incapacidad para satisfacer algunas necesidades básicas, como alimento y vestido [...]
considera la falta de control sobre los recursos naturales y económicos, falta
de educación y desarrollo de destrezas, salud deficiente, desnutrición, falta de
vivienda, acceso limitado al agua y a los servicios sanitarios, vulnerabilidad
a la violencia y al crimen, falta de libertad política y de expresión” (785-786).
Estas definiciones amplias, ahora habituales, han ido formándose y evolucionando a lo largo del tiempo. Como explica Konkel (2014), un momento
destacable se produjo en la década de 1970, cuando el Banco Mundial, bajo la
presidencia de McNamara, centró su atención en la pobreza. Resultó entonces relevante la pobreza absoluta y la utilización de indicadores que dieran
cuenta de ella. No obstante, en 1976, la Organización Internacional del Trabajo dio sustento al enfoque de pobreza de las necesidades básicas al abogar
por la salud, la nutrición, el vestido, la vivienda, el abastecimiento de agua, el
saneamiento y las disposiciones en sus operaciones.
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En 1990, la publicación del primer informe sobre desarrollo humano
por parte del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) introdujo el índice de desarrollo humano como medida de las necesidades básicas que deben ser cubiertas para el disfrute de un nivel de vida decente (PNUD,
1990). Al tiempo, se dieron a conocer las líneas de pobreza mundial basadas
en el ingreso, con un umbral superior de US$370 por año y otro umbral más
bajo de US$275. A partir de estas líneas, se clasifica como pobres a las personas que disponen de un ingreso inferior a US$370, y como extremadamente
pobres a las que tienen que vivir con menos de US$275. La primera es la línea
internacional de pobreza de un dólar al día (Konkel, 2014). En la actualidad,
estos valores se han revisado, pero su esencia persiste, por ejemplo, en el primer objetivo de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas,
cuya primera meta es erradicar la pobreza extrema, que afecta a “las personas
que viven con menos de 1.25 dólares de los Estados Unidos al día” (Naciones
Unidas, 2018, p. 15).
En México, la Ley General de Desarrollo Social (DOF, 2004) establece que el
organismo encargado de medir la pobreza es el Consejo Nacional de Evaluación
de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que debe tener en cuenta información sobre: ingreso corriente per cápita, rezago educativo, acceso a servicios de
salud, a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, etc. Para cumplir
esta función, el Coneval diseñó la metodología de la pobreza multidimensional,
que combina el enfoque de las líneas de pobreza con el de derechos sociales. De
esta manera, una “persona se encuentra en situación de pobreza multidimensional cuando no tiene garantizado el ejercicio de al menos uno de sus derechos
para el desarrollo social, y sus ingresos son insuficientes para adquirir los bienes
y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades” (Coneval, 2018, p. 33).
Esta medición se realiza “con una periodicidad mínima de cada dos años para
cada entidad federativa y con información desagregada a nivel municipal cada
cinco años” (DOF, 2004, art. 37), utilizando la información generada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
1.2. Migración
Cruz et al. (2015) conciben la migración como el desplazamiento de personas desde un área de origen hasta otro de destino, implicando un cambio
de residencia habitual. Estos desplazamientos pueden ser de carácter interno
(cuando el cambio de residencia tiene lugar al interior de un mismo país) o
externo (si la residencia se sitúa en un país distinto al de origen, denominándose entonces migración internacional).
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La teoría neoclásica de las migraciones explica que estos cambios de residencia se deben a decisiones personales, motivadas por la situación económica, que surgen al comparar las diferentes condiciones laborales y salariales
entre regiones, tomando en cuenta los costos asociados a migrar (Domínguez, 2009). El desempleo, el subempleo, la precariedad en salarios y la falta
de demanda para ciertos oficios, causan que la población se desplace a otras
zonas con mayores oportunidades de empleo y más altas remuneraciones
para mejorar su situación. Este planteamiento se basa en fundamentos microeconómicos, pero se relaciona con la dimensión macroeconómica, sobre
todo a través de la evolución de los mercados laborales (Arango, 2003; García, 2017).
En este marco, Todaro (1969) introduce el concepto de rentas esperadas, según el cual, la decisión de emigrar no sólo depende del diferencial salarial sino también de la probabilidad de encontrar empleo. De esta forma, si el
diferencial salarial es pequeño, pero las probabilidades de encontrar empleo
en el lugar de destino son altas, las personas tienden a emigrar con la expectativa favorable de mejorar su ingreso. De modo similar, también emigran
hacia regiones con altos diferenciales salariales si estos compensan las menores probabilidades de encontrar empleo y los costos del traslado (Mungaray
et al., 2014). La decisión de migrar depende, por tanto, de las condiciones de
origen, de destino, y de los costos de traslado, valorado todo ello en función
de las características específicas de cada persona.
Por su parte, la teoría del mercado dual de trabajo considera que la causa
de las migraciones es la permanente demanda de mano de obra que caracteriza a las regiones desarrolladas, donde el mercado de trabajo se segmenta
en empleos buenos y malos (Piore, 1979). Los empleos buenos (seguros, con
posibilidades de promoción y mejora de salarios; a los que se asocia prestigio y un estatus elevado) son ocupados por trabajadores locales o nacionales.
Mientras que los empleos malos (precarios, sin posibilidades de promoción y
desacoplados de la cualificación del trabajador) corresponden a trabajadores
foráneos o extranjeros, para quienes los salarios bajos del destino son aún
mayores que los de su región de procedencia, lo que les permite enviar remesas y elevar su estatus en origen (Domínguez, 2009).
La nueva economía de las migraciones añade que la decisión de migrar
no recae solamente en el individuo de manera aislada, sino en grupos de individuos, principalmente la familia (Stark y Bloom, 1985). La emigración de
algunos miembros es una decisión colectiva que permite diversificar fuentes
de ingreso y riesgos. De esta manera, el supuesto de la teoría neoclásica sobre
la racionalidad en la maximización de la utilidad individual se transmuta en
maximización de la utilidad familiar.
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Stark y Yitzhaki (1988) matizan que el factor que impulsa a emigrar es la
desigualdad de rentas en origen, y no la pobreza. El posible emigrante compara su renta con la de aquellos que se sitúan por encima suyo en su grupo
social o comunidad de origen. Lo relevante es, por tanto, la “privación relativa”. De alguna manera, el emigrante busca lo que Veblen (1899) denominaba
“efecto demostración”.
Si bien la teoría neoclásica es dominante en el estudio de las migraciones, presenta limitaciones ante las nuevas realidades económicas y sociales
del mundo. Otras variables, además de las diferencias salariales y las oportunidades de empleo, contribuyen a explicar la expulsión del lugar de origen y
la atracción hacia el destino (Lall et al., 2006). La inseguridad, la pérdida de
patrimonio por desastres naturales, la insalubridad y, en definitiva, la búsqueda de un mayor bienestar y mejores condiciones de vida, entendidas en
un sentido amplio, son factores que explican que las personas cambien de
residencia. Como menciona OIM (2015: 5), “el traslado a las ciudades puede
mejorar, en gran medida, el bienestar de las personas además de ser un medio
de escapar de los peligros que entraña una frágil subsistencia rural, y confiere
acceso a una diversidad de oportunidades de empleo y a mejores condiciones
de salud y educación, lo que permite reducir la pobreza tanto de las personas
que se desplazan como de las que permanecen en el lugar de origen.”
1.3. Pobreza y migración interna: aportaciones empíricas
En general, las teorías migratorias toman la pobreza como una de las causas
de los desplazamientos de las personas o como una limitante de estos ya que
es necesario disponer de ciertos recursos para financiar el traslado y adaptación al destino (Pérez, 2021). No obstante, desde el plano empírico, poco se
sabe de las condiciones de vida de las personas que han tenido esta experiencia. Rara vez las características de migración y pobreza se estudian de manera
conjunta, y menos aún para conocer si los que han migrado son más o menos
propensos a padecer pobreza en el lugar de destino en comparación con el
resto de residentes.
Por ejemplo, Ochoa (2011) describe las diferencias entre hogares que
contaban con familiares migrantes y hogares que no tenían migrantes, encontrando que los primeros soportaban menor calidad de vida que los segundos. De manera similar, Paredes et al. (2016) exploran la relación causal
de la migración internacional con las condiciones de vida de los hogares colombianos en 2010. Si bien encuentran discrepancias entre los hogares con
y sin migrantes, no hallan evidencia suficiente para inferir que la migración
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determine las condiciones de vida de los hogares de Colombia. Estudios de
este tipo analizan las condiciones de vida de los migrantes en origen, de sus
familias, y del efecto que tienen las remesas que reciben, pero no dan cuenta
de la situación del migrante en destino.
Un aporte relevante en este sentido es el de Busso (2006), que analiza los impactos de la migración interna en algunos países de Latinoamérica
comparando a migrantes recientes en destino con no migrantes (residentes
establecidos desde hace más años). De este modo, encuentra mayores tasas de
participación laboral y de desempleo entre los migrantes, concluyendo que
la estrategia de cambiar de residencia puede resultar efectiva para reducir la
incidencia de la pobreza en los migrantes, pero no en todos los países de su
estudio. En general, los impactos de la migración varían por regiones.
Aldana y Escobal (2016) estudian los efectos de la migración interna
sobre el desarrollo de las zonas de origen y destino de los migrantes a través
de un modelo de efectos fijos. Con datos de Perú de 2007 a 2014, obtienen
que el impacto de la inmigración es positivo en el capital humano, pero negativo sobre el nivel de consumo de las provincias con mayor desarrollo, lo que
conlleva un efecto perjudicial en el bienestar.
Para el caso de México, la evidencia empírica de este tipo de análisis es
mínima. No obstante, el fenómeno de la migración interna sigue presente
(Morales et al., 2018; Granados y Quezada, 2018). A lo largo de los años, los
flujos han ido incrementándose y variando entre estados, al tiempo que cambiaban los patrones de movilidad desde un esquema rural-urbano hacia otro
más urbano-urbano (Romo et al., 2013). Esto podría tener diferentes impactos en la población y las áreas geográficas de origen y destino.
En cuanto al caso de éxito, o de estrategia, de la migración para hacer
frente a los índices de pobreza, tal como lo plantea Busso (2006), un análisis
preliminar de los datos parece apoyar la idea de que, en México, la migración
interna actual tiene efectos positivos en la contención de la pobreza. La pobreza multidimensional y la insuficiencia de ingresos son menores entre los
migrantes que entre las personas que no cambiaron de estado de residencia. Sin
embargo, las carencias de acceso a seguridad social y a servicios de salud afectan
más a los migrantes. En las próximas páginas se comprueba si estas diferencias
son estadísticamente significativas aportando detalles adicionales al respecto.
2. FUENTES DE DATOS Y TÉCNICAS DE ANÁLISIS
Las condiciones de vida de la población se pueden conocer a través de diversas variables e indicadores. Pero no todos son igual de válidos para comparar
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la situación de los migrantes con la de aquellos que no han cambiado de residencia. Para este fin, es preciso que presenten ciertas características, como
homogeneidad, representatividad y disponibilidad a nivel de individuos.
Además, hay que tener en cuenta que el contraste de condiciones mediante estadísticos descriptivos bivariados aporta información útil, pero
puede ocultar distorsiones causadas por otras variables. Para evitar esta situación, se hace necesario considerar también esos otros elementos. Por ello, se
plantea un marco analítico en el que las condiciones de vida (V) se relacionan
con el hecho de que una persona haya cambiado o no de estado de residencia
(M) así como con otros factores (X) que también influyen en las condiciones
de vida de migrantes y no migrantes. El esquema multivariante V=f(M, X)
permite controlar el efecto de estas otras características, y medir la intensidad
y sentido de la relación objeto de estudio separada de la influencia de otras
características diferenciales.
A partir de lo mencionado, las cifras de pobreza multidimensional publicadas por Coneval (2019) se presentan como un indicador bastante adecuado de las condiciones de vida de las personas. Una importante ventaja de
esta fuente es que, junto con el resultado principal de pobreza, ofrece una
amplia gama de mediciones relacionadas con carencias sociales y disponibilidad de ingreso. Esto permite tener un conocimiento más preciso de los
aspectos específicos que llevan a una persona a clasificar en situación de pobreza multidimensional. Otra característica relevante de estas medidas es que
la unidad de análisis es el individuo, aunque luego se pueden agrupar por
municipios o estados. En cambio, los índices de marginación, rezago social
y desarrollo humano sólo se refieren a unidades territoriales, ya que desde
su inicio operan con variables agregadas (Téllez et al., 2016; Coneval, 2016;
PNUD, 2019). Además, las medidas de pobreza multidimensional se han calculado bienalmente durante la última década con una misma metodología a
partir de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH),
por lo que son comparables desde 2010 a 2018. Las bases de datos de Coneval
(2019) contienen información de más de doscientas mil personas cada año y
permiten asociar su posible situación de pobreza y padecimiento de carencias
con características sociodemográficas de los individuos, como su edad, sexo,
lugar de residencia, etc.
Como explica Coneval (2014), con esos datos se clasifica en situación de pobreza multidimensional a la “población con ingreso inferior al
valor de la línea de bienestar y que padece al menos una carencia social”
(p. 41). La línea de bienestar (LB) “hace posible identificar a la población
que no cuenta con los recursos suficientes para adquirir los bienes y
servicios que precisa para satisfacer sus necesidades (alimentarias y no
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�34

JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

alimentarias)” (p. 39).1 Por su parte, las posibles carencias sociales que
se evalúan son seis: “rezago educativo, acceso a los servicios de salud,
acceso a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios
básicos en la vivienda y acceso a la alimentación” (p. 37). Además, se
clasifica como pobres extremos a las personas que presentan al menos
tres de las seis carencias sociales y disponen de un ingreso inferior a la
Línea de Bienestar Mínimo (LBM), esto es, un ingreso tan bajo que, aun
si lo dedicasen por completo a la adquisición de alimentos, no podrían
conseguir los nutrientes necesarios para tener una vida sana. La población pobre multidimensional que no es pobre extrema clasifica como
pobre moderada.
Estas definiciones permiten generar un conjunto de variables discretas
que agrupan a las personas en distintas categorías que dan cuenta de sus condiciones de vida:
 V1i=1 si la persona es pobre, o V1i=0 cuando no es pobre;
 V2i=2 si es pobre extremo, V2i=1 si es pobre moderado, V2i=0 si no es
pobre;
  V3i=2 si dispone de ingreso inferior a la LBM, V3i=1 si su ingreso se
encuentra entre la LBM y la LB, V3i=0 si su ingreso supera la LB;
 V4i=1 si padece rezago educativo, V4i=0 si no padece rezago educativo;
 y de forma análoga a esta última para las otras cinco carencias sociales.
El valor que toman estas variables se ve influido por diversos factores.
En esta ocasión, la atención se centra en la relación que guardan con el hecho
de que una persona haya migrado (Mi=1) o no (Mi=0) recientemente. La variable para identificar a los migrantes no figura entre las que publica Coneval
(2019). Pero se puede generar considerando el lugar de residencia de cada
persona al momento de realización de la encuesta y el estado o país en que
residía cinco años antes. Esto limita el análisis a los encuestados mayores de
5 años de edad. Aquellos que no cambiaron de estado de residencia se consideran no migrantes (Mi=0), mientras que las personas que reportan lugares
distintos clasifican como migrantes (Mi=1).
En primera instancia, la relación entre migración y condiciones de vida
se puede verificar mediante contrastes de proporciones del tipo H0: p0t = p1t
1 En la actualización de la metodología que realiza Coneval (2018) para el cálculo de la pobreza multidimensional a partir del año 2020, la “línea de bienestar” pasa a denominarse “línea de pobreza por
ingresos”. De manera análoga, la “línea de bienestar mínimo” recibe el nombre de “línea de pobreza
extrema por ingresos”.
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

35

frente a H1: p0t ≠ p1t. Al disponer de muestras suficientemente grandes (n&gt;100),
estos contrastes se resuelven mediante el estadístico:
(1)
donde
; siendo la proporción de pobres observada en la
población que no ha migrado,
la proporción de pobres en la población
migrante, y n0t y n1t los tamaños muestrales de no migrantes y migrantes,
respectivamente (Cuadras et al., 1996). Si el estadístico Πt no se encuentra
comprendido entre los valores críticos –z y z de la normal estándar, se rechaza la hipótesis nula y puede admitirse que el porcentaje de pobres es estadísticamente distinto entre los migrantes recientes y los que no han migrado.
Para un nivel de confianza de 95%, z=1.960; con confianza de 99%, z=2.576;
y para 99.9%, z=3.291.
Además, se propone realizar estimaciones que cuantifiquen este aspecto, no sólo en la pobreza multidimensional, sino también en la insuficiencia
de ingresos y cada una de las seis carencias sociales consideradas por el Coneval. Para aislar el efecto de la migración de otras características de los residentes, se consideran variables adicionales que según estudios previos afectan
a la propensión de padecer pobreza. La edad de las personas es una de estas
características. A partir de la hipótesis del ciclo vital del ahorro (Modigliani y
Ando, 1957; Modigliani, 1986), cabe esperar que la disponibilidad de recursos
aumente con la edad hasta un determinado punto, a partir del cual la relación
se revierte. Esta tendencia se modeliza mediante un polinomio cuadrático,
lX1i+l+1X1i2, en el que la estimación de l debería resultar con signo negativo, indicando que a mayor edad es menos probable padecer pobreza, y la de
l+1 con signo positivo, para reflejar que en las edades más altas la probabilidad de pobreza aumenta. La edad se mide en años cumplidos.
El sexo es otra característica que puede hacer que una persona sea más
o menos propensa a padecer pobreza. Por ejemplo, González de la Rocha
(1986) encuentra que la incidencia de la pobreza es mayor entre las mujeres.
Para considerar este aspecto, se define la variable X2i, que toma el valor 1 si se
trata de una mujer, y 0 si es un hombre.
Un factor especialmente importante es el componente étnico de la población. Panagides (1994) encuentra que la probabilidad de ser pobre aumenta con el porcentaje de indígenas residentes en un municipio. Por su parte,
Peláez (2019) advierte que la probabilidad de padecer pobreza multidimensional aumenta en 30% para un hablante de lengua indígena. La forma habitual de captar este factor es mediante la lengua que declaran hablar los enTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�36

JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

cuestados. Ello tiene sus limitaciones ya que no existe una asociación perfecta
entre población indígena y hablantes de lengua indígena. Sin embargo, es la
variable disponible que mejor aproxima este fenómeno. Se define, por tanto,
X3i=1 si la persona es hablante de lengua indígena, X3i=0 en caso contrario.
La población que padece alguna discapacidad también es más probable
que clasifique en situación de pobreza. Calderón y Peláez (2018) encuentran
que los residentes en zonas de alto rezago social de Baja California tienen mayor probabilidad de sufrir pobreza extrema si presentan alguna discapacidad.
Este aspecto se incorpora al análisis por medio de la variable X4i, que toma el valor 1 si la persona padece alguna discapacidad física o mental, y 0 en otro caso.
El ámbito de residencia rural o urbano suele ser un aspecto a tener en
cuenta. El índice de marginación incluye un indicador de distribución de la
población y señala que “Existe una relación inequívoca entre marginación
y residencia en localidades de tamaño reducido” (Téllez et al., 2016, p. 14).
Asimismo, Cortés (1997) encuentra mayor probabilidad de ser pobre en el
contexto rural que en el urbano. Para considerar esta cuestión, la variable X5i
asigna el valor 1 a los residentes en localidades de menos de 2,500 habitantes,
y el valor 0 a los de localidades urbanas, con más de 2,500 habitantes.
Finalmente, se añaden dos variables que reflejan la situación del entorno en los dos aspectos centrales del análisis: migración y pobreza. X6i es la tasa
migratoria neta de la entidad federativa de residencia. Se calcula a partir de
los flujos migratorios de los estados y se imputa a las personas conforme a la
entidad en que residen al momento de la entrevista. Permite identificar a los
estados atrayentes (+) y expulsores (–) de población, así como la intensidad
relativa de esas fuerzas. Por su parte, la variable X7i representa el porcentaje
de población pobre de cada estado conforme a las estimaciones del Coneval. Al igual que en el caso de la tasa migratoria, el valor estatal se imputa a
las personas residentes en la entidad al momento de la entrevista. Con ello
se consideran las condiciones de vida promedio que prevalecen en el estado
donde habitan.
Para relacionar las características se recurre a modelos logit, debido a
que las variables que miden las condiciones de vida que se quieren explicar
sólo toman algunos valores discretos. La pobreza multidimensional (V1i) y
cada una de las seis carencias (V4i a V9i) son variables dicotómicas que se pueden explicar mediante logits binarios:
(2)
donde pijt es la probabilidad de que un individuo i clasifique en situación de
pobreza (o padezca la carencia j=4, …, 9) en el año t=2010, 2012, 2014, 2016,
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�CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

37

2018. El logit tiene la forma:
(3)
conteniendo todas las variables explicativas especificadas, esto es, la condición de migrante, M, y las otras siete variables de control, X, además del término de perturbación estocástica, uijt. De este modo, para cada año y carencia
se estiman diez parámetros que ayudan a determinar el sentido e intensidad
de la relación que mantiene cada factor con la probabilidad de padecer pobreza o alguna de las carencias, según el caso.
Las variables V2i y V3i son discretas, pero no binarias. De manera que
no es posible explicarlas de esta misma forma. Los tres valores que toman
tienen un orden lógico: desde la ausencia de pobreza (V2i=0), hasta la mayor
intensidad de la pobreza (V2i=2) o de la pobreza de ingresos (V3i=2). El modelo que mejor se adapta a estos casos es el logit ordinal, en el que se definen
dos umbrales, μ1 y μ2, a partir de los cuales la situación de cada individuo se
asocia a los posibles valores discretos de Vi. La probabilidad de cada situación
se obtiene a partir de la función de distribución evaluada en cada umbral:

(4)

donde

(5)

Una vez consideradas todas las variables necesarias para los análisis y
prescindiendo de los casos con información incompleta, los tamaños de las
muestras utilizadas en los distintos cálculos son: 214,535 observaciones en
2010, 194,072 en 2012, 197,464 en 2014, 235,379 en 2016, y 247,182 en 2018.
Todo lo expuesto implica estimar nueve ecuaciones para cada año, tantas
como variables de condiciones de vida, V. Dado el marco homogéneo que
se ha descrito, los resultados de estas estimaciones son directamente comparables entre indicadores y a lo largo del tiempo. Ello permite extraer conclusiones sobre la incidencia diferencial que tienen los factores presentados
(especialmente, la condición migratoria) en la determinación de la pobreza y
las carencias sociales. Asimismo, permite analizar si estos aspectos se mantienen constantes, muestran alguna evolución, o son poco robustos durante el
periodo 2010-2018.
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�38

JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

3. RESULTADOS
Los porcentajes de población en situación de pobreza multidimensional son
sistemáticamente más altos entre la población que no ha cambiado de residencia en los años recientes (Cuadro 1). La brecha más amplia se observa
en el año 2018, cuando 31.76% de los migrantes son pobres en comparación con 39.54% en el resto de la población. La menor distancia es la del año
2012, cuando sólo 4.35 puntos porcentuales separan ambas proporciones. En
cualquiera de los casos, las diferencias son estadísticamente significativas con
plena confianza.
CUADRO 1
Porcentaje de pobres en la población migrante y no migrante,
2010-2018
2010

2012

2014

2016

2018

No migrantes

45.96%

46.34%

45.40%

40.59%

39.54%

Migrantes

40.98%

41.99%

37.74%

34.37%

31.76%

Estadístico ∏

9.21***

7.83***

13.75***

12.35***

15.86***

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *** indica que el estadístico es significativo con confianza de 99.9%.

La estimación de modelos de regresión multivariantes permite considerar el efecto de otras características en esta relación. Como se observa en
el Cuadro 2, todas las variables incluidas en el modelo contribuyen a explicar la condición de pobreza multidimensional. La única que algunos años no
resulta significativa es la tasa migratoria neta por estados. Sin embargo, la
variable que identifica a las personas que en los últimos cinco años cambiaron
de estado de residencia, siempre es significativa con confianza de 99.9%. Además, presenta signo negativo y valores relativamente estables en el tiempo,
comprendidos entre –0.1026, el año 2012, y –0.2269, en 2018. Esto significa
que la probabilidad de ser pobre multidimensional es menor entre las personas que han migrado recientemente en comparación con aquellos que llevan
residiendo más de cinco años en el mismo estado. Concretamente, según los
efectos marginales en los valores promedio, la probabilidad de clasificar en
situación de pobreza multidimensional es entre 2.54% (2012) y 5.22% (2018)
menor en la población inmigrante. Las otras variables discretas del modelo indican que la probabilidad de padecer pobreza es mayor cuando se trata
de una mujer, que habla lengua indígena, sufre alguna discapacidad y reside
en una localidad de menos de 2,500 habitantes. Destaca el hecho de que la
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

39

condición de inmigrante tenga bastante más incidencia en la probabilidad de
pobreza que el sexo. Por su parte, la edad se comporta en el sentido esperado.
La probabilidad de padecer pobreza se va reduciendo hasta los 55-58 años
de edad, para luego incrementarse.2 Además, la probabilidad de ser pobre,
a igualdad del resto de condiciones, es mayor en los estados con más altos
porcentajes de población en pobreza, lo que revela una influencia perjudicial
del entorno.
CUADRO 2
Estimaciones logit para la probabilidad de clasificar como pobre
multidimensional, 2010-2018
Variables

2010

2012

2014

2016

2018

constante

-1.3115***

-1.4081***

-1.4421***

-1.6202***

-1.6891***

M: migrante

-0.1277***

-0.1026***

-0.2094***

-0.1339***

-0.2269***

X1: edad

-0.0302***

-0.0315***

-0.0298***

-0.0287***

-0.0287***

X12: edad2

0.0003***

0.0003***

0.0003***

0.0002***

0.0003***

X2: mujer

0.0373***

0.0579***

0.0396***

0.0636***

0.0532***

X3: indígena

1.0569***

0.9453***

1.0721***

0.9741***

0.9524***

X4: discapacidad

0.4458***

0.3890***

0.4635***

0.4384***

0.4071***

X5: rural

0.5509***

0.4714***

0.3475***

0.1987***

0.1987***

X6: tasa migratoria

0.0933

0.3557***

0.0219

-0.1985*

0.2107***

X7: % pobreza

0.0317***

0.0355***

0.0359***

0.0400***

0.0416***

Estadístico razón de verosimilitud:

22,391***

19,781***

20,674***

27,446***

29,485***

R2 de McFadden:

0.0757

0.0738

0.0761

0.0865

0.0891

Casos correctamente predichos:

63.4%

63.1%

63.5%

66.2%

66.9%

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *, **, ***, indican estimaciones significativas con confianzas de 95, 99 y 99.9%, respectivamente.

En conjunto, el modelo contiene información que ayuda a explicar por
qué unas personas son más propensas a padecer pobreza. Esto se puede comprobar con el estadístico de razón de verosimilitud, que siempre resulta sig2 La edad que hace mínima la probabilidad de pobreza se calcula como –β2/2β3, que proviene de dp/dX1=0
en la ecuación 2.
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

nificativo para cualquier nivel de confianza. El estadístico de McFadden no
alcanza valores altos, pero el modelo llega a predecir correctamente entre
63.1% y 66.9% de las observaciones considerando exclusivamente características sociodemográficas de la población.
Los resultados que se obtienen al considerar el grupo de pobres desagregado en pobres moderados y extremos, y ajustar un modelo logit ordinal
(Cuadro A1, del Anexo), apenas cambian respecto a los ya presentados para el
logit binario. Las variables significativas son las mismas y el sentido e intensidad de su relación también se mantienen. Los coeficientes muestran valores
bastante estables en el tiempo. En conjunto, el modelo predice correctamente
entre 56.6% y 62.8% de los casos registrados. La ventaja de esta especificación
ordinal es que facilita la comparación de resultados con el logit para la pobreza
de ingresos, que también es ordinal con tres categorías mutuamente excluyentes: ingreso inferior a la LBM, entre la LBM y la LB, o superior a la LB.
Las estimaciones para la pobreza de ingresos (Cuadro 3) presentan estadísticos de razón de verosimilitud entre 17 y 27% menores que los del modelo
ordinal para las categorías de la pobreza multidimensional (Cuadro A1). Esto
tiene reflejo en los porcentajes de casos correctamente predichos, también
menores en el modelo de ingreso. No obstante, los estadísticos de razón de
verosimilitud siempre son significativos y la efectividad de las predicciones
nunca es inferior a 50%. El modelo en conjunto aporta información relevante para explicar por qué algunas personas tienen ingresos inferiores a la
LBM o a la LB. Los umbrales son significativos en todos los casos, de manera
que se distinguen los tres grupos de ingreso. Además, todas las variables son
significativas excepto la tasa migratoria de los estados en 2010, 2012 y 2014,
y el indicador de ruralidad en 2016 y 2018. La incidencia de estos factores se
produce en el sentido esperado, no habiendo cambios respecto al modelo de
pobreza. La probabilidad de disponer de un ingreso inferior a la LBM es menor
entre los inmigrantes. Destaca el hecho de que el efecto diferencial de esta variable es mayor en la pobreza de ingreso que en la pobreza multidimensional.
Ser migrante reduce las probabilidades de tener ingreso inferior a la LBM y de
clasificar como pobre extremo, pero reduce más la primera que la segunda.3

3 Las otras variables que incrementan su incidencia en el ingreso son: el sexo y la edad. Por el contrario, las variables con menor incidencia en el ingreso que en la pobreza multidimensional son: la
condición indígena, el padecimiento de alguna discapacidad, la residencia rural y, muy ligeramente,
el porcentaje de pobres en la entidad. La edad que hace mínima la probabilidad de tener un ingreso
inferior a la
se sitúa entre 51.5 y 54.8 años, por debajo de la edad que minimiza la probabilidad de
ser pobre extremo: 56.8-61.8 años.
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�41

CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

CUADRO 3
Estimaciones del modelo logit ordinal para las probabilidades
de clasificar en pobreza de ingreso, 2010-2018
Variables

2010

2012

2014

2016

2018

umbral μ1

0.8980***

0.9064***

0.8996***

1.0588***

1.1639***

umbral μ2

2.5380***

2.4190***

2.4939***

2.7884***

2.8593***

M: migrante

-0.1696***

-0.1568***

-0.2489***

-0.2057***

-0.2842***

X1: edad

-0.0351***

-0.0358***

-0.0360***

-0.0352***

-0.0367***

X12: edad2

0.0003***

0.0003***

0.0003***

0.0003***

0.0004***

X2: mujer

0.0637***

0.0813***

0.0703***

0.0874***

0.0884***

X3: indígena

1.0182***

0.8894***

1.0610***

0.9727***

0.9950***

X4: discapacidad

0.3833***

0.3357***

0.3890***

0.3777***

0.3465***

X5: rural

0.4304***

0.3276***

0.1597***

-0.0113

0.0005

X6: tasa migratoria

0.1462

-0.0120

0.0441

-0.8749***

-0.1534***

X7: % pobreza

0.0306***

0.0325***

0.0332***

0.0377***

0.0398***

Estadístico razón de verosimilitud:
Casos correctamente predichos:

43,593***

35,963***

38,472***

52,268***

55,742***

51.4%

50.4%

51.0%

55.6%

56.8%

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *, **, ***, indican estimaciones significativas con confianzas de 95, 99 y 99.9%, respectivamente.

Si bien los inmigrantes son menos propensos a sufrir pobreza de ingreso, no ocurre lo mismo con las carencias sociales. Sólo algunas de ellas
mantienen esta relación. En el rezago educativo, por ejemplo, hasta las fechas más recientes no hay evidencia de diferencias significativas entre los
inmigrantes y los residentes establecidos desde hace más tiempo (Cuadro 4).
Además, estas diferencias indican que es más probable encontrar a una persona con rezago educativo en el grupo inmigrante, que es lo contrario a lo
que ocurre con la pobreza y el ingreso. Otras variables que cambian su comportamiento para esta carencia en específico son: la edad (que no presenta
un mínimo, sino que mantiene una relación siempre creciente con el rezago
educativo) y el sexo (que en 2018 indica que esta carencia es menos probable
entre las mujeres, a igualdad del resto de factores). La condición indígena, la
discapacidad, residir en una localidad rural, en un estado atrayente de población y con alto porcentaje de pobreza, son características que incrementan
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�42

JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

la probabilidad de padecer rezago educativo. El conjunto de estas variables
aporta información relevante que permite predecir correctamente entre
82.9% y 84.2% de los casos. En consonancia con estas cifras, los estadísticos de
razón de verosimilitud y de McFadden se sitúan entre los más altos de todos
los modelos estimados, siendo sólo superados por los logit de la carencia de
servicios básicos en la vivienda.
CUADRO 4
Estimaciones logit para la probabilidad de padecer rezago educativo,
2010-2018
Variables

2010

2016

2018

constante

-4.3515***

-4.3870***

-4.3212***

-4.1283***

-4.1105***

M: migrante

0.0460

0.0333

0.0389

0.2396***

0.2556***

X1: edad

0.0384***

0.0376***

0.0367***

0.0363***

0.0328***

X12: edad2

0.0001***

0.0001***

0.0001***

0.0001***

0.0001***

X2: mujer

0.0875***

0.0308*

0.0595***

-0.0198

-0.0347**

X3: indígena

1.0332***

0.9856***

0.9769***

1.0058***

0.9813***

X4: discapacidad

0.8863***

0.8147***

0.7640***

0.8473***

0.7461***

X5: rural

0.9769***

0.9242***

0.9442***

0.9147***

0.9249***

X6: tasa migratoria

1.8125***

2.0299***

0.5035***

0.4079***

0.2573***

X7: % pobreza

0.0182***

0.0181***

0.0159***

0.0126***

0.0126***

Estadístico razón de verosimilitud:

2012

2014

44,421***

41,122***

38,792***

45,413***

46,365***

R2 de McFadden:

0.2006

0.2086

0.2019

0.1969

0.1942

Casos correctamente predichos:

82.9%

83.5%

84.3%

83.9%

84.1%

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *, **, ***, indican estimaciones significativas con confianzas de 95, 99 y 99.9%, respectivamente.

La carencia de acceso a servicios de salud también es más frecuente entre los inmigrantes (Cuadro A2). Precisamente, la característica migratoria es la de mayor impacto en la probabilidad de sufrir esta carencia,
superando al sexo, pero también a la condición indígena, al padecimiento
de discapacidad y a la ruralidad. Un inmigrante tiene entre 7.2 y 9.8% más
probabilidades de carecer de acceso a servicios de salud que un residente
que comparta el resto de características. El hecho de hablar lengua indígena
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

43

incluso reduce la probabilidad de sufrir esta carencia en 2.3% en 2018. Ser
mujer y residir en una localidad rural, en un estado expulsor de población
y con bajos niveles de pobreza también se asocian con menores probabilidades de padecer este rezago. Los valores de los estadísticos de razón de
verosimilitud y de McFadden son los más bajos que se obtienen para alguna
de las seis carencias. Aun así, los casos correctamente predichos se sitúan
entre 72.8% y 86.1%.
La carencia de acceso a la seguridad social también es más probable entre los migrantes, aunque en los años más recientes la relación se ha debilitado (Cuadro A3). En esta ocasión, no se trata de la característica con mayor
incidencia, viéndose superada por la lengua indígena y, especialmente, la
residencia rural. Los otros factores que hacen más probable carecer de seguridad social son: la edad (pero sólo hasta los 25-28 años), ser hombre, con
discapacidad, y residir en una entidad con altas cifras de pobreza. Los estadísticos de razón de verosimilitud y de McFadden indican que las estimaciones
aportan información estadísticamente significativa.
La probabilidad de padecer carencia de calidad y espacios en la vivienda
apenas guardaba relación con la característica de migrante en los años 2010 a
2014, pero a partir de entonces su asociación ha sido significativa y con intensidad creciente (Cuadro A4). En 2018, resulta 5.2% más probable encontrar
personas con esta carencia entre la población migrante. El sexo no es relevante para este caso, y la tasa migratoria de los estados varía su relación según el
año. El resto de características que se asocian con la ausencia de calidad y espacios en la vivienda son: hablar lengua indígena, ser joven, presentar alguna
discapacidad, y residir en una localidad rural de un estado con alta pobreza.
Los porcentajes de casos correctamente predichos para esta carencia son los
más altos: entre 85.6 y 88.7%.
A pesar de que la carencia de servicios básicos se refiere a la vivienda,
al igual que la anterior, la relación que mantiene con la población migrante
es la inversa (Cuadro A5). Los inmigrantes son menos propensos a padecer
carencia de servicios en sus viviendas. Además, se trata de una relación que
se ha mantenido en el tiempo, debilitándose sólo levemente en los años más
recientes. Destaca el hecho de que todas las variables son significativas todos los años. Esto facilita que los estadísticos de razón de verosimilitud y de
McFadden sean los más altos y que se alcancen porcentajes de casos correctamente predichos de entre 81.4 y 83.0%. Una menor probabilidad de padecer
carencia de servicios básicos en la vivienda se relaciona con: ser migrante, de
edad cercana a los 68 años, mujer, no hablante de lengua indígena, sin discapacidad, residente en localidad urbana, en un estado atrayente de migrantes y
con bajos niveles de pobreza.
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�44

JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

Por último, la carencia alimentaria no se relaciona con el hecho de ser
migrante (Cuadro A6). Únicamente es significativa la estimación del año
2012. Su signo negativo indica que, ese año, los migrantes son menos propensos a padecer pobreza alimentaria. El sexo, el término cuadrático de la
edad y la tasa migratoria de los estados a partir de 2014, tampoco aportan
información explicativa. Ello hace que este grupo de modelos presente estadísticos de razón de verosimilitud y de McFadden relativamente bajos, pese
a predecir correctamente entre 75.4 y 79.2% de los casos observados. Las características que elevan la probabilidad de clasificar en situación de carencia
de acceso a la alimentación son: hablar lengua indígena, ser joven, padecer
alguna discapacidad, y residir en una localidad rural de un estado con altos
niveles de pobreza.
CONCLUSIONES Y REFLEXIONES FINALES
Después de revisar la información de la última década, se ha encontrado que
el hecho de ser migrante no afecta de la misma manera a los diferentes aspectos que integran la medida de pobreza multidimensional. En términos generales, los inmigrantes son menos propensos a clasificar como pobres y pobres
extremos. Sin embargo, tienen mayor probabilidad de padecer carencia de
acceso a servicios de salud, a seguridad social y de calidad y espacios en la vivienda. Estos factores se ven más que compensados por la menor propensión
de los migrantes a mostrar pobreza de ingresos y carencia de servicios básicos
en la vivienda. No se encontró evidencia concluyente para el rezago educativo y la carencia de alimentación, aunque el primero es más probable entre
los inmigrantes en los años más recientes, mientras que la segunda tiende a
lo contrario.
Destaca que la característica migratoria resulta el factor más relevante
para explicar la carencia de acceso a servicios de salud. Ello, unido a la mayor
propensión de los migrantes a padecer carencia de acceso a la seguridad social, pero también a disfrutar de mayores ingresos, puede interpretarse como
un indicio de que este grupo tiene una alta participación laboral con salarios
relativamente elevados, pero que muchos migrantes pueden encontrarse en
el mercado informal o estar soportando condiciones laborales inadecuadas a
cambio de ese ingreso más alto.
De manera similar, la mayor probabilidad de los migrantes de residir en
viviendas con carencia de calidad y espacios, pero con mejores servicios básicos, puede tener su origen en la propia naturaleza de sus características. Al
llevar menos de cinco años en su residencia actual, cabe esperar que sean más
TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

45

propensos a rentar que a tener vivienda en propiedad, prefiriendo viviendas
con mejores servicios (agua entubada, drenaje, electricidad) antes que con
mayor calidad estructural (material de techos, pisos y muros) o más amplias
(razón de personas por cuarto).
La estimación de los modelos logit sirvió para confirmar y precisar estos
aspectos considerando otras variables que también afectan a la pobreza. El
alto porcentaje de casos correctamente predichos, junto a la robustez de las
estimaciones obtenidas, que apenas cambian con el transcurso de los años,
confiere solidez a los resultados consecuentes, que, en términos generales,
reflejan características específicas de la población migrante. Estas características hacen que el colectivo de migrantes sea menos propenso a padecer
pobreza multidimensional, pobreza de ingresos y algunas carencias sociales,
pero sufra en mayor proporción falta de acceso a servicios de salud, seguridad
social, y calidad y espacios en las viviendas. De esta forma, puede considerarse
que la migración al interior de México tiene efectos positivos en la contención de la pobreza, pero no en todos los aspectos que la integran.

TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

ANEXO
CUADRO A1
Estimaciones del modelo logit ordinal para las probabilidades
de clasificar como pobre extremo, moderado o no pobre, 2010-2018
Variables

2010

2012

2014

2016

2018

umbral μ1

1.4604***

1.5662***

1.5777***

1.7267***

1.8172***

umbral μ2

3.6610***

3.8271***

3.9530***

4.2544***

4.3088***

M: migrante

-0.1405***

-0.1247***

-0.2067***

-0.1279***

-0.2272***

X1: edad

-0.0275***

-0.0280***

-0.0262***

-0.0256***

-0.0263***

X12: edad2

0.0002***

0.0002***

0.0002***

0.0002***

0.0002***

X2: mujer

0.0316***

0.0503***

0.0373***

0.0565***

0.0471***

X3: indígena

1.3034***

1.1623***

1.3491***

1.2026***

1.2221***

X4: discapacidad

0.4440***

0.3904***

0.4636***

0.4481***

0.4127***

X5: rural

0.6660***

0.5576***

0.4391***

0.2705***

0.2708***

X6: tasa migratoria

0.1321

0.1951*

-0.1884*

-0.6338***

0.0371

X7: % pobreza

0.0335***

0.0374***

0.0373***

0.0410***

0.0433***

Estadístico razón de
55,318***

49,051***

51,135***

62,644***

67,038***

57.1%

56.6%

58.0%

62.2%

62.8%

verosimilitud:
Casos correctamente
predichos:

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *, **, ***, indican estimaciones significativas con confianzas de 95, 99 y 99.9%, respectivamente.

TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

CUADRO A2
Estimaciones logit para la probabilidad de padecer carencia de acceso
a servicios de salud, 2010-2018
Variables

2010

2012

2014

2016

2018

constante

-1.6849***

-2.0727***

-2.0752***

-2.1362***

-2.2107***

M: migrante

0.4584***

0.5454***

0.4538***

0.6054***

0.5613***

X1: edad

0.0119***

0.0162***

0.0202***

0.0308***

0.0318***

X12: edad2

-0.0002***

-0.0003***

-0.0003***

-0.0004***

-0.0005***

X2: mujer

-0.2499***

-0.3264***

-0.3598***

-0.4320***

-0.4405***

X3: indígena

0.1923***

0.0630***

-0.0003

-0.1203***

-0.2116***

X4: discapacidad

0.1240***

0.0526**

0.0727**

-0.0549*

-0.0374

X5: rural

-0.0009

-0.1874*

-0.1583***

-0.2332***

-0.2092***

X6: tasa migratoria

0.4537***

1.3428***

0.1374

0.9065***

0.6894***

X7: % pobreza

0.0147***

0.0135***

0.0102***

0.0050***

0.0072***

Estadístico razón de verosimilitud:

3,626***

2,810***

2,321***

3,467***

3,884***

R2 de McFadden:

0.0144

0.0147

0.0129

0.0182

0.0195

Casos correctamente predichos:

72.8%

80.7%

83.1%

86.1%

86.1%

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *, **, ***, indican estimaciones significativas con confianzas de 95, 99 y 99.9%, respectivamente.

TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

CUADRO A3
Estimaciones logit para la probabilidad de padecer carencia de acceso
a la seguridad social, 2010-2018
Variables

2010

2012

2014

2016

2018

constante

-1.0499***

-1.4162***

-1.7177***

-1.7269***

-1.7362***

M: migrante

0.2417***

0.2127***

0.0734***

0.1383***

0.0885***

X1: edad

0.0407***

0.0488***

0.0591***

0.0586***

0.0661***

X12: edad2

-0.0008***

-0.0009***

-0.0011***

-0.0011***

-0.0012***

X2: mujer

-0.1898***

-0.1658***

-0.1779***

-0.1403***

-0.1998***

X3: indígena

0.8278***

0.7652***

0.8690***

0.7353***

0.7309***

X4: discapacidad

0.1277***

0.0458*

0.1159***

0.0996***

0.0552**

X5: rural

1.1128***

1.1316***

1.1116***

0.9467***

0.9628***

X6: tasa migratoria

-0.0595

0.0794

-0.4293***

0.6894***

0.8712***

X7: % pobreza

0.0241***

0.0318***

0.0339***

0.0335***

0.0340***

Estadístico razón
30,773***

32,787***

36,962***

42,889***

46,386***

R2 de McFadden:

0.1067

0.1263

0.1376

0.1327

0.1376

Casos correctamente predichos:

66.4%

67.7%

67.2%

67.0%

67.7%

de verosimilitud:

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *, **, ***, indican estimaciones significativas con confianzas de 95, 99 y 99.9%, respectivamente.

TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�49

CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

CUADRO A4
Estimaciones logit para la probabilidad de padecer carencia de calidad
y espacios de la vivienda, 2010-2018
Variables

2010

2012

constante

-2.6328***

-2.7468***

M: migrante

0.0114

X1: edad

2014

2016

2018

-2.5639***

-2.4181***

-2.4856***

0.1128***

0.0894*

0.2897***

0.4988***

-0.0258***

-0.0256***

-0.0224***

-0.0203***

-0.0230***

X12: edad2

0.0001***

0.0001***

0.0001***

0.0000

0.0001***

X2: mujer

-0.0212

-0.0201

-0.0238

-0.0223

-0.0302*

X3: indígena

1.2155***

1.2053***

1.2706***

1.2157***

1.2892***

X4: discapacidad

0.1291***

0.1053**

0.1595***

0.1599***

0.1510***

X5: rural

0.7778***

0.5411***

0.6102***

0.6756***

0.5938***

X6: tasa migratoria

-0.4988**

0.6510***

-1.3433***

-0.5428***

0.1451*

X7: % pobreza

0.0229***

0.0250***

0.0187***

0.0141***

0.0156***

Estadístico razón de verosim16,292***

12,195***

11,280***

12,279***

12,761***

R2 de McFadden:

0.0919

0.0801

0.0773

0.0712

0.0731

Casos correctamente predichos:

85.6%

86.7%

87.8%

88.0%

88.7%

ilitud:

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *, **, ***, indican estimaciones significativas con confianzas de 95, 99 y 99.9%, respectivamente.

TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�50

JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

CUADRO A5
Estimaciones logit para la probabilidad de padecer carencia
de servicios básicos en la vivienda, 2010-2018
Variables

2010

2012

2014

2016

2018

constante

-3.5535***

-4.0906***

-3.7574***

-3.6394***

-3.8420***

M: migrante

-0.3559***

-0.3788***

-0.2615***

-0.2117***

-0.1614***

X1: edad

-0.0205***

-0.0165***

-0.0165***

-0.0113***

-0.0108***

X12: edad2

0.0002***

0.0001***

0.0001***

0.0001***

0.0001***

X2: mujer

-0.0364**

-0.0572***

-0.0489***

-0.0416***

-0.0420***

X3: indígena

2.0921***

1.8382***

1.8985***

1.7786***

1.7881***

X4: discapacidad

0.2787***

0.2122***

0.1979***

0.2000***

0.2128***

X5: rural

2.2832***

1.9916***

1.6868***

2.0588***

1.9679***

X6: tasa migratoria

-1.2894***

0.3374**

-3.0044***

-0.4698***

-0.3687***

X7: % pobreza

0.0364***

0.0489***

0.0427***

0.0364***

0.0429***

Estadístico razón de verosimilitud:

65,779***

55,805***

54,759***

60,851***

65,975***

R2 de McFadden:

0.2867

0.2673

0.2629

0.2416

0.2467

Casos correctamente predichos:

83.0%

81.6%

82.5%

81.4%

82.0%

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *, **, ***, indican estimaciones significativas con confianzas de 95, 99 y 99.9%, respectivamente.

TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�51

CARACTERÍSTICAS DE LA POBREZA MULTIDIMENSIONAL DE LOS MIGRANTES INTERNOS

CUADRO A6
Estimaciones logit para la probabilidad de padecer carencia de acceso
a la alimentación, 2010-2018
Variables

2010

2012

2014

2016

2018

constante

-1.4310***

-1.4339***

-1.4851***

-1.5853***

-1.7549***

M: migrante

-0.0603*

-0.1129***

-0.0470

0.0111

0.0407

X1: edad

-0.0131***

-0.0137***

-0.0099***

-0.0072***

-0.0069***

X12: edad2

0.0000*

0.0000***

0.0000

0.0000

0.0000

X2: mujer

-0.0077

0.0089

0.0096

0.0023

-0.0078

X3: indígena

0.6254***

0.4291***

0.5898***

0.4686***

0.5483***

X4: discapacidad

0.6355***

0.6508***

0.6442***

0.6536***

0.6419***

X5: rural

0.4403***

0.3683***

0.3636***

0.1742***

0.1836***

X6: tasa migratoria

0.8396***

0.4254***

-1.2116***

-0.2319*

-0.0292

X7: % pobreza

0.0083***

0.0105***

0.0110***

0.0085***

0.0126***

Estadístico razón de verosi6,172***

4,963***

5,763***

3,544***

5,145***

R2 de McFadden:

0.0263

0.0230

0.0263

0.0147

0.0204

Casos correctamente predichos:

76.3%

75.4%

75.6%

79.2%

79.2%

militud:

Fuente: Elaboración propia con datos de Coneval (2019).
Nota: *, **, ***, indican estimaciones significativas con confianzas de 95, 99 y 99.9%, respectivamente.

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TRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

�52

JORGE IVÁN ESPINOSA GODÍNEZ | ÓSCAR PELÁEZ HERREROS

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LAS COMPETENCIAS PROFESIONALES DE LOS EGRESADOS

Las Competencias Profesionales de los Egresados
de la Licenciatura en Turismo
The Professional Competencies of Graduates
of the Degree in Tourism
ROSA MARÍA RIVAS GARCÍA* | EDGAR OLIVER CARDOSO ESPINOSA** |
JÉSICA ALHELÍ CORTÉS RUIZ***

RESUMEN
El objetivo de esta investigación fue valorar la formación de las competencias profesionales de los egresados de la licenciatura en turismo del
Instituto Politécnico Nacional. El tipo de estudio que se empleó fue una
metodología cuantitativa con un alcance descriptivo. El instrumento
que se utilizó fue un cuestionario basado en una escala Likert y la muestra estuvo constituida por 142 participantes. Los principales resultados
fueron que los egresados tienen un nivel de logro consolidado en los
procedimientos administrativos, marketing, resolución de problemas y
toma de decisiones, planeación turística, principios del turismo, gestión
financiera, trabajo en equipo, patrimonio cultural y natural, así como
orientación hacia el cliente.
Palabras clave: Competencias profesionales | Educación superior |
Egresados | Turismo | Nivel de logro.
ABSTRACT
The objective of this research was to assess the formation of the professional competences of the graduates of the degree in tourism of the Instituto Politecnico Nacional. The type of study that was used was a quantitative methodology with a descriptive scope. The instrument used was
a questionnaire based on a Likert scale and the sample consisted of 142

* Profesora-investigadora del Instituto Politécnico Nacional, Escuela Superior de Turismo. Correo
electrónico: rosrivasblanco@yahoo.com.mx
** Profesor-investigador del Instituto Politécnico Nacional, Escuela Superior de Comercio y Administración. Correo electrónico: eoce@hotmail.com
*** Profesora-investigadora del Instituto Politécnico Nacional, Escuela Superior de Comercio y
Administración. Correo electrónico: jacr2709@hotmail.com
Recibido: 16 de febrero de 2021 | Aceptado: 6 de diciembre de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 55-77

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RIVAS GARCÍA | CARDOSO ESPINOSA | CORTÉS RUIZ

participants. The main results were that the graduates have a consolidated level of achievement in the administrative procedures, marketing,
problem solving and decision making, tourist planning, principles of
tourism, financial management, teamwork, cultural and natural heritage as well as customer orientation.
Keywords: Professional competences | Higher education | Graduates |
Tourism | Level of achievement.

INTRODUCCIÓN
La educación se ha reconocido como el factor fundamental que permite la
formación del talento humano que se requiere para las diversas actividades
económicas de un país que permiten un desarrollo integral en forma permanente. El siglo XXI ha establecido nuevas tendencias y transformaciones
diversas por lo que se requiere el desarrollo de competencias que permitan a
los individuos adaptarse a diversos contextos, comunicarse de modo efectivo
y empleando las tecnologías para analizar e interpretar la gran cantidad de
información que se genera (Lozano, Rosales y Giraldo, 2018). Del mismo
modo, para que un país sea competitivo es prioritario realizar inversiones en
materia de educación que permita alcanzar la calidad académica y la inserción
profesional de sus egresados (Freire et al., 2018).
En este sentido, tanto Urciaga y Almendarez (2006) como Andrades y
Dimanche (2019) mencionan que un elemento estratégico de la capacidad de
un país para crecer y desarrollarse es la calidad de su fuerza laboral y la relevancia de su sistema educativo. Por tanto, se requiere propiciar la formación
del capital humano debido a que genera incrementos tanto en la productividad personal como en los niveles de ingresos de la población, así como
fomenta el crecimiento económico de los países.
De esta forma, la educación superior está enfrentando continuamente
desafíos para mantener sus niveles de pertinencia con el entorno, tanto nacional como global. Así, las instituciones de educación superior (IES) necesitan tener pertinencia económica, tecnológica y global. La primera se refiere
a impartir una formación que vincule de manera directa a sus egresados con
el sector productivo; la segunda se orienta a que sus egresados sean capaces de utilizar las tecnologías de la información para la creación de nuevos
conocimientos y productos; mientras que la tercera se enfoca a que la preparación académica posibilite a los estudiantes desarrollarse en forma eficaz
en un mundo de transformaciones aceleradas y desempeñarse en cualquier
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contexto de trabajo (Espinosa, 2018). Por tanto, estas organizaciones educativas enfrentan retos constantes en su tarea principal de la formación de
profesionistas con un perfil de egreso adecuado que satisfaga las necesidades
que demanda el sector laboral, así como contribuir a disminuir los problemas
sociales (Loera, López y Teja, 2020).
En este sentido, las IES han estado asumiendo un papel más responsable
para atender las necesidades del mercado laboral mediante el diseño e implementación de planes de estudio que brinden una formación al estudiante
que les permita llevar a cabo un desempeño profesional útil y relevante en las
organizaciones (Pop y Khampirat, 2019). Del mismo modo, se ha reconocido
la función relevante de las IES para la formación del capital humano porque
es una ventaja competitiva que le posibilita a los países promover su competencia internacional, impulsar la generación de conocimiento y por tanto, un
crecimiento sostenido (Leong y Kavanagh, 2013).
Así, una profesión es reconocida por su impacto en el mercado laboral
a partir de la formación académica recibida integrada por un conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes, valores que responden a las necesidades
del entorno económico, social y cultural, por lo que se exigen egresados competentes que permitan dar respuesta a las necesidades del sector productivo
(Peñaloza et al., 2011). Como lo señalan Quintana y Calvet (2012), un desarrollo formativo de calidad en las personas, incrementa su empleabilidad y
permite que sea más probable que se desempeñen en forma eficaz y eficiente.
Para lograrlo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, 2000) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, 1998) establecieron que la educación
superior ofreciera una formación profesional acorde con los avances científicos y tecnológicos del sector laboral, los cuales en el marco de la globalización
económica han cambiado no solo en el ámbito productivo sino también en el
organizacional, por lo que se requieren de nuevas capacidades que permitan
la aplicación del conocimiento y su generación para realizar innovación en las
empresas. Así, se requiere un nuevo perfil del egresado con un conjunto de
competencias profesionales acordes a los requerimientos de los sectores económicos que constituyen a los países entre los que se encuentra el turismo.
El escenario anterior se complementa por la pandemia originada por
la Covid-19, la cual propició una realidad educativa a nivel internacional en
donde la incidencia de las herrramientas digitales se ha intensificado para
continuar con el proceso educativo del estudiantado (Salcedo y López, 2021).
En este sentido, las IES se han transformado abruptamente para responder a
este nuevo contexto en donde se desarrollen en forma integral las diversas
capacidades de la persona que le permitan resolver diversas situaciones del
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RIVAS GARCÍA | CARDOSO ESPINOSA | CORTÉS RUIZ

ámbito profesional (Rekalde y García, 2015). Así, para el caso de la formación de las competencias profesionales en turismo, no solamente se enfoquen
hacia lo técnico, sino que involucre tanto el aspecto social como relacional en
un ambiente de incertidumbre que en conjunto le permitan al egresado insertarse exitosamente al mercado laboral identificando que lo único permanente
es el cambio (Tseng et al., 2019).
Como lo mencionan Ortiz y Coromina (2021) con respecto a que el
talento humano sigue siendo el factor estratégico que permite desarrollar a
un país, debido a que no solamente incentiva el componente económico sino
también el social y medioambiental en donde el turismo se ha destacado por
su contribución a nivel internacional. Por tanto, una vez concluido el confinamiento por el coronavirus será necesario incluir en la formación turística
tres componentes claves en la generación del capital humano: la sostenibilidad, productividad y competitividad que permitan el fortalecimiento y supervivencia de las empresas de este sector.
Bajo este contexto, la formación profesional turística en forma específica se orientará hacia el desarrollo de experiencias de aprendizaje que desarrollen no solamente las habilidades y conocimientos de este sector, sino que
incluya actitudes relevantes tales como el trabajo colaborativo, pensamiento
crítico, creatividad, iniciativa, liderazgo y resiliencia, así como el uso de diversas herramientas tecnológicas que permitan satisfacer los requerimientos
del sector laboral con la educación impartida (Esteban-Guitart et al., 2020).
Por tanto, la situación de crisis originada por la Covid-19, es necesario que
sea considerada como una oportunidad para el diseño e implementación de
nuevos ambientes educativos para el desarrollo de las competencias turísticas
que posibiliten una formación académica de calidad (Echeita, 2020).
De este modo, el objetivo de la investigación fue valorar la formación de
las competencias profesionales de los egresados de la licenciatura en turismo
del Instituto Politécnico Nacional (IPN) para determinar los niveles de logro.
Así, la relevancia del estudio fue determinar en la práctica profesional tanto
las habilidades y actitudes que se emplean con mayor frecuencia en el ámbito turístico. Lo anterior con fundamento en lo establecido por Solnet et al.
(2019); Reilly (2018) en lo que respecta a que las expectativas de los clientes
han evolucionado debido al impacto de la tecnología y la globalización económica por lo que su comportamiento se ha transformado, lo cual ha generado a que el sector turístico requiera seguir proporcionando una calidad en sus
servicios considerando al talento humano como el principal recurso.

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�LAS COMPETENCIAS PROFESIONALES DE LOS EGRESADOS

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LITERATURA PREVIA
El turismo se ha constituido como un sector económico de relevancia mundial con un carácter social y económico integrado por un conjunto de bienes y
servicios que implica la interacción entre el turista y el prestador de servicios
en un área determinada como destino donde se produce el consumo por parte
del turista de esos bienes y servicios que le fueron ofrecidos en su lugar de
origen o residencia habitual. De esta manera, el turismo es analizado como
un sistema integrado por diversos elementos en los que cada uno tiene una
función específica en donde destaca como principal el capital humano (Testa
y Sipe, 2012). Asimismo, este sector posee como características principales,
la intangibilidad de los servicios a través de las experiencias, la inseparabilidad del producto aunado a una heterogeneidad de servicios por lo que su
rasgo diferenciador de otras actividades económicas es el estar centrado en el
talento humano el cual se requiere con una formación profesional de calidad
(Domínguez y Fornells, 2020).
Con base en lo anterior, el concepto de turismo ha sido estudiado desde
diversas perspectivas y disciplinas, en donde como materia de investigación
universitaria, comienza a interesar en el período comprendido entre las dos
grandes guerras mundiales del siglo XX (1919-1938) en donde destacan Hunziker y Krapf (1942), Burkart y Medlik (1981), Mathieson y Wall (1982),
así como la World Tourism Organization (UNWTO, 2019), los cuales han determinado que este término implica un desplazamiento fuera de su lugar de
residencia de las personas; la estancia es durante un período determinado
de tiempo, no permanente e integra tanto el viaje hacia el destino como las
actividades realizadas durante la estancia. Por tanto, se ha reconocido que
el turismo es una actividad socio-económica integrada por un conjunto de
bienes y servicios que implica la interacción entre el turista y el prestador de
servicios en un área determinada como destino donde se produce el consumo
por parte del turista, por lo que se constituye como un sistema funcional de
calidad (Molina, 1991).
Por su parte, los datos del panorama del turismo internacional realizado por la Organización Mundial de Turismo (OMT-UNWTO, 2019) establecen
que un número creciente de destinos de todo el mundo se han abierto y han
invertido en él, haciendo del mismo un sector clave para el progreso socioeconómico de los países debido a que genera empleo, crecimiento de las empresas e ingresos de exportación y la ejecución de infraestructuras. Durante
las seis últimas décadas, el turismo ha experimentado una continua expansión
y diversificación, convirtiéndose en uno de los sectores económicos de mayor
crecimiento del mundo. Como categoría mundial de exportación, ocupa el
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RIVAS GARCÍA | CARDOSO ESPINOSA | CORTÉS RUIZ

tercer puesto, tan sólo por detrás de combustibles y de productos químicos,
y por delante de alimentación y de la industria automotriz. Además, en los
países en desarrollo, el turismo es incluso el primer sector en exportaciones.
De la misma forma, el crecimiento de las llegadas de turistas internacionales
y de los ingresos sigue por encima de la economía mundial. Por séptimo año
consecutivo, las exportaciones turísticas crecieron más rápido que las de mercancías, lo cual redujo en diversos países el déficit comercial.
De este modo, el turismo es considerado como uno de los sectores económicos más importantes y dinámicos en el mundo actual, tanto por su nivel
de inversión, participación en el empleo, aportación de divisas, como por la
contribución al desarrollo regional debido a que aporta alrededor del 8.7%
de la producción mundial, con una participación del 8.7% en el PIB total y
genera dos de cada once empleos (Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI], 2019). De ahí que, dicho sector se haya convertido en un eje
estratégico para la reactivación económica de un país debido a que promueve
la generación de empleo, la inversión local y extranjera, el desarrollo de infraestructura y una entrada de divisas (Benítez, Rosero y Tapia, 2013).
Por consiguiente, es necesario que el turismo sea analizado con una
visión integral y sistémica debido a que implica un conjunto de elementos
(superestructura, demanda, comunidad local, atractivos, equipamiento e infraestructura) interrelacionados que proporcionan satisfacción a las necesidades de uso del tiempo libre de los individuos (Boullón, Molina y Rodríguez,
2006). Así, el turismo es de creciente importancia para los países y está sujeto
a una competencia mundial más rígida por lo que requiere de profesionales adecuadamente capacitados para enfrentar los desafíos actuales (UNWTO,
2012). De la misma forma, el sector empleador turístico ha establecido requerimientos que debe cumplir el recurso humano a fin de satisfacer las necesidades de los clientes que exigen un mayor y mejor servicios, por lo que la
educación superior tiene que orientarse a brindar una formación pertinente
y de calidad para los egresados de esta actividad económica (Gómez, 2009).
En este sentido, la formación turística es relevante para los países, los
cuales han diseñado e implementado programas educativos a nivel superior
con la finalidad de generar el capital humano que posea las competencias profesionales que les permitan un desempeño eficiente para la realización de las
diversas actividades que implica este sector aunado a satisfacer las necesidades que el entorno les presenta (González, Tamayo y Vargas, 2019). Este
panorama es confirmado tanto por Avcikurt, Alper y Geyik (2009) como por
Busby y Huang (2012), los cuales indicaron que a medida que crece el sector
turismo, se ha generado una creciente necesidad de una política planificada
que permita la formación de personal capacitado.
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Por tanto, una función prioritaria de la educación turística es una formación profesional de calidad basada en una vinculación permanente entre el
sector turístico y las IES porque permite la identificación de los requerimientos laborales para que se lleve a cabo la generación del capital humano que
lo satisfaga, por lo que es imprescindible un sistema educativo competitivo
que cubra las necesidades y expectativas de los grupos de interés (Sisson y
Adams, 2013; Le, McDonald y Klieve, 2018). Para lograrlo, se requiere que la
educación turística realice una formación holística de un conjunto de competencias enfocadas en las habilidades técnicas, interpersonales, resolución de
problemas, la gestión de actividades y procedimientos administrativos (Annaraud, 2006; Suh, West y Shin, 2012). Además, para mantener la eficiencia y
rentabilidad del sector turístico es importante la incorporación de las competencias relacionadas con las operaciones comerciales, contables y financieras
(Nguyen y Chaisawat, 2011; Norton 2014; Goh y Scerri, 2016).
En este sentido, la profesión del turismo exige continuamente a sus
egresados una serie de competencias que les permitan enfrentar los cambios
que acontecen en esta actividad económica lo que implica educar a los profesionales de este sector bajo una formación holística (Damm, 1998). Este escenario es confirmado por Iberico (2017) al establecer que el turismo aporta
conocimientos para el avance del mundo, por lo que es necesario contar con
capital humano calificado debido a que no se trata solamente de formar técnicos sino profesionales que sean capaces de innovar para un manejo eficiente
del entorno turístico.
De esta manera, se ha generado una nueva perspectiva de la formación
para el empleo orientada en la gestión de las competencias profesionales con
relación a su desarrollo, vinculación con el sector laboral y toma de decisiones
por lo que el talento humano es el elemento fundamental que permite generar estrategias innovadoras en las empresas que permitan dar respuesta a las
condiciones cambiantes en los mercados, así como propiciar un crecimiento
no sólo económico sino integral en las organizaciones (Estévez, 2009).
Con fundamento en Tejada y Ruíz (2016), los cuales definieron el concepto de competencia como el conjunto de conocimientos, procedimientos y
actitudes combinados, coordinados e integrados, por lo que implica que una
persona sea capaz de saber hacer y saber estar para el ejercicio profesional.
Así, Orozco, Ybarra y Romero (2019) indican que una competencia constituye un aprendizaje complejo que integra conocimientos, habilidades y actitudes que se generan a través de experiencias que se valoran mediante niveles
de desarrollo basados en desempeños.
De esta forma, Medina, Domínguez y Medina (2010) señalan que la
relevancia de evaluar las competencias de los egresados comienza con una
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RIVAS GARCÍA | CARDOSO ESPINOSA | CORTÉS RUIZ

autoevaluación basada en criterios orientados hacia el desempeño global de
las competencias profesionales con la finalidad de valorar el dominio alcanzado durante el tiempo de su formación. Por su parte, Ramos y Levi (2010)
mencionan que la evaluación de las competencias requiere la aplicación de
un instrumento constituido por ítems que midan el nivel de logro esperado.
Mientras que, la relevancia de este proceso es obtener información importante acerca del proceso formativo, el nivel de desarrollo y lo alcanzado por el
egresado en lo que se refiere a los contenidos curriculares y a las estrategias de
intervención laboral que utilizan (Medina, Sánchez y Pérez, 2012).
Es así que la educación superior ha formulado e implementado como estrategia principal orientada a la formación de los profesionales para el mundo
globalizado, el modelo de formación basada en competencias, el cual integra
los saberes interdisciplinares, la socioformación, la investigación como estrategia didáctica, la innovación y la incorporación de las nuevas tecnologías
(Tójar y Mena, 2015).
Con base en lo anterior, el enfoque que caracteriza a las competencias
profesionales es dinámico debido a que la persona las construye, utiliza y las
integra a su personalidad que le permiten desempeñarse eficientemente en
escenarios laborales heterogéneos y diversos (Torres, 2015). Por lo que de
acuerdo con Le Boterf (2010), un profesional es competente cuando sabe actuar de manera pertinente en un contexto particular seleccionando y movilizando tanto un conjunto de recursos personales tales como conocimientos,
actitudes, cultura, emociones, aunado a redes como bancos de datos, técnicas
o trabajo en equipo que le posibilitan una acción específica.
Así, una persona posee competencias profesionales siempre que disponga de los conocimientos, destrezas y aptitudes necesarios para ejercer una
profesión, resuelve problemas laborales de forma autónoma y flexible, así
como está capacitado para colaborar en su entorno profesional y en la organización del trabajo (Almerich et al., 2020; Trinder, 2008).
Con fundamento en Shum, Gatling y Shoemaker (2018); Sisson y Adams
(2013); Testa y Sipe (2012), el enfoque de las competencias profesionales es
importante para los directivos, administradores y educadores porque brinda
conocimiento acerca de las capacidades adquiridas por las personas durante el
trayecto formativo, así como identifica aquellas que no fueron desarrolladas
con el fin de diseñar estrategias formativas que posibiliten su adquisición.
Además, este enfoque es preciso que considere los contextos profesionales cambiantes lo que implica una flexibilidad debido a la evolución de las
necesidades del entorno laboral por lo que posee las siguientes ventajas: Establece la importancia del capital humano para la prosperidad y larga vida
de la organización; orientada hacia procesos integrados y trabajo en equipo;
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brinda oportunidades para que la organización se adapte continuamente a los
cambios de los clientes y a las condiciones de mercado; propiciar la cultura de
aprendizaje continuo; incentivar la autonomía responsable a los empleados
(Tejada y Navío, 2009).
Así, la OECD (2015) considera que la valoración de las competencias profesionales está integrada por tres dimensiones: habilidades cognitivas; comportamiento no cognitivo y capacidades técnicas. Para el caso de la formación
turística, la OMT (1997) propuso tres áreas de formación indispensables: 1)
Básica (saber) que corresponde al conjunto de conocimientos que pertenecen
al currículum básico; 2) Técnica (saber hacer) que permite alcanzar el dominio de las destrezas para el ejercicio de cada profesión y 3) Actitudes (saber ser
y estar) que hacen referencia al desarrollo de la personalidad que posibilitan el
desenvolvimiento como profesional en un campo determinado.
En tanto, la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA, 2004, p. 127-139) estableció las competencias profesionales del
área de turismo y que son:
1)
2)
3)
4)
5)
6)
7)
8)
9)
10)
11)
12)
13)
14)
15)
16)
17)
18)

“Comprender los principios del turismo: su dimensión espacial, social,
cultural, jurídica, política, laboral y económica;
Analizar la dimensión económica del turismo;
Comprender el carácter dinámico y evolutivo del turismo y de la nueva sociedad del ocio;
Conocer las principales estructuras político-administrativas turísticas;
Convertir un problema empírico en un objeto de investigación y elaborar conclusiones;
Tener una marcada orientación de servicio al cliente;
Reconocer los principales agentes turísticos;
Evaluar los potenciales turísticos y el análisis prospectivo de su explotación;
Analizar, sintetizar y resumir críticamente la información económico-patrimonial de las organizaciones turísticas;
Gestionar los recursos financieros;
Definir objetivos, estrategias y políticas comerciales;
Dirigir y gestionar los distintos tipos de organizaciones turísticas;
Manejar técnicas de comunicación;
Comprender el marco legal que regula las actividades turísticas;
Trabajar en inglés como lengua extranjera;
Comunicarse de forma oral y escrita en una segunda lengua extranjera;
Comunicarse de forma oral y escrita en una tercera lengua extranjera;
Identificar y gestionar espacios y destinos turísticos;
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19) Gestionar el territorio turístico de acuerdo con los principios de sostenibilidad;
20) Conocer el procedimiento operativo del ámbito de alojamiento;
21) Conocer el procedimiento operativo del ámbito de restauración;
22) Analizar los impactos generados por el turismo;
23) Analizar y utilizar las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en los distintos ámbitos del sector turístico;
24) Comprender un plan público y las oportunidades que se derivan para
el sector privado;
25) Planificar y gestionar los recursos humanos de las organizaciones turísticas;
26) Comprender el funcionamiento de los destinos, estructuras turísticas
y sus sectores empresariales en el ámbito mundial;
27) Trabajar en medios socioculturales diferentes;
28) Comprender las características de la gestión del patrimonio cultural.”
Del mismo modo, Cheung, Law y He (2010) y Lolli (2013) han destacado la relevancia de llevar a cabo investigaciones sobre las competencias que
desarrollan los estudiantes de turismo, las cuales constituyen un conjunto
de conocimientos, habilidades y actitudes que les permiten incorporarse al
sector laboral. En ese sentido, solamente se han efectuado investigaciones enfocadas en la comunicación oral y escrita, el servicio al cliente, la resolución
de problemas y el liderazgo.
Mientras que la investigación realizada por Majó (2005) identificó las
competencias mejor valoradas en este sector desde la perspectiva de los egresados siendo las siguientes: Trabajar en inglés como lengua extranjera; dirigir
y gestionar los distintos tipos de entidades turísticas; comunicarse de forma
oral y escrita en una segunda lengua extranjera; orientación hacia al cliente,
así como utilizar las TIC en los distintos ámbitos del turismo. Por su parte, en
el estudio de Ring (2009) se identificaron las principales categorías de la formación turística: Administración; medio ambiente; naturaleza y ecoturismo,
así como mercadotécnica turística y turismo social.
Por su parte, en el estudio llevado a cabo por Gómez (2010) concluyó
que las competencias profesionales de los egresados del área de turismo para
un buen desempeño laboral son las siguientes:
Desarrollar estrategias, analizar situaciones de riesgo, manejar y
resolver problemas y conflictos, pensamiento complejo y multidisciplinario, trabajo en equipo, liderazgo, alfabetismo en tecnologías
de la información y la comunicación, desarrollo de la inteligencia
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(analítica, creativa y práctica), dominio de por lo menos una lengua
extranjera, juicios críticos y autocríticos (p. 147).

Sin embargo, en el estudio de Nguyen y Robinson (2010) encontraron
que los egresados de turismo tenían capacidades limitadas para la resolución
de problemas, el pensamiento crítico y el dominio del inglés. En tanto, en el
estudio de Rodríguez, Alonso, Rubio y Celemín (2013) encontraron que las
competencias logradas por los egresados de turismo en una escala de 4 a 5
puntos fueron el comportarse de manera responsable y ética con una media
de 4.22 puntos; reconocer la diversidad y el multiculturalismo con 4.04 puntos; planificar el trabajo con el 3.92 puntos; gestionar la información disponible con el 3.89 puntos; tomar iniciativas y ser emprendedor con el 3.81 puntos y la de resolución de problemas de gestión y organización de la empresa
turística con 3.63 puntos.
En tanto, la investigación realizada por Ruetzler et al. (2014) identifica
que las principales capacidades desarrolladas por los egresados fueron la gestión y tiempo de las actividades turísticas con un promedio de 3.79 puntos; el
manejo eficiente de las TIC con un promedio de 3.69 puntos; la habilidad de
comunicación oral con un promedio de 3.51 puntos y la planeación estratégica con promedio de 2.69 puntos.
Mientras que el estudio llevado a cabo por Jiang y Alexakis (2017) halló
que las competencias en los egresados de turismo con base en una escala de
1 a 7 fueron la habilidad de comunicación oral con un puntaje promedio de
6.69 puntos; gestión y tiempo para realizar actividades turísticas con 6.66
puntos; conocimiento del sector turístico con 6.65 puntos; resolución de problemas con 6.61 puntos; capacidad de trabajar en equipo con 6.61 puntos y el
pensamiento crítico con 6.43 puntos.
Del mismo modo, la investigación llevada a cabo por Iberico (2017) determinó que las competencias profesionales desarrolladas por los egresados
en turismo han sido la iniciativa y espíritu emprendedor en un 77%; el uso de
la ética y responsabilidad con el 77%; proporcionar un servicio de calidad con
el 77%; respeto por las costumbres, valores y tradiciones con el 75%; capacidad para aplicar los conocimientos en la práctica en un 65%; liderazgo con el
69% y la planeación de actividades con el 62%.
METODOLOGÍA
El tipo de investigación que se utilizó fue una metodología con un enfoque
cuantitativo con un alcance descriptivo porque se enfocó en determinar el
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nivel de logro de las competencias profesionales de los egresados de la licenciatura en turismo (Hernández, Fernández y Baptista, 2010).
Con respecto a la población del estudio estuvo conformada por 992
egresados de la licenciatura en turismo del Instituto Politécnico Nacional.
Con fundamento en Münch y Ángeles (2007) el muestreo se llevó a cabo con
las siguientes condiciones: un 99% de confiabilidad con una p = 0.5 y q = 0.5,
así como un error de 1%, por lo que se obtuvo un tamaño de muestra conformado por 142 participantes.
La muestra estuvo constituida por 142 participantes con una distribución con respecto al género de 65% de mujeres y el 35% restante de hombres
con una edad promedio de 25.2 años. Con respecto a la especialidad, el 45%
correspondió a hotelería; el 32% a la de agencia de viajes; 25% a la de alimentos y bebidas, así como el 18% restante a planeación.
Para recolectar los datos del estudio sobre las competencias profesionales
desarrolladas, la técnica que se empleó fue la encuesta cuyo instrumento fue un
cuestionario organizado en los siguientes apartados: 1) Datos sociodemográficos: Rasgos generales relacionados con el perfil de los egresados; 2) Nivel de
logro de las competencias profesionales en turismo; 3) Satisfacción de la formación académica y 4) Incorporación de nuevos contenidos temáticos.
Este cuestionario se estructuró con base en una escala tipo Likert, en
donde los ítems se midieron a través de cuatro opciones de respuesta comprendida desde 1 (no desarrollada) hasta 4 (muy desarrollada). La importancia
de seleccionar al cuestionario fue porque es considerado como el instrumento
más apropiado para el estudio de actitudes, comportamientos y desempeños
de los individuos (McMillan y Schumacher, 2005). Además, con fundamento
en Ramos y Levi (2010) quienes destacan que para valorar las competencias
se requiere la aplicación de un instrumento que mida el nivel de logro esperado en un tiempo dado cuya construcción se realiza como prueba objetiva.
Una vez construido el instrumento en su versión inicial, para verificar
la validez de contenido, se utilizó la técnica de juicio de expertos, por lo que
se seleccionaron a cuatro investigadores con un alto grado de conocimientos
sobre esta temática, quienes lo analizaron en los aspectos de claridad, congruencia y tendenciosidad de los ítems. Con base en esta información, se llevaron a cabo las modificaciones necesarias y se elaboró la versión final del
cuestionario. Posteriormente, se calculó el coeficiente alfa de Cronbach para
medir la confiabilidad del instrumento, en donde se halló un valor de 0.867,
por lo que se interpreta como una consistencia interna adecuada (Cea, 1999).
Para la aplicación del instrumento, se solicitó la cooperación voluntaria
de los egresados para que respondieran el cuestionario con la garantía de la
confidencialidad de los datos. Concluido el trabajo de campo, se procedió a
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LAS COMPETENCIAS PROFESIONALES DE LOS EGRESADOS

organizar la información recabada usando el programa SPSS versión 25, con
el fin de realizar tanto el análisis descriptivo como inferencial de los datos.
La interpretación de los hallazgos se llevó a cabo a partir de los siguientes
criterios: De 0.00 a 1.00 se consideró competencia no desarrollada; de 1.10 a
2.00 como un nivel de desarrollo insuficiente; de 2.10 a 3.00 como un nivel
de desarrollo regular o moderado y de 3.10 a 4.00 como un nivel de desarrollo consolidado. Con base en la información organizada se usó la prueba
estadística de Kolmogorov-Smirnov (k-s) con la finalidad de identificar si la
distribución de los datos corresponde a una de tipo normal. Además, se emplearon las pruebas paramétricas t de Student y F de ANOVA con un nivel de
significancia de p &lt; 0.05.
CUADRO 1
Niveles de desarrollo
competencia

media

desviación estándar
(de)

Principios del turismo

3.28

0.22

Tendencias de la industria turística

2.84

0.38

Capacidades directivas

1.89

0.42

Conocimientos legales de la actividad turística

1.77

0.44

Gestión de recursos financieros

3.15

0.18

Gestión de capital humano

1.72

0.40

Marketing

3.75

0.21

Patrimonio cultural y natural

3.13

0.25

Procedimientos administrativos

3.98

0.11

Procedimientos operativos de intermediación turística

1.64

0.47

Planeación turística

3.72

0.25

Utilización de tic

2.85

0.32

Empleo de software especializado en turismo

2.76

0.36

Comunicación oral y escrita en inglés

2.82

0.44

Orientación hacia el servicio al cliente

3.11

0.21

Trabajo en equipo

3.14

0.28

Espíritu emprendedor

1.51

0.43

Creatividad

1.38

0.46

Liderazgo

2.33

0.39

Resolución de problemas y toma de decisiones

3.74

0.21

Reconocimiento y respeto a la diversidad y multiculturalidad

1.12

0.44

Relaciones interpersonales

2.55

0.32

Fuente: Elaboración propia.

