<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/browse?output=omeka-xml&amp;page=274&amp;sort_field=Dublin+Core%2CCreator" accessDate="2026-09-19T03:46:22-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>274</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>16325</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="6593" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="5149">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/178/6593/Piloto_El._1908._Vol._1_No._73._Mayo._0002007639.ocr.pdf</src>
        <authentication>0325882c5054484934806e24d4a2c00e</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="178382">
                    <text>���.

EL
lllll!ll!ll!$$$$$$De$b$$D$$$$$$1l!$•$m$1l!
ll!
$
ll! Teléfono 176. Ca.lle del 5 de Mayo No, 147, Apartado 56, ;¡;
:

entre las de M. EJcobedo y Puebla.

Z
ll!

PEDFfO TREVl"O

;¡¡

•••
•••
e
:
ll!
ll!
6l

7 lan&gt;,

;¡¡

Paga loa mejores p:,ecioa de plaza.

6l
!ll

IL-~-~¡;,.•-.4:..

-

Anexos:

RREY, MEX•
_________________
_
rnet del Reporter
V.
RIVERO
SUCS.
--

DICHOS l

QUE SUCEDE

:
ll!

México,

$

1:Hll ll! ll! ll! l!l $ ll! 6l IIHHB $ ll! ll! ll!ll! ;¡; ll! ;¡; ll! !li ll! ;¡; ll! ;¡; '" ;¡; ll!

-

ll!
;JI»

CON MAS SUERTE QUUE lT.N
CHINO,

La tarde del día 2 de
de 1 afie próximo pa
y- E,teban
1mmmll!!lill!mll!;i;mm¡¡¡ ■ ¡¡¡ll! ■ ll! ■ lll ■ ll!ffill! ■ m;i;¡¡¡;i;¡ Martinez
centraban en un te

o
:
e
o

e

lll

e

'3

e
lll
lll

lll

"GAMBftlNUS"

Cantina y Salón
1 - - -· de Billares

e

!¡¡¡

-

¡¡¡

Ca.lle t:e Zaragoza número 35 l!.
VISITELA UD!

----

VISlll'ELA UD!

ll!
¡¡¡
y~

VISITELA UD!

En ella l!le tienen ventiladores eléctricos, lunchs, tacos

e

e

un excelente l!lervieio.

ll!

' n una noria que está haeién;se en la faIC:i del C'E'rro d-a la
· ra, y cuya noria tien-3 ya
ndhlatl de treinta metros,
ía necesidad de colocar en el

bt rúo de San Lu ·
copas, cuando llegó
h1;rmano del último,
á éste que se retirar
Entonces Audón, ae
ur a enaa cercana,- da
gdpea en 1a puerta,
en hermano se acereó á
de de retirarlo de a
y convenciéndolo de que
pa ñara, á lo que el ébr ·
A. pasar por un tendajo

ndo unos

Loa jaevee, domingos -,- días festivos, lllilch gratia.
e 1 ' El Tepeyac'', en la es
ISMAEL C. BADA, Propietario.
Monterrey, N, L. ll! e:ceontraban parados un

\;i;m;i;¡¡¡ ■ e;i;¡¡¡;i;e;i;e;i;¡¡¡¡¡¡ ■ ¡¡¡;i;¡¡¡;i;ll!;i;¡¡¡;i;i;i;e;i;I

ro llamado

Alejandro

y otro individuo, á los que
se puso á injuriar diciend

.otras cosas, "que él er

fllllll!5l~¡;;.::,;¡_'ffi:llll:~::¡¡¡¡¡¡ ~lll:lro'.lOOlolll!.w:~::;e:.-.:i::-¡a::z¡¡¡:,4:l::;¡ he mbre'' acompañando 1

1- Soclfilt!S y flersonales -1
li~::::¡:;¡¡:m,::;e:::'1&gt;:;"!!ti~m,:::ie::z,~oo::w-:.:e-z::ei::e::.ce;::¡¡¡::;,:,;::,B
Sensible Defunción.
-En el Puerto de

1 -De la Capital de la República

vinieron ayer anoche, los Sres.
Matamoros, John L. Johnson y Alfredo Garza

murió ayer en la tarde el Sr. Lis. Ríos,
Don Rafael Barragán, á la edad
de 36 a~••
-Por el ferrocarril Central MeEl Sr• ..uic, Barragán pertene- xjcano, acaba de llegar á ésta
ció á una muy conocida familia población el Sr. J. de la Fuente,
de ásta. Ciudad, y su muerte ha procedente de Hornos,
sido muy sentida en Monteney,

-

-Acompañado de su aprecia•

donde tenia muchos amigos.

Viajeros.

ble familia, llegó á ésta Ciudad
anoc-he el Sr. H. G. Palsgrove, de
Cuatro Ciénegas, Coahuila,

con un sonoro golpe que
ci. chillo que p~rtaba, as
m. cuadro de .lioja de la
estaba Clavado en la paret
Inmediatamente el euar
tnt6 de reducir al orden al
lit nte'' habiéndose vjsto pre
de por la resistencia de ...
á hacer uso de una espnda,
Con éste m~ti~o se form, el
e~c~ndalo. cons1gmente, babi,, tlo
sshdo lesionados, en la refn !ga
knt.o Andón como el cuartel o,
qi.ien á viva. fuerza lo con jo
á la Prevención de Policía.
Por el delito de lesiones y
si;tencia á un agente de la p
cil, fué sentencia:do Luna1 po
A.5ente del Ministerio Públi
stfrir la pena de cuatro añ
p1isi6n.

Procedente del Puerto de Ta.m-De Torreón vino el Sr. Ma•
pico, acaba de llegar á ésta Capi- nuel
M. Rodríguez.
tal el Sr. Don Ramón López, per--:)(:-sona
perfectamente
coJWcida
-De
la
Ciudad
de
Monclova,
aquí.
vinieron ayer en la mañana á
-Por el tren del Ferrocarril ést&amp; población, lils Sres. Jesús
2 de Mayo de . 08.
Central, llegó anoche el Sr. Ro- María Lobo y- José María TejaA.-Avila Silvest-.rj, A f
dolfo González, procedente de Ca.
Asilo Maz.
• ¡&lt;Ierey-ta Jiménez.
B,-BarivickÍt -'J., Bon,
-Procedente de Torreón se enBmagin M. L. L.
--El Sr, Lic. Virgilio Garza, cc.entra entre nosotros el Sr. MaC.--Qrof Ereast, Corri
uno~e los abogados de .más fama nuel Sánchez,
C.&gt;rrigan Pat., Carrilo E.,
en e foro noo1onés, llegó ayer en
-De Denver, Estado de Colo• R 1fael del., Campos Bernt.":
la
añan&amp; A Monterrey, proeeC tstillo Dolores, Chistenot
dent8e 1de la Ciadad del Saltil!o. rado, llegó el Sr. E, H. iPlatt.
D.-De1euni Fernando,
El r, \ Lic. Garza fué á la CapiEl Sr. Geo. L. Niee vino de Ja v;. E., Dávila Linares A.
tal del Eetado de Coa.huila al Ciudad de Nueva York. La perE.-Elizondo Victoriano,
arreglo ~e importante-a asuntos manencia d'el Sr. Nies en Monte- milJa
E. J., Escaiante Pet
de so.. pro4esi6n.
rrey será corta, pues "'118.ña.na en t1 ada .A:d6laida, Eduardo L
Ja noche saldrá para. la Capital E!izondo Linares Manuel.
-Acomp&amp;;¡adcJ de tu hermosa. de la llepública.
F.-Flores M.
hija María, ll.~l!ó ayer en la noche
G.-Garza Cruz Garza. F.
á ésta po blac1_"í, el Sr. Don Isidro
-Ayer arribaron á Monterrey,
L6pez, conociao comerciante de proeedentes de San Pedro, Ooa- ft cto, Gómez German, Gut
Saltillo,
huila, el Sr. .José María Viesea1 Desí'derio, Guerra. L. 1 Gamb
g,inio, Galnarea Rbma, G
acompañado de •u familia.
Clara González Dávila. Jesú
-Procedente de Oiudad Victo- v:ua Daniel, Garza Lorenzo.
ria, llegó ayer el Sr, Jesús Bena- mez Sabino.
V!des.
H.-Hinojosa Valentín,
ten Tomas.
0
L.-Lamic Pedro, Loz
-De
,delfla llegaron los se•
M.-Martínez De Prage
fünes A~to Kelser y William
!t .. Scott,
zano Jesús Luna José V.,
karia, Martinez F., ::\{
Ai.'oen H. Ole., Manriq

L

ª"·

1'

'

Fábrica de Mosaicos Hidráulicos
y toda clase de trabajos
en piedra artificial.

Teléfono 413.

;._

!'!'!

2

Monterrey, 11, L.

OIGO Y GABINETI: E ANALISIS

Escobedo 31.
'=====

ll!

F:ibrlcas de eszobas estilo a,nerlcllllo 'La Neolonesa'

.LA INDUSTRIAL.

y

:,ll!

Comerclan';e en abarrotes por maror 7 menor.
e
Compra aJ contado toda clase ·de pieles, cueros, cerda, lnle :

0

'"BOJ
LA.
UAREZ"
mejor más .bmta de las
·
a
macias
de la Ciudad. • • • ,
.

_ _ _ _ __

:.

ll!

•

11

Monterrey, S do Ji!ayo dl•e~!flll~-

,

barrenos 1

para lo

ue fué comisionado Marcelino
Hernáncloz. fria á la mitad del
descenso, el referido Herná.ndez,
cuando sintió que J.1 acometía
asfixia, por lo que inmediata•
mtc'nte dió la. señal de a :arma para
qne lo sacaran. Se iJrocedía á
ésta maniobra por varios de . s
compañeros, cuando
per ·: el
sentido yendo á dar al f
&lt;lo de
Ja. noria de donde
grandes
trabajos; y en la creencia de
que iban á saca un tadaver, se
encontraron Y." una V('Z fuera ele
a noria, c
que Hern·índez sol~•
nente h la sufrido Ln pequeno
azgl!- o en uno de los dedos ele
a
1ano izquierda.

mpañía dramática de la

C(

Sra.
a de meses
la Maza
desde
hace Eli
al unos
se que
encuentra
trabaja ~do en é1 JuáMz, pondrú
mañana~· en escena las siguiE&gt;ntes
obras:
Por 1 t tarde, el hermoso drama
de D n Angel Gui.Ir.erá,
La
Pt cad.or ,_'' y el gracioso juguete
eómico d los Hermanos Quintero,
".E'l
Oéf en el 11.'eati-o", y po1·
la. vehe: "Tormento", hermosa
Jducc.ió:U de Don Francisco
Urrecha y '' El Amor en el Tea-

Apartado No. 28.

Vea la OLIVER núm. 5
La única nueva; último modelo.

¡j

Vendida por

~:;
º"

-

tro''.

Monterrey, N. L.

L------------------------'

-~ Q,)

"s
,~.e
j :;f

·¡

WM. A. PARKER¡

:· -· MACMILLAN Y BOTHWELL. ·· ~

-+-

--:¡(:- -

NOTAS DE SPORT
Hoy en 1a mañana, á la? ocho
: . mef-1.iA;~jugarán un ,f1.¡}1-do d_e
B:ase•Ball los "teams
~l Piloto" y "Anteo ", organiza.dos
últimamente.
&lt;&gt;r·
Estos "teams" están forma&lt;l.os
ez ele la siguiente manern:
ez
e6-

-+-

La

La misma compañía de la Sra.
,r;.i
0
de la Maza, deseando de la mejor
manera posible al lucimiento de
8
las fiestas que se van á celebrar
::i
en ésta Ciudad con motivo de Ja
4 00
celebración de la batulla del 5
;,:;=
de Mayo, en Pnebla, lu. dispuesto
◄ :9
que para la noche de ese _día
~ ~
se verifique una gran fune16n1
~ &lt;I)
--:)(:-en 1a que se pondrá en eseen~ el
1 IP
NI~A EXTRAVJADA.
Agente
hermoso drama U.el poeta menea•
·3"'
i~
La :amilia de-1 señrr Vicente n&lt;., Don11 José Peón C.:ontreras, ti·
~.!: James H. Graves&gt; Gerente,
Sucursal en
Cavazos que vive ea la Calle tufado P.or la Patrian y la herzarzuela '' Quien Fuera Li1~ g.
Monterrey.
Calle
Eseobedo
y
Plaza
Hidalgo,
de Ara~b ri, entre 1~seobed~2' Jn;Js'a
bte". .A.demás, la Sra. de la Ma- _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
_ _'!""..__ __._
Z:ugoza, 1ecD _jó ayer, luna_ n1~1•
ta. que por su ~rt11. e,tad Ill _aun za, recitará. el hermoso monólogo
su nombre fué po-~ble que d.1era. H Esposa y Madro", del poeta,
Se comunicó el ea"'- á la !ns• también mexicano, Don Fehpe N. ~:llfl:~,• t:tJO::íllU::t,u;~,sig~:•t!~~~ ~...Jt!.;1;k;Jlkf.(~Y~
pección General ele PciJieía, con Custi1lo.
--:)(:-objeto de que la persona' .que se
encuentre con derecho á r0\.loger B"JSQUE USTED EL PILOTO
COMERCIANTES Y CONTRATISTAS EN TODA CLASE
DE MA&amp;ANA.
á la referida. niña, pa:-.~ á bace~lo
DE INSTALACIONES DE
á la casa de"l señor Cavar.os. ' ,1 ~ - = = = ~ = = = = = =
-~:){,-ACCIDENTE EN EL rRABAJO.
ran Depósito

Un pobre albañil llamado Eme·
terio López, se enco~traba en su
oficio 1 en la ea.sa No. 25 de la
Calle de Zaragoza, subido en una
escalera de fa que cayó al suelo
por haberse roto uno el-! los barro•
tes.
En deplorable estad), fué conducido á su casa, en donde se
,, le concedió que se curara.

U·

011, EL JUAR:,,:Z.

-

"f

·"-

Plomería y drenaje

-DE-

VifiOS y'Aypardiente

; L ~

de las acreditadas bo _as de

***********

Miguel Ferrlño é
-DE-C. Ciénegas Coali

--

En este establecimiento recia
te mente abierto, se venden P
m1,yor y embotellado los mej,
re, vinos, como son Vino Tinto,
Blanco y Carlón, y los muy esi,~chles para familias y enfermos
como son Vino MoscateL Evaporado y Jerez, y el exquisito ZUMO de UVAS, especialidad de la.
casa, y Aguardiente ,m UVAS.
G:,rantlzando la pure•r~•llos.
Se reciben 6rdenes p r telé!Ono
y se entrega, á. domicil .
'
O;ille :le Bolívar !-ro. 98.
Teld no 114.

-

Monterrey,

5a. calle de RidaJgo 5,
Ca.Jle de Ri
AGENTES DE LA ESTUFA "

-DEU A-

"EL PILOTO".
.
Catcher, Car1os Vdaseo; Pit•
1cher,
Francisco Peña. 1a. Base,
S· Patrocinio Alvarae1o; 2a. Base,
Carlos Garza; 3a. Base, Jesús de
--:)(:-1a Fuente; Sbort•Stop reocloro AJ..
EMPLEOS.
va.rez; ler. filder, MamH•l C. Ca•
azos; 2o. filder, M;n•~e.lino _GueJoven qu,e tiene prá,
- 1• 3er. fUcler1 Mateo Herrera,
ec,me1·cio, iloHcita. tra
, • stro número de mañana.
mo.cén, eseritorio
a del r( !inltapo.
-+-

• • Saltlllo, Coahulla,

.=~----•
I!
olí

'

••
•
li

a

• • • !llil!

====

ru..

. :i

• :ilil1i

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="178">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3107">
                  <text>El Piloto</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479221">
                  <text>Su jefe de redacción fue Víctor David Delgado, es una publicación del grupo de avanzada denominado: "Científico", enemigos acérrimos del General Bernardo Reyes, su material subsidio y asesoría política provienen del "Imperial" de México D.F.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="178354">
              <text>El Piloto : Diario independiente</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="178356">
              <text>1908</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="178357">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="178358">
              <text>73</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="178359">
              <text>Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="178360">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="178361">
              <text>Diaria</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="178378">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752896&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178355">
                <text>El Piloto : Diario independiente, 1908, Año 1, No 73, Mayo 2</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178362">
                <text>Moreno, Jesús Z., Director y Gerente </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178363">
                <text>Monterrey (Ciudad)</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="178364">
                <text>Nuevo León</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="178365">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="178366">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="178367">
                <text>1900-1910</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="178368">
                <text>Política y gobierno</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178369">
                <text>Su jefe de redacción fue Víctor David Delgado, es una publicación del grupo de avanzada denominado: "Científico", enemigos acérrimos del General Bernardo Reyes, su material subsidio y asesoría política provienen del "Imperial" de México D.F. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178370">
                <text>[Editor no identificado]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178371">
                <text>Delgado, Víctor David, Jefe de Redacción </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178372">
                <text>1908-05-02</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178373">
                <text>Periódico</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178374">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178375">
                <text>2007639</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178376">
                <text>Fondo Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178377">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178379">
                <text>Monterrey, N.L. (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178380">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="178381">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="707">
        <name>Arte</name>
      </tag>
      <tag tagId="17012">
        <name>Choque entre dos máquinas del central mexicano</name>
      </tag>
      <tag tagId="17013">
        <name>Ciencia y amor</name>
      </tag>
      <tag tagId="17011">
        <name>Devolución billetes de $1.000</name>
      </tag>
      <tag tagId="399">
        <name>Moda</name>
      </tag>
      <tag tagId="17010">
        <name>Muerte al tirano de Guatemala</name>
      </tag>
      <tag tagId="17014">
        <name>Notas de sport</name>
      </tag>
      <tag tagId="391">
        <name>Oro</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13082" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11135">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/254/13082/COMPLEXUS_una_vision_desde_el_pensamiento_complejo._2006._Vol._1._No._2._Febrero._0002015490.cor.pdf</src>
        <authentication>b17cf9b0a27d50c6cf30d52ce9fba3b9</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="360802">
                    <text>Volumen t, nº 2
Febrero de 2006

FONDO
UNIVERSITARIO
átedra Itinerante UNESCO
Ed arMorin

IIPC
INsmuro IIITtlNACIONAI.
PW EL PD1wtJooo CoNPl.f¡o

EDITORIAL

E

1 debate sobre la diversidad cultural y la
Ciudad del Conocimiento, así como las
reflexiones en tomo al uso y evolución de las
tecnologías de la información, han propiciado el
surgimiento de alternativas de acción en todos
los sectores de la sociedad, la academia, la política, la industria y el gobierno. Mientras un grupo de entusiastas artistas y escritores reflexionan
sobre el tema, la política, el gobierno y las empresas se dedican a cultivar el terreno sobre el
que han de sembrar un foro de exhibición mercantil y cultural. Frente a esta dinámica, ¿qué ha
hecho la Universidad Autónoma de Nuevo
León?
La gestión de conocimientos enfocados en la
creación y aplicación de proyectos sociales y
culturales, no ha dejado de ser promovida por
las autoridades universitarias; muestra de ello
son las próximas actividades a realizar. La Universidad, consciente de la importancia del Forum Universal de las Culturas Monterrey 2007,
ha desarrollado, junto con la Facultad de Filosofía y Letras y el Instituto Internacional para el
Pensamiento Complejo (IIPC), como se mencionó en el primer boletín, una serie de estrategias
académicas vinculadas con el Forum y con la
promoción continua del desarrollo (concepto de
desarrollo que no se limita al punto de vista económico). En un planeta "globalizado" por el
predominio del paradigma econornicista y la
proliferación de paranoias militares y religiosas,
la humanidad puede albergar la posibilidad del
diálogo en donde la reflexión sobre la naturaleza
del ser humano ha de ser articuladora, integrado-

ra, creativa, estratégica... Compleja, en una palabra. Es por
eso que el presente boletin
tiene como objetivo contribuir
a la difusión de dos documentos trascendentales que la
FFyL publicará próximamente.
El Dr. Edgar Morin y el Dr.
Raúl Domingo Motta
(presidente y director del IIPC
respectivamente) han elaborado dos textos significativos
para el diálogo sobre la diversidad cultural y la Ciudad del
Conocimiento. Uno de ellos es
el "Análisis Crítico de la
Agenda 21 de la Cultura",
hecho por el Dr. Raúl Domingo Motta, y el otro se titula "El
desafio de la transfonnación
de la Condición humana en
'Humana Condición' para las
Humanidades", de Edgar Morin y Raúl Domingo Motta.
Dichos documentos tienen el
fundamento teórico del IIPC y
la Cátedra Itinerante UNESCO
Edgar Morin (ClUEM), que
proponen el diálogo sobre el
debate, la reflexión integradora sobre la disyuntiva, la conciencia de que vivimos en una
era planetaria. En este boletín, se presentan algunos escri-

RUMBO AL FORUM
LA AGENDA

21 DE

tos que hacen referencia a los
documentos próximos a editarse
por la Facultad de Filosofía y
Letras, que sirven de apoyo conceptual y de marco referencial
para fundamentar el papel de la
Universidad en el Forurn 2007.
Además, se encuentra un concreto articulo sobre la vida del
Dr. Edgar Morin.
Una universidad en el contexto
de las tecnologías de la información, las políticas de apoyo er:npresarial y los diálogos sobre la
diversidad y el desarrollo cultural, no puede olvidar que, allá
donde las ideas emergen, la
sociedad está presente. Y una
sociedad en el contexto planetario no puede olvidar que la Universidad nace donde las ideas
emergen ...
Es así como la UANL continúa
con su labor académica para,
con, y por la sociedad regiomontana. Esperamos, asimismo,
que esta publicación favorezca
la difusión de las actividades
universitarias encaminadas al
trabajo de cooperación para la
formación de una Ciudad del
Conocimiento.

2007.

LAS CULTURAS Y LA UANL .

•.•••.•..•...•••..••.•••.•..•...•.....•.•••.••.•..........•....•••..••••.••..............•.....••••.•.................

D

entro del Forurn Universal de las Culturas: Barcelona 2004, los representantes del Foro de Autoridades Locales por la
inclusión social (FAL) presentaron el documento denominado la Agenda 2J de la Cultura. Este
documento nace ante la intención de diagnosti-

car los problemas de exclusión siones culturales de sus comusocial que han surgido en las nidades.
comunidades, principalmente en La Agenda 21 de la Cultura
las grandes urbes, debido a la es un docwnento que resalta
adopción de medidas políticas y principalmente los problemas
económicas que presentan poca de exclusión social que, a raíz
planeación respecto a las dimen- de la globalización, han reperI

/

�Página 2

Volumen 1, nº 2

cutido en los ámbitos culturales de diversas que esto implica, la Universidad Autó- que nuestro gobierno ha adquirido a nivel
comunidades. As~ su contribución ante este noma de Nuevo León, una de las uni- mundial. Los compromisos y las recoproblema consiste, principalmente, en la versidades más grandes de nuestro mendaciones que en esta agenda se preorientación para la formulación de políticas país, hace suya esta tarea capital, to- sentan están comprometidos con los derepúblicas culturales que aboguen por la in- mando, como primera función la im- chos humanos, la diversidad cultural, la
clusión social y protejan la diversidad cultu- portancía de estar bien documentados sostenibilidad, la democracia participatiral en las urbes. Un documento como éste, acerca de todas las medidas políticas va y la generación de condiciones para la
nos hace ver la conciencia que han - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - paz; pero para poner en práctica la
adquirido los gobiernos del mundo f'lal 'a la parado,illifds/,lp XXI, que al 1ltisMo tiei,g,o co~ aplicación de estos laudables ideasobre cómo la protección de la diver- .,s~rva1a1Jre_1!!!c_idttif,}'- 'Todal~~lienmlaJJ'!"bJ.: les, la participación de las institusidad cultural contribuye al mejora- ""'4.t le:~quea.-pru,,er·ntoniitnJD/aatlJfflD,, ciones educativas como la Univer.
..
.
al~ ~-dedó. ~4/,&lt;f(,le wnia segfm 111,vitalitltul,y· ·
nuento de sus condiciones ciudada- m4:, aU,,f:ile/aíi,l·~ ~ ..,_,.lasqui~~ tmmilar sidad Autónoma de Nuevo León
nas.
·
, . . ,.., , .:... yl'1-disíru,;grJu.,, · ,
es de primordial importancia, prinEtlgar Morin cipalmente en lo que respecta a
Esta conciencia del desarrollo cultural _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _...,. oferta educativa, áreas de conocitambién es parte primordial de nuestra co- culturales que nos ayuden a formar las miento, centros de investigación, innovamunidad. El gobernador de nuestro Estado, estrategias adecuadas, para así enea- ción y desarrollo tecnológico y contribuLic. José Natividad González Parás, ha de- minar el desarrollo de nuestra ciudad ción en la elaboración de estrategias que
clarado que no concibe el crecimiento eco- hacia los objetivos que hagan de Mon- permitan el equipamiento urbano y cultunómico de nuestra ciudad si no se utilizan terrey una ciudad donde la diversidad ral.
también los aspectos culturales. Es por esto cultural sea, en realidad, considerada
que ha adquirido en nuestra representación como patrimonio de la humanidad y Así, tenemos que estar conscientes de
el compromiso de que Monterrey sea sede que esto se vea reflejado con satisfac- que el papel de nuestras instituciones
para el próximo Foro Universal de las Cul- ción en todos los aspectos de la vida educativas como el de la comunidad en
turas Monterrey 2007. Su principal objetivo de sus ciudadanos.
general, es de suma importancia para
es hacer de Monterrey el foro de la diversicontribuir a un crecimiento cultural includad cultural y especialmente del conoci- La Agenda 21 de la Cultura es un yente que haga de nuestra ciudad un pamiento.
documento valioso que debe ser toma- trimonio cultural, urbanístico y humanísSiendo consciente del enorme compromiso do en cuenta para los compromisos tico para el país.

LA AGENDA

21

DE LAS CULTURAS

Y LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO.
···················································································································~················

E

neta entero. Aunado a ello, y favore- relación existente entre medio ambiens indudable que, en la actualidad, uno
ciendo al proceso de crisis de identi- te, cultura y sociedad, hoy fuertemente
de los temas capitales a nivel mundial
dad cultural, el predominio de una dañada por una depredación inconses el de la cultura. Muestra de ello son los
concepción netamente economista ciente de los recursos naturales de
constantes debates que sobre el tema se dan en
empieza a hacer de la cultura un re- cada región.
las diferentes organizaciones i n t e r n a - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - Sin embargo, debido, entre
cionales como la ONU, así como en las
otras cosas, a la paulatina
cámaras parlamentarias de los diferen"Es aquel espacio y aq11el lagar 01-tl 4ue los seres
descentralización del poder de
tes gobiernos que la componen y sus T,llltUlllos son consillerailoa C01IIO sujdpi Seres l,IUIUI- los Estados y a la nueva reentidades urbanas (ciudades) de mayor nos file saba, 'l"i III lllltDnomfa se nutre de inúltiples configuración mundial en
trascendencia económica.
dependencips con sus semejantes.
sociedad red, el espacio donde
Seres .que saben qllt-su sllbjt!tMdai {ÚfJende de s,Úe- converge y tiene su verdadero
La dinámica económica global y sus Jación con el nosotrós de la socielltuly 'JIU esenosotr,os impacto todo lo anterior es en
necesidades no sólo trajeron consigo el .dipende delaauJononúadepeiullmlentoyacciónde las grandes urbes, es decir, en
desarrollo de la libre competencia, sino .cada uno. _!'or todo ello, la CIÚtlUtl expresa una parte las ciudades con gran capacique abrieron la puerta en su impulso al
de la in!"enstl complejidad humana."
dad económica. Las ciudades
desarrollo tecnológico en materia de
poco a poco adquieren su vercomunicaciones y transportes, al ínter.,, • •
'
dadero lugar en el concierto
cambio cultural planetario. Es así como - - - - - - - - - - - - - - - - - - - p l a n e t a r i o , y con él su responla cultura se convierte en el problema a esclacurso economtco de primera linea, sabilidad, así como la toma de conrecer en el mundo multicultural, siendo la haciendo, de la misma, un articulo de ciencia de los nuevos desafíos a encuestión fundamental la pérdida de identidad consumo artificial que nada o poco frentar en pos de su desarrollo
cultural de carácter individual y social en las
tiene que ver con ligar el vinculo sodiferentes regiones de todos los países del pla- cial. Todo ello sin olvidar la fuerte Conciente de todo ello, la Universidad

Página 3

Autónoma de Nuevo León, de cara al Forum Universal de las culturas Monterrey 2007, presentará a mediados de este mes, a través de la Facultad de Filosofía y Letras, el "Análisis de la Agenda XXI de la cultura" del Dr. Raúl Domingo Motta, Director del
Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo, con prólogo del Rector, Ing. José Antonio González Treviño e introducción
del Director de nuestra dependencia, Mtro. José Reséndiz Balderas. Es una aportación capital prospectiva al debate que hace de la
cultura el punto central a ser esclarecido para así convertirse, junto con los temas de libre acceso a la información, el desarrollo de
tecnología y Gestión y producción de conocimiento, en la punta de lanza para la construcción de una Ciudad del Conocimiento.

LA FILOSOFÍA Y LA VUELTA A LAS HUMANIDADES.

E

contexto social y la periferia.

evidente, ya que poseer información no es poseer conocimiento; la
primera es una mente atiborrada de
saberes inconexos, no articulados
entre sí, lo cual elimina la posibilidad de acciones conscientes de
parte del individuo; la segunda
evoca a una mente bien ordenada,
capaz de articular los saberes.

n breve, la Universidad Autónoma
de Nuevo León y la Facultad de Es imperante que la Universidad
Filosofia y Letras (FFyL) tendrán el orgu- haga escuchar su voz y contribuya
llo de presentar un texto inédito del soció- a la refonna del pensamiento y la
logo y epistemólogo francés Edgar Morin reflexión para hacer comprender
que muchos de los problemas del
y del Dr. Raúl Domingo Motta, Director
del Instituto Internacional para el Pensa- hombre radican en su visión fragmiento Complejo (IIPC), "El desafio de la
- - - - - - - ~ m entada
transformación de la Condición
Humana en "Humana CondiDe igual manera, se ha privilegiado la obtención de datos
ción " para las humanidaduros, es decir, científides". Dicho escrito es
"Enstlfar
al
jQl!en
la
condlci6n
hUJnana,
su
hJ,macos, que al estar cubierprecedido por un prólon""'4.
Este
precepto
es
el
Jundamento
de
toda
cultos por el halo de la
go del Rector, lng. José
tura h,unonis~.En 1111tstra eta planetaíia, se hace
ciencia, no son nunca
Antonio González Tremás
urgente
es(a
enselfan'UI,
pues
toda
la
hum.an¡,:
cuestionados, simpleviño y una introducción
dad vive hoy una co1'Ullfidad de destino, sometida a
mente se aceptan. El
del Director de esta falos mismos problemas de vida y de muerte.".·
conocimiento humanista
cultad, Mtro. José ResénEdgar Morin.
se ha dejado de lado, la intediz Balderas.
ligencia creadora se ha reducido
a simple instrumento quirúrgico
Tal publicación toma como contexto
la realidad y que separa el todo de sus partes,
que la Ciudad Metropolitana de Monterrey d e
se encuentra en un momento trascendente en la pérdida de la cualidad inte- pero se olvida de integrarlo de nuede su historia actual. Los próximos even- gradora que le pennitía ver el todo vo, enfocando su mayor esfuerzo
tos a realizarse en la ciudad, con miras al integrado en el conjunto, es decir, en la especialización, grave probleForum Universal de las Culturas Monte- en el olvido de que el todo es más ma que ha hecho del saber un unirrey 2007, nos obligan a la reflexión y a que la suma de las partes: cada verso abstracto incapaz de valorar
considerar las implicaciones que hacen de una de ellas contiene, en sí mis- su responsabilidad en el devenir
humano.
una ciudad como la nuestra un escaparate ma, a ese todo.
mundial para la reflexión en tomo al
hecho cultural. Asimismo, resulta en bue- La parcelarización del conoci- Hoy más que nunca, resulta indisna medida una gran oportunidad para con- miento ha minado la posibilidad pensable recuperar la educación
siderar el reposicionamiento de la impor- de contextualizar los hechos que humanista que nos otorgue la positancia de la institución educativa pública ocurren alrededor. El conocimien- bilidad de que la condición humauniversitaria, en un mundo en que las dis- to se ha fragmentado de tal mane- na logre convertirse en "la humana
tancias se han recortado y en donde la tec- ra que, a pesar de que se cuenta condición", así como estar al tanto
nificación es una amenaza latente, porque con innumerable información, es de todos los desafíos a los que se
limita la posibilidad de entrar en contacto imposible procesarla, lo que hace enfrenta, tal como nos lo hacen ver
con el rasgo humano, con la reflexión es- que la brecha entre quienes po- el Dr. Edgar Morin, y el Dr. Raúl
peculativa, y sólo se ciñe en la consecu- seen conocimiento y quienes po- Motta en su texto. Humana condición de fines próximos, olvidándose del seen sólo datos, sea cada vez más ción que hace del hombre conoce-

�dor de su entorno, de su lugar en el mundo y de la responsabilidad que tiene consigo y con lo que lo rodea. No
es sólo una condición humana innata que le otorga un
status quo en el mundo; más bien, es la humana condición lo que realmente le otorga un puesto preeminente
en el cosmos, porque sólo cuando somos conscientes de
nuestras potencialidades creadoras y destructoras, es
cuando realmente estamos en posesión de saber qué es
lo que somos y hacia dónde vamos. Es indudable que
sólo en esta dirección es ·posible hablar de una sociedad
del conocimiento.

E

¿QUIÉN ES EDGAR MORIN?
•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

dgar Morin (1921) no sólo
es un ciudadano francés de
gran prestigio intelectual en el ámbito internacional, sino que también es, como lo ha honrado recientemente la UNESCO, un ciudadano humanista planetario.

Tenazmente comprometido con los
esfuerzos de elucidación del destino humano, Morin está lejos del
ciudadano cómodo y circunscrito a
las preocupaciones del pequeño
territorio familiar y laboral, o de la
plácida tranquilidad y el aislamiento académico, siendo un protagonista activo de los sucesos y acontecimientos relevantes del devenir
actual del mundo. Prueba de ello
son sus múltiples condecoraciones:
Oficial de la Legión de Honor,
Comendador de las Artes y las Letras, y recientemente, Comendador
de la Orden de la Legión de Honor
de su país.
Desde su participación como combatiente voluntario de la resistencia de su país contra la ocupación
nazi, Edgar Morin no abandonará
jamás esa elección de vida. Su esfuerzo y su prestigio intelectual no
residen únicamente en su monu-

mental obra, hasta hoy en curso,
compuesta de epistemología, reflexión, autocrítica y análisis de la
sociedad contemporánea: reside
también en su resistencia permanente contra toda forma de crueldad. Sus textos, llenos de lucidez y
cordialidad, han sido traducidos a
distintos idiomas, entre ellos: español, inglés, italiano, chino, japonés, llegando incluso a circular
traducciones "piratas" en Irán. Se
agrega a ello el reconocimiento de
más de una decena de casas de altos estudios de Europa y América
Latina y el Caribe, que lo han
homenajeado con la entrega del
doctorado Honoris Causa. Sólo
por mencionar algunos: Doctor
Honoris Causa de la Universidad
de Perugia, Universidad de Ginebra, Universidad de Palermo, Universidad de Bruselas, Universidad
de Odense, Universidad del Salvador (Argentina), Universidad Río
Grande del Norte (Brasil), Universidad de Guadalajara y Universidad Veracnuana.
Si se tuviese que resumir en pocas
palabras el significado que tiene la
obra de Morin, pudiera decirse que

"es uno de los intentos más
consistentes de este siglo de
pensar y describir la complejidad humana. Una complejidad
mu/tidimensional al mismo
tiempo interrelacionada: la
complejidad antropológica,
sociológica, ética, política, histórica". Todo ello en busca del
desarrollo de una democracia
cognitiva que permita una democracia social que recaiga en
la responsabilidad de cada individuo como ciudadano perteneciente a una sola comunidad: la
humana.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="254">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3183">
                  <text>Complexus : una visión desde el pensamiento complejo</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479146">
                  <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. De divulgación del pensamiento complejo, filosofía, educación, humanidades y ciencias sociales.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360692">
              <text>Complexus : Una visión desde el pensamiento complejo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360694">
              <text>2006</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360695">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360696">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360697">
              <text> Febrero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360698">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360699">
              <text>Irregular</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360716">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753801&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360693">
                <text>Complexus : Una visión desde el pensamiento complejo, 2006, Vol 1, No 2, Febrero</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360700">
                <text>Morín, Edgar, 1921-, Presidente del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360701">
                <text>Motta, Raúl Domingo, Director del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360702">
                <text>Morín, Edgar, 1921-</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360703">
                <text>Filosofía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360704">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360705">
                <text>Ciencias sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360706">
                <text>Teoría de la complejidad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360707">
                <text> Complejidad (Filosofía)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360708">
                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. De divulgación del pensamiento complejo, filosofía, educación, humanidades y ciencias sociales.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360709">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360710">
                <text>01/02/2006</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360711">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360712">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360713">
                <text>2015492</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360714">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360715">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360717">
                <text>San Nicolás de los Garza, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360718">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360719">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="2062">
        <name>América Latina</name>
      </tag>
      <tag tagId="26496">
        <name>Cultura rural</name>
      </tag>
      <tag tagId="26494">
        <name>Diversidad cultural</name>
      </tag>
      <tag tagId="26493">
        <name>Filosofía contemporánea</name>
      </tag>
      <tag tagId="17275">
        <name>Occidente</name>
      </tag>
      <tag tagId="26495">
        <name>Oriente</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13083" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11136">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/254/13083/COMPLEXUS_una_vision_desde_el_pensamiento_complejo._2006._Vol._1._No._3._Marzo._0002015491.cor.pdf</src>
        <authentication>81e1cb63681da36974477e073b1a177d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="360803">
                    <text>~

EDITORIAL

e

omo seres humanos tenemos ciertas
obligaciones, necesidades y un sinnúmero de cosas y situaciones que hacer y
cumplir, de acuerdo a nuestra edad, oficio
y hasta carácter, cuestiones que podríamos
resumir en la palabra "circunstancia", o
sea, todo aquello que se refiere a nosotros,
el tiempo en que vivimos, lugares en que
nos desenvolvemos, etc. Esa circunstancia
se acentúa por aquello que somos: seres
pensantes. Ya Aristóteles había hecho la
diferencia entre alma vegetativa (propia de
las plantas, que solamente crecen, se reproducen y mueren), alma sensitiva (la de los
animales, capaces de tener sentimientos y
de cierto grado de memoria) y alma racional (característica de los seres humanos).
Por ello, de acuerdo a la cultura griega,
una de nuestras culturas madres, para ser
dignos debíamos estar al tanto de lo que
esto significaba. "La vida sin reflexión no
vale la pena vivirse". Esta reflexión se alcanz.aba con este don que tenemos: la capacidad de reflexión, de pensar, el hecho
de tener conciencia de nosotros mismos.
Ya algunos pensadores han dicho que el
hombre, en cuanto animal, es insignificante porque su vello no le protege de las inclemencias del tiempo, sus uñas no se
comparan con las garras de algunas fieras,
y su fuerza fisica tampoco es envidiable en
este sentido, pero tuvo en compensación
algo más tem"ble: la inteligencia. Y, sin
embargo...
La inteligencia hizo posibles muchas cosas: la creación de herramientas que hicieron factible la invención de la agricultura;
la escritura, con la que tenemos registros
de cosas que sucedieron hace mucho tiempo y con lo que se puede estudiar el pasado; teorías acerca de nuestro origen primigenio; el arte y la filosofia; el avance de la

técnica. .. todo esto abarca
muchos siglos, y no hay
duda de que el hombre ha
sabido hacer uso de esa
capacidad de reflexión que
tiene. ¿Pero lo ha hecho de
la mejor manera?
Estamos en un punto de la
historia en la que los seres
humanos no se preguntan
cómo han llegado hasta
aquí, no se cuestionan si
los avances científicos y
tecnológicos (la ingeniería
genética, la construcción
de armas) son positivos, y
si hay cuestionamjentos
sobre esto son ignorados o
aislados; los descubrimientos se hacen con cierta finalidad, cierto, pero todo
se queda ahí, como algo
meramente pragmático, de
acuerdo a su utilidad. El
hombre común generalmente no se preocupa por
conocer; apenas hace lo
necesario, lo que le permite
sobrevivir, trabajar. ¿Es
esto porque así lo quiere o
es porque no se le permite
ir allende esta situación? Si
se presume en fechas recientes de la capacidad de
almacenar información, de
que se saben cosas que antes no se sabían, ¿la población en general tiene la
oportunidad de conocer
todo lo que debe saber? Se
culpa a la gente de apática,
pero el sistema de cosas en

»=~:1

el que vivimos, hipócrita,
parece no dar para más.
Hipócrita porque se habla
de deberes, pero incluso
dirigentes de diferente nivel, personas que pregonan
el bien, ignoran sus propias
palabras. ¿Qué hacer en
estos casos? ¿Cuál es la
salida?
En este número de Complexus se tocan temas como la indiferencia que tenemos a lo que nos rodea y
a los hechos que nos deberían sacudir para provocar
un cambio en nuestro vivir,
de que vivimos en cierta
realidad con la que estamos
inconformes pero no hacemos nada para cambiarla, y
de la necesidad de una democratización del conocimiento. Se presentan avances sobre el doctorado que
implementará la FFyL y la
necesidad de las humanidades y este mencionado pensamiento innovador por sus
propuestas de soluciones.
Asimismo, se presenta una
entrevista con el Maestro . .
José Reséndiz Balderas,
director de la Facultad de
Filosofia y Letras, quien
nos habla sobre la reestructuraicón curricular y las
ventajas que ésta tiene al
hacer un fuerte acento en
las humanidades.

..... J

�Volumen 1, n• 3

Pigina 2

NOTICIAS DE INTERÉS

L

a Facultad de Filosofla y Letras, con el apoyo
del Instituto Internacional para el Pensamiento
Complejo y la Cátedra Itinerante UNESCO Edgar
Morin, en su empeffo de formar más y mejores profesionales, ha elaborado un Doctorado en "Ciencias
Humanas y Pensamiento Complejo", con el cual pretende ofrecer una teoría innovadora como lo es el
Pensamiento Complejo, pero más que eso, pretende
formar verdaderos investigadores con enfoque humanista, que logren comprender la dinámica compleja
del nuevo milenio y, al mismo tiempo, abordar los
distintos niveles que conforman la complejidad
humana en forma no reductiva y fragmentada. Cues-

tiones coino la estructuración,
los objetivos, los ejes temáticos y la bibliografla del Doctorado están totalmente terminadas.
Para su realiz.ación, el Doctor
Raúl Domingo Motta, el
Maestro Mario A. Aguilera
Mejía, y la colaboración de la
Unidad de Gestión, tuvieron
varias juntas en donde aplicaron toda su experiencia y conocimiento para la consecu-

ción del primer Doctorado a
nivel internacional que aplica la teoría del pensador
francés Edgar Morin. Ahora
sólo falta que sigan su curso
los trámites administrativos
correspondientes para que,
próximamente, la Facultad
de Filosofla pueda ofrecer
este Doctorado a toda la comunidad local, nacional e
internacional.

E

Hay momentos en que la sociedad, la ciudadanía, no
aparece por ningún lado, muchas veces estamos como aletargados, dormidos, indiferentes, vemos como
la vida nos pasa de largo, y seguimos sentados viendo como todo pasa y no cambia, ¿pero cómo va a
cambiar si no hay nadie que se esfuerce en intentarlo? Hechos violentos son los.únicos que parecen despertarnos, 65 hombres muertos bajo toneladas de
carbón, un gobernador comprado por dos botellas de
alcohol, son buenos motivos para decir ¡Basta! Tenemos que ponemos a pensar en todo el tiempo que

hemos perdido, y si estamos
dispuestos a dejar que se nos
siga escurriendo entre las manos, preguntémonos si estamos
dispuestos a seguir siendo simples espectadores de esta tragedia o si estamos dispuestos a ser
protagonistas de nuestra propia
obra.
Marx procuró una sociedad sin
clases, y proponía como vía la
revolución para alcanzarla, hoy
ya casi nadie quiere eso, no son
los medios de producción los
que nos dividen, es el acceso al
conocimiento el que está
haciendo cada vez más grande
la brecha que separa a los que
tienen más de los que no tienen
nada. La revolución no soluciona el problema de los pobres, simplemente los institucionaliza, la propuesta más viable que aun poseemos y que
debemos considerar realmente
es la democracia, la capacidad

perdidos en el laberinto de la particularización y de la
especialización, donde reina la información parcial y
dispersa, que imposibilita la visión global de los problemas. Un título aunque suponga conocimientos,
no los otorga de facto, simplemente es muestra de
que se estuvo 5 rulos en una institución, pero que garantice que se sabe, es imposible. La única manera
real de medir el conocimiento, es en la medida en
que una sociedad se hace conciente de su condición,
condición en todo el sentido de la palabra, condición
humana, social, compleja, vivencial. Si necesitamos
aun nodrizas que nos indiquen la bondad o maldad
de nuestros actos, simplemente reflejamos que somos
ignorantes, si aun creemos ciegamente en todo lo que

nos dicen los medios de comunicación, reflejamos nuestro
atraso y falta de criterio.
Tenemos la oportunidad histórica de hacer de nuestra sociedad
una mejor sociedad, y más aún,
cuando próximamente, Monterrey será la sede de un evento
tan importante como el Forum
de las Culturas, no podemos
dejar pasar esta ocasión, y más
ahora que la Facultad de Filosofla y Letras, ha asumido su
compromiso con la sociedad y

está desarrollando un Doctorado que permitirá la
creación de investigadores
con acentuación en humanidades, que permitirá
hacer del conocimiento el
agente productor de mejora
social, haciendo de la
transdiciplinariedad
la
apuesta que permita librarnos de la hiperespecializ.ación.

ENTREVISTA CON EL DIRECTOR DE LA FACULTAD DE ~ F Í A Y LETRAS
MTRO. JOSÉ RESÉNDIZ BALDERAS

COMPLEJIDAD YVIVENCIA SOCIAL.
l clima político que se vive actualmente en
México, debido a la carrera presidencial, trae de
nuevo innumerables temas que se repiten sexenalmente: educación, desarrollo, empleo, seguridad, son
sólo algunos temas que los candidatos a la Presidencia tienen agendados en sus discursos, pero lejos de
escuchar algo nuevo, las propuestas _por más innovadoras que parezcan, adolecen de lo mismo, simplemente se les ha olvidado cómo hacerlas cumplir, tienen quim muy claro el "deber ser'' de cada cuestión,
pero el "cómo" no aparece por ningún lado. Y no es
nada nuevo, es muy fácil prometer, vender, ofrecer,
"ser propositivo" dicen ellos, pero la realidad es que
en la gran mayoría de las ocasiones, nos siguen vendiendo espejos y cuentas de vidrio.

Pigina 3

Título del boletín

de autorregulamos y de
formar instituciones realmente representativas que
den el marco de posibilidad
de convivencia pacífica
que garantice el libre acceso al conocimiento, que
haga de la política la búsqueda del bien común, que
garantice, de igual manera,
que quien tiene más, no
goce de más derechos que
quien tiene menos.
Si democratiz.amos las instituciones, es hora de democratizar el conocimiento, pero no ése que se decreta con títulos, sino aquél
que puede pasar de la simple información al conocimiento creativo, propositivo, transformador. Hay que
volver al ideal clásico,
"nada de lo humano me es
ajeno" dijo: Terencio, pero
hoy pareciera que estamos

E

n el marco del acuerdo académico de colaboración entre el Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo (IlPC), la Cátedra Itinerante
UNESCO Edgar Morin (CIUEM), y la Facultad de
Filosofla y Letras (FFyL), el Director de FFyL, Mtro.
José Reséndiz Balderas, habla sobre dos textos que la
Facultad sacará a la luz pública como contribución al
diálogo sobre la Ciudad del Conocimiento, la difusión del Forum Monterrey 2007 y como parte del
programa de reestructuración de la Facultad y su currícula.
Dichos textos son: "Análisis Crítico de la Agenda
XXI de la Cultura" (de Raúl D. Motta) y "El desafio
de la transformación de la Condición Humana en
"Humana Condición" para las Humanidades" (de
Edgar Morin y Raúl D. Motta) Estos surgen como
primer contribución académica del IlPC a la FFyL y
a la sociedad regiomontana en general.

- No hace mucho la FFyL se vio involucrada en un
debate con académicos y la prensa. La razón: la reestructuración de la cu"ícula de algunas carreras
de la misma. Se creyó incluso que licenciaturas como Filosofia desaparecerían. Ahora se sabe que dicha reestructuración ha tenido el propósito de actualizar las curriculas a las exigencias sociales, científicas y humanísticas de hoy. Los acuerdos entre la
Facultad y el IIPC, así como la incorporación de la
Cátedra Itinerante, forman parte de la reestructura-

ción de vanguardia que se ha
trazado su administración ¿Qué
puede decir al respecto?
- Mtro Reséndiz.- Que bueno
que se menciona el tema de la
reestructuración de la currícula
de Filosofia y Letras. Hubo una
serie de mal entendidos y manipulaciones que afectaron la
imagen de la Facultad y del
proceso. En primer lugar, debe
aclararse que no se ha pensado
ni se pensará que todos los
cambios académicos y administrativos están motivados por la
ley del mercado. Esa fue una
manipulación. El verdadero
motivo era darle un nuevo impulso a la Facultad, crearle nuevas estructuras que permitieran
tanto a la institución como a sus
alumnos y egresados, nuevas
perspectivas, mayor acercamiento con la sociedad y sus
necesidades, mayores herramientas teóricas y prácticas y
un horizonte más integral. Las
carreras no desaparecen. Se
fortalecen cada vez más. Un
ejemplo de ello es el acuerdo

académico que se acaba de
mencionar entre el IlPC, la
CIUEM y la Facultad. Tenemos planeado presentar a
la sociedad universitaria, y
a toda la sociedad regiomontana, investigaciones,
eventos, seminarios, cursos
y postgrados que contribuyan al fortalecimiento de
las humanidades, así como
articular, unir, entrelazar a
las ciencias duras y la tecnología con la perspectiva
de las ciencias humanas.
Eso forma parte del plan
que se ha venido desarrollando entre estos tres organismos.

- Se tiene entendido que la
publicación de dos textos
elaborados por el Dr. Morin y el Dr. Motta se hará
con el sello de la Facultad.
- Mtro. Reséndiz.- En efecto, es un motivo de orgullo
para nosotros publicar las
reflexiones dé dos grandes

�filósofos. La publicación de estos documentos sólo
son el primer paso de muchos que tiene planeados la
Facultad junto con el IIPC y la CIUEM. Uno de ellos
pretende poner el acento sobre las discusiones que se
llevan a cabo a nivel internacional sobre la diversidad cultural, los derechos y las políticas que afectan
de manera directa a la cultura, así como las ambigüedades y fortalezas de conceptos y argumentos que se
utilizan a favor de la diversidad cultural. El otro texto
busca hacer conciencia en tomo a la importancia que
posee el ser humano en el equilibrio del ecosistema,
así como reflexionar sobre las raíces de la humanidad, mismas que lo ligan a toda la naturalei.a y al
universo. Los doctores Morin y Motta logran, con
claridad y solidez, seffalar la necesidad de unir la
ciencia y las humanidades a fin de que los excesos a
los que ha caído la especiali1.8ción en las ciencias
(incluso las humanidades mismas) no sigan contribuyendo a olvidar que todas las problemáticas están
interrelacionadas. De que un problema no se puede
separar de su contexto, esperando que con estudiarse
por separado se comprenderá el todo del que forma
parte.

- Mencionó que las humanidades también se han
especializado. Creo que tiene razón. ¿Se ha pensado,
considerando la reestructuración curricular, hacer
frenJe a este problema en la FFyL?
-Mro. Reséndiz.- Por supuesto. Venimos trabajando
arduamente en la elaboración de una currícula que
haga caso de la transdisciplinariedad y de los temas
actuales de la ciencia, la sociología, las letras, la filosofia, la historia, la tecnología, la creación de 2 doctorados también forma parte de nuestra respuesta a
dicha problemática... Creemos sin embargo, que la
simple reestructuración en la Facultad no es suficiente para responder al compromiso que tenemos con la
sociedad. Es por ello que debemos hacer participes a
la sociedad de las necesidades y desaflos de nuestro
tiempo. La publicación de los textos forma parte de
esa misma estrategia. También se publicará un Boletín quincenalmente que tendrá como propósito difun-

dir a la población y los universitarios los acuerdos, compromisos y resultados obtenidos
entre el IIPC, la CIUEM y Filosofia y Letras. El Boletín también tiene el propósito de dar a
conocer y hacer accesible a todos la postura del Pensamiento
Complejo, que es la fundamentación teórica del IIPC y de la
CIUEM.

-¿Podría ampliar un poco la
información sobre los doctorados?
-Mtro. Reséndiz.- Por supuesto, la creación de los doctorados surgió como parte de las
propuestas hechas por el Dr.
Raúl Domingo Motta y nuestro
cuerpo académico. Primero se
pensó en revisar y fortalecer el
Doctorado en Educación Superior que ya tenía la Facultad.
Sin embargo, al reflexionar más
sobre la problemática que actualmenJe enfrenJan las humanidades, problemática que no
sólo se limita a la desarticulación que éstas tienen con la
ciencia, también a la necesidad
de repensar la estructura y fandamenJo de ellas, la reincorporación del sujeto en su proceso
de reflexión, al mito, la religión, la tecnología y a la incertidumbre misma de la vida. Fue
así como surgió el proyecto de
crear un Doctorado en Ciencias Humanas y PensamienJo
Complejo. Este doctorado es
único en su tipo, producirá in-

vestigaciones en el terreno
de la gestión de conocimiento y rearticulación de
los saberes, prácticas y
descubrimientos científicos. Ambos doctorados
tendrán el soporte de la
perspectiva del pensamiento complejo; conJarán con
catedráticos de prestigio
internacional como el mismo Edgar Morin, Emilio R
Ciruana, Domingo Motta,
entre otros. Tenemos la
seguridad de que serán
doctorados de alta calidad
y con gran proyección para
la Facuitad y sus egresados.
- Algo más que quiera
agregar Mtro
-Mtro. Reséndiz.-Agradecera todos aquellos que
han contribuido a la elaboración de este proyecto.
Quiero invitar también a
que estén al tanto de las
actividades de la Facultad
de Filosofia, de las publicaciones que realice, los cursos y ofertas educativas
que haga, así como a todos
los eventos relacionados,
pues estarán siendo testigos
de cambios académicos
positivos a la Universidad
y a la sociedad, más ahora
que se acerca el Forum
Monterrey 2007 y en el que
esperamos contnouir de la
mejor manera posible.

1111dad dr (,l·,tllin:
lbul ()11111111:_:" \lott:t. \Lirio \. \!,!uilaJ \lrp:t. 1!_!;1111 11. (,uaprd11 ( hall'/. 111,l' l'nlr11

1 ounh, luan, ( 1111trna, .. lt"l' lu1, ( 1,11 .. rn, \rdL1no. 1 mmanul·I

lli:11

l{ndri!.!lll't

Ham11,. \lan;i th

dl'I \11!,!d. lo,l' \\ baldo 1{1\l'ra \nart'/.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="254">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3183">
                  <text>Complexus : una visión desde el pensamiento complejo</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479146">
                  <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. De divulgación del pensamiento complejo, filosofía, educación, humanidades y ciencias sociales.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360720">
              <text>Complexus : Una visión desde el pensamiento complejo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360722">
              <text>2006</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360723">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360724">
              <text>3</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360725">
              <text> Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360726">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360727">
              <text>Irregular</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360744">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753801&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360721">
                <text>Complexus : Una visión desde el pensamiento complejo, 2006, Vol 1, No 3, Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360728">
                <text>Morín, Edgar, 1921-, Presidente del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360729">
                <text>Motta, Raúl Domingo, Director del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360730">
                <text>Morín, Edgar, 1921-</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360731">
                <text>Filosofía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360732">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360733">
                <text>Ciencias sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360734">
                <text>Teoría de la complejidad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360735">
                <text> Complejidad (Filosofía)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360736">
                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. De divulgación del pensamiento complejo, filosofía, educación, humanidades y ciencias sociales.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360737">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360738">
                <text>01/03/2006</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360739">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360740">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360741">
                <text>2015490</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360742">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360743">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360745">
                <text>San Nicolás de los Garza, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360746">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360747">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="26499">
        <name>Ciudad del conocimiento</name>
      </tag>
      <tag tagId="26497">
        <name>Desarrollo cultural</name>
      </tag>
      <tag tagId="26494">
        <name>Diversidad cultural</name>
      </tag>
      <tag tagId="26498">
        <name>Edgar Morin</name>
      </tag>
      <tag tagId="6628">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
      <tag tagId="14450">
        <name>Sociedad del conocimiento</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13084" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11137">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/254/13084/COMPLEXUS_una_vision_desde_el_pensamiento_complejo._2006._Vol._1._No._5._Agosto._0002015489.cor.pdf</src>
        <authentication>fab322cc901a86a82ce40ce810c8db46</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="360804">
                    <text>Volumen 1, nº 5
agosto de 2006

-==== tJNn,g~oo
rante UNESCO

ITAR(O

Morin

~

IIPC

7\/~~CoMPuJo

EDITORIAL
•··············•··•····························································•·····················•···•···········································•··•··········•·••······

T

oda innovación en materia educativa
implica la elaboración compleja de
un proyecto de investigación y el fomento
a la creación. La elaboración núsma del
proyecto es ya una creación, y como tai es
original. Toda creación es creación de sentido, de significado; se configuran valores
y lógicas organiz.ativas que implican la
producción de cultura, o como dijera Cornelius Castoriadis, autoinstitución reflexiva y explícita.
La signficación que una sociedad instaura,
a partir de un proceso reflexivo y autónomo, implica libertad. De ahí que tome suma importancia en el ámbito educativo la
creación de un doctorado, la reforma curricular o la investigación responsable del
medio y de quien la crea. La significación
lograda con una empresa de este tipo entra
de lleno en el terreno de la filosofia y la
política, como diálogo y participación. Esto habla de conciencia social y, más aún,
de conciencia educativa que implica a lo
administrativo, docente y a los educandos.
Por otro lado, cuando un ser humano con-

tribuye al fomento de la
autoinstitución de la sociedad y/o de la educación por
medio de la iniciativa y la
reflexión autónomas, merc,ce ser reconocido y valorado por ello. Numerosas
personas han logrado ser
galardonadas con el reconocimiento de la sociedad
que las ha visto nacer (y las
ha producido también). Sin
embargo, pocas han podido
generar tal influencia de tal
manera que la creación de
autonomía y de significaciones adquieran el estatus
revolucionante y humanista.
Tomando en cuenta estas
consideraciones, la FFyL
ha tomado la vanguardia en
la puesta en oferta de un
doctorado en Ciencias
Humanas y Pensamiento
Complejo, el cual es orgi-

nal y comprometido con los
desafios que plantea hoy la
sociedad y el mundo actual.
Además, la FFyL promovió
el reconcimiento del pensador francés Edgar Morin,
otorgándole el máximo
honor universitario, el Doctorado Honoris Causa · ·
Este boletín nos da una panorámica del proceso que ha
estado llevando este digno
reconocimiento, y también
de la naturaleza e importancia del Doctorado en Ciencias Humanas y Pensamiento Complejo, así como un
resumen del texto próximo a
publicarse titulado Articular
los Saberes, el cual es del
mismo Edgar Morin.

ARTICULANDO PARA ARTICULAR LOS SABERES
.............................................,......................................................................................................................................_.............

E

l libro Articular los Saberes del peosador francés Edgar Morin, próximo
a publicarse por la Facultad de Filosofia y
Letras y la Escuela Normal Superior, es un
~mQe_!ldio/antologia de cuatro conferencias dirigidas a jóvenes estudiantes que se
están enfrentando a los problemas de organización en la ciencia, por ejemplo, que
aún están sin resolver. A esto se suma el

problema de las fronteras
disciplinarias que aíslan a
cada disciplina.
En dicho libro, se menciona
qut la dificultad se encuentra
en la identidad de las disciplinas, las cuales no deben
ser transformadas en algo
irreconocible; por decir algu-

nos casos: que
la Historia siga
siendo Historia, que la Física siga estudiando lQ fisico.
Pero al mismo tiempo, las
disciplinas deben de reconocer que los objetos de la

�Página 2

Volumen 1, nº 5

realidad son imposibles de entender en su
totalidad, si no se percatan de que todo
objeto está integrado y enmarafiado en la
naturaleza, en la sociedad y en la vida.
De aquí la necesidad de lazos entre las
diferentes disciplinas para poder investigar, crear hipótesis, producir experimetF"
tos y retroalimentarse entre sí.
El sujeto que hace ciencia, se ve en la
dificultad de negarse a sí mismo para la
objetividad del conocimiento, es decir,
negar la influencia de su subjetividad en
su proceso de investigación. Para Morin,
el individuo depende de su contexto social y psíquico-interno, por lo que es imperativo reconocer el papel de la subjetividad. Las necesidades del contexto han
provocado invenciones tecnológicas para
la humanidad; sus creencias religiosas
han determinado límites en las posibilidades científicas; la ley y la moral han
impedido experimentos que son considerados peligrosos para la tierra y la humanidad; el genetista, por ejemplo, necesita
un análisis ético para comprender el peso
y la responsabilidad de sus descubrímientos y experimentos. La disyunción

sujeto/objeto es una problemática
que provoca la separación de las
ciencias que estudian al hombre,
creando parcelas de conocimiento
aislado; en su historia, su sociedad,
su lenguaje, su psique, su lógica,
--sus-funciones ftsicas y químicas, el
ser humano debe ser comprendido
en su totalidad.
En la naturaleza no existe algo que
viva separado de todo; si llega a
haber una separación en la naturaleza, como el fin de una especie,
nace un emergente, o sea, algo
nuevo y completamente inesperado. Ei hombre es un ejemplo de
ello: se ha separado de la naturaleza, no fisica, sino psíquicamente;
la organización científica obedece
a la necesidad de pensar en límites
para poder abarcar los objetos.
Es aquí donde Morin encuentra
que la única forma de reorganizar
la ciencia y las disciplinas, es con
una reforma del pensamiento, una
reforma que pueda religar las disociaciones del conocimiento obteni-

do de las diferentes disciplinas; pero
no sólo entre ellas, sino en el mismo
hombre, que es el que las acepta,
niega y utiliza; y por último, con la
vida, que se convierte el conocimiento en una posibilidad la vida misma.

Reorganización de las disciplinas /
conocimiento /
información/
organización/
comunicación /
imposibilidad de ser sólo abierta, la
ciencia, o cerrada /
la relación sujeto-objeto/
el contexto determina el conocimiento/

Página 3

Respecto a la antropología, el Mtro. Reséndiz asegura que:

En antropología, Edgar Morin ha vuelto
la mirada hacia las ciencias de la tierra,
la biología, la cibernética, la lingüística,
-ta·astrorromía, ..el humanismo-del Renacimiento. Morin comprendió que wia reflexión antropológica es insuficiente con
sólo emplear la sociología, la política, la
historia, la geografía, la arqueología, la
filosofia. La antropología tradicional
había olvidado la naturaleza físicobiológica del hombre, incluso su pertenencia a un contexto (medio ambiente)
que lo predispone y en el cual también
influye.
Por último, el Mtro. Reséndiz mencionó
las contribuciones que Edgar Morin hizo
a la UANL: la creación del Doctorado en
Ciencias Humanas y Pensamiento Complejo (doctorado único en su tipo) por el

Doctor Raúl Domingo Motta y el
Mtro. Mario A. Aguilera Mejía,
doctorado que contará con la participación de Edgar Morin, quien
fungirá como catedrático de alguno
de sus diplomados.
Además, Edgar Morin ha escrito
libros que serán publicados por la
Facultad de Filosofía, los cuales
son de actualidad y originales.

la humanidad, de su destino incierto y de sus esperanzas.
La Facultad de Filosofía y Letras
se muestra orgullosa por otorgar
nuestro máximo reconocimiento
académico a un personaje tan distinguido como lo es Edgar Morin,
quien en los días 14 y 15 se encontrará en nuestra ciudad para
recibir tal reconocimiento.

Por tales motivos, la Junta aprobó
de manera unánime otorgar el doctorado Honoris Causa al eminente
pensador francés Edgar Morin,
quien se ha destacado no solamente
por sus aportaciones al conocimiento, sino también por sus esfuerzos
para la comprensión del ser humano desde la acción, en la defensa de
las libertades humanas y en su continua denuncia de los peligros para

DOCTORADO EN CIENCIAS HUMANAS Y PENSAMIENTO COMPLEJO

.. , '·

DOCTORADO HONORIS CAUSA PARA UN PENSADOR UNIVERSAL

··············•·····•··•··•··•··············•··························•···········•·····•·············•·····•··············•···········•··•········•··•··························• ....................................................................................
1

E

I pasado 8 de mayo, en la Comisión
Académica del Consejo de Filosofia
y Letras, se llevó a cabo una junta para
• proponer al prestigioso pensador francés
, ,-Edgar Morin como candidato a recibir el
:,. ::boctorado Honoris Causa. La propuesta
:. ·fue aceptada, por lo cual en junio, duran1
.;. te la Junta del Consejo, el director de la
: ' :FFyL, el Mtro. José Reséndiz Balderas,
¡: presentó los motivos por los cuales Edgar
' , Morin merece tal distinción.
1

tribuciones pedagógicas, aseguró:

Edgar Morin ha contribuido a la
reflexión pedagógica a partir de
sus investigaciones y conocimientos en materia de filosofía, sociología, política, psicología, antropología, biología, ciencias y de
su propia experiencia.

j;_

Más adelante, respecto a sus contribuciones científicas agregó:

En dicha junta, el Mtro. Reséndiz argumentó que Edgar Morin ha contribuido
en distintos campos del saber y de la par:ticipación humanista. Dentro de sus con-

En filosofía de la ciencias, Edgar
Morin ha puesto de relieve la
necesidad de que "los cambios

~ i

hacia la complejidad son, al mismo tiempo, los de un conocimiento que intenta conocerse a sí mismo, es decir, los de una ciencia
con conciencia" (Morin, 1982) Y
en otra ocasión menciona: "Yo
no sólo he cientifizado una gran
corriente filosófica; he querido
que pueda ponerse de relieve un
pensamiento pertinente a partir
de un continuo Ír y volver entre la
filosofia y la ciencia. He intentado prolongar científicamente la
filosofia y filosóficamente la ciencia. ¡Sacrilegio!" (Morin, 1994)

L

as características propias del
presente siglo hacen necesario
un tipo de ciudadano que sea capaz
de comprender la complejidad de la
realidad. La complejidad no solamente se remite a la dinámica interrelacionada de fenómenos, paradojas,
emergencias e incertidumbres, sino
que tiene que ver con la conciencia
planetaria de que todos y cada uno de
los seres vivos del planeta comparten
un origen y un destino común. No se
sabe cuál sea ese destino, pero sí es
seguro un detalle: todos y cada uno
de los productos, de las actitudes y de
las relaciones dadas entres los seres
vivos, incluyendo al hombre, formarán parte indiscutible del forjamiento
de ese destino común.
'

La formación de un ciudadano
capaz de comprender esto, de
pensarlo en función de su vida
cotidiana y asumirlo, será la
tarea de la educación en todos
sus niveles. Para ello, es pertinente la organización de una
educación capaz de repensar
sus métodos y paradigmas, sus
conceptos y objetivos; una educación que rompa con los esquemas tradicionales de pensamiento y organización no para
superarlos, sino para complementarlos con la fortaleza de la
creatividad y la reflexión. De
ahí que la creación de un doctorado que contribuya a la investigación de la comprensión

de esa complejidad, y del ser
humano en particular, traerá
consigo la pertinencia de un co.nocirniento clave en tiempos de
crisis.
Esto tiene relación con las políticas educativas que ha estado
fomentando la UNESCO, las
cuales dan prioridad al fortalecimiento y la reformulación de la
investigación y el estudio de las
ciencias humanas, así como a
devolver el protagonismo a la
filosofia en el ámbito de la ciencias humanas.
Tradicionalmente, las estructuras actuales de organización
académica exigen un nivel pre-

�Página 4

Complejo) y curricular, es original e inédito a nivel mundial.
De ahí que se dé preferencia a
alumnos que no tengan maestrías previas.
El doctorado también ofrece
módulos independientes y articulados entre s~ donde los problemas están articulados en red
uno con otro; por otro lado,
plantea la necesidad de recurrir
a expertos internacionales -con
o sin títulos de doctor- con extraordinarios méritos en los temas por su trayectoria y producción.
De la misma manera y para fortalecer la multiplicidad de los
enfoques del problema de estudio, el doctorado es semipresenciai ya que tiene por objetivo ser una oferta internacional
y no sólo local. El prestigio que
esto significa para la Facultad y
para la Universidad, dada la
importancia y el rol mundial
que tiene esta corriente de pensamiento, está fuera de toda

vio para cada nuevo grado educativo.
En el caso de un doctorado, normalmente tiende a solicitarse un grado de
maestría que prepare al alumno para
que éste tenga la experiencia y los
conocimientos necesarios para afrontar el reto de la investigación y la reflexión doctoral. Sin embargo, numerosas universidades europeas no ponen restricción alguna al ingreso doctoral de parte de un individuo con
únicamente el nivel de licenciatura.
Las razones son múltiples y completamente válidas.
En el caso de nuestra máxima casa de
estudios, el doctorado en Ciencias
Humanas y Pensamiento Complejo
no ofrece el mismo esquema tradicional de enseffanza, sino uno nuevo e
innovador, que se distingue principalmente por no exigir un postgrado previo; además, propone cuadros inéditos para la investigación en ciencias
humanas desde la perspectiva de su
reformulación epistemológica y luego
curricular. Como ta~ no tiene antecedentes en la región, y desde su punto
de vista filosófico (el Pensamiento

lj,, :;;:;,

.,, ~
1

l: ..

:- ' '

H,~

•• f ~ .

:_ J ~,.,C::,,•, ,,

;..,,

L,

·, ;

l, .

•

1

;

• • •

;

l j ~~

Lógicamente, para comprender
todo esto, hay que estar científica y educativamente muy actualizado en los temas, problemas,
dinámicas de investigación y
tecnologías del presente.
Por último, hay que remarcar
que el doctorado será dirigido,
junto a las autoridades locales,
por los creadores internacionales de esta corriente, lo que no
es menos significativo e importante.

c_,,,e

; ' • t 1 (, ..... 1

·e·,.·'·· :·

duda. El resultado para la universidad será muy importante,
pues en el futuro contará con
una red local e internacional de
investigadores originales sobre
Ciencias Humanas y sobre Pensamiento Complejo.

: • ;

ei

' ••

1

L""·,· ·' ' : : :-

~

r

-

:.

..

;' '

J

p- '. . ' : p ; ,
~ ::: • :

•

.•• ',

'.'

~

:

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="254">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3183">
                  <text>Complexus : una visión desde el pensamiento complejo</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479146">
                  <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. De divulgación del pensamiento complejo, filosofía, educación, humanidades y ciencias sociales.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360748">
              <text>Complexus : Una visión desde el pensamiento complejo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360750">
              <text>2006</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360751">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360752">
              <text>5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360753">
              <text> Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360754">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360755">
              <text>Irregular</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360772">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753801&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360749">
                <text>Complexus : Una visión desde el pensamiento complejo, 2006, Vol 1, No 5, Agosto</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360756">
                <text>Morín, Edgar, 1921-, Presidente del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360757">
                <text>Motta, Raúl Domingo, Director del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360758">
                <text>Morín, Edgar, 1921-</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360759">
                <text>Filosofía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360760">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360761">
                <text>Ciencias sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360762">
                <text>Teoría de la complejidad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360763">
                <text> Complejidad (Filosofía)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360764">
                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. De divulgación del pensamiento complejo, filosofía, educación, humanidades y ciencias sociales.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360765">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360766">
                <text>01/08/2006</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360767">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360768">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360769">
                <text>2015491</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360770">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360771">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360773">
                <text>San Nicolás de los Garza, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360774">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360775">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="13733">
        <name>Conocimiento</name>
      </tag>
      <tag tagId="26498">
        <name>Edgar Morin</name>
      </tag>
      <tag tagId="14446">
        <name>Humanidades</name>
      </tag>
      <tag tagId="26500">
        <name>José Reséndiz Balderas</name>
      </tag>
      <tag tagId="6591">
        <name>Sociedad</name>
      </tag>
      <tag tagId="26501">
        <name>Vivencia social</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13085" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11138">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/254/13085/COMPLEXUS_una_vision_desde_el_pensamiento_complejo._2006._Septiembre._Edicion_Especial._0002015492.cor.pdf</src>
        <authentication>870c24ae6bb5c1cbfcd16992681f86c5</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="360805">
                    <text>......---...

Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autonóma de Nuevo León

-

Cátedra Itinerante UNESCO Edgar Morín
Septiembre 2006

IIPC
INS11TUTO INTERNACIONAL
PARA EL PENSAMIENTO CoMPUJO

Q.-~

Com PIex U S

~.A.-~.~

EDICIÓN
f=C Ct"'IA

Uno visión desde el Pensamiento Comple¡o.

'"-

CAP~SINA

~

S'lkJO'flCA l)HtVl. . fTAltlA O UAHL.

FO~OO
- - -N VERS!TAR!O

La vida en ocasiones se presenta tan compleja, extraña, misteriosa, el propio Edgar Morin y Raúl Domingo Motta, principales

1.u impredecible, incluso absurda. Sin embargo, en esos momentos de representantes del Pensamiento Complejo, a quienes se les
~

O

....,

"'O

W

dubitación y desolación, cuando la lógica y el ánimo parecen no
responder de manera coherente, con sentido, con suficiente fortaleza,
aún queda la esperanza, la fe, o al menos esa ligera posibilidad de
que al final de la tormenta, viene la calma. Ante semejante postura,
surge la pregunta: ¿cuál es la posibilidad de que la calma venga,
cuando todos los indicadores arrojan sólo incertidumbre y confusión?
La respuesta no puede ser sencilla, y con ello ya entramos en el
terreno de la explicación compleja, multidimensional, dinámica,
envolvente, lógica e ilógica a un mismo tiempo, con paradojas y
certezas.

realizó una entrevista donde se abordan problemas actuales
y locales. Asimismo, se analizan fenómenos concretos como
el caso del campo y la cotidianidad urbana.
Al mismo tiempo, este boletín, convertido ya en revista para
este caso, presenta a la comunidad estudiantil y a la sociedad
en general una noticia relevante que genera mayor compromiso
y responsabilidad para la FFyL, la UANL, y Monterrey: el Dr.
Edgar Motin se encuentra plenamente enterado de los proyectos,
avances, resultados y consecuencias producto del convenio
entre el IIPC y la UANL en la reforma educativa, la generación
de postgrados únicos en su tipo, publicaciones de vanguardia
en el tema de las humanidades y la crítica propositiva. Se
levanta así un mayor compromiso con todos aquellos
involucrados en el proceso de crecimiento cualitativo de la
UANL a favor de la educación, la rearticulación de los saberes
y la comprensión de la humana condición.

Si la vida es una emergencia de la organización y desorganización
física; si el pensamiento es una emergencia de los procesos recursivos
y retroactivos entre información, organización, desorganización y reorganización; si el espíritu humano como creación cultural-mental es
la última de las emergencias hasta ahora conocidas; ¿qué se puede
esperar del curso seguido hasta ahora por la humanidad en su ciega
interacción con lo biológico, y con sus propios productos y creaciones
tecnológicas y culturales?
También se muestran a la comunidad las portadas de los dos
documentos a publicar próximamente con motivo del Forum
8 presente Boletín Complexus edición especial, retoma la problemática Universal de las Culturas Monterrey 2007, cuyos autores son
actual abordada no sólo desde la perspectiva del Pensamiento Edgar Morin y Raúl Domingo Motta.
Complejo, sino en voz directa de pensadores tan importantes como

�Complexus • página 3

Complexus • página2
Rector:
lng. José Antonio González Treviño
Secretaría General:
Dr. Jesús Ancer Rodríguez
Secretaría Académica:
Dr. Ubaldo Ortíz Méndez
Director:
José Reséndiz Balderas
Subdirector:
Mtro.Cástulo Hernández Gávez

DOCTORADO

Secretaría Académica:
Mtra. Gabriela A. E/izando Regalado

HONORIS CAUSA

Presidente IIPC:
EdgarMorín
Director Ejecutivo:
Raúl Domingo Motta

A EDGAR MORIN
La Universidad Autónoma de Nuevo León siempre ha reconocido la labor
intelectual y social de todos los individuos. Hoy en día se nos presenta este gran
pensador francés, Edgar Morin, del cual ya les hemos hablado anteriormente.
Toda su forma de pensar nació con una sola necesidad: la de crear una mayor
comprensión humana, tratando de llegar a una empatía, a una sociedad mundo,
que se encuentre unida por todo aquello que le concierne en común. Su labor
siempre ha estado dirigida al conocimiento humano. Es por esto que la Facultad
de Filosofía y Letras ha propuesto que se le haga entrega del reconocimiento
Doctor Honoris Causa, cuya propuesta fue presentada durante los primeros
días del mes de mayo. En los últimos días de ese mes, se dirigieron hacia Francia
el Director José Reséndiz Balderas y el Subdirector Cástulo Hernández Gálvez,
en compañía del Dr. Raúl Domingo Motta, para hacer la invitación de la entrega
de dicho reconocimiento.

PRÓXIMO SEMINARIO DE

FILOSOFÍA CONTEMPORÁNEA
Agradecimiento
FACULTAD DE ARTES VISUALES

M.C. Hilda Margarita Gutiérrez Ríos

Directora
Lic. Berenice Rebolloso Córdova

Diseflador Gráfico

Como un proyecto más dentro del marco de colaboración IIPC/FFyL, y buscando
contribuir al quehacer filosófico, se ha proyectado recientemente la creación de
un seminario de filosofía contemporánea que vaya más allá de la simple cátedra
para situarse en las fronteras de la investigación, el diálogo y el acercamiento
a la plaza pública, recordando con ello aquella época helena en la que existían
condiciones favorables para la democracia cognitiva.
El seminario, hablando en términos técnicos, abarcará la filosofía después de
Heidegger, poniendo especial énfasis en las aportaciones filosóficas de reconocidos
pensadores y filósofos que filosofaron en un plano mucho más extenso a la
academia, acercándose con ello a la gente, a la sociedad. Dichos pensadores
y filósofos son: Cornelius Gastoriadis, Octavio Paz, Edgar Morin y Alain Badiou.
Como podrá notarse, todos ellos son contemporáneos; incluso, Edgar Morin
y Alain Badiou aún viven y continúan reflexionando, escribiendo, incursionando
en el llamado de la vocación humanista y filosófica.
Esperemos que la puesta en marcha de dicho seminario pueda contribuir a
la reflexión filosófica que imperiosamente necesita crecer fuera de la simple
cátedra universitaria.

MONTERREY, CONTEXTO PARA EL FUTURO DIÁLOGO
SOBRE LA DIVERSIDAD CULTURAL
Los habitantes de esta ciudad vivimos día a día los preparativos para
que, en poco más de un año, Monterrey sea sede del segundo Forum
Internacional de las Culturas. Mientras transitamos por las calles
cercanas al que será su recinto oficial, el Parque Fundidora, es inevitable
toparnos con trabajos de obra pública y con desviaciones en donde
el tráfico es desorden y orden a la vez. En cada desviación vemos un
desorden en el nuevo orden de las vías para transitar. Cuando menos
lo esperamos, ya estamos dentro de un congestionamiento con la
incertidumbre del cómo y el cuándo saldremos de él. Mientras
esperamos en el atolladero, maldecimos al calor, a la obra pública, al
tráfico y al mentado Forum. Nuestros ánimos se encienden, mientras
nuestra lógica poco a poco va encontrando el camino para seguir
hacia nuestro objetivo; se nos atraviesan, nos atravesamos,
maniobramos y vamos vislumbrando la manera en la que saldremos
de allí, es decir, vamos encontrando el orden que coopera con el
desorden en la organización de ese pequeño universo.

leyes. Cada factor que se agrega al escenario complejiza la
situación y provoca crisis de gobernabilidad; por un lado,
Estados Unidos tiene el derecho innegable de proteger su
territorio, y por el otro, México tiene el derecho de exigir el
respeto a los derechos humanos de quienes seguirán
cruzando sus fronteras. México no tiene derecho de seguir
violando las reglas más elementales de vecindad con E.U.A.,
pero Estados Unidos, por su parte, no debe emprender
acciones bélicas intimidatorias disfrazadas de apoyo logístico
a la patrulla fronteriza. Sin embargo, bajo esta compleja
situación, existe un elemento en realidad preocupante para
las reflexiones culturales: esta acción que ha emprendido el
gobierno norteamericano supuestamente para subir los
niveles de popularidad de su presidente, está fundada sobre
sentimientos de xenofobia por parte del electorado americano.
Esto es en realidad preocupante.

Como si no fuera suficiente aquella situación, nuestra mente se satura
aún más, y al mismo tiempo se sorprende, con el constante bombardeo
de información que nos llegan desde múltiples lugares, desde el
periódico que nos venden entre el tráfico, desde la radio de carros y
camiones, desde la gran cantidad de publicidad política, e incluso
desde el comentario despreocupado de nuestro vecino de viaje.

El "American Dream" se ha filtrado por las fronteras de los
países sudamericanos y ha obligado a la desterritorialización
a seres humanos que abandonan sus lugares de origen,
sus sociedades, su lengua, su historia; en pocas palabras,
su cultura. Un fenómeno así debe ser enfrentado de forma
integral por todos los gobiernos, respetando la condición
humana de los implicados y no sólo actuando unilateralmente,
pretendiendo dar solución al militarizar la situación. Lo que
necesitamos son nuevas políticas generosas y humanitarias
que ataquen de raíz el problema de la emigración.

Una de las notas que más ha ocupado los medios de información
masiva y que más nos ha preocupado a nosotros, es la situación que
se vive actualmente en nuestra frontera con los Estados Unidos. A
sólo dos horas de Monterrey, sede del Forum 2007, donde el tema
de la diversidad cultural será puesto sobre la mesa de diálogo por
expertos de todo el mundo, se manifiesta por fin un problema cultural
internacional que tras una deficiente aplicación de las leyes migratorias
por más de 20 años, ha llegado a una crisis que hoy tiene ya tintes
militares.
Estados Unidos, al igual que muchos países que pueden brindar a la
mayoría de sus pobladores bienestar económico gracias a las ventajas
de sus sistemas de producción, ha sido víctima de su propio "Sueño
Americano" y de su ambición por un progreso economicista que, en
su deseo de obtener mano de obra barata, se ha hecho de la 'vista
gorda' y ha aceptando 'ilegalmente' a millones de seres humanos que
han cruzado sus fronteras de forma 'ilegal' y que, arriesgando mucho
más que su vida, hoy habitan 'ilegalmente' el territorio americano.
Tanta ilegalidad no es más que la clara manifestación de que este
problema global ya ha traspasado las capacidades de gobernabilidad
de ambos países. Las leyes ya no son suficientes. Los propios civiles
norteamericanos han organizado cuadrillas de vigilancia, mientras que
de este lado los 'polleros' ya se saben todas las maneras de violar las

Por desgracia, este no es problema exclusivo de nuestro
continente: muchos países europeos tienen la misma
situación. Todos estos temas ya han sido tratados en
innumerables ocasiones, y principalmente en espacios de
discusión como lo fue el Forum Barcelona 2004, el cual nos
dejó como herencia la Agenda 21 de la Cultura, un documento
que resalta principalmente los problemas de exclusión social
que ha raíz de la globalización han repercutido en los ámbitos
culturales de diversas comunidades.
El Forum Monterrey 2007 será el lugar en donde un grupo
de expertos continuarán dialogando para que la diversidad
cultural sea considerada patrimonio de la humanidad. Así,
debemos estar conscientes de que el papel de nuestra
ciudad es de suma importancia para contribuir a un
crecimiento cultural incluyente que haga de nuestra ciudad
un patrimonio cultural, urbanístico y humanístico para nuestro
país y el mundo entero.

�Complexus • página4
Entre la barbarie "civilizacional" y la reducción de
la complejidad humana: Morin y Motta.

Complexus • páginas

Por lvonne Gutiérrez Carlín

NUEVO ENFOQUE CURRICULAR PARA LA UANL
Los nuevos procesos planetarios, la globalización tecnológica y cultural,
~ necesidades económicas, educativas, espirituales y ecológicas que
imperan en el mundo actual, exigen de las instituciones educativas
~ncluso del reflexionar y actuar indMdual y cotidiano), nuevos enfoques
que_f?rtal~~can la creatividad: la estrategia, la crítica propositiva y la
part1c1pac1on. Se hace necesaria una reestructuración de la currícula
educativa que contribuya a la creación, al repensar, a la nueva perspectiva
de conceptos y prismas capaces de comprender el todo sin olvidar
las partes, de abar&lt;:ar el objeto sin olvidar la influencia del sujeto, de
afrontar la incertidumbre sin desesperación, de reconocer la importancia
del azar sin descalificarlo simplemente porque no poseemos categorías
conceptuales capaces de manejarlo.
Toda esta complejidad que actualmente estamos enfrentando, debe
ser punto de partida para la toma de conciencia y la voluntad de
reformar los patrones de interpretación y análisis que han llevado a la
humanidad a enfrentar por primera vez la incertidumbre de un futuro
que corre el riesgo de no contemplar a la especie humana. Por tal
motivo, la UANL ha tomado cartas en el asunto y está trabajando en
la preparación de una currícula que articule a la mayoría de las disciplinas
hasta ahora aisladas, para que puedan formar un bloque contextualizado,
actual, abarcador y pendiente de sus particularidades.
Dicho enfoque complejo (complejo en el sentido de multiplicidad de
factores envueltos, no en el sentido de dificultad) sobre la currícula
educativa, brindará a los alumnos, a los jóvenes de nuestra área
metropolitana, la posibilidad de encontrar sentido, lógica y sobre todo,
coherencia entre lo que aprenden y la realidad en la que viven.

¿POR QUÉ DESDE EL PENSAMIENTO COMPLEJO?

Los actuales sucesos que ocurren en el mundo exigen de nosotros
una explicación y una valoración. Son sucesos que aparentemente
oc~rren ~sladamente: levantamientos juveniles en Francia y Nepal,
res1stenc1a obrera en México, legalización de indocumentados en
EUA, la vuelta al poder de la izquierda en Latinoamérica, etc. Todo
esto es sólo muestra de lo caótico que es nuestra cotidianeidad·
sin embargo, no por ello debemos permitimos ignorarla: que nuest~
mundo se encuentre envuelto en un aparente caos, no nos libera
de buscar respuestas e intentar comprender esta complejidad.
Quizá nos parezca innecesario y hasta frustrante tratar de comprender

esa complejidad, porque lo que por un momento consideramos
como "la realidad", aquello que se nos presenta claro y distinto
rápidamente se nos esfuma, y aparecen elementos tan nuevos y
a veces tan contradictorios que la idea antes formada de algún
suceso se nos escurre entre los dedos, a tal grado que la
incertidumbre se apodera de todo, y preferimos que unos cuantos
"elegidos" tomen todas las decisiones, mientras que nosotros sólo
nos conformamos con atenderlas, siempre y cuando no atenten
con nuestro simple modo de vida.

Somos de la materia de la que están hechos los sueños
William Shakespeare.

Conocer el estudio de un escritor, poeta, filósofo o pensador es algo
que se mantuvo presente entre mis grandes deseos, porque imaginar
el acto de la creación y la reflexión te lleva a pensar sobre cómo serán
los lugares propicios en donde un hombre (o una mujer) puede estar
y ser, para entregar su vida a tratar de hacemos más comprensible la
complejidad que nos rodea. Poco puedo describirles sobre la
particularidad del caos creativo de Edgar Morin (como él mismo lo
nombra), porque me doy cuenta que no puedo describir la singularidad
de ese cuarto ubicado en la Rue de Saint Claude en París. Pero sí
puedo contarles que entrar a ese espacio repleto de libros por todos
lados, me hizo comprobar que la realidad siempre supera la ficción,
porque los lugares donde transcurre el tiempo de las mentes y las
sensibilidades de personas como él, que intentan re-descubrimos el
mundo y aportar algo para su entendimiento más profundo, es toda
una experiencia, que si no quedara registrada en fotografías, después
de desearlo tantos años, pareciera apenas un fugaz paso por otra
habitación; pero este es su estudio ubicado precisamente en el Barrio
Le Marais (París XI), donde antiguamente radicaron los monjes Templarios
y muy cerca de la sede del Museo Nacional Picasso, instalado en el
señorial Hotel Salé.

Acerca de muy diversos temas se cuestionó a estos dos pensadores
planetarios de los acontecimientos del mundo contemporáneo y
más allá de que ellos mismos han repetido que apenas se pueden
dar pistas sobre el devenir de la historia, no está de más saber
cómo visualizan o analizan (sin fragmentar), lo que está pasando
en nuestros días y hasta lo que puede pasar hasta con el PC en
los próximos años.

~ esa actitud cómoda e indiferente surgen opinic;&gt;nes como: "¿Qué
importa que tanta gente muera de hambre en Africa, si yo tengo
~segurada la despensa para otros quince días? ¿En qué puede
interesarme la masacre de connacionales en la frontera, si tengo

para pagar la siguiente letra del auto?" Quizá el no saber afrontar
la i_
ncertidumbre nos ha llevado a la indiferencia; quizá el no poder
articular los saberes nos está llevando al oscurantismo informático,
donde se sabe mucho pero se ignora demasiado, porque la
hiperespecialización nos ha limitado de tal manera que nos resulta
imposible ver el todo, y nos ha hecho perdernos en el laberinto de
las ciencias, mismas que se ven imposibilitadas de cualquier
respuesta porque han perdido todo fundamento.
La visión desde el Pensamiento Complejo brinda un nuevo enfoque;
de ahí que conocer el pensamiento de dos de sus creadores
quienes han reflexionado sobre la complejidad sin desarticular lo~
problemas, sino viéndolos desde su contexto, nos permite ver
nuevas soluciones a aquellos problemas que parecían imposibles,
cuestión que resulta por demás interesante y necesario.
La siguiente entrevista se realizó dentro del marco de las actMdades
de fortalecimiento académico a la Facultad de Filosofía y Letras,
donde en breve se ofrecerá un Doctorado en Ciencias Humanas
y Pensamiento Complejo.

Morin" para el Pensamiento Complejo (CIUEM).

América Latina, ¿hacia cuál izquierda?
lvonne Gutiérrez Carlín (IGC) -Edgar, ¿qué opinas o qué ves detrás
de la supuesta vuelta a la izquierda en varios países de Latinoamérica
(Bolivia, Chile, México, Argentina, Brasil y Venezuela), será real y
profunda o por el contrario, superficial y simplemente se trata de
líderes neo-populistas, como apuntan algunos analistas
conservadores?

La maravillosa objetivación de la escritura ha permitido que desde la
lejanía mexicana conozcamos las palabras, los conceptos, y en suma,
las visiones del mundo de Edgar Morin, un luchador y pensador nacido
en los principios del siglo pasado (XX), que ha publicado más de 30
libros en francés y que por fortuna todavía respira entre nosotros para
recordarnos lo siguiente: "Los puntos centrales de hoy son re-lacionar,
re-pensar, re-articular, re-generar, re-interpretar, re-hacer lo humano
frente al crecimiento de la barbarie," quien a sus 86 años posee una
mente lúcida y en movimiento. Es verdaderamente impresionante su
vitalidad, porque parece 20 años más joven, y al parecer la fortaleza
de su cuerpo y espíritu dará de qué hablar, pensar y reflexionar en este
nuevo siglo y milenio del que ya transcurrió el primer lustro.
Bajo este devenir continuo, surgió la posibilidad de entrevistar a los dos
protagonistas principales del Pensamiento Complejo (PC), que se
reunieron en este mes de marzo para evaluar las actMdades anuales
del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo (IIPC), cuya
sede central se encuentra en la ciudad de Buenos Aires, Argentina,
siendo Edgar Morin su Presidente y Raúl Domingo Motta, su Director
Ejecutivo y también Director de la Cátedra Itinerante UNESCO "Edgar

Edgar Morin (EM) -Pienso que es muy difícil hacer reformas hondas
en las condiciones actuales de la economía planetaria. Como
percibo las realidades en Occidente, no me parece fácil el giro
hacia la izquierda, pero sí hay un conjunto de cosas que se pueden
hacer, como la confederación entre países de América Latina (AL)
y los poderes articulados desde la izquierda, porque quizá hay
algunas condiciones de posibilidad para que se den mínimos
cambios. Por ejemplo, Lula (BrasiO y Kichner (Argentina) empezaron
a realizar algunas cosas y se puede continuar en otros países, pero
es evidente que se puede dar de maneras muy diversas por las
especificidades de cada país en AL. Pienso que la idea bolivariana
de conjuntar las fuerzas y los poderes de AL es bastante buena,
pero yo no tengo buenas ilusiones en relación a lo que dice y
propone Chávez (Venezuela), aunque vamos a ver, porque algo
parecido pasa en Cuba, pues también se pueden hacer cosas allí,
más allá de no estar de acuerdo con el régimen de Castro y lo que
éste ha hecho dentro de su país, pero también ha sido importante
resistir a las presiones de tantos años por parte de los Estados
Unidos de Norteamérica (USA). No sé si será posible la unificación
de los países de AL, no tengo elementos para afirmar mucho a
favor de esta hipótesis, pero lo improbable sigue siendo posible
desde mi óptica, porque en BolMa con Evo Morales, en Chile con
Michelle Bachelet y en México, si llega a ser presidente (Andrés

�Complexus • página6

Manuel) López Obrador, puede darse algún camino distinto, con los
movimientos y cambios en los líderes que detentan el poder, aunque
quizá falta mucho tiempo para ver algún resultado al respecto. Con
todo y mis grandes dudas sobre AL, creo que es más posible esa
unificación profunda de los pueblos latinoamericanos que en los de
Europa, porque para mí acá estamos paralizados.
Raúl Domingo Motta (ROM) -Octavio Paz y Cornelius Castoriadis, en
referencia a esto, hace tiempo hablaban de un conformismo europeo
generalizado que impedía todo posibilidad de cambio profundo o
búsqueda de alternativas a la situación imperante.
EM -Así es, porque acá no se ve la relación entre pobreza y desarrollo
capitalista mundializado, dicho como se conoce comúnmente; en
Europa y en Occidente, con la economía globalizada y su modelo
capitalista, se sigue propiciando el mantener a ciertos sectores sociales
en su proceso de enriquecimiento, frente al empobrecimiento continuo
de otros sectores, aparte de los que ya existen. Yo hago la distinción
entre pobreza y miseria, porque no podemos detectar o entender
únicamente a la pobreza de forma cuantitativa o desde el punto de
vista economicista, porque viene de una policultura con raíces ideológicas
de subordinación, de humillación (por los imperialismos de cualquier
país), de las dependencias, de la incapacidad de aprender de los
azares y la incertidumbre de la vida humana. En este sentido, pienso
que se debe re-considerar y re-valuar la historia humana, para refocalizar muchos aspectos de los modelos de desarrollo y sus
consecuencias en los cambios o paralizaciones de las sociedades
occidentales, tanto de Europa como de América.
ROM -Yo agregaría que pesar de todas la críticas que se vienen
haciendo desde los primeros años del Siglo XX a la idea de desarrollo
imperante, en el fondo nada ha cambiado, ni siquiera con la aparición
de la problemática local y global de la crisis ecológica y de los límites
ambientales del planeta para soportar una visión-acción
permanentemente consumista del actual sistema. Incluso la izquierda
actual pareciera que busca un remiendo más que una alternativa
distinta y superadora sobre la situación de pobreza y miseria creciente,
tal vez porque no se puede encontrar la clave para imaginar una nueva
alternativa que retome los grandes proyectos de emancipación y
transformación social, luego de las frustraciones y errores producidos
por los movimientos revolucionarios a lo largo de todo el Siglo XX.
EM -Exacto. Pienso que la cuestión es tan problemática que ni el
concepto tradicional de crisis ni la noción de sustentabilidad son
suficientes elementos para comprender este desafío; hay mucha
ceguera y poca comprensión real y profunda de los procesos que
estamos viviendo actualmente.
IGC -¿De alguna manera están diciendo que se agotó la "forma
tradicional" de hacer política o las categorías con las que hoy se piensa
la política?
EM -Si bien la política es una dimensión donde se expresa la complejidad
humana, las visiones actuales de la política, muy sujetas a las estructuras
de decisión tecnocráticas parecen haber perdido aún más esa cualidad
de percibir la complejidad y la multiplicidad e interrelación de los
problemas. La ausencia de complejidad en la percepción política de
los asuntos humanos conduce il la generación de más barbarie, y
observamos muy pocos indicadores de que la tendencia hacia ese
aumento de la barbarie se modifique de forma sustancial.

Complexus • página?

ROM -Muchos hablan del secuestro de la política y tal vez lo que
quieren decir es que además de desaparecer el espacio público y
semi-público para la participación ciudadana, se ha producido hace
tiempo una ocupación de los espacios políticos y de sus dinámicas
de decisión por sistemas, organizaciones, consultoras y grupos
profesionales con una mentalidad principalmente mercantilista,
tecnocrática y reduccionista de la vida y las sociedades. Nadie
niega la importancia de la mirada profesional de los asuntos
administrativos del Estado, pero no se puede reducir a esto la
política y menos reducir a una pura dinámica tecnocrática la reflexión
sobre el destino político de sus propios protagonistas, es decir, de
lo que todo este proceso de simplificación está afectando
directamente a los ciudadanos en las democracias actuales.

Dr. Raúl Domingo Motta, Dr. Edgar Morin, y Lic. lvonne Gutiérrez Carlín

EM -Hay una ausencia de capacidad estratégica individual y social
porque, a pesar de hablar de cambios continuos en todas las
sociedades, se siguen aplicando recetas y no se fomenta ningún
espacio para impulsar la imaginación, la creatMdad y la complejización
de los asuntos, justamente porque estamos sometidos a valores
tecnocráticos de producción en todas las dimensiones de la vida
social y política. Por ejemplo, se repite en todos lados la cuestión
de la necesidad de pensar en la sustentabilidad del sistema, pero
se piensa a los sistemas naturales y sociales en forma reduccionista
o meramente sistémica, que es una forma de percibir la complejidad
pero de forma restringida. Por ejemplo, se piensa lo sustentable y
se deja de lado el tema principal que son las estrategias de
regeneración natural y social, para bien y para mal. Como lo señalo
en El Método 5 (La humanidad de la humanidad), el juego del devenir
comporta también el desvío del sentido de las acciones, lo que
nombro como la ecología de la acción, cuyo primer principio es
que una vez iniciada una acción en un momento dado, esta acción
entra en un juego de inter-retroacciones que modifican, desvían e
incluso pueden invertir un curso, y todos estos procesos escapan
a la propia voluntad del autor de la acción, y hasta puede volverse
contra él, como el efecto boomerang. Esa es la visión de la
complejidad que no alcanzan a distinguir los que la entienden, como
dijo Raúl, bajo una óptica restringida, porque ellos ven el avance
de la historia como una sola corriente, y no perciben la inte01ención
de las desviaciones que pueden suscitarse por eventos externos
e internos, y por eso su curso puede ser perturbado, modificado
e incluso contrariado. Curiosamente, toda evolución viene a ser e

fruto de una desviación que ha tenido éxito; por eso he dicho muchas
veces que en toda evolución hay procesos de desorganización y
reorganización, lo que finalmente puede lograr las transformaciones
como morfogénesis.

Educar en el Pensamiento Complejo,
con todo y deformaciones
IGC -Entrando a otro tema, quiero exponerles que observo una especie
de "degradación y simplificación" de la propuesta del Pensamiento
Complejo, a partir de la aparición de los libros que enfatizan la cuestión
educativa, o que de alguna manera se relacionan con los distintos
proyectos institucionales y educativos que se están gestando en América
Latina en general, y en Mexico, en particular. En esta línea, de lo que
he entendido de tu propuesta original, encaminada a comprender más
profundamente la complejidad humana, ¿qué se puede hacer al
respecto?
EM -Pienso que se puede mantener el camino y la estrategia de rearticular un Pensamiento Complejo (PC). multidimensional y
transdisciplinar, a pesar de todas las limitaciones y lecturas superficiales
que en el fondo parecen jugar en contra. Es verdad que hay muchos
que no han comprendido, o lo han hecho parcialmente, la revolución
epistemológica que propone la visión del PC, porque hay quienes
afirman que están utilizando mi propuesta, pero en realidad se quedan
en el paradigma funcionalista antiguo, y ello implica una visión restringida
de la complejidad que sólo percibe sistemas complejos dentro de la
visión clásica de la epistemología, y son absolutamente ciegos para
percibir una complejidad ampliada, porque implicaría abandonar el
paradigma del Instituto de Santa Fe (Santa Fe lnstitute NM). Por ello y
para contrarrestar ese problema, se creó la Cátedra UNESCO que lleva
mi nombre. También hay que pensar que los distintos proyectos que
se encuentran realizando en distintos lugares de América Latina (Brasil,
Colombia, Argentina, etcétera), y particularmente en México, son
exploraciones que debemos seguir y esperar sus resultados, sabiendo
que muchos pueden dar como consecuencia probablemente todo lo
contrario de lo esperado; en fin, eso es parte de la ecología de toda
acción sobre la que hablaba hace rato.
ROM -También es cierto que otros intentan tomar la propuesta del
Pensamiento Complejo e introducirla u homologarla a un modelo
sistémico, a un pensamiento holístico y en algunos casos
pseudom,sticos, que pasan por alto el profundo y continuo tratamiento
crítico y epistemológico que ha realizado el Pensamiento Complejo
(PC). El otro problema es que, si bien se tienen noticias de la existencia
de los textos espistemológicos donde están las tesis principales y sus
fundamentaciones críticas, por ejemplo en los distintos volúmenes de
El Método, sólo se quedan en la lectura de textos escritos que son
circunstanciales e incompletos, por pertenecer o ser parte de ciertos
proyectos institucionales en el campo educativo, como Los siete saberes
necesarios para la educación del futuro, solicitado por la propia UNESCO,
sobre la que, por cierto, ya pronto contaremos en el IIPC con una nueva
versión revisada y ampliada para su publicación. Pero voMendo a las
"degradaciones" del PC, creo que la gente ha leído más libros o versiones
más ligth del PC, que se han hecho con el fin de difusión, sobre la
propuesta central del OC, en relación a los aspectos educativos, y por
razones específicas no contienen los fundamentos y la información
crítica correspondiente que permita comprender la faceta revolucionaria
que señala Edgar. Por ejemplo, todo el mundo piensa que el tema
principal del PC es básica o únicamente la complejidad y no es cierto;
uno de los más importantes temas que ha trabajado el PC ha sido

siempre el intento de comprender la Humana Condición, cuya
principal característica es el problema de su complejidad inherente,
cosa que llevó a investigar y profundizar no sólo acerca de lo que
era la complejidad, sino también bajo qué condiciones era posible
pensarla. Y esto es lo que generalmente se les escapa a los
educadores que siguen este tema, porque implica un cambio de
paradigma en las formas de pensar y no sólo un cambio curricular
funcional. Tampoco el tema principal es el asunto de la articulación
de saberes por arte de magia, sino que por el contrario, se trata
de una reflexión crítica y continuada sobre los procesos de
convergencia y divergencia de los productos de los campos de
conocimientos científicos, en particular, y del saber en general.
Pero sobre todo quiero destacar junto con Edgar que el trabajo
del PC se trata de la búsqueda de conceptos y ejes articuladores,
no reductivos, de la dispersión de los oonocimientos y de actualizarlos
para la enseñanza de los ciudadanos, como por ejemplo: el Universo,
la Humanidad, lo Humano, la Tierra, etcétera, donde la noción de
complejidad es imprescindible. Lógicamente, no es fácil, porque
se requiere mucha información cruzada y al mismo tiempo rigurosa,
lo cual implica a su vez un proceso continuo de autoformación y
un componente nada despreciable de formación filosófica y
espistemológica, que pocos están dispuestos a mantener y
desarrollar.

IGC -Precisamente vuelvo a insistir en cómo creen que se puede
hacer para que la enseñanza sobre el Pensamiento Complejo
pueda realizarse sin tantas deformaciones, que por otra parte
parece inevitable que se den por el propio proceso de divulgación
al que ustedes aluden.
EM -Para eso hay tres asuntos que focalizar o distinguir para evitar
mayores confusiones: la visión de la complejidad simplificada, la
visión de la complejidad restringida y la visión de la complejidad
general. Digamos que la visión de la complejidad restringida, la
más divulgada hoy que, como decía antes, viene del Santa Fe
lnstitute, es porque ellos hacen investigaciones sobre lo que llaman
sistemas complejos; es decir, sistemas con muchas interacciones,
retracciones y con poca predictibilidad, pero ellos no perciben que
en realidad todo sistema es complejo, en el sentido epistemológico,
porque hay una relación compleja de las partes con el todo y
viceversa, sobre todo en relación a las emergencias.

�Complexus • páginas

Pero ellos se quedan en un simple primer nivel de la complejidad y
con esto creen que ·comprenden" la complejidad de todo lo que nos
rodea y no es así.
RDM -Lo que sucede es que muchos de ellos piensan los sistemas
como estructura, y no piensan en profundidad lo que significa la
complejidad del sistema.
EM -Exacto, por eso es inevitable la degradación de la visión de mi
propuesta, pues hay muchos científicos y educadores que mantienen
la estructura del "pensamiento normal", porque lo único que buscan
son leyes que puedan aplicar o descifrar de manera fragmentaria y
compartimenta! y pienso que eso les imposibilita tener una visión más
amplia de la complejidad, porque en ésta no hay que buscar leyes ni
modelos ni recetas. Además, pienso que no conocen mi propuesta
y tampoco han leído ni profundizado en lo que se expone en mis obras
principales, porque lo rechazan en principio, pues yo no busco leyes.
Pienso que ellos no están dispuestos ni pueden comprender la real
complejidad de los sistemas, sino solamente pedazos muy pequeños
de esa realidad que pretenden conocer, y están ciegos, porque siguen
dentro de la visión normal o clásica de las ciencias. Por eso fue terrible
que yo no pudiera asistir a un encuentro con científicos en China
(donde han traducido 8 de sus libros), pues me enfermé, y allí quería
exponer las grandes diferencias que hay en las distintas visiones sobre
"la complejidad", empezando por la estadounidense, la funcionalista
y la que se divulga generalmente en educación y la mía. La complejidad
restringida no es sólo la simplificación de mi propuesta, es una
adaptación funcional del problema para remendar problemas
organizacionales, porque hay mucha gente "que vende ideas de
complejidad" a las empresas, a las instituciones educativas, a las de
salud, etcétera, y en este sentido hay una degradación, pero también
tengo la esperanza de que ese mismo proceso de degradación
mantenga la idea de que lo que no es capaz de regenerarse se muere.
Dicho de forma sintética, hasta mi propuesta sobre el Pensamiento
Complejo, si no se regenera, tendrá que morirse; entonces se cumple
el principio de la termodinámica, y mi paradigma, como cualquier otro,
es biodegradable. La complejidad no sirve sólo para comprender los
sistemas, no es un modelo, una receta única y con leyes para aplicar
a lo que sea, sino sobre todo para entender la complejidad del mundo
humano y social. Si recordamos la historia, tenemos los ejemplos de
la degradación de las propuestas de Marx y de Freud, de Kant y de
Platón, porque también han sido simplificadas y deformadas, pero hay
posibilidades de regeneración al volver a las fuentes originales, si
alguien las sabe re-interpretar y re-transmitir, desde su propia creatMdad
y sus propias riquezas y conocimientos.

Complexus • páginas

RDM -,-Por eso creemos que es estratégico para nosotros el
proyecto de diseño creación y gestión académica de un Doctorado
en Ciencias Humanas y Pensamiento Complejo, que estamos
llevando a cabo en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
de Nuevo León (UANL), en colaboración con el Instituto Internacional
para el Pensamiento Complejo ~IPC) y la Cátedra Itinerante UNESCO
"Edgar Morin" (CIUEM), en la ciudad de Monterrey. Con este proyecto
pretendemos formar investigadores y profesores que alcancen a
introducirse a la comprensión, real y profunda, de la complejidad
humana y de la epistemología compleja, y por el momento, contamos
con un gran apoyo y entusiasmo de las autoridades de esa Facultad
y de las máximas autoridades de la universidad.
IGC -Y en los estudios de las Ciencias Humanas y Sociales, ¿cómo
perciben el papel actual de la filosofía y del relativismo cultural, que
parece esconder el proceso de la mercantilización en todos los
ámbitos?
EM -Es evidente la mercantilización en casi todo, y por ejemplo, en
la cultura, trae problemas muy serios de degradación y confusiones;
una de ellas es lamentablemente: la creciente difusión de la propuesta
del relatMsmo cultural que hoy se confunde con la idea de diversidad
cultural, es una degradación por su forma de concebir las relaciones
entre las culturas. En realidad no existe la idea de la inter-relación
entre las culturas para esta forma de ver las cosas, pero en el fondo
esconde un problema mayor, porque si no hay formas de relación
entre lo diverso, existe el peligro que entonces se reduzca todo a
buscar la forma de unidimensionalizar lo diverso; de esta forma se
degrada la percepción de esas diferencias o diversidades culturales
y sociales entre los distintos países de Occidente y Oriente, respecto
de la búsqueda de una forma no reduccionista para gobernarnos
en un pequeño planeta que sostiene una humanidad cada vez más
grande y compleja. En el Método 5 (La humanidad de la humanidad),
señalo que hay diversidad cultural, pero también unidad cultural;
hay diversidad biológica, pero también unidad biológica, porque no
hay unidad sin diversidad y viceversa. Y ese el problema sobre las
culturas que hay que profundizar investigando y formando a los
ciudadanos con el PC, desde una óptica que no excluya o siga
fragmentando más la complejidad.
RDM -Desde mi punto de vista, este es el problema central para
nosotros que debe guiar las discusiones y las actividades del
proyecto del Foro Mundial de las Culturas y la Sociedad del
Conocimiento que está organizando el Gobierno de Monterrey para
el 2007. Es por esto que, paralelo al proyecto del doctorado que
mencionamos, se están elalborando publicaciones relacionadas con
la Ciencias Humanas, como el problema de la diversidad cultural;
por ejemplo, se pretende realizar un análisis crítico de la Agenda
XXI de las culturas, que se presentó en el Forum de Barcelona 2005
(ambos trabajos en prensa de la UANL), además de hacer un trabajo
sobre las condiciones de posibilidad de una Sociedad del
Conocimiento, y otros temas asociados, como por ejemplo, la
gestión del conocimiento, el lugar de la filosofía en la Era Planetaria,
etcétera.
IGC -Y ya que estamos centrados en la cuestión educativa, en el
libro Educar en la era planetaria, que escribes con Raúl D. Motta
y Emilio Roger para la UNESCO, hablas de la "doble hélice" de la
mundialización alternativa, y una de ellas la relacionas con los
movimientos sociales, a partir de la articulación de redes y grupos
ciudadanos, que buscaban o buscan una planetarizació

(globalización) distinta a la visión unidimensional de las leyes del mercado.
¿Crees que dichos movimientos han disminuido o se han inhibido por
la situación generalizada de desencanto y escepticismo, ante la
imposibilidad de lograr profundos cambios o transformaciones sociales?

EM -Hay otra idea que mantengo, que es la de seguir en la construcción
de una red de redes, no de unificación sino de interconexión, sin poder
central, y aunque sea paradójico, creo que la esperanza está en relación
directa con el progreso de las catástrofes, porque cuando éstas son
muy grandes, muy evidentes, la reacción a todo esto también puede
crecer o llegar a ser más grande. Ya lo dijo Holder1in: donde crece el
peligro, crece también la salvación. Para mí los avances serán casi
siempre pequeños, marginales, dispersos, pero no por ello menos
importantes, y seguirán su curso. Pienso que hay varias mundializaciones
(globalizaciones): la democrática, la económica, la humanista, las
culturales; entonces, desde un punto de vista las cosas no se pueden
re-formar tan fácilmente en el sistema actual, porque no hay instituciones
verdaderamente planetarias; por ejemplo, ni la ONU tiene verdaderamente
un alcance mundial. Todavía existen controles y poderes que dominan
demasiado el orden de cosas; pienso que los cambios más profundos
y reales se llegarán a dar si ocurren verdaderas metamorfosis, como
en el mundo animal, cuando por ejemplo un gusano se transforma en
una mariposa. El problema es que no podemos saber antes de tiempo
sobre los procesos de metamorfosis, y por eso tendremos que seguir
intentando re-articular y proponer algunas líneas de pensamiento y de
acción. Pienso que a eso es a lo único que podemos aspirar y sobre
lo que podemos trabajar, porque se necesitan muchas reformas
interdependientes e interconectadas sobre el pensamiento y el
conocimiento, así como de la sociedad, de la economía y sobre todo
de la vida humana. Entonces esos momentos de transformación están
lejos, porque tiene que darse un proceso de confluencias simultáneas,
que no es fácil de darse en muchos aspectos. Y bueno, en cualquier
nivel es importante pensar y hacer cosas, unas en Monterrey, otras en
Veracruz, en Argentina o en Francia. Casi todo proceso de transformación
profunda empieza desde lo pequeño y marginal, y poco a poco va
creciendo.
IGC -En este mismo sentido de la violencia ¿piensas que han aumentado
los riesgos de que vivamos una regresión hacia la barbarie de la especie
humana, y qué alternativas visualizas para resistir esta tendencia?
EM -Debemos reconocer los problemas y las dificultades con claridad
y profundidad, para re-generar la idea del humanismo, porque la barbarie
siempre es altamente probable que se dé; ya lo digo en mi nuevo libro
(2005) Culture et barbarie européennes (no se ha traducido al castellano).
En mi vida siempre mantengo una apuesta sobre lo improbable, aunque
sea poco posible. Todos los grandes pensamientos han sido rechazados
en sus inicios: Sócrates, Galileo, Da Vinci y todos los grandes movimientos
han empezado de manera marginal y con unos pocos seres humanos,
como por ejemplo Jesús o Gandhi, y nosotros estamos en otro periodo
inicial de muchas transformaciones que no sabemos a dónde nos
llevarán, pero que tenemos que luchar porque nos lleven a mejores
etapas, estadios o épocas.
IGC -¿De acuerdo a lo que afirmas, entonces, la llamada Sociedad del
Conocimiento está dentro de esos procesos lejanos que todavía no
son factibles, asimismo la transformación de la condición humana hacia
la Humana Condición, pero qué recomendarías que se efectuara en
relación a todo esto?

EM -Pienso que debemos diagnosticar que hoy en día hay una
sociedad
de los conocimientos separados, no "del conocimiento" y debemos
seguir actuando en el sentido de re-ligar los conocimientos, pero
no sólo a nivel académico sino también a nivel popular, abierto a
todos: de la gente que trabaja, de las mujeres, de los jóvenes, de
los sindicalistas, etcétera, como si fuera un gran Centro de Cultura
para la Vida, porque la esencia fundamental es que los conocimientos
sirvan para vivir humanamente mejor todos.
RDM -En estos momentos, el IIPC está buscando diferentes alianzas
para encontrar la forma más adecuada de desarrollar una red de
este nuevo tipo de centros y que cuenten con una adecuada
perspectiva del Pensamiento Complejo en sus actividades y
propuestas.
EM -Pienso que es necesario seguir intentando re-articular estrategias
de redes ciudadanas para la vida que no se deben academizar.

¿Oriente vs Occidente?
"La protesta" de jóvenes inmigrantes
en París (2005) y "las caricaturas danesas" sobre Alá
IGC -¿Qué piensan de las protestas juveniles de hijos de inmigrantes
en París, en octubre-noviembre de 2005?
EM -Hay muchos jóvenes de origen Magrebi que son musulmanes
y para ellos ha sido más difícil la integración en Francia. Sin que
pueda negar que en mi país haya dejado de haber mentalidades
coloniales y más o menos racistas, también es cierto que esos
procesos de la verdadera integración de los inmigrantes tienen
diversos aspectos que es necesario detectar y analizar, porque
todos esos jóvenes son de la segunda o tercera generación y sí
están naturalizados con papeles franceses, pero se sienten
rechazados socialmente, y más porque su religión es islámica.
Ellos saben que en el occidente no se tiene una actitud abierta
para los que son de origen islámico, y esta mentalidad viene desde
el pasado, pero antes se veían como casos aislados y hoy, que
las protestas son mayores, se visualizan estos problemas con
mayor atención, porque van in crescendo.
RDM -Creo que en el fondo se puede decir lo mismo sobre el
problema de Los Maras (Salvatrucha, como se les reconoce a los
grupos juveniles violentos), provenientes de Centroamérica, y sobre
otros fenómenos de violencia juvenil menos visibles en todo el
planeta. Hay toda una nueva generación de seres humanos que
a pesar de su diferencias culturales, económicas y sociales,
coinciden en el hecho de que para ellos no hay Muro, porque ya
lo visualizan en sus padres y también rechazan el discurso Murista
de sus mayores por considerarlo hipócrita, sobre todo el de los
sistemas educativos. Pero esto no significa que puedan encontrar
por sí mismos una alternativa distinta, porque muchos de ellos
sólo quieren incorporarse al actual estado de cosas de la mejor
manera posible y reproducir el sistema que los excluye y que ellos
mismos critican.

�Complexus • página 10
----------··············· ·-----······----------·····················---------

Sobre las caricaturas Danesas
IGC -¿Cuál reflexión harías, Edgar, sobre la publicación de las caricaturas
danesas, que ridiculizan al Dios Alá?
EM -Me parece que es un indiqador de una situación bastante gr~ve
entre las relaciones del mundo occidental y el mundo musulman.
Pienso que es la muestra de un pequeño fuego que después puede
incendiar toda la selva, pero sobre todo por la manipulación de algunos
líderes religiosos que exacerban los sentimientos de ofensa y humillación.
IGC -¿Y qué vale más, el respeto a la libertad plena de expresión o el
respeto a la otredad en las creencias religiosas?
EM -Pienso que la mayoría de la gente del mundo islámico vive tres
siglos atrás, porque todavía mantienen la unión entre el Estado y la
religión, no vivieron una laicización y para nosotros, en Europa, la
libertad de la conciencia fue una conquista de "Las Luces" del siglo
XVIII, que obtuvo como resultado positivo la visión de un mundo laico;
pero todos ellos no han vivido esa separación, y entonces no hay un
cambio significativo en su percepción de las cosas. Por otro lado,
también es cierto que los países de occidente mantienen una situación
de incomprensión general hacia la visión musulmana; entonces no hay
entendimiento ni mucho respeto entre unos y otros. Es evidente que
nosotros debemos mantener la importancia del valor de la libertad de
expresión, pero también es cierto que debemos aprender a respetar
en algunos casos los símbolos de otros, para no aumentar las
posibilidades de que el incendio que ya persiste sea aún mayor o que
se queme la selva, como decía antes.

IGC -¿Crees entonces en "la visión d~ Huntington", _s?~re ~ue h~y
probabilidades en el futuro de un choque de c1v1ilzac1ones ?
EM -Bueno, no se pueden descartar los choques e~tre religiones y
civilizaciones, si no hacemos nada a favor de cambiar el curso del
entendimiento entre las diferentes visiones y culturas de los mundos
que co-existen en este planeta. Si fuéramos pesimistas enfatizaríamos
el aspecto catastrófico que se e?tá viviendo _en estos tie~pos,_ pero
tratando de mantener nuestra vision de que lo improbable sigue siendo
posible, entonces podemos tener la esper~nza d~ que ese chogue no
es inevitable. Porque también es necesario decir que en Occidente
nosotros tenemos tolerancia para nosotros y nuestras ideas, por
ejemplo en Francia, pero no para los otros o la otredad del mundo no
considerado occidental. Porque muchos de los otros mundos, por
ejemplo el musulmán, como te decía, mantienen situacion_es de
subordinación y de humillación, cuando observan que el Occidente
acepta todo lo hecho por Israel o los israelíes y rechazan o atacan
todo lo que viene de Palestina o los palestinos, cuando sabemos q~e
hay atrocidades de unos y otros. Lo que vemos ahora es la ~grav&lt;:1cIon
de esa situación conflictiva entre el mundo árabe o el Medio Onente
y Occidente.
IGC -En relación a lo anterior, ¿crees que a partir del 11 de septiembre
y después en el Madrid del 11 de marzo, en general el ava~ce ~el
terrorismo y la respuesta bélica de USA, hay una clara determ1nac1on
por aumentar la violencia?
EM -Casi todo parece indicar que la situación se agrave. Por ejemplo,
es evidente que si hablamos de lr-ak, la politica de los estadounidenses,
el espíritu bélico e imperialista de Occid~nte, en _gener?I, y el de USA
en particular, ha empeorado la situacIon de v1olenc1a. Aunqu~ se
pretenda mostrar que se quiere democratizar a lrak, porque es cierto

Complexus • página 11

--

que se libera el control sobre,13 etnias q~e mantenía Sadam
Hussein, ahora hay tantos o mas conflictos Inter~os como ~ntes
de la guerra en lrak. Además, eso ayudo para InstIgar al terronsmo
en general, al de otros lados, y en este sentido, pienso que ~ambi~n
el Occidente está ciego, porque las s1tuacIones d~. vIolenc1a
regularmente están bajo un esquema de corresponsé3:bilidad, y en
esto Occidente y Oriente tienen su parte de responsabilidad, porque
lo que hacen unos promueven las reacciones de los otros y s~ e~tra
a un proceso circular de repetición, y además no podemos eliminar
la locura de un jefe de Estado en ninguna parte del mundo.
Siempre hay preguntas que se q~edan en el ti~ter?, pero Edgar
debe partir y las reuniones con Raul llegan a su term1n~. por lo que
no queda más que agradecer sus respuestas, para seguir generando
nuestras propias reflexiones al respecto.
EM -Casi todo parece indicar que la situación se agrave; ~or ejemplo,
es evidente qwe si hablamos de lrak, la pol1t1c~ de los
estadounidenses, el espíritu bélico e imperialista de Oc~1de~!e, en
general, y el de USA en particular, ha empeora~o la sItuacIon_ de
violencia. Aunque se pretenda mostrar que se quiere demo~rat1zar
a lrak, porque es cierto que se libera el control ?obre 1_ 3 et~Ias que
mantenía Sadam Hussein ahora hay tantos o mas conflictos internos
como antes de la guerra 'en lrak. Además, eso ayudó p~ra in~tigar
al terrorismo en general, al de otros lados, y en este sentid?, pienso
que también el Occidente está ciego, porque las s1tuacIon~s de
violencia regularmente están bajo un esquema de correspon~ll_1dad,
y en esto Occidente y Oriente tienen su parte de responsabilidad,
porque lo que hacen unos promueven las reacciones de los otros
y se entra a un proceso circular de repetició~, y además no podemos
eliminar la locura de un jefe de Estado en ninguna parte del mundo.
Siempre hay preguntas que se q~edan en el ti~ter?, pero Edgar
debe partir y las reuniones con Raul llegan a su terrnIn~, por lo que
no queda más que agradecer sus respuestas, para seguir generando
nuestras propias reflexiones al respecto.

El desafío de reinventar la cultura
rural desde los jóvenes
Fabio Moschen

"... Y cuénteme de los jóvenes de su comunidad" ... , fue mi pregunta.
"Ellos ya no quieren ser chiveros , buscan ahora trabajo en las ciudades,
por ahora algo encuentran ... Hoy todo es distinto; gracias a Dios
terminan la escuela primaria, o tienen un título".
"¿Pero ya no quieren cuidar más de los chivos?".
"Así es".
"Y ... ¿cómo garantizar entonces la continuidad de su cultura?"

--- ----------- --- --------------- Fabio Moschen. Joven y agricultor. Ex-presidente del Consejo Central de Juventudes
Agrarias Coop. en Argentina. Miembro del IIPC, Miembro del Grupo Cooperativo ACA.
Miembro de Relajar. Miembro del ICA Youth Networl&lt;. Consultor y conferencista en múlti¡,les
ámbitos del mundo especializados en Juventud, Ruralidad y CooperatMsmo. part1c1pa
además en diversas iniciativas de desarrollo y aprendizaje. fmoschen@compleJ1dad.org
Cuidador de cabras.

.
..'

---- --------------- -- --------- -

'

'

Esa fue parte de mi conversación con Gerardo, ~n caciqu_e de una
comunidad de nativos mapuches de la patagorna argentina, hace
algún tiempo.
Aunque pareciera sólo una simple pregunta más sobre tantas que nos
hacemos acerca de la ruralidad en cada uno de nuestros países, lo
cierto es que la cultura rural tal y como la conocemos hoy esta puesta
en jaque, bajo un contexto histórico y global inédito. Y al decir cultur~
rural procuro decir que evitemos caer en la trampa de seguir
fragmentando y estudiando aisladamente cada uno de los compon~ntes
de la ruralidad. Esa falta de visión integral nos hace perder de vista e
impide comprender la frase trágica de un joven cuando dice: "No hay
futuro en el campo". Pues los invito a pensar si algún libro de los tantos
escritos sobre juventud y ruralidad contienen alguna fr~se tan
contundente, capaz de contagiarse y calar tan h~ndo en un Joven o
un pueblo como ésta: "No hay futuro en el campo .
Bueno, como no hay futuro en el camp_o o la chacr&lt;:1, como
cariñosamente le llamamos, entonces vayamonos a la ciudad, o
"estudiemos". Pero resulta que también vemos llegar a los jóvenes de
regreso, con título en mano y sin saber a dónde ir a parar.... Aq~ella
promesa de que un titulo es garantía de conseguir empleo ya no e~Iste.
Vale repasar cuántas personas se empl8a:1 hoy en pu~tos o profesiones
para las cuales hayan estudiado. Es mas: tengo la ImpresIon de que
salimos de la universidad para recién comenzar a comprender el mundo
y aprender lo que realmente queremos aprender después de hab~rnos
pasado 5 ó 7 años dentro de una incubadora de la que salimos
moldeados para un mundo que no resiste más moldes. A los que se
van a estudiar les decimos: "Con el título tienes futuro", y a los que no
optan por estudiar les decimos: ''Tendrás que ~anarte la vida trabaj~d?".
Deducción del joven: "Si estudio, no trabaJO y ¡¡¡tengo futuro y ex1to
asegurado!!!"
Por favor, los invito a que reflexionemos profund_amen~e estos as~tos.
Estamos frente a un espejismo brutal que d1stors1on~ la nocIon d~
desarrollo y éxito; más aún, la noción de futuro de ca~a Joven. He aquI
el punto de inflexión donde los jóvenes rurales dete~1namos nuestras
vidas y el apego a lo rural. Sin darnos cuenta, aspiramos a fracasar.
No vale un simple esbozo de estos temas; es pé![ª se;1tarnos y ~iscut!~º
en profundidad, pero quería exponerlo porque mas alla de toda dIscus1on

....... ............

. .........

..
.........

que demos, la noción de futuro de la cultura rural es la base sobre
la cual se estructuran todos los ejes articuladores del desarrollo
rural.
Palabras que definan modernidad, éxito y desarrollo: energía
eléctrica, Internet, 1Y, ordenadores, salud, vivienda, teléfono móvil,
equipos de audio mp3., carros, buena remuneración, buena
educación, amigos, rumba, etc.
Palabras que definen lo rural en Latinoamérica: el NO de todos los
definidos en modernidad más la falta de mercados, más el clima,
más el aislamiento, más la faJta de caminos, más cultura tradicional
degradada, etc.
Tú que eres joven: elije ...
Me pregunto si acaso no es tiempo de sentarnos con los jóvenes
y discutir seriamente qué es lo que significa realmente desarrollo,
dónde está realmente la búsqueda y el camino al éxito, cuál es la
verdadera cultura que nos garantiza calidad de vida, y cómo se
construye.
Tengo la impresión que estamos midiendo las cosas con la misma
vara cuando en realidad el mundo y la cultura rural necesitan de
una valoración totalmente fuera de los estándares que parecieran
convenidos socialmente. Para decirlo un poco más claro: la noción
de futuro convenida e inducida socialmente no coincide con la
percepción real de futuro de los jóvenes rurales. Resultado: no hay
futuro en lo rural.

�Complexus • página 12

¿Hay futuro o no en lo rural?
¿Es posible una reinvención de la cultura rural?

Por tanto, cobra significativa importancia el trabajo desarrollado
por el Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo y sus
redes de cooperación en diversos lugares del planeta, reencontrando
a las ciencias, básicamente humanas, con los verdaderos
protagonistas locales, para así engendrar juntos un proyecto de
porvenir, de Muro coherente con el devenir planetario. Desde esta
perspectiva, los pasos dados por la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL, cobran un valor estratégico en la construcción de una
nueva "noción de desarrollo", complejo e integralmente humano,
pero quizás, expresado en los aromas de un vino.
Lo que está en juego no es solamente el futuro de miles de jóvenes,
sino nuestras propias fuentes culturales, de cientos de culturas
rurales que enriquecen y son la base de la identidad de cada uno
de nuestros pueblos o regiones. Si esto es así, y si de esta manera
lo sabemos entender, comprenderemos entonces el camino a
seguir como nación. Y saber que ese joven que decidió quedarse
a cuidar de sus cabras, el día que lleva al mercado los quesos que
con ella consiguió, espera que le reconozcan su decisión /y no una
paga mezquina), así como también espera que lo reconozcamos
como un profesional, tanto como aquél que pudo salir por la puerta
grande de la universidad. La cultura rural nos incumbe a todos,
pero nadie mejor que los jóvenes para reinventarla nuevamente y
darle el rol que merece por el bien y el futuro de todos.

Sinceramente son las preguntas que más fascinación me provocan.
¡Claro que si es posible!; claro que podemos ver con realismo el
mundo de oportunidades que se nos abre en nuestros países desde
lo rural. Ahora por favor, urge ayudar a quitar las anteojeras que nos
están cegando para ver esas oportunidades.
Urge hablar y actuar con realismo a los jóvenes en cada rincón de
nuestros países y no sólo tomarlos como objeto de estudio o
destinatarios de políticas públicas. Debemos reconocer nuestra
ignorancia ante tanta diversidad y riqueza del mundo rural de nuestros
países; conocemos apenas una mínima parte del complejo cultural
que engendra vivir apegados a la tierra y su impacto regenerativo
en el conjunto de la sociedad.
Como dirigente de la máxima organización de jóvenes rurales en
Argentina, pude comprobar todo esto en carne propia, y también
estando allí, en áreas remotas de diversos países, trabajando mano
a mano con los jóvenes sobre su realidad.
Tenemos un instrumento tan valioso en nuestras manos como la
cooperación, que hace posible organizar y transformar todo este
bagaje en una organización con reales posibilidades de actuar y
transformar la realidad. Ahora bien, hay que enseñar estos
instrumentos de organización. Y eso no es andar por el mundo
sembrando ONGs. Repugna ver tantos programas para ayudar a
los jóvenes, cuando en realidad lo único que ofrecen es un paquete
asistencialita que no transfiere capacidades ni empodera a los
mismos jóvenes para que tomen en sus manos su propio destino
como organizaciones. Aunque parezca mentira, con tanto discurso
sobre la juventud y su valor, son escasos los ejemplos donde los
adultos o las organizaciones benefactoras realmente transfieren
libertades, confianza y recursos al control de los propios jóvenes.
Sé que el caso de las Juventudes Agrarias Coop. en Argentina es
un modelo inédito en el mundo, pero bien vale citarlo como un
ejemplo claro de que esto sí es posible.

ver: www.acajovenes.ar.com

"'""'' '"""'®
Comentarios y sugerencias:
complexllSU'lidaddegesllOgmall.com
Unidad da Gelll6n:

Rllll Domlnao Molla. Mario A . ~ Majla, UalllH. 6uaiardO ChMz,
- FIiio Rodrfuuez Ramos, Mllfa de Lóuriles Juá'IZ Contreras.
José Luis Cfsneros Arellano, Emnmlal lKaz del Angel,
JoSI! Wbaldo RIYara Nevaraz.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="254">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3183">
                  <text>Complexus : una visión desde el pensamiento complejo</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479146">
                  <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. De divulgación del pensamiento complejo, filosofía, educación, humanidades y ciencias sociales.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360776">
              <text>Complexus : Una visión desde el pensamiento complejo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360778">
              <text>2006</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360779">
              <text>  Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360780">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360781">
              <text>Irregular</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="360798">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753801&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360777">
                <text>Complexus : Una visión desde el pensamiento complejo, Edición Especial, 2006, Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360782">
                <text>Morín, Edgar, 1921-, Presidente del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360783">
                <text>Motta, Raúl Domingo, Director del Instituto Internacional para el Pensamiento Complejo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360784">
                <text>Morín, Edgar, 1921-</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360785">
                <text>Filosofía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360786">
                <text>Humanidades</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360787">
                <text>Ciencias sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360788">
                <text>Teoría de la complejidad</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="360789">
                <text> Complejidad (Filosofía)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360790">
                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. De divulgación del pensamiento complejo, filosofía, educación, humanidades y ciencias sociales.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360791">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360792">
                <text>01/09/2006</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360793">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360794">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360795">
                <text>2015489</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360796">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360797">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360799">
                <text>San Nicolás de los Garza, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360800">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360801">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="13733">
        <name>Conocimiento</name>
      </tag>
      <tag tagId="6500">
        <name>Cultura</name>
      </tag>
      <tag tagId="26498">
        <name>Edgar Morin</name>
      </tag>
      <tag tagId="6628">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
      <tag tagId="26500">
        <name>José Reséndiz Balderas</name>
      </tag>
      <tag tagId="6591">
        <name>Sociedad</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="1856" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="200">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/134/1856/Don_Ferruco_del_Arroyo._1911._Vol._1._No._1._Mayo._0002011937.ocr.pdf</src>
        <authentication>eeba0fa1c2c60a8dc08e691a73c40cd1</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="73498">
                    <text>Afio I.

o

o

l!onterray, :Mayo 28 de 1911.

Num. l.

Don Ferruco del Arroyo.
Publicación eventual.

11

e

Director: Arnaro Motas.

.

I

d
Por qué venimos a rue o.

n
¡.

o
y

!Z

'[\

S•

ir

,_
e•
a-

1&amp;

O·

is

eo

ró

j!I,

11,,

F.

El Judío de la leyenda
No muy versados andamo~

•n achaques de leyenda;. pero
allá en las mocedades nuestras
Ha saltado por ali! en la
iAbl Jo que intenta Y no abuelas contab:in mil mentí•
arena de los tipos, cierto bicho puede alcanzar en el momen- ras estupendas.
• ca· to, es que el estómago hnmmuy ladino que es preciso
Dec!an :¡ue un ma1 1sc1pu.
:iotear Y darle su desc,bello, brie□to le repleten como •n lo del bueno de JesucriBto,
· •
pues que amena1.an sus ast as tan·o que ufias tuvo y buen ambicionando dinero me~or

a· ·

á todo el gremio ~acial que en
i\Ionterrey toma &gt;LSie.nto; Y si
Dio• no lo rerne,lia y nadie los
pies Je para, el hijo de la pe•
nínsula con otro cbiquir1Ín
versero, se dará gusto embistiendo á cuantos no le hagan
caso en el tr&amp;yecto que lleven.

mendrugo.
Mas no lo ba de conseguir
' ·Don Ferruco del Arroyo,"
en memoria del cual damos
este nombre .i nuestra boja P•·
ra que el sandio se engolfe
más de Jo que golfo ha sido,
y crea que al tln se torna en

que eternas verdades y virtudes que con mucho nCJ se rsti·
maban entonces, como tamp0•
co ea estiman en estos tiempos
ne hambre, un día vendió al
maestro por treinta dineros
que sin duda le faltaban. Que
en pena de aquella infamia,

Con dicen y con rumores
disfrazando la intención, llena
columnas insulsas de un ¡,asquin de presidiario en deslrnn·
ra de su gremio, pues los mismos delincuentes, empederní·
dos y todo no lansan al pobre pueblo las des-vergiienzas
del miura.
La pica de leguleyo, la echa
&lt;le literato y presume de gra,
mático el que boina Y alpr.rgalas no llegó á usar en su tie•
rra , por qae hay palurdos que
ín eso les brindó su perra suer·
te allá en las tierras que fueron
del Cid y de los Guzmanes.
¿Qué quiere el cadáver ese

cuenfa. su figurilla .
y así diriendo y haciendo
pasemos á más detalles, que
sobran mil sabandijas en el
sucio estercolero donde se juntan los listos para aplaudir al
gackuzo que en forma de
,\.pis egipcio con ímpetus bra•
bucones y lámina de político,
en el redondel pacífico se echa
tierra bufa. y salta, mien.tros
que no hay quien le plante
sus banderillas de fuego, Y lo
pase d" muleta y le propine
estocadas y le apliq•10 su puntilla para quitarlo del ruedo .
-----------

viendo su negro pecado al mar
pretendió arrojarse; pero que
el mar con gmn furia lo ha
bía devuelto á la playa . Que
en vista ele sa fracaso, e: judío
qui:w ahorcarse; mas tampoco
Je fué dable desposrtrse con lo
maerte; y por último, decí,10,
que slendo en vano los medios
á que acudiera cl traidor p,1ra
acabar con su vida, maldita
desde la entrega de su Divino
llfaestro, se había decidido :l
andar rrrante por todo el or•
be, oyendo siempre unas voces que le decían ¡anda 1 \andal
As! es que desde entonces

de

0

de bigote
Patriaren J pi •.
&lt;!hita de caod:.do. que con fe.
ticlez corrompe la atmósfern en
-que se halla?

!

1 ·

Don Ferruco dulArroyo
Vale 2 centavos.

·

::~~e 1:·

0
O
1
1::~ ; :~: t~e ~ e:c:

0

::.

ble hallar del mundo en mn·
Pasa á página 4.

-

�2

DON FERRUCO DEL ARROYO

'l

"DON f[RRU(O Dfl ARROYO"

11na de nuestras plazas,. entre carg11do de relar por la mora.
un colaborador del Curro Y lidad y morigeración de las
-Publicación fventaal.- un papelero si no pnriente del c&lt;»-tumbres, le hayan hecho
Soma por lo meuos allegado al extrafiamiento alguno á Don
Vale 2 centavos número. /iano; y que al sabtri'e, le pegó Francisco Somoh,rno que en
un patutús en las negras enci· I realidad es el autor del'' Ourro
3
D~iicho 5 de Mayo 20 , Has á cualquier gramático, se Meloja.", pues á su hijo DagoProp. AMARO MOTAS. desmalló un vate labrado {lau· berto lo emplea como tapade·
reado debe ser), y le vinieron ra á guiea de •administradort,
retortijones á toda una cama- quizá por la costumbre del _Sr.
Monterrey N. Le6n Méx. rilla que J)"lne el alma en las 1&amp;&gt;mobano que de todo qmere
sandecet del pasquín menta· hacer mal uso, ha!-ta de sus
do.
hijos.
Por lo cual, Y en viendo
Nos explicaremos. Hace
"Don Ferruco del .Arroyo"¡ mal uso de sus conocimientos,
que á su homónimo de hueso si es que he puede tener, por
(por que ya la carne anda es- que no los emp1ea en obras de
caseando], lo mismo que á los utilidad general, ni merito"El Monterrey Newsm • •" demás r,omparsas, les puede rias siqmera !i la justicia. Ha·
"El Notlcierooo 1 ' "La Pren- acontecer un desagui!'la&lt;lo con ce mal uso de 1m lengua ó de
los demás voceadores de pren· sa pluma que es lo mismo, por
11á y el Imparcial .... "
ea, caritatitamente ha resuel- queÍ&amp;nprontoadulaáéste, co-A ver homhre, que es lo
to vender e.as preciosidades mo lo recrimina y lo denigra,
que allí voceas?
intelectuale,s, anunciando la según que se le cé ó nó con que
-''El News" "La Prensa"
subasta como sigue:
tomar el gaspaclió; y cuando
"El Noti. . . .
"Gramáticos
y
puristas
á
procede de . esta manera, lo
-¡Basto! !Basta! ¿Notraes
centavo
la
docena."
hace
rab:osamente brutal. H.i"El Curro :Meloia. "?
ce mal uso de su conciencia'-Pos no Sifior, porque mele concederemos que la tenga,
lójales cuadra poco; anomás
•
•
aunque parece difícil--por qne
, los dcscolaos ende que ya
la priva del amor 4 sus semeno mamaron izque les llena la •
jantes, del sentimiento á la
J)llnza .... 8110 dicen quensabt
gratitud.
Hace mal uso de la
si será cierto.
usa&lt;la reputación, Por que de-iPero bruto! ,tú sabes lo
Liendo callar por ver si se
que te dices?
relnbilita ante la eociedad á
-Pospueque no; pero á la , Punible en alto grado no~
..
,
"-arece la conducta de algunoe la que atroz V eoeimente lllJU
0
v z pueque lli. Afigure:ie que Y
•
•
p 'bl'
rió con •El Azot.P. • bascoeida
•·11
l Func1onar1os u 1cos que no
,
cuentan que flor \ I arrea ,
.
.
be . de otros tiempos• en vet d
· p ·¡ Don \''t&gt;gayo- han cumphdo con llU de
rm
•
m1ster áv1 a,
.
callai decimoa con african
•
l
s
lle•an trazas de cump1ir.
,
•
tros 1zque o pagan Y umano
insolencia se le encara tratan
lo eecribe, lo leylocom~ra .. • • \'~n Udts. á eaber porqué. do mal á
miembros. ¿
808
eso dicen más yo no se_- •, •
Cir~ula por esl\S calles un todo por qué? Sencillamente:
-iQuita allá,., maJnderol pasq111n qu.~ redacta nuestro por que se le ha tetiradode u
.. El Curro Meloja es el me- tro tocayo .Don Ferrttco del
d bí haber t
,,
emp1eo que no e a
jor diario.
Arroyo, con at~que'! en~u nido nunca por su calidad d
Buer10 pos que lo sea, mi· biertos para la sociedad reg10amo; yo no lo traigo y paquee montana, para los principales extranjero,
880 que ee enfrijole.. ..
miembros que la forman, pal'll Ha tiempo que algunos bi
~'i"e rumor•, se dice, nos cuen- su GuJ,ernador y para todos, pedos creen que por fuerta
tau, corre /,a eiipecie, barrú11• sin que el e.Alcalde lQ, el Sr. les deLe mantener ó dar tra
tase, parece que,' ese diálogo Inspector de Policía ó el Agen- bajo, y de no conseguir esto
tu\'o lugar no hace mucho en te del Ministerio Público, en-

I

GRIMIIl~O~ YP~Rl~n~
Acentavo la docena.

Func10nanos que no
cumplen.

I

DON FERRUCO DEL ARROYO

8

Opinio,nes Políticas del Momento.
Etitos ,,on los mom1mtos su- acierio y supo afianzar laR rs-1 bitada por el ingeniero que la
1
premos para la Nación Mexi· trechas relaciones que nos Ji· dirige, á uno dP. 11us dependien
cana, y todos !'IUS habitantes g11n con lM demás 11acionei&gt;; tee, joven &lt;le 15 atioe, Pe le
eeencuentranconsternadusan- supo también ejercer y orga- ocurrió dar un grito de viva
te los acontecimiento!! actua nizar el poder, siendo II\ forma Madero, desde su cuarto donlee, esperendo con ansia el política con que se ha tratado de eetaha ya acoetado; pero no
reeultitdo final de los aEuntoe 1
importantes aiiuntos del bien acabó de hacerlo, cuanpoliticos que tan hondamente Pnf11, la base en que hoy des- do dos individuos penetrarJo
preoeupan á la sociedad ente ; canza la importancia y engran á esa haliitución, con pistola
ra. Todos los que debemos, deci1•1iento que tiene la Repú fin mano, profiriéndole paladamtMI cuenta de la situación · blica .Mexicana, por lo que no bras obsenas y luego irataron
por la que atraveiamos, espe- hay que dercooocer que la fi- de 11acarlo á golpes, tomismo
nmoe con verdadero interés gura del Sr. 01'111. Di1az l"erá qut á Otl'Oíl j6veRes que estala llegada dti loe periódicoR de siempre gran,le.
han dormidos en la misma
Ja Capital y los de carácter in- Deflgraciadamente en los úl- pie1.a; pero por fortuna de las
de,pendiente del Est11.do, que timos at\ol! de su administta víctimas. Pe presentó en ~s
dada lo honorabili&lt;lad de sus cióo, rodearlo por el Partido '¡ ~~mentO!I el Ingeniero, h~:
redactores jamás alteran los Cieutffico, que wn funesto nos c1endolei- conocer á loe eeb1a
hechos, por lo que el público h11. sido, el Gral Dfaz no po- rros, que su proceder ronstiloe leé con verdad,:,ro agrado. día BOPtenerse nl lado de estoe tufa un hecho delictUQtlO, re"La Prensa", lo mismo que hombret' que le ofrecieron ser· tirándose en seguida, no sin
"El Paf11'', siempre se han virle hasta la ignominiu, los las 11me'latas acoetumbmdas.
distinguido ¡:or sus irl~s rlP.· déspotas opres:res del pueblo, Ahora hay que preguntar qué
m6cratas y por la •eracid11.d los representante:! del abaolu- cla"e de delito es decir, viva
de sus artículos. y nadie igno· tismu El Partido Cientffico, Madt&gt;ro? por QUA si eete es un
ra que son los defeneoret5 de no se conformó con abeorver delito que amerite una pen·a,
loe derechos del Puehlo. Abo· todos los negocios del País, sino dt'be existir una sanción pe·
ra toca definir un arduo pro- ¡ que para aeegurarse mejor, el!- nal y entonceR el ca!'lti20 será
blema, que es nada rJ1eoos el¡ tableció un régimen de Go- igual en todos los c11sos, P.vique det1idirá del porvenir y bierno ad hoc, donde desde el tando así el abuso de los eabi·
destinos de la Nación, y de Gobernador de un Estado has· rroe, que en unos casos este
quien deba representarla en ca- ta el último esbirro er,m obra delito amerita palos, im,olenso de que la paz sea efectiva suya, y entre t:into el misera- cias, hofetadrui, prisión etc.
y el setior General Díaz re· ble Pueblo gemía humillado Y En este al"unto los ¡uardiaues
noncie á la Pre'!idencia. De- pisoteado por el ceciquiamo, á celosos del orden ,úblico, co
bemoe decir quP. el seftor Ge- quien siet~pre apoyó. Toda- metieron una violación al ar·
neral D(az. ee uno de nuestros vía en la¡, circunstanricl8 ac- tículo 15 de la Constitución
veteranos qoe luchó por nuee- tuales, se cometen ir finidad que garantiza la seguridad pertra indepen&lt;iencia Nacional en de abusos por lo!'I últimos re· sonal y real d1&gt;l individuo, dela época de la Intervenci6n siduos, del tirano caciquismo, clarando inviolable et; domi·
Franceea, cubriéndose con una quienes han tomado á bruma cilio, donde no deben moles·
a11reóla de gloria, lomismo que la transformación completa tarse sin orden escrita de au·
loe generales Trevifto, Naran· que 1e efectuará en todos loe toridad competente y en &lt;.880
jo, ll:ecobedo y otroa á quienes asuntoe públicos, Y de estos de que sea causada legalmend,bemoe tributulee el home , abusoa citltré uno reciente. Jill tt dicha molestia, es un requinaje de la gratitud. El Gral. sábado próximo pasado en sito necesario que se conoz·
Diaz. aobem6 con •erdadt'ro una casa en construcción ha·
Pua i la pigina 6

'º~

�~

,~ ~-t~-ofb*

f dítdh de lalayenft

...__.....

:p

f.t

DON rmntuco DEL :A.RRfu:o.

4

~~i.t•~
pna parte, dijando ¡)O\jldft.
de pua diviaiQnee, perras.
hambM y un cúmulo de maL&amp; historia de 1~ puebloe, .brillantes, este episodio, aca~ lea que consigo trae el ente de
... ~ P'f;in8" de ~ QOI ao el máa culminante en la sa• 1111 ooociencia y de in¡rati'J'818Qt&amp; al191111 veces ..... aqwal epopeya de nuesLru de tad tnflado.
~nte■• qu4t • ._, .e.onciaa, 7 el cual eolo vtt.· Olmo á México h, azotan
t,e ~~ de ,gloria á
• i ser la proeecoci6n de por huJ lu mJamidadee y en
¡Wro. Q~• bu sabido U. otroa muchQIJ no menoe ¡lo Monteriv .ea notable la mal·
~ , ij~no ~• ~oo doloa, como lo eon P.l &lt;lral, dad y la dilloordia, teniendo
íllep •1 1'~º WD,O P don Nicolu Brato perdonando ua vecino·de harto encanijada
~ .OIQJ~ OAl'.$ . , . _ , eua prieioneroa, dellpués del • hechura, de tamafio obaparri·
de ".Uoa : orifl9io4ts 11i"pad~. el Gral.cb&gt;n tu ae eo1or amarillento y ha·
~ rieron la o.ri.,, Fuero i,ahando la vid~ b~ ~ tanto caanto obillona,
J&gt;j!1Dera. A •
del Grnl.Don Severo ~el;~ 1aa pnh,s dicen.y jaran.qnen
~ - ~ la oondqo llo. deapoe1 de un hem_ioafli· eee el jodfo meldiw que, aila·
i~~-fQ~ e)l@enada tu mo tonaeo de pneredad Y vnando el Atlético noe vino ·
~ 1,Pim P,Or el Sr. Pre- de grandesa por ambas par 80 hora meopada ,-poner 811
,....., Proviai9nal don JI'~- tea 1 ot.roa ow que couati· ci~ma horrendo.
Madero. Efec\1va· tayen el eaiicter cab1UeN'ZCO,
Si aerá si no •"
• • • el Qiu(Jadlano ~ancle- gnLnde. noble, pllerO!O de
Lo q1Jé• fuere
~ J. )lfldero arroJando el nuestro1 Wroes mexicanOP,
~te al Primer Ma¡istrad0
Ahora bien, recopil11r to- f1111111Agnrtu , .- 11ft
de la B.4ip,6blica., en Rl\uella doe loe elatos de tan int,ere· IIUblU 01114 ,qn 11U
p ,
• ,¡oca 1 en 1aa condicionee que MDl.f4im11 ..,en11, arq¡onÍ.z4lr·
Vume de l a ~ 2
tcNoe
09~moa, • una
con t.oda-la ded'1can á m010.,r
.1_
_,_ .....,_
• .,~
J ~i-. loa I -maJtámJplos
V"
a1 ,PivJlwO.
g )ie.n.~ma_¡ pero. e tem&lt;"ra- el,pncia y brillantez detona·
Comé&gt; con la ublbcicSn del
venOfd'qr de Oiud114 Jo4- li&amp;l_det. ' 'fin &lt;w forarar un -"-He) • p
J
d á
• d
•d
'
1PVum&gt; m. OJ&amp;,1 se uaen e
txpon1en o s~ 'fl a~ cuadro nlble y d•n~ de pre· la mor.al 1 88 difama, Ju per:'1::• r á BU tnf'Dl]&amp;'.I á q,~en eenta.ne á nuestra historia, be BOnll', 88 calumnia á1le1 autode consuelo" .1 ra~, aqaú '1Wlt de laa labores má, n'dadea y, eo una _,
.,.,abra, ee
ee m e q.ue valiente, es ..ratas elevada , ipt.ali-n.
la
:..11..d d las
_,.
·11 '"
'
....,..~ pen1er-te
1ant- e
~ que 'berolCO, ea senc1 a t.e que 10&amp; 11ctoalee acont«ib
• 1
~1118 ¡Sµblimel. Mu )Jara mient.oe pu,e4en of,ecer á la coet~ rea reglháon~:~- den~
f1•
d
d
raa, y ae crean 1n•
~uno e nuestras gran em pluntt de ouestroe vat,es me• ..i ti ud 1a
de
·
nacionalea y maypr hJtecm de .
51'11 t
Y
Ita
respeto.
~-:.
.a1oanos; noaotl'QII, por nuee crHmol" que- el no J)l'OOeder
~tn. raza, el. Sr.
· d 1a ioeu•
l Madero.110 tra Pl1te• oonocien
ntra sus autor,s revela ne18 encuentra ali' ado en el m- ficieocia de nuestras aptitu.
d
nUsl
d á
,
RHPnei&amp; e pe.ne de b fun.":m-a ;¡¡°!~ ~oa ro que ve- d~ nes ve~ oblipdol' f cid.narioa públiéoe en el eumDl~~e ll'lS n aºº~• !uflf! ~r renoncia.r á ella, g,nfora)án- plimiento de 8U8 deberea; Y
en i.n" e r. raa. ~1av"rro, donoe oou 8'6alar la denda;. ·
·
n1&amp;"'ód'o aue lo fut1ilen pata
•
'fletldlt qaesJnoeeaatmim,por
'f~• r
,7 '
•
la, pluma, mú bien cortat:laa lo menaa se diaim\lla el HberaJl01T8.J' cilPgu15toe Y pehgros '
t.tr.miuar .11oestro -ai:tfouJo • •
1
au 1alvador ea tambi~o una:
.
GLOnu linaJe en la pre1111a, lanzamoa
•
coa un ..-itwuaata ¡
~ ,eon me cierech0 ~el 08 ha
~ra -valienUsima y t!)gna de A llAD&amp;BO t ¡GLORa AL
. .
•
~tee al lado del Sr . Ma~ GB•I NAVA¡u.tpl ¡Y GLO de a~st1~le-al pehupfn ésta
den&gt;
'•
,úblicaei6n eYent.nal, la 91"
· .. •
RIA. A LO:j H~Ol!'.S DE ta0 fflira""'°' 4e z. ~
1A hiatona preptra )ft 011a N~RA P.ATRU 1
.
di las }t'f_inas mú hertfloSRa
~ - tolfflld,,, l# ptat~ escnbit oon ploma &lt;le
l. Mour.r. fU-..

¡

1*fmt1.

E
•

t

aoruiri,

ClªII

no

!!:•

r:

°

narquja y por ende loe de loa; de nueatros hermano,, c¡ue eu
• la naturaleza y la extensi6o d4Sepotaa caciquee, edificados bren de !ato á nuesl~ patria•
I
.tel mandamiento para evitar como baluartes ineap1J111ables :Hoy que ae •aeaara ~ pronto
abUSOI y atropelloe de loa eje- 1 entretanto el Pueblo que ha restablecimiento de la Pu,
cutoree, dando , conocer la virido anaatrando el yu¡o o- debemo, tQdoe loe Me~ea
,útcridad que expida la orden P~r d, loa Ci •ntíficoe, boy ~ijarnos, esperandó tfalh!
que-deede el momento de su- despie_rla de un leta.rgo de m,a I quiloa ta pronta regenera~
espedici;¡n ee hace reaponea, de tremt• afioa 1 comprende de loa aauntos poUticoe ea to;
t:le de 8lJ8 actoe. Loe poJicia- que ha sido ultnjado ·1 -v.-ja- da la república ya que el p;.
COI en, cueeti6n estaban mu7 do, por lo cual después de llla• grama de Gobierno esté t~lejol ele llenar las formalida- ber protea~do en la forma Je-. do por nueetroe de1D6c1'tu¡
tlel legalea, conatitur'udoae en K&amp;l co~tra la arbitrariedad 7 el pu• la verdadera democrac:ia
aatoN de loa delitos preecri- ~tism~, ~ tevela cotra 108 conaiate en dar , loa- Paebl01
._ en loe arUculoa 1002, 1003 t1ranoe, et9,c1endo au dere- Ju prantías conm¡nadu ea
y 616 del C6di¡o Penal, lla- ch«:11. _Ea muy cie~to qutt
sua Jeyes, áetoe deben obedecer,.
m&amp;ndo mú la atención el ea· revolUCido tráe COJlBJCO 1~ ~•- la, pues solo uf se consigue l&amp;
tier que e"°8 individuoe ae di· 0 ª• la banca?'°ta, la misma, ~onfá y equilihrio de Ja l!IOcit
ee que uno ee Teniente de la 1 mil desgracw que noa ate- dad I pod
Ah
1
rrorisan y eepant.an. pero en
1 e
er.
ora ao o
Gendarmería 7 el ouo ea abo• todaa lu 4
d ~ •da la debomoe procurar por elimipdo. lo cnal habla muy alto h'-- . pocada e vi •
nar á todoa aquelloe ambicio•__.
N mwna noa emueetra que
. d' •
en honor de la pro1.a116n.
o en todas la N · .
han te- 808 que tan perJU ic11.1es eon
ha1 que llamamoe la a~nción •
~ aciooes
J&gt;&amp;r&amp; Ja aociedaJ, de los cualet
• aieatado. toda ves que en ni~o las mJam9:9 ¡uenas Y lae puedo citar un don Emeterio
todo el Paf, 19 eetáncometien- m11mas
solamen
-..lte ___, revoluc1ones;
ha pod'd
. d• )a .Ga ra ('Jr. ) que ouauuu
1
0
do atropelloe aemeJS· otee
· · · la C&amp;IDl)lua
a. po•
. y ae la IUII se . i6 d ,conee1uu:
__ l be d'6
l pnn01p10
han cometido eiempre duran- tademancipac O . e OIII 1b r- lftíº,..,,#
1
t
,.,J.'
...e
llllt
e en r~u. 8e5un ase88 1 88
te nueara oorl'O!Jlpida admiPrec180 marc ar gur6 el eefior don Franciaco
oaraci6n, donde N ha dje. por un eendero •mbrado de Qardona, varioe docomentoa
..J• ial
7hlrepdo
. al
t .111111ido el Ramo Ju.1c
Que c•dáveres
d
. lacon. la •ni
_ para que fueran entreaadoa
1
1
08
p1Ja0 al mejor poetor loe 118- gre e
roes,
1Dmuta: ; sefior don Francisco Madero,
l()Cioe de mayor importancia blee tumbel de laa víctimas pero cuando las coaas tomabtin
fallárldose la mayor part,e e~ son el ~ímbolo de la redenci6n. un aspecto más serio f~lUndolavor de laa recomendaciones, .ICl rec.uerdo de la reyo)uci6n le valor para seguir colaboran•
aiendo todo obra de Cientfflcoe Francesa: nos lle~a , conaide- do en Ja campafia,al habénelo
que han ejercido una verdade• rar que por desgracia la gue- echado en cara el seftor C.rJa preli6D sobre laa autorida- rra ea necesaria, por que ella dona, esta eabandija jurldica.
dee y eobre el miserable pue- lleva consigo la evolución
notuvo embo!Q en decir en lu
blo. Por esto ho7 que Don completa de la condición so· columnas del Paf11, que él haF.ranciaoo l. Madero, al en- cial é individual, que ensan- bía pretendido luchar eQ el tetrlnt&amp;rae al coloeo Partido, le- cha m"ás 7 más, amedida que rreno legal, pero no en la forllllkndo el eetandartede nuea- ae vivifica y mejora, y de allí ma que Jo _estaba; hacien·
ctná ideas polfticaa, ·preeentán• la civilizaci6o, el desarrollo y do don FnnCl800 Madero i
donoe un campo 1abierto de jus pr01reeo de la sociedad. No quien conside":ba fuera de l•
Wa 1 libertades, su notnbre por eato de.&gt;emos decir: que la le!. Cuál será.ahora la opi1,r,aam par&amp; bl Historia una revolución actual no sea una ni6n de este sefior, con relpeC•
tloria Nacional -, un título de guerra fraticidia y que todos á 1a fiKura del l!efior Madeto?
~ - El had.errumbado loe esos hechos de valor yheroici- ~ como eete hombre hay mu
~ e:lificioe de la Mo- dad eon á CQfk de la sangre Pua i la p6qina 6

!ª

I

m,,

•

�6

DON FERRUCO DEL ARROYO

LUZBfL LLORA Y Sf LAMf NTA.
"Aprended, flores, de mí
Lo que va de ayer á hoy;
Que ayer maravi!la fuí
Y hoy sombra de mi no soy."

-

En un palacio de almenas,
De columnas y c~rnisas
Yo cobraba mis quincenas
Entre ch is tes y entre risas.
Todo el oro que pedi
Obtener pude con labia
Y á nada me resistí
Siempre mordiendo con rabia;
A la altura á que sub!,
.Áprended, flores de mí.

Me hace bajar hasta el rabo,
Lo que ve de ayer d hoy.
Redattor fuí de pasquines
Cuando la sangre inccente
Derramaba un delincuente,
Por manos de seres ruines.
Y brforlaba en los festines,
Y por todas parte ví
Que el mundo era para mí
De leche y de miel venero,
Y hoy ni record3rJo quiero
Que ayer maravilla fuí..

Triste los campos y todo,
Aún en plena Primavera
Pisa cardos donde quiera
Mi hedionda planta de lodo;
Y si bien yo me acomodo
De este mundo en el comboy,
E: ejemplo que le doy
De miserable y esclavo,

Otros iban por allá
De más alturas en busca,
Y á mí parecíame chusca
La arrogancia y vanida
De mi axtirpe, la verda.
Más como me encuentro hoy,
Por el infierno en que voy
Sin esperanza ninguna,
Reniego de mi fortnna
Y hoy sombra de mí no soy ...,

Opiniones etc.
Viene de la página 6

chos á quienes debemo! pisarlos y exterminarlos,para que no
germine PU ponzofia. Los que
considero moa obra colo,al la
del sefior Madero, debemos
pronunciar es tas palabras;
"iligue al frente de los • ltoe
oestinos de tu Patria, ahando
nar la en tan criticas circ.unstanci•s, eerfa un crimen; con
tinúa in obra, la Xaci6n te lo
reclama.&gt;

l. MORfTT.
Ingeniero Constructor y Decorador.
Trabajos á satisfacción
con las garanlíilS y referencias necesarias.
MONTERREY, N. LEON,

BEs.rAml." MORETT.

Búsques, .el próximo [
numero.

MEX.

--

wa

µ

¿

:a
o

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="134">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3063">
                  <text>Don Ferruco del Arroyo</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479261">
                  <text>Don Ferruco del Arroyo era una publicación eventual del propietario Amaro Motas, valía dos centavos cada publicación, que se realizaba en la calle 5 de mayo despacho 203, Monterrey, Nuevo León.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48968">
              <text>Don Ferruco del Arroyo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48970">
              <text>1911</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48971">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48972">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48973">
              <text>Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48974">
              <text>28</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="48990">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1753933&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48969">
                <text>Don Ferruco del Arroyo, 1911, Año 1, No 1, Mayo 28</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="89">
            <name>Accrual Periodicity</name>
            <description>The frequency with which items are added to a collection.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48975">
                <text>Eventual</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48976">
                <text>Motas, Amaro, Director y Propietario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48977">
                <text>Monterrey (Ciudad)</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="48978">
                <text>México</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="48979">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="48980">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="48981">
                <text>Política</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48982">
                <text>Don Ferruco del Arroyo era una publicación eventual del propietario Amaro Motas, valía dos centavos cada publicación, que se realizaba en la calle 5 de mayo despacho 203, Monterrey, Nuevo León.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48983">
                <text>[Editor no identificado]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48984">
                <text>1911-05-28</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48985">
                <text>Periódico</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48986">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48987">
                <text>2011937</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48988">
                <text>Fondo Pérez Maldonado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48989">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48991">
                <text>Monterrey, N.L.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48992">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="48993">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="7618">
        <name>Curro Meloja</name>
      </tag>
      <tag tagId="7614">
        <name>Diario</name>
      </tag>
      <tag tagId="6566">
        <name>Funcionarios públicos</name>
      </tag>
      <tag tagId="7616">
        <name>Gramáticos</name>
      </tag>
      <tag tagId="7615">
        <name>Judío</name>
      </tag>
      <tag tagId="7008">
        <name>Justicia</name>
      </tag>
      <tag tagId="7619">
        <name>Opiniones políticas</name>
      </tag>
      <tag tagId="7617">
        <name>Puristas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="14406" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="12460">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/365/14406/SIGLO_NUEVO._1992._Vol._1._No._1._Diciembre._0002016603.ocr.pdf</src>
        <authentication>5addfe1ebb3208efee8fe1c27f3fdccc</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="399929">
                    <text>UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
COLEGIO CIVIL, ESCUELA PREPARATORIA NO. 3

(NOCTURNA PARA TRABAJADORES)

SIGLO NUEVO
ORGANO DE DIFUSION DEL AREA HISTORICO SOCIAL
DE LA PREPARATORIA TRES

��...

.. .

'ONIIOWlva.s,rAlfO

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

LIC. MANUEL SILOS MARTINEZ
Rector
DR. REYES TAidEZ GUERRA
Secretario

OR. RAMON G. GUAJARDO QUIROGA
Secretario Académico

ESCUELA PREPARATORIA TRES
...
ING. JUAN E. MOYA J3AR8
Director

"I•

·

.....

�PLANTA DOCENTE DEL AREA HISTORICO-SOCIAL
DE LA ESCUELA PREPARATORIA TRES

(jJ

J

')

(J

~

1.- Lic. Jaime Gustavo Anaya Báez
2.- Lic. Ma. Idalia Carnacho Macias
3.- Lic. Hermilo Cisneros Estrada
4.- Lic. JoSé Antonio Contreras Rodríguez
5.- Lic. Sergio Chapa Domingo
6.- Lic. Jesús Héctor Esquive} Avila
7.- Lic. Patricia Flores CarJos
8.- Lic. Reynold Rosbel Flores Luna
9.- Lic. Manuel Flores Muñoz
10.- Lic. Francisco García Mansillas
11.- Profr. Homero de la Garza Guajardo
12.- Lic. Carlos H. González García
13.- Lic. Martha Guerrero Marroquín
14.- Lic. José María Guzmán Guadiana
15 .- Lic. Gerardo Leal Blanco
16.- Lic. Feo. Javier de León Canto
17.- Profr. Annando Loera Herrera
18.- Lic. Juan Manuel Martínez Chapa
19.-- Lic. Ignacio Martínez Lopez
20.- - Lic. Nicolás Míreles Botello
21.- Lic. JoSé Ratll Murillo Guerra
22.- Lic. JoSé Javier Rangel Vázquez
23.- Lic. Gilberto Serna Chacón
14.- C.P. Manuel de Jestls Tamez Garza
25.- Lic. Juan Antonio Vázquez Juarez

)

�SIGLO NUEVO
INDICE

Editorial . . ....... . ....... ... ... . . . ............ . ... .... ........ ...•.. , . .

Ponencias presentadas en el Primer Congreso Universitario del Area Histórico-Social
La Ecología en U na Encrucijada ......... ... . ..... .. . ......... . .. . .. ~ . .... .. .

AUTORIDADES
I I

t

lng. Juan E. Moya Barbosa

Director:

Lic. Martha Arizpe Tijerina

Sub-Directora:
Secretaría Académica:
Secretario Escolar:

'tt

Lic. Enriqueta Villarreal L.
Lic. Javier de León Cantil

por Hermilo Cisneros Estrada
Análisis del Material Didáctico del Area Histórico-Social. ..... . . . ................. .
por Sergio Cnapa Domingo
U na Experiencia en el Aula ........ . .. ....... . .. .. . ....... .. ....... . . ...... .
Por Gerardo Leal Blanco
Proyecto de Revisión del Plan de Estudios del área de las Ciencias Sociales en las
Escuelas Preparatorias ........ . ........ . ......... ... . .. ....... .. .......... .
por Francisco García Mansillas
Estructura Académica y Actualización Dinéllnica .. . ..... ............ . .. ........ .

Secretario Administrativo:

Profr. Reyes Caballero Guillt!n

por Nicolás Míreles Botello
El Aprendizaje Grupal: Una Alternativa ... . ................ . ........ . ........ .

Coordinador Académico:

lng. Javier Martínez Loza

por Guadalupe Perales Echartea
La Didáctica Crítica: U na Alternativa ............. ......................... .. .

Coordinador Académico del S.E.A.:

Lic. Clementt: A. Pérez Reyes

por José Javier Rangel Vázquez
1--J Hombre como Eje de Transformación U nivcrsal .............. .. ..... . .... . ... .

Coordinador Administrativo del S.E.A. :

Profr. Armando Loera Herrera

Coordinadora Académica del S.E.A.

Lic. Gloria Rodríguez Salazar

Coordinador Administrativo del S.E.A.

Lic. Rogclio Llanes Aguilar

por Norma A. Villarreal Cantú

,\rtí cu los
Reflexiones en torno del 55 ~ Aniversario de la Preparatoria Tres de la U .A.N.L.
por Marina Arriaga Pérez
Dinamismo de la Educación .............. . ... .. ........................ • .. .
por José Antonio C'ontreras
¿Hasta dónde benefician los pactos económicos en México? ........ . . .. ........... .

,

por Rodo Uo A. Mo ntoya Retta
¿Conquista o Fusión de Culturas? ........................... . ........... .. .. .
por Guadalupe Perales Echartea
Consideraciones en torno al replanteamiento y revisión de los planes
y programas de \!studio ................. . ..... .. ............. . .... • .. • • . • • .
por José Javier Rangel YáZquez

�PONENCIAS PRESENTADAS
· •: " POR LOS DOCENTES DE LA

EDITORIAL

Este primer nÍJmero de "SIGLO NUEVO" , nace con el objetivo de crear un
espacio para difundir las acciones que, tendientes a elevar la calidad aéadémica de
nuestra escuela, implementan, tanto los docentes del área en particular, como los
maestros de la preparatoria en general, acciones que al ser llevadas a cabo, se concretizan de diversas f..ormas, durante el trabajo cotidiano en el salón de clase.

.';'f1~ft:~~.:,
k~~:'~~~;;~~·~:t
:.~~~~O~~~~:O
lj, :·,

t··i HI
UNISTVEORIRSCITO'.ARISOOCDIALEL AA.EA
1
t,.:.', ) : " MEDIO - S~ERIOR ': NIVEL

~;.3: .,~:~.J:.; ";'· ~ •
·-·; •· t: '.

-t{/~ ·:;

El _quehacer docente, en el que el papel protagónico, es desempeñado por maestros
y alumnos, convierte a ambos en el eje del proceso educativo, lo que nos lleva al
reconocimiento de que este espacio de difusión, no cumplirla con el objetivo que
se pretende, sin la participación de los estudiantes en el mismo.
La desmitificación del trabajo intelectual y de investigación, desmitificación que
hemos constatado en la práctica áuiica. ha posibilitado el reconocer y valorar. la
capacidad potencial de nuestros alumnos. tanto para construir nuevos conocimientos, como para realizar el análisis crltico-reflexivo, acerca de la problemdtica de su
entorno y como consecuencia, el generar planteamientos de solución a los problemas.
Con lo anterior, queremos decir a maestros y alumnos. que estas páginas están abiertas, para dar cabida a sus inquietudes y reflexiones, así como a sus propuestas. respecto a las asignaturas de esta academia, lo cual afirmamos, redundará en la elevación cualitativa del proceso de enseñanza-aprendiza;e, que desarrolla nuestra
institución.

EN EL

f ~- ...s'i1

mi .... ,-/~t,,;;m¡·:}:; ,,.,.,. ¡_,

:, ,:L.?' , .::.,· ,,,,;,

1.:

'

ii.
~
: ·••

❖

7-}i'.:i
::~:'.;_:

r,
EL COMITE EDITORIAL

,
_,!

¿

:

í

:

_:

.

·-"·

.. /

~~lt,11
¿_ _ _ b···¡ :·~=·¡ .

. ?_

:: ..

fJi11

-~ ;: ..

i '•·.
_,,.-

.
~t

'' - - -

....

. .~.

.
,.-.,.,?•,

'

\)

d. .A-.('y'

L..___~"4~~, ,_,---·

�.. LA ECOLOGIA : LA VIDA EN UNA ENCRUCIJADA "

PONENCIAS PRESENTADAS POR DOCENTES DE LA PREPARATORIA TRES,
EN EL .. PRIMER CONGRESO UNIVERSITARIO DEL AREA
HISTORICO-SOCIAL, NIVEL MEDIO SUPERIOR"

1

1111

Autor: Hermilo Cilneros Estr8da*

Un proverbio Náhuatl dice "La tiella será como sean sus hombres ". Tratar ahora el tema de la
ecología o los problemas ecológic~ es hasta cierto punto, algo común. Ya DO es como hace
quince o veinte añ~, cuando hablábamos del tema y pocos creían la gravedad dejo que se comentaba o bien no sabían de la importancia que esta disciplina podría significar para el futuro de
la vida.

, comprendidos del 30 de junio al 3 de julio
Durante los dzas
• del
, presente
. año,
. tuvo
M
verificativo el ''Primer Congreso Universitario del Area Historico-Socza'1 mve1 edio Superior", con la participación de 26 escuelas preparatoriaS de la U.A.N.L.

Hoy en día, cualquier diario y canal de televisión lo mismo que radiodifusoras, comentan aspee~ de la ecología, los daños que invariablemente se le hacen al ambiente y la falta de atend6n
por parte de autoridades gubernamentales para resolver de manera efectiva el problema. La cuestión es que en muchos casos no se atienden adecuadamente al deterioro ambienta] porque lal
personas que se encuentran al frente de los organismos gubernamentales, desconocen lo que es la
ecología en sí, y cómo se encuentran en una interacción todos los seres vivOI con m medio a.m•
biente. Ignoran que afectar a un elemento de la cadena alimenticia, repercute irremiJiblemeBte
sobre el resto de loo elementos de ése habitat. Y en que " La ecología no admite ninguna /mu-

· tu~,e~
· on una destacada
En este congreso. los docentes de nuestra preparatoria
. .,
·,
fab
·
en
los
di"erentes
comztes
de
orgamzaczon,
actuaczon, tanto por su co oracz0 n
,,
como por la elaboración y presentación de ponenciaS.
Cabe señalar que de J 6 ponencias registradas por el total de las preparatorias, ocho
.
co"espondzeron
a ¡a nues..,a
" . Asimismo, dos de estos trabajos versaron sobre. el tema
enseñanza-aprendizaje y fueron presentadas por maestros que imparten asignaturas
tales como Química y Biología.
·
to q ue causó
Otro aspecto que queremos subrayar, es el zmpac
, entre los maestros
asistentes al congreso, la ponencia ( también nuestra) sobre ecologia.
D bido a la importancia académica que tiene este trabajo sin precedentes de nuestra
e
· a que hemos hecho
preparatoria,
publicamos en este número las ocho ponencias
referencia.

quía a nivel de ecosistema. No existe ni el rey de los animales, ni la humilde hormiguita . .. Par•
ticularmente, tod~ los elementos de la flora y la fauna que constituyen la diversidad de UD ecosistema desempeñan un papel de igualdad en el mantenimiento del equilibrio y de la integridad

de un todo ". (1 )
El problema es que, no sólo por ignorancia se permite la destrucción del medio ambiente, lo peor
de todo es que en muchas ocasiones es por intereses económicos, ya que hay casoa en que se encuentran vinculados políticos con empresarios y ante esa vinculación, quien se encarga de ejereer
autoridad para detener el deterioro de la naturaleza, simplemente se muestra escéptico, aparentando ignorar lo que sucede. En otros casos, los milmos funcionarios podrían autorizar instalación de talleres y/o empresas contaminantes. Por ejemplo, el 20 de febrero de 1979, apareció
una nota en el diario " El Universal ,, que se tituló "No pueden ser rígidos los reglamentos contra
ia contaminación, ce"arlan muchas empresas ", esto lo dijo el Ing. Enrique Tolivia MeJéndez, d1rector de Saneamiento Atmosférico -expresó que- hay que recordar que no podemos tomar medidas bruscas, no cerrar empresas nada más porque sí. (2) No es, sin embargo, el único caso en el
que funcionarios públicos permiten aún viendo el problema, que el deterioro ambiental continúe.
Podemos checar loo periódic~ y veremos que con frecuencia se han dado esos casos, y no sólo
en cuanto a contaminación sino también autorizando fraccionamientos en áreas verdea e incluso
montañosas .

•
,· ' \ , . . • ....- - - - - . . , ~ ~ ~.~ .__~ e + , l»C-•1
#

. ... . .

_

8

u

(1)
(2)

Licenciado en Historia (F y L, U.A.N .LJ. Maestro en Ciencias Sociales ENSE. Autor de materiales de Historia de México y Profesor en el Area Histórico-Social de la Preparatoria No. 3
BO0KCHIN, Murray. Por una Sociedad Ecológica. Edit. Gustavo Gilí, pg. 122
EL UNIVERSAL, 20 de febrero de 1979 Primera Sección, pg. 9

9

�. En cambJOt
· aiáen interese5
, .
estro medio social.
e cuando el daño al ambiente llega
N existe aún una conciencia ecologica en ~u
o
'
.
-1 s maneJan. Ignoran qu
futu·
econ6mic~ bien claros por qwenes º. al Ka Curry escribió una vez: Ltl,s generaciones
a su clímax el mal afecta a todos p~r igu / •
pe,; quizás nos perdonen, porque reconoce.
,
. i.rial esta destrucción de me ro,
ras ,uzgar,laanh mancnmidad del siglo XX era ecológicamente analfabeta.
rdn que
u
tod v1 ueda de esta natura•
.
p no mucho para preservar lo que
a a q.
rtand su saCreo que aun hay tiempo. ero .
1 . terroaante es si el planeta seguirá sopo
.º .
leza. Pero la incógnita está en el aire y ~ m
t, ida , con el único afán de un enriquecmu~nto
q ueo Y explotación de manera por demas d~ed ' d una inmensa mayoría. "Si el hombre
b. te y en detrimento e
.
la
de unos cuantos a costa de1 am ien
d ·nada por el separatismo, el antagonismo Y
continúa permitiendo que su condu~t~ s_ea
ambiente planetario. y si alguna vez fueran
. . destruirá los precarws equilibrios e su
avaTICUl,
,
.
.. (3)
destrui'dos e"stos' su vida habra termmado .

J.

/,m

to se mantenga en el hombre la idea compulMientras exista una sociedad de consumo, en cuan cada momento hacia su rm, Y ea que
t aleza avanzarla en
b
1
siva de comprar Y comprar' a na ur . .
s ciedad burguesa no solo enfrenta a los hom res
"debitlo a su propia naturaleza competmva, la o
1 ndo natural Así como el homd l h manidad contra e mu
·
.
entre si. también enfrenta la masa e a u
d
__ ,.,n uno de los aspectos del remo
•
·
sucede con to os Y t;UUU
• tié
bre se convierte en mercancía, 1o mism0
. r ados desenfrenadamente "(4), conm n·
natural que deben ser manufacturados Y comer~ia lZ ue afecta directamente al equilibrio natu·
dose a 'la vez en grandes cantidades de basura, m1S01a q

ral.
. d su estructura presente, los hom bres continuarán compor·
,
.
d
sn,o Y egolsta; porque e,ta en
h
itlo haciendo de mo o agre
od
tándose como hasta ahora lo an ven
,tda e en la mayoría de los casos para p er
. dad de tal manera constru qu •
que vivimos es una sacie
d,...,,;,., " (5)
. atropellar los i·ntereses de Ios ~,_, ·
sobrevivir es necesano

AcJaremoa que ante la destrucción deemedida de 101 máa divenos recunnt de la --...., el
arsenal que nos provee de herramientas y mat.erial de trabajo, dejará de porporeioárnosJo¡ y
con ello, la humani~d llegará a su fin; no habrá favorecidos cuando la heeatembe se pniseme;
si bien es cierto que ahora 106 favorecidos por las condiciones políticas y eeonómtcaa_ sa1eli de
Jas áreas urbanas altamente contaminadas y se van a mir a las orillu de las ciudades, corriéndote
así el área urbana sobre las úeas verdes que proveen de oxígeno a las deterieradal urbes, y es
que, para bien o para mal, no hay ecología que no refleje la influencia del hombre.
Respecto al crecimiento de las ciudades sobre las áreas verdes; en la mayoría de las ciudades del
mundo la expansión se da hacia wnas de cultivo e incluso hacia áreas boscoeu. Bárbara WÚd,
escribió en 1972 diciendo: "La urbanizacil,n de las tierras a,rlcolas de alta Cfllidad es 11n tJoper.
dicio de un recurso natural no renovable, en cuanto que se pierden regiona d~· grt111 bdleu natural " . (7)
En Monterrey, tenemos por ejemplo, que las áreas verdes eatán liendo invadida por grmde1 ,__
dencias que no distan mucho de los castillos medievales. Ahora, se están fnorieemdo ,ran CID·
tidad de ireas montañoaas como es el caso de la Sierra Madre a la altura de San MIO Garza García, lo mismo que t,uena parte del Cerro de la Silla. Areas que 1e encuentan si no en lo que se
considera parque Nacional, ai muy cerca de étte. Un problema grave que 1e ,rlleata por el-fraccionamiento irracional de la Sierra Madre es quet las aguas de lluvia ya no tenarán medios de fil.
tración y en lugar de irse al subsuelo, se desplazarán en grandes cantidades y éte manen rioJenta
a las partes bajas de la población, y posteriormente de6embocarán en el Río Saa&amp;a C ~ y
el riesgo será de consideración para las colonias asentadas en los margenes del río.

.

y " si la sociedad sigue mantenien o

,
desde el último cuarto del s1·g1o pasado, a más de cien
Aunque la disciplina de la ecolog1a aparece
.d d de preservar el equilibrio entre los seres
. ·
edi° eran la neces1 a
.
años ae que hombres de ciencia pr J
ta s acertadas opiniones e mcluao, ya
tam
eacios a tomar en cuen su
..
vivos Y su ambiente, aún es
os r . .
• " 11.rada nace donde no hay vida sensitiva. ve·
. .d •
el Renacun1ento que. l'i'
la • · que
Leonardo DeVmc1 ec1a en
.
1971 la ecología como ciencia
.
,. 6 J
Voigt consideraba en
a
bregetativa o racwnal · { } uargen
.
d ºdir si la humanidad es capaz o no de 10
,
d las que contribuyan a eci
•, ..1-M omo
pronto habna de ser una e
al señalar que la Tiena -entienl,,Ul.De c
. .d., 1 fil'Osofo George Tomson,
b . ovivir y en ello, comc1 10 e
t to las he"amientas de tra a¡o e
· hab.tat- es el gran laboratono
• o arsenal que provee .an
1
un gran
.
b de la comunidad.
mo el material de trabajo;es el asiento de 1a ase
E · mica México 1972, pg. 80
I
.
(3) WARO, Bárbara. Una Sola Tierra. Fondo de eu tura cono
(4)

(5)
(6)

BOOKCHIN, Murray. Op. Cit. pg. 103
IBIO, pg. 13
OEVINCI, Leonardo. Aforismos, pg. 41

No es solamente la deforestación citada el problema que aqueja a San Pedro y Monterrey, cabe
mencionar que el crecimiento urbano se está dando desmesuradamente hacia todos lados y en
todos los municipios que comprenden el área metropolitana. Todo en contra de irea5 verdes y
cultivo, lo mismo que un mayor incremento en la contaminación ambiental.
Pero el crecimiento urbano está intrínsicarnente ligado a la desigualdad socioeconómica del
país. " El rápido crecimiento urbano es más bien el resultado de factores de expulsión econl&gt;mica
de una zona rural que de atracción hacia las ciudades; la atraccibn urbana tiende m4s bien a urde
indo/e social que económica "(8), pero de cualquier manera, la expansión urbana es permanente.
POdemos entender que el crecimiento de la población urbana significa el traslado de la pobreza
del campo a la ciudad. Conllevando una serie de requerimientos a las ciudades que, en poco tiemPo se ven saturadas de habitantes nuevos en asentamientos no planificados, trayendo consecuentemente una serie de necesidades y además, aumentando costos sociales mientras que a la vez,
se incrementan los Índices de contaminación. Sin embargo, la contaminación no se debe solamente a que los pobres del campo se desplacen a la ciudad. Los principales problemas de conta-

(7)
(8)

WAAO, Bárbara. Op. Cit. pg. 130
HAUSEA, Philip. Urbanización en América Latina, pg. 82

ll
10

�minación se deben a la gran cantidad de empresas enclaustradas en las ciudades, Y compitiendo
con ellas, están los miles de autom-óviles y camiones urbanos que a diario circulan por las calles
y avenidas. Hay que agregar los desechos que salen diariamente de los hogares.
Algunos estudiosos del medio ambiente han pronosticado que el peligro para la humanidad no
son las armas atómicas, sino la polución sistemática del ambiente. Afinnan que el hombre enve.
nena el agua, impide que el aire sea apto para ser respirado y transforma el paisaje en páramos
de cemento y asfalto.
El problema de la contaminación es de gravedad extrema. Para septiembre de 1978, ya el caso
era alarmante en la ciudad de México; en este año, el director del Servicio Médico Forense,
Dr. Ramón Fernández Pérez, señalaba que, " en la totalidad de las 7500 autopsias realizadas
en 1977, se encontraron en los cuerpos evidencias de los nocivos efectos de la alta contaminación ambiental que se registra en la ciudad de México. Explicó que en los pulmones de los
cuerpos que fueron autopsiados se encontró silicosis, no hay ni un cuerpo con los pulmones
limpios "comentó .. (9)
E
Es claro que el deterioro del medio ambiente en el Distrito Federal de 1977 a la fecha se ha acentuado aún más, ya las escuelas en ocasiones suspenden las clases por el exceso de elementos contaminantes en el ambiente, los automóviles se programan para no circular y las alarmas ponen en
alerta a la población cuando los niveles de contaminantes son ya intolerables. Repito, no es únicamente el Distrito Feder,tl, son varias ciudades e incluso debemos de hacer conciencia de que
la contaminación no tiene fronteras. Recientemente apareció una nota en el periódico " El Nacional ", cuyo encabezado dice "Bebés sin cerebro, saldo del ecocidio en la Frontera Norte •·
Entre líneas señala '' Desechos de maqui/adoras. defectos de nutrición en las madres o la relación
de éstos son las principales causas del incremento del nacimiento de niños sin cerebro " . (10)

ricas y pobres, al respecto Félix Green dice, que solamente los Estados Unidos con el 6% de la
población mundial consumía para 1970 el 40% de recursos naturales del mundo; si se toma en
cuenta el porcentaje que aprovecha la Rusia, Japón, Canadá, lnglaterra y Francia, ¿qué porcentaje le queda a los países subdesarrollados?

Es claro que muchos de esos recursos provienen de los países pobres. Quizá por eso el presidente norteamericano se niegue a firmar en Brasil en la reunión de la Cumbre de la Tierra el tratado de Biodiversidad.

Según la F AO cada año desaparecen 16.9 millones de hectáreas de bosques tropicales. Así como
es el caso de los bosqües están los recursos como el petr6Ieo, minerales y otros, Murray Bookchln señala que "luz de rechazarse por quimérico todo intento de resolver la crisis ambiental
dentro del marco burgués de referencia. ".
El capitalismo es por naturaleza antiecológico. La competencia y la acumulación coutituyen
sus leyes vitales esenciales ( 12). La ganancia máxima en el menor tiempo posible y con la m (nnna
inversión, la naturaleza es la fuente de materias primas, el hombre la fuente de trabajo y de consumo, pero " ... no nos jactemos demasiado de nuestras victorias humanas sobre la naturaleza.
Pues· por cada una de esas victorias, estos se vengan de nosotros " (13), pero ante la ecocrisis,
políticos y empresarios frente al reclamo de la ciudadanía, solo argumentan que, la contaminación y la destrucción del ambiente es el precio que se tiene que pagar por el progreso, ¿nos
preguntamos para quién es ese progreso?
Solamente nos queda recalcar que la naturaleza está empezando a cobrar, de seguir así, la ve~ganza se vendrá contra todos.
A continuación se plantean algunas alternativas que podrían aplicarse para impedir que la eco-

Vemos ya que" la ecocrisis no sólo amenaza comodidades como el aire y el agua, que hasta ahora
han sido gratis, sino que amenaza el propio nivel de vida para lo que tantas cosas fueron sacrifi•
O
cadas ( 11). Enfermedades muy diversas están afectando cada dfa más al hombre, muchas de
estas enfermedades son de gravedad, irreversibles otras; entre las que se pueden citar: cáncer,
asma, neurosis, silicosis, enfermedades respiratorias y auditivas, cambios mutagénicos, raquitismo, enfermedades cardiacas, arterioesclerosis y conjuntivitis. La tierra se envenena y por con•
siguiente sus frutos. La lluvia ácida acaba con la fauna y la flora de todas las fuentes acuíferas.
Creo que es difícil curar este medio ambiente golpeado por tantos y tantos intereses, y es que
mientras se antepongan los intereses puramente económicos sobre los sociales, la naturaleza
seguirá siendo lacerada. Pero la explotación de recursos naturales no sólo es regional; esto se da a
nivel mundial. Entra aquí la comparación en cuanto el uso de recursos naturales por naciones

HEANANOEZ. García Candido. Contaminación y Oesertificación en el Mundo. El día. septiembre i'2
de 1978.
(10) EL NACIONAL. de Nuevo León . Viernes 12 de junio de 1992, pg_1 A.
(11) JUNIGK. Robert. Política. Tecnocracia, Socialismo y Medio Ambiente. Edit . Adolfo Gtli.

crisis continúe.
Primera; Que el &amp;tado implemente una política econbmica de agroindustrias, instaladas en
las zonas mismas de producción de las materias primas; con ello se evitará el desplazamiento social del campo a la ciudad y la contaminación urbana se~ menor.
Que la producción agroindustrial sea en base a una planificación adecuada para evitar
el deterioro del suelo y del aire de la región, y que el agua que se utilice sea reciclada
en la misma planta.
Segunda: Que la legislación sobre el medio ambiente no sea letra muerta , que por el contrario,
se acentúen las sanciones a todos aquellos que laceren el ambiente. Así mismo, que
se reduzca la producción y distribución de envases desechables, ya que para la producción se requiere materia prima, y pronto se convierte en basura abundante.

(9)

12

(12) BOOKCHIN, Murray. Op. Cit., pg. 21
(13) ENGELS. Federico. Dialéctica de la Naturaleza. Edit. Grijalvo. pg. 145

13

�- por medio de jefes de .manzana
o de barrios
Tercera: Que los municipios emprendan campanas
d
d bl
no de
.
d
sus
ar'
boles
Y
separen
la
basura
en
bolsas
(en
b10
egra
a
e
Y
.
para que cm en
gradable).
Cuarta:

.
Que se racione
de manera efec t·iva la tala de árboles Y se haga una reforestación constante en los aserraderos.

Quinta:

.
. l d Estados una política ecológica sin fronteras, que haya
Que se Implemente ª mve e
,
l cuidado de
una colaboración constante a favor de la flora y la fauna, as1 como en e
los ríos y lagos.

"ANALlSIS DEL MATERIAL DIDACTICO DEL AREA HlSTORICO-SOCIAL ..
Autor:

Sergio Chapa Domingo*

INTRODUCCION

Sexta:

l E t d O Partir de ya implemente una educación_obligatoria sustentada en la
Que e s a
ª
'
d
·'
' nivel
, y la prax1·s sobre el cuidado del medio ambiente. Dicha e ucac1on sera a
teona
re rimaría primaria, secundaria y preparatoria.
.
P
' obJet1vo
. . sea realºizado , deben emprenderse
campañas. reales
ParaP que este
, Y efectivas
d. t
de reforestacion en todas las ciudades. Dicha reforestación la realizaran estu ian es
de secundaria y preparatoria.

Séptima: Esta es una pro puest a para la Comisión Académica del Honorable Consejo
U •Universi·d d
.
d
l
U.A.NL
así
como
para
los
maestros
de
preparatoria
de
esta
mvers1
a .
t
ar10 e a
.,
COS"
· l d pre
.
' a mve , .e
.
Propongo que se imparta
el curso d e "PROBLEMAS ECOLOGI
.
. t e de que .se forme ya una conciencia ecolog1ca en
parator1as,
porque es apremian
nuestra Universidad Y trascienda a la comumdad entera.

HAY QUE TAPAR EL POZO AHORA,
AHOGADO EL NIÑO,
TODO SERA TARDE

Hay dos maneras básicas de concebir la historia de la ciencia. Pero no se trata de modalidades
historiográficas equivalentes, o acaso complementarias. En rigor, la una es incompatible con
la otra, pues cada una de ellas presupone un distinto concepto de la ciencia en. general. La primera es historia externa, es una simple crónica de los descubrimientos que han ido acumulando
e integrando con el tiempo las ciencias particulares. En esta modalidad, el concepto de la ciencia suele permanecer implícito, como supuesto cuya evidencia se da por descontada. Según
este concepto, la ciencia es intemporal, porque ella es la verdad; y como la verdad no es suacep.
tibie de evolución, el curso histórico de la ciencia consiste solamente en una eliminación del
error y en una progresiva ampliación del campo. Cada ciencia particular tiene, pues, su propia
crónica, independiente de las otras.
La segunda modalidad puede llamarse historia interna, porque se funda en el hecho de que la
ciencia misma es una realidad histórica; es decir, en ella se produce una tranltormación que no
está determinada por la sola denuncia de los errores. Aquí el concepto de la ciencia no puede
permanecer implícito, por lo menos en nuestros días¡ pues la revelación de la historicidad no
sólo ha invalidado ahora el concepto tradicional de la ciencia, como órgano de conocimientos
independiente del tiempo, sino que por ello mismo ha situado en zona problemática el concepto de verdad. Por supuesto, la ciencia sigue siendo un sistema de verdades, o sea de representaciones racionales de la realidad. Pero, si la adquisición de estas verdades no tiene una forma
unívocamente progresiva, sino la forma de un J}roceso evolutivo, entonces parece que los resultados de la tarea científica no dependen sólo de la relación cognoscitiva entre el sujeto y el objeto, sino además, de una relación histórica entre el pensamiento de este sujeto y sus antecedentes. El problema se centra en ese además: hay que mostrar que la ciencia sigue siendo verdadera
a pesar de su constittttiva historicidad.
Lo cual obliga, de momento, a examinar también científicamente el hecho histórico que es la evolución de la ciencia, con el fin de descubrir la ley que regula dicha evolución. La historicidad de la
ciencia se convierte así en un problema científico. O dicho de otro modo: la historia de la ciencia
adquiere, también ella, el carácter cientffico que no posee la mera reseña de sus avances, dispuesta
en orden cronológico. En fin, la pretendida independencia de las diversas crónicas queda superada; porque, si todas las ciencias son históricas, la ley de su evolución tiene que ser común. Así como la crónica de los progresos que se alcanzan en cada ciencia particular tiene solamente la utili•
dad de un registro de datos, de un instrumento de consulta, la historia interna, que es la auténtica, ha de ser un proyecto que se plantee en términos teorétícos, y no sólo historiográficos.

1

14

" L cenctado en Derecho y Ciencias Saciaies. Mr1estro del 1'.\rea Histórico-Social en la Preparatoria No. 3
1.3

�¿Por qué no ha de bastar la simple crónica externa de los avances cientff.iael? ~ si la
evolución preeentaae esa forma un&amp;oca y exclusivamente progreáva que se ,le atribuye: 1111atorma acumulativa. ~ í a también si la actividad cientÍfica se redujese a u~ acopio de datio8 empíricos y a un mejoramiento de las técnicas de observación~ pero ésta no•• como 'feNllllOA,.lilo
la tarea elemental, aunque necesaria, de la ciencia. La sola acumulación de ..._. no fmnaria
tradición¡ pero hay una tradición científica, la cual está fonnada por la secuencia de las tea'-,
que son la parte su.4™l!ltiva y superior de la ciencia. Son las teorías las que poseen caráálr ütórico. Sólo tienen historia interna las realidades históricas. Hay, o tiene que constitu.i"8, UIII
historia de la ciencia~ porque ella es una de tales realidades:
las que poseen la ~
como un carácter ontológico, constitutivo.*

de

No existiendo en efecto, correlación .alguna entre las leyes de la evolución natural de la herencia
y los productos culturales del hombre, las mutaciones naturales de éste desde Homero hasta nuestros días como ser orgánico, o es inexistente o totalmente imperceptible; en cambio, las mutaciones culturales, y de forma de vida, han sido abundantes y profundas. Mutaciones que registra
la Historia Y_ que no pu~en ser atribuidas a mutaciones biológicas, la inferencia clara, es que
ellas son debido a otro genero de causalidades, esta forma de vida no es biológica, es otra modalidad de vida, y su evolución es otra modalidad de evolución.
Encontrando que las leyes generales de la evolución no operan en la especie humana de la misma

TEORIA DE LA HISTORIA
El material que se utiliza para su estudio es el adecuado, solo hasta el desmollo-·.ct. las dÍltilltll
concepciones hist.óricas, correspondiendo el material restante al estudio de, laa estrketmal 10cia•
les, con el citado material queda debidamente asentada, la calidad de cieada cie-lá1111totA.-debiéndose agregar al citado material, el principio de causalidad, en 1irtud de que ea bílico conocer las causas que originan el fenómeno histórico; aún en el caso de q11e aea difícil precillrlaa
y lograr el conocimiento pleno de los efectos producidos por el citado fe~meno, no disminuyéndose con lo anterior, el rigor de su cientificidad, ni mucho menos la validez del principio de
causalidad, aún tratándose de fenómenos reiterativos, evolutivos o funcionales, debiéndole de
precisar el caso de la Evolución como base de la Dinámica Universal y en ese cao, JI08 encontraríamos con la pregunta, de si la Historia es una forma específica de la Evolución de la NatanJe.
za, quedando en ese caso en suspenso la legitimidad de la ciencia hiltórica, en virtud de que el
hombre como parte de la naturaleza, quedaría sujeto a sus leyes de desarrollo Y la Hiltoria sólo
sería un relato de acontecimientos inconexos consignados en forma cronológica. En ese caao
tendríamos que encontrar la conexión sistemática indisoluble, que presenta el concepto de cau•
sa, y el concepto de Ser.

Las diversas Modalidades de la Causalidad, corresponden a diversa, modalidades del ser, entren•
tándonos al problema de la distinción ontológica entre el ser humano y el ser aatural, si 1e nep•
ra la existencia de una causalidad histórica, tendríamos que asumir la responsabilidad de explicar, en términos de estricta naturaleza, 1.- La apaición 8ll el muntto d8:ftllJlleomp.lejos de fenómenos que se llaman, religión, política, derecho, arte y ciencia, 2.- La forma de ser de e&amp;OI productos culturales, a.. El hecho de que tales productos de la obra humana tengan ellos mi&amp;mol
su carácter evolutivo. Tendríamos que analizar a trañs de la Biología, que nos dé la fórmula,
que nos permita determinar causalmente, la producción del politeísmo griego, La Dmna Comedia, El Discurso del Método a través del perfeccionamiento de la Genética, explicarnos la evolu·
ción del soneto desde Petrarca, basta Shakespeare y Lope de Vega o el tránsito de la Pintura del
Impresionismo al Cubismo, este carácter evolutivo de la creación humana es el punto crucial,
pues nos impone la necesidad de un sistema causal distinto al de la naturaleza.

* Material utilizado en Introducción y Causalidad Histórica. Principios de la Ciencia. Eduardo Nícol.

16

manera que en las demás especies animales, pues estas carecen de la capacidad de cultivarse a sí
mismas, Y de intervenir por iniciativa propia en la regulación de sus funciones biológicas no requiriéndose más pruebas de la existencia de una especffica causalidad histórica, y para f~darlo
una acción que se ejerza sobre la naturaleza y que logre transformarla, es evidentemente uru:
acción que procede de algo que no es definible como naturaleza.
Las leyes de la evolución marcan una relación entre el ser vivo y el medio.Estas son leyes de adaptació11~i el ser vivo demuestra la capacidad de transformación del medio,la observancia de eaas
leyes quedan suspendidas, porque entonces no es el organismo el que tiene que adaptarse al medio, sino que es el medio el que sufre una alteración cultural. Para adaptarlo a las condiciones del
ser vivo,(desde la Agricultura Primitiva hasta el aire acondicionado),la acción humana ha producido mutaciones en el medio natural. Olando empieza la cultura, el medio deja de ser habitat, para transformarse en ambiente..Uiando el hombre nace, tiene que adaptarse a un medio natural
cultivado, Y a un medio cultural formado por sus antecesores y que tiene un proceso de transformación continua. La cultura en efecto es un hecho histórico, porque es un producto de la capacidad de acción que no es definible como naturaleza.~ capacidad de acción ha recibido varios nombres a través de la Filosofía, algunos con evocaciones teológicas nada científicas, pero
todas ellas atendían la necesidad de resolver en forma cientÍfica la cuestión de ese diferencial
ontológico que les planteamos en estos términos... Es irrebatible que la vida natural no es histórica, a pesar de ser evolutiva la vida natural no proyecta o anticipa sus propias mutaciones,
las padece Y por eso es pasiva no es activa ni productiva, en sentido riguroso, como es el hombre.
Siendo esto así resulta irrebatible que la vida histórica, definida por la Facultad de Iruciativa
a la cual llamamos Libertad, es literalmente una vida sobrenatural, entendiéndose por sobrenatural, simplemente porque la acción del hombre recae sobre la naturaleza pero solamente considerar que el hombre es el causante de los hechos culturales, es una vaga comprobación elemental.
Es necesario investigar la estructura de este sujeto y de su vida que es productiva, y cuyos productos son evolutivos.
Al parecer lo que evoluciona no es la vida misma,sino las formas culturales, que ella produce, pero
algo tiene que cambiar en el sujeto productor, para poder explicar la evolución en forma racional.
Qué es Jo que cambia en éJ, la forma natural o la forma creadora.
La idea deJ hombre como ser capaz de actuar sobre la naturaleza ha tenido siempre vigencia , sm
~mbargo la tradición estima que el producto de todas las mutaciones, históricas, permanecía
lllafectado por ellas en cuanto a su ser. Dirfamos que el hombre como sujeto de la historia , cam-

17

�biaría desde el nacimiento hasta su ':'luerte, pero no lograría trasmitir sus cambiol. Ahora bien
sin cambios no hay _historia, pues no todo cambio produce evolución, esto implica tranlformación o mutación especifica, adquisición de caracteres nuevos, y transmisión, en línea directa de
esos caracteres, adquiridos (Filogénesis), no pueda haber !ilogenesis, histórica sin algo que esté
bien definido ontológicamente, por su capacidad de evolución, los productos culturales no pueden ser ese algo pues ellos clara está, no tienen una capacidad de desenvolvimiento, autónomo,
por eso se llaman productos, culturales, no queda otro recurso que admitir, que es el hombre
mismo el que evoluciona, el ser del hombre no es inmutable sino histórico, y sin esto no se explicaría la historicidad de sus productos. Lo que afirmaría que es el ser milmo del hombre, el que
es histórico, implica que este ser entero es tan mutable como sus productos, pues la biaoricidad
no es la capacidad de producir dejando en el mundo una huella, que se consigna a la historia porque ya es algo del pasado, algo que dejó de ser, es más bien la capacidad de transtormarse así
mismo, y de legar al futuro algo que perviva cuando ya no vive quien lo creó, esto nos da una idea
de la continuidad del proceso y sin esto no hay historia, debe de haber mutaciones, cambio en
el ser, de una época a otra, o sea Historia, crearse una tradición, y esta debe de ser una línea de
transmisión de los caracteres adquiridos en la continuidad del proceso, en el cual se concreta la
Ley General de Herencias Históricas.
Carlos Marx, adoptó un nuevo giro a la idea metafísica del hombre, como ser productor, y fue el
primero en sistematizar el estudio de las diferentes formas de existencia productiva, pasando por
alto las conseeuencias de su idea, el gran mérito de Marx, consiste en haberlo planteado en los
términos propiamente científicos, lo que corresponde a la categorla ontológica de la causalidad,
pero si el curso de la Historia estuviere determinado por la sumisión del hombre a la naturaleza,
esta historia no sería un proceso evolutivo, para que se produzca la evolución histórica, se re•
quiere la intervención de otro agente causal, que es el hombr:e. Cuya condición debe ser totalmente sobrenatural. Marx no dejó de subrayar la eficiencia de la acción humana, por esto se impone
la necesidad de alterar el dispositivo de la causalidad. No son los cambios económicos, los que
determinan mutaciones en el ser humano sino inversamente, es la capacidad del hombre de evolu·
cionar la que determina la evolución económica, si el ser humano no fuere histórico, la economía
no podría evolucionar, pues la Economía no es otro dato natural, sino una producción humana,
el dato natural, es la tierra, el agua, el clima, es la propia fisiología del hombre, la economía es
sobrenatural, así como la medicina respecto de la materia orgánica, porque es el sistema evolutivo
que resulta de una respuesta del hombre a su medio, de una intervención activa del hombre sobre
la naturaleza, esta alternativa resulta ineludible si la causalidad fuera puramente externa, natural
o material, la sumisión del hombre a esta necesidad no constituiría un proceso histórico en sentido riguroso, pero si la Historia es una realidad Sui Generis, como piensa Marx, entonces la causali·
dad interna del proceso, obliga a reconocer que el hombre es histórico, en su ser mismo con todas
sus conseeuencias, saber que las mutaciones históricas son causadas por las mutaciones que el in·
troduce a su propio ser, por su propia iniciativa, por su libertad creadora como productor de la
Historia.

HISTORIA DE MEXICO

El enfoque dado a esta materia es totalmen~inadecuado, para el nivel de estudios de que se tra·
18

ta, debiéndose de dar un enfoque Universal y Estruct ural sunilar
· · al que se d
l
.
de. Estructuras Socioeconómicas del Mundo Y d e ML.1::x1co
.
'deb1endose
.,
a
en
as
materias
red · al E t d.
,
x1co a una parte igual al tratamiento que se le da a cual '.
, ucrr
s u 10 de ~'emo material en virtud de que no tiene rel
.
qmer~ d~ l~s ~aises que se trata en el misevanc1a su estudio mdmd al
M, .
parte del contexto mundial ' para ello es necesario
. ante todo como Y u , ya
que
d . . , ex1co forma
.
das y efímeras acciones de los hombres se . t
ª
se a rut10, que las vanam erpretasen en fun ., d l
•d
que ellas constituyen y no sólo en su sm·gul .d d . d
cion e a um ad del proceso,
ari a a1s1a a y además
l
·
••
en el proceso mismo, una personalidad
.
lm
'. , .
que a especie, adqumese
propia rea ente h1stonca p
·
d 1
dades individuales cumpliéndose de st
or encuna e as personali'
e a manera 1a condic100
·- d
·
r
.
hay verdadera Historia la Historia es . t . U .
e umversa 1dad sm la cual no
815 ona mversa1 una Doct .
'
,
Id
no es Universal porque logre convencer a todo el m d ' .
rma o una ea del Hombre
do de manera igual, pero cuando se trata del
. un .º• ~m~ ~orque representa a todo el munla generalidad formal del concepto l
. a el:'1dstenc1a h1stonca la universalidad no es tan sólo
' a umversa l ad no represe t
, l .
del ser. Sino la comunidad de las ma's . d f
n ª aqui a igualdad en la forma
varia as ormas de exisf
t · l
•
Y de su vida histórica alcanza la Universalid d
d
rr, en es e mve, la idea del hombre
por las cuales la Historia debe de,iar d
a c_uanl o representa a la humanidad entera, razones
J
e ser parcia o de Mé ·
d b d
.
mente hablando: en conclusión d b
: .
XI~o Y e e e anahzarse estructuralSociales del Mundo.
' e e ser su estudio crrcunscnto a la Historia de las Estructuras

..-.-.······"'··••-''. ·····

l.&lt;&lt;

Cl j

�UNA EXPERIENCIA EN EL AULA

Autor :

Los avances tecnológicos y la concent . , d
.
rac1on e la riqueza influ
·
la ganancia máxima a costa de los trab . d
yeron en 1a tendencia a obtener
l
.
.
aJa ores Y en muchos casos h t d l
.
nos, pro onganao las Jornadas de trabaJ' 0 L0
.
,
as a e as mu1eres y los ni.
•
·
anterior provoco la
· - d
rusta de la Historia: el proletariado Y
h
.
apanc16 n e un nuevo protago.
.
sus 1uc as en diferente
,
l0
serie de pensadores a plantear altern t'
s paises, que a su vez animó a una
.
.
a ivas para la emancipación d l tr b .
difundida la propuesta por Carlos Marx F d .
e os a aJaaores siendo la más
Y e erico Engels a través de la Internacional.

Gerardo Leal Blanco*

La presente aportación pretende compartir una serie de experiencias vividas en mi trabajo docen.
te en el área Histórico-Social, específicamente en la materia Estructura Socio Económica del
Mundo aplicando una metodología instrumentada y diseñada en el Depto. de Educación Abierta
de la Preparatoria Tres.

Co~o consecuen~ia del desarrollo industrial capitalista en
.
pues sus respectivas econom ías busc
.
Inglaterra Prllllero Y en Alemania des.
aron 1a expansión de
.
productos. Lo anterior se expresa en d f ,
mercados que pudieran absorber sus
os enomenos que hoy
t
d
Y el imperialismo.
son emas e estudio: El monopolio

Es muy importante el utilizar estrategias de trabajo que motiven a loa alumnos.
En mi curso consideré importante que los alumnos adquirieran una visión general, global, que les
permitiera concatenar, relacionar los diferentes acontecimientos ocurridos en diferentes países
y en diversos momentos de modo de encontrar una relación dialéctica.

De no haber ocurrido lo descrito en el párraf
te .
,..,
o an nor no se h b , d
uuerra Mundial que no fue sino P
d
a ria esencadenado la Primera
.
,
rovoca a por el enfrenta.m. t
dustnales mas áesarrolla&lt;las a fin de d .
ien entre las dos economías inommar 1os mercados para sus productos.

Así iniciaba mi exposición expresándoles, que si no se hubiesen desarrollado las relaciones mer•
cantiles no se habrían estimulado las empresas exploradoras en busca de un nue,o camino a la
India y a Oriente.

8i no se hubiese dado el conflicto be'li d f
.
co e re erenc1a habr ' ·d
, d' .
que tuviera éxito la Revolución de octubre de 1917
la si o mas ifícil que estallara Y más
contemporánea.
que abre un capftulo nuevo en la historia

Si no se nubiesen dado dichas exploraciones no se habría descubierto Am,rica.

Así mism o sm
· Ias consecuencias provocadas por la Pr·
las crisis de post.guerra que tienen que
1
~e~a Guerra Mundial no se habrían dado
ver con a aparlClón del f .
Italia
1929 en la economía norteamer·
ascISmo en
Y la crisis de
icana que arrastró consigo a otras tantas economías.

Sin este descubrimiento no se habrían dado tampoco las empresas de colonización y conquista
que le sucedieron.
Coincidiendo, estos acontecimientos en hispanoamérica con otros en Europa como la aparición
de la reforma protestante luterana y calvinista y más tarde con la aparición de la religión anglicana en Inglaterra con los consecuentes enfrentamientos entre católicos y protestantes y entre te.
rratenientes y campesinos que al ser despojados de sus tierras muchos de ellos tuvieron que emi•
grar a los territorios de la Nueva Inglaterra fonnando parte de los primeros habitantes de las trece
colonias americanas.
Si no se hubiesen dado los procesos de colonización y conquista en América por una parte Y las
expropiaciones violentas y los saqueos por la otra, no se habría dado como se dió la acumulación originaria de capital que permitió pasar de la manufactura a la gran industria en aquellos
países que vivieron la llamada Revolución Industrial. Esto solo fue posible en aquellos países
con una alta concentración de riqueza .
Lo anterior se dió en el marco de los cambios políticos denominados revoluciones burguesas en
Alemania, los Países Bajos, Inglaterra y Francia que instauraron en estos dos últimos países, reg1menes republicanos representativos, pilares del liberalismo económico.

20

°

De la misma maner · l
.
a sm a supuesta amenaza representada
l .
Rusia, por una parte Y la crisis de po t
por e triunfo de los bolcneviques en
en Alemania.
s -guerra por otra no habría triunfado el nacional socialismo
Sin el ascenso d
·
, .
e un gobierno como el ae Hitler y la orientació
,
habna sido el detonador del estallido de l S
d G
n dada a la econom1a, Alemania no
ª eguo a uerra Mundial.
Sin tsegun da Guerra Mundial la economía norteamerican
,
sarrollo Y hegemonía que hoy conocemo
a no habria alcanzado los niveles de de.
s.
Al

·
·
·
.
mISmo tiempo s1 Alemania no hubiese invadido E
.
Socialistas Soviéticas no se habr ' d. d l
. , uropa Central Y la Joven Unión de RepO.blicas
1ª a o a reacc1on que cambió la
d E
'
af'
,.
e uropa Y abrió un nuevo cap 'tul . L G
,
geogr ia pohtica Y económica
1 o. a uerra Fria.

�.. PROYECTO DE REVISION DEL PLAN DE ESTUDIOS
DEL AREA DE LAS CIENCIAS SOCIALES
EN LAS ESCUELAS PREPARATORIAS"
Autor: Francisco García Mansilla4

INTRODUCCION

En respuesta a la convocatoria lanzada por el Primer Congreso Universitario del Area Histórico.
Social en la Educación Media Superior, en el sentido de revisar, actualizar y adecuar a la realidad
las asignaturas del área histórico-social y sus correspondientes contenidos programáticos, me
permito someter a su consideración la presente ponencia, que comprende sólo la primera etapa
de un plan integral de revisión del área, esperando sea de utilidad en el noble afán de ese primer
congreso de perfeccionar la calidad de la educación preparatoria en beneficio de todos.

españolas,
extranjeras' la mutilación del terri·tor·10 nac1ona
·
l, las revoluc10nes
·
.
-las
, 11 , intervenciones
•
socia1es en 1v1.eXIco,
etc.
Cuarto Semestre: El Munao Contemporáneo.
En iS~ temas se ana~iza la socie~ad de nuestro siglo en sus diferentes aspectos, teniendo como antecedente l~s conf~ctos mund1al~s del siglo veinte y el acelerado progreso científico-técnico, las
consecuencias del desarrollo y las contradicciones que amenazan al género humano y bloquean
el progreso de la sociedaa.

El propósito f unaamental del plan de estudios propuesto es el de proporcionar al estudiante preparatoriano un curso integral y armónico del objeto central de las ciencias sociales, a través de
asignaturas que totalicen los distintos aspectos de la vida de la sociedad, es decir, estudiar a la socieaad humana desde cuatro panorámicas globales, considerando las serias limitaciones de tiempo
que el calen&lt;iario semestral nos impone (39 frecuencias por semestre).

.....

j/

~

PLAN DE ESTUDIOS

Primer Se1nestre: La Sociedad Humana.
Este curso estaría compuesto oe ;:s9 temas, que comprenaen el objeto de las ciencias sociales, el
origen y evolución del hombre, las causas que forjaron al ser humano, los modos de producción
ea la historia, las fuerzas productivas y relaciones de producción, la base y la superestructura SO·
c ial, la lucna ae clases y sus consecuencias, la revolución social, el progreso social, etc.
Segundo Semestre. Historia Universal.
Un curso compuesto por 4d temas, que incluyen la sociedad primitiva, las civilizaciones prinu
pales de la antigüedad (Oriente, Grecia, Roma), el medievo, la edad moderna en general, las revoluciones burguesas ocurridas en Inglaterra, Francia, Estados Unidos de América y otras, la revolución industrial, el absolutismo, etc.
Tercer Semestre: Historia de México.
A través de iS.9 temas se presenta una visión global de nuestro país, desde los primeros poblactort~
!lasta la revolución democrático-burguesa de 1910-1917, pasando por la conquista y colonización

22

23

.....

�.. ESTRUCTURA ACADEMlCA Y ACTUALIZACION DINAMICA .,
Autor: Nicolás Míreles Botella*
Area. Proceso Enseñanza-Aprendizaje

Es evidente que la edueación es una actividad social y que fuer.a de este comat.o os inaiht,isibJe.
ya que su práctica alcanza mayor significación, cuando ae rige por los miamos priMipjos que el
resto de las ciencias sociales y estas cambian rápidamente, por lo que es inapmble fonnukr
algunas consideraciones observadas en el ejercicio constante de esta profesión.

INTRODUCCION

Hoy más que nunca es evidente la necesidad de actualizar nuestras estructuras Y métodof académicos. Las instituciones de todo tipo están siendo desafiadas por elementos contrarios en
nuestra sociedad. Los programas educa tivos deben enfrentarse no solamente a un ambiente
externo que cambia rápidamente, sino también con organizaciones más complejas, que operan
a un paso acelerado, alentadas por la globalización de la economía, la ciencia Y la cultura. Calidad, competividad y eficiencia son conceptos que nos hacen revisar el quehacer diario en pos
de ser mejores y permanecer actuales en este mundo dinámico.
Nuestra alternativa en las instituciones educativas de hoy, es planear por adelantado el impacto
del cambio social , econt&gt;mico y tecnológico, es decir, prepararnos correctamente para enfrentar los retos de la renovación y modernización de los modelos tradicionales de la docencia Y
su administración.
Uno de los principales problemas de la educació n es sin duda su actualización, proceso necesario para hacer posible que sus programas permane¿can viables, ~ara adaptarse a nuevas condiciones, para resolver problemas, para aprender de la experiencia, én suma, para ser competitivos.
Desde luego no soy un especialista en la materia , ni pretendo serlo, pero me gustaría compartir algunas experiencias e ideas acumuladas en el curso de los años de vida por las aulas. En
opinión personal, creo que es posible mediante el establecimiento de dos estructuras en líne~
paralela que los cambios y proyectos académicos sean dinámicos, permitiendo así la actualidad de nuestros programas, a través de la confrontación cotidiana entre maestros Y alumnos,
los maestros con los demás integrantes de la academia y esta se enriquezca con el aporte de
todos.
Cuando hablo de dos estructuras académicas, me refiero más a su funcionamiento Y restructuración que a su creación , puesto que ae alguna manera ya existen pero creo que su habilita·
ción y reestructuración será indispensable para sacar adelante las tareas que estamos emprendiendo. Las estructuras en cuestión deberán de permitir el libre flujo de ideas, facilitar la retroalimentación necesaria en la actualización y buscar mediante la evaluación mejorar el trabajo de todos, coordinar los programas académicos, normando criterios Y comprometiendo
a maestros y alumnos a desarrollar eficientemente los cursos en un marco de respeto Y autonomía en la cátedra.

Con relación a lo expuesto en el planteamiento general y tomando en consideración el compromiso que la educación tiene con la sociedad y el proyecto de modernizació~ estabuseo Ju
guientes tendencias.

a-

1.- Exist.e la tendencia generalizada por parte de los compañeros a lltjetar su acción. a una •
rie de normas institucionalizadas que comprometen su libertad creema.
2.-

La tendencia para hacer sus análisis y exposiciones a travás de" machotes ,, •

6.- La tendencia de los agremiados a repetir los hechos sin el menor esfuerzo de interpretación.

4.- La tendencia de considerar a la profesión como práctica ajena a la participación del devenir
histórico.

REQUERIMIENT~
A través del análisis de las t.endencias planteadas en la práctica docente, detecto la neeesidad de
hacer una serie de planteamientos prioritarios que nos ayuden a ubicar más acertadamente las
diferentes causas que impiden que esta actividad se actualice y logre ocupar en la sociedad el
lugar que le corresponde y dotar a la profesión de la responsabilidad necesaria para el desarrollo
del país.

1.- Se requiere dotar a la educación de u.na mayor relevancia social.
,!

2.- Se requiere que los profesores participen en el desarrollo social.
J.- Que el interés de nuestro trabajo sea la sociedad.

4.- Necesitamos una práctica profesional acorde a la problemática social actual.

5.- Necesitamos asegurar la evolución científica de la docencia.

o - Se requiere romper con la " comodidad ,, que nos brinda el trabajo individual.
7.- Se requieren mayores recursos económicos aplicados a los sueldos de los profesores.

*

Licenciado en Ciencias de la Comunicación en el Area de Periodismo. Maestro en Filosoffa
de 1979 a 1987. Maestro en el Area Histórico-Social 1985- 1992.
2-1-

25

�PROPUF.STAS PARTICULARES

Tomando en consiqeraci6n las tendencias manifiestas en la propuesta general en Ja descripción
de la práctica educativa y resumiendo las prioridades detectadas, establezco que:
1.- Es de carácter urgente, dotar a la práctica docente de infraestructura académica que facilite
su desarrollo, que oriente el rumbo, que allane los caminos, que genere ·conocimientos y
egresados preparados, maestros y contenidos actualizados, acorde a los tiempos modernos,
que fomente la investigación.
i.- Buscar en la experiencia de los mismos maestros la operatividad correcta para el desarrollo
y cumplimiento de los programas educativos. En la autonomía de su cátedra, en la formal

evaluación de sus alumnos y en el debate diario, encontremos y rescatemos Jo mejor de
cada uno de los profesores.

PROPUESTA CONCRETA
Que la educación no solamente participe en el desarrollo de la sociedad, debe participar! ser el
motor que impulse las transformaciones necesarias para lograr el desarrollo que nece8ltamoa.
Como mexicanos, según nuestra ideología y concepto de sociedad que hemos elegido, por lo que:
Necesitamos poner en funcionamiento dos estructuras netamente académicas.

Que determine las necesidades de aprendizaje.
Que especifique sus objetivos de aprendizaje.
Que especifiqae los recursos y las estrategias de aprendizaje.
Que determine las evidencias de realización para obtener el aprendizfde.
Evaluar los resultados de aprendizaje a través de muestreos.
Confrontar los result.ados en reuniones especificas.
Que rescate las experiencias de los maestros obtenidas en las aulas.
Como antes lo mencioné, las estructuras en Ja Universidad existen, a Jo que me refiero-·e1"11 un
cambio de actitud, otra forma de abordar los problemas que sea más fuacin..,. f feanol• au
quehacer, crear las instancias necesarias para lograr los objetiyos,
yo.no fat"q¡óem,.
sugerir, pero quiero referirme a Ja orgaoiz-acióo de los maestros que imparten Wll dt:e6á ~
mún y que llamamos academia. La academia cumple una función básica en el P?OOIIO emeie::aaprendizaje, porque en ella concurren tanto autoridades como profesores, aormatm. y operativos, confrontando ideas, dando disposiciones y compartiendo experiencias.

deafe-.

La Academia es el punto clave para resolver las posibles diferencias e iniciar nuevu elltlthiaw
que faciliten el proceso educativo y que responsablemente guarden la as,erienda. ~
de todos los profesores, tener a la mano toda la información de la cátedra y facilitada al PfllO·
nal docente.
.,
La Academia permitirá necesariamente el libre flujo de información, aceptará las críticas comtructivas, propiciará la retroalimentación de los maestros, etc.

1.- Con funciones normativas.
2.- Con tareas operativas.

OPERATIVIDAD

DESCRIPCION
Nuestra Universidad cuenta con una gran cantidad de recursos, tanto humanos como materiales,
infraestructura académica y administrativa, pero como toda gran organización es compleja YDI•
turalmente que el cumplimiento de sus objetivos en algunas áreas no se desarrollan eficientemente. El caso de las estructuras normativas y operativas en materia educativa no quedan fuera
de esta realidad ya que obedecen a modelos no acordes a los retos actuales.

Estructura técnica encargada de realizar prácticamente la docencia, en la que participa activamente maestros y alumnos, ambos comprometidos con el desarrollo eficiente de los curaos y
demás disposiciones.
En la estructura operativa los maestros y alumnos son lo más valioso del proceso enseñanza.
aprendizaje y son ellos los que dan vida al concepto educativo, motivo de estas llneu.

LOS MAESTROS

NORMATNIDAD
Estructura normativa, que implemente todo lo necesario para hacer posible el cumplimiento de
los objetivos acad~micos y actualización de los contenidos, que fije los parámetros para el cum·
plimiento y desarrollo de la actividad docente, que propicie la investigación Y que conozca los
requerimientos de maestros y alumnos.

•

tos maestros -son los re&amp;poDSables del correcto desempeño de la cátedra, de eJloa depende la
autenticidad de Ja enseñanza y Ja correcta evaluación del aprovechamiento de los alumnos,
propiciará el debate académico, para que él alumno ya no sea un simple objeto receptor de información. El profesor conocerá las inquietudes de sus alumnos, por lo que motivará la inves-

tigación de estos, buscando siempre nuevas espectativas para permanecer dinámicos.
De la formalidad del maestro para evaluar a sus alumnos, depende gran parte que tengamos

27

26
•

�éxito en las reformas que espero pronto iniciemos, de la motivación que - capa de tranaüti
a sus alumnos será la participación de estos en el desarrollo de la misma sociedad.

d0113l' los patrones y estructuras anteriores de desarrollo, y a partir de ese momento reiníciar la
estructuración de nuevos modelos diferentes a los anteriores~

El desarrollo, ñnpfica el crecimiento dentro de una estructura social detemrinada, fortateciendQ
sus valores, sus instítuciones y su propia definición de soci-edad.

~ALUMNOS
Ya no podemos aceptar la pasividad de alumnos desmoralizados, que acucien a ta prepa lin
motivos aparentes, sin razón para estudiar.

El cambio, implica.el segundo nivel de·l desarrollo generado en la estructura social, que a su vez,
al romper con ·los modelos establecidos transforma su propio ser en la f&gt;úst}ueda de fo nuevo, de
lo concreto y práctico, para una realidad diferente que se renueva día a díai,

El alumno de hoy tiene que ser dinámico, lúcido y comprometido con su tiempo y re,pomll,le
de sí mismo y su trascendencia.

LA CATEDRA
Un aspecto que ha llamado mi atención,errel beche innegable de la gran_~tidad de esperieneiu
que se generan en el aula entre maestros y alumnos, cuando exponen la cla&amp;e y participo ereativamente dando lo mejor de s{, sin embargo, en muchos de los casos estos acontecimiento, no le
recogen en una memoria, una relatoría, que permita reusar los elementos po8itiv01 de Na prie.
tica diaria, en provecho de los mismos profesores y alumnos, en un constante ",jereicio que per,
mita interactuar, confrontar al docente con su misma práctica.

i
E ,f

.z
.f

~

'

NORMATIVOS Y OPERATIVOS

j.

Ya para finalizar, es necesario que entre ambas estructuras se de una estrecha relación de enlace
y cooperación mutua, para el desarrollo de la relación de enseñanza-aprendizaje, mediante la retroalimentación, que hará posible intercambiar experiencias y evaluar periódicamente los re&amp;UI·
tados obtenidos.

COMENTARIOS
El principio y fin de la práctica docente como ciencia social que es, radica en la miana sociedad,
por lo que toda actitud contraria a este concepto básicd constituye su mayor disfunción, deanereciendo por este hechat arraigo yl esponsabilidad pública.
El cambio es uno de los factores más prominentes del desarrollo, acciones en las que el quehacer
del profesor debe estar presente, en bu~a del reconocimiento y el lugar que merece en la soeiedad mexicana.

•

El maestro mexicano debe estar consciente que el principio del cambio radica en la persona mi• responsabilidad y preparación. Que, cuando logramos su mve
·1-.:...
ma, en su conciencia, en su
op......o
de desarrollo, de crecimiento, estamos en posibilidad de cambiar, ya que el cambio implica aban·

28

•

�· tiº
escnp va,
cuyos prmc1pa es e ementos son los objetivos conductuales pues
l
la
.
.
,
son os que marcan pauta
a. se~ir en el momento de la planeac16n, realización y evaluación del proceso enseñanza-aprendizaJe.
La propuesta técnica para la formulación de estos programas la constituye

.. EL APRENDIZAJE GRUPAL: UNA ALTERNATIVA"
Guadalupe Perales Echartea•

INTRODUCCION

Este trabajo tiene como finalidad exponer en este ensayo la necesidad de que el pioeea:&gt; ense.
ñama-aprendizaje en el nivel educativo medio superior entre en un proceso desalituate, petO° no

· · l

1

la carta d

Nuestros programas de estudio están elaborados confonne a lo sen-alado
l árraf
·
. .
_ . _
en e p
o antenor,
~ª. que oficialmente estan d~~dos por objetivos de aprendizaje; los cuales van desde los ob1et1~_os generales, hasta los obJeti~o~ particulares y específicos, lo cual ha ocasionado la fragmen.
tac1on cada vez mayor del aprendIZaJe y del conocimiento.

como un hecho aislado sino dentro del amplio panorama del sistema educativo nacional.

NUESTRA PROPUESTA

Este planteamiento surge después de hacer un análisis de la enaeñanza.a,prendizlje en la PNpara.
toria Tres (Nocturna para &amp;rabajadores), reflexionando tanto en los aspectos part.ie11)ares de em
institución (instalaciones, autoridades, profesores, alumnos, programas de estudio, &amp;rabajadores
administrativos) como en sus relaciones e integración con la problemática educatiu del-1)als, o
sea, los factores económicos, políticos, sociales, culturales, históricos, -que determinan 1aa características de la educación en México.
Nuestro fracaso durante varios años en el ejercicio de la docencia, reflejado en el mado índice
de reprobación, en la falta de interés de los alumnos por la materia, en el autoritaria&lt;&gt; que
era necesario imprimir a la clasé~~
que los muchachos estudiaran a pesar de la ceneu de que
estabamos cumpliendo con nu'8:é.i tra~o al ser puntuales, no faltar a clases, al cumplir con

~éi}_r:: f

el. programa, nos conduce a
~:'1diar la situación de la e~uela en sus elementos má
importantes y descubrir sus\ ef~s en- la clase para llegar a la solucion de nuestro probllma par-

. lar•
t!CU

.;1,,,'!):/j¿.

..:..'f-- ,;::;.:.

&amp;:¿
,_,¿· ,•

'

ANALISIS DE NUE~RA PRACTICA DOCEN!E

Nuestra práctica docente, realizada en la Preparatoria No. 3 (Nocturna para trabljadom), de la
Universidad Aut6iloma de ·Nuevo León, se- encuentra inmersa, oficialmente en la Tecnología
Educativa, pero cuenta además con muchos" rasgos de la Didáctica Tradicional. Presentamos a

La educación depende de un cúmulo de factores, como los económicos sociale p l't·
te
,
St O 1 ICOS, e .,
pero ante todo depende de la cooperación, de lograr que se disfruten de las mimlu opartuniaades para todos Y el mismo acceso a los recursos y los conocimientos.
Todos nosotros, maestros y alumnos por igual, caemos en estereotipias y rutinas entorpecedoras, que de_ una_ manera u otra limitan nuestra creatividad. Además subsiste un miedo lógico a
enfrentar s_1tuac1ones nuevas que nos angustian, por lo cual intentar un cambio didáctico siempre va segu1&lt;10 de una resistencia al mismo.
No ot&gt;stante, pensamos que una de las opciones psicopedagógicas en la que es polible ineursio~ar en nuestra tarea docente es en el Aprendizaje Grupal. Llegamos a dicha opción porque consideramos que la concepción de aprendizaje y de docencia se apoya en los principios de considerar al hombre como un ser social, que es productor y a la vez producto de relaciones sociales, _Y envue!to ~~ una determinada problemática histórica. Por tal razón consideramos que la
co~r'.e_nte ps1~olo~c~ en que se sustenta es la psicología social, y en alguna medida en el paico.
anal_ts~s. En ~ta última porque nos permite, según Anna Freud, una crítica de las normas pe.
dagogicas eXIStentes; además nos amplía el conocimiento que como maestros debemos de te~er del h~mbre Y nos incrementa el entendimiento de las relaciones entre los alumnos y los
adultos, ll~ense padres o maestros; finalmente como método terapéutico., procura corregir
todos los danos que el alumno pueda haber sufrido en el proceso educativo.

continuación algunos fundamentos teóricos al respecto.

La Tecnolog@ ~ucatiYa surg&amp;-como-u~a propuesta para la modernización de los sistemas educativos latmoamericanos, responde a un proyecto socioeconómico y político de la sociedad ca-

pitalista.
Por lo que ae refiere a los pro1tam_a s de estudio, estos están elaborados conforme a dicha CO·
mente los cuales aparecen en la década de los setentas y cobran gran auge en los ochentas.
'
.

Al tratar de incursionar en el aprendizaje grupal, debemos estar conscientes que tanto los do.
centes como los alumnos somos seres sociales, miembros de grupos; también que debemos buscar_el abordaje Y 1a transformación del conocimiento desde una pers¡1ectiva de grupa; valorar
1~ importancia de aprender a interactur en grupo y a vincularnos con los otros grupos; admitir que aprender es elaborar el conocimiento porque éste no es dado ni está acabado· debemos
considerar también que 1a interacción y el grupo son para el individuo un medio y 'fuente de
experiencias que hacen posible el aprendizaje.

'f0 d0

* Blólogo U.A.N.L., Antropologo Social U.A.N.l., M.C. Ecol.og(a, Maestro I.T.E.S.M.de 1980 a 1988, Maesuo
tiempo completo en la Preparatoria Tres U.A.N.L.

.
esto supone un cambio, _un reto, una nueva perspectiva de nosotros los maestros y de los
estuaiantes
· - de unos y otros para el trabajo grupal, como para la coor_ .,
, as1- como la formac1on
dmac1on de los grupos.

�Desde esta concepción, el maestro se convierte en un coordinador del proeeso de aprendila;e.
Su rol consiste en orientar la información, en facilitar su adquisición, en da¡pertar el illtaéa
en los alumnos para: que dicha información sea ampliada y confrontada.
Por lo que toca al alumno, al sujeto de aprendizaje, éste necesita saber qué aprende, sentirle
productivo y aportar él mismo de su propia experiencia. Esta producción es indiapenaab.le,
porque da lugar a la creatividad, al desarrollo de nuevas ideas y a tralllfermar lo. conocido.
Para lograr en nuestros grupos aprendizaje significativos, una conciencia clara .del compl'OlllÍIO
social de cada participante, un verdadero aprendizaje grupal, es necesario que nosotros, los do.
centes, conozcamos y manejemos correctamente las teorías de grupos y l&amp; dinfflica de ¡nlPol
para conocer y entender los fenómenos psicosociales que se dan en un grupo y saber utilizar
las técnicas grupales más convenientes para el aprendizaje. El apiendiz,Je no ae logra Gnicamente con el empleo de las técnicas grupales, pues éstas son sólo un medio ,-a lograr ilicho
aprendizaje; los maestros debemos conocer bien nuestra materia y sus objetirol; conocer llutltros grupos y los fenómenos que· se presentan. Y que el alumno se consicientice ,de su respon.
sabilidad y que la asuma; que comprenda que el aprendizaje se da en el grupo y en la interacción
con el maestro, con los compañeros y con el material informativo.

BIBLIOGRAFIA

Bravo, Ma. Teresa. Fracaso Escolar y Relaciones Pedagógicas. Cuadernos del CESU No. 11
Cheaybar Y Áuri, Edith. Técnicas para el Aprendizaje Grupal. Universidad Autónoma de México,
CISE, 1989.
Freud, Anna. Introducción al Psicoanálisis para Educadores. Argentina, Paidós, 1966.
Morán Oviedo, Porfirio. lnstrwnentación Didáctica. En Fundamentos de la Didáctica. Tomo I.
Ediciones Gernika.
Ruíz Cabrera, Carlos. La Misma Oportunidad para Todos.
Santoyo Sáncbez, Rafael. Apuntes para una Didáctica Grupal.

CONCWSIONES
I

Viesca Arrocae, Martha. La Didáctica en la Práctica Educativa. Cuadernos del CESU No. 7

Al tratar de incursionar en el aprendizaje grupal, debemos estar conscientes que tanto loa docentes como los alumnos somos seres sociales, miembros de grupos; también que debemos bUICIJ'
el abordaje y la transformación del conocimiento desde una perspectiva de grupo; valorar la importancia de aprender a interactuar en grupo y a vincularnos con los otros grupos; admitir que
aprender es elaborar el conocimiento porque éste no es dado ni e~ acabado; debemos considerar también que la interacción y el grupo son para el individuo un medio y fuente de experiencias que hacen posible el aprendizaje.
Todo esto supone un cambio, un reto, una nueva perspectiva de nosotros los maestros Y de los
estudiantes, así como la formación de unos y otros para el trabajo grupal, como para la coordinación de los grupos.
Desde esta concepción, el maestro se convierte en un coordinador del proceso de aprendizaje.
Su rol consiste en orientar la información, en facilitar su adquisición, en despertar el interés
en los alumnos para que dicha información sea ampliada y confrontada.

Por lo que toca al alumno, al sujeto

de aprendizaje, éste necesita saber qué aprende, sentirse
productivo y aportar él mismo de su propia experiencia. Esta producción es indispensable,
porque da lugar a la creatividad, al desarrollo de nuevas ideas y a transformar lo conocido.
,l

32

33

�"LA DIDACTICA CRITICA: UNA ALTERNATIVA"

Autor: José Javier R8A181 Vazquez•

INTRODUCCION

.

La didáctica crítica, no es una receta para solucionar todos los problemas educativos, ni una
postura de moda, sino que es una alternativa y todo un proyecto educativo, una concepción
pedagÓgica liberadora, un modo de actuar docente, es una propuesta que no intenta cambiar
. una técnica por otra, sino que plantea, el análisis critico de la práctica d~nte, la institución,
los roles de sus miembros y el significado ideológico, implícito en todo ello.
La didáctica crítica, supone desarrollar en el docente, una auténtica actividad científica,
con el apoyo de la investigación~ el espíritu crítjco y la autocritica.
En nuestra Preparatoria No. 3, se han implementado acciones que posibilitan el análisis Y búsqueda de soluciones a la situación educativa que guarda nuestra escuela, con el objetivo de

a manejarla, lo que le permite relacionarse con sus objetos de estudio y con el mundo que le
rodea, además aprende lo relacionado al aprendizaje de vinculos de socialización, aprendizaje
propiciado por el maestro-eoordinador en este caso.
2o. APRENDER A APRENDER. Esto implica, el análisis del proceso de aprendizaje, desde el
punto de vista tanto individual como grupal, sus obstáculos, facilitadores, metodolog1as, etc.
De esta manera, el alumno, reflexiona sobre su propio proceso, adquiere experiencias y estas
las transfiere a otras situaciones de aprendizaje.

APRENDIZAJES SIGNIFICATIVOS. Mientras es mayor, la relación que ve el alumno, entre
lo que estudia Y su vida, es más .su dedicación al estudio y los aprendizajes logrados, son más
profundos y duraderos.
FUNCION DEL MAF.STRO. El profesor deja de ser el mediador entre el conocimiento y el
grupo, convirtiéndose en promotor de aprendizajes, en la que la responsabilidad del maestro
y alumno, es mayor, ya que se requiere de continua investigaci6n, de momentos de análisis
y síntesis, de reflexión y discusión, así como del conocimiento del plan y programa de estudios, entre otras cosas.

elevar la calidad académica de la misma.
El " Programa de Formación de Docentes " en el que estamos participando, es una de las accio•
nes implementadas y constituye la base teórica-práctica, de la ponencia que-tometemos a consideración, desarrollada en el trabajo en el aula, con un grupo de alumnos, que actualmente
cursa el segundo· semestre, trabajo que iniciamos deede su ingreso a primer semeltre Y que pretendemos continuar hasta el término del ciclo escolar.
El proceso de enseñanza-aprendizaje, con el grupo, ha sido orientado en la corriente pedagógica que se -h~ dado en llamar " didáctica-crítica ,. y de loa co~cepto&amp; que la sustentan, conceptos que aplicados en la práctica concreta en el aula, dan significación a la didáctica~rftica,
como el ejercicio de una pedagogía liberadora, en la que la descosificación del alumno, propicia el desanollo integral del mismo.

MARCO REFERENCIAL

10 : EL ~IZAJE. Es la modificación más o menos estable, de pautas de conducta, en·
-tendiéndose esta.eomo algo molar, total (Bleger ); es decir, que el ser humano· ~articipa inte·

gramente en toda situación en la que interviene.
En este sentido, el alumno, no solamente accede a conocer nueva infonnación, sino que aprende

* Licenciado en Criminología UA.N.L . Maestro de tiempo completo en la Preparatoria No. 3 en el área Histórico-Social. Egresado del "Primer Programa de Formación Docente". Coordinador del Area_Histórico

Social. Jefe de Academia de Historia de México. Ponente en el Primer Congreso Estatal de la AM IE.
34

3o. LA TAREA GRUPAL. Se constituye, tanto con los objetivos de aprendizaje, como con
los aprendizajes de vínculos: con los compañeros de grupo, con los objetos de conocimiento
' y con el profesor, y es lo que reúne a todos los participantes, en tomo a un mismo trabajo.
\ 4o. EL APRENDIZAJE GRUPAL. En el que mediante la interacción, se busca la información,
y la colectivización de la misma, la cual, al discutirla, analizarla, criticarla y reelaborarla en

grupo, modifica los puntos de vista, vía la retroalimentación, propiciando la construcción de
nuevos conocimientos pensando conjuntamente, en las posibles aplicaciones de lo aprendido,
organizándose para proyectar los aprendizajes, más allá del aula, en un trabajo de equipo, que
influya de alguna manera, en la transfonnación de la realidad.
COORDINACION.
El trabajo del maestro-coordinador, consiste por un lado, propiciar en el
grupo, el aprendizaje sobre el tema del curso (tarea explicita) y por otro la constitución del
grupo como grupo, en el que cada participante, aprende a trabajar como grupo (tarea implícita).

En el logro de lo anterior, es necesaria la existencia de un objetivo común, disposición de todos los participantes, redes de comunicación fluídas, esquema referencial grupal, conocimiento
de los participant~ entre sí y coresponsabilidad del grupo en el proceso de aprendizaje.
El coordinador, al propiciar la existencia de las anteriores condiciones, ayuda al grupo a trabajar como tal, sin embargo, al principio del curso, no deben delegarse a los participantes, la realización de otras funciones como: la organización y planeación general y la coordinación general, puesto que presupondría la existencia de un grupo integrado, lo cual sería falso. Esto no
quiere decir que el grupo no pueda asumir dichas funciones, sino que en la m~dida en que avance
en su desarrollo, podrá tomar en sus manos la totalidad de las funciones.

3'5

�Algunas otras acciones como: moderación en las sesiones de trabajo, llevar información al gru.
po y la evaluación grupal, pueden ser delegadas al grupo desde los inicios del curso.
OBSTACULOS PARA EL APRENDIZAJE GRUPAL:
INDIVIDUALES: Estereotipias, ·resistencia al cambio, miedos básicos, ideolo_gías, costumbres,
valores, etc.
GRUPALES: Falta de integración, mala comunicación, sub.grupos antagÓnicos, liderazgo, in•
capacidad para trabajar en equipo, etc.
En cuanto a esta parte del proceso, el profesor, al detectar las latencias, procede a ayudar al
·grupo, a vencer los obstáculos que se presentan al aprendizaje. Para lograr esto, el maestrocoordinador, al conservar una distancia óptima, detecta y analiza la dinámica del grupo, elaborando sus interpretaciones acerea de lo que pasa en el grupo mismo.
En el momento de detectar algún obstáculo para el proceso, es indispensable que el grupo haga
la reflexión y el análisis de dicho obstáculo, para que este sea superado y dependiendo de la magnitud del obstáculo, se propicia un momento de evaluación, interrumpiendo la tarea, si es necesario, para realizar dicha evaluación.
Estas evaluaciones, ayudan a superar los obstáculos y contribuyen a orientar los trabajos del
grupo, por lo que se deben realizar constantemente.

ESTRATEGJAS DE APRF.NDIZAJE

lo. ELABORACION DEL PROGRAMA DEL CURSO. Para la elaboración del programa de los
dos cursos que se han llevado con el grupo de alumnos a que hemos hecho referencia, se aplicó
en lo posible, la metodologfa propuesta por Margarita Pansza, en su trabajo " Propuesta de Elaboración de Pro~amas ", buscando evitar la confrontación con el diseño del programa insJ;itucional, dosificación, tiempos, etc.
El programa ya elaborado, se presentó a los alumnos desde la primera sesión (encuadre), para
su análisis y las posibles modificaciones que se propongan.
1
♦

FORMATO DEL PROGRAMA
~n la presentación se ubica el curso dentro del plan de estudios, relación vertical Y horizontal
con otras asignaturas, etc.
METODOLOGIA.

Implementación del curso a partir del aprendizaje grupal.

EVALUACION-ACREDITACION. Al. término de cada Unidad y mediante el análisis en pequeños grupos, l(?S alumnos elaborarán trabajos, referentes a la unidad en cuestión. La puntualidad y asistencia, así como la participación en el grupo y el examen de medio cuno Y fj.
nal, serán criterios para la evaluación.
En este punto respecto a la evaluación, en el programa del segundo semestze, se añadió otro
criterio de evaluación, y es el que se refiere a la Redacción, ya que en loa escritos de los alumnos, en el primer semestre, se detectaron serios errores, sobre todo en 1a ortoarafía, def1eiencia
que es extensiva a los docentes mismos.
OBJETIVO TERMINAL. Al finalizar el curso, los participantes elaborarán por escrito e individualmente, sus experiencias más significativas durante el proceso de aprendizaje del curso.
INTRODUCCION A LAS UNIDADES. En este punto, se trata de hacer visible,
y el enfoque de 1a información, que se da en cada unidad.

1a integración

OBJETIVOS DE UNIDAD. Tratando de evitar 1a fragmentación-atomización del conocimient.o,
se redactó como temas-objetivos, propiciando que la conducta manifiesta, aea concretada, en un
producto de aprendizaje logrado por los alumnos.
BIBLIOGRAFIA. BASICA. Murillo Guerra y Leal Blanco. " Teoría de la Historia ", 5 unidades,
Edit. Preparatoria No. a, U.A.NL.
COMPLEMENTARIA. Bibliografía que de preferencia esté al alcance de los alumnos, en Ja biblioteca de la escuela.
ENCUADRE. Entendido como " la delimitación clara y definida de las principales características tanto de fondo como de forma, que deberá tener el trabajo grupal ", (Zarzarcharu.r).
'
Es el acuerdo establecido entre los estudiantes y el coordinado~, el cual, toma forma de contrato, que es la propuesta que el maestro presenta en la primera sesión, sesión en que la tarea
consiste en entender claramente el encuadre y su aceptación con responsabilidad.

'

La propuesta metodológica que hace el profesor al grupo, al ir contenida en el ~gr~a elaborado por el profesor, servirá para recurrir a ella constantemente, para su clarifieac10n, por
lo que es necesario, repartir a cada uno de los participantes, copia del programa.
Una vez conocida la propuesta, se procede a discutirla, analizarla y confrobtarla con lo que el
alumno piensa respecto al curso. Este trabajo, se lleva a cabo, mediante pequeños grupos, para
después pasar al plenario donde cada equipo, expondrá sus propuestas.
La actitud del coordinador en este momento, debe ser de atención a las prop_u~tas, ~ucharlas atenderlas y darles respuesta, el grupo, al ver que es tomado en cuenta, J.ra asumiendo su
re~nsabilidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje, y se irá comprometiendo con el.
Cuando el grupo es de primer ingreso, como lo fue el grupo con el que iniciamos este trabajo,
conviene realizar una actividad en la que todos hagan su presentación para cuando menos co-

36

37

�nocerse inicialmente, lo cual ayuda a la desparalización del grupo.
BIBUOGRAFIA

Durante las primeras sesiones, se dan algunas desviaciones, la tarea del coordinador, en estas sesiones, es recordar al grupo, tanto la tarea, como la metodología de trabajo, mencionando lo
acordado en el encuadre.

ALBERTO ALBERTI Y OTROS. '' El Autoritarismo en la Escuela ". Barcelona 1970, Ed. Fonta.;

nella.
Las actividades de evaluación, son muy importantes en las primeras sesiones, pero de ICllefdo
avance el trabajo grupal, el profesor disminuye su intervención en est.e sentido, puea el grupo,
asume cada vez más su responsabilidad en el proceso gradual de aprendizaje.
'

CONCWSIONES

En este trabajo, hemos hecho referencia, a la práctica en el aula de la didáctica crítica, con los
diferentes aspectos que la integran, tales como: aprendizaje grupal, investigación, programas,
diseño de exámenes, etc.
Lo que aquí se presenta, no lo consideramos como conclusiones en el sentido estricto, puesto
que es prematuro hablar de resultados en un sentido u otro; sin embargo, hemos detectado
algunas situaciones para evaluar e investigar las causas que las originan, y en relación con la
metodología aplicada:

1.- La no deserción significativa de alumnos en el grupo.
2.- Capacidad ¡)ara elaborar y redactar temas acerca del curso.
Las situaciones anteriores, se obtuvieron a través de la evaluación individual al término del semestre, y del diario de campo que se ha llevado a partir de la primera sesión.
Todo lo anterior nos ha conducido a la reflexión y reformulación de nuestra práctica docente,
lo cual nos permite hacer las siguientes:

PROPUESTAS

lo. Esta alternativa pedagógica, pe.rmite su aplicación dentro del marco institucional, del cual
es necesario contemplar los recursos materiales con que se cuenta actualmente.
El aprendizaje en el aula, con características grupales, propicia elevar la conciencia crítica.
reflexiva en los participantes y el proponer soluciones a los problemas de su entorno.
2o. El Programa de Formación de Docentes, constituye el punto de apoyo para mejorar la
calidad del trabajo académico de los maestros y por lo tanto de nuestra institución; por
lo que debe seguir siendo apoyado y ampliado.
iio. La revisión de los contenidos, mediante los conceptos que sustenta esta corriente, permiten el acercamiento contextual, es decir, situarlos en la realidad concreta.

MORAN OVIEDO PORFIRIO. " El Papel del Docente en la Transmisión y Construcción del Co.

nocimiento " . CISE, UNAM.
·
·
P~SZA\.MARGAIU,fA. •• Propuesta para Elaboración de Programas". CISE, UNAM.
PICHON.REVIERE. "El Proceso Grupal ". Buenos Aires, 1977, Ed. Nueva Visión.
ZARZAR CHARUR CARLOS. " Diseño de Estrategias para el Aprendizaje Grupal '' Perfiles
Eciucativos No. l, 1983. CISE, UNAM.

�•• EL HOMBRE COMO EJE DE TRANSFORMACION UNIVERSAL ••
Autor: Norma A. Villarreal Cantó•

INTRODUCCION

La incursión al área histórico«&gt;Cial, (desde mi formación en el área de ciencias eÚctas), puede
parecer intromisoria, más sin embargo; es necesario que desde el enfoque que las ,eorías socio-.
lógicas y la historia misma nos brindan, rescatemos las experiencias del pasado, eomiderando
las circunstancias del momento histórico en que se presentaron, confrontándolaa con nuestra
realidad y analizando las relaciones existentes entre los acontecimientos anterioNÍ Y los actua.
les, e integrando estos aspectos a nuestra práctica, como elementos necesario&amp; para lograr una
transformación de los roles de autoritarismo y pasividad que maestros y alWIUlOI hemos a.m.
mido, así como también del rompimiento de estereotipias y loa vínculos de dtp/la der--:ia que
limitan nuestras acciones.

CONTENIDO

La forma en que nace o se elabora un concepto es confrontando los conocimiento, que los involucrados con el objeto de estudio posean, es decir "desde las partes llegar a un todo" (seg4n
la teoría de campo) ya que el conocimiento total nadie lo tiene. En este caso, la puesta en común de las ideas que tenemos acerca del tipo de hombre que pretendemos formar, noa permitirá
llegar a un consenso ·acorde con un perfil que conesponda a las estructuras que la sociedad requiere, esto nos permitirá ser coherentes con los principios fundamentales del proce10 educativo,
y con esta base, plantear objetivos para las diferentes disciplinas, con un enfoque bumanilta; considerando a nuestros alumnos como "personas" capaces de transformarse y tramformar el medio
que los rodea, citando a Marx "los filósofos no han hecho más que inteq)retar de diversos mod01
el mundo pero de lo que se trata es de transformarlo". (1)
Para lograr lo anterior necesitamos partir de una teoría que fundamente y valide nuestra praxis
cen la realidad, buscando r~uesta a problemas cotidianos.
En este sentido debemos pensar en la congruencia que debe existir entre dicha teoría Y el actual
sistema de vida, así tenemos que: "la dialéctica materialista considera el mundo en movimiento,
mutación y desarrollo constantes, no reconociendo, por tanto, dogmas eternos e invariables".(2)

• Coordinadora del Area de Química y maestra de tiempo completo en la Preparatoria No. 3
Tesorera de la Amciación Mexicana de Investigadores de la Educación A.C. Sección Nuevo León, maestra de
Planta en la U. R.
(1) YAJOT, O. "Qué es el Materialismo Dialéctico". Ediciones Quinto Sol, pg. 39
(2) 1810, pg. 49

Pensamos que esta teoría es válida para explicarnos los sucesos que en la actualidad hemos experimentado y que además sustenta nuestro objetivo de rescatar el sentido humanista del concepto
de hombre (desde lo filosófico e ideológico) constituyéndose al hombre, como el eje central dinamizador-propiciador del cambio y transformador del medio en que se desenvuelve (entorno social) y que además, se adecúe a la imagen de "hombre" socialmente establecida. En este sentido
es importante mencionar las düerentes posturas que al respecto, el conocimiento científico nos
proporciona. "el efecto convergente de muy d~tintas corrientes de pensamiento y desarrollos
científicos nos ha llevado a abandonar esa imagen universal y a considerar en su lugar al hombre
histórico y socialmente diferenciado, dotado de una constitución biológica extremadamente maleable y susceptible de adaptarse, a través de su propia modificación y la del ambiente mismo"(3 ).
Es por esto que podemos considerar, sin lugar a dudas, al "Hombre como Eje de Transfonnación
Universal".

FUNCION DEL DOCENTE
En mi particular forma de pensar creo que si logramos hacer de nuestros alumnos sujetos de
aprendizaje, en esa misma medida podremos contrib!-Jir a la formación de una conciencia crítica.
Y si además propiciamos la confrontación de ideas y conocimientos, as( como también la participación grupal activa, ésto producirá la construcción de la experiencia cognoscente y por ende la
transformación de la conducta generada durante el proceso de aprendizaje, como nos señala
Freire: "Un enfoque creador es diametralmente opuesto al dogmático. Está vinculado orgánicamente a la innovación. Unicamente piensa con espíritu creador quien no soporta el estanca.
miento ni el patrón, quien no admite las verdades "eternas" los dogmas ni las situaciones inmutables en la vida". (4)
Nuestro objetivo consistirá entonces en retar la intencionalidad de la conciencia de nuestros alumnos, es decir; la capacídad de reflexión, a través del reencuentro con la realidad, sin dar los conocimientos acabados, sino invitarlos a que los descubran por si mismos, al darse cuenta de la relación que existe entre ellos y el mundo, partiendo de los conocimientos previos que tengan sobre
el objeto de estudio, conduciéndolos hacia la reflexión y el análisis de los aspectos que sobre el
mismo inciden y que les permita construir nuevos conocimientos.

Cómo ejemplo: dentro del contexto histórico; cuestionarlos acerca de~uál sería nu~a a~~ual
forma de vida si no se hubiera dado el movimiento de Independencia: o en el campo científico;
sin los descubrimientos y grandes invenciones que han marcado el progreso de la humanidad, así
como de los beneficios y perjuicios generados por esa causa, etc. Es decir; hacer que comprendan
que desde que se conoce la historia del hombre, éste ha sido el responsable 3 principal promotor
y propiciador del cambio y transformación de la sociedad.
Por lo tanto, creemos que nuestra función docente, no consiste únicamente en la transferencia
(3) .FROMM, Erich. "El Miedo a la Libertad''. Ed. Paidós Studio, pg. 12
(4) OP. CIT. Yajot, O., pg. 43

41

�de conocimientos ( como tradicionalmente se realiza el proceso de enseñanza-aprendizaje), pues
en la actualidad la cantidad de información en cualquier Mea del conocimiento rebasa la capacidad del individuo para contenerla. Esto ~ignificará estar atentos a no descuidar en nuestra actividad la problematización de los conocimientos (como una forma de propiciar y estimular en
nuestros alumnos su pensamiento crítico), para que al tener conciencia de los mismos, adquieran
la capacidad de reflexión, tal como nos señala Freire: "En lugar de transferir el conocimiento,
es necesario invitar a la conciencia a asumir una actitud activa sin la cual es imposible crear el
conocimiento". (5)

una praxis congruente a la formación del "hombre nuevo", el hombre de lllleltroa 4ú&amp;, libre
pensador, ~• hombr~ _maduro; capaz de conocerse, y reconocerse en su entorao y ._bién de
rom~~ sus estereot1~ias, p.ara que se transforme a sí mismo e interactúe dell&amp;ro 41e • eoatexto,
prop1C1ando el cambio. Que no acepte los conocimientos como dogma
~~
d
•
.
, Pues -.us ao IOll acaba
en ellos con un enfoque creativo y dialéctico, y ..,..,..._
...........t.. ~,..___
•
. ~os;-smo que refleXIone
..
1ec1~,1ones con responsabilidad y conciencia de sus actos, pues de acuerdo con Graialei el IM&gt;mbre
es el proceso de sus actos". (7)

Esta actividad conlleva a la ruptura de los vínculos de dependencia que sujetan nuestras acciones,
propician la pasividad, la indiferencia, la apatía y el desinterés.
Lenin ridiculizaba a los dogmáticos haciendo la siguiente crítica "han visto unos libritos, se han aprendido unos libritos, han
repetido unos libritos y no han comprendido nada en los libritos" .(6)

PROPUESTA

La propuesta que planteo es la de que sin perder de vista la concepción de hombre referida,
seamos capaces de despertar la conciencia de nuestros alumnos y transformarlos en los "hombres nuevos", racionales, activos, dispuestos al cambio, y por la relación de causa-efecto, sean
capaces de producir y construir el conocimiento, elaborando al mismo tiempo nuevas formas de
desarrollo del pensamiento, y de búsqueda de alternativas para la solución de problemas, conforme al devenir de una nueva era de transforrnaciones.

RESUMEN
El eje alrededor del cual gira este ensayo, es el de llegar a un consenso del concepto de hombre,
que nos marque una pauta congruente y válida en nuestro tiempo (en el aquí y el ahora), para
lo cual debemos considerar los diversos aspectos involucrados en la formación integral del hombre, entre otros podemos mencionar: los filosóficos, sociales, históricos, psicolólicos, etc.,
fundamentándonos en una teoría que de respuesta al cambio acelerado que en la última década
hemos experimentado y que además nos sirva de punto focal para apoyar nuestra práctica, considerando
como un principio primordial del proceso educativo, "la descosificación" de los alum,.
nos, es decir no tomarlos tan sólo como receptores de la información, sino darles el carácter de
sujetos y extraer su pensamiento crítico.
Este concepto deberá ser lo suficientemente flexible para que podamos modificarlo, de manera
que se ajuste a nuestra realidad, sin perder de vista la esencia humanista, considerando además,
los factores científicos y tecnológicos, que han marcado el progreso de la humanidad. Asimismo,
que a través del ir y venir desde la teoría hasta la aplicación de ésta, las acciones se reflejen en

....... o

(7) BARABTARLO, Anita. ''Doble Perfil de la Educación : Transmisión de valores dominantes y la educación
del ~ombre nuevo'' (Subprograma B de Formación para el ejercicio de la Docencia), pg. 10
·

(5) TORRES NOVOA, Carlos. " Entrevistas con Paulo Freire" , Ed. Gernika, pg. 47
(6) OP. CIT. Yajot O.

42

ct}

43

�REFLEXIONES EN TORNO DEL '' 5 5 ANIYERSARJO "
DE LA PREPARATORIA TRES DE LA UA.N.L.

ARTICULOS

Marina Amaga Pérez *

El reencuentro de los objetivos ideológicos y poUticos que se propusieron los fundadores de
fa hoy Escuela Preparatoria No. 3 (Nocturna para trabajadores) -en estos momentos-próxima
a celebrar su 55 Aniversario- nos hace sentir y recordar los antecedentes propósitos de su fundación. Esta se llevó a cabo por un grupo de estudiantes que tenninaron la secundaria nocturna
y que veían truncadas sus aspiraciones de superación, por no contar con un escuela preparatoria
nocturna. Es entonces que se unen como grupo y deciden solicitar a las autoridades competentes.
la solución a las necesidades sentidas que en esos momentos ellos como estudiantes percibran en
la ciudad industrial de Monte"ey, consiguiendo con esto la aprobación de la Escuela de Bachilleres Nocturna en el año de 1937: Hoy en la actualidad Escuela Preparatoria No. 3 (Nocturna para
trabajadores) de la U.A.N.L.
El objetivo de esta creación fue ofrecerle al estudiante una oportunidad de obtener el mejor nhle/
académico que lo apoyara y confrontara en el desarrollo de su formación como individuo profesionista.
los cambios que ha sufrido la Preparatoria desde sus inicios donde empezó sus funciones con
diecinueve alumnos y veintiSiete maestros fundadores son innumerables. Cada director ha implementado cambios sustancia/es e inigualables, cada uno de ellos fueron formando escalón hacia el éxito en busca de proporcionar una mejor calidad de educacibn en todos sus aspectos.
los directores que han propiciado a los logros inmersos en el proceso de la educación, sobrt&gt;
la enserumza-aprendizaje, de acuerdo con las demandas y necesidades del pafs han sido:

1.- Profr. Ricardo Vü/egas O.
2. - Dr. Zaragoza Cuellar

3.- Bernardo Dávila Reyes
4 - Dr. Osear Decanini
·.-"'·
5. - Dr. Osear Flores Escobar
6.. Jng. Leonardo Süler
7. - Q.I. Manuel Rangel
l'J -

Profr. Feo. M. Zertuche

\;¡J;

9. -

lit:~-

'º·

Lic. Genaro Salinas Quiroga
Or. ll·fateo Saénz

.

Jl .12.13.14.15.16.17.18.19. 20. -

Lic. Eleazar T. González Peiia
Lic. Fea. Ma"oquin Vda. de Zamora
I.Q. Carlos Caballero Lozano

bzg. Héctor González Faz
Lic. Raúl S. Montoya Retta
I.Q. Elvia Jiménez de Saénz

Lic. Felipe Ortiz Morales
Dr. Máximo de León Garza
Lic. José Manud Pérez Saé11::
Jng. Juan /:". Mnya Barhosa ( actuai director
de esta mstitucián)

.::=

* Licenciada en Enfermería U.A.N.L .• Maestría en Salud Comunitaria UAN .L., Egresada oel Primer P•o-

AW' '\~fütt

!t~:fl:ii:~fL:...,-.: •-.:.•.

»

grama de Formación de Docentes y Maestra de tiempo completo en el Area de 810:og1a en lí! Preparatoria ··
Tres.

45

�Todas las innovaciones que hasta la actualidad ha sufrido la Escuela Preparatoria No. 3 (Nocturna para trabajadores), son cada dfa de mejor calidad, pues todos los esfuerzos y enfoques
son siempre tendientes a mejorar la educación que se le proporciona al alumno, en una rotación constante sobre la actualización continua de sus maestros.

DINAMISMO DE LA EDUCACION

En este momento cabe mencionar que en la dirección del Dr. Máximo de León Garza, surge /a
creación de la Preparatoria .Abierta, donde primeramente hace un ensayo con _un grupo piloto
que es donde hay aportes con determinado valor, que se implementaron o eliminaron para
la culminación del establecimiento de la educación abierta, que nace por la numerosa demanda

La educación !i/J transforma. Evoluciona. Es cambiante, como lo es el mundo actual. Por ello, el
compromiso del maestro universitario es su actualización.

que hacian los ahtmnos. La cual ha sido retomada con gran entusiasmo por nuestro actual Director, quien se ha involucrado en toda acción desempeñada en esta Preparatoria No. 3, en busca de
la superación académica.
Desde el inicio de su Programa de Traba;o la preocupación ha sido mejorar el nivel académico
en sus maestros, reducir las deserciones del alumnado, la formación más humanista con todo
el personal que desempeña diversas funciones en esta institución. En este período la escuela
vive la etapa del cambio, desde áreas ffsicas hasta incrementos de alumnos, tanto en el sistema tradicional como el abierto.
En la enseñanza-aprendizaje para con el alumno se puede observar transformaciones en la
práctica docente en el aula por algunos maestros innovadores, que han propiciado la enseñanza
como constructora del conocimiento, apoyados en las técnicas de la educación que estdn inmersos en la investigación-acción en el aula, sin decir con esto que se hayan desechado otras
técnicas tradicionales en la importancia de la enseñanza-aprendizaje, sino al contrario de todas
se ha tomado o rescatado lo valioso que aporte al docente, en la integración con el alumno.
Todo esto surge a razí del Programa de Formación Docente que ha implementado la Escuela
Preparatoria, teniendo como cabeza principal al Ing. Juan E. Moya Barbosa; quien con su
equipo de trabajo siempre ha tenido una visión del cambio en la enseñanza educativa para
con el maestro-alumno. Buscando con esto proporcionar mayores beneficios a los alumnos internos y externos que pertenecen a esta escuela en sus diversas modalidades curriculares.

José Antonio Contreras R."

Los cambios mundiales, y en breve el Tratado de Libre Comercio obligan a pensar no como un
ente aparte del contexto social sino como parte de ella y la educación de hoy debe ser transfor~
madora del sistema tradicional, es decir en una palabra modernizadora de lo que se tiene.
La Preparatoria Tres, al frente del lng. Juan E. Moya Barbosa, inició una importante reforma a
la educación del estudiante que trabaja, proponiendo el sistema combinado de educación, en la
que el alumno cursa materias en el sistema tradicional y otras mediante el sistema abierto, lo
que representa un ahorro de tiempo estancia.

Ese fue un paso importante en esa materia y los logros están a la vista puesto que existe la inquietud de los maestros por prepararse, a quienes se le ofrecen cursos de actualización y programas
de mejoramiento académico, pero es solo en una escuela. Es solo en un grupo universitario -autoridades y maestros- en encontrar un verdadero programa educativo que eleve el nivel académico
del alumnado.
La Universidad Autónoma de Nuevo León, enfoca noy un nuevo esquema educativo, bajo el rectorado del Lic. Manuel Silos Martínez.Su propósito según lo ha afirmado, es hacer de la U.A.NL.
una de las más importantes de Latinoamérica, por la educación que se imparta y el nivel académico y na dado pasos importantes para lograrlo :_Examen de admisión, reestructuración de profesiones y reajuste de maestros.
tlan sido cambios, nuevas ideas de mejoramiento, pero lo esencial, lo medular es el ofrecimiento
al maestro universitario de nuevas alternativas de superación profesional, actualizándolo constantemente, motivándolo a la investigación, al estudio, a la maestría, incentivándolo con sueldos
decorosos y prestaciones óptimas en la medida de que su profesionalismo lo convierta en merecedor de ello.
La U.A.N L. tiene excelentes maestros, y la Preparatoria Tres es una de las de la Universidad, en
donde existe un mayor sentido de responsabilidad y profesionalismo. Con el esfuerzo conjunto
se lograrán mejores avances.
Falta mucho por hacer, y ese es el reto. No hay que confonnarse con ser un p~ofes~r má_s de_ la
U.A.N.L., sino ser de los mejores. Dar en las aulas no una enseñanza a medias, smo dmám1ca, m* Licenciado en Derecho. Pasante de Normal Superior en la especialidad de Lengua y L1teratur~ Mae•--r c._de
Segunda Enseñanza por horas, en el área social Maestro Universitario por horas er. :a espec1aliaad 11stór1coSocial en la Preparatoria Tres U.A.N .L

46

47

�tegral que ofrezca a los jóvenes una filosofía de la nueva vida económica de Nuevo León
México.

y

de

¿HASTA DONDE BENEFICIAN LOS PACTOS ECONOMICOS
EN MEXICO?
Rodollo A. Montoya Retta"

Atrás queda la mediocridad, para la que ya no queda espacio. Hoy debe existir la competitividad,
la entrega por el desarrollo mtegral educativo, que ofrezcan al alumno una nueva concepción de
la educación, como base de su desarrollo, pues de lo contrario se prepararán alumnos condenados
al fracaso.
Eso definitivamente no debe ya existir en la U .A.NL. Los trabajos aquí elaborados, su profesionalismo y dedicación de los maestros del área histórico-social, es sólo una pequeña muestra de la
inquietud por la superación que priva en la Preparatoria Tres, que deberá apoyar indudablemente
la dirección en beneficio del alumnado.
Son estos pues los nuevos retos en los que estamos involucrados y son precisamente su dinámica
educativa la que hará mejores profesionistas del futuro acordes a la realidad de nuestro tiempo.

Desde 19~7, cuando se estableció la política de concertación, los agentes económicos han realizado doce acuerdos tendientes a estabilizar los siguientes indicadores clave: a) Tipo de cambio, b) Regular los aumentos de precios de los bienes y servicios privados y p(l blicos, c) Mode- .
rar los incrementos salariales y, d) Fundamentalmente, abatir la inflación (alza general de los
precios).
Estos " PACTOS " se establecieron a raíz de la inestabilidad económica que estaba atravesando
el país, encabezada por una inflación galopante de casi 180% anual, situación explosiva que se
inició con una inflación de 98% en 1982: y una serie de escandalosas. devaluacioJJeS que cotizaron el dólar americano desde $72.50 pesos por dólar a principios del gobierno de Migu;i de la Madrid, hasta $1,750.00 pesos por dólar en el 87, o sea 24.14 veces más alto en tan sólo cinco años.
El gasto del gobierno superaba lo que recaudaba en impuestos, generándose un déficit que llegó
a significar el 17% del producto interno bruto.
A través ae la llamada política de concertación, se reúnen los sectores representativos de la so-

ciedad : obrero, campesino, sector público, sector privado, pero básicamente el sector obrero y
patronal, para llegar a un acuerdo de establecer algunas medidas por alg1ln tiempo definido.
Las medidas son sobre la modificación o ajuste dinámico o cambiante de los siguientes paramétros:

1 ). Tipo de cambio.
2). Salario mínimo.

3 ). Precios controlados.
4 ). Precios y tarifas pt1blicos.

Estas modificaciones son en general moderadas,salvo por los cambios hechos por el sector público, por ejemplo, en diciembre de 1987, mientras que los salarios se incrementaron 15% , los
precios y tarifas de los energéticos lo hicieron en 80% .
De esta forma se ha optado por un proceso de gradualismo económico; es decir, que poco a
poco se disminuye la inflación y se logra por tanto, la estabilidad.

* üreociatura-y ~ Fac. de Eoooomía U.A.NL. Pat Grado: Actim, Paris, Francia 197~1977, Olea,
Porto Alei:,e, &amp;asil 1979. Funcionario Púliico, Con-iultor d e ~ y Banoos, editorialista de "0
Uario de Mlnterrey", Maestro de la Farultad de F.cononúa, maestro de la Preparat.oria No. 3 y ro-autor

~llibrode~

48

49

�HISTORIA DE LOS PACTOS

Esto ha provocado un mayor deterioro en .-la dJstribución del inereao, aún con deaintlaci6n (hija
en el ritmo de crecimiento de precios)..

¿Qué lu~o::, se han obtenido con los doce pactos que se han concertado?
En el Pacto del 87, se acordó lo siguiente:

22%de devaluación y un desliz.
3b-;: de aumento en los salarios mínimos.
lnJización de los precios y tarifas a la inflación.

El mantener un tipo de cambio controlado ha repercutido en un déficit creciente en la baJama
comercial del país, que pone en peligro la estabilidad cam biaria en a nación.
Este último pacto es UD indicio de que nuestra economía sigue sujeta a una camia de fuerza, ao
se le puede soltar aún por su vulnerabilidad ante lu vicisitudes de la economía mundiaJ y ante IN
vaivenes de los especuladores que esperan cualquier momento para meter su cuña deaeatablliadora.

En el Pacto de marzo del 8rl, únicamente se incrementaron los salarios a razón del 3% cada trimestre.
· En el tereero, se recomendó no aumentar los precios sino un mes después, los precios disminuye.
ron 3% .

En resumen, no se baa visto los beneficios del pacto, mas que en una desinfiación :"rlorfforf"
que no ha podido evitar el descenso en 101 salarios reales, un dKICit de _
la belanu comercial y la
leve sospecha de que vamos a necesitar más pactos económicos, por algún tiempo.
.
'
equilibrio en lo interno, quizú e&amp;Un sentándose laa bues para un
desarrollo estabilizador , mecfiano plazo, pero en lo exmmo no lo hemos logrado.Si antel rmuciábamos nuesvo déficit cen endeudamiento extemo, ahora lo eswnos haciendo con in,eni6a
extranjera y /o repatriación de capitales. Pero estos dos determinantes son muy voWW. ante caalquier signo de descontiaua en la economía.
Se ha logrado

Posteriormente hubo otras concertaciones donde prácticamente se congelaban todos los precios,
excepto los del sector privado. Seis pactos se registraron durante 1988, uno en 1989, dos en el
90, uno en 1991 y el último de 1992.
Este desfase de pactos mensuales, a semestrales y ahora, casi anuales, son indicio de que se han
ido corrigiendo los desequilibrios de los años de crisis y vamos rumbo a la estabilidad, pero bajo
condiciones de concertación.
El pacto ha cambiado de nombre. Primero fue P~cto de Solidaridad Económico (PSE); luego
Pacto para la Estabiliaad y Crecimiento Económico (PECE) y por último , Pacto para la Estabílidad. la Competitividad y el Empleo (PECE).
El último pacto (octubre de 1992), duplicó el deslizamiento cambiario diario, o sea una minidevaluación diaria del peso con respecto al dolar que pasó de 20 a 40 centavos; los energéticos se
incrementan .10% las tarifas de luz ,Y un incremento de O. 7a%mensual en la gasolina ; incremento
de salarios en .::~ mil pesos a partir del 9a y el sector privado a absorber los aumentos de los servicios públicos y a garantizar el abasto .
t)e todos estos pactos, se concluye lo siguiente:
a).

Los salarios apegados al mínimo han caído J6.7% desde que se implantó el primer pacto en
19~7. Esto significa que el ajuste ha ido deteriorando poco a poco el poder adquisitivo de
una mayoría de mexicanos.

iJ).

El dólar otro de los factores determinantes de la economía,.n.a sufrido un abaratamiento
al pasar de un tipo de cambio de ~7,277.6 (a precios de 1992) en el año de 1987 a uno de
$.:S,100.00 en 1992, una caída de un 64% en cinco años.

UD detmamado

�Precios controlados Precios no controlados
de la IP
de la IP
Pacto de Solidaridad Económica 1 (Diciembre de 1987)
Aumentó en dIc1embre
de 1987; indexación a
partir de marzo 'de

1988

Salarlos

Tipo de cambio

Incremento
inmediato de
15%; aumento
de 20% en
enero de 1988

Devaluación de
22% en Dic. de

No se menciona
explícitamente

No se menciona
explicitamente

1987.

PACTOS DEPRIMEN EL SALARIO...
(Salario ~ o diario en pesos constantes de octubre de 1992)

Deslizamiento
en 1988 'de
acuerdo a las
circunstancias·

Oe enero de 1988 á diciembre
de 1993 el salarlo mlnlmo 1
habrá caldo 37.6%

Pacto de Solidaridad Económica 11 (Febrero de 1988)
Congelación

Aumento de 3% Congelación en el
a partir de
nivel del 29 de
marzo
febrero

Congelación

Recomendación de no
aumentar

Pacto de Solidaridad Económica 111 (Marzo de 1988)
Congelación

Congelación

CongeIacIón

Congelación

Recomendación de no
aumentar

Pacto de Solidaridad Económica IV (Mayo de 1988)
Congelación

Congelación

Congelación

Congelación

Recomendación de no
aumehtar

Pacto de Solidaridad Económica V (Agosto de 1988)
CongeIac1ón

CongeIaclón

Congelación

Congelación

Reducción ponderada
del 3%

Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Económico 1 (Diciembre de 1988)
Se mantienen congela·
dos los que inciden
directamente al consumidor; se incrementan
algunos insumos
industriales

Aumenta 8% a
partir de enero
de 1989

Se desliza un peso Se autorizan
diario en promedio aumentos en
algunos precios
rezagados

Se recomienda absorber
los costos y mantener
los precios

...YABARATAN EL DOLAR
(Precio del d0lar en pesos constantes de octubre de 1992)

Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Económico 11 (Junio de 1988)
Congelación

Congelación

Se desliza un peso Se autorizan
diario en promedio aumentos en casos
excepcionales

Se mantendrán los
precios y el abasto
a los mercados

noviembre de 1987 a diciembre 1
de 1993 el precio del dólar habrá
descendido 64.4%

1 De

Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Económico 111 (Diciembre de 1989)
Alza del 5•~ en
promedio

Aumentan 10%

Se desliza un peso Se autorizan
diario en promedio aumentos en casos
excepcionales

Se mantendrán los
precios y el abasto
a los mercados

Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Económico IV (Mayo de 1990)
Alza de 12.4%
(Gasolina)

Congelación

80 centavos
diarios

Se contempla
examinar solicitud
de corrección
de precios de bienes
y servicios

Se comprometen a
absorber los costos de
energéticos y no
repercutir en los precios
de bienes y servicios

Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Eéonómico V (Noviembre de 1990)
20% de luz, 10% gaso- Aumentan 18% 40 centavos
No se contemplan
Se comprometen a
lina, 10% diese! y gas
diarios
explícitamente
absorber los costos de
licuado y 30%
combustóleo

energéticos

Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Económico VI (Noviembre de 1991)
Hasta 55% gasolina
15.3% luz. 10.8% ga&amp;
natural

Aumentan 12%

A 20 centavos
diarios

No se contemplan
expllcItamente

Se recomienda a la IP
absorber las alzas de los
energéticos y los
salarios

Pacto para la Estabilidad, la Competitividad y el Empleo (Octubre de 1992)
No más de un 10%
Aumentan 7. 7% A 40 centavos
anual ó O. 79%
diarios
mensual en pro¡ned,o,
como será en la gasolina

No se contemplan
explícitamente

- ------ -- - -------

52

Se recomienda a la IP
absorber las alzas de los
energéticos y los
salarios

53

�CONQUISTA O FUSION DE CULTURAS
Guadalupe l:'antles Echartaa•

"CONSIDERACIONES EN TORNO AL REPLANTEAMIENTO
Y REVISION DE WS ?LANES Y PROGRAMAS DE ESTUDIO "
Aotor : Josd Javier AlWlgel Vázquaz•

lnfiuídos por-la historia escrita hace años en forma oficial para impartine en las easuelu, madae,
adultos y la mayoría de la población mexicana consideró el descubrimiento de Ammca eomo
una actitud bárbara que· arrasó nuestra cultura, imponiándonos idioma y nuevas ~ de- rilt
que no deseamos.
Con ello se derramó sangre. Miles de compatriotas sucumbieron al no dejarse" conq11istar ,, pn,ft.
riendo la muerte antes que aceptar otra cultura.

A raíz de los 500 años decenas de grupos !ndigenas expresaron su inco~ormidad eon la celela.
ción, de la cual según lo manifestaro~ a los distintos medios de comunicaci6n, la conquista f1le
algo vergonzoso, arbitrario, porque se esclavizó al pueblo de México, se le robó • cultura y 1111
bienes.
Sin embargo, una reflexión importante puede ser la siguiente: ¿qué sería hoy de Mlxico si ao
hubieramos sido conquistados por los españoles?, tendríamos hoy el desaaollo que mimos 1 •
cultura, ¿no estaba nuestra cultura en vías de decadencia o de no aer conquistados •ía DUtlláo
destino otro mejor?
Porque existió menosprecio para nuestros índigenas, a quien se trató en segundo término y •
indio representó un nivel de vida despreciable para el español que lo trató en forma por ct...
arbitraria.
Pero lo importante para estas dos culturas, la mexicana y española es lo que hoy a 500 aioade
distancia hemos logrado. Los avances tecnológicos, etc., la fusión en sí de Ju dos culturu que
ofrecen un mestizaje en el cual estamos inmersos lo deseemos o no, pues nuestro origen es aunque
se pretenda negar la mezcla de indio y español.
·

Así que no somos españoles, no somos indios. Somos una me7.Cla de esas dos culturu y las crfti.
~

en tomo a lo arbitrario de la imposición destacada por algunos escritores y lfllpos·índ.-.,
está por demás, dado que aunque no queramos aceptarlo, es descubrimiento de América por CriatobaJ Colón, no podemos considerarlo como conquista, sino más bien una fusión de cultura que
nos ofrecen otra perspectiva distinta a la autóctona y a la española.
Tenemos un origen propio, una cultura previamente identificada y México es un pueblo jOftll,
trabajador y entusiasta que aprende y se levanta de los d~ciertos e imposiciones, haciéndole
más vigoroso y mejor.
Ni español ni indio. M&amp;ico, es M~xico. Basta de historias mal contadas de acuerdo a las polítieas
señaladas por gobernantes en tumo. Ni conquistados, ni esclavos ni nobles. Solo mexicanos, llllli·
'
dos de la fusión de dos culturas.

* Biólogo U.A.N.L., Antropologo Social U.A.N.L., M.C. Ecolog(a, Maestro 1.T.E.S.M. de 1980a 1988, Maestro ·
de tiempo completo en la Preparatoria Tres U.A.N.L.
54

En los momentos actuales, las instituciones educativas realizan intentos de replanteamiento de
sus planes de estudio, estos intentos en algunos caso~ son producto de reflexiones y de uaa
conciencia clara acerca ae la trascendencia y significado de estos cambios. En otros casos los
int.entos son influidos por simples deaeoa de modernización o innovació.n curricular.
'
Las propuestas institucionales, concretizadas en los planes de estudio, no son aok&gt; abstraceione&amp;
teóricas o técnicas, óo que son la respuesta institucional a la demanda social, de preparar pro.
fesionistas que respondan a los requ~ientos de una sociedad determinada: ea decir, en loa
planes Y programas de estudio, subyacen conceptos de hombre, sociedad, conocimiento, aprenáÍ1.aje, ciencia y'?elación universidad«&gt;ciedad, entre otros.
Para uiseñar e implementar los programas de estudio, dada su complejidad, es necesaria la participación de las personas o grupos involucrados en el problema: profesores, alumnos, autoridades, equipos de diseño, asesores, etc.

Las revisiones Y reformulaciones realizadas en México a partir de finales de la dkada de los 60,
no surgieron del análisis tea.1 de la problemática educativa de nuestro país, sino que fueron copias Y parches de modelos de otros países, y que no correspondían a la realidad de la inatituci6n
en cuestión.
Las respuestas al problema, aportadas por la tecnología educatita, contribuyaroaa" tecnificar"
las decisiones .educativas, perdiendo de vista, la mas de las vecea, los prob181nu~damenta1es.
Como decimos líneas arriba, la acción de las escuelas, se concretiza en loa planéa de estudio, y
para la comprensión de las implicaciones de un plan de estudios, este debe 181' •••izado dentro
de una perspectiva que no solamente contemple la institución escoJar, puesto que den de cada
~o de ellos existe una posición política que determina en gran parte los finel, los eontenidoa y
las formas de instrumentación.
Siguiendo a Furlon, estamos de acuerdo cuando dice " modificar un plan de estudios, es una
tarea que Ya mucho mas allá de la realización de una tecnología. Se trata de un proceso de transformación aocial en el S8DO de una institución, en la que estallan 1116ltiples conflictoa mas o me•
nps exp!íc:ta.: 'eil el que ae confrontan concepciones Cilosóficu, cientfficas, pedacógicas y poli.
ticas, Y áonáe las nuevas estructuras diseñadas, modifican las relaciones de poder entre los grupos que actúan en la institución. En general, todo este proceso está dominado por el conflicto
entre lo viejo y lo nuevo y su resolución no se decreta administrativamente. ".

. 55

�En cuanto a la elaboración de programas de estudio realizados dentro de la concepción de la
dioáctica crítica, estos adquieren una diferencia abismal frente a los planes y programas desarrollaoos con la influencia de la didáctica tradicional y la tecnología educativa.

8IrlLIOGRAFIA

En este trabajo, no hacemos un análisis de los modelos educativos llamados tradicional Y tecnología educativa, dado lo extenso del tema, sin embargo, si queremos mencionar algunos conceptos que sobre la formulación de los programas de estudio sustenta la didáctica crítica.

AGUIRRE LORA, M.E. Consideraciones sobre la Fonnación Docente. Revista Foro Universitario No. 2. U.N .A.M. 1984, pg. 44

Desde esta persepctiva, los programas de estudio son parte fundamental del plan de estudios al
que pertenece y son propuestas mínimas de aprendizaje que el estudiante debe alcanzar en Ull
tiempo determinado, y de ninguna manera deben ser considerados como proposiciones acabadas
ni exahustivas, sino que deben ser considerados como la herramienta básica del maestro, cuyo
carácter .es indicativo, flexible y dinámico, y representan, un reflejo de los propósitos que persi.
gue un plan de estudios.
La didáctica crítica, no acepta que el profesor sea reproductor o ejecutor de modelos de progra.
mas rígidos y "prefabricados" por departamentos de planeación o por expertos t.ecnóJogos educativos, es decir "las instituciones educativas tienen el deber de proponer a los maestros un programa básico, que no es de carácter obligatorio". Los maestros tienen la obligación de elaborar
su programa personal, partiendo de la interpretación de los lineamientos generales. Esta práctica
que pareciera de excesiva libertad, constituye rescatar una de las atribuciones esenciales de todo
profesor.

DIAZ HARRlGA, A. Propuestas de Programas de Aspectos Didacticos de la Docencia. Departamento de Tecnología Educativa. C.I.S.E., U .N .A.M., 1981
FOURLAN, ALFREDO. Citado por Pansza M. Op. Cit. pg. 3 1
MORAN OVIEDO, PORFIRIO. Reflexiones en torno a la Instrumentación Didactica. C.I.S.E.,
U.N.A.M ., 1983
PALENCIA, J . Como Estructurar Planes y Programas de Estudio de Educación Media Superior
que pennitan ser adaptados al Futuro. Ponencia en Foro sobre
Análisis y Reestructuración del Currículum en el Nivel Medio
Superior. Colegio d e Bachilleres, México. 198 1

PANSZA MARGARITA. Ensefianza Modular. Revista de Perfiles Educa tivos ~º- 11 . C.l.S.E ..
U.N.A.M .. 1980

Por todo lo anterior, consideramos que desde la perspectiva de la didáctica crítica Y de los conceptos mínimos que hemos mencionado y los cuales son su sustento, servirían para dar orientación al trabajo áe ~planteamiento o revisión de los planes y programas de nuestra institución.

56

57

�COMITE

EDITORIAL

Juan E. Moya Barbosa
Enriqueta Villarreal L.
Javier Martínez Loza
Clemente A. Pérez Reyes
Gloria Rodríguez Salazar
José Javier RangeJ Vázquez

.Colaboradores: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _--t
Hermilo Cisneros Estrada, Sergio Chapa Domingo, Gerardo Leal Blanco,
Francisco García Mansilla, Nicolás Mir-eles Botello, Guadalupe Perales Echar.
tea, José Javier RArlgel Vázquez, Norma A. Villarreal Cantt1, Marina Arriap
Pérez, José Antonio Contreras, Rodolfo A. Montoya Retta.
Viñetas: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ ____,
José Antonio de Luna Solis
Mecanografía: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _-4
Ma. Esther Caballero T amez
Impresión:·---------------------------t
Talleres G~icos de la Preparatoria Tres

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="365">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3294">
                  <text>Siglo Nuevo</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479038">
                  <text>SIGLO NUEVO, nace con el objetivo de crear un espacio para difundir las acciones que, tendientes a elevar la calidad académica de la Preparatoria No 9, implementan, tanto los docentes del área en particular, como los maestros de la preparatoria en general, acciones que, al ser llevadas a cabo, se concretizan de diversas formas, durante el trabajo cotidiano en el salón de clase. Estas páginas están abiertas, para dar cabida a sus inquietudes y reflexiones, así como a sus propuestas.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="398604">
              <text>Siglo Nuevo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="398606">
              <text>1992</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="398607">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="398608">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="398609">
              <text> Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="398610">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="398611">
              <text>Desconocida</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="398629">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752978&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398605">
                <text>Siglo Nuevo : Órgano de Difusión del Área Histórico Social de la Preparatoria 3, 1992, Año 1, No 1, Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398612">
                <text>Moya Barbosa, Juan E., Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398613">
                <text>Historia social</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="398614">
                <text>Ecología</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="398615">
                <text>Planes de estudio</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="398616">
                <text>Educación Nivel Medio Superior</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="398617">
                <text>Aprendizaje grupal</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="398618">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398619">
                <text>SIGLO NUEVO, nace con el objetivo de crear un espacio para difundir las acciones que, tendientes a elevar la calidad académica de la Preparatoria No 9, implementan, tanto los docentes del área en particular, como los maestros de la preparatoria en general, acciones que, al ser llevadas a cabo, se concretizan de diversas formas, durante el trabajo cotidiano en el salón de clase. Estas páginas están abiertas, para dar cabida a sus inquietudes y reflexiones, así como a sus propuestas. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398620">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Preparatoria No 3 Nocturna para trabajadores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398621">
                <text>Villarreal L., Enriqueta, Comité Editorial</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="398622">
                <text>Martínez Loza, Javier, Comité Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398623">
                <text>01/12/1992</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398624">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398625">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398626">
                <text>2016603</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398627">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398628">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398630">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398631">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="398632">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="6538">
        <name>Ciencias</name>
      </tag>
      <tag tagId="31313">
        <name>Didáctico</name>
      </tag>
      <tag tagId="25645">
        <name>Ecología</name>
      </tag>
      <tag tagId="31314">
        <name>Histórico</name>
      </tag>
      <tag tagId="11721">
        <name>Preparatoria</name>
      </tag>
      <tag tagId="14844">
        <name>Sociales</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="14622" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="12676">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/354/14622/REVISTA_DEL_HOSPITAL_UNIVERSITARIO_DR._JOSE_ELEUTERIO_GONZALEZ._1952._Vol._2._No._1-2._Febrero-Abril._0002016578.ocr.pdf</src>
        <authentication>7b10e8247fff4e81ee5f9d5f46086e78</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="408688">
                    <text>�INFORMACION PARA LOS AUTORES:
, ..,. .fie púbmarán, de preferencia, aquellos trabajos originales que sean enviado.,
:
.é,tdm,~mep~~ a e.ta revista .. Dil,janse _1~ man~'.Los . a: ..Dr. Carlos Adame
• ' l\i~is~
Univen;ita110 ··0r..Jose ~leuteno Gonzálc-t , Calzada Madero y
, ••
¡\.v. GprµáJtps;. ~~1\tency, .:\uevo León, México.
: ~- Riep'ftÍci~ ,:r1e' los 111a11u.scrito.s;-Los trabajos deberán ser escritos a máquina,
, ,J ...iolilé ..esp~cio' con amplios márgenes. Se deberá enviar el original
no una
,.wpía. J.;;\. prirue1á página del tralJaJo delx:r:i mcndo11a1 el no111bre del au,01 o
•·~••·.autor~••&amp;~ tílu~ y la institución en!ª wal se lle:ó a cabo el trabajo._ Si el _mismo
'• '-1"1a · "lf.«J.ó fiic;;&gt;\ll'Í1ado ame alguna soncda.i uenufira e, lllll} lOll\l"lllen,~ ut.n "1
k·c"lr.r;--t;lls' p:íginas delx:1án ~er 1111111eraoas y el apellido del autor, aparecer en la
.e-&lt;¡tuna superior derecha de cada hoja.

REVISTA DEL HOSPITAL
UNNERSITARIO

füN&gt;iL;lJ
·r

y

·Las citas deberán transuibirse wn exaclllud, mencionando tamo al autor como
a la publicación.
Las tablas deberán ser a.u ita, en hojas por separado } numciadill&gt;, llc1am10
cada una de ella, un bre,e lllulu U&lt;:~urpti,o.

Las referencias bilJliogr:Hicas deberán ser escritas por separado, ordenadas
alfabéticamente, y luego numeradas en orden consecutivo. Las titas en el texto
requerirán el número bil,liog1Mico waudo el nombre del autor se omita, ó cuando
haya varios artículos del mismo autor.
Las referencias de revistas deberán induir en el siguiente orden: autor, título
del trabajo, abreviatura del nombre de la revista, número del volumen, número de
las páginas en que principia y ternuna, } el afio. Si el artículo ha sido wnsultado
en un extracto, se indicará esto al fin tic la referencia odginal, al\adicndo la abreiiatura "cxtr.", seguida del nowb1e, volumen, páginas, y ario de la revista que
hace el extratto. Las rcfe1ent.ias de libros deberán citar el autor, el título del libro
el número de la ediuón, las p,íginas consultada,, la ca~a editora, la uudad y el afio

Ilustraciones:-Las ilustradoncs en blanco y negro se publicarán sin costo,
siempre y cuando 110 sea su núm&lt;:10 e&gt;,.agcrado. Se harán arreglos especiales cuando
haya un número excepcional de las mismas. En caso de fotografías, 6Las deberán
&amp;er claras e impresas en papel brillante, evitando dentro de Jo posible, letras y
líneas indicadoras.

!b'l. :J.o1Í- éLEu!Eiío

§onzáLEz

PUBLICACION BIMESTRAL

Autorizado como correspondencia de 2a. clase en la Administración de Correos en Monterrey, N. L. el 18 de junio de 1951.

DIRECTOR FUNDADOR:
Dr. Serapio Muraira.

DIRECTOR GERENTE:
Dr. Gustavo Alvarado Ortíz.

EDITOR:
Dr. Sergio de la Garza.

JEFE DE REDACCION:

Dr.

Humberto Ruiz Schubert.

SECRETARIOS DEREDACCION:

El material ilustrativo deberá ser numerado en una sola serie, escrilJiéndose eJ
número en la parte superior del reverso de cada ilustración.
Los pies de los grabados deberán ser escritos por separado y siguiendo el
mismo orden.

Dr. Carlos Adame
Melchor Burciaga
.José Hugo Flores.
Alfonso L~vano.

Separatas:-Cada autor tendrá derecho a 10 separatas. Se harán arreglos cspe·
ciales cuando un número mayor sea solicitado. Los originales no serán devueltos,
quedando bajo la responsabilidad del autor lo que en cualquier articulo aparezca.

CONSEJO EDITORIAL:

INFORMACION PARA LOS SUSCRIPTOR.E.S
Comuriicacio11es.-Toda correspondencia respecto a suscripdones, anuncios y asuntos comerciales deberá dirigire a: Dr. Gustavo Alvarado Ortiz, Revista del Hospital
Universitario ''Dr. José Eleutetio Gouzá!Cl'', Calzada Madero y Av. Gonzalitos. Mon•
tcrrey Nuevo León, México.

Cuerpo de Catedráticos de
la F ncultad de Medicina de
la Universidad de Nuevo León.
CALZADA MADERO Y AV. GONZALITOS

MONTERREY,

N. L., MEXICO

15 DE ABRIL DE 1952.

Precio:-I.a revista aparece bimestralmente. El precio de la suscripción, pagado
por adelantado, es de $15.00 (QUINCE PESOS M. N.) por volumen anual en Ja
República Mexicana y 3 Dólares en el extranjero. Números sueltos: $3.00; números
atrasados $4.00.

I

�FEBRERO - ABRIL DE 1952

VOLUMEN ll

Nll'MEROS 1 Y2

~odríguez ~ayos Xde-México
Felicita muy calurosamente a los Directores de la "Revista
del-Hospital Universitario José Eleuterio González"
,
en su primer aniversario.
Tel. 125-25

-Vilfu.grán-Sur Núm. 110.

:--1~:_.··
-!,,_/

•

.fUMARI O
Obras que ya están a la Venta.

;;,

~ , -~
-~, ·" . •

Baile¡,- DIAGNOSTICO DIFERENCIA DE LAS ENFERMEDADES INTERNAS.
Jlullen'.-DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES TRANSMISIBLES.
• • ' ~re~~NEU~b~b~1~Lsri~1c1UNICA.
hg;;coso.-ENFERMEDADES INTERNAS DE LOS OJOS Y ATLAS DE OFTALMOSCOPIA
Storch.-FLUOROSCOPIA CLINICA.

Pág.

Próxíme Publicacion :
Allen.-ENFERMEDADES DEL RliilON.
De venta en:

NUEVO EDIFICIO ------------------------------------------------------------------------

DOLOR PELVICO EN GINECOLOGIA

SERVICIO ELECTRO-MEDICO
Matamoros Pte. 702.

Teléfonos 63-99 y 68-55 N.

APARATOS ELECTROMEDICOS - ACCESORIOS PARA
LOS MISMOS - PELICULAS Y MATERIAL
RADIO GRAFICO.
SERVICIO E INSTALACION DE TODA CLASE DE
APARATOS MEDICOS Y ELECTROMEDICOS.
Raúl Vil1arreal V.

Editorial Labor Mexicana, S. de R. L.
Se complace e n ofrecer al H. Cuerpo Médico y Estudiantes de Medicina ses
siguientes Ediciones 1951-1952.

Dr. Rafael Salinas Rivero
Dr. Humberto Ruiz S chubert
Dr. José María González

PROYECTO DE CLASIFICACION Y NOMENCLA-

TURA DE LAS ALTERACIONES MENSTRUALES
Dr. Salvador M artínez Cárdenas
Dr. Abela.r do Sánche z G.

Dr. N emesio Ancira Martínez ------------------------------------------------

Howel Fulton.-Trato de Fisiologla 2 tomos.
Nuhiola Zárate.- Tratado de Obstetricia 3 tomos.
V. Cónill Montobbio.- Tratcdo de Gine~ologia y de Terapéutica Ginecológica
r tomo.
M d ·
roF. K. Albrecht.- Modernas actuaciones cllnico Terapéuticas en
e icma
terna I Tomo.
M.. &amp;:.egesser.- Trato de Terapéutica Q uirúrgica Especial ,I tomo.
F . Matorell.-Varices I tomo.
•
F. J. Browne.-Higiene Antena tal y Post-natal I tomo.
H. Martius.-A~las de Operaciones Ginecológicas I tomo.

REUMATISMO

Agencia en Monlerrey: Padre Mier 123 O te_ Desps. 2 Y 3.

II

5

29

Dr. Otoniel Garza G. ----------------------------------------------------·-------

38

SELECCIONES DE LA LITERATURA MEDICA ______________________

41

ESCUELA DE VERANO - Vll ANUALIDAD ------------------------

45

III

�CORTESIA DE:

EUPLASMA
(Plasma de Bovino desanafilactizado)

American Photo Supply (o., S. A.

P.B.D.

Sustituto del Plasma Humano
Reg. No. 3'32~ S.S.A.

tLeenbia q ~

Indicaciones: Hemorragias. Shock. Quemaduras, Hipoproteinemias.
Deshidratación aguda en el lactante, etc.
No contiene precipitinae ni hemolisinas.
No posee propiedades anafilactógenas.
No necesita refrigeración.
No se necesita técnica especial para su administración.

DEPARTAMENTO FOTO-MEDICO
1

Apartado Postal 714
Morelos 535

Teléfonos:

Formas de presentación: Frascos de: 100, 250 y 500 cm3.

2-20 y 49-20

Prop. No. A-1 S.S.A.

11
1

MONTERREY, N. L.

LABORATORIOS DR. ZAPATA, S. A.

México, D. F.

Calzada de Atzcapotzalco a la Villa.

1'
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~¡

Profilaxis y Tratamiento en Estados Hemorrágicos
HEMICOAVIT
Inyectable Liofilizado
Reg. No. 34273 S. S. A.
Fórmula:
Acido Ascórbico
(Vitamina C ............ 300 mg.
Metilchalcona de
Hesperidina ............ 100 mg.
Esculina . . . . . . . . . . . . . . . . 15 mg
Vitamina K . . . . . . . . . . . . . 15 mg:
Borato de Fenilmercurio
(conservador) . . . . . . . . . 1:25000
Presentación:
Frasco ámpula de JO cm3.
Frasco con 25 tabletas.
Dosis:
A juicio del médico. El producto
está exento de toxicidad.
Fabricado por:
Wynllt Pharmaceuticals, Inc.
U. S. A.

Representantes:

Productos Medicinales, S. A.
&gt;

Matamoros Núm. 136 Pte.

Monterrey, N. L.

HEMJCOAVIT

Tabletas
Reg. No. 36089 S. S. A.
Cada tableta contiene:
Acido Ascórbico
(Vitamina C) . . . . . . . . . . 50
Chalcona de Hesperidina 30
Metilchalcona de
Hesperidina . . . . . . . . . . . 30
Rutina . . . . . . . . . . . . . . . . . . . JO
Esculina . . . . . . . . . . . . . . . . 2
Vitamina K (Menadiona
bisul!ito sódico) . . . . . . . 5
Excipiente, c.b.p. . ...... 350

mg.
mg.
mg.
mg.
mg.
mg.
mg.

Importado por:
lngram Laboratorios de México,
S. R. L.
México, D. F.

Artículos para farmacias y Hospitales,
S. A. =====================
Aparatos y Utiles para Laboratorio
FELICITA A LA REVISTA DEL HOSPITAL
UNIVERSITARIO DR. J. E. GONZALEZ EN SU
PRIMER ANIVERSARIO.

a sus Ordenes en nuestro Nuevo Local, Zuazua Sur 756

Tel. 69-05

Monterrey, N. L.
IV

Para la Profilaxis y Tratamiento del
SARAMPION
SEROGLOBULINA

'•HORMONA''
Gamma-globulina inmune purificada y desecada,
extraída de plasma humano.
Cajas con 1 frasco de 5 cm3 con 7 5 mg. de gammaglobulina y 1 frasco con 3 cm3 de solución salina.
LABORATORIOS "HORMONA", S. A.
Laguna de Mayrán 411
Apartado 2159
México, D. F.

Literatura Exclusiva para Médicos
Reg. Núm. 34981 S. S. A.
V

Prop. No.-186/ 50

�INDUSTRIA ELECTRONICA, S. A.
Representantes de:

STANDA~D X ~AY (o.

~~fVíl f íl lfl[ líl

Creadores de Equipos d e RAYOS X
y ELECTRO MEDICOS de alta calidad.

ti

FELICITA A LA REVISTA DEL HOSPITAL
UNIVERSITARIO DR. J. E. GONZALEZ EN SU
PRIMER ANIVERSARIO.
R. Martínez 40 8 Ote.

Teléfono 72-76

OCTIDONAL
ANTIESPASlVIODICO SIMPATICOMIMETICO
Y SEDANTE
Cada tableta -contiene:

Tartraro de Octino ..... . ........... . .. .
Fenobarbital ........ . ..... . . . ....... . .
Bromhidrato de Hiosciamina ............ .
Metibromuro de Homatropina .... . .. . .. .
Bromhidrato de Hioscina ...... . ....... .
Excipiente c. b. p. una tableta de ..... .. . .

0.01
g.
0.015 g.
0.1 mg.
0.02 mg.
0.006 mg.
0.20
g.
Presentación: en estuche de plástico conteniendo 6 tabletas
y en frascos con 20 tabletas.
Elaborado por:

a austeridacI. hija de la pobre;;a, había envuelto en el
silencio muchos años de fecunda actiuidad; y de las
aulas de la "Escuela de Medicina" raramente. y como débil vagido, llegó a exteriorizarse parn formar coro con los múltiples ruidos del intenso trabajo
de la ciudad, la actividad de la Nuevoleonidad
el campo de la medicina, formando sólo la más insignificante parte del
tremendo esfuerzo colectivo que en los últimos cinco lustros ha señalado a Monterrey como la ciudad de mayor adultez ciudadana. Ha sido necesario que e:-i el estrato más inferior Je los espíritus visionarios Y
entre sus discordias fraternales, surgiera la idea Je remo:;er radicalmmte la estructura de la enseñanza de la medicina, tanto en lo cloctrinal como en lo material, para que el esfuerzo yacente de los médicos neoleoneses se hiciera realidad dotando a la Facultad de Medicina de ecli{icio. laboratorio y eqi:,ipo que le permitiera producir hijos que por su
personalidad universitaria fueran dignos en el presente de mantener la
tradición de abnegación y de superación ele aquéllos que con su dedicación ejemplar dieron cauce al ritmo de la intelectualidacl en esta escueta tierra norteña, en la que hasta el espíritu más primordial siente la
necesidad Je abroquelarse conLra el desamparo na.tural de su suelo. Un
nuevo edificio, que es síntesis material de la fortaleza de los hombres
que lo erigieron, se yergue altivo para albergar en su recinto nuevas generaciones que recorrerán el siempre viejo y eternamente nuei•o camino de
la medicina; allí todo les hablará del valor, de las pasiones y flaquezas,
de las virtudes y defectos de los hombres que les precedieron, pero que
al fin de una época tormentosa consiguieron legar un lugar consagrado
por la tradición y la historia médica de Nuevo Úón para e! acrecentamiento del acerbo científico necesario al liombre médico.

,m

Madom's Pharmacentical de México, S. A.
Zacatecas 188
México, D. F.

Dr. Martín Torres H.

DISTRIBUIDORES DE: Cutter Laboratories
~~~ ~

VI

1

�Proyecto de/ Nuevo

.E,ait,cio
,.r. .

j
'

. ~-··

Vístas Exter',ores d,e[ 1N uevo)
Proyecto de

Construcción

2

3

E.a,ticio
'r

�DOLOR PELVICO EN GINECOLOGIA (1}
Etiología y Diagnóstico
Dr. Rafael Salinas Riuero. *
Dr. Humherlo Ruiz Schubert.
Dr. José María González. ***

El

C.

Gobernador del Estado, el Sr. Rector y el J'r. Director
de la Facultad, visitan los Laboratorios

101
• &lt;L"1 -

Vista Interior del LVuevo Edilicio
4

**

A pesar de la indiscutible importancia que este tema tiene en
Ginecología, es escasa la bibliografía que existe al respecto y la mayoría d e los textos que se utilizan en la erseñanza médica lo tratan en
forma muy breve.
Es difícil definir el dolor; puede describírsele como una sensaCion
que informa al que sufre. de que sobre él están actuando ciertos estímulos externos peligrosos para su bienestar. o como una sensación que lo
informa de que su organismo no está funcionando en forma normal.
\Vebster se refiere al dolor como "una desagradable sensación en
cuerpos animales. desde el ligero malestar. hasta la extrema angustia o
tortura, proviniendo de la presión. torsión o espasmo, separación de parles por violencia. o algún desarreglo de las funciones; sufrimiento corporal; angustia".
Para Leriche el dolor es "coloración afectiva de la sensación tactil,
que se nos presenta como un sentido particular, con sus receptores especiales, sus e'(cifantes específicos y sus vias de conducción propias".

(1)

Ponencia Oficial que la Socierlfld de Gi,wco/ogía y Obsle/lici11 de Mo11terrey
prese11tó en /11 Segunda Reunión Xaáonal de (,iuecologia \' Obstetricia en
,\léridn, Yucatcín.

•

Proftwr Méclico del Departamrnto de (,i11ecologia del Hosf1ilal l.initJersitario
.. Dr. J. E. González".

._.

Antiguo Re~idente de los De/&gt;art11me11tos de Ginecología )' de Obstetricia del
HosJ&gt;ital h1itinsitmio '·Dr. J. F. Go11:ález''. Catedratico dt' la Facultad de
Medicina de la Universidad de ,\. l,.
Director de la Esmela &lt;le E11/&lt;'l lllt'1 ía y Obstetricia de la Universidad de N. L.

5

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

González"

El dolor es el síntoma que con mayor frecuencia hace que una
persona acuda al médico en busca de consejo y alivio. Debe siempre
despertar nuestro interés, ya que en sus múltiples manifestaciones nos
plantea el doble problema de su interpretación diagnóstica y tratamiento.
En una revisión de 3.096 historias clínicas de mujeres mayores de
15 años que concurrieron a la Clínica I'v1ayo, se encontró que 500 de
ellas, 1 de cada 6, se quejaban de dolor pélvico. Esos expedientes fueron tom·ados al azar, de los archivos generales de la Clínica; es fácil
suponer que si el mismo número de expedientes hubiese sido analizado,
desde este punto de vista, en una consulta ginecológica, el número de
pacientes con dolor pélvico hubiera sido mucho mayor.
Habiendo revisado 500 historias clínicas del Servicio de Ginecología del I. M. S . S. en la ciudad de Monterrey, N. L.. encontramos consignado en la primera consulta el dato dolor péluico en 348 expedientes,
o sea que este síntoma fué positivo en el 69.6% de los casos.
El análisis de 450 historias clínicas de pacientes ginecológicas del
archivo particular de uno de nosotros, mostró el dato positivo en 292, o
sea que en el 64.8% de los casos, esas pacientes en la primera consulta
manifestaron tener algún tipo de dolor pélvico.
Promediando los datos obtenidos en las dos estadísticas anteriores,
encontramos que el síntoma dolor pélvico, fué positivo en el 67.2% de
los casos; en otras palabras, 2 de cada 3 personas lo manifestaron.
CONSIDERACIONES A.t'\;ATOMICAS

1)

El estudio del dolor pélvico en Ginecología, hace indispensable
el discutir la forma en que el dolor se origina y la vía por la cual llega
a la conciencia de la persona. Una revisión de la literatura sobre anatomía y fisiología del dolor visceral. en lo referente al dolor pélvico, revela muchos puntos de controversia y discrepancia de criterio entre los
diferentes autores; consideramos fuera de los límites de este trabajo una
discusión al respecto.
Al considerar el dolor que se origina en la pelvis femenina, hay
que lomar en cuenta tanto los estímulos dolorosos conducidos por el sistema somático o voluntario. como los trasmitidos· por el sistema nervioso
visceral. involuntario o autónomo ,-sistema nervioso simpático-parasimpático...-. Se le ha dado mucha preponderancia al estudio de esta segunda vía de conducción; no hay que olvidar. sin embargo, que el dolor que se origina en la pelvis, puede ser de orígen somático o visceral. o
bien, ser una combinación de ambos.

6

Dolor Pélvico

Sa/;nas Rivero et al.

INERVACION SOMATICA....-Esta denominación es aplicada tanto a la inervación sensorial como motora del continente del cuerpo humano; iniciaremos su descripción con la de un nervio raquídeo: Los nervios raquídeos se originan en un segmento de la médula y tienen dos
raíces: la anterior que es motora y la posterior que es sensitiva; ,en esta
última se encuentra el ganglio raquídeo en cuyo interior están las células tróficas (nutrient cells) del aparato s·ensorial. Estas dos raíces se
unen constituyendo el nervio raquídeo, el cual después de un corto trayecto como nervio simple se divide en dos ramas, anterior y posterior,
las cuales llevan en sí componentes motores y sensitivos.
Las ramas anteriores de las porciones lumbar y sacra de la médula espinal y el nervio coxígeo, forman los plexos lumbar, sacro y sacrocoxígeo y probablemente constituyen el grupo de nervios de mayor significación en lo referente al dolor pélvico de origen somático.
Del plexo lumbar parten ramas cortas directas que inervan el cuadrado lumbar, el psoas mayor y el menor. El nervio abdominogenital mayor
da ramas a los músculos oblicuo mayor, oblicuo menor, transverso recto mayor del abdomen y ramas sensitivas a la piel del Monte de Venus y de los
labios mayores. El abdominogenital menor tiene una distribución análoga al anterior. El nervio femorocutáneo da dos ramas, una femoral que
se distribuye en la piel de la cara anteroexterna del muslo y una glútea
para la piel de esa región. El genitocrural da dos ramas, una genital
para los labios· mayores y la otra crural para la región anterosuperior del
muslo. El nervio obturador da una rama al músculo obturador, dividiéndose después en dos ramas terminales, anterior y posterior, que inervan los músculos aductores y la superficie cutánea de la parte media del
muslo; la rama anterior envía una ramificación a la articulación de la
cadera. El nervio crural, una de las ramas terminales del plexo lumbar,
da ramas para los músculos ilíacos y psoasilíacos· y fibras cutáneas a la
superficie anterior del muslo; no se mencionan todas las· ramas de estos
nervios, sino solamente aquéllas qae tienen relación con el tema objeto
de este estudio.
El plexo sacro está formado por las ram:as anteriores del quinto
lumbar, que al descender hacia la cavidad pélvica, con una rama anastomótica que le envía el cuarto lumbar, forma el tronco Iumbosacro y por
los primero, segundo, tercero y cuarto nervios sacros.
El plexo sacro está en la pelvis, sobre la cara anterior de los músculos piramidales; envía ramas al cinturón pélvico y a las extremidades
inferiores; da ramos musculares al piramidal, obturador interno, gemelos

7

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

González"

Sa/;nas Rivero et al.

Dolor Péfvíco
y cuadrado crural. El nervio glúteo superior da ramas a· los músculos
glúteos.
El nervio glúteo inferior también da ramas al glúteo
mayor. La rama posterior del nervio femorocutáneo inerva la piel de las
porciones. lateroinferiores de las nalgas y da ramas perineales con fibras
sensitivas al periné de la porción posterior de los labios mayores. Del
plexo pudendo, que está situado en la parte inferior del plexo sacro, parten ramas musculares al elevador del ano y a los músculos coxígeos, y ramas viscerales al recio, vejiga y vagina por los nervios hemorroidal m:edio,
vesical y vaginal inferiores. Estas ramas viscerales van a su destino
directamente, o después de unirse con los plexos simpáticos.
Los nervios pudendos salen de la pelvis ósea por la parle inferior
de la escotadura ciática mayor, en donde se dividen en dos ram:as, una
inferior o perineal y otra superior o nervio dorsal del clítoris. Antes de dividirse, dan tas hemorroidales inferiores que inervan el esfínter anal interno y la piel del ano. Los nervios perineales dan ramas superficiales y
profundas; las primeras son: la labial posterior que inerva la piel del periné y labios mayores; las segundas van al músculo tTansverso superficial
del periné y bulbocavernoso; el nervio dorsal del clítoris envía ramas al
transverso perineal profundo y a los esfínteres uretrales, clítoris, labios
mayores· y menores.

INERV ACJON VISCERAL:-Las vísceras abdominales, así como las pélvicas, reciben su inervación del sistema nervioso autónomo o
involnntario. Este sistema. al igual que el sistema nervioso periférico,
es una dependencia del central y está en. conexión con él por fibras aferentes y eferentes.
Es imposible señalar un límite preciso entre el sistema autónomo y
el cerebroespinal. pues los dos mecanismos están estrechamente conectados, sobre todo dentro del encéfalo y de la médula.
El sistema autónomo recibe también el nombre de involuntario; no
es aconsejable el uso de este término, porque a menudo está conectado
funcionalmente con mecanismos que son en gran parte voluntarios, como
por ejemplo la micción. El sistema autónomo está ampliamente distribuido por todo el cuerpo y se halla compuesto de neuronas dispuestas en
forma de ganglios y haces de fibras que con frecuencia producen plexos
por su entrelazamiento.

Langley originalmente lo consideraba como un sistema eferente, sin
tent&gt;r en cuenta las neuronas aferentes que desde los diversos órganos

viscerales se dirigen hacia el centro, bajo el gobierno del sistema autónomo. En su trayecto hacia la médula o el encéfalo, estas fibras esplácnicas aferentes acompañan a menudo a nervios somáticos o pasan por
plexos y ganglios autónomos. en los cuales no sufren ninguna interrupción sináptica.
Basándose principalmente en diferencias funcionales. se ha dividido este sistema en dos componentes: simpático y parasimpático.
El sistema simpático está en conección con la médula. en la reg10n toracolumbar. por fibras que constituyen la cadena toracolumbar.
El sbtema parasimpático está en conección con el nervioso central a
través de ciertos nervios craneales y sacros; ambos sistemas tienen una
distribución muy amplia y por lo común sus fibras se dirigen juntas· al
mismo órgano en el que son capact&gt;s de producir efectos antagónicos.
SISTEMA PARA.SIMPA TICO.......Generalmente se divide en parasimpático craneal, que está en conexión con el tronco cerebral por los
nervios motor ocular común, facial. glosofaríngeo y vago. y parasimpático
sacro, que está conectado con la médula espinal por las ramas sacras primarias anteriores segunda y tercera. o tercera y cuarta. Parasimático Sacro. Los nervios parasimpáticos sacros nacen como ramas delicadas de
ramas del plexo sacro anteriormente mencionadas. Sus células de origen
se encuentran en la porción sacra de la médula espinal y por consiguiente tienen un largo trayecto en la cola de caballo antes de aparecer en la
pelvis. Estos dos o tres manojos, conocidos con el nombre de nervios pélvicos esplácnicos, se componen de fibras mielínicas preganglionares que se
dirigen a los plexos de la pelvis asociadas a las fibras simpáticas, reuniéndose con sus neuronas postganglionares. bien en estos plexos, o bien
en las paredes de las ,ísceras a las cuales inervan y que son: el final
del colon. el recto y los órganos pélvicos del aparato urogenital.
SISTEMA SIMPATICO .......Está constituido por fibras esplácnicas eferentes que salen de una región perfectamente limitada de la
médula espinal. entre el primer segmento torácico y el segundo lumbar.
Estas fibras eferentes tienen su origen en células de las astas laterales de la médula y salen de é!&gt;ta por las raíces anteriores para llegar
a las ramas anteriores de los nervios espinales correspondientes. Abandonan la rama anterior. constituyendo un haz de fibras generalmente
mielínicas denominado ramo comunicante blanco que se une al tronco
simpático ganglionar. E!&gt;tas fibras son preganglionares y colectivamente
constituyen el sistema loracolumbar. Se reúnen con las neuronas postganglionares en los ganglios del tronco simpático o en los plexos ganglionares relacionados con él.

8

9

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

Dolor Pe/vico

González"

Salinas Rivero et al.

Los ganglios paravertebrales o centrales están conectados entre sí
por estrechos cordones constituídos por fibras ascendentes. formándose de
este modo un tronco simpático ganglionar a cada lado de la columna
vertebral. Cada tronco tiene 21 o 22 ganglios. Los dos troncos sim•
páticos se unen por sus extremos inferiores en un ganglio medio. situado
delante del coxis, el denominado ganglio impar. El extremo superior de
cada tronco, se continúa hasta el interior de la cavidad craneana donde
forma plexos alrededor de la arteria carótida interna, por mediación de los
cuales establece relaciones con ciertos nervios craneales.

/-.t:

/r

En conexión con los ganglios paravertebrales. se encuenlran los
ganglios colaterales o prevert~brales. En la superficie o en el interior de
las paredes de las vísceras se pueden encontrar gaficglios terminales, pero
éstos pertenecen principalmente al sistema parasimpático.

.-rltJ;t;rt!.:tr ~krr

S"''!nor, e

j

___., l

..,

Fie:. 1
10

.,.

,

Las fibras nerviosas del sis-tema simpático pueden ser mielínicas
o amielínicas. Las fibras de la raíz posterior del nervio espi~al. que
entran en la composición del ramo blanco, son las prolongaciones periféricas de las células de un ganglio espinal y son fibras aferentes esplácnicas que proceden de vís2éias y vasos; atraviesan las diversas ramas del
trnnco simpático Y' el tronco mismo, pero no tienen relación sináptica con
las células de los ganglios simpáticos; terminan en la substancia gris de
la médula. Estas fibras aferentes se encuentran tanto en nervios provistos de ramos blancos. como en los ramos comunicantes grises.
Los ganglios simpáticos torácicos inferiores y lumbares y los plexos hipogástricos superior, medio e inferiores. constituyen las vías sensitivas de fas vísceras pélvicas. Deseamos hacer hincapié en una excepción
a la afirmación anterior, por considerarla de suma importancia desde el
punto de vista ginecológico y es la siguiente: las fibras que conducen el
dolor que se origina en los ovarios. guardan una relación estrech a con la.s
ramas p eriféricas de la arteria ovárica. (Fig. 1). Sus aferentes siguen el
curso de dicha arteria, p enetran en el cuarto ganglio simpático lumbar y
continúan hacía arriba a través d el tercer ganglio lumbar, para alcanzar
un nivel más alto en el tronco simpático principal. Estas fibras aferentes
no tienen conexión con el plexo hipogástrico superior.
Inmediatamente por d ebajo del diafragma, encontramos el plexo
solar, los dos ganglios semilunares y el plexo celíaco. Desde esta región
los plexos n erviosos simpáticos comunican hacia abajo con el ganglio aortico-renal, ef plexo r enal y la barra aórtica transversa. Los anteriores componentes son en realidad parte integral del plexo solar y de aquí nacen

1l

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

Gonuílez"

dos o tres nervios intermesentéricos, los cuales se dirigen hacia abajo sobre la cara anterior de la aorta, recibiendo fibras del ganglio mesentérico
inferior y del ganglio simpático lumbar. Entre los nervios intermesentéricos, hay muchas fibras comunicantes. (Fig. 1).
A nivel de la bifurcación de la aorta, los nervios intermesentéricos
se juntan para form·a r el plexo hipogá.strico superior, llamado por algunos
nervio presacro, el cual es• el encargado de suministrar la mayor parte de
los nervios de la vejiga, recto y genitales internos, excepción hecha del
ovario y parte de las trompas de Falopio. Es por lo general un plexo
medianamente ancho, formado por los dos o tres troncos incompletamente
fusionados de los nervios intermesentéricos. Según Curtís, en aproximadamente 20% de los casos, hay fusión completa, resultando entonces
un nervio simple. Weinstein en 300 disecciones del plexo hipogástrico
superior, encontró un nervio simple aproximadamente en un t %. El
plexo hipogástrico superior se extiende detrás del peritoneo en una red

Dolor Pélvico

Salínas Rivero et al.

de tejido areolar. a nivel de los cuerpos de la 4a. y 5a. vértebras lwnbares. Hay una comunicación bilateral entre el plexo y los ganglios lumbares simpáticos. por medio de finas fibras nerviosas que van del ganglio
a los nervios situados detrás de las arterias ilíacas primitivas. (Fig. 2).
El plexo hipogástrico superior se continúa hacia abajo, formando
en ocasiones el plexo hipogáslrico medio; cuando existe este plexo está
formado por tejido neurofibroso que se extiende sobre el promontorio y
algo hacia abajo; se divide para formar los plexos hipogá.strícos inferiores o
nervios hipogástricos, cada uno de los cuales consiste en dos o tres nervios que se entrecruzan, formando un plexo largo y estrecho. (Fig 3). Las
fibras del plexo hipogástrico inferior se dirigen hacia abajo y lateralmente cerca de la lerm"inación en el sacro de los ligamentos uterosacros,
de alli hacia adelante, sobre la superficie lateral del ámpula rectal para
unirse a los plexos pélvicos, llamados por algunos plexos uterovaginales.
ganglios cervicales o de Frankenhauser, a los cuales el plexo hipogástrico
provee de la mayor parte de la inervación simpática. El suministro nervioso adicional del plexo pélvico, consiste en finas- fibras de la cadena

Plttm blpodatrloet • •
. .,r

Fig. 2

12

Fig. 3

13

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

González"

h1po~4trÍco t
1.o J:Jllero
:at&gt;

Salinas Rivero et aÍ.

Dolor Pélvico

El útero, como ya se indicó, recibe su inervación de la porción uterina del plexo pélvico. (Fig. 4). Algunos opinan que hay inervación directa, independientemente del nervio hipogástrico. Los nervios del útero
siguen el curso de sus arterias y algunos filetes pueden ser apreciados a
simple ,,ista debajo del peritoneo. sobre el músculo uterino. Al examen
microscópico se aprecian filetes nerviosos entre las· fibras musculares lisas y alrededor de los capilares. La inervación de los vasos sanguíneos
en el cérvix es más escasa.

~htco

La porción vaginal del plexo uterovaginal, junto con algunas fibras
derivadas del tronco simpático sacro, inerva la vagina.
El suministro nervioso del ovario se efectúa a través del plexo
ovárico: una red de fibras nervios,'s que se desprenden de los plexos
aórtico y renal y descienden acompaña 'ndo a la afteria ovárica. Es fácil
explicarse el porqué de esta inervación tan alta, tomando en consideración que el ovario es emhriológicamente un órgano abdominal. El plexo
ovárico da fibras al ligamento ancho, trompa de Falopio y ovario y comunica en el ligamento ancho con el plexo pélvico; a través de este último plexo. da fibras al útero. Estudios histológicos han demostrado que
hay un abundante aporte nervioso a los vasos sanguíneos y estroma del
ovario y que esos nervios no penetran a los folículos, cuerpo lúteo o células intersticiales.

Fig. 4
simpática sacra y ramas parasimpáticas (neruio péluico o erector), que generalmente nacen de la 2a. a la 4a. de las raíces anteriores de los nervios
sacros.
El plexo péluico se describe como una delgada hoja bilateral de
fibras nerviosas incluidas en tejido conectivo v extendidas en un área de
2 por 3 centímetros; está situado en el ligamento ancho, a nivel del cérvix, algo lateral al fondo de saco lateral de la vagina, sobre la porción
posterior del ligamento de Mackenrodt. La inervación de todas las vísceras pélvicas, se efectúa casi exclusivamente por el plexo pélvico; los nervios del útero. vagina y vejiga salen de la porción anterior del plexo.
No hay ganglios grandes en el plexo pélvico; está constituido por
fibras nerviosas entrecruzadas, con numerosos ganglios pequeños; hay
otros ganglios diminutos, los paracervicales, se encuentran en el tejido
paracervical del ligamento ancho, detrás de la arteria uterina, a corta
distancia del útero.

14

CONSIDERACIONES FISIOLOGICAS
El dolor no es más que una de las varias sensaciones que se trasmiten a través de los nervios sensitivos; los conocimientos actuales acerca de la forma en la cual se originan los estímulos dolorosos son menos
precisos que los referentes a otras sensaciones producidas por estímulos
externos -exteroceptivos,-, o por ciertos estímulos internos como los propioceptivos.
La sensación dolorosa se origina cuando ciertos estímulos actúan
sobre terminaciones nerviosas libres, finas, onduladas, especificas. no
diferenciadas. Otros tipos de sensación al parecer son causados por estimulación de receptores específicos diferenciados; las sensaciones de contacto, presión y tactiles ,nacen de los corpúsculos de Golgi-Mazzoni, de
Vater-Paccini y de :tvleissner.
Tornando en consideración que la cantidad de las terminaciones
nerviosas sensitivas que trasmiten el dolor de las vísceras es escasa y que

15

�Hospital Universitario "Dr. ]. E. Gonzákz"

Dolor Pé/vico

el tamaño de esas fibras y células es menor que el de lo mismos elementos que inervan las estructuras somáticas, es fácil comprender la diferencia en la eficiencia de sensaciones de dolor cuando los sistemas víscero y
somático sensoriales son comparados. Lo anterior puede ser una explicación acerca de la vaguedad del dolor visceral. en lo que a localización
se refiere.
Las fibras aferentes o nervios simpáticos sensitivos, siguen un curso similar al de las fibras eferentes, con la diferencia de que las primeras,
penetran a la médula por las raíces posteriores.
Los estudios histológicos han probado que en las fibras simpáticas
transmisoras del dolor hay fibras mielinizadas idénticas a los nervios sensitivos cutáneos.
Veamos ahora cuál es la vía que siguen las sensaciones dolorosas
desde el punto en que se originan, hasta que llegan a la conciencia del
individuo. Tal impulso doloroso es llevado hasta la médula espinal por
los nervios sensitivos ya mencionados y que integran los diferentes· plexos. Un hecho fisiológico importante es que las neuronas que llevan diferentes tipos de sensación, se separan en grupos después de haber penetrado a la médula: las fibras nerviosas que conducen la sensación dolorosa, penetran al asta posteri¿r y allí conectan con células nerviosas·. Un
segundo grupo de axones cruza hacia el lado opuesto en la porción anterior de la substancia gris y asciende por el tracto espinotalámico lateral. El agrupamiento de axones en la médula espinal que conducen el
dolor somático; es por esto por lo que la obolición del dolor visceral por
dolor visceral no es tan definido y preciso como el de los que conducen el
cordotomía requiere una sección más extensa que la que se necesita para
suprimir el dolor somático. Después de que los axones han ascendido por
el tracto espinotalámico penetran al filete mesial (cinta de Reil) y continúan en esta estructura hasta alcanzar el tálamo.
El tálamo representa el nivel sensitivo más alto en los animales
inferiores: en el hombre esta función es desempeñada por la corteza cerebral. Del tálamo. los impulsos sensoriales van a la corteza parietal y
terminan, se supone. en la circunvolución parietal ascendente que está
detrás del surco de Rolando.
Se aceptan dos tipos de dolor visceral: dolor J.ireclo y dolor referi-

do. Los primeros autores que estudiaron este tema negaron la posibilidad de que el dolor partiera directamente de una víscera.

16

El dolor vis-

Salinas Rivero et al.

ceral era explicado sobre la base de dolor referido. Head emitió la interesante teoría de que los órganos internos no tienen desarrollado sentido
de localización, tal como el de la piel, así que el efecto m:áximo de molestia puede no ser sentido en el órgano afectado. sino que es conducido a
esa porción de la médula en la cual los nervios simpáticos terminan; allí
se origina un foco de irritabilidad y desde allí es distribuido, como dolor
o molestia, a las áreas cutáneas correspondientes a tal segmento medular.
Mackenzie opinaba que cuando estímulos desacostumbrados procedentes de
una víscera, son recibidos en la médula, crean un foco irritable en la misma médula espinal que hace que otros impulsos de fuente somática, recibidos a ese mismo nivel. se exageren.

Leriche está en desacuerdo con las teorías de HeaJ y Mackenzie y
afirma que los dolores viscerales se perciben en las vicerru;- y no en la
pared del vientre; pero que son mal analizados porque la sensibilidad visceral es en condiciones normales puramente refleja y sólo se hace consciente de un modo brusco, sin previo entrenamiento, sin preparación y
porque, en una palabra, no está educada: cuando se hace consciente, es
una sensación al principio vaga, indeterminada, difícilmente analizable, y
hace falta tiempo para que el enfermo aprenda a valorarla.
Morley afinrra que el dolor que proviene de una víscera enferma,
es en su mayor parte dolor somático, producido por reacción peritoneal:
estiramiento, herida o inflamación del peritoneo.

ETIOLOGIA
En el capitulo precedente expusimos que el dolor visceral es de
localización menos precisa que el dolor somático e hicimos notar las razones que explican este hecho.
Las causas que consideramos capaces de producir dolor visceral.
pueden quedar clasificadas en los siguientes cuatro grupos: a) dilatación o distensión; b) espasmos o contracciones enérgicas; c) anoxemia y
d) irritantes químicos.
Veamos. ahora, individualizando, cuál es, o cuáles son las causas
que producen el dolor, en cada una de las diferentes entidades nosológicas, que con mayor frecuencia se observan en la práctica ginecológica.

PADECIMIENTOS INFLAMATORJOS:-EI dolor en la vulva
y la vagina inflam·a das en los procesos gonocócicos, se debe a los siguientes factores: trastornos en la circulación local, determinados por el tono
17

�Hospital Universitario "Dr.

J.

E. González"

de los pequeños vasos sanguíneos arteriales y venosos; concentración de
iones de hidrógeno y modificaciones en el pH sanguíneo. Pequeñas modificaciones en la acidez o alcalinidad, pueden ser responsables de la
constricción o de la dilatación de los capilares. En este caso particular
el pH es alcalino, lo que dilata los vasos y contribuye a la hiperemia Y
éstasis locales. Estos mismos hechos explican el dolor en los procesos
inflamatorios anexiales, añadiéndose a lo anterior el hecho de que como
la inflamación progresa de mucosa a serosa, las terminaciones nerviosas
que se encuentran en el peritóneo tubario participan del proceso y agudizan el síntoma.
El exudado purulento vertido por el ostium abdominale. ocasiona
la irritación primero y la inflamación después del peritoneo parietal y al
dolor visceral se asocia el somático, acrecentando el síntoma; si el exudado se colecta en el oviducto, la distensión incrementa el dolor ya exis-

Dolor Pélvico

Salinas Rivero et al.

dad de una víscera, depende de la extensión, de movimientos y la rapidez
de los cambios de volumen que la víscera sufre al llevar a cabo sus funciones.
En la tuberculosis de los genitales. asociada a peritonitis tuberculosa, es tal el número de adherencias y su firmeza, que el rozamiento de
las superficies peritoneales inflamadas es mínimo. Las adherencias que
se forman en las vísceras abdominales y pélvicas producen dolor solamente cuando el peritoneo en cuya superficie están implantadas, sufre
estiramientos, ya sea por los movimientos fisiológicos propios de la víscera, o por los que se efectúan al ejercicio, o provocados por manipulaciones durante el examen físico.

En los procesos infecciosos ocasionados por estreptococo, el dolor
es de menor intensidad y se presenta con menor frecuencia. ya que la propagación se hace principalmente a través de las venas. linfáticos y espacios tisulares, siendo la reacción peritoneal en la mayoría de los casos
menor que en los procesos producidos por gonococo. La metrilis en estos
casos produce dolor menstrual al contraerse el músculo uterino.

NEOPLASIAS.-Las neoformaciones benignas de los genitales,
por lo general, no producen dolor. Ejemplos lípicos de lo anterior son
los pólipos del cérvix y cuerpo uterino; lo mismo puede decirse de los
fibromiomas; cuando éstos producen dolor, éste es debido a fenómenos
de compresión sobre las estructuras vecinas. Constituyen una excepción
a la afirmación anterior, los fibromiomas y pólipos que se alojan en la
cavidad uterina, los cuales producen dolor cuando la matriz intenta su
expulsión. Los tumores benignos. quíslicos, del ovario producen dolor
cuando llegan a desarrollarse enorm:emente, debido a los fenómenos de
compresión que ejercen sobre las vísceras vecinas. El dolor causado por
la torsión del pedículo de un tumor ovárico o uterino, produce una combinación de cuando menos dos tipos de dolor: a) dolor localizado debido
a lesión peritoneal y b) dolor causado por trastornos circulatorios. En
ocasiones los tumores quíslicos del ovario duelen también, debido a la
tensión que su contenido produce en su cápsula.

La tuberculosis de los genitales se observa frecuentemente como
parle integral de una peritonitis tuberculosa generalizada. Las trompas, los
ovarios y en ocasiones la matriz, están invadidas por el proceso; el peritoneo que recubre las asas intestinales, así como el epiplón mayor se en&lt;uentran íntimamente adheridos a las estructuras vecinas, formando un
verdadero apelotonamiento. El dolor en estos casos, es principalmente
periloneal. Sin embargo llama la atención el hecho de que la intensidad
del dolor no guarda relación con la intensidad y gravedad del proceso. Lo
anterior puede explicarse en la siguiente forma: la agudeza y grado del
dolor producido por irritación del peritoneo que recubre parte o la totali-

El dolor en los carcinomas del útero revela siempre que la neoplasia ha traspasado ya los límites del órgano. Cuando el cáncer ha invadido el tejido conjuntivo de la pelvis, el peritoneo y muy particularmente la vaina del psoas y el plexo sacro, aparecen dolores muy intensos, punzantes y terebrantes, que se irradían al miembro inferior. Brukner y
Mezinescou han sugerido que la lesión patológica es una plexalgia degeneral iva proveniente de una compresión o de la destrucción de cilindroejes de las células ganglionares del plexo pélvico y de hecho existen
pruebas histológicas indiscutibles en favor de esta opinión.

18

19

tente.
Cuando los gérmenes penetran al parénquima ovar1co. ocasionando una ovaritis, generalmente asociada a salpingilis, puede haber dolor
el cual en este caso particular sería debido a tensión de su cápsula y
parcialmente también a trastornos circulatorios dependientes del mismo
proceso inflamatorio.

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

En los carcinomas del cuerpo. si hay acumulación de sangre o
exudados en la cavidad uterina, los dolorrs se pueden parecer a los del
parto, frecuentemente se acompañan de expulsión de líquido.
El tipo de dolor es muy variable; sin embargo en a lgunos casos es
bastante característico; así por ejrmplo. el dolor irradiado a los muslos,
indica propagación hacia los troncos obturador o sacro; la propagación
a recto y vejiga. se manifiesta por dolores en estos órganos. Los cólicos
uretcrales son síntoma común y atormentador del cáncer cervical ; su causa., es la compresión ureteral por carcinoma propagado al ligamento
ancho.
DISMENORREA FUNClONA.L --En la práctica ginecológica
es frecuente encontrar el síntoma dolor. asociado a otros trastornos en
los genitales femeninos, sin que sea posible descubrir en el examen físico
y aún en e l acto operatorio. lesiones orgánicas. Ejemplo típico de lo
anterior lo constituye la dismenorrea funcional, prim•aria o esencial; el
dolor precede a la menstruación, 12 o 24 horas. aunque en ocasiones principia al instalarse la pérdida sanguínea. La intensidad del dolor es sumamente variable, desde molestia tolerable que no impide las ocupaciones habituales. hasta dolor insoportable que hace necesaria la terapia
medicamentosa. Por lo general el dolor es bilateral. en ambas fosas e
hipogastrio, puede ser unilateral: no tiene una localización precisa. es
difuso; frecuentemente es intermitente pareciéndose a las contracciones
del trabajo de parto; desaparece horas después d&lt;' que principia la pérdida sanguínea, o puede pt.'Tsistir todo el primer día y parte del segundo.
lCuál es la causa del dolor en la dismenorrea funcional? Se puede
afirmar que no es la misma en los diferentes casos. Kie/fer piensa que la
estimulación del orificio interno del cérvix produce contracciones uterinas, espasmo cervical y dolor. Afirm·a que el cérvix es un esfínter cuyo
tono está determinado por un arco reflejo a través de la porción lumbar de
la médula espinal y el ganglio cer\'ical de Frankenhauscr; según este
autor, el dolor experimentado en la dismenorrea puede ser debido a lesiones del ganglio cervical. Los trabajos prácticos de Blos y Kennedy apoyan esta teoría.
En otras ocasiones, la mucosa congestionada y edematosa del endocérvix y endometrio puede causar una obstrucción que pasa inadvertida al examen físico, por minucioso que éste sea, y sólo se presenta en
las horas que preceden y en las primeras de la menstruación. Curtis

20

Dolor Pélvico

González"

Salinas Rivero et a/.

afirma a este respecto: "A menudo he pasado un dilatador sin ninguna
dificultad. y aparentemente sin beneficio, dándome cuenta posteriormente
de que la paciente experimentó completo alivio en la siguiente menstruación, por primera vez en muchos meses. Consecutivamente a la insuflación tubaria, se aprecia a menudo alivio del dolor menstrual por algunos
meses
Además de las causas anteriormente citadas, se mencionan entre
otras las siguien tes: endocrinopatías, hiponutrición, anemia, hipoplasia
de los genitales, dolor pskosomático, etc. Es indiscutible que los anteriores pueden considerarse c·omo factores capaces de producir dolor antes
y durante la menstruación. \\'ilson y Kurzrok opinan que la dismenorrea funcional debe ser rnnsiderada como un trastorno en e l cual las
contracciones uterinas normales. durante su fase de máxima amplitud,
a lcanzan la concif'ncia y que la explicación exacta del porqué de la disminución del umbral del dolor, es aún inexplicable.
SINDROME CONGESTION FIBROSIS.-En la congestión vascular pékica crónica. o síndrome congestión fihrosis como le llama Taylor,
el dolor es intermenstrual. pre o intramenstraul y según los estudios· histopatológicos es debido a lesiones de los nervios pélvicos. Freun describió
una perineuritis proliferaliva del ganglio de Frankenhauser con separación de las células por nuevo tejido conectivo, degeneración de las fibras nerviosas y desaparición eventual de las células ganglionares.
DISTOPIAS UTERINAS.-En estos casos probablemente obren
como factores contributorios en la producción de dolor, el estiramiento
de los tejidos fibrosos que forman los diferentes medios de sostén, la
tensión de los vasos sanguíneos y de los nervios simpáticos que los acompañan y los fenómenos de congestión vascular frecuentes en estos casos.
EMBARAZO TL' BARIO.-Para mayor claridad en la exposición,
consideraremos esta entidad nosoló!!ica en cada una de sus formas de
presentación más frecuentes: a) embarazo tubario en evolución: b) durante y después de su ruptura y c) el aborto tubario.
En e l primer caso. embarazo tubario en evolución, las molestias
dolorosas son debidas a la distensión, a medida que se va cfectuando el
aumento de volumen. tanto del oviducto como del peritoneo que lo recubre. Este aumento de volumen ocasiona distensión de los filetes nerviosos propios del órgano. principalmente del plexo submucoso circular
y de los del peritoneo y aumenta las contracciones tubarias reflejas. El

21

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

González"

dolor es difuso. intermHente y de poca intensidad: se presenta cuando
la trompa se mueve con los diferentes cambios de posición de la embarazada o cuando es desplazada debido a movimientos que le imprimen
las vísceras intestinales.
Durante su ruptura, el dolor es repentino. muy intenso y de localización bastante precisa: es principalmente debido a dos factores: ruptura de la pared de una víscera hueca y del peritoneo que la recubre.
e irritación peritoneal por la sangre proveniente del sitio de la ruptura
y de la que escapa a través del pabellón de la trompa. Efectuada la ruptura el dolor continúa. si el caso no es atendido debidamente y es debido
al hemoperitoneo en primer lugar y en segundo. a los mo,rimientos propios de la trompa, exacerbados por las condiciones patológicas en que
se encuentra o a los movimientos que los cambios de posición de la
paciente. o las vísceras intestinales le ocasionan.
•
En el aborto tubario. la distensión. la hipercinesia, el desprendimiento del huevo y el hemoperitoneo son factores que influyen en la
producción del dolor.
En la endom:elriosis hay dolor intermenstrual debido probablemente a las adherencias que se Íorman entre las diferentes vísceras pélvicas
y las intestinales; el estiramiento de estas adherencias debido a los movimientos de las vísceras produce estiramiento de las superficies peritoneales y consecuentemente dolor. Hay también dolor pre e intramenstrnal
debido a que ese tejido endomelrial extrauterino, tiene carácter funcional.
reaccionando a los estímulos hormonales ováricos. produciendo pequeñas
pérdidas sanguíneas que irritan las diferentes superficies peritoneales con
las cuales se ponen en contacto y por otra parte, ocasionan fenómenos
de distención debido a que frecuentemente se forman quistes endometriales en los cuales se va acumulando la sangre que se produce en cada
menstruación: ejemplo de esos quistes son los ováricos, llamados antiguamente quistes de chocolate.
Vamos ahora a referimos a un tipo de dolor que se encuentra m:uy
frecuentemente en la práctica ginecológica: el Jolor de cintura. Puede
ser debido a diferentes causas. entre las más importantes tenemos las
lesiones d e las articulaciones pélvicas y d e las parles blandas, producidas
por el trabajo de parlo. Las primeras consisten principalmente en una
relajación de los ligamentos de la articulación sacroilíaca que permiten
una movilidad excesiva: los mismos factores etiológicos producen la coxigodinia.

22

Dolor Pélvico

Salinas Rívero et al.

Las lesiones de las parles blandas. producidas más frecuentemente
durante el acto del parto, consisten principalmente en distensión excesiva
de los ligamentos uterosacros. desarrollo de procesos infecciosos en el tejido celular de los ligamentos anchos y a lesiones de las venas pélvicas.
El prolapso uterino, el cisto y rectocele, son capaces también, en ocasiones de producir dolor de cintura. Se ha discutido mucho respecto a si
el útero en retrodesviación es o no capaz de producir dolor de cintura;
nuestra opinión es que en ocasiones sí lo produce, ya que éste desaparece
después de la ligamentopexia, en casos bien seleccionados.

APLICACIONES CLINICAS
TOPOGRAFIA DEL DOLOR-En uno de los capítulos precedentes (Fisiología), afirmamos que el malestar puede ser referido al órgano en sí, consituyendo el dolor visceral local. o dolor directo, o a la
pared del cuerpo o extremidades, constituyendo el dolor referido. Este
lipo de dolor puede explicarse en la siguiente forma: las aferentes viscerales conducen impulsos a la médula espinal. vía raíz posterior. los cuales son transportados hacia arriba, llegando al tálamo y a la corteza cerebral: en la porción medular, en la cual los nervios simpáticos terminan,
se origina un foco d e irritabilidad y desde allí esa sensación se distribuye
como dolor o molestia a las áreas cutáneas correspondientes a tal segmento
medular. Estas áreas cutáneas pueden ser luperalgésicas a los estímulos,
mientras que la enferma experimenta el dolor, o en los intervalos del
mismo. Head ha hecho un mapa de las zonas de la piel que son hiperalgésicas. cuando ciertas vísceras están enfermas.
"Cada órgano está representado en la superficie por una zona tegumentaria abdominal o lumbosacra, correspondiente a su inervación segmentaria raquídea y la irritación de una víscera produce las m·odificaciones sensitivas superficiales habituales en la zona apropiada de la pared
abdominal". (Davis).
Desgracidamenle por el momento. el origen segmentario raquídeo
exacto de la inervación de las vísceras pélvicas es bastante incierto: he
aquí los segmentos indicados para cada órgano por los diferentes autores
según Dav is: a) Cuerpo del útero: DX a LI (Head, Behan, Or/ila), DXI
a LIT (Abureal}. LI (Paroli).
b) Cuello: Sil a SIV (Head, Althabe, Fox) , SI a SN (Aburel),

SIi a SN más LIII a LV (Behan). SIi a SIV más LI (Paroli).

23

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

González"

Dolor Pé/vico

c) Anexos: DX a LI (Head, Behan), DXII a LI (Donati), DXII
a LII (Piere), LI a LIII (Paroli), LilI a LN (Porges).

CUADRO SINOPTICO

Además del hecho anterior, hay que tomar en cuenta que en las
afecciones pélvicas inflamatorias, el dolor se irradía rápidam:ente y también que el proceso tiende a propagarse del órgano primitivamente invadido a los vecinos y al peritoneo.
1,

1J

El dolor de los procesos anexiales se refiere en la pered anterior,
a la porción inferointerna de las fosas ilíacas; el punto máximo de hiperestesia está en la mitad de una línea que va de la espina ilíaca anterosuperior a la sínfisis del pubis (punto de Paroli). En la pared posterior
hay una zona de hiperalgesia en la porción superior de la región lumbar,
cerca del pnnto de emergencia del primer nervio lumbar.
El cuerpo del útero está representado por las zonas suprapúbicas· y
lumbares altas y el cuello principalmente por las zonas que corresponden
a su inervación.

DJAGNOSTICO........El análisis del dolor es difícil, dice Lenche,
todo en él es subjetivo; nada en él es· mensurable.
El ginecólogo debe enseñarse a considerar el dolor como resultante
de dos factores: la lesión por un lado y la paciente por otro, y a fin de
llegar a una apreciación inteligente y verdadera, debe estudiar igualmente
estos dos factores. Lo que para unas es una simple molestia, es para otras
un sufrimiento intolerable: nuestro temperamento es el que desde este
punto de vista, hace diferentes a las personas.
Exponemos a continuación un cuadro sinóptico en el que hemos
tratado de consignar las características del dolor en los diferentes padecimientos ginecológicos a que antes nos hemos referido.
Hacemos su análisis tomando en cuenta las condiciones· de su aparición; su duración aproximada, su intermitencia o continuidad, la forma
en que el reposo lo infuencía, caracteres que imprime la menstruación;
calidad e intensidad; localización habitual. cuando la hay, irradiaciones
y por último en forma sucinta, los datos mas importantes que se obtienen
al tacto.

SaÜnas Rivzro et al.

Entidad

-

Cond. dt su .Diwación
Aparición

lnlermitm•
cia
lnfl. dtl
Continuidad llelloso

Menstrua•
ción

ud

Localiza•
cián

lrradiacio-

DOIOl'OQ

Cólico
Mtdiillll

Hipogutrio

Cinltn

Intenso

Porción
Interna
F. l.

Cintura,
Rt11.
lumbar
Alta

Melritis

Gradualmente

Fast Aguda Intermitente
(Días)

.Antxitis

Gradual•
mente

Fast Aguda Continuo con
(Días)
Exacena• Lo calma
ciones

Dolorosa

Pthi•
Peritonitis

Gradual•
mente

fas,s Aguda Continuo con
y Sub-Aguda Exacena- Lo calma
lo2sem.
ciones

.......

Tumor con
Pedículo
Torcido

Repentina

Hasta inter-

Cárar dd
Ctnix. 2o. Gradualy 3er. Grados
mente
Dismenoma
Esencial

Nula

nnción.

Continuo

Nula

- - - ...

Mtsts

Continuo

Nula

..... -

Horas odias

Calidad
lntensi•

Intenso al
Principio Cuadr. lnf.

Horas

Emb. Tubario Gradual•
(no roto)
mente

Días o
semanas

Emb. Tubario Repentina
(roto)

Horas o
días

Intermitente

Nula

Continuo a,n
Exac,na- Lo calma
cionts

Continuo

Nula

Gradual•
mente

Mtsts

Nula

Intolerable

.

Intense
lntolera-

Péhico

ldem. mas
Rtg.
Lumbar

lm. Paramtlriat
y/o Vaginal

Fosas
Cintu-a

Nt11afüo

bit

Med. lnt. Hipogastrio

Ausente

Mediana
Nttrilgico

Austnlt

Agudi•
sima
Dts0arra•

lnter111itmte

Anuos Dolorosos

Variable

Dolc.-osa

DismtnOl'l'ta
Secundaria
Progmi,a

- - - ..

Matriz Dolorosa

Muy
intense

dor

Endome•
triosis

Cintiwa,
Piernas,
Gtnilalts

Gradual
mente

Tacto

nos

Fou
Ilíaca

fosa
Ilíaca

.

- ....
HiPOCOn•
drio
Hombros
Douglas
E&gt;cipula
Cinttl'a
Vejiga

Mediillll

Variable

Recto

Tumoración Quistica
o Sólida. Dolorosa

Tumor Antxial
Doloroso
Masa Tumoral
Yuxta-Uterina.
Douglas ocupado,
sensible
Retrodmiacíón fija
Nódulos; O.arios
Quislicos
AdhenncilS

SUMARIO
En este trabajo se ha hecho una breve revisión de la Anatomía y
Fisiología de los elementos nerviosos relacionados con el dolor pélvico en
Ginecología.
Se mencionan los factores· que, a nuestro juicio, son capaces de
producir dolor visceral.
S e especifican las características que el dolor presenta en las diferentes entidades nosológicas de observación frecuente, en la práctica
ginecológica.

24

25

�Ho$pital Uni,ver$.ilar_io "Dr.

J. E.

González"

Dolor Pélvíco

BIBLIOGRAFL\. CONSULTADA

CONCLUSIONES:

1a.-EI dolor es un síntoma de observación sumamente frecuente en

Ginecología.
dística.

Dos de cada tres pacientes lo presentan en nuestra esta-

l. BRIT. MED. JOUR.: "Pain and Disease" (Editorial). Brit. Med. ]our.
Vol. 1, pág. 340-341. 1938.
2.

2a.-A1 estudiar el dolor pélvico en Ginecología, es preciso considerar tanto el dolor visceral. como el dolor somático; es, frecuente encontrar la combinación de ambos.

Salinas Rivero et al.

BROOK, S.: Las Bases de la Clínica New·ológica. Ed Rosario. 1948.

3. CASTILLO, E. B. del y ROSPIDE, P. C.:
rovegetativo. 4a. Ed. El Ateneo. Buenos Aires. 1948.

Secreciones Internas. Neu

4. COTTE G.: Troubles Fonclionnels de L'appareil Genital de la Femme.
Masson &amp; Cíe. París. 1949.
5. COUJARD, R.: "Quelques Considerations Sur Le System Nerveux
Autonome Utero-vaginal". Gynec. Obst. Vol. 50, pág. 270-295. 1951.

3a.-El sistema nervioso autónomo es principalmente la vía conductora del dolor que se origina en las vísceras pélvicas, por intermedio de los
plexos hipogástricos inferiores, medio y superior y de los ganglios lumbares
y torácicos inferiores.

6. CR0SSEN y CROSSEN.: "Diseases of Women". C. V. Mosby Co. St.
Louis. 1941.

4a.-Los conocimientos actuales acerca de la forma en la cual se
originan los impulsos dolorosos viscerales, son muy poco precisos.

7. Cll_RTIS, H. A., ANSON, B. J., ASHLEY, F. L. y JONES, T.: "Pelvic
Autonomic Nerves and Gynecology" Surg. Gynec. Obst. Vol. 75, pág. 743-750.
1942.

Sa...-Se especifica cuáles son los agentes capaces de provocar dolor visceral. los que en términos generales, son aquéllos que tratan de
alterar sus procesos fisiológicos.
6a.-Es importante tomar en cuenta los siguientes hechos: la cantidad de terminaciones sensitivas que trasmiten el dolor vísceral es escasa; el tamaño de sus células y fibra!i es menor que el de los mismos elementos que inervan las estructuras somáticas, por lo que el dolor víscera! es de localización tan poco precisa.
7a.- El dolor por sí solo no permite, en la mayoría de los casos,
el formular un diagnóstico; sin embargo, el estudio de sus características
juntamente con el de los demás signos y síntomas, es de mucha ayuda
en la precisión ele un diagnóstico.

8. DAVIS, A.: "Les Bases Neurologiques de la Douler Pelvianne". Gynecologie Practique. Vol. 2, pág. 7-21. Vigot Freres. París. 1951.
Emp.

9. DAVIS, A. A.: "The Inervation of the ULerus". Jour Obst. Gynec. Brit.
Vol. 40, pág. 481-497. 1933.

10. DAVIS, A. A.: "The Presacral Nerve". Brit. Med. Jow·. Vol. 2, pág.
1-6. 1934.
II.

FULTON J. F.: Fisiología del Sistema Nervioso. Ed. Atlante. México.

1941.
12. FULTO.N, J. F. Textbook o/ Physiolog\'. 16a. Ed. W. B. Saunders Co.
Philadelphia. 1950.
13. GOOD, M. G.: "Theorie Generale de la Douler". Paris Med. Vol. 40,
pág. 190-192. 1950.
14. LAR.ATE, J. S. y REYNOLDS, R. ;\l. "Sensory Pathways of tbe Ovarían
Plexus". Am. Jour. Obst. Gy11ec. Vol. 34, pág. 1-11. 1937.
15. LERlCHE, R.: La Cirugía del Dolor. Ed. Científico Médica. Barcelona. 1942.
16.

LEWIN.: Backache and Sciatic Neuritis. Lea &amp;: Febiger. Philadelphia.

l 7.

LEWIS, T.: "Suggestions Relating to Lhe Study of Somaúc Pain". Brit.

1943.
Jfed. Jour. Vol. l, pág. 321-325. 1938.

26

27

�llospilal Universilario "Dr.

18.

J. E.

González"

M.\RTfNET, A.: Diag11ó1tico Clínico. Ed. Hijos de

lona

J.

fap~. Barce•

19. :\f\RTIXE/. J. G.: "El Dolor en Gincrnlogia... ,\fon/ene:,• Médico. No.
41. pág. 1043-1054. 1939.

J.: "\ isceral

20.

MORLEY,

21.

MUSSEY, R. D.: "Pehic l'ain". Am. ]011r. Obst. Gy11ec. Vol. 37. pág.

1937.

Pain•·. B,it. Med. ]our. \'ol. 2. pág. 1270-1273.

729-H0. 1939.

PROYECTO DE CLASIFICACION V NOMENCLATURA DE LAS ALTERACIONES
MENSTRUALES (*&gt;

22. l\fUSSEY. R. D. , WfL50X. R. 11.: "Pehit Pain, A Follow-up Study".
Am. Jour. Obst. C:y11ec. \ol. 42. p;ig. 759-767. 1941.

Dr. Saluaclor Marlínez Cárdenas ( 1)
Dr. Abelardo Sánchez G. (2)
Dr. Nemesio Ancira Martíne::. (3)

23. TAYLOR. H. C.: "Vascular Congc-.tion and Hiperemia•·. Am. ]our.
Obst. Gynec. \'ol. 57. pág. 211-230 1949
24. T,\YLOR, H. C.: ''Ya,cula1 Conge;tion and Hiperemia'". Am. Jour.
Obst. Gp1ec. Vol. 57. pág. 637-668 1949.

25. WEISS } ENGLISH.: Psycosomatic i\frdicine. W. B. Saunder" C
ladelphia. 1947.

Phi-

26.

WH\RfON, L. R: Gi11ecología F.d. Interamericana. México. 1950.

27.

WILSON. R. B. } Ml'SSEY, R. D. "Nenous Pathwa)s in Pelvic Pain".

J. A.M. A. Vol. 134. pág. 857-R60. 1937.

Deseamos manifestar primeramente que al abordar el tema "Clasificación y nomenclatura de las alteraciones menstruales'', lo hicimos
con la idea de contribuír a resolver un problema importante por el hecho de existir, no sólo entre nosotros, ~ino nacional e internacionalmente, gran discrepancia y hasta confusión en el uso de los términos por no
haber patrón que unifique el empleo de ellos. En la consulta que hemos hecho a diferentes autores corroboramos el acerto anterior que queda má1, de manifiesto con la lectura del cuadro anexo.

La diferencia en el uso de la terminología obliga necesariam:enle
a adoptar una que, reuniendo los caracteres suficientes para que pueda ser fácilmente asimilada y de aceptarse, nos obligue a usarla y difundirla.
Titulándose el trabajo "Clasificación y nomenclatura de las alteraciones menstruales", el propósito ha sido sólo el de referirnos aisladamente a dichas alteraciones sin incurrir en conceptos o juicios de tipo

(')

28

Po11e11cia prnn1tadt1 e11 la Scgunc"1 Rn111ió11 Xaci,mal de Gi11,·cologia y Obste•
tricía.-Mérida, Yucatti11.-:\'011iembrt' dt• 1951.
(1)

Profesor Médico Auxilia, del \ervi&lt;io de Ginecología del Hos¡1ital Ur1iver•
si/ario .. Dr. J. E. &lt;,om.úle:".

(2)

Profesor de la Farnltad de Medicim1 de la U11ivers1dad ,11· X. l..

(3)

Médico Asist1•11te del 'icn,icw ele (,it,erologia del flos¡,ital Ut1ivcrsitario
"Dr. ]. E. Go11:ale:·•.

~9

�-""CIJ

.;;
o

::,

t:,N

.,,..
o"
""
_.,
.,~

N
(D
:,

~

:,-

;- !l
:,
o

¡;
:,

:,

3

:,

.,,
CI

e
N

o
:,

s:
~

o. ¡¡·
o :ll
&lt;Q
e
o Ñ

Ñ

(/l

(/l

¡; !.
(1)

,..
o

Ñ

(/l

..

~

o.

:ll

z
&lt;

o

,::

....

;rJ

N

o

., o
~

~

..,o

&lt;
il ¡¡· o

;rJ

(/l

o:,
.."o ..":,:,-

Q
CD

.ao

..,

o

s ,,.
o

~

;;::

oN

:r: o
o e

f

8

"~

~

a,

1f
o
~

..,o

~

"5·

O'

(D

-&lt;

o o

,::

¡;;-

~

o

(D

:,

&lt;Q

:,

oo oo :,.
&lt;
~ [ !l

('\

....o ;

;;:: :!.
o

--..
3

: :,

o

;a

N

:,. :,. :,. :,.
8
a s(1) 8
a,

.,:,
g
(D

:,

..

.,
:, :, :,
g g g

.,:,8

CI)

(D

&lt;D

o
::¡

o

1

o

o

(1)

o

1 1

e,

---;a 1
.. ..,
3

"CD"

;;; ;;;

o

o

o

CD

:,

g
(1)

o

8(1)

:,

Q

;;;
o

CD

:,

:,

g .,g
CI)

o

o

-

g

&lt;D

11)

o

1

o

o

o

..

s .,s 8
CI)

:,

:,

(1)

(D

:,

g gg

(1)

o

o

o

(1)

o

.

o

CI)

1

:,

:,

(D

&lt;D

o
::¡

o

o
::¡

1 1 1

..

:,,

!!.

.., ..,
g_ o
a· .oo
(D

:,

Q
Q
;;; 1 ;;;o
o

o o
g-

,::

-g
8(1)

CI)

o

:r:
CI)

iiCD
:,

g
CI)

o

:r:
.¡;
o

:,

:,

.,o
1 Q
;;; ;;;
o
o

., 8 8

:,

8

8

8

:,

:,

:,

g .,g
o
CI)

A

o
::¡

CI)

A

:,

Q ¡¡- Q

;;;

;;;
A

A

..
:,

to

to

Q

gg

A

o

;;;

a,

g g ..go g g
.. ..

:,

CI)

CI)

A

CD

:,

:,

:,,e¡:,:,

o o

A

o

CD

(Do (D ~

a,

:,

1

fa

CD

:,

:,

o
8(D

:,

A

AQ

:,

1

1

1

1

1

1

(1)

:,

.,g

o

b:!

ar:,

....;;;,;=

o

..g

Q
;;;
o o

..,
g_

o.en

..,
g_

..,
g_

¡j

-.a

&lt;D

:,

1

....
o.8

o ... Q
;;;
A
e

:1

1 :,g

..

o

;-

;.
A

A

CD

,Q
o

,Q
o

:,

:,

1

A

CD

..

;;::
CI)

:,

g
il
,Q

g

..
8
..g ¡¡ 1 ¡¡
:,

o

o

:,

o
:1
CD

:,

e

o

e

&gt;
e=

1ºº
~.:s
og
.,

..,
g_

..,g_ ..,g_ ..,

CD

o

CI)

o

g 1
;.

1

CI)

CI)

o

o

º º .,º ..o·o

,Q
o

a
(1)

:,

;;::
:,

o&gt;&lt;

a,

Q
&lt;
il
o ,Q
¡¡·

~f
¡g
s:::
a&gt;O

:,,o

o-·
...
o
;;; o
A

¡;

..
¡¡..
1 ..g
'O

:,
A

::i:

.¡;o

1
1

g

o

:,

g

:,

..

Q

o

;.

o

o

~f .¡;....

:r:
.¡;

~o
8:::

¡¡ ¡¡

&lt;D

:,,e¡

:,

:,

o

CD

tl :,

o
...o-o
;;; o
o
a,

::i:

a,

CD

:,

o

g
CI)

o

:,

:,

..o

:,

., ;. ;;;
o

Q

o

is

'gg:;cn

o

o

g'9.
... o
;;; o

-·c, a, Q,.

1

1 1

1

e

:1
a,

:,

g
o

) :•

"O
lzJ

-o
o-

=

1

..

&gt;
oe:
:,

e,.

11

:,

•

...

,ra·o..
o
'"º
-o
!'!

;;;
o

e.o

11

"'

11

º

o
&gt;
z

..,¡

&gt;
o

Q.

Q

et al.

etiológico o patogénico. Por otra parte se debe insistir -tal y como lo
señala Uzandizaga (24)- que en la inmensa mayoría de las veces las
alteraciones de menstruación no son más que síntomas de otros procesos y que solamente en aquellos casos en que se presenten aisladas. sin
ninguna otra manifestación que las acompañe, nos podemos sentir autorizados para elevarlas a la categoría de diagnóstico.

Es necesario también aclarar que nos reÍerimos solamente a las
alteraciones en la~ características del flujo y por lo mismo no tocaremos
una serie de modificaciones que se operan en el organismo y .que acompañan casi siempre al Flujo menstrual: nos referimos al molimen menstrual. Lo anterior es consecuencia de la definición que de menstruación nos parece más propia y que es la siguiente: "Hemorragia periódica que ha sido precedida por la ovulación y la formación de un cuerpo
lúteo y un endometrio progestacional". (9)
Nosotros usaremos en nuestro trabajo frecuentemente la expresión
"flujo menstrual" para designar dicha sangría periódica. Antes de entrar a considerar. las alteraciones propiamente dichas. creemos prudente
exponer lo que se acepta como normal en cuanto al Jlujo menstrual se refiere: "Considéranse como normales los períodos de 2 días como mínimo y 8 como máximo; siendo su ritmo de 28 días y su cantidad aquélla
que siendo su tipo habitual. no provoca ni cercana, ni tardíamente, trastornos en el estado general de la mujer"'. ( 17).
Se aceptan. sin embargo, variaciones dentro de lo normal en cuanto a periodicidad. sea que se acorte o alargue hasta 8 días. Según Calatroni habría menstruaciones con un ritmo de 20 a 2 l días como mínimo
y de 35 a 36 como máximo. En realidad, lo verdaderamente importante
para juzgar una anomalía de la periodicidad. es el tipo habitual normal
y no la consideración aislada de 1 o 2 ciclos.
En la clasificación de las alteraciones menstruales, vam:os a considerar varios grupos:
!.-Alteraciones en la época del comienzo y terminación de
menstruación:

o
e=

::s

&gt;
o
. o
o
~ z

.. ..
1 ..g ..
:,

1

':I

t:I

l'I
n
11
11

,a
11

o
8

1 1

11
e,.
11

..,

::no-o co Q

~

t::,

ª&gt;

11,

:¡,

1

1 1

:,e

•

g_

,Q

&lt;D

:,

..g

11

3::: Q
2 p.. if
e» :,

GO

::i:

o
8

1

¡¡"
11
li
e,.

::i:

:1

'O:,

,~~

A

s

--..

,~~
g'!l
... o

CD

ií
iío .¡;()
()

.. .. ..
g g g g
&lt;D

CI)

g
.. g

::i: ::i:

z .¡;8o

o
s&lt;D a
:,

(1)

:,

g

Q
;;; 1 CI)
o
o

1

M

(D

:,

::i:;;::;;::;;::

;;; o

&gt;
Q,

'O

a a a

(D

:,

.,&lt;D

,Q ,Q
o o

a

.¡;

1

CI)

::i:;;::

:,
CD

ª

::i:;;::

CD

o

e

.,",::

1

~o

:,

g

o

.,:,9 :,a, oa
a,
g g :,g
o o .,

(D

:,

o
K
o

o

-- ..

..

1

"'e
a•
•

z
o

t::,

..oo

CI)

:1

.,g g
.. g
o

:,

.,M

o

;;::

o

1

ª
g

&lt;D

:,

A

º., º ooa
a

..~-

.,g

o

o~

~~
. o

Q

o
::¡

ª
..g

,::

&lt;Do.

CI)

a

(!)

g "º
o

s a

..,
-..,
...,o g_ ;;::
o
e ¡f a· !l
.. o
"''"
-...

00
:,

~:?.

[
;;;

o

:,

1

&gt;

o

º .,º .,º

CD

e

CD

1

o

.Q .Q

¡¡

1 1 1 1 1

1

(D

.,:,a .,:,a :,a :,a .,:,a
o
..go .,o::¡ ..g g g

il

.o

3

1

::i: ::i: ::i: ::i:
.¡; .¡; .¡; .¡;- .¡;

:,

!'e;·
o
:1

CD

1

1

1

::i:

.a .,a

o

1

o .... o o
.... Q ... '"1

CD

1

g 1

o

a:::
as ¡¡
c;Qc»a.

:,

8

:,

::i:;;::z:r:
::i: ;;::
-·e,-·- .¡;
:,

.. ..
g
g
..o o o..g ..og ..go ..go
a
CD

~a
o ..

o o· ,¡¡ao
8
.,:, .,:,8 .,:,

:r: :r: ::i: o ;:,: :r:
.¡;·
.¡; .¡;
jf .¡;·
o o
o o

~
ºº

.....
.....
~o

a,

:,

1

o 'Oo

:,

CD

..,g_
s·
o

o

¡g~¡

;;; o ...

.,g

o

'O

o

..,

..e 8 ..e

:,o

ºº
'O

&lt;D

:,

.,g ..g

o:, CD

,¡¡·

o

:,

o.

(1)

(1)

(D

:r: ;;:: :r: :r: :r: g_ ::i: :r:
.¡; CI):, .¡;·
., iíCD .¡;-.,CD a· .¡;CD .¡;a,
CD
Q
¡¡ 8
¡¡ ¡¡

sCD
a
CD
:, "'º
a,:,
g :,o
ºª
e

s 8

o

g 1

ií

'O

1

;;::~

¡;

.., .., g_.., ..,g_
¡j
o o
a .,8ª· .,:,a :,
.,ª·

ªºº
.,:,9 .,~gg
.....

,¡¡

1

CI)

a'~4'

&lt;D

a

o

::i ....

g

.,:,8

1 g

o
o
.,
..
º
º
o·
o·
o
., .,
., ..

.,

'O

o
.,:,a

g

:=g2.

o

o

:,
(D

:,

1

1

.¡;

o (/l

Q

o

8
(D

o

&lt;D

1

1

o

..,
oª·
a

:,

o

o

s .,8

&lt;D

go

o

.¡;
¡;

Q
-§:

Martínez Cárdenas

Proyecto de ClasiHcación

~

&lt;

:,. :,. :,.

.,:, .,:,
:,
g g.. g

8

(1)

:,

:,. :,. :,.
sCI) 8 8

:,.

s s
(1)

O'
O'

lzJ

oo
-§: -§:

!';
¡j

o

Q Q

8

"'il

(/l

~

...=
...;
...

.,:,8 .,:,8

g

&lt;D

o

:,. :,. :,. :,. :,. :,.

:,.

....=

,=
..,

o

(1)

:,.
8

:,

¡;

..!f

:s-

(1)

N

-

a)
b)
c)
d)
e)

Menarquía precoz.
Menarquía tardía.
ivlenopausia precoz.
Menopausia tardía.
Castración (operatoria o por radiaciones) .

31

la

�Hospital Uniuersilario "Dr.

J.

E. Gimzález"

IL-Alteraciones por ausencia:
a) Real: Amenorrea.
b) Aparente: Criptomenorrea.

IIL-Alteraciones en cuanto a periodicidad:
a) Anticipada: Proiomenorrea.

b) Retardada: Üpsiomenorrea.
N.-Alteraciones en cuanto a cantidad:
a) Abundante: Hipermenorrea.

b) Escasa: Hipomenorrea.
V.-Alteraciones en cuanto a duración:
a) Prolongada: Dolicomenorrea.
b) Acortada: Braquimenorrea.
1-No entramos en consideraciones especiales en lo que concierne
al primer capítulo. por ser del mismo significado en todas· partes, existiendo pequeñas variantes según los distintos países, pero conservando un
tipo más o menos Íijo para cada cual. que se considera como normal y
cuyas alteraciones caen dentro del contenido del capítulo.

II.,.....,Alteraciones por ausencia.
a) Ai\1ENORREA de a , privativa: mensis, del latín, que a su
vez viene del griego, que signifidi mes, rheos flujo). Alteración consistente en la falta de producción del flujo' menstrual, fuera de los períodos
fisiológicos que la ocasionan y que son: la iñfancia, el embarazo, la lactancia frecuentemente y período post-menopáusico.
b) CRIPTOMEi'\JORREA (de criptos que significa oculto, mens~ mes, rheos flujo). Alteración consistente en la falta de manifestación
de la menstruación, no objetivisándose por haber un obstáculo a su salida. Término creado por Le Lorier.

III.,.....,Alteraciones en cuanto a periodicidad.
a) PROIOMENORREA (de proios que significa temprano, mensis mes, Y rheos flujo) . Alteración que se caracteriza por la aparición
adelantada del flujo menstrual. Según Calatroni (2), puede presentarse

32

Martinez Cárdenas et a/.

Proyecto de C/asífícacíón

una regla anticipada hasta 16 o 17 días como mmrmo después· del primer día de la anterior. Para Cotte (4), puede presentarse una menstruación después de 15 días del comienzo de la anterior. Lo importante es que se haya operado, aunque sea fugazmente, la fase progestacional. Ante una pérdida aislada que tenga carácter menstrual y que se
haya presentado antes de la fecha esperada, la denominaremos proiomenorrea sólo cuando tengamos un estudio histológico que ponga en evidencia un endometrio de tipo secretorio. Si esta contribución no está
presente, a tal pérdida se le denominará metrorragia. (Aclaramos que utilizamos el término metrorragia con la acepción antigua, la que a nuestro
juicio adolece de defectos).
Clínicamente podremos hacer la afirmación de que hay una proiomenorrea cuando por los antecedentes encontremos que ha habido acortamientos repetidos y con caracteres que sean propiamente menstruales.
Independientemente de que autores como Seitz (autor del término) (20), Uzandizaga (24) y otros (1, 4, 16, 18), ya utilizan el término
de proiomenorrea, nosotros creemos que es de aceptarse para designar la
alteración mencionada, porque etimológicamente se adapta mejor que
ningún otro.
Estamos en desacuerdo con el término polimenorrea, muy usado
por algunos autores (1 , 4, 5, 6, 7, ll. 14, 15), porque el prefijo poli significa mucho, pero sin designar claramente si se refiere a cantidad o a
número de reglas.
b) OPSIOMENORREA (de opsios tardío, mensis mes, y rheos
flujo). Es la alteración menstrual opuesta a la anterior, es decir, aquélla que se manifiesta por retardo en la aparición del flujo menstrual.
término que por su etimología corresponde perfectamente a la alteración
mencionada. También es de Seitz (20).
Existe opsiomenorrea cuando el flujo retardado se ha presentado
rítmicamente en varias ocasiones fuera del ciclo normal. Aisladamente
llamaremos opsiomenorrea a una pérdida con características menstruales
y con su respectiva comprobación histológica.
Para Cotte (4), habría opsiomenorrea cuando haya 8 o 9 ciclos
por año en vez de 12 o 13, existiendo pues, retardos de 45 a 46 días.
Calatroni (2) alarga este plazo hasta 90 días, después de los
cuales se trataría de períodos de amenorrea.

33

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

Gonzále-z"

Aquí también sucede que no concordamos con el término oligomenorrea con que frecuentemente se denomina el retardo menstrual. ya que
oligos significa poco tal y como se usa en los términos oligaria, oligospermia, etc.. no haciendo referencia precisamente a tiempo. sino a cantidad.
Debe pues desaparecer esta denominación creada por Cotte.

N .......Alteraciones en cuanto a cantidad.
Considerando normal la pérdida de 80 a 100 e.e. de sangre menstrual. cantidad aceptada después de múltiples pruebas hechas por varios
autores ( 17) . las sangrías serán catalogadas como alteraciones cuando
estén por encima o debajo de las cifras anunciadas como promedio.
a) HIPER.i"VIENORREA (de liyper que significa sobre. en sentido cuantitativo). Alteración en la cual hay un aumento en la cantidad
de la sangre menstrual. A esta alteración se le ha denominado hasta
hoy, y muy frecuentemente, con el término de m enorragia. A pesar de
su uso tan difundido. creemos que debe desaparecer de la terminología
por no adaptarse estrictamente en su significado a la alteración que designa.
b) HIPOMENORREA (de hypo que significa debajo. en sentido cuantitativo). Alteración opuesta a la anterior, es decir, en la que
hay una disminución de la sangría menstrual.

V .......Alteraciones en cuanto a duración.
Normalmente. como ya lo habíamos expuesto, la duración de la
menstruación varía de 3 a 4 días. Anormalmente puede haber un acortamiento o una prolongación del flujo menstrual sin perjuicio de las
otras características de cantidad y periodicidad.
a) DOLICOMENORREA (de Jolichos que significa largo). Alteración consistente en un alargamiento del sangrado menstrual. En esta
alteración cabe señalar un hecho importante que mencionan ,-,a nuestro
juicio erróneamente- algunos autores argentinos y es el plazo que ellos
marcan para limitar la dolicomenorrea, afirmando que cuando una menstruación se excede de 8 días. se debe considerar como metrorragia. \Vharton dice a este propósito: "A veces la menstruadón es tan irregular y
los períodos de hemorragia tan largos, que es difícil de distinguir la
mt'norragia de la metrorragia; además, no es prudente separarlos_ con excesiva rigidez, porque ambas pueden d eberse a las mismas causas patólógicas. Algunos ginecólogos las agrupan bajo el nombre de menometrorragias" (22). Nosotros pensamos que sería arbitrario establecer el
límite de 8 días entre la designación de una alteración menstrual que se

34

Martínez Cárdenas et al

Proyecto de Cfasífícacíón

prolongue y la metrorragia, porque no sería correcto designar con este
último nombre a la pérdida menstrual que se alargue 2 o 3 días si normalmente dura 8. Por otra parte, existen estados patológicos como el
"desprendimiento irregular dt'I endometrio" (irregular shedding of endometrium) ( 13), que darían una pérdida cíclica que puede durar ordinariamente de 8 a 12 días y a veces hasta 20, y no por eso tendría que ser
denominada como metrorragia (los autores americanos la designan con
el nombre de menorragia).
Clínicamente a una dolicomenorrea, es decir a un flujo menstrual
alargado, ó a una hiperdolicomenorrea (abundante y alargado), no se
le podría dejar de juzgar como una alteración menstrual aunque pasara
de los 8 días y mucho menos si la pérdida es rítmica. A veces. el límite no puede precisarse clínicamentt' y sería sólo el estudio histológico el
que pondría en evidencia el cambio de la fase progestacional a un ciclo
con su fase proliferaliva incipiente, lo cual determinaría la terminación
de la dolicomenorrea.
b) BRAQUIOMEil\JORREA (Je brachys que significa corto) .
Alteración que se caracteriza por la anormalmt'nle corta duración del
flujo menstrual; opuesta, pues. a la anterior.
·
Frecuentemente podrá presentarse en la práctica la necesidad de
designar una alteración menstrual con más de uno de los caracteres que
anteriormente han sido señalados; en tales circunstancias para establecer una nomenclatura precisa. se deben asociar los prefijos de los términos, ejemplo: puede tratarse de una menstruación anormalmente abundante y prolongada. la que recibiría el nombre de hiperdolicomenorrea.
Aun más, podrían asociarse 3 alteraciones en el flujo menstrual lo que
haría una asociación de términos a su vez. ejemplo: un flujo menstrual
que fuese retardado, abundante y prolongado, llevaría el nombre de
opsiohiperdolicomenorrea, etc.
l 1 n aspecto que nos parece interesante en la nomenclatura. es la
designación que tenga que hacerse en singular o en plUTal de las altt'raciones menstruales a las que nos hemos referido.
Pensamos que. de acuerdo con la gramática, la referencia a un
flujo aislado debe hacerse en singular y que a un estado en el que varios flujos anormales se hayan presentado con el mismo defecto, St' les
designe en plural. Sin embargo, tendiendo a sim•plificar la expresión,
creemos, de acuerdo con el uso que de los términos se ha hecho, que
estas anormalidades se designen en singular, aceptando con ello la referencia que se hace a un estado en el que las alteraciones se han repetido.

35

�Hospital Universitario "Dr.

J. E.

González"

Proyecto de C/asificac,ón

RLFERI•,(,( \S BIBLIOC,RAFIC.\S

1

1. \L\ \RE/ BR \\O, \ .: Co11fermcim, d1· la Esrne/a de Verano de la
U11iversidad de Sue110 León. \gosto ele 19,; 1.

2.

58-68

C.\L.\l RO:-:1, C.

El \teneo

J ,

Rl' I/, \ .: TaaJ1t'11tica Ci11ecológica. pág. 33-47
Bueno, \itc...... 1946

3.

CO:\ILL MO:'1:TOBBIO, \' .: Trat11dn dt (,inecología y de Técnica Teraf&gt;iutica Ginecológtra. pág 96 a 98) 109 L Labor l{arcelona-! 1946.
4. COTTE, C,.: Troubles fo11ctio1111e/.1 de Papparei/ gt'nita/ de la femme.
pág 305 a 400. Mas_'iOn et Cie París l!H9 .
5. CROSSE:'1/, l\f. S ) CROSSE:\'. R.
899 a 900 )' 908 l' T .E 11 . .\ .\ífairo . 1939.

J.:

E11fermed11des de la mujer. pág.

6. CrR rIS, \ . 11 .: Ci11eco/ogfo. pág. 543. 529. Sah·at. The University
Socict y Mexicana 1917 .
í. DU( l 'l:'\C,,
París.. 1946.
París

J .:

L e fibro-myom uléri11. pág. 460, 233. Masson et Cie

1Hartíne= Cárdenas et al.

18. S.\:-.:CHEZ Gl' TIERREZ, A .: M1·moria de la Primera Reunión Nacional
de Ginecología y Obstetricia. Monterrey, México. 1950.
19. SCHROEDF.R, R. En Honigman, G.: Tratado , de diasgnóstico diferencial
Tomo \l. Ginecología. pág fiO. Fd Lahor. Barcelona. 1933.
20. SEITZ, R.: 'Tber clic Bencnnung der Menstruationsunregelmassigkieten". Beit. f. Gy11ak. 1922 (Cit. de Cotlt·. (~) J1t1_!!,- 304).
21
STOECKEL. W. : Trat11do de Gim·cología. 3a. Ed. pág. 278, 281, 293.
Ed. Morara . Madrid . 1941.
22.

WIURTO;'I; : Gi11ao/ogia pág. Jfl(J a 162. Ed. Jnteramcricana . .\féxico .

23.

URRUTI.\ RUIZ. .\l.: Comunicación personal. ,\ goslo de 1951.

1950.

24. UZANDIZ. \G \, :\I .: Concepto general y nomeuclatura de las alteraciones
menstrua/es. 2o. Congreso Ruso-e;pafiol de Obstetricia y Ginecología. Lisboa. ~fayo
de 1948 . Ponencia oficial.
25.

ZENTE:\ O, C. Lerrio11rs ,le ginecología

26

ZLCKER.\L.\'\ Dt· \RTF. C. Comunicadón pen.onal. Agosto de 1951.

8. CAFHOT, 1-' .: Di&lt;lwmwfre illustn' /ati11-fra11cais. Llbrairie Hachette.
193-L

9. H.\.\IBLE'\, E (,.: F11doui110/ogí11 d,· /,1 mujer. pág. 80 a 81 } 151. Ed.
Médico-quirúrgira. Buenos \irc-s . 19,;o.
10. LIDOEL , SCOTI : (,11·ek-fü1gli.,h f_eürou. Oxforcl at the Clarendon
Press . Londres. 1949 .
11. MARCEL. J. E. , 1 \BRI· . .\í
695. Ed . .\faloine. París 1947
12.

Gn,ccologie .\ft-dical. pág. 572, 265. 169,

MAZER F.. ISR \EL .: Menstrual disorden. and steri lit,. págs. 187, 171.

1946.
13.

MC

KLLYEY : ··1tregular ,bedding of thc endomctri um".
60, pág. 'í23. 19.30.

Amer.

]our. Obst. Gn,. \'ol

14. NO\ \K, 1,.: Tntbooh of Crncrolo!!,r . pág, 5íll, 597. William ami Wil1..íns Co. Baltimore. 19-tK
1 ís.

15.

rn,;o.

P \1 \fER R . La \/,'rilil,' i11l'IJ/t111/11íre. pág. 319. :\Ias.,on et Cie. Pa-

16. P.\\'1-\ CRESPO. l : ",\lterationc-s mc1Nruales. (,ráfira menstrual y
terminología'". Rev. C,i11ec ,. Ol•&lt;I. c/1· Mn rro. \ol. ~- pág 272-280 1949
1946 .

17.

ROl'RA ROSFS. \ . La, metrnrragia\. pág. 31 a 43. Salvat. Barcelona.

36

37

�Reumatismo'!

1
REUMATISMO?
DR OTONIEL GARZA G.

Después de tres años de observar el panorama reumatológiq:, en
nuestro medio pasamos a dar una semblanza general s·obre el problema.
Principiaremos por afirmar que existe una desorientación ca,i absoluta en lo que se refiere al diagnóstico, pronóstico, tratamiento y condición económico-social del enfermo reumático.
El diagnóstico que con bastante frecuencia se hace, es el c/.e Reumatismo Crónico, Reumatismo De{ormante, Reumatismo Poliarticular,
Artritis Reumática Poliarticular, Artritis, y otra serie de nomhr~s donde
abunda la palabra Reumatismo. pero perfectamente mal usada. El diagnóstico de Gota es raro, pero el de Fiehre Reumática (solameJtte en su
forma aguda poliarticular febril o en su forma de Endocarditis Reumática)
se hace con bastante exactitud. Ante una artralgia o ante
padecimiento monoarticular, se usa la palabra Artritis sin más espec;ificaciones
Y. si hay síntomas poliarticulares se utiliza el nombre de Reumatismo sin
otra aclaración. Si existe alguna mialgia, ó hay un dolor lo11alizado en
alguna región de los miembros, en el tórax, cintura, espalda, cabeza o
pared abdominal y no se encuentra el verdadero diagnóstico, se recurre
a las salvadoras palabras de dolor reumático. Además, se tiene la impresión de creer que la uricemia es la causa de variadas formas· de Reumatismo, y si la. tasa es normal. allí termina toda la investigación semiológica. Por último, se recurre con frecuencia a la radiografía. punciones articulares y exámenes de laboratorio, pero sin la orientación debida;
la prueba de la sedimentación globular rara vez se investiga en el reumático.

,m

El pronóstico siempre se calla o se falsea; pero hay la tendencia
a considerar incurables muchas formas de reumatismo. Pues se piensa,
sin fundamento alguno, que la evolución de alguros reumatismos es fa-

38

Garza

g,

talmente progresiva y anqailosante, no habiendo medios posibles de evitar el desenlace final. Esta presunción entorpece con mucha frecuencia
el adelanto y la confianza en el tratamiento de los enferm·os reumáticos.
A la artritis reumatoidea se le considera como incurable; pues
como en esta apreciación sólo se toman en cúenta los enfermos que debido a un tratamiento inadecuado arrastran una vida de inválidos, es
fácil pensar en dicha incarabilidad. De todos estos errores nace el error
más cruel. como es el de mostrar una despiadada indiferencia a todo reumático crónico ya que no se le practica un interrogatorio meticuloso, ni
se le hace una exploración clínica concienzuda. En otras palabras, se
cree que es tiempo perdido tratar de buscar un diagnóstico correcto o
intentar un tratamiento adecuado para estos enfermos que "nadie" puede
curar.
Con el advenimiento de la Cortisona y el A.C.T.H.. se inició, una
corriente favorable en cuanto al pronóstico, pues a muchos enfermos se
les prometió y se les aseguró curarles con las drogas citadas; pero fué
decepcionante el resultado: ninguno pudo curarse. Es que hubo insuficiente documentación y se prometió algo que era imposible de suceder. Y gracias a este fracaso. más se arraigó la creencia sobre la
"incurabilidad de ciertos tipos de reumatismo.

¿y la terapéutica? Ah. porque si bien es "cierto" que estos pacientes son "incurables", a donde quiera que acudan se les promete un
"buen tratamiento" y se les asegura una curación completa. Es decir, se
comete la torpeza de engañarlos recurriendo solamente a los salicilatos,
vitaminas y analgésicos, de donde cunde más la
desconfianza y la
desesperación entre los enfermos.
El tratamiento de regla para los reumáticos, cualquiera que sea
su diagnóstico, es a base de salicilato de sodio o sus derivados. La fiebre
reumática es tratada naturalmente con salicilato de sodio, pero a dosis
insignificantes (90 a 350 centígramos en 24 horas) y a corto plazo. La
amigdalectomía es pregonada como medida heroica. El Atophan, los
yoduros, la vitamina Bt, la vitamina D2, el veneno de abeja y la diatermia son utilizados con exageración increíble.

Así. con estos vagos e imprecisos principios terapéuticos, lo común
y corriente es que un enfermo agudo se haga crónico y que un crónico

se haga casi incurable o verdaderamente incurable.

39

�Hospital Vnwersitario "Dr. ] ~t. Gonzákz"

Ahora bien, si esta es la desorientación profesional lqué sucede
·con el enfermo reumático ? Pasa algo espantosamente cierto: todos creen
en
incurabilidad de muchas formas de reumatismo. principalmente en
lo que se refiere a la artritis reumatoidea. Copozco un caso perfectamente comprobado de uno de estos pacientes que se suicidó; óigase bien:
~e ({citó la vida porque en muchos años de padecer, no encontró alivio ni
_e_speranza, no obstante recurrir, a bastantes médicos.

Selecciones de lo --Eiteratura 11/édica Jlfundíaf

1

la

SORDO NORIEGA, A.: &amp;tu.dios sobre esterilidad. Vol. 3, pág. ll3-115. 1951.

El número de enfermos que padecen endocarditis reumática es
enorme, y si bien tuvieron la suerte de ser tratados en la infancia o ju·ventud con salicilatos, en la fase articular, no fué bien conducida .la
terapéutica posterior.
La invalidez parcial o total por artritis reumatoidea es decepcionante debido a la desorientación que existe sobre su diagnóstico y tratamiento. Si calculáramos el dinero que estos paciente.s han gastado en
.vano, podíamos sumar millones de pesos, sin contar el ·gasto que por su
inhabilidad derogan a la economía íntima del hogar.
Reumatismo? He aquí lo que piensa el desorientado en el problema: Reumatismo? "palabra vana". Reumatismo? "enfermedad incurable" Reumatismo? "enfermedad del poco caso". Reum•a tismo? especialidad inútil.
Reumatismo? He aquí la realidad: es el padecimiento que más
inhabilita al individuo, que más sufrimientos ocasiona, que más desmoraliza. que más dinero cuesta a todos. Y que es tan curable como la
alergia, el paludismo o la disentería. Reumatismo? Es la enfermedad
menos comprendida no obstante el gran núw...ro de víctimas que ocasiona.

40

TRASCENDENCIA DE LA ESTERILIDAD

1

A la esterilidad puede definírsele como la incapacidad de un matrimonio para
conseguir un embarazo.
Se divide en p1imaria y secundaria. Esterilidad primaria es aquélla que se
presenta en un matrimonio en el que nunca ha habido embarazos. Esterilidad secundaria es aquélla que se establece después de una o dos con~pciones.
Esterilidad absoluta es aquélla en la cual las condiciones anatómicas, las
faltas genéticas y los cambios patológicos hacen, de hecho, imposible el embarazo.
Esterilidad relativa es aquélla en Ja cual el embaraw no es imposible, pero en
la cual la fecundación está impedida o interferida por , ,arios factores.
Algunos autores opinan que la fertilidad disminuida es un término que co•
rresponde a la esterilidad relativa, en algunos casos.
Las causas de la esterilidad son varias y complejas, lo que obliga, en la práctica
de la clínica, a establecer pasos rutinarios en su estudio, estudio que debe ser com•
pleto anles de iniciar cualquier tratamiento.
El tratamiento debe basarse siempre en las causas que la originan.
Generalmente, el descubrir la causa de la esterilidad absoluta, es más fácil
que el determinar las causas de la esterilidad relativa.
El médico es ocasionalmente consultado por el esposo y la esposa conjuntamente, pues Jo frecuente, en la práctica diaria, es que la esposa vaya a consultar sola,
para tratar de conocer las causas por las cuales el matrimonio no tiene hijos. Esto
es debido a la idea que erróneamente prevalece de que la esterilidad es más frecuen·
temente causada por trastornos o deficiencias de la mujer y excepcionalmente cau•
sada por los trastornos o deficiencias del marido.
En la práctica diaria puede decirse que casi el 33% de los casos de esterili•
dad son debidos aJ hombre.
Querer estudiar solamente la esterilidad en la mujer de manera aislada, es
desconocer los factores que intervienen en la fecundación.
El médico debe explicar al matrimonio las complejas causas de la esterilidad
y debe convencerlo de los diferentes estudios que deben realizarse, en el hombre
y en la mujer, hasta terminar con el conocimiento de las causas en cada caso en
particular. Puede decirse que para el estudio completo de un caso de esterilidad,
se necesita paciencia y constancia de la esposa, paciencia y constancia del marido
y paciencia y constancia del médico tratante.
Un caso de esterilidad estudiado de manera incompleta, hace que, en ocasiones,
el matrimonio crea que se trata de un caso inemediable, con todas las consecuencias que de ello se desprenden.
El estudio clínico de un caso de esterilidad, esposa y marido, debería realizar·
se en una clínica especializada para ello. Cuando esto no sea posible, el ginecólogo
que estudia el caso debe contar con un grupo de colaboradores especialistas en
los diferentes aspectos del problema, para que el caso pueda ser estudiado correcta•
mente.
Las historias clínicas que ha propuesto la Asociación Mexicana para "Estudio
de la Esterilidad", son un guía que precisa los principales puntos por estudiar.

41

�Selecciones de la -Eiteratura ¡\,fédica 1Hundiaf

Selecdones de la -Eiteratura 11!1.édica 1tfu1:díal

que en ocasiones, se invoca, aunque de manera indebida, en mi opinión, para llegar
El examen genital de la mujer lo puede realizar el ginecólogo perfectamente;
pero para realizar el examen genital del marido debe pedir la colaboración de un
urólogo especializado en la materia por estudiar.
La prueba de Huhner, estudio espermatobioscópico en contenidos ,•aginal y
cervical post-coito, es de tal claridad y de tal utilidad práctica que es la única que
debe realizarse porque es la única que orienta sir, errores.
La prueba de Rubin nos sirve para saber si bay o no permeabilidad tubaria.

al divorcio.
La falta de bijos en un matrimonio llega a ser causa de adulterio, cuando uno
de los cónyuges tiene el deseo irrefrenable de tener un hijo.
Los hijos naturales nacidos de un adulterio casi siempre llevan sobre sí una
especie de estigma, de una falta ele la que no son culpables, y al correr del tiempo
la separación de los cónyuges es cada vez mayor, y lo que antes juzgaban inmoral,
lo llegan a aceptar como moral y debido: es decir, se establece una transgresión de
los valores morales en el hogar.
Al terminar de estudiar de manera completa y debida un caso de esterilidad,
debe darse el pronóstico en relación con las causas que la originan.

La histerosalpingografía nos ayuda para detenninar la localización de obstrucción y en ocasiones su naturaleza.
Los trastornos endócrinos tienen una gran relación con la esterilidad.
La relación tiroide-ovario y la relación tiroide-actividad testicular, y las funciones hipofisiarias, son de gran importancia.
El estudio de un trastorno endócrino debe ser siemp1·e completado con las dosificaciones hormonales y las prnebas funcionales relativas, para llegar a un diagnóstico correcto que nos permita establecer la terapéutica debida.
Un tratamiento endócrino mal prescrito, sobre todo en la mujer, puede causar
más males que beneficios.
La temperawra basal sirve de gran orientación para el estudio de la ovulación pero siemp1·e debe completarse con la biopsia endometrial.
Para evitar errores o facilitar el estudio de la biopsia endometrial, debe suspenderse toda medicación endócrina, de ser posible, cuando menos, por cuatro semanas antes de la toma. salvo en los casos en los que se quiera saber la respuesta
endometrial a la medicación prescrita. Las carencias nutricionales ) ,·itamínicas
juegan importante papel en el problema de la esterilidad.
Toda causa ele esterilidad debe ser tratada ele manera correcta y si se encuentran varias causas ele manera conjunta, deben irse tratando una a una, siguiendo los
pasos de tratamiento que cada caso en particular indique, tanto en la mujer como en

El asegurar éxito puede traer graves consecuencias cuando éste no se consigue,
porque tanto en el hombre como en la mujer, pueden presentarse reacciones psíquiconeuróticas que al correr del tiempo, se transforman en neurosis de idea fija, en
neurosis obsesivas.
Transcribió: H. RUJZ SCHUBERT.

1

el hombre.
La infección focal. loco-regional o general, cuando sea descubierta, debe tratarse hasta dominarla ele manera completa.
No es aventurado pensar que la fertilidad de un mat1imonio puede fluctuar
por míiltiples causas psíquicas, físicas o externas.
En una pareja de recién casados no debe estudiarse el problema de la esterilidad hasta que se pasen cuando menos de seis a ocho meses de vida matrimonial, a
menos de que exista alguna causa que evite la relación sexual normal, pues entonces sí debe estudiarse el caso para resolverlo tan pronto se pueda.
El problema de la esteiilidad para el ginecólogo y el mólogo es uno de los
más difíciles para ser resueltos de manera ~atisfactoria, y el pmcentaje de éxitos
es bastante más bajo del que deseáramos tener.
Del diagnóstico integral de las cansas de la este1·ilidad depende el tratamiento
a seguir y el pronóstico del mismo.
La procreación es uno de los fines principales del matrimonio.
Los hijos son el complemento del hogar y el lazo de unión más fuerte que
puede existir entre la esposa y el marido.
TO(lo esfuerzo para resolver un caso de esterilidad debe realizarse, pues no
hay que olvidar que los hijos son la base del hogar y que la esterilidad es causa

42

1

43

�~~IYfR~lílAíl ílf ~~fYíl lfíl~

Selecciones dJ la Literatura Médíca 1lfundía[

EXAMEN ESPERM.-\TOBIOSCOPICO EX co:-.:TE:NIDO EXDOCERVIC:\.L
POST-COITO. ESTUDIO BIOESTADISTICO.

RODRIGU.EZ VILL\, L } M:\.RTL'-EZ. L.:
3, pág. 128-145. 1951.

r

ESCUELA DE VERANO
VII ANUALIDAD

Estudios sobre esterilidad. Vol.

De 302 estudios espermatobioscópicos practicados en moco cervical obtenido Y
examinado 2 a 4 boras después del coito. (ueron seleccionados 70 que mostraron
datos positivos de tipo normal (presencia de zoospermos móviles) asociados a datos
espermatobioscópicos normales en contenido vaginal post-coito, con objeto de someterlos a un cálculo bioestadístico. Este cálculo fue aplicado a la acidez ión.ica
(pH) del moco endocervical; al número de zoospe1mos por campo microscópico y
el porcentaje de zoopermos roódles presente en este medio, habiéndose obtenido por
este camino los valores promedios y su oscilación normal, así como los errores probables de la medidas, pudiéndose afirma1· que desde el punto de vista bioestadístico,
dichas constantes tienen valor intrínseco y pueden servir. por tanto, de punto de referencia a exámenes bioespermátícos que se realicen de acuerdo con la técnica de
Laboratorio a que se ajustaron los casos presentados. De otra parte, se presentan dos
estudios de covariación (entre el pH del contenido endocervical post-coito y el
porcentaje de zoospermos móviles en este medio ) entre el número de zoospermos
por c. c. en contenido vaginal y el número de zoopermos por campo microscópico en
contenido endocervical) } finalmente son mostradas dos curvas de comparación (entre la acidez iónica (pH) del contenido vaginal y la del moco endocervical postcoito y entre el porcentaje de zoospermos móviles en los contenidos vaginal y endocervical en igualdad de tiempo). Por último se hacen algunas consideraciones tanto
sobre el valor propio del estudio post-coito del contenido endocervical, como sobre la
necesidad de substituir la apreciación cualilati\'a de la Prueba por la cuantitativa de
los elementos que la integran; asimismo se pide se acepten oficialmente por la Asociación Mexicana para Estudio de la Esterilidad los términos "Examen espermatobioscópico en contenido vaginal o endoceni.cal post-coito" según que la muestra examinada
provenga de la vagina o del canal cenical respecti,amente y se urge sobre la necesidad de practicar conjuntamente ambos exámenes de Laborato1i.o para poder así
juzgar correctamente sobre las condiciones de fertilidad o infertilidad de una pareja matrimonial, desde el punto de Yista espennatobioscópico.

o
DlVISION DE CJE;-.:CIAS Iv1EDICAS.
COi'vIISION DIVISIONAL
Dr. Salvador Martínez Cárdenas
Dr. Ahelardo Sánchez Guliérrez.
Dr. Oliverio Serna Chapa.
Dr. Sergio de la Garza

CO;'\;FERENCIAS SOBRE TEMAS BIOQUIMICOS RELACIO:\'ADOS CON LA J\lEDICii'-:A
,....,,.......__,__,,....,,__~,....,

1

(Colaboración del Seminario de Bioquímica de Monterrey)
Del 14 al 17 de julio.
Conferenciantes extraordinarios: Doctor en Química Humberto
Estrada O, Doctor Carlos Canseco y Q. B. P. Arturo Elizondo García.

LUNES
A las 9 horas:

A las 9 horas:

"Hidrocarburos cancerígenos
Humberto Estrada O.

Doctor en

Química

0-IARTES 15
"La inmunoquímica del fenómeno alérgico". Doctor
Carlos Canseco. miembro del Seminario de Bioquímica
de ~lonterrey.
:MIERCOLES 16

Transoibió: H. RUIZ SCHVBERT.

A las 9 horas:

A los 9 horas:

Nota:

44

14

"los anlihistamínicos de síntesis y su aplicación terapéutica·•. Doctor Carlos Canseco.
JCEVES 17
"Fundamentos de la Quimioterapia contra agentes in· "• Q. B . P. Arturo Elizoncto García, miembro
reCClOSOS
del Seminario.

Las Conferencias serán presentadas en el edificio de la Facultad
de Medicina de la Cniversidad.

45

�A las 9 horas:

Del 18 al 19 de Julio.

A las 9 horas:

JUEVES 24
La técnica de endoscopía perora! en la remoción de
cuerpos extraños.

A las

9 horas:

VJERl"\ES 25
Tendencias actuales en el tratamiento de los desarreglos del esófago.

A las .9 horas:

SABADO 26
Tratamiento de enfermedades bronquiales y significado del segmento bronco-pulmonar.

10 horas:

10.45 horas:
20 horas:

!~
1

MIERCOLES 23
Instrumental para endoscopía peroral.

SESION SOLEt\rú'\E DE LA ASOCJACION MEXICA1'\;A PARA
ESTUDIO DE LA ESTERILIDAD

20.45 horas:

9 horas:
9.45 horas:

Nota:

VIERNES 18
Trabajos oficiales: Evaluación de las curvas de temperatura basal en la determinación de la fecha de ovulación.
Dr. Huhert Ph. de Kanter.
Biópsia de testículo. E.xperiencia de 80 tomas de biópsia
de testículo. Dr. Francisco Valdés Lavallina.
Estudio histológico de fa biopsia de testículo. Dr. José
Pedro Arzac.
Interpretación clínica de la biopsia de testículo. Dr. Francisco Gómez Monl.

Nota:

SABADO 19
Colpocitología en relación con la determinación de la fecha de la ovulación. Dr. José Pedro Arzac.
Cuadros clínicos en relación con la biópsia de testículo.
Dr. Eduardo Castro.

Además de los trabajos científicos enumerados, se presentarán
otros por Maestros de la Universidad de Nuevo León, Miembros
de la Sociedad de Monterrey para Estudio de la Esterilidad. los
cuales tendrán el carácter de trabajos de ingreso a la Asociación J\,tlexicana para Estudio de la Esterilidad. Los títulos de estos trabajos, nombres de los autores. así como la fecha en que
serán presentados se darán a conocer oportunamente.

Las conferencias se profesarán en el Edificio de la Facultad de
1\-ledicina. Las tres primeras estarán a cargo del Dr. Angel Quijano y las restantes, bajo la docencia del Dr. Chevalier L. Jackson. Después de cada una de las conferencias se celebrará sesión de]\ lesa Redonda. Las lecciones clínicas y exposiciones quirúrgicas a que haya lugar, se verifrcarán en el lugar y hora que
oportunamente se den a conocer.

Cl!RSO DE CARDIOLOGIA

D el 21 al 26 de Julio
Profesores extraordinarios.:

Las conferencias serán profesadas en las aulas de la Facultad de Medicina.
A las

9 horas:

CURSO DE ENDOSCOPIA Y BRO~CO-ESOFAGOLOGL\.

Del 21 al 26 de Jul:o.
Profesores:

Dr. Angel Quijano
Dr. Chevalier L. Jackson

A las 9 horas:

LU1\'ES 21
Cáncer de la laringe.

A las 9 horas:

Disneas laríngeas.

l\1ARTES 22
46

1

Dr. Manuel Vaquero
Dr. Felipe Mendoza.

LUNES 21
Inauguración del Curso. Cor Pulmonale cromco; definición. etiología y anatomfa patológica. Dr. 1\-lanuel
Vaquero.

A las 9 l1oras:
A las 21 horas:

MARTES 22
Lección clínica. Dr. Manuel Vaquero.
Cor Pulmonale crónico; sintomatología. hemodinámica
y laboratorio. Dr. Manuel Vaquero.

A las 9 horas:
A las 21 horas:

MJERCOLES 23
Lección clínica. Dr. Manuel Vaquero.
Cor Pulmonale crónico; pronóstico y tratamiento. Dr.
fv Ianuel Vaquero.

47

�Nota:
A las 9 horas:
A las 21 horas:

JUEVES 24
Lección clínica. Dr. Felipe ~lendoza.
Selección de enfermos cardiovasculares quirúrgicos. Dr.
Felipe Mendoza.
VIER.t'JES 25

A las

9 horas:

A las 21 horas:

Lección clínica. Dr. Felipe :Vlendoza.
Preoperatorio de los cardiópatas quirúrgicos.

Dr. Fe-

las Conferencias se profesarán en el Edificio de la Facultad de
Medicina.
Por las mañanas, al finalizar las exposiciones teóricas, se
verificarán sesiones clínicas en el Hospital Universitario. Igualmente se ejecutarán intervenciones quirúrgicas a la hora que oportunamente se de a conocer.
Los días martes y jueves por la noche. después de las Conferencias. lendrán lugar sesiones de mesa redonda.
_.,....,,--,..-,....,,-...,,1,-,1

lipe Mendoza.
CURSO
SABADO 26
A las

9 horas:

Nota:

las conferencias se profesarán en las aulas de la Facultad de
Medicina. efectúandose las lecciones clínicas, en las del Hospital Universitario "Dr. José EleuteTio Gonzále:it.

CURSO NEl10lOLOGIA
Profesor extraordinario: Alejandro Celis Salazar.

1

9 horas:

LUNES 28
Bases del diagnóstico radiológico en patología pul-

A las 20.30 horas:

monar.
Complicaciones respiratorias del absceso hepático.

A las

Del 4 al 9 de Agosto
Profesor extraordinario: Doctor Genaro Zenteno G.

Post-operatorio de los cardiópatas quirúrgicos. Dr. Felipe Mendoza.
Clausura del Curso.

1

MARTES

A las

9 horas :

A las 20.30 horas:

A las

9 horas:

A las 20.30 horas:
A las
9 horas:
A las 20.30 horas:

A las

9 horas:

29
Bases del tratamiento actual de la Tuberculosis

A las 20.30 horas:

A las 20.30 horas:

Pulmonar.
Diagnóstico radiológico de los tumores mediasli-

A las

nales.

A las
9 horas:
A las 21.30 horas:
A las

9 horas:

A las 21.30 horas:
A las

9 horas:

A las 20.30 horas:

JUEVES 31
Bronquiectasia. Estudio clínico y radiológico.
Resección pulmonar en la tuberculosis.
VlERi""\ES 1o.
La angioneumografía como prueba funcional pulmonar.
Decorticación Pulmonar.

48

9 horas:

LUNES 4
Vida sexual femenina.-Morbilidad.
Equilibrio abdómino-pélvico. Su patología.
MARTES 5
Patogénesis de los procesos inflamatorios de los genitales internos. Su trascendencia en la vida genital.
Sesión de Mesa Redonda.
MlERCOLES 6
Desarrollo y morfología del ovario funcionante.
Morfogénesis de los tumo.res de ovario. Localización de neoplasias y tumoraciones Funcionales.
JUEVES 7
Conceptos dino-patológicos de los tumores benignos del útero y de la endometriosis.
Sesión de Mesa Redonda.

A las· 20.30 horas:

VIERi'\lES 8
Neoplasias malignas del útero. Su acecho y clinopatologia.
Semiología de pacientes ginecológicos.

A las

SABADO 9
Semiología de pacientes ginecológicos.

A las

MIERCOLES 30
Diagnóstico radiológico del carcinoma broncogénico.
Estudio Radio-anatómico del conducto torácico.

DE GINECOLOGJA

Nota:

9 horas:

9 horas:

Las conferencias serán profesadas en el edificio de la Facultad
de Medicina. Por las mañanas, después de verificadas las disertaciones, tendrán lugar sesiones clinicas y exposiciones quirúrgicas en el Hospital universitario "Doctor José Eleuterio González" a la hora que oportunamente se señale.

49

�SABADO 16
CURSO DE CIRUGIA TORAClCA
Del 1 t al 16 de Agosto
Maestro extraordinario:

Dr. Héctor Pérez Redondo

A las

R.

Nota:

LUNES t t
A las 9 l1oras:

Tratamiento quirúrgico de la tuberculosis pulmonar.
bronquiectasia y cáncer del pulmón.

9 horas:

Varios temas breves sobre Cirugía ocular.

Las conferencias se profesarán en el edificio de la Facultad de
Ivledicina. Las lecciones clínicas y exposiciones qmrurgicas, a
que haya lugar, se verificarán en el lugar y hora que oportunamente se den a conocer.

MARTES 12
A las 9 horas:

Tratamiento quirúrgico del cáncer del esófago.

A las 9 horas:

MIERCOLES 13
Cardiopatías congénitas.

A Tas 9 horas:

JUEVES 14
Cardiopatías adquiridas. Estenosis mitral.

A las 9 horas:

VlERl~ES t s
Cardiopatías adquiridas. Tnsufic~encia mitral. etc.

CURSO DE OBSTETRICIA
Del 18 al 23 de Agosto
A cargo de los Profesores doctores:
José Ramírez Olivella, Juan Alanís Ochoa. Abelardo Salas Guerra.
Roberto J. Cantú. y Juan M. Henares.
LUNES 18
Indicaciones de la operación cesárea.

Dr. Juan Alanís Ochoa.

SABADO 16
A las 9 horas:
~ota:

:MARTES 19
Técnicas de la operación cesárea. Dr. Roberto

Revascularización del corazón.

Las conferencias se profesarán en el edificio de la Facultad de
Las sesiones clínicas y exposiciones quirúrgicas. tendrán
veriÍicativo en el Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González,. a la hora que oportunamente se señale.

1

1 •

JUEVES 21
Pervimetría radiológica. Dr. Juan M. Henares.
V lER.t'"\JES 22
Diagnóstico radiológico del embarazo.

--,,,...-,1,..-~,....,,,--,..-

CURSO DE OFTAL'VlOLOGIA
Del 14 al 16 de Agosto

Dr. Juan

Ramón Castroviejo.

JUEVES 14

A las

9 horas:

A las 20.30 horas:

Tendencia moderna en el tratamiento quirúrgico
del glaucoma.
Estado actual de la queratoplastía.
VIERNES 15

A las 20.30 horas:

Afecciones oculares producidas por patología na-

A

sofaríngea
Cirugía de la catarata.

las

9 horas:

50

M. Henares.

SABADO 23
Concepto actual de la sinÍisiotomía en Cuba.

Profesor extraordinario:

Cantú.

MIERCOLES 20
Pelvimelría clínica. Dr. Abelardo Salas Guerra.

Medicina.
1

J.

Dr. José Ramírez

Olivella.
Nota:

Las conferencias se m1ciarán a las 20.30 horas en el edificio de
la Facultad de Medicina en el aula que oportunamente se destinará para el objeto.
Todos los días por la mañana a las 9 horas, se celebrarán
sesiones clínicas y de ser posible demostraciones quirúrgicas en
el Hospital Universitario.

5l

�CURSO DE TR.l\UMATOLOGIA
Del 18 al 23 de Agosto
Bajo la dirección del Doctor Rodolfo Rangel
Conlerencistas: Profesores Doctores Rodolfo Rangel. T eodoro Guzmán
Páez, Jesus Leal Villarreal. Everardo G. Lozano, José Luis Salinas Rivero. Conferencista extraordinario: Doctor Alejandro Velasco Zimhrón.
LUNES 18
A las 21 horas: Retardo de la consolidación. Ausencia de consolidación. Pseudo-artrosis. Consideraciones sobre etiología,
patogenia y sus diversos tratamientos.
Métodos empleados y resultados obtenidos en el Servicio de Traumatología de la Caja Regional del Instituto Mexicano del Seguro Social. Doctor Rodolfo
Rangel.
Finalizada la conferencia. se celebrará sobre los puntos tratados Sesión de Mesa Redonda.
.tvlARTES 19
A las 21 horas: Fracturas expuestas de fémur y tibia. Su estudio clínico y tratamiento. Valuación de resultados. Doctor
T eodoro Guzmán Páez.
Sesión de Mesa Redonda.
MIERCOLES 20
Tratamienlo de las fracturas diafisiarias por enclavamiento intramedular. Doctor Jesús Leal Villarreal.
Sesión de Mesa Redonda.
JUEVES 21
A las 9 horas: Banco de huesos. Organización. Funcionamiento. Dr.
Alejandro Velasco Zimbrón.
A las 21 l1oras: Exhibición de películas sobre técnica quirúrgica en
Traumatología.
VIERNES 22
A las 21 horas: Traumatismos de la mano. Estudio clínico. Tratamiento. Valuación de resuhados obtenidos. Doctor
Everardo G. Lozano.
Sesión de Mesa Redonda
SABADO 23
A las 9 horas: Tratamiento de las lesiones traumáticas de la colwnna vertebral. Doctor José Luis Salinas Rivero.
Sesión de I', Jesa Redonda.
Notas: Las conferencias se profesarán en el edificio de la Facultad de
Medicina.
Por las mañanas se verificarán sesiones clínicas que estarán
atendidas por los Profesores que previamente se designen.

A las 21 horas:

52

Las· exposiciones quirúrgicas tendrán lugar en las salas de operaciones del Hospital Universitario "Doctor José Eleuterio González·• y en el Hospital Muguerza. Se destinará una sesión para la demostración de las distintas técnicas en la elaboración
de aparatos de yeso.
Durante el presente Curso, el jueves a las 11 horas, tendrá lugar el acto inaugural del Banco de Huesos del Hospital Universitario con asistencia de las siguientes personas: Gobernador del Estado, Rector de la Universidad de Nueve- León, Director de la Facultad de Medicina y del Hospital Universitario, Administrador de la Caja Regional del I.M.S.S., etc.

CURSO DE ANESTESIOLOGTA
Del 25 al 29 de Agosto
Profesor extraordinario: M. Digby Leigh, M. D .
A las 20.30 horas:

LUNES 25
Hipotensión controlada durante la anestesia.

A las 20.30 horas:

MARTES 26
Anestesia endobronquial para cirugía torácica.

A las 20.30 horas:

MlERCOLES 27
Resucitación del reción nacido.

A las 20.30 horas:

JUEVES 28
Anestesia pediátrica.

A las 20.30 horas:

VlERl\ES 29
Anestesia pediátrica. (Continuación).

Nota:

t

i

Las conferencias serán profesadas en el Aula del cuarto piso
del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González".
Las exposiciones prácticas, tendrán verificativo a la hora que
oportunamente se anuncie.
CURSO DE NEL'ROLOGTA Y NEUROCIRUGTA
Del 25 al 29 de Agosto.

Profesor extraordinario: Doctor Hernando Guzmán West.
(Contribución del Instituto Mexicano d el Seguro Social. a través de la
Caja Regional de Monterrey).

A las

9 horas:

LUNES 25
Aferenlación medular del dolor.
y medulares).

53

(Vías periféricas

�A las 20.30 horas:

Aferenlación supermedular del dolor. (Vías periféricas y centrales del dolor en el tronco cerebral hasta
tálamo).

De 11.30 a 12.30 horas:

De 18.00 a 19.00 horas:

MARTES 26
A las
9 horas:
A las 20.30 horas:
A las

9 horas:

A las· 20.30 horas:

A las

9 horas:

A las 20.30 horas:
A las
Notas:

9 horas:

Proyección tálamo-cortical del dolor.
Dolor visceral.
MTERCOLES 27
Fundamentos de cirugía cerebroespinal del dolor.
Rizotomías y cordotomías; sus indicaciones y técnicas.
Neuralgias de la cabeza y su tratamiento quirúrgico.
JUEVES 28
Labotomías, topedomías y talamotomías: sus indicaciones y técnicas.
Simpatectomías; sus indicaciones y técnicas.
VIERNES 29
Problemas dolorosos diversos y su tratamiento neuroquirúrgico.

Las conferencias se profesarán en el edificio de la Facultad de
Medicina. Las Sesiones quirúrgicas se avisarán oportunamente.
,--,i,---1,--,i,---I,--,__,,--,

De 19.00 a 20.00 horas:

De

8.00 a

9.00 horas:

De

9.00

9.30 horas:

a

9.30 a 10.30 horas:
De 18.00 a 19.00 horas:

De

De 19.00 a 20.00 horas:

~

MIERCOLES 27
Sesión Clínica.
Dr. Pedro Ramos

8.00 a

9.30 horas:

De 9.30 a 10.30 horas:
De 18.00 a 19.00 horas:

De 19.00 a 20.00 horas:

Profesores extraordinarios colaboradores: Doctores Leonides Guadarrama,
Pedro Ramos. Guillermo Montaño. Guillermo Haro Paz. Ramón Flores
López y Alberto Rashbaum.

De 20.00 a 21.00 horas:

De

8 a

9.15 horas:

9.30 a 10.15 horas:

De 10.30 a 11.30 horas:

Inauguración del Curso.
Anatomía Clínica del esófago
Dr. Abraham Ayala González
Diagnóstico en general de los padecimientos
del esófago:
Diagnóstico Clínico
Dr. Leonides Guadarrama
Diagnóstico Radiológico
Dr. Pedro Ramos.

54

Sesión Quirúrgica.
Semiología del dolor epigástrico.
Dr. Ramón Flores López
Indicaciones del tratamiento m•édico quirúrgico de la úlcera gastroduodenal.
Dr. Abrabam Ayala González
Her('\ia Diafragmática (PELICULA).

Del 25 al 30 de agosto de 1952.

De

:M ARTES 26
Sesión clínica.
Dr. Guillermo Haro Paz
Práctica de Esofagoscopía.
Dr. Abraham Ayala González

De 20.00 a 21.00 horas:

Cl!RSO DE GASTROE'-:TEROLOGJA
Jefe del Curso: Prof. Dr. Abraham Ayala González

LUl\'ES 25

Diagnóstico Endoscópico.
Dr. Abraham Ayala González
Película alusiva al tema.
Esofagitis Péptica.
Dr. Abraham Ayala González
Estenosis del esófago por Cáustico.
Dr. Guillermo Montaño

Sesión Quirúrgica.
Concepto sobre el tratamiento médico de la
úlcera gastroduodenal.
Dr. Leonides Guadarram'a
Concepto sobre el tratami.:-nto quirúrgico de
la úlcera gastroduodenal.
Dr. Abraham Ayala González
Película alusiva al tema.
JUEVES 28

De

8.00 a

9.00 horas:

Diagnóstico del cáncer gástrico.
Dr. Guillermo Montaño

De 9.15 a 10.15 horas:

Concepto sobre el tratamiento del cáncer
gástrico.
Dr. Abraham Ayala González

De l 0.30 a 11.30 horas:

Insuficiencia Yeyunoileal.
Dr. Guillermo Haro Paz

De 11.45 a 12.45 horas:

Concepto sobre el diagnóstico y tratamiento
de las enteritis regionales.
Dr. Ramón Flores López

55

�De 18.00 a 19.00 horas:

De 19.00 a 20.00 horas:

Ileo intestinal:
Diagnóstico general.
Dr. Pedro Ramos
Tratamiento médico quirúrgico.
Dr. Ramón Flores López

MARTES 26
A las

9 horas:

A las 20.30 horas:

VIERNES 29
De

8.00 a

9.00 horas:

De 9.30 a 10.30 horas:
De 18.00 a 19.00 horas:
De 19.00 a 20.00 horas:
De 19.00 a 20.00 horas:

MlERCOLES 27

Sesión Clínica.
Dr. Leonides Guadarrama
Sesión Quirúrgica.
Amihiasis intestinal.
Dr. Leonides Guadarrama
Colitis Bacterianas.
Dr. Ramón Flores López
Amihiasis Hepática.
Dr. Guillermo Haro Paz
SABADO 20

De
De

8.00 a

9.00 horas:

9.15 a 10.15 horas:

De 10.30 a 11.30 horas:

De 11.45 a 12.45 horas:
Nota:

Ictericias Médicas y Quirúrgicas.
Dr. Guillermo Haro Paz
Patología de los operados de vías biliares.
Dr. Abraham Ayala González
Concepto sobre el diagnóstico y tratamiento
de las pancreatis agudas.
Dr. Abraham Ayala González
Sesión de Mesa Redonda.

,,..._,,.....4,,,......,,-,-,-...J,.....J

CCRSO DE PEDJATRIA
Del 25 al 30 de Agosto

A las

9 horas:

Rogelio González Rueda
Mario Sanmiguel
Joaquín de la Torre
Alejandro Aguirre

LUNES 25
Cuidados generales del prematuro.
González Rueda.

56

A las 20.30 horas:

Dr. Rogelio

Emergencias médicas en pediatría. Dr. Joaquín de
la Torre.

JUEVES 28
A las

9 horas:

Emergencias médicas en pediatría. (Continuación) .
Dr. Joaquín de la Torre.

VIER.t'\IES 29
A las
9 horas:
A las 20.30 horas:

Sesión clínica.
Equilibrio hídcico y áddo-básico en el niño.
Alejandro Aguirre.

Dr.

SABADO 30
A las

9 horas:

A las 20.30 horas:
Nota:

Las Conferencias serán profesadas en las aulas de la Facultad
de :M edicina, y las sesiones clínicas y quirúrgicas, en el ·Hospital
Cnivcrsitario "Dr. José Eleuterio González.. , avisándose oportunamente de la verificación del Cmso.

A cargo de los doctores:

Consideraciones generales sobre electroencefalogragrafía. Dr. Mario Sanmiguel.
Aspectos eleclroencefalográficos de la epilépsia en la
infancia. Dr. Mario Sanmiguel.

Deshidratación y desequilibrio acido-básico, particularmente en las diarreas agudas de la infanda.
Terapéutica. Dr. Alejandro Aguirre.
Tratamiento de la leucemia aguda del niño. Dr.
Alejandro Aguirre.

Las conferendas se profesarán en el Edificio de la Facultad de
l'vledicina. Después de las exposiciones teóricas, se verificarán
sesiones de Jvlesa Redonda. La sesión clínica y exposiciones prácticas a que haya lugar. se verificarán en el Hospital Universitario
"Dr. José Eleulerio Goazález°'.

�l

Í

'\.

CORTtSIA Dt L o s \ \

l R8ORR10 RIO S "lRIf", S. R.

,
i

MORAS No- 759

,

COL- DEL VALLE

\

, \_e_______,_,___M_E_x_1c_~_:_~...-,_F_.__,__-•·-•-·-·-•-•-••--•-•---:1
, ..1

FARMACIA SAN RAFAEL

l

La Farmacia mejor surtida en Monterrey
se complace en felicitar en su primer aniversario a la Revista
del Hospital Universitario Dr. J. E. González.

1

Tapia y Zuazua

Teléfonos 7-60
Monterrey, N. L.
SERVICIO A DOMICILIO

7-61 y 7-62

\
AMI D R AL n5 E R V ET"
Frascos de 25 tabletas
Cada tableta contiene:

Aceto-aminofilina -------------Efedrina ---------------------Metil-fenobarbital ______________
Yoduro de Potasio ______________
Este producto requiere receta médica.
Reg. No. 36977 S. S. A.

0.2 g.
0.03 "
0.05 "
0.033 "

En Social
este flamante
. del Hospital Centr 1
1 icio
Seguro
da , e_dT
•
•¡
que viene funcfu~anJ~ mstalada la Escuela de
qaJda R
egional
del
1
resultados, tanto en el en esta localidad desde hace un ~1a e I. M. S. S.
alumnado.
aprovechamiento teórico como en
ano
magníficos
el con
práctico
de su

LABORATORIOS SERVE'f, S. A.
Rbin No. 76
México, D. F.

r· . .

0

O

O

O

O

a

a

•

0

O

O &amp;

0

•

O

O

a

&amp;

O

&amp;

a

Jnf~~~

a

O

O

'

l ~I!!9A "Us~!oYE~s~:u: 1
•1

•\

-

ISAIAS C. FLORES K.

\

TEL. 122-65

\

Av. Madero y Degollado

Monterrey, N. L.

•\

--·

Es indudabl
·
sarroll
• e que al mstalarse
así
un ara, un mcremento
notable de1!uesc~e)a e~ este nuevo edificio se d
titució:.xponente más de la labor social,e!i~~~~acreciente,
edu~tiva,deconstituyend~
nuestra ins-

�LA SULFA TOPICA Out:·, AUN EN PRESENCIA
DE PUS, ACTUA SOBRE COCOS Y ANAE.ROBIDS •••
SIN ENTORPECER LA CICATRIZACION NORMAL.
CAJAS CON 2 Y 18 FRASOUITOS Dt S GRAMOS,

Qua.,Sm¡ell,

-

.

SAN JUAN DE LETl!AN Na.

,.. " • '""

24 • MEXICO. O

F. ..., "'....,...,

¡· .. ··- -- - ~
i
1ílR.
1

i
i

ANGfl MARírntl VlllARREAl

•

=

i=

I

CLINICA

M. Arreoia Üle. 505

ou-ua

11 ■

!1
f

•

Monlerrelj, N.

•-•-•-•-••

L.

i
i=

■-110

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="354">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3283">
                  <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479049">
                  <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404676">
              <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404678">
              <text>1952</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404679">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404680">
              <text>  1-2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404681">
              <text> Febrero-Abril</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404682">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404683">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404700">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753614&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404677">
                <text>Revista del Hospital Universitario Dr.  José Eleuterio González, 1952, Vol 2, No 1-2, Febrero-Abril</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404684">
                <text>Muraira, Serapio, Director Fundador</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404685">
                <text>Medicina</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404686">
                <text>Salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404687">
                <text>Ciencias de la salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404688">
                <text>Investigación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404689">
                <text>Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404690">
                <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404691">
                <text>Universidad de Nuevo León Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404692">
                <text>Garza, Sergio, De la, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404693">
                <text>Ruiz Schubert, Humberto, Jefe de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404694">
                <text>01/02/1952</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404695">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404696">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404697">
                <text>2016578</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404698">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404699">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404701">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404702">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404703">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="31906">
        <name>Alteraciones menstruales</name>
      </tag>
      <tag tagId="31905">
        <name>Dolor pélvico</name>
      </tag>
      <tag tagId="31907">
        <name>Literatura médica</name>
      </tag>
      <tag tagId="20571">
        <name>Reumatismo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="14623" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="12677">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/354/14623/REVISTA_DEL_HOSPITAL_UNIVERSITARIO_DR._JOSE_ELEUTERIO_GONZALEZ._1957._Vol._4._No._1._Enero-Marzo._0002016579.ocr.pdf</src>
        <authentication>6bbdfb5abb81fb64060db6890ddc7f11</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="408689">
                    <text>R~VISTA
D~L

HOSPITAL UNIV~RSITARIO
Dr. José Eleuterio González
MONTERREY, N . L.

VOLUMEN 4
ENERO - MARZO DE 1957
NUM . 1

\_

�INFORMACION PARA LOS AUTORES:

Se publicarán, de preferencia, aquellos trabajos originales que sean enviados
exclusivamente a esta revista. Di.ríjanse los manuscritos a: Dr. Sergio de la Garza
Revista del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González", Calzada Madero y Av. Gonzalitos; Monterrey, Nuevo León, México.
Preparaci6n de los manuscrito1:-Los trabajos deberán ser escritos a máquina,
a doble espacio y con amplios márgenes. Se deberá enviar el original y no una
copia. La primera página del trabajo deberá mencionar el nombre del autor o
autores, sus títulos V la institución en la cual se llevó a cabo el trabajo. Si el mismo ha sido presentado ante alguna sociedad científica es muy conveniente citar la
fecha. Las páginas deberán ser numeradas y el apellido del autor, aparecer en
la esquina superior úrecha de cada hoja.
Las citas deberán transcribirse con exactitud, mencionando tanto al autor
como a la publicación.
Las tablas deberán ser escritas en hojas por separado y numeradas, llevando
cada una de ellas un breve título descriptivo.
Las referencias bib!ingráficas deberán ser escritas por separado, ordenadas alfabéticamente, y luego numeradas en orden consecutivo. Las citas en el texto
requerirán el número bibliográfico cuando el nombre del autor se omita, ó cuando haya varios artículos del mismo autor.
Las referencias de revista deberán incluir en el siguiente orden: autor, título
del ttabajo, abreviatura del nombre de la revista, número del volumen, número
de las páginas en que principia y termina, y el año. Si el artículo ha sido consultado en un extracto, se indicará esto al fin de la referencia original, añadiendo la
abreviatura "extr.", seguida del nombre, volumen páginas, y año de la revista que
hace el extracto. Las referencias de libros deberán citar el autor, el título del libro, el número de edición, las páginas consultadas, la casa editora, la ciudad y
el año.
Ilustraciones.-Las ilustraciones en blanco y negro se publicarán sin costo,
siempre y cuando no sea su número exagerado. Se harán arreglos especiales cuando haya un número excepcional de las mismas. En caso de fotografías, éstas deberán ser claras e impresas en papel brillante, evitando dentro de lo posible, letras
y líneas indicadoras.
El material ilustrativo deberá ser numerado en una sola serie, escribiéndose el
número en la parte superior del reverso de cada ilustración.
Los pies de los grabados deberán ser escritos por separado y siguiendo el
mismo orden.
Separatas:-Cada autor tendrá derecho a 10 separatas. Se harán arreglos especiales cuando un número mayor sea solicitado. Los oriignales no serán devueltos, quedando bajo la responsabilidad del autor lo que en cualquier artículo
aparezca.
INFORMACION PARA LOS SUSCRIPTORES

Comunicaciones:-Toda correspondencia respecto a suscripciones, anuncios y
asuntos comerciales deberá dirigirse a: Sr. José Morales Casas, Revista del H-0spital Universitario "Dr. José Eleuterio González", Calzada Madero y Av. Gonzalitos, Monterrey Nuevo León, México.
Precio:-La revista aparece trimestralmente. El precio de la suscripción, pagado por adelantado, es de $18.00 (DIECIOCHO PESOS M. N.) por volumen
anual en la República Mexicana y 2 Dólares en el extranjero. Números sueltos:
$5.00.

�REVISTA D EL

Hospital Universitario
"Dr. José Eleuterio González"
PUBLICACION TRIMESTRAL

CONSEJO EDITORIAL:
Dirección del Hospital y Cuerpo de
Catedráticos de la Facultad de
1Iedicina de la U. N. L.

DIRECTOR:

D r. Sergio de la Garza
ADMINISTRADOR:

José Morales Casas
JEFE DE REDACCION:

Dr. Angel l\Iartínez Maldonado
MONTERREY, N . L . MEXI CO
I S D E M A R ZO D E 19 57

�Volumen IV

Enero-Marzo de 1957

Número 1

fONDO

-

UNlVUSlTARro

SUMARIO
MATERIALES PARA

RAYOS X
PELICULAS

-

CHASSIS

QUIMICOS
PANTALLAS

COLGADERAS

-

Etc. Etc.

SURTIMOS PEDIDOS FORANEOS
Visite nuestra Casa

MATRIZ
en Esq. Zaragoza y P. Mier

Monterrey, N. L.

Teléfono del Depto. de Rayos X, 3-30-99

Pág.
Peña Garza, R.-Necrosis aguda de las papilas renales _ __

5

Delgado A., A.-La protección del médico y de los pacientes contra

la Acción de los Rayos X _ _ __

41

�Proveedora

NECROSIS AGUDA DE LAS PAPILAS RENALES*
Dr. Ricardo Peña Garza

Científica, S. A.

**

IN TRODUCCION
La necrosis aguda de las papilas renales es un padecimiento sumamente grave y poco conocido por el médico.

5 de Mayo 491 Pte.

Tel. 2 -05-72

Monterrey, N. L.

Apartado Postal 2020

Su etiopatogenia es muy oscura, y el diagnóstico clínico difícil de
establecer; sin embargo, la valoración conjunta de los datos clínicos,
de laboratorio, radiológicos e histopatológicos pueden permitir sospechar o establecer su existencia.
Se le ha considerado como padecimiento invariablemente fatal; no
obstante, últimamente se han informado casos de supervivencia cuando han sido sometidos a una terapéutica adecuada.

Desea a

El objeto del presente trabajo es el de contribuir a la divulgación
de los conocimientos que se tienen sobre esta enfermedad hasta el
momento presente.

Usted
Feliz Año

El material utilizado para su elaboración, procede de los archivos
del H ospital de Enfermedades de la Nutrición.

1958

l.......................................l

0

Profesor de Endocrinología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nuevo León.
de maestro en ciencias e~pecial.isadas en Endocrinología, Diabetes y enfermedades de la
nutrición.

•

Tesis pre~entada en el Hospital de Enfermedades de la Nutrición, para obtener el grado

5

�Peña Garza

Necrosis de las Papilas Renales

intermitente, piuria y emaciación. Se le practicó una intervención
quirúrgica consistente en nefrectornía, y se observó dilatación de la pelvis, algunas papilas ulceradas y parcialmente cubiertas de pus. No se
encontraron signos de tuberculosis. ( 29).
DEFINICION.
Es un padecimiento localizado a las papilas renales, cuyo subs.tratum histopatológico se caracteriza fundamentalmente por la necrosis aguda y clínicamente por su evolución grave. No existe cuadro
clínico ni datos de laboratorio y gabinete que le sean patognomónicos.
Se le observa con bastante frecuencia en pacientes con diabetes mellitus.
SINONIMIA.
Se conoce también este padecimiento con los nombres de: papilitis
necrosante, papilitis renal, papilitis renal necrosante, pielonefritis necrosante, enfermedad de Günther, difteria de las papilas, necrosis medular y necrosis aguda de las papilas renales. ( 4) (31) (32) (36).
(4) (31) (32) (36).
En el desarrollo de este trabajo utilizamos el término &lt;le necrosis
aguda de las papilas renales.

Froebose (1937) hizo notar la frecuente asociación entre la diabetes mellitus y la necrosis aguda de las papilas renales. En los 10
casos que publicó, todos en mujeres, sólo uno no era diabético; por otro
lado, todas ellas habían sufrido infecciones graves de las vías urinarias
y murieron con un cuadro infeccioso muy grave. (12).
Günther (1937) aplicó la radiología con fines diagnósticos al padecimiento que nos ocupa. Consideró que por este procedimiento el
diagnóstico era difícil, pero que en algunas ocasiones presentaba cierta
utilidad. De los 29 casos que publicó, solo 4 no eran diabéticos. ( 17).
Alken ( 1938) informó de 4 casos. Dos fueron intervenidos por
pielonefritis aguda; el examen histopatológico reveló la existencia de
pionefrosis complicada con necrosis de la papila. En el tercer caso se
sospechó el diagnóstico desde el punto de vista clínico y radiológico; la
intervención quirúrgica confirmó, el diagnóstico. En el cuarto caso el
diagnóstico se hizo por el estudio de un fragmento de tejido expulsado
por la orina correspondiente a una papila. ( 1).

DATOS HISTORICOS.

El número de casos publicados aumentó en los años siguientes,
contribuyendo así al mejor conocimiento de esta seria enfermedad.

Aschoff y Kauffmann fueron los primeros en mencionar este padecimiento desde el punto de vista anatomopatológico. ( 7).

FRECUENCIA.

F riedreich ( 1877) fué el primero en hacer la descripción clínica
de este padecimiento. Se trataba de un paciente de 70 años de edad,
caquéctico y estuporoso; murió a los 4 días de su admisión. Como
único dato positivo se encontró crecimiento de la próstata; no era diabético. En la autopsia se observó necrosis en grado variable de todas
las papilas del riñón. (13) Schomer (1931) publicó tres casos: una
mujer de 68 años y dos hombres de 48 años de edad. Los tres habían
sufrido infecciones de las vías urinarias y uno de los varones era, además, diabético. (35).

r.- Edad.- La necrosis aguda de las papilas renales es más frecuente entre la cuarta y quinta década de la vida (3) ( 4) ( 7) ( 14)

Praetorius ( 1937) publicó un caso de necrosis aguda de las papilas
renales en un hombre de 57 años. El paciente sufría severa infecci6n
del riñón izquierdo desde hada siete meses; presentaba además fiebre

2:1.

6

( 15). Sin embargo, otros autores la han encontrado en personas más
jóvenes ( 7) (36) (37) ·
2.- Sexo.- Para valorar en forma correcta la frecuencia según
el sexo es necesario hacerlo en función de la existencia o no de diabe'
tes mellitus
y de la presencia de obstrucción de las vías urinarias.

En las personas diabéticas, la relación de mujeres a hombres es de
En los no diabéticos la relación es inversa, de 1:6; esto se debe a
la gran frecuencia con que se presenta uropatía obstructiva secundaria
a los crecimientos prostáticos. (9) ( 15) (32) •

7

�Necrosis de las Papilas Renales

3.- Asociación con la diabetes mellitus y obstrucción de las vías
urmanas.

béticos, encontrando pielonefritis aguda en el 12.4% de ellos y en
27.1% de los pacientes que mostraron pielonefritis se encontró necrosis aguda de las papilas renales. ( 22).

Ya se había mencionado con anterioridad que Froebose (r937) fué
el primero en señalar la frecuente asociación de diabetes mellitus con
esta grave enfermedad.
El padecimiento que nos ocupa se presenta sobre todo en pacientes diabéticos o con obstrucción de las vías urinarias.
En uo casos publicados en la literatura hasta el año de r947, el
56.4% de esta serie eran diabéticos y el 43.6% no lo eran. El 85% de
esta última cifra (43.6%) había presentado obstrucción de las vías urinarias. (32).

1

En 150 casos publicados hasta el año de r950, el 57.3% eran diabéticos, y el 32% no lo eran; pero habían tenido manifestaciones de obstrucción urinaria; el ro.6% no había tenido diabetes, ni uropatía obstructiva. (r5).

1

'I¡I

Peña Garza

Hospital Universitario "Dr. /. E. González"

En 180 casos informados hasta el mes de enero de 1953, solamente
el ro% no había tenido evidencias de diabetes o de obstrucción urinaria
o de ambas a la vez. ( r6).
Hasta el mes de mayo de r956, encontramos en la literatura 218
casos publicados.
4.- Asociación con 1a pielonefritis.
Aproximadamente en el 18 al 22% de las autopsias practicadas en
pacientes diabéticos se ha encontrado la pielonefritis y sólo en el 3.5 o
4% de las autopsias en general. (2) (r8) (20) (22) (32).
En un grupo de 177 pacientes diabéticos autopsiados en el Hospital
de Enfermedades de la Nutrición, se encontró la pielonefritis en 42
casos o sea en el 23.8% de la serie. La necrosis aguda de las papilas
renales fué encontrada en 8 casos, o sea en el r9% de los que mostraron pielonefritis. En 890 autopsias practicadas en este mismo hospital, en sujetos no diabéticos, no se encontró necrosis aguda de las papilas renales.
En otro grupo de 307 pacientes diabéticos autopsiados, el r9.5%
mostró pielonefritis aguda y el 26.6% de los que presentaron pielonefritis, tuvieron necrosis de las papilas renales. ( 22) (30).
En Los Angeles County Hospital, se autopsiaron 859 pacientes dia-

8

En 9600 autopsias practicadas en pacientes que no habían tenido
diabetes, se encontró necrosis de las papilas en el 0.08%. (22).
En 31,141 enfermos autopsiados no diabéticos, se encontró pielonefritis en el 3.3% o sea en 1,023 casos. La necrosis aguda de las papilas
se encontró en 21 casos de la serie total, o sea en el 0.07%, de lo cual
se concluye que de cada 100 casos de pielonefritis sin diabetes, dos habían tenido necrosis de las papilas. (9).
ETIOPATOGENIA.
Se han propuesto diferentes teorías para explicar la etiopatogenia
de esta entidad.
1.- Teoría infecciosa.- Todos los casos de necrosis aguda de las
papilas renales, ocurren asociados con pielonefritis activa que por lo
general es de tipo supurativo. Günther encontró colonias bacterianas
en los túbulos de las papilas necróticas en riñones extirpados quirúrgicamente; esto demostró que la presencia de los gérmenes en los casos por él estudiados no era debida a una proliferación post mortero.
Los gérmenes encontrados fueron estafilococos dorados, que elaboran
coagulasa y necrosina, y colibacilos productores de otras substancias
histolíticas. Por este mecanismo podría explicarse la necrosis de las
papilas renales. (2) (31) (32) (36).

Estos no son los únicos gérmenes que se han encontrado, por lo
que no se puede atribuir especificidad a cierto tipo de ellos. La ausencia de necrosis de la corteza renal, aparte de la necrosis de las papilas, se ha considerado como argumento en contra de la teoría infecciosa en la etiopatogenia de este cuadro. (32).
2 .Teoría circulatoria.- Si se compara el aporte sanguíneo de las
pirámides y papilas con el de la corteza, nos damos cuenta que el aflujo sanguíneo de las primeras es más deficiente, ya que está formado
por pequeños capilares arteriales aferentes y vénulas eferentes que yacen entre los túbulos excretores. (3) (4) (7) (19) (32). Una de las
características principales, que existe desde el punto de vista anatomopatológico, es la similitud que guarda la necrosis de las papilas con la
necrosis causada por el infarto. (23) (32). Esto sugiere la existen-

9

�Hospital Universitario "Dr.

J.

E. González''

cia de oclusión vascular. Sin embargo, en los estudios practicados, no
se encuentra un solo vaso que pudiese originar tal infarto, por lo que
se ha pensado en la existencia de múltiples trot?bosis para explic~l~.
(32). Algunos autores han señalado la presencia de trombos de fibnna en la base de las pirámides. Por otro lado, Sheehan sugirió la posibilidad de espasmos o degeneración aguda de las paredes de los vasos
medulares, semejante a la que se observa en la necrosis de la corteza,
(34) pero la lesión cortical, como ya lo habíamos anotado, no se describe en los casos de necrosis &lt;le las papilas. Las trombosis capilares
no se encuentran en forma constante y cuando existen no son muy marcadas; en el grupo nuestro no logramos observar trombosis capilares.
Davson y Langley no encontraron oclusiones vasculares. (8).

1,

1

Los estudios que Trueta y sus colaboradores han efectuado en relación a la circulación sanguínea renal, señalan que, aparentemente el
riñón tiene dos circulaciones potenciales: una que se efectúa a través de los glomérulos corticales, y otra a través de los glomérulos yuxtamedulares y los vasos rectos de la médula. Encontraron
que, en ciertas circunstancias, la sangre puede fluír casi exclusivamente
a través de uno u otro de los circuitos mencionados, suprimiéndose la
circulación de uno de ellos. Han observado más a menudo la circulación por medio del circuito medular, logrando así producir la necrosis cortical bilateral. El experimento contrario no ha sido realizado,
pero ellos piensan que si bajo condiciones apropiadas, con isquemia
medular prolongada por una circulación efectuada exclusivamente por
el circuito cortical, quizá sería posible producir la necrosis de las papilas renales.
Estos autores opinan que la presencia de glomérulo-esclerosis intercapilar, con muy poca probabilidad tendería a disminuir el aflujo
sanguíneo de la papila renal, como se supone generalmente, sino más
bien, traería como consecuencia el mayor aflujo sanguíneo a la médula.
Aún más, las alteraciones de los glomérulos yuxtamedulares observadas en personas ancianas, que culminan en la formación de arterias
rectas verdaderas, orientarían la circulación renal hacia el circuito medular. Por lo tanto, la nefro-esclerosis arterial no puede considerarse
teóricamente o de hecho como un factor importante que comprometa
el aflujo sanguíneo a las papilas. (7) (27) (32).

Peña Garza

Necrosis de las Papilas Renales

cesos infecciosos; la frecuencia tan grande que presentan los diabéticos
a las infecciones renales; la mayor frecuencia de lesiones vasculares renales en los enfermos con diabetes; el mayor porcentaje de necrosis de
las papilas en estos enfermos.
Los estudios de Harrison y Bailey han demostrado la frecuente
aparición de infecciones asintomáticas d: las vías. urinari~s ~n. los diabéticos· habiendo encontrado en una sene de pacientes diabeticos, que
más de' la mitad tuvieron baciluria y la quinta parte presentó piuria; la
baciluria fué de 6 a 7 veces y la piuria de 5 veces más en los diabéticos
que en los no diabéticos. ( 18).
También se ha pensado que la presencia de cuerpos ácidos en la
orina de los diabéticos y la extravasación de la misma a través de los
túbulos necrosados sea un factor posible en la etiología de este proceso.
(25) (32).
Las investigaciones de Menkin demostraron qu~ existen_ al?1:1nas
diferencias en los procesos inflamatorios de los pacientes diabeticos,
de aquellos que no lo son. Así tendríamos el descenso_ local del pH
tisular causado por la presencia de ácido láctico, producido ~o_r el aumento de la glicolisis; además, una exacerbación de la proteol1S1s local;
contribuyendo estos dos factores al aumento del daño tisular. La necrosis de las papilas podría considerarse como un ejemplo mfs de gangrena en este padecimiento, ya que la gangrena es mucho mas frecuente y de mayor severidad en los pacientes diabéticos. (27) (32).
4.- Factores mecánicos.- Robbins y colaboradores sugier~n q_ue
la presión retrógrada producida por la obstrucción de las _vía~ ~nnanas
y la reacción inflamatoria intensa que se observa en los _d1abet1cos, ºP:rarían para reducir aún más la circulación comprometida de las papilas comprimiendo la pared de los capilares. (28) En contra de lo
mencionado estaría el hecho de que la necrosis de las papilas no se observa con mayor frecuencia en pacientes con hidronefrosis y nefroliti~sis. (32) Otros autores han dado alguna importancia a la prese~cia
de depósitos de "para-amiloide" en el tejido, i~tersticial de las ~~pilas
renales, el cual desempeñaría un papel mecamco en la producc10n de
esta entidad, ya sea por aumento de la presión o por interferencia en
la nutrición de los túbulos. ( 4) (26) (32).
5.-

Producción experimental de la necrosis de las papilas.

3.- El papel de la diabetes.- La diabetes mellitus tiene un papel
importante en la patogenia de la necrosis aguda de las papilas renales
a juzgar por: la "menor resistencia" que tienen los diabéticos a los pro-

Existen algunos experimentos que se han llevado a cabo con el
fin de dilucidar la patogenia del padecimiento que nos ocupa.

10

11

�Hospital Universitario "Dr.

J. E. González''

En el año de 1929, Burr y colaboradores, describieron una enfermedad en las ratas alimentadas con dietas sin grasas. Poco tiempo
después de haber ingerido la mencionada alimentación, estos animales
desarrollaban un cuadro caracterizado por: 1 . - Inflamación y descamación de las extremidades. 2.- Caída, del pelo. 3-- Detención del
crecimiento y 4.Hematuria. Cinco animales de los ocho a los
cuales se les había administrado la dieta mencionada, desarrollaron alteraciones muy similares a la necrosis de las papilas renales. Demostraron que dichos cambios fueron debidos a la deficiencia de ácidos
grasos no saturados de cadenas grandes y que aún cuando los animales con una dieta deficiente en grasas sintetizan grasa, no son capaces
de sintetizar los ácidos grasos no saturados de cadena grande. Esto
puede tener mucha importancia ya que en los diabéticos existe una alteración profunda en el metabolismo de las grasas. En las personas
no diabéticas, la obstrucción crónica de las vías urinarias, la infección
agregada, la anemia y la retención nitrogenada, serían los factores que
determinarían un estado de desnutrición con alteración concomitante
del metabolismo de las grasas.
El metabolismo graso alterado puede ser factor común presente en
los diabéticos y en los no diabéticos con desnutrición e infección, así
como en los animales de experimentación sujetos a una dieta libre de
grasas. No es posible decir en la actualidad, si la deficiencia de ácidos
grasos no saturados, tenga un papel directo en la patogénesis de la necrosis de las papilas o si desempeñe un papel indirecto en la producción de alteraciones en la hemodinamia renal o en la respuesta a la infección. (32).
Aún cuando la retención nitrogenada se encuentra frecuentemente en pacientes con esta lesión, no sería este factor el mecanismo primordial, ya que la necrosis de las papilas se encuentra raramente en
padecimientos que producen uremia. Sin embargo, la uremia puede
tener un papel muy importante como factor que contribuye a la desnutrición.
Muirhead y colaboradores utilizaron 28 perros, a los cuales se les
ligaban uno o ambos ureteros, combinando esto con nefrectomía contralateral en caso de haber ligado solamente un uréter. Estos experimentos dieron como resultado hidronefrosis y necrosis de la papila renal en 18 de los animales utilizados, y notaron además, la frecuente
asociación con infección. Los resultados de estos experimentos indican
que la necrosis de las papilas causada por obstrucción aguda de las

12

Necrosis de las Papilas Renales

Peña Garza

vías urinarias, es el resultado de la isquemia provocada por la presión
elevada existente en la pelvis. (28) La aparición de pielonefritis en
los casos de necrosis papilar causada por uropatías obstructivas, es considerada como secundaria a la necrosis inducida por obstrucción. Sin
embargo, en la necrosis de las papilas observada en personas diabéticas,
la infecció:i parecería ser primaria y la necrosis secundaria a ella. (32).
Mandel y Popper, aplicaron vinilamina a 36 conejos y a un perro,
produciendo necrosis de la médula renal en la mayor parte de los animales. Este proceso se atribuyó a alteraciones de tipo hemodinámico,
consistentes en desviación del flujo sanguíneo renal, que originó hiperemia medular e isquemia cortical, y degeneración epitelial localizada en los túbulos contorneados. (24).
La similitud de los cuadros morfológicos observados por procedimientos experimentales con los descritos en los estudios practicados en
las autopsias, sugiere que cierto tipo de trastornos circulatorios asociados o precipitados por procesos pielonefríticos, en presencia de diabetes con o sin retención urinaria, pueden ser factores causantes de la
necrosis de las papilas renales. ( 16) ( 24).
SINTOMATOLOGIA.
No existe un cuadro clúüco característico de este padecimiento,
por lo que resulta difícil establecer el diagnóstico.
Se había mencionado el hecho de que esta grave complicación se
observa sobre todo en pacientes con diabetes mellitus, ya sea en presencia de uropatía obstructiva o sin ella, y en enfermos con obstrucción urinaria sin diabetes. La frecuencia es desde luego mayor en personas con diabetes mellitus y estas características, en uniÓIJ.. de los síntomas, ayudarán al clínico a sospechar el diagnóstico.
Los signos y síntomas de este padecimiento son los mismos que se
observan en diversas infecciones agudas de las vías urinarias: dolor en
los flancos, disuria, oliguria, polaquiuria, fiebre, escalofríos y como
fuertemente sugestivos del padecimiento que nos ocupa: náuseas, vómitos, colapso y también puede observarse anuria. (44) (7) (19).
La necrosis aguda de las papilas deberá por tanto sospecharse en
cualquier diabético con manifestaciones graves de pielonefritis aguda,
hematuria microscópica o macroscópica, estado de colapso, "cólico renal", progresión rápida de la insuficiencia renal, la cual no responde a

13

�Hospital Universztano "Dr.

J.

E. González"

la quimioterapia y al control de_ su diabete_s. (7) ~ 15) ( 21) ( ~~)
(30)., Cosa similar piens~n Ro_bbms y Angnst al d;ctr ~ue ~a les1~n
debera sospecharse en las mfecc1ones severas de las v1as unnar~as,,e_xis-tentes en pacientes con diabetes mellitus y en aquellos no diabet1cos
pero con obstrucción urinaria, sobre todo cuando exista oliguria y la
rápida elevación del nitrógeno no proteico. (32).
El cuadro clínico de esta complicación puede manifestarse en la
forma auuda v la sub-aguda. La forma aguda se observa generalmente en di;bétic~s con antecedentes infecciosos de las vías urinarias, que
presentan un cuadro clínico de aparición brusca y con gran severidad
que lleva al enfermo al estado de colapso. El paciente muere en pocos días. Generalmente existe retención nitrogenada, acidosis, fiebre
elevada, leucocitosis y hematuria. (7) (15).

_____________

Necrosis de las Papilas
:__ Renales

Peña Garza

Los exámenes de laboratorio pueden ser variables, pues dependen
del estadio del proceso y de la severidad del cuadro en el momento en
que el enfermo es estudiado.
BACTERIOLOGIA
Gran variedad de gérmenes han sido estudiados en cultivos de orina y por examen bacteriológico de las piezas de autopsia.
Los más comunes han sido la Escherichia coli y el Stafilococus
aureus; (3) (5) (22) también se han aislado Klebsiella pneumonie,
Proteus, Pseudomona aeruginosa y Streptococcus alfa } beta no ~emolítico. ( 14) ( 19) (36) .- En dos casos fueron encontrados bacilo tuberculoso y actinomices.

La forma sub-aguda se observa generalmente en un paciente con
diabetes mellitus que tiene manifestaciones crónicas de pielonefritis,
las cuales súbitamente se agravan y presentan un cuadro de septicemia;
algunos autores ptensan que la forma subaguda _es debida a ~ielonefritis crónicas con episodios recurrentes de necrosis de las papilas. ( 7)

Cuando se llevan a cabo exploraciones de las vías urinarias en enfermos diabéticos, deberá emplearse material rigurosamente esterilizado. La orina de los diabéticos es un medio muy favorable para el
desarrollo de gérmenes. (5) (38).

( 15).

RADIOLOGIA.

La hematuria puede ser de grado variable; en ocasiones muy intensa, se piensa qu~ es debida al desprendimiento de una papila.
El "cólico renal" se debe a obstrucción de los cálices o de los ureteros por tejido necrótico desprcnd~do; ocasionalme~te e_s po,si~le observar en la orina parte de una papila renal; el estudio h1stologtco del
fragmento es de gran valor diagnóstico.
LABORATORIO.
Los datos de laboratorio no son específicos.
Los hallazgos más frecuentes en la orina son: piuria, hematuria,
bacteriuria y albuminuna; la hematuria puede ser micro o macroscópica y a veces es de consideración; la albuminuria_ también yuede ser
muy variable. En la mayor parte de los casos existe uremia, la cual
tiene el carácter de ser rápidamente progresiva y se acompaña en ocasiones de acidosis; existe leucocitosis y los hemocultivos pueden ser positivos. (7) (15) (21) (36).
Como se mencionó anteriormente, en ocasiones se ha logrado hacer el diagnóstico por el estudio histopatológico de una papila expulsada en la orina u obtenida al practicar la cistoscopía. (6) (21).

14

Las imágenes radiológicas que produce la necrosis aguda de l~s
papilas renales, no s@n bien conocidas, en virtud de la poca frecuencia
de este padecimiento.
Frecuentemente se publican casos de necrosis aguda de las papilas
renales, en los cuales se llegó al diagnóstico por medio &lt;le este procedimiento; (6) (7) (9) (u) (15) (21) (36) (38) el diagnóstico se
comprobó en estos casos por estudios histopatológicos efectuados posteriormente.
Las alteraciones radiológicas de esta enfermedad son el resultado
de la destrucción papilar y del proceso inflamatorio asociado; los cambios dependen del momento en el cual el estudio haya sido practicado.
El diagnóstico radiológico presenta dificultades, es indispensable
conocer las alteraciones anatomopatológicas que S('. observan en este
padecimiento, y con frecuencia es necesario haber visto previamente
algunas imágenes radiológicas en casos donde se hizo el diagnóstico de
necrosis aguda de las papilas renales.
Günther publicó un diagrama referente al aspecto radiológico de
estas lesiones ( esquema I modificado). Dicho autor distingue dos for-

�Necrosis de las Papilas Renales

Hospital Universitario "Dr. J. E. González"

mas: una de ellas, en la cual la necrosis está localizada a la papila (hilera sup~rior) y la otra en la médula (hilera inferior). En un primer
estadía, la zona de necrosis está rodeada por infiltración leucocitaria
y no está secuestrada; por tal motivo el medio de contraste no penetra
entre la papila necrosada y el tejido periférico, por lo que las radiografías en esta fase no son informativas. En el otro estadía existe
secuestro incipiente, y puede observarse la entrada del medio de contraste en la zona de demarcación, hasta llegar a separar la papila por
completo. En la hilera inferior se observa cómo el medio de contraste
penetra a la médula. (7)

"" :it.tP

~i!~
tiº¡:.~

t:t•!ó
~~i\i

~~i~

~~•-~o•

~ee&amp;i~

:;;f&amp;"'I,·
0
~

s:
('11

,

-oo
o

[TI
(')

tr1

o
,o
z
e
-1
~ I ::o
(/)

&gt;

-

l&gt;

en

••~ro

r
[TI
e
(')

1
~
z

::o

o(/)

o(/)

-

--1
(')

Los estudios radiológicos dan resultados negativos en los períodos
iniciales del padecimiento. Las imágenes radiológicas dependerán del
período de la enfermedad en el cual el estudio haya siclo practicado.

('11
(')

o

(/)

m

'1)

(/)

l&gt;

o

'1)

e

r

m

l&gt;

~

&gt;

-1
rT'I

El diagnóstico diferencial desde el punto de vista radiológico deberá hacerse entre la tuberculosis renal, el tumor renal, la litiasis renal,
y la pielonefritis aguda sin necrosis. (36) (38)
Eskelund publicó un caso de necrosis aguda de las papilas rena-

ks consecutivo probablemente a un pielograma retrógrado. ( IO)
Las alteraciones radiológicas descritas por la mayor parte de los
autores son similares. De acuerdo con las diferentes etapas en las
cuales el estudio se practicó, es posible observar los siguientes cambios:
a).-Retardo o ausencia total d~ la eliminaci6n del medio de contraste.

:!
11J;
.....
,,...,

Peña Garza

1

b ).-Dilatación moderada del sistema colector.

1

'I
1,
'I

c ).-Aspecto "apolillado" de los cáiices.

1

1

d).-Imágenes de "nicho".
e).-Presencia de sombras anulares rodeadas por material radioopaco; t:sta imagen se observa en casos avanzados.

11

f).- Extravasación del medio opaco hacia la corteza renal.
DIAGNOSTICO.
Con anterioridad habíamos mencionado las dificultades con las
que tropieza el médico para establecer el diagnóstico.
No existen datos clínicos, de laboratorios radiológicos que sean
privativos de este padecimiento. El único estudio que da certeza, es

16

Ií

�l!ospital Universitario "Dr.

J.

cuando se expulsa una papila o fragmentos de ella y puede hacerse la
comprobación histológica. (3) ( 6) La inspección cuidadosa de la
orina es muy importante.
El diagnóstico debe ser sospechado ~n los pacientes que muestren
las características siguientes:
r9.-Pacientes con diabetes mellitus.
Los pacientes con diabetes mellitus de larga &lt;luración, en los cuales existan evidencias de lesiones vasculares, cuya edad sea superior a
40 años, principalmente de sexo femenino y en quienes se observa:
a).-Signos de infección violenta y grave de las vías urinarias.
b) .-Rápida exacerbación de la pielonefritis ya identificada anteriormente.
c) .-Aparición de cólico de tipo renal, hematuria, uremia rápidamente progresiva y signos de colapso.
29-Pacientes no diabéticos.
a).-Con obstrucción de las vías urinarias y que tienen pielonefritis crónica, la cual bruscamente adquiere caracteres de gravedad.

11

'1
I'

I·

,,¡; ,,
.....
,,,,,, !,
1

,,.

Peña Ga,·za

Necrosis de las Papilas Renales
E. González"

b) .-En los que no hay obstrucción de las vías urinarias, que sufren de pielonefritis de evolución prolongada e intermitente, que bruscamente manifiestan dolor lumbar, hematuria, uremia progresiva y
colapso; en ocasiones las cifras de urea pueden ser normales. Pueden
existir o no, cambios en la tensión arterial.
Se recomienda que siempre que sea posible se practique estudio
radiológico en este tipo de pacientes.
ANATOMIA PATOLOGICA.
Las alteraciones anatómicas descritas por la mayor parte de los autores son similares. (2) (3) (4) (7) (9) (21) (30) (31) (32)
Los riñones son generalmente grandes y de un peso mayor que lo
normal, debido a la presencia de edema y de masas purulentas. El
edema es producido por la obstrucción de las vías urinarias.
La lesión se localiza con más frecuencia en ambos riñones en las
personas diabéticas, y en un solo riñón en las no diabéticas.

rías o en todas ellas. El color de la papila necrosada generalmente es
rosado o amarillo pálido; existe un buen contraste con la zona que la
rodea, y se nota la presencia de una línea de demarcación, de color
blanquecino, entre las dos zonas. El tamaño de la porción necrosada
es variable, se puede comparar con las dirnenciones de una "pasa de
uva"; la forma puede ser oblonga o redondeada. La zona necrosada
puede estar localizada en el vértice de la papila, en el centro de la misma, en toda ella y parte de la pirámide, y se extiende en algunos casos
hasta la unión de la corteza con la médula; la papila necrosada puede
mostrar alguna separación del resto de la pirámide o estar completamente desprendida; cuando esto último ha sucedido, muy a menudo
permanece en su sitio, se hace más pequeña y es completamente reabsorbida; puede también trasladarse hacia la pelvicilla renal, pasar posteriormente al uréter, luego a la vejiga y finalmente al exterior. En
algunas ocasiones es posible observar la presencia de calcio en la papila
necrosada, y puede simular un cálculo.
En pacientes que han muerto por otras causas, en los cuales se ha
examinado el sitio correspondiente a las papilas, han encontrado ausencia de las mismas y en su sitio una zona completamente epitelizada,
lo cual nos indica que hubo curación espontánea de la lesión.
Algunos autores citan la presencia Je abscesos localizados en la
corteza renal. En algunos casos de necrosis aguda de las papilas renales es posible encontrar abscesos perinefríticos (2) como resultado de
extensión directa del proceso infeccioso renal; por diseminación linfática y por localización hematógena durante la septicemia; se considera el diagnóstico de absceso perinefrítico por el dolor localizado en
la región costo muscular, flexión de la articulación de la cadera por
contracción del músculo psoas; en estos casos el estudio pielográfico
puede simular la presencia de un tumor renal.
Desde el punto de vista microscópico, lo primero que llama la atención es la zona de necrosis localizada en la papila, mostrando células
con núcleo picnótico o ausencia de éste, con pérdida total de la estructura celular. La zona de demarcación contiene numerosos leucocitos y linfocitos. Con bastante frecuencia existe hiperemia en el área
periférica a la línea de demarcación. El resto del parénquima muestra
alteraciones de tipo inflamatorio de intensidad variada; se observan en
ocasiones pequeños abscesos, acúmulos de bacterias del tipo de la Escherichia coli, estafilococo, estreptococo, Klebsiella pneumonie, Pseudomona aeruginosa, y también se han encontrado Proteus y Leptothrix-

La necrosis puede estar localizada solamente a una papila, en va-

18

19

�Hospital Universitario "Dr.

J.

E. González"

La presencia del bacilo tuberculoso y actinomices ha sido también publicada. Es frecuente encontrar células redondas en los tubos colectores. Los vasos sanguíneos localizados en la vecindad del tejido necrosado a menudo revelan múltiples trombosis y arterioesclerosis. Con
bastante frecuencia se observa glomérulohialinosis diabética.
Con anterioridad se había mencionado que en la corteza no existen fenómenos de necrosis, pero sí la presencia de focos de pielonefritis, se observa también pielonefritis en las columnas de Bertini.
TRATAMIENTO.
Existe cierta uniformidad en relación a este punto entre la mayor
parte de los autores. (7) (15) (19)
La necrosis aguda de las papilas renales es sumamente grave y
termina con la vida del enfermo en la mayoría de las veces como ya
habíamos mencionado anteriormente; el tratamiento deberá ser hecho
tan pronto como sea posible.
Es necesario tomar en cuenta que el mayor número de casos de
este padecimiento se observa en pacientes con diabetes mellitus, y la
gran frecuencia de pielonefritis en dichos pacientes; si se considera
que esta infección siempre es precursora de la necrosis aguda de las
papilas renales, lógicamente se comprenderá el valor tan grande que
tiene el tratamiento de las infecciones localizadas en el riñón y en las
vías urinarias en este tipo de enfermos. Otro dato muy importante,
al cual debemos dar mucho valor, es la presencia de uropatía obstructiva en pacientes con diabetes mellitus o sin ella; ya que facilita la infección; estas obstrucciones deberán ser corregidas en el momento más
oportuno siempre y cuando sea factible.
De lo ya mencionado puede concluirse la importancia que tiene
el solicitar urocultivos e investigación de piocitos en la orina con alguna frecuencia, a pacientes con diabetes mellitus con o sin uropatía obstructiva, con manifestaciones clínicas de pielonefritis o sin ellas y en
aquellos casos en los cuales exista uropatía obstructiva sin diabetes mellitus.
Cuando el diagnóstico ha sido establecido, el tratamiento deberá
ser médico para aquellos casos en los cuales la lesión esté localizada en
ambos riñones, con la administración de los antibióticos correspondientes para los gérmenes encontrados, se combatirá el colapso y se controlará la diabetes en caso de existir.

20

Necrosis de las Papilas Renales

Peña Garza

Cuando la lesión está localizada a un solo riñón, el tratamiento
deberá ser médico y quirúrgico, practicando el último a la mayor brevedad posible, efectuando la nefrectomía o resección parcial. (7) ( 15)
Para los casos en los cuales exista bloqueo de pelvicillas y ureteros
por m~terial necrosado, algunos autores han recomendado practicar
catetensmos ureterales, con el propósito de efectuar irrigaciones con
substancias como la estreptoquinasa y estreptodornasa, con objeto de
destruir el material necrosado. ( 15)
De la revisión efectuada en la literatura podemos concluir que
los mejores éxitos logrados, han sido mediante el procedimiento quirúrgico efectuado en la forma anteriormente descrita.
MATERIAL
En este trabajo nuestro propósito fué el de establecer una correl~ción de ~os datos clínicos y de laboratorio con los hallazgos de autopsia en paoentes con necrosis aguda de las papilas renales.
En todos los casos estudiados el diagnóstico fué establecido mediante la necropsia.
Para ~ste objeto, se revisaron 1067 casos de autopsias practicadas
desde el ano de 1947 hasta el mes de abril de 1956 en H. E. N. De
e~te grupo, 1?7 casos correspondieron a pacientes que habían tenido
d1~bet~s Mell~tus; se encontraron 42 casos en donde hubo infección
unn~na del tipo de la pielonefritis y en 8 ( 19º 0 ) de éstos hubo necrosis aguda de las papilas renales. En las 890 autopsias restantes efect~adas e~ los enfermos no diabéticos, no se encontró ninguno que hubiese temdo necrosis aguda en las papilas renales.
Es necesario hacer notar que en este Hospital no se ven con frecuencia enfermos con obstrucción urinaria, ya que no existe Servicio de
Urología y es? pudo haber influído para no encontrar la necrosis aguda de las papilas renales en los sujetos no diabéticos.
En vista de que no se practicaron estudios radiológicos en ninguno
de nuestros casos, no fué posible valorar este procedimiento.

21

�Necrosis de las Papilas Renales

Peña Garza

que ingresó al Hospital el 10 de Octubre de 1949 y murió dos días después en
estado comatoso.
RESUMENES DE LOS CASOS CLINICOS
Caso No. l. Reg. 4861.-Paciente de sexo femenino, de 50 años de edad,
que ingresó al Hospital el 20 de septiembre de 1948 y murió 8 días después.
La enferma tenía diabetes de 10 años de evolución; sin antecedentes apa1entes de infección urinaria. Tres semanas antes de su internación manifestó
disnea de esfuerw, edemas en miembros inferiores. En el Hospital se eliminó
la posibilida&lt;l de insuficiencia cardíaca.
Exploración Física.-T.A. 180/105; P. 140 X'; Temp. 37.99C. Edema eli
miembros inferiores. Fondo de ojo: retinopatía diabética. El E. C. G. resultó normal. Area cardíaca dentro de límites normales.

;,¡

I'

1

't

,,'1~,

¡,,
;,..,

h1111t

¡(

,,

Exámenes de Laboratorio.-Las glicemias siempre fueron elevadas; la cifra
máxima de urea fué de 77 mg.%; albuminuria de 6.39 grs/lt.; en la orina se
encontraron numerosos piocitos; no hubo hematuria ni acetonuria; no se hizo
urocultivo.
Evolución y Tratamiento.-Durante los días de su internación se le admmistraron insulina, penicilina y sueros salinos. Al octavo día se acentuó la
disnea, la cual no fué posible explicar por trastorno circulatorio o respiratorio,
la enferma cayó en estado comatoso, y murió horas después.
Los diagnósticos clínicos establecidos
clerosis generalizada, cardioangioesclerosis,
diabética. Se pensó que el cuadro final y
de insuficiencia cardíaca o de insuficiencia

fueron: diabetes mellitus, arterioesretinopatía diabética, y nefropatía
la disnea no fueron manifestaciones
coronaria.

1

1
1

,.,

Hallazgos Anatomo-patológicos: descripción macroscópica.-El rmon izquierdo pesó 82 grs., se decapsuló con dificultad y al corte se apreció una sensación fibrosa y los límites de la zona cortical y medular fueron poco precisos.
El riñón derecho pesó 173 grs., de superficie lisa y de color amarillo. Al corte
presentó el mismo e-0lor amarillo de la superficie, fué poco preciso el límite entre las porciones medular y cortical.
Descripción Microscópica.- En el riñón derecho los cambios glomerulares
son más acentuados que en el izquierdo. Los tubos presentaron cierta atrofia.
Infiltración inflamatoria acentuadísima de tipo agudo. En la pelvicilla dicha
inflamación tubo caracteres de verdadero absceso. En las pirámides hubo una
zona de necrosis que dejó un hueco en la parte central e inferior, rodeado de
fibrina y polimorfonucleares. Los vascos mostraron engrosamiento de su pared
a expensas de la íntima. Los diagnósticos establecidos fueron: R. D. necrosis
aguda de las papilas renales, nefropatía diabética, nefroesclerosis. R. J. nefropatía
diabética y nefroesclerosis.
Caso No. 2. Reg. 7377.-Paciente de sexo femenino, de 51 años de edad,

22

La enferma tenía diabetes de 14 años de evolución. Cuatro años antes del
primer estudio se inició sintomatología urinaria caracterizada por nicturia, orina turbia y con sedimento mucoso. Días antes de su ingreso se inició cuadro
estuporoso, el cual llegó al estado de coma.
Explora:ión Física.-T.A. 60/ 40; P. 100 X'; Temp. 38.2 9C, dolor generalizado en abdomen; el E. C. G. sugirió trastornos de la circulación coronariana.
Exámenes de Laboratorio.-Las glicemias fueron constantemente elevadas;
la urea llegó a ser de 165 mg.º&lt;, y la creatinina de 4.03 mg.º,0 ; albuminuria discreta; piocitos en abundancia y hematuria negativa.
Evolución y Tratamiento.-Se administraron antibióticos del tipo de la penicilina, insulina y sueros salinos. La enferma fué agravándose y falleció.
Diagnósticos clínicos establecidos: diabetes mellitus, insuficiencia renal, nefropatía diabética, probable pielonefritis. El estado de la enferma y el hecho de
haber muerto dos días después del ingreso, no permitieron valorar el estado
vascular.
Hallazgos Anatomo-Patológicos: descripción macroscópica.-Los riñones se
decapsularon mal, pesaron 310 grs., fueron blandos y de color amarillento. Papilas de color francamente amarillo y de aspecto necrótíco, pelvicillas algo dilatadas, contenían orina de aspecto purulento, y estaban despulidas. Los ureteros
eran &lt;lilatados, medían 2 cms. de diámetro, contenían orina purulenta y !a mucosa de aspecto edematoso. En su desembocadura no se apreci6 dilatación.
Descripción Microscópica.-En el riñón derecho la arquitectura estaba profundamente alterada. En la cortical existía una depresión que correspondió a
una área en la que la cápsula estaba engrosada; la mayor parte de los glomérulos
de esta zona estaban totalmente hialinizados. A lo largo de la cápsula e inmediatameme debajo de ella se encontraron focos de linfocitos y neutrófilos. La
íntima de las arterias fué moderadamente engrosada. Algunos túbulos contenían albúmina y otros eritrocitos. Las papilas estaban necrosadas y se observaron formaciones acidófilas que reproducían la forma de los túbulos, los cuales
c.ontenían sustancia de aspecto necrótico y grumos de bacterias. Los cálices
fstaban densamente infriltrados de linfocitos, neutrófilos y algunos macrófagos.
El riñón izquierdo mostró lesiones muy similares a las del derecho. Los diagnósticos establecidos fueron: necrosis aguda de ambos riñones, nefropatía diabética y nefroesclerosis.
Caso No. 3. Reg. 6242.-Paciente de sexo femenino, de 60 años de edad,
con diabetes de 11 años de evolución.
Había tenido varios ingresos al Hospital por gangrena en miembros infenores. El último fué el 8 de febrero de 1950 y murió 30 días después. Días
antes de su muerte se inició dolor intenso en el C. S. I. del abdomen, acompañado de escalofrío intenso, náuseas y vómitos; hubo además, dolor intenso en la
región lumbar izquierda. Por sondeo vesical se obtuvieron 100 ce. de orina

23

�Hospital Universitario "Dr.

J. E. González"

Necrosis de las Papilas Renales

Peña Garza

turbia y de color verdoso; este cuadro se consideró que fué provocado por una
pielitis izquierda de probable origen tuberculoso o litiásico.

maturias y el edema se hizo más aparente. A su ingreso al hospital la disnea
disminuyó, el edema y la oliguria desaparecieron.

Exploración Física.-T. A. fué de 165/ 70; fondo de ojo: esclerosis cetinianas arteriales moderadas; E. C. G. normal; extremidad inferior derecha incompleta observándose solamente los dos tercios superiores del muslo.

Exploración Física.-T.A. 120/ 80; P. 85X'; Temp. 3JQC; en el muslo derecho se encontró una gran ulceración, en la cual existía abundante material purulento.

Exámenes de Laboratorio.-Las glicemias siempre fueron elevadas; en varias muestras de orina hubo albuminuria, abundantes piocitos y hematuria; la
urea sanguínea fué aumentando en forma progresiva. En un urocultivo se encontró Escherichia coli.

Exámenes de Laboratorio.-La glicemia llegó a ser muy elevada; la urea
que en un principio era normal, ascendió a cifras de 176 mg% ; dos urocultivos
mostraron la presencia de Klebsiel/a pneumonie y Proteus rettgeri; en la orina
hubo albuminuria y piuria; en algunas ocasiones presentó leucocitosis con neutrofilia.

Evolución y T ratamiento.--Se administraron antibióticos, sueros salinos e
insulina. Pocos días antes de su muerte presentó estado comatoso y finalmente
hipotensión, anuria y cianosis.
Los diagnósticos clínicos establecidos fueron: diabetes mellitus, litiasis renal,
necrosis aguda de las papilas renales, insuficiencia renal, probable pielonefritis
y probable nefropatía diabética.
Hallazgos Anatomo-patológicos: Descripción macroscópica.-El nmon derecho pesó 120 grs. se decapsuló bien, consistencia dura, superficie finamente granulosa y de color rosado; al corte se observó la corteza delgada y el límite de
separación entre ella y la medular fué poco marcado. El riñón izquierdo pesó
145 grs. se decapsuló con dificultad, sueerficie de color rosado y finamente granulosa; existían pequeñas colecciones de aspecto purulento con un diámetro
aproximado de 0.4 cms. y que hacían saliente; al corte, esta colección se continuaba hacia la profundidad y había zonas en que sustituían totalmente al parénquima renal; en otros se distinguían grupos de tubos colectores llenos de una sustancia de aspecto purulento. Estas colecciones no guardaban relación especial
con las papilas renales. En la pelvicilla se encontró líquido purulento.
Descripción microscópica.-En el riñón derecho, se observó que la gran
mayoría de los glomérulos mostraban grandes bolas hialinas; los túbulos presentaron diversos aspectos, algunos eran atróficos, otros moderadamente dilatados y en la luz se observaba sustancia albuminoide y algunos eritrocitos; en la
zona medular se encontraba sustituída una papila por abundantes piocitos, existían globulos rojos desintegrados, en el seno de esta zona persistían algunos restos de parénquima renal y fibras colágenas; entre los túbulos colectores existían
abundantes polinucleares y pequeñas hemorragias, este infiltrado llegaba hasta la
cortical aunque en menor cantidad. Los vasos tenían engrosamiento de la íntima. Los diagnósticos establecidos fueron: R. D. necrosis aguda en las papilas
renales, nefropatía diabética y nefroesclerosis. En el R. I. nefropatía diabética
y nefroesclerosis.
Caso No. 4. Reg. 10097.-Paciente de sexo femenino, de 53 años de edad,
que ingresó al hospital el 22 de noviembre de 1950, y murió 37 días después.
Tenía diabetes de 15 años de evolución. Dos meses antes de su ingreso
presentó disnea de pequeños esfuerzos, edema generalizado, oliguria, anorexia,
astenia, estado nauseoso y ocasionalmente vómitos. Días después manifestó he-

24

Evolución y Tratamiento.- Se administraron antibióticos y se debridó el
absceso localizado en el muslo. Diez días antes de su muerte presentó gran
astenia, anorexia, hipertermia, oliguria, hipotensión y finalmente coma.
Diagnósticos Clínicos establecidos: diabetes mellitus, probable nefropatía diabética y probable pielonefritis.
Hallazgos Anatomo-patológicos: Descripción macroscop1ca. - Los riñones
fueron de mediano tamaño, el derecho pesó 120 grs. y el izquierdo 120 grs.,
superficies de color rosa pálido y discretamente granulosa. Blandos al corte y
en ambos se distinguieron algunas papilas con su centro necrosado de color amarillo brillante; las zonas necrosadas no se delimitaron en forma notable del parénquima circundante. Las pelvicillas de ambos contenían escaso material de
aspecto purulento y los ureteros estaban discretamente distendidos.
Descripción Microscópica.- R.D. algunos glomérulos mostraron normalidad y en otros observaron bolas hialinas, algunos estaban totalmente hialinizados. Los túbulos eran normales, con excep::ión de pequeñas zonas subcapsulares atróficas; en estas áreas hubo infiltración linfocitaria y el tejido fibroso estaba
aumentado. Algunos vasos mostraron engrosamiento de su pared a expensas
de la íntima. En la zona medular se apreció una porción en la cual estuvieron
perdidas todas las estructuras nucleares y sólo se conservaban las armazones tubulares y de los vasos; esta área estaba rodeada por túbulos con diversos estadios
de degeneración, y los espacios intertubulares se encontraban infiltrados por células redondas y polinucleares. La pelvicilla estaba infiltrada por células redondas. R.I. alteraciones similares al otro riñón. Los diagnósticos establecidos fueron: R.D. necrosis aguda de las papilas renales, nefropatía diabética, nefroesclerosis. R.I. alteraciones iguales.
Caso No. 5. Reg. 11915.-Paciente de sexo femenino, de 67 años de edad,
que ingresó al hospital el 17 de agosto &lt;le 1951 y murió 23 días después.
Tenía diabetes de 30 años de evolución. Dos años antes de su ingreso, se
inició dolor en C.S.I. y RL.I. de poca intensidad, se acompañaba de náuseas y
vómitos; alternando con períodos asintomáticos de dos meses.
Exploración Física.-T.A. 120/ 70; P. 64 X'; Temp. 369C; fondo de ojo: retinopatía diabética; el E.C.G. sugirió isquemia anterior del miocardio.

25

�Hospital Universitario "Dr.

J.

E. González"

Exámenes de Laboratorio.-La glicemia se mantuvo elevada; la urea y creatinina fueron siempre elevadas; un urocultivo reveló colonias de Escherichia coli.
Se observó albuminuria en todas las muestras y en un examen practicado dos
días antes de su muerte se encontró piuria y hematuria.
Evolución y Tratamiento.- Se administraron insulina, penicilina, estreptomicina, sueros glucosados y bicarbonato de sodio. Poco tiempo después presentó:
hipotensión, hipotermia y falleció en estado comatoso.
Los diagnósticos clínicos establecidos fueron: probable nefropatía diabética,
pielonefritis e insuficiencia renal.

fi,
1

-~
~

~
~

rr
~

111,
1

:t

ri

1
1

' J, I•
• 1 l

h¡..,

""" ,,..,

Hallazgos Anatomo-patológicos.- Descripción macroscópica.- Los riñones
se decapsularon con dificultad, fueron pequeños. El izquierdo pesó 95 grs. y el
derecho 90 grs. Ambos fueron de color gris rosado y de superficie finamente
granulosa. Al corte se distinguió el límite entre corteza y médula. La corteza
mostró disminución en su espesor en ambos riñones. Las papilas del riñón derecho se observaron de color amarillento, de consistencia blanda y de aspecto necr6tico. Pelvicillas y ureteros de aspecto normal.
Descripción microscópica.- En el riñón derecho se observó que la mayor
parte de los glomérulos presentaban bolas hialinas. Otros totalmente hialinizados. Además se encontró el tejido de las papilas de aspecto necrótico, con grandes acúmulos de polimorfonucleares y linfocitos. También se observó· infiltración inflamatoria entre los túbulos. En el riñón izquierdo, se observaron bolas
hialinas en los glomérulos y engrosamiento de la pared arterial a expensas de la
íntima. Los diagnósticos establecidos fueron: R.D. necrosis aguda de las papilas renales, nefropatía diabética y nefroesclerosis. En el R.I. nefropatía diabética y nefroesclerosis.
Caso No. 6. Reg. 1790.-Paciente de sexo masculino, de 46 años de
edad. Había ingresado en varias ocasiones al hospital para tratamiento de procesos gangrenosos en miembros inferiores. El último ingreso fué en marzo de
1953 y murió 3.30 hs. después. Tenía diabetes de 10 años de evolución.
Exploración Ffsica.-T.A. 120 '90; Temp. 35ºC.; fondo de ojo: retinopatía
diabética; ateroma aórtico; no hubo calcificaciones arteriales en miembros infenores.
Exámenes de Laboratorio.--Cuatro meses antes de su último ingreso presentó un urocultivo positivo, con desarrollo de gérmenes del grupo entérico; además, se encontró en esa misma ocasión albuminuria y abundantes piocitos; acetonuria negativa en su último ingreso y 20mg\, de glucosa en sangre la cual se
normalizó con la aplicación de soluciones glucosadas endovenosas.
Evolución.- Murió en estado de inconsciencia, hipotermia, hipotensión y
respiración estertorosa.
Diagnósticos clínicos establecidos: diabetes mellitus, probable pielonefritis,
retinopatía diabética, probable nefropatía diabética.
Hallazgos Anatomo-patológico. Descripción macroscópica.-EI riñón dere-

26

Peña Garza

Necrosis de las Papilas Renales

cho pesó 240 grs. y el izquierdo 275 grs. Se decapsularon con relativa dificultad. Superficie exterior del riñón derecho lisa y de color rojo pálido. Al corte
se distinguió con facilidad la corteza y la médula, así como las pirámides, algunas de las cuales eran de color amarillento. La superficie del riñón izquierdo
presentó varias zonas de color blanquecino. Al corte se distinguió con facilidad
la corteza y la médula. Las pirámides fueron de color blanquecino con zonas
de necrosis en su centro. Los cálices y las pelvicillas de ambos riñones se apreciaron moderadamente dilatados en toda su longitud.
Descripción microscópica.- En los glomérulos del riñón derecho, se observaron acúmulos de sustancia hialina en grado variable, en algunos casi sustituía
por completo esta estructura. Los vasos mostraron engrosamientos de la íntima.
Se observó una zona de necrosis e infiltración inflamatoria aguda y crónica. En
d riñón izquierdo se vieron los mismos cambios glomerulares y de los vasos sanguíneos. Existía dilatación de los túbulos, zonas de infiltración aguda de polinucleares que se extendían hasta la cortical. En la medular se encontró una zona
con destrucción del parénquima, infiltración aguda, formada exclusivamente por
poliomorfonucleares. La arteriola aferente mostró engrosamiento y hialinización
de su pared. Existieron grumos bacterianos. Los diagnósticos establecidos fueron: R.D. nefropatía diabética, pielonefritis crónica y nefroesclerosis. En el R.I.
ne&lt;;rosis aguda de las papilas renales y las alteraciones del otro riñón.
Caso No. 7. Reg. 18603.-Paciente de sexo femenino, de 50 años de edad,
que ingresó al hospital el lo. de abril de 1954 y murió dos días después.
Aparentemente su diabetes se había iniciado un año antes. El interrogatofué difícil de realizar por haberse encontrado en estado somnoliento. Quince
días antes de su ingreso se había iniciado dolor abdominal, vómitos, diarrea de
duración y caracteres no precisables y somnolencia. A su ingreso manife,tó polaquiuria, disuria, hipertermia, astenia y anorexia.

1 io

Exploración Física.-T.A. 90 150; P. 120 X'; Temp. 379C; dolor a la presión
en ambas fosas ilíacas; fondo de ojo: normal; el E.C.G. reveló trazo sugestivo
de corazón enfisernatoso.
Exámenes de Laboratorio.- Las glicemias fueron constantemente elevadas;
en un urocultivo practicado se desarrollaron colonias de Escherichia coli; albuminuria y piocitos en cantidad abundante; la citología hemática mostró leucocitosis
de 21,000; la urea fué de 72 mgº,0 y la creatinina 2.3 mg% ; la acetonuria resultó
negativa.
Evolución y Tratamiento.- Se administraron sueros salinos, insulina, estreptomicina y penicilina. Algunas horas después de su ingreso cayó en estado estuporoso y de excitación; murió en estado comatoso. Los diagnósticos establecidos fueron: diabetes mellitus, pielonefritis, cardioangioesclerosis, probable hemorragia cerebral.
Hallazgos Anatomo-patológicos. Descripción macroscópica.-EI riñón
derecho pesó 120 grs. y el izquierdo 135 grs. Ambos tuvieron la cápsula delgada y se desprendía con relativa facilidad de la superficie externa y de la cual
escurría en varios sitios material filante amarillento; la consistencia estaba dis-

27

�Hospital Universitario "Dr.

J.

E. González"

minuída la relación córtico-medular estuvo conservada; los cálices, las pelvicillas
'
.
y los ureteros contenían el mismo material sólo que en menor cantidad.
Descripción microscópica.- En ambos. riñones_ se encon_traro1;1, escasos gl&lt;:
mérulos hialinizados· los vasos de mayor calibre tuvieron proliferac10n de la ínuma · en los tubos coÍectores se apreció acentuada degeneración del epitelio y en
las 'papilas se encontraron extensas zonas de necrosis con infiltración inflamatoria aguda y grumos bacterianos.
Los diagnósticos establecidos en ambos riñones fueron: necrosis aguda de las
papilas renales.
Caso No. 8. Reg. 18225.-Paciente de sexo femenino, de 55 años de edad.

Había tenido varios ingresos al hospital, el último fué el 6 de septiembre de 1954,

Necrosis de las Papilas Renales

Peña Garza

servó únicamente el tejido intersticial hialinizado y las paredes de los tubos necrosados, quedando sólo restos celulares. En la periferia se vió una zona intensamente infiltrada por polimorfonucleares y células mononucleares. Los vasos
estaban engrosados a expensas de su capa media y existió hialinización de las
arterias aferentes. El estroma mostró infiltración inflamatoria aguda y crónica.
Se observaron gran cantidad de bacterias. Los diagnósticos establecidos fueron:
R.D. necrosis aguda de las papilas renales, pielonefritis aguda y crónica, nefroesclerosis e infarto reciente. R.I. pielonefritis crónica, hialinización de arteriolas,
nefroesclerosis.

COMENTARIO

y murió dos días después.

Tenía diabetes mellitus de 1O años de evolución.
Dos años antes de su ingreso había presentado dolor intenso en regiones
lumbares, disuria y polaquiuria, poco tiempo después apareció dolor en hipocondrio izquierdo que se irradiaba a epigastrio y fosa ilíaca izquierda, de intensidad variable. La enferma ingreso al Hospital en estado de inconsciencia. Se
supo que cuatro días antes se había iniciado dolor en hipocondrio derecho de
mediana intensidad, irradiado al dorso y a hombro derecho, acompañado de
náuseas y vómitos.
Exploración Física.- T.A. 150 170; P. 118 X'; Temp. 38.7ºC; fondo de ojo:
normal; el E. C. G. sugirió hipertrofia auricular y ventricular izquierda.
Exámenes de Laboratorio.- Los exámenes practicados antes del cuadro actual habían sido normales o negativos: urea, creatinina, biometría hemática y un
urocultivo. Los estudios practicados en este ingreso revelaron una urea de 110
mg% ; creatinina de 3.5 mg'¡0 ; glicemias elevadas; en un urocultivo se desarrollaron colonias de paracolon y en el sedimento urinario se encontraron abundantes eritrocitos y piocitos; hubo albuminuria; presentó leucocitosis de 14,700 con
88% de neutrófilos¡ no hubo acetonuria.
Evolución y Tratamiento.- Se administraron insulina y sueros salinos. Al
día siguiente cayó en estado de inconsciencia, hipotensión y falleció. Se pensó en
accidente vascular cerebral como causa de la muerte. Los diagnósticos clínicos
establecidos fueron: diabetes mellitus, pielonefritis. Insuficiencia renal.
Hallazgos Anatomo-patológicos. Descripción macroscópica.-EI riñón derecho pesó 200 grs. con una zona reblandecida de color amarillo rojizo, de forma triangular con base externa de cuatro centímetros que comprendía todo el
espesor del órgano al nivel de su tercio medio. Al corte se observaron las papilas que mostraban una zona central blanca y friable, rodeada de un halo amarillento; en los cálices existió material purulento; el uretero y los vasos principales eran permeables. El riñón izquierdo pesó 180 grs. de forma y dimensiones normales; la cápsula se desprendió con facilidad; en la superficie había varias
pequeñas cicatrices umbilicadas. Papilas, cálices, pelvicillas y meteros normales.
Descripción microscópica.- Existía una zona de necrosis en la cual se ob-

28

De los ocho casos estudiados con necrosis aguda de las papilas renales, siete de ellos fueron del sexo femenino, siete estuvieron comprendidos entre la quinta y sexta década de la vida y este mismo número tuvo diabetes mellitus con más de 10 años de evolución; prácticamente todos tuvieron manifestaciones clínicas o datos de laboratorio
de pielonefritis; la mayoría presentó un cuadro de iniciación brusca,
aparatosa, lo cual hizo que en ocasiones no fuese terminado el estudio
en forma satisfactoria. Llamó la atención la corta permanencia en
el Hospital antes de su muerte: en un caso fué de pocas horas y en la
mayor parte de pocos &lt;lías, todos murieron en estado de coma; en dos
de ellos se pensó como causa de la muerte en un accidente vascular cerebral y en otro en hipoglicemia; por otra parte, las lesiones vasculares
fueron francas en el mayor número de los pacientes.
Por lo que respecta a laboratorio, en siete de nuestros casos se observó retención nitrogenada, si bien es cierto que en los casos donde
hubo nefropatía diábetica, muy bien pudo haber participado en la producción de la misma; pero lo que más llamó la atención en algunos de
nuestros casos fué la elevación rápida y progresiva de la retención nitrogenada; en todos nuestros enfermos se observó albuminuria de mayor o menor cuantía; desde luego, en los pacientes que tuvieron nefropatía diabética, ésta con seguridad contribuyó en su producción; la hematuria se observó en tres de nuestros casos; el urocultivo resultó positivo en cinco de ellos, el germen predominante fué la E. coli, en dos
de ellos este tipo de estudio no fué practicado, en otro el resultado fué
negativo: todos presentaron piuria y seis leucocitosis, y en ninguno se
observó acidosis diabética.

En relación a los hallazgos anatomo-patológicos podemos decir lo
siguiente: la necrosis aguda de las papilas renales se localizó en un solo

29

�Hospital Universitario "Dr.

J. E. González"
e::

00

riñón en cinco de nuestros casos, la nefropatía diabética fué observada
en seis de los pacientes, la arterioesclerosis generalizada se encontró en
seis, en ninguno de ellos se observó obstrucción urinaria, en siete hubo
cistitis, y en tres se obervaron focos sépticos extra renales.

µ.¡

l.(\
l.(\

+ s + oz

o
1

o

"'
,!S

r---

oc -.
+++ l+++~ ---+

v

'&lt;t"

c,s

N

p..

iv+
++~

n...

r--- !:L o
l.(\

A continuación, en el cuadro número uno anotamos los datos clínicos y de laboratorio más sobresalientes observados en nuestros enfermos.

+ ... + o
z
·v

1

++~

!-ti

o

ti'

o----

&lt;-

°'·

"'
,!S

+

v
N

o

N

\O

En el cuadro número dos se anotaron los hallazgos de autopsia que
fueron de mayor interés.
Finalmente exponemos vanas microfotografías de algunos de
nuestros casos.

l.(\

::E

\O

v

r--µ.¡ \O

+s + o
z
+~ + o
z

e

:.2

1

1

o +º .,cii + .,
z z z
o
z

o C.;- + o,,.,"'
z "'
r-ri

8+ o
+++ ¡.,j
z

o
z

V'

V)

&lt;&gt;.· - &gt;-,
e:: .,

......

v

µ.¡ ..,..,
l.(\

+~

+o
z

o

1

"'
,S
-i-

v

..L

N

(")

N

o

"'

00

'~
--:::¡

N

r--..,..,

o&lt;- +
++z~~+++z
e:
~o.

z

a
&lt;
;::,

,...,

2;

O...·

ó

o~

!,/)

O B -

o

r---

V)

N

..,..,

¡i.

o

\O

+ ::: + zo

1

+++ ~+
+
µl

1

o °'
z

;;-

➔-

"'

'~

v

+

o
..,..,

o
N

ü

:.2

,...,

~+ + +z
o
z

o

:!
o

&lt;-

\O

"'
,S
v

+

N

o
N

:.2

~+ + +~
o

z

o"'
o

V)

c,s

-a-

~

-!--

00

00

~
V

v

o

v

;:j
t,J)

c,s

..,

V)

v

.o
c,s

:a

.s....
c,s

.s
&gt;-,

;:l

30

"'
2:l
e:
c,s

�......

ó'

()

o

o

;:¡;.

n

C/l

V&gt;

(JC¡

...--..

n

(JC¡
Sll

::,

~
::,

¡::¡·

...n

~

e.
Sll

o..

Sll

'-'

+

Sll

+

z

o

z

+

+

o

f-

+

o

z

:&gt;
N
N

(X)

+

+

z
o

;1

N

00

o

e:
&gt;

ti

:;.:i

o

-1Se aprecian algunos glomérulos en el ángulo interior derecho y el resto se
encuentra sustitudo por una extensa necrosis de las papilas con infiltración de
µolimorfonucleares ( objetivo panorámico) H. &amp; E.

z

o

1J

i

w

&gt;

()

•• 'i ...

+

+

+

+

+

+

+

+

:,·

:

~

...

....,

; .rl
1¡

,A. ,•

.... 1
lla-,
1
1

o

z

+

z

+

o

F

z

o

+

+

z

o

•

z
o
-2Eo la parte central de la fotografía se aprecia una zona de necrosis rodeada
de túbulos menos alterados. En la porción izquierda se reconocen muy escasos
glomérulos y abundantes tubos sin alteraciones ( objetivo panorámico) H. &amp; E.

�RESUMEN Y CONCLUSIONES
Se hizo una revisión de la casuística publicada hasta el momento
actual sobre la necrosis aguda de las papilas renales. Se definió el padecimiento y se estableció su sinonimia. Se mencionaron los datos
históricos, así como también la frecuencia con que se observa esta enfermedad. Se anotaron las diferentes teorías en relación a su etiopatogenia, y se analizaron la sintomatología, los datos de laboratorio y
bacteriológicos, radiológicos y anatomopatológicos. Se presentaron
ocho casos de necrosis aguda de las papilas renales.
De la revisión efectuada sobre la literatura y el estudio de nuestro
material, llegamos a las conclusiones siguientes:
-3Papila renal con ncerosis e intensa infiltración de polimorfonucleares. En
su derredor existen glomérulos, algunos de los parcialmente hialinizados ( objetivo panorámico) H. &amp; E.

19- En 177 autopsias efectuadas en el Hospital de Enfermedades
de la Nutrición, en pacientes con diabetes mellitus, se encontraron alteraciones del tipo de la pielonefritis en 42 casos (23.8% ), y necrosis
de las papilas renales en 8 ( 19% ) de aquellos que tuvieron manifestaciones de pielonefritis; cifras que están de acuerdo con otras estadísticas.
En 890 autopsias practicadas en pacientes no diabéticos, no existió
un solo caso de necrosis aguda de las papilas renales. En nuestra experiencia, y en el total de las autopsias efectuadas ( 1067), encontramos
que en el 0.7% hubo necrosis de las papilas.
29-La necrosis aguda de las papilas renales es un padecimiento
que se observa frecuentemente en pacientes con diabetes mellitus. En
los casos revisados por nosotros todos fueron diabéticos.
39-La infección que casi siempre precede a la necrosis aguda de
las papilas renales es la pielonefritis. Todos nuestros casos tuvieron
manifestaciones clínicas o de laboratorio de pielonefritis.
49-La presencia de uropatía obstructiva en el desarrollo del padecimiento, deberá tomarse en cuenta principalmente en las personas
del sexo masculino y más aún cuando exista diabetes mellitus.
59-La nefropatía diabética, así como las alteraciones vasculares
del tipo de la nefroesclerosis arteriolar y arterioloesclerótica, indudable-

-4 Obsérvese la bola de aspeclo hialino en el centro de los capilares glome rulares. Existe además engrosamiento difuso de la membrana baasl de los capibres. (Mayor aumento) H. &amp;. E.

35

�Hosp,ta! [, nivers,tario "Dr.

J. E. González"

--- - - - - - - - mente juegan un papel muy importante en la pro&lt;lucción de este padecimiento. En seis de nuestros casos se observó nefropatía diabética.
En los dos restantes se encontró solamente nefroesclerosis.
69.-Los datos de laboratorio que deberán tomarse en cuenta son:
albuminuria, hematuria, piuria, urocultivos, hemocultivos, retención
nitrogenada ( sobre todo cuando ésta ha ya sido rápidamente progresiva), leucocitosis y oliguria.
79.-Los gérmenes encontrados con mayor frecuencia son la Escherichia coli y d Staphylococcus aureus. En nuestros casos el germen
predominante fué la Eschericlua coli.
89-El diagnóstico deberá sospecharse: a) en pacientes diabéticos
de más de 40 años de edad, que sean principalmente de sexo femenino,
con diabetes de larga duración, con datos de lesiones vasculares y en los
cuales haya signos de infección violenta y grave de las vías urinarias, o
rápida exacerbación de la pielonefritis identificada con anterioridad;
aparición de "cólico renal", hematuria, elevación rápida y progresiva
del nitrógeno no proteico y signos de colapso.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS.
1.-ALKEN, C. E. "Die papillcnnekrose". Ztschr. f. urol. Vol. 32, pág.
443, 1938. Cicado por CHRISTOFFERSEN, J. C. y ANDERSON K. (Referencia No. 7).
2.-ALLEN, A. C. "Necrotizing papillitis." The Kidney, Medica/ and
Surgical Diseases (Grune &amp; Stratton) Pág. 348, 1951.

3.-ANDERSON, W. A. "Necrosis or renal papilae''. Pathology (The C.
V. Mosby Company) St. St. Lou1s Mo. Pág. 641, 1948.
4.-A YE, R. C. "Renal papillary necrosis". Diabetes Vol. 3, pág. 124, 1954.
5.-BERNARD, D.M. et al. "Urinary-Tract infections m diabetic women".
of Med. Vol. 248, pág. 1361 1953.

Nerv England /.

6.-CATES,

M.

J.

E. y HEWER. T. F. "Renal papillary necrosis''. Bm.

J. Vol. 1, pág. 1005, 1956.

9&lt;?-El estudio histopatológico de una papila o fragmentos de
ella expulsados por la orina, establece el diagnóstico con seguridad.
Por lo tanto, es muy importante la inspección cuidadosa de la orina en
aquellos enfermos en los cuales se sospeche la enfermedad.

N

10&lt;?-Ei estudio radiológico es de gran valor para el diagnóstico
si se tiene en cuenta los datos que proporciona.

9.-EDMONSON, H. A., et al. "Necrosis of renal ami acute pyeloneph1tis in diabetes mellitus". Arch. fnt. ,\,fed. \'ol. i9, pág. 148, 194i.

u'.&gt;-EI tratamiento deberá iniciarse tan pronto como el diagnóstico se halla sospechado o confirmado. En aquellos casos en los cuales la lesión esté localizada en ambos riñones, el tratamiento deberá
ser médico; cuando la lesión se encuentre localizada a uno sólo, el
tratamiento deb~rá ser médico y quirúrgico, practicando éste último
a la mayor brevedad posible.

10.-ESKELUND, V. "Necrosis of the renal papillae following retrograde
pyelography". Acta Rad10/. Vol. 26, pág. 548, 1945.

7.-CHRISTOFFERSEN, J. C. y Anderson, K. "Renal papilary necrosis".
Vol. 45, pág. 27, 1956.

Atea radio/.

8.-DAVSON,

J. y LANGLEY, F. A. "Papillitis renis nccroticans". /.

Path.

Bact. Vol. 56, pág. 37, 1944.

11.-EVANS, J. A. y ROSS, W. D. "Renal papillary necrosis". Radiology.
Vol. 66, pág. 502, 1956.
12.- FROF.BOSE, C. "Uber sequestricrendc Marknekrosen der nieren" Verf. Kreislaufforsch. Vol. 30, pág. 431, 1937. Citado por CHRISTOFFERSEN, J. C. y ANDERSON K. ( Rcforcncia No. 7).

handl, d. deutsch. Gesellsch.

13.-FRlFDREICH, N. V. "Uber necrosc der nierenpapíllen bei hy&lt;lronefrose". Virchorus Arch f. Path. Anat. Vol. 69, pág. 308, 1877. Citado por
CHRISTOFFERSE~, J. C. y A~DERSO~ 1\.. (Referencia No. i.)
14.-GAUSTAD, V. y HERTZBERG, J. "Acute ~ecrosis of the renal papilJae in pyeloncphritis; particularly in Diabetes." Acta Med. Scandinav. Vol.
136 pág. 331, 1950.
15.-GARRET, R. A. et al. "Renal papillary necrosis: A clmopathologis
s1udy". Vol. 27, pág. 609, 1954.

37

�Hospital Universitario "Dr.

f.

E. González"

16.---GOLDBERG, E .E. et al. "Renal papillary necrosis" f.A.M.A. Vol.
156, pág. 709, 1954.
17.---GÜNTHER, G. W. "Die Papillernnekroseo der niere bie diabetes".
München. med. Wchnschr. Vol. 48, pág. 1695, 1937.
18.-HARRISON, J. H. y BAILEY, O. T. "The significance of Necrotizing pyelonephritis in diabetes mellitus" J.A.M.A. Vol. 118, pág. 15, 1942.
19.-HERNANDEZ, E. G. y AMBROSIUS, K. "Necrosis aguda de las
papilas renales". Rev. lnvest. Clín. Vol. 4, pág. 223, 1952.
20.-JORON, G. E. et al. "The diagnosis aod treatment of pyelonephritis in diabetes mellitus". Diabetes. Vol. 4, pág. 99, 1955.

!ij

§

1

,l

&amp;

I
J

1:t.1'
•

J

21.-KNUTSEN, A. et al. "Renal papillary necrosis". Am.
Path. Vol. 22, pág. 327, 1952.
22.-MANDEL, E. E. "Renal medullary necrosis". Am.
13, pág. 322, 1952.

f.

J.

of. Clín.

M. Se. Vol.

37.-TAMAKI, H. T. y Withman, M. A. "Hemorrhagic papillary necrosis
of the Kidney". f.A.M.A. Vol. 150, pág. 1304, 1952.
38.-WALL, B. "Pyelographic changes in necrotizing renal papillitis". Urol.
Vol. 72, pág. 1, 1954.
39.-WIESEL, B. H., y MC. MANUS, J. F. A. "Necrotizing renal papillitis.
A challenge in the management of diabetes". South. M. f. Vol. 43, pág. 403,
1950.

26.-MELGREN, J. y Redell, G. "Clinical Pathology of necrotizing renal
papillitis''. Acta Chir. Scandinav. Vol. 84: pág. 439, 1941.

28.-MUIRHEAD, E. E. et al. "Papillary necrosis of the Kidney. Clinical
and Experimental Correlation". f.A.M.A. Vol. 142, pág. 627, 1950.

.....

36.-SWARTZ, D. "Renal papillary necrosis". Uro/. Vol. 71, pág. 385,
1954.

25.-MENKIN, V. "Biochemical Factors in inflammation and diabetes
mellitus". Arch. Pat. Vol. 34, pág. 182, 1942.

,,. !1 '
ti.,

35.-SCHOMER, W. "Capillarmetastatische merknekrosen der nieren".
Frankfurt. ztschr. f. Pat. Vol. 41, pág. 265, 1931. Citado por CHRISTOFFERSEN J. C. y ANDERSON. K. (Referencia No. 7).

24.-MANDEL, E. E. y Popper. H. "Experimental medullary necrosis of
the Kidney; a Morphologic and fluctional study". Arch. Path. Vol. 52, pág. 1,
1951.

27.-MORE, R. H. y DUFF, G. L. "The renal arterial vasculature in roen".
Am. f. Path. Vol. 27, pág. 95, 1951.

•I &lt;

34.-SHEEHAN, H. L. ."Medullary necrosis of the Kidneys". Lancet
Vol. 2, pág. 187, 1937.

23.-MANDEL, E. E. "Renal medullary necrosis". Arch. lnt. Med. Vol.
91, pág. 417, 1953.

¡~ '
'' • f

~Ji

Peña Garza

Nee1·osis de las Papilas Renales

29.-PRAETORIUS. "Papillitis necroticans bei schwerer, chronischer pyelonephritis". Ztschr. f. Uro!. Vol. 31, pág. 298, 1937. Citado por CHRISTOFFERSEN, J. C. y ANDERSON, N. (Referencia No. 7).
30.-ROBBINS, S. A. "Renal lesions in diabetes mellitus". Bull. New
England M. Center. Vol. 10, pág. 78, 1948.
31.-ROBBINS, S. L. et al. "Necrotizing renal papillitis: a form of acure
pyelonephritis". New England f. of Med. Vol. 235, pág. 885, 1946.
32.- ROBBINS, E. D. y Angrist, A. "Necrosis of renal papillae". Ann.
lnt. Med. Vol. 31, pág. 773, 1949.
33.-SCHNEIDER, H. "Uber die unspezifische papillitis necroticaos".
Ztschr. f. Urol. Vol. 33, pág. 681, 1939.

38

39

�LA PROTECCION DEL MEDICO Y DE LOS PACIENTES
CONTRA LA ACCION DE LOS RAYOS X.
Dr. Alfredo Delgado A

*

En general, en nuestro medio, la protección de los médicos que
manejan equipos de rayos X contra los efectos dañinos de estas radiaciones se lleva a cabo en forma arbitraria, con frecuencia inadecuada
y se menosprecian los posibles daños que estos rayos puedan causar a
la salud de los pacientes a quienes se les aplica con fines diagnósticos.
Así vemos que un pequeño número de los médicos que emplean
aparatos de rayos X usan delantales, guantes y gafas emplomadas para
su manejo; del resto, quizá por evitarse la molestia de cargar con muchos kilogramos de material de protección que posiblemente les parezca superfluo, unos dejan de usar todo el equipo y los más hacen a
un lado los guantes y los lentes, exponiéndose a sabiendas y con poco
temor, a peligros que no por ser poco aparentes, y con frecuencia también poco conocidos, son por ello menos ciertos. A los pacientes en
general, no se les protege en ninguna forma contra la radiación.
En los Estados Unidos, especialmente después de los cuidadosos
estudios de los efectos de las radiaciones sobre los seres vivos y de la
minuciosa revisión de los medios de protección contra las mismas, hechos por la Comisión de Energía Atómica, se ha hecho cada vez más
consciente entre los médicos la necesidad de tomar medidas más estrictas contra el descuido en el manejo de las fuentes de radiaciones,
trayendo como consecuencia un aumento en las medidas de protección.
En el presente trabajo me propongo hacer un breve estudio del
problema y sugiero algunas soluciones concretas.
Empezaremos por repasar el mecanismo de la acción patógena de
las radiaciones sobre los organismos; previo un estudio ligero de las
unidades de medida, pasaremos a ver los trastornos que causan las radiaciones a los seres humanos tanto por la aplicación en corto plazo
de cantidades más o menos grandes de radiación, como por la aplica•

Profesor de Bioquímica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nuevo León.

41

�Hosfital Universitario "Dr.

J. E. González"

ción por largo tiempo sostenida de pequeñas dosis; en seguida veremos en forma sucinta la historia de las medidas de protección tomadas, que terminará con la definición de las dosis máximas de radiación permisibles y finalmente veremos las soluciones que propongo
para mejorar la protección en nuestro medio.
Empecemos, pues, por estudiar el mecanismo por el cual las radiaciones producen sus efectos perjudiciales sobre los organismos.
Cuando éstas actúan sobre alguna substancia, ya sea ésta: aire,
concreto, piel, músculo, hueso, o cualquiera otra, producen lo que se ha
llamado ionización o sea una división de los átomos o moléculas en
partículas, llamadas iones, cargadas ya positiva o ya negativamente;
en esa forma, las radiaciones destruyen el delicado balance eléctrico
de las células, qud si resultan afectadas en forma ligera, cosa que sucede a menudo, logran recuperarse y vuelven a la normalidad, pero
que son destruídas si hubieran sido lesionadas seriamente. Aún cuando la destrucción celular parece ser el principal mecanismo que explica los efectos perjudiciales de las radiaciones sobre los organismos,
éstas pueden alterar también la composición química tanto de las células como de los líquidos orgánicos.
Visto ya el mecanismo de acción de las radiaciones pasaremos a
ver los daños que ocasionan a los seres humanos, previa la definición
de las tres u!lidades de medida que más se usan en estos estudios, para
poder apreciar las cosas desde un punto de vista cuantitativo. T enemos en primer lugar el roentgen, que se abrevia con una r (minúscula) y que fué adoptada internacionalmente en el año de 1928 para
la medición de la ionización. El roentgen es la cantidad de radiación
capaz de producir dos mil millones de pares de iones en un centímetro cúbico de aire, a cero grados centígrados, y a una atmósfera de
presión; es equivalente a una energía de 83 ergs, esto es necesario saberlo, para poder apreciar mejor la siguiente unidad que es el rep,
nombre formado por las iniciales de las palabras inglesas "roentgen
equivalent physical" o sea roentgen equivalente físico; esta unidad es
la cantidad de cualquier radiación que lleva 83 ergs de energía, o sea
la cantidad que hace un momento veíamos, a un gramo de cualquier
tejido. Esta cantidad de energía radiante producirá allí cerca de 1.6
billones de pares de iones. La última de estas unidades es el rem formada por las siglas de las palabras inglesas "roentgen equivalent mammal" que en castellano significa roentgen equivalente para mamíferos
y que mide el daño causado a un tejido por un roentgen o un rep de

42

La protección contra la acción de los Rayos X

Delgado A.

rayos X o gamma: tuvo que hacerse esta unidad en vista de que otras
radiaciones producen un daño mayor que los rayos X o gamma por
roentgen o por rep, tal es el caso de los protones y neutrones que producen IO veces más destruccióp sobre los tejidos por roentgen que los
rayos X, o sea producen IO rems por rep y también el caso de las partículas alfa que producen 20 rems por rep.

No conviene pasar adelante sin hacer notar que, corno se puede
ver por la definición de las unidades, éstas se refieren en el caso del
rep y del rern a un gramo de tejido, así que será fácil que una dosis
muy alta de rayos X, digamos 5,000 r, localizada a unos cuantos gramos de tejido, donde se haya aplicado para curar un pequeño tumor
canceroso, deje tan sólo una pequeña cicatriz sin traer consecuencias
serias, mientras que una dosis de sólo 500 r aplicada a una gran porción del cuerpo posiblemente ocasione la muerte del paciente, pues la
masa irradiada será mucho mayor y equivalente a muchos kilogramos
de tejido, siendo en ambos casos igual el número de rems o reps.
Veamos ahora los fenómenos que se presentan en los seres hwnanos bajo la acción de los rayos X. Conviene que desde luego separemos aquellos casos a los que en un período más o menos corto se
les aplique una cantidad grande de radiación, de aquellos otros que
recibirán cantidades tal vez mayores pero distribuídas en el curso de
muchos años. Conviene también que distingamos sin pérdida de
tiempo la acción de las radiaciones sobre los individuos, de la acción
de éstas sobre la descendencia de esas personas.
Concentraremos primero nuestra atención en los efectos de los
rayos X sobre las células somáticas, considerando en primer lugar el
caso de aplicaciones de dosis variables en períodos cortos, nunca mayores de un año; vamos a emplear convencionalmente la frase "exposición de cuerpo entero", para significar la exposición de cualquier
parte del cuerpo, que comprenda cuando menos la mitad de la masa
del mismo, hecha excepción de las manos o los antebrazos. Por exposiciones únicas de cuerpo entero de o a 25 r's no se produce lesión
aparente; de 25 a 50 r's no se produce una lesión seria sino tan sólo,
con frecuencia, cambios en la citología hemática; de 50 a IOO r's se
produce alguna lesión y cambios en la citología hemática pero no incapacidad; de rno a 200 r's se producen lesiones con posible incapacidad para el trabajo; de 200 a 400 r's se presentan lesiones serias con
incapacidad y con muerte del 5 al 50% de las personas expuestas;
400 r's producen la muerte del 50% de las personas expuestas; y 6oo

43

�Delgado A.

Hospital Universitario "Dr. /. E. González"

La protección contra la acción de los RayoJ X

r's o más causan la muerte del 95% al 100% de las personas expuestas.
En el caso de exposiciones a estas mismas dosis, fraccionadas en el
curso de varios días o semanas, o en el caso de que esas dosis sean recibidas por porciones más pequeñas dd organismo, en general se producirá un daño general algo menor.

Pasemos ahora nuestra atención al efecto causado por los rayos
X en dosis fraccionadas en el curso de varios años. Veremos desde
luego que la acción de las radiaciones varía en proporción inversa al
tiempo en que se haya recibido la dosis; si antes veíamos que una dosis
de 600 r en una aplicación única era casi seguramente mortal para la
persona a quien se le aplicara, podremos ver que si esa misma dosis se
fracciona en pequeñas dosis diarias hasta completar esa cantidad en
40 años de trabajo, no producirá cambios aparentes. La explicación
más razonable de este hecho es que si la radiación recibida por día es
muy pequeña los tejidos lesionados tendrán oportunidad de recuperarse. Si la rapidez con que se da la radiación aumenta, el daño causado a las células excederá a la capacidad de recuperación de éstas y
se producirán daños irreversibles. Parece ser que se pueden recibir
por períodos largos 0.3 r's por semana sin consecuencias aparentes.
Empleando dosis mayores se ha notado una alta incidencia de la leucemia mieloide crónica, alguna de tipo linfoide y catarata.

Consideremos ahora algunos puntos importantes relacionados con
los efectos de las radiaciones sobre los seres humanos. Con relación
a la citología hemática veremos que se produce una linfocitopenia en
seguida de la exposición. En algunos casos se presenta leucocitosis
con granulocitosis seguida antes de 24 horas de una disminución de
la cuenta blanca total, que puede continuar en descenso por 5 o 6 días.
En casos muy serios se pueden tener cuentas hasta de 300 leucocitos
por milímetro cúbico que por lo general irán seguidas de la muerte
del paciente.
Poco después de una semana de haberse hecho la irradiación, la
linfocitopenia llega a su máximo y empezará a aumentar el número
de linfocitos si el paciente va a recuperarse. Hacia el final de la ter~
cera semana los linfocitos y los granulocitos mostrarán un aumento
considerable. Es frecuente que durante este período se presente anemia, especialmente cuando la dosis de radiación ha sido alta.
Hay que aclarar que la cuenta blanca puede usarse como indicación de enfermedad de la radiación sólo cuando la exposición ha sido
cuando menos moderadamente severa. Debido a la ocurrencia de variaciones diarias, de pequeñas infecciones desapercibidas y de diferencias en las técnicas de la cuenta, éstas pueden en un individuo ser apreciablemente más bajas que su normal previamente establecida sin que
se haya expuesto a la radiación. Por consiguiente la disminución observada en la cuenta de glóbulos blancos debe de ser grande para ser
considerada como importante medio de diagnóstico.
Sobre las mujeres embarazadas se observa una mayor incidencia
de abortos y partos prematuros y una mortalidad mayor.

Habiendo ya en forma somera visto la acción de las radiaciones
sobre las células somáticas de los organismos, consideremos ahora la
acción de estos agentes sobre las células germinativas de los mismos.
Este estudio tiene importancia porque al ser afectadas estas células se
va a influir sobre la descendencia de la persona lesionada, lo que tiene
importancia para el futuro de la especie humana. Estos efectos difieren de la mayor parte de los otros cambios producidos por radiación
porque parecen ser acumulativos y dentro de ciertos límites, independientes de la velocidad a la que se haya hecho la radiación.
Recordemos brevemente los mecanismos de la herencia. El material responsable de la herencia está organizado en estructuras definidas visibles al microscopio en los núcleos de las células en división,
que son los cromosomas. Estos son filamentos delgados de núcleoproteinas que en su longitud están diferenciados en miles de unidades
sub-microscópicas llamadas genes, siendo estos últimos los que transmiten de padres a hijos las características hereditarias. Los cromosomas, y por lo tanto los genes se presentan en pares en las células de los
individuos. Cada uno de los padres proporcionan al hijo un miembro
de cada par por medio, ya del espermatozoide, ya del Óvulo.

Con relación a las lesiones que ocasionan los rayos X sobre los
órganos de la reproducción, es interesante hacer notar que la dosis
total de radiación sobre el cuerpo entero requerida para esterilizar a
un ser humano se cree que sea de 400 a 6oo r, que sería mortal en la
mayor parte de los casos. Con dosis menores se presenta una esterilidad temporal, como se ha visto en los hombres y mujeres japoneses
expuestos a los bombardeos atómicos que sin embargo volvieron a la
normalidad.

Los cambios en las características hereditarias se definen como
mutaciones y a grosso modo pueden ser clasificadas en dos categorías.
La primera se refiere a los cambios observables al microscopio en la
estructura de los cromosomas, son las llamadas mutaciones o aberra-

44

45

�Hospital Universitario "Dr.

J. E. González"

ciones cromosómicas, responsables de los cambios visibles en las características hereditarias que pueden causar fertilidad disminuída, que
con frecuencia son letales e impiden el desarrollo de los embriones.
La segunda categoría incluye aquellos casos en los que los cambios
súbitos en las características heredadas no son el resultado de transformaciones demostrables en la estructura de los cromosomas, sino
que más bien se cree que sean debidos a modificaciones en la composición química de los genes normales, a esta categoría se le ha dado
el nombre de mutaciones genéticas. Existe sin embargo la posibilidad de que muchas de las llamadas mutaciones genéticas sean en realidad cambios ultramicroscópicos en la estructura de los cromosomas.
Los genes mutados se clasifican como dominantes sobre los genes
normales si el individuo muestra la característica particular al recibir
el gen mutado de cualquiera de sus padres, o recesivos en cuyo caso
el individuo debe recibir el gen mutado de sus dos padres para poder
mostrar la característica.
Las mutaciones genéticas producen un amplio espectro de efectos, que varían desde cambios invisibles sin acción aparente sobre la
viabilidad y fertilidad, a mutaciones letales que matan a los individuos en quienes se expresan. Sin embargo la mayor parte de las mutaciones son perjudiciales siendo excepcional la ocurrencia de muta•ciones benéficas.
La frecuencia normal o espontánea de aberraciones cromosómi&lt;:as y mutaciones genéticas es baja. La frecuencia absoluta de ambas
se puede aumentar por temperaturas mayores de la normal, ciertas
substancias químicas y radiaciones. Los mismos tipos y aproximadamente las mismas frecuencias relativas de las diversas mutaciones ge-.
néticas que se observan espontáneamente, se pueden notar a consecuencia de la radiación. La frecuencia de los cambios genéticos inducidos por la radiación aumenta en razón directa de la dosis dada.
Un gran número de datos indican que cualquier dosis de radiación, por pequeña que ésta sea, aumenta la probabilidad de cambios genéticos. Hasta hace poco se pensaba que el riesgo se presentaría principalmente en descendientes lejanos. Datos recientes sobre la frecuencia de dominantes parciales indican que el riesgo puede ser de
importancia aún para la primera generación. Existen varios reportes
que indican que una dosis de 30 r aumenta al doble la frecuencia de
las mutaciones en relación con las que se producen espontáneamente.

46

La protección contra la acción de los Rayos X

Delgado A.

Habiendo con esto terminado de revisar los efectos de los rayos X
sobre los seres humanos pasaremos ahora a repasar brevemente la historia de las medidas de protección que se han tomado contra los rayos X.
En el medio siglo que transcurrió entre el descubrimiento de los
rayos X y el principio del programa de energía atómica iniciado en
los E.E. U.U. la radiación causó multitud de muertes y lesiones. En
el primer año, varios científicos se lesionaron a sí mismos con la radiación. Para 1914, cuando los rayos X se encontraban ya en amplio
uso en la medicina y la industria, los peligros de la radiación eran conocidos por los científicos, pero en general no eran bien entendidos
más que por los radiólogos profesionales.
De 1922 en adelante, las sociedades científicas de Inglaterra y de
los Estados Unidos publicaron medidas de protección contra la radiación que constantemente revisaban a la luz de la nueva experiencia. En este país se formó en 1928 el Comité Nacional de Protección
Contra la Radiación bajo el patrocinio del National Bureau of Standards. Para 1942, cuando el plan de energía atómica tomó forma, había límites internacionales aceptados para la exposición de los rayos
gamma y X, pero aún entonces el grado de seguridad de las industrias, hospitales, laboratorios y consultorios médicos en donde se usaba
radiación era muy pequeño. Los médicos y técnicos aceptaban una
determinada cantidad de daños causados por la radiación como uno
de los azares de la profesión. Los científicos y los técnicos en los laboratorios en general aplicaban sus propios standards de protección.
En 1936, en el comité de los Estados Unidos para la protección
contra los rayos X, se concluyó que la tolerancia máxima de los seres
humanos para los rayos X o gamma que pudiera recibir en forma prolongada era de 0.1 unidades r diarias sobre el cuerpo entero. En otras
palabras se creyó que el cuerpo entero podría absorber hasta 0.1 r de
radiación por día de trabajo, por períodos largos, sin que experimentara daño permanente. Esta velocidad de absorción se aceptó como
la dosis tolerable o permisible de radiación.
Sin embargo, en el año de 1944, en una reunión conjunta que tuvieron en Chalk River, Canadá, los representantes de los E.E. U.U.,
Canadá y la Gran Bretaña, concluyeron que la dosis máxima permisible por semana sería de 0.3 r para el cuerpo entero, o sea aproximadamente la mitad de la dosis previamente propuesta y de 1.5 r úni-

47

�Hospital Universitario "Dr.

J. E. González"

camente para las manos. Claramente dejaron entendido que esas dosis han demostrado ser estadísticamente inofensivas, pero que no se
garantiza que en casos particulares el recibirlas no produzca algún
daño. En el caso de una exposición única, parece ser que no se observan daños permanentes con 25 r's o menos, con la posible excepción
del caso de las mujeres embarazadas. Para que podamos establecer
comparaciones, es necesario que consideremos que en una radiografía
de tórax se reciben de 0.5 a 5 r's por placa tomada; que en un examen
fluoroscópico se reciben de IO a 20 r's por minuto; y con frecuencia
en el curso de algunos padecimientos se tiene que recurrir a series de
fluoroscopías o radiografías que consecuentemente expondrán al paciente a recibir dosis de rayos X bastante mayores.
Para la medición de la dosis de rayos X recibida por el personal
que trabaja con ellos, existen aparatos de bajo precio basados en el
ennegrecimiento que sufren las emulsiones fotográficas al revelarlas,
después de la exposición a la radiación, semejante al que se produce
cuando se exponen estas mismas emulsiones a los rayos de la luz visible actínica. Cuando se revela la película, la imagen latente se convierte en un depósito de plata metálica visible y la cantidad de radiación puede ser estimada por el grado de ennegrecimiento de la película. Cada emulsión fotográfica tiene límites de sensibilidad bastante estrechos, por ejemplo un tipo común cubre de 0.02 a 3.0 r. Por
combinación de varias emulsiones comerciales, estos límites se pueden
extender, si se desea, hasta cientos de r.
Para el uso personal, la película viene en paquetes de papel que
contienen dos película&amp; de tamaño dental para obtener un radio más
amplio de sensibilidad. Estas se insertan en una placa porta película
que puede ser usada tanto en la muñeca como en el pecho. Las placas portapelículas tienen ventanas especiales para la radiación suave
y para la radiación penetrante.
Para la lectura de las exposiciones se utilizan placas que se han
expuesto a cantidades conocidas de rayos X como testigos de comparación y películas sin exponer para usarlas como blancos. Después
de procesadas las películas en condiciones uniformes se miden las
densidades de las películas testigo, blanco y desconocido y se calcula
la exposición. Estas películas se leen generalmente cada semana.

La. protección contra la acción de los Rayos X

lícula que pueden conseguirse a un precio módico en Whitehead and
Hoag, de C. Newark, N. J.- o en A. M. Samples M~chine Co.,,
North Central Avenue, Knoxville, Tenn.; que conociendo la cantJdad de radiación a que se han expuest~, los médicos ~~en c~~ mayor
frecuencia y en forma racional las medidas de protecc1on clasica contra los rayos X ( delantales, guantes y gafas emplomadas) y que para
la protección de los pacientes, los médicos procuren ?entro ~e lo posible utilizar la radioo-rafía en lugar de la fluoroscop1a, especialmente
en aquellos casos en l~s que el control del padecimiento se lleve a cabo
con exposiciones frecuentes, múltiples y prolongadas a los rayos X.

5º?

Para el conocimiento más amplio de este tema sugiero la lectura
de las siguientes:

REFERENCIAS.
U.S. A.E.C. "Sorne Applications of Atomic Energy in Plant
Science". U.S. Govennment Printing Office, Enero 1952.
Sax, N. I.- "Handbook of dangerous materials" Reinhold Publishing Corporation, New York, 1951.
U.S. A.E.C.- "Control of Radiation Hazards in the Atomic
Energy Program" U.S. Government Printing Office, Julio 1950.
U.S. A.E.C.- "A.E.C. Contract Policy and Operation" U.S.
Gov. Printing Office, Enero 1951.
"The Effects of atomic weapons". U.S. Government Printing
Office. Septiembre 1950.
Brues A. M. "Ionizing Radiation and Cancer" en Greenstein, J.
P. y Haddow, A. "Advances in Cancer Research". Vol. 2 Academic
Press, Inc., New York, 1954.
Kaplan, H.S. "On the ethiology and pathogenesis of the Leukemias" Cancer Research, 14, 535. 1954.

En conclusión, sugiero que para el uso del personal que está en
contacto constante con los rayos X se utilicen estas placas porta pe-

48

Delgado A.

49

�BOLETIN DEL VII CONGRESO NACIONAL DE PEDIATRIA
El "VII CONGRESO NACIONAL DE PEDIATRIA", que se
efectuará en la iudad de Monterrey del día 29 de abril al 3 de mayo
de 1958, está siendo organizado por la Sociedad de Pediatría de Nuevo León, y patrocinado por la Asociación Nacional de Pediatría de
México.
El Comité Organizador se permite hacer la más atenta invitación
a los médicos pediatras, médicos generales, enfermeras especializadas,
higienistas, trabajadoras sociales y en general, a todas aquellas personas interesadas en la solución de los problemas relacionados con la
investigación, enseñanza y divulgación de la pediatría moderna, para
asistir a este trascendental evento científico que reunirá a los más destacados intelectuales, nacionales y extranjeros.
En el desarrollo de este Congreso, se han programado Sesiones
Plenarias, Mesas Redondas, Sesiones Anatomoclínicas y Exposiciones
de Trabajos Libres de Investigación que cubren el aspecto científico. ·

La proverbial hospitalidad norteña, adornará con alegres y atractivos acontecimientos sociales, la estancia de los compañeros médicos
en esta su muy noble y leal ciudad Metropolitana de Monterrey.
SOCIEDAD DE PEDIATRIA DE NUEVO LEON:
DR. RICARDO ORTIZ
Presidente.
EL COMITE ORGANIZADOR:
DR. GUILLERMO SILLER R.
Presidente.

51

�•

•

•

•

•

•

•

♦ •

•

y

y

•

•

•

•

y

•

•

♦ •

•

•

♦ •

♦

•

♦ •

•

♦

♦

•

♦

•

•

•

•

•

•

LUIS MIRELES MORTON
APARATOS ELECTROMEDICOS, RAYOS X "SIEMENS"
MICROSCOPIOS "ZEISS"
APARATOS DE ANESTESIA "FOREGGER"
&amp;cobedo 351-A
Apartado 1429
Teléfono 2-74-86
Monterrey, N. L.

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

y

ARTICULOS PARA
FARMACIAS Y HOSPITALES, S. A.
INSTRUMENTAL MEDICO
ARTICULOS PARA LABORATORIO
Zuazua Sur 756

Teléfono 3-19-05

t...........~~'.".'.~::~-~~--:!:.............
................... ....................·¡

¡

◄

Clínica
Dr. Angel Martínez Villarreal
M. Arreola Ote. 505

Monterrey, N. L.

j

¡.......................................j

�..

~

J

Representantes para la República Mexicana

f'°I.RMACEVf lCA HOED-iST MEXICANA. S A

Av Ejémw Na&lt;:ional 209. Apartado 28Wí
Tels.: lb-06-1~ y de Crup:,. ZS.lt&gt;-IS

México s. D. r

Representantes para la Repúbhca Mexicana'.

~edcanie,,/4,

FARMACELITICA HOEO-IST MEXIO\NA. S A

• ttoECHST •
Av Ejército Nocional 209. Apartado 2~75
Tels.: 16-0l&gt;-14 y de Grul)Q. H-lt..15

México S. D. F

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="354">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3283">
                  <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479049">
                  <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404704">
              <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404706">
              <text>1957</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404707">
              <text>4</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404708">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404709">
              <text> Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404710">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404711">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404728">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753614&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404705">
                <text>Revista del Hospital Universitario Dr.  José Eleuterio González, 1957, Vol 4, No 1, Enero-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404712">
                <text>Muraira, Serapio, Director Fundador</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404713">
                <text>Medicina</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404714">
                <text>Salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404715">
                <text>Ciencias de la salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404716">
                <text>Investigación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404717">
                <text>Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404718">
                <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404719">
                <text>Universidad de Nuevo León Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404720">
                <text>Garza, Sergio, De la, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404721">
                <text>Martínez Maldonado, Ángel, Jefe de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404722">
                <text>01/01/1957</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404723">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404724">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404725">
                <text>2016579</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404726">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404727">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404729">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404730">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404731">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="31909">
        <name>Necrosis aguda</name>
      </tag>
      <tag tagId="31910">
        <name>Papilas renales</name>
      </tag>
      <tag tagId="31908">
        <name>Protección del médico</name>
      </tag>
      <tag tagId="757">
        <name>Rayos X</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="14624" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="12678">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/354/14624/REVISTA_DEL_HOSPITAL_UNIVERSITARIO_DR._JOSE_ELEUTERIO_GONZALEZ._1960._Vol._6._No._1._Enero-Marzo._0002016581.ocr.pdf</src>
        <authentication>9dc4367898efa919490858191f1cbf72</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="408690">
                    <text>REVISTA DEL
HOSPITAL UNIVERSITARIO
"D r. J o s é E 1e u t e r i o G o n z á 1e z "

MON TERREY , N . L .

Volumen 6

Enero - )Larw de 1960

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

�S, ¡&gt;Uhli&lt;'arán. de prefPrPncia, aquellos trabajos or11-\'inales ,,ue sean c-nDiríjanse los manus, ritos a: Dr. Sergio de la Garza, Revista del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio Gonz,\lez', Calzada Madero y Av Gonzalitos; Monterrey, Nuevo LPón. México.
'\'i.tdos cx&lt;'lusivameute a Psta rP,ista.

1'1-.•pnraC'ión d&lt;• los manuscritos: Los trabajos deberán Sí'r escritos a
máquina, a &lt;loble es¡iacio y con amplios márgenes Se deb,·rá • nviar el original y no una copia. La primera página del trabajo dehPrá mencionar el
nombn• del autor o autort's, HUS títulos y la institución en la cual se llevó a
&lt;'abo l'1 trabajo. Si el mismo ha !!ido prE'si&gt;ntado ante alguna soriedad ciPnllfica Ps muy conveniente citar la fecha. Las páginas deberán ser numeradas
y el a1wllido drl au1or, a11ar&lt;·&lt;·er en la e&gt;squina supE&gt;rior tl&lt;'rt·cha d, cada hoja.
Las &lt;'itas deberán transt·ribirs&lt;&gt; con ,,xactit ud. menl'ionando tanto al
autor t·omo a la publicación.
Las tablas debPrán ser escritas en hojas por separado y nunwradas.
11&lt;',·audo cada una ,Je ellas un br.. ,·e titulo descriptivo.
Las rPferencias bibliográficas deberán S&lt;'r esnitas por separado, ordenadas alfabeticament .., y lue¡.:o nunwradas &lt;&gt;n orden consf'cuth-o. Las citas
en el texto requPrirán el nú mE&gt;ro bibliográfico cuando el nombre del autor
i;e omita, o cuando haya varios artículos d&lt;'I mismo autor.
Lai; referencias de re\·ista delwrán inri u ir en el siguien•e ord.,n: autor.
titulo del trabajo, abreviatura del nomhre ti•• la revista. número rlt&gt;I volumen.
número de las ¡iáginas en que principia y lnmina. y el año. Si el articulo
ha sido consultado •'n un exr racto. se indicará esto al fin de la reft•rencia
original, añadirndo la abreviatura "extr.". S&lt;'guida del nombr... volumen,
¡,áginas. y año de la rPvista 11ue ha!'e el extracto. Las retPrPncias de libros
deberán citar el autor, el titulo dPJ libro. el ntímno dc- edidón, las páginas
ronsultadai;, la casa C"ditora. la ciudad y c-1 año.
IlustracionPs. Las ilustraciones en blanco y negro se publicarán sin
costo. siempre y cuando no sra su número exa~crado. Sr harán arreglos
••spe&lt;·iales cuando haya un número excepcional de las mismas. En caso de
fotografías. éstas drberán ser !'Jaras e impr,•sas en pap&lt;'I brillante, evitando
dentro de lo 11osiblc, letras y líneas indicadoras.
El material ilustrativo drberá SPr numerado en una sola Hcrie, escrihiéndos,• el númrro en la parte su11erior d&lt;•I rc-verso de carla ilustración.
Los pies dr los graharlos deberán sc-r c-srritos por sr¡iarado y siguiendo
rl mismo ord,•n.
Sr1iaratas: Cada autor tendrá rlere!'l10 a 1 O separatas. Se harán
nrrrglos PS¡,ecialE&gt;s cwmdo un númPro mayor sea solicitado. Lo ... ori~inulcs
no ,,·rún d,•,·ui&gt;ltos, &lt;111ed11ndo bajo la re..,¡ionsabilidad del autor lo que &lt;'n
&lt;·11alt1uiPr urtfrulo arutr&lt;'zt·a.

JXFom,ucmx P.AR.\ LOX 8T''.-:C'RTPTORE8

.
f'omunicacion&lt;•,:-Toda &lt;'Orrespondcncla resi,ccto a suscripciones. anunr1os_ Y a~mnto:&lt; comerciales dE&gt;berá dirigirse a: Sr. Horacio Salazar Orllz.
Revista del Hospital !Jniversilario "Dr. José Eleuterio C:onzález", Calzada
Madero Y Av. Gonzahtos, ~1ontern•y, :-.'uevo LPón, México.
.
Precio:- La revista apar&lt;'&lt;'e trime~tralmenlP
m prPcio ele la suscripción 11agado por ad&lt;'lantado, Ps 1IP $20.00 (Vlt~INTE PESOS M.N.) por
v~_lunwn anual Pn In RPpúhlica ~IPxi,·ana y 2 Dólares en el extranjero.
Nnnwroi; suPltos· $/i.00.

f.Orl)O UllMasl'T. . .

�Revista del

HOSPITAL UNIVERSITARIO
"Dr. José Eleuterio González"
PUBLICACION TRIMEST RAL

CONSEJO

EDITORIAL

Cuerpo de Catedráticos de la Facultad de Medicina
de la Universidad de Nuevo León

DIRECTOR:
Dr. Sergio de la Garza

EDITOR
Dr. Sergio J. l\Iartínez
ADMINISTRADOR:
Horacio Salazar Ortiz
REDACCION:
Dr. Angel j\[artínez l\Ialdonado
Dr. José Morales Casas
MONTERREY, N. L., MEXICO.
15 DE MARZO DE 1960

�Volumen VI

Enero - Marzo de 1960

Número 1

'I
FOTO E INGENIERI
C4'A Üftfl tsQ ,.uac ,_. y %Aa.t.GOU.
1tU t.4•U latM t ~ , .
IU"1.llt$Al NOl'D.OI UI OTt.

=~A:;Os,
HL

2 - 02U

DO ,,., C..UlA.NZA '

AUlOlt.A

fC:L 2 •111
fAN,.ICO f4flP•

~'1//t
1/ n
ll

SUMARIO
•

MATERIALES PARA

RAYOS X
•
•
•
•
•

Pág.

PELICULAS ·
QUIMICOS
CHASSIS
PANTALLAS
COLGADERAS, Etc., Etc.

La Vonne Hibner Hibbs, B. y Gonzá.lez Benavides, J. Epidemiología de la lepra en el Estado de Nuevo León y estudio de los
casos y contactos en Monter,rey ----------------------------

1

Peña Garza, R. Algunos comentarios sobre la Diabetes Mellitus_ 25

SURTIMOS PEDIDOS FORANEOS

Ferná.ndez Lira, D., Rodríguez, H. M. y Gonzá.lez Cruz, E . Resulta-

Visite Nuestra Casa

dos tempranos del tratamiento de tuberculosis en niños con

MATRIZ

cicloserina más hidracida ----------------- ------------------

Teléfono del Dpto. de Rayos X: 3-30-99
en Esq. Zaragoza y Padre Mier
Monterrey, N. L.

31

Revisión de artículos --- ------------- -------------- - ------ ------ - 39
Clásicos Mexicanos : Sor Juana Inés de la Cruz _______ ___________

11

43

�Epidemiología de la lepra en el Estado de Nuevo
León y estudio clínico de los casos y contactos en
Monterrey *
Dra. Bárbara La Vonne Hilbner Hibbs
Dr. Juventino Gonzá.lez Benavides••

PRDIERA PARTE.
ACTlIALIZACION DJ&lt;~L ('OXCEPTO DE LA LEPRA.

Ca¡&gt;íto.lo l.
DATOS GE;\'Ji::RALES.

Ollas de cocimiento de la

DEFINICION.-Según Latapí (14, 28):

CERVECERIA CUAUHTEMOC, S. A.

"La lepra es una enfermedad infecciosa, crónica. causada por el Mycobacterium leprae. que ataca aparentemente de manera principal la piel
y los nervios periféricos, aunque en su forma maligna es de hecho una
infección general".

(Fábrica en Monterrey)

CON CAPACIDAD DE

TERMINOLOGIA.--Se han empleado numerosos términos para designar este padecimiento, siendo el más difundido el de "Lepra". Pero la
connotación repulsiva implícita en el uso de este vocablo, y de su derivado,
"leproso", debida a los siglos de abusos e imprecaciones con que se les ha
estigmatizado, hará preferible el empleo del nombre de "Enfermedad de
Hansen", introducido en 1931, en una conferencia internacional. bajo el
patrocinio del Leonardo Wood Memorial (9).

100,000 LITROS C / U

RESUMEN HISTORICO.~Los datos históricos son de sumo interés e
importancia para una perspectiva fidedigna del lugar que ocupa este cuadro
nosológico en la patología y en los problemas de salud pública actuales

•

La Cerveza es Bebida de Moderación
111

Te.sis reccpc1onal de lo Oro. Hibner Hibbs.

•• Del Servicio de Dermolologío del Hospital Universitario .. Dr. José Eleuterio Gonzólez' .

�Hospital l'niver·sitario "Dr. J. E. Gon:r,ález"

l&lt;}pidemiología dE&gt; la Lepra

Como sucede al investigar la historia de los primeros conocimientos acerca
de una entidad patológica cualquiera, por más que esté claramente definida
hoy en día, sólo se encuentran al respecto fragmentos de vagas descripciones, difíciles de evaluar por su carencia de bases científicas, pues son poco
más que leyendas, que han sido conservadas y perpetuadas por el paso
sucesivo de un autor a otro.

En 1847 se hicieron las primeras descripciones clínicas de la Lepra
con datos cientific,os (15). En el mismo año, las células leprosas fueron
descritas en una monografia publicada por Boeck y Danielssen, pero como
este último autor consideró a la enfermedad como metabólica y hereditaria, no se hizo más investigación al respecto. Virchow describió, en 1863,
las células leprosas vacuoladas o espumosas, considerándolas como características. Por fin, en 1868, el médico Gerhard Armauer Hansen descubrió
el bacilo que lleva su nombre, estableciendo así la Lepra entre la gama
de enfermedades infecciosas, y luego Neisser, en 1879, comprobó la relación
casual que existe entre el Mycobacterium lcprae y la enfermedad. Desde
aquel tiempo, los avances en el conocimiento de la historia natural de
este padecimiento han sido muy lentos, y quedan aún muchos misterios
por aclarar.

En el Levítico, del Antiguo Testamento, se emplea la palabra "Zaraath"
o "Tsaraath", que significa "castigado por Dios", para designar como crónica o permanentemente inmundo al atacado por enfermedades que produjeran lesiones deformativas.
Cuando las Sagradas Escrituras fueron traducidas del hebreo, en la
Versión Griega de los Setent.::t (100-200 A.C.), se eligió la palabra Lépra
(lepra. derivada del gr. lépos, escama) para traducir el vocablo "Zaraath",
porque en aquel tiempo "lepra" era un término inespecífico, usado para
designar erupciones descamatiYas de la piel.
Por la acepción que a la voz primitiva se le dió en las leyes rituales
de la religión hebrea, el nuevo término adquirió todo el significado de una
maldición de Dios o de un tipo de pecado, originando así el horror mítico
que durante siglos ha condenado a la "muerte en vida" a los que padecen
la enfermedad conocida con el nombre de "Lepra", llegando hasta a condenar al ostracismo a quienes se atrevieron a cuidar a los atacados por
dicho mal, y proyectándose hasta los tiempos actuales para constituir la
"Leprofobia", que llega a dominar aun las mentalidades más disciplinadas e instruidas.
Algunos autores han identificado como "Lepra" uno de los padecimientos descritos en dos papiros egipcios, de los cuales uno data del Siglo XVI
A.C. y el otro del año 4600 A.C. Un poco más explícitas son las descripciones. dadas en unos escritos indostánicos de 1400 A.C. ,de la llamada
"Kushta", que es identificable con la Lepra. Los primeros datos que
sugerían su existencia en Japón, datan de 1250 A.C. ( 28); en China, de
800 A.C.; en Italia, de 62 A.C.; en Malta, de 1090 D.C. (16); en Corea,
de 1300 D.C. ( 9), etc. Fue difundida en España, Portugal y Alemania
por los soldados romanos, en los Siglos V y VI D.C., y a partir de este tiempo se extendió cada vez más en Europa por los movimientos militares y
comerciales y por fin por las Cruzadas, llegando a su máxima incidencia
durante los Siglos XII, XIII y XIV. Entonces empezó a disminuir en
Europa Central y Occidental, y a aumentar en Escandinavia. Ahí alcanzó
su máximo en Noruega durante el Siglo XIX (23).
La mayoría de los autores concuerda en que la Lepra no existía entre
los aborígenes de América. Los portugueses fueron los primeros en introducirla al Nuevo Mundo con la iniciación, en 1542, del tráfico de esclavos negros a las Indias Occidentales. Se registraron los primeros casos
en América del Sur en 1543 (23). En el Siglo XVI llegó a México también. con los españoles y los portugueses, y más tarde la endemia fue reforzada por los emigrantes chinos y el comercio con las Filipinas y con otros
países del Oriente ( 2 4). Los movimientos de colonización y de inmigración, así como los contactos &lt;&gt;omerrialE&gt;s. dieron orii::E&gt;n a los focos endémicos actuales.

La Yonne y González Benavicles

DISTRIBUCIOl'&lt; GEOGRAFICA E INCIDENCIA.- La Enfermedad de Hansen se encuentra difundida prácticamente en todo el mundo.
Las áreas ele máxima incidencia están limitadas casi exclusivamente a las
zonas tropicales y subtropicales. Sin embargo, existen grandes focos endémicos en la zona templada. Son las condiciones de vida: miseria, desnutrición, suciedad, ignorancia, aglomeración, promiscuidad, etc., más bien
que las climatéricas o de zona geográfica, las que determinan la perpetuación de los focos de infección.
En México, como en el resto del mundo, la distribución es por focos.
El más importnte es el centroccidental: Sonora, Sinaloa, Nayarit, Jalisco,
Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Guanajuato, Querétaro y Distrito Federal; Nuevo León, con Coahuila y Tamaulipas, constituye el foco nororiental. El tercer foco, el peninsular, incluye a Yucatán y Campeche (14, 28, 1).
Al considerar las cifras de estimación del número de casos existentes
en el mundo, es notable ver cómo, durante los últimos diez años, merced al
auge en el interés e investigación de esta dolencia humana tan antigua,
se ha llegado a conocer un número de enfermos que hace triplicar las cifras mundiales supuestas al respecto. En 1948, la mayoría de los autores
estimaba que habla un total de tres a cinco millones de enfermos, pero
debido a los sorprendentes resultados obtenidos por las primeras tentativas
de hacer estudios epidemiológicos cabales, dentro de ciertos focos endémicos, se supone que existen actualmente entre diez y doce millones de personas con este padecimiento.
Según cifras para 1952, publicadas por la Sociedad Geográfica Americana de Nueva York ( 40), la incidencia de la Lepra, era la siguiente: de
G0.01 ó más por mil habitantes, en partes de Uganda (Africa Inglesa),
Birmania (Asia) y en las islas del Archipiélago de Tuamotu (Oceanía); de
20.01 a 60 por mil en la Guayana Francesa (América del Sur) , en partes
ele Uganda, Kenya, Tanganyka, Nigeria (Africa Inglesa), en partes de la
India (Asia) y en la isla Nauru (Oceanía); de 6.01 a 20 por mil en el
Congo Belga y en Rhodesia del Norte (Africa), en partes de la India (Asia),
en las islas Salomón, Marquesas, etc., y en partes del Africa Ecuatorial
Francesa.
En esta última, en escasos cinco años transcurridos desde la publicación de las cifras arriba anotadas, el número de enfermos censados subió

�I

La Yonne y González Benavides

EpidernioJogía de la Lepra

Hospital Universitario "D::_r~··:__:J__:_·--=E:....·__:Go
__u_zá_l_ez_•_•_______________

PATOGENIA.-El modo de trasmisión de la Enfermedad de Hansen,
no ha sido dilucidado todavía. Es casi seguro que el ser humano constituye
la única fuente de infección, y que la enfermedad se desarrolla cuando los
gérmenes procedentes de un caso "infectante" penetran al través de la mucosa nasal o de la piel lesionada de una persona cuya constitución esté
predispuesta a desarrollarla. La Lepra no es hereditaria, y no se ha encontrado ningún caso de trasmisión en útero de una madre enferma al feto
(24, 8).

de 30,000 a 131,000, y el número de pacientes bajo tratamiento con sulfonas pasó de 2,268 en 1952, a 120,000 en agosto de 1956 (18).
Estas cifras tan espectaculares dan una idea más real del alcance de
este problema, que generalmente se subestima, y de los pasos sobresalientes y alentadores hacia su control, que sólo pueden ser realizados me~ced
al esmero de todas las fuerzas integrantes del organismo social que tiene
a su cargo asegurar la salud pública.

EPIDEMIOLOGIA.-La mayoría de las estadísticas señala que la incidencia de este padecimiento es dos veces mayor en el hombre que en la
mujer, cobrando a menudo más gravedad en el primero. Se inicia con
mayor frecuencia en las primeras dos décadas de la vida, siendo el organismo del niño mucho más susceptible a la infección que el del adulto.
En los niños en contacto con casos infectantes, vigilados estrechamente,
se ha visto una alta incidencia de "lesiones tempranas" que representan la
"Lepra Infecoión"; sin embargo, la mayor parte de estas lesiones desaparecen espontáneamente, y sólo el tres a cinco por ciento de todos los niños
contactos desarrollan la "Lepra Enfermedad" ( 7, 15). Varios autores han
invocado factores constitucionales, hormonales y hereditarios, para explicar
la alta resistencia natural que hacia este bacilo posee la mayoría de los
seres humanos (6, 33).

En el resto del globo terrestre, las incidencias conocidas oscilan entre
o y 6 por mil. En México, en particular, se calculó una incidencia de O
a 2.5 por mil en 1952, cuando el número de casos censados era de 8,000
y el de supuestos enfermos se calculaba en 24,000. Actualmente se estim_a
que la endemia )lega a 50,000. De una manera conservadora, se multiplica el número de casos conocidos por 4 ó 5, para determinar la cantidad
estimada.

Capítulo U.
DATOS ESPECIFICOS.

Todas las razas han sido afectadas en forma importante durante alguna
etapa de la larga evolución de este padecimiento. Sin embargo, los grupos étnicos que Jo presentan con mayor frecuencia hoy en día, son los africanos, los polinesios y los orientales. Esta persistencia, prevalencia y difusión del mal, dependen más bien del nivel cultural, que permite la existencia de los factores fundamentales para su perpetuación, que de los caracteres raciales en sf. Desde el punto de vista sanitario, es importante
señalar que las razas menos pigmentadas ( europeas y mongólicas) desarrollan un 25 a 70 por ciento de casos malignos, infecciosos, mientras que los
africanos y los indios presentan un 15 a un 25 % solamente, de casos malignos. Además, los primeros tienden a sufrir mayores deformidades y
consecuentemente incapacidades más serias ( 9).

ETIOLOGIA.-El agente causal de la Lepra humana es, como ya se
indicó en la definición, el Mycobacterium leprae, de la familia de las Mycobacteriaceae, género Mycobacterium, que fue reportado a la Sociedad
Médica Noruega en 1874 por el Dr. Gerhard Armauer Hansen, quien inspirado por los descubrimientos de Pasteur, volvió a estudiar las células
leprosas descritas por su suegro, Danielssen, 34 años antes ( 3 2). El bacilo mide de 1 a 8 micras por 0.2 a 0.5 micras, es inmóvil, acidoalcoholresistente, grampositivo, no forma esporas y morfológicamente es indistinguil&gt;le del Mycobacterium tuberculosis.
La ubicación de la mayor parte de los bacilos de Lepra que invaden el
organismo, es intracelular. Tienen una tendencia a formar aglomeraciones en haces o manojos, que han sido comparados a paquetes de cigarros.
Marchoux llamó la atención sobre el hecho de que estas aglomeraciones
bacilares se encuentran rodeadas de una sustancia glutinosa transparente,
que no toma colorantes y que mantiene la forma de las mismas aún después que se destruye la célula que las contenía; estas agrupaciones microbianas se llaman Globies, y no deben confundirse con las masas de células
leprosas llenas de bacilos que fueron denominadas "Globus" por Neisser.

CLASIFICACION.-Este aspecto del estudio de la Enfermedad de Hansen, como tantos otros, ha sido motivo de innumerables discordancias y
confusiones. En la mayor parte de los libros de texto de Medicina, y aun
en ciertos trabajos recientes, todavía se encuentran varias modalidades de
las clasificaciones antiguas, que nunca fueron más que parciales. Sin embargo, desde 1948 ha habido una clasificación (aceptada por el Quinto
Congreso Internacional de la Lepra) que satisface las exigencias para la
claridad Y utilidad en la clínica y en los trabajos de investigación. Est.1.
clasificación resultó del impulso dado principalmente por parte de la escuela mexicana de leprología, con su perspectiva clara y global de las diversas facetas integrantes de los variados cuadros morbosos que desarrolla
esta enfermedad.

A pesar de miles de ensayos durante estos últimos noventa años, no
se ha logrado aún cultivar este enigmático bacilo. Los esfuerzos para inocularlo al hombre y a diversos animales directamente, o por medio de ciertos
insectos, presuntos vectores, tampoco habían tenido éxito, pero en el últimocongreso internacional de la lepra, efectuado en Tokio en 1958, un investigador inglés reportó la inoculación efectiva a ratas jóvenes, Y además se
han reportado algunos casos de inoculaciones accidentales (32, 13, 28).

Dicha clasificación, véase lámina 1, presenta dos Tipos de Lepra, et
Lepromatoso Y el Tuberculoide. y un Grupo de Casos, el Indeterminado~

5

4
\

�CLASIFICACION INTERNACIONAL DE LA LEPRA

CLASIFICACION INTERNACIONAL DE LA LEPRA

(La Habana, 1948)

(Madrid, 1953)

TIPO T

TIPO L

,,_\\"
1

,,,,

•

~

t \ \ \\ \

'

''

t \ \ \ \ \

1 \

/

I

1 \ \\

f

I

t

1

\

\

\
l

\

f

\

1

'

,, /

1

\ , / ''
"'

I(

\

/ '

1

\

.,,

,,,

Grado de
Avonce.

Evolución.

/

',

~/

' \

\

,,,

1

:
1

'
I
,
1
\f

1'' \

Casos

Indeterminados

"Dimorfos"

' \
:'\'

\

~

'1

'

1

TIPO T

\, \

\t
i ' ,.,
~

,,,

,,,

\t\

Morfologío.

lndiv.
Clínic.

Antigüedod.

Localizoción.

Casos

~

(
)\

,"

\

,,

f

/

·,

/ ' :

\'

1~
'

'

/\ '

1

1

/

/

(' \

1 / ( t '( f ' / \ '

j-1} /

,,1/

,, \/

.A\

If

I I

/
,, \ I :A I I\ \ I
'\
I\I ,' ( \ I 'I
' , \ ,✓
-.(
I
\t
" \ 1/ '
\
,,
,, )4 l, \ I ' J \

1
t

, 1/ \

t \

/ ' / 1\

l

1

/

\ \ \,'\,' 1 )'\ \ &lt;

\
'

,

I

/

TIPO L

/ / '''

,,,,,

I

I

\ \ \ ,,' , 1 ' \ (

1 \
'

1\\\
1 ,,,

/ ,

\ \ \ \

1 '

/

/

I

l ' \\ \ \

t

q
'''''•

Grupo I

De la Asociación Mexicana de Acción contra la Lepra, A. C.
'Tomada de la Tesis de la Dra. O. Rodríguez; 1949 (28) .

Citada por Escalona, García

~

(LAMINA 1)
(LAMINA 2)

6

7

López; 1954 (14).

�TI POS
Lepl'omatoso (progresivo)

Tuberculoide (regresivo)

Nódulos generalizados
Infiltración difusa
Disestesia o no en las lesiones
Alopecia: cejas, pestañas, vello
Rinitis crónica
Neuritis lepromatosa
Le,;;iones oculares
Ataque visceral
Síntomas generales
Bacilos abundantes
Reacciones serológicas positivas
Sedimentación globular acelerada
Leprominorreacción negativa
Pronóstico malo
No hay tendenc. a la curac. espont.
"Problema sanitario

Dermatosis peculiar
Lesiones "tuberculoides"
Disestesia en las lesiones
No alopecía
No rinitis
Neuritis tuberculoide
No hay lesiones oculares
No ataque visceral
Sin síntomas generales
Ausencia de bacilos
Reacciones serológicas negativas
Sedimentación globular no'rmal
Leprominorreacción positiva
Pronóstico bueno
Curación clínica espontánea
No constituye problema sanitario

GRUPOS
~a.sos "indeterminados"

Casos "dimorfos" (border line)

Manchas eritematosas
Manchas hipocrómicas
Disestesia en las lesiones
No hay alopecía
No rinitis crónica
Neuritis inflamatoria simple
No hay lesiones oculares
No hay ataque visceral
Sin síntomas generales
Ausencia o escasez de bacilos
Reacciones serológicas negativas
Sedimentación globular normal
Leprominorreac. positiv. o neg.
Pronóstico incierto
Posible cambio a L o T
No hay problema sanitario
Mientras no pase a L (caso a vigil.)

Dermatosis con aspecto de L o T
Puede haber disestesia
Alopecia o no
Rinitis o no
Neuritis L o T
Sin lesiones oculares (hasta no L)
Sin ataque visceral ( hasta no L)
Sintomas generales leves
Bacilos abundantes
Reacciones serológicas positivas (?)
Sedimentación globular acelerada
Leprominorreacción negativa
Pronóstico según evolución
Posible cambio a L o T
Prol&gt;lema sanitario potencial
(Caso a vigilar)

Cuadros tomados del libro de texto de Escalona, García Y López; 1954 l14)
¡LAMINA 3)

8

Epidemiología de la Lepra

La Yonne y González Benavides

En el Sexto Congreso Internacional de la Lepra, se reconoció un segundo Grupo de Casos, los Dimorfos, quedando así completamente integrada la Clasificación Actual, como puede verse en la lámina 2.
En los Cuadros ~ue se presentan en la lámina 3, se encuentran resumidos todos los caracteres de los Tipos y Grupos determinados por la
susodicha Clasificación.
Por otra parte, después de lograr el diagnóstico acertado del Tipo o
del Grupo, en un caso determinado, es necesario afinar aún más la clasificación con las anotaciones del "grado de avance ( 1, 2, 3); el modo de
evolución (lento, rápido, estacionario o progresivo); localización (cutánea,
nerviosa ,ocular, sistemática. etc.); individualidad clínica (L nodular clásica,
lepromatosis difusa de Lucio, etc.)" ( 2 8).

Capítulo

m.

CARACTERISTICAS CLINICAS.
El período de latencia, o sea el tiempo que transcurre entre la adquisición de la enfermedad y el desarrollo de los síntomas, es variable de
unas semanas hasta cuarenta años, con un promedio de dos a cinco años.
En sus etapas avanzadas, esta enfermedad es fácilmente reconocible hasta
por el vulgo, pero el diagnóstico temprano, imprescindible para el feliz
éxito en el tratamiento del individuo caso, y para la erradicación de una
endemia, no es tan fácil; por ello se hará aquí hincapié en los síntomas
y signos iniciales.
La Lepra Lepromatosa es el tipo maligno de la enfermedad. Se desarrolla en los individuos que no poseen resistencia natural (QUE ESTA
PRESENTE EN 95 A 98 % DE LA POBLACION MUNDIAL) y que no desarrollan sensibilización especifica; tiende a la generalización progresiva y
se mantiene transmisible por el gran número de bacilos que permanecen en
la mucosa nasal y en las lesiones cutáneas. Histológicamente se caracteriza por la presencia de las células vacuoladas de Virchow. Este tipo se
divide en nodular y difuso.
En la forma nodular, las manifestaciones cutáneas aparecen en la cara:
regiones ciliares, nariz, frente, mejillas, en los pabellones auriculares, el
tronco, las regiones glúteas y las extremidades, sobre todo por sus caras
de extensión. Empieza en forma localizada y asimétrica, evolucionando
hacia la generalización y la simetría. Respeta el cuero cabelludo y los
grandes pliegues cutáneos.
Morfológicamente, la dermatosis consiste en nódulos y manchas. Los
nódulos son muy variables en su forma, tamaño y número (según la etapa
de evolución en que se encuentren) pero tienden a crecer, a confluir y a
veces a ulcerarse. Presentan una superficie lisa y brillante, de color cobrizo o igual al resto de la piel, y una consistencia firme. Al reabsor~

9

�La \ "onnt&gt; )' Gonzált&gt;z Ben11vidt&gt;s

E¡&gt;idemiolo~ía de 1a Lep,·a
Hospital l'nivt&gt;rsit11rio "Dr. ,J. K GouzáJ&lt;"¡;"

-- -- --- -- --- -- --- -- -

berse dejan cicatrices deprimidas. Las manchas preceden o aparecen al
mismo tiempo que los nódulos. Son eritematosas, infiltradas, de forma.
tamaño y número variables.
Según Souza Lima y Souza Campos. citados por la Dra. O. Rodríguez
(28):

"En las lesiones eritematopigmentadas anulares, que son muchas veces
la objetivización clínica inicial de la forma lepromatosa, llama la atención
el hecho de ser el círculo interno del anillo neto, perfecto. como trazado con
compás, contrastando con el externo, que limita con la piel sana, que es
difuso perdiéndose insensiblemente en la piel circunvecina".
En las porciones de la piel que han sido invadidas, las glándulas su,
doríparas son destruidas, así como los follculos pilosos, resultando en anhidrosis, descamación y alopecia parcial en esas zonas. Se encuentran
frecuentt&gt;mente, infiltración y nódulos en las mucosas bucofaríngeas, laringeas. Y particularmente, de manera precoz, en la mucosa nasal, con rinitis
primeramente congestiva y Juego atrófica.
Las lesiones nasales invaden y destruyen la porción cartilaginosa del
tabique, respetando siempre la porción ósea. Lesiones oculares ( como la
episcleritis localizada, la queratitis infiltrativa difusa, etc.) son manifestaciones de etapas moderadamente avanzadas de la enfermedad; pueden producir la ceguera por la destrucción del segmento anterior del ojo con
cicatrización fibrosa progresiva. Hay una invasión insidiosa, simétrica, de
los nervios periféricos, siendo los más comúnmente afectados los cubitales,
cíático-poplfteo externos y los auriculares.
Como resultado de esta invasión, los troncos nerviosos quedan engrosados, se presentan disestesi-as y más tarde anestesias y trastornos tróficos en
los territorios correspondientes a su distribución; estos sin tomas pueden
ser las primeras anormalidades que nota el paciente. A medida que progresa el proceso patológico, son invadidos los ganglios, el bazo (con esplenomegalia), el aparato digestivo {provocándose ocasionalmente síndromes
disentéricos). los testículos, el hígado, las suprarrenales. y excepcionalmente el pulmón o los ovarios. Cuando se presenta la orquiepididimitis antes
de la pubertad, no se desarrollan los caracteres sexuales secundarios; cuando se presenta después, produce impotencia, esterilidad y ginecomastia.
Debido a la prolongada evolución de esta infección, se desarrolla frecuentemente amiloidosis renal o hepática, secundaria.
El curso tórpido de la lepromatosis nodular está puntualizado por episodios de agudización a los que se ha denominado "reacción leprosa".
Estos episodios son desencadenados por cualquier factor que disminuya la
resistencia o las defensas del enfermo, o que .,active los gérmenes. Pueden
instalarse súbitamente o ser precedidos de un periodo prodrómico. Se
caracterizan por síntomas generales moderadamente severos, activación de
las lesiones existentes {cutáneas, nerviosas, oculares, mucosas. viscerales,
etc.), y por la aparición de manifestaciones cutáneas nuevas; que presentan dos formas clínicas: el eritema polimorfo y el eritema nudoso leproso.
El eritema polimorfo constituye, a veces, la primera manifestación de
esta enfermedad; aparece simétricamente por brotes en la cara y las super-

- - - --- - - - - - - - - - - - - - - -

--

--

--

ficies de extensión de los miem_bros, en forma de manchas aplanadas o papulosas. de aspecto numular, de color rojo yivo en la periferia y rojo violáceo en el centro y con dolor o ardor local. Las lesiones duran de dos a
cuatro semanas y son resolutivas.
El eritema nudoso leproso tiene la misma topografia que el anterior
Y consiste en pequeñas nudosidades dolorosas, de color rojo violáceo que
también son resolutivas, pero los brotes sucesivos pueden persistir durante
semanas o meses. En general se considera que la reacción leprosa es " un
signo grave de que avanza la enfermedad" {Dra. O. Rodríguez). Sin embargo, el eritema nodoso, visto con frecuencia durante el tratamiento sulfónico, es considerado por Erickson y otros {citados por Doull), como signo
favorable, porque represPnta cierto grado de sensibilización.
En la forma difusa del tipo lepromatoso de la Enfermedad de Hansen,
descrito por Lucio y Alvarado en 1852 (14), hay una infiltración difusa,
de todas las capas de la piel, generalizada en todo el cuerpo, que da {como
dice Escalona) un "aspecto mixedematoide" al paciente. con caída de las
cejas, las pestañas, la barba y finalmente del vello corporal, y con anhidrosis generalizada asf como adormecimiento de las manos y de los pies. Aparecen telangiectasias en la cara y en los pabellones auriculares; la rinitis
y la ronquera son precoces. Evoluciona con síntomas generales, trastornos
digestivos, respiratorios, cardiovasculares y crecimiento del hígado y del
bazo. Los ojos quedan indemnes y han sido descritos como "ojos de niño"
(Dra. O. Rodríguez) (28). A los dos o tres años de evolución, esta forma
sufre una agudización peculiar con la aparición, por brotes, de manchas
irregulares de tamaño variable. Inicialmente, son de color rojo escarlata,
luego se obscurecen formando una escara de color café o ceniciento que al
desprenderse dt&gt;ja una cicatriz. Esta reacción, llamada "Fenómeno de
Lucio" por Latapf, citado por Escalona (14), resulta de una angeftis necrosante aguda, difusa. cuya patogenia está poco dilucidada. La lepromatosls difusa es común en ciertas partes de México; algunos autores han
sugerido que es de origen oriental (13).
Como hemos visto, las dos formas del tipo Jepromatoso tienen abundantes bacilos en la mucosa nasal y en las lesiones cutáneas, dan un alto
porcentaje de reacciones serológicas positivas "falsas" y reacción negativa
a la lepromina {cuatro o seis horas después de la inyección de la lepromina
en los enfermos con la forma difusa, se pueden observar lesiones semejantes a las del fenómeno de Lucio: esta respuesta se llama reacción de Medina): la velocidad de sedimentación globular es elevada. Estas anormalidades son generalmente más acentuadas en la lepromatosis difusa. Histopatológicamente el tipo lepromatoso está caracterizado por la presencia
de las células de Virchow, llenas de bacilos. En la forma nodular, el epitelio está adelgazado y har nódulos de infiltración, mientras que en la difusa la infiltración es generalizada. La angeítis necrosante que SI' presenta en esta ú ltima, es un proceso inflamatorio no especifico.
Estas dos formas son malignas y se agravan progresivamente. La
nodular tiene una evolución de aproximadamente quince años, y el paciente
generalmente muere por una infección intercurrente. La difusa es la
más grave, llevando a la muerte al enfermo en unos seis a ocho años.
El tipo benigno de la enfermedad es la Lepra Tuberculoide. Se desarrolla en personas resistentes con sensibilización específica, tiende a la

11

�Hospital Lniversita1·io "Dr. J. E. Gonzá]ez"

Epidemiología. de la Lepra

curación espontánea, y en la mayoría de los casos no es transmisible. Invade
sólo la piel y los nervios periféricos. Histopatológicamente, sus lesiones se
asemejan mucho a las de la Tuberculosis, y de ahí se deriva su nombre.
Este tipo se divide en las formas fija y reaccionar.

Los "Casos Indeterminados", por su parte, son inestables. Se presentan haya o no resistencia natural en la persona y pueda ésta o no
desarrollar sensibilización específica. Representan un estado transitorio
que puede evolucionar hacia cualquiera de los dos tipos polares o al grupo
dimorfo. Durante este estado, únicamente la piel y los nervios periféricos
son invadidos.

--------------------

En la forma fija, las manifestaciones cutáneas son asimétricas. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero tienen predilección por
la cara, las regiones glúteas (especialmente en los niños) y las extremidades. Su morfología es peculiar, estando constituida por "manchas" y "nódulos". Las manchas pueden ser simplemente eritematosas planas, de tamaño variable, pero más comúnmente presentan bordes infiltrados, activos,
elevados, descamativos o lisos, brillantes, rojizos, bien limitados por fuera
Y esfumándose hacia la zona central, que tiende a ser hipocrómica. Los
bordes pueden estar interrumpidos en una parte de su contorno. Estas
lesiones son de forma, tamaño y número muy varial&gt;les; evolucionan lentamente a partir de la actividad de sus bordes. luego involucionan espontánea
pero muy lentamente, dejando una zona atrófica e hipocrómica. Los nódulos, cuando se presentan (propios de la infancia), son de tamaño variable,
localizados, de escaso número, y desaparecen espontáneamente. En el sitio
de las lesiones hay alopecia, anhidrosis y trastornos de la sensibilidad (parestesias primero, después anestesia térmica y táctil).
Los nervios más frecuentemente invadidos, son los del plexo cervical
superficial, el ciático-poplíteo externo, radial, cubital y mediano. Se engruesan irregularmente fo1·mando múltiples nódulos, algunos de los cuales
pueden ulcerarse. A consecuencia de las lesiones nerviosas, se desarrollan
trastornos tróficos, disestesias, parálisis y atrofia muscular en las zonas
correspondientes al territorio inervado por el tronco lesionado. La neuritis
es rara en los niños.
En la forma reaccional, las manifestaciones cutáneas pueden aparecer
en cualquier parte del cuerpo, y tienden a ser asimétricas y más diseminadas que en la forma anterior. Están constituidas por "lesiones nodoedematosas múltiples", de forma y tamaño muy variables, de color rojo
obscuro, elevadas. acuosas, de superficie lisa y brillante, que pueden ulcerarse
si la r eacción es muy intensa, y tienden a involucionar lentamente, dejando
un área atrófica y anestésica, donde a veces aparecen telangiectasias. Esta
forma aparece súbitamente en tuberculoides fijos o en casos indeterminados, con lesiones previas o sin ellas, y a menudo con fiebre. La n euritis
es severa y mutilante.

La \Toll1.le y Gonzáler.i; Beuavides

Las manifestaciones cutáneas aparecen en cualquier parte del cuerpo,
tendiendo a la asimetría. y están constituidas por manchas eritematosas o
hipocrómicas, de forma, número y tamaño variables, de superficie lisa, y
de limites más o menos esfumados. Siempre son disestésicas. La anhi-drosis Y la alopecia de las lesiones es frecuente. Los nervios periféricos
que a menudo sufren invasión, son los del plexo braquial ( especialmente
el cubital), los del plexo superficial del cuello (auricular), el supraorbitario, Y las ramas del ciático. La neuritis empieza insidiosamente en las
porciones distales de los miembros, con parestesias, luego hiperestesias ( a
veces muy severas) y por último anestesia, y en los nervios afectados se
encuentran engrosamientos uniformes o fusiformes con dolor a la presión.
Como las neuritis arriba mencionadas, ésta trae como consecuencia trastornos tróficos, disestesias, parálisis, at rofia muscular, etc.
Bacterioscópicamente, en este grupo no hay bacilos en la mucosa nasal,
pero se pueden encontrar escasos bacilos en las lesiones. Histopatológicamente, las lesiones tienen una estructura inflamatoria simple. La reacción a la lepromina puede ser positiva o negativa; la velocidad de sedimentación globular es baja y las reacciones serológicas son negativas.
Este grupo debe ser vigilado estrechamente, porque puede progresar ,
hacia el tipo lepromatoso o al grupo dimorfo, pudiendo asimismo deteners&amp;
su evolución, o bien llevarlo a convertirse en tuberculoide.
Los "Casos Dimorfos" representan estados reaccionales, que pueden
-sobrevenir en la evolución de los casos indeterminados hacia alguno de
los dos tipos polares L o T. Por lo tanto, se desarrollan en personas infectadas donde el balance entre el germen invasor y la resistencia y sensibilización específica del organismo está casi igualado, pero es dinámico
e inestable. Si en el curso de la transición de un caso indeterminado hacia
uno de los tipos polares L o T, sobreviene un estado reacciona!, en plena
etapa "extrapolar", las manifestaciones c.linicas son exuberantes y tienen,
simultáneamente, caracteres de toda la gama de lesiones reaccionales posibles. Así que clínicamente, según Fernández, citado por Escalona (14),
estos ca3os presentan aspectos lepromatosos y tuberculoides.

En la forma fija, no se encuentran bacilos en la mucosa nasal ni en
las lesiones cutáneas, mientras que frecuentemente hay bacilos en las lesiones de la forma reaccionar. Histopatológicamente, este tipo se caracteriza por la presencia de nódulos formados por una célula gigante, células
epiteloides y linfocitos; además, en la forma reacciona!, hay focos de degeneración y necrosis fibrinoide. La leprominorreacción es positiva a las 4 8
horas (reacción de Fernández) y a las tres semanas (reacción de Mitsuda).
La primera puede ser negativa en la forma reaccional. Las reacciones serológicas, luéticas, son negativas en ambas formas; la sedimentación globular está ligeramente elevada en la forma reacciona! y normal en la fija.
Aunque el pronóstico de este tipo es benigno, la neuritis puede dejar como
secuela incapacidades severas.

Este grupo puede seguir su evolución hasta convertirse en el tipo
lepromatoso o el tul&gt;erculoide, o bien regresar al g rupo indeterminado o
Permanecer en el grupo dimorfo, dependiendo del balance en la lucha entre
el bacilo invasor y el organismo invadido.

]2

13

Hay abundantes bacilos en la mucosa nasal y en las lesiones, las reacciones serológicas pueden ser positivas, la velocidad de sedimentación
globular está acelerada, y la leprominorreacción es negativa.
Histopatológicamente, se encuentra una estructura compleja con infiltración Y folículos tuberculoides, alternando con zonas de carácter lepromatoso con las típicas células de Virchow.

�La Vonne y Gon.zález Benavides

Epidemiologfa de la Lepra
Hospital Universitario "Dr. J. E. Gon.zález"

Con esta dilucidación de los cuadros que corresponden a los tipos
polares (L o T) y a los dos grupos (I o D) que constituyen la clasificación
actual de la Enfermedad de Hansen, quedan bien asentadas las relaciones
de los mismos, y aclarados muchos de los conceptos antes confusos y equívocos. Los Tipos son estables y nunca sufren mutaciones, mientras quelos Grupos son inestables y propensos a evolucionar hacia uno u otro tipo,
o a cambiar de Grupo, según el terreno inmunológico que se les presente.

Capítulo IV.
PROCEDIMIENTOS PARA EL DIAGNOSTICO.

El inmediato consiste en la exploración de la sensibilidad a nivel delas lesiones cutáneas, que es de particular importancia. Para examinar
la sensibilidad táctil se emplea un algodón, para la dolorosa una aguja deinyectar, y para la térmica dos tubos de ensayo que contengan agua, a
150 c. la del uno, y de 450 c. a 50º c. la del otro. Tal estudio debe ser
comparativo con zonas de piel sana, y nunca agresivo. Hay que estar
seguro de que el paciente no vea, y exigirle que dé respuestas sencillas,
como: "me tocó, me picó, caliente, frío", etc.
En los niños, la exploración arriba descrita es de poca utilidad; en
ellos se puede emplear la prueba de la histamina. Para ésta se pone una
gota de fosfato o de clorhidrato de histamina al 1 : 1000, sobre la piel, y
al través de dicha gota se pica la piel con una aguja fina. La respuesta
normal consiste en la aparición de eritema circunscrito, de 20 a 40 segundos después, seguido en uno o dos minutos por eritema secundario circundante, más extenso; a los dos o tres minutos queda una roncha anémica
que desaparece a los cinco o seis minutos. Al nivel de las lesiones, como
está interrumpido el arco reflejo vasomotor, no se forma el eritema reflejo
secundHiO. Otra prueba que depende de la integridad de un arco reflejo,
es la de la policarpina. Para esta prueba, se inyecta intradérmicamente0.1 ó 0.2 c. c. de nitrato o clorhidrato de policarpina al 0.5 ó 1 por ciento.
Si el arco reflejo sudomotor es normal, se produce una secreción sudoral
a los dos minutos, la cual se pone de manifiesto haciendo pinceladas con
yodo y Juego espolvoreando con almidón, pero si dicho arco está interrumpido, es evidente que no habrá tal sudoración.
Por otra parte, aunque inútil para el diagnóstico, la leprominorreacción, o reacción de Mitsuda, es la más usual para establecer el pronóstico
Y el tipo o grupo al cual pertenece un caso dado. Para esta prueba hay
tres clases de lepromina: la lepromina integral hecha de lepromas hervidos
Y triturados, la lepromina bacilar pura consistente de bacilos muertos al
1 : 2000, y la lepromina protéica purificada que es un extracto de bacilos
Y no da la reacción tardía. La más empleada en la práctica es la primera.
Se inyecta 0.1 c. c. de lepromina, intradérmicamente, en la cara anterior
del antebrazo y se hace la lectura a las 4 8 horas y a las tres semanas. En
la primera lectura se considera que la reacción llamada temprana o de

14

Fernández es positiva, si se forma un área eritematosa infiltrada de más
de diez milímetros de diámetro; la segunda, denominada reacción tardía
o de Mitsuda, es positiva cuando se ha producido un nódulo de cinco milímetros o más de diámetro. Casi siempre concuerdan los resultados de
.ambas. Como ya se ha mencionado, en la Iepromatosis difusa puede presentarse una reacción a las cuatro o seis horas, que recuerda la angeítis
necrosante, llamada reacción de Medina.
La leprominorreacción positiva traduce un estado de resistencia in~unológica . o . sensibilización. Por lo tanto, se encuentra positiva en el
tipo tuberculo1de de la enfermedad (con excepción del periodo inicial de
su forma reacciona\) en los casos indeterminados que tienen resistencia y
en los sujetos que han tenido la lepra infección sin desarrollar la enfermedad. Es negativa en el tipo lepromatoso, en los grupos dimorfos, y
en los casos indeterminados sin resistencia. Las personas que nunca han
sido expuestas a la infección, al contrario de lo que se podía esperar, freeuentemente dan una reacción de Mitsuda positiva.
Los resultados de las investigaciones de la concordancia entre las
reacciones frente a la lepromina y a la tuberculina en las zonas exentas
de lepra, o con una incidencia muy l&gt;aja de la misma, han comprobado
&lt;iue hay una estrecha relación inmunológica, no bien aclarada entre las
~os infecciones: o sea, una leprominorreacción positiva puede 'ocurrir en
la ~usencia de una infección con el Mycobacterium Leprae, por primoinfección tuberculosa. De estas conclusiones han salido nuevas esperanzas
para un método profiláctico contra la lepra por medio de la vacunación
co~ B.C.G. Claro está que ello no evitará la enfermedad (como tampoco
evita la tuberculosis), pero puede influir en favor del desarrollo de su
tipo benigno, Y aminorar su incidencia, a la larga, por medio de una disminución en el número de casos infectantes.
. Fernández, en 1955, según cita Kinner Brown (5), reportó sus observac10nes sobre un periodo de diez y seis años en ochenta y tres niños contactos de casos lepromatosos. De estos niños, 28 fueron vacunados al nacer, con B.C.G., resultando todos tuberculinopositivos y 26 mitsudapositivos
24 de ellos inmediatamente y 2 a los siete años; de los 56 no vacunados:
32 eran tuberculinopositivos y 30 de éstos eran mitsudapositivos; de los
23 restantes, tuberculinonegativos, 9 eran mitsudapositivos. De los 65
niños mitsudapositivos ( con la reacción natural o artificialmente inducida)
25 se enfermaron, o sea el 38 % , pero todos con el tipo tuberculoide de la
enfermedad. De los otros 18, mitsudanegativos, 7, ó sea el 39%, desarrollaron el padecimiento: cinco presentaron el tipo lepromatoso y dos el
tipo tuberculoide. Estos resultados parecen justificar la aseveración de
Fernández, de que una positividad de reacción frente a la lepromina, sea
como fuere provocada, pone al organismo en capacidad de resistir mejor
la infección. Sin e mbargo, todavía faltan muchos trabajos de investigación
sobre esta importante posibilidad de profilaxis, para poder asentar conclusiones precisas al respecto.
Otra valiosa prueba para el diagnóstico, y para medir la eficacia de
los recursos terapéuticos, es la baciloscopia. La búsqueda de los bacilos
se l!.ace en diversos productos, como los obtenidos por raspado de la mucosa del tabique nasal (nunca de las secreciones nasales), o por punción

15

�La Yonne )' Gonz:Hl"z Bena,•ir\es

1'~pi&lt;lemiología de la Lepra
Hospital t·niversita••io

"1)1•.

,J. E. Gon:r..ález"

y aspiración de ganglios regionales, o bien por el raspado de los bordes

de una incisión (de 4 ó 5 mm. de longilud por 2 ó 3 mm. de profundidad)
hecha en uua de las lesiones cutáneas. El material obtenido se extiende
sobre un portaobjetos, se flamea y se tiñe con Ziebl-Nielsen. Cuando es
correctamente practicada. el valor de esta prueba es apreciable. pero debe
tenerse siempre en mente que hay numerosos bacilos saprófitos acidoal•
coholresistentes en las secreciones nasales. en el esmegma. alrededor de
las uñas en la superficie cutánea, etc., que pueden dar Jugar a confusiones.
En la química sanguínea de la mayoría de los casos de tipo lepromatoso, se encuentra una inversión de la relación Albúmina Globulina. debida
a una hiperglobulinemia. La anormalidad en la proteínas séricas, es probablemente la base para la positividad de las reacciones de la floculación
de cefalina-colesterol y de turbidez del timol. Además, explica las positivas "falsas biológicas" en las reacciones serólogicas para la sífilis, que se
ven con variable frecuencia según la reacción empleada. En un estudio
reciente, en 224 muestras de suero de pacientes lepromatosos, se encontró
que 65 % daban la reacción de Kolmer positiva. 55 % Kahn positiva, 45 %
Y.D.R.L. positiva, y únicamente el 10 % dieron resultados positivos a la
prueba T. P. I., de inmobilización del Treponema Pallidum ( 39). Estas
reacciones positivas "falsas", en los enfermos del tipo lepromatoso. dan
origen, no pocas veces, a errores de diagnóslico, y por consiguiente, a imperdonables atrasos en la iniciación del tratamiento apropiado, o inclusive
a la pérdida del enfermo. Más de la mitad de los enfermos ingresados a
Carville, EE. UU.. habían sido víctimas de tal error antes de dicha admisión ( 39). No hay pues reacción serológica especifica para la Lepra.
Otros hallazgos, en la sangre de los pacientes lepromatosos, son: una
anemia moderada, indice de sedimentación globular elevado, y ocasi:malmente eosinofilia, calcio sérico y colesterol disminuidos, etc. ( 29).
El método que es indispensable para afirmar categóricamente el diagnóstico de tipo o de grupo, es el estudio histopatológico. También es útil
para valorar el curso terapéutico. Se hace el estudio en piezas de biopsia,
tomadas al nivel de las lesiones cutáneas ("manchas", nódulos, infiltraciones, úlceras, etc.), recomendándose que las tomas de piel sean de suficiente profundidad para incluir algo de tejido celular subcutáneo. Según
los hallazgos, se hace la clasificación como ya se ha mencionado: presencia de células espumosas o vacuoladas de Virchow con abundantes bacilos,
indicará tipo lepromatoso; folículos tuberculoides con células gigantes semejantes a las células de Langhans, y ausencia de bacilos, indicarán el
tipo tuberculoide; una estructura inflamatoria simple con escasez o ausencia de bacilos, señalará el grupo indeterminado; y por último. una estructura compleja con células de Virchow, folículos tuberculoides y abundantes
bacilos, determinará el grupo dimorfo.
De primens1ma importancia en el establecimiento del diaguóstico de
un cuadro patológico, es que éntre en las posibilidades que considera el clínico en la elaboración de sns diagnósticos diferenciales. En toda zona endémica, cada médico debe tener siempre en mente la posibilidad de encontrarse con nn caso de Lepra en sus primeras etapas. Es de poco mérit&lt;&gt;
reconocer un caso ( clásico en los libros de texto) que tiene cinco, diez o

16

más años de evolución. ya con deformidades irreversibles.
del profesionista de la medicina es conservar la salud del
rarlo ~orno una entidad útil y productiva a la sociedad,
comunldad: fines ol:ttenibles del todo únicamente con el
1&gt;rano Y el manejo adecuado de cada caso.

cuando el deber
paciente. restauy proteger a la
diagnóstico tem-

Como Ya se ha mencionado. uno de los errores más comunes es la
confusión de las formas incipientc-s del tipo lepromatoso de la Enfermedad
de Hansen, con la sífilis.
No debe confundir la forma nodular de la tepromat{)sis con la dPrma1itis solar. ya que esta ·última es intensamente pruriginosa y relacionad; con
la exposición a los rayos solares. A primera vista. la lepromatosis difusa
puede ser confundida con la pelada universal. el mixedema, o con la fase
nefrótica de una nefropalía. y en su fase de agudización. con algún otro
cuadro de vascularitis. Todas estas confusiones. sin embargo. se desvanecerán rápidamente con el estudio es&lt;'rupuloso de cada &lt;'aso. Las epidcrmofitosis, la I uberculosis luposa de tipo plano. las eczemátides, las 1&gt;intides, las placas de sarcoidosis, el nevus acrómico. el vitíligo, el pinto tardío. et~., se distinguen de las lesiones de tipo tuberculoide, o del grupo indetermmado, por sus caracteres específicos, y principalmente porque nunca
presentan disestesias. En algunos casos se han visto confundirse las neuritis hansenianas con las neuritis tóxicas o traumátkas, y en literatura se
han reportado errores de diagnóstico debidos a confusión con siringomielia, neurofibromatosis ttifusa ( 31), leismaniasis americana &lt;10), etc.
En fin, en relación con la determinación del diagnóstico de este mal.
es menester recalcar que jamás deberá olvidarse que, si es forzoso poder
reconocer todo caso de la enfermedad de Hansen. es imprescindible tener
siempre presente que los que padecen este mal son enfermos hipersensibles, fácilmente estropeables desde los puntos de vista psíquico y moral.
Y que el éxito en su manejo depende de la utilización ingeniosa de todo
el arle presuasivo de la Medicina en armonía con su ciencia.

Capítulo V.
'l'RATA)URNTO.

En el tratamiento medicamentoso de la Lepra se ha empleado un
sinnúmero de drogas, entre otras los derivados del aceite de Chaulmoogra
que fueron considerados durante largo tiempo como específicos. pero qu;
constituían en triste realidad la perpetuación del "fraude mayor de )os
siglos", como dice Latapi. citado 11or la Dra. O. Rodríguez (28).
La era de los triunfos en la t erapéutica de este rebelde padecimiento
fue inaugurada en 1941, por Faget y colaboradores, con el ensayo de 1~
promina, derivada ele la diamino-difenil sulfona, en el tratamiento de Ja
Lepra Humana. La diamino-difenil sulfona fue sintetizada en 1908 por

17

�Hospital l'niversitario "Dr. J. E. Gon7.ále,,;"
Fromm y V.'hitman. pero permaneció en el claustro del laboratorio hasta
1937. cuando Buttle investigó su acción antiestreptocócica en ratones.
Para suprimir la infección en los animales, era altamente eficaz, y desde
entonces ha sido empleada contra la mastitis estreptocócica bovina, pero
administrada en dosis comparal&gt;les a las de las sulfonamidas, en los seres
humanos, resultó excesivamenle tóxica. Por e/lo fue descartada de la
terapéutica médica, y varios investigadores empezaron a sintetizar sus
derivados en la búsqueda de productos menos tóxicos. Los primeros que
fueron investigados. el Sulfetrone y el Promin, demostraron actividad antituberculosa "in vitro" y en los animales, y aunque su eficacia en la clinica
resultó desalentadora, su acción contra el .Mycobacterium Tuberculosis llevó
a la investigación de sus efectos sobre el germen que tanto se le parece,
el Mycobacterium Leprae, y a la prueba clínica arrib:&gt; mencionada. Desde
que Faget y colaboradores publicaron sus primeros resultados, tan dramáticos. en 1943, el uso de las sulfonas se ha difundido a todo el mundo.
Los investigadores en este terreno emplearon primero únicamente los
-derivados de la sulfona madre, por el temor a la alta toxicidad de ésta.
Pero la necesidad de hallar una sustancia tan efectiva como los derivados
-de la diamino-difenil sulfona en el tratamiento de la enfermedad de Hansen, y a su vez lo suficientemente barata para permitir su administración
a cientos de millares de enfermos desamparados, en la India y en Africa,
incitó a varios Investigadores en estos países, a ensayar nuevamente las
posibilidades de utilizar la sulfona madre, por vía parenteral en 1946, y
por vía oral en 1948. Los resultados comprobaron que por fin había un
medicamento efectivo en dosis pequeñas, de muy poca toxicidad, disponible
para el tratamiento de todos los enfermos, aun en las comunidades más
pobres y más atrasadas del mundo.
La sulfona madre y sus derivados, que actúan a través de la liberación de ésta en el organismo, poseen grupos amínicos libres que les confieren una "actividad antioxidante directa, primaria", como dice Bergel
( 3), por medio de la cual estabilizan el metabolismo de los tejidos grasos
del paciente. No son "bactericidas, bacterioHticas, ni bacteriostáticas, sino
antioxidantes, antipolimerizantes, anticopolimerizantes y anticeroideos", según el mismo Bergel ( 3), acciones que permiten que tras su prolongada y
constante administración se modifique el factor terreno.
En la actualidad, la D.D.S. diamino-difenil sulfona ( 2, 27 34), es
la más usada de las sulfonas. Puede ser administrada por vía oral o parenteral, pero la iniciación del tratamiento por cualquier vía debe ser
siempre paulatina, tardando dos o tres meses para llegar a la dosis deseada
en cada caso. La dosis de D.D.S. recomendada para un adulto, por los
diversos autores, varía entre 300 y 800 miligramos por semana. La mayoría está de acuerdo en que cada caso amerita un manejo individual, Y
en que no se debe administrar más de 800 miligramos por semana en los
tratamientos prolongados (todos deben serlo) porque las dosis mayores no
aceleran el proceso de mejoría en ningún aspecto, y en cambio pueden inclusive ser perjudiciales. por provocar fenómenos tóxicos, pues la D.D.S.
.se absorbe casi completamente en el tracto digestivo y se excreta sólo lentamente por el riñón. La tendencia actual de la sulfonoterapia se inclina

18

J&lt;;pidt•1niología dt&gt; l.1 Lepra

-- -

-- - -

-

14, Yonnt&gt; y Gonzált•z Benavidc-s
- -- - - -- - -~- - - - - - - - -- -

con progresiva persistencia al empleo de dosis cada vez menores, con la
observación de que los resultados terapéuticos siguen siendo iguales y las
complicaciones tóxicas prácticamente desaparecen.
m

En lo~ casos_ incipientes, la mejorla clínica y bacteriológica es relativae~te rápida Y simultánea. En los casos lepromatosos avanzados. el curso
climco sufre una mejorla notable mucho antes de que se pueda comprobar
un~. respuesta bacteriológica al tratamiento, debido al particular modo de
:~cwn _de las sulfonas. Esto presenta el peligroso inconveniente de que
~é~ic?, o el pacie~te m_ismo, basándose en los resultados clínicos, dejen
de msiShr en la contmuac1ón del medicamento, exponiendo a los contactos
:- un caso todavía infectante. Y al paciente a una recaída inmediab El
iempo que debe durar la administración de las sulfonas no ha sido' ~cl~r~do todavía,_ especialmente para la lepromatosis avanzada. En la actuah~ad se considera que en estos casos es imprescindible continuar el tratamiento duran~e 3 a 5 años por lo menos; se recomienda que después de
que haya habido una baciloscopía negativa, por un período de seis meses
c~nsecutivos, la dosis sea reducida al tercio y continuada durante un
tiempo indefinido para evitar una posible recaída ( 25).
~a manifestación tóxica más frecuente es la anemia, la cual obedece
vanas causas, siendo su grado muy variable pero estrechamente relacionado al estado nutricional del paciente y a su sensibilidad frente a la
droga. . Generalmente hay una disminución en el número de glól&gt;ulos rojos
Y de ci~ras de hemoglohina, al principio del tratamiento, disminución que
se corrige espontáneamente o cede con rapidez al administrar sulfato
ferroso Y ex~racto de _levadura. Esta anemia es debida al bloqueo parcial
d~ 1_a absorción del hierro en el tracto gastrointestinal por la sulfona admimstrada por vía oral. Ocasionalmente, las sulfonas producen anemia
po~ hemólisis, _inclusive pueden desencadenar crisis hemolíticas que requieren tratamiento con transfusiones. Los pacientes con daño renal están P~rticularmente predispuestos a desarrollar anemia. Algunos autores
recomiendan el uso de la vitamina Bl2 para tratar la anemia que se
presenta durante la reacción leprosa.

ª.

~as otras manifestaciones tóxicas que han sido reportadas. son: leucope~ia, _d~rmatitis alérgica, cefaleas. náuseas y vómitos, hepatitis tóxica
con ictericia, Y ocasionalmente psicosis violenta con intentos de suicidio.
No ~e han reportado estas dos últimas manifestaciones cuando la administración de la droga ha sido parenteral. Además se ha reportado un "síndrome mononucleósico" que en ocasiones ha sido mortal (22).
Cuando el enfermo sufre alguna de las complicaciones citadas en el
Párrafo anterior, es preciso suspender la sulfona para intentar la dt&gt;sensibilización, con objeto de continuar el tratamiento después de un período
de descanso.
La reacción leprosa del tipo del eritema nocloso, ocurre con frecuencia
durante la administración de las st1lfonas. Usualmente desaparece con
un~ ~educci~n en la dosis del medicamento, reposo, ácido acetilsalicílico
antihistamímcos, antibióticos y vitaminoterapia. pero ocasionalmente el es~
tado reacciona) obliga a suspender la sulfona y a tomar medidas adicio-

19

�Epidemiología de la Lepra

La

'Tonne y

González Bena,ides

Hospital l'niversitario "J)r. J. E. González"

----------------

nales para mejorar la condición general del paciente. Las lesiones inflamatorias oculares requieren atención inmediata, con la inyección subconjuntival de cortisona o hidrocortisona asociada a la aplicación de gotas
oftálmicas de hidrocortisona y atropina, porque abandonadas a su curso
llevan a la ceguera a pesar de la sulfonoterapia ( 4, 9).

que i~d~can que la SU 1906 (Difeniltiourea) está proporcionando respuestas chmcas a su administración comparables a las obtenidas con la sulfonoterapia. La SU 1906 es menos tóxica que la D.D.S. y produce un estado
de bienestar mental en el paciente, pero es relativamente más cara. Se
han obtenido buenos resultados con su empleo en los casos que presentan
fenómenos tóxicos o de hipersensibilidad a las sulfonas, o que no mejoran
con ellas ( 11). Además, algunos investigadores en Africa están experimentando con un nuevo grupo de compuestos muy prometedores (20).

Aunque muchos autores recomiendan la administración sistemática de
H. A. C. T. o Corticoesteroides, para el control de la reacción leprosa. su
empleo debe ser proscrito, excepto en muy raras ocasiones, porque su uso
prolongado tiene en sí serios inconvenientes, y frecuentemente su suspensión desencadena estados reaccionales sumamente refractarios y peligrosos.
Para tratar las amiotrofias, especialmente de las manos, algunos autores reportan b-uenos resultad::is después de la inyección intramuscular de
vitamina E (dosis de 30 a 300 miligramos por semana durante 5 a 18 semanas) con la restauración del volumen, tono, y capacidad funcional. del
músculo inyectado (12, 30).
Hay varios reportes favorables sobre el uso de inyecciones intraneurales de hialuronidasa, para tratar la neuritis lepromatosa, o sea, para detener la invasión a los nervios y controlar los dolores neuríticos ( 1 7. 3 7).
Cuando los dolores neuriticos están asociados a un estado reacciona!, se
ha recomendado la administración de Diamox, que en un breve ensayo ha
dado resultados muy alentadores ( 38).

~i~ embargo, la Quimioterapia, la Fisioterapia y la Cirugía, constituyen_ umcamente una parte del manejo adecuado de un hanseniano, porque
deb1do a los problemas particulares de tipo social y psicológico que acompañan a este padecimiento, la Psicoterapia resulta imprescindible. El trato
natural ayuda a convencer al paciente que la enfermedad no es terrible ni
extraordinaria, que es simplemente una enfermedád más, y que todas las
personas que la padecen, naturalmente deben acudir a un médicto para
su tratamiento y curación. Es importante lograr la confianza del enfermo,
para convencerle de que su mal es curable y asegurar que vuelva para
seguir el tratamiento; debe asimismo inspirársele fe, ánimo y perseverancia, porque su curación no va a ser cuestión de días ni semanas, sino de
meses Y años. Pero la terapéutica es sumamente sencilla, y su duración
no debe plantear ningún inconveniente. Además de animar al paciente el
médico tiene la obligación de ayudarle, dentro de sus posibilidades, a' resolver sus problemas "extramédicos", más urgentes (1, 21).

Por otra parte, de extraordinaria importancia para la restitución del
enfermo a la capacidad de Íundonar como una entidad útil, social y ec::inómicamente, dentro de su comunidad, son los campos de la fisioterapia
lY la cirugía reparadora. Aunque su aplicación al problema de la r ehabilitación de los hansenianos está apenas comenzado, hay un joven cirujano
ortopédico, en la India, que ha devuelto cientos de personas, que antes
estaban incapacitadas por sus deformidades. a su vida normal, con manos
"n uevas" y un oficio aprendido en "Neeva Jeeve Nilyam", el Lugar de
Nueva Vida (26, 35, 8).

Por cuanto toca a México, los esfu erzos en este terreno de la lucha
contra la enfermedad de Hansen son, en términos generales, todo lo intensos que la situación actual del problema permite. Latapí y sus colaboradores, en la ciudad de México, empezaron a usar las sulfonas desde
diciembre de 1946 (28), por más que sólo hasta 1950 su empleo comenzara a reemplazar a los derivados del aceite de Chaulmoogra, Margarita de
Jalisco, Plualvarina, etc., en el resto de la Repú l&gt;lica ( 3 6). En la actualidad, la D.D.S. (Avlosulfon) es reconocido como la droga de elección para
la casi totalidad de los casos.

Hoy en día todas las deformidades son evitables con el tratamiento
sulfónico y la educación de los pacientes con respecto a la necesidad inolvidable e imprescindible, de evitar conscientemente en todo momento los
traumatismos y las quemaduras, que actuando sobre s us extremidades anestésicas provocarán las terribles mutilaciones. Para aquellos miles de infortunados que están ya incapacitados por sus deformidades, los nuevos
horizontes de la cirugía reparadora y de la fisioterapia ofrecen ilimitadas
esperanzas de rehabilitación, que les abrirá las puertas r ealmente a una
nueva vida. Lo único que falta para llevar a cabo esta maravillosa ol&gt;ra,
son los centros adecuados y las personas entrenadas; pero esto ya es responsabilidad de cada comunidad en particular.

Se cuenta con tres centros modernos especializados, que desarrollan
un notable trabajo en el tratamiento integral de los hansenianos: el Centro
Dermatológico "Dr. Pascua", en México, D. F., el Instituto Dermatológico
de Jalisco, en Guadalajara, y el Centro Dermatológico, en Culiacán, Sin.
Hay además una moderna leprosería, el Asilo "Pedro López", varios dispensarios en algunos Estados de la República, y la Asociación Mexicana
de Acción contra la Lepra, A. C., una institución privada que, desde 1948
ha luchado constantemente y con fruto, contra el prejuicio y la apatía que
cercan Y obstaculizan la solución de este problema, y ha contribuido materialmente a la asistencia de numeros::is pacientes y sus familias ( 1).

Muchos investigadores, por lo demás, siguen ensayando nuevas drogas en la clínica, con el fin de encontrar algún medicamento más eficaz,
de efectos más rápidos, que actúe directamente sobre el germen. Los resultados obtenidos con la estreptomicina, la isoniazida, el P.A.S., la tiosemicarbasona, etc., han sido más pobres que los obtenidos con las sulfonas,
pero r eportes recientes sobre otras drogras son más alentadores, como los

20

\

( Se terminará en el siguiente nlÍillero)

21

�Algunos comentarios sobre la Diabetes 11ellitus
Dr. Ricardo Peña Garza*

INTRODUCCION.-En los últimos años la Endocrinología General ha avanzado con pasos agigantados, debido al mejor conocimiento de la Fisiología General, de la Fisiología Endocrina en especial, química de las hormonas y otras de no menos importancia..
Estamos viviendo una época en la que el ejercicio de la medicina
general casi es imposible y por lo tanto cada día es más difícil estaral tanto de la abrumadora bibliograña que nos llega de las diferentes especialidades, sobre todo de aquellas ramas grandes de la medicina moderna. Cada vez más se habla de la formación de sub-especialidades dentro de cada una de ellas; en Endocrinología por ejemplo: existen endocrinólogos dedicados única y exclusivamente a la·
diabeto/ogía, otros dedican su atención fundamentalmente a la ginecología endócrina y podríamos citar varios ejemplos más.
Durante los últimos 10 años y debido al mejor conocimiento dela fisiología endócrina, del metabolismo de los hidratos de carbono,
proteínas y grasas; la diabetología se ha perfeccionado en múltiplesaspectos.
El ejercicio de esta "sub-especialidad" requiere innumerables·
conceptos de medicina general, de fisiología endócrina y de bioquímica. En la actualidad el médico no debe conformarse con memorizar el nombre de 4 ó 5 o más insulinas, o el nombre de varias drogas hipoglucemiantes que estén de moda en el mercado y que son
útiles para ba;ar la glucemia.
Los diferentes capítulos que serán revisados en forma muy general en estas líneas son los siguientes: definición, etiopatogenia, sintomatología, diagnóstico, complicaciones y tratamiento.
DEFINICION.-La diabetes mellitus es un padecimiento crónicoque cursa con disminución absoluta o relativa de la insulina endógena y con alteraciones en el metabolismo hidrocarbonado, proteico,
Y de los lípidos ; las alteraciones quimicas más conocidas son las rela*

Del se.vicio de Endocrinología del Hospital Universitario .. O,. José Eleuterio Gonzólez".

23

�Peña Garza

Hospital Universitario "Dr. J. E. González"

Comentarios sobl'e Diabetes

cionadas con los hidratos de carbono manifestados por hiperglucemia,
glucosuria y acetonuria en aquellos casos que cursen con descontrol
importante.

perfectamente bien existir una diabetes de varios años de evolución.
De los tres síntomas anotados los más frecuentes son la poliuria y
la polidipsia.

Hace algunos años se pensaba que la única alteración que existía
en la diabetes era la disminución de la insulina; sin embargo, estudios recientes han demostrado que en cierto número de casos hay insulina en cantidades normales, por eso es sumamente difícil pensar
que se trate solamente de una alteración, y las investigaciones durante los últimos 8 a 10 años se han encaminado a buscar factores
más íntimos que puedan tener alguna relación, tales como factores
hipofisiarios, factores tiroideos, factores suprarrenales, hormonas sexuales, defectos de la utilización periférica de la glucosa, defectos
en la utilización de la insulina, etc.

En este momento se antoja recordar que hay varios padecimientos tales como diabetes insípida orgánica o psicógena, hiperparatiroidismo primario, aldosteronismo primario, glomerulonefritis crónica en
fase terminal, que cursan habitualmente con poliuria y polidipsia; por
lo tanto dicho conocimiento es importante para no tomar como una
diabetes mellitus otras entidades clínicas que rvolucionan con los
síntomas anotados.

Es bien conocido el hecho de que la herencia y la obesidad tienen
un papel muy importante en la etipatogenia de esta enfermedad; se
-sabe perfectamente bien que el 70 a 75 por ciento de los pacientes
diabéticos son o han sido obesos y que la b.erencia participa transmitiendo la enfermedad con carácter mendeliano recesivo en un buen
número de enfermos.
La glucemia en ayunas fluctúa entre 80 y 120 mgr. por ciento
(Folin-wu); dicha oscilación es mantenida en la cifra mencionada
merced a diversos mecanismos hormonales tales como : por un lado,
insulina que motiva depresión de la glucemia y por el otro factores
tales como dieta, hormona tiroidea, hormona somatotrófica, adrenalina, factor hiperglucemiante, insulinasas, glucocorticoides que motivan su ascenso. En la persona normal todos estos mecanismos están en perfecta armonía, pero cuando ésta se rompe aparecen gluce
m ias ya sea por arriba o por debajo de 10 normal; de esta manera
hay hiperglucemia en algunos pacientes acromegálicos; hiperglucemia en algunos pacientes con hipertiroidismo; hiperglucemia en enfermos con feocromocitoma; hiperglucemia en enfermos con Síndrome
de Cushing o con aldosteronismo primario; lo contrario se observa
en caso de hiperinsulinismo orgánico o funcional, Enfermedad de
Addison, panhipopituitarismo y otros.

De esta manera es conveniente anotar los síntomas que con más
frecuencia se observan en nuestra práctica diaria. En primer lugar
tendríamos la astenia y la baja de peso; estos dos síntomas, siempre
que sean observados en un paciente obeso, justifican practicar una
glucemia y una glucosuria; si la primera se encuentra por arriba de
120 mgr. por ciento y hay glucosuria positiva, debemos pensar que
nuestro enfermo es diabético hasta no demostrar lo contrario. Con
relativa frecuencia se observan artralgias y mialgias en pacientes de
ambos sexos, de más de 40 años de edad y por añadidura obesos,
conviene pensar que podemos estar frente a un paciente diabétieo.
A menudo consultamos a una mujer que ha visitado varios médicos
por manifestar prurito vulvar, en casos como éste estará también
justificado el practicar los análisis arriba anotados, ya que esa mujer
puede ser diabética. Creo que es de mucho interés el saber que
cuando un enfnmo come bien y baja de peso, hay que tener en mente
la posibilidad de que dicha persona puede padecer diabetes mellitus
Q tirotoxicosis.
DIA.GNOSTICO.-El diagnóstico de la diabetes mellitus se hará
en forma segura mediante la determinación de la glucosa en sangre
y en orina. El Dr. Joslin opina que toda glucemia en ayunas por
arriba de 120 mgr. por ciento es anormal y deberá pensarse en que
dicho paciente tenga diabetes mellitus hasta no demostrar lo contrario. En la práctica diaria se deberá tomar toda glucosuria como
proveniente de un paciente con el padecimiento que nos ocupa.

SINTOMATOLOGIA.-Siempre se ha hablado de la famosa triada sintomática y clásica de la diabetes mellitus, o sea poliuria, polidipsia y polifagia. Es lamentable escuchar en la actualidad de parte
de algunos médicos el no pensar en diabetes mellitus si el paciente
no manifiesta tal sintomatología; con mucha frecuencia el paciente
no presenta la unión de estos tres síntomas y sin embargo, puede·

Con cierta frecuencia el paciente deberá ser sometido a una curva
de toleranc'ia de la glucosa durante 2 a 3 horas o simplemente a una
glucemia en ayunas y post-prandial (2 horas), y si la glucemia postprandial está por arriba de 180 mgr. por ciento aunque la glucemia
en ayunas haya sido normal es saludable tener presente que el enfermo manifiesta una diabetes mellitus asintomática o sub-clínica; es
común que se trate de un obeso. En pocas ocasiones deberá uno
recurrir a procedimientos más especializados, como la administración

24

25

�Hospital Universitario "Dt·. J. E. González"

Comentarios sobre Diabetes

de glucocorticoides o la dosificación de fósforo inorgamco y potasio
al mismo tiempo que se cuantifica la glucemia en una curva de
tolerancia.

reúna conocimientos básicos sobre estos diferentes capítulos podrá
tratar en forma conveniente a sus enfermos.

COMPLICACIONES.-Las complicaciones de la diabetes mellitus
son múltiples y diversas; existen algunas que son específicas de este
padecimiento y otras que se observan en cualquier persona pero con
mayor frecuencia en los pacientes diabéticos. Las complicaciones
más importantes son las de tipo vascular y las neurológicas, que pueden involucrar el sistema arterial en múltiples territorios y el sistema
nervioso tanto de relación como autónomo; así tendríamos la nefropatía diabética, la arterioesclerosis obliterante, el infarto del miocardio, neuropatía diabética, etc.
Un capítulo muy importante es el de ]as infecciones ya que el
paciente diabético ofrece una menor resistencia a ellas. Así por ejemplo, se observan infecciones del aparato urinario como cistitis, pi"lonefritis, necrosis aguda de las papilas renales, y en otros sitios, tales
como gangrena en extremidades inferiores, etc.

Peña Garza

A continuación se antojan las siguientes preguntas: ;. qmen será
candidato a recibir única y exclusivamente como tratamiento régimen
alimenticio '? ¿ Quién será candidato a recibir insulina '? ¿ Quifoes son
candidatos a recibir carbutamidas, tolbutamidas, biguanidas, cloropropamidas, etc.! ¿ Quiénes son candidatos a recibir la asoriación de
insulina y medicación oral?
Lo que sí conviene asegurar de una buena vez, es que el régimen
alimenticio adecuado está indicado en todos los enfermos y que el
empleo de los otros recursos terapéuticos debe aplicarse a los pacientes que reúnan ciertas cualidades y de acuerdo con la experiencia prestada o propia del médico tratante.

Existe otro tipo de complicaciones: el coma insulínico y el coma
diabético. El coma diabético es de las complicaciones más temibles
que pueden presentársele a un paciente diabético. Dicha manifestación habitualmente es debida a diversos factores como abandono
del régimen y/o de la insulina e infecciones.
Se comprende que cada complicación sería motivo de una publicación y por lo tanto no haremos hincapié en forma más precisa de
cada una de ellas, por no tener este escrito tales fines.

\

TR..ATAi\HENTO.-El tratamiento de la diabetes mellitus llena
varios capítulos de la diabetología y será diferente en múltiples aspectos en la diabetes complicada o en la no complicada. Así se hablaría del tratamiento de la mujer embarazada diabética, del tratamiento de la diabetes y tirotoxicosis, del tratamiento de la diabetes que
existe en itl acromegálico del tratamiento del adulto obeso y sin
complicaciones, del diabético que ha tenido infartos, del tratamiento
de los diabéticos con gangrena diabética, del tratamiento para el diabético que ha de ser intervenido quirúrgicamente, del tratamiento del
coma diabético, etc., etc.
Lo que sí podemos asegurar, es que cuando menos varios aspectos
deberá uno f/enar frente al paciente con diabetes mellitus 1.-Régimen alimenticio, 2.-:Manejo de insulinas, 3.-Manejo de drogas hipoglucemiantes orales, 4.-Psicoterapia, 5.-Educación. El médico que

26

27

�,

Resultados tempranos del tratamiento de tuberculosis en niños con cicloserina más hidracida ·
Dr. Dámaso Fernández Lira
Dr. Héctor M. Rodríguez
Dra. Esther González Cruz

'

Objetivo:
Tuvimos la oportunidad de administrar cicloserina e hidracida
a :r5 niños con tuberculosis de diferentes formas clínicas, en partieular tratamos de estudiar el res;ultado de esta asoeiación h•rapéutica en mening-itis tuberculosa por varias razones: 1.-.A.ctualmente se acepta que la hidracida es la droga de elección en eJ. tratamiento
de la meningitis tuberculosa. 2.-La dihi&lt;l).·oestreptomicina no es el
medieame11to ideal para aso&lt;:iar la hidracida por su poca difusibilidad
al líquido cefalorraquídeo. 3.-La administración de P AS frecuentemente presenta inconvenientes que impiden su administración a
largo plazo, como son la facilidad de producir irritación gastrointestinal, las dificultades prácticas de su administraci{m por vía venosa, etc.
Dados los estudios experimentales realizados con la cicloserina
que nos muestran la alta difusibilidad al LCR, de 12.8 gammas por
ml. según Epstein y colaboradores y de 8 a 10 gammas por ml. según
los estudios de .A.nderson y colaboradores, que casi iguala a su concentración sangu;nea, así como también la facilidad de administra,
ción en dos tomas diarias por vía oral, nos indujeron a llevar a cabo
un estudio en casos de meningitis tuberculosa con este tratamiento.
Al mismo tiempo estudiamos este tratamiento en el resto de las
formas de tuberculosis que se presentaron en nuestro departamento
de neumotisiología infantil, con el objeto de formarnos un criterio

*

Trabajo reoltZodo en el Departamento poro Niños del Servicio de Neumología del Hospital Uni'lersitorio
Dr.

José Eleut-eno Gonzáfez".

!lo cicloserino utilizado en este estudio fue proporcionado por los loborotorios Lilly).

29

�Hospital l'niversit:trio "Dr. J. E. Gonzále--¡;"

--

--

--- - - - - - - - - -

más comp1eto del berwficio que podríamos esperar con el empleo
de este nuevo antibiótic-o.
Material y Método

Este estudio se inirió el mes de septiembre de 1958 y se concluyó
en septiembre de 1959. Fueron utilizados ;35 casos para este Psturlio.
21 &lt;le meningitis tuberculosa y 18 con lesiones mediastinopulmonares
a la radiología. La edad fluetuó entre 6 meses y 12 años, 17 fueron
del sexo masculino y 18 del femenino.
La cicloserina mas hidracida se administró en la forma de la
mezcla que aparece en el mercado en la proporción de 250 mg. de
ciclost&gt;rina por 150 mg. de hidracida. La dosis empleada varió entre
17 a 25 mg. de ciclosnina y de 10 a 15 mg. de hidracida por kilo
de peso dividida en dos tomas, una cada 12 horas.
Seis de nuestros enfermos habían recibido tratamiento previo
de dihidroestreptomicina e hidracida.

De las Meningitis
En nuestra serie estudiamos 21 casos de meningitis tuberculosa.
dos menores de un año, diez de uno a cuatro años, y nueve de (•uatro
a doce años.
El signo dt&gt; Combe de primer grado lo presentaron 17. dos tuvieron el signo de Combe negativo y en los restantf's dos no se
pudo precisar.
Para clasificar los enfermos a la iniciación del tratamiento y
poder valorar los resultados, se tomaron varios factores en cuenta:
a) Tiempo transcurrido desde la iniciación del cuadro clínico hasta
su ingreso al hospital. b) Severidad del cuadro clínico inicial. e)
Grado de reacción del LCR.

En lo que se refieTe al tiempo transcurrido desdf' el principio
del cuadro clínico hasta la iniciación de la t&lt;'rap~utica, nuestros
enfermos presentaron los siguientes datos:
Días

7

Casos

5

De 7 a 14 De 14 a 21 ¡¡fás de 21
2

7

7

En relación con el cuadro clínico de ingreso lo clasificamos en:
mínimos signos neurológicos, 5 casos; moderados signos neurológicos,
6 casos; severo cuadro neurológico, 10 casos.
30

Fernández, Rodríguez y Glez.

Tratamiento ele 'J'uberculosis

La reacción presentada en el examen de LCR la clasificamos de
mínima en 4 casos, moderada en 12 y muy intensa en 5.
Como se podrá observar de las tres condiciones en que basamos
el pronóstico de nuestros enfermos, un porcentaje alto estaba constituído por casos avanzados.
Tratando de hacer un pronóstico global al ingreso de los pacientes, los clasificamos en tres grupos:
1.-Con franca posibilidad de recuperación, 6 casos.
2.-Con posibilidad de recuperación dudosa, 7 casos.
3.-Sin posibilidad de recuperación, 8 casos.
Queremos hacer notar que cuatro de nuestros pacientes habían
estado sujetos a tratamiento previo de dihidroestreptomicina e hidracida, uno de ellos durante 8 meses en forma intermitente, sin resultado satisfactorio.

Resultado de las Meningitis
Los resultados los hemos catalogado en dos grandes grupos: satisfactorios y no satisfactorios; a su vez los casos satisfactorios los
hemos dividido en dos subgrupos; primero, negativos desde el punto
de vista clínico y de laboratorio, y segundo, ayu&lt;.'llos cuyos datos de
laboratorio son negativos pero que persisten datos clínicos de poca
importancia. Por otra parte los casos no satisfactorios fueron aquellos con grandes secuelas irrecupnables, o que muri&lt;.'ron.
Los resultados globales obtenidos en los 21 casos de meningitis
tuberculosa funon: 11 casos con resultado satisfactorio y 10 no satisfactorio.
Dividiendo los resultados según el pronóstico a su ingreso, que
es como creemos justo valorar la eficacia del tratamiento administrado, obtnviwos lM signientes datos:
En los seis casos con franca posibilidad de r&lt;.'cupera&lt;'ión al
ingreso, se obtuvieron resultados satisfactorios en todos ellos, persistiendo únicamente uno con mínimas secuelas.
De siete casos con posibilidad de recuperación dudosa se obtuvieron 5 resultados satisfactorios, dos de ellos con mínimas secuelas y