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RESULTADOS
En lo que respecta a los niveles de desarrollo de las competencias profesionales desarrolladas por la licenciatura en turismo, los resultados se encuentran
en el Cuadro 1.
Con base en el Cuadro 1, se hallaron que las competencias profesionales
desarrolladas con un nivel consolidado fueron los procedimientos administrativos con un puntaje promedio de 3.98 puntos; marketing con el 3.75 puntos; resolución de problemas y toma de decisiones con el 3.74 puntos; planeación turística con el 3.72 puntos; principios del turismo con el 3.28 puntos;
gestión de recursos financieros con el 3.15 puntos; trabajo en equipo con el
3.14 puntos; patrimonio cultural y natural con el 3.13 puntos y orientación
hacia el servicio al cliente con el 3.11 puntos.
Mientras que las competencias profesionales con un nivel moderado
fueron el uso de TIC con una media de 2.85 puntos; tendencias de la industria
turística con una media de 2.84 puntos; comunicación oral y escrita en inglés
con una media de 2.82 puntos; utilización de software especializado en turismo con una media de 2.76 puntos; relaciones interpersonales con una media
de 2.55 puntos, así como el liderazgo con una media de 2.33 puntos.
Por su parte, las competencias profesionales con un nivel de desarrollo
insuficiente fueron las capacidades directivas con un promedio de 1.89 puntos; conocimientos legales de la actividad turística con un promedio de 1.77
puntos; gestión de capital humano con un promedio de 1.72 puntos; procedimientos operativos de intermediación turística con un promedio de 1.64
puntos; espíritu emprendedor con un promedio de 1.51 puntos; creatividad
con un promedio de 1.38 puntos, así como el reconocimiento y respeto a la
diversidad y multiculturalidad con un promedio de 1.12 puntos.
En cuanto a la valoración de la satisfacción de la formación académica recibida por la institución, los participantes manifestaron en un 55% fue
acorde con las características del sector turístico; el 30% les ha posibilitado
ampliar sus oportunidades laborales y el 15% restante, les permitió alcanzar
una meta personal al efectuar sus estudios de licenciatura.
En lo que respecta a los contenidos temáticos que son necesarios incorporar para esta licenciatura, los egresados de esta licenciatura indicaron los
siguientes: Idioma chino (52%); alta dirección (45%); sistemas de distribución
global (35%); gestión de proyectos sustentables (30%); capacitación del capital
humano (27%) y la integración sobre el desarrollo de la investigación científica turística (25%).
En cuanto a la titulación, el 64% mencionó que ya realizaron este proceso mientras que el 36% no lo ha hecho. Asimismo, el 54% indicó haber
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LAS COMPETENCIAS PROFESIONALES DE LOS EGRESADOS

llevado a cabo una actualización profesional y el 44% indicó estar realizando
estudios de posgrado. Mientras que el 75% de los participantes manifestaron
que se encuentran laborando en un área relacionada con el perfil profesional
en turismo; además, el 72% estableció que labora en el sector privado, en tanto que el 28% restante se encuentra en el público.
También, el estudio se enfocó a determinar la existencia o no de diferencias significativas en términos estadísticos con respecto al género y a la
especialidad de turismo seleccionada durante la formación académica. Para
lo cual, se usó la prueba k-s para determinar si la distribución de los datos era
normal o no, en donde se encontró que el estadístico fue de 0.834 con p-valor
de 0.415 por lo que se concluyó que la distribución es normal. Así, para el
análisis cuantitativo se utilizaron las pruebas paramétricas t y F.
CUADRO 2
Prueba t
competencia

t

p

Planeación turística

5.865

0.00

Trabajo en equipo

5.231

0.00

Servicio al cliente

4.892

0.00

Liderazgo

4.315

0.00

Comunicación en inglés

3.972

0.01

Resolución de problemas

3.874

0.03

Fuente: Elaboración propia.

A partir del Cuadro 2, los hallazgos fueron para la variable género los
siguientes: se encontraron diferencias significativas entre hombres y mujeres
en seis de las competencias profesionales en turismo y que fueron las siguientes: planeación turística (t = 5.865, p = 0.00); trabajo en equipo (t = 5.231, p =
0.00); orientación hacia el servicio al cliente (t = 4.892, p = 0.00); liderazgo (t
= 4.315, p = 0.00); comunicación oral y escrita en inglés (t = 3.972, p = 0.01)
así como resolución de problemas y toma de decisiones (t = 3.874, p = 0.03).
Los anteriores resultados significan un nivel de logro distinto con respecto al
género que para la investigación hacen referencia a que las mujeres se autoperciben con un mayor nivel de dominio en estas competencias con respecto
a los hombres.
Asimismo, los resultados para la variable especialidad fueron: La existencia de diferencias estadísticamente significativas (F =7.834, p = 0.00), lo
cual implica niveles de formación distintos entre hotelería, agencia de viajes,
alimentos y bebidas, así como planeación.
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CONCLUSIONES
El objetivo principal del estudio fue valorar la formación de las competencias
profesionales de los egresados de la licenciatura en turismo del IPN desde la
percepción de sus egresados, por lo que se recopiló información importante
que permite la formulación e implementación de procesos de rediseño curricular que integre nuevos contenidos, así como reforzar aquellas capacidades
que son necesarias desarrollar en forma consolidada.
Asimismo, es posible determinar que la formación turística impartida
por el IPN es pertinente como programa educativo en el nivel superior según los egresados, lo cual se complementa por la valoración realizada para
el servicio educativo ofrecido por esta institución, por lo que se cumple con
lo señalado por Domínguez y Fornells (2020); Espinosa (2018); Solnet et al.
(2019); Reilly (2018). De la misma manera, se cumple con lo determinado
por Almerich et al. (2020); Trinder (2008); OMT (1997) en lo que se refiere a
cubrir las tres áreas de formación relevantes orientadas al saber, saber hacer
aunado al saber ser y estar, así como para colaborar en el entorno profesional
y resolver problemas laborales.
También, los hallazgos de la investigación coinciden con lo establecido
por la ANECA (2004) y Gómez (2010) en lo concerniente a las competencias
profesionales del área de turismo que son relevantes a desarrollar durante
la educación superior. Además, se confirma lo encontrado por el estudio de
Majó (2005) en lo referente a las competencias mejor valoradas para el sector
turístico y que son el dominio del inglés como lengua extranjera; orientación
hacia el cliente, así como el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. De la misma forma, se coincide con lo hallado por Jiang y Alexakis (2017) en cuanto a las capacidades con mayor nivel de logro como fueron
el conocimiento del turismo y el trabajo en equipo. También, se identificó un
resultado similar con Rodríguez, Alonso, Rubio y Celemín (2013) en cuanto
a la competencia más desarrollada que fue la planeación turística.
Por otro lado, se obtuvieron resultados distintos a los establecidos
tanto por Iberico (2017) como Rodríguez et al. (2013), en lo que se refiere a
las competencias desarrolladas por los egresados del área turística siendo la
iniciativa y espíritu emprendedor; el reconocimiento y respeto a la diversidad y multiculturalidad aunado al liderazgo. Del mismo modo, se difiere de
los hallazgos encontrados por Ruetzler et al. (2014), en lo que respecta a las
competencias mejor valoradas por los egresados. También, se encontró un
resultado diferente de la investigación efectuada por Nguyen y Robinson
(2010) en lo que refiere a que los egresados de turismo tenían capacidades
limitadas para la resolución de problemas y el dominio del inglés en donde
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para esta investigación se obtuvo un nivel desarrollado y moderado, respectivamente.
De la misma manera, se identificó un resultado diferente al obtenido
por Majó (2005) en las competencias más desarrolladas que fueron la comunicación oral y escrita en inglés y el empleo de las TIC; mientras que para este
estudio tuvieron un nivel de logro moderado. Por el contrario, se coincide
en la capacidad de orientación hacia el servicio al cliente con una valoración
desarrollada.
En tanto, esta investigación incorporó en su análisis diversas competencias importantes que un egresado en turismo sea capaz de utilizar en el
ámbito laboral como es la gestión de recursos financieros, trabajo en equipo,
patrimonio cultural y natural, así como la planeación turística, tal y como lo
recomendaron Cheung, Law y He (2010); Nguyen y Chaisawat, 2011; Lolli
(2013); Norton (2014); Goh y Scerri, (2016).
Finalmente, la investigación aporta resultados sobre la implementación
de un programa educativo a nivel superior sobre un sector económico que se
ha convertido en estratégico para el desarrollo integral de un país, por lo que
es importante seguir formando capital humano calificado que permita satisfacer las necesidades del ámbito laboral tal y como lo señalan Loera, López y
Teja (2020). También se confirma lo señalado tanto por Tseng et al. (2019);
Rekalde y García (2015) con respecto a la formación turística integral orientada no solamente al componente técnico, sino que incluya el social y relacional en un ambiente de incertidumbre lo cual ha permitido que sus egresados
tengan éxito al insertarse al sector laboral.
Así, se sugiere realizar estudios futuros considerando la perspectiva de
los empleadores para identificar los requerimientos del sector laboral aunado
a determinar el nivel de satisfacción que poseen con respecto al nivel de las
competencias profesionales logradas por los egresados de turismo. También,
se recomienda llevar a cabo una investigación de tipo longitudinal con el propósito de determinar el proceso de adquisición de las competencias profesionales del licenciado en turismo durante su formación académica. Lo anterior
a partir de la pandemia por Covid-19, la cual es necesario que sea considerada
como una oportunidad para el diseño e implementación de nuevos ambientes
educativos para el desarrollo de una formación académica de calidad incorporando en forma continua las diversas herramientas tecnológicas tal y como lo
establecen Echeita (2020); Esteban-Guitart et al. (2020).

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DE LOS SANTOS-GÓMEZ DE LA CASA | MORALES-RAMÍREZ | FERRETIZ-JIMÉNEZ

Percepciones sobre Capacidad Absortiva
e Innovación en el Sector Farmacéutico Mexicano
Perceptions of Absorptive Capacity and Innovation
in the Mexican Pharmaceutical Sector
ARACELI DE LOS SANTOS-GÓMEZ DE LA CASA* | DIONICIO MORALES-RAMÍREZ**
| LAURA ESTHER FERRETIZ-JIMÉNEZ***

RESUMEN
El objetivo del trabajo consiste en identificar las percepciones sobre capacidad absortiva (potencial y realizada) e innovación que presentan los
directivos de la industria farmacéutica mexicana. Por ello, se administró
un cuestionario a 164 personas en puestos directivos de 87 empresas del
sector. Mediante el análisis factorial se conformaron las variables y posteriormente se aplicó un análisis asociación, encontrando una asociación positiva entre la capacidad absortiva y la innovación. Se concluye
que la capacidad absortiva no ha sido desarrollada en el sector farmacéutico mexicano, lo cual refleja una industria enfocada a la manufactura
más que a la creación de productos innovadores.
Palabras clave: Capacidad absortiva | Innovación | Ventajas competitivas.
ABSTRACT
The objective of the work is to identify the perceptions of absorptive capacity (potential and realized) and innovation presented by the directors
of the Mexican pharmaceutical industry. Therefore, a questionnaire was
administered to 164 people in managerial positions of 87 companies in
the sector. By means of factorial analysis the variables were formed and
later an association analysis was applied, finding a positive association
between absorptive capacity and innovation. Concluding that absorptive capacity has not been developed in the Mexican pharmaceutical

* Doctoranda en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Facultad de Comercio y Administración de
Tampico, Doctorado en Gestión Estratégica de Negocios. Correo electrónico: aracelide@gmail.com
** Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Campus Tampico-Madero. Correo electrónico: dionicio.morales@gmail.com
** Profesora-investigadora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Campus Tampico-Madero.
Correo electrónico: lau.ferretiz@gmail.com

Recibido: 15 de enero de 2021 | Aceptado: 14 de octubre de 2021 ISSN 2007-1205 | pp. 78-101
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sector, which reflects an industry focused on manufacturing rather than
creating innovative products.
Keywords: Absorptive capacity | Innovation | Competitive advantages.

INTRODUCCIÓN
En un ambiente de constantes cambios económicos y tecnológicos, las empresas buscan incrementar su competitividad y sostenibilidad para desarrollarse.
Ante esta situación, las organizaciones deben intensificar sus prácticas para
adquirir, asimilar, transformar y explotar el conocimiento, es decir, estimular
su capacidad absortiva (CA), ya que ésta suele ser un factor clave para facilitar
los procesos de innovación dentro de las empresas (Zahra y George, 2002).
La CA es un concepto relacionado con la forma de explotar y adquirir el
conocimiento con propósitos comerciales (Van den Bosch et al., 2006; Zahra
y George, 2002); se puede encontrar en los diferentes niveles de la empresa,
en la industria y a nivel nacional (Van den Bosch et al., 1999; Cohen y Levinthal, 1990). Además, cuando las organizaciones se basan en conocimiento
específico, adquieren la capacidad de responder, adaptarse y generar nuevas
ideas o innovaciones. Desde el enfoque académico, la CA se ha empleado para
explicar la relación entre el conocimiento que se genera dentro de la empresa
(interno), así como el que proviene fuera de ella (externo), y los procesos de
innovación.
La innovación, sea de producto, de proceso o de marketing, suele brindar ventajas competitivas a las empresas en donde se lleven a cabo dichas
prácticas. Autores como Valdez et al. (2016); Caragliu y Nijkamp (2012); y
Flatten et al. (2011), señalan que una organización, industria o sector innovador tienden a adaptarse a los cambios de su entorno, lo que significa que
aspiran a presentar altos niveles de CA del conocimiento. Sin embargo, debe
mencionarse que la innovación suele implicar altos costos, y en algunas ocasiones se enfrentan a procesos largos y poco exitosos, como el caso particular
de la industria farmacéutica, la cual se ha caracterizado por dirigir sus esfuerzos hacia la investigación y el desarrollo (I+D) de nuevos medicamentos, es
decir, investigación, invención y comercialización (DiMasi et al., 2016).
En México, la industria farmacéutica se distingue por fabricar medicamentos de gran calidad y de alta tecnología. Para el año 2016, la producción
global de la industria fue de 10,103 mdd, con un consumo de 13,595 mdd. De
igual manera, en ese mismo año exportó un monto de 1,376 mmd, siendo
Estados Unidos su principal destino, e importó 3,745 mmd procedentes de
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Estados Unidos, Alemania y Francia. Dentro del territorio nacional se ubican
12 de los 25 laboratorios más importantes a nivel mundial, contando con
instalaciones de producción y centros de distribución. Además, las reformas
realizadas en la normatividad de vigencia del registro sanitario y la eliminación del requisito de planta han contribuido para que México se convierta en
un destino atractivo para invertir. Tan sólo en 2016, la inversión acumulada
por este sector fue de 5,297 mdd, y los destinos de esta inversión fueron la
Ciudad de México, Jalisco y el Estado de México (ProMéxico, 2018).
Pese a que esta industria representa el segundo mercado más importante en Latinoamérica (ProMéxico, 2018), enfrenta grandes problemas, como
son los altos costos en la producción de los fármacos y la recuperación de la
inversión realizada. Asimismo, dos de cada seis empresas están dispuestas a
invertir en la adopción de tecnología y en el rediseño de sus procesos, tanto
de fabricación como de mercadotecnia, lo que nos muestra la poca disposición al desarrollo de innovación por parte de las empresas mexicanas (Esquivel, 23 de febrero de 2019).
En este sentido, innovar eficientemente en este sector suele ser complejo, ya que depende de fuentes externas de conocimiento que involucran
diversos elementos, como son: los competidores, los proveedores, los clientes, las universidades, los instituciones y centros de investigación (Nonaka et
al., 2014; Calderón y Jasso, 2013; Gassman, Enkel y Chesbroug, 2010). Por
lo tanto, la identificación de dichas fuentes, su asimilación, transformación y
explotación, es decir, su CA, coadyuvan al entendimiento y mejoramiento de
los procesos de innovación que se llevan a cabo en este sector (Teece, 2009;
Cohen y Levinthal, 1990). En consecuencia, el reto que enfrenta la industria
farmacéutica mexicana es estimular y desarrollar su CA como facilitador de
adaptación en ambientes altamente cambiantes, con estrategias direccionadas
al desarrollo e innovación de nuevos fármacos.
El objetivo del presente trabajo consiste en identificar las percepciones
sobre CA e innovación que presentan las personas en puestos directivos (CEO,
gerentes y jefes de área) dentro de la industria farmacéutica mexicana. Para
ello, se aplicó un cuestionario a 164 personas distribuidas en 87 empresas
del sector. Se llevó a cabo un análisis factorial para la construcción de variables, también se estimó una prueba de correlación. Se eligió trabajar con la
industria farmacéutica debido a que éste es un sector que aporta 7% del PIB
manufacturero y genera cerca de 87 mil empleos directos y poco más de 400
mil indirectos (KPMG, 2019). Además, sus procesos de innovación suelen ser
largos (aproximadamente de 10 a 15 años), costosos y con poco éxito, por lo
que es particularmente importante entender cómo es percibida la CA dentro
de este sector.
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El trabajo se divide en cuatro secciones. En la primera, se presenta la
literatura sobre CA e innovación, así como las hipótesis de trabajo. En la segunda, se describe la metodología empleada para la prueba de hipótesis. En
la tercera, se presentan las estadísticas básicas y los resultados del análisis.
Finalmente, son dadas las conclusiones y recomendaciones del estudio.
1. REVISIÓN DE LA LITERATURA
1.1. Aproximación al concepto de capacidad absortiva
La revisión de la literatura muestra el consenso que los investigadores tienen
respecto al desempeño de la CA, señalando que los procesos de aprendizaje son fundamentales para una organización. No obstante, las definiciones y
mediciones de este concepto varían ampliamente. El concepto CA originalmente fue estudiado por Alder (1965) como la habilidad de la empresa para
absorber información y recursos externos. Cohen y Levinthal (1989, 1990)
orientan el concepto a los procesos de aprendizaje organizacional y precisan
la CA como la habilidad para identificar, asimilar y explotar conocimiento del
entorno. Otros autores la definen como la experiencia que tiene la empresa
para valorar el conocimiento externo y aplicarlo con propósitos comerciales
(Gebauer et al., 2012; Kostopoulos et al., 2011; Escribano et al., 2008; Vega et
al., 2008; Van den Bosch et al., 2006; Jansen et al., 2005; Cohen y Levinthal,
1990).
Sin embargo, una de las definiciones más significativas es la realizada por
Zahra y George (2002), quienes señalan que es un conjunto de capacidades y
procesos estratégicos por el cual las empresas adquieren, asimilan, transforman y explotan conocimientos con la intención de crear valor. E indican que
la adquisición describe a la capacidad de la empresa para identificar, valorar y
apropiarse del nuevo conocimiento; la asimilación sugiere el reconocimiento
e interpretación del conocimiento adquirido; la transformación se refiere al
desarrollo y mejoras de los procesos y rutinas que facilitan la transferencia
y combinación del conocimiento que fue adquirido y asimilado previamente; finalmente, la explotación es la utilización del nuevo conocimiento con
fines comerciales. Estos autores, ubicaron dos subconstructos: la capacidad
absortiva potencial (PAC), la cual hace a la empresa receptiva para adquirir y
asimilar conocimiento externo; y la capacidad absortiva realizada (RAC), que
se considera fuente primaria de mejoras en la empresa mediante el desarrollo
de capacidades de transformación y explotación del conocimiento, facilitando
la innovación y el desarrollo de nuevos productos (Zahra y George, 2002).
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La CA ha sido estudiada en distintos contextos, por ejemplo, como fuente
generadora de innovación (Kostopoulos et al., 2011; Camisón y Forés, 2010;
Murovec y Prodan, 2009; Escribano et al., 2008, Fosfuri y Tribó, 2008; Arbussà y Coenders, 2007; Caloghirou et al., 2004), como trabajo colaborativo
con otras empresas (Camisón y Forés, 2010; De Jong y Freel, 2010; Grimpe y
Sofka, 2009), como aprendizaje organizacional (Petti y Zhang, 2016), o como
estrategia organizacional (Peris, Mestre y Palao, 2011; Jansen et al., 2005).
1.2. Aproximación al concepto de innovación
El concepto de innovación fue introducido por Arrow (1962) y Nelson (1959),
quienes la describen como un bien público duradero. Otras enunciaciones la
detallan como un nuevo producto o proceso de producción que es comercializado con éxito (Pavitt, 1984). Tushman y Nadler (1986) la precisaron
como la creación de un producto, servicio o proceso nuevo para una unidad
de negocio. Mientras que Damanpour y Gopalakrishnan (2001) la definieron
como la adopción de una idea o un comportamiento nuevo en una organización. Por otra parte, el Manual de Oslo (Organización para la Cooperación y
el Desarrollo Económicos (OCDE), 2005) señala que el requisito mínimo para
considerar algo como una innovación es que el producto, proceso, método de
organización o comercialización sea nuevo o significativamente mejorado.
En este sentido, la innovación es esencial para el rendimiento de las
empresas y constituye una de las principales fuentes de competitividad y
crecimiento económico, donde la firma debe responder a las necesidades del
entorno para generar ventajas competitivas mediante un proceso complejo,
donde el conocimiento acumulado se transforma, modifica o reinterpreta;
este conocimiento se considera esencial en el éxito de la actividad innovadora
de la empresa, permitiendo desarrollarse y ajustarse rápidamente a los cambios, además de identificar y explotar nuevas oportunidades en el mercado
(Murovec y Veugelers, 2006; Grossman y Helpman, 1994; Harris y Mowery,
1990).
La literatura muestra estudios que analizan la relación entre la CA y la innovación donde el conocimiento es un elemento estratégico; también examinan otros aspectos como el aprendizaje, los acuerdos de cooperación, el desarrollo tecnológico y los resultados financieros (González y Hurtado, 2014;
Gebauer et al., 2012; Lewin et al., 2011; Kostopoulos et al., 2011; Camisón y
Forés, 2010; Grimpe y Sofka, 2009; Murovec y Prodan, 2009; Escribano et
al., 2008; Castro, Rocca e Ibarra, 2009; Vega et al., 2008; Arbussà y Coenders,
2007), concordando en que la CA es clave en el propósito de innovar, favoTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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reciendo el éxito y el logro de ventajas competitivas, como se presenta en la
siguiente sección.
1.3. Capacidad absortiva e innovación
La relación entre CA e innovación ha sido abordada en diversos y contextos (sector vitivinícola, petrolero, acuícola, electrodoméstico, farmacéutico
y manufacturero). Por ejemplo, en España, Pradana, Pérez y Fuentes (2020)
analizaron el desempeño organizacional mediante la innovación, la CA y el
capital humano, en una muestra de 138 empresas de la industria vitivinícola, analizando los datos a través del método estadístico de regresión por
mínimos cuadrados parciales (PLS); los resultados demuestran que tanto la CA
como los recursos humanos permiten a las empresas capturar completamente los beneficios de la innovación, de tal manera que si las empresas poseen
una serie de recursos y capacidades (CA, recursos humanos e innovación),
éstos pueden verse como buenos impulsores de rendimiento y, por extensión, de ventaja competitiva.
En Italia, Russo y Di Paola (2019) estudiaron los antecedentes de la CA
y los flujos de conocimiento externo en un conjunto de 103 empresas biofarmacéuticas italianas. Los hallazgos muestran que las empresas biofarmacéuticas inmersas en un ambiente de I+D son capaces de adoptar estrategias
de innovación, a través de la construcción de alianzas y redes científicas, ampliando de esta forma sus procesos de innovación. De igual manera, Choo y
Tan (2019) estudiaron la influencia de la tecnología basada en el conocimiento y la CA en la innovación de servicios hoteleros en Malasia; en su análisis
cualitativo revisan la literatura publicada entre 1990 y 2018, y sus hallazgos
proponen un modelo teórico donde la tecnología basada en el conocimiento
facilita el proceso de capacidad absortiva potencial, facilitando la generación
de un stock de nuevos conocimientos, en tanto que la capacidad absortiva
realizada permite utilizar los nuevos conocimientos para innovar.
Asimismo, Schweisfurth y Raasch (2018) realizaron un estudio a 864
empleados de una empresa de electrodomésticos a nivel mundial; al observar
que las personas que trabajan en este tipo de industria tienen conocimientos
individuales y algún conocimiento de soluciones, esta investigación les permitió a los autores conceptualizar la CA para las necesidades no satisfechas que
surgen en el uso de un producto o servicio dado, y la CA para la solución tecnológica, que se refiere a resolver problemas técnicos y proporcionar funcionalidad. Los resultados obtenidos mediante análisis de regresión mostraron
que la CA para la necesidad y la CA para la solución se forman e interoperan a
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nivel intraindividual para facilitar la innovación de los empleados.
En Corea del Sur, Ali et al. (2016) investigaron cómo las empresas logran un desempeño organizacional óptimo mediante la CA y la innovación
organizacional. Para ello, aplicaron una encuesta y, mediante un análisis de
ecuaciones estructurales, encontraron que la CA y la innovación organizacional contribuyen a un mejor desempeño organizacional. En empresas noruegas y suecas, Clausen (2013) examinó la relación entre la CA (I+D interno) y la
cooperación en innovación con actores externos, como empresas del mismo
ramo y de I+D, proveedores, clientes, competidores, consultores, universidades e institutos de investigación. El autor utilizó datos de la tercera Encuesta
de Innovación Comunitaria, que se basa en el Manual de Oslo; los resultados,
obtenidos mediante la regresión de Poisson, manifiestan que la CA, a través
de la I+D interna, la capacitación y personal calificado, se asocia positivamente
con la intensidad de cooperación en innovación con otras empresas.
En Grecia, Kostopoulos et al. (2011) revisaron el papel de la CA como
mecanismo para identificar y traducir los flujos de conocimiento externo
(por ejemplo, proveedores, clientes, competidores e instituciones de investigación) en beneficios tangibles para la empresa y como un medio para mejorar el desempeño financiero y de innovación. Sus resultados muestran que
los flujos de conocimiento externo están significativamente asociados con la
CA, además de correlaciones significativas tanto para la CA y la innovación,
como para las relaciones de desempeño financiero e innovación; los autores
concluyen que la CA contribuye positivamente a la innovación y al desempeño financiero.
En México, García et al. (2020) analizaron el nivel de desarrollo de la CA
en la industria manufacturera en México; para este estudio utilizaron datos
de la Encuesta sobre Investigación y Desarrollo Tecnológico (Esidet) del año
2014. Los datos fueron tratados mediante un análisis multivariante de cluster,
y los hallazgos muestran diferentes niveles de CA respecto a los subsectores; en
cuanto a la asimilación, la transformación y la explotación, estas diferencias
son significativas, no así para la adquisición. Las conclusiones indican que la
CA en el sector manufacturero mexicano se desarrolla de manera incipiente.
Por su parte, Ortiz et al. (2019), en su estudio aplicado a gerentes y supervisores de 128 empresas industriales ubicadas en la frontera norte de Tamaulipas, México, exploraron el proceso de la generación del conocimiento
a través de la CA y el efecto que ésta tiene en la innovación. Los datos fueron
recolectados a través de cuestionarios y analizados mediante ecuaciones estructurales; en los resultados se observa que la CA potencial y la CA realizada
tienen efecto positivo en la innovación de procesos, dejando fuera a la innovación de producto. En este mismo estado, Solís et al. (2017) investigaron
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el efecto que tiene la CA (en sus dimensiones potencial y realizada) sobre la
innovación (en sus dimensiones de proceso y producto) en el sector petroquímico localizado en Reynosa. Mediante un estudio de regresión lineal,
analizaron la información de una muestra de 96 participantes. Los hallazgos
indican que la CA influye en la innovación que se lleva a cabo en las empresas
del sector; además, señalan que la CA potencial infiere sobre la innovación de
procesos mediante la identificación y asimilación del conocimiento externo,
enfatizando la importancia que tiene la capacitación y la formación de capital
intelectual, así como los recursos materiales; en lo referente a la CA realizada,
ésta influye positivamente en la innovación en los productos que realizan las
empresas petroquímicas.
Continuando con los trabajos en México, García y León (2015) analizan
la relación entre las dimensiones de la CA y el nivel de innovación en el sector
acuícola en Sonora. La información para este estudio fue obtenida mediante
la aplicación de una encuesta que estima las dimensiones de la CA y la innovación en una muestra de 45 plantas acuícolas. Los datos obtenidos fueron
analizados mediante un modelo de ecuaciones estructurales; los hallazgos indican que entre la CA y la innovación existe una relación positiva fuerte, al
igual que entre sus dimensiones y la innovación, siendo la asimilación la más
representativa en esta relación.
Si bien existe evidencia empírica que señala que la CA tiene una relación
positiva y significativa en el desempeño innovador de la empresa (Gebauer
et al., 2012; Kostopoulos et al., 2011; Camisón y Forés, 2010; Escribano et al.,
2008; Arbussà y Coenders, 2007; Nieto y Quevedo, 2005; Jansen et al., 2005;
Cohen y Levinthal, 1990; Zahra y George, 2002), también existen otros autores que encuentran lo contrario (Arcos, 2013; González y Hurtado, 2014;
Monge et al., 2015; Vega et al., 2017). Partiendo de la revisión de la literatura
y con base en los fundamentos teóricos y empíricos presentados, se considera
a la CA como un recurso positivo en la organización, donde los altos niveles
de CA están relacionados con la innovación. En consecuencia, se propone las
siguientes hipótesis:
Hipótesis 1: La capacidad absortiva potencial (PAC) de las empresas farmacéuticas está positivamente relacionada con la innovación llevada a cabo
en ellas.
Hipótesis 2: La capacidad absortiva realizada (RAC) de las empresas farmacéuticas está positivamente relacionada con la innovación llevada a cabo
en ellas.

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2. METODOLOGÍA
2.1. La muestra
Para llevar a cabo este trabajo, se solicitó el apoyo a una asociación de la industria farmacéutica, conformada por 87 empresas dedicadas a la elaboración
de medicamentos de uso humano, y por cuestiones de confidencialidad se ha
omitido su nombre. El cuestionario aplicado estuvo dirigido a los directivos
(CEO), gerentes y jefes de área o sector; de esta manera, la muestra de análisis quedó conformada por 164 participantes, quienes aceptaron informar de
forma voluntaria.
2.2. El cuestionario
El instrumento se conformó de tres secciones. En la primera recoge la información (puesto del informante, inicio de operaciones, número de empleado)
que permite describir el entorno farmacéutico. En la segunda sección se presenta el test para medir la CA en sus dos dimensiones (PAC, conformada por
la adquisición y asimilación de conocimiento, y RAC, integrada por la transformación y explotación del nuevo conocimiento), y consta de 19 ítems. La
tercera sección está compuesta por 10 ítems que consideran la innovación
(INNOV) en productos, en procesos y en comercialización o nuevas formas
organizacionales. Cabe mencionar que el cuestionario utilizado fue validado
por García y León (2015), quienes tomaron como base el trabajo realizado
por Jansen et al. (2005) para medir la CA y la innovación en el trabajo de Antonioli et al. (2014). El instrumento mostró un índice de confiabilidad de Alfa
de Cronbach .867.
2.3. Análisis factorial exploratorio
El análisis de los datos se llevó a cabo mediante el análisis factorial exploratorio, el cual tiene como propósito examinar la estructura de interrelaciones
entre un grupo de datos, reconociendo los factores de la estructura que determinen el grado en que cada variable explique la varianza observada (Hair et
al., 1999). Para llevar a cabo el análisis factorial, primeramente se comprobó
que la estructura de los datos fuera la apropiada mediante la prueba de esfericidad de Bartlett y la prueba de Kaiser-Mayer y Olkin (KMO). La esfericidad
de Bartlett tiene como objetivo probar la existencia de no correlación entre
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�PERCEPCIONES SOBRE CAPACIDAD ABSORTIVA E INNOVACIÓN

87

las preguntas. Un valor de la prueba menor a 0.05 rechaza la hipótesis nula de
no correlación y, por consecuencia, es recomendable continuar con el análisis
factorial (Harman, 1980). Y con la prueba de KMO se determina si es adecuado
aplicar el análisis factorial, para lo cual sus valores deben oscilar entre 0.5 y 1.
La extracción de los factores se realizó mediante el método de componentes principales, ya que establece combinaciones lineales de variables no
correlacionadas, donde el primer componente muestra la varianza máxima,
y las subsecuentes explican gradualmente proporciones más pequeñas de la
varianza no correlacionadas entre sí, estimando las puntuaciones factoriales
y la matriz de cargas factoriales a través de las correlaciones de las variables.
Para la rotación se eligió el método Varimax; su rotación ortogonal permite
la extracción de factores no correlacionados, al mismo tiempo que minimiza
el número de variables con cargas altas, mejorando así la interpretación de
los factores.
2.4. Confiabilidad interna y construcción de variables
La consistencia interna del instrumento fue evaluada mediante el coeficiente
de confiabilidad de Alfa de Cronbach. Este coeficiente es un método que permite determinar la fiabilidad de la escala, en función de las intercorrelaciones
(covarianzas) entre las preguntas, la varianza total y el número de preguntas
que conforman la escala. Sus valores obtenidos oscilan entre 0 y 1; entre más
altos o cercanos a 1, mayor fiabilidad (Cronbach, 1951). Al respecto, Nunnally y Bernstein (1995) proponen valores entre 0.75 y 0.90 como buenos o
aceptables. En tanto que Mateo (2012) señala que valores que oscilan entre
0.8 y 1 son considerados como altos, detonando excelentes niveles de fiabilidad en el instrumento. En este análisis se aplica esta prueba a cada variable o
dimensión encontrada mediante el análisis factorial.
Para una mejor interpretación del valor de las variables estimadas, se
procedió a su estandarización a través del escalamiento mínimo-máximo mediante la siguiente ecuación: Xnorm=(X-Xmin)/(Xmax-Xmin). Este procedimiento permite obtener desviaciones más pequeñas, eliminando el efecto
de los valores atípicos y permitiendo que los valores oscilen entre 0 y 1, de tal
manera que los valores próximos a 1 expresan un nivel alto o mayor presencia de las variables, en tanto que valores cercanos a 0 expresan su ausencia.

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2.5. Procedimiento para el análisis
El análisis del cuestionario se llevó a cabo en cinco pasos. Primeramente, se
efectuó el análisis factorial, utilizado para identificar las dimensiones PAC, RAC
e INNOV. Después, mediante el alfa de Cronbach se efectuó la prueba de validez interna de las dimensiones utilizadas. Para una mejor interpretación de
las dimensiones, posteriormente se estandarizaron las variables mediante el
criterio de min-max, asegurando que éstas oscilaran entre 0 y 1. Finalmente,
se estimó un análisis de correlación de Pearson (r) para ver la asociación entre
las variables y dar respuesta a las hipótesis planteadas. Las estimaciones se
llevan a cabo empleando el software IBM SPSS Statistics Base V22.0.0.
3. RESULTADOS
Se encontró que el 37.8% fueron jefes de área o sector, el 36% fueron gerentes
y el 26.2% fueron CEO. Las empresas farmacéuticas que iniciaron operaciones
en México tienen una antigüedad promedio mayor a 21 años. El 53% de los
que respondieron dicen que en su empresa trabajan más de 251 empleados; el
29.9%, entre 101 y 250 empleados; en tanto que el 17.1%, entre 51 y 100 personas. La principal acción que ocupa a esta industria es la fabricación de medicamentos, aunque la comercialización y las ventas son las actividades en las
que mayormente participan, y destinan 67.7% de sus recursos sobre todo en
los nuevos medicamentos o en los considerados novedosos para la empresa.
Respecto a la percepción de los encuestados sobre los ítems que miden
la CA, en la Tabla 1 se observa que los puntajes máximos (x = 4.40) corresponden a dos preguntas. La primera hace referencia a si la empresa ofrece capacitación al personal (AS20), y la segunda a si analizan los procesos y rutinas
existentes para detectar mejoras (AS21). Este resultado muestra la importancia que dan las empresas farmacéuticas a la capacitación, así como al análisis
y la mejora de procesos. El nivel más bajo (x = 1.25) indica la desatención que
se da a los cambios generados por el nuevo conocimiento y si éstos son registrados en hojas de proceso y planes de control para mantener un registro de
impacto (TR24). Finalmente, el promedio total (x = 3.2) permite observar la
existencia de cinco preguntas por debajo y 14 superiores a éste.

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PERCEPCIONES SOBRE CAPACIDAD ABSORTIVA E INNOVACIÓN

TABLA 1
Medidas de tendencia central de capacidad absortiva
Nom.

Ítem

Media

Desviación
estándar

AD13

La empresa utiliza fuentes externas del conocimiento

3.30

1.245

AD14

Normalmente reconoce nuevos conocimientos dentro
de la organización

3.26

1.342

AD15

Existe cooperación de conocimiento entre su organización
y otras instituciones, como universidades y centros de
investigación

4.23

.677

AD16

Existe cooperación de conocimiento con clientes
y proveedores

3.63

1.141

AD17

Existe cooperación con consultores, foros y eventos
externos

3.51

1.354

AD18

Se detectan en los distintos departamentos que conforman
la organización nuevas prácticas para replicar que ofrecen
mejora en proceso, producto, gestión

3.29

1.268

AD19

Normalmente hay una persona responsable de adquirir el
conocimiento externo e interno en la organización

3.50

1.308

AS20

Su empresa ofrece capacitación al personal

4.40

.723

AS21

Se analizan los procesos y rutinas existentes para detectar mejoras

4.40

.757

AS22

Cuando se adquiere conocimiento todas las partes involucradas participan

4.07

1.040

AS23

Cuando se adquiere un nuevo conocimiento se basan en un
proceso para la implementación

4.12

.925

TR24

Los cambios generados por el nuevo conocimiento son
registrados en hojas de proceso, planes de control, etc.,
manteniendo un registro de impacto

1.25

.659

TR25

La organización discute las consecuencias de los cambios
del nuevo conocimiento y sus consecuencias en el mercado,
tendencias y potencialidades resultantes para el desarrollo
de nuevos productos

1.81

1.066

TR26

Se analiza el nuevo conocimiento, adaptándolo a las formas
de trabajo existentes

1.36

.691

TR27

Se considera cómo explotar el conocimiento que se adaptó,
contemplando a todos los departamentos de la organización
involucrados en la mejora

1.85

1.077

EX28

Considera que su empresa es generadora de patentes

3.30

1.064

EX29

Considera que su empresa tiene mayor capacidad en I+D de
nuevos productos o servicios, comparada con la competencia

3.18

1.135

EX30

Es común que la empresa transforme los productos o
procesos viejos en nuevos debido a sus capacidades y
habilidades

3.37

1.074

EX31

Con qué frecuencia la empresa realiza cambios tecnológicos

3.62

.936

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Mínimo

1

Máximo

5
164

N

Fuente: Elaboración propia.

El análisis descriptivo a los ítems que miden la innovación se muestra
en la Tabla 2, donde se observa el puntaje máximo (x = 3.55), el cual hace referencia al grado de innovación de la empresa (IN41). No obstante, el puntaje
menor (x = 2.85) de la pregunta IN38 da razón de que la percepción que tienen
los encuestados sobre las inversiones que la empresa realiza para el desarrollo
de sus propias tecnologías es baja. Finalmente, el valor promedio total (x =
3.0) permite observar siete valores por debajo de la media y tres superiores a
este valor.
TABLA 2
Medidas de tendencia central de innovación
Nom.

Ítem

Desviación
estándar

Media

IN32

En comparación con la competencia, nuestra empresa
realiza más lanzamientos de productos y servicios

3.01

1.465

IN33

En comparación con otras empresas, la nuestra identifica y
desarrolla nuevos mercados mucho más rápido

2.93

1.488

IN34

Qué tan frecuentemente se modifica o desarrolla un nuevo
producto

2.97

1.463

IN35

Las modificaciones de procesos en la empresa ocurren

2.90

1.493

IN36

Las ventas aumentan después del lanzamiento de un
producto o servicio

2.88

1.506

IN37

La organización invierte en actividades de desarrollo de
nuevos productos o servicios

2.96

1.475

IN38

La organización invierte para el desarrollo de propias
tecnologías

2.85

1.520

IN39

La gestión de la empresa ha sido modificada

3.04

1.367

IN40

La organización busca nuevos mercados

2.96

1.433

IN41

Cuál considera que es el grado de innovación de su
empresa

3.55

1.158

Mínimo
Máximo
N

Fuente: Elaboración propia.

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1
5
164

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PERCEPCIONES SOBRE CAPACIDAD ABSORTIVA E INNOVACIÓN

3.1. Análisis factorial para construcción de variables
Los resultados del análisis factorial permitieron identificar las dimensiones
subyacentes de las variables propuestas en el instrumento. En el caso de la
CA, se agruparon los factores esperados, los ítems TR24 y TR26 se eliminaron por no agruparse en el factor correspondiente, y los ítems AD15, AD16
y AS20 fueron eliminados, ya que mostraron saturaciones bajas (Nunnally y
Bernstein, 1995). Partiendo de esta información, en la Tabla 3 se muestran
los resultados de la matriz de componentes rotados, mostrando la agrupación
de las dimensiones PAC y RAC.
TABLA 3
Matriz de componente rotado para PAC y RAC
Componentes
PAC
AD13

.818

AD14

.742

AD17

.844

AD18

.830

AD19

.841

AS21

.428

AS22

.523

AS23

.309

RAC

TR25

.133

TR27

.204

EX28

.870

EX29

.883

EX30

.884

EX31

.782

Método de extracción: análisis de componentes principales. Método de rotación: Varimax
con normalización de Kaiser. a. La rotación convergió en 3 iteraciones.
Fuente: Elaboración propia.

Para identificar si el análisis factorial es pertinente en esta muestra de
datos, se estimó la prueba KMO, en donde se obtuvo un valor de .780, que al
ser superior a .7, se puede considerar como aceptable. En cuanto a la prueba
de esfericidad de Bartlett, se encontró un valor de .000, el cual es menor que
0.05, por lo que es adecuado emplear dicho análisis para la agrupación de los
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datos o la construcción de los factores. Por último, para verificar la fiabilidad
de la consistencia interna del instrumento, se aplicó el alfa de Cronbach; los
resultados para PAC (.844) indican que el Coeficiente alfa es &gt;.8, teniéndose
como bueno, y para RAC (.756), el Coeficiente alfa &gt;.7, considerándose aceptable (Nunnally y Bernstein, 1995).
El mismo procedimiento se llevó a cabo para las preguntas de la innovación, en donde únicamente se eliminaron dos ítems (IN40 e IN41), por no
obtener pesos adecuados en las comunalidades (Nunnally y Bernstein, 1995).
En la Tabla 4 se observa el resultado de la matriz de componentes rotados.
TABLA 4
Matriz de componente rotado de INNOV
Componente
INNOV
IN32

.930

IN33

.949

IN34

.953

IN35

.935

IN36

.950

IN37

.945

IN38

.935

IN39

.938

Método de extracción: análisis de componentes
principales. a. 1 componentes extraídos.
Fuente: Elaboración propia.

El test KMO mostró un valor de .963, que al ser mayor a 0.9 se considera
como una excelente adecuación muestral; además, la prueba de esfericidad
de Bartlett resultó (0.000) menor a 0.05, por lo que la aplicación del análisis
factorial es adecuada. De igual manera, la fiabilidad de la consistencia interna
del instrumento alcanzó un excelente desempeño medido con el alfa de Cronbach, el cual fue de .982 (Nunnally y Bernstein, 1995). Vale la pena comentar
que una vez que se encontraron dichas agrupaciones en la factorial, se generaron los puntajes correspondientes a las variables PAC, RAC e INNOV mediante
el enfoque llamado escalamiento mínimo-máximo. Esta normalización de los
datos nos permite obtener rangos fijos que van de 0 a 1, suprimiendo el efecto
de los valores atípicos y reduciendo su variabilidad. En la Tabla 5 se muestran
las medidas de tendencia central posterior al escalamiento.
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Los resultados permiten identificar que, en general, tanto la PAC como la
presentan valores por debajo del valor medio de 0.5; esto nos indica que
las percepciones tienen una tendencia hacia valores medios en RAC y bajos en
PAC. De manera intuitiva, podemos decir que las empresas de este sector tienen dificultades para apropiarse del conocimiento externo, aunque una vez
que lo adquieren tienen una mayor disposición a explotarlo. En el caso de
la variable INNOV, se encontró un valor concentrado alrededor de la media
del indicador, sugiriendo que las empresas del sector farmacéutico mexicano
no son altamente innovadoras, pero tampoco son completamente seguidoras
respecto al desarrollo de productos, procesos o comercialización.
RAC

TABLA 5
Estadísticos descriptivos de las variables PAC, RAC e INNOV
Media

Desviación estándar

PAC

.3562383

.24540140

RAC

.4935637

.23717583

INNOV

.5144817

.34666379

N válido (por lista)

164

Fuente: Elaboración propia.

3.2. Análisis de asociación
Determinadas las dimensiones PAC y RAC, así como la dimensión INNOV, se
propone un análisis de correlación de Pearson. En la Tabla 6 se observa la
existencia de una relación baja pero positiva entre la RAC y la INNOV, dado
que la probabilidad obtenida es p = 0.047, que es menor a 0.05 (.156), por lo
que se comprueba la existencia de una asociación entre la INNOV y la CA en su
dimensión RAC.

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TABLA 6
Correlación entre PAC, RAC e INNOV
INNOV
INNOV

Correlación de Pearson

1

Sig. (2-colas)

PAC

RAC

N

164

Correlación de Pearson

.043

Sig. (2-colas)

.581

N

164

Correlación de Pearson

.156*

Sig. (2-colas)

.047

N

164

* La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas).
Fuente: Elaboración propia.

3.4. Discusión de los resultados
En las últimas décadas, la CA ha sido considerada como una ventaja competitiva por las organizaciones. No obstante, en nuestro país no se han realizado suficientes estudios que analicen este constructo. Además, en la literatura existente, la CA se ha abordado desde diversas perspectivas, arrojando
diferentes resultados, desde los que afirman que las capacidades internas de
la empresa y el conocimiento que es adquirido del exterior coadyuvan a la
innovación (Caloghirou et al., 2004), hasta los que aseguran que la empresa
no requiere de CA para incentivar la innovación (González y Hurtado, 2014).
Por esta razón, esta investigación tuvo como propósito contribuir empíricamente al análisis de la CA y su relación con la innovación, examinando cada
una de sus dimensiones para determinar su relevancia como generadora de
valor agregado para la empresa.
Dentro de los hallazgos encontrados, podemos mencionar que las variables definidas a partir del análisis factorial y la estandarización permitieron
identificar los niveles promedio de las percepciones de la muestra analizada.
Los valores estimados de la PAC (.356), la RAC (.493) y la INNOV (.514) sugieren
que las personas en los puestos claves dentro de esta industria presentan los
niveles más bajos en la variable PAC, reflejando una dificultad para la apropiación del conocimiento obtenido de fuentes externas que deviene de la cooperación con otras organizaciones, universidades y centros de investigación.
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�PERCEPCIONES SOBRE CAPACIDAD ABSORTIVA E INNOVACIÓN

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En el caso de la RAC, se encontró un valor ligeramente superior a la PAC, lo que
nos indica que las empresas participantes en el estudio tienen la necesidad de
reconocer cómo se puede aprovechar el conocimiento mediante la capacitación y el análisis constante de los procesos y rutinas existentes que les permitan asimilar el nuevo conocimiento, para renovar su capacidad absortiva
realizada cuando sea necesario.
En cuanto a la INNOV, los resultados indican que las personas encuestadas
no perciben a su empresa como desarrolladora de altos niveles de innovación, más bien, son vistas como empresas con poca disposición a invertir en
nuevas tecnologías y con escasos esfuerzos en el rediseño de sus procesos de
fabricación. Estos resultados son acordes con lo señalado por Esquivel (23 de
febrero de 2019), lo que nos lleva a pensar que la industria farmacéutica en
México es cautelosa en sus estrategias, planes y programas de desarrollo de
productos, procesos y comercialización.
Respecto al análisis de correlación (ver Tabla 6), éste indica una asociación estadística entre la CA y la INNOV, la cual viene dada a través del componente de la RAC (.156). En este sentido, podemos decir que una mayor cantidad
de actividades contenidas dentro de este componente (como son el desarrollo
de nuevos productos, procesos, servicios, o el desarrollo de sus propias tecnologías) se encuentra asociada a mayores niveles de innovación en este sector.
Este resultado es acorde a estudios previos que apoyan la existencia de esta
asociación como medio para mejorar el desempeño innovador de la empresa
(Gebauer et al., 2012; Kostopoulos et al., 2011; Camisón y Forés, 2010; Escribano et al., 2008; Arbussà y Coenders, 2007; Nieto y Quevedo, 2005; Jansen et
al., 2005; Cohen y Levinthal, 1990; Zahra y George, 2002).
Sin embargo, no se encontró una asociación entre PAC e INNOV; esto
puede ser consecuencia de las limitantes que enfrenta este sector para poder
innovar (incluso en la imitación). Por un lado, la inversión en I+D es escasa
y las patentes que se generan en su mayoría son extranjeras. Aunado a esto,
la naturaleza conservadora de esta industria puede ser indicativa de que los
procedimientos que derivan del conocimiento tecnológico y de los procesos
de innovación no son del todo suficientes para que la empresa cuente con la
capacidad de identificar, adquirir y asimilar el conocimiento externo esencial
para incentivar el desarrollo innovador.
CONCLUSIÓN
En este trabajo se analizan las percepciones sobre CA en sus versiones potencial y realizada, así como el nivel de innovación que presentan los adminisTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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DE LOS SANTOS-GÓMEZ DE LA CASA | MORALES-RAMÍREZ | FERRETIZ-JIMÉNEZ

tradores en puestos clave dentro de las empresas del sector farmacéutico de
México. Para ello, se aplicó una encuesta a un total de 164 participantes y se
llevó a cabo un análisis factorial para la construcción de las variables referentes a la PAC, la RAC y la INNOV. Asimismo, se estimó la correlación de Pearson
para identificar la asociación entre dichas variables, y con ello tener evidencia
para rechazar o no rechazar las hipótesis planteadas.
Los resultados señalan que sí existe una asociación entre la CA en su
componente RAC y la innovación. Lo anterior nos puede sugerir que, desde la
perspectiva de los actores analizados, en las empresas de este sector se prioriza la capacidad para transformar y explotar (RAC) conocimiento, y esta percepción se asocia a la idea de innovación. La formalización de esta capacidad
se considera fuente principal de mejoras en la empresa mediante habilidades
bien desarrolladas de transformación y explotación del conocimiento, facilitando el logro de ventajas competitivas a través de la innovación y el desarrollo de nuevos productos (González y Hurtado, 2014; Jansen et al., 2005; Leal y
Albort, 2015; Leal et al., 2014; Solís et al., 2017; Zahra y George, 2002).
El caso contrario es lo que pasa con la PAC, la cual presentó los valores
más bajos en la escala construida y no fue estadísticamente significativa en
el análisis de correlación planteado. En otras palabras, los hallazgos de este
trabajo permiten intuir que el personal en puestos clave muestra dificultad
para apropiarse del conocimiento externo, así como para la interiorización
y combinación del conocimiento que fue adquirido y asimilado mediante la
capacitación y la cooperación con instituciones, centros de investigación,
clientes, proveedores, y asimilarlo, poniendo de manifiesto que la industria
farmacéutica da poca importancia a la PAC. En el caso de la RAC, la industria
muestra mayor importancia a la transformación y explotación del conocimiento, enfocándolo en la implementación de rutinas que faciliten el flujo
de conocimiento externo dentro de un proceso de innovación, así como el
aprovechamiento de los cambios tecnológicos que posibiliten a las empresas
transformar los productos, procesos, hacer cambios significativos o el desarrollo de nuevos productos.
Lo anterior nos lleva a concluir que la CA del conocimiento no se encuentra muy desarrollada en la industria farmacéutica mexicana. Esto puede
deberse, por un lado, a que la prioridad de las farmacéuticas nacionales no
está en la I+D, y por otro, a la dependencia tecnológica que se tiene de empresas extranjeras. Al mismo tiempo, la inversión de las trasnacionales, las alianzas y los acuerdos comerciales han llevado a la industria a ser esencialmente
maquiladora y comercializadora. Por lo tanto, resulta fundamental la implementación de estrategias apoyadas en el desarrollo de capacidades y habilidades para la adquisición, asimilación, transformación y explotación de nuevos
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�PERCEPCIONES SOBRE CAPACIDAD ABSORTIVA E INNOVACIÓN

97

conocimientos, dentro del equipo de trabajo encargado de I+D. Mediante la
inversión en capacitación y formación del personal, conjuntamente, motivar
la cooperación con organizaciones, centros de investigación y universidades
que contribuyan a generar la base de conocimiento de la empresa, incrementando así su creatividad innovadora. De forma tal que, al fomentar la PAC
(adquisición y asimilación) de la empresa, se propicie el sostenimiento de sus
ventajas. De igual manera, al incrementar su RAC (transformación y explotación), desarrollan capacidades que permiten a la empresa asegurar su competitividad mediante la innovación y el desarrollo de nuevos medicamentos.
Por último, se reconoce que para mejorar los resultados del trabajo,
es necesario incrementar el número de encuestas, a fin de captar mejor las
percepciones del sector, por lo que estos resultados apenas representan un
pequeño esfuerzo por conocer las percepciones de las personas en puestos
clave de la industria. Además, es necesario elaborar modelos estadísticos más
completos para poder indagar sobre posibles relaciones de tipo causal. En
este sentido, se recomienda abordar el tema a través del uso de ecuaciones estructurales para datos que captan percepciones mediante preguntas de escala
Likert o modelos econométricos estimados con datos duros de la empresa,
como son el número de patentes, número de laboratorios, ratios financieros,
número de empleados, nivel de estudios y el gasto en investigación, entre
otros.
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RANGEL LYNE | AZUELA FLORES | OCHOA HERNÁNDEZ | BUENROSTRO AGUILAR

¿Actitudes de Anti-Consumo y Venganza?
Cuando las Empresas Socialmente Responsables
Fallan
Anti-Consumption Attitudes and Revenge Behavior?
When Socially Responsible Enterprises Fail
LUCIRENE RANGEL LYNE* | JOSÉ IGNACIO AZUELA FLORES** |
MAGDA LIZET OCHOA HERNÁNDEZ*** |
HUGO JAVIER BUENROSTRO AGUILAR****

RESUMEN
Este trabajo analiza las actitudes de anti-consumo, a partir del incumplimiento de las Empresas percibidas como Socialmente Responsables. El
objetivo es comprobar el efecto mediador de las actitudes de anti-consumo en la relación entre la RSC percibida y la venganza. Se realizó un
modelo de mediación con 475 consumidores, a través de la técnica de
ecuaciones estructurales. Los resultados sugieren que, para resolver las
actitudes de anti-consumo, las empresas deberían ejercer actividades
de RSC y evitar una venganza del consumidor mediante la mala publicidad con alcance en redes sociales. El efecto mediador de la escala de
anti-consumo es confirmado.
Palabras clave: rsc | Actitudes | Anti-consumo | Venganza | Mediación.
ABSTRACT
This study evaluates the anti-consumption attitudes, when Socially Responsible perceived Enterprises fail. The aim is to confirm the media-

* Profesora-investigadora de la Universidad del Noreste y la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Correo electrónico: lucirene.rangel@uat.edu.mx
** Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Correo electrónico: jazuelaflores@gmail.com
*** Profesora-investigadora de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Correo electrónico: mlochoa@docentes.uat.edu.mx
**** Profesor-investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México. Correo electrónico:
hbuenrostroa@comunidad.unam.mx
Recibido: 8 de febrero de 2021 | Aceptado: 30 de julio de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 102-125

�¿ACTITUDES DE ANTI-CONSUMO Y VENGANZA?

103

ting effect of anti-consumption attitudes between the perceived CSR and
consumer revenge. With a sample of 475 consumers, a mediation based
on structural equation modeling was designed. Results suggest that enterprises may apply their CSR to solve anti-consumption attitudes, before revenge attitudes emerge. The main finding is the partial mediating
effect of the anti-consumption scale, between perceived CSR and revenge
based on bad publicity, including social networks.
Keywords: csr | Attitudes | Anti-consumption | Revenge | Mediation.

INTRODUCCIÓN
El incumplimiento de la responsabilidad social corporativa (RSC) destaca
como uno de los antecedentes del odio (Kucuk, 2019), la resistencia, la queja e incluso la venganza hacia las empresas por parte de los consumidores
(Nepomuceno et al., 2017). De acuerdo con su definición, estas actitudes y
sentimientos del consumidor son comparables a las manifestaciones de “anti-consumo”.
El anti-consumo se ha discutido como una posición en contra del “consumismo” (Lee et al., 2011), y se basa en actitudes de aversión, restricción,
abandono y rechazo (Lim, 2017).
El fenómeno de anti-consumo ha sido medido en estudios empíricos
previos, por ejemplo, en la tipología de consumidores propuesta por Iyer
y Muncy (2009), así como en el análisis de las preocupaciones sociales y
medioambientales ligadas a la industria y al país de origen de García De Frutos et al. (2013), para hacer un amplio análisis sobre las causas del rechazo de
los productos de un país. Para esto, se adopta un enfoque cualitativo-interpretativo consistente en 21 entrevistas llevadas a cabo en España. Las entrevistas se centraron tanto en cuestiones generales que genera un país, ligadas
a percepciones político-económicas, sociales y medioambientales, como en
cuestiones ligadas específicamente a la industria (sector textil. Dichos estudios han expuesto las actitudes desde los intereses y preocupaciones del consumidor; sin embargo, a la fecha no se ha identificado un modelo que evalúe
las actitudes de anti-consumo a partir de las acciones fallidas de RSC por parte
de las empresas, percibidas por los consumidores.
De acuerdo con la literatura previa, en general, las percepciones socialmente responsables disminuyen las actitudes negativas del consumidor hacia
la empresa, sobre todo cuando se genera la queja (Kim et al., 2018). Es entonces que este trabajo encuentra una oportunidad de estudio, pues dicho efecto
no se ha analizado a profundidad.
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RANGEL LYNE | AZUELA FLORES | OCHOA HERNÁNDEZ | BUENROSTRO AGUILAR

Se ha dicho que el rechazo de parte de los consumidores es el centro del
anti-consumo, pero éste es difícil de medir debido a su falta de registro (Hogg
et al., 2009). El rechazo podría encontrar alternativas de manifestarse mediante la queja por parte de los consumidores, sugiriéndose entonces como la
expresión más evidente de las actitudes de anti-consumo. Sin embargo, si la
queja no se resuelve directamente con la empresa, podría originarse una queja intensa a mayor escala que, de alcanzar una exposición mediática negativa,
podría materializarse financieramente. En sí, podría decirse que las quejas, en
general, tienen la capacidad de dañar el desempeño tangible e intangible de las
compañías, y que, en sentido opuesto, la RSC coadyuva a reducir estos efectos
(Kim et al., 2018). Pero, ¿cómo se desarrollan las actitudes de anti-consumo
y venganza, cuando las empresas socialmente responsables (ESR) infringen la
RSC que presumen? ¿Podría este proceso ser el antecedente del activismo de
mercado o consumerismo?
El presente trabajo tiene el objetivo de comprobar los efectos mediadores de las actitudes de anti-consumo en la relación entre la RSC percibida y la
venganza hacia la ESR que ha infringido su RSC. Con ello, se pretende exponer
el fenómeno del anti-consumo desde una ruta actitudinal hacia la formación
de actitudes antagónicas que sugieren la formación de activistas de mercado
y consumeristas.
El resto del trabajo está organizado de la siguiente manera. En primer
lugar, se presenta la revisión de literatura y se exponen las hipótesis. Posteriormente se describe el método, la muestra, medidas e instrumento empleados. Después, se ofrecen los resultados del modelo propuesto. Finalmente,
la última sección de trabajo ofrece la discusión, conclusiones, limitaciones y
futuras líneas de investigación.
REVISIÓN DE LITERATURA E HIPÓTESIS
Como punto de partida, es necesario discutir acerca de la falla percibida por
parte de los consumidores, desde el enfoque de autores que previamente han
investigado fenómenos similares. Se han detectado dos dimensiones en las
evaluaciones realizadas por parte de los consumidores; la primera corresponde a la evaluación de una situación de injusticia que puede darse a través de
una falla en los procedimientos o políticas empresariales (Tax et al., 1998), y la
segunda, respecto a la severidad en el juicio, que va en función de la calidad de
la relación (empresa-consumidor) establecida previamente a la percepción de
tal falla en los procedimientos o políticas empresariales (Lazarus, en Emilien
et al., 2017).
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�¿ACTITUDES DE ANTI-CONSUMO Y VENGANZA?

105

Este estudio aborda una falla que se relaciona con ambas evaluaciones,
pues corresponde a la falla percibida en la RSC, partiendo desde una previa
identificación de la empresa en su calidad de socialmente responsable.
La severidad en el juicio realizado a partir de una falla en las políticas empresariales es mayor entre los consumidores con altas expectativas,
de acuerdo con la relación consumidor-empresa percibida previamente. Las
fallas en las políticas empresariales pueden originar especulaciones acerca de
las intenciones de las empresas, provocando que los consumidores se sientan
traicionados por tales compañías (Grégoire et al., 2011). Trasladando esto al
caso de las ESR, fallas en las acciones de RSC podrían traducirse en sentimientos
de traición a partir de un juicio realizado con mayor severidad ante una falla
en la RSC, especialmente entre los consumidores más asiduos a la empresa,
aquellos con mayores expectativas (Einwiller et al., 2019). Este efecto suele
denominarse “el amor se convierte en odio” (Emilien et al., 2017; Grégoire y
Fisher, 2008), y puede originar un deseo de venganza.
El proceso de venganza se produce en cuatro etapas: 1) la percepción de
traición a partir de la falla percibida; 2) la generación de emociones negativas (como enojo, disgusto y frustración); 3) la motivación hacia la respuesta
mediante el deseo de evitación o el deseo de venganza; y, finalmente, 4) el
comportamiento directo con base en la agresión del mercado y las quejas vengativas, o un comportamiento indirecto mediante el efecto negativo de boca
en boca o la queja mediante una publicidad negativa (Lazarus, 1991).
Las etapas del proceso de venganza encierran actitudes de anti-consumo que pueden llegar a niveles mayores, como la realización de protestas y
boicots de parte de los consumidores (Braunsberger y Buckler, 2011). Dichas
actitudes pueden desarrollarse de la misma forma que la etapa de comportamiento en el proceso de venganza: de manera directa e indirecta.
La forma directa incluye solamente al consumidor en confrontación con la
empresa, mientras que la indirecta se lleva a cabo a espaldas de la empresa, mediante un efecto negativo de boca en boca, o un daño a la reputación empresarial
a partir de publicidad negativa de impacto mediático (Grégoire y Fisher, 2008).
Estudios como el de Einwiller et al. (2019) demuestran que la mala publicidad basada en la RSC propicia sentimientos de traición, incrementando las
intenciones de oposición hacia las ESR que han fallado.
Desde el enfoque de Lazarus (1991), las motivaciones en el proceso de
venganza se ubican en una etapa en la que el consumidor aún no exterioriza
su sentir. Bajo esta condición, se llega únicamente hasta la evitación y un
deseo de venganza, desde el enfoque de castigo a las empresas infractoras.
Esta etapa mantiene relación con las actitudes de anti-consumo porque permanece en un alcance interno, mediante la propensión a la aversión, resTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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tricción, abandono y rechazo hacia las empresas que incurren en algún fallo.
No obstante, el proceso de venganza propuesto por Lazarus excluye el deseo
de queja de la etapa de motivaciones, solamente incluyéndola como tal en la
etapa comportamental.
La etapa de comportamiento en el proceso de venganza se asocia con la
queja directa e indirecta, en donde la primera se declara en forma de agresión
de mercado o queja vengativa, mientras que la segunda se da por medio del
efecto negativo de boca en boca o la mala publicidad (Emilien et al., 2017;
Garding y Bruns, 2015; Grégoire et al., 2011; Mattila y Wirtz, 2004).
El presente trabajo propone la inclusión de la propensión a la queja como
parte de las actitudes de anti-consumo, desde una relación directa con la empresa. Es decir, la queja formal que el consumidor desearía levantar directamente
en la empresa, misma que puede originarse en la búsqueda de una resolución
justa en concordancia con una RSC, y no propiamente buscando la venganza con
la empresa que falla, en un sentido de castigo desde el primer momento.
En sintonía, la venganza podría generarse cuando la queja no se resuelve directamente con la empresa. Esto alcanzaría una fase externa, con la posibilidad de exponerse mediáticamente, lo que generaría un impacto intangible
negativo con el potencial de materializarse financieramente. En resumen,
cuando se percibe una violación en el cumplimiento de la RSC de las compañías, los consumidores generan actitudes de anti-consumo con posibilidades
de convertirse en una venganza, por lo que estudios alternos concluyen que
las expectativas de RSC deben ser monitoreadas (Graafland, 2018).
Finalmente, las actitudes de anti-consumo, considerando la propensión
a la queja, podrían dañar el desempeño tangible e intangible de las compañías
cuando llegan a exteriorizarse mediante la venganza, mientras que, en sentido opuesto, la RSC reduce la probabilidad de tales efectos (Kim et al., 2018),
por lo que se plantea que:
H1 Las actitudes de anti-consumo median la relación entre la RSC percibida y la venganza.
En sintonía, investigaciones previas evidencian que algunos consumidores valoran más recibir una disculpa de parte de las empresas, así como
percibir justicia en la resolución de sus quejas (Garding y Bruns, 2015), que
poder obtener una compensación monetaria (Mattila y Wirtz, 2004), lo que
se evaluaría como parte de una RSC.
En cambio, cuando este tipo de actitudes de anti-consumo no se resuelven, los consumidores pueden exponer a la empresa de una forma negativa,
incluso con mayor intensidad y agresividad (Nepomuceno et al., 2017) que
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�¿ACTITUDES DE ANTI-CONSUMO Y VENGANZA?

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aquellos que propagan información acerca de buenas acciones responsables
llevadas a cabo por las compañías. Cuando esto ocurre, se podría decir que
surgen los “activistas de mercado” con base en la RSC, quienes han identificado
a las ESR como atractivas para ejercer sus campañas (Graafland, 2018).
Los “activistas de mercado” son aquellos que ejercen su poder como
consumidores para lograr un impacto positivo en la sociedad. Tales consumidores se dan a la tarea de exponer mediáticamente a las empresas que, de
alguna forma, causan problemas sociales o propician actividades dañinas.
Éstos alientan a los consumidores a no consumir de esta clase de empresas
(Iyer y Muncy, 2009).
Los motivos de este tipo de activismo pueden ser similares a los encontrados en estudios que proponen a la ideología ética y la preocupación social y
ecológica como antecedentes de las actitudes de anti-consumo (Sudbury-Riley y Kohlbacher, 2018). Por tanto, la forma de incidir en el comportamiento
de las empresas por parte de los consumidores ha tomado un curso en el que
se busca el cumplimiento de la imagen que se publicita (Fontenelle, 2013).
En sintonía, se podría decir que este tipo de consumidores activistas
tienen altas posibilidades de convertirse en consumeristas, quienes abogan
por la modificación de las relaciones de intercambio en el mercado en pro de
la soberanía del consumidor en una base colectiva (Aaker y Day, en Pérez et
al., 2002), pues velan por la legitimación de lo que representa e implica la RSC,
ya que mediante sus percepciones generan actitudes de anti-consumo cuando
tales expectativas se ven defraudadas.
En general, es posible decir que, cuando el bienestar del consumidor se
ve afectado negativamente, las actitudes de anti-consumo ocurren en consecuencia (Hoffmann y Lee, 2016), y cuando éstas no son resueltas, se genera la
venganza hacia la compañía. Los anti-consumidores se convierten entonces
en consumidores activistas de la RSC (Basci, 2016) en el mercado, con oportunidades de iniciar un consumerismo. Concretamente, se puede afirmar que
cuando las actitudes de venganza se exteriorizan, tienen el potencial de dañar
el desempeño tangible e intangible de las compañías, y que, en sentido opuesto, los esfuerzos socialmente responsables percibidos reducen esta clase de
efectos (Kim et al., 2018). De tal forma, se propone que:
H2 La percepción de una RSC disminuye la propensión de venganza hacia
la compañía por parte de los consumidores.

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MÉTODO
El método propuesto incluye dos etapas. La primera etapa explora la construcción de las variables que guían esta investigación. Después de validar las
variables, la segunda etapa analiza la ruta actitudinal propuesta, mediante un
modelo de mediación con base en la técnica de ecuaciones estructurales.
Primera etapa
Este estudio planteó la construcción multidimensional de la RSC a partir de
un análisis factorial exploratorio (AFE) para visualizar la conformación de los
factores. Éste ofrece la posibilidad de identificar los ítems que se agrupan en
más de algún factor, por lo que, con base en los argumentos anteriores, debe
ser realizado previamente a la aplicación de la técnica de ecuaciones estructurales, tal como lo sugiere el trabajo de Andréa et al. (2018). De la misma
forma, en esta etapa se llevó a cabo la validez de constructo de las variables
de anti-consumo y venganza, variables que no han sido validadas por investigaciones previas, siendo ésta una propuesta que surge con base en conceptos
anteriormente desarrollados.
Segunda etapa
En la segunda etapa se diseñó la ruta actitudinal que obedece al objetivo de
la investigación. Se diseñó un modelo de mediación a través de la técnica de
ecuaciones estructurales en el software estadístico Partial Least Squires (PLS).
El modelo incluyó las tres variables latentes. La primera con respecto a los
ítems que, en mayor medida, explican las percepciones corporativas responsables de parte de los consumidores (Y); la segunda variable, referente al anti-consumo (M); y finalmente, la tercera variable, con relación a la venganza (X).
Medidas
La escala de percepciones socialmente responsables de parte de los consumidores estuvo basada en las dimensiones de estudios previos. Se incluyeron cuatro
indicadores para medir la dimensión social de la RSC percibida, a partir de los
trabajos de Mohr y Webb (2005); De Los Salmones et al. (2005); Pérez y Rodríguez del Bosque (2013); y Öberseder, Schlegelmilch, Murphy y Gruber (2014). La
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�¿ACTITUDES DE ANTI-CONSUMO Y VENGANZA?

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dimensión medioambiental se midió con cinco ítems adecuados de las investigaciones de Maignan y Ferrell (2004); Brunk (2010); Mandhachitara y Poolthong
(2011); Öberseder et al. (2014); y Moisescu (2015). Para medir la dimensión económica, se tomaron cuatro ítems adecuados de Brunk (2010); Mandhachitara y
Poolthong (2011); Pérez y Rodríguez del Bosque (2013); Öberseder et al. (2014);
y Moisescu (2015). En cuanto a lo ético-legal, cuatro ítems fueron adaptados a
partir de Maignan (2001) y De Los Salmones et al. (2005).
La escala de anti-consumo fue de elaboración propia; construida a partir de diferentes conceptos de aversión, restricción, abandono, la queja y el
rechazo que abordan las actitudes internas directas del consumidor con la
empresa que infringe su responsabilidad social. Estos conceptos fueron expuestos por Hogg et al. (2009), y Lim (2017). Para la escala de venganza, se
incluyeron reactivos del proceso comportamental de venganza indirecta que
sugirieran la mala publicidad que el consumidor pudiera llegar a desarrollar,
según Lazarus (1991), sumando la posibilidad de llegar hasta las redes sociales
(ver Tabla 1).
Instrumento
Después de una revisión por expertos, se realizó una prueba piloto con 35
consumidores y se hicieron adecuaciones menores a la redacción de los ítems.
En primer lugar, se cuestionaron los datos demográficos; después se presentó
la escala de RSC, seguida de la pregunta que solicitaba al consumidor mencionar ejemplos de empresas socialmente responsables. Como complemento,
se interrogó acerca del consumo que, durante el último mes, se hizo en las
empresas antes mencionadas. Después se incluyeron los cinco ítems del anti-consumo, con base en: 1) el rechazo, 2) la aversión, 3) la restricción, 4) el
abandono, y 5) la queja. Finalmente, se presentaron los indicadores de 6) venganza mediante la mala publicidad indirecta hacia la compañía, con 7) alcance
en redes sociales. La aplicación de la encuesta fue autoadministrada en papel
con base en una escala Likert de 7 puntos.

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Medioambiental

RSC
RSC
RSC

Económica

Ético-Legal

RSC

Social

TABLA 1
Medidas de las variables latentes
Yo creo que una empresa socialmente responsable…
1.
SOC1
Hace esfuerzos para incrementar el bienestar social de la
comunidad
2.
SOC2
Da regalos y donaciones para
la caridad
3.
SOC3
Respeta los derechos de sus
trabajadores
SOC4
Realiza actividades sociocul4.
turales

Adecuado de:
De Los Salmones et al. (2005); Öberseder et al.
(2014); Pérez y Rodríguez del Bosque (2013);
Mohr y Webb (2005)

5.

MA1

Toma responsabilidad para
proteger el medio ambiente

6.

MA2

7.

MA3

8.

MA4

9.

MA5

10.

EC1

Tiene programas de reciclaje y
trata de minimizar el impacto
ambiental
Mantiene programas de reducción de desechos
Dispone de programas de ahorro
energético
Posee certificaciones para cuidar
el medio ambiente (por ejemplo,
ISO 14001)
Hace esfuerzos por regresar sus
ganancias a la sociedad

Brunk (2010); Maignan y Ferrell (2004); Mandhachitara y Poolthong (2011); Öberseder et al.
(2014)

11.

EC2

Se esfuerza por ofrecer a sus
clientes productos de buena
calidad.

12.

EC3

Tiene servicio de reclamaciones
y/o atención al cliente.

13.
14.

EC4

15.

ET2

Tiene precios bajos
Siempre respeta las normas
definidas en la ley cuando
desempeña sus actividades
Se preocupa por cumplir las
obligaciones con sus accionistas,
proveedores, distribuidores y
otros agentes con los que trata

16.

ET3

23.

ANTI6

Hablaría mal de la empresa (mala
publicidad indirecta)

24.

ANTI7

Le haría mala publicidad en
redes sociales (mala publicidad
mediática)

ET1

Brunk (2010); Mandhachitara y Poolthong (2011);
Öberseder et al., (2014); Pérez y Rodríguez del
Bosque (2013) y Moisescu (2015)

De Los Salmones et al., (2005); Maignan (2001)

Venganza

Anti-consumo

Se comporta ética y honestamente con sus consumidores
17. ET4
Da prioridad a sus principios,
por encima de su desempeño
económico
Si me entero que una empresa socialmente responsable no cumple con su responsabilidad social, yo:
18. ANTI1
No simpatizaría con la misma
Creación propia con base en: Lim (2017), Hogg
(rechazo)
et al. (2009)
Evitaría consumir sus productos
19. ANTI2
(aversión)
No aceptaría su publicidad
20. ANTI3
(restricción)
21. ANTI4
Dejaría de comprarle (abandono)
Levantaría quejas sobre su
22. ANTI5
incumplimiento (queja)

Lazarus (1991)

Fuente: Elaboración propia con base en revisión de literatura.
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¿ACTITUDES DE ANTI-CONSUMO Y VENGANZA?

Muestra
Se encuestó a 475 consumidores que fueron capaces de identificar Empresas Socialmente Responsables y que, además, mencionaron haber efectuado
compras a ESR el último mes.
La mayor parte de los encuestados residen en Tampico, Tamaulipas
(56%), y fueron mujeres de entre 17 y 38 años (67%), con una formación universitaria en proceso (58%) o concluida (24%), que declararon estar solteras
(69%) y tener un empleo (51%) (ver Tabla 2).
TABLA 2
Descripción de la muestra (n = 475)
Variables demográficas
Sexo
Hombre
Mujer
Edades
55 a 73 años
39 a 54 años
17 a 38 años
Ciudad de residencia
Tampico
Madero
Altamira
Estado civil
Soltero
Casado
Otro
Labora
No
Sí
Grado escolar concluido
Secundaria
Preparatoria
Universidad
Maestría
Doctorado
Salario mensual (MXN)
&lt;$4,999
5,000-9,999
10,000-14,999
&gt;$15,000
Omisiones

Frecuencia
156
319
25
79
371
264
85
126
327
111
37
234
241
29
277
113
46
10
86
67
32
52
238

Fuente: Elaboración propia.
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RESULTADOS
Las ESR que obtuvieron el mayor número de menciones de parte de los consumidores fueron las grandes empresas que participan en la industria de bebidas, en el sector comercial y de restaurantes. Tomando en consideración
dicha tendencia para la interpretación de los resultados, se describen a continuación las etapas del método propuesto.
Primera etapa. Escala de percepciones socialmente responsables
La escala de percepciones de RSC se sometió a un AFE por componentes principales agrupados con base en el autovalor. Se eligió este método para explorar
la conformación de variables latentes que explicaran dimensiones diferenciadas, identificando el valor de sus varianzas explicadas. La rotación fue oblicua, pues al ser indicadores que corresponden a un solo concepto, se requería
la agrupación de factores que tuvieran cierta correlación entre sí (Lloret-Segura et al., 2014).
La prueba de medida KMO de adecuación de muestreo fue de 0.933, con
una significancia de 0.000 en la prueba de esfericidad de Bartlett. La varianza
total explicada obedeció a un total de 66.305%. De este porcentaje total, el
primer factor logró captar el 50.879%.
La mayor varianza explicada se mantuvo en el primer factor, mismo que
conformó la escala multidimensional, a partir de las principales percepciones
por parte de los consumidores. Los indicadores con carga menor a 0.707 fueron descartados del análisis, atendiendo a que aquellos con cargas superiores
se explican en al menos el 50% de su varianza, por su factor (Hair et al., 2017).
Los ítems que construyeron el primer factor fueron once: RSCMA4, RSCMA3,
RSCET1, RSCET2, RSCEC2, RSCSOC3, RSCET3, RSCSOC1, RSCEC1, RSCMA2 Y RSCMA1.
De tal manera, se obtuvo una escala multidimensional a partir de los
ítems que los consumidores lograron construir prioritariamente desde sus
percepciones. Esta escala fue considerada para construir la variable de RSC en
la segunda etapa del estudio (ver Tabla 3).

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¿ACTITUDES DE ANTI-CONSUMO Y VENGANZA?

TABLA 3
Análisis factorial exploratorio de percepciones de RSC
Ítem

Componente
1

RSCMA4

2

Varianza explicada

Alpha de Cronbach

50.879%

=0.928

3

.805

RSCMA3

.791

RSCET1

.785

RSCET2

.776

RSCEC2

.752

RSCSOC3

.749

RSCET3

.749

RSCSOC1

.740

RSCEC1

.724

RSCMA2

.721

RSCMA1

.713

RSCMA5

.699

RSCET4

.671

RSCSOC4

.667

RSCEC3

.638

.511

RSCSOC2

.585

.503

RSCEC4

15.426%

.540

n/a

n/a

La prueba de medida KMO de adecuación de muestreo fue de 0.933, con una significancia de
0.000 en la prueba de esfericidad de Bartlett. Método de extracción: análisis de componentes
principales. Método de rotación: Oblimin con normalización Kaiser.
Fuente: Elaboración propia.

La fiabilidad Alpha de Cronbach referente a la homogeneidad o consistencia interna del constructo (Quero Virla, 1997) resultó de α=0.928, con un
total de 11 elementos.
Puede señalarse que los consumidores encuestados construyeron la dimensión de responsabilidad medioambiental con base en los programas de
reciclaje, ahorro energético y reducción de desechos que buscan minimizar
el impacto ambiental. En cuanto a la dimensión social, percibieron los esfuerzos para incrementar el bienestar social de la comunidad y el respeto a
los derechos de los trabajadores. La dimensión ética fue construida con base
en el respeto a las normas definidas en la ley, la preocupación por cumplir las
obligaciones con sus accionistas, proveedores, distribuidores y otros agenTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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tes con los que trata, además del comportamiento ético y honesto con sus
consumidores. Finalmente, la parte económica fue percibida con relación a
los esfuerzos por regresar parte de las ganancias a la sociedad y ofrecer a sus
clientes productos de buena calidad.
Los aspectos de cada dimensión que no fueron percibidos por los consumidores atienden a las certificaciones medioambientales, la entrega de regalos y donaciones a la caridad, así como la realización de eventos socioculturales. Tampoco ofrecer productos con precios bajos, ni que se dé prioridad
a los principios corporativos por encima del desempeño económico fueron
considerados para conformar el constructo multidimensional de la RSC.
Escalas de anti-consumo y venganza
Los ítems de anti-consumo y venganza fueron transformados, obedeciendo
a su naturaleza negativa. Un AFE por componentes principales con base en el
autovalor y rotación oblicua también fue reproducido para las escalas.
La prueba KMO de adecuación de muestreo resultó de 0.818, con una
significancia de 0.000 en la prueba de esfericidad de Bartlett. La varianza total
explicada atendió a un 77.425 acumulado en los dos factores resultantes. El
primer factor se conformó por los ítems de: ANTI2, ANTI3, ANTI1, ANTI4 y ANTI5,
explicando el 56.649% de la varianza, mientras que el segundo incluyó los
reactivos de: ANTI6 y ANTI7, con un 20.776%.
Coincidente con la literatura revisada, lograron conformarse dos factores principales; el primero obedece al anti-consumo, mientras que el segundo
(con tan sólo dos ítems) atiende la venganza mediante la mala publicidad,
incluyendo el alcance en redes sociales (ver Tabla 4).

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¿ACTITUDES DE ANTI-CONSUMO Y VENGANZA?

TABLA 4
AFE de la escala de anti-consumo y venganza
Ítem

Componente
1

ANTI2

Varianza explicada

Alpha de Cronbach

56.649%

=0.901

20.776%

=0.810

2
.913

ANTI3

.883

ANTI1

.876

ANTI4

.839

ANTI5

.701

ANTI7

.962

ANTI6

.841

La prueba de KMO de adecuación de muestreo resultó de 0.818, con una significancia de 0.000 en la prueba de esfericidad de Bartlett. La rotación ha convergido en
4 iteraciones. Método de extracción: análisis de componentes principales. Método
de rotación: Oblimin con normalización Kaiser.
Fuente: Elaboración propia.

La fiabilidad Alpha de Cronbach fue confirmada en el software estadístico SPSS. Para la variable latente de anti-consumo, el resultado fue de α=0.901,
constituido por cinco ítems. La segunda variable con dos ítems referentes a
la venganza con base en una mala publicidad hacia la compañía resultó con
un coeficiente de α=0.810. Siendo superiores al 0.7, ambos obtuvieron coeficientes aceptables.
Como se aprecia, el segundo factor obedece a la mala publicidad indirecta
y la mala publicidad mediática, tal como se describe en el apartado de medidas.
Aunque este factor está compuesto por sólo dos reactivos, la carga factorial de
los mismos supera la referencia de 0.707, explicándose en al menos el 50% de
su varianza, por su propio factor (Hair et al., 2017). Complementariamente, la
prueba de fiabilidad avala su consistencia.
Con la finalidad de descartar el sesgo del método común, se realizó la
prueba de Harman. Incluyendo el total de factores finales de los dos AFE realizados y forzando a la construcción de un factor sin rotación, la varianza total
explicada fue del 40%, que, siendo menor a 50%, asegura la no existencia de
este tipo de sesgo (Fuller et al., 2016).

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Segunda etapa
El modelo de mediación argumenta que las relaciones entre la variable X=percepciones socialmente responsables y la variable Y=venganza deben mantener una relación significativa. A partir de la inclusión de la variable mediadora M=el anti-consumo, el efecto de la primera relación (X-&gt;Y) tendría que
modificarse en cuanto a intensidad, esperando, en este caso, un incremento
en el valor de la R2 de Y, desde la inclusión de esta tercera variable M.
En principio, para comprobar la relación X-Y, se realiza un primer análisis. Puede apreciarse que la relación es negativa y significativa, pero la R2 es
demasiado débil (ver Figura 1).
FIGURA 1
Varianza explicada de la primera relación X-&gt;Y

Fuente: Elaboración propia con base en análisis estadístico en PLS.

Para confirmar si los efectos negativos de las percepciones responsables
sobre la venganza se incrementan a partir del anti-consumo, se incluyó la variable latente que contiene a tales actitudes. Se pudo observar una modificación substancial en la R2 de la variable de venganza, así como una disminución
en la beta (β) de la relación primera (X-&gt;Y) (ver Figura 2). Todas las relaciones
fueron significativas (ver Figura 3).

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�¿ACTITUDES DE ANTI-CONSUMO Y VENGANZA?

117

FIGURA 2
Relación de medición X-&gt;M-&gt;Y

Fuente: Elaboración propia con base en análisis estadístico en PLS.

Se revisaron los estadísticos de colinealidad mediante el factor de inflación de la varianza (VIF) del modelo de medida, sin que se presentaran problemas de multicolinealidad. El ajuste del modelo se confirmó mediante la
medida SRMR, que, al ser menor que 0.08, se muestra aceptable (SRMR=0.069)
(Hu y Bentler, 1999)
La varianza media extraída (AVE) obtuvo valores por encima del 0.5, lo
que significa que cada variable latente explica al menos el 50% de la varianza
de los indicadores asignados, pues de otra forma, la varianza del error guardaría una mayor explicación (Fornell y Larcker, 1981) La validez discriminante
mediante el criterio de Fornell y Larcker afirma que la raíz cuadrada de la
AVE debe ser superior a todas sus correlaciones con los demás constructos,
obteniéndose resultados satisfactorios en todos los casos. En complemento,
el heterotrait-monotrait ratio (HTMT) resultó ser menor que 0.90 en todos los
casos, asegurando una validez discriminante (ver Tablas 5 y 6).

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TABLA 5
Validez discriminante de las variables latentes
Percepciones de RSC

Anti-consumo

Percepciones de RSC

0.764

Venganza

0.245

0.908

Anti-consumo

0.305

0.430

Venganza

0.856

Fuente: Cálculos estadísticos en Smart-PLS.

TABLA 6
Fiabilidad compuesta y validez convergente del constructo
rho_A

Fiabilidad compuesta

Varianza media
extraída (AVE)

Percepciones de RSC

0.933

0.939

0.584

Venganza

1.387

0.903

0.824

Anti-consumo

0.893

0.917

0.733

Fuente: Cálculos estadísticos en Smart-PLS.

Finalmente, la R2 de venganza (Y) se incrementó significativamente de
0.055 a 0.187, a partir de la inclusión de la variable mediadora de anti-consumo interno (M). Con base en la aplicación de un re-muestreo de 5,000
sub-muestras, ajustando a métodos de intervalos de confianza de una cola
con corrección de sesgo, se pudo comprobar la significancia entre las relaciones planteadas en el modelo de mediación. Se obtuvo una mediación parcial
y el efecto indirecto individual fue de -0.119, significativo (p=0.000), con un
efecto total del modelo de mediación de -0.245 (Soper, 2019).

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119

FIGURA 3
Modelo final de mediación con significancias

Fuente: Elaboración propia con base en análisis estadístico en PLS.

Se realizó el test Sobel para comprobar la significancia del efecto indirecto. Considerando el coeficiente de regresión entre la variable independiente y
la variable mediadora (β=-0.300), el coeficiente de regresión entre la variable
mediadora y la variable dependiente (β=0.378), el error estándar de la relación
entre la variable independiente con el mediador (β=0.047), y el error estándar
de la relación entre la variable mediadora con la variable dependiente (0.046),
el resultado de dicho test fue significativo (z=-5.040; p=0.000).
ANÁLISIS Y DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos motivan a reflexionar acerca de la formalidad percibida respecto de la dimensión medioambiental, pues mientras que los consumidores están conscientes de que se llevan a cabo múltiples programas en
pro del cuidado al medio ambiente, las certificaciones no lograron tener una
percepción alta. En cuanto a la entrega de regalos y donaciones a la caridad,
el hecho de que estas actividades no se estén percibiendo con claridad, incita
a especular acerca de una tarea filantrópica corporativa pendiente. Con relación a la percepción de precios bajos, esto guarda lógica puesto que, generalmente, los productos elaborados con responsabilidad social pueden implicar
un mayor precio.
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El hecho de que los principios corporativos no sean percibidos como
una prioridad, por encima del desempeño económico, para las ESR, sugeriría
un estudio más profundo en el que, tal vez, la legitimidad de las ESR percibida
por los consumidores sería la primera interrogante.
En cuanto a las actitudes de anti-consumo y de venganza, éstas lograron
confirmarse mediante la conformación de dos factores en la etapa exploratoria. Actitudes relacionadas han sido generalmente estudiadas desde un enfoque de preocupación medioambiental. En el presente estudio, la mayor parte
de los indicadores de RSC obedecen a la dimensión medioambiental y ético-legal, lo cual apoya a estudios previos, como el realizado por Sudbury-Riley y
Kohlbacher (2018), que propusieron a las ideologías ética y ecológica como
antecedentes del anti-consumo.
Por una parte, la dimensión medioambiental muestra su incidencia en
el comportamiento del consumidor, con base en estudios como el de Iyer y
Muncy (2009), que evidencian a los consumidores de impacto global y los
simplificadores, así como en la investigación realizada por García De Frutos
et al. (2013), quienes encontraron que las preocupaciones medioambientales
ligadas a la industria y al país de origen son importantes en el estudio de las
actitudes de anti-consumo. Con base en los argumentos anteriores, es posible
decir que esta investigación confirma la relación de las dimensiones de RSC
con la propensión al anti-consumo; sin embargo, el presente trabajo logró
extraer la dimensionalidad socialmente responsable que los consumidores
construyen desde su percepción, en la conformación de una escala principal.
Por otra parte, el efecto mediador del anti-consumo es equiparable a los
hallazgos de Garding y Bruns (2015), en los que los consumidores valoraron
más recibir la atención de una disculpa de parte de las empresas y percibir
también justicia en la resolución de sus quejas, que poder obtener una compensación monetaria, como lo comenta el estudio de Mattila y Wirtz (2004).
Esto en el sentido de que enfocar el servicio al cliente y la resolución de quejas
en atenuar las actitudes de anti-consumo (como lo son aversión, restricción,
abandono, la queja y el rechazo) tendría mayores efectos que solamente tratar
de compensarlos de una manera financiera, sin mayores esfuerzos responsables. Esto concuerda con lo sugerido por Graafland (2018) en que las expectativas de RSC deben ser monitoreadas.
CONCLUSIONES
Los resultados muestran que la RSC percibida sí reduce la propensión de la
venganza hacia la ESR infractora. Esto significa que si el consumidor se entera
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�¿ACTITUDES DE ANTI-CONSUMO Y VENGANZA?

121

del fallo de la RSC por parte de la ESR, tendrá motivos para realizar activismo
de mercado socialmente responsable mediante la mala publicidad con alcance
en redes sociales, pero en un nivel casi nulo.
En cambio, si tal fallo de la RSC genera actitudes de anti-consumo en el
consumidor (tales como aversión, restricción, abandono, queja y rechazo),
esto producirá mayores motivos para orientar a una venganza mediante la
mala publicidad con alcance en redes sociales, pues esto implica un sentir
propio a partir de un involucramiento socialmente responsable, que guía hacia un “activismo de mercado”, coadyuvando hacia un “consumerismo”.
En concordancia, a medida que las percepciones socialmente responsables se incrementan, la propensión de anti-consumo disminuye. Dichos
efectos sugieren que, cuando la propensión a tal anti-consumo se atiende por
parte de la empresa, éste se reduce, restando también las probabilidades de
venganza. En sí, las percepciones de RSC disminuyen las actitudes de venganza; sin embargo, su efectividad se catalizaría a través de esfuerzos enfocados a
reducir directamente las actitudes de anti-consumo.
En otras palabras, atender la queja directa interna en la empresa reduciría la propensión a la venganza y, por tanto, al “activismo de mercado” que
utiliza la mala publicidad, con posibilidades de llegar hasta las redes sociales
digitales.
Limitaciones y futuras líneas de investigación
La muestra incluyó una tendencia hacia las mujeres jóvenes que están solteras
y trabajan, por lo que para futuros estudios sería interesante equilibrar los
segmentos por edades y sexo, en aras de poder realizar un análisis de perfiles,
o bien, moderaciones con base en tales variables.
Este estudio sugiere que, en general, los consumidores encuestados perciben las características que guardan las empresas que se distinguen como
socialmente responsables, mismas que han logrado una presencia positiva en
la mente de los consumidores. Las razones que han posicionado a tales empresas quedan muy aparte de los objetivos de la presente investigación, pero
para futuros estudios sería importante considerar, por ejemplo, factores de
exposición mediática que pudieran explicar tal posición en la percepción del
mercado de consumo.
La baja percepción respecto a la prioridad de los principios corporativos
para las ESR, que se respeten por encima del desempeño económico, invita a
realizar mayores esfuerzos que tal vez puedan ser enfocados de una manera
cualitativa.
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Aunque se demostró que las actitudes de anti-consumo propician actitudes de venganza, realizar propuestas que incluyan un mayor número de
variables para explicar el fenómeno estudiado es esencial. Esto debido a la
prudente explicación en el modelo propuesto en el presente trabajo.
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FÉLIX ENRIQUE LÓPEZ RUIZ

Identidades Masculinas Emergentes en la Ciudad.
Un Proyecto Interdisciplinario de Intervención Social
con Hombres Indígenas en Monterrey, Nuevo León, México

Emerging Masculine Identities in the City.

A Social Intervention Interdisciplinary Project
with Indigenous Men in Monterrey, Nuevo Leon, Mexico
FÉLIX ENRIQUE LÓPEZ RUIZ*

RESUMEN
Este artículo anuda las narrativas que dan origen al diseño, implementación y resultados de un proyecto de intervención social con hombres
indígenas. Su objetivo consistió en facilitar, desde la perspectiva de los
estudios de género de los hombres, un proceso de reflexión con y entre hombres indígenas sobre sus diversas identidades masculinas en un
contexto urbano. Para su abordaje metodológico se propuso un enfoque
cualitativo y se instrumentó, en primera instancia, a partir de un diagnóstico social que fue insumo de información objetiva para el diseño y
orientación de los elementos constitutivos del grupo de reflexión por
implementar, formado por 15 hombres indígenas mexicanos de distinta
adscripción étnica, que migraron de sus lugares originarios al área metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México.
Palabras clave: Identidades | Estudios de género de los hombres |
Indígenas urbanos | Interdisciplinariedad |
Intervención social.
ABSTRACT
This article knots the narratives that led to the design, implementation
and results of a social intervention project with indigenous men. The
aim was to facilitate a reflection process with and among indigenous
men about their diverse masculine identities in an urban context, from
the perspective of gender studies on men. The methodological approach
was qualitative and it was instrumented, in first place, from a social
diagnosis that provided objective data to design and focus the constituent elements of the reflective discussion group to implement, com* Doctorando en la Universidad Autónoma de Coahuila y la Universidad Nacional Autónoma de México.
Correo electrónico: felr_1999@yahoo.com
Recibido: 16 de marzo de 2021 | Aceptado: 15 de diciembre de 2021
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ISSN 2007-1205 | pp. 126-157

�IDENTIDADES MASCULINAS EMERGENTES EN LA CIUDAD

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posed of 15 Mexican indigenous men from different ethnic affiliation,
who migrated from their places of origin to the metropolitan area of
Monterrey, Nuevo Leon, Mexico, where they reside.
Keywords: Identities | Gender studies on men | Urban indigenous |
Interdisciplinary approach | Social intervention.

INTRODUCCIÓN
Nuestras realidades sociales, aunque se componen por elementos culturales
que nosotros en particular no hemos hecho, pero de los que participamos
—en su recreación—, no sólo son susceptibles de ser transformadas sino que
también pueden ser moldeadas, perfiladas, intervenidas.
Ante un paradigma hegemónico del rol masculino y de sus distintos
estereotipos que limitan otras posibilidades en el ejercicio de ser hombre, el
objetivo primordial que planteó este proyecto fue facilitar un proceso colectivo de reflexión entre hombres indígenas migrantes en Nuevo León, desde
la perspectiva teórica y metodológica de las masculinidades y de los estudios
de género de los hombres (Núñez, 2017). Además de fomentar la adopción
de actitudes equitativas y no violentas entre los géneros, este espacio grupal
supuso una oportunidad para la identificación de las diversas concepciones
de la masculinidad en distintas culturas étnicas y suscitó reflexiones críticas
sobre los procesos de construcción de sus masculinidades y el impacto que
ellas tienen en su vida cotidiana.
El esquema de referencia para esta intervención social no se estructuró sólo
desde una plataforma conceptual, sino que tuvo sustento en un fundamento motivacional de experiencias vividas, lo que, propugnado desde dos perspectivas situacionales —la primera, de quien investiga, que adjunta un insumo (que podría
considerarse también como sesgo) de subjetividad, en tanto quien orienta la trayectoria de indagación; y la segunda, a partir de las reconvenciones y transformaciones del proyecto de intervención que se suscitan tras el intercambio dialógico
que sucede durante la puesta en marcha del proyecto—, le enriquecen.
Ello requirió la implementación de regulaciones éticas que orientaron
las actividades de diseño e intervención social no sólo hacia la definición de
deficiencias específicas, para luego hacer corresponder un servicio o prestación social, sino hacia la movilización de las capacidades del sujeto (individual
o colectivo) para revelarse y salir de su situación de irreflexividad, exclusión
y/o vulnerabilidad.
Este documento presenta concisamente los resultados del proyecto de
intervención social Identidades masculinas emergentes en la ciudad, y se integra
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FÉLIX ENRIQUE LÓPEZ RUIZ

por: un panorama sociodemográfico de las personas indígenas en el estado de
Nuevo León, México; el planteamiento teórico-metodológico desde donde
se sostiene el modelo de intervención; la instrumentación del proyecto de
intervención social; y, por último, los resultados, alcances y limitaciones del
proyecto.
1. PANORÁMICA SOCIODEMOGRÁFICA
DE LAS PERSONAS INDÍGENAS EN NUEVO LEÓN, MÉXICO
El estado de Nuevo León se construyó sobre el despojo, la marginación y la
explotación de sus comunidades indígenas originarias. Fincado así, no tuvo
un crecimiento o desarrollo notable durante sus primeros siglos (Del Hoyo,
1985). Aunque las personas indígenas fueron disminuidas considerablemente, algunas resistieron y se preservaron integrándose, mezclándose, para sobrevivir, a las nuevas condiciones vitales que impusieron los colonizadores
(Gómez, 1995).
Ahora bien, tal vez en un afán reivindicativo, que deja pendiente un
análisis más profundo, hay que decir que las personas indígenas en Nuevo
León nunca desaparecieron del todo (Sheridan, 2015). Naturales y migrantes,
sobrevivieron, permanecieron y se rehicieron en un contexto de exclusión y
desprecio (Gómez, 1995). Ahora, tal vez no les encontramos en los libros de
historia o en la memoria del pensamiento hegemónico sostenido por la clase
dominante, sino labrando la tierra, arreando el ganado, explotando las minas,
edificando el espacio, comerciando en las calles, fabricando la ciudad, siempre presentes, aunque “en los más humildes menesteres domésticos”. (Rangel,
1988, p. 42). Pero no sólo ahí, además de en esas tareas, les encontramos
también, aunque no sin dificultad, estudiando en las universidades, creando
fuentes de empleo y emprendiendo negocios, involucrándose en lo político,
liderando procesos ciudadanos, experimentando en la promoción cultural,
creando obras artísticas, involucrándose e incidiendo cada vez más en una
ciudad que les considera ajenos (López, 2021).
Nuevo León es una región de alta recepción migrante; del total de su
población actual (5,784,442), el 23% (1,319,964) es originaria de otro lugar
(Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 2021); así también representa el tercer polo urbano más significativo en recepción de migrantes
indígenas y su tasa de crecimiento anual (10%) es de las más grandes en el
país (Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI),
2010). En este contexto, la población indígena también ha aumentado significativamente en las últimas décadas en este estado (CDI, 2010; Conapo, 2014;
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�IDENTIDADES MASCULINAS EMERGENTES EN LA CIUDAD

129

INEGI, 2014, 2016, 2021). Ahora bien, estos índices de crecimiento poblacional, las características socioculturales del estado y las migraciones indígenas
del campo a la ciudad presentan una gran dificultad en los procesos de identificación y cuantificación de las personas indígenas. Para solventar esto, actualmente se reconocen tres distintos criterios: a) el de hablante de lengua
indígena (HLI), que refiere principalmente a las personas mayores de tres años
hablantes de aquellas consideradas como lenguas nacionales, que proceden de
los pueblos existentes en el territorio nacional antes del establecimiento del
Estado mexicano (INEGI, 2021); b) el de población indígena en hogar censal,
que es una estimación que se basa en el criterio del Instituto Nacional de los
Pueblos Indígenas (INPI) para identificar como hogar indígena a aquel donde
la persona de referencia, su cónyuge o alguno de los ascendientes de éstos
declararon hablar lengua indígena (INEGI, 2021); y c) el de autoadscripción,
que implica el reconocimiento que se hace de una persona que asume, con
base en sus concepciones, la pertenencia a un pueblo indígena (INEGI, 2016).
En 1970 apenas había 787 hablantes de lenguas indígenas y, tras distintos fenómenos de población migrante, ahora, bajo estos términos de identificación (población hablante de lengua indígena mayor de 3 años) y con base
en los datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI (2021), tenemos que, en el estado de Nuevo León, habitan 77,945 personas indígenas,
lo que representa el 1.35% de su población total. Atendiendo el criterio de
población indígena en hogares censales, se estiman, en 2020, 159,873 personas indígenas, lo que representaría casi el 2.76% de la población total (INEGI,
2021). En términos de autoadscripción, y con base en los datos de la Encuesta
Intercensal 2015 del INEGI (2016), se conoce que las personas que se asumen
totalmente como indígenas en Nuevo León serían 352,282, lo que, para ese
año, representaba el 6.88% de su población total (5,119,504); parcialmente se
autoadscribían como indígenas 58,874, lo que significó el 1.15% del total en
la entidad. En suma, y en estos términos, tenemos que en Nuevo León, total
o parcialmente, 411,156 personas se autoadscribían como indígenas, lo que
representó el 8.03% de la población total del estado.
En términos de género (desde el criterio de población HLI), tenemos que,
en Nuevo León, son más los hombres que las mujeres (casi 4%): los hombres
HLI se estiman en 40,259 (lo que representa 51.97% de su población total), y
las mujeres en 37,286 (lo que representa 48.03% de su población total).
Ahora bien, aunque estos procedimientos de cuantificación no son del
todo definitivos, sí dan cuenta de la dimensión indígena en el estado y permiten considerar que, aunque la premisa de “en Nuevo León no hay indígenas”
se mantuvo vigente en el imaginario social, fue ineludible el reconocimiento
de su presencia, ya fuera por su cantidad o, aunque quizá con menos fuerza,
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FÉLIX ENRIQUE LÓPEZ RUIZ

por la exigencia misma de las personas indígenas de ser incluidas en el nuevo
paisaje social nuevoleonés.
En sus distintos procesos migratorios, la mayoría se ha asentado en
alguno de los municipios del área metropolitana de Monterrey (CDI, 2010;
Conapo, 2014; INEGI, 2014, 2016), aunque recientemente comienzan a ubicarse en municipios periféricos, como Zuazua, Pesquería, El Carmen, Marín
(CDI, 2016). Migran principalmente en busca de mejores oportunidades de
desarrollo social: vivienda, seguridad, empleo, educación, salud, entre otras
(López, 2021). La mayor parte de ellas vive en Nuevo León en condiciones
de marginación, pobreza y discriminación (Conapred, 2011). Aunque estas
condiciones son desfavorables, en general se descarta el regreso a su lugar de
origen, en tanto que en éste tampoco existen suficientes oportunidades para
su desarrollo y en Nuevo León ya cuentan con un determinado patrimonio;
además, en muchos casos, sus hijos e hijas han nacido y hacen ya su vida en
Nuevo León (López, 2021).
Las lenguas indígenas más habladas en este estado son el náhuatl
(57.70%), el huasteco (21.20%), el zapoteco (2.77%) y el otomí (2.76%) (INEGI,
2021).
2. IDENTIDADES MASCULINAS Y CONFLICTOS QUE VIVENCIAN
LOS HOMBRES INDÍGENAS EN LA CIUDAD
Los seres humanos, como sujetos genéricos, configuran sus identidades a
partir de construcciones sociales y no de determinaciones naturales (Núñez,
2017). En tanto constructos, son simbolizados por cada sociedad organizada
desde su subjetividad, estableciendo así el tipo de relación y convivencia que
instituye entre, y para, sus miembros. Así, los individuos personifican los
papeles y atributos sociales impuestos y asignados para cada quien, entre los
que se encuentran los relacionados con el género (Huerta, 1999). Tales roles
se traducen en conductas específicas: los hombres desempeñan actividades en
las que el uso de la fuerza, la racionalización y la agresividad están implícitas
y, por otro lado —entre otros—, las mujeres ocupan las responsabilidades destinadas al cuidado del hogar y de los hijos, así como de la tutela de las emociones y de los sentimientos (Garda, 2006).
La masculinidad se interioriza en los hombres a lo largo de un proceso
de socialización histórica-social en el que se fomentan comportamientos y
convicciones pertenecientes a un colectivo que ostenta fuerza, poder y autoridad, y se les prepara para ejercerlas a su vez (Ramos, 2006). Así, los hombres
se encuentran inmersos en contextos y realidades con diversidades culturales,
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clasistas, étnicas, lingüísticas, etarias, sexuales, laborales, territoriales (Serrano y Pacheco, 2011). En este proceso de generización, en el que intervienen
distintos actores sociales —padres, familia, escuela, amigos, medios de comunicación, etc. (Keijzer, 2001)—, la masculinidad es grabada en los cuerpos
de los hombres, en sus relaciones y en todas sus prácticas (Rosas, 2008): ser
hombre es resultado de un proceso formativo (Guiza, 2010).
Ahora bien, tal masculinidad no es estática, ni una sola, y no tiene “un
significado fijo ni trascendente” (Núñez, 2017, p. 37). En lo cotidiano perviven diferentes tipos de masculinidad, éstos se edifican a lo largo de la trayectoria de vida y van ajustándose según las vicisitudes propias de cada individuo
y de su entorno social (Núñez, 2013). En síntesis, la identidad masculina es
el resultado de significados, normas, valores y códigos de conducta que se
imputan a los hombres en una sociedad y un tiempo determinados. Son procesos subjetivos inacabados, los individuos se adscriben a ellas y, además de
definirlos, los diferencian de los demás. Como procesos constituyentes, las
identidades masculinas son dinámicas y cambiantes.
De manera similar al ámbito identitario de lo genérico, las identidades étnicas refieren a valores y prácticas que describen a los sujetos que las
autoadscriben, y distinguen, en general, a los grupos culturales o comunidades. En este ámbito, las identificaciones étnicas compartidas implican desde
aspectos tangibles (como el territorio, alimentación, vestimenta, medios de
producción, etc.), hasta intangibles (lengua, tradiciones, costumbres, cosmovisiones, etc.). La identidad étnica es una herencia cultural, cada uno de sus
componentes reafirma su patrimonio cultural (Segato, 2002).
En el caso de las etnias indígenas en México, su pluralidad y riqueza
cultural se encuentran sujetas no sólo a dificultades de mestizaje, sino a problemas de marginación, exclusión y discriminación (Herazo, 2015). Además
de las dificultades que implica la preservación de lo étnico en sus lugares de
origen, para los individuos que migran de territorio implica también adversidades mayores. En los lugares de destino, las vidas de estas personas indígenas no siempre es lo que esperaban, las oportunidades no son tan amplias, y
aunque el regreso a su lugar de origen sea una opción, suelen descartarla porque allá tampoco existen suficientes oportunidades para su desarrollo (López,
2021). Individual y colectivamente, ser indígena en la ciudad es una lucha
constante contra una posible muerte cultural.
Ahora bien, como entes de características sociales, los seres humanos
dependen de los vínculos que establecen con su entorno para desarrollarse,
contextualizando así su realidad por medio del establecimiento de normas
sociales habituales que son seguidas y respetadas en lo común. Cuando
estas normas son transgredidas tenemos un problema social que puede ser
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remediado (o, como en nuestro caso, reconfigurado) mediante acciones
colectivas influyentes en el entorno. Pero antes de ello es necesario una
identificación plena del problema a tratar. Este apartado muestra los aspectos
sociales que el proyecto pretende intervenir.
Según Giddens (2006), los individuos utilizan una gran variedad de
estructuras y conocimientos que expresan a través de sus acciones. Estos
conocimientos se utilizan en diferentes niveles de conciencia. Al respecto,
cada grupo social se vale de estos medios para estructurarse; sin embargo, al
plantear un nosotros, esa estructuración colectiva suele dejar de lado al otro, al
diferente, al que está en movimiento, inhibiendo así las posibilidades culturales de su diversidad. Es en este escenario configurativo social donde se dan
las problemáticas sociales que excluyen y discriminan a las personas distintas,
quienes, migrantes, irrumpen en un lugar.
Actualmente, nuestras sociedades se encuentran en crisis, se suscitan
cambios sociales intensos y acelerados que impactan, mediante las transformaciones que implican, sobre nuestras biografías individuales, manifiestas
principalmente en el debilitamiento de las fórmulas comunitarias de vida sobre las que se asentaban en buena medida nuestras sociedades, y en la crisis
del Estado-nación (Cobo, 2011). Aunado a ello, el enfrentamiento a situaciones ajenas y distintas al contexto social de donde los migrantes son originarios, suele conflictuar los roles familiares preestablecidos. Los discursos
identitarios donde se privilegia al hombre por sobre la mujer no han desaparecido, pero sí se encuentran ahora en discusión, aunque aún no se derivan
en concreciones generales que marquen nuevos rumbos de ser.
Resulta evidente que la atribución rutinaria de mujeres y hombres a
tareas específicas acaba vinculándose estrechamente con lo que significa ser
“hombre” o “mujer” en contextos específicos (Cooper, 2001). La situación de
desventaja de las mujeres respecto de los hombres, manifiesta en los más diversos ámbitos de la vida social (jurídico, educativo, laboral, familiar, etc.),
es reconocida como una de las modalidades de desigualdad entre los seres
humanos de las sociedades contemporáneas. En el ámbito económico, tal
desigualdad se expresa claramente en la decisión del trabajo por sexos, que ha
sido desfavorable para las mujeres. En las últimas décadas, la incorporación
de las mujeres al trabajo remunerado se aceleró en la gran mayoría de las
regiones del planeta (Rendón, 2008). Entonces, aquellas mujeres que rompen
las barreras para desempeñar tareas no tradicionales para su sexo enfrentan,
en el mejor de los casos, una actitud ambigua por parte de sus compañeros,
cuando no un franco rechazo. Y esto surge del hecho de que el trabajo por el
que se gana dinero es un componente esencial de la configuración de género
masculina, constituyendo un núcleo importante de respetabilidad social. La
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suficiencia económica es uno de los emblemas masculinos y la masculinidad
continúa midiéndose, en gran parte, en dinero.
En general, bajo el mandato de proveeduría de la masculinidad hegemónica, los hombres sienten la responsabilidad de mantener económicamente a su familia, y al carecer de los medios para hacerlo, se encuentran ante
un panorama de frustración y recelo, ante un escenario donde no pueden
desempeñar eficazmente su rol masculino (Rosas, 2007). Los hombres que
han construido su identidad basados en las creencias de superioridad ejercen violencia contra las mujeres como un recurso de sometimiento cuando
interpretan que su poder es cuestionado o cuando se presentan obstáculos
para su ejercicio. Que las mujeres sean las abastecedoras problematiza profundamente su rol familiar, en tanto que el hombre, al no poder satisfacer
las expectativas del estereotipo masculino (Serrano y Pacheco, 2011), genera
una depresión inconsciente por la pérdida del poder, en tanto que muchos no
disponen de otros modelos para relacionarse, por lo que establecen una percepción de sí mismos como de hombres sin poder ni valía personal, familiar
o social (Guiza, 2010).
En estas circunstancias, y partiendo del entendido que los seres humanos somos un constructo social, cultural y psicológico (Keijzer, 2001), es
posible arriesgarse a tender puentes causales que expliquen que este tipo de
problemáticas evidentes en el desarraigo, la pobreza, el desempleo, la marginación, la indiferencia, la discriminación y la exclusión, originen en los hombres conductas y comportamientos que afecten, condicionen y lastimen su
vida cotidiana, la de sus familias y sus comunidades. Para el caso de este proyecto, no se pierde de vista que se trata de comunidades indígenas que viven
en niveles de desarrollo muy por debajo de otras comunidades rurales y urbanas no indígenas o mestizas de México. Esta diferencia sólo puede explicarse
por un conjunto de relaciones desiguales pasadas y presentes a nivel de
estructuras económicas, políticas e ideológicas entre los pueblos indígenas y
la élite mestiza y blanca del país (Núñez G., 2009), que enraízan y configuran
con fuerza modelos identitarios muy difíciles de trascender. En la ciudad, los
hombres tienen más dificultades para mantener la posición privilegiada de la
cual gozaban en su lugar de origen (Chant y Craske, 2007).
En este sentido, el abordaje de situaciones problemáticas que resultan
de los conflictos y frustraciones de hombres indígenas migrantes, desde un
enfoque de género, exige, por principio, un replanteamiento de los conceptos
aplicados comúnmente a través de este paradigma teórico, toda vez que la
especificidad indígena trae consigo realidades culturalmente diversas, en las
que se mezclan formas de organización social y responsabilidades tradicionales, valores propios de cada etnia, así como aquellos elementos producto del
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mestizaje, que, en conjunto, contribuyen a delinear su situación actual de migrantes indígenas que habitan espacios distintos a sus lugares de origen (Oehmichen, 2005; Marcos y Waller, 2008; Altamirano, 2009). Para el caso de
los hombres y sus valores, ideas, actitudes y prácticas de género, sexuales y reproductivas, que aquí se analizan, y a partir de la resignificación del conflicto
como algo generador y positivo, sería posible hablar de lo que Núñez (2013)
llama procesos de destradicionalización, es decir, dejar de ser tradicionales y
comenzar, no a adaptarse a la cultura de destino, sino a resignificarse a partir
de lo que son, con vías hacia nuevas alternativas posibles de ser.
Intervenir con personas que se encuentran en esas circunstancias, además de su condición indígena, permite identificar ciertos aspectos socioculturales que las identifican y diferencian, y eso nos posibilita una lectura más
precisa de sus acciones y de los orígenes de éstas.
Si se les observa desde un plano general (que contemple los distintos
planos evidentes de la naturaleza física, contexto cultural, dimensión social,
etcétera), no hay mucha diferencia entre un hombre indígena y aquel que no
lo es. La pertinencia de realizar este proyecto con hombres indígenas radica,
fundamentalmente, en la oportunidad de encontrar en sus tradiciones, en sus
usos y costumbres, y en su situación de conflicto cultural, alternativas para
la deconstrucción objetiva de su comportamiento, en un contexto que, por
principio, les es ajeno y adverso.
En síntesis, este proyecto parte del conflicto como capacidad detonadora de transformación: en las contradicciones que implican la explicitación de
la conciencia individual y colectiva de lo que significa ser hombre para sí versus la imposición de identidades hegemónicas propias del nuevo orden cultural de destino, el conflicto existencial emerge y posibilita nuevas realidades.
El entendimiento de esta posibilidad y la generación de espacios y oportunidades para que surja son unos de los objetivos manifiestos de este modelo de
intervención. Este trabajo se suma a otros que, desde otras perspectivas o enfoques científicos, han abordado las problemáticas de las personas indígenas
en el estado de Nuevo León; su aporte principal añade a este corpus científico
un conjunto de reflexiones analíticas que convergen entre las emergencias
de las personas indígenas que viven en la ciudad y las vicisitudes existenciales que se lían en hombres que miran conflictuadas sus masculinidades en
contextos donde no se emprenden ni de la misma manera, ni bajo la misma
forma. Estas reflexiones consideran, en primera instancia, los retos y dificultades que implica la combinación de narrativas y categorías de análisis que,
trasladadas, resignificadas e interseccionadas en un discurso común, recrean
y son insumo para el reconocimiento y la aprehensión de nuevas realidades.
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3. INSTRUMENTACIÓN DEL PROYECTO
DE INTERVENCIÓN SOCIAL
Las diferentes etapas de este proyecto fueron realizadas a partir del verano
de 2014 y concluyeron en el verano de 2017. Para su abordaje metodológico
se propuso un enfoque cualitativo, en tanto que éste se orienta a través de
estrategias o métodos que, aunque cuentan con su propia lógica de reunir
y analizar la información empírica, se ajustan a los objetivos del enfoque
(Cuenya y Ruetti, 2010).
En tanto que el interés científico de este proyecto se sustenta en las percepciones de realidad social que se sobrevienen en y entre los sujetos de la
intervención, éste se instrumentó, en primera instancia, a partir de un diagnóstico social que fuera insumo de información objetiva para el diseño y orientación de los elementos constitutivos del grupo de relexión por implementar.
Un diagnóstico social resulta fundamental porque permite la identificación de problemáticas, necesidades e intereses específicos de los sujetos participantes, así como de sus posibles causas, factores de riesgo y oportunidades
asociadas. Este tipo de diagnósticos constituye una herramienta permanente
de trabajo, que no sólo es útil para la etapa inicial de un proyecto, sino también para comprobar avances o tendencias del proceso y evaluar actividades,
resultados o impactos (Programa Nacional para la Prevención Social de la
Violencia, 2014). Para su conformación, se requirieron las siguientes técnicas
de recolección de datos: la investigación documental, la observación participante, el grupo focal y la entrevista semiestructurada (para la construcción de este
apartado fue necesaria la realización de un guión de entrevista que, teniendo
en cuenta el contexto situacional de las personas indígenas en Nuevo León y
los conceptos teóricos en los que se enmarca y orienta este estudio, permitió
contar con un punto de partida que, en algunos casos —como lo supone una
entrevista semiestructurada—, fue adaptándose de acuerdo a las vicisitudes
existenciales de cada caso; de la misma manera, la cantidad de entrevistas
dependió de la disponibilidad de cada sujeto y de las consideraciones teóricas
del interventor social.
Así, durante su conformación se realizó investigación documental de
las características socioculturales de seis distintos grupos étnicos: nahuas,
zapotecos, mazahuas, wirrárikas, otomíes y mixtecos; se llevaron a cabo 20
entrevistas semiestructuradas a hombres y mujeres indígenas que viven en
distintas colonias del área metropolitana de Monterrey (AMM), lo que posibilitó contar no sólo con información del sector masculino, sino también del
femenino, como punto de comparación y control (Núñez, 2013); se realizó
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también observación participante en tres sectores habitacionales que congregan población indígena: mazahuas, mixtecos y otomíes (en tanto que destacan por ser grupos que se asientan de manera congregada, lo que permite
una observación más cercana de su cotidianidad); se efectuaron cinco grupos focales en distintas colonias del AMM que también congregan población
indígena: colonia Arboledas de los Naranjos (nahuas), en el municipio de
Juárez; colonia Arboledas de San Bernabé (mazahuas) y Ampliación Lomas
Modelo Norte (otomíes), en el municipio de Monterrey; colonia Fernando
Amilpa (nahuas), en el municipio de Escobedo; y colonia Prados de San Jorge (nahuas), en el municipio de Santa Catarina. Habiendo recolectado esta
información, se procedió a su sistematización, que posibilitó el diseño de
un modelo de grupo de reflexión. El análisis de la información fue realizado
mediante una codificación que permitió encontrar patrones y propiciar su
interpretación (Gibbs, 2014).
El grupo de reflexión posibilita la generación de conocimientos de manera colectiva, es decir, de manera en que la realidad se va escudriñando a
través de las propias reflexiones de los participantes (Hernández, 2018); este
proceso es acompañado por un facilitador que sólo guía (Ander-Egg, 1974).
Es un ejercicio participativo, donde se pretende facilitar el encuentro de cada
uno consigo mismo y con los demás (Asociación de Hombres por la Igualdad
de Género (Ahige), 2021), deconstruyéndose en espacios acondicionados intelectual y emocionalmente para ello, de modo que sea viable compartir ahí lo
mismo angustias o miedos, que deseos y proyectos, a fin de que esta fraternidad
posibilite la reflexión y la puesta en común de ideas y alternativas de solución a
los asuntos ahí tratados (Hernández, 2018; Ahige, 2021; Vilaseca, 1993).
El grupo de reflexión no es necesariamente (aunque puede serlo) un
lugar para la reflexión intelectual y/o teórica (Ahige, 2021), sino que es más
bien un sitio apropiado para aprender a practicar en la vida social el sentimiento de responsabilidad compartida (Ayestarán, 2011; Ahige, 2021). Ahora bien, el carácter grupal de esta técnica es pertinente porque, en la búsqueda
de respuestas y del reflejo con los otros, a través de ella son posibles conocimientos recíprocos que resultan valiosos para quienes los generan (Hernández, 2018; Luft, 1978). Respecto a esto, es importante establecer que, en este
espacio de encuentro con ellos mismos, tender a la búsqueda de consensos y
a construir respuestas colectivas a preguntas comunes no sustituye la subjetividad de los individuos (Hernández, 2018; Bolos, 1999), sino que determina
recíprocamente nuevas realidades (Pichon-Rivière, 2000), al reconstruir, a
través de sus discursos particulares, su propio contexto social (Hernández,
2018). Es decir, los hallazgos nuevos, surgidos a partir del grupo de reflexión,
son resultantes del entrecruzamiento de la subjetividad individual y el aconTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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tecer grupal en un momento dado; de esta manera se articula lo individual y
lo social, lo singular y lo colectivo, pares que suelen presentarse de una manera antinómica (Pichon-Rivière, 2000).
El procedimiento para la implementación del grupo de reflexión fue el
siguiente: elaboración del instrumento (diseño del dispositivo de intervención
—guión—); integración del grupo (trabajo de aproximación y negociación para
su participación); relexión colectiva (proceso de análisis y discusión sobre los
temas y hallazgos obtenidos); retroalimentación (evaluación colectiva del proceso de intervención y de los hallazgos encontrados); reinterpretación (determinación recíproca de los hallazgos); y prospectiva (considerar colectivamente
la pertinencia y el abordaje de nuevas temáticas en nuevas investigaciones o
intervenciones sociales y/o acciones específicas futuras).
El grupo de reflexión se implementó con un conjunto de 15 hombres
indígenas de distinto origen étnico (nahua, zapoteco, mazahua, wirrárika,
otomí y mixteco), que radican en distintas colonias ubicadas en el AMM. Se
seleccionó a los integrantes con base en su origen étnico y condición migrante: todos son indígenas mexicanos y han llegado a Nuevo León en un lapso
comprendido entre los 5 y los 15 años. Todos mantienen lazos cercanos con
sus pueblos de origen y viven permanentemente en la ciudad, son bilingües
y preservan su lengua materna. Se tomaron también en consideración sus
actividades sociales: destacan por ser líderes o participantes activos de grupos
sociales que tienen por principal característica la defensa de su identidad cultural y la promoción de sus derechos.
Las reuniones de los grupos se realizaron en el centro del municipio de
Monterrey y fueron consensuadas con los participantes; esto dificultó la periodicidad de las sesiones, pero pudieron realizarse mensualmente. La mayor
parte de ellas se realizó por la noche. Fueron facilitadas por el responsable del
proyecto, siempre procurando establecer condiciones de confianza para que
las sesiones fluyeran de la mejor manera posible. Los temas y técnicas trabajados durante las sesiones del grupo nunca fueron definitivos, en tanto que
dependieron siempre de los encuentros concretos de los participantes, de sus
motivaciones e intereses.
Ahora bien, las conclusiones que se derivan de este grupo sobre los
temas abordados no pretenden ser reflejo de la realidad de y para todas las
personas indígenas que compartan sus características; con ello se busca eliminar cualquier sesgo de falacia ecológica que sostenga los resultados como
universales y/o extensivos a aquellos hombres que, compartiendo sus características, no estuvieron ahí. Lo sucedido durante las sesiones del grupo de
reflexión no sostienen, ni pretenden, ese tipo de elementos informativos,
sino más bien lo que nos informa es sobre las incidencias del proyecto sobre
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esas personas reunidas en ese grupo en particular y bajo las condiciones en
que se realizó. No está de más remarcar que el objetivo fundamental de un
proyecto social no radica en la generación de este tipo de conocimientos, sino
en el impacto que acontezca en los integrantes del grupo; ahí es donde sucede
el descubrimiento y se sustenta la intervención.
4. RESULTADOS
La intervención social es útil para comprender los orígenes sociales de los
problemas de los participantes y con ello posibilitar una oportunidad para
trascenderlos (Núñez, 2009), pero supone una intromisión fuerte y delicada
en la vida de la gente, remueve recuerdos y emociones y suscita una reflexión
profunda sobre la propia existencia; por ello, debe conducirse desde una posición y responsabilidad éticas. Por lo tanto, se debe siempre tener presente
que, así como pretende generar un bien, toda intervención social causa algún
daño o impone un costo. La clave ética se encuentra en minimizar el daño o
costo y maximizar el beneficio. Por lo tanto, en este proceso los tópicos éticos que se han considerado especialmente son: el consentimiento informado
(los participantes han contado con información suficiente que les permitió
decidir libremente participar o no); el anonimato (al ocultar los detalles que
hacen identificables a los participantes, se asegura su confidencialidad y se
respeta su intimidad); y la retroalimentación (se ha ofrecido previamente
a los participantes información suficiente y clara sobre los resultados de esta
intervención y se han modificado, rehecho o añadido aquellos puntos que, a
nuestra consideración, corregían, enriquecían o complementaban lo sucedido).
En este apartado se recoge una serie de reflexiones que, a manera de síntesis, reúnen diversos aspectos identitarios de las vidas de los integrantes del
grupo de reflexión, lo que permite establecer rutas de interpretación de los
supuestos que motivaron este proyecto de intervención social. Este análisis se
realizó a partir de la introducción de códigos y temas apegados a las voces de
los participantes; estas voces dan sustento a la interpretación.
4.1. Del diagnóstico social
Como antes se mencionó, la implementación del diagnóstico social se instrumentó a partir de la investigación documental, la observación participante
y la entrevista semiestructurada. La primera posibilitó contar con un punto
de partida en el proceso dialéctico de conocimiento de las identidades diTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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versas de las personas participantes. Sin embargo, ello no habría sido suficiente, era menester profundizar más en las percepciones que tienen sobre
su propia identidad; por ello, junto con la realización de las entrevistas, se
realizó observación participante en sus espacios de destino. Todo ello en su
conjunto permitió conocer con cierta profundidad y cercanía las características poblacionales de cada grupo de origen de los participantes, su proceso migratorio, su identidad y arraigo étnico, y las problemáticas sociales inherentes
al cambio de lugar de residencia.
Aunque claramente existen diferencias, principalmente culturales, concurren claras líneas temáticas que resultan de los distintos mecanismos de recopilación de la información. Aquí se presenta una síntesis de los resultados,
agrupados en las siguientes categorías:
VULNERABILIDAD

La mayoría vive en condiciones de pobreza, son migrantes, pertenecen
a un grupo indígena, carecen de oportunidades de empleo y de acceso a servicios públicos. Muchos encuentran en la actividad económica
informal una salida a su precaria situación, lo que los orilla a un enfrentamiento y hostigamiento sistemáticos por parte de las autoridades
que regulan. Esto refleja un alto grado de vulnerabilidad en la inserción
laboral de la población indígena, lo que sin lugar a dudas tiene una repercusión en el desarrollo de la vida familiar. En general, se asentaron
en predios irregulares y/o lugares sin ningún tipo de garantía sobre la
tenencia de la tierra.

GOBIERNO

En el plano institucional, estos grupos han sido atendidos por organismos gubernamentales, aunque existe la percepción general de que este
apoyo no ha beneficiado o ha beneficiado muy poco a sus comunidades.
Tienden a organizarse de manera colectiva, aunque se han enfrentado a problemas entre grupos, ya sea por liderazgos antagónicos o por
perspectivas diferentes sobre cómo atender un problema. Esto ha causado cierta desunión, aunque también ha posibilitado la generación de
instituciones organizativas con representación legal (asociaciones civiles). Entre los problemas específicos identificados se encuentran los
que tienen que ver con el desconocimiento de los derechos humanos y
sus distintas especificidades, una imagen vaga sobre sus costumbres y
tradiciones en un contexto que les imposibilita mantenerlas tal como lo
harían en su comunidad de origen, y la reproducción de las prácticas del
modelo masculino hegemónico predominante.

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GÉNERO

En general, consideran vivir en condiciones injustas que se manifiestan
en el establecimiento de roles de género inequitativos, por lo que, en
efecto, la mujer queda relegada a un plano siempre secundario. Lo consideran un problema, más las mujeres que los hombres, pero no piensan
en acciones para solucionarlo, en cierto sentido lo consideran “normal”.
Suponen que es importante tratar de ver de otra forma las relaciones
entre hombres y mujeres, pero que esto preferentemente debe hacerse
entre hombres y niños jóvenes. Creen que deben ajustarse a lo que
marcan sus usos y costumbres; en ellas se sostiene que los hombres y las
mujeres son diferentes, por lo que aún subsisten usos tales como las bodas concertadas por los padres, sin tomar totalmente el consentimiento
de los jóvenes, y aunque no todos están de acuerdo con esta práctica, no
parecen tener demasiadas objeciones en que se siga realizando.

VIOLENCIA

Se percibe que la violencia se encuentra por todas partes. Hay violencia
en la ciudad, con los policías, en el abuso de las autoridades, en el pandillerismo; la delincuencia se da a nivel estatal, municipal y en la colonia.
Los hombres temen a otros hombres. Consideran que la violencia en sí
misma está mal, pero que se justifica en ciertos casos, por ejemplo, como
defensa o para corregir a los hijos. El uso de drogas y alcohol, aunado
a problemas sociales como la pobreza, la marginación y el desempleo,
conflictúa y detiene parcial o completamente las acciones colectivas que
realizan en busca de su propio desarrollo. La presencia de la violencia
es una constante en el imaginario social de estos grupos. Incluso, por lo
habitual, se le justifica.

MASCULINIDADES

Los hombres tienden a considerar como normal y apropiado su rol masculino. Éste se manifiesta, por ejemplo, en que los hombres deben respetar a la familia, el compromiso del matrimonio debe ser para siempre,
por lo que la separación no está bien por ningún motivo (en este caso,
hubo algunas opiniones menos categóricas); si la pareja aceptó y se casó,
así debe ser hasta la muerte, y si hay problemas, éstos deben arreglarse,
deben solucionarlos. Desde niños y jóvenes, a los hombres se les enseña
a comportarse como tales, es decir, a practicar los hábitos comunes que
realizan los hombres maduros. Sus principales obligaciones son las de
trabajar, mantener a la familia, tener hijos, educarlos y enseñarlos a trabajar. En general, consideran que hay actividades que sí son exclusivas
de las mujeres y que tienen que ver con las labores domésticas; de ellas es
la obligación de cuidar a los niños, porque los hombres no pueden pues
están trabajando; en lo posible, ayudan. La mujer debe procurar que la
familia esté bien, y si en el matrimonio el hombre se enoja, la mujer no
debe enojarse, pues entonces todo sería peor. Para los hombres mayores, no es aconsejable el planteamiento de una reconfiguración identitaria, ya que ellos “difícilmente pueden cambiar”, por lo que lo mejor es
enfocarse en los hijos; los más jóvenes sí encuentran cierta motivación
para “adaptarse” a nuevos modelos culturales, ya que, en general, pretenden quedarse a vivir en Nuevo León. Los mayores planean, en cuanto puedan, regresar a su lugar de origen.

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4.2. Del grupo de reflexión
A partir del diagnóstico social, se diseñó un modelo de intervención para el
grupo de reflexión que, por sus características interculturales, aunque firme
en sus principios, siempre estuvo sujeto a las necesidades e intereses temáticos
de los participantes. En síntesis, se describe aquí la forma como se configura
en el imaginario social del grupo y de sus participantes una identificación
con lo indígena en un escenario de dominación y explotación política, económica y simbólica, que los sujeta a modelos tradicionales de supervivencia/
resistencia, inhibiendo toda posibilidad de incorporaciones reconfigurativas
de nuevas identidades étnicas, sexuales y genéricas posibles. Así también se
procura el vislumbramiento de un panorama donde ellos puedan ser no sólo
integrados y/o aceptados, sino totalmente involucrados en una nueva sociedad que les permita ser nuevos sin dejar de ser lo que son. Aquí los resultados
agrupados en tres apartados que dimensionan sus procesos similares de vida:
Origen. En su lugar de origen, las tradiciones, usos y costumbres, así como
sus formas de organización comunitaria, son muy valoradas por los participantes del grupo, y ello es posible, tras el contraste con la vida en la ciudad,
gracias a la incorporación de un componente de nostalgia. Piensan que deben
seguir conservándose estos mecanismos de organización a favor de mantener la tradición, de cohesionar también al grupo comunitario y garantizar su
supervivencia en su nuevo destino. En todo esto, además de la preocupación
sentida por una relación cultural que se fragmenta, se evidencia también una
consideración desigual sobre el papel que deben seguir los hombres y mujeres al respecto; así quedan en evidencia relaciones asimétricas e inequitativas
donde la mujer queda supeditada —en general— a la autoridad del hombre y
a un rol secundario en lo familiar. Sobre ello, sus participaciones fueron muy
elocuentes y significativas:
El padre de familia [toma las decisiones]; él sabe lo que se tiene que
hacer y lo que no; si él no la da [la autorización], hay problema: uno
es el responsable de eso.
hay un grupo de hombres y uno de mujeres, que atienden a problemas de las mujeres. El delegado o comisariado sí participa para ambos; para patrullaje sí son puros hombres, porque existe ese hábito
de que el hombre tiene más fuerza física para someter a delincuentes, no por discriminación, sino por seguridad de la misma mujer.

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en ese sentido, las mujeres casi se limitan a servicios voluntarios;
no se les permite desde el Consejo de Ancianos porque no están
capacitadas: no hay mujer capacitada para hacer ese tipo de cosas.
[…] No participan las mujeres, puros hombres. Cuando se convoca,
sólo a los hombres, a las mujeres, no. A las mujeres no se les toca
porque están jugando un papel incluso más importante que el de los
hombres: estar al cuidado de los hijos y de uno mismo.
si el hombre se casó con alguien de fuera, puede quedar aún dentro
de la comunidad; si la mujer se casa con alguien de fuera, definitivamente ya no accede a los derechos de la comunidad. […] Yo que soy
de ahí, vivo ahí, tengo más derecho que mi hermana, porque ella
ya se fue. Los terrenos, por ejemplo, se les heredan a los hombres.
Se sigue dando mucho peso al hombre. […] A la mujer no se le da
porque se piensa que el marido es el que la proveerá. […] La igualdad está en que el hombre con el que se va a casar la mujer también
va a tener ese mismo derecho: ella no se va a quedar desprotegida.

Los participantes del grupo coinciden en un punto fundamental: nacieron en un medio social adverso (comunidades pequeñas, rurales y pobres),
donde las actividades productivas más importantes son el cultivo de alimentos y la cría de animales; en pequeña medida, pero significativa (por su visibilidad), también aparece lo artesanal. La pobreza no se limita a la subsistencia
alimentaria o a la incapacidad de adquirir bienes, sino que se traduce en falta
de oportunidades educativas, laborales y de desarrollo cultural. Estos factores
originan en gran medida su migración. Ellos lo narran así:
Hay mucha migración, los jóvenes buscan primero en las ciudades
aledañas, después de la secundaria; terminando la prepa, el destino
es Monterrey, Guadalajara, México, Nuevo Laredo, y así se olvidan
las tierras, se pasan las temporadas de siembra. De esa manera se
abandona el campo. Los que todavía están al pie del cañón son los
comuneros, los ejidatarios; están unidos y siguen. Los jóvenes ya
son particulares. Derecheros, ya no ejidatarios. Se hereda, le toca al
mayor de los hermanos; el resto tiene que migrar, buscarle.
hay arte popular, que es comercial, y otro arte universal; porque su
arte [universal] no se valora, mejor no lo venden. Las artesanías,
pulseras [arte popular] [...] son para comerciar.
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En todas las comunidades de origen de los participantes del grupo existen estereotipos de género para hombres y mujeres claramente establecidos;
no obstante, los resultados de este proyecto nos permiten observar que existen también diferencias tangibles entre ellos, obviamente enriquecidas por
las interpretaciones subjetivas del participante, en las que influyen, en definitiva, su edad, su nivel de estudios, su tiempo de arraigo en los lugares de origen y de destino, y, por supuesto, sus expectativas sobre un posible retorno
—o no— al lugar de origen. Sus voces al respecto:
en la región la circunstancia te dice qué tienes que hacer, si es estar
al tanto de la casa, si es proveer. La educación es diferente, qué
cosas tienes que aprender según el caso. Porque la naturaleza es diferente, nunca van a ser iguales el hombre y la mujer: sencillamente
el hombre no puede dar a luz a un niño. En las comunidades, por
eso, las diferencias están bien marcadas.
la mujer tiene mayor decisión porque es la que más tiempo pasa en
la casa, y conoce muy bien a los hijos. Eso se ve bien en la escuela, porque les va bien, y quisieras seguir teniendo más hijos como
ellos. La autoridad máxima para la casa es la mamá.
en la ciudad, donde el sustento es el trabajo de los dos, debería existir la igualdad en ese plano; cosa muy distinta en el ámbito rural,
donde la mujer [...] el trabajo de campo es muy rudo. Un hombre
[...] se va a ver muy mal que él esté cocinando y su mujer haciendo
trabajos duros. Por naturaleza, el hombre es más fuerte, su piel más
gruesa [...], hacen trabajos colectivos donde se requiere de fuerza.

Por principio, se dan ciertas constantes que se traducen en valores y
concepciones de género y sexuales tradicionales en sus comunidades de origen; es común encontrar la identificación diferenciada de los roles laborales:
de forma tradicional, los hombres son los proveedores del sustento económico familiar y trabajan mayormente en el campo; las mujeres son las responsables del trabajo doméstico y la crianza de los hijos. Los niños se incorporan al
trabajo bajo esta división sexual; esta condición es fundamental en el proceso
de hacerse hombres. Las diferencias se dan en tanto son más tolerantes con la
ruptura de este esquema sexual. Así, por medio del trabajo se va construyendo la identidad masculina. Ellos refieren este y otros aspectos de su formación
de las siguientes maneras:
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cada miembro de la familia juega su rol; la mamá es la que habla
sobre la sexualidad con su hija; y al varón le habla uno, le dice las
cosas como son al hombre: cómo debe de comportarse, qué cuidados debe tener, también hacia ella. Se trata de inculcar el respeto
hacia la mujer. En mi caso no he visto hablar sobre igualdad […].
La mamá educa a las mujeres; el hombre, al varón. No se mezcla.
mi papá estuvo apoyándome y me educó en ese sentido de trabajo,
qué hacer, qué no, cuándo está bien y cuándo no. Con mis hermanas siento que fue menos estricto, ellas siguieron su educación al
pie de la letra; pero fue más estricto conmigo. […] a las mujeres no
se les exige mucho bajo la idea de que se van a casar y el esposo se
va a encargar de ellas; y el hombre, pues no, es el que tiene que estar
al pendiente de eso, se le exige.
Ésa es la imagen que dicen, no, pues que los indígenas son muy
machistas, maltratan a las mujeres, nomás se tiran al vicio, no trabajan. Eso es lo que dicen, pero yo siento que no han descubierto
el meollo del asunto: es un problema de otra índole, es como la
salida de la misma desesperación, de que no hay de dónde sacar la
lana. No, pos me voy a tomar [...]. Y ahí pierden la noción, pierden
el razonamiento, se puede decir. Toman y se pierden y hacen muchas barbaridades. Pero uno no se regresa: ¿Por qué tomo mucho?
¿Cuál es el origen de que una persona tome mucho? La depresión,
la desesperación.
La soledad [dice uno].
[Otro no está de acuerdo] No [es] tanto la soledad, a lo mejor es
la desesperación de su familia, que no le puede dar nada. Yo siento
que mucho influye eso.

Esta última intervención muestra la sobrecarga de responsabilidad evidente en las dificultades que implican insatisfacción y frustración al no poder
cumplir con el mandato masculino preestablecido. Aun así, aunque comienza
un proceso de reflexión que permite a los participantes empezar una deconstrucción a partir de su vida cotidiana, es claro que esta defensa que abogan
para sí es resultado (también) de una resistencia a considerar efectivamente
su desigualdad; en cierto sentido, sus opiniones hacen una especie de apología sobre su papel, se martirizan. Ellos amplían:
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ya no quería ser carga para su familia, porque estaba enfermo, enfermo, enfermo y ya no trabajaba; entonces, se mató.
¿Cómo se mató? [le preguntan].
Con un rifle, se lo puso aquí [señala su cuello]. Uno dice que en su
comunidad otro también se mató.
¿Por qué se mató? [le preguntan].
Nomás porque no tenía trabajo, el güey.
[Para el hombre] no [hay] fiesta, que piñata, que vamos a hacerle
una comida porque cumplió años; no: ni sabías cuántos años tenías,
no. Allí era puro trabajar; era trabajabas, trabajabas, trabajabas.

Estos mismos roles se mantenían, incluso con mayor hondura, en la
educación sexual. Es posible distinguir rasgos comunes entre los participantes, entre los que destacan posiciones conservadoras y asimétricas. En primera instancia, señalan:
De que ante nuestros padres nos daba vergüenza de pronunciar la
parte de una mujer, la parte de un hombre. En las comunidades,
porque no [...]. Le decían [...]. Yo escuchaba a los demás, hacia los
padres: ¿cómo se llama, papi? Y te decían: El ombligo, y pues el
ombligo lo tiene arriba, o sea [...]. No, como padres.
En mi comunidad [...], en mi pueblo, antaño, si le decías una palabra sobre eso, te callaban. [...] antes tus papás nomás te decían:
“nada más no lo hagas porque está mal”, pero no te explicaban por
qué. Ahorita, la tele, ahora, estamos más abiertos con nuestros hijos y se cometen más errores.
Se han pervertido [interviene uno]: los adolescentes, al hablarles
mucho de eso, les despierta el apetito sexual, y lejos de que eso les
ayude, realmente les ha perjudicado.

En segunda instancia, aparece con naturalidad una vida sexual que se
sabe que existe, pero que no se verbaliza, que se va aprendiendo en situaciones cotidianas, y que adquiere —ocasionalmente— una connotación de negligencia o prohibición. Por ejemplo: “Si uno no quiere tener hijos, te sales antes de
eyacular.” Otro hay que difiere, pues considera que no se puede eso, en tanto
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que “cuando uno hace el contacto, cuando agarra el ritmo, ya vas dejando ahí la
semilla”. Otro de los escenarios manifiestos que se relacionan con este tema
es el de la planificación familiar, mismo que verbalizan y relacionan con un
tema de tradición y poder. Ellos comentan:
para tener relaciones, primero tienes que tener un vínculo formal
con la persona. Eso se conserva en las comunidades, pero gente que
ya tiene tiempo acá ya adquirió la cultura de este estado; el respeto
se pierde, aunque mi papá me diga: “no lo hagas, hijo”, yo lo hago si
quiero. Se pierde el respeto.
ahora la gente ya no puede tener muchos hijos porque la mujer
se enferma, muchos tipos de complicaciones en la matriz, porque
ahorita es a punta de cuchillo el parto, y antes no era así. Nosotros
que somos esa cantidad de familia, nunca se nos cortó con tijeras,
sino con otate rajado: cortaban el cordón umbilical.
se tienen los hijos que uno quiera tener... no puede uno determinar
a un ser humano que ya no tenga hijos. Lo que venga hay que mantenerlo, ya se echó el paquete.

Aunque sobre esto hay quien difiere:
Yo no estoy muy de acuerdo a que ahora haya mecanismos como
el condón, que fomenten, pues antes [...], si vemos nuestros familiares en las comunidades, los que son ya abuelos o padres de
nosotros, ¿a qué edad se embarazaron?: 12, 14, 16 años [...]. Ahora
hasta da miedo por la cuestión legal, por ejemplo. Pero no creo que
la información esté afectando, porque si no te hablan de esos temas,
no sabes ni de qué te previenen. Creo que existe la necesidad de
controlar el número de hijos.

Y por último, el sexo —en lo referente la homosexualidad— es algo que
suscita distintas reacciones, en apariencia de cierta conformidad, aunque
guardando una distancia en muchos sentidos homofóbica. Así lo consideran:
en mi comunidad, los que conocí, migraron; había un sinfín de
burlas, discriminación [...] y pues el muchacho emigró. La mayoría
que llegué a conocer, que son, pues vivían mucha discriminación.

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sí hay, contaditos, sí hay. Mis respetos, yo hablo con ellos, pero hay
ciertos compañeros [...] como que les hacen el feo. Sabe que él no
es bien aceptado y cuando están ellos, se va.

En síntesis, puede sostenerse que en las culturas de origen de los participantes del grupo, las configuraciones identitarias de género se establecen a
partir de patrones tradicionales en los que tanto hombres como mujeres desempeñan roles claramente establecidos, instituyendo asimismo privilegios
sociales para el sector masculino respecto al sector femenino, que se encuentra reducido a un rol secundario.
No es clara la percepción de que esto tenga para ellos una connotación
negativa, menos entre los participantes más viejos, ya que lo consideran, incluso, como un aspecto tradicional que debe ser preservado. Los participantes
más jóvenes son un poco menos rígidos al respecto, e incluso en algunos
casos, tímidamente, lo consideran inapropiado. En conjunto, consideran más
viable una reconfiguración identitaria fuera de sus comunidades —la cual estarían de acuerdo en considerar—, que dentro de ellas, aunque, en caso de
regresar a su lugar de origen, se ajustarían nuevamente a los patrones tradicionales.
En general, ellos consideran que, en su lugar de origen, los temas de
violencia, inequidad y/o desigualdad entre los géneros no son asuntos prioritarios, en tanto que sus padecimientos mayores, a su forma de ver, se dan en
terrenos de injusticia social: pobreza, marginación y discriminación.
Tránsito. Vistos en la necesidad de migrar, su condición de ser indígena no
emerge como una autodefinición transmitida por la familia, sino como una
experiencia de ser identificado por otros como tales. Esta identificación como
indígena se vive como una experiencia de desigualdad y humillación. Ellos
nos cuentan al respecto —y sobre su configuración étnica— lo siguiente:
[Nos identifican] para poder clasificarnos y tenernos ahí, cautivados; siento que no es viable, que si no se combate primero la discriminación, es muy difícil, por ejemplo, que se diga: “yo soy de
Oaxaca, y soy mexicano, voy a buscar un trabajo”, y que ahí en tus
papeles se diga que eres indígena y mixteco [...], pues te pueden
catalogar y generarte eso un problema o un obstáculo.
indígena migrante [se autodefine]. Para mí van a dejar de ser indígenas mis nietos ya cuando mi hija o mi hijo se case con alguien de
aquí, un güero, por ejemplo [...], y ahí ya se perdería lo que son de
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indígenas. Mis hijos son indígenas, en este caso, migrantes.

La experiencia de desplazamiento provee de encuentros con sujetos
distintos, con quienes se establecen relaciones de trabajo, de ayuda y de solidaridad. Esta migración posibilita la transformación de los roles identitarios
tradicionales que difieren en sus características y significados por el contexto
social en el que se llevan a cabo. Por ejemplo:
los que estamos aquí, por decir, vienen a las industrias; en segunda
parte, las mujeres, en el empleo doméstico; en tercero, a la construcción. El cuarto, a las tiendas de autoservicio; el quinto, muy
rara vez, a un rancho. Y sí […], la mayoría de lo que ganan las muchachas lo envían a su familia.
definitivamente esperamos que nuestros hijos se queden aquí, porque en nuestras comunidades no existen las condiciones para que
estudien; los planteles allá están a distancia considerable. Ya cuando uno decide tener hijos aquí, es darles aquí las facilidades para
que estudien y tengan lo que nosotros no.
Nuestros hijos se acostumbran a moverse como los no indígenas;
nosotros tenemos costumbre de saludar a los mayores, pasarles la
silla. Acá, se juntan con otros jóvenes, y ya no tienen ese respeto; te
hablan de tú, no como allá. Allá sí, aunque esté muy grande el hijo,
tiene que saludar bien al papá, y hablarle de usted […]. La palabra
esa de “güey” no nos gusta, es una grosería, no se la decimos a una
persona. Si lo oyen, lo consideran un joven que no tiene respeto a
sus mayores.

En este escenario de adversidad y adaptación, se establecen modos colectivos de supervivencia, por ejemplo:
los nahuas siempre se han juntado, o se juntaban, en la Alameda,
existe mucha amistad. Toda la gente que venía del estado de Hidalgo o de Veracruz sabía dónde estaban sus esquinas. Incluso tienen
sus teléfonos, o cuando muere alguien, y traslados […], se facilitan
las cosas entre ellos mismos.
yo llevo 15 años aquí; de mi pueblo, fui de los primeros en llegar. Al
mes, me habla mi cuñado, se vino para acá, se quedó en mi casa en
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el vil piso los primeros meses; se va él al medio año, y se trae otro,
y así es. Ahorita estamos poblados de nuestro lugar de origen aquí:
éramos uno, ahorita somos como trescientos.

En síntesis, estas vivencias dan lugar a identidades estigmatizadas, donde la migración marca un punto de quiebre en la vida de todos los participantes, pues provee experiencias que impactan su sexualidad, su identidad de
género, su seguridad personal, su autonomía y, por supuesto, su concepción
de sí mismos como indígenas.
Destino. La ciudad a donde arriban representa un espacio en el que se enfrentan a una cultura discriminatoria. Ellos vivieron muchas experiencias por el
solo hecho de ser indígenas. Así lo comparten:
llegas aquí y es como si fueras a Estados Unidos: buscarte un trabajo, tramitar cosas, conocer gente a la que no conoces y que tienes
que exponerte; es un cambio muy diferente. Allá toda la gente te
conoce porque ahí naciste, conoces los reglamentos, todo lo que
tiene que ver: qué hay que hacer, si te toca estar al servicio de agencia municipal, un año. Y aquí no: es como si uno no valiera, pues.
Aquí no eres nadie, no tienes nada: no eres nadie. Te invitan a trabajar allá, o a todos lados, y aquí no.
no hay sentido de organización para ver cuestiones comunes, casi
ni al vecino de al lado le hablas, apenas identificas quién vive ahí.
creo mucho en la organización indígena, estoy haciendo como un
ensayo de lo que se hace allá y veo que sí se puede implementar en
Monterrey, pero uno debe tener la capacidad de transmitirlo. Él
[otro participante] dice que aportan una cultura diversa; y que eso,
para que lo acepte el conjunto de la población, debe ser por medio
de modelos de conocernos entre indígenas y no indígenas: en la
medida en que nos conozcamos, está el valor que se le dará a estas
culturas que se incorporan a Nuevo León y lo hacen más rico en
ese sentido.

Y ello permite una resignificación de lo femenino —y, por extensión, de
lo masculino:
las condiciones no le permiten a la mujer cuidar a los hijos. El hombre no completa para sustentar a la familia, la mujer sale en apoyo a
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trabajar; eso no significa que eso sea lo correcto, lo que se tiene que
hacer. Es por emergencia, una situación extrema, una necesidad.
La mujer indígena está acostumbrada a cuidar al hijo, inculcarle
los valores.
él se vio un poco machista y le sugirió a su mujer que ella se dedicara
a la casa y él al trabajo, pero ella dijo que quería ejercer su profesión.
Lo empezamos a platicar, y pues a ella le gusta su trabajo y quiere
ejercerlo, pues adelante; yo no le veo ningún inconveniente.

A su modo de ver, las cosas podrían sucederles de mejor manera, y ello
podría ser así si las dependencias gubernamentales —por principio— fueran
más conscientes de sus necesidades e involucraran voluntades para atenderlas:
aquí la autoridad municipal no te respalda; el respeto no es el de
allá, que hay una ley que ve por ello. A mí, que me eligieron delegado municipal y mi función es atender a la gente de la comunidad,
por obligación tengo que estar al pendiente de la comunidad. La
gente te respeta ahí, le pones un trabajo o una multa y lo cumplen; aquí no hay ese respaldo ni compromiso. Allá, si alguien no lo
quiere hacer, por lo menos paga a alguien que lo haga, pero se paga
finalmente la falta. Aquí no.
el gobierno nuevoleonés podría nombrar un delegado regiomontano, que vea por las etnias de aquí [...], porque intermediarios no
tienen la misma atención […]; si no nos unimos, nunca vamos a
hacer nada.