dos casos no satisfactorios con grandes secuelas.
Por último de 8 pacientes considerados desde sn ingreso sin
posibilidad de recupf'ración, los resultados fueron pésimos. C'inco de
ellos fu&lt;.'ron dados de alta por irr&lt;.'cuperables df'spués de tres meses
&lt;le tratamiento; los otros tre~ murieron en el st&gt;rvicio.

:n

�Hospital l:niversitario "Dr. J. E. González"

T ratamiento de Tuberculosis

Cuatro de los niños habían estado sometidos a tratamiento de
dihidroestreptomicina e hidracida, tres de ellos durante un mes y el
otro durante 8 meses en forma no continua sin mostrar mejoría a su
ingreso; en dos de ellos continuó el padecimiento su marcha hasta
ser irrecuperables, en cambio en los otros dos el tratamiento de cicloserina e hidracida produjo un cambio clínico muy favorable, especialmente en el niño relatado de ocho meses de tratamiento previo, que
a su ingreso mostraba cuadro clínico avanzado y del cual se obtuvo
un resultado final muy favorable con mínimas secuelas.

caso restante la lesión atelectásica progresó. Creemos conveniente
referir que en dos casos esta complicación se presentó después de 3
meses de iniciado el tratamiento; uno de ellos debida a lesión bronquial ulcerosa y el otro originalmente presentaba adenitis de mediastino.

De las Formas de Localización Mediastinopubnonar
Vamos a mencionar los resultados que observamos sobre los dos
aspectos fundamentales: el cuadro clínico y la evolución radiológica.
En relación con los resultados obtenidos sobre el cuadro clínicer
se pudo apreciar que siendo la mayor parte a su ingreso enfermos
con cuadro clínico francamente activo, su involución fue rápida, pues
en 16 de este grupo al mes se encontraban mejorados para ser asi11temáticos o con escasos síntomas para los tres meses, dos pacientes presentaron empeoramiento en el curso del tratamiento.
Resultados sobre la evolución radiológica:
Lesiones neumónicas; únicamente dos niños presentaron este tipo
de lesión, uno de ellos se solucionó muy rápidamer. te en el curso df'
los 2 primeros meses; el otro fue catalogado de involurión lenta, los
dos casos se consideraron satisfactorios.
Lesiones miliares; también en dos niños que presentaron tuberculosis miliar se obtuvo el mismo resultado que las lesiones neumóniras.
uno de ellos con involución lenta y el otro con iuvolución rápida,
siendo los resultados finales catalogados de safo,.factorios.
Cavernas: tres casos; en uno de ellos, en el cual había fracasado
tratamiento previo de estreptomicina e hidracida durante 5 meses, se
obtuvo el cierre de la caverna a los 3 meses de cicloserina e hidracida.
En los otros dos casos no se obtuvieron resultad0s satisfactorios; U!.10
de ellos con lesión bronquial muy importante y el otro con dos años
de evolución previa con tratamiento irregular.
Ocho casos presentaron atelectasia; se tomó como base para valorar los resultados Pl término de 6 meses de tratamiento. y en Pse
lapso de tiempo se pudieron hacer las siguientes observacio~es: únicamente en tres casos se logró la aereación completa pai;a esta fecha;
en cuatro casos no se logró ninguna aereación o fue mínima• en et

'

Fen1ández, Rodríguez y Glez.

N"ueve casos de nuestra serie presentaron adPnitis de mPdiastino. En esta localización se observaron los mismos resultados
que en la atelectasia; en el primer mes no se observó disminución,
a los tres meses se inicia disminución en 6 de ellos; a los 6 meses
se observó lo siguiente: en tres casos persistió sin rnodifiración la
adenitis y 6 se catalogaron con franca disminución. Prácticamente
en ninguno de ellos se pudo decir que se encontró resolurión radiológica en el término de 6 meses.
Intolerancia
Desde el punto de vista clínico no se apreciaron datos neurológicos o psíquicos achacables a la cicloserina, a pesar de tratarse en
muchos de ellos de meniJJgitis, pues no se observaron cambios en el
carácter, ni aumento de la irritación cortical.
Para estudiar la función renal se escogieron 12 de los 1üños cuyo
,tratamiento había sido prolongado por más de 6 meses y se les practicó química sanguínea y examen general de orina. En la qnímica
sanguínea se hicieron las siguientes observaciones; en 4 casos ligero
aumento de la urea que fluctuó entre 38 y 42 mg. % ; el ácido úrico
y la creatinina ~iempre se conser....-aron dentro de límites normale~.
El examen de orina practicado a estos niños no demostró presencia
de albúmina o glucosa.

Consideraciones
En este estudio de administración de cicloserina en niños tuberculosos, hemos podido recabar las siguientes observaciones:
En relación con la meningitis tuberculosa se obtuvieron resultados muy alentadores con la mezcla de cieloserina e hidraeida. En
los niños que originalmene presentaron pronóstico favorable por la
iniciación temprana de la terapéutica, sin cuadro clínico y de laboratorio severo, los resultados fueron francamente positivos. Asimismo en aquellos casos con pronóstico inicial desfavorable por aplicación tardía del tratamiento o grave ataque del padecimiento los resultados fueron completamente negativos, comparables a los que se pudieran haber obtenido con cualquier otra terapéutica con que contamos en la actualidad.
33

�HospitaJ rniversitario "Dr. J. E. Gouzález"

::\Ierecen especial menc10n los 4 niños con previo tratamiento de
estreptomicina e hidracida, que no habían mostrado resolución, de los
cuales dos llegaron a recuperarse, uno de ellos con 8 meses de tratamiento anterior.
En cuanto a las lesiones torácicas, podemos decir lo siguiente:
las lesiones pulmonares neumónicas, miliares y cavitarias, son muy
pocos los casos para poder valorar los resultados. En cambio en las
adenitis de mediastino y su complicación, la atelectasia pulmonar, la
involución fue lenta sin mostrar ninguna ventaja a los otros antifímicos usuales.

Conclusiones
1.- La cicloserina más hidracida demostró en este estudio ser una
terapéutica de resultados halagadores en su administración en
meningitis tuberculosa en niños.
2.- La administración de cicloserina más hidracida en niños con

meningitis tuberculosa es de muy fácil manejo.

3.- No se observaron datos importantes de intolerancia a la asoeiación de cicloserina e hidracida en los niños estudiados.

Fernáudez, Rodríguez y Glez.

Tratamiento de Tuberculosis

5. LESTER, W. Jr., SALOMON, A., REIMANN, A. F., SHULRUFF, E. y
BERG, G. S. Cycloserine therapy in tuberculosis in humans. Am.
Rev. Tuberc. 74: 121-127. 1956.

6. MODAVE, J.

Cycloserine and Its Value in the Treatment of Chronic
Pulmonary Tuberculosis, Antibiotic Medicine &amp; CJinical Therapy, 4;
No. 9. 1957.
'l. MORTON, R. F., McKENNA, M. H. y CHARLES, E. Studies on the
absorption, Diffusion, and Excretion of Cycloserine, Antibiotics Annual,
1955-1956.
8. NAIR, K. G. S., EPSTEIN, I. G., BARON, H. y MULINOS, M. G. Absortion, Distribution, and Excretion of cycloserine in Man, Antibiotics
Annual. 1955-1956.

9.

RENZETTI, A. D., WRITH, K. W., EDLING, J. H. y BUNN, P. Clínica!, Bacteriologic, and Pharmacologic observations upon Cycloserine,
Am. Rev. Tuberc. 74: 128-135. 1956.
10. ROBITZ.EK, E. H. y NENASHEV, P. K. Cycloserina e Isoniacida en
combinación a dosis Reducida en la Terapia de Tuberculosis Pulmonar,
Revista :.\Iexicana de Tuberculosis. 18: No. 6. 1956.
11. RUBIO PALACIOS, H., KATZ A. F. y RIVERA, M. La Cicloserina
en el Tratamiento de la Tuberculosis Pulmonar, Revista :,\lexicana de
Tuberculosis. 18: No. 5, 419. 1957.
12. STEENKEN, W., Jr. y WOLINSKY, E. ~closerine; Antituberculous
Activity in vitro and in the Experimental Animal, Am. Rev. Tuberc.
73: 539-546. 1956.
13. STOREY, P. B. y McLEAN, R. L. Sorne Considerations of Cycloserine
Toxicity, Am. Rev. Tuberc. 75: 514- 516. 1957.

4.- En dos niños con meningitis tuberculosa que había fracasado el
tratamiento de estreptomicina e hidracida se obtuvieron resultados satisfactorios con el uso de cicloserina e hidracida.
5.- La utilización de cicloserina e hidracida en ninños de adenitis
tuberculosa en mediastino y su complicación la atelectasia pulmonar, no se observaron ventajas en relación con los tratamientos de dihidroestreptomicina, hidracida y P AS.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
ANDERSON, 1t. C., WORTH, H. M., WELLES, J S., HARRIS,

l.

P. N. y
CHEN, K. K. Pharmacology and Toxicology of Cycloserine, Antibiotics
&amp; Chemotllerapy. 6: No. 5, 1956.

2.

A pilot study of cycloserine toxicity; A united Stated Public Health
Service Cooperative Clínica! Investigation, Am. Rev. Tuberc. 74: 196209. 1956.

3. BARCLAY, W. R. y RUSSE, M. The in vitro action of cycloserine on
Mycobacterium tuberculosis, Am. Rev. Tuberc. 72: 236-241. 1955.
4. EPSTEIN, I. G., NAIR, K. G. S. y BOYD, L. J. Cycloserine combined
with other autitubercuious agents in the treatment of pulmonary tuberculosis. Am. Rev. Tuberc. 73: No. 4. 1957.

3-1

35

�Revisión de Artículos

H.P.A. estaban alterados de 1/5 a
1/2 como may::,r ejemplo de alteración selectiva tubular.

NEFRITIS FATAL EN EL ENVENENAMIENTO ORONICO
CON FENAOETINA

En el estudio de Moshlin de Suecia en 57 casos en 2,420 admisiones ( 24 por mil) de envenenamiento crónico con fenacetina, en nueve
de los cuales se presentó nefritis
intersticial crónica con azotemia
( 4 por mil), cinco de estos pacientes se recuperaron al suspender la
droga con o sin dialisis peritoneal.
En ellos la fenacetina ingerida fué
de 2.7 a 10.9 kgs. entre 5 y 20
años (5 a 20 tabletas diarias) . La
urea en sangre fué de 43 a 260
mgs. %.

Dres. S. E. )fooltev e Ivan B. Smith
Am. J. Med. 28: 127. 19 60.
La fenacetina ingerida por largo
tiempo produce efectos tóxicos de
los cuales el mejor conocido es su
acción sob-re la Hb. a la que transforma en meta Hb. y sulfahemoglobina, proceso muy reversible; la
piel de estos pacientes tiene aspecto sucio gris como si se vieran a
través de una lámpara de mercurio.
Esto se debe a derivados color café de paraminofenol formados en
la degradación de la droga. Los
síntomas que identifican la habituación a la fenacetina son: cefaleas persistentes, debilidad, irritabilidad, psiconeurosis y temblores
constituyéndose un ciclo: el paciente ingiere la droga para curarse
la cefalea y la droga le produce
cefalea.

En los 4 que murieron el total
ingerido fué igual que el anterior
pero la dosis fué de 10 a 25 tabletas diarias y la urea era de 120 a
225 mlgms. %.
Resumió: R. Sillas.

RUPTURA DE UN ANEURISMA INTRAHEPATICO DEBIDO A POLIARTERITIS
NODOSA

En la publicación de Suipler y
Zolinger en 1953 los efectos tóxicos sobre los riñones se manifestaron por uremia fatal, originada por
inflamación crónica y cicatrices
asociadas a destrucción difusa de
tubos contorneados, los vas::&gt;s y
glomérulos no estaban afectados,
había necrosis de papilas; este cuadro se clasificó como nefritis intersticial crónica. Los exámenes de
orina mostraban al iniciarse la enfermedad escasa albuminuria y pocos leucocitos y eritrocitos, la tensión arterial era normal, elevándose
posteriormente.

Dres. E. Gl nsman y Col.
Am. J. Med. 28: 143. 1960.
Se discute el caso de un paciente
de 56 años de edad en el que la
manifestación más importante de
poliarteritis nodosa fué la ruptura
de un aneurisma intrahepático que
obligó a intervenir quirúrgicamente; los hallazgos en la laparatomía
son los siguientes: en cavidad peritoneal se encontraron 2,000 e.e. de
liquido sanguinolento con coágulos; se localizó una lesión en borde
anterior del hígado lóbulo izquierdo de 5 cms. de diámetro que correspondía al sitio del aneurisma.
El post-operatorio se complicó con
oliguria y crisis de "gran mal", falleciendo el paciente. Los hallazgos de autopsia: macroscópicos:

Las primeras manifestaciones del
daño renal fueron: poliuria progresiva, debida a pérdida de la capacidad para concentrar y pérdida de
la depuración de urea. Conforme
progresaba la enfermedad, el metabolismo mineral se alteraba originando un síndrome de pérdida
de sal, nefrocalcinosis y osteoporosis. La depuración de insulina y

37

�Hospital l:"niversitario "Dr. J. E. González"

abdomen con sangre coagulada, hematoma intrahepático que se continuaba con otro subcapsular. Arterias coronarias y aorta; arterioesclerosis. Infartos recientes en
hígado, riñones y páncreas. Arterias hepáticas con nódulos y aneurismas arciforme.

son localizados mientras los extraapendiculares son invasivos no sólo
a ganglios regionales sino a distintos órganos.
El síndrome se manifiesta por
crisis vasomotoras; color violáceo
o rojizo transitorio de la piel, hipermotilidad intestinal y trastornos respiratorios, algunos casos
con fibrosis endocárdica y deformidad valvular.

Hallazgos microscópicos: lesiones
vasculares correspondientes a poliarteritis nodosa "degeneración fil&gt;ronoide y mucoide, infiltr ación
leucocitaria, tejido fibroblástico con
formación de nódulos y aneurismas". Los autores revisan 230
casos de poliarteritis nodosa en los
cuales el 42 % se encontró en las
arterias hepáticas.

Los pacientes con excreción urinaria de ácido 5 hidroxidoindoloacético de alrededor de 200 mlgms.
diarios ( normal de 2 a 9 mlgms.)
son sugestivos de este síndrome,
descartando cáncer de laringe o
tráquea o la ingestión abundante
de plátanos que puede elevar dicha
excreción.

Se han reportado cinco casos
además de éste de hematomas intrahepáticos debidos a poliarteritis
nodosa.

Parece que algunos pacientes
con carcinoide liberan índoles en
forma diferente a la de la serotonina, así se han encontrado excreciones importantes de 5 hidroxitriptofano. El pronóstico no es necesariamente mortal; la causa más
frecuente de muerte es debida a
metastasis.

Resu mió: R. Sillas.

SINDROME DE CARCINOIDE
MALIGNO
Dr. Schnecklotb, R. E. y Col.
Circulation 19: 766. 1959.

Resumió: J. Salazar Dávila.

La serotonina, material vaso-constrictor que se forma durante
1a coagulación o desfibrinación fué
recientemente cr istalizado e identificado como 5 hidroxitriptamina.
-Se le ha aislado a su vez de extractos de mucosa gastrointestinal,
músculo liso, células cromofines,
plaquetas y en tálamo; la serotonina se encuentra ligada a las plaquetas y esto protege a la serotonina circulante de la monoam.inoxidasa. La serot-&gt;nina se forma
a partir del triptófano "Hidroxilación y descarboxilación"; es destruida por la amino-oxidosa y excretada en la orina como ácido 5
bidroxindolacético. Parece que el
carcinoide de las células cromofines del tracto intestinal produce
trastornos solo cuando hay metastasis extensas.
Los

carcinoides

Revisión &lt;lE&gt; A1·tículos

SINDROME DE FALLA
RESPIRATORIA EN NIÑOS
RECIEN NACIDOS
PREMATUROS
Dr. W. A. Bamnan
Pediatrics 24: 194. 1959.

El síndrome de falla respiratoria en niños recién nacidos prematuros se manifiesta usualmente por
fuertes movimientos inspiratorios
pectorales, estertores expiratorios,
dilatación de las alas de la nariz
al respirar, retracción de los espacios intercostales y polipnea. También puede ocurrir cianosis, edema
periférico, alteración en los ruidos
respiratorios, estertores, "oscilación" o movimientos paradójicos de
las paredes del tórax y abdomen.

apendiculares

38

La disnea comienza generalmente
dentro de las primeras 12 horas
después de nacer, y cuando sobreviene la muerte, ésta ocurre usualmente antes de las 40 horas de
edad. Los rontgenogramas del tórax de niños afectados muestran
generalmente un patrón retículogranuloso.

su ausencia estaba asociada a la
muerte en sólo un 10 % de los pacientes. La retracción intercostal
y el estertor respiratorio sirvieron
como las mediciones más útiles de
las fallas respiratorias.
La coincidencia de la falla respiratoria y de la membrana hialina pulmonar sugirió que estos fenómenos estaban interrelacionados.
Además, su incidencia fué mayor
entre los más inmaduros. El hecho que 40 % de esos niños con
disnea y sin tratamiento sobrevivieran es de importancia al evaluar
la terapia para el síndrome de falla
respiratoria.

En un esfuerzo para hacer observaciones cuantitativas de las retracciones, se ideó una forma de
"marcador" con graduaciones de
O a 10. El niño sin falla respiratoria registró O, en tanto que el
niño con disnea intensa registró
10. Los registros de 201 niños
prematuros fueron analizados con
relación a su resultado, es decir,
si vivieron o fallecieron y si se hallal,a presente o no, al hacer el
examen postmortem, formación de
la membrana hialina.

Resumió: G. Garza G.

ACIDOSIS DIABETIOA, V ALORAOION DE OAUSA, CURSO Y
TERAPEUTIOA EN 73 CASOS

Los resultado&lt;: de estos análisis
mostraron que los niños prematuros tenían tendencia a las retracciones con mayor frecuencia a las
6 horas de edad que a las 24 horas,
y que los niños más pequeños tenían una incidencia mayor de retracciones que los niños de mayor
peso. En el estudio de los autores la incidencia de disnea disminuyó de 37 % a las 6 horas de
edad a 19 % a las 24 horas de
edad. Sin emb-argo, de 43 niños
que fallecieron, 33 tuvieron falla
respiratoria la primera vez que fueron observados para ver si tenían
retracciones. La mayoría de estos niños con disnea tenían membranas J1ialinas en los pulmones.
En contraste, sólo uno de los 10
niños sin disnea tuvo membranas
hialinas pulmonares. Desde el
punto de vista de los hallazgos al
hacer la necropsia, 20 de los 21
niños con membrana hialina tuvieron retracciones significativas durante su vida. De aquí que la falla
respiratoria era frecuentemente un
presagio de la muerte por membranas hialinas pulmonares.

A. S. Cohen y Col.
Ann. Int. Med. 52: 55. 1960.

Los autores tratan de hacer un:
patrón para seguir, en el tratamiento del paciente diabético en acidosis severa en el Hospital Municipal
de Boston. Se hace mención especial sobre el peligro de la sobrehidratación por lo que se recomienda el uso de soluciones hipotónicas.
Se revisaron los factores que intervinieron como precipitantes de la
acidosis en 73 casos en los que encontraron: 29 % de diabéticos queno conocían su enfermedad, 27 %
la no aplicación de insulina, un.,
18 % de los casos la infección fué
la causa precipitante; sigue en frecuencia los trastornos gastro-intestinales, alcoholismo agudo, sobrealimentación y causas no determinadas.
Exponen una guía para el manejo
de estos pacientes cuyos puntos
más importantes son los siguientes:
lo. Examen de orina para buscar
acetona y glucosa inicialmente y
después cada hora; la sonda a permanencia en vejiga no debe ser

La disnea de los niños recién nacidos prematuros estaba asociada
a una morboletalidad de aproximadamente el 60 % , en tanto que

39

�Hospital C"niversita1'io "Dr. J. E. González"

utilizada de rutina. 2-o. Extraer
sangre para cultivo, dosificación de
glucosa, CO2, cloro, urea, sodio,
potasio. biometria hemática, tipo
-sanguíneo y pruebas cruzadas; repetir el examen de glucosa y CO2
-cada 2 a 4 horas. 3o. Tomar electrocardiograma inicial.

3. Tratamiento:
B.-Liquidos.
1 . - Una vez iniciada la admi-

nistración de insulina aplicar 1,500 e.e. intravenosos
de solución "A" (contiene
sodio 100 mEq/lto., cloro
60 mEq / Jto., lactato 40 m
Eq/lto.

4o. Tratamiento:
A.-Insulina.
1.-

Inmediatamente después de
completar los estudios iniciales de orina y sangre iniciar tratamiento con 100 a
200 unidades de insulina regular por vía subcutánea.
Ocasionalmente se utilizará
insulina por vía endovenosa
aunada a la insulina subcutánea (sólo si el paciente
está eu shock profundo).

2 .-

Continuar con 50 a 200 unidades, promedio 100 unidades cada hora hasta que el
paciente mejore, después
disminuir la dosis de ínsulina. En las primeras 24
horas se necesita generalmente de 500 a 2,000 unídades.

2.- Solución de glucosa: Cambiar a dextrosa al 5 % en
agua si la glucemia baja de
250 mlgms. (Folin - Wu), o
los exámenes de orina muestran una cruz, o O de glucosuria. Si la acidosis persiste continuar con dextrosa
en agua al 5 % y solución
"B", (contiene 60 mEq. de
sodio, 45 mEq. de cloro, 45
mEq. de potasio, 37.5 mEq.
de lactato y 22.5 mEq. de
fósforo).
Se menciona la aplicación
de potasio, antibióticos y
otras medidas de suma importancia para lograr la mejoría en esta emergencia médica.
Se sugiere la lectura completa de este artículo.
Resumió: S. J. Martínez.

40

ARTE • CIENCIA • FILDSDFIA

�Clásicos Mexicanos

Clásicos Mexica,ws

Sor Juana

Jné6

Je fa Cuz

(1651 - 1695)

Sor Juana Inés de lo Cruz
uno de los personalidades más
interesantes que ha producido
Américo, lleno con su forno el
último tercio del Siglo XVII.
Gran poetisa, presenta en su
vida y en su obro cosas muy
dignos de meditación y de estudio.
En lo falda del Popocotépetl y del lztoccíhuotl, en uno
alquería de cierto importancia
llamado Son Miguel de Nepontlo, cerco de Amecomeco, noció el día 12 de noviembre de
1651 Juana Inés, hijo de un marino don Pedro Manuel de Asboje. quien había llegado un
,.,, _;• - _ -,
oño antes de España y contraído matrimonio con doña Isabel
1
}
Romírez, c r i o 11 o mexicano.
Desde muy pequeño do muestro de grande oplicoción al estudkJ; o los
.'3 años empiezo o leer, o los 5 sobe escribir y o los 8 compone uno loo
en honor del Santísimo Sacramento. Más tarde, en 20 lecciones aprende
latín y al llegar su forno o oídos del Virrey de lo Nuevo Espoño, lo aceptan en palacio como domo de honor.
0

-J

Lo curiosidad científico avosollodoro distingue o esto muier extraordinario. Ingreso o/ convento pensando que de esta manero puede
consagrarse mejor o sus estudios. Sin embargo, cerco del fin de su vida
sus conocimientos en Teología y Filosofía no lo satisfacen, no llenan la
hondura de ese pozo profundísimo que fue su espíritu. Un bue,¡ día se
deshace de todo, vende sus libros, sus instrumentos, y con sólo unos cuantos volúmenes devotos y unos disciplinas se consagro por entero al servicio de Dios.
Una epidemia invade lo ciudad de México; muere en ella Sor Juana Inés de la Cruz el 17 de abril de 1695.
Su extenso 0bro poética
tipo, como sonetos, romances,
cuentan "Los empeños de uno
Narciso". Escribió también un

está contenido en composiciones de todo
/iros, etc.; entre sus obras dramáticos se
caso" y el auto so,_cromentol "El Divino
compendio de armonía musical: "El Co-

42

roco/", y algunas otros obras igualmente importantes que aquí no se mencbnan junio a algunos mós que no han llegado hasta nosotros.
Transcribimos en seguido un comentario de Don Morcelino Menéndez y Peloyo, insuperable maestro de lo crítico españolo: "En el palacio
de lo Virreina, donde fue "desgraciado por discreto y perseguido por hermosa", sufrió a los diecisiete años examen público de todos facultades
ante cuarenta profesores de la Universidad, teólofj0s, escriturarios, filósofos, matemáticos, humanistas, y a todtis llenó de asombro. Su celda en
el convento de San Jerónimo fue uno especie de academia, lleno de libros y de instrumentos músicos y matemáticos. Pero ton continua dedicación al estudio no a f!odos pareció compatible con el recogimiento de
lo vida claustral, y hubo uno prelada "muy santa y muy cándido (son
palabras de Sor Juana}, que creyó que el estudio ero cosa de Inquisición,
y me mondó que no estudiase, yo lo obedecía (unos tres meses que duró
el poder ello mondar} en cuanto o no tomar libro: que en cuanto o no
estudiar obsolufomenfe, corrlv no cae debajo de mi potestad, no lo pude
hacer: porque, aunque no estudiaba en los libros, estudiaba en todos los
cosas que Dios crió, sirviéndome ellos de letras, y de libros todo esta
máquina universo/".
Fue mujer hermosísimo, al decir de sus contemporáneos, y todavía
puede colegirse por los retro/os que acompañan algunos de los primeras
ediciones de sus obras aunque ton rudo y toscamente grabados. Fue
ndemás mujer vehemente y apasionadísimo en sus afectos, y, sin necesidad
de dar asenso o ridículos invenciones románticos, ni forjar novelo alguno
ofensivo o su decoro, difícil era que con tales condiciones de;ase de
amor y ser amada mientras vivió en el siglo. Es cierto que no hoy mós
indicio que sus propios versos, pero éstos hablan con tal elocuencia, y
con voces toles de pasión sincera y mol correspondida o torpemente burlado, tanto mós penetrante cuanto más se destocan del fondo de uno poesía amanerado y vicioso, que sók, quien no esté acostumbrado o distinQuir el legítimo acento de lo emoción lírica podró creer que se escribieron por pasatiempo de sociedad o poro expresar afectos ajenos." . ..
Siguen a continuación, como e;emplo de su obra, tres sonetos y
u,¡ fragmento de la "Respuesto a la muy ilustre 9or Filotea de la Cruz",
corta que Sor Juana escribió al Obispo de Pueblo, Manuel Fernández de
Santo Cruz, quien le escribió con ese pseudónimo:
-/-

Detente, sombro de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
e/u/ce ficción por quien penoso vivo.
Si ol imón de tus gracias olroclivo
sirve mi pecho de obediente ace/0
¿para qué me enamoras lison;ero,
si has de burlarme luego fugitivo?
Mas blasonar no puedes satisfecho
de que triunfo de mí fu tiranía:
que aunque dejos burlado el lazo estrecho

45

�Hospital Universita1•io "Dr. J. E. González"

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.

RESPUESTA DE LA POETISA A LA MUY ILUSTRE SOR FILOTEA DE LA CRUZ
(Fragmentos)

-11-

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
oomo en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no le persuadía,
que el corazón me vieses deseaba.
Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía;
pues entre el llanto que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.
Baste ya de rigores, mi bien, baste,
no te atormenten más celos tiranos
ni el vil recelo tu quietud contras;e
con rombras necias, con indicios vanos,
pues ya en líquido humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre sus manos.
-111-

Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata•
maltrato a quien mi amor busca constante'.
Al que trato de amor hallo diamante·
Y soy diamante al que de amor me Írota•
triunfante quiero ver al que me molo
'
Y mato o quien me quiere ver triunfante.
Si a éste pago, padece mi deseo,
si ruego o aquél, mi pundonor eno¡o,
de entrambos modos infeliz me veo.
Pero yo por meior partido escojo
de quien no quiero. ser violento empleb,
que de quien no me quiere, vil despojo.

46

Muy ilustre señora, mi señora:
No mi voluntad, mi poca salud y mi justo temor han suspendido
tantos días mi respuesta. ¿Qué mucho, si al primer paso encontraba para
fil::&gt;pezor mi torpe pluma dos imposibles? E/ primero (y para mí el más rigoroso) es soher responder a vuestra doctísima, discretísimo, santísima y
amorosísima corta . ..

. ..... Prosiguiendo en fo narración de mi inclinación (de que os quiero
dar entera noticio) digo, que no había cumplido los tres años de mi
edad cuando, enviando mi madre a una hermana mía, mayor que yl::&gt;, a
que se enseñase a leer en una de las que /laman Amigas, me /levó a mi
tras el/a el cariño y la travesura; y viendo que fe daban lección me encendí yo de manera en el deseo de saber leer, que engañando, a mi parecer, a la maestra, fe diie: Que mi madre ordenaba me diese lección.
El/a no lo creyó, porque no ero creíble; pero por complacer al donaire,
me /a dió. Proseguí yo en ir y ella prosiguió en enseñarme, ya no de
burlas, ¡::k)rque fa desengañó fa experiencia, y supe leer en tan breve
tiempo, que ya sabía, cuando lo supo mi madre, a quien fa maestra fo
ocultó, por darle el gusto por entero y recibir el galardón por junto: y
yo lo callé, creyendo que me azotarían, por haberlo hecho sin orden.
Aún vive la que me enseñó, Dbs la guarde, y puede testificar/o. Acuérdome que en estos tiempos, siendo mi golosina fo que es ordinario de
oque/la edad, me abstenía de comer queso; porque oí decir que hacía
rudos, y podía conmigo más el deseo de saber que el de comer, siendo
éste tan poderosb en los niños. Teniendo yo después como seis o siete
años, y sabiendo ya leer y escribir, con todas los otros habilidades de
labores y costura que deprehenden los muieres, oí decir que había Universidades y Escuelas, en que se estudiaban las ciencias, en Méiico; y
apenas fo oí, cuando empecé a matar o mi madre con constantes e importunos ruegos, sobre que, mudánd::ime el traje, me enviase a Méjico, en
casa de unos deudos que tenía, para estudiar y cursor la Universidad;
ella no lo quiso hacer (e hizo muy bien), per10 yo despiqué e/ deseo de
leer muchos libros varios que tenía mi abuelo, sin que bastasen castigos
ni reprensiones a estorbarb; de manera que cuando vine a Méjico se
admiraban. no tanto del ingenio, cuanto de la memoria y noticias que
tenía en edad que parecía que apenas había tenido tiempo para aprender a hablar. Em{Jficé a deprehender Gramática, en que creo no llegaron a veinte las lecciones que tomé; y era tan intenso mi cuidado, que
siendo así que en las mujeres (y más en tan florida juventud) es tan
apreciable el adorro natural de/ cabe/fo, yo me cortaba de é/ cuatro
o seis dedos, midiendo hasta donde //egaba antes e imponiéndome ley
de que ~i cuando volviese a crecer hasta allí no sabía tal o cual coso,

47

�Hospital Universitario "Dr. J. E. González"

ARTICULO$ PARA
FARMACIAS Y HOSPITALES

oue me hobío propuesto deprehender en tonto que crecía, me lo hobío
ele volver o cortar, en peno de lo rudeza. Sucedía osí que él crecía,
y yo no sobío lo propuesto, porque el pelo crecía aprisa, y yo aprendía
despacio, con efecto lo cortaba, en peno de lo rudeza; que no me po·
redo rozón que estuviese vestido de cabellos cabezo que estaba ton
desnudo de noticias, que ero más apetecible adorno. Entréme religioso,
porque aunque conocía que tenía e/ estado cosos (de los accesorios hablo, no de las formales}, muchos repugnantes o mi genio, con todo, poro
lo foto/ negación que tenía o/ matrimonio, ero lo menos desproporcionado
y lo más decente que podía elegir, en moferia de seguridad que deseaba,
de mi salvación: o cuyo primer respecto (como o/ fin más importonfe}
cedieron y sujetaron Jo cerviz todas las imperfinenci/las de mi genio, que
eran de querer vivir sola, de no querer tener ocupación obligatoria que
embarazase la libertad de mi estudio, ni rumor de comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros. Esto me hizo vacilar algo en
la determinación hasta que alumbrándome personas doctas de que era
tentación, la vencí con el favor divino, y tomé el estado que tan indignamente tengo. Pensé yo que huía de mí misma; pero ¡miserable de mí!
trájeme a mí conmigo y traje mi mayor enemigo en esta inclinación, que
no se determinar si por prenda o castigo me lo dio el Cielo, pues de
apegarse o embarcarse con tanto ejercicio que la Religión tiene, reventaba, como pólvora, y se verificaba en mí priuatio est appetittus ...

INSTRUMENTAL MEDICO
ARTICULOS PARA LABORATORIO
ZUAZUA SUR 756

TELEFONO 3-19-05

CESAR GAEHD.-Gerente.

CLINICA
"IJr. Angel Martínez Villarreal"
M. Arreola Oriente 505

Monterrey, N. L.

Central Médico Quirúrgica
Pino Suárez Sur 446

Monterrey, N. L.

TELEFONO 2-82-82

El Centro Hospitalario más completo y mejor equipado
I

en el Norte de la República para la atención de enfermos
de Ojos, Oídos, Nariz y Garganta.

CIRUGIA PLASTICA Y ESTETICA

CIRUGIA GENERAL
48

IV

�Instituto Mexicano del
Seguro Social
DELEGACION MONTERREY

HOSPITAL DE ZONA
OFRECE
a los médicos de reciente graduación: Internado Rotatorio, Sub
Residencias y Residencias, en las siguientes Divisiones:

*

MEDICINA INTERNA

*

CIRUGIA GENERAL

*

GINECO - OBSTETRICIA

*

TRAUMATOLOGIA Y ORTOPEDIA
*PEDIATRIA

AD E MAS
Se invita al H. Cuerpo Médico a concurrir a las
Conferencias que diariamente se efectúan en este
Hospital, de las 13 a las 14 horas.

V

�CLINICA

DE.L

DR .

Ascencio Marroquín
Tobo

ESPINOSA OTE. 620 ESQUINA CON ZUAZUA
TELEFONO

MONTERREY.

3-18-50

N.

L.

VI

1

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="354">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3283">
                  <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479049">
                  <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404732">
              <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404734">
              <text>1960</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404735">
              <text>6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404736">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404737">
              <text> Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404738">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404739">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404756">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753614&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404733">
                <text>Revista del Hospital Universitario Dr.  José Eleuterio González, 1960, Vol 6, No 1, Enero-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404740">
                <text>Muraira, Serapio, Director Fundador</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404741">
                <text>Medicina</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404742">
                <text>Salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404743">
                <text>Ciencias de la salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404744">
                <text>Investigación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404745">
                <text>Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404746">
                <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404747">
                <text>Universidad de Nuevo León Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404748">
                <text>Garza, Sergio, De la, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404749">
                <text>Martínez Maldonado, Ángel, Jefe de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404750">
                <text>01/01/1960</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404751">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404752">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404753">
                <text>2016581</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404754">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404755">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404757">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404758">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404759">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="31911">
        <name>Cicloresina</name>
      </tag>
      <tag tagId="26848">
        <name>Diabetes mellitus</name>
      </tag>
      <tag tagId="12940">
        <name>Lepra</name>
      </tag>
      <tag tagId="27326">
        <name>Sor Juana Inés de la Cruz</name>
      </tag>
      <tag tagId="6991">
        <name>Tuberculosis</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="14625" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="12679">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/354/14625/REVISTA_DEL_HOSPITAL_UNIVERSITARIO_DR._JOSE_ELEUTERIO_GONZALEZ._1960._Vol._6._No._2._Abril-Diciembre._0002016580.ocr.pdf</src>
        <authentication>52eee4c9cd5dcbbc91242b85473dae76</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="408691">
                    <text>REVISTA DEL
HOSPITAL UNIVERSITARIO
"Dr. José Eleuterio González"

MONTERREY, N. L.
Abril - Dic. de 1960

Volumen 6

NUM. 2

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

�INfORMACION PARA LOS AUTORES:

Se. publicarán, de preferencia, aquellos trabajos originales que sean enviados
exclusivamente a esta revista. Diríjanse los manuscritos a: Dr. Sergio de la Garza,
Re\i,:;ta del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González", Calzada l\ladero
\' A,,. Gonzalitos; Monterrey, Nuevo León, México.
_
Preparación de los manuscritos:-Los trabajos deberán ser escritos a máquina,
a doble· espacio y con amplios márgenes. Se deberá enviar el original y no una
copia. La prínrer:r página del trabajo deberá mencionar el nombre del autor o
autores, sus títulos v la institución en la cual se llevó a cabo el trabajo. Si el mismo
ha sido presentado ·ante alguna sociedad científica es muy conveniente cfuu:· 1a feeha.
Las páginas deberán ser numeradas y el apellido del autor, aparecer en la esquina
superior derecha de cada hoja.
Las citas deberán transcribirse con exactitud, mencionando tanto al autor como
a la publicación.
Las tablas deberán ser escritas en hojas pür separado y numeradas, llevando
cada una de ellas un breve título descriptivo.
Las referencias bibliográficas deberán ser escritas pür separado, ordenadas alfabéticamente, y luego numeradas en orden consecutivo. Las citas en el texto requerirán el número bibliográfico cuando el nombre del :iutor se omita, o cuando haya
varios artículos del mismo autor.
Las referencias de revista deberán incluir en el siguiente orden: autor, título del
trabajo, abreviatura del nombre de la revista, número del volumen, número de las
páginas en que principia y termina, y el año. Si el artículo ha sido consultado en
un extracto, se indicará esto al fin de la referencia original, añadiendo la abreviatura
"extr.", seguida del nombre, volumen, páginas, y año de la revista que hace el
extracto. Las referencias de libros deberán citar el autor, el título del libro, el
número de edición, las páginas consultadas, la casa editora, la ciudad y el año.
Ilustraciones.-Las ilustraciones en blanco y negro se publicarán sin costo, siempre
y cuando no sea su número exagerado. Se harán arreglos especiales cuando haya
un número excepcional de las mismas. En caso de fotografías, éstas deberán ser
claras e impresas en papel bri1lante, evitando dentro de lo püsible, letras y líneas
indicadoras.
El material ilustrativo deberá ser numerado en una sola serie, escribiéndose el
número en la parte superior del reverso de cada ilustración.
Los pies de los grabados deberán ser escritos pür separado y siguiendo el mismo
orden.
Separatas:-Cada autor tendrá derecho a 10 separatas. Se harán arreglos especiales cuando un número mayor sea solicitado. Los originales no serán devueltos,
qnedando bajo la responsabilidad del autor lo que en cualq1úer :irtículo aparezca.

FONDO URIVBSIT.u-m

Revista

HOSPITAL

de 1

UNIVERSITARIO

"Dr. José Eleuterio González"

CONSEJO

EDITORIAL:

Cuerpo de Catedráticos de la Facultad de Medicina
de la Universidad de Nuevo León

DIRECTOR:
Dr. Sergio de la Garza

ADMINISTRADOR:
Sigifredo Anzaldúa

REDACCION:
Dr. Angel Martínez Maldonado

INFORMACION PARA LOS SUSCRIPTORES:

Dr. José Morales Casas
ComllllÍcaciones:-Toda correspondencia respecto a suscnpciones, anuncios y
asuntos comerciales deberá dirigirse a: Sr. Sigifredo Anzaldúa, Revista del Hospital
Universitario "Dr. José Eleuterio González" , Cal7.ada Madero v Av. Gonzalitos.
~Jonterrey, Nuevo León, l\Iéxieo.
·

Precio:-La revista aparece trimestralmente. El precio de la suscripción pagado
por adelantado, es de $20.00 (VEINTE PESOS M.N.) por volumen anual en la
República l\fexicana y 2 Dólares en el extranjero. ~úmeros sueltos: $5.00.

MONTERREY, N. L., MEXICO
15 de Diciembre de 1960

�Volumen 6

Abril - Dic. de 1960

Número 2

Tratamiento Quirúrgico de la Ausencia
Congénita de Vagina*
Dr. Osear Angel Ulloa G.

Dr. Salvador Mortínez Cárdenas

coF'4SIDERACIONES GENERALES y DATOS HISTORICOS

Se acepta que esta anormalidad es rara. Sólo 250 casos fueron
reportados en la literatura en los 25 años anteriores a 1953 y 500
habían sido publicados en los años precedentes.

SUMAR-10

En la clínica Mayo, Counsellor ( 3) encontró tal anormalidad,
a razón de una .vez por cada 4000 pacientes admitidas en ese
establecimiento.
En muchas de las pacientes, existe también la ausencia de útero.
· De · 26 pacientes de Counsellor a quienes efectuó laparotomía, 4
.poseían úter_o, trompas, y ovarios normales. Más frecuentemente es
posible observar úteros bicornes e hipoplásicos.
Wharton (6) ha llamado la atención sobre el hecho de que la
ausencia de vagina se encuentra asociada frecuentemente a malformaciones del tracto urinario y den,tro de éstas, la ausencia congénita
de un riñón, ectopia, riñón en herradura y duplicidad ureteral. Lo
anterior hace indispensable la exploración radiológica del tracto
urinario en todas las mujeres con ausencia congénita de vagina.

Ulloa G., O. A. y Martínez: Cárdenas, S.

Pág.
Tratamiento Quirúrgico

de lo Ausencia Congénito de Vagina ...................... 49
Martínez: Cárdenas, S. y Campos, l.

Comentarios sobre 106 casos

de Embor!Jzo Ectópico Tuborio del Servicio de Ginecología del
Hospital Universitario .. ...... . ....... . .... ......... ..... 71

Para tratar la anormalidad, se han utilizado métodos quirúrgicos,
y no quirúrgicos. El objetivo es el de formar una vagina artificial,
y no han sido pocas las técnicas propuestas.
" El presente trabajo fué elaborado conjuntamente por los Servicios de Ginecología
y Cirugía Plástica del Hospital Universitario.

49

�Schubert, ideó otro procedimiento, utilizando el segmento inferior
del recto trasplantado hacia adelante para que hiciera funciones de
vagina. Actualmente estos dos procedimientos están prácticamente
desechados y produjeron, cuando estuvieron en uso, cifras altas de
mortalidad.
Graves, tiene el método que consiste en la formación de colgajos
de piel del muslo en todo su espesor, con vascularización preparada,
formando una bolsa que penetra dentro de una cavidad previamente
elaborada; hasta que nueva vascularización se desarrolla, es despegada
de·su pedículo. Este procedimiento amerita varios tiempos operatorios
y el resultado es pobre, debido a la rigidez de sus paredes, presencia
de folículos, glándulas sebáceas y sudoríparas en la cavidad.

La formación de un injerto tubular en varios tiempos de FrankGeist, (Fig. 1) en la que se tallan colgajos cutáneos sobre la cara
interna del muslo también ha sido abandonada por los métodos
modernos.
! .-figuras que muestran diferentes procedimientos para el tratamiento

de la atresia vaginal.

El principal método no qmrurg1co fue descrito desde 1938 por
Roberto Frank. ( 4) (Fig. 1) Este autor presentó 8 casos en 1940, en
los que había obtenido resultados altamente satisfactorios con su
método. Este se basa técnicamente en la dilatación y estiramiento
de la mucosa himeneal, introduciendo estrechos tallos dirigidos hacia
atrás y hacia adentro, estando la enferma en posición de litotomía.
La frecuencia def uso y el diámetro de los tubos dilatadores, aumentará
de acuerdo con las modificaciones que se logren inicialmente. Generalmente después de 6 u 8 semanas se logra alcanzar una profundidad
en neovagina de 6 a 7 centímetros. Este método es recomendable
preferentemente en jóvenes entre 18 y 20 previamente al matrimonio.
Entre los métodos quirúrgicos más antiguos, se cuenta la operación
de Baldwin, Fig. 1) consistente en la sección de una asa intestinal
y su utilización como vagina. Su elaboración representa una maniobra
quirúrgica muy complicada con morbilidad y mortalidad altas y con
resultado funcional pobre, debido a que las secreciones producidas
por el epitelio i~testinal son abundantes, irritantes y producen fetidez.

50

En 1932, Wharton, ideó una operación basada en el poder de
proliferación de la mucosa vaginal. Los tiempos principales de su
técnica son los siguientes: formación de un espacio entre vejiga y
recto. En el interior de este espacio debe introducirse un molde
vaginal recubierto por un profiláctico. El primer tiempo se efectúa
mediante la disección después de incindir la mucosa externa en el
vértice de la vagina rudimentaria. Generalmente la maniobra no es
difícil aunque puede herirse la vejiga, el recto, o abrir el peritoneo,
si las maniobras no son cuidadosas. Es conveniente colocar sonda
uretral previamente a la operación. El espacio debe ser amplio y
hemostasia perfecta.
El molde vaginal es recubierto con un profiláctico de doble espesor
y puede fabricarse de madera de balsa, parafina derretida o un tubo
hueco lleno de gasa.

La desventaja del método reside en la lentitud con que la porción
superior de la vagina se recubre del epitelio en ciertos casos. Por
esta razón se prefiere más la operación de Me. lndoe (Fig. 2) (5),
quien en 1938 describió su técnica, que es muy parecida a la de
Wharton, pero agregando el uso del injerto cutáneo en el interior de
la nueva cavidad vaginal, mantenido ahí con la ayuda de un molde.
En 1949, Counsellor, de la clínica Mayo, reportó 100 casos de ausencia
congénita de vagina y 70 operaciones de este tipo fueron efectuadas.

�Me. Indoe reportó 63 en 1950. En ambos grupos fueron reportados
excelentes resultados con fallas de menos del 10%.
Blocker ( 2) ha hecho una contribución a es~e método utilizando
un molde de acrílico hueco en forma cónica que evita el peligro
de la salida del mismo, eliminando también la desagradable necesidad
de aparatos o cintas de contención.

RECUERDO

EMBRIOLOGICO

Normalmente cuando se inicia la vida del embrión comienza a
haber diferenciación de las células, las que adquieren características
distintivas.
Esta especialización se produce de manera ordenada y conduce
a la formación de los órganos. Los órganos génitourinarios internos,
excepto la vejiga, se originan en el llamado pliegue urogenital; los
genitales externos en el tubérculo genital.
2.-Fases de la técnica de Me. lndoe con la modificación de Blocker.

Contl.de
Mii//e.l'

Contl.o'e H/Q/f'f'
Seno
urogenifa/

A.23mm

'C.32,!mm

~WM~
~

l

Tvóerculo óe Mtiller

B2Smm

O 48mm

De los pliegues urogenitales formados en la pared posterior de
la cavidad del cuerpo embrionario derivan los siguientes órganos: la
gónada ( testículo u ovario) los conductos de Müller, el cuerpo de
Wolff y los conductos de Wolff. (Fig. 3) Los conductos de Müller
se convierten en las trompas de Falopio, el útero y la parte superior
de la vagina. Los conductos de Wolff se convierten en los conductos
de la glándula genital masculina, el conducto del epidídimo, los
conductos deferentes, la vesícula seminal y el apéndice del epidídimo.
Los ureteros y los tubitos colectores del riñón también se desarro11an
a partir de los conductos de Wolff. Los riñones tienen origen en
el conducto de W olff y en las células mesodérmicas próximas (masa
de células intermedias).
Estos órganos se forman en todos los embriones independientemente del sexo hasta cierta época (fin de la fase indiferente). En
esta fase primitiva no puede definirse el sexo del embrión. Después,
bajo la influencia de agentes determinantes no bien conocidos, la
gónada se convierte en testículo u ovario y los órganos accesorios del
sexo real continúan creciendo mientras los del sexo opuesto permanecen
estacionarios y se atrofian. En el adulto es posible encontrar con
cierta frecuencia vestigios embrionarios del sexo opuesto.

3.--Esquemo del desarrollo embrionario de los genitales internos.

Las partes superiores de los conductos de Mü1ler que tienden
a fusionarse forman las trompas de Falopio, el cuerpo uterino y el

52

53

�:jf
L\
l .

Eplfelio
tr.#ificaóo
Bulbo
senoyagina/

4.-Esquemo del desarrollo embrionario.

cuello. (Fig. 4) Terminada la fusión desaparece la hendidura_ ,en la
parte superior del cuerpo uterino que señala el punto de umon de
los conductos de Müller.
A medida que el músculo uterino va engrosando, el útero se
agranda, su superficie es más redonda y adopta la forma correspondiente al desarrollo fetal completo.
Al mismo tiempo el epitelio del seno urogenital se estratifi~ Y
empieza a fundirse con el estratificado de los conductos d~ Muller
ya soldados. Por otro lado los conductos de Wolff_ comienzan a
degenerar. Cuando crecen la vagina y la uretra adqmeren aber~ras
externas separadas. Muchas alteraciones pueden aparecer a este mvel
si intervienen causas que entorpezcan el desarrollo normal de estos
elementos.

nosotros hemos cuidadosamente tomado lo mejor de ellos y así, en
los casos que presentamos, se ha utilizado el implante epitelial - a
la manera de Esser -, colocado en un molde en forma de cono
truncado invertido, como lo diseñó Blocker, (Fig. 2) introducido
en la cavidad neoformada entre recto y vejiga como lo describe
Me. lndoe.
En los casos presentados, la maniobra operatoria fué llevada a
cabo de la -siguiente manera; Después de preparar quirúrgicamente
la vulva, los muslos o el vientre, estas últimas regiones para servir
de zona donadora de piel, se descubrió el espacio correspondiente a
la vagina rudimentaria en donde debería estar el orificio vaginal, y
se efectuó allí una incisión en toda su anchura. Incindida la gruesa·
mucosa regional y con un catéter de Folley en la uretra, se comienza
a separar, en forma roma con los dedos forrados con gasa, el tejido
celular laxo situado entre la pared anterior del recto y pared posterior
de vejiga. Esta disección se continúa conservándose en la línea media
hasta llegar al fondo de saco peritoneal. Se ejecuta una cuidadosa
hemostasia con ligaduras de seda muy fina o catgut simple delgado.
El sangrado en capa se cohibe con un empaque vaginal de gasa
húmeda en solución salina fría colocado firmemente y dejado en su
lugar mientras se prepara el molde con la piel.

Aunque es importante tener en n:iente los , d_iferentes métodos
conocidos para reconstrucción de vagma congemtamen!e ause~te,
puesto que alguno pudiera ser utilizado por alguna razon especial,

El molde que hemos utilizado es de acrílico, hueco, de superficies
pulidas, pero con varias canaladuras angostas longitudinales, para
facilitar drenaje posteriormente, mide 12 cms. de largo con 5 cms.
de diámetro en un extremo por 3 cms. de diámetro en el más angosto;
éste tiene también una perforación a través de la cual se puede colocar
un cordón para asirlo. La piel es tomada con el derrnatomo de
Padget-Hood. El espesor de la piel es de medio a un milímetro
aproximadamente, es decir, de espesor mediano. El cuadrángulo de
piel es extendido, con pinzas en los extremos, sobre una gasa húmeda
exponiendo la superficie epitelizada. El molde es colocado encima
y la piel suturada con catgut fino, de tal manera que envuelva al
molde en su totalidad con su superficie cruenta hacia afuera. Después
de sacar el empaque de gasa y de comprobar la perfecta hemostasia,
el molde forrado es colocado dentro de la cavidad con el extremo
más ancho hacia adentro. Esta condición permite que no sea expelido
por la presión de los tejidos periféricos. Los bordes cruentos de la
abertura vulvar son cerrados con puntos aislados por encima del molde.

54

55

TECNICA OPERATORIA DE LA
RECONSTRUCCION VAGINAL

�El catéter de Folley, permanece dentro de la vejiga y un aposito
vulvar es colocado en forma ajustada. La paciente es trasladada a
su cama con órdenes de estricta inmovilidad por los siguientes tres
días. La zona donadorar cubierta con gasa de malla fina, será dejada
expuesta y su reepitelización estará totalme~te completa al fi~al de
los siguientes diez días. En el 5o. ó 6o. d1a de p~stoperatono, los
puntos que cierran el orificio vulvar se retiran expomendo ~l extr~mo
del molde. Este se saca con suavidad y se coloca un espe10 vagmal,
pudiendo verse ya coloración rosada de la invasión capil~r d~ntro. ?e
la piel trasplantada. Las porciones en las cuales ha habido mvers1on
de la piel por nudos de material hemostáti~~ o por he~atomas hacen
que la piel pierda su vitalidad en esa region produc1end~. zonas de
necrosis que eventualmente se eliminarán, dejando su~rf1c1e cruenta
que, si es extensa podrá adherir las paredes de la cavidad, a~me~tar
las secreciones, aumentar de tamaño o aún, eventualmente c1catnzar
pero produciendo más tendencia a la reducción de la superficie
epitelizada.
Esta reducción de la superficie por contracción del injerto, es en
realidad el mayor problema postoperatorio, y todas las subs:cu~nt.es
maniobras van destinadas a prevenirlo. El molde se extraera d1anamente, primero por el cirujano y posteri~rmente por la n,iisma pa~iente
quien deberá ser cuidadosamente aleccionada. Despues d~, retu~do,
se procederá a hacer una ducha vaginal profusa con soluc10n salma,
después de la cual el molde se colocará inmed.iatamente. He,mos
notado que permaneciendo el molde fuera de la ~VIdad p~r un penod,o
mayor de media hora crea problemas para su remtrod~cc1on. Despues
de que _el molde ha sido utilizado en la forma descota por un lapso
no menor de dos meses se puede permitir que la paciente tenga
contacto sexual, inmediatamente después del cual el molde debe ser
reaplicado. Las posibilidades de contracción de las pa~edes epitelizadas no desaparecen hasta transcurridos 6 meses aproximadamente.

HISTORIA NUM. I
M.T.P.R. de 35 años. Paciente cuyos caracteres sexuales secundarios aparecen y se desarrollan normalmente a partir de los trece
años. de edad.
Contrajo nupcias- en 1939 a los dieciséis años, no habiendo
aparecido para entonces ningún sangrado por sus genitales. En dos

56

5.-Vogino rudimentorio correspondiente ol coso No. 1.

o tres ocasiones se presentó posteriormente sangrado escaso_coincidiendo con contactos sexuales incompletos y dolorosos.
El estudio de la enferma pone en evidencia un tumor pélvico
de naturaleza no determinada, un quiste dermoide ovárico izquierdo
y atresia vaginal congénita. (Fig. 5) La urografía no mostró alteraciones
morfotopográficas. El d\a - 5 de noviembre de 1957 se practicó
laparatomía ginecológica encontrando: tumor anexial inflamatorio,
quiste dermoide izquierdo y útero hipoplásico. Se efectuó salpingooforectomía bilateral sin remoción uterina y apendicectomía profiláctica.
En segunda intervención practicada el 5 de Diciembre se procede
a la formación de la neovagina.
La técnica seguida fue la anteriormente descrita, habiéndose
tomado piel del muslo con dem1atomo para forrar el molde de acrílico.
(Figs. 6 y 7) La evolución postoperatoria fue satisfactoria, habiéndose
retirado el molde por primera vez a los nueve días, observándose la
unión casi perfecta del injerto a las paredes de la cavidad neoformada.
(Fig. 8) Posteriormente, cada tercer día, se hizo aseo con suero
fisiológico, colocando nuevamente el molde inmediatamente después.

57

�6.-Molde de acrílico utilizado para el caso No. 1.

8.-Completa epitelizoci6n de la neo-vagina.

La paciente fue instruida para el auto-aseo y auto-colocación del molde
y para efectuar los contactos sexuales que fueron iniciados mes y
medio después de la operación.

HISTORIA NUM. 2

M.J.A.M. 22 años. Fecha de consulta: Sept. 23 de 1957.
Motivo de la consulta: Tumor y dolor inguinal.
7.-Molde de acrílico colocado después de haber logrado
la epilelizoción de la neo-vagina.

Desde 8 meses antes de la fecha de consulta, comenzó a notar
tumoración reductible en región inguinal izquierda. Frecuentemente

58

59

�9.-Vagina rudimentaria correspondiente al caso No. 2.

10.-Radiogrofía de tórax que pone en evidencia
olteraciones en las costillas.

experimentaba dolor intenso cuando la reducción no se efectuaba
rápida y fácilmente. la paciente señala tener amenorrea primaria.
En la exploración practicada se puso en evidencia auseneia
congénita de vagina, (Fig. 9) hernia inguinal izquierda, costilla cervical
biláteral, ( Fig. 10) bifurcación de la segunda costilla derecha, fusión
de los cuatro primeros cuerpos vertebrales, (Fig. 11) espina bífida
de las primeras apófisis espinosas, lumbarización de la primera
vértebra sacra, riñón y uretero únicos. (Fig. 12)
Tratándose &lt;le una paciente de consulta privada, la investigación
del caso nos reportó el dato de haber sido operada el 11 de octubre
de 1957, para tratar su padecimiento herniario. Al hacer la hemiotomía,
el cirujano encontró ovarios funcionantes y oviductos hipoplásicos
con cuerpos uterinos rudimentarios los que extirpó y envió a estudio
anatomopatológico.
la enferma es intervenida por segunda vez el 22 de enero de
1958, para tratar la atresia vaginal, siguiéndose la técnica ya mencionada y utilizando piel del vientre para cubrir el molde acrílico.
(Figs. 13, 14 y 15)

60

11.-Radiogrofía que muestra la fusión de los cuerpos
vertebrales cervicales.

61

�1 2.-Urogrofía excretora que muestra riñón único
y alteraciones vertebrales.

14.-Molde de acrilico colocado en la neo-vagina.

1:!.-Molde de acrílico utilizado en el coso No. 2.

15.--Neo-vagino epitelizada correspondiente
al caso No. 2.

62

63

�16.-Vagina rudi111entaria correspondiente ol coso No. 3 cuyo profundidad se 111arco
con el 111an90 del bisturl.

La evolución post-operatoria fue satisfactoria lográndose la formación de una neo-vagina, en la que prácticamente no hubo problemas
para lograr una completa epitelización.

Actualmente su estado es satisfactorio.
17 .-Urogrofio excretora correspondiente al coso No. 3

HISTORIA NUM. 3

mostrando ectopia renal.

M.E.C.V. 24 años.
Ingresó al servicio de Gi_necología del Hospital Universitario, el
24 de enero de 1959.
Motivo de la consulta: Amenorrea primaria, Dispareunia, hernia
inguinal izquierda.
Antecedentes quirúrgicos: en 1954 fue practicada laparatomía
con la que se pretendió investigar la causa de su amenorrea.

. Exploración física: Desarrollo somático normal. Cicatriz quirúrgrca transversal en bajo vientre. Tumoración herniaria en región
inguinal izquierda.

El desarrollo somático y psíquico de la paciente fue _normal, los
caracteres sexuales secundarios se presentaron sin ~normalidad. Contrajo matrimonio a los 16 años; sus contactos sexuales son incompletos
y dolorosos.

64

_ La exploración ginecológfca reveló: Ausencia congénita de vagina,
{F1g. 16) la que está substituida por un fondo de saco de 2 1/2 cms.
de profundidad. La exploración rectal no permite afirmar la presencia
de matriz ni se palparon anexos. Exploración .Radiológica: Ectopia
Renal. (Fig. 17) La primera intervención quirúrgica se efectuó el
13 de febrero de 1959, para tratar la hernia inguínal y la ausencia,
v.aginal. Al hacer la hemiotomía se observó que el contenido del
saco herniario correspondía a un cuerpo uterino pequeño, hipoplásico,

65

�rudimentario y a un ovario alargado, como de 4 cms. de longitud a
la izquierda de aquél. Había igualmente una trompa de Falopio
hipoplásica. ( Fig. 18)
No fue posible hacer una buena exploración de la cavidad
abdominal a través del orificio inguinal interno pero sí se pudo
apreciar la ausencia de cuello y se palpó un cordón duro como de
1/2 cm. de espesor que continuaba el útero hacia abajo.
Se hizo resección del cuerpo uterino rudimentario y se tomó un
fragmento del ovario para estudio histológico.
Realizada la hernioplastía, se pasó al segundo tiempo de la
intervención con el propósito de formar una neovagina con la técnica
que anteriormente fue descrita. (Fig. 19) La piel utilizada para
forrar el molde de acrílico fue tomada de la pared anterior del
abdomen.
La evolución postoperatoria fue poco satisfactoria, por el hecho
de que el injerto solamente se adhirió en algunos sitios, eliminándose
la mayor cantidad de él. Esta condición obligó a nuevo injerto el
12 de marzo, tomando piel del muslo que fue aplicada en la misma
fonna que la vez anterior. Sin causa aparente que justificara, pudo
apreciarse pocos días después, que el nuevo intento de epitelizar la
neovagina, resultó fallido, aunque era notorio el avance de la cicatrización parcelaria lograda desde el principio. Con el propósito de
no hacer muy largo el proceso de cicatrización, se intentó por tercera
vez la aplicación de injerto tomado de la región glútea, efectuánddse
la nueva intervención el 9 de abril de 1959.
Los cuidados rigurosos a que la paciente fue sometida, no dieron
el resultado apetecido, pues nuevo fracaso evitó la completa epitelización. Sin embargo, en casi dos años transcurridos la constancia de
la paciente nos ha permitido observar que para el presente mes
(octubre 1960), la neovagina se encuentra casi completamente epitelizada y los contactos sexuales se efectúan normalmente desde hace
un año. (Fig. 20)
Para evitar la unión de las paredes de la cavidad en el sitio aún
no completamente cubierto de epitelio, se ha prolongado el uso del
molde de acn1ico que la paciente maneja y tolera sin dificultad alguna.

CONCLUSIONES
1.-El estudio somático general puede revelar otras deformaciones en
los casos de atresia vaginal.

66

18.-Utero Y trompa hipaplósica con ovario marfológicamenle alterado
correspondiente al casa No. 3.

19.-Se .~xpone con separadores la cavidad formada entre
ve¡,ga y recio, correspondiente al caso No. 3.

67

�REFERENCIAS

BIBLIOGRAFICAS

1.-Bal~win, J. F.: Formación de vagina artificial por transplante intestmal. Ann. Surg. 40:398,1904.
.
2.-Bloc~er, Jr. T. G.: Construcción plástica de vagina artificial
Plastic and reconstructive surgery. Vol. ll, 3, 1953 _
·

Y.·

3.-Co~~sellor,
S.: Nuevo tratamiento quirúrgico para la obliter:ic1on congemta y traumática de la vagina. S. Clin North Am ,
nea, 19:1047-1052. "1949.
·
e4.-Frank, R.T.: Formación de vagina artificial sin operación, New
York State J. Med.40:1669-1670.1940.
5.-Mc. Indo~, A. H., and Banister, J. B.: Operación ra la
la ausencia congénita de vagina, J. Obst. and G pa B ·tcuEra de
45:490--494. 1938.
ynec., n · mp

20.-Epitelizoción incompleto de lo neo-vogino del caso No. 3.

6
·-~:_rtoid~~rt'í ?~~:r~%~~~n;m~~stgía y Deformidades congé-

2.-Es recomendable hacer el estudio urográfico para detectar alteraciones anatomo-topográficas del aparato urinario.
3.-El procedimiento de Me. Indoe utilizando el molde de acrílico
cónico es tipo Blocker, uno de los más útiles y fáciles.
4.-Debe tenerse especial empeño en hacer una perfecta hemostasis
de la cavidad neoformada para evitar fallas en la aplicación del
injerto de piel.
5.-Es posible que las fallas en injertos repetidos obedezcan a fenómenos de sensibilización.
6.-El procedimiento expuesto es un magnífico recurso para las
mujeres que llegan al matrimonio con la atresis vaginal.
Consideraciones ético-sociales se imponen en el caso de la mujer
soltera.

68

69

�Comentarios Sobre 106 Casos de Embarazo Ectópico
Tubario del Servicio de Ginecología del
Hospital Universitario*
Dr. Salvador Martínez Cárdenas

Dr. lndalecio Campos

Se presenta un estudio realizado de 106 casos de embarazo ectópico tubario del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario,
desde Enero 27 de 1956 hasta Marzo 15 de 1960. Deseamos aclarar
que los datos contenidos en la presente revisión han sido tomados de
las historias correspondientes del archivo clínico del hospital, historias
elaboradas por el personal que incluye a estudiante5 de la Cátedra
de Ginecología y practicantes del Servicio; tal circunstancia explica
algunas omisiones en la consignación de datos que motivaron recuentos estadísticos en menor número de casos que los que se anuncian
en el título del trabajo.
EDAD
Paciente de mayor edad
Paciente de menor edad
Edad promedio
Pacientes menores de 20 años
Mayores de 30 años

43 años
18 años
29.4 años

4
54

En relación a este aspecto se hace notable el hecho de que en
nuestros casos el mayor número de ectópicos fué en mujeres mayores
de 30 años o sea el 50.9%. Siendo el embarazo ectópico una afección de la reproducción, se presenta mas comunmente entre los 24
y 36 años de edad.
PARIDAD
Pacientes
Pacientes
Pacientes
Pacientes
Pacientes

primigrávidas
con un embarazo Ant.
con mayor número de embarazos
con, 5 embarazos o más
con 4 embarazos o menos

* Esta

9
15
20
35
47

comunicación fué presentada en la Sociedad Médica del Hospital Universitario, en la sesión reglamentaria correspondiente al 20 de Septiembre de 1960.

71

�EMBARAZO ECTOPICO REPETIDO
Según Wynne en un estudio de 303 casos el 21 % fueron pacientes primigrávidas. En nuestra revisión la cifra asciende apenas al

8.4%
RELACION DE EMBARAZO ECTOPICO
TUBARIO CON GESTACIONES
Total de gestantes en los servicios de Ginecología y Obstetricia
del Hospital Universitario en 1959.
Partos atendidos
6,014
Pacientes con aborto
920
Embarazo ectópico tubario
35 casos ( .50%)
De acuerdo con la cifra de pacientes gestantes en el Hospital
Universitario en el año de 1959, aparece una proporción de un ectópico tubario por cada 199.4 gestantes.
Schuman calcula que este tipo de embarazo tubario se observa
una vez por cada 303 gestantes. Otros autores dan la relación de 1
por 100-300 embarazos.
ABORTOS PREVIOS
Pacientes con embarazos previos tenninados en aborto 49
Aborto en el embarazo anterior al ectópico
8
Los antecedentes de una infección puerperal figuran frecuentemente en el embarazo ectópico. Es indiscutible que una infección
post-abortum, debe orientar en el interrogatorio a la posibilidad del
ectópico, ya que la lesión inflamatoria en el endosalpinx continúa
siendo un importante factor patogénico; sin embargo, en nuestras estadísticas, sólo 8 casos fueron precedidos inmediatamente por el aborto.
FECHA DEL ULTIMO EMBARAZO
ANTERIOR AL ECTOPICO
16 años
Embarazo más lejano
4 meses
Embarazo más reciente
Pacientes que tuvieron el embarazo anterior 3 años o más antes del ectópico: 44 casos
Se ha afirmado que la gestación ectópica es precedida en muchos
casos por un período. más o menos largo de esterilidad; en la estadística de Wynne el 43% de las pacientes habían sido estériles por
períodos que variaban entre 3 y 7 años. En nuestros casos el porcentaje asciende a 41.5% en pacientes con esterilidad de más de 3

afios.

Semco~uoo

6ca•
1 caso operado 10 meses antes
2 casos operados 3 años antes
2 casos operados 4 años antes
1 caso con operación anterior en fecha no especificada

1:-1. repetición del ect6pico indica que los factores etiológicos que
ongmaron se e_n~ontraban presentes en ambas trompas. En ocasiones estas cond1c1ones son apreciables en la primera laparotomía
como _en el caso de la infección salpingiana que provoca alteraciones
que bien se pueden apreciar _al explorar los anexos opuestos; por otra
part~ es P?~1ble que ~e. adqmera en fecha posterior al primer ect6pico
una mfecc1on que ongme en la trompa restante las condiciones para
una nidaci6n anormal.
OPERACIONES PREVIAS AL ECTOPICO

1?

Apendicectomías
Legrados uterinos
Embarazos ect6picos
Sección de adherencias pleurales
Toracoplastía
Cesárea por P.T.
Hernioplastía Umbilical
Hernioplllstía Inguinal

. No creemos que la apendicectomía previa haya sido factor predisponente ~a que -~tá aceptado que ~6_1~ en casos muy especiales en
que se hubiera 0~1gmado una apend1c1tis con peritonitis es posible
acepta_r, la fonnac16n de adherencias peritubarias favorecedoras de la
g~tac1on anorma~. ~e~samos en cambio, que un legrado uterino sépbco conduzca mas fac1lmente a la producción de tales lesiones. En
nuestr?,s casos de pro~ucci6n de ect6picos después de la toracoplastía
Y secc1~n de adherencias pleurales respectivamente, no tenemos datos
para afirmar que estuviera presente una infección genital de origen
tuberculoso.

AMENORREA
35 casos
42 casos
14 casos

1 a 2 meses
2 meses
3 meses

5 casos

4 meses

73

72

11
14
6
1
1
1
1
1

�2 casos
5 meses
9 meses
De mayor tiempo. Un caso con amenorrea
En 4 de nuestras pacientes se presentó período de am~norr~. ~~
mayor de un mes, por lo que suponemos que la metrorragia se imc10
precozmente.
METRORRAGIA
95 casos
Síntoma presente en
7 casos
No presente
4 casos
Dato no consignado
53 casos
Cantidad escasa
37 casos
Cantidad clasificada como abundante
5 casos
Cantidad no consignada
Lo más frecuente en cuanto a la metrorragia es observar pequeñas
pérdidas discontinuas, gotas o manchas de sangre espesa, obs~ura, ~ebida a la necrobiosis de la decidua; sin embar~o, hemos ? _serva o
, d'd san ínea mas o menos abundante, ro1a, caractenstica que
~;~~;onde~l aborto ordinario, po~ lo dque
sóloes':~se
n~al~~
a los caracteres primeramente menciona os. ,n nu
,
sido raro observar fraginentos de decidua, lo que en mas de una ocasión motivó error diagnóstico.
DOLOR
Con localización hipogástrica o en fosa ilíaca, estu~o p~esente en
105 casos. No fué consignado este síntoma en una h1stona.
Se presentaron irradiaciones a:

1

~!~~e

a) Región lumbosacra
·
b) Irradiación a Douglas con sensación de tenesmo recta1
.
de Laffon_t)
28 casos
c) Hombro, (signo
t
9 casos
d) Muslo del lado correspondien e
7 casos
e) Epigastrio
3 casos
f) Sacrococcigea
3 casos
g) Vulva
.
A propósito de este síntoma se consignó el de tipo i?terrn:,tente,
. d' do a reuión lurnbosacra que muchas enfermas defmen co~o
irra 1a
t&gt;•
•
d l bo to tubano
de parto" y que corresponde al cólico salpmgiano e a r
.
SHOCK
18 casos
Estado de shock
44 casos
Lipotimias

74

El cuadro de shock aparece casi siempre con motivo de la ruptura
tubaria, aunque puede estar presente en caso de aborto tubario; se
manifiesta por palidez de tegumentos y mucosas, sudores, extremidades frías, taquicardia con pulso filiforme, hipotenso, sed intensa, respiración breve y anhelante; todos estos datos hablan de la hemorragia
interna. La lipotimia puede variar desde el leve mareo, hasta la
franca tendencia a la pérdida del conocimiento; frecuentemente acompaña o sigue a la acentuación del dolor.
PULSO Y TENSION ARTERIAL
Pacientes con pulsaciones entre 100 y 130
Pacientes con pulsaciones entre 65 y 99
Dato no consignado en
TA. por abajo de 100 Mx.

50
44

12
23

En el mayor número de pacientes se registró TA. arriba de 110
de máxima antes de entrar a la sala de operaciones. En cuanto a
tensiones bajas se refiere, hemos podido observar más de un caso en
que la intervención quirúrgica se inició con registro nulo de presión,
a pesar de estarse administrando sangre por vía venosa. Hemos podido constatar en algunos de nuestros casos, al estar practicando la
laparotomía, un descenso en la tensión arterial en el momento en
que se·abría el vientre y se apreció por el anestesista el ascenso de
la misma cuando se efectuó la hemostasis de los vasos sangrantes.
RESISTENCIA MUSCULAR
·Se consigna este dato en 25 historias clínicas correspondiendo a
resistencia más o menos acentuada de la pared abdominal. En ninguno de nuestros casos está anotada la resistencia muscular de la pared
abdominal como en el clásico vientre de madera. Este fenómeno
obedece por una parte a la defensa instintiva contra el dolor y por
otra a la reacción peritoneal de tipo químico que origina el hemoperitoneo.
CONSISTENCIA DEL CERVIX

15 casos
20 casos

Blandos
Duros

En el resto de los casos este dato no está consignado. La consistencia del cervíx se anotó solo en 35 casos por el hecho de que el
antiguo formato de historia clínica del Servicio de Ginecología adoleció del serio defecto de no incluir el dato de consistencia para ser

75

�namente cubierto. Por lo anteriormen~e expresado, pensamos
;~r:o tenga ningún valor la inversión del signo que aparece en el
recuento hecho.
ESTADO DEL ORIFICIO EXTERNO DEL CERVIX
60 casos
Cerrado
34 casos
Abierto o entreabierto
Resto no consignado
Es sible que la expulsión de la caduca y las contracciones _uterinas quren algunos casos se producen, intervengan para producn la
abertura del orificio externo del cuello.
VOLUMEN UTERINO
62 casos
Dato registrado en
43 casos
Aumentado
16 casos
Normal
3 casos
Disminuido (? )
Las descripciones clásicas coinciden en a~~ar ~ue el volumen
uterino aumenta aunque la gestación sea ectop1ca; SI~ embarr, ~o
tao sólo en el momento de la exploración, sino también en e ac ~
q uirúrgico, hemos podido apreciar que el volum~n corresponde al -~
l El hecho de que aparezca un signo de mterrogac1 n
mano norma ·
l
terino dis
en los casos en que nuestro recuento aparece e cuerpo u. ,
minuido, obedece a que este dato no tiene una comprobac1on en las
historias correspondientes.

TUMOR YUXTA UTERINO

94 casos
Dato consignado
70 casos
Positivo
24 casos
Negativo
12 casos
No consignado
.
Consideramos este dato de alto valor y desde lueg? _lo d1f_e~eniamos de la colección renitente que el bematoc_e}e ongma ~ ruvel
~el fondo de saco de Douglas, en cuyo sitio la pres1on provoca mtenso
dolor.
PUNCION DEL DOUCLAS
. o' stico es .rutinario en el
Este procedimiento auxiliar del d iagn_
ñcio de Cinecoloufa y se le considera_ mnocuo aunq~e su ejecuSe...
...
e,l esia Técnicación provoca dolor intenso si no se pra&lt;'hca con ana g .

76

mente bien ejecutado nos permite obtener sangre negruzca, generalmente desfibrinada; sin embargo, se debe aclarar que en algún caso
hemos tenido una punción falsa positiva por haber extraído sangre
posiblemente de algún vaso venoso uterino o peri-uterino. Igualmente
ha habido falsas negativas por· defecto de técnica o por bloqueo del
Douglas como lo comprobamos en un caso en que la punción repe•
tida fue negativa y en cambio resultó positiva al hacerse en fosa ilíaca
derecha.
ERRORES DE DIAGNOSTICO
Diagnóstico pre-operatorio de quiste torcido de ovario: 2 casos
En dos casos se intervino con diagnóstico de embarazo ectópico
y la Laparotomía puso en evidencia una salpingitis aguda y un quiste
folicular roto, respectivamente. En dos ocasiones hubo reingreso al
servicio de pacientes que habían sido legradas y tratadas con diagnóstico de aborto incompleto. Con motivo del reingreso y nuevo
estudio, se hizo diagnóstico pre-operatorio de embarazo ectópico confirmado en la sala de operaciones.
· TRANSFUSION SANGUINEA
Fué utilizada de rutina en todos nuestros casos, administrando
las cantidades que el estado de las pacientes requería, tanto durante
la intervención, como antes y después de ella. Creemos que nuestra
cifra de mortalidad como se verá más adelante es baja por el gran
valor que representa la transfusión de sangre antes, .durante y después
de 1a operación.
INCISIONES
Phannenstiel
89
Media sub-umbilical
15
No consigriada
2
La incisión de Phannenstiel ha sido durante algunos años ruti•
naria en el Servicio de Ginecología para las intervenciones ginecológicas abdominales. Creemos que en los casos de extrema urgencia
debe preferirse la incisión media, por ser la más rápidamente realiza•
ble; fuera de esta circunstancia creemos que es una magnífica vía de
acceso que nos permite levantar precozmente a las enfermas y con
lo cual no hemos visto casos de eventraciones.
HEMOPERITONEO
Este dato está reportado en 93 casos y la cantidad ha oscilado
en cifras aproximadas de 100cc. a 2,000cc., aunque no hemos contado
77

�APENDICECTOMIA PROFILACTICA
con un procedimiento exacto de_ medición_, pensamos que en algunos
casos la hemorragia intraabdominal ha sido aun mayor d_e 2,0~0cc.
En cuanto a lo que debe hacerse con la sangre derrama,da en _el mterior del abdomen, Te Linde afirma que debe ser extra_ida cmdadosamente a menos que el estado de la paciente no permita contar con
algo más de tiempo antes de ce~rar la incisi~n. La sangre que ha
sido dejada en la cavidad abdominal se organwi, for~ando ,ª~herencias que pueden llegar a producir un malestar abdommal cromco.
La trompa restante tiene mayores pr?babilidades de mantener
permeable su luz si se retira con todo cmdado la sangre que se ha

,En tod~s, n~estros casos operados están consignadas 56 apendicectonuas profilacbcas. Nuestras observaciones en los casos en que se
1~ hecho apendicect?mía profiláctica cuando ~e ~nterviene por ectópico, nos llevan a afirmar que no debe contramd1carse esta intervención ~ menos q_ue el ~tado grave de la paciente lo impida por la
necesidad de de1ar terminada la operación a la mayor brevedad . .
MORTALIDAD
De nuestros 106 casos intervenidos, sólo hubo que lamentar un
caso de muerte, lo que da un porcentaje de 0.94%
.
E~te caso obedeció . a. paro cardíaco aparecido. en enferma que
mgreso a la sala de operaciones en muy malas condiciones (T.rnx: 40
m~: 30). ~ara anestesiarla !tie sometida erróneamente a punción ra~u!dea, t~mendo q~e recumrse por falla anestésica a ciclopropano y
º:'lgeno. Aun considerando la gravedad de la enferma por la abundante hemorragia intraabdominal que tenía, hay motivos para suponer
que el paro cardíaco fué a consecuencia de un incorrecto manejo anestésico.

depositado en sus cercanías.
SITIO DE LA RUPTURA
84 casos
Dato consignado en
43 casos. 40.5%
Ampular
9 casos. 8.7%
Istmico
2 casos. 1.8%
Intersticial
9 casos. 8.7%
Infundibular
19 casos
Sitio de ruptura no consignado .
24 casos. 23.5%
Abortos tubarios
TROMPA AFECTADA
Analizados
106 casos
Derecha
54 casos
Izquierda
52 casos
OTRAS OPERACIONES EN GENITALES INTERNOS
Ooforectomía ·p or quiste en el lado opuesto a la tron:ipa afectada
Salpingooforectomía (Trompa afectada con su ovano)
Ooforectomía parcial lado opuesto
, .
Salpingoplastía en trompa afectada por el ectopico_
,
Salpingooforectomía . por tumor de Brenner y salpingoplastia
de trompa opuesta obstruida
Salpingooforectomía y salpingoplastía en el lado opuesto al
sitio del ectópico
Ooforectomía parcial y salpingectomía del mismo lado
afectado por el ectópico
.
Histerectomía ·total en enferma operada antes de salpmgooforectomía por piosalpinx, dejando el ovario del lado
afectado por el ectópico
.
.
Extirpación de ovario del lado opuesto por qmste dermo1de

Prac!icada la toracotomía y efectuado el ma~je cardíaco, se logró
hace~, labr nue~mente el corazón, lo que permitió terminar la intervencio~ abdominal y hacer el cierre de la pared costal. La muerte
sobrevmo 11 horas después de la operación, con todos los signos y
síntomas de la decerebración.

1
9
1
2

1
2
6

1
1

. Molmenti, Peluffo y Jufé de Buenos Aires reportan 0.8% de mortalidad en 232 ·observaciones.
J. T. Armstrong, Wells; Moore y Lauden, de la Universidad de
Baylor, reportan 0.83% de mortalidad en una serie de 451 casos.
Castelazo Ayala reporta el 1 o/o.
DATOS ANATOMOPATOLOGICOS
Se revisaron 103 reportes correspondientes a otros tantos casos
~e embarazo ectópico. En la mayor parte de ellos se encuentra cons1~ado el hallazgo del embrión, de vellosidades coriales y de reacción
decidual de la mucosa salpingiana. Nos llamó la atención encontrar
en 5 casos el diagnóstico anatomopatológico de Hematosalpinx y en
un caso el de perisalpingitis hemoriágica. En estos no se 'encontró
ni embrión, ni vellosidades coriales, ni ·reacción decidual de la mucosa.
Indagando en las historias clínicas correspondientes a estos casos, se
79

78

�encontró que hay los datos suficientes para afirmar el diagnóstico de
ectópico. En algunos casos se encontraron evidentes alteraciones inflamatorias crónicas de la trompa (probable causa del ectópico). En
un caso se reportó un proceso granulomatoso crónico, posiblemente
T.B. salpingiana.
En el mayor número se encontraron las vellosidades coriales en
vías de necrosis, carentes de vasos sanguíneos.
ESTANCIA HOSPITALARIA
El promedio de permanencia en el hospital de nuestras pacientes,
fué de 4.97 días.
'
RESUMEN
1.-Se estudian 106 casos de embarazo ectópico tubario del Servicio de Ginecología del .Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio
González", atendidos desde Enero 27 de 1956 a Marzo 15 de 1960.
2.-La edad. promedio fué de 29.4 años.
3.-El porcentaje de primigrávidas fué de 8.4%
4.-De la cifra de 6,934 pacientes gestantes internadas en el Hospital Universitario durante el año de 1959, aparece una proporción
de 1 embarazo ectópico por cada 199.4 pacientes.
5.-El porcenaaje de esterilidad de más de tres años ascendió a
41.5%
6.-Se presentaron 6 casos de embarazo ectópico repetido en la
trompa opuesta.
7.-Los síntomas por orden de frecuencia fueron: dolor, amenorrea, metrorragia y lipotimia.
8.-En el número de pacientes en que se reportó la consistencia
del cervix, aparecieron 15 blandos y 20 duros.
9.-El orificio externo del cervix apareció cerrado en 60 y abierto
o entreabierto en 34 casos de los 94 reportados.
10.-En la exploración fué encontrado tumor yuxta-uterino en 70
casos de un total de 94 en que estuvo reportado.
ll.-La punción del fondo de saco de Douglas se efectuó en 100
casos siendo positiva en 96. Se reportaron 4 punciones negativas por
defecto de técnica o por bloqueo del Douglas.
12.-Hubo un total de 4 errores de diagnóstico. En 2 casos el
diagnóstico pre-operatorio fué de quiste torcido de ovario y en los
dos restantes la confusión se hizo con salpingitis aguda y con quiste
folicular roto.
80

13.-La transfusión sanguínea fué utilizada rutinariamente.
.. , 14.-En 89 pacientes se practicó Laparatomía utilizándose la mc1s1on de Phannenstiel.
15.-El sitio de la ruptura más frecuente fué a nivel de la porción
ampular de la trompa.
16.-Se presentaron 24 casos de aborto tubario ( 23.5%)
17.-En 54 casos la trompa afectada fué la derecha y en 52 la
izquierda.
. 18.-F~eron_ practicad~s 56 apendicectomías profilácticas, 11 pacientes habian sido apend1cectom1zadas previamente.
. 19.-La mortalidad fué de un caso en las 106 pacientes intervemdas, lo que da un porcentaje de 0.94%.
20.-Fueron revisados 103 reportes de Anatomía Patológica y en
l~ mayor p~rte de ellos se consigna el hallazgo del embrión, de vellosidades conales Y, de reacción decidual de la mucosa salpingiana. En
5. casos se reporto Hematosalpinx y en 1 caso Perisalpingitis hemorrági~, en l~s que.?º se encontraron tejidos embrionarios, vellosidades
c?nales, m reacc1on d~ ~a mu~os_a; sin embargo estos casos correspondian a embarazos ectop1cos chmca y quirúrgicamente comprobados.
21.-El promedio de estancia hospitalaria fué de 4.97 días.

81

�ARTICULOS PARA
FARMAClAS Y HOSPITALES
INSTRUMENTAL MEDICO
ARTICULOS PARA LABORATORIO
TELEFONO 3-19-05

ZUAZUA SUR 756

CESAR GAEHD.-Gerente

.CLINICA
"Dr. Angel Ma_rtínez Villarreal"
M . Arreola Oriente 505

Monterrey, N. L.

CENTRAL MEDICO QUIRURGICA
CIRUGIA GENERAL

y
MATERNIDAD
El Centro Hospitalario más completo y mejor equipado
en el Norte de la República para la atención de enfermos
de Ojos, Oídos, Nariz, Garganta y Cirugía
Plástico y Estético.
Monterrey, N. L.

Pino Suórez Sur 446
TELEFON O 2-82-82

�•
'

En
los

\

"REUMATISMOS"

,......CARL~ INSTRUMENTOS
ZEISS J OPTICOS

l

bursitis, miositis, sinovitis, tcnosinovitis, lumbago, tortícolis, ci:ítica, neuritis,
fibrositis, óstcoartritis y formas leve•
de artritis reumatoidca.

PARA ME0ICION Y PRECISION
ING. OIAZ NORIEGA
EDIF. BENAVI0ES DESP. 212
TEL.2-99-29 MONTERREY, N,L

SIGMAGEN
UN PRODUCTO QUE LLENA UNA NECESIDAD TERAPEUTICA MODERNA
0.75 mg.
J2S mg.
AciJo .icctils:alicílico
20 m;;.
AciJo :ascórbico (400 U. 1.)
Gel Je hidróxidoºdc :aluminio 75 mg.
una tablcu
Excipiente c. b. p,

Cada tablrta co7UÍrnr: PrcJni10n2

Frasco, dr 20, 100 y 1,000 tabldas.

,::::-' ''.7

®
SCHERING CORPORATION, U. S. A.
Rcprc&gt;entanta exclusivos: SCHERAMEX, S. A. de C. \".• JO!é \bría Rico HS. ~lhico 12, D. f.
leg. No. "66St S. S. A.

Ptop. No. A 1 84 17/.$1

Ol-S-1,tJ A

�analgésico
antirreumático
antipirético

ENVASES ORIGINALES:
Administración oral y porenterol
(intramuscular e intravenoso)

Solución inyectable ol 50%
Cojos con 5 y 10 ampolletas de 2 mi,
Cojos con 5 ampolletas de 5 mi,

Bien tolerado aún en dosis altos.

Tabletas:

Amplio margen de indicaciones.

Tubos con 10 tabletas de 0.5 g.

Ahora también en gotas
frasco de polietileno con 15 mi.

literoturo e xduslva para m6dicos.

. . . . .ra

Regs. Nos. 5909 y 7309 S. S. A.

~

Q/~

RepreMntantea:

.¼--,., J

@~

Prop. No. AI-Ff 2080/59 S. S. A.

FRANKFURT (M)-HOECHST, ALEMANI~

FARMACEUTICA HOECHST MEXICANA, S. A.

Aren•I No. 2•

M6xlco 20,

o. ~

�CLINICA DEL DR.

ASCENCIO MARROQUIN
TOBA

ESPINOSA OTE 620, ESQUINA CON ZUAZUA

CARIC:.El'IO
en sus múltiples indicaciones

f3(
Embarazo y menopausia

3-18-S0

8 a 15 gotas 6 1 a 2 tabletas,

tres a seis veces al día
Niños pequeños y lactantes: 3 a 10
gotas tres veces al día.

Envases Originales:
GOTAS: Frascos con 20 ce.
TABLETAS: Frasco con 50

_,,,,d p,¡f',,,.¿,, ~,..,,., .f ~--o/ FRANllfURT (M)-HOECHST, ALEMANI A
ARBWERllE
Reo,eMnt.ntea:

TELEFONO

FARMACEUTICA HOECHST MEXICANA. S. A. Arenet No. 24 Mu,oo 20, o. F.
109,_ Ho,. -Ol r 50J. . S.S."-

P. Med. 2208160 S.S.A.

MONTERR EY ,

N

L.

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="354">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3283">
                  <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479049">
                  <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404760">
              <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404762">
              <text>1960</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404763">
              <text>6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404764">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404765">
              <text> Abril-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404766">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404767">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404784">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753614&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404761">
                <text>Revista del Hospital Universitario Dr.  José Eleuterio González, 1960, Vol 6, No 2, Abril-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404768">
                <text>Muraira, Serapio, Director Fundador</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404769">
                <text>Medicina</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404770">
                <text>Salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404771">
                <text>Ciencias de la salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404772">
                <text>Investigación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404773">
                <text>Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404774">
                <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404775">
                <text>Universidad de Nuevo León Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404776">
                <text>Garza, Sergio, De la, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404777">
                <text>Martínez Maldonado, Ángel, Jefe de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404778">
                <text>01/04/1960</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404779">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404780">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404781">
                <text>2016580</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404782">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404783">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404785">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404786">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404787">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="31913">
        <name>Ausencia congénita de vagina</name>
      </tag>
      <tag tagId="31912">
        <name>Embarazo ectópico tubario</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="14626" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="12680">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/354/14626/REVISTA_DEL_HOSPITAL_UNIVERSITARIO_DR._JOSE_ELEUTERIO_GONZALEZ._1961._Vol._7._No._1._Enero-Junio._0002016582.ocr.pdf</src>
        <authentication>50d5eee200e77159487bda1c62743614</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="408692">
                    <text>REVISTA DEL
HOSPITAL UNIVERSITARIO
"Dr. José Eleuterio González"

:\lONTERREY, N. L.
J,~ne ro - J unio de 1961

Volumen VII
:SIDI. 1

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

�tXF'ORlI.ACíOX PAR.A LOR ArTORER:
Se publicarán, de preferencia, aquellos trabajos originales que sean enviados exclusivamente a esta revista. Diríjanse los manuscritos a: Dr. Sergio de la Garza, Revista del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González", Calzada Madero y Av. Gonzalitos; Monterrey, Nuevo León, México.
Preparación de los manuscritos:-Los trabajos deberán ser escritos a
máquina, a doble espacio y con amplios márgenes. Se deberá enviar el original y no una copia. La primera página del trabajo deberá mencionar el
nombre del autor o autores, sus títulos y la institución en la cual se llevó a
cabo el trabajo. Si el mismo ha sido presentado ante alguna sociedad científica es n:iuy conveniente citar la fecha. Las páginas deberán ser numeradas
y el apelJid·o del autor, aparecer en la esquina superior derecha de cada hoja.
Las citas deberán transcribirse con exactitud, mencionando tanto al
autor como a la publicación.
Las tablas deberán ser escritas en hojas por separado y numeradas,
llevando cada una de ellas un breve título descriptivo.
Las referencias bibliográficas deberán ser escritas por separado, ordenadas alfabéticamente, y luego numeradas en orden consecutivo. Las citas
en el texto requerirán el número bibliográfico cuando el nombre del autor
se omita, o cuando haya varios artículos del mismo autor.
Las referencias de revista deberán incluir en el siguiente orden: autor,
titulo del trabajo, abreviatura del nombre de la revista, número del volumen,
número di! las páginas en que principia y termina, y el año. Si el artículo
ha sido consultado en un extracto, se indicará esto al fin de la referencia
original, añadiendo la abreviatura "extr.", seguida del nombre, volumen,
páginas, y año de la revista que hace el extracto. Las referencias de libros
deberán citar el autor, el titulo del libro, el número de edición, las páginas
consultadas, la casa editora, la ciudad y el año.
Ilustraciones.-Las ilustraciones en blanco y negro se publicarán sin
costo, siempre y cuando no sea su número exagerado. Se harán arreglos
especiales cuando haya un número excepcional de las mismas. En caso de
fotografías, éstas deberán ser claras e impresas en papel brillante, evitando
dentro de lo posible, letras y lineas indicadoras.
El material ilustrativo deberá ser numerado en una sola serie, escribiéndose el número en la parte superior del reverso de cada ilustración.
Los pies de los grabados deberán ser escritos por separado y siguiendo
el mismo orden.
Separatas:-Cada autor tendrá derecho a 10 separatas. Se harán
arreglos especiales cuando un número mayor sea solicitado. Los originales
no seráu devueltos, quedando bajo la responsabilidad del autor lo que en
cualquier articulo aparezca.

L\'FORl\IACTOX PARA LOS SFRCRTPTORES:

Comunicaciones:- Toda correspondencia respecto a suscripciones, anuncios Y asuntos comerciales deberá dirigirse a: Sr. Sigifredo Anzaldúa.
Revista del Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González", Calzada
Madero y Av. Gonzalitos, Monterrey, Nuevo León, México.
Prt-cio:-La revista aparece trimestralmente. El precio de la suscripción pagado por adelantado, es de $20.00 (VEINTE PESOS M. N.) por
volumen anual en la República Mexicana y 2 Dólares en el extranjero.
Números sueltos: $5.00.

fOl'IDO tlNfV&amp;R.• P'AIUO

�REVISTA

DEL

HOSPITAL UNIVERSITARIO
"Dr. José Eleuterio González"
PUBLICACION TRIMESTRAL

CONSEJO

EDITORIAL

Cuerpo de Catedráticos de la Facultad de Medicina
de la Universidad de Xuevo León
DIRECTOR:
Dr. Sergio de la Garza
.AD.:\IINISTRADOR:
Sigifredo .A.uzaldúa

RED.A.CCION:
Dr. ·Angel Martíuez Maldonado
Dr. José Morales Casas
MONTERREY, N. L., MEXICO.
15 DE JUNIO DE 1961

�Enero - Junio de 1961

Volumen VII

Número 1

-

SUMARIO
........- CAR L.........,_ INSTRUMENTOS

l z E I ss I

OPTICOS

PARA ME0ICION Y PRECISION

ING. OIAZ NORIEGA
EDIF, BENAVIDES DESP. 212
TEL. 2-99-29 MONTERREY, N, L

1

La Vonne Hibner Hibbs, B. y González Benavides, J. Epidemiología de la lepra en el Estado de Xuevo León y C'studio de los

casos ~- &lt;'ontactos en Monterrey --------------------------

1

Cantisani, H. M. Obsenacionrs sobre cinco casos de arritmia___

18

Benavides González, J. M. y Cavazos Treviño, E . Zonnlólisis Enzi-

'I

mática Experimental ----------------------------------1

Garza Toba, M.

rn

easo de Ilidroa , Tacnniforme de Bazin__ ___

27
42

�EPIIJEMIOLOGIA IJE LA LEPRA EN EL
ESTADO IJE NUEVO LEON
Dra. Bárbara La Vonne Hibner Hibbs•
Dr. Juventino González Benavides**

SEG l'XJlA

P AR TE

EXl).K'\11 .\ DE LA Ll&lt;;PR.-\ E '.\' EL ESTADO.

Xo hay datos claros sobre el origen de los focos de endemia de la enfermedad de Hansen. ac1ualmente existentes en el Estado de Nuevo León, pero
se ha considerado que desde hace muchos años forman parte del foco nororiental, de este mal, en la República. El censo de la Lepra en México, que
incluyó los casos registrados d&lt;'sde 1930 a 1946, repor tó 59 hansenianos en
Nuevo León (sin precisar su origen) constituyendo una incidencia de 0.097
por mil ( 28). A. Peyri. citado por el Dr. Juventino González Benavides
(en su articulo publicado en 1955: "La Lepra en Nuevo León"). reportó
en 1946 treinta casos de Lepra en Monterrey, y el mismo Dr. González (en
su mencionado articulo) reportó en 1955 treinta y cuatro casos adicionales,
con una incidencia estimada de 0.733 por mil en el Estado.
En realidad, desgraciadamente. nunca se ha hecho un esfuerzo coordi•
nadn para conocer el alcance de la endemia de este mal en Nuevo León. Los
únicos datos existentes sobre la incidencia de la enfermedad en los diferentes municipios. actualmente, son el resultado del empeño que el citado
médico ha dedicado al problema de la Leora durante los diez últimos años,
lo cual implica que los enfermos cenocidos son los que han venido a Monterrey precisamente a buscar asistencia médica o a radicarse en la ciudad.
Otra fuente ,,ue está empezando a aportar algunos datos e¡&gt;idemiológicos. es la que resulla del Servicio Social que desempelian los pasantes de
l\Iediciua en los clistintos municipios del Estado, bajo la jurisdicción de los
Servicios Coordinados de Salubridad. Sin embargo. los frutos obtenidos de
esta fuente todaYia son insignificantes. por dos poderosos motivos. En primer lugar, el desconocimiento general ele este problema, lo que, unido a una
preparación inadecuada de la mayor parte cle los que podían aprovechar las
oportunidades de encontrar nuevos c·asos e iniciar su contra], limita extraordinariamente las posibilidades de un trabajo en este campo. En segundo
lugar, pero de no menor importancia. está el hecho de que la mayoría de
los enfermos con rasgos característicos del padecimiento, conocen o al menos
sospechan el diagnóstico.
Y así, aunque desde hace varios alios no se emplean las medidas coercitivas que aún establecen las Leyes Mexicanas, para controlar a los pacientes lepróticos ( hecho ignorado por muchos de ellos), como están imbuidos
de las fobias ancestrales, psíquicamente traumatizados por el desprecio y
la repugnancia con que otros seres los tratan, y aterrorizados por lo que
han oído acerca de la reclusión forzosa de enfermos semejantes ( durante
toda la vida) en miserables asilos y con la pérdida obligatoria de sus hijos,
etc.. como es de esperarse, se empeñan en disimular su mal el mayor tiempo
posible, y después, ayudados por sus familiares y amigos, eluden desesperadamente todo contacto con la profesión médica, y muy en particular con
las personas relacion adas con Sal ubridad.
•
••

Ttsis recepc:ional de la Dra. Hibner Hobbs.
Del S,rvicio de Dermato:ogía del Hospital Univer..,tario "Dr. J~ Eleirterio CORZález".

�Hos1,ital l"niversitnrio "Hr. J. •~- González"
Estos hechos plantean obstáculos enormes. pero no insuperables, para
llevar a cabo un estudio epidemiológico completo, y establecer el manejo
adecuado de los enfermos. Sin embargo, la meritoria e incesante labor del
médico a que· se ha hecho referencia, ha abierto la puerta para la iniciación
de una lucha integral contra este mal.
A continuación se presenta un mapa del Estado, señalando la localización de la mayoría de los casos conocidos, con datos que fueron recogidos
del archivo del citado Dr. González.

De 68 expedientes que fueron revisados, 5 correspondían a pacientes
que han fallecido. Los r estantes 63 están distribuidos en la siguiente forma:
Cerralvo
C&lt;ilereyta
China
Villa de García
Garza García
San Nicolás de los Garza
Monterrey

8
3

1
1
1
1
48

Veinteséis de ellos son mujeres y treinta y siete hombres, y como el
conocimiento del tipo o grupo al cual pertenece cada caso en particular
es de sumo interés epidemiológico, la clasificación está claramente designada en el mapa, c:&gt;n los signos expuestos a continuación, en los que el
sexo masculino del paciente se indica con una pequeña vertical añadida en
la parte superior del signo.
Hombres
Lepromatosos

Á

Tuberculoides

+

Indeterminados

4'&gt;

Mujeres

•
T

♦

•t -

No clasificados

.,,

Muertoi:t

Lugar de nacimiento de pacientes
que radican en Monterrey:
Lepromatosos
Tuberculoides

6

L::::::..

"'v

v7

Treinta y seis de los enfermos controlados son del Tipo
Jos del Grupo Indeterminado, catorce del Tipo Tuberculoide y
clasificados. Se han añadido dos casos no clasificados que
mente bajo estudio por un pasante de Medicina, en un foco
descubierto en el municipio de Mier y Noriega.

Lepromatoso,
once no están
están actualr ecientemente

NOTA: Cuando no se pude, determinar, por algunas circunstancias
(falta de datos) el sexo, se indicó con el signo sin la pequeña
vertical.

2

�Hospital "Cniversitario "Dr. J. E. González"

Capítulo II.

CASOS Y CO~TACTOS EX )10:\'TERREY
Para esta parte del presente trabajo, se tomaron los nombres y direcciones de los hansenianos en Monterrey, registrados en los archivos de
la consulta privada del Dr. Juventino González Benavides. Luego se buscó
a cada uno de los enfermos. Estas visitas al domicilio del paciente tenían
múltiples fines: investigar la duración y la constancia del tratamiento sulfónico y sus resultados ( estados reaccionales, regresión de las Lesiones,
recaídas, etc.), ver las condiciones de higiene y el modo de vida de los
enfermos, conocer el número de contactos verdaderos (convivientes), especialmente niños, y evaluar siquiera superficialmente su estado de salud,
animar a los pacientes y sus familiares, estimularlos a volver a la consulta
dermatológica para la evaluación de su progreso, y proporcionar sulfonas,
vitaminas, antibióticos, antihistamínicos, tratamiento antiparasitario, etc.,
según las necesidades de los pacientes y sus contactos.
A continuación se expone, en forma muy abreviada y esquemática, los
resultados obtenidos. Se tomaron los datos de 51 pacientes (cuatro enfermos privados, bien controlados, no fueron incluidos en esta encuesta, por
motivos especiales). De los buscados se encontraron veintidós, tres han
fallecido, y el domicilio actual de los 26 restantes se desconoce. (Véase
Lámina 6).
Algunos de los enfermos de este último grupo han abandonado la ciudad, según informes, ótros asisten irregularmente a la consulta, pero la gran
mayoría simplemente han dejado de atenderse por períodos variables de
meses hasta seis años. Quince de estos enfermos son de tipo lepromatoso,
seis no son clasificados, uno es del grupo indeterminado y cuatro son de
tipo tuberculoide. (Ver Lámina 7). Es evidentísimo que una gran parte de
este grupo de enfermos representa un peligro constante para sus convivientes, por el hecho de que no se les lleva control terapéutico y sanitario
peligro que aumenta a medida que progresa su enfP.rmedad y se deterior¡
su estado g~neral. Varios factores contrib-uyen a tal "pérdida" de pacientes,
pero los prmcipales son sin duda su bajo nivel de cultura médica, unido a
su apatía frente a su padecimiento, a su desidia y a su fatalismo.
Cuando se considera que a estos defectos de carácter personal, se suman las dificultades con que se enfrentan los enfermos para encontrar un
médico capacitado para manejar su caso integralmente, así como la ausencia de un centro adaptado para este manejo, pues no se cuenta en el Estado
de Nuevo León con una Institución adecuada al respecto, resulta prolijo
tratar de buscar explicaciones a la pérdida de los hansenianos.
La entrevista con los veintidós pacientes encontrados, reveló, no obstante, varios datos de interés. Todas las personas, enfermos o familiares,
al encontrarse con un individuo desconocido en la puerta de su casa, mostraron varios grados de desconfianza, desde una reserva cautelosa, hasta
recelo y temor. En un caso fue menester volver hasta tres veces a buscar
a una paciente, y enfatizar, en cada ocasión, que la visita se hacía de parte
del dermatólogo que la está atendiendo, y que no tenía relación alguna con
los Servicios Coordinados de Salubridad; nunca fue posible averiguar las
bases para esta reacción por parte de los familiares de la enferma. Sin
embargo, con la explicación de que el motivo de la visita era que constituía
una parte del trabajo del especialista que los atiende, se logró vencer este
primer obstáculo, y en el transcurso de dos o tres visitas, los pacientes y
sus familiares mostraban confianza y ya no regateaban su cooperación.

La \Tonne y Gonzále'L Benavides

Epidemiología de la Lepra

de tipo lepromatoso, uno es del grupo indeterminado, y ocho son del tipo
tuberculoide.
En el cuadro de la Lámina 9, se exponen los datos pertinentes a cada
caso: su clasificación (lepromatoso nodular o difuso indeterminado, y
tuberculoide fijo o reacciona!), el aparente tiempo de evolución del padecimiento, la duración del tratamiento y su regularidad, la higiene del medio
que rodea al paciente, su nivel social y su clasificación sanitaria, o sea si
está infectaute o no. Para evaiuar el estado de higiene, se tomó en cuenta
el ta.m.añ.Q....Y _la_cQnstrucción de la casa d~l e_nfermo, su lo.Ga-~a~ié-a, •1 servicios sanitarios, el aporte de agua, si el lavado de la ropa del paciente
es común con el del resto de su familia o no, si los utensilios son de uso
común o no, si el enfermo duerme en cama aparte o con otros miembros
de su familia, etc. Se designó a la higiene como buena cuando la casa
era de material con piso de cemento, adecuadamente ventilada, con servicios
sanitarios propios, agua adentro, el lavado de ropa aparte, utensilios aparte
y cama individual para el enfermo; se tomó como mala cuando la casa era
de madera, con piso de tierra, pequeña, mal ventilada, con retrete común
de una vecindad, agua a variables distancias de la casa, etc. El nivel social
refleja las condiciones económicos del paciente, con referencia particular
a la calidad de su alimentación, atuendo personal, capacitación, etc. El
número de contactos verdacleros (convivientes) de los once casos infectantes, es de cincuenta, y algunos pacientes, que viven en vecindades, están
en relación estrecha con numerosas personas, niños y adultos.
En la gráfica de la Lámina 10, los contactos están tabulados según
sus edades. En el grupo de O a 4 años, hay trece niños; en el de 5 a 9,
diez (dos criaturas del primer grupo y dos del segundo, están en contacto
íntimo y continuo con dos hansenianas infectantes); en el grupo de 10 a
14 años hay cuatro contactos y en el de adultos llegan a 23. Todos ellos
tienen parentesco directo o indirecto con el enfermo o su cónyuge. Diez
niñ:&gt;s y siete adultos dependen económicamente del paciente con quien viven.
Todos los convivientes mayores de catorce años, son aparentemente sanos,
con la excepción de los de una familia, en la cual la madre y una hija adulta
son hanseniauas. Los niños sufren grados variables de desnutrición; tres
tenían ascaridiasis. comprobada por el ballazs;o de los parásitos expulsados;
tres presentaban lesiones pequeñas, circunscritas, únicas, en miembros superiores, correspondientes probablemente a "ti nea corporis"; uno tiene "tinea
capitis", y seis sufren rinitis crónica y habrá que ordenar se les practiquen
análisis para saber el origen de la misma. Ninguno presenta lesiones dermatológicas características de la enfermedad de Hansen.
Se adjunta, al final de las mencionadas Láminas 6 a 10, que se anexan
al terminar este capitulo, un plano de la ciudad de Monterrey, en donde se
puede observar la distribución de los casos indicados, clasificados convenientemente (se repiten los signos empleados para el mapa de Nuevo León
expuesto al final del rapítulo anterior), e indicando así mismo el sexo de
los enfermos, por medio de la pequeña vertical en la parte superior del
signo, para señalar los enfermos del sexo masculino.

Como se puede ver en los esquemas de la Lámina 8, este lote de
enfermos está constituido por once hombres y once mujeres; trece son

4

5

�La Vonne y Gonzál~ Benavides

Epidemiología de la Lepra

Hos11ital l"uiversitario "Ur. J. E. Gonzálea"

ó
os

'0

óa,
..,o
HJSTORtAS CLINICAS REVJSAJ)AS.

Pacientes con domicilio desconocido.

51.0 %

Pacientes ya fallecidos.

7.5 %

Pacientes encontrados.

41.5 %

s::

s...

nS

so
...
""
..;¡

~

..,
Q)
Q)

'O

....s::

Q)

.....o

ó
os

'0

Q)

~

'0

:§

os

"'...

-;;

6
o

z

lllll] ~

~

:::s

Q)

.o
:::s
E-1

□

ó

eo
o

~

8
(/)

r;¡¡
A

...o
...o
.....,,..

,;
os
s::

~

·s

o
A
z
oo

-al

..;¡

(/)

raa:

E-1

z
élc.,¡
~

¡l.,

Lámina 6.

6

7

�lf

PACIEN'rl~S FJN'CONTR ADOS.

1,:1

i...
~

2.
&lt;

~
s=

:!.
Q

11-

7

,a

1

1~

1

~
e,:,

:1 ■

1

:11
21
o•

□

1

n

■

1

■

1

Q

n

1■

1

■

-e

1

1

1
1

Lámina 8.

D

gi

=
N

~

;;'

N:

Lepromatoso.

Indeterminado.

Tuberculolde.

TABl'LACIO~ DIJ: DA'l'OS f,;OBRti; LOS ENFEUMOS .b:N'l'REVIS'rADOS.

CASO
No.
1

2
3
4
5

6
7
8

9
10
e.e

11

12
]3
14
15
16
17
18

19
20
21
22

CLASIFICACION
L
L
L
L
L
L
L
J,
L
L
L
L

Nod.
Nod.
Nod.
Nod.
Nod.
Nod.
Nod.
Nod.
No,!.
Nod.
Nod.

T,

(?)

Dif.

lnd.
T Fijo
T F ij o
T Fijo
T Fijo
T Rene.
T Fijo
T Fijo
T Fijo

TIEMPO DE
EVOLUCION
6
11
8
14
4
2
5
12
7
20
9
5
2
¡¡

5
7
3
2
2
3
2
2

años
afíos
afíos
años
afíos
ai'los
aftos
aílos
al\os ( ? )
aftas (?)
afíos (?)
años
afios
ai\os
afíos
afíos
ni'los
años
meses
afios
afíos (?)
afíos (?)

SlJLFONOTERAPIA
DURACION
REGULARIDAD
5 y 1/ 2 aftos
1 año
2 años
2 afios
2 ai'los
1 afio
2 aftas
G afíos
2 afíos
2 afios
6 años
G meses
5 meses
8 meses (?)
3 meses
3 meses
3 meses
l afio
1 semana
6 meses
3 meses
3 meses

Buena
Buena
Buena
Buena
Mala
Buena
Bu ena
Buena
Mala
Buena
Buena
Buena
Duona
Mala
(Curado)
(C urado)
(Cur ado)
Bu ena
Buena
(Curado)
(Curado)
(Curado)

HIGIENE
Buena
Mala
Buen a
Mala
Mala
Buena
Ma la
Malá
Mala
(Asilado)
Buena
Mala
Mala
Buena
B uena
Buena
Mala
Mala
Buena
Maln,
Maln,
Mala

1

NIVEL
SOCIAL

INFECTANTES

Medio
Bajo
Bajo
Rajo
Bajo
Medio
Bajo
Bajo
Bajo

No
Sí
Poco
Sf
Sí
Poco
Poco
No
Sí
Si
No
Sf
Sí
No
No
No
No
No

Medio
B:iJo
Bajo
Medio
Medio
Medio
Bajo
Bajo
Medio
Bajo
Bajo
Bajo

'i
~
~

o·a
...,
$&gt;

~

...

;,

i:"
~

1,:1

~

i:"
;,
~

ª
~

'&lt;

( ?)

~

No
No
No

=
~

Q

gí

ti,

Lámina 9.

~

1 ;

&lt;
¡s;
~

fil

�La \ 'onne y González Renavides

Epidemiología de la Lepra

Hospital Cniversita.rio

":D:_:r~-~;s:_·_F=:U: _._G
~ o_n_:r..a
_·_i_ei_
z•_•_______________
CapítuJo III.

HISTORIAS CLl.NICAS.
Con objeto de puntualizar algunos de los problemas con que los enfermos se enfrentan, y las dificultades que tiene el médico para manejarlos,
se presentan a continuación los resúmenes de varios casos que al respecto
parecieron los más característicos .

....
....

Caso No. 1.-Mujer de 37 años, casada, de regular ilustración ya que
cursó hasta secundaria inclusive. de clase social media, sus contactos
son el marido y tres hijos y no se le conoce el caso antecedente. Hace
seis años notó manchas eritematosas y anestésicas en las extremidades. Un estudio serológico prenatal resultó positivo. Al final del
embarazo, la paciente sufrió una reacción lepromatosa severa. Recibió tratamiento adecuado para la misma y luego sulfonoterapia. El
cuadro cedió lentamente, dejando algunas zonas anestésicas en las
extremidades superiores e inferiores, sin ningún otro r esiduo físico.
Su serología es negativa. Todos sus contactos fueron examinados en
forma completa hace 3 ó 4 años, con resultados negativos. La paciente está baciloscópicamente negativa desde hace unos años, observa
medidas higHnicas adecuadas y toma dosis profilácticas de Avlosuffon con regularidad. Sin em!J.argo, vive con e! temor de la posibilidad
de una reca!da, y la angustia de estar ocultando siempre este antecedente patológico.

1

o
....

el,
[al

E-&lt;

z
&lt;
E-&lt;
o
[al
r..

z....
00

o00
&lt;
o
a, ri,

,o

[al

LOi::i
o!

A
00

o

E-&lt;

o

&lt;
E-&lt;

zo
o

.... ri,

•º
oll'l

o!

.

•

.

• '

. .. .

.

Lámina 10.

10

• .

.

.

Casos Nos. 4 y 5.-Mujer de 49 años, viuda, de regular ilustración
pues cursó hasta segundo de secundaria inclusive, de clase social
humilde, con 2 bijas y 4 nietos que viven con ella; su caso antecedente fue probablemente su madre. Se inició su padecimiento hace
14 años en forma insidiosa, porque las lesiones fue ron enmascaradas
por quemaduras de primero y segundo grados, que la paciente sufrió
en la cara, las extremi&lt;iades y el tórax en este tiempo. Dos años
después presentó reacciones serológicas positivas. Hace 4 aiios, una
de sus bijas desarrolló la enfermedad: con motivo de un embarazo
presentó una reacción Jepromatosa que !levó al diagnóstico de su
caso y a la iniciación de s u tratamiento con sulfonas. Después de
algunos meses, la bija logró convencer a su madre de que debía
atenderse. Así fue como, después de 12 años de evolución que han
prociucido amiotrofias y mutilaciones acentuadas. esta paciente inició
y ha seguido con regularidad la sulfonoterapia, con marcada mejoría
general y una disminución de su infectividad. Después de un año
y medio de tratamiento sulfónico regular, la hija estaba asintomática
y sus lesiones habían regresado casi completamente. Pero vol.ió a
em barazarse, y cuando su marido lo supo, la abandonó haciéndole
perder su Segur.:&gt; Social. Por ello no volvió a consultar al especialista que la estaba atenciiendo, y por iniciativa propia suspendió su
Avlosulfon. Permaneció bien el curso del embarazo, pero unos 15
días después del parto sufrió una recaída clínica de s u padecimiento.
En la actualidad, su estado general es malo y está muy deprimida,
pero se logró convencerla de que iniciara otra vez la sulfonoterapia,
y de que volviera a consultar a l dermatólogo para el manejo de su
caso. Las condiciones higiénicas de esta familia son sumamente defectuosas. su condición económica es precaria y llega a desastrosa;
hay 4 niños menores de 10 años en íntimo contacto con estas dos
enfermas.
Caso No. 9.- Mujer de 54 años, clase social humilde, vive con el esposo
y tiene contacto estrecho además con su hija y seis nietos a través
de visitas frecuentes y prolongadas. Su padecimiento tiene unos 7
de ev;:ilución. Cuando empezó a tomar sulfonas, hace 4 años. tenía

11

�Hospital Universi tario "Dr. J. E. González"

múltiples úlceras en miembros inferiores y tronco. Con sulfonoterapia continua durante dos años, estas úlceras cicatrizaron y la paciente se sintió bien. Pero se convenció de que las vitaminas y la
sulfona estaban haciéndola engordar, y las suspendió de "motu propio". Pesa actualmente unos 100 kilogramos, sus piernas tienen un
aspecto elefantiásico, con múltiples cicatrices y a lgunas úlceras tórpidas, una de las cuales, que se encuentra en la cara anteroexterna
de la pierna derecha, mide de 12 a 18 centímetros; la enferma sufrió
una fractura de esta pierna hace un año, y considera que esta ú lcera
es una complicación de la misma. Con este enfoque de su problema,
está siendo tratada. por el Seguro Social. Reh-umr·HFmenrenfe reiniciar·
la sulfonoterapia, porque "no quiere engordar".
Caso No. 12.-Hombre de 36 años, casado, clase social humilde, con
5 niños y 5 adultos convivientes y caso antecedente desconocido.
Notó los primeros slntomas de su enfermedad hace cinco años. Inició
la sulfonoterapia hace 6 meses. La dosis fue aumentada a intervalos
de 15 días hasta 300 miligramos por día. El enfermo, en su desesperado anhelo de curarse más pronto, a menudo tomaba hasta 500
mgm. por día. Pero en vez de mejorarse empeoró, haciéndose adinámico. anoréxico, extremadamente pálido, etc. Después de suspender
la su lfona y r ecibir dos transfusiones de 500 e.e. d e sangre y preparados antianémicos y fortal ecedores, el paciente se ha restablecido
y probablemente va a poder seguir tomando la sulfona, e n dosis más
apropiadas.
Aparte de los casos arriba citados. de hansenianos y sus contactos en
Monterrey, que presentan los problemas más característicos, cabe hacer notar
que los pacientes de esta enfermedad, atendidos por el Instituto Mexicano
del Seguro Social, han tenido ciertas dificultades ( de tipo burocrático, podría decirse) en el manejo de sus casos. Dos enfermos fueron enviados en
dos o tres ocasiones a clínicas diferentes a la que les correspondía, y luego,
sólo por su propio criterio, consideraron que estaban curados..... y afortunadamente no se equivocaron. Otros dos. al encontrar cerrada en dos
ocasiones la clínica dermatológica donde se habían acostumbrado a atenderse, quedaron desconcertados y no Yolvieron a buscar consulta; corresponden también, providencialmente, a casos tuberculoides actualmente curados. Pero estos incidentes no siempre son tan benignos, porque a veces
suceden con casos lepromatosos. Debe tomarse en cuenta también que un
diagnóstico errado puede crear serios problemas, como señala e l siguiente
caso, &lt;1e una señora diabética, que al iniciar la sintomatología de la enfermedad de Hansen , hace unos meses. fue examinada por varios médicos de
diversas especialidades, y recibió tratamientos diferentes hasta que se produjo un estado reacciona[ que se confundió con erisipela y la llevó al dermatólogo, quien hizo e l diagnóstico correcto y estableció e l tratamiento
con sulfonas: la paciente, lógicamente, no tiene en su terapéutica la confianza que es de desearse, porque no ha podido decidir todavía a quién creer.
Por último, es conveniente señalar otro caso, en Cadereyta Jiménez,
Nuevo León. Es un hombre de 30 años, de clase social humilde, sin convivientes y sin caso antecedente conocido. Su padecimiento empezó hace 10
años. con lesiones en piel y ser ología positiva. Ha recibido tratamiento
antiluético (arsenicales, bismuto, penicilina) repetidas veces, desde que sus
reacciones serológicas resultaron positivas. Hace tres años vino a Monterrey
para curarse. En e l Hospital, el médico que lo vió le dijo que "tenia lepra
e n la sangre" y gue "ahí no se podía atender esta enfermedad" . Con tal
información s iguió buscando dónde atenderse. En un dispensario recibió
inyecciones de Promin cada tercer día durante seis meses. Mejoró temporalmente, pero luego el mal siguió su curso, y el paciente volvió a ir de
consultorio en consultorio. Hace dos meses inició tratamiento con Avlosulfon, ahora con muchas esperanzas de poder aliviarse.

Lo anteriormente indicado enfatiza, sin duda, la urgencia de tratar de

12

La \'onne )' González Benavides

Epidemiología de la Lepra

controlar mejor, con sentimientos más humanitarios y con un ánimo más
libre de prejuicios y bie n apegado a los principios de la nobilísima profesión
del médico, este mal, que bien controlado y vigilado ve desminuir sus
problemas y llega hasta a casi no tenerlos ni constituirlo para la sociedad,
pero que descuidado pu ede tener horribles consecuencias sociales, psicológicas, etc., tanto para los pacientes como para la sociedad humana en general.

Capítulo IV.
RESUMEN Y CONCLUSIONES.
En este trabajo se han presentado, lo más brevemente posible, los
datos generales del cuadro nosológico de la Lepra o Enfermedad de
Hausen, o sea: su definición, terminología, datos históricos, distribución geográfica mundial en sus aspectos más importantes ( con incidencias de 60.01 por mil o más, de 20.01 a 60 por mil, y de 6.01 a
20 por mil, así como en México y particularmente en l\'uevo León,
donde las incidencias varían de O. a 2.5 por mil), y además, la etiología, la patogenia, la clasificación moderna, los cuadros clínicos, los
estudios paraclínicos, el diagnóstico diferencial, el pronóstico y el tratamiento integral de este padecimiento. Y aparte, de una revisión de
sesenta y ocho exp edientes de hansenianos, archivados en un consultorio particular, se presentaron los datos de su clasificación, sexo y
distribución en el E stado de l\'uevo León. Por último, se reportaron
los resultados de nna encuesta hecha sobre los cuarenta y ocho pacientes del grupo u1dicado, que radican en Monterrey.
La Lepra, preferentemente llamada enfermedad de Ilansen, constituye un problema de salud pública serio en todos los pafaes que
tienen zonas endémicas. ~léxico es uno de ellos, con una endemia
calculada en 50,000 enfermos, distribuídos en tres focos. Desde el
advenimiento de la sulfonoterapia, en 1946, la lucha contra esta enfermedad ha avanzado notablemente en el foco principal, que es el ceutroccidental. l\'uevo León forma parte del foco nororiental de la endemia, en l a República, pero su participación en la lucha sanitaria contra
esta enfermedad es muy débil. Es menester que se haga un esfuerzo
coordinado en este Estado, para reconocer el problema, difundir los
conceptos actuales, estudiar la endemia, y establecer un centro eon
personal médico y social debidamente entrenado para manejar a los
enfermos atacados por el mal de Ha11sen. Para ello se sugiere lo
siguiente.
I.- Para descubrir nuevos casos y establecer firmes bases epidemiológicas :
A.-Preparar a todos los pasantes de medicina, con objeto
de aprovechar la oportunidad de r ealizar importante papel en la formac.ión de las bases para establecer una lucha
integral contra la Lepra, estatuyendo

13

�--------------------

La \ 'onne y González Brmwides

E¡,idemiología de la Lepra

Hospit~tl Cniversitario "Dr. J. E. González"

----

l . - Que los conceptos modernos de su patología sean
ii1corporados en el Curso de Patología de las Enfermedades Infecciones, en la Facultad de Medicina;

BIBLIOGRAFIA

2.- Que al considerar este cuadro nosológico dentro de
la espe~ialidad de Dermatología, se dé mayor énfasis
a la aplicación de los conocimientos de la Patología
en la Clínica.
3.- Que los aspectos sociales y el lugar que ocupa este
padecimiento entre los problemas de salud pública,
se expongan en el Curso de Higiene y Medicina Preventiva.

!.- "Acción Contra la Lepra. Un esfuerzo de la iniciativa privada'" .-Asociación Mexicana de Acción Contra la Lepra, A. C.; México; 1954.

B.-Qne todos los médicos tengan en mente la posibilidad de
drscubrir un nuevo caso entre sus pacientes.

5.-Brown, J. A. K.; Short, G. M.; Blenska, \"\'".- "The Leprosy Tuberculosis Relationship".-East African l\1edical Journal: Vol. 34, No.
7, pp. 339-348; 1957.

11 .-Para evitar que los enfermos se pierdan, ayudarles a resolver
sus problemas y enseñarles la higiene elemental del caso:
A.- Entrenar algunas trabajadoras sociales en los conceptos
fundamentales de la Leprología, con particular enfoque
desde el punto de Yista de salud pública, y sus repercusiones psíquicas y sociales.
B.-Inieiar gestionrs teudirntrs a la modificación. conforme
a los modernos conceptos de la Enfermedad de Hansen,
de los reglamentos sanitarios y leyes que se refieren al
caso, así como una adecuada publicidad de dichos modernos conceptos.
IlT.-Para coordinar los esfuerzos y efectuar el manejo integral
de cada caso :
A.-Que la iniciativa priYada sea atraída y estimulada a
cooperar en el establecimiento de un centro, cuya finalidad será proporcionar las facilidades para el drsarrollo
de la gran variead de labores de este tan amplio y fértil
campo, que ofrece múltiples oportunidades para despertar la iniciativa.
B.- Estimular la originalidad en la investigación y aplicación, respecto a la enfermedad que nos ocupa, de la l\'.Iierobiología, la Inmunología, la Fisiología, la Terapéutica
Médica, la Cirugía Preventiva y Reparadora, la Fisioterapia, la Medicina Preventiva, la Rehabilitación, la Sociología, la Asistencia Infantil, etc., etc.

2.-"Avlosulfon (Diamino-difenil sulfona) en e l Tratamiento del Mal de
Hansen".- Imperial Chemical Industries (Export) Ltd., México;
Xochicalco No. 195, México, D. F.; pp. 1-8.
3.- Bergel, M.- "Mecanismo de la Actividad Antileprótica de las Sulfonas".- La Semana Médica; Vol. 3, No. 4, pp. 164-171; 1957,
4.-Bouzas, A.-"Leprous Iritis with Hypoyon".-American Jaurnal of
Ophthalmology; Vol. 44 , No. 3, pp. 401-406; 1957.

6.-Brown. J. A. K.; Stone, M. M.-"Tuberculoide Leprosy in Identical
Twins".-Leprosy Review; Vol. 29, No. 1, pp. 53-55; 1958.
7 .-Cochrane, R. G.-"Leprosy Its Challenge and Hope" .-Revised Edition;
pp. 1-40; L. T. A. Robinson Limited, London, S. \Y. 9; 1953.
8.-Cochrane, R. G.- "\\,~e Can Conquer Leprosy".- Reprinted from The
Rotarían Magazine for January; 1959.
9.-Cochrane, R. G.- "Leprosy in Korea".- An Address before a Conference called by the Korean Civil Assistance Command, at Seoul,
April 21; 1955.
10.-Convil, J.; Reyes, O.; Kerdel, F.-"Disseminated Anergic American
Leishmaniasis. Report of three cases of a type clinically resembling Jepromatous leprosy".-A. M. A. Arch. Dermat.; Vol. 76,
pp. 213-217; 1957. (Abstract, International J. Leprosy; Vol. 26,
No. 1; 1958).
11.- Davey, T. F.- "The Treatment of Leprosy with diphenyl thiourea compound, SU-1906 (DPT). A report on expanden trials in Nigeria.
I. A second report on the progress of the pilot tria!, with a review
of the findings in expanded trials'".- Leprosy Rev.; Vol. 29 ,
PP. 25-3 6; 1958. ( Abstract. Iuternational J. L eprosy; Vol. 26.
No. 3; 1958).
12.-De Souza Araujo, H . C.-"Eficacia da vitamina E nas amiotrofias
leprosas".-Arq. mine iros Leprol.; Vol. 17, pp. 110-113; 1957.
(Abstract, International J. Leprosy; Vol. 26 , No. 2; 1926).
13.- Doull, J. A.-"Leprosy".-Deparement of Medicine and Surgery VETERANS ADMINISTRATION TECHNICAL BULLETIN TB 1098. Washington 25, D. C., pp. 1-18; 1954.
'
14.-Escalona Pérez E.; García Pérez, M.; López Núñez, G.- "Dermatología: Lo Esencial para el Estudiante·'.-México, D. F.; 1954.

La persistencia de focos de esta enfermedad, o más bien, la respuesta rlel pueblo frente a este problema, se considera como el termómetro más fiel para medir el nivel de su civilización. Por ello
resulta anacrónico que una ciudad tan adelantada, industrializada y
con centros médicos tan modernos, cunas de la enseñanza y del progreso, se ignore y desprecie tan sei-io problema, que está a su alcance
enfrentar y resolver definitivamente en unos cuantos años.

16.-Galea, J.; Bonnici, E ..,--"Leprosy in Malta".-Leprosy Review; Vol.
28, No. 4, pp. 139-147; 1957.
17 .-Garrett, A. S.- "Hyalase ( Hyaluronides) Injection for lepromatous
nerve reactions".-Leprosy Rev.; Vol. 27, pp. 61-63; 1956.
(Abstract, International J. Leprosy; Vol. 25, No. 3; 1957).

14

15

15.- Fite, G. L.- "Brie f Chronicle of Leprosy".-pp. 1-4. U. S. P. H. S.
Hospital Carville, Louisiana, U. S. A.; April 22; 1969.

�La. Voune y Go117,áJe,i; Bem1vides

Epidemiología de In Lepra

Hospital Universitario ••Dr. J. E. González"
18.-Gay Prieto, J.-"Nuevas Orientaciones en la Lucha Antileprosa".Anales de la Real Academia Nacional de Medicina; Vol. 74, No. 1,
pp. 63-89; 1957.
19.-González J.-"La Lepra en Nuevo León".-El Médico; Año 5, No. 5,
pp. 28-32 y 74; 1955.
20.-Himsworth, H.-"Sumarising Speech".-East A.frican Medica! Journal;
Vol. 34, No. 7, pp. 403-408; 1957.
21.-"La Lepra: un Mal Bíblico que ha sido vencido por la Ciencia".--Mañana; No. 713, pp. 46-50; Abril 27 de 1957.
22.-Leiker, D. L.-"The Mononucleosis Syndrome in Leprosy Patients
Treated with Sulfones".-lnternational Journal of Leprosy; Vol.
24, No. 4 (2 Parts, Part. 1) pp. 402-403; 1956.
23.-Meyer, W. H.--"History of Leprosy in Louisiana".-pp. 1-7 (Presented
at the Seventyfifth Annual Meeting of the Louisiana State Medica! Society; New Orleans, May 3, 1955); U. S. Public Health
Service Communicable Disease Center, U. S. Departement of
Health, Education and Welfare; Atlanta, Georgia, U. S. A.
24.-Meyer, W. H.-"The Control of Leprosy".-U. S. P. H. S., Communicable Disease Center, U. S. Departement of Health, Education,
and Welfare; Atlanta, Georgia, U. S. A.

34.-"Tbe Sulfone Treatment of Leprosy".~Louisiana Departement of Public Health, Dívision of Preventive Medicine; pp. 1-4; Jan. 1952.
35.-"They Banished a Ghost".-American Leprosy Missions, Inc.; 156, 5th.
Ave., New York 10, N. Y., U. S. A.; pp. 3-27.
36.-Ugalde Valenzuela, R.-"Un Año en el Centro Dermatológico de Salvatierra y Algunas Consideraciones sobre la Lepra en el Estad-O
de Guanajuato".-Tesis, U. N.A. M.; 1955.
37.-Wilkinson, F. F.; Colombo, C. V.-"Nueva Experiencia con Hialuronidasa Intraneural en Lepra".-Leprología · Vol. 1 pp. 68-71 ·
1956.
,
,
'
38.-Wilkinson, F. F.; Brusco, C. M.-"Acción de un inhibidor de la anhidrasa carbónica en las neuritis hansenianas".-Leprologia; Vol.
1, pp. 75-76; 1956. (Abstract, International J. Leprosy; Vol. 25,
No. 4; 1957).
39.-Wolcott, .~· R.; R?ss, H.-"Laboratory Aids in the Diagnosis of Le11rosy .-fmer1can Journal of Medica! Technology; Vol. 21, No. 5 •
(Reprmt) 1955.
'
40.-"World Dis~ribution of L~prosy".- (World chart) Prepared by che
American_ Geograph1cal Society; Lithographed b,y National Process Co. m U. S. A.; Broadway st. 15Gth. Street, New York 32
N. Y., U. S. A.; 1953.
'

25.-Muir, E., Chairman; Dreisbach, J. A., Secretary.-"Report of the Medica! Committee of the International Christian Leprosy Conference" .-Lucknow, India; pp. 1-8; Nov. 1953.
26.-Phillips, G.-"New Hands".-Reprinted from World Outlook, 150 Fifth
Avenue, New York, N. Y.
27 .-"Recent Advances in the Chen10terapy of LEPROSY with Diaminediphenil sulfone" .-Bi&lt;1dle, Sawyer and Co.. Ltd.; 4, Grafton
Street. London, W. l; 1951.
28.-Rodríguez, R. O.-"La Lepra y los Niños".-Tesis, U. N. A. l\L; 1949.
29.-Ross, H.- "The Blood in Leprosy: Morphology Chemistry, Immunology.
A Review".- Reprinted from Leprosy Briefs, publisbed by the
Leonard Wood Memorial (American Leprosy Foundation); 1955;
6: 21-23, 26-47.
30.-Rojo Echevarría, E.-·'Tratamiento de la amiotrofia leprosa con vitamina E (Reporte Preliminar)".-Bol. Soc. Cubana Dermat. y
Sifilogr.; Vol. 13, pp. 25-30; 1956. (Abstract, International J.
Leprosy; Vol. 26, No. 2; 1958).
31.-Schaller, K. F.; Serie Ch.-"Neurofibromatosis Recklinghausen. Lepra
Lepromatosus".-Ztschr. Hautu. Geschl.- Karnkb; Vol. 22, pp.
10-12; 1957. (Abstract, International J. Leprosy; Vol. 25, No.
3; 1957).
32.-Smith, D. T.; Martin, D. S.; Conant, N. F.; Beard, J. W.; Taylor, G.;
Kobn, H. l.; Poston, M. A. (Revised by: ).- "Zinsser's Textbook
of Bacteriology" .-Ninth Edition; pp. 4 O4-411; Appleton-Century-Crofts, Inc.; New York, U. S. A.; 1948.
33.-Staffieri, J. J.; Fernández, J. M. M.; Carboni, E. A.; Tomasino, P. O.;
Berli, Rñ R.-"Consideraciones sobre el Estado Endocrino en la
Enfermedad de Hansen".-Anales de Cirugía; Vol. 22, No. 3,
pp. 181-186; 1957.

16

17

�OBSERVACIONES SOBRE CINCO CASOS DE
ARRITMIA
Dr. Humberto M. Cantisani. *

Los trastornos del ritmo constituyen un lote importante de los
problemas que el cardiólogo enfrenta a diario. El cuidado en la interpretación de los trazos con arritmia compensa al observador con uu
conocimiento más amplio de los mecanismos involucrados en ella y lo
gratifica con un manejo adecuado del problema en cuestión. Las
bases de esta interpretación radican en el conocimiento del electrocardiograma en las arritmias, el dominio de los hechos más importantes de electrofisiología del corazón y Ja habilidad en el examen
sistemático del trazo (Katz).
En el presente artículo se hace la presentación de cinco casos interesantes de arritmia, observados por el autor. Uno corresponde a
una disociación aurículo ventricular por interferencia. Otro es de un
bloqueo sino-auricular. Los demás pertenecen a los bloqueos aurículoventriculares complicados.
Caso 1.-F.l\I.II. Masculino. 70 años. Cardiopatías luética y coronaria. Digitalizado. El trazo muestra (Figura 1) inicialmente dos

Francisco )lénclez. 70 años. Digitalizado (Acylanid 0.2 mg. diarios) . Cardiopatías luética y coJ·onaria. YIII-5-60. Consulta de
Ca1•diología. Hospital Guiversitado. Derivación I (las tres fütimas
son registro contínno). Uisociación A-Y incompleta (por interfeferencia A-Y), con arritmia y bradicardin sinnsales y una extrasístole Cll)'a morfología semeja BRDHH (ventricular izquierda).
Figura 1

*

Asistente al Servicio de Cardiología del Hospital Universitario.• Profesor de Patología Cardiorrenal en la
Facultad de Medicina de la U. N. l.· Trabajo realizado en el Servicio de Cardiología del Hospital Universitario.

�Hospital l;uiversitario "J)r.•J. E. González"

Observaciones sobre cinco l!l1sos de Arritmia

latidos conducidos por ritmo sinusal con bradicardia. La tercera P
no es conducida (P-R de 0.09") por interferir con un latido ventricular
con ciclo de 1.08' (más corto que el anterior que es de 1.12") y morfología semejante a los dos anteriores. El siguiente latido ventricular
tiene un ciclo de 1.04" y se empalma con la cuarta P. Irrumpe un
latido con QRS de 0.13", prematuro y parecido a un complejo con
bloqueo de rama derecha del haz de llis -ex:trasístole ventricular izquierda- y reaparece un latido sinusal y al cabo de 1.13'" un complejo
de morfología igual a los dominantes, siguiendo inmediatamente al cual
se nota el fin de la onda P en turno.

~inismo, a la auscultación revela (Figura 2) agrupac1011 de latidos
smusales de tres en tres. El ciclo sinusal correspondiente a la pausa
que separa los grupos, mide 1.24'' (algunos se acortan en 0.02 a 0.04"
1~ que se considera despreciable si se toma en cuenta que puede habe;
cierto grado de arritmia sinusal}. El ciclo sinusal que precede a la
pausa e~,más corto que el c~ue la s~gu~; en otras palabras, hay una
acel~rac10n del roarcapaso smusal s1gmendo a la pausa. Finalmente
e~ ciclo de la pausa dura menos que la suma de dos cualesquiera
c1cl?s cort_os. Tal disposición descubre un mecanismo de bloqueo sinoaul'lcular mcompleto, con fenómeno de ·wenckebach, y respuesta auricular al 4 por 3.

De ahí en adelante y hasta la primera mitad de la tira inferior,
se establece una disociación aurículo-veutricular, con ciclos ventriculares de 0.84 a 1.23" y latidos de morfología similar a los sinusales,
y ciclos sinusales que varían de 0.88" a 1.00". La segunda mitad de
la tira inferior revela la vuelta al ritmo sinusal con aceleración de
este marcapaso a ciclos de 0.72". En resumen, tenemos: (1) bradicardia sinusal en el principio, seguida de (2) arritmia sinusal ~- (3)
disociación aurículo-ventricular por interferencia del marcapaso sinusal con el nodal a nivel del tejido de unión aurículo-ventricular (sin
capturas ventriculares). Se destaca el hecho de que la frecueneia
sinusal y la del nodo tienden a igualarse, y eso es lo que lleYa a producir la interferencia de ambos estímulos en el tejido A-Y: el siuusal
no pasa a los ventrículos por hallar refractario dicho tejido merced
a la activación iniciada en el nodo, y a su vez el im¡mlso nacido e~1
éste no puede activar retrógradamente a las aurículas por haberse
activado ellas con el estímulo sinusal. En estas condiciones se mantiene la disociación mientras exista un equilibrio de frecuencias de
ambos marcapasos. Pero si un estímulo sinusal llega a la unión A-Y
a su salida de la fase r efractaria, logra pasar a los ven trie u los ( captura ventricular).

Cantisnni H. 1\1.

En efecto, la pausa contiene al estímulo sinusal bloqueado a su
salida del seno. El siguiente estímulo es conducido a aurículas con
un tiempo óptimo. El terc~ro es conducido con tiempo aumentado
respecto _al segundo. El cuarto sufre un retardo mayor que el tercero,
pero el mcremento de aumento en el tiempo de conducción S-A es
menor respe~to al terce~·o que el de é:;te r esp ecto al segundo: por eso
ha?' acor~am1ento del c1~lo sinusal. El quinto estímulo se bloquea y
.as1 sucesrvamente se repite la secuencia descrita.
Xotemos el valor del electrocardiograma para aclarar la naturalez~ de la arritmia en este :sp_e~imen, ~i~erenci~ndo un bloqueo
A-V de _seg~.md? grado (cuyo s1gmflcado chmco reviste seriedad), de
una arntm1a smusa~ ( en la que las transiciones de los ciclos largos
a los cortos son mas graduales), y de las extrasístoles auriculares
bloqueadas.
El bloqueo sino-auricular se debe generalmente a un aumento del
tono vagal. A menudo se trata ele bloqueo incompleto y transitorio.
Se le r eporta como efecto digitálico en la mayor parte· de los casos
pero también como causado por quinidina o problema infeccioso. S~

Por otra parte, si el nodo aumenta su frecuencia notablemente
por eucima de la sinusal, podrá activar a las aurículas por YÍa r etrógrada y se constituirá un ritmo nodal: aurí{'ulas v Yentrículos se
activan por el estímulo nacido en el nodo ( a difer~ncia de la disociación en la que los ventrículos se activan por el nodo y las aurículas
por el seno). Fi1lalmente, si el seno acelera su frecuencia de descarO'a
acaba con el marcapaso uodal destruyendo su estímulo en formació1~
al pasar por el tejido A-V y se vuelYe al ritmo sinusal.
La causa fundamental de esta arritmia es la depresión de la actividad sinusal. debida a una hiperactiYidad vagal de la que es responsable en buena parte la digital. rna caufla contribuyente es cierta
aceleración del automatismo del nodo. El significado clínico de la
arritmia es esencialmente benigno, pues en sí no es manifestación de
intoxicación digitálica, no obstante que en su género intervenga el
efecto yagotónico de la droga.
Caso 2.-B.~I. de G. 30 años. Femenino. :Xo Digitalizada. Yal,ulopatía ]llitral compensada.-"Cn trazo solicitado por encontrar trige-

Sra. Bertha B. de González. Xo Digitali7x'lda. Nov.-17-59. D~rivación I contímm.
Figura 2

20

21

�Hospital Universitario "Dr. J. E. Gouzález"

estima que más que un bloqueo entre el tejido sinusal y el resto auricular, se trate de una detención del estímulo dentro de aquél (comparable a un bloqueo A-V), pues resulta difícil aceptar la existencia
de una zona de bloqueo suficientemente extensa para rodeal.'e a toda
la estructura sinusal.
El bloqueo sino-auricular incompleto no reconoce significado clínico serio. Se le puede corregir con atropina o efedrina, y aún con
el simple ejercicio. Los casos de bloqueo completo dan lugar a síncope
y a síndrome de Stokes-Adams.

Caso 3.-F.L.L. :Masculino. 29 años. No Digitalizado. Infarto de
cara diafragmática en evolución. Se dió quinidina O.SO g. la víspera
del día en que se tomó el trazo (Figura 3) -pues se pensó en arritmia
por extrasistolia en la auscultación-. Hay agrupación de los latidos
ventriculares de dos en dos y de tres en tres. La frecuencia sinusal
es regular, 100 por minuto (ciclo de 0.60"). La morfología de los
QRS que cierran a los ciclos largos -con duración uniforme de 1.03"-es algo distinta de la que los QRS que cierarn a los ciclos cortos- que
duran uniformemente 0.70"-. Los P-R correspondientes a los latidos
dominantes se hallan entre 0.20" y 0.34" y los inmediatos a los latidos
aberrantes varían de 0.05" a 0.16". Es pertinente que aquéllos pertenecen a estímulos sinusales conducidos a los ventrículos con cierto
retardo, adoptando la estructura del W enckebach, y que los de menores de 0.12" no corresponden a tiempos de conducción A-V, sino
que representan mera coincidencia en los tiempos de activación de
aurículas y ventrículos, coincidencia debida a una interferencia de
impulsos -sinusal y nodal- a nivel de la unión aurícu1o-ventricular. En
apoyo de este punto de vista podemos aducir: (1) el hecho de que el
latido ventricular con P-R corto cierra a un ciclo uniforme de 1.03"
y (2) que la morfología de su QRS es algo diferente a la de los QRS

Felipe López Lópe'L. 29 años. No Digitalizado. Quiniclina: ayer
0.80 g. y bay 0.60 g. ill-17-60. D2 contínna: bloqueo A-V de
2o. grado tipo \\7enckebach-Luciani y escapes nodales.
Figura 3

22

Observaciones sobre cinco casos de AITitmia

Cantisani H. ;\[.

dominantes -conducidos- lo cual encuentra explicación inmediata en
el uso de vías preferentes de activación ventricular por los estímulos
que se inician en el nodo.
Esta interpretación se resume en dos mecanismos fundamentales
asociados: un bloqueo aurículo-ventricular de segundo grado con fenómeno de Vvenckebach y respuestas ventriculares al 3 po; 2 y al
2 por 1, al que se agregan escapes nodales con disociación A-V por
interferencia en cada uno de ellos.
Queda por aclarar la presencia de los P-R mayores de 0.11" correspondiente a los latidos abenantes. Es improbable que se trate
de latidos sinusales a causa de (1) y (2) ya discutidos. Pueden explicarse suponiendo que el estímulo sinusal que precede a la P en cuestión
(mismo que cae durante la repolarización del latido ventricular conducido inmediato anterior) no resulte efectivamente bloqueado sino
que penetra incompletamente en el tejido A-V, prolongando así su
fase refractaria de tal modo que el estímulo siguiente no sea conducido o lo haga con retardo (como es el caso actual), permitiendo
que antes descargue el nodo. Es decir, que nuestra hipótesis se basa
en,el fen~meno de la conducción oculta (concealed conduction) del
estunulo srnusal precedente, y responsable de que el sio-uiente uo sea
conducido con un P-R óptimo.
º
La posible objección de que la aberrancia de los latidos con ciclo
de 1.03" se deba a superposición de la onda P queda deshecha observando a aquéllos con P-R de 0.16''.
'
~aturalmente que en la interpretación ofrecida, queda implícita
cierta alteración del automatismo nodal -frecuencia de 58 por minuto
para este caso- la cual no es improbable dado el estado inflamatorio
en ~os t~j~d?s. A-V P?r. el infarto fresco, y si se comprende que la
dosis qmmdm1ca admm1strada no basta para deprimir el automatismo
del nodo. De paso se consigna la importancia del electrocardioo-rama
para definir el tipo de arritmia y evitar el error de continuar dando
quinidina en este ejemplar de bloqueo aurículo-ventricular.

Caso 4.-M.L.P. Femenino. 19 años. Digitalizada. Cardiopatía de
Lupus Sistémico. La figura 4 ofrece un trazo contínuo de D II. Encontramos una frecuencia auricular de 124 por minuto reo-ular. Los
dos primeros latidos ventriculares tienen un P-R de O.ÍS'' ~l primero
y de 0.23" el segundo; pueden considerarse como latidos sinusales con
bloqueo A-V de segundo grado tipo I (fenómeno de Wenckebach).
Luego aparece un latido prematuro con morfología de bloqueo de rama
que sigue inmediatamente a la inscripción de la P en turno; su ínter:
pretación depende de la posible relación o falta de relación entre la
activación auricular y la ventricular en dicho latido: en el primer
caso se trata de una extrasístole ventricular con fenómeno de suma
y en el segundo, de una extrasístole nodal con interferencia A-V
transitoria y conducción ventricular aberrante; el primer caso es
difícil de aceptar por el hecho del bloqueo A-V antes reconocido pues
se espera un tiempo P-R mayor de 0. 2 3" para un complejo conducido
23

�Hoi,""})itnl L'niversitario "Dr·. J. 1&lt;;. González"

Observaciones sobre cinco casos de Arritmia

C:mtisani H. l\-1.

------------ --------------------

(en el caso apenas lega a 0.08'') y un latido de suma con un P-R de
apenas O.os·· en presencia de trastorno de conducción A-Y exige mayor
aberrancia y duración del QRS prPmaturo; en favor de la segunda
interpretación está la semejanza del QRS prematura a un bloqueo de
rama derecha en un latido que cierra un ciclo notablemente más corto
que el inmediato anterior lo que explica la aberrancia de conducción
intraventricular. La cuarta onda P no es conducida a ventrículos a
pesar de ocurrir en un tiempo normalmente excitable del tejido de
unión ~\-Y: hay bloqueo y no simple intnferencia, en esa región. La
quinta P se interrumpe en su inscripción por un QRS algo diferente
a los conducidos: empasta la rama asce11dente de la R, el punto J se
hunde ~, el RS-T dibuja una concavidad superior. La sexta P cae al
final de la repolarización del QRS aberrante y aparentemente no es
conducida ya que la siguiente P interfiere con un QRS semejante al
inmediato anterior. En adelante se repiten estos acontecimientos durante seis ciclos ventriculares, uotándose que los intervalos P-R fluctúan entre 0.10" y 0.13". La P nfimero 18 es conducida a ventrículos
con un P-R de 0.26" y su QRS se asemeja a los dos primeros. La 19
cae en plena repolarización del latido conducido y se bloquea. La
20 es conducida con P-R de 0.17" y luego aparece un bloqueo A-Y de
segundo grado, tipo JI, al 2 por 1 hasta el final, observándose parecido del último QRS con las latidos ventriculares dominantes.

o yuxtaposición de actividad auricular y ventricular independiente
una de la otra -interfer&lt;:'llcia- no obstante que los haya hasta de 0.18''
( como es el caso del último complejo del trazo), porque si hay bloqueo
A-Y de segundo grado el P-R subsecuente a una P bloqueada puede
llegar hasta 0.2 0" -:,.T el nodo puede descargar antes de que le llegue
la activación de la P en cuestión.

Si se examina atentamente el trazo, se ve que el ciclo de los latidos
dominantes es de 1.00" ( cou variante de 0.02" en dos de ellos) y que
su aberrancia ( empastamiento de R, ensanchamiento del QRS, hundimiento de RS-T) no muestra reciprocidad con el intervalo P-R (efecto
de acordeón: a menos P-R más aberrancia).

Caso 5.-P.A.A. iiasculino. 43 años. Xo Digitalizado. Infarto de
cara diafragmática en evolución. Probable infarto autiguo septal.La Figura 5 corresponde a trazo contínuo de D III. Frecuencia sinusal
de 108 por minuto, regular. Ciclos ventriculares largos de 0.96" (excepto el quinto, con 0.98") y cortos de 0.82" a 0.93". Morfología uniforme de los QRS, descontando las variaciones por superposición de
onda P y posicionales por rPspiración. Se observan latidos ventriculares con P -R de: 0.10'' (2, 7, H, 21), de 0.2~" a 0.28'' (4, 9, 11, 16,

El resultado de este examen torna improbable que los latidos en
cuestión correspondan a un mecanismo de preexcitacióu ventricular
(\\T.P.,Y,), y sugi&lt;:&gt;re su origen nodal, explicándose la aberrancia por
el uso de Yías preferentes ventriculares en la activación que nace en
rl nodo. Entonces, los P-R correspondientes a los latidos en cuestióu,
no npres&lt;:&gt;ntan tiempos de conducción A-Y, sino mera superposic-ión

Así es que nos hallamos ante un bloqueo A-Y de segundo grado
roruplitado por eseapes nodales "!,' disociación por interferencia A-Y,
ésta incompleta puesto qne rxiste una captura veutricular -la onda P
número 20 es conducida con P-R de 0.17"- siguiendo a la que se reinstala ritmo sinusal con bloqueo A-Y al 2 por l.
Finalmente, como el ciclo del último latido ventricular es de 1.00''
es mu? probable que sea un ei-cape, a pesar de su P-R de 0.18'' ( de
acuerdo con las razones antes expurstas).
La asociación bloqueo A-Y más aceleración nodal, es frecuente
en las miocarditis con tratamiento digitálico, pudiendo colegirse un
efecto tóxico del fármaco. Tal fué la conclusión a que se llegó en
el caso que nos ocupa, J en consecuencia se ordenó retirar la digital,
desapareciendo la arritmia en el transcurso del siguiente día con persistencia de bloqueo A-Y de primer grado.

liaría Luisa ,Palomo. 19 años. Digitalizada. , TIIl-19-59.
Cardiopatía de Lupus Sistemático. Servicio de Cardiología
Hospital l.'niversitario.

Pedro Aguirre Alemán. 43 años. Xo Digitalizado. VIIl-17-60.
Infarto Miocárdico en evolución. Servicio ele Cardiología.
Hospitnl t'niversitario.

Figura ·4

Figara 5

24

25

�Hospital Cniversitario "Dr. J. E. González"

18 y 23), de 0.:1:4'' (6, 13 y 20). Los demás no manifiestan relación
A-V pues la P se produce inmediatamente antes del comienzo del
QRS (3, 5, 10, 12 , 17, 19 y 24). Estas medidas revelan desde luego
un bloqueo A-V de segundo grado, con variaciones de los tiempos de
conducción que paree.en seguir cierto orden. Sin embargo, hay que
dar cuenta de la naturaleza de los latidos sin relación A-V manifiesta
-mismos con ciclo de 0.96"- y de las variaciones en P-R.
La posibilidad más inmediata es que los latidos problema sean
ectópicos por un nodo acelerado a frecuencia de 62 por minuto. Esta
hipótesis invalida el carácter supuestamente conducido de los latidos
con P-R de 0.44" cuyos ciclos son de 0.96", y satisface las variaciones
de los P-R-entre 0.19" y 0.28" considerando a sus QRS como capturas
ventriculares cuyos tiempos de conducción A-V son recíprocos al intervalo R-P precedente (o sea que a mayor R-P menor P-R). Conforme
a esta hipótesis el trazo se interpretará como una disociación A-V
por interferencia, con capturas frecuentes. Sin embargo, el hecho de
existir con frecuencia auricular francamente superior a la ventricular,
aunado al de encontrar ondas P que no son conducidas aunque ocurren
bien después de concluída la repolarización del complejo ventricular
precedente, obligan al diagnóstico de bloqueo A-V de segundo grado,
ya que una simple interferencia no explica estos dos hechos capitales.
En consecuencia, hay que tomar en cuenta ambos mecanismos para
explicar la arritmia: disociación A-V, que complica a un bloqueo A-V
ele segundo grado como alteración fundamental.
En favor de la aceleración del nodo, se halla el estado inflamatorio del tejido por la evolución del infarto fresco; la regularidad
de los ciclos supuestamente nodales; y el fenómeno de interferencia
con la actividad sinusal durante la descarga nodal. En contra se
tierw la falta ele aberrancia definida de tales complejos ( como el"
frecuente en los latidos nodales por el empleo de vías preferentes de
conducción ventricular) ; la falta de acción digitálica (la asociación
de bloqueo A-V con aceleración de un marcapaso subsidiario involucra
corrirntrmente un efecto digitáli&lt;:o) y la discrepancia del ciclo de
0.98" (aunque esto último no invalida la hipótesis nodal por haber
a veces discretos cambios en la frecuencia de descarga de dicha estructura) .
La figura 6 muestra un corto trazo de VF del mismo paciente,
tomado minutos antes de precedente. Se constata la misma frecuencia
auricular y ventricular que en el trazo arriba analizado, pero sin
relación P-R fija ( aunque la tira es demasiado corta para aseverarlo) .
Probablemente existen aquí los mismos mecanismos, aunque con
mayor grado de bloqueo A-V pues se advierte una disociación A-V
completa, al menos durante el tiempo que dura el registro.

26

ObS('rvaciones sobre cinco casos de Arritmia

Cantisaui H. )1-.

VF

Pedro Agu_in·~ A_lemán. 43 años. Xo Digitalizado. VIll-17-60.
Infarto )Iioca1·d1co en evolución. Servicio de Cardiología.
Hospital t:niversitario.
Figura 6

BIBLIOGR ..\FIA
Katz L .N. Y Uick A. Clinical Electrocardiouraphy.
0
Lea anc: Fcbiger. 1956.

THE ARRYTHMIAS.

Langendorf R. Y Pick A. APPROACH TO THE INTERPRETATION OF
COMPLEX ARRYTHMIAS. Progress in Cardiovascular Diseases. Vol. II
No. 6. Grune and Stratton. 1960.
'
Hoffman B._F. Y Cranefield P.F. ELECTROPHYSIOLOGY OF THE HEART
Me Graw-H1ll. 1960.
·
P!ck A. _ABERRANT VENTRICULAR CONDUCTION OF ESCAPED BEAT8
C1rculation 13:702, 1956.
~-

�ZDNULOLISIS ENZIMATICA EXPERIMENTAL *
Dr. Jesús M. Benavides González"

Dr. Ezequiel Cavazos Treviño.

En Abril de 19:58, Barraquer presentó en la Real .Academia de
Medicina de Bareelona, con el carácter de comunicación preliminar,
un trabajo que tituló: "La Zonulólisis Enzimática". procedimiento
de tipo bioquímico, qur produee la lisis ele la zónula. facilitando con
esto, la extracción de la catarata, útil. sobre todo, en zónulas resistentes.
Esta comtulicación despertó un gran interés y han aparecido desde esa fecha, numerosos trabajos publieados en diferentes revistas
de la especialidad. l'nos de ellos son trabajos sobre experiencia de
extracción de catarata de humanos, otros; emplt&gt;ando la A. Q. T.,
"in vivo" e ''in vitro", en animales, (monos, conejos, bovinos, cordero, chivo, etc .)
Todos los trabajos experimentales han llevado como finalidad,
eontestar una serie de preguntas que se han venido suscitando con
motiYo del empleo de este nuevo procedimiento y que han ido paulatinamente aclarando una serie de dudas. En seguida enumeraremos
algunas de dichas preguntas:
a).- ¿Es realmente la A. Q. T., una substancia lítica de la zónula?

b) . - ¿ Cuál es el sitio de la lisis o de la rotura de la zónula cuando
esto se logra ?
e).- ¿Produce o no alteraciones, a corto o a largo plazo la A. Q. T.,
en otras estructuras endo-oculares?
el).- ¡,Disminuye la resistencia de la cápsula cristaliniana la acción

de la A. Q. T.?
e).-¿, Altera el proeeso de eicatrización de las heridas córneo-esclerales o eórneo-corneales?

*

Trabajo Presentado en el Y Congreso Xacional )le:xkano ele Oftalmologfa celebrado en )lé1·icla, Ync., clel 6 al 10 d e marzo de 1960.

*'~

Profesor de Oftalmología de la Facultad de ) ledicina de fa Universidad
de X nevo León.

�Zonulolisis Enzimática Experim ental

Hosp ital l."niversitario "Dr. J. E . González"

f).- ¿Disminuye en su resistencia la solución de A.

Q. 'l'., los mate-

riales comm1mente usados para suturar, catgut, seda, etc.)?
Aún cuando parece perfectamente demostrada la acción de la
A. Q. T., '"in vitro" e "in viYo", sobre ojos de animales, en relación
&lt;·on su acción lítica sobre la zónula lo que permite la extracción :fácil
de la lente, hemos querido realizar algunas experiencias, cuyos resultados constituyen esta modesta cooperación al V Congreso Mexicano
de Oftalmología.
La A. Q. T., es un enzima proteolítica de acción semejante a la
tripsina; se obtiene del páncreas de ternera por activación del quimotripsinógeno mediante tripsina. Al igual que la tripsina cri,;;talizacla, es una enclopeptidasa y está dotada de acción :fibrinolítica y
proteolítica. La A. Q. T. tiene una más amplia capacidad proteolítica
que la tripsina, debido a que actúa también como exopeptidasa, hidrolizando aminoácidos externos que tienen un grupo amínico libre
(aminopeptidasa). Tiene también acción esterásica sobre distintos
ésteres como los del ácido fenil acético. Al parecer, posee también
acción desmolásica en algunos tipos de estructuras moleculares.
PRIMERA EXPERIENCIA:
Se practicó en nueve ojos de conejo, extracción del cristalino,
empleando en todos ellos Sol. de A. Q. T., al 1 por 5,000. (En algunos,
Sophitrase y en otros Quimotrase.- (Gráfica No. 1).

Benavides G. y Cavazos T.

TECNICA :
Anestesia general con Sol. acuosa de Kembutal, por vía endoveno,;;a. Separación de los párpados con suturas y por medio de un
anillo metálico. Localmente se había instilado previamente gotitas
de Atropina al 1 % y de Fenilefrina al 10% . Se abre cámara anterior
con queratomo y tijnas, se colocan tres puntos previos, córneo-esclerales con seda virgen.
Se practicó w1a iridectomía periférica, en seguida se hizo una
irrigación: con A. Q. T., con una cantidad Yariable desde 2 cms. cúbicos, hasta 5 cms. cúbicos como máximo; en 6 de ellos, en una sola
irrigación; en tres, se practicaron dos irrigaciones. De inmediato se
hizo la toma de la lente en unos casos con el erisifaco de Bell y
en ótros con la pinza capsular cruzada, tardando como tiempo total
para completar la extracción, un promedio de 5 minutos. De estas
nueve extracciones, una fue extra-capsular, accidental, y las ocho
restantes fueron de tipo intra-capsular. En tres no se perdió vítreo,
m 5 hL1bo pérdida de vítreo y en una hubo hernia de vítreo y hemorragia abundante en cámara anterior.
En estas experiencias no se empleó ningún anticoagulante, ( con
excepción del Xo. 9, en el cual se empleó citrato de sodio), la toma
se practicó de inmediato ~' en seguida se intentó la extracción.
SEGUNDA EXPERIENCIA:
Re emplearon para esta prueba treinta ojos recién enucleados
de macho cabrío jo"en, (cabrito), a cada uno de ellos se le quitó la
cómea y al iris se le practicaron cuatro incisiones radiales. (l&lt;"ig. :Xo.
1 y Fig. X o. 2). Inmediatamente se pasó un punto de s utura por el
polo posterior y se eoloearou invertidos, colgando cada uno de ellos,
dentro de un tubo probeta adecuado. (Fig. l'\o. 3). Quince de ellos
8erni-sumergidos en A. Q. T. al 1 por :'5,000, y los 15 restantes como
testigos, srrni-snmergidos en solución salina fisiológica. Se les col ocó
dentro dr la estufa a 37 Gcls. C. Se hicieron observaciones sucesivas,
frec·uentes, siendo transcritos sus resultados en la gráfica que exponemos. (Gráfica Xo. 2). En ella hemos expresado en figuras, el grado

31

�Hospital rniversitario "D1·. J. E. Gon7..ález"
- - - -- - - - - -- - - - - - - -- -

*

Bena,'Í&lt;lE's G. y Ca\•azos T.

.¼

.$&gt;

u

Zonulolisis Enzimática ExperimE'ntal

"

Fig. No. 1).-Se aprecia el quE'ratomo entra1ulo en cámara anterior
de un ojo &lt;le cabrito, uúcinndo la eliminación de córnea e iris.

Fig. No. 3).---0jo de cabrito sin cón1E'a y sin 1r1s, colgado por sn
polo posterior, con la mitad inferior s umergida en solución de
A. Q. T.

G

13.~.%
n

f&amp;/1%

Fig. Xo. 2) .-Se observa nu ojo de cabl'itO E'n el cual se ha practicado la elimina cióTI d el iris y dE" fa córnea.

:32

,33

•·

�Benavicles G. y Cavazos T.

Hospital 1.."niversitario "Dr. J. E. González"

Zonulolisis .E nzimálica FlxJ)erime-ntal

de caída de la lente;

a través ele la incisión del limbo )' de la iridectomía periférica, se
introdujo la cánula lagrimal. in)'&lt;'eíándosr rn cámara posterior, un

&lt;'11

la segunda, la lente sr insinúa !igt'rarnente

hacia abajo y la c·onsideramos el primer grado de luxaeión; la tercera
es u11 grado mc'is ¡¡yanzado, en que el cristalino se ha desprendido
t:a-,i l'II su totalidad. p&lt;'ro i-;e mantiene i-;njeto por algún punto; y la

c·uarto de c-c. de un lado y otro cuarto dr ec. en el otro lado. Esta

l'Harta. c•uando el cristalino se ha desprendido totalmente ~· hc1 eal'lo

misma maniobra se realizó en trrs ocasiones con intervalos de rinco
minutos; durante los intermedios, los ojos permanecieron en la estufa

al fondo de la probeta.

a ;37 Gds. C.

Dl bl•mo~ sPiialc11· que dt•spu(,s de, tres horas dr obserYac·iíin. c;n

En tn•s de estos ojos. la irriirncióu fu&lt;' con solución salina fisio-

tubos l'onte11ie11do sohH'ión de A. Q. T., los líqnidos presentaban un
color 11egruz&lt;·o ob:-curo. mientras tos tnbos testigos permaneeían trans-

lógica, C'n tres c-on solución ele 8ophitrasp al 1 por 1,000 en suero
fisiológieo. y en los últimos tres se• usó solución al 1 por 1,000 de

parl'11tc•s. (Figo. Xu. -1).

(iuirnotrase en supro fisiológico.

A los ,·rüite minutos de practicada la primera irrigación, se les
extrajo el&lt;' la estufa, se quitó la córnea. r al iris se le practiearon
c-uatro incisiones radiales, ( iridotornías), (li'ig. Ko. 5) . Durante estos
tiempos pudo obs&lt;'rvarse (flle el cristalino se abombaba notablemente,
s&lt;:&gt; tomaba esferoidal, la pupila aún antes de haeer las iridotornías se

J,'ig. Xo. 4).-0cho tubos 1&gt;robeta ronteniendo igual número de
ojos de cabrito ¡neparados en la forma antes descrita. Los :, de
la izquierda, en solución de A. Q. T. ,ll 1 por 5,000, los 3 d&lt;' la
derecha, en suero fisioló~ko. Se ve la difer·encia de coloración
d&lt;' los prime1·os 5 de la i7.quiercla, comparándolos con los 3 de la
derecha.

TERCERA EXPERIENCIA:
Se emplearon para esta prueba nueve ojos de conejo rec·ién enucleados; a cada uno de estos ojos se le prac-ticó lo siguiente: se abrió
cámara anterior con quera tomo, se practicó iridectomía p&lt;'riférica;

Fig. No. ;,,).-Ojo de conejo, tratado con solución de A. Q. T. al
1 por 1,000, de-spoés de ser extnúdo de la estufa. Se le están
practicando incisiones radiales del iris y se aJ)recia notable abombamiento del cristalino y cierto grado de dilatación puJ)ilar.

34

35

�Hospital Universitario "Dr. ,J. E. González"

apreciaba bastante dilatada. Se hizo la toma con el erisifaco de Bell,
apreciándose, en el momento de hacerlo, que la rotura o lis-is de la
zónula ya estaba realizada en un buen sector. Se iniciaron maniobras
de extracción, y en menos de 15 o 20 segundos se logra una extracción intra-capsular con hia!oides íntegra. Este mi,;mo hecho se repitió
poi· igual en los 6 ojos tratados con A. Q. T., al 1 por 1,000. (Fig.
No. 6 - 7 y 8). En cambio, en los ojos tratados con solución salina
fisiológica, se observaron los siguientes hechos: la pupila permanecía
dr menor tamaño, no sr apreció asprcto g loto-,u del cri-,talino, se
practicó la toma con el erisifaco de Be!l, se intentó separar la lente
con maniobras de mediana intensidad, no lográndo-;e. Esto se repitió
una o dos veces, por fin, a los cuarrnta minuto,, con maniobras
intensas, fuertes, incluso haciendo maniobras de tracción en sentido
contrario en el resto del globo, se arrancó, podríamos decir, el cristalino, que salió adherido de todo el vítreo, como puede verse en la
fotograña, (Fig. ~o. 9), y en los tres sistemáticameute, los cristalinos
presentaban así mismo, un collarete obscuro, (Fig. Ko. 10) que aunque
no fue examinado al microscopio, debe corresponder seguramente a
la inserción ciliar de la zónula.

Ftg. No. 6).---'0jo de conejo tratado con A . Q. T. al 1 por 1,000
e incubado en la estafa.- se-~ el desprendimiento fáci l de la lente.

36

Zonulolisis Enzimática Experimental

Bern1vides G. y CaYazos T.

l

Fig. Xo. 7).-C'ristalino toma&lt;lo con el erisifaco 1t punto de desprender·se totalmente de l1faloides y de cne1·po ciilar.

Fig. Xo 8) .-Se ha compl etado el desprendimiento total de la lente.

3í

�Hospital l.'.uiver.•sit~u-io

" ]}r,

Zonulolisis Enzimática E:1.-per·imental

.J• .K Gouzález"

Benavides G. y Cavazos T.

Los resultados de esta expniencia pueden observarse en la
siguiente gráfica.

"
¡,

Fig. Xo. 9) .-Cr1stalino sostenido por el e rislfaco, con nn colla•
l'ete obscuro que corres1&gt;onde 1&gt;robablemente al cuerpo cili"r junto
con la zónula, en w1 ojo tratado con suero fi siológi.c o e i ncubado.

•

-~·

..,.

,tj'

CUARTA EXPERIENCIA
Para esta prueba se emplearon 11 OJOS recién enucleados de co8e empleó la siguiente té(mica: se quitó la córnea empleando
queratomo y tijeras, se eliminó casi en su totalidad el iris, con ma-

llf'.JO.

niobras suaves, para evitar lesion ar la zónula; se tomó el cristalino
por medio del erisifaco de l3ell y se mantuvo suspendido el ojo en
esta forma (Fig. Xo. 11 ), y se procedió a practicar goteos, j ó 6
gotitas en cada vez, con intervalos de ?í minutos. (Figs. Xo. 12 y 13 ).
Los ojos pf':-;ai·on un promedio de 2 1'2 gramos, después lle haber
eliminado la córnea, el cristalino y el iris. En todas estas exp eriencias hubo unifor midad de peso, de tracción hacia abajo y hubo unj.
Fig. Xo. 10).-Xne,·e cristalinos. Los
e xtraídos fácilme nte con el emple:&gt; de
de en m edio, en los cu a les se empleó
bajo tracción enérgica y presentan el
de extracción.

38

ti·es de arr iba y los ele abajo
A . Q. T. E n cambio los tres
solución fisiológi ca, salieron
típico collarete de este tipo

form idad de vibración de la ruano, porque fnp la misma persona la
que mantuvo durante el tiempo necN,arjo, la suspensión con el erisifaco. Los resu'.tados pueden observarse en la gráfica siguiente.
39

�Hospital l"uiversHario "Dr. J. E. Gouzález"

Fig. No. 11).---0jo de cone.io, sin córnea y sb1 iris, que se mantiene suspendido poi• el erisifaco de BeU.

Benavides G. y Cavazos T.

Zouulolisis Enzimática Experimental

Fig. No. 13) .---0.io de c011ejo sus11e11dido por el erisifaco, al cual
le ha practicado goteo, cae 1&gt;or la acción de su propio 11eso,
debilitada la zónub, por la acción de la .'\. Q. 'f.

se

·

/1,n,t. , ' ~ ,

•1t#"K&lt;Ilf

r'
l:fHO

"'""

J ll'lt.

l.

Jo
Fig. Xo. 12).---0.io de cone j o s us pendido. Se inicia un goteo con
solución de A. Q. T.

4..0

.. Qu!U"

'Í)K~

t&lt;14#;,t:léA

.

J. l

'
.

.

.

.•

. ne_

t SI

41

U: r~~l\&gt;.lt.t♦ ,#1&lt; ettti'-'

�Benavides G. y Cavazos T.

Hospital Universitat·io "Dr. J. E. González"

Zonulolisis Enzimática Experi.meJ1tal

CONCLUSIONES:

Uégui H. y \Vaksman.-Action de L' Alpha-Chymotripsin sur L'insertian Cristallimenne de la Zonule Chez L ' animal. Bull. Soc. OphtaL
3-235- 1959.

Se hicieron experiencias con soluciones de A. Q. T. en sesenta
ojos de animales.

Uenedict Rizzuti, A.- Alpha-Chymotrypsin (Quimotrase) in Cataract Surgery. A. M. A. Arch. Ophth. 61: 135-140, 1959.

a).- De la primera experiencia se puede concluir que facilita la solu-

ción de A. Q. T., al 1 por 5,000, la extracción de la lente; p&lt;'ro
como en ésta no se tuvieron ojos testigos para establecer com-

Clement Francisco.- Estudio experimental sobre la Zonulólisis Enzimática.
Comunicación prese ntada en el IV Reunión de la Sociedad Española de Ciencias Fisiológicas celebrada en Granada, en Mayo
de 1958.

paraciones, no se pueden sentar conclusiones.
b) . - De la segunda experiencia en ojos de cabrito, se aprecia que
hubo una aceleración en la liberación de los cristalinos e11 los
ojos sometidos a solución de A. Q. T., en comparación con los
ojos testigos, tampoco esta prueba es, en nuestra opinión, muy
concluyente, en virtud de las pequeñas diferencias entre A. Q.

Drance, S. )J..)lur1•ay, R. G. Smith, T. R.-Alpha-Chymotrypsin And Sutures.
Am. J. Qphth. 49: 67, 1960.
Ley, Albert P.- Holmberg Ake S., ,md Yamashi Tsuyoshi.- Histology of
Zonulolysis - Am. J. Ophth. 49: 67, 1960.
Quil'óz Salgado, C.- Empleo de la Alfa-Quimotripsina en la cirugía. An.
Soc. Mex. Oftal. Núm. 3- 154 , Jul.-Sept. 1959.

T. y testigos.
e).- l.JOs resultados obteuidos en la tercera experiencia fueron tan

claros, tan demostrativos, que señalan una acción bien definida
de la solución de A. Q. T. al l por 1,000, en este caso sobre la
zónula de Zinn y probablemente sobre la adherencia hialoidocristaliniana.
d ) . - Esta experiencia también es demostrativa porque coloca la tracción sobre la zónula en condiciones similares. En cada uno de
ellos, se ve francame11te que a la concentración de 1 a 1,000 se
produce la lisis a los 5 minutos y que este tiempo va aumentando en forma más o menos proporcionada a medida que se
disminu~ e la concentraeión de la so! nción; en el último ojo en
el cual sólo se empleó suero fisiológico, a la hora, aún no se
1

producía la rotura de la zónula.

BIBLIOGRAFL-\..
Barraque1· Joaquín.-Zonulósis Enzimática.- Contribución a la ci rugía del
cristalino (nota previa).-Comunicación a la R eal Academia de
Medicina, de Barcelona, e l 8 de Abril de 1958.
Be&lt;lrossian Robert H.-Ali,ha Chymotrypsin . A. )l. A. Arch. Ophth. 62:
216, 19 59.

43

�UN CASO DE HIDROA VACUNIFORME DE BAZIN
(Porfiria Crónica Infantil Tardía) '~

Dr. Manuel Garza Toba

PORlf l R I AS-IX1'RODVCC I OX

Las observaciones actuales referentes a la Hidroa Yacuuiforme.
euseñau, entre otros hechos, que la sintomatologfa cutánea, en su
aspecto clínico ge11eral, es sensiblemente amlloga a la descrita por
Bazin en 1860. Esta descripción original fué &lt;&gt;sencialmente morfológica.
lloy, casi un siglo más tarde, los descubrimientos de la Bioquímica
han acrecentado el conocimiento dP esta entidad; y conducido al establecimiento de formas clínicas múltip! es, dif crenciables por su curso.
por el momento de su iniciación, por sus alteraciones metabólicas especiales. Pu elemento químico, la Porfirina, parece hallarse anormalmente presente en casi todos los cfü-;os de Ilidroa , .,..acuniforme, como
expresión de un trastorno en el metabolismo pirrólico. E!lo ha originado el nuevo concepto: Porfiria Cutánea.
Hans Fischer, en 1915, describió, dió nombre y aisló en fo rm,., cristalina las
Uroporfirinas y Coorooorfirlnas estudiadas en el caso de Petry. de Porfiria Congén ita. Mac Munn, Salllet y Garrod reconocieron primeramente las Porfirinas en la
orina normal.

Química.- Son Pi'!nH'nto&lt;i con est rnctnra básica i!e anill0s pirrólicos. m1idos por füradnra-; de metano. E xi&lt;;ten en el mundo ani•11al
-y wget al. En los wg-et a]P&lt;; la Actinonorfirina Ps el pÍ!i;mento bá&lt;iiro
c] p la c 1 orofil a. La P orfirina rlPl pi!:mwnto san qnÍn"'1 p&lt;; la Protonf)rfirina. La&lt;i P orfirinas son comp o1wnt&lt;&gt;'l dP &lt;&gt;n zima&lt;i ''vitalps" r-omo l os
Citoeromos.
llaY llo'l Porfirinas de si,rnifir-aeión Plíniea • Cmn·oporfirina "
r ro11orfiriua. la-; cualps puNlen existir . incli'ltintanwnt&lt;&gt;, a d,.,sppe])O
clp ~ns n()lnbrP'l. &lt;&gt;n las hP&lt;'Ps feeal&lt;&gt;s :l &lt;&gt;ll la orina. Se snno1w q1w
dt riYan de tejidos animal&lt;&gt;s y vegetales ini.rnidos. E l hígado parer-p
s&lt;&gt;r el órgano más important e de exerPeión. D os isómP1·0&lt;; rl&lt;&gt; cada
nna dP estas P orfir inas sp hallan Pn Pst ado "natural ": Tipo&lt;i 1 )' ] 11.
X or ma!nwniP son &lt;&gt;Xcr rtadas por la orina, t&gt;n 2-! horas: él.e 10 a
100 rnicrogramos dt&gt; Coproporfirina ; '&gt;' por 1as h Pces: d&lt;' 150 a :100
rnit•r oQ'ramos de Coproporfir ina . El tipo 1 predomina ¡;;obr t&gt; Pl tipo
111 r n la proporción de 4 :l. E n cit&gt;r tos e¡;;tados patológicos la ea11tidad pxcr etada puede aumentar, y la proporción de los tipos 1 y 1] 1

•.•

? r;mer caso publicado en México.

.-45

�Hos¡&gt;ital l'niversitario "Dr. ,J. F,. González"

preiwntarse i1wertida. Las cantidades normaks ele rroporfiriua y
Coproporfirina en la orina no cambian su c·olor. Cuando rstán ru
mayor canticlacl, rl color dP la orina varía del "rojo vinoso., al '•negro ...
En ocasiones la Coproporfirina puede ser exeretada en la orina eomo
Porfobili11ógeno, componente ÜJC'oloro que al exponersP al sol se transfrrua en Coproporfirina.
Hechos C1ú1ic·os: El hallazgo de Porfirinas aumentadas en la
orina v &lt;'n las hpc·es, además de otras alteraciones eneontradas en los
Pnfpr1;1os. condujo a di,·ersos i1westig-adores a interpretar los síndromes c-línitos por Pilos obs1•1-Yados, c·omo expn°siones de trastornos metabólicos, particularmPntP del metabolismo de los PirrolPs.
Las Porfiri11as excretadas pueden C'star aumentadas, ~• la razón
1: 111 invertida, &lt;'ll alg-unas enfermedades, no siempre aeompañadas
de tra-;tornos cutánros: 1ntoxieaciones por mrtal{'s pesados. Anemia.
Pelagra, infeccio1ws diversas, eomo X{'11mo11ía, ,\bscrsos. FiPbre RPnmátiea, Cirrosis Alcohólic-a. ele.
Gunther (19Jl) clt&gt;seribió dos forma-; dP Porfiria C011gr11ita:
""TPmprana .. y '·Tardía··, c-ara&lt;.'terizadas ('wncia 'mrnte por:
a) Continua {'Xc·rPeión di' grande!-. eantidacl{'s dr Prop01·firiua y
Coproporfiri11a TiDo 1 en la orina.
b) llipotrom ia Pn clienh•s y piel.
e· ) Eru¡wión C11tánra -;olar.

~r ha clestrito otro tipo de Porfiria Agncla. más c·omún rn la
nrn.irr, a vetes familiar. clr pronó-;tieo ~ra,·e, ;;011.,titnida por las altrrac-imws signien\ps:

Un caso de Hidroa , ·acuniforme ele Bazi11

Gar.r.a 'J'oba

b ) Porfiria c·róuic-a del adulto:
A ) Porfiria c:utánra pma.
B ) Porfiria c-ntánro-,isc:eral (mixta ele Watson ).

e- ) Porfiria latente asintomáti&lt;'a c·ou porfirinuria.

:3.- Porfiria i11caract1·ristir·a (X. Yilanova) &lt;·omo agrnpación trantoria.
(En esta clasifieatión los autores intl11ye11 la Porfiria cutáHl'ª
pura de Bolg-ert Pll la denominada por dios Porfiria l'róuic-a drl adulto, de aeuerclo eon el primer nombrr dado por Un11tlwr).
Existe11 otras c-lasifieacionps y r,·portes de numerosos autores
r{'fer{'ntn; a la Porfiria Cutánea; pero se rebasaría el propósito de
Psta public:a&lt;·ióu si 110s ernpeüásemos r11 citar Pll detalle eada uno de
rstos trabajos. }.;p ha creído nec-esario hac-rr las c:onsidr raciones precedr11tes. en atención al taso de Ilidroa Yacnniforme drl cnal aqní
se da 110ticia, observando durante&gt; poC'o más dr dos años en el Ht'rvi&lt;'io d1· Dermatología drl Profesor Latapí, 1•11 PI Ilo-;pital Ueneral de
::\l(,xico. Xo conocemos &lt;'11 mwstro país. sobn· rl tema, pnblicac·ión
an1 rrior a ésta; y dada m1estrn inc-ipirnte rxpt&gt;ri{'nc·ia PU Pstos casos,
se ha optado por tlar a este report1• una dirpc-c-ión fnndamPntalmente
desc-riptiYa. Desramos qur dPrmatólogos de ma?or experiencia puPdau
obt1•ner de €&gt;1 m1 conoei111iP11to más amplio.

HIDROA V ACUNIFORME -

HISTORIA CLINICA

a) Exc-re&lt;:ión inlPrmitrntP de graneles C'anticlades de, rroporfirina
y ( 'oproporfirina Tipo 111 Pn la orina.
jl.U.R.A .. niña de 8 años de Nlad. {'Xhibe
ción (.Jnlio 195í), la siguie11t1• ch•nnatosis:

b) Cólic-o Agudo abdominal.
e) ~Ianifestacio1ws nrurológic:as.
También se e-ita una forma de Porfiria Crónic:a, lll{'IIOS grffV(' qur
la an1 erior, cuyos earac-trrrs más saliPnt{'s son una dermatosis dPl
tipo dP la llidroa Yacnniforme. y el aumrnto rventual de Porfiriuas
en la orina.
X. Yilanorn y PiñoJ AgnadP. en tlll magnífico estudio sobre la
Porfiria Crónica del adulto, hacen la siguiente clasificación:
1.- Porfiria Eritropoyétic·a
a ) Porfiria congénita o enfermedad de Gunther.
b ) Porfiria C'ongénita asintomática con porfirinuria.

2.- Porfiria bepátiC'a
a) Porfiria vise-eral (aguda)
46

PII

la primera observa-

Sobre un fondo eritrmatoso: vesículas. costras hemáticas, uleeracio11es y ticatrices Yarioloidrs; situadas Pn la e-ara. {'ll toda su superficie. igualmente present{'s en pabellones auricnlarps )' Pll miembros
snpPriores. Entre {'sta rnultiplic-idad de elementos {'ran evidentes,
sobr{' todo en regionrs palpebrales y ambos brazos. zonas edematosas
loc-aliza&lt;las, blandas, depresibl{'s. La topografía de las lesiones ofrecía un notable prt&gt;dominio en ár!'as expuestas a la luz. El rostro abotagado; los brazos gruc•sos, tapizados de elementos polimorfos; el
Pritema, todo el conjunto lesional c·onfería a la rnferruita un aspN•to
fobril, {'risipt•latoid{'. Firbre moderada (38º C.) acompañaba rstas alteraciones.
Los datos de interrogatorio, suministrados por la madre. revelaron qur, tres meses atrás, la pequrña l'nferma sufrió un brote de vesíc-nlas, {'11 brazos y piernas, algunas de las cuales persistirron en fot·ma
de cicatrices. Este brote eruptivo duró 1~ días.

47

�Un caso de Hidroa \'acunit'orme de Bazin

Garza Toba

Hospital l'niversitario "Dr. J. E. González"

Antecedentes familiares: Sus padres vivPn, en estado de aparente
salud; tiene seis hemanos igualmente saludables.

~6-

El exanwn histopatológico, realizado por la doctora Jds~fa
vales, de este mismo Servicio de Dermatología, mostró lo sigu,i9íli:e:

Evolución.-Desde la fecha de la primera observación (Julio
1957), hasta el momt&gt;nto prest&gt;11te, st&gt; ha tenido la oportunidacl de
seguir el curso de t&gt;Stt&gt; caso. l\lúltiples exámt&gt;nes han sido realizados.
Entre los datos obtt&gt;nidos en varias biometrías hemáticas, sólo ·'destaca una anemia moderada, normocitiea, transitoria. Los mielográ1nas
han sido normales.
·
Con ocasión de un t&gt;pisodio agudo intercurrente, de origen p1·0bableme11tt&gt; hepático, cólico abdominal, fiebre, astenia), fue practicada
una punción biopsia del hígado, cuyo estudio reveló una Esteatosis
Focal. Ello ocurrió en .Julio de 19.'58. La Estt&gt;atosis, transitoria, no
ha vuelto ha repetirse.
Respecto a las Porfirinas, en varios exámenes de orina y sangre.
no se obtuYo resultado positiYo. En ótros se encontraron cifras pequeñas: Coproporfirina 11.9 gamas % ; Porfobilinógeno: 16.9 gamas
% ; Proporfirina 2.5 gamas % ; Porfirina total 30.3 gamas %.
La terap(&gt;utica empleada, múltiple, no ha dado resultados verdaderamente satisfactorios: Antibiqtieos, antipalúdicos de síntesis,
transfusiones sanguíneas, Avtosulfón, diocloquina, Esteroides sintéticos.
Fig. 2

Fig. 1

Durante todo el tiempo de su obseryación se han sucedido. irregularmente ( entre dos y cuatro meses), brotes t&gt;ruptivos, acompañados de fiebre (desde 38º C. hasta 40º C.), anoTexia, astenia, adinamia,
cdalea. Las lesiones cutáneas de cada brote han reproducido, con
mayor o menor intt&gt;nsidacl y analogía, los elementos del primer episodio eruptivo observado. Algunas de estas lesiones, por la circrnnstancia de hallarse situadas en el lóbulo de la oreja, han sido francamente destructivas.
El peso actual de la enfermita es normal, i-elativamente a su
talla y a su edad. El crecimiento ha sido igualmente normal. Xo se
han observado trastornos neurológicos o psíquicos. La enfermita continúa aún en el Servicio, a veces postrada, febril; otros días paseando,
por los pabt&gt;llonNi del hospital, habituada ya, a sus cicatrices y sus
costras.

COMENTARIO

Fig. 3

Las lesiones rutáneas de este caso reproduct&gt;ll fielmente aquéllas
señaladas por Baziu, en su descripción original de la Hidroa Yacuniforme, en 1860. El exameu bistopatológico no ha revelado alteraciones especia~es.
Las cifras de Porfirinas en orina han siclo sólo moderadas.
Los síntomas cutáneos no se han acompañado de ataque grave
al estado general, salvo los brotes eruptivos, irr('gulares, .febriles, fo49

�Hospital Universitario "Dr. J. E. Gon:,,ález"
'l'n cnso de Hidroa , ·acuniforme de Bazin

Gar.i:a. Toba

fecciosos, intercurrentes; es decir, que el proceso patológico parece
ser exclusivamente cntáueo.
La terapéutica empleada; múltiple, no ha dado resultados satisfactorios. Fases de remisión y de exaltación se han desarrollado periódicamente, irregularmente, a despecho de la medicación aplicaua.
Desde el punto de vista genético (padres y hermanos sanos), se
considera que el carácter hereditario de este caso es recesivo.

i
,, j

~&gt;1 l

1

..~

Respecto a su clasificación dentro del grupo de las Porfirias, ello
dependería, en rigor, de aquélla que se adoptase. Las factores o mecanismos patogenéticos invocados ( eritropoy&lt;&gt;tico, hepático) en la interpretaci6n -de las Porfirias no pai·ecen s-ufi~i0nteSr p.ru: ellos mismos,
para separar las Porfirias infantiles, o congénitas, de las Porfirias
crónicas del adulto. Hasta hoy no ha podido establecerse, con seguridad, si uno de estos factores es caracteTístico de determinada variedad de Porfiria. El carácter hereditario, los signos urinarios, el
ataque Yisceral, la evolución latente, los factores etiológicos, los signos cutáneos mismos; todos estos elementos, ya aisladame11te, o de
modo general, son tomados en cuenta en la mayoría de las clasificaciones propuestas (~-,ischer, Gnnther, \Valdenstrom, W atson, Bolgert,
Vilano-va y Piñol Aguade, etc.) . Como qu.iera que sea, el caso clínico
aquí descrito podría ser catalogado cou el nombre de Porfiria Infantil,
de evoluc!'ión crónica. En cuanto a su malignidad o benignidad, sólo
la obsenación de su curso ulterior podrá determinarlo.
RESI'MEX
Se describe nn caso de llidroa Vacuniforme de Bazin, incidente
en una niña de 8 años de edad. la cual ha sido obsenada durante más
de dos años en el Rervicio ele Dermatología clPl Profesor Latapí, en el
Hospital General de México. Las cifras de Porfirinas en orina sólo
se hallaron moderadamente aumentadas. El curso, crónico, interrumpido irregularme11te por brotes eruptivos. febriles. Xo se acompañó
de ataque graw al estado general. Se ha estimado el carácter hereditario como recesiYo. La terapéutica empleada no ha dado resultados
ddinitiYamente satisfactorios (Antibióticos, Antipalúdicos de síntesis,
transfusiones sanguíneas, AYlosulfón, Diodoquina, Rsteroides). Con:sideraeiones ¡;rr111:rales, aeei-ca dP la química de las Porfirinas, ? sobre
las clasificaeiones de Gnnther ~, Yilanova y Piñol Aguade, precf.'den
la clf.'scripeión de este caso, el primero pub!icado en México, clasificado
como Porfiria Infantil Crónica Tardía.
BIBLIOGRAI◄'IA

Bolgert, i\I., Canivet. J .. Le Sourd, M.: La Porphyrie cutanée de l'adulte.
Sernaine Hop. de Paris.-29: 1587.--Paris. 1953.
L

.
Fig. ,'5
•~áepide~mis muestra, en una área localizada , ulceración la cual
es d cubiei·ta por costra córni&gt;o-hemática. En dennis e~ corres
po;~ enci11 con la 7,ona destruida, se observa el reempla~o d&lt;'l tejid~
co agen:&gt; por células grasas.

Borda. J. 1\1., Campins. H.: Porfiria ampollar y erosh·a del adulto. A propósito de seis nue,as observaciones. Prensa Méd. Argentina.-3 7:
697. Argentina. 1950.

51

�Hospital Universitario "Dr. ,J. K Gonzál&lt;'z"

Bronsting, L. A., Mason. H. L.: Porphiria with cutaneous manifestations.
Arch. Dermat. and Syph.-60: 66. E. U. A. 1959.
Darier, J., Civatte, J., Flanden, A. Tzank.: L'héredité en Dermatologie. Chap.
V.- Tome 1.- N'ouvelle Pratique Dermatologique. Masson et
Cíe. Edit. Paris. 1936.
Degos. R.: Hydroa Vacciniforme.- Dermatologie. Ed. Med. Flammarion.
París 1963.

CENTRAL MEDICO QUIRURGICA
CIRUGIA GENERAL
y
MATERNIDAD

Gajclos, et Gmedosjdos Torok.: Exposés Annueli; de Biochemie Médicale.VII Serie: 164. Masson et C'ie. Edit. París. 1954.

El centro hospitalario más completo y mejor
equipado en el Norte de la República para la
atención de enfermos de Ojos, Oídos, Nariz,
Garganta y Cirugía Plástica y Estética.

Garza Toba, M.: Genodermatosis. Revista Mexicana de Pediatría. To m o
XXVIII. Núm. 1: 266. :\léxico. 1959.
Gay Prieto, J., Azua Dochao. L., Ló1&gt;ez i\1artínez, B.: Contribución al estudio
de la Porfiria mutilante c:&gt;ngénita. Actas Dermo-Sif. 39: 661.
España 1948.
Kendall Emerson, Jr.: Disorders of Pígment Metabolism. Principies of Iuternal Medecine, T. R. Harrison Edil. E. U. A. 1951.
Latapi, F.: Morfología de la Hidroa Vacuniforme de Bazin. Comunicación
personal. México. 1959.
Lepine, J.: La Porpbirie cutanée de l'adu lte. A propos de 24 observations.
Thése París. Fou lon Edit. París. 1955.

SE

RECIBEN
TODOS

PACIENTES

LOS

DE

MEDICOS
Montf'rrry, N. L.

Pino Smíl'f'Z Rnr 4-!Ci

'l'PlHonos: 2-82-82 y 3-16-46

Sampaio. A. P. Sebastiao.: Genodermatoses: frequencia no Hospital das Clinicas. (Sao Paolo).- Reniao Annual Dos Dermato-sifilógrafos
Brasileiros. Porto Alegre. 1954.
Schmid, R., Schwartz, S., Watson. C. J.: Porphyrin content of b-One marrow
ancí liver in various forms or porphyria. Arch. Iut. Med. 93:
167. E. U. A. 1954.
Waldenstrom, J.: Studien uber Porph yrie. Act. Med. Scand. Suplemento
LXXXII. 1937. (Cita de Vilanova y Piñol Aguade).
Vilan:&gt;va. X., Piño l Aguade, J.: Porfiria Crónica del adu lto. Edic. Ariel.
Barcelona 1957.
Watson, C. J.: Sorne recent studies of porphyrin metabolisrn and porphiria.
The Lancet.-260: 539. Londres 1951.

A RT IC UL O S
FARMACIAS

Y

PARA

H OSP ITAL ES

INSTRUMENTAL MEDICO
ARTICULOS PARA LABORATORIO
ZUAZUA SUR 756

TELEFONO : 3-19-05

CESAR GAEHD. Gerente.

�LA SOCIEDAD M.EXICAXA DE DER¡1IATOLOGIA informa
que: EL CENTRO DERMATOLOGICO PASCl'A, celebrará el
XXV A.l~IVERSARlO de su fundación en el mes de septiembre
del presente año y con tal motivo se está organizando el PRIMER
COXGRESO :M.EXICA,.'W DE DER¡1fATOLOGIA, durante los
días 30 de agoc;to al 2 de septiembre.
Se tratarán los si~uientes temas:
LA DER¡1IATOLOGI.A EX MEXICO
TERAPEl'TICA DERM.ATOLOGICA
CJRUGTA DE LA PIEL
DERMATOLOGIA TROPICAL (Con presentación de
casos clínicos)

DR. ROBERTO MOREIRA F.

LABORATORIO DE ANALISIS CLINICOS
MEDICOS.
Antes del Dr. Rodolfo González Ancira

TEMAS LIBRES
QUIMICA

BACTERIOLOGIA

HEMATOLOGIA

También se dedicará una Sesión a prrsentar los padecinüeutos
más comunes de la piel en México y su rélació11 con la Medi-

TRANSFUSIONES

cina General.
La Uesa Directiva del Congreso quedó constituída como sigue:
Presidente:

¡ -.

Dr. Fernando Latapí.

Vicepresidente: Dr. Pedro La:v..alle.
-Secretario :

Dr. Amado Saúl.

Tesorero:

Dr. Jorge Peniche.

Toda correspondencia deberá dirigirse a:
CEXTRO DERiY1.ATOLOGlCO PASCUA
México 7, D. F.
Calle Dr. Garciadiego ~o. 21,

Edif. San Rafael, Pino Suárez Sur 550 (Fte. Hospital de Zona)
Teléfonos: 3-35-85 y 2-21-50

Domicilio: 2-23-89

�Diez veces m6s soluble que el clorhidrato de tetraciclina
Proporciona niveles sanguineos muy elevados
Acción bactericida durante las primeras horas
Efecto bacteriost6tico prolongado hasta por 24 horas
Muy baja cuota de resistencia microbiana

tambi6n

REVERIN

Eliminación renal en forma antibióticamente activa

®

intramuscular
ENVASES ORIGINALES:
Reverín intravenoso
Caja con 1 frasco-ampolla de 275 mg. y 1 ampolleta de 1O
ce. de agua bidestilada como solvente.
Reverín intramuscular
Para adultos.
Caja con 1 frasco-ampolla de 350 mg. y 1 ampolleta de 2
ce. de aguo bidestilodo como solvente.
Para niños.
Coja con 1 frasco-ampollo de 150 mg. y 1 ampolleta de 2
ce. de aguo bidestilada como solvente.
Reg. Nos. 53215 y 55-498 S.S.A.

P. Mee!. sn9/ 60

FRANKFURT (M) HOECHST ALEMANIA

fARBWERKE
Representantes:

FARMACEUTICA HOECHST MEXICANA, S. A.

Arenal No. 2-4

México 20, D. F.

�CLINICA

DR.

DEL

Ascensio Marroquín
Toba
B"R4LCi 1"'
-.

Analgésico y espasmolíti

* Potente: puede substituir incluso a los opiáceos.
* Rápido: con

la administración intravenosa el dol
desaparece muchas veces durante la inyecció
ó a los pocos minutos.

* Efectivo: actúa frente a espasmos de cualquier etiolog·

ESPINOSA OTE. 620 ESQUINA CON ZUAZUA

* Bien tolerado.
* Ubre de alcaloides.

TELEFONO

3-18-50

; NUEVA PRESENTACION !
ENVASES ORIGINALES:

®

B"R-'LG I I\IA. supositorios
Para adultos y niftos.

lnyectable:Cajas con 5 y 25 ampolletas de 5 mL
Oral:
Tubo con 20 comprimidos de 0.5 g.
Rectal:Caja pon 5 supositorios para adultos
Caja con 5 supositorios para niños
Reg. No. 49704-, 49703, 49706 S.S.A. P. Me&lt;!. No.8750/f/J

FARBWERKE

- J ~ ~ &lt;1- ~

FRANKFURT (M) HOECHST ALEMAMlA

Reiw-mantes
FARMACIUTICA HOICHST MEXICANA, S. A. Arenol No. 24

MONTERREY.

N.

L.

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="354">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3283">
                  <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479049">
                  <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404788">
              <text>Revista del Hospital Universitario Dr. José Eleuterio González</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404790">
              <text>1961</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404791">
              <text>7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404792">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404793">
              <text> Enero-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404794">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404795">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="404812">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753614&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404789">
                <text>Revista del Hospital Universitario Dr.  José Eleuterio González, 1961, Vol 7, No 1, Enero-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404796">
                <text>Muraira, Serapio, Director Fundador</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404797">
                <text>Medicina</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404798">
                <text>Salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404799">
                <text>Ciencias de la salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404800">
                <text>Investigación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404801">
                <text>Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404802">
                <text>Revista Bimestral, dirigida por Serapio Muraira y Gustavo Alvarado Ortiz, editada por Sergio de la Garza. Publicada durante la década de los cincuenta. Presenta información de divulgación e investigación sobre medicina y ciencias de la salud, así como noticias del Hospital Universitario. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404803">
                <text>Universidad de Nuevo León Hospital Universitario "Dr. José Eleuterio González" </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404804">
                <text>Garza, Sergio, De la, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="404805">
                <text>Martínez Maldonado, Ángel, Jefe de Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404806">
                <text>01/01/1961</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404807">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404808">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404809">
                <text>2016582</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404810">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404811">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404813">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404814">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="404815">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="31914">
        <name>Arritmia</name>
      </tag>
      <tag tagId="31915">
        <name>Hidroa vacciniforme</name>
      </tag>
      <tag tagId="12940">
        <name>Lepra</name>
      </tag>
      <tag tagId="31916">
        <name>Zonulólisis enzimática</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20433" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16792">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/445/20433/Revue_de_L_Histoire_des_Religions_1886_Ano_7_Tomo_14.pdf</src>
        <authentication>238108dbbf5a1811cf0bbb3c54c0b439</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="568789">
                    <text>•

ANNALES DU MUSÉE GUJMET

REVUE

,J

DE

L'HISTOIRE DES RELIGIONS
PVDl.l~:E SOUS LA DIRECTION DK

•

M. JEAN RÉVILLE
AVEC

u:

CONCOIJRS D~:

'1M. A. BARTH, membre de la Société Asintiquc: A. BOUCMÉ·LECLERCQ, profe~eur a la

Facullé des leLtres de Paris; P. DECHAH.\IE, Joyeo de lu Faculté des lellres de 1'a.ocy;
J.-A. IIILD, proresseur a Ja Faculté des lettres de Poiliers; G. MASPERO, de l'In!!titut,
proresseur nu Collt'!ge de Franco; E. UENA~, de l'Inatitul, professeur nu Collégc de
Fraoce ; A. HÉVILLE, professeur · au C'.ollégc de Franoo; E. STROEULJN, professeur a
l'Universilé de Gene\•e; C.-P. 1'1ELE, proíesseur a l'Universite de Ley de, etc.

SEPTJEJJJE

ANNÉE

TOME QUATORZIÉ~IE

PARIS
ERNEST LEROUX, ÉDITEUR
28.

RIE

UO~APART&gt;:,

1886

28

���CENTRAL
U. A. N. L.

81BLIOTECA

REVUE
DE

L'HISTOIRE DES RELIGIONS
TOME QUATORZIEME

�-•'

---- --- ... - --

A.NNALES DU MUSÉE GUI MET

__,

REVUE
DE

L'HISTOIRE DES RELIGIONS
PUBLIÉE SOUS LA DIRECTION DE

M. JEAN RÉVILLE
AVEC LE CONCOURS DE

A~OERS, J:llP. BURDJN U

ele.

Ml\f. A. BARTH, membre de la Société Asiatique; A. BOUCHÉ-LECLERCQ, profesgeur a la
Faculté des lettres de Paris ; P. DECHARME, doyen de la Faculté des lettres de Nancy;
J.-A. HILD, professeur a la Faculté des lettres de Poitiers; G. MASPERO, de l'Im,titut,
proresseur au College de France ; E. RENAN, de l'lnstitut, professeur au Collegc de
France ; A. RÉVILLE, proresseur au College de France; E. STROOHLIN, professeur :i
l'Unive rsité de Geneve; C.-P. TIELE, professeur A l'Unlversité de Leyde, etc.

SEP TJ EME

ANNÉE

TOME QUATORZIEME

PARIS
E RNEST LEROUX, ÉDITEUR
28, RUE BONAPARTE, 28
!886

�L'EMPEREUR JULIEN _
(Deuxieme article 1 )

IV

Ce qui peut arriver de pire a un souverain, quand il possede de grandes qualités de chef d'État et de chef d'armée,
c' est de mettre ces qualités et son pouvoir supreme non pas
au service des intérels généraux, permanents, purement politiques, de son empire, ~ais d'une idée fixe, d'une toquade,
qui luí est personnelle, et dont la poursuite, meme habilemenl menée, obscurcit les mérites qu'il se serait acquis
devant ses contemporains et la postérité en se bornant a son
role de gouvunant sage et actif. Julien était destiné a fournir un éclatant exemple de cette vérité.
L' empire romain était menacé par trois grandes causes de
ruine : 1º les Barbares et la Perse qui assiégeaient ses frontieres et qui y faisaient de continuelles trouées; 2° l'affaiblissement administratif et fiscal, dont les origines remontaient
déja loin, et que la corruption des fonctionnaires, l'absence
de controle sérieux et d' esprit public aggravaient tous les
jours; 3º l'exaspération des · conflits religieux et théologiques qui divisaient l'empire en autant de partis irré') Voir la précédente livraison de la Revue de l'Histoire des Religions,
tome vm, no 3.
1

-

�2

3

REVUE DE L'HlSTOIRE DES RELIGIONS

L'EMPEREUR JULIEN

conciliables. Julien avait prouvé dans les Gaules qu'il était
capable de tenir tete aux deux premiers éléments de dissolution. Le troisieme était le plus ardu a combattre, en ce sens
que l'énergie et le labeur assidu n'y pouvaient suffire. Si
Julien eftt été vraiment impartial dans le débat religieux, s'il
s'en était tenu sincerement aux termes de ses premieres déclarations ou il se posait simplement en protecteur de la
liberté de conscience pour tous et de l'égalité religieuse de
tous ses sujets, peut-Mre aurait-il réussi a pacifier une situation profondément troublée . Mais, pour cela, il eftt été nécessaire qu'il ne fut pas lui-meme passionnément épris de
l'un des príncipes en litige. 11 luí aurait fallu une vertu surhumaine pour que, dans l'état d'esprit ou il était, il ne succomba.t jamais a la tentation de mettre son immense pouvoir
au service de sa passion religieuse. On peut meme dire a son
éloge qu'il se contraignit visiblement pour ne pas donner tout
de suite un libre cours a ses ressentiments contre le christianisme sous toutes ses formes. Son regne, qui fut si court,
fait aisément illusion a cet égard. Gra.ce a son activité dévorante, ce regne de. vingl mois est plus rempli que tel autre
regne de dix ans. l\Iais Gibbon a bien vu quand il a reconnu
la pente glissante sur laquelle Julien se laissait entratner et
qui menait droit aune guerre civile et religieuse ou l'empire
pouvait sombrer.
Maitre incontesté, Julien montra sur le tróne impérial les
memes vertus de gouvernement dont il avait fait preuve a
Lutece. 11 commenc¡a par chasser de la cour tous les parasites, espions, coiffems, barbiers, échansons, cuisiniers,
eunuques, histrions, officiers de parade, que le luxe oriental
de ses prédécesseurs avait accumulés en rangs serrés et tres
dispendieux autour du lróne. Sa table fut réduite a la plus
grande simplicité. Pour la premiere fois, depuis longtemps,
on vil l'empereur s'occuper lui-meme, avec une infatigable
assiduité, de toutes les affaires extérieures et intérieures de
l'État. Il dédaigna d'assister régulierement aux jeux du
cirque. 11 remit en honneur la décence et la chasteté par sa

conduite privée. Il donna l'exemple d'un complet renoncement aux parures co-0.teuses, naturellement imitées par tout
ce qui tenait a la cour, qui pesaient d'un poids si lourd sur
le trésor impérial. Peut-etre meme alla-t-il trop loin daos
celte louable direction. Le palais de Constantinople prit l'apparence d'un grand désert; le peuple habitué aux magnificences impériales, trouva que le nouvel empereur aimait un
peu trop a imiler les philosophes cyniques, et Gihbon dit avec
bon sens que Julien e-0.t mieux fait.d'éviter l'affectation de
Diogene tout en repoussant celle de Darius 1•
En meme temps, il fut relati vement modéré dans la vindicte
qu'il exerc¡a sur les principaux auteurs des exactions et des
crimes qui avaient souillé le regne précédent. Il fit montre
d'un grand respect pour les anciennes formes républicaines,
au point de donner publiquement la préséance aux deux nouveaux consuls qui venaient lui rendre hommage 2 • Cela rentrait bien dans son amour romantique des institutions du
passé. Il se condamna lui-meme a une amende pour avoir,
contrairement a la loi, affranchi motu proprio un esclave au
lieu et place d'un consul. Il élargit l'autorité du Sénat qu'une
fiction légale avait transporté par moitié de Rome a Constantinople. Il ta.cha de porter remede par de nombreux édits
aux abus qui avaient presque entierement ruiné l'organisation municipale dans les provinces 3 • Il voulut relever de leur
décadence les vieilles cités grecques dont les noms rappei) Ch. xxn, p. 4-9"2, vol. 2, éd. Bohn. - Comp. Libanius, Orat. Parentalis,
62, 84-, 85, 88, - Julien, le Misopógon. - Ammien Marc., XXII, 4-. - Julien
élait revenu au port de la barbe, mais il la négligeait par principe, ce qui provoquait les railleries de ses ennemis. Le Misopógon renferme a ce sujet un
étraoge passage ou Julien lui-méme se vante de sa barbe... et de la vermine
qui l'habite I A,ho; npoaÉ6.nt&lt;X -rov ~«6úv -rou-róv 11:.Sywvcx••• -rcxO-rcx -ro\ ll,c,6fov-rwv
(errant ~a et la.) ci:vé;co¡,.cx, -rwv cp6t,pwv (pediculorum), Janep l.v &gt;-ox¡,.~ -rwv 6,¡plwv.
Ce trait en dit assez sur l'exagération affeclée qui galait si vite les meilleures
tendances de l'empereur néo-platonicien.
2) Amm. Marc., XXll, 7. - Mamertin, Panegyr. Vet., II, qui était l'undes
deux consuls, ne sait comment exalter assez dignement cet acte de déférence.
3) Libanius, Orat. Parent., 71. - Amm. Marc., XXII, 9,

�4

REVUE DE L·msTOlRE DES RELIGIONS

laient cette antiquité dont il étail épris, non seulement
Alhenes, sa favorite, mais aussi Argos, Delphes, Élée, etc.•.
II aimait a parler en public, et il discourut souvent sur les
afl'aires de l'État devant le Sénat de sa capitale '. Il aimait a
juger, et il prit souvent la place de ses préteurs pour r~s~udre
les différends privés ou prononcer dans les arréts crimmels,
non sans donner, ajoulons-le, de fréquentes preuves de cette
agitation fébrile, que Grégoire de ~azianz~. avait_ déja reprochée, en l'exagérant, au jeune étudiant qu 11 ava1t rencontré
dans l'auditoire des professeurs d'Athenes 3 •
C'est que, si Julien n'avait plus a craindre les caprices
d'un tyran soupQonneux, l'arriere-pensée qu'il nourrissail
depuis sa vingtieme année hantait to_ujours son. esprit, et
puissance impériale elle-méme ne lm permetla1t pas de s y
abandonner librement. 11 voulait reslaurer le paganisme. 11
élait bien tard. L'Église, qui avait résisté aux assauts des
Décius et des Dioclélien, était bien autrement forte, apres un
demi-siecle de libre propagande et de faveur impériale, qu' elle
ne l'était encore a la fin du m• siecle. Lui déclarer ouverlement et brusquement la guerre, il n'y fallait pas songer. Il
est d'ailleurs a présumer que Julien était encore sincere quan~
il déclarait qu'il voulait uniquement la ramener au dr?Il
commun rétablir la liberté et l'égalité religieuses et faire
régner p~rtoul la paix. 11 n'ignorait pas .que nombre de ;illes
importantes, en Asie et en Europe, en Egypte et en Afr1que,
étaient christianisées, que l'admioistralion, l'armée ellememe étaient remplies de chrétiens, que ríen n'etH été plus
dangereux pour lui que de fournir un pareil prétexl~ a l'officier ambilieux qui aurait trouvé daos une persécubon nouvelle le moyen de provoquer un soulevement capable d'embraser tout l'empire. La sagesse lui conseillait bien plutót de
ne toucher qu'avec d'extremes précautions a cet ordre, délicat entre tous, de sentiments, d'intérets et de passions.

!ª

1) Comp. folien, Epist. 35. - Mamertin, XI, 9.
2) Libanius, Orat. Parent., 75, 76 sv. - Socrale, lll, 1.
3) Ammien Ma rc., XXII, 10.

L 'EMPEREUR JULTEX

La question est bien plutot de savoir jusqu'A quel point
le réve caressé par Julien n'anéantit pas, dans le jugement
que nous avons a porter sur lui, l'impression éminemment
favorable que nous laisserait aisément tout le reste de sa
conduite politique. 11 est difficile de se prononcer.
.
Ce qu'il est toutefois permis d'affirmer, c'est que Juhen
pouvait se faire illusion. L'expérience faite par Constan~in
montrait de quel poids l'exemple d'un empereur popula1re
et victorieux pesait sur les inclinations des esprits en maliere
religieuse. Quels progres n'avait pas faits le christianisme
depuis le jour ou il fut généralement connu que l'empereur
lui-meme adhérait a la religion nouvelle et regardait avec
une bienveillance particuliere ceux qui se décidaient a l'adopter ! Pourquoi l'exemple contraire n'aurait-il pas les mémes
effets en sens inverse? De plus, il s'en fallait bien que, malgré
les efforts de Constantin et de Constance, la totalité de leurs
sujets se fussent faits chrétiens. S'il y avait beaucoup de
villes devenues en majorité chrétiennes, il y en avait aussi
bien d'autres ou le polythéisme était resté prépondérant. Les
campagnes élaient, dans la plupart des provinces, a peine entamées. L'aristocratie romaine, de son cóté, imitée tres
probablement par celle de Constantinople et d'autres grande~
cilés, se montrait en majeure partie récalcitrante a la fo1
chrétienne. L' esprit conservaleur devait entrer pour beaucoup dans cette résistance a l'innovation religieuse, mais il
s'y joignait chez beaucoup d'esprits cultivés·la force que procure a un partí pris religieux l'alliance d'une philosophie qui
éleve ce partí pris a la hauteur d'une conviction raisonnée.
N'était-ce pas I'expérience de Julien lui-meme? Pourquoi
devait-il renoncer a l'espoir de restaurer sa religion préférée
en propageanl la philosophie qui en était la brillante apologie? Enfin, puisant toujours dans ses impressions personnelles sa maniere de comprendre la situation, il avait lieu de
penser que l'engouement, a ses yeux parfaitement déraisonnable, qui avait valu tant de succes a &lt;&lt; l'insanité galiléenne, »
touchait a son terme . Le christianisme était loin d'avoir lenu

�6

I
REVUE DE L'HISTOIBE DES RELlGIONS

ses promesses. Le paradis terrestre était plus que jamais
chimérique. Les conducteurs des chrétiens, les éveques, dont
l'organisation, les pouvoirs, l'union avaient séduit Constantin, étaient divisés, en querelle sur les questions qu'ils
jugeaient les plus importantes, ne parvenant ni a s'entendre,
ni a se supporter, fatiguant leurs ouailles du bruit de leurs
disputes haineuses, les ennuyant de leurs subtilités tbéologiques auxquelles les fideles ne pouvaient plus rien comprendre. C' était tout autre chose avec le néo-platonisme qui,
sans dou.te, en bien des poinls, était inaccessible aux inlelligences vulgaires, mais qui se gardait bien d'excommunier
les a.mes simples, bornées a la bonne grosse religion des
temps mythologiques. Au contraire, il avait pour elles des
cadres tout tracés et d'inépuisables indulgences. Julien pouvait done espérer que le dégout, dont il était pénétré pour le
christianisme et ses enseignements, ne tarderait pas a se
généraliser et par conséquent favoriser son reuvre de restauration.
Il n'oubliait qu'une chose, c'est que le fleuve de l'histoire
ne remonte pas. A part quelques néo-platoniciens et quelques
conservateurs des hautes classes, la masse restée pa'ienne
était bien plus sceptique et indifférente qu'autre chose. Les
causes, remontant déja loin, qui avaient jadis détaché tant
d'esprits de la foi mythologique, n'avaient pas discontinué
d'agir dans les couches profondes. La réaction en faveur de
cette foi plus ou moins modifiée par la philosophie n'avait
pas pénétré dans ces multitudes qui n'avaient plus confiance
dans des institutions vieillies, auxquelles manquait toujours
plus la seve qui fait vivre. Julien ne voyait pas qu'il allait
épuiser son temps et ses forces dans la galvanisation d'un
cadavre.
Disons enfin ce qui !'excuse et l'accuse a la fois. Assez
vaniteux des sajeunesse, aveccet amour-propre que développe
aisément la compression chez un jeune homme qui se sent de
la valeur, mais qui se voit méconnu, contrarié, refoulé sur
lui-meme par un entourage hostile qu'il méprise, Julien avait

a

L'EMPEREUR JULIEN

7

acquis une tres haute idée de ses capacités. La dissimulation
dont il avait contrae té l'habitude avait dégénéré en une sournoiserie qu'il prenait pour une habileté supreme. Nous en
donnerons plus d'une preuve 1 • Ses brillants succes en
Occident, l'adresse avec laquelle il avait pendant plus de dix
ans trompé tout le monde a la cour de son prédécesseur el ce
prédécesseur lui-meme, sa pointe audacieuse et parfaitement dirigée sur Constantinople, si bien con1¡ue que la
mort inattendue de Constance avait semblé lui ravir en partie
la=gloire d'une réussite infaillible, tout concourait a augmenter sa confiance en lui-meme. II pouvait croire qu'il n'y
avait pas de difficultés dont il ne put venir a bout en joignant,
comme il l'avait faitjusqu'alors, la prudence qui sait observer
et attendre a l'activité qui ne laisse perdre ni une minute
ni une occasion. Ses propres superstitions, ses divinations,
ses visions extatiques le confirmaient dans l'idée qu'il était
destiné par les dieux a jouer un grand róle de restauration
polilique etreligieuse. II entreprit done son « grand dessein »
avec la conviction qu'il en viendrait a ses fins.
11 débuta par un édit qui rappelait celui de Constantin l'an
212 et que tous les amis de l'égalité religieuse ne peuvent
qu'approuver. II ordonnait la lolérance universelle, il retirait
les privileges contraires au droit commun que ses prédécesseurs avaient octroyés aux chrétiens et dont ceux-ci étaient
loin d'avoir toujours fait un bon usage. To,utefois il entendait
maintenir leur liberté de croyance et de culte. II interdisait
les dénominations injurieuses d'idola.tres et d'hérétiques. II
ordonnait la réouverture de tous les temples pa'iens, dont
beaucoup restaient fermés ou tombaient de vétusté, et la
célébration réguliere de tous les sacrifices traditionnels 2 •
i) Déja, quand il était en Gaule, il s'était débarrassé d'un chef allemand,
Vadomair, dont les relations et les armements l'inquiétaient, par une ruse
qui fait plus d'honneur a son adresse qu'a sa loyauté. Vadomair fut invité
sous les dehors de l'amitié a prendre part a un festín. 11 y vint sans soupc;:on, fut fait prisonnier au beau milieu de la fete et transféré au fin fond de
l'Espagne (Amm. Marc., XXI, 4. - Zosime, 3).
2) Amm. Marc., XXII, 5. - Sozomene, V, 5.

�8

1

L' lrnPEREUR JULIEN

ftEVUE DE L BISTOIRE DES RELIGIONS

En meme temps il rappela de l'exil les éveques, orthodoxes et autres, qui avaient été bannis loin de leurs sieges
par son prédécesseur. Les Donatistes, les Novatiens, les
Eunomiens ; mais aussi les Athanasiens et Athanase luimeme furent l'objet de cette espece d'amnistie. Non sans une
bonne dose d'iroaie, Julien fit venir en sa présence les principaux chefs de parti pour les exhorter a vivre désormais
daos la concorde. Ammien Marcellin 1 ne cache p_as que son
secret espoir était de raviver le feu des disputes en
mettant en face les uns des autres des adversaires dont il
avait appris a connattre l'intransigeance.
Lui-meme déploya la dévotion pa~enne la plus exaltée. Il
eut daos son palais une chapelle impériale dédiée a son dieu
favori, le soleil. Dans la théologie pratique du néo-platonisme, c'est le soleil qui estl'reuvre la plus directe, l'image
la plus fidele du grand Etre invisible, príncipe inaccessible
du monde, et c'est au soleil surtout que doivent s'adresser,
comme au dieu supreme visible, les hommages et les offrandes
des morlels. Tous les matins et tous les soirs, il sacrifiait au
soleil. Mais il faisait aussi la part qui leur était due a la lune,
aux étoiles, aux génies de la nuit et a ces « démons » en
nombre indéfini auxquels le néo-platonisme ramenait volontiers le menu fretin des divinités inférieures de l'ancienne
religion. Ses jardins et ses appartements étaient remplis de
statues sacrées. Les jours de féte publique, il visitait scrupuleusement le temple du dieu ou de la déesse du jour et il
excitait le peuple a imiter son zele. II avait rendu un nouveau
lustre au titre impérial de Pontifex Maximus, et, bien loin
d'en faire une simple étiquette, il affectait de remplir luimeme les plus humbles fonctions du sacerdoce, apportant le
bois du sacrifice, allumant le feu, égorgeant la victime,
plongeant ses mains sanglantes daos les entrailles des animaux immolés pour en arracher le creur ou le foie et lire sur
les visceres palpitants les signes annonciateurs de l'avenir.
t) XXIT,5.

r

9

Car il avait éludié l'haruspicine et l'extispicine. S'il se contentail pour lui-meme du régime le plus auslere, il croyait
ne pouvoir exagérer le luxe de la table des dieux. Ce fut le
seul genre de dépense excessive qu'il se permit. Il faisait
venir de loin, a grands frais, des oiseaux d'especes rares pour
les immoler solennellement. Souvent il sacrifia plus de cent
breufs le meme jour, et les railleurs exprimerent la crainle,
quand il parlit pour la guerre de Perse, que s'il revenait victorieux, la race bovine ne dispartlt de l'empire. Par ses
ordres, le meme redoublement de sacrifices fut imité parlout.
II alloua des sommes considérables pour restaurer les temples
ruinés par le temps ou dépouillés par des mains chrétiennes.
Une quantité de familles et de cités reprirent l'usage, qu'elles
avaient négligé depuis longlemps, des sacrifices réguliers.
Il faut entendre les accents dithyrambiques de Libanius.
« Toutes les parties du monde célébrerent le triomphe de la
religion a ce ravissant spectacle des autels rallumés, des
victimes saignantes, de I' encens fumant, des corteges de
pretres et de devins officiant sans crainte et sans péril. Le
bruit sacré des prieres et des musiques s'entendait sur les
plus hautes montagnes, et le meme breuf fournissait un sacrifice aux dieux et un repas a leurs joyeux adorateurs 1 • »
Cette profusion de sacrifices coftteux fut blAmée par les
pa'iens eux-memes qui ne voyaient aucun mal a ce qu'on
sacrifiAt, mais qui, ne comprenant plus tres bien pourquoi
le sacrifice était agréable aux dieux, n'y voyant plus qu'un
rite de pure forme, ne pouvaient concilier la prodigalité
impériale avec les maximes de stricte économie dont Julien
s'était fait une regle de conduite et de gouvernement 2 •
1) Comp. Julien, Misopógon. -Libanius, Orat. Parent., 60. - Amm. Marcellin, XXU, 12. - Grég. de Naz., Orat. 4.
2) Amm. Marc., XXII, 12. Hostiarum sanguine plurimo aras crebritale
nimia perfundebat, tauros aliquoties immolando centenos et innumeros varii
/ pecoris greges, avesque candidas terra quresitas et mari. - XXV, 4. Su- •
perstitiosus magis quam sacrorum legitimus observator, innumeras sine
parcimona pecudes macta~s ; ut restimaretur, si revertisset de Parthis, hoves
jaro defuturos.

•

�tO

REVUE DE L'msTOIRE DES RELIGIONS

1

L EMPEREUR JULIE:'1

Julien connaissait tres bien les raisons poli tiques dont le
poids avait décidé son oncle Constantin a faire pencher la
balance de ses faveurs au profit du chrislianisme. C' est l' organisation épiscopale qui l'avait ravi. Dans un moment ou
les ressorts officiels de l' empire étaient si relAchés, il avait
trouvé fort habile d'étendre une main prolectrice, directrice
aussi, sur ce corps épiscopal répandu sur tout l'empire, qui
ne ménagerail pas son dévouement audéfenseur tout-puissant
de la foi et qui lui fournirait dans toutes les provinces un
état-major de lieutenants officieux, mais influents et sú.rs.
L' Église, au 1ve siecle, de démocratique était devenue oligarchique, et Constantin s'était &lt;lit qu'en tenant l'épiscopat, qui
n'avait pas encore de chef central reconnu, il tiendrait l'Église
toute entiere. Julien s'imagina qu'il pourrait obtenir un
méme résultat en centralisant dans sa personne, au nom du
pontifical supreme, la surveillance et la discipline des nombreux sacerdoces pai:ens répandus sur toute la surface de l'empire romain. En quoi il se faisait de grandes illusions, ne
comprenant pas que l'épiscopat recuméniques'était constitué
sur la base du príncipe universaliste inhérent au príncipe
chrétien, tandis que les sacerdoces polythéistes étaient, par
essence, locaux et tout au plus régionaux. Ce caractere éminemment local ou régional des cultes polythéistes était méme
une des traditions du passé que le néo-platonisme avait trouvé
moyen de justifier dans ses complaisantes théories. Mais ce
n'est pas le seul cas ou Julien, a coup sor sans s'en douter,
se montre déterminé par des idées et des faits dont il puise
la notion dans le camp ennemi. La réalité est qu'il ta.cha de
constituer quelque chose comme un césaro-papisme pa'ien.
Il nomma des« vicaires » et il lanºa de véritables lettres pastorales. voulait que, dans chaque cité, le sacerdoce polythéiste se distingua.t par la piété et la moralité de ses
membres. Si leur conduite était blamable, ils seraient réprimandés et, aubesoin, déposés par le souverain pontife, c'esta-dire par l' empereur. II leur prescrivait des regles de modestie privée et de pompe extérieure, de résidence a l'intérieur

:n

H

des temples, de régularité minutieuse daos la célébration
des sacrificas, de pureté morale 'immaculée et de d_écence
scrupuleuse en public. 11 leur interdisait la fréquentation _des
cirques et des tavernes, les repas luxueux, les c~n~ersat10ns
déshonnétes les liaisons suspectes. Leurs b1bhotheques
devaient n'é~e ouvertes qu'a des livres sérieux d'histoire et
de philosophie; mais pointde ~omédi~s, de co~tes !icen?ieux,
de satires et notamment pomt de hvres ép1curiens . Les
ouvrages de Pythagore, de Platon, de~ Sto'iciens, qui _ens_eio-nent l'existence des dieux, leur prov1dence et leur JUshce
~émunératrice voila ce qui doit faire leur lecture habituelle.
Bien mieux en~ore. TI leur enjoint des choses dontles anciens
sacerdoces/ du polythéisme n'avaient jamais eu la moindre
idée. Il les charge de recommander a tous la pratique des
vertus de bienveillance et d'hospitalité, il leur prometa celte
fin s'ils en ont besoin, les subsides du trésor public et leur
an~once qu'il compte mettre sous leur direction les hospices
qu'il se propose de créer daos chaq~e _ville et ou les p~uvres,
sans distinction de pays ou de rehg10n, seront abrités et
secourus. C'est au déploiement de leur charité, ajoutait-il,
que les Galiléens avaient Q.Ú. tant de succes ' .
Il n'est pas possible de coudre plus ingénuement _un morceau de drap neuf au vieux manteau. Il eut a se plamdre du
peu de zele qu'il rencontra parmi ceux dont il voulait faire
ses coopérateurs 3 • Mais il encouragea par tous les ~oyens
ceux dont il croyait devoir r écompenser la ferveur. S1 ConsLance s'était enlouré d'éveques et de théologiens, Julien,
asa cour, réserva les meilleurs postes aux poetes, aux rhéteurs, aux philosophes, et aussi aux devins qui partageaient
ses prédilections. Rien ne lui était plus agréable que d'ap1) Comp. folien, Epist. 49, 62, 63, et un Fragm_ent ou il ~ail~e l~ genése
mosaique et prend la défense du culte relalif des 1mages. L ép1cur1sme, au
1,..e siécle, n'avait plus aucune vogue.
2) Comp. les railleries que ces projels de Julien inspirent a Grégoire de
Nazianze, Orat. m. - Sozoméne, V, 15.
3) P. ex. 'Opwv ovv 1t0'1¡AY¡V ¡,.tv b&gt;.,yu&gt;ptotV ~¡,.rv 1tpo, 'tOV; 8zou;. Epist. 62.

•

�1

L EMPEREUR JULIEN

-12

prendre le retour a l'ancien culte de ceux qui l'avaient
abjuré pour le nouveau. Lui-meme disait I que lors meme
qu'il pourrait rendre chacun de ses sujets plus riche que
Midas et chacune de ses villes plus grande que Babylone, il
ne s'estimerait pas le bienfaiteur du genre humain s'il ne
retirait pas son peuple de la révolte impie dont il se rendait
coupable envers les dieux. Naturellement le nombre des
« convertís » fut considérable, des qu'il fut avéré que le chemin de la conversion était aussi celui des faveurs impériales.
Julien dut meme réprimer des exces de zele; car sa sagesse
politique lui montrait les dangers d'une persécution déclarée.
11 veut qu'on persuade les gens par le raisonnement, ).ó1 cr,
non par les coups, les injures et les tourments ~. Mais, en
meme temps, il avoue qu'il est bien décidé a favoriser les
amis des dieux plutót que leurs contempteurs. « 11 tenait
pour ami l'ami de Zeus et pour ennemi son ennemi; » toutefois, avec cette nuance qu'il ne tenait pas tout a fait pour
ennemi « celui qui n'était pas encore l'ami de Zeus, tov oüm.i
ad &lt;p!Aov car il ne repoussait pas ceux dont il espérait que le
temps amenera.it le changement, et il en désignait qui, d'abord, avaient refusé de se rendre et qui, plus tard, s'étaient
agenouillés au pied des autels 8 • « le défends, écrivait-il a
Artabius4 , que l' on tue ou que l' on frappe injustement les Galiléens, j'entends qu'on ne leur fasse aucun mal; mais je dis
qu'il faut absolument honorer de préférence les hommes
fideles aux dieux ainsi que les villes animées des memes dispositions. )&gt; La ville de Pessinonte avait réclamé des subsides. C'était un des foyers du vieux culte de Cybele et d'Attis,
et ce culte avait grandement souffert de l'indifférence croissante, quand ce n'était pas de l'hostilité, des populations.
Julien écrit au grand-pretre de Galatie qu'il est disposé a
)&gt;

i) D'apres Libanius, Orat. Parent., 59.
Epist. 52.
3) Libanius, Orat. Parent., 59.
4) Epist. 7.

i3

secourir Pessinonte, mais a la condition qu'elle ta.che de res•
taurer le culte de la mere des dieux. Autrement, il regrette
d'avoir a le dire, elle encourra sa disgra.ce, il ne saura comment lui venir en aide, et il cite a ce propos, en les altérant
un peu, ces deux vers de I'Odyssée, X, 73-74 :

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

Oú 1 áp ¡i.ot !H¡,.t,; fo-tt x.o¡i.t~é¡i.ev ~ é).eix(pm
"Avapix,; Ot ite 8eo1'cm a1téx0wr.' a8ixwftotc-tv,

T

« il ne m'est pas permis d'accueillir ou de prendre en pitié
les ennemis des dieux immortels 1 • »
Cela ressemble beaucoup au systeme suivi par Louis XIV
dans les années qui précéderent la révocation de l'édit de
Nantes. C'est encore un trait de ressemblance que les marques
de dédain supreme qu'il affectait de prodiguer a ses sujets
dissidents. Le nom de chrétien, avec sa signification universaliste, en quelque sorte supranationale, luí était antipathique. 11 se servait a dessein de la dénomination de Galiléens, qui avait a ses yeux l'avantage de rabaisser l'Église
chrétienne au rang d'une secte mesquine, originaire d'une
province obscure et conservan! toujours la marque de la médiocrité. Le carattere supranational de l'Église, qui était
aussi en fait celui de l'Empire, cette analogie, qui avait été
relevée de bonne heure par des apologistes chrétiens et qui
avait certainement frappé Constantin, se trouvait implicitement nié par cette dénomination affectée. ~•est ainsi qu'il
aime a stigmatiser la ait€uwp(.x, la machination, 'tWV rixAtAix(wv,
la ¡,.wp(ix r~AtAix(w,,, « qui a failli tout renverser, tandis que, par
la grAce des die9-x, nous sommes tous sauvés 2 ! »
Cette sournoiserie, que nous avons déja signalée dans les
petites manreuvres que lui soufflait son antichristianisme, se
révele encore dans les procédés dont il usait pour violenter
doucement les sentiments de ses soldats chrétiens. Il avait
déja pu compter sur le formidable appétit de ses soldats gau-

1) Epist., 59, Ad. Arsac. Pont. Comp. Sozom., V, 3.
2) Julien, dans Cyrill., II, 39. - Epist. 1. - Comp. aussi les plaintes de
Grégoire de Nazianze, Orat. 3, sur ce changement de dénomination.

�REVUE DE L'BISTOIBE DES RELIGIONS

lois en laissant a leur disposition les hécatombes de breufs
gras que sa dévotion lui faisait immoler 1 • Ceux d'Orient
étaient, paratt-il, moins ductiles sur le point de la religion.
Pour ébranler leur constance, il se pla&lt;;ait au moment des
grands défilés au milieu de symboles et de simulacres pa'iens,
de telle sorte qu'on devait ou refuser au souverain l'hommage qui luí était dú. ou saluer avec lui les emblemes du
polythéisme. Ou bien, quand il s'agissait de recevoir le donativum, chaque soldat devait, avant de recevoir sa part, jeter
quelques grains d'encens sur un autel dressé pres de l'empereur 2 • C' était bien la &lt;&lt; douce violence, » &amp;r.tEtY.wi; &amp;6t&amp;~t,o, dont
parle Grégoire, et nous pouvons ranger dans la méme catégorie l'habitude qu'il avait prise, quand il siégeait comme
juge, de s'informer de la religion professée par les parties,
tout en se faisant une loi de ne pas manquer a l'équité dans '
les jugements qu'il pronone¡ait 3 •
11 est clair que sa passion théologique ne devait pas lui permettre longtemps de se borner a ces petits moyens. La période ouvertement agressive de sa politique allait commencer. A Bostra, ville située sur les confins de l'Arabie, des
troubles avaient éclaté entre les chrétiens et les pa'iens.
Julien dut intervenir comme magistrat supréme et accusa
l'évéque Ti tus et son clergé de les avoir fomentés. Ceux-ci
répondirent avec respect qu'au contraire ils avaient réussi a
les apaiser. La-dessus, Julien écrit aux habitants pour les
exhorter a vivre en paix, mais en leur insinuant que leur
clergé chrétien les accuse de dispositions turbulentes •. Ce
n'était pas tres loyal. II pouvait, il est vrai, se défier des
évéques, dont le pouvoir était, par places, exorbitant. Ils
avaient profité 'non seulement des faveurs excessives des
i) Epist. 38. -Amm. Marc., XXII, 12.
2) Grégoire de Naz., Orat. 3. - Sozoméne, V, 16. -Libanius, Orat. Parent.
81, 82. Il semble que cette méthode eut du succés, mais elle coO.ta cher a
son lrésor.
3) Amm. Marc. XXII, 10.
4) Julien, Epist. 52.

L'EMPEREUR JULIEN

i5

prédécesseurs de Julien , mais aussi de l'affaiblissement
continu de l'administration impériale pour s'occuper d'intéréts plus civils que religieux. On ne peutblAmerJulien d'avoir
restreint les honneurs exagérés, les immunités exception_
nelles, les droits que s'arrogeait le clergé en matiere
testamentaire, ce qui avait déja donné lieu a des abus criants 1 •
II est plus difficile d'excuser sa rigueur vis-a-vis d'Athanase,
le grand évéque d'Alexandrie, qu'il avait lui-méme rappelé
de l'exil et qui était remonté sur son siege épiscopal. La
popularité d'Athanase et ses efforts, dictés par l'expérience ,
pour ramener la concorde entre les chrétiens au nom du
danger commun, exciterent l'animosité de Julien, qui rendit
contre ,luí un décret de bannissement en le couvrant d'outrages et en lui reprochant comme une injure personnelle
d'avoir baptisé des femmes grecques de distinction 2 •
On le voit encore approuver hautement les populations
pa'iennes de Gaza, d'Ascalon, de Césarée, d'Héliopolis, etc.,
qui avaient profané les sépultures chrétiennes pour venger
de vieux griefs ª. 11 n'a que des reproches indulgents pour ses
lieutenants dans les provinces qui vont trop loin dans l'exéculion de ses ordres relativement aux anciens temples accaparés ou dépouillés par les chrétiens. Marcus, le vieil évéque
arien d'Aréthuse, celui qui, dit-on, avait sauvé Julien et son
frere Gallus de la rage des massacreurs de leur pere, ne pou..:
vant rembourser le prix d'un ancien temple qui avait été détruit par ses ordres, fut flagellé, exposé nu et frolté de miel
aux rayons du soleil et aux insectes de Syrie •. A Édesse,
1) Comp. Epist. 52. - Grég. de Naz., Orat. 3. - Sozom éne, V, 5.
2) Voir, dans leur ordre chronologique, les épitres de Julieu, 26, iO et 6.'Comp. Sozomen e, V, 15. - Socra le, m, 14. - Théodoret, III, 9. - L'église
d' Alexandrie se relevait a peine des secousses qu'elle devait au zele excessif
de son évéque arien, George de Cappadoce, m assacré par Ja p opulace
paienne d'Alexandrie, demeuré en grande odeur de sainteté dans la mém oire
des populations chrétiennes d'Égypte el de Syrie, et retrouvé par les croisés,
qui le rapporterent en Europe oll il devint le sa in l national de l'Angleterre.
3) MisopOgon.
4) Grég. de Naz., Orat. 3. Comp. Libanius, Epist. 730, éd. Wolf, Amstelod.,
t738, pp. 350-35{.

�REVUE DE L'msTOlRE DES RELIGlO'.'iS

16

a la suite

d'un conflil des chrétiens el des gnostiques valentiniens, Julien confisque les biens de l'église, distribue
l'argenl qu'on y trouve a ses soldats et se vante, par ces
mesures tyranniques, de se montrer le véritable ami des
Galiléens. En effet, dit-il, leur admirable loi promet le ciel
aux pauvres et je les fais avancer sur le chemin du salut en
1
les débarrassant du fardeau des biens terrestres • Quand il
reproche aux paiens d'Alexandrie le meurtre de l'éveque
George, c'est en récapitulant avec une visible complaisance
les provocations qui pouvaient l'excuser et en leur pardonnanl au nom de leur fondateur Alexandre et de leur dieupatron Sérapis 1 •
Tout cela ne concernait pourlant que des conflits accidentels el locaux. La poli tique agressive de Julien se révéla plus
ouvertement dans deux mesures d' ordre général. Ses plus
zélés défenseurs n'ont pu le disculper d'avoir rendu un édil
ridiculement intolérant par lequel il interdisait aux chrétiens
d'enseigner les letlres et la rhétorique, en d'autres termes
l'ancienne littérature grecque. L'honnete Ammien Marcellin ne peut cacher l'indignation que lui inspire ce décrel
révoltant ª. 11 faut pourtant comprendre ce qui poussait
Julien a cette mesure tyrannique, jurant si tristement aver
les intentions de tolérance et d'égalité religieuse qu'il avait
proclamées si hautement en monfant sur le treme.
Lui-meme avait été ramené a la vieille religion par le prestige de l'ancienne culture hellénique donl cette religion faisait partie inlégranle. ll lui était pénible de penser que des
mattres chréliens pouvaient l' éludier et meme l'admirer d'un
point de vue purement arlistique et litléraire , tout en condamnant la religion qui luí étail associée, et propagar, par
leur enseignement, cette distinction si funeste a ses yeux.
Les chrétiens qui l'éludiaient de son temps ne cherchaient
1) Julien, Epist. 43.
2) Julien, Epist. iO. Comp. Amm. Marc., XXII, H.
3) XXll, iO. lnclemens illud, obruendum perenni silentio.

17

L'EMPEREUR JULIEN

guere autre c~ose dans cel ordre d'études que les moyens
de se perfechonner dans l'art du discours el du raisonnement. Pour un esprit disposé comme l'était celui de Julien
cette idée que l'on puisait daos ce trésor sacré des arme~
desti_nées a ét~e tournées contre ce qu'il renfermait de plus
préc1eux, devait Mre insupportable. On peut méme supposer
~u'ayant fréquenté a Athenes des groupes d'étudiants chrébens, ilavait vu poindre chez quelques-uns d'entre eux cette
maniere d'envisager la question qui est aujourd'hui la n0tre
a tous, c'est-a-dire une admiration chaleureuse et raisonnée
pour les chefs-d'reuvre de la Grece antiquc, mais n'impliquan~ a aucun litre l'adhésion aux croyances mythologiques
do_nt Ils sont t?us r~mplis. Un tel point de vue, qui ne pouv~1t que devemr touJours plus fréquent, devait lui faire l'effet
d une censure personnelle indirecte. C'est ce qu'il devait
conc~voi~ de plus danger~ux en vue du résultat qu'il se proposa1t. ~ arme la plus pmssanle ala longue parmi celles qu'il
co~pta1t employer, se trouvait par cela méme émoussée.
Voila, selon nous, ce qui explique psychologiquement cette
étran?e décision qui n'eut pas le temps de porter fruit '.
Jul1en s'engouad'unautre projet dontilattendaitmerveilles:
la reconstruclion du temple juif de Jérusalem. Ce n'était
P~ qu'il eót pour le judaisme une tendresse beaucoup plus
v~ve ~ue pour le christianisme. Il reprochait a l'ancien Israel
d avo1r été pauvre en grands hommes. « Montrez-moi chez
les Hébreux, disait-il, un seul général comme Alexandre
ou comme Jules César»' . Mais il faisait une différence en leur
faveur_. Leur re!igion était nationale et antique. Ils avaienl
un~ lo~ cér~m.ornelle contenant des prescriptions alimentaires
qui lm pla1sa1ent. Cette loi, de plus, orüonnait, sanctionnait

i!

Co';°P•. Julien, Epist., 4.2; Grég. de Naz., Orat. 3. Comme leschrétiens
étaient m~~c~~ment exclus de~ é~oles polythéistes, le décret impérial les
co~damna1t al 1~n~ra~ce. Apollmaire composa, il est vrai, avec une rapidité
m1raculeuse des mutallons chrétiennes d'Bom~re, de Pindare, d'Euripide et
de Ménandre. On peut douter de l'efflcacité du reméde.
2) Ap. Cyl"ill., 1.
2

�i8

REVUE DE L'msTOIRE DES RELIGIONS

les sacrifices , ce qui lui plaisait plus encore 1 • Enfin , ils
étaient hos liles au christianisme et ils n' étaient pasa craindre.
ll leur adressa toute une építra 2 pour les assurer de sa protection, et leur annon9a que son intention était, quand il
reviendrait de la guerre qu'il se proposait de faire en Perse,
d'aller célébrer des sacrifices d'actions de grAces daos leur
sainte cité de Jérusalem. Les théories néo-platoniciennes
s'accordaient en effet avec cette reconnaissance du dieu des
Juifs, comme d'un dieu réel, puissant et adorable, lors méme
qu'elles ne pouvaientlui adjuger exclusivement ces attributs.
Or l'idée était généralement répandue que Jésus avait prédit
non seulement que le temple de Jérusalem serait détruit, mais
encore qu'il ne serait jamais reconstruit. Les textes évangéliques ne le disent pas. Ils parlent de sa ruine entiere,
rien de plus. Mais comme ils ajoutent a cette prédiction
celle de la fin de l'ordre de choses actuel qui doit arriver
peu de temps apres, il est facile de comprendre qu'on en
ait conclu que sa reconstruction n'aurait jamais lieu. Depuis
Constantin et sa mere Hélene, les lieux saints de Jérusalem
avaient singulierement changé de face. Le temple de Vénus
érigé ironiquement par Adrien sur l' emplacement du tombeau
du Christ avait été rasé. Les chréliens mulliplia.ientles monuments de leur dévotion aux lieux consacrés par les souvenirs
les plus augustes. Julien estima qu'il était de bonne guerre
d'infliger un démenti flagrant aux assertions présomptueuses
des chrétiens en relevant l'ancien temple juif détruit par
Titus. ll convia les Juifs disséminés dans tout l'empire a
rentrer dans leur patrie. 11 en obtint des dons considérables,
et telle était l'importance qu'il attachait a cette reconstruction
qu'il en chargea spécialement un de ses plus intimes conseillers, Alypius, dont les talents s'étaient fait apprécier en
i) « Pourquoi ne sacrifiez-vous pas, dit-il aux chrétiens, vous~qui n'avez
pas besoin pour cela de Jérusalem? » Ap. Cyrill., 9. C'est ce qui explique son antipathie tres particuliere contre l'ap6tre Paul qu'il appelle « le
plus grand des charlatans et des imposteurs. » Ibici., 3.
2) Epist. 25.

L'EMPEREUR JULIEN

l9

Bretagne ou il avait_dirigé l'administration civile. Les travaux
a peine commencés au moment ou Julien mourut ne furent
pas continués, mais on prétendit qu'ils n'auraient pu l'Mre
quand méme son regne se filt prolongé. Des flammes dévorantes avaient surgi des vieux souterrains mis a jour par le
travail des nouvelles fondations et auraient terrifié les ouvriers
au point qu'ils avaient du renoncer a reprendre l'ouvrage 1 •
C'était done a la fois une guerre de taquineries et une
guerre-de principes que Julien avait déclarée au christianisme.
11 est permis de supposer qu'étant donné les habitudes adulatrices de la cour impériale, qui avaient pu changer de
formes, mais quis'étaient perpétuées sous le nouveau regne,
l' empereur ne se rendait pas un compte clair des effets lamentables d'une politique religieuse qui lui aliénait lamoitié peutMre, en tout cas la partie la plus compacte et la plus attachée
a ses croyances de tout son empire. Les succes qu'il avait
remportés dans son entourage immédiat, dans !'administrai ) Sans le témoignage d'Ammien Marcellin, XXII, f, ce prodige efi(été renvoyé dans la catégorie des légendes nées de l'imagination dévote, malgré les
dires d'Ambroise de Milan, de Chrysostome et de Grégoire de Nazianze, Orat.
4. D'autant plus qu'une histoire analogue esL racontée par Josepbe (Antiq.
Juci., XVI, 7, i ), a l'occasion d'une tentative du roi Hérode qui voulait mettre
la main sur un prétendu trésor du roi David enterré avec lui dans les souterrains. 11 se peut que des gaz inflammables se fussent dégagés dans ces
conduits profondément creusés dans le roe et qui avaient servi d'asile et aussi
de sépulture a de nombreux assiégés de l'an 70, et quelques phénomenes de
combustion gazeuse ont pu dqnner lieu a cette terreur des ouvriers dont il
est question. L'imagination pieuse des chrétiens fit le reste. Ammien Marcellin n'était pas témoin oculaire et il a pu enregistrer, sans commentaires,
une vingtaine d'années apres, un prodige dont la réalité lui était affirmée
de divers c6tés. On voit, d'ailleurs, que sa principale, pour ainsi dire sa
seule critique de la conduite impériale de Julien, c'est la nimia superstitio
qu'il mélait a ses idées politigues. On peut supposer que cette restauration
cotlteuse (sumptíbus immodicis), entreprise a la veille de la guerre contre la
Perse, dans un moment ou J ulien aurait dfi tout subordonner a la réussite
de ses desseins militaires, ne souriait guere au brave soldat, qui trouvait que
Julien avait tort d'ainsi diligentiam ubique diuidere (ibid.). La désapprobation
des puissances supérieures, manifestée par ces feux mystérieux, n'était done
pas pour lui déplaire. En tout cas, la raison majeure de 1:interruption des
lravaux fut la mort de Julien qui arriva six mois aprés leur inauguralion.

�L'EMPEREUR JULlE:'\

2t

REVUE DE L'HlSTOlRE DES RELlGIO:NS

20
tion, daos les rangs de l'armée, en un mol daos le monde
officiel, les rapports de ses prrefecti, qui n'avaient pas tardé a
savoir la maniere de s'insiouer a coup sur dans ses bonnes
graces, la stupeur elle-meme qui s' était emparée de la masse
chrélienne a la vue de ce revirement inattendu des dispositions du pouvoir supreme, tout cela devait lui faire illusion.
ll en résultail que lorsqu'il s' élevait quelque part des plaintes
ou des sarcasmes, ou des protestations, sa susceptibililé
s'allumait comme devant des injures personnelles. C'est
encore comme Louis XIV trompé par les rapports de ses
éveques et de ses intendants et arrivanl a prendre pour des
injures asa majesté royale les obstinations de ses sujets protestants. Or nous savons que la susceptibilité de J ulien, entée
sur l'amour-propre quelque peu morbide qu'il devait a son
éducation, s'enflammait aisément. C'est un trait fréquent
chez ceux qui ont eu longlempslieu de se croire mécontents,
dédaignés et opprimés ; leur promptitude a croire qu' on en
veut aleurs personnes, plus qu 'a. leurs idées, est extraordinaire.
Ce qui se passa a Antioche daos les derniers temps de la vie
de Julien met celte observation dans tout son jour. Ce n'est
qu'un fait isolé, mais il est facile de voir que si son regne se
fut prolongé, ce fait se füt promptement généralisé au point
de ne lui laisser d'autre alternative qu'une reculade qui n'était
pas dans _son caractere ou que la persécution déclarée de lout
ce qui portait le nom chrétien.
A quelque distance d'Antioche, les Séleucides avaient
6levé en l'honneur d'Apollon un magnifique sanctuaire
environné de jardins et flanqué d'un stade ou se célébraient
périodiquement des jeux imilés de ceux d'Olympie 1 • La statue
colossale du dieu solaire était de la meme dimension que
celle de Zeus Olympien, laquelle mesurait 60 pieds de
hauteur '. Il était représenté s'inclinant vers la Terre pour
lui offrir une libation comme s'il lui eut demandé de lu i
i) Comp. Slrabon, XVI, 2, 6,
2) Amm. l\larc., XXII, 13.

donner sa filie Daphné, dont la légende avait élé transportée
de Grece dans la vallée de l'Oronte. Des fetes a la fois
religieuses et licencieuses, comme le vieux paganisme en
connaissait tant, se donnaient daos les somptueux jardins
qui s'étendaient autour du temple, et la légende de Daphné
était reproduite au naturel, a cette différence pres que les
nymphes poursuivies a travers les bosquets ne se changeaient
pasen laurierslorsqu' elles étaientralteintes par les adorateurs
d'Apollon 1 • La vogue acquise par ces solennités équivoques
avait fait du petit village de Daphné une véritable ville de luxe
et de plaisirs. Mais la décadence avait marché de pair avec les
progres du christianisme a Antioche et, daos la province, le
sanctuaire apollinien n'était plus fréquenté. Les abondanls
sacrifices, jadis célébrés aux frais de la cité d'Antioche,
n'étaient plus qu'un souvenir, et Julien constate mélancoliquement qu'a. la place des hécalombes qu'il s'attendait a voir
immoler, il ne trouva qu'une oie fournie par l'unique pretre
qui desservtt encore le sanctuaire abandonné. Gallus, le
frere de Julien, avait fait transporter daos les jardins le corps
d'un évéque d'Antioche, Babylas, mort martyr sous Decius,
affecté une partie des terres du temple a. l'entretien du clergé
chrétien d'Antioche et autorisé les chrétiens a se faire
enterrer pres de ces restes vénérés. Une église chrélienne
avait été érigée sur la tombe épiscopale. Julien trouva que
son dieu favori, Apollon, était gravement offensé par ce
voisinage d'un culte rival et de sépultures infideles. L'église
chrétienne fut démolie, les morts exhumés, le sol purifié selon
le rite athénien de Délos', et les restes de Babylas durent
retourner a leur ancienne place daos les murs d'Antioche.
La multitude chrétienne de la ville fit a son saint martyr une
réception triomphale. Elle entonna des psaumes et des

t) V. la description de Gibbon avec les citations
éd. Bobn.
2) Amm. Marc., XXII, 12.

a l'appui, n, pp. 516-517,

�L'EMPEREUR JULIEX

23

1

REVUE DE L IDSTOlRE DES RELIGIONS
22
cantiques inspirés par la haine du polythéisme. Julien ful
vexé, tres mécontent.
Ce fut bien pis encore quand il apprit que, la m~me nuit,
le feu avait dévoré le temple d'Apollon Daphnéen et sa gigantesque statue. Julien ne mit pas en doute que c'étaient
les chrétiens qui avaient voulu se venger. Les chrétiens
furent convaincus que c'était le feu du ciel qui avait accompli
une reuvre de vengeance divine. Ammien Marcellin rapporte,
sans oser rien affirmer 1, que !'incendie fut causé par des
cierges qu'un philosophe dévot, nommé Asclépiade, avait
allumés devant les pieds de la grande idole et qui, apres son
départ, avaient bn1lé sans aucune surveillance. Mais Julien
ne voulut pas attendre les résultats de l'enquMe. llfitfermer,
sous prétexte de représailles, la principale église d'Antioche
et en confisqua les propriétés. Par un exces de zele des
magistrats, qu'il blrune lui-meme, des citoyens notables•,
des membres du clergé chrétien furent mis a la torture, et
méme un presbytre, nommé Théodoros, eut la tete tranchéeª.
11 n'en fut pas moins responsable aux yeux de la population chrétienne qui formait la grande majorité de cette ville
de six cent mille Ames, ou l'on portait avec fierté ce nom de
Christianos qui y avait été inventé 4 • Julien, dans le Misopdgon, les raille de leur engouement pour le Chi (Christos) et
le Kappa (Constantin). C'est pourtant a Antioche qu'il s'établit pendant les mois qui précéderent son départ pour la
guerre de Perse. Il savait bien qu'entouré de ses fideles légions i1 n'avait rien a craindre de cette ville amollie, des raisons politiques lui dictaient ce choix, et nous le connaissons
assez_pour le .soupQonner d'avoir pensé que sa présence, son
preshge, son mfluence immédiate changeraient en faveur de
sa cause préférée les sentiments de la population.

i) XXII, i3.
2) Comp., pour toute cette histoire d'Antioche, le Misop6gon.
3) V. les Acta martyrum de Ruinart, Sanctus Theoclorus,
.&amp;) Act, de, Ap., xr, 26.

S'il fil ce calcul, il se trompa étrangement. Anlioche
n'avait pas beaucoup gagné en moralité en se faisan t chrétienne. C'élait toujours la ville de luxe, de plaisirs et de déhauches raffinées que l'on connaissait d'ancienne date. Elle
professait ardemment le christianisme, mais ne le pratiquait
guere. Les jeux du thMtre et du cirque étaient sa grande
passion. Ríen ne répondait moins a l'idée qu'elle se faisait
d'un grand prince qu~ la simplicilé exagérée et la vie sto'icienne de Julien.
11 y avait done une complete incompatibilité d'humeur
entre elle et l'empereur. Comme le remarque finement
Gibbon, les seules occasions ou Julien se départait de son
austérité philosophique étaient les solennités célébrées publiquement en l'honneur des dieux, et précisément ces jours de
fete pa'ienne étaient les seuls pendant lesquels les habitanls
d'Anlioche affectaient de renoncer a toute espece de réjouissance. Leur penchant a fronder un prince qui leur paraissait
si étrange se donna libre carriere. On se moqua de ses habitudes, on se moqua de ses lois, de ses idées religieuses, on.
se moqua de sa taille, de ses épaules, de sa barbe qu'il
porlait longue. On composa contre lui des satires et des
pamphlets. Le malheur voulut qu'une grande disette de
vivres co'incida.t avec son arrivée a Antioche. Julien eut la
maladresse de répondre a ceux qui se plaignaient du prix
excessif de la volaille et du poisson, qu'une cité frugale
devait se contenter de vin, d'huile el de pain. Puis il voulut
abaisser d'autorité le prix du pain et, pour donner l'exemple,
il fit vendre a prix réduit du blé qu'il avait fait venir de loin.
11 arriva ce qu'un écolier de nos jours aurait prévu. Les
fournisseurs du marché d'Antioche cesserent leurs expéditions, le blé de l' empereur fut acheté en gros par les négocianls riches et revendu sous main a un taux illégal. Les
remontrances du:sénat d' Antioche furent vaines, ou du moins
n'aboutirent qu'a faire jeter en prison deux cents sénateurs.
11 est vrai qu'ils furent bientot rela.chés.
Julien n'étail pas sanguinaire. 11 aurait pu, ayant la force

�L'EMPEREUR JULIEN

25

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

a sa disposition,

faire repentir amerement les gens d' Antioche de leur fronde imprudente. Mais était-il prudent,
au m~ment de partir pour la grande guerre qu'il préparait
de laisser derriere lui une capitale, toute une région, exas~
pérée, prete a se soulever? Ammien Marcellin nous dit qu'il
était furieux, mais qu'il jugeait nécessaire de se contraindre,
vu le moment et les circonstances \ On sait que la dissimulation ne lui coutait guere. D'une part, en quittaot Antioche,
il nomma pour juge supreme de la cité un certain Alexandre
de Hiérapolis qu'Ammien qualifie de S/JJVU8 et turbulentus.
Aux observalions que ce choix provoqua, Julien répondit que
c'était la le juge qui convenait a ces gens cupides et a ces
insulteurs 2 , et quand les habitants luí souhaiterent un heureux
voyage et un glorieux retour, en émettant le vreu qu'il les
traitAt plus doucement, il leur répondit qu'il espérait bien ne
les_jamais revoir. D'autre part, il puhlia cet étrange traité du
Mzsopógon, oil, sous les dehors d'une raillerie humoristique
et parfois amere, l'écrivain impérial déverse tout le ressentiment de son amour-propre mortellement blessé. 11 confesse
ironiquement ses propres fautes, mais il décrit avec la derniere sévérité les fautes, les torts et l'immoralité des habitants d'Antioche 3 • Sans doute, il fit mieux de se venger de
cette maniere que s'il eüt fait sentir cruellement sa colere a
ceux qui l'avaient provoquée. Mais puisqu'il ne voulait pas
recourir aux moyens violents, n'aurait-il pas mieux fait de
dédaigner des attaques aussi impuissantes et n'ahaissait-il
pas la majesté impériale en engageant avec ses insulteurs
une polémique d'oil il n'était pas certain de sortir avec avantage ~? Quand on lit ce singulier écrit oil Julien se peiot tout
i) Coactus dissimulare pro lempore ira sufflabatur interna, XXII, U. Comp.
Libanius, Ad Antiochenos de imperatoris ira, i 7-19.
2) xxm, 2.
,
3) Comp. Amm. Marc.,XXU, i4: probra civitatis infensa mente dinumerans
addensque veritati complura. ·
4) 11 arriva souvent a Julien de se laisser aller jusqu' a l'outrage contre
ses adversaires religieux. « Vous avez fait, « dit-il aux chrétiens, » ce que font

entier avec son esprit caustique, son savoir réel, ses prétentions philosophiques et littéraires, sa personnalité susceptible et sa vanité, on peut s' apercevoir qu' au fond le plu~ vif
de ses griefs contre Antioche, c'est que, malgré sa présence,
son influence, son exemple, les habitants de cette ville n'avaient pas fait mine de revenir a une meilleure appréciation
de la religion polythéiste, qui était la sienne.
Rendons-nous compte brievement de ce qu'on peut appeler
la théologie de Julien.
ALBERT RÉVILLE.

(A suivre.)
les sangsues qui tirent le mauvais sang et le laissent le bon. - Aux Iuif¡
vous n'avez pris que leurs blasphémes contre nos dieux; a nous, vous n'avez
emprunté que la permission de manger de tout. - En toute occasion vous
avez pris pour modeles les cabaretiers, les péagers, les danseurs et gens
de la méme espéce. » Comp. Iul., apud Cyr., VI et VII.

�ÉTUDE DE LA RELIGION ÉGYPTIENNE

L'ÉTUDE DE LA RELIGION ÉGYPTIENNE
SON :tTAT ACTUEL ET SES CONDITIONS

Jntroduction d un cours sur la religion de f É gypte d l'École
des Hautes-Études (Section des sciences religieuses).

Quand on aborde un sujet d'études, la premiere chose a
faire est évidemment de le déterminer avec précision, c'esta-dire de rechercher quels sont ses éléments propres, ses parties connues et inconnues, ses sol' ~2s, ses limites et sa philosophie générale. 11 y a la un état de situ~tion a ~r~sser, ou
si l'on veut un plan de campagne a étabhr, cond1bon préalable sans laquelle on risquerait fort de marcher a ta.tons ou
de piétiner sur place. Cette précaution est peut-Mre plus
utile que partout ailleurs, si c'est possible, quand il s'ag~t de
la religion égyptienne, encore si obscure et toute hér1ssée
de difficultés aussi bien extérieures qu'intérieures. Les
quelques explications qui vont suivre donneront peut-Mre
une idée de la question.

I
Les auteurs anciens , d'accord en ceci avecles
représenta,
tions monumentales, nous dépeignent l'Egyptien comme
presque noir, crépu, camus, avec de fortes levres, un gros

27

corps sur des jambes gréles et un parler guttural ; ils nous
signalent la un type qui n'a certainement rien de caucasique.
Lorsque de plus, et d'accord avec les textes originaux, ils
nous montrent encore dans l'Égyptien une nature indolente,
sensuelle, superstitieuse, insolente et poltronne a la fois, ne
reconnait-on pas la aussi une race qu'on ne saurait considérer comme réellement supérieure, quelle qu'ait pu Mre sa
parenté ethnographique, encore douteuse aujourd'hui?
Vraies ou fausses, ces considérations s'accordent en tous
cas avec le caractere de la religion égyptienne, dont les
cOtés élevés coexistent avec des parties grossieres qui ne se
retrouvent plus, ou qui s'accusent a peine, chez les nations
sémitiques et aryennes telles que nous les voyons dans l'histoire.
Un peuple sauvage garde sans les dépasser ses superstitions
barbares ; un peuple affiné, comme les Grecs ou les Indous,
en vient promptement a des schismes qui transforment ses
croyances ou a des philosophies qui les suppriment. Mais les
Égyptiens, qu'ils doivent ou non leurs conceptions les plus
hautes a une conquMe, se sont trouvés dans une sorte de
juste milieu entre le manque et l'exces d'activité intellectuelle, si bien qu'ils ont poussé sans entraves leur religion
jusqu'au développement le plus complet qu'elle pouvait
atteindre.
C' est ce développement, auquel ne manque ni une certaine
grandeur ni une certaine harmonie, qu'il faudrait d'abord
examiner sous ses différents aspects, c'est-a-dire dans les
conceptions relatives aux ancétres, . aux choses et aux animaux, aux dieux d'en haut, aux dieux d'enbas, etau dieu supr~me.
II

Les premiers monuments que nous connaissons de l'Égypte
sont des tombeaux, conQus d'une maniere gigantesque et

�28

REVUE DE L'HtSTOIRE DES RELIGIONS

hors de proportion avec l'idée qu'on se fait aujourd'hu~ de la
sépulture. C'est qu'autrefois, et a peu pres partout, le culte
des morts gardait une imporlance particuliere dans la société,
que plusieurs savants ont pu croire fondée sur lui. Les
anciens s'imaginaient que les relations n'étaient pas interrompues entre les morts, qui avaient besoin d'etre honorés
par les vivants, et les vivants, qui avaient besoin d'etre protégés par les morts.
Ces derniers habitaient le grand sépulcre collectif de
l'enfer, et communiquaient avec leur famille par la voie des
tombeaux particuliers. Mais en Égypte, plus qu'ailleurs, cette
opinion était remplie ou enlourée de ce qu'on appelle aujourd'hui des survivances. Ainsi, on momifiait le cadavre
parce que la conservation du corps est indispensable a l' existence de l'llme, on offrait a date fixe des libations et des repas
au mort, parce que l'í\me endure la faim comme la soif,
et on consacrait des statúes a 1'11me parce qu'il luí faut
des supports pour ·assister dans sa chapelle aux banquets
funebres.
Malgré cela, on admettait tres bien, des l'ancien empire,
que les esprits s' en allaient a l'Occident comme le soleil,
dans le pays de la Juslice ou des dieux spéciaux protégeaient
les dévots et punissaient les impies ; on assimilait aussi les
mí\nes aux étoiles, et surtout aux étoiles circumpolaires, qui
symbolisaient l'immortalité parce qu'elles ne se couchent
pas.
Du reste, et des une époque immémoriale, 1'11me avait été
dédoublée en deux parties dont la plus ancienne, ou le génie,
habitait plutót les statues, et dont la plus récente, ou l'esprit, habitait plut(it les espaces (le ka et le ba).
Ce fut la conception de l'esprit, indépendant et puissant,
qui domina a l'époqne historique, bien que les scenes des
vieux mastaba, a Sakkarah et a Gizeh, paraissent se rapporter encore, en partie, au séjour de l'Ame dans la -tombe.
Le cóté fétichiste de la religion égyptienne ne prit pas et
ne garda pas une moindre importance que le culte des

ÉTUDE DE LA RELIGION ÉGYPTIENNE

29

mAnes. L'emploi des formules et des conjurations soumettant les esprits et les dieux, l'espece de vie ou de force mystérieuse attribuée aux: sceptres, aux sistres, ala plume d'autruche, aux amulettes de tout genre, aux statues, a certaines
plantes, a certains objets et meme aux noms, la conviction
que les malades étaient des possédés et que par conséquent
la magie faisait partie de la médecine, toules ces idées se
font jour dans les livres religieux aussi bien que dans les
inscriptions monumentales. Mais. c'est surtout dans le culte
des animaux que s'accentue le fétichisme égyptien (a prendre
le mot de fétichisme dans le sens qu'on lui donne le plus
souvent).
Ce culte apparait des le début de l'histoire, dans lamention ~u bceuf Apis, et il conserve sa durée comme sa vigueur
auss1 longtemps que subsiste la civilisation pharaonique.
Chaque nome vénérait une espece anímale dont on s'abstenai~ de manger. D' ordinaire, un représentant de cette espece
était logé dans le temple du dieu local ; mais quelques betes,
en vertu d'une sorte de hiérarchie, possédaient des sanctuaires et meme, s'il faut en croire les Grecs, des harems.
De plus, cbaque temple paratt avoir eu comme protecteµr
un serpent sacré.
Deux explications se présentent au sujet de l'adoration des
animaux par les Égyptiens. Ou bien, comme daos le totémisme des sauvages, les animaux sacrés étaient a l'origine
des protecteurs ou des ancelres choisis par les différentes
tribus, grAce a des rapports obscurément établis entre certains animaux et les Ames humaines ou les forces naturelles ·
.
'
ou bien, au contraire, les animaux sacrés n'étaient que les
emblemes ou les hiéroglyphes des dieux auquels ils ont été
rattachés. Cette derniere explication peut etre vra,ie dans
certains cas ; toutefois, la plupart du temps le point de contact entre le dieu et l'animal n'apparatt guere. Comment par
exemple retrouver Ptah dans le hceuf Apis a Memphis, Ra
dans le taureau Mnévis a Héliopolis, Osiris dans le bouc a
Mendes, Horus dans l'ichneumon a Héracléopolis, et Uadji

�REVUE DE L'BISTOlRE DES RELlGIONS
30
dans la musaraigne a Bouto? N'y avait-il pas eu, dans les
villes qui viennent d'etre citées, une juxtaposition de cultes,
au moins a l' origine?

llI
Cette juxtaposition, que les prMres ex~liquaient en disant
que les a.mes des dieux sont dans les arumaux, nous révele
un autre aspect de la religion égyptienne, e' est-a~dire so~
cOté polythéiste ou, si l'on veut, son coté mytholog1que; qm
dit l'un dit l'autre, une mythologie n'ayant pour but, ou
plutOt pour effet, que de personnifier sous des formes multiples le grandes forces ou les grands corps naturels sous la
dépendance desquels l'homme se sent si intimement p~acé.
Les personnages divins obtenus de la sorte sont essenhellementagissants, puisqu'ils représentent des actions et des réactions, d'ou il suit que la succession, le conflit et l'union d_es
phénomenes physiques, transposés, deviennent des na1ssances, des guerres, des mariages, etc., href, des mythes.
En Égypte, tous les aspects bienfaisants ou malfa1sants de
la nature étaient divinisés des l'ancien empire, l'air, la rosée,
le vent l'eau la terre, le Nil, le ciel, la chaleur, la sécheresse, 1humidité, le nuage, la tempete, la lune, les étoiles et
le soleil. leí, comme ailleurs, s'était formée toute une couche
de récits en apparence historiques, mMés de détails ~e m~u~s
et compliqués par ce genre d'explications sui generis qm fait
de la science primitive une chronique romanesque.
. .
Toutefois, il ne faudrait pas croire qu'il y ait la un fomllis
inextricable de fables et de dieux. Malgré l'introduction de
quelques cultes étrangers daos le panthéon national, une certaine unité de conception, la conception égyptienne ensomme,
avait produit daos les différents nomes de.s divinités et des
mythes qui n'étaient souvent que des variantes les ~ns des
autres. On peut ainsi ramener a quelques tetes de bgne ces
myriades de milliers de dieux dont parlent les textes.

i

ÉTUDE DE LA RELlGlON ÉGYPTIENNE

3i

En général, les principaux dieux mythologiques sont
célestes ou infernaux. Ici, les types célestes furent les dieux
et les déesses de l'espace et de la lamiere, en lutte avec les
monstres de la terre, de l'orage ou de l'obscurité.
La déesse égyptienne avait, a ce point de vue deux formes
distinctes, qui pouvaient d'ailleurs exister sous 1~ méme nom.
Comme divinité de l'espace, elle était la mere du soleil c'est~-dire la vache (ou méme le troupeau de vaches), qui daos
1Inde figura la nuée, (Isis, Hathor, Nut). Comme déesse
de la lamiere , elle ,était la fille du soleil c'est-a-dire
la lionne, la chatte, ou cet urceus dont nous avo~s fait le basilic, qui personnifiaient la couronne brülante ou l'reil étincelant du soleil, en d'autres termes la chaleur et la clarté ·
on_ la dédoublait r~rfois, comme le diademe pharaonique:
smvant les deux dlVlsions méridionale et septenlrionale de
l'Ég~te et du monde (Nekheb, Uadji, Tefnut, Sekhet etBast).
Les dieux célestes personnifiaient aussi l' espace ou la lumiere.
Dans le premier cas, ils ne représentaient guare que la matiere humide ou éthérée, répandue autour du monde (Nun,
Khnum, et peut-etre Ammon). Dans le second cas, ils étaient
atmo~phériques ou solaires ; mais ces deux aspects, dont le
premier correspond a Horas et le second a Ra, se sont intimement confondus, elce qu'on discerne le mieux maintenant
dans le type unifié, c'est sa forme naissante, sa forme belliqueuse et sa forme vieillissante. Le dieu était done l'enfa~t
ou le héros , ou le vieillard en barque , l' épervier et
scarabée essorant, planant ou descendant, selon qu'il sortait
des ténebres a l'aurore, apres l'orage, et apres l'hiver
{Ho_rus, Nefer-Tum, Khepra), ou qu'il régnait au ciel pendant
le .~our et ~endanl l'élé (Harkhuli, Shu, Ra, Month), ou
qu il rentrait daos l'ombre du soir, du nuage, ou de l'hiver
(Ra, Tum).
Les divinités célestes avaient pour anlauonistes
les nuages ,,
o
les orages, 1es vents et méme la terre ou l'enfer qui semble
leur donner naissance; c'est-a-dire le serpent dont les sifflements et les torsions rappelaient le vent et le nuage (Apap),

I;

�1

REVOE DE L HlST01RE DES RELIGJONS
32
puis le crocodile, l'hippopotame, l'ruie, le porc, dont la voracité ou la grossiereté symbolisaient les grands fléaux naturels
(Set). De la vint saos doute l'idée ou plutOt le renforcement de
l'idée d'impureté attachée dans presque toute l'Égypte aux
bétes typhoniennes, qu'on immolait dans les sacrifices, tandis
que d'autres animaux, comme la vache, l'épervier, l'urreus,
le lion et le chal, bénéficiaient de leur association avec les
personnages atmosphériques el solaires.
ll va sans dire que le culte était l'image du mythe : on élevait en conséquence aux divinités de celte classe des temples
figuranl l'espace, d'ou lalumiere émerge pour triompher, et
on les honoráit par des fMes en rapport avec la naissance ou
la victoire des héros du firmament.
Le type qui domine parmi les dieux célestes est done celui
d'un personnage actif; au contraire, le type qui domine
parmi les dieux infernaux est celui d'un personnage mort,
confiné dans l'autre monde au milieu des monstres ténébreux,
serpents et crocodiles, dont l'enfer est la retraite ou qui sont
les images de l'enfer. Avec les mruies dont il est le roi, il
habite lavaste tombe souterraine, et sa famille, c'est-a-dire
son fils Horus, le dieu belliqueux qui le vengera, et sa femme
ainsi que sa sreur, lsis et Nephthys, les déesses de l'espace
qui l'ont enseveli, avait inslitué en son honneur toutes les
cérémonies des funérailles humaines. Ce dieu est Osiris, la
momie ou le mort par excellence, bien plus complet dans ce
role que ses variantes (en quelques points) de Memphis et de
Coptos, Sakar et Khem.
Il est aussi l'astre qui pendant le jour r este dans l'ombre,
et ne montre que la nuit sa face morte, la lune; il est enfin le
soleil vaincu a son coucher par les puissances malfaisantes,
car toutes les idées que peut suggérer la disparition d'un Mre
bon se groupent autour de la personne Osirienne, qui représente encore la végétation fiétrie comme le Nil tari. Néanmoins, il semble bien au fond copié sur l'homme, et non par
exemple sur le soleil, avec lequel il ne se confond pas. Ce
dernier persiste a colé d'Osiris; il n'habite pas l'enfer, il le

33

~TUDE DE LA RELlGION ÉGYPTIENNE

traverse (Ra Tum et Af)
,.
comme une Ame .
. ; s ~1. y rentre chaque soir, c'est
qui reVIent v1s1ter sa tombe ou sa mom·
en conséquence de quoi il
d al'
ie,
qui symbolise l'Am O
pren
Occident la téte de bélier
e. r, cette tombe ou cett
.
'
dans bien des cas Osiris lui-méme
t d e momie, e est
fer et par suite avec la terre car'1con ~n u alors avec l'enque les déesses célestes, t~ndaie:: te;x te~r es_tres, ainsi
comme peres et meres des choses des : emr mfernau~,
ou de ses variantes.
'
eux, et du soleil
Mais l'Égypte ne

·t

:;;il•~: :o::i:'. :;:~, ir:~~i:.::t:~rl ~:: i;.~:!;:•1:

s échancre, puis elle se rem rt
t ' tous les mo1s la lune
1
reparatt et le N.l
p ' ous les ans la végétation
I remonte. Et si Osiris N.l
.
1
lune et soleil renatt ch
.
,
, végétabon,
'
aque JOur cha
·
année , pourquoi l'homme dont 1·1 que mo~s ~l chaque
renattrait-il pas?
eSl auss1 l 1mage ne
Partout, dans l'éclosion d'un insec
parition d'une étoile l'É
f
te c_omme dans la réapimages et d
'
gyp ien trouva1t autour de lui des
il en trouva~:
~\résurrection et d'immortalilé:
esprits qu'il pensait vo· u1 ,. ans les figures ou les voix des
.
ir ou entendre et dan
. .
s1 fermement établie que la m
' . . s sa conVIchon
corps de l'Ame.
ort ne faisait que séparer le

::~:ees~e:

Toulefois la difficulté était d
.
l' on visait a obtenir par différe t e rev1vre heureux, ce que
contre les mauvais génies d nt sl~oyens : en se munissant '
,
.
' e a ismans et de r
ul
s associant au sort d'Osiris ar la
.
iorm es, en
duction des différenles sce!s de conna1~sance ou la repr~quant la justice. On chargeait d so~ ex1sten_ce, et en prahd'amulettes : on gravait et on ;~c _es mom1es de texte~ el
construits a l'image du t b
mait, dans des sanctmµres
par exemple suivant un rii°m ~au, les mysteres Osiriens, et
on faisait to~s les ans uneeq:~~:!p:~~ ~e~ jardins d'Adonis,
semait du blé. enfin
h h .
sms sur laquelle on
.
,
, On e ere rut a ga
1 t
év1ter la colere des dieux et d
~ner a aveur et a
es monstres mfernaux, par une
3

,

�34,

Él'UDE DE LA RELIGÍON ÉGYPTIENNE

3o

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

stricte obéissance aux lois morales et religieuses, de maniere
a devenir un personnage a la voix ou a la parole toutepuissante dans l'autre monde, un m_a-kheru: .
..
Jci apparait un sentiment supérieur, qm mtrodms~t d.ans
l'enfer une personnification nouvelle, la déesse de laJustice,
Ma, aussi ancienne que l'empire égyptien, car des les
premieres d ynas ties l' enfer est représenté comme le. ~ays de
cette divinité. Qu'elle ait pris naissance ou non au nuheu des
mythes infernaux en tous cas elle y eut une place importante:
c'est devant elle' et devant sa balance qu'Osiris, devenu le
juge des enfers, examinait les morts avec l'assistance de son
greffier Thoth et de quarante-deux assesseurs en rarport
de nombre ave~ les quarante-deux péchés qu'il ne fallait pas
commettre.
.
En dépit ou a coté des divinités du sort bon º? in:auva1s,
Sha'i et Renen, l'homme trouvait ainsi dans la JUShC~ une
regle et un appui : la vie avait un. s~n~, une lo,g1que '.
un but. Et le role de la justice ne se hmita1t pas. a 1 enfe: •
filie ou substance du soleil, elle l'accompagna1t au ciel
dans son inspection journaliere, et en définitive elle gouvernait le monde comme une loi, mais il fau~ ~e remarquer,
comme une loi subordoi:mée a une volonté divme.

IV
L'idée d'un'.dieu supérieur aux autres s'imposait en effet a
l'Éo-ypte. Cette idée s'indique dans le systeme des Ennéades,
d'a~res lequel chaque grand dieu pouvait présider. ~omme
chef a d'autres divinités, prises dans son groupe rehgieux ou
simplement dans son voisinage géographique. Elle s'~cc?ntue
daús le systeme des Triades, d'apres lequel les prmc1p~ux
sanctuaires étaient le plus ordinairement dédiés a un dieu
pere, accompagné d'une déesse mere et d'un dieu fils. e.es
deux genres de cycles, suggérés sans ~oute ~ar les rena1ssances successives et les aspects mulbples d Horus, de Ra

et. d'Osiris, étaient pleinement artificiels, car ils juxtaposa1ent souvent des mythes sans liaison entre eux; mais par
cela meme qu'ils étaient artificiels, il montrent bien avec
quelle puissance le besoin de l'unité divine se produisit ou
se renfor&lt;¡a en dépit des obstacles.
Aussi les prétres, bien qu'ils ne fussent guere fixés sur le
non_i, la nature et les attributs du dieu supreme, l'ont-ils
to~~ours adoré pendant l'époque historique, au moins a ce
qu 11 semble : dans chaque grande ville ils le reconnaissaient
sous un nom local, avec cette tendance d'ailleurs naturelle
au polythéisme de combler de perfections le dieu qu' on adore
au moment ou on l'adore. Aux pyramides royales; on rencontre déja la trace, relativement aux dieux élémentaires
des plus hautes abstractions de la théologie.
'
On concevait ordinairement le dieu supreme comme un
étre unique, organisateur de l'univers et auteur des dieux
qui ~· étaient que ses formes, ou, suivant l'expression
é?yphenne, ses membres. Mais les dieux personnifiant les
d1~érentes parties du monde, l'étre collectif qu'ils composa1ent ne pouvait se distinguer entierement du monde a
ce qu'il semble; le monothéisme égyptien aurait done été
panthéistique. Bien des hymnes et bien des textes confirment
~ette ~ppréciation: d'aulres documents laissent la question
mdéc1se, en ne s'expliquant pas sur un probleme que
nous ~ous posons _maintenant, mais qui n'existait peutetre pornt pour les Egyptiens.
Dans tous les cas, l'elre unique était au fond une Ame
composée d'éléments matériels et immatériels. Les pretres,
en spéculant la-dessus, s'étaient arretés a deux théories
principales, l'une particuliere a Mendes, ou I' on adorait un
béli~r, hiérog!yphe de l'Ame, l'autre propre a Hermopolis,
ou 1 on adora1t non seulement le dieu lunaire Thot, régulateur du temps! puis par suite calculateur et inventeur par
e~cellence, mais encore quatre couples de singes personmfiant les quatre grands aspects de la divinité.
A Mendes, l'Ame divine ou le bélier a quatre tetes était la

�36

REVUE DE L'IDSTOIRE DES RELIGIONS

réunion des quatre principes élémentaires, le feu ou ~a,
l'eau ou Osiris, la terre ou Seb, etl'air ºº. ~hti: A He:°:1ºJ&gt;ºhs,
ar une conception plus raffinée, on d1v1sa1t la dmmté en
!uatre couples males et femelles, Nu~ ou l'~umide, c'esta-dire la matiere, Heh, ou le temps, c est-a.-d1re le mouveou le
t Keku ou l'obscurité ' c'est-a-dire le' vide, et Nen
roen'
r
·t
re pos, c' est-a-dire l'inertie. L' école d Hermopo 1s a~a1
entrevu ainsi les deux príncipes fondament~ux de la yhilohie hégélienne d'un coté l'etre, c'est-a-d1re lamabere et
sop
'
'
,.. d. 1 . d t
le mouvement, de l'autre le néant_, e est-a- ire e v1 e e
l'inertie. La est, a ce qu'il semble bien, le supreme degré de
la spéculation égyptienne.
n était difficile, pour les pretres, de dégager ~omplete~ent
l'etre unique qu'ils entrevoyaient dans.la plu~ahté des dieu:.
Trop d'éléments divers, avec lesquels 11 f~a1t compter, ex1staient dans la religion comme dans la nahon.
La classe supérieure pouvait b\en groupe: le .Pant?éon
sous quelques types principaux qu elle tenda1t a. 1denhfie:,
mais la classe inférieure n'en était pas la. Le senhment reliieux a des degrés. Entre le pontife qui connaissait les quatre
ypostases de la divinité, et le paysan qui ad.orait les serpents de sa hulte, sa vaisselle de terre et les parbes gauc~e ou
droite de la tete ou des épaules, il y avait toute une sér1e de
conditions sociales et d'aptitudes intellectuelles. Sans doute,
le porcher, le marin, le márchand, le tailleur de pier:es, ~e
tisserand, le fellah et meme l'homme du bas cler?é, c est-adire en somme la presque totalité du peuple, les 1mpurs, les
vils et les humbles, ceux-la. ne nous ont ~uer.e lai~sé de ~onuments religieux, et pour cause : néanmoms, 11 eshmpo~s1ble
de ne pas admettre qu'ils s'étaient fait des croyance,s a leur
niveau, empruntées au fétichisme ~u to~t au plu~ .ª la m~tbologie. Ces esprits étroits pour qm le dieu du vo1sm r~stait
un ennemi, a preuve les guerres des nomes, étai~nt lom_de
s'élever a la hauteur d'un monothéisme devant l express1?n
définitive duquel la pensée sacerdotale elle-meme hés1ta

f

toujours.

ÉTUDE DE LA RELIGION ÉGYPTlE:SNE

37

Commentn'aurait-elle pas hésité? Si les dieux de chaque
groupe entrevo différaient peu dans !'ensemble, ils différaient heaucoup dans le détail; chacun d'eux avait une
existence, un passé, une histoire, un culte, un róle et une
place trop distincts pour qu'on les ftt disparaitre du Panthéon
et du sol: il eftt fallu raser les temples.
Et, en derniere analyse, c'étaient les principaux types
divins qui résistaient le plus au syncrétisme. Le type solaire
par exemple, l' emportait dans la conception du personnage
qui gouverne le monde, mais non dans la conception du
personnage quicréelemonde, de sorte qu'on pouvait toujours,
et qu'on peut encore se demander qui était et ou était le
véritable dieu égyptien.
Était-ce le Ptah de Memphis, dieu momifié, c'est-a-dire
pere et primordial, qu'on assimilait a la terre ou a l'eau sous
ses litres de Ptah-Nun ou de Ptah-Tanen? Était-ce l'Ammon
de Thebes, que les Grecs assimilaient a l'air ou a Zeus,
tandis que les Égyptiens le représentaient criocéphale comme
l'i\me, et bleu comme le ciel? Était-ce le Khnum d'Eléphantine, dieu des cataractes et par extension des eaux, puis par
extension encore de la création sortie des eaux? Était-ce le
dieu Ra d'Héliopolis, ou le soleil dans toule l'étendue de
son róle, de son symbolisme et de son indépendance, lorsqu'il
en arrive, lui qui nait tous les jours, a supprimer son pere,
et a devenir le dieu qui se donne naissance a lui-meme,
Kheper djesef'!
Au point de vue théologique comme au point de vue politique, le probleme restait difficile arésoudre, car adopter un
die u local c'étaitthéologiquement et poliliquement amoindrir.
les autres dieux. Tout ce qu'on put faire, pour donner satisfaction aux deux parties du pays, ce fut d'unir les deux principales divinités de la Haute et de la Basse Égypte, Ra
d'Héliopolis et Ammon de Thebes, en un seul type, AmmonRa.
Mais la part n'était pas égale entre les deux dieux : si le
criocéphale Ammon avait un róle plus philosophique, l'hiéra-

�39

ÉTUDE DE LA RELlGIO~ ÉGYPTIENNE

REVUE DE L'HISTOlRE DES RELlGlONS

38
cocéphale Ra avait un róle plus actif, et le role actif l' emporta
presque toujours. Les tendances envahissantes du culte
solaire sont sensibles dans l'histoire de la religion égyptienne,
comme l\l. de Rougé l'a fait remarquer depuis longtemps.
Soit que la pureté particuliere du ciel égyptiea, ou le soleil
regne en mattre, ait favorisé ces tendances; soit qu'elles
existent en général dans les religions polylhéistes, tout le
monde sait que le type solaire s'est en Égypte superposé,
mMé et souvent substitué aux autres.
Cette prééminence se marque bien dans le fait que le
pharaon passait pour le fils et l'image, non d'Ammon ou de
Ptah, par exemple, mais du soleil, doat il était pour ainsi
dire le fétiche, de sorte qu'il y avait deux soleils, l'un au ciel,
l'autre en Égypte, chacun d'eux prMant et empruntant a
l'autre une partie de sa puissance.
11 s'ensuivit que l'union de Ra et d' Ammon fut plus apparenle que réelle, puisque le premier l'emportait en un sens
sur le second. On vit done, au plus haut point de la grandeur
pharaonique, et sous la pression peut-Mre de rivalités sacerdotales ou gouvernementales, se produire le seul schisme qui
ait déchiré l'Égypte, c'est-a-dire la religion exclusivement
solaire de Khunaten, le quatrieme Aménophis de la dixhuitieme dynastie. Mais la lentative étail trop hardie et trop
brusque pour réussir. 11 elit fallu sauver au moins les apparences, comme on l'avait fait avec le symbolisme osirien qui
fut atténué, mais non supprimé, dans les livres royaux des
hypogées pharaoniques. L'hérésie était si peu viable, qu'aussit0t apres la mort de Khunaten Ammon-Ra reparut comme
• si ríen de nouveau ne s'était produit.
La décadence de l'empire, au reste, vint briser l'unilé du
culte avec l'unité du gouvernement, et le dieu national perdit
ce que perdait le souverain national. Aussi, quand l'Égypte
fut définitivement soumise a l'étrang,er, le soleil qui n'avait
pas su la défendre fut-il nég1igé, puis délaissé (au moins
comme divinité, car son symbolisme avait laissé partout une
empreinte trop profonde pour disparattre). Les Ptolémées ne

songerent pas a lui, mais a Osiris et a Apis, lorsqu'ils instituerent pour les Grecs et les Égyptiens le culle mixte de
Sérapis. Sous Auguste, le service m~me avait cessé dans le
tem~le déja ruiné d'Héliopolis, la ville solaire par excellence,
tand1s que d1 autres cultes restaient en pleine vigueur, ceux
par exemple d'Hathor, de Thoth et d'Horus, mais surtout
c~_ux d'Isis. et d'Osiris, dieux funéraires a qui la promesse
d 1mmortal1té que leur mythe offrait aux fideles, fit faire le
tour et presque la conquete du monde romain.

V

~o.ila, bien ~nsuffisamment tracé, le tableau général de la
~ehg10n ~gYJ?heane: avant d'aborder la philosophie du sujet,
il r.este a ~n~1quer les sources d' étude, et a préciser les points
déJa écla1rc1s comme les points encore a éclaircir.
Le culte des ma.nes nous est connu par les textes
ou les scenes des tombes memphitiques et thébaines de
l'an~ien et du nouvel empire, par le livre de l'Ap-Ro ou
de l ouverture de la bouche des statues, et par le Rituel de
l'embaumement. Il serait intéressant de rechercher d'apres
ces documents, qu'ont étudiés en grande partie MM. Schiaparelli, Maspero, Le Page Renouf et Dümichen, dans quelle
mesure ont pu se développer et s'accorder en coexistant
les croyances a l'a.me habitant la tombe et a l'a.me habitant
l'enfer.
Les superstitions fétichistes ont laissé des traces dans les
traités de médecine, tels que le papyrus Ebers, dans la stele
de Bakhtan, dans le calendrier Sallier, dans les recueils de
conjurations guérissant ou préservant de la morsure des
ani~aux dangereux, tels que certaias papyrus magiques
pubhés par MM. Pleyte, Rossi et Chabas, dansles innombrables
amulettes des différents musées, dans les sleles du Sérapéum
relatives au breuf Apis, dans la stele de l\lendes, dans les
temples d'Edfou et de Denderah, ou les principau~ animaux
/

�1

REVUE DE L HTSTOIRE DES RELTGlONS
40
sacrés concourenta certaines cérémonies, dans les monnaies
des nomes, et dans les récits d'Hérodote, de Diodore, de
Plutarque, de Strabon et d'Elien, ou se révele l'étonnement
que l'adoration des animaux causait aux Grecs; enfin daos
l'ímmense collection des Peres de l'Église, qui n'a pas encore
été completement dépouillée en ce qui concerne les
croyances égyptiennes. Bien que signalé au xvmº siecle par
de Brosses dans un livre aujourd'hui célebre, le sujet n'a
guere été étudié de nos jours que par M. Pietschmann. Il
faudrait déterminer, maintenant, l'analogie que les croyances
des Égyptiens présentent avec les superstitions des sauvages,
notamment avec le totémisme, et dresser le tablean des
animaux adorés ou abhorrés daos les différents nomes;
l'histoire du breuf Apis, notamment, serait a faire.
Sur les dieux du ciel et de la lumiere, on rencontre des
renseignements un peu partout : dans les tableaux des temples
qui sont reproduits aux recueils de Champollion, Rosellini,
Lepsius et Mariette, ainsi qu'au grand ouvrage de la cominission d'Égypte, dans les papyru~ de Londres, de Turin et de
Leide, dans le papyrus magique Harris, dans la stele Metternich, daos les différents exemplaires du Livre des Morts
et dans les recueils analogues, daos le Livre des heures du
jour, dans la légende de la destruction des hommes, dans les
textes relatifs au mythe d'Horus, et dans les auteurs anciens
déja cités, en y ajoutant quelques peres de l'Église, comme
Clément d'Alexandrie et Ensebe. Ces documents ont été
étudiés dans le Panthéon de Champollion, dans l'ouvrage de
Wilkinson, dans les notices de MM. Birch et de Rougé sur
les Musées égyptiens de Londres et de París, enfin, dans
différents mémoires de MM. Lepsius, Birch, Pleyte, Chabas,
Goodwin, Naville, Golénischeff, Pierret et Brugsch. Des le
siecle dernier, Jablonski avait tres bien résumé les renseignements contenus daos les auteurs anciens. Ici, le travail a
faire consisterait dans la monographie de chaque dieu et
dans le classement des dieux par cycles, par époques et par
nomes; toptes ces divinités se sont en effet partagé l'Égypte,

:fu1JDE DE LA RELIGION ÉGYPTIENNE

4i

et le mythe de l'une n'est pas toujours celui de l'autre,
malgré certains points de contact : il y a en particulier une
grande quantité d'Horus dissemblables qu'il serait utile de
distinguer daos une histoire d'Horus. Les travaux de
MM. Pleyte et Meyer sur le dieu Set fourniraient d'excellents
guides pour la méthode a suivre. Quant au principal secours
pour ces classifications, il se trouverait dans le Dictionnaire
géographique de Brugsch, dont il serait facile d'extraire la
liste par nomes des dieux locaux, ainsi que la nomenclature
des prétres, des prétresses, des barques, des arbres sacrés,
et des fétes de ces dieux. M. J. de Rougé a donné un apercu
de la matiere dans ses mémoires sur la géographie des
nomes.
Pour-!'ensemble du culte, encore peu étudié, si ce n'est
par MM. Brugsch, de Rougé et Dümichen dans leurs recherches sur les calendriers de fétes, on rencontrera aux
grands recueils la représentation d'une foule de cérémonies.
L'Abydos et le Denderah de Mariette, entre autres, contiennent, l'un le Rituel de l'habillement des statues divines,
valable pour les morts comme pour toutes les classes de
dieux, et l'autre les détails les plus circonstanciés sur tout
ce qui se pratiquait dans un grand temple. L'étude de
M. de Rochemonteix sur le temple d'Apet montrera par contre
ce qu'était un pelit temple. De plus, le papyrus Harris nº t,
~is a profit par MM. Birch, Eisenlohr et Piehl, est rempli de
renseignements sur le personnel et le matériel des sanctuaires. Chaque culte local avait saos doute ses rites particuliers, mais, de meme qu'il existait certains cultes principaux,
n'y avait-il pas certains rites principaux sur lesquels on se
réglaif daos les différents nomes? Voila encore un probleme
a r(:soudre.
Les matériaux relatifs au monde infernal et a ses dieux
abondent. Ce sont surtout les textes des Pyramides royales,
le Livre des Morts, le Livre des Souffles, les papyrus Rhind,
les Hypocéphales, l'Hymne a Osiris de la Bibliotheque nationale, le Livre d'honorer Osiris, les Lamentations d'lsis et

�..

42

REVUE DE L'HISTOJl\E DES l\ELIGIONS

de Nephthys, le Livre de l'Hémisphere inférieur, le Livre de
l'Enfer, le Livre des Heures de la nuit, le Livre des Cavernes,
qui ont été résumés ou utilisés dans la décoration de certains sarcophages, comme celui de T'aho, les cercueils du
temps des Ramessides et des Sa'ites, le conte de l'tle du
Ka, le temple de Séti J•• a Abydos, les chambres d'Osiris a
Denderah, et le traité de Plularque sur Isis et Osiris. Ces différents matériaux ont été publiés ou étudiés par 1\1:M. Maspero, Lepsius, Naville, Devéria, Pierret, Brugscb, de Horrack, Szedlo, Rossi, Birch, Guieysse, Pleyte, Golénicheff,
Leemans, Chabas, Mariette, Dümichen, Loret, Lanzone
et de Bergmann, mais il reste encore beaucoup a faire :
par exemple les textes des Pyramides et du Livre des
Morts a commenter, Je culte ainsi que le mythe d'Osiris
a décrire dans l'infinie variété de leurs détails, et une
édition comparée a donner des Livres relatifs au monde
infernal.
Les personnifications plus ou moins abstraites, comme
la déesse de la Justice, les dieux des sens, les dieux génies,
les dieux du sort et les dieux élémentaires, sont connues seulement par des textes disséminés et relativement rares. Le
mythe de la Justice a été étudié par MM. Grébaut, Pierret,
Stern et Wiedemann, tandis que le groupement des dieux
élémentaires a été déterminé par M~. Lepsius, Dümichen et
Brugsch. 11 y aurait la matiere a quelques monographies
intéressantes.
Bien plus nombreux sont les textes relatifs au dieu supr~me, sous ses noms de Ptah, d'Ammon et de Ra. Ce sont
surtout les beaux hymnes do Livre des Morts, de la Litanie
du Soleil, du temple d'El Khargeh, et des papyrus de Leide,
de Berlin et de Boulaq, traduits par MM. Chabas, Goodwin,
Birch, Grébaut, Pierret, Brugsch et Naville. Ici il y aurait a
faire, pour chaque type divin, le départ de ce qui lui appartient en propre, de ce qui lui appartient comme personnage
plus ou moins assimilé au soleil, et de ce qui lui appartient comme dieu supr~me.

ÉTUDE DE LA RELIGION tGYPTlr.ffiE

43

Les docurnents relalifs a l'hérésie de la dix-huitieme dynastie sont aux Denkm.JJler de Lepsius ; ils ont été appréciés
dans les différentes hisloires d'Égypte, el, récemment, par
M. Bouriant. On pourrail dégager en outre, a ce propos, les
concordances qui ont dü exister entre la divinisation du
pharaon et celle du soleil , car les deux cultes semblent
bien avoir progressé ensemble. L'adoration des rois est tres
apparente sous les dix-huitieme et dix-neuvieme dynasties,
et cela dans les temples comme dans les tombes, ou elle a
surtout pour objet Aménophis I•• et sa mere, Thothmes 111,
Aménophis 111 et Ramses II. Elle s'atténue des les premiers
revers subís par les Ramessides pour reparattre un instant
sous les premiers Ptolémées ; plus tard, les Livres hermétiques la menlionnent encore.

VI
On voit qu'il a été beaucoup fait et qu'il reste beaucoup
a faire dans le vaste champ de la religion égyptienne.
Une étude d'ensemble , aujourd'hui, serait assurément
prématurée : on doit s'en tenir aux remarquables travaux de
vulgarisation qui ont été publiés dans ces derniers temps par
:MM. Tiele, Le Page Renouf, Pierret, Lanzone, Brugsch et
Lieblein. Ces travaux indiquent avec netteté le point d'arrM
de la science, et on peut les considérer dans une certaine
mesure comme définitifs en ce qui concerne la religion
officielle, qui a livré son secret.
Il subsiste seulement quelques réserves a faire sur les tendances de M. Tiele a trop subordonner les changements religieux aux changements politiques, comme si chaque groupe
de dynaslies eüt renouvelé le culte, et sur les tendances de
M. Pierret a trop voir la clef du symbolisme solaire dans la
division du monde en sud et en nord par les deux yeux du
soleil levant: les Égyptiens auraient alors regardé l'reil droil

•

�ÉTUDE DE LA RELIGION ÉGYPTJENNE

44

REVUE DE L'HTSTOTI\E DES RELIGIONS

du soleil comme celui du nord et son ceil gauche comme
celui du sud, tandis que c'est le contraire qui a eu lieu,
comme le prouvent, entre autres documents, les ~extes d~
.Mythe d'Horus. D'autre part'. l\L Le Page Renouf: d un esprit
pourtant si fin et si persp1cace, semble peut-etre un_ peu
trop enclin a retrouver l'aurore daos les mythes égypbe?s.
D'aussi légeres taches, si elles existent, n'infirment en r1e?
la valeur des ouvrages qui viennent d'etre cités; déso~~ais
l'extérieur ou si l'on peut dire, le revetement de la rehg10n
' est connu, et il faut déja. songer a m1eux,
.
égyptienne' nous
c'est-a-dire a pénétrer plus avant dans le détail comme dans
!'ensemble.
Le détail, c'est l'ceuvre de demain; quant a l'ensemble,
ríen n'empeche d'examiner des maintenant _les q~e~ques
théories, applicables ici, dont la philosoph1e ~e~1gieuse
dispose. Peut-Mre n'y aura-t-il pas lieu d'e? cho1s1r u~e,
mais ce sera déja. quelque chose que d'env1sager le suJet
da.ns son ampleur et que de considérer, meme a distance, les
trois ou quatre hypotheses parmi lesquelles git sans doute
l' explication cherchée.
Nul ne conteste qu'en général un systeme religieux,_
comme tout autre groupe de faits historiques, obéit a une 101
d' évolution qui regle sa marche. Mais cette marche est-elle
toujours la meme ? Qu~l est son point d? départ, _q~el est ~on
point d'arrivée et quels sont ses stages mtermé~1a1res? D ou
vient-elle comment se dirige-t-elle, et ou abouht-elle?
On a f~it, depuis le commencement du siecle,. plusieurs
réponses bien connues ala principale de ces quesbons, celle
du point de déparl, qui contient implicitement toutes les
autres.
.
La premiere réponse a été fournie par Creuzer, pour qm
l'Orient avait maintenu et propagé, sous des formes symboliques, la profonde philosophie monothéiste dont le Platonisme
dégagea lenlement la formule. L'opinion de Creuzer, abandonnée presque partout aujourd'hui, a encore sa place dans
le domaine égyptologique, ou plusieurs savants admettent,

45

apres MM. de Rougé et Chabas, que le polythéisme égyptien
eut pour fond un monothéisme primitif : le dieu unique,
symbolisé par le soleil, aurait été fractionné en divinités
secondaires .
Sous le coup des grandes découvertes philologiques de ce
siecle, la doctrine du ·symbolisme a été généralement remplacée par une théorie bien différenle, celle de la maladie du
langage, a laquelle Max Müller a attaché son nom et qu'on
peut résumer ainsi: d'une part, l'animation apparente que
les mots pretent aux choses aurait entratné la personnification des phénomenes; d'autre part, chaque dieu aurait reflété
dans ses formes et ses légendes les divers sens des mots qui
lui auraient donné naissance. D'apres certains savants, ce
travail du langage aurait principalement porté sur les phénomenes solaires et d'apres d'autres, sur les phénomenes
atmosphériques. Parmi les égyptologues, MM. Brugsch et Le
Page Renouf semblent adopter en grande partie les théories
de Max Müller. Aucun systeme n'a obtenu plus de faveur et
de défaveur que celui-la ; un de ses grands torts est qu'il a
régné, et que de hautes réputations scientifiques se sont
échafaudées sur lui : on s' est lassé del' entendre appeler juste,
et l'on a appris a ses défenseqrs, un peu durement peut-etre,
qu'une hypothese a le droit de se proposer, mais non de
s'imposer.
L'opinion qui lui fait échec aujourd'hui est que, daos le
príncipe, l'homme regardait les phénomenes comme produits
par des personnes, humaines ou bestiales, ce qui supprime
l'intervention du langage. Les partisans du nouveau systeme
attachent tous une grande importance au culte des ancetres
et au culte des fétiches, qui seraient, soit l'un et l'autre, soit
l'un ou l'autre, suivant les auteurs, les deux sources du
polythéisme. 11s insistent en outre, et particulierement
M. Lang, sur certains développements mythiques et
légendaires qui seraient d1is, non aux aspects de l'.orage ou
du soleil, mais a de grossieres tentatives pour expliquer les
choses de la vie et du monde, d'apres l'analogie de coutumes

..

�1

REVUE DE L BISTOIRE DES RELIGIONS
46
ou d'idées plus ou moins harbares. Les égyptologues ont
fait aussi quelques emprunts a cette école, comme MM. Le
Page Renouf, Maspero et Dümichen relativement aux ma.nes,
et comme M. Pietschmann relativement aux fétiches.

VII
Telles sont les trois grandes théories qu' on pourrait
applique1· en ce moment a l'étude de la religion égyptienne,
religion qui serait le produit, ou du monothéisme ancien,
ou du langage mythologique, ou de la pensée sauvage. En
outre, il faudrait se prononcer daos le détail sur la prééminence a donner aux mythes du soleil ou aux mythes de
l'orage, et au culte des ancMres ou au culte des fétiches.
1\1alheureusement, aucune des trois théories n' est encore
acceptée ni rejetée d'une maniere définitive, pour l'Égypte,
de sorte qu'il serait prématuré de se régler sur l'une d'elles,
au moins des l'abord et avant un examen complet. Chacune
a ici sa part de vérité.
Ríen ne prouve, par exemple, qu'avant l'époque historique
la religion égyptienne ne s' est pas constituée grace a une
sorte d'accord, ou de compromis, entre les croyances plus
élevées d'un peuple conquérant et les superstitions plus
grossieres d'un peuple conquis, corp.me le pense dans une
certaine mesure M. Flinders Petrie. Rien ne prouve aussi que
l'animisme et le fétichisme n'ont point prospéré pendant
toute la durée de la civilisation pharaonique, car la
momification des cadavres et l'adoration des animaux ne
sauraient s' expliquer autrement. Quant aux mythes nés du
langage ou rattachés aux phénomenes solaires et atmosphériques, on reconnatt aisément la trace des premiers dans les
calembourgs des textes religieux, et la trace des seconds
dans les légendes du soleil, d'Horus et d'Osiris.
D'ailleurs, une difficulté spéciale et qu'on a déja dú.

ÉTUDE DE LA RELlGION ÉGYPTIENNE

4.7

entrevo ir, se présente : e' est que nous ne pouvons fournirla
chronologie d'une évolution qui paratt s'etre produite avant
l'époque historique. Pour l'Inde, on connatl par le Rig-Véda
une période pendant laquelle les dieux naturistes existaient
a peu pres seuls; pour la Grece, on sait que l'institution des
mysteres, qui prépara la philosophie, est postérieure a
Homere et meme a Hésiode; mais en Égypte, il semble que
tout était fait avant Ménes. On ne voit plus ensuite que des
changements de détail, comme ceux qui ont été signalés
plus haut a propos d'Ammon, de Ra et d'Osiris, et si l'on
cherche le pourquoi des grandes modifications fondamentales, on est obligé de sortir du sujet, en invoquant soit
des conquetes et des diversités de races, soit des explications
purement théoriques.
Il y a done la des éléments dont la coordination s'est faite
suivant une loi qui nous échappe. Ríen ne nous oblige pour
le moment a remplacer cette loi par une hypothese. Les
tronqons que nous ne pouvons rapprocher encore se pretent
a des recherches spéciales dont les résultats suffisent, et au
dela, pour payer les travailleurs de leur peine aussi bien que
de leur attente.
En définitive, l'Égypte a développé et maintenu, comme
nul autre peuple ne l'a fait, toutes les parties qu'un systeme
religieux peut comporter, l'animisme, le fétichisme , le
polythéisme et le monothéisme. De ces parties, nous connaissons mieux les dernieres (et surtout laderniere), que des
sources plus abondantes nous révelent et que notre culture
intellectuelle et morale nous rend plus aptes a comprendre.
Ce qui nous manque, c'est de savoir quand, comment et
pourquoi des matériaux en apparence aussi dissemblables se
sont groupés, puisque la religion de l'Égypte s'offre a nous
toute formée. Nous assistons asa longue maturité et a son
lent déclin, mais sa jeunesse nous reste aussi cachée que les
sources du Nil. Les choses étant ainsi, nous ne pouvons
demander plus de lumiere qu'aux nouveaux progres de la

!
l

�•

48

REVUE DE L'HISTOIBE DES RELIGIONS

science égyptologique en parliculier, et de la science religieuse en général, avec le ferme espoir que le succes ne se
fera pas attendr'e. Si en effet l' égyptologie ne peut résoudre a
elle seule les problemes qui la sollicitent, comme c'est
encore le cas aujourd'hui, le flux toujours montant des conquetes intellectuelles ne manquera point de luí donner
quelque jour une impulsion décisive, a peu pres comme la
marée soulevant les barques restées a sec sur la plage : l'essentiel, ici, sera de ne pas laisser la barque hors de la portée
du flot.
·
E.

LEFÉBURK.

LE SACRIFICE DE LA CHEVELURE
CHEZ LES ARABES
PAR

LE D' IGNACE GOLDZIHER

Nous nous sommes déja occupé ici meme de la pratique
religieuse qui fait l'objet de cette notice. Dans un essai sur
le culte des ancetres et le culte des morts chez les Arabes nous
avons déja signalé le sacrifice de la chevelure parmi les actes
religieux ressortissant a cette catégorie 1 dans l'antiquité
arabe. Depuis lors M. le professeur Robertson Smith a poussé
plus avant l' examen de cette pratique et des usages analogues
chez les anciens Arabes, dans un livre qui fait progresser
sur plusieurs points I' étude de la situation religieuse et sociale des arabes pa1ens 2, alors meme que l'on ne saurait accorder al 'auteur la vérité de to u tes ses theses fondamentales s.
Il a notamment rapproché de l'ancien usage de couper sa
chevelure la coutume dite de l'aqtqa, d'apres laquelle les
Arabes coupaient les cheveux aux tout jeunes enfants, avec
1) Reuue de l'Histoire des Religions, t. X p. 351 et suiv.
2) Kinship and marriage in early Arabia. (Cambridge, i885.) Cfr. Revue,
t. XIII, p. 240.
3) Le compte-rendu le plus pénétrant et la discussion la plus approfondie
que ce livre important ait inspirés, se trouvent dans l'article, instructif ii. tant
d'égards, de M. Noldeke, dans la Zeitschrift der deutschen morgenliindischen
Gesellschaft, 1886, p. !48 ii. 187. Aucun lecteur du livre de M. Robertson
Smilh ne devrait négliger de lire cet article.
4

�REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS
50
accompagnement de cérémonies el de sacrifices, coutume
qui s'est d'ailleurs conservée dans l'Islam avec quelques modifications de forme extérieure 1 •
Ainsi je suis amené a revenir encore une fois sur cette
particularité de la religion arabe pour mettre en lumiere
quelques points laissés dans l'ombre auparavant.
Il est tout d'abord intéressant de constater de quelle fa&lt;¡on
la pratique pai:enne de se dépouiller de sa chevelure en
l'honneur des morts s'est maintenue dans l'lslam. Ce sont
naturellement les Bédouins qui se présentent a nous comme
les conservateurs des anciens usages pai:ens, sur ce point
comme sur tant d'autres que nous avons indiqués en étudianl
le culte des ancetres et des morts. Selah-Merrill, auquel
nous sommes redevables de nombreuses communications
nouvelles et intéressantes sur la région a l'est du Jourdain,
a observé chez les Bédouins de cette région, visités par lui au
nom de la Société américaine de Palestine, que les femmes
déposent encore aujourd'hui plusieurs boucles de cheveux
sur la tombe des morts éminents 2 • Cette observation confirme le récit du mº siecle de l'hégire, d'apres lequel les
Charigites avaient coutume de se raser la tete aupres du tombeau de leur chef ~ali~ b. al-Mu~arri4, qui s'était révolté
contre le khalife en l'année 86 ª. En pareil cas, le sacrifice de
la chevelure n'est en aucune fac¡on un témoignage de deuil,
mais un bommage au défunt. Ailleurs ce meme acte perd sa
valeur primitive d'acte de culte pour ne plus etre qu'une manifestation de la douleur; mais il n'en faut pas moins le considérer comme une transformation de l'acte religieux primitif.
11 en est ainsi dans divers récits comme le suivant: Le khalife

f) Robertson Smilh, l. c., p. i52 et suiv.
2) East of the Jordan, a record of travel and observation in the countries of
Moab, Gilead and Bashan. Londres i88i, p. 511 .
3) Ibn Durejd, Kitab alrishtiqaq, éd. Wüstenfeld, p. 133. La coutume de
se raser la téte passait, du temps de Mu'awija I, pour étre un signe distinctif
de ces dissideuls poliliqucs de _!'islam. lbid., p. 139.
·

LE SACRIFICE DE LA CHEVELURE CHEZ LES ARABES

i
1

5i

Abd-al-Malik, apprenantla mort d'Abdallahb.-al-Zubeir, fait
couper ses propres cheveux et ceux de ses petits-enfants 1 •
11 semble, en particulier, qu'il faut attribuer une valeur
religieuse a la coutume que l' on signale chez les anciens
Arabes d'apres laquelle le guerrier se rasait la tete avant
d'aller au combat, pour indiquer qu'il se consacrait a la
mort 2 • Le philologue auquel nous empruntons ce récjt n'y
voit que la mention d'une pratique exceptionnelle a laquelle
les Baml Bekr se seraient livrés dans une occasion spéciale,
pendant la guerre contre les Taglibites, ce qui aurait valu a
cette journée le nom de jaum-al-ta~aluq, c'est-a-dire « jour
ou l'on se rase les cheveux » ou le Talj,laq-al-limam 5 • Alors
m~me qu'il en serait ainsi, il ne parait pas douteux qu'en se
rasant la tete afin de se faire reconnaitre des leurs, les
Bekrites faisaient une fausse application de la vieille coutume
pa'ienne. Maisil est permisde conclure de la série des faitsque
nous connaissons actuellement, concernant la signification
religieuse du dépouillement de la chevelure chez les anciens
Arabes, que les Banft Bekr, en se coupant les cheveux avant
le combat, n'avaient pas uniquement pour but de se fournir
un moyen de se reconnattre. Le combat livré pour sauvegarder l'honneur de la tribu n' était pas pour les anciens Arabes
une simple lutte politique. La vie de la tribu était intimement
liée a la vie religieuse de l'Arabe ; les travaux de M. Robertson
Smith l'ont montré plus clairement encore qu'auparavant. Il
n'y a rien d'étonnant a ce que les guerriers se préparent par
un acte de consécration religieuse pour un combat de cette
nature. C'est ainsi qu'unhéros arabe, appelé « Q'homme) fatal»
lorsque les Banft Lihjan ont tué son protégé pendant sa
maladie, se consacre a l'accomplissement du devoir le plus
auguste pour l'Arabe, la vengeance du sang, en se rendant
i) A.nsdb al-ashrdf, éd. Ahlwardt, p. 74,
2) Istibsalan lil-maut, A.l-Tibrid sur Hamdsa, p. 253, 17. Rückert, 1,
p. i93.
3) Diwdn de '.farafa, n• U,.

�52

REVUE DE L'HISTOIRE DES B.ELIGIONS

a la Mecque, en touchant la pierre angulaire de la Ka'ha et
en faisant le tour du lieu saint. U ne marche contre les Baml
Lihja.n pour venger le sang de son protégé qu'apres s'Mre
sacré préalablement par ces acles religieux 1 • Cet exemple
n01as montre qu'il n'y avait chez lesArabes rien d' exceptionnel
a se consacrer par des pratiques religieuses a l'accomplissement des devoirs imposés par l'honneur de la tribu.. Telle
doit etre aussi la véritable signification de cette coutume, de
se raser les cheveux avant le comhat.

LA CROYANCE A L'IMMORTALITÉ DE L'AME
CHEZ LES ANCIENS IRLANDAIS •

1) Lieder der Hudhejliten, n• !98, éd. Wel,lhausen.

Les Gaulois ont été en France l'objet de nombreuses
études; on voulait connattre dans ses moindres détails l'histoil'e de nos ancMres. Plusieurs écrivains ont tenté de tracer
un tablean complet des mreurs, des coutumes, de la religion
des anciens Celtes, et comme les auteurs grecs et latins ne
leur fournissaient que peu de renseignements, l'imagination
des écrivains suppléa trop souvent au manque de documeilts.
Des lors, ríen n'a paru plus clair ni moins contesté que les
origines gauloises de notre histoire nationale : rien cependant
n'était plus obscur ni plus sujeta discussion. Ce n'était pas
en torturant des textes que l'on pouvait arriver a connattre
mieux les anciens Celtes : il fallait chercher dans les traditions des peuples celtiques encore existants, les restes des
traditions communes a toute la race.
L'antiquité ne nous a guere laissé sur les croyances des
Celtes que des documents tres courts et peu détaillés. César,
par exemple, se borne a nous citer les noms des dieux
romains auxquels il a identifié, nous ne savons avec quelle
justesse, les divinités gauloises. Des inscriptions nous font
connattre les noms de quelques dieux celtiques, mais ne nous
apprennent ríen au sujet de leurs attributs. La littérature
1) Voir le savant ouvrage de M. d'Arbois de Jubainville, Le cycle mythologique irlandais et¡la mythologie celtique, p. 344.-366.

�54

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELTGIONS

L'IMMORTALITÉ DE L' AME CBEZ LES ANCIENS IRLANDAIS

épique de l'Irlande, au conlraire, nous offre une grande
richesse de récits mythologiques. Les croyances irlandaises
pourrontnous donnerune idée de ce qu'étaientles croyances
gauloises. Si chaque peuple celtique a dt1 développer, selon
son caractere et ses mreurs, certaines parties de la religion
primitive commune a tous les Celtes, il est néanmoins vraisemblable de supposer que plusieurs des traits qui caractérisent la mythologie irlandaise étaient, dans le passé , la
· marque distinctive que les anciens Celtes avaient imprimée aux
croyances indo-européennes. La plus ancienne littérature du
pays de Galles a conservé aussi quelques restes des traditions
primitives; mais nous connaissons la légende épique galloise
sous sa forme la plus ancienne surtout par les poemes franoais
du cycle d'Arthur, et il peut étre difficile parfois de distinguer daos ces poemes les idées celtiques des idées francaises.
La comparaison entre les traditions religieuses des Gallois et
des Irlandais n'est pas toujours possible ni toujours sftre.
Pour le sujet que nous allons traiter, apres avoir établi sur le
témoignage des anciens, la croyance des Celtes a l'immortalité de l'Ame, c'est a lalittérature irlandaise que nous aurons
recours pour savoir comment les peuples celtiques ont
concu cette doctrine, et de quelles fictions ils l'ont ornée. Sur
ce point, la poésie épique de 11rlande est notre principale
source d'informations.
La légende irlandaise, qui nous a été transmise par .
des manuscrits dont les plus anciens ne remontent qu'au
xnº siecle, n'a pas toujours conservé intactes les anciennes
croyancesceltiques. Le christianisme et la science historique
contribuerent a transformer la légende mythologique. Apres
les poetes dont l'imagination divinisa les anciens héros et
orna de fables leurs exploits, vinrent des historiens qui, par
un exces contraire, transformerent les dieux en rois et les
héros en guerriers. Chassés du ciel, les dieux descendirent
sur la terre. L'ancien Olympe celtique, le sid, devint un palais
des rois d'Irlande. Le Mercure gaulois Lugus monta sur le
treme en t869 avantJ.-C. et gouverna quarante ans le peuple

irlandais. Ainsi transformé leldieu paien Lug était méconnaissable. Les autres dieux furent aussi réduits a des proportions humaines. Cependant les légendes paiennes n'avaient
pas disparu, en meme temps que les personná.ges divins
des chants épiques des file.
Le christianisme naissant ne pouvait tolérer des récits qui
auraient rappelé a tout moment aux nouveaux convertís
leurs anciennes erreurs. l\iais ces chants merveilleux, qui
célébraient l'ancienne gloire de l'Irlande et la valeur de ses
héros tenaient au coour meme de la nation. On ne pouvait
songer a les détruire et a en effacer la mémoire : on sanctifia
le texte pai:en par de pienses interpolations. Conchobar, roi
d'Ulster qui vivait dans les premiares années de l'ere chrélienne, mourut de douleur, nous dit la légende reclifiée, en
entendant raconter la mort de Jésus-Christ. Il était des lors
impossible de condamner la vie pa'ienne de Conchobar :
une mort si édifiante rachetait ses faules. Dans le récit intitulé« l'Expédition de Connle », dont nous donnons plus loin
la traduclion, une femme venue du pays des dieux et des
morts prédit la chute de la religion druidique et l'avenement
du christianisme. C'est ainsi que la mythologie irlandaise
devenue épopée chrétienne est parvenue jusqu'a nous, un
peu déguisée, mais non méconnaissable. S'il est parfois difficile de déterminer quelles étaient les attributions d'un dieu,
et a quelle divinité grecque ou romaine on doit le comparer,
du moins les principales croyances des anciens Irlandais
ressortent netlement du milieu des légendes merveilleuses
ou les poetes avaient chanté les longs exploits des dieux et
des héros de leur pays.
La croyance des Celtes a l'immortalité de l'Ame, attestée
par les anciens, est exprimée tres clairement dans de nombreux passages de la littérature irlandaise. Elle était le fonds
méme de l'ancien enseignement druidique: « in primis hoc
volunt [Druides]persuadere, non interfre animas 1 ». Parmi les
i) César, De bello gallico, VI, 14.

�56
REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS
textes irlandais qui nous montrent les héros partant pour le
pays des morts, un des plus intéressants et des plus anciens
est le récit de l'Expédition de Connle. Mais, si la croyance
celtique a l'autre vie n'est pas a démontrer, les détails que