Al mismo tiempo que se consideran extraños y propios, están dispuestos, en la adversidad, a ser suma en la riqueza cultural en una nueva sociedad
que los incluya:
Aquí se ve otro tipo de necesidad […], que existiesen más espacios
culturales, que nos abran las puertas para que empiecen a difundir
la cultura; casas de la cultura, por ejemplo. Y ésos son espacios donde uno pueda manifestar muchas cosas que necesita expresar y que
podríamos aportar como modelos.
Si hay una persona al lado, alta, güera, le dan la prioridad.
[Un participante comenta sobre su escuela:] A mí y a dos compaTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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ñeros nos identifican como los tres huastecos. Empiezas a preguntar
y nadie... pero casi todos son de San Luis, aunque lo usan como
forma de discriminar.
[Otro participante indica:] En el trabajo siempre me echan carro,
que me vaya para mi pueblo, cuando todos eran indios, todos eran
de fuera: la colonia Independencia, el barrio de San Luisito [...], la
mayoría en Monterrey, todos somos de fuera. Somos descendientes de fuera. Venimos de la Huasteca, la mayoría.
[Otro señala:] Los empresarios que fundaron Monterrey eran de
fuera; todos formamos este estado, porque somos puros migrantes:
estamos ayudando a formar el estado de Nuevo León.

En síntesis, los resultados de este apartado permiten entender cómo el
lugar de destino permea poco a poco los procesos individuales de reconfiguración de sus identidades, de la mano con la exigencia colectiva de encontrar o
generar procesos de inclusión social en los que sea, por principio, reconocida
su presencia en el estado y, en consecuencia, sean respetadas sus tradiciones.
CONCLUSIONES
La dominación masculina se presenta como un conjunto de prácticas socioculturales sustentadas en una ideología de poder que “justifica” el menosprecio y la opresión en nombre de la naturaleza y de la razón. Por ello resulta
necesario que los hombres asuman una responsabilidad crítica ante esta situación. Es imperativo reflexionar sobre el hecho de que la masculinidad no
solamente funciona como una respuesta a factores individuales o biológicos,
sino que responde a una serie de condicionantes sociales, susceptibles igualmente de modificación. Dejar claro que se puede cambiar, pero que esto sólo
sucederá en la medida que surja de la voluntad y reflexión propia sobre el
problema por parte de aquellos que lo protagonizan.
Entonces, enmarcados en un contexto donde el poder ostenta características masculinas y donde la desigualdad la viven mayoritariamente las
mujeres, resulta fundamental sumar al ejercicio de emancipación y empoderamiento femenino el replanteamiento de los paradigmas de lo masculino.
Tener en cuenta, también, problemáticas sociales a las que se enfrentan los
hombres —de manera diferenciada a las de las mujeres— es un elemento indispensable para combatir tal desigualdad, pero esto sólo puede lograrse con
la participación efectiva de los propios hombres, por lo que este proyecto de
intervención social se constituye desde tal impronta.
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Está claro que entender así las identidades de género, desde todas las
perspectivas posibles, es una tarea muy importante, pero también difícil. Por
ello resulta evidente y franca la motivación sobre la implementación de este
proyecto con hombres indígenas: frente a la necesidad de reorganizarse bajo
nuevas condiciones socioeconómicas, culturales, políticas y geográficas, condiciones que les son impuestas en la interacción con diversos actores que los
discriminan, es posible que ellos identifiquen, analicen y, en su caso, reconstruyan su identidad masculina, redirigiéndola, si no hacia un mejor lugar, sí
hacia un estado superior de conciencia y libertad existencial.
Es éste un tema al que el sector social de la estructura política del Estado mexicano en su conjunto, y de manera transversal, podría avocarse con
mayor detenimiento, ya que aún sus abordajes suelen ser rudimentarios, desinformados e ineficientes. Afortunadamente, cada vez hay más investigaciones académicas e intervenciones de organizaciones civiles que dan cuenta del
rumbo hacia donde pueden decantarse nuevas políticas sociales en pro de esta
pretendida igualdad.
Para la realización de este proyecto, sostenerse desde una perspectiva
cualitativa fue muy pertinente, en tanto que fue de gran utilidad recuperar
e involucrar el punto de vista de los actores involucrados, teniendo siempre
presente la relación de la estructura social (territorialidades, instituciones sociales, sistema de género, de parentesco, etcétera) con la estructura de significados identitarios. En este sentido, fue posible recuperar parte del discurso
y de las prácticas cotidianas de las personas involucradas en relaciones de
género, con la intención de escuchar y reflexionar a partir de lo que las personas reflexionaron sobre sí mismas. Esta perspectiva participativa permitió
comprender que un mismo problema social puede tener múltiples significados y múltiples prácticas, ya que las personas cuentan con saberes diferentes
que a veces resultan conflictivos y hasta contradictorios. Éste es un hecho que
hay que tener presente para el diseño de futuros programas de intervención,
prevención y de investigación sobre los estudios de las masculinidades y los
temas que implican.
Es también necesario apoyar el establecimiento de propuestas educativas formales y no formales que se articulen desde el entendimiento de una
educación sexual integral, que incluya no sólo información sobre los órganos
reproductivos o las enfermedades de transmisión sexual, sino también una
educación para la intimidad y crear así “sujetos capaces de abrirse a los demás
y relacionarse, consigo mismo y con los otros, a un nivel profundo emotivo y/o erótico, con respeto y equidad. Esa educación debe de incluir, por
lo mismo, un programa de educación para las emociones y un programa de
transformación de las relaciones de género y de las propuestas hegemónicas
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de masculinidad y feminidad” (Núñez, 1999, p. 296).
Los resultados de este proyecto nos permiten reconocer la emergencia
de concepciones, valores, actitudes y prácticas distintas en el ejercicio de ser
hombre. Aparición que sucede a partir de la conflictuación obvia en la transgresión de los ideales estereotipados ante los procesos de adaptación a un
nuevo lugar de residencia y las vicisitudes existenciales que ello implica. Esto
permite suponer al conflicto como generador de oportunidades deconstructivo-constructivas de las identidades humanas, lo que posibilita establecer
nuevos alcances de las prácticas de intervención social que se dimensionen en
el enfrentamiento proactivo de la situación crítica de aquellos sujetos que ven
afectado su mandato tradicional de vida.
Ahora bien, es importante subrayar que, en tanto los procesos de intervención social tienen sus propias lógicas, sus saberes específicos, sus acciones pertinentes y sus fines claramente establecidos, no pueden, ni deben,
atribuirse la responsabilidad de una nueva realidad social, ni la modificación
siquiera de los hábitos y conductas del conjunto poblacional total ni parcial
del que participan los actores intervenidos (como en este caso, en los participantes del grupo de reflexión). Pero no por ello es, entonces, una tarea inútil
ni superflua. La intervención social puede, y debe, incidir propiamente en los
actores intervenidos, en aquellos verdaderamente portadores de los resultados de la acción. Ésa es su responsabilidad, en ello radica su incidencia. Esta
incidencia se manifiesta en la búsqueda de nuevas formas y estilos de vida posibles a partir del reconocimiento de sí y del acto autorreflexivo que implica.
Se reconstruye, así, el individuo en sus proyectos vitales y éticos junto con las
demás personas que participan en situaciones concretas histórico-sociales, a
las que debe responder ineludiblemente. Las tareas que abren estos tipos de
proyectos nunca finalizan, se recrean constantemente, en tanto viven en sus
participantes. Ése es su punto de partida y llegada. Ésa es su finalidad.
Por lo tanto, este proyecto no se dirigió a la elaboración de una propuesta de reconstrucción de la identidad masculina que más tarde sirviese de
modelo, sino más bien se avocó a abrir posibilidades para que los hombres
pudieran precisarse a sí mismos. Como sostiene Butler (2014), “uno podría
preguntarse de qué sirve finalmente ‘abrir las posibilidades’, pero nadie que
sepa lo que significa vivir en el mundo social y lo que es ‘imposible’, ilegible,
irrealizable, irreal e ilegítimo planteará esa pregunta” (p. 8). Tampoco pretendió este proyecto ser un grupo terapéutico ni de inserción o rehabilitación social. Intentó, apenas, motivar la reflexión en algunos hombres indígenas sobre
aquello que les es tan propio e importante y que se encuentra desatendido.
Ahora bien, su implementación no fue sencilla. En el mismo modelo
hegemónico de la masculinidad habitan obstáculos que dificultan la particiTRAYECTORIAS | AÑO 24 | NÚM. 54 | ENE-JUN 2022

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pación de los hombres en actividades de este tipo (ya antes hemos mencionado que este proyecto no se instrumentó solamente desde una plataforma
conceptual, sino que tuvo sustento en un fundamento motivacional de experiencias vividas tanto por parte de quien investiga, como por parte de los
mismos sujetos de intervención, quienes, en conjunto, mantienen reservas,
objeciones y temores, que sesgan y dificultan el recorrido procedimental de
este trabajo, pero que, al mismo tiempo, en el intercambio, lo enriquecen al
hacerlo suyo). Ello devino en una rehechura constante del camino de intervención, lo que podría dificultar el arrojo de indicadores para su medición,
pero, como se ha dicho antes, ésa no es la ruta para su valoración. En su sola
implementación se puede constatar el interés de los participantes del grupo,
lo que ya denota una indicación de beneficio; pero es en las nociones identitarias reconfiguradas que los participantes encuentren en sí, y que están
dispuestos a seguir sosteniendo, donde reside el logro fundamental, donde se
afinca la incidencia. En este tenor, permanece diferido un proceso de medición de impacto que aprecie la preservación y alcance en el tiempo de aquello
que se suscitó en la intimidad de los sujetos participantes y que ha sido narrado a lo largo de este trabajo.
En síntesis, podemos sostener que los hombres indígenas, socializados
en contextos tradicionales, viven (o padecen), en su proceso de adaptación e
inserción en una cultura ajena, modificaciones culturales que transforman,
en mayor o menor medida, sus identidades. Pertenecer o reconocerse como
parte de un grupo étnico que se encuentra en condiciones de vulnerabilidad los traslada a asumir responsabilidades ante problemas y situaciones que
ameritan su cuidado masculino. Y esto lo realizan a partir de su propio compendio de saberes, voluntades, adscripciones y preferencias que han adquirido —y seguirán adquiriendo—. Y todo ello (aunque está claro que en algunos
individuos igual puede no pasar nada) no sólo arroja identidades trasladadas o
desarraigadas, sino que emergen identidades masculinas que se configuran en
la ciudad por los motivos argumentados. Y son también etnicidades renovadas, vividas, que, insertas en una dinámica de construcción identitaria fluida,
están siendo nuevas cada día, rehechas constantemente —están siendo— por
la capacidad individual de introspección y por su voluntad de actuar en consecuencia.
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                    <text>Barreras y Facilitadores para el Ingreso
y la Permanencia de Estudiantes Universitarios
con Discapacidad
Barriers and Enablers During Entrance
and Permanence of University Students with Disabilities
JUDITH PÉREZ-CASTRO* | GUADALUPE PALMEROS ÁVILA**

RESUMEN
En este artículo presentamos las barreras y facilitadores identificados
por estudiantes con discapacidad de dos universidades públicas. En el
ingreso, el mayor obstáculo es la falta de apoyo académico para el examen
de admisión. Mientras que, en la permanencia, los más señalados son la
extensión y la complejidad de los contenidos, los tiempos para entregar
los trabajos, la carga de materias semestrales y la inaccesibilidad de
las estrategias de evaluación. Concluimos que las instituciones deben
continuar trabajando en la erradicación de estas barreras, para que los
alumnos tengan las condiciones de ejercer plenamente su derecho a la
educación inclusiva.
Palabras clave: Barreras | Facilitadores | Educación superior | Estudiantes |
Discapacidad.
ABSTRACT
In this paper, we analyze some of the barriers and enablers faced by a
group of students with disabilities, from two public universities. During
entrance, the greatest obstacle was the lack of support to prepare the
exam. While on permanence, the most frequent are the extent and
complexity of subject contents, the timing to deliver the assignments, the
number of subjects per semester, and inaccessible evaluation strategies.
We conclude that institutions must continue working to overcome
these barriers, so that students have the conditions to fully exercise their
right to inclusive education.
Keywords: Barriers | Enablers | Higher education | Students | Disability.
* Investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones sobre la
Universidad y la Educación. Correo electrónico: pkjudith33@yahoo.com.mx
** Profesora-investigadora de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Correo electrónico:
gpalmeros@hotmail.com
Recibido: 8 de julio de 2021 | Aceptado: 14 de febrero de 2022
TRAYECTORIAS | AÑO 25 | NÚM. 55 | JUL-DIC 2024

ISSN 2007-1205 | pp. 3-24

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JUDITH PÉREZ-CASTRO | GUADALUPE PALMEROS ÁVILA

INTRODUCCIÓN
Nuestro propósito en este artículo es analizar las barreras y facilitadores que
enfrentan los estudiantes con discapacidad durante su formación universitaria.
El trabajo se desprende de la investigación Educación superior e inclusión.
Análisis de políticas desde la perspectiva de los estudiantes con discapacidad,
financiada por el Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e
Innovación Tecnológica (papiit) de la Universidad Nacional Autónoma de
México (unam).
El marco teórico se fundamenta tanto en el modelo social de la
discapacidad como en el enfoque de la inclusión educativa, mientras que el
trabajo empírico se desarrolló en dos universidades públicas del sureste del
país. Los resultados evidencian la presencia de diferentes obstáculos a lo largo
de la trayectoria estudiantil, que inciden en el éxito académico de los alumnos
con discapacidad.
SOBRE LAS BARRERAS PARA LA INCLUSIÓN
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
En el debate sobre la inclusión educativa, se ha vuelto común hacer referencia
a las barreras que limitan la participación de las personas con discapacidad.
Su uso se ha extendido de tal manera que cualquier investigación, política o
programa de intervención que se precie de tener una perspectiva incluyente,
tendrá el cuidado de hacer referencia a las diferentes barreras existentes
en el medio. Sin embargo, es justo decir que su presencia en el campo de
la inclusión educativa es relativamente reciente. Este concepto, cuando
menos en el sentido que ahora le damos, es producto del cuestionamiento
que el modelo social hizo a las formas tradicionales utilizadas para explicar la
discapacidad, especialmente al modelo médico (Barnes y Mercer, 2013).
De acuerdo con Shakespeare (2013), el modelo social de discapacidad
está organizado a partir de tres grandes dicotomías, la primera es que
deficiencia y discapacidad no son equivalentes; la segunda es que la
discapacidad es consecuencia de la relación entre la sociedad discapacitante y
las personas con deficiencias; y la tercera es que las personas con discapacidad
son un grupo oprimido, mientras que las personas sin discapacidad, directa
o indirectamente, contribuyen a mantener dicha opresión. En estos pares
dicotómicos, las barreras son una constante, ya que uno de los objetivos del
modelo social es justamente su eliminación o superación, de ahí que también
se le conozca como el “enfoque de las barreras” (French, 2017, p. 7).
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�BARRERAS Y FACILITADORES PARA EL INGRESO Y LA PERMANENCIA

5

Este concepto comprende todos los objetos, condiciones o situaciones
estructurales, ambientales y actitudinales que, al interactuar con los
individuos, generan la discapacidad e impiden su inclusión en los distintos
ámbitos de la vida social (French, 2017). Su contraparte son los facilitadores,
entendidos como “todos aquellos factores en el entorno de una persona que,
cuando están presentes o ausentes, mejoran el funcionamiento y reducen
la discapacidad” (oms, 2001, p. 208). Un objeto, norma, procedimiento o
actitud pueden convertirse en una barrera o facilitador no sólo para los que
tienen una discapacidad, sino para cualquier persona, porque bajo ciertas
circunstancias pueden limitar o negar su desarrollo individual y social.
Al igual que ocurre con otros factores de exclusión, las barreras tienen
consecuencias acumulativas. Una barrera por sí sola puede tener un efecto
moderado, pero al cruzarse con otras se refuerzan mutuamente, lo que
incrementa sus alcances (Pérez-Castro, 2019). Por ejemplo, no contar con
una ruta accesible entre los hogares y las instituciones educativas no sólo
acrecienta la inversión de tiempo y esfuerzo para los alumnos con discapacidad
y sus familias, sino también los costos directos de la educación, porque tienen
que gastar en medios de transporte más caros o, incluso, adquirir un vehículo
propio. Esto, a la postre, interviene en sus probabilidades de continuar o
abandonar los estudios.
Para Echeita y Ainscow (2011), superar las barreras conlleva asumir
el compromiso de confrontar las ideas que están en la base de los sistemas
educativos y cambiar las explicaciones que usualmente esgrimimos en torno
al fracaso escolar. De este modo, necesitamos preguntarnos:
¿Cuáles son las barreras para el aprendizaje y la participación? ¿Quién
experimenta las barreras para el aprendizaje y la participación?
¿Cómo se pueden reducir las barreras para el aprendizaje y la
participación? ¿Qué recursos están disponibles para apoyar el
aprendizaje y la participación? ¿De qué manera se pueden movilizar
recursos adicionales para apoyar el aprendizaje y la participación?
(Booth y Ainscow, 2002, p. 6). [Traducción propia.]

En la educación superior, algunas de las barreras más señaladas apuntan
al currículum, las condiciones físicas, las actitudes e ideas negativas hacia la
discapacidad, la organización y estructura institucionales (Morgado, CortésVega, López-Gavira, Álvarez y Moriña, 2016). De los diferentes obstáculos
que pueden encontrarse en la literatura, para los fines de este artículo,
destacamos los siguientes:
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JUDITH PÉREZ-CASTRO | GUADALUPE PALMEROS ÁVILA

a) Barreras normativo-organizacionales. Incluyen aquellos obstáculos
generados por la carencia de legislación y estrategias para la inclusión.
Entre ellas:
• La falta de normativas, lineamientos y protocolos institucionales para
la atención de los alumnos con discapacidad, la ausencia de medidas
cualitativas para concretarlos o su poca claridad, así como el predominio
de una visión asistencialista (Gairín, 2012; oecd, 2011).
• La escasez de programas, unidades, departamentos o servicios de apoyo
para favorecer el ingreso, la permanencia y el egreso de este sector de la
población estudiantil (Brogna y Rosales, 2013; Gairín, 2012).
• La desarticulación entre las acciones de la administración central
universitaria y las que se realizan a nivel de las facultades, escuelas o
institutos, producto de la insuficiente comunicación, prácticas de
gestión bloqueadas o medidas discrecionales (Lašáková, Bajzíková y
Dedze, 2017; Riddell, Tinklin y Wilson, 2005; Roberts, 2009).
• La carencia de una visión integral y de largo plazo que permita consolidar
las acciones que están funcionando, así como el limitado seguimiento
y difusión de la información entre la comunidad institucional (ahead,
2018b; Wray y Houghton, 2019).
b) Barreras pedagógicas. Comprenden todos aquellos factores que concurren
en las oportunidades de aprendizaje de los alumnos con discapacidad, como:
• La existencia de modelos educativos tradicionales, planes de estudio
y currículos poco flexibles, sin salidas intermedias y con limitadas
posibilidades para que los alumnos se reincorporen o construyan
trayectorias adecuadas a sus necesidades (ahead, 2018a; Bunbury, 2018).
• La carencia de formación docente en temas relacionados con la
diversidad, el uso de estrategias pedagógicas y formas de evaluación
poco incluyentes y centradas en el profesor, así como la falta de material
didáctico y de equipos accesibles (Bunbury, 2018; Kendall, 2016;
Moriña, Aguirre y Doménech, 2019).
• La escasez de apoyos académicos para los profesores, grupos
numerosos que dificultan la interacción entre ellos y los educandos,
la falta de intérpretes de lengua de señas con el perfil adecuado, la
carencia de servicios de lectores, tomadores de notas y otros asistentes
profesionalizados (Fuller y Healy, 2009; Kendall, 2016; Red2Red,
2013).
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�BARRERAS Y FACILITADORES PARA EL INGRESO Y LA PERMANENCIA

7

c) Barreras técnico-financieras. Estos obstáculos apuntan tanto a cuestiones
económicas, como a las normas operativas de las instituciones; comprenden:
• La falta de financiamiento para concretar las políticas y programas de
inclusión, conservar el funcionamiento de las unidades de atención a los
estudiantes, así como para dar mantenimiento a las instalaciones físicas
o adquirir materiales, equipos, software u otros recursos adaptados.
(oecd, 2011; Roberts, 2009).
• La poca flexibilidad de las normas institucionales o la demora en los
procesos, lo que obstaculiza la distribución de apoyos académicos y la
implementación de ajustes pedagógicos (echei, 2012). Aquí también se
incluyen los criterios para la distribución y asignación de becas.
• La ausencia de lineamientos claros para la realización de los trámites
institucionales, lo que acota los posibles beneficios de los servicios y
apoyos (ahead, 2018b; Morgado et al., 2016).
d) Barreras físicas y de información:
• Las barreras físicas comprenden la falta de acceso a los edificios,
aulas, auditorios, laboratorios y otros espacios institucionales, la mala
habilitación de rampas, pasillos y vías internas, instalaciones sanitarias
inaccesibles, la carencia de elevadores, mobiliario, equipos de cómputo
y transporte universitario adaptado, así como la inaccesibilidad de los
trayectos entre la institución y los hogares de los educandos (Red2Red,
2013; Spassiani et al., 2017; Wray, 2011).
• Las barreras para la información abarcan, entre otras cosas, la escasez de
libros en braille o adaptados para lectores de pantalla, textos audibles o
en macrotipos, la falta de señalética y del servicio de intérprete de lengua
de señas (Brogna y Rosales, 2013; Gairín y Sanahuja, 2019; Wray, 2011).
e) Barreras actitudinales y sociales:
• Las barreras actitudinales incluyen las ideas negativas hacia la
discapacidad, así como las prácticas y comportamientos en los que éstas
se traducen, ya sea violencia verbal, a través de burlas o atribución
de etiquetas y apodos; la violencia física, como el maltrato o castigos
corporales; y la violencia psicológica, como el aislamiento, las amenazas
o la desatención hacia los alumnos con discapacidad o, en el otro
extremo, la sobreprotección, conmiseración o infantilización. (oms,
2011; Salinas, Lissi, Medrano, Zuzulich y Hojas, 2013).
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• Las barreras sociales se refieren a las bajas expectativas hacia las personas
con discapacidad, ya sea por la creencia de que no tienen el perfil para
estar en la educación superior o que nunca podrán tener un desempeño
equiparable al resto de sus compañeros. Abarcan también la falta de
sensibilización entre los miembros de la comunidad institucional y
las ideas en torno al mercado laboral, que evitan que estos estudiantes
cursen carreras de su elección (Red2Red, 2013; Wray, 2011).
Estas barreras pueden determinar las oportunidades de aprendizaje y el
éxito académico de todos los estudiantes, con o sin discapacidad; no obstante,
en los primeros los efectos pueden ser más profundos, porque requieren de
apoyos más específicos y porque tanto ellos como sus familias tienen que
invertir más tiempo, esfuerzo y recursos para superarlas (Hewett, Douglas,
McLinden y Keil, 2017; Moriña y Cotán, 2017).
Ahora bien, vale la pena señalar que las barreras y los facilitadores
tienen que verse en el contexto más amplio del proceso de inclusión y
exclusión. Es decir, su relevancia radica en lo que aportan u obstaculizan
a la construcción de contextos educativos incluyentes, en este caso, de los
estudiantes con discapacidad. En primer lugar, porque el acceso de estas
personas a los sistemas de enseñanza, desde el nivel inicial hasta el superior,
es un derecho que los estados deben asegurar sobre la base de la igualdad
de oportunidades y la no discriminación (onu, 2006). En segundo, porque la
ampliación de su presencia en las instituciones educativas no sólo favorece a su
desarrollo y participación plena en la vida social, sino que a la par contribuye
a crear sistemas más equitativos e incluyentes. Y, en tercer lugar, porque,
como sostiene Nussbaum (2020), en un escenario de conflictos sociales
y grandes desigualdades como el que vivimos actualmente, necesitamos
de una educación que aporte al reconocimiento de todas y cada una de las
personas, en donde aprendamos a ver a los otros como fines en sí mismos y
a interesarnos por su bienestar, porque es también el nuestro y el del mundo
que todos compartimos.
BARRERAS PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO
En México, el acceso de estudiantes con discapacidad a la educación superior
ha sido reciente y, aunque su presencia se ha incrementado en la matrícula
global, este proceso ha tenido avances y retrocesos. En el ciclo escolar 20152016, en el subsistema de educación universitaria y tecnológica, había un
total de 26,455 alumnos con esta condición de vida (anuies, 2016); para el
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�BARRERAS Y FACILITADORES PARA EL INGRESO Y LA PERMANENCIA

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siguiente año 2016-2017, la cifra disminuyó para quedar en 23,464 (anuies,
2017). En 2017-2018, la proporción volvió a incrementarse y llegó a los
31,985 educandos (anuies, 2018); esta tendencia se mantuvo para el ciclo
2018-2019, alcanzado la cifra de 36,487 (anuies, 2019). Finalmente, en 20192020, nuevamente hubo un decremento y la matrícula quedó en 30,667
alumnos (anuies, 2020). A lo largo de estos cinco años, el porcentaje de los
estudiantes con discapacidad respecto al total de estudiantes pasó de 0.72% a
0.92%.
El papel de las instituciones mexicanas en el cumplimiento del derecho
a la educación de las personas con discapacidad ha sido diferencial, lo cual
se refleja en la diversidad de compromisos y medidas para la inclusión, así
como en la persistencia de múltiples barreras. En nuestro país, la inclusión
de este sector de la población en el nivel superior es relativamente reciente.
Entre otras cosas porque, hasta los años 90, la educación especial era opción
formativa dominante, lo que reducía sus posibilidades de continuar con los
estudios universitarios. Esta situación empieza a cambiar paulatinamente a
partir de la primera década del 2000, debido a la relevancia que cobró este tema
en el ámbito internacional, así como al trabajo de la comunidad académica y
de las organizaciones a favor de los derechos de estas personas (Cruz, 2019).
Sin embargo, la inclusión aún continúa siendo un compromiso
pendiente para todo el sistema educativo. En especial, en el nivel superior, en
donde la proporción de alumnos con discapacidad continúa siendo bastante
baja. Adicionalmente, la investigación sobre inclusión es aún incipiente y
enfocada en ciertas universidades; fundamentalmente, se trata de estudios
de tipo cualitativo, en donde se exploran las condiciones y retos a los que
se enfrentan instituciones, profesores y estudiantes. Para los fines de este
artículo, nos interesa recuperar las barreras y facilitadores identificados en
estas investigaciones.
Una de ellas es la realizada por López (2013), en la Universidad Nacional
Autónoma de México (unam), en donde se destaca la importancia de diseñar
políticas institucionales que reconozcan las necesidades de estos educandos
y contribuyan a derribar las barreras físicas, arquitectónicas, de transporte,
comunicación y actitudinales. A la par, se reconoce el esfuerzo que ha
hecho la institución por establecer las bases normativas para la inclusión, la
distribución de apoyos académicos y sobre todo la adecuación de los espacios
físicos.
Un segundo trabajo es del Brogna y Rosales (2013), también
desarrollado en la unam, que muestra la trayectoria que la universidad tiene
en esta materia. Para los autores, una de las fortalezas ha sido la conformación
del marco normativo institucional; sin embargo, también advierten sobre
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el poco conocimiento que los actores educativos tienen al respecto, lo cual
mengua la posibilidad de desarrollar programas integrales y de largo plazo.
Algunos de los apoyos más recurrentes se centran en las adaptaciones físicas
y la adquisición de materiales accesibles, mientras que las barreras más
significativas se ubican en el ingreso a determinadas carreras, el acceso a las
becas y otros servicios de apoyo académico, así como la participación en las
actividades de difusión.
Por su parte, Cruz (2019), en un estudio realizado en una universidad
privada de la ciudad de Puebla, analiza el tipo de relaciones que construyen
los profesores en el proceso de inclusión. Encuentra que el origen de las
barreras que afrontan los estudiantes está principalmente en la capacidad de la
institución para brindar los apoyos, que permitan a los docentes hacer ajustes o
diseñar acciones para la inclusión. Los profesores entrevistados manifestaban
que, hasta ese momento, había muy pocas estrategias e insuficientes espacios
formativos a nivel de la universidad, a lo que se añadía la persistencia de las
barreras físicas. Todo esto se reflejaba en las condiciones para la formación
profesional de estos alumnos.
Otra investigación es la de Cíntora, Vargas y González (2019), efectuada
en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en la que se
identifican seis tipos de barreras: físicas y arquitectónicas, en los procesos
de selección, de comunicación, metodológicas y didácticas, actitudinales y las
relacionadas con la tutoría. En el otro extremo, los facilitadores se clasificaron
en personales, como el esfuerzo y la dedicación del estudiante; familiares, en
donde se destaca el papel tanto de la familia nuclear como de la extendida;
y escolares, referidos a la disposición y flexibilidad de los profesores en los
métodos pedagógicos y la evaluación. Las autoras reconocen los avances,
pero concluyen que es indispensable que la institución visibilice y escuche
a los estudiantes con discapacidad, para hacerlos partícipes de las decisiones
que se toman sobre ellos.
En este mismo sentido se pronuncia Márquez-Ramírez (2015), quien se
acerca a las experiencias de un grupo de educandos con discapacidad visual de
la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Sostiene que, si bien la institución ha
contribuido a ampliar sus conocimientos y relaciones sociales, aún persisten
muchas barreras, especialmente en las estrategias pedagógicas, el acceso a la
bibliografía y la información especializada, así como en las actitudes de los
docentes. La investigación subraya el esfuerzo y voluntad de estas personas
para cursar la educación superior e insiste en la importancia de que la
universidad desarrolle estrategias para apoyarlos a lo largo de su trayectoria.
Finalmente, está el trabajo de Cruz-Vadillo y Casillas-Alvarado (2016),
que también parte del análisis de las experiencias de los alumnos, sólo que en
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�BARRERAS Y FACILITADORES PARA EL INGRESO Y LA PERMANENCIA

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este caso de la Universidad Veracruzana. Las principales barreras identificadas
fueron arquitectónicas, de acceso, curriculares y contextuales. Estas últimas
incluyen las ideas y actitudes del profesorado, quienes por falta de sensibilidad
o por desconocimiento, a veces terminan por excluir a los estudiantes con
discapacidad. Los autores subrayan el compromiso que la institución debe
asumir con estos educandos, ya que, para la mayoría, la universidad pública es
su única opción; sin embargo, sus expectativas de formarse profesionalmente
pueden verse coartadas ante la falta de normativas que garanticen su derecho
a la educación superior.
METODOLOGÍA
Los resultados que aquí presentamos se derivan de una investigación
cualitativa, de tipo exploratorio-descriptiva, desarrollada a partir de un estudio de caso intrínseco (Stake, 2003). La indagación comprendió tres fases.
En la primera, hicimos una revisión de las políticas de equidad e inclusión
educativa implementadas en México en las últimas dos décadas. También,
consideramos las convenciones, los tratados y marcos de acción elaborados
desde los organismos internacionales para ver su impacto en la normativa
mexicana.
La segunda fase consistió en la delimitación del caso. Para tal propósito
y siguiendo los planteamientos de Stake (2003), definimos cinco líneas
temáticas: 1) Antecedentes institucionales sobre la inclusión; 2) Condiciones
actuales para la inclusión; 3) Información estadística sobre los estudiantes con
discapacidad; 4) Diversidad de la oferta académica de pregrado y posgrado,
así como los servicios institucionales para la población estudiantil con
discapacidad; y 5) Presencia y participación de las personas con discapacidad.
A partir de estas líneas, seleccionamos dos universidades públicas del sureste
de México, cuyas condiciones respecto a la inclusión eran equiparables.
La tercera fase fue la realización de entrevistas a profundidad a
los estudiantes con discapacidad de las instituciones seleccionadas. Para
ello, elaboramos un guion organizado en las siguientes dimensiones:
Física, Económica, Técnica, Institucional, Social, Cultural y Natural, que
corresponden a las siete dimensiones de la interacción humana, definidas
por el enfoque social de la vulnerabilidad (Wilches-Chaux, 1993). Éstas se
cruzaron con los tres ejes de la inclusión educativa: presencia, participación y
aprendizajes (Echeita y Ainscow, 2011).
De la diversidad de resultados de la investigación, en este artículo nos
interesa destacar las barreras y facilitadores que los estudiantes enfrentan en
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dos momentos de su trayectoria: el ingreso y la permanencia. Esto porque, en
la inclusión educativa, el concepto de barreras y facilitadores es un importante
indicador de las condiciones que las instituciones ofrecen para la presencia,
participación y aprendizaje de las personas con discapacidad. Se trata de dos
cuestiones estrechamente relacionadas, pero también claramente distintas.
Como hemos dicho, las barreras y facilitadores son todos aquellos
objetos, condiciones, actitudes y formas de hacer que, bajo determinadas
circunstancias, favorecen o inhiben el desarrollo individual y social de las
personas. Por su parte, la tríada presencia, participación y aprendizaje se
refiere al proceso de inclusión de todos los estudiantes, en particular de los
más vulnerables, visto de manera amplia (Echeita y Ainscow, 2011). Es decir,
no sólo desde su asistencia a las instituciones educativas o de su proporción
en la matrícula escolar, sino especialmente a partir de los conocimientos,
relaciones y experiencias que tienen en ellas, así como de los alcances que
todo esto tiene en su bienestar.
Los sujetos de estudio
La selección de los sujetos fue intencional, a través de la técnica de redes
o avalancha (Goetz y LeCompte, 1988). Entrevistamos a 22 estudiantes,
7 mujeres y 15 hombres. La mayoría (13) hizo sus estudios previos en
instituciones de educación regular y 2 lo hicieron en el sistema regular, pero
en la modalidad abierta. En contraste, 7 cursaron una parte en instituciones
de enseñanza especial y otra en escuelas de educación regular (Ver tabla 1).
Con respecto al tipo de discapacidad, 9 de los entrevistados tenían
discapacidad visual, 9 discapacidad motriz, 3 tenían dislalia y el último,
discapacidad auditiva (Ver tabla 1).
Sistematización y análisis de la información
Para esta etapa, en primer lugar, se transcribieron las entrevistas. Posteriormente, construimos las categorías de análisis con base en las dimensiones
del guion, señaladas anteriormente. Por ejemplo, para la dimensión
institucional, definimos las categorías de ingreso, permanencia y egreso de
la universidad, así como la de barreras y facilitadores, entre otras.
Como tercer paso, analizamos cada entrevista, separando y organizando
los fragmentos correspondientes a cada categoría, con el apoyo del programa
Excel. Finalmente, comparamos los resultados entre las entrevistas y también
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BARRERAS Y FACILITADORES PARA EL INGRESO Y LA PERMANENCIA

TABLA 1
Características generales de los entrevistados
código de
identificación

género

edad

estudios previos

tipo de discapacidad

E1-M-M

Masculino

24

Especial / regular

Motriz

E2-M-V

Masculino

22

Especial / regular

Visual

E3-M-V

Masculino

21

Especial / regular

Visual

E4-F-M

Femenino

22

Regular

Motriz

E5-M-A

Masculino

21

Especial / regular

Auditiva

E6-M-V

Masculino

20

Regular

Visual

E7-M-V

Masculino

27

Especial

Visual

E8-F-V

Femenino

20

Especial / regular

Visual

E9-F-V

Femenino

26

Especial

Visual

E10-F-D

Femenino

20

Regular

Dislalia

E11-F-M

Femenino

23

Regular

Motriz

E12-F-M

Femenino

32

Regular

Motriz

E13-F-M

Femenino

28

Regular sistema abierto

Motriz

E14-M-M

Masculino

27

Regular

Motriz

E15-M-M

Masculino

20

Regular

Motriz

E16-M-M

Masculino

22

Regular

Motriz

E17-M-V

Masculino

20

Regular

Visual

E18-M-D

Masculino

19

Regular

Disfemia

E19-M-V

Masculino

34

Regular sistema abierto

Visual

E20-M-M

Masculino

38

Regular

Motriz

E21-M-D

Masculino

18

Regular

Dislalia

E22-M-V

Masculino

18

Regular

Visual

Fuente: Elaboración propia.

entre instituciones, para identificar regularidades o patrones, diferencias y
temas emergentes señalados por los participantes.
RESULTADOS
Barreras y facilitadores para el ingreso
Para ingresar a la universidad, los postulantes deben cumplir con una serie
de requisitos y trámites, entre ellos, registrarse, ya sea de manera presencial
o en línea, pagar el derecho de admisión, entregar la documentación
correspondiente y presentar el examen de ingreso. Para la mayoría, lo anterior
no representa mayores problemas, no obstante, tratándose de alumnos con
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discapacidad pueden surgir algunas barreras. Al preguntarles a las personas
de nuestro estudio cuáles habían sido las más recurrentes en esta etapa,
señalaron las siguientes:
• Ausencia de apoyos económicos y académicos que los prepararan para
presentar el examen de admisión (17 entrevistados).
• Falta de ajustes en el formato de la prueba de acuerdo con su discapacidad (12).
• Carencia del servicio de asistentes de lectura para contestar el examen (4).
• Infraestructura institucional inaccesible (4).
Las barreras en el proceso de admisión son comunes, tanto en las
universidades mexicanas, como en las de otros países (Borland y James
1999; Brogna y Rosales, 2013; Cíntora et al., 2019; Wray, 2011), debido a la
falta de estrategias para atender a los estudiantes con discapacidad. Sobre el
prerregistro en la universidad, uno de los entrevistados apuntó:
Pues, primero, no alcancé la, la inscripción en línea. Posteriormente,
tuve que ir a la rectoría de la universidad para pedir ayuda y,
entonces, me dijeron cuándo iba yo a regresar para la inscripción y
el pago (E14-M-M).

Con respecto a la preparación para el examen, todos los alumnos dijeron
haber estudiado por su cuenta y con sus propios medios y, aunque la mayoría
recibió una guía de estudio, ésta no estaba adaptada para los estudiantes con
discapacidad visual.
[…] ya ves que nos dan una guía para estudiar, entonces, la guía
que deberíamos de tener nosotros, porque no es igual que alguien
nos lea, sino que nosotros leamos, entonces, esta guía debió ser una
guía en braille (E7-M-V).

La ausencia de ajustes para las personas con discapacidad visual se
replica a lo largo del ingreso, especialmente, a la hora de presentar el examen,
porque no se dispone de impresiones en braille o del servicio de asistentes de
lectura. Dos entrevistados comentaron:
Las dificultades fueron en física, química y matemáticas, porque
eran preguntas así como “mira la siguiente foto o la siguiente figura
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y nota en qué movimiento está” y cosas así que tienen que yo la
verdad ahí sí no podía (E2-M-V).
Mi mamá me dijo: “si no consigues a alguien, yo te ayudo”, pero
yo le dije: “no te preocupes, pero de todos modos acompáñame y,
si no conseguimos a algún profesor que me lea [el examen], ya me
ayudas” (E8-F-V).

En México, cada vez más personas con discapacidad aspiran a la
educación superior, sin embargo, cuando no se trabaja en superar las barreras,
terminan por reforzarse las prácticas y condiciones de exclusión. En el caso
de las universidades de nuestro estudio, ambas ofrecen algunos servicios para
estos educandos, pero esta información no siempre llega a ellos, o bien, en
las medidas no se consideran las necesidades específicas de los alumnos, ni la
capacitación del personal que los apoyará.
A todos los postulantes se les brindan las mismas condiciones; presentan
el examen en el mismo espacio y con los mismos tiempos. No siempre se
dispone de mobiliario adaptado y, aunque se han hecho modificaciones, gran
parte de las instalaciones universitarias fue construida hace varias décadas, sin
un enfoque incluyente o de diseño universal, lo que hace que las instituciones
sean poco accesibles. Sobre esto, los siguientes testimonios:
Mi experiencia en el examen no fue muy buena, en el aspecto de que
no había mesas o pupitres, solamente una silla y una tabla pisapapel
que me dificultó un poco el contestar el examen (E17-M-V).
[…] cuando yo llegué, sí estaba el acceso a las rampas, pero están
mal hechas en el sentido de que algunas están muy inclinadas y eso
también me perjudicaba (E4-F-M).

En cuanto a los facilitadores para el ingreso, los alumnos señalaron:
apoyos para realizar los trámites (11) y la disposición de un espacio separado
para contestar la prueba de admisión (1). El acompañamiento del personal
administrativo fue particularmente valorado por los entrevistados, porque
recibieron la orientación sin disminuir su autonomía.
La accesibilidad de las personas que me atendieron, de facilitarme el
asunto del papeleo, no para saltarlo, sino para guiarme. Estar muy
pendiente, eso es muy importante para la persona con discapacidad
porque sí requerimos de un apoyo (E19-M-V).
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La ayuda no sólo consistió en la recepción de los documentos, sino
también en brindarles un lugar preferente en la fila.
[…] sí me favorecieron en el aspecto de que, por ejemplo, no me
pusieron a hacer fila y me pasaron directamente a los departamentos
con los que tenía que acudir y pues se me otorgó la ficha sin
problemas (E2-M-V).

Finalmente, sobre los facilitadores para presentar el examen, un
estudiante abundó:
En mi caso, los chicos de logística me facilitaron una mesa, más o
menos de este tamaño, y ya pude contestar cómodamente lo que
era el examen (E1-M-M).

Barreras y facilitadores para la permanencia
La permanencia es la etapa en la que se pueden ver más claramente los
efectos que las barreras y los facilitadores tienen en la inclusión educativa.
De acuerdo con diferentes autores (Bunbury, 2018; Gairín y Sanahuja,
2019; Moriña, Aguirre y Doménech, 2019), la organización de los planes de
estudio, los contenidos curriculares, las estrategias didácticas, la formación y
actitudes del profesorado hacia la inclusión, así como la accesibilidad física, a
la información y a los recursos institucionales son algunas de las dificultades
más frecuentes.
En nuestra investigación, los principales obstáculos mencionados
por los estudiantes apuntaron a tres grandes rubros. En primer lugar, a las
barreras pedagógicas, principalmente, la extensión y poca accesibilidad de los
contenidos de los programas de estudio (8 alumnos), así como los formatos
y tiempos para la realización de las tareas y trabajos (8). Sobre ello, los
siguientes testimonios:
A mí se me complican las materias que son muy teóricas, demasiado
amplias […] creo que puedo realizar más ese tipo de trabajos de
práctica, que retener mucha teoría (E2-M-V).
Está muy difícil seguir estudiando así, porque a veces [los maestros]
te piden cosas que tú no puedes darle por la manera en que lo piden,
no puedo leer como ellos quieren, por mi discapacidad (E18-M-D).
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Otras barreras son la carga de asignaturas por semestre (7 estudiantes) y
el uso de formas de evaluación inaccesibles (7).
La carga de materias, son muchas [sic], a veces te dejan mucha tarea
y se te amontona (E21-M-D).

Sobre las estrategias de evaluación, un alumno explicó:
Desde que entré a la universidad todo ha sido oral, nunca ha habido
un examen escrito y yo le tengo que leer las respuestas al maestro.
Al igual que, si ya se terminó el tiempo y me falta escribir una
respuesta, ya ni modo, no tengo más tiempo (E3-M-V).

Finalmente, como parte de las barreras pedagógicas, los entrevistados
señalaron la poca formación de los profesores para trabajar con personas con
discapacidad (5 alumnos).
No sé, creo que estaría bien que los maestros tuvieran más
capacitación, por ejemplo, que les dieran estrategias para
enseñarnos (E6-M-V).

El segundo tipo de barreras para la permanencia fueron las físicas y de
información. Aquí, los entrevistados destacaron la poca accesibilidad a las
aulas, oficinas, auditorios y áreas comunes (14 estudiantes), y la limitada
disponibilidad de libros y materiales académicos en braille, macrotipos o
digitalizados (11). Una alumna hizo la siguiente recomendación:
Que tomaran en cuenta a las personas con discapacidad, que nos
den salones en planta baja y no en planta alta, porque yo creo que
eso no lo toman en cuenta […] También que haya otros transportes
que sean accesibles (E12-F-M).

Llama la atención que esta persona se haya referido a la falta de
transporte accesible, algo que pocas veces las instituciones consideran como
parte de su ámbito de actuación (oms, 2011), pero en lo que sí pueden incidir,
ya sea proporcionando el transporte o gestionando este servicio ante las
instancias correspondientes. Otros problemas fueron las largas distancias
entre los diferentes puntos del campus, la falta de mantenimiento a las vías
internas y la poca conciencia de algunas personas que obstruyen las rampas,
los barandales y el acceso a las aulas; aunque en esto último se articulan
barreras actitudinales con las físicas.
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Con respecto a las barreras para la información, una entrevistada manifestó:
Aquí casi no hay material que una persona que no ve pueda
consultar. He tenido que estar buscando libros o equipo para mí,
porque de esa parte no hay (E9-F-V).

En las universidades mexicanas, la accesibilidad suele asociarse con
las adecuaciones físicas, pero pocas veces, se piensa en los libros, revistas y
materiales hemerográficos en formatos que respondan a las demandas de los
alumnos con discapacidad. Esta situación también se presenta en sistemas
educativos consolidados, no obstante, sus impactos en los aprendizajes y en
las experiencias de los alumnos han sido poco explorados (Wray, 2011).
El tercer tipo de barreras para la permanencia se situó en la dimensión
técnico-financiera. Aquí, los entrevistados mencionaron las dificultades para
obtener una beca (10 estudiantes) y los obstáculos para realizar los trámites
universitarios (5).
Creo que, a veces, se exagera un poco en la cantidad de requisitos
que piden para la beca, el papeleo y los trámites que tienes que
hacer y también la atención que recibes en donde se tienen que
entregar estos papeles, muchas son difícil (E17-M-V).

Para los estudiantes con discapacidad, la obtención de una beca puede
contribuir a disminuir el riesgo de deserción, dado que los costos directos de su
educación suelen incrementarse (un, 2013), por los diferentes gastos que tienen
que asumir, desde impresiones en braille hasta el pago de transporte adaptado.
Con respecto a los trámites, una estudiante afirmó:
Algunos sí son un poquito tediosos porque a veces, como ahorita,
voy a hacer servicio social, sí me hicieron dar muchas vueltas;
papeleo, tienes que ir a buscarlos, ir a dejarlos y a veces están mal y
te los hacen corregir y vuelta, y así (E11-F-M).

Una última barrera técnico-financiera es la ausencia de un departamento
para la atención de alumnos con discapacidad, situación que fue señalada
por 6 de los entrevistados, mientras que otros 5 dijeron no tener ninguna
información al respecto.
En cuanto a los facilitadores para la permanencia, los más mencionados
fueron los del ámbito pedagógico, como el trabajo por equipo (5 estudiantes),
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el programa de tutorías (4), la actitud favorable de los docentes (4) y el apoyo
de los compañeros de clase (3). Sobre el trabajo por equipo, un alumno relató:
[…] básicamente a mí me pasa al revés, a mí los chavos o las chavas
me buscan para hacer equipo y me invitan a trabajar y a participar
con ellos dentro y fuera del salón (E1-M-M).

A la par de lo anterior están los tutores que, en muchos casos, fungen
como enlace entre la institución y los estudiantes.
Ella [la tutora] siempre nos ha apoyado desde primer semestre
[…] nos ha explicado como qué materias nos conviene meter, qué
horarios se nos harán más fáciles, cosas así (E6-M-V).

Finalmente, respecto a los facilitadores técnicos-financieros, 7 de los
entrevistados comentaron haber recibido ayuda de sus tutores para realizar
algunos trámites institucionales.
CONCLUSIONES
Las barreras son una problemática que nos recuerda que la discapacidad
está en las condiciones que el contexto impone a determinadas personas,
las cuales, en el caso de las instituciones educativas, limitan su presencia,
aprendizajes y participación plena. Pero, como hemos señalado, éstas son
resultado acumulado de nuestras acciones, lo que significa que las podemos
transformar en facilitadores, si nos comprometemos con ello.
En este artículo, analizamos algunas de las barreras y facilitadores
que enfrentan un grupo de educandos con discapacidad durante el ingreso
y la permanencia. Encontramos que, en ambas etapas, los obstáculos más
importantes están en la dimensión pedagógica. Específicamente, al entrar a
la universidad, sin importar el tipo de discapacidad, el asunto más señalado
fue la falta de orientación académica para presentar el examen de admisión.
El problema es que la mayoría de las instituciones de nivel superior en
nuestro país no tienen estrategias de apoyo académico para el ingreso, más allá
de la guía de estudios. Algunas dan cursos de inducción a la vida universitaria,
pero no abordan contenidos académicos y están dirigidos a los que ya
aprobaron el examen. Un pequeño número de universidades, entre ellas la
unam, tiene estrategias de preparación en línea, aunque no siempre están
diseñadas para atender las necesidades de los estudiantes con discapacidad.
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Lo anterior se repite en otros sistemas educativos con la idea de que, para
valorar objetivamente el mérito, los procedimientos institucionales deben
operar de la misma manera para todos. En el caso del proceso de admisión,
con base en la ficción meritocrática predominante en nuestras sociedades
(Dubet, 2005), hemos construido la imagen de un estudiante plenamente
autónomo y altamente competitivo, cuyo lugar en la universidad es producto
exclusivo de sus capacidades y esfuerzo individual.
Si bien los resultados de una o un conjunto de pruebas pueden ser un
indicador de los conocimientos y habilidades, algunas instituciones han
reconocido que no es el único y que, en las personas con discapacidad, pueden
intervenir distintos factores académicos y no académicos. De este modo, a
la par de los procesos convencionales, han implementado programas para
orientar académicamente a estos alumnos y conocer sus necesidades (Wilson,
Getzel y Brown, 2000). Otras han desarrollado estrategias para valorar sus
habilidades de afrontamiento a las barreras, las cuales, incluso, pueden llegar a
tener más peso que las calificaciones académicas (Borland y James, 1999). Estas
prácticas incluyentes podrían adoptarse y adaptarse en nuestras universidades.
En lo que respecta a la permanencia, encontramos que las barreras más
frecuentes fueron la extensión y la poca accesibilidad de los contenidos de
algunos programas, la carga de asignaturas por semestre, los tiempos para
la entrega de tareas y trabajos, y las formas de evaluación. Las dos primeras
son problemáticas que involucran diferentes actores y niveles institucionales,
porque tanto la distribución de las materias como sus contenidos están
determinados en los planes de estudio, los cuales son producto del trabajo
colegiado de los profesores y han sido aprobados por las instancias
universitarias correspondientes. A pesar de esto, se pueden hacer ajustes;
de ninguna manera se trata de reducir los contenidos o de acreditar a los
estudiantes sin que alcancen los aprendizajes esperados, sino de flexibilizar los
planes de estudio para ampliar el acceso y movilidad (ahead, 2018b), diseñar
junto con los educandos planes individualizados para adecuar el número de
materias por semestre (Getzel, McManus y Briel, 2004), e incorporar en la
medida de lo posible elementos del Diseño Universal para el Aprendizaje,
apoyándose en el uso de las tecnologías de la información y la comunicación
(ahead, 2018a).
Las otras barreras, referidas a las tareas, los trabajos y la evaluación,
apuntan a las formas de presentación y a las estrategias didácticas utilizadas
por los profesores (Konur, 2006). Aquí hay más posibilidades de brindar
facilitadores, codiseñados por profesores y alumnos, por ejemplo, adaptar las
fechas de entrega, promover la instrucción entre pares, realizar actividades
para el aprendizaje práctico, elaborar notas estructuradas sobre los contenidos
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de la clase y fomentar las habilidades para la toma de notas (Scruggs, 2012,
citado por Yuknis y Bernstein, 2017). También, es posible diversificar las
formas de evaluación, utilizando el portafolio de evidencias, grabaciones
de audio o video, y la realización de proyectos. Para ello, es importante
desarrollar currículos y prácticas pedagógicas que reconozcan la diversidad,
en donde, además de la labor comprometida de los docentes, las instituciones
garanticen los recursos y condiciones para todos los estudiantes (Bunbury,
2018).
Un tema no menor es el de las barreras físicas y de información, que
fue un asunto reiterado por los entrevistados. Sobre las primeras, cabría
decir que las universidades tienen que trabajar en la adecuación de sus
instalaciones, no sólo por los alumnos con discapacidad, sino porque éstas
deben ser accesibles para todos, independientemente de su condición de vida.
Con respecto a las barreras para la información, éstas se observan desde el
ingreso, ya que las instituciones no siempre disponen del examen y guías
de estudio en formatos adecuados para las personas con discapacidad. En
la permanencia, los problemas se remiten a la carencia de información y
bibliografía especializada accesible. Los alumnos, además, denunciaron la
falta de equipo, mobiliario y espacios adaptados. Estas cuestiones no siempre
se toman en cuenta, a veces por desconocimiento y otras porque, en aras de
evitar los sesgos o privilegios, las instituciones intentan ofrecer las mismas
condiciones para todos (Torres, 2014), lo que deja en desventaja a los que no
encajan en el modelo del “estudiante promedio”.
A la par de lo señalado, queremos insistir en que el objetivo de identificar
las barreras y los facilitadores es fortalecer la presencia, aprendizaje y
participación de las personas con discapacidad, así como analizar los factores
que incrementan el riesgo de exclusión y que, en última instancia, limitan su
derecho a la educación.
Éstos no son un fin en sí mismos, sino que, como hemos dicho,
deben verse en el contexto más amplio de la inclusión. Tampoco basta con
señalarlos, sino que deben implementarse acciones que contribuyan tanto a
la superación de las barreras, como al desarrollo de facilitadores que mejoren
la experiencia formativa de los educandos. En ello, es fundamental que
profesores, estudiantes y directivos trabajen colegiadamente; las barreras y
los facilitadores no aparecen ni desaparecen por decreto, sino a partir del
esfuerzo colaborativo de los actores institucionales. Finalmente, es importante
considerar que éste siempre será un proceso en construcción, porque no hay
recursos que alcancen para tener instituciones libres de todos los obstáculos
y porque, además, cada contexto, momento histórico y la propia diversidad
humana van planteando necesidades diferentes.
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TRAYECTORIAS | AÑO 25 | NÚM. 55 | JUL-DIC 2024

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ISSN: en trámite

de Ciencias
Agroalimentarias
y Biotecnología

Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía - UANL

Volumen 1
Número 1
Enero - Abril
2024

�Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector

M.C. Carlos Alberto Hernández Martínez
Director de la Facultad de Agronomía

M.C. Jesús Andrés Pedroza Flores
Subdirector Académico

Dra. Juanita Guadalupe Gutiérrez Soto
Subdirectora de Posgrado e Ïnvestigación

Dr. Sergio Eduardo Bernal García
Subdirector Administrativo

M.C. Nora Estela García Treviño

Subdirectora de Vinculación y Servicio Social

M.C. Eduardo Alejandro García Zambrano
Subdirector de Planeación y Mejora Continua

Directora Editorial: Dra. Juanita Guadalupe Gutiérrez Soto
Editores en Jefe: Dr. Iosvany López Sandin / M.C. Miranda Abigail Ortiz Alonso
Editora Técnica: M.A. Blanca Idolisa Contreras Cantú
Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecología, Volumen 1, Número 1, enero-abril 2024. Fecha de
publicación: 31 de enero de 2024. Revista tetramestral, editada y publicada por la Universidad Autónoma
de Nuevo León, a través de la Facultad de Agronomía. Domicilio de la publicación: Facultad de Agronomía, calle Francisco Villa S/N, Col. Ex Hacienda “El Canada”, General Escobedo, Nuevo León, México, C.P.
66050. Teléfono: + 52 81 8329 4000. Ext:3515.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este
número.
Publicado en México
Todos los derechos reservados
revista.cab@uanl.mx

�PRESENTACIÓN

E

n el marco de celebración por el 70 aniversario de la Facultad de Agronomía de la UANL, nos llena de orgullo presentar la Revista de Ciencias
Agroalimentarias y Biotecnología (RCAB), como parte de nuestro compromiso con la excelencia académica y la innovación. La RCAB va más allá de
una publicación académica; ya que representa el firme compromiso de nuestra
Facultad con la investigación interdisciplinaria y la difusión del conocimiento
científico al público en general, abarcando diferentes temas, desde la producción agrícola sostenible hasta los últimos avances en biotecnología alimentaria.
Así, su compromiso con la excelencia editorial la convierte en una plataforma idónea para la difusión de investigaciones originales, revisiones críticas
y estudios de caso relevantes en el ámbito agroalimentario y temas de interés
científico. En este contexto, los invitamos a explorar las páginas de esta revista, que reflejan no solo el esfuerzo y la dedicación de nuestros investigadores, sino también la vitalidad y la relevancia de la investigación en ciencias
agroalimentarias y biotecnología a nivel nacional e internacional.

Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto
Directora Editorial

�CONTENIDO
1

Micodiversidad de Nuevo
León: Secretos y Maravillas de
los Basidiomicetos

5

Argemone mexicana
(Papaveraceae) y Berberina
- Tesoros Ocultos de la
Medicina Herbal

12

Aprovechando el
potencial de la naturaleza:
Consorcio MicroalgaBacteria revolucionando el
tratamiento de residuos y los
productos biológicos

14

El Consumo Energético
en la Agricultura:
Desafíos y Oportunidades

20

Historical development of
exoplanet discoveries.

22

Información adicional.

�Figura 1. Imágenes de algunos ecosistemas de Nuevo León.

Micodiversidad
de Nuevo León:

SECRETOS Y MARAVILLAS
DE LOS BASIDIOMICETOS
Iosvany López Sandin1, Guadalupe Gutiérrez Soto1*
Biomolecular Innovation Group, Facultad de Agronomía, Universidad Autónoma de Nuevo León.
Francisco Villa S/N, Col. ExHacienda El Canadá 66415, General Escobedo, N.L., México.
*Correspondencia: ggutierrez0402@gmail.com

N

uevo León, un estado al norte de México, alberga una gran diversidad de ecosistemas a pesar de su clima predominantemente semiárido. La variedad de altitudes y condiciones climáticas da lugar a una riqueza de flora
y fauna que se distribuye en bosques de encinos y pinos, pastizales, desiertos y matorrales xerófilos (Figura 1).

Los Basidiomicetos son un grupo diverso de hongos que se distinguen por su característica, forma de reproducción sexual, que involucran la producción de esporas en estructuras llamadas basidios. Estos hongos desempeñan
un papel fundamental en los ecosistemas, contribuyendo a la descomposición de la materia orgánica y facilitando la
recirculación de nutrientes. Pero su influencia va más allá de los bosques y suelos, ya que su potencial biotecnológico
ha despertado el interés de científicos y empresas innovadoras en todo el mundo.

1

�M

éxico cuenta con una gran diversidad de
hongos, con más de 200,000 especies, de
las cuales solo el 5% han sido estudiadas
(Aguirre-Acosta et al., 2014). Dentro de esta diversidad 1,408 especies pertenecen al grupo de
los macrohongos (Valenzuela et al., 2023). Específicamente para los basidiomicetos, se han
reportado al menos 40.000 especies en todo el
mundo, agrupados según su estilo de vida o hábitat en saprobios en pasto/basura forestal, madera en descomposición, levaduras, ectomicorrizas
y parásitos de plantas (Figura 2).
Se estima que para 2030 hayan sido descubiertas más de 54.000 especies de basidiomicetos, para un total de 1,4 a 4,2 millones de especies
en todo el mundo (He et al., 2022). En México
se han inventariado 1,486 especies, aunque este
número no refleja con precisión el número absoluto existentes (Aguirre-Acosta et al., 2014;
Cifuentes, 2008). En Nuevo León y Tamaulipas
han sido descritas 186 especies de basidiomicetos pertenecientes a 125 géneros (Ocañas et al.,
2023). Esto sugiere la posibilidad de obtener nuevos aislamientos de basidiomicetos nativos en
región, con potencial aplicación biotecnológica.

Rol en la naturaleza
Los Basidiomicetos son hongos que viven en la
naturaleza y juegan un papel muy importante en
los bosques y otros ecosistemas. Su principal función es ayudar en la descomposición de la materia orgánica muerta, como las hojas caídas y los
troncos de árboles viejos. Esta tarea es esencial,
porque la descomposición de la materia orgánica
libera nutrientes esenciales para el crecimiento
de las plantas. Algunos hongos forman una especie de “amistad” con las raíces de las plantas
llamada, simbiosis, la cual ayuda a las plantas a
absorber más agua y nutrientes del suelo y, por
lo tanto, las hace más saludables y fuertes (Smith
y Read, 2010).
Estos hongos también son importantes en la
cadena alimentaria de los bosques. Muchos animales, como los insectos, los pájaros y otros hongos, dependen de ellos como fuente de comida.
Otros pueden producir sustancias químicas especiales llamadas metabolitos secundarios, que
pueden tener propiedades útiles para los humanos. Por ejemplo, algunos de estos metabolitos
tienen propiedades medicinales y se utilizan en
la fabricación de medicamentos (Alberti et al.,
2020).

Figura 2. Ejemplares de basidiomicetos de Nuevo León.

2

�Hongos de Nuevo León: Un tesoro

para la biotecnología
En el noreste de México, la Dra. Guadalupe Gutiérrez
Soto, junto con su equipo de investigación de la Facultad de Agronomía, ha descubierto un tesoro escondido
en los basidiomicetos nativos de la región. Desde el 2011
han explorado el gran potencial de estos hongos para
ser utilizados en diversas aplicaciones biotecnológicas,
como la producción de enzimas con uso en el sector
alimentario, pecuario y ambiental, además de la producción de metabolitos antimicrobianos, antifúngicos
y antioxidantes.
Para ello, han sido estudiadas más de 74 especies de
hongos y seleccionadas 10, que destacaron en la producción de enzimas con notables propiedades operativas y
funcionales. Dentro de estas se encuentra Trametes maxima CU1 (Figura 3) cuya enzima lacasa ha mostrado
capacidad en la degradación de colorantes sintéticos
utilizados en la industria textil (además de aguas contaminadas con color), cuya versatilidad (en combinación
con enzimas activas sobre carbohidratos producidas
por este mismo hongo) han permitido la obtención de
cocteles enzimáticos. Estos cocteles fueron utilizados
como mejoradores de la digestión en conejos y en las
propiedades físico-químicas del pan, mostrando prometedores resultados. Además, ha sido utilizado en la
valorización de residuos agrícolas (como cáscaras de
cítricos, nuez, pastos, bagazo de agave, etc.) para la recuperación de compuestos bioactivos y biomateriales
(como fibras con actividad prebiótica1), contribuyendo
con esto a los procesos de bioeconomía circular2. En
este sentido, Tametes hirsuta CS5 que también ha mostrado gran desempeño en la decoloración de colorantes
sintéticos y en la valorización de residuos agrícolas.

Pynoporus sanguineus CS2 este hongo produce una
combinación de enzimas que lo convierte en un candidato ideal para ser utilizado como coadyuvante digestivo en la producción avícola, ya que las enzimas del
hongo pueden ayudar a los animales a digerir mejor su
alimento, lo que puede mejorar su salud y productividad. Además, también ha sido empleado en la valorización de residuos agrícolas.
Recientemente ha sido la exploración de la cepa Ganoderma resinaceum CS27, cuyos resultados mostraron
la capacidad de colonizar sustratos agroindustriales
(como cáscaras de críticos, nuez y bagazo de agave) en
un sistema semisólido, lo que permitió recuperar sobrenadantes con enzimas lignocelulósicas y metabolitos
bioactivos, además de fibras biotransformadas con actividad prebiótica.
Mientras que Macrolepiota sp CS185 ha sido estudiada para la producción de compuestos antifúngicos para
su aplicación en los sistemas de producción agrícola en
el control de hongos patógenos y en la elaboración de
recubrimientos bioactivos para frutas.
En resumen, existe una gran diversidad de hongos en
el estado de Nuevo León con gran potencial para ser utilizados en diversas aplicaciones biotecnológicas. Por lo
que, muchos investigadores están trabajando para desarrollar nuevos productos y procesos que aprovechen
las propiedades que poseen estos hongos.

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Figura 3. Diferentes especies de hongos que han demostrado alto
potencial biológico.
1
2

6. Cifuentes J. 2008. “Hongos”. Catálogo taxonómico de
especies de México. In Capital natural de México, Vol. 1:
conocimiento actual de la biodiversidad. Conabio, México. CD1.

Estas fibras actúan como alimento para las bacterias “buenas” que viven en el intestino, especialmente las bifidobacterias y los lactobacilos.
La bioeconomía se basa en la utilización de recursos biológicos para generar valor económico y social de forma sostenible.

3

�4

�Argemone mexicana
(Papaveraceae) y Berberina

TESOROS OCULTOS DE
LA MEDICINA HERBAL

Joel H. Elizondo-Luévano 1, Lourdes M. Garza-Vega 1, Ángel D. Torres-Hernández 1, Ramiro Quintanilla-Licea 1, Abelardo
Chávez-Montes 1,*
1. Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León, Ciudad Universitaria, C.P. 66455, San
Nicolás de los Garza, Nuevo León, México; abelardo.chavezmn@uanl.edu.mx (A.C.-M.); lourdes.garzava@uanl.edu.mx
(L.M.G.-V.); angel.torreshr@uanl.edu.mx (A.D.T.-H.); ramiro.quintanillalc@uanl.edu.mx (R.Q.-L.); joel.elizondolv@uanl.
edu.mx (J.H.E.-L.)
* Correspondencia/Correspondence: abelardo.chavezmn@uanl.edu.mx (A.C.-M.)

5

�RESUMEN

INTRODUCCIÓN

Argemone mexicana L., conocida como “amapola
mexicana”, es una planta herbácea que ha cautivado a civilizaciones a lo largo de los siglos por sus múltiples propiedades medicinales. Originaria de América, esta planta es utilizada en la medicina herbal mexicana, debido
a sus efectos etnofarmacológicos. Sin embargo, su uso
requiere precaución debido a la presencia de alcaloides,
como la berberina. Estos compuestos fitoquímicos han
sido objeto de estudio por sus potenciales beneficios en
la salud. Por ejemplo, la berberina ha mostrado efectos
antimicrobianos, antiinflamatorios y antioxidantes. Aunque A. mexicana y la berberina prometen ser una fuente valiosa de medicina herbal, su uso debe ser cauteloso.
Sin embargo, este tesoro natural merece ser explorado
y estudiado en profundidad para desentrañar todos sus
beneficios y potenciales aplicaciones en la salud humana.

Argemone mexicana (Figura 1), comúnmente conocida como “chicalote” o “amapola espinosa”, es una planta
herbácea que pertenece a la familia Papaveraceae (Salazar-Gómez and Alonso-Castro, 2022). Es originaria de
América y se encuentra en varias partes del continente,
desde Estados Unidos hasta Argentina, es una planta
anual que crece en suelos secos y suele ser considerada
una maleza en muchos lugares (Schwarzbach and Kadereit, 1999; Bussmann and Sharon, 2016). La planta (Figura 1) tiene flores amarillas brillantes y es reconocible por
sus hojas espinosas y su fruto en forma de cápsula (R. J.
Pawar, S. A. Govilkar, 2020).

En la medicina tradicional, varias partes de la planta
A. mexicana se han utilizado con propósitos medicinales. Se cree que tiene propiedades antiespasmódicas, antiinflamatorias, analgésicas, antiparasitarias, citotóxicas
y purgantes (Sharanappa and Vidyasagar, 2014; More
Palabras Clave: Amapola mexicana; Argemone mexica- and Kharat, 2016; Singh et al., 2016; Orozco-Nunnelly et
na; Berberina; Etnofarmacología; Papaveraceae.
al., 2021; Mengie Ayele et al., 2022; Sansores-España et
al., 2022). Sin embargo, es importante destacar que la
planta también contiene alcaloides tóxicos, como la berArgemone mexicana (Papaveraceae) and
berina (Figura 2) el cual más adelante la abordaremos,
Berberine - Hidden Treasures of Herbal Medicine que pueden ser perjudiciales si se consumen en cantidades significativas (Brunetti et al., 2020).
ABSTRACT

Argemone mexicana L., known as “Mexican poppy”,
is an herbaceous plant that has captivated civilizations
throughout the centuries for its multiple medicinal properties (R. J. Pawar, S. A. Govilkar, 2020). Originally from
America, this plant is used in Mexican herbal medicine
due to its ethnopharmacological effects. However, its
use requires caution due to the presence of alkaloids,
such as berberine. These phytochemical compounds
have been studied for their potential health benefits.
For example, berberine has shown antimicrobial, anti-inflammatory, and antioxidant effects. Although A.
mexicana and berberine promise to be a valuable source
of herbal medicine, their use should be cautious. However, this natural treasure deserves to be explored and Figura 1. Taxonomía de A. mexicana (Carmona, Gil and Rodríguez,
studied in depth to unravel all its benefits and potential 2008).
applications in human health.
Algunas de las propiedades beneficiosas que se le atribuyen a la amapola mexicana incluyen:
Keywords: Mexican poppy; Argemone mexicana; Ber1. Antiespasmódico: Se cree que puede ayudar a aliberine; Etnofarmacología; Papaveraceae.
viar los espasmos musculares y reducir el dolor asociado
con ellos.

6

�2. Antiinflamatorio: Se ha utilizado para reducir
la inflamación en diversas condiciones, como artritis y
afecciones de la piel.
3. Analgésico: Se ha utilizado para aliviar el dolor,
tanto internamente como externamente, por ejemplo,
en el tratamiento de dolores de cabeza o dolores musculares.
4. Purgante: Se ha utilizado para estimular el movimiento intestinal y aliviar el estreñimiento ocasional.
5. Antiparasitario: Se han encontrado estudios en
los que se han hecho extracciones con solventes y se ha
determinado su actividad contra una alta variedad de
parasitos como amebas o helmintos.
6. Citotóxico: Existen estudios en donde se ha observado que, al realizar extracciones con metanol de la
parte aérea de la planta, posee actividad citotóxica frente a células tumorales.
COMPONENTES FITOQUÍMICOS DE Argemone mexicana
Los componentes fitoquímicos son compuestos naturales presentes en las plantas que pueden tener efectos biológicos y medicinales (Quintanilla-Licea et al.,
2012). En el caso de A. mexicana, algunos de sus principales componentes fitoquímicos incluyen alcaloides,
flavonoides, terpenoides y compuestos fenólicos (Bhattacharjee, Chatterjee and Chandra, 2010; Elizondo-Luévano et al., 2018; Elizondo-Luevano et al., 2020b). Entre
estos, los alcaloides son particularmente notables debi-

Figura 2. Estructura química de la berberina (obtenido del portal web
https://pubchem.ncbi.nlm.nih.gov/; revisado el día 08 de febrero de
2024)

efectos farmacológicos en los seres vivos (Xool-Tamayo
et al., 2017). En la amapola mexicana, se han identificado varios alcaloides (Siatka et al., 2017), incluidos la
berberina, la protopina, la sanguinarina y la coptisina
(Brahmachari, Gorai and Roy, 2013; Elizondo-Luevano
et al., 2020a). Estos alcaloides han sido objeto de estudios debido a sus posibles propiedades medicinales y
farmacológicas (Malebo et al., 2013). Por ejemplo, la
berberina (Figura 2), uno de los alcaloides más estudiados de la planta y el componente mayoritario de esta,
ha demostrado tener efectos antimicrobianos, antiinflamatorios y antioxidantes, y se ha investigado por su
potencial en el tratamiento de condiciones como la
diabetes y las enfermedades cardiovasculares (Birdsall
and GS, 1997; Xiong et al., 2022); a pesar de sus posibles
beneficios medicinales, es importante tener en cuenta
que algunos alcaloides presentes en A. mexicana, como
la berberina y sanguinarina, también pueden ser tóxicos
en ciertas dosis (Chang et al., 2003; Singh and Gupta,
2019; Och, Podgórski and Nowak, 2020).
La berberina (figura 2) es un alcaloide presente en
varias plantas, incluida A. mexicana, así como en otras
como Berberis vulgaris, Hydrastis canadensis, Rhizoma
coptidis, y Coptis chinensis (Zhang et al., 2011; Tan et
al., 2016). Es de color amarillo brillante y se ha estudiado por sus posibles propiedades medicinales y farmacológicas. Entre las propiedades atribuidas a la berberina
se incluyen efectos antimicrobianos, antiinflamatorios,
antioxidantes y antitumorales. Se ha investigado su potencial para el tratamiento de diversas condiciones de
salud, como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos gastrointestinales y trastornos metabólicos (Singh and Gupta, 2019). Se han realizado estudios
que sugieren que la berberina puede ayudar a mejorar
la sensibilidad a la insulina, reducir los niveles de glucosa en sangre y mejorar el perfil lipídico en personas con
diabetes tipo 2. También se ha investigado su capacidad
para inhibir el crecimiento de microorganismos patógenos, incluidas bacterias, hongos y parásitos (Li et al.,
2017; Elizondo-Luévano et al., 2020, 2021; Pacheco-Ordaz et al., 2022).

do a su presencia en varias partes de la planta, incluidas
las hojas, las flores y las semillas (Orozco-Nunnelly et
Algunas de las propiedades beneficiosas y medicinaal., 2021).
les de la berberina incluyen:

1. Antimicrobiano: Se ha demostrado que la berberina tiene actividad antimicrobiana contra una amplia
Los alcaloides son una clase de compuestos quími- gama de bacterias y hongos, lo que la convierte en un
cos que contienen nitrógeno y que a menudo tienen posible tratamiento para infecciones.
ALCALOIDES PRESENTES EN Argemone mexicana

7

�2. Antioxidante: La berberina puede ayudar a reducir el
estrés oxidativo en el cuerpo al neutralizar los radicales libres,
lo que puede ayudar a prevenir el daño celular y el envejecimiento prematuro.
3. Antiinflamatorio: Se ha sugerido que la berberina puede ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo, lo
que podría ser beneficioso para condiciones inflamatorias
crónicas.
4. Hipoglucemiante: Se ha demostrado que la berberina
ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y a reducir los
niveles de glucosa en sangre, lo que la convierte en un posible tratamiento para la diabetes tipo 2.
5. Cardioprotector: Se ha investigado su capacidad para
mejorar la salud cardiovascular al reducir el colesterol y los
triglicéridos en sangre, así como al proteger contra la aterosclerosis.
6. Antihelmíntica: Se ha determinado que la berberina
tiene propiedades en contra de una variedad de geo-helmintos ya que este tiene la capacidad de intercalarse en la
tubulina de estos.
7. Antiparasitaria: La berberina es un potente agente
antiparasitario ya tiene la capacidad de afectar los quistes
de amebas parasitas en humanos.
En resumen, A. mexicana es una planta con un potencial
significativo en la medicina herbal debido a sus múltiples
propiedades medicinales y a la presencia de diversos componentes fitoquímicos beneficiosos (Elizondo-Luévano et
al., 2022). Sin embargo, su uso debe ser cuidadoso y bajo la
supervisión de un profesional de la salud debido a la presencia de alcaloides tóxicos (Alonso-Castro et al., 2017).
Es importante tener en cuenta que, aunque la berberina
muestra promesas en la investigación, se necesita más evidencia científica para confirmar sus beneficios y determinar las dosis seguras y efectivas para su uso en humanos.
Por lo tanto, es fundamental realizar una investigación
adecuada y consultar a un profesional de la salud antes de
utilizar cualquier parte de la planta con fines medicinales.
Declaración de ética: Los autores respaldan plenamente este trabajo y han contribuido de manera significativa
que justifica su autoría. No existe conflicto de interés y se
han seguido todos los procedimientos éticos y requisitos
necesarios.

8

�Agradecimientos: Al Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONACHYT) bajo el proyecto
I1200/331/2023 y al PROGRAMA DE APOYO A LA CIENCIA,
TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN (ProACTI 2023) de la UANL
bajo el proyecto 16-BQ-2023.

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Sharanappa, R. and Vidyasagar, G. M. (2014) ‘Plant profile, Phytochemistry and Pharmacology of Argemone Mexi-

10

�Aprovechando el potencial
de la Naturaleza:

CONSORCIO MICROALGA-BACTERIA
REVOLUCIONANDO EL TRATAMIENTO DE
RESIDUOS Y PRODUCTOS BIOLÓGICOS

E

n la constante evolución de la sostenibilidad ambiental, los científicos
están descubriendo soluciones notables en los organismos más pequeños. Es el caso de del consorcio microalga-bacteria, una fascinante
alianza que tiene increíbles promesas para transformar el tratamiento de
residuos y dar lugar a productos biológicos valiosos.

Celestino García Gómez1*
Universidad Autónoma de Nuevo
León. Francisco Villa S/N Col.
ExHacienda El Canadá 66415, General
Escobedo, N.L., México.
*Correspondencia:
celestino.garcia.gm@uanl.edu.mx

Microalgas y bacterias como socios en la innovación verde. Imaginen
un mundo en el que los microorganismos trabajan de la mano para hacer
frente a los desafíos ambientales. Las microalgas, los superhéroes fotosintéticos, unen fuerzas con las bacterias en un baile armonioso. Las microalgas
ofrecen un entorno nutritivo y nutrientes esenciales, mientras que las bacterias se reembolsan liberando sustancias que promueven el crecimiento.
Juntos, crean un dúo dinámico listo para abordar algunos de nuestros problemas más urgentes.
Tratamiento de residuos. El tratamiento de los desechos nos afecta a
todos. Los consorcios de microalgas-bacterias están entrando en el centro
de atención ofreciendo una solución natural y eficaz. En las aguas residuales,
estos pequeños organismos absorben nutrientes mediante la fotosíntesis,
mientras que las bacterias descomponen los contaminantes orgánicos, el
resultado un agua más limpia que contribuye a un medio ambiente más
saludable para todos.
De los desechos a Productos biológicos valiosos. Ahora, hablemos de
convertir el desperdicio en algo verdaderamente valioso. Los consorcios de
microalgas-bacterias no son sólo el equipo de limpieza de la naturaleza,
también son biofábricas que producen productos biológicos de alto valor. Su rápido crecimiento y la biomasa rica en nutrientes abren la puerta
a alternativas sostenibles como los biocombustibles, los biofertilizantes e
incluso los piensos para animales que contienen nutrientes. Imaginen un
mundo en el que los desechos no solo se eliminan, sino que se transforman
en recursos que nos benefician a todos.