nous fournit la littérature mythologique de l'Irlande sur le
pays des morts, sur ses habitants et leurs occupations sont
assez peu connus. 11 peut Mre intéressant de chercher
comment l'imagination irlandaise, peut-étre méme l'imagination de tous les peuples celtiques, a tiré parti de cette
croyance pour orner ses merveilleuses légendes. Nous verrons
en méme temps comment des littérateurs chrétiens et des
historiens avides de précision ont retouché et quelquefois
défiguré les poétiques récits de la légende paienne.
Les Irlandais connaissaient fort bien le séjour des morts ;
les descriptions qu 'ils en font sont tres completes et ils prirent
soin d'expliqu~r d'ou leur venait cette science. C'est que
certains héros avaient été admis i\ visiter le pays mystérieux
des immortels, et avaient pu revenir sur la terre raconter
les merveilles qu'ils avaient vues. Les uns, comme Cuchulainn,
étaient partís pour la Grande-Plaine a la recherche d'une
femme qu'ils aimaient. D'autres, comme Loegaire Liban, y
avaient été appelés par un messager divin qui venait sur la
terre demander aux hommes des guerriers pour combattre
les dieux. Malgré les enchantements du pays des immortel§,
les héros ne tardaient point a regretter leur patrie et dans
les plaisirs continuels du peuple des morls il leur arrivait
de regretter les quelques jours heureux qu'ils avaient passés
parmi les vivants. Mais ils ne pouvaient retourner sur la
terre, que montés sur des chevaux et ne devaient point en
descendre. S'ils touchaient le sol, ils mouraient a l'instant et
jamais ils ne revenaient daos la contrée merveilleuse qu'ils
avaient quittée. Lorsque Loegaire vainqueur revint avec ses
cinquante guerriers du pays des morts, il ne resta en Irlande
que quelques instants, pour dire adieu aux siens et leur
chanter les plaisirs de son nouveau séjour. Seul, . le héros
Cuchulainn, ramenant la déesse Fand qu'il avait épousée,

57
put continuer sa vie humaine apres avoir séjourné dans le
pays des morts. Mais Cuchulainn échappaitalaloi commune.
Dans une légende plus moderne, Oisin, moins heureux que
Loegaire, tomba de cheval en voulant porter aide a des
hommes qui essayaient de soulever un fardeau. A l'instant,
il perdit sa jeunesse et sa ~auté et fut réduit a errer par
l'lrlande, cherchantle pays t 1chanté dont il ne put retrouver
la route.
11 était difficile pour un vivant de se rendre dans le pays
des morts. Le plus souvent, il fallait traverser lamer et, sur
les navires des hommes, c'était un voyage long et pénible.
Mais Plutarque nous apprend qu'il y avait au nord de la Gaule
des marins mystérieux chargés de conduire les morts au dela
de l'Océan. Montés sur des navires d'origine inconnue qui
portaient une charge invisible, ils arrivaient en un coup de
rame au terme de leur voyage. Les navires des dieux conduisaient aussi dans le pays des morts des vivants qui n' en sont
point revenus. Souvent un habitant du Sid s'éprenait d'une
mortelle ou, comme dans la légende de Connle, une déesse
recherchait l'amour d'un homme. Alors, sans pouvoir résister a l'ascendánt magique des immortels, les vivants les suivaient dans le pays des dieux. lis montaient darni une barque
de verre 1 et arrivaient rapidement au terme de leur voyage.
En partant au coucher du soleil, ils pouvaient aborder a la
Grande-Plaine avant la nuit. 11 y avait d'ailleurs, pour se
rendre dans le pays des morts, d'autres moyens que la traversée maritime. Pour aller au secours des immortels. Loegaire et ses guerriers se précipitent dans un lac et arrivent,
apres avoir marché quelque temps, devant la forteresse divine
qu'ils devaient assiéger. Enfin, on voyait quelquefois, aux
temps héro1ques, voler dans les airs des cygnes blancs,
L'IMMORTALITÉ DE L'AME CHEZ LES ANCIENS IRLANDAIS

1) La barque de verre se retrouve dans le poéme de Tristram. L'accord de
la littérature irlandaise avec la littérature galloise telle que nous pouvons
la connaitre par le poeme fran~ais, démontre que nous sommes en présence
d'une ancienne croyance cellique.

�58

REVUE DE L'IllSTOIRE DES RELlGIONS

attachés deux a deux par des chaines d'or ou d'argent. C'élaient des dieux qui retournaient dans leur pays, emmenant
avec eux les mortels qui avaient su leur plaire. Ces héros qui
n'avaient pas eu a subir la mort pour pénétrer dans le pays
des immortels, devenaient rois et gouvernaient comme les
dieux eux-memes un peuple de morts.
En effet, le pays merveilleux qui re&lt;¡oit les hommes apres
leur mort, est en meme temps la demeure des dieux. Quand,
apres de terribles combats, les dieux de la nuit, les Fomore,
furent forcés d'abandonner l'Irlande aux dieux du jour, les
Tuatha De Danann, ils se retirerent daos le pays des morts.
A leur tour, les Tuatha De Danann, chassés par les fils de
Milé, se disperserent, les uns pour aller habiter des tles lointaines peuplées comme la Grande-Plaine, de femmes et de
jeunes filies, les autres pour se construire daos les profoodeurs de la terre des palais merveilleux qui offraient les
memes magnificences que les demeures du pays des morts
et dans lesquels personne ne mourait. Quand les historiens
voulurent dooner aux faits légendaires la valeur de faits
réels, ils rechercherent l'emplacement de ces palais fameux
et trouverent aux places que la tradition leur assignait, des
monuments funéraires et des cimetieres. Ils en conclurent
que c'étaitlaqu'un des peuples primitifs d'Irlande, les Tuatha
De Danann, avait enterré ses principaux chefs, Dagdé, Lug,
Ogmé 1 • Il est difficile d'admettre cette explication ; mais
elle nous fait entrevoir quel était le seos de la légeode irlandaise. Quaod les morts ont été déposés dans leur demeure
souterraine, ils y trouvent des magnificences et des plaisirs
bien supérieurs a ceux dont ils ont joui sur la terre; et ils
go1itent dans les demeures des dieux un booheur qui ne finit
point. L'idée que se faisaient les Irlandais de palais situés
sous la terre et ou s'étaient retirés les dieux, est une aulre
forme de leur croyance a l'immortalité de l'Ame.
Lorsque l'évhémérisme irlandais eut transformé les dieux
1) C'est l'Ogmios, de Lucien.•

L'IMMORTALlTÉ DE L' AME CHltZ LES ANCIENS IRLANDAIS

59

en rois, fixé la date de leur regne et de leur mort, déterminé
le lieu de leur sépulture, il fallut donner plus de précision
aux vagues renseignements que fournissait la légende sur la
position géographique du pays des dieux. Comme on devait
traverser lamer pour s'y rendre, les pays loiotains, peu coonus et situés au dela de l'Océan, furent l'un apres l'autre
désignés comme la terre mystérieuse de la seconde vie. Une
croyance ancienne faisait venir les Irlandais du pays des
morts et leur donnait pour ancetre Milé, un des rois des
morls. Nennius les fit venir de l'Espagne sous la conduite de
Milé, le chef du peuple qui succéda dans la domination de
l'Irlande aux Tuatha De Danann. D'autres écrivains donnerent aux Irlandais la Scythie pour pays d'origine. Les fils
de ~filé étaient venus de Scythie par la Caspieone ou par le
Pont-Euxin d'apres certaios auteurs, par la Baltique d'apres
d'autres. Mais l'ancienne doctrine celtique dont nous avons
parlé plus haut et d'apres laquelle les morls étaient transportés en un seul coup de rame dans leur nouveau séjour,
place le pays des immortels sur la cote occidentale de la
Bretagne. Quant a la légende irlandaise, elle désigne le pays
des morts par les noms de Grande-Plaine, Plaine agréable,
Grand-Rivage, et n'en détermine point la situation géographique. Cependant, elle nous apprend que, de la cote orientale de l'Irlande, on apercevait au dela de la mer une grande
tour aux contours indécis. Ceux qui s' en approchaient reconnaissaient qu' elle était en verre ; dans les ouvertures des
créneaux apparaissaient des formes qui ressemblaient a des
hommes. Quiconque essayait d'aborder au pied de la tour
était emporté par les flots de la mer. C'était la forteresse
enchantée qui gardait l' entrée du pays des morts, pays situé
au dela de l'Océan et dont on apercevait les rives de la cote
orientale de l'Irlande.
Au dela de la tour de verre s'étendaient des plaines fertiles plantées d'arbres étranges. Quelques-uns avaient des
branches d'argent auxquelles pendaient des pommes d'or.
Ces pommes d'or avaient une propriété merveilleuse. Quand

�6t

REVUE DE L'HISTOlllE DES RELIGIONS

L'UIMORTALITÉ DE L'illE CHEZ LES ANCIENS IRLANDAIS

on les heurtait l'une contre l'autre, elles produisaient un son
si harmonieux qu'on ne pouvait l'entendre sans oublier tous
ses maux. Au pied des arbres coulaient des ruisseaux de vin
et d'hydromel. La pluie qui rafratchissait la terre était de la
hiere. Les porcs qui parcouraient la plaine renaissaient une
fois mangés pour des nouveaux festins. Partout une agréable
musique flattait l'oreille et ravissait l'ame par ses douces
mélodies. C'était bien la la vie que le Celte avait pu rever sur
la terre. Toujours jeune, toujours beau, couronné de fleurs,
il passait ses jours dans de longs festins, ou la hiere ne
cessait pas de couler et ou la viande de porc ne manquait
point. Jamais il ne s'élevait de querelle pour savoir a qui
devait revenir le morceau du plus brave. Ríen ne troublait
les plaisirs des immortels. Le Celte retrouvait dans l'autre vie
les trois choses qu'il avait le mieux aimées sur la terre : la
musique, la bonne chere et aussi la guerre.
On sait que la coutume des anciens Celtes était d'enterrer
le guerrier avec ses armes; c'est que dans la Grande-Pláine,
sa seconde vie devait se passer dans de nouveaux combats ;
la guerre, sa plus chere occupation dans le pays des vivants,
était au nombre des plaisirs du peuple des morls : la les
guerriers sont armés d'armes éclatantes, ils brilleot de 1' éclat
de la jeunesse, leur téte est couronnée d'une chevelure
couleur d'or. Les hatailles sont plus acharnées et plus
terribles que sur la terre, et ce sont des fleuves de sang qui
coulent dans la Grande-Plaine. Quelquefois des vivants
venaient preodre part aux luttes des morts ; des immortels
allaient demander du secours aúx hommes. C'est ainsi que
Loegaire Liban partit d'Irlande avec cinquante guerriers et
fil triompher la cause de ses alliés divins. Ctlchulainn, le
fameux héros de l'Ulster, pour obtenir la main de la déesse
Fand, dut aller comhattre des dieux ennemis de la famille
de sa fiancée. Ainsi, les plaisirs et les combats se partageaient
la nouvelle vie des Celtes. Ils vivaient heureux sous la
domination de Tethra, l'ancien roi des dieux de la nuit,
des Fomore , devenu roi supreme des morts. Autour de

Téthra se groupaient d'autres rois inférieurs, des rois de
provinces. Dans l'expédition de Connle, la déesse cite le
nom de l'un d'eux, Btladach. L'empire des morts était
organisé politiquement comme l'Irlande.
Dans les croyances celtiques, l'homme renaissait dans
l'autre vie tel qu'il avait été sur la terre, avec ses passions et
ses plaisirs, mais son ame passait dans un nouveau corps,
jeune et beau, en pénétrant daos le pays des immorlels. Le
texte de César: lmprimis hoc volunt persuadere, non interire
animas, sed ah aliis post mortem transire ad alios, n'implique
pas une croyance a la métempsycose, telle que la concevait
Pythagore. 11 arrivait cepeodant quelquefois qu'un héros
avait le privilege de revMir un corps nouveau dans cette vie
au lieu de le revétir daos l'autre vie. Ainsi Mongan, roi d'Ulster au commencement du~sixieme siecle, n'était autre que le
célebre Find,: mort deux siecles avant la naissance de Mongan. Mais jamais l'ame d'un homme ne passait dans le corps
d'un animal. La légende irlandaise dans laquelle on voit
Tuan mac Cairill devenir successivement cerf, sanglier, vautour, saumon, puis de nouveau homme, s'explique facilement. Quand les Irlandais prirent au sérieux les récits fabuleux sur les premiers temps de l'histoire de leur pays, ils
voulurent expliquer comment ils étaient si bien renseignés
sur ces époques lointaines. Ils imaginerent un étre qui ,
sous diverses formes, avait été témoin de tout ce qui s'était
passé en Irlande pendant au moins quinze cents ans. La docfrine celtique sur la métempsycose est fort différente de la
doctrine pythagoricienne; sauf de rares exceptions, le nouveau corps que revetaient les ames apres la mort, se trouvait
dans l'autre monde, et c'était dans le pays des morts que les
hommes passaient leur seconde vie.
La croyance a l'immortalité de l'!me, dans la religion primitive des anciens Irlandais, est, comme on le voit, assez
différente de la m~me croyance transformée par le christianisme. L'idée des peines et des récompenses futures est
entierement absente de la doctrine pa'ienoe. Apres la mort,

60

�1

L IMMORTALITÉ DE L' AME CHEZ LES ANCIENS IRLANDAIS

62

REVU.t: DE L'BlSTOIRE DES RELIGIONS

l'homme renail pour une autre vie, mais une vie qui sera
semblable a celle qu'il a menée sur la terre. Aussi, le gucrrier gaulois ne craint point la mort, il doit retrouver dans
l'autre monde ses esclaves, ses chevaux, tous les objets qui
lui ont appartenu et se livrer aux memes occupations q?e
sur la terre. Le créancier qu'une maladie mortelle a surpris,
avant qu'il ait fait ses recouvrements, ne craint point pour
son argent. Il sait que tot ou tard son débiteur viendra le
rejoindre dans la Grande-Plaine el que les engagements terrestres ne sont point déliés par la mort. Pour les Celtes, la
vie nouvelle est la continuation, non la compensation de la
vie humaine. Comptant sur la force de leur bras et la trempe
de leurs armes, ils ne s'en remettaient qu'a eux-memes du
soin de punir leurs ennemis pendant la vie qu'ils passaient
sur la terre, sans recourir a la justice divine. Mais, comme
s'ils avaient entrevo qu'au dela de la mort il y avait quelque
chose de plus noble et de plus grand que des agitations
semblables aux agitations humaines , la vie nouvelle fut
aussi pour eux une transformation en mero~ temps qu'une
suite de l'ancienne vie. Dans le pays des 1mmortels, les
plaisirs et les occupations guer~ieres des humains sont
devenus dignes des héros et des dieux.
.
Quelque imparfaite que soit la doctrine des anc1ens Irlandais sur l'immortalité de l'a.me, elle nous offre de précieux
éléments de comparaison avec la doctrine des autres peuples
indo-européens. De plus, elle peut nous servir a compléter
les rares documents que nous fournissent les auteurs de l'antiquité sur les croyances des Ga,ulois. C'es! ~a, j_e crois, ce
qui nous intéresse le plus dans 1 étude ~e 1 histo1re et de la
littérature épique des peuples néo-celbques : nous Y cherchons la trace qu'ont pu y laisser des récits plus anciens et
des idées d'une autre époque. Dans les chants des anciens
lrlandais, nous voulons retrouver un écho des chants gaulois ; et nous aimerons toujours a entendre parler de nos
ancMres.
Parmi les nombreuses légendes irlandaises qui onl gardé

63

quelques traces des croyances primitives des Celtes une des
plus intéressantes est la légende de Connle Ruad. C:est celle
qui nous donne le plus grand nombre de rensei&lt;Toements sur
l'immortalité de l'a.me telle que l'entendaient le~ Celtes. Malgré quelques retouches
dues a l'influence chrétienne , elle a
.
conservé assez bien sa couleur pa1enne. Enfin, elle nous est
parvenue sous une forme relativement ancienne.
Le principal manuscrit qui nous ait transmis cette lé(Tende
est le!Leabhar nah-Uidre (p. f 20, col. f); ce manuscritre~onte
a la fin du onzieme siele. M. d'Arbois de Jubainville dans
son Essai d'un catalogue de la littér'ature épique de l'Irlande
(p. f09), signale cinq autres manuscrits de l'expédition de
~onnle, que l'on peut dater du quatorzieme au seizieme
s1ecle. Le texte irlandais a été puhlié pour la premiere fois
avec une traduction anglaise par M. O'Beirne Crowe, dans le
Joumal of the royal historical and archaelogical association
of lreland, vol. III, 4th series, f874-f875, p. f28-f33.
La légende de Connle a-t-elle un fondement historique?
II est certain qu'au onzieme siecle Conn Cetchathach était
considéré comme un personnage historique. Si nous nous
en rapportons au manuscrit de la Chronique de l\farianus
Scotus, conservé ala bihliotheque du Vatican et auxAnnales
de Tigernach, éditées par O'Conor 1, Conn ;égna de f 69 a
189. 11 eut pour successeur Art, surnommé l'Unique. Sans
doute, les chroniqueurs irlandais du onzieme siecle avaient
a leur disposition des documents plus anciens. Rien d'aill~ur~ n'empec_he de_ croire a l'existence du roi Conn, qui
~1vait au deux1eme s1ecle de notre ere, et qui eut deux fils;
1 atoé, Connle, serait mort du vivant de son pere, comme
nous le voyons par la légende; le second, Art, serait monté
sur le trOne a lamort de Cono, en t89, comme le rapportent
les chroniques irlandaises.

1) Rerum hibernicarum scriptores, t. II, p. 32-34.

�L'IMMORTALJTÉ DE L' AME CHEZ LES ANCIENS IRLANDAIS

64

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

65

Ils avaient tous entendu ce que disait la femme, mais ils ne la
voyaient pas.

L'expédition de Connle Ruad, flls de Conn Cltchathach •.

Pourquoi dit-on Art l'Unique1 Cela n'est pas difficile a expliquer.
Un jour, Connle Ruad •, fils de Conn Cetchathach • était a
cóté de son pere sur les hauteurs d'Usnech. Soudain il vit une
femme magnifiquement vetue qui s'approchait de luí. Connle lui
adressa la parole: D'ou viens-tu, femme! dit-il. -Jeviens, répondit la femme, des terres des vivants, du pays ou l'on ne connait ni
la mort, ni le péché, ni le scandale.
Nos festins prolongés n'ont pas besoin de préparation; jamais
une querelle ne trouble nos belles réunions. Nous habitons le
grand Sid 4 ; aussi on nous appelle le peuple des Side. • Avec qui
parles-tu, dit Conn a son fils! , Car personne ne voyait la femme,
excepté le seul Connle. La femme répondit :
11 cause avec une femme jeune, jolie, de noble naissance, Qui
n'a · A craindre ni mort, ni vieillesse. J'aime Connle Ruad. Je
!'invite a venir a Mag Mell' ou regne un roi Boadach 8 l'immortel;
nulle plainte, nul malheur dans son pays, depuis qu'il a pris le
pouvoir.
Viens avec moi, Connle Ruad, au cou coloré, éclatant comme la
lumiere 1 11 faut qu'une couronne d'or soit placée sur la tele,
comme embleme éternel de ta dignité royale. Si tu le veux, jamais
ne se flétrira ton corps, sa jeunesse, sa beauté jusqu'au jugement
favorable '.
'-

Connle adressa la parole a son druide, dont le nom était Coran.
1) Le texte irlandais sur lequel nous avons traduit ce morceau a été
publié, par E. Windisch, Kui·zgfasste irische Grammatik, p. 118-i21.
2) ,, Le Rouge. »
3) « Qui combat cent guerriers. »
4) Séjour desdieux.
5) « Plaine agréable. »
6) « Victorieux. »
7) C'est une idée chrétienne introduite dans le texte paien. Les paroles de
la femme, ainsi que la réponse de Cono. sont en vers dans le manuscrit
irlandais.

Je t'implore Coran aux chants célebres, a la vaste science, un
ordre rigoureux m'est donné, il est plus fort que roa volonté et
plus fort que roa puissance. Jamais je n'ai Iivré parcil combat
depuis que j'ai pris le pouvoir.
Plus forte que toutes les armes, une forme invisible me tourmente et chante autour de mon fils pour l'enlever par sorcellerie
d'aupres de moi, le roi d'Irlande, et des charmes magiques de
femme l'entrainent.
Alors le druide chanta contre la voix de la femme, a.fin qu'on ne
l'entendit pas, et aussi pour que Connle ne la vit plus.
Mais la femme en partant chassée par le chant magique du
druide, avait donné une pomme a Connle. Celui-ci fut jusqu'a la
fin du mois sans boire ni manger. Aucun mets ne lui plaisait
. sa pomme. La pomme ne diminuait pas; chaque fois qu'il en'
smon
m~n~eait, elle restaitintacte. Puis Connle devint soucieux: 11 pensait
a la femme
, .
. qu'il avait vue. Le jour ou le mois fut terminé, il
etait avec son pere a Mag-Archomman, lorsqu'il vit devant lui la
meme femme qui lui dit :
Connle, t?i q~i es assis a une place élevée parmi les mortels qui
passent, t01 qm attends la mort si redoutée, des etres immortels
t'invitent a venir vers eux; tu es un héros pour le peuple de Tethra
il veut te voir chaque jour daos les assemblées de tes ancetres a~
milieu de ceux que tu as connus et qui te sont chers.
Lorsque C onn entendit la voix de la femme, il dit a ses gens :
• Appelez le druide, qu'il vienne vers moi, voici qu'aujourd'hui la
voix de cette femme se fait encare entendre. » La femme lui
répondit:
Conn Cetchathach, l'art du druide n'a plus de puissance dans
peu de temps il atteindra le Grand rivage 1 • Le Juste viendra bientót

..

i)

«

U atteindra le grand rivage

»

signifie

«

il mourra ».
5

�66

1

llEVUE DE L HIST01RJ,; DES RELIGIONS

avec de nombreux et illustres compagnons, et sa loi détruira les
sortileges des druides, ces péchés inspirés par la bouche du démon
noir et trompeur 1•

,

Conn s'étonnait que Connle ne répondit rien a personne si ce
n'est : e la femme est venue. &gt; - As-tu compris, lui dit-il, ce qu'a
dit la femme, Connle? Connle lui répondit : Ce qu'elle demande
m'est facile a exécuter ; une chose me retient : c'est que j'aime roa
famille. Cette femme me cause bien du tourment.

LE SENS PRIMITIF DES MOTS LATINS

AUGUR ET GENIUS

Alors la femme répondit et parla ainsi :
Tu m'aimes, qu'importe que les tiens te regrettent !
Dans une barque de verre, nous pourrons alteindre le Sid de
Boadach.
C'est une terre étrangere ou il n'est pas difficile d'aller.
Je vois le soleil brillant qui baisse; quoique notre pays soit loin,
nous y arriverons avant la nuit.
C'est la terre du plaisir pour quiconque la parcourt.
Notre race ne se compose que de femmes et de j eunes filies.
A cette réponse de la femme, Connle quitta les siens et sauta dans
la barque de verre. Sqn pere et ses amis le virent s'éloigner peu a
peu. Ils regarderent tant que leurs yeux purent l'apercevoir.
Connle et la femme disparurent sur l'étendue de la roer et, depuis,
jamais on ne les a revus, on ne sait ou ils sont allés.
Comme Conn et les siens restaient assemblés pensifs, ils virent
s'avancer vers eux Art, le fils de Conn. « Art est fils unique
aujourd'hui, dit Conn, il est vraisemblable qu'il n'a plus de
frere. » - e Tu as bien dit », répondii Coran. e Ce nom , Art
Oenfer ll sera toujours le sien et ne le quittera pasa !'avenir, a partir
d'aujourd'hui. &gt;
G. DOTTIN.
1) Toute cette slrophe est d'inspiralion chrétienne. Le juste annoucé doit
etre saint Palrice.
2) « L'unique. »

Le mot latin augur est-il, en ce qui regarde la syllabe
finale gur, en rapport étymologique avec gustus, comme le
croit M. Bréal 1 , ou bien ave e garrio, ainsi que le pensaienl
déjales anciens 2 , suivis en cela par plusieurs modernes? AuLrement dit, signifie-t-il gotlter, c'est-a-dire éprouver les
oiseaux ou les (faire) parler, les interpréter?
Sancta vocant augusta patres : augusta vocantu,·
Templa, sacerdotum rite dicata manu.
Hujus et augur ium dependet origine verbi ,
Et quodcumque sua lupiter auget op e.

Ce doute résulte lui-meme en grande partie de celui qui
s'attache a l'étymologie de l'adjectif augustus, que M. Bréal
fait dériver de augus, antécédent de augur, et auquel il attrihue le sens primitif de « consacré (par le¡.¡ augures) 3 ».
U paratt certain, en effet, que pour le savant professeur
du College de France les deux étymologies se nécessitent mutuellement et qu'il voit en particulier dans la seconde la justi1) Dictionnaire étymolog. latin, s. verb.
2) Voir en particulier Feslus au mot augur.
3) CI. Ovide, Fastes I, 561 , seqq.•

�68

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS

LE SENS PRIMITlF DES MOTS LATINS AUGUR ET GENIDS

fication de la premiere. Malheureusement pour son systeme,
il est bien douteux que augustus dérive d'un_ mot augur,
signifiant présage, qui aurait existé dans l'anc1~nne langue
aupres de augur, nom d'agent, désignant les yret~es chargés
d'interpréter les présages fournis par certams 01seaux. En
tous cas, le seul passage (Att. chez Nonius, p. 488) ou l'on
trouve augura au pluriel neutre, daos le sens de présage_,
ramene plus surement aun nominatif singulier *augurum qu'a
augur.
. .
En tenant compte de la formation des adJecbfs semblables,
il est beaucoup plus naturel, a notre avis, de voir dans
augustus le dérivé d'un substantif perdu, *augos, *augus,
signifiant grandeur (cf. robustus, aupres de robos, robur) ~t
dont le correspondant exact s' est conservé ?~ns le sanskri t
ojas, force, puissance 1 • Quant aux sens rehgieux, de vénérable, adorable, que présente souvent augustus, a~pr~s de
celui de majestueux 2 , resté conforme a l'étymo~ogie, 11 n,e
fait pas difficulté, car on- le retrouve dans certams emplo1s
du verbe correspondant augeo 3 •
II ne nous semble done pas qu'on puisse s'autoriser de la
dérivation de augustus pour appuyer une ancienne transfor, mation de - *gus en - gur dans augur, et par la le rattachement de - *gus a gustus.
. .
.
Beaucoup plus satisfaisante est l'ancienne exph~ation~ qm
apparente la derniere syllabe de aug_ur a la parhe ~a~1~ale
de ,qarrio, « babiller, mur_murer, ». mais surtout et prim1bvement « parler, dire, ind1quer, faire connatt~e, » c?mme le
montrent bien le sansk. gir, &lt;&lt; voix, appel, mvoca~10n, » la
rae. gar, « appeler, célébrer, » et le gr. '(i1pu~, « voix, » d ou
le verbe y,¡púw, « parler, » etc.
1

1) Méme rapporL entre angustus dérivé d'un subsL. neutre *angos, qu! n_'est
pas resté daos la langue, et le sansk. amhas, action de serrer, constncllon,
angoisse .
.
2) Magestas est dans le méme rapport significatif avec magnus, ma3us, ele,
que augustus avec auges.
. . ·.
3,I Voir sur ce mot les Dict. de Freund et de Forcelhm-Dev1t,

69

- Gur, dans augur pour *avigur, est, eu égard a la racine
garr de garrio 1 , un adjectif verbal du genre de - fer daos
armifer, de- (ex dans ponti(ex, etc.; c' est-a-dire qu'il ne s' emploie qu'en composition et qu'on peut surtout le comparer a
- sul dans prtJJsul, exsul, etc., aupres de salio, et méme
poser la proportion - gur : garrio:: - sul : salio. En pareils cas d'ailleurs, le rapport de l'u et de l'a radicaux s'explique par de doubles formes, dont l'une s'est le plus souvent
perdue en tant que verbe conjugué ; autrement dit, le latin
avait a coté de garr dans garrio un doublet radical gurr ou
gur, qui se retro uve dans augur, et que le sanskrit a conservé
également dans de nombreuses formes paralleles a celles qui
sont issues de gar.
Le lecteur nous pardonnera ces détails d' ordre technique.
lis étaient nécessaires pour lui permettre de se formerune opinion sur une question intéressante, et qui se résume pour
nous dans la grande probabilité que l'augure a bien été
appelé, conformément a ses fonctions, « l'indicateur, l'interprete des oiseaux ».

Genius est un mot qui, selon toute vraisemblance, existait
déja dans la langue mere indo-européenne dont le latin est
dérivé; Je sansk. janya, qui lui correspond exactement, en
est la preuve. Janya est un adjectif dérivé de jana, adjectif
lui-méme a !'origine, en rapport avec la racine jan, engendrer, et signifiant « né, engendré, » comme - gena, - genus
ou - gnus (pour genus), en latín, dans les composés rurigena, « né aux champs, )&gt; primigenus, « premier né, » privignus, « engendré séparément, - par un seul des deux
époux, - b_eau-fils 2 • » Plus tard, jana est devenu substantif
1) Sur le rapporl du gro upe rr daos garrio avec le r simple de la rae. sansk.
gar, voir mes Essais de linguistique évolutionniste, p. 443-444.
2) Voir sur ce mol mes Essais de linguistique évolutionniste, p. 343-346.

�LE SENS PRIMITIF DES MOTS LATINS AUGUR ET GE:"ilUS
1

70

REVUE DE L HISTOlllE DES I\ELlc.lO'.'íS

avec le sens, si voisin du précédent, de créature, personne,
individu, homme. Quant a janya, issu de jana, comme
pitrya, palernel, dérive de pitar, pere, la signification primilive en est tres régulieremenl, « ce qui appartient a la personne ou aux personnes, ce qui la distingue ou les distingue. ,,
El tel est certainement aussi le sens primitif du mot latin
genius. Le dérivé ingeniurn en fournit la peuve. L'ingenium,
en effet, est le propre de l'iodividu, la maniere d' etre attachée
a l'ensemble de la personne et qui la caractérise, en un mol,
sa nature morale. Ce sens ressort nettement de passages
comme ceux-ci :
Jngenium novi tuum liberale, (Ter. Adelph., 4, 5,49.)
&lt;t J'ai connu ton caractere libéral. ,,
Ut ingenium est omnium lwminum ab lab01·e proclive ad

lubidinem. (Id., Andr., l, i ,50.)
&lt;( Comme le caractere de tous les hommes les éloigne du
travail pour les porter au plaisir. ,,
Novi ingenium mulierum : nolunt ubi velis ; ubi nolis,
cupiunt ultro. (Id. , Eun., 4, 7,42.)
« Je connais le naturel des femmes; offrez-leur quelque
chose, elles n'en veulent point, refusez-leur, elles le voudront. ,,
Vera loqui, etsi meum ingenium non moneret, necessitas

cogit. (Liv., 3, 68.)
« Quand m~me mes habitudes d'esprit ne me porteraient
pasa dire la vérité, la nécessité m'y contraindrait. »
l\fais la nature morale de l'homme se confond avec sa
valeur intellectuelle, d'ou le sens de« capacité, intelligence,
génie, i, pour le mol ingenium dans les expressions suivantes:
Vir acerrimo ingenio. (Cic., Or. 5.)
n Un homme d'un esprít tres pénétranl. »
Tardum ingenium. (Id., Or. 2, 27 .)
« Un esprit lent. i,
Jmbecillum ingenium. (Quint., 2, 8, 12.)
« Une faible capacité d'esprit. i&gt;

j,t

Variu~, fle~ibile, multiplex ingenium. (Plin., Ep.1, 16.)
« .~ne 1~telhgence ondoyante, souple, féconde. »

L ingenzum, en tant que faculté individuelle, a du reste été
tr~sporté aux choses inanimées pour en désigner les propriétés.
Lactis ing~nia et proprietates. (Sever., ./Etn., 214.)
« Les qualttés et les propriétés du lait. »
lngenium ejusmodi ligni est, ut urgentibus non cedat. (Gell. ,
f 2, 1 .)
« Ce bois est de telle sorte qu'il ne plie pas sous l'effort de
celui qui veut le courber. »
·
ln_qenium velox igni, motusque perennü. (Sall., ap. Non.
4, 235.)
« Le feu a pour propriété d'Mre actif el toujours en mouvement. »
A 1:~rigin~ et con~ormément a l'étymologie, le genius, ainsi
que 1 ingenzum, était le tempérament intellecluel ou moral
de l'individu, et non pas comme le voulait Censorin (De die
natal., 3), un Mre mythologique issu des dieux et pere des
homm~s, qu'on appelait genius meus parce qu'ilavait présidé
al.a ~~1ssance d~ chacun de nous (quia me genuit). Ce sens
pr1m1llf, nécess1té par la dérivation du mot genius, s'est conservé dans quelques passages des auteurs anciens :
Indulge genio: carpamus dulcia. (Perd., 5, 151..}
« Cede a l'instincl : cueillons les plaisirs. »
Victurus. geni~m d~bet habere líber. (Marl., 6, 60.)
« Pour vIVre bbre, 11 faut avoir du génie. »
Suu':" defraudans genium. (Ter., Phorm., i, 19.)
« Fa1sant torta ses gollts. »
. Le ge~i~s, considéré comme la personne morale, se dishng~a ams1 petit a petit de la personne proprement dite et
acqmt une sorte d'individualité idéale, qui rend bien coropte
de .son rOle ultérieur. D'a.boi:d,. chaque homme a son génie,
q?1 natt et meurt avec lm, ams1 qu'on le voit par ce passage
d Horace (Ep. 2, 2, 187 sqq.) :
S cit Genius natale comes qui temperat astrurn,

�72

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGlONS

Naturé/3 deus humané/3, mortalis in unum
Quodque caput, voltu mutabilis, albus et ater.
Prototype de la nature intellectuelle de l'homme, le genius
s'est rangé tout naturellement dans la catégorie des esprits
ou des etres surnat1,1rels et invisibles qui tiennent le milieu
entre l'humanité et les dieux. Aussi les génies président-ils a
la destinée de la personne a laquelle ils sont attachés et dont
ils sont a la fois la personnification morale et comme l'ange
gardien, pour emprunter un terme de comparaison aux conceptions chrétiennes. C' est tout particulierement-sous cette
figure que l'antiquité romaine les identifiait aux démons des
Grecs, dont l'origioe pourtant est bien différente.
Rien ne montre mieux, du reste, la relation élroite qu'ils
avaient primitivement avec la personne (jana; genus), et que
la est leur point de départ, que le caractere d'emprunt et
relativement récent, qu'ils revMent comme protecteurs ou
semi-divinités des lieux généraux ou particuliers, des groupes
d'individus, etc. On les voit, en effet, présider a telle contrée,
telle ville, tel fleuve, telle source, telle société, telle armée,
telle confrérie ; mais ces attributions ne semblent pas anciennes et, si l'on peut s'exprimer ainsi en pareille matiere,
elles ont une apparence artificielle.
En résumé, le genius loci est l'extension visible du genius
proprement dit, lequel n'était, nous ne saurions trop le répéter, que l'homme personnifié d'une maniere idéale dans !'ensemble de ses facultés psychiques.
PAUL REGNAUD.

LA RELIGION CHALDÉO-ASSYRIENNE 1

§ l. -

Les origines.

C'est en Chaldée que nous pouvons le mieux suivre les premiers
développements de la religion une fois qu'elle est entrée décidément dans le mouvement de l'histoire et de la civilisation. Nous
sommes cerlains que ces premiers développements furent partout
identiques, mais c'est en Chaldée que l'évolution religieuse ressemble le plus completement, dans sa premiere phase, a la religion
des peuples sauvages, telle que nous l'avons caractérisée.
11 faut distinguer avec soio entre les races et les époques, bien
que le type primordial ait conservé une sioguliere persistance.
L'édifice religieux s'est agrandi et élargi avec le temps, mais la
i) Le fragment suivant fait partie de l'introduction étendue qui doil former
le premier volume de la 3• édition de l'Histoire des trois premiers siecles de
l'Église chrétienne de M. E. de Pressensé entierement refait a nouveau sous
ce litre : L'ancien monde et lechristianisme. L'auteur a eu pour but principal
de retracer les évolutions de la conscience daos la période qui a précédé et
préparé l'avenement du christianisme, en la pla\!ant en quelque sorte daos
son milieu historique et mylhologique, a chaque phase nouvelle de cette
évolution. Il faut done chercher daos cette introduction plutOt une caractéristique des religions de l'ancien monde, qu'unehistoire proprement dile. L'auteur a néanmoins cherché a s'appuyer toujours sur les résultats les plus
incontestables de cette branche de la science contemporaine qui a pris de
nos jours un si riche développement. Nous ue donnons que les parties
essentielles du chapitre auquel est emprunté le fragment ici reproduit. (Note
de l'auteur.)

�74

1

75

REVUE DE L HJSTOIRE DES RELIGIONS

LA RELIGION CHALDÉO-ASSYl\IENNE

base est restée la meme. De la l'importance de se faire une juste
idée de la population et de la religion primitives de la Chaldée.
Le pays désigné sous ce nom ne comprenait qu'une partie de la
grande plaine mésopotamienne. Le golfe persique la bornait au
sud, le Tigre a l'est; a l'ouest, elle confinait au désert arabique ;
au nord, elle rencontrait de nouveau le Tigre au poinf ou il sépare
la haute et la basse Mésopotamie, enfin, elle se terminait a l'Assyrie sur laquelle elle devait exercer une si grande influence, tout
en subissant sa domination pendant des siecles. L'Euphrate et le
Tigre sont pour ces contrées ce qu'est le Nil pour l'Égypte. La
pluie y est rare, le ciel en été est d'une splendide et implacable
sérénité qui brule le sol; l'hiver y est froid avec peu de neige, par
conséquent sans humidité. La fertilité dépend du débord_ement des
deux fleuves, ce qui rend le climat souvent malsain; des miasmes
mortels s'exhalent de lavase que la crue laisse apres elle. L'habitant d'une telle contrée ne peut manquer de redouter tout particulierement le pouvoir malfaisant qu'il voit a l 'amvre dans la nature,
car il a sans cesse la mort sous ses pieds. La moindre vapeur qui
s'exhale des marais qui l'entourent prend l'apparence d'un souftle
destructeur. Le désert n'est pas loin avec les rafales de son vent
desséchant et souvent morteP.
Deux races principales ont occupé primitivement la Chaldée. La
premiere· se subdivise en deux embranchements : les Accadiens,
habitant les parties montagneuses du pays, et les Soumirs occupant
la plaine. La sec9nde de ces races, appelée Koushite, venait de
Bactriane, du pays de Koush. Sans qu'on puisse la rattacher avec
certitude a la race sémitique, elle avait de grandes affinités avec
elle'. On a beaucoup discuté sur !'origine de la premiere race. 11
est impossible de déterminer avec certitude son berceau. Se rattachait-elle a la race touranienne avec laquelle elle avait certainement des affinités de langue et de conception religieuse qui s'expliqueraient du reste par le simple fait d'appartenir au meme
degré de culture, ou bien venait-elle de la Bactriane? C'est ce qu'on
ne saurait décider dans l'état actuel de la science•. Mais ce qui est

decidément inacceptable, c'est l'opinion d'apres laquelle les Accadiens se confondraient completement avec la race sémitique et ne
se distingueraient pas des Koushites. Ceux-ci, de tout temp~
maitres de l'Assyrie, se sont sans doute melés ~e ~onne_he~re ~
leurs devanciers en Chaldée, avant de les assuJett1r; mais cesta
tort qu'on effacerait toute différe~ce de race ~ntre ,les uns et les
autres. u n fait dirimant s'oppose a cette confus10n, c est la permanence de la langue chaldéenne a l'état de langue morte, _dans les
livres sacrés de la religion officielle définitive, avec traduct10n assyrienne en regard. La dualité des langues implique la dualité des
races 1 •

1) Perrot et Chipiez, Histoire de l'a,•t dans l'antiquité, tome II, p. 9.
2) Tiele, Hisloire comparée des religions anciennes, p. 158.
3) M. Lenormant soutient éner giquement !'origine touranieime desAccadiens. La magie chez les Chaldéens, c. vu.

§ 11. _ Les phases de l'évolution 1·eligieuse.

Parcourons rapidement les trois périodes du développemen~ ~e
la religion chaldéo-assyrienne, en les mettant en rapport avec 1 h1stoire proprement &lt;lite. n n'y a pas lieu de sépar_er les deux pre·
mieres périodes, la seconde n'étant que le complement de la premiere•.
Si haut que nous portent les documents de l'histoire, nous t_r?uvons sur le sol de la Chaldée une population sorlie de la condit1on
sauvage. L'état social est réglé par une législation qui é!end_ sa
protection jusque sur l'esclave ; un systeme d'i~póts_r~gulie~s
fonctionne. Les redevances de la terre sont determmee_s so1t
selon le produit fixe, soit selon le produit courant •. La famille. est
fortement constituée ; désavouer son pere et sa mere est ~n cr1me
véritable. Le fils qui s'en sera rendu coupable sera rase et promené autour de la ville, puis chassé de la maison. L'abandon de
l'enfant est puni de la captivité; cependant les droits ne sont pas
1) M. Halévy, dans le Journal asiatique (juin 1875) a s_outenu l'identité des
Accadiens et des Koushites. Les conclusions de M. T_1el ~, que n ous avons
résumées, nous semblent se m aintenir dans les ex:actes hm1tes que perme l la
science (Tiele, ouv. cité, p. 158).
.
.
. .
2) La source principale est le grand r ecueil m~g1~e ~e la bibh~theque de
Ninive, qui a trouvé place dans le r ecueil des w scriptio_n s cuné~formes de
Henri Rawlinson, 1866. Ce recueil magique est une copie de~ v1eux _te~te~
accadiens fa ite au YII" siecle a vant I ésus-Chr isl, par Assourbampal, ro1 d As
syrie, a vec u ne traduction en regard.
. .
3) Frarn;ois Lenormant, Études accadiennes, tome IH, 3° livra1son, P· 8.

�LA RELIGION CHALDÉO-ASSYRIENNE

76

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

égaux entre la femme et le mari; la premiere est condamnée a
étre noyée pour la méme faute qui ne vaut que l'amende au second.
11 n'encourt pas une peine plus forte pour avoir maltraité son
esclave. Quelque imparfait que soit ce régime, i1 substituait daos
une certaine mesure le droit a la force. Ce n'est pas encore le temps
des grandes monarchies ; nous avons une sorte de féodalité sous
des chefs multiples, qui sont de vrais petits rois.
Le fonds de la religion ne dépasse guare l'aoimisme, mais celuici est porté jusqu'a ses dernieres conséquences, avec un essai de
cosmologie et de mythologie qui ne demande qu'a etre étendu et
systématisé pour devenir une religion complete. Ce premiar fonds
religieux est en réalité plein de désespérance et de terreur.
L'homme se sent partout entouré de la puissance mauvaise qui
lui fait la guerre et le poursuit. Elle est la, cachée daos les entrailles de la terre, d'ou elle sort comme de sa sombre taniere.
Elle s'en échappe par toutes les fissures. 11 la retrouve sur le cours
du fleuve, elle souffle avec le vent, gronde avec rorage, et, s'infiltrant daos son corps comme un miasma subtil, elle y introduit
ses poisons, ou se contente d'y glacer la vie. - Conformément a
l'idée mere de l'animisme, cette puissmice malfaisante se manifeste
daos une multitude d'esprits ou de démons qui s'enveloppent des
formes les plus diversas.
C'est daos le grand recueil magique de la bibliotheque de Ninive,
publié par Rawlinson, que cette croyance superstitieuse aux
démons se révele avec toute son épouvante. Daos les deux premiers livres, il les énumere et les décrit, tandis que le troisieme
est rempli des invocations aux dieux. De nombreuses formules
d'exorcismes sont destinées a conjurer le pouvoir de ces démons
qui peuplent les déserts, les apres sommets, la mer, les marais
et s'emparent du corps de l'homme pour l'agiter 1 • Puis vient
l'énumération de toutes les maladies et de tous les fléaux que
décpaine la meme puissaoce démoniaque ; on lui attribue la
peste, la folie, le cauchemar, les maladies et méme le célibat involontaire'. Le sombre gouffre d'ou cette puissance malfaisante est
toujours prete a s'élaocer, se creuse partout sur les pas de l'homme.

11 est au fond du Tigre et de l'Euphrate, comme sous les vagues
de la roer et daos les entrailles brulantes de la montagne 1 • Ces
démons parcourent pays a pres pays; ils stérilisent le sein de la
femme, chassent la mere de sa propre maison et la jettent au désert
avec son enfant. Ce sont eux qui arretent dans l'air le vol de l'oi~eau et jettent hors de son nid, au travers de l'espace, l'hirondelle
epouvantée. Chasseurs invisibles, ils poursuivent et frappent le
breuf et l'agneau. Ils pénetrent de maison en maison; nulle porte
ne les arréte. Ils tarissent le lait daos la mamelle. Ils sont la voix
qui niaudit et dont le maléfice poursuit l'hom:i¡ne en tout lieu.
Troublant jusqu'au vaste ciel, ils n'écoutent ni prieres, ni supplications. Ils sont les adversaires du Seigneur de la terre, ils tra. vaillent a la destruction des dieux. Ce sont les ennemis par excellence •.
Le monde ténébreux des esprits malfaisants a sa hiérarchie. A
leur tete sont les sept mauvais esprits qui ont pour séjour la profondeur de l'Océan; sous ces chefs terribles leur armée se répand
partout et revet toutes les formes depuis les fléaux et les maladies
jusqu'aux fantómes et aux visions terribles du sommeil.
Leur pouvoir maudit est dépeint avec une singuliere énergie
daos le fragment suivant de l'Art magique• :
11s sont sept, ils sont sept ;
Dans la profondeur de la mer ils sont sept,
Dans l'éther du ciel ils sont sepl,
Dans le fond de la mer ils sont sept.
11s ne sont ni males, ni femelles,
Ils ne prennenl pas de femmes, ils n'ont pas de fils,
lis ne connaissent ni l'ordre ni la coutume,
11s n' écoutent ni vreux, ni prieres,
Ils sont sept, ils sont sept,
11s sont les sept adversaires (les sept démons).

Les démons se localisent parfois. 11 y a un démon de la tete-,
des cheveux; il y en a un pour chaque membre. C'est contre ces
esprits malfaisants qu'il faut lutter par tous les moyens possibles.
1) Lenormant, La magie chez les Chaldéem, p. 72.
2) Id., p. 82.

i) Lenormant, La magie chez i,es Chaldéens, p, 34.
2) Id., p. 69.

77

3)

lstars Hollenfahrl, Schrader.

�78

REVUE DE L'HISTOIRE DES l\ELIGIONS

Le premier est l'invocation des dieux bienfaisants qui sont souvenl
convoqués tous a la fois comme dans cette priere : • Esprits, archanges, dieux tres grands, conjurez les démons t. &gt; Cette priere
libératrice est avant tout un exorcisme, une formule sacrée d'autant plus puissante que le nom invoqué est plus grand. Cette
importance donnée a la parole sainte est une conséquence naturelle de l'animisme. L'homme, a ce degré de son développement,
voit un esprit en toutes choses et applique cette nai:ve croyance au
langage. Sous le motil reconnait la présence d'une force mystérieuse. Celle-ci vient des dieux et s'infuse dans les formules
sacrées, le nom des divinités supérieures gardant une puissance
toute particuliere, Voila pourquoi toute formule pénétrée d'un
élément divin aura une action préservatrice. Ce qui est vrai de la
parole sainte ne l'est pas moins de la parole mauvaise ou de
l'imprécation. Celle-ci agit sur l'homme comme un méchant démon. Elle l'égorge comme un agneau et son dieu sort de lui. Le
cri mauvais l'enveloppe comme un voile et le charge de son poids.
De la la nécessité d'opposer la parole sainte a la parole maudite. • L'enchantement prononcé par le Seigneur de la terre
dépouille le sort hostile comme on dépouille une vigne, le met
en pieces comme une datte et le dénoue comme un nceud •. &gt;
Apres la parole sainte, un moyen efficace de dénouer ce nceud
de la malédiction est de faire passer la puissance mauvaise, le démon cruel, dans une représentation plastique. L'animisme implique
que réellement il s'y transporte et que lui-meme sort de l'homme.
C'est ainsi que pour conjurer et chasser le terrible démon de la
peste e qui, sans mains, sans pieds, dévore le pays comme le feu,
embrase l'homme, le couche malade comme un paquet de hardes •, &gt;
il faut en faqonner l'effigie symbolique et l'appliquer sur la chair
vivante du malade •. Pour compléter la guérison, il est bon de
reproduire aussi l'image des dieux bienfaisants et de la placer
devant la maison. Nous avons la l'explication des grandes figures,
moitié lion, moitié homme, placé sur le seuil des palais de Ninive
qui représentent les divinités, soit terribles, soit bienfaisantes. Le
i) Lenormanl, La magie chez les Chaldéens, p. 76.
2) Id., p. 90.

S) Jd., p. 96.
4) Id., p. iOi.

LA RELIGlON CHALDÉO-ASSYRlENNE

79

talisman, espece d'objet sacré, pénétré, lui aussi, d'une vertu divine, joue un róle important dans)a conjuration des démons. 11 suffit de placer de longues bandes d'étoffe blanche ou noire sur la tete,
sur la main, sur le pied, enfin sur tout membre malade, pour
chasser le démon, le fantóme, le spectre, le vampire, le sortilege, car
on oppose ainsi comme face a face la puissance divine a la puissance malfaisante 1 • Le talisman, dont les formes sont tres variées,
est comme une borne infranchissable posée par les dieux contre
les démons. C'est comme un piege ou se prend le maléfice. • Les
talismans rejettent le mauvais esprit dans les lieux stériles et l'enferment derriere la porte et le verrou; ses actes sont conjurés •. &gt;
Ces rites compliqués demandaient de nombreux officiants. D'apres
le livre magique, ils se rangeaient en trois catégories, les conjurateurs, les médecins, les théosophes ou pretres. Pendant longtemps,
la sorcellerie a joué un róle prépondérant dans le sacerdoce des
Chaldéens.
Jusqu'ici nous n'avons que les éléments animistes de la vieille
religion de la Chaluée. Les éléments supérieurs ne lui ont pas
manqué et s'y sont développés dans une véritable évolution mythologique. Le pays, bien qu'il ne fú.t pas favorisé exceptionnellement
comme d'autres contrées, avait sa beauté, sa grandeur. Le sol
finissait par récompenser le travail; il contribuait pour sa part a
stimuler l'activité de l'homme par les conditions séveres qu'il lui
imposait. La fécondité de la terre et surtout la sublimité d'un ciel
étoilé, rarement terni, parlaient d'une divinité propice et bienveillante. Comment les Chaldéens n'auraient-ils pas transporté daos
ces cieux immenses et sur cette terre féconde et parfois si merveilleusement parée, ce pouvoir invisible qui les enveloppait comme
tous les fils des hommes et se révélait au fond de leur étre 't Le
ciel, la terre et méme l'abime profond, qui n'appartenait qu'en
partie aux puissances du mal, furent tour a tour divinisés par eux.
L'image sous laquelle l'univers leur apparait est celle d'une
barque ronde renversée. La terre en forme la surface supérieure
convexe. La concavité inférieure appartient a l'abime terrestre,
demeure des esprits et des morts. Au-dessus de la terre, s'étend le
ciel CQnstellé des étoiles fixes, plus haut encore sont les planetes
1) Lenormanl, La magie chez les Chaldéens, p. 71.
2) Id., p. 116.

�80

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIO:SS

81

LA Rt;LIGIO~ CllALDÉO-ASSYRIE."iNt;

avec leur mouvement périodique. Entre la terre et le ciel est la zone
des ven~ et des tempetes. Chacune de ces zones a son dieu : Anna
réside dans le ciel supérieur, Ea sur la terre, Jfoulgé dans l'abime
inférieur. Ea représente surtout l'élément humide qui enveloppe et
féconde la terre ; aussi apparait-il sous la forme d'un poisson;
c'est l 'Oannes de Bérose. Par suite de l'anthropomorphisme élémentaire qui se retrouve a tous les degrés du développement religieux,
chaque dieu male a son épouse, sorte d'hypostase féminine de ses
attributs. L'épouse d'Ea est Damkina; Ningé est la forme féminine
de Moulgé. Du reste, la personnalité de ces dée~ses n'a rien de
déterminé; elle est flottante et indécise. Ce sont plutót des puissances cosmiques divinisées par leur coté bienveillant. Le Dieu du
ciel supérieur ne sort pas de son ombre impénétrable : impossible
de s'en faire aucune idée distincte. Apres ces dieux plus ou moins
abstraits, le soleil, la lune et les étoiles sont l'objet de l'adoration.
On invoque de meme les vents, les fleuves qui, semblables a l'éperon du navire, poussent devant eux le sort hostile. Le feu occupe
une place d'honneur dans cette religion si peu systématisée. ll
conjure les maléficas, dissipe les puissances hostiles comme une
armée redoutablo ; il chasse la peste. C'est lui la flamme d'or qui
s'éleve des roseaux, se dégage de la fumée des sacrifices et s'allume
sur le foyer 1 •
Ces dieux, dont le type est indistinct, luttent contre les esprits
mauvais conduits par les sept esprits de l'abime. Cette lutte en
revient sans doute a la grande bataille entre la lumiere et les
ténebres, qui se retrouve daos toutes les religions orientales avec
un caractere plus cosmique que moral. Elle s'accuse moins dans
la religion chaldéenne que daos les religions ultérieures. L'anthropomorphisme est encore trop pale pour animer le combat des dieux
contre les démons. En réalité, ce n'est pas tant le secours actif, l'intervention positive des divinilés, que leurs adorateurs ont recherché
que des procédés magiques pour conjurar les maléficas des démons.
Le grand secret de la délivrance et de la victoire, c'est de pouvoir
prononcer le nom du Dieu ineffable que nul homme ne peut entendre. Le dieu de la terre est seul capable d'en obtenir la révélation et d'en communiquer l e bienfait. &lt; Le plus haut; le plus irrésistible de tous les pouvoirs réside daos le nom divin myslérieux,
i) Livre magique, p. 4.

le nom d_ont Ea seul a connaissance. Devant ce nom, tout fléchit
dans le c1el et sur la terre et daos les enfers. Les dieux eux-mémes
sont enchainés par ce nom et lui obéissent 1 • » Nous retrouvons la
ceLle vague intuition monothéiste, qui est bien un élément universal de la r~ligion, mais trop faible au début pour la marquer de
son empremte.
. Le sentiment a~cablant de l'infranchissable barriere qui séparc
l ho~~ de son dieu le plus puissant, lui inspire le désir de trouver
un ~ed1ateur plus rapproché de lui qu'Ea. Nous avons déja vu le
sole1l, la lune et le feu jouer ce rOle hienfaisant et recevoir a ce
litre les prieres. Un dieu dont il est difficile de saisir la nature
Silik Moulou Khi -

celui qui dispose le bien pow· les hommes

~

semble_ a~oir revetu c~tte fonction secourable. C'estlui qui, d'une
part, r~vele les volontes et la science d'Ea pour ruiner les esprits
mauva1s ~t, de l'autre, lui porte l'appel des hommes souffrants. ll
e~t app~le un hé~o~ p~rmi l~s. d_ieux, le prophete de toute gloire.
C e~t lm_ le fils ame d Ea, m1sericordieux parmi les dieux. On lui
attr1bua1t le pouvoir d'aplanir la roer et de bouleverser le cours d
l_'E~ph~ate, comme étant une personnification du vent, mais ¡~
elait bien plus humain que les autres dieux accadiens. n y a en lui
comm? une ébauche du Mithra persan, le héros libérateur.
Apres Anna et Ea, nous avons nommé parmi les grands dieux
Afoulgé, le di~u de l'ab~e, ou les bons esprils qu'il dirige combattent les espr1ts m~uva1s. Moulgé lui-meme est un dieu a la fois
redoutable et glorieux. Il est le seigneur du pays immuable ou descen~ent les m~rts, &lt; cette demeure ou l'on entre pour n'en plus
s?rll,r, ce chemm que l'on ~.escend pour n'en plus revenir, ce lieu
ou l on man~e de la. pouss1ere pour apaiser s11. faim, ou l'on a la
b?ue po~r aliment, ou les ombres remplissent la voüte comme des
01seaux . &gt;
Pourlant, d'apres un hymne a Silik A/oulou Khi le dieu me'di _
l e~r, ce1Ul·Cl
. · aurait le pouvoir de redonner la vie. Une
' autre priere
a
1~1. demande de fortifier les mains de l'habilant de la sombre
reg1on. Enfin, une déesse de la nuit est représentée dans un
~y~ne ~omme exer~ant un véritable jugement. Il y a la un vague
md1ce d une croyance a la rétribution qui s'accusera mieux l
~~pm
1)

Lenormant, La magie chez les Chaldéens

2) Id., p. i84-,

p

4

' . •

o

�IIEVUE DE L'IllSTOll\E DES HELIGIONS
82
La priere occupe la premiare place dans ce culte. Le sacritice esL
aussi mentionné, mais il n'a rien d'élevé ni de moral. II offre aux
dieux leur pature, car ceux-ci se précipitent sur l'offrande. &lt; co~m~
les mouches sur la viande. &gt; 11 s'agit sans doute des dieux mferieurs. Rien de plus méritoire que de répandre comme de l'eau le
sano des victini:es 1 • L'idée qu'on honore la divinité en lui ressembla~t appliquée aux déesses produclrices de la vie, aboutira aux
prostitutions sacrées de Babylone; mais elle doit avoir eu sa
premiere application longtemps auparavant, car nous voyo?s. d~ns
les textes les plus anciens, qu'on regardait comme une maled1ction
dont on demandait la délivrance, la virginité prolongée de la
femme esclave •.
Tel nous parait avoir été le premier fonds de la religion chaldéenne ou accadienne.
n est impossible de déterminer l'époque ou elle élargit ses cadres
sous la pression et l'influence des populations koushites, issues de
la grande race sémitique, qui se melerent aux premiers. habitants
du pays et remplirent-promptement toute la Bab;,lo~ie e~ plus
tard l'Assyrie. 11 est certain que ce nouvel affluent d em1grat10n ne
changea rien aux croyances fondamentales de la religion chaldéenne. n y eut pour la Chaldée une période de fractionnement
durant laquelle les memes dieux prirent des noms différents dans
chacune des villes qui servaient de centre a ces especes de petites
royautés ou principautés. Quand l'empi~e c~aldéo:babyl~n!e~ fut
fondé, il fallut faire place dans son Pantheon a ces d1eux s1m1la1res,
mais qui avaient chacun Jeurs adorateurs. Ainsi s'élargit le cycle

mythologique.
. .
. ..
, .
.
..
Deux causes s'aJouterent a l'lnfluence de 1 umficat10n pohtique
pour lui donner son caractere définitif. Tout d'abord le sacerdoce
avait pris une tres grande importance, comme _plus tard 1~ cast?
des Brahmanes dans l'Inde. De meme que ceux-c1 transformerent a
leur profit la religion des Védas, les mages chaldéens ~rgani~erent
le culte primitif au profi.t de leur autorité. En second heu, r1en ~e
marque davantage cette seconde période que l'i~~ortance do~nee
al'observation des astres qui, de simple superstit10n astrolog1que,
s'éleva bientót jusqu'a l'astronomie. L'habitude de lire dans les
l ) Livre magique, p. 36,
2) I cl., p. G7.

LA RELIGION CHALDÉO-ASSYRlEN:-iE

83

cieux la destinée humaine et de chercher ses secrets dans les mouvements planétaires, éleva le magisme bien au-dessus de la sorcellerie du premier sacerdoce. En outre, le caractere sidéral tendit a
prédominer dans la couception des dieux. ns n'en devinrent pas
plus humains. On doit meme reconnaitre que l'anthropomorphisme
fut arrelé dans ses progres.
Voici, en résumé, ce que fut le systeme mythologique de la religion chaldéo-babylonienne, greffé sur rancien fonds du naturisme
primitif, comme on en peut juger par les textes cunéifor-mes. En
réalité, l'idée fondamentale de ce systeme est celle de l'unité divine,
prise dans un sens panthéiste. Le dieu caché qui comprend toutes
cl10ses en lui se manifeste dans la diversité des phénomenes. Les
dieux secondaires qui s'échelonnent au-dessous de lui ne font que
personnifier ses attributs. 11s sont avant tout, comme nous l'avons
dit, des dieux planétaires. Le dieu par excellence est Jlou. Babylone est sa ville, la ville d'Jlou. Au-dessous de ce dieu supreme,
nous avons une premiare triade se produisant par voie d'émanation.
Elle se compose des trois dieux suivants :
Anou, le chaos primordial;
Bel, le démiurge.
Nouah, le sauveur, le guide intelligent.
A ces trois dieux males correspondent lrois divinités féminines,
Anat, Bélit, Tihamti.
La deuxieme triade est ainsi composée :
Sin, le dieu lune ;
Samas, le soleil;
Bin, dieu de l'atmosphere 1•
Viennent ensuite les dieux des planetas :
Adar, Saturne ;
Mardouk, Jupitei- ;
.Vergal, Mars ;
Jstar, Vénus;
Nabou, Mercure.
1) Le nom de ce dieu est contesté ¡ on a soulenu que son nom élait Kammah,
le tonnant.

�REVUE DE L' l!ISTOIRE DES RELIGIOiSS

Les douze g1·ands dieux présidenl aux douze mois de l'année.
Au-dessous d'eux s'agite une multitude de dieux inférieurs, anges,
aénies et toute la lroupe malfaisante des démons qui perpélue
o
l'ancienne sorcellerie et ses formules.
En réalité, nous relrouvons dans ce nouveau cycle mythologique
la meme conception religieuse que celle des premiers Chaldéens
avec l'élément sidéral en plus. Nous avons le meme dieu supreme
enseveli dans le mystere qui s'appelle I lou au lieu d'Anna. La
premiere triade nous rend les trois dieux correspondants aux lrois
régions de l'univers. Mardouk remplace Silik Moulou Khi, le
dieu médiateur; seulement l'élément féminin occupe une place
plus grande dans le nouveau panthéon. Anat, Belil, et surtout
/sta1• le représentent daos sa fécondité et son action voluptueuse.
C'est ce qui explique le rite des prosLitutions obligatoires pour
toute femme dans le temple de Babylone. La légende d'lsta1· est
comme une ébauche du mythe d'Adonis. Elle aussi, ou plutót elle
la premiere, a perdu son époux et va le cherchar au pays de~
morts. C'est l'image de la nature, frappée de stérililé en hiver, qm
1
redemande sa brillante progéniture •
i ) Les fouilles récenles de M. de Sarzec, a Tel10, out eu pour résullat de
nous donner un aper\iu du degré de développement auquel élaient parvenues
les petites principautés du pays des Sou~ir~, ava~l la for~alion _de~ grandes
monarchies. M. Ledrain, professeur d ép1graphie assyr1enne a l École du
Louvre nous retrace daos un résumé plein d'intérél, l'élat social et moral
'
,
1.
de ce royaume minuscule. D'aprés un cylindre découverl par un agent ang a1s
en Mésopotamie, cylindre dalant du vi• siécle avant nolre _er~, les ~egues de
Sargon l'Ancien et de Naramsiu devraient élre reporlés a l an ~oO ª:~t
notre ére. Or, en comparant l'écrilure archa'ique d'u~ vase de Naramsm ~
celle d'un vase de la collection Sarzec, du Louvre, spéc1alement pour la dés1onalion du mot roi Je vase qui vient de Tello est d'une époque anlérieure a
t,
'
J.
celui de Naramsin. Nous serions done reporlés a plus de 4000 ans av. esusChrisl, pour Je pelit royaume de Tello. A en ju~e~ _Pª~ les inscriplions d~ la
colleclion Sarzec, il aurait alleint un degré de c1V1hsat10n assez avancé. L archileclure y aurait pris un développement lrés remarquabl~ pour 1~ c_onslruclion des temples, su1·Lout sous le roi Goudéa. Qua~t. a la rehg1on, elle
répond tout a fait a c'e qu'elle élait, daos loute celle reg1ou, avant la fondation des grandes monarchies. (Voir Revue politique et litlétaire, 12 j au-

vier 1883.)

LA RELIGION CITALDÉO- ASSYRTENNE

§ Ill. -

•

8i)..

La 1·eligion assyrienne.

L'Assyrie, en s'emparant de la Babylonie et en fondunt son immense empire, ne changea rien qu'un nom dans le panthéon chaldéen. Elle éleva son dieu Assour ala dignité de dieu supréme, mais
sans modifier essentiellement le caractere de celui-ci. En outre,
elle luí donna une éclatante personnification sur la terre dans la
personne de son roi conquérant. C'est ici que l'histoire devient un
facteur important de l'élaboration religieuse.
Nous ne reviendrons pas a la partie mythique de cette histoire,
dont nous ne nous préoccuperons .qu'au point de vue de son influence sur le développement religieux. Nous avons vu la Chaldée
partagée entre des royautés locales et multiples. Leurs principales
capitales ont été Our, Ourouk, Nipour avec son temple gigantesque,
Sippara, Borsippa, Larsam et enfin.Babylone, destinée a conserver
longtemps une dynastie indépendante. Le pays, a pres avoir été asservi par les Élamites vers 2300 avant J.-C. et soumis aune dynastie
Mede, passa sous la domination des Assyriens ; ceux-ci étendirent
beaucoup leurs conquetes. Ils a vaientélevé des villes superbes, telles
que Ninive, Kalakh, Elassar. Apres que leur roi Touklat-abal-asar
se fut emparé de Babylone (1100 av. J .-C.), l'empire assyrien entra
daos une période de guerres et de conquetes. Sous des rois tels
que As.~our-nazir-abal et Salmanassar III, ses armées victorieuses
étendent sa domination sur une grande partie de l'Asie occidentale
d11 golfe persique il. l'Elam et a la mer Rouge. Elles occupent éaa~
lement la Médie et l'Arménie. Apres des fortunas di verses, l'Ass;rie
retrou~~ au vmº et au vn° siecle avant J.-C., sous les Sargonides,
une ~erwde de gloire et de conquétes, car cette fois elle s'empare
de l'Egypte. La période de déclin commence avec l'élévation des
M~d~s. sous, Cyaxare. Alliés avec les rois de Babylone, toujours
p_rets a la r_evolte, c?ux-ci portent un coup morlel au colosse assyr1_en. La r~1~e _de Nmive en 606 eut un effet immense. Enfin, apres
bien des v1c1ss1tudes, la vieille Chaldée ressaisit avec 'Nabuchodonosor le sceptre du monde asiastique, jusqu'il. l'époque ou la Perse
avec Cyrus entre en scene et ouvre une nouvelle période de l'histoire.
Ces grandes guerres des conquérants assyriens onl laissé peu de

�86

REVUE DE L'msTOIRE DES RELTGIONS

traces, sauf sur les monuments de leur;; capitales; ceux-ci nous
donnent une juste idée de cette royauté superbe et cruelle qui
se plaisait tout autant a perpétuer par le ciseau de ses sculpteurs
ses cruautés insatiables que le faste de ses triomphes et de ses
chasses. Ces rois terribles apparaissent daos le lointain obscur du
passé comme des cometes terrestres qui auraient promené la mort
et I'épouvante dans des espaces immenses. L'oouvre de destruction
recommence sans cesse, il y a toujours eu de nouvelles contrées a
conquérir ou des révoltes a étouffer. C'est un déluge de sang qui
ne s'interrompt jamais et ce sang ne féconde ríen, car il ne laisse
apres lui que des ruines accumulées. Ce qui se détache bien positivement avec un relief extraordinaire de ces sanglants désastres,
c'est l'image du roi, représentant de ces dieux et adoré presque a
leur égal. 11 faut voir comme ces rois s'exaltent eux-memes dans
les inscriptions destinées a raconter leurs exploits. Jamais orgueil
h umain ne parla un plus audacieux langage et ne se fit davantage
semblable a Dieu. Voici comment s'exprime sur lui-meme dans une
inscription authentique, Touklat-abal-asar : &lt; Je remplis, des
cadavres de mes ennemis les ravins de la montagne. Je leur coupai
la tete. Je renversai les murs de leurs villes. Je pris des esclaves,
du butin, des trésors sans nombre. Six mille des leurs me prirent
les genoux et je les fis prisonniers. Je passai comme une tempete
sur le corps des combattarits au milieu des ravins des montagnes,
car je suis le roi puissant, le destructeur des méchants, celui qui
anéantit les bataillons ennemis 1 • »
Une autre inscription est ainsi corn;ue: • Le dieu Assour, mon
seigneur, m'a dit de marcher. Je disposai mon char et mes armées.
J'ai anéanti mes ennemis, je les ai poursuivis comme des betes
fauves. J'ai emporté leurs dieux, j'ai livré la ville aux flammes, j'en
ai fait des ruines et des décombres, je leur ai imposé le joug pesant
de ma domination et en leur présence j'ai rendu des actions de
graces au dieu Assour, mon seigneur •. &gt; Dans une autre inscription
relative ala conquéte d'Elam, le roi assyrien se van te d'etre entré
par la volonté d'Assour et d'Istar dans la villa de Suse et de s'etre
reposé avec orgueil dans ses palais : « J'ai enlevé tous leurs dieux,
dit-il, et toutes leurs déesses, leur pompeux apparei!, leurs trésors,
f) :\laspéro, p. 280.
2) Id., p. 437.

LA RELIGION CHALDÉO-ASSYRTEN'.'iE

87

leurs pretres; j'ai tout transporlé au pays d'Assour, j'ai brisé les
lions ailés et les taureaux qui veillaient ?l. la garde du temple. Les
hauts lieux de leurs rois qui n'avaient pas craint Assour et Istar,
mes seigneurs, je les ai brulés au soleil. »
Le roi, en tenant ce langage, était vrairoent le représentant de
son peuple tout enivré de ses triompheg et rassasié du butin
conquis sur l'ennemi. Les palais splendides élevés a sa gloire
étaient les temples de cette royauté superbe, dont le dieu Assour
était le type angoste. Elle devenait une vraie religion, l'iroage
éclatante de la guerre victorieuse des dieux nationaux contre
les puissances mauvaises. Nous sortons ainsi du placide Panthéon sidéral des Chaldéens, bien qu'en définilive l'élément
nouveau se soit simplement superposé sur le fond primitif de
l'antique religion.
Tout n'est pas dit sur le développement moral d'un peuple quand
on a caractérisé sa religion officielle dans ses phases diverses.
L'ame de l'homme porte toujours une aspiration plus haute que
son culte national, du moins tant que celui-ci en est encore a un
&lt;legré inférieur. Aussi la voyons-nous dépasser sans cesse ce culte,
l'agrandir, le purifier et projeter sur ses dieux quelques rayons de
de la lumiere intérieure dont le foyer est profondément enfoui en
elle. C'est ainsi que, par éclairs, elle entrevoit un etre divin bien
supérieur a celui qu'elle adore et, pour un instant rapide, #)lle
transfigure ses dieux les plus divers, pour retomber bientót dans
sa nuit. Le cri de la conscience ne s'en est pas rooins élevé vers le
vrai Dieu, cherché ou pressenti au travers des divinités inférieures
dont on se contente dans le cours ordinaire de l'existence. C'est la
grande prophétie intérieure qui n'est jamais Testée saos oracle. La
religion chaldéo-assyrienne nous en fournit des preuves nombreuses.
Tout d'abord, on voit constamment des qualités morales attribuées a des dieux qui ne les comporteraient pas si on s'en tenait
au type officiel du culte. Le sentiment plus élevé du divin qui est
daos le camr de l'homme, apparait sous Jeurs formes changeantes.
C'est ainsi qu'apres que le feu nous a été représenté comme la
lumiere pure et éclatante qui illumine la demeure des ténebres,
comme la force qui mele le cuivre et l'étain, purifie l'or et !'argent
il nous apparait soudain comme bouleversant d'effroi la poitrine
du mécbant. « Quand l'homme, fils de son dieu, lisons-nous dans

�88

89

REVUE DE L'HISTOIBE! DES RELIGIONS

LA REUGION CHALDKO-ASSYRIENNE

un fragment mutilé, accomplit des amvres élincelanles de pureté,

Qui est élevé dans le ciel? Toi srrol es élevé. Qui est ~levé sur 1~ lerre ?
Toi seul es élevé. Ton commandement glorieux: a retentt dans le ciel. Les
dieux se prosternent sur la terre, les die~x:_se proste~nen~. Les géni_es _baisent
le sol. Ton glorieux commandement, qm v1ent me l enseigner? Qm vient me
Je faire connallre? Parmi les dieux tu n'as pas d'égal 1 -

il ressemble au feu céleste 1 •

,.

Le dieu Lune revet daos un autre hymne le meme caractere
moral. &lt; Seigneur, prince des dieux, lui est-il dit, seul sublime
daos le ciel et sur la terre, Seigneur qui as la création pour couronne et qui fais arriver majestueusement la roya u té asa plénitude,
ó fruit qui .~e produit lui-meme, dieu miséricordieux qui produit
tout, pere a l'action miséricordieuse dont la main soutient la vie
sur la terre entiere, tu y répands une terreur respectueuse. C'est
toi qui as établi les fondements du bien, chef inébranlable dont le
coour est vaste et n'oublie personne. Seigneur qui donnes des
commandements au ciel et a la terre, personne n'enfreint ta volonté.
Devant toi les archanges célestes prosternent leur face. Ton commandement retentit en haut comme un vent dans les ténebres. 11
don ne l'existence a la vérité et ala justice. Qui peut les anéanlir •? »
Ce dieu Lune cesse parfois d'etre une simple force de la nalure
et agit comme un dieu vivant et permanent. Quand les sept mauvais esprits de l'abime ont soulevé les tempates, qu'ils ont obscurci
Ja face du seigneur du ciel et que le sombre crépuscule a révélé
son angoisse, qu'eux-memes ont fondu sur la terre comme un torrent, le dieu Lune les combat victorieusement, et le dieu solaire
reléve sa tele brillante comme la flamme '. Ce caractere humain
est encore plus accusé pour le dieu Soleil que pour le dieu Lune.
11 connait la vérité, hait le mensonge et fait que la justice releve
son front, car íl est le juge supréme du ciel et de la terre. 11 étend
partout sa miséricorde. C'est lui qui rend saint et pur le roi fils de
Dieu et faitécouler le mal de son corps comme l'airain en fusion •.
Quelle vision sublime le poete inconnu de la vieille Chaldée n'at-il pas de son dieu, quand il le voit radieux au travers des hautes
portes du ciel, les archanges joyeux se prosternant devant lui,
tandis que la terre le contemple avec ravissement. Du haut du ciel,
il dirige les fils des hommes, faisant -briller sur eux un rayon de
paix et guérissant leurs souffrances s.
1) Lenormant, .Études accadiennes, tome nr, p. 31¡.
2) Id . , tome 11T, 38 livraison, p. 50.
3) Id., p. 131.
4) Id., p. 141.
5) Td. , p. l41.

Le divin Soleil apporte la délivrance a des souffrances plus profondes que celles qui s'attaquent au corps, car cette p¡iere se termine par ces mots ou nous retrouvons le mélange d'idées morales
et de naturisme qui est inextricable dans la religion chaldéenne :
&lt; L'homme, fils de son dieu, a déposé devant toi tous ses manquements. A l'élévation de ses mains prete attention, mange son aliment. recois sa victime. Rends absous son manquement. Efface sa
trans~re~sion •. ,. La priere atteint parfois une réelle beauté daos
ce culte si grossier par certains cótés : &lt; Je ne m'arroge pas le
droit, dit l'invocateur a son dieu, de commander, je ne me fie pas
a moi-meme. Je suis jour et nuit devant toi comme une temp&amp;te silencieuse. Je suis ton serviteur, je me confie en toi. Que ta colere
s'apaise•. &gt; Parfois la priere devient un dialogue entre l'homme et
son Dieu, comme dans cette oraison a Silik Moulou Khi, le dieu
médiateur:
L'invocateur.
Devant l'épouvante que tu répands, qui peut échapper? Ton
commandement est un glaive supreme que tu étends sur le ciel et
sur la terre.
Le dieu.
Je commande a lamer et elle s'aplan;t. Je commande a la tempete et elle s'arrete.
L' invocateur.
Seigneur, tu es sublime parmi tous les dieux, c'est toi qui es le
réparateur.
Le sentiment du péché s'est déja manifesté daos les hymnes que
nous avons cités. 11 a fini par trouver une expression sublime dans
de véritables psaumes de pénitence. Les fragments retrouvés sur
la création et le déluge, quelque entachés qu'ils soient de natu1) Schrader, Hrelle11fah1·t der Istar, p. 1ill.
2) Id. , p. 34.
'
3) Td., p. 50.

�90

ílEVUE DE r,'msTOIRE DES RELIGIO:-1S

ralisme, portent la trace d'un souvenir confus, mais dislinct, d'une
déchéance de la race humaine, ou du moins ils rapportent au mal
commis par elle les pires fléaux qui désolent notre monde. Le
récit de la création contient ces mots : e Tout ce qui avait été
arrangé par les grands dieux était excellent. , Or, le déluge est
positivement attribué aux péchés des hommes pour lesquels le
grand dieu Ea réclame la pilié de Bel, le dieu justice. e Laisse le
pécheur expier ses péchés, dit Ea a Bel, le malfuiteur son crime,
mais toi sois-lui propice, aie pitié de luí afin qu'il ne soit pas détruit. • C'est surtout du péché personnel que se préoccupe 1e
pénitent chaldéen.
Qu'on en juge par les citations suivantes :
Seigneur, la violente colére de ton creur, qu'elle s'apaise !
Le Dieu que je ne connais pas, qu' il s'apaise.
Le Dieu qui connait l'inconnu, qu'il s'apaise .
La mére déesse qui connait l'inconnu, qu'elle s'apaisc.

Voici ce que nous lisons dans un autre hymne:

LA RELIGlON CIIALDÉO-ASSYRIENNE

91

Mes blasphemes sont tres nombrem:. Déchire-les comme un voile.
O mon Dieu, mes péchés sont 7 fois 7 : chasse mes péchés.
Mere déesse, absous mes pécbés.
Ton cceur, comme celui d'une mere qui a enfanté, qu'il s'apaise 1
... 11 est assis daos le gémissement; en paroles douloureuses son cceur se
déchire.
11 a été frappé du silence comme la tourterelle.
.
JI a imploré comme un enfant la miséricorde de son pro pre D1eu,

Ces lamentations se terminent par l'espoir de la délivrance :
Apaise-toi, ai-je demandé.
Si tu m'accueilles d'une maniere propice,
Si tu accordes ta grace protectrice a l'homme, il reprend vie.
Dominatrice de toutes choses et des hommes, divinité miséricordieuse qui
estaures, c'est toi qui accueilles les lamentations • !

Nous retrouvons les mémes accents de douleur pénitente dans
les fragments suivants traduits par Schrader.

Je mange des aliments de colere,

le bois des eaux d'angoisse.
De la transgression envers mon Di eu, sans le savoir, je me nourris.
Je marche dans le manquement envers ma mére déesse sans le savoir.
Seigneur, mes fautes sont trés grandes,
Tres grands mes péchés 1
Dieu qui connals l'ennemi, tres grandes sont mes faules.
Je fais des fautes ne le sachant pas.
Du Seigneur, dans la colére de son cceur ,
La force s'est enflammée contre moi.
Je sui s prosterné et personne ne me tend la main.
Je me traine pleurant et personne ne saisit ma main.

Je críe et personne n'entend.
Je suis exténué, languissant et personne ne me délim·e.
Je m'approche du Dieu qui fait miséricorde et je prononce des lamenlations brO.lantes, ó seigneur sois propice.
Jusques a. quand, O mon Dieu,
Jusques 11. quand, mere déesse,
1usques a quand, ó Dieu qui connais l'inconnu,
Jusqu'il. quand l'emportement de ton creur?
S'il a blasphémé ou agi pieusement, personne ne le sait.
Seigneur, tu ne rejetteras pas ton servileur au milieu des eaux de la tempele, viens a son secours, prends sa main.
Je commets le péché. Tourne-le en piété .

O Dieu, mon créateur,
Saisis, soutiens mes bras.
Conduis lesouffle de ma bouche,
Conduis mes mains.
O Seigneur de la lumiere,
Seigneur, ne laisse pas succomber ton servileur,
Daos les eaux de la tempete grondante.
Soutiens mes mains.
Seigneur, nombreuses sont mes transgressions.
Grands sont mes péchés.
Le Seigneur dans son courroux a mis son courroux sur moi.
Le Dieu, dans la sévérité de son cceur,
'
A mis sa main sur moi.·
Istar s'est jetée sur moi, elle m'a fait de grandes peines.
Je me jette sur la terre. Personne n'a pris roa main.
Celui qui ne craint pas son Dieu sera couché comme le roseau.
Celui qui ne vénere pas lstar verra sa force s'écouler.
Comme l'étoile du ciel il perdra son éclat.
Il s'enfuira comme les eaux et les nuées '·

f) Lenormant, Études accadiennes, tome III, 3• livraison, p. 150, 159, 183.
2) ScT1rader . ouvr. cité, p. 81, 91.

�LA RELIGlON CHALDÉO·ASSYRIENNE

92

REVUE DE L'HISTOlRE DES RELTGJONS

On le voit, la grande voix de conscience a retenti sur la terre
vouée a la magie naturaliste et, par momenls, a couverl ses misérables superstitions en épurant ses la.ches terreurs. 11 était impossible qu'a ce développement de la conscience ne correspondit pas
une vue moins confuse de la rétribution dans la vie future.
Nous avons vu apparaitre dans la religion chaldéenne la place
privilégiée accordée dans le séjour des morts aux soldats vaillants.
C'est a l'Assyrie qu'a été du un développement nouveau dans la
conception de la vie future. Le document le plus important est le
récit mythique de la descente de Xisthus aux enfers. La place
d'honneur est encore réservée aux soldats courageux. Ils reposent
entourés de leurs parents, rafraichis par l'eau pure de la vie. I1 est
dit aux justes : , Buvez l'eau pure dans les vases purs. ~ La
déesse Anat les a transportés dans un lieu de sainteté ou découlent
le miel et la graisse. Une plaque de bronze récemment découverte,
et dont M. Clermont-Ganneau a commenté les représentations
symboliques, semble marquer un progres dans l'idée de la rétribution rattachée a la vie future. La région inférieure est occupée
par deux monstres affreux qui représentent les tourments vengeurs, tandis qu'au-dessus, sur la terre, un mort est placé entre
deux dieux protecteurs. 11 y a done un recours aupres des dieux
contre l'épouvante de l'enfer 1 •
Par une bizarrerie assez singuliere, il n'y a pas trace de sépulture en Assyrie. La Chaldée semble avoir été la nécropole de tout
l'empire.
La tombe chaldéenne est un petit caveau construit en briques.
Parfois elle est remplacée par des jarres de terre cuite recouvertes
de grands couvercles. Les sépultures entassées ont fini par constituer des terres énormes.
L'art cbaldéo-assyrien est la fidele expression d'une religion
d'épouvante et de cette fureur conquérante dont la royauté est
l'éclatante personnification. Les palais, batis en briques, out revetu
la forme deparallélipipedes rectangles; ce sontles temples de cette
royauté divinisée. lls se développent en surface sur des tertres artificiels qui leur servent de piédestal •. Pour rompre avec la mono-

i) Revue archéologique, n° 381.
2) Perrot et Cbipiez, om. cité, vol. ll, p. H .

93

tonie d'un pays aussi plat que la Chaldée, on a multiplié les tours
a étage. La voute fait son apparition dans les temples. La brique
en rend la construction facile. L'ornementation ne peut faire corps
avec l'édifice comme en Égypte ou la pierre domine. Aussi, dans
l'art chaldéo-assyrien est-elle en quelque sorte superposée, soit par
un revetement de pierre sculptée, soit par des peintures en fresque. Tous les temples reviennent a un seul type. lls sont formés de
plusieurs prismes quadrangulaires dont le volume diminue dans la
proportion de la hauteur. Nous avons ainsi une superposition
d'étages qui présentent l'aspect d'une suite de terrasses en retrait
les unes des autres 1 • On arri ve ainsi a de vraies montagnes artificielles. Ce sont des pyramides a degrés. La sculpture assyrienne
représente les démons par des figures d'une laideur repoussante.
Les formes animales et humaines sont constamment mélangées.
Dans un grand nombre de sculptures colossales, le corps et les
jambes sont du taureau, symbole de la force; la criniere du lion
flotte autour d'une figure d'homme, qui a des ailes d'aigle. On ne
voit jamais apparaitre un type religieux, simple et unique; l'art
chaldéen n'a pas cessé d'etre dominé par un symbolisme religieux
bizarre. 11 en est autrement de la sculplure destinée aux palais.
Elle est surtout narrative. On y grave sur la pierre, selon l'heureuse
expression de M. Perrot, les bulletins de la grande armée conquérante. Les scenes de chasse, ele guerre, les cruautés pour les
vaincus et les ·captifs, sont rendues avec un relief étonnant. Les
animaux sont mieux rendus que la figure humaine. L'art assyrien
est, du reste, un art essentiellement monotone qui a cherché avant
toute chose a représenter la terreur et la force.
Telle est cette religion qui n'a jamais dépassé sont point de
départ, a. tous égards semblable al'animisme des peuples sauvages,
religion de terreur aboutissant au déploiement de la violence guerriere la plus formidable, traversée pourlant d'idées plus hautes ou
nous reconnaissons l'intuition prophétique d'une divinité protectrice de la justice, qui a des pardons pour le péché confessé. Mais
ce n'est pas par l'éclair rapide qui traverse la conscience d'une
race que nous pouvons juger du point de développement auquel
elle est arrivée, mais bien par sa conception dominante. Or il est
certain que chez les Chaldéo-Assyriens, elle ne dépassait guere le
1) Perrot el Chipiez, ouv. cilé, vol. 11, p. H.

�94

REVUE DE L'HISTOIRE DES llELlGIONS

naturisme sidéral , quelque peu mélé d'anthropomorphism~ ~t
qu'elle donnait dans ses riles la premiare p~ace ~ux pro~des
magiques destinés a conjurer les puissances demomaques repandues dans le monde.
Ce qu'elle a eu de meilleur, c'est encore le sentiment de son
insuffisance, c'est la plainte touchante sur !'incapacité de ses dieux
a donner la lumiere, et répondre au gémissement de leurs adorateurs; c'est, enfin, ce cri de détresse &lt; vers un dieu qu'on ne connatt pas , , comme s'exprime l'un de ses chants sacrés.
E. DE PRESSENSÉ.

LES

«

INSTITUTIONS ECCLÉSIASTIQUES »
D'HERBERT SPENCER

ET L'ÉVOLUTION DU SENTIMENT RELIGIEUX

EccLESlASTICAL INSTITUTIONS,

being pa1·t VI o{ the Pn1NCIPLES

OF

Soc10LOGY, by Herbert Spencer, Londres, Williams and Norgate,
1 vol., 1885.
On connait suffisamment le plan et le but de l'oouvre poursuivie
par M. Herbert Spencer. Il ne s'agit rien moins que d'une tentative pour unifier la science ou, en d'autres termes, pour ramener
a une formule unique l'explication derniere de tous les phenomenes observés et observables. La loi ultime, qui nous livrera ainsi
le secret de l'univers sensible, M. Spencer croit la trouver dans le
1·ythme de l'évolution et de la dissolution. Ce rythme éternel, ou
du moins sans limites discernables dans le temps et dans l'espace,
se manifeste d'abord par un passage graduel de l'homogene a
l'hétérogene, avec subordination croissante des éléments ainsi
différenciés, puis par l'établissement d'un équilibre, a la fois
interne et externe, que ne tarde pas a détruire la pression de milieux toujours changeants, enfin par une désorganisation graduelle qui, refaisant en sens inverse toutes les étapes de l'é~
volution, ramene les éléments désagrégés a leur état d'homogénéité initial.
M, Spencer a successivement montré l'action de cetle loi dans
les sciences physiques, dans la biologie, dans la psychologie.
Passant aux sciences sociologiques, il en a cherché le fonctionne-

�•

96

LES « INSTITUTIONS ECCLÉSIASTIQUES

»

o'HERBERT SPENCER

97

REVUE DE L' HISTOll\E DES RELlGlONS

roent dans les coutumes traditionnelles, dans les institutions politiques, dans les conceptions morales. ll devait nécessairement,
dans cet ordre de recherches, aborder a leur tour les idées religieuses, ainsi que les institutions ecclésiastiques, et c'est ce qu'il
entreprend dans sa derniere publication.

L'auteur commence par établir que les institutions ecclésias·
tiques, c'est-a-dire les institutions qui ~ervent aux relations de
l'horome avec les puissances surhumaines, se présenlent, dans les
premiers a.ges, a l'état d'indifferenciation non seulement entre
elles, mais encore par rapport aux autres fonctions sociales. Le
sacerdoce se confond alors avec une foule d'autres professions.
Ce sont les memes personnages - parfois les premiers venus qui pourvoient aux deux grandes fonctions du culte : la propitiation, laquelle tend a concilier les puissances surhumaines et
la sorcellerie, laquelle s'attache a les intimider, a les expulser ou
a les asservir. 11 n'est pas rare de voir, chez les sauvages, un
seul individu exercer le métier de pretre, de sorcier, de devin, de
médecin, de juge, etc.
Mais bientót la différenciation commence. La sorcellerie, qui,
au début, est la fonction essenlielle du culte, devient l'attribut
de quelque individu spécialeroent désigné par son tempérament,
son intelligence, son atlresse ou toute autre circonstance particuliere. Le sacerdoce, de son cólé, c'est-a-dire la fonction propitiatoire qui, un jour, releguera la sorcellerie dans les bas-fonds sociaux,
ne tarde pas a etre assumée de préférence par le pere de famille
qui prie et sacrifie pour les siens; de la le culle domestique, dont
les cérémonies survivent, dans les familles, meme a la constilulion
ultérieure des sacerdoces généraux. Par analogie, quand les diverses familles se seront groupées en tribus, c'est le chef qui invoquera les dieux de la communauté pour le compte de ses sujets.
La transition entre ces deux formes de culte peut s'observer chez
certains negres ou, en l'absence de dieux collectifs, le chef intercede
; pres de ses fétiches domestiques, tantót pour sa propre famille,
tantót pour tous les habitants du village.
Cependant la mulliplication des occupations gouvernementales

~~t~:~!~!ªt ajout~r 1~ ~omplication croissante des riles) amene
on le voit : che~ a dele~~er ses fonctions sacerdotales, comme
ans a tradit10n de Numa instituant les fl .
pour remplacer les rois en cas d'absence Ce délé .
.~mmes
tance de ses attributions, sera généraÍement
_vu l im_porproches du chef. Ainsi, chez les Blantyres de l'Af . o1s1 p~rm1 les
en l'absence du chef c'est s f
.
r1que occrdentale,
faut d'épouse, son ~lus jeu:e :r:::enqmt exerce _le culte, et a dé.
.
. e empora1re cett d ·1 ·
lion
. arr1ve a etre permanente ' comme on le constat ' p e e. ega•
.
pms
elle
se
fait
indi-slinctement
a
e
en
olynesie;
.
d
un parent quelconq d h f
a unl e ses
. Le sacerdoce tend
ue du e 1e '
. nobles ou de ses protéges.
en pus, a devenir indépendant de l'État t . . •
' e p us
cipe d'une différenciation nouvelle.
, e ams1 apparait le prin·

~t~•

La marche des idées théologiques exerce
grande influence sur la nature des inslitu i natur~l~em~nt une
mesure que les divinités se multiplient, il s'~:tli:cclesia~tl~ue~. A
base du polythéisme, entre la multitude des
~ne d1slmct10n,
les etres supérieurs qui ont un n om special
. . espr1ts
et
ett une anonymes
ph .
.
nettement
accusée.
Les
premiers
s
t
d
.
ys1onom1e
, .
on a ores ou exore· ·
da pres des procédés identiques. les second
t
ises en bloc,
distinct et, comme ces différe~Ls lt s on chacun leur culte
.
cu es se font conc
.
urrence, Il
fi mt souvent par s'établir entre eux des d" .
conduisant
a la hiérarchie des sacerd oces respectii
ifferences L
de rang'
.
.
resultat peut ' du reste ' etre attem
. t par les m·g s.
e
meme
1·
conquetes. D'ordinaire en effet le
.
i ra wns ou les
1 ult d
'
'
conquerant ne supp .
e e e es peuples vaincus; croyant a la r. . .
rime pas
tout autant qu'a la réalité du .
·1 ealite de leurs dieux,
supériorité de ce dernier.
sien, i se borne a établir la
De la
.
·o
. une«
. t II gravitation » vers le monothé·s
I me, secondee par 1
p1 gres m e ectuels qui tendent a l'établissem
' . .
es
monde des dieux et enfin par le d. l
ent de 1 umte dans le
.
'
eve oppement des centr li r
polillques qui favorisent la conceplion de s . . . . . a sa wns
sur le patron de l'État humain Q d
oc1etes d1vmes, taillées
· uan la société s
communautés autonomes coro
d
. e compose de
·rr.
'
me ans la Grece ant"
l
1
erents
sacerdoces
restent
ind,
d
es
d
.. .
epen ants les uns de rque,
t
s au res' et
1eur
, preemmence respective' comme ce11e d e leurs die
qu une quesLion de vogue populaire. Mais da
ux, n ~st
absolues,
on
voit
rapidemcnt
se
fo
'
.
~s
les
monarchies
.
rmer une hrerarchie
1· .
tique des plus rigoureuses ' e les memes
.
.
ecc es1ashabitudes
d'extreme
sou7

�98

1

REVUE DE L HISTOIRE DES BELlGIONS

mission, dit l'auteur, engendrant !'extreme développement du
G0ntróle politique et religieux. &gt;
En meme temps que le sacerdoce gagne ainsi en unité, il se
développe en complexité par la division du travail entre diverses
catégories de pretres groupés aulour de chaque dieu avec des
fonctions de mieux en mieux définies. Intégration et différenciation
marchent done de pair, dans la société ecclésiastique comme dans
les autres groupes sournia a la loi de l'évolution.
M. Spencer fait observer que plus une société est arriérée, J?lus
le prelre intervient dans les affaires de l'État. Alors meme que le
sacerdoce est devenu indépendant des fonctions gouvernementales,
les pretres continuent longtemps a jouer un róle dans les questions
militaires. Tout d'abord, ils y apparaissent fréquemment comrne
instigateurs d'expéditions armées - qu'il s'agisse de fournir des
victimes aux dieux nationaux ou de provoquer une extension
de leur culte. En second lieu, la faculté qu'on leur attribue de
connaitre la volonté divine les désigne naturellement pour prendre
part aux conseils de guerr~. Troisiemement, comme les divinités
de chaque belligérant participent elles-memes aux batailles, ils ont
a accompagner ou meme a précéder les armées, en portant les
grands fétiches nationaux. Parfois, ils exercent de plein droit,
comme chez les Asteques, les fonctions de commandant en chef,
alors qu'ailleurs, comme chez les Romains, c'est le général luimeme qui, avant d'engager la lutte, se transforme en pretre pour
remplir cerlaines prescriptions religieuses. Souvent aussi ils figurent dans la mélée, les armes a la main, comme notre moyen a.ge
en fournit de si fréquents exémples. Enfin, par leurs prieres, ils
s'efforcent d'influencer les dieux en faveur de leurs concitoyens,
ainsi qu'on peut l'observer, meme de nos jours, dans presque
toutes les religions connues 1 •
Daos les affaires civiles, l'intervention originaire du sacerdoce
i).A ces fails de parlicipalion direcle, M. Spencer ajoule les fails de
parlicipalion indirecle, tels que le controle ou l' organisation des armées, et
a ce propos, il cite le cardinal de Richelieu qui dirigeait, sous Louis XIII,
l'armée et la marine. On pourrait objecter que, si Richelieu remplit ce r0le,
ce fut quoique et non parce que prince de l'Église. Mais un cas qui rentrerait
peut-élre mieux daos la these de l'auteur et qui est bien plus récent, c'est
celui d'un prélat fort connu, Mgr de Mérode, qui fut ministre de la 1guerre
a Rome, sous Pie IX.

LES &lt;&lt; INSTITUTIONS ECCLÉSlASTJQUES » D'HERBERT SPENCEB

99

est plus considérable encore. Longtemps apres que le sacerdoce a
cessé d'etre la fonction des chefs politiques, il conserve encore l'administration de la justice, sous prétexte que les dieux protecteurs
de l'ordre prononcent leurs arrets par l'organe de leurs ministres.
C'est au meme litre qu'il intervient également dans toutes les
décisions temporelles ou se trouvent impliqués des intérets religieux, voire dans toutes les affaires ou les gouvernants jugent
a propos de consulter les dieux. 11 ne faut pas oublier non plus
que l'influence du pretre se~t souvent au chef comme moyen de
gouvernement; on en cite des exemples jusque chez des peuples
aussi primitifs que les negres de la cóte d'Or et les naturels des
iles :Fidji.
II n'est pas étonnant que, dans . ces conditions, le sacerdoce,
devenu indépendant de l'État, cherche a asservir celui-ci. ¡u ou il
réussit completement, nous avons une seconde forme de théocratie,
soit qu'il assume directement le pouvoir, soit qu'il en abandonne
l'exercice a des délégués laiques, entierement soumis a son autorité. Si l'on rétléchit aux moyens dont il dispose pour établir sa
puissance et ensuite pour la maintenir : la prétention qu'il émet de
parler au nom des puissances -surhumaines, le droit qu'il assume
de remettre les fautes, le monopole qu'il s'attribue en matiere de
sacrifices, les conséquences qu'il attache a ses excommunications,
enfin l'intluence que lui assurent la supériorité de son instruction,
Ja possession de certains secrets traditionnels, !'esprit de corps et
souvent l'accumulation des richesses, - on conc;oit que son ascendant soit irrésistible aux époques de foi aveugle et qué, en dehors
des cataclysmes provoqués de l'extérieur, sa domination, une fois
établie, ne puisse etre renversée sans une véritable transformation
daos les habitudes mentales de la société.
De quelle fac;on un pareil changement s'opere-t-m Rien de sem•
blable a l'hérésie (non-conformity) n'existe dans les sociétés primitives, puisqu'il n'y existe point d'orthodoxie. Mais il en est
aulrement, des qu'une Église se constitue en organe infaillible de
la vérité absolue. Une premiere variété d'hérétiques comprend ceux
qui ve~lent résister aux innovations introduites par les chefs de
cette Eglise, au cours de son évolution ; une seconde, ceux qui
veulent, au contraire, pousser ces innovations plus loin ou en formuler d'autres. Peu a peu, cette opposition aux prétentions du
despotisme spirituel se transforme en revendication du libre

�rno

REVUE DE L'HISTOHI.E DES RELlGIONS

examen et celte revendication, a son tour, finit par amener la
rupture des liens entre l'Église et l'État.
M. Spencer montre comment, a mesure que la civilisation progresse, on voit se restreindre les prérogatives du sacerdoce décrites ci-dessus. S'ensuit-il que toute institution ecclésiastique
soit destinée a disparaitre! Voici en quels termes l'auteur répond
a cette question dans le chapitre sur le passé et l'avenir ecclésiastique (Ecclesiastical lletrospect and Prospect), ou il résume et coordonne ses déductions précédentes :
« Bien que toutes les pratiques impliquant une idée de propitiation soient sans doute destinées a tomber, il ne s'ensuil pas
qu'on verra tomber aussi celles qui visent a réveiller la conscience
de nos rapports avec la cause inconnue ou a exprimer les sentiments résultant de cette notion. ll restera un besoin de rehausser
la forme de vie trop prosa'ique qu'engendre notre absorption dans
les occupations quotidiennes, et il y aura toujours place pour les
gens capables de communiquer a leurs auditeurs le légitime sentiment du myslere qui enveloppe l'origine et la signification de
l'univers. On peut prévoir aussi que l'expression de ce sentiment
par la musique non seulement survivra dans le culte, mais encore
prendra un nouvel essor. Déjala musique de nos cathédrales protestantes, plus impersonnelle qu'aucune auLre, sert assez bien a
suggérer la pensée d'une vie également transitoire pour l'individu
et pour l'espece, d'une vie qui est le produit infinitésimal d' un
pouvoir sans limites imaginables. En meme temps la prédica·
tion, cette institulion dont le róla a été en grandissant dans les
instilutions religieuses, assumera une prédominance marquée et
élargira la sphere de ses objels. La conduite de la vie, qui forme
déja, en partie, le texte de nombreux sermons, sera probablemenl
embrassée dans son ensemble. Tout ce qui concerne le bien de
l'individu et de la société sera traité tour a tour, et désormais la
principale fonction de celui qui occupera la place de ministre consistera moins a insister sur les príncipes déja acceptés qu'a developper les idées et les jugements dans ces questions délicates qui
naissent de la complexité croissante de l'existence humaine. &gt;
Ces conclusions ne peuvent manquer de frapper ceux qui ont
observé le mouvement religieux, du moins dans les pays proteslants. 11 y aurail sans doute des réserves a faire en ce qui concerne
les pays catholig_ues, ou n'apparait actuellemant aucun indice

LES

«

I:'iSTITUTIONS ECCLÉSIASTIQUES &gt;&gt; D'BE!\BERT SPENCER

101

d'une pareille évolution; mais cette contradiction apparente, qu'il
n'eút pas été difficile a M. Spencer de faire renlrer dans son explication générale, n'invalide en rien ses déductions relatives au
développement normal des institutions ecclésiastiques et meme a
leur avenir prochain dans d'autres religions du monde civilisé.
Lui-meme, du reste, subordonne l'accomplissement de ses prédictions a une condition importante consistant dans l'hypothese que
« le progres de la société dans le sens industrie! se poursuivra
comme par le passé 1 • &gt;&gt; Autrement, ajoute-t-il, e on assisterait a
des changements en sens inverse de ceux qui viennent d'etre indiqués et qui reposent sur le développement de l'individualisme. ,
Du point de vue élevé ou il se place, M. Spencer n'a p&amp;s plus
de peine a reconnaitre les services des institutions ecclésiastiques
dans le passé que dans l'avenir. A !'instar de M. Fustel de Coulanges, il insiste sur le róle de la religion dans la fondation des
états ou plutót dans la consolidation des premieres communautés.
I1 montre comment la tradition religieuse empeche l'éparpillement
de la tribu naissante et forme un lien entre les générations successives, sans compter que les lieux sacrés deviennent naturellement des centres de confédération. N'est-ce pas dans l'intéret des
cérémonies religieuses que se proclament les· premieres « treves
des dieux • ? N'est-ce pas la sanction de l'autorité divine qui assure
le respect du droit, ainsi que de la foi jurée? Peut-etre la garantie
de la propriété a-t-elle son origine dans une institution analogue
a ce qu'on nomme en Polynésie le tabou, c'est-a-dire dans l'attribution aux puissances divines d'un etre ou d'un objet désormais
regardés comme inviolables. La crainte d'etre exposé aux vengeances posLhumes de l'ame peut empecher bien des crimes,
comme l'avonent souvent les sauvages. 11 n'est pas jusqu'a l'esprit
d"ascétisme qui n'ait eu son utilité, qnand il a enseigné a accepter
. i) l\L Spencer met en opposition deux types de sociélé qu'il nomme respectivementle type industrie! et le type militaire. Ce dernier ne s'applique pas
seulement, dans la pensée de l'auleur, an développement exagéré des forces
militaires, mais bien a toute forme sociale ou domine le systéme de « la
coopération forcée ». Le type industrie! au contraire, représente le systémc
de« ~a coopération volontaire », ou l'association libre se substitue aux pouvoirs
pubhcs dans un nombre croissant de fonctions sociales. (Y. le t. IIT de sa
Sociology et aussi son remarquable opuscule l'Individu conti·e l'Etat trad
franc. de M. Gerschel, Paris, Alean, i vol. 1885.)
'
·

�1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS
102
une souffrance momentanée pour éviter dans l'avenir une souffrance plus grande et a sacrifier un plaisir actual en vue d'une
félicité future.
On a si souvent et sijustement reproché aux religions les folies,
les hontes, les crimes dont elles portent la responsabilité dans
toutes les périodes de l'histoire, qu'il est bon d'envisager parfois
l'autre cóté de la question, etil faut reconnaitre que nul ne pouvait
le faire d'une voix plus autorisée et plus impartiale. Voici d'ailleurs plus de vingt ans que dans ses Premiers Principes, M. Spencer
proclamait la nécessité perpétuelle de la religion « pour empecher
l'homme de s'absorber dans le relatif et dans l'immédiat. &gt;
C'est encore cette meme attitude qu'il adopte vis-a-vis du sentiment religieux dans le chapitre final ou il résume le passé et
l'avenir de la religion (Religious Retrospect and Prospect). 11 est
inutile d'insister sur cette partie de ses conclusions apres le résumé que nous en avons donné aux lecteurs de la Revue de l'histoire des Religions, quand ce chapitre parut, sous forme d'article,
dans la Fortnigthly Revie'l!J t.
Forcé de nous restreindre, nous ne pouvons suivre ici l'auteur
dans tous les développements de sa these, ni meme rendre pleine
justice a sa méthode .. Nous nous bornerons done a signaler le fait
qu'il n'avance aucune affirmation sans l'appuyer sur des exemples
empruntés, soit a l'histoire des anciennes religions, soit a l'ethno-

i) V. dans la Revue de l'Histoire des Religions, livraison de mai-juin 188i,
(t. IX, p. 350), notre article intitulé Harrtson contre Spencer sur la valeur
religieuse de l'inconnaissable. La polémique, dont nous donnions un aper~u
dans cet article, a eu un épilogue aux États-Unis. Un professeur distingué de
Yale College, grand admiraleur de Spencer, réunit en volume les documenls
de la conlroverse, y compris nolre propre article qu'il voulut bien traduire
a cet effet. Mais, comme il s'était abstenu de demander l'autorisation de
M. Harrison et comme M. Spencer, en accordant la sienne, avait quelque
peu annoté les articles de son contradicteur comtiste, celui-ci s'en plaignit
vivement dans le Times, accusant M. Spencer d'avoir abusé des facilités que
lui offrait l'absence de tout traité entre l'Angleterre et les États-Unis pour la
protection de la propriélé littéraire. U s'ensuivit un échange de lettres
assez aigres, auquel M. Spencer mit fin en retirant de la circulation, a ses
frais, lous les exemplaires qui restaient entre les mains de l'éditeur américain,
MM. Applelon et C1• de New-York:. Cet acte de générosité esl d'autant plus
méritoire que M. Spencer n'avait aucun intérét pécuniaire dans cette
publication.

LES « INSTITUTI0:-1S ECCLÉSIASTIQUES

» n ' HERBEnT SPENCER 1. 03

graphle des peuples non civilisés. 11 convient de mentionner, dans
cet ordre d'idées, la table de références qui se trouve placée a la
fin du volume et qui, rédigée d'apres un systeme aussi clair que
pratique, met le dernier livre de M. Spencer a l'abri du reproche,
adressé a quelques-uns de ses prédécesseurs, de rendre fort difficile
le controle des sources. Mais l'auteur a-t-il toujours tiré des faits
ainsi réunis les déductions qu'ils semblent comportar? C'est ce
que nous nous proposons d'examiner dans le reste de cette
étude.

n
Ceux de nos lecteurs qui connaissent déja l'ouvrage anglais, ont
été peut-etre surpris de ne trouver, dans le résumé que nous venons d'en faire, aucune allusion a un fait dont M. Spencer se sert
comme pointde départ, sur lequel il revienta chaque page et qui,
a premiare vue, pourrait sembler la tbese essentielle de l'ouvrage.
Ce fait, c'est le culle des morts, ou plutót des ancetres.
M. Spencer estime, en effet, que le sentiment religieux a eu
partout sa source dans le sentiment de l'obéissance au chef de la
famille. Quand celui-ci venait amourir, son double continuait a apparaitre et meme a commander dans les reves. On croyait done
qu'il survivait a l'état d'esprit et que, sous cette forme, il persistait
a intervenir dans les affaires des survivants, pour protéger les
siens et nuire a leurs ennemis. De la l'institution du culte domestique qui, au début, aurait eu exclusivement pour objet, soit de
rendre propices, par des sacrifices, les manes des ancetres et des
chefs, soit de réduire a l'impuissance, de chasser au loin ou meme '
d"asservir par des conjurations les manes des étrangers et des
ennemis. De cette premiare forme de culte dériveraient toutes les
autres manifestations du sentiment religieux.
Si, jusqu'ici, nous n'avons pas parlé de cette tbéorie, -c'est que
nous la regardons non seulement comme accessoire, mais encare
comme inutile et meme préjudiciable a la démonslration des idées
professées par M. Spencer, tant sur la marche de l'évolution ecclésiastique que sur les rapports de cette évolution avec le cours
du développement universal. lnutile, en ce que pour arriver aux
memes conclusions générales, il suffit de constater, avec l'auteur,

�1

IlEVUE DE L HISTOIRE DES_ RELIGJONS
104,
que le sentiment religieux, comme les autres manifestations de
l'activité humaine, a du avoir des commencements naturels et que
ces commencements ont du étre fort humbles, analogues aux phénoménes religieux qu'aujourd'hui enco-re H nous est donné de
constater, a l'état rudimentaire, parmi les peuplades les plus
incultes. P1·éjudiciable, parce que, dans notre pensée, le culte des
morts n'est pas la source essentielle des religions et que, par
suite, l'intrusion de cette hypothese est de nature a affaiblir la
force probante de toute l'argumentation.
M. Spencer avait déjá. exposé d'une fa&lt;;on générale, dans le
premier volume des Principes de Sociologie, ses idées sur la prédominance originaire de la nécrolatrie. Les lecteurs de la Revue se
rappellent comment M. Albert Réville s'est attaché ici a réfuter ce
qu'il appelait avec raison une renaissance moderne de l'évhémérisme t. Mais il n'est peut-etre pas inutile de revenir sur le sujet,
aujourd'hui que M. Spencer a donné a ses vnes de nouveaux développements. L'éminent pbilosophe dénonce vivement, dans son
dernier ouvrage, l'obstination des théologiens et des mythologues
qui refusent de se rendre a son &lt; accumulation de preuves. •
Nous n'avons jamais été un théologien et nous n'avons pas la
prétention de parler au nom des mythologues. Cependant nous
devons avouer qu'apres avoir lu les Jnstitutions ecclésiastiques
d'un bout a l'autre, nous sommes moins converti q.ue jamais a
cette partie de ses vues, précisément parce qu'il nous y fournit
'e moyen de les serrer de plus pres.
En effet il ne s'y borne pas a justifier plus longuement ses affirmations antérieures sur la fa&lt;;on dont la vénération du double
aurait donné naissance a l'adoration des dieux, le totémisme au
culte des animaux, la réincarnation des morts au fétichisme et a
l'idolatrie, le tertre funéraire a l'autel et le tombeau au temple;
mais il s'y attache encore a établir, par l'étude des institutions
ecclésiastiques, particulierement du sacerdoce, que les dieux de
la nature, meme les mieux caractérisés comme tels, ont été des
personnages humains, identifiés apres leur mort avec les phénomenes, les corps célestes, les objets naturels, les animaux dont
ils avaient rei;u le nom pendant la vie ou auxquels leur souvenir

i) Revuedel'histoire desReligions, t. lV, n° 4, p. i.

LES ll 1:-ISTITUTJONS ECCLÉSTASTTQUES

»

o ' HERBERT SPENCER

f05

se trouvait associé par suite d'une circonstance quelconque 1 •
Essayons de voir jusqu'a quel point cette prétention est fondée.
A en croire l'auteur, si, dans les sociétés primitives, les fonctions
sacerdotales sont généralement exercées par le pere de famille,
c'est que les dieux a concilier sont des ancetres. (Eccl. Instit.,
§ 594.) Mais ne serait-ce pas plutót parce que le pere est le maitre
absolu, le propriétaire de sa femme et de ses enfants, aussi bien
que de ses esclaves ou de ses troupeaux, et des lors n'est-ce pas a
lui qu'il incombe d'allirer sur sa famille, comme sur son patrimoine, les faveurs des puissances surhumaines '!
Si, dans ces memes sociétés, le sorcier joue un róle plus considérable que le pretre, c'est, au dire de M. Spencer, que les actes propitiatoires s'adressenl aux puissances conciliables, c'est-a-dire aux
ancetres, tandis que les conjurations et les exorcismes, qui sont le
fait des sorciers, s'appliquent aux esprits méchants, c'est-a-dire aux
manes des ennemis et des étrangers; d'ou résulte que les opérations
du sacerdoce ~ont exclusivement une affaire de famille, tandis que
les pratiques de la sorcellerieintéressent les différentes familles, soit
a tour de róle, soit meme toutes ala fois (§§ 590,591). Ici encare lavéritable explication nous semble plulót dans ce fait, démontré par
M. Spencer Jui-meme, que non seulement les sauvages se font une
pauvre idée de la puissance divine, mais encare que, chez eux, la
préoccupation d'écarter les influences hostiles l'emporte sur le désir
i ¡ Voici, par exeuÍple, comment M. Spencer explique que, chez tant de
peuples des deux 4émispheres, on en est venu a croire que les étoiles étaient
des morts transportés au ciel : « Un éleve de l'institution pour les sourdsmuets a Édimbourg rapporta qu'avant de venir a cette école, il prenait les
étoiles du firmament pour autant de foyers. En nous rappelant, a cóté de
cette illusion, la croyance de quelques Peaux-Rouges, que les étoiles les plus
brillantes de la voie lactée sont des feux de campements allumés par les
morts sur la route de l'autre monde, nous voyons comment peut s'opérer
naturellement l'identification des étoiles avec des personnes humaines.
Quand un chasseur, entendant un coup de feu dans un bois voisin, s'écrie :
« Ca, c'est Jones, » il n'est pas censé vouloir dire que le bruit est Jones,
mais bien que c'est Jones qui a produit le bruit. D'autre part, quand le
sauvage, désignant du doigt une certaine étoile, qu'il prend pou:r le feu de
campement d'un certain mort, s'écrie: « Le voila!,, les enfants qui l'écoutent lui attribuent naturellement la pensée que cette étoile est le m9rt
lui-méme, surtout si cette communication leur esl faite dans une langue
mal développée. » (Ecclesiasticat Institutions, p. 685.)

l

�LES (( 1:-ISTITUTIONS ECCL"ÉSIASTIQUES )) n'nERBERT SPENCER

4.06

i 07

REV\,E DE L'HISTOIRE DES RELIGIOXS

de plaire aux divinités bienveillantes. On rapporte que les Caraibes
s'abstenaient de rendre un culta a leur bon Esprit, parce qu'ils le
considéraient comme trop bien disposé pour se venger mame de
ses ennemis, et la plupart des peuplades negres qui ont la notion
d'un dieu suprame (souveot le ciel personnifié), le regardent
comme trop haut et trop éloigné pour intervenir couramment dans
leurs atTaires; aussi préfereot-ils adresser leurs hommages aux
esprits secoodaires dont ils redoutent constamment les mauvais
tours 1 •
Dans nombre de commuoautés, que cite M. Speocer, c'est le chef
qui remplit les fonctions de grand pretre. La raison la plus simple
parait atre que le chef, de meme que le pere au sein de la famille,
est le représeotaot naturel, l'orgaoe ou la personnification de la
communauté vis-a-vis des puissances extérieures, tant surhumaines
qu'humaines. Mais, pour M. Spencer, cette union primitiva du
sacerdoce avec le pouvoir polilique provient de ce que les ancatres
du chef seraient devenus, non seulement les clieux particuliers de
sa famille, mais encore, en leur qualité d'anciens chefs, les dieux
généraux de la communauté (chap. v).
11 semble mame que M. Spencer foode sur cette distinction !'origine du polythéisme. Il ramene en effet les esprits inférieurs aux
mll.nes des ancetres directement vénérés par le commuo des
familles, ainsi qu'a la foule des morts anonymes qui grossit avec
chaque génération de défunts; quant aux divioités supérieures, ce
seraieot invariablement, soit des morts illuslres dont le prestige
se serait étendu au loin, soit d'anciens chefs locaux qui, adorés
d'abord éomme dieux de tribu ou de village, auraient monté au
rang de dieux généraux, le jour ou ces petites communautés se
seraient groupées en nation.
A notre humble avis, la génese du polythéisme s'explique bien
mieux, comme l'a montré Auguste Comte, par la conception des
especes, et, conséquemment, par le développement de la croyance
a autant de divinités respectives qui régissent du dehors tous
les membres de chaque espece. A c0té de ces divinités abstraites,
qui dominent de toute la supériorité de leur fonction, la multitude
des objets personnifiés, des phénomenes secondaires et des esprits
i) V. Tylor, La Civilisation primitive, trad. frang., Paris, f878, t. 11, p. 436,
A. RP.ville , Religions des peuples non-civilisés, París, f883, t. J, p. 55.

anonymes, vieonent alors se ranger, pour constituer la classe des
dieux supérieurs, les principales manifestalions naturelles que
leur importance ou leur originalité empache de faire rentrer dans
une espece connue, par exemple, les principaux corps célestes, les
grandes forces de la nature, les abstractions tirées de l'expérience
humaine, etc. Sans doute, on pourra trouver aussi, dans les degrés
supérieurs de cette hiérarchie, les manes de certains hommes qui
ont laissé une impression éclatante dans l'imagination populaire :
héros, conquérants, législateurs, sorciers, inventeurs et artistas.
Mais cette catégorie forme l'exceplion et non la généralité, encore
moins la totalité des grands dieux. Veut-on voir ou l'on en arrive,
lorsqu'a l'instar de M. Spencer, on se condamne a expliquer par
l'apothéose !'origine de toutes les puissances surhumaines? En
voici un exemple caractéristique :
Sous prétexte qu'un roi d'Hawa'i se nommait Kalaninui LihoLiho, ce qui, parait-il, signifie, daos la langue du pays: " les cieux
grands et sombres,» - M. Spencer soutieot (p. 686) que e contrairement a l'ordre allégué par les mythologues, Zeus a bien pu commencer par etre un personnage vivant et son identification avec le
ciel résulter du nom mame qu'il portait par métaphore •. Ailleurs
(p. í00), marchant sur les traces d'Evhémere, il fait de Zeus un petit
roi des montagnes crétoises, probablement identifié avec le ciel
pluvieux a cause des nuages qui, avant de crever sur la plaine,
s'amassaient sur les cimas de son royaume et, a l'appui de cette
hypothese, il reproduit le vieil argument qu'on montrait dans l'ile
le tombeau du dieu, ainsi que la caverne ou il avait passé son
enfance. 11 aurait pu ajouter qu'on y exhibait aussi ses langes et
ses jouets !
M. Spencer fait bien de s'adresser a la Crete qui, ainsi que le
fait observer M. de Block, daos son intéressante tMse sur Evhémere,
son livre et son temps, a toujours été, par le caractere essentiellement anthropomorphique qu'y revatait la mythologie!grecque, la
terre privilégiée de l'évhémérisme. Il y avait bien ailleurs d'autres
versions sur !'origine et l'histoire du maitre de l'Olympe; mais
M. Spencer s'empresse de remarquer que « cela ne fait ríen a
l'argument; ... la généalogie différente du Jupiter Olympien est de
peu de conséquence, considérant quelles divergences régoaient,
chez les Grecs, daos les généalogies des personnages historiques &gt;.
Or il se trouve que, s'il est un Jupiter dont l'histoire semble d'im-

�LES

!08

REVUE DE L'msTOIRE m:s nELIGIO:SS

porlation étrangere au sein de la mythologie grecque, c'est bien
celui de la Crete. En effet, comme l'ont montré MM. Preller, Tiele
Decharme et d'autres encore, le Zeus du mont Ida se rattache moin~
aux conceptions religieuses de la race grecque proprement dile
qu'au type des dieux phrygiens et sémiles qui naissent el meurenl
avec le soleil de l'été ou avec la végétation du printemps 1 •
Que fail, d'ailleurs, M. Spencer de la grande découverte linguistique qui a identifié le Zeus des Grecs avec le dieu supréme de
toutes les races indo-européennes ! S'il la tient pour fondée, et
nous ne croyons pas qu'elle soit sérieusement contestée par personne, il lui restera, pour tout refuge, l'hypothese qu'antérieurcment a la dispersion des races ayrennes, un chef illuslre, nommé
Ciel, Dyu ou quelque chose d'approchant, ful élevé :m rang de dieu
suprema par les ancétres communs des Hindous, des Grecs, des
Latins, des Germains et des Slaves. Et, méme alors, comment
expliquer la merveilleuse cóincidence de ce fait que, chez les Sémites, les Touraniens, les Polynésiens, les Negres, et cerlains
Peaux-Rouges, le méme rang ait étó attribué aux manes d'un personnage portant également le nom de Ciel • 1
Nous n'ignorons pas que la linguistique n'est guere actuellement
en boone odeur chez les ethnographes; mais pour ce qui concerne
!'origine de Zeus et des dieux en général, il est a remarquer que
M. Spencer se trouve égalemenl en désaccord avec les principaux
représentants de l'école anthropologique. M. Tylor dénonce comme
absolument discréditée la méthode facile qui faisait de Jupiter tout-

i) P. Decb~rme, Mythologie de la Gtece antique, 28 éd., Paris, i886, p. 5i;
L. Preller, Gnechische l,fythologie. Berlin, t. J, i872. - V. aussi A. Maury Beligions de_la Gr~ce antique, París, i859, t. 1, p. 63 et t. m, p. 148.
'
. 2) « ~1 l'on me demandait, écrivait dernierement 1\1. Max Müller, ce que
JC constdére comme la découverte la plus importante de notre siécle relativ_ement il. l'histoire ancienne de l'humanité, je répondrais par cette courte
hgne:

Dyaush-pilai·

= Zeuc naníp = Jupiter = TIJI'.

Réfléchissez a ce qu'implique cette équation ! Elle implique que non seulement nos propres ancélres, ainsi que les ancélres d'Homére et de Cicéron
parlaient 1~ méme langue que les peuples de l'Inde, mais encore que, pou~
un temps, 11s adorérent la méme divinité supréme, sous e1actement le méme
nom, _un nom ~ni signifie Je Ciel-pére. "(The Lesson of Jupite1·, dans la revue
angla1se The Nineteenth Century d'octobre •1ss5.)

«

1:-ISTITU'f!Ol'IS ECCLÉSIA.STIQUES n n'HERBl!:RT SPENCKR

i09

puissanl un petit roi de l 1 Créte et ~f. Lang, tout en admettant que
Zeus, a l'instar de Tsui Goab, la principale divinilé des Hottentols
présente des attribuls ernpruntés au culte des ancétres, ajoule que
&lt;1 il n'en reste pas moins absurde de croire que Zeus ou Tsui Goab
furent autr~fois des hommes. » (Lang, !tfythologie, Paris, 1886, p. 46 ;
Tylor, Civilis. prirnit., t. I, p. 321.)- M. Lang qui consacre toul un
chapilre critiquer la these de M. Spencer, fait valoir, entre aulres
arguments, que les sauvages ne rendent pas de culte aux femmes
ancétres. Or, chez eux, c'est la plupart du temps par la ligne féminine que se transmet le nom M. A. Réville avait déjil insisté sur

a

cette objeclion.
Voici un cas plus saillant encore des invraisemblances auxquelles
l'applicalion rigoureuse de sa thése condamne M. Spencer: Presque
tousles culles polythéistes possedent un ou plusieurs dieux du feu.
Ces divinités sont, d'ordinaire, renommées, soit pour leur génie industriel et éducateur, comme Vulcain, Hephrestos, Prométhée, Loki,
Twashtri, Plah, le Tleps des Circassiens et le Pachacamac des
Péruvieos, soit pour leur pouvoir magique ou leur caractére sacerdotal. « O Agni, je t'implore, prétre divin désigné pour le sacrifice ,, lelle est l'invocation qui ouvre le Rig Veda, et Bilgi, le dieu
du feu chez les Proto-Chaldéens, est qualifié, daos un hymne, de
« Pontife supréme sur la face de la terre 1 • &gt; Parmi les PeauxRouges, les Chinouks croient que le manitou du feu exerce une
influence considérable sur le Grand Esprit et ils le supplient
en conséquence d'inlercéder pres de ce dernier pour leur faire
obtenir de bonnes chasses, des chevaux rapides, des enfants
males, etc.'.
La réputation industrielle, civilisatrice el magique du dieu qui
régit le feu est aisée comprendre, quand on rétlécbit au r0le de
l'élément igné daos les premieres civilisations. Quaot asa mission
sacerdotale ou plut0t a son role d'intermédiaire entre l'homme et
les puissances célestes, on peut s'en rendre compte, saos grand
effort d'imagination, par la réflexion que non seulement le feu,
sous la forme respective de flamme et d'éclair, monte et descend
entre le ciel et la lerre, mais encore qu'il est généralement chargé

a

i) F. Lenormant, La lliaaie chez. les Chaldéens, Paris, i874, p. i7i.
2) Washington lrving, cité par 1\1. E. B. Tylor, Civilisat. p1·imit., trad. fran~.,
t. I!, p. 362.

�LES

HO

REVUE DE L'HISTOIRE DES IU:_LIGIONS

de dévorer l'offrande destinée aux puissances surhumaines, remplissant ainsi les fonctions de sacrificateur.
Cette double explication se montre bien a nu dans les Védas qui
invoquent Agni en ces termes : &lt; A peine es-tu né, ó puissant
Agni, qu'en s'allumant tes flammes immortelles s'élevent, ta fumée
brillante monte vers le Ciel; tu vas, ó Agni, trouver les dieux en
IJUalité de messager. &gt; (Rig-Veda, VII, 3, 3.) Un autre hymne nous
dépeintle méme dieu circulant entre les deux créations (le ciel et la
terre), comme un messager ami entre deux hameaux (Rig- Veda,
II, 6). - Et cependant, pour M. Spencer (p. 687), si Agni est appelé
un sage, un prétre, un rishi, un brahmane, c'est la preuve qu'il a
été réellement un prétre ou un sage, divinisé apres sa mort, a
!'instar d'Achille et de Lycurgue !
Faut-il un dernier exemple ou nous n'avons a faire appel qu'au
bon sens? Certes, s'il y a des objets naturels qui ont dú. émouvoir
de bonne heure l'imagination humaine et lui apparaitre avec ce
double caractere de personnalité supérieure et de puissance mystérieuse qui fait la divinité, tels sont bien les corps célestes, particulierement le soleil et la lune, ces glorieux libérateurs de l'homme
assiégé par les périls et les démons des ténebres. Il nous a fallu
une longue suite de déductions fondées sur l'observation et le raisonnement pour en arriver a nous dire, avec l'Inca Yupanqui que,
apres tout, &lt; si le soleil vivait, il connaitrait la fatigue, comme nous
. et, s'il était libre, il visiterait d'autres régions du ciel ou il ne se
rend jamais 1 ». En réalité, ce qui est difficile a comprendre, méme
en dehors de toute idée préconc;ue sur l'origine des dieux, ce n'est'
point que l'homme ait personnifié et adoré les grands luminaires
du ciel; c'est plutót qu'il se filt abstenu de le faire. Néanmoins,
pour M. Spencer, le soleil et la lune, partout ou ils ont rec;u un
culte, onl dú. etre, eux aussi, des personnages humains qui avaient
porté le nom de ces corps célestes, et, a l'appui de cette assertion,
il cite (p. 686) une légende mexicaine ou l'on représentait les deux
astres comme des étres surhumains originairement sortis d'une
caverne. « Des histoires de ce genre, avec le culte qui les accompagne, sont toutes naturelles, explique-t-il, en tant qu'elles remontent aux traditions de populations troglodytes; mais, autref ) Garcilasso, cité par M. A. Réville, Religions du l}fexique et du Pérou;
París, 1885, p. 321.

«

INSTITUTIONS ECCLÉSIASTIQUES »

n' liERBERT

SPENCER

H1

ment, elles impliquent des absurdités superflues qui ne peuvent
méme pas étre attribuées aux plus inintelligents. »
Et cela en présence des innombrables populations qui expliquent
les disparitions quolidiennes des corps célestes par un passage
sous terre et qui, par suite, se représentent la réapparition des
astres comme la sortie d'une caverne ! Non seulement cette explication est la plus naturelle, mais encore c'est presque la seule que
puissent formuler des peuples primitifs sur les mouvements apparents des corps célestes; nous croyons inutile d'en fournir la
démonstration.
On a beaucoup plaisanté, et non sans raison, les mythologues
qui voulaient trouver des phénomenes personnifiés chez tous les
personnages marquants de l'histoire. Ne peut-on reprocher a
M. Spencer de verser dans l'exces opposé, quand il s'efforce d'évhémériser tous les héros des mythes ? Comment contester que,
dans un grand nombre de cas, les récits mythiques sont simplement la description d'un phénomene permanent, périodique ou
méme unique, représenté comme l'reuvre de personnages humains.
Meme dans les mythes qui refletent véritablement les péripéties de l'histoire, les héros ne sont pas nécessairement des étres
qui ont vécu en chair et en os. Ainsi une légende souvent citée
racontait, chez les Grecs, comment la ville de Cyrene fut fondée
par une princesse thessalienne, nommée Cyrene, qui était filie du
roi de Jolkos et qui fut enlevée par Apollon jusqu'en Lybie. Si
l'évhémérisme a raison, on devra prendre ce mylhe a la lettre et
admettre qu'une jeune princesse grecque fut aimée d'un aventurier qui l'enleva et vint fonder avec elle la ville de Cyrene. Or
nous savons, par Hérodote, que, vers la XXXVIII0 olympiade, une
émigration composée surtout de Thessaliens méridionaux s'était
rendue en Lybie, sur ·un ora ele d'Apollon Pythien, et y avait fondé
la ville de Cyrene. Voila done un cas bien constaté, ou le héros,
donné comme personnage historique daos le mythe, représente
non un individu réel, mais une collectivité, le corps des émigrants,
c'est-a-dire un etre abstrait, impersonnel, a !'instar de tous les
_héros éponymes. A plus forte raison est-il oiseux de chercher
l'homme sous les héros des mythes qui se rapportent clairement
a des phénomenes naturels. Que les guerres de dieux, si fréquentes dans toutes les théogonies, traduisent parfois d'anciennes
luttes entre des cultes rivaux ou meme entre des sociétés hostiles,

�·112

REVUE DI, L'HlSTOl[\E DES RELIGLONS

c'est possible et méme probable. Mais il y a des cas, et ce sont les
plus nombreux, ou ces conflits divins représentent sans contredit
le choc des forces naturelles, et il me semble surtout impossible
d'admeltre cetle assertion de M. Spencer (p .. 743) que &lt; si, d'ordinaire, les mytllologies parlent de victoires remportées par les
dieux, relatent des combats entre les dieux eux-mémes et décrivent
la divinité principale comme ayant acquis sa suprématie par la
force ce sont justement la les trails d'un paothéon du a l'apothéo;e de conquérants étrangers, ainsi qu'aux usurpations dont
leurs chefs donnent le spectacle de temps a autre. »
Que devient cette théorie, appliquée,'par exemple, a la guerre des
dieux qui forme un élément si caractérislique de la mythologie
polynésienne? Apres que la séparation du Ciel et de la Terre eut
permis ala création de se développer dans l'intervalle, la guerre
éclata entre leurs six fils. Le Pere des vents se précipite avec tant
de violence sur le Pere de l'eau salée que celui-ci doit se réfugier
au fond de la roer; mais a son tour il attaque le Pere des foréts en
rongeant la base des falaises boisées. Par représailles le Pere des
foréls fournit au Pere des hommes iotrépides le bois des canots et
des engins de peche; d'ou nouvelle fureur du Pere de l'eau salée qui
cherche sans cesse a engloutir les pécheurs. Finaleroeot le Pere
des hommes intrépides triomphe de tous ses freres y compris le
Pere des plantes cultivées et le Pere des plantes sauvages; seul le
Pere des veots échappa asa dominatioo. A qui persuadera-t-on que
ces rnythes, d'une transparence enfantine, relatent des faits historiques recueillis parrni les aventures de chefs polynésiens respectivement appelés le Pere des venls, des foréts, des homrnes, etc?
Quant a l'hypothese que ce seraient des légendes créées apres coup
pour justifier le nom de ces personnages, elle préte a des peuples
primitifs a la fois trop et trop peu d'imagination. S'ils sontcapables
d'inventer de pareilles aventures, il faut bien qu'ils le soient également de preter la vie et la personnalilé aux éléments qui y jouent
le róle de héros.
Jusqu'ici il ne s'est agi que &lt;ln polylhéisme. Mais c'est également
par le culte des rnorts que M. Spencer explique la formation du
monothéisme ou plutót de son antécédent ordinaire, la monolatrie.
n invoque a ~et égard le sentiment qui anime les enfants, lorsque,
dans leurs na'ives conversations, ils soutiennent la supériorité de
leur pere respectif. &lt; Tel est l'état de choses, dit-il, qu'offraient

LES « INSTITUTIONS ECCLÉSIASTIQUES

»

n'BERBERT SPENCER

1i3

les Hes Fidji ou, selon les premiers mission naires, chaque district
luttait pour la supériorité de son dieu. C'est ainsi encore qu'en
présen?e des cultes professés par les peuples voisins, les Hébreux,
sans mer l'existence d'autres divioités, affirmaient la supériorité
de leur Dieu. &gt;
Si M. Spencer, poul' rendre compte du sentiment qui porte les
hommes a exalter leur dieu particulier, avait simplement cherché
un élément de comparaison daos l'idée que les enfants se forment
de la supériorité paternelle, nous n'aurions pas d'objection a faire.
Mais il s'empresse de nous dire que ce rapprochement doit etre
pris a la lettre, c'est-a-dire que la rivalité des cultes, ce premier
pas vers le monothéisine, a pour unique raison que e dans l'état
primitif les hommes sont nalurellement enclins a exagérer les
pouvoirs de leurs ancétres par comparaison avec les ancétres des
autres tribus. &gt; Or ce sentimeot, que l'homme primitif ressent a
l'égard de son ancétre, il l'éprouve égaleroent a l'égard de sa
femme, de ses enfants, de ses chefs, et il n'y a pas de motif pour
q~'il ~e_l'~prouve pas également a l'égard de ses dieux, quelle que
so1t l origme de ces derniers.
·
, _M. S~encer ne ~o~s sem~le pas suffisamment tenir compte, dans
1 evolut10n monolatr1que, d une cause qu'il se borne a mentionner
les ~ro~r~s de la raison humaine. Le róle de dieu supréme n'es~
pas. mdi~eremment attribué au premier esprit venu, mais presque
touJours a une puissance qui représente un des grands phénomenes
~e _la n~ture, l'orage, le vent, la lune, le soleil, le ciel, ce qui
mdique mtervention de la réflexion daos le choix du roi des dieux
Quant a la conceplion d'un Dieu unique, il nous est facile de con~
stater qu'elle est le résultat d'une évolution philosophique, plus
e~core que religieuse. Si nous cherchons !'origine des quatre ou
cmq personnalités divines qui , de l' Inde a la Grece, ont assumé
saos partage _le ~ouverne~ent de l'univers, nous n'en trouvons pas
une seule qU1 pu1sse represen ter un homme déi.fié, a moins de voir
~ans ,le ~ahveh de Mo~se ~. un potentat local comme ceux qu'auJourd hlll encore les BedoU1ns appellent dieux » (p. 697).
Cette derniere inlerprétation de M. Spencer serait méme exacte
qu'elle ne détruirait en rien nos¡ observations générales, puisqu~
nous accordons aux dieux les origines les plus variées. Mais on
sait que les hébrai:sants les plus distingués de notre t~mps s'accordent a reconnaitre dans le dieu supreme des Hébreux une ancienne
8

�i 14,

U5

REVUE DE L'IIlSTOIRE DES RELIGIONS

LES (( 1:-ISTITUTIONS ECCLÉSIASTIQUES )) D'HERBEllT SPENCER

. · ·t · de la nature 1. En tout cas, on voit que, comme fabrique
divllli e
.
.t
d ste
de dieux supremes, la nécrolatrie ades ra1sons pour e re mo e .

• attribuer meme aux plus inintelligents. &gt; La seule différence ~:vec
notre propre interprétation de l'univers, c'est que la ou le sauvage
voit des esprits, nous mettons des forces, - quittes a nous heurter
finalement, comme le constate l'évolutionnisme, a l'axiome ultime
qui fait de ces forces, meme réduites a l'unité par une généralisation hardie, e un effet conditionné d'une cause inconditionnée, une
réalité relative, impliquant l'existence d'une Réalité absolue par
qui elle est directement produite &gt; 1 • Entre les deux explications,
celle du sauvage et celle du savant, il n'y a qu'un procédé graduel
et continu de dé-anthropomotphisation.
C'est done la personnification des choses qui est le fait primitif.
L'homme n'adore pas les détails de la nature, parce qu,'il divinise
ses ancetres; mais il adore ceux-ci parce qu'il les assimile aux
puissances surhumaines dont les phénomenes naturels sont, a ses
yeux, la manifestation palpable.
Ce qu'il y a de fondé dans le rOle que M. Spencer aLtribue aux
visions du sommeil, c'est qu'elles ont dú concourir a préciser
l'image qu'on cherche a se faire des esprits, et peut-etre a suggérer
l'existence de la personnalité, comme entité distincte du corps.
Cette entité est d'abord con&lt;¡ue sous la forme d'un double qui
reproduit, dans une certaine mesure, les traits de l'etre ou meme
de l'objet personnifié. Si, peua peu, la majorité des esprits et meme
des dieux emprunte la physionomie de l'homme, c'est que celuici, a force de preter aux puissances surhumaines son caractere
moral, finit par leur attribuer aussi sa physionomie extérieure.
L'anthropophysisme conduit naturellement a·l'anthropomorphisme.
Ou d'ailleurs l'homme trouverait-il des traits plus dignes que les
siens pour en revetir les etres surhumains dont il brigue les faveurs
ou dont il redoute les colares 1 1

lll
11 nous reste, pour conclure, a montrer brievement que la_ t~ese
énérale de M. Spencer sur l'évolution du sentiment rellg1eux
!•exige nullement l'ad.hésion a son évhéméris~e. Q~e veut surtout établir le fondateur de la philosophie de l e~olutl~~? Que le
. nt reliaieux repose sur e la conscience de 11dentlle entre les
S®time
~
•·
t
forces dont l'homme per&lt;¡oit l'action dans le_ m~nde extene~r e
celles dont il a directement conscience en lu1-meme. &gt; Or s_11 est
possible d'aboutir a cette conclusion, en prena~t comme pom~ de
départ l'apothéose des ancetres, nous disons ~ on ~eut Y arnv~i:
mieux encore, quand on rattache l'origine des dieux a la personrufication des objets et des phénomenes.
.
.
est
tres
vrai
que
l'homme
primilif
se
figure
les
d1eux
a
son
11
image, el ainsi s'explique qu'il les traite comme des ~ommes
agrandis. Mais quelle est la raison de son anthropomorph1sme? !l
ne connait d'autre causes d'aclivité que celles qu'il trouve en lmmeme. Aussi voit-il partout, dans la nature, des f~rces analogu~s
a celles dont il a directement conscience: des sentiments,_ d_es raisonnements, des volitions - en un mol des personn~tes, des
esptits, taillés sur le sien. 11 personnifie ainsi tout ce qm ~e ~eut
ou parait se mouvoir autour de lui, et, parmi c~s.personnalités ima·
ginaires, il adore celles qui le frappent spec1alen:ient par leu~
apparence de supériorité ou simplement de mystere: . Pour~uo1
exiger qu'il ait préalablement logé daos leur forme VIS1ble 1 ame
de quelque ancetre !
L'explication du poete algonquin, rapportée par_ Schoolcraft :
, c'est un esprit qui fait couler cette riviere &gt;, represente to~te la
philosophie de la nature chez les races primitives, el nous n'arr1vons_
pas a comprendre comment un penseur aussi profond et aus~1
impartial que M. Spencer peut voir un seul instant d~ns les_ expli~
cations de ce genre e des absurdités superflues, 1mpossibles a
i) c. p. Tiele, Histoire des anciennes religions de l' Égypte et des peuples sémitiques, trad. franc;., París, i.882, chap. lll:,

t) First Principies, p. i 70.
2) V. notre article sur les Origines de l'Idoldtrie dans la.Revue de l'Histoire
ele, Beligions, t. XII, p. t. - La far,on dont les réves peuvent conlribuer a
fa.ire investir d'une forme anthropomorphique les divinités de la nature,
conc;ues jusque-la. sous une forme dillérenle ou méme indélerminée, se
montre bien dans le fait suívant recueilli par Schoolcraft : Une prophétesse
indigene de l'Amérique septentrionale, étant tombée en extase apres avoir
jeO.né, suivit un sentier qui conduisait a la porte du cíel et la vit un homme
dont la téte était enlourée d'une brillante auréole. Ce personnage luí dít :
« Regarde-moi, mon nom est le Bril\ant Ciel Bleu, Oshauwauegihick. " Con-

I

�H6

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIO:NS

Telle nous semble etre la vraie part du culte des morts dans le
développement du sentiment religieux. La religion est antérieure a
la vénération des ancetres, et meme peut-etre, bien qu'ici nous ne
puissions nous appuyer sur la preuve directe, a la croyance dans
la survivance de la personne. Elle a d~ commencer le jour ou
l'homme, ayant pris conscience de lui-meme, en se distinguant du
monde extérieur, a reconnu la supériorité de forces arobiantes
qu'il ne pouvait ni contrOler, ni comprendre, et telle est encore la
forme sous laquelle elle persiste au cceur du philosophe, lorsque,
parvenu a la derniere étape de l'évolution scientifique, il repete,
avec un sens profond des limitations de sa nature, la sentence par
laquelle M. Spencer termine son livre : e Au sein d'un mystere
d'autant plus mystérieux qu'on y songe davantage, il restera
cette certitude absolue que l'homme est toujours en présence
d'une énergie infinie et éternelle d'ou procedent toutes choses. ,
Nous terminerons par le vceu de voir paraitre bientót une tra•
duction des Ecclesiastical lnstitutions dans l'importante collection
des ceuvres de M. Spencer que publie la librairie Alean. En dépit
des réserves que nous avons cru devoir faire sur une these incidente, non seulement ce nouvel ouvrage a sa place marquée dans
le développement du systeme l)hilosophique auquel M. Spencer a
consacré son existence et attaché son nom, mais encore, quelque
jugement qu'on porte sur la valeur de ce systeme, il est impossible
de méconnaitre qu'il y a la un tableau magistral de l'évolution
ecclésiastique, prise dans son ensemble. Aussi ne pourrait-on assez
en recommander la lecture et meme l'étude a une époque ou tant
de gens, meme parmi les plus scrupuleux en matiere scientifique,
ne cessent de se prononcer a priori, quand il s'agit de croyances
ou d'institutions religieuses.
GOBLET D'ALVIELLA.

signant plus tard ses souvenirs dans l'écriture de sa race, elle figura ce
glorieux esprit avec les cornes symboliques de la force el une brillante
auréole autour de la tete.

CHRONIQUE
'
FRANCE
Publieations nouvelles. - Annales du Musée Guimet. Le tome IX des
An~ales du Musée Guimet vient de paraitre chez Leroux. C'est le premier des
trois ~olum~s. ~onsacrés par M. E. Lefébure aux Hypogées royaux de Thebes:
Premiere Division. Le Tombeau de SétiI••, publié in extenso avec la collaboration
de MM.· U. Bow'iant et V. Loret, anciens membres de la mission franc,aise
d'archéologie du Caire, et avec Je concours de M. Ed. ,.avi
"' ·z¡e. Un second volume donnera le tombeau complet de Ramses IV et les parties inédites des
autres tombes royales de Bab-el-Molouk. Enfio, dans un troisieme volume
~- Lefébure do_nnera_la traduction des textes inédits ainsi que des apprécia~
tions et des not1ces h1storiques, artistiques et religieuses. Ces publications sont
le f~~it d'un~ missio~ dans la Haute-Éygpte, accordée en i883 par Je Ministere
de I mstruction publique a notre savant collaborateur.
L~ vol~me que _nous an_no~c,ons ici se compose de :cent trente-six planches
et d une mtroduction exphcat1ve. On sait que les Hypogées royaux de Thebes
~e trouvent daos une vallée de la chalne Libyque, assez loin des terres cultivées.
11~ ~-ont au nombre d'une quinzaioe, en y comprenant ceux d'Aménophis III e~
d A1,. de la xvm• dynastie, situés dans un autre embranchement que les
tombes des x1x• et xx• dynasties. La moitié au moins ont été exécutés
dans de vastes proportions, et indiquent par la des pharaons puissants ·
les autres, petits ou inachevés, altestent la brieveté ou la faiblesse des regne;
de leurs possesseurs.
La publicati~n des _hyp?gées royaux ne saurait élre complete au sens rigou•
reux du mot : 1I falla1t év1ter un exces de redites inutiles. Deux des plus beaux
tombeaux ont done été cboisis comme types et copiés in extenso (avec le con•
cours de MM. V. Lor~t et U. Bouriant pour certaines parlies de J'un d'eux) :
les a~tr.es ont été décr1ts dans taus leurs détails, et leurs textes inédits ont été
recue1llis. Les tombeaux pris pour types sont ceux de Séti I•• et de Ramse IV
s •
eh acun d'eux servant de modele ou de point de comparaison pour un certain

�H8

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS

plan et une certaine décoration. 11 y avait en elfet deux plans, le grand et le
petit, et deux décorations, celle de la bonue et celle de la mauvaise époque des
dynasties thébaines. Le petit plan se compose de corridors aboutissant a une
salle pourvue d'une ou de plusieurs cbambres annexes, et destinée au sarcopbage. Le second plan est le redoublement du petit; c'est-a-dire qu'apres
avoir creusé une premiare série de corridors aboutissant a une grande salle, on
ouvrait dans le sol méme de cette derniere piece, pom~, cachar plus loin et plus
proíondément la momie, une seconde série de corridors aboutissant a une
seconde grande salle, celle du sarcophage. La décoration de la bonne époque
se compose, sur les portes et dans les deux petiles salles, de scenes représentant la réception du roí par les dieux infernaux; puis, da.ns les corridors comme
daos les grandes salles ou leurs cbambres annexes, de compositions relatives
aux rites funéraires et de descriptions de l'eníer et du ciol. Les textes funéraires,
c'est-a-dire la Litanie du Soleil et le Livre de l'Ap-ro (ou de l'ouverture de la
bouche faite a nne statue du déíunt) occupaientles premier, deuxieme, quatrieme
et cinquieme corridors : les textes descriptifs, c'est-A-dire le Livre de l'Hémisphere inférieur, ou Amtuat, le Livre de l'Enfer, sorte de variante du premier,
une carte astronomique du ciel et une lég11nde relativa a l'installation du firmament (la légende de la Vacbe), occupaient le troisieme corridor, les grandes
salles, leurs annexes et le plafond de la deuxieme grande salle. La décoration
postérieure comprenait des fragmenta de la premiare, réduits de plus en plus
en nombre et en étendue sur les parois des salles, des couloirs et des portes,
par la place accordée a une immense composition descriptiva, née de la Litanie
solaire.
Le tombeau de Séti 1•r, qui appa.rtient a la xn:• dynastie, représente
le grand plan et la premiare décoration : le tombea.u de Ramses IV, qui
appartient a la xx• dyna.stie, représente le petit plan et la nouvelle décoration. La publication intégrate du tombeau de Séli I•• montrera, sans qu'il y
reste d'obscurilé ou qu'il y existe de !acune, quelle ttait la conception des
hypogées royaux dans son entier développement. Par la suite, en comparant
le tombeau de Séti I•• avec les autres, on verra avec quelle facilité et quelle
rapidité s'altérait de regne en regne l'idée premiare, aussi bien pour le plan
que pour la décoration. Les prétendues lois biératiques de l'Égypte n'ont rien
a faire ici. Et les traditions artistiques ne se maintenaient pas avec plus de
stabilité que les autres: la perfection qui caractérise les sculptures de l'hypogée
de Séti I•• ne se trouve pas ailleurs, de sorte que le travail de ce tombeau
marque le point culmina.nt qui sépa.re le progres de la décadence a l'époque
thébaine. C'est grace a cet art parfait. qui comporte le soin dans le détail
comme la sincérité dans J'exécution, qu'on appréciera au tombeau de Séti I",
mieux qu'ailleurs, le sens intime des grandes compositions décoratives, qui ne
sont nulle part aussi développées.On y voitassez clairement, d'une part, ce qui
subsistait des anciennes croyances d'apres lesquelles !'ame habitait la tombe,

CHRO:',JQUE

,,

H.9

car la cérémonie de l'Ap-1·0 consistait dans la consécration d'une stalue royale
aupres de laquelle un prétre dormait pendant la nuit, et a Jaquelle on servait
les repas funebres avant l'arrivée de la momie au tombeau. On y comprend
bien aussi, d'a.utre part (surtout d'apres l' Amtuat, dont l'bypogée de Séti ¡er
possede J'exempla.ire le plus complet qui existe), quelle idée les Égyptien~ s~
faisaient du monde souterrain. C'était une vaste tombe collective, qu'hab1ta1t
avec les manes la momie par excellence, Osiris, sous la garde des monstrueux
serpents qui symbolisent, daos les religions polythéisles, non seulement les
désordres attribués a. l'enfer (l'orage, l'obscurité et le vent), mais encore, et
par suite, l'enfer lui-méme. La. revenait chaque nuit le soleil, qui traversaitJes
douze cavernes du monde souterrain en y distribuant soit les récompenses,
soit les chatiments, aux ames des élus placés a. sa. droite et des damnés pla.cés a
sa gauche. Car, dans J'enfer égyptien, une conception qu'on peut dire délinitive avait installé en souveraine la Juslice, filie et substance méme du grand
dieu.
- La Nécropole de Myrina. - On annonce la publication chez Thorin du
premier volume de cet ouvrage dans Jeque] sont exposés les résultats ~es
fouilles exécutées au nom de l'École franc;aise d'AtMnes par MM. E. Pottier,
S. Reinach et A. Veyries de i880 a i882. L'ouvrage _formera deux volumes
in-i, dont un de texte, formé de 55 feuilles environ avec figures intercalées, et
l'autre, composé de 52 planches et d'une carte topograpbique. Le deuxieme
volume paraltra en janvier i887, Le prix de l'ouvrage complet est fixé a iOO fr.
pour les souscripteurs.
- lsidore Loeb. Tables du calendrier juif. - La Société des études
jujves vient de publier chez Durlacher des tables du calendrier juif depuis !'ere
cbrétienne jusqu'au xxx• siecle avec la concorda.nce des dates juives et des
dates chrétiennes et une méthode nouvelle pour calculer ces tables. C'est
M. Isid~re Loeb, le savant directeur de la Revue des Études juives, qui les a
dressées et qui a rédigé la préface ou Je lecteur apprend le moyen de s'en
servir. M. Loeb a rendu un grand service a tous ceux qui étudient l'histoire
des Juifs depuis la dispersion en leur épargnant les calculs compliqués de la
conversion des dates juives en da.tes chrétiennes.
Nécrologie. - Le 28 juillet est mort a Montauba.n dans sa. soixante-dixseptieme année !'un de nos collaborateurs les plus dévoués, l'un des hommes
qui ontle plus contribué a répandre parmi ceux qui s'occupent chez nous d'histoire
religieuse, les habitudes de critique et de libre investigation, M. Michel Nicolas,
docteur en théologie de la faculté de Strasbourg et pendant quarante-huit ans
professeur de philosophie A la faculté de théologie protestante de Montauba.n.
Le poids des années et les fatigues causées par un labeur incessant avaient
déja ralenti son activité quand la mort l'a pris. Et cependant il n'y a pas encore
bien longtemps que nous publiions dans cette Revue un chapitre de son dernie.i
ouvrage, l'Histoire de l'Académie de Montauban, ou l'on retrouve toutes les

�·120

qualjtés des ceuvres qui ont élabli sa réputation, une science st:lre, une érudi•
tion étendue, !'esprit critique, la sagacité de !'historien. Michel Nicolas avail
porté spécialement son atlention sur les origines du christianisme el sur J'hist~ire ~e la Róformation. L'un des premiers, il avail compris que pour expliquer
h1stor1quemenl le christianisme il faut étudier le juda'isme pendant les deux
siecles antérieurs a l'ere chrétienne, dans le monde judéo-alexandrin comme en
Palestine méme, Ses meilleurs ouvrages luí ont été inspirés par cette convic•
tion fort juste, En dehors des nomhreux articles qu'il a publiés dans diverses
revues et dans les journaux, il convient de mentionner particulierement parmi
se~ reuvres les suivantes : Des doctrines religieuses des Juifs pendant les deux
siecles antérieurs d l'ere chrétienne, Études critiques sur la Bible, Essais de
phil~so~hie _et d'histoire religieuse, Études sur les évangiles apocryphes, et son
essa1 h1storique sur le Symbole des Apótres. L'histoire religieuse perd en fa
personne de Michel NiMlas J'un de ses représenlants les plus autorisés dans
notre pays.

No~velles diversas, - La démissionet la succession de M. Maspero. Tous
les aaus de l'égyptologie ont appris avec regret que M. Maspero ne relournera
plus au Caire cet automne comme les années précédentes. De graves raisons
d'or~e privé et familia! l'ont obligé a quitter un poste ou il rendait de grands
serv1ces. Nos lecteurs trouveront plus Ioin, dans les comptes rendus des
séan_ce_s .d~ 1'Acadé~ie des inscriptions, le résumé des travaux auquels ¡¡ a
prés1d~ 1 h1ver _dermer. Heureusement pour la science franc;aise, M. Maspero a
pu dés1gner lu1-meme son successeur qui continuera J'reuvre de résurrection
de la vieille Égypte a laquelle plusieurs Franc,ais éminents ont attaché Jeur nom.
C'est ~· Gr~bauit, directeur de l'École fran c;aise du Caire, qui est chargé dé·
sorma1s de I Intendance générale des fouilles.
- Pondation d'un prix. Les Académies des Inscriptions et Belles•Leltres et
de~ Science_s _mo:ales et politiques sont autorisées par décret a accepter Je Jegs
qui leur a ete fa1t par M. Lefevre•Deumier. Ce legs consiste dans la prapriélé
d'~ne rente_ de 4 000 francs destinée a fonder un prix quinquennal de 20 000 fr.,
qm sera decerné alternativement par chacune des deux Académies a l'auteur
d'un ~ravai~ relatif soit a la philosophie, soit a la mythologie comparée, soit a
la philolog1e.
- Prix d l'Acad~mie des Inscriptions. Conformément au rapport présent.é par
M. G. Perrot, le prix du budget a l'Académie des ioscriptions, d'une valeur de
2 000 _francs, a été décer~é a M. Paul Girard, maitre de conférences a la
Faculte des Lettres de Paris, pour son mémoire sur l'Éducation chez les Athéniens au 1v• et au v• siecle. Quatre mémoires avaient été déposés. D'autre
part, un encouragement de 2 500 francs a été accordé, daos le concours Bordin,
a M • · Cl. Hua~t, second drogman de l'ambassade fran~aise a Constantinople,
pour son trava1l sur les sectes dualistes de J'lslam.
- M. llfassebieau, notre collaborateur, maitre de conférences a la Faculté de

12{

CHRONlQUE

flEVUE DE L'HlSTOlRE DES RELIGIONS

théologie protestante de Paris, a été nommé professeur-adjoint

a la

méme

faculté,

- Mane Thecel Phares. Dans une des dernieres séances de la Société Asiatique,
M. Clermont-Ganneau a propasé une nouvelle interprétation de ces mots cé•
Jebres que Balthasar lut sur les murs de la salle ou il festoyait, d'apres le livre
de Daniel. On sait qu'en réalité les mots étaient au nombre de cinq : ment!,
ment! thequel ou pharsin. On traduit ordinairement : compté, compté, pesé et
brisé. M. Clermont-Ganneau croit reconnaitre un dicton assyrien, employé
pour indiquer une vérité de La Palisse et signifiant : mine par mine ils comptent
deux pharsins, comme nous dirions : deux et deux font quatre. Daniel aurait
joué sur ces mots qui désignent des mesures de pesantenr et en particulier
sur le dernier qui servait aussi a désigner les Perses. Voila une interprétation
qui nous parait bien risquée. Le livre de Daniel, en elfet, a été écrit environ
quatre cents ans apres les événements qu'il raconte et en vue de lecteurs pour
lesquels un proverbe assyrien ne devait pas avoir grande signification.
Les Associations religieuses musulmanes. - A mesure que les puis•
sanees européennes pénetrent plus avant dans les pays exclusivement musul•
mans, les administrateurs et les voyageurs se préoccupent davanlage des
confréries religieuses répandues d'un bout a l'autre de !'Islam et redoutables
par leurs richesses, Jeur discipline et par le nombre de leurs adhérents. Ré•
cemment encore M. E. Meyer a publié daos les Annales de l'École libre des sciences
politiques (n• 2) un travail destiné a faire ressortir leur puissance. Les considérations de l'auteur sur la morale musulmane et sur la puissance de !'esprit
d'association daos !'Islam sont sujettes a conlestation, mais ses renseignements
sur les associations sont intéressants et concordent avec ceux que nous avons
déja recueilÜs ailleurs. D'apres M. Meyer, la morale du Coran est fondée sur
l'idée de renoncemeot; la 'polygamie atTaiblit le lien familia!; la communauté
des terres empéche l'attachement de l'homme au sol et la perpétuelle comhinaison des intéréts religieux avec les intéréts politiques favorise le développement d'associations a la fois religieuses et politiques. Elles ne sont soumises a
aucune réglementation du pouvoir civil; aucune restriction, aucune entrave
n'est apportée aux donations qui leur sont faites. En dehors des donations
elles alimentent Jeurs caisses par la vente d'objets de piété et d'amulettes, par
les contributions volontaires ou obligatoires et par le produit des amendes im•
posées a tout affilié qui a commis une infraction a la regle. M. Meyer compte
actuellement pres de quatre-vingt-dix confréries religieuses dans !'Islam. Elles
ont des ramifications partout. L·obéissance au chef et rassistance mutuelle des
freres entre eux sont les deux regles fondamentales dont l'observance est strictement imposée il. tous les membres. Les su!tans les plus puissants n'ont pas:
réussi a suppriml!r les confréries. Heureusement pour eux et pour les puis•
sanees colonisatrices, ces associations vivent il. l'état de rivalité perpétuelle,
en sorte que l'hostilité des unes entraine le plus souvent l'assistance des aulres.

�122

REVUE DE L'RISTOIRE DES RELIGIONS

Les ulémas et le clergé officiel leur sont en général opposés. I1 y aurait, ce
nous semble, une curieuse étude a !aire sur la comparaison des regles dans
les communautés musulmanes et dans les communautés chrétiennes et bouddhistes.

ALSACE
Éclouard Cunitz.. Le i6 juin est mort, a Strasbourg, l'un des plus modestes
et des plus dignes proresseurs de la Faculté de théologie, M. Édouard Cunitz.
Son nom a jeté peu d'éclat au dehors, mais ceux qui l'ont connu de pres sont
unanimes a apprécier le caraclere et le savoir de ce travailleur obstiné. La
grande ceuvre de M. Cunitz restera la part qu'il a prise avec ses amis et
collegues, Édouard Reuss et Baum, a la publication des {Eut1res completes de
• Calvin dans le Corpus f'eformatorum édité a Brunswick. 11 s'était cbargé tout
spécialement de la partie historique. Son commentaire perpétuel de la Correspondance de Calvin est une mine de renseignements s0rs et détaillés, ou les
historiens du xvi• siecle pourront toujours puiser avec confiance. C•est lui qui
reprit aussi le projet de son ami, M. Baum, en publianl les deux premiers
volumes de l'Histoire des Églises réformées de France attribuée a Théodore de
Bezes. Le troisieme volume est imprimé. Malheureusement M. Cunitz, apres
avoir béroYquement lulté contre la maladie pendant toute son existence, a succombé, a 1'9.ge de 74 ans, avant de pouvoir composer l'introduction par laquelle
il comptait compléter cette magistrale publication.

ANGLETERRE
Publications récentes. W. H. 1. Weale. Bibliographia litw·gica. Les
collectionneurs d'ouvrages Jiturgiques apprendront avec plaisir la publication
de ce volume chez B. Quaritch a Londres, Ce n'est, il est vrai, que la premiere
partie du trésor que M. Weale a réuni au cours d'une enquéte de plus de
dix ans. 11 contient le catalogue des missels du Rite Latín imprimés depuis
l'an H75, sous deux rubriques différentes : Missalia Ecclesiarum et Missalia
Ordinum. L'auteur annonce la prochaine puhlication d'un catalogue des Bréviaires en un volume et plus tard il donnera un catalogue complet des Offices,
Rituels 1 etc. U est intéressant de constater dans l'ouvrage de M. Weale la
grande variété d'usages ou de pratiques qui se sont perpétués, souvent ju~qu:a
nos jours, dans un ordre de liturgies ou l'on suppose généralement que I Uill•
formité est absolue.
_ Un Parsis, M. Darab Dastur Peshotan Sajana, a traduit en anglais les
principales parties d'un excellent ouvrage allemand du docteur Gei~er, sous le
titre : Civilisation Q{ the eastern lranians in ancient times. Le premiar volume,
qui vienl de parailre, contient les extraits concernant l'ethnographie et la vie

CHRONIQUE

{23

sociale. M. Geiger a mis en téte de ce volume une introduction dans laquelle
il réswne fort heureusement ce que l'on sait sur la religion de !'Avesta.
- On annonce la publication, a. la Cambridge University Press, d'une série de
coníérences faites l'hiver dernier par le Rev. W. Cunningham sur saint Augustin, avec le titre : Saint Austin and his place in the history of christian
thought. L'auteur a traité avec un soin particulier la comparaison entre la
théologie de saint Augustin et celle de Calvin,
- Le cap. R. C. Temple a publié chez Trübner un second volume de ses
Legends of the Panjdb, qui est composé avec autant de soin et d'exactitude
que le premiar.

ALLEMAGNE
Publications récentes. - Le Theologischer lahresbericht. Nos lecteurs
connaissent déja cet excellent répertoire annuel de !'ensemble des ouvrages et
des articles théologiques qui ont paru penrlant l'année précédente. La mort
du regretlé professeur Pünjer avait enlevé a. cette utile publication son directeur.
M. le professeur Lipsius, de léna, !'un des maitres les plus autorisés de la
science historique allemande, a bien voulu se charger de le remplacer. Le
Theologischer lahresbericht ne pouvait étre confié a de meilleures mains.
D'ailleurs la plupart des collaborateurs de M. Pünjer ont maintenu leur concours
a M. Lipsius. La littérature sur l'Ancien Testament est confiée au professeur
Siegfried, de léna, celle du Nouveau Testament au professeur D. Holtzmann
de Strasbourg. L'histoire de l'Église est partagée entre MM. Lüdemann (prof.
a Berne), Bcehringer {docent a BAie), Nippold (prof. a. Iéna) et Wemer {pasteur
a Guhen) qui traitent successivement des trois premiers siecles, de la période
qui s'étend entre le concile de Nicée et la Réformation, de la Réformation et des
luttes confessionnelles jusqu'en i700, et de l'histoire moderne. L'bistoire des
religions est conflée a M. le pasteur Furrer de Züricb, l'un des juges les plus
compétents et les plus éclairés que nous puissions désirer. Elle occupe encore
peu de place. Le docteur Furrer constate, en effet, que la .Rewe de l'Histoire
des Religions est la seule publication périodique consacrée a l'bistoire générale
des religions et que l'Allemagne, si richement dotée de facultés de théologie,
n 'a pas encore institué de chairas spéciales pour cette branche de plus en plus
importante des études théologiques. Nous sommes heureux d'enregistrer les
appréciations tres bienveillantes que notre critique exprime sur le compte de
cette revue et sur l'ceuvre de M. Guimet dans son ensemble. - Quand on
parcourt le gros volume que la librairie Georg Reichardt de Leipzig a mis en
vente, on éprouve un peu de vertige en voyant défiler pendant 566 p. gr. in-8
l'énumération et les appréciations tres sommaires des publications théologiques
d'Gne seule année. Notons qu'il n'est lait mention que des ouvrages de nature
scientiflque. Un excellent index facilite beaucoup les rechercbes. Les -i premiers
volumes du lahresbericht sont en vente chez J. A. Barth, pour 20 marcks.

�{2.i,

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELJGIONS

- Wellhausens Methode kritisch beleuchtet. (Leipzig, Hinrichs, {886, gr. in-8
de 166 p.) L'auteur, M.O. Naumann, est un ecclésiastique catbolique. Apres
avoir exposé les caracteres distinctifs de la méthode critique de Reuss et de
Wellbausen, il la soumet a un examen attentif. Sur beaucoup de points
leur analyse du développement religieux d'Israel obtient son approbation. Ce
qu'il reproche a Wellhausen, c'est le point de vue philosophique auquel
celui-ci se place pour reconstruire l'évolution religieuse d'Israel. M. Naumann
insiste sur l'imporlance des grandes individualités dans l'histoire religieuse
pour conservar a Moi'.se le róle exceptionnel que lui assigne la tradition, el
il montre comment cette tradition s'accorde parfaitement avec les conclm;ions
vraiment historiques de la nouvelle école. L'intérét de ce livre consiste surlout
dans le ton de l'argumentation. M. Naumann est un croyant; mais, au lieu de
procéder par anathemes1 il discute ; il reconnait qu'il peut venir quelque chose
de bon de l'école critique. Voila. un exemple a suivre.
- Eine Augustin f;elschlich beigelegte « Homilia de Sacrilegiis,, (in-8 de 73 p.).
M. Caspari, professeur a l'université .de Christiana, l'auteur d'un remarquable
ouvrage sur le symbole du baptéme, a découvert dans un manuscrit d'Einsiedeln
du vm• siecle un sermon attribué a saint Augustin. L'inaulhenticité de ce
document est évidente. M. Caspari montre que ce prétendu sermon de saint
Augustin est une compilation rédigée dans l'empire franc vers le milieu du
vm• siecle par un clerc fort ignorant, mais elle offre un grand intérét pour
nous, parce qu'elle nous fait connaitre une quantité de superstitions, d'origine
latine ou barbare, contre lesquelles l'Église franque avait a lutter. L'auteur,
selon sa coutume, a enrichi le texte d'une abondance de notes tres instructives.
- M. Adolf Hamack a commencé dans la Theologische Literaturzeitung du
12 juin et continué dans les numéros suivants de cette excellente publication,
une revue des nombreux écrits - il y en a plus de 200 - qui ont paru depuis
deux ans sur la Didaché des douze Apotres découverte par Bryennios . Ceux
de nos lecteurs qui désirent suivre les discussions érudites provoquées par cet
intéressant document feront bien de consulter les articles de M. Harnack ainsi
que la seconde édition de l'ouvrage de M. Schatf: The oldest Church Manual
callcd the Teaching of the twelve Apostles (New-York, 1886).
-M, Iulius Lippert, l'un des auteurs allemands les plus féconds, dont nous
avons déja mainte fois mentionné les reuvres, vient de faire paraitre les 2• et
3• parties d'une Histoire de la Civilisation : Die Culturgeschichte in einzelnen
Hauptstücken (Leipzig, Freytag; Prag, Tempsky; in-8 de 206 et 228 p.). La
seconde partie contient l'histoire de la famille et de ses institutions, de la
propriété, des divisions en classes, des formes du gouvernement et de la
justice. La troisieme esl consacrée aux questions soulevées par les origines du
langage, de l'écriture, des nombres et des mesures, et surtout des cultes et des
mythologies. L'auteur admet 11. l'origine la croyance aux Qmes et aux esprits;
en suite il passe au fétichisme et a la phase des divinités personnelles nettement

CHRONIQUE

125

déterminées. Le souci de la destinée individuelle provoque la formation d' un
clergé; la religion et la morale se combinen t. L' auteur résume tres brievement
ses idées sur la formation des mythes. Il est évident qu'un pareil ouvrage ne
saurait avoir la prélention d'íltre en tous points une reuvre originale. En ce
qui concerne l'hisloire du développement religieux dans la civilisation générale,
l'auleur disposait, il est vrai, des matériaux qu'il a lui-méme recueillis el dont
il s'est servi dans plusieurs travaux anlérieurs.

�DÉPOUI LLEMENT DES PtRIODIQUES

DÉPOUILLEMENT DES PÉRIODIQUES
ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES 1

I. Académie des Inscriptions et belles-lettres . - &amp;anees du 2 et
du 9 juillet. Une partie de la premiare séance et la seconde presque toute
entiere ont élé consacrées A entendre M. Dieulafoy exposer les beaux résultats
des fouilles qu'il a dirigées A Suze, au cours de la seconde mission dont il avait
été chargé en Perse. Les antiquités recueillies par le vaillant explorateur avec
le concours dévoué de Mme Dieulafoy seront exposées au Louvre, A c0té des
reuvres rapportées de Tello par M. de Sarzec, de maniere A conslituer le musée
oriental le plus complet qui existe. Les découvertes de M. Dieulafoy sont du
plus haut jntérét pour l'histoire de l'art. L'histoire des religions y est moins
directement impliquée. M. Dieulafoy croit avoir retrouvé dans un tumulus
voisin de l'ancien palais de Darius les dispositions d'un temple. Notons aussi
qu'en se fondan"t sur les caracteres distinctifs des archers de Suze et de ceux
de Persépolis et sur les indications fournies par les urnes funéraires d'un cimetiere, M. Dieulafoy croit pouvoir établir que les Élamites étaient noirs et qu'il
faut reconnaltre dans le peuple susien une tribu isolée des plus antiques colona
de l'Asie, les Diasyous du Rig-Véda, les Ethiopiens de l'Orient décrits par
Homere et par Hérodote.
Séance du 16 juület. M. Maspero, de retour d'Égypte, rend compt.e des
ouilles qui ont été exécutées sous sa direction depuis l'été dernier. 11 a eu le
bonheur de retrouver une tombe thébaine completement intacte, datant de la
XX0 dynastie. Les cachets des prétres sur les portes étaient encore entiers. 11
y a lieu de s'en féliciter d'autant plus que les découvertes de ce genre sont plus
rares. Presque toujours les tombes sont explorées par les Atabes avant d'étre
signalées a l'autorité. Celle de Gournet-Mourrat appartenait a un conservateur

i) Nous nous bornons a signaler les articles ou les communicat ions qui concernent l'histoire des religions.

:1.27

de la nécropole, sorte de personnage officiel, a la fois architecte, entrepreneur,
graveur et gardien a qui la survei!lance du cimetiere était confiée. On y a
trouvé, outre les corps du fonctionnaire ·e t de sa famille, tout un ensemble d'ameublement funéraire : des outils (des équerres, un ciseau, une coudée égyptienne, des niveaux), des meubles (caisses a linge, etc.), des caisses remplies
d'aliments, trente grands vases ornés de peintures et de dessins, deux traineaux
funebres servant au transport des momies, enfin un ostracon ou grande pierre
calcaire sur lequel est écrit le commencement d'un roman égyptien dont les
papyrus ne nous avaient fait connaitre que la fin. Par une singuliére coincidence, M. Maspero avait justement expliqué la partie déja. connue de ce roman
de Sinouhit dans un de ses cours au College de France. Cette découverte nous
montre une fois de plus que la sépulture était considérée par les Égyptiens
comme la demeure daos laquelle le mort devait accomplir une nouvelle existence. Les survivants songeaient a lui procurer des distractions non moins que
des instrumenta de travail ou des objets de premiére nécessité,
A Louqsor le travail de déblaiement avance. A force de persévérance, M. Maspero a eu raison des difficultés soulevées par les représentants de quelques
puissances étrangeres. Mais il reste encore a régler l'exproprialion d'une mosquée possédée par une famille dont tous les membres réclament des indemnités individuelles. 11s sont an nombre de deux a trois cents personnes. - A
Akhmin on a commencé le déchiffrement des dix a douze mille graffi,ti tracés
sur un énorme rocher qui s'éleve a c0té d'un rendez-vous de chasse. Depuis le
temps des premiares dynasties jusqu'aux Arabes, les chasseurs d'innombrables
générations ont gravé sur cette pierre des inscriptions commémoratives de leur
passage.
On a continué les fouilles autour du grand sphinx, de maniere a le dégager
jusqu'a. une·profondeur de seize matres. 11 suffira maintenant de quelques sondages pour parvenir au socle sur lequel il repose d'apras les anciennes aleles
ou il est représenté. On croit généralement qu'il a été taillé dans un grand
rocher émergeant de la plaine. M. Maspero, qui incline a lui assigner une origine tres ancienne, croit a un lravail encore beaucoup plus considérable. Les
parois de l'ampbithéatre ou le sphinx s'élevait ont été taillées de main d'homme
et sont a peu pres au niveau de la téte de !'animal . II parait probable qu'il y
avait la. un plateau de rocher que l'on aurait creusé en ménageant au milieu le
bloc de rocher dans Jeque! a élé taillé le monument.
Enfin M. Maspero donne de nouveaux détails sur le dépouillement des momies royales dont l'Académie avait rei.;u la relation écrite (voir tome XIII,
p. 395) .

St'.ance du 30 juillet. M. Le Blant aunonce que des fouilles r écentes ont
fait découvrir sous le grand mausolée circulaire de Marcus Lucius P1etus, a.
l'entrée dans Rome de l'ancienne via Salaria, un couloir voQté en plein cintre,
avec des niches sépulcrales conservant encore les restes des morts, conduisant

�i28

a. une chambre ou

DÉPOIDLLEMENT DJ,;S PÉRIODIQUES

l'on a trouvé trois sarcophages avec des urnes funéraires et
des bustes avec inscriptions. Le monument a été construit au 1or siecle de notre
ere. _ M. Deloche présente un album ou sont représentés les objets de la
alerie d'art gaulois et mérovingien formée par M. Frédéric Moreau. Cette
:ollection, a. cOté de nombreuses pieces précieuses, contient plus de trente
mille silex votifs recueillis dans les sépultures.
n. société de Géographie. - Séance du 2 juillet. (Compte-rendu
reproduit d'apres le journal Le Temps.) - Le monument de Copan. - Les
ruines de Copan, dans le Honduras, ont été découvertes en 1576, mais étudiées
avec quelque attention seulement en 1834 par le colonel Juan Galindo. Le mémoire consacré par cet explorateur aux antiquités de Copan est accompagné de
quelques lithographies, dont l'une nous montre un.e grande_ pierre dont la surface régulierement convexa, creusée au centre d une pet1te cuvette, est entourée d'une sorte de tresse. M. Hamy, pour lequel cette torsade était restée
jusqu'ici un probléme, comme pour tous l;s ~m~ricanistes, ª?nt eu récemment
l'occasion de voir dans la co!lection d antiqu1tés rapportee du Salvador par
M. Louis Adam des dessins exécutés en 1884 dans les ruines de Copan par u~
ancien officier de l'armée frani,aise, mort depuis en Guatemala, rencontra parm1
ces dessins la calotte de pierre, vue cette fois de profil et d'en haut. Le croquis
reproduisait la courbe symbolique dont M. Hamy avait pressenti l'exis~nce.
Celte figure n'est autre que la Tai-ki, l'un des symboles les plus vénéres des
Cbinois. Suivant l'école de Tchu-tse, la Ta1-ki est « le Grand Faite », le « POle
du Monde », príncipe tres parfait qui n'a ni commencement ni fin; c'est l'idée,
le modele de toutes choses, l'essence de tous les étres. &lt;;&gt;n la figure de l_a
maniere suivante : sur Je demi-diametre d'un cercle donné, on trace un dem1cercle, et sur le demi-diametre restant on trace, en sens contraire, un ~utre
demi-cercle. La figure ainsi obtenue, combinaison des symboles du Yang et du
Yin de la. force et de la matiere, se répete exactement la méme sur le monume~t américain et sur les représentations chinoises de l'école de Tchu-ts_e. On
trouve encore la Tai-ki gravée sur Je revers de certaines tablettes m_ag1ques,
usitées dans les sacrifices que l'on fait pour obtenir la pluie. c·est un signe tres
populaire, tres répandu, non seulement en Chin~,. ~ai~ da.ns _to~tes le~ contrées
qui ont plus ou moins subi l'influence de la c1V1hsat1on cbmo1se. S1gnaler la
présence d'un tel symbole a. Copan, da.ns cette ruine ou l'on a. déja. relev~ tant
de manifestations d'un art étrange et curieux, pa.rfois appa.renté de pr~s .ª ceu~
de l'extréme Orient, c'est fournir une preuve nouvelle a l'appui de l'opm1~n qui
fait venir d'Asie l'un au moins des courants civilisateurs dont l'Amérique a
ressenti les bienfaits. C'est, de plus, fixer a ce monument de Copan une date
a.u dela de laquelle son érection sera.it invra.isemblable. On sait, en eliet, que
Confucius a parlé de la Tai-ki dans un appendice placé a la fin de son commentaire du Yi-king. C'est seulement au cours du xn• siecle de notre ere,
sous la. dyoa.stie des Song, que la doctrine qui fait de ce symbole la. représen-

ET DES TRAVA UX DES SOCI 1!:TÉS SA YANTI-.S

129

t~tion du príncipe de toutes choses a commencé a. se répandre en Chine. La
pierre de Copan orne la face supérieure d'un aotel placé devant une statue
Par ma~eur, ajoute M. Hamy, dont nous résumons la communication, l'idol:
est depws lon~temps brisée. Le piédestal seul subsiste; on y voit deux pieds
chaussés de r1ches sandales, sculptées avec beaucoup de soin. Le reste de la.
s~atue, couché sur le dos, est caché da.ns toute sa longueur par un gros tronc
d arbre tombé sur elle. I1 est a souhaiter qu'un archéologue visitant Copan
fasse dégager et mouler cette idole; son examen attentifpeut avancer beaucoup
la solution du probleme que soulévent les ressemblances manifestées une fois
de plus entre les monuments des pontifes de Copan et ceux des disciples de
Tchu-tse et de Tching-tse.

M. de Quatrefages félicite M. Hamy de la sagacité avec laquelle il a pressenti
et retrouvé le symbole en question sur la pierre de Copan. Des constatations de
ce genre ont une grande importance pour l'bistoire des origines de la. civilisation américaine. En avan~ant prudemment dans cette voie, en constatant rigoureu~ement les faits sans partí pris de rapprochement et d'interprétation, on
obt1endra des résultats précieux. Les indices d'ailleurs ne manquent pas; les
traditions américaines signalent, a une époque ancienne, l'arrivée sur Ja. cóte
du Pacifique d'hommes, navigateurs et trafiquants, qui semblent bien venir du
Japon. On a recueilli da.ns des ruines des vases décorés et fai,onnés comme ceux
que l'on fabrique encore a Tokio. Le ministre du Japon, présent a. la séance et
qui suit avec intérét cette discussion, promet de faire don au musée d'ethnographie du Trocadéro des spécimens de céramique capables de fournir des renseignements uliles aux archéologues.
On- annonce que M. Yzerman, ingénieur en chef des chemins de fer de Java
en pratiquant des fouilles A Brambanan, y a découvert des restes de temple;
{Jivaüe~- avec de_s inscriptions sanscrites de !'ere &lt;,;a.ka (qui commence un peu
a.pres I ere _chréllenn~) analogues aux in~criptions relevées en Cochinchine par
M. Aymomer, et qm. ont fourni a M. Bergaignele sujet d'une savante étude.
III. Revue historique. - Juillet-aout: i. R. Reuss, Léopold de Ranke.
- 2. G. Monod. G, Waitz. - 3. Ed. Favre. Bulletin historique de la Suisse.
(Consacré presque entiérement aux ouvrages sur Zwingli et Calvin et sur
l'établissement de la Réforme da.ns les principaux cantons suisses.)
I_V. ,Revu~ des ~eux mondes. - i•r juin: A1'vede Bai·ine. La psychologie d une sa.mte. Samte Thérese.
1º' juillet : G. Bo-issie1'. La conversion
de Constantin (Pour M. B. le christianísme de Constantin était sincére mais
inspiré par des motifs d' ordre peu élevé.)
15 juillet : Geot·ges Pet-ro:. Les
Hétéens, leur écriture el leur art.
_v. R~vue archéologique. _- Am·il-ma·i : i. Get·main Bapst. La vie de
samt Élo1. - 2. Albert Lebegue. Rechercbes sur Délos (notes destinées a compléter l'ouvrage de l'auteur sur le méme sujet). - 3. Paul Decharme. Note
sur ies cannophores. == Juin : Gei·main Bapst. Le tombeau de saint Martin.

=

=

9

�i3Q

ntPOUlLLEMENT DES PÉRlODIQUES

ET DES TRAVAUX DES SOClÉTJ::S SAVA:'lTES

P1·essensé. Les
VI . R evue Politique et liUéraire. - 3 avril : 1.bE. de
d B
·L
synodes du désert d'apres M. Edmond Hugues. - 2. Ro ert e onmeres. e
grand bonze (souvenir d'une visite a Ceylan) •
VII. Mélusine. _ 5 ;uin : i. A. Barth. L'animisme chez les ~euples de
l'arcbipel indien. {Excellent résumé du bel ouvrage de M. G. A. Wil~: Het
Animisme bij de volken van den Indischen Archipel.)- 2. H. Gaidoz. _La
Fleche de Nemrod (suite). - 3. E. R. L'arc-en-ciel (suite). - 4. La Pass1on
de Notre-Seigneur, priere du Bourbonnais. 5 !uillet : i. A. Bartli. Le ~a~
ratt.ement de lamer. _ 2. J. Tuchmann. L'anim1sme de la mer.
5 aout_•
i. M. Dragomanov. Contes populaires de la Russie. - 2. René Basset. La legende des sept dormants.
.
VIII. Revae des traditions populaires. - 25 avril : . i. V. He~ry.
Les Tonneurs, conte iroquois. _ 2. G. Mitin. Formulettes et pr1eres popula1res
de l'ile de Batz. _ 3. A. Certeux. Le temple de Saloman (légende arabe). .
25 mai.· i • David Fitr.gerald.
Le
4. Paul Sébillot. La mort du bon D1eu.
.
folklore dans les tles Britanniques. - 2. G. Le Calvez. Les lutin~ dans le
pays de Tréguier. _ 3, La fontaine Saint-Martin, légende de la V1enne. -

=

=

=

4. S uperstilions russes.

• d
IX. J'ournal des savaDts. - Mars : i. Girara. Le cbant. popu1aire u
frere mort. _ 2. Hauréau. Un des bérétiques condam.nés a Pans en i 277.
bébra1que. (Appréciation de l'Hexaleuque de M. WellAvn·t ·. Renan. Pbiloloa-ie
o·
. .
d H t• t.ol
- M · . f A de Quatrefages. Croyances rebg1euses es o ,en s
baudsen.Bo)- bº a, a.ns. . 2 B Hauréau, La chronique de Hugues de Saintet es
SClSID
.- ••
Víctor. 1uin : E• Caro. Trente-deux ans a travers l'Islam.
X Revue internationale de l'enseignement. - N° 4: Ern. Havet.
• · a-ines du cbristianisme. - N• 5 : M. Vernes. Les abus de la métbode
Les on.,.
• u1·,.
td
· dans l'bist.oire des religions en général et parhc 1,,remen es recomparative

=

=

liuions sémitiques.
d
o·
•
XI. RomaJUa.
- N.. 55 et 56 ·• Mtlntz · La légende de Charlemagne ans
'1'art du moyen &amp;.ge.
.
XII. Le Correspondant. - iO avril : Vicomte de Meaux. La Rena1ssance
•catbolique en France sous Louis ~l.
.
.
.
XIII. Mémoires de la soc1été des études Japonaises. - i88&gt;
N• i : i. Léon Metchnikoff. Une dynaslie divine archruque du Japo~.
par Léon de Rosny. - 3. Livres sacrés lradwls en
2. Chan h a1- king, traduil
,
mandcbou.
· ¡ · d
XIV. Revue d'anthropologie. - N• 2 : i. E. Reclus. La socio og1e es
- 2, Sébillot. Le folklore,
Aus traliens' institutions politiquea et religieuses.
.
.
les tradilions populaires et l'ethnograpbie popula1re.
XV. Bulletin de correspondance hellénique. - X. 4: i. D~rrbach
el Radet. Inscriptions de la Pérée rhodienne. - 2. Hollea~. Fou1ll~s au
temple d'Apollon Pt.oos. - 3. Clerc. Les ruines d'Aeg1a en Éohe. - i. Diehlet

i3l

Cousin. Inscriptions d'Alabanda en Carie. - 5. Pottier. Fouilles dans la nécropole de .Myrina. - 6. Sal. Reinach. Synagogue juive a Phocée.
X.VI. Bibliothéque de l'École des Chartes. - XLVII. 1 el 2: Digard.
La série des registres pontificaux du xiu• si~cle. (A comparer avec l'arlicle du
P. Denifte: « Die paepstlichen Registerbiinde des xin• Jahrh. » dans le« Neues
Archiv für Litteratur-und Kirchengeschichte ». Le caractere original des documenls contesté par !\f. Kaltbrunner est assuré.)
XVll. Mélanges d'Archéologie et d'Histoire. - VI, 1 et 2: i. Poinsnel.
Un concile apocrypbe du pape saint Sylvestre. - 2. Martin. Les cavaliers et
Jes processions dans les fétes athéniennes. - 3. Albanes. La Chronique de
Saint-Viclor de l\farseille. - 4. Cuq. De la nature des crimes imputés aux
chréliens d'apres Tacite. - 5. Fabre, Les vies des papes dans les manuscrits
c.lu Liber Censuum.
XVIII. Bulletin critique. - i5 avril: Pierre Battifol. L'épltre de
Théonas a Lucien. 1°• mai : A. Clet·val. Rugues, év. de Chartres au x1• siecle.
X.IX.
. Revue chrétienne. - to juin : i. D. Benott. Alexandre Roussel ,
préd1cateur et martyr du déserl. - 2. Riggenbach. Les íemmes daos l'Église
primitive.
XX. Bulletin historique du protestantiame fran9ais. - {5 avril :
1.
Puaux. Les prerniers réfugiés fran1,ais en SuMe (xv1• siecle). 2. Ch Read. Daniel Cbamier. Nouvelles recherches. - 3. N . Weiss. Les suites
de la révocation en Vendée.
i5 juin: L A. P.icherul-Dardier. L'émigration
en 1752 (voir les 0 08 suiv.). - 2. N. Wei$s. La réaction catholique a Orléans
pendanl la Ligue. - 3. F. Teissier. Les tablettes et le journal d'Alexandre
RoUssel, proposant marlyr (voir les n•• suiv,). 15 juillet : N. Weiss. l\fadame
ducbesse de Bar, et S&lt;eur de Henri IV.
X.XI. La Vie ohrétienne. - A.out : E. Bost. Les deux Jéhovistes.
X.XII. La Révolution fran~aise . - 14 mai : V. Courdaveaw:. Le clergé
sous la révolution et l'empire (voir le n• suiv.).
14 juin : D• Gaetan. La
féte de l'ttre supréme au Mans, le 20 prairial an II.
XXIII. Annales de l'École libre des scie.acea politiquea. - Nº 2:
E. Afeyer. Les associations musulmanes.
X.XIV. La Controverse et le Contemporain. - 15 mai : i. Le R. p.
Brucke1·. La chronologie des premiers a.ges de l'humanité d'apres la Bible et la
Science (fin). - 2. J. Forget. Le Coran (suite et fin). - 3. M. de Rossi et
l'hypogée de Poitiers.
XXV. Annaleade la faculté des Lettres de Bol'deaux. - t886.
N• 1 : L .A.. Duméril. Remarques critiques sur le livre de l'abbé Gorini intitulé : Défe~se de l'É_glise contre les erreurs hist.oriques de MM. Guizot, Aug.
et Am. Tbierry, M1cbelet, Ampere, Quinet, Fauriel, Aimé Martin, etc. _
2. P. Hochart. Le symbole de la croix.
X.XVI. Annales de la faculté des Lett;-es de Caen. - Nº 3 :,

=

F,·.

=

=

=

�i33

ET DES TRWAGX DES SOCTt!:TÉS SAVA:\'TES

132

OÉPOUILLEMENT DES PÉl\lOOlQUl,;S

L. Lehanneu,·. Les chrétiens en présence de la. sociélé antique d'apres Tertulb L . ·r
XXVII, Revue des études juives. - Avril-juin : i. Is. Loe . es JUL s
de Ca.rpen tra.s sous le gouvernement pontifica.! (suite). - 2. S. .Reinach. Une
nouvelle syna.gogu6 grecque a Phocée. - 3. Ab. Cahen. Le rabbina.t ~e Melz.
xxvnI. Revue fran~aise de l'étranger et de• oolo111es. Avril: Brahma. Superstitions et usa.ges des Hindous (suite). Juin : A. Soulange-Bodin. La Corée. Mreurs et coutumes. Les missionoaires.
.
XXIX. Revue de g éographie. - Juillet : A. Mahé de la Bow·donnais.

lien.

=

Orissa. la. terre sainte des Hindous. Pelerinage au temple de Jagernath.
XX~- Revue de Gen~ve. - 25 Avrü: Ea. Montet. Ra.bela.is et l'Orient.
XXXI. Revue de Belgique. - 15 Juin : i. Aug. Gittée. Les éludes
folkloristes en France. - 2. B. Andry. Un temple protestaot en Belgique a la
fin du xvm• siecle.

XXXII. Le Muséon. - V. 3 : 1. de Harlez. La civilisation de l'humanité
primitiva et la Genese. - 2 . Schils . K6-k0-WO-Rai, livre de la piété filiale. 3. Wilhelm. Etudes avestiques. - 4. Schrebel. Le bandea.u sacerdotal de
5. Sayce. Deux nouvelles inscriptions vanniques.
XXXIII. Academy. - 1•• Mai: A.. Houtum-Schindler. The identifica.tion

Ba.tna. -

of some Persian places mentioned in the Avesta, Bundehesch, etc. (cfr. art. de
M, West, da.ns len• du 15 mai).
15 mo.i: A. Lang . The great ha.re. (A propos
de l'explication du mythe d'Osiris Unnefer, par M. Le Page Renou[ ; voir

=

notre Chronique, tome Xlll, p. 387.)
XXXIV, Athenmum. - 1•• mai: Three books relating to Burma. (Revue
de publications récentes sur la Bi~m&lt;lnie, au point de vue politique, social et
moral.)
26 juin : Sp. P. Lambros, Notes from Athens.
iO juillet:
Sacred books o[ tbe East. Gaina SO.tras, translated by H. Jacobi. (Bonne
discussion des idées de M. Jacobi sur les J a.i'ns.)
17 Juillet: Robertson Smith.
Kinship and marriage in early Arabia. (Bon résumé de ce remarquable ouvrage
qui établit la. réalité de la. descendance par les femmes et de l'exogamie chez

=

=

=

les Ara.bes primitifs.)

XXXV. Journal of the R. Asiatic Society of Great-Britain. XVIII. 2 : i. Monier-Williams , On buddhism in its relation to Brabma.nism. 2. Wortham. The st.ories of JimO.tav&amp;.hana and of Ha.risarman. - 3. Grierson.
Some Bloj' puri folk-songs.

XXXVI, Calcutta Review. - N• 163 : Ram Chundm Dose. Buddba. as
a man.

XXXVII, China Review. - XIV. 1 : U. J. AUen. Panku.
XXXVIII. lndian Antiquary. - Avril: H. G. M. Mur1·ay-Aynsley.

=

Discursive contributions towa.rds tbe sLudy o[ Asiatic symbolism (voir mai).
Mai: 1. K. B. Pathack. Tbe Jain Harivamsa on Lbe Guptas. - 2. Kielhol'n,
Tbe Kiratarjuniga of Bbaravi.
Juin: Wadict. Folklore in western India.

=

X.XXIX, Asiatic Quarterly Review. - i. Lepel Griffi.n. Nativ~ India.
:-""" 2. ?ªP· Conder. The Aryans in Syria. - 3. H. Risley. Primitive ma.rriage
10 Syrin. - 4. James Hutton. India before the Mohammedan conques!.
XL. Qua.rterly Review . - Juillet : i. Modern Christian missions. 2 . Sacred books of Lhe Ea.st.
XLI. Contemporary Review. - Juillet: t. James Martineau . The
expansion of tbe cburcb oí Englaod. - 2. Charles Newton Scott. Tbe childgod in art.
XLII. Deutsche Rundschau. - Juin: H. Oldenberg. Ueber Sanskritforscbung (histoire des études sanscrites).
,
XLIII. Ausland. - N• t9: Kobelt . Die l\Jythen der Tlinkit Indianer.
XLIV. Hermes. - XXI. 2: C. .Robert. Zum griechiscben Festkalender.
XLV. Monatschriftfur Geschichte und Wissenschaft des Judentums. -N• 5 : 1. Die allemeueste Bibelkritik, Wellhausen, Rena.n (voir n• 6).
- 2. Xenopha.nes , der aogebliche Vertreter des Monotbeismus uoter den
griechischen Philosopben. - 3. Die Midrascbim zum P entateuch und der
dreijiibrige pa.lástinensische Cyclus.
XLVI. Magazin fllr die Wissenschaft des J udentums. - XIlJ 2.
i. H. Deutsch. Die Sprüche Sa.lomos. - 2. Goldschmidt. Geschichle der ju¿_o ·
in Engla.nd im x1• und xn• Ja.hrbundert.
.:i
XLVII. Zeitschrift der deutschen morgenlmndischen Gesellschaft. - XL. 1 : 1. Hultz.sch. Ueber eine Sammlung indischer Hss. und
Inschriften. - 2. Jacobi. Zu meiner Abhandlung : « Entstehung der Digamba.rasekten ». - 3. Wilhelm. Konigtum und Priestertum im alteo Er&amp;.n _
4. Pischel. Vedica.. - 5. Blihler. Zur Erklarung der Asoka.-Inschrillen: _
6. Aufrecht. Ueber Umli.pa.thidara.
XL VIII. Goottingische gelebrte Anzeigen. - N• H : 1. De Lagarde.
Das Buch des P ropheten Ezechiel, herausgeg. von Cornil!. _ 2. Noldeke.
Tesli orientali inediti sopra i Sette Dormienli di Ereso pubblica.li Guidi. _
3. Müller. Mytbologie der deulschen Heldensage.
XLIX. Zeitschrift fOr deutsches Altertum. - XXX. 3 : 1. Müll~off._ Frija. und der Halsba.ndmytbus. - 2. Kochendortfer. Zur Kritik der
Kmdhe,t J esu.

L. Theologische Literaturzeitung. - Juillet : i. Lightfoot. Jgna.tit1s
Polycarp. (Compte rendu par A. Hamack; c'est la. monographie la. plus savanl;
e~ la plus complMe qui nit paru a.u .x1x• si~cle da.ns la. patrislique.) - 2. Battifol.
L épitre ~e Théonas a Lucien. (Compte rendu par le méme; M. B . a démontré l'mautbenticité du document; M. H. soupQonne une origine janséniste.)
_LI. ~istorisches Jahrbuch. - VII. 2 : i. Duhr. Die Quellen zu eioer
B'.ograpb'.e des Ca.rdinals Ollo Trucbsess von Waldburg (voir n• 3). - 2. B.oth.
Die Scbriftsteller derehema.ligen Benedictiner-und Cistercienserk loster Na.ssaus
(xn• a.u xvm• siecle). - 3. Pflugk-Hartung. Zwei Pabslbulleo.
VII. 3 :

=

•

�134

DÉPOUJLLEMENT DES PÉRlODlQUES

f. Schwarz. Romische Beitriige zu Johannes Groppers Leben und Wirken. 2. Silbernagel. Wilhelms von Ockam Ansicbten ueber Kirche und Staat.
LII. Historische Zeitschrift. - 1886. N• 4: Hübler. Die kastilischen
Hermandades zur Zeit Heinrichs IV (1454-1474).

LIII. Archiv für Litteratur-und Kirchengeschichte des .Mittelalters. - II. 2 : i. Denifte. Quellen zur Gelehrtengeschichte des Predigerordens
im xme und xiv• Jahrhundert. - 2. Ehi·le. Die « historia septem tribulationum
ordinis minorum " des Fr. Angelus de Clarino .

LIV. Studien und .Mitteilung en aus dem Benedictinerorden. VII. 2 : i. Ringholz. Des Benediktinerstill.es Einsiedeln Tatigkeit für die
Reform deutscher Kloster vor dem Abte Wilhelm von Hirschau (fin). 2. Morin . De vita et cultu S. Gerardi de Orcimonte . - 3. E. R,oth. Der heil.
Petrus Damiani (suite). - 4. Plaine. Duplex vita inedita S . Mauritii, Abbatis
Carnretensis (1114 a H 91). - 5. !;rashof. Das Benedictirinnenstift Gandersheim und Hrothsuitha (suite) .
LV. Kirchliche .Monatschrift. - V. 8 : L Rocholl. Urkunden und
Briefe aus der Protestanten- Verfplgung im Elsass vor 200 Jabren. - 2. Zur
Erinnerung an die Aufhebung des Edikts von Nantes.
LVI. Zeitschrift für wissenschaftliche Theologie. - XXIX. 3 :
f. A. Hilgenfeld. P apias von Hierapolis und die neueste Evangelienforschung.
- 2. Driiseke. Pseudo-Hippolytus. - 3. Giirres. Einige echte Züge altchristlicher und mittelalterlicher Ascese. - 4. Nippold. Zu den Aufgaben der
heutigen refor mationsgeschichtlichen Forschung.
LVII. Theologische Quartalschrift. - i 886. N• 2 : f. Soeder .
Ueber den Namen Gottes Jave. - 2. Funk. Die Zeit des« Wabren Wortes »
von Celsus .
LVIII. Zeitschrüt für katholische Theologie . - i886. N° 3:
1. Svoboda. Die Kirchenschliessung zu Klostergrab und Braunau und die
Anfánge des 30 jahrigen Krieges. - 2. Knabenbauer. Beitriige zur Erkliirung.
des Buches Job. - 3. Pesch. Die Evangelienharmonien seit dem xV18 Jahrh .
- 4. Rattinger. Der Untergang der Kirchen Nord Afrikas im Mittelalter.
LIX. Der K.atholik. - Mai: 1. Deber Echtheit und Glaubwtirdigkeit der
dem heil. Athanasius dem Groszen zugeschriebenen Vita Antonii. - 2. Die
gallikanische Messe vom 1v bis vm Jahrh. - 3. Zur nassauischen Reformationsgeschichte.
LX. Zeitschrift für kirchliche W is senschaft. - 1886. N" 5 :
i. H. Kiining. Die Bildlosigkeit des legitimen Jawehcultus {18 r art.). 2. Hausleiter. Die Commentare des Victorinus, Tichonius und Hieronymus zur
Apokalypse,
LXI. J.a hrbücher für protestantische Theologie. - N• 3 : i. Gelzer.
Zur Zeitbestimmung der griechischen Notitire Episcopatuum, l. - 2 . Jaco'!:JSen .
Matthiius oder Marcus. - 3. van Manen. Zur Litteraturgeschichte der Kritik

ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES

i 35

und Exegese des Neuen Testaments. - 4. Draseke. Zu Hippolytos Demonstratio adversus J udaeos. - 5. Feine. Zur synoptischen Frage.
LXII . Theologische Studien und Kritiken. 1886. N° 4 : i. Henke.
Zur Geschichte der Lehre von der Sonntagsfeier. - 2. Müller. Die Waldenser
und ihre einzelnen Gruppen bis zu Anfang des xiv• Jahrh.
LXIII. Zeitschrift für Kirchengeschichte. - VIII. 3: i. Gottschick.
Hus', Luthers und Zwinglis Lehre von der Kirche. - 2 . Bum:. Das würtembergische Concordat II. - 3. Seebass. Zu Col umban von Luxeuil's Klosterregel
und Bussbuch. - 4. Brieger . Zu Luther und Worms.

LXIV. Archiv für lateinische Lexicographie. - III. 2 : i. Otto.
Die Gotter und Halbgotter im Sprichworte. - 2 . Havet. Pius.

LXV. Archiv für das Studium der neueren Sprache. - LXXVI. i
et 2: 1. Biltz. Die neuesten Schrifren ueber die gedruckte vorlutherische deutsche
Bibelübersetzung. - 2. Horstmann. The lyf of Saint Katherin of Sienne.
LXVI. Evangelisches Missionsmagazin . - Juin, juillet, aoút : La
Lomo, der Fetischprophet (suite).
LXVII. Archivio per lo studio de~le tradizione popolare. IV. 4 : f. Una sacra rappresentaziona im VorderthierSile nel Tirolo Tedesco. 2. Cibele. Le superstizione bellunese e cadorine.
LXVIII. Bulletino di Archeologia Cristiana. - 4• Ser., III. 4:
1. Conferenza della Societa di Cultori della cristiana archeologia in Roma. 2. 11 cimeterio di S. Sinerote martire in Sirmio. - 3. Scoperta d'una cripta ne!
cimeterio di Massimo ad sanctam Felicitatem sulla via Salaria nuova.
LXIX. Archivio per l'antropologia. - XV. 3 : Silvagni. L'uso e il
rito della circoncisione negli Ebrei.
LXX. La CiviltA cattolica . - Nº 862 : 11 tesoro, la biblioteca e l'archivio dei papi nel secolo x1v (voir les n°• suivants).
LXXI. Theologisch Tijdschrift. - Juillet : i. J. van Gilse. Wat is
die « Basilica Novorum » te Carthago ? - 2. J . M. A. :Michelsen. Kritisch
onderzoek naar den oudsten tekst van Paulus'brief aan de Romeinen. - 3. A .
D. Loman. Paulus en de Kanon.
LXXII. Theolog ische Studien. - IV. 2 : i. Bom. Hoe de protestanten der drie laatste eeuwen Rome met den duivel vergeleken. {De la comparaison de Rome avec le diable par les protestants des trois derniers siecles.) 2 . van Toorenenbei·gen. Het oorspronkelijk Moza'ische in den P entateuch
(28 partie) .

LXXIII. Revista de Espana. - Nº 436 : Sales y Ferrer. Un sepulcro
cristiano en Ecija.

�BIDLIOGRAPHIE

BIBLIOGRAPHIEt

Gf:NÉRALITÉS

P.ritz Schultz. Fetichism, a cÓntribution lo anthropology and the _history ot
religion (trad. de l'allemand, par J. Fitzgerald). - New-York, Fitzgerald, 1885,
in-8, de 112 p.

E. Wasmansdorlf. Die Trauer um die Todten bei den verschiedenen Volkern.
- Berlin, Habel, 1885, in-8, de 44 p.
H. C. Tmmbull. The blood covenant; a primitive rite and its bearing on
scripture. - New-York, Scribner, f885, in-8, de vm et 350 p.
Wahu. Le spiritisme dans l'antiquité et dans les temps modernes. Exposé
chronologique des diverses religions et des croyances relatives aux esprits
chez les peuples anciens et modernes. - Liége, 1885, in-8, de xm et 397 p.
H. M. Westropp. Primitive symbolism as illustrated in phallic worship or
the reproductive principie. - Londres, Redway, 1885, in-8, de 68 p.
A.ndrew Lang. La mythologie; traduit de l'anglais par Léon Parmentier,
avec une préface par M. Ch. Michel et des additions de l'auteur, 1 vol. gr. in-8.
Paris, Dupret, 1886.
F. A. Roschen. Die Zauberei und ihre Bekiimpfuog. - Gütersloh, Bertelsmann. 1886, in-8, de 1i1 p.
J. Diefenbach. Der Hexenwahn vor und nach der Glaubenspaltung in
Deutschland. - Mayence, Kirchheim, 1886, gr. in-8, de vm et 360 p.
CHRISTIANISME

• B. Jungmann. Dissertationes selecue in historiam ecclesiasticam, t. VI. Ratisbonne, Pustet, i886 ; gr. in-8, de 488 p.
i) En dehors des nombreux ouvrages mentionnés dans la Cltronique et dans
le Dépoui/lement des p ériodiques.

437

C. Holsten. Die synoptischen Evangelien nach der Forro ibres Inhaltes.
Heidelberg, Grooss, 1886, gr. in-8, de vm et 213 p.
C. Taylor. The teaching of the Twelve Apostles, with illustrations from the
Talmud. - Londres, Bell, 1886, in-8, de 140 p.
C. Fouard. Les origines de l'Église : Saint Pierre et les premieres églises du
christianisme. - Paris, Lecolfre, 1886, in-8, de xxvn et 563 p.
P. Christ. Die Lehre von dem Gebet na.ch dem Neuen Testament. (Ouvrage
couronné par la Société de la Haye pour ladéfense du cbristianisme.)- Leyde,
Brill, 1886, gr. in-8, de m et de 198 p.
Fr. Spitta•• Der zweite Brief des Petrus und der Brief des Judas. - Halle,
Wa.isenhaus, 1885, in-8, de vn et 544: p.
.
G. Martin, La Passion de Notre-Seigneur Jésus-Christ au point de vue historique et archéologique. - Paris, Philipona, 1886, in-8, de xn et 4-00 p.
F. Vigouroux. Les livres saints et la critique rationaliste, histoire et réfutation,
t. I. - Paris, Roger et Chernoviz, 1886, in-8, de xvn et 536 p.
W. Milligan. The revelation of Saint John. The Baird Lectures, 1885. Londres, Macmillan, 1886, in-8, de 340 p.
L. Horst. Des Metropoliten Elias von Nisibis Buch vom Beweis der Wahrheit
des Glaubens. - Colmar, Barth, 1886, in-8, de xxvm et 127 p.
C. Kaysei·. Die ·canones Jacobs von Edessa, übersetzt und erlautert, zum
Theil auch zuerst im Grundtexl verolfentlicht. - Leipzig, Hinrichs, 1886, gr.
in-8, de m, 185 et 31 p.
J. Kayser. Beitrage zur Geschichte der alten Kirchenhymnen. - Paderborn,
F. Scboningh, 2 vol., 1886.
Mi1!ucius Felia:. Octavius. Ed. Aem. Baehrens. - Leipzig, Teubner, 1886,
in-8, de xxxv et 6i p.
Eugippi·i Vita S. Severini, ed. P. Knoell (Corp. script. eccJ. lat., vol. IX
- P. n). - Vienne, Gerold, 1886, in-8, de XIV et 103 p.
S. Athanasius, alexandrinus episcopus. Opera, t. J. (Patrologire Grecie
ed., J. P. Migne, tomus XXV.) - París, Garnier, 1886, in-8 de ccLxxx e,
406 p.
S. Ambrosii Opera omnia, ed. P. A. Ballerini. Vol. IV (le dernier). Mediolani; typ. S. Josephi, 1886, in-fo!. de XLIV et 980 col.
J. Kolberg. Verfassung, Cultus und Disciplin der christlichen Kirche nach
den Schrirten Tertullians. - Braunsberg, Huye, 1886, gr. in-8, de vm et 226 p.
K. Ronneke. Roms christliche Katakomben. Leipzig, Bohme, 1886, in-8,
de 78 p.
H. Hecker. Zur Geschichte des Kaisers Julianus. Eine Quellenstudie. Krf:uznach, 1886, in-8, de 48 p. (Progr.).
J. Felten. Papst Gregor IX. - Fribourg en Brisgau, Herder, 1886, in-8, de
XII et 4-09 p.
W. Altmann. Der Romerzug Ludwigs des Baiern. Ein Beitrag zur Ge-

�{38

1

REVUE DE L 1llSTOIRE DES RELlGIOl'iS

schichte des Kampfes zwischen Papstum und Kaisertum. - Berlin, Gaertner,
!886, in-8, de VIII et 152 p.
G. Hüffei·. Der heilige Bernard von Clairvaux. I. Vorstudien. - Munster,
Aschendorlf, 1886, in-8, de xv et 246 p.
M. Maurer. Pabst Calixt H, Vorgeschicbte, l. - Munich, Kaiser, 1886, in-8,
de II et 83 p.
Th. Frimmel. Die Apokalypse in den Bilderhandschriften des Mittelalters. Vienne, Geroid, 1885, in-8.
E. Engelmann. Der Anspruch der Piipste auf Konfirmation und Approbation bei den Kónisgswahlen (1077-1379). - Breslau, Koebner, 1886.
A, Linsenmayr. Geschichte der Predigt in Deutscbland von Karl dem
Grossen bis zum Ausgange des x1v• Jahrh. - Munich, Stahl, 1886.
C. Arnhard. Liturgie zum Tauffest der Aethiopischen Kirche.
Ernest Langlois, Les registres de Nicolas IV, fase. l. - Paris, Thorin,
gr. in-4.
C. Buddeus. Jesus-Christus und die Essener. Na.ch den Visionen der Augustiner Nonne, Anna. Katbarina. Emmerich, - Meran, Pótzelberger, 1886.
Th. Wiedemann. Geschichte der Reformation und Gegenreformation im
Lande unter der Enns. T. V. Die Gegenreforma.tion von dem westphiilschen
Friedenschlusse bis zu dem Josephin. Tolera.nzedict. - Prag, Tempsky, 1886,
gr. in-8, de 608 p.
F. Hipler. Die deutschen Predigten und Katechesen der Ermla.ndischen
Biscbofe Hosius und Kromer. - Cologne, Bacbem, 1885, in-8, de vm et
1.80 p.
L. Keller. Die Waldenser und die deutschen Bibelübersetzungen. Nebst
Beitriigen zur Geschichte der Reformation. - Leipzig, Hirzel, 1886, gr, in-8,
de vm et 189 Pt
E. SchiJnbach. Altdeutsche Predigten. I. Texte, - Graz, Styria., in-8, de
:X.VIII' et 531 p.
Vautrey. Histoire des évéques de Bl\le. T. III. - Einsiedeln, Benziger, 1886.
J. v. Dorneth. Martin Luther. Sein Leben und sein Wirken. l. - Berlin,
Deubner, 1886, in-8, de 163 p.
_
F. lostes. Die Tepler Bibelübersetzung. Eine zweite Kritik. - Munster,
H. Schóning, 1886, in-8, de 43 p .
E. Denis. Les origines de l'unité des freres bohémes. - Angers, Burdin,
1886, in-8, de 73 p.
F. v. Bezold. Geschichte der deutschen Reformation, - Berlín, Grote, 1886,
Livr. 1 a 3.
G. G. Perry. History ofthe Reformation in England. - Londres, Longmans,
1886, in-12, de 240 p.
L. Aguesse. Hisloire de l'établissement du protestantisme en France, contenant l'histoire.politique et religieuse de la nation depuís Franc;ois I•• jusqu'fl

BIBLIOGRAPHIE

{39

l'édit de Nantes. T. IV (1589-1599). - Paris, Fischbacher, 1886, in-8, de
628 p.
E. Bi-iet. Le protestantisme en Brie et basse Cbampagne du xv1• siecle a
nos jours. - Paris, Monnerat, 1885, in-8, de vm et 255 p.
W. Beste. Die bedeutendsten Kanzelredner der alteren lulherscben Kirche
von Luther bis Spener in Biographien und eine Auswahl ihrer Predigten dargestellt. V. III (le xvn• siecle). - Dresde, Dieckma.nn, 1886, gr. in-8, de vm
et 385 p.
W. Langenbeck. Geschichte der Reformation des Stiítes Halberstadt. Gottingen, Vandenhoeck et Ruprecht, 1886, gr. in-8, de vn et i29 p.
Mai'ius Talon. Les Va.ns. Histoire civile, politíque _et religieuse d'une ville
du Languedoc. - 2 vol. in-16 (contenant le recueil des Mémoires d'Antoine
Cba.rier). Paris, Fischbacher, i886.
B. Becker. Zinzendorf im Verhreltniss zu Philosophie und Kirchentum seiner
Zeit. - Leipzig, Hinrl.chs, 1886, in-8, de vrn et 560 p.
R. Sundelin. Svedenborgianismens historia. i Sverige under forra arhun•
dradet. - Upsa.la, W. Schultz, 1886, in-8, de TX et 288 p.
H. ·P. Vanderspeeten. Vie du B. Jean Berchmans, de la C1• de Jésus. Louvain, Ch. Fonteyn, 1886, in-8, de vm et 476 p.
A. Zahn. Abriss einer Geschichte der evangelischen Kirche auf dem europiiischen Festlande im XIX Jahrh. - Stuttgart, Metzler, 1886, in-8, de vm
et 204 p.
A. Nicolas. Étude historique et critique sur le P. Lacordaire. - Toulouse,
Thomas et Conferon, 1886, in-8, de xv et 273 p.
G. M,assaje. I meí trentacinque anni di missione nell'Alta Etiopía. V. II. Roma, Tip. poliglotta, 1886, in-4, de 219 p.
G. J. Vos. Grren van Prinsteren en zijn tijd. I. 1800-{857. - Studien en
schetsen op het gebied der vaderlandsche kerkgeschiede~is. - Dordrecht. J.
P. Revers, 1886, in-8, de vm et 469 p.
T. A. Porcade. Le premier missionnaire catholique du Japon au XIXº siecle.
- Lyon, impr. Mongin-Rusand, 1886, in-8, de 208 p.
J UDAlSME ET ISLAMlSMB

G. Deutsch. Die Symbolik in Cultus und Dichtung hei den Hebriiern. Brunn, Epstein, 1886, in-8, de 22 p.
S. Baer. Quinque volumina. Canticum canticorum, Ruth, Threni, Ecclesiastes,
Esther. Textum masoreticum accuratissime expressit. - Leipzig, Tauchnítz
1886, ín-8, de vm et 100 p,
D • .Palmieri. De verita.te historica libri Judith aliisque ss. script. locis, Galopire, Alberts, 1886, in-8, de VJJ et 169 p.
H. Ahrens. De Kosmogonie der Genesis. - Stade, 1886, in-4, de 30 p.
(Progr.)

�REVUE DE r.'mSTOIRE DES RELIGIO:'IS

BIBLIOGRAPHIE

J. H. Schwarz. Der Bar-Cochbaische Aufstand. unter fü.drio.n oder der
ganzliche Verfall des jüdischen Reiches. - Brünn, Epstein, i885, in-8, de 60 p.
B. Neteler. Zusammenhang der alltestamentlichen Zeitrechnung mit der
Profangeschichte, 3• livr. - Münster, Theissir.g, 1886, in-8, de 33 p.
Th. de Maulde. Les Juifs daos les États frani,ais du Saint-Siege au moyen

Le P. de la Vuissiere. Vingt ansa Madagascar. Colonisation, traditions hisloriques, m&lt;11urs et croyances, d'apres les notes du P. Abinal et de plusieura autres
missionnaires. - Paris, Lecolfre, 1885, in-8, de vn et 363 p.

i40

age. - Paris, in-8, i886.
S. Goldschmidt. Geschichte der Juden in England von den iiltesten Zeiten bis
zu ihrer Verbannung. l. (x1• et xnº siecles.) - Berlín, Rosenstein, i886.
J. Lémann. L'entrée des Israélites do.ns la société fran9aise et les Élats
chrétiens d'apres des documents nouveaux. - Paris, Lecoffre, 1886, in-8, de
xn el 508 p.
E. M. Wherry. A comprehensive commentary on the Qurim, comprising
Sale's translalion and preliminary discourse. - Vol. IV. Londreii, Trübner,

i886, in-8, de v111 et 340 p.

,.

FOLK-LORE.

P. Natésa Sdstri. Folklore in southern India. - 2• partie, Londres, Trübner,
1886.
E. Koch. Die Sage vom Kaiser Friedrich im Kyfhauser. - Leipzig, Teuboer,
1886.
G. Neuhav.s. Die lateinischen Vorlagen zu den altfranzosischen Adgar'schen
Marienlegenden. I. - Heilbronn, Henninger, 1836.
J. B Weckerlin. La chanson populaire. - París, Firmin-Didot, 1880.
Giuseppe Ferraro. Superstizioni, usi e proverbi Monferrini. - Palerme,
Pedone-Lauriel, 1886, in-18, de 103 p.

LES RELIGlONS DU MONDE ANTIQUE

D. !,f. Tredwell. A sketch oí the life of Apollonius of Tyana, or the first ten
decades of our era. - New-York, F. Tredwell,1886, in-8, de v1 et 354 p.
G. Bezold. Kurzgefasster Ueberblick über die Babylonisch-assyrische Literatur nebst chronol. Excurs, ele. - Leipzig, Schulze, 1886, in-8, de xv et

395 p.
Ad. Erman. Aegypten und o.egyptisches Leben im Alterthum. - Tübingen,

Laupp, 1885-1886 (par livraisons).
H. R. Goehle1·. De Matris Magno.e apud Romanos cultu, -

Leipzig, Fock

1886.
B. Graef. De Baccbi expeditione indica monumentis expressa. -

Berlin,

Weidmann, 1886.
W. Mueller. Mythologie der deutschen Heldensage. - 1886.
Garnier. Le temple de Ju piter panhellénien. - Paris, Firmin Didot, i886.
E. Lefébure. Les hypogées royaux de Thebes. l. Le tombeau de Séti l. París, Leroux, 1886, (Tome IX des Annales du Musée Guimet.)
F. Cauer. Die romische Aeneassage von Naevius bis Vergilius. - Leipzig,

c.

Teubner, i886.
RELIGJOISS DE L'ÁSIE.

A. Andreozzi. Il dente di Budda. - Milan, Sonzogno, 1885, in-i6, de 100 p.
F. H. Balfour. Taoist texts, ethical, political and speculative. - Londres,
Trübner, i886, in-8, de v1 et ii8 p.
RELIOIONS DES PEUPLES NON CIVILISÉS.

A. Le Plongeon. Sacred mysteries among the Mayas and the Quiches
1f 500 years ago. - 1886.

Angers, impr. el slér. A.

B u RDIN

el Ci•, 4, r ue Garnier.

�L'EMPEREUR JULIEN
(Troisieme article 1)

V

Julien étail néo-platonicien. Le néo-platonisme a pour
!'historien ce grand intérét qu'il résume et condense sous
leur forme derniere toutes les théories idéalistes de l'ancien monde avec la tendance toujours plus marquée a justifier théoriquement toutes les traditions du polythéisme
populaire. Ses premiers représentants, Ammonius Saccas,
Plotin ne s'occupent encore qu'indireclement de cette application de leur métaphysique abstruse. Ils vivent dans leur
pensée. Mais avec Porphyre, Jamblique, Proclus, la défense
philosophique de l'ancien paganisme devient la préoccupation toujours plus constante de l'école. Pour Julien, ce fut
son grand mérite et son principal attrait.
Le néo-platonisme, au premier abord, semblait n'avoir
rien de commun avec la mythologie populaire. Aucun systeme de philosophie ne metlait plus haut son point de départ.
11 postulait, en tout premier lieu, l'existence de l'Un primordial, príncipe de tout étre, mais élevé lui-méme au-dessus de
l'étre compréhensible, au point qu'on n'avait pas méme le
i) Voir les précéden t.es livraisons de la Revue de l'Histofre des Reliaions,
t. XIII, n• 3 et t. XIV, n• i.

10

�146

1

1

nEVUE DE L HlSTOIRE DES RELIGIONS

L El\lPEREUR JULIEN

droit de lui appliquer rigoureusement la catégorie de l'existence. Les considérations dialectiques de Hegel sur l'identité
abstraite de l'etre et du non-Mre, les raisonnements de nos
posilivistesexposant l'impuissance de laraison a spécifier quoi
que ce soit sur l'lnconnaissable, trou:ent leurs anté_c~dents
seize siecles d'avance dans la spéculahon néo-platomc1enne.
Mais de ·ces hauteurs inaccessibles, le néo-platonisme a l'ambition de descendre, par une filiere ininterrompue de perfections et d'imperfections graduées, jusqu'aux échelons les
plus has situés du monde tangible et visible. 11 a d'abord sa
trinité divine et, comme la trinité chrétienne de son temps,
elle est caractérisée par la subordioation du second terme
au premier et du troisieme au seco_nd. L_'Un primordial a
pour premie re projection le Nous qm c?ntie~t sa pensée; le
Nous a son tour, projette laPsyché, qm est 1 a.me du monde,
une é.me se brisant en une multitude d'a.mes qui animent
les etres vivants et qui trouvent leur limite, souvent leur prison, dans _la matiere, derniere et informe projection d_e _la
source de toute exislence. Entre les facteurs de la tnmté
divine et l'homme., se trouvent des etres intermédiaires, participant d'une part a la perfection de leurs supérieurs, se rapprochant, de l'autre, de l'imperfection de l~urs inférieurs, ~réposés en raison de leu_r degré _de perfecbo~ et_ de pou;01r ~
des parties plus ou moms cons1dérables de l umvers. C est la
que le polythéisme populaire retrouve ses lettres de créance.
Ses dieux ne sont autre cbose que les projections de sec?nd
ordre du monde qu'on pourrait dire intra-divin, inaccess1ble
· l'homme sauf quand l'homme esta l'état d'extase. L'ex~ase est, e~ effet, la porte d'acces difficile, mais possi~le, pa~
laquelle les hommes d'élite peuvent franchir la barner~ qui
sépare le commun des morlel~ de l'empyrée métaphy~1que,
ou tout est lumiere pure, esprit pur, amo ur pur. Ma1s, en
temps ordinaire et pour l'i~men~e I?ajorité des bommes_,
seul moyen pratique de réahser 1 umon avec ~e mon~e. ~1vm
consiste dans l'adoration correcle de ces gémes ou d1~1mtés,
intermédiaires pour le philosophe, supremes pour les simples,

!e

f47

·dont l'existence se confond avec celle des forces ou des phénomenes ~hysiques les plus Jumineux ou les plus imposants.
Tous les dieux de la mythologie vont trouver leur place dans
ce vaste panorama qui embrasse les cieux, la terre et lamer.
D'autant plus que chacun d'eux et surtout les plus élevés
sont les représentants, les lieutenants ou meme la manifestation directe des etres supérieurs qui, par eux-memes 1 en
serai~nt distincts et séparés. l\fais c'est la loi qui préside aux
relahons des a.mes graduées en série descendante a travers
J'infinité de l'espace, que chaque a.me n'est en rapport normal
avec l'Ame universelle et, par elle, avec l'Un primordial
.
'
qu' en. s ,umssant
par l'adoration avec les a.mes d'un dearé
o
sup é neur par rapport a !'a.me adoratrice, mais d'une nature
~nfé_rieure ~ l'Ame, a la Psyché, dont elles sont une proJecbon. l\famtenant, ce sont ces a.mes ou divinités inlermédiaires qui ont depuis la plus haute antiquité établi les
cultes locaux, les rites, les sacrifices, les oracles divers, les
sacerdoces, les traditions mythiques. En príncipe, il faut respecter ces legs des premiers Ages ou, selon Platon, les
hommes vivaient plus pres des dieux que nous. Si des abus
ou des erreurs de détail s'y sont introduits, gra.ce a l'ignorance ou a~ passions des hommes, c'est l'office des législat~urs écla1rés par une sage philosophie d'y porter remede.
Mais la nouveauté est un signe évident de fausseté quand il
s'agit _de vérité religieuse (a ce titre, le juda1sme' est bien
s~~éneur au christianisme). Ce que l'épicurisme et le scephc1sme reprochent le plus amerement a la religion traditionnelle, ses mythes prétendus absurdes et ses méthodes
divi_natoi_res, se justifie devant une raison plus réfléchie,
moms fr1vole. ~l suffit de savoir pénétrer le sens profond de
ce_s mythes qw _ont été révélés sous les formes qu'exigeait la
f~1b~esse h~m~me. La sympathie de toutes les parties de
l um:ers qm v1brent d'accord avec l'Ame universelle et qui
réag1ssent sur elle, explique en príncipe les procédés de
l'astro~ogie ~t de la divination. Ríen n'empeche done, toutau
contraire fait un devoir au vrai philosophe de se rattacher a

�0

i48

REVUE DE L'HlSTOIRE DES RELIGIONS

la relicrion traditionnelle comme a la meilleure garantie pratique du salut des individus et des Éta!s.
. .
1
Dans ce rapide résumé de la théorie néo-platomcienne ,
00 peut trouver tous les príncipes dont _J~lie~ s'était ar~é
dans la guerre qu'il avait déclarée au chrisllamsme envah1ssant. Quand on se reporte a l'époque et a l'état des esprits,
il faut reconnattre que la théorie était spécieuse, et de nature
a enthousiasmer un esprit ardent, amoureux de l'antiquité
grecque et dégouté du christianisme pour les causes que
nous avons énumérées.
Il nous semble aussi qu'avec un peu d'attention nous découvrons promptement ce qu'il y avait de faux ou pour mieux
dire d'arbitraire et de factice dans celte maniere de relever
l'ancienne religion du discrédit ou elle était tombée dans la
grande majorité des intelli~ences. ~e. néo-platonisme_ prétendait fournir a cette ancienne rehg10n un cadre ph1losophique, ou elle se présentait sous des couleurs nouvelles de
vraisemblance et de légitimité. Le polythéisme devait a ce
nouveau point de vue se concilier avec le monothéisme, les
superstitions les plus épaisses avec la foi la plús spiritualiste,
les rites les plus licencieux avec la moralité la plus sévere,
les mythes les plus grossiers avec la raison la plus exigeante.
Le malheur est que le cadre et le tablean juraient ensemble,
et que la vieille religion ainsi encadrée n'était plus reconnaissable qu'aux yeux complaisants des encadreurs. Quelques
exemples suffiront pour le prouver, et c' est a Julien luimeme que nous les emprunterons.
Ainsi l'un des traits caractéristiques de l'ancienne religion
grecque,c'est que, toute part faite a une notion mal définie
du destin, les dieux divers qui forment ensemble le groupe
des divinités olympiennes, sont, en réalité, suprémes. Aucune puissance n'est supérieure a la leur. Leur antagonisme
I

1) Comp. les Bistoires générales de la philosophie grecque, et' notamment
le lumineux exposé de M. Zeller, Philosophie der G,-iechen, vol. IV, p. 419 sv.,
3• édition.

L EMPEREUR JULIEN

H9

possible et l'hégémonie reconnue a Zeus, telles sont les
seules limites qui puissent horner leur action. Ces dieux sont
essentiellement des phénomenes physiques tenus pour animés et représentent sous forme humaine agrandie la personnalité révélée par ces phénomenes, dont ils se distinguent
a volonté, mais dont ils ne sont jamais absolument séparés.
Or, dans le néo-platonisme et dans l'idée de Julien , les
phénomenes physiques sont bien toujours divinisés, mais ils
ne sont plus que les reflets, les images des dieux supérieurs,
invisibles, purement intelligibles, vivant daos le voisinage
ou faisant partie de la Trinité supreme. Le soleil, qui dans la
théorie est le dieu visible adorable par excellence, n'est
pourtant que le ¡i.~yai; "HAtoi; -to ~w'I éíy:x)..¡.,.a xal l¡J,lj,uxo'I Y.cr:l lwou'I Y.:xl
&amp;¡a6oepyo'I -tolí 'lo-t¡,olí Ila-tpói;, le grand Soleil est le portrait vivant
animé, intelligent et bienfaisant du Pere intelligible 1 • « Platon, dit-il dans un passage reproduit par Cyrille 2, donne
le nom de dieux au soleil, a la lune, aux astres et au ciel qui
sont visibles ; mais ces dieux visibles ne sont que les images
des invisibles, -tw'I &amp;:~cr:'lw'I e\Y.ó'la,;. Le soleil qui paratt aux yeux
est l'image du soleil intelligible qui ne parait pas; de m~me,
la lune qui se montre a nos yeux et chacun des astres sont
des images des dieux intelligibles. » Soit; mais alors qui ne
voit combien ces dieux, que la mythologie vulgaire célébrait
comme supremes, sont rabaissés, infériorisés, en comparaison
de l'Olympe purement intellectuel, découvert bien au-dessus
d'eux par la spéculation néo-platonicienne? Ce contraste est
tel que Julien se croit forcé de stipuler l'existence d'une troisieme classe intermédiaire de dieux, formant la transition
entre les dieux reflets, les dieux portraits, qui sont les dieux
de la mythologie, et les dieux réels qui sont ceux de la philosophie ª.
Daos la religion homérique, une autonomie tres largement
1) Epist. 51, ad Alexand.
2) Cont. Julian., L. Il, p. 65. B.
3) Jul., Orat. IV, in regem S olem., p. 132 sv.

�rno

HH

REVUE DE L'HISTOIBE DES RELIGIONS

L'EMPEREUR JULJE~

comprise est reconnue a chaque divinité, le pouvoir supérieur de Zeus n'intervenant que dans les grandes occasions
et n'empechant pas toujours les zizanies, ni meme les luttes
acharnées entre les dieux de noms et d'attributs divers. Cetle
nai've conception ne saurait convenir a un esprit philosophique, et les dieux de Julien sont soumis au régime de la
monarchie absolue. Ce ne sont plus que des « procurateurs
impériaux » chargés chacun pour sa part d'une tAche distincte
a laquelle il doit se consacrer exclusivement daos un esprit
d'obéissance parfaite. « Les nótres disent sans doute que le
Créateur de toutes choses est le Pere et le Roi universel (1.ot'lo;},
mais aussi qu'il a réparti les peuples particuliers en les adjugeant a des dieux ethnarques et gardiens des cités, dont
chacun administre a sa maniere le domaine qui lui est altribué. Dans le Pere tout est parfait et tout est un, mais daos les
divinités spéciales {¡i.1:.pta-t'oi,;), e'est telle ou telle vertu qui l'emporte. Ares préside aux nations guerrieres, Athena a celles
qui font la guerre avec intelligence, Hermes a e elles qui déploient plus de finesse .que de bravoure, et, selon l'essence
particuliere de ces dieux spéciaux, les nations qu'ils régissent
suivent telle ou telle direction 1 • »
La vraie tradition mythologique, celle a laquelle la population payenne était restée attachée, distinguait nettement
entre les personnes divines et marquait soigneusement cetle
distinction dans ses symboles et ses représentations plastiques. Personne n'aurait eu l'idée de sculpter un Zeus avec
les traits et les attributs d'un Apollon. Dans le néo-platonisme, en vertu, il est vrai, d'une tendance qui remonte loin
daos le monde grec, mais qui coi'ncide avecle premier ébranlement des vieilles croyances et dont l'orphisme notamment
est fortement pénétré, les divinités populaires perdent leur
individualité. Elles passent insensiblement les unes daos les
autres. On voit que le robuste anthropomorphisme qui a im-

primé un cachet si marqué ala religion d'Homere, ~'Hésiode
et de Pindare s'efface de plus en plus dans l_a consc1en_ce ~es
philosophes qui prélendenl la conlinuer. Jul1en en parl1 cuher
veut absolument qu'Hélios, Apollon et Zeus, et meme Ades
et Sérapis ne soient qu'un seul el meme dieu. 'r-rto óio;. - 'IOµt,.oµ::-1c:i
,.. t
"l •'H)..'\OU
ocrne.p EO",t'I o ll~'to,; "H1to,;. - ' A-..6AAW'I\, ·&lt;:&gt;
IJ.YjO.'I
1
ato:~tpe.w , et il invoque a litre d'argument un vers orph1que :
El'; Ze.o;, e.Ti; 'Atar¡,;, e.Ti; "H).tó,; fo--n ~cxp~m;

1) Ap., Cyrill. ,l. IV, p. 115 D. E. Comp. p. i48 B.
2) Orut. I\', In reg. Solem, p. 13d, C.

Zeus Ades, le Soleil, ne sont qu'un seul Dieu Sérapis '.
Cet ;ffacement des individualités divines était en rapport
étroit avec la propension également néo-platonicienne a remplacer la signification réelle, natur_iste,_ d~s dieux e! déesses
homériques par des abstractions qm pl~1sa1ent au philosophe,
mais oil le payen ordinaire ne pouva1t plus les reconnaitr~.
Prométhée, par exemple, n'est plus. que la -rtp6'1cto:, la. prév_1sion divine qui dirige toutes les affaires des morlels . Mais
cette méme r.pó'lóto: est identi6ée aille~rs avec Athena, née d_u
cerveau de Zeus \ En meme temps c'est encore Athena qui,
saos les mélanger, ramene a l'unité les dieux $ro~pé~ aut~ur
du Soleil(atxo: aúnúae.w~ d~ l'lwat'I ª). Ma~s cette vertu d um?c;t:on
ou de coordination des dieux consbtue un peu plus lom 1office propre d'Aphrodite qui se trouve en, plus l'~uleur_ en
seconde ligne de la fertilité de la terre. C est Héhos qm en
est le r.pw'tcupyc;, mais Aphrodi le esta~.¡¡; a:i'lz'tto;.
.
On voit combien toutes ces définitions manquenl de pré~1sion et comment, sous l'influence de l'abstraction, les P?-!510nomies des divinités mythologiques pAlissent et se volalilisenl
en notions indistinctes qui n' ont plus rien de tranché.. .
U en est de méme des mythes si pittoresques et s1 v1goureux daos leur grossiereté de l'antiquité grecque. Le chaste
i)
2)
3)
4)
5)
6)

Orat. IV, in regem Sol., p. i49 C.
!bid., p. i36 A.
Orat. VI, adversus Cynicos, p. i 82 C.
Orat. IV, p. 149 B. C.
lbid., p. i49 D.
lbid., p. i50 B.

�{52

1

{53

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

L EMPEREUR JULlEN

Julien ne veut pas entendre parler d'union sexuelle entre les
dieux et les déesses. Quand Hésiode raconte qu'Hélios, le
grand dieu favori de Julien, estle fils d'Hypérion et de Théia,
il ne faut pas penser a un mariage, a un accouplement
(irov8otcxoµov); ce sont la, dit-il, les jeux parodoxaux d'une Muse
poétique, cela signifie que le Soleil est le rejeton légitime de
Celui qui est au-dessus de tout et qu'il faut considérer comme
son pere et générateur l'Etre de tous le plus élevé et le plus
divin 1. Ou bien, quand Homere raconte dans l'lliade 2 que
Héré foroa le Soleil a descendre plus tót qu'il ne l'eftt voulu
sous les flots de l'Océan, cela doit vouloir dire simplement
qu'une épaisse nuée survint qui fit croire que la nuit était
tombée avant l'heure 3 •
L'une des plus curieuses déformations de mythes antiques
dont nous lui soyons redevables, c'est l'explication qu'il propose du mythe obscene de Cybele et d'Attis. On sait que sous
sa forme la plus répandue ce mythe raconte la castration
d'Attis, le bel amant de la Mere des dieux, qui a voulu le
punir de cette maniere des infidélités dont il se rendait coupable. Ce n'est au fond qu'une variante entre tant d'aulres de
l'idée mythique de la stérilité de la nature succédant a sa prodigieuse fertilité printaniere. Seulement ce phénomene
annuel se change en drame vivant dans l'imagination des a.ges
de poésie et donne lieu a un mythe ou l'on songe bien plus
a faire ressortir énergiquement les péripéties du drame qu'a
respecter la décence ou la divine majesté. C'est ce dernier
point que Julien ne veut pas admettre. Attis n'est pas autre
chose que la cause génératrice agissant dans le monde matériel et se trouvant entratnéejusqu'aux extrémités de ce monde
inférieur (&amp;'xpt 'tw•1 foxchwv ñji; ü).:,¡i;), au point que si elle eftt continué indéfiniment, elle se fftt perdue dans la matiere. Alors
la Mere des dieux met un terme asa fonction créatrice, n'en-

tend pas que ¡d'autres amours séparent indéfiniment Attis de
l'aitlcx 1tcxcn¡i; ya,¡foe.w; et s'y prend de maniere que cette création
indéfinie trouve sa limite. La castration esl comme la barriere
opposée a cette génération sans terme, 'tli; hox/¡ ñji; .hatp!cc;1•
« Et qu'on ne dise pas, ajoute Julien, que selon moi ces
choses se sont jadis passées, comme si les dieux ne savaient
pas ce qu'ils avaient a faire ou comme s'ils devaient redresser
leurs erreurs. Ce sont bien plutót les anciens, se livrant a
la recherche des causes des choses, qui ont inséré ces paradoxes dans leurs mythes explicatifs, afin que ce caractere
paradoxal, extérieur, nous anima.ta la recherche de la vérité,
tandis qu'aux esprits simples suffit, je pense, le récit irrationnel sous sa forme symbolique ... ll n'est pas une période
de la durée ou tout cela ne se passe de la méme maniere.
Atlis est toujours le subordonné de la Mere divine, ... toujours
il vaque ardemment a la génération des choses, toujours il est
cha.trié pour qu'il n'engendre pas a l'infini {cx1to'tf¡,.vm.t 't'Yj'/

i) Oral. V, in Matr. Deor., p. i6i B.
2) XVIII, 239.
3) Orat. IV, p. i37 B.

2
&lt;X'itEtp(cc'/ ) •

l&gt;

C'est a merveille; mais comment Julien ne voyait-il pas
l'arme qu'il fournissait lui-méme a ses adversaires? De son
propre aveu le mythe pris au sens Jittéral et naturel était done
absurde, scandaleux, immoral, il fallait savoir lire sous des
formes grossieres le déroulement d'une lhese de spéculation
transcendanle. Mais en supposant qu'on n'eftt pas d'objection
a opposer a celte mythologie mélaphysique substituée par
Julien aux péripéties obscenes du vieux mythe, comment
ne se rendait-il pas comple, lui chef des peuples, tenu par
son office impérial bien autrement qu'un philosophe dans son
cabinet a songer en tout premier lieu a la valeur sociale des
croyances, que .la multitude ne comprenait pas un traitre
mot a ces galanteries, a ces jalousies et a ces mutilations philosophiques, et qu 'il la laissait sous l'influence démoralisante
d'une légende tres populaire, tres fétée et sanctionnant
toutes les impudeurs?
i) Orat. V, in matrem Deorum, p. {60 B. C.
2) Ibid., i69, t70 A. B.

�HS4

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

L'EMPEREUR 1UL1EN

Telle est l'illusion du parti-pris religieux. Julien n'avait
pas assez de sarcasmes contre les prodiges de la tradition
biblique, mais il était d'une crédulité enfantine quand il s'agissait de ceux qui rehaussaient le prestige des vieilles divinités. Par exemple, la légende romaine parlait d'un miracle
qui avait eu lieulors de l'arrivée a l'emhouchure du Tibre de
la pierre informe qui représentait la Grande Mere phrygienne
et que, sur la foi des. oracles, les Romains avaient fait venir de
Pessinonte vers l'an 207 avant notre ere. Le vaisseau qui la
portait s'était ensablé a l'entrée du fleuve et tous les efforts
pour le dégager étaient vains. Alors la belle matrone Claudia
Quinta, dont la réputation avait a souffrir de nombreuses médisances, démontra publiquement sa chasteté en attachant
sa ceinture a la proue et en remorquant sans effort le navire
échoué. Julien s'incline devant ce miracle et répond aux critiques trop confiants dans leur sagesse (-.ot; ).fa-.¡ aoq,ot;) qui voudraient ranger cet événement dans la catégorie des contes de
vieilles femmes, qu'en pareils cas la tradition des cités qui
ont été les témoins de ces faits miraculeux mérite plus de
créance que l'opinion des petits-maitres (x.o¡J.~o-r;) dont le petit
esprit est vif, mais ne voit rien sainement 1 • Si l' empire
romain n'est plus aussi invincible qu'autrefois, si les légions
ont essuyé des revers, c'est que l'impiété chrétienne a indisposé les dieux contre l'empire et que la présence dans les
rangs de nombreux soldats chrétiens a empéché Mars et Bellone, Pallor et Pavor, de se mettre comme autrefois a l'avantgarde des armées romaines pour disperser devant elles les
forces de l'ennemi 2 •
On s'est done absolument trompé quand on a voulu faire
de Julien un libre esprit, éloigné de toute servitude religieuse,
défenseur de la liberté philosophique et scientifique menacée
par les progres du dogmatisme chrétien. L'hommage qu'il
faut rendre par devoir d'impartialité a ses intentións qui

étaient droites, a ses capacités politiques, a son courage militaire, a l'ardeur qu'il mettait a s'acquitter de ses obligatio~s
de chef d'État, ne saurait nous dispenser de signaler les fa1blesses de cet esprit distingué, victime d'une philosophie qui
ne s'élevait a des hauteurs vertigineuses que pour retomber
dans les bas-fonds d'une niaise superslition. 11 nous reste a
voir comment son idée fixe fut la cause déterminante du désastre ou il trouva la mort.

i) Orat. V, in matrem Deorum, p. !6i B.
2) Libanius, Orat. parent., 182.

Julien aurait voulu annexer a l'empire romain l'immense
territoire de l' empire perse reconstitué sous le sceptre des
Sassanides. Il avait, en Gaule, récolté des lauriers que ses
flatteurs assimilaient a ceux de Jules César. L'idée de s'acquérir en Asie la renommée d'u~ se~ond Alexandre_ sou~iait
plus vivement encore a son imagmabon. 11 est ~~ fait que de
graves motifs pouvaient recommander cette pohbque de con~uérant. L'empire perse et l'e~pire ro~ain ét~ient deux colosses dont la coexistence pacifique était cons1dérée comme
impossible. Les conflits étaient incessants, remontaient d~j_a
loin. D'autre part, une vue claire de l'affaiblissement mil1taire de l'empire romain eut, semble-t-il, conseillé a un empereur moins dominé par les souvenirs d~ l'antiqui~~ de s_e
borner a faire sur l'Euphrate et sur le Tigre ce qu 11 avait
fait sur le Rhin, c'est-a-dire de consacrer a l'organisation
défensive des frontieres les ressources encore grandes que
le pouvoir impérial mettait a sa disposition. Le temps n' était
plus ou l'empire romain était assez fort pour reculer ses
limites indéfiniment. Mais Julien avajt prouvé en Gaule que,
sous une direction énergique, économe, courageuse, il pouvait parfaitement tenir en re.spect ses assa~lants. SeuleI?e~t
cette politique prudente n'eut pas fourm de héros ép1que
a la plume des futurs Quinte-Curce, et Julien, tres confiant
dans ses propres talents militaires et dans la valeur de

�i56

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

1

L EMPEREUR .JULlEN

l'armée aguerrie qu'il avait sous ses ordres, était impatient
d'ajouter un nouveau chapitre a l'histoire des grandes conquétes. Il avait fait pendant l'hiver de 263 d'immenses préparatifs en vivres et en munitions de toute espece. Son armée
était concentrée en Syrie et quand il partil d'Antioche, a la
tete de soixante-cinq mille hommes de honnes troupes,
qu'une flotte de onze cents navires attendait sur l'Euphrate
pour subvenir a leurs hesoins et concourir a leur vigoureuse
offensive, on pul se flatter de l'espoir que les jours glorieux
allaient luire de nouveau pour les aigles romaines conduites
par un chef aussi habile que courageux.
Ce chef toutefois n'était pas sans inquiétude. D'abord,
chose grave, les omina et pr;esagia n'étaient pas toujours
tels qu'il les eút désirés. Julien I ne parle que des auspices
favorables qu'il obtenait de ses procédés divinatoires ,
mais Ammien Marcellin, qui l'accompagnait, a enregistré 1
soigneusement les présages d'une signification beaucoup
moins encourageante qui ne laisserent pas de jeler quelque
trouble daos l'esprit superstilieux de l'empereur. n se porta
toutefois sur l'Euphrate avec la rapidité de mouvements qui
Jui avait si bienréussi en Occident et s'acquit ainsi l'avantage
d'attaquer un ennemi encore en pleine préparation. Treshabilement aussi, illaissa le roi sassanide, Sapor, dans l'incertitude quant au point qui serait l' ohjet de ses premiers efforts.
Serait-ce Nisibe ou Ctésiphon? C'est sur cetle derniere place
forle qu'il se dirigea brusquement apres une feinte sur Nisibe, et il parut sous les murs de Ctésiphon avec une armée
victorieuse, apres avoir culbuté les corps ennemis envoyés
en ha.te pour luí disputer le passage du Tigre.
C'est la qu'une premiere déception l'attendait. ll avait
cru pouvoir compter sur la coopération active du roi d'Arménie, Arsace Tiranos, qui n'avait pas moin,s d'injures a venger sur la Perse que l'empereur des Romains. L'Arménie
f) Epist. uvm.
2) L. xxm, 2.

15'1

était l'alliée naturelle de l'empire contre la dynastie sass~nide, et pendant que Julien allait attirer du coté de Ctés1phon les gros bataillons, les éléphants et la redoutable cavalerie de Sapor, l'Arménie était admirablem~nt pl~cée pou:
opérer, du Nord, une diversion puissante qm eftt Jeté le ro1
perse daos le plus grand embarras. _l\falheureusement le ~on
des dépéches transmises a Arsace Tiranos au nom de Juhen
ressemblait pluteit a celui d'un suzerain envoyant des ordres
a son vassal qu'au langage d'un souverain ami s'~dressant
un allié indépendant. Mais surtout Arsace Tiranos éta1t
chrétien, la majorité de son peuple ~'était ~ussi, et la rép~tation de Julien, contempteur de la fo1 chréhenne, en_nem~ J~ré
de l'Église, était déja répandue dans toute l'Arméme; s1 bien
qu'Arsace Tiranos se trouva bien aise d'alléguer des prétextes
religieux pour couvrir son indécision et les répugnances de
sa dignité froissée. 11 resta coi 1 , ou plutot, _Pªr u.n ?rdre_ secret de retraite adressé aux soldats armémens qm ava1ent
f ait mine de rallier les généraux romains Sebaslianus el
Procopius, il fit avorter tout le plan de campag?e de Julien ~ •
Ce fut un des plus fa.cheux résultats pour Juhen de la pobtique religieuse qu'il avait adoptée. Son engouement supers~
titieux et passablement vaniteux pour les modeles que lm
fournissaient les héros de l'antiquité lui fit commettre une
autre faute irréparable, qu'il paya cher ainsi que l'empire
romain.
.
Ctésiphon était une place tres forte. S'atlarder a en fa1re
le siege, tandis que l'armée de Sapor, dég~gée dn coté de
l'Arménie, s'avan&lt;¡ait vers le Tigre et pouvrut, en ~assa?t c_e
fleuve, couper les Romains de leur lign~ de retraite, c éta1t
fort dangereux. l\fais au moment ou Juhen perplexe se de-

.ª

1

i) On peut suivre le récit de la campagne dans Ammien Marc~lin, XXlll et
XXIV. Nous n'avons pas a le refaire ici. Nou~ nous bornons a rele: er les
quelques grandes lignes qui suffisent a nous éclairer sur les causes de 1échcc
final de Julien.
2) Ce trail nous esl attesté par Moisc de Khoren, Bist. Armen., lll, 15.

�{58

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

mandait ce qu'il devait faire, il rec¡ut de Sapor des propositions de paix extremement avantageuses. Le roí sassanide
était épouvanté de la vigueur déployée par l'armée romaine,
de la défaite de ses premieres troupes, de la prise de ses
forteresses, de la chute imminenle de Ctésiphon; il se croyait
vaincu d'avance, et il offrait a Julien des conditions et des
garanties inespérées. Tout conseillait aJulien de les accepter.
Mais quoi ! C' était finir bien prosai'quement une campagne
qu'il avait entreprise en émule d'Alexandre, et de meme que
le héros macédonien avait rejeté les propositions de Darius,
de meme Julien devait repousser celles de Sapor 1 • D'apres
!'historien Socrate, cette funesta résolution fut due en grande
partie a l'influence du néo-platonicien Maxime, l'un des conseillers et des philosophes intimes de la cour romaine et qui
récompensait la bienveillance de son disciple impérial en
l'initiant aux pratiques secretes de la théurgie.
Toujours a l'imitation d'Alexandre, Julien voulait marcher
droit sur l'armée de Sapor qui s'avanc¡ait enfin apres s'etre
massée dans les provinces septentrionales. Il espérait renouveler les merveilles de la bataille d'Arbelle. Sapor, dans son
épouvante, avait convoqué le han et l'arriere-ban de ses forces
disponibles. L'armée romaine eut beaucoup a souffrir en
traversant des contrées désertes ou dévastées oñ elle dut
endurer des privations de toute espece, d'autant plus qu'avec une crAnerie qui était aussi une imitation d'exemples
célebres, Julien avait fait bruler les vaisseaux chargés de
provisions qui l'avaient suivi de l'Euphrate sur le Tigre.
Julien regretta, mais trop tard, d'avoir donné cet ordre inconsidéré. Déja la cavalerie légere de Sapor compliquait
d'escarmouches continuelles la marche des colonnes romaines. Julien, désespéranl de nourrir son armée dans un pays
sans ressource, n'avait plus d'autre ambition que de gagner
au plus tót la fertile province de Cordiene, qui reconnaissait la suprématie lromaine et oñ ses soldats trouveraient
i) Comp. Libanius, Orat. Parent., i30, 139 ; Socrate, m, 21.

1

L EMPEREUR JULH:N

i59

de quoi s'alimenter. En réalité, c'était battre en retraite.
Un soir on vil s'élever de loin un nuage de poussiere que l'on
prit pour !'indice d'un troupeau d'Anes sauvages qui passait
a l'horizon. C'était, en réalité, une armée perse qui approchait sous le commandement d'un chef renommé, Méranes,
accompagné de deux fils de Sapor. Cette armée était suivie
a quelque distance d'une autre, commandée par Sapor en
personne. Des le lendemain commenc¡a une série de combats
acharnés, meurtriers des deux parts, mais oñ les Romains
éta:ient, quoique toujours victorieux, les moins favorisés,
parce qu'il s'agissait pour eux d'aller vite, que leurs forces
diminuaient et que chaque jour de retard aggravait pour
eux les difficultés de la situation.
Julien était en proie a une sombre agitation qu'il cachait
autant que possible a ses soldats. On raconte que la nuit qui
précéda sa mort, il vit paraitre devant lui le meme Génie de
l'empire qui lui élait apparu en Gaule au moment de sa rupture avec Constance. Cette fois, le Génie avait la téte couverte
d'un voile funebre et sans rien dire, a pas lents, il sortit de
la tente impériale. Julien se leva tout ému, se recommanda
aux dieux et ouvrit le rideau qui fermait la tente pour respirer l'air frais de la nuit. En ce moment il vit briller un météore
qui passait et qui s'évanouissait apres avoir jeté un vif éclat.
Sa terreur redoubla. Ce phénomene lui fit l'effet du dieu
Mars en personne qui lui présageait de sinistres événements 1 •
Aussitót Julien fit venir les aruspices étrusques dont il était
partout suivi, parce qu'il était convaincu, ·comme l'ancien
Sénat de Rome, de la supériorité de leur art divinatoire.
i) Comp. Amm, Marc,, XXV, 2. Julien avait quelque rancune contre le
dieu Mars qui avait semblé dédaigner un·sacrifice considérable plusieurs
jours auparavant. Sur dix taureaux désignés, neuf s'étaient couchés tout
tristes au moment d'approcher de l'autel, un avait rompu ses liens, n'avait
été rattrapé qu'avec peine et ses visceres avaient révélé ominosa signa!
(Amm., XXIV, 6.) C'était, selon la croyance antique, !'indice que le die u n'agréait pas l'offrande qu'on Iui présentait.

�J
161

L'E.M.PEREUR JULIEN

160

REVUE DE L'IllSTOIRE DES RELIGIONS

Ceux-ci ouvrirent gravement leurs livres tarquiniens, y lrouverent ce prodige tout au long raconté au chapitre De rehus
divinis, déclarerent que tout cela était d'un tres mauvais augure et insisterent pour qu' on ne livrAt aucun combat ou que
du moins on retardAL le déparl de quelques heures.
Mais Julien n'était plus libre de suivre ce genre de conseils.
Les forces ennemies grossissaient d'heure en heure. Il fallait
percer au plus vite le cercle qui se fermait. Julien marchait a
l'avanl-garde. Il apprend que son arriere-garde est attaquée.
Il y courl saos meme prendre le temps d' endosser sa cuirasse,
il dégage ses soldals; mais une attaque du meme genre le
rappelle en avant. ll n' écoute pas les supplications des siens
qui le conjuraient de ne pas s'exposer avec tant d'imprudence. Il repousse une charge terrible de cavalerie et d'éléphants, il se meten personne a la poursuite de l'ennemi qui
s'enfuit. Mais la cavalerie perse, hériliere des Parthes, était
au moins aussi redoutable en fuyant qu'en attaquant. Une
grMe de traits tombe sur lui et les quelques soldats qui l'avaient
suivi. Une arme de jet l'atteint et lui perce le foie. Les Perses
lui abandonnerent le champ de bataille, mais il était blessé a
mort.
Il mourut courageusement, en philosophe croyant et en
sóldat, mais non sans une certaine affectation d'attitude et de
langage oii se révele jusqu'au dernier moment son penchant a
l'imitation des héros d'autrefois. Comme Épaminondas rapporté mourant et victorieux du champ de bataille de Mantinée, il redemanda son cheval et ses armes pour retourner
au combat. Puis, quand il sentit ses forces défaillir, il adressa
aux assistants un discours tres étudié que Gibbon soup&lt;¡onne
d'avoir été préparé d'avance pour s'en servir a l'occasion 1 •
Le caractere et les préoccupations habituelles de Julien rendent cette supposition tres vraisemblable. Ce discours a été
reproduit par Ammien Marcellin, témoin oculaire 2 • « Com1) Hist. of the Decline and fall of the Roman Empire, ch. :z:x1v, vol. lll, p. 4l,
éd. Bohn.
2) XXV, 3.

pagnons, » dit-il, « le moment de quitter la vie est arrivé pour
moi a son heure, et je m'acquitte envers la nature avec l'empressement d'un débiteur de bonne foi. Je ne m'en afflige ni
ne m'en plains, comme quelques-uns le croient. J'ai appris
des philosophes en général combien l'Ame esl plus excellente
que le corps, combien de fois un état meilleur se dégage de
l'état inférieur qui le précede, et qu'il faut s'en réjouir au lieu
des' en lamenter. Je remarque aussi que les dieux célestes on t
mainte fois accordé la morl comme une supreme récompense
aux hommes les plus pieux. Je sais tres bien que cette faveur
m'est octroyée pour que je ue succombe pas a des difficultés
extremes et pour m' éviter la hon te d' avoir am'humilier devan t
mes ennemis. C'est aussi pour moi le résultat de l' expérience
que toutes les douleurs accablent les la.ches et cedent aux
persévérants. Je ne me repens pas de ce que j'ai fait, je ne
suis tourmenté par le souvenir d'aucune faute grave, soit du
temps oii je faisais mon éducation dans l'ombre et en cachette
(in angulas), soit depuis que j'ai été mis en possession du principat. Ce pouvoir qui m' est échu, j' ose le dire, avec l 'assentiment des dieux, je crois l'avoir exercé saos tache. J'ai appliqué le principe de la modérat~on au gouvernement. Je n'ai fail
de guerre offensive ou défensive que pour des raisons sérieuses. TI est vrai que les résolutions utiles et leur issue
prospere ne concordent pas toujours, parce que les puissances
d'en haut se réservent la fin des entreprises humaines. Mais
dans la conviction que l'intérét et le salut des sujels sont le
but vrai d'un empire juste, j'ai toujours, vous le savez, incliné
vers le maintien de la paix. J'ai banni de toute ma conduile
cette licence qui corrompl les choses et les mreurs. Et toutes
les fois qu'en mere qui commande la République m'a exposé
a des périls prévus et acceptés d'avance, je me suis réjoui ,
sachant queje resterais debout, en homme habitué a fouler
aux pieds les remous du hasard (turhines fortuitorum).Je n'éprouve aucune honte a déclarer que depuis longtemps j'avais
appris de l'art divinatoire queje périrais par le fer. C'est pour-:quoi je rends grAce a la puissance éternelle de ne pas suc11

�L'E:llPEREUR JULIE&lt;'i

i62

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGIONS

comber a des complots clandestins, ni aux cruelles souffrances d'une longue maladie, ni comme un condamné. Au
contraire, j'ai mérité de quilter ce monde au beau milieu du
cours fleuri de mes gloires. A bien considérer les choses,
celui-la est timide et la.che qui désire la mort, quand il ne faut
pas mourir; qui la fuit, quand elle arrive en son temps. Mes
forces qui diminuent ne me permettent pas de parler plus longtemps; que ces paroles suffisent ! Je me tais a dessein sur le
nom de l' empereur qu'il va falloir désigner. Je craindrais de
passer par ignorance a cóté du plus digne; ou si je nommais
celui qui me paratt le plus apte a remplir cette fonction, de
l'exposer au péril supreme dans lecas ou un autre serait préféré. Modeste nourrisson de la République, je souhaite seulement qu'on trouve apres moi, pour elle, un bon directeur. »
11 fit ensuite ses dispositions testamenlaires en faveur de ses
familiers. Puis, il s'informa de son maitre des offices, Anatolius. On dut lui faire entendre qu'il avait péri dans la melée.
11 déplora sa mort plus que la sienne. 11 remontra aux assistants qui fondaient en larmes qu'il était honteux de pleurer
ainsi un prince qui allait s'unir au Ciel et aux astres. De meme
que Socrate avec ses amis, il s'entretint avec les pbilosophes
Maxime et Priscus de la nature supérieure de l'ame. _L'étouffement commenoait, il demanda de l'eau froide et, apresen
avoir bu, il s'éteignit doucement. Il n'avait pas trente-deux
ans.
Le discours in extremis que nous avons reproduit peinl Julien tout entier. D'incontestables qualités morales, courage,
fermeté, atlachement au devoir, ambition noble et qui convient a un chef d'État; en meme temps, une satisfaction na1ve
de soi-meme, la préoccupation de l'effet qu'il produit sur les
autres, une ostentation calculée de vertu antique, et puis le
désir tres accusé que le coup imprévu qui va frapper en luí
son armée et son empire ne puisse pas etre allégué contre le
systeme religieux dont il s'est fait le champion, tout s'y retrouve. Ce qui luí arrive était prédit. La divination, dont il avait
fait une étude prolongée, le luí avait révélé. Il tient a ce qu'on

i63

le sache bien, et ne se dit pas que, s'il en est ainsi, il n'aurait
dO ni commencer cette guerre, ni repousser la paix qui luí
était offerte, ni se conduire bravement, mais inconsidérément
comme il l'a fait. Ce fut du reste la contradiclion continue de
la divínation antique d'etre fondée sur le príncipe de l'enchatnement fatal des choses et d'etre exercée dans l'espoir
qu'en les prévoyant on pourrait prévenir ou détourner leur
inévitable déroulement.
Ammien Marcellin, dans l'appréciation qu'il fait de la personne et du caractere de Julien, loue sa temp~rance, sa prudence, son courage, son amour de la justice, sa science militaire, la purelé de ses mreurs, sa fermelé tempérée par la
clémence, l'art avec lequel il savait s'attac_h er des soldats, sa
gestion économe des finances publiques jointe aune libéralité
ordinairement bien entendue 1 • 11 y a peut-etre un peu de
complaisance dans ce tableau flatteur. La campagne de Perse,
par exemple, ne tourna pasa. l'honneur de ses talents stratégiques, a partir du moment ou il ne put plus compter sur
l'effet de sa marche rapide et de sa brusque conversion a
droite sur Ctésiphon. 11 ne paratt pas avoirsuffisamment calculé les forces écrasantes que Sapor était en état de lui opposer. 11 se croyait encore au temps d'Alexandre et de l'empire
démoralisé des Achéménides. Il commit la double faute de
repousser une paix avantageuse et d'incendier une flotte chargée de vivres. Puisqu'il avait besoin de la coopération de l'Arménie, il était souverainement maladroit d'indisposer le roí
et le peuple de ce pays par une politique religieuse ouvertement hostile a leur foi . Mais on ne peut contester qu'a bien
des égards les éloges d'Ammien sont mérités. Julien compte
parmi les empereurs les plus estimables, les plus sincerement
dévoués au bien public tel qu'il le comprenait. Daos une de
ses compositions écrites les plus agréables, le Symposion ou
les Césars, il discute les mérites respectifs des empereurs assis
a la table des dieux, c'est a Marc Aurele, l'empereur philoª
i ) XXV, 4.

�l64

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

sophe, qu'il décerne la palme de la supériorité, et certainement il ta.cha de se conformer a l'illustre prédécesseur qui
avait, ases yeux, réalisé l'idéal du grand et bon souverain.
Qu' est-ce done qui gil la tant de belles qualités et fit quelque
chose de négatif d'unregne qui promettait a l'empire une ere
de relevement et de prospérité?
Ammien Marcellin 1 lui reconnatt aussi quelques défauts.
11 lui reproche ce qu'il appelle un levius in,qenium, non pas
un esprit léger, mais la lrop grande prompti lude avec laquelle
il prenait des résolutions qu'il regrettait ensuite. Puis il le
blilme d'avoir lrop aimé a parler, lingwe fusioris et admodum
raro silentis, d'autant plus qu'il se plaisait trop aux applaudissements vulgaires, qu'il tirait trop de vanité des plus petils
succes et que par un excessif désir de popularité il s'abaissait
trop souvent a causer avec des indignes. Enfin Ammien regrntte que Julien ait été trop adonné a la divination, superstitiosus magis quam sacrorum legitimus observator, multipliant
avec profusion d'interminables sacrifices. L'historien ne parait pas s'etre imposé la tache de rechercher ce qui, dans le
passé de Julien, explique ces défauts et leur association aux
qualités qu'il a relevées.
Pour nous, ces défauts sont surtout des malheurs. Ils dénotent dans cette intelligence, brillante sous bien des rapporls, le manque de jugement, c'est-a-dire l'absence de la
notion ou du sentiment des réalités. Le jugement de Julien
aurait pu etre faussé dans le sens du dogmatisme chrétien s 'il
avait suivi sans résistance la direction que ses maitres avaient
voulu luí imprimer. 11 le fut dans le sens de l'antiquité pa'ienne
par une réaction exaltée en faveur de cet idéal ravissant,
mais dépassé, dont il ne sut pas discerner l'irrémédiable épuisement. 11 s'imagina qu'il pourrait transformer un couchant
en aurore. C'est par la, principalement, que Julien est un romantique sur le tróne. Comme tous les romantismes, le si~n
eut pour caractere la prétention de revenir a la nature et le
1) XXV, 4.

L'EMPEREUR JULlEN

i65

tort de manquer absolument de naturel. En effet, les efforts
tentés pour ressusciter un ordre de choses condamné par le
temps se heurtent régulierement contre des résistances inconscientes, quand elles ne sont pas déclarées, tenant a ce
que les esprits ne sont plus ce qu 'il faudrait qu'ils fussent
pour que la restauraHon du passé soit possible. Par conséquent le romantique, plus pénétré qu'il ne le croit lui-meme
de l'esprit nouveau qu'il abhorre, est amené a se c.ontenter
des formes, des étiquettes, des apparences, a défaut des
réalités qui se refusent ou se dérobent. Cett~ affectation commence par lui-meme. 11 pose en homme du passé, il entend
que nul n'en ignore, il attache une importance puérile a des
détails de costume, de langage, d'attitude, qui ne changent
rien au fond des choses. Il s'attribue aisément une sagesse
supérieure et méprise daos son orgueil les multitudes reveches, insensibles a ces résurrections factices qui ne disent
ríen a leur intelligence et qui a chaque instant les étonnent,
les choquent ou leur paraissent absolument ridicules. Et no tez
que ce sont .précisément ces éléments du passé que les contemporains de toute opinion ne savent plus depuis longtemps
apprécier que ses restaurateurs s'attachent le plus ardemment a faire revivre. Ainsi, l'usage de recourir continuelle ment aux oracles et les immolations de victimes sacrifiées
par grandes fournées étaient tombés en désuétude parmi les
pa1ens eux-memes, et cela malgré les mirifiques justifications
que le néo-platonisme avait mises a la mode pour leuf: rendre
quelque popularité. C'est précisément la ce que Julieil s'acharne a rétablir au grand étonnement de ses sujets de toute
religion , témoin le jugement d'Ammien -Marcellin que
nous venons de reproduire, prmsagiorum sciscitationi nimim
deditus, innumeras sine parcimonia pecudes mactans.
Le fait est qu'il ne resta ríen, absolument rien de la reconstruction commencée par Julien. Q'est encore a la trop
bonne opinion qu'il avait de lui-meme et de sa destinée providentielle qu'il faut attribuer une autre faute qu'il commit,
celle de ne pas avoir associé a l'empire quelqu'un de ses

�{66

1

REVUE DE L ffiSTOIRE DES RELIGIONS

officiers qui fftt a meme par ses talents, son caractere et son
mérite militaire de prendre immédiatement le commandement de l'armée brusquement privée du chef qu'elle aimait,
et par cela meme la direction de l'empire habitué depuis
longtemps a recevoir son empereur de la main des soldats.
On peul se demander si la difficulté de rencontrer parmi ses
généraux un homme de valeur qui syn¡pathisa.t completement
avec ses idées religieuses ne fut pas la cause principal e de cette
grande faute politique. Sonsuccesseur, Jovien, était, paratl-il,
un brave soldat, d'un caractere cordial et « bon enfant », mais
adonné aux plaisirs de la table et de l'amour. Son élection,
qui suivit immédiatement la mort de Julien, fut l'effet du
hasard plutót qued'un choix réfléchi. Jovien se hAla d'ordonner
une retraite, d'ailleurs inévitable, et il dut consentir une paix
humiliante. l\fais ce qui prouve la fragilité des fondements sur
lesquels Julien se flattait de réédifier l'ancienne religion,
c'est que son armée, cette armée qui luí était si attachée,
qu'il avait par tant de moyens ta.ché de convertir a ses idées
religieuses, acclama le nouvel empereur saos se préoccuper
de sa religion. Les entrailles des victimes furent, il est vrai,
interrogées pour savoir si le nouvel empereur étail agréé des
dieux 1 • La réponse de ces entrailles fut favorable comme toujours en pareille occasion, mais ce ful la tout. Jovien professait le christianisme et avait meme, disent les historiens
chrétiens 2 , résisté avec fermeté aux instances de Julien qui
aurait voulu le ramener au culte des dieux. La mort de Julien, dans les circonstances tragiques ou elle s' était produite,
passa aisément pour une punition divine de ses impiétés.
Jovien retira saos rencontrer la moindre résistance les édits
que son prédécesseur avait promulgués en faveur de l'ancien
culte, et l'Église reprit le cours de ses prospérités en marchanta pas rapides vers cette fusion complete avec l'empire
qui s'accomplit sous Théodose.
1) Amm. Marc., XXV, 6,
2) Socrate, m, 22; Sozomene VI, 3; Théodoret, IV, 1.

i67

1

L EMPEREUR JULIIL"&lt;

Julien aurait luissé dans l'histoire un tout autre souvenir,
du moins dans l'histoire telle que nous la refaisons aujourd'hui, s'il s'élait borné a user de son pouvoir et de sa popularité, un moment tres grande, pour maintenir l'égalité et la
liberté religieuses de tous ses sujets et pour émancipe1· le
pouvoir impérial de la servitude épiscopale a laquelle Constance avait eu le tort .de le soumettre. L'indifférence religieuse atlestée par l'élection de Jovien était assez répandue
pour que cette ta.che ne fut pas encore au-dessus des forces
d'un empereurferme et prévoyanl. Lafaule capitale deJulien,
c'est qu'apres avoir promis de se conduire en libéral, il fut
entratné par sa passion théologique a gouverner en réactionnaire, et ce n' était vraimenl pas la peine de reprocher aux
chrétiens leur ignorance et leur superstition, alors qu'on voulait ramener le genre humain aux pieds des devins etqu'onle
conviait a de sanglantes hécatombes renouvelées des temps
homériques en l'honneur d'un Zeus-Apollon qui n'était plus
en réalilé ni Apollon ni Zeus.
ALBERT RÉVILLE.

�LE PESSIMISD CREZ HOMfillE ET tmSIODE

LE PESSIMISME MORAL ET RELIGIEUX
C ti EZ

HOMERE ET HÉSIODE

e Je me croyais prP.Sque l'in,enleur de cetle
philosopbie doulourease, que j e ~oyais rératée
par tout le monde comme une cbose nou,elle
et inédite. lllais en y réílécbissant, Je la paa íaire
remonter a Salomon et 1 Homi!re, au&lt; phllo■opbes
et aux poetes les plus anciens que noaa conaais! ioOJ. •
(L,opuo,, Dialo(flce de Tri.tt an el d'un ami.)

C'esl une opm100 généralement accréditée que le pessimisme est une maladie propre aux temps de décadence morale, un fruit amer des civilisations qui marchent vers la
décrépilude 1• Les optimistes de toute catégorie aimenl a
vanter chez les hommes des premiers a.ges, non seulement
une simplicité vigoureuse, mais aussi la gaieté saine, l'activité
exubéraote, la joie de vivre pour soi saos regrets slériles sur
les conditíoos de la vie et celle de se survivre daos des générations nouvelles, a qui l'existence est transmise, non comme
un don funeste, mais comme un hienfait. Sans prétendre que
cet optimisme, s'il a réellemeot existé quelque part, semble
avoir été surtout l'apanage des races qui, n'écoutant que la
voix de l'instioct, remplissaient le moins possible la fonction
idéale de l'humaoité qui est de penser, il est difficile de ne
pas remarquer que les premieres manifestations de l'intelli1) E. Caro, Le Pessimisme au XIX• siecle, p. 25 et passim. Voy. une réfutation éloquent.e de cetl.i3 opinion dans la conférence de M. F. Brunetiere, Bevue
Bleue, 30 janvier i886: Les causes du Pessimisme.

-t.69

gence prenaot conscience d'elle-méme, ne vont pas sans un
profond sentiment des miseres humaines ; que les plus anciennes littératures ne sont peut-étre pas les moins riches en
doléances sur la condition de l'homme et sur le but de la vie.
Sans doute cette variété de pessimismeprimitif est purement
empirique et ne se présente jamais avec la régularité d'uo
systeme. Qu'est-ce qui est systématique dans les premieres
explications que l'humaoité a trouvées de la raison des choses?
Ce n'estni daos le Véda,ni dans la Bible, ni chez Homere qu'il
faut cherchar, méme a I'état d'ébauche, une théorie formelle du probleme de l'existence. II ne s'y rencontre que
des aspirations na1ves et des intentions irraisonnées, souvent
méme cootradictoires. l\fais ce premier effort d'une pensée
que n'a pas faussée encore la logique conventionnelle des
systemes, n'en est que plus intéressant a étudier. Saos prétendre, avec Cicéron et Séneque 1 , que l'homme est d'autant
plus pres de la vraie sagesse qu'il est moins éloigné de ses
origines, il y a profit, sinon pour la vérité en soi, tout au
moins pour la curiosité esthétique, a méditer les graves problemes, agités avec passion par les époques de civilisation
raffinée, a la lumiere des morales nai:ves et des religions
inconscientes, ou la pensée des premiers a.ges cherchait une
explication a ses doutes, une consolation a ses souffrances,
un refuge a ses craintes.
Les théoriciens du pessimisme ne se sont pas fait faute de
puiser a ces sources lointaines, pour les hesoins de leur
cause. Ainsi les reuvres de Schopenhauer sont semées de
citations empruntées a toutes les littératures ; ces citations
ont pour objet d'établir l'universalité et l'antiquité d'une
doctrine a laquelle on reproche, bien a tort, d' étre nouvelle
et parliculiere. De méme Léopardi, avec une connaissance
1) Cicer. Tusc. I, i 2 : « Antiquitas quo propius aberat ab ortu et divina
progenie, hoc melius ea fortasse, qu11e erant vera, cernebat. , Sen., Ep. 99, 4-4 :
« Aurem mt.atis homines alli spiritus fuerunt et, ut ita dicam, a diis recentes. ,,
Rousseau met une peosée analogue au début de l'Emile.
•

�170

REVUE DE L'HlSTOIRE DES RELIGIONS

tres approfondie des idées helléniques, aime a rattacher aux
fables my thologiques, ses fantaisies sur le malheur universel 1 •
Mais Léopardi est un génie trop personnel pour se contenter
de reproduire les idées des autres. Schopenhauer ne semble
avoir eu de l'antiquité grecque qu'une connaissance incomplete et souvent inexacte '. On connait sa théorie sur les rapports de la philosophie et de la religionª: pour lui les religions
ne sont que des mélaphysiques populaires et a chaque systeme religieux correspond une métaphysique déterminée. Le
pessimisme est la philosophie raisonnée de la religion bouddiste; l'optímisme de Leibnitz dérive en droite ligne des
dogmes j uda1ques sur l'origíne du monde et du -r.&lt;X'l"ix xaA~ ).(ix1 4•
Quant au polythéisme gréco-romain, il a le tort grave a ses
yeux, d' étre optimíste dans son príncipe~, et s'il le préfere
au j~da1sme, c'est que les tendances optímístes que luí a
imprimées la poésíe homérique, sont corrigées plus tard par
l'orphisme et par les philosophes.C'est qu'en somme la littérature helléníque, interprete des cróyances traditionnelles,
a eu un sentiment si profond et si exact de la nature hun;iaine, elle en a exprimé avec tant de puissance et d'éclat,
les aspírations multiples, que l'optimisme métaphysique s'y
trouve naturellement tempéré dans de fortes proporlions par
les professions d'un pessimisme empirique et populaire 8 • Ce1) Voy. entre autres, dans les Opuscules et Pensées, trad. A. Dapples, l'Histofre du genre humain, le Dialogue d'Hercule et d'Atlas, le Pari ;de Prométhée, etc.
2) V. par exemple son interprétation du mythe de Pandore, Parerga, VI,
p. 443. Nous y reviendrons.
3) Parerga, Ueber Religion, § l.83; CEuvres completes, t. VI, p. 415.
4) Genese, I, 31. Cf. J. Frauenstaed, A. Schopenhauer, Lichtstrahlen, 3• éd.
p. 193; et Schopenhauer, Parerga, VI, 405.
5) Il lui reproche méme de n'étre pas une religion au sens exact du mol.
(lb., p. 355.)
6) De la cette profession de haute estime pour les lettres anciennes ; « La
honte est réservée au siecle qui s'ouhlierait jusqu'a supprimer l'étude de l'antiquité. Elle est le modele que nous ne devons jamais perdre de vue. Si nolre
époque si corrompue, si pitoyable, si pénétrée de matérialisme, devait s'échapper ~e leur école, pour se sentir plus a l'aise dans sa propre vanité, elle ne sémera1t qu' opprobre et infamie. » (Ibid, 436.)

LE P:RSSIMISME CHEZ HOMERE ET B'ÉSIODE

i7t

pendant ni Schopenhauer, ni ses disciples, pas plus que ses
adversaires, n'ont jamais cherché a interpréter dans leur
ensemble ces manifestations pessimistes du génie hellénique;
et lorsqu'ils y ont fait allusion en passant, ils ne sont guere
remon.tés au dela d'Hésiode 1 , laissant supposer assez volontiers que ce théologien a l'humeur chagrine s'oppose a
Bomere, peintre riant de la nature humaine, comme son
contraire.Aussi la croyanceest-elle a peu presgénérale que,
philosophiquement parlant, Bésiode est pessimiste et Homere
optimiste; que celui-ci a chanté la religion des heureux,
tandis que l'aulre a introduit dans le trésor des croyances
helléniques des idées tristes et sombres, qui en auraient
changé le caractere originaire 2 • Nous voudrions montrer que
cette différence prétendue entre les deux poetes est plus apparente que réelle, et ensuite que la religion primitive des
Grecs paie un large tribut aux opinions pessimistes.

I

Origine, décadence et condition actuelle de l'lzumanité.
Avant d'établir, par les textes, les ressemblances de la
pensée d'Homere avec celle d'Hésiode sur la question des
rapports de l'homme et des dieux et sur sa condition terrestre, il n'est pas sans intérM de se demander pourquoi
1) Cf. E. Ca.ro, ouv. cit., p. 4. L'exposé historique par lequel débute l'ouvrage de l'éminent académicien, est nécessairement fort incomplet.
2) L'optimisme d'Homere est une sorte de dogme d'école; nous l'avons
accepté nous-meme autrefois (Etudes sur les Démons, p. 52 et suiv. ), un peu
légerement. 'La suite de cette étude montreta qu'il en faut beaucoup rabattre.
Cf. d'ailleurs Naegelsbach, Homer. Theologie, p. 356 et suiv. , qui nous
semble avoir raison contre W. Teuffel, Homerische Eschatologie, p. 24. Quoiqu'il en soit du débat, il nous est impossible de souscrire a ce jugement de
M. Havet, l'Hellénisme, p. t7, parlant de la civilisation homérique: « Ce monde
ou tout est bruit et éclat, ou tout a un air de féte, jusqu'á la mott m~e. »
Tout y a un a.ir de force, mais de féte, c'est une autre affaire.

�1

REVUE DE L BISTOIRE DES REUGio;ss
!72
l'impression qui subsiste apres la lecture d'Homere est si
différente de celle que produit Hésiode. On en peu(apporter
deux raisons principales, l'une tirée de l'art des deux poetes,
l'autre de la nature des sujets qu'ils traitent. ll y a chez
Homere, meme dans la peinlure de la deslruction, des souffrances et du désespoir irrémédiable, une telle exubérance
de force artistique, une telle puissance liltéraire; ses héros,
dans les circonstances douloureuses ou le poele les a placés,
font preuve d'une telle énergie soit pour résister sans espoir,
soit pour triompher sans profit, qu'absorbé par la contemplation de l'action, le lecteur n'a pas le temps de songer au
résultat ; saisi par le spectacle tout extérieur de cette vie, il
ne s'avise guere d'en vouloir cbercher les lois intimes. Ensuite chez Homare encore, les dieux sont étroilement associés
aux hommes pour le développement des deux épopées. 11
s'ensuit que le bonheur que ceux-la possedent par nature
rayonne en quelque sorle sur la misare de ceux-ci, au lieu
de s'y opposer par contraste, et qu'il en adoucit le spectacle;
d'autant plus que par une action réflexe les misares de l'humanilé déleignent, sans le pénétrer, sur le monde des dieux.
Chez Hésiode au contraire, outre que le talent est fort ordinair~, je dirai volontiers terre a terre, les deux spbares de
l'humanité et de la divinité sont présentées a part. Dans la
Théogonie, il n'est guere question que des dieux pris en euxmemes et fort peu de leurs relations avec les mortels ; dans
les (Euvres et les Jours nous avons la peinlure de l'humanité
aux prises avecle labeur pénible qui pourvoit a son existen ce,
livrée a toutes les difficultés morales et malérielles qui l'empéchent de s'épanouir dans la joie, qui font de la vie une
lutle incessante des bommes entre eux ou contre la nature,
c'esl-a-dire conlre les dieux; mais personnellement ces dieux
y figurent a peine. Au fond, les divinilés quelque peu abstraites
d'Hésiodene different des personnalilés vivanles dout Homere
a peuplé l'Olympe, que par le talent des poetes qui les meltent
en scene. De meme l'humanité suivant Hésiode, si livrée
qu'elle pa1·aisse a toutes les cause~ de souffrances, d'erreur

LE PESSUIISME CUEZ DOMEI\E ET RESIODE

t73

el de péché, n'est pas plus a plaindre que l'hnmanité suivanl
Homere : peul-étre l'est-elle moins. Les hommes d'Homare
s'agilent davantage; ils font plus de bruit,· ils accomplissent
des exploits extraordinaires; mais s'ils sont héro'iques, ils
souffrent en proportion de leur héroi'sme et leur mort en est
plus tragique. Les laboureurs d'Hésiode se consument tristetement dans un travail vulgaire, ne déballent que des inlérets
misérables, ne subissent que des épreuves saos gloire; ils
répondent al'idéal du pessimiste qui ne trouvo pas le bonheur,
meme en se contentanl de peu . .Mais en regardanl aux lois
de l'existence, indépendamment de ses résultats, en dépouillant ces résullats de l'atmosphere rayonnante dont les enveloppent chez Homare la présence et l'intervention des dieux,
qui ne sont le plus souvent pour l'homme que la cause des
supremes misares, on est forcé de reconnattre que chez Homere comme chez Hésiode, l'homme est également faible,
condamné par son origine, par la loi primordiale de son etre,
par la volonté souveraine du deslin et par la haine des dieux,
a souffrir saos savoir pourquoi, a mourir saus espérer de
lendemain, a agir, a lutter sans but logique et sans compensation morale. Hé.tons-nous d'ajouter que l'un et l'autre
poetes, si féconds qu'ils soient en manifestations pessimistes
touchant la condition des mortels, sonl aussi loin que possible des tendances ascétiques qui sont la conclusion du
pessimisme hindou. Le but de la vic, le supreme- idéal c'esl
la lutle, le travail, l'aclion quand meme. L'affirmation du
vouloir viv1'e (die B ejaltwig des Willens :.um Leben)1 y est
i) Cf. Schopenhauer, Parerga, § i63, v,, p. 33í : « Entre la morale des
Grecs et celle des Indous, il y a opposition tranchée. Ceux-la (ii. l'exception de
Plat.on) lui assignent pour but d'établir la vie heureusP., vitmn beatam; ceuxci au contraire poursuivent la délivrani:e et l'anéantissement de la vie en général. »
Et plus loin: « Entre !'esprit du paganisme gréco-romain et celui du christianisme, il y a a proprement parler l'opposition entre l'affirmation du vouloirvivre et sa. négation. ,, Schopenhauer n'a pas tout dit sur ce point. Si la.
morale du polytbéisme cherche a réaliser la vie heureuse ici-bas, en théorie on
ne voit pas qu'elle ait l'espoir d'y réussir, cela des les temps d'Homére; et le
tablea.u que la litlérature gréco-romaine trace de la rie en général, prouve

�{74,

175

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

LE PESSIMISME CHEZ HOMERE ET HÉSlODE

poussée jusqu'a l'énergie farouche, indomptable : si cela
suffit a attacher a la morale et a la religion helléniques la
qualification d'optimistes, il n'y en a point qui l'aient méritée
davantage. Montrons cependant comment cet optimisme de
principe, si c'en est un, se concilie sans peine avec le pessimisme pratique et effectif.
Le sentiment de la misere actuelle de l'humanité se manifeste dans la plus ancienne poésie des Grecs par la faoon
dont elle conooit ses origines et sa condition passée. Les
dieux et les hommes sont sortis de la meme souche, et il fut
un temps ou leur existence était la meme. Elle s'écoulait en
commun, au sein de jouissances sans mélange, les hommes
étant les égaux, tout au moins les commensaux des dieux 1 •
Le désir du bonheur est si impérieux au creur de l'homme
et la réalilé présente de ce bonheur si peu en proportion avec
le désir, qu'il se dédommage par la fiction : il le place tantót
dans un passé fabuleux, tantót dans un avenir problématique,
quelquefois encore dans des contrées fantastiques, ou il est
l'apanage de quelque race extraordinaire qui n'est pas celle
des dieux, mais qui n'est pas non plus celle des hommes.
Hésiode, dans le mythe des a.ges, a donné a ces aspirations
une forme systématique 2 ; Homere les exprime par maints
détails de ses deux épopées. Pour Hésiode, l'humanité est
graduellement déchue de sa félicité premiere ; lui-meme
appartient a la cinquieme génération, a l'age de fer qui n'est
pas encore la pire des périodes, mais qui touche aux temps
de la misere absolue et irrémédiahle : « Pourquoi suis-je
venu au monde pour etre de cette cinquieme génération?
pourquoi ne suis-je pas mort plus tót ou né plus tard? Car
c'est aujourd'hui l'age de fer. Ni jour ni nuit les hommes ne

cesseront de souffrir la peine et la misere; et les dieux leur
enverront les soucis dévorants 1 • » Cependant a cette existence
lamentable se melent encore quelques biens; il viendra une
génération plus misérable encore) qui ne connailra que le
mal saos mélange, que la souffrance sans compensation. Et
au bout de ce cycle douloureux, l'imagination du poete se
figure une révolution qui ramenera l'ii.ge d'or, puisqu'il
exprime le vreu ou d'etre mort plus tót ou de naitre plus
tard 2 • Cetle croyance a une régénération future de l'humanité se retrouve dans les traditions étrusques, sur le grand
siecle ª ; elle inspire Virgile dans l'Églogue a PoIlion; elle
fait le fond des idées messianiques.
Homere y paie tribut, quoique avec une énergie moindre
dans la conviction pessimiste. C'est ainsi que certains de ses
héros, Nestor et Ulysse entre autres, aiment a rappeler ce
que furent les hommes d'autrefois, a comparer leurs exploits
avec ceux du temps présent et non a l'avantage de ce dernier•. Les générations antérieures a la guerre de Troie étaient
en relation directe et immédiate avec les dieux. Minos est
appelé le camarade du grand Zeus 5 ; les dieux avaient assisté
en personne aux noces de Thétis et de Pélée 6 ; Andromaque
encore, pour son mariage, a reou des mains memes d'Aphrodité un voile précieux. Mais déja autour de Troie et dans la
ville, les dieux s'abstiennent de se montrer aux hommes
sous leur figure véritable. Zeus, le plus éminent, a cessé
d'entretenir avec eux tout commerce personnel; il ne corres-

I

r

f) Op. et D., i74.
2) Sur ce .vers cf. Lobeck, Aglaophamus, p. 794, réfutant Bultmann (Mém.
de l'Acad. de Berlín, i824, p. i49), qui croit a une décadence continue, et
Solon, Fragm., V. 8: A la fin 'l!ient toujours le triomphe de la justice.
3) O. Müller, Etmsker, II, 309 et 315. Cf. Virg., Egl., IV, 4; et notre étude
sur les Juifs a Rome, Rev. des Eludes Juives, n• 21, juillet-seplembre 1885.
p. 43 etsuiv.
4) Il., l, 260 et suiv.; XI, 670; Od., II, 276; VIII, 223. 11 est curieux de relever
i;expression du sentiment opposé dans la bouche de Stbénelus, Il., IV, 405:
'll'-E•~ -roL T«x~ÉFwv µ.€y' «µe!vo·,e, tJx6µ.t6' ehaL, xü.
5) Od., XIX, i 79: ÁLo, µ.eyá&gt;.ou O&lt;XpttTT~,.
6) Il,, XXIV, 62 et XXII, 470. Cf, NAzoELSBAcH, ouv. cit., p. f53,

qu'elle n'y réussit pas en fait. De plus, cette littérature est trop sincere pour
vouloir donner le change : elle n'a ni artífice ni parti pris, Cf. Hartmann
Métaph. de l'inconscient, II, 435, trad. Nolen.
'
i) Hés.,Fragm. i87, éd. Goettling, Op. et.D., i08; Paus., VIII,2: 0! y«p a~ TÓ-to
av6pW1tOt~ÉVOL &gt;ttx\ Óµ.OT(l&lt;X'ltE{OL 6toi~ ~&lt;r&lt;XV,

2) Op. et D., i09-20i.
•

j.

�REVUE DE L'BISTOIRE DES l\ELIGIONS

i76
pond plus avec la terre que par messagers; et Athéné, Hermes, Iris, pour s'aboucher avec les mortels, revetent les
traits d'un personnage humain ou restent invisibles, sauf
pour leurs plus intimes favoris. Il n'y a plus d'unions entre
les dieux et les femmes mortelles, entre les déesses comme
Aphrodité et les hommes comme Anchise, dont le fils
1
figure parmi les combattants de Troie • Dans l'Odyssée un
des prétendants dit a Antinoüs que les dieux, pour visiter les
hommes ets'enquérir de la faQon dont ils observent la2 justice,
prennenl les dehors de mendiants et de voyageurs • El l'un
des privileges des Phéaciens , peuple fantastique et presque
divin, est de recevoir la visite des dieux sous les traits qui
leur sont propres z, de converser avec eux face aface, comme
autrefois Minos, le favori de Zeus; comme chez Hésiode les
mortels privilégiés, qui a Méconé contestaient aux dieux les
prérogatives et les sacrifices •.
Ainsi l'humanité est déchue de la félicité premiere qu' elle
golitait en compagnie des dieux; pour Hésiode elle va entrer
aussitót daos la période de la souffrance infinie, oh le mal
triomphera sans conteste, ou le bien, meme réduit ala faible
dose qui est permise a l'a.ge de fer, sera totalement inconnu.
Quelle est cependant la condition propre de cette cinquieme
génération a laquelle le poete se plaint d'appartenir? Nous
enpourronsjuger par celle d'une génération antérieure, plus
forte ; plus vaillante, plus sage et plus rapprochée des dieux,
par la. généralion des héros qui onl combattu sous Troie et
que Zeus, en récompense de ses mérites, a placée apres la
mort dans les tles des bienheureux 1 lui accordant, sous le
gouveroement de Cronos, un bonheur sans mélange ~. C' est
t) Ainsi Thétis vit séparée de Pélée, celui-ci a Phthie, son épouse divine

dans les grottes de Nérée.
2) Od., XVIII, 485,
3) lb . VII, 201. Les Cyclopes et lei, Géants jouissent du méme privilege. Cf.

XVI, i61.
4) Théog., 535.et suiv.
5) Op. et D., i56 et suiv.

}' é

LE PESSIMISME CHEZ HOM"'RE
" ET BÉSIODE

popée homérique qui nous di
i 77
Rellenes se figurait la vie d
ra comment l'imagination des
et par la somme de bonh e ces ~ncetres a moitié fabuleux.
eur qn elle le,
.
, '
pourroni- estimer celle ue le
ir a attr,buée: nous
son temps.
q
poete met dans la réalité de
~e sujet meme des deux é o ées
•
qu a une représentation pes!r!st ~e p~ete gu~re apriori
penhauer en a fait la remar
d' e e l humamté. Schoqu 'il semble avoir en vue legue une faoon générale, quoiarlificielle et plus raffiné i _s reTuvres d'une littérature plus
br
e · « ous les et
o igés de jeter leurs hé
d
, p~ es, dit-il, sont
d'anxiétés et de tourments rofis dans des s1tuations pleines
' ª n e pouvoir le
d •
nouveau : drame e.t poésie é .
s en éhvrer de
hommes qui luttent, qui sou:;~~; ~~llnous montrent que des
roman nous don ne en spectacle les s a: tourments, et chaque
du pauvre creur huma1·n
E 1· p mes et les convulsions
bien
· VJte
• qu'il n'a nul so· » . n 1sant Homere, on s'aperooit
satisfaire le lecteur par uc1d,étout au moins dans I'Jliade de
.
. .
un nouement h
'
vo1r sa1SI par une suite d'a t
eureux, apres l'aIl ne nous montre la lutte dven :res ou poignantes ou terribles
1
es 1orces hu ·
.
es autres, et celle des hom
.
mames les unes contre
un ·
mes contre les d·
.1eu cruel, destiné a divertir 1'01ympe. ieux, que comme
S

Proh I Quisquis Ol
.
umma tenes, tantone libet mortal· y~p1
Vertere ! 1
ia r1su

C'eSí ce qu'un écrivain a ·
Justement appelé l'ironie de
l
ire avec non
. d
.
e sens
profondément
trag1'q
,d
moms
e
ra1son
·
ue e ce poe
,
' que
qm grandit dans la joie et d
1 me, e est que tout ce
ans a force brillante, est par

I' lliade 3 ; et un autre a pu d'

, 1) ~ie Welt als Wille und Vorstellun ,
d. apres
la traduction
de M· J • Bourdeau Pensé
g, II, 659.
1
.
t f:Nous citons ce fragmen t
:;;p~:l (Pt1,s, ~lean, i886), fort bien fai~, suffit9aedo:agments, _P· 72. Ce petit •
e e a s1g01fication morale du e . .
ner une idée a peu res
2) C!aud., Contre Eutr., II, i40
p ss1m1sme par des lextes choisis. p

3) P1echowski, de ll'onia Iliad•s
• , .M
¡ OSCOII, J.856.
12

�:l78

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

l'intervention brutale des dieux, voué a l'anéantissement 1 •
Cette ironie dramatique résulte de l'absence de toute regle
morale, répartissant le bien et le mal suivant le mérite de
chacun. Par la le poete atteste la profondeur de ses conceplions touchant les conditions de la vie humaine, si elle ne doit
pas avoir de lendemain apres la mort. 11 ne songe pas a
abuser par un arrangement conventionnel des souffrances
proportionnées aux fautes. Il sait fort bien qu'ici-bas les plus
forts, les plus braves, les plus justes, si na'ivement que l' on
con&lt;¡oive la justice et si simples qu'en soient les regles, ne
sont pas ·pour cela dispensés de souffrir, ni surtout, ayant
souffert, assurés de trouver apres le mal une compensation
proportionnée. Et comme il ne _s'éleve pas en~ore a l'i~ée
d'une rétribution transcendante, a la faveur de 11mmortahté,
comme tout son idéal se concentre dans les limites de l'existence terrestre, il est tro p sincere pour montrer cette existen.ce autre qu'elle n'est. 11 n'y voit que la lutt~ du ~aible
contrele fort, du lion contre la biche 2 , ou comme dit Hés10de,
de l'épervier contre le rossignol. Le lion brise au fond de son
antre les faibles petils de la biche et leur arrache l'Ame délicate, tandis que la mere épouvantée s' enfuit a travers les bois.
L'épervier emporte le rossignol dans ses serres: « O malheureux, pourquoi te plaindre? Tu es la ~roie d' un _plus fort; tu
iras ou il me plaira de te mener, quo1que tu s01s un chantre
divin. Imprudent est celui qui veut lutler contre un plus fort;
il ne lui est pas donné de vaincre et avec les affronts il lui faut
souffrir de cruelles douleurs •. )&gt; Or tous les etres de ce monde,
sans en excepter les dieux, sont a la discrétion d'une puissance fatale et irrésistible, qui ne rend aucun compte de ses
acles; l'homme est entre les mains des dieux qui, donnant les
biens donnent plus souvent encore les maux ; et les dieux
eux-~emes subissent, de par le destin, des douleurs divines,
i) Geppert, Uebe1· den Ursprung der hom. Gedich., I , 184.
2) Il., XI, 113; cf. ib., 172; Op. et_D,, 201.
3) Theog., 133.

LE PESSIMISME CHEZ IlOMERE ET HÉSIODE

:l79

dont ils chercheraient en vain l'explication et la cause'. C'est
parce qu'il constate daos l'organisme du monde cette loi de
la force brutale et inintelligente, qui ne respecte meme pas le
chantre inspiré des muses, que le poete a mis daos la peinture
des agitations humaines, la tristesse tragique; c'est pour cela
qu'il prete a ses héros, avec une résignation sombre, un
acharnement implacable. L'une est l'abdication de l'intelligence devant l'inconnu du probleme vital; l'autre est l'affirmation de l'énergique volonté devant la tyrannie du destin,
la protestation quand meme contre sa loi obscure. Nous aurons a voir plus tard comment Homere et Hésiode cherchent
a sortir de !'impasse ou leur raison est acculée, comment ils
essaient dejustifierles dieux. Je me borne pour le moment a
monlrer que la contrainte meme du sujet qui n'est que celle
de la nature universelle des c4o~es, a fait de l'Iliade le chant
des grandes miseres de l'humanité héro1que; et que, si l' on
retranche de l'Odyssée avec la conclusion heureuse, le fantastique qui nous transporte loin de la vie réelle 2, les aventures d'Ulysse non moins que les lutles d'Achille, avec tous
les épisodes qui en varient la trame, établissent avec éclat
« l'insuffisance et la misere des cho ses humaines ~. »
Lacondition propre de l'homme, a partir du moment ou il
a été exclu de la société des dieux, est de ne durer que peu
de temps, et pendant ces courts instants d'une existence qui
est en principe considérée comme le premier bien, d'etre
livré au mal sous to,utes ses formes, a la souffrance physique
et morale, a1'erreur et au péché : « Les dieux en ont décidé
i) Plutarque, Aud. poet. , p. 20 F et 22 B, prétend qu'Homere, ayant dit des
dieux (Il., XJqV, 525) qu'ils sont exempts de soucis («x,¡oiE;), se meten contradiction avec luf-méme puisque maintes fois il les fait participer aux soulfrances
des mortels. Cette contradietion n'est pas la seule qu'entraine l'anthropomorphisme; le Schol. Vict, a propos de ce vers, résout la contradiction en distin~
guant la divinité poétique et la divinité philosophique (-ro fÚatt 8Etov ).
2) En particulier les épisodes des Lotophages et des Phéaciens. Od., IX, 91
et suiv.; VI, 200 et suiv.
3) Leopardi, Histoire du genre humain, Opuse. et pensées, trad. A. Dapples,
p. i0 .

�REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIG!ONS
i80
ainsi pour les malheureux mortels : ceux-ci vivront dans la
1
peine tandis qu' eux-memes restent exempts de sou[ran~e _• 1&gt;
L'épithete caractéristique de l'homme est oétt,ói;, mot qm implique autant l'idée de faiblesse que celle de misere :i. Les
dieux et ceux d' entre les mortels a qui ils communiquent par
privilege leur honheur, soit ici-bas soit dans quelque condition fantastique et idéale, sont ¡.,.i:1.Gtpei;, &amp;8,h.xtot, átav eo•mi; ·; ils
soutiennent leur immortelle et heureuse jeunesse par la nourriture spéciale de l'ambroisie, tandis que les mortels mangent
péniblement les fruils de la terre. Le malheur est suspendu
sur l'homme des le jour de la naissance •, il le suit jusqu'a
celui de la mort; et ce mulheur lui est déparli dans une ahondan te mesure : « Inforlunés, dit Zeus aux chevaux immortels
d' Achille 5 , lesquels par conlagion participenl a la triste desti- ·
née de leur mattre, pourquoi v_ous avons-nous donnés au roi
Pélée qui est morlel, vous qui ne devez connaitre ni la
vieillesse ni la morl? Était-ce pour que vous subissiez aussi
les douleurs humaines? Car l'homme est le plus malheureux
des etres qui respirent ou qui rampent sur la lerre. » Une
fable antique qui ne peut guere etre poslérieure a Homere et
dont la le1¡on morale a été mise en vers par Théognis, racontait
que Silene, le compagnonde Dionysos, que l'on aime a se représenter plus folAtre, enseignait au roi Midas O : (( Le meilleur

1) Il., XXlV, 525.
2) Il., XXf, 1164; XXII, 3i et passim. Cf. Hym. H, 354 et V, 257.
3) Od., V, 7; Il. , XX, 54 et passim. Pour ¡,.&lt;ÍxocpE, appliqué aux hommes,
cf.Il., XXIV,377 de meme les Phéaciens. Cf. Hés., Op. et D. , i40: ¡,.áxccpE, 6vY}-ro1,
en parlant des hommes de la quatrieme génération placés apres leur morl:
lv ¡,.ccxápc.&gt;v v~ao,,.

4) ll., X, 70. Cf. XIX, 287 et 302.
5) Il., XVII, 445; cf. Od., XVIII, i30.
6) Arist. chez Plut., Mor. , ii5. Cf. Théophr., Fmgm. 70. - Théog., 425.
Euripide, Suppl. 197 et seq., est le seul des auteurs grecs qui combatte formellement cette maxime. Elle a été ,développée dans une épigramme de Posidippus ou de Platon le comique; V. Anthol. Pal., II, p. 122: « Quelle carriére
suivre dans la vie? Sur !'agora il n'y a que disputes et méchantes affaires; a
la maison que soucis; aux champs de la fatigue en suffisance: sur mer
l'épouvanle; en voyage, si vous a vez quelque chose, des craintes; si vous

LE l'ESSIMISME CHEZ HOMERE ET HÉSIODE

i81

pour l'hornme est de ne pas nattre et, une fois né, d'arriver
le plus vite possible aux por les de la mort. 1&gt; Cette profession
de pessimisme n'est pas seulement au fond du mythe des
a.ges et de la fable de Pandore chez Hésiode quand il s'écrie :
« Des milliers d'inforlunes errent parmi les hommes; la terre
en regorge, lamer en est rernplie 1 ! n Elle pénetre l'épopée
homérique, elle y revient sous des formes di verses, avec la
persistance qui indique une conviction arretée. Si l'homme
durant sa vie est cétAói;, misérable, apres qu'il a cessé de
vivre, il est x.x¡.,.wv, c'est-a-dire functus laboribus •, ayant cessé
de peiner et de souffrir. Et il n'y a point d'exception a la
regle, point de puissance, de force, de richesse, de gloire qui
en défende : « Les dieux plongent dans l 'infortune les hommes
lamentables sans exceplion; car les rois memes sont sujets a
la souffrance s. » lis ont, il est vrai, des compensations dans
les satisfactions de la gloire, de l'amhition et du bien-etre
matériel. Mais Ulysse déclare combien tout cela est peu de
chose, en comparaison des épreuves qu'unhaut rang oblige a
endurer, lorsqu'il envie le sort du porcher Eumée •.
A vrai dire, la grande lcgon que l'oraison funehre de Bossuet dégage de la vie des rois et des princes pour l'instruction
de ceux qui les « regardent de si has » ressort avec la meme
puissance des événements de I'lliade et de l'Odyssée. Solon
ayant demandé a Ésope a quoi Zeus est occupé, re1¡ut cette
n'avez rien, des alfronts. Etes-vous marié, vous ne manquez pas d'inquiéludes,
célibataire, il vous faut vivre daos l'isolement. Les eafants donnent de la peine;
point d'enfants, il manquequelque chose. La jeunesse est imprudente; la vieillesse saos force. Que n'a-l-on le choix enlre ces deux destinées : ou ne
jamais naílre, ou mourir aus&gt;iWt né. ,, Cf. un fragment de Ménandre, Hypob. 2,
édit. Didot, p. 48, qui expri:n·•, avec plus d'élévation, des idées analogues.
1) Op. et D., 101 et suiv.
2) Cf. Naegelsbacb, ouv. cit., p. 375. Il., XXIII, 72: E&lt;oc.&gt;).oc xcc¡,.Ónc.&gt;&lt; . A
rapprocher 1to&gt;.ú-r&gt;.oc,, épithete caratérisliq1rn d'Ulysse et: 1to&gt;.·5-r,,¡To, yápov,s;,
Oll., XI, 38; Schopenhauer, Pa1·erga, VI, 321: « La vie est une tache a rern•
plir, un pensum. Daos ce sens, le mol defunctus est une belle ~xpression. ,,
3) Od . , XX, t95.
4) Od., XV, 488 et suiv.

�{82

REVUB DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS
1

réponse : « Jl abaisse ce qui est élevé, il éleve ce qui est
abattu. » C'est ainsi que les illustresinfortunes quicomposent
les deux épopées, ne sont pas autre chose, en somme, que
l'application de la grande regle de la compensation, qui domine toute la morale primitive des Grecs ;- et celle-ci n'est
elle-meme qu'une forme spéciale de la loi du partage, assignant a tous les etres une place délerminée dans l'organisme
universel. Cette regle peut se formuler ainsi : « La souffrance
est le lot obligé des humains; elle est la monnaie avec laquelle ils achetent du destin de courts instanls de bonheur. »
Dans la pratique, si toute espece de bonheur se paie par une
somme d'infortunes, toujours hors de proportion avec le bien
qu'elle procure, il n'est pas certain que la souffrance amene
nécessairement un bonheur correspondant : « Que les dieux
t'accordent de revoir ton épouse et ta patrie, dit Alcinous a
Ulysse, puisque tu as souffert des maux loin de ceux qui te
sont chers 9 • » Mais Alcinous n'exprime qu'un vreu, tout au
plus une espérance; il ne formule pas un droit.
C'est dans la conclusion de l'lliade, par la bouche d'Achille
parlant a Priam, que cette loi est proclamée avec une sorte
de précision mathématique, en meme temps qu'elle revM une
réalité dramatique dans le spectacle des deux destinées mises
en présence 3 • Le vainqueur, dans tout l' éclat de son triomphe,
dans l'apparente sécurité de sa jeµnesse et de sa force , s'y
met de plain-pied avec le roí découronné, le pere meurtri; il
établit pour tous deux le compte du bien et du mal sur la
terre, et l'on se demande en l'écoutant, lequel est le plus a
plaindre, du héros dans sa force qui a acheté de courts instants de gloire au prix d'un anéantissement prochain, ou du
vieillard précipité apres une longue vie qui n'a pas été sans
bonheur, dans un abtme d'amertumes : « Ainsi les dieux en ·
ont décidé pour les malheureux mortels; ils les font vivre dans
t) Chez Diog, Laert., I, 3, 2. Cf. Hésiode, Op. et D., 5.
2) Od., Vlll, 410.
3) Il., XXIV, 525 et suiv.

{83
la peine tandis qu'eux-memes sont exempts de soucis. Deux
vases sont placés au seuil de Zeus, et l'un contient les maux,
l'autre les biens. Et le foúdroyant Zeus, melant ce qu'il
donne, envoie tantót le mal et tantót le bien. Et celui qui n'a
reou que des dons de malheur, est enproie al'outrage etla
détresse profonde le poursuit sur la terre, et il erre oa el la,
méprisé des dieux et des hommes. Ainsi les dieux ont orné
Pélée des plus illustres dons depuis sa naissance ; plus que
tous les hommes il fut comblé de félicilés et de richesses, et
il commandait aux Myrmidons; et quoiqu'il ft1t mortel, il
obtint une déesse pour compagne. Cependant les dieux lui ont
envoyé le malheur; il ful privé d'une postérité héritiere de sa
puissance, et il n'a engendré qu'un fils destiné a une mort
prématurée. Ce fils ne peut meme le soignerdans sa vieillesse,
puisque loin de la patrie, ici dans la Troade, je vous accable
de maux, toi et tes enfants. Toi-meme, vieillard, nous savons
que tu as été heureux autrefois, et que sur toute la terre, depuis Lesbos de Macar jusqu'a la Phrygie et a l'Hellespont
infini, tu étais illustre par tes richesses et par tes enfants. Et
voici que les dieux t'ont frappé d'une calamité, et sans cesse
]es guerriers autour de ta ville déchatnent le carnage et la
guerre 1 • » 11 n' est pas exact de dire avec certains commentateurs que cette brutale loi de la compensation, inventée par
l'imagination des antiques Rellenes pour expliquer le mélange du bien et du mal dans la destinée de l'homme, fait la
part égale, qu' elle compense un mal par un bien 2 • Les plus
heureux sont ceux qui obtiennenl cette sorte de marché a
LE PESSIMISME CHEZ HOMERE ET HÉSTODE

i) Nous nous servons parfois, en la rectifiant s'il y a lieu, de l'excellente traduction d'Homere par M. Leconte de Lisie (Paris, Lemerre, 2 vol.), la seule ·a
notre avis qui donne la sensation du texte.
2) Les Scholiastes l'ont si bien compris que quelques-uns ponctuaient ainsi:

.ó.o,o\ yáp

't€ n(Oo, X(mxxlumx, EV .ó.,o~ ovos,, owpo&gt;v ola: o:l¡oiat xcxxwv. tTEpa~ ot
láoiv, au lieu de oolpwv orcx o,Zwa,, xcxxoiv, íupo;..• La premiere ponctuation

donne deux vases pour les maux et un pour les biens; l'autre deux vases en
tout. 11 est certain que Pindare a compris de la premiere maniere (Pyth. III,
146); elle a encore pour elle d'autres probabilités purement philologiques, sur
lesquelles ce n'est pas ici le lieu d'insister.

�184

REVUt,; DE L'HISTOIRE DES RELlGTONS

LE PESSIMISME CBEZ HO~ERE ET TTÉSlODE

185

égalilé; mais dans la pensée du poete, il en est qui ne rec¡oivent en partage que le mal, d'autres (et la destinée de tous
seshéros le prouve), chez qui le hilan des maux l'emporte de
beaucoup sur celui des biens. C'est ainsi que l'entendra Pindare quand il &lt;lira, se souvenant d'Homere : « Contre un bien
les immortels dispensent deux maux aux hommes. »
En vertu de cette loi , il n'y a point ici-bas de mortel qui
soit orné de tous les dons propres a sa race 1 • Celui qui a rec¡u
en partage une longue vie la passera sans gloire ou paiera
dans sa vieillesse le bienfait douteux de l'existence par des
souffrances trop réelles. Celui qui, comme Achille ou Hector,
soit en vertu de son libre choix, soit par la volonté du destin,
est réservé a une grande illustration et domine par la force,
ne durera que peu de temps 2 • Hector n' obtient de se couvrir
du casque d'Achille arraché a i\trocle, que parce que sa
mort a luí est proche, qui compensera cetle gloire; et le
, meme Rector en mourant, insulté par Achille, rappelle a son
ennemi qu'il paiera bientót ce triomphe par une mort analogue. Pour la meme raison, Demodocus l'aede inspiré des
Pbéaciens, l'ami des Muses, n'a obtenu le don des douces
chansons qu'au prix de ses yeux s. Certains guerriers, comme
Ajax et Diomede, ont la vaillance, mais il leur manque lasagesse dans le conseil • : « Les dieux ne donnent pas tous les
biens a tous les hommes, au meme la beauté avec la prudence
ou l'éloquence. Souvent un homme n'a point de beauté, mais
un dieu l'orne par la parole ... Un autre est semblable aux
dieux par la beauté, mais il ne lui a pas été accordé de bien
parler. »
Lorsque l'on cherche, suivant cette regle, a dresser le hilan
de l'existence héro'ique telle que la dépeignent I'Iliade et
l'Odyssée, on s'aperc¡oit aussilot que les maux ont aux yeux

du poele une réalité formidable et forment ~n tot~l écrasant,
tandis que les biens sont relatifs, souvent 1llu~01res; quand
ils atteignent par exception une somme cons1dérable, tout
aussitól le mal, sous l'une quelconque de ses formes, en
altere la jouissance ou en détruit les résultats. Les acleurs
des deux drames, a peu d'exceptions pres, sont voués a une
destinée funeste et les plus éminents a la plus funeste. Dans
Troie on se défend sans espoir contre un arret de ruine irrévocable; autour de la ville on achete la victoire par des souffrances actuelles en grand nombre, par le deuil des absents
restés au foyer, par la perspective des épreuves du re tour. 11
n'en est pour ainsi dire point, parmi ces vaillants, qui ne porte
en lui-meme la conscience de sa misere, qui ne soit saisi aux
heures décisives, par le pressentiment de son écrasement
prochain. Achille combat avec la certitude qu'il ne jouira
point de sa victoire, Hector avec celle qu'il ne saurait empecher la défaite 1, et s'ils pouvaient l'oublier, des voix prophétiques se chargent de leur rappeler la loi commune •. Agamemnon ne goutera pendant quelque temps les douceurs du
triomphe que pour trouver a son retour, avec l'adultere installé dans son palais, une mort sans gloire de la main d'un
trattre ; et tous ses compagnons périssent avec luis. Ajax,
Achille, Patrocle, Antiloque. le fils bien-aimé de Nestor, ne
lultent que pour mourir et ne verront pas le jour tant désiré du
retour; Ulysse erre pendant dix années, faisant connaissance
avec toutes les variétés de douleurs physiques et morales; sa
vieille mere expire de douleur, et son pere Laerte se consume
dans le désespoir 4 ; Ménélas, le moins a plaindre a¡&gt;res la
auerre, sans doute parce qu'il l'a été davantage auparavant,
~st saisi d'une incurable tristesse dans son palais de Sparle,
quand il songe a ses compagnons, a son frere, a Ulyssc; il

1) Od. , III, i67; Il., XIII, 726.
2) Il., IX, 410 et suiv. Cf. pour Hector XV, 610 et suiv; XVI, 800 et 853;
XVIII, 22 et suiv., 79 et suiv., 98 et suiv.
·
3) Od., VIII, 64; cf. XI, 488.
4) Od., VJH i67.
Jl., IV, 320 et
726 et suiv.

i ) Il., XXI, 107 et suiv.; XXII, 297; XXIII, i50; XIX, 1120. Pour Hector,
ib. VII, 71 ; cf. ib ., 402; et VI , 4:86 el suiv.
V. le discourh u cbeval Xantbos a Achille, ll., XIX, 407 et suiv.
3) Od., XI, 405 et suiv.
4) Od., XI, i87; XX,353; XXIV, 249 ele .

cr.

xm,

2)

�LE PESSilIISME CIIEZ HOME RE ET HÉSIODE
REVUE DE L'HISTOIRE DES l\ELIGIONS

486
voudrait racheter leur vie au prix de toute la richesse qui lui
procure un semblant de jouissance 1 • Quelle destinée plus la1
mentable que celle de la maison de Priam ! La grande misere de son chef, dans la vie duque} le poete n'a placé ni un
crime ni une erreur coupable pour en faire accepter les
épreuves ala conscience, se répand comme par conlagion sur
tous les élres qui l'entourent; elle s'augmeote de toutes les
soulfrances dont il est la cause mystérieuse et innocente.
Nulle part de dédommagement pour le sentiment moral, rien
que cette naive philosophie de la résignation au malheur
propre puisée dans le malheur d'autrui, qu'Achille offre
comme consolatioo supr~me a Lycaon, fils de Priam, lombé
pour la secoode fois sous ses mains qui l'avaient épargné naguere 1 . « Regarde ! Je suis beau et grand, je suis né d'un
noble pere; une déesse m'a enfanté. Cependant la mort el la
Parque brutale me saisiront le matio, le soir ou a midi et
quelqu'un m'arrachera l'a.me, soit d'un coup de lance, soit
d'une fleche. » Du moins les héros ont une sorte de compensation daos les emportements de la lulte ou ils sentent
leur éoergie se déployer, daos les ivresses de la victoire ou
leur personnalité grandit et s'affirme, par une illusion qui
aussitót s'évanouit. Quel est le dédommagement de ces victimes innocentes, femmes et enfanls, Andromaque, Hécube,
Astyanax,jeunes épouses qui ne retrouveront plus leurs époux
égorgés, vieux parents qui se consumeront tristement aupres
du foyer privé de son chef, enfants orphelins livrés a l'insolence du vainqueur'? Aquel prix tous ces élres n'ont-ils pas
payé de fugitives sensations de plaisir, de gloire, les illusions
décevantes de l'espérance daos l'avenir! Que de deuils, que
de larmes au début de l'lliade et de l'Odyssée, a tous les épisodes que l'imaginalion du poele groupe autour du fait prini) Od., IV, iOO et suiv.
2) V. surtout Il., XXIV, 475 et suiv., et la comparaison avec Niobé, 602 et
suiv. ; XXII, 52 et suiv., 408 el suiv.
'
3) Il., XXI, 15 et suiv.
4) Il., XXII, 477 et XXIV, 725 el suiv.

i 87

cipal, daos la conclusion morne et pleioe d'angoisse qui au
b?ut de~ deux épopées arrHe ,la pensée sur la perspective
d une m1sere sans explication morale, d'un écrasement saos
cause suffisante, saos possibilité de réparation 1
Cependant, a travers les poignaotes épreuves qu'entratnent
la guerre et l'absence 1 , ces deux grandes causes de douleur
qui dominent l'épopée homérique et d'ou dérivent toutes les
aulres, il n'y a chez les héros ni sentimenlalité Iarmoyante a
la fac;on des modernes, ni ostentation de fermeté thMtrale ou
philosophique 2 • Ils souffrent simplement et viaoureusement
º se redressant'
mam·restant 1adouleur par les moyens naturels,
apres la te?1pMe déchatnée, comme le roseau pensanl dont
parle le phtlosophe, avec la conscience instinctive irraisonnée et illogique, que le néant n'est pas le derni~r mol du
destin et qu'il faut résister quand meme : 'lli'I os. XP"l 'mACÍtJ-1:.'I
l~r.r,; s. Tout ce ~ui brise le creur, souffrance morale ou phys1que, la prem1ere surtout (car l'homme chez Homere est
dura la seconde et le poete ne luí a fait qu'une faihle place
dans son_ ouvrage •), fierté blessée, amitié rompue, regret de
ce_ux ~m ne sont plus, aspiration impuissante vers la patrie
lom,tame, se manifeste simplemenl par des }armes et des cris.
Il n y a pas de honte a laisser couler les unes, a pousser les
autres; et tandis que les pleurs s'échappent des yeux et les
sanglols de la poitrine, il semble que la douleur s'en échappe
d'autant et que l'Ame senle diminuer le poids de sa souffrance.
i) Si l'lliacle esl a cerlains égards le chant des douleurs humaines, conséq~ences de la guerre, l'Odyssée a élé juslement appelée Le chant de la nostalgie. CC. Buchholz, Homerische Realien, III. 2, 228. Pour la tristesse d'Ulysse,
regrel,tant la patrie, V. Od., V. 81 et i51 ; 203, 206 et VI, 222, etc.
2) Cf. NAEGELSBACH, p. 366 el suiv.
3) Od., III, 209. Cf. XX, 18. Il, XXIV, 46.
4) C'est ainsi ~u'il y esta peine question des maladies (v. Od, V, 394; pour
les douleurs
. de I enfantement, Il. ! XI , 269, insomnie , O"
"'·• XX , 83) , tan d'1s que
chez Hés1ode elJes sont au prem1er rang des fléaux qui s'échappent du vase de
P,andore (Op. et D.,?&lt;_} et suiv.). S~uf le cas deThersile, iln'ya pas davantage
d exemples de la déb1hté el de la la1deur physiques. La souffrance esl héroique
cbez Hom~re comme tout le reste.

�188

REVUE DE r: msTOIRE DES RELlGIONS

Les pleurs sont le premier soulagement que la nature a
placé tout au bout du mal; ils consolent en manifes tant.
L'homme homérique s'y abandonne sans réserve, il avoue y
goú.ter une satisfaction amere. Il se rassasie de larmes 1 , il
lasse sa douleur par les sanglots qu'elle luí arrache, il l'use :
« Plú.t aux dieux qu'Hector fú.t mort dans nos bras, s'écrie
Priam; au moins sur son corps nous nous serions rassasiés de
larmes, sa malheureuse mere et moi ! ! » Autour du cadavre
de Patrocle, les Myrmidon::, sous l'iníluence bienfaisante de
Thétis, sentent s'augmenter dans leur cceur le 9-ésir de pleurer; et ils sont soulagés en s'y abandonnant s. Achille demande a l'ombre de son ami de prolonger un entrelien qui
adoucit sa douleur en luí ouvranl ses issues naturelles; de
meme Ulysse, conversant aux enfers avec sa mere Anticlée '.
Quand Ménélas son ge au sort des compagnons morts a cause
de lui, il charme un instant ses regrets par des gémissements; mais il y a une satiété de pleurer comme de toute
autre chose, et le héros sait y mettre un terme, quoique la
cause de sa douleur subsiste toujours 5 • Le meme sentiment
est au fond de l'observation d'Eumée, devisant avec Ulysse
sur les épreuves communes : « L'homme qui a beaucoup souffert et beaucoup erré est charmé par le souvenir de ses
douleurs 6 • » Chez Homere la souffrance est toujours bru yante
et loquace' : elle n'en est que plus profondément humaine
et naturelle. Mais parce que le poete en toute occasion lui
laisse un libre cours, si son ouvrage est le plus magnifique
monument qui ait été élevé a l'énergie de l'homme, il est
aussi un témoignage éclatant entre tous de ses miseres.
(A suivre.)
J.-A. HILD.
f) Il., XXII, 427 et suiv.
2) Il., XX[V, 227.
3) Il.,
fO; cf. 98 et f08.
q) Od., xr, 212.
5) Od., lV, 100 et suiv. Pour l'expression de xópo; yóo,o cf. Il., XIII, 636.
6) Od., XV, 399 avec la note de Pierron.
7) V. entre autres la sci!ne de Priam s'exaspérant contre ses fils et les couvrant d'invectives dans l'exces de sa douleur, XXIV, 253 et suiv.

xxm.

LE CODE SACERDOTAL PENDANT L'EXIL
Les questions scientitiques se présentent rarement seules ; pour
la plupart du temps elles se compliquent d'autres questions d'une,
imporlance égale ou méme supérieure. C'est ce qui m'est arrivé
dans mon étude sur Esdras et le code sace1·dotal 1 • Tout en discutant le róle de ce scribe, j'avais eftleuré en sous-reuvre le probleme relatif a la date du code sacerdotal et comme ma conclusion
était l'anlipode de l'opinion admise par l'école , grafienne, • elle
m'a attiré de la part de M. Kuenen une remarque dédaigneuse a laquelle j'ai répondu, non sans quelques vivacités, dans une dissertation consacrée a cette question: « Esdras a-t-il promulgué une loi
nouvelle • ! • M. Kuenen semble en avoir été quelque peu affeclé.
Heureusement, la science en a profité, car dans la réplique qu'il
dirige contre moi dans son article sur l'reuvre d'Esdras, il cherche
du moins a expliquer pourquoi il crut pouvoir passer sous silence
plusieurs dP, mes preuves que je considérais comme ( absolument
certaines. • On pourra regretterque le savant avocat des ( Grafiens ~
ait donné une forme aussi personnelle au débat, mais n'imporle, le
principal est de sortir de la conspiralion- du silence et d'entrer dans
· le domaine de la discussion scienlifique. Si la cause que je défends
est bonne, l'indignation de l'avocat du parli adverse ne pesera p3s
beaucoup sur la décision du jury impartial, formé par les lectcurs
de cetle Revue.
La détermination de M. Kuenen a encore produit ce bon résultat
de uous permettre de traiter séparément les références au code sacerdotal,quej'ai cru trouver dans Psaume u et Ezécbiel, :x:x. En réservant pour une autre occasion rappréciation du róle d'Esdras da11s
,i

l) Revue de l'Histofre des religions, t. IV, p. zi a 45.
2) Retigion nationale et ,·eligion universelte, tratluction de M. Vernes, remarque IX, p . 255 a 2511.
3) Revue de l'Histoire des ,·eligions, t. XII, p. 38.

�LE CODE SACERDOTAL PENDANT L'EXIL

1.90

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

de voir si le
1a prom ulgation de ce code, il sera déja intéressant
.
• d
·

·ugement dédaigneux émis par M. Kuenen a leur egar e~t vra1J t fondé. Si au contraire ma démonstralion demeure mtacte,
men
.
• ·t
le róle d'Esdras serait singulierement éclairci, c~r- 11 seralt e ra~ge
qu'on le chargeat de promulguer un code qui a ele connu au moms
cent quinze ans avant son retour de Bab~lone. ,
M. Kuenen expose ainsi qu'il suit l'obJet du debal: &lt; Pour comprendre et pour juger convenablement les récit~ qui nous. s~nt
parvenus au sujet d'Esdras, il importe de se faire une opm1on
raisonnée sur l'antiquité des lois. Nous &lt; Grafiens, &gt; nous ne parvenons pas a découvrir le rooindre vestige de ces lois antérieur~ment a l'exil. M. Halévy, au contraire, les considere comme anterieures a la captivité et il appuie son opinion sur quelques preuves
qu'il déclare lui-meme, « absolument certaines. &gt; P?ur mo~, cep~ndant ces memes preuves sont si peu probantes que Je les a1 passees
sous' silence dans ma remarque. &gt; Cet exposé me semble un p_eu
vague et je demande la permission de préciser _davantage le pomt
en litige qui est le suivant : les &lt; Grafiens &gt; soutiennent que le code
sacerdotal a été promulgué pour la premiere fois par Esdras et
Néhémie en 444 avant J.-C. De mon cóté, je démontre par Psaume
, chiel xx 7 8 13 que les parties rituelles et histoL1, 4, 9 , et Eze
, ' '
'
,
.
riques de ce code étaient connues et admises au temps del e_xil, de
facon que les deux personnages précités n'avaient plus rien de
no.uveau a promulguer. J'en conclus de plus que la ré~action du
code sacerdotal est antérieure a l'exil. On comprend mamtenant de
quelle fac¡on la lutte sera conduite. C~a~~e fois que je releverai
une mention de faits propres au code levitique, mon savant adversaire cherchara a la réduire en nébuleuse ou a interpréter le passage
d'une facon différente. Dans un tournoi pareil, l'essentiel est de
se tenir · sur un terrain solide et de repousser les subterfuges a
l'aide de la grammaire et du bon sens.
I. - Le psaume LI.

Pour enlever a son adversairele premier document qu'ilinvoque,
M. Kuenen commence par en récuser la valeur. • La priere aIahwé
pour lui demander de rebatir les murs de Jérus~le~ (',': 20) nous
transporte au temps de Néhémie ou, tout au m01ns, a 1 epoque de
l'exil .... Mais alors le psaume n'autorise en aucune fac¡on la conclu•

i91.

sion que l'on veut en tirer, puisqu'il date justement des années
dans lesquelles les &lt; Grafiens &gt; placent la rédaction du code ~acerdotal. , Je crains fort que l'habile défenseur des « Grafiens &gt; n'ait,
comme dit le proverbe, mal embrassé en voulant trop étreindre.
En ~dmettant la date la plus récente, le poeme serait encore antérieur au retour de Néhémie qui a rebati les murs de Jórusalem
l'année meme de son arrivée (Néhémie, 1) et a plus forte raison,
antérieur a l'assemblée convoquée par ce chef (ibid., vn, 1-8) ou
ledit code aurait été promulgué pour la premiere fois. Mais il y a
plus, pour l'auteur du psaume LI, la reconstruction des murs de
Jérusalem équivaut au rétablissement de l'autel et du culte sacrificiaire duquel il attend le pardon de ses péchés ; or, étant donné
que le culte sacrificiaire a été rétabli en Judée des l'arrivée des'
premiers exilés sous la conduite de Zorobabel, il s'ensuit d'une
fac;on indubitable que le psaume dont il s'agit a été écrit en Babylonie avant la premiere année de Cyrus, au courant de laquelle s'est
effectué le premier retour. Nous voici transportés a 115 ans tout
au moins avant Néhémie, en pleine captivité, et la valeur du psaume
pour notre question demeure inattaquable. Du reste, M. Kuenen luimeme reconnait formellement la légitimité de cette date et cet aveu
suffit, pour justifier le choix que j'ai fait Je ce psaume, comme
d'une piece autorisée dont le témoignage doit etre sérieusement
examiné.
Arrivons aux passages en discussion et donnons de nouveau la
parole a M. Kuenen : « D'ailleurs les allusions a ce code relevées
par M. Halévy sont d'une rare insignifiance. La phrase: « Lave-moi
&lt; de ma transgression et purifie-moi de mon péché. (v. 4), rappellerait les expressions lévitiques: « il la vera ses vetements et sera
&lt; pur, » comme si partout ou le péché est con&lt;;u comme une souillure,
les vtirbes laver et purifi,er ne se présentent pas d'eux-memes sous
la plume des auteurs. Le premier de ces deux termes est employé
dans un sens figuré déja par Jérémie (11., 22; 1v., 14). » Ici, j'ai le
regret de le constater, l'habile avocat des &lt; Grafiens &gt; a un peu
trop présumé de l'inertie des lecteurs franc;ais. Celui qui veut relire
mes articles auxquels se réfere M. Kuenen, verra qu'il sºagit de
quelque chose de plus que des simples expressions « laver et etre
pur. &gt; Voici ce qu'il en est: pour exprimer l'idée morale ,, laver
quelqu'un d'un pécllé &gt; les écrivains hébreux emploient régulierement des verbes tels que rahaf, thahe'r, zakké, naqqé, etc., tandis

�92

REVUE DE L'UlSTOIRE DES RELIGIONS

i
• uli"ore au psaume u, 4.
.
Kabbés-méawon est parllc
que la locution '
t ue le terme TcabMs signifie au propre
Or, étant donné d une par t' qd'autre parl que le précepte de laver
vctemenls • e
'
1 ·
• laver des
' . d 1 purification appartient exc us1ve.
nts dans le rite e a
. .
.
les veteme
, t-on pas forcément condu1t a YOll'
ode sacerdota1' n es
d l
ment au e
.
1m· te une idéalisation poétique e a
dans 1'express10n &lt;lu_ p~a b isád 'w wetháhér « il lavera ses vete. ·r e wekibbi:s eg a
'
formule levi iqu ur? » A ce tte eonsidération j'ai ajouté cet autre
d
ments et sera P e le verbe tháher esL propre au style du co e
fait remarquable qu
dans les autres parties du Pentasacerdolal et ne se trouve pas

teuque.
.
.. és ·•ai eu soin de donner les passag~s
Dans mes arllcles prec~t ' J fi d'y appeler l'altention,je sms
.
cleres hebreux a n
compares en cara
.
1 . onse de M. Kuenen que lesa.
. de vo1r par a rep
. d
done tres surpr1s .
b'bliques les ait lus sans s'apercevo1r e
vant vétéran de~ e~ud~s _1 . h
er la substance meme de roa
rien et se soit ams1 la1sse ec appd verbe kabbes dans Jérémie
.
Quant a l'usage u
.
démonstraL100.
. l' logie en est aussi certame que
qu'invoque M. Kuenen, si ana 1 ·n de nuire a mon opinion, il
M. Kuenen le semble sup~oset s :in faisant consta ter l'existence
l'affirxnera par une preuve . e p ud~ Josias ou de Joachim suivant la
du code sacerdotal sous le relgnehapitre n de ce prophete. Apres cela
date que l'on admettra pour e e
M Kuenen réparera bientót le
· · · penser que ·
je me crois autonse a
t lion et ne trouvera plus quema
. t
de son araumen a
désidera º°:1
, º si rare insignifiance. »
démonstrat1on est • d une
du ver·et 9 du meme psaume
K en dit a propos
~
t
Ce que M. uen
t Je cite texluellement. • Le rappor
est bien autrement sur~renand. tale n'est pas moins problérnatique.
t 9 et la 101 sacer o
1
.
entre le verse
.
.
l'hysope et je serai net; ave-m01
Le poete dit : « Pur1fie-mo1 avec la neige • Sans doule il ressort de
• et je deviendrai plus blanc q~et ux p~ifications; mais ces puril'hysope servai a
il
ce passage que
. .
d ·1es par le code sacerdotal: en a
.
, t pas éte mtro U1
·bl
ficat1ons non
.
t llement autant que poss1 e en
simplement réglé l'emplo1,.Lanbal~reAussi a-t-il admis l'usage de
1
conformite• avec l'usage e d. · tré que le psalmiste fasse anul'hvsope. Il n'est nullement emo~ plemenl a l'usage que la 101
.
. . ·te et non pas s1m
sion a la 101 ecr1
.
s toutes les exclamalions que
sanclionna plus tard.» Suppr1~:~ion et reaardons au fond de la
areille argumen
º
'
s
provoque une P
ur le lerrain de • 1 usage » ver
chose. En suivant hl. Kuenen s

1

LE CODE SACERDOTAL PJ::NDA..'\T L EXlL

i93
lequel il s'est plu ame conduire, je prends la liberté de lui rappeler,
ce qu'il n'aurait pas du oublier, que les rites des purificatioBs ne
furent pas praliqués pendant toute la durée de la captivilé. Le
psalmiste n'a done pu emprunter la purification avec l'hysope a un
usage qui n'exislait pas, mais a un code écrit et antérieur a l'exil
et alors ce ne peul etre que le code lévitique puisque tous les
autres, notamment le Deutéronome, ignorent absolument l'emploi
de l'hysope a cet effet. Je crois done inutile d'y insister plus longlemps; en comparant ma preuve avec l'objection de mon adversaire, les lecteurs jugeront facilement de quel cóté se trouve la
&lt; rare insignifiance » dont les &lt; Grafiens » aiment a stigmaliser les
arguments qui leur déplaisent.
II. - Ézéchiel, XX.

En dehors des allusions précédentes qui se rapportent aux riles,
j'en avais relevé dans Ézéchiel, xx, deux autres ayant trait aux
parlies historiques du code sacerdotal. M. Kuenen trouve étrange
que j'aie renvoyé les • Grafiens » a ce passage plutOt qu'aux enseignemenls des prophetes relatifs au sacerdoce, aux sacrifices et aux
fetes. Ces derniers, semble-t-il, se preteraient beaucoup mieux: a
une comparaison avec la législation sacerdotale. C'est justement
parce que ces comparaisons demandent de tres longs développements que je n'ai pu les introduire dans le cadre étroit de mon
article sur Esdras et je me suis contenté de marquer en passant
quelques faits matériels qui attestent qu'Ézéchiel connaissait le
Lévilique. Du reste, la base de la théorie grafienne consiste dans un
argument a silentio qui ne me parait pas avoir une grande valeur et,
au lieu d'entamer des discussions sur des passages ambigus ou
obscurs, je me suis borné a donner des faits. M. Kuenen a pu voir
d'ailleurs par mes derniers écrits que je ne déserte pas les discussions exégétiques; peut-etre les Grafiens me doivent-ils déja
quelques réponses aux questions que je leur ai adressées sur le
domaine qu'ils affectionnent le plus. • Le chapitre x,x d'Ezéchiel se
fait remarquer par des contingences particulierement nombreuses
avec le langage et le contenu du code sacerdotal; il est manifeste
que l'un a servi de modele a l'autre. » C'est par ces mots que
M. Smend résume l'appréciation générale et depuis longtemps
admise dans toutes les écoles exégéliques. Elle m'a serví a moi
13

�1

i94

REVUE DE L BlSTOU\E DES RELlGlONS

aussi de point de départ bien entendu en mentionnant les passages
dont j'ai revendiqué la priorité pour le code sacerdotal. Pour
échapper a mes preuves, M. Kuenen ne trouve d'aulre moyen que
d'introduire daos sa réponse un élément théologique et, je regrette
de le dire, absolument imaginaire, le , dogme inattaquable • du propbete. Puis, Ézéchiel n'a rien lu de l'histoire de son peuple, il lui a
suffi de croire , de toule son ame&gt; qu'Israel a toujours été corrompu
pour faire son violent, réquisiloire. • Cette nouvelle apprécia tion est
également inventée pour le besoin de la cause. M. Smend, un, grafien , lui-meme, avait pourtant iosisté avec un lact parfait sur le , ton
généralement amical du cbapitre xx, qui, en se détournant de la
menace de x1v, 7, ne fait que développer et (motiver la parénese du
versel 6. &gt; Au fait, nulle part ailleurs Ézéchiel ne montre relalivement plus de calme et de sang froid que dans ce Lle harangue, ou
i1 expose devant plusieurs , anciens d'Israel (v.1)&gt; qui n'étaient
probablement pas les premiers venus, dans un ordre gradué les
transgressions dont le peuple s'était rendu coupable envers son
Dieu. Il divise l'histoire d'lsra!!l en trois périodes dislinctes
marquées chacune par des crimes d'un caraclere particulier: 1º la
captivité d'Égypte avec l'idolatrie égyptienne (!$-9) ; 2º le séjour
dans le désert, marqué par les nombreuses profanations du sabbat
(10-26); 3° l'établissement en Palestine, caractérisé par le culte des
, Hauls lieux &gt; ou Bamot (i7-29). La division est si intenlionnelle
que le prophete ne se lasse pas de rappeler le milieu ou chacun
de ces péctiés avait été commis. Mais la période du séjour dans
le désert est celle qu'il traite avec le plus d'ampleur. 11 la subdivise
en deux époques et dans chacunu d'elles il rappelle le meme péché
caractéristique de la période entiere, savoir la profanation du
sabbat (v. i3 et v. 21 ). Les événements de cette période sont méme
pour lui les types des temps messianiques (34-38). Le simple bon
seos suffit pour y faire voir la main d'un lettré qui suit un ordre
de faits chronologiquement dé terminé dans la littéral ure religi~use
de son peuple; la tradition seule n'aurait jamais pu fournir la
double subdivision de la 2° période ni en définir le pé..:hé saillant; au
contraire, elle aurait fait remonter le culle des bamot a la sortie
d'Égypte el aurait passé sous silence un aussi menu détail que la
profanation du sabbal. Comment done ne pas conclure qu'il a lu
le code sacerdotal qui contient précisément Lous les faits mentionnés par le prophete!

LE CODE SACERDOTAL PEND.ANT L'EXlL

i9?,

1• Le _culte des dieux égyptiens pendant la captivité d'Égypte est
suppose, outre le passage du Deutéronome xx1x, rn suiv. qui en parle
sur un ton dubitatif, dans celui du Lévitique xvm, 3-5 qui défend
expressément le culte égyptien, et fait ainsi supposer qu'il avait
été pratiqué.
2° L'affirmation s~lon laquelle Dieu était sur le point d'exlerminer Israel en Egypte (8) rappelle le passage Exode v 3
qui motive la nécessité pour le peuple de sac1'Ífier a Jah;é
par la ~rainle qu'il ne le détruise par la peste ou par l'épé;
(~;~~ it{ i7}? ti~~~~). Ézéchiel en conclut qu'ils s'étaienl altiré
la colere de Dieu par leur idolatrie et leur désobéissance ; on sait
en effet que les anciens d'Israel n'avaient pas accompagné Moise et
Aaron dans cette mission.
3• et 4• La réitération des profanations du sabbat dans les deux
épo~e~ du séj,our au désert, résulte, pour la premiere génération,
du rec1t de 1 Exo~e, xv1, 27 suiv. qui eut lieu peu de temps
aprés la sorlie d'Egypte; pour la seconde génération apres
l'exti~ction de l'ancienne, 38 ans plus tard, de Nombr~s, xv ,
32 smv. rapportant qu'un lsraélite se rendit coupable de ramasser
du bois le jour du sabbat, naturellement pour le besoin de ses
travaux.
Tous ces passages sont particuliers au code sacerdotal et ne se
renconlrent pas dans les codes réputés anlérieurs le document
jéhoviste et 1~ Deutéronome. En les empruntant da~s l'intéret de
sa harangu_e,_Ezéebiel a suivi un procé"dé qui est d'un usage général
chez !es ~~ed1cateurs et qui consiste atransformer les actes de quelques rn~mdus en un ensemble caractéristique du peuple tout entier.
Pour Jesus, tous les Pbarisiens sont des bypocrites et Jérusalem
a, le ~riste . privilege de tuer les prophétes (Matbieu, xxm, 2-37);
d apres samt .P~ul tous les Juifs sont des Judas {Actes, vu, 52).
M. Kuenen fa1t a ce sujet une remarque pleine de candeur : « En
tous cas, dit-il, ces allusions ne seraient pasa l'honneur d'Ézécbiel.
Si elles étaient réelles, il n'aurait pas seulement lu le code sacerd?tal, mais de plus il en aurait abusé d'une favon toute rabbimque. • Au risque de faire rougir quelques , purs • parmi les
• Grafiens •, je leur répondrai sans hésitation aucune: oui Ézéchiel ~ été a la fois prophete et rabbin; bien d'autres que l~i ont
exerce sans grand désavantage ces deux métiers en meme temps,

�LE CODE SACERDOTAL PESDANT L'EXIL

!96

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGI0:-15

et cette considération me dispense d'ajouter la formule • sauf
votre respect &gt; qui aurait été autrement inévitable en pareil cas.
Chose curieusc, sous prélexle de laver Ézéchiel d'une pareille
exégese et d'avoir, je ne sais pourquoi, &lt; mal interprété &gt; le code
sacerdotal, M. Kuenen luí attribue le dogme inattaquable de la
corruplion continuelle d'lsrael. Mais une telle conviclion n'a pu
s'enraciner dans l'espril du prophete que par des lectures assidues
dans les écrits historiques du genre du coda sacerdotal. S'il n'avait
en faveur de son dire que ce raisonnemenl banal : &lt; Israel a souffert,
done i1 a été coupable &gt; il se serait tenu dans le vague et aurait
rempli le vide des faits par des figures de rhélorique chauffées a
blanc, semblables a celles dont il est coutumier ; il n'aurait en
aucun cas pu spécifier des détails qui échappent a la tradition
populaire. C'est précisément parce qu'il emprunte ses données a
une source révélée qui défie tout doute, que son exposition est
méthodique et pleine de faits, au point de ressembler plutót a un
cours d'histoire religieuse qu'a un réquisitoire d'un procureur
indigné.
Apres ce qui vienl d'elre dil on comprendra aisément pourquoi
j'ai vu dans le verset 23 qui mentionne le serment fait par Dieu
dans le désert de disperser les Israélites parmi les peuples étrangers, des réminiscences de Lévilique xxxiu, 14 suiv. qui contient
celte menace. Des menaces analogues reviennent, il est vrai,
dans Deutéronome xxvm, . H&gt; suiv ., et comme ce dernier passage
est aussi regardé par les&lt; Grafiens &gt; comme poslérieur a l'exil, le
résultat en serait le mem~, en démontraut qu·il a déja existé au
temps d'Ézéchiel. Mais une autre raison m'avait fait penser plutOt
au passage du Lévitique, c'est l'emploi, pour &lt; disperser &gt;, du vérbe
zerab qui ne se rencontre nulle part ailleurs, abstraction faite naturellement des écrivains postérieurs. M. Kuenen ne s'est pas doulé de
cette nécessité philologique; il opine meme que l'expression &lt; dans
le désert &gt; est le simple équivalenl des mots &lt; avant d'entrer en
Canaan , . Nos lecteurs qui savent déja avec quel soin minutieux
le prophele divise cette période, apprécieront a sa juste valeur celte
atténuation tendancielle. Mais écoutons ancore M. Kuenen : &lt;D'ailleurs, il n'est pas besoin de discuter plus longuement la question;
car le prophete ne peut faire allusion ni a l'un ni a l'autre de ces
deux passages du Lévétique et du Deutéronome. Ils ont, en effet,
ceci de commun, qu'ils opposent la bénédiction a la malédiction

f 97

et laissent a Israel la liberté de choisir entre les deux alternatives.
Ézéchiel, au contraire, mentionne un serment par lequel Iahwé a
pris l'engagement de disperser Israel parmi les nations. Chez lui,
point d'alternative, et comme de juste, dans le Lévilique et
le Deu!éronome ou l'alternative existe, il n'y a point de serment.,
Voila le pauvre propbete chargé par les e Grafiens &gt; d'un nouveau
e dogme &gt;, l'exil a tout prix d'Israel. Cela me parait dépasser de
cent coudées les abus exégétiques des Rabbins; mais passons et
rappelons a notre savant adversaire qu'Ézéchiel avait proclamé
deux chapitres auparavant cette Lhéorie, seule vraie !eelon lui, que
Dieu ne punit pas les enfants pour les péchés de leurs parents
(chap. xvm); comment se serait-il si brutalement et si vite contredit en présence d'auditeurs intelligents 't Comment et par quel
coup de léle se serait-il subitement convertí au dicton: e Les pares
ont mangé du verjus et les enfants ont les dents agacées &gt;, contre
lequel il fait pousser a Iahwé des cris d'indignation, accompagnés
d'un serment solennel pour en confirmer la vérité (ibid., v.3)? On se
demande quel motif Ézéchiel a pu avoir pour se démentir aussit0t
en parlant d'un serment divin dont personne n'avait connaissance.
Voila dans quelles difficultés les e Grafiens &gt; se sont engagés pour
l'amour de leur systeme. D'ailleurs le peu de fondement d'une
te!le supposition apparait déja par cette réflexion élémentaire que,
si le serment du désert avait un caractere irrévocable, Dieu n'avait
qu'a accomplir sans retard la dispersion des lsraélites, au lieu de
les conduire en Palestine et de les , établir pendant plusicurs
siecles. Et que serait devenu le serment si Israel s'était amendé
depuis? Heureusement,
loutes ces bizarreries et toutes ces éni&lt;Tmes
.
o
n'existent pas. Ezéchiel ne s'est pas contredit et Iahwé n'a pas commis un acle aussi cruel qu'irréflécbi. Tous les serments divins sont
conditionnels parce qu'ils ont pour but unique l'amélioration du
peuple. Si le prophete a insisté sur le serment du désert, c'est que
ce sermcnt élait consigné dans le livre de la loi dans deux: passages
differenls, dont celui du Lovilique lui a fourni l'expression zérab
que j'ai relevée plus baut.
Comme on M voit, en mentionnant le serment fait par Dieu
dans le désert, Ézéchiel n'a rien interprété et encore moins mal
inter¡n·été le passage du Lévitique, il s'en est simplement servi
en vue de sa parénése sans l'accompagner du plus léger commentaire. Mais il est curieux de constater que les • Grafiens ,

�198

1

REVOE DE L HlSTOlRE DES RELlGI0:-1S

n'hésitent pas a imputer a notre prophéte des erreurs d'histoire
et d'interprétation d'une gravité excessive, toutes les fois que
cela leur convient. En voici un exemple. Dans le passage 25-!6,
ces savants mettent cette idée bizarre que Dieu, irrité de ce que
les Israélites rejetaient continuellement ses bonnes lois, leur
aurait donné exprés de mauvaises lois afin d'acheve~ leur perle.
Les mots Cni ¡~;::i-,::i i':lYi7:l eni.:liiO:l en,~ ~O~~,
i7Íi7' '.:lN i~N W1' i'\ÚN 1Y0i du verset 26 sont traduits comme
il suit : Et je les ai souillés par leurs offrandes, par l' action de
sacri{ler tout premier-né pour les (aire frémir d'horreur, afln
qu'ils reconnussent que je suis Jahwé. &gt; C'est-a-dire, le Iahwé que
préchent les prophétes (cf. VI, 12). lls ont été obligés de sacrifier
leurs enfants par l'ordre méme de Iahwé, afin que, indignés de
leur propre faire, ils en vinssent a reconnaitre que tout leur penser
relatif a Dieu et aux choses divines était faux ,. Je doute qu'une
semblable argutie soit jamais venue a l'idée d'un rabbin .ou d'un
byzantin parmi les plus ingénieux. Avis aux avocats embarrassés :
le recéleur qui achéte pour un rien les objets précieux dérobés
par le voleur, n'a voulu qu'enseigner a celui-ci la vilenie du vol;
le misérable qui exploite le vice des personnes légéres, le fai t
dans le but louable de leur inspirer le dégout de la prostitulion.
11 y a plus; les enseignements d'Ézéchiel se compliqueraieul ancore d'autres erreurs. • L'usage du sacrifica d'enfant se propagea
énormément au vn• siécle et il ne s'adressait pas seulement a Moloch mais aussi (comme le montre également ce passage) a Iahwé,
en étendant le précepte « tout premier-né est a moi , en méme
temps a ceux de l'espéce humaine. Jérémie conteste que Iahwé
ait jamais songé a pareille chose (vu, 3'1 ; x1x, 5) ; Ézéchiel admet
au contraire la justesse de cette conséquence. ll semble en effet
étre (par erreur) d'avis que les sacrifices d'enfants étaient un ancien usage en Israel... 11 n'a pu parlar comme il a parlé ici, qu'en regardant !'ensemble de la tradition comme I'expression de la volonté
divine, et il ne peut pas avoir visé par exemple Exode xm, 1t
qui dit justement le contraire de ce qu'il y a ici. &gt; Je me suis
borné a citer les parolas mémes de M. Smend qai résume en ce
lieu les recherches de l'école grafienne, mais je mentirais a mes
convictions si je ne disais pas franchement que tout ce raisonnement manque de base, car la traduction sur laquelle on s'appuie
contient presque autant d'erreurs que de mots

LE CODE SACERDOTAL PENDANT L'EXIL

½99

t• Le versel 25 n'affirme pas l'idée absurda que Dieu aurait
donné lui-mAme de mauvaises lois: une telle pensée, si le prophéte
pouvait jamais la concevoir, eut été exprimée d'une maniere affirmalive par nio tO;::)~Oi e,;¡¡ c,pn; la forme négative Ct::ii~
et Ci7:l
est choisie avec l'intenlion d'indiquer que ces lo1s
particuliéres étaient dépourvues des excellentes qualités propres a
toutes les autres; qu'elles avaient un but extérieur et ne se recommandaient pas par leur valeur intrinseque; mais cela n'équivaut
nullement a l'affirmation qu'elles étaient mauvaises et destruc-

,,n, ~,

~&gt;

trices.
~• La phrase enit{ ~O~Ni dont le sujet est Dieu, ne saurail
signifier « je les ai souillés ou contaminés &gt;. 11 n'y a que l'élre
impur qui souille ou contamine : au propre, c'est le cadavre, le
lépreux; au figuré, c'est l'aclion immorale. Le Dieu d'Ézéchiel, étre
juste et saint par excellence, ne peut souffrir, encore moins ordonner la pratique d'une acti.o n impure. Ces mots ne sauraient done
pas signifier « j'ai ordonné qu·ns se souillassent &gt;, ni méme avoir
le sens atténué de , j'ai permis qu'ils se souillassent»; c'était précisément la vocation des prophétes de protester contre de semblables crimes. En réalité, celle phrase offre la formule légale
usilée en cas d'impureté par le prétre qui prononce le mot ~00
, impur • et signifie, par conséquent: • Je les ai déclarés impurs , .
3º Le mot cni.:liiO:l est le seul complément indirect du verbe :
l'impureté qui leur a été ocLroyée est relative aleurs dons, lesquels
sont devenus par cela méme impurs.
4° La traduction de i':l)ri1 par • sacrifier , est doublement
inexacte. Au point de vue historique, il est certain que les sacrifices d'enfants ne se bornaient pas aux premiers-nés seuls; Ezéchiel
méme affirme le contraire (xxm, 37, 39). Au point de vue de la langue,
i':l;:i'i7 seul ne signifie jamais , sacrifier • ; Ezéchiel emploie dans
ce sens leverbe ~nv e immoler &gt; (XXIII, 39), ou n::ii (xv1, 20).
11 ne peut non plus signifier, passer , au sens de « livrer, remettre &gt; : il faut pour cela le complément indirect ', suivi des suffixes
personnels, al'instar des Ci71 en,~ i':l)ri7:l de xx1, 21. Ce verbe
dont en¡ ¡~!) est le complément direct, n'a qu'un seul sens acceptable ici: c'est celui de , passer, éloigner, écarter &gt;. Comparez
Jérémie xtv1, 17; 2. Samuel, xn, 13; Esther, vm, 3; Job, vu, 21.
Au chapitre XLVIII, 14, Ezécbiel emploie ce verbe au seos propre
de • déplacer, aliéner • ; ici, il le prend au seos figuré.

�200

20!

REVUE DE L'HISTOIRE DF.S ílELTGJO:'iS

LE CODE SACERDOTAL PE~DANT L'EXIL

5° Laponctuation ~~N est due a la répugnance qu'avaient les
Massoretes a attribuer a Dieu le désir de rendre Israel coupable
C~N ; ils y ont done cherché le hiphil de CO'iV « etre désolé,.
Les critiques ont tort de les suivre. En réalité, i1 faut lire CO~~
&lt; afin de les déclarer coupables et indignes •. Com parez tlO''W'Nil
(Psaumes v, 11), &lt; déclare-les coupables, indignes Lle ton secours &gt;.
6° Le membre de phrase nin, ,.:i~ n'a pas seulement en vue la
puissance de Iahwé, mais tout particulieremenl son autorité irrécusable comme législateur. C'est la formule solennelle des lois
sacerdotales, répétée d'innombrables fois dans le Lévitique, surtout
dans les chapitres xvm-xxu.
En un mot, le V'erset 26 doit se traduire de la maniere suivante:
Je les ai déclarés impurs relativement a leurs offrandes, en éloignant tout premier-né afl,n de les déclarer coupables (indignes),
afin qu'ils sussent que j'étais Iahwé (l'autorilé supreme).
Comme on leavoit, le prophete fait allusion au remplacement des
premiers-nés par les lévites stipulé dans la législation du désert
(Nombres, vur, 5-18). Ezéchiel interprete ce fait, qui est en tout cas
un acte de méfiance a l'égard du peuple dans sa généralité, comme
un rejet par cause d'indignité des premiers-nés d'officier dans les
riles sacrés et comme un sujet continuel de méditation pour le
peuple sur rautorité supreme de' Iahwé en qualité de législateur.
C'est une nouvelle référence, et des plus claires, au code sacerdotal. Elle est meme suivie par une autre au verset 27 qui reproche
aux ancetres des Israélites d'avoir joint le blaspheme ala rébellion
~;70 '::l tl~YO::l tl~'lii:lN miN i;;1.l l1N'i 1i;1; c'est le fait raconté dans Lévitique, XXIV, 10-23, qui a motivé une sévere répression. Ezéchiel a, ici encore, généralisé le crime dans l'intéret de sa
prédication, mais il ne l'a pas inventé.
Complétons ces recherches en appelant l'attention sur les points
qui n'ont pas été traités dans la discussion précédente. L'expression tli1:l ,ni tl1Ni1 tll'iiN il~1' i~N ( 11, 13, 21 ; cf. xxxm,
Uí) figure notoirement dans Lévitique, xvm, 5, ou elle est motivée
par la destruction des Cananéens, dont les Israélites ne doivent
pas suivre les coutumes, afin de ne pas périr comme eux (ibid., 2429, et Deutéronome (xxx, io-20) ; chez Ézéchiel, au contraire, elle
se présente brusquement sous forme d'un axiome bien entendu et
depuis longtemps connu. U ne peut done pas subsister le moindre

doute sur l'originalité du passage du Lévitique. C'est encore a la
meme législation sacerdotale qu'il a emprunté sa donnée sur le
sabbat (i2-20), laquelle est un simple abrégé du passage de l'Exode,
xxxr, 13. Les mots Ci1'.:J':ii '.:J':l mN « (le sabbat) est un signe
entre moi et eux » sont absolument inintelligibles, sans le récit de
la création en six jours et du repos divin au seplieme jour (ib.,
17), récit qui est de source élohistico-sacerdotale (Genese, n, 1-3.;
Exode, x1x, 8-11).
En terminant, je crois utile de résumer brievement la triple
série des faits qui prouvent la connaissance du code sacerdotal a
l'époque de la captivité de Babylone.
.
á) Rites propres a ce code et suspendus pendant l'exil :
i. La prescription de laver les vétements en cas d'impureté.
(Psaume LI, 4.)
~- Lapurification avec l'hysope. (Ib., 9.)
b) Récits et données propres a ce code et inconnus d'ailleurs :
3. L'adoration des dieux égyptiens par les lsraélites pendant la
captivité. (Ézéchiel, xx, 7.)
·
4. Dieu allait exterminer les Israélites pour ce péché. (lb., 8.)
5. La sanctification du sabbat commémore le repos divin en ce
jour. (lb., 12.)
6. Les profanations du sabbat dans la premiere époque du séjour
au désert. (lb., 13.)
7. Les profanations du sabbat dans la deuxieme époque du séjour
au désert. (lb., 21.)
_
8. Dieu jure dans le désert de disperser les lsraélites parmi les
palens. (lb., 23.)
9. Les premi~és sont déclarés indignes de fonctionner dans
les sacrifices. (lb., 26.)
10. Les lsraélites ajoutent a leurs autres péchés celui du blaspheme. (lb., 27.)
e) Expressions propres au code -sacerdotal :
H. e Leverla main(nasayad) &gt; au sens d' &lt; affirme1· &gt;. (lb. 5, 6,
15, 23.)
12. « Moi, Iahwé, votre Dieu (ani lahwe el6Mkem) • formule d'affirma tion. (lb., 5.)
13. e Épier (tur) &gt; pour « préparer, procurer &gt;. (lb., 6.)
14. e Disperser &gt;. (zar6t b; lb., 23.)
15. Pether 1·ehem pour e premier-né ». (lb., 26.)

�188

REVUE DE r: msTOIRE DES RELlGIONS

Les pleurs sont le premier soulagement que la nature a
placé tout au bout du mal; ils consolent en manifes tant.
L'homme homérique s'y abandonne sans réserve, il avoue y
goú.ter une satisfaction amere. Il se rassasie de larmes 1 , il
lasse sa douleur par les sanglots qu'elle luí arrache, il l'use :
« Plú.t aux dieux qu'Hector fú.t mort dans nos bras, s'écrie
Priam; au moins sur son corps nous nous serions rassasiés de
larmes, sa malheureuse mere et moi ! ! » Autour du cadavre
de Patrocle, les Myrmidon::, sous l'iníluence bienfaisante de
Thétis, sentent s'augmenter dans leur cceur le 9-ésir de pleurer; et ils sont soulagés en s'y abandonnant s. Achille demande a l'ombre de son ami de prolonger un entrelien qui
adoucit sa douleur en luí ouvranl ses issues naturelles; de
meme Ulysse, conversant aux enfers avec sa mere Anticlée '.
Quand Ménélas son ge au sort des compagnons morts a cause
de lui, il charme un instant ses regrets par des gémissements; mais il y a une satiété de pleurer comme de toute
autre chose, et le héros sait y mettre un terme, quoique la
cause de sa douleur subsiste toujours 5 • Le meme sentiment
est au fond de l'observation d'Eumée, devisant avec Ulysse
sur les épreuves communes : « L'homme qui a beaucoup souffert et beaucoup erré est charmé par le souvenir de ses
douleurs 6 • » Chez Homere la souffrance est toujours bru yante
et loquace' : elle n'en est que plus profondément humaine
et naturelle. Mais parce que le poete en toute occasion lui
laisse un libre cours, si son ouvrage est le plus magnifique
monument qui ait été élevé a l'énergie de l'homme, il est
aussi un témoignage éclatant entre tous de ses miseres.
(A suivre.)
J.-A. HILD.
f) Il., XXII, 427 et suiv.
2) Il., XX[V, 227.
3) Il.,
fO; cf. 98 et f08.
q) Od., xr, 212.
5) Od., lV, 100 et suiv. Pour l'expression de xópo; yóo,o cf. Il., XIII, 636.
6) Od., XV, 399 avec la note de Pierron.
7) V. entre autres la sci!ne de Priam s'exaspérant contre ses fils et les couvrant d'invectives dans l'exces de sa douleur, XXIV, 253 et suiv.

xxm.

LE CODE SACERDOTAL PENDANT L'EXIL
Les questions scientitiques se présentent rarement seules ; pour
la plupart du temps elles se compliquent d'autres questions d'une,
imporlance égale ou méme supérieure. C'est ce qui m'est arrivé
dans mon étude sur Esdras et le code sace1·dotal 1 • Tout en discutant le róle de ce scribe, j'avais eftleuré en sous-reuvre le probleme relatif a la date du code sacerdotal et comme ma conclusion
était l'anlipode de l'opinion admise par l'école , grafienne, • elle
m'a attiré de la part de M. Kuenen une remarque dédaigneuse a laquelle j'ai répondu, non sans quelques vivacités, dans une dissertation consacrée a cette question: « Esdras a-t-il promulgué une loi
nouvelle • ! • M. Kuenen semble en avoir été quelque peu affeclé.
Heureusement, la science en a profité, car dans la réplique qu'il
dirige contre moi dans son article sur l'reuvre d'Esdras, il cherche
du moins a expliquer pourquoi il crut pouvoir passer sous silence
plusieurs dP, mes preuves que je considérais comme ( absolument
certaines. • On pourra regretterque le savant avocat des ( Grafiens ~
ait donné une forme aussi personnelle au débat, mais n'imporle, le
principal est de sortir de la conspiralion- du silence et d'entrer dans
· le domaine de la discussion scienlifique. Si la cause que je défends
est bonne, l'indignation de l'avocat du parli adverse ne pesera p3s
beaucoup sur la décision du jury impartial, formé par les lectcurs
de cetle Revue.
La détermination de M. Kuenen a encore produit ce bon résultat
de uous permettre de traiter séparément les références au code sacerdotal,quej'ai cru trouver dans Psaume u et Ezécbiel, :x:x. En réservant pour une autre occasion rappréciation du róle d'Esdras da11s
,i

l) Revue de l'Histofre des religions, t. IV, p. zi a 45.
2) Retigion nationale et ,·eligion universelte, tratluction de M. Vernes, remarque IX, p . 255 a 2511.
3) Revue de l'Histoire des ,·eligions, t. XII, p. 38.

�LE CODE SACERDOTAL PENDANT L'EXIL

1.90

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

de voir si le
1a prom ulgation de ce code, il sera déja intéressant
.
• d
·

·ugement dédaigneux émis par M. Kuenen a leur egar e~t vra1J t fondé. Si au contraire ma démonstralion demeure mtacte,
men
.
• ·t
le róle d'Esdras serait singulierement éclairci, c~r- 11 seralt e ra~ge
qu'on le chargeat de promulguer un code qui a ele connu au moms
cent quinze ans avant son retour de Bab~lone. ,
M. Kuenen expose ainsi qu'il suit l'obJet du debal: &lt; Pour comprendre et pour juger convenablement les récit~ qui nous. s~nt
parvenus au sujet d'Esdras, il importe de se faire une opm1on
raisonnée sur l'antiquité des lois. Nous &lt; Grafiens, &gt; nous ne parvenons pas a découvrir le rooindre vestige de ces lois antérieur~ment a l'exil. M. Halévy, au contraire, les considere comme anterieures a la captivité et il appuie son opinion sur quelques preuves
qu'il déclare lui-meme, « absolument certaines. &gt; P?ur mo~, cep~ndant ces memes preuves sont si peu probantes que Je les a1 passees
sous' silence dans ma remarque. &gt; Cet exposé me semble un p_eu
vague et je demande la permission de préciser _davantage le pomt
en litige qui est le suivant : les &lt; Grafiens &gt; soutiennent que le code
sacerdotal a été promulgué pour la premiere fois par Esdras et
Néhémie en 444 avant J.-C. De mon cóté, je démontre par Psaume
, chiel xx 7 8 13 que les parties rituelles et histoL1, 4, 9 , et Eze
, ' '
'
,
.
riques de ce code étaient connues et admises au temps del e_xil, de
facon que les deux personnages précités n'avaient plus rien de
no.uveau a promulguer. J'en conclus de plus que la ré~action du
code sacerdotal est antérieure a l'exil. On comprend mamtenant de
quelle fac¡on la lutte sera conduite. C~a~~e fois que je releverai
une mention de faits propres au code levitique, mon savant adversaire cherchara a la réduire en nébuleuse ou a interpréter le passage
d'une facon différente. Dans un tournoi pareil, l'essentiel est de
se tenir · sur un terrain solide et de repousser les subterfuges a
l'aide de la grammaire et du bon sens.
I. - Le psaume LI.

Pour enlever a son adversairele premier document qu'ilinvoque,
M. Kuenen commence par en récuser la valeur. • La priere aIahwé
pour lui demander de rebatir les murs de Jérus~le~ (',': 20) nous
transporte au temps de Néhémie ou, tout au m01ns, a 1 epoque de
l'exil .... Mais alors le psaume n'autorise en aucune fac¡on la conclu•

i91.

sion que l'on veut en tirer, puisqu'il date justement des années
dans lesquelles les &lt; Grafiens &gt; placent la rédaction du code ~acerdotal. , Je crains fort que l'habile défenseur des « Grafiens &gt; n'ait,
comme dit le proverbe, mal embrassé en voulant trop étreindre.
En ~dmettant la date la plus récente, le poeme serait encore antérieur au retour de Néhémie qui a rebati les murs de Jórusalem
l'année meme de son arrivée (Néhémie, 1) et a plus forte raison,
antérieur a l'assemblée convoquée par ce chef (ibid., vn, 1-8) ou
ledit code aurait été promulgué pour la premiere fois. Mais il y a
plus, pour l'auteur du psaume LI, la reconstruction des murs de
Jérusalem équivaut au rétablissement de l'autel et du culte sacrificiaire duquel il attend le pardon de ses péchés ; or, étant donné
que le culte sacrificiaire a été rétabli en Judée des l'arrivée des'
premiers exilés sous la conduite de Zorobabel, il s'ensuit d'une
fac;on indubitable que le psaume dont il s'agit a été écrit en Babylonie avant la premiere année de Cyrus, au courant de laquelle s'est
effectué le premier retour. Nous voici transportés a 115 ans tout
au moins avant Néhémie, en pleine captivité, et la valeur du psaume
pour notre question demeure inattaquable. Du reste, M. Kuenen luimeme reconnait formellement la légitimité de cette date et cet aveu
suffit, pour justifier le choix que j'ai fait Je ce psaume, comme
d'une piece autorisée dont le témoignage doit etre sérieusement
examiné.
Arrivons aux passages en discussion et donnons de nouveau la
parole a M. Kuenen : « D'ailleurs les allusions a ce code relevées
par M. Halévy sont d'une rare insignifiance. La phrase: « Lave-moi
&lt; de ma transgression et purifie-moi de mon péché. (v. 4), rappellerait les expressions lévitiques: « il la vera ses vetements et sera
&lt; pur, » comme si partout ou le péché est con&lt;;u comme une souillure,
les vtirbes laver et purifi,er ne se présentent pas d'eux-memes sous
la plume des auteurs. Le premier de ces deux termes est employé
dans un sens figuré déja par Jérémie (11., 22; 1v., 14). » Ici, j'ai le
regret de le constater, l'habile avocat des &lt; Grafiens &gt; a un peu
trop présumé de l'inertie des lecteurs franc;ais. Celui qui veut relire
mes articles auxquels se réfere M. Kuenen, verra qu'il sºagit de
quelque chose de plus que des simples expressions « laver et etre
pur. &gt; Voici ce qu'il en est: pour exprimer l'idée morale ,, laver
quelqu'un d'un pécllé &gt; les écrivains hébreux emploient régulierement des verbes tels que rahaf, thahe'r, zakké, naqqé, etc., tandis

�92

REVUE DE L'UlSTOIRE DES RELIGIONS

i
• uli"ore au psaume u, 4.
.
Kabbés-méawon est parllc
que la locution '
t ue le terme TcabMs signifie au propre
Or, étant donné d une par t' qd'autre parl que le précepte de laver
vctemenls • e
'
1 ·
• laver des
' . d 1 purification appartient exc us1ve.
nts dans le rite e a
. .
.
les veteme
, t-on pas forcément condu1t a YOll'
ode sacerdota1' n es
d l
ment au e
.
1m· te une idéalisation poétique e a
dans 1'express10n &lt;lu_ p~a b isád 'w wetháhér « il lavera ses vete. ·r e wekibbi:s eg a
'
formule levi iqu ur? » A ce tte eonsidération j'ai ajouté cet autre
d
ments et sera P e le verbe tháher esL propre au style du co e
fait remarquable qu
dans les autres parties du Pentasacerdolal et ne se trouve pas

teuque.
.
.. és ·•ai eu soin de donner les passag~s
Dans mes arllcles prec~t ' J fi d'y appeler l'altention,je sms
.
cleres hebreux a n
compares en cara
.
1 . onse de M. Kuenen que lesa.
. de vo1r par a rep
. d
done tres surpr1s .
b'bliques les ait lus sans s'apercevo1r e
vant vétéran de~ e~ud~s _1 . h
er la substance meme de roa
rien et se soit ams1 la1sse ec appd verbe kabbes dans Jérémie
.
Quant a l'usage u
.
démonstraL100.
. l' logie en est aussi certame que
qu'invoque M. Kuenen, si ana 1 ·n de nuire a mon opinion, il
M. Kuenen le semble sup~oset s :in faisant consta ter l'existence
l'affirxnera par une preuve . e p ud~ Josias ou de Joachim suivant la
du code sacerdotal sous le relgnehapitre n de ce prophete. Apres cela
date que l'on admettra pour e e
M Kuenen réparera bientót le
· · · penser que ·
je me crois autonse a
t lion et ne trouvera plus quema
. t
de son araumen a
désidera º°:1
, º si rare insignifiance. »
démonstrat1on est • d une
du ver·et 9 du meme psaume
K en dit a propos
~
t
Ce que M. uen
t Je cite texluellement. • Le rappor
est bien autrement sur~renand. tale n'est pas moins problérnatique.
t 9 et la 101 sacer o
1
.
entre le verse
.
.
l'hysope et je serai net; ave-m01
Le poete dit : « Pur1fie-mo1 avec la neige • Sans doule il ressort de
• et je deviendrai plus blanc q~et ux p~ifications; mais ces puril'hysope servai a
il
ce passage que
. .
d ·1es par le code sacerdotal: en a
.
, t pas éte mtro U1
·bl
ficat1ons non
.
t llement autant que poss1 e en
simplement réglé l'emplo1,.Lanbal~reAussi a-t-il admis l'usage de
1
conformite• avec l'usage e d. · tré que le psalmiste fasse anul'hvsope. Il n'est nullement emo~ plemenl a l'usage que la 101
.
. . ·te et non pas s1m
sion a la 101 ecr1
.
s toutes les exclamalions que
sanclionna plus tard.» Suppr1~:~ion et reaardons au fond de la
areille argumen
º
'
s
provoque une P
ur le lerrain de • 1 usage » ver
chose. En suivant hl. Kuenen s

1

LE CODE SACERDOTAL PJ::NDA..'\T L EXlL

i93
lequel il s'est plu ame conduire, je prends la liberté de lui rappeler,
ce qu'il n'aurait pas du oublier, que les rites des purificatioBs ne
furent pas praliqués pendant toute la durée de la captivilé. Le
psalmiste n'a done pu emprunter la purification avec l'hysope a un
usage qui n'exislait pas, mais a un code écrit et antérieur a l'exil
et alors ce ne peul etre que le code lévitique puisque tous les
autres, notamment le Deutéronome, ignorent absolument l'emploi
de l'hysope a cet effet. Je crois done inutile d'y insister plus longlemps; en comparant ma preuve avec l'objection de mon adversaire, les lecteurs jugeront facilement de quel cóté se trouve la
&lt; rare insignifiance » dont les &lt; Grafiens » aiment a stigmaliser les
arguments qui leur déplaisent.
II. - Ézéchiel, XX.

En dehors des allusions précédentes qui se rapportent aux riles,
j'en avais relevé dans Ézéchiel, xx, deux autres ayant trait aux
parlies historiques du code sacerdotal. M. Kuenen trouve étrange
que j'aie renvoyé les • Grafiens » a ce passage plutOt qu'aux enseignemenls des prophetes relatifs au sacerdoce, aux sacrifices et aux
fetes. Ces derniers, semble-t-il, se preteraient beaucoup mieux: a
une comparaison avec la législation sacerdotale. C'est justement
parce que ces comparaisons demandent de tres longs développements que je n'ai pu les introduire dans le cadre étroit de mon
article sur Esdras et je me suis contenté de marquer en passant
quelques faits matériels qui attestent qu'Ézéchiel connaissait le
Lévilique. Du reste, la base de la théorie grafienne consiste dans un
argument a silentio qui ne me parait pas avoir une grande valeur et,
au lieu d'entamer des discussions sur des passages ambigus ou
obscurs, je me suis borné a donner des faits. M. Kuenen a pu voir
d'ailleurs par mes derniers écrits que je ne déserte pas les discussions exégétiques; peut-etre les Grafiens me doivent-ils déja
quelques réponses aux questions que je leur ai adressées sur le
domaine qu'ils affectionnent le plus. • Le chapitre x,x d'Ezéchiel se
fait remarquer par des contingences particulierement nombreuses
avec le langage et le contenu du code sacerdotal; il est manifeste
que l'un a servi de modele a l'autre. » C'est par ces mots que
M. Smend résume l'appréciation générale et depuis longtemps
admise dans toutes les écoles exégéliques. Elle m'a serví a moi
13

�1

i94

REVUE DE L BlSTOU\E DES RELlGlONS

aussi de point de départ bien entendu en mentionnant les passages
dont j'ai revendiqué la priorité pour le code sacerdotal. Pour
échapper a mes preuves, M. Kuenen ne trouve d'aulre moyen que
d'introduire daos sa réponse un élément théologique et, je regrette
de le dire, absolument imaginaire, le , dogme inattaquable • du propbete. Puis, Ézéchiel n'a rien lu de l'histoire de son peuple, il lui a
suffi de croire , de toule son ame&gt; qu'Israel a toujours été corrompu
pour faire son violent, réquisiloire. • Cette nouvelle apprécia tion est
également inventée pour le besoin de la cause. M. Smend, un, grafien , lui-meme, avait pourtant iosisté avec un lact parfait sur le , ton
généralement amical du cbapitre xx, qui, en se détournant de la
menace de x1v, 7, ne fait que développer et (motiver la parénese du
versel 6. &gt; Au fait, nulle part ailleurs Ézéchiel ne montre relalivement plus de calme et de sang froid que dans ce Lle harangue, ou
i1 expose devant plusieurs , anciens d'Israel (v.1)&gt; qui n'étaient
probablement pas les premiers venus, dans un ordre gradué les
transgressions dont le peuple s'était rendu coupable envers son
Dieu. Il divise l'histoire d'lsra!!l en trois périodes dislinctes
marquées chacune par des crimes d'un caraclere particulier: 1º la
captivité d'Égypte avec l'idolatrie égyptienne (!$-9) ; 2º le séjour
dans le désert, marqué par les nombreuses profanations du sabbat
(10-26); 3° l'établissement en Palestine, caractérisé par le culte des
, Hauls lieux &gt; ou Bamot (i7-29). La division est si intenlionnelle
que le prophete ne se lasse pas de rappeler le milieu ou chacun
de ces péctiés avait été commis. Mais la période du séjour dans
le désert est celle qu'il traite avec le plus d'ampleur. 11 la subdivise
en deux époques et dans chacunu d'elles il rappelle le meme péché
caractéristique de la période entiere, savoir la profanation du
sabbat (v. i3 et v. 21 ). Les événements de cette période sont méme
pour lui les types des temps messianiques (34-38). Le simple bon
seos suffit pour y faire voir la main d'un lettré qui suit un ordre
de faits chronologiquement dé terminé dans la littéral ure religi~use
de son peuple; la tradition seule n'aurait jamais pu fournir la
double subdivision de la 2° période ni en définir le pé..:hé saillant; au
contraire, elle aurait fait remonter le culle des bamot a la sortie
d'Égypte el aurait passé sous silence un aussi menu détail que la
profanation du sabbal. Comment done ne pas conclure qu'il a lu
le code sacerdotal qui contient précisément Lous les faits mentionnés par le prophete!

LE CODE SACERDOTAL PEND.ANT L'EXlL

i9?,

1• Le _culte des dieux égyptiens pendant la captivité d'Égypte est
suppose, outre le passage du Deutéronome xx1x, rn suiv. qui en parle
sur un ton dubitatif, dans celui du Lévitique xvm, 3-5 qui défend
expressément le culte égyptien, et fait ainsi supposer qu'il avait
été pratiqué.
2° L'affirmation s~lon laquelle Dieu était sur le point d'exlerminer Israel en Egypte (8) rappelle le passage Exode v 3
qui motive la nécessité pour le peuple de sac1'Ífier a Jah;é
par la ~rainle qu'il ne le détruise par la peste ou par l'épé;
(~;~~ it{ i7}? ti~~~~). Ézéchiel en conclut qu'ils s'étaienl altiré
la colere de Dieu par leur idolatrie et leur désobéissance ; on sait
en effet que les anciens d'Israel n'avaient pas accompagné Moise et
Aaron dans cette mission.
3• et 4• La réitération des profanations du sabbat dans les deux
épo~e~ du séj,our au désert, résulte, pour la premiere génération,
du rec1t de 1 Exo~e, xv1, 27 suiv. qui eut lieu peu de temps
aprés la sorlie d'Egypte; pour la seconde génération apres
l'exti~ction de l'ancienne, 38 ans plus tard, de Nombr~s, xv ,
32 smv. rapportant qu'un lsraélite se rendit coupable de ramasser
du bois le jour du sabbat, naturellement pour le besoin de ses
travaux.
Tous ces passages sont particuliers au code sacerdotal et ne se
renconlrent pas dans les codes réputés anlérieurs le document
jéhoviste et 1~ Deutéronome. En les empruntant da~s l'intéret de
sa harangu_e,_Ezéebiel a suivi un procé"dé qui est d'un usage général
chez !es ~~ed1cateurs et qui consiste atransformer les actes de quelques rn~mdus en un ensemble caractéristique du peuple tout entier.
Pour Jesus, tous les Pbarisiens sont des bypocrites et Jérusalem
a, le ~riste . privilege de tuer les prophétes (Matbieu, xxm, 2-37);
d apres samt .P~ul tous les Juifs sont des Judas {Actes, vu, 52).
M. Kuenen fa1t a ce sujet une remarque pleine de candeur : « En
tous cas, dit-il, ces allusions ne seraient pasa l'honneur d'Ézécbiel.
Si elles étaient réelles, il n'aurait pas seulement lu le code sacerd?tal, mais de plus il en aurait abusé d'une favon toute rabbimque. • Au risque de faire rougir quelques , purs • parmi les
• Grafiens •, je leur répondrai sans hésitation aucune: oui Ézéchiel ~ été a la fois prophete et rabbin; bien d'autres que l~i ont
exerce sans grand désavantage ces deux métiers en meme temps,

�LE CODE SACERDOTAL PESDANT L'EXIL

!96

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGI0:-15

et cette considération me dispense d'ajouter la formule • sauf
votre respect &gt; qui aurait été autrement inévitable en pareil cas.
Chose curieusc, sous prélexle de laver Ézéchiel d'une pareille
exégese et d'avoir, je ne sais pourquoi, &lt; mal interprété &gt; le code
sacerdotal, M. Kuenen luí attribue le dogme inattaquable de la
corruplion continuelle d'lsrael. Mais une telle conviclion n'a pu
s'enraciner dans l'espril du prophete que par des lectures assidues
dans les écrits historiques du genre du coda sacerdotal. S'il n'avait
en faveur de son dire que ce raisonnemenl banal : &lt; Israel a souffert,
done i1 a été coupable &gt; il se serait tenu dans le vague et aurait
rempli le vide des faits par des figures de rhélorique chauffées a
blanc, semblables a celles dont il est coutumier ; il n'aurait en
aucun cas pu spécifier des détails qui échappent a la tradition
populaire. C'est précisément parce qu'il emprunte ses données a
une source révélée qui défie tout doute, que son exposition est
méthodique et pleine de faits, au point de ressembler plutót a un
cours d'histoire religieuse qu'a un réquisitoire d'un procureur
indigné.
Apres ce qui vienl d'elre dil on comprendra aisément pourquoi
j'ai vu dans le verset 23 qui mentionne le serment fait par Dieu
dans le désert de disperser les Israélites parmi les peuples étrangers, des réminiscences de Lévilique xxxiu, 14 suiv. qui contient
celte menace. Des menaces analogues reviennent, il est vrai,
dans Deutéronome xxvm, . H&gt; suiv ., et comme ce dernier passage
est aussi regardé par les&lt; Grafiens &gt; comme poslérieur a l'exil, le
résultat en serait le mem~, en démontraut qu·il a déja existé au
temps d'Ézéchiel. Mais une autre raison m'avait fait penser plutOt
au passage du Lévitique, c'est l'emploi, pour &lt; disperser &gt;, du vérbe
zerab qui ne se rencontre nulle part ailleurs, abstraction faite naturellement des écrivains postérieurs. M. Kuenen ne s'est pas doulé de
cette nécessité philologique; il opine meme que l'expression &lt; dans
le désert &gt; est le simple équivalenl des mots &lt; avant d'entrer en
Canaan , . Nos lecteurs qui savent déja avec quel soin minutieux
le prophele divise cette période, apprécieront a sa juste valeur celte
atténuation tendancielle. Mais écoutons ancore M. Kuenen : &lt;D'ailleurs, il n'est pas besoin de discuter plus longuement la question;
car le prophete ne peut faire allusion ni a l'un ni a l'autre de ces
deux passages du Lévétique et du Deutéronome. Ils ont, en effet,
ceci de commun, qu'ils opposent la bénédiction a la malédiction

f 97

et laissent a Israel la liberté de choisir entre les deux alternatives.
Ézéchiel, au contraire, mentionne un serment par lequel Iahwé a
pris l'engagement de disperser Israel parmi les nations. Chez lui,
point d'alternative, et comme de juste, dans le Lévilique et
le Deu!éronome ou l'alternative existe, il n'y a point de serment.,
Voila le pauvre propbete chargé par les e Grafiens &gt; d'un nouveau
e dogme &gt;, l'exil a tout prix d'Israel. Cela me parait dépasser de
cent coudées les abus exégétiques des Rabbins; mais passons et
rappelons a notre savant adversaire qu'Ézéchiel avait proclamé
deux chapitres auparavant cette Lhéorie, seule vraie !eelon lui, que
Dieu ne punit pas les enfants pour les péchés de leurs parents
(chap. xvm); comment se serait-il si brutalement et si vite contredit en présence d'auditeurs intelligents 't Comment et par quel
coup de léle se serait-il subitement convertí au dicton: e Les pares
ont mangé du verjus et les enfants ont les dents agacées &gt;, contre
lequel il fait pousser a Iahwé des cris d'indignation, accompagnés
d'un serment solennel pour en confirmer la vérité (ibid., v.3)? On se
demande quel motif Ézéchiel a pu avoir pour se démentir aussit0t
en parlant d'un serment divin dont personne n'avait connaissance.
Voila dans quelles difficultés les e Grafiens &gt; se sont engagés pour
l'amour de leur systeme. D'ailleurs le peu de fondement d'une
te!le supposition apparait déja par cette réflexion élémentaire que,
si le serment du désert avait un caractere irrévocable, Dieu n'avait
qu'a accomplir sans retard la dispersion des lsraélites, au lieu de
les conduire en Palestine et de les , établir pendant plusicurs
siecles. Et que serait devenu le serment si Israel s'était amendé
depuis? Heureusement,
loutes ces bizarreries et toutes ces éni&lt;Tmes
.
o
n'existent pas. Ezéchiel ne s'est pas contredit et Iahwé n'a pas commis un acle aussi cruel qu'irréflécbi. Tous les serments divins sont
conditionnels parce qu'ils ont pour but unique l'amélioration du
peuple. Si le prophete a insisté sur le serment du désert, c'est que
ce sermcnt élait consigné dans le livre de la loi dans deux: passages
differenls, dont celui du Lovilique lui a fourni l'expression zérab
que j'ai relevée plus baut.
Comme on M voit, en mentionnant le serment fait par Dieu
dans le désert, Ézéchiel n'a rien interprété et encore moins mal
inter¡n·été le passage du Lévitique, il s'en est simplement servi
en vue de sa parénése sans l'accompagner du plus léger commentaire. Mais il est curieux de constater que les • Grafiens ,

�198

1

REVOE DE L HlSTOlRE DES RELlGI0:-1S

n'hésitent pas a imputer a notre prophéte des erreurs d'histoire
et d'interprétation d'une gravité excessive, toutes les fois que
cela leur convient. En voici un exemple. Dans le passage 25-!6,
ces savants mettent cette idée bizarre que Dieu, irrité de ce que
les Israélites rejetaient continuellement ses bonnes lois, leur
aurait donné exprés de mauvaises lois afin d'acheve~ leur perle.
Les mots Cni ¡~;::i-,::i i':lYi7:l eni.:liiO:l en,~ ~O~~,
i7Íi7' '.:lN i~N W1' i'\ÚN 1Y0i du verset 26 sont traduits comme
il suit : Et je les ai souillés par leurs offrandes, par l' action de
sacri{ler tout premier-né pour les (aire frémir d'horreur, afln
qu'ils reconnussent que je suis Jahwé. &gt; C'est-a-dire, le Iahwé que
préchent les prophétes (cf. VI, 12). lls ont été obligés de sacrifier
leurs enfants par l'ordre méme de Iahwé, afin que, indignés de
leur propre faire, ils en vinssent a reconnaitre que tout leur penser
relatif a Dieu et aux choses divines était faux ,. Je doute qu'une
semblable argutie soit jamais venue a l'idée d'un rabbin .ou d'un
byzantin parmi les plus ingénieux. Avis aux avocats embarrassés :
le recéleur qui achéte pour un rien les objets précieux dérobés
par le voleur, n'a voulu qu'enseigner a celui-ci la vilenie du vol;
le misérable qui exploite le vice des personnes légéres, le fai t
dans le but louable de leur inspirer le dégout de la prostitulion.
11 y a plus; les enseignements d'Ézéchiel se compliqueraieul ancore d'autres erreurs. • L'usage du sacrifica d'enfant se propagea
énormément au vn• siécle et il ne s'adressait pas seulement a Moloch mais aussi (comme le montre également ce passage) a Iahwé,
en étendant le précepte « tout premier-né est a moi , en méme
temps a ceux de l'espéce humaine. Jérémie conteste que Iahwé
ait jamais songé a pareille chose (vu, 3'1 ; x1x, 5) ; Ézéchiel admet
au contraire la justesse de cette conséquence. ll semble en effet
étre (par erreur) d'avis que les sacrifices d'enfants étaient un ancien usage en Israel... 11 n'a pu parlar comme il a parlé ici, qu'en regardant !'ensemble de la tradition comme I'expression de la volonté
divine, et il ne peut pas avoir visé par exemple Exode xm, 1t
qui dit justement le contraire de ce qu'il y a ici. &gt; Je me suis
borné a citer les parolas mémes de M. Smend qai résume en ce
lieu les recherches de l'école grafienne, mais je mentirais a mes
convictions si je ne disais pas franchement que tout ce raisonnement manque de base, car la traduction sur laquelle on s'appuie
contient presque autant d'erreurs que de mots

LE CODE SACERDOTAL PENDANT L'EXIL

½99

t• Le versel 25 n'affirme pas l'idée absurda que Dieu aurait
donné lui-mAme de mauvaises lois: une telle pensée, si le prophéte
pouvait jamais la concevoir, eut été exprimée d'une maniere affirmalive par nio tO;::)~Oi e,;¡¡ c,pn; la forme négative Ct::ii~
et Ci7:l
est choisie avec l'intenlion d'indiquer que ces lo1s
particuliéres étaient dépourvues des excellentes qualités propres a
toutes les autres; qu'elles avaient un but extérieur et ne se recommandaient pas par leur valeur intrinseque; mais cela n'équivaut
nullement a l'affirmation qu'elles étaient mauvaises et destruc-

,,n, ~,

~&gt;

trices.
~• La phrase enit{ ~O~Ni dont le sujet est Dieu, ne saurail
signifier « je les ai souillés ou contaminés &gt;. 11 n'y a que l'élre
impur qui souille ou contamine : au propre, c'est le cadavre, le
lépreux; au figuré, c'est l'aclion immorale. Le Dieu d'Ézéchiel, étre
juste et saint par excellence, ne peut souffrir, encore moins ordonner la pratique d'une acti.o n impure. Ces mots ne sauraient done
pas signifier « j'ai ordonné qu·ns se souillassent &gt;, ni méme avoir
le sens atténué de , j'ai permis qu'ils se souillassent»; c'était précisément la vocation des prophétes de protester contre de semblables crimes. En réalité, celle phrase offre la formule légale
usilée en cas d'impureté par le prétre qui prononce le mot ~00
, impur • et signifie, par conséquent: • Je les ai déclarés impurs , .
3º Le mot cni.:liiO:l est le seul complément indirect du verbe :
l'impureté qui leur a été ocLroyée est relative aleurs dons, lesquels
sont devenus par cela méme impurs.
4° La traduction de i':l)ri1 par • sacrifier , est doublement
inexacte. Au point de vue historique, il est certain que les sacrifices d'enfants ne se bornaient pas aux premiers-nés seuls; Ezéchiel
méme affirme le contraire (xxm, 37, 39). Au point de vue de la langue,
i':l;:i'i7 seul ne signifie jamais , sacrifier • ; Ezéchiel emploie dans
ce sens leverbe ~nv e immoler &gt; (XXIII, 39), ou n::ii (xv1, 20).
11 ne peut non plus signifier, passer , au sens de « livrer, remettre &gt; : il faut pour cela le complément indirect ', suivi des suffixes
personnels, al'instar des Ci71 en,~ i':l)ri7:l de xx1, 21. Ce verbe
dont en¡ ¡~!) est le complément direct, n'a qu'un seul sens acceptable ici: c'est celui de , passer, éloigner, écarter &gt;. Comparez
Jérémie xtv1, 17; 2. Samuel, xn, 13; Esther, vm, 3; Job, vu, 21.
Au chapitre XLVIII, 14, Ezécbiel emploie ce verbe au seos propre
de • déplacer, aliéner • ; ici, il le prend au seos figuré.

�200

20!

REVUE DE L'HISTOIRE DF.S ílELTGJO:'iS

LE CODE SACERDOTAL PE~DANT L'EXIL

5° Laponctuation ~~N est due a la répugnance qu'avaient les
Massoretes a attribuer a Dieu le désir de rendre Israel coupable
C~N ; ils y ont done cherché le hiphil de CO'iV « etre désolé,.
Les critiques ont tort de les suivre. En réalité, i1 faut lire CO~~
&lt; afin de les déclarer coupables et indignes •. Com parez tlO''W'Nil
(Psaumes v, 11), &lt; déclare-les coupables, indignes Lle ton secours &gt;.
6° Le membre de phrase nin, ,.:i~ n'a pas seulement en vue la
puissance de Iahwé, mais tout particulieremenl son autorité irrécusable comme législateur. C'est la formule solennelle des lois
sacerdotales, répétée d'innombrables fois dans le Lévitique, surtout
dans les chapitres xvm-xxu.
En un mot, le V'erset 26 doit se traduire de la maniere suivante:
Je les ai déclarés impurs relativement a leurs offrandes, en éloignant tout premier-né afl,n de les déclarer coupables (indignes),
afin qu'ils sussent que j'étais Iahwé (l'autorilé supreme).
Comme on leavoit, le prophete fait allusion au remplacement des
premiers-nés par les lévites stipulé dans la législation du désert
(Nombres, vur, 5-18). Ezéchiel interprete ce fait, qui est en tout cas
un acte de méfiance a l'égard du peuple dans sa généralité, comme
un rejet par cause d'indignité des premiers-nés d'officier dans les
riles sacrés et comme un sujet continuel de méditation pour le
peuple sur rautorité supreme de' Iahwé en qualité de législateur.
C'est une nouvelle référence, et des plus claires, au code sacerdotal. Elle est meme suivie par une autre au verset 27 qui reproche
aux ancetres des Israélites d'avoir joint le blaspheme ala rébellion
~;70 '::l tl~YO::l tl~'lii:lN miN i;;1.l l1N'i 1i;1; c'est le fait raconté dans Lévitique, XXIV, 10-23, qui a motivé une sévere répression. Ezéchiel a, ici encore, généralisé le crime dans l'intéret de sa
prédication, mais il ne l'a pas inventé.
Complétons ces recherches en appelant l'attention sur les points
qui n'ont pas été traités dans la discussion précédente. L'expression tli1:l ,ni tl1Ni1 tll'iiN il~1' i~N ( 11, 13, 21 ; cf. xxxm,
Uí) figure notoirement dans Lévitique, xvm, 5, ou elle est motivée
par la destruction des Cananéens, dont les Israélites ne doivent
pas suivre les coutumes, afin de ne pas périr comme eux (ibid., 2429, et Deutéronome (xxx, io-20) ; chez Ézéchiel, au contraire, elle
se présente brusquement sous forme d'un axiome bien entendu et
depuis longtemps connu. U ne peut done pas subsister le moindre

doute sur l'originalité du passage du Lévitique. C'est encore a la
meme législation sacerdotale qu'il a emprunté sa donnée sur le
sabbat (i2-20), laquelle est un simple abrégé du passage de l'Exode,
xxxr, 13. Les mots Ci1'.:J':ii '.:J':l mN « (le sabbat) est un signe
entre moi et eux » sont absolument inintelligibles, sans le récit de
la création en six jours et du repos divin au seplieme jour (ib.,
17), récit qui est de source élohistico-sacerdotale (Genese, n, 1-3.;
Exode, x1x, 8-11).
En terminant, je crois utile de résumer brievement la triple
série des faits qui prouvent la connaissance du code sacerdotal a
l'époque de la captivité de Babylone.
.
á) Rites propres a ce code et suspendus pendant l'exil :
i. La prescription de laver les vétements en cas d'impureté.
(Psaume LI, 4.)
~- Lapurification avec l'hysope. (Ib., 9.)
b) Récits et données propres a ce code et inconnus d'ailleurs :
3. L'adoration des dieux égyptiens par les lsraélites pendant la
captivité. (Ézéchiel, xx, 7.)
·
4. Dieu allait exterminer les Israélites pour ce péché. (lb., 8.)
5. La sanctification du sabbat commémore le repos divin en ce
jour. (lb., 12.)
6. Les profanations du sabbat dans la premiere époque du séjour
au désert. (lb., 13.)
7. Les profanations du sabbat dans la deuxieme époque du séjour
au désert. (lb., 21.)
_
8. Dieu jure dans le désert de disperser les lsraélites parmi les
palens. (lb., 23.)
9. Les premi~és sont déclarés indignes de fonctionner dans
les sacrifices. (lb., 26.)
10. Les lsraélites ajoutent a leurs autres péchés celui du blaspheme. (lb., 27.)
e) Expressions propres au code -sacerdotal :
H. e Leverla main(nasayad) &gt; au sens d' &lt; affirme1· &gt;. (lb. 5, 6,
15, 23.)
12. « Moi, Iahwé, votre Dieu (ani lahwe el6Mkem) • formule d'affirma tion. (lb., 5.)
13. e Épier (tur) &gt; pour « préparer, procurer &gt;. (lb., 6.)
14. e Disperser &gt;. (zar6t b; lb., 23.)
15. Pether 1·ehem pour e premier-né ». (lb., 26.)

�202

REVUi DE L'HtSTOIRl!: DES Rl!:LlGJONS

16. Le verbe intransitif &lt; thdMr • étre pur. (Psaume u, 4.)
Les « Grafiens , affirment n'avoir découvert aucun vestige du
code sacerdotal dans les récits de l'exil; nous croyons qu'ils ont
mal cherché et nous signalons a leur attention dans deux textes
seulement 16 preuves positives a l'appui de l'opinion contraire.
Peut-etre les déclareront-ils de nouveau e d'une rare insignifiance , ,
mais du moins cela fera réfléchir les autres. Ces savants seront,
du reste, les derniers a s'en plaindre, puisque M. Kuene~ nous
dit e qu'ils ont appris par expérience que chaque nouvelle attaque
contrt:: les fondements de leur hypothese ne sert qu'a la consolidar , . S'il en est ainsi, il serait tres peu cbaritable de ma part de
ne pas cont.ribuer a leur triomphe final par quelques-unes de ces
attaques magiques qui, en fin de compte, n'exigent pas trop d'effort. Je les prie done de compter sans faute sur ma collaboration.
J. HALtVY.

DU MERVEILLEUX DANS LUCAIN

Dans un article paru il y a une dizaine ;d'années 1 , M. Girard
remarquait que Lucain pouvait nous aider a connaitre l'état des
esprits sous Néron : • Le témoignage le plus expressif de l'incohérence intellectuelle et morale qui caractérise cette débauche de
quatorze ans dans la toute-puissance, c'est la Pharsale de Lucain .•
Nous trouvons dans ce poeme autre chose encore : si l'on peut
juger des senliments religieux des lecteurs de la Pharsale par ceux
du poete lui-méme, il y aurait eu en ce moment a Rome une singuliere incohérence religieuse et philosophique. Les doctrines
d'Epicure et de Zénon, les superstitions populaires, apparaissent
successivement dans les vers de Lucain, saos que le poete prenne
souci de les conciliar. Mais ce systeme, si l'on peut appeler ainsi
un amalgame de croyances, est-il celui des contemporains, ou
simplement celui du poete? Lucain a-t-il écouté et transcrit les
opinions de son monde, ou n'a-t-il suivi que sa propre fantaisie?
Est-ce un historien, ou un poete ! On admettait généralement,
depuis Servius, que Lucain avait compasé plutót une reuvre bistorique qu'un véritable poeme; M. Girard a prouvé le contraire, et
montré que Lucain n'est pas fidele a l'histoire, mais simplement a
la chronologie : e Quand on voit ces altérations profondes des
personnages et des faits, on a peine a comprendre qu'on ait pu
reprochar a Lucain d'etre trop historien. C'est le reproche contraire
qu'il mérile, s'il est vrai que l'histoire est autre chose que la
notation exacte des faits, des temps et des lieux. ,
La conclusion semble exacte, au point de vue politique: il parait
bien démontré que les idées ré publicaines de Lucain, ainsi que sa
haine contre Néron, haine causée par des froissements d'amour1) Un poete républicain sous Néron. (Rewe des Deu:x-Mondes, 15 juillet 1875.)

�•
204

1

REVUE DE L HISTOIRE nES RELIGIONS

propre, ont altéré son sens historique, ont dicté au poele, blessé
dans sa vanité, une oouvre de passion et non de vérité. Mais ont-elles
eu une influence égale sur ses opinions religieuses? Lucain ne pouvait prendre en aversion la religion de Néron, qui n'en avait guere,
au témoignage de Suétone 1• De plus, quoique le stoi:cisme fut généralement professé par l'opposition, par les mécontents, Lucain n'en
fait pas son unique credo, et le mélange avec une forte proportion
d'épicurisme. Nous pouvons done considérer ses opinions philosophiques et religieuses, comme réflétant en partie les idées de son
temps; et l'étude du merveilleux dans la Pharsale nous permetlra de
conclure, avec quelques réserves ', aux croyances de ses contem·
porains. Voici ce que, a ce point de vue, la lecture de la Pharsale
nous amenerait a penser : le stoi:cisme et l'épicurisme qui,
malgré leur opposition apparente, sont plutót séparés par une
querelle de mots que par le fond meme des choses, s'étaient pour
ainsi dire réconciliés a Rome. Horace, parexemple, qui n'est assermenté a aucune école, sans faire la synthese des deux doctrines
autrefois ennemies, les comprend daos la meme indifférence: il
passe saos scrupules de l'une a l'autre. Séneque lui-méme, tout
en proclamant bien baut qu'il est sto'icien, emprunte plus d'une
idée a Épicure, et ne s'en cache pas. En sa qualité de neveu de
Séneqüe, Lucain avait !'esprit large; comme son oncle, i1 emprunte,
sans trop compter, a Épicure ou a Zénon. Je trouve dans son poeme
un mélange de doctrines pbilosophiques, de croyances religieuses,
de sui&gt;erstitions populaires, qui devait composer le sentiment religieux de plus d'un Romain sous Néron.

II
lnfl,uence d'tpicure sur Lucain.

Lucain a subi tres fortementl'influence d'Épicure, probablement
par l'intermédiaire de Lucrece : non seulement il niela Providence,
i) (&lt; Religionum usquequaque contemptor prreter unius Dere Syriro. Hanc
mox ita sprevit, ut urina contaminaret. • (Nero, cap. LVI.)
2) Surtout en faisant le départ de ce qui est littéraire dans son oouvre, de
ce qui est chez lui non pas reproduction fidéle des croyances, mais asservissement aux formules épiques.

DU MERVEJLLI&lt;:UX DA.NS LUCAIN

205

comme Épicure (Pharsale, I. VII, v. 445-450) mais encore il reproduit certaines explicati, ns spéciales a Lucrece 1 • C'est par l'intluence
des doctrines épicur: Jnnes, que j'explique le scepticisme de Lucain
pour les dieux, lt:s légendes, les apparitions, les enfers, et l'existence de l'ame.
Cela ne l'empecbe pas de faire jouer un róle daos son poeme a
ces divinités auxquelles il ne croit plus. Lucain parle tres souvent
des dieux: plus souvent encore il leur parle, et tres sechement.
Lorsqu'il les invoque, c'est par pure habitude de poete et de déclamateur, c'est pour faire une apostropbe. Ses personnages croient
aux dieux sous bénéfice d'inventaire. Cornélie, dans un de ces
moments de tristesse ou se sentant trop seul, un sceptique
m~me voudrait croire a une puissance surnaturelle amie, Cornélie
se demande si ses vooux servent a quelque chose, et s'il y a des
dieux pour les entendre. (V, 778.) Ici Lucain fait parler une femme
et luí conserve au moins le doute, cette deini-croyance; pour lui~
meme,son opinion est mieux arretée: •Aucun Dieu ne s'occupe des
cboses bumaines. • (VII, 454.) Ici, il niela Prc,vidence; ailleurs, il va
plus loin, et nie l'exislence meme des dieux: e Non, il n'y a pas de
dieux pour nous ... nous mentons en disant que Jupiter regne .•
(VII, 445.) Mais alors, pourquoi accuser a tout moment ces dieux
donL il nie l'existence? Pourquoi prendre, quand il leur parle, un
ton provoquant? (Vil, 58.) Ne nous attendons pas a voir agir dans
la Phai·sale de pareilles divinités, dont le pouvoir précaire et variable dépend du bon plaisir du poete : les dieux restent daos leur
temple; de temps en temps, Lucain ouvre la porte du sanctuaire
et dit son fait a la statue du dieu; puis il referme, et tout esL dit'.
La Providence n'apparait pas: au fond, les dieux ne protegent
personne, et n'ont entre eux ni ces rivalités ni ces discussions qui
animent l'Iliade.
Tout en excluant de son poeme les dieux mythologiques, Lucain
accorde aux récits de la mythologie une large hospitalité : e c'est
un envieux, celui qui enleve a l'antiquité ses légendes, celui qui
r~ppelle les poetes a la vérité 1• (IX, 359.) A quoi bon revendiquer
s1 hautement, presque avec aigreur, le droit qu'a le poete d'employer la fiction, pour en faire si bon marché soi-méme, et prendre
1) Comparer par exemple l'explication de la. chute des Anciles, dans la
P1¡a1·sale, IX, 471-489, ii. la théorie des tourbillons dans Lucrece, VI, 423-450.

�206

,

1

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGlONS

soin de détruire a l'avance tout le charme de la légende ! A quoi
bon proclamer l'indépendance de l'imagination, et fournir ainsi au
lecteur une objection qu'il ne voyait pas? Un conteur populaire
annonce naivement ason auditoire une histoire e qui est arrivée&gt; ;
un narrateur plus habile la raconte de telle fa~on qu'on la croit
réelle; Lucain, lui, prévient qu'il va narrer des légendes et qu'un
envieux seul pourrait l'en blamer. On pourrait reprocher pourtant
a ce poete sceptique d'introduire dans son ceuvre une mythologie
a laquelle il ne croit pas. Mais Lucain voulait faire un poeme
épique : trouvant des légendes dans les modeles du genre, il en
mit dans son reuvre, sans se rendre compte de la différence des
pays et des époques. Dans la Pharsale, rien ne ménage la transition de l'histoire a la fiction. A cóté d'événements presque contemporains, les légendes empruntées a un autre a.ge, a une autre
religion, sont {foides et décolorées. Ces réminiscences classiques
sont d'un poete un peu pédant. Lucain veut-il prouver qu'il n'a pas
encore oublié sa le&lt;ton de mythologie grecque ? Sa mémoire trop
fidelene nous fait pas grace d'un seul souvenir classique, et presque
toujours ce souvenir arrive fort mal a propos, au milieu d'un récit
qui pouvait devenir émouvant. Ces légendes que Lucain accumule
nous lassent d'autant plus vite qu'il ne cache pas son scepticisme.
Apr~s avoir prévenu une premiere fois le lecteur qu'il avait le
droit de luí raconter des légendes, le poete lui rappelle a chaque
instant qu'il n'en garantit pas l'authenticité. 11 n'avance rien en
son propre nom, et annonce, sous toutes réserves, que les Syrtes
sont le séjour favori d'un Triton. Non content de douter des fictions,
Lucain veut les expliquer toutes, sans respecter meme les légendes
nationales: les boucliers sacrés, par exemple, ne sont plus un
présent des dieux, mais d'un ouragan, qui les avait arrachés a
quelque peuple. Le poete est un peu léger dans un aussi grave
sujet. De plus, il est imprudent; comment, apres une pareille
explication de la légende romaine, parler sérieusement d'une légende grecque, de ces gouttes de sang qui, tombées de la tete de
Méduse, donnent naissance a d'innombrables serpents ? Le poMe
n'a épargné ni son temps, ni sa peine, nous dit-il, pour trouver
une explication scientifique a la multitude de ces reptiles; en
désespoir de cause, il se résout a donner la solution mythologique,
tout en s'égayant doucement de cette tradition : Persée jelte l'étonnement partout ou il passe, et fait lever toutes les tetes : e qui,

DU .MERVEILLEUX DANS LUCAIN

207

en effet, _lorsqu'~ si grand oiseau passe, ne tournerait les yeux
vers le ciel ! •&gt; ~illeu~s Lucain melera d'une fa&lt;;on plus facbeuse
encore !ª pbys1que a la mythologie : Iris, la messagere des dieux
da_ns ~'Enéide, devient daos la Pharsale un siphon. lci l'explication
sc1enllfique vaut-elle mieux que la légende poétique !
C:t amour de la scieoce o'empeche pas Lucaio d'aimer le fan~stique, et de le préférer au merveilleux classique. 11 abuse
~trange~ent de cet~e théorie d'Aristote: « il faut, dans la tragédie,
mtrodmre le merveilleux, mais, daos l'épopée, l'invraisemblable
s'ac?~pte plus facilement, parce que nous n'assistons pas al'acLion. &gt;
(Po~tique, ~~~• 3.) Ce précepte, déja contestable pour une épopée
ant1que, n :ta1t n~llemen t applicable a un poeme sur l'histoire
c~ot~mpo~~me. _Ma1s Lucain n'obéit qu'a son imagination; l'exLraordinaire, 1 mvra1semblable l'attirent : un soldat est perce· d d
tl . h . 1 i .
.
e eux
ec es ~ a 01s; 1 une traverse le dos, l'autre la poitrine, et les
deux pomtes se rencontrent au milieu du corps ; le sang se demande par quelle blessure il sortira, et il se décide enfin a
repousser les deux traits en meme temps (III 588 ) ·L,.
.
s mbl bl
.
·
,
• , mvra1u: ª e ~e~e ~e suffi_t pas Lucain; il luí faut l'impossible:
. soldat, qui, a lm seul vient d arreter une armée est criblé d'
s~ grand nombre de traits «que rien ne protege ;lu.s les orgao::
v~tau~ mis a n,u, si ce n'est les javelots eux-memes qui se dresseo
piques_ daos ses os. &gt; (VI, 194.) Voila bien l'imagination de Lucarn·.
c'est ª'.ns1· qu•·1
J a _essayé de remplacer par un surnaturel bizarre le,
merve1lleux class1que auquel il ne croyait plus.
PhSans doute la_ place ~atérielle qu'occupe le merveilleux daos la
arsa~e est tres cons1dérable ; mais son importance est pres ue
~;lle, s1 r_on étudie l'influence des dieux de Lucain sur les acti~ns
ses heros. Oo pourrait supprimer tout le merveilleux de 1
Pharsale' saos eolever au momdre
•
. .
evenement
sa raison d'etre L ª
:pparitions, celle de Julie, par exemple, ont aussi peu d'import~n::
aos le_ po~me qu'un réve daos la vie réelle.
' Lucamne croya1·t saos doute guere aux apparitions des morts . i'l
n yll en a qu'une seu1e dans ce que nous possédoos de la Pharsale
,
ce e ~~ Julie. Eocore est-ce plutót un reve de Pompée qu'une réell;
ap:~r1t10n. L'important, du reste, pour le poete, était de servir ases
;u ite~s un morceau de haut gout; l'ombre de Julie vient effrayer
d~:eee, san~ aucune n~cessité pour la marche du poeme, mais elle
de cur1eux renseigoements surles enfer~. La terre s'entr'ouvre

,ª

'

�DO MERVEILLEUX DA:-1S LUCAl:X

208

R~VUE liE L'IllSTOIRll: DES RELIGio;:-;s

et Pompée voit apparaitrd la figure altristée de Julie; • semblable
aune furie, elle se dresse sur son s1; pulere enflammé. • (lll, 9.) Julie
en effet, est devenue une véritable Mégére : elle injurie Cornélie, et
reproche a cette , courtisane • d'avoir é pousé Pompée • sur son
bticher encore tiéd0. , L'image est bizarre ; de plus, en deux ans
le bticher avait eu le temps de se refroidir. Ce n'est pas tout: Julie
annonce a Pompée qu'elle a l'intention de les surveiller; plus de
nuits tranquilles, plus d'amour; elle allend son ancien époux dans
e Tartare. - Décidément, Pompée ne réve pas: il a un cauchemar.
Tout est forcé dans cet épisode: le poete a voulu faire du nouveau,
et ses innovalions sonl au moins singulieres. Julie est précipitée
des Champs-Élysées dans le Tartare, a cause de la guerre civile.
Charon, en dieu prévoyant, comprend que sa vieille barque va
devenir insuffisante, et prépare une véritable flottille. On agrandit
le Tartare pour les nouveaux arrivants; les Parques se mettent
toutes les trois a couper le fil de la vie, et se fatiguent a la besogne. - Pompée se réveille enfio, et discute la réalité des reves
en termes assez obscurs. , Pourquoi, se dit-il, nous laisser effrayer
par une image, une vaine vision T ou bien l'ame a pres la mort ne
sent plus rien, ou la mort meme n'est ríen. &gt; Ce raisonnement
rassure Pompée, quoique peu concluant. Que pense le poéte luiméme de ce dilemme? Croit-il a cette fantasmagorie? Croit-il aux
enfers T 11 y croit saos doute en poéte, pour les décrire, mais il
est trop de son époque pour pouvoir ajouter foi a des fables qui
faisaient déja rire les enfants au temps de Cicéron. Lorsque Pompée
meurt, son ame monte au ciel des philosophes. Au lieu d'aller
retrouver aux Champs-Élysées les ombres des vieux Romains,
comme le prédit a Sextus le cadavre ranimé par Erichto (VI, 802),
l'ame du héros s'éléve vers la volite du ciel, demeure du dieu de
la foudre; elle se méle au cortége des ames semi-divines qui
suivent les astres dans leurs révolutions éternelles. (IX, 49 sqq.)
Cette conception platonicienne ne satisfait pas encore le poéte.
L'ame de Pompée, pénétrée par la lumiere de vérité, voit combien
notre jour o'est qu'une nuit profonde, puis, prenant son vol, elle
redescend dans les plaines de Thessalie, , et, vengeresse des
crimes, elle s'arreta daos la sainte poitrine de Brutus, daos l'esprit
inébranlable de Caton. » La pensée est belle, et cette métempsycose d'un nouveau genre ne manque pas de grandeur: mais que
reste-t-il de Pompée ! Un souvenir. C'est la conclusion de Lucrece,

209

en y _ajoulanl un court voyage de l'ame apres la morL. Le poete
sc~pti~ue ne croi_t plus a l'immortalité de l'ame : elle n'est pour
lm qu un_e except10~, une punition meme. (VII_. 470.) Ce scepticisme
sur les ilie~ et la vie future me semble se rattacher naturellement
aux pro~es de l'épicurisme a Rome, grace a l'ardente prédication
de Lucrece.

ln/1,uence du stoicisme sur Lucain.
Mais Lucain n'est pas toujours épicurien. Nous avons vu qu'il
est fort souvent disciple de Zénon. Ne pouvaiL-il introduire dans
son poeme un merveilleux conforme aux doctrines des sto"iciens !
Ce_ux-ci accordaient a certaines idées abstraites une vie propre
meme une véritable divinité. Nous voyons en effet Caton dans J'
Pharsale, invoquer la Liberté (II, 302), et le poete, en so~ propr:
n?~'. a_dres~er une ardente priere a la Concorde (IV, 189.) Mais ces
~v1mtes agissent-elles daos son poeme? Lorsque César s'apprete
a passer le Rubicon, le poete dresse devant Iui le spectre de
Rome:
Déja des monts AJpins qu'il avait su franchir
César voyail au loin les vieux sommets blan~hir •
Des bords du Rubicon mena~nt l'Italie,
'
De la guerre a venir son Ame élait remplie.
Une nuit, a ses yeux apparalt tout en pleurs
La tremblante Patrie, exhalant ses douleurs •
~s cheveu:x sont épars ; triste, le regard so~bre,
D une paJe lueur elle brille dans J'ombre
Et les bras nus, levanl son front chargé de tours :
« Arrélez l conlre qui lournez-vous mes secours?
Ou courez-vous? restez sur ces bords déplornbles.
Jusqu'ici ciloyens, un pas vous rend coupables •. »

Le passage est beau, plein de la grandeur romaine, je l'avoue.
pourquoi done le poete nous prévient-il aussit0t que c'est une pur~
t) Pour la curiosilé du fait, j'emprunte celle traduclion a Víctor H g
Cette piece, qui ne figure pas dans l'édilion ne va,·ietur, a élé publié~ :.;
tR19 dans le Conservateur littéraire, l. J, p. 362.
Ji

�2i0

REVl.lE DE L'HISTOlRE DES RELIGIONS

invention, une beauté littéraire ! L'apparition n'a meme pas besoin
de disparaitre et nous voyons que ce n'est pas aux reproches de
'
•
1
la Patrie, mais a ceux de sa conscience que répond Cesar .'
. .
A ces divinités abstraites, destinées a remplacer les d1eux ep1ques, Lucain a beau donner des cheveux, _u_ne voix, des b:as: elles
ne vivent pas. La Fortune elle-meme, qui JOU~ un róle 1mportant
dans la Pha1·sale, est une déesse bizarre, ou mieux, un mot obs_cur.
Est-elle le hasard, ou le destin? On ne sait, car elle a des capr1ces,
meme a l'égard de ses amis. (IV, 121.) Au fond, Lucain estfataliste:
de toutes les divinités, la seule a laquelle il croit, c'est le Fatum,
qui d"apres les stoi:ciens se confond avec l'~~e du .~o~d~. Un
pareildieu, qui n'a rien de personnel, convient-1~a la p~es1e ep1que!
Sans doute a l'époque de César, il semble bien regir le sort de
Rome: une' puissance mystérieuse, irrésistible, a l'air de pousser
devant elle le peuple romain; les événements se précipitent d'euxmémes; quelques grands esprits seuls essayen~ de résister ~t de
sauver la République. Cette situation, transportee dans un poeme,
pouvait présenter un intéret plus dramatique ~eut-étre qu'é~ique,
mais, en fin de compte, un intéret sérieux. Meme en connais~ant
par l'histoire l'issue de la lutte de Pompée et de Caton contre Ce~~r
et le Deslin le lecteur pouvait s'intéresser jusqu'au bout a un rec1t
poétique d; ce combat. Tel est bien le but que parait d'abord se
proposer Lucain : e mon ame me pousse a raconter les ca~ses ~e
ces grandes choses; une reuvre immense s'ouvre devant mo1 : qID a
poussé aux armes le Peuple, fou de colere ! qui a arraché la paix a_u
monde? la jalousie des Destins, leur enchainement. • (I, 67.) Ma1s
pourquoi attribuer de la jalousie aux Destins !_ D'ou vie~t ce _nou:
veau Fatum, qui n'est plus aveugle, ni nécessa1re, et qui se hvre ~
ses caprices 'l Ce meme Destin obéit-il aux dieux, ou leur esHl
supérieur'l Lucain n'en sait ríen. (V, 92.)
_.
Meme en obéissant a ses idées stoi:ciennes, Lucam ne peut m
croire, ni nous faire croire a ses divinités : il ne croit qu'a l'humanité, et le véritable dieu stoi:cien de la Pharsale, c'est Caton. Le
1) « Lucain arrive nécessairement au fantastique, auquel d'ai_lleurs il_ esl
porté par nature. C'est le propre de ces imaginalions forles el mcompleles
que ne soutient pas le seos de la_vie. _Son c~ef-d'reuv~e en. ce gen~e, c'esl
l'apparition de la Patrie, perso~mficat10~ pmssante ~ une 1dé~ vra1~ el des
scrupules de celui qui va franchir le Rub1con. » (M, G1rard, art1cle cité.)

DU MERVEILLEOX DANS LUCAI.c~

2i i

Caton de Lucain est bien original, et ne ressemble guere aux portraits qu'on en avait déja tracés. Dans son fanatisme pour son

héros, le poete, plus dévot que Séneque, supprime les quelques
taches de l'homme : Caton buvait, dans la réalité ; dans le poeme,
• pour luí, c'est un festín que de vaincre sa faim.:, (11,384,)11 pousse
meme l'abstinence jusqu'a.refuser de l'eau en plein désert. (IX, 498).
11 porte le costume classique du stoi'.cien, il a des disciples, et,
supérieur a Zénon lui-meme, il connait !'avenir, il est inspiré par
les dieux. Il sent que la divinité habite en lui; de sa bouche s'échappent non des paroles, mais des oracles. 11 devient l'égal de la
divinité; il prend place parmi les dieux indigetes ; il est tantóL le
Pare, tantót le Mari de Rome. Enfin, c'est un dieu bon, une véritable Providence: ápres la mort de Pompée &lt; le peuple tremblait ;
Caton réchauffe les membres du peuple » (IX-, 25); il se croit « né
pour le monde entier » (II, 383); il voudrait se sacrifier pour l'humanité : &lt; Que mon sang rachete les nations I Que par ma mort
soit effacé tout ce que les Romains ont mérité d'expier pour leurs
mreurs. » (11, 312.) La pensée est belle, parce qu'ici Lucain est
sérieux, el respecte son héros comme un dieu, plus qu'un dieu.
Voila ce que Lucain doit au stoi'cisme, et ríen de plus. Car la
Divinité toute-puissante dont parlent Caton et Lucain lui-meme n'a
aucune intluence sur la marche des événements: le stoicisme n'a
pu rallumer dans l'ame du poete le sentiment religieux éteint par
l'épicurisme.

IV
Des croyances populaires dans la Pharsale

La divination occupe dans la Pharsale, comme dans la vie romaine, une place tres importante. Sur ce point, Lucain se sépare
des doctrines philosophiques, et suit simplement les croyances
populaires. Il est évident que, pour qu'on puisse croire ala divination, il faut croire a la fatalité de l'avenir.Or, l'école épicurienne
n'admet pas la fatalité, et proclame la liberté humaine. Les stoi:ciens, il est vrai, admettent le Destin, et par suite, peuvent admettre
la connaissance de l'avenir. Mais précisément, dans la Pharsale,
le stoi'cisme, personnifié dans Caton, condamne les oracles, les

�2i2

REVU.E DE L'HlSTOIRE DES RELlGIONS

déclare inutiles et mauvais. Lucain ne suit done pas les opinions
philosophiques, mais la tradition populaire, lorsqu'il introd~i~ daos
son poeme les augures, les oracles, la sibylle et la mag1c1enne.
Seulement on voit que le poete écrit pour des lecteurs sceptiques,
a qui la religion officielle ne suffit plus.
Les augures ne jouent qu'un bien médiocre róle : il semble qu'en
les introduisant dans son poeme, Lucain ait cherché surtout un
prétexte pour décrire des présages inédits, et pour prendre vivementa partie Jupiter: e: Pourquoi, Maitre de l'Olympe, t'a-t-il plu
d'ajouter encore un souci aux inquiétudes des mortels! Pourquoi
connaissent-ils, par de cruels présages, les désastres a venir T
Laisse inopiné tout ce que tu prépares : laisse aveugle, ignorante
de l'avenir et de la destinée, l'ame des hommes : que l'espérance
reste perrnise a celui qui craint. , (II, 4 sqq.) Du reste les devins
mentent: sur un mot de César, e: le ciel a beau tonner, !'augure
reste sourd, et il atteste par serment que les oiseaux sont favorables, quand le hibou volea gauche. , (V, 395.)
Pour les oracles, Lucain reproche aux dieux tantót de parler
trop, ·t antót de garder trop longtemps le silence. Apres avoir ~onné
la réponse de la divinité, il la revoit, la corrige et la complete. 11
. ne peut se contenter de raconter; il interrompt souvent le récit
poury placer son mot, encourager un dieu, dire son fait a un aulr~,
en.fin prévenir son lecteur et le mettre en garde contre ce qu ü
vient de luí dire. Décrit-il l'oracle de Delphes? 11 s'étonne qu'un
dieu puisse se résigner a vivre sous terre. (V, 8a.) Sans doute, Lucain a parfaitement raison : un dieu ne peut guere s'enterrer
ainsi mais pourquoi nous le faire rernarquer a propos d'un oracle
sout;rrain, et pourra-t-on prendre le poete au sérieux quand il
déplorera peu apres le silence des dieux?
.
..
Sur ce point l'épisode le plus instructif se trouve au cinqmeme
livre de la Pharsale. Une pretresse du temple de Delphes révele l'avenir a un assez obscur personnage. Lorsque, !'esprit encore frappé
par l'énergique description du délire de cette femme, on relit le
début du sixierne chant de l' Énéide,.le contraste esl saisissant; on
voit par cette comparaison, que Lucain du reste semble provoquer, tout ce qui manque au talent de ce poete, a son inspiration
religieuse. Virgile a sur lui non seulement la supériorité man~feste du génie, mais encore l'avantage du sujet. Chantant le passe,
il est a son aíse pour raconter des légendes. 11 sait mettre en

DTI MERVE1LLEUX DANS LUCAii'i

2t.3

scene la sibylle de Cumes, l'oracle national, dont les réponses
étaient encore respectées de son temps. La sibylle, qui a déja vu
de nombreuses générations, s'adresse avec une maje.sté digne du
dieu qui !'inspire, au pere de la race romaine; l'oracle qu'elle va
rendre est utile a la marche du poeme ; cet épisode n'est pas un
simple ornement, c'est une des parties essentielles de l'Énéide.
Rien de tout cela dans Lucain. Appius, simple préteur d'Achaie,
vient demander a l'oracle de Delphes ce que lui réserve l'avenir. U
ne cherche meme pas, comme le raconte Valere Maxime ([, vm, 10),
a connaitre l'issue de la guerre ; il ne s'occupe que de lui-memE',
et nous n'avons aucune raison pour nous intéresser a la réponse
du dieu : qu'Appius soit sauvé ou tué, rien n'est changé dans la
marche des événements. Cet épisode est done un hors-d'reuvre.
L'intention de Lucain est claire; il a voulu, c01ite que c01ite, amener une description originale. Au lieu de la vénérable sibylle, assez
peu patiente sans doute, mais majestueuse malgré ses vivacités,
on voit l'insouciante Phémonoe se promener autour de la fontaine
de Castalie et dans les bois : c'est une pretresse en vacances.
(V, 116). Tout a coup le grand-pretre la saisit et l'entraine dans le
sanctuaire. Phémonoe ne se soucie pas d'affronter la colere du
dieu pour un aussi mince personnage qu'Appius : elle essaye de
persuader au préteur qu'Apollon ne rend plus d'oracles, soit qu'il
ait été se fixer ailleurs, soit que les cendres et les décombres de·
l'ancien temple brulé par les barbares aient bouché rancien passage du dieu. Cette ruse e: enfantine ., ne peut donner le change a
Appius. La pretresse essaye alors une combinaison plus savante, a
laquelle on ne s'attendait guere. Au lieu de pénétrer jusqu'au fond
du sanctuaire, elle reste pres de la porte, et donne a Appius la
comédie de l'inspiration. La scene est presque burlesque : d'un
cóté Appius, tres sceptique, se doutant qu'on se joue de lui, de
l'autre Phémonoe, qui pousse des cris d'un air tres calme. Le
temple est immobile, le bois sacré reste silencieux. Appius, cette
fois, entre en fureur, et la pretres se, devant ses menaces, se résigne
a s'asseoir sur le trépied. La comédie est finie, le drame commence.
Hors d'elle-meme, la pretresse se précipite en tourbillonnant
dans le temple, renversant les trépieds sur son passage. Ce n'est
plus la le délire religieux tel que Virgile a su le décrire : sa
sibylle est terrible, mais toujours imposante ; Phémonoe, au con-

�2U

REVUE DE L'BISTOlRE DES RELIGIONS

DU MERVEILLEUX DA.NS LUCAIN

traire, manque de dignité. Lucain décrit la fureur de la pretresse
comme un médecin qui étudie une folle, et non comme un dévot qui
contemple une inspirée. Cette mise en scene produit du reste un
certain effet: mais que va-t-il sortir de tout ce bruit? L'avenir tout
entier apparait devant la pretresse, et c'est a peine si elle découvre
l'obscure destinée du préteur. Enfin la rage couvre ses levres
d'écume; la pretresse pousse dans la caverne immense un gémissement lugubre .... et annonce a Appius son destin d'une fagon si
ingénieuse que le Romain trompé croit juste le contraire de ce
que lui annonce l'oracle. Ainsi le poele a fait cent trente vers pour
amener cette réponse dérisoire, ainsi le dieu tue une pretresse pour
le plaisir de mystifier un petit personnage qui disparaU de la scene
aussi brusquement qu'il y est entré. Lucain a-t-il manqué son but
en composant cet épisode? Oui, s'il voulait écrire un vrai poeme
épique; non, s'il lui suffisait de se faire applaudir par l'auditoire
des lecturas publiques, amoureux du trait, de la bizarrerie, de l'inédit, par ces Romains sceptiques qui ne consultaient plus guare
les collegues de Phémonoe. C'est saos doute pour ce public spécial
qu'il a composé le plus intéressant de ses épisodes, l'entrevue du
fils de Pompée avec la sorciere.
Le sujet était bien choisi, car si on n'était plus tres religieux a
Rome, on était ancore superstitieux. De tout temps, les Romains
avaient eu un faible pour la sorcellerie. Sans faire ici une histoire
de la magie a Rome, il est bon d'en dire un mot pour mieux faire
comprendre l'importance de son rOle dans la Pharsale. Déja dans
la loi des Douze Tables, on voit que le législateur est obligé de prendre des mesures contre les charmeurs qui font passer la moisson
d'un champ daos un autre. Puis, la magie blanche ne sufflsant
plus, on fait mourir des esclaves pour avoir plus vite des renseignements sur)a vie future, et il faut, en 657, un sénatus-consulte pour
empecher celte coutume barbare. On se contente alors de faire des
évocations des morts : Cicéron a des amis qui se livrent a cette
pratique. (Tmculanes, 1, 16.) Sous Tibere, on accuse un de ses parents d'envouter l'empereur. Mais c'est surtout avec Néron que la
sorcellerie est a la mode. Pétrone raconte tres sérieusement une
histoire de loup-garou ; Néron méme préféra quelque temps la magie a la musique 1 • Rien d'étonnant a ce que Lucain fasse une

large place a la sorcellerie ; sans compter la courlc intervention
des Psylles, au neuvieme livre, nons trouvons au livre VI le long
et curieux épisode des Hémonides.
Sextus, fils de Pompée, ne consulte pas les oracles officiels ; il
est persuadé que les dieux savent tres peu de chose, et préfere s'adresser a une magicienne. La patrie classique des sorcieres est en
Tbessalie ; c'est la que Lucain place la demeure d'Erichto. En
babile amplificateur, il se garde bien de nous parlar tout d'abord
du sujet précis qu'il va développer et consacre une centaine de
vers a un petit traité sur le pouvoir des Hémonides. Les dieux
sont réduits par ces magiciennes a l'impuissance : Jupiler, occupé
afaire pivotar la terre sur son axe, constate avec étonnement que
les pOles cessent de tourner; la foudre éclate a son insu. Lucain
s'arrete et s'étonne du role qu'il faitjouer aJupiter. Pourquoi, se
demande-t-il, les dieux obéissent-ils aux Hémonides? Est-ce par
crainte, par nécessité? Satisfait d'avoir énuméré toutes les causes
possibles, le poeta se garde bien d'en choisir une, et reprend son
ampli:fication. Tout ce que nous venons de voir n'est rien. Ces sorcieres, qui prennent plaisir a contrariar les dieux, font rire aux
&lt;lépens du grand Jupiter; Lucain va nous faire trembler maintenant : e Ces rites sacrileges, ces enchantements d'un peuple
eft'rayanl, la farouche Erichto les avait condamnés, comme trop
respectueux encore pour la divinité. • Elle habite les tombeaux,
elle se repait de cadavtes, mais leur préfere les corps desséchés
daos les sarcophages, e elle plonge ses mains daos leurs yeux,
c'est sa joie que d'arracher leurs prunelles glacées ; elle se précipite sur les pendus et ronge jusqu'aux gibets .•. si un nerf résiste
a ses morsures, elle s'y suspend par les dents ... elle attend que des
loups aient déchiré des lambeaux de cadavres pour les arracher a
leurs gosiers desséchés. &gt; Erichto fait entendre des cris discordants
qui rappellent a la fois l'aboiement du chien, le hurlement du loup,
le cri de la chouelte, la plainte du hibou, le rugissement des beles
féroces, le siftlement du serpent, le bruit des flots, les murmures
des forets, le fracas du tonnerre ; tout cela, dit le poete, ne forme
qu'un SE'Ul cri. Ce charivari du reste n'est qu'un prélude: les incantations vont commencer. La pretresse des dieux d'en bas énumere

i ) On trouverait encore de curieui: détails sur la magie dans les JUtamor-

245

phoses d'Apulée, II, i ; dans l'Histofre natui·ellede Pline, VII, 2,5-6, 67; XXV,
7, 6; XXVIU, &lt;i2, 6 ; dans le Satyricc,n de Pélrone, ch . LXII ; dans la Religion
romaitie de M. Boissier, t. n, p. 188.

�2t6

REVUE DE L'HTSTOIRE DES RELIGIONS

ses litres a leur bienveillance : jamais elle ne les a priés « a Jeun
de chair humaine , ; elle rappelle les sacrificas immondes qu'elle
leur a faits, femmes enceintes, enfants arrachés au sein de leur
mere et arrosés de cervelle encore tiede ; furieuse de la lenteur
des divinités infernales, Erichto trouble le silence des enfers par
ses « aboiements , ; elle insulte ses dieux et les menace ; enfin, le
charme opere et le cadavre se dresse, pret a répondre a la magicienne. Le Romain ressuscité montre le trouble qui regne aux
enfers, les bons citoyens sont dans la désolation, les mauvais se
réjouissent, les démagogues veulent envahir les Champs-Elysées,
abandonnés par les aristocrates consternés. Pluton, au lieu de réta•
blir l'ordre, s'occupe d'agrandissements et de réparations. Pourtant ce pouvait etre un spectacle touchant que la douleur des
ombres illustres troublées dans leur repos par cette guerre sacrilege ; malheureusement Lucain tourne court, et le cadavre, apres
avoir refusé a Sextus de lui faire connaitre sa destinée, fournit au
poele un trait véritablement inédit : &lt; le défunt marche lui-meme
vers son bucher. , Voila tout ce que Lucain a su puiser dans cette
nouvelle source de merveilleux. Tantót stoicien, tantót épicurien,
en fin de compte sceptique, Lucain ne croit plus a rien. Lorsqu'il
touche aux légendes religieuses, son esprit demeure froid, son
imagination seule s'échauffe; il fait toujours ses réserves, discute
les contes mythologiques qu'il rappelle, discute les dieux qu'il n'introduit que pour les mettre en accusation; il ne croit qu'a la fatalité et suppose pourtant des dieux pour avoir le plaisir de déclamer
contre eux : en un mol, il y a beaucoup de merveilleux dans son
poeme, et pas l'ombre d'un sentiment religieux.

'V
Mais il ne suffit pas de discuter la Pharsale au point de vue liltéraire: nous voulons ancore l'étudier comme document sur l'état
des esprits a Rome au point de vue religieux, et nous revenons a
cette question que nous posions au début de notre étude : est-ce
sa propre croyance ou celle des Romains de son temps que Lucain
nous expose Y
Voici ce qui nous porterait a penser qu'il n'est qu'un écho : personne, parmi ses contemporains, parmi ses successeurs,n'a protesté

DU MERVEILLEUX DA:SS LUCAIS

2!7

conLre le róle ridicule qu'il pretait aux dieux; personne n'a apporté,
au nom de la religion, l'ombre d'une restriction aux éloges qu'on
lui prodigue. Stace, qui non seulement est plutót religieux qu'in
crédule, mais qui de plus adore la mythologie, Stace célebre l'anniversaire de Lucain dans des vers enthousiastes. Pour Tacile,
Lucain est l'honneur de sa famille. Martialnous apprend que la Pharsale a été un grand su.ceas de librairie. Quintilien fait sans doute
quelques réserves, mais au nom du gout seulement. Enfin Juvénal
constate, avec une pointe d'envie, que Lucain peut se reposerdans
ses jardins peuplés de statues, e: satisfait de sa renommée , . Dans
ce concert d'éloges, seul Pétrone fait entendre une note discordante, et reproche a Lucain de n'avoir pas employé le merveilleux
classique, si nous en croyons M. Boissierdansson étude si attrayante
et si forte sur l'Opposition sous les Césars. Je ne reprendrai pas ici
les arguments que j'ai .Présentés ailleurs l pour montrer que le
passage obscur de Pétrone • ne s'applique pas évidemment a
Lucain; c'est faute de mieux, je pense, qu'on songe a la Pharsale,
en lisant- ce morceau. Meme en admetlant qu'il le critique en théorie, dans la pratique Pétrone est aussi sceptique que Lucain, et si
l'on peut trouver dans son fragment sur la guerre civile plus de
détails mythologiques que dans la Pharsale, il est bien difficile de
découvrir dans ces quelques vers de Pétrone, non plus que dans le
reste de son reuvre, la moindre trace de piété.
Le poeme de Lucain, pour le fond comme pour la forme, a done
été accepté par les contemporains, qui y retrouvaient leurs propres
sentiments. En somme, Lucain, commelepublic de son temps, doute
fort de l'intervention des dieux dans nos affaire11. Chez lui, l'homme
ne croit plus aux dieux bons, mais a un peu peurdes dieux méchants.
La pretresse, simple interprete de la divinité, est détrónée par la sorciere, plus puissanle que la fatalité elle-meme. On méprise les
oracles; les sages s'éloignent, comme Caton, de ces temples qu'ils
croient vides; la foule elle-meme les déserte, et s'adresse aux magiciennes. Lucain mele les superstitions de cette foule aux spéculations des sto'iciens et des épicuriens : de la les contradictions que
nous avons signalées, de la cette oouvre incohérente qui n'est ni
épique, ni historique, ni philosophique, ni religieuse.
1) De deorum min·isteriis in Pharsalia, p. 77-82.
2) Satyricon, cap. cxvm.

�2i8
REVUE DE L'HlSTOIRE DES RELlGIONS
Pour nous, pourtant, cette Pharsale, tout imparfaite qu'elle soit,
présente un intéret; car, a travers des contradictions personnelles
au poete lui-meme, nous apercevons un état d'esprit général,
et nous pouvons conclure ceci : a Rome, sous Néro_o, par une
sorte d'éclectisme passü, le Romain emprunte a Epicure son
indifférence théologique, a Zénon sa doctrine morale, a la fou~e
quelques-unes de ses superstitions ; en somme, le ~ur hum~m
est vide de sentiment religieux :, i1 est a la merc1 du prem1er
occupant.

LE SEPTIEME CONGRES INTERNATION AL
DES ORIENTALISTES
Session de Vienne, 27 septemhre {886

MAUIUCE SOURIAU.

C'est a Paris, en 1873, que s'est réuni pour la premiere fois un
Congres international des Orientalistas, et cette institulion, due a
l'initiative fran~aise, a rencontré de suite une faveur génér-dle bien
justifiée par les services qu'elle a rendus et par ceux qu'on est en
droit d'attendre d'elle. En seize années, sept de ces réunions plénieres ont eu lieu : successivement Londres, Saint-Pétersbourg,
Florence, Berlin, Leide avaient tenu a honneur d'offrir l'hospitalité
aux savants accourus des cinq parties du monde pour échanger
leurs idées, et apporter les résultats de leurs recherches et de leurs
observations sur cet Orient, si mystérieux encore, d'ou jadis la
civilisation, comme d'un foyer inépuisable de lumiere, a rayonné
sur la barbarie de l'Occident. Vienne a voulu avoir son tour, et,
cette année, le Congres 'tenait daos ses murs sa septieme session
sous le protectorat de S. A. impériale et royale, Mgr. l'archiduc
Régnier, etla présidence d'honneur de S. Exc. le ministre des cultas
et de l'instruction publique, M. le docteur Gautsch de Frankenthurn.
11 comptait trois souverains parmi ses membres honoraires : S. M.
l'empereur du Brésil, S. M. le roi de Suede, S. A. le khédive.
Sur six cenls souscripteurs inscrits, trois cents ou trois cent cinquante,et parmi eux plusieurs dames, avaient répondu a l'invitation
du Comité d'organisation. L'affabilité vieunoise est trop connue
pour qu'il soit besoin de dire que les orientalistas ont été re&lt;;us
avec la cordialité et la courtoisie la plus parfaite par le comité et
son sympathique président, M. le baron A. de Kremer, ancien ministre du commerce. Tous ont emporté de la capitale de l'Autriche
le regret de la quitter si vite. La série des fetes a été fort brillante :
réception chez le ministre de l'instruction publique ; réception par
le bourgmestre daos le splendide palais que Vienne a élevé a ses

�220

REVUE D11: L'HlSTOIRE DES RELIGIO~S

magistrats municipaux ; soirée cbez l'archiduc Régnier ; banquet
offert par le comité ; excursion aux ruines pittoresques du Kahlenberg, d'ou l'on jouit d'une vue féerique sur Vienne et la vallée
du Danube. Chaque jour a eu sa part de plaisir.
• Ainsi que le fixait le programme officiel, la premiere séance a
eu lieu le lundi 27 septembre daos la grande salle des fetes de
l'Université. S. A. l'arcbiduc présidait. M. le ministre des cultes et
de l'instruction publique, au nom du gouvernement, et M. le bourgmestre au nom de la ville, · soubaitent la bienvenue au Congres •
puis M. le président du Comité prononce un discours en francai;
daos lequel il traite des relations de l'Europe, et de Vienne en particulier, avec l'Orient. Ce discours fort intéressant, plein de faits
peu connus et de vues d'une grande largeur, est vivement applaudi.
Les délégués des gouvernements étrangers prennent alors la
parole: le comte Landberg, représentant la Suede, Artin-Pacha
délégué de l'Égypte, etc., remercient l'archiduc, le gouvernemen~
autricbien et le Comité de leur accueil; M. Ch. Schéfer, représentant de la France, offre au Congres le magnifique volume de travaux publiés spécialement a cette occasion par MM. les professeurs
de l'Ecole des langues orientales; M. Guimet, représenlaut du
ministre de l'instruction publique, présente en ces termes la collection des Annale.~ 'du Musée Guimet et de la Revue de l'histoire des
Religions: « Monseigneur, Messieurs. - J'ai l'bonneur d'offrir au
Congres les_douze premiers volumes des Annales du Musée Guimet
et tout ce qui a paru de la Revue de l'histoire des Religions. Ces
publications sont rédigées par des savants de tous les pays. C'est
une oouvre tout a fait internationale et je suis beureux de constater
qu'un grand nombre des membres du Congres sont les signataires
des travaux que nous publions. L'offre de ces volumes est done ,
en quelque sorte, un cadeau que le Congres fait au Congres, un
bommage que vous vous adressez a vous-meme, et je profite de la
réunion, daos cette assemblée, de la plupart de nos collaborateurs
pour leur témoigner toute roa reconnaissance. Mais j'ai a faire
mieux que cela. Maintenant que le gouvernement francais a entrepris de faire les frais de ces publications, c'est au ~om de la
France, c'est au nom de notre cber pays, que je dois vous adresser
les remerciements les plus sinceres. &gt; Enfin M. Édouard Naville
dépose sur le bureau les trois volumes de son édition complete du
Liure des Morts, en rappelant que le congres de Londres l'avait.

LE SEPTlEM!t CONGRl!:S lNTERNATIONAL DES ORIENTALTSTES

221

chargé, il y a douze ans, de ce travail considérable, aujourd'hui
heureusement terminé.
Aussitót apres cette séance, le Congres se divise en cinq sections,
suivant l'usage adopté dans les dernieres réunions, et se retire
daos les salles qui ont été préparées pour procéder a l'élection des
bureaux. Sont élus; Daos la premillre section (arabe), président:
M. Ch. Schefer; vice-présidents : MM. J. de Goeje et comte Landberg; secrétaires: MM. Snouck-Hurgronje et J. Goldziher.
Daos la deuxieme section (sémitique), président: M.C. P. Tiele;
vice-présidents: MM. J. Guidi et J. Euting; secrétaires: MM. Lotz
et Bezold.
Dansla troisieme section (aryenne), président : M. von Rotb; viceprésidents : MM. A. Weber et Lignana; secrétaires : MM. Ch. Micbel
et J. Hanusz.
Dans la quatrieme section (africaine), président : M. Éd. Naville;
vice-président : M. J. Lieblein; secrétaire : M. A. Lincke.
Dans la cinquieme section (Extreme-Orient), président: M. G.
Schlegel; vice-président : M. G. de la Gabelentz ; secrétaire :
M. Henri Cordier.
La science des religions, l'histoire, la pbilosopbie ont eu peu a
profiter de ce dernier Congres, qui, suivant une impulsion déja
donnée dans les Congres précédents, a décidément versé dans la
grammaire et la linguistique, se complaisant dans l'étude de faits
ou de découvertes fort intéressants a la vérité pour les spécialistes,
mais, a notre point de vue particulier, d'une importance bien
moindre que les grandes questions d'ensemble, telles qu'il en a été
présenté quelques-unes aux Congres de Berlin et de Leide, questions
qui avaient provoqué des discussions auxquelles prirent part de
nombreux savants, apportant ainsi une quantité de faits nouveaux
et de précieux renseignements sur les points obscur~ ou controversés. Ce regret exprimé, voici, par sections, les principaux travaux présentés:
P1·emie1·e section (arabe).
Al. A. de Krerner: • Sur le budget des recettes annuelles sous

Haroun-Rachid, d'apres des documents officiels inédits. &gt;
Dr J. Goldziher : « l\latériaux pour la connaissance des acles
des Almohades dans l'Afrique septentrionale. &gt;

�222

1

REVUE DE L HlSTOIRE DES RELIGlONS

Al. J. Guidi: « Quelques observations de lexicographie arabe. , .
D' Ethé: « Sur le Yousouf et Zalikha de Firdousi. »
Hifni-Effendi•Ahmed: &lt; Sur les dialectes populaires en usage

en Égypte.,
Docteur Hein : , La politique financiere d'Omar Il. ,
Yacoub-Artin-Pacha: e Notice sur les travaux de l'InsLitut égyp•
tien depuis sa fondation. ,
M. Grünnert: « Sur l'allitération dans l'arabe ancien. ,
M. Hommel: « Sur le Barlaam et Josaphat arabe. ,
Rachad-Effendi: « Sur l'instruction publique en Égypte depuis
la conquete arabe jusqu'a nos jours. ,
Schech Fathallah : « Sur la grande influence que la langue ara be
a exercée sur la formation générale. »
Deuxiéme section (sémitique).
M. Bezold : « Prolégomenes d'une grammaire assyro-babylo-

nienne. •
M. D. H. A/üUe1·: « Sur l'histoire de l'S sonore daos les langues

sémitiques. »
M.S. A . Smith: e Sur quelques textes inédits d'Assurbanipal. ,
M. J. Strossmayer : « Sur quelques inscriptions de Nabonide. ,
M. Ginsbourg: « Sur un fragment récemment découvert du Tar• ,
gum de Jérusalem sur Isa10. ,
M. H. Feigl : « Sur la détermination dans les tangues sémitiques. »
Docteu,· Chwolson: , Sur les inscriptions tombales syro-nestoriennes trouvées au nord-est de Kokand (Fergana). ,
M. Oppert: « Sur les inscriptions cunéiformes juridiques. »
Docteu1· Bickell : « Qaligag et Damnag. »
Troisieme section (aryenne).
Docteur Bendall : « Sur la découverte d'un nouvel alphabet
indien. ,
M. R. G. Bhandarkar: « Résultats de ses recherches pour découvrir des manuscrits sanskrits. • Cette communication promettait
d'etre particulierement intéressan~e; malheureusement I'orateur
s'étant un peu trop étendu sur des questions préliminaires, a dti
écourter la partie relative aux manuscrits découverts et se borner
a une énumération rapide et incomplete.

LE SEPTIEllE CONGIIES INTERNATIONAL DES OIIIENTALISTES

223

M. A. Weber: • Sur l'alphabet indien de la Kalavaktracapetika. •
M. Windish demande la parole pour rappeler que ce jour meme

(28 septembre) est le centieme anniversaire de la naissance de l'illuslre H.-H. Wilson.
Al. Hoernle présente et explique d'anciens manuscrits Bakhali
traitant d'arithmétique. Le systeme de numération est surtout
curieux. M. Bühler fait observer qu'il l'a déja rencontré dans
d'autres manuscrits anciens, ainsi que certaines formes linguistiques
signalées par M. Hoernle. 11 s'engage une discussion sur l'age de
ces manuscrits qui seraient du x8 ou du x1• siecle et non du xv1e,
comme l'avait avancé la Société paléographique de Londres.
ill. Lignana: e Les Navagvah et les Dasagvah du Rig-Véda. &gt;
M. P. Hunfalvy: &lt; Ou peut s'etre formée la langue roumaine? &gt;
Au cours de cette communication, il parle d'un peuple appelé Cava,
dans le _nom duquel il croit retrouver l'étymologie du mot franQais
che-val.
M. P . Leumann fait quelques observations sur le texte Jain
Anga-Vijja présenté par M. Bhandarkar.
Docteur Jacobi: e Sur le Jainisme et le culte de Krisna. , U Insiste sur l'antiquité de ce dernier a cause des rapprochements qui
existent entre les deux cultes.
111. de Milloué: « Étude sur le mythe de Vrisabha, le premier
Tirlhamkara des Jains. • Vrisabha, comme Visnu, est un mytbe
igné, une forme rajeunie de l'Agni védique; la légende de Vrisabha
n'est pas empruntée aux Puranas, elle leur est antérieure; le jainisme est issu du brahmanisme et non du bouddhisme.
Capitaine Temple: « Sur la valeur du Hir-Ranjha de Waris-Shah
en tant que monument de la langue panjabie. ,
Al. Grandjean parle de !'origine de quelques consonnes dans les
langues indo-germaniques. .
M. von Roth: , Sur l'exégese du Véda et certains cas particuliers
de chute des désinences casuelles par raison d'euphonie. 11
M. A. Stein: &lt; L'Hindu-Kush et le Pamir dans la géographie
iranienne. ,
M. E. Kuhn: • Sur la parenté du dialecle indien de l'HinduKusll. •
M. C.-G. Leland: « Sur !'origine des Tsiganes. ,
M. Guimet dit quelques mots du travail de M. Sénáthi-Raja inti•
tulé : Vestiges des anciens Dravidiens, qui donne a ce peuple une

�REVUE DE L'HISTÓIRE DES RELIGlONS
224.
plus grande antiquité qu'on ne le fait généralement. 11 montre la
civilisation et la littérature dravidienne déjA fort avancée lorsqu'est
arrivée l'assimilation sanskrite. M. Terrien de Lacouperie appuie
l'opinion de l'auteur en citant, en Chine, des traces dravidiennes
antérieures a la civilisation aryenne.
M. W. Cartellieri: , Subandhu et Sana. •
'!,f. F. Müller explique quelques passages de l'Avesta.
M. Macauliffe: « Sur la découverte d'un manuscrit relatifa Baba•
Nanak, le fondateur de la religion des Sikhs. •

Quatrieme section (africaine).
M. Beauregard : , Le collier de mérite pour l'aménagement
des harbes fourrageres. • Ce collier, décerné a une dame de la
XIX• dynastie, rappelle d'une fa~on curieuse notre ordre du mérita
agricole.
M. E1·senlohr: , Sur une série de papyrus égyptiens qui fraitent
des vols dans les tombes royales. •
M. Lieblein parle sur le mot égyptien nahas qu'il tente d'identifier avec le titre éthiopien de Négus.
M. Cope Whitehouse : , Sur les traces des fils de Jacob dans le
Fayoum.• M. Cope Whitehouse voit l'intluence hébra'ique partout,
et, pour le suivre, il faudrait admettre que les localités du Fayoum
étaient innommées avant l'arrivée des Hébreux. 11 pousse son systeme au point de prétendre faire dériver le nom d'Aphroditopolis
d'Éphraim 1
Docteur Pleyte: « Sur les monuments artistiques égyptiens du
Musée de Leide. •
capitaine Grimal de Guiraudon : , Sur le systeme des langues
negres en Afrique, sur les Pouls et quelques autres peuplades de
l'Afrique occidentale. ,
Miss Amélie Edwards:, Sur la dispersion des monuments trouvés
dans les cimetieres récemment découverts. , Le Congres vote l'impression de ce mémoire en fran~ais, en anglais et en allemand et
'décide qu'il sera répandu le plus possible, afin que les possesseurs
de ces richesses éparpillées les . signalent aux égyptologues, qui
reconstitueront les provenances et détermineront le róle historique
de ces documents égarés au moment ou ils viennent d'etre mis a
la lumiere. M. Naville accepte la charge de centraliser tous les
documents ainsi r¡&gt;unis et d'en rédiger le catalogue.

LE SEPTIEME CONGRES INTERNATIONAL DES ORlENTALISTES

225

M. Guimet donne lectura d'un travail de M. Lefébure sur la Chiromancie. M. Lefébure a trouvé dans la chiromancie moderne des

traces des anciéns rites égyptiens.
AJ. Duemichen présente des inscriptions et quatre cartes de
Memphis et des nécropoles qui s'y trouvent.
Cinquieme section (Extr&amp;me-Orient).
Docteur Cust : , Nos connaissances des langues de l'Océanie. »
ltf. Léon Feer: • Sur l'étymologie du mot Tibet . • Ce mot a été
écrit Tibet, Thibet, et Tubet. M. Feer démontre que Tubet provient
d'une corruption mongole et conclut que Tibet doit s'écrire sans h
'
le mot indigene n'ayant pas d'aspiration.
!ti. Terrien de ~acouperie présente quelques manuscrits, venant
de Formose, en chinois, avec une traduction en formosan écrite en
lettres latines ; il fait quelques observations sur un manuscrit lolo
écril sur satin et offre différentes inscri ptions en langue mo-so; il
présente également les premieres feuilles de son catalogue des
monnaies du British Museum et son travail : &lt; Commencements de
l'écriture au Tibet et dans ses environs. &gt;
.!ti. Heller présente quelques observations au sujet d'un estampage de l'inscription syro-nestorienne de Si-ngan-fou.
!ti. S. Ka,m01·i: , Sur les principes de la comparaison des langues
aryennes, sémitiques et altai:ques-éraniennes·. ,
ltf. Terrien de Lacouperie: , Sur les langues de la Chine avant
le chinois. » Ce titre semble un paradoxe ou une reverie, et pour
tant M. de Lacouperie arrive avec de tels documents, si méthodiquement classés, que l'on voit a la fois surgir et se résoudre unprobleme des plus ardus de l'histoire des peuples orientaux et de
l'anthropologie chinoise.

Dans la séance de clóture (le 2 octobre), le Congres décide
l'unanimité qu'il se réunira a Stoekholm en 1888.

a

Ainsi que nous le disions en commen~nt, l'élément philologique
a tenu la place prépondérante au septieme Congres des Orientat~stes, et., sans méconnaitre l'utilité capitale de cette science, nous
deplorons vivement l'infériorité croissante des études religieuses,
15

�226

REVUE DE L'HISTOlRE DES RELIGIONS

LE SEPTlEME CONGRES INTERNATIONAL DES ORIENTALISTES

historiques et philosophiques. Leur nombre a été des plus restreints,
et c'est a peine si elles ont soulevé un semblant de discussion. La
cause en est, croyons-nous, dans la séparalion du Congrés en sections, et au manque de séances générales oi.t ces queslions, d'un
intérét bien plus universal qu'une particularité de grammaire,
trouveraient l'ampleur qui leur fait défaut dans un petit comité ;
sans compter que telle question relativa a l'Inde, par exemple,
pourrait recevoir de précieux éclaircissements par le rapprochement
de faits analogues constatés en Chine ou en Afrique. Un autre inconvénient de cette division en sections, c'est l'impossibilité de se
rendre compte de !'ensemble des travaux du Congrés, toutes les
sections siégeant aux méme heures; c'est ainsi, par exemple, que,
pour entendre la communicaLion de M. de Lacouperie sur les langues
de la Chine, nous avons perdu celle de M. Leland sur !'origine des
Tsiganes. 11 serait done a désirer que le prochain Congrés prit le
partí de restreindre le travail en sections aux heures de la matinée
et consacrat l'aprés-midi a des séances générales réservées aux
questions qui présentent un intérét réellement international. 11 serait
bon aussi qu'on restreignit le nombre des langues acceptées pour
ces séances générales ; cela épargnerait une réelle fatigue a l'auditeur qui a toutes les peines du monde a suivre une discussion oi.t
cinq ou six idiomes se melent incessamment.
Nous avons constaté avec satisfaction que les pays orientaux
tendent de plus en plus a se faire représenter par des nationaux
dans ces Congrés. C'est une preuve de l'intérét et de l'utilité réelle
de ces réunions. Mais pourquoi la France, qui s'occupe beaucoup
des questions orientales, n'y envoie•t·elle pas un plus grand nombre
de représentants? Sur pres de quatre cents membres présents au
Congrés, on ne comptait que dix Fran&lt;;ais. Et si au moins tous avaient
eu un travail a présenter, si le meilleur de nos études n'avait été,
on peutle·dire, perdu. Nos professeurs de l'École des langues orientales, ont fait pour le Congrés un magnifique volume et des plus
intéressants. Le dépOt de ce volume a été consigné au procés-verbal
de la séance d'ouverture, et puis c'est tout ! 11 estallé se reposer
sur la table de la salle d'exposition et peut-étre pas un seul des
membres du Congrés ne connait seulement le titre des travaux de
MM. Schefer, Carriere, Cordier, Derenbourg, Léger, et les autres,
qui ont apporté le meilleur de leur science a une reuvre qui ne
sera pas méme citée dans les actes du Congres encombrés de

productions peut-étre bien inférieures. Pourquoi chacun des
auteurs de ce recueil n'aurait-il pas fait la lecture publique de son
travail?
11 y aura c~rtainement quelque chose a faire en ce sens pour le
prochain Congrés.
L.

227

DB MlLLOUÉ.

J t

I

�LA FILLE AUX BRAS COUPfS

LA FILLE AUX BRAS COUPÉS
NOUVELLE VERSION RUSSE

:(Traduite par

LÉON

2

SICH LER)

11 était une fois un frere et sa sreur; le frere aimait beaucoup .
aller a la chasse, attraper les lievres. Et la sreur aimait beaucoup
amanger les nombrils de lievres. Le frere quand il partait, disait
toujours a sa soour:
- Au revoir, sreurette !
Et en revenant:
- Bonne santé, sreurette 1
Toutes les fois c'était ainsi; et elle ne mangeait ríen autre que
les nombrils de liévre. Voila que la femme du frere prit déplaisir
de ce que le frere adressait des adieux et des bonjours a sa soour.
La premiere fois qu'il partit, la femme tua (a coups de couteau) le
cheval dans sa stalle. Le mari arrive; elle va a sa rencontre.
- Va, dit-elle, mon cher ami, va, mon ami bien-aimé ! (Sache)
le méfait de ta sreur: elle a tué ton meilleur cheval dans sa stalle !
Mais lui, dit:
- Eh bien! on ne vit pas avec un cheval tandis qu'on vit avec
la sreur de son sang 1 •
11 revint done et dit de nouveau:
- Bonjour, sreurette I et il lui présente sur la pointe d'un couteau
des nombrils de lievre. Et de nouveau il s'en retourne ases lievres:
- Adieu, sreurette ! dit-il.
La femme en corn;:oit un plus grand dépit. Pour la seconde fois
elle tue (a coups de couteau) un breuf dans sa stalle.
i ) Voir la Revue de l'Histoire des Religions, t. XIII, p. 83 et 215.
2) De Koudiakof.

229

Le mari revint; elle va de nouveau a sa rencontre:
- Va, mon ami, va, mon ami bien-aimé 1 (Sache) le méfait de
ta sreur : elle a tué le meilleur boouf dans sa stalle.
Mais lui répond de nouveau :
- Eh bien! on ne vit pas avec un boouf, tandis qu'on vit avec
la sreur de son sang.
11 rentre et dit de nouveau :
- Bonjour, soourette !
Ensuite il s'en retourne a ses lievres en disant :
- Adieu, soourette !
La troisieme fois la femme tua (a coups de couteau) son enfant
dans son berceau. Le _mari revient de la chasse ; sa femme va de
nouveau asa rencontre.
- Va, mon ami chéri, va mon ami bien-aimé ! Regarde ce qu'a
fait ta soour. Tu lui pardonnes toujours 1
Il demande : - Qu'a-t-elle fait?
- Elle a, dit la femme, tué l'enfant dans son berceau.
U se mit en·colere contre sa sreur, convoqua une assemblée, et
dit:
- Mes freres ! que me· conseillez-vous de faire avec roa sreur !
Tous les malheurs (qu'elle a causés) et toutes ses fautes je les lui
ai pardonnés: d'abord~elle a tué a coups de couteau mon cheval bienaimé, ensuite mon boouf bien-aimé, enfin mon enfant bien-aimé.
Et le peuple lui donna ce conseil:
- Donne-lui, luí dit-on, une bache ; si elle trapcbe ses mains,
c'est qu'elle a tué ton enfant, si elle ne se les tranche pas, c'est que
ce n'est pas elle qui a tué ton enfant.
On donna une hache a la sreur ; et elle dit :
- Non, mon cher frere 1 ! je ne peux trancher mes mains; mais,
si vous voulez, tranchez-les vous-me~e.
Le frere saisit la hache, lui coupa les bras, la revetit d'une
(mécbante) petite pelisse, lui mit une ceinture, et la chassa hors
de la cour:
- Va-t'en, dit-il, ou bon te semble.
Elle marcha, marcha, marcha et ·arriva au jardin d'un roi, franchit comme elle put le treillis et se mit a vivre dans 1~ jardín. Lui
prenait-il envíe de manger un peu, elle mordillait (le dessus) des
1)

Frere de mon sang.

�230

231

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIG10:SS

LA FILLE AUX BRAS COUPÉS

petites poro.mes; quant a les cueillir, elle ne le pouvait, n'ayant pas
de mains. Le fils du tzar en se promenant, aperi;ut que leurs
poro.mes étaient grignotées de part en part. 11 alla trouver son
pére et sa mere et leur dit:
- Petit-pere, petite-mere ! quel est le petit animal que nous
avons dans notre bois? Les petites pommes ne sont pas arrachées,
mais elles sont mordillées. 11 faut croire qu'il existe qu-elque
animal. Petit-pére, petite-mere, permettez-moi, dit-il, de faire une
promenade de ci de la avec les petits chiens.
Le pere lui donna cette permission.
11 alla se promener ; il marcha, marcha a travers le jardin avec
ses petits chiens et arriva auprés d'un framboisier; la, les chiens
s'arréterent sur place en aboyant. Il dit alors :
- Réponds, si tu es chrétien I Si tu es une petite vieille caduque,
sois pour moi une mere-grand. Es-tu·une jeune jeunesse, sois ma
tante; es-tu une rose 1 jeune filie, sois ma fiancée. Mais si tu ne
sors pas, je te ferai périr par mes chiens 1
Alors elle sortit, et quelle belle jeune tille ! mais sans mains ...
11 l'amena vers son pere et sa mere, demanda au pere la permission
de la prendre pour femme. Les parents cherchent a détourner
leur fils de son projet : nous t'en prendrons une avec un nom,
(disaient-ils) une riche, mais celle-la est manchote 1
Mais lui dit:
- Ce n'est pas a vous de traverser un siecle avec elle, mais a
moi.
Les parents consentirent au mariage ; le fils la prit pour femme.
Elle devint grosse; mais a ce moment son mari partait en voyage,
et il fit a son pare et sa mere cette recommandation :
- Petite-mere, petit-pere I ne . rejetez pas au loin ma maitresse •
a l'heure venue.
Voila qu'apres ce départ elle enfanta un fils dont les petits bras
étaient en or jusqu'aux coudes, les pieds en argent jusqu'aux
genoux, qui avait sur chaque coté de nombreuses étoiles, au front
une claire lune, et sur la nuque un soleil rouge. Le pére et la mere
écrivirent une lettre a leur fils:

- Notre enfant chéri, bien-aimé ! ta maitresse a mis au monde
un enfant comme de notre vie nous n'en avons vu de pareil ; Dieu
t'a donné un pareil enfant, pour illuminer le monde 1 •
Et ils envoyérent un homme porler cette lettre aleur fils. L'homme
s'en alla avec la lettre et, a son insu, entra chez la bru, qui avait
tué l'enfant a coups de couteau. Elle combla de caresses cet homme,
lui donna a boire et lui fil un lit. 11 se caucha et s'endormit. Elle,
cependant, prit la lettre, la décbira et en écrivit une autre: « Mon
petit enfant chéri ! ta maitresse et notre petite filie a mis au monde
un enfant comme nous n'en avons vu de notre vie : il a des pattes
de loup, des regards d'ours, une gueule de chien. •
L'homme porta cette lettre au prince qui, d'ou il était, écrivit la
lettre suivante : • Mes chers pere et mere ! Ne touchez pas a ma
maitresse jusqu'a mon arrivée. •
Mais le messager entra de nouveau chez la méme femme. Elle lui
fit de nouveau prendre du repos et lui prépara un bain de vapeur•.
L'homme monta 5 se baigner dans la vapeur. Elle aussitót parcourut
la lettre, la déchira et écrivit la suivante : « Mes chers petit-pere
et petite-mere I que pour mon arrivée ma maitresse ne soit plus;
qu'on l'exile. •
Le messager, sans rien savoir, apporta la lettre au pere et a la
mere. Le pare et la mere la lurent et verserent des larmes.
- Allons ! dirent-ils, chére petite-fille l Nous ne pouvons pas te
garder.
Ils la vétirent aussitót ; lui ivacerent son enfant sur sa poitrine
et la renvoyerent hors de la cour.
La femme sans bras s'en alla ; elle marcha, marcha, et arriva
pres d'une petite riviere. Elle eut envie de boire, se pancha et, de
sa poitrine, l'enfant tamba dans la riviere. Vint a passer un vieillard
qui lui dit:
- De quoi pleures-tu, roa colombe 't
- Mon petit pere, mon poupon est tombé a la riviere; et moi je
n'ai rien pour l'en sortir; je ~uis manchote.
Le vieillard répondit :
- Va, tu vois la-bas se dresser deux puits. Il y a un puits a

1) Bouge, belle.
2) Mon hotesse, dans le sens de

xvu• siécle.

la bourgeoise, ou, plulOt, dans le sens du
'

•

'

i) Dans le texte, il y a en italiques: pour la clarté du monde.
2) Textuellement : elle amassa la vapeur pour lui.
3) Monla les degrés dont est composé le bain de vapeur russe .

�232

REVUE DE L'RlSTOIRE DES RELIGIONS

gauche, va et regarde dedans; il y a un puits a droite : la de ton
moignon dro1t, fais le signe de croix et plonge ta tete dans le puits ;
ensuite, fais le signe de croix du moignon gauche et ensuite plonge
ta tete•
Elle s'en alla; fit le signe de croix du moignon droit, plongea sa
tete dans le puits, et Dieu lui donna une main; elle fit de meme
de l'autre moignon, plongea sa tete dans le puits, et Dieu lui donna
une aulre main. Ensuite elle quitta l'endroit, s'approcha de la riviere:
son fils était assis, jouant avec des fleurs. Quant a c;a, c'était le
Seigneur Dieu qui l'avaitretiré de l'eau. Et le petit vieux demanda:
- Et qu'as-tu vu, ma chérie, dans le puits a main gauche !
Elle répondit :
- J'ai vu dedans des anguilles, des serpents, toute sorte de
d'animaux répugnants.
- C'est la, dit le vieillard, la demeure que le sort réserve a ta
belle-soour; mais toi, ajouta-t-il, va; que Dieu te sauve !
Elle marcha, marcha, et arriva chez sa belle-sreur et demanda
pour la joie du Christ 1 de passer la nuit. Or, a cemoment son frere
et son mari reviennent du régiment et ont peine a trouver qui raconterait bien un joli petit conte. Et la manchote dit :
- S'il vous agrée, messieurs, je vous raconterai un petit conte.
Mais des que je commencerai a conter, (príere de) ne pas m'interrompre et de ne pas sortir de la chambre ...
(La fin de ce conte est la meme que dans la seconde variante que
j'ai donnée d'Aphanasiief dans catte Revue, tome Xlll, page 90.)
t

i) C'esl ainsi que les pauvres, en Russie, implorenl la charilé.

REVUE DES LIVRES
LANo, - La Mythologie, traduit de l'anglais par Léon Parmenlier,
ancien éleve de l'École normale supérieure de Llege, avec une práface par
Ch. Michel, professeur il. la Faculté des Lettres de Gand, et des additions de
l'auteur. - París, Dupret éditeur, 3, rue de Médicis, 1886, - Petit in-8,
XL, 234 p.

ANDREW

C'est un petit livre intéressant, et qui promet, car l'auteur lui-méme ne le
présente que comme le prodrome d'un ouvrage plus étendu ou il développera
avec to utes les pieces il. l' appui les theses qu'il se borne il. esquisser dans le
présent volume. ll s'agirait d'une explication détaillée, méthodique, de la mytbologie, partant des données fournies par les peuples contemporains les plus
arriérés, autrement dits sauvages, et remontant aux mythes plus compliqués,
mais ayant le méme point de départ, des diverses races et nalions civilisées.
L'auteur, M. Andrew Lang, est surtout connu par son livre Customand Myth
(Londres, deuxieme édition, 1885) qui a fait sensation. Journaliste et'littérateur
tres goO.té en Angleterre, M. Lang applique ses loisirs il. l'étude historique des
religions, et son savoir, son esprit, sa remarquable faculté de pénétration et
de généralisation lui ont assigné une place fort distinguée parmi les spécialistes
dans l'ordre d'études auquel cette Revue est consacrée.
Ajoutons qu'il brille au premier rang de la croisade dirigée, avec plus de passion peut-étre que d'équité, contre l'école dite philologique dont M. Max Müller
est le plus éminent représentant, et que le livre dont nous parlons est fortement
marqué au coin d'une polémique tres vive contre des théories que nous ne
saurions conda.mner aussi sévérement que l'auteur.
Entendons-nous bien. Il est difficile de contester.que, dans un premier mouvement d'enthousiasme pour des résultats qui ouvraient a la recherche historique
de si va.stes horizons, l' école dite philologique a exagéré la puissance de l'instrument qu'elle tenait en mains, et surtout qu'elle en a évalué trop haut la précision, étendu trop loin les applications. Elle en a été punie par une certaine
étroitesse qui ne lui permettait pas de sorlir du cercle indo-européen et sémitique, le seul ou elle püt appliquer aisément ses méthodes ; puis, par les divergences qui onl démontré que la science étymologique, malgré ses perfectionnements, était toujours et quoi qu'on fit « bonne filie », toujours un peu « servante
a tout faire » ; enfin elle a rudement pati d'une théorie -qui, des les premiers

�234

235

REVUE DE L'JITSTOIRE DES RELIGIO~S

REVUE DES LlVlll,S

jours et lorsqu'elle régnait encore a peu pres sans rivale, nous sembla fort suspecle, la théorie d'apres laquelle les mythes seraient dus essentiellement a
une « maladie du langage ». Des mols au sens oblitéré, si ce n'est oublié,
auraient suggéré des histoires ou des drames aux descendanls de ceux qui
n'arnient enlendu exprimer que des fails simples et impersonnels.
Ici M. Andrew Lang est dans le vrai quand il déclare que !'origine des mylhologies doit élre cherchée dans l'état psychologique de l'humanilé primitive
ou passant par la période mythopreique, bien plus que dans l'histoire plus ou
moins authentique du langage. On peut encore éludier de visu cet état mental
si dill'érent du n0tre en interrogeant avec méthode les peuples dits sauvages
encore existants et en rapprochant les observations:qu'on peul faire sur ce vaste
domaine de celles que l'on peut diriger, méme parmi nous, sur l'état mental des
paysans arriérés et des jeunes enfants.
M. Andrew Lang a encore raison, quand il reproche á l'école philologique
d'avoir ignoré ou négligé le fait que les éléments mythiques et les mylhes euxmémes, dont elle croyaitdevoir chercher l'explication dans l'bistoire des langues
aryennes, se retrouvent avec une étonnante similarité daos des régions ou il n'y
a pas moyen de faire intervenir les lois grammaticales et modifica.trices de ce
groupe linguistique parliculier.
Enfin nous sommes heureux de le voir se joindre a ceux qui, comme nous,
pensent que l'histoire religieuse démontre l'unité de !'esprit humain, qui croient
qu'il n'y a pas d'autre explication soutenable des analogies surprenantes qui
exislent entre telle coutume baroque, telle croyance bizarre, tel rite monstrueux
de J'Amérique du Nord, par exemple, et leurs homologues de la Polynésie ou
de I' Afrique cenlrale. Si nous avo ns toutes les peines du monde a « médiatiser »,
a. vermitteln, a ramener a leur logique interne les étranges ou terribles niaiseries auxquelles je fais allusion, ce .n'est pas une raison pour repousser l'idée
que nos ancétres des temps préhistoriques ont aussi passé par la ou du moins
par des cbemins tres semhlables. Que dis-je YAchaque instant nous rencontrons
dans les superslitions populairas et dans les traditions enregistrées par l'bistoire les indices irrécusahles du fait que toutes nos .civilisations reposent sur un
sous-sol idenlique a ce qui fait encore le sol de plain-pied d'une grande parlie de
nos contemporains.
Est-ce maintenant un motif suffisant pour tomber a bras raccourci sur une
école a laquelle, malgré ses défauts, nous sommes redevables de tant de belles
découvertes qui demeurent et qui nous aident puissamment a faire de nouveaux
pas en avant? N'y a-t-il pas quelque injustice a reprocber, par exemple, a
M. Max Müller d'avoir fermé les yeux a tout ce qui dépassait l'enceinte du
monde aryen ? Non omnia possumus omnes. Quand on a consacré sa vie a.
débrouiller les obscurités qui recouvraient le passé des lndo-Européens, il reste
peu de temps pour s'enfoncer dans l'étude des autres races. Au surplus, nous
connaissons tous des travaux de !'honorable professeur d'Oxford qui montrent

que son aUention s'esl porlée plus d'une fois aur les tradilions ~eligieuses
anaryennes, et c'est lui qui, a propos d'un exposé 'd e la mythologte. des l_les
Tonga et Samoa, nous disaiL avec tant d'esprit el de juslesse qu~ de~ d_escrip_tions comme celle dont il remerciail l'auteur, missionnaire angla1s tres mstrutt
et bon observateur, rendaient aux mythologues le méme service qu'une f~rét
encore exislante de la période houillere rendraiL au géologue el au naturalt~le
qui pourraient en explorer de nos jours les herbages giganlesques el en étudier
sur Je vif les habitants depuis si longtemps disparos.
On semble trop souvent s'imaginer que l'école philologique a jeté l'anatheme
sur toute autre méthode que la sien:ie. Peul-étre quelques-uns ~e se~ représe~tanls ont-ils donné lieu a cette accusation . En général, pourlanl, 1ls n ont Jamats
éliminé les autres moyens d'information et de comparaison. Quan&lt;l la science
étymologique vient confirmer les résultats que l'on croit avoir obt~nus par
d'aulres métbodes, ou quand elle met sur la voie qu'il convient de smvre pour
diriger les rechercbes avec espoir de succes, elle doit élre loujours la bien venue.
Dans le premier cas, elle acheve et couronne; dans le second, elle éclaire. I_l ne
faudrait pas non plus s'imaginer qu'on triomphera d'elle en faisant la ~ancature de ses procédés. La caricature est encore bien plus que l'étymolog1e aux
ordres de quiconque veut s'en servir. Je ne voudrais pas jurer que, peut-élre
entrainé par des habitudes de polémiste incisif et spirituel, M. Andrew Lang
n'ail pris quelquefois contre la pbilologie un trait d'esprit pour un argument.
Je doulP,, par exemple, que, dans le résumé narquois rédigé par M. Lang, un
seul connaisseur impartial reconnut le bel enchainement de faits philologiques
et autres déroulé par M. A. Kuhn dans son fameux travail sur le Mythe de_
Prométhée. De méme, il me parait bien difficile a convaincre au sujet du Maui
polynésien et de l'Apollon grec donl il révoque en doule la nalure solai:e·
Maui combat et blesse le soleil, nous dit-il, comment pourrait-il étre le soleil?
Cela ne prouve rien. Le dieu qui personnifie un phénomene naturel s'en détache,
en devient jusqu'a un certain point indépendant, agit avec lui comme avec un
autre, et cela dans des douzaines de mythes, en Grece comme en Polynésie.
Cela ne l'empéche pas d'avoir été originairemenl ce phénomene personoifié.
La science des religions est extrémement compliquée. Des élémenls du genre
le plus divers ont contrihué a leur développement. Gardons-nous de fermer une
seule des sources de lumiere qui peuvent nous éclairer dans notre voyage d'exploration. Au fond, M. Andrew Lang n'est pas Caché, et il le monLre bien, quand
il peut appuyer ses dires sur un fait philologique avéré, Nous sommes avec lui
contre l'exclusivisme et avec lui aussi dans la prééminence qu'il accorde a la
psychologie dans la genese des religions. Mais nous ne pourrions toujours le
suivre dans sa polémique.
La traduction est fidele, serrant de pres le texte sans trop se soucier de l'élégance. Peut-élre retire-t-on de !'ensemble une impression un peu confuse.
C'est un inconvénient qu'il était impossible d'éviter dans un ouvrage ou l'on

�236

REVUR DES LIVRES

1

REVUE DE L ffiSTOIRE DES RELlGIONS

devait enlasser les Caits sans avoir Je temps de les expliquer et souvent tnéme
de les appuyer sufflsamment.
MBERT RÉVlLLE,

R.-B. ANDERSON. - Myfüologie scandinave. - L6gendes des Edddas.
Traduction de M. Juies Leclercq. París, Ernest Leroux, i886, 293 p. in-i8.
Par une síngulillre contradiction, Je publíc Jisanl du xix• sillcle, qui conteste
si volontiers les assertions des maitres de la scíence, les axiomes des sages et
jusqu'aux livres saints, n'aime gullre l'appareil d'érudition qui ralenfü le récít,
encombre le has des pages et grossit le volume d'un livre. ll préfllre, méme en
matiere d'érudition, un exposé rapide sans preuves ni raisonnements : les conclusions lui suffisent; il ne s'inquiete gullre des démonstrations. L'écrivain le
moins autoriaé est cru sur parole aussi bien et mieux que s'il était un auteur
classique. Grtce a cette indulgence, les compilateurs se donnent libre carriere
el les éditeurs les préferent naturellement aux érudits qui ne consentiraient ni
il. répéter des truismes, ni a se parer des plumes du paon, ni a faire de la
mosaique avec les idées élaborées et les faits recueillis par autrui. II faul bien
servir le public a son goüt, et ce n'esl pas un crime que de lui en donner pour
son argent; c'est méme lui rendre service que de metlre a sa portée de bons
livres écrits en langue élrangllre, ou d'abréger les ouvrages trop savants pour
le lecteur superficie!.
M. Anderson qui, avant d'étre ministre des Étals-Unis á Copenhague, él.iit
professeur de langues scandinaves a l'université de Madison dans le Wisconsin,
a vu\garisé daos sa patrie plusieurs travaux des savants de la Scandínavie,
d'ou sa famille esl origínaire. Bien _que les peuples de langue anglaise ne
fussent pas sevrés, comme ceux de la langue franc,aise, de récenls manuels de
la mylhologie scandinave, il a bien mérité de ses compatrioles en résumant a
leur usage les Jec,ons sur ce sujet, faites avanl 184.9 a l'universilé de Copenhague
par N. M. P etersen. Ces lec,ons, en e!Tel, sont l'ceuvre d'un penseur, doublé d'un
profond érudit el d' un écrivam plein de chaleur, de charme el de poésie. Aussi
M. Anderson lui aurait-il rendu justice, saos faire Je moindre torl a sa propre
publication, en la plac;an~ sous le patrona.ge du grand islandisanl. C'esl le nom de
ce demier qui devait 6gurer en léle du titre, tandis qu'il n'est pas cité une
seule fois dnus la traduclion fraoc,aise, ou sont nommés des poétes modernes
qui ont chanté, se.ns véritable compétence, des épisodes de la mylhologie scandinave.
C'est so.ns doute par une louable discrétion que M. Anderson a omis Je nom
de l'auteur a qui il doit lout ce qu'il y a de bon dans son livre: il n'aura pas
voulu mettre a se. charge les quelques additions saos valeur qu'il a failes et
les erreurs qu'ils a commises ! Du nombre des premillres sont ses sorlies contre
le romanisme, qu'il paran ne pas mieux connaitre que le germanisme, et !'ex•

237

plication historique du mytbe de Thor et H
. .
.
aux Romains, aux Grecs aux G tb
rungm qui, selon lm, se référerait
'
o s, aux Vandales a
A b
et aux Anglo-Saxons Le malb
, me ra es, anx Francs
.
·
eur est que ce mythe
bien des siecles aprlls les évén
ls
,.
.
ªé rec,uéd'sa forme actuelle'
.
emen qu il serait
v1eux mythographe n'a certe
cens pr 1re et auxquels le
s pas songé.
Quant
aux
erreurs
matérielles
·
1
' elles so nt s1. nombreuse
•·1 r.
a en re ever quelques-unes . elle t'
s qu 1 ,aut se borner
,
s 1ennent en parli a
h
été conc,ue par M. Anderson
. d
. e une eureuse idée qui a
, mais ont la réahsati é ·
forces, A l'imitation de Snorré St I
il
on tait au-dessus de ses
ur uson, a voulu i é
d
strophes les plus topiques de l'anc1enne
.
Edda tand' ns prer ans son
, récit les
de les mentionner comme assez co
d '
is ~ue etersen s est contenté
nnues e ses audite
d
•
sement l'ancien professeur de
.
urs ano1S, .Mafheureu1angues scandinaves a M di
.
.
norvég1en soit vrnisemblablemenl
I
a son, quo1que le dano.
sa angue maternelle 'éta't
.
I
' n , • pas auss1 versé
dans.le vieux norrain que le croi· t son t rad ucteur et •·1
1
en d1sanl qu'il a lui-méme traduit fe Thr msk . qui . a a,r de s'en larguer
poeme soit en effet serré de lus res
y . vtdha. Bren que le texte de ce
l'ancienne Edda il y a néa/m . p d que celu1 des autres morceaux traduils de
.
'
oms es erreurs pafpabl A' .
pns pour byggja et rendu par Mt' ( 18'&gt;)
es. 10s1 bua(habiter) est
A
•
ir P• - sens que ce de ·
,
·
r~s
postér1euremenl
au
xv•
siecle
.
'
t
é'
'd
rn1er n a pr1s que
t ·
'
, ces v1 emment le
b d
.
qui a donné lieu a cette conrUSIOO;
.
.
ver e aoo1s bygge
- 8teinn q 1. . 'fi
el par extension pierrerie est d
.
' ~ signi e proprement pierre
Strdidh veut dire étende•
la l't':_ux fo1s tradu1l par b1·oche (p. 181-2) ; 1 i .,-,-e sur les bancs et
p.
183).
Dans
le
reste
du
v 1
1
' non pas rangez les bancs
(
ume es contre-sens et J
P1us abondants • p 70 d
F
es non-seos sont encore
.
.
· · ' " onner reya a Jotunbeim ,.
,
a « g1ne Freja bort ti! J ~t h .
.
ne repond pas exactemen t
"' un e1m » (maner Fre d
1
« renvoyer a Jcetunheim
ah
ya ans e Jmtunheim) • _
" esI soI ument différent d
r b
'
o; bo i Jootunbeim » ( il le mit da
,.
. .. e • or ced bam al bygge
p. 171 de la Mytlwlogie septentrt'on nlesdl ipmposs1b11ité d'babiter le Jmtunheim,
•
a
e etersen) On d. ·t
M
a pr1s Jretunheim (le pays des Géant )
·
irai que . Anderson
s pour 1e nom du géa t ·
..
un rOle dans cet épisode. - p 124. le m
.
n mnommé qui Joue
propos a celui d'épieu (sta ) . . 1 '
~t pterre (sten) est substih1é mal a
•
.
ng , p. 28, ce n esl pas Frigg q · ·
.
u1 Jura par le feu et
l eau, mais ce sont ces éléments ui a
mure a Balder . - « vorde b q '. ~a pr1llre, firent le sermenl de ne pas
•
'
ane • s1gm6e causer Ja mor t' et non devenir Je
po1son ; - p 161 « 1·1 cach t .
•
•
e OUJours que) était
b
.
par " il atleignait tonjours le but u'il . .
ª.º~ ~l ~' do1t étre remplacé
kastadhi til Skdldska:11a-- ..l h q
v1sait. » ( E1g1 m1sti hann thar er hann
'
r rmu, , c . xvm) • _ p 211
u
de joie au brave Niord le al t
'
•
' « o vous donnerez la nuil
,
g an garc;on » n'est qu'
h
de « Quand accorderas-tu
d
'
. . une parap rase fort inexacle
. .
un ren ez-vous au vml fils d N' d?
th~gt Munt i~um throska Nenna Njardhar syni? Skirn:fre~~~). • (N1er thu a
es traducllons, méme correctes ne sont
d
qui s'adaptent fort mal a.u style co,nc·1 t que es paraphrases tres délnyées
s e nerveux des poem
dd ..
noms propres sonl transcrils tanlOt selon la form d
. es e aiques. Les
forme islandaise, lorsque celle-ci e t d
,
e ano1se, tantOt selon la
s onnee entre pnrentheses par Pelersen.

de

°

�238

REVUE DE L'lllSTOII\E DES RELIGIONS

.

d ns les composés norrains, le pre1D1er membre
M. Anderson n'a p~s_remarq~é~u~, :
G ·auarhorn, Urdharbrunnr, doivent-ils
du mol est au génillf; auss1 G1al ar ru, ~ ,
d G. llar (p. 33-34.)
de Gill'll sourcc d Urdhr' et non e Jª
'
élre rendus par pont, cor
'
) n' est pas un nominatií,
272 281 283
d'Urdhar (p. 35). Fenris (p. 265, 269,1 , ' 1·s1'anda·1s'e - Innombrables sonl
• •r d F · qui est. a,orme
·
mais bien le gén1t1 e em-ir•.
t
Qui si ces formes défectueuses
Peccad11les ! dira- -on. '
• ·
les faules de ce genre.
·gnorants encore et prendre ams1
.
élr é étées par d'autres p1us 1
.
ne deva1ent pas e r P
.
d' ul'on aura bien de la peine a les éhdroit "de cité dans la langue fran~1~e, o il teur n'a pas daigné fouiller le sujet
miner. Elles atlestenl d'ailleurs qli~e edcomp oªnter aux sources accessibles depuis
. . é
l el qu'au eu e rem
pourtanl s1 mt ressan
'
1 1 t ductions el les commentaires dont
éme de consu ter es ra
.
longtemps, ou m
b ni . eddarque ont été l'obJel dans 1P.s
l'ensemble ou les parLies de la. myl oAgiel t re en France il s'est confiné
.
All magne en ng e er '
,
pays scandinaves, e~ , e
' lulOt d'un seul mytbographe danois. Si du
daos l'étude superfic1el,e des ou P_ ·¡
'est gu~re mis en peine de le bien
• .
l' ·t
travest.i ! Ma1s i ne s
.
moms il ne avai pas
.
1 elle il a travaillé qu'il a oubhé de
t
la
rapid1lé
avec
aqu
.
U
comprendre. T e e es
. ,. la fasse figurer dans la hste des
consacrer quelques lignes a Snotra, qumqu l 1
suivantes de Frigg (p. 83~M Anderson est partout sujette a caulion ; il ne
En_ rés~mé la mytholog1::~es ~étails ou les noms propres ; elle sera pourtant
fa'.1t Jamais se fiera elle po i voudront avoir une idée approxime.tive des mythes
uhle aux gens du monde, qu . é .
explication qu'ena donnée Petersen,
d l
ofonde el mg meuse
eddaiques et e a p~
J Leclercq de l'avoir fait passer dans nolre tangue;
Nous devon~ remerc1er M. .onsable des fautes d'un écrivain recommandé par
on ne saurait ~e re~d~e respd_ loma.ti ue mais il est vraiment dommage que
sa situalion umve~s1ta1_re et , ip
\,;tre t1·aduile de préférence a !'original
l'ada tation angla1Se a1t eu 1honneur
.
danots qui tui est si supérieur a tous les pomts de vu;i_ BKAuvo1s.

.
K nigs Mesa von :Moab, für akademische VorlesunDie Insch rift des oo
S
d A Soc1N Freiburg i. B., 1886,
b
on R »sNo un
.
·
gen herausgege en v
.
J C B Mohr. - 35 p. in-8 et i pi. dans
AkademiEcbe Bucbhandlung von .
un carton p. in-folio.

.

.

d l'histoire la religion des Israélites ne dill'érait
A un moment donné e
, .
. t leurs voisins en particulier
d
u s que prabqua1en
•
pas essentiellement e ce e . .
rib
d relations de parenté avec les
¡ ¡ trad1tion all ue es
.
les peuples auxque s
t d Moabites qui descenda1ent des
di d s Ammomtes e es
,
Hébreux. Camos,
eu e
emblance avec Yabveh, et un passage
filies de Lotb, offre bien des points de rle ss Ame pied les deux divinités. Jephlé
.
J
(xi 24.) met sur e m.,
·
. .
du hvre de uges
,
·t • Tu possedes le temto1re que
· des Ammom es • «
envoie ce message au ro1
ossédons celui que Yabveb, notre
Camos, ton dieu, t'a donné ; nous, nous p

ª

.

REVl:E DES LIVRES

239

dieu, nous a donné ». Et le juge d"Israel, aprés la victoire, sacrifie sa filie
unique a Yahveb (Juges, x1, 39), eomme plus tard Mésa, roi de Moab el adorateur de Camos, immolera son fils atoé sur le rempar\ de sa capitale assiégée
(II Rois, m, 27).
Celte affinilé religieuse, que permetlait déja. d'élablir une saine exégese des
textes bibliques, a élé mise au-dessus de toute conlestation par la découverte
d'une longue inscription du roi moabite Mésa que nous venons de nommer.
L'bistoire de la si.ele de Dhiban (l'ancienne Dibon) et les circonstances qui ont
enrichi le musée du Louvre d'un si précieux monument, sont trop connues
pour qu'il soit utile de les rappeler ici. Mais il est impossible d'estimer trop baut
la valeur de l'inscription. C'est une page d'histoire qui date du neuvieme siecle
avant l'ere chrétienne et surpasse en antiquité toutes les parties de l'Ancien
T~stamen t, du moins dans leur rédaction actuelle. Son aulhenticité est plus
incontestable que celle &lt;le n'importe que! chapilre de la Bible. Le roi de Moab y
énumere, dans la langue et parfois dans le style des livres de Samuel et des ·
Rois, ses vicloires, ses conquétes et ses constructions. 11 y parle de la col~re
de Camos conlre son peuple, en employant la méme expression (anaph) dont se
servenl les écrits hébreux pour parler de la colere de Yahveh. Mésa raconte
comment il massacra Jes habilants d'Ataroth devant Camos, de méme que
l'Ancien Testament nous montre Samuel mellanl en pi~ces le roi des Amalékites « devant Yabveh, a Guilgal » (l Sam., xv, 33). Le terrible vceu d'extermination (khérem) était, d'apres l'insrription, prononcé et accompli en Moab
cornme en Israel. A ce litre, et a plusieurs autres, le rapprochemenl des deux
passages suivants est particulierement instructiC :

I. Sam., xv, 2, 3, 7, 8.
Inscr. de Mésa, l. i4-i7.
Yabveh des armées dit (a Saül) :
Et Gamos me dit : « Va, prends
« Va, bats les Amalékites, et voue a I Nebo sur Israel. » J'y aUai pendant
l'exlermination toul ce qui leur ap- 1 la nuit, et je combatlis contre Ja ville
partient, saos pitié pour eux; tue-les, depuis le point du jour jusqu'a midi;
tanl hommes que femmes, l'enfant et je la pris et je tuai tous les habitants,
le nourrisson, le bceuf et Ja brebis, le au nombre de sept mille, tant hommes
cbameau et !'a.ne .. n Et Saül battil ~ qu'enfants, femmes libres, filies et
les Amalélrites .•. él accomplil le vceu femmes esclaves (?); car j'avais déd'extermination sur tout le peuple en I voué la ville a Aslar-Camos.
le passant au fil de l'épée.
j
Nous pourrions citer plusieurs autres passages de l'inscdption qui offrent eles
points de comparaison presque aussi frappants avec divers textes de l'Ancien
Testament. Mais il est temps de dire quelques mots du travail que nous voulons
annoncer aujourd'hui, et qui, il. nolre avis, marque un progrés considérable
dans l'inlerprétation de l'inscription de .Mésa.
,\ ~l. Clermont-Ganneau revient l'honneur incontestable d'avoir fait connaltre

�24-0

REVUE DE L'IIISTOIRE DES RELlGIONS

et expliqué le premier, en 1870, un monument dont la découverte semblait des
l'abord a !\f. Renan « fa plus importante qui ait jamais été faite dans le chnmp
de l'épigrnphie orientale ,,. On peut mé~e dire que son t:avail et le texte d~chifTré par Jui servirent de base et de pornt de départ aux mnombrables pu~hcations auxquelles donna lieu l'insc_ription moabita. Les auteurs de ces pubhcations, et parmi eux nous pouvons citer des savants comll!e MM. Schloll~ann,
Hitzig, Nreldeke, etc., n'avaientjamais vu la stele de Dh'Mn et cherc~a1ent a
amender Je texte de l'inscription par voie d'hypotheses et de conJectu:es
M. Clermont-Ganneau flt connaltre quelques nouve!les Iecmres daos_ un, arllcle
de la Revue critique (H septembre 1875), et depms lors on sembla1t s accoutumer a l'idée que les !acunes existant encore dans le récit des hnuts íaits de
Mésa ne pourraient jamais étre comblées. JI était cepen1lant permis de supposer,
malgré toute la confiance due a la sagacité de M. Clermont-G~n~eau el il. s~
grande habitude des travau:x épigraphiques, que le monu~ent or1gmal ne serail
pas étudié par un autre hébrrusanl sans qu'on eO.l a cornger des lectures considérées comme acquises et peut-étre aen enregistrer de nouvelles. C'esl ce que
viennent de démontrer M. Smend, professeur a BA.le, et M. Socio, professeur
a Tübingen, tous deux connus par de savants ouvrages sur l'exégese de l'Ancien
Testament et l'archéologie biblique. En examinant minutieusement et avec le
plus grand soin la stele et l'estampage qui représente les partie_s perdues, ils
ont pu déchiffrer un certain nombre de mots nouveaux, en comger ~uel~ues
aulres, et fixer la valeur de plusieurs letlres douteuses. Les améhoralions
apportées par eux au,: lectures admises jusqu'a présent ne s'étendent _pas
a moins de 80 lettres. Aussi leur texte ne présente-t-il plus de lacun~ sensible
dans les 27 premieres lignes de l'inscription, sur 34 dont elle se compo~~MM. Smend et Socio ne se flaltent pourtant pas de donner un texte défimtif
et d'avoir lu tout ce qu'il est possible de Jire avec_l'aide des documents qui sont
mis au Louvre a la disposition des savants. Eux-mémes appellent de nouvelles
recberches et souhaitenl « que le grapillage d'ÉphraYm soil plus abondant que
la vendange d'Abi-Ezer ». Leur travail n'est point un commentaire hislorique
et critique sur l'inscription. lis n'ont eu d'autre préoccupation que celle de
publier un texte qui pOl servir aux besoi~s de l' enseigneme_nt, et t?_utes _le~rs
observations onl un caractere paléograph1que. La reproduction de I mscr1ption
est excellente, étant donné le but que se proposent les auteurs. IJ. est certain
que ce but sera atteint, et que dans tous les cours d'exég~se hébra~que
quelques le~ons seront désormais consacrées il. l'explication d'un texte relalivement racile, d'une importance cnpitale, et d'une étendue égale a une page des
éditions ordinaires de l'Ancien Testament.
Nous croyons savoir que les auteurs préparent une publication analogue sur
l'inscription de Siloé.
A. CAllRIERE,

REVUE DES LlVRES

2-H

Théologie de l'Ancien Testamént, par CeARLEI P1BPENBR1No, pasteur de
l'Église réf11rmée de Strasbourg. 1 vol. grand in-8, de 315 pages. Fischbacber, 1886.

París,

Voici un livre qui se lit aisément, avec plaisir et avec fruit, parce qu'on y
trouve l'alliance assez rare d'une science véritable, d'une érudilion complete et
de cette précision, 4e cette clarté qui sont comme l'apanage de l'espritfran~ais.
M. Piepenbring connait a fond, et par le menu, tous les travawr, toutes les
rechercbes, tous les résultats de la critique allemande; il est au courant de
tout ce qui a été écrit de bon sur le sujel qu'il traite, de tout ce que la pénélration, la sagacilé, l'imagination allemandes ont constaté ou cru découvrir et
ces matériaux si nomb(eux, souvent de si haute valeur, il les a mis en reuvre
avec cet art de l'arrangement, ceUe netteté d'idées, cette précision logique daos
la conception du plan d'un livre, qui se rencontrent en France mais font le plus
souvent défaut aux savants d'outre-Rbin. 11 a élagué les broussailles ou leur
pensée s'enchevétre : il a porté la lumiere dans les dédales ou ils se perdent
parfois, et le résultat esl vraiment saisissant.
C'est le privil~ge de l'Alsace de nous donner de pareilles reuvres. Nos savants
fran~is n'ont certes pas moins de pénélration que les Allemands, mais ils ont
moins de patience ; souvent ils vont trop vite en besogne, et se contentent de
ce qui est probable, vraisemblable, au lieu de n'accepter que ce qui est démontré. Ce qui est clair leur semble par cela méme vrai. Plus lent~, plus érudits,
plus laborieux, les Allemands se perdent parfois daos leurs recherches el
n'arrivent guére a cetle netteté que nous prisons si fort et a si juste litre;
leur érudition est souvent embrouillée, leur profondeur souvent obscure. En
Alsace ces deux natures d'esprit se renconlrent, se touchent, se pénétrent, et
parfois leurs qualités opposées s ·unissent en une heureuse et féconde barmonie.
De la sans doute le rOle considérable et tout particu!ier que joue daos le
monde de la science et de la pensée une ville comme Strasbourg. Le jour ou
l'Alsace, perdant son caractere propre, deviendrait tout a fait allemande, ou
Strasbourg ne serait plus qu'une autre Halle, une autre Tubingue, la « République des lettres ,, éprouverait un dommag~ irréparable, et le monde de la
science devrait prendre Je deuil.
Tous les lecteurs de M. Piepenbring souscriront a ces réflexions, car son lil're
esl un produit des plus haureux de !'esprit alsacien.
Nous sommes tentés pourtant de critiquer le litre qu'il a choisi. Nos lecteurs
en y jetant les yeux se sont dil peut-étre : « Que nous veut cet auteur '! Esl-ce
qu'il y a une théologie daos l'Ancien Testament? Est-ce que nous ne savons
pas que !'esprit scientifique a toujours fail défaut au peuple d'Jsraél; que jamais
il n'a possédé ce qu'on nomme aujourd'hui un théologien ? » La remarque est
juste et l'on peut ajouter qne presque toujours ceux qui ont prétendu trouver
une théologie daos l'Ancien Teslament, n'ont fait qu'y transporter, par un procédé aussi violent qu'arbitraire, tel ou tel syst.eme de théologie cbrétienne el

10

�REVUE DE L'HISTOIRE DES RELHHONS

onl altribué au peuple et aux prophetes d'Jsrael une foule de sentimenls, d'idées,
de dogmes dont ils n'avaient jamais eu le moindre soupc;on. Mais nous avons
hale d'ajouter que M. Piepenbring n'est aucunement de ceux-la; s'il parle
d'une théologie de l'Ancien Testament c'est a condition deprendre le mot daos
le sens le plus général; son seul tort est de n'avoir pas dit : Religion, plutót
que théologie; car il montre forl bien que ni les Hébreux, ni les Juifs n'ont
jamais possédé ce qu'on· pourrait appeler une théologie. Leur religion, tres
élevée, tres particuliere, offre des caracteres, une physionomie toute · spéciale ;
mais jamais ils n'en ont tenté la systéma.tisa.tion, aucun d'eux n'a eu le désir,
la pensée de coordonner les idées religieuses dont vivaient ses concitoyens pour
les formuler en systeme. C'est done l'hisloire de la religion d'Jsrael que
M. Piepenbring a voalu écrire; c'est le tablea.u de son développement, de ses
progres, de ses transforma.tions qu'il a tracé.
Des le début il écarte la. vieille hypothese qui allribue a Mo1se la rédaction
du Penlateuque et voit en lui l'auteur de la législa.tion lévitique; cette hypothese est aujourd'hui [jugée, cetle fiction est percée a jour, et a la légende se
substitue l'histoire; notre auteur la divise en trois périodes.
}.;a premiere, qu'on peut nommer l'ancien prophétisme, est calle des origines.
A ce titre elle remonte ha.ut et se perd da.ns la nuit des temps; mais si nous
cherchons a quelle époque les documents certains commencent, il faut arriver
au terups de Samuel et de David; les fra.gments antérieurs sont trop peu nombreux, trop incertains pour qu'on en puisse rien conclure de précis. C'est a.u
moment ou la royauté commence, ou la nationalité d'Isra.el s'affirme, que l'on
constate a.u sein de ce peuple la présence d'une idée qui restera la base solide,
si l'on veut le dogme fonda.mental de sa religion atravers tous les siecles.
Jéhovah a traité alliance avec Israel; il a conclu avec le peuple un pacte qui
oblige, a égal titre, les deux contractants. Mais Jéhovah n'est encore en ce
moment, pour les enfants d'Abraham, que leur Dieu spécia.l, local, national.
Son culte n'est aucunement concentré en un seul sanctuaire, ni confié a une
caste parliculiere; partout ses autels peuvent s'élever et l'on peut litre prétre,
lévite, a quelque tribu d'Israel que 1'on appartienne. Les rois, les prophetes, les
peres de familia, offrent des sa.crifices. Le grand róle, d'ailleurs, appartient
aux prophetes qui sont des voyants, des nécromanciens ; qui interpretent les
songes, expliquent les présages, évoquent les morts et cherchent da.ns l'extase
la révélation des secrets de !'avenir.
La deuxieme période, celle du prophétisme pur, marque un progrés immense
dans la religion d'Israel, Les prophetes ne sont plus des voyants, mais dei:1
nabis, des prédicateurs, des interpretes de la volonté divine. 11s n'ont plus
recours aux moyens violents, comme Samuel qui égorgeait Agagdevant Jéhovah
ou Élie qui faisait massacrer tous les prophetes de Baal; la pa.role devient leur
grande arme, la persuasion leur unique moyen d'action. En méme temps l'idée
de Dieu s'éleve, s'épure, s'agrandit. Jéhovah, pour les derniers de ces prophetes,

REVUE DES LIVllES

243

est le Dieu ut1ique; l'idole n·est que mensonge; les dieux des nations, néant.
Alors aussi, sous les deroiers rois de Juda, on voit poindre la pensée d'un sanctuaire unique. Cette concentration du culte a Jérusalem a sans doute été amenée, comme le dit M. Piepenbring, par la prépondérance naturelle de la capitale et de son temple, et par le désir de réprimer l'idolatrie qui trouvait un
reíuge daos les Hauts-lieu:x: ; mais il nous semble aussi qu'elle a été dictée par
le désir d'affirmer l'unité de Dieu et de l'exprimer d'une fac;on en quelque sorte
matérielle et visible pour tous.
La troisiéme période est moins brillante, c'est celle ou, a.pres le retour de
Babylone, la loi écrite remplace la libre inspiration, ou. le scribe succede au
prophete ; ou le culte, minulieusement réglementé, confié a une caste spéciale,
a une hiérarchie de sacrificateurs et de lévites, revét un caractere mécanique ;
ou le pharisaisme, avec son étroitesse, son orgueil, sa piété légale, sa sécheresse morale, vient pétrifier !'esprit juif.
Tel est, rapidement résumé, le tableau que trace M. Piepenbring ; mais
onjugerait mal son livre si on voulait l'apprécier sur cette courte analyse. JI
ahonde en traits vigoureux ; il fourmille de remarques fines et justes et sur une
foule de points il rectifiera pour le lecteur bien des idées aussi fausses que répandues. Signalons par exemple les pages (96 et suiv.) oü l'auteur expose ce
que l'antique Israel entendait par ce terme: La sainteté de Dieu, et montre
combien l'idée ici differe de celle que fait naitre pour nous cette expression de
saintelé; elle emporte pour nous la pensée de l'idéal moral; le mot bébreu n'a
nullement ce sens : c'est la grandeur divine qu'il exprime. Une remarque analogue s'applique au célebre texte de la Genese ou il est dit que Dieu fit l'homme
a son image. La théologie a vu la une allusion a l'innocence de l'homme avant
la chute. M. Piepenbring montre fort bien qu'il n'en estríen et que pour l'auteur hébreu, si l'homme ressemble a Dieu, c'est parce que Dieu est le maítre de
toutes choses et que l'homme, lui, domine en ce monde.
Nous pourrions multiplier a l'infini ces citations ; mais il faut nous borner.
Essayons du moins de résumer l'impression générale que laisse a !'esprit cette
religion d 'Israel dont M. Piepenbring a tracé le tablea.u, un tableau plus fidele
et plus vrai qu·a.ucun autre que nous connaissions. Selon qu'on la compare
aux a.utres religions du temps, ou qu'on la rapproche de l'idéal moderne, cette
religion appara.it comme étonnamment belle, ou comme singulierement imparfüite
et pa.uvre. On a dit pa.rfois que la Greca, avec Platon, était arrivée a une conception de la divinité égale ou méme supérieure a celle des Isra.élites. C'est peutetre vrai, mais Platon n'a été qu'un philosophe et n'a exercé d'action que sur un
nombre infiniment restreint de disciples, dont aucun n'a su se maintenir a sa
hauteur. La gloire des prophetes est d'avoir su rendre populaire une notion de
Dieu qui valait presque celle de Platon, et de l'avoir si bien implantée dans
!'esprit d'Jsrael que les adorateurs du Dieu unique ont fini, apres le relour,
par etre le peuple entier. Et comparez la religion d'Jsrael, non plus aux ceuvres

�244

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGlONS

achevées du plus grand penseur de la Grece antique, mais aux religions donl
vivaient alors to ules les nations de l'Europe el de l' Asie ; sa supériorité esl
éclatante, au point d'expliquer que l'ancienne théologie ait vu la, non point un
caractere de race, ou, si l'on aime mieux, un fait providentiel, mais bien un fail
miraculeux.
Placez mainlenant cette méme religion en face de nolre idéal moderne ;
son insuffisance, sa pauvreté, apparaissenl de suite. Ce qui lui manque
surlout, aux yeux de M. Piepenbring, c'est la solution du probleme de la vie,
la foi en une existence fulure et rémunératrice. Israel a bien cru a une survivance de !'ame, mais il se faisail de son existen ce dans le Scheol une idée si
sombre q11e la mort reslait pour lui le roi des épouvantements. 11 n 'y avait pour
lui de peines et de récompenses, c'esl-a-dire de justice que sur celle terre el
pendanl celte vie, et comme l'expérience montre tous les jours le juste affligé, le
méchant triomphant, l'existence humaine restait pour lui une énigme indéchiffrable (pages 208 et suiv.).
'
Certes, cette remarque est juste ; mais nous estimons que M. Piepenbríng en
exagere la portée. La foi en une existence future ou l'ordre et la justice auront
leur jour, manquait a la religion d'Israel; c'était la un grave défaut, mais enfin
ce n'était qu'une !acune que rien n'empéchait de combler. Aucun des príncipes
fondamentaux du prophétisme ou du judai"sme ne s'opposait a. l'adoption de l'idée
des rémunéralions futures, tellement que peu a peu cette idée faisait son
chemin et le pharisaisme, s'il concevait d'une fac,on fort grossiére l'enfer et le
paradis, en était pourlant arrivé, au temps de l'évangile, a dislinguer netlement entre ladestinéefuture des bons et celle des méchants.
Bien plus grave, ce nous semble, est la contradiction intime, irréductible qui
existait au creur méme de la religion, entre ses principes fondamentaux. Elle
concevait les relations de Dieu et de l'homme comme une alliance entre Jéhovah
et les fils d'Israel. Cette idée d'une alliance, d'un pacte obligeant les deux contraclants, était le fond méme de la religion ; elle la pénélrait, luí imprimait son
caractere spécial; l'idéeméme qu'Israel se faisaitde Dieu en découlait (comme le
montreforlbien M. Piepenbring); avanl lout, par-dessus tout, il étaitleDieu fidele
qui tient ses promesses, observe l'alliance qu'il a jurée, et traite Israel comme
son peuple. Mais en méme temps cette religion en était venue a enseigner que
Jéhovah seul est Dieu el qu'il n'y en a poirit d'autre; elle raillait l'adorateur
d'idoles vénérant l'ouvrage de ses mains ; elle déclarait que tous les dieux des
autres peuples ne sont que vanité, n'ont point d'existence. Entre ces deux
a.ffirmations, également fondamenlales, la contradiction est manifeste. Si Dieu
esl unique, il est le Dieu de tous et non pas d'un seul peuple; s'il est le Créateur et le Mailrc de l'univers, il ne peut réserver sa faveur, sa protection, son
amour a un petit canton de la Syrie; s'il est le Tout-Puissant, l'r:tre absolu,
saint et jm;te, il ne peut pas, comme un satrape d'Asie, avoir un favori.
Les deux notions qui faisaienl le fonds, la substance méme de la rcligion

REVUE

245

DES LIVI\ES

d'lsrael étaient done contradictoires ; l'une devait tuer l'autre. II fallait que le
peuple juif renonc;!l.t a l'unité de Dieu et en revint au polythéisme, - recul
¡mpóssible - ou qu'il renonc,at a se croire le peuple de Dieu, le peuple particulier du Dieu unique.
Les religions ont la vie longue et dure. Israel s'est débattu Jongtemps dans
la conlradiction que nous signalons. Mais le jour est venu ou un juif de génie,
éclairé par son Maitre, anathématisé par toute sa race, a proclamé que les
Gentils étaient appelés au salut comme les enfants d'Abraham, qu'en Christ ¡¡
n'y a ni juif, ni grec; ni esclave, ni libre; ni homme, ni femme : c'eslra-dire que
devant la vérité tous sont égaux et qu'il n'y a pas de peuple de Dieu. Le jour
oú saint Paul a dit ces choses, le glas funebre de l'ancienne religion d'Israel a
sonné.
ÉTIENNE COQUEREi..

A.

RE1c»ENBACH. Die Rellgionen der Volker nach den besten Fors chungs-Ergebnissen bearbeitet. :- Municb, Ernst, 1885, vol. I et II
(in-8 de 230 et 241 p.)

Sous ce titre M. Reichenbach nous présente les deux premiers volumes d'un
manuel d'hisloire des religions destiné au grand public. L'apparition méme d'un
ouvrage de ce genre mérile d'étre signalée, surtout en Allemagne ou l'histoire
des religions n'a pas jusqu'a ce jour conquis• une place officielle dans l'enseignement. Elle nous montre que, daos ce pays comme partout ailleurs, le besoin
de manuels d'histoire religieuse universelle se fa.it sentir. Déja nous avons eu
l'occasion de montrer la place de plus en plus considérable que l'histoire des
religions occupe dans la philosophie religieuse allemande, a' propos d'un remarquable ouvrage de M. Pfleiderer 1 ; et les travaux de M. Baslian que nous
avons mentionnés a plusieurs reprises, les excellents articles de !a Zeitschrift
für Volkerpsychologie de MM. Steinthal et Lazarus, témoignent de l'importance
croissante que les anthropologistes et les ethnologues accordenl a l'étude des
religions primilives. II est intéressant dP. noter les tentatives qui sont faites
aujourd'bui pour acclimater l'histoire des religions dans le public instruit, en
debors des cercles scientifiques.
11 ne faudrait pas, en elfet, comparer le manuel de M. Reichenbach a celui
de M. Tiele que M. Maurice Vernes a traduit en franc;ais. II y a loute la distan ce
de l'reuvre d'un savant qui controle lui-méme les renseignements pris chez
d'autres, a l'reuvre d'un vulgarisateur inslruit qui se borne a communiquer a
ses contemporains moins instruits un résumé clair des résultats acquis par les
maitres de la science. M. Reichenbach, d'ailleurs, n'a pas la prélention de faire
reuvre originale. Il déclare lui•méme qu'il se borne a reproduire ce qui lui
1) Voir l. XI, p. ~!!. l'article coosacré

a la R eligions philoaophie

de cet ouleur .

�246

REVUE DE L'BISTOlRE DES RELIGI0:'.'1S

parait le plus digne de confiance dans les travaux des historiens modernes.
En outre, les deux auteurs n'ont pas tout a fait le méme but; et la différence
de leurs visées tient peut-étre moins encore a leurs disposilions individuelles
qu'aux tendances générales du public auquel ils s'adressent.
!\f. Tiele s'est proposé de fournir a tous les hommes cultivés un résumé de
fbisloire religieuse de l'bumanité, un répertoire commode des hommes et des
cboses du passé religieux, bref un ensemble de faits. Pour lui la vulgarisation
de l'histoire est le but unique. M. Reichenbach, au conlraire, commence par
établir la distinction entre les religions et la religion. ll montre ensuite que
pour se faire une idée exacte de la religion et pour étre capable de se faire a
soi-méme sa religion, il faut, non pas se plonger dans d'interminables discussions philosophiques sur l'essence de la religion ni dans les controverses philologiques sur !'origine du mot « religion, » mais apprendre a connaitre les
religions du passé el du présent; car ce qu"elles ol!rironl de commun, ce sera
la l'essence de la religion et comme le substratum religieux de l'll.me humaine.
Nous n'avons pas l'intention de discuter ce príncipe auquel l'ceuvre de
M. Reicbenbach doit l'existence. Il nous parait excellent. Mais le soin que
met l'auteur a le développer dans l'introduction n'est-il pas caractéristique? Ici
la vulgarisation de l'histoire religieuse n'est pas le hut; elle n'est qu'un moyen,
jugé Je meilleur, pour épurer la pensée et le sentiment religieux des lecteurs.
Nous avons affaire a un puhlic et un auteur allemands ; ils semblent adopter
une méthode nouvelle pour atteihdre le but, mais au fond il s'agit toujours pou1·
eux de dégager das Wesen der B.eligion.
La préoccupation didactique de M. Reichenhach n'est pas sans exercer
quclque influence sur son récit. On sent qu'il n'aime pas les pretres et qu'il ne
se propose pas de. les faire auner (voir p. ex. I. p. 7 4). Il sait aussi que Je
lecleur aime les affirmations nettes et les explications claires. Toutes les parlicularilés des religions anciennes s'expliquent dans son livre de la fa&lt;;on la plus
naturelle. Élant·donnés la race, le clunat, la con6guration du paya, les moyens
d'existence de chaque peuple, sa religion s'explique d'elle-méme, en gros et en
détail. Encore une fois le príncipe n'est pas faux ; mais il est appliqué d'une
fai;on trop sommaire (p. ex. pour l'explication de !'origine des castes dans
l'Inde). Que de points d'inlerrogation il faudrait mettre ou M. Reichenbach
af!irme sans crainte l
Ses affirmations, il est vrai, sont empruntées a des auteurs qui, presque tous,
font autorilé. I1 s'appuie sur Max Müller, Max Dunker, Weber, Wuttke,
Spiegel, L. Krehl, Brugsch, Lauth, Lepsius, Ebers, Heuzey1 G. Smith•
Mommsen, etc. On remarquera que ce sont presque lous des savants allemands.
M. B.., en effet, ne semble pas étre bien familiarisé avec les auleurs frani;ais et
anglais qui jouissent cependant d'une certaine autorité méme en dehors de
leur pays. La seule fois qu'il cite les noms de ceux qui, dans les divers pays•
s'occupent d'une branche particuliere de l'histoire des religions, a propos de la

247

REVUE DES LIVRES

religion égyptienne, il ne mentionne ni Mariette, ni Leemans et il parle des
deux Chabas de Rougé, pere et fils (!). 11 est vrai qu'un peu plus loin il mentionne l'éminent professeur Damichen au lieu de Dümichen; mais il est possible
que ce soit la une faule d'impression. Le reproche, d'ailleurs, ne mérite pas que
l'on s'y arréle. Il est parfaitement naturel qu'un auteur allemand cherche ses
renseignements de préférence dans des ouvrages r.llemands. Nous ne l'aurions
méme pas relevé, si nous n'étions pas a chaque instant accusés, nous autres
Franoais, de ne pas connaitre la littérature scientifique étrangere.
Nous n'avons sous les yeux que les deux premiers volumes du manuel de
M. B.. Il y en aura au moins quatre, puisqu'a la p. 97 du deuxieme volume il
nous renvoie au quatrieme. Sans cetle indication nous n'aurions pu nous en
douter; car il n'y a ni préface, ni table, ni index. Le premier volume contient
l'introduction dont nous avons parlé, les religions de l'Inde, de la Chine, du
Japon et de la Perse. Le deuxieme traite des religions égyptienne, phénicienne,
babylonienne, arabe, syrienne, grecque et romaine. L'auteur semble avoir
adopté l'ordre géographique. Autrement nous ne nous expliquerions pas la
division qu'il a choisie. II esl probable qu'en arrivant en Afrique, en Amérique
ou en Polynésie iJ abordera les religions des non-civilisés. 11 est seulement
regrettable qu'il n'ait pas commencé par celles-la., surtout en vue du but pbilosophique dont il se préoccupe.
Il ne saurait étre question d'entreprendre en dél!!il la critique de ces deux
volumes. Nous nous bornerons a noter quelques observations. L'auleur ne
s'arréte pour ainsi dire pas sur les nombreuses superstitions qui constituenl le
culte des esprits dans la fouJe chinoise et qui pesent beaucoup plus dans la vie
réelle des Chinois que l'enseignement de Confucius. Ce qu'il dit sur la religion
du Japon est tres insuffisant. Il en est de méme de ce qui concerne la religion
romaine primitiva. Sa caractéristique des religions sémitiques est d'une exagération tellement manifesle que l'on soup&lt;;onne involontairement M. R. d'élre un
fougueux anti-sémite et de faire payer aux Btibyloniens el aux Assyricns d'il y
a trois mille ans, la haine que lui inspirent les Juifs allemands du x1x• siecle.
L'ouvrage de M. B.. préte le flanc a la critique sur bien des points. Néanmoins
il rendra des services, L'auteur écrit bien; il esl tres clnir; sa narration est
sobre sans étre fatigante; il fait revivre avec talent les hommes et les croyances
du passé. Pour quelques idées fausses et pour quelques erreurs qu'il aura aidé
a propager, M, Reichenbach aura cerlainement contribué a. répandre en Allemagne la connaissance de l'bistoire des religions et le sentiment de son imporlance.
JBAN RÉVILL!t.

�CHI\ONIQUE

CHRONIQUE
:tcole des hautes études. Section des 11cience1 religieusea. La section des sciences religieuses a l'École des hautes études reprend ses
travaux a partir du i5 novembre. Les religions de la Grece et de Rome, qui
n'étaient pas représentées dans le programme de l'année précédente, seront
étudiées désormais par M. André Berthelot, fils de l'éminent vice-président du
conseil supérieur de l'instruction publique. M. André Berthelot, auquel M. Je
Ministre avait réservé cet epseignement des le début, n'avait pu entrer en
fonctions avec les autres professeurs, parce qu'il était chargé d'une mission en
Allemªgne. Au contraire, la conférence sur les religions de l'lnde sera momentanément suspendue. M. Bergaigne, surchargé d'occupations a la Faculté des
lettres ou il enseigne a la fois la grammaire comparée et le sanscrit, ne peut
plus continuer a la présider. Il restera directeur d'études, mais les travaux
seront confiés a un maitre de conférences dont la nomination ne nous est pas
encare connue au moment ou nous écrivons.
Voici le programme complet de la section des sciences religieuses pour le
premier semestre de l'année i886-i887 :
I. Religions de l'Inde. - (Le sujet de cette conférence sera indiqué
ultérieurement.)
·
11. Rel-igions de l'Extrt!me-Orient. - M, de Rosny, directeur-adjoint : Le
Bouddhisme. Exam,e n des théories bouddhiques de diverses écoles, dans leurs
rapports avec les systemes transformistes et les données actuelles de la science
physiologique, les lundis, a deux heures. - Explication de la chrestomathie
religieuse de l'Extréme-Orient, publiée par la Société des études japonaises
les mercredis, a deux heures.
'
III. Religion de l'Égypte. - M. E. Lefébure, maitre de conférences: Études
sur l'astronomie et la géographie sacrées de l'Égypte, les mardis et les jeudis
a trois heures un quart.
IV. Religions des peuples sémitiques. - M. Maurice Vernes, directeur·
adjoint: Histoire et littérature des Hébreux. Origines nationales. Le rovaume
de David et de ses successeurs, les mercredis, a troís heures et demie. ·_ La
création et les débuts de l'humanité d'apres la Genese et les traditions des
peuples orientaux, les vendredis, a trois heures et demie.

24.9

M. Hai·twig Derenbourg, directeur-adjoint : Explication des plus anciens
morceaux du Coran, envisagés spécialement au point de vue des origines et
des premiers progrils de l'islamisme, les vendredis, a quatre heures et demie.
- Étude et classification des -divinités de l'Arahie méridionale, d'apres les
inscriptions sabéennes et himyarites, les vendredis, a trois heures et demie.
V. Religions de la Grece et de .Rome. - M. André Berthelot, maitre de conférences : Études sur la mythologie homérique, les mardis a. deux heures un
quart. - Explication des hymnes homériques a Apollon, les samedis, a. une
heure et demie.
VI. Histoire des origines du christianisme. - M. Ernest Havet, directeur
d'études : La seconde épitre de Paul aux fideles de Corinthe. L'épltre aux
fideles de Rome. Les évangiles, les mardis et vendredis, a une heure.
VII. Littérature chrétienne. - M. Sabatier, directeur-adjoint : Les luttes de
l'apOtre Paul avec le parli juda'isant dans le prnmier siecle de l'Église. Interprétation parallele de passages choisis des deux épitres aux Corinthiens et de
celle aux Romains, les jeudis a neuf heures et les samedis a trois heures. M. Massebieau, maitre de conférences : Introduction a la littérature chrétienne.
Philon d'Alexandrie. Étude de textes relatifs a. cette introduction, les jeudis,
a dix heures et a. onze heures.
VIII. Histoire des Dogmes. - M. Albert Réville, directeur d'études : Histoire du dogme de la Trinité pendant les sept premiers siecles, les lundis et les
j eudis, a. quatre heures et demie.
IX. Histoire de l'Église chrétienne. - M. lean .Réville, .maitre de conférences :
Études sur les origines de l'épiscopat dans l'Église chrétienne, les jeudis, a
deux heures. - Histoire de la réformation; la vie et l'reuvre d'Ulric Zwingli,
les samedis a quatre heures un quart.
X. Histoire du droit canonique. - M. Esmein, maitre des conférences :
Études sur les contrats dans le droit canonique; la prohibition de l'usure; la
formation des contrats, les lundis, a neuf heures et demie. - Explication de la
Pragmatique sanction de Charles VH, les vendredis, a neuf heures et demie.
Ces conférences se tiennent toutes dans les locaux de la section des sciences
religieuses a la Sorbonne (dans la cour, a droite, escalier n° 3). Aucune condition de grade ou de nationalité n'est exi gée de la part des auditeurs; mais il
faut se faire inscrire au secrétariat pour y ~tre admis.
Séance annuelle des cioq Académies. - La séance annuelle des
cinq académies a eu lieu le lundi 25 octohre, sous la présidence de M. Zeller,
de l'Académie des scie nces morales et politiques. Parmi les mémoires qui ont
été lus par les représentan ts des diverses classes de l'Institut, nous avons
remarqué ceux de M. d' Hervey de Saint-Denys, de l'Académie des inscriptions,
et de M. Grandidier, de l'Académie des sciences, M. d'Hervey de Saint-Denys
a parlé des doctrines religieuses de Confucius et de l'école des leltrés. 11 a
vigoureusement réfuté ceux qui traitent Confucius d'athée, et qui prétendent

�"

250

REVUE DE L'HISTOIBE DES RELIGlONS

CHRONIQUE

que le sentiment religieux n'existe pas en Chine. Le peuple chinois, au contraire, a professé des la haute a.ntiquité, la croyance en un dieu unique et en
l'i mmorta.lité de !'a.me. 11 n'y a pas u ne seule profession de foi matérialiste dans
les livres chinois, et il n'y a pas de carac~res chinois pour rendre les mots
athée, athéisme. L'erreur de certains interpretes européens de la religion chinoise provient sans doule de ce que l'on ne rencontre aucun monument consacré au culte des lettrés, tandis que les pagodes et les couvents bouddhistes
ou taoi'.stes abondent.
M. Grandidier a parlé de Madagascar et de ses habitanls. Il a démonlré
I'unilé d'origine des Polynésiens et iles Malgaches. Leurs croyances religieuses
ont été traitées a parl. M. Grandidier les trouve obscures. Les superstitions
les plus grossillres s'y combinent avec des idées élevées. La croyance a un
dieu créateur et tout-puissant ne les empéche pas d'adresser leurs prieres a des
divinités d'un ordre inférieur (génies, gnOmes), et d'otl'rir des sacriflces aux
manes de leurs ancétres. M. Grandidier ajoute que les cérémonies religieuses
sont de peu d'importance, et qu'ils n'ont ni temples, ni prétres, ni itloles.
Annales du musée Guimet. - Les volumes des Annales du muséc
Guimet se succMenl depuis quelques mois avec une grande rapidité. Da.ns
notre précédente cbronique, nous avons annoncé la publication du tome IX qui
renferme le beau travail de M. Lefébure sur le tombeau de Séti I. Cetle
fois nous annonc;ons le.s tomes X, XI et XII. Le tome X est un recueil de
Mélanges. Les tomes XI et XII sont la tra.duction d'une reuvre considérable,
publiée originellement en hollandais par M. J. J. M. de Groot pour la Société
des Arls et des Sciences de Bata.vía et mise en franc;ais par M. G. G. Chavannes.
Ces deux volumes seront sans doute accueillis avec plaisir par le public, car ils
otl'rent un intérél tout particulier. lis sont consacrés a la description des F/Jtes
annuellement céléb1·ées á Emoui (Amoy) et renferment une étude complete sur
la religion populaire des Chinois. L'auteur est interprete des langues chinoises
au service du gouvernement des Indes Orientales néerlandaises. Pour se
préparer a l'exercice de ses fonctions, il s'esl flxé pendanl un assez long lemps
A Amoy, en 1877; il a observé direclement la maniere de penser, les expressions,
les sentlments et les coutumes des Chinois dans celte ville et dans ses environs.
Il nous présenle par conséquent la religion populaire d'une parlie de la Chine
telle qu'elle est acluellement, da.ns la réa.lité, et non pas tellequ'elle devrait élre
selon les livres sacrés. Au lieu de partir de la litlérature religieuse pour en
déduire la pralique actuelle de la religion, il a pris comme point de départ les
cérémonies religieuses qu'il a vu célébrer el il n'a eu recours sa connaissance
élendue des livres sacrés que pour rechercher l'explication et !'origine de ce
qu'il voya.it.
Ces explications, ainsi que les théories générales de l'auteur, pourront élre
contestées, mais les faits qu'il expose ont un caractere positif. Dans l'état actuel
de l'hisloire des religions il n 'y a ríen de plus utile que ces descriptions des

a

25i

religions populaires par des observateurs attentifs et éclairés, dOment préparés
par des études antérieures. M. de Groot a étudié les jours de féle des Cbinois
d'Amoy a.veo les usa.ges et les coutumes qui s'y rattachent, en suivant l'ordre
du calendrier. Cha.que jour férié est traité pour lui-méme, en sorte que les
divers artioles dont se composent les deux forts volumes in-~ puissent éLre lus
indépendamment les uns des autres. Le cinquieme chapilre est consacré a un
exposé d'ensemble de la religion chinoise. L'auteur arrive a la conclusion que
cette religion est essentiellement évhémériste. Il y reconnait bien la présence
de certains éléments naturistes, mais - chose curieuse - il leur assigne une
date relativement beaucoup plus récente qu'aux éléments évbémérisles. Herberl
Spencer n'a pas de disciple plus fldele. Il est vra.i que dans la ml!me page ou
il proclame l'évhémérisme, il signa.le l'influence capitale de l'état du ciel sur la
détermination des !eles et sur les cérémonies du culte.
L'exécution .Je ces deux volumes est, comme toujours, digne de tout éloge,
lis ont ét.é imprimés a Leyde, par Brill. Les citations cbinoises son t abondantes.
De nombreuses héliogravures, parfaitement réussies, et des illustrations par
Flilix Régamey compllltent cette belle publication.
Elude sur le Mythe de Vrisabha, par M. L. de Millou~, tira.ge a part de
33 p. in-4•. Des diverses études qui composent le tome X des Annales, nous ne
connaissons que celle de M. de Milloué sur le Mythe de Vrisabha, le premier
Tirtha.mkara des Jains. Nos lecteurs ont pu voir plus haut que l'auteur en a
donné lecture au Congrlls des Orientalistes a Vienne. M. de Milloué cherche
l'explication des légendes fantastiques des Ttrthamkaras, spécialement de
Vrisabha, le premier d'enlre eux, dans les conceptions primitives du
brahmanisme, dans les idées et les mythes védiques. Il signa.le les analogies
frappantes qui existent entre un Vrisabha décrit dans les Pura.nas et le Yrisabha
des écrits Jains. On ne saurait plus admettre que les Jains aient emprunté leur
légende aux Pura.nas, surtout depuis que les découvertes archéologiques du
général Cunningham onl établi d'une fa~n indiscutable l'état florissant du
Jarnisme, méme avant le commencement de l'ere chrétienne. M, de Milloué
retrouve !'originé du mythe dans les idées brAhma.niques, antérieurement aux
Pura.nas; il est arrivé a la conviclion qu'il s'agit d'un mythe igné et que le
personnage du Yrisabha Ja.in représenle, sous une forme évidemment allérée
et peut-étre avec l'addition de quelque souvenir d'un personnage historique,
l'Agni du Véda pris dans ses divers roles de feu du sacriflce et de feu du foyer
domestique.
Deux héliogravures áccompagnent le travail du conservateur du Musée
Guimet. La premiare représente Vrisabha, la seconde MabO.vfra, le vingtquatrillme Ttrthamkarll. Toutes deux sont la reproduction de figures existant au
Musée Guimet.
Nouvelles diversas. - i. Nouveauro Mélanges orientatl!IJ. - L'École spéciale des tangues orientales viva~tes a olfert, celle fois comme u. la précédente

•

�•

252

253

REVUE DE L'RISTOIRE DES RELIGIONS

CHRO~IQUE

session, un volume de ~1élanges inédita au Cong~s des orientalistes, :l. Vienne.
L'bistoire des religions n'y est représentée que d'une fac¡on indirecte. Nous
signalons aux folkloristes les contes populaires annamites de M. Albert des
.Micbels. M. Garriere a puhlié le texte et la traduction d'un fragment d'un
apocryphe arménien, l'histoire d'Asséneth, qui n'est autre que l'histoire de
la femme de Joseph. M. l'ahbé Favre donne la traduction dºun document
malais, sans date et plein d'anachronismes, sur un entretien entre Dieu et
Moi'se.

Créquenlés par les survivants qui venaient y accomplir des cérémonies aupres
des morts.

Le but de l'auteur est de placer dans la bouche méme de Dieu l'énoncé des
principaux devoirs d'un musulman. D'abord Moise s'adresse a Dieu pour saYoir
quelle sera la récompense de celui qui aura rempli te! ou tel devoir et que! sera
le ch!\timent de celui qui y aura manqué. Plus loin, c'est Dieu qui interroge
Moise pour avoir l'occasioa de lui enseigner ce qu'il doit íaire et ce qu'il doit
éviter. Enfln Dieu recommande a Moise de faire connaitre aux lsraélites et aux
disciples de Mahomet, ce quºil vient de lui enseigner, men~nt de punir au
dernier jour ceux qui ne s'y seront pas conformés.
2. M. E. Ledrain, conservateur et professeur au Musée du Louvre, a entrepris
une nouvelle traduclion de la Bible chez l'éditeur Lemerre. Le tome I qui vient
de paraitre, renferme la premiere partie des livres historiques. II sera suivi de
neuf autres volumes in-8·. Le tome X renfermera une étude critique sur
!'ensemble de la Bible.
3. La derniere livraison de la Revue des Études Juives est toul particulierement
intéressante. Elle contient le mémoire de M. J. Halévy sur le chap. x de la
Genese, dont nous indiquons les principales conclusions daos le compte rendu
des séances de l'Académie des Inscriptions. A la suite de cet article, original et
captivant comme tout ce que fait M. Halévy, il y a une étude de M. Friedla,mder
sur les pharisiens et les gens du peuple dans laquelle le savant auteur établit
une distinction fort juste entre lo. masse pharisienne et les meneurs ou les
politiciens de ce nom, qui méritaient a bien des égards les imprécations lancées
contre eux dans l'Évangile. ·
4. Riles funéraires préhistoriques. - Au Congres de l'Association frant;aise
pour l'avancement des sciences qui s'est tenu cette année a Nancy, M. Cartailhac a présenté a la seclion d'antbropologie un résumé des idées nouvelles
qu'il se propose de développer prochainement dans un ouvrage spécial,
relativement aux sépultures prébistoriques. En s'appuyant, d'une part, sur
les lravaux déja anciens des archéologues Danois Bruzelius, Boye, Hildebrand
et sur une étude personnelle appwfondie des fouilles opérées daos les gisements préhistoriques de l'Europe, d'autre part sur l'ethnographie comparée des
non-civilisés acluels, il croit pouvoir démontrer que les sépullures préhistoriques
ne sont fort sounnt que des ossuaires dans lesquels on transportait les os
dt!s défunts apres les avoir décharnés ou apres leur avo ir doaaé une sépulture
provisoire. Bon nombre de grottes ou de caveaux íunéraires semblent avoir été

5. Missions calholiques en Chine. - M. Henri Cordier a publié dans le
journal le Temps (n•• des 14, 15 et 16 septembre) une série d'articles ou il
trace l'histoire des Missions Catholiques en Chine. Ces Missions offrent un
grand intérl!t historique a cause de leur originalité et chacun sait quel regain
d'aclualité leur ont valu les récents événements. 11 est assez curieux de voir
M. Cordier plaider la cause des Jésuites qui enseignaient aux Chinois le
coníucianisme sous le nom de christianisme, conlre les ordres des Missioas
élrangeres qui ont cru naivement qu'il fallait prendre leur religion au sérieux.
6. La Religion positiviste. - Le 5 septemhre (24 Gutenberg, an 98, selon
le calendrier positiviste) les disciples d'Auguste Comte ou plus exactement les
adeptes de la religion nouvelle qu'il a fondée, se sont réunis a Paria pour
célébrer sa vingt-neuvieme commémoration. Ils ont fait un pelerinage a la
tombe de leur maitre et a celle de Mm• Clolilde de Vaux, Sainte Clolilde, selon
les inscriptions qui flgurent sur les bouquets déposés en son honneur. L'apresmidi ils se sont réunie dans l'ancien appartement d"Auguste Comte, rut:
Monsieur-le-Prince, pour entendre une conférence de M. Pierre Laffite sur le
positivisme. La séance a été ouverte par une invocation composée par
M. Congreve et qui fait partie de la liturgie positiviste. Voici la reproduction
de ce document que l'on peut considérer comme !'un des documenta les plus
caractéristiques de la religion positiviste :
« Au nom de l'humanité.
« En cette féte, ou nous venons honorer Auguste Comte, ce grand servileur
de l'Humanité, com.ment;ons par nous mettre en communication d'esprit et de
C&lt;8ur avec tous les centres de notre foi, avec nos freres isolés, avec les membres
de toutes les autres organisations religieuses ou croyances quelconques,
monolhéistes, polythéistes ou fétichistes, toutes les distinctions secondaires
étant subordonnées a l'existence du lien religieu.r, caractere commun et fondamental; avec la race humaine tout entiere, avec l'homme, quelles que soient sa
patrie et sa condition, toute dill'érence s'effac;anl devant la parlicipation commune
a la vie de l'Humanité; avec lea races animales elles-mémes, qui, pendant Jp
long effort de la nOtre pour s'élever, ont élé pour elle des compagnes et des •
aides, ce qu'elles sont encore.

« Mettons-nous également en communication avec cette immense légion de
prédécesseurs qui constitue le passé de notre espece. Rappelons-nous avec
reconnaissance les services des généralions qui, en disparaissant, nous ont
légué le résullat de leurs travaux, et dont nous voulons lransmettre l'héritage
augmenté el agrandi a nos successeurs.

«. Reconnaissons aussi les bienfaits de notre mere commune, Ji. Terre, el,
en méme temps que la planéte qui nous sert de demeure, célébrous l~s astres
qui formenl notre systeme solaire. De celle commémoration de 11ol re u1onde ne

�255

REVUE DE L'RlSTOIRE DES RELlGIOl'iS

CHRONIQUE

séparons pas la conception de l'Espace, donl l'utilité si grande dans le passé
doit s'accroitre encore pour notre perfectionnement intellectuel et moral, en
devenant le siege des lois abstraites qui constituent le Deslin.
« Du Présent et du Passé étendons nos sympathies a l' Avenir, aux générations
qui ne sont pas nées encore et qui, pour goO.ter un sort plus heureux, nous
succéderont sur cette Terre; que leur pensée, constamment présente a notre
esprit, complete la conception de l'Humanité, telle que nous l'a révélée le
fondateur de notre religion, qui, dans cette continuité, nous a montré le noble

Code sacerdotal l'reuvre des v• et 1v,. Nous tAcherons de présenter, Je plus tót
qu'il se pourra, la justification de ces assertions. »
8. Dwx nouveaux ttaités de l'histoire des religions. M. Maurice Vernes doit
publier tres . proc~ainement chez Leroux un livre sur l'Histoire des Religions
dans lequel 11 tra1tera les questions de méthode qui ont été discutées récemment par les mythologues. Nons apprenons que M. Goblet d'Alviella met la
derniére main a une publication toute semblable. L'apparition simultanée de
ces deux livres témoigne de la vitalité croissante des études d'bisloire des religions et promet de donner lieu a une discussion intéressanle.

234

carac~re de notre existence 1
« Mais, en ce jour, invoquons la mémoire du plus grand des serviteurs de
l'humanité 1
« O le plus grand et le plus noble des maitres, que tous ceux qui se reconnaissent tes disciples, guidés par tes tbéories, tiennent téte a tous les obstacles
que l'indiff'érence ou l'hostilité sement sur notre route, au milieu de celle
époque de révolution !
« Sans espoir de récompense, sans nous laisser abq,ttre par l'insucces de nos
efforts, dans un esprit de soumis;;ion et de vénération, nous pousserons en
avant le grand reuvre auquel tu as consacré ta vie, l'reuvre de la régénération
humaine ! »
7. M. Vernes etM. Kuenen. M. Maurice Vernes a publié dans la Revue /Jritique du 30 aoO.t un article sur l'Hexateuque, l'ouvrage de M. Kuenen dont
M. Carriere a résumé les conclusions ici-méme. Voici les principales observations
que M. Vernes fait valoir, Nos lecteurs, initiés a c~s questions par la controverse entre M. Kuenen et M. Halévy, en prendront certainement connaissance avec plaisir :
« M. K. est tres fort quaod il démontre que l'histoire israélite atteste la nonexistence du Code sacerdotal avant la restauration post-babylonienne. Sa
démonstration devient absolument insuffisante quand il croit pouvoir s'autoriser des témoignages deii écrits propbétiques pour dire que leurs auteurs au
vm• siecle connaissaient le documentjéhoviste-prophétique, a la findu vn• et au
v1• siecle le document prophétique et le deutéronomique, au v• siecle enfin les
trois sources de l'Hexateuque actuel. Le tout mériterait une discussion contradictoire. En résumé, l'Introduction d l'Hexateuque de M, Kuenen, qui est le
résumé complet de tout l'bistorique des études consacrées aux six premiers
livres de la Bible et qui est, de plus, le plaidoyer autorisé de la these de la
nouvelle école d'exégese biblique, nous fait voir que la question littéraire, celle
qui traite de la composition et des rapports mutuels des trois documents constituants du Pentateuque-Josué, est tres avancée, mais que la question historique,
celle qui établit l'attribution de ces documents a. des époques déterminées, l'est
beaucoup moins. Pour notre part, nous inclinerions a étendre la date de la
composition des éléments dits prophétiques jusqu'a. l'exil comme terminus ad
quem, a voir dans le Deutéronome le produit du v1• et du v• siecle et dans le

•

ANGLETERRE

~ublications nouvelles. - L Alfi·ed Cave. An Introduction to theology
(Ed1mbourg, _Clark, 1886). Cetle Introduction est une sorte de manuel général
de la thé~l~g'.e dans Jeque! l'au teur passe successivement en revueles príncipes,
les subd1v1~1ons: le~ ré~ultats .et la bibliographie de la science théologique
moderne. ~ espnt ~u1 an'.me ce h~re est remarquablement libre pour un ouvrage
de théolog1e angla1s. Ma1s ce qm nous parait surtout utile a signaler, c'est que
M. Cave se refuse a renfermer la théologic dans l'étude du seul cbristianisme.
Il veut que ~'bis~oire des religions, ce qu'il appelle la théologie ethnique, soit
le sous-sol h1stor1que de toutes le constructions spéculatives.
Il est fort réjouissant de voir se répandre la these que la Revue de l'histoire
des religions so~tie~t depuis de longues années. Actuellement nous ne publions
plus guere de livra1son saos pouvoir annoncer une nouvelle victoire de cette
vé~il~ qui estappelée a exercer une grande influence dans le domaine des études
rehg1euses.
2. Une nouve_lle revue scientifique. La librairie Nutt de Londres entreprend, a
dater du prenuer novembre, la publication d'une nouvelle revue mensuelle sous
le litre de: Babylonian and oriental record. Comme le nom !'indique, cette revue
s~ra consacrée a l'assyriologie et aux sciences connexes. Le comité de rédact1on se compose de MM. Terrien de la Couperie, W. C. Capper et T. G. Pinches.
Les principaux collaborateurs seront MM. A. H. Sayce, Fritz Hommel, de
H~rlez,_ Be:old, Pleyte, Naville et Flinders Petrie. Parmi les articles de la preffilere hvra1son nous avons a signaler une étude sur les Légend3s chaldéennes
relat1ves aux fléa.ux, et un travail de M. Pinches sur la donation de Singasid
au temple d•t-ana,
_3. M. Andrew Lang et l'égyptologie. Dans la livraison de septembre de la
~inet~ent:i Century, M. Andrew Lan g continue sa campagne en faveur de
1exphcat1on des mythes des religions anciennes par la comparaison avec les
~royances des sauvages actuels. Il s'attaque cette fois a la religion égyptienne,
il mo~tre que l_a plupart des divinités de l'Égypte, thériomorphiques a l'origine,
et qu une parl1e des mythes concernant ces divinités sont des survivances de
l'état sauvage primitif de la population égyplienne. M. Lang, qui s'est servi de

�256

I\EVUE DE L'HlSTOII\E DES I\ELIGIONS

.

.

CHRONIQUE

l'article publié par M. Maspero dans le tome premier den~ ~::~~t~~:!:'~:
des Religions, aurait trouvé, croyons-nous, _des ar~me 1 to p XII du méme
remarquable étude que le méme auteur a msérée ans e me
recueil.
! . t l Chtn' e ~~ Tercien de la Couperie est revenu dana
4 La Baby on ie e a
." .
'
. d 1
l'.A.c.aelemy du 7 aotll sur la tMse de !'origine babylonienne ~ une part1: !':is~
"vilisation cbinoise. 11 montre que les progres de nos conna_1s~ance~-¡su é . e
Cl
toire des civilisations osiatiques confirment d e p1usen plus l'opm1on qu I I a mis t
antérieurement a ce sujet. Dans le numéro du 2i aotlt, M. de ~arlez, e savan
sinolo ue de Louvain, déclare qu'il incline, lui aussi, vers des idées analogue~.
L'étu:e qu'il a faite du Tao-Teb-King lui a révélé la plus gr~nde analog1e
entre les principes fondamentaux de ce livre et ceux du brahmamsme; . d' e
5 Le Y~King et M. Terrien de la Couperi.e. Dans le méme p r10 tqu '
M .Terrien 'de la Couperie soutient que les sinolog_ues s'accordent en_ p!ui;
~nd nombre qu'autreíois a lui donner raison quand ti prétend que le Y1~King
'
s un livre mais un syllabaire, contenant le se~s de ~om reu~
actue~e:::\r~grapbiqu~s. Dans la suite des temps les Cbino1s auraient c~sse
:rae rendre la véritable nature de ce recueil; ils l'auraient pris pour un livre
et les sinologues européens ont suivi leur exemple en s'efl'or~nt de

:a;;!,

traduire ce qui est intraduisible.

. .

d"

Publicationa annoncées. - Suivant leur babitude, les pnnc1paux é t. ont publié a l'entrée de l'biver l'annonce des ouvrages les plus
teurs ang1ais
·
t N
1
importants qu'ils se proposent de mettre en _vente procbamemen . ous re evons daos ces longues listes les ouvrages sUivants.
.
. .
L Clarendon Press doit publier entre autres : Ch. Bigg, The chnstwn platon:ts of Alexandria (les Bampton Lectures _de ce~te année) ; H. Ethé, A
catalogue of Persian manuscripts in the Bodleitm Ltbrary (ce ca~ogue fera
suite a celui des manuscrits hébreux de M. Neubauer): La collectton des Sacred Books of the East doit s'augmenter des volu mes su1vants : V. ~V' M~nu'
t t vol traduil par M. G. Bübler; VV. XXIX et XXX, les Grihya-Sutras
un 1°r ·te ·v•éd'iques des cérémonies domestiques, traduits par M . H, Oldenou es r1 s
d Afr•
. V XX,"{l la troisieme partie du Zend-Avesta (Yasna, 1spara ,
1berg
• et· Gabs), 'traduclion par le R. L. H. Mili8 ; V
XXXII • les Hymnes Vénagln
.. •

v·

.
·· part·,e, traduclion par M. Max Muller ; V.. XXXIII, Ndrada,
diques
prem1ere
traduc;ion par M. Julius Jolly; V. XXXIV'. les Vedanta-Sutras avec 1e comtaire de Sankara, traduits par M. G. ThibauL.
.
m~a collection des Anecdota Oxoni.ensia doit s'enricbir des ouvrages sw:ants:
Commentaire sur Daniel, de Japbet ben Ali, publié par M. ~- S. Margohoutb,
sur
d'apres un manuscr1·t de la Bodléienne •· le SaMJdnukramani de Kdtydyana
.
.
V
da
avec
des
extraits
du
Veddl'tha-dtpikd
de
Shadgurusishya,
avec
l e R ig- e ..,
v· -'· . 1 d' ,.
des notes et append.ices Par M • A· A· Macdonell ·' des ies u&lt;:S sam s aprcs
Je livre de Lismore, par M • Whitley Stokes,

257

La« Religious Tract Society » annonce: l'Evangile dans l'Inele méridionale,
par le R. Samuel Mateer; la Vie de Charles Wesley, par Jobo Telford ; le Préluele ele la réformation, par le R. Pennington ; la Réforme en France jusqu'd
la révocation de l'édit ele Nantes, par Rich, Heatb.
La maison Trübner nous promet : Les Indica d'Al-Beruni, texte arabe et
version anglaise par le professeur Sachau, de Berlin (ouvrage des plus curieux,
écrit au :11• siecle par un excellent observateur; les parties les plus intéressantes en ont déja été traduites par M. Reinaud) ; - le premier volume des
Reports of the archreological Survey of southern India, publiés sous la direction de M. Burgess (ce volume traitera des stupas ou temples bouddbistes a
Amravati et fera connaitre d'importantes découvertes chronologiques) ; - le
texte sanscrit du Manava-Dhdrma-Qdstra ou corle de Manou, édité avec notes
par le professeur Jolly de Wurzbourg ; la Vie ele Hiuen-Tsiang, par ses disciples Hwui-Li et Yen-Tsung, traduite par le professeur S . Beal.
Enfin MM. Nutt annoncent une seconde édition, largement revue par
M. S. Lewis de Corpus-Christi Col!ege a Cambridge, des Remains of the Gnoslics du R. C. W. King, dont la premiere édition remonte a 1864, et l\l. Fisber
Unwin publiera un livre de M, W, J. Witkins, Moelem Hinduism, un résumé
de la religion et de la vie des babitants actuels du nord de l'Inde.

~lllAGNE
La réaurreotion des ceuvres de Priscillien. - M. le or G. Scbepss
vient de faire une importante découverte dans le fonds manuscrit de la Bibliotheque universitaire de Wurzbourg. Dans un codex en parchemin catalogué
sous le nom de H~li.es d'un inconnu, que les meilleurs juges font remonter jusqu'au v1• ou méme au ve siecle, le D• Schepps a trouvé onze homélies qui ne peuvent provenir que du célebre hérésiarque espagnol Priscillien.
La découverte est d'autant plus importante que nous ne possédions jusqu'a
présent aucun ouvrage de ce premier marlyr de l'inlolérance au sein de l'Église
cbrélienne. En attendant la publication de ces homélies da.ns le Corpus scriptorum ecclesiasticorum de Vienne, nos lecteurs pourront se faire une idée de
leur contenu dans la brocbure de M. Scbepps, intitulée : Priscillian, ein
neuaufgefundener lateinischer Schri{tsteller eles IV lahrhunderts. (Wurzbourg,
Stuber, 1886, in-8 de 26 pag.).
Publloations récentes. - t • M. Ad. Ilarnack a. consacré une élude
critique a la Constitution dile apostolique, dans le but de dégager les sources
de la seconde partie de ce document (Die Quellen der sogenannten apostolischen Kirchenordnung, Leipzig, Hinricbs, 1886, in-8 de 106 pag.). La premiere
partie expose, de la méme fa~on que la Didaché des douze ap0tres récemment
découverte par Bryennios, les Deux Voies qui se présentent au fidele . ELie a
élé Iréquemment analysée dans les derniers temps . La seconde partie contient
de prétendues regles apostoliques relatives aux éveques, presbytres, diacres, etc.
17

�259

CHRONIQUE
R.EVUE DE L'lllSTOlRE DES l\ELlGIONS

258

M. Harna.ck est done a.mené a. nous fa.ire conna.itre ses conclusions sur les
origines el les premiers développements de la biérarcbie ecclésia.stique.
2. La queslion de l'origine el des ra.pports des évangiles synoptiques conlinue a préoccuper quelques-uns des mehleurs critiques de l'Allemagne,
M. Holsten, professeur il. Heidelberg, vient d'a.jouter une maitresse piece a.u
dossier du proces da.ns le volume intitulé : Die synoptischen Evangelien nach
der Form ihres Inhaltes. 11 a dressé les trois textes en trois colonnes pa.ra.Ueles,
laissant cha.que fois en blanc la colonne ou la concorda.nce manque. Jama.is
peut-etre la compa.ra.ison des trois textes n'a. été fouillée a ce point jusque da.ns
les moindres détails. La conclusion de M. Holsten, c'est que l'éva.ngile de
Ma.ttbieu, qui n'est lui-méme que la version juda'isante d'un éva.ngile pétrinien
(ou naivement judéo-cbréti.en), est le plus a.ncien de nos évangiles actuels; la
version canonique de Marc a.ura.it été faite, d'apres Mattbieu, par un paulinien,
et l'éva.ngile de Luc serait une édition revisée et augmenlée des deux précédenls par un auteur animé d'intentions conciliatrices. A. premiere vue, il semble
que M. Holsten, comme beaucoup d'autres critiques, découvre des intentions
el des calculs dans des combina.isons qui pourraient bien n'étre que le produit
spontané des tradilions altérées.
3. Le D• L. Horst a. traduit en allema.nd le Trailé de la. Démonstralion de la
Foi a.ttribué a.u métropolita.in Elie de Nisibis (x1• siecle) : Des Metropoliten Elias
von Nisibis Buch vom Beweis del· Wahrheit des Glaubens, uebersetzt und eingeleitet (Colmar, Ba.rtb., in-8 de x:xvm et 12'7 pa.g.), Cet ouvra.ge jette un jour
curieux sur la vie encore si mal connue des cbrétiens nestoriens sous la. domination des musulmans. 11 se divise en qua.tre pa.rties : la premiere contient la
réfuta.tion des mahométa.ns et des juiís, la seconde celle des ja.cobites et des
· melcbites. La troisieme est consa.crée a. la glorifica.tion des vra.is croya.nts, tandis
que la qua.trieme a pour but de montrer que ces der¡¡iers n'ont jamais fait
ca.use commune avec les bérétiques. Les ja.cobites, en elJet, semblenl i1. l'auteur beaucoup plus condamnables que les disciples de Mabomet.
(t. M. c. Bezold a donné da.ns le Kur:r.gefasster Ueberblick ueber die babylonisch as~rische Literatur (Leipzig, Schulze) un excellent résumé des résultals
obtenus jusqu'a. présent par les assyriologues dans leurs tra.vau:x de décbiffrement, 11 y a consigné toutes les traductions publiées, les commenta.ires, les
données acquises en cbronologie, etc. ; cette compilation rendra un grand service aux assyriologues et surtout a.ux profanes qui ne sont pa.s mal embarrassés
par la dispersion des écrits sur les textes assyriens et chaldéens dans un grand
nombre de périodiques ordina.irement peu répandus.
5. Pa.rmi les nombreux ma.nuels d'bistoire ecclésia.stique qui se publient
en A.llemagne, nous a.vons remarqué le Lehrbu.ch der Kii·chengeschichte de
M.F. X. Funk (Rottenburg, Ba.der, in-8 de xv1 et 563 pag.), Comme répertoire, ce livre est e:xcellent. 11 esl tres bref, reropli d'indications précises et
aussi impa.rtia.1 que peut l'étre un ouvrage destiné a aervir da.ns les séminaires.

ITALIE
Publications nouvelles. _ i N

le tirage a. part d'un a.rticle 'il • o_us avons rec;¡u de M. Vincenzo Grossi
qu a pubhé da.ns la a· . t d'
fica, une brochure gr. in-8 de
. .
uns a t (uoso{i,a scientinell'antico oritnte. L'auteur ad 24 pag:, mtitulée : Il fascino e la jettatu.ra
es connaissances tre
•é
. .
de condenser dans un petit nomb d
s vari es qui lu1 permeltent
.
re e pe.ges une qu t'té
1 d
.
mtéressa.nts
e rense1gnemeots
. sur les supersti'ti'ons re1at·1ves a la fa · ant'
.
da.ns les d1vers pa.ys de l'antique Orient.
scma ion et au mauva1s reil
.
nella
2,• F. Cicchitti-Suriani • La Bet·igione
coscien:r.a (Roma Forza.ni 1885 . 8 d

sciema
·

e

la .

.

tirannide della

•
' G B ' S , me 538 pag.). La pré~iace de C'!t ouvrage
réd1gée
par Mons
· · • avarese en i885 · t • 1
•
mieres pe.ges, des tendances qu1· on'l msp1r
. . é' 1•10s
rutt Me e·
lecteur'
auteur
h. •des les preun e aleureux adhérent d .
. .
• • 1cc 1ttJ-Suria.ni est
.b
u vieux catbohc1sme •
li
log¡e en faveur de l'Église ca.tboli ue italie
' son vr~ est un~ loogue apodéfense de la reli&lt;ñon contr 1 qt
nne. La premtere parbe contient la
o·
e es a taques de la. ·
pour but de montrer la supériorité d . . . . sc1ence. La seconde partie a
de signaler les altéra.tions que l
u chns~1ams~e sur_ les a.utres religions et
contient la justification du
a papa.uté _lu1 a fa.1t subir. La troisieme parlie
mouvement vreux-cath li
.
gramme de ses espérances L' t
.
o que en Italie et le pro, . .
· a.u eur est ammé d'
. .
met histoire au service d'u th~
une convichon a.rdente . il
·
1
ne .,se ecclésia r
d
'
Juger la. valeur, mais il est tro l I
s_ ique ont nous n'avons pas a
nétes. Il a beaucoup lu. 1·1 ' pt oya pour lu1 demander des services malhon,
' n es pas embarra sé d t
a. 1appui de son idée Les repro b
1 s
e rouver des fa.its nombreu:x
•
e es que 'on
·t l ·
genre de l'ouvrage plut0t qu'a l' t
pourra1 w adresser tiennent au
d'appuyer son dire sur l'aulorité ~~ eur. ll éprouve trop souvent le besoin
sont a cha.que insta.nt de seco d
a~tres personnages ; ses renseignements
1
'il
n e mam. De la certa.ines
orsqn parle du mysticisme de la Ji •
. .
erreurs, par exemple
l'opinion de M. Jobn Lubbock sur l~e _g1on cbmo1se, Jorsqu'il préte a M. Tylor
qu'il combat sérieusement le h' et~tence d~ peuples sans religion, ou lors.
s 1s onens qui dé · t 1
. .
ou dbtsme. Mais ce sont la des
. ,
nven e chnsha.nisme du
b d
nérale du livre. Comme témoign err~ursd~u1 n .ª!terent pas la signification gétboliques italiens il mér1'te d'ét ag_e es 1spos1t1ons qui animent les vieux ca'
re s1gnalé.
3.
(Euvres
d.e Thomas d'A. . O
bon marché des muvres d qTubin. n annonce la publication d'une édition ii.
e
omas d'Aquin a R
.
.
Mgr. Lorenzetti. Elle formera .
'
ome, sous la direct1on de
e
srx vo1umes.

ongrt\s des Américanistes A Turin

.

de notre collaborateur M E B
.
. - Nous devons a l'obligeance
• • • eauvo1s de po · d
gnements sur le Congres des
é. '.
uv~u onner quelques renseiTurin.
am ncanr&amp;les qui s'est réuni récemment a
La sixieme
session du Congres int-nt.
l d
•e
·
.
, emr
a Turin
en i885
•
.~· ,... .iona es A.-"-'A
""" ...anistes,
qui devait
1
' mais qw ava1t été a.journée a cause de l'épidémie

�260

CBRONIQUE

BEVUE DE L'BISTOIBE DES BELIGIONS

cholérique, a eu lieu cette année du 15 au 18 septembre. Il n'a pas été répondu
a la seule question se rattachant aux études religieuses (Valeur religieuse et
emblématique de divers types d'idoles, de statuettes et de figures que l'on trouve
dans les tombes péruviennes), qui eO.t été portée sur le programme ; mais comme
celui-ci n'est pas limitatif, d'aulres questions du domaine de la Revue ont été
lraitées. M. Désiré Charnay, délégué du ministere fran«,tais de l'instruction publique, a présenté la Restauration du temple de Kab-ul, qui couronne !'une
des pyramides d'Izamal; il y a reproduit les peintures polychromes qu'il avait
soigneusemeut notées en découvrant les parties de l'édifice non exposées a
l'air et aux intempéries ; pour le reste, il a ajoulé un peu arbitrairement les
couleurs qui, selon sa théorie, devaient couvrir tous les édifices de l'Amérique
centrale et du Mexique. L'un des secrétaires, M. Vincenzo Grossi, proíesseur
a l'Université de Turin el atlaché au Musée d'archéologie, a comparé les Pyramides dans l'ancien et le nouveau monde, et fait remarquer qu'elles different
essentiellement par la destination ; celles-la étant des tombeaux, et celles-ci
des soubassements de temples. Son étude sur les Momies dans l'ancien et le
nouveau monde dont il donne le résumé , ne se rattache pas moins étroitement a l'égyptologie, sa spécialité.
M. le baron de Baye, autre secrétaire, a soumis a l'assemblée, avec quelques
explications, le dessin d'une idole récemment trouvée dans le Guatemala.
M. Beauvois, l'un des vice-présidents, a olfert aux membres du Congres un
mémoire imprimé sur des colliers de pierre, analogues a ceux de nos chevaux
et dont quelques-uns sont semblables entre eux, quoique trouvés les uns en
quantité dans l'ile de Puerto-Rico, les autres, au nombre de deux exemplaires
seulement, dans les montagnes de l'Écosse. A ce sujet il a rappelé la destina•
tion religieuse de colliers en pierre et en bois dont usaient les Mexicains dans
leurs sacrifices, mais ayant la forme d'un fer a cheval. Eofin, M. Seler, attach6 au Musée d'ethnologie de Berlin, a expliqué le calendrier mexicain, en
s'appuyant sur les peintures et les·anciennes interprétations du Codea; Borgianus et du Codea; Vaticanus B, dont il a fait circuler dans la salle des extraits,
copiés et coloriés avec grand soin,

HOLLANDE
11 vienl de paraitre a Amsterdam, chez P. N. Kampen, un livre étrange que
l'on rangerait volontiers dans la catégorie des íumisteries scientifiques si les
noms des deux auteurs qui se sont réunis pour l'écrire ne commandaient pas Je
respect. Il est intitulé : Verisimilia. Laceram conditionem Novi Testamenti
exemplis illustrarunt et ab origine repetierunt A. Pierson et S. A. Naber.
M. Pierson est l'un des écrivains les plus distingués de la Hollande conlemporaine, a la fois historien et esthéticien; M. Naber est un helléniste renommé,
l'un des collaborateurs les plus autorisés de la Mnemosyne. En combinant
leurs efforts, ces deux messieurs ont découvert que le texte du Nouveau Testa-

26i

ment en général est d'une obscurité désespérante, et qu'en particulier c:elui
des épitres pauliniennes est tout a fait incompréhensible pour quiconque admet
que ces épitres aient été réellemeot adressées par l'apOtre Paul a des communaulés véritables. Il n'y a qu'un moyen de l'expliquer, c'est de reconnaitre que
les épitres attribuées a l'apotre Paul ne sont que des centons d'écrits juifs libéraux réunis et embellis plus tard par un certain évéque Paul, un brave homme,
un peu trop préoccupé de sa personne, mais de bonne composition. L'existence d'un partí julf libéral (pneumatique), est établie d'apres deux passages
de Josephe et de Strabon, et la critique littéraire permet de reconnallre les
fragmenta qui nous ont transmis sa noble pensée. Ce qui est vrai des épitres
pauliniennes, l'est aussi du quatrieme évangile dans des conditions dilférentes.
M. Kuenen a consacré un long article dans le Theologisch Tijdschrift a la réfutation de ce roman historique (livr. du i •r septembre). C'est ici le cas de se
rappeler ce qu'écrivait M. Renan dans !'un des articles qu'il a publiés l'hiver
dernier sur les questions relatives a l'origine du Penlateuque. Les théologiens,
les philologues, les hommes du métier, toul versés qu'ils soient dans la maliere
de Jeurs études, manquent souvent de ce tact littéraire qui leur éviterait des
erreurs grossieres. Ne pas sentir la puissante personnalité de l'apOtre Paul l
travers quelques-unes, tout au moins, de ses épltres, c'est faire preuve, a notre
avis, d'un manque total de sens littéraire.

INDE

Indian Notes and Queries. Depuis le 1•• octobre, la revue bien connue que
dirige le capilaine Temple, a changé son titre de Panjab Notes and Queries en
celui de : Indian Notes and Queries. La nature des travaux qu'elle publie reste
la méme, mais, au lieu de s'en tenir spécialement au Panjab, elle accueillera
désormais das articles sur tous les pays de l'Inde et de l'Extréme-Orient en
général.

ANNAM
M, A. Landes vient de publier a Sa1gon (Imprimerie coloniale) un volurne de
Contes et légendes annamites, qui ont déja paru séparément dans les tomes IX,
X et XI des Excursions et Reconmissances. Ce recueil est parliculierement bien
composé el d'un grand intérét pour ceux qui veulent s'initier a l'état d'esprit
du peuple annamite. M. A. B., dans la Revue critique du 25 octobre, s'ex•
prime en ces termes a son sujet : « 11 suffit d'ouvrir le volume, pour se convaincre de la parfaite sincérité qui a présidé a tout le travail. Aussi nulle part
ne peut-on mieux qu'ici saisir sur le vif l'étrange surnaturel dont est hantée
l'imagination de ces peuples, vieux fond de conceptions annamites, auxquelles
se sont superposées et amalgamées de la fa«,ton la plus singuliere cellas du
bouddhisme, du taoi'sme et de la religion des lettrés. D'autre part, malgré le
goO.t de terroir tres prononcé de ces récits, les rapports ne manquent pas avec
le folk-lore d'autres contrées, notamment celui de l'Occidenl. »

�DJ!:POUlLLEMENT DES PÉRIODIQUES

DÉPOUILLEMENT DES PÉRIODIQUES
ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES'

263

vouloir préciser dans des solutions absolues ces questions d'exégese biblique
nécessairemenl obscures.
-Séancedu /0 septembre. M. Désiré Charnay présente un Essai de restauration
de la pyramide et du temple Kab-ul, a Izamal {Yuca.tan). Pour reconstituer
ces monuments, qui sont en ruines, l'auteur s'esl serví des souvenirs des babitanls et des analogies présentées par d'autres monuments mexicains. Le caractére le plus remarquable de l'architeclure maya esl la polychromie, appliquée a
l'extérieur comme a l'intérieur des monumenls. - Dans cetle méme séance,
M. Oppert a présenté le premier vol. d'un ouvrage de M. Lodovico Oberzine,· :

Il culto del sol presso gli antichi orientali.
- Séance du n septembre. M. de la BlancMre, délégué du ministere de l'Ins-

I. Aeadémie des Inscriptiona et Bellea-Lettres. -

Séance du

18 aoút. M. Halévy lit un mémoire sur la table généalogique du x• chap. de la
Genese. ll propase de nouvelles identifications pour plusieurs noms géographiques dont la signification est douteuse. II estime que les peuples énumérés
daos ce chap. ont été classés suivant un systeme géographique par un auteur
qui veut pousser les Israélites a s'unir aux peuples du Nord contre leurs voisins
trop puissants, les Phéniciens. M. Halévy ne consent pasa y retrouver l'cem'I'e
de trois auleurs différents, comme l'admettent la plupart des critiques. Le
chap. x, a ses yeux, est homogene et en concordance avec les chapitres 1x et xr.
- M. Philippe Berger rend compte d'un nouvel envoi du P. Delattre, de Carthage, comP.renant trois cents ex-voto en langue punique. L' une des inscriptions
que l'on y peut lire offre un intérét particulier: elle est divisée en deux registres,
en haut l'énoncé du vreu, en has son accomplissemenl Elle prouve done que
ces pierres ne sont pas des monuments funéraíres. Parmi les autres inscriptions
il faut signaler celle qui confirme la restitution proposée au n• i95 du Corptl8
inscriptionum semiticarum et celle qui mentionne le dieu Baal-Samajim, c'esta-dire « le dieu des cieux ». Jusqu'a présent ce nom n'avait élé rencontré qu'en
Phénicie,

-Séances du 20 et du f!7 aoút. M. Halévy·continue la lecture de son mémoire
sur le chap. x de la Genese. Il montre que dans le récit sur la Tour de Babel
les Sémites seuls sont visés. Reprenant ensuite !'ensemble des considérations
qu'il a fait valoir, il montre qu'il est impossible de trouver pour le chap. x de la
Genese une époque de composition postérieure au vm• siecle avant J.-C. Celle
qui conviendrait le mieux aux tentatives d'union avec les peuples du Nord dont
le chap. x porte les traces, ce serait l'époque de Saloman. - M. Opperl n'est
pas de !'avis de M. Halévy. D'une fa~n générale, il penseque l'on ne doit pas
i) Nous nous hornons [a signaler les articles :ou les communications qui
concernent l'histoire des religions.

tructi® publique pres la résidence franl)aise de Tunis et directeur du servicc
beylical des antiquités et des arts, fournit a l'Acadérnie les délails les plus intérr.ssants sur les excellentes mesures prises sous sa direction pour la protection
des monuments et des ruines en Tunisie. - Dans cette méme séance, M. Clermont-Ganneau propose la lecture suivante d'une inscription grecque trouvée aux
environs dt&gt; Damas : « Pour le salut de l'empereur Trajan, fils de Nerva Auguste, Augusta, Germanique, Dacique: Mennéas, 61s de Bééliab, filsde Bééliah,
pere de Néteiros qui a été divinisé da.ns la chaudiere a l'aide de laquelle on
accomplit les cérémonies, surveillant de tous les travaux d'ici, a élevé et dédié
~e monument, par piété, a la déesse Leucotbéa. » La copie de l'inscription
transmise a M. Clermont-Ganneau porte apres le mol Néteiros : Toü ixrco8ew8tno;
iv T&lt;j&gt; &gt;.lEli-¡'&lt;1. Le savant épigraphiste traduit ce mol par : chaudiere, ce qui ferait
supposer qu'il J avait eu sacrifice huma.in. Jusqa'a plus ample information il est
impossible de rien affirmer.
- Séance du 1•• octobre. M. Gaston Boissier fait une communication sur le poete
Commodien. II observe que cet évéque, quoique Iettré, s'est serví du latin vulgaire, tandis que Juventus et Prudence, ses snccesseurs en poésie chrélienne,
font usage du Iatin le plus pur. Commodien agit ainsi probablement pour avoir
plus facilement acces aupres du peuple. - M. Désiré Charnay présente une
pbotograpbie de la porte d'entrée du palais des Nonnes, a Uxmal, dans le Yucatan.
-Séance du 15 octobre. M. Maspéro dépose sur lebureau de l'Académie l'édition du « Livre des Morts », publiée par M. Naville selon le vreu du Coogres
des orientalisles de Londres. Une commission formée de MM. Bircb, Cha.has,
Maspéro et Naville avait été nommée pour recueillir toutes les variantes de cet
important document. Cette commission confü1 le travail a M. Naville. Pour ne
pas se heurter a d'insurmontables difficultés d'exécution matérielle, celui-ci a·du
se contenter de recueillir et de collationner les variantes des monuments du second empire thébain, de la 18• a la 25• dynastie,
II. Académie de médecine. -· Séance du 7 septembre A l'occasion de
)'examen mérliral de la célebre crirninelle Euphrasie Mercier, M. Ball lit un mó

�265

DÉPOUILLEMENT DES PÉRIODIQUES

ET DES TRAVAUX DES socmTf:S SAVANTES

moire sur la Responsabilité partielle des aliénés, dans lequel il montre que la
folie religieuse peut fort bien s'accorder avec une grande perspicacité d'esprit
et de remarquables aptitudes pour les affaires. D'apres le savant aliéniste, un
grand nombre d'esprits supérieurs qui ont marqué dans l'histoire de l'humanité
étaient des hallucinés et des fous. A ses yeux Newton, Luther, Pascal, Aug.
Comte étaient des aliénés indiscutables. Les grands saints, les grands hommes
et les grands criminels se rangent au point de vue mental dans une meme
catégorie.
III. Journal Asiatique. - Mai-juin : Senart. Étude sur les inscriptions
de Piyadasi (voir le n• suivant). = luillet-aout : t. Clermont-Ganneau. Mané,
Thécel, Phares et le festin de Balthasar. - 2 . 1. Darmesteter. Une page zende
inédite (sur les mariages mixtes).
tIV. Revue historique. - Septembre-octolire: i. A. Stern. Bulletin des
publications allemandes relatives a l'histoire de la Réforme. - 2. Samuel Bet'ger. Compte.rendu critique des récents travaux sur !'origine vaudoise des anciennes traductions allemandes de la Bible.
V. Revue critique d'histoire et de littérature. - 18 octobre: Eug.
Mimt~. La bibliotheque du Vatican sous les papes Nicolas V el Calixte Ill.
VI. Bulletin critique. = 1•• octob1·e : L. Duchesne. Discussion remarquable du livre de M. Ad. Harnack : « Die Quellen der sogenannten apostolischen Kirchenordnung. »
VII. Revue archéologique. - luillet-aout : Paul Monceau:x. La grolle
du dieuBacax au Djebel-Tafa.
·
VIII. Revue des Questions historiques. - 1•r juillet : i. D. Fraru¡ois
Chama1·d. Les lettres et les registres des papes. - 2. Le baron Kervyn de Lettenhove. La Ligue et les papes. = 1•• octobre: i. L'abbé O. Delarc. Le pontifical
de Nicolas II (1059-t061). - 2. L'abbé C. Douais. Une histoire des attaques
contre les livres saints. - 3. Léon Lecestre. La regle du Temple. - 4. Denis
d'Aussy. La faction du creur navré, épisode des guerres de religion (1573).

l'llle-et-Vilaine. - 2. E. Fagnan. La fleche de Nemrod. - 3. 1. Tuchmann.
L'animisme de la mer. - 4. H. Gaidoz. Prieres enfantines et juvéniles, =
Octobre : 1. S. B. Un sermon sur la superstition. - 2. E. Ernault. Prieres .
populaires de la Basse-Bretagne. - 3. H. G. Ohlations a la mer et présages.
XII. Revue des traditions. populaires. - luin: A. Certeux. Adem el
Haoua, tradition arabe. - 2. F. Fertiault. Coutumes et superstitions . de la
Bourgogne.= luillet: Ch. Ploúc. La mythologie d'Andrew Lang. = Septembreoctobre : t. Superstitions chinoises.- 2. Renri Carnoy. Les divinités inférieures.

26.t

IX. Mélanges d'archéologie etd'histoire. - VI. I et2 :1.Ch. Poisnel.
Un concile apocryphe du pape saint Sylvestre. - 2. Albert Martin. Les cavaliers et les processions dans les fetes alhéniennes. - 3. J.-H. Albanes. La
Chronique de Saint-Víctor de Marseille (voir n• suivant). - 4. Edoua1·d Cuq.
De la nature des crimes imputés aux chrétiens d'apres Tacite. - 5. Paul Fabre.
Les vies des papes dans les manuscrits du Liber Censuum. = VI. 3 et 4 :
i. Diehl. Le monasteredeSaint-Nicolas diCasole, presd'Otrante. -2. Le Blant.
De quelques sujets représentés sur les lampes en terre cuite _de l' époque chrétienne. - 3. Duchesne. Un mot sur le Líber pontificalis.
·
X. Bibliotheque de l'Ecole des Chartes. - 1886. Nº 3: 1. lh. de
Grandmaison. Fragments de charles du x• siecle provenant de Saint-J ulien, de
Tours. - 2. A. Paradis. Inscriptions chrétiennes du Vivarais.
XI. Méluaine. - Septembre : t. Ad. Orain. Croyances et superstitions de

XIII. BulletiD de correapondance africaine. - lV. 3 et 4: R. Basset.
Les manuscrits arabes des bibliotheques des zaoui'as de Afn-Madhi et de Temacin, de Ouargla et de Adjadja.
XIV. Revue d'ethnographie. - V. 3: Grandidier. Des riles funéraires
chez les Malgaches.
XV. Revue philosophique. - Octobre: L. Carrau, La philosophie religieuse de Berkeley.
XVI. Critique philosophique. - Juillet ; L. Ménard. La transformation des croyances dans le monde hellénique.
•
XVII. Revue des Langues romanes. - Avril : Vie de saint Hermentaire.
XVIII. ReTue des études juives. - luillet-septembre : i. 1. Halévy.
Recherches bibliques. Le chap. x de la Genese. - 2. Friedlamder. Les pharisiens et les gens du peuple. - 3. David Kaufmann. Etudes d'archéologie juive.
-4. Elie Scheid. Joselmann de Rosheim.- 5. Isaac Bloch. Les juifs d'Oran. 6. A. Cahen, Le rabbinat de Metz (fin). - 7. Schwartzfeld. Deux épisodes de
l'histoire des J uifs roumains.
XIX. Revue des Deux Mondes. - / •• septemb1·e: Emile Gebhart. Une
renaissance religieuse au moyen Age. L'apostolat de saint Frant;ois d'Assise.
XX. Revue politique et littéraire. - 16 octobre: A.roede Barine. Les
livres sacrés de la Chine. Le Li-Ki.
XXI. La Controverse et le Contemporain. - luillet : i. Ricard.
L'abbé Maury avant 1789; le clergé frant;ais dans la deuxiéme moitié du
XV1116 siecle (voir les n•• suivants). - 2. F. Robiou. Une double question de
chronologie égyptienne. - 3, C.-H. Robert. La. cbronologie et les généalogies
de la Bible. - 4. Van den Gheyn. La science des religions. - 5. Paul Allard.
La persécution de Valérien (voir le n• suivant), = Aoút : La croix chez les
Qhinois. = Septembre : P, 1. Brucker, Quelques éclaircissements ·sur la chronologie biblique.
XXII. Révoluuon fran~aiae. - .Aoút : Louis Farges. La question juive
il y a cent ans (voir septembre).
XXIII. Vie chréuenue. - Octobre : i. Ch. Dárdier. La France protestante en i7i7. - 2. L,-A. Gervais. L'activité sociale du protestantisme
fran&lt;¡ais.

�DÉPOUTLLEMENT DES PÉRIODIQUES
266
xxrv. Revue chrétlenne. - Juillet: Raoul AUier. La chanson hugue-

=

=

note au xv1• siecle. A.out : E. Stcipfer. La µiort de saint Paul.
Septembre:
La caverne de Macpélab (du méme).
Octobre: E. &lt;U Pressensé. Le paga-

=

nisme hellénique.

XXV. Bulleün de la Société de l'Histoire du protestantisme
fran~ais. -Aoüt: 1. J. Roman. Récil inédit des massacres de la Saint-Barth~lemy il. Toulouse- - 2. Ch. Read. Daniel Chamier (voir le nº suiv.). = Septembre : N. Weiss. Deux martyres parisienne~. Radegonde et Claude Foucaut.
Octobre : Le prédicant Chapel et le jubilé de la révocation en 1735 (du

=

méme).

XXVI. Revue de Belgique. - Aoút: i. Goblet d'Alviella. La derni~re
floraison du paganisme antique. - 2. A. Gittée. La théorie anthropologique en
mythologie.
Octobre : Les traditions populaires du grand-duché de Luxem-

=

bourg (du méme).

XXVII. Academy. - 31 juillet : f. A. W. Henry Jones. Abungarion folktale. - 2. Roden Noel. Jacob Boehme (résumé du systeme mystique de J. B.
d'apres le livre de l'évéque danois Martensen).
7 aout: i. Karl Pearson. German translalions of the Bible before Luther ( discussion des travaux de
MM. Haupt et Jostes sur les relations entre les traductions vaudoises et les premieres traductions alleman,des). - ~- J. Burgess. The Pigeon or Black-Peak
monastery of Fa-Hi~n and Hiwen Thsang. - 3. Terrien de la Couperie. Babylonia and China (voir notre Chronique).
14 aout : Whitley Stokes. Merugud
Uilix Maicc Leirtis, the Irish Odyssey. 21 aoitt: A . Lang. Primitive marriage
in Bengal.
4 septembre : The veneration offoot prints (voir les n°• suivants).
9 octobre: J. Burgess. The PO.rvasaila Sanghtrtma identified with the AmrA-

=

=

=

=

=

vati Stupa..

XXVIII. Athenmum. 31 juillet : T. S. Jftt'ir. Ecclesiologica.l notes on
some of the islands .o1 Scotland.
28 aout : Thomas Tylor. Tbe semitism of
the Hittites.
25 septembre : A. Neu.bauer. The moabite stone and Arel

=

=

(cfr. l'art. de M. Sayce dans lenº du 9.octobre).
XXIX Nineteenth Centu17. - Septembt·e : 1. Devendra N. Das. The
Hindu widow. - ~- S. G. Mivart. A visiL to sorne auslrian monasteries. 3. A.ndrew Lang. Egyptian divine myths.
XXX. Du.blin R6view. - Juillet : De Harlez. The first chinese philosopher or the..system of J..aotze.

XXXI. Expositoi:- -Aoitt: i. Fr. Delitzsch. Dancing and Pentateuch
crilicism in correlation (critique des travaux de M, Wellhausen). - 2. A . F.
Kirckpatrick. The revised version. - 3. !,farcus Dodd. The book of Zechariah
( voir le n• suiv.). - 4. B. B. Warfield. The prophecies of S. Paul.
Septembre : i. Godet, The first indications of gnosticism in Asia Minor. 2. K. Wessely. On the spread of Jewish christian religious ideas among

=

Lhe Egyptians.

ET DES TRAVA.UX DES SOCIÉJ'ts SAVANTES

267

Quarterly Review. - Octobre.• The or1gm
· · o r th e pri·
·XXXII.
·
th London
dº
m1h
\"e
me
o
ist
connexion,
2.
S
Amhrose
of
M1"lan
3
Ce.
th
th
·
•
• - • rm us and
e gnoshcs. - 4. The works oí principal Tulloch.
XX~II. ~iatic Quarterly Review. - Octobre :. i.

w. w. Hunter

The. .Hmdu . cb1ld widow. - 2 ' E º G• Punchard • Sºkb
1 S and SIºkbºISID, - 3. J.•
E dkins.
, James
,
Hutton
.
dChmese schools oí thought in tbe age •of Menci·us · _ ...
I nd1 un er the mahommedans.
•
X~~IV. Journal of the aáiatic society of Bengal. - I Vol LV I .
1. ?livie,·. Sorne copper coi~s: ~f Akbar found in the Kangra distri~t. ~ 2.
RdJ Shydma.l_
~he anliqmty, authenticity and genuineness of the epic
called th~ Pr1tb1 Ri1J Rtst and commonly ascribed to Chand Bardai. - 3 (du
meme) Birthday of the emperor Jalaluddin Mubammad Akbar.
.
XXXV. Indlan Antiquary. - Ju.illet : 1. J. J. Fleet. Epoch of the Gupta
era. :-- ~- ~he_ Mand~sor-inscription of Kumaragupta. _ 3. E. Hultzsch.
Gwahor,
mscripbon oí V1krama-Samvat• H6t · _ 4• F• K"te lhorn. Noles on the
M
h
ª abh~shya. Ao~t : 1. Murray-Aynsley. Asialic symbolism (voir sept. ). _
2.
. Folk-lore m western India · - 3· K ie
· lhorn. Noles on tbe Mahabh Wadia
h
as ya (4• art.). - 4. Elliot. A further notice oí the ancient buddhi5 t 5 t
ture at Negapatam •
. b.I e •. 1• J • J. IFleet. History
.
rucep t~m
and date of Mihira
Kula. - · 2. (du m~me) Two Mandasor inscriptioos of Yasodharman. _
3. Rehatsek. Last years oí shah Sbuja'a. -4. W. Elliot. Ancient Maratha tenures
XXXVI. Orienia:list. Il. 7 et 8 : 1. R. S. Copleston. Translation of th~
Jatakas. - 2. N. Visuvanathapitl&lt;ii Mudaliyar. Tamil folklore· singhalese
folklore. - 3. S. J. Goonetilleke. Singhalese folklore.
'
XXXVI_I. Archaeological Journal, - Nº t70. Bent. The survival of
mythology m the greek islands.

ª

Ka~

n'!3.

=

=s

XXX".'III. Ameri~an Journal of philology. - VII. 1 : i. Whitney.
2. Harris. Fragments of J 1-

The Upamshads and the1r latest translation. Martyr.

us 1n

XXXIX. Zeitschrift der deutschen morgenlmndisch G u
chaft
X L 2
i
en ese s•• • : • E. Hultzsch. Berichtigungen und Nachtra··ge d
Am • ti I h ·r
zu en
. arava nsc ri ten. - 2. P. von Bradke. Beitriige zur altindischen Relig1ons-und Sprachgeschichte.

·

XL. Sit~ungs~eri~hte der k. Akad. der Wissenschaften zu
Wi~n (Philos.-historische Klasse, CXI. 2) : 1. Pfi,zmaie,• D p h

Jesa1as g --nr- dº h
• er rop et
ro ~n isc • - 2• (du méme). Chinesische Begründungen der Taolehre.
XLI. Philologus. - XLV. 3 : 1. Joh. Schmidt. Ueber die Grabschrift
des Augustus. - 2. Au17. Mommsen. Reformen der romischen Kalenders in
den J~hren 45 und 8 v. c. - 3 . Soltau. Roms Gründungslag in Sage und
Geschichte. - 4. Gilbert. Der Tempel der Magna mater in Rom
XLII. Deutsche Revue. - Octobre G. B.ohlfs. Moh~med und die
mohammedaniscbe Religion.

f

�ET DES Tll.lV.lUX. DES SOCltTÉS 5.lVA.NTES

269

DÉPOUILLEME.'&lt;T DES PiRIODlQUES

Judent~. -_ N• 1: 1. Graetz. Der Abschluss des Kanon■ des Alten Teata-

XLIII. A.rchiv fiir slavische Philologle. - IX. 3 : Nthring. Die dramatisierte Geschichte Josepbs. - 2. Mikulicic et Jagic. Katharinenlegende in

ments und die Dilrerenz von kanonischen und extrakanonischen Büc!iern nach
Josephus und Talmud.
2. Theodor. Die Midraschim zum Pentateuch und der
dreijiihrige pal~slinensiscbe Cyclus. - 3. Schreiner. Zar Charakteristik R. Samuel
b. Chofms und R. Hais.
N• 8 ·• Graet:r;. Di·e Stellung der klemas1a· ·
.
t1scben Juden unter der Romerherrschaft.
LV. Z~itschrl!t für aigyptische Sprache. - N• t et 2: t. Brugsch.
Mytholo~1ca. - 2. (du méme). Der Apiskreis aus den Zeiten der Pt.olemaier. _
3. Amelmeau, Textes lhébains inédits du N. T.
L ~· ArchiTio per lo atudio delle tradizione popolare. - v. i :
i. . Cibele. Le superstizioni
~
Alem. bellunesi e cadorine. - 2. Pires. Superst·u;oes
leJanas (Portugal) relativas aos sonhios.
~VI~. La CivilU. cattolica. - N• 1865: 11 tesoro, la biblioteca e l'archivio
de1 pap1 ne! secolo x1v.
L~I. Theologiach Tijdachrift. - Septembre: 1. .Rovers. Een A'pocalypse uit de derbe eeuw. - 2. J. H. A. Michelsen. Kritisch onderzoek naar
den oudslen teksl van Paulus Brief aan de Romeinen - 3 K
y ·
similia.
·
· uenen. en-

268

altkroatischer Fassung.

XLIV. Jahrbücher für kla11lsche Philologie. - XV. i : F. Cauer.
Die romische Aeneassage von Naevius bis Vergilius.
XLV. Historisches J'ahrbuch. - VII. 3: i. Duhr. Reíormbestrebungen
des Cardinals Otto Truchs11ss von Waldburg. - 2. Schwar:r;. Romiacbe Beitriige zu Jos. Groppers Leben und Wirken. - 3. Silbernagel. Wilbelm■ von
Ockam Ansichten ueber Kirche uod Stat.

X.LVI. Riator!ache Zeitachrift. -

LVJ. 3 : Fr. Vogel. Cblodwig's

Siegueber die Alamaonen und seioe Taufe.

XLVII. Archiv ttir materreichische Gesohichte. - LVIII, i :
1. Tadru. Cancellaria Johannis Noviforensis, episcopi Olumucensia (i36'-i380).
- 2. Brieíe und Urkuoden des Olmützer Biscboís Johann von Neumarkt.
XLVIll. Theologisohe Studien. - VII. 3: t. Umfrid. Die LehreJesu
vom Lohn nach den Synoptikern. - 2. Kittel. Die Herkunft der Hebraeer nach
dem alteo Teslament,

XLIX. Theologiaohe Quartalaohrift. - LVIII. 3 : i. FunA. Die
Catechumenatsklassen und Busstationen im christlicben Altertum. -2. F!reclmer,
Ueber die Hypolhese Steinthals, dass Simson ein Sonnenheros sei.
L. Zeltaohrift flir wi11enschaftllche Theologle. - XXIX. 4 :
1. A. Hilgenfeld. Das Urchristentum und seioe neueste Bearbeitungen durch
Lechner und Harnack. - 2. Thenn. Vitm omnium XIII apostolorum, item XIII
Patrum apostolicorum. - 3. A. Hilgenfeld.. Die Gemeindeordnung der Hirtenbriefe des Paulus. - 4, Nreldechen. Tertullian und S. Paul.
LI. Jahrbücherfür proteatantische Theologie. - N• 4: L Gelzer.
Zur Zeitbestimmuog der griecbiscben Notitim episcopatuum (2• arl.). 2. Fr. Nippold. Die derzeitigen Hauptstromungen in der interconfessionnellen
Litteratur. - 3. Nreldechen. Tertullian. Vondem Mantel. - -i. Paul. Logoslehre
bei Justinus Martyr. - 5. Lipsius. Zu dem Fragmenl des Passio Pauli.
LII. Zeltachrift für kirchliche Wlssenschaft. - N• 1 : i. H. Zahn.
Apokalyptische Studien (voir n• suiv.). - 2. Caspari. Hat die alexaodrinische
Kirche zur Zeit des Clemensein Taufbekenntniss besessen oder nicht? N• 8 :
t,.Behm. Das chrisUiche Gesetztum der apostoliscben Viiter (2•art. ). - 2. Biehler.
Die Rechtrerligungslehre des Thomas von Aquino mit Hinblick au( die triden-

=

tinischen Beschlüsse.

LIII. Zeitachrift für katoliache Theologie. - N• 3 : i. J. Svoboda.
Die Kirchenschliessuog zu Klostergrab und Braunau und die Anfánge des
30 jiihrigen Krieges. - 2. Ghr. Pesch. Die Evangelienharmonien seit dem
xn• Jahrbundert. - 3. D. Battinger. Der Untergang der Kirchen Nord-Afrika's
im Mittelalter.
LIV. lllonatachrift für die Geachichte und Wissenschaft dea

=

=

�:BlllLIOGRAPHIB

BIBLIOGRAPHIE
GÉNÉRALITÉS

A. Reichenbach. Die Religionen der Voelker. ID. Die Religionen der. Kelten,
Germanen. Slaven, Finnen. - Munich. Ernst. (Voir les deux pre1mers vol.
dans •notre « Revue des livres. »)
.
A. de Quatrefages. Histoire générale des races humaines. lntroduct10n

a

l'étude des races humaines, 1 vol. in-8, Paris, Hennuyer.
K. Herquet. Die lnsel Borkum in culturgeschichtliche; Binsicht. Emden,
Haynel, 1886.
A.. Tuetey. La sorcellerie dans le pays de Montbéliard au xvn• siecle,
d'apres des documenls inédits. - Dóle, Vernier, Arcelin, in-8, de x et

91 pages.
.
J. Wells. Christ and the heroes of heathendom. - Londres, Tract Soc1ety,
in-8.
CHlUSTIANISJlE

R. Winterstein. Der Episkopat in den drei ersten christlichen Jahrhunderten. - Vienne, Toeplitz, 1886, in-8, de 97 p.
.
A. Schlatter. Der Glaube im Neuen Testament. - Leyde, Brill, 1885, in-8
ed v et 591 p.
. .
G. v. Lechler. Urkundenfunde zur Geschi_c hle des chr1sU1chen Altertums.
-

Leipzig, F.delman, in-8, de

III

et 80 p.

A.. Hasenclever. Der altchristliche Graberschmuck. - Brunswick, Schwetscbke, in-8, de 26i p .
A. Harnack. Die Quellen der sogenannten apostolischen Kirchenordnuog
nebst einer Unlersuchung ueber den Ursprung des Lectorats und der anderen
niederen Weihen. - Leipzig, Hinrichs, in-8, de 106 p.
.
Edm. Le Blant. Les sarcophages chrétiens de la Gaule. - Paris, Collectiou
de docurnents inédits sur l'histoire de France, gr. in-4, de n1v-17i P· et
59 pl.

c. Weizsacker. Das

h
apostolische Zeitalter der christlichen Kirc e. -

bourg en Brisgau, Mohr, 1886.

F.

•r1-

271

1. P. Migne. Patrologire grreco-latinre, t. II. S. Clemens Romanus; S. Barnabas; S. Matthias; S. Bartholomreus apostoli. - Paris. Gamier, in-8,de
652 p. a 2 col.
1. P. Migne. Patrologire latinre, t . XLII. S. Aurelius Augustinus, t, Vlll.
lbidem ; in-8 de 668 p. a 2 col.
Gardthausen. Catalogus codd. grrecorum Sinaiticorum. - Oxonii, Ciarendon Press, in-8 de i:1-295 p. et 6 pl.
R. Schenk. Zum ethischen Lehrbegriff des Hirten des Hermas. - Aschersleben, {886, in-4, de 35 p.
A. Nissl. Der Geríchtsstand des Clerus im frankischen Reich. - lnnsbruck,
Wagner, 1886, in-8, de xv et 247 p.
C. Wolfsgruber. Die vorpapstliche Lebensperiode Gregors des Groszen
nach seinen Bríefen dargestellt. - Víeone, ín-8, de 50 p .
C. Krueger. Lucifer, Bischof von Calaris und das Schisma der Luciferianer.
-· Leipzig1 Breítkopf, 1886,
1. Kayser. Beitrrege zur Geschichte und Erklrerung der alten Kirchenhym
nen, II. Paderborn Schoningh.
E. H. Lasonder, De saga van Thorwald Kodransson den bereisde. Eenebladzijde uit de geschiedenis der chrístelijke zending in de :x• eeuw uit het oudYslands vertaald en tcegelicht. - Utrecht, E. C. Blleijer, in-8, de xv1 et
207 p.
P. Tarda. Cancellaria Jphannis Novíforensis episcopi Olomucensis (13671380). - Vienne, Gerold, 1886.
O. Redlich. Acta Tirolensia I. Die Traditionsbücher des Hochslifts Brixen.
- lnnsbruck, Wagner, i886.
P. Neve. L'Arménie chrétienne et sa littérature. - Louvain, Peeters, in-8,
de vn e~ 403 p.
C. M. Schneiáer. Gregor VII der heilige. - Ratisbonne, Manz, in-8 de :m
et 372 p.
L. H. Tridon. La vie me"J:veilleuse de sainte Alrais de Cudot, vierge et
bergere au :xn• siecle, écrite pour la premiere fois d'apres les monuments
authentiques et les lraditions locales. - Avignon, Seguin, in-8 de 677 p.
E. Langlois, Les registres de Nicolas IV; I'ecueil des bulles de ce pape,
publiées ou analysées d'apres les manuscrits orígínaux des archives du
Vatican, i er fase. - París, Thorin, in-4, de t36 p. a 2 col.
1. v. Pflugk-Harttung. Acta pontificum romanorum inedita. Jll. Urkunden
der Papste vom j. 590 bis zum j. 1197, 111, 1. - Stuttgart, Kohlhammer,
1886, in-8, de m et 411 p.
M. Prou. Les registres d' Honorius IV. - Paris, Thorin, i886.
G. Digard, M. Paucon et A. Thomas, Les registres de Boniface VDI. Recueil
des bulles de ce pape publiées ou analysées d'apres les manuscrits originaux
des archives du Vatican. - 3• fase. grand in-4. París, Tborin,

�272

REVUE DE L'HtSTOIBE DES RELlGIONS

Ch. Beflet. ffistoire du ca'!'d.inal Le Camus, i;véque et prince de Grenoble.

a !496. l. t. lnnsbruck, Wagner.

- Paris, Picard, 1886 .
llenner. Lebensbilder aus der Pietistenzeit. 409 p.

. . .
- Monumenta conciliorum generalium seculi decimi qumtl ediderunt_ Cresarere Academire scientiarum socii delegati. Concilium Basileense. _Scr1pto:
. III p I _ Joannis de Segovia Historia gestorum generahs synod1
rum, t oml . . •
.
ºº"'
·1·
·
Bas1 1ens1s. - Ed. E• Biºrk, vol · U, lib • Xlll a Y.V. - V1enne, Gerold, ioou,
in-4, de 398 p.

.

273

BffiLIOGRAPHIE

F. ,,_ Weech et Paul Ladewig. Regesta episcoporum Constantiensim, 5i7

.

.

Maurice Dombre. Étude sur la pensée religieuse de M1chel-Ange. - Paris,
Fiscbbacher, i886, in-8.
.
.
E. Charvériat. Les affaires religieuses en Bohéme au xv19 ~•ecle, depms
l'origine des freres Bohémesjusques et y compris la lettre de MaJesté de 1409.
Paris, Pion, in-8.
K. Rothenhaeusler. Die Ahleien und Stifte des Herzogthums Wurtemberg
im Zeitalter der Reformation. ·- Stuttgart, 1886.
. .
_ Aus dem Briefwechsel Vadians, herausg. vom Historischem Verem m
s. Gallen. - Saint-(¡all, Huber, in-4, de 36 p.
F. Gess. Johannes Cochlaus, der Gegner Luthers. - Oppeln, Franck, i886;

-~

in-8, de IV et62 p.
.
.
Th. Harnack. Luthers Theologie mit besonderer Bez1ehung auf seme Versohnungs und Erlosungslehre, ll. - Erlangen, Deichert, i886, in-8, de 1v et

.
E. Christ. Spanische Glaubenshelden. Reformationsbilder. - Bale, Sp1ttler,

in-8, de xI et 3i2 p.
.
.
Kt·atft. Die Geschichte der beiden Martyrer der evangehschen K1rch~,
Adolf Clarenbach und Peter Fliesteden, hingerichtet zu Koln am Rbem
·den 28 sept. i529, Elberfeld, Evang., Gesellschaft, in-8, de vn_et i23 P·
J. P. Glokler. Johann ValentinAndrere. -Stuttgart, Hanselmann, m-8 de IV,
et i83 p.
Blampignon. Étude sur Bourdaloue a,ec quelques docu~ents inédits,
suivie d'un choix de sermons. - Lille, Desclée de Brouwer, m-8, de VIII et
396 p.
.A. Kobler. Die Miirtyrer und Bekenner der Gesellschaft Jesu in England
wahrend der Jabren f580 bis f681. · - Innsbruck, Vereinsbuch handlung,

c.

in-8, de vm et647 p.
w. Gass. Geschichte der christlichen Ethik. JI, i : XVl und XVII Jahrh.
Die vorherrschende kirchliche Ethik. - Berlín, Reimer, 1886.
L. Pastor. Geschichte der Pabste seit dem Ausgang des Mittelalters.
1. Fribourg, Herder, i886.
·
.
.
.
.
R, Hassencamp. Geschichte lrlands von der Reformation bis zu semer Umon
mil England. - Leipzig, Wartig, i886 in-8, de vm et 344 p.
D. L. MaUer. Die Erweckungsbewegung in Rheydt im Jabre, i750.
Bréme, llüller, in-8, de vn et 89 p.

Bréme, Müller, in-8, de IX et

A. Pieper. Die Propaganda-Congregation und die nordischen Missionen
im xvn• Jabrh. - Cologne, Bachem, in-8, de IV et 112 p.
- Missiones catholiere ritus latini cura S. Congregationis de propaganda llde
descriplre in annum 1886. Romre, Typogr. polyglotta, in-8, de uvm et
414 p.

Uon Lefébure. La renaissance religieuse en France. Vue sur l'action catholique depuis cinquante ans. - París, C. Lévy, in-18.
V. Guérin. La France catholique en Tunisie, a Malte, en Tri politaine. Tours, Mame, i886, in-8, de 239 p.
F. X. Plasse. Le clergé fran&lt;;ais réfugié en Angleterre, 2 vol. - París,
Palmé, in-8 de xxxv-392 et de ix-443 p., avec gravures.
M. Eells. Ten years of missionary work among the Indians al Skolomish,
Washington territory, i 874-i884. - Boston, Congregational Pub!. Soc., in-12,
de 271 p.
Schagen van Soelen. Oost.-Tndien en de zending. - Amsterdam, van
Holkema, in-8, de 64 p.
· F. S. Dirks. Histoire littéraire el bibliographique des Freres mineurs de
l'observance de Saint-Fran~ois, en Belgique et dans les Pays-Bas. - Anvers,
Van Os de Wolf, in-8, de 454 p.
·
Ch1•. Sepp. Bibliotheek van Nederlandsche kerkgeschiedschryvers. Leyde, Brill, in-8, de x1v et 508 p.
F. \V. Farrar. History of interpretation (Bamplon Leclures). - Londres,
Macmillan, 1886.
A. Laemmer. fnslitutionen des katholischen Kirchenrecbts. - Fribourg,
Herder, i886.
-Annales Minorum seu trium ordinum a S. Francisco institutorum ab anno
i6i2 usque ad annum i622, t. XXV. -Ad Claras Aquas; typ. Coll. S. Bonavenlurae, fol. de xv, et 742 p.

1UDA!SMF. ET ISLAMISMF.

J. Leighton. The jewish altar, an inquiry into the spirit and intent of the
expiatory offerings of the mosaic ritual. - New-York, Funk et Wagnalls,
in-12, de III et i27 p.
J. W. Dawson. Egypt and Syria, their physical features in relalion to
Bible history. - Londres, Rel. Tract Soc.
J. R. Ha1'ris. Fragments of Philo Judreus. - Cambridge, Universily Press,
gr. in-4, de xxm et HO p.

18

�27.ie

,¡

BIBLIOGRAPHIE

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

J. Hosme,·. The Jews in ancient, medimval and modern Limes. - Londrrs,
Unwin, in-8, de 382 p.
W. Vatke's. Historisch-kritische Einleitung in das Alte Testamenl. - Bonn,
Strauss, in-8, de xvm et 754. p.
A. Kohlbauer. Geschichte des alttestamentlichen Bundesvolkes. - Ratisbonne, Manz, in-8 de llXI et 667 p.
G. Brunengo, La cronología biblico-assira. - Prato, Giachelti, iu-8,
de 91 p.
E. Krenig. Beilrage zum positiven Aufbau der Religionsgeschichte Isra.els.
l. Die Bildlosigkeit des legitimen Jahwehcultus. - Leipzig, Dorfling, in-8,
de 3'Z p.
C. Poensen. Brieven over den Islam uit de binnenlanden van Java. - Leyde,
Brill, in-8, de xu et 175 p.
G. Karpeles. Geschichte der jüdischen Literatur. - Berlín, Oppenheim,
in-8 de VIII et 1172 p.
G. Vos. The mosaic origin of the Pentateuchal codes. - Londres, Hoddcr
and Stoughton, 1886.

27;5

FOLK-LORE

~r. Dobritz, Contes et Jégendes scandioaves. - Paris, C. Lévy, in-18.
Emile P~titot. Traditions iodiennes du Canada, nord-ouest. - Paris, .Maisonneu~e, m-8, de xvn et22i p. (T. xnn des Littéralures populaires de toutes
les nallons.)
Richard Sclirreder. Glaube und Aberglaube in den allfraozosischen Dichtungen. - Erlangen, Dcichert, in-8, de 175 p.
G. Finamore. Tradizioni popolari abruzzesi. Vol. II. Lanciano. Carabba
. Ulricli Jalin. Volkssagen aus Pommern und Rügen. - Stettio, Danneoberg:
m-8, de HVII el 5-i I p.

LES RELIGIONS DU MONDE ANTIQUt:

A. Schneide1·. Der troische Sagenkreis in der filtesten griechischen Kunst.
- Leipzig, Engelmann, 1886.
S. Bugge. Der Ursprung der Etrusker durch zwei lemniscbe Inschriften
erlautert. - Christiania, Dybwads, in-8, de 64 p.
H. ]ardan. Der Tempel der Vesta und das Haus der Vestalinnen. • - Berlín
Wiedemann, 1886.
RELIGIONS DE L ' ASIE

H. G. Keene, A sketch of the history of Hindustan from the first Muslim
conquest to the fall of the Mughol Empire. - Londres, Allen, 1886.
Léon Peer. Le Thibet: le pays, le peuple, la religion. - Paris, Maisonneuve
(t. VI de la Biblioth. ethnographique).
S. Lévy. La Brihatkathamanjari de Kshemendra. - Paris, Leroux, 1886.
RELIGIONS DES NON CIVILISÉS

A. Hastian. Die Culturlander des alten America, a vol. Nachtrage und
Erganzungen. Aus den Sammlungen des ethnologischen Museums. 1re parlie, Berlín, Weidmann.
F. Ratzel. Volkerkunde, 2 vol. Die Naturvolker Ozeaniens, Amerikas und
Asieos. - Leipzig, Meyer.
ANGERS, lillPRI.MBRIB A, BURDIN ET e le, RUB GARNil!R, 4 .

•

�LA RELIGION ET LE THÉATRE EN PERSE

La littérature et la religion sont liées par d' étroits rapports.
Plusieurs fois, il est vrai, leurs relations n'ont pas été celles
de l'amilié, témoin le dix-huitieme siecle, ou la fraternité ne
fut pas de mise entre elles. Mais comme notre siecle, a ses
déhuts, s'est empressé de désavouer cette haine fratricide 1
Chateaubriand, esprit sceptique et qui ne croyait guere qu'en
lui-meme, Mme de Stael, tout imbue des príncipes du dixhuitieme siecle et qui n'était ríen moins que mystique, se
chargent de ramener la littérature vers la religion, et la religion vers la littérature. Ces deux grands écrivains rappellent
a 1eurs contemporains, au nom du catholicisme et du protestantisme, que le divorce n'ajamais été prononcé qu'a regret
entre littérature et religion, qu'il a été le pire des divorces
et, qu'en fin de compte, on a dti renouer les liens brisés. ll
n'y a pas de grande littérature sans vertu et sans religion :
c'est Mme de Stael qui nous le dit, et elle va jusqu'a déclarer que la littérature moderne l' emportera sur celle de l'antiquité, parce qu'elle est chrétienne. La littérature grandit au
souffle de la religion ; la religion elle-meme multiplie ses
forces, sous l'égide des lettres : c'est Chateaubriand qui nous
le fait sentir el il travaille, par ses écrits, a ressusciter ,le
calholicisme. Et c'est ainsi que le romantisme, cette révolution littéraire si originale, si puissante, si féconde, est né a
la faveur d'un rapprochement prévu, inévitahle, parce qu'il
i9

�1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS
278
était conforme aux lois de l'histoire et de la pensée humaine,
entre la religion et la littérature.
L'histoire littéraire et religieuse de la Perse contemporaine corrobore d'une maniere absolue ces affirmations. Cetle
histoire, dans sa phase islamique, n'est meme que l'illustration de la these que nous avons posée. Dans aucun pays, en
effet, la vie nationale, qui semanifeste dans tousles domaines,
et dans celui des lettres en particulier, n'a été et n'est plus
fusionnée avec la vie religieuse que dans la patrie des Perses.
Schiite est le synonyme de Perse ; parler de l'un, e' est parler
de l'autre; on est musulman schiite, parce qu'on est Perse,
on est Perse, parce qu' on est schiite ; vous ne pouvez sortir
de ce dilemme, par la raison qu'il résume l'histoire de la
Perse, depuis sa conversion a l'Islamisme.
Lorsque la Perse se courba sous la loi du prophete, elle
retrouva comme un semblant d'indépendance dans le schisme
auquel elle ne tarda pas de se rattacher. Le schiisme ne s' écarte pas réellement de l'orthodoxie musulmane: la dogmatique, le rituel sont, apeu de chose pres, les memes dans ~es
deux camps. La seule différence essentielle porte sur un point
de politique religieuse. D'apres les schiites, Ali aurait dft succéder a Mahomet; cousin, gendre et premier converti du
prophete, tout le désignait pour ce role éminent. 11 fut évincé
de la succession directe, et ce ne fut qu'apres qu'Abou-bekr,
Ornar et Othman eurent occupé le califat, qu'il y fut porté
lui-meme, pour bientót y succomber sous les coups d'un
assassin. Quant a ses descendants, héritiers légitimes de la
couronne et de la tiare musulmanes, ils furent dépouillés eux
aussi au profit d'usurpateurs; telle est du moins la conviction
des schiites. Les Perses, vaincus et écrasés par les Arabes,
ont pris fait et cause, dans leur schisme, pour les Alides persécutés et martyrisés. Leur religion a done une couleur politique et nationale des plus vives : c'estla confusion de l'ordre
civil et de l'ordre religieux.
Le meme phénomene s'observe dansleur littérature. C'est
al'islamisme, en effet, qu' est dli, dans notre siecle, son renou-

279
vellement, révolution littéraire qui touche de bien plus pres
au domaine religieux que le romantisme auquel nous le comparions. Celte révolution s'est accomplie sur la scene tragique; c'est le drame qui, en Perse comme en France a été
'
'
au dix-n_euvieme siecle, l' expression vivante des aspirations
enthousiastes a un nouvel idéal littéraire.
Il est regrettable qu'un sujet-si riche, d'un si haut intéret,
et qui touche de si pres aux plus grands problemes de la religion, de la littérature et de la politique orientales n'ait suscité
.
'
Ju~qu'~ présent qu'un petit nombre d'investigations. On pourrait c1ter les noms de dix ou douze écrivains qui s'en sont
occupés, la plupart indirectement ou incidemment. En fait, il
n'y a guere que MM. Chodzko et de Gobineau, tous deux
savants franoais, nous nous plaisons a le dire, qui se soient
livrés a une étude véritable du théa.tre persan. Nous serions
he_ureux si les quelques pages, que nous lui consacrons, pouvaient engager quelque orientaliste, plus compétent que nous
en ces matieres et disposant de plus de loisirs, a creuser ce
sujet si peu connu et a en découvrir les horizons étendus et
les beautés ignorées.
LA RELIGION ET LE THÉATRE EN PERSE

....*
~i, dans le théatre persan, la farce est ancienne, la tragédie,
qm seule doit attirer nolre atten1ion au point de vue religieux, y est au contraire une création nouvelle. Elle est née
au début du siecle, en effet , et, comme cette naissance s'est
effectuée en quelque sorte sous nos yeux, comme nos contemporains schittes en ont été les témoins, nous pouvons
facilement observer les premiers pas qu' elle fit, en quittant
son berceau. Ses origines sont analogues.a celles qu'eut le
théAlre, soit dans l'antiquité grecque, soit en France au
moyen a.ge, je veux dire qu'elles furent religieuses.
La tragédie, chezles Grecs, s'était formée au sein des riles
accomplis en l'honneur de Dionysos. Dans les louanges du

�280

REVUE DE L'RlSTOlRE DES RELIGI0:-1S

dieu, célébrées par des chceurs parlant tour a tour, on avait
peu a peu intercalé des récits, ou élaient rappelées les aventures de la divinité, et qui furent débités, avec le temps, par
un nombre de plus en plus grand de personnes, c'est-a-dire
d'acleurs. La scene se détacha done de l'aulel meme. Née au
milieu des cérémonies religieuses, par suite faisant partie du
culte public, la tragédie se consacra tout entiere a l'histoire
des dieux, puis a celle des hommes qui étaient entrés en rapports avec la divinité. L'bomme, en face de la puissance
divine, puissance parfois prolectrice, mais souvent ennemie,
sujet grandiose et saisissant, sujet humain et surhumain, qui
éleva l'art tragique des Eschyle, des Sophocle, des Euripide
meme, a des hauleurs, dont le cbemin n'a point encore été
retrouvé 1
Le thM.tre du moyen a.ge, bien que sorti des entrailles de
la religion, est loin d' offrir les memes analogies avec la scene
persane. En effet, si le thM.tre, en Grece, ne futqu'une sorte
d'évolution du culle, au moyen a.ge, il dut sa naissance au
fait que les riles de l'Église, par suite de la grossierelé des
masses et de leur manque absolu de culture, devinrent de
plus en plus un spectacle : le thMtre naquit du développement du faste, de la pompe, du luxe, de l'amour de la représentation dans le culle. On se mil a représenlet· Noel, la
crecbe du Christ, a fMer l'a.ne qui avait entendu les premiers
vagissements du divin mattre et porté Jésus lors de son entrée
a Jérusalem; enfin, aun• siecle, Hroswitha écrivit de courtes
pieces, comme la Conversion de Gallicanus, modestes précurseurs des mysteres des siecles suivanls.
En Perse, il en a été comme en Grece. Les cérémonies
funebres, par lesquelles on célebre chaque année, depuis des
siecles, pendant les fMes du l\foharrem, le martyre de la
famille d'Ali, ces cérémonies, qui sont un véritable culte a
l'adresse des héros de la nation et de la religion, renfermaient
les germes du thM.tre persan. Si le papillon a tardé si longtemps arompre les parois du cocon qui l'emprisonnait, s'il a
fallu que le soleil de nolre siecle se levAt a l'horizon pour

LA RELIGIO:'i ET LE THÉ!TRE E'i PERSE

déterminer cette métamor h
.
28i
au réveil relioieux do t pp ose, 11 faut sans doute l'altribuer
'
n 1a erse co0 t
·
speclacle. Ce0 siecle e re t
.
emporame nous ofl're le
.
' n eue , qm marque la dé hé
·
de la Perse ét bl"t
e anee polit 1que
. .
' a • en meme tem
1
rehgieux et littéraire. tandis u'e
. ps son re evement
nouveau, elle assiste a '¡,é l . q d' lle maugure un théAlre
veux parler du Babvsme. cB~:~n 'une réf~rme .r~ligieuse, je
ces deux événemen.ls im
t ?u aucun hen VIs1ble ne relie
point par une vulgaire cJ:~i::n~ il e~t évidcnt que ce n'est
littérature et en religi·o
d e qu Il Y a eu révolution en
.
n par ela la me e .
plateau 1ranien; e' est le roble
, r aspienne, sur le
du lhéAtre persan patvie!dr ·t me
une étude approfondie
Les cantiques chantés en ~~hpeu -Mre, a ~ésoudre.
pendant les dix premiers ·o ondneur d Ah et de sa famille,
début de notre siecle le/ u~s u_ Moharrem, tel était, au
ma~ique, d'ou la tragédie
v1_erge de ~oute action draava1t déja diminué le nomb d sorhr. Peu d années apres, on
les récits du martyre d
~e ~~ cantiques, pour intercaler
1
comparattre ces mart e a a_m1 e ~u Prophete. Puis on fit
yrs, qm vena1enl rae t
on er eux-mémes
1eurs souffrances · D&gt;-os 1ors 1es acteu
'
·
scene : de ces récits dra t·
rs s empara1ent de la
'
ma iques au drame •
·1 ,
qu un pas, qui a été franchi L d
meme J n y avait
culte, ou plutót, tout en tir~nt d r~me, ~n.fin, s'est séparé du
sa chaleur, il a commencé a . e . a rehg1on sa substance et
Changez les noms les t
v1vrle m?épendammenl du culte.
,
emps et es lieu • • 1
nous avons sous les yeux c'est d n· x . e est_ a Grece que
'
e 10nysos qu'il s'agit.

(u

:~:~t°'

•

••

La tragédie persane est I' ex ress.
.
religieux des schiites.
p
ion parfa1te du sentiment
C'est a la religion et a l'histoir
qu'elle emprunte exclusiveme t e
tragiques qui constiluent 1 n _ses
Mahomet, celle de Fatima: camere
' sa fille,

..
re~1gieuse de la Perse
SUJets. Les événements
des Alides, la I!lOrt de
etc., et les divers inci-

�LA RELIGION ET LE TBÉATRE E'.'i PERSE

282

REVUE DE L'HISTOffiE DES RELIGJONS

dents, importants ou futiles, qui se rattachent a ces faits mémorables, voila le fonds méme du théAtre persan, la matiere
dramatique par excellence des auteurs modernes de la Perse.
Pris dans son ensemble, le répertoire persan est comme une
gigantesque polylogie; qu' on me pardonne ce néologisme : le
mot de trilogie, que nous appliquons a quelques drames
exceptionnels, les Niebelungen par exemple, ne saurait
désigner !'ensemble des ta':.iah.
C' est bien, en effet, une suite que forme cette série de
tragédies qui se rattachent les unes aux autres, et qui vont
crescendodu premier au dixieme jour du Moharrem, lorsqu'on
les représente dans leur enchatnement logique et naturel.
Qu'on en juge par le recueil que sir Lewis s'est procuré. La
premiere scene ou le premier drame nous fait assister a l'histoire de Joseph et de ses freres : les dangers que court Joseph
dans la citerne desséchée ne sont qu'une préfiguration du
martyre que subira Houssein dans le désert de Kerbéla. C'est
une facon de préparer le public aux ta'ziah de plus en plus
émouvants, qui vont se dérouler sous ses yeux. Nous sommes
témoins, dans les drames suivants, d'incidents secondaires
de l'histoire sacrée des schiites : la mort d'Ibrabim, fils de
Mahomet, c'est-a-dire le premier deuil qui frappe la famille
du prophete; puis l'offre généreuse d'Ali, qui veut sacrifier
sa vie pour arracher un malheureux aux ílammes de l'enfer.
Le public sait, par la, que les Alides racheteront de leur sang
les péchés de l'humanité. Viennent ensuite la mort du Prophete, l'usurpation d' Abou-bekr, la mort de Fatimab, etc.,
autant d'événements qui nous présagent les malheurs épouvantables qui vont fondre sur les Alides et sur la Perse.
Nous voyons ensuite le martyre de Hassan; la douleur devient
de plus en plus intense parmi les assistants : ils pressentent
le martyre prochain de Houssein. Dans les ta'ziah qui succedent a ces scenes déja si dramatiques, l'auteur ou les
auteurs mesurent habilement la dose d'émotion douloureuse
qu'ils administrent a leurs auditeurs ; ils leur détaillen t
quartiers par quartiers, morceaux par morceaux, fragments

283

par fragments, l'hisloire si courte de Iloussein. Enfin on étale
sous nos yeux le marlyre du héros national. Parvenus au
paroxysme de la douleur religieuse, les auteurs y maintiennent les spectateurs, en leur montrant le camp de Kerbéla
apres la mort de Houssein, le transporta Damas des survivants
de sa malheureuse famille; puis, pour couronner, a la gloire
des Alides, du schiisme et de la Perse, cet édifice de lamentations et de déchirements, on joue le martyre d'un ambassadeur européen qui embrasse le schiisme a la cour méme de
Yézid, et la conversion d'une dame cbrélienne a la foi musulmane. Le dernier acte de cet interminable drame nous
transporte au jour de la résurrection : Jacob, Joseph,
Abraham, David, Salomon, Noé, Mahomet, Ali, Fatimah,
Hassan, Houssein, etc., reviennent a la vie. Tandis que les
patriarches et les rois d'Jsrael ne songent qu'a leur propre
salut, l\fahomet et ses descendants intercedent pour les
pécheurs qui, sauvés par le sang répandu a Kerbéla, entrent
en paradis. Le schiisme est done la seule vraie religion.
Dans la tragédie persane, le dogme l' emporte de beaucoup
sur l'action, dont le róle est le plus souvent tres effacé. Le
répertoire tragique ne renferme que des pieces a ten dance ;
le caractere apologétique et national du théAtre persan
(n'oublions pas la confusion établie entre la patrie el la
religion) est un fait dont on ne saurait nier l'évidence.
C'est pour cela que les auteurs persans ont si souvent
recours au merveilleux, aux apparitions d'anges, de messagers divins ; on est plus d'une fois embarrassé pour déterminer si la scene se passe sur la terre ou dans le ciel. Fréquemment aussi les personnages appartiennent aux époques
les plus différentes de l'histoire ; si l'on ne croit pas a la
résurrection des morts, apres avoir entendu les ta'ziah, ce
n'est pas faute d'avoir vu des trépassés revenus a la vie.
Du moment que l'auteur se meut daos le domaine du
dogme, il serait surprenant qu'il n'en parcourt\t pas toute
l'étendue. Ce n'est done point a l'eschatologie seulement
qu'il fait des emprunts ; toutes les parties de la dogmatique

�284.

REVUI: DE L'HISTOIRE DES 1\ELIGIONS

lui prMeront leur concours. Il se platt en particulier a affirmer et a répéter que la mort du juste rachete les péchés du
peuple; cette idée revient a propos d'Ali, de Hassan, de
Houssein, de Mahomet, etc. ; il n'est pas une seule des
pieces du réperloire, dont j'ai pris connaissance, ou elle ne
soit développée. Le pardon se trouve en maint endroit exalté;
il fait meme le sujet d'une scene remarquable dans la
Mort de Mahomet, que M-. Chodzko a traduite. Dans la
meme scene, l'obéissance a la loi divine, le renoncement a
soi-meme, sont prechés au spectateur en termes émus.
L' entiere soumission a la volonté céleste, le sacrifice spontané des affections, de la vie pour la cause de Dieu, le martyre,
sont toujours représentés comme le devoir supreme de la
religion. Ces idées sont, en général, exprimées sous une forme
mystique, qui, parfois, rappelle le langage du quatrieme
Évangile. Ainsi, dans la Mort d'lbrahim, le fils de Mahomet annonce sa mort en ces termes : « Mon pere m'a
ordonné de me préparer pour un voyage. » L'auteur du
quatrieme Évangile place de meme ·dans la bouche du Christ
cesparoles: «Jem'envais vers celui qui m'aenvoyé, je m'en
vais vers le Pere; » formule mystique de la mort prochaine
de Jésus.
La forme meme du drame est empruntée a la religion. La
piece s' ouvre et se termine par des prieres ; une ou plusieurs
prédications précedent l'action dramalique. Il en était de
meme au moyen a.ge, ou les mysteres avaient souvent pour
prologue ou pour épilogue un sermon. Lorsque la piece
commence, le premier personnage qui prend la parole prononce une priere. Dans Joseph et ses Freres, par exemple,
Jacob parait sur la scene en s'écriant: « O cause de l'existence de toutes choses, tu es tout-puissant a sauver et a
secourir tes serviteurs, et la porte de ta miséricorde est
ouverte a tous ! Tu es le seul créateur de tóutes choses;
c'est Toi seul que nous adorons, Toi, le premier et le dernier,
Toi qui peux seul elre appelé l'Éternel, l'Immortel ! Tu es
seul capable de produire le jour et la nuit. Tu connais seul

285
les_secrets replis de lous les creurs, etc. ,&gt; Cela dit , la piece
commence ; quand la représentation est achevée, les acteurs
récitent une priere ou personne n'est oublié.
Le nom meme que porte le drame persan en précise encore
mieux, si cela était nécessaire, la tendance et le but. Le mol
ta'ziah, par lequel on le désigne, indique l'action de consoler
quelqu'un a l'occasion d'une mort, de luí adresser des compliments de condoléances. D'apres cette étymologie, la
tragédie persané est une lamentation (comme l'entendaient
les poetes hébreux), sur le martyre des Alides morts pour la
LA RELIGION ET LE THÉATRE EN PERSP.:

foi.

La confusion qui s'établit ainsi entre le théAtre et le culle,
nous explique pourquoi la saison théAtrale coincide avec le
temps des dévotions. Les drames persans peuvent, il est vrai,
étre joués a toutes les époques de l'année, mais c'est surtout
pendant le Moharrem qu'on procede a leur représenlalion.
C'est comme si la semaine sainte, chez nous, était consacrée
a la plus brillante représentation des meilleurs drames religieux. Cette confusionjustifie de méme la présencedecertains
ecclésiastiques sur la scene et le role que jouentles confréries
dans les représentations. Tels sont les Rouzeh-KhAn, prétendtrs descendants du prophete, chargés des prédications dans
les tek.vah , él les flagellants qui, a la mode des derviches
tourneurs, se frappent et se:martyrisent en l'honneur de Hassan et de Houssein, pendant le Moharrem.
Le drame enfin, daos son ensemble, nous apparatt comme
un acle religieux, comme une c_:euvre pie, M. de Gobineau a
· donné les détails les plus intéressants sur la valeur méritoire
que l'on attache au fait de payer une représentation de
ta'ziab, d'y assister, d'y contribuet- personnellement, etc.
Les acteurs ont le sentiment de l'importance religieuse des
roles qu'ils remplissent, et les spectateurs sont eux-meme si
pénétrés du meme sentiment qu'ils se laissent entratner a
des manifestations religieuses étranges, parfois meme a des
violences suscitées par le fanatisme. Quant aux auteurs, ils
ont, au plus haut degré , conscience du concours qu'ils

�REVUE DE L'IDSTOJRE DES RELIGJONS
286
apportent a la religion, et du sérieux, du zele et de l'humilité
que ce saint travail réclame. Un fait va mettre en évidence la
préoccupation religieuse qui ne cesse de les poursuivre.
Les auteurs des ta'ziah sont presque toujours inconnus;
aussi les directeurs de troupes en usent-ils fort librement a
l'égard de leurs reuvres. Nous avons eu l'occasion de lire
plusieurs tractations différentes des m~mes sujets; nous y avons
invariablement remarqué des tirades entieres, identiques dans
les diverses recensions : évidemment, une ou plusieurs
mains avaient passé par la, et fait usage, en toule liberté,
des ciseaux qui n'avaient respecté que les morceaux a effet.
Dans la précieuse collection de ta'ziah, que M. Chodzko a
vendue a la Bibliotheque nationale, et qu'il avait acquise du
directeur des représentations théa.trales a la cour du schah,
se trouvent sans doute plusieurs pieces écrites ou remaniées
par ce personnage, auteur dramatique lui-m~me ; mais il est
singulier que dans la capitale m~me, oil vivait cet auteur,
son nom ne fftt pas attaché a,tel ou tel ta'ziah, plus spécialement goftté du public. Lorsque sir Lewis, en 1862, voulut
•
se procurer le te.xte des principaux drames qu'on jouait alors
en Perse, c'esl [a la tradition orale qu'il dut les demander;
il entra en relation avec un ancien régisseur qui, assisté de
quelques-uns de ses collegues, réunit peú a peu et dicta a
des copistes les principales scenes que lui et ses amis reconstituaient par leurs souvenirs communs. Cette ignorance des
auteurs dramatiques, dans un pays ou tant de noms d'écrivains volent de bouche en bouche, ne laisse pas que de nous
surprendre. Sans doute, le peuple persan appartient a une
race particulierement douée pour la littérature et la poésie,
el cette facilité doit forcément donner naissance ades productions dont on ignore ou dont on oublie rapidemenl les
auteurs. Sans doule, les ta'ziah sont souvent le produit d'un
travail collectif. Mais je ne serais pas surpris qu'on considérM comme mériloire de garder l'anonyme pourdes reuvres
littéraires qui touchent de si pres a la religion.

LA RELIGION ET LE THÚTRE EN PERSE

287

Le théa.tre persan demeurera-t-il longtemps encore étroitement lié a la religion? C'esl ce qu'il est difficile de dire. 11
faudrait, en effet, que l'état religieux de la Perse subtt de
bien grandes modifications pour opérer ce divorce. Ce n'est
done que daos un avenir assez éloigné qu'on peut imaginer
c~ .détache~ent ~e la scene et :de l'autel. Cette séparation
d a11leurs n est pomt a souhaiter, En effet, c'est a son caractere religieux que le théa.tre persan doit son originalité et sa
grandeur.
Le théAtre en Grece n'était pas seulement une branche de
la liltérature ; l'histoire nationale, la patrie, avec ses
légendes et ses traditions, avec ses heures de gloire et de
do~leur (CEdipe, Ajax, Antigone, etc.), y paraissait tout
en~1ere, ~t c' était la religion qui en couronnait l'édifice.
Qu on rebse Eschyle etSophocle, pour se convaincre du rOle
du. sentiment religieux dans l'art dramatique grec; qu'on
rehse ces pages admirables ou le poete nous montre l'interven tion mystérieuse de ladivinité dans l'histoire de la nation
et 1.,º'!1 verra 4,~e ce n '~st pas seulement en Perse que l'idée'
rehgieuse ?t l 1dée nabonale se sont unies sur la scene, pour
donner naissance a des reuvres grandioses et saisissantes.
Le_ théa.tre fran&lt;¡ais au moyen a.ge aurait pu, peut- étre,
briller du méme éclat, s'il n'avait point rapidement dévié de
la route qui semblait comme tracée devant luí. Reposant sur
la foi des peuples, ayant pour héros le fondateur du chrislianisme , son histoire si douloureuse et si profondément
humaine,. so~ sublime martyre, il aurait pu, comme le
rema~qua1t V1llemain, donner naissance a la tragédie la plus
déchirante et la plus belle. Mais le poete
... cuí mens divinior atque os
Magna sonaturum...

le poete a manqué.

�288

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIO'NS

LA RELIGION ET LE THtATRE EN PERSE

Le thMlre persan me paratt tenir le milieu entre les mysteres du moyen a.ge etl'art dramatique des Grecs. Tres supérieur aux premiers, de beaucoup inférieur au second, il a su
créer déja des beautés de l'ordre le plus élevé; qu'on relise
en particulier le « fragment de la Mort d' Abbas &gt;&gt; traduit par
Chodzko ; je ne connais pas de morceau d'un dramatisme
plus poignant; c'est une page admirable et digne de l'antiquité ou de Shakespeare.
Abbas, qui se sacrifie dans le vain espoir d'apporter un
peu d'eau de l'Euphrate aux malheureux enfermés dans le
camp de Kerbéla, revient mourant aupres d'eux, montrant les
tronQons de ses bras que les ennemis ont coupés, et il s'écrie,
ayant a peine conscience de lui-meme, de l'état ou il se
trouve, du monde ou il vit encore pour quelques instants :

Oiseau des bosquets du paradis, que chantes-tu?
Le fer d'un jérid a brisé tes ailes : qu'as-tu, cher convive assis au
banquet de nos malheurs, buvant de l'eau d'immortalilé dans la
coupe pleine de ton sang, qu'as-tu !
Abbas. - Quelle extase I Je viens de boira a la coupe du martyre:
quelles délices l J'ai cueilli une rose· fraiche dans le jardín de
l'obéissance : quelle fleur ! L'échanson de Kouser me présente un
callee. Je m'abreuve du nectar dans le cristal du bonheur : quel
breuvage ! J'entends une mélodie inou'ie aux oreilles des mortels :
quelle musique ! Toutes les promesses divines annoncées aux
hommes vont s'accomplir: quelle réalité 1
Roussein. - Ah ! mon frere, par l'ame du martyre de l'injustice,
tu comparaitras devant notre grand pere avec le visage rayonnant
de blancheur des innocents. Dessille tes yeux et reviens a toi.
Aurais-tu quelque testament a nous léguer? Dicte-le, car mes yeux
versent des pleurs de sang.
Abbas. - Voici ma derniere volonté, ó Imam des peuples. Ne
me conduis pas vivant dans la tente du harem. J'aurais honte de
regarder en face Sékina. J'en souffre beaucoup, tu le sais, ó conducteur du chemin du salut. Je lui ai promis de lui rapporter de
l'eau de l'Euphrate, pour désaltérer ses levres desséchées. Arrivé
devant la tente, Sékina viendrait me demander: Eh bien, mon
eau, ou est-elle? (Montrant les tron&lt;;ons de ses bras :) Regarde toimeme, mon frere: je n'ai point d'eau; je ne saurais que répondre
a ta petite malheureuse enfant. Mais il est temps, je m'en vais
rejoindre l'envoyé de Dieu, et je dis: je confesse qu'il n'y a pas de
Dieu autre qu'Allah ! » (U expire.)

- Viens, mon frere, recevoir dans tes bras mon cadavre
ensanglanté.
Houssein. -Mort et malheur I Ou es-tu? Fais-toientendre et que
je tombe victime, au timbre de celle voix chérie ... Ah I te voila
enfin. Le sang ruisselle a grosses gouttes de tes cheveux en
désordre. Éleve la voix, parle, mon frere, parle, lumiere de mes
yeux, modele des braves, objet d'amour de toute notre famille,
mon frere, mon Abbas 1
Abbas. - Qui es-tu! Tu sens l'odeur de mon frere. La douceur
d'ame de Houssein emmielle tes paroles. L'ivresse de l'amour du
martyre m'a ravi hors de moi-meme; ma perception ne sait plus
comprendre autre chose que les promesses divines que le destin
me répete tout bas a l'oreille.
Houssein. - Qu'es-tu done devenu, pour avoir oublié ton frere 1
Quelle extase absorbe tes facultés ! Regarde, c'est moi, ton Houssein, dont le dos plie et se brise sous le poids de l'affiiction que ton
état m'inspire. Mes entrames brulent du feu de tes blessures.
Abbas. - Dieu merci, je n'ai jamais été avare de l'ame quand il
s'agissait de secourir quelqu'un. Je. ne me suis jamais ménagé
pour prouver mon dévouement a notre· sainte cause. Aussi, c'est
au nom de Dieu que l'oiseau de mon existence saigne a présent,
percé par le glaive de haine. Mon creur est plein de douce joie, car
je n'ai pas été chiche de mon ame.

289

Houssein. -

Sans doute, le thMtre persan n'a pas dit son dernier mot :
bien des modifications pourront y etre apportées, bien des
perfectionnements introduits. ll ne s'en présente pas moins
a nous comme une reuvre du plus haut intérét, et dont l'importance dépasse le champ de la littérature.
La Perse, prise aujourd'hui entre les feux croisés de la
Russie et de l'Angleterre, o.ffre a nos yeux l'un des étals
d'amoindrissement et d'abaissement les plus has qu'on puisse
signaler daos le cours de salongue histoire. Se relevera-t-elle
de cette situation précaíre? Je l'ignore. Mais, si elle ·parvient

�290

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS

.

a recon

uérir dans le monde un rang digne d~ son pass~, Je
~ pas surp r1·s qu'elle le dftt a la rénovallon de1· sa· htténe sera1s
rature par le drame, el a la revivification de sa re i_g10n p~r
le BAf&gt; sme. Apres tout, ce ne serait pas la prem1e~e fo1s
qu'un/ révolution religieuse et littéraire entratnera1t une
réforme sociale et politique.
Édouard l\foNTET.

VRITRA ET NAMOUTCHI
dans le Mahabharata.

I. -

Les adversaires d' lndra.

lndra, le chef des dieux de l'almosphere, le Jupiler-Tonnant des Aryens, a. surmonté un grand nombre d'adversaires .
.Mais il y a lieu de croire que la longue nomenclalure des
ennemis terrassés par sa vigueur présente plus de dénominations que d'individualités distinctes, et que le meme personnage se cache souvent sous plusieurs désignalions différenles. Cependant, si des noms divers sont parfois donnés a
un seul adversaire d'Indra, il peut arriver aussi, et probablement par l'effet de la meme cause, que plusieurs ennemis de
ce dieu soient confondus sous un nom identique. C'est sur
une particularité de ce dernier genre que nous désirons
appeler ici l'attention.
La confusion dont il s'agit se trouve dans le MahAbhArata.
C'est daos ce poeme célebre et unique que nous puisons les
éléments du présent travail. Les emprunts faits a d'autres
ouvrages postérieurs ou antérieurs n'auront pour objet que
de nous aider a expliquer les difficultés et les contradictions
du texte épique.
Le MahAbhAratacélebre danslndra le vainqueurde Vritra,
le vainqueur de Namoutchi, le vainqueur de (:ambara, le

�292

REVUE DE L'HlSTOlRE DES RELIGIONS

vainqueur de Bala. Ces quatre noms se rencontrent tres souvent . mais ils sont a peu pres les seuls que la grande épopée
indie~ne semble connattre ou du moins citer de préférenc~
pour faire ressorlir l'héro'isme d'Indra. ~ous croyons auss1
avoir remarqué que la fréquence propol'.honnelle de lamention de ces quatre noms correspond al' ordre daos lequel nous
les avons énumérés.
J'aurais bien aimé lire dans le MaM.bha.rata quelques
détails sur la lutte d'Indra avec ~ambara et Bala. Je n'~i pas
eu cette satisfaction. Je n'ose pas avancer que le récit des
victoires remportées sur ces deux adversaires ne s'y trouve
pas; je puis seulement dire que j~ ne l'ai pas rencontré. ~es
passages ou Jndra est appelé vamqueur de ~ambara, vamqueur de Bala, ne nous apprennent rien sur les incidents de
la lutte.
11 n'existe ama connaissance, dans le Mahabha.rata, que
deux récits 'des combats d'Indra, l'un, le plus bref, doit
s'appliquer a sa lulte contre Vritra, l'au~re, plus développé,
doit con cerner sa lulte contre Namoutch1 : seulement, daos
l'un comme dans l'autre, l'ennemi terrassé ne porte pas
d'autre nom que celui de Vritra, de sorte que l'on ~roit a~oir
deux récits de la défaite de Vritra, entre lesquels, 11 y a, a la
vérité, plusieurs traits communs, mais qui, a consi~érer l_a
maniere dont le vaincu périt, sonl absolument rnconc1liables, et portent ainsi la trace d'une évidente et indéniable
confusion. C'est cette confusion que nous allons mettre en
lumie.re, saos nous vanter de pouvoir l'expliquer entierement.
II. _ Premier récit du Mahdbharata. Lutte contre Vritra.
Le premier récit d'une lutte d'Indra se ttou;e da?s. le
Vana-Parva (du &lt;¡loka 8691 au &lt;¡loka 8729 . En v01c1 le
résumé :
i) Traduction de Faucbe, vol. 111, p. 458-62.

VRITRA ET NAMOUTCHI DANS LE MA.HABHARATA

293

Les Da.navas appelés Ka.lakeyas, commandés par Vritra
opprimaien~ les_ dieux ou Dévas dirigés par Indra. Désespé~
rant de la v1ct01re et meme du salut, les dieux vont trouver
Brahma. qui leur ordonne de se rendre aupres du Richi
Dadhttcha et de lui demander ses os pour en fabriquer
un foudre qui terrassera les Da.navas. L'ordre est exécuté ·
les dieux vont trouver le Richi qui, avec la plus aimable obli~
geance, ou, sil' on veut, avec le plus héro'ique dévo-0.ment,
sans meme attendre que la demande soit formulée abandonne immédiatement la vie et livre ses os a l'arm'ée des
dieux. Tvachtri s'empresse d'en fa&lt;¡onner un foudre dont il
arme la main d'lndra; et la lutte recommence.
Au bout d'une heure de combat, les dieux étaient en pleine
déroute ; Vrilra et les Da.navas triomphaient. Le moyen
suggéré par le grand dieu Brahma. s'était trouvé inefficace.
Devons-nous ajouter que Tvachtri s'était montré mauvais forgeron ou perfide auxiliaire? Nous ne le ferions qu'avec
réserve ; car l'insucces des Dévas, comme on va le voir
se_mble devoi; etre at!ribué plutót a lalacheté d'lndra qu'a l~
fa1blesse de 1 arme mise entre ses mains.
La situation était des plus critiques. lndra, tremblant,
désespéré, va trouver Na.rayana, autrement dit Vichnou et
implore son secours ; Vichnou promet de mettre sa f;rce
dans Indra. Celte manreuvre n'échappe pas a Vritra qui
pousse un cri terrible. Indra, épouvanté, lance sa foudre
et tue Vritra. Mais telle était sa frayeur, que, sans meme
s'apercevoir que son arme avait quilté sa main, sans attendre
l' effet du coup porté par lui d' une faoon presque inconsciente
il s'enfuit tremblant et. va s'enfoncer dans les eaux d'un la~
oil il se cache si bien que de longtemps on n'entend plus
parler de luí.
. Je ne dis rien de ce qui suivit la mort_de Vritra; la joie des
Dévas, le massacre des Da.navas et leur fui te sous les eaux de
lamer. Ces épisodes, qui m'entratneraient trop loin ne sont
.
'
pas de mon SUJet.
·
On aura remarqué le trait dominant de ce récit. 11 s'agit
20

�1

294.

REVUE DE L Il1STOIRE DES RELIGIONS

d'une lutte générale des bons génies contre les mau~ais. Le
chef des bons génies l'emporte, grAce au secours de V~chnou,
saos qui tout était perdu; c' est en tremblant q_ue le vamqueur
accomplit son exploit. L'honneur est enberement ~our
Vichnou, l'auxiliaire invisible et présent. Notons, parm1 les
circonstances accessoires, l'intervention de Brahma présentée d'une maniere qui met surtout en relief l'effacement
de ce dieu · celle de Tvachtri, dans laquelle on peut surprendre la' trace ~u !'origine d'une mésintellige~ce entre
Indra et lui mésintelli(J'ence qui, dans d'autres récils, passe
a l'état d'hostilité dé~larée. C'est Brahma qui a conseillé
l'emploi des os de Dadhitcha; c'est Tvachtri qui e~ fait u~
foudre. La nature spéciale de cet engin dont lndra s est serv1
contre son adversaire est un des. traits essentiels de notre
récit • car bien que le foudre dont les os du Richi avaient
'
fourni' la matiere
ne soit devenu efficace que par 1··mt erven~
tion de Vichnou, il n'en reste pas moins l'arme spéciale qm
a donné la morta Vritra. Vritra a été tué au moyen des os de
Dadhltcha.

m. -

Deuxieme récit du Mahábhdrata . Lutte contre
Vritra (Namoutchi).

Je passe maintenant au deuxieme récit qui se trouva beaucoup plus loin dans le poeme (Udyoga-Parva, du &lt;¡loka 239

au 346 1).
•
•
Tvachtri, quin' est plus le forger~n pl~s ou moms ?ª?1le ou
1
bienveillant du récit précédent, ma1s qm est 1 enn~m1 d In~r~,
avait créé un monstre a trois tetes, dont la pre1?1~re réc1ta~t
le Véda, la deuxieme s'abreuvail de soma, la tr01s1eme buva1!
1
l'espace. Vi&lt;¡varo-0.pa a trois tetes 1 (tel est le nom qu on lm
1) Traduction de Fauche, vol. V, p. 369-80.
2) Le Mahabharata l'appelle une seule fois Vi~varodpa, et toutes les autres
fois Tri&lt;;iras {Trois-Tétes), comme si c'était un nom propre,

VRITRA ET NAMOUTCill DANS LE M.HUDUALlATA

295

donne) était compté parmi les brahmanes~ On sait que les
mortifications peuvent faire parvenir a la divinité ; el un
homme ou un Mre quelconque ne pouvait atteindre a une
grande supériorité intellectuelle et morale, saos exciter
l'inquiétude d'Indra. C'est ce qui arriva pour le fils de
Tvachtri. Indra, craignant d'étre supplanté par ce monstre a
trois tetes d'une si éminente vertu, le frappa de son foudre
et le tua. Mais les trois tétes semblaient toujours vivantes.
In_dra recourut aux bons offices a·un charpentier qui, se
la1ssant persuader non sans peine, les trancha toutes les trois
avec sa hache. Divers oiseaux s'échapperent aussilót des
bouches des tetes coupées. Indra crut avoir paré a un grand
danger et fut rempli de joie ; mais sa victime était un saint
brahmane. ll avait commis un brahmanicide.
On se figure dans quel état la fin du monstre trois tetes
avait dó mettre Tvachtri. Par la puissance de ses morlifications, ce pere, altéré de vengeance, fit sortir du feu du sacrifice un nouveau monstre, Vritra, qu'il chargea de venger
Trois-Teles. Vritra ne perdit pas de temps pour attaquer
Indra. Le combat ful terrible. Un instant Indra se trouva pris
entre les machoires de son redoutable adversaire : les dieux
furent épouvantés. lls eurent alors l'heureuse inspiralion de
créer le baillement. Vritra se mit a bAiller ; et Indra amin.
'
c1ssant son corps, réussit a échapper a la dent du monstre.
11 recommenga bravement le combat; mais l'adversaire était
trop fort. La victoire était impossible. L'armée des dieux
pliait; l'empire du monde allait appartenir a Vritra.
Tous les dieux réunis vont trouver Vichnou et implorent
son appui. Vichnou promet d'entrer sans etre vu dans le
foudre d'Indra, mais donne en meme temps le conseil de ne
pas combattre a force ouverte et de recourir a la ruse.
Le conseil fut suivi : des pourparlers furent engagés avec
Yrilra; et un accord intervint entre les deux adversaires,
aux termes duquel Indra prit l'engagement de n'attaquer ni
le jour ni la nuit, ni avec le sec ni avec l'humide, ni avec la
pierre, le bois, ou une arme quelconque, ni avec une formule

a

�VRITRA ET NAlIOUTCHI DA~S LE MAHABHARATA
1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

296
magique. La paix était faite; mais Indra n'était pas tran-

quille.
.
Un jour, ou, pour mieux dire, a une heure crépuscula1re,
entre chien et loup, Vritra se trouvait sur le bord de ~a mer ·
Une montao-ne d'écume se leve sur les eaux; ce n'était pasle
sec, ce n'éfait pas non plus l'humide; ce n'était ni_ du bois,
ni de la pierre, ni une arme, ni une parole mag1~ue : on
n'était pas dans le jour, on n'était pas dans la nmt. Indra
prend cette écume et la lance sur Vritra qui meurt foudroyé.
Vichnou était entré, sans se laisser apercevoir, dans cette
écume et en avait fait un engin meurtrier.
Indra avait eu beau observer la lettre du traité conclu avec
Vritra ·1 son acte était une fourberie, une trahison. Chargé
d'un double crime, d'un brahmanicide et d'un parjure, il
s'enfuit aussitót apres la mort de Vritra et va se blottir au
fond d'un lac oil il reste caché mille années durant.
Les différences qui existent entre ce récit et le précédent
ne sont pas moins frappantes que les ressemblances. Remarquons d'abord que ce second récit est double; il se compose :
1ºde lamort deTrioiras; 2ºdelamortde Vritra. Ala rigueur,
j'aurais pu supprimer la premiere moitié; mais elle est si
étroitement unie a la deuxieme qu'il ne semble guere possible de les disjoindre. D'ailleurs, quoique le premier récit
ne dise rien sur !'origine de Vritra, et que l'histoire de
Trioiras soit l'explication de cette origine, il y a un lien entre
les deux récits meme pour cetle partie qui semble exclusivement appartenir au second. Ce qui constitue ce lien, c'est
Tvachtri; Tvachtri qui, dans le premier récit est l'auxiliaire
d'lndra, auxiliaire peut-etre malhabile ou mal disposé, et,
dans le deuxieme, son ennemi déclaré. Tout le caraclere de
chacun des deux récits se trouve meme altér·é par cette opposition. Le premier repose sur la lutte des Dévas et des Da.navas qui se concentre dans celle de leurs chefs; le deuxi?me
ne repose que sur l'inimitié personnelle de Tvachln et
d'Indra qui, au fond, se disputent l'empire du ciel. Ce
deuxieme récit apparait done comme une modification, une

297

dégradation du premier; et ce caractere d'abaissement se
reconnatt encore a d'autres traits. Le premier récit ne met
en jeu que la force, les sentiments héro'iques et belliqueux.
Apres s'étre bravement battu, Indra a peur; mais la bravoure
et la force de Vichnou suppléent a la couardise et a la
faiblesse d'Indra. Dans le deuxieme récit, la victoire est
le prix de la ruse; et ce n'est pas seulement Indra qui
trompe son ennemi : Vichnou lui-meme est compromis
dans celte mauvaise action. Car, dans un récit comme
dans l'autre, la victoire n'est obtenue qu'ave.c son concours. L'héro'isme dans le premier récit, la perfidia dans
le deuxieme, triomphe avec lui et par lui. La glorification
de Vichnou faisant d'Indra son instrument est en somme
le trait dominant des deux récits qui nous le montrent, le
premier, s'incarnant dans lndra, le deuxieme, s'introduisant
dans un objet matériel. A bien des égards, le deuxieme
récit semble n'étre qu'une répétitioñ du premier, complété,
mais en meme temps, altéré et dégradé.
Toutefois , il est un trait qui nous oblige a voir dans
le deuxieme un récit original, distinct, qu'on aura cherché
a identifier le plus possible avec le premier, mais qui primitivement devait en différer totalement : c'est la nature de
l'engin qui a. serví a tuer le monstre. On ne peut pas dire
que Vritra a été tué avec les os de Dadhitcha et avec l'écume de la mer. II faut choisir entre ces deux armes :
leur emploi simultané est impossible , et leur emploi successif n'est admissible que si Vritra avait reparu dans le
monde apres sa mort et péri deux fois. Mais, quoiqu'il
ne co11te guere aux Indiens de faire revenir leurs héros a
l'existence, on ne nous dit ríen de pareil sur Vritra. Force
nous est done d'admettre que le personnage tué avec
l' écume de la roer n' est pas le personnage tué avec les os de
Dadhttcha.
Nous savons que c'est Namoutchi qni a élé tué avec
l' écume. Le MahAbharata lui-méme nous fournitle moyen de
constater l'étrange confusion qui caractérise son second récit

�REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGlONS
298
de la défaile de Vritra. Le c,loka f 957 du Sabha.-Parva 1 dit en
effet : &lt;&lt; Apres avoir conclu un aecord, portant qu'il n'y aurait
pas d'offense, (:akra (Indra) a coupé la tete de Namoutchi.
Sa conduite est estimée celle qu'on doit toujours tenir envers
un ennemi. n Il ne faut pas s'étonner de cet éloge de la fourberie d'Indra. Il est mis dans la bouche du méchant Douryodhana, l'ainé des fils de Dhritarachtra, le persécuteur acharné
des cinq vertueux fils de Pandou. Il esl tout simple que
Douryodhana invoque la perfidie d' un dieu pour justifier la
sienne propre. L'intéret de ce c,loka pour nous est dans cet
accord excluant toute offense, au mépris duque! Indra lua
Namoutchi. Ces simples mots ne sont-ils pas une allusion
transparente aux faits racontés dans notre deuxieme récit?
11 esl vrai que ce deuxieme récit ne dit pas que la tete du
monstre ait été coupée ; mais ce n'est la qu'un détail secondaire. Nous pouvons done, nous appuyant sur cette violation
de la foi jurée donl Namoutchi a été victime selon le c,loka
f 957 du Sabha.-Parva, affirmer que Namoutchi est le véritable héros du deuxieme récit du Mahilbha.rata, et que, par
une erreur étrange , inexpliquée et peut-etre inexplicable,
le nom de Vritra y a été substitué a celui de Namoutchi.
Suffit-il done d'écrire Namoutchi au lieu de Vritra dans le
second de nos récits pour considérer toutes les difficultés
comme levées? Je ne le pense pas, et l' on sera sans doute
du meme avis quand on aura lu le résumé du récit de la
défaite de Vritra dans le Bhilgavata-Pourilna.

IV. - Récit du Bhágavata-Pourána. Lutte contre Vritra.
Voici comment notre épisode y est présenté i :
Vicvarotipa, un des fils de Tvachtri, occupait une place
importante parmi les Dévas. 11 avait trois tétes : une pour
1) Traduction de l&lt;'auche, vol. Ir, p. 523.
2) Traduction d'Eugéne Burnouf, vol. III, p. 577-639.

VRITR.A ET NAMOUTCHI DA.NS LE MABABHARA.TA

•

299

boire le soma, une pour s'abreuver de liqueurs, la troisieme
pour manger le riz. Les Dévas étant venus le trouver, par le
conseil de Brahma., pour obtenir son assistance dans leur lutte
inégale contre les Asouras, il leur donna un charme, la cuirasse de Vichnou.
Malheureusement, la mere de Viovarotipa était fille d'un
Daitya. Trop soucieuxde ses ancetres maternels, Viovaroupa
leur donna une part dans le sacrifice. Ce fut !'origine de sa
querelle avec Indra. Indigné de cette faveur accordée a ses
ennemis jurés, Indra trancha les trois tétes de Vicvaroupa.
Chacune de ces tetes devint un oiseau en tombant du tronc et
s'envola.
Tvachtri, furieux du meurtre de son fils, résolut de lui
susciter un vengeur. Il fit un sacrifice duquel jaillit Vritra,
qui, sans retard, attaque Indra etles dieux. Ceux-ci, se sentant incapables de résister, vont trouver Vichnou ; il leur
donne le conseil de demander a Dadbttcha ses membres,
afio d'en fabriquer un foudre qui tranchera la tete de Vritra.
Le conseil est suivi ; le Dadhitcha du Bhilgavata-Pourilna se
montre d'aussi bonne composition que celui duMahAbhilrata.
Immédiatement, il s'unit a Brabma et abandonne ses
membres, qu'il livre aux Dévas. Notons ici que c'est déja par
lui que la cuirasse de Vichnou était venu-e au pouvoir des
Dévas ; car e' est de lui que la tenait Tvachtri , qui l'avait
transmise a Vic,varotipa.
Vicvakarma. fabrique un foudre avec les os de Dadh!tcha;
armé de ce nouvel engin, Indra recommence l'attaque. 11 est
inutile de rappeler les péripéties de cette lutte colossale,
racontée avec un luxe d' extravagances que le Mababharata
ne connatt pas. Il nous suffira de dire que Vritra finit par
avaler Indra avec son éléphant. Mais Indra fend avec son
foudre le ventre de l'ennemi qui l'a englouti et lui tranche la
tete. Ce grand triomphe n'étouffe pas le remords que lui fait
éprouver le meurtre du brllimane Vicvaroó.pa ; il va se plonger dans le lac MAnasa et y reste caché pendant mille ans.
Ce récit combine, comme on le voit, les deux récits du

�300

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGTONS

Maha.bha.rata. Il adapte au premier de ces récits le préambule du second. Comme le deuxieme, il rattache !'origine de
la querelle entre Vrilra et Indra a un dissentiment entre
Tvachtri et Indra. En ce qui touche les détails de la mort du
monstre, il les emprunte au premier récit, c'est-a-dire que,
pour lui, l' engin meurtrier est le foudre formé av~c les os de
Dadhitcha; il ne sait rien de l'écume de lamer, m de la convention conclue entre Indra et son ennemi. L'adversaire
d'Indra décrit daos le Bha.gavata-Poura.na, est done bien le