12

�Revolución de la Energía Verde: Biocombustibles y
más allá. Nuestra dependencia de fuentes de energía tradicionales es una preocupación para el medio ambiente. Los consorcios de microalgas y bacterias ofrecen una
revolución energética ecológica al servir como fábricas
de biocombustibles. El alto contenido de lípidos de las
microalgas, impulsado por la colaboración bacteriana,
proporciona una fuente prometedora de biocombustibles limpios y renovables. Esto no sólo satisface nuestras
necesidades energéticas, sino que también reduce nuestra huella de carbono, contribuyendo a un futuro más
sostenible.

rentable para la rehabilitación de sitios contaminados.
Piense en ellos como el equipo de limpieza de la naturaleza, trabajando incansablemente para restaurar el
equilibrio a los ecosistemas afectados por las actividades
humanas.

Retos: un llamamiento a la acción. Si bien el potencial
es inmenso, existen desafíos como la optimización de la
composición de los consorcios y la garantía de la viabilidad económica. Sin embargo, en lugar de ver estos retos
como obstáculos, deben considerarse oportunidades
de acción colectiva. Como sociedad, podemos apoyar
la investigación e innovación que desbloquee el pleno
Armonía Agrícola: Biofertilizantes y alimentos ricos potencial de los consorcios de microalgas-bacterias, imen nutrientes. Para aquellos con un pulgar verde, los con- pulsándonos hacia un futuro más verde y sostenible.
sorcios microalgas-bacterias traen buenas noticias. La
Conclusión: Un horizonte verde brillante. A medida
biomasa rica en nutrientes producida por estas asociaque
navegamos por las complejidades del tratamiento
ciones puede utilizarse para crear biofertilizantes, reduciendo la necesidad de productos químicos sintéticos en de residuos y la búsqueda de productos biológicos valiola agricultura. Además, como fuente de alimentos ricos sos, los consorcios de microalgas-bacterias surgen como
en nutrientes, estos consorcios contribuyen a un ganado héroes no mencionados. Sus aplicaciones potenciales
se extienden mucho más allá del microscopio, tocando
más sano y a una cadena alimentaria más sostenible.
nuestras vidas de maneras que quizás aún no comprenLa tripulación de limpieza: Bioremediación en ac- damos plenamente. Al entender y defender estas alianción. Los desastres ambientales y los paisajes contami- zas microscópicas, preparamos el camino para un futunados son una realidad desafortunada. Sin embargo, los ro en el que los desechos se transforman, la energía es
consorcios de microalgas y bacterias ofrecen un brillo de sostenible y nuestro medio ambiente florece en armonía
esperanza a través de la bioremediación. Su capacidad con la naturaleza. Juntos, abrazemos las posibilidades de
para adaptarse a diversos entornos y descomponer los un horizonte verde brillante.
contaminantes los convierte en una solución natural y

13

�14

�El consumo energético
en la Agricultura:

DESAFÍOS Y
OPORTUNIDADES
Guadalupe Gutiérrez Soto1, Iosvany López Sandin1*
1.Biomolecular Innovation Group, Facultad de Agronomía, Universidad
Autónoma de Nuevo León. Francisco Villa S/N Col. ExHacienda El Canadá
66415, General Escobedo, N.L., México.* Correspondencia/Correspondence:
abelardo.chavezmn@uanl.edu.mx (A.C.-M.)
*Correspondencia: iosvanyls @gmail.com

L

a agricultura, desde sus orígenes, ha sido una actividad que ha demandado un consumo considerable de energía. Desde el arado de la
tierra hasta la cosecha y el procesamiento de los alimentos, cada etapa del ciclo agrícola requiere un aporte energético significativo. En la era
moderna, con la mecanización y la industrialización del sector agrícola, el
consumo de energía ha aumentado aún más, lo que plantea importantes
desafíos y oportunidades para la sostenibilidad y la eficiencia del sistema
alimentario global.
Uno de los principales aspectos a considerar en el consumo energético
en la agricultura es el uso de maquinaria y equipos agrícolas. Desde tractores y cosechadoras hasta sistemas de riego y almacenamiento, la maquinaria agrícola depende en gran medida de los combustibles fósiles para
funcionar. Este consumo de energía no solo implica costos económicos
significativos para los agricultores, sino que también contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero y al cambio climático.
Además de la maquinaria, el uso de insumos agrícolas, como fertilizantes y pesticidas, también conlleva un consumo energético importante. La
fabricación, transporte y aplicación de estos insumos requiere grandes
cantidades de energía, lo que aumenta la huella de carbono de la agricultura convencional. La transición hacia prácticas agrícolas más sostenibles,
como la agricultura orgánica y el manejo integrado de plagas, puede reducir la dependencia de estos insumos y disminuir el consumo energético asociado. Otro aspecto relevante es el transporte y la distribución de
15

�los productos agrícolas. El envío de alimentos desde las
zonas de producción hasta los mercados y consumidores finales implica el uso de combustibles fósiles y genera
emisiones de gases de efecto invernadero. La promoción
de sistemas alimentarios más locales y regionales puede
reducir la distancia de transporte y disminuir el impacto
ambiental asociado.
Además de los desafíos, el consumo energético en la
agricultura también presenta oportunidades para la innovación y la mejora. El desarrollo de tecnologías más
eficientes, como tractores eléctricos y sistemas de riego
inteligentes, puede reducir el consumo de energía y mejorar la productividad agrícola. Asimismo, la utilización
de energías renovables, como la solar y la eólica, puede
ayudar a descentralizar la producción de energía en el
sector agrícola y reducir su dependencia de los combustibles fósiles.

Estudios de Ciclo de Vida del Consumo de Energía en la Agricultura
Los Estudios de Ciclo de Vida (ECV) del consumo de energía en la agricultura son una herramienta esencial en
la evaluación del impacto ambiental y energético de la producción agrícola. Estos estudios permiten analizar detalladamente el flujo de energía a lo largo de toda la cadena de producción agrícola, desde la preparación del suelo
hasta la distribución de los productos agrícolas en el mercado.
El propósito principal de los ECV del consumo de energía en la agricultura es proporcionar una evaluación
exhaustiva de la cantidad total de energía utilizada en la producción agrícola. Esto incluye tanto la energía directa,
como los combustibles fósiles y la electricidad utilizada en las operaciones agrícolas, así como la energía indirecta
incorporada en los insumos agrícolas, como los fertilizantes, la maquinaria y los pesticidas. Además de medir el
consumo energético total, los ECV tienen como objetivo identificar las etapas específicas de la cadena de pro-

16

�ducción agrícola que tienen un mayor consumo de energía. Esta información es crucial
para que los agricultores y las empresas agroalimentarias puedan enfocar sus esfuerzos
de mejora en las áreas más críticas y adoptar prácticas más eficientes desde el punto de
vista energético. Otra función importante de los ECV es comparar diferentes sistemas
de producción agrícola para determinar cuáles son más eficientes en términos de uso de
energía. Esto puede ayudar a los agricultores a tomar decisiones informadas sobre qué
prácticas agrícolas son más sostenibles desde el punto de vista energético y ambiental.

Aplicaciones:
Los ECV del consumo de energía en la agricultura tienen una amplia gama de aplicaciones prácticas, entre las que se incluyen:
•Desarrollo de estrategias para la reducción del consumo energético: Los resultados de los ECV pueden ayudar a identificar oportunidades para mejorar la eficiencia energética en la agricultura, como la adopción
de prácticas agrícolas sostenibles, el uso de energías renovables y la optimización del uso de maquinaria
agrícola. En la figura 1 se muestra el ejemplo del entradas y salidas de energía del sistema de producción del
sorgo dulce.
•Certificación de productos agrícolas: Los ECV pueden utilizarse para certificar productos agrícolas con un
bajo consumo energético, lo que puede ser un factor importante para los consumidores que buscan productos sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.
•Toma de decisiones políticas: Los resultados de los ECV pueden proporcionar información valiosa a los
gobiernos para la elaboración de políticas públicas que fomenten la agricultura sostenible y la reducción
de emisiones de gases de efecto invernadero en el sector agrícola.

Figura 1. Diagrama de bloques de la producción de materia prima de sorgo dulce (primera etapa) y sus respectivas entradas y salidas de energía
del sistema. Tomada de López Sandin, I. (2020). Evaluación del potencial de la variedad de sorgo dulce [Sorghum bicolor (L.) MOENCH] “ROGER” en la obtención de bioetanol bajo diferentes sistemas de producción (Doctoral dissertation, Universidad Autónoma de Nuevo León).

17

�Conclusiones:
En conclusión, el consumo energético en la agricultura es un aspecto fundamental para considerar en la búsqueda de un sistema alimentario más sostenible y resiliente. Si bien presenta desafíos significativos, también ofrece
oportunidades para la innovación y la mejora. La transición hacia prácticas agrícolas más sostenibles y el uso de
tecnologías más eficientes son pasos clave para reducir el consumo de energía y mitigar el impacto ambiental de la
agricultura en el futuro. En este sentido, los Estudios de Ciclo de Vida del consumo de energía en la agricultura son
una herramienta poderosa para evaluar y mejorar la sostenibilidad y la eficiencia energética del sistema alimentario global. Al proporcionar una evaluación integral del uso de energía en la producción agrícola, además pueden
ayudar a guiar la toma de decisiones informadas a nivel empresarial, político y de consumidor hacia un futuro más
sostenible y resiliente.

18

�19

�HISTORICAL
DEVELOPMENT
OF EXOPLANET
DISCOVERIES

S

ince the discovery of the first planets outside
our solar system in 1992 (around a pulsar) and in
1995 (around a main sequence star), this field has
become one of the fastest growing in astronomy. (Schneider, 2011). A planet is an object orbiting a star that
is massive enough to have rasumed a nearly spherical
shape and also to have cleared the protoplanetary disk
in which it formed of dust and debris. These characteristics distinguish planets from dwarf planets, which do
not have enough mass to clear the protoplanetary disk
area. In 2001 (and modified in 2003), the International
Astronomical Union (IAU) provisionally defined the
term exoplanet.

planets revolved around the Sunargued that the fixed
stars were similar to the Sun and that they were also
accompanied by their own planets. Unfortunately, this
claim was burned at the stake, and his death significantly delayed the scientific revolution.

SSir Isaac Newton (1643-1727) also considered the
existence of other worlds. Cohen and Whitman in 1999
set out in their work entitled “The Principia: A New
Translation and Guide” (modern translation of the masterpiece “Philosophiae Naturalis Principia Mathematica”), that Newton believed that stars must be suns with
systems planetariums similar to ours. Quotes about exoplanet detections and astrometry of the same have been
According to its definition, planets outside the Solar going on since the 19th century. An outstanding quote
System must orbit a star or stelar remnant (white dwarf cocerns the binary star 70 Ophiuchi. In 1855, Captain
or neutron star) and have a mass less than 14 times that W.S. Jacob at the Madras Observatory of the British East
of Jupiter. Because of their reduced mass, they do not India Company, reported that orbital anomalies made.
reach temperatures and densities high enough in their
It is very likely that a planetary body existed in this biinteriors to fuse deuterium or any other chemical elenary
system. In the 1890s, this hypothesis was strengthement. Therefore, they do not produce energy by nuclear
ned at the University of Chicago and the United States
fusio.
Naval Observatory. In 1896 Thomas See declared that
The first historical reference to exoplanets dates back anomalies in the orbits of the stars proved the existence
to the 4th century BC, where Epicurus wrote a letter to of a dark body in system 70 Ophiuchi, with an orbital
Herodotus in which one of his paragraphs mentions: period of 36 years around one of the stars in the binary
“There is an infinite number of worlds, some like ours, system. However, all these conjectures and speculations
others different”. As early as the 16th century AD, Gior- about this exoplanet ended when it was shown in 1889
dano Bruno (1548-1600), an astronomer who suppor- that a three-body system with these orbital parameters
ted the Copernican idea that the Earth and the other would be highly unstable.

20

�Miranda Ortiz Alonso1*
Universidad Autónoma de Nuevo León. Francisco Villa S/N
Col. ExHacienda El Canadá 66415, General Escobedo, N.L., México.
*Correspondencia: cmortiza@uanl.edu.mx

In the middle of the 20th century, using astrometry that of Jupiter (6 times greater), but they orbit very close
again, dynamic analysis studies of Barnard’s star, it was to their stars; therefore, they are very hot. These planets
proposed that the star had two companions or Jupiter- are called “hot Jupiters”.
-type exoplanets orbiting it(Van de Kamp, 1969).
Astronomers were surprised by these “hot Jupiters,”
Currently, astronomers generally report that all initial because according to the models, the giant planets
reports of detection were inconclusive (Boss, 2009). This should only form at great distances from the stars. Other
was the cause until the early 1990s, when it was claimed types of planets have been found over types, and it is
that a planet orbiting a neutron star, also known as pul- now clear that “hot Jupiters” are a minority of extrasolar
sar PSR 1829-10, had been discovered using the radio planets (this was an observational bias, since they are
pulse time measurement method. This fact immediately easier detect). In 1999, Upsilon Andromedae (Titawin,
received a intense attention. However, in January 1992, UAI, 2015) became the first main-sequence star known
they themselves found errors in their calculations, whi- to have multiple planets (more than three planets).
ch caused him to retract his discovery and publish it in
Later in 2011, a group of Mexican astronomers, incluthe journal Nature.
ding Dr. Carlos Pech, discovered a fourth planet for this
On January 9, 1992, a planetary system orbiting the star. After the launch of NASA’s Kepler Satellite in 2009,
pulsar PSR B1257+12 (now called Lich, UAI, 2015) was the discovery of exoplanets increased significantly. 95%
discovered; such a system consisted of three low-mass of the exoplanets discovered were more smaller than
objects orbiting the pulsar. These objects were the Neptune, and four, including Kepler-296f, were less than
PSR exoplanets B1257+12b, PSR B1257+12c and PSR two and a half times the size of the Earth, in addition
B1257+12d (Draug, Poltergeist and Phobetor respec- to being located in the habitable zones of their parent
tively). In 1995, the first exoplanet orbiting a main se- stars. The first extrasolar planet found around a binary
quence star was discovered at the Geneva Observatory, system, Kepler-16, which consists of two main-sequence
the star was 51 Pegasi (Mayor and Queloz, 1995) (No- stars, which it orbits the two stars with an orbital period
bel Prize 2019). The planet was named 51 Pegasi b, has of 228 days and its size is approximately that of Saturn.
about half the mass of Jupiter, orbits its star in 4 Earth
Currently, at the moment of writing these lines (Fedays, and is eight times closer to its star than Mercury is
from the Sun. According to Rodríguez, L. F. (2015), most bruary 8, 2024), the number of confirmed exoplanets is
of the first exoplanets discovered have a mass similar to 5618, this is according to the Extrasolar Planet Database
Encyclopaedia.

21

�Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología

Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía - UANL
Volumen 1 / Año 1 / Enero-Abril / 2024

�</text>
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                  <text>La Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología (RCAB) es una revista multidisciplinaria que se publica por la Facultad de Agronomía UANL, con frecuencia trimestral, enfocada a la divulgación científica, tecnológica y de conocimiento en las áreas de ciencias agrícolas, ciencias pecuarias, biosistemas o ciencias biotecnológicas e industrias alimentarias.</text>
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                <text>Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología: Revista de Investigación Científica de la Facultad de Agronomía, 2024, Vol 1, No 1, Enero-Abril</text>
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                <text>Gutiérrez Soto, Juanita Guadalupe, Directora Editorial</text>
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                <text>Ciencias Agrícolas</text>
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                <text>Ciencias Animal</text>
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                <text>Ciencia de los Alimentos</text>
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                <text>Biosistemas</text>
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                <text>La Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología (RCAB) es una revista multidisciplinaria que se publica por la Facultad de Agronomía UANL, con frecuencia trimestral, enfocada a la divulgación científica, tecnológica y de conocimiento en las áreas de ciencias agrícolas, ciencias pecuarias, biosistemas o ciencias biotecnológicas e industrias alimentarias.</text>
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                <text>López Sandín, Iosvany, Editor en Jefe</text>
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                <text>Contreras Cantú, Blanca Idolisa, Editora Técnica</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La Hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Revista

ISSN: en trámite

de Ciencias
Agroalimentarias
y Biotecnología

Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía - UANL

Volumen 01
Número 02
Mayo - Agosto
2024

�Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
M.C. Carlos Alberto Hernández Martínez
Director de la Facultad de Agronomía

M.C. Jesús Andrés Pedroza Flores
Subdirector Académico

Dra. Juanita Guadalupe Gutiérrez Soto
Subdirectora de Posgrado e Ïnvestigación

Dr. Sergio Eduardo Bernal García
Subdirector Administrativo

M.C. Nora Estela García Treviño
Subdirectora de Vinculación y Servicio Social

M.C. Eduardo Alejandro García Zambrano
Subdirector de Planeación y Mejora Continua

Directora Editorial: Dra. Juanita Guadalupe Gutiérrez Soto
Editores en Jefe: Dr. Iosvany López Sandin / M.C. Miranda Abigail Ortiz Alonso
Editora Técnica: M.A. Blanca Idolisa Contreras Cantú
Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología (RCAB), Vol. 2 (2024): Mayo-Agosto 2024, Revista de
Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía de la UANL es una publicación cuatrimestral, editada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Agronomía. Directora Editorial:
Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto. Domicilio de la publicación: Francisco Villa s/n, Ex Hacienda “El Canadá”,
Cd, General Escobedo, Nuevo León, México, C.P. 66050. Teléfono: 81 1340 4399. Responsable de esta
edición Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto. Reserva de derechos al uso exclusivo: en trámite. eISSN: en
trámite. Fecha de última modificación: 2024-07-16
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número.
Publicado en México
Todos los derechos reservados
revista.cab@uanl.mx

�P resentación

E

s un honor presentar el segundo número de la Revista de Ciencias
Agroalimentarias y Biotecnología, un espacio dedicado a la difusión de
investigaciones y desarrollos innovadores en el campo de la agroalimentación
y la biotecnología. Este número reafirma nuestro compromiso de ser un foro
de intercambio académico y científico, donde profesionales, investigadores y
estudiantes pueden compartir sus hallazgos y avances que impulsan el conocimiento
y la tecnología en estos campos vitales.
En esta edición, nos complace incluir una variedad de artículos que abordan
temas actuales y relevantes, desde nuevas técnicas biotecnológicas aplicadas a la
mejora de cultivos, hasta estudios sobre la sostenibilidad y seguridad alimentaria. Los
trabajos presentados no solo reflejan el rigor científico y la creatividad de sus autores,
sino también la diversidad de enfoques y perspectivas que enriquecen nuestro
entendimiento de los desafíos y oportunidades en las ciencias agroalimentarias y la
biotecnología.
Agradecemos profundamente a los autores por su valiosa contribución, a los
revisores por su dedicación y esfuerzo en garantizar la calidad de los contenidos,
y a nuestros lectores por su continuo apoyo e interés en nuestra publicación.
Esperamos que los artículos incluidos en este número no solo informen, sino que
también inspiren nuevas investigaciones y colaboraciones que continúen avanzando
en estos campos cruciales.

Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto
Directora Editorial

�Tabla de
contenido
Pág.

1

Bioeconomía circular:
un futuro sostenible para el planeta

1

2

Establecimiento de un hongo
entomopatógeno como endófito
en la planta de frijol común

4

3

La inocuidad de los alimentos y su
relación con el cumplimiento de los
objetivos del desarrollo sostenible
bajo el enfoque “una salud”

10

La Biotecnología en la producción
agroalimentaria: una perspectiva
de debate

16

Manejo del Fuego en humedales de
la Reserva de Biósfera La Encrucijada

19

4
5

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

BIOECONOMÍA CIRCULAR:
UN FUTURO SOSTENIBLE PARA
EL PLANETA
Iosvany López Sandin1; Guadalupe Gutiérrez Soto1*; Diana Castillo Martínez1
Biomolecular Innovation Group, Facultad de Agronomía, Universidad Autónoma de Nuevo León. Francisco Villa S/N Col.
ExHacienda El Canadá 66415, General Escobedo, N.L., México.
*Correspondencia: ggutierrez0402@gmail.com

L

a bioeconomía circular es un concepto que se ha tomado gran relevancia en los últimos años como una
estrategia para promover el crecimiento económico sostenible, con el cuidado del medio ambiente.
Se originó en Europa en la década de 1990, basada en el conocimiento y la innovación y, a diferencia
del modelo lineal tradicional de "extraer, usar y desechar", ésta propone un ciclo cerrado donde los recursos
biológicos se aprovechan de manera eficiente, se minimizan los residuos y se maximiza el valor en cada
etapa. Es considerada la combinación de la bioeconomía y la economía circular, la cual promueve el uso de
los recursos y la ecoeficiencia, la disminución en la huella de carbono y de la demanda de carbono fósil, y
la valorización de los residuos. Su implementación requiere un esfuerzo conjunto de gobiernos, empresas,
consumidores y la sociedad civil. A pesar de estos retos, presenta un enorme potencial para transformar
nuestro sistema económico hacia uno más sostenible y resiliente.

Introducción
El concepto de Bioeconomía Circular (BEC) ha
evolucionado significativamente a lo largo de los
años, integrando principios tanto de la economía
circular como de la bioeconomía para crear un marco
sostenible para la utilización de materiales de origen
biológico. Las raíces del pensamiento de la economía
circular se remontan al siglo XVI, con importantes
contribuciones de las teorías económicas clásicas y
el auge de la economía ambiental en las décadas de
1960 y 1970, que sentaron las bases para los principios
de la economía circular moderna [1].
La CBE promueve el uso eficiente de los recursos,
la reducción de desechos, el reciclaje y la reutilización
de materiales para reducir la generación de desechos
[2]. En este sentido, el desarrollo biotecnológico juega
un rol muy importante en el aprovechamiento de los
residuos para obtener productos de valor agregado
que van desde biocombustibles hasta metabolitos

bioactivos y biomateriales, contribuyendo a la
sustentabilidad ambiental y a la disminución del uso
de combustibles fósiles [3]. En los últimos años Europa
ha fomentado políticas y avances tecnológicos para
incentivar el cambio a prácticas más sostenibles en
el sector productivo [4]. Cabe mencionar que, la
biocircularidad enfatiza la producción y el consumo
sostenibles de materiales biológicos renovables,
garantizando la máxima reutilización y reciclaje,
minimizando al mismo tiempo los residuos y la
demanda de energía [5].
A medida que la investigación continúa avanzando,
la atención se centra en el desarrollo de bioproductos
con más valor agregado y la incorporación de
consideraciones económicas y sociales en los
procesos de BEC [6]. En general, la bioeconomía
circular representa un camino prometedor hacia un
futuro sostenible, aprovechando los conocimientos
económicos históricos y las innovaciones tecnológicas
modernas para crear un sistema económico
regenerativo y restaurador.

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

¿Qué es la Bioeconomía Circular?
La idea de un mundo donde los residuos no
existen, donde los productos se diseñan para ser
reutilizados o reciclados, y donde la energía proviene
de fuentes renovables es la esencia de la bioeconomía
circular. Un sistema económico que imita los
ecosistemas naturales, donde todo se reutiliza y nada
se desperdicia.

Imagen del Autor

En este modelo, los residuos que se producen a partir de los cultivos, industria alimentaria y los residuos
urbanos son de gran importancia para la recuperación de nuevas materias primas, además de producir
bienes y servicios de manera sostenible, minimizando el impacto ambiental y maximizando los beneficios
económicos y sociales [4,6].

¿Cuáles son los beneficios de la Bioeconomía Circular?
La bioeconomía circular se presenta como una alternativa esperanzadora para enfrentar los retos
actuales del planeta y construir un futuro más sostenible [7]. Este modelo económico, inspirado en los ciclos
naturales, propone un cambio radical en la forma en que producimos y consumimos bienes y servicios,
generando una multitud de beneficios para el medio ambiente, la economía y la sociedad (Figura 1).

Figura 1- Ventajas de la Bioeconomía Circular a nivel global [7]

¿Cómo podemos implementar la Bioeconomía Circular?
La idea de un mundo donde los residuos no existen, donde los productos se diseñan para ser reutilizados
o reciclados, y donde la energía proviene de fuentes renovables es la esencia de la bioeconomía circular. Un
sistema económico que imita los ecosistemas naturales, donde todo se reutiliza y nada se desperdicia. En este
modelo, los residuos que se producen a partir de los cultivos, industria alimentaria y los residuos urbanos son
de gran importancia para la recuperación de nuevas materias primas, además de producir bienes y servicios de
manera sostenible, minimizando el impacto ambiental y maximizando los beneficios económicos y sociales
[4,6].

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

Figura 2- Claves para implementar la Bioecnomía Circular [6-8]

Conclusiones
La implementación de la Bioeconomía Circular
no está exenta de desafíos. Se requiere un cambio de
paradigma en la forma en que pensamos y actuamos,
así como la superación de barreras tecnológicas,
económicas y sociales. Sin embargo, los beneficios
potenciales son tan significativos que vale la pena
invertir en la transición hacia este nuevo modelo
económico. La BEC representa una oportunidad
única para crear un futuro más sostenible para todos.

Imagen del Autor

Referencias
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History of Economic Thought. Voprosy Regulirovaniâ Èkonomiki, 13(3):029-052. doi: 10.17835/20785429.2022.13.3.029-052
2. Pranaw, K., Drewniak, L., Nain, L., &amp; Singh, S. (2022). Waste to wealth: A sustainable circular bioeconomy
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3. Escalante, J., Chen, W. H., Tabatabaei, M., Hoang, A. T., Kwon, E. E., Lin, K. Y. A., &amp; Saravanakumar, A. (2022).
Pyrolysis of lignocellulosic, algal, plastic, and other biomass wastes for biofuel production and circular
bioeconomy: A review of thermogravimetric analysis (TGA) approach. Renewable and Sustainable
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4. Gkountani, V. A., &amp; Tsoulfas, G. T. (2022, March). Circular Bioeconomy: A Review on the Current State
and Future Opportunities. In International Conference on Business Excellence (pp. 277-286). Cham:
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5. Holden, N. M., Neill, A. M., Stout, J. C., O’Brien, D., &amp; Morris, M. A. (2023). Biocircularity: a framework to
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6. Ramos Huarachi, D. A., Hluszko, C., Ulloa, M. I. C., Moretti, V., Ramos Quispe, J. A., Puglieri, F. N., &amp;
Francisco, A. C. D. (2023). Life Cycle Thinking for a Circular Bioeconomy: Current Development,
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research in Europe. Research Evaluation, 32(2), 441-457.

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

ESTABLISHMENT OF AN
ENTOMOPATHOGENIC FUNGUS
AS AN ENDOPHYTE IN
THE COMMON BEAN PLANT
Jannet Edith Salinas Hernández, ¹ Socorro Guajardo González, ¹ Laiju Kuzhuppillymyal Prabhakarankutty²*
1Centro de Investigación y Desarrollo de Educación Bilingüe, Unidad Mederos, Universidad Autónoma de Nuevo León,
Avenida Lázaro Cárdenas, Monterrey, Nuevo León, México.
2Facultad de Agronomía, Universidad Autónoma de Nuevo León, Francisco Villa S/N, Ex Hacienda El Canadá, C.P. 66050,
General Escobedo, Nuevo León, México.
*Correspondence: laijuprabha@gmail.com

Abstract
The endophytic capacity of some entomopathogenic fungi has gained the attention of many scientists
worldwide. Beauveria bassiana is one of the potential candidates because of its ability to resist biotic and
abiotic challenges in agricultural plants and its role as a growth promoter. In this research, we would like
to share our preliminary results about the successful colonization of the fungus Beauveria bassiana in bean
plants by seed treatments. Initial results indicate successful colonization, which could contribute to enhanced
drought tolerance and pest resistance. These findings align with prior studies on maize, suggesting broad
applicability across crop species. Future research should focus on long-term impacts and optimal application
methods.
Keywords: Beauveria bassiana, Phaseolus vulgaris, Seed treatments, Biotic factors, Abiotic factors.

COLONIZACIÓN ENDOFÍTICA DE UN HONGO ENTOMOPATÓGENO
EN LAS PLANTAS DE FRIJOL
Resumen
La capacidad endofítica de algunos hongos entomopatógenos ha captado la atención de muchos científicos
en todo el mundo. Beauveria bassiana es uno de los candidatos potenciales debido a su capacidad para
resistir desafíos bióticos y abióticos en las plantas agrícolas y su papel como promotor del crecimiento. En
esta investigación, nos gustaría compartir nuestros resultados preliminares sobre la colonización exitosa del
hongo Beauveria bassiana en las plantas de frijol mediante tratamientos de semillas. Resultados preliminares
indican una colonización exitosa, lo que podría contribuir a una mayor tolerancia a la sequía y resistencia a
las plagas. Estos hallazgos están alineados con estudios previos en maíz, sugiriendo una amplia aplicabilidad
en diversas especies de cultivos. La investigación futura debería centrarse en los impactos a largo plazo y en
métodos óptimos de aplicación.
Palabras clave: Beauveria bassiana, Phaseolus vulgaris, tratamiento de semillas, factores bióticos, factores abióticos.

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F

eeding a global population of 10 billion by 2050
demands innovative and sustainable solutions
to overcome biotic stress like insects, herbivores,
parasites etc. and abiotic stress like temperature,
ultraviolet radiation, salinity, drought etc. Leveraging
scientific advancements and promoting integrated
agricultural practices can enhance food security and
ensure a stable food supply for future generations
(Jaiswal D.K. et al. 2022). Addressing pesticide
resistance and its associated impacts requires a
shift towards sustainable agricultural practices
that minimize reliance on chemical inputs, thereby
protecting human health, preserving environmental
integrity, and reducing economic burdens (Brian
P.B. et al., 2020). Microbiologists, plant pathologists,
entomologists, and other researchers across the
globe have concluded that biological control can
play a significant role in sustainable agriculture.
The increasing consumer demand for sustainable
agricultural practices, driven by the awareness
created by researchers, academicians, and nongovernmental organizations, is accelerating the
shift toward biological control, which addresses the
environmental and health issues associated with
today’s agricultural practices but also enhances
global food security by promoting sustainable
and resilient agricultural systems (Jaiswal D.K.
et al. 2022). Biological control is a cost-effective,
eco-friendly, and long-term solution for plant
protection against biotic and abiotic stresses.
Biological control, distinguished from natural
control by its human intervention, encompasses
a range of techniques aimed at managing pest
populations through natural enemies. The main
biological control techniques are classical (or
inoculative), augmentative, and conservation
control. Each method has its unique application
and effectiveness depending on the crop and the
stress (Balel J.S, et al., 2018). Classical biological
control involves introducing small numbers of
natural enemies to control exotic pests over long
periods, typically in perennial crops. Augmentative
biological control includes periodic releases of
natural enemies, providing immediate, but often
temporary, pest control and seasonal inoculative
control allowing for population build-up within a

growing season. Conservation control focuses on
enhancing the effectiveness of indigenous natural
enemies through various ecological manipulations
(Balel J.S, et al., 2018). These methods highlight
the versatility and potential of biological control
as a sustainable alternative to chemical pesticides.
Integrating these practices, agricultural systems
can reduce reliance on synthetic inputs, mitigate
environmental damage, and improve crop health
and productivity.
Globally, the inoculative method has recently
gained attraction because an endophyte, to effectively
combat stress, needs to be present in the plant tissue
when the stress occurs. Successful colonization of
an endophyte in a plant tissue depends on abiotic
factors such as temperature, rain, humidity, and
UV rays, as well as biotic factors including plant
age, susceptibility, physiology, competition with
other endophytes, and the plant’s immune system
(Kuzhuppillymyal-Prabhakarankutty. L, et al., 2021).
Plants' symbiosis with beneficial microorganisms,
evolved escape strategies, including avoidance,
tolerance, and activities to reduce the effects of
abiotic stresses like drought (Vigani. G, et al., 2018)
and biotic stress like Spodoptera frugiperda in maize
plants. (Kuzhuppillymyal-Prabhakarankutty. L. et
al., 2020). Beauveria bassiana, traditionally known
as an entomopathogenic fungus, has garnered
interest for its endophytic capabilities. Studies
have demonstrated that B. bassiana can colonize
various plants such as corn, potato, cotton, tomato,
sorghum, palm, banana, cocoa, poppy, coffee, pine,
sugarcane, etc. (Donga. T.K, et al., 2018, Bamisile.
B. S, et al., 2018) offering benefits beyond pest
control, including improved drought tolerance and
enhanced growth.
In 2002, Wagner and Lewis for the first time
reported that B. bassiana can be inoculated
artificially into maize plants (Wagner BL, Lewis LC
2000). Recently more studies have reported on the
artificial inoculation of endophytes in various plant
species. Various inoculation methods, such as soil
drenching, leaf spraying, stem injection, irrigation,
and seed treatment, have been used to introduce
the fungus into plants (Bamisile. B.S, et al. 2018).

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B. bassiana is vulnerable to direct sunlight and ultraviolet radiation, which can significantly reduce
its efficacy (Kaiser. D, et al. 2019). Recent advancements have shown that the use of formulations
containing natural substances can enhance conidial survival and viability under UV exposure. Kaiser,
D. et al (2018) reported that natural UV-protective additives such as humic acid, extracts from Reseda
luteola and Hippophae rhammoides, as well as oils like colza and sesame, and teas have proven
effective in increasing B. bassiana resistance to UV radiation. These formulations represent a promising
strategy to enhance the practical application of B. bassiana in various agricultural settings, ensuring
its effectiveness as a biocontrol agent while mitigating the adverse effects of environmental stress.
According to our previous studies, we have decided to use cornstarch as the addictive medium for
inoculating B. bassiana blastospores to the seeds of the common bean plant.

Fungal Culture Activation and Preparation
Beauveria bassiana (GHA) strains (Kindly donated by Dr. Ek Ramos, Facultad de Ciencias Biologicas,
UANL) were reactivated by plating stock cultures onto potato dextrose agar (PDA) and incubating in
darkness at 25 ± 2 °C for one week. A single colony was inoculated into a 500 mL Erlenmeyer flask with
200 mL potato dextrose broth (PDB) and incubated at 25 °C on a rotary shaker at 120 rpm for five days
until blastopore production. Blastospores were counted and adjusted to a final concentration of 1 ×
10⁶ spores/mL. (Fig. 1).

Figure 1- Fungal culture activation and preparation.

Seed Treatment
Blastospores were mixed with cornstarch (CS) (4% final concentration) for adequate seed attachment.
CS was pre-gelatinized in boiling distilled water. Blastospores were added to cool CS adherent material
to form a homogeneous suspension. Seeds (15 seeds) were coated with the spore-adherent mixture
and dried at 25 °C for 24 hours. Included untreated seeds without the fungus (Fig. 2).

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Figure 2- Seed treatment.

Plant Growth and Maintenance
Treated seeds were sown in autoclaved commercial soil and placed in seedling trays. Trays were
kept at room temperature (23-28ºC). Seedlings were watered daily with 5 mL of distilled water (Fig. 3).

Figure 3- Plant growth and maintenance.

Endophytic Colonization Assessment
Fourteen-day-old plants were surface sterilized by sequential rinsing in tap water, ethanol (2%) and
sterile distilled water, followed by plating of the final rinse water to verify sterilization efficiency. Plant
fragments (1–2 cm) from leaves, shoots, and roots were plated on PDA to assess colonization. Typical
B. bassiana colonies were identified by hyphal and conidial structures observed under a microscope.
(Figure 4)

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Figure 4- Endophytic colonization assessment

Conclusion
This study demonstrates the successful colonization of B. bassiana in P. vulgaris through seed
treatment. It provides next-level assessment like the effect of endophytic B. bassiana as a growth
promoter, tolerance to drought, and resistance to insect pests, both laboratory and field levels.
Continued research, education, and implementation are crucial for advancing biological control and
ensuring its role in sustainable agriculture worldwide.

Acknowledgments
We would like to express our deepest gratitude to the Laboratory of Biology at CIDEB-Mederos for
providing us with the facilities and resources necessary to conduct this research. Thank you to Miss
Elsa Flores, whose guidance, support, and expertise were invaluable throughout this study. We are also
immensely grateful to the dedicated students in the lab, particularly Karol Cantú, Kareem Moreno,
and Ximena Regalado for their assistance with the experimental procedures and camaraderie, which
made this research experience both productive and enjoyable. Also, thank Dra. Maria Juliss Ek Ramos
for giving the necessary guidelines and the fungal strains for our work.

Conflict of Interest
The authors declare no conflict of interest.

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LA INOCUIDAD DE ALIMENTOS
Y SU RELACIÓN CON
EL CUMPLIMIENTO DE LOS
OBJETIVOS DEL DESARROLLO
SOSTENIBLE BAJO EL ENFOQUE
“UNA SALUD”
Mariana Luz Guzmán Cruz1,2; Ever Alexis Martínez Aguilar3;
1Estudiante de Maestría Gerencia de Programas sanitarios en Inocuidad de Alimentos, Universidad para la Cooperación
Internacional (UCI), Avenida 15 y 17, calle 35, No. 1550, Barrio Escalante, San José, Costa Rica.
2Tutora de la Carrera Ingeniería Agroindustrial Modalidad a Distancia, Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de
El Salvador, Ciudad Universitaria Dr. Fabio Castillo Figueroa, 25 av. Norte, San Salvador, El Salvador.
3Asistente de Investigación, Secretaría de Investigaciones Científicas, Universidad de El Salvador, Ciudad Universitaria
Dr. Fabio Castillo Figueroa, 25 av. Norte, San Salvador, El Salvador.
*Correspondencia: ever.martinez@ues.edu.sv

Resumen

Abstract

Introducción: La inocuidad y calidad de los alimentos
son esenciales para la salud pública y están vinculadas al
cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS) bajo el enfoque "Una Salud". El enfoque "Una
Salud" es crucial para cumplir con la Agenda 2030 de
la ONU y los ODS, especialmente aquellos relacionados
con la erradicación del hambre (ODS 2), la innovación
en agricultura (ODS 9), la reducción del desperdicio
de alimentos (ODS 12) y la acción climática (ODS 13).
Objetivo: Analizar la Relación entre la Inocuidad de
los Alimentos y su Calidad. FAO promueve prácticas
agrícolas inteligentes y sostenibles, monitoreo de
riesgos y sistemas de alerta temprana para reducir el
impacto ambiental de la producción agropecuaria.
Conclusiones: La coordinación entre organismos
internacionales como la FAO y la OMS es esencial
para establecer y mantener estándares de inocuidad
alimentaria a lo largo de toda la cadena de producción,
desde la producción primaria hasta el consumo,
asegurando así alimentos seguros, nutritivos y de
calidad para una población mundial en crecimiento.

Introduction: Food safety and quality are essential
for public health and are linked to meeting the
Sustainable Development Goals (SDGs) under the
“One Health” approach. The “One Health” approach
is crucial to meet the UN 2030 Agenda and SDGs,
especially those related to hunger eradication (SDG
2), innovation in agriculture (SDG 9), food waste
reduction (SDG 12) and climate action (SDG 13).
Objective: To analyze the relationship between food
safety and food quality. FAO promotes smart and
sustainable agricultural practices, risk monitoring and
early warning systems to reduce the environmental
impact of agricultural production. Conclusions:
Coordination between international agencies such as
FAO and WHO is essential to establish and maintain
food safety standards along the entire production
chain, from primary production to consumption, thus
ensuring safe, nutritious and quality food for a growing
world population.

Palabras Clave: Calidad de Alimentos, Salud Publica,
Keywords: Food
Salud Ambiental.
Environmental Health.

Quality,

Public

Health,

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E

s poco probable que los alimentos en general
transmitan enfermedades virales debido
a la cocción y el lavado de manos (Cliver,
2009), pero si son fuentes transmisoras de otros
patógenos como, por ejemplo; bacterias, hongos,
parásitos, así como alérgenos, todos ellos pueden
causar enfermedades leves o incluso mortales
a los consumidores. Según la OMS (1999), un
aspecto fundamental de la salud pública de todo
estado debería ser la inocuidad de los alimentos.
A lo largo de los años se han producido brotes
extremadamente graves de enfermedades de
transmisión alimentaria. Tal y como lo plantean
De la Fuente Salcido y Barboza Corona (2010),
las personas desean consumir alimentos que
sensorialmente los satisfagan, pero no representen
ningún riesgo por patógenos ni por aditivos, que
además los nutran. Sumado a las enfermedades
también deben tomarse en cuenta el peligro que
representan los alérgenos (Fernández Rivas 2006).
Imagen Freepik, 2024..

Desarrollo

conocidas son de origen animal (animales
domésticos o salvajes), al igual que un 75% de
enfermedades humanas emergentes y un 80%
de agentes patógenos que pueden ser utilizados
por el bioterrorismo. Se sabe también que la
alimentación regular de las poblaciones con
proteínas nobles derivadas de la leche, del
huevo o de la carne es vital, y que su carencia
constituye un problema de salud pública.”

La inocuidad de los alimentos está estrechamente
relacionada con la calidad de los mismos, pues
es la garantía que estos no van a causar ningún
daño a los consumidores, es decir, son alimentos
libres de cualquier peligro, ya sea físico, químico
o biológico. En la historia se han producido
brotes extremadamente graves de enfermedades
de transmisión alimentaria. Algunos brotes se
A pesar que a nivel mundial se producen grandes
han extendido a través de un país, regiones y a
veces por el continente. Las instituciones y los cantidades de alimentos y que incluso un gran
consumidores de la mayoría de países están porcentaje de la población se encuentra en sobrepeso,
reevaluando sus estrategias respecto a la inocuidad según la FAO (2022):
de los alimentos y los estándares internacionales.
“el número de personas que padecen hambre
Es por estos motivos que surgió el concepto: «un
en
el mundo aumentó hasta alcanzar los 828
mundo, una salud», que subraya la súbita toma
millones de personas en 2021, lo que supone un
de conciencia colectiva del vínculo existente entre
aumento de unos 46 millones desde 2020 y de
las enfermedades animales y la salud pública. Pues
150 millones desde el brote de la pandemia de la
según Vallat (2009):
enfermedad por coronavirus (COVID-19)”.

“desde hace tiempo es sabido que un 60%
de las enfermedades humanas infecciosas

Bajo ese contexto mundial los líderes adoptaron
un conjunto de objetivos globales para erradicar la

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pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda, la
conocida como Agenda 2030, que recoge los 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) establecidos
por la Organización de Naciones Unidas (figura 1). Cada uno de estos objetivos tiene metas específicas
que debían alcanzarse en los próximos 10 años (ONU, 2015).

Figura 1- Objetivos del Desarrollo Sostenible.

Fuente: CEPAL, 2024.

Sin embargo, a pesar del compromiso adoptado por los líderes mundiales, según las Naciones
Unidas, el mundo no alcanzará su objetivo de acabar con el hambre, la inseguridad alimentaria y la
malnutrición hacia el 2030. (FAO, 2022a).
En este mismo contexto histórico y mundial, la FAO (2022b), ha reconocido el aporte e importancia
del enfoque "Una Salud", ya que es un concepto transversal y esencial en los sectores de la agricultura
y la alimentación. Por ello, se están intensificando los esfuerzos en colaboración con socios para
aplicar este enfoque en todos los aspectos de los sistemas agroalimentarios. El objetivo es mejorar la
seguridad alimentaria y los medios de vida, lo cual es crucial para cumplir con la Agenda 2030 de las
Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Para satisfacer la demanda de alimentos, nuestra civilización ha adoptado prácticas extractivitas en
la producción agropecuaria. Según Müller (2016):

“La humanidad ha conducido un desarrollo degenerativo con elevadas tasas de extracción del
capital natural para satisfacer una cultura de consumo suntuoso emprendiendo un camino
peligroso que podría llevar a su pronto colapso si no se toman acciones correctivas urgentes.”

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Buscando disminuir el impacto negativo que
provoca la producción agropecuaria convencional,
a fin de lograr un desarrollo regenerativo, la
FAO promueve enérgicamente la innovación
y la digitalización en la agricultura (ODS 9) y
la reducción de la pérdida y desperdicio de
alimentos (ODS 12). También promueve prácticas
resistentes al clima, ganadería baja en carbono y
prácticas agrícolas climáticamente inteligentes
para pequeños agricultores, además del monitoreo
de riesgos de desastres y los sistemas de alerta
temprana (ODS 13), un ejemplo de ello son las
Acciones de Mitigación Nacionalmente Apropiadas
(NAMA), que son iniciativas específicas de cada
país que buscan mitigar el cambio climático en
agricultura adaptándose a sus circunstancias y
capacidades nacionales (Avagyan et al., 2015),
un ejemplo especifico es la NAMA ganadera que
integra los ODS 2, 13 y 15 mediante la eficiencia
en la producción ganadera, reduciendo la emisión
de gases de efecto invernadero implementando
medidas de mitigación y adaptación que garanticen
el uso sostenible de la tierra y la conservación de la
biodiversidad (figura 2). Además, está ayudando
a los países a crear proyectos para los principales
fondos internacionales para combatir el cambio
climático, como el Fondo Verde para el Clima,
apoyando los esfuerzos de los países para combatir

la deforestación y reducir sus emisiones de gases de
efecto invernadero (ODS 13). También promueve
los esfuerzos de los gobiernos para combatir la
pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (ODS
14), mejorar sus áreas protegidas, crear mapas de
carbono del suelo y reducir la tala ilegal (ODS 15)
(FAO, 2021).
Entonces, se puede decir que la inocuidad de
los alimentos se debe tomar en cuenta desde la
producción primaria las Buenas Prácticas sean
Agrícolas o Pecuarias, y que sean sostenibles
ambientalmente, para garantizar la inocuidad de la
materia prima, siguiendo los demás eslabones de la
cadena productiva, si se siguen las Buenas Prácticas
Higiénicas y el Sistema de HACCP se puede evitar
que se continúen propagando enfermedades.
Es ahí donde radica la importancia de las
Organizaciones garantes de la Inocuidad como son
la FAO y la OMS. Según la FAO (2023):

“Ellos son la única organización internacional
que monitorea todos los aspectos de la
cadena alimentaria, lo que les permite ofrecer
una visión integral y completa, sobre la
inocuidad de los alimentos.”

Imagen del Autor.

Figura 2- Ganado de Subsitencia en el Área de Conservación de Nahuaterique, El Salvador - Honduras.

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Esta perspectiva se ve fortalecida por una sólida
colaboración con la Organización Mundial de la
Salud (OMS). En definitiva, todos los actores y
elementos involucrados en el tema de inocuidad
tienen una responsabilidad enorme con el futuro
de la humanidad pues no solo deben garantizar el
suministro de alimentos para una población mundial
creciente y hambrienta sino también garantizar que
estos alimentos sean saludables, nutritivos, inocuos,
de calidad y producidos sosteniblemente.

Comisión Económica para América Latina y
el Caribe (CEPAL). (2024). Objetivos del
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Conclusiones

Fernández Rivas, M. (2006). Alérgenos
Alimentarios. Revista española de pediatría
62(1):18-27.

El enfoque "Una Salud" resalta la conexión entre la
salud humana, animal y ambiental, subrayando que
alimentos inocuos previenen enfermedades y apoyan
la seguridad alimentaria y la erradicación del hambre
(ODS 2).
Implementar innovaciones y digitalización en la
agricultura (ODS 9), reducir la pérdida de alimentos
(ODS 12), fomentar prácticas agrícolas inteligentes
(ODS 13) y proteger el medioambiente y la
biodiversidad (ODS 14 y 15) son estrategias clave. La
FAO y sus socios lideran estos esfuerzos para combatir
el cambio climático y promover la sostenibilidad
ambiental, garantizando sistemas agroalimentarios
productivos y resilientes, y protegiendo la salud de los
ecosistemas y las poblaciones humanas.

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LA BIOTECNOLOGÍA EN LA
PRODUCCIÓN AGROALIMENTARIA:
UNA PERSPECTIVA DE DEBATE
Romeo de Jesús Barrios Calderón1*
ORCID ID: 0000-0002-8025-6369
ORCID ID: 0000-0002-0233-4501
Ana Laura Gálvez López1
1Universidad Autónoma de Chiapas, Facultad de Ciencias Agrícolas. Entronque Carretera Costera y Pueblo de Huehuetán.
Huehuetán, Chiapas, México. C.P. 30660.
*Autor para correspondencia: romeo.barrios@unach.mx

E

l hombre inconscientemente ha realizado
acciones que han rebasado al planeta, por lo que
es el mismo hombre quien ha ejercido control
sobre su propio universo. La biotecnología más que
una ciencia es la sinergia del enfoque multidisciplinario
de diferentes ciencias como la biología, bioquímica,
ingeniería, genética, agronomía, química, medicina,
veterinaria, etc., dirigidas a la resolución de problemas
y la obtención de bienes y servicios para el beneficio
humano (Wilches Flórez, 2010). La aplicación de la biotecnología en la obtención de productos alimenticios
no es en absoluto una práctica reciente, desde la antigüedad, el ser humano ha hecho uso de la tecnología
en la transformación de sus alimentos a través de la
fermentación y procesamiento de productos como la
uva, la leche, etc., y en la conservación de alimentos.
Los campesinos intencionalmente han utilizado técnicas como la cría selectiva y la fertilización cruzada
para alterar o mejorar las plantas y animales; además
han estimulado rasgos deseables en pro de mejoras de
la producción agroalimentaria y para satisfacer otras
necesidades humanas (PNUMA, 2003). No obstante,
los grandes avances biotecnológicos que se han tenido
en la producción agrícola al menos en los últimos 50
años, aunado a los esfuerzos para mitigar la pobreza y
desigualdad han demostrado ser insuficientes, principalmente en las zonas rurales (Cano-Estrada et al. 2017).

La biotecnología y su
responsabilidad de uso

cambio. La biotecnología es una disciplina científica que
involucra procesos biológicos, los organismos, las células
y sus componentes para desarrollar herramientas y
tecnologías nuevas aplicadas en la agricultura, industria
y la salud coadyuvando a mejorar la calidad de vida
y la sostenibilidad del planeta (Orozco-Ugarriza,
2019), hay quienes señalan que es una disciplina
que ha descontrolado los procesos. No obstante, la
biotecnología sospecha una manipulación genética y
la modificación del medio natural que ha dado lugar
a riesgos y/o desastres ecológicos, o simplemente su
uso mal gestionado puede llevar a posibles desastres
ecológicos por la falta de control en los procesos de
modificación genética (Costa y Costa, 2003).
Ante todo esto es importante enfatizar en que
la biotecnología requiere de un uso responsable e
inteligente, por lo que se considera una disciplina que
demanda de un inmenso campo de conocimiento y
alto nivel educativo, aunado a su responsabilidad de
uso y aplicación. Esto se deriva de la premisa que hay
personas que utilizan la naturaleza sin preocuparse
mucho, pero también hay personas que usan la
naturaleza preocupándose mucho.

Aportaciones e implicaciones

Aunque el surgimiento de la biotecnología ha traído
múltiples aportaciones, principalmente a la producción
agroalimentaria (Rodríguez, 2013), la biotecnología es
inherente a la actividad humana, vemos a la naturaleza
Conforme los años transcurren hemos visto como la como un lienzo blanco, haciendo con ella lo que
biotecnología ha evolucionado y seguirá en constante se ha querido. A lo largo de la historia, el proceso de

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

domesticación de algunos alimentos como el maíz,
soya, frijol, algodón, etc., y la producción de variedades
nuevas, a través de la modificación genética provoca
pérdida de biodiversidad (Smith et al., 2015). Aunque la
biodiversidad se alimenta de la variedad genética, el uso
de organismos genéticamente modificados favorece
a la pérdida de variedades originales domesticas
que existieron hace miles de años, alterándose así la
biodiversidad (CONABIO, 2020). El cultivo de maíz es un
claro ejemplo de la realidad que prevalece actualmente
en las comunidades locales, donde la producción de
maíz nativo solamente ha quedado en el autoconsumo,
y las grandes empresas de producción de variedades de
maíz transgénico se han adueñado del mercado.

Maíz / Fuente: Freepik.

de ambientalistas (Romero et al., 2019). Otro de los
procesos que incide notablemente en la pérdida de
especies, dado los procesos de domesticación en las
diversas fuentes de variabilidad genética, ha sido la
resilvestrización (consistente en traer cosas de la vida
silvestre a las variedades nuevas).
Aunque en México el abastecimiento de semillas y
uso de variedades nativas y mejoradas, es estratégico
e influye en la posibilidad de elevar la producción
(Espinosa-Calderón et al., 2014), uno de los más
grandes problemas ha sido la falta de programas de
gobierno que promuevan la introducción de productos
parentales o semillas hibridas. Por consiguiente, lo
único que prevalece ante esto es un sin número de
empresas transnacionales como: Monsanto, Syngenta,
Du Pont, entre otras, que se han apropiado de la
industria agroalimentaria regresándonos productos
procesados, como el maíz de menor calidad. El poco
trabajo que se tiene en el país sobre la generación de
híbridos se presenta en instituciones de investigación
como el INIFAP, que ha venido realizando trabajos en
los cultivos de maíz y soya, pero el trabajo es muy escaso,
por lo que no se puede competir con otras potencias en
el ramo. Otro de los problemas al consumir productos
transgénicos radica en que no hay regulación del
consumo de alimentos como granos de consumo,
debido a que muchas veces se desconoce su origen.

Por otra parte, el ser humano, en su afán de buscar
el beneficio personal, selecciona las cosas que le
agradan dejando a un lado cosas que no le gustan, sin
embargo, el proceso de domesticación inherentemente
trae pérdida de biodiversidad en la producción de sus
cultivos tradicionales, con la introducción de especies
nuevas manipuladas genéticamente que desplazan en
nivel genético a las especies nativas.

Los alimentos transgénicos
resilvestrización biotecnológica

y

Los alimentos transgénicos han sido un tema de
debate mezclándose aspectos técnicos y biológicos,
con otros como las patentes, protección de los
consumidores, derechos de los agricultores, intereses
económicos, bioseguridad, seguridad ambiental,
etc., provocando reacciones opositoras en diversas
organizaciones no gubernamentales (ONG) y grupos

Semillas / Fuente: Freepik.

Consideraciones finales
A manera de conclusión, la biotecnología y la
industria agroalimentaria seguirán en evolución
constante. Habrá quienes se opongan a la producción
de alimentos debido a que se considera que la industria
agroalimentaria puede traer peligros graves a la
salud humana y del ambiente, mientras que también

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

de maíz en México. Revista Mexicana de Ciencias
habrá defensores del uso controlado y regulado
Agrícolas, 5(2), 293-308.
de alimentos modificados genéticamente. La
decisión de quien los utilice o consuma es un tema
Orozco-Ugarriza, M. (2019). Reflexiones sobre
que quedará a libre elección de los consumidores,
la biotecnología en Colombia. Revista de
quienes deberán informarse de las posibles ventajas
Investigación Agropecuaria y Desarrollo
y desventajas que implica el consumir este tipo de
Sostenible 1(1),1-2.
alimentos.
PNUMA (2003). Introducción al Protocolo de
Cartagena relativo al Convenio sobre la
Diversidad Biológica. Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente. Chatelaine,
Suiza.
Rodríguez, D. (2013). Biotecnología y Producción
Agroalimentaria. Problemas Del Desarrollo.
Revista Latinoamericana De Economía,
19(74).
https://doi.org/10.22201/
iiec.20078951e.1988.74.35324
Elección de alimentos / Fuente: Freepik.

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ley federal de variedades vegetales y transgénicos

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

MANEJO DEL FUEGO EN
HUMEDALES DE LA RESERVA DE
BIÓSFERA LA ENCRUCIJADA
Romeo de Jesús Barrios Calderón1*
ORCID ID: 0000-0002-8025-6369
1Universidad Autónoma de Chiapas, Facultad de Ciencias Agrícolas. Entronque Carretera Costera y Pueblo de Huehuetán.
Huehuetán, Chiapas, México. C.P. 30660.
*Autor para correspondencia: romeo.barrios@unach.mx

Reserva de Biósfera La Encrucijada / Imagen del autor.

E

l fuego es un elemento natural ligado a diversas
actividades humanas, siendo un factor ambiental
de gran importancia en la dinámica de los
ecosistemas.
No obstante, su frecuencia e intensidad lo han
convertido en uno de los principales agentes de
perturbación en bosques y selvas. Desde que el hombre
ejerció dominio sobre el fuego, su manifestación
antrópica ha dado lugar a la transformación y dinámica
paisajística. De esta manera, la problemática del fuego
hace énfasis en los impactos ambientales y sociales
negativos que tienen los incendios en los ecosistemas
forestales (NPS, 2009).
La Reserva de la Biósfera La Encrucijada (REBIEN)
cuenta con diversos ecosistemas, destacando a

los humedales costeros como los mayormente
característicos de esta área natural protegida. Los
humedales costeros son ecosistemas con un alto
valor ecológico, de amplia diversidad y productividad
biológica en la flora y fauna acuática y terrestre, pero
que también forman parte de ambientes frágiles y
amenazados, con alto riesgo de deterioro y degradación.
En los humedales costeros de la REBIEN, la presencia del
fuego pareciera fuera de lugar debido a la condición
hidromórfica de los suelos en estos ecosistemas y los
altos niveles de humedad en la biota que prevalece,
sin embargo, tal y como señala la CONABIO (2007)
existen algunos tipos de vegetación donde el fuego está
presente año con año por la gestión antrópica de su uso
(cacería de fauna silvestre o para abrir zonas de cultivo
y/o potreros), provocando así la mortalidad de especies
de gran patrimonio ecológico.

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

Reserva de Biósfera La Encrucijada / Imagen del autor.

Usos y costumbres en el manejo
del fuego
El descubrimiento del fuego a lo largo de la
historia, constituye un elemento esencial para realizar
prácticas agrícolas y de cacería, principalmente en la
REBIEN desde la época de los conchales desde los
3500 años a.C., quienes basaban su alimentación en
pescado, iguana, tortuga, cocodrilo, y probablemente
algunas aves, concentrándose en cacerías fáciles que
no requerían de instrumentos especializados sino el
uso del fuego como la principal herramienta utilizada
para apropiarse de especies para su alimentación
o simplemente como una práctica deportiva
(SEMARNAP, 1999). Actualmente, los habitantes
de la REBIEN siguen recurriendo al uso del fuego
para actividades de cacería y comercialización de
fauna silvestre como: la iguana verde (Iguana iguana
rhinolopha), la tortuga casquito (Kinosternon
cruentatum scorpiodes) y el mapache (Procyon
lotor), el caimán (Caiman crococilus fuscus), la boa
(boa constrictor) y algunas aves que son abundantes
en la zona de esteros y lagunas, así como el venado cola
blanca (Odocoileus virginianus) que hace algunas
décadas eran predominantes en la zona y ahora se
encuentran amenazadas o en peligro de extinción.
En las zonas de amortiguamiento de los
humedales que conforman el polígono de la REBIEN,
tradicionalmente se ha practicado el sistema de
roza, tumba y quema (RTQ). Esta ha sido la forma
en la que los habitantes asentados en pequeñas

poblaciones dispersas realizan claros para habilitar
tierras con fines agrícolas y/o ganaderos cumpliendo
una función económica, al ser una técnica de bajo
costo que se utiliza para reducir la cobertura vegetal
del área a ser cultivada. En este sentido, el fuego
es un buen aliado de los productores en general,
siempre y cuando sea utilizado con precaución para
que no sea el origen de un incendio forestal, dado
a que el fuego mal gestionado tiende a convertirse
en un problema difícil de enfrentar. De acuerdo
con la CONANP (2014) la práctica de roza, tumba
y quema, llamada comúnmente chaqueo, es una
técnica efectiva que, brinda resultados inmediatos,
pero que aplicada en grandes extensiones, y en
el largo plazo, es responsable de la deforestación
y el empobrecimiento de los suelos, puesto que
no siempre se quema solo el área deseada, si no
que muchas veces el fuego se descontrola y se
propaga a las áreas vecinas, recorriendo grandes
extensiones de bosques. De esta manera, se produce
un significativo aumento en la ocurrencia de
incendios forestales originados en áreas agrícolas.
El uso del fuego, es una práctica que difícilmente
va a ser sustituida por otra por los productores de
la región. Sin embargo, lo importante es contribuir
a reducir el descontrol del fuego y la incidencia de
incendios forestales. Preocupa la magnitud y la
frecuencia con la que éstos se están presentando
en la REBIEN. Antes ocurrían grandes incendios
cada diez años, ahora y debido a la expansión
de la frontera agrícola y ganadera, los nuevos
asentamientos humanos y al cambio climático, los
regímenes temporales de ocurrencia de eventos de
gran magnitud se presentan con mayor frecuencia.

Uso del fuego: cacería furtiva vs
quemas agrícolas
En la Reserva de la Biosfera la Encrucijada la
principal causa que provoca los incendios forestales
en un 51% está ligada directamente con el saqueo
de fauna por parte de los cazadores furtivos ,
principalmente de las tortugas de agua dulce como:
Crucilla o cruzalluchi (Staurotypus salvini), sabanera

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(Rhinochlemys pulcherrima), negra (Pseudodemys grayi) y casquito amarillo (Kinosternon scorpioides),
además del caimán (Caiman crocodylus acutus), el cocodrilo de río (Crocodylus acutus) y la iguana verde
(Iguana iguana). Esta práctica realizada por pobladores de las comunidades circundantes a los municipios
de Acapetahua, Villa Comaltitlán, Pijijiapan y Huixtla, utilizan el fuego como una medida para capturar
la fauna y abastecer el mercado regional derivada de una tradicional costumbre de consumo de fauna
silvestre.

Reserva Biósfera La Encrucijada. Cacería furtiva vs quemas agrícolas / Imagen del autor

En cuanto a las quemas agrícolas que son la segunda causa de incendios en la REBIEN con un 20% de
incidencia, generalmente los productores utilizan el fuego durante la preparación de los terrenos para
la siembra, quema de residuos de desmontes y quema de áreas para potrero, los cuales por descuidos
provocan incendios forestales siendo esta causa la de menor frecuencia en la Reserva. Existen causas no
determinadas es decir desconocidas (10%), las ocasionadas por fumadores (9%), la quema de basura y
lotes (8%) y las fogatas de los paseantes (2%).

Manejo del fuego en la REBIEN
Uno de los objetivos primordiales por parte de la CONANP, ha sido precisamente el de fortalecer
el manejo del fuego enfatizando en las actividades permanentes de prevención, participación social
y coordinación interinstitucional, alentando especialmente al sector social en los programas de
reforestación, prevención y combate de incendios. Para ello se ha implementado estrategias de manejo
del fuego que contemplan: prevención, combate y control de incendios forestales en la REBIEN (Cuadro
1) con la finalidad de detener la incidencia de estos e intervenir ante los probables efectos catastróficos
que pudieran provocar.
Cuadro 1. Acciones implementadas por la CONANP para reducir y controlar los incendios forestales en la REBIEN, Chiapas
(SEMARNAP, 1999).
ACCIÓN

PLAZO
CORTO

MEDIANO

Capacitación al personal de protección y vigilancia sobre
las técnicas y conocimientos básicos de prevención, control y combate de incendios forestales.





Realización de talleres de capacitación para comunidades
rurales sobre técnicas de prevención, control y combate de
incendios forestales.





Con apoyo de Sistemas de información Geográfica (SIG)
han elaborado mapas a fin de establecer las áreas críticas
en la Reserva donde exista una incidencia periódica de incendios forestales.





LARGO

UBICACIÓN

Toda la Reserva.



Comunidades de la
Reserva
Toda la Reserva.

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Gestión y sobrevuelos mensuales durante la temporada de
incendios a fin de localizar las áreas siniestradas.







Toda la Reserva

Trabajo coordinado de los tres niveles de Gobierno y en
particular con autoridades encargadas de la materia forestal, a fin de establecer convenios de cooperación para la
prevención de incendios forestales.







Toda la Reserva

Han dado a conocer a las comunidades rurales la normatividad en materia de prevención, control y combate de
incendios forestales.





Mantener presencia institucional en las zonas de altos riesgo por incendios forestales.





Gestión de recursos económicos para la capacitación,
compra de herramientas y equipo a utilizar durante el control y combate de incendios forestales.





Municipios de la
Reserva



Municipios de la
Reserva

Toda la Reserva

Dentro de los principales objetivos de la CONANP (2011) para el manejo integral del fuego para prevenir
incendios forestales, se citan los siguientes:
a) reducir la incidencia de los incendios forestales a través del fortalecimiento de las campañas de
prevención, alentando la participación social y la coordinación interinstitucional para la protección y
conservación de los recursos naturales;
b) reducir el número y superficie siniestradas por la presencia de los incendios forestales para el área;
c) insertar al sector social en las labores de prevención, control y combate de los incendios forestales;
d) aplicar un programa de monitoreo de factores (indicadores) bióticos y socioeconómicos, dentro del
área y zona de influencia del uso del fuego para distintas actividades;
e) establecer condiciones necesarias para conocer de manera precisa las características y las tendencias
biológicas, climatológicas e hidrológicas de los ecosistemas, de manera que proporcionen lineamientos
para el aprovechamiento, manejo y conservación de los recursos naturales mediante un manejo
integrado del fuego que permita instrumentar medidas de prevención y control de las amenazas de
incendios que están impactando a la Reserva;
f) realizar un monitoreo socioeconómico que nos permita identificar las actividades humanas y detectar
las necesidades de los sectores público, privado y social para lograr de esta manera el aprovechamiento
sustentable de los recursos naturales, sin la necesidad de usar el fuego para las actividades productivas
de las comunidades que forman parte del polígono de la reserva;
g) difundir periódicamente los resultados de las actividades de monitoreo de uso del fuego a todas las
instituciones que estén trabajando en el área así como a los pobladores locales y de esta manera poder
implementar medidas conjuntas con las comunidades para llevar a cabo labores de restauración,
prevención y conservación de los ecosistemas.

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

Manejo Integral del Fuego: un nuevo concepto de manejo
El manejo integral del fuego, consiste en el desarrollo de estrategias que aportan información valiosa
que permite planificar y controlar el fuego en cualquier ecosistema y la determinación del riesgo relativo
de incendio forestal grave es el primer paso de un análisis de prevención de incendios considerando el
elemento social (Haight et al., 2004).
Para el caso de Áreas Naturales Protegidas y particularmente los humedales costeros, el principio de
manejo de fuego debe contemplar tres dimensiones principales:
a) La ecología del fuego; es decir, el efecto y la relación que tiene el fuego en los ecosistemas y en las
especies
b) La cultura del uso de fuego: percepción de las comunidades y usos del fuego por diversos actores
y como esta cultura puede ayudar a lograr el manejo.
c) El Régimen del fuego: frecuencia e intensidad de los incendios forestales en un ecosistema o grupos
de ecosistemas.
Jardel (2008) propone tres tipos de intervenciones para logar el manejo de fuego: 1) Intervenciones
técnicas: Prevención física, supresión y restauración de áreas quemadas; 2) Intervenciones institucionales:
Planificación y evaluación participativa del manejo del fuego, organización de prevención; 3)
Intervenciones comunicativas: campañas de educación ambiental, divulgación de resultados y sistemas
de información y monitoreo.
En este marco, el principio de Manejo del Fuego en Áreas Protegidas tiene como elementos centrales
lograr la conservación de los ecosistemas y su biodiversidad, mediante la recuperación del papel

Reserva Biósfera La Encrucijada / Imagen de Unesco.org

�REVISTA DE CIENCIAS AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

Reserva Biósfera La Encrucijada / Imagen de Unesco.org

ecológico del fuego y el despliegue de las actividades de supresión de incendios que se requieran para
mantener la integridad ecológica de las áreas bajo protección y sus valores económicos y culturales.

Referencias.
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�Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología

Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía - UANL
Volumen 1 / Número 2 / Mayo - Agosto / 2024

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología</text>
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                  <text>La Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología (RCAB) es una revista multidisciplinaria que se publica por la Facultad de Agronomía UANL, con frecuencia trimestral, enfocada a la divulgación científica, tecnológica y de conocimiento en las áreas de ciencias agrícolas, ciencias pecuarias, biosistemas o ciencias biotecnológicas e industrias alimentarias.</text>
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                  <text>Ciencias Agroalimentarias</text>
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                  <text>Gutiérrez Soto, Juanita Guadalupe, Directora Editorial</text>
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                  <text>López Sandín, Iosvany, Editor en Jefe</text>
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                <text>La Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología (RCAB) es una revista multidisciplinaria que se publica por la Facultad de Agronomía UANL, con frecuencia trimestral, enfocada a la divulgación científica, tecnológica y de conocimiento en las áreas de ciencias agrícolas, ciencias pecuarias, biosistemas o ciencias biotecnológicas e industrias alimentarias.</text>
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ISSN: en trámite

de Ciencias
Agroalimentarias
y Biotecnología

Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía - UANL

Volumen 01
Número 03
Septiembre - Diciembre
2024

�Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector

M.C. Carlos Alberto Hernández Martínez
Director de la Facultad de Agronomía

M.C. Jesús Andrés Pedroza Flores
Subdirector Académico

Dra. Juanita Guadalupe Gutiérrez Soto
Subdirectora de Posgrado e Ïnvestigación

Dr. Sergio Eduardo Bernal García
Subdirector Administrativo

M.C. Nora Estela García Treviño

Subdirectora de Vinculación y Servicio Social

M.C. Eduardo Alejandro García Zambrano
Subdirector de Planeación y Mejora Continua

Directora Editorial: Dra. Juanita Guadalupe Gutiérrez Soto
Editores en Jefe: Dr. Iosvany López Sandin / M.C. Miranda Abigail Ortiz Alonso
Editora Técnica: M.A. Blanca Idolisa Contreras Cantú
Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología (RCAB), Vol. 1 Núm. 3 (2024): Septiembre -Diciembre 2024, Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía de la UANL es una
publicación cuatrimestral, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la
Facultad de Agronomía. Directora Editorial: Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto. Domicilio de la
publicación: Francisco Villa s/n, Ex Hacienda “El Canadá”, Cd, General Escobedo, Nuevo León, México,
C.P. 66050. Teléfono: 81 1340 4399. Responsable de esta edición Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto.
Reserva de derechos al uso exclusivo: en trámite. eISSN: en trámite. Fecha de ultima modificación:
2024-09-22
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de
este número.
Publicado en México.
Todos los derechos reservados.
revista.cab@uanl.mx

�PRESENTACIÓN

E

n este tercer número de la Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología, abordamos temas clave que vinculan la biotecnología con
la sostenibilidad y la producción eficiente de alimentos. Exploraremos
los sistemas de producción enzimática, que desempeñan un papel fundamental en la industria agroalimentaria al mejorar los procesos productivos.
También trataremos la ciencia de los alimentos, con un enfoque en la calidad
y seguridad alimentaria, y el análisis de ciclo de vida, una herramienta esencial
para evaluar el impacto ambiental de los productos. Este número está diseñado
para un público general interesado en comprender cómo la biotecnología está
moldeando el futuro de la producción de alimentos y la sostenibilidad.

Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto
Directora Editorial

�CONTENIDO

Pág.

1

Producción Enzimática
con Co-Cultivos Fúngicos

7

Evaluación biológica como
un indicador de la calidad
de vida saludable del
Atleta Universitario

13

El cáñamo (Cannabis sativa
L.): la planta de los mil y un
usos y su aprovechamiento
en la producción animal

21

Tradescantia spathacea
y epigalocatequina; ciencia
en la medicina ancestral

25

El Agua:
Pilar Fundamental para la
Sostenibilidad del Futuro

�Imagen ilustrativa / Propiedad del autor

Producción
E nzimática E
con
Co-cultivos
Fúngicos

Iosvany López-Sandi1, Roberto Parra Saldivar1, H.N.M. Iqbal1,
Monserrat Franco Flores1, Diana Castillo Martínez1, Guadalupe
Gutiérrez Soto1*
Biomolecular Innovation Group, Facultad de Agronomía,
Universidad Autónoma de Nuevo León.
Francisco Villa S/N, Col. ExHacienda El Canadá 66415, General
Escobedo, N.L., México.
*Correspondencia: ggutierrez0402@gmail.com

n el ámbito de la biotecnología moderna, la producción enzimática mediante co-cultivos se presenta
como una estrategia innovadora y prometedora, capaz de superar las limitaciones de los cultivos monoclonales
tradicionales. Las prácticas de fermentación han sabido
aprovechar la sinergia natural entre diversos microorganismos, pero su aplicación dirigida para la obtención de
enzimas específicas es un desarrollo reciente. Si bien esta
técnica ofrece un gran potencial, también presenta desafíos
significativos que deben abordarse para su implementación exitosa. Entre ellos se encuentran el control de las
interacciones microbianas, la optimización de las condiciones de cultivo y la escalabilidad de los procesos, que
enfrentan dificultades tanto técnicas como económicas.
A pesar de estos retos, las perspectivas futuras para los
co-cultivos son muy optimistas. Los avances continuos
en biología sintética, ingeniería de consorcios y tecnologías de modelado permitirán superar estos obstáculos y
posicionar a los co-cultivos como una herramienta fundamental en la biotecnología industrial. De esta manera, se
espera que contribuyan a una producción enzimática más
eficiente, sostenible y rentable. El presente artículo tiene
como objetivo detallar los estudios más relevantes sobre la
producción enzimática utilizando co-cultivos. Para ello, se
realizará una revisión exhaustiva de la literatura científica,
identificando el potencial de producción de esta técnica y
explorando sus aplicaciones en diversas áreas industriales.
1

�Introducción
Las enzimas, biomoléculas catalíticas producidas por
los organismos vivos, desempeñan un papel fundamental en diversos procesos biológicos. Su capacidad para
acelerar reacciones químicas específicas las convierte
en herramientas indispensables en diversas industrias,
como la alimentaria, farmacéutica, textil y de biocombustibles. La producción enzimática tradicionalmente se
ha basado en el cultivo de microorganismos individuales,
utilizando sustratos simples y condiciones de cultivo
controladas. Sin embargo, este enfoque presenta limitaciones en cuanto a la productividad, la complejidad de
las enzimas obtenidas y la sostenibilidad ambiental [1].
La producción de enzimas es un proceso biotecnológico
complejo que implica la generación de enzimas, que son
proteínas biocatalizadoras altamente específicas y sensibles
esenciales para varias aplicaciones industriales, incluido el
procesamiento de alimentos, productos farmacéuticos, textiles y más [2]. El proceso comienza con la selección de fuentes
de enzimas, que pueden ser microorganismos, plantas o
animales, prefiriéndose las fuentes microbianas debido a sus
ventajas tecno-económicas [3-4]. Las enzimas se pueden producir a través de procesos de fermentación, que se clasifican
en técnicas de fermentación sumergida y en estado sólido.
El proceso de producción se puede optimizar utilizando
ingeniería genética y otras técnicas modernas para mejorar el
rendimiento y la eficiencia [2]. Los residuos agroindustriales,
como las biomasas lignocelulósicas, a menudo se utilizan
como sustratos para reducir los costos de producción y
abordar las preocupaciones ambientales relacionadas con
la eliminación de desechos [4]. La tecnología de producción
de enzimas agrícolas, por ejemplo, implica la fermentación
de materias primas de desecho como tallos y hojas de vegetales para crear fertilizantes que mejoren el rendimiento
y la calidad de los cultivos [5]. Después de la fermentación,
se emplean pasos de procesamiento posteriores, como la
disrupción celular, la filtración y la cromatografía, para purificar y concentrar las enzimas de la matriz a granel, lo que
contribuye significativamente al costo total de producción
[2]. Las aplicaciones de las enzimas en el procesamiento de
alimentos son particularmente notables por su alta eficiencia catalítica y especificidad, que son ventajosas sobre los
métodos de extracción tradicionales de microorganismos,
plantas y tejidos de mamíferos [6]. A pesar de los avances,
siguen existiendo desafíos en la producción de enzimas de
manera económica y sostenible a gran escala, lo que requiere
investigación y desarrollo continuos en este campo [4,6].
En este contexto, el co-cultivo microbiano ha emergido como una estrategia innovadora en la producción

Imagen ilustrativa / Propiedad del autor

�de enzimas, presentando ventajas significativas sobre los
cultivos monoclonales tradicionales. Esta técnica se basa
en el aprovechamiento de las interacciones sinérgicas entre
diferentes especies microbianas para potenciar la eficiencia
y la diversidad de las enzimas producidas. Estudios recientes han demostrado que el co-cultivo de microorganismos puede incrementar notablemente la producción de
enzimas celulolíticas y hemicelulolíticas [6]. Los primeros
análisis de co-cultivos se centraron en la comprensión de
las interacciones entre microorganismos, tanto naturales
como inducidas artificialmente [7]. Sin embargo, en la
actualidad, existe un amplio reconocimiento de que los
co-cultivos también pueden emplearse de manera efectiva
para optimizar etapas críticas en una ruta biosintética,
estimular la síntesis de enzimas y aumentar la producción
de proteínas [8]. A pesar de los desafíos significativos que
presenta, como el control de las interacciones microbianas
y la optimización de las condiciones de cultivo, se espera
que los co-cultivos desempeñen un papel cada vez más
crucial en la biotecnología industrial, ofreciendo una producción enzimática más eficiente y sostenible.