héros du premier récit du Maha.bha.rata, c'est-a.-dire Vrilra,
d'ou il suit que le héros du deuxieme n'est pas Vritra et doit
Mre Namoutchi. Notons cependant, dans le PourAna, un trait
qui se rapproche d'un détail du deuxieme récit épique :
Indra avalé par Vritra (je laisse de cóté l'éléphant) rappelle
Indra saisi par les dents du monstre, que le Maha.bha.rata
appelle Vritra, mais qui esl Namoutchi, et parvenant a
échapper. Toute la ditférence est que, dans le Ma~Abha.ra~a
Indra court le risque d'élre dévoré par son adversa1re, tand1s
que, dans le Bha.gavata-Poura.na, il l'est effectivement. Y a-til une connexion entre ces deux traits spéciaux ? Ou est-ce
une simple rencontre? S'il y a emprunt, aquel combat appartient en propre ce détail de voracité? A la lutte contre Vritra,
ou a la lulte contre Namoutchi? A la premiere probablement; mais je ne saurais l'affirmer. La question n'est saos
doute pas d'un grand intérét ; mais nous avons cru devoir
insister sur ce trait, qui montre la pénétration mutuelle de
ces deux épisodes de l'histoire d'Indra.
Autre détail qui a son importance. Dans le Bha.gavataPoura.na, Indra coupe la téte de Vritra; daos aucun des
récits du Maha.hha.rata il ne coupe la téte de son adversaire ;
seulement le (}loka isolé, cité plus haut, mentionne la décollation de Namoutchi. Le Bha.gavata-Poura.na aurait-il done
transporté daos le récit de la mort de Yritra un trait qui
appartient a la mort de Namoutchi? Je ne sais. Mais pourquoi le 1\faha.bhArata ne parle-t-il daos aucun de ses récits de
tate coupée? Son silence sur ce point est assez caractéris-

VRITRA ET NAMOUTCIII DANS LE MATIABHARATA

30{

tique. Daos l'un et dans l'autre récit du MahAbhArata, ce
n'est pas en décapitant son adversaire qu'lndra le 1ue, c'est
en le frappant avec un projeclile ; il se sert d'une arme de
trait, non d'uninstrument tranchant. Dira-t-on que le foudre
d'Indra avait un tranchant? Le texte du BhAO'avata-PourAna
o
permettrait de le soutenir; mais, dans le Maha.bhArata, la
section ele la téte ne semble pouvoir Mre qu'un qcte postérieur a celui qui a donné la mort. Or, aucun des deux récits
n'admet cette opération qui suppose un vainqueur savourant
son triomphe. D~ns le p:emier récit, lndra est si épouvanté,
daos le second, 11 est s1 honteux de sa mauvaise foi que, le
coup mortel une fois donné de loin, il ne songe qu'a fuir et
a se cacher. Les deux_ récits ne nous donnent aucun· moyen
de trancher la quesbon, et nous restons indécis entre le
BhAgavata-PourAna et un (}loka du MahAbhArata nous disant
le premier, qu'Indra a décapité Vritra, le second, qu'il
décapité Namoutchi. On pourrait admettre que chacun d'eux
a eu la léte tranchée.
Je ne saurais insister sur tous les poinls dignes de
remarque: l'opposition du Vi(}varoú.pa, gourmand et matériel
du PourAna avec le Vii;varoú:pa contemplatif et spirituel du
MahAbhArata; - le dédoublement de Tvachlri et de ViQvakarmA; - l'intervention de BrahmA, plus insignifiante encore
que dans le MahAbhArata; - celle de Vichnou, qui joue le
role donné a Brahma. dans le poeme épique, dont la cuirasse
se trouve insuffisante, et qui, s'il ne s'associe pas comme
daos la grande épopée classique, a une insigne tromperie,
est du m?ins obligé d'intervenir directement par ses conseils,
comme s1 son armure avait été saos force,· donnée assez singuliere daos un poeme consacré asa glorificalion.
Mais il est un point qui, apres qu'on a lu le MahAbhArata
et le PourAna, reste obscur. L'un et l'autre nous représentent
Vrilra comme né du sacrifice de Tvachtri. Seulement, le
Vritra du Maha.bhArata est Namoutchi. Qui done Tvachtri
a- t-il suscité pour la vengeance de son fils ? Vritra ou
Namoutchi? Entre ces deux autorités, le poeme épique et le

¡

�303

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

VRIT.RA ET NAMOUTCHI DANS LE MAHABHARATA

PourAna, il est bien difficile de se prononcer. D'une maniere
générale, le Maha.bha.rata semble inspirer plus de confiance ;
mais dans le cas spécial qui nous occupe, la confiance est
sing~lierement atténuée par l'étrange confusion faite entre
Vritra et Namoutchi. 11 est généralement admis que c'est
Vritra qui a été créé par Tvachtri. Cependant, il me paratt a
propos de citer un texte, et je traduirai le récit du l\Ia.rkandeya-Pouril.Ila sur la mort de Vritra. C'est un fragment
tres court, une mention plutot qu'un récit.

tions aft'ectueuses, qui se complaisent daos le bien de tous
les étres. 18. Mais Qakra transgressa les clauses du contrat;
il tua Vrilra. Le meurtre de Vritra pesant sur lui, sa force
fut brisée 1 ••••
La tradition est done bien que c'est Vritra qui fut suscité
par Tvachtri pour la vengeance de ViQvaroupa. Ainsi, le
Mahil.bhil.rata a exactement raconté dans son second récil
!'origine de Vritra; seulement, il y a attaché le récit de la
lutte avec Namoutchi, constamment désigné sous le nom de
Vritra. J'ai déja dit que je ne me flattais pas d'expliquer completement cette étrange confusion. Je voudrais cependant
essayer d'en rendre compte autant qu'il est possible, en
remontant aux sources des récits étudiés ci-dessus. 11 faut
pour cela s'adresser aux Védas.

302

V. - Récit de la mort de Vritra dans le MárkandeyaPourána.
1. Le fils de Tvachtri ayant été tué jadis par la splendeur
d'Indra, Indra, coupable du meurtre d'un bra.hmane, fut dans
une extréme détresse. 2. 11 entreprit d'en faire l'expiation
en se dépouillant de sa splendeur de Qakra. Ainsi, Qakra se
trouva sans éclat, son éclat ayant disparu dans l'expiation.
3. Cependant, a la nouvelle de la mort de son fils, Tvachtri
fut en colere, ce PradjApati; il arracha une de ses tresses et
prononQa cette parole : 4. Qu'aujourd'hui les trois mondes
avec les dieux voient mon héro'isme ; qu'il le voie aussi ce
brahmanicide aux mauvaises pemées, Pil.kacAsana (lndra) ;
5. Lui par qui mon fils qui se plaisait dans l'accomplissement
. de ses devoirs, a été abattu. A ces mots, les yeux rouges de
colere, il sacrifia la tresse dans le feu. 6. Alors apparut Vritra, le grand Asoura, avec une guirlande de flammes, un
corps immense, des dents gigantesques, semblable a un amas
de collyre (?) fendu; 7. Ennemi d'Indra, incommensurable,
accru de la splendeur de Tvachtri. Chaque jour, il grandissait de la longueur d'une portée de fleche, et sa force était
immense. 8. Voyant que ce grand Asoura était né pour le
tuer, Qakra envoya sept Richis, désirant la paix ; car la
crainte le tourmentait. 9. Ils firent un accord entre lui et
Vritra, et imposerent les conditions, ces Richis aux disposi-

VI. -

Vritra et Namoutchi dans les Védas.

Je n'ai pas la prétention de faire un exposé complet des
traditions védiques sur Vritra et Namoutchi, ni de parcourir
les phases diverses du développement de leur histoire. Je
me bornerai a de courtes indications.
On s~it que Vritra, « celui qui couvre, » figure le nuage
obscurc1ssant la terre par le voile épais dont il la couvre, el
la desséchant par son refus de lui livrer l'eau qu'il recele.
Les ondes sont des épouses qu'il garde pour lui seul, des
vaches qu'il tient enfermées dans une caverne. Indra lutte
c_ontre l~i, le frappe a la téte, le tue, et délivre les ondes capbves, qm tombent sur la terre et la fécondent. Divers autres
pe~son~~ges, Ahi en particulier,_jouent un role analogue, au
pomt d etre confondus avec Vritra. Or, Namoutchi, &lt;e celui
qui ne la.che pas, » est un de ces adversaires qu'Indra tue
pour l'obliger a la.cher les eaux : on le représente comme un
brigand, avare, doué de magie, qui se cache entre ses deux
f) Mlrkandeya-Pourana. Lecture vn•.

�304-

REVUE DE L'BlSTOIRE DES RELIGIONS

épouses (ciel et terre) ; mais , il a beau armer sa troupe
féminine Indra le tue en lui écrasant la tete avec l'écume
des ond:s et distribue aux hommes les vaches de ce bandit.
Ces vach:s ce sont les eaux. Il est done manifeste que,
malgré des différences légeres dans les qualifications et dans
les détails de la lutte, Vritra et Namoutchi sont presque un
seul et meme personnage ; sous deux noms distincts, ils
représentent le nuage orageux qui ne creve qu'a~res une
lutte acharnée, dont le dieu de la foudre est le vamqueur.
.
Notons que l'on fait une distinclion quant a 1~ mamer_e
dont les deux ennemis d'Indra sont tués. lis sont, 11 est vrai,
frappés ala tete l'un et l'autre; mais on spécifie que Namoutchi a la tete écrasée avec l'écume des ondes.
Il est aussi question de l'assistance qu'Indra reout, dans l_e
combat des autres dieux, soit de ceux de son entourage, soit
de ceux d'une autre région que la sienne. Dans sa lutte contre
Vritra, il fut efficacement aidé par son compagnon Vichnou,
qui est de sa tribu, et aussi par Agni, qui n 'en est pas. Dan~
sa lutte contre Namoutchi, il fut secondé par Sarasvati
et les AQvins, qui, appartenant au groupe solaire, sont d'une
autre région que la sienne.
La relation d'lndra avec ses ennemis a donné lieu également a diverses interprétations. Ainsi, Vritra, dit-on, avait
avalé les trois Védas ou les possédait enlui-meme; c'est pour
lui faire rendre gorge qu1ndra serait entré en lutte avec lui ,
le frappant successivement de trois coups de tonnerre, apres
chacun desquels le monstre restitua l'un des Védas. Nous
surprenons ici cette usurpation de la divinité qui hante !'esprit des Indiens. Vritra, d'apres celte explication, est presque
un trattre. Namoutchi en est positivement un: on le dépeint
comme ayant fait d'abord partie du cortege d'Indra, qu'il
aurait abandonné apres s'etre approprié sa vertu (indriya), en
la buvant avec du soma et du vin. C'est pour se venger de
cette perfidie qu'Indra l'aurait tué dans des circonstances
analogues a celles que le Maha.bhArata décrit, a l'aube du
jour, avec l'écume de lamer; seulement, d'apres la tradition

VRITRA ET NAMOUTCHI DANS LE MAHABHARAT&gt;

305

védique, Sarasvati et les A&lt;¡vins avaient enduit de cette écume
la foudre d'Indra.
L'histoire de l'amitié primitive d'Indra et de Namoutchi
peut avoir été inventée pour excuser la perfidie d'Indra.
Trahi, il aurait payé le trattre de meme monnaie.
S'il n'est digne de moi, le piege est digne d'eux,

dit le Mithridate de Racine. Mais cette tradition s'explique
assez naturellement par la nature meme des divinités dont il
s'agit. Indra n'est que le dieu de la région des nuages ; les
nuages qui veulent garder la pluie sont en rébellion avec leur
chef et la lutte dont le ciel d'Indra est le théatre peut etre
'
considérée
comme une guerre intestine. Il est done naturel
que certaines personnifications des nuages soient présentées
avec les attributs de la trahison.
On pourrait dire que l'heure crépusculaire a laquelle
Namoutchi fut frappé est un souvenir de l'alliance d'Indra
avec les Aovins, qui sont les dieux du crépuscule. Mais ce
serait peut-etre un peu subtil. ll est certain du moins que
l'auteur du second récit du MahabhArata n'y a guere pensé
puisqu'il ne dit mot des A9vins et les remplace hardiment
par Vichnou. C'est la le point capital de la question; ce récit
a été rédigé pour la plus grande gloire de Vichnou. Ce n' était
pas assez que Vichnou et1t facilité le triomphe d'Indra sur
Vritra, il fallait encore qu'il lui ftt obtenir sa victoire sur
Namoutchi. L'analogie entre les deux Asouras était assez
grande pour qu'on tentAt de les identifier. Mais la lutte d'Indra avec chacun d'eux présentait certaines particularités distinctes. Vritra avait été tué avec un foudre qu'on a dit provenir des os 1 de Dadhltcha, grAce au concours de Vichnou;
Namoutchi avait été tué avec l'écume des eaux, grace au
(i) Ces fameux: « os » de Dadhitcha seraient tout simplement des
prieres » . La confusion entre deux: mots semhlables ou entre deux sens
différenls d'un meme mot serait l'origine de la légende des « os ».
«

�REVUE DE L'msTOmE OES l\ELIGIO~S
306
concours des Aovins. 11 a élé relalivement facile de remplacer les Aovins par Vichnou ; mais, on ne pouvait pas supprimer l'écume de la mer et les circonstances de la mort de
Namoutchi sans supprimer du meme coup une des victoires
d'Indra. Je comprends la substitulion de Vichnou aux Aovins
de la part d'un zélé Vichnouite ; je comprends moins bien
qu'on ait fait sortir Namoutchi du sacrifice de Tvachlri, puisqu'il est admis que cette origine est celle de Vritra. Mais ce
que je ne comprends pas, ce qui me semble inexplicable, et ce
qui reste pour moi inexpliqué, c'est que, apres avoir raconté
la mort de Vritra 1 on raconte celle de Namoutchi accomplie
dans des circonstances tres différentes, en ne lui donnant
pas d'autre nom que celui de Vritra.
Tvachtri, le pere ou le créateur de Vritra, joue un rólc
trop important pour que nous ne disions pas quelques mols
de lui en terminant.
Les textes védiques le représentent comme le forgeron
d'Indra : ce qu'il est daos le premier récit du MahAbhArata.
Toutefois, ces memes textes parlent de son différend avec
Indra, différend né, a ce qu'il semble, de ce que les deux
personnages se seraient disputé la priorité pour boire le
soma dans la coupe fabriquée par Tvachtri. Le fils de Tvachtri
aurait été tué par Indra, et Tvachtri aurait voulu faire l'offrande du soma sans le concours de son rival qui, intervenant violemment, aurait interrompu le sacrifice et bu le soma
de force.
Quant au fils de Tvachtri, il est déja question, dans le
Rig-Véda, de ses trois tetes et de sa lutte avec Indra, qui les
aurait coupées toutes les trois , et aurait en meme temps
délivré les vaches retenues par le fils de Tvachtri. Ces
vaches , gardées par le fils de Tvachtri , l' assimilent a
Vritra et a Namoutchi, et l'on comprend que le l\fahAbha.rata et, apres lui, le BhAgavata-PourAna, aient fait de ces
deux Asouras (ou au moins de l'un d'eux) des créations
de Tvachtri, puisque aussi bien Tvachtri est dépeint commc
le créaleur par excellence. 11 faut dire, d'un autre coté,

307
que la donnée d'apres laquelle le fils de Tvachtri aurait
tenu les vaches captives, s'accorde mal avec celle qui fait
de lui un saint brAhmane. Il semble qu'on ait voulu attribuer
a Tvachtri une double descendance : l'une sainte, l'autre
impie, pour satisfaire aux deux caracteres qui lui sont
altribués. La filiation de Tvachtri et de Vritra est cerlainement une invention poslérieure, mais le germe s'en trouve
déja dans le Véda.
Toutes les circonstances rapportées daos le MahAbhArata
étaient done en germe dans les traditions antérieures. En ce
qui touche Vritra et Namoutchi, le désir de glorifier Vichnou
explique fort bien l'intervention de ce dieu dans la défaite
de ces deux Asouras, bien que la tradition primitive ne lui
fasse jouer un role que daos la victoire remportée sur un
seul. Mais quelle qu'ait pu etre, pour l'auteur du second
récit du MahAbhArata, la tentation de forcer l'assimilation
des deux adversaires d'Indra, rien n'explique le singulier
lapsus du meme nom donné a deux personnages qui, malgré
leur ressemblance bien certaine, sont toujours présentés
comme correspondant a des individualités distinctes.
VRlTRA ET NAMOUTCHI DANS LE MABABHARATA

L.

FEER.

�u; CHlUSTlANISME CHEZ LES ANCIE:'&lt;S COPTES

309

cussions théologiques dans lesquelles allait sombrer l'Orient
tout enlier.

LE CHRlSTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

Le róle qu'a joué l'Égypte dans l'établissement ~éfinitif du
christianisme et dans son développement dogmabq~e _est _en
général tres connu, et c'est un lieu comm_un de 1 h1st01re
chrétienne que la part prépondérante pr1s~ ~ar. les patriarches d'Alexandrie dans les querelles de 1anamsme, du
nestorianisme et de l'eutychianisme, jusqu'au moment _ou le
défenseur attitré du christianisme en Orienl tomba du c1el de
sa gloire en emportant apres luí la moitié ~es étoiles de
moindre grandeur qui gravitaienl autour_ de lm. A~res cette
chute éclatante , il fut de regle de cro1re en Occ1dent_ que
l'Égypte, séparée du christianisme occidental et flétr1e de
l'épithete de schismatique, ne pouvait qqe s'enfoncer plus
avant dans l'abíme de son erreur : avant la séparation on lui
avait libéralement preté toutes les vertus ; apres son schisme
on lui prodigua tous les vices. Avait-elle done chan?é du
jour au lendemain parce qu'il avait plu a son patnarche
Dioscore de ne pas admettre les deux natures en la personne
du Verbe dans le sens qu' altachaient a~ette expression le pape
Léon et les éveques de son parti? Evidemment non : une
semblable question, toute de subtiles distinctions et ou les
adversaires, unanimes au fond, ne se comprenaient ni les uns
ni les autres, ne pouvait guere exercer d'influence sur une
population plus occupée de ses besoins journaliers, de s_es
faciles plaisirs, de ses contes et de ses légendes que des d1s-

Cetle Égyple, qu'on a tant appelée immuable et qui l'a
été, en e.lfet, jusqu'a un certain point, ne pouvait aucunement perdre son précédent aspect, parce qu'il avait plu a une
majorité d'éveques , appuyés par le pouvoir impérial, de
décréter qu'il fallait admettre les deux natures du Cbrist et
d'exiler Dioscore. Il semble meme que l'Égypte ne se soit
guere émue d'abord des définitions du concile : a peine si, en
dehors d'Alexandrie, on en connut l'existence et les décrets
avant que les agents de Marcien n' eussent apporté en Égypte
le symbole qu'il fallait souscrire de force ou de gré.
Jus~u'alors on n'avait vu que la majesté violée du patriarche;
ma1s quand on eut appris qu'il fallait renier la foi de l'archeveque, cette foi dont il était !'arbitre en Égypte d'apres les
canons memes du plus fameux des conciles, celui de Nicée
resté pour l'Église d'Égypte ]a pierre angulaire de toul l' édi~
fice chrélien, alors ce fut tout autre chose. Sans ríen comprendre aux discussions pendantes, on crut simplement et
na'ivement ce que croyait le patriarche: le seul fail qu'on
demandait_ de souscrire a une autre croyance jeta l'Égypte
dan~le sch1sme, et l'esprit d'opposition qui avait toujours été
le s10n se montra dans tout son jour.
Au fond que leur importaient les deux natures? tout ce
qu'en savait le peuple c'était que le patriarche d'Alexandrie
n'y croyait pas, et cela suffisait. On reste confondu quand,
dans les ceuvres coptes, on voit l'ignorance profonde ou les .,
moines se trouvaient de cette question. Ce n 'est certes pas a
~ux qu'on p~ut faire l'injure de les appeler théologiens poinhlleux et ra1sonneurs : ils ne pointillaient guere et ne raisonnaient pas du tout. Ils continuaient d'etre apres le concile
de Chalcédoine ce qu'ils étaient auparavant: ils n'eurent en
plus que les coups et les exils, voire meme les supplices mortels _qu'on ne leur ménagea pas. Ils étaient depuis longtemps
habitu~s a la courb~che ou au ha.ton en qua]ité d'Égytiens;
la patrie ne leur étmt pas connue sur tefl'e et la persécution
21

�3i0

REVUE DE L 1UISTOIRE DES llELIGlONS

de Dioclétienles avait familiarisés avec la mort. D'ailleurs tout
ce qu'ils souffraient les menait droit au ciel. Ils ne se donnerent done pas la peine de changer de croyance, parce que
cela plaisait au pape de Rome et a l'empereur de Constantinople ; ils furent au contraire ravis d'avoir une si bonne occasion de faire de la résistance et de maudire leurs persécuteurs. 11 faut avouer qu'ils n'y ont pas manqué et s' en sonl
donné a creur joie.
Quand la bourrasque élait passée, ils revenaient tranquillement a leur premier séjour, reprenaient leurs occupalions
et recommenoaient a vivre comme si de ríen n'élait. Ceux
qui parmi eux avaient appris le beau métier describe, si prisé
de leurs ancMres, se faisaient les vengeurs de leurs freres
moins fortunés : ils taillaient leur calame, le remplissaient de
bonne encre et écrivaient ces parchemins qui font encore
l'admiration de notre temps. En Égypte, aussi bien dans
l'Égypte pharaonique que daos l'Egypte chrétienne, qui disait
scribe disait quasiment auteur : du moins les deux litres
étaient identiques pour les plus habiles; les autres se contentaient de copier l'reuvre de leurs supérieurs en génie et en
imagination, mais ils la copiaient a leur maniere, c'est-adire en l'ornant a. leur gotit, en brodant sur le canevas primitif. Ce que l'Égypte chrétienne a produit d'reuvres de cette
sorle est prodigieux : tous les genres y sont représentés,
depuis le poeme épique jusqu'aux récits les plus naturalistes
je pourrais dire les plus grivois si l'auleur ne cherchait pas
avant tout a édifier son lecleur ou son auditeur; mais l' édification n'en sera que plus grande si par une peinture bien
nuancée, par quelque expression bien crue, il semble d'abord
teri·asser la nature pour faire bientOt triompher la grAce.
C'était la le triomphe du littérateur copte dans les récits
naturalistes. Daos les récits prestigieux ou miraculeux, son
triomphe était d'imaginer les merveilles les plus incroyables,
dtit-il troubler l'ordre de la terre et des cieux, ou de parer
les choses les plus ordinaires de la vie des couleurs les plus
éclatantes et des détails les plus invraisemblables.

LE CHRISTIANISME CElEZ LES Al.'íCIE.~S COPTES

3U

En cela i1 était bien le digne descendant des scribes de
cour qui avaient imaginé les contes des Deux f reres, du
Prince prédestiné, de Satni, et les autres semblables. Ces
conles féeriques étaient déja bien vieux a l'époque chrétienne, mais ils étaient restés vivants dans l'imacrination
populaire: les moines qui avaient encore conservé, q~elquesuns du moins 1 , la connaissance des anciennes écritures de
l'Égypte • les lisaient dans le texte et s' en délectaient sans
doute tout autant que des vies extraordinaires des Antoine
.
'
des l\faca1re, des Pachome, ou des Schnoudi. Nous n'exagérons pas; c'est dans le mobilierfunéraire d'un moine copte
qu'a été trouvé le conte démotique de Satni; l'auteur de la
vie de Schnoudi, Visa, a visiblement en deux endroits imité
des passages du conte des Deux freres, paralleles a sonrécit,
et au septieme siecle, trente ans seulement avant l'arrivée
des Arabes et d'Amr, un éveque de Keft pouvait parfaitement
lire les noms des morts enterrés dans un tombeau ou il avait
trouvé un rouleau de papyrus écrit en caracteres démot_iques 2 • Ces faits montrent bien, ce me semble, que l'antique
Egypte n'avait pas encore enlierement disparu.
Je rappelais tout a l'heure cette épithete d' « immuable »
en disant qu'elle était jusqu'a un certain point méritée. Il
est notoire que l'Egypte acquit plus vite qu'aucun autre pays
un &lt;legré de ci vilisation tres élevé, qu' elle fut la premiere
dans ces découvertes merveilleuses qui sont le fond de la
civilisation humaine ; mais si elle y atteignit, elle ne sut pas
dépasser certaines limites qui matquaient pour elle le plus
haul point de la science et de l'art. De ses coutumes elle ne
devait jamais se départir. 11 semble qu' elle reout un héritage
!) On voit par les faits suivants combien le texte fameux de Clément
d'A!exandrie affirmant que de son temps la connaissance des hiéroglyphes
élru.t perdue, correspond peu a la réalité: d'ailleurs a l'époque de Clément on
élevait encore des temples.
2) Cela explique comment cerlains auteurs arabes parlent de concordance
entre les signes hiéroglyphiques et les lettrcs arabes : on avait fait des
lableaux, mais la négligence des Coptes les rendit inuliles.

�31.2

REVUK DE L•IlISTOIRE DES Ri,;L\GIQ;-;S

tout fait et qu' elle s'y tint. Si pareil fait est vrai pour les
reuvres générales d'apres lesquelles on juge de lagrandeur et
de l'avancement d'une civilisation, il l'est encore davantage
pour la religion de ce pay.s vraiment extraordinaire. Si
loin qu'on puisse remonter le cours des a.ges et a quelque
anliquité presque fabuleuse qu' on puisse se reporter, on
trouve exactement la meme religion qu'aux époques historiques, pour l'Égypte, de ses douzieme, dix-huitieme ou
vingtieme dynasties. Le livre religieux le plus ancien sans
conlredit qui nous soit parvenu est celui qu'on a appelé
Litire des Morts. Les textes récemment découverls et lraduils
par M. Maspero dans les pyramides des rois Ounas, Teli et
Pepi nous montrent que la rédaction de ce livre élait déja en
grande partie arrétée a l'époque des Pyramides, c'est-a-dire
de quarante a cinquante siecles avant Jésus-Christ , sinon
davantage.
Ce n'est pas a dire cependant que l'étude de la religion en
Égypte n'ait pas progressé et ne se soit pas épurée peu a peu
daos le sens du monothéisme avant de tourner au pan théisme
vers la vingtieme dynastie; mais ce ne ful la l'reuvre que des
célebres facultés de théologie dont le siege fut tanlót a
Memphis, tantót a Héliopolis, tantót a Abydos, tantót a
Thebes, dans les temples les plus grandioses qu'ait con9us
le génie de l'homme. Le peuple ne fut jamais assez instruit
pour rechercher l'idée sous les symboles qu'on offrait a ses
yeux. De trop de manieres il était attiré a la réalité matérielle, et le panthéon égyptien était réellement pour lui une
réunion de dieuxdifférents et non lesattributs personnifiés d'un
die u myrionyme. Hathor, Neith, _lsis, Selkt, Sekhet étaientréellement pour lui des divinités femelles, des déesses, et non le
symbole de la puissance passive que suppose toute puissance
active; Ptah, Ra, Osiris, Set, Amon et les autres étaient autant
de dieux différents et non simplement des noms qui servaient
aindiquer les divers attributs d'un dieu se voilant pour se manifester a l'homme. Anthropomorphisle par nature, le peuple
égyptien ne concevait Dieu que par l'homme , c'est-a-dire

LE CHRISTIANISlIE CHEZ LES ANCIENS COPTES

3i 3

qu'il lui prétait toules les imperfections de l'humanité et
qu'il le rapprochait de sa propre personne afin de ne pas
sentir lrop de crainte en s'approchant des mysleres redoutables de la religion. 11 ne dissertait point sur l'orioine de la
ma_liere ~t sur_ la descendance de l'homme : pou~ lui tout
éta1t sorh du Nil, car c'était'le Nil qui avait formé l'Éaypte et
lui donnait sa fécondité annuelle. Au fond, le grand°dieu de
l'Égypte, c'était le Nil, Hapi selon la lanoue sacrée et le
symbole en était ce fameux taureau sacré q;i a si lon¡temps
résamé la religion égyptienne sous le nom de bamf Apis.
,. Il serait vraiment étonnant apres cela que tout acoup, dans
1 mtervalle de que]ques années, presque en un jour1 l'Éo-ypte
eút dit adieu a ses croyances, les et1t reléguées par~i les
choses auxquelles ~n ne pense plus et et1t accepté tout d'un
co?p, avec enthous1asme, la croyance nouvelle qui se répanda1t _par le monde. Qu~nd meme i1 en et1t été ainsi de la partie
é?l~1rée de 1~ P?pulabon égyplienne, ce qui ne pouvait pas
d a11leurs avo1r heu parce que l'élément instruit était le corps
sacerdotal, et que le corps sacerdotal avait tout intéret a
rés!ster a l'envahissemen~ d~s d_ogmes nouveaux qui le supprima1~nt-quand me~e, d1s-Je,_1l en e~t été ainsi pour la partie
écla1rée de la populahon égypllenne, Il serait invraisemblable
q~e le peuple égyptien etH subí la méme métamorphose relig1eus~. _Dans les .ªª tres pays qui se convertirent peu a peu .a
la rehg10n chrébenne, 11 y eut prédicalion ; aussi l'histoire
ou_ la lége~de a c~nse~vé les noms d~s principaux apótres
qw év~n~éhsere_nt 1 anc1en monde. En Egypte rien de pareil :
la trad1hon attribue sans doute a l'évangéliste saint l\farc la
premiere ~rédication du christianisme en Égypte; mais c'est
tout. Le sllence se fait ensuite, la communauté chrétienne
d'Alexandrie se soutient tant bien que mal, se gouverne elleméme, enregi~tre ses patriar.c?es plus ou moins authentiques,
lorsque tout a coup, au m1lteu du second siecle, apparait
Cléme~t. d'Alexandrie ~u~ tient a la fois école de phisophie
platomc1enne et de chr1shanisme.
Cependant il faut le dire, c'est la un fait isolé. D'ailleurs

�3U

LE CHRISTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

REVUE DE L'msTOIRE DES RELIGIONS

Alexandrie ne faisait pas partie de l'Égypte aux yeux des
véritables Égyptiens : c' était une ville étrangere fondée par
un conquérant étranger sur la vieille terre sacrée de Khem.
Longtemps encore les Coptes , c' est-a.-dire les Égyptiens
chrétiens, devaient dire : « sortir d'Égypte pour se rendre
a Alexandrie. )&gt; Aussi la ville ou fut tout d'abord preché le
christianisme en Égypte devait etre un empechement a sa
rapide diffusion dans la vallée du Nil. C'est pourquoi jusqu'a
Dioclétien, les chrétiens furent peu nombreux en Égypte: a
peine si l' on signale quelques martyrs sous l' empereur
Décius. Au contraire, vienne le regne de Dioclétien et tout
changera de face, l'Égypte entiere se converlira , et ses
enfants s'offriront au martyre en criant: « Je suis chrétien
en toute sincérité ».
Ce fait extraordinaire fut, ce me semble, plus politique
que religieux. Dioclétien avait réduit l'Égypte rebelle ; on luí
fit de l'opposition systématique par tempérament. Les chrétiens étaient, croyait-on, les ennemis de l'empereur; on se
fit ch:étien ?our devenir ennemi de l' empereur, se moquer de
ses dieux, msulter sa personne. L'exemple des premiers
martyrs fut le signal attendu : l'Égypte se convertit en masse
et l'histoire de cette horrible persécution mentionne des
villages entiers ou toas les habitants eurent la tete tranchée.
Q~and la persécution prit fin a l'avenement de Constantin,
l'_Egypte tout entiere était chrétienne , a l'exception des
nches Grecs qui avaient en main les magistratures et les
possessions territoriales. Pour réduire cette classe des riches
e! celle des ~retres , il fallut de longs combats, plus d'un
s1e_cle et deIDI d_e luttes, et a la veille du schisme religieux
qm date do conc1le de Chalcédoine, il y avait encore en Éoypte
0
des pretres et des temples d'idoles a bruler.
, Il est f~~ile de ,concevoir qu'une transition aussi brusque
~ une r~bg10n a l autre n'ait pas laissé de traces dogmahque~ bien profondes _dans les classes populaires du peuple
égyptien. La convers10n de ce peuple au christianisme
comme sans doute en d'autres pays apres l'avenement et

I;

3i5

triomphe de Constantin, fut une affaire d' engouement ; on
n'en continua pas moins a conserver les_idées religieuses précédentes sous une étiquette nouvelle. Les autres contrées
orientales de l' empire romain plus ou moins adonnées au
polythéisme, sans presque jamais avoir connu le monothéisme, n'ayant jamais eu au meme degré que l'Égypte le
culte du passé dont elles se souvenaient a peine , devaient
plus facilement se faire aux nouveaux dogmes dont elles ne
purent cependant ni comprendre, ni adopter le développement, puisqu'elles finirent toutes par s'en séparer. L'Égypte
arriva plus tót au méme but, ou meme elle y était déja virtuellement rendue des son accession au christianisme qui
n'avait guere été qu'une illusion.
C'est la prouver cette maniere de voir que je consacrerai pette étude relativement facile. GrAce a l'amour que
l'Égypte a toujours éprouvée pour l'écriture, amour qui
n'a nullement disparu avec les Pharaons et l'abandon des
hiéroglyphes, nous possédons, comme legs du peuple copte
a la postérité , un nombre considérable d' reuvres égyptochrétiennes, formant une littérature completement a part au
milieu des autres liltératures, car elle porte profondément
gravé le cachet de la civilisation égyptienne. Cette littérature
est l'c:euvre des moines d'Égypte, de ces moines si longtemps
admirés, encore maintenant populaires et qui, il faut le dire,
n'ont pas toujours mérité l'admiration qu'on leur a vouée.
L'immense majorité de ces moines était sortie du peuple, de
ces familles de fellahs qui cultivent encore le sol égyptien
qu'ils ne possedent plus, ou des familles a modeste aisance
qui vivaient de leur petit commerce ou de leur petite fortuna.
Tres peu de moines étaienl de familles sortant de l'ordinaire : on en cite un certain nombre dans les Vies des
Peres; mais il ne faut pas oublier que ces Peres dont les
vies sont ven.aes jusqu'a nous ou méme ceux dont les
vies ont été écrites, sont relativement tres peu nombreux,
tandis que les moines, cénobites ou anachoretes, s'étaient multipliés d'une maniere presque fabuleuse, puisqu'il

�3{6

LE CHRISTIA ~IS:llE CHEZ LES A~CIE~S COPTES

REYt.:E DE L'HISTOIRF. DES RF.LlGIO'iS

n'y en avait pas moins de sept mille dans le seul ordre de
PachOme.
Nous sommes done assuré, en interrogeant ces reuvres des
moines, de trouver quelles étaient leurs idées religieuses et,
par conséquent, quelles étaient celles du peuple des rangs
duquel ils étaient sortis. C' est ce que nous allons faire en
partageant notre examen en un certain nombre de points
sur lesquels se fonde l' édifice de loute religion: l' existence et
la nalure de Dieu, la croyance a une révélation, la croyance
au surnaturel et la destinée de l'homme. Les autres points
d'un ordre secondaire rentrerout d'eux-memes daos ce
cadre. La lumiere sortira du simple exposé de ces croyances
et de leur comparaison avec les idées de l'ancienne Égypte,
et point ne sera besoin d'autres arguments.
t

I

C'esl l'un des problemes les plus difficiles de la psychologie et de la théodicée de savoir si l'homme est descendu
des hauteurs du monothéisme jusqu'aux expressions les plus
grossieres du sentiment religieux, ou si, au contraire, du fétichisme et du polylhéisme le plus grossier il s'est élevé jusqu'au monothéisme. L'étude de la religion primilive des
Égyptiens telle qu'elle nous apparatt dans les texles religieux recueillis dans les pyramides de Saqqarah et dans les
mastabas du plus ancien Empire, semble bien montrer que
la conceplion que les Égyptiens, meme les plus savants de
cette époque reculée, se faisaient de la divinité, était bien
inférieure a celle qui élait enseignée dans les écoles de théologie de la dix-huilieme et de la dix-neuvieme dynasties, a
l' époque ou le futur libérateur d'Israel étudiait encore la
science du monothéisme pres des pretres égyptiens.
Des nombreux textes qui nous sont parvenus de cette
antiquité si reculée , il est évident que nous n'avons rien
gagné depuis dans l'élude des perfections divines; la philo-

3t7

sophie spiritualiste actuelle ne fait guere que répéter en un
moins beau langage ce que Platon avait dit dans le langage
le plus merveilleux qui ait été au service d'un homme. Platon,
consciemmerit ou inconsciemment, n'avait fait que s'imprégner des idées qui avaient eu cours en Égypte longtemps
avant tlui et que les pretres avaient plus ou moins conservées de son temps encore au fond des temples. Jamais on
n'enseigna en termes plus expres l'unité, l'infinilé, l'omniscience, la toute-puissance, l'ubiquité de Dieu, que ne le
firent les pretres Égyptiens. Il suffit d'etre tant soil peu au
courant des reuvres de ces pretres pour ne pouvoir un seul
instant douter de leur parfaite philosophie: quelques citations
le prouveront aceux de mes lecleurs quin'ont pase u l' occasion
de lire ces texles vraiment étonnants, si l'on se reporte a
l'époque a laquelle ils onl été écrits. « Tout ce qui vita été
fait par Dieu lui-méme, lil-on dans un hymne; il a fait les
Mres el les choses; il est le formateur de ce qui a été formé,
mais lui n'a pas été formé. II est le créateur du ciel et de la
terre. II est l'auteur de ce qui a élé formé ; quant a ce qui
n'est pas, il en cache la retraite. Dieu est adoré en son nom
d'éternel fournisseur tf ámes aux formes. 1\1a1tre de l'infinie
durée du lemps, auteur de l'éternité, il traverse des millions
d'années dans son existence. ll estle maitre del'élernité sans
bornes. On ne l'appréhende pas par les bras, on ne le saisit
pas par les mains. ll est le miracle des formes sacrées que
nul ne comprend. Son étendue se dilate sans limites 1 • 11
commande a la fois a Thehes, a Héliopolis et a Memphis. Ce
qui esl et ce qui n'est pas dépendent de lui. Ce qui existe
est dans son poing, ce qui n' existe pas est daos son flanc 2 •
On ne peut ríen demander de plus clair, et les iniliés a
celte belle philosophie n'avaient nullement besoin qu'on leur

1) C'est-11.•dire que Dieu est partout, et que méme, si de nouveaux espaces
étaient créés, il les remplirait par sa seule vertu.
2) Ces textes sont cités par M, Pierret dans son Essai sur la mytholoaie
t!}yptienne.

�3!8

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGI0:'.'1S

répéta.t a satiété que les noms des différents dieux ne servaient qu'a voiler ou a spécifier les différentes perfections
divines. ll en était tout autrement du peuple. Pour lui, il se
sentait incapable d'élever son esprit jusqu'aux hautes spéculations des pretres, spéculations qui exigeaient une grande
force d'abstraction; il préférait symboliser sous des ~raits
humains toutes les belles choses qu' on luí prechait, et l'infinie perfection ne lui semblait pas pouvoir etre mieux
exprimée a des yeux mortels que par cet astre splendide qui
inondait son pays des plus bienfaisants rayons, le soleil, Ra.
On lui enseignait que Dieu était partout, voyait tout, jugeait,
récompensait ou condamnait, et il avait imaginé que de
temps en temps, peut-etre tous les jours, un certain nombre
des personnes divines allaient par le monde inspecter les
actions des hommes et en connattre par devant leur tribunal.
Dieu créait tout, et, pour le mieux comprendre, le peuple
avait doté Dieu d'un tour ou il fa&lt;¿onnait l'argile humaine
comme le simple potier fa&lt;¿onne les vases les plus communs.
C'est ainsi gue le cycle divin qui parcourait la terre au moment ou Batau, le plus jeune frere du conte connu sous le
nom de Conte des deux freres, était dans la vallée du cedre,
voulut récompenser la vertu du jeune homme et que Harmachis luí fa&lt;¿onna une femme belle entre les belles, mais aussi
remplie de cet esprit d'astuce et de ruse dont les dieux du
panthéon grec devaient aussi plus tard doter Pandore.
C' étaient les nombre uses personnifications divines qui
agissaient continuellement de par le monde ; quant a Dieu
meme, il n'en était question que dans les hymnes philosophiques et religieux ou dans les le&lt;¿ons de théologie I Dans le
peuple, Dieu habitait réellement derriere le voile qui cachait
aux yeux des hommes la divinité présente dans le naos. A
mesure que dans les écoles sacerdotales on s'éloigna du monothéisme, par une sorte de marche en avant l'esprit égyptien se porta vers le panthéisme. Le peuple en resta toujours
au polythéisme, et ses divinités favoriles ne cesserent point
de lui etre familieres. On eut beau, a l'époque ptolémaique et

L'8 CHRISTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

319

romaine, multiplier les dieux, associer ceux de la Grece et
de Rome a ceux de l'Égypte, leur élever des temples, on ne
put faire admettre ce panthé~n g~néral aux habit~n.ts de .la
vallée du Nil; ríen ne valut Jama1s pour eu~ Osms, Is1.s,
Horus, Nephthys, Set, Thoth et Anubis. ~es ~~eux gre~s, 11s
se moquaient sans cesse; jamais un sou~ire ~ 1~créduhté ne
fut esquissé sur leurs levres devant les dieux 1~di?e~es. .
Ríen ne fut modifié acet égard quand le chrisharusme vmt
s'implanter en Égypte. Sans contredit, nulle reli_gion n'a
plus contribué que le christianis~e. a élever 1'1d1ée que
l'homme se faisait de la divinité; ma1s Il ne faut pas s a~user
au point de croire que tout était nouveau dans ~es doctrmes.
Si le christianisme eüt paru dans le monde a 1 époq~e de la
splendeur égyptienne pendant les ~x-huitie~e et d~x-neuvieme dynasties, il n'eut presque nen appr1s s~r D_ieu ~ux
pretres de Thebes, d'Abydos, de Memphis ou ~ ~éh~po!1s;
de meme, trois ou quatre siecles avant son appar1bon, 11 n eut
pas appris grand chose aux philosophes grecs. Son grand
mérite a été de faire participer aux idées que seuls ~es plus
sages possédaient la masse de ses adhéren:s, et de fa1re progresser ainsi l'esprit humain. En Egypte, il eut sous ce rapport moins a faire que dans d'autres contrées, parce que le
sentiment religieux y avait été plus pur et plus profond.
Aussi, l'idée que le peuple d'Égypte se faisait,~e Die~, ne
changea aucunement ; le peuple sut et ad~it qu Il y ava1t un
Dieu créateur du ciel et de la terre, parfa1t de toute perfection, selon l'enseignement qu'on lui donnait, terrible ~n: sa
colere, grand dans sa bonté. Mais ce Dieu resta. s~hta1r~
dans son ciel, le peuple n'eut aucun rapport avec lm ; Il éta1t
trop grand et trop parfait et il fallait au peuple d'Égypte un
Dieu qui, comme les dieux d'autrefois, s'appr.ochat pl~s pres
de lui. Aussi, ne voyons-nous guere de menbo~ d_e Di~u en
aénéral dans les reuvres coptes ; on ne le pr1e pma1s en
~ette qualité ; on a trop la révérence de son auguste infinité pour l'importuner par des prieres. 11 étonne et épouvante.

�320

J

•

1

P.EYUE DE L IT1STOIBE DES RELIGIONS

Comme le christianisme enseignait le dogme de la Trinité,
a laquelle le peuple d'Égypte avait de tout lemps éM habitué
par la vue des triades divines, honorées dans ses temples et
représenlées sur tous les murs des édifices sacrés, on n'avait
eu aucune peine a admettre ce mystere. La personne du
Pere était négligée, on laissait tranquille Dieu le Pere, et
m8me dans son Paradis, on le cachait derriere un voile,
comme autrefois le symbole de la divinité dans le naos des
1
temples • Dans les acles des martyrs et dans la vie des
moines, on ne rencontre presque jamais une priere adressée
a ce Dieu Pere. C'est toujours Dieu le Fils, Jésus-Christ,
qu'on prie; c'est lui qui descend au secours de ses généreux
soldats, qui les encourage, qui leur accorde toutes leurs
demandes et plus encore, et qui finalement les bénit avant
de remonter au ciel au milieu de son cortege d'esprits
bienheureux. Dans les vies des moines, surtout daos celles
de Schnoudi et de Pachóme, Dieu daigne souvent apparattre
a ses serviteurs, converser familierement avec eux, les instruire, les fortifier; mais c'est 1oujours Dieu le Fils qui se
montre aux hommes, jamais Dieu le Pere. Quant au SaintEsprit, i1 n'en est fait mention que dans la formule du signe
de !a croix et dans celle par laquelle on conférait le baptéme.
Il semble que cette troisieme personne de la Trinité chrétienne n'a pas été tres populaire en Égypte ; on n'en trouvait
pas le semblable dans l'ancienne religion du pays, et l'on
s' en tenait pour lui a des actes de foi purement respectueux;
on ne l'aima jamais assez pour en faire le pivot de ces
légendes, aussi extraordinaires que nombreuses, que l'Égypte imaginait pour les dieux préférés.
II ne faudrait pas croire non plus que l'idée de Dieu fut
chez les Coptes extraordinairement pure de tout alliage d'anthropomorphisme ou autre. S'il faut ajouter foi aleurs ceuvres
(1) 11 se peut cependant que ce voile qui cachait Dieu le Pllre ne soit
qu'une imitation du voile qui, daos le temple des Juifs, séparait le saint des
saints du reste de l'édiflce. Mais alors ce serait un retour fail a l'Égyple
d'une chose qu'on lui avait empruntée.

LE CHRlSTIA:SISllE CHEZ LES A.,CIE:SS COPTES

32{

et accorder une certaine confiance aux preuves linguistiques,
on est porté a penser que Dieu, pour le peuple copte et ~ar
conséquenl pour les moines, élait un personnage plus pmssant que tout autre, vénéré en raison directe de l'ignoraoce
oñ l'on vivait de son essence, mais, au fond, un personnage
qui aurait pu étre mulliple, s'il ne l'était. Dans l'a.ncienne
langue de l'Égyple, le mot nuter, exprimant le nom de Dieu,
ne s'employait que sans article; au contraire, dans la langue
chrétienne, qui aurait dO etre plus épurée que l'ancienne,. le
mot qui sert a désigner Dieu, nuti ou nute, selon les d1alectes le meme que le nom antique 1, ne s'emploie jamais
au se~s slrict de ce mot sans l'article. C'est une preuve qu'il
y avai t eu une difl'érence tres grande aulrefois entre la langue
des prétres et la langue du peuple ; cette difl'érence_, les
Coptes l'ont conservée parce qu'ils avaient conservé les 1dées
de leurs peres.
A cóté du mystere de la Trinité, le christianisme enseigne
le dogma de l'Incarnation de l'une des trois p~rson~es
divines. Le Fils de Dieu s'était fait homme, ava1t habité
parmi les hommes, travaillé comme eux, soufferl comme
eux était mort comme eux. 11 faut l'avouer, pour un peuple
habitué depuis des siecles nombreux a vivre avec ses dieux,
a les nourrir, a manger avec eux, ase sentir achaque instant
exposé a leurs bons ou mauvais offices, c' éta~t un dogm.e
éminemment propre a gagner sa croyance. Jad1s, on offrait
des sacrifices ou de simples offrandes ala divinité tutélaire
des temples, a ses dieux paredres. a toute la suile de ses
génies, afin d'échapper aux maléfices des divinités ennemies
ou mécontentes. Dans les temps nouveaux, on priait Jésus le
Christ, le Seigneur sauveur, on lui faisait des offrandes, q~e
les prétres gardaient ou rendaient en parlie, qu'on mangea1l
daos des banquets fraternels, ou l'on s'enivrait tout comme
autrefois dans les fétes de la déesse Halhor; sans compler
le sacrifice sacro-saint de la cynaxe, ou le fidele s'iocorpó1) La. dernillre leltre est tornbée, phénoméne tres ordinaire.

�322

,

LE CHRISTIANISlIE CHEZ LES ANCIENS COPTES

REVUE DE L'UISTOIRE DES RELIGlONS

rait la chair meme du ~ils de Dieu, idé~ qui ne paratt pas
avoir été inconnue a l'Egypte, meme a 1 ~poque ~es pyra.d
car les défunts devaient s'etre nourris des dzeux pour
m1 es,
• ·
t d
pouvoir arriver sains et saufs au lieu de la JUSh~e e . ~
bonheur, comme l'a fait observer M. Maspero 1._ C est ams1
our les chrétiens les péchés se pardonna1enl, et les
que ' P
,
1 d. 1 1 . 'él . t
échés comme j'aurai l' occasion de e 1re p us om, c aien
célestes ennelpes a cte's de nuisance causés par les puissances
' 1 .
d b h
mies de l'homme et ne cherchant qu a e priver u on eur
futur.
Il semble qu'avec un tel amour pour la personne du Fils
de Dieu fait homme, l'Égypte ellt dft aimer ég~le~ent la
femme qui avait été la mere de Dieu. ?ependant Il ~ en
pas primitivement ainsi. La vierge Mane, ~ere de D1eu, qm
devait etre honorée d'un culte spécial en Egypte et dans tout
le monde chrétien, n'obtint pas tout d'abor~ une, tres gra~de
popularité dans la vallée du Nil. Les esprits n admettaient
pas facilement qu'une simple femme put etre la mere de
Dieu, comme les autres femmes sont les m~res des hommes:
Si l' on excepte la légende de la fui te en Egypte~_légende ~1
chere aux creurs des vrais enfants d'Égypte qu ils ont fa1t
voyager la Sainte Famille un peu partout, .afin que nulle
partie de leur· terre ne fftt privée d'une a~ss~ grande bénédiction; si l'on excepte cette légende, d1s-Je, le nom ~e
Marie n' est meme pas prononcé, dam, les reuvr~s c~ptes ~rimitives, dans les actes des martyrs, dans les vies d Antome,
de Paul, de Macaire et de Pachóme. Il faut remarquer a.ce
propos que le concile d'Ephese n'avait pas été tenu, pmsqu'il n'eut lieu qu'en l'an 331, que le role si brill~nt des
· hes d'Alexandrie n'avait pas eu a se prodmre,
pat rrnrc
, , · tet
que le sentiment d'opposition, inné au. creur, de 1E_gyp e,
n'avait pas eu a se greffer sur la vénérabon qu on avait pour

fu!

i) Cf. Rewe de l'histoire des 1·eligions, tome XII, p. i37-i39, et pour ~:s
textes, Recueil de tm vawc relatifs a la philol. égypt. et assyr., tomes III- •

Textes des Pyr:unides.

323

le patriarche. Dans la vie de Schnoudi, qui assista cependant au concile d'Éphese, on ne trouve qu'une seule fois le
nom de la Vierge; il est accompagné de l'épithete Théotocios
qui faillit une premiere fois perdre tout l'Orient. Cette rareté
est vraiment remarquable, alors que l'on voit les apótres,
les prophetes, les sages, le Christ en personne, venir a
chaque instant pres de Schnoudi. Plus · tard, les moines ne
s' occuperent pas plus de la Vierge que leurs prédécesseurs ;
on composa bien tout un recueil d'hymnes spéciaux, nommés
Théotocies, que l'on chantait sur les plus beaux airs; mais il
faut croire que cette belle dévotion ne dépassait pas le seuil
de l'église, car dans la littérature du peuple on n'en trouve
pas nienlion. Chose étrange ! il en est de meme pour l'enfant
Jésus. Jamais on ne trouve ace sujet une réflexion touchante
ou gl'acieuse, comme celles auxquelles le moyen age et
l'époque moderne nous ont accoutumés. Le peuple d'Égypte
n'aimait décidément pas la faiblesse, qu'elle vint de l'age
ou du sexe: au contraire, Jésus-Christ, dans la force de l'age,
était le Dieu de sa prédilection, il pouvait vivre, rire, plaisanter avec lui, sans se sentir incommodé par un voisinage
aussi respectable. Sans aucun doute, les paroles étaient
toujours remplies du respect le plus profond, de l'adoration
la plus émue; mais les actes trahissaient la familiarité.
Je ne peux m'empecher de dire ici un mot de la fameuse
querelle des deu:c natures, qui devait aboutir au schisme dont
l'Église d'Égypte n'a jamais voulu sortir. Par ce qui précede,
on, comprendra facilement que les moines et le peuple
d'Egypte se soient médiocrement occupés de savoir si les
deux natures, divine et humaine, étaient si intimement unies
que l'humaine fó.t absorbée dans la di'vine, ou si au contraire,
elles devaient etre soigneusement distinguées l'une del' autre,
avoir chacune ses acles propres, afin qu'on ne fllt pas exposé
a porter au compte de la perfection divine les défauts et les
imperfections de la nature humaine. Que lui importait, en
effet, que Jésus-Christ fút mort en tant que Dieu? Est-ce que
la mort d'un Dieu était une imperfection qui témoignat de

�LE CHRISTJANISME CilEZ LES ANCJE:&gt;;S COPTES

324

nEVCE m: L'mSTOIR8 DES REUGIO~S

l'impossibililé de l'admetlre en la nature divine? Osiris n' était;
il pas mort, n'avait-il pas. été coupé_ en morceaux par Set_N'en étail-il pas moins Dieu? Auss1 le_ peuple ne com?r1t
ríen aux discussions célebres du conmle de Chalcédo~ne.
D'apres les traditions coptes, certains éveques aura1ent
accompagné Dioscore au concile~ sa,n~ savoir la langue dans
laquelle on discutait, ·ce qui n' était d a11leurs pas .~n obsta~le
a ce qu'ils injuriassent l'empereur Marcien et_ l 1mpéralr1ce
Pulchérie. L'un de ces éveques, dans les réc1ts auxquels a
donné lieu ce coacile, Macaire de Tkóou, appelle toutes les
vengeances célestes sur la tete des époux_ impéria~x, afin
de venir en aide aux argúments du patriarche D10score.
Dans le meme document ou l'on raconte u~e conférence
ima¡;inaire, qui se serait tenue avant le conmle de ~halcédoine dans le propre palais del' empereur, a Constanhnople,
Dioscore, qui s'arroge de lui-meme la parole et 1~ garde san~
la vouloir céder s'adresse a l'assemblée et lm demande ·
« Quand Notre-S~igneur Jésus le Christ fut invité aux noc_es
de Cana, le fut-il en sa qualité de Dieu, ou en sa qualité
d'homme ? _ En sa qualité d'homme ! répond tout~
l'assemblée. - Tres bien I reprend Dioscore. Et quand il
changea l'eau en vin, le fit-il en tant que Dieu, ou en tant
qu'homme? .....:... En tant que Dieu évidemment, . répond
encore rassemblée. - Vous voyez done bien, conclut le
célebre patriarche, que sa divinilé ne fut jamais s~parée ~e
son humanilé. )&gt; Ce beau raisonnement, cela va'.sansdire, excita
l'admiration et les acclamations de toute l'assemblée qui ne
trouva pas assez d'éloges pour en combler la foi de Dioscore,
et de malédictions pour en charger le Tome de Léon le
pape 1.
n est facile de voir que le bon moine qui écrivait le récit
i) Pour ceux de mes lecteursqui ne serai~nt_pas familiarisés avecl'ét~de
de cette histoire, je dois dire qu'on appelle ams1 une_lettre _que _le pape L~on
le Grand fit lire au concile de Chalcédoine et ou il expliqua1t la doctrme
qui devait etre adoptéc.

:{25

de cette conférence, n'y entendait pas matice. Ses confreres
_ne devaient pas etre plus forts, et ce simple trait montre suffisamment quelle idée ils se faisaient de la question.
Schnoudi lui-meme, homme tres intelligent et tres passionné,
n'était pas plus ·au courant de la question. II eut beaucoup
désiré aller au concile, mais son grand Age (il avait cent dixhuil ans) .était un obstacle majeur, et il se cons9la en pensant
qu'il eut assommé les hérétiques, ou arraché la langue a
ceux qui blasphémaient la Trinité Sainte, dont il ne s'agissait
pas, et qui déchiraient la tunique sans coulure du Messie.
C'étc1:it la toute sa théologie. Cependant quand le conci]e fut
terminé et le patriarche exilé, quand les agents de l'empereur se présenterent dans les monasteres, pour faire souscrire la foi de Chalcédoine, comme on disait, le refus fut universel: le vieil esprit derésistance se réveillait etJe patriarche
exilé, sur lequel on avait fait peser d'horribles accusations,
devenait un martyr. Les accusateurs, il est vrai, élaient des
clercs d'Alexandrie : les moines ne se melaient pas de
scruter la conduite de leur patriare.he, ils savaient avoir
mieux a faire et ils l'adoraient presque comme Dieu luimeme 1 • Au fond, dans ce schisme si malheureux, la foi ne
joua qu'un tres petit role; l'antipathie des races, les différences de civilisation, les résistances politiques et la haine
des sujets pour leurs Óppresseurs, furent la véritable cause
d'un schisme qui devait recourir a l'invasion musul~ane,
.pour se débarrasser de tyrans odieux.
Au lieu de se renfermer dans le domaine des abstractions
pures, ou dans une théologie raisonneuse dont ils ne comprenaient guere la nécessité, les moines coptes aimaient
heaucoup mieux lAcher la hride a leur imagination facile,
rever ce qu'il pourrait y avoir de plus grand, selon leur
élroile intelligence, et en doler la divinité, sans s'occuper de
savoir s'ils ne rabaissaient pas en réalité cette divinité qu'ils
i) C'est encore la coutume aujourd'hui et je l'ai vu praliquer souvent. La
langue copte emploie dans cette occasion un mol qu'on emploie aussi quand
il s'agit de Dieu.

22

�326

REVUE DE ÚllSTOIBE DES RELlGIONS

u:

voulaient relernr. lls ne comprenaient nullement que D.i~u put
exister saos avoir un corps, plus fin ala vérité, plus spmtue~,
· ~rus
· cep.endant. vérisij'oseainsi parler, que le corps h.umam,
.
table. Gra.ce a ce systeme facile, 11s pouva1ent avo1r les.v~s•.ons
les plus extraordinaires et les plus merveille~ses de la dmmté ;
ils se rendaient ainsi tangibles les perfechons les plus a~slraites. Ainsi Pachome racontait série~sement
ses disciples, qu'il avait eu la vision de l~ gloire de Dieu, de sa
crainte et de sa miséricorde. Il ava1t vu sur le mur de _son
église, comme une table ronde autour de l~q~elle ~m~rgeaient
des rayons lumineux si per&lt;¡ants que 1 reil ét.a1t mcapable
d'en supporter l'éclat. Le milieu de la table élait occupé _par
une tMe, la téte de Dieu, et c'est de cette tMe que partaient
les rayons. Tout ébloui de lalumiere ~e ces rayons, Pachom~
était tombé a terre et il ne pouva1L bouger. Cepend~nt 11
conservait, au fond du creur, un désir intens~ de vo1~ la
crainte de Die u s' emparer de lui et il adressait une pr1er~
ardente a cet éaard, a l'ange qui se tenait deboul devant lm.
L'ano-e
affir~a a plusieurs reprises qu'il n'en pourrait pas
supp~rter la terreur ; mais Pachóme ne voulait pas se
désister de sa demande et force fut a Dieu de l' exaucer•
Aussitót deux rayons de crainte s'avancerent vers Pachome:
tout l'édifice trembla, les murs se rapprocherent, et il _se':11bla
au malheureux qu'ils allaient l'écraser; un de ses d1s~1ples
ótant entré daos l'église, fut renversé aterre, put a peme se
relever et s'enfuit au plus vite, a demi mort. Pachóme fut
finalement obligé de supplier l'ange de faire retirer ces deux
rayons de crainte. lis se retirerent en effe~ g~avemenl,
comme ils étaient venus, et deux rayons de m1séncorde les
remplacerent et rendirent a ~achóme ,_ la vi~ et le bon~.eur.
On ne peut nier qu'il ne fa1lle une smguhere dose d 1~agination pour donner un corps, méme_ lumineux, a la gloir~,
a la crainte et a la miséricorde. A la r1gueur, on le pourra1t
comprendre, s'il s'agissait ici d'allégories, car nous ~ommes
habitués a représenter souvent les sentiments d~- 1 homme
par un homme monlrant autant qu'on le peut, qu 11 éprouve

.ª

iui

CJIRISTIA:lilSJIE

cm:z u;s

A:'iCJE::'íS COPTES

327

ces sentiments dans tel acle donné; mais pour les moines de
l'Égypte, c'était bel et bien le corps méme de la gloire, de la
r-rainte, ele., qu'ils voyaient, qu'ils touchaicnl, dont ils resscntaient les effels les plus terribles el les plus doux. De
pareilles visions ont été racontées depuis de sainl Frani;ois d'Assise, recevanl les stigmates par des rayons lumineu:x:, ou de sainte Thérese, percée du glaive du séraphin;
mais ce sont des exceptions extraordinaires, causées par le
&lt;legré de perturbation mentale opérée dans le cerveau par
l'habitude des longues extases. En Égypte, c'était chose
habiluelle et commune que nul ne faisaiL difficulté de croire,
tellement elle était daos les mreurs. J'aurai l'occasion de citer
plus loin d'autres faits qui monlreront bien qu'au fond de
sa pensée, le peuple égyptien ramenait les idées les plus surnaturelles a un simple anlhropomorphisme.
L'Égyptien anlique ou modernc s'est toujours considéré
comme un étre de race supérieure , doué de plus de qualités
que ses semblables, et devant par conséquent avoir plus de
puissance et de jouissances que nul autre peuple. Sa civilisation si précoce et si grande justifiait jusqu'a un certain point
cette maniere de voir que les conquetes de ses grands Pharaons flrent entrer plus profondément dans tout son etre. Si
plus tard le dé~lin arriva, et avec le déclin la sujétion et la
misere, il se consola en pensant qu'il n'avait rien perdu de
sa science, de son origine et de sa perfection, et que lót ou
lard le jour de la revanche arriverait. Encore aujourd'hui,
quoique réduits a un petit nombre, les Coples n 'ont pas
perdu l'espoir de redevenir les maitres de l'Égypte, c'est-adire de la seule contrée au monde qui soit digne d'etre
conquise. Ils pensent toujours que les élrangers sont de
petits garfons, et ils leur diraient volonti ers ce que le pretre
antique disait a Hérodote. « Vous autres, vous n'etes que
des enfants 1 ! » Aussi quand ils dolaienl leurs dieux de toutes
t) Ce mol : Vous n't!les que des 1m(lmts, esl typique; á chaque instanl on
le rencontre dans les omvres coples et les bomm es fails sonl lrailés de petils

�1

33f

R'EVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIO:'iS

LE CHRISTLlNlSME CBEZ LES ANCJENS COPTES

Ces exemples suffiront, j'espere, pour montrer l'idée que
les chrétiens d'Égypte se faisaient de la priere et de sa vertu.
lls ne connurent jamais la priere par amour pur: prier était
pour eux passer un contrat synallagmatique '. ils do~naient
pour que Dieu leur donna.t: do ut des. Le~r pr1er éta:t ª:ªºt
tout égoiste ; s'ils n' étaient pas exaucés, e est qu 1ls _n ava•~~t
pas bien prié, pas assez offert ~n ~cha~ge d~ bien qu _ils
demandaient a Dieu. Il ne leur vmt Jama1s a 11dée de fa1re
la distinclion subtile que si Dieu n' exaugait pas leur demande,
c' est qu'il connaissaitmieux qu' eux-memes ce qu'il leur fallait.
Ils avaient la prétention de connattre leurs propres besoins
et leurs propres désirs aussi bien que personne. Ces désirs,
ces demandes étant avant tout personnelles, n' étaient pas toujours tres morales; on demandait bien quel~uefoisle m_al de
son voisin, de ses ennemis, comme on le vo1t dans la v1e de
Schnoudi. Parfois aussi, les grAces demandées n'avaient pour
but que de s'épargner la plus légere peine; ain~i le moine,
allant puiser de l'eau a une citerne et ayant oublié sa corde,
demandait a Die u de faire monter l' eau jusqu'a lui. Mais il
n'y avait pas la de quoi arreter des esprits grossiers qui faisaient un marché avec la divinité et s'efforgaient d'en tirer le
plus de profil possible. D'apres cette meme idée, les moines
étaient persuadés qu'il leur suffisait de s'elre consacrés a la
vie religieuse pour etre assurés de leur salut; ils avaient
quitté le monde et revetu l'habit monastique, c'était leur
offrande : Dieu leur devait son royaume et ses jouissances
éternelles.
En vain , Schnoudi et Pachome leur répétaient que
l'liabit ne fait pas le maine (le mot était déja trouvé), ils n'en
voulaient pas démordre et se sentaient assurés de leur salul
pourvu qu'ils remplissent les actes extérieurs de la vie monacale. Aussi l'expulsion du monastere était-elle le plus terrible
cha.timent qu'on pllt leur infliger, parce qu'alors ils perdaient
leurs droits a la couronne céleste. C'est pourquoi, quand
Schnoudi les menagait de les exclure de son monastere, ils
se révoltaient, lui dressaienl des pieges et attentaient meme

asa vie, comme les cénobites de Pachome l'avaient fait pour
leur fondateur.

330

II

~
1

Le dogme le plus important du christianisme traditionnel,
apres les croyances qu'il a propagées sur la nature de Dieu,
est la foi en une révélation de Dieu a l'homme, commencéea
l'origine du monde, continuée a travers les siecles, parfaite
par la venue de Jésus-Christ sur la terre et devant conserver
un effet virtuel jusqu'a la fin du monde par l'entremise générale de l'Église chrétienne d'abord, et maintenant par l'entremise particuliere de la seule Église catholique. Cette révélation
a été codifiée en deux recueils d'écrits sacrés d'inégale contenance, mais d'importance égale au point de vue religieux,
puisque le second, qui complete et justifie le premier, présuppose nécessairement celui-ci.
,
Jamais terre ne fut mieux préparée que l'Egypte a recevoir au nom de Dieu des livres qui contenaient la pure parola
de la divinité. Des l'antiquité la plus reculée, elle était en
possession d'un recueil de prieres que le christianisme ne
put faire disparattre de la mémoire de l'Égypte apres sa
conversion 1 • Ces prieres que l' on nomme communément
Rituel ou Livre des Morts, lui avaient été apprises directei) Dans un ouvrage copte composé a l'époque mulsumane est racontée la
vie du patriarche Isaac sous le gouvernement d'Abd-el-Aziz. Cette vie se
termine par ces paroles significatives : Et maintenant ton corps est ,ur la
terre, ton t1me dans les cieu:x. Ces paroles sont textuellement extraites du
Livre des Mort.s et ont été gravées de tout temps sur les bottes a momie.
l'ai copié le texte sur plus d'une centaine de ces bottes qui sont conservées
au musée de Boulaq et qui toutes appartiennent a une méme famille de
prétres thébains du dieu ?llentu. Ailleurs qu'en Égypte cette phrase pourrait
parattre le produit spontané d'un esprit quelconque ; mais on ne peut la
considércr ainsi dans une reuvre copte. Sciemment ou non, elle était un legs
du passé aux temps nouveaux. L'une ou l'autre hypothése est également en
faveur des idées que j'expose : une tradition inconsciente prouverait encore
plus qu'un emprunt direct et conscient.

�REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIO:SS
332
ment par le dieu Thoth, cet Hermes que les Grecs onl trouvé
si grand qu'ils l' ont surnommé Trismégiste et auquel les
Égytí'ens ont attribué plus tard un grand nombre d' ouvrages, nommés livres hermétiques, dont l' élude offre encore
a l'esprit humain un probleme non résolu. Dieu, ou simplement Thoth, le scribe du grand cycle divin, n'avait pas
borné a ce seul livre des morts les présents qu'il avait faits á
l'Égypte ; il y avait a cóté de ce premier rituel général un
certain nombre d'autres rituels particuliers, comme le rituel
de l'embaumement, en partie traduit par M. Maspero, et une
foule d'autres écrits religieux ayant pour la plupart trait a la
vie d'outre-tombe. II faut ajouter a ces reuvres celles encore
plus nombreuses ayant trait a la magie, science qui, au lieu
d'etre considérée comme malfaisante ainsi que de nos jours,
étai1 réputée la plus utile des sciences pour l'homme, puisque
non seulement elle le garantissait des maléfices des esprits
mauvais, mais encore elle lui donnait pouvoir sur la divinité
méme pour opérer de bonnes actions contribuant a son
bonheur.
L'Égypte entiere , d'Alexandrie a Assouan, vivait de ces
livres : on ne faisait pas un pas sans s'étre assuré qu'ils
n'avaient ríen prédit de funeste pour le jour que l'on vivait, et
il y avait un calendrier régulierement dressé des jours fastes
et néfastes 1 • Que les esprits les plus avancés de l'Égypte
n'ajoutassent qu'une médiocre confiance aux recettes magiques ou aux prédictions du calendrier qu'ils prenaient euxm~mes soin de propager et dont ils devaient tirer de bons
revenos, c'est ce que je n'aurai aucune peine a admettre ;
mais parmi le peuple c'était tout autre chose, el si quelque
malheureux felláh, si quelque humble artisan, ou méme
quelque marchand aisé venaient a la porte des temples offrir
les plus beaux produits de leurs bestiaux, les plus exquis de
leurs fruits, les prémices de leur travail,ou de leur négoce, en
échange d'un petit rouleau de papyrus couvert de quelques

i) Ce Calendrier a été traduit par M, Cbabas.

LE CHRISTIANISMl! CHEZ LES ANCIENS COPTES

333

lignes d'une écrilure révérée, c'est qu'ils croyaient fort bien
se délivrer ainsi du crocodile et du serpent. Que si le crocodile ou le serpent, malgré tout, leur causait dommage, dévorait leurs animaux a l'heure ou ils allaient boire au fleuve, ou
les piquait eux-mémes, le mal devait venir de ce que la formule n'avait pas été bien employée, et non de ce qu'elle était
mauvaise. II ne fallait pas aux prMres grande habileté de
langage pour le prouver. Aussi ne serais-je pas étonné que
ce désir, éminemment égyptien de posséder des écritures
divines, ait été pour quelque chose dans la pensée qui poussa
Ptolémée Philadelphe a faire entreprendre la traduction
fameuse connue sous le nom des Septante ; les Ptolémées
furent sans doute des Grecs dont quelques-uns eurent un
grand esprit, mais ils surent si habilement se faire égyptiens
qu'un pareil désir ne doit nullement élonner en quelqu'un
d'entre eux.
L'Égypte était done merveilleusement préparée a la doctrine chrétienne sur la révélation. La plus grande partie des
livres juifs avait meme été traduite en grec dans la ville
d'Alexandrie sur l'ordre d'un roí d'Égypte, successeur des
antiques Pharaons. Cependant il ne faudrait pas s'exagérer
l'influence que put exercer une semblable traduction, car il
n'y a guere de possibilité apparente que cette traduction
ait été connue du peuple, et meme l'eút-elle été, qu'elle
n'e-0.t excité qu'un sentiment de curiosité et n'e-0.t pas pénétré
plus avant dans le creur meme·de la populalion égyptienne.
Quoi qu'il en soit, il est certain que les premiers chrétiens d'Égypte s'éprirent d'un amour immense pour la plupart des livres sacrés des juifs. Dans les reuvres que l'on est
en droit de considérer comme les premiers produits de
l' esprit chrétien en Égypte, on est étonné du nombre
incroyable de citations scripturaires que l'on y rencontre.
Les acles des martyrs d'Égypte sous le regne de Dioclétien
sont vraisemblablem~nt les premieres reuvres chrétiennes
de l'esprit égyptien ; dans ces actes, les martyrs peuvent a
peine prononcer une parole sans apporter une citation de

�334,

REVUE DE L'HlSTOIRE DES RELTG10NS

l'Écriture pour montrer au juge romain qu'ils ont raison
d'adorer le Christ et qu'il a réellement et completem~nt _tort
d'adorer Jupiter ou Apollon. La na'iveté de ces c1!ahons
montre jusqu'a quel point déjala _croyan~e a la révélat10n des
Écritures était entrée dans l'esprit égyptien.
Cela ne devait pas empecher sans doute de croire ~e meme
ala ré"Vélation des anciens li"Vres de l'Égypte. Ce qm est certain c'est que jamais dans les reuvres coptes on ne rencontre
le pius léger bl!me, la plus anodine moquerie a propos de
ces livres tandis que Schnoudi faisait des gorges chaudes _et
débi tait des lieux communs plus ou moins spirituels au suJet
des reuvres d'idola.trie. La rel~gion égyptienne, au contraire, ne
passa jamais pour une religion idol!tre. Si plus tard le fanatisme des moines délruisit un grand nombre de monuments,
martela toutes les figures de ceux qu'il ne détruisait pas,
ce fut - lorsque l'exemple lui fut venu d'en, haut , q~e
l'archeveque Théophile eut détruit le;Sérapéum d Alexandr1_e,
que Théodose eut rendu s?n ~dit. célebre et que les _mag1strats impériaux eurent a 1 env1 fa1t la cour a. leu~ ,Prmce en
exécutant ses absurdes édits. La preuve de _ce que J avance se
trouve daos ce fait, c'est que la Haute-Egypte a conse~vé
seule les temples majestueux que chacun connait, et qu au
contraire dans la Basse-Égypte on n'en peut plus retrouver
un seul, et meme jusqu'au dela de Siout. Il n'est p~s douteu~
cependant que la Basse-Égypte compta.t des villes auss1
célebres que Thebes, Abydos et Edfou ; les Ptolémées _durent
y construire autant et plus que daos le cours su ~érie~r du
Nil, et cependant l'on ne tro~ve plus rien_ a Héhopohs, a
Memphis, aTanis, a Alexandrie, pour ne c1ter que les plus
célebres villes. On peut objecter, il est vrai, la conquete mulsumane et la barbarie du régime turc; mais cette conquMe a
eu les memes effets daos toute l'Égypte et le barbare régime
du Turc s' est d'autant mieux développé que l'on était plus
éloiO'né du siege central de l'autorité. Jamais pays ne fut plus
rava;é que la Haute-Égypte, soit par l'invasion des barbares
du midi , des Blemmyes, Nobades et autres, soit par les luttes

LE CHRISTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

335

intestines el continuelles des tribus arabes qui venaient successivement s'emparer du pays , qui cimentaient une paix
momentanée en le ravageant tout entier et surtout en pillant
les malheureux Coptes qui leur offraient une proie toujours
facile 1 • Et cependant c'est daos la Haute-Égypte que se sont
conservés les temples. Entre Assiout et Girgeh, dans la région
ou, pendant plus d'un siecle, vécut le célebre Schnoudi, il
n'en est pas resté un seul : mais je dois dire que Schnoudi
est une exception aussi extraordinaire que violente, que la
religion pa'ienne était surtout celle des riches grecs de Panopolis qu'il regardait tous comme ses ennemis personnels,
qu'il avait le plus grand désir de marcher sur les traces de
ses archeveques, et qu'enfin non loin de luí, a Abydos, se
trouvait le célebre temple ha.ti par Séti J•', temple que l'on
voit encare aujourd'hui et exclusivement égyptien. Or ce
temple n'a pas été détruit, et cependant il n'était pas plus
éloigné que celui de Tkóou ou, de son lil de mort, Schnoudi
envoya une escouade de moines pour aider a la destruction
d'un temple pour laquelle les forces de l'éveque de la ville
n'étaient pas suffisantes. ll est vrai que, dans le temple de
Tkóou, on pratiquaitle culte grec et que le grand pretre s'appelait Homere. Sans doute il ne faut pas attribuer a ces fails
plus d'importance qu'ils n'en comportent, car dans les luttes,
que nécessita la destruction des monuments égyptiens, il doit
y avoir une foule de mobiles qui nous, échappent et dont
il faut cependant tenir compte pour porter un jugement
imparlial ; il n'en est pas moins vrai que les causes que je
viens d'indiquer eurent leur effet particulier dans l'effet
général si regrettable pour la science.
Les récits de l'Ancien Testament durent au~i peser d'un
certain poids, et non du plus léger, daos les résolutions fanatiques qui aboutirent a la dévastation, car (et nous touchons
i ) Ces luttes sont racontées tout au long dans un manuscrit arabe de la
BibliotMque nationale, ceuvre du '.cé\ébre historien Makrizi et racontant
l'histoire des tribus arabes en Égypte.

�336

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGIONS

la a un point important de

la reJigion populaire chrétienne
en Égypte), on lisait dans les derniers livres du Pentateuque,
dans Josué, dans les livres des Juge.s, de Samuel et des Rois,
des ordres expres, donnés par Dieu lui-meme, d'exterminer
les nations ídola.tres, de renverser leurs temples, de bróler
les hauts lieux, etc. La situation était la meme pour les chrétiens d'Égypte, en face des pa1ens hellenes, que pour les Juifs
en face des nations dont ils avaient conquis le territoire. Les
Coptes n'admirent pas qu'il y eót deux solutions au meme
probleme. En cela, ils étaientlogiques, trop logiques, il faut
le dire. Comme on ne saurait mieux faire que d'imiter autant
que cela est possible les actes de la divinité meme, il est évident que de semblables actions ne pouvaient etre que parfaites et extremement méritoires pour le ciel. Un fait fera
mieux comprendre- le raisonnement qui se fit dans l'espril
des Coptes. Un jour, Schnoudi fit venir a lui un pretre et une
femme qu'il accusait d'entretenir. des relations adulteres:
souvent il leur avait fait des reproches au sujet de leur conduite et leur avait prédit la vengeance divine ; mais ce jourla, qui était un jour de fete, il fut tellement suffoqué par
l'odeur de crime et d'adultere · qui, disait-il, s'exhalait des
deux coupables, qu'il pril la résolution de ne pas attendre la
vengeance de Dieu. Comme la fete était finie, il suivít la
femme alors qu' elle sorlait du monastere et, d'un ton inquisiteur, lui demanda combien elle avait reou du pretre pour etre·
venue au couvent en ce jour de fete, car la venue au couvent
servait de prétexte a tromper le mari. Le pretre, qui s'était
approché, protesta de son innocence : il n'y avait entre lui et
la femme que des rapports de frere a sceur. Schnoudi fut
outré de tani d'hypocrite assurance; il ordonna, dit l'auteur
de sa Vie, a la terre de s'enlr'ouvrir et d'engloutir les coupables, comme autrefois, Coré, Dathan et Abiron. La terre
obéit; mais ce que l'auteur n'avait pas dit bien clairement,
c 'est que la terre ne s' était ouverte que sous la pioche et
que Schnoudi avait préalablement assommé le pretre et sa
prétendue complice. Le fait était grave et Schnoudi fut cilé a

LE CIIRISTIL'USME CHEZ LES A~CIENS COPTES

337

compara1trc devant le tribunal du gouvernement grec, a
Antinoé. Pour se justifier, il cita l'exemple du prophete
Samuel qui avait poignardé Agag, roi des Amalécites : il
avait fait comme Samuel; on ne pouvait done rien lui reprocher, car ce qui avait été louable chez le prophete ne pouvait
etre blamable en lui, Schnoudi. Le gouverneur grec lui fit
voir que telle n'était pas sa croyance et le condamna a
mort 1•
Ce fait montre mieux que tout raisonnement le phénomene
iotellectuel qui s 'était passé daos l' esprit des populations
grossieres de l'Égypte a propos de la révélation des Écritures
juives. 11 n' est pas isolé et, daos un autre ordre d'idées, de
semblables faits sont innombrables. ·Ríen n'est plus fréquent
dans les livres hébreux que les miracles les plus extraord.inaires, le plus souvent, il faut l'avouer, pour des causes
importantes, et non pour un simple amusement. Les Coptes
ne prirent pas la peine de faire cette distinction: Josué avait
arreté le soleil, les moines l'arretaient aussi quand bon leur
semblait, pour achever leur priere ou leur ouvrage. 11s ne se
demandaient pas si un semblable arl'et eut bouleversé l' uni vers
et si leur propre satisfaction était bien d'un poids assez grand
pour l'emporter ainsi sur la création entiere; non, ils se
disaient que rien de mal n'était arrivé au monde du miracle
de Josué, qu'a tout prendre ils valaient bien Josué, puisqu'ils
étaient chrétiens et moines, et le miracle s'opérait. De meme
pour transporter des montagnes, la chose était des plus
simples. On disait a la montagne: Ote-toi d'ici et va te jeter
dans le Nil, etlachose était faite. Un moine tentait meme de
le faire uniquement pour s'assurer si la montagne obéirait,
mais il arretait la masse qui s'ébranlait au momen.t oi'l on lui
faisait observer que la montagne pourrait obstruer le Nil et
priver ainsi l'Égypte des bienfaits de l'inondation. A vrai
dire, ce sont la des puérilités, mais les Coptes ont toujours
t) Je dois rassurer les lecleurs qui s'intéresseraient a Schnoudi ': au
momenl ou il allait etre décapité, ses moines l'enleverent de vive force.

�338

REVUE DE L'HtSTOJRE DES RELIGIONS

été enfants, malgré l'antiquité de leur race, et ils ont porté les
j eux de l' enfance j usque dans les choses les plus élevées ~e la
religion et· les problemes les plus ardus de la destmée
humaine.
Mais ce n'était pas assez pour les Coples d'avoir lou~~ une
série de livres donnés comme révélés : persuadés qu ils ne
pouvaient mieux reconnattre le souverain ~ouvoir de la divinité qu' en lui faisant opérer une foule de miracles, et sa vé~acité infinie qu'en lui faisant jouer un role, plus ou mo~ns
noble, dans des récits tout entiers sortis du cerveau égypben
et imités, autant que possible, des livres reco?nus co~me
canoniques , les auteurs coptes inon~er?nt l' Egypte. d une
foule de reveries béates quand elles n étaient pas st,up1de~ et
leur donnerent les noms pompeux deRévélations, d' Evangiles,
d'Apocalypses. Il est de notoriété publique qu'au cour~ des
quatre premiers siecles de notre ere le monde romarn et
chrétien fut envahi par une foule d'reuvres sans valeur, sur
lesquelles la crédulité humaine se jeta comme sur une nou~riture désirable, heureuse de satisfaire ainsi un arde~t dés1r
de croire. L'Égypte, a mon avis, fut la grande officme des
reuvres apocryphes de cette époque. Des 1~ commen1cement du
u• siecle ce besoin effréné de prodmre et d élucubrer
avait don~é naissance aux ceuvres extraordinaires des gnostiques de Basilide et de Valentin. Peut-etre quelques ouvrao-e; de ce dernier nous sont-ils parvenus. Ce n'est pas
certain; cependant les ~uvr~s copt~s qui ~~nfer1?'ent les traités gnostiques auxquel Je fa1s allus10n, qu 1ls soient ou non
de Valentin, sont bien un témoignage éclatant de ce que pouvaient Mre ces chimériques compositions. Les reuvres gnostiques furent suivies des apocryphes, Évangiles ?u Apocalypses; mais, a en juger d'apres les fragments qm °:ous s?nt
parvenus, c'est surtout }es récits dans le genre des Evang1les
qui eurent la vogue en Egypte.
Ces récits, maintenant perdus pour la plupart, peuvent se
rec(mstituer pour un certain nombre d'apres les fragm~nts
coptes qui nous sont parvenus ou les traduclions arabes fa1tes

LE CHRlSTlANlSME CHEZ LES ANCCENS COPTES

339

sur les manuscrits coptes. Ils sont remplis d'étrangetés et de
bizarreries offrant quelquefois des tableaux assez puissants,
comme le récit de la mort de saint Joseph, mais toujours
marqués aux endroits les plus pathétiques au coin du génic
égyptien, c'est-a.-dire melés de na'ivetés et de plaisanteries
anodines, de jeux de mots puérils et de descriptions réalistes
qui laisseraient peut-etre bien loin derriere elles les ceuvres
natura.listes modernes. L'esprit humºain n'a presque rien a
gagner a la lecture de semblables reuvres. Elles nous servent
cependant a connaitre les idées religieuses qui avaient cours
parmi les auteurs, et la vogue qu'elles eurent pendant longtemps est une preuve assez claire que ces idées étaient partagées par la grande masse du peuple. Ce n'est certes pas en
Égypte que l'épithete d'apocryphes enlevait toute valeur aun
ouvrage. Pourvu que l'ouvrage f~t édifiant et a condition qu:il
füt donné comme l' reuvre d'un homme connu pa.r ailleurs,
apótre, saint ou martyr, on le recevait sans difficulté, on le
lisait avec ardeur, on le citait a l'égal des Évangiles canoniques et personne ne s'en montrait scandalisé 1 • A quoi bon
distinguer, en effet, entre un livre authentique ou apocryphe?
Les Coptes ne pouvaient-ils done aussi bien faire que des
Juifs? D'ailleurs ils ne faisaient que glorifier Dieu et émettre
leurs idées. Ces idées qu'on a trop souvent traitées de gnostiques sont des idées d'origine purement égyptienne.
Un autre· effet de la croyance a la divinité des Écritures ful
l'émulalion étonnante qui s'empara des moines égyptiens a
la lecture des vies d'Élie et d'Élisée, des autres prophetes et
de Jean le Baptiste. Ces hommes extraordinaires furent pour
eux le type parfait a réaliser. Parmi les moines les plus
célebres, il n'en est pas un qui ne soit appelé quelquefois
nouvel Élie, nouvel Élisée d'un nouvel Élie, etc. Élie, Élisée
et Jean le Baptiste sont presque toujours mis sur le meme
1) On rencontre quclquefois daus les reuvres coptes des citations des
Évangiles que l'on ne p eut retrouver dans le Nouveau Te~tament. J'en conclus
qu'ils ont cité les évangiles apocryphes.
·

�340

REVUE DE L'HlSTOIIIE DES RELIGIONS

pied et ne sont jamais séparés les uns des a~tres. Ch,~que
moine choisissait parmi eu~ son patron spéc1al, et, s 11 s_e
sentait assez fort pour supporler double charg~, il prenait
deux patrons au lieu d'un. On les eftt nécessairement !ort
embarrassés si on leur eftt demandé ce qu'ils complaient
imiter de préférence dans la vie d'Élie, ·d' Elisée ou de Jea~ le
Baptiste : ils n'en savaient évidemment pas plus sur, ces sai?ts
personnages que nous n'en savons nous-roemes, e esl-a-~Jre
fort peu de chose, si l'on excep_te les rapports_ des ~r~mier~
avec les rois d'Israel. Mais cette 1gnorance leur 1mpo1 la1t peu ,
ils savaient que ces trois héros de.la foi avaient véc~ d~ns le
désert et leur facile imaaination suppléait a ce qu'ils 1gnoo
raient.' Ils en étaient d'autant
plus charmés qu ' ?n n~ pouvai' t
les convaincre d' erreur, puisque l'ignora~ce était um~erselle.
Aussi il semble bien qu'il ait existé en Egypte des vies apocryphes d'Élie et d'Élisée 1 : la chose est certaine pour Jean
le Bapliste 2 •
Les fondateurs d' ordres furent sans doute les propagateurs
les plus actifs de cette dévotion extraordinaire pour. des
saints dont on ne connaissait guere que le nom ou certarnes
actions extérieures n'ayant aucun rapport avec la vie ~onacale, cénobitique ou érémitique. On voit d~ns la vie de
Schnoudi que ce célebre moine ne s~ c~nt~nta1t,_Pa~ d~ proposer ces grands hommes, comme Il d1sait, a ~ 1ro1tah~~ de
ses moines il invitait les trois types du monach1sme a v1s1ter
son monastere afin d'édifier ses moines; il prévenait meme
ceux-ci de la visite merveilleuse, mais il prenait en mem_e
temps soin de prescrire le silence le plus absolu et o~d_onna1t
de baisser la tele pour recevoir la hén_édiction des v1siteurs.
A l'heure dite, Élie, Élisée et Jean le Baptiste, chacun avec
son attribut spécial, le premier avec sa barbe, le second avec
i ) J"ai trouvé un fragmeut de la vie d'Élie dans un parchemin appartenanl
.
2) Cette vie existe dans les deux dialectes au mu~ée de ~urm et a l_a
bibliotheque uticane : si elle n'est pas publiée, M. Ross1 la pubhera procbainement.

a lord Crawford.

34 l

LE CHRISTIANISME CBEZ LES ANCIENS COPTES

sa tete chauve, le troisieme avec son sayon de poils de chameau, tous les trois entourés d'une lumiere indescriptible,
arrivaient et passaient au milieu des freres silencieux et
courbant la tete. Le tour était facile a jouer et Schnoudi fit de
meme pour David, ~e psalmiste royal, couronne en tete et
revMu d'un splendide manteau. De pareils miracles étaient
faciles a faire pour un thaumaturge de la force \le Scbnoudi.
Ce n'était pas assez pour luide réaliser le type d'Élie, d'Élisée
et de Jean le Baptiste, il devait s'élever jusqu'au type de
Moise lui-meme, le premi_e r et le plus grand des propheles.
Personne ne sera surpris, je pense, d'apres ce qui précede,
que les Coptes ayant une foi aussi aveugle dans les Écritures
se soient empressés d'en apprendre une grande partie par
creur. Les Égyptiens, de tout temps, ont été doués d'une
merveilleuse mémoire, leurs descendants actuels n'ont certes
pas dégénéré sous ce rapport : Ils savent une quantité vraiment extraordinaire de chants d' église, de livres de l' Écriture,
de pieces de toute sorte, et leur mémoire ne connatt pas la
plus légere défaillance. Les moines ont fait de meme. Un
moine qui n'aurait pas su tout d'abord le psautier en entier
par creur, quand meme il eftt ignoré completement l'art -de
la lecture, n'eftt pas élé digne de ce nom, a moins d'etre un
héros de vertu comme celui qui mit dix-huit ans a ~pprendre
un verset : il est vrai que par apprendre il entendait vivre
conformément a la doctrine con tenue dans le verset. Avec et
apres les Psaumes, on apprenait encore un ou deux Evangiles,
celui de saint Mathieu, de saint Luc et quelquefois de saint
Marc de préférence, rarement celui de saint Jean, trop idéal
et touchant a peine a l'humanité. Venaient ensuite les douze
petits Prophetes que l'pn apprenait par creur en douz jour s: ,
si la mémoire ne se montrait pas assez fidele, on avait un bon
moyen pour la corriger; on se plaoait dans un endroit bien
exposé au soleil, pieds nus sur le sable brftlant, on s'attachait
une grosse pierre au cou et l'on ne bougeait pas avant de
s'etre mis son prophete dans la tete; aujourd'hui, les enfants
des écoles coptes, pour apprendre leurs leoons, crient tous
23

�,
OIRE DES RELlGIONS
REVUE DE L msT

LE CHRISTJANISME C11EZ LES ANCIENS COPTES

la
34'2
ands coups de porng an .
Ate et se donnent de gr
,
·1es les douze pehls
a t ue-l º
u deux Evang1 ,
,
oitrine. Les Psaumes, un~
rtion des Écritures qu un
irophetes, voila quel_le éla~t ~~e;º lus forts el les plus _ver. ordinaire devait savo1r,. pl'E' ·ture presque enbere,
mome
d°
vaieot cr1
é
tueux, comme Schnou i, sa .dérable de passages des hom mpter un nombre cons1
saos co
.
Co te
líes célebres.
t tions de l'eonem1, le
P.
Aiosi armé cootre les te~ a t les armes donl il avait beso1~
trouvait dans l'Écriture sa f01 efacilement des lors que sa fo1
.
· e t que
pour se dérendre. On concevra
a l'état rud1menta1re
. son
soit resté en quelque so_rte
fond le Copte n'adm1t des
ulte s'en soit ressenb. Au
' . lui semblaient ressor~o mes du chrislianis~e que ceu~~u~e la Trinité et celui de
tirgdes textes scriptura1res, le dog ere la peine de les coro.
ll ne se donnaoner
gu a la tradihon
. . d e l' an cienne
l'lncarnahon.
rendre et se hMa de les_faoo
ta. Quantaux sacrements,
te; mais cependant il les acce¡me maniere; il coonut l~

¡

•

d

s

~r~~par le Baptime' il deven~t

il ~pconduisi\ exact•I_"•~\

Ba t~me, l'Eucbarishe ~ . .
nourrissait du corps el ~
ch;étien; par l'Eu~har1sb~:!:e il devenait prMre, tr~1s
sang de Jésus-Chr1st; par é d¡ns sa vie précédente; ma1s,
choses qu'il n'avait pas,tro?v es . avait vécu daos toute la
comme auparavant il s était m:;i!tait mort dans r_atte~te ~e
vigueur de son tempéra~ent
t point nécessaire d avo1r
la récompense éternelle, il nefi cruat1·on la Pénitence, le 1\1~La Con rm
,
.
s . tl
d'autres sacrements.
luí furent d'abord mconnu !
riage, en tant que s~cremen~sde l'Extréme-Onction, du moms
faut peut-Mr~ en d1re aut~\le dans le récit de ~a mort des
on ne voit r1en de semb a .
l'habitude se pnt de bonne
grands saints. ~uant ~u ~¿~~;;:1:vé ala dignité de sacremenl~
heure de le bémr; ma~s
u ver une preuve daos la m~no
.e l'ignore. On pourra1~ en ,tro ·t été de tout temps la 101 de
Juamie, si la monogam1~ n ª~ª{a Confession sont toujours del'Égypte •. La Confirmabon e
.
.
i) ll ne faudra.it pas croire cependanl que

le mariage chrélien s01l auss1

3i3

meurées inconnues; en revanche la circoncision est toujours
pratiquée, méme pour les femmes, et certaines prescriptions
de la loi mosai:que sur les aliments sont toujours en vigueur 1 •
Cette foi en l'Écriture a été de tout temps caractérisée
chez les Coples par le manque le plus complet de critique. Ils
prenaient tout au pied de la lettre et ne surent jamais, selon
le conseil de l'apótre, distinguer entre la leltre qui tue el
!'esprit qui vivifie. Aussi quelquefois ils se montraient scandalisés, avec quelque droit il faut l'avouer; ils ne pouvaient, en
particulier, comprendre cerlaines paroles de 1:Écclésiaste, et
loute l'éloquence de Schnoudi élait requise pour leur enlever leurs scrupules. D' autres fois ils batissaient tout un systeme
de conduite sur un texte qu'ils ne comprenaient pas et se
montraient alors aussi entétés dans leur propre seos que s'ils
eussent regu eux-memes la parole de Dieu. ll y a dans l'Écriture un verseloii l'on rencontreces paroles: « J'arracherai de
leurs dents l'iniquité ... 2 ; » les moines de Schnoudi y virent un
moyen faeile de se garder du péché. lis se procurerent de
petites limes et se curerent les dents a qui mieux mieux.
Devant cette faiblesse d'esprit, Schnoudi se mit dans une violente colere contre les prévaricateurs, il prononga a. leur sujet
une de ses plus mordantes homélies et leur conseilla de se
slricl chez les Coples qu'en Occidenl. Celte année méme, comme je me lrouvais un jour au divan du palriarche en compagnie de plusieurs memhres
importants de la communaulé cople, je fus forl surpris d'en voir toul a coup
deux se jeler aux pieds du patriarche, luí baiser la main, le supplier ardemment et avec des !armes dans la voix. Le patriarche répondail avec une
sainle colére, je présume : le fail esl qu'il élait irrité. ll s'agissail d'une
femme qui s'élait mariée da.ns la pauvreté. Sa pauvrelé luí 0lanl le moyen
d'élever sa famille, elle avail guillé son mari et avait vécu avec un autre
copte lrés riche auquel elle avait donné des enfanls. Devenue vieille, elle
voulait relourner prés de l'époux de sa jeunesse. Le patriarche refusait,
maisbient0l son ardeur lomba, il promit d'aller visiter la femme el d'arranger l'affaire.
i) Je crois qu'on doit plut0t atlribuer la persislance de ces praliques a la
lradilion purement égyplienne. ll ne serait pas trés facile autrement de
comprendre que l'observance de ces prescriptions se soit introduile en
Égyple avec le christianisme qui ne tarda pas a les abolir.
(2) Zachar., 1x, v. 47.

..

�LE CHRISTIANISYE CHEZ LES ANCIENS COPTES
1

REVUE DE L J11ST01R~: DES IIELIGIOl'iS

fairc plulol arracher toutes leurs denls ; ils seraient alors
assurés de ne plus avoir d'iniquilés lorsqu'ils n'auraienl plus
de dents. Cette belle doctrine n'empechail pas Schnoudi,le cas
écbéant, de faire de meme. 11 faisait meme plus et, malgré
celte étroiesse d'esprit qui portait a tout prendre daos le
sens litléral le plus stricl, Schnoudi el tous les moines se permettaient avec la parole de Die u d' élranges libertés.Jésus avait
dit a la Samaritaine : « Le temps viendra ou l'on n'adorera
1
le Pere ni sur cette monlagne, ni a Jérusalem »; Schnoudi,
voulanl atlirer les aumónes a l'église de son monastere, ne
craignait pas de citer les paroles du Christ de la maniere suivante: «Le temps viendra ou l'on n'adorera plus Dieu aJérusalem, mais sur celte montagne ; i&gt; la monlagne, e'élait celle
d' Athribis, pres de laquelle il avait construit son couvent qui
existe aujourd'hui. Je pourrais ciler une foule d'autres traits
semblables. 11 ne faut pas cependant voir dans cette liberté
qui frisait le mensonge el la plus insigne fausseté, une contradiclion avec l'amour et la révérence dont je parlais tout a
l'heure; c'est, au contraire, un effet tout particulier du caractere égyptien. J'ai fait remarquer plus haut que l'Égyptien
anlique el le Copte moderne croyaient avoir un droit sur Dieu
lui-meme lorsqu'ils le priaient; c'est ici un nouveau phénomene provenant de la meme cause. Si le droit existait sur
Dieu, a plus forte raison sur sa parole : d'ailleurs la fin ne
justifiait-elle pas les moyens? Mais c'est la une question toute
de morale et je dois m'en tenir au dogme.
Je ne dois pas oublier, en terminant ces considérations, de
dire que de meme que les paroles de Thoth, bien et dumenl
copiées sur un rouleau de papyrus préservaient de tous les
maléfices, de meme les paroles de l'Écriture, surtout des
Évangiles, avaient le meme effet. On employait a volonté les
unes et les autres : les recettes magiques trouvées en grand
nombre dans les monasteres le montrent surabondat11ment.
Ces recettes dérivaient en droite ligne des antiques rituels

magiques. Quand on se servait de l'Évangile, el l'on s'en servait souve1~t, on avait surtout recours au célebre passage qui
termine l'Evangile selon saint Marc. Un jour que Pisentius
avait vu un énorme dragon dans le déserl (c'était un serpent
déja mort), il envoyason disciple le voir. Celui-ci avait peur.
Pisentius lui reprocha sa frayeur et son manque de foi :
« N'as-tu pas, lui dit-il, les paroles de l'Évangile qui le prémunissent contre tous les dangers? i&gt; Ces paroles sont les suivantes : « Ceux qui croironl en mon nom chasseront les
démons, parleront de nouvelles langues, prendront les serpents et, s'ils boivenl quelque poison, n'en ressenliront
aucun mal'. i&gt;
Mais c'est assez parler de magie, car il m'en faudra parler
plus loin, en traitant de la question du surnalurel daos les
croyances et la vie du peuple chrétien d'Égypte.

(A suivre.)
t) Marc, xv1, v. i7-t8.

i) Jobo.o., 1v, v. 21.

•

345

•

E.

AMÉLINEAU.

�L'msTOmE DES RELTGIONS, SA ÓTHODE ET SON ROLE

L'HISTOIRE DES RELIGIONS
SA MÉTHODE ET SON ROLE
D'APRES LES TRAVAUX RÉCENTS
DE

MM.

MAURICE

VERNES,

ET DU

P.

GoBLET

VAN DEN

D'ALVIELLA

GHEYN

Le P. van den Gheyn. La science des religions. Essai historique et
critique dans La Controverse et le Contemporain (livr. des 15 juin, 15 juillet
et 15 octobre 1886).

347

dans nos chroniques bi-mensuelles nous nous sommes efforcé de
tenir nos lecteurs au courant de tout ce qui a fortifié l'organisation
ele l'Histoire des religions dans les divers pays. L'apparition presque simultanée des trois traités dont nous avons énoncé les titres
au commencement de cet article nous prouve que, loin de diminuer,
la sollicitude des auteurs pour le sort de l'histoire religieuse générale tend, au contraire, a s'accroitre encore. Défenseurs de la
premiare beure et convertis de la veille, amis par inclination ou par
nécessité se rencontrent dans la meme assurance que l'enseignement
de l'histoire des religions est désormais établi d'une maniere définitive dans les vastes cadres de la science moderne. II ne s'agit plus
pour eux de discuter son droit a l'existence. lis sont bien plutót
préoccu~és de !'esprit qui prévaudra dans le nouvel enseignement,
de la methode que l'on y appliquera, des tendances qui animeront
ses futurs maitres et des conséquences qu'il entrainera soit dans
le monde universitaire, soit dans la société en général.
En résumant tres rapidement ces ouvrages et en présentant a
leur occasion quelques rétlexions sur les questions pendan tes, nous
dresserons une sorte de hilan de la situation actuelle de l'histoire
des religions.

Maurice Vernes. L'Histoire des religions. Son esprit, sa méthode et ses
divisions. Son enseignement en France et a l'étranger. París, Leroux, 1887;
in-12, de 28i p.
Comte Goblet d'Alviella. lntroduction a l'histoire générale des religions.
Résumé du cours puhlic donné a l'Université de Bruxelles en 1884-1885.
Bruxelles, Muquardt; Paris, Leroux, 1887, gr, in-8 de viu et t76 p.

S'il était vrai, dans le monde scientifique comme dans le monde
industrial, que pour réussir il faut atlirer l'attention en faisant
parler de soi, l'histoire des religions n'aurait pas a se plaindre de
cette fin d'année. Les publications destinées a en faire ressortir les
progres et a discuter la méthode qui doit présider a ses travaux
se succedent avec une rapidité extraordinaire et témoignent tout
au moins qu'elle est désormais bien vivante. Au fur et a mesure
de leur apparition nous avons signalé et le plus souvent discuté
dans cette Revue les écrits des mythologues, philologues et anthropologistes, qui préconisent des méthodes différentes comme autant
de panacées propres a faire le salut de notre jeune discipline, et

..

Le P. van den Gheyn, de la Compagnie de Jésus, s·est proposé
de faire connaitre aux lecteurs de la revue catholique, La Contro•
verse et le Contemporain, l'histoire du développement qu'a pris en
ces derniers temps l'histoire comparée des religions. 11 est qualifié
pour en parler, car il a lui-meme publié des travaux de philologie
et de mythologie comparées qui ont été l'objet de certaines critiques
dans cette Revue, mais qui ont néanmoins rencontré un accueil
favorable aupr~s de plusieurs bommes compétents 1 • II ne saurait
médire d'une science qu'il cultive lui-meme et a laquelle travaille
un homme pour lequel il professe une grande admiration, Mgr de
llarlez. Mais s'il n'en veut pasa la science, iln'est pas tendre pour
~a majorité de ceux qui la représentent actuelleroent. Ce n'est pas,
Il est vrai, aux personnalités qu'il s'en prend. Alors meme qu'il
i) Revuc de l'Histoire des R.eligions, t. XIII, p. 222 et suiv.; cf., p. 378.

�1

348

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGIONS

eO.t été de bon gout d'éviter certaines appréciations et certains jugements un peu sommaires sur la valeur scientifique de tel ou tel
hiérographe, il est évident pour tout lecteur impartial que le P. van
den Gheyn poursuit en eux, moins leurs prét~dues erreurs historiques que leurs convictions philosophiques et la tendance meme
qu'ils impriment a l'histoire des religions. En. nous offrant une
revue, claire et bien menée, des institutions et des ouvrages dans
lesquels cette histoire a trouvé son expression la plus récente, il
n'a d'autre but que de montrer comment la mythologie comparée
et l'histoire des religions &lt; sont devenues, aux mains de l'incrédulité moderne, une arme de combat redoutable contre la révélation
et ses dogmes fontamentaux. &gt; (T. VII, p. i.61-162.)
Il parait que le grand essor de l'histoire des religions dans les
dernieres années est dú. au triomphe_du rationalisme en pays protestant (p. 168). Nous n'entrerons pas dans la discussion de cette
these qui nous entrainerait sans doute vers un ordre de considérations auquel la Revue de l'histoire des Religions entend rester
étrangere. Nous nous bornerons a déclarer que, si le P. van den
Gheyn avait raison sur ce point, il faudrait faire au rationalisme
protestant grand honneur d'avoir contribué de la sorte a l'élargissement des études religieuses et d'avoir fondé une science a laquelle
s'intéressent des a présent des hommes aussi peu suspects d'hérésie que l'abbé de Broglie, Mgr de Harlez, le P. Cesare di Cara et
le P. van den Gheyn lui-meme.
L'auteur des articles que nous analysons n 'est pas a tel point
absorbé par la réfutation des doctrines historiques, philosophiques
ou théologiques de MM. Tiele et Albert Réville, qu'il ne trouve
l'occasion de parler du Musée Guimet, des Annales et de la Revue
de l'histoire des Religions. Nous ne pouvons dissimuler que
cette derniere le préoccupe d'une fac;on particuliere. 11 veut bien
nous décerner le nom d'organe attitré de la nouvelle science, et
quoiqu'il ait constaté de louables efforts pour donner a l'amvre un
caractere de plus grande impartialité depuis que j'ai l'honneur de
la diriger, il n'en conclut pas moins que nous sommes tres dangereux. Qu'était-ce done, je vous pr.ie, avantnos efforts pour etre plus
impartiaux? La nouvelle section des sciences religieuses a l'École
des Hautes-Études ne lui dit rien non plus qui vaille. Des noms
comme ceux de M. Havet, de M. Albert Réville, de M. Maurice
Vernes ne sauraient trouver grace a ses yeux. Les philosophes qui,

L HISTOIRE DES RELIGIONS, SA MÉTHODE ET SON ROLE

349

en Italie, s'occupent d'histoire des religions, et surtout notre honorable collaborateur, M. le comte Goblet d' Alviella, en Belgique, ne
sont pas mieux traités.
11 reste cependant une consolation au P. van den Gheyn, celle
de pouvoir terminer ses articles en reproduisant presque saos restriction le jugement émis sur l'histoire des religions par M. Maurice
Vernes, daos un article de la Revue Critique dont nos lecteurs ont
eu connaissance l'année derniere (t. XIJ, p. 170 et suiv.). D'accord
avec M. Vernes, il estime que tout ce qui a été fait jusqu'a présent
dans le domaine de l'histoire des religions ne vaut pas grand'chose.
L'c:euvre a été mal conduite ; il faut la reprendre dans un autre
esprit, avec une meilleure méthode. L'accord entre les deux critiques ne va pas plus loin, il est vrai. L'histoire des religions telle
qu'elle est traitée actuellement est avec eux dans la situation de
ces ministeres qui tombent sous une coalition d'extreme-droite et
d'extreme-gauche. La majorité &lt;¡ui les renverse est radicalemellt
divisée, lorsqu'il s'agit de les remplacer. M. Vernes, - nous le
verrons plus loin, _:, veut réduire l'histoire générale des religions
aun pragmatisme critique, en dehors de tout systeme, de toule
considération générale, voire meme de tout príncipe philosophique.
Le P. van den Gheyn et les historiens de son école veulent, au con.
traire, substituer a l'esprit de complete indépendance scientifique
dont les représent~ts les plus marquants de l'histoire des religions
sont actuellement animés, un esprit de soumission a l'égard de la
théologie officielle. L'histoire, telle que la comprend M. Vernes,
devient un catalogue ; entre les mains du P. van den Gheyn, elle
devient une apologétique.
Un grand nombre de nos collaborateurs pensent qu'elle ne doit
etre ni l'un ni l'autre. 11 est arrivé a quelques-uns d'entre eux d'énoncer l;opinion que les historiens qui se soumettent une autorilé
religieuse infaillible - quelle qu'elle soit, catholique, protestante,
bouddhiste ou musulmane - manquent de la liberté d'esprit nécessaire pour reconstituer avec impartialité tous les faits de l'histoire
religieuse qui touchent de pres ou de loin a leur foi. C'est une
opinion qui peut se soutenir. Mais il n'est jamais venu a l'esprit de
personne, dans le cercle des collaborateurs de cette Revue, d'interdire l'histoire des religions aux catholiques, comme le prétend le
P. van den Gheyn.
Je tiens tant a ne pas laisser s'accréditer une pareille opinion

a

�REVUE DE L'ffiSTOIRE DES RELIGIONS
350
que pour une fois je m'écarte de la regle que nous nous sommes
imposée d'exclure de cetle Revue tout travail présentant un caractere polémique ou dogmatique. Nous nous trouvons ici en cas de
légitime défense. 11 y a parmi nos collaborateurs des libres penseurs sans aucune religion, des libres pensem-s protestants, des
protestants orthodoxes, des israélites, des catholiques, et je crois
meme de tres bons catholiques ; mais je déciare au P. van den
Gheyn quejamaisje ne mesuis préoccupé de leurs convictions religieuses, pas plus qu'ils ne s'inquietent des miennes. 11 regne chez
nous une complete liberté. Nous ne sommes inféodés a aucun parti,
a aucune confession, a aucune école philosophique, a aucun systeme. Nous accueillons également volontiers les travaux des folkloristes et ceux des partisans les plus exclusifs de la méthode
philologique, et si demain Mgr de Harlez ou M. l'abbé de Broglie
nous faisaient l'honneur de nous envoyer un article qui ne füt ni
dogmatique, ni apologétique, mais simplement historique, nous
l'accueillerions tres volontiers, tout comme nous accueillerions, daos
les memes conditions, un article de M. Hovelacque ou de M. Eugene
Véron. Voila - puisqu'il faut mettre les points sur les i - les principes dont nous nous inspirons a la Revue de l'histoire des Religion,.
Bien loin d'interdire l'histoire des religions aux membres du clergé
catholique, nous sommes tres heureux de les voir y prendre gout
et nous applaudissons a l'exhortation que le P. van den Gheyn leur
adresse, d'accord avec Mgr de Harlez, pour les encourager a se
consacrer davantage a l'étude de l'histoire religieuse générale
(livr. du i5 oct., p. 275). Quand l'exactitude historique nous paraitra
compromise dans leurs travaux par leurs opinions dogmatiques,
nous le dirons, tout comme ils seront parfaitement en droit de nous
reprocher les erreurs qui résulteraient, daos nos travaux, de nos
opinions religieuses ou philosophiques. C'est justement par l'élimination de ces éléments étrangers que l'histoire se constitue dans sa
pureté. Elle ne peut pas vivre sans une liberté complete. Tant pis
pour ceux qui ne peuvent pas s'accoutumer de la liberté scientifique, a quelque parti qu'ils appartiennent 1

II

Les deux livres de MM. Vernes et Goblet d'Alviella nous transportent dans une autre atmosphere que celle ou se meut le P. van
den Gheyn. Nous y retrouvons bien encore des considérations sur

1

L 1II5TOIBE DES RELIGIONS, SA MtTHODE ET SON ROLE

1

35{

l'esprit qui doit animer !'historien des religions et sur les rapports
de l'histoire religieuse générale avec l'enseignement ecclésiastique ;
mais elles n'occupent plus qu'une place secondaire dans les préoccupations des auteurs. Il s'agit ici avant tout de discussion sur la
.méthode, sur les conditions de l'histoire des religions, sur les classifications des religions et sur le róle de cette histoire dans l'instruction publique.
L'ouvrage de M. Vernes se composede deuxparties: la premiere
inédite, la seconde consistant en réimpressions d'une série d'études
déja publiées de M. Vernes lui-meme ou de quelques-uns de ses
correspondants les plus notables. M. Vernes pense avec raison que
la pbase de création de l'histoire de·s religions est passée. L'histoire
religieuse ou hiérographie « s'est fait sa place au soleil et, en dehors
d'un petit nombre d'esprits malveillants, l'on reconnatt aujourd'hui
qu'il y a lieu de grouper et d'étudier concurremment !'ensemble
des données que nous possédons sur les idées et les pratiques religieuses des différents peuples » (p. 2). Désormais elle est entrée
dans la phase d'organisation ; de nouveaux devoirs s'imposent a
ceux qui la cultivent. C'est a la détermination de ces nouveaux
devoirs que sont consacrés les chapitres inédits sur l'objet, !'esprit
et la méthode de l'histoire des religions, sur le classement des religions, ainsi que la reproduction de la le&lt;¡on sur les abus de la
méthode comparative daos l'histoire des religions par laquelle
M. Vernes a inauguré son cours d'histoire des religions sémitiques
a l'École des Hautes-Études. Nos lecteurs connaissent déja les idées
de M. Vernes a ce sujet par l'analyse que nous avons donnée de
cette le&lt;¡on d'inauguration daos l'une de nos précédentes chroniques
(voir t. XIII, p. 380 et suiv.). Il nous semble, toutefois, que dans
les deux chapitres nouveaux ajoutés par l'auteur en tMe du livre
que nous analysons, il a formulé sa pensée sous une forme moins
absolue qui ne lui est point défavorable. Il veut bien reconnaitre
que la méthode historique ou critique dont il recommande l'application a l'histoire des religions n'est pas absolument inconnue a
ses collegues en hiérographie et que, depuis longtemps déja, elle a
été mise en pratique avec succes par plusieurs d'entre eux. Bien
plus, tout le monde lui parait d'accord sur cette question de
méthode, au moins en théorie. Malheureusement la pratique ne
répond pas toujours a la théorie (p. 28 et suiv.). Ici nous sommes
completement du meme avis que M. Vernes et nous le félicitons de

�352

REVUE DE L.HTSTOIRE DES RELIGIONS

réclamer avec insistance une plus grande fidélité a la méthode
rigoureuse de l'histoire scientifique.
, ,
Nous constatons aussi avec plaisir que l'auteur a tempere son
jugement sur la valeur et la signification ~u folk-lore dans _l'~istoire des religions. Tandis que dans son arllcle de la Revue Cri~ique
(nº du 28 sept. 1885) il considérait le folk.-lo~e co~me _une etud.e
étrangere a l'histoire des religions, dans le present hvre 11 reconna1t
que e les partisans du folk-lore apportent anotre connaissance de~
pratiques religieuses une utile contribution &gt; (p. 33), _et se b?r~e a
protestar contre l'assimilation de l'histoire des rel_1g1ons soit a la
mythologie comparée, soit au folk-lore. Sur ce pomt encore nous
sommes de la meme opinion.
A la suite des trois chapitres que nous venons de mentionner,
M. Vernes a réimprimé plusieurs articles qu'il a publiés ici-meme
sur l'histoire des religions aux différents degrés de l'enseignement
public (t. III, p. i et suiv.), sur une proposilion de M. Paul Bert
relative a l'enseignement de l'histoire des religions (t. VI, p. 123 et
suiv.) et sur un projet de transformation des facultés de théologie
(ibid., p. 257 et suiv.). Dans un septieme chapitre nou~ tr~uvo~s
l'opinion de divers publicistes sur l'introduction de l'h1sto:re _rehgieuse dans l'enseignement public et l'énum~ration des cons~crations pratiques grace auxquelles cet ense1gnement a passe du
domaine des desiderata dans celui de la réalité vivante. En appendice, l'auteur a ajouté deux articles de M. van Hamel et de
M. Goblet d'Alviella sur l'enseignement de l'histoire des religions
en Hollande et en Belgique et des programmes pour cours élémentaire et secondaire par MM. van Hamel et Hooykaas. Ces articles et
ces programmes ont également paru dans la Revue de l'histoire
des Religions (années 1880 et i882).
La seconde partie du livre qui nous occupe ne nous apprend
done pas grand'chose de nouveau. Mais, en réunissant dans un
meme volume des écrit3 qui ont paru a diverses époques,M. Vernes
nous fait toucher du doigt, pour ainsi dire, la continuité et l'énergie de ses efforts pour propager l'enseignement de l'histoire des
religions. Tous ceux qui croient comme lui a l'utilité de cet enseignement lui doivent de la reconnaissancepour avoirsi vaillamment
lutté.
L'ouvrage de M. Goblet d'Alviella - tres bien imprimé sur beau
papier et relié selon la méthode anglaise - contient le résumé du

L'BISTOIRE DES RELIGIONS, SA MÉTHODE ET SON ROLE

353

cours professé par notre honorable collaborateur de Bruxelles pendanl l'année scolaire 1884-f.885. Un avant-propos destiné a juslifier
le choix du sujet et la le&lt;¡on d'ouverture sur les préjugés qui
entravent l'élude scientifique des religions 1 , servent d'introduction
au cours . En appendice l'auteur a réimprimé un article de la Revue
de Belgique sur la nécessité d'introduire l'histoire des religions
dans l'enseignement public et publié une réponse aux objections
qui ont été émises contre son cours, en particulier par .M. l'abbé
Colinet (dans la Revue Générale, mai 1886), et contre sa méthode
par M. Vernes.
Le cours de M. Goblet est divisé en vingt et une le&lt;¡ons qui sont
toutes abondamment remplies. C'est une introduction a l'histoire
de la religion autant qu'a l'histoire des religions. M. Goblel a combiné dans un seul cours, d'une far;on originale et dans son ensemble
heureuse, les matieres dont M. Albert Réville a fait deux cours
dislincts dans ses Prolégomenes et daos ses Reli,gions des peuples
non civilisés. A ceux qui trouveraie'Ilt que l'abondance des matieres
nuit al'étude approfondie des détails et qui se plaindraient de ce
qu'il y ait trop de généralisation, il convient de rappeler que ce
cours est destiné a des étudiants qui font des études générales,
liltéraires et historiques, non pas exclusivement a un petit nombre
d'érudits ou de spécialistes qui se consacrent entierement al:histoire
des religions.
.
M. Goblet commence par leur faire l'historique de l'histoire des
religions et par leur exposer l'état de cette science a l'époque
actuelle. 11 définit les phénomenes religieux et passe ~n revue les
classifications des religions. Il établit l'arbre généalogique des religions actuelles (voir ce curieux tableau a la p. 40) et montre qu'il .
convient de commencer l'histoire des religions par l'étude des
croyances-et des pratiques des peuples non civilisés, lesquelles se
retrouvent, en partie, dans les traditions populaires des peuples
civilisés. Mais, au lieu de décrire successivement les croyances et
les pratiques propres a chaque peuple ou achaque groupe ethnique
de peuples non-civilisés, le professeur a préféré rassembler, dans
des vues d'ensemble, les croyances et les usages rudimentaires qui
se rapportent a un meme objet, en empruntant ses matériaux aussi
bien au folk-lore et a l'histoire des religions organisées qu'aux
1) Voir Revue de l"Histoire des Religions, t. XI, p. 108.

�REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS
35(.
reli ·ons des peuples non civilisés. ll nous expos~ ~n~i, dans ~n_e
séri~ de lec;ons qui ont du offrir le plus grand mteret, la veneration des montagnes et des pierres, des eaux, _d~s plantes et des
. aux des phénomenes atmosphenques, du feu, des
arbres, des arum
,
i · 1
corps célestes, du ciel et de la terre, en co~~inant chaque .º~s. ~s
.
. lui sont fournies par les religions des non c1vilises
donnees qui
. . •
d t d'tions
actuels avec celles des religions de l'ant1qmte et es ra i
. .
.
0 ulaires contemporaines.
P ipres avoir épuisé la liste des objets mate~1els adores par
Goblet décrit la vénération des espr1ts et des morts,
l 'homme, ·u
,n.
-~ t r
les croyances relatives a la vie future, les diverses ~ª?1 es a ions
du culte aux degrés inférieurs du développement re~1g1eux, telles
.. re la divination les conjurations, le sacr1fice, les symque 1a pr1e ,
'
l' · 1 t'
boles et les riles ; et, parmi les premieres étapes ~e ~vo .u io~
li . se le fétichisme et l'idolatrie. La sorceller1e 1 amene a
re_
l'etug1deud
e u' sacerdoce, et l'analyse des éléments constitutifs
. .
, du
th de sa formation et de sa déformation, le condmt JUSqu aux
my
e, des mylhologies conslltuees
. . qm· seront ' s:ms d oute, l'objet
confins
de cours ultérieurs. Les deux dernieres lec;ons traitent de_s ~~p~orts
de la religion avec la science et la morale chez les non-~1vili~es_ et,
f me de résumé synthétique, des diverses hypotheses em1ses
sous
sur laofrorme pr1·m1·t1·ve de la religion et sur l'évolulion de ses
. . formes.
.
.
M
Goblet
critique
l'hypothese
d'un
monothe1sme
ulter1eures. ·
•
· pr1¡
mitü et l'évhémérisme de M. Herbert Spencer. 11 est part1san reso u
du naturisme.
profes]l ne saurait etre question ici de discuter avec !'honorable
• ·h t
·
t
de
détail
m,i daos un programme auss1 r1c e e
seur les pom s
' l- •
. •
•
.
•
•
· · pourraient fournir matlere a conlroverse, et il sera1t
auss1 var1e,
. .
rd
tAt
tel
.
d lui demander pourquoi il a smvi tel o re p1u u que
o1seuxd e 1 distribution de ses lecons. Je ne présenterai a ce sujet
autre ans a
·
1
,
ule observation. n me parait regrettable que M. Gob et
qu
. .
. une se
· la description du naturisme et de l'anim1sme,
en d'autres
a1t p1ace
. .
• t
t ..
d
termes la physique et la psycholog1e rn~onsc1~n ~s die' _naive~ . es
. 'lises,
· dans la onzieme lee¡on apres avmr etu e. 1a venera•
non c1vi
.
d
t
tlon e outes les catégories d'objets naturels. Je ne .vo1s pas com•
.1 t ossi'ble de comprendre le culte de ces obJels sans avoir
ment 1 es P
,
· d
une idée nette sur la conception des choses dans :1 esprit u non

civilisé.

L'BISTOIBE DES RELIGIO~S, SA JltTHODE ET SON ROLE

3o5

III

La publication simultanée des deux livres de M. Vernes et de
M. Goblet d'Alviella n'est pas entierement le fait du hasard. Chacun

d'eux a pris la plume pour répondre aux préoccupations de l'heure
actuelle parmi les hiérographes. 11 n'est pas étonnant que la méme
cause ait produit des effets analogues a Paris et a Bruxelles.
M. Vernes et M. Goblet ont tous deux a creur d'asseoir l'enseignement de l'histoire des religions sur une base solide et de lui imprimar une direction salutaire. Ils ont voulu montrer l'un et l'aulre
l'unité des principes qui ont inspiré chacun d'eux daos sa campagne
passée en faveur de l'organisation de cet enseignement ; de la des
deux parts des réimpressions d'arLicles déja publiés. lls ont profité
de l'occasion pour se défendre contre ceux qui les ont critiqués.
Tous deux nous disent : « voila comment il faut faire a mon avis •.
M. Goblet ajoute : « voici comment j'ai fait , . C'est la une premiére
différence.
Une seconde différence ressort de la comparaison que chacun
des deux auteurs nous permet d'établir entre ses articles passés et
les pages qu'il a écrites récemment. M. Goblet, sous le coup des
attaques dont sa lec;on d'ouverlure et son cours ont été l'objet, me
semble avoir plutót accentué son point de vue. M. Vernes, au contraire, a plutót modéré ce qu'il avait énoncé autrefois, daos l'ardeur
d'un zele tres recommandable, sous une forme peut-étre trop absolue. Nous avons déja eu l'occasion de le conslater plus haut. Nous
n'y reviendrions meme pas si l'auteur, apres les pages excellentes
ou il montre que !'historien des religions doit se tenir a l'écart de
toute polémique religieuse et de touLe apologétique, avec un sentiment de respect sympathique pour toutes les religions, en particulier pour celles ou plongent les racines de notre propre société,
ne s'était pas laissé enlrainer a rendrele rationalisme seul responsable du détournement de la vérité historique au profit des préférences dogmatiques de !'historien. Que les rationalistes aient trop
souvent accommodé l'histoire de maniere a la faire cadrer avec leurs
opinions philosophiques ou théologiques, nul ne le contestara.
Mais qu'il faille imputer cette aberration au seul rationalisme, voila
ce qui constitue a son tour une erreur historique. II n'est vraiment

•

�3156

.

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGlONS

conque,
Mais il y a plus. Nous applaudissons .M. Vernes lorsqu'il affirme
,que le véritable historien n'a d'autre souci qu,e de reconstituer la
réalilé des faits et d'en établir autant que possible la filiation, sans
se préoccuper de leur accord avec un systeme. C'est l'évidence
meme. Iln'en est pas moins vrai que nous avons tous des systemes,
parce que l'esprit humain est ainsi fait qu'il ne peut pas penser
saos systématiser. Les rationalistes, au sens historique du mot,
c'est-a-dire les interpretes qui s'efforc¡aient de ramener les faits
réputés surnaturels des traditions religieuses de tous les peuples a
la condition d'événements naturels et conformes aux. données de la
raison, ont eu le grand tort de se laisser beaucoup trop dominar
par leurs systemes, Mais n'oublions pas, s'il vous platt, que ces
memes rationalistes ont été les premiers a affirmer les droits de la
raison a exercer une critique rigoureuse sur les traditions du passé
et que, dans l'histoire religieuse en particulier, ils ont puissamment
contribué a l'ex.tension de nos connaissances bistoriques. Je m'étonne que _M. Vernes, qui cultive spécialement l'bistoire d'Jsrael, ne
se soit pas rappelé combien ils ont fait progresser la connaissance
des antiquités d'lsrael. Et ce qui est vrai des ralionalisles l'est

so~

!\OLE

357

auss1 de tous les historiens a s l'
l'hisloire religieuse mais d
rs emes, non ~as seulement daos
jusque daos les sci~nces na~ns l~us les domames de l'bistoire et
la connaissance de l'h1'st . ure es. Les plus grands progrlls dans
oire comme dans la
·
nalure ont été provoq .
connaissance de la
1 1
cherchaient a démontre:~ne\P ustbs.ouve~t par des hommes qui
d'autres termes a corroborer ::; e_se d une porté~ générale, en
avait d'artificiel ou de forc. d
r5te~e par des fa1ts. Ce qu'il y
pas tardé a disparailre. de ~n~ eur i~terprétation des faits n'a
lemes durent peu . mai; lesepd~s a Rena1ssance, en effet, les sys'
ecouvertes positives qu 1
ont faites, dans l'ardeur a trouv
.
e eurs auteurs
sont restées et ont augmenté d~r confirmat~on de leur pensée,
laq~elle ils se sont consacrés. au ant le capital de la science a

pas nécessaire d'etre bien familiarisé avec l'histoire de l'inlerprétalion des tex.tes sacrés pour savoir que, dans toutes les religions,
les adversaires les plus acharnés du rationalisme ont sollicité les
tex.tes jusqu·a ce qu'ils y trouvassent la confirmation des doctrines
qui leur paraissaient etre orthodox.es.
M. Vernes, il est vrai, nous dira que nous ne nous entendons
pas sur le sens du mol • rationaliste •. Pour lui le rationaliste est
celui qui cherche moins a reconstiluer les événements du passé,
tels qu'ils ont été, qu'a montrer que les événements historiques ou
les textes saérés s'accordent avec sa propre maniere de voir.
(Voirp. '1:7, p.105-107; Revue de l'Histoiredes Religions, t. I,p.10.)
11 est regrettable que !'honorable écrivaio, ordinairement si précis
dans ses ex.pressions, persiste a prendre ce mot dans un sens qu'il
n·a jamais eu. Le terme • rationaliste • a une signification historique, et c'est provoquer une confusion inévitable de le prendre
dans une autre acception qui ne se justifie en aucune fa&lt;;on.
Pourquoi, en effet, appeler rationalistes ceux. qui ont exploité l'histoire au profit de doctrines dans lesquelles l'autorité de la raison
était ex.pressément subordonnée a une autorité ex.térieure quel-

L'HISTOlll~ DES RELIGIONS ' SA MElllODE
....
ET

1:

p

L aversion de M. Vernes o
,.
tient, d'ailleurs a des
p ur ce qu il appelle le ralionalisme
me trompe, de ~a concza~;:s~~: prof~n~es .. Elle ;ésulte, si je ne
essentiel que je ne suis ~ull
e de 1 h1st01re. C est sur ce point
. .
ement .d'accord avec l · 1\1 v
un esprit eminemment criti
V . .
m. • ernes est
!'historien daos le domain;~ª· l'h~1c1 _comm~n.t il définit la tache de
•
Cataloguer les document el 1sto1re rehg1euse en particulier ;
différentes religions sou tst, ehs textes et les fails relatifs aux
.
,
me re e acun d'eux to . t
.
Je voudrais appeler un éplucha e ri
ur a our a ce que
le mieux qu·¡¡ est possibl
g goureux, les da ter et les classer
bonne qualité scrupuleus:~:n~ ~-ot_ amas.ser des matériaux de
rieurement a des construcli
verifies, qm ?ourront servir ulté(P. 94). Ces instruclions son;ns p~us ou m01ns considérables. •
pieles et, si l'on proscrit touteexc~ entes_; mais elles sont incomde l'horizon intellectuel de l'h~hlllo~oph1e et toule vue d'ensemblEl
M. Vernes, elles sont ioapplicab\ª or1en, comme semble le désirer
•
es.
11 est evident que le
.
.
rechercher les document~r~m;er. souc1 de !'historien doit etre de
possible, de les soumeltre as or1q~e.s, en ~ussi grand nombre que
sur dix il ne pourr.a e
une crll1que r1goureuse. Mais neuf fois
xercer cette e T
·
quant aux documents des crileres r1 ~qu_e r1goureuse qu'en appliception générale qu'il se t: ·t d
i lm seront fournis par la conchaque document est censé
e ~poque et du milieu auxquels
surtout il est impossibl d ppartemr. Dans l'histoire des religions
en effet, i'ltisloire du ch:is;i::~céder autrement. Sinous exceptons,
niers siecles pour laq 11 isme pendant les quatre ou cinq der'
ue e nous avons une abondance de docu-

:1

0

24

�358

REVUE DE L 'msTOlHE DES Ric:LIGIONS

ments surement datés et que nous pouvons cont.róler en détail les
uns par les autres, il n'y a pour ainsi dire pas une seule religion
qui soit assez bien documentée pour que l'on ne soit pas obligé de
juger les documents incertains d'apres les conclusions auxquelles
aboutit l'étude des documents certains, c'est-a-dire d'apres l'idée
générale que l'on se fait de l'évolution de la religion a laquelle ils
appartiennent. C'est memela ce qui fait la valeur de la méthode critique. On part des renseignements clairs et bien datés et, fort des
résultats obtenus ainsi, l'on juge les documents obscurs ou suspccts. On va du certain a l'incertain. M. Vernes n'agit pas autrement
lui-meme. Quand il se déclare de plus en plus convaincu que le
Deutéronome est le produit du vr0 et du vº siecle et que le Code sacerdotal est l'ceuvre des v• et rv• siecles (voir Revue Critique du
30 aout), de quel droit assigne-t-il a ces documents une date et
une valeur absolument différentes de celles qu'ils prétendent avoir?
Tout simplement parce que l'étude des documents positifs du vuº
au v0 siecle lui a permis de se faire une idée a peu pres nette de
l'état religieux des lsraélites pendant cette époque et de leur langage religieux ; partant de ce point solide, appliquant a la religion
d'Israel les regles déja vérifiées ailleurs par l'expérience, relatives
a l'évolution des idées religieuses ou morales, des institutions et du
langage, et comparant les données qui luí sontfournies par lesdocuments hébreux, avec celles que lui fournit l'histoire des populations
avec lesquelles Israel fut en relation, il aboutit a la conclusion
rationnelle que le Deutéronome et le Code sacerdotal ne peuvent
remonter ni a la date ni a l'auteur auxquels ils prétendent remonter.
La critique tres savante de M. Vernes est toute pénétréede principes
philosophiques et d'idéesgénérales qui luisont fournies par l'histoii'-:
comparée; mais, a lire ses instructions sur la méthode, il semblerait que M. Vernes fait de la philosophie sans le savoir. Qu'il
demande toutefois au P. van den Gheyn ce que celui-ci en pense !
Partant d'un point de vue philosophique tout opposé, celui-ci dira
que la critique de M. Vernes ·repose sur des a priori et sur un
ensemble de conceptions générales fausses. Nous ne partageons
pas cet avis, cela va sans dire, car nous faisons grand cas de la
critique de M. Vernes. Mais l'opinion d'un tiers est toujours bonne
a entendre.
Ne·médisons done pas des idées générales ni de l'application des
príncipes philosophiques a l'histoire. 11 n'y a pas d'histoire, pas de

L'IIISTOIRE DES RELIGIONS, SA MÉTHODE ET SON ROLE

359

critique, en dehors de leur application. Proscrire la philosophie
dans l'établissement d'une méthode, cela me parait une tentative
pour faire renier une mere par son enfant.
J'ai dit, en outre, que les instructions de M. Vernes me parai~s~ent_ incompletes., Quand !'historien aura classé et catalogué les
fa1ts, 11 aura dresse un catalogue, il n'aura pas fait une histoire. n
faut éplucher, sans doute; mais quand on a épluché il faut préparer les mets et les cuire; autrement ils ne servent a rien. Dans
l'histoire des idées et des sentiment,, ce devoir s'impose plus que
~a'.tou_t ailleurs _l'historien, et l'on voudra bien m'accorder que
1h1st01re des relig10ns est avant tout une reconstitution des idées et
des sentiments du passé. Les institutions ecclésiastiques en effet
. ne sont que l'expression sensible des idées qui' Jeur ont'
e t les, r1te_s
donne na1ssance et n'ont d'autre but que de fortifier et de répandre
celles-ci. Faire l'histoire d'une religion, ce n'est done pas seulement classer un certain nombre de faits positifs ressorlissant a
cet,:e reli~ion; c'est encore les fai,re revivre, montrer la signification
qu 1~s avaient pour les adeptes de cette religion, comment et pourqu01, en vertu de quelles raisons internes, ils se sont succédé dans
un certair¡. ordre; c'est resi.::usciter l'ame du passé. n faut, pour
une pareille ceuvre, que l'éplucheur de documents soit doublé d'un
psy~h_ologue et - pourquoi ne le dirais-je pas? - qu'il sache par
e~perience ce qu'est un sentiment religieux ou une pensée religieuse. Autrement, flit-il le plus érudit du monde il ne nous offrira
. .
'
Jama1s qu'une momie au lieu d'un organisme vivant.
Voila pourquoi nous sommes entierement d'accord avec M. Goblet
~'~lviella sur l'utilité de commencer l'histoire des religions par
l_ elude des croyances et des pratiques des non civilisés. Cette
e~~de, en effet, nous initie a la psychologie de l'homme inculle.
L_etude des traditions populaires nous rend le meme service. Combien Y a-t-il de détails, meme dans les religions plus développées,
auxquels on ne comprendra jamais rien sans cette initiation
préalable?
Est-ce a dire maintenant que nous recommandions de se faire
d'abord un systeme et d'étudier les faits ensuile? En aucune facon.
T~ut ce que nous avons voulu montrer, c'est que l'on a tort de p~oscrire de l'histoire la philosophie et les idéos générales, c'est que
nolens volens chacun de nous a son systeme, comme le mineur asa
lampe pour s'orienter dans les galeries obscures de la mine. Que

.ª

�360

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIO!'iS

!'historien des religions prenne garde de ne pas se laisser dominer
par son systeme, par ses idées philosophiques ou religieuses ! ~~n
de plus juste. Qu'il n 'altere pas les faits et
ne fauss~ ~as 1 mterprétation des textes ! C'est la une quest10n de loyaute mtellectuelle, une obligalíon morale qui s'impo!-e a tou~. 11 y a d_es
intelligences malhonnetes comme des consciences deloyales. h~a1s,
sans philosophie, sans idées générales, !'historien n?~terpr~te~a
rien du tout • et sans psychologie, sans expérience rellgieuse md1viduelle, l'hi~torien des religions n'interprétera jamais bien.

q_u'il

IV
MM. Vernes et Goblet d'Alviella critiquent tous deux le~ c~assifications des religions qui ont été présentées par les prmcipaux
hiérographes contemporains, et chacun d'eux en prop?~e une nouvelle. Ni l'un ni l'autre des deux auteurs n'attache, d a1lleur_s,_ une
grande importance aux détails du classement de_~ rel!gion~.
M. Vernes en propose meme deux ditférentes, la premiere disposee
selon les cadres de la géographie el la succession des religions dans
l'histoire la seconde ne renfermant que les religions dont la con'
. .. .
naissance importe a l'intelligence complete ·de la c1villsat1on moderne. M. Goblet d' Alviella commence par adopter le príncipe de
l'évolution religieuse pour établir ses premier~s d\visions ; _une
seconde catégorie renferme les religions étrangeres a notre de~eloppement historique ; la troisieme et la quatrieme ont_ pour prm ·
cipe la distinction des races, et le christianisme vient a part pour
clore la série.
Ces diverses classifications n'ont pas de valeur interne; elles sont
purement empiriques et n'ont d'autre raison d'etre que de facili~er
la distribution des matieres dans l'enseignement. Nous ne les d1scuterons donc-pas. Les discussions sur ce point sont prématurées
parce que les rapports de filiation des différentes religions sont
encore trop mal connus, et pour certaines religions elles seront
toujours oiseuses tant que l'on ne se décidera pas a reconnaitre
que sous un meme nom se rangent des conceptions religieuses fort
différentes. Le christianisme de Papias ou de Tertullien n'est évidemment pas la meme religion que le christianisme de Thomas
d'Aquin, et celui-ci n'a que des rapports assez éloignés avec le

L'UISTOIRE DES RELIGIONS, SA MÉTHODE ET SON ROLE

361

christianisme d'un Channing ou d'un Schleiermacher. 11 en est de
meme pour toutes les grandes religions. Dans quelque catégorie
qu'on les range, il sera toujours possible de montrer qu'elles y
figurent a tort.
Ilnous parait préférable de consacrer la fin de cet arlicle a la
question de l'enseignement de l'histoire des religions. Dans l'enseignement supérieur on peut considérer la cause de l'histoire des
religions comme gagnéa. Elle est enseignée maintenant dans des
cours spéciaux a toutes les universités hollandaisés, a Bruxelles, a
Rome, a Copenhague, a Geneve et enfin a París ou elle possede
aujourd'hui l'organisme le plus complet : une chaire pour l'enseignement général et synthétique au College de France et douze
chaires pour l'étude analylique des principales religions a l'École
des Hautes-Études.
On ne saurait en dire autant de ce qui concerne l'enseignement
secondaire et primaire, ou ses premiers promoteurs désiraient éga.
lement l'introniser. Dans l'état ' actuel des choses en Belgique,
M. Goblet d'Alviella ne songe pas a continuer sa campagne. Quant
a M. Vernes, il a renoncé, lui aussi, a poursuivre, pour le moment
du moins, l'introduction de l'histoire des religions dans les programmes de l'instruction secondaire et surtout de l'instruction
primaire. 11 demande seulement a l'État d'organiser sans bruit dans
les principales Facultés des lettres l'enseignement de l'histoire
religieuse. (P. 208.)
Nous partageons entierement sur ce point les vues de M. Vernes,
non pas pour les raisons d'ordre politique auxquelles il semble
avoir obéi (p. 207), mais pour des motifs de l'ordre pédagogique.
Les programmes de nos lycées et de nos écoles primaires sont déja
surchargés. A l'exception de quelques tres bons éleves, la plupart
de nos écoliers ne parviennent pas a s'assimiler tout ce qui leur
est enseigné. Nous ne croyons pas que le moment soit propice a
l'adjonction d'un nouvel enseignement a cóté de ceux qui existent
déja. D'ailleurs ou est le personnel qui serait capable de donner
cet enseigoement ! Comment prévenir les cootlits inévitables entre
l'enseignement religieux et celui de l'histoire des religions? 11 faut
bien reconoaitre que ce dernier n'est entré dans la pratique nulle
part si ce n'est dans les villes de Hollande ou des pasteurs protestants s'en sont chargés, c'est-a-dire dans des conditions telles que
le conflit était impossible.

�363

REVUE DE L'HISTOJRE DES RELIGIONS

L'HISTOIRE DES RELIGIONS, SA. MÉTHODE ET SON ROLE

Ce qu'il faut, c'esl que les professeurs de nos lycées et les
mailres de nos écoles aienl une connaissance de l'hisloire des religions proportionnée ala nature de l'enseignement qu'ils sont appelé..,
a donner, non pas pour qu'ils enfassent plus tard l'objet de le&lt;:ons
spéciales, mais pour que leur enseignement de l'histoire dite profane en soit pénétré. On esl stupéfait de voir combien il y a encore
d'ignorance des faits de l'ordre religieux chez la plupart de nos
professeurs et de nos maitres. Aussi approuvons-nous entierement
M. Vernes quand il réclame l'introduction de l'histoire religieuse
dans les principales facultés des lettres. Nous ajouterions aux
facultés les écoles normales, a commencer par l'École Normale
supérieure. Il y a la, croyons-nous, un intérét de premier ordre a
tous les égards, auquel l'administration si éclairée de l'instruction
publique ne saurait rester insensible. Mais laissons les le&lt;:ons spéciales et les programmes spéciaux d'histoire religieuse dans les
lycées et dans les écoles primaires aux ecclésiastiques des différents
cultes, sous peine de nous engager dans des difficultés inextricables.
M. Vernes demande que renseignement a introduire dans les
facultés porte spécialement sur le juda'isme, le christianisme et
l'histoire générale des religions, el comme cbacun de nous s'intéresse plus spécialement a la branche d'études alaquelle il se consacre, M. Vernes est tout particulierement choqué de ce que l'histoire et la littérature des Hébreux ne soient pas enseignées
dans nos facultés. Je mettrais plus volontiers l'accent sur la
nécessité d'introduire dans les écoles normales, dans les facultés
et dans les programmes de licence et d'agrégation l'histoire générale des religions. C'tst elle surtout qui peut étre utile aux futurs
maitres et professeurs ; elle leur donnera des notions générales de
l'histoire et de la littérature des Hébreux comme des autres religions, tandis qu'une chaire spécialement destinée al'hébrai:sme ne
pourra grouper qu'un pelit nombre d'éleves qui désirent s'occuper
particulierement d'histoire religieuse ou de langues sémitiques. A
París, l'hébreu est enseigné a la Faculté de théologie protestante,
au College de France et a l'École des Hautes-Études, ou il y a
plusiéurs cours spécialement consacrés a l'étude de la langue et un
autre a l'étude de la religion des Hébreux. En province, il existe a
Lyon une conférence de langues sémitiques. Comme il est impossible d'enseigner l'hébreu sans parler de la religion des lsraélites,

puisque tous les documents hébreux sont des reuvres religieuses
on ne peut pas soutenir que l'histoire religieuse d'Israel soi;
abs_olument négligée dans notre enseignement supérieur. Nous
ser1ons heureux que l'histoire de l'Église chrétienne fut aussi bien
traitée. Cependant l'histoire du christianisme est autrement vaste
et nous touche d'autrement pres que l'histoire et la littérature des
Ilébreux.
Co11;1m_e il f~ut aller au plus pressé et tenir compte des difficultés
budgeta1res, 11 nous semble que l'essentiel, pour le moment est
d'ob~e~i~ quelques chaires d'hisloire générale des religio~s et
subs1dia1rement des chaires d'histoire du chrislianisme et d
judai:sme.
u

362

La discussion des récents écrits du P. van den Gheyn, de
M. Vernes et de M. Goblet d'Alviella nous a entrainés a dépasser de
beaucoup les limites d'un simple compte rendu de leurs publications. L'intérét des sujets traités et la qualité des auteurs justifient
amplement les développements de cet article. Mais il nous semble
que désormais les amis de l'histoire des religions ont mieux a faire
que de s'en tenir aux discussions théoriques sur les tendances et la
1?~tho~e du, ~ouvel enseignement. Que chacun, dans la partie de
1 h1sto1re generala a laquelle il est spécialement altaché s'efforce
d'une part, de faire progresser la science par des trava~x d'érudi~
tion, d'autre part, de répandre dans le public instruil des pays de
langue fran&lt;:aise les résultats les mieux établis dans son domaine
particulier ~e ~'histoire religieuse. Approfondir et vulgariser, voila
les deux cótes egalement importants de la tache qui nous incombe.
En agissanl ainsi, nous contribuerons mieux que par tous les rais~nnements théoriques a la fortune de l'histoire des religions el au
developpement des instilutions qui luí servent d'organes.
JEAN

RÉVILLB.

�CHRONIQUE

CHRONIQUE
FRANCE
Enseignement de l'histoire des religiona A P aris. - Dans nolre
précédente chronique nous avoos reproduit le programme des conférences qui
ont lieu, peodant le premier semestre de l'aooée i886-i887, a la section des
sciences religieuses de l'École des Hautes-Eludes. Ce programme est complélé
a partir du mois de janvier i 887, par les conférences de M. Sylvain Lét&gt;i
sur les religions de l'Inde. C'est, en elfet, notre jeune et sympalhique collegue
de la section des sciences bistoriques el philologiques, auquel M. le ministre de
l'instruction publique a confié l'eoseignement des religions de l'Inde, sur présentation du conseil de la section des sciences religieuses. M. Bergaigne a bien
voulu conserver la direction des études. M. Sylvain Lévi traite le mercredi a.
quatre heures des riles fuoéraires selon les rituels brahmaniques, et les mardis,
a trois heures et demie, il explique des textes relalifs aux cérémonies du culta
domestique.
M. Albert Réville a repris, le lundi 6 décembre, son cours d'histoire générale
des religions au Collége de France, devant un tres nombreux auditoire. L'honorable professeur étudie cette année, les lundis et les jeudis a trois heures, l'bistoire de l'ancienne religion romaine, ses institutions et ses variations sous l'influeoce des mythologies de la Grece el de l'Orient, depuis les origines de Rome
jusqu'a ]a fin du paganisme. Dans sa lec;on d'ouverlure, M. Albert Ré~ille s'esl
félicité de la réceote création de la section des sciences religieuses il. l'Ecole des
Hautes-Études. II voil daos cette nouvelle inslitution la consécralion de l'enseignement qu'il a inauguré au Collége de France et le complément indispensable de la chaire qu'il occupe. La section des sciences religieuses est destinée
a l'étude analytique de chaque religion ou de chaque groupe de religions en
parliculier; l'enseignement du Collége de France, au conlraire, est surtout
synthétique. M. Réville a insisté avec beaucoup de justesse sur la nécessité de
ce double travail, daos l'élÚ.de de cbaque religion particuliere et dans celle de
l'histoire religieuse générale.

365

A la Faculté de tbéologie protestante, M. Sabalier expose l'inlroduction critique aux livres du Nouveau Testament et interprete le quatrieme évangile.
M. Ph. Bei·ger traite de l'bistoire des livres poétiques et des livres sapientiaux
des Hébreux et explique les Psaumes. M. Bonet-Maury étÚdie l'histoire de
l"Église chrétienne et des missions jusqu'a Grégoire-le-Grand et, daos un autre
cours, I'bistoire du christianisme en Gaule. M. Jundt fait également deux cours,
le premier sur l'histoire ecclésiastique et religieuse du x1v• siécle, le secood sur
l'histoire de I'Église depuis le milieu du :x:vm• siécle. M. Massebieau étudie la
vie d'Origéne daos le v1• 1ivre de l'Histoire ecclésiastique d'Eusebe, et M. Samuel
Berger fait, dans .un cours libre, l'introduction a l'étude des apocryphes de
l'Ancien et du Nouveau Testament.
A la Faculté des lettres, nous remarquons le cours de M. Bouché-Leclercq
sur l'histoire du culte officiel a AtMnes, celui ou M. Collignon étudie les représentations figurées des divinités grecques, l'explication de textes védiques pa:r
M. Bergaigne et les lec;ons de M. Luchafre sur les Institutions ecclésiastiques
et féodales de la France sous les Capétiens directs.
Au College de France, en dehors du cours de M. Albert Réville déja. mentionné, nous avons a sigoaler le cours de M. Maspero sur les Textes des p yrami~es, relatifs a l'ancienne religion d'Égypte, ceu:x: de M. Renan, qui explique
le hvre des P saumes et recbercbe dans l'Hexateuque, le livre des Juges et les
livres dits de Samuel, ce qui peut rester des anciens Jivres intilulés "Jaschar »
ou « Livre des Guerres de Jahvé » . M. Foucaux explique le premiar livre du
Rhamilyana; M. Boissier, les Lettres de saint Augustin; M. Gastan Paris, la
Vie de saint Ale:x:is (texte du xre siecle); M. d'Ai·bois de Jubainville, des textes
hagiograpbiques et épiques en vieil irlandais.
Dans la section des scieoces historiques et philologiques de J'École des
Hautes Études, nous trouvons les cooférences de M. l"abbé Duchesne sur l'organisation de l'Église romaioe et de la cour pontificale pendant le baut moyen
ilge et sur l'épigrapbie chrétienne; l'explication bistorique et critique du livre
de Jérémie, par M. Garriere; l'explication de chapitres choisis du Kitab HalLouma d'Ihn DjanAb et l'interprétation du traité talmudique de Taanit, par
M. Joseph Derenbourg; les conférences de M. Clermont-Ganneau sur les anliquités orientales et ¡J'archéologie hébra1que; les explications des text;s hié.ratiques de MM. Maspero et Guieysse.
Si nous ajoutons a tous ces cours, gratuitement ouverls au public, aussi bien
aux étrangers qu'aux nationaux, les cours p rofessés a l'École du Louvre sur
l'archéologie et l'épigraphie, également publics, et les cours fermés de l'École
des Langues orientales vivanles, dans lesquels les professeurs touchent tous
plus ou moins souvent aux questions d'histoire religieuse de l'antiquité ou de
l'Orient contemporaio, nous avons le droit de regarder cet ensemble avec
un légitime orgueil national et d'affirmer que nulle part au monde, aujourd'bui, les jeunes gens qui se coosacrent ou simplemeot s'inléresseotaux études

�366

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

CHRONIQUE

, · d
e méme ville des ressources
d'histoire religieuse, ne trouveront reumes ans un
.
,.
.
. nombreuses aussi variées, aussi facilement access1bles qua Paris. Nous
ausa1
,
.
1
b
a
espérons que les étudiants étrangers seron~ tou1ours pus nom reux comprendre les avanla"'es incomparables que Paris leur olfre.
Les Coneour: A l'Aeadémie des Inseriptions_. - _D~ns sa séance
publique annuelle du 19 novembre 1886, l'Académie des mscriptions et b~lleslettres a décerné les prix des concours fermés le 31 décembre 1885. N~us signs.Jons parmi les auteurs couronnés ceux qui ont présenté ~es tr~v~ux directement
ou indirectement utiles a l'historien des religions. L~ prix ordm8.l~e a é~é décerné
• M Paul Girard • le sujet du concours était le smvant : « Fa1re, d ap~es les
;exl~s et les monu~ents figurí&gt;s, le tableau de l'éducation et de l'instr_uct'.on q~~
recevaient les jeunes Athéniens aux v• et IYº siecles avant Jé~us~Christ Jusqu a
l'¡¡ge de dix-buit ans. ,, - Dans le concours sur les antiqmtés de Fra~~e,
M l'abbé Albanes a obtenu la troisieme médaille pour ses dissertations sur_ l bis~
toire ecclésiastique de Provence (Jean Huet, évéque de Toulon, ses_ fo~ctions
la cour du ,·oi René, son épiscopat; Problemes d,'histoire ecclésW,St~que con• cernant Avignon et le Comtat Venaissin; Histoil'e des évéques _de Saint-P~ul~
Trois-Chdteaux au XIVº siecle; Jean Ai·taudi, dominicain, p~ieui· de SaintMaa:imin; Pierre d'Aigrefeuille, évéque d'Avignon). Des ment10_ns honorables
sont accordées a MM. le comte Charpin-Feugerolles et C. Guigne pour l_eurs
trois cartulaires de l'Abbaye d'Ainay, des Francs fiefs ~u F~e_z et du ~neuré
de Saint-Sauveur-en-Rue (Forez); a M. Prou, pour son hvre mt1tulé: Hin':711~r,
de ordine palatii (París, 1885), a M. Grignon, pour son ouvrage, Description
et historique de l'église de Notre-Dame-en-Vaux de Chdlons (Cha.lons-sur-

ª

Marne, 1884-1885).
.
.
.
É
Le prix Bordin n'a pas été décerné; le sujet qu'il fallait traiter éta1t : « . tudier d'apres les documents arabes et persans, les sectes dualistes des Zendiks,
Mazdéens, Daisanites, etc., telles qu'elles se montrent dans l'Orie~t musul_man.
Rechercher par quels liens elles se rattachent soit au zoroastr1sme, s01t au
gnosticisme et aux vieilles croyances populaires de l'lran. » M. Clément Huart
a obtenu un encouragement de 2,000 francs.
.
Le prjx Delalande-Guérineau n'ayant pas été décerné en 1884, était double
cette année. Notre collaborateur, M. Paul Regnaud, a obtenu l'un des deux
prix, destiné au meilleur ouvrage dans l'ordre des études orientales, pour son
livre : la Rhétorique sanscrite (París, i884).
.
Parrni les sujets des concours pour 1887-1.888 nous ne ment1onnons que les
deux suivants relatifs a l'histoire religieuse : Prw Bordin : 1° « Exposer
méthodiquement la législation politique, civile et religieuse des capitulaires. Les
concurrents devront compléter cet exposé au moyen des diplómes et des chartes
de la période carlovingienne. lis devront, en outre, indiquer, ~'un~ pa~, ~e que
la législation des capitulaires a retenu du droit rom_ain_et du dr01t merovmg'.en, et
d'autre part, ce qui s'est conservé du droit carlovmg1en dans les plus anmennes

367

coutumes. » - 2° « Étudier l'histoire politique, religieuse et littéraire d'Édesse
jusqu'a la premiare croisade. » - Les mémoires sur ces deux questions devront
étre déposés au secrétariat de l'Institut, le 31 décembre {887.
Musée Guimet. - M. L. de Milloué, conservateur du musée Guimet, a
informé tous ses correspondants qu'a dater du 15 décembre 1.886, l'administration du musée est transférée a Paris, 30, avenue du Trocadéro, ou les bureaux
sont provisoirement installés jusqu'a l'achevemenl du batiment qui s'éleve place
d'léna pour recevoir les collections encore exposées a Lyon. C'est aussi au
n• 30 de l'avenue du Trocadéro que l'on peut voir tous les objets acquis pour
le musée depuis l'époque ou le transfert des collections a París a été décidé.
Un sacrifica humain A Carthage. - Sous ce titre, M. H. Gaidoz a
publié, dans la Revue archéologique (livr. de septembre-octobre 1886), une
courle étude sur une pratique superstitieuse assez répandue, sur l'usage de
sacrifier des étres humains au moment de lancer un navire nouvellement construit, Nous empruntons a cet arlicle le passage suivant qui . commence par une
citation de Valere Maxime (IX, 2) : « Eadem usi crudelitate in milites nostros,
maritimo certamine in suam potestatem redactas, navibus substraverunt, ut
earum carinis ac pondere elisi, inusitata ratione mortis barbaram feritatem
satiarent; tetro facinore pollutis classibus ipsum mare violaturi. » « Ce que
l'écrivain latin, instruit seulament du fait, a pris pour un simple actedecruauté
é~it un rite propitiatoire lors du lancement des navires de la flotte carthagino1se. Les Wikings scandinaves pratiquaient un sacrifice analogue. Le voyageur Cook assista a la méme cérémonie daos les íles de la mer du Sud. Les
victimes humaines étaient attachées aux rouleaux sur lesquels le navire de
guerre descendait a la mer, de sorte que l'étrave fO.t rougie de leur sang. Des
sacrifices de ce genre avaient lieu lorsqu'on lani;ait un nouveau navire de
guerre ou quand on devait entreprendre une expédition importante. - Nous
avons lu quelque part que la tache de couper d'un coup de hache les divers
cordages qui retenaient une frégate lors du lancement a la mer était confiée a
un condamné a mort. ll avait sa grace, s'il réussissait dans sa besogne périlleuse sans élre écrasé. 11 y a peut-étre la un souvenir de l'ancien sacrifice
humain dans cette circonstance. L'usage chrétien de baptiser ·les navires n'a
fait que remplacer les riles propitiatoires des anciens dans la construction et lP
lancement des navires. La tradition méme des libations s'est conservée dans
l'usage (constaté en Angleterre) de briser une bouteille de vin sur l'avant d'un
navire lancé a. l'eau. »
L'Bistoire des religions a la Revue des Deux-Mondes, - i O Les
origines de la loi juive &lt;fapres M. Renan. - L'illustre auteur de la Vie de
Usus continue dans la Revue des Deux-Mondes des i •• el 15 décembre la publication des prémices de son Histoire de la religion d'lsrae!. Nous avons déja
résumé les deux articles qui parurent en mars de cette année sur l'histoire et la
légende des origines de la Bible juive. (T. XIII, p. 235 et suiv.) Cette fois, il s'agit

�CTIRONIQt:E
1

368

REVOE DE L R1ST01RE DES RELlGIO~S

de la loi dite mosa'ique. Apres avoir dégagé et caractérisé les premiers élémenls
de l'ancienne Thora, le Livre de l'Alliance, reu vre des propheles du rx• siecle,
M. Renan fait ressorlir l'erreur des écrivains qui prennent les lois du Pentateuque pour des lois· réelles, faites par des législateurs et appliquées par des
juges. « Ce sont des ré1•es d'ardents réformateurs qui resterent en leur temps
saos application dans l'état, qui ne furent réellement ohservées que quand il
n'y eut plus d'état juií, et d'ou devait sortir non une sociélé complete, une
polis, mais une ecclesia, une société religieuse et morale, vivant selon ses regles
intérieures, sous le couvert d'un état prorane fortement organisé. » Le livre de
l'Alliance appartient a l'histoire sainle qui se fil dans le royaume du Nord.
L'histoire sainle qui s'élaboro. environ cent ans plus tard, vers 750, a J érusalem, eut, elle aussi, son rudiment de Thora, le Dl!calogue. La fusion des deux
hisloires saintes (jéboviste et élobiste) qui se fit, selon toutes les apparence~,
vera la. fin du regne d'Ézécbias, conserva les deux documents législatifs. • On
peut admettre que le code du temps d'Ézéchias se terminail par le cantique qui
occupe aujourd'hui le cbapitre xxxu du Deutáronome. » Des cette époque,d'o.illeurs, il existo.it de pelits codes qui renfermaient des ordonnancs pour des cas
particuliers (p. ex. pour les lépreux) ou qui résumaient les devoirs du servileur
de Jab-.é. Ma.is ils n'étaient pa.s encore réunis. - La. réforme de Josia.s, qui
centralisa le culte de Jabvé a. J érusalem, concorde avec l"apparition d'un nouvea.u code, le Deutéronome, dans lequel les anciennes lois sont reproduites et
accommodées a.ux idées du prophétisme de cette époque, sous forme d'une
seconde révélation accordée a Moise a Arbotb-Moab a.pres celle du Sina'i. 11 est
impossible de ne pas soupc,onner que Jérémie eut une grande pa.rt a l'élabora.tion et a lo. promulgo.tion de ce code. La. derniere partie du premier arlicle est
consacrée a la cara.ctérislique de cette loi du Deutéronome que le prétre Helqiab
prétenda.it avoir trouvée daos le temple et qui a été, da.ns le développement religieux d'lsrael, la pire ennemie de la religion universelle révée par les prophetes
du vm• siécle.
Le parti piétiste qui triompba sous Josia.s perdit le pouvoir a la morl de ce
prince, et, quelqnes années plus ta.rd, la prise de Jérusa.lem (588) mil un terme
á l'existence du royaume de J uda. Me.is les exa.ltés du partí se grouperent daos
l'exil et reocontrerent dans la personne d'Ézéchiel un chef excellent. L'idéo.l qui
hantait son esprit était l'organisation sa.cerdotale et rituelle, a peine ébaucbée
dans la réforme du regne de Josias. « Abordaot de íront le probléme que les
réíormes de Josias avaient créé sana le résoudre, la hiérarcbie du corps sacerdotal, i1 cherchait a voir en esprit la ville des prétres qui, par la nécessité des
cboses, sortait de l'effort inconscient d'lsrael (p. 801). » Tout prouve qu'il y
eut d11ns les trent&lt;i ou quarante premieres années apres la ruine de Jérusalem,
une période ou s'élabora. un nouvea.u Deutérooome, un code de l'a.venir, encore
plus chimérique et moins applicable que le premier. L'histoire de l'époque
mosaique fut remaniée pour servir de justification aux \ois nouvelles. Mais la

critique qu·i veu t retrouver en déta.'11
369
incessantes de la loi et de l'histoir; m:s ~-etouch~s opérées pendant ces refonles
une reuvre impossible. La pensée d M ~que, fa1l fausse route; elle entreprend
le passage suivant {p. 813) :
e, . enan est parfaitement résumée dans
« Les vingt ou vmgt-cmq
·
·
année
. . .
sorte _u~e époque de haute activité :r!~:r~r.u1v;ent la tra.nsportation furent de la
et lév1llque de la Tbora nous parail
,e. resque toule la partie sacerdotale
fut ensuite plusieurs fois remaniée '¿ua.nt a.u fon~, de cette époque; la forme
r~nome, Ézéchiel ful l'inspira.teur d.
Jérém1e ful l'inspira.teur du Deutéhon religieuse chez les Héb
u _v1~1que. Les lrois degrés de la . ,1·
• ~
reux se dislmgue t . .
CI\J 1sam1er a.ge, caractérisé par une haut
. n runs1 fort neltement . un pre
que 1
d
eur grand1ose s'ex ·
·
•
,. e mon_ e entier a pu adopter (c'est l'A e d
prin:iant en formules simples
aoe, empremt d'une moralité se ,
g es prophetes a.nciens)· un second
f
v.,re et touchante "lé
'
ique 1rés intense (c'est l'Age d D té
' gu e par un piétisme fana
s
d tal
u eu ronome et de Jé , .
a.cer o ' étroit, utopique plein de h"
rem1eJ; un troisieme Age
Léttique et rl'Ézéchiel). »'
c imeres et d'impossibililés (c'est l'age du

~:~.e

•.'~n~n on peut rapporter au tem s de
.
d rnslltutions et de pratiques ainsf q , lab restaurallon UM certaine quanlilé
cependant qu'a.ucune parlie essentielleu ~:la.;: nombre de Psaumes. 11 semblc
1\1. Rena.n se refuse a préter a E d
ora n'est postérieure a l'an 500
.
s ras un rOle con . d, bl
.
parties sacerdotales de la Loi Il
.
s1 era e da.os la fixation d
L .
.
. peut avo1r eu parl a I éd
es
o1, ma1s simplement en agglutinant 1 él
a r action définitive de la
L'a.rra.ngement définitif de l'Hexateu uee~l éments de~ Iégisla.tions anlérieures.
achevé vers l'an 450.
q
que nous 1 nvoos, semhle a,,oir été

sur l'histoire d'Allemagne. Entrie en se, d
M Z•L Éludes
.
. ai•isse. Dans cet o.rticle M La .
ene e la papauté par
apa '~ d
' .
v1sse trace a grands tr .
'
,
u..,, e ses rapports a.vec le po
. . ·1
a1ts I histoire de la
P
de Co
·
uvoir cm spéciale
t
ostantmople et les exarques de R
'
meo avec les empereurs
f'.lome, dont les missionna.ires ont
aven~e, jusqu'a.u moment ou. l'évéque de
Egli b
converl1 la Germa .
, se retonne, éleve son pouvoir sur les ruin
me. et vaincu la vieille
s a~resse au duc des Francs pour étre roté é es de la pmssance impériale, et
alh~nce du pape, représentant la puis!a.nc: c~~tre les Lomhards. C'est cette
anllque, a.vec la puissance matérielle d F spmtu~lle et l'héritage du monde
monde.
es rancs, qui va transíormer la face du

Sorciers et pos8 édé6 •
Les annales · d' · ·
nous ont démontré une fois de pl
Jiu ic1a1res des dernieres semaines
m
·
•
us que a croya
auva1s espr1ts se maintient encore da
nce aux sorciers et a.ux
puissante pour pousser au crime les malb
. ns nos campa.gnes
.
et qu' e1le est a.ssez
¿ la superstition, La cour d'assises de Bt~reux que l'1gnorance livre en proie
une femme et ses deux freres q .
. o1s a vu comparailre trois misérable
, ll
, u1 ava1enl tué le
e
s,
que e avait la réputation d'etre sorciere S
ur m re a petit feu parce
étrangere ¡, leur horrible crime . la . :11 a.ns doute la cupidilé n'a pas élé
'
v1e1 e mere leur éla1. t a, charge ; ils

�370

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS

désiraient etre débarrassés d'une boucbe inutile. Mais il ressort clairement de
tous les détails du proces que ces misérables ont cru trouver une justification
suffisante de leur conduite daos le fait qu'ils exécutaient une sorciere. Voici
d'ailleurs un autre crime, tout récent, auquel on ne saurait attribuer d'autre
cause que la seule superstition. Le récit nous en vient du Morbihan. Les deux
freres JaUu, fils d'une meuniere, onl tué leur sceur parce que, disaient-ils, elle
était possédée du démon de l'orgueil. La pauvre filie n'avait d'aulre titre a une
pareille qualification que d'etre trop fiere de sa beauté et d'étre supérieure par
l'intelligence au reste de sa lfamille. Quoi qu'il en soit, ses fréres se concerlérent pour l'exorciser ; le meilleur moyen leur parut étre de lui faire plusieurs
trous daos le corps avec un vilebrequin. Pendant l'opération, la mere et la sceur
de la victime priaient, Inutile d'ajouter que la malheureuse victime est morte
de l'exorcisme.
Ces faits répugnants donnent presque un caractere d'actualité a un ouvrage
qui vient de paraitre : Les maladies épidémiques de l'esprit. Sorcellerie, magnél'isme, morphinisme, délire des grandeurs, par le Dr PaulRegnard, professeur de
pbysiologie générale a. l'Institut national agronomique, •direcleur-adjoint a
l'École des Hautes-Études (Paris, Plon-Nourrit). L'auteur fait l'histoire de la
sorcellerie depuis ses origines jusqu'a nos jours. Ce sont d'abord les diableries,
les sabbats 'des xv1• et xvn• siecles, racontés avec un grand luxe de détails.
Des reproductions d'anciens tableaux, des figures cabalistiques, des fac-similés
d'estampes du temps émaillent le texte et font passer sous nos yeux démons,
sorciers et sorcieres. Vient ensuite une explication scientifique des pbénomimes
auxquels nos ancétres prétaient une cause surnaturelle. L'auteur démontre que
sorciers et possédés sont des hystéro-épileptiques. La deux:ieme :partie de
l'ouvrage, qui n'est pas la moins importante par l'abondance et l'originalité
des documents et des gravures, est tout entiere consacrée aux: Miracles de
Saint-Médard, forme nouvelle qu'affectent au x:vm• siecle ces étranges déviations de !'esprit. Toute la série des convulsionnaires qui se sont étendus sur
la tombe du diacre París défilent sous notre regard. A la fin du xvm• siecle,
les maladies épidémiques de l'intelligence ont des manifestations plus simples el
pour ainsi dire plus médicales. Nous ne soro.mes plus en présence de sorciers,
de possédés ni d'ex:tatiques, mais d'individus en proie au somnambulisme
et au sommeil hypnotique. Les surprenants effets qui se produisent dans ces
états anormaux sur les sujets sensibles, sont décrits par l'auteur avec une précision qui montre que nous sommes en présence d'un expérimentateur des
plus pénétrants, d' un des disciples de M. Charcot. Des gravures ex:écutées
d'apres les photographies de l'auteur '.donnent a cette partie un intérét tout
spécial.
La derniere partie de l'ouvrage du Dr Regnard vise des aberrations de
!'esprit comtemporain qui n'ont aucun rapport avec la. religion et qui n'en sont
ni moins bizarres ni moins répugnantes.

CBRONIQUE

37i

Publications récentes. - i M. A. Jundt, professeur a la Faculté de
théologie protestante de París, a puhlié la le(,on qu'il a faite a la séance d'ouverture de la Faculté, le 8 novembre 1886 : L'Apocalypse mystique du mayen
dge et la Mateld,i de Dante (Paris, Físchbacher, in-8 de 76 p.). L'auteur nous
olfre un travail tres intéressant, tres nourri, sur un sujet qui, en Francc
surtout, n'est encore qu'imparfaitemenl connu, et attire l'altention du lecteur
sur la signification de ces étranges réveurs du moyen age dans le développement général de la pensée religieuse.
M. Jundt nous montre !'esprit apocalyptique se développant surtout aux
époques de grande désespérance ecclésiastique, de corruption morale et religieuse réputée irrémédiable. ll nous décrit rapidemenl la grande ceuvre entreprise par le monachisme, sous l'influence de l'ordre de Cluny, et l'insucces
auquel elle aboutit par suite de la confusion pers:stante des intéréts spirituels
et des intéréts matériels au sein de l'Église. C'est alors que les mystiques
apocalyptiques font enlendre leurs prophéties relatives a un bouleversement
prochain, d'ou doil sortir la purification fin ale. Déja sainte Hildegarde (seconde
moitié du xu• siecle) tient un pareil langage. Sa contemporaine, sainle Elisabeth
de Schcenau, est encore plus sombre dans ses prophéties. Il y a chez ces pienses
femmes un étrange mélange de mysticisme el d'aspirations vers une réforme
sociale. La rupture entre le monachisme réformateur et la hiérarchie officielle
se consomme cbez Joachim de Flore. M. Jundt nous don ne un apergu sommaire
de sa doctrine d'apres les documents récemment mis au jour par le P. Denifle.
L'idée d'un renouvellement procbain de l'Église par un ordre monastique d'une
sainteté particuliére qui avait inspiré de nombreux réforr.oateurs du x111• siecle,
pénétra également dans les couvents de religieuses. C'est ici que M. Jundt
nous trace le porlrait de la nonne Mathilde de Magdebourg dont nous avons
conservé les révélations dans un livre allemand intitulé : La lumiere de la
divinité qui rayonne dans les cmurs sinceres. Elle aussi reve la réforme de
l'Église par un ordre de saints prédicateurs, comme l'abbé de Flore, mais elle
associe a cette ceuvre la papauté et l'empire germanique, régénérés, réeonciliés,
et se faisant les organes de la r¿forme. C'esl cette Malbilde de Magdebourg
dont les écrits ont exercé une grande influence sur !'esprit de Dante; c'est elle
qui est !'original de la Malelda du grand poete.
, 2° M. J. Halévy a publié dans la derniere livraison de la.Revue des Études
juives la suite de ses Recherches bibliques (juillet-septembre 1886), sous le
re : Considérations supplémentaires sur le x• chapitre de la Genese. L'auteur
préfere les études délacbées portant sur des questions déterminées, saos
connexion immédiate entre elles, aux traités complets de critique biblique. II
estime que le temps n'est pas encore venu de ces ceuvres d'ensemb!e. • II ne
faut jamais se lasser de le dire: les études sémitiques son!, en général, encore
trop peu avancées pour que l'on puisse déja avoir une vue d'ensemble sur la
composition des texles religieux: de n'importe lequel de ces peuples » (p. i48),
O

�372

373

REVUE DE L'HISTOIR.E DES RE~IGIONS

CHRONIQUE

L'auleur identifie ici d'une fai;on qui pourrait etre contestée l'état des études
porlant sur la littérature biblique et celui des études relatives aux aulres docu·ments d'origine sémitique. 11 est probable que la plull}e a quelque peu trahi sa
pensée et qu'il a voulu patler, moins de l'hébra1sme proprement dit, que des
relations entre l'liébra1sme et les autres civilisations sémitiques.
M. Halévy étudie successivement la méthode de classement suivie par l'écrivain bébreu dans l'énumération des peuples, l'identifi~ation des noms etbniques,
les sources du document, les rapports du chapitre x avec rx, 18-~8 et x1, i-9,
le ·cara.ctére systémalique des données co_nc~rnant les N.oachides, le but et la
signification du tableau, enfln la date de sa rédaction. La comparaison avec les
autrei¡ écrits bibliques, surtout avec Ézéchiel, forme la base de ses recherches;
les annales assyriennes en fournissent le cadre historique. Nous ne pouvons
pas suivre l'auteur dans le déve1oppeÍnent substanliel de ces divers sujets. 11 esl
cerlain qu'un bon nombre de ses assertions susciteront de vives controverses.
30 M. A. Bel'gaigne a publié dans .le Joui·nal asiatique (livr. de seplembreoctobre i886) un mémoire tres remarquable dont il avait déja communiqué le
con len u a l'Académie des inscriptions (voir notre compte rendu de la séance du
21 mai l 886), sous le titre : La Samhitá primitive du Rig-Veda. L'application
de principes de critique purement intrinseques au texte du Rig-Veda esl
pleine de dangers ; la langue et la religion dont il s'agit sont imparfaitemenl
connues, et il n'y ·a pas, a proprement parler, de suite dans les idées de la
plupart des bymnes védiques. Il faut done recourir a des príncipes de critique
extrinséque. C'est ainsi que l'on peut s'appuyer sur la reproduction totale ou
fragmentaire de certains bymnes da.ns les samhitas des autres Védas ou sur les
citations qui sont faites dans·,les brll.hmanas et les siltras du Rig-Veda. Un
autre critere non moins silr et non moins important, est l'ordre méme des
hymnes. M. Bergaigne rappelle les applications qui ont élé déjil. faites de la
regle qu'a l'intérieur de cbaque manda.la du Rig-Veda, comme da.ns !'ensemble
de l'Atharva.-Veda et daos le Pilrvarcika du Sama-Veda, le classement des
hymnes est réglé par des principes que l'on peut appeler numériques. -Puis il
ajoute (p. l. 99) :
« Or le príncipe numérique ne regle pas seulemenl la ·place des hymnes
adressés a un meme Dieu, a un méme couple ou groupe de dieux, ou composant une autre série quelconque. U regle, comme j'espere le pronver : 1° a
l'intérieur de cha.que série la ¡place des hymnes d'un méme nombre de vers,
par la longueur décroissante du metre dominant; 2° I'ordre des séries d'un méme
mandala ou d'une méme collection, comme celles du mandala I, et méme du
manda.la VIII, l'ordre des grandes séries dont nous aurons a déterminer la
nature dans le mandala ·x, enfin l'ordre des séries composées d'hymnes de
méme metre dans le mandala IX, par le nombre décroissant des '.hymnes de
chaque série; 3° l'ordre des manda.las II a VII, pa1· le nombre (primitif) des
hymnes, mais ici en gi·adation ascendante ... ;. Si cette démonstralion est faite,

elle fournira un criteri~m souvent infaillible pour la restitution de la SamhilA
primitiva, la combinaison des différenls príncipes de classement avec les dónnées
intrinséques ne laissant presque aucune place a rarbitraire. "
·
4° Mané, Thécel, Phar~s et le festin de Balthasar, par M. Clermont-Ganneau
(Journal asiatique, 1886, nº 5). M. Clermont-Ganneau a publié dans le Journal
asiatique son interprétation des mots mystérieux qui troublerent le festin de
B~thasar, d'apres le livr~ de Daniel. Nous avons déjil. parlé de cette interprétat1on daos une précédente chronique (t. XIV, p. 121); mais, comme nous ne
la connaissions que par le compte re_n du d'une séance de la Société a¡ialique, ¡¡
s'est glissé quelques inexactitudes darís la description que nous en avons donnée.
~- Clermont.:.Ganneau constate d'abord que l'inscription _déchjffrée par Daniel
n est pas « mane, thecel, phares "• mais « mené mené, theqél ou-pharsin. »
Cettte dilTérence entre le texte décbilTré ei le texte interprété ne peut guere se
c~ncevoir que si l'on admet que l'auteur biblique avait affaire, non pas a de
simples mots, mais bien a une phrase donnée imposée consacrée dont il
.
,
'
'
s'agissait de faire sortir, par voie d'allitérations · et d'allusions, cerlaines signifi
cations adaptées aux circonstances qui lé préoccupaient, c'est-a-dire a l'avénement des Perses. - Or, on retrouve súr ·la série des poids de Ninive o-ravés
.
•
' 0
.
daos une écr1ture aramai:sante et dans une langue voisine de l'nébreu, les trois
noms de poids : mllnéh (mine), chéqél (sicle), pharas (demi-mine). L·analyse
de chacun des termes et leur combinaison amenent l'auteur a voir da.ns les
cinq mots mystérieu:r: un vulgair8 dicton populaire roulant sur le rapport de
la mine a la demi-mine et rentrant dans cet ordre d.idées auquel se rattachent
nos locutions modernes telles que : deux et deux font quatre, ou, les deux font
la paire. Il faudrait traduire : &lt;&lt; mine par mine' pesez les pherlls, » ou ce une
mine est une mine : pesez deux pheras, » ou adopter toute aulre combinaison
analogue. Le prophete rattache a cette simple phrase un sens caché et divin, en
profitant de l'équivoque du mot pharsin qui permet d'y voir une allusion aux
Perses. Quant aux détails de la scene du ch. de Daniel, M. Clermont-Ganneau croit qu'il faut les expliquer par la méthode iconologique, c'eEt-a-dire en
les rattachant aux représentations plastiques dont l'auteur du livre biblique
s'est vraisemblablement inspiré, telles que la représentation égyptienne du
jugement des Ames pesées dans la balance ou la représentation ch·aldéenne de
ce que l'on appelle des scenes d'initiation.
5• Théosophie universelle. La théosophie chrétienne, par lady Caithness,
ducbesse de Pomar (Paris, Garré, i886; in-8 de 174 p.). M. Baissac a décrit
autrefois a nos lecteurs les reveries des tbéosophes modernas. L'auteur du
livre que nous mentionnons ci-dessus est une adepte convaincue de la théosophie
universelle. Son ouvrage échappe a toute discussion. Il se compose d'une série
d·affirmations sans preuves et le plus souvent saos lien.
6° M. T. Homolle, professeur suppléant au collége de France, a soutenu, le
mercredi 8 décembre, :les deux tbeses suivantes pour le doctoral devant la

v

25

�'BISTOIRE DES RELlGIONS
REVUE DE L

314

.

.

. De antiquissimis Dian:ll sunulacrts

Paris, en Sorbonne . é . Délos Nous aurons l'occasion
Facullé des lellres de
h. de l'intendance sacr e a
.
dcliacis, et Les Are wes .
deux savantes études.
. . .
de traiter avec plus de détail~ ces
. dans l'Archivio per le tradmom
7. M. Paul Sébillot a. pubhé, en ~n~a1~is en Haute-Bretagne. lis se rap. d contes de marins re
popolari une série e
. aux. fantasliques a. bord.
.
portenl au role du diab~e _el des ai;,;xtr&lt;!me-Orient. - Les jeune~ gens qui se
. ·¡¡ t·10ns de l'Extréme-Or1ent et les pro8• Chrestomathie reltgieuse de
·
é qu'il s
voueot a. l'étude des langues et des clVl
lai saenl en géoéral de la d1ffic_ult
fesseurs cbargés de les former se P_ ':odique les textes nécessa1res a leur
éprouvenl a. se procurer pou: ~n pri:essentie d'une fa~on toule spéciale ª~-x
ioslruction. Cette difficulté ava1ll' Eétél Ame-Orienl a. la section des sciences reu•·
de
x r.,
·
· la
conférences sur les re1igions
La Sociélé des études japona1ses,. a .
gieuses de l'École des Hautes-~tude\ ublier, dans une des dernieres b,•ra•~
demande de M. de Roso y' a bien vou ulhip_ religieuse de l'Extréme-Orienl ou
·
e Cbrestoma e.
. ..
• l'usage des étud"1ants.
sonS de ses Mémo1res, un
b. . lartares el Japona1s
l'on trouvera des textes c mois,

ANGLETERRE
l

ublication d'un nouvel ouvrage du

Publications. - t • O_n anntc: :/the celtic Church (Hodder et Stoughprofesseur Stokes, de Dubhn : Ire
e u'on lui connail, \'origine el la pro-

a: a

la comp ene q
. 1 de l'Irlande a. l'époque de
l on )• L'auteur décrit, avec
.
l'étal socia
.
1·
pagati8h du christiamsme ce ltq~e, les doctrines des moines irlanda1s, leur
saint Patrick, l'invasion des Dan~1s,_
. Son travail s' arréte a. laconquMe
. t"1fique et leur ceuvre m1ss10nna1re.
valeur sc1en
• · d' un ouvrage de
normande.
la rochaine pubhcat1on
2• On nous annonce d'Anglelerre . p d États-Unis a. Pékin, sur le Thibet.
.
t
hé a· la légallon es
u ~" W Rcx:khill, attac
m, •" •
·
'
1 é les document s déJ. a. connus ' ma1s en. ou .re
L'auteur a non seulemenl compu s .
l
les Il a tiré un profit part1cuher
ces écr1tes e ora •
. .
il a puisé a. de nouvelle~ so_ur
is ar des voyageurs cbmo1s..
.
des renseignements qui lu1 oot él~ fdourn l PJournal of the Royal Asiattc Society
. t
a pubhé aos e
. .
h ·a
3• Le rév. J. Macin yre
. d Roadside religion in Mane uri '
.
i 886) sous le t1tre e
.
d
(china Branch; ire hvr.,
'.
d la vénération des ammaux ans
l'importance e
·
t
un article tres intéressant sur
I d divinités préposées au:x malad1es e
le culte des Mandcbou:x et sur le rO e é e: é .par les Mandcboux sonl le renard'
aux .mfirm1ºtés · Les aoimaux les plus v n r s
le serpent et l'hermine.

,

ALLEMAGNE

e u Testament. - i . e. nreiz.saicker.Das
tT,
Études critiques sur 1~ N~uv ª. he (Fribourg en Brisgau. Mohr, i886).
ostotische Zeitalter der christhchen Ktr~

•

CBRONIQUE

375

M. Weizsmcker vieot d'ajouter une nouvelle hisloire des temps apostoliques Je
l'Eglise chrétienne a. toutes celles que les théologiens allemands nous oot déja.
données. C'est un fort volume gr. in-8 de v111 et 698 p. Les historieos de
l'Église, en Allemagne, semblent préférer de plus en plus cette forme d'exposition historique a celle qui consiste a traiter les questions isolément daos des
introductioos aux livres du Nouveau Testament. Elle offre, en effet, de grands
avaotages, car elle permet de faire revivre daos des tableaux d'ensemble les
différeots groupes de la société cbrétieone primitive, tout en maintenant l'unité
du développemeot hislorique, et elle allege l'exposition de toul Je bagage
encombraot des discussioos sur l'histoire du texte qui figure ordinairement
daos les introductions et daos les commentaires. Son inconvéoient, et il est
grand, c'est de présenter a chaque instaot comme résultats acqois des conclusions critiques sur la valeur ou la dale des documenta, auxquelles on préte
ainsi un caractere de certitude qu'elles sont Join de posséder. Les histoires du
siecle apostolique soot, en Allemagne, le pendant de nos hisloires frao~ai1es
des origines du christianisme; mais chez oous l'on préfere en général, avec
raison, rattacber d'une fa~n plus intime l'histoire dile sacrée a l'hisloire dile
profane. Les lhéologiens allemaods traitent plut0t le siecle apostolique en luiméme. - M. Weizsrecker est entieremeot émaocipé de toute autorité traditionnelle; il a !'esprit critique et le seos de l'histoire. Son livre est l'un des meilleurs qui ait paru sur le siecle apostolique. Il éludie successivement la
communaulé juive primitive; l'a~lre Paul, sa personne; sa théologie et ses
rapporls avec la commuoauté primitive; la mission paulinienne; le dév~oppement du cbristianisme autour des trois centres : Jérusalem, Rome et Épbese ;
enfin la communauté chrétienoe dans son culte, son organisation et sa discipline. 11 y a daos cet ouvrage une foule d'aper~us neufs et iogénieu:x. C'est
surtout l'histoire du christianisme johaonique ou éphésien qui mérite d'altirer
l'attention.

2. B. Weiss. Lehrbuch der Einleitung in das Neue Testament. (Berlin, Hertz,
1886, in-8 de xiv el 652 p.). M. Weiss est l'un des vétérans de la critique
biblique en Allemagne. Il a vu défiler déja pas mal d'bypotbeses et de systemes; aussi n'a•t-il pas été tenté d'abandonner sa méthode prudente et son
attacbement aux opinions traditionnelles. Hlltons-nous d'ajouter qu'il n'y a chez
lui aucun parti pris dogmatique; il accepte toutes les conclusions qui Jui
paraissent sérieusement justifiées, quelles que puisseot en étre les conséquences.
C'est un homme de science el non de parti. - L'auteur traite l'bistoire du
Canon et donne l'introduction aux livres qui composent le recueil canonique. II
ne s'occupe pas de l'histoire du Lexte. Le contraste entre le livre de M. Weiss
et le livre de M. Weizsrecker est bien curieu:x. Voila. deux critiques également
érudits, également indépendants, possédant tous deu:x a food la matiere: cambien y a-t-il de points otl ils s'accordent? La critique du texte a fait d'immenses
progr~s; l'hisloire du canon peut tfüe considérée comme achevée dans ses

�CHRONIQUE

376

REVU(;; DE L'UISTOlRE DES RELl•HO:SS

grandes lignes. i\lo.is l"hisloire lilléraire de~ lh:res du Nouveau Tesl~menl es~
encore bien incerlaine et souvenl conlrad1clo1re, malgré les tlots d encre qui
ont coulé pour l'écrire daos ses moindres détails, ou peut-étre a cause de cela.
Elle a fourni de solides résullals négatifs en éta.blissant ce que les livres canoniques ne sonl pal\ et ce qu'ils ne contiennenl pas. Le tringe des résullats
positifs est encore a fa.ire sur bea.ucoup de points.
3. Les derniers travaux sur\' Apocalypse sont bien de nalure a confirmer cetle
impression pessimiste. Déja M. VtElter, en 1885, dans un ouvrage intitulé Die
Entstehung der Apocalypse (Fribourg), s'était allaqué a ce que l'on considérait
depuis les travaux de MM. Reuss et Hitzig comme vérité acquise, savoir la
date el la nature du dernier li vre de la Bible. Il avait cherché a démonlrer que
l'Apocalypse n'est pas un ouvro.ge coulé d'un seul jet, mais un composé de
divers ouvrages originairement distincts. M. Weizsrecker, dans son bistoire des
temps apostoliques, a repris cette tbese avec de nouveaux argumenls auxquels
on ne saurail refuser une certaine valeur. Voici maintenant un éleve du séminaire théologique de Marbourg, M. Eberhard Vischer, qui prétend démontrer
que l'Apocalypse esl un écril d'origine juive qui aurait élé adaplé a l'usage
des cbréliens, moyeooant quelques modifications, par un disciple de la fin du
•• siecle : E. Vischer. Texte und Untersuchungen z:ur Geschichte der altchrist1
lichen Literatur, TI. 3. Die Otfenbarung Johannis eine jü.dische Apocalypse in
chri.stlicher Bearbeitung (Leipzig, Hinrichs, 1886; io-8 de 137 p.). Et il ne
s'agit pas ici d'uoe simple fantaisie comme il y en a cbaque année un grand
nombre dans le domaine de la littérature biblique et spécialemcnt de l'Apocalypse. C'est une reuvre tres sérieuse qui dénole, cbez le débulo.nt a. laquelle elle
doit le jour, une singuliere maturilé d"espril et a. laquell&amp; M. le professeur
Harnack n'a pas dédaigné d'apportcr, dans un appendice, sa haute approbalion.
L'adaptation d'un écrit juif par un chrétien ne sernit pas un fait unique daos
l'histoire, comme on pourrait le penser a. premiere vue. L'altération des apocalypses, selon que les circonslances se modifiaient, était d'usage courant daos le
monde juif. D'apres M. Vischer, la dissociation des éléments d'origine chrélienne et de ceux d'originejuive esl facile a élablir en se fondant sur le développement parallele de la représentalion juive du messie terrible, vennnt juger
le monde, et de la description chrétienne de l'agneau qui a déja. paru et qui a
racbeté par son sang les a.mes de toutes les nations. 1\1. Vischer repousse l'bypolhese de M. Vreller; il n'admet pas que l'Apocalypse soit une compilation. A
ses yeux, le document juif primit.il aurait élé écrit sous le successeur de Néron,
avanl l'nn 70, tandis que l'ioterpolateur cbrétien aurail vécu sous Domitien. Le
travail de 1\1. V. ne manquera pas de susciter une vive discussion. Elle a déja
,:ommencé par une réplique de M. Vrelter.
Histoire de l'Église. - B. Simson. Die :Entstehung der pseudo-isidorischen FaJlschungen ill Le Mans (Leipzig, Duncker el Humblol, 1886; in-8 de v
et 138 p.). M.. Bernhard Simson, professeur a l'Université de Fribourg, a déve•

377

lo~pé daos ce livre une opinion qu'il avait déja indiquée daos la Zeitschrift fúr
K1rchenrecht. II prélend démontrer que le célebre recueil des Fausses Décrétale~ d'Isidore l\~ercator a élé composé en Fraoce, au l\1ans, dans l'entourage
de ~ ~véqu~ Alrlnc (832•8:'6)· Par le style, la terminologie, les procédés de compos1hon, 1usage de certams documents historiques communs, ce recueil oll're les
plus grandes. .ressemblances .avec les Gesta episco,porum Genomanensium,
·
1es
Gesta .Ald1'tci . et les Carmma Cenomensia• qui soot 1·~uvre
d' un 1mpu
·
dent
""
íaussa1i:e el qui ont élé composés principalemeot pour assurer le triomphe des
prétenl1ons
de l'évéque du Mans sur le monastere de Sa1·nt- Cala'1s. Les préoc.
cupat1ons de ce faus~aire, d'ailleurs remarquablement intelligent, sont les
mémes que celles de I auteur des fausses décrétnles. Il veut consolider l' t 'té
¡•· d
au on
et m épendance des évéques; il. cet ell'et il insiste sur l'autorité exclusive du
pape, aux dépens des autorités civiles ou ecclésiastiques inlermédiair
_
M._ l'abbé Lo~is Duchesoe, lout en fllisant observer combien il reste ene::~ de
~omls a. préc1ser pour mellre la these de M. Simson au-dessus de toute objeclton, déclare cependanl l'accepter en príncipe (Bulletin critique, f ,r décembre
1886). 11 _res_le, en ell'el, a. élablir que le recueil du Pseudo-Isidore ne soit pas
une combm_ai_son de documents_ d'origine différente. L'unité d'auteur pour les
Gesta Aldric-i et les Gesta ponttficum Cenomanensium peut également étre discutée. Le trav~il de M. Simson n'en apporte pas moins beaucoup de lumiere
sur un des pomts obscurs de l'hisloire ecclésiaslique et sur une question éun
haut in térét.

AUTRICHE-HONGRIE
L'é~éque de ?rosswardein, Mgr Ipolyi, a été foudroyé le 2 décembre, a. l'a.ge
de so1xante-tro1s ans, par une atto.que d'apoplexie. Mgr Ipolyi s'était distingué
co~me écriva_in et ar~héologue. Son grand ouvrage Magyar Mythologia(Mythologie bongrmse), qui fparut en 1854, mérile notamment d'étre mentionné.
C'était la premiere tentativa faite avcc succes pour fuer les traditions religieuses des Magyars avant leur immigration en Europe et leur contact avec les
autres peuples.

Une nouvelle rewe d'histoire des religions. L'Allgemeine Oesterreichische
Literaturzeitung annonce, dans un de ses derniers numéros, la fondation d'uoe
revue allemande d'histoire des religions, publiée par M. J. Singer, a Vienne
aux frais d'un généreux ami des études d'histoire religieuse. Celte revue porler:

le litre de Zeitschrift für die Geschichte der Religionen et doit parailre deux fois
parmois par livraisons de deux feuilles. Nous n'avons encore aucun autre renaeignement sur son compte.

�378

1

REVIJE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

CBROl'OQUE

379

HOLLANDE

SUEDE

Publications. - 1. D. C. Hesseling. De usu coronarum apud Gr:ecos
eapita selecta (Lugduni Batavorum, Brill, 1886; in-8 de 76 p.). C'est surtout
la seconde partie de cette étude qui offre de l'intér~t. M. Hesseling y traite de

Concours. Le roi de Suede, Osear II, a, au commencement de l'année 1886,
institué deux prix pour récompenser le meilleur ouvrage sur deux sujets de
haute importance, relatifs a la connaissance de l'Orient au point de vue hislorique et philologique: 1° L'histoire des langues sémitiques; 2• L'état de la
civilisation des Arabes avant Mohammad. Voici les détails concernant le second
sujet : « Comme sources, on devra principalement mettre a contribution les
poésies antéislamiques et la tradition historique des Arabes, illustrées par les
récits, choisis avec critique, des voyageurs modernes, ainsi que par les indications de l'Ancien Testament, des auteurs grecs, romains, syriens et juifs. Le
fail que, daos un pays si peu favorisé par la nature, il a pu se former un peuple,
qui a joué un r0le si important dans l'histoire de la civilisation humaine, est un
probleme qui demande une élucidation particuliere. Bien qu'il soit impossible,
en l'état de nos connaissances, d'écrire l'histoire de la civilisation des Arabes
avant Mohammad, il existe cependant des traces d'une civilisation progressive
a cette époque. Ces traces sont a enregistrer. L'auteur devra notamment rechercher quelle a été l'inlluence qu'ont exercée sur les Arabes les civilisations de
certains peuples étrangers, tels que les Araméens, les Perses, etc. La commission ne demande pas une histoire spéciale de l'ancienne civilisation sabéenne.
On désire que cet ouvrage soit composé de telle maniere qu'il puisse étre
abordé par tout homme lettré. Les discussions rigoureusement scientifiques
pourraient étre reléguées a. la fin du livre. La commission ne pourra examiner
les ouvrages présentés qu'a condition qu'ils soient écrits dans une langue scandinave ou en latin,- en allemand, en fran(¡ais, en anglais, en italien ou en arabe.
Les manuscrits, sans nom d'auteur, mais portant une devise, devrontétre remis
a. l'un des membres de la commission au plus tard le 30 juin 1888. La librairie
E. J. Brill se charge de l'impression et de la publication des deux ouvrages
couronnés, »
La commission chargée de juger les mémoires se compose de MM. E. Blix,
ministre de l'instruction publique et du culte en Norvege, le professeur H. L.
Fleischer, a Leipzig; le professeur Th. Nreldeke, a Strasbourg; le professeur
M. J. de Goeje, a Leyde ; Je professeur W. Wright, a Cambridge; le professeur l. Guidi, a Rome; M. Zotenberg, bibliothécaire a la Bibliotheque nationale, a Paris; le professeur E. Tegner et le docteur comte Carlo de Landberg,
pour la Suede. Le prix, pour chacun des deux auteurs couronnés, consiste en
une grande médaille d'or, d'une valeur d'environ 1,000 couronnes suédoises, et
d'une somme de 1,250 couronnes suédoises.

l'emploi des couronnes chez les Grecs dans les fétes de famille, dans les cérémonies religieuses et dans les réjouissances publiques. La premiare partie est con_
sacrée a!'origine et a l'histoire des couronnes. L'auteur trouve leur origine
dans le c:ilte des arbres sacrés. D'abord le fidele prend une branche de l'arbre,
qui représente pour lui la divinité personnifiée dans l'arbre. On constate encore
cette pratique dans les Dendrophories et les Daphnéphories. Plus tard la
branche est recourbée pour étre plus facilement fixée sur l'adorateur; elle devient
aisément une couronne. Le sens primitif de la branche sacrée se perd, el la
couronne devient un ornement sacré.
2. G. A. Wilken. Iets over de beteekenis van de Ithyphallische beelden bij de
volken van den Indischen a1·chipel (La Haye, Nijhoff, 1886; in-8 de U p.).
L'auteur de cet opuscule est connu déja. par ses travaux sur l'animisme che:r;
les peuples de l'archipel indien, par diverses publications relatives aux croyances
populaires, surtout· chez les Malais, et par son mémoire sur le matriarcal chez
les Arabes. Dans la brochure que nous signalons d'apres M. Barth (Mélusine, 5 décembre 1886), il étudie les pénates phalliques exposés dans les
temples des ancétres de certaines peuplades des iles. 11 leur attribue un double
róle : assurer la fécondilé et la prospérité, et écarter les inlluences des esprits
mallaisants. Ce sont, d'apres lui, des figures du soleil et de la lune.
3° M. R. C. d'Ablaing van Giessenburg, connu en Hollande par plusieurs
publications sur la modification des conceptions religieuses de l'antiquité au sein
du christianisme, se propose de publier prochainement en fran1¡ais ,un mémoire
intitulé: L'évolution des idées religieuses dans la Mésopotamieet dans l'Égypte.
Si l'accueil qui sera fait a ce travail est satisfaisant, l'auteur publiera un
ouvrage plus étendu sur l'évolution des idées religieuses du monde antique.

BELGIQUE

Concours. L'Académie royale des sciences, des lettres et des beaux-arts en
Belgique, classe des lettres, a ouvert plusieurs concours pour l'année 1888.
Nous relevons, parmi les sujets proposés, le suivant qui est digne de tenter
quelque historien ecclésiastique : « Une étude sur les mystiques des anciens
Pays-Bas, y compris la principauté de Liege, avant la réforme religieuse du
xvr• siécle; leur propagande, leurs reuvres, leur influence sociale et politique. ,,
Le prix est de i,000 francs. Les mém:iires, rédigés en fran1¡ais, en flamand ou
en latin, devront étre adressés, francs de port, avant le 1•• janvier i888, a
M. Liagre, secrétaire perpétuel, au palais des Académies.

ASIE

Voyage d'e:xploration dans l'Asie centrale. Nous reproduisons le passage
suivant d'une lettre de Samarcande, adressée, le 6 novembre dernier, par

�380

REVUE 1'E L'HlSTOlRE DES RELIGIO:SS

MM. Capus et Bonvalot, a la Sociélé de géographie de Paris. Elle renferme
quelques délails inléressants sur la situation religieuse dans l'Asie centrale. Les
deux voyageurs allaient de Tébéran a Mé~hed : « Semnan, Damgán, Cbahroud,
Sebzevar, Vichapour sont des villes sans caractére. Quelques mosquées en
ruines, quelques beaux minarets ébrécbés atlirent l'attenticn de !'historien et lui
prouvent que les plus beaux monuments de l'Asie datent de l'époque de la
domination mogole. Boslan est la plus inléressante de ces villas, car elle a
conservé quelques belles religues des temps anciens, entre autres une curiosilé
architeclurale, un minaret branlant du gen re de celui qui se voit a Isfahan. Les
minarets servaient probablement d'observatoires. La populalion est peu intéressante au point de vue moral, et nous n'hésitons pas a la metlre au-dessous
.-les Bokhars et des Kbiviens. D'immenses champs de pavots témoignent d'une
mauvaise passion, qui n'est pas la seule de s_o n genre.Les Turcomans méprisent
souverainement ces malheureux; mais depuis que les Russes ont occupé Tcbikicblar, ensuile Askhabad, puis Merv, les Turcomans ne metlent plus a
l'épreuve l'absence d'esprit guerrier· des Pe,rsans de l'ouest. Tous les villages
depuis Damgan vers le Khorassan, sont fortifiés, et quelques-uns, comme
Daouled-Abad, sont entourés d'un triple rempart de murs et d'un fossé. Le
25 i;nai, nous fClmes a Méched, capitale du Khorassan. C'est la ville la plus
fanatique qiJ.e n!)(ls ayons rencontrée jusqu'a. présent en Asie centrale. 11 est
défendµ a lout infidéle de pénélrer dans la parlie de la ville appelée " Besl »
ou repose, sous des coupoles bleues et dorées, l'iman Riza. De toutes les contrées de la Perse les pelerins accourent en foule au tombeau du saint. La route
de Méched a Téhéran est couverte en ce moment d'Arabes des environs de
Kerbélab qui abandonnent tout pour accourir, avec femmes et enfants, aux
lieux saints. Ainsi que les pélerins de la Mecque, ils transport.e nt souvent avec
eux les cadavres de leurs amis morts avec le Qésir de reposer a cOté de l'iman
Riza. 11 y a cinq ans, les Sunnites nous logeaient dans ies mosquées, au milieu
des villages du Kohistan. A Méched, les Chiites nous écharperaient dans l'enceinte du « Best ». lis nous défendirent de faire de la photographie dans les
rues. »
Le christianisme au Japon. - Voici le résumé d'un curieux article publié
au printemps dernier par le Japan Weekly Mail (8 mai 1886) sous la . signatura
d'un cbrétien indigene. Il constate d'abord que les dispositions des Japonais
a l'égard du cbristianisme sont devenues plus favorables a mesure qu'ils se
sont ouverls davantage a la civilisation curopéenne. Mais les succes des missionnaires chrétiens sont encore bien minimes en proportion des efforts qu'ils
ont t~ntés pour convertir le Japon. Depuis vingt ans qu'ils sont a. l'reuvre, ils
n'ont guere fait plus de 5,000 prosélytes, en comptant les adeptes de toutes les
confessions- chrétiennes. L'auteur croit pouvoir expliquer cet insucces par trois
raisons : i O les divisions entre les diverses missions; il y en a plus de vingt
différentes rcprésentées au Japon et souvent en rivalité les unes ·avec les a utres;

..

38{

' CHB.ONJQUE

2o le manque d'argent; 3° l'insuffisance de développement scientifique chez les
missionnaires. 11 emploient a l'égard des Japonais les mémes moyens de conversion et le méme langa.ge qu'il. l'égard des sauvages, en sorte qu'ils ne peuvent
faire de recrues que parmi les basses classes. Le Japonais, dit-il, est essentiellement rationaliste. Ni le bouddbisme, ni le sintauisme n'ont élé l'objet d'une
íoi aveugle aa Japon comme ils ont pu l'étre ailleurs. 11 íu.ut présenter auJaponais une religion scientifique, un christianisme élevé au-dessus Jes étroitesses de toutes les confessions et de toutes les sectes.
Il nous a paru curieux de laisser la parole a ce Japonais qui ne raisonne pas
si mal. 11 doit élre, sans le savoir peut-étre, un ami de l'Histoire des religions.

t

.l

i

-1.'... •.

1

~-

1

1

-f

¡
1

...

�383

DÉPOUILLEME."iT DES PÍ:RIODIQUES

DÉPOUILLEMENT DES PÉRIODIQUES
ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAV ANTES

1

I. Aeadémle des Inscriptions et Belles-LeUres. - Séance du 29
octobre. M. Ma,pero présente une publication de M. Victor Loret: La tombe
d'un ancien Égyptien. C'est la lei;on de réouverlure du cours d'archéologie
professé par l'auteur a la Faculté des Lettres de Lyon. Les connaissances de
M. Loret en botanique lui ont permis de reconoaitre les plantes nommées dans
les inscriptioos ou dans les papyrus, et de recoostituer quelques-uos des parfuros égyptiens les plus répandus, dont les recettes oot été retrouvées sur les
mura des temples et dans les textes, par exemple le kypbi et le tasi. Ces
parfums étaient d'un usage constant dans les cérémonies du culte d'lsis et de
Sérapis. lls se répandirent en Grece et aRome en méme temps que les divinités
alexandrines.
Séance du 5 novembre. On sait quelle importance les populations du moyen
ti.ge accordaient a la possession de reliques, surlout de reliques insignes. Elles
protégeaient leurs possesseurs, opéraient de nombreux miracles et attiraienl
des bénédictions, spirituelles et temporelles, sur les localités ou elles étaient
conservées. Les reliques étaienl l'objet d'écbanges ou de cadeaux entre les
princes ou les dignitaires ecclésiasliques; mais elles étaient aussi un objet
d'ardente convoitise. Les vols de reliques étaient fréquenls. M. Le Blant a réuni
dans une tres curieuse notice les appréciations des chroniqueurs sur des larcins
de ce genre, soit au moyen age, soit méme a une époque toute voisine de la
n0tre, ll résulte de son travail que, si l'on met a part quelques fideles cultivés,
l'opinion générale des chrétiens excusait le vol des reliques a cause des saintes
dispositions du voleur. L'exemple le plus caractérist.ique cité par M. Le Blant,
parce qu'il résQme les autres sous une forme typique, c'est l'bistoire de l'abbé
qui pénetre, a la suite des croisés, dans un sanctuaire de Constantinople; il
menace de mort le gardien si ce dernier ne consent pasa luí révéler la cachette
des reliques importantes conservées en cet endroit; c'est un voleur, dit le chroi) Nous nous bornons a signaler les articles ou les communications qui concernent l'histoire des religions.

•

niqueur, mais ~•est un sainl voleur (prredo sanctus). - M. Holleauz Cait une
communicalion sur des fragments de statues découverts par luí au cours des
Couilles du temple d'Apollon Ptoos. Ce sont les restes d'une statue qui appartient a la série des figures archa'iques d'Apollon, seconde maniere. M. Holleaux
les compare a l'Apollon de Piombino (Louvre) et a l'Apollon Strangford (Musée
britannique), et se croit autorisé a voir dans les trois statues les reproductions
d'un méme original qui serait l'Apollon Didyméen, de Canachos de Sicyone,
daos le temple des Brancbides, pres de Milet. Les fragments découverts par
M. Holleaux ne sont certainement pas postérieurs au v• siecle. - Dans cette
méme séance, M. Bergli!lne Cait une communication sur le classement des
bymnes du Rig-Véda et sur les indices que cette division fournit pour la critique du texte.
Séance du #2 novembre. M. G. Perrot entretient l'Académie des monuments
découverls dans la Syrie septentrionale par une mission allemande que dirigeait
M. de Puchstein. I1 les rapproche de ceux qu'il a décrits dans son Exploration
archéologique de la Galatie. On y voit souvent des divinités ailées, des rois
ou des pr8tres représentés sur un lion accroupi. Les inscriptions ne sont pas
déchilfrées. Ces monuments sont ordinairement attribués aux Hétbéens ou
Hittites mentionnés dans la Bible et dans les inscriptions égyptiennes. M. Cha_rles Bobert revient sur une inscriplion du Hiéraple, pr~s Forbach, qu'il
a publiée, sous toutes réserves, en i873, daos la premiere partie de l'Epigraphie
de la Moselle: Minuris Lucanus V. S. L. M. Mis en possession d'une transcription du texte, aujourd'hui perdu, et qui porte Miniieris Mineris, M. Robert
pro~ose .de li~e : Minervis, l'B et le V étant souvent conjugués au moyen d'un
peht tra1t qlll a pu échapper aux premiers interpretes. Si cette conjecture esl
fondée, l'inscription du Hiéraple nous prouverait que les Gaulois du nord-est
auraient, apres la conqu8Le romaine, adoré des Minerves comme ils adoraient
des Meres, des Junons et des Mars (noms au pluriel), - M. Gaston París, en
présentant le livre de M. Cosquin, Contes populaires de la Lorraine insiste sur
i'antiquité des contes populaires. La civilisation bouddhiste les a pro~agés, mais
les travaux des égyptologues montrent qu'elle ne les a pas inventés; plusieurs
de ces contes (par exemple ceux de Rampsinit et des Deux freres) se retrouvent
déjll. dans l'ancienne Égypte.
Séance publique annuelle du #9 novembre. Jugement des concours (voir plus
baut la Chronique). - M. Maspero lit un mémoire sur les Momies royales
á'Égypte récemment mises au jour. L'Académie .avait déja rei;u communication du proces-verbal du dépouillement de ces momies (séance du i8 juin; voir
notre compte rendu, tome XIII, p. 395). M. Maspero est entré, cette fois, dans
des détails plus circonstanciés sur les personnages dont il s'agit et sur l'état de
leurs momies. Voici quelques parties de son discours que nous reproduisons
d'apr~s le journal le Temps : « Les grands,prétres d'Amon, a qui la loi conflait
la garde des momies royales, avaient retiré les princes de la XIX• et de la XX•

=

--- -

�38.t.

DÉPOUILLE){ENT DES PÉRIODIQUES

dynaslie, Ramses I••, Séti I••, Ramses II, Ramses III, des tombeaux somptueux
qu'ils occupaient dans le Bah el-Molouk. C'était pour les sauver des voleurs;
on les avait lransporlés d'abord dans une dépendance du tombeau d'Amenbolpou Jor, ou la plupart des membres de la XVIII• dynastie se trouvaienl déja. réunis.
Quand la race des grands-prélres d'Amon s'éleignit a son tour, un fils de
Sheshonq Jer, Ouapout, transféra les momies royales dans le lombeau ou dormaient les dernieres générations de la famille sacerdotale : pretres et rois
reposerent cOle ac0le pendant pres de trente siecles .....•..••.•.•. , •
« Séli I••et Ramses II sont d'un type assez différent. lis se raltachaient par les
femmes a l'ancienne lignée; mais ce qu'ils avaient en eux de sang royal ne leur
avail donné aucun des traits qui dislinguent les Thoutmos des Amenholpou. lis
se ressemblent beaucoup l'un J'aulre, plus peut-étre que se ressemblent d'ordinairti Je pere et le fi\s; mais Séti a l'expression plus douce et plus intelligente,
Ramses II a plus de vigueur et de fierté. Tous deux sont dans un état de conservation telle qu'on les jurerait morls depuis quelques jours a peine, et pourtant trois mille ans et plus se sont écoulés depuis qu'ils régnerenl sur l'Égypte.
Ramses III leur appartient encore par les traits du visage, mais les procédés
d'emmaillotement employés pour lui ne sont déja. plus ceux dont on s'était servi
pour ses illustres prédécesseurs. 11 semble qu'en sorlanl des troubles qui
J'avaient agilée pendant pres d'un demi-siecle, l'Égypte ait voulu redoubler de
luxe et de recherche pour tout ce qui louchait a la personne des vivants et des
morls. Les momies furent habillées avec plus de soin; les tissus furent de meilJeure qualité, les bandages plus serrés, plus épais, mieux enroulés autour du
corps et de maniere a exclure plus complétement l'air et la lumiere. Un masque
de linge fin enduit de résine et de poix cache le visage: des peaux d'oignon
couvrent la bouche et les yeux; d'espace en espace, on rencontre une enveloppe de linge poissé comme le masque de la figure. La plupart des bandelelles
ont été fabriquées par les membres vivants de la famille ou par les serviteurs,
daos le temple d'Amon, et portent la date de la fabrication, tracée a l'encre,
parfois brodée a.u fil de couleur. Des servieltes et des écharpes entieres méthodiquement pliées garnissent les jambes, lee bras, la téte; elles sont bordées de
raies rouges et bleues et frangées aux deux extrémilés. Quelquefois une sorte
de nalte, tressée tres lll.che avec de la paille fine, est roulée autour d~ la momie
au tiers environ de l'épaisseur tola.le. Une toile grossiere, sur laquelle est peinle
une scene d'adoralion, cache le maillot. »
Séance du 3 décembre. Élection de M. Croiset en remplacement de M. Jourdain.
Séance du n décembre. M. Le Blant envoie de Rome une description des
travaux entrepris pour dégager Je monument circulaire qui contenait la tomhe
de Lucilius Pretus. La cella contient trois tombes en forme d'arcosolium. Plus
tard les parois de stuc ont été garnies de loculi comme dans les catacombes, el
au v• siecle l'on a creusé sous le couloir primitif une nouvelle galerie également

ET DES TRAVAUX DES SOCll!.'TÉS SAVANTE5

385

garnie de loculi. 11 y avait une vérit able nécropole aulour du monumenl. On a
trouvé quelques cippes funéraires avec inscriplions, des squelettes d'enfants
avec des colliers composés d'objets qui avaient la propriété de délourner le
mauvais ceil, tels que des scarabées, dP.s liévres, un phallus, une clochette, une
torlue, un éléphant, etc.
Séance du .24 décembre. Élections de MM. de Goeje (de Leyde) et Bret1chneider (médecin de l'ambassade russe a Pékin) comme correspondants étrangers, el de M. Chabaneau, professeur a la Faculté des Lettres de Montpellier,
comme correspondant national.
II. Sooiété de Géographie, - Séance du 11 décembre. M. Désiré Charnav e11tretient la Société de sa derniére mission archéologique au Yucalan. U
était alié a Izamal, une ville sainte des anciens Mayas, avec l'espoir de retrouver les bas-reliers qui, d'apres Landa, ornaient autrefois les pyramides. II n'en
a trouvé qu'un petit nombre, mais il a découvert pendant ses recherches, sur
les murs de la plate-forme inférieure des pyramides, des peintures murales
d'un grand intérét, GrAce a sa parfaite connaissance des antiquilés me:ricaines,
M, Charnay a pu reconstituer une pyramide et un temple toltecs, avec leur
polychromie, en combinant ses découverles d'Izamal avec celles d'autres débris.
Les formes générales du monument ainsi reconstitué, la variélé et l'éclat des
couleurs, rappellenL les pagodes et les monuments de l'Asie décorés de briques
peintes. Au nord de Valladolid M. Charnay a retouvé une viJle inconnue,
appelée Ek-Balam (Tigre noir), qui date d'une époque de décadence, apres la
chute de l'empire tolteque, alors que le Yucatan était divisé en un grand
nombre de petites principautés, Ces constructions appartiennent a la méme
civilisation que les précédents. Dans l'ile de Jaiua, au nord de Campéche, sur la
cOle occidentale, M. Charnay a découvert un ancien cimetiere maya dontil a rapporté de nombreux objets qui sont actuellemenl exposés au musée du Trocadéro.
III. Journal aaiatique. - Septembre-octobre: A. Bergaigne, la SamhitA
primitive du Rig-Veda. (Voir notre chl'Onique.) Senart, Étude sur les inscriptions de Piyadasi (suite).
IV. Revu.e historique. - Novembre-décembre : Vicomte G. d'Avenel, Le
clergé fran&lt;;ais et la liberté de conscience sous Louis XIII.
V. Revue critique d'histoire et de littérature. - 8 novembrti:
Bachcfen, Antiquarische Briere. (C. r. par 1\1. Théodore Reinach : sur le role
sacramentel et chthonique du nombre 8 chez les peuples anciens et sur l'avunculat ou l'autorité de l'oncle maternel da.ns la famille primitive.) Freudent.11al,
Ueber die Theologie des Xenophanes. (C. r·. par M. F. Picavet,) Lipsius,
Die Pilatusacten kritisch untersucht. (C. r. par M. A.. Sabatier : le texte actuel
ne permet aucune induction cerlaine sur les premieres origines de ces documents.) - 22 novembre: A. de Buble, Antoine de Bourbon et Jeanne d'Albret,
t. IV. (C. r. par M. T de L.; renseignements intéressants sur l'asaemblée de
Saint-Germain et le massacre de Vassy.)

1

i

!\

�ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES

387

DÉPOUILLEM&amp;'IT DES PÉRIODlQUES

XVIII. Bulletin de la Soc. de l'Hist. du protestantisme fran9ais.

VI. Revue archéologique. - Seplembre-oct.obre : Jean Gonadini, Les
fouilles archéologiques el les steles funéraires du Bolonais. H. Gaidoz, Un
sacrifice humain a Carthage (voir la Chronique). Paul du Chatelier, Le tumulus

- Nove~bre. Iules Bonnet, La tolérance du cardinal Sadolet. Ph. Corbiere,
lntroducllon de la Réforme en Rouergue. A. Erichson. La sainte Cene dans le
lemple de Charenton en i613. H. L. Bordier, L'Église de Paris en 1716,
XIX. La Controverse et le Contemporain. - 15 oclobre. Albert du
Boys, Une revanche de la liberté religieuse sur le tombeau d'un martyr (Thom~s Beck~t). Paul Allard, Les chrétiens sous Claude le Gothique (268-270).
Rtcard, L_abbé Maury avant 1789; le clergé franc,ais dans la deuxieme moitié
du xvmº su}cle • Le P. van den Gheyn, La science des religions (fin). - 15 no~embre : Le P. J. Corluy, La seconde venue du Christ el les premiers chrét1:~s • -:- 15 décemhre : L'abb; Fil~ion,_ L'authenticilé du quatrieme évangile
(i article). Albert_du Boys, L anghcamsme considéré comme religion d'Etat.
XX. Revue de théologie et de philosophie. - i886 n• 1 . p
G
L fºd'
'
. . van
oens, a 01 . ~pres les synoptiques. A. Revel, La parousie (2• art.). J ••J. Parander,
·
ÉLa· rehg10n du comte
. . . Tolstoi:
.
· -- N• 2 ·• H• Chavannes . L e canon des
s~mte.s cr1ture5 et sa delim1tat1on. H. Lecoultre, Le séjour de Calvin en Italie
dapr:s~es docu_ments_récents. G. Baldensperger, Les origines de l'essénisme.
- N 4 • H. Vmlleumier, Quelques pages inédites d'un réformateur trop peu
conuu. - N· 6: Th. Byse, Mythe et légende dans l'Ancien Testament d'apres
H. Schultz.
'
~XI. Revue théologique. - !886, n• t : Godet, L'enseignement de
s_amt Paul concernant la vie future. H. Blanc-Milsand. Les travaux de la crih~ue moderne relativement au Pentateuque. - N• 3 : de Pressensé, La relig1on de Zoroastre,
XXII. Revue de Belgique. - 15 novembre et 15 décembre. A. Gittée
Le folklore et son utilité générale.
'
XXIII. Bulletin de l' Académie royal e de BeltJique. - No 8 : de
Harlez, Coup d'ceil sur l'histoire et l'état actuel des études avestiques.
XXIV. Muséon.- N• 5: Beauvois, Deux sources de l'histoire de Quetzalco_atl._ G • Massaroli, Essai d'interprétation assyro-chaldéenne. (Description du
Bit-Z1da.)
XXV. ~cademy. - 26 octobre. The orientalist congress. Semitic and
aryan sectwns. T. E. Warren, The tropary of Ethelred (Sur le manuscrit d'un
~aduel de la fin du x• siecle). A. H. Sayce, A new Hittite inscription (Sur
l mscr • de Koklitolu; voyez les art. de MM. Cheyne et Neubauer dans lenº suivant). - 30 octobre : S. Beal, A new translation of Fa-Hien (Sur la traduction
de M.,_Legge). :- 6 novembre: A. H. Sayce, The Amorites and the teraphim
(~ur l e!y~olog1e des motsteraphim et rephaim.)- 13 novembre : H. G. Tomkins, fütlltes and Amorites. - ii décembre : A. Neubauer The K ·t
i8 déc b .
.
.
'
em es. .
em re . G. W. Collins, The Moab1te stone (Observations sur l'interprétatlon de la stele de Mésa, au Louvre, par MM. Smend et Socio).
XXVI. Athenieum, - i décembre: A. Neubauer, Azuel and tht goat

386

de Kerlan-en-Goulien.

VII. Revue des Deux-Mondes. - 1,r décembre : Ernest llenan, Les
origines de la Bible; la Loi (la suile au i5 déc.). - 15 décembre: Ernest
Lavisse, Études sur l'histoire d'Allemagne; l'entrée en scene de la papauté,
(Voir la Chronique sur ces trois arlicles.)

VIII. Revue politique et littéraire. - 13 novembre : Ch. Lévéque, Le
mysticisme au xn• siecle. Hughes de Saint-Víctor.
IX, Mélusine. - 5 novembre : H. Gaidoz, Croyances et pratiques des
chasseurs. J. Tuchmann, La fascination (suite) : Les femmes qui accoucbent
d'animaux. H. Gaidoz, Les vaisseaux fantastiques (suite). - 5 décembre :
André Lang, Le lievre dans la mythologie. Israel Uvi, Marina. .judaica.
H. Gaidoz, Le jeu de saint Pierre. L. ;F, Sauvé, Croyances et superst1t1ons vosgiennes. Remedes populaires et superstitieux des montagnards vosgiens.
X . L'Homme. - 25 juillet : Paul Sébillot, Les dents de lait. - 10 sep-

.

tembre: Les légendes de Paris (méme auteur).

XI. Mémoires de la Société des études japonaises. - i886, n• 2:
G. van der Gabelentz, L'ceuvre du philosophe Kuan-Tsi, traduction et notes.

L. de Rosny, Les dieux primordiaux du sintau'isme. Livres sacrés et phüosophes
chinois traduits en mandchou. - N• 3: Chrestomathiereligieuse de l'RxlrémeOrient.
XII, Archives de la Société américaine de France. -1886, nº 1:
L. de Rosny, L'écriture biéroglyphique dans l'ancienne Amérique en dehors du
foyer de la civilisation mexicaine. - N• 2 : Paul Gaffarel, Possibilité de relations entre l'Amérique et l'ancien continent dans l'antiquité. Rémi Siméon,
Chrestomalhie Nahuatl.

XIII. Annales de la _Faculté des Lettros de Caen, - 1886,
no i: L. Lehanneur, Les chrétiens en présence de la société antique, d'apres

Tertullien.
XIV, Bibliotheque de l'École d es Chartes. - XLVII, n• -i: Paul
Tournier, Un adversaire inconnu de saint Bernard et de Pierre Lombard.
XV. Mélanges d'archéologie et d'histoire . -VI, 5: André Pératé,
La roission de Franc,ois de Sales dans le Chablais (Documents inédits tirés des
Archives du Vatican). L. Auvl'ay, Notice sur le cartulaire de N.-D. de Bourgmoyen de Blois. Ernest Langlois, Le rouleau d' • Exsullet » de la bibliotheque
Casanatense.
XVI. Revue celtique. - VII, 3 : Stokes,. Find and the Phantoms. Loth,
Le mystere des trois rois.
XVII. La Révolution íran9aise. -

H novembre : Victor 1eanvrot.

Pierre Suzor, éveque constitutionnel de Touu,

J

�388

DtPOUILLEMENT DES PÉRIODIQUE~

worship (Aiazel serait une divinité thériomorphe

a laquelle

389

ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES

on envoyait un

bouc expiatoire).

XXVII. Contemporary Review. - Décembre : .Joseph Tho1111on,
Mobammedanism in central Aírica.
XXVIII. Journal of the R. asiatic aoc. of GreatBrit.ain.- XVIll,
3: Talbot, The rock~cul caves and atatues or Bamian. Sewell, Early buddhist
symbolism. .&amp;rtin, The pre-accadian Semiles. Pincott, The arrangement of
lhe hymns of the Adi Granlh.
,
.
XXIX. Presbyierian Review. - Oclobre : Green, Hosea s tesltmony
to the Pentateuch. Moffat, The crusad against lhe Albigenses.
XXX. Orientaliat. - II, 9 et 10: Counsel, On lhe origin or folklore. Pannabokhe Translation of the Jatak11s. Shamsiden, RamazAn fast. De Silva,
Katblla~karaya. Bosairo, Tamil folklore. Bish. of Colombo, Dummedha-jataka
translated.

XXXI. American journal of arcbmology. - II, 3: Ward, On oriental antiquities (3• art.). A god of agriculture.
XXXII. Indian Antiquary. - Octobre : Religion of the Arabs. W, Elliot,
Early bisl(lry of Pegu. - Novembre : Murray-Aynsley, Discursive contributions towards the comparative study of asiatic symbolism (suite).
XXXIII. China Review. - XlV, 6: Edkins, The Yi-king and its appendices. Parker, The Ta.u-Téh King remains. Edkins, Astrology in ancient China.
Giles, Tbe rtmains of Lao-Tzu.
XXXIV, Jahrbuch des kgl. deutschen archaeol. Instituta, - J. 3 :
Fabricius, Das Platreische Weihgeschenk in Delpbi. Grue(, Peleus und
Thetis.

XXXV. Sitzungsberichte der kgl. preu11i,~hen ~ad. der
Wissenschaften zu Berlin. - N•• 46-47 : Schottmuller, Bericbt ueber
die archivalischen Forschungen zur Geschichte und den Process des Tempelherrn-Ordens.

XXXVI. Sitzungsberichte der kgl. Akad. der WiSBenschaften zu
Wien. Philos. hist, JU. - CXII. 2 : Hartel. Bibliotheca palrum latinorum
hispaniensis, Nalional Bibliolek in Madrid (suite). Zingerle, Der Paradiesgarten der altdeulscben Genesis.

XXXVII. Verhandlungen der Gesellschaft für Erdkunde zu
Berlin. - N• 9 : Hartert, Ueber Religion und Lebensweise der Bevrelkerung
in den von ihm bereisten Gegenden des Nigergebietes, sowie ueber Handel und
Verkehr daselbst.
XXXVIII. Beitrrege zur K.unde der Indogermanischen Sprachen. - XII, i et 2: Fick, Die ursprüngliche Spracbform und Fassung der
Hesiodischen Theogonie. Geldner, Yasna 30. Wilhelm, Iranica. De Harlez, Das
Alter und die Heimath des Avesta.
XXXIX. Zeitachrift für die Geschlchte der Juden iD Deutsch•

land. - N• 1 : Hoeniger, Zur Geschichte der Juden im frübern M1ltelaller
J. (Voir n• 2,) - N•2: Bre.rslau, DiplomatischeErlreuterungen zudenJuden~
privilegien Heinrichs IV, Wolff, Zur Geschichte der Juden in Oesterreicb.
XL. Monatschrift für Gescbichte und Wissensohaft des J'udentums. - N• fO : Der historische Hintergrund und die Abíassungszeit des
Buches Esther und der Ursprung des Purim-Festes. Theodor, Die Midraschim zum Pentateuch und der dreijll!brige Palreslinensische Cyklus (suite),
XLI. Ausland. - N• 39 et 40 : -Browski, Die Jeziden und ibre Religion. N• 48: V. Scala, Die Berge im Zend-Avesta.
XLII. Globus. - N• 14: Hubad, Die Entstehung der Well nach slavischem Volksglauben. - N• f6 : Brincker, Die Omunaborombongasage der
Herero (Ova-herero) und ihre ethnologisch-mythologische Bedeutung.

XLIII. Deutsche Rundschau für Geographie und Stat.i&amp;tik. _
JX, i : Mahé de la Bourdonnais et Marcel, Der Buddhismus in Birma.
XLIV. Nord und Süd. - Décembre: Bodenstedt, Die heiligen Stretten in
ihrer Bedeutung für Russlanu.
XL V, Hermes. - XXI. 4 : Detlessen, Das Pomerium Roms und die
Grenzen Italiens. Th. Mommsen, Die Tatiuslegende. A. Erman, Die Herkunft
der Faijumpapyrus.
XLVI. Zeitschrift für Philosophie und philisophisohe K.ritik. _
LXXXIX, 2 : Markus, Die Yoga-Philosophie nach dem RajamArtanda dargeslellt.
XLVII. Archiv für die Litteratur-und K.irchengesohichte des
Mittelalters. - II. 3 et 4 : Ehrle, Zur Vorgeschichle des Coacils von
Vienne. nenifle, Meister Eckebarts lateiniscbe Schriften und die Grundanschauung seiner Lehre. Ehrle, Ludwig der Baier und die Fraticellen und Ghibellinen von Todi und Amelía im Jabre i328.
XLVIII. Oesterreichische .Monatschrift für den Orient. - No 9:
l' . Hellwald, Alexander Hosic's Reise im südwestlichen China. V. Nassakin
Von der Messe in Nishni Nowgorod.
'
XLIX. Historiches Jahrbuch. - VII. 4 : EltSes, Die Politik CJemens VH
bis zur Schlacht von Pavía (3° art.). Sauerland, Anmerkungen 2.um pmbstlichen
Urkunden-und Finaazwesen wmhrend des groszen Schisma.. Finke, Drei verdmcbtige Urkunden Gregors IX.
L. Preussische J'ahrbücher. - Die Entstehungsgescbichte des chrisUichen Dogmas.

LI. Baltische Studien. - N• 3 : U. Jahn, Hexenwesea und Zauberei in
Pommern.

LII. Theologische Literaturzeitung. - 1886, N° 24 : Hilgenfdd,
Judenthum und Judenchristenlhum (c. r. par M. A. Harnack). J. Bollig et
Paul de Lagarde, Johanais Eucbaitorum metropolitre qure in codice vaticano
graeco 676 supersunt (C. r. détaillé par M. K. J. Neumann.)
26

•

�ne:l'OUILLE.m::u DES Pt:LIIODIQUES

390

Llll, Thaologische Studien und Krit.iken. - t887, n• i : lfull:r,
Die Waldenser und ihre einzelnen Gruppen bis zum Anrang des :1.1v• Jalirh.
Ryssel, Die Anfrengc der jüdischen Scbriftgelehrsamkeit.
LIV. - Zeit!lchrift für Ktrchengoschichte. - Vlll . .\e: V. Schultze,
Zur Geschicble Konslanlins des Groszen. Jo/i. (}ottschick, Hus, Lulh ers und
Zwinglis Lebre von der Kircbe (fin).
LV, Jahrbtloher itlrprotestantische Theologie. - XIII. t : Voigt,
Melanchton's und Bugenhagen's Slellung zum lnterim und die Rechtfertigung
des letiteren in seinem Johannes-Commentar. Peine, Zur synoptischen Frage
(2- art.). V. Soden, Der Epheserbrief. Schüren, Zu Adrianos (moine et exégelc
du v• siecle). Gelzer, Zur Praxis der Osl-rremischen Staalsgewalt.
LVI. Katholik. - Septembre : Aposlolicilwt des Jacobus-Briefes nach
lnhalt und Form. Die ersten Glaubensbolen in Meklenburg. (Voir Oclobre.)
LVII, Rivista storica italiana. - Ill, 3 : La Mílntia, Origine e
vicende dell' inquisizione in Sicilia.
LVIII. Archivio per lo studio della tradzioni popolari, - V. 2 :
Pitré, Alberi e piante negli usi e neUa credenze popolari siciliane. Nardo Cibele,
La festa di S. Marlino in Belluno. Ferrai·o, Tradizioni ed usi popolari ferraresi.
Castellani, Un canto et una leggenda delle Marche.
LIX. Nuova Antologla. - No 22: Berlolini, Clemenlo XIV e la soppressione dei gesuiti.
LX, Revista de Espagna, - N•• 443 et 44.5: Sala y Vilúu·et, La teología.
en España.
LXI. O Instituto. - Novembre i886: 1oaquim Maria Rodrigues de Brilo,
O Christianismo (O Messianismo).
LXII. Theologisch Tijdschrlft. - Novembre 1886 : J. vaii 10011,
Dr. D. Vc.elter's Hypothese ter oplossing van bel lgnatiaansche vraagstu k.
Dr. D. Vrelter, Neueres über die Apokalypse.
LXIII. Theologische Studien. - IV. 3-5: Muller, Malebranche en
zijne godsleer. - Baljon, De Testamenlen der XII Patriarchen. Daubanton,
Het apocryphe boek « Sopbia Jesu Sirach II en de leerlype daarin vervat (Voir
n• 6). Van Toorenenbergen, Het oorspronkelijk Mozaische in den Pentateuch
fin). Kleyn. Keizer Justinianus I en de christelijke kerk. -N• 6: Weylanit.
Compilatie en omwerkiogshypothesen tregepa.st op de Apokalypse van
Johannes.

1

BIBLIO GRAPHIE
GÉNÉRALITÉS

Maurice Vernes. L'hisloire des religions. Son espl'it, sa. métb~de el ses divisions. Son enseignemenl en France el a l'élranger. Pa.ris, Leroux, 1887, in-12
d11 281 p.
Comte Goblet d'Alviella. Introduclion a l'bisloire générale des religions,
Résumé du cours public donné a J'Universit.é de Bruxelles en i 884-1885.
Bruxelles, Muquardt; Paris, Leroux, i887, in-8 de vm et t 76 p.
A. Reiners. Die Pflanze als Symbol und Schmuck im Hciligthume von den
frübeslen Zeilen bis jelzt. Ratisbonne, Verlagsansta.lt, i886, in.S de vm et

223 p.
J. Fritz. Aus antikcr Weltanscbauung. Die Entwicklung des jüdischen und
griecbischen Volkes zum l\lonotheismus. Ha.gP.n, Risel, i886, in-8 de 1v el

433 p.
Paul Regnard. Sorcellerie, magnétisme, morphinisme, délire des grandeurs.
Paris, Pion, Nourrit, in-8 avec i20 grav.
Paul Gibier. Le spirilisme (le fakirisme occidental). París, Doin, i 886.
De Pressensé, L'ancien monde et le cbristianisme {l. I de l'Hisl. des lrois
premiers siecles de l'Église chrélienne). Paris, Fiscbbacher, i887, in-8 de xv et
669 p.
S. Rubin. Gescbichle des Aberglaubens bei allen Vrelkern mil besonderem
Hinblicke aur das jüdische Volk. Vienne (chez l'auleur; en hébreu), 1887, in-8
&lt;le 182 p.
CHRl3TIANISME

Th. Ziegle1·. Gescbichte der chrisllichen Elhik. Strasbour¡!, Trübner, 1886,

in-8 de xv1 et 594 p.
A. Uauek. Kircbengescbichlc Deutscblands, T. I ; Bis zum Tode des Boniía.lius. Leipzig, Hinrich~, i 887, in-8 de vm el 557 p.
i) En dehors des nombreux oum1gcs mentionoés dans la Chronique el dans
le Dépouillement des périodiques.

•

�ne:l'OUILLE.m::u DES Pt:LIIODIQUES

390

Llll, Thaologische Studien und Krit.iken. - t887, n• i : lfull:r,
Die Waldenser und ihre einzelnen Gruppen bis zum Anrang des :1.1v• Jalirh.
Ryssel, Die Anfrengc der jüdischen Scbriftgelehrsamkeit.
LIV. - Zeit!lchrift für Ktrchengoschichte. - Vlll . .\e: V. Schultze,
Zur Geschicble Konslanlins des Groszen. Jo/i. (}ottschick, Hus, Lulh ers und
Zwinglis Lebre von der Kircbe (fin).
LV, Jahrbtloher itlrprotestantische Theologie. - XIII. t : Voigt,
Melanchton's und Bugenhagen's Slellung zum lnterim und die Rechtfertigung
des letiteren in seinem Johannes-Commentar. Peine, Zur synoptischen Frage
(2- art.). V. Soden, Der Epheserbrief. Schüren, Zu Adrianos (moine et exégelc
du v• siecle). Gelzer, Zur Praxis der Osl-rremischen Staalsgewalt.
LVI. Katholik. - Septembre : Aposlolicilwt des Jacobus-Briefes nach
lnhalt und Form. Die ersten Glaubensbolen in Meklenburg. (Voir Oclobre.)
LVII, Rivista storica italiana. - Ill, 3 : La Mílntia, Origine e
vicende dell' inquisizione in Sicilia.
LVIII. Archivio per lo studio della tradzioni popolari, - V. 2 :
Pitré, Alberi e piante negli usi e neUa credenze popolari siciliane. Nardo Cibele,
La festa di S. Marlino in Belluno. Ferrai·o, Tradizioni ed usi popolari ferraresi.
Castellani, Un canto et una leggenda delle Marche.
LIX. Nuova Antologla. - No 22: Berlolini, Clemenlo XIV e la soppressione dei gesuiti.
LX, Revista de Espagna, - N•• 443 et 44.5: Sala y Vilúu·et, La teología.
en España.
LXI. O Instituto. - Novembre i886: 1oaquim Maria Rodrigues de Brilo,
O Christianismo (O Messianismo).
LXII. Theologisch Tijdschrlft. - Novembre 1886 : J. vaii 10011,
Dr. D. Vc.elter's Hypothese ter oplossing van bel lgnatiaansche vraagstu k.
Dr. D. Vrelter, Neueres über die Apokalypse.
LXIII. Theologische Studien. - IV. 3-5: Muller, Malebranche en
zijne godsleer. - Baljon, De Testamenlen der XII Patriarchen. Daubanton,
Het apocryphe boek « Sopbia Jesu Sirach II en de leerlype daarin vervat (Voir
n• 6). Van Toorenenbergen, Het oorspronkelijk Mozaische in den Pentateuch
fin). Kleyn. Keizer Justinianus I en de christelijke kerk. -N• 6: Weylanit.
Compilatie en omwerkiogshypothesen tregepa.st op de Apokalypse van
Johannes.

1

BIBLIO GRAPHIE
GÉNÉRALITÉS

Maurice Vernes. L'hisloire des religions. Son espl'it, sa. métb~de el ses divisions. Son enseignemenl en France el a l'élranger. Pa.ris, Leroux, 1887, in-12
d11 281 p.
Comte Goblet d'Alviella. Introduclion a l'bisloire générale des religions,
Résumé du cours public donné a J'Universit.é de Bruxelles en i 884-1885.
Bruxelles, Muquardt; Paris, Leroux, i887, in-8 de vm et t 76 p.
A. Reiners. Die Pflanze als Symbol und Schmuck im Hciligthume von den
frübeslen Zeilen bis jelzt. Ratisbonne, Verlagsansta.lt, i886, in.S de vm et

223 p.
J. Fritz. Aus antikcr Weltanscbauung. Die Entwicklung des jüdischen und
griecbischen Volkes zum l\lonotheismus. Ha.gP.n, Risel, i886, in-8 de 1v el

433 p.
Paul Regnard. Sorcellerie, magnétisme, morphinisme, délire des grandeurs.
Paris, Pion, Nourrit, in-8 avec i20 grav.
Paul Gibier. Le spirilisme (le fakirisme occidental). París, Doin, i 886.
De Pressensé, L'ancien monde et le cbristianisme {l. I de l'Hisl. des lrois
premiers siecles de l'Église chrélienne). Paris, Fiscbbacher, i887, in-8 de xv et
669 p.
S. Rubin. Gescbichle des Aberglaubens bei allen Vrelkern mil besonderem
Hinblicke aur das jüdische Volk. Vienne (chez l'auleur; en hébreu), 1887, in-8
&lt;le 182 p.
CHRl3TIANISME

Th. Ziegle1·. Gescbichte der chrisllichen Elhik. Strasbour¡!, Trübner, 1886,

in-8 de xv1 et 594 p.
A. Uauek. Kircbengescbichlc Deutscblands, T. I ; Bis zum Tode des Boniía.lius. Leipzig, Hinrich~, i 887, in-8 de vm el 557 p.
i) En dehors des nombreux oum1gcs mentionoés dans la Chronique el dans
le Dépouillement des périodiques.

•

�392

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

R. Sclierer. Handbuch des K.irchenrechts, I, 2. Graz, Moser, i886, in-8 de
et p. 309-687.
F. Wiegand. Der Erzengel Michael in der bildenden Kunst. Stuttgarl, J. F .
Sleinkopf, l.886, in-8 de v et 83 p.
P. Hinschius. Das K.irchenrecht der Katholiken und Protestanten in Deulschlaod. T. IV, L Berlin, Gutentag, i886.
Henri Lasserre. Les saints Évangiles, traduclion nouvelle publiée avec l' « imprimatur » de l'archevéché de Paris. Paris, Palmé, in-18 de 640 p.
V. Courdaveau:x. Saint Paul d'apres la libre critique en France. París, Fischbacher, in-16 de vm et i49 p.
J. Hermann. Essais sur !'origine du culte chrétien dans ses rapporta avec le
judaisme. París, Fiscbbacher, 1886, in-8 de vi1 et 63 p.
J. H. Friedlieb. Das Leben Jesu Cbrisli des Erlcesers. Paderborn, Scbceningh,
1887, in-8 de xu et 481 p.
E . Vischer. Die Offenbarung Johannis, eioe jüdiscbe Apokalypse in christlicber Bearbeilung. Mil einem Nachwort von .4.. Harnack. Leipzig, Hinricbs,
1886, in-8 de f37 p.
D. VoeUer. Die Offenbarung Johannis, keine ursprüngliche jüdische Apokalypse. Tubingue, Heckenhauer, 1887.
A . Hilgenfeld. Judenthum und J udenchristenthum. Leipzig, Fues, 1886, in-8
de 122 p.
B. Weiss. Lehrbucb der Einleitung in das Neue Testament. Herlin, Hertz,
1886, in-8 de x,v et 643 p.
A . Link. Christi Person und Werk im Hirlen des Hermas. Marbourg, 1886,
in-8 de 64 p.
V. H. Stanton. Tbe jewisb and christian Messiah; a study in the earliesl
history oí christianity. Édimbourg, Clark, t886, in-8 de 4i4 p.
A. Harnack. Die Apostellehre und die jüdischen beiden W ege. Leipzig, Hinricbs, 1886, in-8 de 111 et 59 p.
J. L. Kreyhe1·. Annreus Seneca und seine Beziehuogen zum Urcbristenthum.
Berlín, Gaertner, 1887, in-8 de vm el i98 p.
W. D. Killen. Tbe Ignatian epistles enlirely spurious : a reply to the
D• Ligblfoot. Édimbourg, Clark, 1886, in-8 de 96 p.
F. X. Pleithner. Aeltesle Geschicbte des Breviergehetes oder Entwicklung
des kirchlicben Stundengeboles bis in das v• Jahrh. Kempten, Kcesel, i887,
in-8 de x1v et 319 p.
A. Eichhorn. Athanasii de Vita ascelica testimonia collecta. Halle, Niemeyer,
1886, in-8 de 62 p.
Delattre. Archéologie chrétienne de Carthage; fouiiles de la basilique de
Damous-el-Kavita. Lyon, Missions catboliques, 1886, in-8 de 7i p.
l. P. bligne. Patrologire grrecm l. XXXVII; S. Basilius Cresariensis, t. IV.
Paris, Garnier, 1886, in-8 a 2 col. de 781 p.
Vlll

BIBLIOGRAPBIE

393

J. P. Migne. Patrologire latinm, t. II. Tertulliani opera omnia, t. 'posterior.
París, Garnier, i886, in-8 a 2 col. de 794 p.
A. Roesler. Der katbo\iscbe Dicbter Aurelius Prudentius Clemens. Ein Beit. ag zur Kircben-und Dogmengeschichte des 1v• und v• Jnhrb. Fribourg en
Brisgau, Herder, 1886.
S. Ephraem Syri. Hymni et sermones, quos ... ed. Th. Lamy, t. II. Malines,
Dessain, 1886, in-4 a 2 col. de xxm et 832 p.
A. Jahn. Des h. Eustathius, Erzb. von Antiochien, Beurtbeilung des Orígenes
betreliend die Auffassung der Wahrsagerin I Kcen. XXVIII und die desbezügliche Homilie des Origenes. Leipzig, Hinricbs,t886, in-8 de nvu et 75 p.
P. J. Ficker. Die Quellen für die Darstellung der Aposte! in der altchristlicben Kunst. Allenbourg, 1886, in-8 de 60 p.
B. Simson. Die Entslehung der pseudo-Isidorischen Falschungen in Le Man s.
Leipzig, Duncker.
F. Streber. Quellenstudien zu dem laurentianiscben Scbisma (i98-5i4).
Vienne, Gerolds, 1886, in-8 de 81 p.
L. A. Hoppensack. Winfried-Bonifatius. Paderbom, Schceningh, 1886.
P. Capello. Vita di S. Brunone, fondatore di Certosini. Neuville-sous-Montreuil, Duquat, 1886, in-8 de Vil et 424 p.
G. Madelaine. Histoire de S. Norbert, fondateur de J'ordre de Prémontré et
archevéque de Magdebourg, d'apr~s les manuscrits et les documents originaux.
Lille, Desclée de Brouwer, 1886, in-8 de XII et 564 p.
L. Salembier. Petrus de Alliaco. Lille, Lefort, 1886, in-8 de Lx1x et 38i p .
K. blül/er. Die Waldenser und ihre einzelnen Gruppen bis zum Anfang des
x1T• Jabrb. Gotha, F. A. Perthes, i886, in-8 de xn et 172 p.
W. Wattenbach. Ueber die lnquisition gegen die Waldenser in Pommern
und der Mark Brandenburg. Berlín, Reimer, 1887.
J. Wyclif. Tractatus de benedicta incarnacione, now firsl printed from tbe
Vienna and Orielmss by E. Harris. Londres, Trübner, 1886, in-8 de xxx et 271 p.
V. Vattier. Jobn Wyclyff. Sii vie, ses ceuvres, sa doctrine. Paris, Leroux,
t886, in-8 de VI et 347 p.
A. Jundt. L'Apocalypse mystique du moyen llge et la Matelda de Dante.
París, Fiscbbacher, in-8 de 76 p.
U. Tammen. Kaiser Friedrich II und Pabst Innocénz lV in den Jabren
1.243-1245. Leipzig, 1886, in-8 de 52 p.
A. Pokorny. Die Wirksamkeit des Legaten des Pabstes Honorius I_II in
Frankreich und in Deutschland. Krems, Oberrealschule, 1886, in-8 de 41 p.
W. Martens. Die Besetzung des pmbstlicben Stuhls unter den Kaisern Heinrich III und Heinrich IV. Fribourgen Brisgau, Mobr, 1887.
O. Ringholz. Des Benedictinerstifles Einsiedeln Thretigkeit für die Reform
deutscber Klcester vor dem Abte Wilhelm von Hirscbau. Fribourg, Herder,
t886, in-8 de 53 p.

��REVllE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS

396

T. Homolle. De antiquissimis Dianre simulacris deliacis. Paris, Vieweg,
1887.
E. PfZeiderer. Die Philosophie des Heraklit von Ephesus im Lichte der Mysterienidee, nebst Anhang ueber heraklitischen Eintlüsse im alttestamenUichen
Koheleth und be5onders im Buche der Weisheit sowie in der ersten christlicben

Literatur. Berlin, Reimer, 1886, in-8 de 1x et 354 p.
J. Stuhrmann. Die ldee und die Hauplcbaraktere der Nibelungen. Paderborn,
Scbaming, 1886, in-8 de 79 p.
L. Laistner. Der Archetypus der Nibelungen. Municb, Verlag für Kunstund

TABLE DES MATIERES
DU TOME QUATORZIEME

Wissenschaft, 1886.
RELIOIONS DE L'ASIE

Edwin Arnold. Asia revisited. Londres, Trübner, 1886.
Maurice Jametel. La Chine inconnue. Paris, Rouam, 1886.
J. Schwab.Das altindische Thieropfer, mit Benutzung handschriCLlicher Quellen bearbeitet. Erlangen, Deichert, 1886.
A. Bastian. lndonesien oder die Inseln der Malayiscben Archipel, 3• livr.;
Sumatra und Nacbbarschaft. Berlin, Dümmler, 1886.
FOLK-LORE

G. Heeger. Ueber die Trojanersage der Brillen. Munich, Oldenbourg, i886.
Emmanuel Cosquin. Contes populaires de Lorraine comparés :i.vec les contes
des autres provinces de France et des pays étrangers et précédés d'un essai
sur !'origine et la propagation des contes populaires européens. Paris, Vieweg,
2 vol. in-8.

Paul Sébillot. La deuxi~me série des Légendes, Croyances et Superstitions
de lamer. Les Météores et les Temp~tes. Paris, Charpentier, 1 vol. in-i8.

ARTICLES DE FONO

u empereur Julien (suite et fin), par M.

Albert Réville.............

~

1 etU5
L'étude de la religion égyptienne. Son élal actuel et ses conditions.
- Introduction a un cours sur la religion de l'Égypte a l'École des
Hautes Études, par M. E. Lefébure ••••••.•.•••...••••. . .•••.••.•
26
Le sacrifice de la chevelure chez les Arabes, par le or Ignaz Goldziher.
49
La croyance a. l'immortalité de l'ame chez les anciens lrlandais par
MG
'
• eorges Dottin ! • • • • • • • • • • • • • • • • • • . • • • • • • • •
53
Le se~s_primitif des mots latins Augur et Genius, ~;r
67
La rehg1on chaldéo-assyrienne, par M. E. de Pressensé
73
Les Institutions ecclésiastiques d'Herbert Spencer et l'év~¡~;i:~ •~u·~e;ti~
ment religieux, par M. le cornte Goblet d'Alviella .
95
Le pessimisme moral et religieux chez Homére et
par M. J.-A. Hild . •. . •.•••.•.•• , • . • . • • • •• . . . • . • . . . • . . • • • • • • • • • • 168
Le code sacerdotal pendant l'exil, par M. J. Halévy. . • . . . . . . . . . . • . . .
i89
Du rnerveilleux dans Lucain, par M. Maurice Souriau. • . • . . . . . . • . . . . . 203
La_ religion et le théatre en Perse, par M. Edouard llfontet. . . . . . . . . . .
277
Vr1tra et Namoutchi dans le Maha.bhiirata, par M. Léon Feer. . • • . . . . . . 291
Le cbristianisme chez les anciens Coptes (i cr article), par M. E. Amélineau....... .. • . • • • . • . • • • • . • . • .
308
L'histoire des religions. Sa méthode -~t· ~~~ ·
d;;¡r~~·t~;;¡~~
récents de MM. Maurice Vernes, Goblet d'Alviella et du P. van den
Gheyn, par M. Jean Réville •. • •••• , • • • • • • • • • . . . . • . • . . . . • • • • • • . • • 346

M." ~:~i'~;;~::d:

H.é~{~~~ (~;/ ~;;¡~¡~j:

;~1~: ·

;~s·

MÉLAi\GES ET DOCU.\1ENTS
Le septieme congrés international des orientalistes. - Session de
Vienne, par M. L. de Milloué. • .. .. . . . • . . . . . • . • • • •••
Une derniere version russe de la Filie aux bras co~pés, ~:~ •

M.' i.:~~
Sichler ....... ,, .................... ...... , ................... ,.

219

228

�398

REVliE DE L'HISTOIRE DES RELIGlOliS

REVUE DES LIVRES

"•s••·

Andrew Lan!J. La l\lylhologie (M. Albert Réoille)...................
B. D. Anderson. l\lylhologie scandinave. Légendes des Eddas (~1. E.
Beauvois) . •••. .... ..• . • . . . . • • . • . • • • • . . • • . • . . • • • . • • • • • • • • • . • . .
B. Smend el A. Socin. Die lnschrifL des Krenigs Mesa von Moab
(M. A. Garriere)........ • . • . . . • • . . • • • . • • • • • . • • . . • . . • • . • • • • . . • • •
Charles 'Piepenbrin!]. Théologic &lt;le l"Ancien Teslamenl (M. Etienne

2.13
23G

238

Coquerel).....................................................
211
A. Reichen?&gt;ach. Die Religionen der Vcelker oach den beslen Forschuogsergebnissen bearbcilel (:\l. Jean Héuille) • • • • • • • . . • • . . • • • • . • . • • • . • 2't5
C11RONIQUES.............. • • • • • • • . • • • • • • • • • • • . • • • . • . . • .
117, 2i8, 36í
0ÉPOUILLUl!Nr.i DES l't:IIIOOIQUKS E T D&amp;S TOAVAUX DES SOCIÉTÉS
SAVANTES,. , , • , •• ••• , , , • , • , •••••••••.•••••••• •., • • • • •
B101.100RAPHIE • • . • • • • . • • • • • • • • • • • • • . • • • • • • • • . . • • • • • • • • • •

126, 262, 382
136, 270, 391

Le Gérant : ERNEST LEROUX .

.UCOE116, lllPnlllBl\111 DURDIN '&amp;T el•,., ROB OAll!ll&amp;R.

�ERNEST LEROUX. ÉDITEUR
RUP. BO;\"Al'ARTE,

•

28

DECOUVERTES EN CHALDÉE
1mr Ernest de SARZEC

Consul de Fl'ance it Ba9dad, correspondan( de l'lnslitut
Ouvrage accomJJagné de planches, publié par les soins rle Léón HE~ZBY, membre
de J'Jnstitut, conserYatcur des autiquilés orientnlcs, sous les auspices du Ministere-. de nnstruction publique et des Bea,ux-Arts.
Pi'emiere livraison, in-fol., avec 30 planches ~n héliogravure. . . .
30 fr.
U:i fr.

Oeu.,ieme livraii;on, in-WL,_arec t:i lJlanches.

COLLECTIO:'í DE 11. DE CLEI\C!!

CATALOGUE MÉTHODIQUE ET RAISONNJt
Pre ,nim• fascicul(' · : /,es C-f¡findres (LSS!Jrien&lt;r •. fü~ctigé a.vec la. co!)aboralion
de M. J. MENANr
Un vol. in-fo!., 11.vec 55 planches en béliogravurc, une carte, et de nombreux

dessins dans le texte .

. .

. .

. . . . . 50 fr.

fEUVRES DE A. DE LONGPÉRIER
i1IIU1BRE DE L'LXSTJTUT

Réunies et mises en ordre par G. SCHLUMBERGER
7 vol. in-8, richemrnt illustrés. . . . . . . . .
125 fr.
Tome J. ArchéQlogie oriontale. Numisroalique, l\Jonuments arabes.

Tomen. AntiquifCs gi•rcqucs, romlii.nes et gauloises (i.8.,8-186~).
Tome JH. An.fü¡uités grecqneSi romaines et gauloises (1.862-ts83).
Tome IV. Moyen t\ge et Renaissan én {1837-1858).
Tome V. l\foycn il.ge· et Reoaissance {1858-1868).
Tome Vl. llloyen áge et Renaissance _(1869-188.3) Supplémcnt. - Bihliographie généraie.
_
Tome VII. Nouveau supplément et index général.

Anliqmtés américrrines.

CEUVRES CHOISlES DE A.-J. LETRONNE
M.E.'1813.E OE L'L'iST.l;l'UT

Assembléee et mises en ordre pa.r E. FAGNAN
6 beaux vol. in-8, illustrés . .
1;i fr.
Prei:ni{lrc série. Égypte ancienne. 2 volumes
~lLUf3me s6rie. Géogi-aphie et cosmographic. 2 volnmes.
Troisieme s6rie. Arphéologic et philologie. 2 volnmes.

RECUEIL D' ARCHÉ0L0GIE ORIENTALE
Publié par 11. CLERMONT-GA.NNEAU, avec planches_et gravures.

Les fascicules I et II ont paru
Conditions de la. so1,sul1•tion:

Le RECUEIL D'ARCHEOLOGIE ORIENTALE, publié par i\I. Clé1·montGaoncau, parait par fascicules de cincf feuilles in-8, avoc plüJ!vhes et gravures.
Cinq fascicules forment un vol u me.
~
Cbaqne fascicule se ·v end 5 francs.
On peut sol1scrire &lt;\U volume complet ú recevoir frllnco (par fascicule ou par
volume) au pm: d·e .
. .
. , .
.
. . . .
.
· 20 fr.
La ¡rnhlication du ,oJume terminé, le pt·ix. en sera porté
2.i fr.

a.

REVUE ARCHÉOLOGIQUE
publiée sous la direclion de MM. A. Br:RTRAND et G. PERllOT, membres de ;.___,1~ ,t
Abonnement ¡ 25 fr. - Uépartements, 27 fr. - Étrangt:'\ 28 fr.
~

....

f

j

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="445">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560794">
                  <text>Revue de L'Histoire des Religions</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560795">
                  <text>Revue de l'histoire des religions: Annales du Musée Guimet, fue creada por el Musée Guimet, Dirigida por Jean M. Revillé y editada por Ernest Leroux a finales del 1800.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568737">
              <text>Revue de L'Histoire des Religions</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568739">
              <text>1886</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568740">
              <text>7</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568741">
              <text>14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568742">
              <text>Anual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568758">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785329&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568738">
                <text>Revue de l'histoire des religions: Annales du Musée Guimet, 1886, Año 7, Tomo 14</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568743">
                <text>Musée Guimet</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568744">
                <text>Religión</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="568745">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="568746">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="568747">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568748">
                <text>Revue de l'histoire des religions: Annales du Musée Guimet, fue creada por el Musée Guimet, Dirigida por Jean M. Revillé y editada por Ernest Leroux a finales del 1800.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568749">
                <text>Imp. Burdin Et</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568750">
                <text>Revillé, Jean M., Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="568751">
                <text>Leroux, Ernest, 1845-1917, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568752">
                <text>1886</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568753">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568754">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568755">
                <text>2020515</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568756">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568757">
                <text>fre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568759">
                <text>https://www.persee.fr/collection/rhr</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568760">
                <text>París, Francia</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568761">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568762">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36805">
        <name>Chez les Anciens Irlandais</name>
      </tag>
      <tag tagId="36802">
        <name>L'empereur Julien</name>
      </tag>
      <tag tagId="36803">
        <name>L'etude de la Religion Egyptienne</name>
      </tag>
      <tag tagId="36804">
        <name>Le sacrifice de la Chevelure</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20434" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16793">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/445/20434/Revue_de_L_Histoire_des_Religions_1887_Ano_8_Tomo_15.pdf</src>
        <authentication>f818c768545aaca4d2b8cc7f2a2000e3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="568790">
                    <text>-

.:,,. -

A'.}~ALES DU MUSÉE GUIMET

REVUE
08

L'HISTOIBE DES BELIGIONS
PUBLIÉE SOUS LA DIRECTJON DE

M. JEAN RÉVILLE
AVEC LE

coscouns

DE

MM.. A. BARTH, membre de la Société Asia.tique ; A. BOUCHÉ LECLERCQ, profest'eur a Ja
Facullé des lettres de Paris; P. DECHAR.\IE, professeura la Faculté des lettres de Naucy¡
J.-A. HILO. professeur 8. la Faculté des lettres de Poilier:.; G. LAFAYE, professeurll. la
Facultó des lettresde Lyoo; G, .\fASPEHO, cJel'In~litut, proresseur au Collége de Frouce
E. HEN"AN, de l'lnstitut, professeur o.u Collbgc. de Frauce ; A. RÉVILLE, proresseur a.u
CoUege de France; C.-P. TIELE, professeur fl'Uuiversilé de Leyde, etc.

HUITIEJJJE

ANNÉE

TOME QUIN ZIEME

PARTS
ERNEST LEROUX, ÉDITEUR
28,

RUE

BONAPAUTE,

i 887

28

��•
V

BIBLIOTECA CENTRA&amp;.

U.A.N.L

REVUE
DE

'

L'HJSTOIRE DES RELTGJONS
TOME QUINZIEME

1

,.

'

..

•

�ANNALES DU MUSÉE GUIMET

REVUE
DE

L'HISTOIRE DES RELIGIONS
r.

PUBLIÉE S00S LA DlREC'rlON DE

M. JEAN RÉVILLE
AVEC LE CONCOURS DE

A. BARTH, membre de la Société Asiatique; A. BOUCHÉ-LECLERCQ, professeur a la
Faculté des lettres de Paris; P. DECHARME, professeur ala Faculté des lettres de Nancy;
J.-A. HILD, professeur a la Faculté des lettres de Poiliers; G. LAFAYE, professeur á la
Faculté des lettresde Lyon; G, MASPERO, de l'Institut, professeur au College de France;
E. RENAN, de l'lnstitut, professeur au College de France ; A. RÉVILLE, professeur au
College de France ; C.-P. TIELE, professeur a l'Université de Leyde, etc .

)rn,

A.'IGERS, ll!PRJ!\IERIE BURDl!'i ET cie.

HUITJÉME

i

ANNÉE

TOME QUINZIEME

PARIS
ERNEST LERO UX, ÉDITEUR
28, RUE BONAPARTE, 28
i887

�UNE CONT RIBUTlON A L' tTUDE DU PAULINISME
DK LA

0.UESTION DE L'ORIGINE DU PÉCHÉ
D'APRÉS LES LETTRES DE L'APOTRE PAUL

La maniere dont l'apótre Paul s'est représenté l'origine du
péché et s'en est expliqué l'universelle et fatale domination
dans le monde, est un des points les plus obscurs et les plus
controversés de sa doctrine. Cette obscurité ne tient point au
style de ses lettres; nous n'en connaissons aucun, avec tant
d'infirmilés extérieures, qui soit en réalité plus précis, plus
vigoureux et plus clair. Si la question de !'origine du mal
moral reste mal éclaircie dans ses lettres meme les plus
didactiques, c'est que Paul, missionnaire du Christ encore
plus que philosophe, ne l'a jamais ni posée ni résolue d'une
faoon directe. Il était préoccupé d'autre chose que de spéculation et de logique.11 éprouvait bien plus le üésir de changer
le monde que de le comprendre. Sans doute un systeme
théologique, d'une admirable unité, ·se dégage des écrits qui
nous restent de luí, parce qu'il est dans la nature meme de
tout esprit original et puissant de penser systématiquement;
mais il est juste de dire qu'il n'eut jamais le propos délibéré
ni meme l'intenlion de faire un systeme. 11 n'ajamais procédé
a la maniere d'un philosophe qui construit d'abord sa doctrine et qui l'enseigne ~nsuite a ses disciples. 11 y avait autre
chose que de la métaphysique a la base de sa prédication ; il
i

�•
2

REVUE DE L'msTOlRE DES Rl!:LlGIONS

y avait le fait moral de sa conversion, la certitude qu'il avait
vu le Christ ressuscité et avait re¡;u de lui l'ordre de convertir
les pa'iens au Dieu vivant et vrai. Jamais il n'a traité de queslion purement spéculative. Toutes celles qu'il a débattues el
résolues avec la vigueur et l'ingéniosité de sa dialectique sont
des questions qui naissaienl de son reuvre missionnaire et
qu'il fallait résoudre dans l'intéret de cette reuvre elle-meme:
lelles sont les questions de la justification par la foi, de la
circoncision et de la valeur de la loi dans l' économie de la
religion nouvelle, de la condition des juifs et des pa'iens
devant l'Évangile. Sur tous ces points d'ordre pratique, il a
fait une éclatante lumiere. Au contraire, sur les questions
d'ordre spéculatif ou métaphysique, comme la nature essentielle du Christ, la nature du Saint-Esprit, la distinction des
forces ou des personnes dans la divinité, !'origine du monde
et de l'homme, les rapports de la liberté et de la grAce, il ne
s'est jamais expliqué d'une fa&lt;¡on expresse et formelle et l'on
est le plus souvent réduit a les résoudre suivant le reflet que
les príncipes généraux et directeurs de sa doctrine paraissen t
jeter sur elles. De la viennent des controverses sans fin. Or,
la question de l'origine du péché esf, au premier chef, une
de ces questions spéculatives et les exégetes les plus consciencieux discutent toujours sur les textes qui s'y rapportent
sans réussir a se mettre d'accord sur la maniere de les
entendre.
Il y a quelques années, en préparant la seconde édition de
l'Apótre Paul i, je me suis heurté a cette question et n'ai pu
alors que faire l'aveu de mes hésitations et de mon embarras.
Je constatai sur ce point, dans la pensée de l'apotre, deux
courants allant en sens contraires: l'un qui semblait conduire
a la doctrine traditionnelle du péché origine!; l'autre qui nous
i ) L'apotre Paul (esquisse d'une histoire de sa pensée), 2• édit. Paris.
Fischbacher 1881.- Voyez la note de la page 266. On y trouvera l'idée-mere
de cetle étude.

1

UNE ;:;oNTRIBUTION A L ÉTUDE DU PAULI~IS)IE

3

ramenait a la constitution physiologique de l'homme comme
a la cause de tout péché. J'avouais en meme temps que je ne
voyais pas comment ces deux explications se pouvaient concilier. Le probleme était ainsi posé, non résolu. On ne saurail
admettre en effet dans la pensée d'un tel homme une contradiction si flagrante. Je me suis done remis en quete d'une
solution et e' est le résultat de cette nouvelle étude que je vais
essayer de résumer ici. Peul-etre trouvera-t-on qu'une
lumiere assez vive jaillit de ce point sur tout le reste du
systeme.
'
Cette étude comprendra deux parties : dans la premiere,
j' examinerai les textes les plus importants relalifs a la doctrine du péché; dans la seconde, j'essaierai de montrer la
corrélation intime et l' étroite solidarité de cette doctrine avec
les autres grandes idées du systeme paulinien. C'est dire que
la seconde partie sera comme la vérification logique de la
premiere.

I
Les racines de la pensée de Paul sont dans l'Ancien Testament. Sa conscience est l'héritiere et la füle de la tradition
religieuse et morale des prophetes d'Israel et de la loi mosa'ique
dont le trait principal est le souci de la sainteté. Le péché est
essentiellement pour elle la transgression d'une loi positive
de Dieu ('mxpo:6ixat~ -.ou v6¡,.ou). C'est assez dire qu'il est le fait de
la volonté, et n'est constitué que par la détermination de la
volonté. Cette désobéissance, qui est une révolte contre Dieu,
provoque nécessairement le déploiernent de la colere de
Dieu (óp,~ 8eoü, Rom., 1, 18), qui n'est pas autre chose que la
réaction de la justice divine contre la rébellion humaine. Le
sentiment de la culpabilité et de la responsabilité est une
donnée immédiate de l'expérience religieuse et morale,
au dela de laquelle Paul ne songe pasa remonter. C'est le
point de départ de ses réflexions subséquentes , que celles-

�•
4

1

REVUE DE L HISTOIRI&lt;: DES RELIGIONS

ci, quelles qu'elles soient, ne sauraient ensuite ni modifier
.
'
m compromettre (Rom., 1, 21 et 11 ; 11, 1-11).
Toutefois, l' on s' aperQoit bien vite que l'on a affaire non a un
.
'
esprit du commun, mais a un penseur. Le chatiment infligé
par Dieu au péché n' est point considéré comme une peine arbitraire et surnaturellement édictée contre Je mal. La peine du
péché sort du péché lui-meme par unmouvement organique;
elle en estle chatiment parce qu'elle en est le fruit. C'est la
dialectique intérieure de la vie morale qui mene le pécheur
a la mort, comme elle mene le juste a la vie. Relisez le développement du péché dans le monde pai'.en esquissé dans le
premier chapitre de la lettre aux chrétiens de Rome · cette
liaison interne de la mort au péché est sensible. Nou~ avons
un scul et meme processus dont la violation de la loi divine
est le premier moment et dont la ~ort du pécheur est le der1
nier • Voila ce qui fait la tragique gravité du péché et la
nécessité d'une rédemplion qui sera comme une création
intérieure nouvelle et comme une résurrection d' entre les
morts.
1. Paul emploie au pluriel et au singulier le mot &amp;:¡,.cip'tlo:.
Au singulier, ce mot ne représente pas seulement la somme
de tous les péchés particuliers. L'apótre ést réaliste, pour
parler le langage du moyen a.ge. Sa personnification du
péché n'est pas une simple figure de rhétorique. Il y voit une
puissance qui ne se révele sans doute que dans ses effets, a
savoir. les transgressions parliculieres, mais dont les effets
aussi ne s'expliquent que par elle. Nous avons ici exactemenl
le rapportorganique des individus al'espece. L'espece n'existe
que dans les individus; mais les individus a leur tour sont les
produits de l'espece. Ainsi en est-il du péché considéré
comme puissance et principe des transgressions partii) Cette idée esl vivement exprimée dans ce passage dont il est irripossible de rendre l'énergie concise : -ra 1tot6~11om" -rwv &amp;¡,.otp-rlwv T«
-roii v6¡,.ou
lv,¡pyE!-ro lv 1;0,, ¡,.É,Eatv -1¡¡,.wv d, -ro xotp1to:pop;¡aott -r0 6cxvCÍT&lt;¡J• (Rom., vu, 5.) Le
péché fruclifie pour la mort.

º'"

UNE CONTRlBU'CION A L'ÉTUDE DU PAULTNISllIE

5

culieres. Les secondes sont les manifeslations organiques du
premier. Celui-ci n'existe sans doule que dans celles-la, mais
les transgressions a leur tour apparaissent a ce point de vue
comme les fruits de la puissance générale du péché, qui,
e~trée dans le monde avec la premiere transgression du premier homme, y regne souverainement depuis lors.
Le péché est universel; tous les hommes sont constitués
pécheurs. Cette universalité du péché, Paul l'établitpar trois
preuves : la premiere est tirée de l' observation empirique
de l'état moral du monde pa'ien et du monde juif de son
temps (Rom., 1 et JI). La seconde, e'est la pre uve scripturai_re qu'~l ne néglige jamais (Rom., m, 10-20). « 11 n'y a
pomt de Justes, non, pas méme un seul. .. etc.» La troisieme,
essentie1Iement psychologique, va beaucoup plus loin et plus
au fond. A l'universalité objective du péché daos l'histoire,
correspond la fatalité subjective du péché dans chaque individu, fatalité fondée sur le conflit de ]a nature charnelle de
l'homme et de la loi toute spirituelle et parfaite de Dieu
(Rom., vn, 7 et s.). L'apótre n'hésite pas a reconnaitre dans
cette universalité et cette nécessité intime du péché qu'il
constate au dehors et au dedans, une loi divine qui se réalise
dans l'histoire et dans la vie individuelle. Car meme le péché
ne se développe sans loi. « Dieu, dira-t-il, quand il résumera
son systeme, a enclos d'abord tous les hommes pour la désobéissance, afin de faire ensuite miséricorde a tous » (Rom .,
x1, 32)1. 11 y a une dialectique providentielle daos l'histoire de
l'homme sous la domination du péché, comme il y en a une
dans le développement de l'reuvre de rédemption; ou plutót
c' est une seule et meme dialectique qui mene a son terme
l'idée divine de la justice par deux moments opposés et
successifs.
Jusque-la tout va clairement et les exégetes sont d'accord.
1) C'est dans le meme sens que Paul daos Rom., vu, 23 parle d'une loi
dans les membres luttant contre la loi de l'entendement, v6µo~ ev -ro,~ ¡,.é.Eatv.

�6

REVUE DE L'HTSTOIRE DES RELIGIONS

La difficulté commence des qu'on se demande ou est la cause
premiere et de cette fatalité psychologique et de cette
universalité historique du péché. C'est ici que nous rencontrons deux séries de textes, qui nous menent dans deux
directions opposées ou tout au mofas divergentes 1 • D'abord
ceux sur lesquels on appuie d'ordinaire, a partir de saint
Augustin, la doctrine traditionnelle du péché origine!. Que
Paul ramene ce fleuve du péché au péché du premier homme
comme asa source, cela ne fait aucun doute. Mais il ne faut
pas confondre le commencement d'une chose avec sa cause,
et il s'agit de savoir si ce premier péché, en meme temps
que cause, n'était pas lui-meme l'effet d'une cause plus profonde et plus générale. En attendant, a cóté de ces textes qui
ramenent le fleuve du péché dans le monde au péché d'Adam,
il y en a d'autres non moins explicites, non moins éloquenls
qui font sortir le péché de la rencontre de la loi et de la chair.
On saisit la différence radicale des deux explications: d'apres
la premiere, on explique les péchés actuels, par le péché du
premier homme qui reste lui-meme alors un acte sans explication et saos cause; d'apres la seconde, on peut expliquer
le péché du premier homme par la meme raison qui explique
aujourd'hui tous les autres. La pensée de Paul est-elle restée
dans cette antinomie? N'y a-t-il aucun moyen de subordonner
les uns aux autres, et d'expliquer les uns par les autres, les
passages contraires qui semblent la créer? En d'autres
termes, avons-nous a constater une incohérence dans le systeme paulinien, ou une erreur d'exégese de la part de ceux
qui l' ont commenté? Pour en décider, il est nécessaire de
reprendre l'étude de ces textes eux-memes et de préciser
exaclement la portée de chacun d' eux.
2. Nous commencerons par le plus célebre qui seprésente
i) La premiere série de ces textes comprend : Rom., v, 12-21 et II Cor.,
xr, 3 et ss. - La seconde série est formée surtout de Rom., vu, 7-24;
vm, 3; Gal., v, 17 et 18, etc.

7
a nous le premier (Rom., v, 12-21 ). Ce serait une erreur de
croire que l'apótre est ici préoccupé de donner une solution
a la question métaphysique de !'origine du péché. Le contexte
prouve qu'il avait un souci plus pratique et tout différent. 11
avait parlé précédemment de l'muvre de réconciliation entre
Dieu et les hommes, opérée en Jésus-Christ. Ce qu'il tente
maintenant, du verset 12 au 21, c'est un parallele entre le
déve]oppement dans l'histoire de l'humanité, du príncipe de
péché qui est un príncipe de mort et le développement du
príncipe de vie qui est dans la juslice justifiante du Christ. Et
l'intention de ce parallele n'est pas d'expliquer la provenance
du péché, mais d'exalter l'muvre de la grAce en montrant.que
celle-ci a été encore plus puissante que le péché; car, outre
qu'elle est universelle comme lui, elle a cela de plus, qu'elle
agit et triomphe dans des conditions beaucoup plus difficiles
(vers. 15-16). Ainsi, malgré les apparences, le point de départ
de la pensée de Paul, n' est pas Adam, mais Christ. Le premier
ne sert que d'illustration au second : 'Ao&amp;µ, o; aa'tw "t61to; 'to:i
¡.,.DJ,o,,'to; (vers. 14). Cela dit, voyons ce que l'on peut tirer de
ce texte, pour éclaircir le point qui nous intéresse.
Nous y lisons d'abord que le péché est entré dans le monde
par un seul homme, c'est-a-dire que le péché, en tant que
puissance générale ici personnifiée, a fait son apparition daos
l'histoire au moment oi'l le premier homme a commis sa
premiere transgression. 11 ne faut pas confondre en effet
cette &amp;¡,.o:p-tfo: qui entre dans le monde alors, avec le péché
d' Adam qui est une 1t:xp:x6&amp;at; spéciale. C' est par la 1tcip:x66.at~,
acte positif particulier, que l'&amp;¡,.cip"tici, puissance ou virtualité universelle , se réalise et entre dans la vie de l'histoire, en sorte quecette &amp;¡,.cipT(ci générale comprend, en réalité,
et la transgression d'Adam et celles de tous ses fils,
comme le príncipe contient les conséquences, et l'espece,
les individus. Or, des que l'on entre bien dans cette
maniere de penser, n'est-il pas déja tres vraisemblable que
Paul regardait l'acte particulier d'Adam, comme l'effet de la
puissance générale du péché, et non celle-ci comme produite
U:'.'!E CO~TRIBUTION A L'ÉTUDE DU PAHLINIS!IIE

�8

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

par celui-la.? Si l'on ne peut douter que Paul ne soit un
idéaliste-réaliste par le genre de ses conceptions, on ne peut
douter davantage que l'acte particulier ne fut pour lui l'effet
du príncipe général et non le contraire. Des lors, il ne faut
point dire, comme on le fait, que la ,-:zpa:Mat~ d'Adam a·créé
dans le monde la puissance générale et universelle de
l'&amp;¡i.ap'tfa:, mais que celle-ci, au contraire, a été la cause productrice de la trap.sgression premiere d'Adam, comme de toutes
celles qui l'ont suivie.
II ne suit pas de la que le premier péché n'ait pas plus
d'imporlance historique que tous les autres. 11 est de méme
nature sans doute, mais il est le premier, la source de tous
les autres, et lous les autres tiennent a lui comme tous les
anneaux d'une chatne tiennent au premier anneau, comme
le cours d'un fleuve tienta sa source. II faut méme dire plus:
toute la puissance de péché, aujourd'hui disséminée et partagée entre une infinilé d'actes particuliers mauvais, se
trouvait concentrée et condensée dans le premier péché. De
méme que le premier homme portait dans ses flanes toute
l'humanité, de méme sa premiere transgression était grosse
de toutes les transgressions futures, non pas en ce sens que
l'acte d'Adam souillat toute sa descendance, mais en ce sens
que ce premier péché était la manifestation d'une puissance
de péché qui allait se réaliser dans la vie de chaque homme
comme elle s'était réalisée daos celle d'Adam. C'est pour
cela que l'apotre écrit ces mots : ai'
cxv6pwi.ou et qu'il
dira plus loin : 4. Par le moyen de la désohéissance d'un seul
homme, la totalité a été conslituée pécheresse. » Cela ne veut
pas dire le moins du monde que ]a désohéissance d'Adam et
sa coulpe onl été imputées a toute sa race, maís que sa désobéissance a été la breche premie re par laquelle la puíssance
du péché est entrée et s'est réalisée dans · l'hisloire sous la
forme d'une infinité de transgressions. Ce qui suit va achever
de le démontrer.

~"º~

A la suite de la puissance du péché, la mort est entrée
dans le moQde « et s'est élendue a tous les hommes parce

U'.'\E CO'.'iTRIBUTlON A L'ÉTUDE DO P.AULI'.'ilSME

que tous ont péché : .;;~ 'ltrmt; CX'16pwi.ou; at;&gt;¡),6i•1 sqi'~

!)
'ltfflE~

f¡¡,.apm (v. 12). On n'aurait pas si longlemps ni si bizarrement

disputé sur ces mols, si depuis saint Auguslin on n'avait pas
voulu y faire entrer le contraíre de ce qu'ils signifient le plus
clairement du monde. La conjonclion sqi'~ mise pour ai.1 -:oü'to
o-n est souvent employée par l'apótre et toujours dans le sens
de« parce que»•. L'aoriste~1.1.a:p-rov n'estpas moins clair;il esl
impossible, comme je l'ai pensé autrefois, de le traduire par
le passif « ont élé faits pécheurs ». II ale sens actif et signifie
simplement : ont péché, c'est-a-dire la mort est venue sur
tous les hommes, parce que tous ont commis aussi des transgressions, en sorle que leur mort arrive non en vertu du
péché d'Adam, mais en verlu de leurs propres péchés. Ce
r.&amp;,mc; ~µ:i:p'tov exprime done la réalisation subjeclive et universelle de la puissance objective du péché. Il faut, en effet, que
le péché existe comme péché, c'est-a-dire comme violalion
posilive de la loi, avant de pouvoir produire la mort. On voit
done que, loin d'appuyer la doctrine devenue orlhodoxe depuis Augustin, du péché originel, le texte de Paul implique
et exprime une doctrine toute conlraire.
Ce qui suit immédiatement prouve en toute évidence que
nous sommes sur la voie de la pensée de l'apólre. Les versets
13 et 14 ne peuvent étre compris que comme une ohjection
a ce qu'il vient de dire et dont il tient a se débarrasser.
Comment soutenir, en effet, que la mort est survenue a
tous les hommes parce que tous ont péché, lorsqu'il est constant qu'avant la venue de la loi (mosai:que) les hommes n'ont
pas laissé de mourir? Oui, répond notre auteur, il est vrai que
la ou il n'y a pas de loi, le péché n' est pas imputé ; oui encore
d'Adam a Moi'se la morl a régné sur tous les hommes; mais
c'est la preuve qu'ils avaient péché réellement, bien que
dans une autre forme qu'Adam lui-méme. Le péché était présent dans le monde avant la loi de Moi:se et y suscitait des
transgressions sans nombre, bien que ces transgressions ne
i) Comparez Phil., ru 12 ; u Coi·., v, :l.

I

�{O

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

fussent pas semblables à celles du premier homme. Toute la
réponse de Paul à l'objection qu'il veut réfuter est dans ces
mots jetés à la fin de sa phrase : xixl hl 'tooç µ-fi à:µixp'tf,alfflaç 't&lt;j&gt;
011-otwlJ,IX'tt n)ç 'lt1Xpix6Gfaewç 'Aa&amp;11-. Où donc était la différence entre
la transgression d'Adam et celle de ses premiers descendants?
Elle était en cela que ceux-ci n'avaient pas reçu, comme le
premier homme en Éden, un commandement extérieur
positif. Mais ils n'élaient pas sans loi pour cela. Avant la loi
de Moïse et hors d'Israël, les hommes ont toujours eu d'après
Paul une loi intérieure, un commandement écrit dans leurs
cœurs, ypar.to'I È'l 'tixîç xap8(atç aù'tw'I (Rom., n, 14 et i5). C'est ce
commandement intérieur violé qui les constitue pécheurs non
moins qu'Adai;n, quoique d'une autre manière. Or, cette
façon de répondre à l' objeclion impliquée dans les versets
13 et 14 de notre texte, n'est-elle pas la confirmation éclatante de notre manière d'entendre le Èq&gt;'~ 'lta'l'teç ~11-ap'tO'I du
verset f 2?
Nous en trouvons une seconde non moins décisive en considérant l'ensemble de ce parallèle entre Adam et Christ. Les
lecteurs qui le lisent ayant l'esprit préoccupé par la doctrine
traditionnelle, y trouvent une difficulté dont je ne les ai
jamais vu sortir à leur entière satisfaction. Dès que l'on
tient que nous sommes rendus coupables par le péché d'Adam
sans notre participation, il est évident que l'équilibre entre
les deux Adam est rompu, et que même (à l'encontre de ce
que l'apôtre veut établir), l'œuvre de la grâce est inférieure
à celle du péché. En effet, landis que je suis rendu pécheur
et coupable sans ma volonté, je ne puis avoir part à la justice
de Christ que par ma volonté, c'est-à-dire par la foi. En
d'autres termes, pour se réaliser entièrement, l' œuvre de
justice a besoin d'une condition subjective, qui manque dans
la réalisation du péché. Nous estimons que c'est là une erreur
que la dogmatique a fait commettre à l'exégèse. L'idée qu'il
y a péché là où il n'y a eu ni volonté ni loi, est absolument
étrangère à Paul. Prenez, au contraire, le Èq&gt; ~ 'ltmeç ~l'-IXf"tO'I
dans le sens actif que nous avons donné, et alors vous avez

UNE CONTRIBUTION A L'ÉTUDE DU PAULINISME

H

la condition subjective de la mort du pécheur. Les hommes
meurent parce qu'ils ont péché comme ils sont justifiés par
ce qu'ils ont cru. A ces mots &amp;q&gt;'~ 'lta•m:ç ~11-:ip'to•1, dans le premier
moment, correspondent les mots o1 't')i'I 'ltZptaae(a,, n)ç 1.ap:'toç
Àix11-M•1oneç (v. 17) dans le second. De cette façon, l'inégalité
choquante dont nous parlions disparait, l'équilibre rompu se
trouve parfaitement rétabli.
·
Si notre exégèse est juste, on voit que le texte laisse
intacte la question de l'origine du péché. Nous voyous bien
que tous les péchés découlent d'un premier péché, mais ce
premier péché lui-même, d'où vient-il? Quelle est la cause
du péché d'Adam? A cette question, le passage examiné ne
fournit aucune réponse.
Il en est un second, II Corinth., xi, 3, qui semble au premier abord nous faire faire un pas de plus; en réalité, il nous
laisse au même point. Il est dit là que le serpent séduisit Éve.
Cela prouve que Paul admettait l'autorité des premiers récits
de la Genèse et croyait au diable, car pourlui le serpent, c'est
évidemment le diable. On pourrait donc dire qu'à ses yeux la
cause première du péché est dans le diable lui-même. Mais
alors pourquoi l'apôtre ne dit-il pas que le péché est entré dans
le monde avec Satan et par lui? C'est qu'évidemment, dans sa
pensée, Satan a conseillé le premier péché, mais n'en est
pas l'auteur. La suggestion du diable a rendu la séduction
plus forte, mais le péché a été le produit de la volonté d'Adam,
et la question subsiste toujours : Pourquoi le premier homme
a-t-il succombé à la tentation? Où faut-il chercher la cause
de sa faiblesse et de sa défaite?
3. Nous pouvons aborder maintenant la seconde série de
textes que nous avons signalée. Dans les précédents, l'auteur
de l' Épître aux Romains avait décrit le développement historique du péché; il va nous en expliquer dans Rom, vu, 724, la genèse psychologique. Al'universalité objective correspond dans sa pensée la nécessité subjective du péché. Sans
doute encore ici Paul ne traite pas la question d'origine; il

�/

1

i3

REVUE DE L HIST01RE nES RELIGIONS

UNE CONTRIBUTION A L ' ÉTUDE DU PAULINISME

explique seulement comment se produisent les péchés actuels.
Mais il est amené à des considérations psychologiques qui
pourront nous conduire ·plus loin.
Ce qu'il venait de dire touchant la loi semblait aboutir à la
conclusion que la loi était responsable du péché. Il relève
l'objection en disant: « La loi est-elle donc péché? Loin de
là! mais sans la loi, je n'aurais pas connu le péché. Ainsi je
ne connaitrais point la convoitise, si la loi ne me disait: tu
ne convoiteras point. Alors, prenant essor sous l'aiguillon du
commandement, le péché (puissance) a produit en moi toutes
les convoitises. En l'absence de toute loi, le péché est une
puissance morte. Jadis, quand j'étais sans loi, je vivais; mais,
le commandement survenant, la puissance du péché prend
vie et moi je meurs; et le commandement, dont le but était
la vie se trouve réaliser la mort, car le péché prenant essorpar
l'effet du commandement me séduit et, par ce commandement
même, me fait mourir.»
Tout cela est très clair, noussemble-t-il ! Jadis, quand j'étais
sans loi, je vivais; ce qui veut dire, sans doute : ma vie était
simple, sans contradiction intérieure et sans contrainte. C'est
la vie de l'enfant avant l'âge de la conscience et de la raison ,
la vie psychique ou animale dans sa candeur et sa facilité
naturelles. Avant d'avoir perçu soit du dehors, soit au dedans,
la prescription catégorique de la loi, je ne connaissais pas le
péché. Les désirs naturels de la chair ou de la vie animale
n'ont été qualifiés moralement de convoitises coupables,
c'est-à-dire de péchés, qu'après que la loi m'a eu dit: &lt;1 Tune
convoiteras point. » C'est ainsi que l'expansion naturelle de
la vie animale devient l'étoffe même dontla volonté humaine,
violant !aloi, constitue les péchés. La loi fait plus encore;
elle fait vivre, c'est-à-dire réalise la possibilité abstraite du
péché, en provoquant en moi toutes sortes de convoitises.
Voici une étrange expression : « En l'absence d'une loi, le
péché est une puissance morte : » xwp\ç v6µ.ou, &amp;µ.o:p,(o: vi;r.p&amp;
(vers. 8). Qu'est-ce que le péché mort? Je ne crois pas que
l'expression soit synonyme de péché latent, car une force

latente est une force concentrée, non une force morte; une
force latente est simplement une force non manifestée. Par
péché mort, il faut entendre un péché qui n'existe pas encore;
c'est-à-dire une possibilité ou virtualité abstraite de péché.
Paul ne dit pas, en effet, que le péché, en tant que violation de
la loi et partant punissable, préexiste caché dans l'organisme
humain; il ne tient pas la chair pour mauvaise en soi. Pas le
moindre manichéisme dans sa pensée. C'est la volonté qui
commet le péché, et c'est la volonté seule qui le peut commettre. Mais, en fait, cette volonté morale est devancée et
prévenue par le développement de la vie animale qui, dans
tout être, apparait la première. Et, dès lors, quand la loi ,qui
est bonne, sainte,· spirituelle, arrive, la volonté de l'être
moral la reconnait comme telle, la salue, se sent obligée
par elle; mais elle n'en est pas moins impuissante à l'accomplir. « Je ne fais pas ce que je veux, et je fais ce que
j'abhorre», dit plus loin l'apôtre (vers. 15} 1 • Rien n'est plus
juste. Ainsi éclate dans l'homme un tragique conflit qui va
s'aggravant par tous les efforts qu'il fait pour y mettre fin,
conflit où périt l'homme naturel divisé et armé contre luimême et d'où la seule grâce créatrice de Dieu peut
faire sortir l1bomme spirituel ou l'homme nouveau (vers.
26-24).
Telle est, en gros, cette fine et profonde analyse psychologique, page véritablement lumineuse, la plus moderne comme
la plus éloquente que nous ait laissée l'antiquité. Dans l'état
actuel de l'homme, le péché jaillit toujours inévitablement
de la rencontre de la nature psychique ou animale avec
la loi essentiellement spirituelle, et après le péché, la condamnation et la mort. Tout est dans cette antithèse posée
par Paul avec tant de vigueur au verset 14 : ô v61.1.oç -.t'lauµ.Q:ttY.6;
fo·m, èyw oà a&amp;pY.w6ç e't1.1-t.

A cet ordre d'idées s'en rattache un autre plus original et
i) Voyez aussi le verset 18, plus explicatif encore: « Il m'appartient bien
de vouloir le bien, mais de le faire, non. »

�14

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

plus surprenant encore: je veux parler du rôle et du but que
Paul assigne à la loi. C'était la partie la plus scandaleuse de
sa doctrine pour les Juifs de son temps et elle ne l'esl guère
moins pour les honnêtes gens du nôtre. Dans le dessein éternel de Dieu, la loi avait pour destination réelle non d'amener
l'homme à la justice, mais de provoquer et de réaliser le
péché, c'est-à-dire d'enclore à la fin l'humanité entière dans
la conscience du péché el sous la condamnation. « La loi est
intervenue pour faire abonder les transgressions » (Rom.,
v, 2). Comparez ce que Paul écrit encore aux chrétiens de
Galatie: « Quel est donc le but de la loi? Elle a été surajoutée
(à l'économie du plan divin), pour développer les transgressions » (Gal., m, f9, et encore ibid., nI, 22 et 23; Rom., xr,
32, etc.).
·
On peul voir d'ici par quel chemin il a été conduit à celte
conception étonnante chez un homme d'origine juive el
pharisienne. Le contenu idéal de la loi est bien la justice et,
par ce côté, elle exprime aussi la condition idéale de la vie
heureuse: « Celui qui fera ces choses, vivra.» ~lais la loi qui
prescrit ainsi la justice est impuissante à la réaliser, à cause
de la chair : 'tO yàp &amp;auvaw1 'tOÜ v6µou, èv ~ ~a8lvet atèc 't~Ç aetpi'.OÇ
(Rom., vm, 3). Cela veut dire qu'il y a disparité et disproportion entre la loi qui est essentiellement spirituelle et la
chair qui est d'un autre ordre et d'une autre nature. Plus la
loi sera élevée, plus l'idéal qu'elle éveille en l'homme et lui
propose sera sublime, plus aussi s-Orement, au lieu de produire la justice et la vie, elle produira leur contraire, savoir
le péché et la mort. Telle est la donnée de l'expérience
morale. La pensée de Paul est d'une incomparable hardiesse.
Dans les fails qu'il constate et dans leur enchainement, il
n'hésite pas à reconnaître l'effet d'un conseil même de Dieu.
Puisque la loi ne produit et ne saurait produire que la conscience du péché et de la condamnation, il faut admettre
qu'elle a été donnée pour cela. L'apôtre est à cent lieues de
penser que Dieu ait eu besoin de s'y reprendre à plusieurs
fois et de plusieurs façons pour réaliser son œuvre de jus-

C~E CONTRIBUTION A L'ÉTUDE DU PAULINIS~IE

15

tice; qu'il ait d'abord essayé de la loi, et que la loi n'ayant
pas réussi, il ait eu recours à la grâce. Dieu savait très bien
que, proposée à des êtres charnels, la loi ne pouvait que
réaliser la conscience du péché, en donnant lieu aux transgressions. Aussi ne lui a-t-il jamais assigné une autre destination, parce qu'il fallait avant tout provoquer dans l'être
charnel une crise intérieure d'où l'être spirituel p-Ot sortir.
Paul le dit d'une façon générale et absolue dans sa lettre aux
Galates : et yàp è.86811 v6µoç 6 ouwxµsvoç ~WO'ltOt~aett, 0\/'tWÇ èv \/OfJ.&lt;J) ~ ~\/
11 ot~toav·rr,. « Si une loi quelconque capable de procurer la vie
avait été donnée, alors réellement la justice aurait procédé
de la loi» (Gal., m, 21 ). Cette affirmation de Paul a le caractère d'un axiome; elle est absolue et ne souffre aucune exception. Elle est vraie de toute loi, de celle de la conscience
comme de celle du Sinaï; car la raison générale par laquelle
Paul l'établit, c'est la forme même de la prescription légale
qui fait connaitre à l'homme ce qui est bien, mais ne lui
donne pas la force de l'accomplir. Aussi bien Dieu la destinait-il essentiellement à un autre rôle, à celui d'une préparation transitoire : elle devait réaliser la conscience du péché
pour que p-Ot se former ensuite la conscience de la grâce justifiante. Dieu a enclos tous les hommes pour la désobéissance
afin de faire miséricorde à tous (Rom., XI, 32).
Pour nous résumer et achever de bien éclaircir cette
étrange notion de la loi, il faut dire que Paul distingue dans
la loi deux éléments: 1° son contenu idéal qui est la volonté
de Dieu, et qui propose à l'homme la justice comme sa destination véritable; et c'est en pensant à ce contenu idéal que
l'apôtre dit toujours que l'Évangile établit ou accomplit la loi
au lieu de la détruire (Rom., m, 31 ; Gal., v. 13-15). En ce
sens, en effet, elle vise à la vie, è.11-.oÀ~ eiç {w~11 (Rom., vu, 10).
2° Sa forme extérieure, celle du commandement impératif,
le ypcxµµx qui, venant s'adresser à un être charnel,le rend tout
ensemble esclave et pécheur, le mène à la condamnation et à
la mort. « La lettre tue » et le ministère de la loi est un ministère de mort, !:a:x.ovla -.ou 6av,b:u (Il Cor., m, 6 et 7). Dans ce

�i6

REVUE DE L'HlSTOIRE Df:S RELIGIONS

sens le chrétien, c'est-à-dire l'homme nouveau et spirituel
doit être affranchi de la loi comme du péché ; 'lu'li 3è.
x:xTI)py~Ornm ô:,.à -.oî:i 'loµou (Rom., vu, 6), et l'autorité extérieure
de la lettre vieillie doit être remplacée par la force nouvelle
et intérieure de l'esprit. Cette contradiction radicale entre la
visée idéale de la loi et son effet réel, prouve que le régime
de la loi n'est qu'un moment transitoire dans le plan divin,
qu'elle n'est pas son .but à elle-même, mais qu'elle mène à
Christ, qui est la fin de la loi, -.éÀoçèlè. '16f1.ou Xplo"toç.
Nous savons maintenant quelle est la genèse des péchés
actuels, et dans quelle corrélation fatale se troqvent aujourd'hui pour l'apôtre Paul ces t_rois termes : loi, chair et péché.
La dernière question qui se pose à nous est de chercher s'il
ne s'expliquait point par la même cause, le premier péché
d'Adam. Pourquoi ce péché initial en effet n'aurait-il pas eu
la même origine que tous les autres?
On pourrait faire valoir en faveur de cette assimilation que,
dans le point de vue de Paul) il n'y a aucune raison de penser
que le péché d'Adam, entrant dans une même série avec les
péchés qui l'ont suivi, soit d'une nature essentiellement différente; qu'il faudrait supposer autrement que la constitution physiologique de l'homme a été modifiée dans son
essence par la désobéissance d'Adam, idée dont les épitres
ne présentent aucune trace. Mais ce ne seraient là jamais que
des conjectures. L'unique moyen de répondre positivement à
cette question est de savoir quelle idée Paul se faisait de
la nature du premier homme. Entre les deux textes que nous
venons d'examiner, il faut donc en faire intervenir un troisième qui nous éclaire sur ce point, et nous parait concilier
ainsiles deux autres. C'est le texte (I Cor., xv, 45): «Le premier
Adam est venu en âme vivante, alç (j,ux·~" ~waa'I, le dernier
Adam en esprit vivifiant, !àtç 'it'ialîf1.a ~wo1tôtoü'I. L'opposition ici
marquée est expliquée nettement dans les versets qui suivent:
« Ce n'est pas l'être spirituel, c'est-à-dire celui dont le -.t'1aî:if1.a
est la substance qui apparaît tout d'abord, mais l'être psychique; ensuite vient l'être pneumatique. Pris de la terre,

:f. 1

UNE CONTRIBUTION .A L'ÉTUDE DU PAULINISME

le premier homme est terrestre, le second vient du oiel. Tel
a été l'homme terrestre, tels aussi sont les terrestres. Et
com?1~_nous avons porté l'image du terrestre, nous porterons
aussi limage du céleste. » Remarquons qu'il s'agit dans le
contexte de l'idée de la résurrection et que les explications
de Paul, que nous venons de citer, portent sur la constitution
respective et originelle des deux hommes qui sont mis en
parallèle. Il ne s'agit plus d' une opposition morale comme
dans Rom., v, 12, mais d'une opposition de nature et d'essence. Nous trouvons donc ici sur la nature du premier
homme le rel'I.Seignement que nous cherchions. Adam fut une
(jl~xlJ ,wa.x et, comme l'apôtre explique ensuite cette exprgss100) un être l)luxlx.6;, formant une antithèse avec l'être
1t'lauµa:·nx.6ç. Or) nous savons ce que ce mot de l)luxtY.6ç veut dire
dans la langue de Paul; il est l'équivalent de a&amp;pxt'loç que nous
avons trouvé dans Rom., vu, 14. C'est l'homme animal
l'homme retenu encore dans les liens de la vie sensible. C'est
ce que prouve sans réplique un texte de la Jre épitre aux
Corinthiens. ,&lt; L'homme psychique, dit Paul, ne reçoit pas,
ne comprend pas les choses du -.tvaî:if1.0r: de Dieu, car elles lui
sont une folie. Il ne peut les connaître, parce que ce n'est que
spirituellement qu'on en juge » (1 Cor., 11, 14). Pour Paul,
en effet, la l)lux~, comme le nephesch des Hébreux, est le
principe vital de la chair et forme antithèse au 'lt'laî:if1.a:, comme
la vie de la chair à la vie de l'esprit. ll ne faut pas objecter
que l'apôtre connaissait le récit de la Genèse (Gen ., n, 7), où
il est dit que Dieu forma l'homme de la poudre de la terre et
souffla dans ses narines l'haleine de la vie. C'est à tort, en
effet, que les commentateurs out vu dans cette « haleine
vivante», la communication du 1t'leî:iµ0r:, au sens où l'entendait
l'apôtre. Dans le passage (I Cor., xv, 45 et s.) que nous discutons, il cite en effet ce récit de la Genèse, d'après la traduction grecque des Septante. Mais il l'interprète autrement
que l'orthodoxie catholique ou protestante; car cette haleine
de vie, c'est précisément ce qu'il appelle une l)lux~ ,waa, et
qu'il met en opposition avec le 1t'leî:iµa ~wor-otoî:i'I du second
2

�1

UNE CONTRlBUTlON A L ÉTUDE DU PAULI:SIS:IIE

ta

REVUE DE L'BISTOIBE DES RELIGIONS

Adam. Nous pouvons donc conclure qu'Adam était, comm~
nous, acxp1.i'loç. Il ne l'était pas devenu par suite du péché; il
l'était d'origine et de nature, parce qu'il avait été« pris de la
terre n, ainsi que Paul l'explique fort bien. On voit co~~ien
il est éloigné de l'opinion traditionnelle touchant la spmtualité et la perfection morale du premier homme. Adam, sans
doute, pouvait et devait devenfr -.t'1auµ.&lt;X,tY.6ç et c'est_ dans cet~e
vocation finale que consiste l'image de Dieu mise en lui;
mais il avait été créé dpi; et cj,uz-fi. Esl-ca à dire qu'il füt mauvais pour cela? Nullement. La vie sensible esl légitime dans
sa sphère; elle est même bonne à sa place. Car le dési~ de
la chair ne devient mauvais et coupable que lorsque la 101 est
venue, et que la volonté a donné son adhésion expresse à
l'instinct de la chair, c'est-à-dire que l'instinct est devenu
acte volontaire et par conséquent moral. Encore une fois,_ la
chair n'a rien en soi de condamnable. Après la création
entière et avant la venue de la loi el du péché, Dieu pouvait
dire que « tout était bon, &gt;&gt; comme on dit d'un enfant à sa
naissance qu'il est bien venu, sans pour cela qu'on méconnaisse le développement par lequel il doit passer encore avant
d'arriver à l'âge mllr. De même toutes les parties d~ ~a création
divine pour l'apôtre Paul étaient bonnes et légitu~es, sans
qu'aucune d'elles fô.t parfaite. L'état psychique devait précéder pour l'homme l'état spirituel. Il fallait passer par l'enfance avant d'arriver à la maturité.
S'il en est ainsi et nous ne voyons pas comment on pour1·ait le contester, Paul peut et doit dire d'Adam ce qu'_il disait
tout à l'heure de nous-mêmes. Avant la loi et sans lm, Adam
vivait· sa vie toute instinctive encore s'épanouissait joyeuse,
une facile. C'était le paradis. Mais la loi survenant s'est
trodvée violée du premier coup par l'instinct de 1~. chair.
Car la chair, dil encore l'apôtre dans un autre endroit, a une
1
loi naturelle qui n'est pas celle de l'esprit : ri yàp aàp!; lr.i6uµ.E
Y.Gt,ix ,oü 7t'lauµ.~'t~ç,

,o os.

'ï.'lëÜIJ.IX

Y,&lt;X'tt:l ,~ç a&lt;XpY.6ç, ,aü,&lt;X 1 /xp &amp;),).;~~otç

· , • (Gal v 17) La loi a donc constitué le premier
&lt;X'l'ttY.~\'t(X\
•' '
•
homme pécheur, comme elle fait nous-mêmes et avec la

l9

même nécessité intérieure. Pour lui comme pour nous elle
s'est trouvée faible à cause de la chair. Aussi bien f~ut-il
ajouter ~ue la loi donnée à Adam en son innocence, pas plus
que la 101 de l\loïse ou celle de la conscience naturelle, n'avait
P?ur but, da~s le dessein de Dieu, de procurer la vie imméd_1atement, _bien qu'elle fût l'expression de la justice, condit~on de la vie ; ~ais positivement de provoquer la transgress10n et de réaliser la conscience du péché d'où sortirait
ensuite l'homme spirituel. La loi est donc le péché et la
cause du péché? s'écriaient à l'envi tous les adversaires de
Paul incapables de suivre la profondeur de sa dialectique et
de s'élever à son point de vue. Nullement, répondait-il mais
sanslaloi, je n'aurais point connu le péché. La loi est bonne
sainte, spirituelle, et c'est parce qu'elle est tout cela qu'ell;
r~ali~e d'auta~t mieux en moi l'état intérieur de péché.
Amsi la théorie du rôle de la loi, dans le développement de
l'être h~m~in, formulée par Paul ne souffre aucune exception;
la plus mbme cohérence règne dans tous ses raisonnements
et ~ous pouvons conclure qu'à ses yeux le père des hommes
éta,t, par nature, semblable à se&amp; enfants et que son histoire
de tout point a ressemblé aussi à la leur.
Nous prévoyons ce qu'on objectera à cette manière de
comprendre les textes de Paul sur la question du péché. On
dira qu' ?~le n' e~t p~s ~dmissible, parce que cet apôtre aurait,
en défimhve, fait ams1 remonter le mal jusqu'à Dieu même.
Nous avouons que cette raison nous touche peu; car elle est
d'ordre métaphysique et ici nous ne faisons que de l'histoire.
Si la difficulté existe, c'es~ à Paul qu'il appartient d'y répondre,
no~ à nous. Cependant, il_nous semble qu'il n'aurait pas de
peme à s_e laver de cette accusation. Est-ce que le péché dans
sa théorie, ne reste pas toujours le péché, c'est-à-dire l'acte
dela seule volonté ~e l'homme? Est-ce que le péché, s'il est
provoqué
par la 101 sous forme de transoression
n'est pas
. 1
0
,
s1mu ta~ément conda~né par elle? N'est-il pas toujours pour
la co:science et au_ pomt de vue subjectif, ce qui ne doit pas
être. Enfin y a-t-,1 un autre système où la loi de responsa-

�20

REVUE DE L'HlSTOIRE DES RELIGIONS

bililé s'exerce plus rigoureuse et plus invincible, ou la peine
du péché sorte plus nécessairement du péché meme? Nos
péchés actuels sonl aussi inévitables a notre volonté. Qui ne
se sent esclave du mal? Or si cette nécessité intérieure iL
laquelle personne n'échappe aujourd'hui ne détruit pas la
vie morale, n'accuse pas Dieu et laisse intacte sa justice, je
ne vois plus tres bien pourquoi, alors meme qu'elle se ful
rencontrée chez Adam,~elle lui serait une mortelle offenrn.
D' autre part, en expliquant naturellement !'origine du premier
péché, la théorie de Paul le ramene toujours a la volonté
humaine, jamais a la volonté divine; il n·est manichéen a
aucun degré. A Dieu rien de mauvais n'est attribué directement. La chair ou la vie psychique qui se développe la premiere est bonne ; la loi qui vient ensuite est bonne; la
rédemption est une reuvre de souveraine justice et la grace
n'a d'autre but que de réaliser la sainteté. Done toutes les
forces primordiales créées par Die u étaient bonnes. Ce n'est
que plus tard, dans la sphere meme ou doit agir, pour se
développer, la volonté de l'homme et daos les complications
ultérieures qu' elle ame ne, que le péché se produit. La nécessité qui le caraclérise ne saurait en compromettre le caraclere moral; elle est d'un autre ordre quelanécessité physique.
Si un probleme subsiste encore, c'est celui qui nait des rapports mystérieux de la volonté humaine et de la Providence,
du caractere contingent des faits historiques et du plan divin
qui s'y réalise, en d'autres termes et pour tout dire, de la
coexistence meme du Dieu infini et de sa créature finie.
Mais dtit cette difficulté métaphysique n' etre jamais pleinement résolue, elle ne saurait infirmer les résultats del' exégese
historique et grammaticale. C'est aux textes de Paul qu'il en
faut toujours revenir pour savoir non ce qu'il aurait dtl penser,
mais ce qu'il a pensé réellement. Or je remarque que l' objection dont je viens de parler, c'est précisément l'accusation perpétuelle dont ses adversaires n'ont cessé de le poursuivre. Sa doctrine du péché et de la grace . était, a leurs,
yeux, essentiellement immorale et sa théorie de la loi bias-

U'.IIE COl(TRIBUTION A L'ÉTUDE DU PAULINTS~IE

2t.

phématoire. On disait aussi qu'il en arrivait a décharger
l'homme du péché et a en charger Dieu et que toute sa théologie aboutissait enfin a cet adage : « Faisons le mal pour que
le bien en sorte » (Rom., m, 5-8; IX, 18-20; vI, t; vn, 7.;
Gal., v, 13-18). 11 a toujours écarté ce reproche avec la plus
grande vivacité et a meme consacré les trois plus beaux
chapitres de sa leUre aux Romains a le réfuter (vr, vu, vm).
Qu'il y ait .réussi ou non, nous n'avons pas a en juger ici.
Mais le fait que sa doctrine du péché soule.ve aujourd'hui
encore la meme objection de la part du meme légalisme
moral, n'est pas la preuve que nous l'ayons mal comprise ni
mal exposée. Nous y trouverions plutót une confirmation de
-la justesse de notre exégese.
(A

suivre. )

A.

SABATIER.

�•
LE PESSJMISME CllEZ HOMERE ET HÉSIOD.E

LE PESSIMISME 'MORAL ET RELIGIEUX
CHEZ

HOMERE ET HÉSIODE
(Deuxieme artic/e)1 •

II
Le mythe de Prométhée et de Pandare. et l'amour. - La gloire.

La femme

Cette constatation drarriatique de la misere originelle de
l 'humanité par les poetes primitifs de la Grece) ne nous
autoriserait pas a revendiquer pour eux le renom de pessimisme, si a coté du mal, quelque grand qu'il soit, ils reconnaissaient des remedes proportionnés et des compensations
suffisantes. Les plus optimistes d' entre les moralistes et les
philosophes sont obligés d'avouer que la somme des souffrances est considérable ici-bas et que, pour un grand nombre
d'étres, elle l'emporte sur la somme des jouissances. D'autre
part, la littérature et l'art en général, ayant besoin, pour
réaliser l'idéal, de nous présenter l'homme dans quelque
situation extreme, il n'est pas surprenant qu~ de .l'ceuvre
littéraire se dégage, plus encore que du spectacle de la vie,
une impression de tristesse et de désenchantement. Lors
méme que les poetes s'attachent a arréter nos regards sur
des perspectives riantes, a acheminer leurs fables vers une
1) V. t. XIV, p. i68, septembre-octobre i886.

í

23

conclusion heureuse, il leur faut, pour saisir l'imagination,
des contrastes et pour attirer l' attention, des péripéties
variées. C'est-a-dire que la littérature la plus optimiste par
ses tendances et par son but se croit obligée de se servir du
malheur, del' erreur, de'la faute pour faire apprécier davantage ses reves d'innocence, de sagesse et de félicité. Ajoutons a cela que chacun de nous porte en lui-meme des prédispositions qui luí font colorer en rose ou en noir les objets
de son observation ou de ses lectures. Il y a une sorte de
sophisme a rendre responsable, ou le monde réel dont l'histoire étale le spectacle sous nos regards, ou le monde idéal
créé par les poetes, de certains sentiments que nous y
mettons plus qu'ils ne nous les suggerent. Ce n'est done pas
en cherchant chez Homere et chez Hésiode une source de
réflexions mélancoliques sur l'homme et sur le monde, que
nous aurons prouvé leur pessimisme ; mais en démontrant
que la morale de leurs ouvrages et les croyances religieuses
qui en fo.r;-ment le fond, condamnent logiquement l'humanité
a la souffrance sans remede efficace, que, lui imposant la
faúte sans responsabilité réelle, et jelant le trouble dans la
conscience , elles essaient en vain de le dissiper par les
moyens mis en leur pouvoir. C'est a dégager ces príncipes,
qui menent au pessimisme par une conclusion logique, que
nous consacrons la suite de cette étude.
11 en est un que les théoriciens modernes du systeme se
sont attachés a mettre dans tout son jour, en montrant ses
applications variées aux diverses conditions de la vie, en
l'opposant comme un ironique défi aux aspirations de l'humanité vers le bonheur. C'est qu'une contradiction inhérente
a la nature des choses, change en une source de miseres
nouvelles, ce·qui s·emble avoir été établi par l'ordre universel
pour etre le remede de la misere ; c'est que la premiere
phase del' existence étant représenlée par une souffrance, si
le génie de l'homme, si l'ingéniosité de la nature fait succéder
une phase de jouissance ou tout au moins d'apaisement,
l' effort qui a obtenu cette compensation, la générosité appa-

�24

25·

REVUE DE L'HtSTOIRE DES RELIGIONS

T.E PESSIMISME caEZ HOMERE ET HÉSIOnE

rente du sort qui nous en a fait l'aumOne, sont la cause d'un
mal nouveau, souvent plus grand que le premier et qu'ainsi
toute compensation est illusoire. La science qui prétend
réaliser le progres, l'amour qui épanouil l'Ame et charme les
sens, la gloire qui exalte l'activité et repose de l'effort par la
satisfaction du but atteint, la puissance et la richesse qui
multiplient les moyens de jouir et diminuent les occasions de
souffrir, n'aboutissent le plus souvent qu'a. envenimer la
blessure de l'Ame qu'ils devaient guérir, ou qu'a. ouvrir une
blessure nouvelle. 11 n'y a pas un seul élément de ceux que
l'on ferait entrer a priori dans la trame d'une existence réputée
heureuse, qui ne contribue pour sa part a développer la
douleur 1 • Voila ce que dit le pessimisme systématique, voila
ce qu'il essaie de démontrer en étalant au regard et l'inanité
des efforts par lesquels l'humanité cherche a échapper a la
souffrance, et cette fatalité irrésistible du mal qui sous loutes
ses formes, prend naissance au sein de ce qui devait etre son
contraire : Medio de fonte leporum surgit amari aliquid quod
in ipsis floribus angat '.
·
Le génie hellénique a entrevu des la plus haute antiquité,
la génération du mal ou physique, ou moral, par le bien
inventé pour mettre un terme aun mal antérieur. Il en a fait
un mythe original entre tous, le plus ancien des mythes
philosophiques, celui-la. en meme temps qui, apres etre sorti
des entrailles des Grecs primitifs, a vieilli le moins a travers
les a.ges ; car lorsque la pensée moderne veut revetir d'une
forme poétique le probleme de la destinée humaine, elle
aime a évoquer encore les figures de Prométhée et de Pandore 5. Et quoique la subtilité de Grethe 7 de Leopardi, de

Quinet, pour ne nommer que les plus éminents, ne conserve
pas toujours a la fable sa signification originaire, il n'en subsiste pas moins entre leurs fantaisies les plus raffinées et la
na'iveté du vieux drame hésiodique, une parenté réelle et
intime. La .nation qui possede parmi ses légendes les plus
vénérées et les plus populaires cette image saisissante de
l'impuissance mortelle a réaliser le bonheur par le progres,
de la contradiction fatale qui fait sortir le mal de ce qui semblait en etre le remede, ne saurait etre rangée parmi les
nations optimistes. Hésiode, daos la Théogonie et daos les
fEuvres et les Jours, l'a fixée par ses traits essentiels et permanents ; la figure du Titan audacieux qui dérobe ala nature
ses secrets pour améliorer la condition humaine, et celle de
la femme, chef-d'reuvre de grAce trompeuse que les dieux
ont donnée aux mortels en apparence pour les charmer, en
réalité pour les perdre a nouveau, sont son ouvrage 1 • Le
mythe ou ces deux personnalités jouent le principal role est
le complément de celui ou est définie la déchéance progressive de l'humanité; il indique le point de départ de cette
déchéance, il en formule la raison d'etre ª. Sa ressemblance
avec celui de l'arbre de la science dans la Genese est manifeste; Pandore et Eve sont la meme personnification. Il y a

i) Cette idée est développée systématique:nent par Scbopenhauer dans les

Aphorismes sur la science de la vie. OEuvres completes, v. p. 329 et suiv.
2) Lucrece, Nat. Rer. II, 1133.
3) V. Gcethe, Prometheus. Dramatiscbes Fragment, surtout la derniere scene,
sous cette réserve que Prométbée, libre penseur et contempteur des dieux, n'a
rien d'antique. E. Quinet, Prométhée, Paris, i838, peche également contre
l'e¡¡prit grec en faisant de Prométhée une sorte de cbrist renverunt le paga-

nisme. Leopardi, Histoire du genre humain, le Pari de Prométhée (daos les
Opuscules et Pensées, trad. A. Dapples). Il est vrai que M. Caro (Le pessimisme
au x1x9 siecle, p. 13) a dit de Leopardi : « que c'est un grave torta lui d'avoir
imaginé, pour les besoins de sa cause, une antiquité de fantaisie et voulu nous

persuader que le pessinisme 1/taít dans le génie des grands t!crivains d'Ath~nes
et de Rome. » En ce qui concerne les Grecs, on verra qui est daos le vrai, de
M. Caro ou de Leopardi, si on veut bien comparer au texte d'Hésiode que
nous comm.eotons, le résumé que M. Caro lui-meme oous donoe de l'Histoire du
genre humain raconlée par le pessimiste italieo (ib., p. 63). 11 est certain qui!
Leopardi avait lu Hésiode a travers sa propre tristesse; mais il l'avait mieux
lu que M. Caro.
1) Hés., Théog., 510 et suiv. Op. et D., 42 et suiv.
2) Cf. Welcker, Griech. Goetter/,ehre, I, 756 et suiv. Cf. du meme, die Aeschyleische Trilogie, p. 67 et suiv, Sur les rapports du mythe de Pandare avec
le récit de la Genese, v. entre autres Buttmann, Mythologus, I, 48 el suiv. et
Welcker, Aesch. Tril., 72 et suiv.

�26

REVUE DE L'HISTOlRE DES RELTGIONS

LE PESSIMISME CHEZ HOMERE ET HÉSIODE

cette différence que, dansla Genese, Dieu a donné a l'homme
la femme sans arriere-pensée mauvaise, sans intention de
haine ; tandis que, ehez Hésiode , le don de la femme est la
revanche des dieux, atteints par Prométhée dans leurs prérogatives 1 • Autre différence plus profonde: Adam n'est qu'un
agent en quelque sorte passif des maux que la science du
bien et du mal atlirera sur lui et ses descendants; il cede aux
charmes de la femme et se laisse tromper par elle. Prométhée
au contraire a, de propos délibéré, engagé la lutte contre
l'ordre naturel, c'est-a-dire contre les dieux 2 ; en dérohant
le feu, par un effort de son énergie intelligente, il a sciemment rompu l' équilibre des forces cosmiques qui, jusqu'alors,
écrasaient l'homme. Et si la femme compromet ensuite son
reuvre, ce n'est pas faute par lui d'avoir prévu le piege et
év1mté la rus e des dieux 3 • Prométhée personnifie dans sa
fiere indépendance, dans ses aspirations aussi vigoureuses
que clairvoyantes, le génie de la race humaine en général,
celui surtout de la race hellénique; c'est une figure tout
d'une piece, sans mélange de faiblesse ou d'étourderie. Mais
i) V. Hes., Op. et D., 57 : cxv't\ nvpó~ íJ,J,c,oo &gt;&lt;oti&lt;Óv ,Í, ~•v é!notvT~pspnwv'totl &gt;1ot'ta
6vµov H&gt;v &gt;1oti&lt;ov &amp;µ,potyotnwv'tt~. Cf. ib., 82. V. la méme 1dée e:x:pr1mée plus nette-

ment encore, Théog., 570.
2) Théog., 562. Zeus a reíusé aux hommes le don du feu, pour les punir de
la ruse que Prométhée avait pratiquée a son égard. C'est pour achever son ceuvre
d'émancipation que le Titan le ravit.
3) Op. et D., 85. Sur la signification du type de Prométhée,_ ~• Welcker'.
Aesch. Tril., p. 68. Le savant mythologue insiste sur les d11l'erences qm
séparent ce pessimisme nai:f de ce qu'il appelle les spéculations de Rousseau
sur la corruption par le progres et sur l'affaissement de l'humanité par les
influences civilisalrices. En cela Welcker araison contre Heyne, De Theogonill ab
Hesíodo condita, p.147. L'esprit grec ~e pouvait juger ainsi l'action de!ª science
et des arls. Ce qui sorl du vase de Pandore ce sont du reste les malad1es et par
suite la mort prématurée (Cf. Hor., Od., 1, 3, 25 et suiv.), non tous les maux;
mais l'esprit grec a bien compris que le génie .inventif est une cause de _souffrances en méme temps que de progres. Sur l'épithete de ttA,py¡o--rotl (inventores)
donnée aux hommes par Homere et Hésiode, v. Od., 1, 349 el v1, 8, avec la
note de Pi.erron; et Theog ., 512, 011 il est dit d'Épimélbée : el;
~ apx~,
yÉvE't' /ívopotaiv cx).,py¡c,-rjic,,, Tous les passages 011 cette épithete figure impliquent
que l'humanité est vouée au mal.

"""º•

27

il a un frere qui prend asa charge les défaillances funestes,
celles que la Genese a incarnées dans Adam; c'est l'imprévoyance d'Épiméthée, qui accueille Pandore et avec elle tous
les fléaux; apres les avoir reQus dans sa demeure, il ne sait
point se garder d'une duperie fertile en miseres; il n'empeche
pas la femme de s'abandonner ala curiosité qui doit déchainer
le mal sur l'univers.
Schopenhauer a fort bien saisi la signification du type
de Prométhée, tel que Hésiode l'a conQu et que Eschyle
1'a accommodé aux exigences du drame trilogique : &lt;&lt; Prométhée, écrit-il, est, a proprement parler, la personnification de la Prévoyance humaine ; il incarne le soufi
des choses a venir, lequel place l'homme au-dessus des
animaux. C'est pour cela que Prométhée est doué de la
science prophétique; elle signifie le pouvoir dela prévoyance
réfléchie. C'est pour cela encore qu'il procure a l'homme
l'usage du feu, qui n'appartient a aucun animal, et dont il
fait le fondement des arts utiles a la vie. Mais ce privilege de
la Prévoyance (Vorsorge), l'homme est contraint de l'expier
par le tourment incessant du souci (Sorge), que l'animal ne
connait pas. Voila le vautour qui dévore le foie de Prométhée
enchainé. Quant a Épiméthée qui semble avoir été inventé
apres coup, par déduction, il représente la peine qui suit
le mal, la réflexion qui vient derriere l'action (die Nachsorge), le salaire propre de la légereté et de l' étourderie 1 • »
Mais Schopenhauer est moins heureux, lorsqu'il cherche
a se rendre comptedu róle que le poete fait jouer a Pap.dore.
J'avoue que tout n'est pas limpide dans cette partie du mythe
antique et qu'il faut admettre une lacune assez considérable 2 •
Est-ce Pandore qui emporte de l'Olympe, outre les séductions funestes que les dieux ont accumulées sur sa personne,
i) Parerga, Einige Mytbolog. Betrachtungen, OEuvres comp., t. VI, p. 442.
2) Cf. l'Hésiode de Goettling, au vers 94' des CEuvres et des Jours. Nous
avon_s du reste sur ce point un témoignage de Proclus, d'apres lequel Prométhée
aura1t rec;u le vase des mains des Satyres et l'aurait confié a Épimétbée avec
recommandation de ne pas accueillir Pandore.

�28

celui des deux vases ou Zeus puisait les maux qu'il envoyait
jusque-la aux mortels en y mélant les biens? Ou Promélhée
lui-meme, l'industrieux bienfaiteur de l'humanité, a-t-il
réussi, apres avoir dérobé le feu, a rassembler tous ces maux ,
et a les emprisonner dans le vase dont il confie la garde a
son frere? Le texte actuel d'Hésiode est muet sur la fa9on
dont ce vase est venu daos la maison d'Épiméthée. Ce qui
n'est pas douteux, c'est que le nom de Pandara est ironique 1
et que ce sont bien les maux, ou, pour etre plus exacl,
les maladies, qu'elle laisse échapper du vase entr'ouvert. 11
est d'autant plus singulier que Schopenhauer se soit mépris
sur ce point, qu'il aurait trouvé dans le mythe tel qu'il est,
une confirmation originale de sa théorie sur la duperie de
l' amour. Voici comment il expose ses do u tes ' : « La fable de
Pandore ne m'ajamais paru bien claire; elle m'a meme ton~
j ours semblé boiteuse et incohérente. Je soupQonne que
Hésiode lui-meme en avait perdu le sens vrai, quand il lui a
donné ce tour bizarre. Ce ne sont pas tous les maux, mais
tous les hiens que Pandore, comme d'ailleurs son nom !'indique, détient daos sa botte; lorsque Épiméthée l'ouvre a
l'étourdie, tous les biens s' envolent, saufl'Espérance qui seule
nous reste. » C' est en effet de cette maniere que des mylhologues postérieurs s ont transformé la fable de Pandore ;
mais en la transformant, ils en ont altéré l'esprit propre, el
remplacé l'ironie pessimiste du vieux poete béotien, par un
1) V. Op. et D., 80 et suiv. Pandora est originairement une épithete de Gafa,
la Terre-Mere, appelée aussi Anésidora. Pandore, personnification morale chez
Hésiode, est une ancienne divinité de la nature, Mmme les Titans en général.
V. Prelter, Griech., Myth., I, p. 76, n. 2, et l'opuscule : Die Vorstellungen der
Alten, etc., dans les Écrits choisis, édit. R. Kolher, Berlin, 1864, p. 211
et suiv.
2) Op. cit., p. 443. Schopenhauer n'a pas bien lu Hésiode. Chez ce dernier, ce
n'est pas Épiméthée qui ouvre le vase, mais Pandore elle-méme. Philomene,
1tep\ sva.6, 130, cite una lradition qui rapporte l'action a Épiméthée.
3) Schopenhauer cite lui-méme une épigramme de l'Anthologie et Babrius,
Fab. 13, edil. Schneider, ou Zeus a enfermé tous les biens dans le vase de
Pandore.

29
faux optimisme ou la morale chrétienne a marqué son
empreinte. Pandore, présent funeste, est ornée de toutes les
séductions agréables; les Olympiens se sont entendus a faire
de sa personne une merveille de gr/lee : 8,xu¡i.,x to1fo8&lt;Xt 1 • Si
en outre, ils luí confiaient le vase ou Zeus puise les biens,
comment le poete pourrait-il l'appeler : un fl,éau ravissant de
beauté, un assemblage rusé destiné a tromper les hommes '?
Sa parure divine est l'appat qui doit faire accepter du meme
coup la dot de misere qu'elle emporte avec elle, luí laisser du
I?oins la libre disposition du vase plein de malheurs que
Epiméthée détient en son pouvoir. « Jusqu'a ce jour, dit le
poete, les générations des hommes vivaient sur la terre
exempts de maux, loin des soucis facheux, et aussi des
maladies funestes qui leur ont ensuite apporté la mort. Mais
la Femme ayant soulevé le couvercle du vase, les dispersa, et
les hommes furent en proie aux peines lamentables. L'Espérance seule ( 'E),1tl~) demeura renfermée daos les profondeurs
du vase, sans en franchir les bords et ne s' en envola point ;
car Pandore auparavant avait fait relomber le couvercle 2 • ))
Cette Espérance a été prise a tort par Schopenhauer pour la
vertu chrétienne qui fonde la résignation dans le mal présent
sur la persp~ctive d'une réparation a venir 5. Pour Hésiode, et
longtemps pour les Grecs en général, Elpis est l'attente trompeuse d'un bien toujours fuyant, sentiment irritant plutót
que consolateur, qui, au malheur matériel acharné sur nous,
LE PESSIMISME CBEZ HOMBRE ET HÉSIODE

REVUE DE L'H!STOIRE DES RELIGIONS

-

o

1) Théog., 581; cf. 588; et surtout l'expression de u:&gt;-ov 1tctxov &lt;iv.' &amp;ya6o,o; ib.
585. Cf. Welcker, Gr. Goetterlehre, I, 767.
2) Op. et D., 90 et suiv. Cette partie du mythe manque dans la Théogonie;
était-ce une raison pour que Welcker fíit autorisé a voir dans les deux récits
une morale différente? Il est vrai que ·pour lui la Théogonie n'est pas du vieux
poéte béotien a qui nous devons les CEuwes et les Jours. Aesch. Trü,, p. 76 et
Gr. Goet., 767 et suiv. - Ses argumenls ne m'onl pas convaincu.
. 3) V. la note de Goettling au vers 94 des CEuvt·es et des Jours. Preller, ouv.
cit., P· n, n. i. et Naegelsbach, Nachhom. Theol., VII, 6, p. 382 ou les deux
aspects de Elpis devant l'opinion hellénique jusqu'a Euripide sont caractérisés
par des lextes nombreux. Le Prométhée d'Eschyle dit (252) : qu'il a mis au
creur de l'homme des espérances aveugles; Tu:p&gt;-«,..• l&gt;.1t!ocx,.

�30

31.

REVUE DE L' HISTOIRE DES RELIGIONS

LE PESSIMISME CHEZ HOMBRE ET HÉSIODE

ajoute une sorte de blessure morale. A ce titre,l'Espérance
est bien a sa place dans ce vase ou sont enfermés tous les
fléaux; et si elle continue d'y séjourner apres que tous les
autres se sont dispersés parmi les hommes, la signification
de ce détail est claire : les maladies, personnifications concretes et en quelque sorte matérielles de ce que les philosophes appelleront le mal physique, lequel dans une civilisation primitive est le mal par excellence, errent ca et la,
frappant au hasard, sans jamais plier a la volonté d'aucune
de leurs victimes 1 • Au contraire, la souffrance intime, qui
résulte d'une attente toujours dégue, est la forme du mal que
chacun de nous emporte avec soi, et dont il est libre de disposer. C' est pour cela que Théognis a pu dire de l'Espérance,
a la fois : &lt;&lt; qu'elle estla seule divinité favorable demeurée
parmi les mortels, alors que les autres sont remontées vers
l'Olympe i&gt; ; et ailleurs, au contraire: « que l'Espérance et le
Danger se valent au regard de l'homme; que tous deux sont
de funestes divinités 2 • &gt;&gt; Naegelsbach remarque avec raison
que cette faoon de concevoir l'Espérance est bien dans l' esprit
de la morale et de la religion antique, incapables de lui offrir
un fondement assuré dans une réparation transcendante.
Cepen_dant la poésie grecque a nettement aperou l'insuffisance de cette vie devant la conscience. Elle ·aspire, sans
y réussir pendant longtemps, a imposer la nécessité logique
d'une félicité idéale qui doit compenser, dans l'infini,
l'injustice des miseres réelles; c'est pour cela que l'Espé- .
rance est pour ces poetes grecs une personnifi.cation double :
divinité mauvaise et funeste, lorsqu'ils se la représentent
suivant les conditions relatives de ce monde ; génie bienfaisant et consolateur, lorsqu'ils s'élevent instinctivement jusqu'a l'idée d'une réparation a venir. Celle-cin'existant encore
que confuse et incertaine chez les moralistes primitifs, il

n'est pas surprenant que leur logique ait résolu dans le sens
d'un pessimisme formel , le probleme de la destinée
humaine.
Si l'ambition de l'homme qui veut s'égaler aux dieux est
la cause du malheur, la légereté de la femme annulant ses
efforts en est l'instrument 1 • Voila l'idée originale qui, introduite dans la mythologie morale par Hésiode, a été, sous
diverses formes, rendue dramatique par Homere dans
l'lliade et dans l'Odyssée, et qui domineavec une persistance
digne de remarque la littérature hellénique tout entiere ~.
La haine de la femme, « ce f).éau de beauté )&gt;, élant un
article du Credo pessimiste selon Schopenhauer et Hartmann,
démontrer leur parenté sur ce point avec les poetes qui sopt
aussi les philosophes les plus anciens de la Grece, n'est pas
la partie la moins intéressante de notre sujet.
Il n'est pas douteux que, pour Hésiode, Pandore est la
représentation de la femme, telle que l'homme déchu de sa
félicité premiere est condamné a la subir. Pandore n' est pas
plus la premiere femme, au sens absolu du mot, que Prométhée ne peut etre considéré comme le premier homme ~.
Avant que les dieux etles mortels n'entrassent en contestation

i) Cf. Schmidt, Rhein. Mus., X, p. 333 et suiv.; et Lehrs, Quaest. epic., p. 225:
Jovis cura factum est ut femina, antequam spes evolaret, clauderet dolium; sic
igitur malorum jam non habet potestatem, spem sibi habet.
2) Théog., H35 et 637. Cf. Naegelsbach, loe. cit., p. 384.

i) Welcker, Aesch, Tril., 74 et suiv.
2) Ce n'est pas ici la place d'u11 e:xposé des opinions helléniques sur ce poínt.
Qu'il nous suffise de rappeler Euripíde et les poetes de la Comédie nouvelle, chez
lesquels la haine de la femme s'est affichée par tant d'expressions violentes ou
de satires comiques. Si' celte haine est la caracléristique dominante de la morale
pessimiste, on se· demande comment les Grecs ne seraient pas les premiers
pessímistes du monde.
3) Pandore et Prométhée sont des personnifications mytbiques, placées en
dehors de la chronologie, par conséquent de l'humanité réelle; ce sontdes Démons.
V. notre article Daemon, Dictionnaire des Antiquités de Daremberg et Saglio,
ii• fascicule, p. iO et suív. Mais l'humanité a été par Hésiode lui-méme (v.
frag. 30 et 31, édit. Grettling, p. 258) rattachée généalogiguement a Prométbée
et a Pandore; ils ont pour fils Deucalion. D'autres fables nous montrent Prométhée fabriquant le premier homme avec de l'argile, et dérobanl le feu du soleil
pour en faire son ame; voir Schol. Find. Ném., VI, I et Serv. ad Virgil. Eclog.,
VI, 42. Une varia.nle curieuse est celle qui fait pétrir l'argíle a Prométhée avee
des !armes, pour en tirer l'homme. (Pa.us., X, 4-, 3.)

�32

1

REVUE DE L HIST01RE DES RELIGIONS

a lUéconé

au sujet de leurs prérogatives réciproques, la
femme existait, pareille sans doute, par ses qualités, aux
générations héro'iques ou fabuleuses ; elle a suivi ensuite le
mouvement de la déchéance universelle, et, achaque phase,
elle a perdu un peu plus de ce qui contribuait au bonheur
réel de l'homme. Finalement, elle ne garde des charmesde
son sexe que la heauté du corps, l'habileté dans les ouvrages
d'Athéna, la grace qui vient d'Aphrodité, le pouvoir d'inspirer
les désirs violents, les passions qui dévorent les membres 1 •
Mais son esprit est plein d'impudence et de ruse ; de ses
levres, ou réside la Persuasion, coulent le mensonge et les
discours séducteurs ; le héros de l'Olympe, l'astucieux Hermes, lui a communiqué les charmes de sa voix. Voila la
femme nouvelle, telle qu'elle convient a un état social nouveau; compagne de l'homme déchu et brouillé avec les dieux,
cgent de faiblesse et de misere, inventé par les dieux pour
assurer, comme par un contrepoids, leurs prérogalives entamées. Le sentiment qu'elle inspire et qui la rend puissante
est un enfant de la Nuit, un frere de la Duperie 1 : « Éros, le
plus beau d'entre les immortels, brise l'énergie des dieux et
des hommes sans exception; il anéantit daos le creur et le
sens droit et les sages conseils. » Voila pour la généalogie
fo.buleuse de l'amour et de la femme.
Leur action dans les choses réelles est d'accord avec ces
origines. Parmi les recommandations que Bésiode fait a son
frere ª, figure celle de se défier de la femme, de la toilette a
l'aide de laquelle elle releve ses charmes, des flatteries habiles
i) Op. et D., 60 et suiv. Theog., 590 et suiv.
2) Théog., 120; ib., 224. Hésiode est absolument de l'avis de Scbopenhauer:
« Les femmes sont persuadées que la fonction de l'homme est de gagner de
)'argent, et la leur de le dépenser. « Parerga, OEuvres completes, VI, p. 651.
Tout ce paragrapbe 379 peut étre considéré comme un commentaire inconscient
des idées d'Hésiode.
3) Op. et D., 373 et suiv. Le vieil Hésiode ne recule pas devant le terma
grossier, pour ne rien dire de plus; v. notamment l'épithete de miyoGT6&gt;-o, ou
l'on a voulu voir la parodie triviale de l'homérique : !htcrfat1t&gt;so,.

33
par lesquelles elle sollicite la générosité du mari et provoque
la ruine de la maison : « Se confier a la femme, c'est se confier au voleur. » Aussi Uésiode professe-t-il a l'endroit du
mariaoe une opinion toule aussi vaillante que celle de
Panur~e. La force meme des choses l'oblige a s'en occuper;
dans les CEuvres et les Jours, il fixe l'lige convenable pour
cette union 1 ; il cite la femme entre la maison de ferme et le
breuf de labour, comme un élément indispensable de_ l'exploitation rurale. 11 convient que la conquétela plus p_récieuse
pour l'homme est celle d'une femme honnete, tand1s que la
femme perverse, gourmande, celle qui sent échauffer ses
instincts de luxure durant l'été \ est le pire des fléaux. Sans
tison 1 elle consume un homme, quelque vigoureux qu'il soit,
et le 1ivre a une triste vieillesse. Dans la Théogonie, c'est a
peine s'il admet que la femme honnete puisse existers.
Toutes les femmes sont filies de Pando re, éprises de luxe et
de frivolité, bonnes seulement pour dévorer, comme les
frelons dans la ruche des abeilles, le fruit des travaux de
l'homme. Et Zeus, par une ironie haineuse, ne s'est pas
borné a faire a l'humanité ce cadeau de malheur. 11 a voulu
encore que l'homme ne pftt pas s'en passer, car celui quin.e
se marie pas est condamné a vieillir tristement dans la sohtude, a travailler pour d'indignes héritiers qui guetteront le
moment de sa mort '. Pour celui qui a la chance d' épous~r
une compagne vertueuse, au creur ferme, il y aura dans la vie
LE PESSIMISME CHEZ BOlIBRE ET IlÉSIODE

t) Op. et D., 695 ; 405 ; 702.
.
2) lb. 586 : IL«x&gt;-61:«1:cx, lll: yvv«rxt~. Pour 11«x&gt;-ocrvV'll (pellacia), vice do~ma?t de
de Ja femme selon Homere et Hésiode, cf. Il., xuv, 30 et fragment d Hés1ode,
41, Ed. Goettling. La sensualité perd ·meme les femmes les plus sages, Hom.,
Od., XV, 420.

,

N

3) Théog., 500 et suiv. La femme honnéte est appelée : xtov"l•··· «xo,1:,v,
ap'l)pur«v 1tp«1t1/ltcratv.

.

.

4) Théog., 602 : é'.-rtpov ¡¡~ x«xov, c'est-a-dire de ne pouvo1r se d1spens~r ?u maria"e
sans conséc¡uences facbeuses. Catonle censeur avait la meme op'.n~on sur
0
Ies femmes : Nec cum illis satis commode, nec sine illis ullo modo vivi poss~.
r:r. Tite-Live, xxxiv, 2 et suiv. L'esprit romain est d'~illeurs tout autre que I esprit
grec vis-a-vis de la femme et du probleme de la v1e en général.
3

�REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

du bien et du mal a égalité; si, au contraire, il nous tombe en
partage une femme perverse, c'est une douleur de chaque
instant qui nous rongera le creur et rien ne pourra guérir
notre blessure. En tout état de cause, la femme est un don
funeste, puisque la meilleure ne fait qu' équilibrer un bien par
un mal 1 etqu'avec la femme mauvaise, il n'y a point de compensation. Ajoutons, comme un détail caractéristique, que
Hésiode souhaite a Perses de léguer son héritage a un fils
unique; tout au plus, avec un égo'isme féroce, lui en permetil un second aux portes de la vieillesse : « C' est ainsi que la
richesse croit dans une maison 2 • » Voila l'application pratique du mythe de Prométhée et de Pandore ala vie de chaque
jour. En dérobant le feu du ciel, embleme pour l'humanité
du génie inventif qui, par les métiers, croit embellir la vie et
la rendre plus facile, le Titan attire et sur lui-meme et sur
les mortels qu'il a trop aimés ", des causes de souffrances
auparavant inconnues. Pandore, personnification des charmes
de l'amour qui menent le monde, qui lui procurent les jouissances les plus sures et les mieux comprises de tous, est
l'agent de ces souffrances nouvelles, comme elle est celui des
plaisirs; ces plaisirs memes ne sont qu'un piege ou lajalousie
des dieux entra'i.ne notre faiblesse ; pris a ce piege, nous
sommes forcés de confesser notre infériorité devant la nature
victorieuse, et la jouissance d'un instant, dont l'appat nous a
i) Theog., 609 : x«xo~ eaa&gt;.,¡-, cimq,epí~e,.
.
.
2) Op. et D., 376 et suiv. Cf. Plut., de Frat. Am.,6. 11 est vra1 que Hés10de
ajoute, a moins qu'il n'y ait une interpolation : (&lt; Méme a. plusieurs, Zeus peut
donner facilement une grande richesse. » Si je ne me trompe, le vers suivant
retire cette concession : &lt;( Quand il y en a plusieurs, les soucis sont plus
nombreux et la dépense est plus grande. » Le passage dans son ensemble
manque de clarté. Le philosophe Th~les, inter~ogé par Sol~n pourquoi il ne
s'était pas marié, répondit que c'éta1t pour év1ler les ango1sses que causent
aux parents les dangers et les malheurs de leurs enfants. L'hellénisme est
plein de paroles de ce genre. Cf. Térence. Adelphes, I, 1, 43: Quod fortunatum
isti putant, ua;oi·em nu-mquam habui.
,3) Cette idée est d'Eschyle, mais se dégage naturelleroent du Mythe
d' Hésiode. P.rom. Vinct., 123, éd. Blomfield.

LE PESSIMJSME CHEZ HOMERE ET HÉSIODE

35
dupés, est anéantie par une suite indéfinie de maux. Ainsi se
vérifie une fois de plus la loi générale de la compensation
qui, devant la morale des Grecs, regle les·destinées des etres ;
le principe pessimiste qu'un mal est fatalement engendré par
le bien contraire et en annule l'effet, n'est, en somme, qu'une
des conséquences de cette loi.
Homere n'a nommé nulle part ni Pandore ni Prométhée,
quoiqu'il connaisse les Titans et qu'il les loge avec Cronos au
fond des enfers, comme les représentants des sombres puissances dont la dynastie des Olympiens a pris la place 1 • Mais
Homere n'apprécie pas autrement que Hésiode, le róle de
la femme dans l'ordonnance universelle du monde ; s'il était
venu le dernier, on pourrait dire que l'lliade et I'Odyssée sont
l'application na'ive et puissante de la théorie morale, d'abord
ébauchée dans la Théogonie et dans les fEuvres et les Jours.
L'reuvre délibérément pessimiste du poete d'Ascra, quoique
postérieure a la brillante épopée d'Homere, semble, a plus
d'un titre, lui avoir fourni les idées générales et la conception
philosophique des choses 2 • Mais si la question de priorité n'est
pas douteuse, les ressemblances n'en sont que plus frappantes. Seulement, tandis que les Achéens, les Doriens, les
Ioniens, races aventureuses et guerrieres, se laissent emporter
par le tourbillon de leur activité héro'ique, dont le spectacle
se réfléchit na'ivement dans leurs poemes, les Éoliens sédentaires, besoigneux et méditatifs, aiment a épiloguer sur les
principes et sur les causes 3. De la. le relief qu'ont pris dans
leurs tradition~ légendaires, les mythes morau.x:, tels que
celui de Prométhée et de Pandore, mythes restés al'arriere1) ll., x1v, 278. Cf. Paus., vm, 37.
2) L'antiquité avait subi cet effet de mirage transposant les deux poetes.
Hérodote fait d'Homere et d'Hésiode des contemporains (u, 53); Éphore et
plusieurs autres admettaient l'antériorité d'Hésiode. Xénophane le premier
soulient l'opinion opposée. V. Aulu-Gelle, N. At., m, H. Cf. Grote, Hist. de la
Gréce, trad. Sadous, 1, 85.
3) Welcker, Griech. Gret., 1, 734, qui cite encore le mythe d'Ogyges comme
dérivé de la méme source.

�37
non, ou Briséis devenue la propriété d'Achille t, n'apparaissent que pour engendrer la diversion entre les Grecs ; par
elle les guerriers périssent ou sous les traits d'Apollon ou
sous les coups des Troyens. L'Hélene vertueuse de l'Odyssée, Pénélope avec toute sa sagesse, n'en est pas moins une
cause involontaire de souffrances pour son fils, pour le
peuple d'Ithaque et pour les prétendants 2 • L'affreux carnage ou ces derniers succombent, est la ran&lt;¿on de sa fidélité
inébranlable; pour que Ulysse retrouve l_'amour paisihle
dans la chambre nuptiale, il luí faut marcher sur les cadavres
d'une brillante jeunesse dont la faute était légere en
somme; il ne retrouve la possession de sa femme qu'apres
s'étre couvert d'un sang qui n'avait ríen de crimine!~. Dans
le domaine du fantastique, ou l'imagination d'Homere transporte les préoccupations du monde réel, Circé, Calypso, les
Sirenes représentent l'a~tuce, la sensualité, la perfidie; Nausicaa seule personnifie la grAce unie a la vertu. Enfin, dans
l'lliade aussi bien que dans l' Odyssée, les divinités féminines,
comme les mortelles a l'image de qui le poete les a dépeintes,
n'exercent guere qu'une action funeste. Jalouses dans la
personne d'Héra, lascives dans celle d'Aphrodité, artificieuses
sous les traits d'Athéna, les femmes de l'Olympe sont surtout
occupées a duper les dieux pour le malheur des mortels, ne
pouvant les tromper pour leur propre malheur 4 •
Mais la figure qui entre toutes semble avoir étécréée par le
poete, pour étre le résumé de tous les charmes funestes qui
entrainent l'homme a sa perte par des chemins semés de
fleurs, est celle d'Hélene. On dirait Pandore elle-meme,
adaptée par Homere a l'action de son épopée s. Comme PanLE PESSIMISYE CHEZ HOMERE ET HÉSlODE

36

REVUE "DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

plan de l'épopée homérique. Les préoccupations qui se
trouvent aufondde ces mylhes n'en sont pas moins communes
a toute la race hellénique; d'ou la parenté d'idées qui permet
d' embrasser sous des points de vue identiques, la morale ainsi
que la théologie d'Hésiode ou d'Homere.
Nous avons déja remarqué, dans un précédent chapitre, la
grande place que la loi de compensation oblient chez Homere
pour l'explication de l'ordre universel. C'est en vertu de cette
loi que la duperie de l'amour, tout au moins des jouissances
matérielles décorées de ce nom, est au point de déparl:- de
I'Iliade; que nous la retrouvons, mélée comme un facteur
imporlant, a l'action de I'Odyssée, etqu'en somme la femme,
agent de cette duperie, est dans le monde homérique, aussi
bien sur terre qu'au sommet de l'Olympe, une cause de
désordre, partant de souffrance. La femme honnete, celle
qui a le cceur exempt des passions coupables, est l' exception;
les filies de Pandore, charmeresses perfides et funestes,
dominent l'homme de leur influence; le plus souvent la perversité des unes engendre une torture pour l'innocence des
autres 1 • Épouses, meres ou concubines (le terme d'amantes
ou de mattresses ne convient pas a la civilisation héro'ique),
celles des femmes homériques qui, par leurs qualités, méritent
d' obtenir l' estime d'Hésiode, sont généralement des victimes;
celles dont il flétrit les vices, celles qui représentent a ses
yeux l'idéal mauvais de leur sexe, sont des bourreaux inconscients et impunis quelquefois. Des deux filles de Léda, l'une
est.au point de départ de l'Iliade, Hélene; l'autre a la conclusion, Clytemnestre ! • Celle-la sert d'instrument aux dieux
pour allumer la guerre de Troie, celle-ci, quand la guerre
est finie, pour précipiter le vainqueur. Des figures a peine
ébauchées comme la fille de Chrysés, captive d'Agamem1) Oulre les exemples qui suivent, cf. Amphiaraüs lrahi par sa femme, Od. xv,
244. Il. xm, 430; et l'aventure de Phénix, Il., 1x, 448.
2) V. Clytemnestre et Hélene maudites ensemble, Od., x1, 436; pour Clylemnestre, ib., 111,255 et xxiv, i98.

1) Il.,

IX,

339.

2) V. la fai;on dont l'apparition de Pénélope daos sa beauté égare les
prétendanls, Od., xvm, 212.
3) Od., xxr, passim . V. aussi le ch:l.timent des servantes impudiques, ib.,
381 et suiv.
4) V. surtout la scene du mont Ida, Il., xiv, i53 et suiv., et le réveil de
Zeus, xv, i4.
5) Celte assimilation tres juste est de Preller, Ausgewrehlte Aufsretze, p. 2i7,

�38

llEVUI!: DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

dore, elle a reou en partage la bcauté irrésistible qui fait
oublier le devoir et rend capable de toutes les fautes ; et
avec la beauté, la dissimulation, la frivolité. les instincts
mauvais. On a cité maintes fois la scene des vieÚlards sentant
'
a sa vue se réveiller les ardeurs de la jeunesse, et reurettant
a
peine queTroiepérissepour la cause d'uneaussibelle°femme 1 •
11 est certain qu' on chercherait vainement ailleurs un hommage plus éloquent a la puissance de l'amour, une définition
plus énergique des ruses par lesquelles la nature marche a
son but par l'union des sexes. Tout le reste dans l'lliade est
a 1'avenant : PAris a beau faire preuve de lAcheté dans sa
lutte contre Ménélas, de perfidie dans ses rapports avec les
Grecs ; il a beau vi oler ses serments et se couvrir d'opprobre ;
au creur d'Hélene, la passion est la plus forte ; dans un monde
ou le courage est la vertu supreme, celle en qui se résument
toutes les autres et que les femmes memes savent estimer, la '
plus belle se donnera au plus lAche, et cela quelques instants
a peine apres qu'il a commis devant tous la lAcheté qu' elle
avait cependant flétrie d'avance ! • 11 n' est pas jusqu'a la sincérité du repentir d'Hélene, rougissant de ses faiblesses, qui
ne serve arehausser encore le pouvoir mystérieux que, par sa
beauté, elle exerce sur les hommes, et qui, par une action
réflexe, la pousse elle-meme au crime 5 • Elle se décerne les
épithetes les plus infamantes, se nommant odieuse, abominable, pleine d'impudence; elle regrette que la mort ne l'ait
pas frappée avant sa faute, qu'elle n'ait pas été ou enlevée par
un tourbillon de vent ou précipitée dans le sein des flots. Sur
le cadavre d'Hector mort pour elle, elle verse des larmes
ameres. Et cependant, regardons a la conclusion du poeme ;
dans le remarquable article : Die Vorstellungen der Alten von dem Urspl'Ung

eles menschlichen Geschlechts.

f) Il., 111, 156. Comment ne pas songer en lisant ce passage a cet aphorisme
de Schopenhauer sur l'amour : « L'union des sexes est un piege que la nature
nous tend, » (Memorabilien, p. 355.)
2) ll,, m, 390 et suiv.
3) Il., 111, f73, 241; v1, 34,í,; xx1v, 762. Cf. Od., xxm, 218, etc.

LE PESSIM:ISME CHEZ HOMERE ET HÉSIODE

39

voyons comment le poete a réparli les destinées entre les
femmes qu'il a mises en scene. La chienne impudente que
la Grece et l'Asie entiere couvrent d'imprécations, qui est
forcée de se maudire elle-meme, retrouve un époux apres le
siege qui luí a pris son amant, et avec l'époux une existence
opulente que le remords ne trouble guere. Andromaque,
Hécube, d'autres encore qui n'ont pas failli et qui comptent
parmi les femmes au creur ferme et vertueux, sont réservées
a toutes les amertumes. Frappées dans leurs maris et dans
leurs enfants, la fable ne les dédommage en rien de ces
souffrances injustes, ne les récompense enrien de leur vertu
inutile. Leur sort a été d'enfanter dans la douleur des fils qui
tombent pour un amour coupable, d'aimer des maris vaillan,ts
qui périssent pour des lAches, d'etre torturées enfin par la
mort que ni elles ni eux n'avaient méritée et qui est l'reuvre
de l'amour.
Lorsque l' on envisage dans son ensemble ce role de 1'amour
dans la poésie héro'ique des Grecs, il est impossible de méconnaitre que, pour Homere comme pour Hésiode, les satisfactions qu'il procure sont considérées comme peu de chose au
prix des dbuleurs dont il est la cause. S'ils lui accordent un
grand pouvoir pour le mal de l'humanité, en revanche ils ne
l' estiment guere comme ressource pour le bien ! • Il est a
leurs yeux une faiblesse a peine excusable chez la femme,
2
une abdication honteuse de sa dignité virile chez l'homme •
París dans l'lliade, Égisthe dans l'Od¿¡ssée,sont desetres vils
el méprisables, parce qu'a l'amour ils ont sacrifié les grands
devoirs de la vie. Le plaisir physique qui en est le but, a
i) Le dédain de la femme et de l'amour est proclamé souvent. V. le.disco~rs
d'Ajax a Achille. Jl., 1x, 637; cf. ib., x1x, 57; Od., xv, 20. Cf. les conse1ls plems
de nai've impudeur que Thétis donne a son fils et la maniere dont celui-ci les
re1,oit, ll., xx1v, 130 et suiv. Platon dira : T¡llov~ ét1táv-twv ci:&gt;.cc~ovÉ&lt;&gt;'&lt;G&lt;-tov. V. la
métapbysique de l'amour chez Scbopenhauer, Die Welt als Wille und Vorstel·
lung;et les extraits qu'en donne M. J. Bourdeau, ouv. cité, p. 82 et suiv.
2) La fat,on dont Homere a caractérisé Paris et Egisthe est digne de remarque.
V. Il.111, 454; x1, 369et suiv.; xm, 769:xxiv,30. Od. m,265 etsuiv.;ib. 1v,
529.

�40

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

LE PESSIMISME CHEZ HOMERE ET HÉSIODE

4i

quelque chose de has et de grossier; ceux qui l'achetent,
comme eux, plus cher qu'il ne vaut, semblent frappés par
les dieux de quelque folie immense : ils sont des fléaux
divins, des monstres dans la nature 1 • On dirait que la na'ive
philosophie des deux poetes se sent saisie d'un trouble
étrange, lorsque dans la question de l'amour 1 elle rapproche
la cause des conséquences. Pleins de dédains pour lafemme,
en tant qu' elle est un instrument de plaisir, ils la considerent ·
avec épouvante quand, avec ce. plaisir, ils la voient mener le
monde. Probleme étrange, en effet, plus encore pour la
na'iveté des premiers a.ges que pour notre sentimentalité
raffinée. La passion d'Hélene provoquant la ruine de l'antique
royaume de Priam ! La perversité de Clytemnestre renversant
le grand· roí au sein meme de son triomphe ! C'est ainsi que
le nez de Cléop/Ure, disposant des destinées du monde, a
étonné Homere et Hésiode avant de troubler Pascal, avant
d'exercer la pénétration ironique de Schopenhauer. Comme
ces deux grands pessimistes modernes, les vieux poeles de la
Grece ont mis dans la balance ce que la femme, objet de
l'amour, c011te a l'homme et ce qu'elle lui rapporte; comme
eux, ils ont estimé que la femme et l'amour lui offraient un
marché de dupe. C'est pour cela qu'ils se sont bien gardés,
comme fait le plus grand nombre des romanciers et des dramaturges modernes, d'assigner l'amour pour but a la vie, de
chercher dans les satisfactions de l' amour la meilleure compensation offerte par la nature a notre originelle misere 2. La

grandeur pro pre de l' épopée h éro"iq ue chez les Grecs est
d'avoir cherché cette compensation plus haut, de l'avoir
placée dans les jouissances idéales de la gloire, inséparables,
chez Homere surtout, du contentement, amer plus souvent
qu'il n'est doux, que procure a l'ame de l'homme l'action en
soi, indépendamment de ses résultats.
Il n'y a pas de témoignage plus éclatant de la générosité
du tempérament hellénique, que son ardeur a poursuivre le
bonheur par la gloire. C'est la seule aspiration dont ne se
lasse aucun des héros mis en scene par Homere, la derniere
a laquelle, sous l'influence d'un désespoir violent, tel d'entre
eux renooce, la premiere aussi qui revit, avec une sorte d'énergie sauvage, lorsque ce désespoir cede et se transforme:
On peut dire qu'elle fait le fonds meme de l'héro'isme, qu'elle
constitue son ess·ence 1 • 11 y a dans l' épopée homérique des
imprécations contre l'amour, des expressions de dédain pour
la richesse et les satisfactions qu' elle procure, l'indifférence
méprisante pour tous les plaisirs en général. On y chercherait vainement une insulte a la gloire. Etre honoré de son
vivant, faire durer son nom dans la mémoire des hommes,
le léguer a la postérité avec un cortege de grands exploits,.
voila l'ambition supréme, voila le vrai but de la vi~ 2 • C_hez
Homere, l'exagération de ce sentiment va si loin que la sublimité en confine a l'absnrde. Pour lui, tout ce qui est grand,
l'expédition des Grecs, la ruine de Troie, la faute d'Hélene,
les souffrances de Pénélope, n'existe que pour fournir aux

f) Ce sentiment éclate dans les imprécations d'Hector, Il., VI, 280 et suiv.;
Paris est, comme Pandore chez Hésiode, et parce qu'il a subi l'ascendant de la
Pandore :argienne : !LEY"··. "''ii!L", pour Troie et la race de Priam. A-t-on pris
garde que Paris et Egisthe, ces personifications de l'amour fatal et coupable,
n'ont point d'enfants avec Hélene et Clytemnestre? L'amour irrégulier est une
manifestation de la haine des dieux ; nous aurons a traiter a part cette grande
question.
.
2) U y a cette grande différence entre L_eopardi et Schopenhauer que celui-c1
fait de l'amour la duperie supréme de la nature, tandis que le premier y voit le
remede unique au malheur. Voir la conclusion de l'Histoire du genre humain,

trad. Dapples, p. l5. Mais il s'agit la d'un amour idéal ou les sens n'ont point
de part, de celui-Ja méme que Platon glorifie dans le Phedre et dans le Banquet
et qui compte parmi les aspirations transcendantes de l'humanité désabusée.
1) Cf. Buchholtz, Homerische Realien, III, 2, p. i61.
2) Sur la gloire, élément du bonheur, v. Leopardi, Dialogue de la nature et
d'une dme (trad. Dapples, p. 41) : « L'excellence dont tu veux me douer pourra
bien me servir a acquérir la gloire, mais loin de me conduire au bonheur, elle
me vaudra une infortune spéciale, etc. » V. aussi Schopenhauer. Aphorismen
:;ur Lebensweisheit, ch. IV, OEuvres completes, V, p. 373 et suiv.; surtout 415
suiv.

�42

43

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

LE PESSIMISf&gt;IE CHEZ HOMERE ET HÉSIODE

aedes les chanls qui en transmettront le souvenir aux Ages a
venir 1 • La gloire distribuée par la poésie, sa grande dispensatrice, n'est pas la conséquence du mérite; elle en est la
raison d'etre. Si Homere n'avait pas dti chanter, Ulysse et
Achille auraient pu se dispenser d'etre héro'iques. Aussi la
gloire est-elle le premier stimulant du courage, qui est le
devoir par excellence. Au bout du long discours que Phénix
adresse a Achille, elle fournit le dernier mot, le seul capable
de Yaincre une obstination intraitable 2 : &lt;&lt; Les Achéens
t'honoreront a l'égal d'une divinité. » Si la mort par ellememe est le plus grand des maux, la mort sans gloire est le
mal supreme. La seule consolation que Hector offre aAndromaque émue par la perspective de sa perte, c'est que les
Troyens, la montrant au passage lorsqu'elle sera veuve,
sa~ueront en elle la veuve du glorieux Hector s. Quand l'instant fatal est arrivé, c'est-a-dire quand le héros comprend
que les dieux l'abandonnent, il se soucie peu de succomber;
mais il ne veut pas mourir sans honneur ; il accomplira
encore quelque grand exploit qui fasse parler de lui dans
l' avenir •. La destinée a laissé a Achille le choix entre une
existence longue, pleine de vulgaires jouissances, mais sans
gloire, et une courte vie. remplie d'honneur en meme temps
que d' épreuves 5 • 11 choisit la gloire avec to utes ses conséquences ; jl aime ce qu' elle lui coúte, quoiqu' elle lui coú.te
cher; car elle représente a ses ·y eux le bien supreme, on peut
dire le seul bien, puisque pour elle il sacrifie tous les autres.

Meme sur la foule des guerriers sans nom, la gloire cxerce
son attrait. Dans une occasion difficile, Agamemnon a bien
soin de recommander a Ménélas de se départir de la dignité
royale, d'appeler chacun des soldats par son nom et de les
flatter par le souvenir de quelque grand exploit 1 • Pour
arreter les fuyards, Ajax ne sait rien de plus efficace que de
faire appel au sentiment de l'honneur, au souci du qu'en
dira-t-on, cette monnaie courante de la gloire, a laquelle
tout le monde peut participer 2 • Quand Achille s'est retiré du
combat, c' est-a-dire loin des occasions ou se conquiert la
gloire, il charme ses loisirs en célébrant sur la lyre l'illustration des héros qui l'ont précédé : c'est encore la passion
de la gloire qui le console, apres qu'il semble y avoir '
renoncéª. Dans les larmes que verse Ulysse, lorsque l'aede
Demodocus célebre les exploits accomplis devant Troie, le
poele n'a pas mis seulement le souvenir douloureux des
épreuves passées, puisque ailleurs il déclare que ce souvenir
est agréable ; il en fait le témoignage du sentiment a la fois
mélancolique et doux qui saisit l'Ame généreuse_. lorsque,
ayant travaillé pour la gloire, il lui est donné de g_oú.ter
secretement sa récompense •. C'est pour cela aussi que les
Sirenes, pour attirer le héros et en faire leur proie, ne
trouvent rien de plus persuasif que la promesse de leurs
chants, célébrant Troie et ses vainqueurs s. La douceur de la
gloire pénétrant l'reuvre des Muses, leurs chants sont un
remede a la douleur : &lt;&lt; Quand quelqu'un a au creur une
souffrance récente et cruelle, si l'aede, serviteur des Muses,
célebre la gloire des anciens héros et les dieux bienheureux
qui babitent l'Olympe, tout aussitót le chagrin est oublié et
la souffrance s' évanouit 6 ! »

i} Od., vm,580, Il., vr, 358. Od,, xxrv, 197.
2) Il., 1x, 603; cf. vn, 89.
3) It., v1, 441 et suiv.
4) lb., XXII, 297.
5) Il., 1, 352; 4i4; xvm, i04 et suiv. Ce dernier passage était célebre dans
l'antiquité. Socrate se l'applique a lui-méme, Apol., 16, pour s'e.xhorter amourir.
La morale homériq ue est bien éloquente dans sa simplicité; un seul mot: apÉt-.¡
exprime la fois l'idée de courage, celle de vertu enfgénéral et celle de félicité.
V. Od., xxu, 322; xvr, 45; xvm, 433; xrv, 402; x1x, i14 et J'expression pro_
verbiale, vm, 329 : ovx ápE-r~ xuit lpya. Cf, Buchholtz, Homer. Realien, III,
2, p. {22.

a

.,.

i} Il., x, 67.
2) Il., xv, 561. C'est le sentiment exprimé par le mot
3) Il., IX, :189.
4) Od., vm, 521; cf. ib., xv, 399.
5) Od., XII, 189.
6) Hés., Théog., 98.

atow,.

�44

REVUE DE L'BISTOII\E DES RELIGIONS

L'exemple d'Achille sacrifiant a l'honneur une longue existence de plaisirs vulgaires, nous montre la passion de la
gloire portée au plus haut point et le vrai idéal de la vie
défini par les traits les plus énergiques. C'est elle qui lui
fait renoncer aux combats et c'est elle qui l'y ramene, plus
encore que le désir de venger Patrocle : « Je mourrai puisqu'il le faut ; mais tandis que je suis debout, je veux remporter une gloire illustre. i&gt; Cette aspiration puissante jusqu'a la férocité prouve que, pour Homere, c'est la gloire qui
est la seule sanction efficace des grands devoirs, la seule
récompense digne des souffrances endurées avec patience,
de la mort bravée avec courage. Mais cette sanction et cette
récompense sont de l' ordre idéal eúranscendant; la foi en
la gloire est une forme de la foi en la vie a venir 1 • Aux temps
de scepticisme, elle en tient lieu ; aux temps de na'iveté philosophique elle ·y achemine 2 • Et l'immortalité de la gloire ne
pouvant etre que le privilege d'un petit nombre, de ceux-la
seuls que les aedes auront jugés dignes de leurs chants,
Homere par la-meme déclare que, pour la masse de ceux qui
resteront saos nom, la vie est en réálité sans but, et le devoir
· sans compensation suffisante. C'est en ce sens surtout qu'il
est exact de dire avec le poete latín, commentant la morale
homérique : Quidquid deliran! reges plectuntur Achivi ª. Des .
peuples ~n tiers s' entredétruisent pour que le nom de quelques
chefs résonne un jour, accompagné de la lyre des rapsodes,
aux oreilles des hommes. Ceux-la sontl'ignobile vulgus, « nés
pour manger le fruit de la terre• ))' c'est-a-dire pour n'ob· i) Leopardi (Dialogue d'un marchand d'almanachs, etc.; trad. Dapples) a fort
bien dit (et nous ferons de ses paroles d'autres applications a Homere): « La vie
que nous appelons belle n'est pas celle que nous connaissons, mais celle que
nous ne connaissons pas; la vie future, jamais la vie passée. »
2) V., entre autres, Cic., pro Arclt., 9, ele.
3) Hor., Ep., 11, 2, i4.
4) Ib., 27 : Nos numerus summus et fruges consumere nati. Horace traduit
Homere, Il., v1, i42: oi &amp;:povplJ, -xctp1tov ~oou,m. Simonide avait défini les hommes
avec la méme concision méprisante : svpuóoou, 8ao, -xctp1tov ct¡vvµt8ct ,:8ovó,.

LE PESSIMISME CHEZ HOMERE ET HÉSIODE

45

tenir, en dédommagement de leurs efforts obscurs, que des
satisfactions misérables, justement dédaignées par les ames
généreuses. Y a-t-il aveu plus éclatant de l'insuffisance de la
vie, quand on la borne aux destinées ordinaires, :finies et
contingentes? Y a-t-il une faoon plus expressive de déclarer
que pour justifier l'héro'isme, laconscience du poete a besoin
de la gloire, puisque toutes les autres jouissances sont peu de
chose en comparaison des efforts, des dangers, des douleurs
dont elles sont le prix? C'est une soif arden.te de justice, un
espoir indomptable de réparation pour les iniquités réelles
de l'existence et pour ses déboires immérités, qui ont poussé
Homere a se réfugier dans la conception des compensations
idéales. Or, cette tendance qui s'accentuera davantage de
siecle en siecle chez les poetes et chéz les philosophes di\ la
Grece, est une marque indéniable de pessimisme. Nous
aurons a voir plus tard comment Homere, par une intuition
de génie, a ouvert a lapensée hellénique les perspectives consolantes ou Pythagore et Platon, les enseignements mystérieux d'Éleusis et les leoons de l'Académie, répandront une
si éclatante lumiere.
J.-A. HILD.

1

�mm

UNE

ÉPITHETE DES DIEUX DANS LE RIG-VEDA

Une épithete assez fréquente des dieux dans le Rig- Veda
~st l'adjeclif, amúra, sur la signification exacte duquel les
mterpretes allemands sont peu d'accord. En effet. tandis que
l\I. Roth le traduit par irrthumlos, « qui n'est pas sujet a
erreur )&gt; untrüglich, « infaillible, » MM. Grassmann et Ludwig
le rendent généralement par nicht threricht « qui n' est pas
égaré, affolé », weise, « sage », einsichtvoll, « intelligent )&gt;.
Chez nous, l\L Bergaigne, le seul indianiste qui fasse autorilé en pareille matiere, ne dit ríen de ce mol daos ses Études
sur le le:cique du Rig-Veda; soit qu'il se réserve pour en parler
plus tard, soit qu'il n'ait pas fait encore de choix entre les
deux traductions précitées.
Nous essaierons de suppléer a son silence en appliquant a
la recherche du véritable seos de l'épithete en question une
méthode que nous avons employée différentes fois déja daos

la Revue.
Amúra n'est pas un mot simple. Il se compose de a privatif
el d'un adjectif múra auquel MM. Roth, Grassmann et
Ludwig donnent de concert le sens de « sot, stupide ». Mais
cet accord cesse quand il s'agit d'en déterminer l'étymologie.
Pour M. Roth, múra serait en rapport d'origine avec la racine
m~r, .« bro~er, briser », et le sens étymologique de cet
adJectif serait en conséquence « eslropié d'esprit » (geistig

gebrochen).

ÉPITllETK DES DIEUX DANS LE RIG-VEDA

41

Grassmann, au conlraire, y voyait avec )l. Bugge, un
dérivé d'une racine múr, apparentée a múrch, et signifiant,
comme cette derniere, &lt;&lt; Mre raide, engourdi » (erstarren).
Cette explication est évidemment la bonne : múra se rattache
en sanskrit a la meme racine qui a donné le participe passé
múrta, « séché, durci, matériel, corporel, etc. l&gt;, et le substantif múrti « chose seche, solide, épaisse, concrete, )&gt; d'ou,
« forme matérielle, corps, etc. » Comme substantif, mura,
devenu plus tard múla, a pris le !:-ens de chose dure et seche
qui sert de base a un arbre, « souche, racine », puis,
« fondement, support, príncipe, etc. )&gt; Pour '.des ldérivations
significatives semblables, comparer le lat. stipes, « tronc
d'arbre )&gt;, et stipo, « serrer, durcir )&gt;, aupres de la racine
voisine stup, dans stupidus (angl. stop, « affermir, arre ter »,
russe stipi, « steppe, espace de terre seche et stérile ») ;
stirps, « souche, racine » aupres de torpeo, « etre dur, engourdi », pour sto1-peo; et le franQais Mche, employé en
style trivial daos le seos de stupide.
En grec, mCtra est représenté avec une rare fidélité par
l'adjectif ¡,.wpóc; ,&lt; sot, stupide, fou )&gt;. En latín, nous croyons
pouvoir y rattacher d'une maniere tout aussi sure mó1'a,
« arreb&gt; (cf. angl. stop) móles et múrus, primitivement « amas
de choses dures et seches. )&gt; L'idée commune a toute celte
famille, et par conséquent primitive, est celle de « elre
sec )&gt;.
Or, si nous remarquons d'une part et au point de vue
phonélique, qu'une racine mur, múr, mol', mór, ou, avec le
lambdacisme, mul, múl, etc., peut avoir une série de doublets
vocalisés en a ou en d (comme le prouve mor dans le lat.
morior, et le sanskrit múrna, aupres de la rae. mar) ;
d'autre part, et quant aux antécédents de l'idée de sécher,
elre sec, qu'elle dérive constamment, comme nous l'avons
fait voir ailleurs 1, de celle de briller-brOler, nous en conclurons : Jº qu'a la meme famille se rattachenl encore le gr.
1) Essais de linguistique évolutionniste, p. 63, n. 3. ·

•

�¡i.:xp-¡i.:x!pw « hriller », ¡.,.xp·lAr¡ « braise », sk. mld (pour m' l-d,
mar-d) et gr. ¡i.:xp:xfvw « sécher, faner, flétrir », le sansk.

mer-u « montagne d'or (dans la mythologie)

mar-u,

désert (espace sec et brülé) », gr. ¡i.áp-¡i.:xpoc;, &lt;&lt; pierre dure,
marhre, etc. » ; 2º que la véritable généalogie du sens de
múra peut etre indiquée par les mots suivants : brülé, desséché, immobile, engourdi, stupide 1 •
Nous pouvons maintenant en prendre le sens final sur le
vif, pour ainsi dire, dans les citations védiques qui suivent.
Dans l'hymne vm (21, 15) du Rig-Veda, le poete dita Indra:
&lt;&lt; Jouissant d'une amitié telle que la tienne, ne vieillissons
pas a la maison comme des engourdis (ou comme des
souches), (aussi) nous asseyons-nous autour de la liqueur du
sacrifice. »
)&gt;,

49

UNE ÉPlTHETE DES DIEUX DANS LE RIG-VÉDA

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

&lt;&lt;

(Md te amájuro yatha múrása indra sakhye tvavata/J, ni
sadama sacá sute.)
Dans un autre hymne, vm (45, 23), l'auteur s'adresse au
meme dieu en ces termes : &lt;&lt; Les engourdis et les moqueurs
désireux de largesses ne parviennent pas a te tromper ;
n'accorde pas ton amitié aux ennemis de la priere (les indifférents et les sceptiques). &gt;&gt;

(Md tva múrá avisyavo mopahasvána d dabhan mákím
brahmadviso vana/J,.)
Ces passages fournissent déja d'importants indices pour la
détermination du sens exact de amúra; mais les ·plus u ti les
a cet effet sont ceux, comme les suivants, ou amúra est
opposé a múra ::

(x, 4, 4.)
O Agni, toi qui es éveillé (d'esprit), nous sommes pareils
mais toi, ó lumineux, tu
connais certes la grandeur. »

. (Múra amura na vayam cikitvo mahitvam agne tvam anga
vitse.)
(x, 46, 5.)
« Les (hommes) engourdis ont manifesté (fait apparattre)
le victorieux (Agni), l'inspirateur des grands, l' éveillé
(d'esprit), celui qui brise la ville. »

.(Pra bhúr jayantam maham vipodham mú1·d amúram puram
darmánam).
Nous sommes parfaitement fixés désormais, ce semble, sur
le sens de amúra, et s'il pouvait nous rester quelques doutes,
le fait que cet adjectif est presque toujours une épithete
d'Agni, l'intelligent, le savant, celui
qui connait toute chose '
.
les dissipera.it. Agni en effet est amúra, e' est-a-dire non en.l
gourdi, éveillé, intelligent comme il est kavi, « entendu »
.
.
'
vzr;vavid, « omniscient », cikitvas, « éclairé », etc.
L'origine de ces épithetes est, du reste, partout la meme.
Agni) brillant de sa nature, est par la-meme éclairé, v~yant,
l'idée de voir étant en corrélation constante, a titre de dérivée,
avec celle de briller 1 ; et, comme voyant, il est savant ou sage.
Le développement du mythe en ce sens s'est fait, comme tres
souvent, en conformité étroite avec l'évolution significative
qu'impliquait le nom principal dont il est revetu 2 •
Les passages ou le mot m(l,ra est opposé a amúra donnent
lieu d'ailleurs a une remarque qui peut expliquer quelques
faits assez obscurs en rapport avec l'exégese védique. Dans
ces passages, qui sont au nombre de trois, m(l,ra (comme l'a
remarqué Grassmann, s. v. amúra) désigne les hommes (les
engourdis) 3 par opposition ,aux dieux (amúra, les éveillés).

&lt;(

a des engourdis (ou a des souches),

1) ~es mürad~vas, c'est-a-dire les dieux muras (ou ceux qui les adorent),
dont Il est question a titre de démons malfaisants dans trois passages tlu RigVeda (vu, 104, 24; x, 87, 2 et 14), sont probablement ceux qui brülent, qui
dessechent, comme Qusna et d'autres.

..

1) Voir Essais de linguist. évol., p. 133 et suiv.
2) Voir pour des exemples analogues, Revue de l'hist. des Relig., t. XII, p. 237
et suiv. C'est pour la méme raison qu'Agni est appelé jatavedas &lt;e celui qui
connait les étres ». Cf. Bergaigne, Rel. ved., 1, 14.
3) J'ai fait voir alleurs (Annuaire de la Faculté des Lettres de Lyon, i885,
fase. 3, p. 425 et suiv.) que plusieurs des noms de l'homme en sanskrit dérivent, au contraire, de l'idée de leur activité, mais par opposition, en ce cas, a
l'inertie des choses immobiles.
4

�30

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

Or , étant donnée l'identité fondamentale des racines mar et
mur ou múr, on est bien tenté de voir dans les termes si souvent opposés daos le Rig- Veda pour désigner les hommes el
les dieux, marta-amrta, un couple tres voisin pour la forme
et le sens de múra-amúra. Marta a pris le sens de mortel et
amrta celui d'immortel; mais est-on bien en présence de l'acception primitive? Pour notre part, nous so_mmes tr~s disposé a en douter. D'abord, l'idée de la cessahon de la VIe~ en
tant que phénomene particulier et déterminé, est, ~mon
abstraite, du moins indéfinissable el, par conséquent, mnomable pour des hommes privés de connaissances scientifiques,
lels qu'on peut se'\-eprésenter ceux de l'époque védique, et, a
plus forte raison, leurs ancetres. La mort les a frappés
d'abord par l'immobilité et la rigidité qui en sont les conséquimces immédiates les plus caractéristiques. C'est ainsi que
le sen.s prim_itif de l'allemand sterhen, « mourir )&gt;, en rapporl
étymologique avec le lat. torpeo et stirps, l'all. derh 1, « dur i&gt;
etstrauhen, « etre raide, hérissé n, le gr. a-tip90;, a-tápt9:x;, :;-:~pipYto;,
« dur », etc., est tres probablement « etre raide, immobilc 1&gt;.
Le rapport du sk. múr, « etre immobile )&gt;, avec má1·, « mourir »; de múr-ta, « durci », avec mr-ta, « mort )&gt;; de múr-ti,
« cho se solide, matiere, corps », avec mr-ti, « la mort »,
semble bien indiquer qu'il en a été de meme en sanskrit.
autrement dit, que mar, mourir, dérive pour le sens de mar,
« etre, sec, dur, immobile, etc. ».
S'il en est ainsi, on s'explique que des formes de participes
passés comme mar-ta, amr-ta, aient pu désigner primitivement les hommes et les dieux, non pas comme mortels et
immortels (marta et amrta ne pouvant signifier propremenl
que les morts et les non-morts), mais bien les engourdis, les
lents (comp. múra), ou peut-etre les incorporés, les épais
(comp. múr-ta, múr-ti) el les éveillés ou les subtils !. Par la,

UNE ÉPITBETE DES DIEUX DANS LE RIG-VEDA

l'adaptation du sens a la forme grammaticale devienl réguliere et l'on se rend compte de !'origine des idées de mortalité et d'immortalilé qu'on ne peut guere se représenter
comme primitives. Qu'on ne se méprenne pas cependant sur
notre pensée. Il est de toute évidence que marta et amrta
ont pris le sens de mortel et immortel; tout ce que nous
voulons faire entendre, c'est que ce sens est probablement
métaphorique et, par conséquent, i-econdaire, eu égard aux
acceptions propres et primitives ,de raide et de souple, au
physique et au moral.
Nous ajouterons a ces remarques quelques considérations
plus générales.
A voir les divergences des interpretes, il est de toute évidence que ni la lumiere qui se dégage du contexte, ni le sens
élymologique prochain etllahituel des mots difficiles, ne suffisent a une explication sure des hymnes védiques. Le seul
moyen de parvenir jamais a.les élucider completement, réside
a notre avis, dans une étude a la fois plus profonde et plus
large qu'on ne l'a fail jusqu'ici des tenants et des aboutissants, et par la des antécédents et des origines lointaines des
expressions qui restent obscures. Seulement, l'emploi d'une
pareille méthode exige le sacrifice de certaines idoles dont
le culte traditionnel est encore généralement en honneur.
Nous voulons parler surtout du dogme de l'individualité
a principio des racines indo-européennes. Tant que ce
préjugé que, ni la logique ni l'observation des faits ne justifient, et dont l'influence stérilise le champ de la linguistique
et de la mythologie, restera en vigueur, rien de définitif ne
s'accomplira en matiere d'exégese védique.
PAUL REGNAUD.

celle qui est dans marta-amrta. Pour Ov,;-ró;-a8Giv&lt;X'to; dont l'étymologie est
douteuse, on ne peut que s'appuyer sur l'analogie des couples précités.

i) P our le rapport étycnologique de stel'ben d del'b, voir enes Essais de ling.
lfvol., p. 400.
2) Mémeexplication pour le gr. ~po'tó, et cx11-6p0To,, ou la racine correspond a

�LE CHRTSTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

LE CHRlSTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES
(Deuxieme article) 1 •
•

III
L'élude de l'antique religion égyptiennemontre que la vallée du Nil partageait le sort général du monde a l'ép_oqu_e ou
le christianisme commenQade faire entendre ses préd1cabons.
Les croyances superstitieuses y étaient aussi abondante~ que
aulle part ailleurs ; mais el~es étaient d'un ~rd~~ supérieu~,
si je puis ainsi parler. Depms lo?g~emp_s déJa, 1Egypte ava1t
laissé derriere elle, .si elle les ava1t Jama1s connues, les formes
de superstition fétichiste et elle en éta_it arrivé~ presque au
meme point que les modernes populations occidentales. On
a déja vu dans les paragraphes précédents qu'elle étai~ ~arvenue aux formes supérieures et déifiques de la supersLit10n.
Ses dieux ne faisaient pas difficulté de parcourir sa vallée
pour veiller a l'observation des lois, venir au ~ecours des
faibles et punir les méchants; d'innombrables gémes, dans les
airs et sur la terre, accompagnaient les défenseurs du bon ou
du mauvais príncipe. C'étaient deux armées rangées en
bataille, toujours pretes a en venir aux mains : compagnons
d'Horus, défenseurs d'Osiris ou dubon príncipe; compagnons
de Set, propagateurs et défenseurs du mauvais príncipe dans
i ) V. t. XIV, n• 3, p. 308 a 3-i5

53

tout l'univers. 11s pouvaient a l'envi, comme leurs chefs, se
métamorphoser en toutes les formes qu'ils voulaient, devenir
tour a tour hommes, crocodiles, lions, serpents, etc., conservant sous chacune de leurs métamorphoses leurs vertus particulieres, selon qu'ils appartenaient au bon ou au mauvais
dieu. C'étaient ces bons génies que l'on se rendait tout d'abord propices; ces mauvais génies, que l'on écartait par des
prieres et des offrandes ; car ils se melaient a tous les actes
de la vie, méme la plus commune. Leur influence se manifestait méme pendant le sommeil, et les songes jouaient un
grand role jusque daos les actes les plus importants de la vie
politique. La maladie ou la santé étaient leur reuvre, et il ne
fallait pas moins que la statue du die u Rhons pour rendre la
santé a Bentresh, filie du prince de Bakhtan. Les légendes
religieuses reflétaient cet état de la pensée égyptienne, et de
la vint cette vénération superstitieuse du peuple pour cer_
tains animaux, vénération que si longtemps on a prise a lort
pour l'expression exacte de la religion égyptienne. Selon
leurs effets bons ou mauvais dans l'économie générale de la
vie humaine, les animaux avaient été rangésparmi les possessions du bon ou du mauvais príncipe, et il fallait la vertu
toute-puissante de~ incantations magiques pour se les rendre
favorables ou pour s' en garder.
Le christianisme, en s'implantant en Égyple, ne détruisit
point les génies populaires ni les dieux d'un ordre plus relevé
qui se melaient ala vie du peuple. Comme le panthéon romain
s'était ouvert aux dieux étrangers de toutes les nations, le
cycle de la mythologie populaire égyptienne s'accrut et r eQut
en son sein les myriades d' esprits bons et mauvais auxquels
croyait le christianisme. Loin de vivre mal ensemble, les anciens et les nouveaux génies se trouverent de prime abord
dans la plus parfaite conformité de destination et d'habitudes.
Tous les génies de l'ancienne Égypte s'étaient rangés dans
une double calégorie, les bons ou les mauvais, les serviteurs
du bon ou du mauvais principe ¡j les compagnon·s d'Horus
vengeur de son pere Osiris, l'Etre bon , les compagnons de

�54

j

1
J

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELlGIONS

Set, l'adver"saire d'Osiris et son bourreau. De meme, dans le
cbristianisme, les Esprits ou Anges étaient rangés sous une
double banniere : les uns étaient demeurés fideles a Dieu, les
autres s'étaient révoltés contre lui et avaient suivi le parti du
plus brillant d'entre eux, Lucifer. Ce Lucifer avait un nom
qui est plus connu, Satan. Et comme on l'a pensé, non sans
quelque apparence de raison, Satan est le meme nom que
Set; il est aussi de meme origine. De chaque cóté il y
avait émulation; chacun s'. évertuait a servir le roi sous la
banniere duquel il s'était enrolé, et le champ de bataille sur
lequel ils se rencontraient le plus souvent était la pauvre bumanité. D'apres l'antique légende osirienne racontée par le
pseudo-Plutarque, auteur du traité de Iside et Osiride, c'est
aussi parce que l'Etre Bon par excellence, Osiris, enseignait
aux hommes la vertu avec les arts de la civilisatiort, que le
méchant Set résolut de le tuer par trahison. Avant que ne se
füt élevé entre eux ce désaccord, ils vivaient en bonne intelligence, comme les Anges dans le ciel. 11 est évident que
jusqu'ici les deux religions présentent d'étranges ressemblances. Cependant il faut en noter une plus grande encore.
Osiris, pendant sa vie, ne semble pas avoir eu de compagnons
proprement attachés a son service ; dans la salle du banquet
ou Set l' enfermadans le coffre, personne ne vinta son secours,
landis que son adversaire étail entouré d'aide~ vigilants .
Cependant, dans la lutte qui suivit sa mort et qui le vengea,
lorsque le fils qu'Isis avait conou de son frere mort fut devenu grand, il s'adjoignit des compagnons pour la lutte terrible qu'il allait entreprendre. Ces compagnons sont nommés
dans la mythologie égyptienne les compagnons d'Horus, les
Shesu-Hor. Désormais ce n'est plus Osiris, qui repose dans
sa gloire, c'est Horus qui représente et défend le bon principe. De meme dans la doctrine chrétienne sur les Anges,
apres la défection qui eut lieu dans le ciel, comme Dieu ne
pouvait descendre jusqu'a combattre avec l'une de ses
créatures, meme pur esprit, Michel se présenta pour combattre Satan, et au cri de : Qui est semblable a Dieu (Mikaél),

LE CHRISTIANlSME CHEZ LES ANCIENS COPTES

il livra bataille a Lucifer et le précipita daos les enfers. Des
lors, Michel fut reconnu chef de toutes les milices célestes
c' est-a-dire de tous les esprits restés atlachés a Dieu, au'
bon príncipe ; il devint l'adversaire acharné de Satan,
comme Horus de Set. Il le poursuivait en tout lieu. Comme
Horus avait combattu Set changé en crocodile, Michel combattait Satan métamorphosé en dragon, et lui f aisait subir le
meme sort : l'art populaire ou religieux représentait Horus,
monté sur deux crocodiles ; Michel était représenté foulant
aux pieds le dragon : c'étail toujours Set, ou Satan, le vaincu.
La parité est done parfaite entre les deux. Aussi je suis étonné
que l'on ait essayé de reporter la légende d'Horus sur un
autre personnagé fort vénéré en Égypte : saint Georges.
Saint Georges jouit en effel de tres bonne heure d'une
immense popularité chez les chrétiens de la vallée du Nil ;
mais il ne la dut qu'aux légendes dont on le fit le centre,
légendes fort variées ou 011 ne le voit pas cependant combattre de dragon 1 • La méprise vient de ce que le cavalier qui
combat le dragon a été pris pour lui ; mais Michel est toujours représenté dans les reuvres coptes comme un brillant
officier de l'armée impériale, armé d'une épée flamboyante
dont il menace Satan et sa famille.
Cette ressemblance entre Horus et Michel fut certainement cause de l'immense popularité dont le dernier jouit en
Égypte. Des les premieres reuvres coptes, il joue un róle des
plus brillants. C' est presque toujours luí qui descend du ciel
pour fortifier les martyrs pendant leur combat, qui les ressuscite, qui leur annonce le bonbeur final avec la couronne
impérissable : quandJésus-Christ lui-meme daigne descendre,
il se lient respectueusement el fidelement a son cóté. Rarement, Gabriel et Raphael sont employés dans le m~me role.
1) Je puis appuyer cetle idée par la vie méme de saint Georges, conservée
en copte, ainsi que par les dix miracles ou récits légendaires dont on la fa¡t
suivre. Je n'y ai pas rencontré la moindre mention d' un semblable combat.
Georges ne combat que les ennemis du roi.

�56

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

Dans la vie des moines, ce role est moins brillant ; mais il faut
dire que les moines ne semblent pas_avoiFeu grande dévotion
pour un ange pris en particulier, ou meme pour un archange.
Quand ils font intervenir un agent purement spirituel, c'est
toujours l'Ange de Dieu; mais ils ne le désignent pas par
son nom. Cependant cette absence n'est qu'une absence pour
ainsi dire officielle. Si les noms de Michel, de Gabriel, de
Raphael, ne figurent pas fréquemment dans les vies des
grands moines, les moines, en général, ne se priverent aucunement d'un commerce des plus intimes avec ces grands
archanges, surtout avec Michel. Leur imagination fertile créa
de toutes pieces tout un cycle de légendes dont Michel est le
héros. Le nombre de ces légendes est prodigieux et les
moines qui en furent les auteurs ne mirent aucune borne a
leur fdntaisie. Avec la tournure d'esprit qui leur était familiere, le plus petit événement de la vie la plus prosaique leur
fournissait un sujet de conte. 11 ne se ba.tissait pas une église
sous le vocable de l'un des archanges, qu'on ne lui attribuAt
une origine merveilleuse et qu'on n'en fit un récit des moins
véridiques, mais des plus accommodés au gout de l'Égypte
pour le merveilleux.
Le cycle de Michel est, a ma connaissance, le plus varié;
cet archange était sans cesse en mouvement, tantót en guerrier, tantót en batelier-, descendant sur sa barque aériemie
jusqu'au fond des enfers, trempant son aile dans les lacs de
feu et en retirant les damnés. S'il rencontrait Satan sous la
forme d'un dragon, il le coupait en morceaux, comme Set
avait fait d'abord a Osiris, et comme Horus devait faire a Set
dans la légende primitive : les morceaux du dragon, lancés
par Michel, tombaient sur dix villages et les écrasaient. Le
portrait de Michel était une sauvegarde contre Satan, comme
les statuettes d'Horus contre tous les mauvais génies. D' apres
les légendes coptes 1 , il dut y avoir un moment ou tout fervent
1) J'ai réuni et traduit un certain nombre de ces récits : ils paraitront,
j'esp~re, prochainement.

57
chrétien en Égypte devait avoir son tableau de l'archange. II
est le seul : preuve évidente que son róle avait été greffé sur
celui d'Horus; car on ne comprendrait pas que Gabriel et
Raphael n'eussent pas été traités de la meme maniere, si,
comme eux, Michel était une importation purement chré•
tienne.
Raphael, Gabriel et Uriel eurent cependant, eux aussi,
leur cycle de légendes, nouvelle preuve que, pour le peuple
d'Égypte et pour les moines, les écrils apocryphes avaient la
meme valeur que les livres insérés dans le canon authentique.
Meme dans les Actes des martyrs, Uriel joue un certain róle.
Ces quatre grands archanges sont les seuls dont le róle soit ,
distinct. Quant aux autres· anges, ils ne comptent guere. La
hiérarchie céleste, dont on trouve la liste dans les Épttres de
saint Paul, était inconnue en Égypte. Les chérubins et les
séraphins sont mentionnés quelquefois, mais tres rarement.
Ils étaient connus par les passages de l' Ancien Testament ou
se trouvent ces noms. Quant aux puissances, aux vertus, aux
trónes, aux principautés et aux dominations, on n' en
trouve les noms que dans les passages ou saint Paul en parle.
lis furent toujours profondément ignorés du vulgaire. 11
fallait déja avoir une certaine science pour connaitre les
séraphins et les chérubins; on s'en tenait aux anges et, sous
ce nom, l'on rangeait toris les esprits. Les archanges n'étaient
pas un ordre spécial, c'étaient simplement des chefs de
bataillon, les commandants des milices célestes, et Michel
était le général en chef. Comme je l'ai dit, quand un esprit
quelconque intervenait, c'était l'Ange de Dieu, l'Ange du
Seigneur, dénomination prise de l'Ancien Testament. 11 est
impossíhle de savoir si les Coptes en faisaient une dénomination personnelle, ou simplement générique. Ce qu'il y a de
certain, c'est que cet ange du Seigneur était terriblement
occupé. 11 n'y avait pas un moine qui ne l'eut a son service et
vers lequel cet ange ne dut descendre au gré des moindres
caprices. 11 ne fallait pas moins que toules les qualités attribuées aux esprits pour lui permettre de remplir sa ta.che.
LE CHRISTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

,...

�58

1

REVUE DE L HlSTOlRE DES RELIGIONS

Chez le peuple juif, il n'avait que rarement a intervenir dans
les choses humaines ; chez les moines, il était toujours mis
en réquisition et n'avait pas un moment a perdre.
Ces exemples montrent déja que les chrétiens d'Égypte
vivaient dans une atmosphere a part, je veux dire dans le
merveilleux le p!us incroyable. La crédulité du peuple étai t
si grande que le plus petit fait de la vie journaliere prenait
une apparence merveilleuse, grace a la facilité extraordinaire
de l'imagination enfantine de la race égyptienne. Les
moines étaient encore plus friands des prodiges les plus insens·és. Dans leurs récits, ils firent de l' emploi du merveilleux une qualité littéraire-; ils ne pouvaient raconter la
plus petite chose sans l'orner de.circonstances tenantdu prodige. Les maladies étaient toutes des possessions du diable,
en v2rtu de la croyance que les anges du mauvais príncipe,
de Set ou de Satan, n'avaient rien de plus cher que de nuire
a l'homme ; les phénomenes physiques étaient des pieges de
Satan ou des inventions diaboliques ; les pensées les plus
humaines n'étaient que des suggestions de l'esprit mauvaif'-.
Si quelque homme les contredisait, c'était Satan, ayant pris
la forme humaine; s'ils rencontraient une femme, c' était
encore Satan ou sa fille, car il y avait des diables males el
femelles, comme je le dirai plus loin. L'état de faiblesse corporelle dans lequel devaient les entretenir des macérations el
des privations souvent exagérées, les prédisposait aux hallucinations les plus baroques ; ils commenoaient d'abord par se
dire que telle ou telle chose pourrait bien leur arriver, ils
s'imaginaient ensuite qu'elle leur arrivait et finissaient
par croire qu'elle leur était arrivée.
La vie de Pachóme renferme plusieurs traits de ce genre
ou l'on saisit admirablement cette gradation. Tout jeune
encore, Pachóme, selon l'auteur de sa vie, sans connaitre le
nom du Christ, refusait d'adorer les idoles et de prendre
part aux festins qui suivaient les sacrifices que ses parenls
faisaient offrir dans un temple situé au bord du fleuve et dont
les principales divinités étaient les habitants des eaux, pois-

LE CHRISTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

l
1
1

1

J.'

59

sons ou crocodiles. Cette conduite lui attira des reproches de
ses parents et saos doute aussi de ses voisins et des habitants
de son village. Ses parents possédaient un petit bien qu'ils
faisaientcultiver par des ouvriers. Un jour, on remitau jeune
Pachóme une marmite pleine de viande, et on luí dit de
l'aller porter aux ouvriers qui travaillaient dans les champs.
Le jeune garoon, selon la coutume de son pays, plaoa la marmite sur sa téte. Mais a peine fut-il hors du village, qu'il se
vit entouré d'une foule de démons sous la forme de chiens
qui aboyaient apres luí et qui luí causerent une grande
frayeur; il souffla sur eux, et les démons disparurent. TI est
évident que seule l'imagination de Pachóme enfant dut.,
prendre les chiens pour des esprits : quiconque a v~yagé
dans la Haute-Égypte sait qu'on ne peut traverser un v1llage
sans avoir sur ses pas toute une meute de chiens hargneux.
Plus tard, quand Pachóme fut convertí, les esprits devinrent
des démons et quand il racontait ce trait de son enfance,
Pachóme cr~yait fermement avoir· été en butte a la jalousie
des démons, ainsi que le témoignent les réflexions do_nt il
accompagnait son récit. A peine échappé aux chiens,
Pachóme fit la rencontre d'un vieillard qui le connaissait sans
doule et qui avait entendu parler de sa répugnance a accompagner ses parents au .temple. Le vieillard luí en fit des reproches que Pachóme ne go11ta pas. Plus tard, le vieillard
devint un Satan, comme l'on disait, et Pachóme racontait
n'avoir eu qu'a souffler sur luí pour le faire disparaitre. Apres
sa conversion et daos la premiere ferveur de sa dévotion,
Pachóme se livra a une abstinence tres sévere et qui serait
impossible en tout autre pays que l'Égypte ; il eut des hallucinations vraiment extraordinaires. Sa maison tremblait,
croyait-il, toutes les fois qu'il se mettait en prieres ; s'il faisait
une génuflexion ou se mettait a genoux, il croyait voir la terre
s'entr'ouvrir devant lui; s'il se mettait en devoir de prendre
sa légere nourriture et disposait son pain devant lui, il voyait
toute une troupe de femmes nues qui venaient s'asseoir a ses
cótés, manger avec luí et luí faire mille agaceries. Quand il

�60

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

racontait ces traits et une foule d'autres dont je citerai
quelques-uns bientot, Pachóme croyait fermement que tout
cela lui était arrivé, et qu'il avait eu les visions merveilleuses
qui remplissent sa vie. 11 n'était pas le seul : ses moines le
croyaient aussi, on le croit méme de notre temps. Schnoudi,
qui avait un tempérament plus vif et une plus grande connaissance du creur humain, se servit de cette prédisposition de sa
race pour se faire de son vivant toute une légende vraiment
fort curieuse a étudier. l\1ais lui , le plus souvent, il ne
croyait pas sans doute ce qu'il racontait; il se contentait de
le faire croire. Ses hallucinations étaient dangereuses, voulues ou non voulues ; si quelqu'un se présentait a son monastere, un magistral par exemple qui, sur une plainle des
moines, venait remplir son office, et qu'il prtt fantaisie au
terri!Jle moine de déclarer que c' était Satan en personne avec
ses séides, le malheureux magistral, malgré les insignes de
sa charge, était tout a coup jeté a terre et ba.tonné d'importance par Schnoudi lui-meme; il n'échappait qu'a grand'peine.
L'esprit des chrétiens d'Égypte ne recula jamais devant un
prodige quelconque, si mesquin fut-il. Qu'importait en effet
que l' on en attribua.t a Dieu un de plus ou de moins? Une fois
la possibilité du miracle admise, les Coptes ne se demanderent
pas si tel ou tel acle était bien digne de Dieu, si on le pou.vait faire agir de telle ou telle maniere dans telle ou telle
circonstance, sans profaner la pure nolion de la divinité el
sans commettre le plus horrible sacrilege ; ils ne voyaient pas
si loin et ne faisaient pas de si profondes réflexions. En Occident, le christianisme a entouré le miracle de certaines conditions sans lesquelles la théologie déclare que le miracle ne
peut avoir lieu. Par exemple, Dieu ne fait pas de miracle •
pour arriver a unbut mauvais, pour perpétrer une vengeance
ou un crime; le thaumaturge doit elre habituellement un
homme d'éminente sainleté. En Orient, rien de tout cela
n'est requi~; les actions les plus ridicules, par conséquent les
moins dignes de Dieu, lui sont attribuées saos scrupule ; au

LE CHRISTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

6{

contraire, plus la chose esl baroque, petite, mesquine, plus
la bonlé de Dieu parait grande ; on exige tout de lui parce
qu'onle traite sans cerespect plein de tremblement dont nous
entourons la divinité.
Cette habitude du merveilleux passa de la vie ordinaire dans
la littérature : la vie d'un moine, si célebre et si vertueux qu'il
eut été, n'aurait eu aucune chance de succes si l'on s'était
borné a raconter ses actions telles qu'il les avait faites. En
partant de ce príncipe que to utes les actions d'un saint homme
doivent étre saintes et extraordinaires, on en vient tout naturellement a mettre le merveilleux dans les choses les plus ordinaires de la vie. Ce fut jadis un moyen de faire un poeme
épique selon toules les regles de l'art : sous ce rapport, les
compositions des auteurs coptes ressemblent beaucoup aux
poemes épiqucs. Le poete, comme Virgile ou Torquato Tasso,
ne croyait évidemment pas aux actions qu'il pretait aux dieux,
aux déesses ou aux génies qu'il mettail en scene : les Coptes
n'y croyaient pas davantage tout d'abord; ce n'était que plus
tard que l'reuvre de leur imagination leur semblait avoir été
réelle. Les générations suivantes n'ont pas hésité un seul
instant a tout admettre, et les Occidentaux, grAce aux moines
grecs ou latins, ont longtemps vécu des imaginations poétiques
et merveilleuses des auleurs coptes. ll n'est cependant pas
possible de douter qu'il en ait été ainsi, car assez souventle
meme fait est raconté de deux manieres différentes, et l'on
peut prendre l'auteur en flagrant délit de composition merveilleuse. Ainsi Schnoudi, dans ses reuvres, avoue qu'il ne
sait comment, d'un coup de ha.ton, il a tué un moine; car
souvent il a donné des coups de ha.ton sans que ses moines en
aient été assommés. Mais si l'on prend le récit de sa vie, l'on
trouve que le moine a été foudroyé par Dieu. De meme,
Schnoudi, comme je l'ai dit, assomme deux adulteres et les
fait enterrer; l'auteur de la vie raconte que la terre s'était
entr'ouverte pour engloutir les coupables. Je pourrais citer
une foule d'autres exemples semblables ; ceux-ci suffiront
amplement.

�62

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGJONS

Je n'ai parlé jusqu'ici que de l'armée céleste et du merveilleux pour la bonne cause et le bon príncipe, si je puis
m'exprimer ainsi; mais ce n'est pas le seul. ll y a tout le
coté démonologique et ce n'est pas le moins extraordinaire.
Satan, précipité du ciel par la victoire de l'archange Michel,
était censé avoir roulé jusqu'au plus profond des abtmes;
mais lorsque nous parlerons des enfers, nous aurons beau
chercher, nous ne l'y trouverons pas. C'est que d'apres la
croyance populaire des Coptes, il n'y était pas. Privé de son
pouvoir céleste, chassé du ciel, Satan n' en était pas moins resté
de nature spirituelle, je dirais meme de nature divine comme
l'antique Set ; il avait le génie du mal, c'était sa raison d'etre
et, s'il ne se fut pas occupé a persécuter la race humaine, a
lui susciter mille maux, et finalement a la damner, il n' eú.t
pas eu b~soin d'etre. Quant a le damner lui-meme, on n'y
songea jamais, parce que jamais on n'avait damné Set. On luí
donna un royaume a part, une cour, un palais; mais onne
prit aucunement soin de délimiter ce royaume, d'indiquer ou
se trouvaient cette cour et ce palais. C'était un pere de famille
qui gouvernait sa maison, grande maison, immense famille.
Sans qu'on lui connaisse d'épouse, il avait des enfants, garoons et filles. Les petits Satans, qu'on me passe cette expression qui se rencontrent achaque instant dans les reuvres populaires, avaient le plus grand respect pour leur pere et tremblaient de frayeur a son aspect. Je ne connais qu'une fille a
Satan; peut-etre en eut-il plusieurs ; mais on ne parle jamais
que de la fille de Satan, fort belle personne, richement ornée,
ne marchant jamais qu'escortée d'une troupe de ses freres,
créée tout expres pour tenter la vertu des moines. Elle ne
parait jamais que dans les grandes occasions : dans le cours
ordinaire de la vie, ses freres suffisent. D'ailleurs les Satans,
d'apres un nombre considérable de passages qui ne peuvent
s'expliquer autrement, étaient hermaphrodites, ils pouvaient
a volonté prendre l'un ou l'autre sexe: l'on ne voyait aucune
difficulté a ce changement. Les incubes et les succubes
étaient déja fort connus, et rien n'est plus commun que de

LÉ CHRISTIANISl\lE CREZ LES A:\'ClENS COPTES

63

voir les démons frapper a la porte des moines ol'gueilleux,
sous la forµie de femmes, toujours belles et toujours passionnées, qui se présentent comme poursuivies pour dettes,
ne sachant ou aller passer la nuit, craignant d'etre dévorées
par les betes féroces si le moine ne leur ouvre sa cellule hospitaliere. Naturellement, le moine cédait, pour n'avoir pas
ce reproche sur la conscience; mais a peine entrée, la prétendue femme lanoait « les fleches du désir » dans le creur du
moine, les mains se rencontraient, les levres s'unissaient el
quand le moment supreme approchait, soudain le moine se
sentait renversé a terre et roué de coups. 11 se repentait alors
et il reconnaissait l'ennemi; mais il était trop tard : l'ennemi
ricanait et disparaissait pour aller raconter sa victoire a son'
pere. C'étaient la les bons tours que les diables jouaient aux
pauvres moines.
Cependant on se tromperait fort si l'on faisait de Satan el
de ses enfants des etres méchants, cruels et rusés . Ils étaienl
au contraire de bons vivants, toujours joyeux, gais, rieurs,
s'amusant a.des riens. Sans doute ils faisaient la guerre aux
moines; c'était leur métier et daos les deux camps on se
détestait de tout creur ; mais chez les Satans la haine était
gaie et comique. Ils n'épargnaient ni les plaisanteries, ni les
gambades, ni les rires, ni les chants ; leurs ruses étaient
simples, souvent niaises, et bien souvent les malheureux
étaient pris dans leurs propres :filets. On les traitait alors sans
miséricorde : on les pendait, on les enchatnait, on les torturait; pour eux, ils poussaient de grands cris, avouaient leurs
fautes, se faisaient humbles et finissaient toujours par obtenir
leur grace. L'un d'eux avait réussi un jour a faire mettre
un martyr de la Haute-Égypte dans une sorte de cangue.
Pour mieux jouir de son triomphe, il alla visiter le martyr
dans la prison, mais il fut bientót reconnu et, grace a sa
sottise, il remplaQa bientót le martyr dans l'instrument de
supplice. Quand Pachome marchait dans le désert, les diables
accouraient en foule, se rangeaient sur deux lignes en avant
de l'ascete, lui faisaient de grandes salutations, se bouscu-

•

�REVl!E DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

laient les uns les autres, affectaient un empressement exlraordinaire, gambadaient et s'écriaient : &lt;&lt; Place a Pachóme,
place a l'homme de Dieu l ;&gt; Ils voulaient luí inspirer de I' orgueil, mais ils ne réussissaient pas. D'autres fois, ils s'attachaient par milliers a une corde énorme pour trainer une
feuille ou une toute pe tite pi erre ; ils semblaient faire des
efforts surhumains, peinaient, suaient, soufflaient, cherchanl
a faire rire le saint homme et perdant leurs peines. On ne
peut nier qu'ils ne fussent de joyeux tentateurs. II faut leur
accorder aussi que pour des esprits ils n'étaient guere spiriluels, et que pour des elres qui passaient leur existence a
circonvenir les malheureux humains par toutes sortes de
ruses, ils n'étaient guere rusés. Ils ne savaient a proprement
parler que faire des niches. Je ne dois pas oublier que les
malheureux recevant tout leur esprit de l'imaginalion des
Co¡,tes, leurs plus grands ennemis, ils ne pouvaient se prévaloir de trop d'esprit et de trop de science. Les ruses qu'on
leur préta sont éminemment coptes: c'est tout dire.
Quand ils avaient fait quelque action d'éclat, ils n'avaient,
comme je l'ai dit, ríen de plus pressé que de retourner pres
de leur pere rendre compte de l'emploi de leur temps. 11
semble meme qu'ils ne devaient pas passer lrop longtemps
saos venir prendre de nouveaux ordres ; ils étaient punís
ou récompensés selon leurs mérites. 11 y a a ce sujet dans la
littérature populaire une anecdole tres curieuse. Satan tenait
un jour cour pléniere: il était assis sur un tróne éclatant et
chaque diablotin venait lui rendre compte de ses actions.
L'un arriva tout joyeux : il avait couru le monde, traversé les
mers, voyagé dans les airs sans discontinuer; finalement il
s'était abaissé sur la roer Rouge et ayant vu toute une flotte
voguer paisiblement, il avait appelé a son aide tous les vents,
avait suscité un épouvantable tourbillon et englouti toute la
flotte. 11 était fier de son coup et n'avait passé que quatorze
ou quinze jours pour perpétrer ce chef-d'reuvre. 11 s'attendait
a des remerciements et a des éloges. Grande fut sa surprise
lorsque Satan s'écria: « Eh quoi ! si peu d'ouvrage en tout

LE CHRISTIANIS:\IE CB~Z LES ANCl~:NS COPTES

65

ce tcmps l qu 'on lui applique trois cents coups de fouet et
qu'on le jette en prison. » Le pauvre diable eut heau dire et
heau faire, il ne put échapper au chAliment. Celui qui lui
succéda était aussi fier. 11 avait employé quarante jours a son
affaire ; mais il avait réussi a exciter des trouhles daos une
ville populeuse, les citoyens s'étaient livrés des combats fratricides et les deux tiers de la ville avaient été consomés par
un épouvantable incendie. A ce récil: « N'est-ce que cela?
s'écria Satan; quarante jours pour cette bagatelle l En prison
et trois cents coups de fouet. )&gt; Le troisieme avait une mine
modeste ; mais le feu de son regard indiquait un intime contentement. ll avait passé quarante ansa tenter un moine :
ses efforts avaient toujours été vains. Cependant il ne s'était
pas découragé, et la veille, le moine avait succombé et violé
la chasteté. A cette nouvelle, Salan, plein de joie, se leva de
son tróne, embrassa son fils, le combla d' éloges et d'honneurs,
le proposa en exemple a tous ses freres : « Les moines,
s'écria-t-il, voila nos ennemis. Faire pécher un seul d'entre
eux esl préférable a toute autre chose 1 » A vrai dire, les
bons moines avaient un peu de vanité, et il n'était pas aussi
difficile de leur faire commettre de gros crimes. D'un autre
coté, les démons avaient un peu de forfanterie et n'étaient
pas a l'abri de toute fanfaronnade. Un jour que Schnoudi
était assis, dans le désert, a la porte de la caverne ou il
se livrait a ses plus étonnantes morlifications, il vit venir a
lui le grand Satan en personne. Satan était grand causeur et
ne dédaignait pas d'entrer en conve1~sation avec ses ennemis
les plus acharnés. Il avait en général plus de tenue que les
moines, il ne disait pas d'injures grossieres et se contentait
de les recevoir comme chose a lui due. Ce jour-la, mis de
bonne humeur plus encore que de coutume par les invectives
de Schnoudi, il s'efforoa de prouver au terrible moine qu'il
disait toujours la vérité, quoiqu'on l'accusAt d'etre le mensonge personnifié et le pere du mensonge. Pour prouver; sa
véracilé, il offrit de faire un miracle et de séparer, par sa
seule parole, en deux parlies parfai lement égales, la pierre sur
5

�66

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

laquelle élait alors assis Schnoudi. Celui-ci accepta la gageure:
mais le pauvre Satan avait trop présumé de ses forces, il ne
fit qu'écorner la pierre. Schnoudi, au contraire, la partagea
en deux parties exactement semblables : ce ne fut qu'un jeu
pour luí, et Satan s'enfuit tout confus. D'ailleurs les rebuts
J).e l'irritaient guere, il n'avait jamais de rancune, quelque
mauvais traitement qu'on lui ait fait subir.
L'un des traits les plus plus curieux du type de Satán tel
que l' ont conou le~ Coptes, était le suivant: Salan était mortel,
il devait exister jusqu'a une certaine époque ; Dieu le luí
avait promis. Cette époque venue, il devait mourir. Quand il
était tombé entre les mains de moines fanatiques comme
Schnoudi, sa plus grande peur était qu'on le tmlt avant
l'époque fixée . 11 aimait la vie et il la trouvait sans doute
pleine de charmes. Unjour que Schnoudi était en conférence
avee, Jésus le Messie en personne, Satan passa pres d'eux
portant une couffe de paille toute neuve. Il avait sans doute
quelque méfait en vue, auquel la couffe devait servir, car il se
M.ta de la cacher derriere la montagne, du coté del' ouest. Mais
Schnoudi l'avait vu. Le moine s'élanoa sur lui, le saisit, l'entraina, l'attacha a un pieu et se mit en devoir de l'étrangler.
Satan 'é tait bleme de peur; il criait de toutes ses forces, la
montagne en tremblait. Jésus-Christ vint a son secours, il
ordonna a Schnoudi de ne pas le tuer, parce que son heure
n'était pas .venue. Schnoudi fut fort scandalisé; il ne comprenait pas cette pitié d'un Dieu pour Satan; il ne craignit
pas de demander a Jésus pourquoi cette miséricorde. JésusChrist condescendit alui expliquer sa conduite et Salan s' enfuit pendant l' explication, non pas toutefois sans que Schnoudi
le menaoat de l'exiler a Babylone de Chaldée, s'il osait
revenir. En de pareils momentst- Satan promettait tout ce
qu'on voulait; mais il se M.tait de manquer asa promesse.
D'ailleurs, s'il l'eut tenue, qu'auraient fait les moines? la
matiere leur eut manqué pour leurs contes et pour leurs
légendes.
JI était done vrai de dire que Salan était partout excepté

LE CHRISTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

67

dans le lieu ou les chrétiens le placent d'habitude. On a vu
de plus qu'il ne ressemblait aucunement en Égypte a ce noir
tentateur, vetu de flammes, tenant une fourche a la main,
portant des cornes et affligé d'une queue. Ces attributs dont
nous l'avons orné sont le produit de l'imagination du moyen
a.ge: l'imagination égyptienne était réel~ement plus riante.
Elle s'exeroait d'ailleurs sur des sujets bien différents du
monde démoniaque : elle ne dédaignait meme pas de se
porter sur des créatures regardées ordinairement comme
inférieures a l'homme chez tous les peuples et qu'on est
étonné de rencontrer sur les autels en Égypte. Cette anomalie
vient de cet amour du merveilleux dont j'ai déja beaucoup
parlé et sur lequel il me faut encore revenir ici. Le voyant de,
l'Apocalypse raconte qu'il viten son ciel quatre animaux aux
pieds du tróne de l'Agneau, et vingt-quatre vieillards se prosternant dévant ce tróne et disant : &lt;( Amen, gloire, honneur
et bénédictiona. celui qui est assis sur le tróne et a l'Agneau.
Les Coptes prirent ces paroles a la lettre ; ils crurent que
véritablement il y avait dans le ciel les quatre animaux dont
les prophetes juifs avaient déja parlé et les vingt-quatre
vieillards que le voyant de Patmos avait décrits; ils le crurent
avec une telle fermeté qu'ils établirent dans leur année liturgique une fete spéciale en l'honneur des quatre animaux et
des ' vingt-quatre vieillards. Quel mal y avait-il a célébrer
pareille fete, a honorer des animaux? Leurs dieux n 'avaient-ils
pas été souvent représentés sous la forme d'animaux? Thoth
n' était-il pas ibiocéphale, Horus hiéracocéphale, Ammon
criocéphale? llathor n'était-elle pas représentée sous la forme
d'une vache et Hapi sous la forme d'un taureau? 11 n'est done
pas étonnant que les memes chrétiens quin' auraient pas reculé
devant les honneurs di vins a reudre a un beau tau reau, comme
le lémoigne la vie de Théodore, disciple chéri de Pachóme 1 ,
)&gt;

i) Cette vie dit expressément que Théodore, ayant vu un beau taureau
dans le troupeau du monastere, le fit tuer afin que les cénobites ne l'adorassent pas. Le taureau avait sans doute tous les signes des Apis ; mais quel
christianisme que cclui de_ces moincs si van tés !

�REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS
68
n'aient pas reculé davantage devant une féte en l'honneur des
quatre animaux que nous nommons symboliques et qu'ils
regardaient comme réels.
Mais il y a plus extraordinaire encore. Tous les voyageurs
qui sont allés en Égypte ont pu constater le plaisir que les
habitants modernes de la vallée du Nil ont a voir les danses et
les gambades d'un sin.ge qui fut toujours un ami pour eux; je
veux parler du cyn_océphale. On en rencontre a chaque instant, de toute taille et de toute dimension. On est toujours
sur de les voir entourés par la foule des qu'ils condescendent
a montrer leur savoir-faire. Les anciens Égyptiens, qui
trouvaient ce singe fort intelligent, l'avaient dressé a un
cerlain nombre d'usages domestiques dont il paratt s'etre
fort bien tiré. Parmi les symboles religieux, le cynocéphale était l'un des plus communs : les dieux a tete de
chien sont de la plus grande fréquence . On n'eut garde
d'oublier un animal aussi aimé quand le christianisme vint
s'implanter en Égypte , on en fit meme un collaborateur
des Apótres. Ce n'est pas une plaisanterie, le fait est réel.
Parmi les vies apocryphes et les prédications des Apótres,
il en est une ou l'on voit réellement un cynocépbale etre le
compagnon de saint Barthélemy et de saint André : il faisait
la terreur des habitants dans les villes ou se portaient les
d_eux apótres et se livrait parfois a de véritables orgies de
massacres. Je crois meme qu'il avait des instincts anthropophages. Quand les deux .Apotres eurent accompli leur
mission, ils firent réflexion que le cynocéphale qu'ils élevaient a la dignité humaine , leur avait été d'un grand
secours; qu'une créature qui avait convertí tant d'hommes
a la religion :chrétienne, ne devait pas elle-meme, fut-elle
un singe, rester privée des bienfaits de la nouvelle religion
et que par conséquent il fallait en faire un chrétien. D'apres
ce raisonnement, les deux Apótres baptiserentle cynocépbale
qui abandonna ses habitudes anciennes , vécut comme un
homme civilisé et comme un sainl. La sympathie des Coptes
le suivit apres sa mort ; on le mit sur les autels et le synaxare

LE CHRISTIANISME CHEZ LES A~CIENS COPTES

69

copte contient reellement un jour ou l'on fait la féte du saint
c ynocéphale . .
D~ quoi pourrait-on s'étonner apres cela? Cependant ce
sera1t une e~reur d? croire qu'apres un tel fait il n'y a plus,
comme on dit vulga1rement, qu'a tirer l'échelle. Le surnaturel
e_t le merveilleux ne s'étaient pas cantonnés dans l'imao'inahon des conteurs, i]s avaient envahi la vie ordinair;. En
Égypte tout le monde était magicien ou du moins se croyait
tel. On raconte fort gravement dans la vie de Macaire qu'une
femme, qui avait voulu demeurer fidele a son ~ari fut
changée enjument grAce aux sortileges d'un magicien ~avé
pa_r le_s~ducteur. II est vrai que la vertueuse femme ne p~- ,
ra~ssa1t ~ument_ qu'aux yeux de son mari et aux yeux de Maca1re qm romp1t le -c harme et imposa pénitence a la pauvre
métamorphosée. Ríen n'est plus commun que l'accusation de
magie: les magistrats romains l'avaient toujours a la bouche
contre les martyrs. II est vrai que ceux-ci leur jouaient toutes
sortes de bons tours et qu'avec eux la macristrature devenait
un emploi plus que pénible. Les martyrs le~ rendaient muets
aveug~es, sourds a volonté, ·paralytiques. Si un gouverneu;
prena1t une coupe remplie de vin, son bras restait suspendu
s~ns qu'i~ püt approcher la coupe de ses levres. Les maisons
s écroula1ent, les obélisques se mettaient en mouvement et
renversaient tout. Les martyrs eux-memes ne soufl'raient
ríen, il~ mou~aie~t et ressuscitaient aussitót. Saint Georges
ressusc1ta tro1s fo1s dans des circonstances toutes plus dróles
les unes que les autres : ce ne fut que la quatrieme mort qui
fu t la bonne. Quand les martyrs ne furent plus en cause
l'éla~ donné ne s'arr~ta pas. Comme on ne pouvait témoigne;
sa fo1 d~n~ les s~pplwes, on se suicidait pour souffrir et l'on
r~ssusc_1tait e~smte. 11 est fait mention dans les reuvres coptes
d un ~a.mt mome {un maniaque ayant la folie du suicide) qui
se smcida sep! fo1s et ressuscita sept fois pour prouver son
ª~?ur pour D1~u.Il se pendit, se laissamourir de faim, seprécipita duhaut d un rocher, s'enterra vivant et meme je crois
qu 'il voulut se faire manger par un crocodil~. Rien n'y faisait,

�REVUE DE L'HISTOIRE DES l\ELIGlONS
iO
cela va sans dire, et lout en se suicidant de la sorte, le moine
parvint a une sainteté éminente. 11 n'est pas le seul qui ail
agi de la meme fa&lt;¡on, mais il est le plus célebre. Si je ne
craignais d'employer une comparaison irrévérencieuse, je
comparerais volontiers !'ensemble des moines égyptiens a
une immense collection d'aliénés ou chacun aurait été affligé
d'une sorte de danse de Saint-Guy, et qui avait formé une
vaste danse macabre plus horrible que celle revée par le
moyen age, ou toutes les folies des superstitions humaines
s' étaient donné rendez-vous et se présentaient comme
l' expression la plus parfaite du plus bel hommage que l' on
püt rendre a la divinité.

lV
Si l'onne s'en tenait qu'au mobile de toutes les étrangetés
que je viens de signaler, rien assurément ne serait plus
noble; car le but de toutes ces folies était d'arriver au ciel.
Je sais bien qu'on a parlé de la folie de la croix; mais rien
dans les folies des moines égyptiens ne ressemblait moins
a ce que l'on entend par la folie de la croix dans le langage
des ascetes modernes. Le copte, moine ou la'ique, ne recherchait la souffrance que pour lui-meme, et non pour Dieu.
Son but n'était pas de s'immoler sur l'autel de l'amour; il
était beaucoup moins idéal et heaucoup plus égo'iste. Si le
moine se mortifiait, - et il faut le dire, il se mortifiait d'une
maniere qui nous épouvante encore a distance, - c'était.
pour acheter le ciel avec toutes ses félicités: il vendait a Die u
une partie des félicités terrestres, quelquefois toutes, a condition que Dieu le payat en félicités célestes. 11 n'y perdait
vraiment pas. Le copte a toujours été un marchand de race,
aussi délié que les Juifs 1 •
1) Encore aujourd'hui les Coptes sont de tres rusés marchands. Un proverbe dit a ce sujet : rusé camme un musulman du Maghreb, un Iuif de

LE CHRISTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

71

Cette maniere de voir était d'ailleurs profondément égyptienne; je l'ai déja montré en parlant de la priere. Il me faut
ici entrer dans de plus grands détails, car le sujet prend des
proportions plus vastes.
Toute la religion de l'ancienne Égypte aboutissait ala doctrine de l'immortalité de l'ame. Quels que soient les points
obscurs de la religion égyptienne en général, et quelques
difficultés qu'on éprouve a en faire l'analyse, il y a un point
parfaitement certain, c'est que tout en Égypte ahoutissait a
la vie d' outre-tombe, dont la vie terrestre n'était que l'ombre
et le prélude. Les mythes sous lesquels les pretres et le
peuple voilaient cette doctrine peuvent etre plus ou moins ,
faciles a expliquer, plus ou moins obscurs : il faut toujours
en arriver a cette conclusion. L'Égyptien ne vivait que pour
se préparer a la mort : la mort était pour. lui le commencement de la véritable vie. Cette vie ne pouvait etre vécue par
le défunt qu'a la condition de conserver son etre intact: de
la tous les rites et toute l'importance de la momification le
.
'
soin que l'on prenait de se faire construire les magnifiques
tombeaux qui font encore notre admiration, et que l'on nommait des maisons d'éternité, ou. l'on vivait absolument comme
si l'on n'était pas mort, ou le mort se promenait dans ses
jardins, mangeait avec ses amis, allait a la peche, a la chasse,
passait un beau jour avec sa femme et ses enfants, etc. La
double condition de ce bonheur était d'avoir accompli tous
les rites des funérailles et d'avoir mené une vie innocente
sur terre. A peine l'Ame avait-elle quitté le corps, qu'elle se
dirigeait vers l'Amenti et disparaissait a l'Ouest par la fente
ou le soleil lui-meme commen&lt;¡ait sa course nocturne. Le
voyage était long i:it fatigant; il était parsemé de dangers et
d'épreuves: il fallait combattre des ennemis, des crocodiles,
des anes, des serpents, une infinité de monstres, savoir les
mots de passe pour traverser les endroits difficiles, enseRosette et un Copte du Sahid. On dit aussi qu'il faut trois Grecs pour rouler
un Juif et trois Juifs pour rouler un Copte.

�1

72

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGIONS

mencer des champs et produire des moissons. L'observation
de tous les rites des funérailles et sans doute la récitation de
certains chapilres du Livre des morts, appris par cceur, rendaient le défunt assuré de la victoire et lui faisaient faire un
bon voyage. Pour lui mieux assurer le succes, on mettait
dans la boite a momie un papyrus contenant les principaux
chapitres du rituel, quelquefois le rituel au complet, et Von
écrivait des chapitres entiers a l'extérieur comme a l'intérieur des boites elles-memes. Lamomie était couverte d'amulettes et de symboles sacrés qui écartaient tout danger.
Lorsque le mort avait surmonté victorieusement toutes les
épreuves auxquelles était soumis son voyage d'outre-tombe,
il arrivait dans la salle de la Double-Justice, ou l'on récompensait et punissait. La Anubis psychopompe venait le
prendre et le conduisait devant le tróne ou siégeait Osiris,
assisté de quarante-deux assesseurs. Au pied du tróne se
trouvait placée une balance : dans l'un des plateaux de la
balance on placait une statuette de la vérité, dans l'autre le
cceur du défunt. Celui-ci faisait alors ce que l' oñ nomme la
confession; mais e' était une confession négative ; au lieu
d'avouer se~ fautes, il se déclarait pur par trois fois et passanl
en revue les crimes les plus communs, il déclarait ne les
avoir pas commis. ll devait prendre soin de n'avancer que la
vérité, car le Dieu Thoth, le scribe du cycle des Dieux, se
tenait pres du plateau ou se trouvait le cceur, un rouleau
de papyrus a la main, sur lequel étaient écrites les actions
du défunt. Si la confession du mort était exacte, les deux
plateaux se faisaient équilibre, le mort était sauvé, il pouvait
a son gré prendre les formes qu'il trouvait luí etre avantageuses, il devenait élu. Compagnon de RA et admis en sa
barque en cette qualité, il parcourait les deux hémispheres
et vivait de la vie divine. Si au contraire le cceur était trouvé
trop léger, le défunt devenait d'abord la proie d'un monstre
qui se tenait pres de la balance et que l'on nommait la grande
dévorante; selon le &lt;legré de la culpabilité, il était puní de
supplices affreux dont il pouvait cependant obtenir la gra.ce

•

73
quand le feu l'avait assez purifié, ou il était décapité, jetó ·
dans des lacs de feu ou des génies le tourmentaient a qui
mieux mieux, jusqu'a ce que la seconde mort ou l'anéantissement, la plus terrible des punitions, arriva.t pour luí. C'était
la la destinée de l'Ame, ou pour mieux parler, de la partie la
moins corporelle de l'homme. Quant au corps, il reposait dans
sa syringe; mais il pouvait reprendre vie. A vrai dire, de
cette nouvelle vie il ne jouissait guere ; mais un autre· luimeme en gofttait les délices. En effet, selon la doctrine égyplienne, le corps était la partie la plus matérielle de l'homme,
celle qu' on était obligé d' embaumer et de momifier pour la
préserver de la corruption. Cette partie de l'homme restait
dans le tombeau. Elle avait toutefois un dédouQlement, partie
moins dense du composé humain, mais corporelle cependant
et en tout semblable a l'enveloppe charn'elle : on la nommait
ka, double 1 • Ce double ne pouvait exister s'il n'avait un support : e' est pourquoi on remp]issait le tombeau de statues ou
de représentations _du défunt, pour prévoir le cas ou la momie
se détériorerait ou meme serait détruite. Ce double, gra.ce a
certaines opérations magiques parfaitement entrées dans les
mceurs et lareligion, vivait dans le tombeau comme le défunt
avait fait pendant sa vie terrestre. II était lui-meme le support
de l'a.me ou ha que nous avons vue dans la salle du jugemenl:
il y avait meme une quatrieme partie de ce composé humain,
la plus ténue et la plus spirituelle, qu'on appelait le khu, et
dont jusqu'ici on n'a guere pu délerminer les attributions.
C' était l'Ame, le ba et peut-etre le khu qui participaient ala
vie divine et entraient dans la barque du soleil. Le sort de
l'homme ainsi fixé était éternel, sans que nous sachions
cependant si•les Égyptiens attachaient au mot d'éternité le
méme sens que nous.
Il était nécessaire de résumer l'antique dootrine, afin de
bien faire comprendre quelles étaient les idées des Coptes,
LÉ CilRISTlANISME CBEZ LES ANCIENS COPTES

!. ) L'honneur de cette découverte, qui étail en réalité tres difficile, revient
tout entier a M. Maspero.

�74

REVUE DE L 'msTOlRE DES RELIGIO:'i'S
LE CHRlSTIA;";ISllE CHEZ LES ANCIENS COPT.ES

c'est-a-dire des Égyptiens chrétiens. Ces idées, il nous esl
facile de les connattre, car la vie ultra-terrestre était, pour les
Coptes comme pour leurs ancetres, la seule r~iso~ d' etre .~e
la vie terrestre et des souffrances ou des pnvahons qu ils
enduraient. En conséquence, loin de chercher a cacher
quelles étaient leurs espérances et leurs croyances, ils ont
cherché toutes les occasions de les manifester avec un luxe de
détails qui défie l'analyse. Il n'est pas un seul moine lant soit
peu hors del' ordinaire qui, comme dans l' Odyssée ou l'Énéi~e,
n'ait opéré, de son vivant, sa descente aux enfers: Or, lorn
d'agir comme les ressuscités qui n'ont jamais pu fa1re la description de ce qui s' était passé pour eux entre leur mo~t et
leur résurrection, les moines étaient loquaces et n'ava1ent
ri en de plus pressé que de raconter a leur~ confreres c_e
qu'ils avaient vu dans leur voyage souterram. Schnoud1,
Pachóme, un grand nombre d'autres opérerent leur descente
aux enfers. 11 était peut-etre encore plus facile de monter au
ciel et d'écouter les concerts angéliques. Cette facilité n'est
peut-etre pas un moyen bien sür de nous convaincre de la
réalité de toute cette fantasmagorie; mais certainement c'est
un tres bon moyen de nous renseigner sur l'idée que les
Coptes, moines ou autres, se faisaient de cette autre vie que
l'homme a toujours cherché a connattre.
Quand un homme était sur le point d'entreprendre le grand
voyage et de passer de cette vie dans l'autre, du haut du ciel
des anges descendaient ou montaient du fond des enfers vers
le lit ou le malade agonisait. Si le moribond avait mené une
vie vertueuse, les anges qui venaient alui, sachant qu'il pouvait aspirer au bonheur du ciel, descendaient du paradis au
nombre de trois, dont l'un se mettait a sa tete, un autre a ses
pieds. 11s tenaienl a la main un vetement de gloire dont ils
revetaient l'AI:Qie qui sortait du corps au moment ou la vie
cessait. Cette Ame étail exactement semblable au corps ; elle
était meme corporelle; on l'habillait, puis l'un des anges la
prenait par la tete, l'autre par les pieds, et on l'emportait
ainsi vers le ciel, pendant que le troisieme ouvrait la marche

75

en chantant des hymnes d'actions de gro.ces. Personne, pas
meme Pachóme, ne pouvait comprendre ces hymnes chant~es
dans unfl langue inconnue dont un seul mot s'entenda1l :
alleluia 1 ! Mais les favorisés entendaient distinctemenl les
chants et c'était chose tres ordinaire a Pachóme et a son disciple Théodore. Si, au contraire, le moribond avait mal vécu
et était prédestiné a la damnation, du fond des enfers montaient deux anges tourmenteurs, appelés aussi anges sans
pitié, qui prenaienl place a la tete et au pied_ du _mourant: Le
premier, pendant que le malheureux malade hvra1t sa dermere
lutte contre la mort, lui mettait a la bouche un gros hameQon
avec lequel il retirait une ilme noire qui était aussilot attac~ée
sur un cheval-esprit (qu'on me pardonne cene express1on
copte). Ces psychopompes d'un nouveau genre, dans les
deux cas, accompagnaient l'Ame vers le tribunal du juge souverain. Le voyage était pénible : on devait échapper a une
foule de dangers, éviter les ruses de l'ennemi, résister aux
puissances démoniaques. Quelquefois pendant le voyage, une
puissance, a. face de chacal (Anubis), se présentait pour enlever
le mort : il fallait alors que les apótres, les anges ou les
saints vinssent au secours du malheureux ; la puissance
résistait, mais elle cédait quand on lui montrait le jugement
de Dieu écrit sur un livre. C'est notamment ce qui arriva (en
songe) a l'eunuque Sisinnius, comme il est raconté dans un
sermon attribué a saint Cyrille. Lorsqu'on arrivait pres du
tribunal redoutable, il fallait traverser un grand lac de feu;
c'était l'épreuve la plus redoutable, on pouvait y rester, y
etre dévoré par des monstres sans nombre. Quand les moines
parlaient, a l'heure de la mort, des dangers d'outre-tombe,
c'est au sujet de ce lac de feu qu'ils manifestaient la plus
o-rande frayeur. On le passait cependant, quoiqu'a grand';eine, et l'on se présentait devant le tribunal ou JésusChrist siégeait entouré de ses apotres, comme assesseurs, et
1.) Cela signifie que l'hymne était en hébreu. Il y a contradiction, mais
cela importait peu aux Coptes .

..

�76

1

I\EVUE O.E L HISTOIRE DES I\ELIGIONS

plus tard de Schnoudi auquel avait élé promis le qualorzieme
1
siege • Un ange, armé d'un grand livre, montrait au nouveau
venu, les actions de sa vie enregistrées heure par heure;
c'était d'apres ce livre que l'Ame était jugée, glorifiée ou
condamnée.
Si le jugement était favorable, les anges célestes dont la
dignité répondait aux mérites de l'Ame jugée, entrainaient
joyeusement celle-ci vers le nord et lui faisaient embrasser
d'un coup d'reil la création tout entiere et les épouvantables
tourments auxquels elle venait d'échapper. Puis on la faisait
avancer encore plus vers le nord et l'on arrivait a la Jérusalem céleste et l'on s'arrétait devant la porte de la Vie.
L'Ame, avec le secours des anges ses conducteurs, devail
réciter les paroles de passe et dire : « Ouvrez-vous, portes
éternelles, ouvrez-vous, et le roi de gloire fera son entrée. »
Les auges qui veillaient a la porte répondaient : « Quel est ce
roi de gloire?» L'Ame ajoutait; « Le Seigneur fort et puissant, le Seigneur puissant dans les combats, le Seigneur des
vertus, voila le roi de gloire ~. » Les portes s'ouvraient alors
et en entrant l'Ame devait encore dire : (&lt; Voici la porte du
ciel; c'est par elle que les justes feront leur entrée 3 .» Alors
toujours en raison de la dignité et des mérites du nouvel
arrivant, les saints déja parvenus au bonheur paradisiaque
se levaient pour aller au devant de leur compagnon dans le
bonheur éternel. Si l'Ame était de grand mérite, on allait au
devant d'elle jusqu'a la porte de la vie; si elle n'avait qu'un
mérite moyen, on se contentait d'aller jusqu'a moitié chemin;
si le mérite était tout a fait ordinaire, les saints du paradis
attendaient l'Ame dans leurs habitations et se contentaient de
la saluer avec indifférence. Ce qui se passait sur la terre, lors1) Saint Paul occupait le treiziéme : quoiqu'on dise les douze apólres, c'est
les lreize qu'on devrait dire, el Schnoudi, par la grace du Messie lui-méme,
s'était accordé la quatorzieme place.
2) Psaume XXIV, v. 8-10.
3) Psaume CXVIII, 20.

LE CHRISTIANIS31E CHEZ LES ANCIENS COPTES

77

qu'on recevait des visiteurs, se reproduisait identiquement au
ciel. Apres avoirindiqué a l'Ame l'habilation qui serait désormais la sienne, les anges se meltaient en devoir de la présenter au Seigneur Jésus le Messie I qui l'admeltait au supr~me
bonheur de voir son humanité divine et lui adressait quelques
paroles de bienvenue. Si l'Ame était celle d'un moine, c'était
son pere spirituel qui la présentait a Jésus-Christ. Quand le
pere spirituel n'était pas mort, on lui ~onn_ait un remp~a¡;ant;
pour les cénobites de Pachóme, e éta1t samt Paul qm remplissait cet office, en attendant la mort du ~ondateur du cénobitisme. L'entrée ainsi faite, l'Ame était hbre d'entrer dans
son repos et de commencer sa vie céleste.
.
La vie qu'on menait dans le paradis était de !oqt po1?t semblable a celle qu'on avait menée sur la terre, c est-a-d1re que
les Coptes, n'imaginant pas de bonheur plus grand que de
mener au ciel la vie qu'ils avaient menée sur terre, a la
condition qu'elle f0t exempte de toutes le~ vicissitude~. terrestres, la dépeignaient d'apres leurs gross1eres convo1bses.
Chacun y habitait sa cellule ou sa mais?n, comme su~ la
terre. On y vivait avec ses amis; les momes y ret~ouva1~nt
leur monastere, les la1ques leurs familles; on pouvait se fa1re
des invilations et on usait de la permission. Dans un pays
br0lé par des chaleurs torrides, la fratcheur des ~mb~ages
et des sources a toujours été regardée comme un bien m_estimable; les jardins nommés du mot persan firdous (par~d1s),
étaient le nec plus ultra du luxe anciennemen_t co~me ~~JOUrd'hui; le paradis chrétien était vraiment un Jard_m _délic1_eux;
il était planté d'arbres parmi lesquels on_ d1stmgua1t de
magnifiques pommiers, sans doule en souvemr de la pomme
d'Eve. On pouvait se promener, s'asseoir a l'ombr~ de ces
arbres, manger de leurs fruits. Des sources merve1lleuses,
1

i) Jésus-Christ était ainsi a la fois au ciel et aux enfers sur un tribunal :
ce lle bilocation était..peu importante. D'ailleurs les légendes ne concordent pas
loujours. Cetle discordance ne saurait infirmer les preuves nombreuses que
j'apporle.

�REVUE DE L'HISTOIBE DES RELIGIONS
78
dont les quatre fleuves paradisiaques n'élaient qu'une pale
image, arrosaient le jardin et ses arbres; elles répandaienl
une délicieuse fratcheur que venaient encore augmenter ces
souffles du nord si ardemment désirés par les anciens habitants de l'Égypte. A l'ombre de ces arbres, a la fratcheur de
ces sources, au bruit murmuranl des ruisseaux ou des jets
d' eau retombant en légeres cascades, la vie était douce ; la
terre ne devait évidemment pas laisser deregrets, puisqu'on
en retrouvait tous les bonheurs centuplés. D'ailleurs, si l'ou
conservail encore quelque souvenir des humains condamnés
a la vie terrestre, si l'on s'inquiétait de leur sort, on pouvait
en avoir des nouvelles et etre en rapports fréquents avec eux.
L'entrée du paradis n'était pas ínterdite aux humaíns qui
n'avaient pas satisfait aux épreuves de la vie et du voyage :
on pouvaitmeme facilement faíre le voyage céleste. Schnoudi,
en compagnie de l'un de ses amis qui parut un jour l'avoir
oublié, allait au paradis le samedi, afin d'y entendre chanter
l'Apocalypse. Un moine des plus simples avait pris la douce
habitude d'y aller toutes les semaines: sous prétexte d'aller
visiter l'un de ses amis dans un monastere voisin, il se mettait en route le vendredi et passait le samedi et le dimanche
en compagnie des anges. 11 n' était pas toujours facile d 'entrer, mais en se faufilant parmi les nombreux arrivants, on
pouvail passer sans etre aperou. Comme le double avait la
parfaite ressemblance du corps, on ne courait pas grand
risque d' etre reconnu, l'éclat des habits seul différait; mais
les moínes n'étaient pas séveres sur l'article, et avec un peu
de propreté, l'on passait. Notre bon moine y emmena un
jour son ami; mais ils s'y oublierent dans leur bonheur el
une semaine passa sans qu'ils s' en fussent aperous. 11 n'y
avait rien d'étonnant a cela; dans la cité céleste, ils retrouvaient les memes habitudes que dans leur monast~re: les
moines bienheureux priaíent, chantaíent, lisaient l'Écriture
aux memes heures dujour et de la nuit; ríen n'était changé.
Ils pouvaient meme goftter aux fruils des arbres. Un jour,
Schnoudi, dans un des moments d'amertume dont sa vie ne

LE CHRISTIANISME CllEZ LKS ANCIE~S COPTES

79

fut pas exempte, maladc et ne sachant que manger, eut
envie d'une pomme. La saison n'était pas favorable. On le luí
dit. Mais l'un des moínes, celuí qui avait été chargé de la
garde des bestiaux, avait entendu la demande de son pere et
avait résolu de luí donner ce qu'il désirait. Comme il n'y
avait pas de pommes sur la terre, il se dit qu'il en trouverait
au ciel. Rendu dans son champ avec ses bestiaux, il adressa
une fervente priere a Dieu. Aussitót l'ange du Seigneur le
prit et le mena au ciel devant un magnifique pommier couvert
de fruits superbes, il lui dit d'en prendre ce qu'il voudrait
pour son pere. Le moine ne se fü pas príer, fit sa provision
et se ha.ta de redescendre sur terre pour aller porter le bíenheureux fruit a son pere. Schnoudi guérit de S{!ite, il serna
l'un des pépins et soudain un arbre crut et se couvrit de
fruits. Tous les freres en mangerent; tellement merveilleuse
était sa vertu qu'il suffisait d'en avoir mangé pour ne plus
etre exposé aux ophtalmies. Dans un pays ou l'on esl
continuellement exposé a cette maladie : un tel arbre eftt
été bien précieux; mais le ciel n'avait fait que le preter
a la terre et le pommier remonta un jour de lui-meme
au lieu dont il était descendu. Cependant quel que fftt le
sort privilégié des mortels, le paradis n'offrait pas toujours
des jouissances pures aux bienheureux. Certains moines
étaient consignés a la porte , attachés a un arbre, et
éprouvaient ainsi en quelque sorte le supplice que la Grece
a personnifié en Tantale. Pour les heureux saos mélange,
il y avait encore d'autres plaisirs : si l'on était en faveur
pres du chef de toutes les milices célestes , du stratélate
Michel , on pouvait etre admis a monter dans sa barque
aérienne et l'accompagner dans se~ navigations célestes ou
infernales. Voila, certes, un étrange paradis; mais que faisait
Dieu dans ce jardín de délices? Dieu, on ne pensait guere
a luí, on l'avait relégué derriere un voile sur son tróne
entouré des quatre archanges. La, il vivait dans sa gloire,
humait les parfums de la priere et de l' encens : c' était son
lot. Les élus vivaient a leur guise et s'en trouvaient fort

�80

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS

bien; car Dieu étail un bon pere qui laissait toule latitude a
ses enfanls.
Entre ce paradis a la mode égyptienne et la syringe ou le
double retrouvait tous les plaisirs de sa vie, se promenail
daos ses jardins, se reposait a l'ombre de ses arbres et a la
fraícheur de ses bassins, pourvu qu'on eú.t pris soin de figurer
le tout sur les parois de la tombe, je ne vois pas grande différence. Le double avait aussi ses festins, ou l'on exécutait
les chants les plus doux et les danses les plus gracieuses. Les
chrétiens avaient tout conservé et avaient mélangé ensemble
la vie du double et celle du ba ou du khou pour en faire un
seul bonheur enivrant. ll serait difficile de nier cette ressemblance des deux paradi::. Nous allons retrouver la meme identité dans le Tarlare ou Amenti.
Tout d'abord, les Coples n'avaienl éprouvé d'aucune fa9on
le besoin de donner a l'enfer chrélien un autre nom qu'a la
région souterraine et ténébreuse que leurs peres avaient
nommée Amenti: preuve évidente qu'il n'y avait pas grande
différence. En outre, cette Amenti des Coptes était, comme
celle de leurs peres, divisée en un certain nombre de régions
et s'étendait dans la direction du sud-ouest. Elle était remplie
de fleuves, de ruisseaux, de canaux, de marais et de fossés de
feu, peuplée de serpents, de vers énormes, de dragons a sept
teles. Dans les fleuves, canaux, marais et fossés, onjetait les
ames et on les faisait enfoncer jusqu'a ce que leurs tétes
eussent disparu. Évidemment encore ici, il ne saurait s'agir
d'Arries telles que nous l'entendons, mais du double qu'on
avait attaché sur un cheval-esprit, c'est-a-dire sur le double
d'un cheval. Selon le cas, chaque damné avait un compartiment séparé, ou l'on réunissait ensemble plusieurs damnés.
Les malheureux ne pouvaient se plaindre ou parler, car il
aurait fallu ouvrir la bouche et ils auraient absorbé des
flammes. Ils se contentaient de gémir sourdement. Pres de
chaque compartiment se lrouvaient d'innombrables anges
sans pitié, génies chargés de lourmenter les damnés et s'acquittant de leur mission avec une joie féroce. Ces génies ne

LE CBRlSTIANISME CITEZ LES ANClENS COPTES

81

ressemblaienl en ríen aux démons : c'étaient de véritables
ano-es au meme titre que les séraphins, n'ayant d'autre destin~tion et d'autre désir que de glorifier Dieu en punissant
les damnés. Armés de lances ou de longs fouets, ils per9aient
ou fouettaient les ámes des que l'une d'elles venait a lever sa
tete hors de la fosse de feu pour respirer un moment. Afin
de les mieux tenir en respect, on passait en la bouche de
chacune d'elles un mors de fer. Les Anges sans pitié s'cxcitaienl tour a tour a faire souffrir les suppliciés. Rien n'égalait
le plaisir qu'ils avaienl a montrer aux moines, leurs visiteur~,
les raretés et les curiosités de leur enfer. La chose allai l
meme si loin et était tellement en dehors de tout ce que pouvait imaginer un homme, que Pachóme s'en étonna et ne put
s'empecber d'en faire la réflexion. Selon les cri~es, le~ supplices étaient plus ou moins cruels, et cbaque vice ava1t son
quarlier séparé. Les enfants qui avaient abusé de_leur cor~s
avant que leurs parents ne les eussent mariés ét~rnnt réu?1s
dans une forteresse carrée et monolithe ou ils éta1ent cha.hés
en conséquence. A cerlaines époques, on variait les supplices;
mais le nouveau était toujours plus douloureux que le précédent. L'endroit le plus terrible était un précipice sa~s fond,
car en deux jours de marche on eú.t a peine pu en v01r la fin•
La grouillaient pele-mele les Ames et les monstres les plus
hideux · les premieres servaient de palure aux seconds.
Cepend~nt, comme dans le Tartare grec, au _jour o~ Orph~e
fit entendre les sons merveilleux de sa lyre, 11 y ava1t pa_rfo1s
relAche o-énérale dans l'Amenti et, comme les Eumémdes,
les Ang;s sans pitié oubliaient de se servi_r de l~urs fouets.
Tous les supplices cessaient. Cette ces~ahon éta1t me~e un
fait normal et avait lieu cbaque semame, le samedi et ~e
dimanche, de meme que tous les jours de grand~ fete; ma1s
apres ce re pos, l'Amenti reprenait vie et les supphces recommern;aient plus douloureux.
Pour la plupart des damnés, l'enfer devait e~re ,un séjour
sans fin ; mais celle éternilé des peines so~ffra1t d as~ez fréquentes exceptions. Le Seigneur le Messie, a l! priere de

�82

REVt;E DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

servileurs aussi dévoués et fcrvents que Schnoudi, M~caire
et Pisentius, l'éveque de Keft, faisait grace,_ meme a des
pai:ens. Schnoudi, nous l'avons vu, était condmt en enfer par
Jésus-Christ lui-meme, et nous ne devons pa5 no~s éton~er
qu'a sa requete le llessie ait fait grace a un ouvrier verr1~r
morl pres d'Akhmim ou Panopolis, vers le temps ou ~vait
lieu la fuite en Égypte. Au jour de sa fete, l_'archange M1chel
montait sur sa barque aérienne, descenda1t aux enfers, et,
par trois fois, il trempait son aile dans _les profonºd eurs de ce
Tartare dont il fallait plus de deux JOurs de marche pour
atteind;e le fond; achaque fois, il la retirait_chargée_d'une
multilude d'ames chrétiennes ou non, qu'1I sauvalt ~es
flammes del' enfer, car Dieu lui avait assuré cette prér~gahve
en récompense de sa brillante conduite dans la rébelhon de
Salan et de ses Anges. Moyennant une rétribution graduée,
Schnoudi se faisait fort de tirer de l'enfer !es parent~ de
ceux qui lui offraient de l'argent pour son ég!1se. Un 1:11ome,
se trouvant un jour dans un tombeau rempb de mofill?S des
temps les plus reculés, trouva le moren _de le_s_ ressusciter et
de leur demander leur histoire. S01t d1spos1t~on naturel!e,
soit effet des moyens puissanls qu'on em~loya1t, les mo~me_s
n'ont jamais refusé de satisfaire au _dé_s1r de c~ux qm les
interrogeaienl. Celles-ci raconterent s1 bien leur v1~ terrestre
el leurs souffrances infernales que le c°:ur du mome en _ful
to ché. II ne savait comment leur tém01gner sa compass1on
et~es délivrer de leurs tourments, lorsque soudain une idée
brillante lui traversa le cerveau. Sans plus tarder, il baptisa
toules les momies qui, par l'effet nécessaire du baptem~,
furent transporlées de l'enfer au ciel, des tourmenls a la féhcité. Je crois qu'on ne peut rien trouver de plus fort ~ue ce
fait pour prouver que dans la pensée des Coptcs, 1 enfer
ouvait ne pas etre éternel. Le christianisme catholique
!nseigne, au contraire, que l'Ame co?damn~e a l'enfer n'en
saurait plus sortir: pour les Ames qm, ~ans etre assez pures
pour etre admises sans tarder dans le ciel, ne sont pas assez
coupables cependant pour elre p.récipitées dans l' enfer, le

LE CHRISTIA~IS)IE CIIEZ LES ANCIENS COPTES

83

christianisme a créé le purgatoire. Les Coptes n'ont pas
connu le milieu, du moins ils n'en font jamais mention; ils
n'ont pas de mot pour le désigner. Ils s'en sont tenus a la
vieille doctrine égyplienne qui admettait une sorte de purification, si les textes qu'on interprete en ce sens ont été bien
expliqués.
Pour résumer les idées et les faits de ce paragraphe, il est
évidenl qu'il y a dans les idées que je viens d1exposer un développement ultérieur des antiques idées de l'Égypte, développement qui s'est produit sous l'action pénétrante du chrislianisme; mais le fond est identique. En lisant dans la vie de
Pachóme la description des supplices infernaux, on croirait
lire la description des tombeaux de Séti ¡ er ou de Ramesses V,
avec leurs interminables serpents et leurs lacs de feu ousont
plongés les damnés dont on ne voit que la tete. Les Anges
sans pitié ne sont autres que les génies égyptiens; ils ont les
memes insignes, la lance et le fouet de flammes. Le juge supreme est le meme, qu'il s'appelle Osiris ou Jésus le Messie ;
les anges psychopompes remplacent Anubis, et ceux qui
apportent le livre fatidique ne sont que des dédoublements
de Thoth. Mais ce qu'il y a de plus remarquable a mon sens
dans cette concordance d'idées, c'est ce qui se rapporte a
l'Ame. L'Ame a la figure du corps, elle a des pieds, des
mains, une tete; en un mot elle est un corps; on la brüle d'un
fcu réel, et non pas du feu mystérieux de l' enfer chrétien qui
ne peut etre qu'un feu symbolique. Au moins jusqu'a la résurrection des corps, on l'attache a des arbres avec des
cordes solides, et non pas le moins du monde avec des liens
fantastiques; en uu mot, la description qu'on enfait est celle
du corps. Et cependant il ne peul s'agir du corps, car le corps
a élé transporté a la montagne occidentale au milieu des
gémissements, des chants funebres et des nénies, comme
sous les Pharaons, s'y est décomposé et attend le grand jour
de la résurreclion générale. II ne peut non plus s'agir d'un
principe immatériel. De quoi s'agit-il done? Je le répete, a
mon avis, les Coptes avaient conservé sur l'Ame humaine la

�LE CHRISTIANISME CBEZ LES ANCIENS COPTES
REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS
84
théorie que M. Maspéro a si bien mise en lumiere; ils croyaien t
au double : dáns les anciennes tombes, le double vivait,
recevait ses amis, revivait sa premiere vie, malgré l'immobilité apparente du cadavre momifié ; d'apres les croyances
dites chrétiennes des nouveaux Égyptiens, le double menait
au ciel la vie meme qu'il avait menée sur la terre ou était puni
daos l'Amenti des supplices qu'il avait mérités pendant sa
premiere vie, celle qu'il avait passée sur terre. ~l est assez
curieux de rencontrer dans les ceuvres chrébennes des
Coptes la confirmation de la découverte faite par M. Maspéro 1 ; mais cette confirmation est réelle, et, abien examiner
le fond des choses, elle est moins surprenante qu'elle peut le
paraitre de prime abord. Elle paraitra meme toute naturelle, je l'espere, a ceux qui auront suivi le développement
des idées religieuses et chrétiennes en Égypte, tel que je viens
de l'exposer.
Dans la description de ces croyances coptes sur l'enfer et
le ciel, comme sur les autres points que j'ai traités, je n'ai
ríen inventé, rien ajouté et rien retranché; je n'ai fait que
traduire les récits que nous ont transmis les principaux intéressés, les Coptes eux-memes. Pour l'enfer et le paradis,
j'ai suivi Pachóme, car ce saint homme monta une fois ~u
ciel et descendit au moins deux fois en enfer pendant sa v1e
terrestre. Du reste, il s'en cacha si peu qu'il fut condamné a
mort par les éveques de la Haute-Égypte, réunis en concile a
Esneh'. Je ne pouvais done avoir de meilleurs guides, et pour
savoir ce que Pachóme, les moines et les Coptes croyaie~t, je

1) Cetle théorie a été développée tout au long dans une Conférence faite a
la Sorbonne par M. Maspéro et publiée ensuite dans la Revue philosophique.
2) Je dois encore rassurer mes lecteurs : Pachome r~~ut si~plement q~elques coups de matraque et fut enlevé par de~x mo1~es v1goureux ~m le
firent sortir a la dérobée de l'église dont on ava1t ferme les portes. Lom de
nier ce dont on l'accusait, il fit une simple distinction : on lui reprochait
d'avoir dit qu'il était alié au ciel, il niait cetle parole ; il avait simplement
dit qu'il avait été conduit au ciel. La différence lui semblait énorme ! elle
était en effet assez grande pour ses contemporains, si on les juge d'apres
leurs idées ; or Pachóme ne pouvait résister a un ordre venu des cieux.

80

ne pouvais mieux faire que d'interroger les Coptes, les moines
et Pachóme, et de rapporter fidelement leurs paroles. C'est
ce que j'ai fait sans arriere-pensée.
Et. maintenant, que résulte-t-il de cette exposition un peu
longue peut-etre, mais en laquelle cependant ont été omis
. quantité de faits et de croyances secondaires? La religion des
Coptes était-elle le christianisme tel que nous le connaissons
par les monuments des premiers siecles de l'ere chrétienne,
par les ouvrages des Peres de l'Église d'Orient ou simplement
des docteurs de l'Église d'Alexandrie? Était-elle la pure religio'n de l'antique Égypte telle que nous l'ont révélée les papyrus, les monuments lapidaires et les explicatious des égyptologues ? 11 serait également téméraire de répondre
affirmativement a l'une comme al'autre question. Ce qu'il y a
de certain, c'est que les croyances populaires des Coptes,
moines ou laiques, étaient une sorte de produit batard de l'ancienne religion égyptienne et du christianisme. Les éléments
. purementégyptiens y dominent,comme ilm'aétépossiblede le
démontrer. Évidemment entre l'Égypte chrétienne telle que le
la dépeignent les histoires, et l'Égypte chrétienne telle qu'elle
ressort de cette étude, au point de vue des croyances, il y a
une énorme distance. On ne saurait cependant en accuser
trop vivement les historiens qui n'avaient a leur disposition
que les sources grecques et latines. Cependant, en face des
prodiges et des monstruosités qu'ils rencontraient, ils auraient
pu réserver leur jugement. Les véritables coupables sont les
abréviateurs grecs ou latins qui ont induit le monde occidental en erreur. On peut réclamer, il est vrai, en leur faveur
certaines circonstances atténuantes : ils avaient peu ou point
de jugement ; les choses les plus extraordinaires étaient les
plus favorablement accueillies par eux et ils n'ont jamais
soupt¡onné le vrai caractere du peuple égyptien. 11 en est tout
autrement d'un homme qui avait certainement un esprit peu
ordinaire et meme des prétentions a la critique, mais que
son caractere violent et son imagination malade ont entratné

�86

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

dans une suite d'erreurs que la plus grande partie des chrétiens partagent encore aujourd'hui : je veux parler de saint
Jéróme. C'est a lui surtout que remonte la responsabilité de
cette duperie universelle, ainsi qu'a quelques autres, notamment a Rufin. Saint Jéróme ne trouvait pas de mots assez
éloquents pour défendre la vie angélique de ces moines ;
c'était, d'apres lui, le paradis sur terre que ces réunions de
moines, que ces déserts peuplés d'ascetes qui n'avaient de
l 'homme que l'apparence corporelle. 11 a peut-étre cru ce qu'il
disait ; cependant il n'hésitait pas a traiter ces memes moines
d'hérétiques et de démoniaques lorsqu'il s'agissait de ces
puériles controverses religieuses du 1v• siecle, surtout de
l' origénisme. On est en droit de réclamer de lui un peu plus
de critique et de jugement que des autres auteurs de son
époque, car il prétendait décrire des réalités. Or, la vérité
est tout autre qu'il ne l'a dépeinte. Saint Jéróme a obtenu
ainsi des succes littéraires, il n'a mérité aucune confiance de
la part de !'historien.
Ces réflexions expliquent en grande partie la différence qui
existe entre la réalité et l'histoire officielle. Cette histoire
officielle esta refaire. La conclusion que je tire serait encore
plus évidente si j'avais eu aparler des moours de ces célebres
moines. J'ai voulu m'en tenir ici aux seules idées dogmatiques : j'ai traité ailleurs et je traiterai encore, quand l' occasion s'en présentera, de la vie morale des cénobites et des
anachoretes égyptiens. Si le christianisme n'avait ríen de
mieux a présenter a l'admiration humaine que ces religienx
de l'Égypte, il aurait vraiment peu de chance d'obtenir la
premiere place qu'il revendique dans l' élévation progressi ve
de l'humanité par la morale religieuse. Heureusement pour
la religion chrétienne, elle a d'autres vertus que les vertus
égyptiennes. Quoi qu'il en soit d'ailleurs de cette question, on
a pu voir combien les croyances que j'ai exposées ont eu d'influence sur les dogmes actuels. Cette influence n'a pas toujours peut-etre produit des effets purs de tout alliage superstitieux ; mais quelle est la religion dont on ne puisse en dire

LE CHRISTIANISME CHEZ LES ANCIENS COPTES

87

autant? Plus l 'homme avancera dans le temps et dans la connaissance de son histoire intime et de sa genese: plus ses pensé es s'épureront, plus il se délivrera des superstitions que lui
ont léguées les siecles passés et son origine peu brillante.
Le progres n'a pas lieu en un seul jour : il est le fruit
presque toujours latent d'une foule de causes qui agissent de
concert; on ne l'aperi;oit que lorsqu'il a eu lieu. Ríen ne
peul mieux servir au progres général de l'humanité que la
connaissance la plus exacte possible du développement de ses
croyances religieuses. A ce point de vue, j'espere que la présente étude ne sera pas inutile : démasquer l'erreur, c'est
proclamer la vérité.
E. AMÉLl~EAU.

�LES HÉTÉENS

LES HÉTÉENS
UN NOUVE!U PROBLEIE DE L'HISTOIRE D'ORIENT

Histoire de l'art dans l'antiquité, par G. Perrot et Ch. Chipiez, tome IV.
Livre VI•, Les Hétéens. Paris, i886. - The Empire ofthe Hittites,
by W. Wright, with decipherment of hittite inscriptions, by Prof.
A. H. Sayce. Second édition. London, 1886.

Les queslions orientales sont fort a l'ordre du jour; dans certains
pays comme l'Italie et l'Espagne, en &lt;lehors d'un cercle tres restreint, on ignore jusqu'a leur existence méme. En France, il y a
une nuance ; si, par exemple, les grandes découvertes de l'Egyptologie et de l'Assyriologie ont trouvé un accueil sympathique, l'hommage s'adresse aux savants plutót qu'a la science. En effet, la résurrection des vieux empires des bords du Nil et de l'Eupbrate ne
semble pas faite pour toucber nos conte~porains. On s'accommodait fort bien des légendes accréditées ou des lambeaux de vérité
conservés dans les auteurs grecs et quelques chapitres des livres
bistoriques de l'Ancien Testament. Peu importe qu'une commission
composée d'hommes compétents recherche les traces de la servitude des Hébreux sur la terre d'Égypte ou bien que les savants
trouvent d'étonnantes confirmations de l'Écriture dans les textes
assyriens? Cette érudition semble superflue; une question traitée
au point de vue abstrait de la science pure ou de l'exégese biblique
laisse le grand public parfaitement indifférent.
11 n'en est pas ainsi dans les pays protestants. Tout ce qui concerne la Bible offre un intérét considérable ; il en résulte pour les
études orientales une publicité tres étendue. Des découvertes
récentes ont sollicité l'attention d'une maniere spéciale, a cause
des liens intimes qui rattachent ces données nouvelles a plusieurs
passages des Livres saints. Il ne s'agit rien moins que de l'étonnante

..

89

apparition d'un empire oublié qui est venu tout a coup réclamer sa
place dans l'histoire. A cóté des civilisations connues qui ont partagé
le monde antique, échappant aux narrateurs officiels, tels que
Hérodote ou Ctésias, une vaste confédération aurait existé depuis
les bords de l'Euxin jusqu'a la mer Ég~e, sans laisser d'autres traces
que celles qu'on retrouve dans des textes encore indéchiffrés pour la
plupart et quelques sculptures répandues en Syrie etenAsie-Mineure.
Cette confédération aurait été toute-puissante avant l'apogée de la
domination assyrienne. Les découvertes du Docteur Schliemann a
Troie et les monuments épars en Asie-Mineure jusque dans le voisinage de Smyrne prouvent l'étendue de cet empire au nord, tandis
que, au sud, son existence semblerait s'étre affirmée avant l'Exode
des Hébreux. De plus, si l'on adoptait certaines théories de Mariette
sur l'origine d'une des dynasties des Hycksos, on ve.rrait encore
jusqu'en Égypte des traces de cetle prépondérance.
Le livre de M. Wright intitulé : The Empire of the Hittites contient l'historique de la découverte des inscriptions qui ont servi de
base aux premieres tentatives d'identification et un aper&lt;;u des
monuments, de la langue et de la civilisation des Hétéens, puisque
c'est ainsi qu'on est convenu de nommer ces nouveaux venus. Ce
livre et celui de M. Perrot (Hist. de l'art, t. IV) sont les deux reuvres
qui résument l'état de la question au point de vue de l'épigraphie
et de l'archéologíe.
M. Wríght a été l'un des promoteurs des études hétéennes. C'est
lui qui a signalé (1872) l'importance des inscriptions revétues de
ces étranges hiéroglyphes dont on se préoccupe en ce moment. La
découverte des premieres inscriptions s'est accomplie dans des
círconstances tres particulieres, présentées par M. Perrot, dans son
remarquable article de la Revue des Deux-Mondes (15 juillet 1886),
d'une maniere si intéressante que nous n'avons besoin que de les
rappeler sommairement.
Le voyageur Burckhardt avait remarqué despierres couvertesde
hiéroglyphes dans une maison d'un bazar a H~math. En 1870,
MM. Johnson, consul général des Etats-Unis a Damas, et Jessup,
missionnaire, en prirent des empreintes ; celles-ci ayant été communiquées a la Société Palestine Exploration Fund, on envoya
M. Drake en Syrie relever les inscriptions signalées. En 1872,
M. Wright parvint, a force d'adresse et de sang-froid, a mouler les
pierres et a expédier les moulages au Musée Britannique. Depuis

�90

REVU.E DE L'HlSTOIB1: DES RELlGIONS

lors, l'intéret éveillé ne se lassa pas, et on entreprit l'étudo
consciencieuse de ces caracteres bizarres.
.
M. Perrot, apres avoir retracé le développement de l'art oriental
et défini le concours qu'apporterent les Phéniciens dans cette reuvre
de diffusion était arrivé a l'étude de ces documents nouveaux. L?rs
de sa grande Exploration en Galatie, il avait déja ~ompri~ 1:1mportance de certains vestiges de l'art dont il relevait les irrecusables témoignages en des lieux a peine connus des v?yageurs. l~
les avait étudiés, ne se doutant pas de l'utilité qu'auraient ~~ur lm
ces constatations minutieuses. Moi-meme, intimement lie avec
Texier,j'étais loin de penser cambien je m~ pré~ccupe~~s a mon
tour de ces memes documents, alors que j'ecouta1s le rec1t de ses
longues courses en Ptérie, narrées avec cet entrain e_t cette verve
qui faisaient de mon savant ami un conteur sans pareil.
La question que nous allons essayer de faire _connaitre,__se pose
complexa des Je début; !'origine du peuple rem1s en lumiere, son
intluence en Asie, la part qu'il a prise aux événements contemporains, entourent de difficultés une étude dont l~s éléments so_nt
d'une nature toute spéciale. Si le siége de l'empire est peu fac~le
a définir, s'il y a lieu meme d'en contester l'étend~e. et_la duree,
quels ne doivent pas etre les tatonnements et les hes1tations, lorsqu'on aborde les problemes épigraphiques au sujet ~•un:,lang~e
a peine soup&lt;;onnée et d'une écriture étrange, enfant~e: J osera1~
dire conservé e sur de rares moouments ?... Or, c'est prec1sément a
l'aide de ces derniers que la lumiere · s'est faite, et que certaine~
ruines, jusqu'alors d'une attribution douteuse, se sont vues tout a
· coup reportées a l'actif des Hétéens ; ainsi, par exempl~, ce~es de
Boghaz-Keu'i, petit village de la Galatie, visitées en dermer ~ieu par
MM. Perrot et Guilla'ume. Elles avaient déja attiré l'attentio~ des
voyageurs Barth, Hamilton et Texier ; on les rattacha~~ géneral~ment a l'art mede. nen était de meme de celles de Eumk, cons1dérées comme la résidence d'été d'un satrape ou d'un gouverneur
de province. A Boghaz-Keu'i,le monument de la Pierre écrite tYasiliKafa) est d'une conservation parfaite et n'a jamais eu d'_autres_ acce~soires que ceux qui existent maintenant. Une encemte d1sposee
par la nature, agrandie et régularisée par la m~n, de~ h?mmes
forme une salle rectangulaire ; sur les rochers tailles a pie sont
sculptés les bas-reliefs disposés en différents tableaux qui l'entourent a une bauteur de quelques pieds seulement.

LES HÉTÉENS

9t

C'est la que s'avancent, a droite et a gauche, des processions
d'hommes et de femmes, les uns vétus de courtes tuniques, la tete
couverte d'un bonnet conique recourbé, les autres portant de
longues robes trainantes, les cheveux épars sur le dos, coiffées de
hautes mitres crénelées. Cerlains brandissent des symboles, des
signes mystérieux ; tous convergent vers le fond de la salle ou •
s'accomplit la rencontre des deux corteges.
A Karabel, pres de Smyrne, puis en Cilicie, Jans les défilés du
Taurus, a Ibreez, non loin du sommet couronné de neige du BulgarDagh, enfin sur l'emplacement de l'antique cité de Karkemish, on
retrouvait des sculptures accompagnées de caracteres hiéroglyphiques. Ces caracteres étaient pareils a ceux que tiennent a la
main les divinités mitrées de Boghaz-Keu'i; ils accusaient des
rapports intimes avec les inscriptions découvertes aHamath et tout
d'abord appelées &lt; hamathéennes. &gt; Quand M. Wright suggéra que
ces textes étaient dus aux Hétéens, il avoue que sa théorie fut
rec;ue magno cu,m, risu. Maintenant elle est acceptée de tous les
savants, et M. Sayce, tombant d'accord avec MM. W. Wright et
Hayes Ward, les a rattachés aux monuments, d'apres la ressemblance des symboles mélés aux personnages. La langue s'est
trouvée de la sorte intimement reliée a l'art, et les épigraphisles
ont pu donner la main aux archéologues pour marcher ensemble
vers la solution du problema.
Qu'était-ce que ce peuple des Hittites? La Bible, les inscriptions
assyriennes et les textes hiéroglyphiques sont la pour répondre.
La Genese nous fait connaitre les Hétéens comme descendants
de Heth, second fils de Canaan ; il en est fait mention pour la
premiere fois au temps d'Abraham lorsque ce patriarche vint a
Hébron (Kirjath-Arba) acheter le champ et la caverne de Machpelah,
apparlenant a Ephron, le Hétéen, afin d'y déposer les restes de
Sara. Dans l'Exode, le nom des Hétéens ne se présente que dans
la formule du dénombrement des peuples qui occupaient la terre
promise. Josué semble désigner, a cóté des fils de Heth, un autre
peuple auquel il attribue pour domaine une région située au nord
du pays de Canaan , jusqu'a la grande mer qui regarde le soleil
couchant. La Bible offre sur eux peu de détails; elle se tait sur
leur religion et les montre absorbés daos des occupations commerciales; sous les Rois, on les voit trafiquer avec l'Égypte pour
vendre des chevaux et des chars.

�92

REVUE DE L'llrSTOIRE DES RELIGIONS

L'un ou l'autre de ces peuples peut-il etre assimilé aux KMtas
des textes égyptiens et aux Khatti des inscriptions assyriennes?
Sont-ce les enfants de Heth ou bien les Hétéens du Nord que l'on
trouve sous Séti J.., puis sous Ramses II (XIX• dynaslie) combattant
a Qadesh, sur l'Oronte, ligués avec les Dardaniens, les Pédasiens,
les Mysiens, etc., contre la puissante armée égyptienne, lutte mémorable dont le poete Pentaour chanta avec transporls les péripéties
ainsi que la vicloire du Pharaon? Le pylóne de Louqsor, le grand
spéos d'lpsamboul et les murs du Ramesseum ont enregistré les
scenes émouvantes de cette bataille célebre.
D'apres les inscriplions assyriennes, la puissance des Khatti (les
Héléens du Nord) fortement ébranlée au xne siecle par Tuklat-palAsar fut enfin totalement détruite par Sargon, fondateur du second
Empire (vmº s.). Pisiri, dernier roi des Khatti, fut jeté dans les fers,
et le vainqueur transporta les habitants de Karkemish au pays
d'Assur. Karkemish était alors le centre d'un transit important, et
commandait, par sa siluation géographique, la grande route de
l'Asie-Mineure livrée, apres sa chute, aux conquetes assyriennes.
Tous ces faits rapidement esquissés prouvent l'importance de
l'étude des rares textes hétéens, étude a laquelle s'applique
M. Sayce avec une persévérance qu'on ne saurait trop louer. L'épigraphie a conquis peu de chose, il est vrai ; ce~. inscr'.pt~ons
résistent jusqu'ici aux efforts des savants d'une maniere qui p1~e
d'autant la curiosité. Les quelques déterminatifs de noms de ro1s
·et de pays qu'on est parvenu a dégager font espérer pourtant que
bientót on s'en rendra maitre.
Une fois en possession de ces nouveaux renseignements, on sera
en droit de se montrer exigeant. Que révéleront-ils a notre légitime
curiosité 1 11 esl évident qu'au point de vue de l'art et de son développement régulier dans la Haute-Asie, bien des lacunes seront
comblées. Des maintenant, on pressent que les Phéniciens n·ont
pas été les seuls intermédiaires entre rOrient et l'Occident, c'~sta-dire entre les peuples anciennement civilisés des vallées du Nil et
de l'Euphrate, d'une part, et, de l'aulre, les tribus encore sauvages
qui habitaient les i.les et les rivages de la mer Égée. Vers l'ouest
de la Mésopotamie, au nord-ouest de la Syrie, la configuration
meme du sol permet de deviner les rapports faciles qui pouvaient
s'établir entre des populations si éloignées. Le courant civilisateur,
apres avoir subí certaines modifications d'apres le génie propre

93

LES BÉTÉENS

í

aux nations qu'il visitait, se dirigeait vers les embouchures de
l'Hermus et du Méandre et atteignait enfin les mers de la Grece.
Ce róle d'initiateurs semble avoir appartenu aux Hétéens aussi bien
qu'aux Phéniciens.
M. Perrot a enregistré avec son admirable méthode les documents
connus jusqu'ici, depuis les bas-reliefs de Singirli jusqu'aux
longues processions de Yasili-Kaia; il a groupé ceux qui sont
attribués aux Hétéens en cherchant le lien logique, a défaut de
textes déchiffrés et de dates précises. Les sculptures, steles royales,
ou bas-reliefs, sont rares, peu flatteuses pour l'ooil. C'est un art lourd,
maladroit, quioffre des réminiscences de certaines oouvres d'artistes
orientaux sans jamais atteindre a leur originalité et a leur expérience. Ajoutez, en plus, la '.Présence genante des mqssifs hiéroglyphes, taillés en saillie, qui achevent de détruire le peu d'harmonie que parfois on pourrait trouver. Je me r~fuse a attribuer au
puissant empire des Khétas, en rapport avec l'Egypte et l'Assyrie,
certains échantillons que l'on possede. L'impression que ces derniers produisent sur moi est tres saisissante. Quelques sculptures
accusent, non l'archai'sme, mais le déclin; elles semblent etre
aux produits achevés d'un art dont l'époque brillante, encore
inconnue, nous échappe, ce que sont a l'époque grecque les basreliefs de la décadence romaine dans lesquels les traditions les plus
élémentaires sont méconnues, la plastique étant retombée en
enfance I Je parle dans certains cas, et en faisant des réserves,
trop longues a expliquer ici.
Les fouilles, entreprises sur plusieurs points du territoire occupé
par les Hétéens, donneront des résultats sérieux ; mais, pour l'instant, il faut se contenter des notions confuses que nous venons
d'esquisser rapidemeot.
Le point capital qui demeure acquis, c'est qu'on ne peut plus
s'en tenir au cliché vieilli et qui date de hier a peine, a savoir que
l'Orient, c'est-a-dire la Chaldée, l'Assyrie et l'Égypte, ont légué
leur expérience aux Grecs, grace a l'intervention des Phéniciens.
On aperi;oit a cóté de ceux-ci les Hétéens, agents jusqu'alors
inconnus. Ils semblent ~tre restés indépendants, possesseurs d'un
art et d'une langue différant totalement de leur entourage. S'ils
ont résisté, par contre, qu'ont-ils donné? Telle est la question
intéressante qui se trouve désormais posée.
J. M.

�REVUE DES LlVRES

REVUE DES LIVRES
Notice sur le livre de Barlaam et .Joasaph, accompagnée d'extraits
du texte grec et des versions arabe et éthiopienne, par H. Zolenberg. Paris,
imprimerie Nationale, 1886.
Sous ce titre modeste, M. Z. nous donne une étude approfondie sur un roman
cbrétien des plus intéressants et presque unique en son genre dans la littérature des contes édifiants qui, venus de l'Orient lointain, se sont répandus jusqu'aux dernieres limites de l'Occident, et apres s'etre transíormés et modifiés
chemin faisant suivant les croyances et le génie des peuples qui les ont adoptés,
conservent encore le charme primitif du milieu enchanteur qui les a fait éclore.
Telle est la légende sacrée de Bouddha Qakyamouni, qui, rédigée dans l'Inde
pour l'édification des Bikschous, est devenue, sous le nom de « livre de Barlaam et J oasaph », une sorte de catéchisme universel dans lequel les orthodoxies
les plus irréconciliables, musulmane, juive et chrétienne, ont pu trouver et
metlre leur enseignement de salut. Mais, si !'origine indienne du roman aseétique est connue, l'auteur et l'époque de sa rédaction restent encore a déterminer et c'est cette tache ardue que M. Z. a entreprise dans ce mémoire. II procede avec une méthode lumineuse et avec cette vaste érudition dans les littératures patristique et orientale qui fait de ses ceuvres les répertoires les plus
súrs pour ces recherches difficiles et induement délaissées de nos jours.
Déja en 1864, M. Z. donné, avec M. Paul Meyer, l'édition d'une version
franc;aise du roman de Barlaam et Joasaph. Les éditeurs s'étaient alors bornés
a dire que l'ouvrage avait probablement été composé en Egypte et qu'il était
antérieur a l'islamisme. Ces conclusions, adoptées par Littré, ont été contestées
par M. Max Muller et M. G. París qui considerent le texte grec comme une
traduction due a saint Jean Damascene. M. Z. reprend la question et cherche a
établir que c'est une ceuvre originale. Puis, il produit des raisons qui doivent
faire admettre que ce texte a été rédigé en Syrie, dans la premiere moitié du
vn• siecle, gu'il renferme les traces des controverses religieuses du temps et,
enfin, qu'il a été la source de toutes les traductid!ls et imitations connues.
Le mémoire de M. z. se divise en sept chapitres. Je les analyserai successivement afin d'en faire comprendre tout t'intéret.
Premiere partie. - M. Z. commence par donner la liste complete des manuscrits qui représenlent dans les bibliotbeques européennes le texte grec du livre

a

95

de Barlaam ·et Joasaph. Avec une vaste érudition bibliographique tres rare, il
compulse en meme temps les nombreux manuscrits des Bibliotheques publiques
de Paris, Vienne, Munich et Oxford, les manuscrits isolés existant au Musée
britannique, a Heidelberg, a Rome, a Fiorence, a Venise, a Turin, a Madrid, a
Moscou et jusqu'a ceux de la bibliotheque patriarcale du Caire, du couvent de
Saint-Saba et de celui du Mont Athos. Les plus anciens de ces ms.nuscrits,
ceux du x1• au xv• siecle, a l'exceplion de deux exemplaires, nous apprennent
que l'histoire de Barlaam et de J oasaph a été apportée dans la ville sainte
(Jérusalem) par un moine du couvent de Saint-Saba nommé Jean. Quelques
copies modernes désignent ce personnage « comme moine du couvent SaintSinai' ou Saint-Sina1tes ». Dans un petit nombre .d'exemplaires des xvi• et
xvu• siecles, on lit que ce récit, apporté par quelques hommes pieux de l'lnde
a Jérusalem, au couvent de Saint-Saba, a été rédigé par saint Jean Damascene.
D'apres le titre de deux exemplaires de la Bibliolheque Nationale, le texte du
livre précité serait une traduction faite en langue grecque par un moine géorgien, nommé Euthyme d'Jbere, personnage célebre dans l'histoire ecclésiastique
et littéraire de la Géorgie. Les légendes rapportées a son sujet nous montrent
que les commencements de la littérature géorgienne, peu originale d'ailleurs,
ne datent que de la seconde moitié dux• siecle. Il parait done tres invraisemblable qu'un ouvrage d'une forme si achevée, a la fois si profond et si éloquent,
comme le livre de Barlaam et de Joasaph, ait été composé primitivement en un
idiome encore inculte. 11 y a plus : les innombrables cilations de la Bible et
des Peres de l'Eglise qu'il renferme sont reproduites littéralement ~•apres le
texte grec de ces livres. Outre cela, !'origine grecque est prouvée par plusieurs
étymologies qui ne sont possibles qu' en grec.
Tandis que le témoignage des quelques copies qui indiquent Jean de Sina'i
comme auteur du livre de Barlaam et Joasaph n'a été accepté comme authentique que par un ou deux savants du xvn• siecle, la traduclion qui attribue
l'ouvrage a saint J ean Damascene a rencontré l'assentiment plus g~néral de
la critique. Néanmoins, en présence de la diversité des titres, les écrivains
qui se sont occupés du célebre roman ascétique ont jugé nécessaire d'appuyer
leur opinion par des preuves tirées du livre lui-méme.
DeU3Jieme partie. - L'abbé de Billy, traducteur latin du livre de Barlaam et
Joasaph, a réuni plusieurs arguments souvent reproduits en faveur de l'attribu·
tion a saint Jean Damascene. II se résume en ces cinq points: 1° Georges de
Trébizonde, savant gr&lt;!c renommé, considérait saint Jean Damascene comme
l'auteur du livre de Barlaam et Joasaph; 2° le style du livre de Barlaam et
Joasaph est le méme que celui des écrits de saint Jean Damascene ; 3° on
rencontre dans le livre de Barlaam et Joasaph, comme dans les ouvrages de
saint J ean Damascéne, de nombreux passages empruntés aux écrits des Peres
de l'Église, parliculierement de saint Basile et de saint Grégoire de Nazianze;

�97

REVUE DES LIVRES

96

REVUE DE L'msTOIRE DES RELIGIONS

i• le livre de Barlaam el Joasaph contient heaucoup de passages littéralemeot
empruntés au traité de saiot Jean Damascene De Orthodoxa Pide, notamment
le passage sur le libre arbitre; 5° le livre de Barlaam et Joasaph renferme
une dissertation sur le culle des images, question fort controversée du temps
de saint Jean Damascene.
M. z. n'a pas de peine a écarter cés difficullés. Au témoignage de George5
de Trébizonde, il oppose l'autorité plus grande du P. Lequien qui avait exclu le
livre de Barlaam et Joasaph de la série des écrits authentiques de saint Jean
Damascene. On peut aussi négliger l'affirmation vague et dépourvue de preuves
relative au style de sainl Jean Damascene. L'appréciation du style de saint
Jean Damascena par le P. Lequien n'est pas au fond tres favorable. ll est ln
effet peu d'écrivains ecclésiastiques dont la diction révele, a un degré plus prononcé, la pensée orientale dans un vétemenl d'emprunt. Jean Damascene parait
d'ailleurs lui-méme avoir eu conscience de son inbabileté dans l'art d'écrire. Le
livre de Barlaam et Joasaph, au point de vue de la diction !'un des plus
remarquables de la littéralure ecclésiastique, se distingue, au contraire, par la
parfaite correction du langage, par l'usage des nuances les plus délice.tes de la
syntaxe, par l'ordonnance savanle des périodes et surtout par la variété et la
richesse du vocabulaire; il n'emploie ni néologisme ni constructions inusitées.
M. z. donne a l'appui de cette affirmation des exemples tres variés et lout a fait
probants.
Le troisieme argument allégué par l'abbé de Billy, dit M. Z., quand méme il
serait mieux fondé, ne prouverait pas encore que le livre de Barlaam et Joasaph
a saint Jean Damascene pour auteur. Les écrivains ecclésiastiques appuient
d'ordinaire leurs démonstrations par des citalions nombreuses d'auteurs plus
anciens; il serait done tout aussi légitime, si I'on admettait ce raisonnement,
d'atlribuer le livre de Barlaam et Joasaph a n'importe que! Pere de l'Eglise.
D'ailleurs les extraits qui se rencontrent daos les deux ouvrages font voir entre
eux certaines dilférences, attestant que saint J ean Damascene et l'auteur du
livre de Barlaam et Joasaph n'ont pas eu sous les yeux le méme exemplaire du
texte sacré. D'autre part, est-il bieu vrai que ce livre renferme de nombreux
passages littéralement transcrits du traité de saint Jean Damascene? M. Z. fait
remarquer avec raison que ces sortes d'aoalogies sont loin d'apporter la certitude. En effet, on peut supposer : 1 ° que le livre de Barlaam et Joasaph, plus
ancien, a été connu de saint Jean Damascene et cité par lui ou 2° que les écrits
de saint Jean Damascene ont élé utilisés par l'auteur du livre de Barlaam et
Joasaph, ou enfin 3° que le livre de Barlaam et Joasaph plus ancien que les
écr;ts de Jean Damascene, a été interpolé apres coup, pour établir un accord
dogmatique qui n'existait pas primilivemenl. M. Z. releve toules les discordances qui existent entre les deux auteurs relativement a la pratique de l'aumone, au détachement des choses de ce monde et aux facultés de !'Ame
humaine. U en résulte que la dissertation sur le libre arbitre insérée dans le

livre de Barlaam et Joasaph est indépendante du chapitre de Jean Damascena
qui traite du méme sujet; qu'elle est en grande partie directement empruntée
au traité de Némésius sur la nature de l'homme dont a fait usage également
saint Jean Damascene, et que la définition amplifiée de la volonté qui parait
venir de quelques commentaires d'Aristote est le seul passage reproduit litléralement dans les deux ouvrages.
11 subsiste néanmoins quelques passages communs dont l'analogie ne peut
pas étre mise en doute. M. Z. reconnait ne pas étre a méme d'indiquerla source
premiere de ces passages. On se trouve ainsi de nouveau en présence des
hypotheses énumérées plus haut, dont celle qui a été adoptée par l'abbé de Billy,
est peut-étre la moins vraisemblable. Nous savons que la plupart des démonstrations de Jean Damascene sont empruntées a des ouvrages antérieurs. Depuis
que daos les controverses religieuses, notamment daos les débats des Conciles,
la coutume s'était établie d'argumenter par des citatioos des Peres de l'Eglise,
il existait-des col!eclions de textes, des Paralleles, dont les écrivaios du vn• et
du vm• siecle faisaient un fréquent usage. C'est d'un recueil de ce genre, on
peut le supposer, que les extraits dont il est question oDi passé daos le roman
aussi bien que daos le traité théologique de Jean Damascene.
Quant au culte des images, invoqué par l'abbé de Billy, il faut remarquer
qu'il avait existé depuis le rv• siecle. Longtemps avant les premieres controverses que lit naitre le décret de Léon l'Isaurien, les auteurs ecclésiastiques,
dans leurs polémiques contre les pai:ens et les juifs, avaient été amenés plus
d'une fois a expliquer et a justifier la vénération dont les fideles entouraient les
images et les reliques sacrées.
Déja saint Cyrille d'Alexaodrie réfute les sarcasmes de l'empereur Julien touchant l'adoration de la Croix. Une apologie tres positive du culte des images
contre les objections des juifs, par Léonce, évéque de Néapolis, en Chypre, qui
vivait au commencement du vn• siecle, sous le regne de l'empereur Maurice, se
trouve citée daos la quatrieme action du deuxieme Concile de Nicée, aiosi que
daos la troisieme dissertation sur les images attribuée a saint Jean Damascena•
La Disputatio cum Herbano Judeo, qui fait suite aux lois des Homérites, composée vers 630, contient une défense expresse du culte de la sainte Croix.
D'autres défenseurs de ce culte sont Jean Philopon, Anasthase le Sinai:te;
patriarche d'Antioche, Constantin,'.diacre de Constantinople, et plusieurs autres.
On le voit, les phrases du livre de Barlaam et Joasaph se rapportant au culte
des images, peuvent appartenir aussi bien au v1• siecle qu'aux deux siecles sulvants. Elles ne sauraient prouver que ce roman soit sorti de la plume du plus
fervent défenseur du culte traditionnel, et il n'est pas besoin, pour expliquer
leur insertion dans un ouvrage anlérieur a l'époque de sainl Jean Damascene,
d'avoir recours a l'hypothese d'une interpolation. Au reste, il ne serait pas
impossible que ce passage ne ftit qu'un écho des débats auxquels donnerent lieu
les opinions hautemeol professées par les principaux docteurs monophysiles,
7

�98

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELlGIONS

tels que Sévere d'Anlioche et Phyloxene de Maboug qui s'étaient élevés, sinon
contre le culte des images en général, du moins contre l'usage de représenter
les étres incorporels, c'est-a-dire Dieu et les anges.
Troisieme et quatrú!me parties. - Apres avoir montré que les faits sur lesquels on s'est fondé pour altribuer le livre de Barlaam et Joasaph_ A ~aint Je~n
Damascene avaient été en partie inexactement observés, en partie mterprétes
d'une maniere trop absolue, M. Z. examine si, a défaut d'un témoignage direct
et de citations plus nombreuses, l'ouvrage ne renferme pas d'autres indications
permettant de fixer, avec un certain degré de probabilité'. l'époque ou il a été
composé. Le systeme théologique dont rexposé est étrollement rattaché a la
narration nous fournit quelques témoignages assez précis. En transformant
l'histoire du Bouddha &lt;;akyamouni en un conte édifiant a l'usage des lecteur~
chrétiens J'auteur a fait du récit de la conversion du prince indien A la fo1
hrétienn~ le cadre d'un enseignement doctrinal, 11 a voulu démontrer d'abord
e vérité absolue
'
1
du christianisme et sa supériorité sur toutes 1es au tres re¡¡·
g1ons
c:nnues, et en second lieu la vanité du monde et l'excellence de la vie contemlative, Les théories ascétiques et mystiques étant, de leur natur~, en dehors
:e toute relation de temps et de milieu, ne refletent que d'une maniere_ généra~e
les circonstances au milieu desquelles elles se produisent. Les doctrm~s rehgieuses, au contraire, sont du domaine de l'histoire et se prétent plus facilement
a un classement chronologique.
La théologie du livre de Barlaam et Joasaph, aussi bien les prihcipes de la
foi que !'ensemble des institutions chrétiennes, est en général conform~ A la
dogmatique des écrivains de l'Eglise orthodoxe d'Orient du Vl 8 et ~u vu•_ s_1ecle.
A cette époque les croyances chrétiennes, se recommandant de l auto rite des
Peres du rv6 et du v• siecle et des Conciles, avaient fini par former un corps
de doctrines définitif et univers'ellement accepté.
Ainsi que son grand modele, Grégoire de Nazianze, l'aute ur ~u livre d~ ~arlaam et Joasaph expose, sur Dieu, sur la Trinité, sur l'Incarnat1on, la creat1on,
la chute et la rédemption, sur le baptéme et la résurrection, sur toute la mé!aphysique et les insfüutions chrétiennes, les opinions traditionnelles sa~s y mtroduire de longues démonstrations telles que l'on en trouve chez samt ~ean
Damascene. 11 définit Dieu, a l'exemple de saint Cyrille de Jérusalem, par dilférents attributs négatifs, Le dogme de la Trinité est défini a\'ec une grande pré. · n, sauf une certaine confusion en ce qui concerne les hypostases. Ce qu'on
CISIO
•
dans cet ouvrage touchant la création et la nature de l'ho_mme est en ~art1e
littéralement emprunté a Grégoire de Nazianze et a saint Bas1le. En ce qm concerne les institutions chrétiennes, l'auteur ne parle qu'incidemment de l'eucharistie, mais il s'étend longuement sur le bap~me et la pénitence, Ici se manifeste une divergence entre notre auteur et samt Jean Damascene.
.
Le sys~me théologique que nous venons de résumer renferme une profes_s1on
de foi dithélétique caractérisée par une tendance tres apparente de polém1que

tt

REVUE DES LIVRES

99

conlre la doctrine du monothélétisme, dont la naissance et les évolutions donnerent lieu a de nombreuses controverses durant la plus grande partie du
vn• siecle. De ce fait il est permis de conclure que le livre de Barlaam et Joasaph
a été composé a cette époque. En ne considérant que le terme des deux volonlés et des deux opérations, on peut assurément admettre que la profession de
foi de ce livre a élé rédigée au moment ou la nouvelle doctrine commen1,ait a se
produire publiquement, c'est-a-dire vers 620. Mais le canon du libre arbitre
parait se rattacher a une phase ultérieure du débat. Par conséquent, si l'on
considere en outre que le passage du livre de Barlaam et Joasaph sur Je libre
arbitre, a certaines parties communes avec une disserlation de Maxime le
Confesseur sur la volonté, on peut admettre comme probable que la profession
de Coi qui affirme en Jésus-Christ deux natures douées de volonté, d'action et
de libre arbitre, a élé écrite antérieurement a l'an 634. Cette date, en effet, se
trouve confirmée par quelques indications d'une autre nature.
Cinquieme partie. - Au commencement méme de l'ouvrage, énumérant les
limites de l'lnde, l'auteur profite de la mention de la Perse pour exprimer ses
sentiments a l'égard de l'ennemie séculaire de l'empire romain, en ces termes:
« Du cóté du continent (l'J nde) confine a la Perse, contrée qui, depuis longtemps, était couverte des ténébres de l'idolatrie, qui était tombée dans une
extréme barbarie et était adonnée aux plus détestables actions. » Cette invective, fort n,aturelle sous la plume d'un écrivain vivant a une époque ou la lulte
entre les deux nations durait encore, et dans une province continuellement
exposée aux attaques d'un voisin barbare, ne se comprendrait pas si l'on voulait supposer que l'auteur a écrit apres Je triomphe de l'Islamisme, alors que la
Perse était anéantie.Le souvenir encore récent de l'invasion de la Palestinepar
les Perses en l'an 6i4, a pu inspirer au vieux moine ces paroles ameres adressées aux infideles. Cependant, la victoire s'étant déclarée pour les Romains
quelques années plus tard, et l'empereur Héraclius ayant reconquis la sainte
Croix, il est peut-étre permis de voir une allusion a cette heureuse tournure
des événements dans un autre passage du livre oü on lit: « Et bien que l'ennemi (Salan) ne pouvant se résigner a la défaite, suscite encore maintenant
des guerres contre nous autres croyants, persuadant aux sots et aux faibles
d'esprit de rester attachés a l'idolatrie, sa puissance est tombée et ses armes
sonl brisées, par la puissance du Christ. » Du reste, biE,n qu'il nous représente l'histoire d'un prince indien, l'auteur a choisi les modeles et les couleurs de sa composition dans le royaume de Perse. On doit surtout prendre en
considération un passage, souvent répété qui est une réponse aux reproches,
fréquemment formulés par les sectateurs de la religion mazdéenne contre le
christianisme, d'étre une religion antisociale. Les épisodes de la persécution
dirigée par le roi indien contre les chrétiens reproduisent en substance les
scenes analogues qu'on lit dans les auteurs syriens et arméniens représentant,
avec la méme exagération, le fanatisme des rois sassanides.

�iOO

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGJONS

Si, dans sa polémique contre le polythéisme grec et égyptien, l'auteur n'apporte que des arguments tirés des discussions des anciens Pares, il expose,
d'une fai;;on plus précise, les croyances des Perses, qu'il désigne toujours sous
le nom de Chaldéens. Il dit que le príncipe de leur religion est le culte des éléments, c'est-a-dire du ciel « qui tourne », de la terre, de l'es.u, du feu, des
vents, du soleil, de la !une et de l'homme. Par l'homme, il entend évidemment
le roi de Perse auquel on attribuait le caractere divin. 11 insiste a plusieurs
reprises sur l'erreur qui consiste a croire a l'existence d'un regne du mal. Les
relations du prétre et du chef des mages avec le roi indien rappellent le róle
des Mobeds et du Mobed supréme de la religion mazdéenne dans le royaume des
Sassanides.
On sait que Chosroes AnoO.schirwan, souverain a. !'esprit ouvert et curieux,
cherchait, malgré son attacbement a la religion nationale, a se rendre compte
des croyances et des pbilosophies étrangeres, Le portrait du roi du livre de
Barlaam et Joasapb ressemble singulierement au grand Chosroes.
L'une des principales scenes du livre, le colloque entre les paiens et les chrétiens en présence du roi de l'Inde et de son fils, rappelle par plus d'une ressemblance un fait historique , l'assemblée solennelle dans laquelle furent
discutées, devant le roi QobAd et son fils Chosroes, les doctrines de la secte de
Mazdak, et ces analogies, a. part le sujet de la controverse et a part aussi le
dénouement, ne paraissent pas dues seulement au hasard.
Quoiqu'il en soit de ces rapprochements, il ne parait pas douteux que l'auteur du livre de Barlaam et Joasaph n'ait compasé plusieurs de ses tableaux
d'apres nature, ayant sous les yeux le royaume encare existant de la Perse et
avant la conquéte musulmane. II met dans la bouche du principal orateur de
la conférence dont il vient d'étre question, la déclaration suivante : « Nous
savons, en effet, o roi, qu'il y a trois sorles d'hommes en ce monde : les adorateurs de ceux que vous appelez dieux, les juifs et les chrátiens. » Si, au
moment ou il écrivait ces lignes, l'islamisme avait élé connu en dehors de
l'Arabie, aurait-il pu passer sous silence une secte religieuse qui venait d'apparaitre avec tant d'éclat sur le théAtre du monde? On ne saurait non plus
prétendre qu'il rentrait daos le plan de l'auteur de ne pas mentionner la religion
musulmane, parce qu'il aurait voulu placer sa fiction dans les premiers temps
du christianisme, car on ne trouve dans l'ouvrage aucun indice d'une telle
préoccupation; on a vu, au contraire, qu'il représente le christianisme triomphant
dans la plus grande partie du monde, et le domaine du paganisme fort réduit.
Mais la. violente polémique contre le paganisme montre a.ussi que celui-ci
n'avait pas entierement disparu, et le seul genre d'idolatrie que l'auteur ait pu
connaitre est celle de la religion mazdéenne.
Sixieme partie. - M. Z. a. montré au commencement de ce mémoire que le
titre qui attribue le livre de Badaam et Joasaph a saint Jean Damascéne
ne se rencontre que dans les manuscrits les plus récents de l'ouvrage et qu'il

REVUE DES LIVRES

iOl

doit son origine a. une simple hypothese. Cependant la. rubrique a peu pres
uniforme de la plupart des textes anciens souleve elle-méme certains doutes.
Elle nous apprend que ce récit a. été apporté de l'Inde dans la ville sainte de
Jérusalem par un moine du couvent de Saint-Saba, nommé Jean. II reste a
savoir si le moine de Salnt-Saba a.vait apporté a Jérusa.lem le récit original qui
ensuite a.urait rei;;u sa forme actuelle, ou si son róle s'était borné a. l'office de
transmettre le livre déja rédigé. Dans la préface, l'auteur nous dit qu'il a composé son ouvrage d'apres un récit dont il a.vait eu connaissance par quelques
hommes de l'Inde qui, eux-mémes, l'ava.ient traduit de véridiques documents.
Par conséquent il est évidenl que la rubrique qui n'a pas été écrite par l'auteur
lui-méme renferme une erreur. M. Z. suppose qu'il y a une !acune dans le texte
et, cette rectification faite, il n'y a plus aucune raison sérieuse pour mettre
en doute l'authenticité des renseignemenls donnés par le titre, a savoir que le
récit a été a.pporté de l'Inde a J érusalem et qu'il a été rédigé par un moine
du couvent de Saint-Saba, nommé Jean.
L'origine indienne de l'histoire de Barlaam et Joasaph est certa.ine. Signalée
déja au xv1• siecle par !'historien portugais Diogo do Conto, · et de nos jours par
feu M. Laboula.ye, l'identité des légendes de Joa.saph et de Gautama (:a.kyamouni, le fonda.teur de la. religion bouddhique, a. été démontrée d'une maniere
définitive par M. F. Liebrecht, professeur a Liege. Et comme la. légende de
Bouddha exislait déja. avant la naissance du christianisme, il faut nécessairement cOJ¡clure que le roman chrétien en est l'imitation. Nous a.urons seulement
a nous demander quelle était l'ordonnance du récit que l'auteur du livre de
Barlaam et Joa.saph a reproduit, dans quelle mesure il !'a transformée et de
quelle maniere il lui est parvenu.
Mais quelle que fO.t la. forme de l'histoire de Bouddha dont il s'est inspiré,
l'auteur du livre de Barlaam et Joasaph n'a reproduit le récit original qu'a.vec
certaines modifications, se déduisant de la transforma.tion de la figure de
Bouddha. en celle d'un saint chrétien. Telle est la. suppression de la na.livité
divine et de toutes les manifestations surnaturelles. Un autre changement de
cette nature est le dédoublement de la personne de Bouddha, dont les deux
aspects sont représentés dans le roman par deux personnages : le prince
iodien Joasaph, le véritable héros, passif et contemplatif, qui est conduit a. la
vérité chrétienne et a l'état de sainteté, et Ba.rlaam, l'initiateur et Je guide
vers la perfection. D'autres traits qui distinguent le héros chrétien sont
empruntés a. la légeode des saints. Comme les plus illustres des saints et des
martyrs, il est obligé de lutter contre son pere, et il subit des persécutions. Ce
sont les souverains et les institutions de la Perse qui ont fourni le modele de la.
fi~ure du roi et le tableau de son gouvernement et de sa. religion, ainsi que les
ép1sodes de la. persécution du christianisme, en particulier de l'a.scétisme
chrétien.
Si notre ouvrage n'est pas une pa.raphrase ma.is une imitation de la légende

�!02

REVUE DES LIVRES

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS

indienne, on constate d'un autre cóté une si grande précision dans la reproduction de certains épisodes et de certaines paraboles, qu'on incline acroire que
l'auteur a entendu de la bouche des narrateurs une interprétation littérale de
cetle pal'tie des documents apportés de l'Inde.
Ces narrateurs ou interpretes étaient des Indiens indigenes et des chrétiens.
On sait en effet qu'il existait au v1• et au vn• siecle, sur la cóte occidentale
de l'Inde et dans l'lle de Ceylan, une chrétienté nombreuse qui se rattachait a
l'Église de Perse. Il est possible qu'au milieu des établissements des Nestoriens
dont le principal centre parait avoir été la cote du Malabar, il y eut aussi quelques communautés de chrétiens monophysites, mais tout porte a croire que la
chrétienté de la presqu'ile du Gange était en majeure partie, sinon en totalité
nestorienne et que les personnages qui avaient apporté a Jérusalem la légende
de Bouddha étaient Nestoriens. U reste a savoir comment ces hérétiques se
sont trouvés rapprochés de l•auteur tres orthodoxe du livre de Barlaam et
Joasaph. Deux explications sont possibles. Dans la premiere moitié du
vn• siecle, les liens hiérarchiques qui rattachaient l'église indienne au siege
patriarcal de Séleucie avaient été rompus par la faute du métropolitain Siméon
et de son prédécesseur. 11 se peut done que quelques fideles se soient rendus a
Jérusalem pour demander un évéque orthodoxe. On peut poser la question,
mais il serait téméraire de vouloir la trancher. Pour rendre compte des rapports
courtois entre un fervent Chalcédonien et des personnages hétérodoxes, fait
assez anormal pour l'époque, il est une explication plus simple : ces Indiens,
chrétiens de nai~sance ou bouddhistes nouvellement convertis, versés dans la
connaissance de la littérature bouddhique, étaient probablement des pelerins
visitant les lieux saints qui, a cause de l'intéret qui s'attachait á. leur pays
d'origine, inspiraient au moine de Saint-Saba des sentiments de sympathie
qu'il aurait refusés a des hérétiques plus rapprochés.
Le livre de Barlaam et Joasaph a été probablement compasé au couvent
méme de Saint-Saba. L'auteur, an commencement de l'ouvrage, en décrit la
situation par rapport a l'Égypte; il ne s'ensuit pas qu'il se trouvait lui-méme
dans ce pays; c'est parce que la navigation, au départ de l'Égypte, était la voie
la plus habituelle entre l'Inde et l'Occident. II dit que la vie des premiers chrétiens de cette contrée ressemblait a la vie des anges, Ces mots désignent sans
doute les moines et les anachoretes de la Thébai"de qui, encore au commencement du vue siécle, jouissaient d'un grand renom de sainteté.
Au point de vue de l'histoire littéraire, l'illustre Laure de Saint-Saba, a part
le livre de Barlaam et Joasaph et le célebre Typicon, n'a produit que des écrits
de second ordre. 11 est vrai que, suivant la tradition, c'est également a SaintSaba qu'auraient été composés la plupart des ouvrages de saint Jean Damascene. Cette ;tradition cependant ne repose sur aucune donnée sérieuse. On peut
admettre que Jean Damascene a été temporairemcnt l'hóte du couvent, sans
avoir été re1,u au nombre de ses membres. Le nom de Jean, par sa fréqurnce

!03

du vi• au vn• siecle a été une source infinie de confusions. Parmi les ouvrages
qui portent le nom de saint Jean Damascene, il en est plusieurs qui lui ont été
attribués a tort. Le livre de Barlaam et Joasaph a eu le méme sort. Portant en
tete le nom de Jean, moine du couvent de Saint-Saba, il a été attribué a saint
avec le célebre couvent.
J ean Damascene, que la tradition mettait en rapport
.
.
b
,
Une étude tres circonstanciée sur les différents momes de Samt-Sa a nommes
Jean, conduit M. z. a supposer qu'il s'agit de Jean Pr:sbytere, d: Saint-Saba,
signataire d'une supplique adressée aux évéques réums ~u concile ~e Latran,
identique peut-étre a saint Maxime le Confesseur, qui se trouvait a Rome
en 649.
.
Quoiqu'il en soit, on n'hésitera pas a admettre que le livr~ de Barlaam e~
Joasaph a été composé par un moine grec du couvent de Samt-Saba, nomme
Jean, dans la premiere moitié du vu• siecle. Le systeme théologique de l'ouvrage, aussi bien que les détails de la partie narrative, nous conduis~nt a c_ette
date qu'il faut considérer comme certaine, quand méme on parv1endrait a
prouver que quelques passages ont subi plus tard des altérations ou des interpolations.

Septieme partie. - Le livre de Barlaam et Joasaph parait étre resté pendant
assez longtemps inconnu dans les anciennes provinces helléniques de l'empire
d'Orient. Ce n'est qu'au x1• siecle que l'on a commencé a en multiplier les
copies. 11 n'en est fait aucune mention dans la littérature grecque du moyen
~ge, et l'bistoire des deux saints héros n'a re1,u la consécration de l'Église qu'a.
une époque relativement récente. Cependant, en 1354, l'empereur Jean Cantacuzene, en renon1,ant au tróne et en prenant l'habit monacal sous le nom de
Joasaph, s'est probablement posé comme modele le saint roi indien du romm
ascétique.
On ignore a quelle époque l'ouvrage a été traduit en latin. Les plus anciens
manuscrits de la version latine remontent au xu• siecle et avant la fin du méme
siecle, le récit jouissait déja. en Occident d'une certaine popularité. II n'a pas
rencontré une moindre faveur en Orient. De bonne heure il a été traduit en
arabe et mis en vers par un poete musulman, La rédaction musulmane, a son
tour, est devenue la source d'une paraphrase hébrai"que. Plus tard, le premier
texte arabe a servi d'original a une version éthiopienne. On connait en outre
deux rédactions arméniennes, l'une en prose, l'autre en vers.
Comme la plupart des ouvrages arabes d'origine grecque ont été traduits du
syriaque, on a pu supposer qu'il en était de méme du livre de Barlaam et
Joasaph. Mais rien ne prouve qu'il ait existé une version syriaque, et il n'est
pas probable que les Syriens aient adopté un récit édifiant d'une tendance
orthodoxe si prononcée. Au surplus, la version arabe porte en elle-méme plus
d'un indice établissant qu'elle a été exécutée directement sur !'original.
Les noms propres, autres que ceux de la Bible, sont littéralement transcrits
du grec tres souvent avec leurs désinences de flexion. Des malentendus non

�104

REVUE DE L'mSTOJRE DES RELJGIONS

moins caractéristiques que renferment les interprétations de certains mots et de
cerhines phrases montrent également que le traducteur a eu sous les yeux un
texte grec. De plus, cette version se distingue par la tendance a représenter
mol a mot le texle original. Quant au langage, il ne differe pas essentiellement
de celui dont faisaient usage la plupart des écrivains chrétiens de la Syrie et de
l'Egypte. M. Z. profite de ses lectures extraordinaires pour donner la bibliographie complete des manuscrits arabes.
La traduction arabe du livre de Barlaam et Joasaph est mentionnée pour la
premiere fois dans l'encyclopédie ecclésiastique d'Aboíll-Barakíl.t, auteur chrétien de la fin du xm• siecle. .Mais elle est sans doute beaucoup plus ancienneD'apres le Kit&amp;.b-al-Fihrist, Abíl.n Ibn Abd al-Hamid al-Lahiqui, poete musulman
du second siecle de l'Hégire, qui a mis en vers le livre de Kalila et Dimna,
l'histoire d'Ardeschir et d'autres contes et romans, était l'auteur d'une version
poétique d'un livre intitulé Bilauhar et Yowasaph. ll est düficile de décider si ce
nom de Bilauhar est une corru ption du nom de Barlaam ou un changement inten tionnel díl a une réminiscence de la forme syriaque de ce nom, Bar Láha, ou
encore si le poete musulman a eu sous les yeux une version syriaque aujourd'hui perdue. Cependant en tenant compte des habitudes des scribes arabes
dans la transcription des noms étrangers, on s'explique le procédé qui de
Barlaam a fait naítre la forme Bilauhar. Le méme ouvrage, sous le litre légerement différent de Yowasaph et Bilauhar, est encore mentionné dans un autre
chapitre du Kitab-al-Fihrist, parmi les contes d'origine indienne traduits en
arabe. Comme dans ce dernier passage il n'est question ni d'Aban ni d'une
rédaction poétique, M. Z. suppose que l'auteur de cette énumération bibliographique a voulu désigner la version en prose, celle qui était la source de la composition poétique.
Apres avoir donné une description tres détaillée de la paraphrase hébnüque
qui découle de l'reuvre d'Abíl.n, M. Z. résume sa pensée en disant que le poete
du deuxieme siecle de l'Hégire a probablement mis en reuvre une version arabe
plus ancienne en prose, soit celle qui a été exécutée, d'apres !'original, par un
chrétien, a l'usage des chrétiens, soit une autre, adaptée aux croyances musulmanes et au génie arabe. L'original chrétien a done díl exister au COII!mencement du n• siecle de notre ere. M. B. Dorn a cru pouvoir afiirmer qu'il ne
remontait pas au dela du x• siecle, parce que le mol "E&gt;;X'l)ve, dans le sens de
pai:ens, y est traduit par ac-()abioun, les sabiens, acception qui, d'apres les
recherches de M. Chwolson, ne serait pas antérieure au 1v• siecle de l'Hégire.
Mais ce résultat ne parait pas absolument certain. 11 est probable au surplus
que la version chrétienne a été exécutée au couvent méme de Saint-Saba ou, de
bonne heure, on avait eu soin de traduire en arabe les légendes des saints
auxquelles on attachait un intéret spécial.
Ce chapitre se termine par la discus~ion du passage d'un ouvrage juü qui
contient la parabole du roí élu pour un an, tirée du livre de Barlaam et Joasaph;

REVUE DES LIVRES

i05

enfin vient la description des manuscrita éthiopiens et d'une histoire arménienne
de Barlaam et Joasaph signalée par feu M. Brosset. Ce dernier texte ne renferme pas une traduction du roman-grec, mais constitue un abrégé et ne
reproduil que les faits principaux de la partie narrative.
L'analyse qui précede peut donner une idée des recherches profondes et
variées auxquelles le savant auteur a dO. se livrer pour obtenir les résultats si
intéressants et si inattendus dont il enrichit l'histoire littéraire du christianisme
militant. Sur ce terrain aussi nouveau pour moi, j'ai été obligé de me tenir
strictement aux expressions originales de peur de m'égarer dans le dédale
inextricable de la théologie chrétienne dont M. Z. a éclairé les insondables profondeurs. Bien peu de personnes en France, je ne crains pas de le dire,
possedent a un degré aussi éminent, cette littérature difficile, ou les abstractions
les plus quintessenciées prennent un corps au souffle de la foi et ou les nuances
les plus vaporées se solidifient en dogmes contradictoires pour alimanter le zele
des croyants et les excommunications mutuelles des sectes. M. Z. connait
admirablement son sujet et, ce qui plus est, manie avec autant d'aisance que
de gra.ce l'art si difficile de faire comprendre aux autres dans quelques minutes
ce que l'on a eu de la peine a apprendre pendant de longues années de travail
assidu.
Dans de telles circonstances, l'reuvre de la critique devient d'une délicatesse
extréme. C'est done a titre d'un simple acquit de conscience que je me permets
d"avoir une opinion a cet égard. Je crois que M. Z. a définitivement réussi
dans son opposition a. l'opinion re~ue qui regarde saint Jean Damascene comme
l'auteur du livre de Barlaam et Joasaph. L'hésitation n'est possible qu'en ce
qui concerne la question de date et les autres points qui s'y rattachent. A cet
égard je me permettrai de soumettre au jugement du savant auteur une série
de considérations qui m'ont été suggérées a la suite d'une lecture attenlive
et souvent répétée de la derniere parlie de son précieux Mémoire.
Et voici d'abord une réflexion qui prime toutes les autres : le livre de Barlaam et Joasaph repose foncierement sur la légende indienne du Bouddha et
néanmoins, rien dans le caractere des principaux héros ni dans la nature du
paganisme qui y est combattu, ne présente une physionomie indienne, La description des hommes et des choses est empruntée a l'étranger; il n'y a pas la
moindre trace de couleur locale. Ce fait indéniable semble cadrer fort peu avec
la supposition que le récit indien aurait été directement communiqué a l'auteur
du roman chrétien par des indigenes de l'Inde. II entame du méme coup l'originalité du texte grec, originalité que les perfections de rédaction de l'ouvrage
rtmdaient déja si difficile a concevoir. Dans une reuvre de transformation secondaire, la disparition de la couleur locale premiere et le perfectionnement de la
forme s'expliquent tout naturellement.
Une autre réflexion a encore sollicité notre attention; elle consiste en un
simple poin(d'interrogation. Que! motif a pu avoir l'auteur chrétien pour désigner

�1.06

REVUE DES LIVRES

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

les Perses sous le nom de Chaldéens? N'aurait-il pas d(l plutOt conserver
la désignation universelle des ennemis de son pays et de sa religion, si
son intention était elfectivement de combattre le gouvernement et la religion
perses 'l
Ce phénomene bizarre invite naturellement a examiner les principes du paganisme visé par l'auteur. L'impression qui se dégage de la description est loin
d'élre satisfaisante. L'adoration des corps célestes et des éléments est commune a tous les systemes parens et n'a rien de particulier, pas méme l'adoration
de l'homme, si par l'homme il faut entendre le roi de Perse, car le paganisme
égypto-grec et romain ne s'est pas fait faute de diviniser les rois et les
empereurs. Un écrivain de l'époque des Sassanides aurait trouvé bien d'autres
choses a blil.mer et a mettre en opposition aux pratiques cbrétiennes, par
exemple la multiplication extraordinaire des Pyrées, les mariages inceslueux,
l'exposition des morts, les purifications avec l'urine de vache, etc. De ces traits
vraiment caractéristiques du mazdéisme sassanide l'auteur ne dit pas un
seul mol; ne serait-ce pas parce que le paganisme qu'il a en vue n'est pas celui
des Perses?
Le mazdéisme écarté, il ne resterait qu'A prendre la désignation de Chaldéens au sens propre du mot el A entendre les Araméens pa'iens de la Mésopotamie. On en connalt deux gro upes : les Harraniens de la Mésopolamie supérieure
dont l'idolAtrie a persisté plusieurs siecles apres l'apparition de l'Islamisme el les
Nabat de la Mésopolamie inférieure qui, sous le nom de Mandéens, se sont perpétués jusqu'a nos jours. Lequel des deux groupes est celui que le livre de
Barlaam et Joasapb a tout parliculiérement visé 'l La description cilée plus haut
nous le dira sans ambages ; car, si le culte des corps célestes et des éléments
se retrouve chez les Mandéens comme cbez les autres pai:ens d'Orient, l'adoration de l'homme semble au conlraire ne convenir qu'aux Harraniens seuls. On
. sail en elfet, que d'apres le témoignage unanime des historiens syriens et
arabes, les paiens de Hard.n étaient censés conserver dans leur temple le corps
d'une victime humaine, préparée d'une fac,on spéciale et dont la téte détacbée
élait adorée comme une divinité. L'auteur arabe qui nous donne les plusamples
renseignements sur ce sujet ajoute que« les Harraniens ne coupent leurs cbeveux,
ne mangent et ne boivent qu'au nom de cette téte•. » Tout porterait done a
croire que la polémique du livre de Barlaam et Joasaph est dirigée contra le
paganisme barranien. Faisons ancore remarquer que ce dernier systeme admettait
aussi la natura essentiellement mauvaise de certaines combinaisons astrales et
par conséquent le regne du mal absolu.
L'interprétation qui précede rend aussi compte de la raison dont l'auteur
cbrétien s'est autorisé pour attribuer aux Indiens la religion chaldéenne. D'apres

t) Voir l'excellent mémoire de MM. Dozy et de Goeje dans les Actes du
VI• Congres des orientaliste~, tenu a Lelde en l.884, II, 364-6.

-t07

1a croyance générale du temps, sabéisme était synonyme de paganisme. L'auteur
arabe cité ci-dessus identifle sans la moindre bésitation le paganisme harranien
avec le brahmanisme de l'Inde.
Si le livre de Barlaam et Joasapb, comme il nous parait probable, polémisait
contre les Harraniens afin de les convertir au cbristianisme; l'omission de l'islamisme s'expliquerait d'elle-méme el la concurrence formidable de cette religion
monotbéisle aurait pu obliger l'auteur a placer sa flction aux époques antérieures,
ou le cbristianisme n'élait en présence que d'une seule religion monothéiste, le
judaYsme.
Voila les réflexions qui semblent favoriser l'idée d'une date relativement
récente et post-islamique du roman cbrétien. Mais la méme conclusion semble
résulter ancore de l'observation des faits que voici : le nom du béros chrétien
Joasaph, quand on le compare au nom indien primitif Bodisatwa, se montre avec
la plus grande évidence comme une altération ayant son origine dao.s des confusions de lettres qui ne sont possibles que dans !'écriture arabe. Ainsi, c'est en
arabe seul que les consonnes b-d-s-f peuvent étre prisas pour J-o,..s-f. De méme,
les consonnes de Bilauhar, savoir b-l-w-h.lf', peuvent étre confondues a vec
b-l-r-h-m balraham dont la forme grecque Bar-la-(h)am ne dilfere que par
une légere métathese qui allega la prononciation.
Je laisse au savant auteur le soin d'apprécier la valeur des remarques que je
lui soumets saos autre prétenlion que celle d'apporter quelques éléments de
plus a la solution du problema. Ce dont je suis certain, c'est que tout le monde
sera d'accord a louer comme moi l'excellente facture de son Mémoire, sa clarté
et la riche variété de ses renseignements. Les extraits annexés a titre de
spécimens feront la joie des orienlalistes a cause de l'extréme correction des
textes et de la grande abondance des notes.
J, li.u.ÉVY,

=

Hisioire générale des Races humaines. Introductioo a l'Etude
des races humaines, par A. de Quatrefages, membre de l'Institut
(Académie des sciences), professeur au Muséum. - Questions générales,
avec 227 gravures dans le texte, 4: planches et 2 cartes. - Paris, Hennuyer,
imprimeur-éditeur, 47, rue Laffite, 1887.
Cet intéressant volume ouvre !'importante Bibliotheque ethnologique enlreprise par la maison Hennuyer sous la direclion de MM. de Quatrefages et
Hamy. 11 roule en majeure partie sur la question des races humaines, de leurs
di!Iérences et de leurs affinités. Oo sail que l'éminent professeur du Muséum
se prononce pour le monogénisme contra le polygénisme et qu'il croit pouvoir
expliquer les phénomenes dont on tirait la conclusion opposée d'une maniere
qui donne completement raison aux partisans de l'unité de l'espece humaine,
Nou s n'avons pas A entrer dans cet ordre de discussions étranger il la compé-

�108

-l.09

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

REVUE DES LIVRES

tence de cette Revue. La seule partie de ce livre tres savant et pourtant de
lecture fort agréahle qui nous intéresse directement, c'est la derniere 011
l'auteur releve et met en plein jour le caractere universel, naturel, spécifique, de la religion dans l'espece humaine. Il est d'avis, et nous le sommes
avec lui, qu'on s'est absolument trompé quand, sur le témoignage d'observateurs mal préparés ou prisonniers de conceptions trop étroites, on a retusé
toute notion religieuse a des populations, a des races entieres. N'a-t-on pas été
jusqu'a ranger parmi les peuples sans religion ces nations bouddhistes qui
nous étonnent par le nombre et l'épaisseur de leurs croyances? N'y a-t-il pas
des voyageurs sérieux qui retranchent d'un trait de plume de la liste des
nations religieuses des peuples dont ils racontent ensuite par le menu les
superstitions singulieres 1
Peut-étre, entrainé par sa these qui est au fond la vraie, le savant naturaliste
croit-il un peu aisément aux " idées élevées », au monothéisme spiritualiste de
certaines fractions du gen re humain. S'il faut se défier des témoignages dénigrants, il faut aussi user de circonspection vis-a-vis des traducteurs trop
sympathiques pour leurs textes originaux. La partialité dans un sens est aussi
possible que dans l'autre. Mais, toute part faite aux critiques de détail, M. de
Quatrefages n'en a pas moins raison au fond. Dans son ensemble soli livre est
de ceux que doivent Jire ceux qui, saos s'adonner exclusivement aux sciences
naturelles, désirent posséder une vue d'ensemble sur les résultats obtenus et
sur les questions posées par cette belle et grande science de l'ethnologie, !'une
de cel!es dont notre siecle a le droit d'étre fier.

La seconde élude, de beaucoup la plus importante, roule sur le Deutéronome;
elle comprend une introduction, malheureusement inachevée, la traduction du
texte traditionnel, sa restitulion et un commentaire. Nous admirons sincerement la haute et respectable assurance avec laquelle M. d'Eichtbal reconstitue
et redistribue les textes du Deutéronome; nous l'admirons d'autant plus que
nous n'oserions nous-méme entreprendre le méme travail pour les parties de
l' Ancien Testament qui nous sont le plus familieres; nous l'admirons enfin
parce qu'une pareille reconstitution exige du savant qui n'est point hébrai:sant
un jugement et un tact d'autant plus s0.rs et d'autant plus aiguisés. M. d'Eichthal repousse l'opinion, généralement acceptée, en vertu de laquelle le Deutéronome, a part quelques additions, a été composé a l'époque de Josias. 11
estime que la critique rigoureuse de cet écrit n'a point encore été faite, et il
y retrouve, quant a lui, huit documenls dilférents. 11 croit enfin que le Deutéronome, « s'il n'émane point du scribe Esdras, ce que nous n'avons aucun
moyen de vérifi,er, a du moins été composé dans l'intérét de la réforme poursuivie en commun par lui et par Néhémie. » Nous avons été tres heureux de
voir la grande part faite a Esdras, par M. d'Eichthal, dans l'ceuvre de la restauration d'lsrael; c'est° une these que nous avons nous-méme soutenue, Mais
l'auteur ne tombe-t-il pas ici dans l'hypercritique? Quels rapports établira-t-il
désormais entre le Deutéronome at le code sacerdotal, et, en plac,ant le premier
de ces écrits a une époque aussi tardive, ne renverse-t-il pas !'une des
colonnes le plus solidement établies pour la reconstruction de l'édifice religieux
et littéraire du peuple israélile 1
La derniere étude est relative au nom et au cáractere du dieu d'Israel,
lahveb, qui est, d'apres l'étymologie, soit l'etre par excellence, soit le créateur.
Quant a la formule de l'Exode (III, 14) : « Je suis celui qui suis », c'est une
définition métaphysique de la divinité, tardivement introduite dans le Pentateuque. Suit un appendice sur la déclaration des droils de l'homme et l'étre
supréme.
Quelles que soient les critiques qu'on puisse adresser aux théories de
M. d'Eichthal, la lectura de ses travaux approfondis est d'un haut intéret
pour quiconque s'occupe de l'bistoire ds l'Ancien Testament.
Eo. MoNTET,

A.

lliVI.LLB,

Gustave d'Eichthal. Mélanges de critique biblique, i vol. in-8º ;
Paris, Hachette, i886.
· Le volume que nous annonc,ons et qui vient rl'étre publié par M. Eugene
d'Eichthal, le fils du sympathique critique, renferme trois études principales,
dont deu::1:, la premiere et la derniere, sont des réimpressions.
M. d'Eicbthal s'est efforcé tout d'abord de reconstituer « le texte primitif du
premier récit de la création », cet enseignement philosophique et religieux de
l'ordre le plus élevé, comme l'appelle nolre auteur. II y voit l'ceuvre du génie
israélite, au temps de sa complete maturité, c' est-a-dire du prophétisme du
vm•, du vu• et du v1• siecles, apres qu'il eut vécu dans de longs et intimes
rap~orts avec l' Assyrie, la Chaldée, la Perse et le mazdéisme. Noús y trouver1ons meme une négation positive de la co~mogonie persane. Pour qui sait
les difficultés, a peu pres insurmontables, attachées a la détermination des
époques 011 se sont formées, soit les antiques tradilions des Israélites, soit les
croyances du mazdéisme, cette derniere conclusion paraitra quelque peu
basardée.

Le Tibet, le pays, le peuple, la religion, par Léon Feer. Orné de
gravures. ( Bibliotheque ethnographique. Paris, Maisonneuve, in- 16 de
i07 pages.)
Un des derniers volumes de la Bibliotbeque ethnographique est consacré au
Tibet. L'auteur, par ses nombreux travaux sur le bouddhisme et ses savantes
traductions du tibétain, était tout désigné pour cette publication. M. Feer n'a-t-il
pas aussi enseigné cette langue a l'École des tangues orientales, jusqu'a sa

�HO

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

réorganisation, alors que le cours de tibétain ful supprimé, le gouvernement
n'ayant pas d'agent consulaire et diplomatique dans cette région de l'Asie.
Quoique ce volume ne contienne que 107 pages, nous y trouvons un tableau
cornplet de l'état actuel de nos connaissances sur ce pays si peu exploré. Les
trois premiers cbapitres nous entreliennent de la géographie pbysique, des
productions du sol, du gouvernement, de l'état social, des mreurs.
Le porlrait que trace M. Feer des Tibétains actuels rappelle celui que Mai;oudi,
le célebre historien arabe du x• si~cle, nous a laissé. « La douceur du naturel,
la gaieté, la vivacité qui sont l'apanage de tous les Tibétains, les portent a
cultiver la musique avec passion et a. s'adonner a. toute espece de danses. »
(Tome I, page 351, trad. de MM. Barbier de Meynard et Pavet de CourteiUe.)
Ce peuple connut des jours de splendeur et conquit au vm• siecle un empire
assez vaste. « Le Tibet, dit Mai;oudi (lome I, p. 352), touche a la Chine d'un
cOlé et des autres c0tés a l'Inde, au Khora~n, et aux déserts des Turcs. »
La grande étendue de cet empire est conflrmée par l'histoire tibétaine tra.duite
par M. Emile Schlagintweit et par les historiens chinois '.
Le quatrieme chapitre est consacré a la religion qui est, comme on sait, une
branche du bouddhisme indien. Elle s'est développée au Tibet a partir du va•
siécle de notre ere, aux dépens d'une religion plus ancienne, le culte de Bon,
sur laquelle on ne possede que tres peu de renseignements. n est naturel de
supposer, comme le dit M. Feer, que ce culte primitif a non seulement fait
beaucoup d'emprunts au bouddhisme, mais que celui-ci lui en a fait de son
cOté. Le difflcile e11t de déterminer avec précision en quoi consistent ces
emprunts et de reconstituer ainsi dans ses traits principaux l'état religieux qui
avait précédé la prédication bouddbique. La croyance aux démons, bons ou
mauvais, et les pratiques de sorcellerie destinées a s'assurer les bons offices
des uns et a prévenir et combattre les maléfices des autres existaient dans
Inde bouddbique a une époque antérieure a l'introduction au Tihet de la
doctrine de Qa.kyamouni, ou tout au moins a une époque contempora.ine. Ainsi
le célebre pelerin chinois Hiouen-Thsang (tome I, p. 133, trad. de Stan. Julien)
rapporte que, dans le royaume d'OudyAna, le dragon Apa:AJa laissait écbapper
d'une source un coura.nt d"cau blancbe qui anéantissait tous les produits de la
terre. QAkya, ému de pitié pour les habitants de ce royaume, descendit en cet
endroit et voulut convertir ce méchant dragon. Un génie, armé d'une massue
de diamant, Vadjrapa.ni, frappa les hords de la montagne. Le dragon fut
rempli de terreur, il sortit de l'étang et vint faire sa soumission. JI obtint de
Bouddha la permission de détruire tous les douze ans la récolte des champs
pour pouvoir subvenir a sa nourriture. VadjrapAni, la foudre a. la main, est
aujourd'hui encore au Tibet le protecteur des monasteres et I'exterminateur des
mauvais génies.
·

1\EVliE DES LIVllES

Notre voyageur alla dans le Gandha.ra voir un stoupa ou Ca.kya. avait inslruit
la Mere des démons.
Un ouvrage bouddhique, traduit en chinois au v11• siecle, nous apprend a ce
sujet qu'une femme nommée Ho-li-ti avait fait vreu de mange~ tous l~s
petiti; enfants de la ville de Rildjagrfoha. Apres sa mort, elle revmt a la v1e
daos la classe des Yakchas. Les habitants de_füldjagricha allerent donner cette
0 velle a Q~a. qui la converlit. Elle dit alors au Bouddha : « Moi et mes
:in~ cents enfants que mangerons-nous ~aintenant? » ~e Bouddba lui _répondit:
" Les Bhikchous vous olfrironl cha.que Jour une parhe de leurs ahments. »
C'est pourquoi, dans tous les couvents de l'Inde, on représ~nte par une statue
en terre ou une peinture, la mere des démons et chaque JOUr on dépose des
aliments devant elle. (Stan. Julien, Mém. de Hiouen-Thsang, tome 1, p. i20,
note 2.) Daos beaucoup d'autres pa.ssages Hiouen-Thsang parle d~e déess~s :l
de démons féminins et de la tra.nsmigration dans les six classes _étres arum s
(tome II, p. 101). L'Adi-Bouddha, les Dhyani-Bouddha et Aval0kité~vara av~c
ses onze tétes sont mentionnés dans le Karanda-VyO.ha, ouvrage népala1s
dont Burnouf a donné une analyse (Introd. au Bouddhisme, p. 220). Ce soO.tra.
a été traduit en tibéta.in par Qakyaprabha et Ratnaraxita • qui vivaient a.u
1x• siecle sous Tal-pa-chan.
.
On pourrait multiplier ces exemples qui prouvent que la cramt~ d~s démons
males el femelles forma.it da.ns l'Inde bouddhique, comme aujourd hui a.u Tibet~
le fond des croya.nces populaires. On ne doit done pas perdre d~ ~ue la ~ss1bilité que ces éléments aient été entra.inés p~r le co~ant rehg1e~x q~1 de
l'Inde s'est répandu a.u nord de l'Himalaya, et 11 faudra1t se_ garde~ d attr1bu~r
a priori a la religion primilive de cette c~ntré~ to~t ce qw ne fa1t pas part1e
de nos connnaissances actuelles du bouddb1sme mdien •
De méme que dans l'Inde, la doctrine de Qak!amoun_i eut daos le !ibet
beaucoup de sectes. Csoma en compte neuf. La dermere, qui date du_ x1v• s~ecle,
est eelle des bonnets J. aunes dont le fondateur Tsong-ka-pa a écrit plus1eurs
. .
les possedent
a.ms1
ouvrages. Les bibliotheques de Saint-Pétersbourg
.
.
.
. que
plusieurs histoires des différentes doctrmes qui se trouvent auss1 a P~s daos
la bibliotheque de l'Institut. Lorsqu'on aura traduit ces documents ent1erement
ou en partie, on pourra avoir une notion exacte d u lamaisme et de s~n culte.
Quant a l'institution du Dalai-lama, elle est toute moderne. M. Feer fa1t remarquer a.vec raison que « Navang-Lobsa.ng aurait été le vrai fondateur, .?u du
mo'ins l'organisateur de cette dignité sous la forme actuelle. » Ce Dalai-~~a.
qui est regardé comme le cinquieme, vivait de 1617 a 168-2. (Kreppen, Religwn
des Buddha, tome ll, p. 235,)
·
¡ d 6 ¡ Bibl'otbeqt1e nationale de Paris, t. VII du Mdo,
i) KandJour, exem\&gt; ·
ª K~nd •our de Csoma (p. 2i6 de la traduction de
fol. 37L) Cof1Pª1~rz
de" l'Académie de Saint-Pétersbourg, pultlié
M.
' lsdet,on
parFSeehr
e m
p. 20n• Ce sotltra a été traduit par Jinamitra et Danac¡lla.

d!:dJYKa~jur

1) J{(aproth, Tabl. ltist. de l'Asie, p. IH et suív.

fff

�H.2

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

REVUE DES LlVRES

M. :ee_r termine son savant travail par un exposé historique et une biographie
des prmcipaux voyageurs; naturellement les missionnnires catholiques sont les
plus nombreux de cette liste. Si jusqu'a présent ils n'ont pas réussi a convertir
ce p~ys et A s'y inst.aller, il íaut considérer que les autorités tibét.aines ne se
soucient nullement de la propagande chrétienne, et comme ils le faisaient clire
le 26 septembre 1867, par les légats de l'empereur de Chine a Mgr Chauveau '.
" ~~ co~trées tibétaines sont consacrées aux supplications et aux prieres;
~:ligi_on Jaune est fondée sur _la justice et la droite raison; elle est adoptée
e pui_s un gran~ .nombre de s1ecles; on ne doit done pas précher dans ces
ontrees une rehg1on étrangere; nos peuples ne doivent avoir aucun rapport
avec ~es hommes des nutres royaumes. » (Desgodins, Miss-ion au Tibet, p. 142.)
~ais ce_tte réponse ne.dé~ouragera _pas le zele des missionnaires catholiques
et ~n do1t ~sp~rer, auss1 bien dans l'mtérét de la science que dans celui de Ja
religion, qu'il v1endra. un jour ou le culte des dieux a plusieurs tétes ne sera
plus qu'un souvenir historique consigné dans les livres.

¡¡

!

Eo.

SPECHT,

Saint Paul d'apres la libre critique en Franca, par V. Courdaveau:c,
~roíesdseur a. la Faculté des lettres de Douai. París, Fischbacher, 1886,
m-t2 e vm et 149 p.
" Voici un petit volume que les éruclits trouveront probablement bien minc11
et le~ gens du monde bien sérieux. Seulement entre les gens du monde et le;
éruclits, en pa.reille matiere surtout, il existe une classe plus ou moins nombreuse
de lecteurs qui, tout en n'ayant ni le goOt ni le loisir de suivre des discussiona
histo~iques ou scientifi_ques poussées jusqu'au dcrnier dét.ail des choses, ne
sen mtéressent pas m01ns a toutes les grandes questions prises de haut. C'est
~our ceu~-la que no~~ publion_s ce petit livre » (Préface, p. vn). Ces quelques
lignes qui servent d mtroducbon a la récente publication de )'honorable professeur de la Faculté des lettres de Douai, caractérisent paríaitement l'reuvre et
l'auteur. Nous avons affaire ici a une reuvre de vulgarisation destinée aux lecteurs instru_its ~ui ne so~t pas familie:s avec les questions de'théologie biblique,
pa~ un esprit d une paríaite loyauté qui a sérieusement étudié les principaux interpretes modernes de la. pensée paulinienne. M. Courdaveaux se glorifie a juste
titre de conserver le respect le plus complet de la grandeur morale chez ceux-la.
méme~ dont il repousse le plus loin les idées (p. vm), mais des les premieres
pages il ne cache pas que les idées de l'apOtre Paul ne sont pas les siennes. De
1~ une certaine allure de controverse qui contribuera peut-étre au succes du
hvre~upres du p~l'.c, plus avide de plaidoyers que de clisserta.tions, mnis qui ne
con_v1ent ~as auss1 bien a la sérénité de l'bistoire et a l'impartialité de la critique
vra1ment hbre.
Ce ton de la controverse nous parait d'nutant plus regreltable qu'il est tout

H3

exlérieur. Le fond des récita et des raisonnements de l'auteur n'en est pas sensiblement afTecté. Pourquoi donner les apparences d'un pla.idoyer a. ce qui est
en réalilé un résumé solide et consciencieux de cert.ains trava.ux autorisés
d'histoire biblique? Nous avons lu, pour notre part, le livre de M. Courdavea.ux
avec un réel plaisir, non pa.s que nous n'ayons des réserves a faire sur plu•
sieurs points, mais a cause des qualités tres sérieuses qu'il présente. M. C. n'est
pas un exégete de profession; il n'a pas consacré sa vie a l'élude des questioos
bibliques; il a a.bordé son sujet avec la curiosité et la íorle culture d'un lettré
et avec les convictions d'un libre penseur. Mais au lieu de se lancer dans de
grandes considéralions sur l'enseignement de Paul, il est alié aux sources; il a
lu tres atlentivement les travaux des hommes les plus compétents sur la
mnliere ; il s'est e!Torcé de replacer l'apOtre Paul dans le cadre de l'histoire
véritable et de lll juger comme un chrétien du 1" siecle, non comme s'il avait
· affaire a un docteur contemporain; Dans une reuvre destinée au monde scientifique, ce sont la des qunlités élémentaires; dans les reuvres deslinées a un
public plus étend u et portant sur des queslions d'bistoire biblique, elles ont
été infioiment rares jusqu'a p!'ésent parmi nos compatriotes a cause des divisions religieuses qui les agitent. II y a la un grand progres que nous aimerions
a voir s'établir d'une ía.&lt;;on définitive.
M. Courdavea.ux commence par disculer la valeur des documents que nous
possédons sur la personne et l'reuvre de l'apOtre Paul. ll montre a.vec quelle
prudence il convient d'accepter les renseignements des A.ctes des apótres. Il
discute l'authenticité et l'autorité des épitres pauliniennes, rejelnnt nbsolument
les épilres aux Hébreux, a Timothée et a Tite, suspecta.nt trbs fort l'épitre nux
Ephésiens, mais admettant les autres, malgré les divergences des enseignements qu'elles renfermenl, parce qu'il ne voit pas de raison pour refuser a
l'apOtre le droit d'a.voir modifié sa doctrine au cours de ses missions, Apres avoir
. résumé de la sorte les principaux résultats de la critique biblique concernant
les écrits attribués a Paul, M. C. nous donne une caractéristique de l'apOtre et
l'histoire de son développement spirituel. Toute la seconde partie du livre est
consacrée a l'étude de la théologie et de la morale de Paul et a la comparaison
de son enseignement avec celui de l'Église.
Nous n'étonnerons aucun de ceux qui connaissenl tnnt soit peu les travaux
de la critique moderne sur la persoone et l'reuvre de Paul, en déclarant que
sur bien des points les aífirmations de M. C. pourront étre contestées. Aussi
ne nous arréterons-nous pa.s aux contestntions de détail; nous ne chicanerons
pas l'auleur lorsqu'il parle d'anciens (1tpta6vTopo,, p. 132) dans les communaulés
pauliniennes, alors que ce terme ne parnit pas une seule fois da.ns les épitres
authentiques, ou lorsqu'il veut établir entre différents passages des épitres aux
Corinthiens des contradictions qu'une saine in lerprétation íait dispa.raltre
(p. 33). Nous ne lui reprocherons pas dava.ntage d'accorder, comme tant d'autre1
critiques, et des plus éminents, une trop grande importance a rexistence ou
8

�REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGlO~S

a l'abseoce de citations bibliques dans les écrits chrétiens du 11º siecle pour
établir l'authenticilé des épitres, quoiqu'il nous paraisse singulierement hasardé
de fonder des conclusions sur une base aussi contestable. La lillérature chrétienne du u• siecle est si restreinte et l'ha.bitude de ciler des traditions sacrées
plutót que des écrits sacrés est encore si générale !
A notre avis, le principal défaul du tablea.u tracé par M. Courdaveaux, c'est
qu'il n'a pas suffisamment fait ressortir l'idée centra.le de la christologie paulinienne ni la haute et belle mysticité de sa pensée. Le point central de la cbrislologie de l'apótre, celui auquel aboutissent les conceptions plus positives de
ses premieres épitres et dont dérivent les glorifications métaphysiques du Cbrist
dans les derniéres, est la conception du Christ comme le second Adam, type et
fondateur de l'humanité nouvelle, spirituelle (pneumatique), d'aprés le plan
éternel de Dieu. Voila le nreud de la spéculation paulinienne sur le Christ. Sa
conception du salut s'y rattache inlimement. Il n'en est pas de la nouvelle
humanité comme de l'an cienne. L'homme individue! appartient a celle-ci par la
naissance pbysique ; il devient membre de la premiére par la foi, par l'union
mystique avec l'homme type, ce que nous appellerions de nos jours l'homme
déa.l, en qui la plénitude de !'esprit s'est réalisée et, par conséquent, aussi la
plénitude de la vie. Cctte seconde naissance est un fait tout intérieur qui se
produit déja dans le cours de la vie terrestre (voir toute la premiere partie du
ch. v1 de l'ép. aux llomains). Le viei! homme doit étre crucifié comme le Cbrist,
mourir au péché et échapper ainsi a la mort qui est la conséquence inévitable
du péché, pour ressusciler avec Christ a une vie nouvelle.
Voila le centre de la pensée paulinienne; voila ce qu'il faut dégager, pour le
public, des subtilités et des bizarreries de l'exégese rabbinique et judéo-alexandrine da.ns lesquelles Paul, en fils de son temps et de son milieu, a exprimé ses
idées philosophiques et ses príncipes de mora.le. On n'interprete vraimenl un
auteur pour le public incapable de le comprendre par lui-méme, qu'en joignant a
l'exposé rigoureusement fidele de sa pensée la traduction de cette méme pensée
en langage moderne. Cetle ta.che, sans doute, est infiniment délicate, mais elle
est indispensable si l'on veut rendre pleine justice aux auteurs d'un passé
éloigné. En langa.ge moderne, nous résumerions ainsi la doctrine de Paul sur
le Christ et son reuvre : Le Christ est l'homme idéal qui s'est réalisé dans une
personnalité concrete a l'heure voulue de Dieu dans le plan éternel de la création
et de l'évolution du monde; le fidele doit s'unir a ce Chrisl au point de s'identifier avec lui, de telle sorte que l'humanité idéale, victorieuse du péché et de la
mort, se substitue chez le fidéle a l'humanité charnelle. La grandeur de l'amvre
de Paul, c'est d'avciir insisté sur la nécessité de la transforma.lion du creur
huma.in pour arracher l'homme a la puissance du mal, ii'avoir condamné comme
illusoires tous les moyens extérieurs, observances légalistes, pratiques dévotes
ou enseignements scolastiques, et ce qui le distingue parmi tous les propagateurs de cette vérité morale, c'est d'avoir enseigné que la transformation

H.5

REVUE DES LIVRES

du creur ne peut s'opérer que par l'union mystique avec le Christ ou le second
Adam.
En recherchant, sur chaque point de doctrine, le rapport entre l'enseignement
de l'Église et celui de l'apótre, M. Courdaveaux a accentué l'élément didactique
des épitres de Paul au détriment de leur portée mystique et spécialement
morale. Mais ces réaerves ne nous empéchent pas de reconnaitre que, parmi
les ouvrages devulgarisation scientifique sur ces questions difficiles et délicates,
celui-ci est l'un des meilleurs, a la fois simple de forme et sérieux de fond,
complet et néanmoins facile a comprendre pour tout Jecteur tant soit peu
instruit.
JEAN RÉVILLE.

�CHRONIQUE

CHRONIQUE
FRANCE
Publications récentes : 1. E. de Pressensé. L'Ancien monde et le Christianisme (París, Fischbacher, 1887, gr. in-8° de XL et 669 p.). Ce livre forme
Je premier volume de la troisieme édition de l'ouvrage bien conn~ de M. ~e
Pressensé sur l'Histoire des trois premiei·s siecles de l'Église chrétienne; ma1s
cette troisieme édition a été si fort complétée et tranMormée qu'elle doit étre
considérée comme une reuvre nouvelle. Le développement considérable qu'a
pris l'histoire des religions depuis la premiere publication de l'ouvrage, ~~lige
l'auteur a donner une extension beaucoup plus grande a la revue des rehg10ns
de l'antiquité et a l'esquisse de l'évolution religieuse de l'ancien monde q~'il
nous présente comme une introduction au christianisme dans toute _l'accep:1on
de ce terme. Au point de vue historique comme au point de vue pbilosopb1que
et religieux, il faut y voir, d'apres l'auteur, une préparation au christianisme._
« Toute l'histoire du vieux monde paten n'est autre chose que ce long voyage
de !'a.me humaine a la recberche du Dieu de !'avenir, qui reste, pour elle, le
Dieu inconnu » (p. xxxvn) : telle est la lhese qui pourrait servir de devise a ce
voiume et dont M. de Pressensé poursuit la démonstration en nous promenant,
a la suite des guides les plus autorisés, a travers les religions des peuples
sauvages, les religions du vieil Orient, celles de l'Inde, de la Grece et _de_ ~orne.
L'un de. nos collaborateurs traitera prochainement d'une fat,on plus detaillee les
importantes questions soulevées par M. de Pressensé.
2. Comte F.-A. de Noer. L'Empereur Akbai·. Un chapitre de l'Histoire de
l'Inde au xvr• siecle, traduit de l'allemand par G. Bonet-Maury, avec une
introduction par Alfred Maury, vol. II (Leide, Brill, gr. in-8° de 433 p.). Le
premier volume de cette traduction, publié en i883, a été signalé déja dans la
Revue par M. Barth, dans le dernier bulletin des Religions de l'Inde (t. XI,
p. 188), et le personnage meme d'Akbar n'est plus un inconnu pour nos Iecteurs,
puisqu'il leur a été présenté par M. Bonet-Maury dans le ~~me tome XI• (p. 133
a 159 " Akbar un imitateur de l'étude comparée des rehg10ns et un précurseur
de la 'tolérance'dans l'Inde »). Le second volume qui vient de paraitre contient
la fin de l'ouvrage. L'auleur nous y décrit successivement la pacification de

H7

l'Inde, la conquéte du Kacbemir, la conquete du Dekhan et les dernieres années
d'Akbar. Le chapitre sur l'empereur et sa cour est !'un des plus intéressants et
des plus originaux de l'ouvrage entier. II fau~ savoir gré a M. Bonet-Maury
d'avoir rendu accessible au public fran&lt;,ais l'histoire d'une des personnalités les
plus singuliéres et, a beaucoup d'égards les plus altrayantes, de l'histoire religieuse générale.
3. Edmond Le Blant. Les Sarcophages ch!·étiens de la Gaule (París, Hachette,
1886; in-folio de xx et 17i p. et LJX pi.). Ce magnifique ouvrage mérite les
éloges des historiens du christianisme comme des archéologues et des historiens de l'art. On y retrouve la méthode prudente et la slireté d'érudition qui
caractérisent les ouvrages du directeur de l'École fran«;aise de Rome. La
persistance des suje.ts de décoration paienne sur les monuments chrétiens
éclate une fois de plus· dans ce travail. 11 est également intéressant de no ter
comment certains sujets inconnus ou peu communs sur les sarcophages d'autres
régions se trouvent sur les monuments .analogues de la Gaul~. L'ouvrage de
M. Edmond Le . Blant fait partie de la collection des documents inédits sur
l'histoire de France, publiés par les soins du Ministere de l'Instruction
publique.
'
4. Bibliographie des CEuvres de Son Em. le card. Pitra (Solesmes, impr.
Saint-Pierre, i886. Gr. in-8° de 24 p.). La congrégation des Bénédictins de
France a publié cette brochure a l'occasion du jubilé du cardinal Pitra, éveque
de Porto, bibliothécaire de la sainte Église romaine. On y trouve l'énumération
des nombreux travaux du cardinal sur la Patristique et l'Histoire ecclésiastique,
ainsi que la liste des écrivains ecclésiastiques qu'il a fait connaitre pour la
premiere fois dans le Spicilegium et dans les Patres Antenicami.
5. Le Bulletin mensuel de la Faculté des lettres de Poitiers (livr. de
janvier i887) a publié la le«;on par laquelle notre collaborateur M. J.-A. Hild a
ouvert son cours sur les Fastes d'Ovide. L'bonorable professeur s'est attaché a
montrer combien il importe de pénétrer dans la vie réelle des anciens et
comment les lettres anciennes ne peuvent litre comprises et golitées que si on
les éclaire par la science des mythes, des cérémonies et des pratiques religieuses
qui remplissaient la vie des Grecs et des Romains. II a fait ressortir ensuite
l'importance des Fastes a ce point de vue. Nous espérons que les lecteurs de
notre Revue pourront profiter plus tard des études que M. Hild développe
actuellement devant ses auditeurs de Poitiers.
6. Une nouvelle hypothese sur la composition et l' origine du Deutéronome:
Examen des vues dellf. G. d'Eichthal,pai· Maurice Vernes (París, i887. Leroux'
in-8° de 53 p.). Se raltachant aux conclusions de M. d'Eichthal, dans les
Jfélanges de critique biblique, M. Maurice Vernes vient de publier une forte
brochure qui fera sensation dans le monde des hébra'isants et des historiens du
peuple d'Israel. Nous recevons cette brochure au moment de mettre sous presse,
-en sorte qu'il faut nous borner pour le ·moment a la signaler. M. Vernes adopte

�H8

\
1

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS

en partie l'opinion de M. d'Eichthal sur la composition littéraire du Deutéronome; il admet !'origine post-exilienne du livre. II met en doute l'exactitude du
récit des Rois concernant la réforme de Josias et, tout en reconnaissant un certain rapport entre le Deutéronome et les prophéties de Jérémie, il conclut en
rejetant l'authenticité de la plus grande parlie de ces prophéties. 11 en résulte
que M. Vernes se range a l'opinion de M. Havet sur !'origine post-exilienne de
!'ensemble de la collection prophétique; toutefois il en place la rédaction au
v•, 1v• etm• siecles avant notre ere, sans descendre jusqu'au u•siecle et jusqu'au
temps d'Hérode, comme M. Havet, et sans se refuser a faire remonter quelques
fragments de la collection aux temps antérieurs. On voit que M. Vernes a completement renoncé a la these de l'école grafienne qu'il a défendue autrefois
dans cette revue.
Le Folk-lore en France. - L'étude des traditions populaires se développe
singulierement chez nous depuis quelque temps et s'e!force de prendre une
tournure de plus en plus scientifique. Nous avons depuis deux ans deux recueils
mensuels exclusivement consacrés au folk-lore (la Mélusine, 3° année, et la
Revue des traditions populaires, 2• année), autour desquels se groupent de
nombreux amateurs, ardents a la propagande, et quelques érudits dont les
travaux joignent a l'agrément des sujets traités la solidité des recherches
sérieuses. Récemment, M. Loys Brueyre a présenté le folk-Iore au public d'élite
qui fréquente les conférences du cercle Saint-Simon. Il avait pris comme tbeme
la littérature anglaise et les traditions populaires (voir la Revue des traditions
populaires, livr. du 25 janvier), et i1 a profité de l'occasion pour plaider chaleureusement la cause des études qui Iui sont cheres, en montrant par l'exemple
de la littérature anglaise l'influence des traditions populaires sur les reuvres
poétiqutis et littéraires.
Parmi tous nos folk-loristes il n'en est point cependant de plus instructir et
de plus zélé que M. Gaidoz. Non seulement il prend une part prépondérante a
la rédaclion de la Mélusine, mais il vient d'inaugurer, chez l'éditeur Alph.
Picard, une collection d'ouvrages sur le folk-lore, intitulée Bibliotheca Mythica,
qui comprendra des travau.x: sur l'histoire des religions, la mythologie, les
traditions et la littérature populaires. Prechant d'exemple, M. Gaidoz s'attaque,
dans le premier volume, a uu sujet qui joint l'intérét de l'actualité a celui des
études historiques. Dans La llage et Saint-Hubert (1 vol. in-8°), il passe en
revue les croyances de l'antiquité relatives a la rage et nous raconte la légende
. de sain( Hubert considéré comme guérisseur de !'horrible maladie. A cóté de
saint Hubert, nous voyons défiler d'autre saints anti-rahiques et nous trouvons
l'énumération des recettes, des remedes et des pratiques auxquels les croyants
d'autrefois avaient recours pour se préserver ou pour se guérir des morsures
de chiens enragés. 11 est a souhaiter que les volumes suivants de la Bibliotheca
.mythica ressemblent au premier.
Nous avons déja. signalé le recueil de M. Cosquin, Contes populaii'es de la

CBRONIQUE

H9

Lorraine. De tous les recueils de contes et de légendes populaires qui ont paru
depuis deux ans, c'est le plus scientiflque. L'auteur, en e!fet, ne s'est pas
borné a collectionner des contes, mais il y a joint des commentaires et
surtout il les a fait précéder d'une inlroduction tres intéressante sur !'origine
et la propagation des contes populaires européens.
N ouvelles diverses. - Fouilles a Delphes. Le gouvernement fran~ais vient
d'obtenir du gouvernement grec l'aulorisation de faire exécuter des fouilles a
Delphes, dans des conditions apeu pres identiques a celles qui avaient été
obtenues par le gouvernement allemand a Olympie. Delphes a été pendant
plusieurs siecles le sanctuaire le plus important de la Grece. 11 est certain que
l'histoire de la religion grecque tirera un grand profit des fouilles qui vont étre
entreprises sous la direction si éclairée de notre école d'Athenes.
Les sectes juives en Galicie. Le 29 janvier M. Sacher Masoch a fait une conférence tres intéressante, au siege de la Société des Études juives, sur les
sectes juives de la Galicie, en particulier sur les Chassidim et lés Karai'tes qui
n'ont rien de commun avtic les anciennes sectes de la Palestina. Voici le résumé
de cette conférence, d'apres le compte rendu du journal le Temps :
La secte des Chassidim est, comme !'indique l'étymologie de son nom, celle
des fervents, des exaltés. Le Chassid, en effet, non seulement suit rigoureusement les prescriptions de la loi, mais doit faire plus. Il s'impose une multitude
de privations, fait subir a son corps mille macérations : il s'ahstient de viande,
de beurre, de miel; il ne mange point d'reufs, il porte un cilice dont J'étolfe
rugueuse meurtrit sa peau; en plein hiver, il se jette dans l'eau glacée des
rivieres. Les Chassidim s'étaient fait aussi une regle de nejamais séjourner plus
d'une nuit dans le méme endroit; en se fustigeant, ils pouvaient entrer,
croyaient-ils, en communication avec les anges, avec Dieu méme, Le plus souvent, ils se livraient a l'étude de la Kabbala. Israel Balchem, dont le nom
signifle : homme capable de faire des cboses merveilleuses, fut le fondateur de
cette secte, La légende s'est emparée de sa vie : on raconte qu'il rendait la vu e
aux aveugles, qu'il ressuscitait les morts et qu'il avait le pouvoir de sauver les
a.mes de l'enfer. On le racontait de son vivant. C'était l'époque ou Cagliostro et
ses adeptes avaient prédisposé tous les esprits a la croyance au merveilleux.
Balchem eut bientót de nombreux disciples : ceux-ci, apres sa mort, se répandirent en Russie et en Pologne, malgré les anathemes des rabbins. 11s obéissaient A l'autorité des « zadigs ,,, sorte de papes qui sont aujourd'hui une centaine environ. Le Chassid ne paye point le zadig en argent, mais il lui fait des
présents, il ne le laisse manquer de rien. L'ohéiss'ance parfaite au zadig est,
avec la croyance aveugle en Dieu, le premier de ses dogmes. Le jour du sahbat,
les Chassidim se réunissent chez le zadig dans une sorte de pique-nique ou
chacun apporte sa nourriture. Le zadig distrait ses convives par ses improvisations sur les versets de la Bible qu'on lui propose ; il chante des airs gais, il
s'e!force en un mot de prolonger la réunion parce que, tant que dure le sabbat,

�120

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

la béalitude regne dans les cieux et l'enfer se repose. Les Chassidim croient
aussi a leur réunion avec Dieu par la contemplation de la divinité; envers celui
qui n'est pas Chassid, le Chassid doit faire preuve d'une fermeté dans sa foi
allant jusqu·a l'insolence. Pour bien comprendre les Chassidim, dit M. Sacher
Masoch, il faut connaitre le milieu ou ils vivent. Sur ces plaines mornes, sans
limites, que le printemps fleurit et que l'hiver couvre de neige, l'homme éprquve
plus que partout ailleurs le sentiment de l'infini : son esprit apprend a se
recueillir, A se concentrer en lui-meme. JI devient bient0t un Hamlet ou un
Faust.
La seconde secte dont M. Sacher Masoch a parlé est celle des « Karai:tes ».
Ceux-ci sont les jansénistes juifs. 11 ne faut point servir Dieu, disent-ils, dans
l'espoir d'étre récompensé; il ne faut point lui obéir dans la crainte d'•füe puní.
Mais il faut suivre sa loi ·parce que c'est la loi : on doi"t étre vertueux par amour
pour la vertu. ex La ou la révélation et la raison sont d'accord, di:ient aussi les
Karailes, nous suivons ce qu'elles enseignent de leur double lumiere; mais la ,
ou elles se contredisent, nous abandonnons la raison, bien qu'elle soit une
lumiere divine; car si la raison était suffisante, la révélation serait superflue. »
Les Karailes rejettent tous les commandements qui ne sonl pas expressément
contenus dans l'Écriture. Sa!omon dit lui-meme qu'il ne faut pas exagérer la
pitié, Les Karailes admettent le divorce en cas d'adultere, ils ne croient pas
aux démons, ils croient, quoi qu'on ait pu dire, a l'immorlalité de l'ame et a la
vie éternelle. Une de leurs maximes est_: « Si tu ne peux ce ·que tu veux, tu dois
vouloir ce que tu peux. » Les Karai:tes sont sobres; leurs prieres doivent toujours étre di tes en langue hébrai"que; ils restent debout en priant. lis observent
• rigoureusement le sabbat, et des le vendredi soir n'allument plus de feu, meme
par les grands froids qui regnent en Galicie. Il est vrai qu'ils peuvent le faire
allumer par des chrétiens.
On trouve des Karaltes a. Alep, a Constantinople, en Tarlarie, en Crimée et
en Égypte : on en compte 4.0,000 en Galicie seulement. Les Karai"tes s'interd1se11t
tout commerce. lis ne doivent vendre que les produits de leur agriculture ou de
leur industrie ; tout trafic leur est interdit. lis parlent une langue mi-tartare et
mi-hébrai"que. Depuis quatre siécles, selon leurs statisticiens, pas un Kara1te
n'a subi en Pologne la moindre condamnation. Les Karai"tes ne pretent pas sermenten justice: ils se bornent a donner au juge une poignée de main,en signe
d'affirmation. Leurs croyances leur interdisent de verser le sang; aussi furent-ils
pendant longtemps exemptés du service militaire. A l'heure actuelle, on les
incorpore dans le service des ambulances.

AUTRICHE-HONGRIE
L'enseignement de l'histoire des religions en Hongrie. - Le mouvementqui porte les universités et les gouvernements a donner une place officielle
dans les cadres de l'enseignement supérieur a l'histoire des religions, s'est aussi

CHRONIQUE

i21

fait sentir en Hongrie. A l' Académie théologique de Presbourg et dans les deux
Instituts théologiques d'Éperies et d'OEdenbourg, l'histoire des religions non
seulement fait l'objet d'un enseignement spécial, mais elle figure méme parmi
les matieres obligatoires imposées aux futurs ministres des églises évangéliques
en Hongrie. M. Stephan Schneller, professeur a. l'Académie de Presbourg, !'un
de ceµx qui ont le plus vaillamment combatlu pour le triomphe de celte bonne
cause, vient de publier en tirage a part un article qui a paru daos le Bulletin
annuel de l'Académie, dans Jeque! il réfute les objections dirigées contre le
nouvel enseignement et justifie l'existence d'un cours d'histoire des religions
dans les institutions pour l'enseignement supérieur de la théologie (Az általános VaUástorténetjogosultsdga a theologiai intézeten. Pozsony, Wigand F. K.
Nyomdája, i886). L'auteur commence par établir que l'histoire des religions,
en faisant connaitre !'origine et les développements des religions, peut seule
faire comprendre la religion dans son essence, comme facteur généi;al et vérita, bloment central du développement de !'esprit humain. Se pla&lt;,ant a un point de
vue philosophique tres élevé, il prouve que te·s études des jeunes théologiens
doivent porler sur toutes les manifestations de !'esprit religieux dans le monde,
sur ce qu'il appelle l'action universelle de !'esprit divin sur !'esprit humain. La
seconde partie de la brochure a pour but de réfuter les objections dogmatiques
de ceux qui, partant de la vérité absolue du christianisme, jugent inutile d'étudier les autres religions. M. Schneller n'a pas de peine a montrer combien cette
opinion, méme si l'on en accepte les prémisses, témoigne d'étroitesse d'esprit
et combien elle différe de la pensée de l'apótre Paul, de l'auteur des écrits
johanniques, des plus illustres Peres de l'Église qui considerent non seulement
le judai"sme, mais aussi les religions pai"ennes comme une préparation au christianisme. ll insiste avec raison sur ce fait que la valeur d u christianisme ne
peut étre appréciée que par comparaison avec d'autres religions.
Nous ne pouvons pas nous arréter aux détails de cette apologie pro domo sua,
a cause de leur caractere individue! et local. Mais nous faisons les meilleurs
vceux pour le développement et le succes de l'enseignement de l'histoire des
religions en Hongrie et nous nous félicitons qu'il y soit défendu par un bomme
d'un esprit aussi large et aussi élevé que M. le D• Schneller.
Un nouveaujournal oriental. - Les directeurs del'« Institut oriental
de l'Université de Vienne » ont décidé d'entreprendre a. dater du mois de janvier i887 la publication d'un Journal Oriental de Vienne. Le but de ce nouveau
journal, publié, avec le concours du ministere des cultes et de l'instruction•
par M. Holder (Rothenthurmstrasse, 1.5, a Vienne), est de créer en Autriche
un organe consacré exclusivement aux études orientales. II contiendra des articles originaux sur la philologie et l'histoire orientales, des recensions d'ouvrages
orientaux et des notices. La partie critique du journal formera la suite de la

Litterarisch-kritische Beilage zur· resterreichischen Zeitschrift für den Orient.
Les articles pourront étre rédigés en allemand, en franc;ais, en anglais ou_en

�1.22

REVUE DE L'HTSTOIRE DES RELIGIONS

italien. Les fascicules paraitront en janvier, avril, juillet et octobre. Le prix
d'abonnement est de 6 florins (12 fr. 50). On souscrit a Paris chez M. Ern~st
Leroux (28, rue Bonaparte). Parmi les articles annoncés, nous remarquons
ceux de M. W. Cartellieri. « Subandhu and Bana, the Mahabh.\rata and the
Puranas as known to Subandhu », et de M. Winternitz, « Les Sraddhas et le
culte des morts chez la race indogermanique. l&gt;

HOLLANDE

Publications. - i O Ristorisch-critisch onderzoek naar het ontstáan en de ver•
zameling van de boeken des Ouden Verbonds, I, 2 (p. 33! a 554, Leide-Engels).
M. Kuenen vient de publier, en seconde édition, la deuxieme partie du premier
volume de sas recherches historiques et critiques sur !'origine des livres qui
forment le recueil de l'Ancien Testament, La. premiere partie consacrée a
l'Hexaleuque a été analysée ici meme par notre collaborateur, M. A. Carriere
(t. XIII, p. 2062i4). La seconde partie, que nous annonc;ons actuellement, a pour
objet les livres historiques de l'Ancien Testament depuis les Juges jusqu'au
livre d'Esther. Elle a été remaniée avec autant de soin et d'une fac;on aussi
complete que la précédente. A peine y a-t-il huit a dix pages de la premiere édition qui aient été conservées sans aucune modification. La disposition des
matieres n'est pas non plus restée la meme. 11 n'est pas étonnant que les innombrables travaux qui sont éclos pendant les vingt dernieres années aient changé
sur certains points les conclusions primitives de l'auteur. C'est particulierement
dans J'apprécialion des livres des Rois et des Chronigues que M. Kuenen a
modifié sa maniere de voir. Mais !'esprit et la méthode de l'ouvrage sont restés
les mémes. On peut considérer cette seconde édition comme l'expression la plus
autorisée des résultats de la critique biblique indépendante de la tradition ecclésiastique.
_2• G.-A. Wilken. Ueber das Haaropfer -und ein'ige andere Trauergebriiuche
bei den Volke-rn Indonesiens (Amsterdam, J. H. de Bussy, i886). Nous avons
rec;u-le tirage a part de ce mémoire qui a paru dans la Revue coloniale internationale. L'auteur se rattache a une étude du Dr Frazer publiée dans le Journal
of thP, anthropological '.lnstit~te of Great Britain and Ireland (XV, p. 64-101)
sur [les pratiques funéraires considérées comme témoignages des conceptions
spiritistes primitives. Il nous montre comment les peuples de la Malaisie
présentent toutes sorles de pratiques et de coutumes qui ne peuvent avoir
d'autre raison 'd'étre que la peur a l'égard des esprits et des morts ou le désir
de se les rendre favorables; tantot ils fuient l'endroit ou !'un des leurs a
succombé ; tantót ils cherchent a. l'empécher de rentrer dans sa dem,ure; tantot
les survivants s'efforcent de se rendre méconnaissables. M. Wilken étudie aussi
la q uestion, le plus souvent négligée, de la durée des pratiques funéraires et des
conditions dans lesquelles elles sont arrétées. Enfin il s'occupe des idées répandues chez ces mémes peuples au sujet des secondes noces. Les notes nom-

CHRONlQUE

123

breuses et :nourries ajoutées par l'auteur au has de chaque page renferment
une foule de renseignements curieux qui complétent et illuslrent de la fa~on la
plus intéressante les informations déja tres abondantes du texte. On pourrait
peut-étre reprocher a M. Wilken de plaider sa these avec trop de conviction et
de donner a certaines pratiques une signification qui n'en ressort pas avec évidence. G'est la matiere a discussion; mais ce qui est indiscutable, c'est la
connaissance approfondie des peuples malais dont l'auteur fait preuve a chaque
page,
3· L'Apocalypse. Dans notre précédente livraison, nous avons signalé (p. 376)
la these tres originale d'un tout jeune théologien allemand, M. Vischer, qui
considere l'Apocalypse du Nouveau Testament comme le remaniement chrétien
d'un écrit originairement juif. L'accueil qu'elle a rencontré chez quelques-uns
des historiens les plus versés dans la littérature chrétienne primitive a été
particuliérement favorable. Mais aucune appréciation bienveillante ne vaut a nos
yeux la confirmation qu'elle rei:oit du travail d'un exégéte hollandais qui, sans
connaitre du tout l'ceuvre de son 1collegue allemand, a publié dans une revue
de son pays, les Utrechter Theologische Studien (i886, p. 45i a 470), une
étude sur l'Apocalypse, 011 il présente une hypothese toute semblable. Dans un
article intitulé Compilatie en Omweki-ogshypothesen toegepast op de Apokalypse
van Johannes, M. 0.-J. Weyiandt passe en revue les hypotheses anciennes et
modernes sur l'existence d'interpolations daos l'Apocalypse attrihuée a l'apotre
Jean et aboutit a cette conclusion que l'Apocalypse a été composée p!l,r un chrétien qui a combiné deux apocalypses juives antérieures en y ajoutant quelques
éléments de son propre cru. La distinction de ces deux appcalypses juives est
sujette a caution; mais la n'est pas la question. Ce qu'il y a de curieux. c'est
qu'a de tres minimes différences pres, M. W eylandt détache les mémes passages
que M. Vischer comme l'ceuvre de l'auteur chrétien. Les deux interpretes ont
fait leur analyse d'une fac;on enlierement indépendante !'un de l'autre; ils
obtiennent des résultats a peu pres identiques. Une pareil Je coí'ncidence ne
laisse pas que d'etre frappante.

�DÉPOUILLEMENT DES PÉRIODIQUES ET DES SOCIÉTÉS SA.VANTES

DÉPOUILLEMENT DES PÉRIODIQUES
ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES 1

I. Académie des Inscriptions et Belles-Lettres. -

Séance du

29 décembre 1886. M. Bergaigne expose la suite de ses recherches sur l'histoire
de la Rig-Véda-SamhiUl.. Dans un premier mémoire, il avait étudié les principes
numériques du classement·desbymnes et signalé comme suspects les morceaux
qui violent ces principes. 11 a cherché depuis, par d'autres calculs, a distinguer
daos le recueil plusieurs couches d'inlerpolations. La Sambitá, composée déja
sans doute par des additions successives, de dix livres nommés mandalas, a élé
plus tard divisée pour les besoins de l'étude, et sans aucun égard pour le classemenl primitif, en 64 adhy&lt;iyas (lei;ons), groupés par 8 en ashtakas (huitiemes),
et qui n'ont d'autre raison d'étre qu'une égalité aussi exacte que possible.
M. Bergaigne établit que le príncipe de cetle égalité n'est pas, comme on l'avait
cru, le nombre des vargas, mais celui des pra91tas, comptés d'apres les indications du Pra.tii;!lkya. Selon ce calcul, 50 adhydyas sur 64 sont aussi rigoureusement exacts qu'on pouvait les faire en respectant l'inlégrité des hymnes.
Aucun, dit M. Bergaigne, n'est au-dessous de la moyenne, mais f4 la dépassent notablement, plusieurs d'un chiffre considérable. Tous ceux-li\. renferment
précisément des hymnes déja suspects, dont quelques-uns, au moins, ont dO.
étre interpolés postérieurement a la division. D'autre part, les mandalas eux·
m~mes ont été divisés en pa.rties égales appelées anuv&lt;ikas, etc. (Compte rendu
reproduit de la Revue critique.)
Séance du 7 janvier 1887. M. Bréal est nommé président pour l'année 1887.
M. le marquis d'Hervey de Saint- Denys est élu vice-président. - Séance du
14 janvier. M. G. Perrot signale les fouilles exécutées dans une nécropole
voisine de Sfax, en Tunisie, par le docteur Vercoutre, médecin en chef de l'hOpital. On y trouve des sépullures ou les corps sont enfermés dans deux jarres
coniques mises bout i\. bout, semblables a celles qui ont été découvertes a

i) Nous nous bornons a signaler les articles ou les communications qui concernent l'histoire des religions.

125

Biskra. D'autre part, M. Víctor Waille, professeur i\. l'École supérieure d'Alger,
a repris les travaux de déblaiement pres de Cherchell, a un endroit ou s'élevaient probablement des lhermes. 11 y a trouvé diverses statues de divinités.
Séance du 21 janvier. M. Reuzey dépose le mémoire de MM. Ed. Pottier et
Salomon Reinach sur « La Nécropole de Myrina ». Ce travail, qui fait honneur
i\. l'école d'Athenes, renferme d'ingénieux aperi;us sur l'hisloire de l'art grec, sur
certains riles religieux et funéraires et témoigne d' une grande érudilion. Séance du 28 janvier. Élection de M. Viollet, bibliothécaire de la Faculté de
Droit en qualité de membre ordinaire. - La séance est levée en signe de deuil
apres communication de la mort de M. Germain, membre libre, doyen de la
Faculté des Lettres de Montpellier, connu par ses recherches dans les archives
des évechés de Maguelonne et de Montpellier et par plusieurs ouvrages historiques, parmi lesquels nous citerons l'Histoii-e de l'Église de Nimes. Les écrits de
M. Germain ont été plusieurs fois couronnés par l'Académie.
Séance du 4 février. M. d'Hen•ey de Saint-Denys fail une communication relativa a cerlains objets trouvés dans l'intérieur d'une idole a Hué: un Jambeau
d'étoffe de colon, un écheveau de fil de soie, un miroir, un imprimé bouddhique
chinois de l'an 1830. Ces objets sont des symboles représentant les éléments du
corps de la divinité. L'usage de placer de pareils symboles dans les statues
bouddhiques de la Chine parait remonter au vu• siecle de notre ere. Les disciples de Confucius n'admirent jamais celte pratique. lls n'ont jamais représenté
le souverain maitre sous une forme quelconque. A ce propos, M. d'Hervey
de Saint-Denys réfute l'opinion émise par M. Renan, lorsqu'il affirmait qu'il n'y
avait pas, en chinois, de mot pour désigner Dieu. 11 est vrai qu'il n'y a point
de mot monosyllabique ayant le sens du Theos grec ou du Deus latin; mais
íl y a un mot dissyllabique, sans pluriel, qui implique la réalilé d'une foi monothéiste.
II. Journal asiatique. - Novembre-décembre 1886: Senart. Eludes sur
les inscriptions de Piyadasi. - Ru!ien Duval. Syrische Grabinschriften aus
Semirjetschie, herausgeg. von D. Chwolson.
Janvier 1887 : De Harlez.
Tcbou-tze-tsieh-yao-tchuen, résumé des príncipes de Tchou-hi. (Extraits.) - ·
Clermont-Ganneau. La stele de Mesa, examen critique du texte.
III, Revue historique. - Janvier-février: Vic. G. d'Avenel. Le clergé
franc;¡ais et la liberté de conscience sous Louis XIII (suite et fin).
IV. Revue critique d'histoire et de littérature. - /O janvier:
L. Feer. La vie du Buddha par M. W. Rockhill.
V. Revue archéologique. - Novembre-décembre 1886: H. Bazin. L'Artémis marseillaise du musée d'Avignon. - Bapst: Le tombeau de saint Denis.

=

VI. Revue des Questions historiques. -

Janvier : Paul Allard.

L'Empire et l'Église pendant le regne de Gallien. - Paul Fournier. Le liber
pontificalis et la nouvelle édition de M. l'abbé Duchesne. - G. Kurth. Une
nouvelle histoire des papes, - (Du méme). Deux travaux aliemands sur Hinc-

�126

DiliPOLllLLEMENT DES PffiRIODlQUES

ma1•• - A. de Barlhélcmy. Les charles de l'abbaye de Cluny. - Martinov
(le R. P.). A propos de la légende ilalique.
VII. Mélusine. - 5 janvier: H. Gaidoz. Quelques recueils de conles. Les yeux arrachés (voir le numéro suivanl).
5 févr-ier: Israel Lévi. La fleche
de Nemrod (suite). - La Grande Ourse (suite). - J. Tuchmann. La fascinalion

121

ET DES TnAVALlX Dl!:S SOCIÉTÉS SAVANTES

XVU. Revue orientale et africaine. - 1886, n• 2: A Castaing. Trilons et Tritonis.

VIII. RevuE, des traditions populaires. •- 25 décembre -1886: Paul
Sébillot. Les superstitions iconographiques. (Voir le numéro suiv.)- Z. Wissendortf. Notes sur la mytbologie des anciens Lellons, Deux légendes lellonnes.
IX. Revue des Études juives. - Octobre-décembre 1886 : J. Halévy.
Recherches bibliques. Le chapilre X de la Genése (fin¡. - S. Reinach. Notes sur
la synagogue d'Hammam-el-Enf. - Ad. Neubaue1·. Le Midrasch Tanbuma.
x. Controverse et Contemporain. - 15 janvier : L'abbé Fillion.
L'authenticité du quatricme évangile. - Paul Allard. La persécution d'Auré-

XVIII. Mémoires de la Société d'ethnographis. - -1886 : L. de
Rosny. Les Antilles. Étude elbnograpbique, archéologique et religieuse.
XIX. Bulletin de la Société philomathique vosgienne.
I f 0 année: F. Voulot. Sur deux antiques inédils retrouvés a Grand (Vosges). P. de Bou1'eulle. L'Alsace de la Réforme.
XX. Bulletin de la Société académique de Brest. - T. XI (i885i886) : L. Leballe. Une féte musulmane a Gabes.
XXI. Revue de Gascogne. - Juin 1886 : A. de Lantenay. Labadie et le
Carmel de la Graville (voir les numéros suivants). - Juillet: L'abbé J. Dudon.
Du lieu de naissance de saint Philibert (voir aoO.t-seplembre).
Octobre:
A. Plieux. Le Carmel de Lecloure.
Novembre: A. de Lavel'gne. Les chemins
de Saint-Jacques en Gasr.ogne. - L'abbé Ducruc. Les curés de ' Grabiey au

lien.

xvnº siecle (Voir les numéros suivants.)

=

(suite).

XI. La Révolution fran9aise. - U décembl'e 1886: J.-F. Tht!nard.
Élection du curé de Fourqueux. - (Du méme). Un sermon civique et constitutionnel en 1700. - V. Jeanvrot. Pierre Suzon, éveque constitutionnel de Tours.
(Voir le numéro suivant.)
XII. Revue égyptologique. - IV, 3 et 4: E, de Rougé. Mémoire sur
quelques inscriptions trouvées dans les sépultures des Apis. - P. Pierret.
Religion el mythologie des anciens Égypliens d'aprés les monuments.

XIII. Mémoires de la Mission archéologique fran9aise au Caire.
- Nº 3: U. Bouriant. Rapport au Ministre de l'Instruction publique sur une
mission daos la Haute-Égypte {i884-i885). - P. Ravaisse. Essai sur l'histoire
el sur la topographie du Caire d'apres Makrizi (pala.is des kbalifes fatimites).
XIV. Recueil d'archéologie orientale (de M. Clermont-Ganneau). L'inscription phénicienne de Ma'soub. - Une inscription pbénicienne de Tyr. Une nouvelle dédicace a Baal Marcod. - Un nouveau titulus funéraire de
Joppé. - Le temple de Baal Marcod a Deir El Kal'a. - Anliquités et inscriptions inédites de Palmyre. - Mané Thécel Phares el le festin de Ballhasar. Segor, Gomorrhe el Sodome.
.
xv. Mémoires dela Société des Études japona1ses. - 1886, n•3:
A. ll'Irgens-Be'l'gh. Le bouddbisme siamois. N• 4: Joseph d'Autreme1·. La vengeance légale au Japon. - Uon de Rosny. Cban-ha'i-king, traduit du chi11ois
avec un commentaire perpétuel. - James Legge. La préface des \'oyages du
péle1 in bouddhiste Hiouen-tbsang.
•
X.V'l. Archives de la Société américaine de France. -1886, nº 3:
A. Pousse. Sur les notations numériques dans les manuscrits biératiques du
Yucatan.
N• 4: A. Gastaing. Études sur la religion des anciens Péruviens.
Les ministres du culte. Les Sacrements. - Pret. La danse religieuse de l'urine

=

=

chez les Indiens Zunis.

=

=

XXII. Revue de l'Agenais. - XIII, I et 2 : Ph. Lauzun. Les couvenls
de la ville d'Agen avant i789. Le couvent de Saint-Antoine.

XXIII. Bulletin de la Société archéologiqua de Tarn-etGaronne. XIV, 3: L'abbé A.Lury. - L'Ave Maria.

XXIV. Mémoires de la Société d'histoire et d'archéologie de
Geneve. - 2° sé1•ie, t. II (i886) : Th. Dufour. Un opuscule inédit de Farel.
Le résumé des Acles de la Dispute de Rive (1535). - Eug. Ritter. Cbroniques
de Genéve écrites au temps du roi Henri IV. -A. Rilliet. Le billet d'adieu d'un
éveque de Geneve (1483).
XXV. Annales de l'Académie d'archéologie de Belgique. 4• sél'ie, I, 4 : Van Bastelae1·. Les trois zeupires, pierres levé es ou menhirs, a
Gozée, pres de Thuin.

XXVI. Muaéon. -Janvier: A. Gueluy. Mreurs des musulmans de l'Asie
centrale. - A. Meherjibhai. L'état religieux de la communauté parsie. - De
la méthode daos l'enseignement de l'histoire des religions. - C. de Harlez. Le
livre des conseils d'Aterpat Mansarspendan. - F. Robiou. La religion égyptienne. Le Phénix.
XXVII. Academy. -25 décembre: Maa: Müller. An ethnological survey
·¡n India. (Lettre a M. H.-H. Risley pour recommander aux etbnographes de
ne pas appliquer sans examen les termes et les classifications de la philologie
comparée a la sociélé bindoue, les divisions des langues ne correspondant
pas nécessairement aux divisions de races.) - Egypl Exploration fund.
(Compte rendu de la quatriéme séance générale annuelle du 8 décembre :
résultat des fouilles a Naukratis, Gemayemi, Nebesheh et Defonneh; annonce
d'une nouvelle expédition de MM. Naville et Griffith pour reconstituer le
chemin de l'Exode.)
I •• janviel' .f 887: V. Taylot Smith. Tiele's bistorv of
Babylonia and Assyria. - J. Edkins. Eastern spread of chaldrean thought (aux

=

�128
Indes r,t en Chine).
at Gizeh.

DÉPOUILLElllENT DES PÉRIODIQUES

= 8 janvier : W. Jf. Flinders

Petrie. Recent excavationa

XXVIII. Athenieum. - 25 d~cembre: J. Hirst. Notes from Athens (sur
les fouilles d'Eleusis).

XXIX. London Quarterley Review. -

Janvier : Jewish Iife in

the time of Christ. - The religion of Burmah.

XXX. Church Quarterley Review. - Janvier: Egyptian chrislianity. - A Scottish bishop of the eighteenth century. - Early Church history. - The spiritual significance of the Apocalypse.
XXXI. Scottish Review. - Janvier : D. Bikelas. Byzantinism and
hellenism. - St. Magnus of the 0rkneys.
XXXII. Expositor. - Janvier: Prof. Sanday. The origin of the christian ministry. Recent theories. - W. H. Simcox. Canon Wescott. - Prof.
A. B. Davidson. The prophetess Deborah. - A. !!aclaren. Tychicus and 0nesimus, the letter bearers.
XXXIII. Antiquary. - Janviel': Munrot, Sorne traces of paganism in
gaelic words.
XXXIV. Scottish geographical Magazine. - Janvier: Ch. Warren.
Palestine, theland and the people asthey_are.-:- J. W. M, Crindle. Fa-Hien's
travels in India.
XXXV. China Review. - XV, 4 : Chalmers. The Sacred Books of
the East. - Eiclzler. The life of Tsze-Ch'an. - Parker. Chinese and Tartars,
Tibetans, etc. - Taylor. Heroes and villains in cbinese fiction. - Lockhart.
To the folklore of China.
XXXVI. Babylonian and oriental Record. - 1886 : Rob Brown
(junior). Babylonian astronomy in the wesl: the Aries of Aratus. - C: de
Harlez. The four-eyed dogs of the Avesta. - T. 6. Pinches. The babylomans
ás a maritime people. - Terrien de Lacouperie. The Sinim of Isaiah, not the

XL. Hermas. - XXII, ,/ : Wissowa. Die Ueberlieferung ueber die romischen Penaten. - Stengel. Zu den griechischen Sacralallerthümern.
XLI. Historisches Jahrbuch. - VIII, .f : Maye1·. Bischof Friedrich
Nausea von Wien auf dem Concil von Trient.
XLII. Rheinisches Museum für Philologie. -- XLI[, I : Kerameus. Neue briefe von Julianus Apostata.-Nissen. Ueber Tempelorientierung.
XLIII. Gottingische gelehrte Anzeigen. - .f887, N• .f: Holtzmann. Farrar, History of interprelation. - Kolde. Keller, Die Waldenser und
die deutsche Bibeluebersetzungen. - Krueger. Vischer, Die 0lfenbarung Johannis. - Horst. Jülicher, Die Gleichnisreden Jesu. - De Lagarde. Gwynn.
0n a syriac Ms. belonging to the collection of the archbishop Usher.
XLIV. Baltische Monatsschrift. - XX.XIII, 8 et 9 : Marholm. Das
Chrislenlhurn in der skandinaviscben Dichtung.
XLV. Monatsschr¡ft für Geschichte und Wissenscháft des Judentums. - 4886. N•• U et 42: Der historische Hintergrund und die Abfassungszeil des Buches Esther und der Usprung des Puritnfestes (fin). - Graetz.
Zur Bibelexegese (fin). - Theodor. Die Midraschim zuro Penlateuch und
der dreija.hrige palreslinensische Cyclus. (Voir i887, n• i.)
XLVI. Zeitschrift der deutschen morgenlandischen Gesellschaft. - XL, 3: Heidenheim. Die neue Ausgabe der Vers. Sam. zur Genesis. - Stenzle1·. Das Schwertklingengelübde der Indier. - Bothlingk. Nachtraege zu Vasis~ba. - Kuhnert. Midas in Sage und Kunst. - Guidi. Die Kirchengeschichte des Catholicos Sabprisoc.
XLVII. Oesterreichische Monatsschrift für den Orient. N• .f2: Buchner. Religion, Künsle und Fertigkeiten bei den Kámerunera.
XLVIII. Zeitschrift für Assyriologie. - 1, 4: Sayce. The Hillite
Boss of Tarkondemos. - Noeldeke. Mene lekel upharsin.
XLIX. Ausland. - .f886, N• 50: v. Seidlitz. Die alte Kosrnogonie der
Grossrussen.
N• tu: lfailandt. Mylhische Elemenlen in Rumanien. - Der
Schlangenlanz der Mokis in Arizona. (Voir n• 52.)
1887. N• 2: v. Thümen.
Der Mondaberglauhe unter der Landbevolkerung de.s oeslerreichischen Küslenlandes.
L. Deutsche geographische Bliitter. - IX, ,f: Post. Zaubereiprocesse
· und Gottesurleile in Afrika.
LI. Sitzungsberichte der kgl. preuss. Akademie der Wissenschaften. - N• 5.f : Hirschfeld. Die kaiserlichen Grabstiitten in Rom. Pel'nice. Zum rremischen Sacralrechte (2° art.).
LII. Theologische Quartalschrift. - .f886, N• ,f: Schmid, Zacharias
Chrysopolitanus und sein Commentar zur Evangelienharmonie. - Schanz.
Die Wirksamkeil der Sacramentalien. - Martens, Die drei unechten Kapitel
der Vita Hadrians I. - Fwchner. Deber die Hypothese Steinthals dass
Simson ein Sonnenheros sei.

=

Chinese.

XXXVII. Indian Antiquary. - Décembre: Fleet. A collection of Canarese ballads. - Beal. The age and wrilings of Nagarjuna bodisatlva. Fleet. Sanskrit and Old-Canarese inscriptions. - Wadia. F~lklore in western
india. (Voir \e numéro suivant.) - Natesa Sastri. Folklore in soutbern India.
(Voir le numéro suivant.)
Janvier. Rev. Thomas Foulques. The Dakhan•
in the times of Gautama Buddha. - Murray-Aynsley. Discursive contributions

=

towards the study of asialic symbolism.

XXXVIII. Journal of the American Oriental Society. - XI, 2:
Hopkins. 0n the professed quotalions from Manu found in the Mahabharata. Hall. The arabic bible of D• Eli Smith and Cornelius V. A. van Dyck. - Bloomfield. On the position of the Vaitana-Sutra in the lileratureof lhe Atbar~a ~et.la.
XXXIX. Historische Zeitschrift. - 1887, N• 2: Gor!'es. Die h1storische Kritik und die Legende,

129

ET DES TUAVAUX DI•:S SOCJ.f:l'ÉS SAVANTES

=

9

�1.30

DÉPOUILLEMENT DES PÉRIODIQUES ET DES SOCIÉTÉS SAVANTES

LIII. Katholik. - Novembre: Apostolicit1Bt des Jakobusbriefes nach lnhalt und Forra. - Die geistliche Stadt Gottes von der ehrwürdigen Maria von
Agreda.
Décembre: Gab es im rcemischen Officium Schriftlesungen vor der
Zeit Gregors des Groszen? - Pastor's Geschichle der Piibste.
LIV. Zeitschrifi für Kirchenrecht. - XXI, 4 et XXII, I: W. J1ai-lens. Die Besetzung des prebstlichen Stuhls unler den Kaisern Heinrich III
und Heinrich IV. - Meurer. Die rechtliche Natur des Tridentiner Matrimonialdecrets. - Weiland, Die constantinische Schenkung.
L v. Jahrbücher für protestantische Theologie. - Xlll, 1: Voigt.
Melanchton's und Bugenhagen's Stelhmg zum Interim. - Feine. Zur synoptischen Frage (2• art.). - V. Soden. Der Epheserbrief. - Scküre1·. Zu
Adrianos. - Siegfi·ied. Das neue Testament im hebrreischen Gewande. Gelzer. Zur Praxis der ost-rcemischen Statsgewalt in Kirchensachen.

=

LVI. Zeitschrift für wissenschaftliche Theologie. - XXX, 1 :
A. Hilgenfeld. Die neueste synoptische Evangelienforschung (C. Holsteu et
C. Weizsacker). - Mensinga. Die Geschichte des Cherubs. - Gii1Tes. Ritter
St-Georg in Geschic!ite, Legende und Kunst.
LVII. Zeitschrift für kirchliche Wissenschaft. - N• 11 : Gebhardt. Der Himmel im Neuen Testament. - Behm. Bemerkungen zur Didache, IX, 2.
N• 12: Hohne. Die drei Hauptnamen des jüdischen Volkes im
Allen Testament. - Zcihn. Die Anfiinge des apostolischen Zeitalters.

=

LVIII. Evangelisches Missionsmagazi?:.. - Janvier 1887: Schultze.
Totenverehrung in China. (Voir Février.)

LIX. Bullettino dtilla Commiss:on;i archeol. communale di Roma.
Novembre: Gatti. Un nuovo frammento degli Atti de' Fratelli Arvali.
LX. Archief voor Nederlandsche kerkgesehiedenis. - II, 1 :
Acquoy. Het geestelijk lied en de Nederlanden vóór de Hervorming.

BIBLIOGRAPHIE

1

GÉNÉRALITÉS

C. A. de Cara. Notizia de' Iavori di egittologia e di lingue semitiche publicati
n Italia in questi ultimi decenni. - Prato, Giacbetti, 1886, in-8 de 103 p.
W. Schneider. Die Naturviilker. Missverst!i.ndnisse. Missdeutungen und Misshandlungen. - 2 vol. in-8 de x1-3i0 et x-501 p. - Paderborn, Scbreningh, 1886.
CHRISTIANISME

L. Dumas et A. Marion. Évangile selon saint Luc, collationné sur les meileurs textes, avec des notes grammaticales, Iittéraires, historiques et géographiques. - París, Belin, {887; in-12 de x et 158 p.
F. Kaulen. Einleitung in die heilige Schrift des Alten und Neuen Testaments.
II, 2. - Besondere Einleitung in das Neue Testament. - Fribourg en Brisgau,
Herder, 1886; in-8, p. 371 a 599.
F. Buhl. Jerusalem paa Kristi og apostlenestid efter de nyere udgravninger
og undersogelser. ~Copenhague, Gyldendal, 1886; in-8 de iU p.
R. F. Grau. Das Selbstbewustsein Jesu. - Niirdlingen, Beck, 1887.
D. Gla. Die Originalsprüche des Matthausevangelium. - Paderborn, Schiiningh, :1887.
Maurice Schwalb. L'ap0tre Paul. Sa vie et ses ceuvres, Traduction par Jules
Steeg. - París, Fischbacher, 1886; 1 vol. in-16 de x1x et 297 p;
F. A. Henle. Kolossll. und der Brief des hl. Apostels Paulus an die Kolosser.
- Munich, Stahl, 1887; in-8 de vm et 93 p.
R. A. Lipsius. Die apokryphen Apostelgeschichten und Apostellegenden, ll,
L - Brunswick, Schwetscbke, :1887; in-8 de 472 p.
E. Egli. Altchristliche Studien. Martyrien und Martyrologien mltester Zeit.
- Zurich, Schulthess, 1887 ; in-8 de m et 1i2 p.
1) En dehors des nombreux ouvrages mentionnés dans la Chronique et dans
le Dépouillement des périodiques.

�132

1

REVUE DE L BISTOinE DES RELlGIONS

H. Usener. Acta S. Marínre et S. Christophori. - Bonnre, Georg, i886; in-8
de 80 p.
G. Frommberger. De Símone Mago, ~- De origine Pseudo-Clementinorum.
- Vratislavire, i886, in-8 de 53 p.
F. A. Lehner. Die Marienverehrung in den ersten Jahrhunderten. - Breitkopr,
Harte!; in-8 de xxv et 342 p.
S. Aur. Augustini, Hipponensis episcopi, operum sectionis III, i : Liber
qui nppellatur speculum et líber de divinis scripturis sive speculum quod fertur
S. Augustini. Rec. F. Weihrích (Corpus scrípt. eccl. lat.; v. Xll). - Vienne,
Gerold, i887 ¡ in-8 de Ln et 725 p.
J. Gerdin. S. Aurelius Augustinus sasom kristlig uppfostrare. - Upsnla,
Schultz, 1886 ¡ in-8 de 75 p.
J, Ficker. Die Darstellung der Aposte! in der altchrísllichen Kunst. - Leípzíg, Seemann, 1887 ¡ in-8 de m et 4.8 p.
F. Loos. Leontius von Byzanz und die gleichnamigen Schtiflsteller der griechíschen Kirche, l. Das Leben und die polemische Werke des Leontius von
Byzanz. (Texte und Untersuchungen zur Geschichte der altchristlichen Lileratur
de v. Gebhardt et A. Harnnck; III, i et 2.) - Leipzig, Hinríchs, i887 ; in-8
de vm et 3i7 p.
G. T. Stokes. Ireland and the Celtic church. A history of Ireland from
St-Patrick to the English conquest in H72. - Londres, Hodder et Stoughton, 1886.
A. C. Chai:JJ de Lavarene. Monumenla pontificia Arvernire decurren tibus IXº,
x0 x1° et x11° sreculis. Correspondance diplomatique des papes concernant l'Auvergne depuis le pontifical ele Nicolas I•• jusqu'a celui d'Innocent III. - Clermont-Ferrand, Bellet, 1886; in-4. de xu et 560 p.
L. Gautier. Histoire de la poésie liturgique au moyen age. Les Tropas l. Paris, Palmé, 1886; in-8 de V111 et 280 p.
Em, Burnouf. Les cbants de l'Église latine. Restitutíon de la mesure et du
rythme selon la méthode naturelle. - París, Lecoffre, 1 vol. in-8.
Jean Jansen. L'Allemagne et lo Réforme. L'Allemagne et la fin du moyen age,
traduit de l'allemand. - Paris, Pion, Nourrít, 1 vol. in-8.
E. Sacl.'Ur. Richard, Abt von Saint-Vannes. - Breslau, 1886; in-8de iOO p.
J. A. Chabi·and. Vaudois et protestants des Alpes; recberches historiques
contenant un grand nombre de documents inédits sur les vaudois et les protestants des Alpes dauphinoises et piémontaises. - Grenoble, Drevet, 1886; in-8
de 287p.
Luther' s Briefwechsel. Ed. L. L. Enders (avril 1519-novembre 1520). Calw, Vereinsbuch, 1887; in-8 de vm et 536 p.
- Regesta Clementis Papro V ex Vaticanis archetypis- S. D.N. Leonis XIII
P, M. jussu et munificentia cura et studio monacborum ordinis S. Benerlicti
(A. IV). - Rome, Typ. Vat. i886; in-4 de 483 pages.

DlDLJOGR Al'HIE

133

Corpus reformatorum V. LX. J. Calvini opera, edd. G. Baum, E. Cunitz,
E. Reuss. V. XXXII. - Brunswick. Schwetschke, i887; in-4 de 752 colonnes.
Correspondance des réformateurs dans les pays de langue franc,aise, ed.
A. L. Herminjard. T. VII (154! a 1542). - Geneve. Georg, i886¡ in-8 de
546 pages.
E. Gothein. Ignatius von Loyola. - Halle, Niemeyer, i886; in-8 de t8i pages.
W. Beckei·. Immanuel Trebellius. Ein Proselytenleben im Zeitalter der Reformation. - Breslau, Dülfer, !887¡ in-8 de 55 pages.
P. Leclerc. Fausta Socin. Biographie et critique. - Geneve, Georg, !886;
in-8 de t20 pages.
K. Rothenhiiusler. Der Untergang der katholischen Religion in Alt-Würtemberg in seinen Ursachen dargestellt. - Leutkirch, Roth. 1887; in-8 de III et
ii6 pages.
H. M. Baird. The Huguenots and Henry of Navarre. - Londres, Paul, 1886;
2 vol. in-8 de xxn-4.58 et xvu-525 pages.
J. Addington Symonds. Renaissance in Italy. The catholic reaction, Londres, Smilh, 2 vol., 1886.
Memoriale ordinis fratrum minorum a fratre Joanne de Komorowo compila.
tum edd. H. Liske et Ant. Lorgiewicz. - Leopoli, i886 ¡ in-8 de 4.20 pages.
K. Eubel. Gescbichte der oberdeutscben (Strassburger) Minoriten-Provinz. Würzbourg, Bucher, 1886; in-8 de viu et 4-08 p.
A. Vuillet. Scenes de la réformation dans le pays de Vaud (i526 a i538). Lausanne, Bridel, 1886 ¡ in-12 de 96 p.
Ch. Falletti. Jacob Vernet, théologien genevois (1698-1789). - Geneve,
Georg, 1886; in-8 de i20 p.
A. de Pontbriant, Guerres de religion. Le capitaine Merle, baron de Lagorce,
gentilhomme du roi de Navarre, et ses descendants. - París, Picard, i886;
1 vol. in-8.
C. J. Abbey. Tbe English church and its bishops (1700-i800). - Londres,
Longmans, i887, 2 vol. in-8, de 780 p,
F. W. Woker. Agostino Stell'ani, Biscbof von Spiga, apostolischer Vicar von
Norddeutschland (i709-i728). Cologne, Bachem, in-8 de vu et 134 p.
A. Carayon. Documents inédits coucernant la compagníe de Jésus (i874i886). - París, Taranne, i886, in-8 de xxm et 4.96 p.
R. de Cesare. II conclave di Leone XIII. - Cita del Castello. S. Lapi, i887.
'
in-8 de 431 p.
J. F. Schulte. Der Altkatholicismus. Geschichte seiner Entstehung, inneren
Gestaltung und recbtlichen Stellung in Deutschland. - Giessen, Roth, 1887,
ín-8 de xv et 683 p.
Eug. Cecconi. Histoire du Concile du Vatican d'apres les documents originaux. Préliminaires du concile. - Trad. de l'italien par Jules Bonhomme et
D. Duvillaret. - Paris, Lecoffre, t887, 4.vol. in-8 de 111, 553, 500, 724 et 828 p.

�134

REVUE DE L'IUSTOIRE DES RELIGIONS

135

lllBLIOGRAPBIE

Ricard (Mgr). Vie de Mgr de la Bouillerie, archeveque de Perga, colldjuleur
de Bordeaux, - Paris, Palmé, {887, i vol. in-8 de 400 p.
St. Zalenski (le P .). Les Jésuites de la Russie Blanche. Trad. du polonais,
par le P. Alex. Vivier. - París, Lelouzey, i887, 2 vol. in-8 .
Amherst. The history of catholic emancipation and the progress or the catbolic church in the Britisb isles from i771 to 1820. - Londres, Kegan Paul,
1886, 2 vol. in-8 de 656 p.
1. E. narras. Histoire de l'Église depuis la création jusqu'au xn• siecle, continuée jusqu'au pontifical de Pie IX, par J. Bareille et J. Fevre. - T. XXXIX
(1740-1800). T. LX (!800-1846). - Paris, Vives, 1886, 2 vol. in-8 de 642 et
644 p.

R ELIGIONS D E t 'ASIE

G. Le Bon. Les Ci vilisations de l'Inde, - en livraisons , - Paris, Didot,
1887.

Suhrllekka. Brief des Nagarj una an Konig Udayana. Aus dem tibetisc hen
uebersetzt von H. W enzel. - Leipzig, Voss.
Maitrayani Samhita, ed. L. von Schrreder. T. IV.
F OLK- LORE

l
JUDA.lSME ET ISLAMISME

H. von W lisloc.ki. Marchen und Sagen der transsilvanischen Zigeuner. Berlin, Nicolai, i 887.
11. Gaidoz. La Rage et Saint Huber t. - Paris, P icard, 1887, 1 vol. in-8.

A. Kuenen. Historisch-critisch onderzoek naar het ontstaan en de verzameling
van de boeken des Ouden Verbonds, 2° éd., I. 2. De historische boeken des
Ouden Verbonds . - Leide, Engels, 1887, in-8, p. 331 a 5M.
N. Howard. Beitraege zum Ausgleich zwisschen alttestamentlicher Geschichtserziihlung, Zeitrechnung und Prophetie einerseits und assyrischen und babylonischen Keilinschriften andererseits. - Gotha, Perthes.
G. Rawlinson. Bible topography. - Londres, Nisbet, 1886, in-l.2 de H,2 p.
B. Stade. Geschichte des Volkes Israel. I. 2. Berlín, Grote, 1887.
l. T. Belloc. Jérusalem. Souvenirs d'un voyage en terre sainte. - París
Palmé, !886, in-4 de 1v et 376 p.
'
S. Goldsmith. Geschichte der Juden in England im x1• und x11• Jahrh. Berlín, 1886, in-8 de 1v et 76 p.
A. Wünsche. Der babylonische Talmud in seinen haggadischen Bestandthei
len wortgetreu ueberselzt. II. 1. Leipsig, Schulze, 1886, in-8 de vm et 378 p .
J; Rosenfeld. Der Mischna-Tractat Berachot (die vier ersten Abschnitte)
uebersetzt und erlautert. I. - Presbourg, 1886, in-8 de 64 p.
H. Hirschfeld. Beitrrege zur Erklrerung des Koran. - Leipzig, Schulze,
1886.
A.Müller. Der Islam im Morgen-und Abendland. II. - Berlín, Grote, 1887.

•

LES RELIGIONS DU MONDE A.NTIQUE

H. Bazin. L'Aphrodite marseil!aise du Musée de Lyon. "- Paris, Leroux,

i887, i vol. in-8.
Th. Homolle. Les Archives de l'Intendance sacrée a Délos (531 a i66
av. J.-C.). - París, Thorin, 1887, i vol. in-8.
Kennerknecht. De Argonautarum fabula qure veterum scriplores tradiderint.
- I et II. Munich. Lindauer.
W. Gre-if. Die mittelalterlichen Bearbeitungen der Trojanersage. Ein neuer
Beitrag zur Dares-und Dictysfrage. - Marbourg, Elwert, i886.

Angers, impr. et slér. A. Buaorx el Ci•, 4, rue Garnier.

�UNE CONTRIBUTION A L'ETUDE DU PAULINISME

DE LA

,

,

QUESTION DE L'ORIGINE DU PECHE
D'APRES LES LETTRES DE L'APOTRE PAUL

(Deuxieme article.) (t)

II
Dans tous les syslemes religieux dont l'objel principal est
la rédemption de l'homme, comme c'est le cas pour le
systeme de l'apotre Paul, la partie négative concernanl le
péché est toujours dans la plus intime correspondance avec
la partie positive concernant le mode et les moyens de salut.
La maniere dont on concoit le mal détermine nécessairement
celle dont on présente le remede ou vice versd. II ne sera
done pas inutile de rapprocher la doctrine du péché alaquelle
l'étude précédente nous a conduit, de la théorie du salut que
l'apotre abeaucoup plus nettement formulée. Sinotre exégese
a touché juste, non seulement il doit y avoir harmonie profonde entre l'une et l'autre doctrine, mais encore un jour
nouveau doit rejaillir de la premiere sur la seconde, et celle-ci
apparattre avec un relief d'originalité tout nouveau. Comme
il faut nous reslreindre, nous hornero ns les rapprochements
auxquels nous songeons, a ces trois points essentiels : la
f. Voir p. i

a :!L

10

�!38

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGIOJSS

UNE CONTRIBUTIOli A L'ÉTUDE DU PAULlNISME

christologie, la théorie de la rédemplion proprement dile,
le plan divin ou la philosophie religieuse de l'histoire.
1. La christologie ou la doctrine de la personne du Christ,
n'est touchée que sur un point par la doctrine du péché. 11
est évident qu' entre l'idée du péché de l'homme et des theses
comme celles de la nature divine ou de la préexistence du
Fils de Dieu, les rapports sont tres indirects. Ce n'est qu'au
moment ou ce Fils de Dieu apparait comme etre véritablement humain dans l'hisloire, qu'il y a contact et renconlre
entre lui et le péché. La seule question qui se pose est done
celle-ci : Comment, dans la pensée de Paul, le Christ a-t-il
pu etre réellement un homme et n'étre pas atteint de la
souillure du péché? Les deux theses, en effet, sont expressément affirmées : 1º Le Christ a été un réel descendant de
David selon la chair, et il est ven u dans le monde de la meme
maniere que tout autre individu humain (Bom., 1, 3; Gal.,
1v, 4). 2º 11 n'a pas connu, c'est-a-dire il n'a pas commis le
péché et a accompli parfaitement les commandements de
Dieu; il a réalisé la justice entiere (atY.&lt;X(w¡,.ix Rom., v, 18;
II Cor., v, 21). Avecla doctrine du péchéque nous avons établie comme étant celle de Paul, rien n' est plus aisé a entend1·e.
Christ a pu venir en chair, comme individu charnel, c'est-adire constitué physiologiquement comme tout autre individu
humain, sans etre souillé par le péché, puisque la vie de la
chair, en soi, n'a rien de mauvais. Par ce coté physique, il
était dans la meme condition qu'Adam; mais il faut ajouter
qu'Adam n'était pas dans la meme condition spirituelle que
lui; car si le premier homme était ~uztY.6~, il n'était pas encore
,m:u¡,.ix'ttx6~. Au contraire, le second Adam, outre la ~u;,:-~ ~wa&lt;X et
la aáp!;, avait encore la force divine du 'it'lali¡,."· 11 n'était pas seulement spirituel, il était !'esprit méme (II Cor., 111, 17). Il suit
de la qu'entre le premier Adam qui était seulement un etre
ps:,¡chique et la loi de Dieu qui était d'essence spirituelle
(Rom., vn, 14) il y avait disproportion et disparité, en sorte
que la transgression était facile a prévoir. Au contraire, entre
le second Adam qui était spirituel par essence et la loi spiri-

luelle de Dieu, il y avait parité et h.armonie, en sorte qu'il
pouvait et devait moralement triompher la ou le premier avait
succombé. En d'autres termes, l'un avait bien« le vouloir »,
mais il n'avait pas « le pouvoir » ; l'autre a eu l'un et l'autre.
Aussi le Christ a-t-il pu venir impunément sous la loi. Sa vie
en a été l'accomplissement, c'est-a-dire un otY.&lt;Xlw¡,.&lt;X d'ou a
découlé ensuite la justification de tous les croyants, membres
de son corps, comme du péché d'Adam est sorti la vie
pécheresse de ses enfant.s. Ainsi, entre cette partie de la
christologie de Paul et sa lhéorie de la loi et de l'origine du
péché, la cohérence est intime. C'est la meme psychologie
qui rend compte de l'une et de l'autre.
11 nous semble qu'il n'en est pas ainsi dans la maniere
traditionnelle d'entendre la doctrine paulinienne. Si la chair
a été souillée, en effet, par le péché d'Adam et si elle est
pécheresse en soi, il est clair que le Christ n'a pas pu revetir
cette chair ni vivre réellement de la vie de la chair sans étre
constitué pécheur du meme cou p. 11 n'a pas pu etre un homme
comme nous ni venir dans le monde par les voies ordinaires.
11 faut faire intervenir un miracle spécial, un miracle physiologique pour le préserver de cetle contagion universelle. Ce
miracle est celui de la conception surnaturelle dans le sein
d'une vierge. Encore méme ne voit-on pas dans cette théorie
pourquoi la chair de la femme serait moins contagieuse que
celle de l'homme. Ce miracle, la théologie ecclésiastique l'a
payé tres che1·; car il a fait verser irrémédiablement la christologie traditionnelle dans le docétisme. Mais il n'e"t pas nécessaire de discuter les inextricables contradictions de ce
•
dogme. 11 suffit de constater que l'apótre Paul l'a absolument
ignoré, et la vérité est qu'a son point de vue et pour sauvegarder la sainteté du Christ, il n'en avait nul besoin.
2. Entre la théorie de la rédemption et la notion du
péché, le rapport est plus intime encore. Chose tres curieuse
et parallélisme fort remarquable : quand on lit rapidement
et superficiellement les texles de Paul relalifs a l' reuvre

\

�i40

•

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGIONS

rédempfrice du Christ, oa est arreté par une dualité de vues,
une divergence dans les raisonnements et dans les images
tout a fait semblable a celle que nous avons constatée dans
sa doctrine du péché. II faut ici faire le meme effort et le
meme travail pour ramener al'unilé ces these.s-en apparence
contraires.
Ainsi, d'une part, la rédemption est assimilée dans une
comparaison ou métaphore, aux sacrifices expiatoires lévitiques et se présente alors comme une expiation transcen-•
dante et extérieure, s'accomplissant uniquement entre Dieu
et son Fils. Ce serait le dogme officiel de l'Eglise 1 • D'autre
part, celte amvre rédemptrice nous est expliquée tout
différemment. Ce n' est plus le Fils éternel, le Dieu second
qui meurt pour apaiser le Dieu supreme, c'est l'humanité et
l'humanité seule qui meurt avec et dans le Christ. Celui-ci
ne meurt pas pour satisfaire Dieu, mais uniquement pour
anéantir le péché en faisant mourir la chair qui en est le siege,
en sorte que la rédemption n' est plus que la crise historique
que la mort du Christ opere dans l'humanité et dans laquelle
celle-ci meurt a la vie de la chair et ressuscite a la vie de
l'esprit. Dans la maniere traditionnelle de comprendre la
pensée de Paul, la résurrection du Christ n'a pas de valeur
sotériologique; elle n'est que la démonstration visible que
le sacrifice du Fils de Dieu a été accepté par le Pere. Au
contraire, dans la seconde maniere d' entendre la rédemption,
la résurrection est aussi essentielle que la mort et en représente ]a partie positive , comme la mort sur la croix en
représente la partie négative 2" On voit tres nettement la
divergence des deux conceptions. 11 s'agit de voir s'il ~'est
pas possible, comme nous l'avons fait pour les passages relatifs au péché, d'expliquer ces textes en apparence contraires,
es uns par les autres et de les ramener a l'unité en les met-

1) Rom., III, 24.
2) Rom., IV, 25; Vlll, 3 el 4; VI, 6-8.

1

UNE CONTRIBUTION A L ÉTUDE DU PAULINISME

14{

tant sous leur jour vérilable et dans une subordination légitime. On voit que la difficulté est la meme.
Rappelons les résultats essentiels de ·notre exégese touchant la doctrine du péché. Celle•ci est constituée par trois
éléments : 1º l'impuissance de la chair aaccomplir la volonté
de Dieu ; 2º l' empire de la loi qui rend nécessairement
l'homme psychique péchant et pécheur ; 3° la sentence de
condamnation a mort portée par la loi contre tous ceux qui
ont péché. Étudions a ce point de vue l'reuvre de la
rédemption. Pour qu'elle soit parfaite, il faut de toute nécessité qu'elle abolisse ces trois choses : la sentence de aondamnation (x1Xtá-1.p1µ1X), la faiblesse de la chair et le régime religieux de la loi. L'abolition de la premiere ne saurait suffire,
car, apres que satisfaction aurait été donnée pour les péchés
anciens, si l'homme restait a l'état psychique et sous la
domination de la loi, il surviendrait nécessairement de nouveaux péchés qui exigeraient une expiation nouvelle ; c' est
dire que la rédemption ne seraitjamais accomplie.
11 fallait done qu'il y e-ot et il y a réellement trois choses
correspondantes dans la théorie paulinienne du salut. Et,
tout d'abord, l'abrogation de la sentence de condamnation.
Christ, venu daos la chair et sous la loi, a subi la malédiction
de la loi. Celui qui n'a pas connu le péché a été fait péché,
e' est-a-dire, a été identifié et fait un avec l'homme psychique
et pécheur (II Cor., v1, 2t; Gal., m, 13; Rom., m, 24). C'est
sur cette partie négative de la rédemption et sur elle seulement que porte la comparaison avec l'expiation lévitique.
Mais cette comparaison n'est qu'uneillustration populaire de
la pensée paulinienne; elle ne l' épuise pas, tant s'en faut;
et ce serait un grossier procédé que d'aller chercher maintenant dans le Lévitique la notion antique du sacrifice
expiatoire pour en déduire a priori l'idée de Paul sur le
sacrifice meme du Christ. 11 est évident que l'image est
imparfaite, car il y a dans la mort du Christ qnelque chose
d'essentiel et qui ne se trouvait pa·s dans celle des taureaux
et des boucs immolés sur l'autel de Iahveh; ce quelqne

�'142

7

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

cho se, e'est le don volontaire de la victime elle-meme ; elle
n' est pas dévouée ; elle se dévoue librement et par amour
(Rom. v, 6-9). Par la, son sacrifice uevient un acte moral, au
lieu d'etre un rite magique, et ce point est si essentiel que
e' est luí seul, et non les souffrances physiques, qui fait toute
la valeur réparatrice de sa mort. ll y a eu done deux choses
dans cetle mort: la malédiction supportée et l'amour divin
manifesté. On voit ainsi combien on se trompe quand on
veut l'enfermer tout entiere dans le type ancien du sacrifice
expiatoire comme dans un type absolu et partir de celui-ci
pour condure a celui-la. L'image du sacrifice expiatoire ne
se rapporte qu'au caractere le plus général et le plus extérieur
de la mort du Christ. Il faut la traverser et chercher au dela,
dans les textes memes de Paul, ce qu'il a réellement pensé
sur ce point et comment il s'est expliqué l'abolition du
xo:'t&amp;;i.pt¡,.o: ou de la sentence de condamnation.
Est-ce par une décision arbitraire que Dieu renonce a
punir les pécheurs? L' effet de la loi est-il simplement
suspendu? Ou bien Dieu est-il satisfait par cela seul qu'un
innocent a souffert et est mort a la place de.s vrais coupables?
Nullement. Il y aurait eu dans cette maniere de voir quelque
chose qui aurait violemment froissé le sentiment tres absolu
que l'apólre avait du droit pénal. La vérité est que loin
de professer cette théorie qu'on lui prete communément, il
en a eu une toute différente, autrement rigoureuse au point
de vue du droit et autrement profonde au point de vue
moral. A ses yeux, il faut que la sentence de la loi se réalise
jusqu'au bout et pour tous les pécheurs; qu'elle fasse sortir,
comme on dit dans la langue du droit, son plein et entier
effet. Autrement la loi ne se:rait plus loi, e' est-a-dire quelque
chose d'imprescriptible et d'absolu. Remontons done aux
vrais príncipes de la théorie paulinienne.
L'apótre a nettement formulé deux axiomes juridiques
d'ou partent toutes ses pensées sur ce sujet. Le premier est
celui-ci : « L'homme qui est mort est quitte du péché; ó i'ªP
~r.:;80:•1wv c€ct;i.o:(cu'to:t ~r.o ,?¡; &amp;¡,.o:p·do::; (Rom., v1, 7), et cela se com-

1

UNE CONTRJBUTION A L ÉTUDE DU PAULINISME

143

prend, puisque le salaire du péché, c'est la mort. Le pécheur
qui subit la mort a payé sa dette. Voila pour le péché et voici
pour la loi : « La loi n'a autorité sur l'homme que pendant
. » ; "1 v:;:1.0;
,
,
' o '
, ' "or;ov
le tem ps qu '·1
1 es t en vie
1.upt€nt
,o:i-· a·1
pw..ou eg&gt;
xp6-10•1 ~?i (Rom., v11, 1). C'est son second axiorne juridique. De
ces deux axiomes, il suit logiquement que pour etre quitte
du péché et affranchi de la loi, le pécheur doit nécessairement mourir. Le Christ n'est done pas mort a la place des
pécheurs ni surtout pour dispenser les pécheurs de mourir.
Paul n'aurait jamais admis celte doctrine. Le Christ, au
contraire, meurt pour faire mourir les pécheurs avec lui ;
pour que l'hurnanité meure en lui et1 en mourant, soit tout
ensemble libérée a l'égard du péché et affranchie du regne
de la loi. En effet, l'apótre répete a chaque ligne que le
pécheur par la foi meurt réellemenl avec le Christ : 1.~l. ú¡,.et;
&amp;8~'10:'t"WO-,¡'tt 't(:J •1Óµ4&gt; aici 'tOÜ O'W(J,O:'to; 'tOÜ XPtv't"OÜ. ( Rom.' VII' 4 ; Gal.,
11, 20; Rom. v1, 1-8, etc). ll n'y a pas d'idée qui revienne plus
souvent dans toutes ses épttres; il n'en est pas de plus essentielle daos son systeme. La mort du Christ n'opere done pas
la rédemption, parce qu'elle offrirait a Dieu ou a sa loi une
satisfaction extérieure et arbitraire a la place de celle que les
pécheurs lui dev¡:lient. Il ne saurait etre question d'un échange
en vertu d'un calcul d'équivalence entre la peine subie sur la
croix et celle qui était légalement a subir. Non, la mort du
Christ fait la rédemption parce qu'elle fournit aux pécheurs,
croyants et repentants, le moyen de mourir personnellement
et de se libérer ainsi par leur mort al' égard du péché comme
a l'égard de la loi. On parle done mal quand on dit, pour
traduire la pensée de Paul, que le 1.0:'tcf-t.ptµo: ou sentence de
condamnation a été gracieusement levé ; il vaudrait mieux
dire qu 'il a eu son accomplissement effectif pour ceux qui
ont cru au Christ crucifié e.t, parcet accomplissementméme,
a disparu. Le condamné n'a pas été proprement dispensé de
la mort, ce qui, aux yeux de Paul, était en droit et moralemenl impossible ; il a subi sa peine et e' est pour cela que
logiquement il en est libéré. En d'autres termes, la grAce

�144

REVUE DE L'HlSTOJRE DES RELlGTONS

de Dieu ne porte pas sur la remise de la peine, mais uniquement sur le don du Christ, c'est-a-dire sur le moyen offert
au pécheur de mourir et de ressusciter ensuite « en nouveauté
de vie )&gt;. Cela est autrement logique et profond que le dogme
traditionnel. Pas la moindre entorse n' est donnée dans la
théorie de Paul a la loi de justice, puisqu'elle repose tout
entiere sur l'application rigoureuse et stricte du droit pénal
tel qu'il existait de son temps dans les écoles pharisiennes.
Nous ne sommes ·pas au bout de la pensée de Paul. Pour
sauver l'homme, il ne s'agit pas seulement d'abolir la
sentence de condamnation ; il íaut encore le faire sortir de
la vie inférieure de la chair et du régime de la loi. Aussi le
croyant meurt-il a la fois comme un coupable qui subit sa
peine et comme un etre charnel qui doit se dépouiller
de la chair, et, par cette crise, s'élever a une forme de
vie supérieure. Aussi Paul déclare-t-il que la chair, c'esta-dire la vie naturelle primitive, est détruite sur la croix
du Christ; elle est crucifiée avec la chair du Christ luimeme (Gal., n, 17-21; Rom., vm, 3 et 4; v1, 1-7). C'est d'une
nécessité non moins grande que la loi exigeant la salisfaction qui lui est due. La chair, en effet, et entendez toujours par la les instincts de la vie anímale, ne peut pas
accomplir la loi de Die u ; par l' effet du commandement de
la loi, il se forme, grilce a la chair, un aw¡.,.!X 'til~ a¡i.ap-.ía~, c'esta-dire un organisme dont le péché est la loi intérieure, et la
dissolution et la mort, la fin inévitable. 11 faut détruire cet
organisme asservi au péché. Ce qui va done s'opérer dans
. la rédemption paulinienne, ce n'est pas seulementl'expiation
des fautes commises ou la restauration d'un élat perdu; c'est
une crise organique et vitale, une transformation dans la
substance de l'homme, et par cette transubstantiation interne,
le passage de la vie psychique a la vie spirituelle, du regne
de la acfp; au regne du 1mü¡La. Le 'it'/Eü¡.,.a, en effet, prendra
désormais la place de la chair dans la constitution de l'individu. Comme tout, dans l'homme ancien, était charnel, jusqu'a l'entendement et a la volonté, tout, dans l'homme nou-

1

UNE CONTRIBUTION A L ÉTUDE DU PAULT:S-TSME

veau, deviendra spirituel, jusqu'a l'organisme lui-meme qui,
au jour de la résurrection, se transformera, par une nouvelle et supreme crise, en un corps spirituel (awfL!X r.'IE:Jfl.!X't!.xó-,,
I Cor., xv, 44).
On est bien loin de l'idée de Paul, tant que l'on réduit
l' effusion de l' esprit divina quelques inspirations ou affections
nouvelles suggérées a l'ilme naturelle de l'homme. La vérité
est que !'esprit arrive a former la pleine et entiere substance
de son etre, apres la destruction de sa nature primitive; c' est,
pour nous servir des termes memes de l'apótre, « une nouvelle création » {II Cor., v, 17). L'histoire de la chenille rampante, devenant papillon aérien, ne serait encore qu'une
image imparfaite de cette métamorphose; car la chenille
réellement ne meurt pas, et le papillon, avec ses ailes, reste
toujours soumis a la loi de la pesanteur. Quelque étrange que
cela puisse parattre et précisément parce que cela est psychologiquement fort étrange, il faut le redire : dans la pensée
de Paul, l'homme naturel et primitif meurt positivement ;
l'homme spirituel qui sort de cette mort, est moralement et
substantiellement nouveau, si bien que le point difficile dans
cette théorie est de savoir ou se trouve la cause persistante
de l'identité personnelle qui relie, pour l'individu, l'état
d'avant la crise et l'état d'apres la crise.
Cette cause ne saurait se trouver que daos la foi du pécheur
repentant; car la foi, qui est le germe de l'homme nouveau,
peut etre considérée comme l'appel désespéré et le supreme
effort de l'homme ancien expirant. (Rom., vn, 24, 'ta°Aafotwpo,;
é-yw &lt;X'l8pw1to,;. 't[~ ¡.,.e púc-a'tat h 'tOÜ aw¡.,.a,o,; 'tOÜ 8a'lcf'tóU 'tOlJ'tOU).
La crise dont nous parlons, qui s'accomplit subjectivement

par la foi dans le croyant, s'est d'abord accomplie objectivement dans le Christ lui-meme. Sa morl et sa résurrection
acquierent ainsi une valeur représentative universelle et elles
achevent la rédemption de l'homme en luí donnant, ave¡de
moyen de payer la peine ancienne, celui de sortir de l' état
psychique pour arri ver a l' état spirituel. Ainsi se trouvent
conciliés les deux points de vue que nous constations en com-

�'

t¡

146

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGIONS

mencant: celui de l'expiation réparatrice et celui du progres
régénérateur. Le péché n'est pas seulement expié; il est
organiquement vaincu. L'homme meurt, mais, par cette mort
meme qui est le salaire de son péché, il échappe également
a la chair et a la loi. Le meiÍ:ie acte qui l'acquitte envers Dieu
le délivre en meme temps de la chair et l'éleve a une vie
supérieure. Mais il faut bien le remarquer, cette conciliation simple et logique des deux éléments de la rédemption
paulinienne si souvent mis en contradiction réciproque, n'est
possible qu'au point de vue de la doctrine du péché qui nous
a servi de guide. Remplacez cette doctrine par une autre;
admettez, comme l'orthodoxie officielle, l'état de perfection
du premier homme et la notion d'une chute arbitruire, comme
on le fait communément, immédiatement l'incohérence reparatt dans la théorie paulinienne de la rédemption ; les élémen ts qui la constituent s'opposent les uns aux autres, tout
se brouille et se confond, et l'on accuse ce grand penseur de
tous les illogismes que l' on commet soi-meme en l'interpré~
tant. II n'est plus besoin d'insister. Chacun doit sentir a cette
heure que cette doctrine de la rédemption correspond exactement dans toutes ses parties a la doctrine du péché, telle
que nous l'avons dégagée. L'une appelle l'autre invinciblement et elles se confirment tour a tour de la plus éclatante
maniere. Toutes deux réunies forment enfin la philosophie
religieuse de l'histoire esquissée par l'apótre. C'est le dernier
point qu'il nous faut toucher.
3. La pensée de Paul ne s' arrete pas dans les antitheses de
chair et d'esprit, de loi et de grélce, de transgression et de
justification ou nous avons vu jusqu'ici sa dialectique se
déployer avec lant de puissance. Les notions de chair, de
péché et de loi caractérisent la premiere période de l'histoire
humaine; celles de justification, d'esprit et de vie définissent
la seconde. Dans le célebre parallele d'Adam et du Chrisl, il
y a déja autre chose que la simple opposition de la chute et
du relevement. Adam est le représentant du premier élge de

UNE CONTRTBUTJO'.'i A t'ÉTUDE DU PAULINISME

147

l'humanité, le Christ, le représentant de l'élge mftr. Ici nous
ne prétons pas aPaul une idée philosophique moderne. Avant
Pascal, il a comparé l'humanité a un homme qui vivrait toujours. Cethomme universel passe par l'enfance avant d'arriver
a la pleine maturité. II traverse un temps .de tutelle et de
minorité avant de pouvoir atteindre l'élge de majorité et
d'affranchissement (Gal., 1v, 1-4).Ces deuxpériodes, dans la
pensée de l'apótre, avaient leur raison d'etre dans les lois
mémes de l'histoire telles que Dieu les avait arretées dans
son conseil éternel. Comme ce logicien rapporte tout a une
prédestination divine, il ne faut point douter que la premiere
de ces périodes, si misérable et si coupable qu'elle nous
paraisse, ne ful aussibien prédestinée dans la sagesse de Dieu
que la seconde. C'était un moment transitoire mais nécessaire dans le développement humain, comme il est nécessaire
que l'individu passe par l'enfance avant d'arriver a la virilité.
U y a la une loi divine. La vie psychique devait venir avant la
vie spirituelle, puisque, dans l'ordre établi des choses, la vie
spirituelle ne· peut se développer que sur la base de la vie
psychique (1 Cor., xv, 46). Il en est de méme de la loi; elle
devait venir avant la grélce, car la grélce ne pouvait se produire que la ou la loi aurait réalisé la condamnation du
pécheur. Paul conclut toutes ses considérations sur ce point
en disant que « Dieu a enfermé tous les hommes dans la
désobéissance (o-u-1b.Ae:to-e'I ó 6e:oi; ·d ii; 'itá-l't&lt;Xi; di; émd6e:i&lt;X'I) pour faire
miséricorde a tous. » - Ce qui veut dire, traduit dans notre
langage philosophique, que la loi a réalisé en tous la conscience du péché et de la condamnation, pour que de cette
conscience méme pú:t jaillir, par l'Évangile, la conscience de
la grace et de l'adoption divine. Cette idée n'est pas un détail
dans les épitres de Paul; elle revient sans cesse, et forme
comme la clef de voute de sa philosophie religieuse de l'hisloire. Supprimez-la et le paulinisme perd toute son originanalité et toute sa profondeur. Elle couronne l'épitre aux
Romains et donne aux déductions antérieures toute leur force
et toute leur vérité. L'apótre sait bien et ne dissimule pas

�148

1

UNE CONTRIIIUTION A L .KTUDE DU PAULINISME

REVUE DE L'HlSTOTRE DES RELJGIONS

ce qu'e1le peut avoir d'étrange et meme d'incompréhensible
pour la conscience des chrétiens. Aussi, ne voulant pas la
sacrifier aux objections morales:qu'on lui fait de toutes parts,
s'incline-t-il devánt la souveraineté de Dieu et il termine sa
démonstration par ce chant d'adoration et de reconnaissance:
« O profondeur, ó richesse de la sagesse et de l'intelligence
de Dieu! Que ses décisions sont impénótrables et mystérieuses
ses voies ! Mais toutes choses sont de lui, par lui et pour lui.
A lui soit la gloire daos tous les siecles l »
Nous n'osons prendre sur nous d'atténuer dans un sens ou
daos l'autre cette vue historique et philosophique de l'apótre,
tant il l'a développée avec énergie et conséquence. L' exégese
historique n'a qu'un devoir: celui d'exprimer en toute na1veté
le contenu des textes eux-memes.
Or, ce n'est pas, nous semhle-t-il, ce que fait l'exégesc
traditionnelle.
Pour celle-ci, la rédemption est juste la réparation équivalente de la chute. Tout alors devient, a la fois, accidente}
et surnaturel. La chute est un accident, auquel correspond
l'accident de Ja rédemption; mais rédemption et chute n'appartiennent pas réellement au développement organique de
la vie humaine. L'homme est purement replacé dans l'état
normal d'ou il était tomhé. Dans ce point de vue, il n'y a ni
développement ni progres, et, par conséquent, pas d'histoire
au seos vrai de ce mot, mais seulement une large parenthese
dans l'histoire de l'humanité. Nous ne craignons pas de
dire que réduire a cela la philosophie religieuse esquissée
par Paul, c'est la méconnaitre et la dépouiller de toute originalité.
D'autre part, c'est la fausser également que d'absorher le
drame moral du péché et de la rédemption dans le développement dialectique d'une these spéculative, comme cela est
arrivé aux exégetes qui ont interprété Paul d'apres Hegel. II
y a, chez l'apótre, autre chose que le processus logique qui
éleve l'Mre d'une forme inférieure a une forme supérieure de
la vie. Ce n'est pas bien entendre ni bien traduire sa pensée

r

f.i.9

que de présenter le péché comme un moindre bien_ ~t par
conséquent l'absoudre. Supprimer la réelle culpab1hté du
pécheur, c'est du meme coup sup~rimer ~out le, d_ra~e m~ral
qui constitue proprement cette ph1losoph1e de I h1sto1re, c est
détruire tout le paulinisme. Non, le péché est et reste toujours a ses yeux une transgression posi~v~ de la loi de Dieu,
a laquelle répond un acte de la volonté d1_vme daos I_a ré~emption. Tout le mystere est ici : métaphys1quement mév1table,
le péché est moralement coupable et digne de condamnation. Voila le conflit tragique dans lequel s'agite la conscience de Paul comme sa pensée. II y a une sentence réelle
de condamnation portée par la loi de Di~u, qu1il s:agit de
lever comme il y a un état charnel duque} il faut sorbr. Nous
avon~ relevé ces deux éléments que Paul affirme avec la ~eme
éner()'ie
dans sa doctrine de la rédemption et daos sa philosoO
phie de l'histoire, le premier correspon~ant au car_actere
moral et subjectif du péché dans la conscience humame, le
second a la Ioi du développement nécessaire de la c~é~tion
arreté daos le conseil de Dieu. Ce qu'il y a de caractér1sh~ue
et d'admirable a nos yeux daos le paulinisme, c'est la man~ere
dont il a concilié cette antithese qui le travers~ tout enh_er,
daos sa conception de la mort et de la rés~rrectwn du ?hrist,
en sorte que, daos cette crise représental1ve ~e la cr!se pa_r
laquelle toute l'humanité doit passer, celle-c1 a la fo1s sub1t
la peine de la mort encourue, et en meme t?mps se transfo~m~
et ressuscite avec le Christ dans une vie no?velle. Am_s1
l'expiation du péché et le développement orgamque ~e la v1e
se font en meme temps; c'est un seul et meme acle qm répare
le passé et inaugure un meilleur avenir. .
.
..
Pour mettre en pleine lumiere cette philosophie rehg1euse
de l'histoire, il nous suffira de commenter un passag~ de la
lettre aux Galatesou Paull'a résumée d'une
lum1~euse,
Gal., iv, f-11 : « Toutle temps que l'h~r!her est _mmeur,
bien qu'étant possesseur de tout, sa cond1twn ne d1ftere en
· d elle de l'esclave · il est placé sous la lutelle de ses
rien e c
'
.
.
,. ra. d
mailres et des administrateurs de ses b1ens Jusqu a ge e

~ª?ºº

�150

1

REVUE DE L IIISTOIRE DES RELIGIOXS

majorilé fixé par le pere. De meme, nous aussi, durant notre
minorité spirituelle, nous avons élé sous le joug des institutions religieuses élémentaires du monde, úd -.:e aiot:r.et:nou
x.óa¡,.ou. » Sous cette expression ta: a-.otxet:x Paul réunil hardiment
lareligion juive et les religions pa1ennes, en tant que moyens
d'éducation rudimentaires aujourd'hui dépassés. Puis il continue ainsi : « ~ais, quand fut venue la plénitude du temps,
c'est-a-dire quand cet enfant mineur auquel il compare le
genre humain arrive a l'époque de sa majorité, quand il est
mür pour la crise d'ou il doit sortir homme fait, alors Dieu
a envoyé son fils, né de fernme, venu sous la loi pour nous
racheter de la loi et nous rendre fils de Dieu comme lui par
l'adoption divine ; ce qui réalise en nous cette filialité divine,
c'est l'esprit du Fils de Dieu meme qui, infusé daos nos
cceurs, met sur nos levres ce mot: Abba, Pere ! »
Le christianisme est done autre chose qu'une révélation
doctrinale, ou meme la simple réparation équivalente du
passé; il est l'achevement organique de la vie humaine, la.
supreme étape du développement qui la fait sorlir de l'étal
psychique pour la mener a l'état spirituel, qui fait passer
l'homme de l'esclavage a la liberté, de l'a.ge de minorilé a
l'a.ge de la majorité. D'autre part, il est certain que cette
transformation est amenée par un acle surnaturel de Dieu
(ó 8eo,; &amp;~:x;;latEtAE'I -.0-1 útó'I :x~-.ou). Mais ce qui est tres remarquable, c'est que cette intervention surnaturelle ne rompt
nullement la chatne du développement organique parce
qu'aux yeux de l'apótre, la direction de l'histoire est une
création continue; parce que Dieu ne cesse jamais d'etre
actif et présent dans son ceuvre. L'envoi du Fils au terme
des temps d'esclavage et de minorité est un couronnement,
l'achevementdel'ceuvre commencée,non un accident ou une
exception.
Le christianisme est la religion absolue; et la religion
absolue vient avec la plénitude du temps. Pourquoi vient-elle
alors et non plus lól, si ce n'est qu'elle ne pouvait apparattre
avant que les conditions historiques de sa réalisation fussent

mm

1

COXTRIBUTIO:-; A L ÉTUDE DU PAULL'l¡IS.\IE

151

remplies? L'humanilé devait etre müre pour sortir de tutelle
et elre reconnue majeure. Faire mürir l'humanité adolescente,
ce fut la ta.che de ces institutions rudimentaires, le juda'isme
et le paganisme dont l'apótre a parlé. lUais alors, dira-t-on,
qu'y a-t-il de surnaturel ou d' extraordinaire dans le christianisme? Ou est le drame moral de la rédemption? Le fruit
est múr et il tombe, voila tout. Cette objection vient de ce
qu'on se méprend completement sur le gen re de cette préparation ou maturation de l'humanité. On est aux antipodes
de la pensée paulinienne quand on s'imagine qu'elle consistait
daos une élévation graduelle el une amélioration morale, en
sorte que l'homme passerait par une transition insensible du
moins bien au bien et du bien au mieux. La plénitude du
temps, au contraire, est venue quand vint la plénitude de la
conscience du péché. Réaliser cette conscience désespérée
du péché et mener jusqu'a la mort l'étre charnel, ce fut la
ta.che de la loi et le but de cette premiare période. Ainsi
d'une fa&lt;¡on toute morale, la loi qui provoque et condamne
en meme temps le péché dans tous les hommes, créait dans
l'histoire et daos la conscience la réelle possibilité del' entrée
de la gra.ce dans le monde. Ou manque le sentiment du
péché, en effet, et avec ce sentiment le désespoir de l'etre
moral d'y échapper jamais, le sentiment de la gra.ce est
impossible, car les deux sentiments sont corrélatifs et se
déterminent l'un par l'autre. On voit done que la premiare
période de l'hisloire qui aboutit a la dissolution et a la mort
n'est pas moins nécessaire que la seconde; car, sans celle-la,
celle-ci ne pourrait venir. Tou tes deux rentren t daos le plan
divin et en forment les deux parties essentielles selon le mot
de l'apótre : « Dieu les a tous enfermés pour la désobéissance,
afio de faire miséricorde a tous. »
Ce lien interne apparattra mieux encore daos ce qui suit :
&lt;&lt; Dieu envoya son fils, dit l'apótre, né de femme, ven u sous
la loi (ye-16¡.,.mv h yuv:.ctY.ó;, 'fE'ló¡,.E•10•1 ú;;o 116¡,.~'I) ». A quoi tendent
ici ces déterminations en apparence superflues? L' exégese
tradilionnelle voit dans la premiare, ye-16:,.s-1~-1 h 'f;,¡,1:,,:::d;, une

•

�152

1

i53
nilé doit passer par l'état psychique avant d'arriver a l'état
et a la conscience de fille de Dieu. Des lors, le christianisme
n'est plus quelque chose d'extérieur a l'humanité ou d'accidentel d8:°~ son histoire, mais un degré prévu du développement rehgieux et moral de la nature humaine elle-meme 1 la
suite et l'achevement de la premiere création de Dieu. Ne
peut-on pas dire, en effet, que c'est la nature humaine qui
meurt avec le premier Adam, et que c' est cette meme nature
humaine qui, pour se transformer, ressuscite avec le second?
Apres s'etre opposées, les deux périodes s'enchatnent, en ce
sens que la premiare a son but et sa fin dans la seconde
comme celle-ci a ses racines dans la premiere. Ajoutons:
en . effet, ~u' au point de vue h~storique, elles ne sont pas
rehées umquement par la consc1ence du péché, mais encore,
dans la révélati?n divi_ne, par_ « la promesse » (1¡ h"yyE)-!") et
par les prophébes qm entretmrent a travers toute l'histoire
d'Israel la validité de la promesse faite a Abraham(Gal., m).
La promesse, en effet, daos la conception paulinienne, c'est
déja l'évangile de la justification par la foi venu avant la personne du Christ; c'est, dans la saison premiare, l'anticipation
de la saison future, comme, dans celle-ci, apres la crise de
la mort et de la résurrection, il ne manque pas dans la vie
du croyant de restes de sa condition antérieure dont il ne se
dépouillera que peu a peu (2 Cot. 1v, 16).
~l faut tir_er une de:n~ere conséquence de notre interprétal10n des 1dées pauhmennes. Comme il est certain que le
premier Adam, d'apres Paul, était essentiellement psychique
ou charnel et n'avait pas le ,.vó'.üfl·" ~w~,.otoü•1 , l'esprit qui
fait vivre, il est certain aussi qu'il ne pouvait pas avoir les
fruits de cet esprit, a savoir la justice et la vie éternelle. En
d'autres termes, loin d'etre immortel par essence, l'homme
primitif était, par essence, mortel et corruptible. Remarquez,
en effet, que ce n'est que grAce a la transformation de la
nature humaine daos le Christ, lorsqu'elle devient spirituelle
de psychique qu'elle était, que cette nature mortelle revet
l'immortalité, et ce qui était corruptible; l'incorruptibilité ;
UNE CONTRIBUTION A L'ÉTUDE DU PAULINISME

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

allusion a la conception surnaturelle de Jésus dans le sein
d'une vierge, c'est-a-dire l'exclu!-ion de tout pare humain.
On ne peut pas tomber dans une plus grande méprise. Non
seulement cette idée n'est pas dans ce texte, mais il y en a
positivement une toule contraire. L'étre né de la femme est
ici appelé de ce nom pour Mre assimilé a tous les autres
hommes, non pour en étre distingué. C'est un homme réel,
entré dans la vie par la voie commune a tous les autres
enfants des hommes, parce que, devant porter sur la croix
toute la premiere humanité psychique et charnelle, il lui
devait appartenir réellement. C' est pour la meme raison que
l'apótre ajoute : « venu sous la loi », parce que, le régime de
la loi étant celui de l'humanité mineure, et comme c'est en
lui que l'humanité tout d'abord devait subir la crise d'évolution vers une vie supérieure, il fallait que le Christ eú.t en
lui tous les caracteres essentiels de la premiare période, la
chair et la tutelle de loi. Car, aux yeux de Paul, quand le
Christ meurt, c'est l'ancienne humanité qui meurt en lui, et
quand il ressuscite, c'est encore l'humanité qui ressuscite en
celui qui la représente. Qu'on ne s'y trompe point : l'ere
nouvelle pour Paul ne commence pas a l'incarnation du
Christ, mais seulement a sa résurrection. C'est sa croix qui
fait la séparation des deux Ages.
11 fallait, avons-nous dit, que le Christ résumAt en lui la
premiere humanité psychique pour que celle-ci püt accomplir en lui l'évolution qui devaitlamener a une vie supérieure.
Voila pourquoi, enfant de la femme comme tous les autres
individus humains, il est aussi venu sous la loi, pour accomplir la loi et supporter en meme temps la malédiction portée
par la loi sur l'humanité pécheresse. Vhumanité mourant en
lui et par lui, paie sa dette de mort et, quitte du péché comme
de la mort, peut ressusciter avec lui et par lui a une vie
toute nouvelle. Ne voit-on pas des lors quel líen organique
relie cette seconde période de l'histoire a la premiere?
Comme il est de la condition humaine que l'homme passe par