¿Qué es un co-cultivo?
En los co-cultivos, la degradación y metabolización de
los sustratos se logra gracias a la actividad metabólica
conjunta de diferentes microorganismos presentes en el
mismo cultivo [9]. El empleo de co-cultivos ha sido considerado como una alternativa para potenciar la producción de metabolitos y enzimas, en comparación con los
monocultivos. Se estima que los co-cultivos de hongos
de diferentes especies pueden aumentar la obtención de
enzimas con mayor rendimiento y eficacia [10].
En la naturaleza existen co-cultivos de hongos para la
degradación de la lignina, y desempeñan un papel importante en la descomposición eficiente de este polímero complejo (Figura 1). La biomasa lignocelulósica, que
incluye lignina, es la biomasa más abundante en la tierra
y es degradada naturalmente por comunidades enteras
de microorganismos, incluidos hongos y bacterias, que
actúan sinérgicamente para reciclar el carbono [11]. En
entornos naturales, como los bosques, los sustratos leñosos suelen ser descompuestos por diversas comunidades
microbianas, que incluyen varias especies de hongos que
contribuyen a la degradación de la lignina [12]. Las interacciones entre estos microorganismos se pueden clasificar como sinérgicas, antagónicas o neutrales, dependiendo de su compatibilidad y las condiciones ambientales
específicas [13].

Figura 1. Co-cultivos en la naturaleza.

¿Cómo producir enzimas fúngicas
utilizando co-cultivo?
El cultivo conjunto de dos especies de hongos en un
entorno con limitación de nutrientes y condiciones ambientales específicas favorece su interacción. Dependiendo
de la naturaleza de esta interacción, los hongos pueden
actuar en antagonismo o sinergismo. En el caso del antagonismo, los hongos pueden producir metabolitos que
inhiben el crecimiento de la otra especie presente en el
co-cultivo. Por el contrario, el sinergismo se caracteriza
por una interacción positiva en la que ambos hongos se
benefician mutuamente [14].

Imagen ilustrativa / Propiedad del autor

�¿Cuáles son los beneficios de los co-cultivos en la producción enzimática?
La producción de enzimas en co-cultivos ofrece varias ventajas sobre el mono-cultivo (Figura 2), principalmente
debido a una actividad enzimática mejorada, una mayor producción de biomasa y una adaptabilidad ambiental más
amplia. Los co-cultivos imitan los procesos de biodegradación naturales, lo que a menudo resulta en actividades
enzimáticas más altas. Existen evidencias que respaldan la efectividad de los co-cultivos, destacando su simplicidad
y eficiencia. Estos métodos no requieren de manipulaciones genéticas complejas ni del uso de reactivos químicos
inductores costosos [12]. Además, el uso de diversas especies de hongos en un único cultivo permite la obtención de
extractos enzimáticos ricos en diferentes tipos de enzimas, tales como celulasas, xilanasas y enzimas modificadoras
de lignina [13]. A pesar del potencial de los co-cultivos fúngicos, existen algunos desafíos que deben abordarse para
su desarrollo a gran escala.

Figura 2.Ventajas y desafíos de la producción enzimática en co-cultivo.

Desafíos y perspectivas futuras
A pesar de las prometedoras aplicaciones de los co-cultivos fúngicos, su transición del laboratorio a la industria
no está exenta de obstáculos. Para aprovechar al máximo el potencial de esta tecnología, es fundamental abordar
desafíos como la optimización de las condiciones de cultivo, la selección de cepas adecuadas y el desarrollo de procesos escalables (Figura 3).

Figura 3. Desafíos y perspectivas de la ampliación del co-cultivo.

4

�Conclusiones

5. Liu, Daqing. (2017). Production technology for
agricultural enzyme.

La utilización de co-cultivos de hongos pueden aumentar significativamente la producción de enzimas lignocelulósicas, aprovechando la sinergia entre diferentes
especies para mejorar la eficiencia de los procesos biotecnológicos. Esta estrategia no solo mejora la degradación de biomasa para la producción de biocombustibles
y productos químicos de valor agregado, sino que también tiene aplicaciones potenciales en la biorremediación y otras industrias.

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Imagen ilustrativa / Propiedad del autor

�Evaluación biológica

como un indicador de la
calidad de vida saludable
del Atleta Universitario

Imagen ilustrativa / Propiedad del autor.

Blanca Rocío Rangel-Colmenero1*

ORCID 0000-0001-5209-772X.

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Organización Deportiva.
*Correspondencia: blanca.rangelcl@uanl.edu.mx

E

n la actualidad, se sabe que la actividad física es indispensable para mantener la salud de nuestra población,
sin embargo, esta misma puede ser un factor que induzca algunas problemáticas cuando se realiza para el alto
rendimiento. Actualmente se propone a la evaluación de indicadores biológicos como respuesta a estas cargas
de entrenamiento, para prevenir dichas condiciones negativas, o en caso de ser detectadas, poder abordar el entrenamiento en una condición de asimilación de las cargas.
1

�Entrenamiento y salud
La participación en actividades deportivas está asociada
con grandes beneficios a la salud, disminuyendo las enfermedades cardiovasculares, mayor longevidad y reducción
del riesgo de diabetes (Khan et al., 2012; Lemez &amp; Baker,
2015). Sin embargo, con la participación en el alto rendimiento deportivo se aumenta el riesgo de lesiones, susceptibilidad a enfermedades infecciosas, estrés psicológico y en
casos extremos afectaciones cardiorrespiratorias agudas;
ocasionando un déficit en la calidad de vida de la persona o incluso la inactividad física (Francavilla et al., 2020).

nuos y alimentación poco balanceada; se pueden distinguir todos ellos como factores que pueden influir directamente sobre
la inmunidad de nuestros atletas representativos universitarios.
La calidad de vida puede ser apoyada mediante el monitoreo de indicadores biológicos, que permitan ir evaluando
el efecto de la carga externa aplicada en los sujetos que son
entrenados cotidianamente, los cuales pueden ser desde marcadores hematológicos, cuantificación de subpoblaciones celulares, hasta concentraciones de citocinas e inmunoglobulinas.

Entrenamiento y el sistema inmune

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A lo largo del tiempo se ha reportado que el ejercicio
de alta intensidad y las competencias deportivas tienen repercusiones directamente en la función inmunológica, al
incidir directamente en la función reguladora del sistema
neuroinmunoendócrino (Bachi et al., 2015). Se ha observado que tanto la inmunidad innata como la adquirida se ven
se ven influenciadas transitoriamente después de un entrenamiento exhaustivo, así como posterior a competencias
deportivas; reduciendo su función, periodo el cual es conocido como “ventana abierta”, llevando al individuo a un
estado vulnerable para la adquisición de enfermedades de
tipo infecciosas, ocasionando disminución del rendimiento
deportivo por el periodo de convalecencia (Walsh, 2018).
En algunos estudios se ha observado la incidencia de enfermedades del tracto respiratorio en participantes de deportes de
equipo o individuales, tras las competencias o entrenamientos
extenuantes, al suceder una combinación de factores estresantes tanto físicos como psicológicos, que al ocasionar la disminuir la inmunidad, son susceptibles a las enfermedades y por
ende la disminución del rendimiento físico; esto se puede medir
mediante indicadores inflamatorios como las inmunoglobulinas (Keaney et al., 2018; Momesso Santos et al., 2022). Con la
incidencia de enfermedades, aunado a la condición de estrés
físico y psicológico, y en algunas ocasiones quizá los viajes conti-

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En un estudio previo publicado en el 2016, llevado a cabo
en nuestra dependencia, se evaluó el efecto de la carga externa sobre la respuesta inmune, en triatlonistas amateur,
en donde se observó como posterior a una competencia,
los sujetos presentaron un incremento en leucocitos y específicamente neutrófilos y monocitos, a diferencia de los
linfocitos y basófilos, los cuales disminuyeron (Hernández
et.al., 2016). Resultados similares se observaron en otra de
nuestras publicaciones realizada en el 2014, en donde se
evaluó a una triatlonista durante la competencia y posterior
a esta dentro del proceso de recuperación, en donde se
logró encontrar como las células del sistema inmune se
comportaron de la forma antes señalada, además que se
evaluó el efecto de la carga externa sobre el daño muscular,
el cual se monitoreó mediante la cuantificación de la creatin kinasa, que su respuesta fue de aumentar inmediatamente al término de la competencia, sin embargo, continuó
aumentando a lo largo del proceso de recuperación de 72
horas con el pico más alto, mostrando su recuperación a
la semana posterior a la competencia (Perez et al, 2014).

�Entrenamiento y antioxidantes

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Para disminuir estos efectos negativos ocasionados por
la realización de actividad física, se planteó dentro del
grupo de trabajo de nuestra facultad, estudiar métodos
alternos que sirvan como protección o prevención, por
lo que se optó por implementar la complementación de
productos naturales como lo es la zarzamora, un fruto
rico en antioxidantes que puede disminuir el efecto del
estrés oxidativo presente en jugadores de handball del
equipo representativo de la UANL. Durante este estudio
se observó una tendencia a disminuir el daño muscular
en el grupo que consumió zarzamora, en comparación
con los que no la consumieron, sin embargo, es necesario seguir con más estudios para demostrar este efecto
benéfico gracias al consumo de antioxidantes provenientes de los frutos rojos (García-Dávila et al., 2017).

Entrenamiento y estrés oxidativo
Durante el estudio anterior, también se le dio seguimiento al monitoreo del estrés oxidativo durante estas mismas
etapas en la triatlonista. El monitoreo del control biológico
de forma general busca detectar si el proceso de equilibrio
del sistema neuroinmunoendocrino, mediante la detección de factores que lo puedan afectar, uno de estos es el
aumento de la concentración de radicales libres que como
consecuencia pueda afectar directamente la respuesta del
sistema inmune (Stanković &amp; Radovanović, 2012). Durante
el estudio de Pérez et al. (2014), se observó que el estrés
oxidativo aumentó dentro de las 2 horas posterior a la
competencia, y se mantuvo elevado hasta las 48 horas posteriores, reforzando esa teoría de susceptibilidad pasajera.

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Entrenamiento y variabilidad de la
frecuencia cardiaca
Desde el punto de vista fisiológico, la salud de nuestros
atletas universitarios, puede estar monitoreada mediante su
respuesta del sistema nervioso autónomo (SNA), con su reflejo simpático y parasimpático, el cual actualmente dentro
de nuestro grupo de trabajo se ha trabajado intensamente
para demostrar su relación con variables biológicas y psicológicas, en donde por mencionar alguno de los resultados,
nos podemos referir al trabajo realizado en el 2018 en el cual
se analizó el comportamiento del sistema simpático por el
“stress score” (SS) y del sistema parasimpático a través de la
variable MRSSD, las cuales forman parte de una herramienta
ampliamente utilizada en la actualidad denominada Variabilidad de la Frecuencia Cardiaca, ya que los avances en diversas aplicaciones permiten o están al alcance de la población
por su bajo costo y acceso tecnológico. Con los resultados
obtenidos por el estudio colaborativo del 2018 (Miranda et
al., 2018), se apoya el uso de la VFC como una herramienta
válida que mide el comportamiento del SNA es decir cuando los atletas presentan una carga de trabajo elevada, ya sea
por el entrenamiento o las competencias deportivas, el SS se
mantendrá elevado, por el contrario cuando los atletas tienen una adecuada asimilación de la carga de entrenamiento,
favoreciendo la recuperación, la RMSSD se mantendrá con
valores elevados. Este comportamiento también fue monitoreado con otras variables que miden el estrés como es
el cortisol y el daño muscular a través de la creatin kinasa
como indicador de la intensidad de carga de entrenamiento.
1

�Imagen ilustrativa / Propiedad del autor.

Nuevas propuestas de marcadores
biológicos

En la actualidad, se está trabajando con nuevas propuestas
de indicadores de carga interna, así como nuevas formas
de evaluación no invasivas, en donde se propone al sudor
corporal, como una fuente de fácil acceso, haciendo que
Otro aspecto importante dentro de la evaluación bio- este método de estudio sea mas accesible para nuestros
lógica de los atletas, es innovar en la búsqueda de nuevos atletas, permitiendo su monitoreo constante al momento
indicadores de la condición física, una nueva propuesta es la de la realización de la actividad física. Estos proyectos están
evaluación del comportamiento de las colinesterasas (ChE) en proceso, esperando sean exitosos al cierre de los mismos.
como neurotransmisores que pueden estar implicados en la
fatiga tras una actividad de alto rendimiento, al ser enzimas
para la hidrólisis de la acetilcolina (ACh) que encontramos Conclusión
principalmente en el corazón, cerebro y músculo esquelético, específicamente en la sinapsis neuronal y neuromusEn conclusión, podemos mencionar que la evaluación
cular. En un estudio realizado en voleibolistas de selección,
se observó que el comportamiento de las ChE después del biológica es indispensable para dar seguimiento de la salud
ejercicio tiene un cambio significativo al compararlo con de nuestros atletas, y así poder prevenir o modular el enotros indicadores de carga interna ya estudiados, por lo que trenamiento, evitando con esto el sobre entrenamiento, la
se puede decir que este indicador se puede utilizar como incidencia de lesiones, enfermedades infecciosas o disminuun nuevo indicador de fatiga y se seguirá estudiando para ción del rendimiento deportivo, por lo que se convierte en
reforzar estos resultados (Rangel-Colmenero et al. 2020). una herramienta útil para mejorar la calidad de vida y salud.

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�El cáñamo

(Cannabis sativa L.):

la planta de los mil y un usos
y su aprovechamiento en
la producción animal
Imagen ilustrativa .

Kevin A. Cárdenas Noriega1, Diana Ginette Zarate Triviño2, Moisés A Franco Molina2, Uziel Castillo Velázquez1*
1. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, Universidad Autónoma de Nuevo León, Campus de Ciencias Agropecuarias,
C.P. 66054, General Mariano Escobedo, Nuevo León, México;
2. Facultad de Ciencias Biológicas Av. Universidad S/N, Ciudad Universitaria San Nicolás de los Garza, N. L., C.P. 66450
* Correspondencia/Correspondence: uziel.castillovl@uanl.edu.mx (U.C.-V.)

�Resumen

Introducción

C

La planta de Cannabis sativa L., comúnmente conocida como cáñamo, ha sido cultivada por el ser humano
durante milenios debido a su versatilidad y amplia gama
de aplicaciones. Desde sus orígenes en Asia, donde se
utilizaba principalmente por sus fibras y semillas, hasta
su popularidad actual en la producción de productos
industriales y alimentarios, el cáñamo ha demostrado
ser una especie invaluable (Bailoni et al., 2021; Muedi
et al., 2024). A diferencia de su pariente, la mariguana,
el cáñamo se caracteriza por tener niveles bajos de tetrahidrocannabinol (THC), lo que lo convierte en un
recurso prometedor en la alimentación animal y en la
producción de bioproductos (Klir et al., 2019). En este
contexto, es fundamental explorar su potencial en la
nutrición animal, donde la búsqueda de alternativas
sostenibles a las fuentes tradicionales de proteína se
vuelve cada vez más urgente debido a preocupaciones
ambientales y económicas (Taşkesen &amp; Tüfekci, 2024).

annabis sativa L., conocido como cáñamo, ha sido un
cultivo fundamental a lo largo de la historia humana,
apreciado por su versatilidad en la producción de
fibras, semillas y aceites. Su relevancia se ha intensificado
en la actualidad, impulsada por la necesidad de alternativas
sostenibles en la alimentación animal y la producción de
bioproductos. Este trabajo examina la composición nutricional del cáñamo y su potencial como fuente de proteína y
grasa en dietas para animales, especialmente en un contexto
donde el aumento de la demanda de productos animales
y el incremento en los costos de ingredientes tradicionales
representan desafíos significativos. Se analizan los beneficios
de incluir semillas y harina de cáñamo en la alimentación de
rumiantes y no rumiantes, destacando su capacidad para
mejorar la calidad de la carne, la leche y los huevos, así como
su contribución a la sostenibilidad ambiental. A pesar de la
necesidad de más investigación sobre sus efectos y la regulación del contenido de cannabinoides, el cáñamo presenta
un futuro prometedor en la industria alimentaria y ganadera.
Palabras clave: cáñamo, mariguana, Cannabis sativa L.,
producción animal.

Abstract

C

annabis sativa L., known as hemp, has been a fundamental crop throughout human history, valued
for its versatility in producing fibers, seeds, and
oils. Its relevance has intensified in recent times, driven
by the need for sustainable alternatives in animal feed
and the production of bioproducts. This paper examines
the nutritional composition of hemp and its potential
as a source of protein and fat in animal diets, especially
in a context where the increasing demand for animal
products and rising costs of traditional ingredients pose
significant challenges. The benefits of incorporating
hemp seeds and hemp seed meal into the diets of ruminants and non-ruminants are analyzed, highlighting
their ability to enhance the quality of meat, milk, and
eggs and contribute to environmental sustainability. Despite the need for further research on their effects and
the regulation of cannabinoid content, hemp presents
a promising future in the food and livestock industries.
Keywords: hemp, marihuana, Cannabis sativa L., animal
production.

La planta
La planta de Cannabis sativa L., es una especie cosmopolita distribuida por todo el mundo. Este nombre
común abarca diversas variedades de la planta (Klir,
Novoselec and Antunović, 2019). Cannabis sativa es
una planta floreciente herbácea de ciclo anual perteneciente a la familia Cannabaceae (Tabla 1), al igual
que el lúpulo ( Humulus lupulus ) (Farag and Kayser,
2017). Inicialmente se cultivaba por sus fibras; con
el tiempo, la producción de semillas y subproductos,
como aceite, harina de semilla y gabazo, se convirtió en parte importante de su cultivo (Muedi et al.,
2024). Se han documentado hasta 50,000 usos de esta
planta, que van desde productos industriales (como
cuerda, papel, material de construcción, autopartes
y vestimenta), hasta productos de cuidado corporal,
nutricionales (proteína y aceite) y medicinales (cannabidiol) (Shariatmadari, 2023). El cáñamo, conocido
en inglés como ‘ ’hemp ’’, es naturalmente dioico y se
poliniza por el viento gracias la producción de granos de polen de las plantas macho. Esta planta bien
a diversas condiciones climáticas, proporcionando
alto rendimiento productivo (Muedi et al. , 2024). Sus
ventajas productivas son notables, ya que presenta
un crecimiento rápido, resistencia natural a pestes y
enfermedades, y requiere significativamente menos
agua que cultivos como el algodón para producir la
misma cantidad de tela (Shariatmadari, 2023).

�Reino:

Plantae (plantas)

Subreino:

Tracheobionta (plantas vasculares)

Superdivisión:

Spermatophyta (plantas de semilla)

División:

Magnoliophyta (plantas florecientes)

Clase:

Magnoliopsida (dicotiledóneas)

Subclase:

Hamamelididae

Orden:

Urticales

Familia:

Cannabaceae

Género:

Cannabis

Especie:

sativa

Abreviación de autoridad taxonómica: L.
Tabla 1. Taxonomía de Cannabis sativa. Traducido de (ElSohly et al., 2017)
Imagen ilustrativa .

El cáñamo
La planta de cannabis (Figura 1) es conocida por su capacidad para soportar y adaptarse a condiciones
climáticas adversas, y es altamente disponible en el mundo.

Figura 1. La planta de cannabis: aspectos botánicos.
(A) Hembra C. sativa; (B) Porción de las flores femeninas; (C) Flor femenina pistilada (estigmas, estilo, bráctea perigonal y estípula); (D) Porción
de las flores masculinas que muestran anteras; (E) Semillas maduras. Traducido de (Farag and Kayser, 2017).

�Se ha reportado la presencia de metabolitos primarios y
secundarios en diversas partes de la planta como en semillas,
hojas, tallos, raíces y flores. Estos pueden ser aprovechados
tanto en la alimentación como con fines farmacológicos,
mejorando el rendimiento en productividad, salud y reproducción animal. Su contenido de fitoquímicos, como
fitocannabinoides, terpenoides, flavonoides, terpenos, polifenoles y esteroides, la convierten en una hierba medicinal
muy completa. Casi todas las partes del cáñamo industrial
tienen múltiples usos. Sus tallos contienen fibra, sus semillas
contienen nutrientes y sus flores producen aceite (Taşkesen
and Tüfekci, 2024).
Además, el aceite extraído de sus semillas es rico en ácidos
grasos poliinsaturados (AGPIs), esenciales para la nutrición
animal, y es una fuente rica en vitaminas liposolubles y energía concentrada (Muedi et al., 2024). El cáñamo se distingue
morfológicamente de la mariguana por su tallo principal
y largo con pocas ramificaciones. Además, se diferencia
por tener bajas concentraciones de tetrahidrocannabinol
(THC), generalmente menores al 1% (Muedi et al., 2024),
siendo éste el principal compuesto psicoactivo de la planta
(Fallahi, Bobak and Opaliński, 2022). En Europa el contenido
de THC se limita a 0.2% y aquellas plantas cultivadas para
alimentación deben tener menos de 0.2% de THC por peso.
El cáñamo es una planta productora de fibras y semillas ricas
en aceite y utilizada dese hace milenios para la producción
de alimentos, aceites y para propósitos terapéuticos (Klir,
Novoselec and Antunović, 2019).

Los principales países productores de cáñamo son Francia, China, Rusia, Chile, Romania, Ucrania, Hungría y Países
Bajos. Otros productores incluyen a Austria, Italia, Republica
Checa, Irán, Polonia, España, Paquistán, Turquía, Corea del
Sur y Japón. En América del Norte, Canadá es el principal
productor y en Sud América es Chile. Finalmente, el cáñamo
industrial podría servir como un sustituto de fuentes proteicas en la alimentación animal, especialmente dado que las
fuentes tradicionales, como el pescado, pastel de canola y
de soya, estando siendo cuestionadas por su sostenibilidad
(Taşkesen and Tüfekci, 2024).

Productos del cáñamo

Los productos más importantes del cáñamo son la semilla completa, la semilla pelada, la pasta de semilla, fibra
y aceite (Shariatmadari, 2023) (Figura 2). Los tallos pueden procesarse en cuerdas e hilos. La capa más interna se
puede utilizar para producir combustible, materiales de
construcción y cama para animales; mientras que la capa
más externa se remueve y procesa en subproductos como
cuerdas, papel y alfombras. Los tallos son ricos en celulosa
y proporcionan nutrientes importantes para los animales
como carbohidratos, agua, minerales y trazas de calcio,
sodio y potasio. Sin embargo, su uso en la alimentación
está menos documentado, posiblemente debido a su bajo
contenido de proteína y alta cantidad de fibra y lignina, lo
que requiere procesamiento antes del consumo (Muedi et
al., 2024). La composición química de los subproductos de
cannabis varía según de factores como la variedad de la
El perfil nutricional de sus semillas es relevante por su planta, los métodos de extracción y el procesamiento de
contenido de una variedad de ácidos grasos y proteínas. Su las semillas. Sin embargo, se asemeja a la de la harina de
capacidad de adaptación a una amplia variedad de climas soya, a diferencia de las cáscaras, que cuentan con menores
y ambientes es una característica importante. Es capaz cantidades de proteína cruda y extracto etéreo (Taşkesen
de adaptarse a una amplia gama de climas y ambientes. and Tüfekci, 2024).

Figura 2. Semilla completa (a) semilla pelada (b) y harina de semilla (c). Obtenido de (Yano and Fu, 2023).

�La semilla completa se puede utilizar en la alimentación animal o procesarse en pasta o harina. El aceite de
semilla constituye de un 30-35% del total de la semilla,
al remanente del proceso de extracción por compresión
en frío se le conoce como harina de semilla de cáñamo
(Taşkesen and Tüfekci, 2024). El aceite es buena fuente
de provitamina A liposoluble y vitamina E, que contribuyen positivamente al crecimiento humano y animal,
así como a la producción de carne y leche, metabolismo y desarrollo (Muedi et al., 2024). Éste contiene
hasta 80% ácidos grasos poliinsaturados (AGPIs) con
predominante contenido de ácido linoleico (LA, C18:2
n-6) y ácido α-linoleico (ALA, C18:3 n-3) en un 60% y
19%, respectivamente (Klir, Novoselec and Antunović,
2019). Una vez extraída la parte oleosa, la harina de
semilla de cáñamo se puede utilizar como una fuente
de proteína óptima. Diversos estudios indican que el
valor promedio de proteína cruda ronda el 34.3% en
base seca, mientras que el porcentaje de aceite residual
en la harina es de un 11-7 a 12.5% en base seca (Bailoni
et al., 2021). La proteína de semilla de cáñamo está
libre de inhibidores de tripsina ni oligosacáridos que
se pueden encontrar en los granos de soya (Bailoni et
al., 2021). La semilla completa presenta un contenido
aproximado de 24±2.1% proteína cruda, 30.4±2.7% de
grasa cruda, 32.1±2.5% de fibra dietaría, 4.8±0.7% de
ceniza y 94.1±2.0% de materia seca. Además, su perfil
proteico es rico en arginina, ácido glutámico y aminoácidos con alto contenido de azufre. Al procesarse
la semilla en harina, el contenido de proteína aumenta hasta 40.7%, mientras que la fibra cruda alcanza
un 30.5%. Algunas especies de semilla de cáñamo son
también ricas en minerales como calcio (144-955 mg),
magnesio (237-694 mg), potasio (463-2821 mg), hierro
(1133-2400 mg), manganeso (63-110 mg) y zinc (42-94
mg) (Muedi et al., 2024). Las partes comestibles de la
planta han sido objeto de investigación para su uso
como alimento en alimentación animal.

Cañamo y producción animal
El aumento global en el consumo de productos animales puede tener consecuencias negativas en el medio
ambiente. Los rumiantes, por ejemplo, son animales con
una capacidad de convertir alimentos no comestibles
para el ser humano como forrajes, residuos de cosecha
y subproductos agrícolas, en alimentos de alto valor
nutricional (Bailoni et al., 2021). En términos generales,
la producción animal permite convertir alimentos no
aptos o no deseados para consumo humano en fuentes

proteínas comestibles. Este enfoque puede mitigar el
impacto ambiental al transformar alimentos de oportunidad de bajo costo como subproductos, desperdicios y recursos del pastoreo en proteína para consumo
humano (Taşkesen and Tüfekci, 2024). Para lograr una
producción animal optima requiere de una apropiada
producción, salud y reproducción animal, lo cual se
puede obtener a través de una alimentación apropiada
(Muedi et al., 2024).
Los alimentos proteicos constituyen la mayoría de los
componentes utilizados en la dieta animal. Sin embargo,
las fuentes de proteína animal son limitadas, lo que hace
que las fuentes vegetales sean esenciales la nutrición
animal (Taşkesen and Tüfekci, 2024). Factores como
los altos costos de ingredientes y el cambio climático
han llevado a un creciente interés en la investigación
por parte de compañías de alimentos entorno a materiales alimentarios generales y subproductos con valor
nutricional como posibles alternativas suplementarias,
debido a la falta de ingredientes proteicos y energéticos
primarios, así como de metabolitos sintéticos (Muedi
et al., 2024). Algunas plantas han captado interés para
su explotación agrícola debido a características importantes como su resistencia a condiciones adversas, su
papel en fitorremediación y revitalización del suelo y
sus requerimientos nutricionales bajos cuando se les
compara con fuentes de energía y proteína tradicionales
en la alimentación de rumiantes (Bailoni et al. , 2021).
El aumento del precio del grano de soya ha impulsado
la búsqueda de alternativas como las semillas y harinas
de semillas de cáñamo en pequeñas especies, así como
el uso de la planta completa en rumiantes. El aceite de
semilla de cáñamo se ha utilizado en mezclas dietéticas
como suplemento rico en ácidos grasos esenciales y las
semillas y harina de semillas sirven como una fuente de
grasa y proteína (Klir, Novoselec and Antunović, 2019).
En nutrición de rumiantes lecheros, las semillas y
derivados (aceite, harina y pasta) pueden emplearse
como suplementos alimenticios principalmente por su
contenido de ácidos grasos esenciales y aminoácidos
esenciales. En vacas no lactantes con fistula ruminal
se determinó que la pasta de cáñamo es una excelente
fuente de proteína no degradable en rumen equivalente
a la canola tratada con calor pero mayor a la de la pasta
de borraja y canola (Bailoni et al., 2021). Además, los
cannabinoides, terpenos y flavonoides abundantes en la
planta de cáñamo tienen aplicaciones potenciales como
tratamientos terapéuticos o como biopesticidas anti
insectos u hongos, constituyendo metabolitos de alto
valor que se obtienen de la planta (Muedi et al., 2024).

�Cañamo y producción animal
La evidencia sugiere que la suplementación de las
dietas con cáñamo puede mejorar la composición de la
carne, la leche y los huevos, además de ser una fuente
beneficiosa de proteína, grasa y fibra (Taşkesen and
Tüfekci, 2024). Las semillas y la harina de semilla de
cáñamo constituyen una buena fuente de proteína
cruda y grasa, sin presentar cambios significativos en
caracteres productivos, y aumentando los ácidos grasos
en productos de origen animal. De manera similar, el
aceite semilla se puede utilizar como suplemento en
mezclas alimenticias como una buena fuente de ácidos grasos esenciales, especialmente enriqueciendo los
productos animales con ácidos grasos PUFA n-3 y n-6
(Klir, Novoselec and Antunović, 2019).

En aves, la inclusión de harina de cáñamo en la dieta
provee resultados interesantes. En aves de postura, se
observó un aumento de la ganancia de peso, la ingesta
de alimento y la relación de conversión alimenticia a
diferentes niveles de inclusión (0%, 5%, 10% y 20%). Con
la inclusión del 20%, las gallinas lograron una ganancia
de peso de 2087.2 +-10.25 g, asociado a una relación de
conversión alimenticia más favorable, ya que consumieron menos alimento que las gallinas alimentadas con
la dieta control. Sin embargo, a un 5% de inclusión, se
registró un mayor consumo de alimento (4506.4 +- 6.3
g) en comparación con las dietas con mayor inclusión
de cáñamo (Muedi et al., 2024). Además, se ha reportado que el contenido de ácidos grasos n-3 mejora la
calidad de la carne en aves. En patos, se documentó el
aumento en los ácidos grasos poliinsaturados n-3 y n6

Imagen ilustrativa .

�en la pechuga y muslos. Con un 5 y 15% de inclusión de
harina de semilla de cáñamo, se reportó un cambio en
olor y color (Muedi et al., 2024). La harina de semilla de
cáñamo también ha demostrado mejorar la producción
y calidad de leche gracias a su contenido nutricional.
Algunos autores informan que la adición de 6.4% (en
base seca) de maíz y grano de soya, junto con la semilla
de cáñamo en dietas isonitrogenadas, puede aumentar la
disponibilidad de hierro en cabras lactantes alpinas (Bailoni et al., 2021). No obstante, es importante monitorear
el contenido de cannabinoides que, aunque pueden tener
propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, podrían
alterar el comportamiento de los animales y, en algunos
casos, ser excretados en productos destinados al consumo humano. Además, la presencia de cannabinoides
puede afectar negativamente aspectos reproductivos
de los animales como la espermatogénesis, producción
de hormonas, morfología espermática y el lívido. En un
estudio, un alto contenido en la concentración de cannabinoides en la dieta de ganado de leche resultó en vacas
cansadas e inestables, y se encontraron restos de THC
en la leche, elemento no deseado debido a sus efectos
secundarios. Por otra parte, con un nivel de inclusión de
143 g/kg aumentó la eficiencia productiva de la leche en
ganado lechero y en cabras lecheras la inclusión mejoró el
contenido graso, el perfil de ácidos grasos poliinsaturados,
de antioxidantes lipofílicos y la capacidad antioxidante
total de la leche (Muedi et al., 2024).
Sin embargo, se ha identificado la presencia de antinutrientes que pueden reducir la absorción de proteínas y micronutrientes. Particularmente la presencia de
fitatos, como inositol hexafosfato, puede ser mayor al
5%, ocasionando una disminución en la absorción de
minerales y vitaminas. Algunos autores sugieren la suplementación adicional de microelementos (Bailoni et
al., 2021). En contraste, en ovejas alimentadas con semillas o harina de semillas de cáñamo, la leche mostró
estabilidad oxidativa asociada a una alta concentración
de α-tocoferol en la leche y alta capacidad antioxidante.
En un estudio realizado en vacas lecheras alimentadas
con ensilaje (494 g/kg MS) y mezclas de concentrado
(506 g/kg MS) con diferentes proporciones de harina de
semilla de cáñamo (HSC) en 0, 143, 233 y 318 g/kg MS.
la eficiencia productiva fue mayor cuando con 143 g/
kg MS en comparación con los controles y los animales
alimentados con el nivel más alto de HSC. Por su parte,
la eficiencia en la conversión de proteína cruda dietaría
a proteína de eche disminuyó con cada nivel adicional
de inclusión. Finalmente, la inclusión de 233 y 318 g/kg
MS de HSC no mostró beneficios en la eficiencia de leche
(Klir, Novoselec and Antunović, 2019).

En no rumiantes, se incluyeron porcentajes del 10 y el
15% de HSC en dietas de gallinas de postura. En dicho
estudio se concluyó que una proporción de hasta 10%
de HSC no afectó negativamente la ingesta de alimento,
intensidad de postura, peso del huevo ni la conversión
alimenticia. Sin embargo, se ha reportado que la inclusión
de niveles del 5, 10 y 15% de HSC rico en AGPIs resultó
en un incremento lineal en las concentraciones de LA y
ALA, con una disminución de ácidos grasos saturados
(AGS) y monoinsaturados (AGM). Las concentraciones
de ALA fueron mayores en la yema de gallinas alimentadas con HSC a comparación de las alimentadas con
semilla de canola, pero menor que en la yema de animales alimentados con semilla de lino (Klir, Novoselec
and Antunović, 2019).

Conclusión
La planta de cáñamo comparte nombre taxonómico
(Cannabis sativa L.) con la planta de mariguana, pero se
distingue morfológica y químicamente de ésta, principalmente por su cuerpo que consta de un tallo robusto
de donde se obtienen las fibras y por su baja producción
de THC. El cáñamo es una planta versátil con un amplio
espectro de aplicaciones en la alimentación animal, gracias a su rico perfil nutricional y a su capacidad de adaptación. A medida que las restricciones sobre su cultivo
se hacen más permisivas, se abre un camino prometedor
para explorar su potencial como fuente alternativa de
proteínas y otros nutrientes esenciales. La investigación
futura deberá enfocarse en optimizar los métodos de
procesamiento y extracción, así como en evaluar los beneficios a largo plazo de incluir productos derivados del
cáñamo en las dietas animales.

Declaración de ética
Los autores respaldan plenamente este trabajo y han
contribuido de manera significativa que justifica su autoría. No existe conflicto de interés y se han seguido
todos los procedimientos éticos y requisitos necesarios.

Agradecimientos
Al Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías (CONACHYT) bajo el proyecto I1200/331/2023
y al PROGRAMA DE APOYO A LA CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN (ProACTI 2023) de la UANL bajo el
proyecto 16-BQ-2023.

�Referencias
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2. ElSohly, M.A. et al. (2017) ‘Phytochemistry of Cannabis sativa L.’, in Phytocannabinoids: Unraveling the
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sativa. Springer. Cham: Progress in the Chemistry of
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4. Farag, S. and Kayser, O. (2017) ‘The Cannabis Plant:
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pp. 769–782. Available at: https://doi.org/10.1080/
00439339.2023.2234871.
8. Taşkesen, H.O. and Tüfekci, H. (2024) ‘ Possibilities of
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Science, 0(0). Available at: https://doi.org/10.2478/
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with High Industrial Value in Food Processing’, Foods,
12(3), p. 651. Available at: https://doi.org/10.3390/
foods12030651.

Imagen ilustrativa .

�Tradescantia spathacea
y epigalocatequina;
ciencia en la
medicina ancestral

Ángeles G. Lugo-Díaz1Ŧ, Raymundo A. Pérez-Hernández1Ŧ, Adolfo Soto-Domiguez3, Abelardo Chavez-Montes1, Kibsain L. Franco
Villanueva2, Uziel Castillo-Velázquez2*.

1. Facultad de Ciencias Biológicas, UANL. Av. Universidad S/N, Ciudad Universitaria San Nicolás de los Garza, N. L., C.P. 66450
2. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, UANL, Fco. Villa 20, Hacienda del Cañada, 66054. Escobedo, N.L., México.
3. Facultad de Medicina, UANL, Av. Dr. José Eleuterio González 235, Mitras Centro, 64460 Monterrey, N.L., México
Ŧ
Equal contribution
*E-mail de autor responsable: uziel.castillovl@uanl.edu.mx

Resumen

T

radescantia spathacea, también llamada Rhoeo discolor o Rhoeo spathacea y comúnmente conocida como
“Maguey morado”, es una planta silvestre nativa del sur
de México y Centroamérica, con extensión en regiones de Asia
e introducida a zonas húmedas de Norteamérica. Es conocida
dentro de la medicina tradicional mexicana, particularmente
en la cultura maya, por sus propiedades curativas contra infecciones, cuadros virales, enfermedades respiratorias y el cuidado
de heridas en la piel. El maguey morado cuenta con principios
bioactivos que son los responsables de estas propiedades, como
lo es la epigalocatequina; un compuesto fenólico con capacidad
antitumoral, antiinflamatoria y antioxidante que, además, puede actuar como un regulador en la homeostasis de la glucosa.

Abstract

T

radescantia spathacea, also known as Rhoeo discolor and Rhoeo spathacea is a wild native plant of
southern Mexico and Central America; currently,
widespread in Asia and introduced to humid regions of
North America. It is known within traditional Mexican
medicine, particularly in Mayan culture, for its healing
properties against infections, viral conditions, respiratory diseases and skin wound care. This plant contains
bioactive principles responsible for these properties,
such as “epigallocatechin,” a phenolic compound with
anti-tumor, anti-inflammatory, and antioxidant activities. This compound can also function as a regulator in
glucose homeostasis.

Aunque el conocimiento y estudio de esta planta es una
Although the study of this plant is a current (and
línea de investigación en constante crecimiento, aún hay se- growing) field of research, there are still secrets of its
cretos de su uso tradicional que merecen la atención de la co- traditional use that deserve the scientific community’s
munidad científica.
attention.
Palabras clave: Tradescantia spathacea; maguey morado;
medicina tradicional; epigalocatequina.
Imagen ilustrativa .

Keywords: Tradescantia spathacea; traditional medicine, epigallocatechin.

�Introducción
Tradescantia spathacea, comúnmente conocida como
“maguey morado”, es una planta perteneciente a la familia Commelinaceae y fue descrita por primera vez en
1788. Tiene una amplia presencia como planta nativa
silvestre en zonas del sur de México (Chiapas, Tabasco y
la península de Yucatán), Guatemala y Belice (Pulipaka,
S., et al, 2022). La planta (Figura 1) cuenta con hojas
elípticas de alrededor de 30 cm de largo, con tonos
verdes y morados brillantes característicos. (Bose, A.,
&amp; Paria, N. 2019)
Dentro de la medicina tradicional, la planta sigue
siendo utilizada en infusiones para tratar afecciones
respiratorias como la bronquitis, enfermedades virales,
infecciosas y para sanar heridas de la piel. (Carrera Kurjenoja, J. C. 2022)

T. s p a t h a c e a h a d e m o s t r a d o t e n e r u n r a n go amplio de efectos farmacológicos y propiedades biológicas; actividad antioxidante, anticáncer, antibac terial y antimicrobiana , además de
poseer efecto inmunomodulador aumentando la
proliferación de linfocitos. (Butnariu, M., et al. 2022)

Dentro de las propiedades curativas que se han atribuido a la planta, se encuentran:
1. Actividad antioxidante: Las infusiones de T. spathacea han demostrado tener actividad antioxidante
similar a otros tés herbales. (Tan JBL, et al. 2015)
2. Anticáncer: El extracto de la planta ha sido estudiado contra líneas de cáncer de mama (MCF-7)
con un IC50= 299.7 µg/mL y de hepatocarcinoma,
contra el cual redujo el tamaño de las lesiones preneoplásicas. (Prakash R, et al. 2014; Rosales-Reyes
T, et al. 2007)
3. Inmunomodulador: Se ha reportado la actividad
linfoproliferativa del extracto acuoso de T. spathacea. (Sriwanthana B, et al. 2007)
4. Antibacterial/antimicrobiana: El extracto etanólico de T. spathacea ha mostrado tener actividad
antimicrobiana contra bacterias multirresistentes
a antibióticos, así como a bacterias desnitrificantes
del suelo. (Tan JBL, et al. 2016)
5. Antiviral: Los extractos metanólico y etanólico
de la planta han sido estudiados como inhibidores
del efecto citopático derivado de la infección por
Chikungunya, en donde se obtuvo un porcentaje de
viabilidad celular del 92%. (Chan, Y. S., et al. 2016)

Composición fitoquímica de
Tradescantia spathacea

Reino: Plantae
Filos: Tracheophyta
Clase: Liliopsida
Orden: Commelinales
Género: Tradescantia
Especie: Tradescantia spathacea

En los últimos años, se ha intensificado la búsqueda de compuestos bioactivos en plantas que puedan
ser de interés para la industria farmacéutica, aprovechando también el potencial terapéutico que los ha
mantenido vigentes en la medicina tradicional ya que
estos compuestos son los responsables de sus efectos biológicos. (Drago Serrano, M. E., et al. 2006). Los
estudios fitoquímicos realizados sobre Tradescantia
spathacea definen como sus principales componentes a los alcaloides, cumarinas, saponinas, terpenos y
flavonoides. (Sim, M. J. J. 2023)

En un análisis cuantitativo realizado por Lee Tan
et al (2016) se determinaron el contenido total de
fenoles (TPC), contenido total de taninos (TTC) y contenido total de flavonoides (TFC), obteniendo valores
de 203.9 ± 16.3 TPC (mg GAE/100 g muestra), 20.6
± 2.3 TTC (mg TAE/100 g muestra) y 10.8 ± 2.9 TFC
Figura 1. Taxonomía de Tradescantia spathacea (Departamento de (mg RE/100 g muestra). Se han identificado diferentes
Botánica, IBUNAM, 1997)
compuestos fitoquímicos en la planta, como trades-

�cantina, tradescantósido (Quoc Hung Vo et al. 2015);
compuestos fenólicos como epigalocatequina, rhoeonoina, rutina (Lee Tan et al. 2016) y metabolitos, como
ácido ferúlico, ácido p-cumárico y ácido clorogénico.

y la metástasis (Costa, T. E., et al. 2020). Además, es
un conocido antioxidante utilizado para la profilaxis o
tratamiento de ciertas enfermedades en conjunto con
la terapia convencional. (Ratnam, D. V., et al. 2006)
Otro de sus beneficios, es la atenuación de la inflamación microglial por inhibición del inflamosoma
NLRP3 en la línea celular microglial BV2 murina. (Singh, N.A., et al. 2015)
Las propiedades de la epigalocatequina incluyen:

Fórmula: C15H14O7
Peso molecular: 306.27g/mol
IUPAC: (2R,3R)-2-(3,4,5-trihydroxyphenyl)-3,4-dihydro
-2H-chromene-3,5,7-triol
PubChem CID: 72277
(Epigallocatechin | C15H14O7 | CID 72277 PubChem (nih.gov))
Figura 2. Estructura química de la epigalocatequina (obtenido del
portal web https://pubchem.ncbi.nlm.nih.gov/; revisado el
día 27 de septiembre de 2024).

Compuesto fenólicos presentes en
Tradescantia spathacea
Los compuestos fenólicos de las plantas medicinales son compuestos bioactivos con un alto potencial
terapéutico en el tratamiento del estrés oxidativo y
la inflamación. En T. spathacea se han caracterizado
diversos compuestos fenólicos, como kaempferol,
quercetina, rutina y rhoeonina; dentro de ese grupo, la gran variedad de propiedades biológicas y la
cantidad de estudios realizados, hacen resaltar a la
epigalocatequina (Figura 2). Éste es un compuesto
químico que incluye la catequina con el residuo de
galato en posición trans isomérica.

1- Efecto antitumoral: La epigalocatequina-3-galato reduce los niveles de proteínas dependientes de la chaperona HSP90, como lo son ErbB2,
Raf-1, fosfo-AKT, pERK y Bcl-2, mismas que están
asociadas al cáncer. Esta actividad ha sido base
en el desarrollo de fármacos sintéticos que buscan estabilizar la molécula, logrando una mejor
inhibición de la chaperona y, por ende, mayor
eficacia antitumoral in vitro . (Costa, T. E., et al.
2020)
2- Antiinflamatorio microglial: La epigalocatqeuina-3-galato inhibe al inflamosoma NLRP3 tanto
canónico como no canónico. Sin embargo, activa el inflamosoma en macrófagos, activando la
liberación de citocinas proinflamatorias en un
modelo murino de gota. (Singh, N.A., et al. 2015)
3- Antioxidante: Esta actividad se atribuye por
su habilidad para quelar iones metálicos como
hierro, cobre, cromo y cadmio. (Ratnam, D. V.,
et al. 2006)
4- Regulador de la glucosa: Este compuesto tiene
la capacidad de regular la homeóstasis de la glucosa por medio de la reducción del radio SGLT-1/
GLUT2 en intestino y la activación de GLUT4.
(Legeay, S, et al. 2015)
En resumen, Tradescantia spathacea es una planta
con amplio potencial dentro de la medicina tradicional gracias a la gran variedad de compuestos bioactivos responsables de sus propiedades curativas. A
pesar de que, para su uso, la mayoría de ellos debe ser
estabilizado primero, han sido una base en la creación
de fármacos sintéticos que se pueden emplear en el
tratamiento de enfermedades específicas.

No se puede pasar por alto que, aunque estos compuestos
han sido estudiados previamente, es necesaria
Las investigaciones realizadas sobre este compuesto
revelan actividad antiproliferativa y proapoptótica en mayor evidencia científica para garantizar su segucélulas PC-3 de cáncer de próstata humano, cáncer de ridad y efectividad, por lo cual, su uso debe ser prepáncreas y de mama, reduciendo el tamaño del tumor viamente consultado con un profesional de la salud.

�Declaración de ética

ficiosas para prevenir el síndrome metabólico. Nutrientes
2015, 7, 5443-5468. https://doi.org/10.3390/nu7075230

Los autores respaldan plenamente este trabajo y
han contribuido de manera significativa que justifi- 9. Prakash R, Rajesh R. Aberrant expression of WNT/beta-catenin signaling pathway and In - vitro cytotoxic activity
ca su autoría. No existe conflicto de interés y se han
of Tradescantia spathacea medicinal plant used to treat
seguido todos los procedimientos éticos y requisitos
human breast adenocarcinoma (MCF-7 cell lines). Internecesarios.
national Journal of pharmaceutical sciences and Research.
2014; 5: 5230–5234

Agradecimientos

10. Pulipaka, S., Suttee, A., Kumar, M. R., Shanker, K., Lobo, R.,
&amp; Kasarla, R. (2022). In vitro Pharmacognostical, PhytoSe agradece al Posgrado Conjunto Agronomía-Vechemical and Pharmacological evaluation of Tradescanterinaria de la UANL, por las facilidades brindadas
tia spathacea: An exploration. Journal of Pharmaceutical
para la realización del presente estudio.
Negative Results, 905-932.

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constituents from the aerial parts of Tradescantia spaepigalocatequina: una revisión de sus propiedades benethacea Sw. Fitoterapia. 2015;103: 113–121

�El Agua:
Pilar
Fundamental
para la
Sostenibilidad
del Futuro

Guadalupe Gutiérrez-Soto1, Iosvany López-Sandin1, Hafiz M.N Iqbal1, Lizeth Parra-Arroyo, Jenifer Parra-Arroyo, Roberto Parra1,*
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Agronomía, Laboratorio de Ciencias Naturales, Biomolecular Innovation
Group, Francisco Villa s/n, Ex-Hacienda el Canadá, General Escobedo, N.L., México. ZP 66050.
Autor de correspondencia: roberto.parras@uanl.edu.mx
Imagen ilustrativa .

�Resumen

A

pesar de que el agua cubre gran parte del planeta, el agua dulce, la única apta para el consumo
humano y uso agrícola, es un recurso limitado
y cada vez más escaso. Este artículo examina cómo
factores como el cambio climático, la contaminación
y el crecimiento poblacional están exacerbando esta
escasez, lo que tiene graves repercusiones para la calidad de vida, el desarrollo económico y el equilibrio
ecológico. En particular, se analiza cómo el cambio
climático altera los patrones de precipitación y reduce
la disponibilidad de agua dulce en diversas regiones de
América Latina, con un enfoque en la vulnerabilidad
hídrica de países como México, Perú y Chile.
El artículo destaca la importancia de la conservación del agua, presentando diversas medidas prácticas para reducir el consumo en el hogar, como cerrar
el grifo mientras se realiza el aseo personal, reparar
fugas y utilizar tecnologías de riego eficientes en la
agricultura. Además, se enfatiza la necesidad de promover la educación ambiental como una herramienta crucial para sensibilizar a las nuevas generaciones
sobre la importancia de cuidar este recurso vital. Se
reconoce el papel de iniciativas educativas en México y otros países de la región para fomentar una
cultura de uso responsable del agua.
Finalmente, el artículo establece una conexión clara entre el cambio climático y la escasez de agua, argumentando que es esencial adoptar tanto acciones
individuales como colectivas para mitigar los efectos
del calentamiento global. Se subraya la necesidad urgente de implementar políticas públicas y soluciones
innovadoras para garantizar la seguridad hídrica en
el futuro. México, en particular, se destaca como un
ejemplo de cómo las comunidades y gobiernos están trabajando para enfrentar este desafío a través
de estrategias de conservación y gestión sostenible
del agua

Palabras clave: escasez de agua, cambio climático,
conservación, educación ambiental, sostenibilidad.
Imagen ilustrativa .

�Introducción
El agua, recurso fundamental para la vida en la Tierra,
es vital para el bienestar humano, el desarrollo económico y el equilibrio de los ecosistemas. Sin embargo, el
agua dulce —aquella que puede ser utilizada para el consumo humano, agrícola e industrial— representa solo el
2.5% de toda el agua del planeta, y gran parte de ella está
atrapada en glaciares y capas de hielo, o profundamente
almacenada en acuíferos subterráneos (Organización de
las Naciones Unidas [ONU], 2021). Esto la convierte en
un recurso extremadamente limitado, cuya disponibilidad está bajo amenaza debido a diversos factores como
el crecimiento de la población, la contaminación, el uso
desmedido y, de manera significativa, el cambio climático.

La relación entre el agua y el cambio climático es compleja, ya que los impactos climáticos no solo afectan la
disponibilidad de este recurso, sino también su calidad.
Las sequías intensificadas reducen la cantidad de agua
disponible, mientras que el aumento de las temperaturas
contribuye a la evaporación de cuerpos de agua, exacerbando la escasez hídrica en zonas áridas y semiáridas (Gaviria
et al., 2021). En contraste, las precipitaciones extremas
pueden provocar la contaminación de fuentes de agua
dulce, debido a la mayor escorrentía y la movilización de
contaminantes como pesticidas, productos químicos y
desechos industriales (Martell, 2022). Estas condiciones ya
se observan en diversas partes de América Latina, donde
las comunidades rurales e indígenas que dependen de los
recursos hídricos locales son especialmente vulnerables.

El cambio climático es uno de los mayores desafíos
que enfrenta la gestión de los recursos hídricos en el siglo
XXI. El aumento global de las temperaturas está alterando el ciclo hidrológico, afectando tanto la disponibilidad
como la calidad del agua. Los patrones de precipitación
están cambiando drásticamente, con regiones que sufren
sequías más severas y otras que experimentan lluvias
intensas que ocasionan inundaciones y la degradación
de las infraestructuras hidráulicas (Hahn-von-Hessberg
et al., 2015). Según el Grupo Intergubernamental de
Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), estas alteraciones en los patrones climáticos tendrán impactos
directos sobre las fuentes de agua dulce, comprometiendo la capacidad de numerosas regiones para abastecer
de agua potable a sus poblaciones (Eras &amp; Coral, 2022).

América Latina es una región particularmente afectada
por los efectos del cambio climático en los recursos hídricos. Aunque la región posee abundantes fuentes de agua
dulce, esta distribución es desigual, y países como México,
Perú y Chile enfrentan grandes desafíos en cuanto a la disponibilidad y calidad del agua (Ochante-Ramos, 2023). En
México, por ejemplo, el cambio climático ha intensificado
los problemas de sequía en el norte del país, mientras que la
contaminación de ríos y acuíferos representa una amenaza
constante para el suministro de agua potable en muchas regiones (Martínez-Santos et al., 2019). A su vez, la demanda
creciente de agua para satisfacer las necesidades de la población y el desarrollo económico ha generado una presión
insostenible sobre los sistemas hídricos, lo que ha llevado
a la búsqueda de soluciones innovadoras y sostenibles.

Imagen ilustrativa .

�Imagen ilustrativa .

En este contexto, este artículo pretende ofrecer una
visión integral sobre el impacto del cambio climático en la
disponibilidad y calidad del agua, con un enfoque particular
en América Latina. A través de un análisis detallado de las
causas y consecuencias del cambio climático sobre los recursos hídricos, se busca aportar soluciones prácticas para
enfrentar esta problemática, destacando estrategias como
la reutilización de aguas residuales, la implementación de
tecnologías de ahorro de agua en la agricultura, y la promoción de políticas públicas orientadas a la conservación
del recurso hídrico.

hídricos amenaza tanto el bienestar humano como la biodiversidad de la región, poniendo en peligro los hábitats de
diversas especies y comprometiendo los recursos para futuras
generaciones (Smits, 2012; Echeverri-Sánchez et al., 2021).
En este contexto, las estrategias de conservación del agua
juegan un papel fundamental. Estas incluyen la reducción del
consumo de agua, el control de su contaminación y la mejora
de la eficiencia en su uso. Pequeñas acciones cotidianas, como
cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes, reparar fugas
en las tuberías o reutilizar el agua en actividades domésticas,
pueden generar impactos significativos a largo plazo (Barrera-de-Calderón et al., 2022). Por ejemplo, en países como
Perú, la implementación de tecnologías de riego por goteo
ha permitido un uso más eficiente del agua en la agricultura,
reduciendo el desperdicio y mejorando la productividad de
los cultivos (Parillo-Mamani, 2022).

El artículo pone especial énfasis en los esfuerzos realizados en México, un país que ha adoptado medidas innovadoras para mitigar los efectos del cambio climático en
sus recursos hídricos. Se analizarán ejemplos de políticas
exitosas de conservación y gestión del agua, así como iniciativas comunitarias que buscan involucrar a las poblaciones
locales en la protección y uso sostenible del agua. De esta
manera, se pretende generar una visión clara y viable para
En México, se han desarrollado soluciones innovadoras
garantizar la seguridad hídrica en un escenario de cambio para la conservación del agua, con un enfoque particular
climático y creciente demanda de agua.
en la educación y la concienciación pública. La Fundación
Nacional para la Protección del Agua ha lanzado programas educativos en escuelas para sensibilizar a los estuLa Importancia de la Conservación diantes sobre la importancia de la conservación del agua
y el impacto de su uso excesivo (Argota-Pérez et al., 2017).

del Agua

La conservación del agua es esencial no solo para garantizar la supervivencia humana, sino también para preservar
los ecosistemas acuáticos y mantener el equilibrio ecológico.
América Latina, rica en recursos hídricos, enfrenta desafíos
críticos relacionados con la escasez y contaminación del agua
debido al crecimiento de la población, la expansión agrícola
y la crisis climática. El manejo inadecuado de los recursos

Además, el país ha implementado diversas políticas para
mejorar la gestión del agua, como la modernización de los
sistemas de distribución y el fomento del uso de tecnologías agrícolas eficientes, como el riego por aspersión y goteo. Estas medidas han ayudado a mitigar los efectos de
la sequía en áreas vulnerables, como el norte de México,
y a reducir el consumo de agua en la producción agrícola.

�Un ejemplo notable es el Programa Nacional Contra la
Sequía (PRONACOSE), que tiene como objetivo mejorar
la planificación y gestión del agua en México mediante la adopción de enfoques sostenibles. Este programa
promueve la captación de agua de lluvia, la construcción
de presas pequeñas y el uso eficiente del agua en comunidades rurales y urbanas (Comisión Nacional del Agua
[CONAGUA], 2020). A través de estas iniciativas, México
ha logrado reducir el impacto de las sequías en sectores
clave, como la agricultura y el abastecimiento de agua potable, mientras fomenta una mayor concienciación sobre
la importancia de la conservación del agua en la sociedad.

zonas de alta montaña han contribuido a mejorar la retención de agua y mitigar los efectos del cambio climático en
las fuentes de agua dulce (Echeverri-Sánchez et al., 2021).
En conclusión, la conservación del agua es una responsabilidad compartida que involucra tanto a individuos como a gobiernos. A través de acciones cotidianas, programas educativos y políticas públicas
innovadoras, América Latina puede enfrentar los desafíos relacionados con el agua y garantizar un uso
sostenible de este recurso esencial para el futuro.

La educación ambiental también es fundamental para
la conservación del agua. La introducción de programas
escolares que destaquen el valor del agua como un recurso finito es esencial para que las nuevas generaciones
comprendan las implicaciones de su mal uso. En México,
iniciativas como la Semana Nacional del Agua se enfocan
en la sensibilización de estudiantes y jóvenes sobre la conservación del agua y el manejo sustentable de los recursos
naturales (CONAGUA, 2021). Estas actividades no solo proporcionan información técnica, sino que también buscan
cambiar hábitos y fomentar una cultura de sostenibilidad.
En América Latina, otros países también han adoptado
medidas significativas para la conservación del agua. En
Brasil, por ejemplo, la gestión de los recursos hídricos en la
cuenca del Amazonas es vital para la preservación de uno
de los ecosistemas más grandes del mundo. Las iniciativas
que promueven la protección de los humedales y el manejo
sostenible del agua han sido clave para garantizar la supervivencia de las comunidades indígenas y la biodiversidad
local (Silva et al., 2018). De manera similar, en Colombia,
la restauración de cuencas hídricas y la reforestación en

Imagen ilustrativa .

El Agua y el Cambio Climático en
América Latina
El cambio climático se ha convertido en una de las principales amenazas para la disponibilidad y gestión sostenible del agua en América Latina. Las variaciones en los
patrones climáticos, como el aumento de la temperatura
global, las sequías prolongadas y las lluvias torrenciales,
están alterando la distribución y la calidad del agua en
la región (Gaviria et al., 2021). Estos cambios climáticos
están afectando significativamente los recursos hídricos,
poniendo en riesgo el acceso al agua potable para millones
de personas, así como la seguridad alimentaria y energética
de la región (Hahn-von-Hessberg et al., 2015).

Imagen ilustrativa .

De acuerdo con el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el aumento de
la temperatura global y los cambios en los patrones de
precipitación están generando impactos directos en la

�disponibilidad de agua dulce. Estos efectos varían según las
regiones; algunas áreas de América Latina experimentan
una mayor frecuencia de sequías, mientras que otras sufren
inundaciones extremas, lo que altera las fuentes de agua
y los ecosistemas que dependen de ellas (Eras &amp; Coral,
2022). Esto es particularmente preocupante en zonas como
los Andes y la Amazonía, donde los cambios en el ciclo
hidrológico pueden tener consecuencias devastadoras no
solo para las comunidades locales, sino también para la
biodiversidad y los servicios ecosistémicos a nivel global.
En países con alta vulnerabilidad hídrica, como Bolivia y
Perú, las comunidades rurales que dependen de glaciares
y fuentes de agua de montaña están viendo cómo estas
reservas disminuyen rápidamente debido al deshielo acelerado por el calentamiento global (Vuille et al., 2018). Esta
situación pone en riesgo no solo el suministro de agua para
el consumo humano, sino también para la agricultura, que
es una fuente principal de ingresos para muchas de estas
comunidades (Vergara et al., 2020). Al mismo tiempo, las
ciudades de América Latina enfrentan desafíos en la gestión
del agua debido al aumento de la demanda, la expansión urbana y la mayor frecuencia de eventos climáticos extremos,
como inundaciones repentinas (Armenteras et al., 2021).

en billones de dólares estadounidenses (World Resources
Institute, 2020; Banco Mundial, 2023).
País

Estrés Hídrico (%)

PIB (USD)

Brasil

24%

2.05 billones

México

79%

1.32 billones

Argentina

41%

0.49 billones

Chile

65%

0.31 billones

Perú

42%

0.23 billones

Colombia

31%

0.35 billones

Venezuela

26%

0.09 billones

Bolivia

18%

0.04 billones

Paraguay

10%

0.03 billones

Uruguay

12%

0.06 billones

Ecuador

32%

0.11 billones

Guatemala

61%

0.09 billones

Honduras

45%

0.03 billones

Nicaragua
48%
0.01 billones
La adaptación al cambio climático en el contexto del agua
El Salvador
60%
0.03 billones
requiere un enfoque integrado que combine soluciones
técnicas con políticas de gestión sostenible. Las estrategias
deben incluir la conservación de los ecosistemas acuáticos, Fuentes: Datos de estrés hídrico: Aqueduct Water Risk Atlas (World
la modernización de la infraestructura hídrica y la promo- Resources Institute, 2020). Datos de PIB: Banco Mundial (2023).
ción de prácticas agrícolas resilientes que optimicen el uso
del agua (Gómez-Echeverri, 2018). Además, es crucial que
los gobiernos latinoamericanos trabajen en conjunto con Interpretación de la tabla:
las comunidades locales para desarrollar planes de adapta• México y Chile destacan con niveles de estrés hídrico
ción que incluyan su conocimiento tradicional y sus prácrelativamente altos, cercanos o superiores al 60%, lo que
ticas sostenibles de manejo del agua (Boelens et al., 2016).
indica una utilización intensiva de sus recursos hídricos
en relación con la disponibilidad. Este nivel de presión
En la tabla 1 se muestran los datos de estrés hídrico por
está relacionado con las demandas de la agricultura, la
país en América Latina, junto con su Producto Interno
Bruto (PIB) para proporcionar una visión más amplia sobre
industria, y las ciudades en crecimiento.
cómo la presión sobre los recursos hídricos se relaciona con
• Por el contrario, países como Bolivia y Paraguay, con
la actividad económica de cada nación. El estrés hídrico
un menor estrés hídrico, presentan economías menos
se mide como la proporción del uso del agua en relación
industrializadas y una menor densidad poblacional, lo
con la disponibilidad de agua renovable, mientras que el
PIB está expresado en dólares estadounidenses (USD).
que permite una gestión menos intensa de los recursos
hídricos.
Tabla 1. Estrés hídrico y Producto Interno Bruto (PIB) en
países de América Latina. La tabla muestra el porcentaje
Esta información subraya la necesidad de que los países
de estrés hídrico, que representa el nivel de utilización del con altos niveles de estrés hídrico, como México y Chile,
agua en relación con la disponibilidad de recursos hídri- implementen políticas rigurosas de conservación y gestión
cos renovables, junto con el PIB de cada país expresado del agua para asegurar la sostenibilidad a largo plazo.

�La educación ambiental también desempeña un papel una acción conjunta y comprometida se podrá asegurar la
clave en la mitigación de los impactos del cambio climá- disponibilidad de agua para las futuras generaciones en un
tico sobre el agua. Es esencial que las nuevas generaciones contexto de cambio climático.
comprendan la conexión entre sus hábitos de consumo, el
cambio climático y la gestión del agua. Fomentar la reducción de la huella de carbono, el uso responsable del agua
y la protección de los ecosistemas acuáticos son acciones
fundamentales para promover un desarrollo sostenible (Delgado et al., 2020). En este sentido, la educación no solo debe
enfocarse en la transmisión de conocimientos, sino también
en la creación de una conciencia crítica y participativa que
movilice a las personas hacia la acción.
La figura a continuación ilustra la relación entre la población de los países de América Latina y su consumo diario de
agua, destacando la variabilidad en el uso de este recurso
vital en la región. América Latina es una de las áreas más
ricas en recursos hídricos, pero enfrenta importantes desafíos debido al crecimiento poblacional y la distribución
desigual del agua. Mientras que países como Brasil, con una
gran población, mantienen un consumo moderado en relación con su tamaño, otras naciones como Argentina y Chile
presentan altos niveles de uso de agua per cápita (World
Bank, 2022; FAO, 2022). Estos patrones reflejan tanto las
necesidades económicas y agrícolas como las políticas de
gestión del agua en cada país, subrayando la importancia
de la conservación y el uso eficiente de este recurso.

Figura 1. Población en América Latina en millones de habitantes por
país (World Bank, 2022).

La relación entre población y consumo de agua en América Latina evidencia importantes desafíos para la gestión
sostenible de este recurso. Los países con mayor población,
como Brasil y México, presentan un consumo de agua significativamente alto debido a sus actividades agrícolas e
industriales, lo que refleja una presión creciente sobre los
recursos hídricos. Sin embargo, no todos los países siguen
la misma tendencia; en algunas naciones, como Bolivia y
Paraguay, a pesar de contar con menores densidades poblacionales, el consumo per cápita es elevado debido a prácticas
agrícolas extensivas o falta de infraestructuras eficientes. Esta
disparidad pone de manifiesto la necesidad de implementar
políticas de gestión del agua que no solo consideren el tamaño de la población, sino también los patrones de uso, las
demandas sectoriales y la disponibilidad local. La educación
ambiental y la mejora de las tecnologías de ahorro de agua
son claves para reducir el consumo excesivo y garantizar la
sostenibilidad del recurso en la región.
En conclusión, el cambio climático está transformando el
panorama hídrico en América Latina de maneras alarmantes.
Para enfrentar este desafío, es necesario combinar esfuerzos internacionales, políticas públicas inclusivas y la participación activa de las comunidades locales. Solo mediante

Figura 2. Consumo de agua anual por país en metros cúbicos per cápita
(FAO, 2022).

�La Gobernanza del Agua y
la Participación Comunitaria
en América Latina
La gobernanza del agua en América Latina enfrenta desafíos significativos debido a la desigualdad en el acceso a
recursos hídricos, la falta de infraestructura adecuada y los
efectos del cambio climático. En este contexto, la participación
comunitaria se ha convertido en un componente esencial
para la gestión sostenible del agua. La gobernanza del agua
se refiere al conjunto de políticas, instituciones y procesos
que determinan cómo se gestiona y distribuye este recurso
vital, y es fundamental para garantizar su disponibilidad y
calidad a largo plazo (Bauer, 2015).
Uno de los principales retos de la gobernanza del agua
en América Latina es la fragmentación de las políticas hídricas entre distintos niveles de gobierno y sectores. Esto ha
generado una administración ineficiente y conflictos por el
uso del agua, especialmente en áreas rurales y comunidades
marginadas (Wilder &amp; Lankao, 2006). En este contexto, la
participación comunitaria ha surgido como una estrategia
clave para mejorar la gestión de los recursos hídricos, ya que
las comunidades locales son quienes tienen un conocimiento
profundo de las dinámicas del agua en sus territorios (Perreault, 2014).
Un ejemplo destacado de gobernanza participativa en
la gestión del agua es el caso de Bolivia, donde las protestas conocidas como la “Guerra del Agua” en Cochabamba
(2000) impulsaron la nacionalización del sistema de agua y
saneamiento, devolviendo el control de los recursos hídricos
a las comunidades locales (Assies, 2003). Este evento marcó un precedente en la región, evidenciando el poder de la
movilización social para influir en la política del agua. Sin
embargo, a pesar de estos avances, persisten problemas de
equidad en el acceso al agua, y muchos de los sistemas de
gestión comunitaria enfrentan dificultades debido a la falta de
financiamiento y apoyo institucional (Bustamante et al., 2017).
Además, la gobernanza del agua en América Latina está
estrechamente relacionada con los derechos indígenas, ya
que muchas de las fuentes de agua se encuentran en territorios ancestrales. En varios países, como México y Perú, las
comunidades indígenas han jugado un papel crucial en la
defensa de sus derechos al agua y han desarrollado prácticas
de manejo sostenible basadas en sus conocimientos tradicionales (Boelens et al., 2010). La integración de estos saberes
en los marcos de gobernanza hídrica es fundamental para
garantizar una gestión inclusiva y equitativa de los recursos.
Imagen ilustrativa .

�Por otra parte, la participación comunitaria en la gestión del
agua ha demostrado ser efectiva para enfrentar problemas de
contaminación y escasez. En Colombia, las Juntas de Acción
Comunal y otras organizaciones locales han implementado
iniciativas para proteger cuencas hídricas y desarrollar proyectos de saneamiento que mejoran la calidad del agua (Van
Der Ploeg et al., 2011). Estas experiencias muestran cómo el
empoderamiento de las comunidades, junto con la colaboración con autoridades locales, puede fortalecer la resiliencia
frente a los desafíos ambientales y climáticos.

Imagen ilustrativa .

En conclusión, la gobernanza del agua en América Latina
debe seguir evolucionando hacia modelos más participativos
e inclusivos, en los que las comunidades locales, y especialmente los pueblos indígenas, jueguen un rol central en la toma
de decisiones. La participación comunitaria no solo mejora
la eficiencia en la gestión de los recursos hídricos, sino que
también fortalece la justicia hídrica y la equidad en el acceso
al agua, aspectos fundamentales para enfrentar los desafíos
futuros en la región.

Estrategias de Reutilización y
Regeneración del Agua
La reutilización y regeneración del agua se han convertido en estrategias esenciales para abordar la escasez hídrica
y mejorar la sostenibilidad en diversas regiones del mundo. El tratamiento y la reutilización de aguas residuales, en
particular, ofrecen una doble ventaja: por un lado, ayudan
a conservar el recurso hídrico, y por otro, mitigan la contaminación de cuerpos de agua, disminuyendo el impacto de
los vertidos no tratados en ríos, lagos y océanos (Daza-Daza
et al., 2018; Chaves-Villalobos, 2023; Gómez &amp; Trigo, 2020).

En el ámbito agrícola, técnicas como los sistemas de riego
por goteo han demostrado ser altamente eficaces para maximizar la eficiencia del uso del agua. Este método permite
que el agua llegue directamente a las raíces de las plantas,
reduciendo la evaporación y el desperdicio, y garantizando
que las plantas reciban la cantidad adecuada para su crecimiento óptimo (Naspirán-Jojoa et al., 2022; Pulido-Capurro,
2023; Echeverri-Sánchez et al., 2021). En este contexto, la
regeneración del agua mediante sistemas de tratamiento
localizados también cobra relevancia, como ocurre en el
minidistrito de riego Asolabella en Colombia, donde la gestión sostenible del recurso hídrico es una prioridad (Echeverri-Sánchez et al., 2021).
Otra estrategia ampliamente implementada es la captación de agua de lluvia, que se ha popularizado en muchas
regiones del mundo como una solución alternativa frente
a la escasez de agua. Este enfoque no solo proporciona una
fuente adicional de agua para consumo humano y agrícola,
sino que también contribuye a la reducción de la escorrentía
y la erosión del suelo, factores que pueden comprometer la
calidad del agua en las cuencas hidrográficas (Melgarejo &amp;
Fernández-Aracil, 2019; Górriz et al., 2019). En áreas rurales,
la cosecha de agua de lluvia ha permitido a muchas comunidades contar con acceso a agua potable y para riego, incluso
durante periodos de sequía prolongada, mejorando así la
resiliencia frente al cambio climático (Brito, 2020; Ponce et
al., 2019; Parillo-Mamani, 2022).
Además, la implementación de sistemas de almacenamiento y tratamiento de aguas pluviales ha demostrado ser una
solución sostenible en diversas partes del mundo. En Quibdó,
Colombia, por ejemplo, se han propuesto alternativas para
capturar y almacenar el agua de lluvia desde una perspectiva de metabolismo social, asegurando un enfoque integral
para la gestión hídrica en áreas urbanas y rurales (Chamat &amp;
Morales-Pinzón, 2022). Estas iniciativas no solo mejoran el
acceso al agua, sino que también ofrecen soluciones sostenibles y adaptables a los cambios en la disponibilidad hídrica
causados por fenómenos como el calentamiento global.
En resumen, las estrategias de reutilización y regeneración
del agua, como el tratamiento de aguas residuales, la captación
de agua de lluvia y la eficiencia en el uso del agua en la agricultura, son fundamentales para garantizar la sostenibilidad
hídrica a largo plazo, especialmente en regiones con estrés
hídrico severo. Estas acciones, acompañadas de políticas públicas adecuadas y tecnología avanzada, pueden contribuir
significativamente a mitigar los efectos del cambio climático
y mejorar la resiliencia de las comunidades frente a la escasez
de agua (Argota-Pérez et al., 2017; Martell, 2022).

�Educación Ambiental
y Conciencia Social

al. (2016). Estos esfuerzos no solo fortalecen el conocimiento
técnico sobre la gestión del agua, sino que también promueven
la participación en iniciativas de conservación a nivel local,
fortaleciendo la cohesión social en torno a la sostenibilidad.

La educación ambiental y la conciencia social juegan un
papel crucial en la promoción de la sostenibilidad del agua,
especialmente en un contexto global marcado por el cambio climático y el uso ineficiente de los recursos hídricos. En
este sentido, la educación ambiental va más allá de la simple
transmisión de conocimientos, enfocándose en la formación
de actitudes, comportamientos, y competencias que permitan
a los individuos tomar decisiones informadas sobre el manejo sostenible del agua. Como señala Ochante-Ramos (2023),
esta educación busca generar una conciencia profunda del
entorno y fomentar prácticas responsables que contribuyan
a su conservación.

Es fundamental que los programas educativos aborden la
temática del agua desde una perspectiva multidimensional,
incluyendo aspectos ecológicos, económicos, y sociales. La
integración de enfoques innovadores, como la huella hídrica,
ofrece una herramienta poderosa para concienciar sobre el
impacto del consumo personal y colectivo del agua (Tabares
et al., 2022). Además, Delgado et al. (2022) enfatizan la importancia de desarrollar habilidades críticas en los individuos,
permitiéndoles evaluar y participar activamente en la toma
de decisiones relacionadas con la gestión hídrica.

Las instituciones educativas, desde escuelas hasta universidades, tienen la responsabilidad de integrar la educación
ambiental en sus currículos, promoviendo una cultura de
respeto hacia el agua y su gestión sostenible. Flores y Ramírez-Sosa (2022) destacan que los programas educativos pueden
sensibilizar a las generaciones futuras sobre el uso racional de
los recursos hídricos y las consecuencias de su mal manejo.
Esto cobra mayor relevancia en la actualidad, donde la escasez
de agua y los efectos del cambio climático requieren de una
respuesta coordinada y colectiva.
Además, la educación ambiental tiene el potencial de transformar la conciencia social sobre el agua, motivando a las
comunidades a adoptar prácticas sostenibles. Movimientos
comunitarios y campañas de sensibilización son fundamentales
para incentivar la participación activa de las personas en la
conservación de fuentes hídricas, la reducción del consumo, y
la implementación de sistemas de recolección de agua de lluvia,
como lo sugieren estudios de Carbajal et al. (2020) y Picado et

El éxito de la educación ambiental también radica en su
capacidad para fomentar espacios de colaboración y aprendizaje colectivo. Sanabria y Merchán (2011) proponen que
los entornos educativos que promueven la cooperación y
el compromiso con el medio ambiente son esenciales para
una educación efectiva en sostenibilidad. Estos ambientes no
solo deben involucrar a estudiantes y docentes, sino también
a comunidades enteras, generando así una red de actores
comprometidos con la protección de los recursos hídricos.
En resumen, la educación ambiental y la conciencia social
son pilares fundamentales para enfrentar los desafíos actuales
en la gestión del agua. La formación de nuevas generaciones
en el uso sostenible del agua y la participación activa de las
comunidades en iniciativas de conservación son esenciales
para garantizar un futuro en el que el acceso a este recurso
vital esté asegurado. La implementación de programas educativos bien diseñados y el fortalecimiento de la colaboración
entre diversos sectores son claves para promover un cambio
significativo en las prácticas de uso del agua y avanzar hacia
una gestión más sostenible de los recursos hídricos.

Imagen ilustrativa .

�Imagen ilustrativa .

Conclusión
El cuidado del agua es un deber ineludible que requiere la
participación activa de todos los sectores de la sociedad, desde
individuos hasta gobiernos y organizaciones internacionales.
Los jóvenes, como futuros responsables de la gestión de este
recurso vital, deben ser educados sobre la importancia de
conservar el agua y reducir su huella ecológica. La educación
ambiental juega un papel crucial en este proceso, ya que es
la herramienta más eficaz para sensibilizar y fomentar una
cultura de responsabilidad y sostenibilidad. A través de la
implementación de programas educativos en escuelas y universidades, podemos garantizar que las futuras generaciones
estén preparadas para enfrentar los desafíos hídricos derivados del cambio climático, la contaminación y el crecimiento
poblacional.

México, por ejemplo, ha liderado esfuerzos regionales para
conservar el agua mediante proyectos de cosecha de agua de
lluvia, así como la promoción de prácticas agrícolas sostenibles que optimizan el uso de este recurso. Estas iniciativas,
junto con la colaboración entre gobiernos y organizaciones
comunitarias, deben replicarse y adaptarse a las realidades
locales de otras zonas de América Latina para garantizar la
protección de sus fuentes hídricas.

En definitiva, la conservación del agua es una tarea colectiva
que involucra tanto el cambio de hábitos cotidianos como
la formulación de políticas públicas innovadoras. La participación comunitaria, la educación ambiental y la adopción
de tecnologías más eficientes son los pilares sobre los cuales
se debe construir una gestión hídrica sostenible. Solo con
un compromiso integral, será posible enfrentar los desafíos
actuales y futuros relacionados con el agua y asegurar un
acceso equitativo y sostenible a este recurso para las geneEl cambio climático ya está afectando de manera crítica raciones venideras.
la calidad y disponibilidad del agua en muchas regiones, incluyendo América Latina, donde la vulnerabilidad de sus sistemas hídricos es evidente. Las sequías prolongadas, el deshielo Referencias
acelerado de glaciares y las inundaciones son solo algunos de
los fenómenos que están alterando el ciclo del agua y poniendo en riesgo tanto los ecosistemas como las comunidades • Arenas-Jiménez, C., Correa-Torres, S., &amp; Pineda, S. (2020).
humanas. Este artículo ha destacado que la combinación de
Estimación de la huella hídrica en la producción agrícola
medidas individuales, como la reducción del consumo de
de lima Tahití en la cuenca La Angula, Santander, Colomagua, y colectivas, como la inversión en infraestructuras verbia. Investigación y Ciencia de la Universidad Autónoma
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Volumen 1 / Número 3 / Septiembre - Diciembre / 2024

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                  <text>La Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología (RCAB) es una revista multidisciplinaria que se publica por la Facultad de Agronomía UANL, con frecuencia trimestral, enfocada a la divulgación científica, tecnológica y de conocimiento en las áreas de ciencias agrícolas, ciencias pecuarias, biosistemas o ciencias biotecnológicas e industrias alimentarias.</text>
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                <text>Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología: Revista de Investigación Científica de la Facultad de Agronomía, 2024, Vol 1, No 3, Septiembre-Diciembre</text>
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                <text>La Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología (RCAB) es una revista multidisciplinaria que se publica por la Facultad de Agronomía UANL, con frecuencia trimestral, enfocada a la divulgación científica, tecnológica y de conocimiento en las áreas de ciencias agrícolas, ciencias pecuarias, biosistemas o ciencias biotecnológicas e industrias alimentarias.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La Hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>ISSN: en trámite

REVISTA DE CIENCIAS
AGROALIMENTARIAS Y BIOTECNOLOGÍA

Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía - UANL

Volumen 02
Número 01
Enero - Abril
2025

�Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector

M.C. Carlos Alberto Hernández Martínez
Director de la Facultad de Agronomía

M.C. Jesús Andrés Pedroza Flores
Subdirector Académico

Dra. Juanita Guadalupe Gutiérrez Soto
Subdirectora de Posgrado e Ïnvestigación

Dr. Sergio Eduardo Bernal García
Subdirector Administrativo

M.C. Nora Estela García Treviño

Subdirectora de Vinculación y Servicio Social

M.C. Eduardo Alejandro García Zambrano
Subdirector de Planeación y Mejora Continua

Directora Editorial: Dra. Juanita Guadalupe Gutiérrez Soto
Editores en Jefe: Dr. Iosvany López Sandin / M.C. Miranda Abigail Ortiz Alonso
Editora Técnica: M.A. Blanca Idolisa Contreras Cantú
Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología, Volumen 2, Número 1 (2025): Enero - Abril 2025,
Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía de la UANL es una publicación trimestral,
editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Agronomía. Directora
Editorial: Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto. Domicilio de la publicación: Francisco Villa s/n, Ex Hacienda “El
Canadá”, Cd. General Escobedo, Nuevo León, México, C.P. 66050. Teléfono: +52 (81) 1340 4399. Responsable de esta edición: Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto. Reserva de derechos al uso exclusivo: en trámite.
eISSN: en trámite. Fecha de ultima modificación: 2025-01-31.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este
número.
Publicado en México.
Todos los derechos reservados.
revista.cab@uanl.mx

�PRESENTACIÓN

L

a Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo
León se complace en presentar el primer número del Volumen 2 de
la Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología. En esta edición, ponemos a disposición del público una selección de artículos de divulgación científica que abordan temas de relevancia en los sectores
agroalimentario y biotecnológico. Entre los temas abordados, se encuentra el uso del control biológico como una herramienta sustentable para el
manejo de plagas agrícolas, así como el significado del sello TIF en la garantía de higiene e inocuidad en la industria alimentaria de México. También se presenta un análisis histórico sobre la gestión y preservación
del agua, desde las civilizaciones antiguas hasta los sistemas modernos.
Otros artículos destacan la revolución biotecnológica con el nacimiento de Dolly, la oveja clonada, y la edición genética en humanos, incluyendo el caso de las gemelas inmunes al VIH y las innovaciones recientes en
primates como ANDi. Finalmente, se presentan avances en la lucha contra
el dengue y las estrategias actuales para mitigar su impacto. Invitamos al
público en general, así como a estudiantes, académicos e investigadores, a
consultar esta edición. La divulgación científica es clave para la comprensión
de los desafíos y oportunidades en los sectores agroalimentario y biotecnológico. Accede a la revista a través de nuestra plataforma digital y síguenos en nuestras redes sociales para estar al tanto de futuras publicaciones.
Dra. Guadalupe Gutiérrez Soto
Directora Editorial

�CONTENIDO
Pág.

1

Entre aromas y sabores: Los
secretos del buen café

9

El control biológico una
herramienta en el manejo de
plagas agrícolas

16

Un breve desarrollo histórico
del concepto de entropía

22

Sello TIF: sinónimo de higiene
e inocuidad en la Industria
Alimentaria en México

27

El Nacimiento de Dolly:
Revolución en la Biotecnología

29

Edición Genética en Humanos:
El Caso de las Gemelas
Inmunes al VIH

33

Edición Genética ANDi:
Innovaciones
Recientes
y
Perspectivas
Futuras

36

Enfrentando al Dengue:
De la Amenaza a la Acción

�Entre aromas
y sabores:

Los secretos del
buen café

Valentina García-Méndez1 y Victor Manuel Almaraz-Valle2
1

https://orcid.org/0009-0004-5265-4265 Universidad Autónoma de Chiapas, Licenciatura en Caficultura. Carretera Jaltenango a
Francisco I. Madero Km. 2.6 s/n, Ángel Albino Corzo, Chiapas, México C.P. 30370.
2

https://orcid.org/0000-0002-3673-8002 Colegio de Postgraduados, Posgrado en Fitosanidad-Entomología y Acarología, Campus
Montecillo. Carretera México-Texcoco Km. 36.5, Montecillo, Texcoco 56264, Estado de México.
Imagen ilustrativa / Fuente: Internet.

�E

l amanecer, acompañado por el aroma inconfundible del café recién hecho, es para muchos el inicio de
un día perfecto. Ese primer sorbo, a la vez amargo y
sutilmente ácido, nos envuelve en una sensación de calma y confort que nos reconecta con algo más profundo.
Detrás de este ritual matutino, hay una historia fascinante
que nos transporta a las selvas tropicales de Etiopía, África, en las provincias de Kaffa e Illubabor, donde Coffea
arabica crecía de manera silvestre mucho antes de que
los humanos se enamoraran de sus frutos. Desde allí, este
humilde grano viajó a Yemen, y más tarde se distribuyó
por Europa en el siglo XVI. Con el tiempo, su comercio
floreció y llegó a Indonesia, donde Java se convirtió en un
epicentro de la industria cafetera mundial (Meyer, 1965).

Historia del café en México: ruta de
ingreso y dispersión en el territorio
mexicano
El aprecio por el café, junto con la capacidad para cultivarlo y distribuirlo, impulsó que desde el siglo XVII la planta
del cafeto fuera llevada a las colonias francesas, inglesas,
holandesas, portuguesas y españolas en América. La propagación de los cultivos alcanzó su mayor auge durante
este mismo siglo, cuando ya se habían desarrollado los
conocimientos necesarios sobre el tipo de suelo, clima y
prácticas agrícolas para su siembra, cuidado, cosecha, procesamiento, empaquetado y distribución (SAGARPA, 2015).
A la Nueva España llegaron las primeras plantas de café a
finales del siglo XVIII, provenientes de Cuba, y fueron sembradas en las fincas de Córdoba, Veracruz. Aunque no se
conoce con exactitud el año de su llegada, algunos registros
la sitúan en 1740, mientras que otras fuentes sugieren que
esto sucedió entre 1780, 1790 y 1796, e incluso hay quienes
plantean que esto ocurrió entre 1800 y 1804. La mayoría
de los relatos coinciden en que fue Juan Antonio Gómez
de Guevara, Conde de Oñate, quien introdujo el café en
México a través de semillas obtenidas en La Habana, Cuba,
para cultivarlas en su Hacienda de Guadalupe, situada cerca de Córdoba, Veracruz (Ruiz, 1896; SAGARPA, 2015).
Posteriormente, otra remesa de cafetos llegó desde la
isla Mauricio, en África. El general José Mariano Michelena,
quien fuera teniente del Regimiento de Infantería de la
Corona Española y más tarde plenipotenciario de Guadalupe Victoria, trajo plantas de cafeto desde el puerto de
Moka. Estas plantas fueron aclimatadas en su hacienda “La
Patrona”, ubicada en Ziracuaretiro, cerca de Uruapan, Mi-

choacán. Al igual que en el caso anterior, las fechas varían:
algunos indican que ocurrió en 1823, mientras que otros
historiadores sugieren que esto se suscitó en 1838. Este
acontecimiento marcó el inicio de la difusión del cultivo
en los estados de Colima, Jalisco y Nayarit (Ruiz, 1896).
La tercera ruta de introducción del café en México provino de Guatemala. En 1846, el italiano Jerónimo Manchinelli instaló una plantación experimental de 1,500
cafetos traídos desde San Pablo de Guatemala a su finca “La Chácara”, ubicada en Tuxtla Chico, Chiapas. Posteriormente, en 1871, Carlos Gris, originario de Zacatecas, destinó su finca “Majahual”, en la zona cacaotera de
Cacahoatán, Chiapas, al cultivo de café. En los primeros
diez años sembró 100 cafetos, lo que marcó el inicio de
la producción cafetalera en la actual región del Soconusco. A este esfuerzo se sumaron misioneros españoles que
también promovieron el cultivo del café (Instituto del
Café de Chiapas [INCAFECH], 2022; SAGARPA, 2015).

Desarrollo y consolidación del cultivo de café
en México
Con el tiempo, las zonas de cultivo de café en México comenzaron a consolidarse. Los estados donde este
cultivo tuvo mayor desarrollo fueron Veracruz, Chiapas y Oaxaca. En otras entidades, como Puebla, Tabasco, Nayarit, Hidalgo, Michoacán, Colima, Jalisco y
Guerrero, el desarrollo fue menor (SAGARPA, 2015).
Entre 1980 y 2013, el 61% de la producción de café
en México se concentró en dos estados: Chiapas, que
aportó el 37%, y Veracruz, con el 24% (CEDRSSA, 2014;
SAGARPA, 2015). Actualmente, los principales estados
cafetaleros son Chiapas, Veracruz y Puebla, que juntos
representan el 80% de la producción nacional. Las tierras cafetaleras de estos estados comparten características como altitud (entre 1,000 y 1,300 metros sobre el
nivel del mar) y un clima húmedo durante todo el año.
Chiapas es el principal productor, contribuyendo con el
41% del total nacional. Le sigue Veracruz, con el 24%, y
Puebla, con el 15.3% (INCAFECH, 2022; SAGARPA, 2015).

Producción de café en México: sistemas de cultivo y su importancia ecológica y socioeconómica
La producción de café en México se concentra en zonas
biogeográficas y ecológicas de gran relevancia para el cultivo, donde confluyen componentes tropicales y templados

�que favorecen su desarrollo (Villavicencio-Enríquez, 2013).
Aproximadamente el 90 % de la superficie destinada a
la actividad cafetalera en el país utiliza árboles nativos
e introducidos con fines económicos ya sea frutales o
maderables, sin embargo, la actividad que cumplen dentro del cafetal es principalmente proporcionar sombra
al cafeto (Ruiz-García et al., 2020). De esta superficie,
entre el 60 % y 70 % se encuentra bajo sistemas de manejo tradicional y rústico (Villavicencio-Enríquez, 2013).

plejidad estructural y vegetacional (Moguel y Toledo, 1999;
Escamilla &amp; Díaz, 2002). El sistema rústico tradicional, o “de
montaña”, sustituye las plantas del suelo de los bosques
tropicales o templados por arbustos de café, eliminando únicamente los estratos inferiores del bosque y conservando la
cubierta arbórea original. El policultivo tradicional representa
una etapa más avanzada de manipulación del ecosistema
forestal, donde el café se cultiva junto a diferentes especies
nativas e introducidas, formando un sistema complejo con
alta diversidad vegetacional y arquitectónica (Villavicencio-Enríquez, 2013). Por su parte, el policultivo comercial elimiChiapas, Veracruz y Oaxaca destacan como los princi- na la plantación original para introducir árboles de sombra
pales estados productores de café bajo sombra. Estos siste- seleccionados, generalmente no nativos, y combina el cultivo
mas agroforestales no solo representan ejes clave del desar- de café con otros productos como cítricos y bananos, orienrollo comunitario y regional, sino que también mantienen tando la producción al mercado. El monocultivo sombreado
cadenas productivas, generan divisas y empleos, conservan utiliza exclusivamente árboles leguminosos, principalmente
la biodiversidad y proporcionan servicios ecosistémicos a la del género Inga, para dar sombra a los cafetos, lo que genera
sociedad. Sin embargo, los sistemas de producción deben un cafetal monoespecífico que depende del uso intensivo
integrar aspectos sociales, económicos y ambientales para de agroquímicos para su manejo y está orientado exclusivalograr un funcionamiento óptimo (Ruiz-García et al., 2020). mente al mercado. Finalmente, el monocultivo sin sombra
es el sistema más intensivo, donde los cafetales se cultivan
a pleno sol sin ningún tipo de sombra, lo que requiere altos
Sistemas de producción de café en México
insumos de fertilizantes, agroquímicos, maquinaria y mano
En México existen cinco sistemas principales de produc- de obra, aquí se ofrecen los mayores rendimientos, pero con
ción de café, clasificados según el nivel de manejo y la com- un impacto ambiental significativo (Ruiz-García et al., 2020).

Imagen ilustrativa / Fuente: Internet.

�Las especies de café: más allá de ¿Qué hace que un café sea de calidad?
Coffea arabica
Hablar del sabor del café es, sin duda, entrar en un terAunque Coffea arabica es la variedad más conocida (fi- reno personal. Cada paladar encuentra en esta bebida
gura 1), no es la única que llena nuestras tazas. También algo único. Dicha calidad depende de numerosos factoexiste Coffea canephora, que aporta un perfil de sabor más res, entre los cuales se destacan: la especie, la variedad
fuerte y menos ácido. Hoy en día, los caficultores enfren- cultivada, las condiciones ambientales, las prácticas agrotan múltiples desafíos, como las plagas, enfermedades y nómicas del cultivo, el método de secado empleado (fiel cambio climático, que amenazan la producción de café. gura 2), las condiciones de almacenamiento del grano, el
Esto ha llevado a que los científicos centren su atención procesamiento industrial y la preparación de la bebida.
en especies menos conocidas, como Coffea stenophylla Los factores genéticos que influyen en la calidad del café;
y Coffea affinis, que presentan una gran resistencia a los tamaño, forma, color y composición química son caracproblemas fitosanitarios y provienen de regiones más re- terísticas relacionadas con su genotipo (Reis et al., 2021).
motas de África (Davis et al., 2020).

Figura 2. Secado del grano despulpado de café en camas.

Figura 1. Café árabe.

Sin embargo, hay ciertos estándares universales que nos
ayudan a diferenciar un buen café de uno excepcional. Según
la competencia “La Taza de la Excelencia”, el café de alta calidad no solo debe ser consistente, sino que debe sorprender
por su aroma y sabor. El aroma, con su compleja mezcla de
notas florales, frutales o de nuez, es uno de los primeros aspectos que nos atrapa. Este aroma puede variar dependiendo
de la planta, la región de cultivo e incluso el grado de tueste.
A medida que lo bebemos, el sabor se despliega, moldeado

�en gran medida por el tueste del grano, liberando compuestos que nos permiten saborear su dulzura, acidez o amargor,
y llevando nuestro paladar en un viaje sensorial que puede
ser tan variado como los granos mismos (Regalado, 2016).
La textura del café, esa sensación de peso que sentimos en la boca, es otro elemento crucial que define la
experiencia. Puede ser ligera y suave o densa y cremosa,
dependiendo no solo de la especie de café, sino también
del método de preparación. La composición química de la
especie C. arabica tiene las características o atributos que
la destacan; aroma fuerte, bastante acidez, cuerpo liviano,
poco amargo y poca cafeína. Difiere de C. canephora, que
es de baja calidad ya que tiene aroma débil, poca acidez,
cuerpo fuerte, muy amargo y mucha cafeína. La acidez
también juega un papel importante: un café con una acidez
brillante y equilibrada da una sensación de frescura que
lo distingue de otros. Por otro lado, el amargor, aunque
presente, no debe ser dominante, sino un elemento que
complemente el resto de los sabores (Reis et al., 2021).

El impacto del origen y el tueste
El proceso de tostado es casi un arte en sí mismo, ya que
tiene un impacto crucial en el sabor y el aroma final del
café. Un tueste ligero puede preservar las notas frutales y
florales, mientras que un tueste más oscuro resalta sabores intensos como el chocolate, el caramelo y las especias
(Ruosi et al., 2012). Cada vez que un grano es tostado,
los sabores ocultos en su interior se liberan, transformando una simple semilla en una experiencia inolvidable.
El lugar donde se cultiva el café también añade una
capa de complejidad. Etiopía, el país donde nació esta
bebida, sigue siendo uno de los mayores productores de
café de alta calidad. Las regiones como Yirgacheffe son
famosas por producir granos con un perfil floral, especiado y afrutado. Por otro lado, Colombia, con su clima
ideal en los Andes, es reconocida por sus cafés suaves, con
una acidez brillante y un cuerpo medio que resulta equilibrado para quienes buscan un sabor refinado. Jamaica,
específicamente las Montañas Azules, nos ofrece un café
con baja acidez y un sabor afrutado, mientras que Brasil,
el mayor productor mundial, destaca por sus notas a nuez
y chocolate, ideales para aquellos que prefieren un sabor
más suave y menos ácido. Indonesia, con su clima único
y técnicas de procesamiento, produce cafés con cuerpo
pesado, baja acidez y sabores ahumados, lo que los hace
inconfundibles en el mercado global (Teles y Behrens, 2020).
Imagen ilustrativa / Fuente: Internet.

�Métodos de preparación
y su influencia en el sabor
Las variables tales como método de preparación, equipo,
relación del café y agua, temperatura, tiempo de preparación y calidad de agua; siempre juegan un papel importante
en la producción con la mejor calidad de sabor. Pero el sabor del café no se define solo por el lugar donde crece, sino
también por cómo se prepara. Desde el fuerte y cremoso
espresso italiano (figura 3) hasta el suave y refrescante
cold brew japonés, cada método de preparación resalta
diferentes aspectos del grano. El espresso, con su intensa
concentración y su característica capa de crema, ofrece
un sabor robusto y una dosis de cafeína que despierta
hasta al más dormido. El cold brew, en cambio, con su
larga infusión en agua fría, produce un café suave y dulce,
perfecto para los días calurosos (Puerta-Quintero, 2022).

Condiciones de preparación
La calidad de la bebida del café depende también de
las condiciones de preparación, cada uno de los compuestos químicos del café tostado aporta de diversa manera al
aroma, dulzor, amargor, acidez y astringencia de la bebida y se extraen en diferentes porciones, según el método
y las condiciones de preparación. Por otro lado, el sabor
del café variara según la cantidad de agua utilizada. Sin
embargo, esta relación depende de la calidad del café, de
la cafetera y del gusto del consumidor. Si le preguntaras
a un barista la relación estándar de preparación para un
café por goteo, ellos dirían 1:16. Esto significa que, por
cada gramo de café molido, ellos agregan 16 gramos de
agua. La mayoría de las relaciones de preparación de café
están entre 1:15 y 1:18. Sin embargo, debido a que el espresso se extrae más rápido y eficientemente, por lo general la relación es cerca de 1:2 (Puerta-Quintero, 2022).

Consumo de café y beneficios para
la salud
Las personas toman café porque les gusta, en lugar de
una consiente apreciación del efecto en el desempeño, el
hábito de tomar café sobrevive y prospera, impulsado sin
duda por el beneficio a la salud, temperamento y estimulación mental que brinda al consumidor. El café ejerce efectos
benéficos si se consume dentro del ciclo de vigilancia del
cerebro humano; la primera taza debe tomarse en la primer
ahora después de despertarse, la segunda a media mañana
(10: 00 horas), la tercera después de la comida (12:30-13:30
horas) y la cuarta puede ser útil hacia las 15:00 horas. La
dosis máxima diaria de café para un apersona adulta y sana
es de medio litro o sea 4 tazas de 125 mililitros dividido
en intervalos de por lo menos dos horas (Regalado, 2016).

Figura 3. Preparación de un espresso italiano. Créditos: Oscar Esaú
Quezada.

Más allá del placer sensorial que nos proporciona, el café
también ofrece numerosos beneficios para la salud. Tomar
café en cantidades moderadas no solo mejora nuestra concentración y estado de alerta, sino que también puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Esto se debe a
que los ácidos clorogénicos presentes en el café mejoran la
sensibilidad a la insulina y ayudan a regular los niveles de glucosa en la sangre (Bidel y Tuomilehto, 2013). El café posee en
mayor cantidad los ácidos clorogénicos (7-9%) seguido de la
cafeína (1,25%) (Regalado, 2016). Además, el café es una rica
fuente de antioxidantes, que combaten el estrés oxidativo y
ayudan a proteger nuestras células (Gökcen y Sanlier, 2019).

�El corazón también se beneficia del consumo moderado
tiers in Plant Science, 11. https://doi.org/10.3389/
de café. Diferentes estudios han mostrado que esta bebifpls.2020.00616.
da está asociada a una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, reduciendo el riesgo de insuficiencia Escamilla, P. E., y Díaz, C. (2002). Sistemas de cultivo de café
en México. México: CRUO-CENIDERCAFE, Universidad
cardíaca y accidentes cerebrovasculares (O’Keefe et al.,
Autónoma Chapingo.
2013). Además, el café tiene efectos protectores sobre el
hígado, ayudando a prevenir enfermedades como la cirro- Gökcen, B. B., &amp; Sanlier, N. (2019). Coffee consumption and
sis y el cáncer de hígado. Y en el comportamiento, el café
disease correlations. Critical Reviews in Food Science
es un estimulante debido a su contenido de cafeína. Así
and Nutrition, 59(2), 336-348. https://doi.org/10.108
mismo se destaca la importancia del consumo diario de
0/10408398.2017.1369391
este aromático: hasta 10 años 200 mililitros; 10 a 15 años
350 mililitros; 15 a 20 años 450 mililitros; 20 a 60 años 600 Hu, G., Jousilahti, P., Nissinen, A., Bidel, S., Antikainen, R.,
&amp; Tuomilehto, J. (2007). Coffee consumption and the
mililitros y más de 60 años 300 mililitros (Regalado, 2016).
incidence of antihypertensive drug treatment in Finnish men and women. The American journal of cliEfectos negativos del consumo excesivo
nical nutrition, 86 2, 457-64. https://doi.org/10.1093/
AJCN/86.2.457.
Sin embargo, como todo en la vida, el café también tiene sus Instituto del Café de Chiapas. (2022). Programa Institucional:
desventajas si se consume en exceso. Beber más de cuatro tazas
participación organizada de los integrantes en la cadena
al día puede aumentar la presión arterial en personas sensibles,
productiva del café, bajo los criterios de eficiencia admilo que puede conducir a hipertensión. Además, el consumo exnistrativa. Disponible en https://incafech.gob.mx/assets/
cesivo de café no filtrado o hervido puede incrementar los nimedia/documentos/planeacion/Programa%20Instituveles de homocisteína, un compuesto relacionado con el riesgo
cional%20INCAFECH%202019-2024_actualizado_%20
de enfermedades cardiovasculares (Hu et al., 2007). El abuso
Publicaci%C3%B3n%20Oficial.pdf
de esta bebida también puede alterar los patrones de sueño,
causar ansiedad, temblores e incluso malestar gastrointestinal. Meyer, F. (1965). Notes on wild coffea arabica from southwestern ethiopia, with some historical considerations.
Economic Botany, 19, 136-151. https://doi.org/10.1007/
BF02862825.
Conclusión
Moguel, P., y Toledo, V. (1999). Biodiversity conservation
A pesar de estos posibles efectos negativos, el café, cuanin traditional coffee systems of México. Conservation
do se consume con moderación, ofrece más beneficios que
Biology, 13(1), 11–21.
riesgos. Ya sea que lo prefieras fuerte y concentrado o suave y
dulce, cada taza de café es una oportunidad para disfrutar de O’Keefe, J., Bhatti, S., Patil, H., DiNicolantonio, J., Lucan, S., &amp;
Lavie, C. (2013). Effects of habitual coffee consumption
su riqueza de sabores, mientras disfrutas de sus múltiples beon cardiometabolic disease, cardiovascular health, and
neficios para la salud. Al final, lo más importante es recordar
all-cause mortality. Journal of the American College of
que la clave está en el equilibrio: disfrutarlo, pero sin excederCardiology, 62 12, 1043-1051. https://doi.org/10.1016/j.
se y recordar que el consumo moderado es perfectamente sejacc.2013.06.035.
guro y de ninguna manera representa un riesgo para la salud.
Puerta-Quintero, 2022. La calidad de la bebida del café depende tambiende las condiciones de preparación. Café
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Imagen ilustrativa / Fuente: Internet.

�EL CONTROL
BIOLÓGICO
UNA HERRAMIENTA EN EL
MANEJO DE PLAGAS AGRÍCOLAS
Víctor Manuel Almaraz-Valle1 y Daniel Ramírez Cerón1
1

Colegio de Postgraduados, Posgrado en
Fitosanidad, Entomología y Acarología, Montecillo,
56264 Texcoco, Estado de México, México.
Daniel Ramírez Cerón:
https://orcid.org/0000-0001-9754-1126
Víctor Manuel Almaraz Valle:
https://orcid.org/0000-0002-3673-8002

Imagen ilustrativa / Fuente: Internet.

�D

esde la aparición de la agricultura el ser humano
se ha enfrentado a uno de sus mayores desafíos “la
lucha constante contra organismos plaga”. Estas han
causado pérdidas devastadoras en los cultivos, y durante
siglos, los métodos de control se han basado en prácticas
rudimentarias, aplicación de azufres e insecticidas minerales
(Doutt y Smith, 1971). Con la aparición de los insecticidas organosintéticos, el control de plagas se volvió más eficiente, no
obstante, si no se manejan con cuidado estos productos pueden tener una repercusión negativa al ser humano, al medio
ambiente, pero sobre todo a la fauna benéfica. Como alternativas dentro de un Manejo Integrado de Plagas (MIP) el combate biológico es una táctica importante a tomar en cuenta.

sentes en el sistema agrícola sin ninguna intervención humana y que están regulando los insectos plaga es control
biológico, pero no es así. El control natural estrictamente
hablando, es la suma de factores bióticos y abióticos, que
mantienen las plagas en un punto general de equilibrio
sin realizar una acción, excluyendo al hombre. Las plagas
cuentan con enemigos de mayor o menor importancia,
que aportan un porcentaje de supresión y que las mantienen reguladas. No obstante, la agricultura rompe las relaciones naturales y desequilibra el ambiente, por lo que las
plagas se salen de control (Rodríguez-del-Bosque, 2007).

Un ejemplo de control natural sucedió en 2013 cuando
llega a México el pulgón amarillo del sorgo Melanaphis
En las últimas décadas, el control biológico se ha sacchari (Hemiptera: Aphididae) una plaga exótica,
consolidado como una herramienta fundamental en la originaria de África, este insecto se dispersó en todo el
agricultura protegida, destacando su efectividad y com- país, causando pérdidas que variaron entre el 30 y 100%
patibilidad con la preservación del medio ambiente, dis- en cultivos de sorgo. Aunque se pensó en un principio
minuyendo considerablemente el uso de plaguicidas. Au- que el control biológico clásico podría ser una opción,
nque el término control biológico es muy antiguo pocos el control natural fue el mejor aliado, ya que la acción de
conocen el concepto y su aplicación, actualmente existe insectos parasitoides, depredadores y entomopatógenos
una confusión sobre el control natural y el control biológi- mantuvieron las poblaciones por debajo del umbral ecoco, muchas personas creen que los insectos que están pre- nómico en cultivos de sorgo. (Peña-Martínez et al., 2023).

Figura 1. Coccinélidos alimentándose de pulgón amarillo del sorgo Melanaphis sacchari

�Se ha dado énfasis a las catarinas, crisopas y sírfidos como
agentes que causan la mayor mortalidad de las poblaciones de pulgón. Actualmente esta plaga se mantiene bajo
vigilancia, pero ya no es un problema grave, de acuerdo a
diversos estudios se han documentado más de 47 enemigos naturales regulando las poblaciones de esta plaga de
manera natural (Figura 1).
Otro ejemplo característico del control natural
se presenta en cultivos de brócoli, existen enemigos
naturales asociados a diferentes plagas, una de las plagas
importantes de este cultivo es el pulgón verde Myzus
persicae el cual en altas poblaciones puede causar daños
importantes, este pulgón al alimentarse de la savia de la
planta secreta mielecilla la cual al acumularse puede atraer
hongos oportunistas como la “fumagina”. Sin embargo,
existen parasitoides y depredadores que mantienen estas
poblaciones en un punto general de equilibrio, unos de
los parasitoides más importantes es Aphidius sp. (Webb,
Niño, y Smith, 2019). El cual a pesar de diversas aplicaciones
químicas que se realizan al cultivo, este se mantiene activo
teniendo una alta capacidad de búsqueda y parasitismo
(Figura 2 y 3).

Figura 2. Adulto de Aphidius sp. parasitando pulgón verde del brócoli.

Estos ejemplos nos ayudan a entender que a veces no es
necesario hacer control biológico porque el control natural
mantiene las poblaciones de insectos en un punto general de equilibrio, como consecuencia de la acción combinada de factores (bióticos y abióticos) del medio ambiente. Los factores de mortalidad bióticos son reguladores
naturales (parasitoides y depredadores) que actúan de forma denso-dependiente esta es un de las bases del control
biológico. En cambio, los factores abióticos son aquellos
no vivientes o físicos (luz temperatura, humedad etc.) los
cuales tienen la forma de densidad-independiente que influyen directa o indirectamente en la vitalidad, actividad o
reproducción de un organismo (Summy y French,1988).
Para mantener este equilibrio es necesario tratar de disminuir las aplicaciones de plaguicidas, tomando en cuenta
productos que no sean tan agresivos con los enemigos naturales y que, además, estén autorizados por autoridades
fitosanitarias, tratando de causar el menor impacto posible.
Los plaguicidas químicos, tienen un papel importante en
el manejo de plagas, pero su aplicación constante ha generado problemas, por ejemplo: el desarrollo de resistencia,
resurgimiento de plagas secundarias, contaminación al ambiente, riesgos a la salud humana, costos de producción y
disminución de la fauna benéfica (Simranjeet et al., 2020).
Los plaguicidas son una herramienta que se utiliza frecuentemente para mejorar la productividad y la seguridad
agroalimentaria, son una parte integral de la agricultura moderna, sin embargo, son un arma de doble filo si son mal utilizados. Desde la publicación en 1962 del libro “La Primavera
Silenciosa” de Rachel Carson se descubrieron diversos efectos
que causan los plaguicidas a muchos organismos incluyendo
a los mamíferos, uno de los plaguicidas que fue prohibido en
muchos países fue el DDT. A partir de este evento algunos
países como la unión europea han implementado medidas
estrictas para controlar el uso de plaguicidas debido a las
prácticas agrícolas intensivas, en Brasil existe preocupación
por el uso excesivo de estos productos que genera una alta
contaminación ambiental y riesgos a la salud (Zhou, Li, y
Achal, 2024). Frente a esta problemática el control biológico
es una táctica importante a tomar en cuenta ya que ofrece
diferentes ventajas mas amigables con el medio ambiente.

Casos Exitosos de Control Biológico:
Ejemplos Inspiradores
Figura 3. Momias de pulgón parasitadas por Aphidius sp.

Uno de los ejemplos históricos y relevantes es el caso
del control de la cochinilla acanalada de los cítricos (Icerya

�purchasi) en California a finales del siglo XIX. Esta plaga amenazaba con destruir la industria citrícola de la región por la
alta infestación de este insecto. La introducción de la catarina
“vedalia” Rodolia cardinalis desde Australia fue un hito en la
historia del control biológico. Este coccinélido depredador
logró reducir las poblaciones de la cochinilla acanalada de
manera tan efectiva que salvó a la industria citrícola, convirtiéndose en uno de los ejemplos más emblemáticos del éxito
del control biológico clásico exitoso, marcando un momento
histórico del control biológico de plagas (Caltagirone, 1981)..
El control biológico ha demostrado ser eficaz en diferentes
casos alrededor del mundo. Uno de los ejemplos importantes en México fue el control de la mosca prieta de los cítricos
Aleurocanthus woglumi (Hemiptera: Aleyrodidae) la cual
en altas infestaciones causa clorosis, defoliación y marchitamiento, además, la excreción de las sustancias azucaradas
promueve el desarrollo de “fumagina” la cual reduce la fotosíntesis e impide la respiración de la planta. Para su combate
se introdujeron a cuatro parasitoides de la India y Pakistán
(Amitus hesperidium, Encarsi clypealis, Encarsia perplexa y
Encarsia smithi) de los cuales E. perplexa=opulenta (Hymenoptera. Aphelinidae) y Amitus hesperidum (Hymenoptera:
Platygastridae) fueron los parasitoides que funcionaron mejor
ya que se adaptaron a las condiciones de las huertas citrícolas de México. El resultado fue: Liberación, Establecimiento e
Impacto L+/E+/I+. positivos (Arredondo-Bernal et al., 2020).

Los Tipos de Control Biológico: Entre
lo Clásico y lo Moderno
El término control biológico hace muchos años se ha venido estudiando, no obstante, existen muchas definiciones
que se han venido modificando. Una de las definiciones más
aceptadas es “el uso de (parasitoides, depredadores y entomopatógenos) los cuales reducen los daños producidos
por insectos plaga minimizando los efectos por de bajo
de lo que ocurriría en su ausencia, manteniendo un punto de equilibrio, no afectando económicamente al productor” (Garza-Sánchez et al., 2023).
El control biológico es una táctica que se divide en tres
métodos principales: Control biológico por aumento, por
conservación y clásico o por introducción. Estos se fundamentan en tres principios básicos esenciales: Autorregulable,
autosostenible y denso-dependiente. El desconocimiento de
esta táctica muchas veces se confunde con la ineficiencia del
método, no obstante, una vez establecidos los insectos mediante el control biológico por conservación, estos permanecerán sin necesidad de hacer diversas liberaciones.

El control biológico clásico se refiere a la introducción de
enemigos naturales desde la región de origen de la plaga en
una nueva área geográfica. Este enfoque se basa en la idea
de que, si una plaga exótica se ha establecido en un nuevo
Otro caso notable es el control de la cochinilla rosada territorio sin sus depredadores o parasitoides naturales, la
del hibisco Maconellicoccus hirsutus este insecto tiene un introducción controlada de los enemigos naturales puede
amplio rango de hospederos, causando deformaciones en restaurar el equilibrio ecológico y mantener las poblaciones
hojas, ramas y frutos, además, de secretar mielecilla en las de plagas a niveles bajos, tal como sucedería en la naturaleza
hojas lo que favorece el crecimiento de hongos oportunis- (Caltagirone, 1981).
tas como la “fumagina”. Esta cochinilla amenazaba cultivos
ornamentales (Obelisco, Yaca, Parota, Teca entre otros)
Por otro lado, el control biológico por aumento implica
además, se esperaban pérdidas millonarias en cultivos de la liberación periódica de agentes de control biológico para
Guanábana, Guayaba, Jamaica, Lima, Limón, Mango etc. disminuir temporalmente las poblaciones de los insectos plaSu primera detección fue en Mexicali, Baja California Mé- ga. Este método es común en invernaderos, donde puedes
xico en diciembre, 1999, la segunda detección fue Bahía de tener condiciones controladas y tener una mayor eficiencia
Banderas, Nayarit en enero de 2004. A partir de ahí se im- del material biológico liberado. Por ejemplo, cuando tienes
plementaron acciones de manejo, se capacitaron a técnicos problemas de pulgones en cultivos de pimiento o en plantas
y productores, también, se realizó divulgación a técnicos, ornamentales cultivadas bajo este sistema, puedes liberar criproductores y público en general y de acuerdo con experien- sopas cada cierto periodo de tiempo permitiendo un control
cias previas en otros países se realizó control biológico clá- preciso y específico sin afectar a otros organismos no objetisico se introdujo el depredador Cryptolaemus montrouzieri vo (Grønvold et al., 1996).
(Coccinellidae) de laboratorios comerciales de Columbia,
Canadá y California, USA. y un parasitoide Anagyrus kamaFinalmente, el control biológico por conservación es una
li= callidus y Gyranusoidea indica (Hymenoptera: Encyrtidae) de Puerto Rico y Belice. Siendo un caso más de con- táctica que se enfoca en preservar y fomentar las poblaciones
trol biológico clásico exitoso en México (SENASICA, 2009). de enemigos naturales que ya existen en el ambiente. A me-

�nudo, esto implica ajustar las prácticas agrícolas para crear
condiciones favorables para estos organismos, como reducir
el uso de agroquímicos que podrían matarlos, o plantar cultivos con flores para mantener refugios para los depredadores
y parasitoides. Esta táctica puede ofrecer un control a largo
plazo, ya que los enemigos naturales se mantienen activos y
saludables dentro del ecosistema agrícola sin necesidad de
hacer liberaciones de nuevos agentes de control biológico
(Landis et al., 2000).

ejemplo, son organismos que cazan y consumen activamente a sus presas, a menudo de manera voraz. Las catarinas o
mariquitas como son conocidas son famosas por su apetito
por los pulgones, pueden consumir cientos de estos insectos
a lo largo de su vida, esto ayuda a proteger cultivos como
los cítricos, algodón y algunas hortalizas (Rhodes, 1993).

Por otro lado, los parasitoides tienen un enfoque más
especializado. Estos insectos depositan sus huevos dentro
o sobre sus huéspedes, que generalmente son plagas como
Depredadores, Parasitoides y Ento- larvas (gusanos), huevos de insectos incluso adultos. A medida
las larvas del parasitoide se desarrollan, se alimentan del
mopatógenos: Los Protagonistas en que
huésped, matándolo en el proceso. Las avispas parasitoides
el Control Biológico
como Chelunus insularis (Figura 4) son especialmente efectivas en el control de huevos de plagas de lepidópteros como
Cada tipo de enemigo natural tiene características y me- gusano cogollero Spodoptera frugiperda, ya que atacan los
canismos únicos que los hacen adecuados para diferentes huevos de estos insectos y aunque las larvas se desarrollan
situaciones de control de plagas. Los depredadores, por emergen avispas y no las palomillas (Lenteren et al., 2018).

Figura 4. Hembra adulta de Chelonus insularis parasitando huevos de gusano cogollero.

�Los patógenos, por otra parte, son microorganismos
como bacterias, hongos y virus que infectan a los insectos
plaga y causan enfermedades que eventualmente los matan. El hongo Beauveria bassiana es uno de los patógenos
más utilizados en todo el mundo. Este hongo infecta a los
insectos plaga al adherirse a su cutícula y penetrar en su
cuerpo, esto provoca una infección letal que los debilita
y termina por matarlos (Figura 5). Puede encontrarse de
manera natural si las condiciones ambientales lo permiten,
cuando las temperaturas son altas y existe una alta humedad
relativa podemos encontrar insectos micosados de manera
natural (Figura 6). Este método es altamente efectivo contra
una amplia variedad de insectos plaga, como los pulgones,
larvas de lepidópteros y escarabajos, y es seguro para otros
organismos como los mamíferos (Lacey et al., 2001).

Lepidopteros. No obstante, la diversidad de virus es amplia
y cada familia posee características particulares específicas
de cada plaga lo que hace que sean más efectivos (Del Rincón-Castro et al., 2020)
Los nemátodos entomopatógenos son organismos que
han tenido un auge importante en la industria del control
biológico, las familias más estudiadas son Steinermatidae
y Heterorhabditidae, estos organismos se desarrollan a expensas de su huésped hasta causarles la muerte. Tienen
una asociación mutualista compleja nematodo-bacteria,
estos organismos presentan atributos tanto parásito como
patógeno de insectos, tienen la capacidad de buscar a su
huésped y como patógenos llevan la bacteria en su intestino
y la liberan dentro del huésped lo que los hace más virulentos y una de las ventajas que tienen estos organismos
es que son seguros para vertebrados. Lo que los hace unos
excelentes agentes de control biológico para el manejo de
plagas (Alatorre-Rosas, 2020).

Ventajas del Control Biológico: Un
Enfoque Natural
Figura 5. Larva de gusano cogollero micosada de manera natural por
Beauveria spp.

Figura 6. Larva de gusano cogollero micosada de manera natural por
Metarhizium spp.

Los virus entomopatógenos son uno de los grupos principales de microrganismos patógenos, estos infectan a los
insectos una vez que estos ingieren el alimento contaminado
ya que como sabemos los virus son patógenos obligados y
no actúan por contacto como lo hacen otros microorganismos entomopatógenos, uno de los virus más usados en
la industria moderna son los que pertenecen a la familia
Baculoviridae, estos son uno de los más diversos y son aislados casi exclusivamente de Hymenopteros, Coleopteros y

Las ventajas del control biológico son significativas. En
primer lugar, es una táctica que no genera residuos tóxicos.
Además, el control biológico es menos propenso a generar
resistencia en las plagas. Los enemigos naturales están en
constante evolución junto con sus presas, lo que dificulta
que las plagas desarrollen resistencia a sus ataques (Wright,
2014).
Otra ventaja importante es la preservación de la biodiversidad. Algunos agentes de control biológico son altamente
específicos, por lo que suelen atacar a las plagas objetivo.
A pesar de ello, se requiere de investigación y evaluación
para la liberación en nuevos ambientes (Mantzoukas &amp;
Eliopoulos, 2020).

Desafíos del Control Biológico: Limitaciones y Consideraciones
A pesar de los beneficios, el control biológico no está
exento de desafíos. Uno de los principales inconvenientes
es que su impacto inicial puede ser lento. A diferencia de
los plaguicidas, que actúan rápidamente para eliminar las
plagas, los enemigos naturales pueden tardar un tiempo en

�establecerse en un nuevo entorno y en reducir las poblaciones de plagas de manera efectiva. Este es un desafío particular en situaciones donde se necesita un control inmediato
para evitar pérdidas a corto plazo en los cultivos, también
existe una alta susceptibilidad de los enemigos naturales a
plaguicidas sintéticos.
Además, aunque los agentes biológicos son generalmente
específicos para sus presas, existe el riesgo de que algunos
depredadores o parasitoides desplacen a enemigos naturales nativos afectando el control natural. Este fenómeno,
puede suceder, y tener consecuencias imprevistas para la
biodiversidad local. Por lo tanto, es esencial realizar estudios
cuidadosos antes de introducir cualquier organismo en un
nuevo ecosistema (Stiling y Cornelissen, 2005).

Conclusión
El Control Biológico representa una alternativa muy importante dentro de un Manejo Integrado de Plagas (MIP).
Esta táctica ofrece un enfoque duradero y respetuoso con
el medio ambiente para el manejo de plagas en la agricultura, además, reduce la resistencia a las plagas lo cual la
convierte en una opción para la agricultura del futuro. No
obstante, como ya se ha descrito anteriormente representa
ciertos desafíos, como el tiempo que requiere para establecerse y el riesgo de no tener la capacitación adecuada
para realizar las acciones.

Literatura Citada
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�Entropía:
un breve recorrido
por la historia
Miranda A., Ortiz-Alonso1.
1.

Facultad de Agronomía, UANL, Campus de Ciencias Agropecuarias - UANL, Calle Fco. Villa s/n, Col. Ex-Hacienda “El Canada”,
General Mariano Escobedo, Nuevo León, México, C.P. 66054.
Imagen ilustrativa / Fuente: Internet.

Entropía de Clausius

un motivo de debate e incomprensión es el de entropía.

Para atestiguar el nacimiento del concepto de entropía,
La termodinámica es la parte de la física que se dedica nos tenemos que remontar hasta el año 1865; en este año
al estudio de las transformaciones de energía, en las cuales Rudolf Clausius en la escritura de sus Memorias, introdujo
intervienen el calor, el trabajo mecánico y otros aspec- y definió el concepto de entropía como la magnitud que
tos de la energía; así como la relación que existe entre las mide la parte no utilizable de la energía para realizar un
trabajo. Clausius describe en sus Memorias los estudios
transformaciones y propiedades de la materia.
sobre la máquina de Carnot, e intentó explicar las transformaciones entre calor y trabajo, que posteriormente se
Inicialmente la termodinámica surgió del estudio de la denominaría el principio de equivalencia de Clausius.
producción de trabajo mecánico a partir de fuentes de
calor, y su interés se centró en las aplicaciones técnicas de
A las transformaciones entre calor y trabajo, Clausius las
las maquinas térmicas. Desde el punto de vista histórico,
la termodinámica se desarrolló durante los siglos XVIII denominó entropía, palabra que etimológicamente viene
y XIX cuando las nociones de calor y temperatura no se del griego “tropos” que significa transformación, además,
comprendían completamente, hasta llegar a su formula- denotó la entropía con el símbolo S, el cual prevalece hasta
ción actual. Uno de los conceptos que no se comprendían nuestros días. Clausius considera como transformaciones
en el inicio de la termodinámica, y que aun sigue siendo equivalentes a aquellas que pueden reemplazarse mutua-

�mente, y para las cuales se cumple la relación matemática
Q/T, donde Q denota al calor y T a la temperatura. También intentó dar respuesta a la pregunta, ¿cómo el calor
contenido en un cuerpo puede producir trabajo? En respuesta a esta pregunta, introduce una visión microscópica
al establecer que el trabajo lo realiza un cuerpo, en virtud
de una modificación de su arreglo de partículas.

Entropía de Boltzmann
Basado en este último razonamiento, Ludwig Boltzmann
alrededor del año 1872 se propuso construir una descripción más precisa del movimiento de partículas microscópicas y su relación con el concepto de calor; de tal manera,
que formuló el enfoque microscópico de la entropía. En
este enfoque el movimiento de las partículas esta descrito
por la distribución de velocidades de Maxwell, y a partir
de ahí, Boltzmann establece que: desde el punto de vista de la mecánica, cualquier arreglo de partículas en un
contenedor es posible. Sin embargo, es posible distinguir
dos distribuciones, una molarmente ordenada, la cual se
relaciona con la velocidad de las partículas y una molecularmente ordenada que tiene que ver con el arreglo de
las partículas en el espacio.
Boltzmann afirmó que un gas confinado en un recipiente, a través de su expansión natural, pasará de una distribución molarmente ordenada y molecularmente ordenada
hasta una distribución molarmente desordenada y molecularmente desordenada, respectivamente. Por lo tanto, en
la formulación de Boltzmann es posible se distinguir dos
tipos desorden: molar y molecular; además, concluye que
la distribución de velocidades de las moléculas de un gas
se acerca cada vez más a la distribución más probable, la
cual es un estado molecularmente desordenado. A partir
de estas consideraciones estadísticas, Boltzmann encontró que la entropía quedaba expresada por un logaritmo
natural del número de estados posibles en los que puede
encontrarse un gas.
Actualmente, se considera a la entropía como la medida
del desorden, no obstante, Boltzmann, no observó a la
entropía como un desorden, sino que la consideró como
una medida de la probabilidad de los estados. El desorden
molecular solo quedo expresado como una suposición
necesaria a su formulación matemática, la cual se otorgó
en el año 1900, cuando Max Planck dio la forma conocida
de la ecuación de la entropía de Boltzmann.

Figura 1. Tumba de Ludwing Boltzmann, con su ecuación de la entropía. Tomado de De Daderot de Wikipedia en inglés.

Entropía de Schrödinger
La mecánica cuántica introduce un cambio en los conceptos fundamentales de la mecánica clásica, pues además
de aceptar la teoría corpuscular de la materia, modifica los
conceptos de movimiento de una partícula. En la mecánica
clásica se da por hecho que todas las coordenadas y velocidades, se pueden medir con exactitud dentro de los limites
experimentales, no así en la mecánica cuántica, en donde
además del límite experimental, existe un límite teórico,
por debajo del cual no se puede despreciar la influencia
del proceso de medición sobre el sistema a medir. Por
consiguiente, la medida de la condenada de una partícula
cambia necesariamente su impulso en mayor cantidad,
cuanto más precisa se realiza la medición de la coordenada.
Este principio de incerteza, trae como consecuencia en la
termodinámica, que los procesos de transferencia de energía cambian de una forma continua a nivel macroscópico,
a una transferencia en forma discreta a nivel microscópico,
en otras palabras, a través de niveles de energía.

�En la mecánica estadística, un sistema siempre se encuentra en el estado de más alta energía; en la mecánica
cuántica, el estado de más alta energía es solo uno de
los niveles cuánticos de energía, en los cuales el sistema
puede encontrarse. Lo que nos lleva a la cuestión: ¿cuál
sería entonces la distribución de niveles cuánticos de energía, en la que el sistema tendrá la mayor probabilidad de
encontrarse? Schrödinger en 1944 tomó como punto de
partida la mecánica estadística, al establecer el concepto
de peso estadístico o la probabilidad de que una partícula
se encuentre en un nivel de energía determinado. En base
a esto, definió la distribución más probable de que un
sistema de partículas se encuentre en un determinado
nivel de energía, donde designó un término logarítmico
indicando la cuantización de la energía y un término Q/T
similar al de Clausius para introducir el efecto cuántico en
la termodinámica. Llegando así a su formulación de entropía, combinando un término clásico Q/T con un término
logarítmico similar al de Boltzmann.

babilidades en los que el electrón puede alcanzar la energía
cero: espín hacia arriba y espín hacia abajo, por lo tanto,
la entropía de Gibbs establece también una conexión de
la termodinámica con la mecánica cuántica.

Entropía de Shannon

La publicación de la Teoría de la información de Claude
Shannon crea un modelo matemático para poder descifrar
los sistemas de comunicación por medio de entidades
de probabilidad. El concepto de información es definido
estrictamente en términos estadísticos, bajo el supuesto
que puede ser tratado de forma semejante a como son
tratadas las cantidades físicas como la masa y la energía. De
hecho, el tratar a la información como una cantidad física
es una premisa fundamental de la teoría de la información. Esta teoría es la base sobre la cual se ha creado toda
la teoría actual de la codificación y la comunicación. Su
objetivo es establecer los límites de cuanto se puede llegar
a comprimir la información y definir la mayor velocidad a
Entropía de Gibbs
la cual se puede trasmitir tal información. La teoría se basa
principalmente en el uso de una función logarítmica como
En 1873, Josiah Willard Gibbs resaltó el papel de la en- una medida de la información, y se respalda el uso de esta
tropía en la termodinámica, siguiendo los desarrollos de función porque los parámetros utilizados en ingeniería
la entropía de Clausius, llegó a formular la versión clásica tales como el tiempo, el ancho de banda y el número de
de la primera ley de la termodinámica en forma diferencial réplicas, tienden a variar linealmente con el logaritmo.
(la cual aparece muy común en los libros de texto actuales de termodinámica), en una expresión en donde solo
aparecen variables de estado y la entropía es una de esas
Shannon en 1949, estableció su formulación de entrovariables. Más adelante en 1902, realizó una formulación pía basado en el uso de la teoría de la probabilidad, la
mas general de la mecánica estadística, en particular, de inspiración de Shannon de adoptar la palabra entropía
las ideas de Boltzmann al considerar solo los argumentos en su teoría de la información, surgió de la estrecha simiprobabilísticos a entidades de particular o moléculas. En litud matemática entre su formulación y el de Boltzmann
palabras de Gibbs: nosotros imaginamos a un gran número y Gibbs. No obstante, en el nivel práctico cotidiano, los
de sistemas de la misma naturaleza, pero que difieren en vínculos entre la entropía de la información y la entropía
su configuración y velocidades que tienen en un instante termodinámica no son evidentes. En los procesos físicos
dado, además estos sistemas pueden tener cualquier com- y químicos, las cantidades de entropía son extremadabinación posible de configuraciones y velocidades. A este mente grandes en comparación con cualquier proceso
gran número de sistemas Gibbs lo denominó ensemble, en la compresión de datos o procesamiento de señales.
e introdujo diferentes tipos de ensembles, dentro de los Otro aspecto a considerar, es que, en la termodinámica
cuales destaca el ensemble canónico, es decir, sistemas clásica, la entropía se define en términos de cantidades
con la misma energía. Utilizando su concepto de energía macroscópicas, y no hace ninguna referencia a ninguna
libre, y el concepto de ensemble, realiza su formulación distribución de probabilidad, punto central en la definide entropía como una generalización aplicable a todos los ción de la teoría de la información. Sin embargo, existen
sistemas termodinámicos y sus aplicaciones a cualquier investigadores que especifican que la entropía termodinátemperatura terrestre. De igual forma que Boltzmann y mica, tal como se explica mediante la mecánica estadística,
Schrödinger introduce un término logarítmico, solo que debe verse como una aplicación de la teoría de Shannon:
a diferencia de ellos es un logaritmo natural del número la entropía termodinámica se interpreta como una proentero dos. Donde el numero dos representa las dos pro- porción a la cantidad de información adicional necesaria

�para definir el estado microscópico detallado del sistema, concierne, nos centraremos en los sistemas dinámicos no
que permanece sin comunicar mediante una descripción lineales, los cuales poseen las siguientes características:
únicamente en términos de las variables macroscópicas
1. No existe una relación causa-efecto.
de la termodinámica clásica donde la proporción viene
dada por la constante de Boltzmann.
2. El resultado final es mayor a la suma de cada término (emergencia).
3. Tienen alta sensibilidad a las condiciones iniciales,
no siempre la misma causa produce el mismo efecto.
4. Son inestables.
De la cuarta característica, la inestabilidad se produce un tipo de movimiento denominado caos. El término
caos aparece desde tiempos remotos en las grandes civilizaciones de la antigüedad, con la finalidad de explicar
el fin del mundo, y, por ende, del ser humano, tal es así
que, en las cosmogonías de propias de cada cultura, se
le asocio al caos un significado mítico relacionado con el
desorden. Hasta hoy en día sigue prevaleciendo este significado mítico, sobre todo en el lenguaje coloquial caos es
sinónimo de desorden o falta de estructura. Sin embargo,
cuando nos referimos a la ciencia, existe otro tipo de caos,
denominado caos determinista, es decir, una conducta
compleja e impredecible que se deriva de las ecuaciones
del movimiento del sistema no lineal.
Existen indicadores que nos permiten identificar el comportamiento caótico, además de detectar el paso de un
comportamiento regular al caos. A grandes rasgos, podemos dividir los indicadores de caos en dos grandes grupos:
Figura 2. Claude Elwood Shannon (1916-2001). Tomado de Konrad
Jacobs, Erlangen.

Dinámica, caos y entropía
La noción de dinámica ha evolucionado con el paso
del tiempo, ahora cuando se habla de dinámica, no solo
entendemos el movimiento de los cuerpos celestes y los
sistemas mecánicos sólidos, sino cualquier cambio con
respecto al tiempo de una o más variables. La dinámica se
define como la parte de la física que describe la evolución
temporal de un sistema físico, en relación con las causas
que provocaron los cambios de estado de movimiento. En
la actualidad se suele dividir a la dinámica en dos partes,
lineal y no lineal, en donde estos términos son utilizados
en base a la estructura matemática de las ecuaciones de
movimiento de los objetos bajo estudio. En lo que nos

1. Aquellos que miden de algún modo como se pierde
la información a lo largo de una evolución temporal, como el exponente de Lyapunov o la entropía
de Kolmogorov.
2. Los que se refieren al carácter fractal de la señal
del atractor en el espacio de las fases.
La entropía de Kolmogorov, se formuló en la década de
1970 y se definió como el principio que mide la perdida
de información a lo largo de la evolución de un sistema
dinámico. De acuerdo con las ideas de Shannon, la entropía
proporciona un valor sobre la cantidad de información que
se necesita para localizar el sistema en un determinado
estado. En los sistemas dinámicos no lineales que presentan
caos, el movimiento comienza a partir de las condiciones
iniciales predeterminadas y seguirá una trayectoria a través del tiempo. Conforme el sistema va avanzando en la
trayectoria, va perdiendo progresivamente la información

�que poseía inicialmente, hasta que llega a un momento
en que la ha perdido toda, y a partir de ese momento es
imposible hacer alguna predicción sobre el sistema. Andrei
Kolmogorov, al igual que Boltzmann, Gibbs y Shannon,
también introduce el termino logarítmico en su formulación de entropía, con la salvedad de que introduce un
logaritmo adicional para la evolución temporal.

la temperatura es inversamente proporcional a su masa,
así que, a medida que el agujero pierde masa, se calienta y
como conclusión debe tener una temperatura distinta de
cero y, por ende, una entropía. Hawking demostró, que la
entropía de un agujero negro debía ser proporcional al área
de su horizonte de eventos, debido que, durante la pérdida
de masa por evaporación, se haría cada vez más pequeño.

Finalmente, Hawking se basó en la teoría de información
de Shannon para interpretar la información perdida en un
agujero negro, además de considera los procesos de flucSe considera a la termodinámica de los agujeros negros tuaciones cuánticas en el vacío, a escalas de tiempo muy
como una rama de la astrofísica que se desarrolló a partir pequeñas llego a su formulación de entropía para un agujero
del descubrimiento de la analogía entre los principios de la negro, en la cual prevalece el término del logaritmo natural,
termodinámica y algunas propiedades de los agujeros negros. además de las constantes fundamentales de la naturaleza,
La termodinámica de los agujeros negros tuvo su origen con como la constante de gravitación universal, la velocidad
Stephen Hawking en 1975, al plantear el fenómeno de la de la luz y la constante de Planck. De hecho, matemáticaevaporación de los agujeros negros, el cual establece que un mente la combinación de las constantes mencionadas y
agujero negro no es un cuerpo absolutamente oscuro, sino el logaritmo natural, da como resultado una constante de
que podría emitir una cantidad débil de radiación térmica. proporción de un cuarto, y por consiguiente la entropía de
un agujero negro es proporcional a la cuarta parte del área
del horizonte de eventos.
La teoría de la relatividad general establece que un agujero negro es un ente matemático del cual ni la luz visible,
ni cualquier tipo de radiación puede escapar de él. La termodinámica establece que cualquier sistema debe alcanzar
el equilibrio térmico entre sus subsistemas, esta condición
de equilibrio exige que un agujero negro emita radiación,
sin embargo, desde el punto de vista de las teorías clásicas,
esto es imposible.

Agujeros negros y entropía

En base a principios de la mecánica cuántica, Hawking
indicó un mecanismo por el cual los agujeros negros pueden
emitir radiación y cumplir con las leyes de la termodinámica.
Este mecanismo es el de una fluctuación cuántica, es decir,
un proceso en donde la creación de pares partícula-antipartícula durante instantes de tiempo muy breves a partir del
vacío. Los pares partícula-antipartícula son virtuales, pero
la intensa gravedad del agujero negro los transforma en
reales. Todos los pares se desintegran rápidamente entre sí,
devolviendo la energía prestada para su formación. Lo que
Hawking demostró fue qué en las cercanías de un agujero
negro, las fluctuaciones cuánticas del vacío muestran un
comportamiento peculiar: la antipartícula es capturada por
el agujero negro y la partícula escapa al exterior, dicho de
otra manera, al capturar preferentemente antipartículas, el
agujero negro se muestra a un observador externo como
un sistema que emite partículas o radiación. La pérdida de
radiación implica que el agujero negro deba de perder masa
(de ahí el termino evaporación), pero en un agujero negro,

Figura 3. Primera imagen de la esfera de fotones de un agujero negro
supermasivo ubicado en el centro de la galaxia M87, presentado el
10 de abril de 2019 por el consorcio internacional Telescopio del
horizonte de sucesos. Tomada de Event Horizon Telescope.
(A) Hembra C. sativa; (B) Porción de las flores femeninas; (C) Flor femenina pistilada (estigmas, estilo, bráctea perigonal y estípula); (D)
Porción de las flores masculinas que muestran anteras; (E) Semillas
maduras. Traducido de (Farag and Kayser, 2017).

�Conclusiones
A lo largo de este breve articulo hemos podido constatar
que casi todas las formulaciones de entropía, matemáticamente poseen un término logarítmico. Este término normalmente se asocia con la perdida de “algo”, ya sea información
en la teoría de Shannon, Kolmogorov o de Hawking en los
agujeros negros. También, puede estar ligado a la perdida
de una cantidad física como el calor en los modelos clásicos
de Clausius y Gibbs. Más aun, Schrödinger y Boltzmann nos
interpretan el logaritmo como una distribución de probabilidad. No obstante, aun en nuestros días es muy compleja
la interpretación cualitativa del concepto de entropía, en
ocasiones aun muchos profesores y estudiantes no llegan a
comprender a profundidad este enigmático concepto. Por
lo que se recomienda al lector revisar la bibliografía si tiene
interés en profundizar no solo en las distintas formulaciones
matemáticas, sino también en sus correspondientes interpretaciones.
Finalmente hemos presentado algunos de los desarrollos
de entropía históricamente más relevantes, empero, no es
indicativo de que sean los únicos desarrollos de entropía,
como lo acabamos de mencionar existen más formulaciones
que merecen ser divulgadas, sin embargo, por el objetivo
de este articulo nos extenderíamos mucho en el contenido,
por lo que se deja al lector una invitación a investigar más
sobre el intrigante concepto de entropía.

Bibliografía
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la termodinámica: el aporte de la historia y la filosofía
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�Sello
TIF:

sinónimo
de higiene e
inocuidad en la
Industria Alimentaria
en México

Imagen ilustrativa .
1

Cynthia Torres-Alvarez *
1

Facultad de Agronomía, Universidad Autónoma de Nuevo León, Francisco Villa s/n, Ex−Hacienda “El Canadá”, General Escobedo,
Nuevo León, C.P. 66050, México.

* Correspondencia: cynthia.torresalvr@uanl.edu.mx.

ORCID: https://orcid.org/0000-0001-6664-2063

�C

ada día, la demanda de productos alimenticios de
calidad e inocuos requieren de una mayor regulación en su proceso. Es fundamental el cumplimiento estricto de las normas sanitarias en toda la cadena de
suministro para garantizar la inocuidad de los alimentos,
es decir, desde el campo hasta la mesa del consumidor.
En México, los establecimientos Tipo Inspección Federal
(TIF) desempeñan un papel fundamental, en la aplicación
de normas sanitarias y en la mejora continua de los procesos
con reconocimiento nacional e internacional. Actualmente,
a nivel nacional más de 400 establecimientos cuentan con
esta certificación TIF con diferentes actividades y especies
en la Industria Alimentaria. La certificación TIF es un sello
de higiene y calidad que contribuye a los consumidores a
proteger su salud y la de sus familias.

Introducción
En las últimas décadas, la seguridad alimentaria ha adquirido una relevancia innegable; es indispensable que cada
etapa de la cadena de suministro garantice que los alimentos
no representen un riesgo de contaminación, es decir que
proveen alimentos inocuos, evitando las enfermedades transmitidas por alimentos (ETA), y así facilitar la expansión de los
mercados nacional e internacional. En México, para garantiza
alimentos que satisfaga las necesidades, el gobierno cuenta
con la certificación Tipo Inspección Federal por sus siglas TIF,
es un reconocimiento que otorga la Secretaria de Agricultura
y Desarrollo Rural (SADER), a través del Servicio Nacional de
Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA),
a las empresas dedicadas a distintas actividades en el manejo
principalmente cárnico; esta certificación se concede a los
establecimientos que cuentan con adecuadas instalaciones,
la maquinaria, la indumentaria, el proceso en su totalidad y
el cumplimiento de normas de higiénico-sanitaria que establece el gobierno mexicano (Profeco, 2019; Carrasco, 2024). La
Figura 1, muestra la marca corporativa del sello TIF identifica
a la organización o institución de elemento diferenciador
de empresas; está formada por símbolo (las siglas TIF) y el
logotipo en forma circular con las leyendas respectivas; se
incorpora el número oficial del establecimiento que le fue
establecido por la autoridad al momento de la certificación,
y se cuenta con el Manual de uso y aplicaciones del sello TIF
para mayor detalle de este sello en documentos, material
de empaque, publicidad entre otras superficies (SENASICA,
2020). En el 2018, el Gobierno Federal realizo el cambio de
nombre en la Secretaria, el anterior nombre era SAGARPA (Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural,
Pesca y Alimentación) y actualmente su nombramiento es
SADER; sin embargo, en el sello TIF este cambio no se realizó.

Figura 1. Sello TIF (Tipo Inspección Federal)

Inicio de la Certificación TIF
Esta certificación es de carácter voluntaria, única en México y es reconocida internacionalmente; el inicio fue causada
por la aparición de la fiebre aftosa a finales de 1946 cerrando
las fronteras norte y sur del país y la prohibición de exportar
ganado en pie a Estados Unidos; con esta situación se inició
la construcción de los establecimientos TIF para garantizar
en los productos cárnicos, la calidad higiénico-sanitaria y
pueda concurrir al comercio internacional, siendo entre 1949
y 1950, que se decretó la Ley de industrialización sanitaria de
la carne y su reglamento; el establecimiento TIF Número 1
fue otorgado el 8 de mayo de 1947 a la Industria Empacadora
de Tampico. S. A. (Escutia, 2021; SENASICA 2016). El sistema
se aplica mediante dos procesos: certificación y vigilancia
basándose en la Ley Federal de Sanidad Animal y su Reglamento, el Reglamento de la Industrialización Sanitaria de la
Carne y de la Norma Oficial Mexicana NOM-008-ZOO-1994,
NOM-009-ZOO-1994 entre otras normativas.
Actualmente, la certificación TIF tiene como objetivo
incrementar los estándares de calidad para todos los tipos
de carne promoviendo la reducción de riesgos de contaminación de los productos principalmente la industria cárnica
permitiendo la movilización dentro del país de manera más
sencilla, ampliando la posibilidad de mercado internacional,
debido a que los establecimientos TIF son únicos elegibles

�para exportar a través de la aplicación de Sistema de inspección por parte de Médicos Veterinarios responsables
autorizados (MVRATIF) para la inspección de la carne y
su procesamiento y Médicos Veterinarios Oficiales (MVO)
que firman documentación oficial requeridos para exportaciones, como profesionales altamente capacitados con
conocimientos especializados (SADER, 2015; Escutia, 2021;
SENASICA, 2023).

relos, Nayarit y Oaxaca no cuentan con ninguna empresa
certificada. La certificación TIF incluye empresas que realizan actividades de sacrificio, corte y deshuese, proceso o
transformación que incluyen elaboración de topping congelados, alimentos listos para consumir, alimentos preparados
crudos, elaboración de embutidos, marinados, inyectados,
preformados entre otros y almacenamiento frigorífico (refrigeración o congelación).

Establecimientos con Certificación
TIF en México

Actividades y Especies en los Establecimientos con Certificación TIF

Hoy en día, los establecimientos TIF están divididos en
cuatro tipos de actividad: 1) sacrificio, 2) corte y deshuese,
3) transformación o proceso y 4) almacén de frigorífico. En
la última actualización del Directorio de establecimientos
TIF (diciembre, 2024), las empresas certificadas TIF son 441
distribuidas en la República Mexicana. En la Figura 2, se indican el número de empresas con certificación TIF, siendo
Nuevo León el estado con el mayor número de empresas
certificadas con 73, seguido del Estado de México, Cuidad
de México y Jalisco con 55, 43, 40 empresas respectivamente;
Baja California Sur y Quintana Roo solo tienen registrado
un establecimiento TIF. En los estados de Guerrero, Mo-

Las principales especies que se incluyen para laborar son
porcina, bovina, aviar (pollo, pato, pavo), caprina, ovina,
equina, cunícola y cérvido (Figura 3). Esta certificación se
centra principalmente en la Industria cárnica, sin embargo,
debido al renombre y ampliar el ofrecimiento de alimentos
sanos e inocuos a los consumidores, se crearon especificaciones para certificar establecimientos que procesan otros
productos de origen animal como leche, miel y huevo; en
este último se incluyen productos derivados (ovoproductos)
como huevo, yema y clara liquido pasteurizada o deshidratada (en polvo). En el 2016, SENASICA otorgo la certificación TIF al primer establecimiento procesador de leche

Figura 2. Número de empresas certificadas TIF a nivel nacional.

�pasteurizada y deshidratada con el número 669, ubicada
en Jalisco; y en el 2018, certifico el primer establecimiento
TIF procesador de miel de abeja con el número 689, ubicada en Aguascalientes; sin embargo, en la actualidad ambos
establecimientos no están registrados en el Directorio de
establecimientos TIF (SENASICA, 2018).

Figura 3. Principales especies de animales involucradas en la
certificación TIF..

Los establecimientos TIF se registran según la actividad que
realizan y las especies que manejan; de los 441 establecimientos
certificados, solo el 20 % (89) de los establecimientos tienen
actividades de solo 1 especie y el 80 % (352) de los estableci-

mientos tienen actividades de 2 o más especies. En la Figura 4,
se establece los cuatro tipos de actividades, entre paréntesis
se indica el número de establecimientos que realizan dicha
actividad y en base a que especies, los establecimientos se pueden certificar varias actividades que involucren varias especies.
En la actividad de sacrificio son 117 establecimiento, siendo
las especies de bovino y porcino con más presencia. Corte y
deshuese es la actividad con 204 establecimientos certificados
principalmente en especies de porcino y bovino. La actividad
con establecimientos certificados superior es de transformación
o proceso con 287, resaltando porcino y bovino. Finalmente, la
actividad de almacenamiento en frigorífico con 197 establecimientos certificados con especies porcino, avícola y bovino con
presencia relevante. La especie que tienen menor presencia en
las actividades en los establecimientos TIF es la cunícola solo
está en sacrificio y almacenamiento en frigorífico. En general, la
actividad de transformación o proceso impera entre las demás
actividades, y las especies con mayor manejo es porcino, bovino y avícola (SENASICA, 2024b). La mayoría de las empresas
cuentan con varias actividades registradas y especies principalmente para mantener un nivel operativo activo, ejemplo
un establecimiento está registrado con la siguiente actividad:
“corte, deshuese, marinado, molido, inyección y rebanado de
las especies bovina y porcina; comidas preparadas cocidas de
las especies aviar, bovina y porcina; ensamble de emparedados
de la especie aviar, porcina y ovoproductos; Almacén frigorí-

Figura 4. Principales actividades en las empresas certificadas TIF. En paréntesis se detalla cuántas empresas existen en cada actividad.

�fico para bienes de origen animal para consumo humano de SADER (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural). 2015.
las especies aviar, bovina, caprina, cunícola, ovina y porcina,
Certificación TIF, sello de calidad que brinda seguridad.
así como ovoproductos”, es decir, manejan 3 de los 4 tipo de
Blog. Recuperado: 2-enero-2025. URL: https://www.gob.
actividades y 6 especies. Otro ejemplo: “sacrificio de la especie
mx/agricultura/es/articulos/certificacion-tif-sello-de-caaviar”, solo un tipo de actividad y una especie; la información
lidad-que-brinda-seguridad#:~:text=La%20certificaci%del directorio de establecimientos TIF es pública y en constante
C3%B3n%20TIF%20tiene%20como,personal%20capaciactualización (SENASICA, 2024a).
tado%20oficial%20o%20autorizado.
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gob.mx/senasica/acciones-y-programas/establecimieny optimización de los sistemas de producción en la industria
tos-tipo-inspeccion-federal-tif
cárnica, dirigido al mejoramiento en los estándares de calidad beneficiando la salud de los consumidores nacionales SENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad
Agroalimentaria). 2020. Sello TIF: Manual de uso y aplie internacionales (Escutia I, 2021). En el 2004, fue creada la
caciones. Recuperado: 2-enero-2025. URL: https://www.
FUNDACIÓN ANETIF con el objetivo de transferir conocigob.mx/senasica/documentos/manual-de-uso-y-aplicamientos especializados mediante cursos y/o asesoría para
ciones-del-sello-tif
contribuir en la creación de innovadoras soluciones que modernicen la inocuidad, la sanidad y calidad de los productos SENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad
agroalimentarios.
Agroalimentaria). 2016. Cuando consumas carne, recuerda
que tiene que ser TIF. Recuperado: 2-enero-2025. URL:
https://www.gob.mx/senasica/articulos/cuando-consuLa certificación TIF tiene una vigencia de 5 años, sin embarmas-carne-recuerda-que-tiene-que-ser-tif
go, constantemente está en revisión mediante los MVRATIF
y/o MVO, asegurando que continuamente durante la cadena SENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad
de suministro los productos cuenten con los estándares de
Agroalimentaria). 2018. Otorga SENASICA primera certificalidad, higiene e inocuidad como signo de seguridad alicación TIF a Establecimiento procesador de miel. Recupementicia en los productos comercializados en el territorio
rado: 2-enero-2025. URL: https://www.gob.mx/senasica/
mexicano y a nivel internacional. Otro desafío multifactorial
prensa/otorga-senasica-primera-certificacion-tif-a-estabes la garantía de la sanidad en el sector pecuario que implica
lecimiento-procesador-de-miel-146041?state=published
asegurar el bienestar animal, evitar enfermedades zoonóticas,
asegurándose la inocuidad alimentaria, protegiendo a la salud SENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calipública con el acceso a alimentos seguros y nutritivos.
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lacteos?idiom=es#:~:text=Inform%C3%B3%20que%20
Carrasco P. 2024. ¿Armarás la carne asada? Verifica que la carne
derivado%20del%20an%C3%A1lisis,de%20leche%20
que compres tenga la certificación TIF. La Prensa. Recupepasteurizada%20y%20deshidratada.
rado: 2-Eneo-2025. URL: https://oem.com.mx/la-prensa/
metropoli/carnes-en-mexico-con-certificacion-tif-que-sigSENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad
nifica-y-como-cuida-la-salud-13073903
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senasica/documentos/directorio-de-establecimientos-tiURL: http://www.academiaveterinariamexicana.com.mx/
f-del-25-de-marzo-de-2022?state=published
wp-content/uploads/2021/10/01-MEM-AVM-publicacioSENASICA Pulso Sanitario. 2024b. Sistema de Información de
nes1.pdf
Acciones Sanitarias, Inocuidad: Establecimientos Tipo InsProfeco (Procuraduría Federal del Consumidor). 2019. Certificapección Federal (TIF) Recuperado: 2-enero-2025. URL:
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https://dj.senasica.gob.mx/SIAS/Statistics/Inocuidad/
gob.mx/profeco/articulos/certificacion-tif
EstablecimientosTipoInspeccionFederal

�El Nacimiento
de Dolly:

R e v o l u c i ó n en
la B iotecnología

Iram Pablo Rodríguez Sánchez1*
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural,
Ave. Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán, San Nicolás de los Garza, 66455, México.

* Correspondencia: Dr. Iram Pablo Rodríguez-Sánchez, iramrodriguez@gmail.com (ORCID: 0000-0002-5988-4168)
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León
Ave. Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66455 México.
Conmutador 01 (81) 8329-4110 / Fax 01 (81) 8376-2813
Imagen ilustrativa / Creada con Inteligencia Artificial. Copilot, Microsoft, 2024.

�E

n 1996, el mundo fue testigo de un avance científico sin
precedentes: el nacimiento de Dolly, la primera oveja
clonada a partir de una célula somática adulta. Este logro,
llevado a cabo por un equipo de científicos del Instituto Roslin
en Escocia, marcó un antes y un después en el campo de la
biotecnología y abrió un debate global sobre las implicaciones
éticas y científicas de la clonación (Wilmut et al., 1997).

clonados, ya que Dolly desarrolló artritis y envejeció prematuramente, lo que planteó interrogantes sobre la viabilidad y
la salud a largo plazo de los clones (Shiels et al., 1999).

A pesar de las controversias, el legado de Dolly perdura
en la ciencia moderna, su existencia ha impulsado investigaciones en biología celular, genética y medicina regenerativa, y ha sentado las bases para el desarrollo de tecnologías
Dolly fue creada mediante un proceso conocido como como las células madre pluripotentes inducidas (iPSCs). Estransferencia nuclear de células somáticas (SCNT, por sus si- tas células, que pueden ser reprogramadas para convertirse
glas en inglés). Este método consiste en extraer el núcleo de en cualquier tipo de célula del cuerpo, ofrecen un potencial
una célula somática adulta e insertarlo en un oocito al que terapéutico inmenso sin los dilemas éticos asociados a la clopreviamente se le ha removido su núcleo. Posteriormente, nación (Takahashi &amp; Yamanaka, 2006).
el oocito es estimulado para que comience a dividirse y desarrollarse como un embrión, que luego es implantado en
En conclusión, la clonación de Dolly la oveja no solo fue
una madre sustituta. En el caso de Dolly, el núcleo utilizado
un
logro técnico extraordinario, sino también un catalizaprovenía de una célula mamaria de una oveja adulta, lo que
demostró que era posible reprogramar una célula diferen- dor para el avance científico y el debate ético. A medida
ciada para que volviera a un estado totipotente (Campbell que la ciencia continúa explorando las fronteras de la biotecnología, el legado de Dolly nos recuerda la importancia
et al., 1996).
de equilibrar la innovación con la responsabilidad ética. Es
fundamental que los avances científicos se desarrollen con
El nacimiento de Dolly fue un hito no solo por el éxito un marco ético sólido que proteja tanto la dignidad humana
técnico que representó, sino también porque desafió la no- como el bienestar animal, garantizando que el progreso no
ción de que la diferenciación celular era un proceso irrever- se realice a expensas de los valores fundamentales de nuessible. Antes de Dolly, se creía que una vez que una célula se tra sociedad (Holland, 2003).
especializaba, no podía volver a su estado pluripotente. Sin
embargo, la clonación de Dolly demostró que el ADN de
una célula adulta aún contiene toda la información necesa- Referencias
ria para desarrollar un organismo completo (Wilmut et al.,
1997).
Campbell, K. H. S., McWhir, J., Ritchie, W. A., &amp; Wilmut, I.
(1996). Sheep cloned by nuclear transfer from a cultured cell line. Nature, 380(6569), 64-66.
Las implicaciones de este descubrimiento fueron vastas
y variadas. En el ámbito de la medicina, la clonación abrió la Holland, S. (2003). Bioethics: A Philosophical Introduction.
puerta a la posibilidad de crear órganos y tejidos compatibles
Polity.
para trasplantes, lo que podría revolucionar el tratamiento
de enfermedades degenerativas y reducir la dependencia Lanza, R. P., Cibelli, J. B., &amp; West, M. D. (2000). Human therapeutic cloning. Nature Medicine, 6(1), 31-32.
de donantes humanos. Además, la clonación de animales
podría tener aplicaciones en la conservación de especies en Shiels, P. G., Kind, A. J., Campbell, K. H., Waddington, D., Staipeligro de extinción, permitiendo la reproducción de indivines, M. E., Wilmut, I., ... &amp; Colman, A. (1999). Analysis of
duos a partir de material genético preservado (Lanza et al.,
telomere lengths in cloned sheep. Nature, 399(6734),
2000).
316-317.
Takahashi, K., &amp; Yamanaka, S. (2006). Induction of pluripoNo obstante, el nacimiento de Dolly también suscitó
tent stem cells from mouse embryonic and adult fipreocupaciones éticas significativas. La posibilidad de clonar
broblast cultures by defined factors. Cell, 126(4), 663seres humanos generó un intenso debate sobre los límites
676.
de la intervención científica en la naturaleza. Las cuestiones
sobre la identidad, la individualidad y los derechos de los clo- Wilmut, I., Schnieke, A. E., McWhir, J., Kind, A. J., &amp; Campbell,
K. H. S. (1997). Viable offspring derived from fetal and
nes se convirtieron en temas centrales de discusión. Además,
adult mammalian cells. Nature, 385(6619), 810-813.
surgieron preocupaciones sobre el bienestar de los animales

�Edición Genética
en Humanos:
EL CASO DE LAS GEMELAS INMUNES AL VIH

Iram P. Rodríguez Sánchez1*
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural,
Ave. Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán, San Nicolás de los Garza, 66455, México.

* Correspondencia: Dr. Iram Pablo Rodríguez-Sánchez, iramrodriguez@gmail.com (ORCID: 0000-0002-5988-4168)
Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural,
Ave. Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán, San Nicolás de los Garza, 66455, México. Conmutador 01 (81)
8329-4110 / Fax 01 (81) 8376-2813
Imagen ilustrativa / Fuente: Creada por Inteligencia Artifial. Chat GPT, OpenAI, 2025.

�Resumen

E

n 2018, He Jiankui, un científico chino, anunció el nacimiento de dos gemelas cuyos genomas habían sido
modificados mediante la técnica CRISPR-Cas9 (Doudna
&amp; Sternberg, 2017), esto con el fin de hacerlas inmunes al VIH.
Al replicar la mutación CCR5-Δ32 en los embriones buscaba
protegerlas del virus transmitido por su padre (Nekadi, 2024).
Este avance científico desató intensos debates éticos, científicos y legales, resaltando tanto el potencial de la edición
genética como los riesgos asociados a su uso en humanos.
Este trabajo analiza los fundamentos científicos, el proceso experimental, las implicaciones éticas y el impacto futuro de esta intervención controvertida.

Introducción
La edición genética se erige como uno de los desarrollos
más significativos en la biotecnología moderna, proporcionando herramientas para modificar secuencias específicas
del ADN con una precisión sin precedentes. Sin embargo, su
aplicación en humanos, especialmente en etapas embrionarias, plantea dilemas éticos complejos. El nacimiento de
las gemelas Lulu y Nana, cuyos genomas fueron modificados por He Jiankui utilizando CRISPR-Cas9 para realizar una
mutación protectora contra el VIH, marcó un hito en la historia de la ciencia. Aunque prometedor, este experimento
generó una oleada de críticas debido a la falta de consenso
ético y regulatorio, así como a sus potenciales implicaciones
científicas y sociales (Santillán-Doherty et al., 2020).

Fundamentos científicos

Imagen ilustrativa / Fuente: Creada por IA. Chat GPT, OpenAI, 2025.

El proceso de edición genética
El experimento de He Jiankui comenzó con la fertilización in vitro de embriones que posteriormente
fueron editados utilizando CRISPR-Cas9. Este sistema
incluye una molécula guía de ARN que identifica la secuencia genética a modificar y una proteína Cas9 que
corta el ADN en esa ubicación específica. En este caso,
la herramienta fue dirigida al gen CCR5 para modificarlo, imitando la mutación CCR5-Δ32. Los embriones
modificados se implantaron en el útero de la madre,
culminando en el nacimiento de las gemelas. Según
Jiankui, este procedimiento fue realizado para proteger
a las niñas de una posible transmisión del VIH, aunque
los detalles completos de su metodología y resultados
permanecen en disputa.

El gen CCR5 codifica una proteína presente en la superficie de ciertas células del sistema inmunológico, como los
linfocitos T. Esta proteína actúa como un receptor que el
VIH utiliza para ingresar a las células y propagarse. En ciertas Controversias éticas y legales
poblaciones, principalmente europeas, se ha identificado
una mutación conocida como CCR5-Δ32. Esta alteración
El experimento de He Jiankui desató una ola de crítigenética elimina 32 pares de bases en el gen CCR5, resultando en una proteína no funcional. Las personas con dos cas en la comunidad científica y la sociedad en genecopias de esta mutación son resistentes al VIH, ya que el vi- ral. En 2019, el científico fue condenado por practicar
rus no puede utilizar esta “puerta de entrada” para infectar medicina ilegal y sentenciado a tres años de prisión.
las células. Inspirado por este fenómeno, He Jiankui decidió
Las principales preocupaciones éticas incluyeron:
replicar esta mutación en embriones humanos mediante
CRISPR-Cas9, una herramienta molecular que permite cor• Falta de consenso regulatorio: La edición genétar y editar secuencias específicas del ADN. Su intención
era conferir a las gemelas una resistencia similar, protetica en humanos, especialmente en embriones,
giéndolas de la transmisión del VIH por parte de su padre.
carece de un marco ético y legal universal.

�• Riesgos científicos: La edición genética pue- Entre los posibles beneficios de esta tecnología se ende causar efectos fuera del objetivo, conocidos cuentran:
como “off-target effects”, que podrían resultar en
mutaciones no deseadas o consecuencias desco• Prevención de enfermedades hereditarias:
nocidas a largo plazo.
Laedición genética podría eliminar mutaciones
causantes de enfermedades como fibrosis quísti• Implicaciones sociales: Existe el temor de que
ca, distrofia muscular o talasemia.
estas tecnologías puedan ser utilizadas para crear
• Aumento de la resistencia a infecciones: Codesigualdades sociales, como el acceso a “mejomoen el caso del VIH, otras enfermedades infecras” genéticas que solo estarían disponibles para
ciosas podrían ser prevenidas mediante modifisectores privilegiados.
caciones genéticas.
• Impacto en generaciones futuras: Las modifi• Medicina personalizada: La edición genética
caciones genéticas realizadas en embriones son
tiene el potencial de personalizar tratamientos
hereditarias, lo que significa que los cambios inpara adaptarse a las necesidades genéticas únicas
troducidos podrían transmitirse a las próximas
de cada individuo.
generaciones sin conocimiento de sus efectos
completos.
Sin embargo, para alcanzar estos beneficios, es cruImpacto y potencial futuro
cial desarrollar regulaciones claras que garanticen la
seguridad y equidad en su uso. Además, se requiere un
Aunque el caso de las gemelas se llevó a cabo de diálogo global que involucre a científicos, gobiernos y
manera cuestionable, subraya el enorme potencial sociedad civil para definir los límites éticos de estas
de la edición genética para transformar la medicina. intervenciones.

Imagen ilustrativa / Fuente: Creada por IA. Chat GPT, OpenAI, 2025.

�Conclusión
El caso de las gemelas inmunes al VIH ilustra tanto las
posibilidades como los peligros de la edición genética en
humanos. Aunque CRISPR-Cas9 representa una herramienta poderosa con el potencial de transformar la medicina, su uso debe ser cuidadosamente regulado para evitar
riesgos innecesarios y garantizar que los avances científicos beneficien a la humanidad de manera ética y equitativa. Este caso es un recordatorio de la responsabilidad que
tienen los científicos al utilizar tecnologías disruptivas y
de la necesidad de un enfoque global para abordar los desafíos éticos, legales y sociales que estas plantean.

Implicaciones adicionales

2. Educación y concienciación: Es fundamental aumentar la educación y la concienciación pública sobre la edición genética, sus beneficios y riesgos, para
fomentar un debate informado y ético.
3. Cooperación internacional: La creación de un marco regulatorio global requiere la cooperación entre
países y organizaciones internacionales para garantizar que los avances en edición genética se utilicen de
manera responsable y beneficiosa para toda la humanidad.

Referencias
Doudna, J., &amp; Sternberg, S. (2017). A Crack in Creation:
Gene Editing and the Unthinkable Power to Control
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1. Consideraciones económicas: La La aplicación de Nekadi, P. (2024). Can we use CRISPR-Cas9 to shape the
humans of tomorrow? The case of genetically edited
la edición genética podría tener un impacto signifiHIV-resistant twins. O ČEM TAKÉ, 75.
cativo en el sistema de salud y la economía global.
La accesibilidad y los costos asociados con estos traSantillán-Doherty, P., et al. (2020). Considerations on genetamientos deben ser considerados para evitar desitic engineering: regarding the birth of twins subjected
gualdades.
to gene edition. Gac Med Mex, 156(1), 53-59.

�Edición Genética
en ANDi:

INNOVACIONES RECIENTES
Y PERSPECTIVAS FUTURAS
Iram P. Rodríguez Sánchez1*
1

Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León,
Ave. Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán, San Nicolás de los Garza, 66455, México.

* Correspondencia: Dr. Iram Pablo Rodríguez-Sánchez, iramrodriguez@gmail.com (ORCID: 0000-0002-5988-4168)
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León
Ave. Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66455 México.
Conmutador 01 (81) 8329-4110 / Fax 01 (81) 8376-2813
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�Introducción

L

a ingeniería genética ha revolucionado la investigación biomédica, permitiendo la creación de modelos animales que emulan enfermedades humanas
con el fin de implementar tratamientos que corrijan
estas condiciones patológicas y entender los factores
que influyen en el desarrollo de dichas enfermedades.
En este sentido los ratones han sido los modelos más
implementados en este campo, pero las limitaciones
de similitud genética y fisiológica con los humanos han
impulsado la utilización de primates no humanos (PNH).
Debido a su mayor proximidad evolutiva y biológica
con los humanos (hasta un 93% de similitud en el genoma), se han convertido en herramientas cruciales
para el estudio de enfermedades complejas y el desarrollo de terapias. El primer gran avance en la edición
genética de PNH ocurrió en 2001 con el nacimiento de
ANDi (nombre dado por las siglas de “Inserted DNA”
al revés), un mono rhesus que expresaba el gen de la
proteína fluorescente verde (GFP), siendo este un gen
exógeno al genoma del mono ya que proviene de la
medusa Aequorea victoria. El desarrollo de ANDi marcó
un hito en la biología experimental y para lograrlo el
equipo de investigadores liderado por Anthony W.S.
Chan utilizó una combinación innovadora de técnicas
derivadas de experimentos previos en otros mamíferos.
Para esta modificación genética los investigadores inyectaron un vector retroviral que contenía el gen de la
proteína fluorescente verde (GFP) en óvulos de macaco
rhesus. Este gen estaba bajo el control de promotores
como el citomegalovirus (CMV) y el factor de elongación
humana EF1α para maximizar la expresión del transgén.
Posteriormente los óvulos fueron fertilizados mediante
inyección intracitoplasmática de esperma (ICSI), una
técnica desarrollada inicialmente en ganado para superar las dificultades asociadas con la inyección pronuclear
en primates. De los 224 óvulos manipulados, 166 se fertilizaron con éxito y 40 embriones fueron transferidos a
20 hembras rhesus sustitutas. De estas, cinco resultaron
embarazadas, con tres nacimientos vivos, de los cuales
solo uno, ANDi, portaba el transgén. Aunque ANDi fue
el único portador del gen GFP, no mostró fluorescencia
visible en los tejidos al momento de su nacimiento. Sin
embargo, pruebas de PCR confirmaron la presencia del
transgén en múltiples tejidos como sangre, orina y pelo.
Por otra parte, en un feto transgénico no viable también
se detectó expresión de GFP en folículos pilosos y uñas.
Al final estos resultados sugirieron que el gen era funcional pero su expresión dependía de factores como el sitio
de integración en el genoma y la maduración del animal.

Perspectiva histórica y relevancia
científica
En su época, el nacimiento de ANDi provocó un
debate mediático y científico significativo. Mientras
algunos lo consideraron una prueba de concepto para
la posibilidad de modificar genéticamente primates,
otros señalaron las limitaciones del estudio como la
baja eficiencia de la modificación ya que solo un 0.45%
de los óvulos manipulados resultó en un primate
transgénico viable. Así como la expresión limitada debido a la falta de fluorescencia visible en ANDi, lo que
planteó dudas sobre la estabilidad y funcionalidad
del transgén. Por último, se señalaba que el método
utilizado no controlaba la integración del gen en el
genoma, lo terminaba por afectar la expresión y estabilidad del transgén. A pesar de estas limitaciones, la
creación de ANDi demostró que era posible modificar
genéticamente primates, lo que abrió la puerta al desarrollo de modelos más avanzados en investigación
biomédica. En retrospectiva, ANDi fue un pequeño
paso técnico pero un gran salto conceptual hacia la
biología traslacional. Desde entonces, la tecnología ha
avanzado considerablemente con la incorporación de
métodos como CRISPR/Cas9, TALEN y ZFN, que hoy
en día ofrecen una mayor precisión y eficiencia.

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Avances recientes
Cuando se habla de las principales tecnologías de
edición genética se pueden dividir en dos tipos principalmente: Técnicas Clásicas y Modernas. Dentro de
las Técnicas Clásicas de edición se encuentra el uso de
retrovirus y vectores lentivirales (como el usado en la
modificación de ANDi) para integrar genes en el genoma y métodos de interferencia por ARN para silenciar genes específicos. Sin embargo, presentan algunas
limitaciones como baja eficiencia, integración aleatoria, expresión inestable y quimerismo significativo.

�En contraparte las Técnicas Modernas disponibles
actualmente son:

Conclusión

La edición genética en primates no humanos repre• CRISPR/Cas9: Tecnología basada en ARN guía
que permite cortes precisos en el ADN, logrando senta una herramienta poderosa en la biomedicina
modificaciones genéticas eficientes y dirigidas. moderna. Aunque los desafíos técnicos, éticos y económicos son significativos, los beneficios potenciales
• TALEN: Reconocimiento específico de ADN con para el tratamiento de enfermedades humanas justimenor probabilidad de efectos fuera del objeti- fican la inversión continua en esta área. El futuro provo, pero con un diseño más laborioso y costoso. mete avances aún más impactantes gracias a las innovaciones tecnológicas y un debate ético más robusto,
• ZFN: Técnica pionera que combina dedos de
por lo que es de esperar que estos modelos genétizinc para la unión al ADN con nucleasas, auncamente editados sigan desempeñando un papel cruque tiene menor precisión y mayores costos que
cial en la investigación biomédica, acercándonos cada
CRISPR y TALEN. Desde ANDi, los avances en
vez más a soluciones efectivas para enfermedades que
este campo incluyeron investigaciones como:
afectan a millones de personas en todo el mundo.
᫃ Macacos transgénicos con el gen HTT humano para la enfermedad de Huntington.

Referencias

᫃ Monos cynomolgus con mutaciones en
SHANK3 mediante CRISPR/Cas9, asociados
Dunnett S. B. (2001). Reverse transcription of inserted
al autismo.
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᫃ Estudio de enfermedades metabólicas
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nos gracias a modificaciones con CRISPR/
cell and developmental biology, 10, 913996. htCas9.
tps://doi.org/10.3389/fcell.2022.913996
᫃ Otros estudios que han permitido estudiar
enfermedades como el síndrome de Rett, la
microcefalia, el cáncer y enfermedades neurodegenerativas.

Aplicaciones
Sin duda los modelos de PNH editados genéticamente son valiosos para: la medicina traslacional, ya
que ayudan a identificar dianas terapéuticas y probar
medicamentos para enfermedades humanas complejas; enfermedades neurodegenerativas con estudios
en modelos de Parkinson y Alzheimer que han sido
esenciales para comprender sus mecanismos y explorar nuevas terapias; cáncer, con modelos genéticos
que permiten evaluar la progresión tumoral y probar
tratamientos en un entorno biológico más realista.
Por último, la combinación de la edición genética con
tecnologías como la transferencia nuclear ha abierto
nuevas posibilidades para crear modelos de enfermedad más precisos y consistentes.

�E nfrentando
al Dengue:
de la amenza
a la acción

Mariana Lizbeth Jiménez Martínez1, Gerardo de Jesús Trujillo-Rodríguez1, Adriana E. Flores-Suárez2, Iram P. Rodríguez Sánchez1*
1

Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León, Ave.
Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán, San Nicolás de los Garza, 66455, México.
mariana.jimenez80@gmail.com (ORCID: 0000-0001-6095-8817)
entogerry36@gmail.com (ORCID: 0000-0003-1733-7366)

2

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Biológicas, Departamento de Zoología de Invertebrados, Laboratorio
de Entomología Medica. Av. Universidad, S/N CD. Universitaria, 66455 San Nicolás de los Garza, Nuevo León, México.
adriana.floressr@uanl.edu.mx (ORCID: 0000-0001-8554-8865)

* Correspondencia: Dr. Iram Pablo Rodríguez-Sánchez, iramrodriguez@gmail.com (ORCID: 0000-0002-5988-4168)
Laboratorio de Fisiología Molecular y Estructural, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León Ave.
Pedro de Alba s/n cruz con Ave. Manuel L. Barragán. San Nicolás de los Garza, Nuevo León, 66455 México. Conmutador 01 (81)
8329-4110 / Fax 01 (81) 8376-2813
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�Resumen

E

Biología del Virus Dengue

l dengue, una enfermedad viral transmitida a los humanos por la picadura de mosquitos infectados del
género Aedes, ha experimentado un aumento significativo debido a la globalización y la propagación de los
vectores. Esta enfermedad es prevalente en unos 100 países
tropicales y subtropicales, representando un gran desafío
para la salud pública a nivel mundial. Las estrategias de prevención y control del dengue, buscan reducir su transmisión
mediante programas de control de vectores, iniciativas de
participación comunitaria y enfoques innovadores como
el control biológico utilizando depredadores naturales y la
modificación genética de los mosquitos.

El genoma del virus del dengue (Figura 1) está compuesto
por una cadena de ARN de sentido positivo que tiene una longitud aproximada 11 kilobases (kb). Este ARN es responsable
de codificar tres proteínas estructurales (C, prM y E) que
constituyen los componentes del virión. Además, codifica
siete proteínas no estructurales (NS1, NS2A/B, NS3, NS4A/B,
NS5) que desempeñan un papel crucial en la replicación
del ARN viral (Gebhard, Filomatori &amp; Gamarnik, 2011).

Introducción

Figura 1. Representación gráfica del genoma del virus Dengue (DENV).

La globalización ha intensificado la propagación de enfermedades infecciosas a poblaciones que carecen de inmunidad natural. Este fenómeno contribuye a un aumento en
la incidencia de enfermedades transmitidas por vectores,
como los mosquitos, que son portadores de numerosos
patógenos humanos que causan la muerte o debilitan a
millones de personas anualmente (Patterson et al, 2016;
Smith et al, 2016).

Proteínas Estructurales
a)

Proteína de la cápside

La proteína de la cápside (C) del virus del dengue
(DENV) juega un papel esencial en la encapsulación específica de su genoma de ARN. Ma et al. (2004) describieron la estructura en solución de un homodímero de
200 residuos de esta proteína en DENV-2.
b)

Proteína de membrana

Los virus transmitidos por mosquitos, conocidos como
arbovirus, han afectado a la humanidad durante miles de
años. De todos ellos, cuatro han sido han sido particularmente notorios por la gravedad de las enfermedades que
causan y el número de personas afectadas: los virus causantes de la fiebre amarilla (YFV), el dengue (DENV), la fiebre
chikungunya (CHIKV) y la fiebre zika (ZIKV) (Powell, 2018).

La proteína de membrana del virus del DENV es clave
en la disposición y maduración de la partícula viral. Compuesta por 81 residuos, su estructura incluye siete hebras β
antiparalelas estabilizadas por tres enlaces disulfuro. Cada
virión maduro está revestido por 180 copias de las proteínas de envoltura y de membrana (Perera &amp; Kuhn, 2008).

El dengue, causado por virus de la familia Flaviviridae,
puede manifestarse en formas graves que resultan mortales
y representa una de las principales causas de hospitalización a nivel mundial, generando un significativo impacto
socioeconómico (Lam et al, 2012).

La proteína de envoltura del DENV se encuentra en
la superficie del virión y es esencial para la unión inicial del virus a la célula huésped. La infectividad del
DENV depende de su interacción con el heparán sulfato presente en la célula objetivo (Chen, et al., 1997).

c)

Proteína de envoltura

Proteínas No Estructurales
En el 2009, la Organización Mundial de la Salud reportó
que los casos de dengue habían aumentado treinta veces
en los últimos 50 años. Al año siguiente, se estimó que se
producían entre 50 y 100 millones de infecciones anualmente, cifra que podría ser aún mayor debido a la subnotificación en los servicios de salud (WHO, 2009; Guzmán
et al, 2010; Beatty et al, 2010).

a)

Proteína No Estructural 1 (NS1)

La NS1 es una glicoproteína no estructural de los flavivirus, de aproximadamente 48 kDa, con seis enlaces
disulfuro intramoleculares constantes. Se expresa en la
superficie celular y se secreta al espacio extracelular, donde participa en mecanismos de evasión inmunológica y

�juega un papel crítico en la replicación viral, incluyendo
su interacción con la heparina y el heparán sulfato (Smith &amp; Wright, 1985; Fan et al., 2014).
b)

Proteína No Estructural 2A (NS2A)

c)

Proteína No Estructural 3 (NS3)

El papel del mosquito y la propagación
del virus

El mosquito Aedes aegypti, originario de África, todavía
encuentra
en los bosques y ecotonos del continente condiEn los flavivirus, la NS2A es una proteína hidrofóbica
de 22 kDa que forma parte del complejo de replicación ciones idóneas para la cría de sus poblaciones ancestrales.
viral y juega un papel fundamental en el ensamblaje del La práctica humana de almacenar agua en recipientes
virión y en la modulación de la respuesta inmunitaria del durante todo el año en aldeas y ciudades africanas creó
huésped. Se ha identificado que NS2A participa tanto en entornos ideales para la producción de larvas de mosquito,
la síntesis de ARN como en el ensamblaje del virión (Leu- especialmente durante las estaciones secas prolongadas
(Lounibos, 1981; McBride et al, 2014).
ng et al., 2008; Xie et al. 2015).

NS3 es una enzima multifuncional del DENV que desempeña varias actividades clave en la replicación y procesamiento del ARN viral; incluyendo funciones de helicasa, nucleósido trifosfatasa (NTPasa) y ARN trifosfatasa
(RTPasa) (Carocci et al., 2015).
d)

Proteína No Estructural 4A y 4B (NS4A y NS4B)

Los mosquitos del género Aedes son clave en la diseminación del dengue, destacándose Aedes aegypti por su
eficiencia como especie invasora y vector de la enfermedad (Brady &amp; Hay, 2020). La expansión de Ae. aegypti está
relacionada directamente con los registros epidemiológicos. Desde el XVI, embarcaciones europeas con destino al
Nuevo Mundo recalaron en África Occidental para reclutar
nativos africanos en el comercio de esclavos, contribuyendo
a la dispersión del mosquito (Eltis &amp; Richardson, 2010).

NS4A y NS4B son proteínas integrales de la membrana del retículo endoplásmico, cruciales para la replicación del DENV. Estas proteínas facilitan la formación del
El DENV se propaga en zonas urbanas a través de un
complejo de replicación y regulan las interacciones entre
ciclo de trasmisión urbano, el cual ha sido reportado en
el virus y el huésped (Teo, et al, 2014; Zou et al, 2015).
128 países, siendo Ae. aegypti y Aedes albopictus los prine) Proteína No Estructural 5 (NS5)
cipales vectores. En contraste, en regiones selváticas, el
ciclo de trasmisión domina, observado principalmente
La NS5, la proteína más grande de los flavivirus con 900
en las junglas del sudeste asiático y África occidental. En
residuos de aminoácidos, es esencial para las funciones
estas áreas, Aedes luteocephalus, Aedes furcifer y Aedes
enzimáticas del DENV. Sus dominios N-terminal MTase y
taylori son los vectores predominantes (Figura 2) (Chen
C-terminal RdRp la convierten en un objetivo importante
&amp; Vasilakis, 2011).
para el desarrollo de antivirales (Brooks, et al., 2002).

Figura 2.Ciclos de transmisión.

�Epidemiología
El dengue es transmitido por mosquitos y afecta a aproximadamente 100 países tropicales y subtropicales en Asia,
el Pacífico, las Américas, África y el Caribe. Representa la
enfermedad viral transmitida por mosquitos más común
y de propagación más rápida (CDC, 2014; WHO. 2011).
En 2009, la OMS clasificó la fiebre del dengue como una
enfermedad febril aguda. Además, el virus del dengue se
categoriza en cuatro serotipos según la antigenicidad de su
proteína de envoltura viral E (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y
DENV-4). Cada uno de estos serotipos puede causar fiebre
del dengue, fiebre hemorrágica del dengue o síndrome
de choque del dengue (Bodinayake, et al., 2018). Estos
serotipos mantienen una similitud de aproximadamente
el 65% en su secuencia de aminoácidos y se dividen en
genotipos basados en una divergencia no mayor al 6% en
su secuencia nucleotídica (Wang et al., 2000). Globalmente, el DENV-1 se clasifica en 5 genotipos, mientas que los
serotipos DENV-2, DENV-3 y DENV-4 se clasifican cada
uno en cuatro genotipos distintos (Figura 3).

El período de incubación del dengue varía de 3 a 14 días
tras la picadura del mosquito y las infecciones primarias
pueden ser asintomáticas. Según la OMS (2009), el dengue se divide en tres categorías: sin signos de advertencia,
con signos de advertencia y grave. El dengue sin signos de
advertencia se caracteriza por fiebre alta, posible erupción
maculopapular, síntomas gastrointestinales (GI), síntomas
respiratorios y dolor en los huesos. El dengue con signos
de advertencia incluye los síntomas mencionados anteriormente, además de dolor abdominal severo, hipotermia,
signos de hemorragia, alteraciones de la función mental
y signos tempranos de shock, como hemoconcentración,
ascitis o derrame pleural. Los pacientes con dengue grave
experimentan shock, dificultad respiratoria y sangrado severo, además de falla orgánica (Khetarpal &amp; Khanna, 2016).

Figura 3. Distribución Geográfica de los Genotipos y serotipos de DENV. A) DENV-1 B) DENV-2 C) DENV-3 D) DENV-4 (Harapan et al., 2020)

�Estrategias de prevención y control del
dengue
Los programas de control de vectores han sido pilares en la
lucha contra la transmisión del dengue y otras enfermedades
transmitidas por mosquitos, aunque enfrentan desafíos por
la expansión geográfica del vector y el aumento de casos de
dengue (Pang, Mak &amp; Gubler, 2017).
Desde la década de 1980, se ha intensificado el enfoque
en los programas de control comunitario; sin embargo, las
investigaciones sobre su implementación han sido escasas.
Un estudio en 2015, mostró resultados prometedores sobre el
impacto de la movilización social para prevenir el dengue. En
este estudio liderado por la comunidad, se evaluó el efecto de
la enfermedad a nivel comunitario, empleando tanto serología
como reportes personales de dengue, además de indicadores
entomológicos. Realizado a lo largo de tres años, el estudio
proporcionó evidencias consistentes en dos países distintos
con programas adaptados localmente sobre el impacto de
las comunidades en la prevención y manejo de la enfermedad
(Andersson et al., 2015).

La liberación de mosquitos genéticamente modificados
representa otra estrategia innovadora. En este enfoque, los
machos portan un gen letal conocido como RIDL (Release
of Insects Carrying a Dominant Lethal). Estos machos, al
aparearse con hembras silvestres, transmiten el transgén letal
a los embriones, provocando la muerte de las larvas antes
que puedan desarrollarse a la etapa adulta. Este método
busca reemplazar o suprimir las poblaciones silvestres y así
reducir la transmisión de enfermedades (Knols et al., 2007).

Conclusiones y perspectivas futuras
La propagación del dengue representa un desafío significativo para la salud pública mundial, particularmente en
las regiones tropicales y subtropicales, donde los mosquitos
Aedes encuentran un hábitat ideal. Comprender la biología
del virus del dengue y sus mecanismos de transmisión es
esencial para desarrollar estrategias efectivas de prevención
y control.

El manejo del dengue demanda un enfoque integral que
combine la vigilancia, el control de vectores, la educación
comunitaria, la cooperación internacional y los avances
en la investigación científica. Solo a través de un esfuerzo
El uso de larvicidas como el organofosfato temefos y biolar- coordinado y multidisciplinario será posible reducir la carga
vicidas, particularmente Bacillus thuringiensis israelensis (Bti), de esta enfermedad y proteger la salud de las poblaciones
ha sido extenso. Sin embargo, la variabilidad en métodos de vulnerables a nivel global.
aplicación y la ausencia de medición de impacto clínico en
la transmisión dificultan la validación de su efectividad (Tan
Bibliografía
et al., 2012, Boyce et al., 2013).
Andersson, N., Nava-Aguilera, E., Arosteguí, J., Morales-Perez,
Por otro lado, el control biológico se ha centrado en el
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G. holbrooki y ciertas especies de killifishes (Fundulus spp y
Rivulus spp), son ampliamente usadas en áreas de pantanos Beatty, M. E., Stone, A., Fitzsimons, D. W., Hanna, J. N., Lam, S. K.,
y en la gestión de estanques (Courtenay Jr. &amp; Meffe, 1989).
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�Revista de Ciencias Agroalimentarias y Biotecnología
Revista de Divulgación Científica de la Facultad de Agronomía - UANL
Volumen 2 / Número 1 / Enero - Abril / 2025

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                  <text>La revista Scientia Agricolis Vita (SAV) es una publicación multidisciplinaria de acceso abierto que se enfoca en la publicación de investigaciones científicas originales e inéditas en el área de las aplicaciones agroalimentarias, incluyendo las ciencias agrícolas, pecuarias, de los alimentos y biosistemas. La revista es publicada por la Facultad de Agronomía de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) de forma trimestral, en los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre.</text>
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TIGRES

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UANL

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UANL

CA I - IVI

�L

os beneficios del acondicionamiento físico que
se logran , en el ser humano permiten gozar de
un equilibrio físico, mental, que reditúa en salud,
bienestar, alegría, sentirse bien y a la vez propositivo, con mejor calidad de vida .Lo anterior, permite
estar siempre dispuesto a compartir lo mejor de uno
mismo con la familia, amistades y sus compañeros.

,

INDICE
Mensaje del Director

•

03

¿Qué aportamos a nuestro mundo?

04

Gran fiesta mexicana 2011

06

Clase máster de spinning

14

Ambiente navideño en el CAFM

20

Festival navideño de gimnasia rítmica 2011

30

Renovación que atrae

42

Ahorro de energía

48

El Centro de Acondicionamiento Físico Magisterial
(CAFM) con sus, instalaciones, equipos y servicios de calidad, se congratula en poder aportar y
participar en lo que corresponde a su misión, para
que se logren los objetivos y metas de las personas
adscritas a nuestras instalaciones.
En esta segunda edición de la revista el CAFM aparte de seguir dando a conocer nuestras actividades,
queremos darle un valor agregado de concientizar
a nuestra comunidad de realizar acciones a favor de
preservar el medio ambiente, para contribuir y evitar seguir contaminando nuestro entorno ya sea en
nuestro hogar, trabajo, escuela y aquí en el CAFM.

UNJV.Eh ;trn~A,

El desarrollo sustentable es un desafio unpor a re
para el futuro .La participación de los universitarios
es decisiva para esta tarea, solo falta intereses, creatividad y voluntades dispuestas a fundir nuestros
lazos con la naturaleza que permita alcanzar ese
equilibrio necesario en la vida y para que la historia
de nuestra civilización continúe.
El CAFM te invita a reflexionar y participar en actividades que ayuden a respetar y preservar el medio
ambiente.

Consejos prácticos para el ahorro de energía 50
Gimnasia rítmica

52

La actividad física y el ser humano

56

Al comer, la porción sí importa

58
62

Principiantes en el GYM

64

El problema de los residuos sólidos urbanos 66
Cuida el agua

72

Limpio y sin contaminar

74

Aquafitness

78

Feria de la salud

80

El deporte es salud

82

Caminata por la salud

84

Invita a tu familia, amistades y compañeros a este propósito las futuras generaciones te lo
agradecerán.

�• Qué aportamos

m
ª!l!!~Jtro mundo ■

El Centro de Acondicionamiento Físico
Magisterial de la UANL busca dejar
un legado, como testimonio de nuestra presencia en el mundo de los vivos,
aportando con un granito de. arena concientizando a la comunidad de este Centro de realizar acciones a favor del medio ambiente.
Que los trabajaJorés;: maest'ros, estudiantes y socios del ' Centro contribuyan a
la generación de una cultura ecológ ica
y ambiental responsable y participativa,
especialmente en nuestra comunidad
Universitaria.
Con el fin de preservar el medio ambiente de la tierra que es "La casa de to-

dos los seres humanos".
La ubicación estratégica del CAFM en el
campus mederos es ideal para poder
llevar a cabo estas acciones

La pla ntación de 26 árboles nativos de
esta área, la adquisición de una camioneta con un ta nque de mil litros de agua
para el riego de los árboles, en el en torno de este Centro, la recolección de
pilas, son algunos de los objetivos que
se están llevando a cabo para realiza r
actividades e beneficio del medio ambien
te.

~A--~

CAP~SINA

~

BIBUOTlCJi ÚNIVUtll!T#Jll4 11 UA!:il,

La plantación de árboles y la conservación de los ya existentes, son importantes ya que a largo plazo es una inversión que nos ayudara en la lucha contra
el calentamiento global.
Reflexiona acerca de las actividades que
ayuden a preservar y respetar el medio
ambiente; lo cual coadyuvara con la actividad física a tener una mejor calidad
de vida.

(t(t PRODUCE UNA INMESA TRISTEZA PENSAR~~
QUE LA NATURALEZA HABLA MIENTRAS
QUE EL GENERO HUMANO NO ESCUCHA

-victor Hugo

- - FONDO
Uf;J)VÉRSITARI

�Gran Fiesta

MEXICANA 2011
Por Alma Hemández
D. G Irene Santos

S

eptiembre mes de la patria. Con gran
júbilo se vivió la fiesta mexicana que
organizó en sus instalaciones el Centro de Acondicionamiento Físico Magisterial (CAFM), el pasado 15 de septiembre
en la que convivieron las familias de maestros, estudiantes, socios y trabajadores del
CAFM.
La tradición y el folklor mexicano engalanaron esta gran fiesta Mexicana con la actuación de estudiantes que integran el ballet folklórico de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (UANL) que dirige el Ing.
Alejandro González Herrera. El escenario
preparado especialmente para el evento fue

invadido por los colores, música, y vestuario de acuerdo a las danzas y bailables del
centro y noreste del país, como fueron entre otras: La danza de los viejitos, huasteca
tamaulipeca, polkas, chotis, huapangos y redovas.
La escenografía, luces, música en vivo y
la actuación de los jóvenes bailarines fue
llenando con su energía y calidad interpretativa cada uno de los cuadros coreográficos
que interpretaron, ganándose muy merecidamente el aplauso y la admiración del público
que los ovacionó al término de su actuación.
El CAFM participó exitosamente con sus
alumnas de ritmos Latinos con el baile las
chiapanecas dirigido por el maestro Luis
Alfredo Tirado Padilla.

�Reconociendo el público su magnifica actuación y vestuario,de igual manera el ballet
folklórico de Cd. Guadalupe tuvo una excelente participación.
Previo al espectáculo musical el grupo de karate infantil del CAFM realizó una exhibición
de karate y rutinas de este deporte. También
participó la estudiante de la Facultad de
Música UANL Madely Eileen Mata Gómez
(cantante, violoncelo y piano) que interpreto
con su estupenda voz canciones a-dhoc con
las fiestas mexicanas. El público tomo parte
en el concurso para seleccionar y premiar entre
los asistentes los mejores vestuarios Folklóricos de niños y adultos.
El Ing. Jesús T. Guzmán Lowenberg director del CAFM agradeció la participación de los
grupos que tomaron parte en el espectáculo y
la asistencia de maestros, estudiantes, socios y
trabajadores del CAFM, manifestando que en
este mes patrio no deben dejar que se extingan las tradiciones, los valores y la herencia
legitima que nos dejaron los héroes que nos
dieron patria.
A continuación dio el grito de independencia
y el tradicional ¡Viva México! el público hizo
eco y coreo las arengas.
Al final se degusto unos exquisitos platillos mexicanos y se llevo acabo una rifa de
juegos de mancuernas y camisetas alusivas al
evento.

El grupo de Karate infantil del CAFM realizó una exhibición de karate y rutinas de este deporte

��Ganadores . . .,1!11111'~~-~ -...
de Camisetas

Mario A. Ramírez Gómez, Rene Salgado Méndez, María Alma Hernández Gómez, Lupana
Vilchez, Ramón García

_____,

Mancuernas

�..... ... ..•....
. .

•

• •• •
••
•

.

tares estuvieron

•

����il.na nocfie ...
con estre{{a
Elenco actoral de la pastorela
"Una noche con estrella", dirigida
por la Lic. Ofelia Arredondo García.

����Por: Viktoriya Velychko DG: Melissa Herrera

n el festival navideño de club Tigres
UANL de gimnasia rítmica, se trata de
mostrar el trabajo de las maestras y
el avance que lograron las niñas gimnastas
mediante el entrenamiento sistematizado.

E

I tema del festival de este año fue
muy interesante y divertido para
todos los invitados, familiares y
principalmente para las niñas de la escuela.

E

FESTIV]ll,

NAYIDENO
GIMNASIA
.r

BITMl&lt;!A.
2011

D n el club entrenan 50 gimnastas de 4 hasta

:El 15 años de edad. Es el evento más grande
de todo el año y en el participaron todas las
gimnastas del club. Las participantes fueron
divididas por grupos, parejas y tríos dependiendo de su edad y su nivel.

�En el baile de "Paraguas" se muestran los movimientos y flexibilidad que las gimnastas de
4 a 7 años de edad han ganado entrenando.
Participaron 12 niñas, entre ellas las dos más
pequeñas que cuentan apenas con 3 años de
edad, todas ellas mostraron su talento sin miedo a participar en el festival.

•••••••••••••••••••
El grupo de 16 gimnastas de 8 a 10 años de
edad presentaron el baile de "Muñecas" donde
sorprendieron a todos los invitados con su técnica de cuerda. Dentro de su baile había elementos de acrobacia, saltos, lazos con cuerda,
mucha flexibilidad y movimiento.

Las gimnastas más avanzadas del club son niñas de 11 a 15 años de edad, ellas presentaron
su dinámica y compleja rutina "Listones", combinando elementos de baile con equilibrio y giros no menos complicados que el movimiento
del listón. Al mismo tiempo las 18 gimnastas se
coordinaron para hacer espirales, serpientes y
lazos de listón.

�34 *****************~******************

D

entro de los bailes grupales salieron gimnastas con rutinas de tríos y
dúos. El primer trío trabajó con rutina
de cuerda, aqu1 sobresaltó la flexibilidad, el
increíble arco, y la técnica de cuerda que
sorprendió con lazos de hasta 7 metros de
altura.

-

O

tro trío de gimnastas
mostró su equilibrio
combinando ballet con
flexibilidad, usando los lazos
de altura, además; el trío de
pelota combinó elementos de
rebote y lazo.

�El baile de "Gorras" sorprendió
con la originalidad y un perfecto
equilibrio que se hizo sobre dos
sillas instrumentarías, presentando una gran fuerza, energía y
una hábil tecnica en esta rutina.

�- -

38

* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * !i

'

¡t

l,

as gimnastas de dúo, dentro de cual estaba la maestra Vyktoriya
Velychko, presentaron dos rutinas: la primera parte fue ambientada con la famosa música del Cirque Du Soleil donde se mostró
la técnica de listón de alto nivel, mientras la segunda parte contrastó
ambientándose de música romántica que resaltó la combinación del
ballet clásico con la gimnasia.

Todas las gimnastas del Club Tigres UANL fueran entrenadas y
preparadas por las maestras rusas Olha Velychko y Víktoriya
Velychko. Que hoy continúan brindando conocimientos y
experiencias a todas las niñas de esta escuela de gimnasia rítmica.

��Cabinas de Hidromasaje

Regaderas de Damas

�Sanitario de Damas

Baño Sauna

�Gimnasio

Power Plate

�AHORRQde
Ing. Jorge A. González
González.

DG: MELISSA HERRERA

n estos días es de suma importancia el tema del
ahorro de energía, motivo por el cual a nivel nacional se están generando importantes cambios en la
generación y administración de los recursos energéticos existentes y de las nuevas tecnologías desarrolladas para estos fines.

E

En cifras generales, a nivel Mundial se consume el
15% de la energía total generada solo en iluminación
y en México estos números apuntan a un consumo
de más del 18%. Este porcentaje en la última década
se ha incrementado en un 3.9% anual y se espera
que sigan el mismo ritmo de crecimiento o aun mayor,
por lo cual se han desarrollado nuevas tecnologías que
permitan sustituir todos los focos anteriores por una iluminación que pueda satisfacer las necesidades con equipos de
mayor eficiencia energética.
Estos datos los podemos observar en la información impartida por
la CONUEE (Comisión Nacional para el Uso Eficiente de Energía), La cual
gestiona, informa y apoya estas iniciativas de manera directa.
La Comisión Federal de Electricidad por su parte puso en marcha un programa
nacional de apoyo para el cambio de luminarias tipo incandescente por las mismas de tipo fluorescente las cuales tienen un consumo reducido y son de mayor
duración.

Distintos proyectos se han abocado a proteger el medio ambiente mediante
la disminución de consumo energético en instalaciones existentes, proyectos
nuevos, desarrollos institucionales y en general en los diferentes equipos que
consumen energía eléctrica para poder trabajar. Uno de los más reconocidos
en nuestros tiempos es el FIDE (Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica)
el cual certifica y apoya las diferentes formas en
que los equipos pueden cada vez reducir sus
consumos energéticos.

eQ N U E E
COMISIÓN NACION.-L P¡IAA EL

U~o

Ei1c11tNTC Dt L.A ENtAGÍA

En la Universidad autónoma de Nuevo León no es
la excepción ya que estamos preocupados y ocupados
en este tema tan importante, un ejemplo en el Centro de
Acondicionamiento Físico Magisterial es el cambio de su iluminación por la nueva generación de luminarias de alta eficiencia reduciendo así hasta en un 40% la emisión de calor de las
antiguas luminarias y aproximadamente se redujo en hasta el 50%
el consumo de energía eléctrica para este fin.
Lo anterior simplemente apoyados en las tablas comparativas que nos invita a
usar la información descrita por el FIDE y en la búsqueda de seguir apoyando las
directivas de innovación y ahorro de energía en esta Universidad.

tfig.
~
=- =
¡¡¡¡¡iiiill9

:lEE.liERGIA ElfCTRiCA

�Consejos práctico!'para el ahorro

·
Si utilizas calefacción gradúa
el termostato a una temperatura soportable y abrígate un
poco más dentro de casa.

1

4
7

Evita usar la plancha y la cafetera
en exceso

Dale mantenimiento
a los aires acondicionados 2 veces al año
de preferencia antes del
verano y del invierno.

1

Si se requiere aire
acondicionado,
gradúa el termostato a una temperatura soportable y utiliza ropa clara
y ligera.

º

2

En la oficina o el
hogar apaga las
luces si no son
necesarias.

No abras en exceso el
refrigerador y asegúrate
que las puertas sellen
herméticamente

5

Si te es posible sustituye
tu refrigerador si ya tiene
másdelOañosporuno
nuevo de bajo consumo de
energía.

8

11

Evita utilizar la lavadora con poca
ropa, es mejor a
su máxima capacidad y con
agua fría ahorraras luz y
agua.

Utiliza lo más posible la
luz natural, abre las cortinas y si es posible coloca tragaluces.

3

Apaga la computadora si no la
estás utilizando y por la noche
no la dejes encendida o en hibernación.

6

Si tienes la posibilidad, usa energías alternativas para la producción de electricidad, como
celdas fotovoltaicas para utilizar
energía solar, generadores eólicos
(movidos por la acción del viento)
entre otros. A la larga se recupera la
inversión.

9

Utiliza acondicionadores
de aire con la capacidad
indicada para los metros
cuadrados del área.

12

Desenchufa
el cargador del teléfono celular

y_de todo tipo electrónico

(T.V., audio, impresoras, etc.)

cuando no los estés utilizando.

de energía

Cam ia.a ocos
incandescentes por

a orra ores

�a gimnasia rítmica es uno de los deportes más creativos,
que deja lugar a la imaginación, como casi todas las disciplinas que tienen que ver con la música y la expresividad
corporal, así como las modalidades de la danza.

L

En él se busca lograr exhibiciones originales, encadenar ejercicios difíciles, además de lograr un ejercicio equilibrado y bello
que potencie la expresividad, que sus exhibiciones impresionen
por la técnica depurada y belleza, considerándose la máxima
expresión armónica corporal, el ritmo bajo, la inspiración deportiva y la belleza del cuerpo en movimiento.
Esta disciplina considerada como un arte por su elasticidad, estilo y belleza, también se considera un deporte.
La gimnasia rítmica para niñas desde 4 años hasta jovencitas de 16,
brinda una oportunidad de abrir sus talentos; a través de este
ejercicio se desarrolla una increíble flexibilidad y una buena
postura. También se aprende el manejo de aparatos gimnástico
y movimientos de baile.

La base de la gimnasia rítmica es la flexibilidad, la cual se desarrolla
al máximo para continuar con el manejo de aparatos como lo son:
La cuerda, el aro, la pelota y los listones.

�Durante el año se organizan clases
abiertas con el fin de dar a conocer el
trabajo de las alumnas de gimnasia,
uno de los eventos es la exhibición
abierta por semestre, donde se da a
conocer una introducción visual de
contenido de la clase y el programa
en el que trabajaran las niñas durante el semestre.
Otra de las presentaciones es un festival de cierre gimnástico, el cual se
organiza dentro del centro, donde las
alumnas presentan rutinas y bailes
dejando ver el manejo y técnica de
los aparatos así como la flexibilidad
y acrobacias que se logran con el entrenamiento

�La actividad física
y el ser human
En la actualidad el ser humano moderno dista mucho de ser activo. Prácticamente la vida de estos tiempos,
comparados con nuestros antepasados es muy diferente, ahora los desplazamientos los hacemos en auto,
trasporte colectivo y elevador, luego
de llegar a nuestro trabajo nos sentamos frente a la computadora por horas
durante el día. Resulta que los seres
humanos no estamos diseñados
para llevar este tipo de vida, hemos
pasado a ser sedentarios muy rápidamente por falta de movimiento; el
cigarrillo, el café y la dieta rica en carbohidratos refinados dan como resultado un estado físico inadecuado
y muy propenso a enfermedades cardiacas, hipertensión, colesterol alto,
entre otras, agregado a eso el estrés
de la vida diaria estamos propenso
a un infarto o un derrame cerebral.

Pero ¿Qué es el acondicionamiento físico?; Se trata de una
rutina de ejercicios con la que
se busca mejorar los sistemas
en nuestro cuerpo, básicamente
el sistema cardiovascular y el
muscular. Debe hacerse bajo la
supervisión de un especialista
que nos vaya guiando en el programa acorde a nuestro estado
de salud.

Para la gente joven lo ideal es hacer rutinas de aeróbicos como
caminar, trotar, correr, bicicleta, y spinning. Luego seguir con
una rutina de pesas en todas las áreas musculares, tórax, brazos, abdomen y piernas.
Las personas mayores deben realizar un entrenamiento integral con supervisión para evitar desgaste y permitir un gradual
desarrollo de la rutina. Así mismo, si lo que deseas es bajar de
peso o desarrollar áreas de tu cuerpo, se debe acudir con los
especialistas en acondicionamiento físico y los nutriólogos,
pero siempre con la autorización del medico para realizar la
actividad física.

Es importante que dediquemos tiempo para realizar actividad física aeróbica al aire libre como caminar, trotar,
correr, escalar, montar bicicleta, etc..
Estas actividades las hacíamos todo
el tiempo hace más de un siglo en
nuestro trascurrir diario, pero dada
la modernidad y la dinámica de la
vida tenemos que encontrar sustitutos de estas actividades para realizar
en lugares adecuados, equipados y
seguros con asesoría de instructores profesionales con planes y programas de acondicionamiento físico
que se adapten a nuestras necesidades y capacidades. Esto lo ofrece el
Centro de Acondicionamiento Físico
Magisterial de la UANL.

DG: Mellasa Herrera

�Al comer,

• ,

,

La porc1on s1 imR9.!!""~

Algunos estudios revelan que la gente come
hasta un 45% más cuando las porciones son
más grandes, y que el tamaño de los recipientes como el plato y los vasos también influye.

Al comer, la porción sí importa.
No hay duda, cuanto más nos servimos, más
comemos, aun sin que tengamos apetito.

Es una tentación la oferta de comida maxi,
súper, mega, jumbo, que ha hecho de las porciones desmedidas una costumbre poco saludable, asociada con la obesidad.

35.0

30.0

25.0

La oferta de más comida por menos dinero
que la industria alimentaria comenzó a lanzar
en los años 60, es una estrategia comercial que
abarca casi todas las áreas de la alimentación.

20.0

15.0

10.0

Sin embargo, hay un sin fin de productos
industrializados que tienen una presentación
grande: dulces, chicles, botanas, pastelillos,
bebidas, refrescos, café, jugos..

5.0

Lic. Letícia Morales Bolaños
Encargada del departamento de
Nutnoon

Comparación de porciones;
Hace 20 años contra la actualidad
Refresco

Dona

Antes: 65 onzas (192 mi)
85 kcal

Antes: 3 pulgadas (7.6 cm)

140 kéal

Palomitas

Antes: 8 onzas (236 mi)

Antes: 5 tazas
270 kcal

'

;

. .

--

. ::

:

.

. :

.

..

.

.

,·:

.

:

350 kcal
Hoy: 6 pulgadas (152 cm)
Diferencia: 210 kcal
: ; ... : .. . . : ,
. ,
. : . . : . -; . . .

~-

.,

~

Antes: 500 kcal

Hamburguesa
Antes: 333 kcal

Galletas de
chispas de
chocolate

Papas a la
francesa

Antes: 1.5 pulgadas (3.8 cm)

Antes: 2.4 onzas (68 g)

55 kcal

210 kcal

630 kcal

Hoy: 11 tazas
Diferencia: 360 kcal
,._,

45 kcal

Pizza de
Pepperoni

:¡~. \(111

\f • ,
l'• _,

250 kcal
Hoy: 20 onzas (591 mi)
Diferencia: 165 kcal

Café

:,

: ,,- ..

;

,

:

-.- ,..

.

:• :.. : .. ,.
....

.,

.... . .
--· .. .
-:

:' ;···
; ;

.:

,..

~~

-

350 kcal
Hoy: 16 onzas (473 mi)
Diferencia. 305 kcal
..... - --: , -"!,.. ·; • ; •• ,... -; ,.. ; • • •• ,..)

·; ... :-• . ··
,.. : ,-

Diferencia: 350 kcal

Hoy: 590 kcal

Diferencia 257 kcal

275 kcal

610 kcal

Hoy: 3.5 pulgadas (8.9 cm)

Hoy: 6.9 onzas (196 kcall)

Diferencia: 220 kcal

Diferenoa: 400kcal

..!·· . ,.. ;

,.. _;º-; ..:,-

-.

Hoy: 850 kcal

,

• ,.. : • ••• ~ '

.,.

Podrían quemarse al
levantar pesas por una
hora y media.

Equivalentes a una
hora y 10 minutos de
caminar despacio.

�Recomendaciones para

Ahora la gente pone mucha atención a qué comer, pero no a

POBLACIÓN MEXICANA
CONSUMO DE BEBIDAS PARA UNA VIDA SALUDABLE

cuánto comer, que es lo un factor importante que influye más en la obesidad
na buena pauta para conocer la cantidad de
comida que consumimos es visualizarla. Llene,
U
por ejemplo, una taza con el alimento y vacíela en
un plato para tener una idea más precisa de la cantidad que puede contener un plato.

La energía que debemos
consumir los mexicanos al
dfa
Peso normal

¡RECOMENDACIONES!

Requerimiento promedio
(Kilokalorías)

Sobrepeso
Dieta hipocalórica promedio
(Kilokalorías)

Muchas personas cometen el error de solo ponerle atención a la comida pero no saben que
gran porcentaje de las calorías que consumen al
aía las tienen sus bebidas.

~ación

e

Recuerda distribuir
(,O \\111\111\1111111/111//////f 1
1
tus alimentos diarios
~,~~,,,~,' 12
'lf%1. O
1 7"~% ~
en cinco tiempos, esta
#-1~
práctica le ayudará
O t- O
2"l ~
a disminuir el ayuno ~ f-- 1
\ 'Ji'
prolongado, tener un ~ =
_i Y - -- -4i1_
3
mejor rendimiento,
-favorecer el funcio~ %'
namiento metabólico
y, por consiguiente,
~ ~~ 'l/,
~
V":.;(&gt; &lt;,,/,'
5
mantener un peso
"l,,.;,: 7
'ff~
'///,'
~-"' "
6 11~,~,,~''
saludable.
'-- 'I1lt1¡ft,1,I ,,,¡,,,/111l111li11\1
oJ
VA
\ '),e,~

4/t

'1'.\ 8

º'1J

NIVEL 5 0-1/2 VASOS
NIVEL 4 0-2 VASOS

uq\
NIVEL 3 0-4 TAZAS

Obesidad
Lo mejor es
acudir lo antes
posible con un
profesional de
la salud.

• Comparta el postre.
• Si compra refrigerios, elija porciones individuales.
• En lugar de guardar la comida sobrante en recipientes grandes,
use recipientes individuales.
• Servir porciones pequeñas en platos pequeños da la sensación de comer más.
• Si le gusta batanear, vierta una porción en un recipiente.
Para disminuir la sensación de apetito, inicie la comida con en. saladas o sopas con bajo contenido energético.

NIVEL 2 0-2 VASOS

NIVEL 1 6-8 VASOS

• Si después de comer aún
siente ar,etito, opte por ensaladas frescas (pepinos,
apio o zanahorias) .
¿Acostumbra hacer sobremesa? no ponga fuentes de comida en la mesa,
En todo caso, ponga verduras o fruta.
• Comer una ensalada o
fruta a media mañana o a
media tarde le ayudará a
controlar su apetito.

Fuente: Revista consumidor 2008
http://www.profeco.gob.mx!revista/
publicaciones/adelantos_0S/56-63%20
porciones%200KMM.pdf

El alcohol también es una gran
fuente de calorías, sobre todo
las bebidas preparadas que
tienen alto contenido de azucar.
Modere o Evite su consumo.

�,,

HIDRATACION
Esencial para el ejercicio
A pesar de que la necesidad de beber agua la relacionamos más con la época de verano
también en invierno es necesario mantenerse hidratado y, sobre todo, a la hora de
hacer ejercicio. Parece que si no nos lo pide el cuerpo, no lo necesitamos, y no estar
atento a esa clase de necesidades nos puede acarrear más de un problema.
Es imposible establecer una recomendación genérica sobre la cantidad de agua que
hay que beber. La hidratación de cada persona depende de cada uno, de sus características y de las condiciones ambientales.
Necesitamos beber agua para mantener el equilibrio hídrico en nuestro cuerpo. Esto
quiere decir que el agua que perdemos por la orina, el sudor... tiene que ser reemplazada.
Beber cuando se tiene sed puede ser saludable para personas con vida sedentaria y
que desarrollan sus actividades a una temperatura regulada. Sin embargo, a la hora de
realizar ejercicio necesitamos regular nuestra hidratación.

Acontinuación, mostramos cómo ingerir
líquidos antes, durante y después del
ejercicio:
í¡nt-;; d;¡ej~ic; 1
1Dos horas antes de

realizar una activi1dad física deberíamos
beber medio litro de
1agua, lo que nos peri r:nit~ una hidr~tación
optima, con tiempo
1para poder expulsar los 1
excesos.

L - - - -

_J

Íour~te-;I ej;rcicio: 1 Íoes;ué~el ajerclcio0
I La necesidad de agua I 1Es común sufrir una 1
aumenta cuando se
1experimenta una sudo- 1
ración continuada du1rante un ejercicio pro1iongado. Esta pérdida
de líquido se tiene que
1reponer, ya que de no
ser así, la temperatura
1del cuerpo aumenta y
I puede derivar en un I
golpe de calor. Para
1 ello hay que observar 1
el grado de sudoración
1que dependerá de la
1
intensidad del ej~rcicio I
1que estemos reah-

l:ªn~. - - -

j

ligera deshidratación
1después de realizar
I ejercicio y, por lo tanto, I
la rehidratación es
1importante y necesaria. 1
En este punto, hay que
1destacar, que la pérl dida inmediata de peso I
después de un entre1 namiento es sólo agua 1
~n~ra~ _ _

_J

��s ecosistemas de la Tierra tienen límites. En ecología se denomina "capacidad de carga
de los ecosistemas". Para cada especie, dependiendo del nicho ecológico que ocupe, el
ecosistema que habita le impone límites al tamaño de su población. El Horno sapiens no
s la excepción. Los recursos naturales de la Tierra son finitos, petróleo y metales algún día
se acabarán, solamente los renovables, como el agua y los biológicos, podrían durar indefinida·
mente a condición que no los explotemos más allá de sus capacidades de renovación.
No obstante, ¿qué es lo que observamos desde hace mucho tiempo, sobre todo después de
la Segunda Guerra Mundial? Que, no obstante la pobreza endémica que vive casi
un tercio de la humanidad, la cantidad de materiales y energía que fluyen
en promedio por cada ser humano es cientos de veces mas grande
de lo que era a principios de la revolución industrial, hace dos
siglos, y miles de veces mayor de lo que fuera después de la
emergencia de la agricultura, hace miles de años.
Todas las actividades humanas generan algún tipo de impacto ambiental adverso: destrucción de cobertura veg·
etal primaria (deforestación) por cambio de uso de sue·
lo; pérdida de biodiversidad; pérdida de suelos fértiles
(desertificación); agotamiento y colapso de pesquer·
ias; acumulación de residuos sólidos (basura); aguas
residuales sin tratar (aguas negras); contaminación
de suelos, agua, aire, océanos y atmósfera; cambio
,
climático; etcétera. La lista es larga y preocupante.
SOLIDOS URBANOS
Además, el crecimiento vertiginoso de la población
de Horno sapiens explota, destruye o contamina, de
Por Germán González - Dávilal, Esthela Gutié- manera cada vez más intensa, los recursos naturales
rrez Garzal, José Alberto Rodríguez - Moralesl de la Tierra que constituyen el sustento de su vida.
D.G Irene Santos
Entre los impactos ambientales adversos que las
actividades humanas generan en contra de la in·
tegridad del medio ambiente y los ecosistemas, en
esta nota abordaremos el problema de los residuos
sólidos.

U

EL PROBLEMA

DE LOS RESIDUOS

DESECHOS
Y FLUJO DE MATERIALES

e

continuo crecimiento
n la demanda global de
ateriales ha conducido
a un incremento sostenido
de la cantidad de residuos
, en tanto que las políticas
convencionales de manejo
de basura son insuficientes e
inadecuadas para mejorar la
eficiencia en el uso de materiales y para compensar los impactos ambientales negativos
derivados de la producción y
el consumo de materiales.
Actualmente, a escala global,
la humanidad utiliza alrededor
de 45 mil millones de toneladas anuales de materiales que,
en términos generales, pueden
clasificarse en cuatro tipos: 1
metales; 2 no metales (vidrio,
cemento, cal, etc.); 3 biomasa
(alimentos y fibras vegetales,
madera, papel, leña, biocombustibles, etc.); y, 4 biomasa

fósil (carbón y petróleo).

menos que el promedio.

Esto hace un promedio mundial actual de 6.4 toneladas
per cápita. Considerando que
la población global pasará de
7 mil millones de habitantes
en 2011 a alrededor de 9 mil
500 millones en 2050, y que
la tendencia en el crecimiento
de la demanda de materiales
indica que para entonces la
humanidad requerirá 145 mil
millones de toneladas anuales
, en 2050 el promedio será de
15.3 toneladas per cápita al
año.

Para romper esta tendencia
cada vez más insustentable,
se requieren nuevos enfoques
integrados con énfasis en el
uso eficiente e integral de
materiales y productos, la prevención y la minimización de
desechos, y el reciclaje. Nuevas políticas, basadas en estos nuevos enfoques, podrían
lograr suficiente contrapeso
para reducir los impactos ambientales adversos.

Lo anterior no obstante exista una gran desigualdad en la
cantidad que utilizan diversos
países; los desarrollados utilizan el triple o más toneladas
anuales promedio per cápita
que los en desarrollo, que
utilizan solamente la mitad o

�EL RECICLAJE
DE DESECHOS
ara iniciar políticas de gestión sustentable d~ materiales y re~i_duos sólidos, el reciclaje de
materiales constituye una poderosa estrategia capaz de mod1f1car patrones de consumo Y
de comportamiento dispendioso, así como de generar responsabilidad social en materia
ambiental.
Es por ello que la Universidad Autónoma de Nuevo León debe iniciar, a la brevedad po~i~le,
un programa de separación y reciclaje de residuos sólidos (PROSER ), si de veras desea posicionarse como una universidad de vanguardia a escala nacional e internacional.

P

El reciclaje de residuos sólidos universitarios (RSU) consta de las siguientes etapas:
l. Diagnóstico de carga y composición de los RSU.

2. Clasificación de los componentes orgánicos (restos de alimentos y residuos de parques y jardines) e inorganicos (papel,
cartón, plásticos, metales, vidrio, fibras) de los RSU.
3. Separación de los componentes reciclables orgánicos e inorgánicos, así como de los restos no reciclables.

4. Acopio de cada uno de los componentes reciclables por industrias que los pueden procesar y valorizar utilizándolos como
materias primas (industrias recicladoras).
Actualmente existen centros de acopio que reciben los residuos
sólidos para su reciclaje: vidrio, plásticos, metales y papel - cartón.

"BASURA" NO;

RESIDUOS SÓLIDOS SÍ
a "basura" no existe en la
naturaleza, pues los ecoistemas reciclan todos
los materiales a través de flujos incesantes (los ciclos biogeoquímicos del agua, el carbono, el nitrógeno, el fósforo,
así como a través de las redes
tróficas ).
La "basura" la genera el ser
humano porque cree que
vive en un planeta donde los
ecosistemas tendrían capacidad para digerir todos sus
desechos.
Hoy sabemos que esto no
es así, pero debido a los malos hábitos, la falta de cultura
ambiental, o simplemente por
irresponsabilidad,
continuamos generando diariamente
inmensas cantidades de "basura" en todos los entornos en
que nos encontremos: la casa,

la escuela, la oficina, la calle, la 59 por ciento de las facultafábrica, el hospital, el super- des han desarrollado esfuermercado, el rastro, etcétera.
zos para utilizar de manera
responsable
y eco-amigable
En nuestra sociedad es relativamente nuevo el que se los materiales de oficina; en
pretenda introducir una nue- tanto que entre el 26 y el 38
va cultura para minimizar los por ciento, respectivamente,
desechos, y separarlos para han iniciado acciones para
valorizarlos económicamente un manejo integral de RSU.
Apoyados en estas experimediante su reciclaje.
encias, la Secretaría de DesarEs necesario, y urgente, in- rollo Sustentable de la UANL
formar, concientizar y sensi- ha diseñado un programa de
bilizar a la población para que separación y reciclaje de los
sepa que puede contribuir a RSU que generan las activireducir los impactos humanos dades universitarias cotidianas
adversos sobre el medio am- (el PROSER), a fin de desarbiente, en particular mediante rollar esta cultura respetuosa
la separación de los residuos del medio ambiente y de los
sólidos urbanos.
límites de los ecosistemas.
Una encuesta levantada por
la Secretaría de Desarrollo Sustentable de la UANL en 2010
indica que el 52 por ciento de
las escuelas preparatorias y el

�Compostas '7J
caseras{(
o
Hacer una composta casera ayuda a reducir
hasta un 50% la generación de basura, si a
esto le sumamos tu reciclaje, estas ayudando
un 90% en la disminución de los desechos de
tu hogar... ¡Manos a la obra!

l. Arma tu contenedor para composta (armarlo es sencillo, solo necesitas un bote con
tapa, perforarás agujeros pequeños en todos
los costados del bote y listo, la tapa se pondrá después).

CENTROS DE ACOPIO PARA
RECICLAJE
Centro de Acopio "Materiales Reciclables"
(Metales, Aluminio, Periódico, Cartón, Plástico,
entre otros)
Calle Garza S/N
Col. Valle Verde, 2do. Sector, Servicio a domicilio al Poniente de Mty.
Tel. 1773-2204, Cel. 1501-6659 (lada 81)
mreciclables@yahoo.es
Cadena de Valor Sustentable
(Reciclaje principalmente de Plástico, entre
otros) Servicio a Domicilio/ San Pedro, S. Catarina y Mty.
Puerta del Sol #668
Col. Colinas de San Jerónimo, Monterrey, N.L.
Nextel. 1810-7550, (lada 81) id: 92*13*26910
valorsustentable@gmail.com
Reciclados Zúñlga
(Metales, Aluminio, Periódico, Cartón, Plástico,
chatarra, entre otros)
Ave. Ruiz Cortínez, casi esquina con Ave. Seguridad Social. Poniente de Monterrey.

CORESA {Comercial Recicladora, S.A de
C.V)
(Metales, Aluminio, Cobre, Bronce, Papel,
Periódico, Cartón, Plástico en todas sus categorías, Tarimas, entre otros)
Av. San Nicolás #835, Col. Arboledas de San
Jorge
San Nicolás de los Garza, N.L. Tel. 50007600 (lada 81) / www.comercialrecicladora.
com
Desperdicios Reciclables Roma
(Metales, Aluminio, Periódico, Cartón, Plástico, entre otros)
Valle de las Fuentes No. 5805, Col. San Angel Sur
Monterrey, N.L., Tel. 8349-2922, Cel. 044811076-2309, (Atrás del Parque Canoas)
angelrodriguez@prodigy.net.mx

Procesos Ecológicos
(Principalmente Plásticos)
04481-1079-5372
momtoy@hotmail.com

2. Coloca hasta el fondo de tu contender 10
cm de hojas secas o pasto.

Vidriera Monterrey
(Reciclaje de Vidrio)
Magallanes #517 ote. Col. Treviño Monterrey, Tel. 8863-1000 (lada 81)
Multi Servicios Informáticos Profesionales
(Reciclaje electrónico, telefonía y computación)
Prol. Reforma 2803-A, Col. Acero, Esq. Pablo de la Garza, Monterrey, N.L.
Tels. 04481- 8095-1813
www.reciclon.net
CEPASEL
(Reciclaje de todo tipo de cartón y papel,
así como procesamiento y comercializadores de papel reciclable)
Pral. Díaz Ordaz #308, Fracc. Industrial Díaz
Ordaz, San Nicolás de los Garza, N.L
Tel. 8350-2214 (lada 81)(81) 8350-2214
begin_of_the_skype_highlighting
cepasel@prodigy.net.mx

3. Deposita tus desechos orgánicos y vas
formando capas, primero hojas, después
tus desechos, luego otra capa de hojas y tus
desechos así hasta que termines, cada capa
de aproximadamente 5cm, al terminar se sella con la tapa.
4. ¡Listo! Aproximadamente entre 6 y 8 semanas podrás sacar la tierra que has generado
en la composta.
NOTA: si tu tierra tiene un olor a tierra mojada, y la tierra es de color casi negra y presenta una consistencia porosa y ligeramente
húmeda, tu tierra esta lista!.
o

Juntos... pero

NO REVUELTOS

J

•

Cuando separas tu basura en orgánica e inorgánica
desde tu hogar, contribuyes a que sea más rápida
y eficaz la división de materiales en el basurero de
tu ciudad, ayudas a que el procedimiento se agilice
aun más evitand6 la acumulación en toneladas de
desechos en los depósitos.

�El agua es un
líquiáo muy imP.ortante para todo
el planeta tierra, sin
él no existimos, de
más valor que el oro y
las piedras preciosas,
elemento fundamental para todas las
formas de vida.

�Por Alma Hernández
D.G Irene Santos

s conveniente tomar conciencia del peligro que entraña
os productos que se usan para la limpieza domestica que
suelen ser tóxicos y muy contaminantes.

E

La mayoría de los productos de limpieza no solo son innecesarios sino también muy nocivos para el medio ambiente, casi
toda la casa puede quedar perfectamente limpia con jabón,
bicarbonato y vinagre.
Para mantener una actitud ecológica en este tema podemos
seguir los siguientes tips:

1.- Antes de comprar un producto pregunta si realmente lo
necesitas, cualquier consumo innecesario en esencia es antiecológico.
2.- Los grifos cromados se frotan con medio limón hasta que
desaparezcan las manchas de sarro, enjuaga y seca.
3.- Como limpiar las paredes de la regadera y canceles de
vidrio si tienen adherido sarro o jabón es preferible primero
frotar la superficie con una preparación de agua y vinagre
blanco dejar actuar 30 minutos, enjuaga y saca brillo con un
paño seco.
4.- Repasa los bordes, los detalles lo dicen todo.

Limpio y sin cont- 1nar
•

Limpieza
de cristales

Limpiador multiusos

Ingredientes

Ingredientes
800 mi de vinagre blanco
180 mi de alcohol de 96°
15 mi de aceite esencial de eucalipto o pino
5 mi de aceite esencial de limón
Se mezclan todos los ingredientes.
Emplear 2 cucharadas soperas por litro de
agua.
Sirve para limpiar suelos (terrazo, parquet, tarima ...) muebles de la cocina, hornillo y refrigerador, muebles lacados, azulejos, etc.
Observaciones: Aplicar sin diluir en zonas muy
sucias y luego enjuagar.

3 cucharadas soperas de vinagre blanco
1 litro de agua templada-caliente
Preparar y usar el mismo día que se vaya
a limpiar. Se limpian los cristales con una
bayeta y se secan con papel de periódico.
1

Observaciónes: El limpiador multiusos también está indicado para los cristales.
Si ya lo tienes, úsalo en las dosis indicadas.

Limpieza
del Cuarto de baño

' Desagües obstruidos
1

Emplear directamente bicarbonato
sódico con agua templada. Enjuagar y secar.

Materiales

Rincones difíciles
• 3 cucharadas soperas de vinagre
• 3 cucharadas soperas de sal marina

Paso a Paso

• 1 cucharada sopera de sosa (introducir con
cuidado en el desagüe).

l. Dejar actuar de 10-l S minutos.
2. Añadir 1/ 2 litro de agua caliente.

Observaciones
Preparar y usar la mezcla el mismo
día de la limpieza. Aplicar con el
estropajo o un cepillo de cerdas
fuertes. Enjuagar.

Cuidado con no salpicar.

�Desinfección del
inodoro

Destapa caños
"Más vale prevenir"

Materiales
• 50 gr. de bórax

• 1 L de agua

Materiales

Paso a Paso

• 1/2 taza de bicarbonato sódico
• 1 puñado de sal marina
• 1/2 taza de vinagre

l. Disolver el bórax en agua
y mezclar
2. Envasar y etiquetar

Paso a Paso

Observaciones

l. Mezclar y vaciar en el caño
2. ~ejar correr 1 ó 2 litros de agua muy
caliente

~sar un chorrito en el inodoro y dejar actuar 15 minutos.
Enjuagar (tirar en el deposito de
agua).

Observaciones
Realizar una vez cada tres meses.
Añadir en el siguiente orden los ingredientes
indicados.

l
1

Ambientadores

Para el refrigerador
Se recomienda limpiarlo por dentro al menos
cada 3 meses.
En caso de olores persistentes, colocar una taza
con bicarbonato sódico. Remplazarlo periodica·
mente.
.
Para el hogar
Evitar en todo lo posible los ambientadores
comerciales; suelen estar formulados con esen·
cías químicas cuyos vapores son perjudiciales
(provocan cefaleas, irritación de la mucosa nasal
y bronquial, alergias, etc.).
La alt~rnativa más sana es el empleo de aceites
esenciales. Su uso como ambientadores es muy
versátil:
• Bolas de al~odón con 4-5 gotas de aceite para
colocar en cajones y roperos. Los aceites esencial·
es de lav~n_d_a y espliego ahuyentan las polillas.
• En hum1d1f1cadores se añaden 5-6 gotas
• Las plantas o frutos secos se impregnan con
u~ poco d~ aceite (puedes aprovechar algunas
pinas de pinos, recogidas durante un paseo ...
son muy decorativas)
• ~n vaporizadores, echar 5-6 gotas sobre el agua 1
Elige los aceites que más te gusten o que más
puedan ayudarte para un problema de salud
(aromaterapia).

Limpiar muebles de
madera
Pasar una bayeta ligeramente humedecida, para no levantar el polvo. Secar si
es preciso y listo.
Para nutrir la madera y aportarle brillo (1
ó 2 veces al año):
• Zumo de 1/2 limón
• 2 cucharadas soperas de aceite vegetal
• 3 cucharadas soperas de cera virgen de
abeja
Se funde la cera al baño María. Se incorpora el aceite y se mezcla bien. Por
ú!timo añadir el zumo de limón y agitar
vigorosamente. Al finar obtenemos una
crema untuosa, estupenda para la
madera. Se aplica con una bola de trapo
en pequeñas cantidades, se frota hasta
su completa absorción.

•

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UANL

Thi
UANL

a.\2020

\Jtll ut1NL

��ampamen::ual
Verano

D

2012

sde 1992, este Centro realiza cada verano, un
ivertido campamento infantil, en el cual se
nscriben niños y niñas de 5 a 13 años, incluy·
ndo seguro de emergencia
médica, camiseta. evaluación
nutriológica, y diploma; los
niños participan en diferentes
actividades deportivas y culturales, lo que ayuda a crear
en ellos una disciplina como
persona.

�¿Qué actividades físicas
?
puedo realizar a menudo para estar en forma.
De 3 a 5 veces a

la semana

El deporte es Salud

Flexiones
Artes marciales
Baile

Por Alma Hernández
D.G Irene Santos
La práctica de una actividad física regular, estable y moderada ayuda a mejorar tanto la salud
física como la psicológica incrementando así la calidad de vida.

¿Qué tipo de persona eres?
Atendiendo a la siguiente infografía y sus características podemos determinar qué tipo de persona somos con respecto a la
actividad física (duración, tiempo e intensidad) que realizamos.

f

r·

rPERSONA ACTNA

. acttv
a es .
,
"'" -~
diarias
·
~

L~s 1ge _011es ..

El ñtmo intestinal

-

-

-

Realiza ejercicio físico
atendiendo a los criterios de:
duración, frecuencia e intensidad adecuados.
Realiza una actividad física
en su tiempo libre gene rando un gasto calórico de
al menos 2000 kcal por semana.

PERSONA PARCIALMENTE
ACTIVA
Realiza ejercicio físico sin
tener en cuenta los criterios de: duración, frecuencia e intensidad adecuados.
Realiza una actividad física en su tiempo libre que
genera un gasto calórico
de entre 500 y 2000 kcal
por semana.

PERSONA INACTIVA
No realiza ningún tipo de
ejercicio físico
Realiza una actividad física
en su tiempo libre que
genera un gasto calórico de
menos de 500 kcal por semana.

��Cami

la Salud

:19.05.20

(i)aa~e

,

ázquez estuvo a cargo del calentamiento en la Caminata por la Salud

���Caminata

Dr. Osear Salas Fraire, Dr. José euteno onza ez
Lic. Aaron Saucedo, Dr. Bernardo Fuentes

El lng. Jesús T. Guzmán con el equipo del Centro de Acondicionamiento Físico Magisterial

zman owen erg,

�LIANL
e:~-=~®

�■Visión ■

2020

UQNL

"Alere Flammam Veritatis"

Rector

Dr. Jesús Ancer Rodríguez

Secretario General

Ing. Rogelio G. Garza Rivera

Director General de Deportes

Ing. Jaime C. Vallejo Salinas

Director de CAFM

Ing. Jesús T. Guzmán Lowenberg

Av. Lázaro Cárdenas No. 4600, Unidad Mederos, C.P. 64930
Monterrey, Nuevo León, México
Tel: (81) 8349 5964 / Fax: (81) 8103 9673
cafm.uanl@hotmail.com

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Revista del Centro de Acondicionamiento Físico Magisterial. Promueve los servicios de la dependencia en cuanto al servicio de acondicionamiento físico, además contiene artículos sobre deportes, hidratación, ahorro de energía, cuidado del agua, etcétera.</text>
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                <text>Revista del Centro de Acondicionamiento Físico Magisterial. Promueve los servicios de la dependencia en cuanto al servicio de acondicionamiento físico, además contiene artículos sobre deportes, hidratación, ahorro de energía, cuidado del agua, etcétera.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Acondicionamiento Físico Magisterial </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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