l'enfance avant d'arriver al'Age de raison, de meme l'huma-

,

11

�i54

REVUE DE L'msTOIRE DES RELIGIONS

c'est-a-dire que l'homme n'entre dans l'immortalité qu'en
entrant dans « le royaume éternel de Dieu ». Ces deux
expressions sont parfaitement équivalentes chez Paul. Paul
n'a pas J'idée d'un corps charnel qui serait inattaquable a la
mort. Dans son langage, les notions de chair et de corruption
sont corrélatives et inséparables. 11 &lt;lira que « celui qui seme
pour la chair moissonnera la corruption. » (Gal., v1, 8.) On
comprend également pourquoi il ne s'occupe pas de la condition des méchants dans son eschatologie et pourquoi
surtout il est aux anti podes d'un enfer éternel. Le pécheur
impénitent ne sort pas de l'état charnel et reste par conséquent soumis a la loi de corruption et de destruction qui régit
les etres charnels. Ils périssent et sont comme s'ils n'avaient
jamais été.
Mais alors il faut entendre aussi autrement qu'a. la fa&lt;¡on
vulgaire, cette parole qui sert de point de départ a tous les
raisonnements de l'apótre : « La mort est le salaire du
péché ; elle est entrée dans le monde par le péché. » Puisque
le premier homme n'était pas immortel de nature et par
essence, il ne faut pas dire que la loi physique de la mort
n' existait pas dans le monde avant le péché d' Adam. Paul
n'a jamais dit cette absurdité que s'est appropriée la doctrine
traditionnelle. II ne se représente pas la mort comme une
punition surnaturelle du péché, comme un ch&amp;.timent venant
du dehors s'abattre sur un etre créé immortel. La chair n'a
pasen elle le principe de la vie parce qu'elle n'a pas le príncipe de la justice. D'elle sortent le péché et la mort par la
meme dialectique interne qui fait sortir la justice et la vie
du príncipe spirituel de l'humanité. En d'aulres termes, la
chair est d'essence corruptible parce qu'elle ne peut jamais
etr~ que dans un rapport négatif avec le royaume de Dieu.
Au fond, pécher, c'est déja commencer de mourir et mourir
c'est achever de pécher, c'est-a-dire de s'écarter de la source
de la vie. Le péché et la mort sont deux moments organiques
du meme processus de dissolution provoqué dans la chair
par la loi. L'homme était appelé 1 sans nul doute, a une vie

1

UNE CONTRIBUTION A L ÉTUDE DU PAULINISJIJ!l

155

supérieure qui devait etre en meme temps pour luí la vie
éternelle; mais il n'y pouvait arriver qu'en se transformant
~'etre psychique en etre spirituel. Tant qu'il reste psychique,
Il reste nécessairement pécheur et mortel. La mort n'est le
salaire du péché que parce qu'elle en est le fruit ' et l'une et
1,autre sont les fruits naturels de la chair.
On voit combien les idées de l'apótre Paul sont déterminées et conditionnées les unes par les autres. Tout est lié
dans ce systeme si profond et si orio'inal et le meilleur sio-ne
d'une juste interprétalion sera toujiurs Íe maintien de c;tte
cohérence intérieure entre toutes ses parties.

A.

SABATIER.

�LE L\AIMON

LE

AAIMON
HISTOIRE D'UN MOT ET D'UNE IDÉE 1

L'origine significative du sanskrit deva, du grec Ztú, et 8tó,, du
latin deus, dieu, primitivement brillant, ne laisse aucun doute sur
celle de 011i-11wv, qui se rattache a la meme racine que 011iw, je brille,
je brftle (cf. a:;¡-10,, brillant; sanskrit, di, parf. di-day-a, briller).
Ainsi s'explique l'identilé de sens dans Homere des mots 8tó; et
a11iv-wv désignant l'un et l'autre la divinité.
L'élymologie adoptée par Pott, et a laquelle Curtius parait assez
favorable, qui fait dépendre 011iv-wv de otxlw &lt; couper, diviser, distribuer », et qui en identifieraill'idée premiere avec celle de la divinité
en tant que dispensatrice des biens et des maux, n'a d'autre raison
d'etre que l'inobservation de la double acception primitive de
011lw, briller, brú.ler.
L'explication ancienne, qui rattacbait 011iµwv a 011~¡.r.wv, intelligent,
savant, était plus pres de la vérité, les racines 011,¡ et 011, procédant
d'un meme antécédent et le sens de savant (celui qui connait, qui
voit) dérivant généralement de celui de briller, etre éclairé, etc.
Bien que 011.iµwv, comme nous l'avons déja vu, ait chez Homere le
sens de dieu et se confonde souvent avec celui de Ot6;, on peut
constater pourtant dans l'emploi homérique des deux mots les
différences suivantes :
011ív-wv est d'un emploi bien moins fréquent que 8tó,; otx1v-wv n'est
i) Résumé dº une conférence faite

dernier.

a la Faculté

des LeUres de Lyon en mars

i57

presque jamais employé au pluriel, 8tó, l'est tres souvent; aa.lv-wv
n'a pas de forme féminine, tandis que le féminin 8tci correspond a
8t6;. Les 8tol sont qualifiés, déterminés; le poete les dit immortels;
ils habitent l'Olympe, ils sont opposés aux hommes, aux mortels;
de plus, 8tó, est le terme générique sous lequel sont compris Zeus,
Apollon, Poseidon, etc., dont les traits, le caractere, les actes, les
fonctions , sont sans cesse indiqués. Rien de tel pour le 011!µw·1,
divinité isolée, anonyme, sans sexe, sans altributions définies et
qui, a ce titre, est essentiellement propre arésumer en soi tout ce
que comporte l'idée divine a l'époque héroique et particulierement
l'omnipotence, abstraclion faite des passions anthropomorpbes,
comme la colere, la pitié, l'amour, etc., qui peuvent en contrarier
l'exercice.
Ainsi doit s'expliquer, je erais, le róle déji:i mixle du 011/µwv cbez
Homere. Tout-puissant, inflexible, impassible, de lui dépendent le
bien et le mal. 11 est identifié en quelque sorte au destin. En un
mot, c'est la divinité corn;ue comme cause de toute chose et par
conséquent du bonheur el du malbeur des hommes '. Tel il est
resté d'ailleurs dans tout le cours de l'antiquité paienne et de la
les mots de tulitx!µwv, celui pour quila divinité est bonne,heureux et
K11xolla.iv-wv, celui pour qui la divinité est méchante; l'influence favorable ou néfaste qu'attribuent Plutarque et Apulée entre autres
aux 011!µove, devenus légion, etc.
Ce n'est qu'avec le christianisme que le 011iµwv, ou plutót les
lltx,µov.,, ont pris un caractere nettement mauvais. Ils sont assimilés
au diable, dont ils semblent, pour ainsi dire, la monnaie; ils
forment l'antithese de Dieu, qui leur laisse l'empire du mal en se
réservant celui du bien.
La conception du otxlv-wv ho;nérique constilue done des ces hautes
époques comme un embryon de monothéisme rationnel ou le germe
de l'idée d'un dieu unique de qui tout dépend, et par conséquent
responsable de tout. Mais un tel dieu était trop abslrait pour soutenir la concurrence avec ses rivaux anthropomorphes, exclusivement bons a ce titre pour ceux qui les priaient et les comblaient
d'offrandes. La mylhologie étouffa ainsi la semence,de la philosopbie naissante qui ne devait ressusciter en Grece que bien des
1) Pour les détails, voir Hild, Étude sur les Démons, et Monin, Critique philosophique, nouvelle série, I, p. 201-202.

�•

158

REVUE DE L'HISTOIBE DES RELIGTONS

siecles plus tard et sous des formes qui conserverent souvent et
pour longtemps l'empreinte des mythes qui l'avaient précédée.
En tout cas, c'est a cette intluence de la mythologie, a l'idé~
qui vient d'elle des dieux anthropomorphes, essentiellement bons
pour leurs adorateurs, qu'est due surtout l'importance prise par
l'insoluble question de !'origine du mal. Les dieuxbons nécessitaient
l'hypothese des divinités malfaisantes ; de celle-ci et de ceux-la
découlait a son tour la nécessité d'une synthese dont pendant de
longs siecles l'esprit humain s'est tourmenté vainement a chercher
la formule.
PAUL REGNAUD.

BULLETIN CRITIQUE
DE LA

RELIGI ON ÉGYPTIENNE

LE RITUEL DU SACRIFICE FUNÉRAIRE

E. Scbiaparelli, Il Libro dei Punerali degli Antichi Egiziani, tradotto e commentato da Ernesto Schiaparelli, Roma, Torino, Firenze, Erro. Lrescher,
1881-1882, gr. in-4, 1 vol. de texle, vm-166 pages, prix 50 francs, et
3 volumes de planches, prix 100 francs.
1. Dümichen, Det Grabpalast des Patuamenap in der Thebanischen Nelrropolis, in vollstiindiger Copie seiner Inschriften und bildlichen Darstellungen,
und mil Uebersetzung und Erliiuterungen derselben, herausgegeben von
Johannes Dümichen, Leipzig, J.-C. Hinrichs, 1884-1885, 2 vol. in-4, I,
xm-48 pages, xxv1 planches; IJ, 56 pages, xx1x planches.

Les textes des Pyramides, que j'ai analysés brievément dans un
article précédent 1, font partie d'un rituel des plus compliqués,
dont on observait scrupuleusement les indications en tout ce qui
concernait la consécration du tombeau, les cérémonie.s des funérailles et celles des services commémoratifs qu'on célébrait chaque
année, adate fixe, en l'honneur des morts. bes versions d'Ounas 9 de
Teti, de Pepi l"', ne donnent le plus souvent que les prieres, sans
1) Cf. Revue eles Religions, t. XIU, p. 123-139.

�160

REVUE DE L'HISTOlRE DES RELIGIONS

indiquer les personnes qui prenaient part aux sacrifices , leurs
mouvements, leur mimique, l'instant précis ou chaque parole
devait étre prononcée, ou chaque objet devait étre présenté. Celles
de Mirinrl et de Pepi II fournissent déja quelques détails de mise
en scene. Celles du second Empire thébain, de l'époque sa'ito, des
temps gréco-romains, suppléent au silence des monuments plus
anciens, et multiplient les indications ritualistiques; quelques-unes
meme joignent au texte des tableaux qui illustrent chaque moment
des opérations, et qui nous permettent de reconstituer le drame
des funérailles, de le noter avec la méme exactitude qu'on ferait
aujourd'hui un ballet. On comprend facilement la raison qui a
déterminé les scribes égyptiens des ages récents a multiplier ainsi
les renseignements. A mesure que les siecles s'accumulaient, le
sens véritable des rites tendait de plus en plus a se modifier,
peut-etre meme a disparaitre; on les pratiquait indifféremment et
comme par machine, sans trop savoir quel motif les aneétres avaient
eu de les établir. Beaucoup d'entre eux ne répondaient plus en
aucune fai;on aux idées qu'on entretenait sur les conditions de
l'autre vie. On les respectait cependant, et on s'obstinait d'autant
plus a les accomplir qu'on en comprenait moins la portée. De
méme que les libraires chargés de copier le Livre des "flforts,
lorsqu'ils hésitaient entre deuxlei;ons différentes d'une meme phrase
ou d'un meme chapitre, les transcrivaient a la suite l'une del'autre,
et laissaient a l'ame le soin de discerner la bonne, les prétres,
auxquels revenait le soin d'enterrer les momies, ne voulaient ríen
retrancher du cérémonial traditionnel, de peur de supprimer
quelque formalité utile au bonheur de l'homme en son tombeau;
et, comme il était a craindre qu'on oubliat bien des choses, si l'on
continuait a ne tracer que le texte des oraisons dans les chambres
funéraires et sur les papyrus, on commern;a d'y joindre en rubriques
toutes les recommandatíons nécessaires a qui voulait les réciter
efficacement. Les ouvrages ou l'on a reconnu ce mélange de
priéres et d'índications professionnelles, se rapportent, les uns,
comme le Rituel de l'embaumement, a. la préparation du cadavre,
les autres, comme le Livre des funérailles, a. la mise au tombeau.
Le Livre des funfrailles a été découvert, vers 1877, par M. E. Schiaparelli, et publié par lui, a partir de 1881, dáns un mém9ire, qui
malheureusement n'est pas encore achevé. M. Schiaparelli a établi
le texte au moyen de trois documents principaux. Le premier est

LE RITUEL DU SACRIFICE FUNÉRAIRE

r

i61

conservé au musée de Turin. C'est un cercueil de bois, en forme
de momie, qui appartenait au scribe royal de la nécropole thébaine,
Boutehiamon, fils de Thoutmos et de la dame Bokiamon. Ce personnage, qui, pendant sa vie, avait ·pris part a tant d'enterrements,
voulut sans doute emporter avec lui dans l'autre monde un exemplaire du livre ou il s'était instruit a ses fonctions, et le fit transcrire entierement, aux encres rouge et noire, sur les deux couvercles de son cercueil. Le manuscrit compte environ trois cents
lignes en hiératique de la XX• dynastie, net et lisible. Quelques
égratignures du bois ont fait disparaitre i;a et la des mots ou
méme des portions de lignes. Ces !acunes sont presque toujours
faciles a combler, grace au papyrus de l'Hathorienne Sa'i, l'un des
plus précieux que possede la riche collection du Louvre 1 • Ce
papyrus a été commandé, vers la fin du premier ou le commencement du second siecle de notre ere, pour une dame thébaine
nommée Sai, qui appartenait probablement a une grande famille
d'archontes, celle des Soter. C'est done un des monuments les plus
récents qui nous soient parvenus de la paléographie égyptienne;
l'écriture en est maigre, gauche, anguleuse. Dévéria en avait
reconnu l'importance et s'en était serví, a plusieurs reprises, dans
le mémoire qu'il consacra au fer et a l'aimant chez les Égyptiens •,
mais la mort l'empecha d'en donner l'édition qu'il méditait.
M. Schiaparelli l'étudia sur lieu pendant l'hiver de 1877-1878, vit
qu'il contenait une version du Livre de Boutehiamon, et le calqua
en entier. Un hasard heureux luí révéla bientót une troisieme
recension plus importante peut-etre que les deux autres. Champollion et Rosellini avaient dessiné dans la ~syringe de Séti lº', puis
publié, une série de scenes des plus curieuses, ou l'on voit des
prétres occupés a vetir, a huiler, a nourrir la statue du roL Les
trop courtes légendes qui accompagnaient les tableaux concordaient
tres exactement avec certaines indications du Livre des funérailles;
d'ailleurs M. Naville avait fait connaitre, en ·1873, dans la Zeitschrift,
quelques lignes des inscriptions gravées sous les figures, et ce
fragment co'incidait avec un passage du livre de Boutehiamon.
1) Th. Devéria, Catalogue des Manuscrits égyptiens, p. 170-171, vn, 4, Inv.
n• 3155.
'

2) Le fer et l'aimant, leu1' nom et leur usage dans l'ancienne l!Jgypte, dans les
Mélanges, t. I, p. 45.

\

�162

REVUE DF. L'RTSTOIRE DES RELIG!ONS

U .: RITUEL DU SACRIFICE FUNÉRAJRE

M. Schiaparelli eut la fortune de retrouver une copie complet

da.ns les papiers inédits de Rosellini, et, comme un bonheur ;;
meme
qu'un malheur ne vient J' amais seul , M. Navi'lle 1m· commu.
mq?a, vers le m~me tomps, ses carnets de voyage, ou il avait consi?ºe un_e c?pie plus fidele que celle de Rosellini. La version de Séti I..,
illustree a profusion par des sculpteurs de grand talent, luí permit
n~~ seu~ement de comp~endre le texte, mais de retracer les péripehes d1verses de la céremonie. Jusqu'a présent il n'a tradu't
1
Té
.
'
I que
a mo1 1 env1ron du Livre des funérailles; le reste paraitra des que
l'état de sa santé lui permettra de reprendre le travail. La traduction
est nette, pr~s~ue part?ut _excellente, les notes philologiques soni
~o~rtes en general, mais bien placées, le commentaire est des plus
mtere~sants, malgré la tendance mystique qu'on y remarque par
endroits, et rend un compte suffisant de ce qui se passait pendant
le sa~rifice en !'honneur d_es morts. M. Schiaparelli a depuis lors
passe_plus de ~1x mois en Egypte, et a recueilli dans les tombeaux
de Thebes des documents nouveaux dont il profitera pour compléter
son oouvre.
Ceux q1:e M. Dümichen a placés a sa disposition, et a celle de
tous _les Egyptologues, peuvent des a présent compter parmi les
plus i~portants. La plupart des voyageurs qui ont visité la plaine
de Thebes sont entrés dans le tombeau de Petéménophi mais n'
sont pas demeurés Iongtemps. Sans parler du dange~ qu'ils ;
a~r~ntent de glisser inopinément et de tomber dans un puits, les
mllho~s ?e chauve-so~ris qui y ont établi leur quartier général,
leur ~1wan, comme d1sent les bourriquiers arabes, l'ont empesté
au pomt qu'on ne peut y séjourner quelque temps sans etre saisi
d'un mal de coour irrésistible. Méme les employés du Musée de
Boulaq, a~ue~ris, par métier, a toutes les odeurs, ne se sont pas
acco~tu~es a celle-la et paient leur tribut comme les autres.
M. D~m1ch~n avoue n'avoir pas été, lui non plus, a l'épreuve de la
nausee, et Je me figure aisément ce qu'il a du souffrir a copier les
textes dont ce tombeau maudit est littéralement couvert. Non
seulement il a_entrepris ce travail, mais il y a persévéré pendant de
longues semames, et c'est la un acte de dévouement dont on ne saurait t_rop luí e_tre reconnaissant. JI n'a eu ni le temps ni le désir de tout
dessmer'. ma1s ce qu'~ a recueilli lui a fourni la matiere de six grands
volumes m-quarto, dont deux sont déja entre nos mains. Les murs
du tombeau et les inscriptions ont souffert beaucoup du temps

.l..
1
1
1

163

et des hommes. M. Dümichen a profité des versions du Livre des
funérailles et des textes des pyramides pour combler les lacunes.
Ses restitutions, indiquées avec soin, évitent au lecteur les difficultés qu'on éprouve d'ordinaire a se reconnaitre au milieu de phrases
mutilées; l'examen le plus superficie! montre d'ailleurs qu'elles
ont été exécutées avec une habileté et une précision qui laissent
peu de prise ala critique. Les introductions renferment la traduction
complete de tous les morcéaux. Le premier volume est consacré
presque entierement a la table d'offrandes. Elle était tres développée dans le tombeau de Pétéménophi~ M. Dümichen l'a compa. rée a d'autres documents du meme genre qu'on trouve dans les
mastabas de l'Ancien Empire et d·ans les syringes de l'époque
thébaine et salte. On y trouve melés une partie des texte~ de
Schiaparelli, mais illustrés de vignettes nombreuses , dont les
données rectifient parfois et parfois completent ce que nous
avaient appris les vignettes du tombeau de Séti ¡er. Ce qui vient
ensuite reproduit pour la plupart les formules que j'ai copiées dans
les pyramides royales de la v• et de la VI• dynas~ie. Les variantes
y sont rares, et celles meme que j'y ai relevées me paraissent
provenir souvent d'erreurs commises par les scribes. La langue
archaique de ces documents ne devait plus etre comprise couramment pendant les siecles qui précéderent notre ere, et les pretres
les plus habiles devaient commettre en les lisant plus d'un contresens. II est a remarquer que les fautes se rencontrent presque
toutes dans les endroits ou les égyptologues modernes hésitent et
proposent des interprétations diverses. C'est la un fait de nature
a les encourager dans leurs recherches; il est beau d'en etre arrivé,
apres soixante ans seulement d'étude, a comprendre les textes les
plus anciens et les plus obscurs de la langue aussi bien que pouvaient le faire les Égyptiens instruits qui vivaient sous les dernieres
dynasties indigenes. Les traductions de M. Dümichen ne different
de celles de M. Schiaparelli ou des miennes que par des nuances.
Les savants étrangers au déchiffrement, et qui voudraient se servir
de nos traductions pour connaitre les idées des Égyptiens sur
l'autre monde, peuvent les employer avec confiance, sans courir le
risque de se tromper sur autre chose que sur des points de détail.
J'ai déja rappelé a plusieurs reprises que les cérémonies
de l'enterrement avaient pour objet de préparer au mort une
maison, de la meubler, de l'approvisionner, et de le placer luí-

�i64

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

meme dans des conditions telles, qu'il ne mourtit pas une seconde
fois a jamais, mais qu'il profitat de tout ce que la piété de ses
enfants ou sa propre prévoyance lui avaientassuré pour l'entretenir
en santé a pres sa disparition d'entre les vivants. Bien des personnes
ont été surprises de la minutie avec laquelle j'ai suivi cette idée
jusque dans ses dernieres conséquences et se sont demandé si je
ne m'étais pas avancé trop loin. La minutie n'est point mon fait,
elle est le fait des Égyptiens eux-memes. Cet étrange peuple, l'un
des plus subtils et des plus formalistas qui ait jamais existé, n 'avait
voulu rien laisser au hasard en matiere aussi importante. 11 ne se
contentait pas de faire une offrande au mort; i1 s'inquiétait aussi
de savoir comment elle parviendrait a son adresse. La momie n'était
plus qu'un corps inerte, emprisonné de bandelettes, incapable de
marcher, de manger, de parler, de voir, d'accomplir aucune des
fonctions inséparables de la vie en l'autre monde comme en celuici. On s'effor9a de lui rendre ce qui lui manquait, et on imagina
pour cela un cérémonial des plus compliqués, celui-la meme qu'Hor
avait inventé au profit de son pere Osiris. Tantót c'était la momie
elle-meme qui le subissait, tant0t c'était une des statues en bois
ou en pierre qu'on enfermait dans le tombeau et qui servaient de
support au double. Le décrire en entier serait fastidieux; je me
contenterai d'en exposer la partie la plus importante, l'opération
par laquelle on ouvrait la bouche et les yeux du mort pour lui
permettre de recevoir et de manger le repas funéraire. Elle s'accomplissait dans une des chambres de la chapelle extérieure et sur
l'espace libre qui s'étendait devant le tombeau. Plusieurs personnes
y prenaient part. C'était d'nbord l'officiant (khri-hibou) qui, le rouleau de papyrus en main, dirigeait la cérémonie, indiquait a chacun
la place a prendre ou les gestes a exécuter, récitait ou souftlait les
discours qu'on devait tenir a chaque moment de l'action. 11 était
aidé dans sa tache par un domestique (somou, sotmou), par un ami
(smfrou) qui, ou bien était réellement choisi parmiles amis ou bien
était un employé de rang secondaire chargé de les représenter,
par le füs meme du mort, son {lis qui l'aime (si-mirif), par les deux
pleureuses en chef, la grande qui figurait lsis, la petite qui figurait
Nephthys, par un bouche1· (monhou, amenhou), et par des figurants,
l'Amiasi (celui qui est dans la syringe), les Ami-Khonti (ceux qui
sont a l'intérieur), les Masniti (gardes du c_orps d'Hor) 1 , I'Horkhitit
i) Les Afasinou, Masniti sont représentés a Edíou la pique a la main et for-

LE RITUEL DO SACRIFICE FUNÉRAIRE

!65

et d'autres encore. C'étaiL la représentation d'~ ~yste~e. divin
qu'on jouait a chaque enterrement. La momie eta~t Osms, les
pleureuses, ses deux soours, Isis et Nephthys; Anub1s, Ho_r, tous
les dieux de la légende osirienne se préssaient autour de_lm. O~ se
demandera peut-etre combien d'acteurs exigeait la representat10n
de ce drame? Autant qu'on voulait mi qu'on pouvait s'en procurer
pour toutes les scenes qui s'accomplissaient a l'exlérieur du tombeau, le convoi, la lamentation, le sacrifice sanglant, le repas
funéraire, fort peu pour celles qui avaient le caveau comme
théatre. La momie n'avait presque jamais autour d'elle plus de
quatre personnages ala fois, Hor et ses trois enf~nts, _les_ dieux de~
quatre points cardinaux du ciel, ceux q~i ~va1e~t Ja~s enseve~
Osiris. Ces quatre personnages, donl le prmc1pal, 1 º:fic1ant,. re~resentait Ilor devenaient tour a tour, selon les besoms del act1on,
l'Amiasi, 1e's Amioukhonti, les Masniti, peut-etre meme le fils du
mort.
. .
Les mouvements et les discours de ces personnages sont consignes
dans l'écrit spécial qui portait pour litre : e Faire l'ouverture de
la bouche (Ouap-ro ) et des yeux a la statue • du mort, ou ,,« a_u
mort , lui-meme. Elle aurait d0 s'accomplir toujours dans 1 mterieur du tombeau, que les Égyptiens appellent la Salle d'or (Ha~noubou), c'est-a-dire dans la chambre meme du sarc~phage, ~a1s
l'étude directe des monuments montre qu'il ne pouva1t pas en e~re
ainsi le plus souvent. Dans la plupart des mastab~s ~t de~ hypogees
de l'Ancien et du Nouvel Empire,la chambre funeraire n est pas ~e
plain-pied avec les autres salles; on n'y parvient que par un .puits
vertical, dont la profondeur varie entre trois et quarante ~etres.
Si done l'Ouverture de la bouche avait dti s'y faire, les prelres el
les gens de la famille auraient été obligés de descendr~ et d_e
remontar a chaque instant au bout d'une corde , . ~e qm aura1t
compliqué leur oouvre de piété et l'aurait rendue per11leus_e. 11 me
parait résulter de !'examen des peintures et des bas-reliefs que
ron dressait le plus souvent la statue, soiL dans l'une des chambre~
de la chapelle extérieure, soit meme sur la petite plateforme ~u1
précédait le tombeau, et qui devenait la Salle d'or pour la c1r· t la garde d'Horus. (Cf. Lanzone,Diziona1·io di lllitologia Egizia, p. 326-327,
ma1enX,3.JLeur nom vient de la racine mas, mos,piquel',_pe~
.
Tav.
cer, d'o11 seul':pte,·
~t naítre. lis sont liUéralement ceux qui piquent, ceua; qm pomtent de la lance.

�·166

7

REVUE DE L JIISTOIRE DES RELIGIONS

conslance. On la posait, la face au sud 1 , sur une couche de sable
de dix ou quinze centimetres d'épaisseur, qui simulait la montagne funéraire, la région stérile de l'Occident, puis le domestique ou
I'ami entrait en scene. II tournait autour d'elle, l'encensoir a la
main, en répétant a quatre reprises : « Tu es pur, tu es pur, o
Osiris N &gt; et commenc;ait les purifications préliminaires. C'était
d'abord avec l'eau contenue dans quatre vases a goulot latéral.
II passait quatre fois derriere la statue et l'aspergeait en récitant
une courte formule : « Ta propreté est la propreté d'Hor et réciproquement, ta propreté est la propreté de Sit et réciproquement, ta
propreté est la propreté de Thot et réciproquement, ta propreté est
la propreté de Sopou et réciproquement : tu as pris ta tete et tu
as purifié tes os aupres de Sibou. &gt; Les quatre dieux invoqués
présidaient aux quatre points cardinaux, Hor au sud, Sit au
nord, Thot a l'ouest, Sopou a l'est. Ici, comme daos beaucoup
d'autres cérémonies, on disposait tout de telle sorte que le personnage fut pret a se présenter dans chacune des quatre grandes
maisons du ciel, devant chacun des dieux qui y siégeaient, et chacun des vases répondait a l'un des dieux. La libation avait pour
effet premier de rendre au mort l'usage de sa tete, que l'embaumement luí avait enlevé, et de nettoyer ses os Ala satisfaction du
díeu de la terre dans laquelle il reposait, Sibou. La purification par
l'eau a peine terminée, recommenc;ait une seconde fois avec quatre
vases de formes différentes, nommés les rouges. Le domestique ou
I'ami refaisait a quatre reprises le tour de la statue en invoquant
les quatre dieux, puis il ajoutait en guise de conclusion : , Tu es
pur, tu es pur, Osiris N &gt; par quatre fois encore: , Tu as rec;u ce
qu'il y a dans les yeux d'Hor et les deux vases rouges de Thot, te
purifiant de ce qui ne doit pas exister en toi •. &gt; D'apres la théologie
égyptienne, tout ce qu'il y avait de bon au monde était sorti del'ooil
d'Hor, tout ce qu'il y avait de mauvais de l'mil de Sit: l'offrande
qu'on présentait au mort était doncappelée l'CEil d'Hor, que ce filt
de l'eau comme ici, une cuísse de boouf comme nous le verrons plus
loin, du vin, du lait, une plante, une pierre précíeuse, un parfum,
une étoffe. La purification par l'eau n'était pas la seule des cérémonies qu'on exécutat en partie double; la plupart des rites
1) Schiaparelli, pl, La, p. 28-30.
2) Schiaparelli, pi. L b-c, p. 30-37.

LE RITUEL DU SACRIFlCE FllNÉRAIRE

167

religieux étaient répétés par deux fois. Le monde était, en effet?
partagé en deux mondes qui se complétaient mutuellement, c~lm
du Nord et celui du Sud, celui de la couronne blanche_ et celm de
la couronne rouge. Le mort ne pouvait etre assure dans son
tombeau qu'a la condition d'avoir acces a l'un et ~ l'autr~ et de
dísposer a son gré de ce qu'ils renfermaient : on lu1 ~onnait done
le blé du Nord et le blé du Sud, le vin du Nord et le vm du Sud, le
bmuf du Nord et le bmuf du Sud, ici l'eaudu Nord et l'eau du Sud,
dans les paragraphes qui suivent immédiatement l'encens du Nord
et l'encens du Sud.
.
La purification par l'encens comportait trois degrés. En pre~ie_r
lieu le domestique ou l' ami prenait cinq grains d~ parfu~. du mid 1,
de la ville de Nekhab, la derniere des grandes villes rel!g1~use~ de
I'Egypte méridionale aux temps les plus anciens, et tournait qua_t~e
fois autour de la statue en répétant: &lt; Tu es pur, tu es pur, Osms
N » a quatre reprises « Parfum, [le voici] ton parfum [q_u~] ouvr~ ta
bouche • Osiris N. goute son gout dans les demeures dmnes. C est
l'exsud;tion d'Hor, le parfum, c'est l'exsudation de Sit, le parfum,
c'est ce qui affermit le cmur des deux Hor, le parfum de ta bouche,
car ton encens [c'est celui avec lequel font leurs] purifications les
dieux suivants d'Hor. &gt; La nécessité de présenter au mort les deux
sortes d'encens était déja indiquée suffisamment ici, car Hor :,~t
le dieu du Sud, Sit celui du Nord, les deux Hor c'e~t Hor et :sit
consídérés chacun comme roí d'une des parties de l'Egypte. Cette
allusion fort nette n'empeche pas l'ami ou le domestiqu~ de prése~ter cinq nouveaux grains de parfum du Nord, de l'espece nomm.ee
Shirit-pit (Shit-pit), la fille du ciel : , Ta senteur est 1~ sent~~r
d'Hor et réciproquement, ta senteur est la senteur de S1t et rec1proquement, ta senteur est la senteur de Thot et réciproq~e1:1ent:
ta senteur est la senteur de Sopou et réciproquement. Sois etabli
au milieu de ces dieux, car ta bouche est [aussi nette que]. la
bouche d'un veau de lait, le jour de sa naissance. &gt; Les gram.s
de parfum du Nord et du Midí ne suffisaient pas encore; il falla~t
les meler avec un parfum d'origine étrangere, l'encens (sennoutri,
le parfum divin). La marche autour de la statue reprenait de p~us
belle mais avec une variante. Le domestique avait mis les grams
dans' une petite corbeille ou dans une écuelle. II la posait a plat
sur la paume de la main gauche et la portait deux fois ala bouch~,
deux fois aux yeux, une fois a la main de la statue, autant de fo1s

..

�168

..

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

en lout qu'il y avait de grains. Puis il reprenait sa litanie : « Ta
senteur est la senteur d'Hor et réciproquement, ta senteur est la
senteur de Sil et réciproquement, ta senteur est la senteur de Thot
et réciproquement, ta senteur est la senteur de Sopou et réciproquement. Tu es pur, tu es pur, Osiris N (quatre fois); ton double
est pur, tu es parfumé, tu es parfumé. Sois établi au milieu de tes
freres les dieux, car ta tete est parfumée, ta tete est parfumée, tes
os sont nettoyés de ce qui ne doit pas exister en toi. O Osiris N,
je t'ai donné l'reil d'Hor (l'encens) pour en garnir ton visage [et le
parfum] monte, monte [vers toi]. &gt; La présentation terminée, le
domestique ou I'ami entassait tous les grains sur un plat creux en
terre ou en bronze, puis l'élevait a deux mains vers le visage, et le
promenait une seule fois autour de la statue. « O Osiris N., l'CEil
d'Hor t'est présenté et son odeur monte vers toi. L'odeur de l'CEil
d'Hor monte vers toi, il vient le parfum méridional, issu de la
ville de Nekhab, il nettoie, il pare, il s'établit a demeure sur tes
deux mains, et tu es pur, tu es pur, 0risisN. (quatrefois) 1 • &gt; Telles
sont les purifications préliminaires de toute offrande solennelle.
Les morts n'en avaient pas le privilege : les statues des dieux les
subissaient aussi a I'occasion, et l'on voit, au temple de Dei:r-elBahari, Amon honoré par Thoutmos III de l'eau du Nord et de l'eau
du Sud. Le roi tient a deux mains, sur un plateau, les quatre
aiguieres et les quatre vases rouges ; il tourne quatre fois autour
du dieu etluirépetea chaque fois: &lt; Tu es pur, tu es pur, comme
le domestique ou I'ami du sacrifice funéraire.
Ce prologue achevé , de nouveaux personnages paraissent en
scene. L'offl,ciant et !'interne (Ami-khonti) vont vers la &lt; syrioge et
entrent pour voir le mort ». Ils ont l'un et l'autre !'uniforme de
rigueur, le pagne court et une écharpe a trois plis longitudinaux,
passée sur l'épaule gauche. L'interne a les mains vides; l'officiant
tient a la main gauche le rouleau de papyrus sur Jeque! sont tracées les prieres ; d'ordinaire il récilait par cwur ce qu'il avait a
dire, et le rouleau n'était guare qu'un insigne de sa fonction.
Tandis qu'ils approchent, &lt; le dispositif de la Salle d'Or• &gt; a changé.
i) Scbiaparelli, pi. L ci, LI, a-e, p. 37-53; Dümicben, Der Gra~palast des
Patuamenap, t. I, pi. VI, l. i0-15, p. 13-18 ; Maspero, La Pyramiáe d'Ounas, dans le Recueil, t. JU, p. 182-183.
2) Zosrou m Mit-noubou.

U: RITUEL DU SACRIFICE FUNÉRAIRE

!69

Le domestique s'est enveloppé le corps d'une longue piece d'étoffe,
et a ramené les deux mains fermées sur la poitrine, ou elles
reposent poing contre poing; les deux coudes sont en dehors,
saillants sous l'étoffe. 11 s'est couché sur un lit bas et court,
l'angareb des Nubiens d'aujourd'hui, les jambes repliées, comme
s'il dormait. Les documents que M. Schiaparelli a connus ne lui ont
point fourni de figures qui illustrent cette partie de la scene, mais
j'en ai trouvé nombre d'exemples a Thebes, entre autres dans une
belle tombe de la XVIII• dynastie, que j'ai mise au jour pendant
les fouilles de 1886 1 • En entrant, I'offlciant et !'in.terne trouvent
done &lt; le domestique couché et sommeillant &gt; devant la statue;
l'habitant de la Syringe (Amiasi), debout derriere elle, veille sur le
dormeur. L'habitant de la Sy1·inge s'écrie en les voyant paraitre :
&lt; Pere, pere (quatre fois) et réveille le domestique 1, pour lui dire :
, Je trouve les internes debout a la porte. &gt;1 Le domestique se
redresse aussitót et s'accroupit sur son lit ou sur une sellette préparée a cet effet, sans dépouiller le linceul qui l'enveloppe. Les
deux Internes annoncés, c'est-a-dire l'offl,ciant et !'interne proprement dit, vont se ranger derriere la statue, a c0té de I'habitant de
la Syringe, et tous quatre réunis représentent, selon la glose•,
les quatre enfants d'Hor, les dieux tete d'épervier, de singe, de
chacal et d'homme, qui ont enseveli la momie d'Osiris. Le domestique est le premier a rompre le silence : &lt; J'ai vu mon pere en
toutes ses formes. &gt; Les trois Internes (I'of(lciant, !'interne et l'habitant de la Syringe) lui répondent, en faisant allusion au mort et
a sa statue : &lt; N'est-ce pas ici ton pere f &gt; Le domestique réplique
par une allusion a Osiris, le « dieu dont la face est voilée et qui est
roulé dans ses bandelettes » funebres : &lt; Le dieu dont la face est
[recouverte d']un filet, l'a enveloppé du filet •. &gt; Les internes
reprennent aussitót la formule du domestique, formule qui leur
appartient comme a lui, puisqu'ils sont, eux aussi, les fils d'Hor :
« J'ai vu mon pere en toutes ses formes 4, - (Les Internes) proté-

a

f) La paroi sur laqualle est représenté Je sommeil du Domestique est reproduite, en fac-similé, dans Maspero, L'Archéologie tgyptienne, p. !47, fig. 151.
2) SchiapareUi, pi. LII e, l. 1.
3) Le pronom sou, le, représente ici le pere du domestique, donl il a été
question a la ligne précédente, c'est-a.-dire Je mort.
4) Ici le texte de Séti I•• insere au has de la colonne, une glose de Jaquelle
il résulte que les quatre enfanls d'Hor étaient considérés comme, prennnt la
l:.l

�{70

..

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGl08S

geant celui qui n'est plus - (Le domestique) &lt; si bien qu'il n'y a
pas de trouble en luí 1 • ,, Les paroles sont mystérieuses, le sens de
la cérémonie ne rest pas moins. La figure qui en illustre les derniers mots dans le tombeau de Séli ¡er, nous !'explique pourtant :
c'est une ombre haute et fluette, noire a l'exception des yeux, dont
l'ovale allongé se délache en blanc, nue et les bras ballants. 11 me
semble que cette apparition est significative. L'ombre (Khaibit),
apres avoir été considérée aux temps les plus anciens comme étant
l'ame meme de l'homme, n'était plus depuis longtemps qu'une des
parties de la personne humaine, comme le double, l'ame, le lumineux et le nom. Disparue au moment de la mort et pendant les
cérémonies de l'embaumement, tout le temps que le cadavre étendu
ne projetait plus d'ombre, on devait la rappeler au moment ou on
reconstituait l'homme pour sa vie nouvelle, et la rattacher a la
statue et au corps, a l'ame et au lumineux, pour que le défunt
put aller et venir dans sa syringe, en e sortir et y rentrer pendant
le jour &gt;, accompagné de son suivant reglementaire et, surtout,
assister au sacrifice el en recevoir sa portion. Le sens du rite et
son objet s'expliquent done : le jeu et les discours des acteurs
demeurent une énigme pour moi et ne seront intelligibles que le
jour ou nous connaitrons en leur enLier les légendes qui se ratta. chaient a la mort d'Osiris et le détail des opérations qu'lsis, Nephthys, Hor et lcurs compagnons avaient accomplies pendant l'enterrement du dieu .
La statue et le mort sont purs, l'ombre est fixée au corps et a
l'dme, l'ouverture de la bouche et des yeux peut commencer. Elle
ne s'obtenait qu'au prix de manamvres compliquées et par le
sacrifice de deux bceufs au moins, sans parler des oiseaux et des
gazelles. Avant toute chose, le domestique se leve, dépouille le
manteau qu'il avait porté jusqu'alors, s'arme d'un baton court
terminé p::tr une fleur de lotus a moitié ép:mouie, et s'attache sur
les épaule:i un rabal en verroterie ou en pierres fines, un éphod,
qui lui descend du cou au creux de l'estomac. Ses trois compagnons
prennent pour la circonstance le nom générique de Gardes du corps
(Jfasnitiou), et les quatre réunis représentent une fois de plus les
forme, le premier d' une mante religieuse, les trois autres de trois guépes ou de
lrois abeilles.
1) Scbiaparelli, pi. LII a-e, p. 54-68.

LE RITUEL DU SACRJFICE FUNÉRA.IRE

:l.7i

quatre enfants d'Hor. Silót coslumé, le domestique s'avance vers la
statue et la salue du baton : e J'ai désiré mon pere, j'ai sacrifié a
mon pere, j'ai dressé mon pere, je l'ai modelé grande image. , 11
continue et tout le monde reprenden chc:eur avec lui 1 : e Voici les
choses qui sont utiles a mon pere. - Un seul garde du corps.
Travaille-lui la tete. - Le chmur des gardes du corps. Frappe ton
pere •, et ces paroles l'encouragent a atlaquer la tete de la statue
et a la toucher avec les instruments destinés a l'ouvertnre de la
bouche et des yeux. &lt; Je suis venu, dit-il, pour t'embrasser, moi,
Hor; je t'ai pressé la bouche, moi, Hor, ton fils qui t'aime », et, le
bAton dans la main gauche, il leve la main droite vers la tete
de la statue, touche la bouche du petit doigt, et passe derriere elle,
tandis que les gardes viennent se ranger a la place qu'il occupait
auparavant. &lt; Frappez mon pere, voici qu'il est louable de frapper
ton pere, la statue de l'Osiris N. »; puis, chacun revienta sa place
et le domestique dit a l'un des gardes : &lt; Je suis Hor-Sit, je ne
permets pas que ce soit toi qui fasses briller la tele de mon pere. &gt;
C'était, en effet, le devoir du fils de rendre au pere les derniers
devoirs, et le domestique, qui représente le fils d'Osiris, Hor, n'entend pas en laisser le soin a un étranger. Il passe ensuite derriere
la statue, s'y transforme, pour quelques minutes, en un personnage
nouveau, le Suivant d'Hor (Ami-Khit-Hor), et les trois Internes en
ligne devant la statue s'écrient : e Isis, Hor est venu embrasser son
pere. • Le domestique regagne alors son poste et les Internes
reviennent au leur, et l'un d'eux, l'officiant•, luí dit: e Viens voir
ton pere. • Le domestique avait pris le baton et le rabal pour se
faire introduire aupres du mort : maintenant que la présentation est
achevée, il dépose ces insignes, revet la peau de panthere, et va se
placer debout derriere la statue pour suivre les péripélies di verses
du sacrifice sanglant. L'offi,ciant prend le róle d'Hor, et annonce
l'arrivée prochaine de l'offrande : &lt; J'ai délivré, dit-il, mon ooil
de sa bouche et je lui ai abattu la cuisse. » C'est Sit, l'ennemi
d'Osiris, qu'il désigne de la sorte par u~ simple pronom, sans pro1) Les gloses du texte de Séti I•r: «Romou-nibou, tous les bommes;-llfasnitiou, les gardes du corps; - Masniti, un garde du corps ; - Masnitiouashtiou, beaucoup de gardes du corps, » ne me paraissent pas pouvoir élre
comprises autrement que j'ai fait dans la traduction courante
2) Schiaparelli, pi. LII a-d, LIII a-e, LIV a-e, LV a, p. 68-81.

�i72

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

LE RITUEL Dti SACRTFJCF. FülSÉRAIRE

noncer aucun nom de mauvais augure. Au cours de la guerre qui
s'était engagée entre les dieux:, Sil, travesti en porc, avait saisi l'(Eil
qui renfermait l'ame d'Hor et avait failli la dévorer; mais Hor avait
sauvé son (Eil. Apres la victoire décisive, les partisans de Typhon
s'étaient cachés daos des corps d'oiseaux, de quadrupedes et de
poissons; découverts malgré leurs déguisements, ils avaient été
décapités. Le sacrifice fuoéraire était une répélitioo de ces scenes
de carnage : en égorgeaot les animaux qui le composaient, on
égorgeait une fois de plus les ennemis d'Osiris. Le domestique
1
insiste sur cetle idée : &lt; Tu as tranché ton (Eil ou est ton ame • &gt;
Cependant les victimes attendaient au dehors le rooment fatal.
Les breufs étaient d'ordinaire du nombre de ceux qui avaient été
attelés au traineau et avaient amené la momie a sa derniere
demeure. Les enfants d'Hor sortent tous de la chambre; la statue
demeure seule pendant quelques instants. Le breuf était déja lié
et couché sur le sol, peut-etre méme était-il déja égorgé au moment
ou les internes paraissaient a l'entrée du tombeau. L'offl,ciant
amenait le domestique en face de la tete de la béte, plac;ait aux
pieds la Grande Pleureuse, celle qui personni:S.ait lsis, et s'écriait :
« Domestique, saisis-toi du taureau du .Midi. &gt; Le domestique
brandissait un instant le casse-tete au-dessus du cou de !'animal,
sans doute pour simuler l'abattage, puis le boucher fendait la
poitrine, enlevait le creur saignant, le mettait sur une écuelle, et
détachait la palle de devant du c0té gauche, tandis que la Pleureuse
murmurait a l'oreille du domestique : &lt; Ce sont tes levres qu'on te
fait, c'est ta bouche qu'on t'ouvre. &gt; Le domestique amenait deux
gazelles et leur tranchait la tete, une oie et la décollait. « Je te les
ai empoignés, luí disait l'officiant, je t'ai amené Les ennemis, leur
tribut sur leurs mains et sur leur tete &gt; comme les prisonniers des
Pharaons au retour de campagnes lointaines « et je te les ai immolés, O Toumou, qu'on n'attaque pas ce dieu. » Cependant « le
boucher donne la cuisse a l'officiant, le creur a l'ami, et voici, la
cuisse étant aux mains de l'offlciant etle creur aux mains de l'ami,
l'officiant et l'ami courent &gt; vers la chambre funéraire « posent la
cuisse et le creur aterre devanl ce dieu, » et l'offl,ciant s'adresse a
la statue : « Je te présente la cuisse, CEil d'Hor, je t'ai apporté le
creur de ton ennemi; qu'on n'attaque plus ce dieu ! - Je t'ai
1) Schiaparelii, pi. LV b-d, p. 82-85.

173

apporté la gazelle qui t'attaquait 1 , tranchant sa tete ; je t'ai appor té
l'oie, tranchant sa tete. &gt; Le sacrifice est accompli; il ne s'agit plus
que d'en tirer les conséquences et de préparer la statue ou plutót
le mort a le manger•.
On débutait par lui faire gouter la part qui lui revenait. Le
domestique ramassait la cuisse que l'officiant avai t posée a terre
et• ouvrait la bouche et les yeux du défunt "• en d'autres termes,
il frottait ou faisait, qualre reprises, le simulacre de frotter la
bouche et les yeux de la statue avec la chair saignante. o: O statue
de l'Osiris N., je suis venu pour t'embrasser, moi ton fils; je t'ai
pressé la bouche, moi ton fils qui t'aime. Je t'ai ouvert la bouche.
Ta mere en pleurs l'avait frappée, tes alliés (les enfants d'Hor)
l'avaient frappée, mais ta bouche était toujours bouchée, et c'est
moi qui l'ai remise en état, ainsi que tes dents , o statue de
l'Osiris N., c'est moi qui t'ai séparé la bouche avec {a cuisse, (Eil
d'Hor. , Ce n'était qu'une sorte de dégustation, bonne tout au
pÍus a exciler l'appétit du mort. Restait a lui ouvrir réellement la
bouche. On simulait cette opération sur la statue ou sur la momie,
au moyen de plusieurs herminettes manche de b ois et a lame
de fer, ou de quelques autres outils du méme ge~re. Chacun d'eux
avait son nom spécial qui désignait ses vertus sans que nous
puissions toujours le traduire exactement. Les deux premiares
berminettes, construites probablement avec le fer et le b ois du
~~rd et du Sud, s'appelaient les deux divines (Noutriti), et avaient
ete employées pour la premiare fois par Anubis, lors de l'enlerrement d'Osiris: prises séparément, on les nommait l'une la (h•andeEtoile (Siboirou), l'autre la pointeuse (Tounitot). Le domestique
prend les deux divines et en met la lame a quatre reprises sur la
bouche et les yeux de la statue, en répétant : « 'fa bouche était
toujours bouchée, c'est moi qui l'ai remise en état ainsi que tes
dents, O statue de l'Osiris N., c'est moi qui t'ai séparé la bouche,
statue de l'Osiris N., c'est moi qui t'ai ouvert les yeux. O statue de
l'Osiris N., je t'ai séparé la bouche avec l'herminette d'Anubis, je

a

a

i) 11 Y a la. un jeu de mots intraduisible entr¿ arou, le nom de la gazelle, et
le verbe ~rou, m_onter contre ... , attaquer.
p.2J.¡ch,aparelh, LV d, LVI a-b, p. 85-98; Dümichen, t. 11, pi. I, l. i-i6,
3) Lilt. : " Je l'ni équilibrée ayer. tes dents. »

�i74

1

LE RITUEL DU SACRIFTCE FUNÉRAIRE

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

t'ai ouvert la bouche avec l'herminette d'Anubis, la cuisse eil fer
avec laquelle on sé pare la bouche des dieux •. Hor, ouvre la bouche
a la statue de l'Osiris N., Hor, sépare la bouche a la statue de
l'Osiris N. Hora ouvert la bouche a la statue de l'Osiris N. avec ce
qu'il emploie pour séparer la bouche de son pere, avec ce qu'il
emploie pour séparer la bouche d'Osiris, avec le fer issu de Sit,
avec la cuisse en fer dont il se sert pour séparer la bouche des
dieux. Tu ouvres la bouche a la statue de l'Osiris N. et il vient, il
va, son corps est avec la Grande Neuvaine des dieux dans le
Grand Temple du Prince qui est a Héliopolis, et il y prend le
diademe aupres d'Hor, maitre des hommes. » L'Habitant de la
Syringe marque la fin de cette priere du cri quatre fois répété :
• O pere, pere. » L'ouverture est faite, les levres et les paupieres
sont séparées, mais la plaie n'est pas cicatrisée, et elles ne peuvent
pas encore agir. L'instrument Oi'rhikaou (le puissant en sortileges)
achevait l'reuvre des herminettes. C'était une tige de métal, tordue
en forme de serpent, et terminée par une tete de bélier que surmonte une urreus lovée •. Le domestique saisit I'o'írhikaou, le
brandit trois fois, applique la tete de bélier a quatre reprises sur
la bouche et les yeux de la statue. L'ofllciant parle pour lui : &lt; Ta
bouche était toujours bouchée, c'est moi qui l'ai remise en état
ainsi que tes dents, ó statue de l'Osiris N., Nouit t'a levé la tete;
alors, Hor a pris son diademe et ses vertus, alors Sit a pris son
diademe et ses vertus, alors le diademe est sorti de ta tete t'a
,
'
amene tous les dieux, tu les as enchantés, tu les as fait vivre, tu
es devenu le plus fort et tu·as pratiqué les passes de vie avec eux,
derriere la statue de cet Osiris N., pour qu'il prospere et ne meure
pas ; tu t'es melé aux doubles de tous les dieux, et comme tu te
leves en roi de la Haute-Égypte comme tu te leves en roi de la
· Basse-Égypte, souverain parmi tous les dieux et leurs doubles,
alors done, Shou, fils d'Atoumou, c'est lui l'Osiris N., s'il vit tu vis;
il t'a armé Shou, il t'a acclamé Shou, il t'a exalté Shou, il t'a fait
1

1) Le dessin de l'herminette égyptienne rappelle celui de la cuisse de bamf.
~ette ressemblance avait frapp é les pretres el lcur avait suggéré plus d'une
1mage analogue a celle que nous avons dans notre texte.
2) Pour préparer leurs statues a recevoir le sacrifice.
3) La plupart des demi-serpents en cornaline ou en jaspe rouge qu'on voit
dans les musées (Maspero, Guide du visiteur au musee de Boulaq, p. 279,
n• 4195, p. 283-284, n° 4241) sont des Oirhikaou de petite taille.

175

souverain Shou, et tu as pratiqué les passes de vie derriere la
statue de l'Osiris N., si bien que ta vertu de vie est derriere lui
pour qu'il vive et ne meure jamais. O stalue de l'Osiris N., Hor t'a
séparé la bouche, il t'a ouvert les deux yeux avec l'herminette
divine et l'o'irhikaou dont on se sert pour séparer la bouche de
tous les dieux du Midi. &gt; Ici encare l'Habitant de la Syringe poussait par quatre fois son appel accoutumé: &lt; O pere, pere ! 1 &gt;
Le discours de l'offlciant n'est pas aussi mystérieux qu'il en a
l'air, pour qui connait certaines idées égyptiennes. Les dieux
avaient a leur disposition des forces de diverse nature, les unes
innées en eux ou du moins en certains d'entre eux comme la
force de vie (Sa-ni-ankhou), les autres extérieures, comme les
s?rtileges (hikaou) de la magie. Grace aux sortileges, aux incantations magiques, ils se dominaient l'un l'autre de la meme maniere
que les hommes les dominaient eux-memes: le dieu qui adjurait
ses confreres avec les formules voulues , ou qui dirigeait contre
eux l'influence des talismans nécessaires, les obligeait a travailler
pour lui. L'o'irhikaou était une véritable baguetle magique, celle-la
peut-etre que la tradition mettait dans la main des savants de
Pharaon et qui s'animait a leur voix •. Par les sortileges dont il était
remplí et qui luí avaient valu son nom, non seulement il remettait
en état la bouche et les yeux du mort ; il lui assurait la domination
sur les autres dieux. Nouit avait, en pareille occurrence, soulevé la
tete de son fils Osiris pour qu'Hor et Sit y pussent placer chacun
son diademe, diademe de la royauté du midi et diademe de la
royauté du nord. Elle rendait le meme service a chaque mort ;
les sortileges contenus dans ces couronnes, ou dans l'urreus qui
les décore, enchantaient (shodou) les dieux, les réduisaient a ne
plus vivre qu'au gré et par l'intluehce du défunt, et a n'employer
leurs influences que dans son intéret. La vertu innée des dieux
(sa) parait avoir été regardée par les Égyptiens comme une sorte
d'esprit, de fluide, analogue a ce qu'on appelle chez nous de différents noms, fluide magnétique, aura, etc. Elle se transmettait
par l'imposition des mains et par de véritables passes, exercées

i) Schiaparelli, pl. LVII a-b, LVIII a-e, LIX a, p. 98-i2i; Dümichen, pi. I,
l. 17, pi. III, l. 49, p. 4-6.
2) Exode, vn, i 1-12.
•

�i76

REVU.E DE t'HISTOIIIF: DES RELIGIONS

sur la nuque ou sur l'épine dorsale du patient 1 : c'était ce qu'on
ar,pelait Sotpou sa, et ce que j'ai traduit a peu pres par pratiquer
des passes. Les dieuxf contrainls par les sortileges qui les dominent, se placent derriere la statue avec l'of(l,ciant et avec le mort
qu'il représente; ils lui imposent les mains, et lui pratiquent les
passes qui doivent l'animer, lui iofuser la vie. Le reste de la priere
n'est que la répétition, sous une autre forme, de cette idée fondamentale. Le mort, désormais tout-puissant, est roi des deux
Égyptes, ce qui entraine le pretre a l'identifier avec l'une des plus
populaires parmi les divinités qui avaient régné sur la vallée du Nil,
Shou, fils de Ra. En tant que Shou il renouvelle sur sa propre
statue les manamvres vivifiantes qui l'empecheront de jamais
mourir, et tout cela, grace aux herminettes et a l'Oirhikaou de fer,
celui-la meme avec lequel on ouvre la bouche et l'reil des die~x
lorsqu'ils viennent a mourir eux aussi.
Le premier sacrifice n'était pas plus tót achevé que le second
commen~it. 11 était plus court, car la statue n'exigeail pas de
purificalions nouvelles, mais il n'élait pas moins important que le
précédent. La bouche était ouverte ainsi que les yeux , mais
certains détails manquaient encore qui ne permettaient pas au
mort de se servir de ces organes aussi aisément qu'il l'avait fait
sur terre. Ils étaient ternes et sans couleurs, les machoires étaient
encore serrées et n'agissaient pas librement. 11 fallait, pour remédier
a ces inconvénients, l'intervention de nouveaux personnages. L'un
d'eux, l'héritier (Erpd) n'a qu'un róle secondaire. 11 prend, pour
un moment, la place du domestique derriére la statue, ou plutót
il est le domestique sous un autre nom, puis il récite a l'off¡,ciant
la formule que le domestique avait déja employée: e Sa mere en
pleurs l'a frappé •, dit-il, daos la chambre funéraire, puis il la
quitte, et, arrivé daos la chambre aua; parfums, il ajoute: • ses
alliés l'ont frappé • "· Le suivant d'Hor reparait et s'écrie de nouveau en présence des internes : • Isis, Hor est venu embrasser son
p~re. &gt; Le domestique déclare aux gardes du corps, comme il l'avait
fait quelques instants auparavant, qu' • il est Hor-Sit, et qu'il ne
leur permet pas d'illuminer la téte de son pere », mais cette fois,
1) E. de Rougé, Étude sur une stele égyptienne appartenant a la BibliotMque
impériale, p. i20 sqq.
2) Voir plus haul, p. i 73.

LE RITUEL DU SACRIFICE FU.SRRAIRE

i77
au Jieu de se réserver pour lui-meme le róle d'Hor, il le confie au
fils meme du mort. Le flls qui l'aime (Si-miri-f), pour l'appeler"
comme faisaient les Égyptiens, ou, a défaut du fils, le personnage
qui tient son róle, était hors du tombeau avec le reste de la famille.
• L'offl,cianietledomestique sortentetle trouvent ala porte&gt;, puis
le raménent et • l'introduisent daos la syringe, pour qu'il voie
Hor &gt; c'est-a-dire son pére. Le domestique le tient par la main
droite, et, de la main gauche, l'oblige a courber la tete devant
la statue. « O statue de l'Osiris N., je suis venu, je t'ai amené ton
fils qui t'aime, pour qu'il te sépare la bouche, pour qu'il t'ouvre
les yeux. &gt; L'habitant de la Syringe se place derriere la statue, en
lui criant : • Vois le fils qui t'aime. &gt; L'of(l,ciant dit de son cóté :
• Fils qui l'aime, ouvre la bouche et les yeux du défunt N. (quatre
fois répété), d'abord avec le ciseau de fer, ensuite avec le doigt de
1
vermeil • &gt; Le fils prendle ciseau, qui a la forme d'un ciseau de
sculpteur, l'éleve a deux mains et touche respectueusement du
tranchant la bouche et les Y,eux. L'officiant récite cependant la
formule: • O statue de l'Osiris N., j'ai pressé ta bouche. Cette
pesée sur ta bouche, O statue de l'Osiris N., [je te la fais] en ton
nom de Sokari •. O statue de l'Osiris N., Hor t'a pressé ta bouche,
il t'a ouvert les yeux; Hor t'a séparé la bouche, il t'a ouvert les
deux yeux et ils sont désormais solides 1 • O statue de l'Osiris N.,
ta bouche était encore bouchée, je l'ai remise en état ainsi que tes
dents, je t'ai séparé la bouche, Hor t'a séparé la bouche et je
t'établis solidement la bouche. O statue de l'Osiris N., Hor t'a
séparé la bouche, il t'a ouvert la bouche et les yeux. &gt; Le domestique succéde au fils, refait l'opération, avec le petit doigt d'abord,
avec un sachet rempli de pierres rouges, jaspe ou cornaline.
• O stalue de l'Osiris N., dit pour lui l'of(l,ciant, ta bouche était
fermée (le domestique parcourt du petit doigt la fente de labouche•)
1) C'est le prololype des doigls en jais et en verre noir qu'on trouve dans
les tombes. (Maspero, Guide du visiteur au musée de Boulaq, p. 23i-232,
n• 4562.)

2) lci, nouveau jeu de mots intraduisible entre le mot sok, tirer, peser, et le
nom du dieu Sokari.
3) Lilt. : « ils sont fondés ", sontit senou.
4) Cette action est rendue, dans la glose, par le verbe hamga, serrer, enfoncer. I1 y a évidemment jeu de mols entre les deux verbes hounga, fermer, du
textc, el hamga, de la rubrique.

�i78

7

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

je t'ai remis la bouche en état ainsi que les dents (il fait le simulacre de relever la levre supérieure et d'abaisser la levre inférieure
avec le petit doigt 1). - Ilor t'a séparé la bourbe, et ta boucbe est
établie solidemc::nt •. - 11 a pesé sur ta bouche (le domestique pese
avec le sac sur la bouche de la statue), - et ta boucbe est établie
solidement, tes yeux sonl établis solidement. •&gt; Je soupyonne que
la présentation des pierres rouges avait pour objet de rendre aux
levres et aux paupieres décolorées par la momification Ieur teinte
naturelle : le jaspe et la cornaline sont en e.ffet appelés souvenl le
sang d'Isis. L'ami succede au domestique et va se poster derriere
la statue, sur l'ordre de l'officiant: e Tu es venu, tu as purifié ton
pere .&gt; Puis c'estle tour du flls qui l'aime. 11 prend quatre briquettes
en fer du Nord et du Midi •, et pese quatre fois sur la bouche et les
yeux, sépare quatre fois la boucbe et les yeux avec chacune d'elles,
tandis que l'officiant récite la formule: e O défunt N., ta boucbe
est établie solidement, établis solidement tes deux yeux, ó défunt N.,
car je t'ai pesé sur la bouche, je t'ai séparé la boucbe, je t'ai séparé
les yeux avec les quatre briquettes. &gt; Restait a écarter les deux
machoires et a leur rendre l'élasticilé naturelle : c'est a quoi servait
une amulette spéciale nommée le diviseur de la máchoire (Poshi-nikafa). Le domestique l'apportait a deux mains et le présentait a la
bouche de la statue: &lt; O Osiris N., disait l'officiant, j'ai établi
solidement tes deux machoires a ta face, et désormais elles sont
divisées. &gt; Le mort pouvait done macher ce qu'on lui offrait. L'offi,c-iant le soumettait a une premiare épreuve pour voir si l'appareil
entier fonctionnait bien. Jl disait au domestique : &lt; Approche les
grains de sa bouche. &gt; Celui-ci prenait un panier ou un vase rempli
d'une substance en grains ou en bouletles arrondies que les textes
nomment sirou, et qui était probablement soit du beurre ou du
fromage, soit une graisse 4 , choisissait un grain et le portait a la

LE RIT'GEL DU SACRIFICE FONtRAIRE

&lt;

f) Cette action est rendue par le verbe Makha, peser, metlre en équilibre.
2) Au has de la colonne, la rubrique, la bouche est fondée, qui marque la fin
de l'opération avec le petit doigt.
3) L'ordre de présentation n ous montre que ces briquettes sont nommées sur
la table d'offrandes, fer (Ba) du Midi et fer du Nord. (Dümichen, t. I, pi. VI,
1. i7-i8; pl. XVIII, 6 a-b.)
4) Le mot sirou, sairou, a été rapproché par moi du copte saire, beurre, par
Dümichen (t. I., p. 20), du copte saeir, {romo.ge. La cérémonie décrite ici en abrégé

l.

{79

bouche de la statue: &lt; O Osiris N., on te présente l'CEil d'Hor a
prendre. Prends-le, et qu'il ne s'échappe pas, lorsque tu prends
le grain dans la boucbe. &gt; Le domestique saisissait ensuite une
plume d'autruche et en caressait quatre fois le visage de la statue
en disant: e L'(Eil d'Hor t'est présenté, Osiris N ., afin que ton
,·isage n'en soit point privé 1 • &gt; Le sens de ce rite ne m'est pas
clair. La plume joue-t-elle ici le róle d'un éventail et n'a-t-elle
pour objet que d'écarter les moucbes? N'a-t-elle pas plutót une
force que nous ne connaissons plus, mais que les Égyptiens lui
attribuaient universellement? Le contact d'une plume d'ibis frappait
le crocodile d'immobilité 1 ; la plume d'autruche avait peut-élre la
vertu d'ouvrir par simple attouchement tout ce qui élait fermé.
Peut-étre enfin n'avait-elle d'autre prétention que de rappeler que
tout était juste, en regle, et que la cérémonie avait été accomplie
jusqu'alors avec toute l'exactitude désirable: la plume est en effet
le symbole de l'exactitude et de la justesse. Le plus probable est
qu'il faut voir daos cette cérémonie une variante de celle ou le
domestique versait a la statue la libation de lait et la libation
d'eau. Les tables d'offrandes présentent, en effet, vers cet endroit,
apres le beurre et la graisse, la mention du lait et d'une eau spéciale qui est désignée par le mot mensa, et par celui de shou, c'esta-dire par le nom méme de la plume d'autrucbe •. La plume, trempée dans le liquide, servait comme de pinceau pour humecter les
lévres de la statue.
Ce qui suit n'est guére que la répétition de cérémonies déja connues. Une fois de plus, l'of(lciant s'identifie avec Hor et annonce
l'ari-ivée prochaine de la victime : &lt; J'ai délivré, disait-il, mon mil
de la bouche de Sil, et je lui ai abattu la cuisse. &gt; De nouveau,
le domestique lui répondait : « Tu as tranché ton reil ou est ton
ame. • De nouveau, le flls qui l' aime prend les quatre briquettes et
se décomposait ordinairement en trois acles. Dans les deux premiers, on donnait le sairou du Nord et celui du Midi; dans le troisieme, une autre graisse,
nommée shakou. (Maspero, OuNAs, l. 26-29 dans le Recueil, t. IU, p. 183; Dümichen, t. I, pl. VI, l. 17-20, p. 19-2f.)
1) Nouveau calembourg entre le nom de la plume shouit, et le verbe shou,
étre vide de..•, étre privé de...
2) Horapollon, édit. Leemans, II, Lxxx1.
3) Cf. la table d'offrandes de Pétéménophi dans Dümichen, t, I, pl. VI,
l. 21-22, pl. XVIII, H a-b.

�180

LE RITUEL DU SACIUFICE FUNÉRAIRE

REVUE DE L'msTOIRE DES RELIGIONS

les présente quatre fois chacune au visage de la stafoe pour lui
ouvrir les yeux et la bouche, et l'officiant s'écrie: e O défunt N.,
ta bouche est solidement établie, solidement établis tes deu:x.
yeu:x., ó défunt N., car je t'ai pesé sur la bouche, je t'ai sépar.! la
bouche, je t'ai séparé les deux yeux avec les quatre briquettes. &gt;
Le domestique refaisait la meme cérémonie, mais avec une autre
intentíon: e Apporte une paumée d'eau », luí disait I'officiant, et
il continuait en s'adressant a la statue: e On t'a présenté l'CEil
d'Hor ainsi que la paumée d'eau qu'il renferme. &gt; Le moment du
second sacrífice était arrívé,les prétres, avant de sortir, admettaient
le fils qui l'aime a prendre congé de son pere. Le domestique ou
l'ami le saisissait par le bras droit et le for¡;ait de la maín gauche
a courber la téte devant la statue, puis il le e renvoyait sur terre
et le livrait a l'Am-tot 1 &gt;, personnage nouveau, dont je ne
comprends pas bien le nom, mais qui étaít chargé de le ramener
au jour •. .
Le fils sorti, les autres pretres quittaient la chambre et allaient
assister au sacrifice. Cette fois il s'agissaít du taureau du Nord ',
et la petite pleureuse, Nephthys, prenait le poste de la grande.
A cela pres, la seconde opération ne différait poínt de la premiere.
L'officiant pla¡;ait le domestique a la tete de la béte et lui dísait :
e domestique, saisis-toi du taureau du Nord. &gt; Le domestique
brandissait de nouveau le casse-téte, le boucher enlevait le cceur
et la cuisse et les remettait a qui de droit. Des gazelles et une oie
du Nord partageaient le sort du taureau, puis le cortege rentrait
processíonnellement dans la chambre et recommencait les
manceuvres de l'Ouverture de la Bouche et des yeux avec 1~ cuisse,
et avec les herminettes : on ne poussait pas cependant le scrupule jusqu'a employer de nouveau I'oirhikaou et le sac de cornaline. Les príeres étaient identiques a celles qu'on avait déja réci1) C'est ainsi, je. cro_is, que les variantes nous obligent a comprendre Je
membre ?e phrase d1ffic1le : Nozertot ni .~i-mirif tou m-sa-to sapi ni am-tot.
2) Scb1aparelli, pi. LIX b, LXII, p. 122-150; Dümichen, t. IJ, pi. Ill, J. 50,
pi. V, l. 107, pi. VI, 1.1-17, p. 6-H.
•3) ~ans quelques texte~, tels que A. de Schiaparelli (p. 151), le scribe a
repé_te, par erreur, la mentton taureau du midi, qui n'appartient qu'au premier
sacnfice. Les texl:s plus soignés (C. de Scbiaparelli, p. 151, et Dümichen,
pi. VII, l. 18) fourm~sent la le¡¡on véritable, taureau. du No1·d.

i81

1

tées , et, comme plus haut, l'H abitant de la Sy1·inge indíquaít la
fin du rite par le crí quatre foís répété : &lt; Pere, pere • ! &gt;
Mouvements, gestes, paroles, tout était prévu, r églé, avec une
telle mínutie, que nous pourrons aujourd'hui encore, le jour ou
cela nous plaira, reconslituer entierement la cérémonie. Et ce
qui se passait a l'ouverture de la bouche n'était qu·une parlíe des
manipulations auxquelles on soumettait la statue. On la préparait a recevoir les étoffes, les parfums, les insignes de toutes sortes,
et chaque objet était accompagné d'actions et de prieres appropríées a sa nature. Je me contenterai de montrer ici comment on
s'y prenait pour la parfumer et la revetir des coufiyehs et des
bretelles en toile qui soutenaient son pagne dans les grandes
circonstances. L'officiant dit au domestique : • Prends la coufiyeh,
enveloppe de la coufiyeh l'Osirís N. &gt;, puis il récite: « Elle est
venue la coufiyeh, elle est venue la coufiyeh ! Elle est venue la
blanche, elle est venue la blanche. 11 est venu l'CEil d'Hor blanc,
dont il (Hor) a coiffé les dieux ! Qu'il coíffe ta face,qu'il te pare
en son nom de Couronne blanche de Nekhab. &gt; Ceci n'étaít qu'une
introduction a la présentation des parfums. Comme tous les
peuples de l'ancien Orient, les Égyptiens aimaient a la folie les
huiles et les pommades odorantes ; des la plus haute antiquité,
les monuments nous font connaitre sept especes d'essences qu'on
devait donner au:x. morts, et plus tard le nombre en fut porté a
neuf et meme a dix. Out.re le plaisir que l'ame éprouvait a les
sentir, elles rendaient au corps la souplesse et la vígueur qu'il
avait eues pendant la vie, l'empechaient de se dessécher ou de
se crevasser aux ardeurs du soleil, entretenaient en luí une jeunesse éternelle. Chacune d'elles était préparée selon une recette des
plus compliquées, dont les temples d'époque ptolémai'.que nous ont
conservé des copies•: ici'encore, les Égyptiens ont été si scrupuleu:x. a énumérer les ingrédients, a énoncer les quantités, a décríre
les phases de l'opération qu'un éyptologue de grand mérite, Victor
Loret, a pu fabriquer deux de ces parfums en collaboration ave&lt;.'

f) Voir ces prieres, p. i76 sqq.
·
2) Schiaparelli, pi.· LXIII a-e, et p. 150-166; Dümichen, t. II, pl. VII, J. tB,
pi. VIII, l. 48, p. H-12.
3) Dümicben, t. II, p. i3-32.

�i82

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGTONS

MM. Rimmel et Domére 1 • La présentation commence par une formule
générale. Le domestique, toujours revetu de sa peau de panthere,
prend de la main gauche un pot plein d'huile, y plonge l'index de
la main droite, et barbouille la bouche et les yeux de la statue.
L'officiant récite en meme temps la formule : &lt; O défunt N., je t'ai
rempli la face d'huile, et j'en ai enduit tes deux yeux, puis j'ai
fardé ton mil de fard vert et de poudre d'antimoine. - De meme
qu'Hor n'a éprouvé aucune angoisse, quand son (Eil est revenu a
son corps, le défunt N., n'éprouve aucune angoisse quand ses yeux
reviennent a son corps, mais l'(Eil d'Hor t'orne en son nom de
Verte, et il te parfume en son nom de Parfum. &gt; Ce couplet et ceux
qui suivent sont construits sur un modele uniforme. C'est d'abord
une allusion a l'opération que subit la statue, puis une comparaison avec l'(Eil d'Hor et avec les mythes qui s'y rattachent, enfin
une description de l'effet produit, ou les bienfaits réels ou supposés de l'objet sont énoncés par des jeux de mots ou des allitérations malaisées a traduire et souvent assez niaises pour nous : ici,
par exemple, si l'huile parfume (snozmou-sti) le mort, c'est parce
qu'elle porte le nom de parfum (nozmou-sti). Apres cette entrée
en matiere, les parfums défilent devant la statue, l'huile d'abord,
puis le Parfum de Pete (Sti-hibou), le Parfum d'invocation (Stihakonou), la poix (Sifti), l'eau de Noum, l'eau d'Adoration(Touait),
l'Essence d'Acacia (Hait-nt-ashou), I'Essence de Tahonou (Hait-enttahonou), l'Abiro et l'huile de Myrobalan (Bik). Une courte formule
de présentation correspond a chacun d'eux, etla cérémonie s'acheve
par une longue apostrophe de l'officiant. &lt; O toi ce parfum, ce
parfum, [toi] cette meche de devant Hor, qui est au front d'Hor,
mets-toi au front du défunt N., pour qu'il soit parfumé par toi,
et pour qu'il tire profit de toi; accorde qu'il redevienne maitre de
son corps, accorde que ses yeux soient fendus (de nouveau, car ils
avaient été fermés par l'embaumement), pour que tous les Lumi,
neux le voient, pour qu'ils entendent tous son nom. Car, ó défuntN.je te remplis l'reil d'huile, je te remplis la tete d'huile sortie de
l'(Eil d'Hor en son nom d'huile. Des qu'elle est mise sur ton front,
des que la déesse Sokhit l'a eu cuite pour toi, le dieu Sibou t'a
1) Des échantillons de ces paríums égyptieos ont été déposés sur le bureau
de l'Académie des inscriptions et belles-lettres , dans la séance du 29 octobre t886.

il33
assuré par décret son héritage, tu as la voix juste parmi les dieux
Gardiens, tu as pris la couronne parmi les dieux, ceux qui sont
encore sur tel'!'e t'acclament. [Anubis], le Guide des chemins du
Midi et du Nord est devant toi pour ouvrir tes voies contre tes
ennemis; car tu as pris ton (Eil [l'huile], et, t'unissant a lui, tu
l'as donné [a garder] a tes chambellans 1 • &gt;
Ces exemples suffisent pour montrer et les difficultés spéciales
que présentent ces textes et l'ardeur avec laquelle on les a étudiés
depuis quelque temps. C'est en examinant avec attention ceux
d'entre eux qui étaient connus, que j'ai été amené a découvrir, il
y a une dizaine d'années, les idées que les Égyptiens avaient sur la
survivance humaine. On pourra, si l'on veut s'en donner la peine,
en extraire des renseignements précieux sur des matieres qui
semblent etre étrangeres au culte des Morts. Le culte des dieux
n'a jamais été étudié jusqu'a présent. Ce n'est pas que les sources
manquent, mais les innombrables tableaux t:t les interminables
inscriptions qui auraient du nous renseigner a ce sujet, ont été
tlétris, des le début, de l'inévitable épithete banal, insignifiant, et
personne ne s'est inquiété d'en profiter pour rétablir les grands
riles qu'on accomplissait dans les temples, en faveur des dieux
égyptiens. Le dédain a été poussé si loin qu'on ne s'est rueme
pas demandé sérieusement quelle était la nature exacte des scenes
représentées. La plupart des égyptologues croient, sans trop savoir
pourquoi, qu'elles sont pour ainsi dire idéales et ne répondent a
aucun fait matériel dans la vie des rois et des prelres. Un tableau
ou l'on voit Séti ¡er debout devant Amon-Ra, coiffé et posé d'une
certaine maniere, est censé ne représenter que le roi devant la
divinité, adressant une priere et un hommage a l'idée abstraite du
dieu. 11 ne faut pas cependant grande attention pour reconnaHre
que la figure d'Amon n'est pas une image impalpable, mais en
pierre ou en bois, analogue aux statues des morts et animée comme
elles, mais de plus qu'elles, capable de remuer, de gesticuler et
m~me dt: parler. Ces statues fatidiques, dont j'ai déja parlé ailleurs 1 , se comptaient par centaines dans les grands temples, comme
le prouvent les débris d'inventaires qui nous ont été conservés.
c•~st a elles directement que le roi s'adressait et qu'il présen tait
LE RITUEL DU SACRIFICE FU:'IÉRAII\E

1) Dümichen, t, II, pl. VIII, J. 49; pl. IX, l. 72, p. 12-13.
2) Rectteil, t. I, p. 152-160.

�{S-4

REVUE DE L'IJISTOIRE DES RELIGIONS

l'offrande, et les bas-reliefs ou le roi et la statue sont figurés en
face l'un de l'autre illustrent, jusque dans les plus petits détails
la_pratique des diverses religions qu'on pratiquait dans un temple~
lc1 encore, la meilleure maniere d'en montrer l'importance sera de
décri~e et d'analyser quelque monument sur lequel nous soyons
certams de trouver, dans un ordre facile a saisir, les différents
moments d'une meme cérémonie.
~~ cons_é~r~tion des obélisques était accompagnée d'un service
spe~1al,_ d1_r1ge par le roi en personne ou par le personnage qui les
ava1t fait_e~~ver. Les o_bélisques paraissent n'avoir été a !'origine
que_ d: veritables ense1gnes, des stéles hautes, placées de chaque
cote d une porte et sur lesquelles les noms et les titres du maitre
de la maison étaient inscrits pour l'édification du public. Mis a la
porte
ils annon~aient a tout venant le nom du die u a'
. d'un temple,
.
qui appartenalt le temple et celui du roi qui les avait élevés. Le
p~us ~ouvent, leurs. faces ne sont couvertes que d'inscriptions long1tud1~ales, ~auf pres de la base ou du pyramidion 011 l'on rencontre
~e scene ~ offrandes. Dans certains cas pourtant, l'inscriplion
n occupe qu une bande longitudinale et est flanquée a droite et a
gauche de nombreux tableaux. Le grand obélisque de la reine Hatsb'.1psitou a Karnak est le plus intéressant de tous a 'étudier 1. Les
scenes sont partagées en deux séries répandues symétriquement
sur les quatre faces, la premiare sur les faces ouest et nord, la
seconde sur les faces est et sud. Comme je l'ai déja dit plus haut •
cette double répartition en deux et en quatre répondait a la divisio~
du mond~ égyptien en deux terres et a celle de chaque terre en
d~~ m~1sons, _se~on la_ d_ir~ction des points cardinaux. Chaque
ceremome deva1t etre repetee deux fois, une fois pour les dieux du
~di, une _fois pour les dieux du nord, et les dieux du midi, pays
d Hor, avaient le pas sur les dieux du nord, pays de Sit. Les riles
s'accornplissaient autour d'une statue d'Amon-Ra en grandeur
~at~relle, qu'on amenait du temple pour la circonstance. Le dieu
eta1t debout, vetu d'un pagne court, coiffé du diadema it longues

. 1) La p~emiere reproduction exacte en a été donnée par Burton, Excerpta
hieroglyphica,pl. XLVIII-L. Je me suis servi du texte de Lepsius Denkm JII

hl. 22-23.
2) Voir p.166-167.

'

.,

'

i85
plumes qui lui est propre (Nº xxvu de Rochemonteix 1). A chaque
acle nouveau le pretre l'adorait, autant que possible, avec une épi•
thete nouvelle, de sorte qu'a la fin de la fete, il avait été invoqué
sinon sous tous ses noms, du moins sous les principaux d'entre
eux, et ne pouvait, par conséquent, se refuser a exaucer les prieres
qui lui avaient été adressées. La reine étatt a!'sistée, pour la circonstance, de son frére cadet Thoutmos III, qui régnait des lors
avec elle; mais, comme le premier projet des obélisques avait été
con~u par Thoutmos 1•r •, mort depuis longtemps, au moment de la
dédicace, le jeune roi prenait par intervalles le titre et faisait l'offrande au compte de son pére. Je ne noterai. pas ces différences de
personnes, qui sont accidentelles, et je remplacerai le nom de chacun des souverains par le litre général de souverain. Au début,
la statue est placée le dos tourné a la face méridionale, mais assez
loin de l'obélisque pour qu'on puisse circuler autour d'elle. Le
souverain, coiffé du pschent, le baton a la main gauche, la massue
a tele en pierre blanche a la main droite, se présente devant elle
et annonce a &lt; Amon, roi des dieux, maitre du ciel » qu'il va
ft lui dresser deux obélisques. , Cette premiére scene est gravée
sur la face Est, vers le milieu de la hauteur de l'obélisque : les
scénes suivantes s'étagent au-dessus et semblent monter vers le
ciel. La plus proche nous montre le souverain coiffé du diademe
osirien (n• xxxvI de Rochemonteix), élevant a deux mains, vers la
face d' &lt; .Amon de Karnak, maitre du ciel », un plateau chargé de
quatre vases d'eau du nord (nomsit). 11 &lt; tourne quatre fois ,
autour de la statue, en luí disant : • Tu es pur, tu es pur. , A
l'étage supérieur, il a la coiffure a longues plumes, mais posée sur
deux cornes de bélier flamboyantes (nº XXI de Rochemonteix), et
LE RlTUEL DU SACRJFICE FUNÉRAIRE

i) Comme une description des différenls diademas dont il sera question dans
les pages suivantes prendrait trop de place et ne serait peut-étre pas comprise, je
préfere renvoyer le lecteur a la planche que M. de Rocbemonteix a publiée dans
le Recueil, t. VI, pi. II, et oil sont représentés les types i&gt;rincipaux de coiffure~
des dieux et des rois égyptiens.
·
2) Le fait est prouvé par l'inscription de la face Est : « La reine a élabli de
fa1;on durable le nom de son pere sur ce monument, quand la majesté de ce
dieu [Amon] rendit gloire au roi Thoutmos 1°•, lors de l'éreclion des deux
g:ands obélisques par la reine, pour la premiere fois, et que le maitre des
d1eux [Amon] lui dit: « C'est ton pere, le roi Thoutmos I••, qui a P.réparé
« l'ére_ction des obélisques, et c'est ta. Majesté qui a renouvelé ces monume¡its. »
(Leps1us, Denkm., III, bl. 23.)

13

-

�-

{86

REVOE DE L'BISTOIRE DES RELIGIONS

offre a e Amon-Ra, maitre de la création des deux terres ,, les
quatre vases rouges. e Quatre fois il passe derríere , la statue, en
répétant a chaque fois : « Tu es pur, tu es pur. ,. Dans les deux
registres qui suivent, il a encore une coíffure a plumes (nº xix
et n• xxxvr de Rochemonteix), mais il parfume a deux reprises
,, Amon-Ra, maitre... ~. ,, avec cínq grains puis avec une grosse
pastille d'encens'. Au-dessus (coíffure n• xxvn de Rochemonteix),
il donne le blé a Amon-Ra, e maitre de la terre, maitre du ciel ,.
Puis (coíffure n• x1x de Rochemonteix), c'est l'huile parfumée, et
au-dessous meme du pyramídion (coiffure n• XLV de Rochemonteix),
ce sont les étoffes que le díeu re9oit. II réndait en échange de
chaque objet un souhait qu'un pretre devait énoncer pour lui et qui
est inscrit sur l'obélisque en abrégé : e 11 donne toute vie et toute
santé ; il donne la force et la vaillance, ele. , Apres l'offrande du
linge, on retirait le sceptre et la croix ansée des mains de lastatue et on lui disposait les bras de fa9on que la main droite posait
sur le bras gauche du roi et semblait le saisir, tandis que le bras
gauche se recourbait derriere le cou du roi comme pour l'embrasser. Sur le pyramidion, nous assistons a la fin du premier acte.
Amon est assis sur son tr0ne, le souverain, agenouillé devant lui,
lui tourne le dos, tandis que le dieu luí pose le casque sur la tete.
La cérémonie terminée sur la face Est, la statue d'Amon était
reportée en avant de la face sud et le second acle commen9ait. 11
renfermait le meme nombre de scenes moins une, que le précédent, et les acteurs y reparaíssaient dans le meme ordre, dans le
meme costume et avec les memes coiffures ; les offrandes seules
élaient changées. Apres s'etre présenté devant le dieu, le souveraín
le saluaít a quatre reprises, puis, le casse-tete ala main droite, le
ha.ton et la massue a la main gauche, il présidait dans l'attitude
sacramentelle, au sacrifice du boouf et al'apport des morceaux de la
victime; il présentait successivement la chair rOtíe (?) et les deux
vases de vin, e jetait devant le dieu la masse blanche de farine,,
et versait la double libation d'eau fraiche : le couronnement par
Amon est retracé une seconde fois sur le pyramidion. Ces deux
actes formaíent la premiere partie de ce petít drame religieux,
1) Lepsius a passé l'une de ces deux scenes, me.is Burlon les donne l'une et
l'autre, et ce que nou11 avons vu plus haut, p. 167-168, dans la cérémonie de
l'ouverture de la bouche, montre qu'il a raison et non Lepsius.

LE RITUt:L DU SACRIFICE FUNÉRAIRE

i87

celle qui était consacrée aux dieux du sud. Les memes cérémoníes
SP, reproduisaient, dans le meme ordre, sur les deux autres faces
en l'honneur des dieux du nord. Ce qui frappe avant tout c'est
ridentité presque complete de ces riles solennels avec ceux qu'on
accomplissait pour les morts pendant l'Ouverture de la bouche. Les
purífications et les offrandes diversas s'y succedent de la meme
maniere, les quatre vases Nomsit, les quatre vases rouges, les
deux fumigations d'encen::;; le roi tourne quatre foís autour de la
statue du dieu, comme le Domestique autour de la statue du mort,
et répete les memes paroles. Cette identité de manoouvres extérieures nous oblige a penser que l'objet était le meme dans les
deux cas. On préparaít le dieu et le mort, ou plut0t leurs statues
animées, a recevoir d'abord les purifications préliminaires, puis les
mets, les parfums, les víandes, les habillements qui leur étaient
nécessaires. Seulement, tandis que le mort, une foís repu et approvisionné, ne faisait ríen, et probablement ne pouvait ríen, pour
récompenser le vivant, le díeu, en pareille circonstance, avail le
droit et la faculté de se montrer reconnaissant. La statue avait re9u
par la consécration la vertu divine, lesa dont j'ai parlé plus haut 1 ;
le sa de vie, envoyé par le díeu qu'elle représentaít, était derriere
elle, qui l'animaít et pénétrait en elle, au fur et a mesure qu'elle
usait une partie de celui qu'elle possédait en le transmettant. Chaque
déperdition de la force divine était réparée par un aftlux conslant,
grace aux incantations prononcées au momenl de la consécration et
renouvelées virtuellement, sínon expressément, a chaque sacrifice.
La statue commern,ait par embrasser le roi, lui imposait les maíns,
et parfois, si elle représentait une déesse, lui donnait le sein; puis
elle le couronnait et lui rendait en autorité divine ce qu'il avait
apoorté en offrandes matérielles. 11 va de soí que le peu d'espace
dont l'artisle disposait sur l'obélisque ne lui a point permis de
représenter le détail des cérémonies, de placer a c0té du souverain les pretres qui l'aídaient, ni de graver les príeres qui accompagnaíent chaque mouvement. Sans chercher bien longtemps on
trouvera, sur les murs du temple, les memes scenes reproduites
par le menu et on pourra rétablir le cérémonial dans son intégrité.
Ce n'est pas ici le lieu de le faire : j'ai voulu seulement montrer

f) Voir p. i75-i76.

�188

REVUE DE L'BISTOIRE DES RELIGIO~S •

par un exemple quel intéret ces tableaux si dédaignés ont pour
l'histoire du culte et par suite de la religion égyptienne.
Qui d'entre nous aura la patience de les recuei!lir, de les classer,
et de les traduirl:l?
Paris, mars 1887.
G.

MASPERO,

LES DÉCOUVERTES EN GRECE
AU POINT DE VUE

DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

BULLETIN DE 1886

Jamais, depuis que la Grl!ce a reconquis son indépendance, elle
n'avait vu accourir a elle, pour étudier ses monuments, autant de
missions étrangeres que dans ces dernieres années. Les nations les
plus puissantes se disputent, avec un zele qui croit de jour en jour,
l'honneur de lui rendre ses tilres de noblesse, enfouis sous les
ruines de ses anciennes cités. Bien qu'elle ait elle-meme fondé une
sociélé archéologique au lendemain de sa résurrection, bien qu'elle
ait aujourd'hui des savants de grand mérite, le monde civilisé tout
entier veut prendre part a ses recherches; il se produit meme une
recrudescence dans l'ardeur de la phalange cosmopolite, qui explore
en tous sens le sol de la vieille Grece. La France a donné l'exemple,
il y a plus de quarante ans, lorsqu'elle a installé une école a
Alhenes; l'Allemagne l'a imilée en 1876. Voici que les États-Unis
entrent en scene a Ieur tour: ils ont en Grece depuis 1885 une
mission permanente, qui dresse le plan des villes antiques, mesure ,
et décrit les restes de leurs édifices, exhume les statues, les inscriptions et les monnaies. On annonce que l'Anglelerre se pique aujeu
et qu'elle va bientót avoir aussi son école d'Athenes. L'Italie n'a pas
encore songé a une institution du meme genre ; mais cbaque année .

�i 90

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIO;.'(S

elle donne une bourse de voyage a quelques j eunes gens choisis
qui doivent, comme au temps de Cicéron, perfectionner chez sa
voisine leur éducation classique. La Russie, sans sortir de son em~
pire, recherche sur le littoral de lamer Noire les traces des colonies
grecques qui l'ont peuplé jadis. Enfin la Turquie, oui la Turquie 1
manifeste l'intention de faire exécuter des fouilles dans ses provinces d'Asie Mineure. C'est, comme on voit, un mouvement irrésistible, qui se communique de proche en proche jusqu'a gagner
ceux memes qui s'étaient montrés les plus récalcitrants. La
Société archéologique et les écoles étrangeres dont le siege est a
Athenes consignent les résultats de leurs étudas dans des publications qu'elles rédigent chacune dans leur langue nalionale; c'est
manquer de miséricorde pour les lecteurs, qui, ne possédant pas
tous les idiomes de l'Europe, désirent s'instruire des résultat!:.
obtenus dans le cours d'une meme année. II ne s'agit encore (sans
parler du fran~ais) que du latin, du grec moderne, de l'allemand et
de l'anglais; peut-etre faudra-t-il bientót y ajouter l'italien ; et qui
sait s'il ne prendra pas fantaisie a la Russie et a la Turquie de
publier aussi dans leurs langues un bulletin archéologique ! Ce
jour-la je devrai renoncer a remplir l'office de rapporteur. En
attendant, j'essaierai d'exposer ici, d'apres les études publiées en
1886, les découvertes récentes, qui présentent le plus d'intéret pour
l'histoire des religions de la Grece antique.

En 1884, l'École franraise d'Athenes 1 a détacllé un de ses membres, M. Holleaux, sur le mont ~toon, pres de la ville béotienne
d'Acrrephia, ou Apollon avait jadis un sanctuaire et un oracle
fameux. Ils étaient florissants au temps des guerres médiques.
Pindare et Alcée les célébrerent dans de beaux vers, que Strabon
nous a conservés. Le sac de Tbebes par Alexandre, en 335, Ieur
port~ ~ cou~ fatal. On possede, il est vrai, quelques inscriptions,
posterieures a cette date, qui attestent qu'ils jouirent encore d'une
certaine réputation; mais leurs beaux jours étaient passés. C'était
précisément la une raison pour espérer que des fouilles, entreprises
1) Bulletin de correspondance hellénique,

d'Athenes. 1886. París, Thorin_

LES DÉCOUVERTES EN GRECE

i9l

dans le terrain qu'ils avaient occupé, rameneraient a la lumiere des
monuments de la grande époque. Déja le colonel Leake et Ulrichs
avaient fixé l'emplacement du temple. M. Holleaux en a tiré plusieurs statues représentant Apollon, qui pour la plupart remontent
au v1• siecle; elles sont d'un travail archaique et doivent etre
classées dans une série, déja assez nombreuse et souvent étudiée,
dont les échantillons les plus célebres proviennent d'Orchomene,
de Théra, de Ténéa et d'Actium. La pose du dieu est raide, le
visage souriant; les bras sont collés au corps, les jambes tres rapprochées, les muscles figurés d'une fa~on sommaire et seche. La
découverte de cette curieuse collection offre une riche matiere aux
savants qui étudient les origines de l'art grec. En meme temps ont
reparu des vases, des terres cuites, des bronzes et plus de soixante et
dix inscriptions, qui sont en ¡majeure partie antérieures au rv• siecle.
MM. Pottier et Reinach continuent dans le Bulletin de correspondance hellénique la publication des antiquités découve.rtes dans la
nécropole de Myrina, qui leur ont fourni la matiere d'un ouvrage
spécial, tout récemment mis en vente t. Parmi les figurines en terre
cuite qu'ils décrivent, il faut signaler deux groupes représentant
Dionysos et Ariadne, qui se distinguent par un curieux détail de
fabrication ; chacun d'eux porte au revers trois petits tenons de
terre cuite, percés d'un trou central, qui ont été fixés apres coup
dans la pate. Ce ne sont pas des anneaux de suspension, car les
groupes ont une assiette solide, qui montre manifestement qu'ils
étaient destinés a etre posés sur une surface plane. M. Pottier
suppose que l'on plac;ait ces figurines comme ex-voto autour des
sanctuaires rustiques en plein air, qui étaient tres répandus dans
la campagne grecque. Il rappelle que Platon, dans le Phedre, décrit
un petit monument de ce genre consacré a l'Achéloüs et aux Nymphes, pres d'Athenes, sur les bords de l'Ilissos; c'était un autel de
gazon, entouré de statuettes d'argile ou de pierre, que les p~tres
des environs y déposaient comme offrandes pienses. 11 est probable
que l'on passait dans les anneaux, appliqués au revers du groupe,
trois baguettes, qui servaient a le fixer sur le sol. C'est la une
, hypothese ingéniense, qui explique d'une fa~on tres satisfaisante
un fait inconnu jusqu'ici. Sur des fragments en forme d'ailes, qui
devaient etre appliqués au dos de certaines statuettes, on lit des

publié par l'École fran',aise
1) Pottier, Veyries et Reinacb, la Nécropole de Myrina, Paris, Thorin, 1887.

�192

1

REVUE DE L HISTO1RE DES RELIGIO:SS

inscriptions comme celles-ci : éphebe, porteur, ioueur de lyre, etc.
Ce sont, suivant .MM. Pottier et Reinach, des indications gravées
par les ouvriers eux-memes, pour leur permettre de se retrouver
parmi les accessoires moulés a part, et de se rappeler a quelles
figurines ils étaient destinés. Ainsi, il est probable que les ailes de
l'éphebe avaient été préparées pour un Eros. On voit par la avec
quelle désinvollure les dieux, dont les terres cuites nous représentent l'élégante image, étaient traités dans les ateliers. Pour
l'ouvrier le sens mystérieux des figurines sacrées, qu'il modelait de
ses mains, disparaissait presqu'mtierement. 11 n'y voyait plus
guere que des • bonshommes ,, comme le disent les deux archéologues qui les ont retrouvées. On est assez disposé a conclure avec
eux qu' • il est essentiel de distinguer dans l'histoire d'un type,
d'une part les origines, qui sont généralement religieuses et subordonnées a des considérations mythologiques, d'autre part la répétition du meme type a travers les ages, sous l'influence des traditions d'atelier, qui finissent par en émousser completement le sem,
primitif. A }fyrina, en dépit d'une exécution soignée et d'un gout
artistique tres développé, la part a faire au sens religieux des coroplastes est assez mince. , De la nécropole de Myrina proviennent
encore des osselets, portant des inscriptions; ils ont pu étre déposés dans les tombes comme ex-voto offerts aux manes; on sait en
efiet par des invenlaires de temples qu'il s'en trouvait souvent
parmi les objets, que la piété des fideles consacrait aux dieux.
11 y a quinze ans que l'École a fait de Délos sa province. Pen.
dant cette période, elle y a envoyé successivement MM. Lebegue,
Homolle, Hauvette, Reinach, París et Durrbach, sans oublier
M. Nénot, pensionnaire de la villa Médicis, aujourd'hui architecte
de la nouvelle Sorbonne, qui a prété a s~s camarades d'Athenes le
précieux secours de ses connaissances artistiques. Aucun des membres de l'Ecole, -qui ont été chargés de recherches dans l'ile, ne l'a
quittée sans en rapporler quelque étude qui en éclaire l'histoire.
M. Homolle est de tous celui qui y a fait le plus long séjour, qui a
consacré a sa tache le plus d'efforts et auquel on doit les découvertes les plus importantes. Il en a exposé les résultats dans
deux theses, qu'il a brillamment soutenues il y a quelques mois
devant la Faculté des lettres de Paris 1 ; la Revue ne saurait man1) Homolle (Théophile), les Archives de l'intendance sacrée á Dl!los (3i5-166

LES D1:COUVERTES EN GRECE

,f 93

quer d'en entretenir ~s lecteurs; elle en rendra compte dans un
de ses prochains bulletins bibliographiques. Pour aujourd'hui, jo
me bornerai a signaler une longue inscription, rédigée en l'an 364
avant J.-C., qui contient l'inventaire des objets sacrés conservés
daos les temples de Délos. Comme elle sortait des limites chronologiques, daos lesquelles M. Homolle a enfermé le sujet de sa these
frarn;aise, il en avait réservé la publication pour le Dulletin. Ce
document ne comprend pas moins de cent quarante-sept lignes,
dont la moitié environ ne sont reproduiles dans aucun des inventaires des années postérieures, que nous possédons. Nous voyons
la que chaque année les cinq Amphictyons, délégués dans l'ile pa1·
les Athéniens, faisaient, en quittant leurs fonctions, qui expiraient
avec l'année, et en les transmettant a leurs successeurs, le récolement de tous les objets sacrés, dont se composaient les trésors
des temples confiés a leur garde : • Les objets étaient passés en
revue un a un, comptés, pesés, soit isolément, soit en groupes;
apres quoi la transmission avait lieu de college a college. L'invenlaire valait pour l'un des deux décharge, et pour l'aulre prise en
charge. Les deux secrétaires enregistraient a mesure les objels
inventoriés et se contrólaient réciproquement. Apres qnoi, les catalogues étaient gravés sur des steles de marbre et déposés en
double exemplaire a Délos et a Athenes. A part quelques ustensiles
el meubles de fer ou de bois, lustres, casseroles, broches, réchauds,
tables et lits, on ne catalogue que les objets d'or ou dorés, d'argent ou argentés et de bronze , , tels que les vases de toutes
formes et de toutes dimensions, les bagues, les cachets, les couronnes, les colliers, les corbeilles, etc. Pour chaque série d'objels,
l'invenlaire indique non seulement le nombre, mais le poids; la formule usuelle placée en tete déclare que le trésor a été transmis
par les Amphictyons aTct8¡,..¡¡ xct\ cip,6¡,..¡¡ : • La pesée n'était pas seulement une précaution nécessaire pour éviter tout détournement;
elle devait permettre d'évaluer une partie de la richesse sacrée,
qui n'était pas sans importance, et qui constituait une réserve en
temps de crise. Aussi employait-on, comme poids, de la monnaie
d'argent... Toutes les regles auxquelles se conforment les Amphictyons sont celles qu'on imposait a Athenes aux trésoriers
av. J.-C.). Paris, Thorin, 1887. - De anti.quissimis Dianae simulacris deliacis.
Paris, Thorin, 1885.

�i9.t

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGlONS

d'Athéna, et qui sont exprimées dans un décret de l'an 430 avant
J.-C. &gt;
A titre de curiosité et comme échantillon de ces sortes de pieces,
je donne ici la traduction des premieres lignes de l'inscription : ·
Timocrates étant arcbonte a Athenes, Aiétion a Délos,
Les objets suivants ont été inventoriés dans le temple d'Artémis et transmis,
en nombre et en poids, de concert avec le Conseil des Déliens et les hiéropes
Apatourios et ses collegues, par les Amphictyons des Athéniens, Arislon, du
bourg d'Aphidnai, et ses collegues, assistés de Praxitéles, fils de Praxias, du
bourg de Céphali, secrétaire; ame Amphictyons des Alhéniens, Thrasonides, du
bourg d'Eupyridai, et a ses collegues, assistés de Ménes, fils de Ménéclée,
secrétaire :
Premier groupe: Objets en argent. Poids: 2 talents. Nombre des phiales: 140.
Deuxieme groupo : Poids: 2 talenls. Nombre des pbiales: 138.
Troisieme groupe : Poids : 2 talents. Nombre des phiales : 135, dont une sans
pied.
Quatrieme groupe : Poids : 2 talents moins 264 drachmes. Nombre des
phiales : 136, dont une sans omhilic. Phiales ornées de rayons (?), 29. Coupes
de Laconie, 3.
Cinquieme groupe: Poids: 1 talent, 1,950 drachmes. Dans ce groupe ont été
sés: Aiguieres d'Atramytrion en argent, H; aiguieres dorées, 2; tasses
archesia\, 1; vase a boire de Cydonie, 1; coupes de Laconie, 3; coupes de
~ halcis, 35; vases a boire offerts par des chreurs, 2; gobelet (cymbium) olfert
par Léostratides, 1; vase a boire de forme asiatique, xovov&gt;-wT6v (?), 1; vase
Tp16&gt;-10v (?), 1; vases (o:JJybapha) pour l'huile, 2; pour le vinaigre, 2; fragmenta
d'argent et débris divers, U; bagues, 2; petites figures de satyres provenant
de tasses (carchesia), 3; boutons fouvant servir d'ornements plaqués, 2;
phiales formant en nombre un tola de 5i9, un cratere d'argent du poids de
1 talent 3,600 drachmes, etc., etc.

Cet extrait ne représente pas la septieme partie de l'inventaire.
Que l'on se figure par la ce qu'étaient les trésors des temples de
Délos.
·
Grace a une autre inscription, le dernier des successeurs de
M. Homolle, M. Durrbach, a déterminé sur le sol de Délos l'endroit ou s'élevait l'autel de Zeus Polieus (protecteur des cités); il se
trouvait a l'angle sud-est de l'enceinte sacrée, qui entourait le
grand temple d'Apollon. Du reste, M. Homolle, qui était présent
lorsque cette inscription a été ramenée au jour, a pu faire son
profit du renseignement, et sur le plan qui est ,annexé a sa these
franc;aise l'autel de Zeus Polieus est indiqué en son lieu.
Le m~me genre d'intéret s'attache a quelques autres inscriptions
récemment recueillies par l'École sur divers points du monde hel•
lénique : elles servent a fixer l'emplacement des monuments du
culte. D'autres mentionnent des surnoms de la divinité, des fétes
ou des sacerdoces, qui ne figuraient encore dans aucun catalogue.

LES DÉCOUVERTES E~ GRECE

i95

Une catégorie plus importante est celle qui concerne l'administration des temples. Un texte relevé a Phoinix, dans la Pérée rhodienne, contient une liste de pretres appartenant a divers sanctuaires de cette ville, qui ont fait en commun une offrande a tous
les dieux; les noms de ces personnages sont suivis de ceux de
21 hiéropes ou intendants des temples; mais tandis que les pretres
sont groupés suivant les divinités dont ils desservent les autels, la
liste des hiéropes est unique. On voit par la qu'ils devaient former
un seul et meme college, chargé de l'administration de tous les
temples de la cité. Les fonctions des hiéropes pouvaient etre assez
lourdes; car les biens meubles ou immeubles, dont ils avaient a
répondre, représentaient souvent une fortuna considérable. Par
suite, il y avait aussi des proces longs et couteux, auxquels il fallai t
quelquefois prendre part. M. Clerc a copié sur un marbre de Thyalire (Lydie) un fragment d'une lettre, adressée a cette ville par
P. Cornélius Scipion, qui fut proconsul de la province d'Asie sous
Auguste. Des particuliers contestaient a un temple la propriété de
certaines sommes qui luí avaient été données ; ils firent a la ville
un proces et le perdirent. La cause ayant été portée devant le proconsul, il confirma la sentence des premiers juges. Le fragment
de la lettre qu'il écrivit a Thyatire en cette circonstance, est conc;u
a peu pres dans ces termes : &lt; Je trouve juste et équitable que
vous vous conformiez aux sentences, que les juges ont prononcées
au sujet des sommes appartenant au temple, et que vous n'écoutiez
plus les réclamations ou accusations, qui pourraient se produire a
ce sujet. •
Dans le riche butin que l'École offre cette année a ses lecteurs et
ou l'histoire des religions pour sa seule part a tant a prendre, une
mention spéciale me parait due a une série de documents, qui étendent et précisent nos connaissances sur les associations religieuses
des Grecs. C'est ainsi que nous voyons dans une petite ville du
golfe Céramique, a Kédréai, se réunir, au deuxieme siecle avant
notre ere, un college d'adorateurs des Dioscures qui s'intitule:
College des Dioscuriastes de Théodote; ce nom est celui d'un réformateur, qui avait modifié les regles établies a l'époque de la fondation ; on a dans les inscriptions quelques exemples de cet usage.
A Thyrrhéion, dans l'Acarnanie, M. Cousin a retrouvé la liste des
membres d'un college, dont le véritable caractere reste indéterminé; mais la religion, comme partout, y tenait une place; car on

�i9G

Rl!:VUE DE L'HISTOTnE DES RELIGIOXS

y remarque un joueur de fltlte, un devin, un cuisinier et un diacre,
qui, tous les quatre, devaient évidemment jouer un róle daos les
sacrifices et les banquets sacrés du collége. La liste se termine par
les noms de plusieurs enfants, qui sont en majorité fils de sociétaires. L'ouvrage que M. Foucart a consacré aux associations religieuses des Grecs est bien connu des savants; une inscription,
récemment découverte dans l'ile de Rhodes, fournit a l'auteur l'occasion de compléter le développemenl, déja tres riche, qu'il a donné
a son sujet. On ne compte pas moins de vingt associations, qui se
sont formées a Rhodes pendant le troisieme et le second siecle
avant J.-C., en vue d'honorer des divinités étrangeres; et il est bien
probable que la liste ne doit pas s'arréter a ce chiffre. Celle que
nous fait connaitre M. Foucart avait été fondée par un personnage
originaire de Cyzique; la pluparl des membres dont elle se compose
sont, comme lui, des étrangers; ils appartiennent par leur naissance a différentes villes de l'Égypte, de l'Asie, des iles ou de la
Gréce propre. Par la cette associa tion se distingue de celles qui
avaient leur siege au Pirée et a Délos, et dont nous possédons un
grand nombre d'actes. &lt; Leurs membres, en effet, ont toujours
une commune origine et le but principal est le culte du dieu
national. Ainsi les Ilerma'isles de Délos sont les négociants romains
ou italiens, qui adorent Mercure P.t J\fa'ia; les roarchands tyriens
forment le thiase des Héracléisles sous le patronage de l'Hercule
de Tyr; les Posidoniastes sont des gens de Bérytos, réunis pour
fonder un temple au dieu marin de leur patrie. Au Pirée, on peut
constaler que les Cbypriotes de Kilion ont pour objet le culte de
leur Aphrodite, les Égyptiens, celui d'Isis. »
ll n'en est pas de méme ici. II n'y a pas entre les memb1·es communauté de patrie; aussi ne pouvait-il y avoir communauté de
culle, que si la divinité qu'ils adoraient avait un caractere vague et
indécis, qui se prétait aisément aux identifications, comme par
exemple l'Artémis asialique. Mais son nom ne nous est pas parvenu. L'association, quoique composée en majorité d'étrangers,
admet aussi des Rhodiens. Elle comprend un esclave et des femmes.
Tous les membres cités daos l'inscriplion portent le litre de bienfaiteurs, qui saos doute, comme chez nous, n'était atlribué qu'a
ceux qui versaient une somme déterminée d'avance par les staluts.
La famille du fondaleur occupe une situation tout a fait prépondérante; il a fait entrer daos l'association sa femme, son fils, sa filie,

LES DÉCOUVERTES E~ GRECE

i97

sa bru, son gendre et ses quatre petits-enfants. 11 l'a divisée en
trois seclions ou tribus, dont les parrains ont ,été pris parmi ces
divers personnages; l'une porte le nom méme &lt;lu fondaleur, l'autre
celui de sa femme, la troisieme celui de sa bru. Enfin l'association
a des jeux annuels organisés sur le modele des jeux publics, mais
auxquels ses membres seuls prennent part. 11 est permis de sourire de l'importance qu'ils se donnent, de la vanilé na'ive qu'ils
apportent dans les obscures fonclions de leur vie commune. N'oublions pas cependant que la faveur dont jouissaientles associations
dans Loules les classes a été une des forces vives de l'ancien
monde: le culte n'en était i:touvent que le prétexte, elles avaient
leur raison d'étre dans les néce.ssités du commerce; c'est pourquoi
elles se multiplierent surtout apres Alexandre, lorsque les relations devinrent plus faciles et plus fréquentes entre les peuples du
bassin de la J\fédilerranée. Jusque sous l'empire romain elles servirent puissamment la cause de la civilisation.
Une inscription grecque d'Asie-Mineure nous révele une autre
parlie de l'organisation des sociétés religieuses; nou~ y _trouvons
l'énuméralion complete des récompenses dont elles gra t1fiaient leurs
bienfaileurs. Des adorateurs d'Adonis ont accordé aun personnage
qui s'était créé des droits a leur reconnaissance: 1º une couronne
de feuillage, renouvelable a chacune de leurs fétes patronales; 2• la
proclamation, a la méme date, de tous les honneurs accordés. A
ces récompenses assez communes l'association en ajoute d:aulres
qui supposent des services exceptionnels; ce sont: 1º le _titre d~
bienfaiteur a perpétuité; 2• l'exemption de tous les dro1_ts ordt ·
naires; 3° l'exemption des redevances extraordin_aires, payees ~our
les fétes, les sacrifices et les banquets. Parmi les textes du meme
Celui-ci provient de Loryma
ooenre il y en a peu d'aussi instructifs.
.
(Pérée rbodienne) el date de l'Emp1re.
II

Les succes de M. Schliemann a Troie, a .Mycenes et aTirynthe ont
dü nalurellement tourner l'attention de l'École allemande I vers
raurore de la civilisalion grecque. Le recueil qu'elle publie contient
f ) JUillheilunyen des kaiserlich Deutschen archaeoloyischen lnstituts. Athenische Abtheilimg, i886.

�f98

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

cett~ année _plusieurs études sur des monuments, dont on peut a vec
certitude fa1re remonter la date jusqu'au vue siecle; telles sont les
g~mmes provenant des nécropoles de Mélos, qu'a classées et décrites M. Duem~ler. Ell;s ont été conservéE-s dans le pays grace
aux v~~t~s ,mag1ques qu on leur attribue; on croit qu'elles ont Ja
propriete d augmenter la quantité du lait chez lesjeunes meres qui
le_s port~nt ~uspendues a leur cou; on les appelle pour cette raison
pierres a lait.
~ur le~ vin~t. pieces recueillies par M. Duemmler il y en a un e
qm parait anter1eure méme au vn• siecle; a la surface est gravée
une sorte de figure géométrique, composée d'une série de croissa~t~;. c'est peut-étre l'image de quelque grossiere idole des temps
prum_tifs. Une autre de ces gemmes represente le type archaique
d~ Medusa; ~e- corps ~u mo~stre est hérissé, au-dessus des genoux,
d une q~antite de pehts tra1ts, qui doivent simuler des poils. Les
plus anciennes nécropoles de Chypre ontaussi livré a M. Duemmler
une riche série d'objets, appartenant A une période de l'art tres
~e?ulée. Ils présentent des analogies frappantes avec ceux qui ont
ete découverts en Troade par M. Schliemann; les uns et les autres
sont les produits d'une méme population, dont la race est encore
mal dét_erminée, mais dont la domination a dú. s'établir plus de
~~ux ~1lle an~ avant notre ere, pour ne cesser qu'a l'époque de
1mvas10n dorienne, au xr• siecle; les Phéniciens lui succéderen t
alors dans l'ile de Chypre. Les nécropoles, ou reposent ses restes
contiennen~ des st~tuettes en calcaire ou en terre cuite, représen~
tant u~e dees~e qm pose les deux mains sur sa poitrine ; ce type
apparait auss1 sur les cylindres babyloniens; on l'a rencontré en
Troade ;_ les Phéniciens, en prenant possession de Chypre, l'ont
c~nserve ~t souve~t .r~produit. C'est sans doute l'image d'une
deesse, qm symbohsait a la fois, comme la Déméter des Grecs la
maternité et la mort, le mouvement incessant et infatigable' de
la nature, qui puise dans la corruption les forces nécessaires pour
de nouveaux enfantements. La collection comprend ancore des
terres cuites de forme bizarre et d'une exécution grossiere dans
lesquelles on reconnait un boouf et une tete de cerf avec sa ra~ure .
ces figurines représentent les animaux que l'on immolait dans le~
sacrifices. M. Duemmler donne aussi le dessin d'une sorte de tré
pied circulaire en terre cuite, qui supporte des vases et un;
colombe ; il le regarde comme une réduction de ceux que cette

t99
population primitive consacrait á ses dieux. Cependant ces simulacres d'animaux et de trépieds, ne l'oublions pas, ont été trouvés
dans des tombes. « Peut-etre, dit M. Duemmler, les offrait-on au
mort lui-meme, considéré comme un héros; peut-etre aussi
croyait-on par la leur rendre service, en pla&lt;;ant la tombe sous la
protection de la divinité. Enfin, dans le cas présent, je risquerais
volontiers l'hypothese, qu'on donnait au mort comme une réduction du bois sacré ou il avait coutume de sacrifier, afin qu'il pftt
continuar, dans sa demeure souterraine, a se concilier la faveur
des dieux. &gt; Je n'oserais pas suivre l'auteur bien loin sur un terrain
si peu solide. Dans cette partie toute neuve de l'archéologie, qui
semble avoir ses préférences, les textes faisant absolument défaut,
on est réduit a procéder par conjectures. Aussi l'imagination doitelle redoubler de prudence. M. Duemmler donne peut-etre un peu
trop libre carriere a la sienne. Mais apres tout, M. Schliemann luimeme n'aurait pas, sans son imagination, jeté dans le courant de la
science tant de merveilleuses nouveautés. Son exemple est bien
fait pour séduire ; on con&lt;;oit aisément qu'il ait éveillé l'ambition
de M. Duemmler. Souhaitons a celui-ci de remporter, pour le plus
grand avantage des études historiques, les memes succes que son
devancier.
11 y a longtemps que le gouvernement fran¡;ais devrait avoir
attaché un architecte a son école d'Athenes; un pensionnaire de la
villa Médicis y fait chaque année un séjour de quelques mois;
c'est trop peu pour qu'il puisse prendre part avec suite et profit
aux travaux communs. L'Institut allemand a mieux entendu ses
intérets en s'assurant depuis quelques années les services de
M. Doerpfeld. Cet artista vient d'explorer les restes du grand
temple de Corinthe ; c'est le plus ancien de toute la Grece parmi
ceux dont il subsiste des morceaux au-dessus du sol; il date du
v1• siecle, peut-etre meme son origine remonte-t-elle encore plus
haut. On ne sait a quelle divinité il était consacré; deux inscriptions, qu'on y a trouvées récemment, ne le disent pas. M. Doerpfeld
a pris les mesures des parties qui sont encore debout, il les a complétées a l'aide de quelques fouilles et il a tracé le plan de l'édifice;
la cella était entourée de trente-huit c;olonnes, dont les plus
grosses, cellas des petits cótés, mesuraient 1m,12 de diametre.
MM. Lolling et Petersen ont fait dans l'ile de Lesbos une campagne tres fructueuse pour l'épigraphie. Quelques-uns des textes~
LES DÉCOUVERTES EN GRECE

�200

1

REVUE DE L 1IISTOII\E DES RELIGIONS

qu'ils ont rapporlés, élaient déja connus, mais ils en donnent des
copies plus exacles. Leur récolte comp~end un ~~sez grand nombre
de dédicaces aux divinités ·qu'adora1ent Mytdene, Thermre, Methymna, Eresos. Aucune ne présente, au point de vue_ général, un
inléret de premier ordre. Toutefois plusieurs me_ntionne~t des
offrandes importantes. C'est ainsi qu'a Erésos, un cltoyen fall don
d'un capital, qui doit etre employé a des sacrifices annuels dan~ le
sancluaire d'Alhéna; la ville approuve solennellement la fondation
par un décret, dont deux exemplaires sont exposés, l'un sur la pla~e
publique, l'aulre dans le temple; une troisiem_e inscription, gr_avee
sur l'autel ou le sacrifice doit avoir lieu, perpetuera le souvemr de
cet acle de pieuse générosilé.
.
,
.
A Athenes méme, les fouilles, que la Société g1·ecque d _archeologíe poursuit avec tant de bo~heur depuis quelques a~nees, o~t
fourni des sujets d'étude a l'Ecole allemande. En 1880, on ava1t
publié de beaux fragments de sculpture, mis aujour sur l'~c~opol~,
qui provenaient d'un fronton représentant la lutte d Her~kles
contre l'Hydre. M. Studniczka en rapproche deux autres, qui ont
· té trouvés au meme endroit; il établit qu'ils faisaient partie d'une
:rande composilion, inspirée par la légende de la lutte d'IIér~kles
contra Triton; il ne reste plus que le torse du monstre, enlace par
les deux bras de son adversaire, et un des replis de sa longue
queue de poisson: la scene était placée dans le champ d'un fron~on,
qui faisait pendant a celui de l' Hydre, sur l'autr~ face du meme
temple. M. Studniczka voit dans ces deux bas-reliefs un ouvrage
du vi• siecle. D'une part, le slyle dont ils portent la marque ne
ermet pas de leur assigner une date postérieure; d'autre part, il
~'est pas possible de faireremonter plus haut !'origine de la Ut7ende
qui met Ilérakles aux prises avec les, divinilés de_~a mer; elle ~st
ente des poemes homériques; e est au vr,0 s1ecle,
et en As1e,
ab s
.
·
qu'elle parait avoir pris naissance. Elle est representee sur p1usieurs
monuments archalques, par exemple sur la frise d'Assos, que nous
possédons au Louvre. Mais quel était l'é~ifice que ~écora~ent ces
deux frontons? En dépit du sujet, on n est pas necessa1rement
conduit a supposer qu'ils ont été exécutés pour un temple d:H~raklcs. Néanmoins ce héros recevait déja un ~ulte chez les Athemens
au v1• siecle, et l'hypothese n'a rien d'invraisemblable; on peut
admettre que l'Ilérakléion de l'Acropole ful détruit par les Pers~s et
qu'il ne se releva pas de ses ruines comme d'autres sanctua1res.

LES DÉCOUVEIITES E:'\ GRECE

201

.M. Studniczka, qui a décidément un flair parliculier pources recons-

titutions, souvent tres délicates, des anciennes amvres d'art, signale
a l'attention des archéologues un autre bas-relief, conservé depuis
une dizaine d'années daos la cave du Varvakion; il a été déterré
au pied de l'Acropole, au sud du théátre de Dionysos. 11 représenle
une .Ménade dansant entre deux satyres a queue de cheval, dont
l'un joue de la double fltite. M. Doerpfeld avait précédemment
reconnu sous terre les restes d'un temple de Dionysos, plus ancien
que celui qui fut conslruit apr~s les guerres médiques. Il est probable que le fragment du Varvakion appartenait a un bas-relief
bachique, qui décorait le fronlon du temple primitif.
Ce n'est pas tout. Les fouilles de l'Acropole ont encore rendu a
la science plusieurs fragments de sculpture, que l'on peutaltribuer
sans crainte de mép1·ise a une école du v1• siecle. Le morceau
principal est un buste d'Athéna en marbre de Paros; la déesse,
coiffée du casque, penche la tete en avant; son visage a cette
expression souriante, qui est un des caracteres distinctifs de
l'archai:sme; ses cheveux pendent sur ses épaules, a l'exception de
quelques boucles rejetées par devant; l'égide, ornée des serpents
de la Gorgone, couvre la poilrine et le dos. La main droite tenait
une lance. &lt;;a et la on remarque des traces de peinture; les écailles
de l'égide étaient rouges et verles; sur les cheveux apparait encore
une teinte rouge, qui sans doute a passé, ou qui servait de dessous
pour une nuance plus foncée et plus naturelle. Des ornements de
bronze concouraient certainement a l'effet de cette décoration. La
figure entiere devait mesurer, avec le cimier du casque, qui a disparu, environ 2m,30 de hauteur. Elle occupait le centre d'un fronton, sur lequel se déroulait la scene de la Gigantomachie. On a
retrouvé plusieurs membres des géants, que combatlait Athéna, et
des dieux a qui elle portait secours. La maniere de l'oouvre est
absolument comparable a celle du célebre fronton d'Égine, qui est
aujourd'hui conservé a la glyptotheque de Munich; elle a dti etre
exécutée a la meme époque, peut-etre quelques années plus tard,
dans la seconde moitié du v1• siecle. II n'est pas douteux que nous
avons la les restes d'un fronton, qui surmontait le temple primitif
d'Athéna, commencé par Pisistrate, achevé par son successeur et
détruit par les -Perses. Il y a déja assez longtemps qu'on avait
reconnu des débris de ce vénérable ancetre du Parthénon dans des
tambours de colonnes et des fragments d'architrave, qui étaient
H,

�202

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

encastrés au milieu du mur de l'Acropole. Les fouilles de la
Société archéologique ont permis á M. Doerpfeld de déterminer
I'orientation de l'édifice et d'en reconstituer le plan exact : iI était
contigu á la fa9ade méridionale de l'Erechtheion; le grand axe
suivail la direction du sud-est au nord-ouest. On a retrouvé sous
terre les fondements á peu pres intacts. Tout autour du temple
régnait un portique, qui mesurait 21m,34 sur 43m,44 de cóté. A
chaque extrémité du temple lui-méme s·ouvrait un pronaos ou vestibule; á I'est se trouvait la cella, '\ue deux rangées de colonnes
divisaient en trois nefs. La partie de l'ouest était occupée par un
opislhodome et par deux chambres plus petites, qui en dépendaient. Jusqu'ici les archéologues avaient quelquefois soutenu que
le Parthénon de Pisistrate n'avait pas d'opisthodome et que par Iá
il se distinguait de celui de Périclés. Les constatations de M. Doerpfold montrent que cette opinion est erronée. ll n'y a entre les
deux édifices qu'une seule différence : l'opislhodome du plus récent
se compose d'une salle unique; celui du plus ancien en comprenait lrois. Nous pouvons done des maintenant nous faire une idée
suffisamment précise du Parthénon primitif. ll faut cependant nous
attendre á de nouvelles découvertes qui la préciseront encore.
, Personne ne saurait calculer, dit M. Studniczka, quels trésors
recélent les flanes de l'Acropole, ·et en particulier l'exhaussement
de terrain qui s'est produit au temps de Cimon entre le Parthénon et le mur du sud. L'expérience de I'an dernier prouve que dans
l'énorme amas de ruines, que les Perses laissérent derriére eux,
aucun morceau n'a été perdu; on peut compter que les savants
grecs, qui ont entrepris la glorieuse tache de débiayer en entier le
sol de la citadelle, la retrouveront dans l'état exact ou elle était
avant I'invasion des Perses, á l'exception de ce qui a été emporté
par I'ennemi, ou employé de nouveau dans les grandes constructions de l'age postérieur qui ont disparu. &gt;
(A suiure.)

GEOROES LAFAYE.

REVUE DES LIVRES

L'ancien monde et le christianisme, formant la pr~miere _série d'~ne
nouvelle édition enti6rement refondue de l'Histoire des trois premi~rs
siecles de l'Eglise chrétienne, par E. de Pressensf!, de xL--669 pages. Pans,

Fischbacher, f887.

L'éminent historien des Trois premiers siecles de l'Eglise ch1·~tiennc reste
fid6le, .dans ce volume, ainsi qu'on pouvait s'y attendre, a_c_e qu Il nomme les
,e données chrétiennes &gt;i, il y présente le christianisme pos1t1f com_m~ Je ter~e
final de toute l'évolution religieuse et il y dépeinl Jes diverses rehg1o~s anterieures comme ayant 1&lt; préparé les voies au Christ par u~ ensemble de d1spensations qui tendaient a,•aincre les résistances de l'humamté. »
•
A premiere vue, il semblerait qu'un pareil ou:rage _do.t écbapper _aux appreciations d'une Revue qui s'est soigneusement mterd1t toute excurs1on ~ans la
sph8re dogmatique. Mais il faut tenir compte qu'en abordan! celte esqu1sse du
d
mon e anr1que, l'auteur affirme 1&lt; le ferme dessein d'obéir scrupuleusement
A aux
· ·¡
Iois de la critique historique qui sont J'honneur de notre temps ».
quor
1
ajoute : o: Serait-il vrai qu'il suffit d'accepter le. pri~cipe fondamental du
christianisme pour élre en dehors de la métbode scient1fique dans la constatation des faits? » Évidemmenl non, faut-il lui répondre, pourvu ~u•o~ ne mette
pas celte croyance subjective dans la balance des argumenta sc1entifiq_ues. La
est toute la question. Dans le Jivre qui nous occupe, on trouv~ra pe~t~elre que
les idées personnelles de l'auteur sur Ja dire~tion de l'évol~tion rehgreuse ont
influencé certains de ses jugements relatifs a quelques pomts encore obscurs
de l'hiérographie (qui de nous n'a encouru ce reproche?), ou encare, que ses
convictions religieuses se rév8lent dans la préoccupation de retrouve~ partoul
la notion d'expiation morale et l'appel a. un rédempteur divin. Mais, ni dans _un
cas, ni dans rautre, _ si I'on excepte Jes quelques phrases de la conclusron

�204

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIO:,.iS
REVUE DES LIVRES

qui se rapportent au caracl8re exceptionnel du judai'sme et qui se rallachent

plutOt au volume suivant, - il ne se laisse entrainer a produire d'autres arguments que ceux íournis par les méthodes rationnelles et, a ce Litre, il a Je droit
de se revendiquer du libre examen « dans toute sa rigueur et sa loyauté &gt;1.
Méme la prétention de voir dans les croyances religieuses qui ont précédé la
venue du christianisme une sorte de « préparation » progressive n'a rien d'anliscientifique, puisque, en un cerlain sens, toute religion est prt!parée par les
eultes qui l'ont précédáe et l'on ne peut faire un grief il l'auteur d'avoir cherché
ehez les Orees, les Romains, les Égyptiens, les Assyriens, les Perses, voire chez
les Hindous, les élémenls théologiques ou moraux qui se sont relrouvés plus
lard dans la doctrine chrélienne, quand nous voyons lant d'écrivains présenter
la religion du Chrisl comme tombée toute faite du ~iel, ou. du moins, comme
se rattachant exclusivement aux croyances juives. L'essentiel,-et M. de Presseocé s•explique neltement a cet égard - c'est de ne pas sacrifier la part de la
liberté humaine, en faisant de cette « préparation n une é\'olution falale et, en
quelque sorte, préordonnée chez cho.que peuple.
Sans étre précisément uoe reuvre de vulgarisation, le nouveau livre de
M. de Pressensé résume, en quelques pages claires et précises, l'histoire &lt;le
toutes les grandes religions antiques, a l'exception du judaisme. La seule
critique d'ensemble que nous aurions a formuler tient plut0l au genre de
l'ouvrage qu'aux vues de l'auteur. L'histoire des religions est désormais une
science suffisamment faite pour qu'on puisse exposer d'une fa"ºº succincle
l'évolution des principaux cultes historiques. l\fais encare faut•il y distinguer
soigneusement ce qui est historiquement établi, ce qui est vraisemblable et ce
qui est purement hypothétique. Ainsi, rien de plus aisé, avec les documents
que les égyptologues ont mis entre nos mains, que de reconstituer l'état de la
religion égyplienne sous la XVIII 0 dynastie et peul•étre méme jusque sous
la XII". Mais, lorsqu'on arrive nu:x croyances de l'ancien empire, et, a plus
forte raison, lorsqu'il s'agit de rechercher comment ces croyances onl déhuté,
on est réduit, da.ns le premier cas, a suppléer tant bien que mal aux ]acunes
innombrables de rare.s documenls qui forment tout au plus des points de
repere, el, daos le second 1 a formuler de simples conjectures, suivanl la falsan
dont on con"oit le premier développement logique des idées religieuses. Or, ce
sont ta des nuances qu'il est difficile de faire sentir dans un simple résumé.
La difficulté apparait surtout quand il s'agit de points controversés oll il est
cependant impossible de mettre sous les yeux du Iecteur taus les arguments
produits de part et d'autre. L'auteur est alors réduit a prendre parti saos dire
pourquoi et son !'ésumé risque de ne plus représenter, au moins sur ces poinls,
I'état exact de la science. C'est ainsi que 1\f. de Pressensé nous donne comme
des faits établis certaines interprétations mythologiques qui sont l'objet de vives
controverses, si méme elles ne re"oivent généralement une solution conlraire.
En voici quelques exemples: (p. 143) la mort et la résurrecLion d'Adonis repré-

•

}

205

sentent exclusivement le le,•er et Je coucher du soleil; (p. i79) Abura Mazda est
un dieu solaire; (p. 213) les divinités suprémes du panthéon védique ont été
d'abord des dieux solaires ou sidéraux; (p. 234) la prédominance d'Agni et de
Soma est anlérieure A celle de Varouna; (p. 305) Siva el Roudra ont commencé
par élre, comme Rama, de simples appellations ou manifestations de Vishnou ,
(p. 397) Hermes est une personnification du crépuscule; etc.
Je me ha.te d'ajouter que ces critiques de détail ne doivent pas nous !aire
méconnaitre la pénétralion avec laquelle l'auleur a démélé l'idée directrice et
retracé les principaux caracter.es des grandes religions antiques. Son livre, du
reste, n'a pas la prétention d'étre un tableau a la fois général ~t complet des
anciennes religions, dans le genre du précieux Manuel de M. C.-P. Tiele. En
somme, c'est plutót une étude approfondie de l'altilude qu'elles ont prise devan)
le problema du mal. II esl vrai que ce problema est nu fond de toutes les
re!igions, comme sentiment du contraste entre ce qui est et ce qui de,•rait étre,
entre la vision d'un idéal de bonbeur ou de perfection et la conscience de notre
impuissance 11 l'atteindre par nos seules forces. M. de Pressensé estime que la
question s'est posée en termes poignants des le premiar éveil du sentiment
religieux ; aussi conclut-il volontiers avec M. von Hartmann : &lt;e La religion
nait partout de l'étonnement dont l'homme est saisi devant le mal, devant le
pér.hé, ainsi que du désir qu'il éprouve d'en expliquer l'existence, et, s'il est
possible, de le détruire. »

Ici,, toutefois, il y a une distinction a !aire : celle du mal physique ou souffrance et du mal moral ou péché. Pour M. de Pressensé, c'est toujours le mal
moral qui semble en jeu, méme chez les peuples placés au &lt;legré inférieur de
l'échelle : &lt;&lt; L'idée morale, écrif...il, n'est jamais totalement séparée de l'idée religieuse ,1, el, A l'appui de cette assertion, il fait valoir que parmi tous les peuples, méme les plus arriérés, se retrouve Ja croyance A une certaine rétribulion
aprCs In mort. Mais celte croyance est loin d'étre aussi générale qu'il veut
bien le dire; il ne serait pas difficile de montrer qu'elle constitue, au conlrairP;,
une exception chei les peuples non civilisés et qu'elle apparait seulement
dans un état relativement avancé de l'évoiution religieuse. En fait, In. moralc
et la religion semblent, A !'origine, absolument indépendantes l'une de l'autre:
l'n.uteur lui-méme ne le reconnnit-il pas, quand, s'appuyant sur l'étude du sauvage actuel pour reconslituer les croyances primitives, il écrit : " Le divin lui
apparait surtout sous la forme d'esprits malfaisants qu'il Iui fa'ut conjurer
dans la vie d'abord et surtout daos la mort? •

-

Méme a une élape supérieure de l'évolution religieuse, si nous prenons les
religions historiques daos leurs débuts, nous en trouvons plus d'une oU. l'idée
de rétribution morale est encare absente. Sans doute, le sentiment du pécbé
éclate de bonne heure, et en accenls parfois sublimes 1 dans certains hymnes des
Chaldéens, des Égypliens, des Hindous ; mais il !aut remarquer que ces docu•
ments datent d'une époque déj11. assez n.vancée dans le dé,•eloppement religieux

�20G

207

REVUE DE L'HISTOIRE DES R~;LlGlONS

REVUE DES UVRES

de ces peuples. Nous serons des premiers a reconnaítre que, dans toules les
religions, on en est venu a regarder le divin comme la plus haute personnification de la vérité et de la justice. Mais ce progres témoigne d'un état religieux
déja fort éloigné des commencements, et c'est alors seulement qu'a surgí le probleme du mal moral, c'est-a-dire la difficulté de réconcilier avec l'omnipotence
divine la présence de la souffrance et du péché.
Comment échapper au terrible dilemme de la métaphysique qui met en cause
soit la bonté, soit la puissance de l'ordre divin? Le moyen le plus simple est
fourni par le dualisme, ou les pouvoirs du bon príncipe sont limités par ceux
d u mauvais. Mais la conscience se contente rarement de cette solution qu'adopta
la religion de Zoroastre, Ainsi que le dit M. de Pressensé, « la spéculalion a
toujours pour mission de ramener a l'unité les conceptions de !'esprit bumain, »
et alors reparait la question : cette divinité supréme, unique, qui est le dernier
mot de la théologie, faut-il la tenir pour injuste ou impuissante?
Les héritiers des rishis védiques, une fois lancés dans les voies du panlhéisme,
se tirerent d'affaire en faisant du monde une simple fantasmagorie, un réve
divin, ou, a part l'Etre universel, rien n'a de réalité, ni les hommes ni les
choses, ni par conséquent le bien et le mal. Les bouddhistes allérent plus loin
encore en niant la divinité elle-méme. Quant aux Grecs, ils se trou vérent
préservés des solutions nihilistes par leur « humanisme », c'est-a-dire par
leur tendance esthétique et morale a retrouver dans le divin les caracteres les
plus nobles et les plus élevés de l'idéal humain. Aussi chercbérenl-ils a s'expliquer l'existence du mal par l'hypothese d'une faute a expier. Que cette faute
soit le fait de l'individu lui-méme ou de ses ancetres, qu'il l'ait commise dans
cetle vie ou dans une existence antérieure, les dieux vengeurs lui en infligeront
le chAtiment, soit sur la terre, soit au dela du tombeau, a. moins qu'il ne
réussisse a. se l\lver de la tache ou a désarmer la vengeance célesle. De la, les
sacrifices expiatoires et les cérémonies purificatrices des mysteres qui passaient
pour ouvrir aux initiés, en les régénérant, les portes de la vie éternelle. Mais
ces procédés étaient insuffisanls pour donner satisfaction au besoin de réparation une fois éveillé. Il fallait, pour effacer les derniéres traces de la coulpe que
les hommes sentaient de plus en plus peser sur leurs épaules, un Dieu plus
grand que toutes les divinités positives, un sacrifice plus élevé que tous les
sacrifices humains. Ainsi l'on en arriva a compter sur la venue d'un etre surnaturel, d'un médiateur, qui pO.t non seulement dévoiler a. l'homme le chemin vers
le Dieu inconnu, mais encore s'offrir en holocauste pour effectuer la !'éconciliation du pécheur avec la perfection divine.
L'auteur montre que cette notion de faute et de rachat se rencontre méme
dans les religions orientales. Les Chaldéens et les Assyriens invoquaient l'intercession d'un médiateur pres du dieu mystérieux, pour obtenir le pardon de
leurs péchés. Les Phéniciens connaissaient plus ou moins les cérémonies expiatoires. Les Perses croyaient a la défaite éventuelle d'Ahriman qui devait finir

par succomber sous les coups d'un héros divin, Craosba. Les Hindous fonderent leur théorie des at•atars sur la croyance que le dieu supréme lincarne
d'age en a.ge pour rétablir l'ordre, « chaque fois qu'il y a défaillance de la vertu
et renaissance du vice ». Seuls peut-étre les Égyptiens, si pénétrés de l'idée
morale qu'ait été leur religion, sont restés trap salisfaits d'eux-mémes pour
aspirer a un libérateur chargé de mettre fin aux miséres de ce monde. Mais,
nulle parl, le sentiment de l'imperfection humaine n'a abouti a des résultats
aussi décisifs que chez les Grecs et les J uifs, paree que, dans aucune des re ligio ns orientales, !'esprit humain n'a pu débarrasser ses dieux de leurs altaches naturistes; pour ces religions, le mal dans la nature est fatal et on ne
peut s'y soustraire qu'en cessant d'exisler : le nirvana est le dernier mol &lt;lu
naturisme.
En développant de main de maítre ce tableau de l'évolution morale qui
prépara l'avenement du christianisme, l'auteur complete, pour ainsi dire,
l'reuvre de M. Havet, qui n'a peut-étre pas suffisamment insisté sur ces cOtés de
la question, dans sa description de l'état moral et religieux du monde antique.
Mais M. de Pressensé, a son tour, fait-il une part suffisante, dans l'élaboration
de la religion nouvelle, aux influences intellectueiles et philosophiques du
monde gréco-romain? Il nous retraee bien l'bistoire de la pensée grecque depuis
Thalés jusqu'a Plutarque et il n'hésite pas a. reconnaitre que l'reuvre de la
philosopbie grecque a été d'une valeur « inappréciable » pour la préparation
du christianisme. Mais il semble qu'a ses yeux celte valeur ait surtout consislé
dans l'insuffisance de lous les systemes philosophiques ou plutOt dans le fait
qu'ils se réfuterent les uns les autres. Sans doute le christianisme, comme le
dit M. de Pressensé, fut « plus qu'une révélation théorique sur Dieu et sur
l'homme », ce ful une organisation nouvelle de la vie, un idéal nouveau proposé
a la conscience et a la société. Mais il n'en eut pas moins sa théologie, et ici
nous croyons que l'auteur passe trop légerement sur l'action direcle des systemes
contemporains. Apres avoir démontré que le dernier terme du mouvement
philosophique aux approches du christianisme était dans une « accentuation »
du platonisme qui, ayant creusé plus profondément encore la distance entre la
création et l'~tre inconnaissable, s'effori,ait de combler cet ablme par l'idée de
divinités inlermédiaires, il ajoute que « cette idée essenliellement orientale
devait enfanter plus tard l'émanatisme néo-platonicien et le gnosticisme ». N'a-t-elle pas concouru a enfanter autre chose encore ?
Quoiqu'il en soit, pour apprécier définilivement les vues de l'auleur a. cet
égard, il convient d'allendre le volume suivant, ou il sera nécessairemenlamené
a examiner les rapports du néo-platonisme avec le juda'isme et le christianisme
alexandrins. Bornons-nous, pour le moment, a constater la sévérité de ses
jugements a l'égard des tentatives, tant religieuses que philosophiques, qu
marquent les derniers temps du paganisme. .A l'entendre, le contact des culles
orientaux n'avait produit qu'un double courant de superstition et d'impiélé. Le

�208

1

llEVPE DE L HISTOIRE DES RELTGJOXS

syncrétisme, c'est-a-dire la tentativa de réunir et de fondre ce que tous les
cultes en présence renfermaient de meilleur, était une reuvre condamnée
d'avance, car elle ne pouvait aboutir qu'a rendre plus poignante l'insuffisance
de ces religions. Le culte de Mithra n'était qu'une infillralion des superstilions
orientales. Apollonius de Tyane était un pur charlatan, un « magicien rusé »,
un « faux Messie ». - Nous ne pouvons, sous ce rapport, qu'en appeler au
judicieux ouvrage de M. Jean Réville sur La Religion sous les Séveres; on y
lrouvera, de méme que chez M. Renan, une apprécialion plus juste des mouvements religieux qui tendaient ll. épurer le paganisme et qui furent comme son
cbant du cygne.
Cependanl ríen n'est plus 'COntraire aux dispositions et aux habitudes de
l"auleur que l'élroitesse de sentiments ou d'idées. Dans son livre sur les Origines, oi.t il passe en revue a peu pres tous les systemes de philosophie contemporains, M. de Pressensé o. donné la mesure de la loyauté avec laquelle il sait
résumer les vues de ses adversaires et rendre justice a leurs elforts. Le présent
ouvrage fournit une nouvelle preuve d'indépendance de pensée, par la these
qu'il adopte relativemenl a !'origine ou plutOt a la premiare forme des religions.
Il y a peu de problemes qui mettent davantage aux prises la critique indépendante el la critique orlhodoxe. Nous pensons que la solution s'en trouve dans
l'étude des phénomenes religieux chez les peuples placés au dernier degré de
l'échelle civilisée. !\fo.is le droit d'opérer ce rapprochement, bien que de plus en
plus admis dans la science, est encore vivement contesté, el par ceux qui, a
!'instar de M. Maurice Vernes, repuussent toule application de la méthode
ethnographique dans l'hisloire des religions, et par ceux qui persistent a faire
du senlim~nt religieux Je produit d'une révélation surnaturelle, directe et
primordiale. Aux yeux de ces derniers, c'est faire acle d'alhéisme et de matérialisme que de demander aux peuples les plus arriérés le secret des premiers
balbutiemonls de la religion dans la conscience de l'humanité. Voici pourtant
un penseur - donl personne ne conteslera les convictions spiritualistes ni
méme la croyance au caractere révélé du christianisme - qui nous donne
l'étude des sau,·ages dans les deux mondes pour le meilleur moyen de
« construire avec quelque précision l'élat social et religieux de la ruda enfance
de l'humanilé, car les sauvages en sont les survivants ».
M. de Pressensé croit, il est vrai, qu'A !'origine de l'histoire, l'humanité
n'élait plus dans son élat « normal», qu'elle était « déchue », par sa propre
faule, enfin qu'avant celte déchéance elle avait peut-étre possédé une religion
parfaile. Mais il n'en déclare pas moins s'en tenir aux faits constatés par
l'observation, et, par suite, accepter pour point de départ del'évolution religieuse
« la phase préliminaire du développement religieux que nous retrouvons en
plein chez les peuples sauvages », sous celta seule réserve que le germe de ce
développement soit cherché dans la conscience morale et non simplement dans
la contemplation de la nalure. - Saos doute, quand il affirme que J'idée

209

llEYUE DES LIVRES

monolhéiste tend a « reparaitre » méme parmi les so.uvages, nous écririons
plutOt: apparatt,·e; quand il monlre, jusque dans le culte le plus grossier,
un sentiment de « décbéance » nous meLtrions : d'insuf{isance; quand il explique
celle impression comme « le sentiment indéterminé d'une époque oi.t la. vie
était meilleure », nous substituerions volonliers au passé le futur ou le conditionnel. - Néanmoins, une fois qu'il s'abstient de faire état de son hypolhese sur l'existence d'une révélation antérieure et qu'il va jusqu'a u repousser
absolument l'explication traditionnelle de !'origine des religions qui les rattacherait uniquement a une antique tradition », il n'y a plus la, entre nous, au
point de vue pratique, qu'une question de terminologie, et la croyance au
« monothéisme primitif », ainsi entendue, devient trop platonique pour que
nous devions renoncer a invoquer l'aulorité de M. de Pressensé, quand nous
prétendons appliquer a l'évolution religieuse la loi générale du développement
humain.

G. o'A.

Les civiliaaUons de l'lnde, par le D• GusrAV&amp; L11: BoN. Paris, FirminDidot et C•, 1887.
Dans un livre qui, comme tous ceux que publie a la fin de chaque année la
lihrairie F. Didot, se distingue par la beaulé de l'exécution typographique et
des illustralions, M. le D• Le Bon a écrit l'histoire des civilisations de l'Jnde
depuis l'époque védique. Ce livre emhrasse done un espace d'environ trois mille
ans.
Cet ouvrage, fait avec soin, sera utile a. la propagation des études indiennes
en les présentant sous une forme attrayante, et c'est justement a cause de cela
que je désire présenter quelques observalions au sujet de plusieurs affirmations
de l'auleur sur le bouddhisme.
Au chapilre III du livre IV, qui traite de la civilisalion de la période bonddhique,
on lit :
« · 11 y a cinquanle ans, l'auteur qui aurait voulu écrire un chapitre ayant le
litre que nous avons mis en léle de celui-ci, n'aurait pas trouvé une ligne pour
le remplir. C'est a. peine si on soupi;onnait alors en Europe le rOle et la nature
du bouddhisme, cette religion qui est pourtant la Joi supreme d'un demi
milliard d'hommes. »
En réponse a ce passage qui se trouve au has de la page 334, je dirai qu'il
y a cinquante ans et méme soixante, on aurait tres bien pu écrire un intéresso.nt mémoire sur le bouddhisme en se servant des livres frani;ais dont voici
les ti tres:
Des l'année 1759, Deguignes publiait, dans le lome XXVI des Mllmoires de
littérature, tirés des Registres de l' Académie des insc1·iptions et belles-lettres,

�2i0

1

REVUE DE L HTSTOIRE DES RELIGIONS

des Rechel'cl1es SU?' les philosophes appeli!s Samanéens (les Sramanas bouddhistes), 35 p. in-8;
Puis, en 1773, des Recherches sur la i·eligion indienne, etc., tirés des
Registres de la méme Académie, XL.
Le Journal asiatique de !825-26, VII-VIII, contientaussi des Recherches su,·
la religion de Fo (Bouddha), par Deshauterayes.
Abe! Rémusat a écrit, sur le bouddhisme, plusieurs mémoires dont voici les
tilres et les dates :

i O Essai sur la cosmographie et la cosmogonie des bouddhistes, d' apres les
auteurs chinois. (Journal des savants, 1831.)
2o Recherches sur l'origine de la hiéra1·chie lamaique. (Journal asiatique,

1.824.)
3• Mélanges asiatiques, 1825-29, 4 vol. in-8.
4° Observations sur quelques points de la doctrine samanéenne et, en particulier, sur la Triade suprt/me cher. les bouddhistes, {831.
5° Foe Koué Ki, Relation des royaumes bouddhiques, traduite du chinois,
revue, complétée et augmentée par Klaproth et Landresse, i836; in-4,
PP· Lxvi-424. Excellent ouvrage rempli de renseignements sur le bouddhisme.
Si maintenant, nous cherchons parmi les voyageurs ceux qui, les premiers,
ont attiré l'attention sur le bouddhisme, c'est encore des noms franc,ais qu'il
fuut citer :
L'abbé Choisy, Voyage a Siam, 1687;
Nicola.s Gervaise, HistoirJ du ,·oyaume de Siam, i688;
La Loubere, Relation du royaume de Siam, 169t.
Eugene Burnouf a done eu raison de dire, dans son Introduction a l'histoil'e
du bouddhisme indien, que les premieres notions sérieuses sur le bouddhisme
sont dues a l'érudition fran¡;aise.
Voila pourquoi je n'ai pas voulu laisser passer sans réclamer le passage cité
des Civilisations indiennes , Jeque! prouve qu'on oublie trop souvent chez nous
les savants franc,ais qui, avant tous les autres savants européens, ont fourni des
doeuments précieux pour les sciences, les littératures et les religions de
l'Orient.
Quanl aux étrangers qui ont publié des mémoires sur le bouddhisme avant
1836, nous trouvons : Hülmann, 1795; Colebrooke, 1808; Upham, 1833 ;
Clough et Csoma, 1834 ; Hodgson, i828-{835, etc.
Le lecteur désireux d'avoir des renseignements bibliographiques plus complets
sur le Bouddha et sa religion, les trouvera dans un volume qui confü,nt les
litres d'environ cinq cents ouvrages se rattachant plus ou moins a l'étude du
bouddhisme. C'est celui qui a été publié á Londres, en i869, par Trübner :
Buddha and his doctrines. A bibliographical essay by Otto Kistner.
Mais que de livres, de mémoires et d'articles de revues et journaux ont été
publiés depuis ! On dit méme qu'i: y a en ce moment, en Allemagne, une

REVUE DES LIVRES

2lt

association de bouddhiste1 qui exigent un examen pour étre admis dans leur
Société. On a signalé aus11i a Paris des adeptes du bouddhisme.
Mais revenons aux travaux qui appartiennent a la France. Pourquoi
M. Le Bon, en citant, p. 334, le lotus de la bonne loi et le Lalita Vistara
comme les livres bouddhistes les plus importants qui aient passé dans les
Jangues européennes, n'a-t-il pas dit que les traducteurs de ces livres étaient
tous les deux frani;ais? Le premier a été traduit par Eugene Burnouf qui a
joint a sa traduction vingt et un mémoires excellenls qui n'ont pas vieilli,
quoiqu'ils datent de 1852, et que feront bien de consulter tous ceux qui
s'occuperont sérieusement du bouddhisme. Je ne dirai rien du Lalita Vistam,
par la bonne raison que je suis l'auteur de la traduction franc,aise de ce livre,
laquelle fait partie des Annales du musée Guimet, t. VI.
Puisque l'occasion se présente de parler du bouddhisme, j'en profile pour
faire quelqttes observations sur ce chapitre 1v du livre de M. Le Bon.
J'y trouve, p. 336 : « Des ressemblances frappantes exislent entre les faits
légendaires de sa vie (celle du Bouddha) et certains récits des Évangiles.
Comme le Christ, le Bouddha naquit d'une vierge. »
Nulle part, le Lalita Vistara, qui contient l'histoire de la premiére partie de
la vie de &lt;;akya Mouni, ne parle de la virginité de la mere du Bouddha, et
l'Abhinichkramana, autre rédaction de la vie de &lt;;akya, conlient un passage
qui contredit nettement cette assertion.
M. Le Bon dit, mGme page 336 : •&lt; Le jetine de Jésus dans le désert et la
triple tenlation de {;il.kya Mouni, dans la solitude des jungles, se ressemblent
extraordinairement par toutes leurs circonstances. &gt;&gt;
Ici, encore, le Lalita Vistara n'est pas d'accord avec M. Le Bon. Au lieu du
simple récit de l'Évangile ou l'on voit le Diable venir de lui-meme aupres de
Jésus pour le tenter, c'est (;akya Mouni qui, dans lalégende indienne, provoque
Je démon lequel, apres un court entretien, voyant qu'il ne peut rien contre le
Sage, rassemble son armée composée de milliers d'Gtres fantastiques lan&lt;,ant
des projectiles qui se changent en fleurs en tombant sur (;akya Mouni. En
voyant son attaque inutile, le démon envoie ses trois filies pour séduire le
solitaire, mais celui-ci, sans meme les regarder, les change en vieilles
décrépites.
L'auteur des Civilisations de l'Inde ajoute, p. 337 : « De tels rapprochements
ne peuvent etre considérés comme dépourvus d'importance si l'on songe que,
dans le fond, les deux religions ont bien plus d'analogie encore que dans la
forme. »
Ici, je ne parlage pas davantage l'opinion de M. Le Bon. Qu'est-ce done qu'il
appelle Je fond du bouddhisme?
Au fond du bouddhisme, de méme qu'au fond du brahmanisme, nous trouvons
e dogme de la transmigration des ames dans le corps d'un homme ou d'un
animal, dans un végétal et m~mcjusque dans un minéral. Cette croya.nce est

�2i2

REVUE DE L'msTOIRE DES RELIGLONS

la suite de la doctrine du Karma (l'muvre), en vertu de laquelle « 11 n'y a pas
annihilation de deux actlons, l'une étant bonne et !'autre mauvaise. • En
d'autres termes, toute bonne action aura sa récompense et toute mauvaise sa
punition, jusqu'au jour ou tout péché ayant été expié ou détru¡t par Je feu de
la science, comme disent les Hindous, on arri vera au NirvAna ou délivrance
finale. Quel rapport y a-t-il ici avec la doctrine chrétienne ou les priéres des
vivants peuvent servir aux morts et ou les bonnes ceuvres et le repentir sincere
conduisent tout droit au ciel?
Le Bouddha, malgré sa toule-puissance, ne pourrait promettre a un homme
cette délivrance immédiate, car la loi implacable du mérite et du démérile,
comme nous venons de le dire, retient l'homme daos le cercle de la transmigration jusqu'a ce qu'il en sorte purifié par la science,
Aussi Qil.kya Mouni ne se présente-t-il pas comme un rédempteur qui
efface les péchés du monde, mais seulement comme un sauveur, a Ja condition
qu'on suivra ses préceptes pour arriver a la science parfaite, seul moyen de
salut.
De plus, la venue du Bouddha daos ce monde n'est pas une incarnation et ne
peut e~ etr~ une, p~isqu'il n'admet pas de Dieu supreme; c'est une simple
transm1gration. Il v10nt de passer, dans le ciel des dieux Touchitas dearé
inférieur des spheres célestes, cinquanle sept fois dix millions, plus :oixa~te
fois cent mille années, comme récompense de ses bonnes ceuvres :mtérieures.
Il entre daos le sein de sa mere par le flanc droit de celle-ci, sous la forme
d'un petit éléphant blanc, suivant les bouddhistes du Nord et sous la forme
d'un nuage, suivant ceux du Midi. Le temps venu, il en sort de méme par le
flanc droit et se met, aussitót sa naissance, a faire sept pas en disant avec
satisfaction : « Dans le monde, je suis le meilleur, le plus excellen_t; je détruiro.i
le démon et son armée ; je ferai tomber la pluie du grand nuage de la loi J »
En quoi ceci ressemble-t-il au récit que fait l'Evangile de la naissance de
Jésus?
Je lis, p. 347, du livre de M. Le Bon : « Le bouddhisme apportait au monde
une nouvelle morale. Quant aux dogmes, il n'en avait qu'un, puisque sa seule
affirmation était l'affirmation de l'illusion et du néant. »
Était-ce bien une morale toute nouvelle, celle qu'apporlait (:ílkya Mouni?
Pour en étre stlr, il faudrait prouver que !elles maximes qu'on trouve aussi bien
chez les brahmanes que chez les bouddbistes ont été, pour la premiere fois,
répandues par le Bouddha.
Les Brahmanes disent :
« Qu'on ne fasse pasa un aulre ce qui serait déplaisant pour soi-méme ,
c'est la, en abrégé, la loi, tout le reste procede de la passion. » (Mahabhar-ata
édition de Calculta, t. II, p. 146.)
'

Et nous relrouvons ces paroles exaclement traduites· dans les livres bouddhistes du Tibet. (~soma, Grammaire Tibétaine, p. t65.)

REVUE DES LIVRES

213

R-emarquons, en passant, que l'Évaogile va plus loin encore en dirnnt :
Toul ce que vous voudriez que les hommes fissent pour vous, faites-le. C'est
la loi et les propheles. &gt;&gt; (S. Mathieu, v11, 12.)
Le ltfahábhdrata et les lois de Manou contiennent un tres grand nombre de
.scntences qui prescrivent « la douceur, la bieoveillance et la tolérance universelles » que M. Le Bon altribue au bouddhisme seul. La supériorité de ce
dernier, et elle est considérable, c'est qu'il mit soigneusement en pratique ces
maximes, tandis qu'on a souvent reproché justement aux brahmanes de ne pas
fui re ce qu'ils conseillaient avec tant de raison.
Quoi de plus gracieux et en méme temps de plus empreint d'un sentiment
de cbarité que la stance suivante de Bbarlrihari :
« L'homme de bien ne se met pas en colere, occupé qu'il est de venir en aide
aux autres, méme au péril de sa vie. - Meme quand il est coupé, le bois de ,
sa11dal parfume le tranchant de la hache. »
M. Le Bon, p. 354, semble attribuer au Bouddba « l'idée d'élever les enfanls
en leur apprenant a avoir le plus grand respect pour leurs parents, car, clisent
les livres bouddhiques : Quand méme un enfant prendrait sa mere sur une
épaule et son pere sur l'aulre el les porterait pendant cent ans, il ferait moi11s
poux eux qu'ils n'ont fait pour luí. »
Mais, de son cóté, Manou, le législateur brahmanique, nous dit, II, 227 :
« Plusieurs centaines d'années ne pourraient.pas faire la compensation des peines
qu'endurent une mere et un pere pour donner la naissance a des enfants et les
élever. Que le jeune homme fasse done constamment ce qui peut plaire a ses
parents. "
Quant a l'affirmation de l'illusion et du néant (p. 347) attribuée au Bouddha,
le doute est ici tres permis. Lisez ces ligues de Eugene Burnouf dont l'autorité,
en pareille matiere, ne saurait étre récusée,
« Je ne puis croire que les di verses rédactions de la Pradjna paramita (c'esl
le titre général des livres qui développent la théorie de l'illusion et du nihilisme)
nous donnent la doctrine répandue plus:eurs siecles avant notre ere par le
solitaire de la race des Qílkyas. Il n'y a pas de trace de ces théories mdicalement
négatives dans les premiers sotltras (lraités) ou, pour le dire plus exactemeot,
ces théories n'y sont qu'en germe et ce germe n'y est pas beaucoup plus
développé qu'il ne l'est dans les écoles b1·ahmaniques. (lnt1·oduction a l'histoire
du Bouddhisme indien, p. 520.)
On voit clairement, en étudiant les plus anciens livres de l'Inde, que
brahmanes et bouddhistes y ont également puisé. Les légendes les plus
célebres se retrouvent aussi bien chez les uns que chez les autres.
Telles sont, entre autres, la légende de RO.ma et celle du roi Cibi, adoplées par
les deux sectes rivales qui les ont accommodées a leurs idées. La derniere
légende, répétée trois fois dans le Mahdbhürata, se retrouve daos un recueil de
légendes bouddhiques qui a élé traduit du tibétain en allemand par
«

�2U

REVliF. DE L 'HISTOlllE Jl],:5 IIELIGIO;,iS

I.-J. Schmidt. Cette légende témoigne, daos les deux rédaclions, d'un exces
de charilé tellement au-dessus de la nature, qu'elle mérita d'élre raconlée La
voici, abrégée, en suivant le récit des bouddbistes :

" 11 y avait autreíois dans l'Inde un roi nommé Cibi; riche et heureux il gouvernait de maniere que tout le monde était entouré de bienveillance. En ce
méme temps, Indra, le maitre des dieux, se vit privé des attributs d'un corps
divin, et voyant que le terme de sa vie (divine) approcbait, il était tres aflligé.
Vic;vakarman I I'ayant vu se désoler, lui demanda ce qui l'aflligeait.
« Jndra dit : Des signes évidenls de transmig ration ! m'apparaissent et comme
il n'y a pas de Bodhisattva 3 daos le monde, je ne sais vers qui aller en
reíuge.
Vic;vakarma dit : Mattre des dieux, il y a dans l'Inde un grand roi qui se
conduit comme un BOdhisattva; il se nomme Cibi. Par sa vertu el son héro1sme
il deviendra un Bouddha accompli . Si tu allals en refuge vers lui, il serait certainement ton protecteur.
«

« Indra dit ; Pour savoir s'il est vraimenl Bodbisaltva, il faut le metlre a
l'épreuve. Change-toi done en pigeon; pour moi, changé en faucon, je te
poursuivrai. Arrivé pres du roi, tu l'éprouveras en lui demandant asile.
« Vic;vakarman se changea alors en pigeon et lndra en un faucon qui semblait
poursuivre le pigeon. Celui-ci s'étant posé sur le bras du roi lui demanda de
protéger sa vie. Le faucon qui le suivait de pres dit au roi : Ce pigeon esl ma
nourriture; que le roí me le donne, car je suis tourmenté par la faim.
« Le roi dit : J'ai fait vreu de ne pas abandonner tous ceux qui viennent en
refuge vers moi ; je ne te donnerai pas ce pigeon.
« Le Faucon dit : Si leroi donne asile atous, il doit m'accorder ma nourriture,
sinon je mourrai. Pourquoi serais-je excepté entre tous T
« Le roi dit : Si je te donnais d'autre cbair, la mangerais-tu?
· « Le faucon dit : Si c'était de la chair fraiche, je la preodrais.
« Le roi pensa : Si je lui donne de la chair fraicbe, je nourrirai un étre par le
meurtre d'un autre; c'est un conlresens. Exceptémon propre corps,j'épargnerai
celui de tous les etres animés.

« Prenant alors un couteau, il coupa la chair de sa cuisse et, en la donnant au
faucon, racheta la vie du pigeon.
« Le faucon dit : O roí, pour élre parfaitementjuste, il faut, si tu veux racheter
la vie du pigeon, te servir de balances, pour qu'il y ait égalité parfaite.
« Le roí prit alors des balances, mit le pigeon dans un des plateaux et ayant

i) Espece de Vulcain chargé de fabriquer la foudre, les chars divins et tout
autre objet a l'usage des die.ux.
2) lndra n'est immortel que pendant Je temps ou il est récompensé de ses
bonnes reuvres antérieures.
3) Personnage qui, par ses bonnes reuvres, est parvenu a un élat de
perfection qui fui donne, pour la suite, la cerlitude d'étte un Bouddba.

REVUE DES LIVRES

21.5

mis de ea cbair en contrepoids, quoique la chair de sa cuisse füt épuisée, elleétait plus légere que le pigeon. Puis, toate la chair de son corps apres noir été
éouisée en la coupant, n'ayant pas égalé le poids du pigeon, le roi lui-meme,
~algré sa faiblesse, eut encore la force de se mettre dans le plateau de la
balance, en disant : Maintenant, c'est bien I Et il fut rempli de la plus grande
joie.
« Indra reprenant alors sa figure dit : Quand le roi fait des choses auss
difficiles, désire-t-il élre un monarque universel ou étre Indra 1 't
« Le Bodbisattva dit : Je ne désire pas autre chose que l'état de Bouddha que
rien ne surpasse.
« Indra dit : En tourmentant ainsi ton corps, quand tu en es venu
une soufTrance qui pénetre jusqu'aux os, n'as-tú pas de regret?
« Le roi dit : Je n'ai pas de regret.

a éprouver

« Indra dit : Si ces paroles : « Je n'ai pas de regrel " sont la vérité, comment croirai-je que tu n'as pas de regret?
« Le roi dit : Du commencement a la fin, je n'ai pas eu la pensée d'uo regret
et tout s'est passé comme je le voulais. Si ces paroles sont vraies, que ce corps
redevienne saos blessures, absolument comme auparavant 1
« Ces mots étaient a peine prononcés que le corps du roí devint encore plus
heau qu'auparavant. Daos les mondes des dieux et des hommes, lous íurent
remplis d'étonnement et de joie. Au méme instant, le roi Cibi devint
Bouddha. »

La légende qu'on vient de Jire, si on la compare a celle que les brahmanes
ont écrite sur le méme sujet, prouve que l'idée de charité universelle appartient,
sana distinclion, a tous les pbilosophes de I'lnde ancienne. Elle nous donne
aussi, sur la nature des dieux de I'Inde, certaines notions qui détruisent la théorie de M. Le Bon, quand il assure que nul culte ne fut plus polythéiste que le
bouddhisme.
Les dieux et les génies de toutes sortes n'étant, aux yellX des lndiens, que
des étres élevés au-dessus de l'humanité pour un temps seulement, puisque
la transmigration a laquelle ils restaient soumis pouvait, comme on vient de le
voir pour .eur chef Indra, les ramener sur la terre, il s'ensuit que, pour les
brahmanes, il n'y a de dieux éternels que ceux de la trinité hindoue ;
Brahma, Vicbnou et Civa.
Pour les bouddhistes qui ne reeonnaissent pas cette trinité a la place de
laquelle ils ont mis: Le Bouddha, la Loi et l'Assemblée des fideles, la nature
des dieux est également sujette a la transmigration. Tout étre, par ses auslérités
el ses bonnes reuvres, peut devenir un habitant de l'Elysée d'Indra.

t) En demandan! au roi s"il dé~ir_e devenir le _personn!lge qui n'est nutre que
lui, Indra, il nous ramene a 1'1dee bra~mamque _qui suppose que, par un
mérile extraordinaire, un homme peut fa1re décho1r un d1eu et prendre sa
place.

�216

1

HEVCE DE L HISTOIIIE DES llk::LIGIO:\"S

Seul, I'état d'un Bouddha est éternel parce quºil n'y en a pas qui 1ui soit
supérieur. Eug~ne Burnouf a done eu raison de dire qu'il serait préférable
d'employer Je mot Déva (un étre qui esl brillant et dont le corps ne projette pas
d'ombre) au lieu de Dieu, qui préte a l'équivoque.
Quaod les brahmanes accusaient les bouddhisles d'étre des Nd.stikas, c'estil-dire des athées qui n'admettaient pas de Dieu crénteur, les Dévas n'ayaienl
rien a faire la, car ils n'étaient, pour eux, que des bienheureux ou des héros
di,•inisés a la maniere des demi-dieux de Ja Mythologie grecque et latine,
sans devenir, comme ceux-ci, vraiment immortels.
En répondant a une cilation de M. Max Müller oU il est dit que les bouddhistes n'élevaient pas d'auteis, pas méme au Dieu inconnu, M. Le Bon écrit,
p. 354-, au has : &lt;&lt; La derniere partie de cette assertion confirmant les idées
qu'on se fait encore en Europe du bouddhisme est loul a fail erronée, comme
nous le prouverons, en montrant par les monuments, quejamaisreligion n'eut,
en réalité, plus de dieux que le bouddhisme. ))

Si M. Le Bon veut bien rétablir le vrai sens du mot dieu, comme nous l'avons
faiL dans Jes pages précédenles, il trouvera, j'espére, que l'assertion de
M. Max Müller n'est pas aussi erronée qu'il le croit, et que le bouddbisme
nncien n'est pas polythéiste comme il le dit.
Quant au culta d'Adibouddha, c'est-U.-dire le bouddbisme tbéiste du Népill,
que .M. Le Bon 1ise les pages excellentes q1J'Eugéne Bumouf écrivait sur ce
sujti:t, en 1844, dans l'lntroductfon a l'histoire du bouddhisme indien, il y verra
qu'il y a bien pres de cinquante ans, l'illustre orienlaliste frani;ais, quoiqu'il
n'ait jamais voyagé dans l'Inde, ne Iui a pas laissé grand cbose de nouveau a
dire sur le houddhisme.

P.-E. FoucAu.x.

Le comte Goblet d'Alviella. Histoire religieuse du Feu. Bibliotltéque
Gilon, Verviers, 11, Pont Saint-Laurent, 1887.

M. Goblet d'Alviella est un éminent et sa,,ant vulgarisateur. II a beaucoup Ju
et bien Ju, il sait heaucoup, il possede l'art de Ja comparaison, il a l'intelligence
tres lucirle; par conséquent, il aime la clarté et ne se laisse dominer ni par la
superstition du passé ni par l'engouement du jour. II a raison de vouloir que les
cólés les plus pitloresques et les plus accessibles a la moyenne des intelligences
de la science des religions entrent de plus en plus dand le domaine public el ne
restent pas le monopole de quelques esprits. Autant on a raison de dire que
l'enseignement primaire a hesoin, pour prospérer, de l"enseignement supérieur,
autant il est vrai que celui~ci ne se déploie puissamment que s'il est soutenu
par cette connivence, cette sympathie, cette bonne volonté qui suppose que l'on
sait, ou du moins qu'on pressent a peu pres de quoi il s'agit daos la haute

217

REVUI': DES LIVOES

science. Un cerLain tacl esl requis de eeux qui veulenl servir d'in\~rmédiaires
·entre la science aust.ere et un public qui l'esl fort peu. 11 faul qu ~Is sa~be~l
intéresser Ieurs Iecteurs et pourtant qu'ils ne sacrifient jamais la vér1té scienl~fique au désir d'élonner ou de plaire. Ils doivent savoir ~rfirmer - le publ1c
aime qu'on affirme - et pourtanL n'affirmer qu'il. bon esc1enl et preuve~ en
mains 1• mais ils doivent aussi savoir douter et ne pas répondre aux. cur1eux
quand ¡¡ nºy a pas de réponse, du moins de réponse vérifiée, A leur faire ..
Toutes ces qualités, M. Goblel d'Ahiella les possede, et s~ monogra_phie du
Feu, considéré comme un objet de religion, d'adoration, de ntuel, est ~ ra.nger
parmi les meilleures reuvres qui aient encore.p~ru dans _cetord~e~e ~et1t~ hvr~s
scientifiques a la fois et populaires. Elle se d1V1se en tro1s part1es . i Theologie
du feu; 2º Le rOle du feu daos le culte; 3° La mythologie du feu.
.
Daos Ja premiere, la divinisation du feu personnifié, le caractere ~ob1le, ~ssez
antasque, de ce dieu-Feu, a, moins que, comm·e· f~~er permanent,. 11 ne so1t ~u
contraire considéré comme un élément de stal:ultle 1mmuable, pu1s, la suprema ti e relative du feu comme principe animaleur du monde; dans la seconde, le
role du feu comme médiateur céleste, comme purificateur, exorciseur, devin et
rotecteur de la communauté; daos la troisieme, les mythes relatifs A la pro;uclion naturelle et artificiclle du feu, ceux en particulier qui assimilent son
invention a un Jarcio ou a un rapt violenl et qui ne se rencontrent pas seule~ent
chez les Aryens - tel est le conlenu de ce petit livre plein de cboses et de fatls.'
Un de ses mériles est de mettre en plein jour ce qu'il y avait d'un peu étro1t
daos les tbéories qui voulaient expliquer, par la philologie indo-européenne, des
mythes, des croyances el des riles qui se retrouvent chez des peu~les _saos
aucu.n rapporl avec les Aryas anciens ou modernes, et da.ns celles auss1 qui ont
tenté de nos jours de ressusciter l'évhémérisme.
. .
En r6gle générale et autant que nous sommes en é~t den Jug~r no~s-m~me,
les faits reproduits par M. Goblel d' Alviella sont h_1en ~~pu yes, pu1sés_ a d~
bonnes sources. 11 me permettra toutefois deux ou trms enligues de déta1l qur
n'Otent rien a la valeur de !'ensemble.
A propos du préjugé, assez répandu sur la. face de la. terre, d'a~res lequel il
esl inlerdit de mettre une arme de fer en contact avec le feu, l _auteur pense
qu'il faut l'expliquer par la crainte cle _« b~esser »_le feu, de lm. 1&lt; cou:er la
téte », comme disenl les Tartares. L'exphcatrnn sermt excellente s1 elles ét.endait aux ustensiles ou aux armes de pierre, d'airain ou de toute ~utre ma~1ilre
dure non combustible. Comme elle ne s'y étend pas, que je sache, 11 vaut m1eux:
en rester a l'idée que Je fer ful partout, a un certain momcnt, une nouveauté
profane, par conséquent fa.cilement probibée. sur le t~rrain religieux. La preuve
esl dans J'emploi riluel des outils d~ p1erre qm se prolongea quand le fer
ffi
•
1·
était depuis Iongtemps connu et lorsqu·il s'ag~ssait de_ cerlaines. 1mmo ation_s.
Je crains aussi que M. Goblet d'Alviella n'ait comm1s une p~l1le erreur h1stor1que,
p. 59, oll il dit que (&lt; clans l'Église primitive, la rénovat1on du feu sepas.

15

�218

1

REVUE DE L lIISTOIRE DES RELIGIONS

sait le jour de Paques, entre trois et six heures du matin ». Je ne me rappelle
absolument aucun lexte des écrivains chréliens des trois premiers siecles qui
puisse appuyer cette assertion. Elle dénoterait un genre de préoccupation bien
étrangére a l'ordre d'idées religieuses qui régnait daos les premieres communautés. J'en dis autant des « lampes perpétuelles » (p. 77) qui, « selon Montanus » (que! Monlanus? l'illuminé Phrygien du n• siecle ?), auraient été allumées,
toujours dans l'Église primilive, par le moy_en de la friction. La coutume d'allumer des cierges ou des lampes dans les églises chrétiennes dans un autre but
que de s'éclairer remonte au 1v• siécle. Au 111•, Lactance se moque encore des
paYens qui allument en plein jour des Oambeaux et des lampes dans le culta
qu'ils rendent a leurs divinités (Instit. Div., v1, 2). Au iv•, la eoutume doit avoir
pris pied en Orient. Du moins Atlianase reproche aux Ariens d'avoir envoyé aux
idoles des cierges que des chrétiens auraient consacrés dans l'église. Il est a
présumer que le partí arien, toujours plus ou moin~ rationalistc, sympalhisait
médiocremenl avec ce symbolisme nouveau. Ce qui confirme cette supposition,
c'est que daos sa polémique violente contre Vigilance (premiéres années du
v• siécle), JérOme reproche A son ad.,ersaire de blamer la coutume 01·ientale
d'allumer des cierges dans les églises, méme quand le soleil luit, en signe de
joie, peudant la lecture de l'Évangile. Cela suppose que cetle coutume, déja
générale en Orieul, n'était pas encore répandue en Occident.
I1 faudrait aussi raycr les couteaux d'obsidienne en usa.ge chez les Aztecs dans
les sacrifices, de la liste des faits dénotant la répugnance religieuse contre le
fer (p. 78). Les Aztecs ne connaissaient pas ce mélal, ou du moins son emploi,
avant l'arrivée des Européens.
Ces observations, auxquelles il sera facile de faire droit saos apporter aucun
changement essentiel a ce bon petit livre, n'enlevent ríen a son mérita ni a la
validité de ses conclusioos, auxqurlles nous nous associons de grand creur.
ALBERT RÉVILLE.

D. Castelli. Storia degl' Israeliti dalle origini fino alta monai·chia seQondo
le fonti bibliclie críticamente esposte. :\Iilano, i887, i vol. in-16.
Nous avo ns rendu compte, &lt;lans celle revue, en 1885, d'un iotúessaot
ouvrage de M. Castelli : La lene del popolo ebreo nel suo svolgimento storico.
Le nouvel écrit que nous aunonc;ons aujourd'hui conlribuera luí aussi, et á un
haut degré, a répandre en ltalie les résultats les plus récents de la critique
biblique. Ce volume n'est d'ailleurs que le prcmier d'une série daos laquelle,
nous l'espfrons, l'auteur nous exposera l'bistoire complete du peuple d'Israel.
Daos une longue introduction, l'auleur montre tout d'abord comment doit se
lraiter l'histoire du pe~ple israélite. II y fait preuve d'une grande impa:rtialité,
puisqu'il va jusqu'a dire (affirmation dont on pourrait aisément contester le
bien fon dé) : « La religion el la. morale de I'Ancien Testament, dans leur

REVVE DES LIVRES

219

ensemble, ne sont pas supéricures á celles des autres peuples civilisés du monde
antique (p. x,). » Puis il examine successivement les livres hisloriques de
l'Ancien Testament, l'Hexateuque el les divers éléments dont il est formé, le
livre des J uges et les sept premiers chapitres de Samuel. JI termine par un
rapide exposé des difficultés chronologiques.
Le premier chapitre esl une étude des récits bibliques depuis la créatioo jusqu'au déluge. Le second roule sur le déluge et les descendants de Noé; le
troisieme sur les patriarches. Daos le quatrieme, l'auleur nous conduit en
Égypte, ou les Israélites sont établis et dont ils vont s'éloigner; daos le cinquieme, il nous transporte au désert; dans le sixiéme, il nous fait assister a la
conquéte de la Palestine; enfin, daos un septii:me et dernier chapilre, c'est la
période des Juges qui nous occupe.
Le court aperc;u que nous venons de donner de l'ouvrage de M. Castelli sulfit
cependant a meltre en éviden ce son caractere essentiel : cet ouvrage est bien
plus une élude de critique et de théologie bibliques qu'une histoire d'Israel; il
correspond done plutOt au sous-titre qu'au litre méme. Une histoire d'Israel, en
efret, ne peut et ne doit commencer qu'a une époque historique digne de ce nom,
l'exode égyptien, par exemple. Au dela de cette date, que plusieurs peut-étre
trouveront extréme, nous n'avons que des traditions vagues, des récitsmythiques,
des récits légendaires, qui reposent assurément sur un fond hislorique, mais
d'ou il est difficile de tirer un enchainement de laits historiques, une bistoire.
Aussi estimons-nous qu'on doit écarter d'une histoire d'Israel l'analyse et la
critique de ces documents, ce qui n'empéchera pas d'ailleurs d'en donner, sous
forme d'introduction, le substl'atum. Si M. Castelli avait suivi cette méthode, il
aurait fait reuvre d'historien, tandis qu'il a plutOt fait reuvre de tbéologien
indépendant ou de critique biblique. Les problemes que soulevent les mytbes
du paradis, de la chute, de Babel, des Bene-Elobim, du déluge, etc., ne me
paraissenl point a leur place daos une histoire d'lsrael. Les discussions auxquelles se livre M. Caslelli sur ces divers sujets sont du plus haut intérét, mais
elles ont l'inconvénienl de nuire a l'exposition historique en l'entravant.
Quant au point de vue de l'auteur daos ces questions si controversées, il est
mixle, c'est-a-dire qu'il ne se rattache exclusivement a aucun sysléme, mais
qu'il emprunte aux uns et aux autres. Dans l'histoire des patriarches, par
exemple, nous avons des mythes, des légandes, mais aussi des !aits; de méme
pour Moi'se. Nous citerons un passage de la conclusion de notre auteur sur le
législateur hébreu, comme type de sa métbode el de ses jugements : « Morse
peut avoir été le Scheikh d'une borde noma.de, doué d'un esprit supérieur a
beaucoup d'autres; il peut avoir entrevu el espéré pour sa nation des deslinées
meilleures et plus hautes que celles du présent. 11 peut avoir méprisé les superstitions polytbéistes de ceux qui l'entouraient et avoir enseigné le culte d'un seul
Dieu, qui portait déja, d'apres la tradition, le nom de El-Scbaddai ou Elohim,
et plus récemment celui de Jahveb; enfin, i1 peut avoir enseigoé le Décaloguc,

�220

REVUE DE L'UISTOLI\E DES RELIGIONS

sinon tel que nous le lisons dans l'Exode el le Deuléronomc, du moins daos ses
traits fondamenlaux, etc. » (p. 269). On serait sans doule en droil d'exiger plus
de rigueur d'un travail s'adressant au monde savant, mais ces appréciations
judicieuses sonl celles qui conviennent le mieux a un ouvragefail pour le grand
public. Aussi ne doutons-nous pas de son succes el lui souh~itons-nous de p_énétrer dans les milieux étroits et fermés ou il dissip~ra merveilleusemenl préJugé
et ignorance.
ÉoouARD MomET.

22-1

REVUI, DES LlVRES

Son ¡¡ vre se divise en trois parties. Dans la premiere, il nous fait connaitre les
principaux personnages qui prirent une part active a l'éleclion de Léon XIII
l'état de \'Europe et les dispositions des dilférentes puissances européennes au
commencement de l'année 1878. La seconde partie nous offre un journal du
conclave. La troisieme partie renferrne une série de documents.
M. de Cesare fait tres bien ressortir les raisons qui valurent au cardinal
Joachim Pecci la tiare pontificale. D'une plume sobre, il signale plus d'un contraste pique.nl et trace plusieurs portraits de cardinaux qui ne manquenl pas de
relief. Le Sacré College comme les divers gouvernements de l'Europe désiraient un pape conciliant, a te! point que le principal électeur de Pecci fut le
cardinal Bartolini, !'un des plus obstinés intransigeants du conclave. II n'y avail
pas beaucoup de cardinaux papables; des l'abord, une partie des cardinaux,
mécontents du long pontifical de Pie IX, étaient favorablement disposés pour
un candidal qui n'avait jamais été bien vu ni du pape défunt ni du cardinal
Antonelli, et ses adversaires étaient divisés. Il n'y eut pas, de la part des cardinaux ilaliens ou des cardinaux étrangers, de ces faclions, de ces hoslilités
opiniatres dont la chronique des élections pontificales nous offre tanld'exemples.
Les circonstances étaient graves et, surtout, il ne s'agissait plus, comme autrefois, d'élire a la fois le chef d'un royaume de plus de quatre millions d'habitants
en méme ternps que le chef de l'Église. Les seuls intérels de l'Église pesérent
dans la balance. Les puissances catholiques n'exercerent aucune pression; il
n'y eut point de cabale, point d'inlrigues de la part des grandes familles
romaines, aucune des scenes de désordre qui se renouvelaient avec plus ou moms
d'intensilé a la mort des papes antérieurs. Jamais conclave n'a élé aussi nombreux, et rarement il y en a eu d'aussi calme et d'aussi digne, N'est-ce pas la
premiere fois que tous les cardinaux, a l'exception du cardinal de Hohenlohe,
renoncerent a faire venir leurs repas du dehors, parce qu'ils n'éprouvaienl
aucune défiance a l'égard de la cuisine du Vatican? Jamais enfin aucun conclave
n'a élé aussi libre que celui-ci.
Telle est l'impression qui se dégage s.vec une grande netteté de l'ouvrage de
M. de Cesare et dont il n'est guere possible de contester l'exactitude historique.
C'esl la, si je ne me trompe, l'intéret essentiel de sa publication; c'esl la ce qui
fera de ce conclave une page importante de l'histoire de la papauté, de méme
que, selon toule vraisemblance, le pape qui en est sorti marquera sa place dans
I'histoire de l'Église a un double litre, d"abord par les acles de son pontifical,
ensuite pour les facilités nouvelles qu'il a données a cette hisloire en ouvrant
les archives du Vatican, et pour les encouragements qu'il a prodigués aux hautes
études dans le sein de l'Église catholique.
0

Raphael de Cesare (Simmaco). Le Conclave de Léon XIII, 1 vol. gr. in-8
de 346 p., avec quatre porlraits et documenls. Paris, Calrnann-Lévy; Vienne,
Berlín, Leipzig, Brockhaus ; Rorne, Pasqualucci, 1887.
.11 csL encare bien tót pou1· fo.ire l'hisloirn du dernier conciaye, alors que le
pape élu dans cetle assemblée est celui-la méme qui dirige actuellement les
affaires de l'Éo-Jise et que la pluparl de ceux qui ont promis de ne rien divulguer
o
'
des négociations ou des délibérations auxquelles ils prirent parta cette occas1on
sont ancore vivants. Ordinairement, les révélations sur l'histoire intime des
conclaves se font atlendre plus longtemps. M. Raphael de Cesare a jugé qu'il y
avait tout avantage a ne pas remettre a une époque plus tardive la publication
des documents qu'il a réunis et la divulgation des tradilions orales qu'il a
recueillies. Les nombreux témoins survivants des faits qu'il nous expose pourront ainsi rectifier ses erreurs ou ses inexactitudes, s'il y en a, et nous ne
voyons pas qui pourrait se plaindre de ses indiscrélions, car la plupart des
clocuments putiliés par lui ont déja paru dans les Livres verls ou dans les
journaux catholiques, et les anecdotes qui donnent a son récit un caractere parfois piquant sonl r~contées de f'ai;;on a ne compromeltre personne. C'est meme
la une discrétion qui nuit parfois a la valeur de l'ouvrage comme documenl
historique.
En ciehors des documents diplomatiques déja publiés, l'auteur a puconsulter
des pieces conservée.s aux archives diplomatiques du minislere des affaires
étrangeres, a Rome, ainsi que les notes d'un certain nombre de conclavistes
décédés; il a compulsé les journaux, les discours, les notes conternporaines,
et collectionné une quanlité de détails qu'il a recueillis de la bouche méme des
cardinaux, des prélals, des minislres et des diplomates. 11 ne cache point son
patriotismo ilalien, ni la satisfaction qu'il éprouve a la pensée que le premier
conclave réuni a Rorne, sous le gouvernement du roi d'Italie, se soit tenu avec
un ordre et une dignité exemplaires; mais il garde constarnment le ton etl'altitude de !'historien, le respecl pour l'auguslc assemhlée el pour le souverain
ponlife a l'élection duque! il nous fait assister, et mérile le Lémoignage d'imparLialilé auquel il aspire.

lEAN RÉVILLE.

�222

1

REVUE DES LlVRES

REVUE DE L IIISTOIRE DES Rl".LIGlO:'i'S

John Wyclyff, sa vie, ses ceuvres, sa doctrine, par Victo,· Vattier,
ancien professeur d'histoire, proíesseur de philosophie. i vol. in-8, de
347 pages. Paris, Ernest Leroux, i886.

v1

et

Parmi tous ces hommes que l'histoire nomme, iJ. bon droit, les Réformateurs
avant la Réforme, Wicleff est un des plus illustres; il est l'un des créateurs
de cette langue anglaise que parlent aujourd'hui 80 millions d'hommes. L'Angleterre le vénere ; elle a magnifiquemcnt solennisé le quatrieme anniversaire
cenlenaire de sa mort; elle lui a consacré, dans la vieille église de son ancienne
paroisse, un magnifique monument ; muis, par un singulier contraste, la. vie de
cet homme, qui a joué un si grand rOle et laissé de tels souvenirs est, en réalilé,
fort mal connue. Son vérilable nom, du moins l'orthographe de ce nom, est
ignoré. Les plus anciens documents l'écrivent d'une vingtaine de fa~ons
différentes et l'on ne sait quelle est la bonne. La date précise de sa naissance
reste un mystere; lout ce qu'on sait, c'est qu'elle doit probablement étre fixée
entre i320 et i324, Quant iJ. son lieu d'origine, l'incertitude est iJ. peu pres
pareille. On a cru longtemps, sur la foi de Leland, historien du xv1• siecle, que
Wicleff élait né a Spresswell, petit villo.ge pres de Richmond, c'est-a-dire aux
environs de Londres. 11 est aujourd'hui démontré que le village en question n'a
jamais existé et le plus probable est que le Réformateur élait né do.ns le nord
de l'Angleterre, sur les bords de la Tces, et que le nom sous lequel il est connu
est celui d'une pelite paroisse ou il vit le jour.
L'histoire de sa vie présente de méme une foule d'obscurités. A-t-il ou non
siégé a.u parlement comme commissaire royal? Comment se fait-il qu'il ait été
un moment investí d'une sorte de mission diploma.tique ? Quelles furent, a
Oxford, ses diverses charges? Quand ont commencé ses démélés avec les ordrcs
mendiants? D'ou vient qu'il ait si longtemps échappé aux « poursuites ll, lui, le
fondateur et le chef de ces « pauvres pretres », de ces prédicateurs ambulants
que l'Église pourchassait? Tout cela., et bien d'autres points de détail, reste
encare passablement obscur, malgré de sa.vantes et minutieuses recherches, et ne
sera peut-étre jamais completement éclairci. II en est un peu de meme pour les
nombreux écrits du Réforma.teur; en dresser la liste exa.cte et complete est
chose fort difficile ; s'il en est dont l'authenticité ne fait point questioa, pour
btJaucoup d'a.utres le doute s'éleve,
M. Víctor Vattier a fait de louables efforts pour dissiper, autant que possible,
ces incertitudes ; il a étudié son sujet avec toutes les ressources d'une érudilion
étendue et d'une critique pénétrante et impartiale; quand il n'arrive pas a
élucider un de ces problemes d'une fagon suffisaate, il l'avoue franchement, et
les solutions auxquelles il s'arrétc nous onl paru, en général, sinon démontrées
sans réplique, du moins fort vraisemblables. Pour tout ce qui tient au cOté
purement historique du sujet, son livre est cerlainement ce que nous possédons,
en tran~ais, de plus complet et de plus satisfaisa.nt.

223

Aussi avons-nous élé fort surpris de voir un historien auss érudit et
compétent tomber do.ns la vieille erreur qui confond les Vaudois et les Albigeois.
Da.ns le chapitre v de sa. troisieme partie, qui traite: Des soui·ces de la Docti'ine
de Wyclytf, et qui est peul-étre le moins satisfaisant de tout le volume,
M. Vattier réunit da.ns un meme paragraphe Vaudois et Albigeois et s'exprime
ainsi : « Les Albigeois se composaient de diverses sectes particulieres issues,
pour la plupart, des Va.udois ll,., (page 281 ). 11 est a.u coatraire parfaitement
établi aujourd'hui que les doctrines des Cathares (les purs), vulgairement appelés les Albigeois, avaient pour fondement le Dualisme qui a toujours été étro.nger aux Vaudois, dont l'hérésie était strictement évangélique 1 • Sans doute
comme les Vaudois, comme les Lollards, comme Wicleff, comme tant d'aulres,
les Albigeois attaquaient l'Église, ses cérémonies, ses pro.tiques, son organisa.tion hiérarchique, son clergé corrompu; mais il n'en résulte pas qu'ils aient
fourni aucun élément a la doctrine de Wicleff, dont le point de départ est tout
différent du leur.
Quoiqu'il en soit de cette inadvertance, le Lra.vail ne M. Vattier garde sa
valeur historique. Nous avons déja. loué son impartialité. II ne se la.isse pas
troubler par les violentes attaques des catholiques contre Wicleff; il reconna.it
que la célebre profession de foi, présentée par le Réformateur, lors des poursuites dirigées contre lui en 1382, n'a, a aucun degré, quoiqu'on en ait dit, le
caractere d'une rétractation (page 131) ; il rend un complet et sincere hommage
a la pureté de sa vie privée (p. 341) et s'il estime qu'il s'est monlré plus d'une
fois aigre, violent, subtil da.ns la polémique, il reconnait que c'étaient la plus
encore les défauls du temps que ceux de l'homme. II le loue également comme
écrivain, siaon comme latinista, et salue en luí un des créateurs de la prosa
anglaise, titre que lui mérite surtout sa traduction de la. Bible.
On ne saurait done soutenir que M. Vattier ait été injuste pour Wicleff et
cependant nous devons bien a.jouter qu'a notre sens il ne lui rend pas complete
et entiere justice. 11 nous a.vertit, des la. premiere ligne de sa. préface, que« son
livre est avant tout un livre d'histoire et non l'ceuvre d'un critique religieux »,
mais c'est la précisément, a nos yeux, le défaut du volume. Wicle!T est un
novateur religieux, un réformateur, un hérétique. Raconter sa. vie, apprécier
son influence sur ses contemporains, son rO!e da.ns l'histoire sans discuter ce
coté principal de sa carriere, sans se ranger parmi ses partisans ou ses adversaires, parmi ceux qui approuvent ou qui bla.ment son entreprise, c'est se
condamner a passer a cOté de ce que le sujet qu'on traite a. de plus important.
Ainsi, pour ce qui est de cette traduclion de la. Bible, qui fut un des grands
moyens d'a.ction de Wicle!T et luí attira. les imprécations des catholiques,
M. Vattier insiste a peu pres uniquement sur le cOté littéraire de la question. II
i) Voyez C. Schmidl, Histoire et doctrine de la secte des Cathares ou Albigeois. 2 vol. in-8, París, i848.

�224

REVUE DE L'msTOIRE DES RELTGTO~S

IEVUE DES LIVRES

constate que cette traduction a exercé une puissante influence sur la formation
de la langue anglaise, mais le lecteur qui s'en tiendrait aux informations qu'il
don ne ne comprendrait pas bien pourquoi et comment. La vérité c'est q 11e W1cleff non seulement avait, a bien des égards, forgéjlui-méme l'instrumenl, le
langage dont il se servait, mais surtout qu'il s'était nourri de la Bible, s'en
était pénétré, et qn'il en a rendu le sens avec une étonnante fidélité. Un fait
tout récent, postérieur a la publication du livre de M. Vattier, en témoigne.
Tout le monde sait que l'Angleterre, et tous les pays de langue anglaise, ont
fait longtemps et font encore usage d'une version biblique officielle, vulgairernent nommée: la Version autorisée, qui ful faite sur les textes hébreu et grec
par ordre du roi Jacques T•r et date de i6H. Ces dernieres années elle a été
revisée a fond par un comité ou figuraient les premiers linguistes d'Angleterre el que secondait un comité semblable, aux États-Unis. Un pasteur américain, M. Ewell, a eu l'idée de comparer cette savante revision et la version
autorisée elle-méme, avec la traduction de Wicleff, et il a constaté que, dans
bon nombre de passages, les linguistes du xrx• siécle, armés de tout l'appareil
de la science moderne, ont abandonné le sens adopté par les traducteurs du
roi Jacques, pour revenir a celui qu'avait donné Wicleff et qui se trouvait beaucoup plus conforme au texte. Le fait est d'autant plus remarquable que Wicleff,
qui ne savait guére le grec et pas du tout l'hébreu (ainsi que le constate
M. Vattier p. 15), n'a pas travaillé sur les originaux, mais a traduit en anglais
la version latine, la Vulgate, elle-méme si déíectueuse. Malgré cet énorme
désavantage, le Réformateur s'était si bien nourri de la Bible qu'il la comprenait mieux que les savants théologiens cbargés plus tard par Jacques I•• de
la traduire. C'est parce qu'elle avait ainsi une haute valeur religieuse, parce
qu'elle répondait a un besoin religieux que sa traduction s'est répandue, popu•
larisant du méme coup, dans loutes les classes de la société, la langue nouvelle
et meilleure que l'auteur avait comme créée pour les besoins de sa propagande. Ici done l'action religieuse et l'action littéraire ne sauraient se séparer;
l'une explique I'autre; l'reuvre du réformateur permet seule de comprendre
I'influence de l'écrivain.
Le réformateur, M. Vattier l'a systématiquement, semble-t-il, laissé autant
que possible de cOté. Nulle partil ne se prononce pour ou contre. On dirait
qu'it veut, avant tout, conservar la neutralité. Il rend justice a Wiclelf dans les
questions de détail; il admire son caractére, son énergie, sa prodigieuse activité ; mais en méme lemps iI semble garder l'arriére-pensée qu'aprés toul cet
homme était un hérétique que l'Église n'avait pas tort de poursuivre.
Le défaut de ce sysleme de neutralilé a toul prix, c'est d'amoindrir singuliérement la personnalité du héros. Le porlrait, minutieu:z: comme une miniature,
cst ressemblant; mais il n'atteint pas la grandeur naturelle. Wicleff a exercé
une action bcaucoup plus profonde et puissante, et il a fait beaucoup plus de
bien ou de mal, selon l'opinion a laquelle on se range, que ne le dit M. Vattier.

Pour nous il n'esl pas seulment l'un des créal9urs 1le la langue anglaise. il
est un des fondateurs des libe-tés anglaises. JI a contribué, plus puissammenl
que personne, a empécher la 1apauté de meltre délinilivementla main sur l'Anglelerre. 11 a préparé le lerrait que ses successeurs ont labouré. il a jet_.í la
semence que la réforme a faitcroitre et mllrir; il a ainsi contribué, plus d1rectement qu'aucun autre, a la céation du prcmier peuple libre qu'ail vu l'Europe.
M. Vattier, dar.s son livre, ail bien connailre le philosophe, le théologien,
encore tout enveloppé de scoLstique, l'écrivain, le polémiste; nous regrellons
qu'il ait beaucoup trop laissé ,e caté le Réformateur religieux, l'émancipateur
des dmes, le libérateur.
Étienne CoQuBr.Er..

�CHRONIQUE

CHRONIQUE
FRANCE
L'enseignement de l'histoire des religions A Paris. - Le rapport
sur les travaux de la Section des Sciences Religieuses a l'Ecole pratique des
Hautes-Études pendant la premiere année de son existence (1886) a paru chez
Delalain, a la suite des rapports présenlts, pour la méme période, par les quatre
sections plus anciennes. Nous relevons daos ce document les lignes suivantes
qui témoignent de l'accueil favorable que le nouvel enseignement de celte
Section a rencontré aupres du public, malgré les défiances injustes de ceux
qui, poussés par des passions religieuses ou antireligieuses, l'ont mise pour
ainsi dire a l'index, tantót comme un foyer antithéologique, tantót comme le
dernier refuge de la Lhéologie abhorrée, alors qu'elle ne vise a rien d'autre qu'a
faire modestement de l'bistoire daos un domaine que l'on a trop souvent sousa
trait a J'histoire et it la critique :
« En général, les directeurs et maitres de conférences n'ont eu qu'a se louer
des excellentes dispositions qui ont constamment animé leurs auditeurs. L'enseignement nouvea:u créé a la Sorbonne a été favorablement accueilli. Cent
treize auditeurs se sont fait inscrire pour suivre une ou plusieurs conférences.
Tous, il est vrai, n'ont pas donné suite a leur projet, soit parce qu'ils ne pouvaient pas disposer d? leur temps aux heures des conférences, soit parce que
l'enseignement de l'Ecole des Hautes-Études ne répondait pasa. l'idée qu'ils
s'étaient faite des études d'histoire religieuse, soit, enfin, parce qu'ils ne possédaient pas une préparation suffisante pour suivre les travaux avec profit. Mais
chacune des nouvelles conféreoces a réuni, durant le cours de cette premiere
année d'existence, un nombre suffisant d'auditeurs assidus et zélés. II y a
lieu de se féliciter d'autant plus de ce résultat que Ja nature particuliere des
sciences enseignées dans la cinquieme section avait provoqué certaines
appréhensions dans une partie du public. Le caractere exclusivement historique de l'enseignement et les bons rapports des auditeurs entre eux ou avec
leurs professeurs ne se sont pas démentis un seul instant.
« Il a été tenu par onze directeurs ou maitres quatorze conférences hebdomadaires d'une ou de deux heures. Elles ont été suivies assidtiment par soixante-

227

quinze candidats-éleves ou auditeurs. La Section n'ayant pas unan d'existence,
ne peut pas encore avoir d'éleves. Outre les auditeurs dont les noms sont
mentionnés plus loin (dans la suite du rapport), un certain nombre de personnes, ayant pris leurs inscriptions, ont suivi les conférences d'une fa1,on
intermittente. »
Pour le semestre d'été de l'année courante (1886-1887) la plupart des directeurs et maitres de conférence ont conservé les mémes sujets qu'ils a.va.ient
traités pendant le semestte d'hiver et que nous avons déja mentionnés dans une
précédente cbronique (T. XIV, p. 248-249). Nous nous bornons a signaler les
modifications apportées au programme du premier semestre :
M. Sylvain Uvi étudié, les mercredis a neuf heures et demie, les Sectes
indiennes vers le vm• siecle, J'apres le (:ankara-vija.ya, et les samedis a dix
heures et demie, il explique des textes bouddhiques dans la Chrestomathie pali
de Frankfurter.
M. Maurice Vernes continue ses travaux sur les origines nationales des
Hébreux. Apres avoir étudié le royaume de David et de ses successeurs, il
s'attache, pendant Je second semestre, a I'histoire des royaumes de Juda et
d'Israel.
M. André Be,·thelot a substitué, dans sa seconde conférence, l'Histoire de
l'Oracle de Delphes a. l'Explication des hyrnnes homériques, et M. Sabatier se
livre a !'Examen critique du coutenu de I'Apocalypse de saint Jean et de ses
origines, tandis que M. Massebieau traite des rapports de la littérature cbrétienne primitive avec les OEuvres de Philon. Enfin, daos la conférence de Droit
canon, M. Esmein, qui a expliqué la Pragmatique Sanction de Charles VII
pendant le semestre d'hiver, développe une comparaison de ce document avec
le Concordat de 1516.
L'enseignement de la religion de l'Égypte est momentanément suspendu,
M. Lef~bure ayant été nommé professeur a l'École supérieure des Lettres
d'Alger. Mais les jeunes égyptologues, désireux de s'initier a l'étude des problemes de la religion égyptienne, ne seront pas, pour cela, dépourvus de
ressources. Nolre éminent collaborateur, M. Maspero, consacre justement pendant ce semestre ses coníérences de la Section des Sciences historiques et
philologiques a l'étude de la religion égyptienne d'apres les données fournies
par les pyramides.
Au College de France, M. Albert Réville continue son cours sur la religion
romaine et ses modifications sous l'influence de la civilisation grecque et des
religions orientales.
Dans le programme de !a Faculté de théologie protestante, nous relevons les
modifications suivantes : M. Philippe Berger traite de l'histoire du peuple juif
depuis la destruction de Jérusalem jusqu'a nos jours; M. Bonet-Jffaury continue
jusqu'a Charlemagne l'histoire de l'Église et des missions chrétiennes,qu'il avait
menée jusqu'a l'époque de Grégoire le Grand, pendant le premier semestre.

�228

1

RP.YUE DE L ffiSTOIRE DES RELIGIONS

ClillONlQUE

M. Massebieau étudie le traité de Cyprien sur l'Oraison dominicale en le comparant aux traités analogues de Tertullien et d'Origene.

Les classüications des religions et l e r ole de l'histoire des
r eligions dans l'enseignement public. - Dans la Revue critique d'histoire et de littt!rature, du 4 avril, M. Théodore Reinach a consacré un article
fort intéressant au récent volume de M. Vernes sur l'bistoire des religions. 11 y
a tout intérét pour nous A connartre le jugement d'un critique éclairé et désintéressé dans cette q1rnstion déjfi. tant de fois discutée parmi nous. Apres avoir
noté les objections de M. Vernes contre les divers classements des religions
proposés par les principaux hiérographes contemporains et en avoir reconnu
Ja justesse, M. Reinacb reproche iL l'auteur d'avoir poussé trop Ioin sa défiance
envers les classifications actuelles. Ajuste titre, il rappeI/e qu'une classification
scientifique des religions ne saurait étre artificielle, mais qu'elle devra reposer
sur un principe de filiation. Et M. R. continue ainsi :
(e • •••• Lorsque l'examen scrupuleux des faits aura révélé entre les pratiques
ou Jes croyances de deux peuples des ressemblances qui ne peuvent s'expliquer
ni par le hasard, ni par l'emprunt, nous croyons que l'hypotMse d'une deseendance cornmune s'impose et qu'elle fournit le principe d'une classification
rationnelle.

(( Je n'oublie pas toutefois que les éléments religieux, en voyageant d'un pays

A l'autre, se métamorphosent, s'adaptent A leur nouveau milieu. Ce phénoméne
d'adaptntion est commun aux Iangues, aux arts 1 aux religions, mais c'est en
matiere religieuse que son import.ance est la plus grande, parce que la religion
tient de plus prés aux racines mémes de l'élre moral d'un peuple. En réalité,
il n'y a que les formes des religions qui voyagent, Ieur esprit leur est insuffié
par les gens qu'elles visitent. Lorsque cet esprit demeure le méme tout en
changeant de milieu, c'est que l'emprunteur était arrivé au méme point et au
méme genre de civilisation que le préteur, mais cette transmission intacta est
bien raré ; le fait général est la modification plus ou moins profonde : voyez ce
qu'est devenu le bouddhisme en passant de l'Inde en Chine, le christianisme
en passant de la Judée dans le monde gréco-romain. Des lors on peut se
demander s'il est légitime de considérer la re1igion, ainsi transformée par la
greffe, comme le simple prolongement de la religion primitive; qui doit l'emporter dans la classification , la mati8re ou !'esprit? La question est embarrassante : je erais cependant qu'ici encare la linguistique doit servir de modele. Il
est fort possible que si nous conna.issions la langue des anciens Gau loia, nous
trouverions plus d'analogie entre la structure génP.rale, le lour de cette langue
et celui de la nOtre, qu'entre le fran~ais el le latin¡ de méme, les érudits de la
Renaissance ont déj!l remarqué que sur beaucoup de points de syntaxe, le
fran~ais est plus voisin du grec que du latin. Néanmoins il n'y a que des fous
ou des réveurs qui puissenl songer, dans une classiHcation rationnelle des
tangues, a ranger le frani;ais avec le celtique ou le grec plutOt qu'arec le latin,

T

229

qui lui a fourni les tl'Ois quarts de son vocabulaire et toutes s~s Oex_ions. 11 en
est de méme d~s religions. Quelque transformation que le géme national fasse
subir a une reliaion d'emprunt, la classification devra faire ressortir, avant
tout 1 le lien d'o~igine, la filiere, quitte a montrer qu'en matiere d'évolutio,1
religieuse, comme ailleurs, les fils ne ressembl~nl pas toujo~r.s a le~rs p:re.s.
· En d'autres termes des que l'on admet une sc1ence des rehg10ns, e est-a-dire
qu'on envisage les :eligions comme des objets d'étude séparés, la summa cli~isio
doit prendre pour base les rapports de filiation des di verses croyances; mais le
savant ne doil jamais oublier que les religions, pas plus que les langues, ne
constituent de véritables unités concretes, qu'elles ne sont, au fond, que des
organes ou des produits de la civilisation d'un peuple, isolés_ p_our la. comm~dité
de l'élude ; que tout en vivant de leur vie propre, elles partic1pent de la v1e de
l'ensemble organique auquel elles appartiennent!; en un mol, l'hiérographe,
comme le linguiste, ne peut se passer de l'historien, ou plulOt il fau~ q~'il soil
lui- méme un historien, ne s'absorbantjamais daos sa recherche part1cuhere au
point de perdre de vue l'objet général des sciences morales : l'homme présent
et passé, danS toule sa complexité.
« Ceci me mene a. dire deux mots du second sujet abordé par M. V. : la
place que la science des re!igions doit occuper daos l'enseign~ment s~péri~ur.
Celte place, l\f. V. la trouve daos les facultés des lettres, et Je ne pu1s qu approuver cetle opinion. Les facullés des lettres sonL, au fond, des fac~llés
d'hisloire, en prenant ce mot dans le sens le plus large. De tou_tes les matieres
qui peuvent y étre enseignées, la métaphysique est la seule qui ne rentre pas,
par quelque endroit, dans la science de I'homrne moral, laquelle se ~onfond ave~
l'histoire; or la métaphysique ne s'enseigne guere, ou ne s'~nse1gne pas. Si
l'on distribuait les chaires de la Sorbonne d'aprés u11 plan rationnel, on pourrait les grouper sous les chefs suivants : i O étude de l'humanité actuelle (géographie politique, sociologie, psychologie, etc.); 2° étude générale ~e l'_humanité da.ns le pa.ssé (histoire politique, histoire de la civilisation}i 3° h1sto1re des
divers produits intellectuels de l'humanité : art, philosophie, langues, litl~~alures. On voit que la religion se place tout naturellement sous cette dermere
rubrique, et c'est bien ainsi que l'entend M. Vernes. Uexistence de facultés
spéciales pour les sciences religieuses n'avait de raison d'étre que ~orsque l'enseignement de ces sciences poursuivail un but essenliellement prat1que, comme
celui du droit et de la médecine. Du moment que l'État a renoncé A form~r
Iui-méme les futurs prélres - et M. V., qui n'a pas demandé la suppression
des facullés de Lhéologie catholique, s'en console assez aisément - la science
des religions, devenue purement Iai:que et théorique, n'est a sa pl~ce q.u'il. la
faculté des leltres, en contact intime avec les autres enseignements h1stor1ques,
oü. elle doit saos cesse se retremper. L'existence de facultés de théologie lalcisées en Hollande s'explique historiquement, mais elle ne peut se justifier rationnellement.

�230

En ce qui concerne l'enseignement supérieur, M. V. a obtenu a peu pres
gain de cause, puisqu'outre la cbaire du College de France, la science des
religions est aujourd'hui professée dans une section de l'École des HautesÉtudes, qui n'est qu'une annexe de la Faculté des lettres. Mais il ne se contente pas de ce résultat. Il réclame trois chaires d'bistoire des religions dans
chaque faculté des Jettres (une chaire générale, une consacrée au judaisme, une
au christianisme). C'est beaucoup; trouvera-t-on partout, des a présent, the
right man for the right place? Provisoirement, du reste, M. V. se contenterait
dans la plupart des facultés de deux chaires ou meme d'une seule, a la condition que cet enseignement eut une sanction : il demande que la licence et
l'agrégation de philosophie comportent désormais une interrogation sur l'histoire religieuse. Je goute peu, pour ma part, ce mariage de la philosophie et de
la religion, qui n'ont jamais fait bon ménage ensemble que lorsqu'elles étaient,
!'une ou l'autre, assez malades. Je goute encare moins l'ídée de M. V. de faire
a l'histoire religieuse une part plus large dans l'enseignement secondaire et rle
l'introduire dans l'enseignement primaire. Le paragraphe qu'il propase d'insérer dans le programme d'bistoire des lycées : « Jésus de Nazareth », ferait
pousser les hauts cris aux ennemis de l'Université et sufflrait a éloigner d'elle
bien des familles timorées. Quant aux instituteurs primaires, commcnt supposer qu'ils aient assez de science et de tact pour enseigner cette Histofre
sainte lafcisée que reve M. V. apres M. Astmc, saos tomber dans !'un ou
l'autre écueil, ou de ressusciter l'ancien enseignement du catéchisme ou de
froisser les consciences? Certes il est regrettable de voir des éleves quilter les
bancs de l'école sans avoir jamais entendu parler de Moise ni de Jésus, sans
pouvoir rien comprendre, par conséquent, a tant de chefs-d'reuvre de l'art et de
la littérature qui ont puisé leur inspiration dans la Bible et l'Évangíle; mais
dan~ l'état actuel des partis, je ne vois pas de remede a ce mal, et aprés tout,
c'est une infime minorité d'enfants qui ne reQoit aucune instruction religieuse... »
A ces considérations en général fort justes nous nous permettons d'ajouter
que, sans introduire ni dans l'enseignement secondaire, ni dans l'enseignement
primaire des le~ons spéciales d'histoire religieuse lai'que, il nous parait d'un
grand intérét de donner aux fulurs maitres dans ce double ordre d'enseignement quelques connaissances sérieuses d'histoire religieuse, afin que toutes les
fois ou les questions religieusés paraitront dans leurs cours, - ce qui est inévitable, - ils sachent se tenir sur le lerrain purement historique, aussi loin du
fanatisme irréligieux que de la superstitíon. Nous nous sommes expliqué a ce
sujet dans un article récent sur l'Histofre des religions; sa methode et son i·óle
(t. XIV, p. 360 el suiv.).
Mélusine et le Folk-Lore. - La nolice que nous avons consacrée,
dans la précédente Chronique (p. i l8-H9), a l'étude du folk-lore en France et
particulierement aux travaux de 1\1. Gaidoz, nous a valu de la parl de nolre
«

CHRONIQUE

REVCE DE L'HISTOI1'E DES RELIGIONS

23i

tres honoré confrere en hiérographie quelques observalions sur le róle de Melua nos lecteurs. En parlant
des deux recueils mensuels qui, dans notre pays, sont exclusivement consacrés
au folk-lore, la llfelusine et la Revue des traditions populai?'es, nous avions dit
que la premiére de ces deux publicalions en esta sa troisiemti année d'existence.
« Mélusine, nous écrit M. Gaidoz, est dans son troisiilme volume, par suite de
son mode de publication et d'ahonnemenl, mais elle est dans sa onzieme année,
son premier numéro portant la date du 5 janvier i877. Elle a, il est vrai, interrompu sa publication en i878, pour reparaitre seulement au commencement
de 1884; mais elle n'en a pas moins aujourd'hui onze ans d'existence, et elle a
le droit de le rappeler au moment ou les études dont elle a pris l'initiative se
répandent de plus en plus en France. Nous disions en 1884, dans notre programme de réapparition : « L'initiative de llfélusine n'n pas été pe1·due; ella
« avait suscité un mouvement qui lui a survécu, et I'activité qui, depuis six
« ans, a régné en France dans cet ordre d'études a continué son rnuvre et com" plété son programme. On pourrait donner le nom d' « École ele llfelusine » a
« ce noyau de folk-lorisles qui dans ces dernieres années ont entrepris l'explo« ralion des légendes de plusieurs de nos provinces. »
« Le développement de nos études et des publications qui prennent Melusine
pour modele a 'justifié de plus en plus nos paroles de 1884. Nous nous en
louons, mais nous pensons que la galerie se rendra compté de la chronologie
et de la genese du mouvement folk-lorique en France. »
Nous donnons acle, tres volontiers, il. Melusine de sa réclamation. Nous
n'avions pas compté au nombre de ses années d'existence les années ou elle
n'a pas paru. Mais nous ne demandons pas mieux que de lui teni; comple
des annécs ou elle a vécu invisible, a la f~on des fées dont elle nous conle si
bien les aventures. Qu'elle ait onze, quatre ou trois ans, personne ne lui contestera son rang de srnur ainée dans la famille des folk-loristes franQais.
Nous profilons de cette occasion pour la féliciter de la naissance d'une nouvelle petite srnur, la Tmdition, organe de la Société des traditionnistes frangais, avec M. Henri Carnoy pour rédacteur en chef. Trois revues mensuelles &lt;le
folk-lore, c'est peut-étre beaucoup. La matiere cst abond.ante, mais le nombre
de ceux qui s'entendent a. l'extraireeta la travailler, n'estpas aussi considérable.
Publications. - 1° Le Nouveau Testament pi·ovenqal. La Faculté des
lettres de Lyon a entrepris de faire reprodufre par la pbotolithographie le
Nouveau Testament provenga! conservé au palais Saint-Pierre a Lyon et que
les auteurs du prospectus continuent a désigner sous le nom assez inexact de
Bible vaudoise. Le travail sera exécuté par un excellent photographe lyonnais,
M. Lumiere, sous la diraction de M. Clédat. La reproduction aura, comme le
manuscrit, 482 pages in-8. Le prix de s.ouscription est de 30 francs. L'initiative
de la Faculté des lettres de Lyon sera fort appréciée de tous ceux qui s'intéressent a l'histoire de la Bible au mayen age et a celle de l'hérésie cathare.
sine que nous nous empressons de faire connattre

I

�232

1

ílEVUE DE L 81STOIHE DES RELIGlONS

2• La stcle de Mésa. M. Clermont-Ganneau a publié, en Lirage a part, l'article
du Joui·nal Asiatique que nous avons déja signalé daos un précédent dépouillement des périodiques, sous le titre de : La stele de bfésa, examen critique du
texte (Paris, Leroux, 1887; in-8 de 43 p.). C'est une réponse a l'édilion du
texte de la célebre stele par MM. Smend et Socin, que M. Garriere a présentée
aux lecteurs de celle revue (t. XIV, p. 238 el suiv.). M. Clermont-Ganneau
reproche aux éditeurs de n'avoir pas tenu compte d'un document essentiel, la
copie faite par l'Arabe Sel!m el-QAri de sept lignes consécutives de !'original
avant sá mutilatioo,d'avoir donné comme cerlaioes des lecturas qui soothypothétiques. Nous ne pouvons entrer ici dans le détail des discussions épigraphiques. L'un de nos collaborateurs reviendra sur le sujet. Des a présent toutefois,
il faut signaler dans la hrochure de M. Clermont-Ganneau, le fac-similé de la
copie parlielle (lignes 13 a 20) prise par Selim el-Qari et la supposition de l'auleur qu'il serait possible a un explorateur habile de retrouver encore d'autres
fragments de !'original, soit entre les mains des Bédouins qui leur attribuent
une vertu magique, soit dans les matériaux de quelque construction postérieure.
Au moment de meltre sous presse, nous recevons la derniere livraison de la
Scottish Review commenc;ant par un article dans lequel le R. A. Lowy, secrétaire de l'Association anglo-juive, prétend démontrer le caractere apocrypbe de
l'inscription tant discutée. Pour lui, la pierre est ancienne, mais l'inscription
moderne. Sa démonstration ne nous a pas convaincu. Mais il faut décidément
que M. Clermont-Ganneau nous donne une édition définitive de ce texte.
3• Dictionnaire des antiquités grecques et romaines, dirigé par MM. Daremberg et·;Saglio (Hachette). Le onzieme fascicule de cette excellente publicatioo,
qui a paru au mois de mars, renferme plusieurs articles importants pour l'histoire des religions : la fin de l'article Cupido (Eros), par M. Collignon, Cybele,
par notre collaborateur M. Decharme, Dremon, par notre collaborateur M. Hild,
Danaides et Danaus, par M. Giraud Teulon, Daphnephoria, par M. P. París,
Deadia, par M. J ullian, et Delia, par M. Homolle. Les illustrations sont toujours
nombreuses et fidéles et les renvois aux sources rendent ce dictionnaire doublemenl précieux pour les travailleurs.
4° L'Allemagne ti la fin du moy.m dge (Paris, Pion, io-8 de xLm el 603 p.).
Tous ceux qui se sont occupés de l'histoire de la Renaissance et de la Réformation connaissent la célebre Histoire du peuple al/emand depuis la fin du
moyen áge, par M. Janssen. C'est la traduclion de cet ouvrage, aussi savant
que passionné, que la librairie Pion nous offre, d'aprés la quatorziéme édition
de !'original et avec une préface de M. G.-A. Heinrich, doyen honoraire de la
Faculté des lettres de Lyon, daos laquelle se refléte un esprit tout semblable a
celui qui a inspiré !'original. Le livre de M. Janssen n'en est pas moins tres
riche en détails sur l'enseignement, les croyances et la vie populaires au commencement &lt;lu xv1° siecle. A ce litre il esl forl heurcux que nous en possédions

233

CHRONIQUE

une traduction. C'est un livre que l'on ne peut se dispensar de coosulter, mais
dont il est indispensable de conlróler les assertions.
. 5° Parmi les traductions d'ouvrages historiques de date récente, il nous faut
s1goaler aussi l'Histoire des réfugiés huguenots en Amérique, de M. C.-w. Baird,
traduite de l'anglais par MM. A.-E. Meyer et de Richemond. (Toulouse,
Lagarde, 1887 ; in-8 de xx: et 632 p. avec cartes et planches.)

ANGLETERRE
M. Gladstone et Poseidon. - M. Gladstone a repris avec une nouvelle
ardeur ses études sur l'antiquité grecque et sur la civilisation homérique, depuis
que de récentes controverses lui ont montré que les idées qui lui sont restées
cheres dans ce domaine, ne sont pas favorablement accueillies par la plupart
des m!thologues et des hellénistes. Larevue aoglaise The Nineteenth Century,
du mo1s de mars, nous apporte un arlicle de lui sur Poseidon qui semble devoir
étre la premiere d'une série de monographies sur les priocipaux dieux de
l'Olympe homérique (The greate1' gods of Olympos. I. Poseidon). Voici Je résumé
de cet article :
Les grao~s dieux de l'Olympe homérique sont au nombre de cinq: Zeus,
Héré, Pose1don, Apollon, Atbéné. Chacune de ces divinités a une individualité
nettement marquée et correspond a une conception déterminée. En Zeus, l'idée
centrale est la puissance de gouverner (la poliliké grecque); chez Poseidon
c'est la force physique; chez Hére, la nationalité; chez Athéné, la force spiri~
tuelle, et chez Apo!lon, la soumission a la volonté de Zeus. On se trompe sur le
compte de Poseidon en le représentaot comme l'altc1' ego de Neptune. II est
essentiellement un dieu terrestre, fort, indépendant, sensuel, jaloux et vindicatif. 11 _n'y ~, a proprement parler, ríen de divin en lui, hormis sa puissance.
Se~ attnbut10ns sont mulliples et c'est justement l'analyse de ces attributions
qui nous permet de nous débrouiller dans la question des origines achéeones.
Apres avoir établi sa these générale, M. Gladstone étudie successivement la
situation de Poseidon parmi les dieux, son caractere, ses attril.Juls el ses fonctions selon les indications fournies par les écrits homériques. II est impossibl
d't
·1 d
d
e,
1 -1 , e compren re soit Poseidoo, soit Hades, a moins de reconnaitre que chacun d'eux ful a !'origine un dieu supréme. La t&amp;che du poete était de concilier
les majeslés de ces divers dieux suprémes, en évitant de les mettre en conflit et
en faisant ressortir la suprématie de chacun d'eux sur un point spécial. Poseidon n'est pas non plus une force de la nature personnifiée, mais une individualité qui exerce un pouvoir souveraio sur un grand domaine de la nature saos
exclusion d'at.tres divinités. Ce pouvoir s'exerce saos doute sur Ja mer ~ais ¡¡
se manifeste aussi dans les tremblements de terre. Ce n'est pas comme' dieu de
mer, q~e Po_s~idon est aussi le dieu des chevaux, c'est parce qu'il est Je dieu
d une région ou 1I Y a beaucoup de chevaux. La méme explication nous doone

1:

iG

�234

cunoNIQt,;E

m:vuE DE L'IIISTOIRE DES RELIGIONS

la raison pour laquelle il est le dieu protecleur des constructions. C'est un dieu
exotique acclimalé chez les Achéens. Ses cheveux noirs trahissent encore son
origine méridionale et orientale. Le dieu des navigaleurs, des Pbéaciens, est
devenu le dieu de la roer. Voila la véritable genese du Poseidon homérique ;
aussi le rO!e de ce dieu est-il beaucoup plus considérable uans l'Odyssée que
dans l'Iliade.
llrf. Andrew Lang et Demeter. - La meme revue qui a puhlié l'article
de M. Gladstone nous donne, dans le numéro suivant (avril), une courle étude
de M. Andrew Lang, intitulée Demeter and the pig. L'aimable et savant é::rivain y signale une fois de plus le double caractere de la religion grecque,
humaine et rationnelle, d'une part, sauvage et saturée d'éléments magiques,
d'autre part, a propos de deux trouvailles faites par M. Newton dans le temple
de Demelera Cnide. Il s'agit d'une fort belle statue de Demeter et d'ossements de
porcs trouvés, avec des statuettes représentant des porcs, dans une caverne souterraine voisine de l'emplacement ou gisail la statue. Celle-ci est un des chefsd'reuvre de la statuaire grecque, d'une expression touchante, une véritable
Mater Dolorosa de l'Hellénisme. Que viennent faire aupres d'elle ces images
vulgaires? M. Laog rappelle a. ce propos que cbez les peuples les plus divers
on a offert en sacrifice aux divinilés de la terre des victimes humaines ou des
porcs. On mélangeait, sur l'aulel, leur chair et leur sang au grain pour obtenir
des dieux la fertilité, tandis que l'on enterrait leurs os. Un passage du scoliaste
de Lucien (daos le second Dialogue des courtisanes) nous permet d'établir
qu'un rite tout semblable était pratiqué en Grece aux Thesmophories, et nous
avons ici une preuve de plus a l'appui de cette vérité qu'ilfaut chercher !'origine
des rites bizarres des mysteres grecs dans les pratiques des temps antérieurs a
la civilisation.
M. Lang cite aussi un parallele assez étrange de la légende de Demeler,
inconsolable du rapt de Proserpine jusqu'a ce qu'elle soit réconforlée par une
coupe de cycéon (mélange d'orge et d'eau) et par les farces grossieres de la
servante Iambé. C'esl une tradition des Indiens de l'Amérique du Nord, rapportée par Schoolcraft de la fai,on suivante :
« Les Manitous étaient jaloux de Manabozo et de Chit&gt;iahos. Manabozo averlit
son frere de ne jamais rester seul; mais un jour celui-ci s'aventura sur le lac
glacé et fut noyé par les Manitous. Manabozo se lamenta sur les bords du lac,
11 engagea la guerre contre tous les Manitous ..... 11 appelait le cada vre de son
frere. 11 terrifiait toute la contrée par ses lamentations. Alors il enduisit de noir
son visage et s'assit pour se lamenter pendant six ans, en prononi,ant le nom
de Cbibiabos. Les .Manitous tinrent conseil afin de trouver un moyen d'apaiser
sa tristesse et sa colere. Les plus anciens et les plus sages qui n'avaient pris
aucune parta la mort de Chibiahos, oll'rirent de tenter la réconciliation. lis construisirent une cabane sacrée a coté de celle de Manabozo et préparerent un
somptueux festin. Puis ils se réunirent, a la file, l'un derriere l'autre, chacun

\

235

portant sous son bras un sac de la peau de quelque animal préféré, lels que le
castor, la loutre, le lynx, contenant toutes sortes de plantes médicinales rares
et précieuses. Ils les lui montrerent et l'inviterent a festoyer par des paroles
joyeuses et par des cérémonies. lmmédiatement il leva la téte, se découvrit,
neltoya les couleurs sombres dont il était enduit et les suivit. lis lui offrirent
une coupe de la liqueur préparée avec les plantes choisies, ala fois en guise de
propitiation et comme cérémonie d'initiation. 11 la but d'un seul trait et sa mélancolie disparut. Alors ils commencerent leurs dan ses et leurs chants, avec des
cérémonies variées. Tous danserent, tous chanterent, tous remplirent leur r0le
avec la plus exlréme gravité, avec exactitude, régularité et justesse. Manabozo
était guéri. Il mangea, dansa, chanta et fuma la pipe sacrée. C'est ainsi que
furent introduits les mysteres de la grande danse médicale. Alors les Manitous
unirent leurs pouvoirs pour rappeler Chibiahos a la vie. Ainsi ful fait ; ils lui
rendirent la vie, ruais il était déíendu de pénétrer daos sa cabane. A travers une
ouverlure ils lui passerent un charbon brulant et lui dirent d'aller présider la
Région des ames et de régner sur le pays des morts. Manabozo, des lors, se
retira loin des hommes ; il laissa a Misukumigakva ou la Mere de la terre le patronage des plantes médicinales et lui offrit des sacrifices. »
Le déchift'rement des inscriptions hittites. - M. J. Menant a mis
récemment nos lecteurs au courant des problémes soulevés dans le monde des
orientalistes par les monuments et les inscriptions de l'Asie-Mineure que l'on
désigne sous le nom de hétéens ou hittites. Voici que le président du Palestine
E:r;ploration Fund, le capitaine Conder, prétend avoir trouvé la clef de ces
mystérieuses inscriplions. 11 a annoncé sa découverte dans une lettre datée de
Cbatham et publiée par le Times, dont nous donnons ici la traduction :
« Depuis quelques années le déchiffrement des étranges hiéroglyphes découverls a Hamath, a Alep, a Karkemisch et, d'une fai,on générale, daos toule
l'Asie-Mineure, se présente a nous comme !'un des plus intéressants problémes
de l'archéologie orientale. On a tenté plusieurs fois de les Jire, mais aucune de
ces tentatives ne pouvait réussir tant que la langue a laquelle ces textes appartiennent restait inconnue. J'ai eu la bonne fortune de découvrir ce mois-ci (en
février) quelle est cette langue et je ne pense pas avoir beaucoup de peine a
convaincre les orientalistes de la réalité de cette découverte, puisqu'il se trouve
que non seulement les termes, mais aussi la grammaire de ces inscriptions appartiennent a une langue bien connue. La découverte, quand on la connait,
parait a tel point simple et évidente que je m'élonne qu'elle n'ait pas encore été
faite. La leclure complete des textes ne laisse pas, saos doute, d'ofi'rir encore
quelques diíficultés, d'abord a cause des mutilations et du mau\"ais état des
inscriptions, ensuite a cause des fautes des reproductions publiées. Dans certa.ins cas le sens de quelques symboles que l'on ne rencontre qu'une ou deux
fois doit rester obscur jusqu'a ce que l'on en découvre d'autres exemples. Je ne
doute pas néanmoins que l'étude attentive des originaux ne fasse disparailre

�236

REVUE DE L'lllSTOlllE DES RELIGIONS

un grand nombre de ces difficultés de délail, lorsqu'on aura reconnu la ele[
simple et évidenle de ce langage. Je n'hésite pas a déclarer qu'il est des a présent possible de comprendre le sens général et les caracteres des dix principaux
textes acluellement connus. On sait que ces caracteres étaient en usage 1400
ans avant Jésus-Christ et qu'ils remontent, selon toute vraisemblance, a une
beaucoup plus haute antiquité. Je prépare un mémoire dans lequel je me propose de donner une analyse complete du sujet et je m'attaque au décbilTrement
des plus importantes de ces inscriptions qui sont certainement déchilTrables.
Ce sont des invocations aux dieux du Ciel, de l'Océan et de la Terre, - exactement les divinités (y compris Set) que les monuments égyptiens et les textes
cunéiformes nous font connaitre comme objets d'adoration chez les Hittites et
les autres tribus de l'Asie-Mim,ure. Nous aurions déja díl. Je soup&lt;¡onner, puisqu'en certains cas, ces inscriptions se trouvent sur les bas-reliefs oü sont représentés des dieux. On éprouve, sans doute, quelque désappointement en constatant qu'elles ne fournissent pas de renseignements historiques; mais je serai
en état de montrer qu'elles permettent néanmoins d'établir des déductions historiques tres importantes et qu'elles jettent un jour nouveau et vraiment étonnant sur l'ancienne histoire de I' Asie occidentale et de l'Égypte. Cette décou:
verte provoquera síl.rement une certaine incrédulité jusqu'a ce que l'on puisse
en démontrer la justesse par de nombreuses preuves tirées de l'interprétation
grammaticale ; c'est, en effet, la construction particuliere des phrases qui explique pourquoi elles n'ont pas déja été déchiffrées. Voila pourquoi j'ai remis a
deux orientalistes bien connus (MM. W. Wilson et C. Warren) un exposé
des príncipes de la découverte, qui servira a montrer que la méthode adoptée
n'est pas arbitraire et que les conclusions auxquelles elle aboulit, sont de la
plus haute importance pour tous ceux qui étudient l'histoire d'Orie11t.
« Voici, sauf corrections ultérieures, le sens des textes les plus importants.
Le premier est une priere au soleil :
« Puisse le saint, fort et puissant, entendre les prieres qui montent. J'in« voque le Tres Haut... J'adore mon Seigneur... Brille, Seigneur. Grand
« esprit, qu'il en soit ainsi. 11 me donne la pluie du ciel. »
« Une seconde priere est adressée au dieu de l'Eau, du Firmament et de
l'Océan :
« Je prie ... mon Dieu de l'Eau, le majestueux Seigneur de l'Eau, le Dieu
« du Ciel. Je fais une inscription en son honneur. Je !'exalte. Je provoque une
« grande libation en guise de sacrifice. J'olfre un sacrifice au Tres Haut, Je Roi
« de l'Eau. J'invoque le (fort) Seigneur, le puissant. Le (fort) Roi, (forte)
« lumiere ; Dieu, chef du ciel... Je sacrifie a... Je crie... Je (le) glorifie
« priant pour de l'eau. •
« Un troisieme texte se lit de la fa!}on suivante :
« A toi, le puissant. .. le fort, le chef, le Seigneur reconnu, soient adressées
« les prieres ... Je crie avec priere au Saint, le grand Seigneur... a Dieu et

CHRONJQUE

231

a Déesse ensemble, je crie au grand (étre) spirituel ... Amen. Je... a mon
Dieu-Eau. Lui Set mon Dieu-Eau.'.. chef... J'invoque. Au dieu bieníai« sant de l'aurore... je crie ... A mon Saint. [Puisse-t-il faire... ma sup« plication ?] Offrant une libation au Dieu du Ciel. Je lui fais offrir une excelo&lt; lente libation... Accepte mon excellente libation...
La ]une cr.oissante
« grandement je... ,,
« Ce texte est tres mutilé et contient divers signes rares; mais le seos général est hors de doute. J'ai également traduit un long texte analogue, mais le
mauvais état dans lequel il nous est parvenu fait qu'il y reste beaucoup de
!acunes. Bref, j'ai appliqué ce langage a dix des textes principaux. Les sceaux
et les pierres gravées recouverts des mémes caracteres ne sont pas difficiles a
lire. Le cylindre trouvé a BabyIone parait étre un cylindre magique, couvert
de caracteres, comme plusieurs autres déja connus ... »
Il importe de n'accepter ces traductions que sous bénéfice de conlróle.
N'oublions pas, en effet, que le capitaine Conder est au moins le cinquieme a
proposer une clef pour l'interprétation des inscriptions hittites. Ceux de nos
lecteurs qui désirent suivre de pres l'histoire des tentatives de déchiffrement,
trouveront un tres intéressant aper&lt;¡u des divers systemes proposés jusqu'a ce
jour, daos un r.ouveau recueil périodique anglais dont nous avons déja annoncé
la publication, mais que nous nous plaisons a signaler une fois de plus : le
Babylonian and Oriental Recoi·d (Londres, Nutt, sous la direction du prof. de
Lacouperie), livraison d'avril i887.
Archéologues et philologues. - Puisque nous avons commencé le
récit des découvertes du président du Palestine Exploration Fund, nous ne
saurions négliger l'article qu'il a publié, peu de jours apres la leltre précitée,
dans la livraison de Mars du Contemporary Review, sous le titre de : Old
Testament: ancient monuments and modern critics. C'est une vive attaque
contre la méthode et les procédés de l'école critique d'interprétation de 1'Ancien
Testament. Le cap. Conder reproche aux hébra1sants de se renfermer trop
exclusivement dans l'étude pbilologique des textes de l'Ancien Testament et de
ne pas tenir un assez grand compte des découvertes de plus en plus importantes
qui se succedent dans le champ de l'archéologie sémitique et de l'égyptologie.
II prétend montrer par une série d'exemples portant sur la diffusion du nom
de Jéhovah, le tabernacle, l'année hébraique, les récits de la Genese, les
Rephaim, les mreurs et les coutumes des Hébreux, etc., que les découvertes
de l'archéologie et l'étude comparée des civilisat.ions et des religions sémitiques
condamnent un grand nombre des affirmations de l'École critique et que la
défiance avec Jaquelle le public accueille les conclusions de celle-ci, est justifiée
par la témérité des hypotheses et l'insuffisance de la documentation. C'est
surtout a M. Wellhausen que le cap. Contler s'attaque.
Ce cboix, il faut le reconnaitre, est particulierement malheureux. Le savant
philologue et historien allemand sera sans cloute étonné d'apprendre qu'il n'a
«

«

�238

REVUE DE L'IIISTOIRE DES nELlGIONS

pas suffisamment étudié les religions sémitiques. 11 n'aurait pas grand'peine a
établir que les certitudes archéologiques auxquelles le cap. Conder attache une
si grande valeur, ne sont pas toutes aussi évidentes que le prétendent leurs
heureux inventeurs et que les conclusions que ce dernier en tire pour appuyer
certains récits bibliques sont fort contestables. M. Roberlson Smith, l'auleur
d'un des plus beaux ouvrages qui aient paru sur les anciens Arabes, lui a
verlement répondu dans la livraison d'avril de la méme revue. Nous n'avons pas
il. prendre parti, lorsqu'it accuse le président du Palestine Ereploration Fund de
ne pas savoir l'hébreu et de n'avoir qu'une connaissance imparfaite de la
philologie sémitique. Les éléments pour juger le différend nous manquent. II
n'est malheureusement plus rare de voir des critiques ignorant l'hébreu se
méler de disséquer les textes mémes de l'Ancien Testa:ment. Mais il faut bien
reconnaitre avec M. Robertson Smith que l'Apre critique de Wellhausen ne
semble pas l'avoir lu avec suffisamment d'attention.
Nous retrouvons ici en réalité la nouvelle rivalité des folkloristes et des
philologues, greffée sur l'ancienne rivalité des conservateurs et des critiques
daos le domaine de l'exégese sacrée. En s'adressant a des hommes comme
MM. Wellhausen et Kuenen, le cap. Conder se trompe d'adresse. Son article
renferme cependant un averlissement utile a recueillir pour bon nombre
d'exégetes modernes de l'Ancien Testament. Il ne faut plus, dans J'état actuel
des études sémitiques, se renformer exclusivement dans la dissection des textes
bibliques, comme si le développement de la religíon d'Israel ne devait pas étre
éclairé par les travaux multiples des autres
sections de l'histoire, de I' archéoloo-ie
.
e
et de la philologie sémitiques.

Publications. - 1° Ch. Bigg. The christian Platonists of Alexandria
{Oxford, Clarendon Press, 1886; in-8 de xxvn et 304 p.). Sous ce titre le D•
Ch. Bigg a réuni les huit conférences qu'il a prononcées a Oxford, en 1886,
sur l'invitation du comité chargé de gérer le legs du Rev. Bampton. La
premiere est consacrée a Philon et aux gnostiques, les cinq suivantes traitent
de Clément et d'Origene, la septieme a pour objet la Renaissance parenne et la
derniere expose l'action des deux grands docteurs alexandrins sur le développement ultérieur de la pensée chrétienne. L'auteur n'a pu épuiser le suj et en
quelques conférences ; mais il a traité Clément et Origen e avec une connaissance
approfondie de leurs écrits et avec cette sympathie intellectuelle qui provient
d'une certaine affinité de son esprit avec le leur. Les Platonistes chrétiens
d'Alea;andrie font un digne pendant il. l'Organisation des Eglises chrétien nes
primitives du or Hatch qui ont déja élé publiées, il y a quelques années, comme
conférences Bampton.
2° Dictionary of religion. La librairie Cassell vient de publier une encyclopédie
des doctrines cbrétiennes et des enseignements d'autres religions, comprenant
l'histoire des sectes, hérésies, dénominations ecclésiastiques et la biographie
des hommes qui ont exercé une action quelconque dans le domaine religieux.

CBRONIQUE

239

Ce dictionnaire est l'reuvre du Rev. William Renham.
3• Arthur Lillie. Buddhism in Christendom or Jesus the Essene. - (Londres,
Ke"'an Paul 1887 • in-8 de :xu et .UO p.). M. Lillie est l'auteur de la Vie
po;ulaire d~ Bouddha. II nous donne ici un parallele du Bouddha et du C~rist.
D'apres lui, on ne comprend les origines du christianisme que par le bouddhisme.
L'auteur d'ailleurs, ne manque pas d'imagination.
4° On 'annonce la publication d'un nouveau volume de M. W, J. Wilkins,
l'auteur d'un bon traité de Mythologie hindoue. Ce nouvel ouvrage est intitulé
Modern Hinduism. C'est une e:xposition populaire de la vie quotidienne des
Hindous dans l'Inde septentrionale. A :;,ignaler particulieremenl les chapitres sur
les castes sur le culte et sur les sectes. L'éditeur est M. T. Fisher
Unwin.

'

Nouvelles diversas. - i O Le Codex Amiatinus. L'hypothese de M. de
Rossi, d'apres lequel le célebre manuscrit de la Vulgate de la Bibliotheque
Laurentine a Florence était l'reuvre, non pas du moine bénédictin Servandus
(5U), mais d'un abbé anglais de Wearmouth (Northumberland), nommé
Céolfrid, vient de recevoir une éclatante confirmation de la part de M. Hort,
professeur il. Cambridge. M. de Rossi avait cru reconnaitre dans les parties
grattées de l'inscription du manuscrit, au verso de la premiere page, le nom de
ce Céolfrid qui, d'apres Bede, apporta en 716 au pape un manuscrit de la Bible
copié par ses soins. M. Hort a eu l'idée que, - chose étrange, - personne
n'avait encore eue, d'ouvrir la vie anonyme de Céolfrid qui est imprimée a la
suite des reuvres de Bede, dans le tome VI de l'édition Giles. I1 y a lu, non
seulement que Céolfrid ava~t fait copier les trois beaux manuscrits mentionnés
par Bede, mais encore l'inscription meme qui se trouve au verso de la premiere
page du Codex Amiatinus. L'origine de ce manuscrit esl done certaine; il date
de l'an 716 .e t vient d'Angleterre.
2° Hibbert-Lectm·es. Les conférences de la fondalion Hibbert ont lieu cette
année, comme d'habitude, a Londres et a Oxford. Le conférencierest M. Sayce;
il a choisi pour sujet la Religion de l'Assyrie et de la Babylonie. L' Academy
annonce aussi que le comité de la fondation Hibbert publiera tres prochainement
un volume de !'un de ses pupilles, de Cambridge, intitulé : La cosmologie du
Rig-Veda.
3° Manuscrits sansc,'its. La Bibl. bodléienne a récemment acquis une
précieuse collection de 465 manuscrits formée par M. Hultzsch pendant son
dernier voyage en Cachemire. Une vingtaine seulement de ces manuscrits
appartiennent a l'ancienne littérature des Brahmanas et des Upanishads, Il y
a aussi une vingtaine de textes de Puranas. C'est la littéra\ure ja"ine surtout
qui est largement représentée dans cette collection. Elle n'y compte pas moins
de cent pieces.
4º Nécrologie. On annonce la mort du Rév. James Long a l'age de 73 ans. I1 '
avait passé une grande partie de son cxistence comme missionna.ire aux Indas

�240

RE ♦-UE DE .L,HISTOIRE DES RELIGIONS

CHRONIQUE

ou il faisait beaucoup de bien. Peu de temps avant sa mort, iÍ a donné la somme
de cinquante mille francs a la Church llfissionnary Society pour qu'elle organise
pendant sept années consécutives une série de conférences populaires sur les
religions du monde oriental.

préparation au sacrifice, les préparatifs du sacrifice, son accomplissement et
les offrandes qui s'y rattachent. Par sa nature méme un ouvrage de ce genre
ne saurait élre analysé dans une courte notice. C'est presque
catalogue,
mais un catalogue qui nous parait fait avec beaucoup de soin et qui trahit
une grande érudition. L'utilité de pareils travaux pour l'étude critique des relations, entre les écrits auxquels l'auteur emprunte ses documents, parait incontestable.
4° C. Pesch. Der Gottesbegriff in den heidnischen Religionen des Alterthums.
Eine Studie zur vergleichenden Religionswissenschaft. - (Herder, Fribourg en
Brisgau, i886; in..S de x et 144 p.). Nous avons affaire ici a une tentative de
plus pour établir le monotbéisme primitif au moyen d'une argumentation et
d'une documentation tres nourries. L'auteur étudie la notion de dieu successivement chéz les peuples de langue sémitique et cbez quelques autres peuples
moins connus de l'antiquité. On peut supposer que ce travail ne gagnera pas
un grand nombre de nouvelles recrues a la these de l'auteur.
5° Gustav Krüger. Lucifer, Bischof von Galaris und das Schisma der
Luciferianer (Leipzig, i886, Breitkopf et Hiirtel.; in-8 de v1 et 130 p.). Voici
une bonne et consciencieuse monographie d'un personnage et d'un mouvement
ecclésiastiques, dont l'importance intrinseque n'est peut-étre pas bien consid~rable, mais dont I'histoire éclaire d'un jour caractéristique les dispositions de
l'Eglise chrétienne dans la seconde moitié du 1v• siecle. M. Krüger expose dans
un premier cbapitre l'histoire de l'évéque de Cagliari. Le second chapitre
cootient la description du schisme intransigeant des Lucifériens. Un appendice,
qui n'est pas la partie la moins intéressante du livre, contient une étude critique
des écrits de Lucifer.

m;

ALLEMAGNE
Publications. - 1º Ludwig Pastor. Geschichte dei· Ptibste seit dem
Ausgang des Mittelalters. I (Fribourg, Herder, 1886; in-8 de xLvm et 723 p.).
Ce premier volume d'un ouvrage qui doit en former six permet d'augurer une
excellente histoire des papes, faite sans doute au point de vue catholique, mais
animée d'un esprit relativement large. L'auteur a tiré graod profit des archives
du Vatican ; c'est méme l'utilisation des documents fournis par ces archives
qui donne a ce livre un caractere nouveau et un intérét de premier ordre.
M. Pastor se meut avec une véritable aisance au milieu des renseignements de
tout ordre qu'il a accumulés avec une grande patience; son histoire est a la
fois concise et complete. Le premier volume que nous annorn,ons ici est
consacré aux papes de la Renaissance et s'arréte a l'élection de Pie II.
2° E. Pfleiderer. Die Philosophie des Heraklit von Ephesus im Lichte der
Mysterienidee (Berlín, Reimer, i886; in-8 de x et 384 p.). M. Pfleiderer, bien
connu de nos lecteurs par ses travaux sur l'histoire et la philosophie des
religions, s'est attaqué dans ce livre a !'un des problemes les plus obscurs
de la. philosophie antique. 11 s'acquitle de sa tache avec la vaste érudition et
la persévérance au travail que nous lui connaissons de longue date. 11 y a
deux propositions saillantes dans ce livre. La premiare, c'est que la philosopbie
d'Héraclite, considérée comme un panzoismos, ne s'explique ni par l'influence
des philosophes ioniens ni par celle des éléites, mais par l'action des principes
enseignés dans les mysteres religieux. M. P. signale surtout, a cel égard, le
principe de I'indestructibilité de la vie a travers ses manifestations changeantes
et temporaires. La seconde tbese a noter, c'est que I'auteur croit pouvoir
retrouver l'action de la philosophie d'Héraclite dans l'Ecclésiaste dans la
Sapience et jusque dans le prologue du quatrieme évangile.
'
3° Das altindische Thieropfer mit Benützung handschi·iftlicher Quellen bearbeitet ~on D• JuliusSchwab (Erlangen, Deicbert, 1886; gr. in-8 dexx1v et 168 p.).
M. Juhus Schwab, attaché a la Bibliotheque nationale du Grand Duché de
Bade, a Carlsruhe, nous otrre duns ce livre une étude tres minutieuse du
sacrifice des animaux selon le vieux rituel hindou. Pour permettre au Jecteur de
se reconnailre dans ce chaos de prescriptions rituelles avec leurs variantes
l'aut_eur a di~sé ~on ouvrage en un grand nombre de petits paragraphes. Dan;
u.ne ~ntro~uct10n, 1I nous fait connaitre les sources et la littérature du sujet, Ja
s1gn'.ficallon et le caractere général du sacrifice animal, ainsi que l'époque du
sacr1fice. Le corps proprement dit de son étude ,comprend trois parties : la

24i

I

6º Nous. avons rec;u le tirage a part d'un excellent article publié par
M. E. Lucius, professeur a l'université de Strasbourg, dans la Zeitschrift ffü•
Missionskunde und Religionswissenschaft (II, 1), une nouvelle revue allemande
consacrée, comme son titre !'indique, a l'histoire des missions modernes
e~ a l'histoire des religions des peuples chez lesquels le christianisme se répand.
C est pour le moment la seule revue allemande consacrée a l'histoire des
religions. L'article de M. Lucius est intitulé: Die geschichtlichen Voraussetzungen des Sieges des Christenthums im Riimischen Reich, L'auteur y étudie
les conditions philosopbiques, religieuses, morales et sociales qui ont amené la
société antique au cbristianisme.
. 7° Gustav Teichmüller. Religionsphilosophie (Breslau, Kcebner, f886;
m-8 de XLV! et 558 p.). Voici comment l'auteur, qui prétend renouveler a la fois
I'histoire des religions et la philosopbie par une nouvelle théorie de l'entendement, explique le but de son ouvrage (p. xxxu): « II s'agit d'une chimie
logique de la vie religieuse ; les religions reconnues d'une fac;on empirique sont
décomposées en leurs éléments qui forment des coordonnées constantes. De .la
la possibilité de déllnitions précises et déterminées et des subdivisions exactes.,,

�242

1

243

REVt;E DE L HJSTOIRE DES RELIGJONS

CHRONIQUE

Apres un premier chapitre sur les défioitions de la religion et sur la nature des
fooctions de l'i\me, l'auteur doone une classification des religioos, toute
mélaphysique, en religions projectives ou l'homme sépare Dieu de lui-méme et
le pose en Cace de lui comme objet extérieur a lui, religions panthéistes ou le
dieu objectif est reconnu comme inséparable du sujet pensant, et enfin le
cbristianisme dans legue! la personnalité du sujet esl maintenue en face de
l'objet sans projectivilé. - On voit que les beaux jours de la métaphysique
dans l'histoire des religions ne sont pas encore passés.
8° Bellarmin's Selbstbiographie, lateinisch und deutsch, herausg. von
J.-1. Dollinger und F. H. Reusch (Bonn, Neusscr, f887; in-8 de v1 et 352 p.).
MM. Dollinger el Reusch ont rendu service :\ l'bisloire en publiant cette
autobiographie du célebre cardinal qui n'avait pas encore paru, malgré le grand
intérét qu'elle présente, parce que l'ordre des Jésuites avait tout mis en reuvre
pour en prévenir la publication.
9° Nous lisons dans la Revue Histoi•ique (t. XXXIII, p. 456-i57) que la
Sociélé pour l'hisloire de la réforme allemande, qui compte aujourd'bui plus de
6000 membres et dispose d'un revenu annuel de 20.000 mares, a publié dans
ses Jahl'esberichte de i885-i886 un intéressant mémoire de M. Th. Schott sur
Francfort considéré comme asile des réfugiés proteslanls. Les publicalions de
la Société, depuis 1885, sont les suivantes : Schott, Die Aufhebung des Ediktes
von Nantes (i685); Gothein, Ignatius von Loyola; Iken, Heinrich von Zutphen;
Holstein, Die Reformation im Spiegelbilde der dramatischen Lilteratur des xv1•
Jahrh. ; Walther, Luther im neuesten rremischen Gericht; Sillem, Die
Einführung der Reformation in Hamburg; Kalkoff, Die Depescben des Nuntius
Aleander.
Nécrologie.- La science allemande a perdu cet hiver deux de ses servileurs
les plus dévoués. M. W. Henzen est mort a Rome le 27 janvier a la suite d'une
paralysie pulmonaire. Il laisse dans les volumes du Corpus inscriptionum
latinarum qui concernent la ville de Rome un monument qui lui survivra
pl\ndant longlemps. Tous ceux qui ont élé en rapport avec lui conserveront un
bon souvenir de sa courtoisie et de sa bienveillance.
Avant lui, au mois de novembre, esl mort aKrenigsberg, a !'a.ge de cinquanlequatre ans seulemenl, M. H. Jordan, le continuateur de la Mythologie romaine
de Preller, l'auleur de nomhreux travaux sur J'archéologie et la topographie de
l'ancienne Rome, l'un de ceux qui connaissaient le mieux les queslions encore
si obscures qui se rattachent a l'ancienne religion romaine.

d'un beau manuel de l'histoire religieuse rédigé en allemand par son collegue
d'Amslerdam, M. P.-D. Chantepie de la Saussaye. (Lehi'buch del' Religionsgeschichte, I. Fribourg, J.-C-B. Mohr, i887; grand in-8 de x-465 pages).
Ce livre auquel nous nous proposons de consacrer sous peu un compte rendu
spécial fait partie de l'excellente collection de Manuels tbéologiques publiés
par la maison Mohr, de Fribourg, parmi lesquels nous avons déja signalé avec
tous les éloges qu'ils méritent l'Inlroductic1n au Nouveau Testament de
M. Holtzmann (dont la 2• édition vient de paraitre!) et le premier volume de0
l'Hisloire des Dogmes de M. A. Harnack.

HOLLANDE
Menuels d'histoire des religions. - Tandis que M. le professeur
Tiele prépare la seconde édition de son Mánuel désormais célebre aupr~s de
quiconque s'occupe d'histoire religieuse, nous recevons le premier volume

1
1

Socibté Asiatique du Bengala. - Nous emprunlons a une revue
anglaise quelques fragments du rapport annuel Ju par M. E.-T Atkinson devant
la Socil!t/1 Asiatique du Bengale, dont il est le président, a la séance générale
du 2 février demier.
« L'excellente collection de manuscrits thibétains otl'erte a la Société par
M. B.-H. Hodgson a été mise en ordre et collationnée par un Jama bouddhiste
du district thibétain de Hor-Tol. Le catalogue en est sous presse, il s'imprime
sous la direction du Babou Pratapa Chandra Gbosa. 11 a été fait aussi des
démarches en vue de publier des passages choisis de ces manuscrits, sans
qu'il soit question, pour Je moment du moins, d'en faire une édition. L'?n
c,uvrirait ainsi aux savants européens une source de renseignements trop
longtemps négligée. lis sont rares en Europe et plus rares encore aux Indes,
ceux qui font du thihétain l'objet spécial de leurs études, et la principale raison
en est, sans doule, l'absence de textes... Un grand nombre de ces textes thibétains ~ont d'anciennes lraductions du sanscrit, faites par des pandits hindous
du x• au x11• siecle; elles paraissent présenter souvent un texte plus pur et plus
correct que ceux des originaux tels qu'ils existent aujourd'hui aux Indes,
tandis que pour plusieurs les originaux ont disparu. Le Babou Sárat Chandra
Das, nommé récemment membre de cetle Société pour ses lravaux sur la litlérature thihétaine, rédige une liste des termes pbilosophiques et des autres
expressions techniques, en thibétain, avec leurs équivalents en sanscrit et en
anglais. A cet etl'et iJ a été aulorisé a se servir de l'excellent manuscrit de
Csoma de Koros, que la Société possede, et qui contient, de la main méme
de Csoma, un vocabulaire tres considérable de mots thibétains avec leurs équivalenls sanscrits et anglais. ll dispose aussi d'un manuscrit hirman rare, sur le
méme sujet, qui se trouve dans la bibliotheque de la Société...
« Les manuscrits hirmans et siamois posséd~s par la Société ont aussi été
examinés. Les premiers ont été catalogués par un moine de la Haute-Birmanie.
La liste de ces manuscrits est sous presse et sera publiée sous la direction de
Moung Hla Oung. Notre nouveau pandit acheve le catalogue de nos manuscrits

�244

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

sanscrits et un Malwie de Madras travail!e ii. la liste de nos manuscrits arabes
et perses, suivant un systeme établi par le D• Hoernle. »
Passant aux explorations et aux fouilles, le président s'cxprime ainsi :
« A Gaya, sous la direction du général Cunningham, M. Beglar a creusé a un
endroit en dei;ii. de l'ancien garh ou fort. Il y a découvert les restes d'une
construction que l'on est en droit d'identifier avec !'un des grands monasteres
mentionnés par Fah Hien, le voyageur chinois du v• siecle. A Patna, !'examen
• du mur du fort, le long de la riviere, a conduit M. Beglar ii. la conclusion que
les fondations contiennent des restes des murs de la forteresse qui existait en
cet endroit au temps d'Asoka. On a dressé aussi le plan et les coupes de la
mosquée d' Adina, dans le district de Malda, le plus ancien et Je plus important
des monuments musulmans au Bengale. On s'est également préoccupé de
conserver, dans une certaine mesure, les constructions qui entourent le lieu du
fameux arbre bo, ii. Gaya, et l'on va recueiJlir dans Je Musée Indien un choix
des ruines éparses qui en ont été retrouvées. L'idée de M. Edwin Arnold que le
détenteur actuel du temple hindou ii. Gaya soit invité a abandonner ses droits
pour que le lieu, si sacré pour les bouddhistes, soit confié aux soins de
bouddhistes de Ceylan, sera sans doute exaucé ; mais nous ne devons pas
oublier a ce sujet que nous avons, en Birmanie meme, un nombre encore plus
grand de sujets bouddhistes dont il convient de tenir compte ... »
« ... En examinant le registre de la littérature indigéne, je trouve que daos
l'année 1885-1886, il y a 2572 déclarations nouvelles, soit 762 ouvrages concernant l'éducation et 1810 ouvrages portant sur d'autres sujets. Pendant le premier trimestre de 1886, il y a eu 523 publications, sur lesquelles 60 0/0 sont
entierement ou partiellement en bengalí, le reste en anglais, en sanscrit, en
uriya et en hindou. Sur ce nombre, il y a 83 publications périodiques et
145 ouvrages d'éducation, en comprenant sous cette dénomination les livres
scolaires, les anthologies pour les examens des indigénes et les traités de Jégislation et de médecine. Au Bengale, comme d'ailleurs dans l'Inde en général,
le travail littéraire, en dehors de ce qui est consacré a l'instruction publique,
se porte sur la religion plus que sur tout autre sujet. Ce phénomene ressort
avec évidence de la statistique que nous avons devant nous; non seulement on
y remarque les efforts soutenus pour faire revivre l'hindouisme lui-méme
mais encore une réaction, tres sensible dans la lillérature indigene des der:
nieres années, contre !'esprit rationaliste et l'influence européenne. Quoique
plusieurs de ces ouvrages ne soient que des rééditions de récits du Mahabharata
ou du Ramayana,- fort habilement appropriées aux gens peu instruits ou aux
orthodoxes, - il y en a néanmoins qui ont une valeur originale ; telle Krishna
Charitra de Bankim Chandra Chbatarji, qui conlient une critique des mythes
de Krishna. Dans la partie de l'ouvrage déja publiée, l'auteur montre que la
conception de Krishna dans le Mahabharata est celle de J'homme parfait, de
l'idéal humain dans son acception la plus larg~. R.-C. Datta dans son Sansa1·

CIIRONlQUE

245

nous dépeint avec fidélité la vie de la elasse moyenne des Bengalis, el Sasadhar
Tarkachuramani, dans son Dharma Vyákhhya, essaie de donner une 'description
scientifique des riles et des doctrines de l'hindouisme. Rajanikánta Gupta a
publié une partie de son histoire de la guerre des cipayes, T. N. Mukharji,
une partie de son encyclopédie; Shyii.m Lál Goswami, un dictionnaire mythologique; et Ráma Náráyana Vidyáratna publie la suite de divers ouvrages sanscrits avec traduction en bengalí, appartenant surtout a la littérature vaishnava.
En hindou Bihári Damodar Sastri a rendu compte de ses travaux daus l'Inde
méridionale et en Uriya, Je fakir Mohan Senapati, Je poete bien connu, continue sa version en vers du Mahabharata. La fiction, la poésie, le drame, les
essais sociaux et politiques occupent une place importante; toutes les écoles y
sont représentées ; il y a des conservateurs, des progressistes, des libéraux,
des radicaux et meme des révolutionnaires. Il n'y a guere de tendance de
quelque importance qui ne soit pas représentée dans ces listes; mieux qu'aucune autre indication, elles fonl connaitre les influences et les aspirations qui
agissent en ce moment... »
Littérature parsie. - !f. James Dai·mesteter a fait une conférence a
Bombay, le 2 février, pour exhorter les Parsis a publier les trésors de leur littérature qui se perdenl jusqu'a présent dans des manuscrits inutilisés. Cette
littérature inédite renferme des texles pehlvis, perses et en gujarati. Il estime
que l'on n'a pas rendu suffisamment justice ii. l'immense valeur historique de
la littérature pehlvi. C'est ainsi qu'il y a a Bombay deux manuscrits du
Bundehesch original qui sont les plus anciens et les plus complets de ceux que
nous possédions, car ils contiennent le double du Bundehesch fragmentaire qui
a été publié, traduit et commenté tant de fois en Europe, et ils fournissent une
abondance de renseignements nouveaux sur certains points tres discutés de la
doctrine zoroastrienne.
La crémation d'un lama kalmouk. - Le 14 décembre passé a eu
lieu sur la rive droite du Volga, dans le voisinage de la bourgade de Vettranka,
la crémation de la dépouille mortelle du lama du peuple kalmouk, mort le
5 décembre. Pendant sept jours, le corps du Jama est resté exposé dans le
khouroul, assis sur un fauteuil en fer auquel il était attaché par un fil d'archal.
Le jour de la crémation, Je fauteuil a été porté trois fois autour du khouroul,
On !'a déposé ensuite sur une espece d'esplanade et l'on a conslruit tout autour
une espece de four en briques. Ce four a été rempli de combustible, qu'on a
allumé au son d'une musique kalmouke. La cérémonie de la crémation s'est
accomplie devant une assistance tres nombreuse, dans laquelle on voyait beaucoup de Russes.
Le défunt lama était tres aimé pour sa bienfaisance et sa bonté. Il était
toujours pret a rendre service ii. tous ceux qui s'adressaient a lui. Il n'aura pas
de successeur, car il a été décidé de supprimer la dignité sacerdotale dont il
éLait re\'etu.

�246

247

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIO:-iS

CHRO:-iIQUE

Une auperstition chinoise. - Des témoignages dignes de foi établissent
que les pirales chinois qui ont assailli récemment M. Hallce, attacbé a la commission de délimitation du Tonkin, sur la frontiere chinoise, a Monkay, ont
mangé son creur et son foie et bu son fiel délayé dans de l'eau-de-vie de riz.
lis espéraient faire passer ainsi le courage du jeune Franc,ais dans leur corps,
a eux. Voici un exemple de plus d'une pratique et d'une superslition dont on
relrouve la trace dans la plupart des religions.
Les Fetes du Tet et les tombeaux royaux en Annam. - Le
journal le Temps, du 3 avril , a publié une correspondance de l'Annam qui contient quelques détails intéressants sur les mreurs et les superslitions des Annamites. Nous en exlrayons les passages suivanls:
« Il y a trois jours (la lettre est datée de Hué, 30 janvier) une salve de d'.x
coups de canon a annoncé que le roi venait d'inaugurer en personne la céremonie « des bambous » el le peuple tout entier a suivi l'exemple royal. Devant
la plus humhle case on voit une maigre tige de bamhou planlée au milieu du
pelit enclos que les ambitieux décorent du nom de jardin. Presq~'a~ sommet de
cette tige esl une petite cage grossierement tressée, avec un pelit Jouel accompagné quelquefois d'un fruit ou d'un gateau. Tout cela est destiné a apaiser le
diable et a lui fournir matiere a amusement. Pendant qu'il prendra ses ébats
sur le bambou, on pourra soi-méme s'égayer e~ paix, se réunir et festoyer ~aisiblement daos les cagnas autour du plat de r1z ou de nuoc-man, sans cramte
que ce facheux s'en vienne réclamer sa part et troubler le bonheur des braves
gens, en curieux qu'il est. Ne rions pas trop vite, songeons _q~e nous so~mes
dans un pays ou la superstition religieuse est un rouage pohhque essent1el et
que, si enfantine qu'elle se fasse, elle a derriere elle un peuple prét a se lever

AussiLOt apres la réception du personnel européen, les mandarins de lout
rang et de tout degré, en habil de gala, sonl venus a leur tour daos la grande
salle d'audience lui foire leur lais, c'esl-a-dire se mettre a genoux el par cinq
fois se proslerner en joignant les poignets et frappanl la terre du front.
« Le lendecnain, des la precniere heure, le roi s'est embarqué sur la grande
jonque de gala qui ne sert guere qu'une fois l'an, el, remorqué par des sampans a trente ou quaranle rameurs, il a lentement remonté le fleuve pour aller
faire ses dévotions au tombeau de Tu-Duc et adorer les milnes de son pere
adopti!. Ainsi le veut le rite royal, ainsi le veut aussi cette religion daos laquelle
le culte des ancétres figure au precnier rang des dogmes.
« 11 m'a élé donnÁ de visiler dernierement ces tombeaux royaux dont la plupart, - Tu-Duc, Mingh-Mang, Tieu-Try, - s'échelonnent tout le long de la
riviere, daos un rayon de quatre ou cinq lieues de Hué a peine. Vous ne sauriez vous imaginer el je ne saurais peindre moi-méme l'impression de soleanelle
grandeur qui se dégage de ces tombeaux. Ce sont d'immenses enceinles de
plusieurs kilometres de tour, de grands pares royaux enfouis dans le mystere
de la plus merveilleuse verdure, ornés d'arbres gigantesques et de pieces d'eau
qui dorment enlourées dans une ceinture de rampes de bronze merveilleusement fouillé ou de fai:ence aux mosa1ques de mille couleurs. Un peuple entier,
- quinze ou vingt mille soldats, - a travaillé aédifier cela pendant des années,
a opérer ces terrassemenls, a construire ces pagodes, a violentar la nature
pour faire d'elle la complice du respect dO. a le. majesté royale. Un peuple y
habite. C' est presque comme une ville de soldats, de femmes et de gardiens qui
veille autour du roi défuut el le défend.

pour elle.
.
.
.
,.
.
« Quand on discutait avec la cour , il y a deux mo1s, le proJel d mstallat10~
de la nouvelle concession franc,aise au Mang-Ka et le creusement du canal qui
devait la délimiter, le roi el ses ministres cherchaient a abriter leurs résistances
politiques derriere des scrupules religieux. « Ne craignez-vous pns, disait le
« plus sérieusement du monde S. M. Dang-Kangh, d'atteindre et de blesser en
« creusant ainsi la terre les griffes du dragon qui veille sur la citadelle? » On
promil de prendre toutes les précautions possihles et on calma a grand'peine ces
scrupules royaux.
Tous les pélards qu'on tire sur le fleuve et a bord du moindre sampan ont
pour mission de chasser les mauvais génies et d'oblenir d'eux la paix pour
l'année qui s'ouvre. La légalion de France, elle aussi, a tenu a chasser les mauvais génies; !'avenir dira si elle a réussi. Pendant plus d'une demi-heure,
pétards el pieces d'artiflce ont fait rage dans la cour d'honneur. Les Annamites, ivres de joie, couraient a travers les tourbillons de la fumée acre, se
disant qu'un peuple élait bien heureux qui était assez riche pour pouvoir chas•
ser si loin tous les diahles et s'assurer une si durable félicité ...

«

« L'usage veut que le vulgaire - et nous en faisions partie - ne sache point
exaclement ou repose la dépouille royale. On nous montre bien de superbes
mausolées, des IQ.onolithes qui sont réputés l'abriter. Erreur l Ne vous y arrélez
pas. Vous en seriez pour vos frais de respecl et d'émolion. Les restes du roi
reposent dans un pelit coin perdu et solitaire de l'enr.einte, ou les oulrages des
révolutions seront impuissants a les deviner et a les troubler et que, seuls, connaissenl les membres de la famille royo.le. Des dois (mandarins mililaires) préposés a la garde de ces tombeaux, en ont fait obligeamment les honneurs et permis
d'en visilerles moindres détails, tandis qu'un de nos amis se hll.tait d'inslaller,
au milieu d'une curiosilé un peu encombrante, ses appareils pholographiques el de prendre des vues. On ne sait auquel de ces tombeaux: donner la
préférence, ni lequel l'emporte pour la beaulé du sile. Jl faut élre vraiment roi,
el roi oriental, pour s'offrir un semblahle régal de pittoresque posthume.
« Non loin du mausolée sonl de vastes salles lapissées de naltes ou de hauts
slores de hambou enlrctiennent un demi-jour élernel. L'l sont déposés les
objets qui ont servi au roi défunt : voici son grand lit de repos a bois rouge
fouillé d'or, enlouré de lourdes draperies en baldaquín, oü sont brodées avec
un grand arl des sen ten ces confucistes; voici des. vases, des coupes, de~

�248

l\EVUE

m:

0

L lllSTOlll!!: DJ::S IIELIGIONS

brobes
n de
b gala dont
, la. splendeur fanée parle d'une époque d'o pu¡ence et des
majeslé royale ·, des diadé me s, des sceptres en ¡ade
·
. e es eures de I anctenne
.
•
a ~ólé, ~n vase de ~evres, présenl apporlé jaclis par quelque ambassade fran:
1,a1se, detonne
·
. parm1 ces religues orientales·, el comme ¡¡ faut que le com1que
conser~~ lou¡ours se. place, méme en pareil lieu, des objets de la plus plaisante
vulgar1te do~ment la d'un majestueux sommeil, enlourés des hommages des
fideles. A ~mg-Man_gh, ~percevant dansla salle des religues royales un tablea.u
susp_endu a la muraille, Je me suis approché gravement et avec tout Je respect
~equis. O pr~ranation I C'étaient deux fleurs banales dessinées !'une en bl
l autre en no1r, avec ·mscr1pllon
· · en frani,ais · « Eludes a .,_ '
·anc,
p .
•
ux &lt;&gt;&lt;:UX crayons, lith.,
~~is,» et enlourées d'un cadre innocent de huis a fil els noirs,comme ceux a.u
m11ieu desquels se prélassenl encore dans nos petiles auberges rustiques de
~rance, ~!ore, Cérés et Pomone. Par que! miracle ce naYf produit de notre esthét1que occidenlale est-il venu s'échouer la. et s'égarer en pareille comp
· ?
C'est
te
. ' .
agote
un_mys re que Je n a1 pa.s eu le temps de pénélrer.
" ~OUJOurs est-il qu'on sort de la visite de ces tombeaux profondément ému
surpris au f~nd que ~e peupl~ de si petite taille, ou tout semble élriqué el mi~
n~scule, qu_1 constrwt de pelltes maisons da.ns lesquelles ¡¡ faul se baisser pour
penétrer, ai~ su faire de_ si vast~s choses et montrer un pareil sentiment de Ja
grandeur._ Ces~ ~ue ce JOur-la 11 obéissait au double sentiment qui alimente
toule sa v1e rehg1euse et sociale ; le culte des morts uni au ~ulte de la ma¡·esté
royale. »

DÉPOUILLEMENT DES PÉRIODH}UES
ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES

1

I. Académie des Inscriptions et Belles-Lettres. - Séance du
18 février. Élection de M. Léon Gautier. - Signalons pa.rmi les livres présentés: P. Pierling, Bathory et Possevino, documents inédils sur les rapports du
Saint-Siege avec les Slaves, et A. de Bourmont, Index processuum canonizationis et beatificalionis qui asservantur in Bibliotbeca nationali parisiensi.
Séance du 25 février. Élection de sir Henry 'Rawlinson comme associé étranger de l'Académie, en remplacement de M. Madvig. - M. Le Blant signale de
Rome diverses curiosités archéologiques, entre autres une pierre funéraire sur
Jaquelle on voit un squelette humain conduisant une danse avec une double
Mte; un autre squeletle, daos l'attilude de la danse, a élé trouvé a cOté du
précédent, mais il esl brisé. C'est le premier exemple d'une dansemacabre daos
l'arl romain. - M. Homolle signale une nouvelle inscription de Délos, da.ns
laquelle un certain lomilcos ou lécbomélekh, déja connu par d'aulres inscriptions du 1v• siecle, est qualifié de Carthaginois. M. Six a done eu torl d'identifier ce personnage avec un roi de Byblos mentionné au C01-pus Inscriptionum
semiticarum (I, 8, pi. 1), daos un texte paraissant a d'autres égards provenir
de l'époque des Achéménides. M. Homolle, au conlraire, avait raison de voir
dans Je Iomilcos de Délos, consacrant deux couronnes d.'or a Apollon el a
Artémis, un ambassadeur carlha.ginois mentionné, sous le nom de Odmilcas,
dans une inscription incomplete d'Athenes datant du 1vº siécle.
Séance du 4 mars. M. Heuzey entretient l'Académie de la nouvelle série de
monuments d'Asie-Mineure, dils « hittites )), que l'on constitue en ce moment
au Louvre, et dont les élémenls les plus précieux sont dO.s a la libéralilé de
M. Sorlin-Dorigny. ll décrit plusieurs cylindres et pierres gravées proveuunt
1) Nous nous bornons a signaler les articles ou les communicalions qui concernent l'histoire des religions.
i7

�250

DÉPOUILLE)IE:ST DES PÉRIODIQUES
ET DES TRAVAUX DES SOClli'TÉS SAVA.'ffES

des environs de Tralles. Voici, en particulier, la description de l'un de ces
cylindres, telle qu'elle est donnée daos le compte rendu du journal le Temps :
« C'est un morceau d'hématite taillé et poli avec une rare perfeclion; on y
sent la main d'un graveur habile. La décoration, presque microscopique, esl
exéculée avec un soin remarquable. Le style se rapproche manifeslement du
travail assyro-babylonien. La scene qui y est gravée nous monlre une présentalion a. la divinilé. Trois personnages, daos l'atlilude de l'adoration, tenant a.
la main un objet qui semble une pique ou une crosse, ayant sur la téte une
étoile, les deux premiers vétus du kauna.kes, le troisieme portant un vétemenL
court et des chaussures recourbées, sont conduils par le d1eu a. double visage.
En face est la déesse, devant elle une table d'offrandes; elle tient un bouquet
composé de trois fleurs; un sceptre est appuyé au dossier de son siege. Derriere
elle, une autre divinité apparait, de taille plus petite, assise sur un trOne porté
par un bouquetin; elle a des cbaussures recourbées. A ses cOtés sont deux
génies ailés. Elle est suivie de deux personnages, dont !'un tient un vase d'ou
jaillit un double flot, dont l'autre semble nager. Cette glyptique a cértainement
son prololype dans la Chaldée; mais elle présenle ici des caracteres distinctifs,
principalement dans l'ornementation qui accompagne la scene religieuse. Cette
scene est encadrée par une double bordure formée d'ornements compliqués. On
remarque, en haul, de riches entrelacs; en has, l'encadrement est aussi tres
beau. C'est a. tort que ces motifs de décoration ont élé allribués a. l'art de la
Chaldée ou de l'Assyrie; ils sont propres a l'art de l'Asie-Mineure. 11 y a la des
enroulements superposés qui rappeUent cerlains plafonds égyptiens ou des
détails de l' orfevrerie mycénienne, mais qui ont une originalité suffisante pour
caractériser un groupe d'objets d'art et une école, Ce beau cylindre appartient
a une série dans laquelle on remarque aussi un large cachet portant des signes
idéographiques, au nombre d'une trentaine; le style en est le méme que celui
du cylindre; il semble que les deux monuments sont de la main du méme
ouvrier. M. Heuzey cite encore un cube d'hématite sur lequel sont représentées
des divinités assises sur des animaux, tenant dans leurs mains élevées le croissant lunaire. En comparant a ces objets le monument bien connu qui représente
l'androgyne et qu'on a attribué tantOt a. l'art persan, tantOt a. l'arl chaldéen, on
est conduit avec certitude a le rapporter a l'art héthéen de l'Asie-Mineure. »
St!ance du f f mars. M. de la Blanchere envoie une note sur les travaux exécutés en Tunisie par le service beylical des antiquités et des arts pendant
l'année 1886. U signale des épitaphes nouvelles trouvées sur l'emplacement de
l'ancien cimetiere chrétien de Leptis (aujourd'hui V1mta), la découverle d'une
catacombe a Sullectum {Arch Zara) el, a Taphrura (aujourd'hui Sfax), les restes
d'une importante nécropole chrétienne, comprenant une église, des mosa1ques,
un baptistere. - M. l. Delaville Le Roulx présente un mémoire sur les statuts
de l'ordre militaire de l'HOpital de Saint-Jean de Jérusalem (appelé ·aussi ordre
de Rhodes ou de i\Ialle). A la l'egle de Saint-Benoit succéda bientót une nou-

251

velle regle, en dix-neuf chapitres, édictée par Raymond du Puy avant le ~ilieu
du xn• siecle et confirmée en 1185 par le pape Lucius III. Cette regle sub1t une
série de modifications sur l'initiative du chapitrc général de l'ordre. - M. Julien
Havet explique comment il a trouvé la clef de l'écriture secrete de Gerbert, qui
ful pape sous le nom de Sylvestre II (999-1003).
Si!ance du / 8 mars. M. Mowat présenle le moulage d'une des steles en terre
cuile trouvées aux environs de Capoue et conservées au Musée Britannique, de
forme quadrangulaire, avec inscriptions osques de deux a tr_ois lignes et ~oulures en relief (par exemple un Apollon avec casque, une Mmer~e, etc.). L mscription incomplete se lit Vireium ... vesulia... deivin. Ce sont vr8:1se~bl~blement
des textes votifs sur Jesquels ont été moulés d'anciennes monna1es llahques. Parmi les ouvrages présentés, nous signalons : Katyayana, Sarvanukrananl of
the Rig-Veda, with extracts from Shadyurucishya's commentary, ~ditioo de
M. A.-A. Macdooell dans les Anecdota Oxoniensia, Aryan series, I, 4;
E. Senart. Inscriptwns de Piyadasi,, vol. II.
Séance du 25 ma!'s. Élection de M. Saglio comme membre libre. - M. Léon
Heuzey présente le plan d'un remarquable pilier en briques trouvé par M. de
Sarzec a Tello en dehors du palais, en l.881. Oltte découverte prouve que les
architectes ch¡ldéens connaissaient les supports. La colonne dont il s'agit est
composée de quatre colonnes circulaires assemblées, construites, avec une réclle
habileté, en briques rondes, triangulaires ou échancrées. On a découverl su~
ces briques deux ligues de plus que sur les inscriptions ordinaires du pates1
Goudéa, désormais célebre. Les assyriologues y voient la mention d'un li_eu ou
se prononi,aient des oracles. U s'agit, en effet, d'un fragment du sanclua1re de
Nin-Ghirsou, le grand dieu local assimilé au dieu assyrien Ninip. Ce sanctuaire,
d'apres les inscriptions, devait étre en bois de cedre; les fouilles ont, en effet,
mis a. découvert des fragmenls de ce bois. La découverte de nouvelles colonnes
semblables derriere un large perron permet de reconstituer une entrée monumentale. M. Heuzey signale a ce propos divers rapprochements avec l'architecture hébra1que (les deux colonnes a l'entrée du temple de Jérusalem et le portique
aux lamhris de cedre du palais de Salomon) et rappelle les colonnes égyptiennes
a quadruple tige, ainsi que les piliers a faisceaux de no~ cat~édrales. M. Senart présente l'édition de Vallabhadheva, the Subha.sh1La.vali, par Peter
Peterson et le pandit Durgaprasada, dans la Bombay Sanskrit si!ries.
Séance du / cr avril. M. Philippe Berger étudie une inscription de Tamassus,
bilingue, en phénicien et en chypriote, contenant une dédicace a. Apollon
d'Hélos, dieu du Péloponese. Les deuir principaux dieux phéniciens de l'ile
de Chypre étaient Résef Amykolos et Résef Alottes. L'inscription de Tamassus
montre !'origine grecque du second; le premier est évidemment le méme que
l'Apollon d'Amyclée, non moins célebre dans le Péloponese. Ces deux divinités
ont done été importées A Chypre par. les Achéens et identiflés avec le Résef ou
Arsouf phénicien.

�252

DÉPOUILLEMENT DES PÉRlODIQUES
ET DES TRAVAUX DES SOCJÉTÉS SAVA~TES

Séance du 6 avril. 1\1. Philippe Beryer signale une nouvelle inscription chypriote, une dédicace a la déesse AnaLh par les rois Baalmelek I, Azbaal et
Baalmelek II. Cette inscription est surtout importante pour l'histoire politique
de Chypre. - 1\1. Le Blant envoie de Rome la descriplion d'un sarcophage
chrétíen inédit qui se trouve au musée du Campo santo dei Tedeschi : une
femme, debout, en priere, entre deux arbres sur chacun desquels est une
colombe. A droite, le bon pasteur portant une brebis. La partie gauche, mulilée,
représente le pasleur posant la main gauche sur une corbeille remplie de pains
et touchant de la main droite un sarcophage. C'est l'illustration de cette parole
du Cbrist : « Je suis la résurrection et la vie ».

Séance du / 5 avril. M. Saloman Reinach propose une nouvelle interprétation
d'un bas-relief en marbre, du Musée Britannique, représentant J'apotbéose
d'Ho:nere. On y voit ordinairemenl les neuf muses avec Apollon et la Pythie.
M. Reinach se prévaut d'une figure exactement semblable trouvée récemment
sur une terre cuite de Myrrhina, pour établir que la prélendue Pythie est une
muse. La méme conclusion s'impose pour une autre personne du bas-relief. II
y aurait ainsi dix muses; M. Reinach en distingue une, la plus grande, en qualité de Mnémosyne, mere des muses, celle-la méme que l'on prend ordinairemenl
pour Melpomene. La muse qui deseend du Parnasse serait Calliope, et la prétendue Pythie serait Thalie, qui, d'apres la légende, aurail été la mere des
Corybantes, aimée d'Apollon.
II. Académie des Sciences morales et politiquee. - Séance
du 26 mars. Une parlie de la séance est consacrée a des pi'ésentations de livres,
parmi lesquels nous relevons l'.Ancien Monde et le Christianisme, de M. de Pres_
sensé, et une étude de M. Jean Réville sur l'enseignement de l'histoire des
religions. - Séance du 2 avril (compte rendu du journal le Temps). Les biens
de l'Église et la dime sous Richelieu, tel est le litre de l'étude historique et économique dont M. G. d'Avenel poursuit la lectura devant l'Académie. Sous
l'ancien régime, deux sources alimentaient les revenus du clergé : d'une part,
le produit des terres qui lui appartenaient en propre; d'autre part, la dime
paroissiale, dont la quotité varie suivant les lieux et la nature des objets dimés
du treizieme au vingtieme, au cinquantieme. Les dépenses du clergé étaient le
service du culte, la réparation et la construction des édifices religieux, des
aumOnes obligatoires et un léger imp0t qu'il payait a l'État sous le nom de don
gratuit, afin de maintenir le principe qu'il n'était tenu a aucune contribution
envers le pouvoir tempnrel. Tel est, dans sa structure générale, ce qu·on pourrait appeler « le budget des cultes au xvn• siecle ». Il est impossible (M. d'Avenel
en fait justement la remarque) d'ajouter foi aux chilfres officiels qui établissent,
il y a deux siecles, ce budget; ces cbilfres sont intentionnellement diminués;
par conséquent, J'histoire en est réduite a des hypotheses, lesquelles cependant,
contrOlées les unes par les autres, confinent a la certitude. Un mémoire fait par
Richelieu, en 1625, estime que le clergé possede le tiers des biens du royaume.

253

M. d'Avenel les évalue au minimum au quart en 1640 et aucinquiemeen 1789.
Si, pour atleindre la vérité sur ce point, on néglige, comme. il convienl, l~s
cbilfres fantaisistes de Vauban, qui estime, en i695, a 134 millions le produ1t
des dimes ecclésiastiques, et les évaluatioos exagérées de l'auteur de la Théorie
de l'impot, qui porte leur valeur en 1760 a 16'1 millions, on peut accorder crédit
au Secret des finances, imprimé en 1581, et qui les considere comme donnant
annuellement 25 a 30 millions. D'aulre part, calculées en moyenne au dix-huitieme, elles passent, en t 789, pour cotlter a J'agriculture 133 millions. Ces deux
chiffres, quoique tres différents en apparence, concordent en réalité. Selon le
poids du métal, 30 millions de livres de 1580 font 80 millions de 1789. L'augmentation du revenu des terres de la fin du xvi• siecle a la fin du XV111•, le
nombre des terres défrichées durant cet intervalle, l'agrandissement de la
France, qui compte sept ou huit provinces de plus, suffisent a éleverles 80 millions au dela de 130.
« II est exlrémement difficile de déterminer d'une maniere générale les
ressources tres variables du curé de chaque paroisse. Toutefois, une centaine
de dimes relevées par 1\1. d'Avenel dans quioze de nos départements, sous le
ministere de Richelieu, ressortaient l'une dans l'autre a 650 livres environ.
Daos Je diocese de Rennes, le revenu moyen est de 750 livres; dans celui du
Puy, de 420 livres; dans celui du Mans, de 4.00 livres. Ce sont la des chiffres
of'liciels, par conséquent atténués, et peut-élre faudrait-il porter de 9?D a
1,000 livres la moyenne générale des produits de la dime dans chaque paro1sse.
D'ailleurs, ces produits ne constituent qu'une partie des revenus de la cure; il
y a encore le domaine de la cure, ses biens propres, d'une importance beaucoup
moindre sans doule. L'hisloire des biens ecclésiastiques et de leurs revenus,
depuis Louis XIII jusqu'a la révolution fran&lt;;aise, en tenant compte de l'augmentalion du prix des terres et des nombreuses mises en valeur de terres
incultas, montre ce que pouvait étre la fortuna de l'Église au jour de la spoliation. Soixante-quinze millions de Jivres représentaient, a 5 0/0, taux ordinaire
de l'intérét des immeubles, un capital de quinze cent millioos de livres, ou
deux milliards huit cent cinquante millions de francs. Mais la valeur de ces
terres, comme de toutes les autres, est deux fois et demie plus grande en 1789
qu'a l'avenement de Louis XIV et arrive, en dernier compte, a sept milliards !
« Quelque élevé que le chiffre paraisse, il ne constiluait plus, dit M. d'Avenel,
le quart de la fortune fonciere frani,aise, incontestablement supérieure alors a
28 milliards.
,, Le revenu du clergé, de 1640 a 1789, n'a pu augmenter dans la méme proportion que la valeur de son capital. Le taux de l'intérét avait baissé d'une
époque a l'autre, pour les immeubles comme pour toute es pece de bien. De 5 0/0,
l'intérét des terres était tombé a 3,5 environ. De 75 millions de iivres (142 millions de francs), sous Louis XIII, les rentes du clergéavaienldu s'élever seulement, en 1790, a 245 millions de francs. »

�254,

DÉPOUILLE3IEXT DES PÉRIODIQUES
ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTBS SAVANTES

III. Revue h istorique. - Mars-avril : Charvériat. Les affaires religieuses
en Bohéme au xvi• siecle. (Compte rendu par E. Denis; ce livre est l'erreur d'un
homme qui s'estfourvoyé daos un travail pour Jeque! iln'étaitnullement préparé.)
I V . Jour n al d es Savants. - Pévrier : Perrot, Les statues de Diane a
Délos.
V. Nouvelle R evue. - IS f&amp;vrier: d'Avenel. Ricbelieu et les protestants frani;ais apres La Rochelle.
I•• mars : Loti. Kioto, la ville sainte.
VI. Controverse et Contemporain. - I S février: Paul Allard. La
persécution d'Aurélien (fin).
15 mars: de Harlez. La religión populaire de
la Chine. - Gust. Comestin. La croix et le crucifix. - Mgr Ricard. L'abbé
Maury et Mirabeau, les luttes doctrinales A la Constituante.

=

=

VII. C orresp ondant. - /O février: V. deChevigny. Ct.lrrespondance de
Marie d'Agreda et de Philippe IV.
10 mars : Vicomte llfayol de Lupé. Un
pape prisonnier. Rome, Savone (voir le n• suivant). - Comte de Pontmartin.
Le cardinal de Bonnechose.

=

VIII. Mélus ine. - 5 mars: H. Gaidoz. L'anthropophagie (voir le n• sui= 5 avrü : H. Gaidoz. Corporations, compagnonnages et métiers. L.-P. Sauvé. Superstitions relatives au mariage.
I X. R e vue d es tradi tions p o p ulaires. - 25 mars : Paul Sébillot.
Les tremblements de terre. - Aug. Gittée. Le folklore en Flandre. L.-P. Sauvé. Tradilions de la Basse-Bretagne (Les soldats de Saint-Cornély.
vant).

Les danseurs maudils.)

X . Vie chrétienn e . - Janvier : A . Viguw. Bonavenlure des Périers et
la Réformefran~aise. - G, Bonet-Maury. La religion d'Edgar Quinet.
X I. R evue historique de l'Ouest. - II. 5: Vallette. Petites pages
d'histoire vendéenne. Les établissements religieux de Fontenay-le- Comte
(suite). - Audiat. Un déporté, évéque de Saint-Brieuc, Mathias Legroing
de la Romagere (suite). - Dubois de la Patelliére. S ur la paroisse de
Coueron.
X II. Muséon. - Avril : E. Beauvois. La légende de saint Colomba. P. Robiou. La religion égyptienne.
X III. A cademy. - 12 février: John Sarum. The date and history ofthe
great latín Bible of Monte Amia!.a. (Voir notre Chronique; - voir, dans les
9
n• suivants, la longue et inléressante discussion de MM. \V. Sanday, Martin
Bule, J. White, Maunde Thompson et Wan•en.) - Am.-B. Edwards. Tbe
sarcophagus of Anchnesril.neferab. (A propos du livre de M. E.-A. Wallis Budge.)
19 février : Edouard Naville. Egypt exploration fund. (Rapport sur ses fouilles
a l'est i:!e Zagazig entre Tell-el-Kebir et Belbeis). /9 mars : Fr.-T. Marzials. The reformation in France.
26 mars : Georges Bertin. Babylonian
astronomy. -== 9 avril: L.-C. Casartelli. The elymo!ogy of tbe name Zarathustra.
- Discovery of a lomb-temple at Sidon. (Description du monument retrouvé par
le D• H. Jessup de Beyroulh.)

=

=

=

255

XIV. Athenaium. - / 2 mars: Rob.-K. Douglas. Fa-llien's description of
the image of Msitreya Buddha. (Voir les articles de M. James Legge dan~ les
n•• du i9 mars et du 2 avril, celui de M. Douglas, 26 mars, et celu1 de
M. s. Beal, 2 avril.)
9 mars : Sp.-P. Lambl'os. Notes from Athens. (Voir le
n• suivant.) 9 avril : W. Lea{. Notes from Alhens.
XV. Contemporar y Review. - Février : A .-M. Pairbain. Theology
as an academic discipline. - Mars : Capt. Conder. The Old Teslament :
ancient monumenls and modern critics. - Avril: Emilio Casteúw. The call oí
Savonarola. _ Robertson Smith. Capt. Conder anJ modern critics.
XVI. Nineteenth oentury. - Mars : Gladstone. The greater gods of
01 ympus. I . Poseidon . - Avril : Matthew Arnold. A friend o{ God.
Andrew Lang. Demeter and the pig.
XVII. National Review. - Mars : The church question in Scoll~nd.
_ Helen Zimmern. Plato and theosophy. - R.-S. Gundry. India and Th1bet.
XVIII. Church quarterly Review. - Avril: The Ma~s~retic ~e~t of
tbe Old Testament. - The empress Eudocia. - The early chr1sllan mm1stry
and tbe Didache. - The language spoken by Christ and lhe aposUes.
.
XIX . China R evi ew. - XV. 2 : Allen. Similarity belween Buddh1sm
and early Taoism. - Stanton. To the folklore of China.
.
X X. Arch aeological Journal. - N° 172 : Pullan. The 1conography of
angels. - Hodgson. On the differences of plan alleged to exist between churches
oí austin canons and those oí monks.
XXI . Histor isch es J ah rbu ch . - VIII. .2 : Schanz. Das Jahr der
Gefangennahme des heil. Apostels Paulus (avec une répo~s~ d~ pr~fesseur
Kellner). - Denifle. Quellen zur Disputation Pahlos Cbr1slla01 m1t Mos_e
Nachmani zu Barcelona (1263). - Unkel. Die ,Coadjutorie des Herzogs Ferdinand von Bayern im Erzstift Koln (premier article) .
XXII. Archlv f ür Litterat ur-und Kirchengeschichte d es Mittelalters. - III. / et 2 : Ehrle. Die Vorgeschichte des Concils von Vienne
(fin). - Denifl.e. De origine et progressu juris scolastici Paduani.
XXIII. N e ues Archiv der G es ellsch a ft für altere d eu tsche
Geschichtskunde. - XIJ. I : G. Waitz. Ueber den ersten Theil der Annales
Fuldenses. - S. Herzberg-Frankel. Deber das iilteste Verbrüderungsbuch von
Sanct-Peter in Salzburg. - II. Hahn. Die Namen der Bonifazischen Briefe im
Liber vita&gt; ecclesiie Dunelmensis. - O. Holde1·-Egger. Zur Translatio S. Benedicli.
XII. 2 : Bruno Krusch. Chlodovechs Sieg ueber die Alamannen.
XII. 3: Bruno Gebhardt. Die Confutatio primatus papre.
XXIV . Mittheilu ngen des k. d eutschen archaeol. I n stituts.
A t h enische Abth. - X.1. 3 : F. Duemmler. Mitteilungen von den
griechischen Inseln. IV. Aeltesle Nekropolen auf Cypern.- Lolling. Lesbi_sche
Inschriften mit Anhang von Petersen. - Doerpfeld. Der Tempel von Kormth .
- Pctersen. Athenasstaluen von Epidauros.

=

=

=/

=

�256

DÉPOUILLElfENT DES PÉRIODIQUES

XXV. Poodagogium. - IX. 5: Mo1'f. Salzmann als Reformator des Religionsunterricht.

XXVI. Philologus. - XLV. 4.: Scotland. Die Hadesfabrt des Odysseus.
-.Bornemann. Pindars VII nemesiscbe Ode als Siegertolenlied.
XXVII. Zeitschrift für Assyriologie. - II. .f : Jensen. Hymnen
auf das Wiedererscheinen der drei groszen Lichtgótter, l.
XXVIII. Globus. - N• 8: Der Nestorianismus in Asien. -N• /0. Keller.
Volksalemente und Volksleben in Madagascar (premiar article).
XXIX. Oesterreichische Monatsschrift für den Orient. - N• .2:
Temple. Ein Menschenopfer in Rajputana.
XXX. Monatsschrüt für Geschichte und Wissenschaft des
Judentums.- /887. N° 3: Graetz. Die Bedeutung der Priesterscbaft für die
Gesetzgebung wabrend der zweiten Tempelzerslórung. - _Perlitz. Rabbi
Ahahu. Cbarakter und Lebensbild eines Paliistinensiscben Amor!lers (suite).
XXXI. Archiv für das Studium der neueren Sprachen. LXXVII. 3 et 4. : Rudolf. Der germanische Licbtgott Balder und der beilige
Johannes. - Veckenstedt. Die Llorona, das weinende Mil.deben der Mexicaner
und ibre Scbwestern bei den Ariern und Mongolen.

XXXII. Archiv für slavische Philologie. - IX. 4.: Kotschubinskü.
Eine serbiscbe Evangelienbandschrift vom Jabre 1436 aus Zeta. - Jagié. Ein
serbischer Beitrag zur Georgiuslegende. - Novahoviteh. Ueber die Entstehung
mancher Volkslieder. - Wolter. Mytbologische Skizzen.
XXXIII. Zeitschrift für exacta Philosophie. - XV. .f : Flügel. Die
Sittenlebre Jesu.
XXXIV. Zeitschrift für Missionskunde und Religionswissenschaft. - II. .f : A.hles. Buddhismus und Christentbum. - Lucius. Die
geschichtlicben Voraussetzungen des Sieges des Christentums im Rómischen
Reich. - Das Christentbum in Japan.

XXXV. Zeitschrift für wissenschaftliche Theologie. - XXX. 2 :
Kuttner. Die religiose Gewissbeit und das Bewustsymbolische in der Religion.
- Weiss. Ein neuaufgefundenes Kanon-Verzeicbnis. - Draseke. Zum Hirlen
des Hermas. (A contr0ler au sujet de cet article le travail de M. A. Harnack,
dans la « Theologische Literaturzeitung » du 9 avril, intitulé : Ueber eine in
Deutschland bisher unbekannte Falschung des Simonides.) - A. Hilgenfeld.
Zu dem griecbischen Schlusse des Hermas Birlen. - Noldechen. Terlullian vom Fasten. - Garres. Arianer I im officiellen Martyrologium der
Romischen Kirche.

XXXVI. Zeitschrift für kirchliche Wissenschaft. _ 1887. N• /:
Zockler. Die biblische Lilteratur des Jabres i886. A. Altes Testament. (Voir le
N. T. daos len• suivant.) Zietlow. Der Baum des Lebens. - Grote. Wo liegt
Golgatba?

XXX VII. Deutsche evangelische Blootter. - .f 887. N" 3: Beyschlag.

ET DES TRAVAUX DES SOCI"ÉTÉS SAVA'NTES

257

Aus D• von Schulte's Gescbichte des deutschen Altk-atbolicismus. - Bacmeister.
Luther und Loyola. - Weitbrecht. Noch einmal die Hexenbulle Innocenz' VIII.

XXXVIII. Katholik. - Février: Wann waren Petrus und Paulus in
Rom? - Die K0rperlebre des Thomas von Aquin. - Der Primal in der Kirche
Galliens und der VI• Kanon des Nic!lnum.
XXXIX. Evangelisches Misaionsmagasin. -Avril : Missionsarbeit
in Malabar. - Heiratsgesetz und Hochzeitfeier im Kurgland.
XL. R11vista de Espana. - N° 4.50 : El templo de Esculapio en
Atenas.
XLI. Theologisch Tijdschrift. - Mars : J.-H.-A. Michelsen. Kritisch
onderzoek naar den oudsten tekst van Paulus·Brief aan de Romeineo.
J.-A . .Bruins. Nog eens de Basílica Novorum of Novarum te Carthago.

�259

BIBLIOGRAPHIE

C. Bigg. Tbe christian Platonists of Alexandria; eight lectures preached
before the university of Oxford in the year 1886. in-8, de xxvu et 304 p.

BIBLIOGRAPHIE

Londres, Frowde, 1886,

E. Gaiser. Des Syn6sius von Cyrene iigyptische Erziihlungen oder über die
Vorsehung. - Wolfenbültel, 1886; in-8, de 1v et 36 p.
G. Frick. Die Quellen Augustins im xvm Buche seiner Schrift De civitate
Dei (Progr. ). - Hóxter, 1886, in-8, de 83 p.

1

Th. Gollwitzer. Observationes criticre in Juliani imperatoria contra christianos libros. - Erlangen. 1886, in-8, de 50 p.
Ed. Clausier. Saint Grégoire le Grand, pape et docteur de l'Église, sa vie,
son pontifical, son temps (540-604). - Lille, Desclée de Brouwer, 1887, in-8,
de XXIV et 303 p.

M. Dods. Mohammed, Buddha and Christ. Four lectures in natural and revealed religion. - Londres, Hodder, 1887, in-8, de 226 p.

G. Schepps. Die ii.ltesten Evangelienhandschriften der Würzburger Universitiitsbibliothek. - Wurzbourg, Stuber, 1887, in-8, de 38 p.
Jules Zeller. - Entretiens sur l'histoire du moyen Age, 2° partie, t. I (Sylvestre II, Grégoire VIT, Urbain II, les Croisades, etc.). - Paris, Didier, 1887,
in-18.

Bichard Andree. Die Anthropophagie, eine ethnographische Studie. Leipzig, Veit, 1887, in-8, de VI et l.05 p.

F. Salles. Anuales de l'ordre teutonique ou de Sainte-Marie de Jérusalem. Paris, Palmé, 1887.

A. L-Ulie. Buddhism in Ch•istendom, or Jesus the Essene. - Londres, Paul,
188í, in-S de 424 p.

C. A. Fetzer. Voruntersuchungenzueiner Geschichte des Pontificats Alexanders II. - Strasbourg, Heitz, 1887.

E. HiJhne. Das Neue im Chrislenlbume gegenüber dem altklassischen Heidenlhume. - Leipzig, Ronge, 1887, in-8, de 1v et 206 p.

M. Faucon. - La librairie des papes d'Avignon : sa fondation, sa composition, ses catalogues (1316-:1420), t. II. - Paris, Tborin, :1887.
A. Sieffens. Der heil. Arnoldus von Arnoldsweiler. - Aix-la-Chapelle, Barth,
l.887, in-8, de 139 p.

GÉNÉRALITÉS

CBRISTIANISM'E

A. Morsch. Der Itafienische Kirchengesang bis Palestrina. - Berlin, Oppen-

G. F. G. Heinrici. Erkliirung der Korintherbriefe. II, Das zweite Sendschreiben des Aposte! Paulus an die Korinthier. - Berlín, Besser, 1887, in-8 de x
et 606 p.
W. Brückner. Die vier Evangelien nach dem gegenwiirligen Stande der
Evangelienkrilik. - Hambourg, Richter, 1887, in-8 de 96 p.
A. Chiappelli. Studii di antica letteratura cristiana. - Turin, Lcescher,
l.887, in-8, de vm et 240 p.

Louis Salles. Les freres de Jésus. - Paris, Moquet, l.887, in-8, de 52 p.
G. Volkmar. Paulus von Damascus bis zum Galaterbriefe. - Zuricb, Schroter, 1887, in-8, de vm et 120 p.
H. R. Haweis. Christ and christianity : lhe story of the Four. Burnet, 1886, 2 vol. in-8, de 200 p.

Londres,

heim, 1887.

•

M. Creighton. A history of the papacy during the period of lhe Reformation,
vol. 3 el 4. - Londres, Longmans, 1887, in-8, de 630 p.
R. 8ll1)kelin. Zwingli als Prediger. - Bale, Delloff, 1887, in-8, de 23 p.
J. M. J. Hoog. De martelaren der hervorming in Nederland tot 1566.
Schiedam, Roelants, l.886, in-8, de xv1 et 256 p.

R. Heath. Tbe reformalion in France, from its dawn to the revocation
of lhe Edict of Nantes (illustré). - Londres, Reiigious Tract Society, in-8,

1886.
Bellarmin's, card., Selbstbibliographie, lateinisch und deutsch mit gescbichtlichen Erliiuterungen, herausg. von. J. J. v. Dóllinger und F. H. Reusch. Bonn, Neusser, :1887, in-8, de v1 et 352 p.

J. T. Ball. Tbe reformed church of Ireland (1537-:1886). 1887, in-8, de 34-6 p.
1) En dehors des nombreux ouvrages mentionnés daos la Chronique et dans
le Dépouillement des périodiques.

Dublin, Hodges,

L. Schwabe. Studien zur Gescbichte des zweiten Abendmahlstreit. - Leipzig, Serig, 1887, in-8, de III et 133 p.

�260

BIBLIOGRAPHIE

REVUE DE L'HISTOIBE DES RELIGIONS

A. Venetianer. Die evangelisch-reformierte Kirche Cristo Salvatore zu
Triest. - Trieste, Dase, 1.887, in-8, de H5 p.
A. Baum. Magistral und Reformalion in Strasshurg bis 1.529. bourg, Heitz, 1.887, in-8, de xxm el 21.2 p.

Stras-

C. L. Frossard. Élude historique et bibliographique sur la discipline ecclésiastique des Églises réformées de France. - Paris, Grassart, 1.887, in-8, de
48 p.
A. F. Mitchel. Catechisms of the second reformalion. With historical inlro-

n.

Cassel. Die Armen-Verwaltung im alten Israel. -

jüdische Geschichte, 1887, in-8, de 25 p.
De Broglie. L'histoire religieuse d'Israel et la nouvelle exégese rationaliste.
- Paris, Annales de philosophie chrét., i887, in-8, de 30 p.
R. Steck. Der Koran. - B~le, Schwabe, 1.887, in-8, de 29 Jl·
R. Finsler. Darstellung und Kritik der Ansicht Wellhausens von Geschichte
und Religion des Alten Testamentes. - Zurich, Schulthess, i887, in-8, de

91 p.

duction and biographical notices. - Londres, Nisbet, i887, in-8, de 380 p.
Will. Stubbs. Lectures on the study of medicllval and modern history. Oxford, Clarendon Press, i886.
J. A. Doyle. The English in America; the Puritan colonies. Longmans, 2 vol.

Londres,

H. Chotard. Le pape Pie VII a Savone. - París, Pion, 1.887, in-1.8.
A. Gazier. Études sur l'histoire religieuse de la Révolution franc;aise.
Paris, Colin, i887.

Besson. Vie du cardinal de Bonnechose, archevéque de Rouen. Retaux-Bray, i887, 2 vol. de x-51.6 et 684 p.
Raphael de Cesare. - Le Conclave de Léon XIII. -

París,

Paris, Calman-Lévy,

1887, in-8, de 346 p.

W. F. Martín. Martin memorials : life and work of William and Gavin
Martin, missionnaries in Rajputana, India, - Edímbourg, Elliot, 1.887, in-8,
de 320 p.
JUDAlSME BT ISLAMISMB

LES REL!GlONS DU MONDE ANTlQUE

G. Hirschfeld. Die Felsenreliefs in Kleinasien und das Volk der Hittiter II,
Beitrag zur Kunstgeschichle Kleinasiens. - Berlín, Reimer, {887.
A. Enmann. Kritische Versuche zur altesten griechischen Geschichte I,
Kypros und der Ursprung des Aphroditekullus, - Saint-Pétershourg, !887.
O. Kramer. De Pelopis fabula I. - Leipzig, Fock, 1.887.
I. von Bojnicic. Denkmaler der Mithras-Cultur in Kroatien. - Agram,
Hartmann, 1887.
E. H. Meyer. Homer und die Ilias. - Berlin, Oppenheim, 1887.
.
C. de Harlez. Coup d'reil sur l'histoire el l'élat actuel des études avesbques.
- Bruxelles, t 886, in-8, de 43 p.
A. Meyer. De composilione Theogonire Hesiodecll. - Berlin, Inaug. Dissert.
Albert Gemoll. Die homerischen Hymnen herausgegeben und erlautert.
B. Anderson. Nordisk mythologi, II. - Christiania, Cammermeyer, 1.886.
G. Lreschke. Boreas und Oreithyia am Kypseloskasten (Progr.). - Dorpat,
i886, in-4:, de ! 2 p.

M. Vernes. Une nouvelle hypotMse sur la composition et !'origine du Deutéronome, examen des vues de M. G. d'Eichthal. - Paris, Leroux, i887
1
in-8, de 53 p.

T. K. Cheyne. Job and Salomon, or the wisdom of the Old testament.
-

Kegan, Paul. Londres, 1.887, in-8, de 300 p.

K. Furrer. Die hehriiische Sprache als Sprache der Bibel. thess, 1.887, in-8, de 26 p.
T. Whitelaw. The patriarchal times. 306 p.

Zurich, Schul-

Londres, Nisbet, 1.887, in-8, de

V. Ryssel. Untersuchungen über die Textgestalt und die Echtheit des Buches
Micha. Ein kritischer Commenlar zu Micha. et 284, p.

Leipzig, Hirzel, 1.887, in-8, de

Vlll

E. Le Savourew:. Éludes historiques et exégétiques sur l'Ancien Testament.
-

París, Fischhacher, 1887, in-8, de LXXI et 403 p.

A. Epstein. Beilriige zur jüdischen Alterthumskunde l. Lippe, 1.887.

Vienne,

261.
Berlin, Verein für

0

RELIGIONS DE L ASIE

L. Scherman; Philosophische Hymnen aus der Rig-und Atharva-Veda
Sanhita verglichen mil den Philosophemen der alteren Upanishads. - Strashourg, Trühner, i887.
G. Bühler. The laws of Manu translated with extracts from seven commentaries (vol. XXV des Sacred Books of the East). - Oxford, Clarendon Press,
1886, in-8, de LXXXVIII et 620 p.
.
.
H. Oldenberg. The Grihya SuLras, rules of Vedic domest1c ceremomes translated (vol. XXIX des Sacred Books of the East). - Oxford, Clarendon Press,
1886, in-8, de 44:0 p.
. .
.
ur J Wi'lkins Modero Hinduism heing an account of lhe rehg1on and life
.....
.
'
·
'8d488
of the Hindus in Norlhern India. - Londres, Unw10, 1887, m- , e
_P·
E. Senart. Études sur les inscriptions de Piyadasi, t. ll. - Paris,
Leroux, 1887.

�262

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGJO:-,s

Ll!on de Rosny. Chreslomalhie religieuse de l'Exlréme-Orient. - Texles
chinois extraits du Yih-King, du Chou-King, du Chi-King, du Li-Ki, du TsoTchouen, du Hiao-King. - París, Maisonneuve, f887, in-8, de 52 p.
FOLK-LORE

E, Schreck. Finnische Mll.rchen ueberselzt. - Weimar, Bohlau, 1887.
Ch. Chabaneau. Sainte Marie-Madeleine daos la litlérature proven"8,le. -

Paris, Maisonneuve, i887.
R. H. Busk. Folk-songs in Italy. - Londres, Sonnenschein, 1887.
A. Clouston. Popular tales and ficlions, lheir migrations and transformations. - 2 vol. Édimbourg, Blackwood, i887.

ANOBRS, IIIPIUIIIER.IE BORDIN ET el• , ROE GARNIBR,

4,

�BULLETIN CRITIQUE
DE LA.

RELIGION ÉGYPTIENNE

LE LIVRE DES MORTS

Ed. Naville. Das Aegyptische Todtenbuch der XVIII bis XX Dynn,stíe, aus
verschiedenen Urkunden zusammengestellt und herausgegeben von Edouard
Naville , mit Unterstützung des Koniglich Preussischen Ministeriums dcr
Gcistlichen, Unterrichts- und Medicinal-Angelegenheiten, Berlin, Asher und
C0 , i886, Einleitung, in-4, v-204 p.; i•r Band, Text und Vignetten, in-folio,
ccxu pi., 2• Band, Varianten, 447 p.

Le 19 septembre '1874, les égyptologues, réunis a Londres, al'occasion du deuxieme Congres International des Orientalistes, déciderent qu'il y avait lieu de publier &lt; une édition de la Bible des
anciens Égyptiens, - le Rituel, comme Champollion l'appelait, ou le
Livre des Morts, comme l'intitule Lepi;ius, - aussi critique et aussi
complete que possible. Cette édition devait fournir une triple
récension de ce vénérable monument de la langue, de l'archéologie
et de la religion égyptiennes ; en d'autres termes, nous donner le
Livre des Morts, tel qu'il était: - 1º Sous l'ancien empire; 2° sous
les dynasties thébaines du nouvel empire ; 3º sous les Psammétiques (XXVI• dynastie) 1 • » M. Naville voulut bien se charger de
1} Transactions of the Second Session of the International Congress of Orientalists, held in London in September 1874, Londres, Trübner, 1876, p. 442.
18

�266

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

rassembler les matériaux; M. Lepsius assura a l'reuvre l'appui de
l'Académie de Berlin et du gouvernement prussie12; un comité
s'organisa, qui fut composé de MM. Birch, Chabas, Lepsius et
Naville. Des les premiers jours, on dut reconnaitre que le projet
présentait des difficultés d'exécution presque insurmontables. Si
les textes de l'ancien empire sont rares et incomplets, ceux de
la XXVI• dynaslie sont trop nombreux et contiennent si peu
de variantes réelles, que la collation de vingt papyrus, pris au
hasard, donne des résultats insignifiants. Le comité modifia son
plan primitif, et M. Naville déclara, au Congres de Florence, qu'il
bornerait désormais ses recherches aux manuscrits de l'époque
thébaine. L'ouvrage, tel qu'il le concevait, n'était pas une édition
critique ·avec un texte reconstitué artificiellement, mais un recueil
méthodique des documents nécessaires a qui voudrait ensuite
entreprendre une édition critique. &lt; Il devra done se composer, en
premier lieu, d'une introduction donnant tous les renseignements
voulus sur les matériaux employés, puis d'un texte de base qui
sera la reproduction exacte de chaque chapitre pris dans un cerain
papyrus, puis de toutes les variantes recueillies, enfin d'un lexique
complet de tous les mots du Livre des M orts 1 • &gt; Cette édition
restreinte, M. Naville nous l'a donnée en 1886, douze ans apres
la décision du Congres international de Londres. La mort avait
dans l'intervalle dissous le comité : Chabas partit le premier, puis
Lepsius, puis Birch. M. Naville a exécuté fidelement le plan qu'il
s'était tracé en i878. 11 a eu la chance~de rencontrer dans sa propre
famille un ouvrier incomparable, qui a dessiné figures et inscriptions avec une fidélité et une élégance qu'on ne saurait trop
admirer. Aussi le volume de textes et de vignettes est d'une fort
belle venue. Celui des variantes est d'un trait moins fin et
moins sur, mais suffisamment net et tres lisible encore. Dans
l'introduction, qui forme un tome a part de format plus petit
que les autres, M. Naville a rendu pleine justice a ses devanciers,
et l'histoire qu'il trace des différentes publications ou tentatives
d'interprétation qui ont précédé la sienne, pour etre breve, n'en est
pas moins instructive. Sur un point seulement, il me parait avoir
commis une méprise ; c'est quand il attribue a E. de Rougé l'idée
i) Atti del IV Congresso Internazionale degli Orientalisti, tenuto in Pirenze
nel Settembre 1818, Firenze, Lemonnier, i880, t. I, p. 95.

LE LIVRE DES MORTS

267

que les papyrus funéraires étaient écrits íprimitivement en cursive, et que les textes hiéroglyphiques ne sont que la transcription
des textes hiératiques. Il fallait done, d'apres lui, commencer
l'étude par ces derniers, et beaucoup de fautes des textes hiéroglyphiques s'expliqueraient d'elles-memes des qu'on connaitrait bien
les textes hiératique~ 1 • 11 Je pense que M. -Naville a compris d'une
maniere trop générale les expressions de M. de Rougé. Celui-ci
ne prétend pas que tous les textes hiéroglyphiques du Livre des
Morts sont des transcriptions de l'hiératique. &lt; Nos musées
possedent, dit-il, de magnifiques exemplaires de l'ancien style,
qui sont touiours écrits en hiéroglyphes linéaires disposés en
colonne; malheureusement les tableaux et les vignettes semblent
y jour le róle principal ; l'écrivain a passé fréquemment des mots,
des phrases, des demi-chapitres tout entiers; il semble n'avoir eu
pour but que de remplir matériellement sa page, dans un travail
qui, une fois achevé a l'occasion des funérailles et déposé avec
la momie, ne devait jamais etre contrólé par les regards d'aucun
homme vivant. Les transcriptions opérées entre les manuscrils des
diverses sortes d'écritures, devinrent une autre source d'inexactitudes. Ainsi le bel exemplaire hiéroglyphique de Turin estrempli
d'erreurs qui JYrouvent suffisamment que le copiste travaillait
d'api·es un manuscrit cursi{; son calame exercé le transcrivait
en beaux hiéroglyphes, mais cet excellent calligraphe n'était pas
un savant; on remarquera, en effet , que les signes qui, dans
l'écriture cursive, se ressemblent jusqu'a la confusion, sont précisement ceux qui ont donné lieu a des méprises •. » Le passage est
bien clair. M. de Rougé, apres avoir déclaré que les papyrus
d'ancien style sont touiours en hiéroglyphes , constate que le
papyrus hiéroglyphique de Turin, publié par Lepsius et qui est
d'époque sa'ito-grecque, a du etre copié sur un texte hiératique, et
que beaucoup des fautes qu'il renferme s'expliquent, si on suppose
un original cursü mal interprété par un scribe ignorant. 11 me
parait avoir pleinement raison en cela, mais il aurait tort que le
passage ou il développe cette idée ne comporterait pas le sens
que Naville lui a attribué. 11 cite un cas particulier, il ne pose pas
une regle générale. Comme Naville, il reconnaissait l'importance
ce

i) Einleitung, p. 3 sqq.
.
2} Étude sur le Rituel funéraire des anciens Egyptiens, p. 7-8.

/

�268

LE LIVRE DES MORTS
REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

des textes thébains en hiéroglyphes : s'il s'est attaché surtout a
l'étude des textes saites en hiératique, c'est que le Louvre et les
musées d'Europe renferment un nombre considérable de manuscrits
de l'époque. salte contre quelques douzaines de manuscrits de
l'époque thébaine. C'est la une critique de détail qui n'enleve rien
a la valeur de l'introduction. Apres avoir exposé les vicissitudes
diverses par lesquelles son entreprise a passé depuis 1874, M. Naville apprécie brievement l'histoire du Livre des Morts et de ses
éditions successives 1, décrit et classe les manuscrits dont il s'est
servi, ajoute quelques détails sur le sujet de chaque chapitre et
sur la place qu'il occupe dans chaque exemplaire : le tout se termine par une table des chapil.res avec leurs titres hiéroglypbiques.
Le texte original de l'introduction était naturellement en frangais ;
comme les frais de publication étaient a la charge de l'État prussien,
M. Ludwig Stern a donné du frangais de Naville une traduction
allemande fort soignée. L'ouvrage est digne, en tous points, et
des grands savants qui en ont surveillé l'exécution, et du gouvernement qui l'a pris a son compte.
Le Livre des Morts a déja été traduit deux fois en entier, en
anglais par Birch, il y a vingt ans ', en frangais par Pierret, il y a
six années a peine•. Si estimables et si utiles que ces reuvres aient
été a leur heure, l'apparition du livre de Naville leur a enlevé
beaucoup de leur importauce : elles ont été faites l'une et l'autre
d'apres le texte de Turin et ne représentent qu'une legon souvent
inintelligible de l'ouvrage égyptien. Je ne puis songer a en publier
ici une traduction nouvelle, mais peut-etre ne sera-t-il pas inutile
d'en donner une analyse exacte. Le Livre des Morts était destiné
a instruire ' l'ame de ce qu'elle doit faire apres la vie. C'est un
recueil d'incantations, ou, si ce mot effraie trop les personnes qui
1) Einleitung, p. 18-46.
2) Dans le grand ouvrage de Bussen, Egypt's place in Universal History,
t. V, 1867, p. 123-333.
3) P. Pierret, Le Livre des Morts des anciens Égyptiens, in-18. París, i881,
t. XXXJII de la BibliotMque Orienta/e elzévirienne de E. Leroux. Brugsch en
avait entrepris une traduction allemande dont les quinze premiers chapitres ont
seuls été publiés : Das Todtenbuch det Alten Aegypter dans la Zeitschrift, 1872,

p. 65-72, 129-134.
4) Saql'OU.

269

ne peuvent pas s'habituer encore a reconnaitre dans les rites égyptiens quelque chose qui ressemble plus a la magie qu'a la religion, un recueil de prieres, dont les unes ont pour objet de donner
a l'homme des renseignements généraux sur le sort qui l'attend
au dela du tombeau, et dont les autres s'appliquent a des cas particuliers de l'existence funéraire. La premiere condition a remplir,
pour en saisir le sens et la composition, est done de rechercher
quelle idée ceux qui l'ont compilé se faisaient de l'ame et du milieu
dans lequel elle tombait en quittant le corps. Point n'est besoin
de l'étudier pendant longtemps pour découvrir que cette idée n'est
ni une, ni simple. Ce qui survit de l'homme est traité parfois comme
un double (ka), parfois comme une ombre (kha'ibit), parfois comme
un esprit lumineux (khou) , parfois comme un épervier a tete
humaine, comme un vanneau, comme une grue (ba), parfois enfin
comme un personnage composite qui tient a la fois du double et
de l'ombre, de !'esprit et de l'oiseau. Le lieu ou réside cet etre
mal défini est, pour les uns, le t&lt;,mbeau meme qui renferme le
corps, pour d'autres, notre monde entier ou celle des régions de
notre monde ou il lui plait se transporter, pour beaucoup, un
monde différent du nótre et qu'on atteint apres un voyage plus ou
moins pénible. J'ai parlé déja et du double et du sort qui l'altendait
dans son tombeau 1 : je n'ai pas eu encore l'occasion d'exposer
ce que c'était que cette autre terre que· les textes mentionne_nt
souvent. La description complete ne s'en trouve nulle part, ma1s,
en réunissant ce que nous apprend le Livre des Morts aux enseignements que conliennent les autres livres religieux, on parvient
a en recomposer le tableau général et, par conséquent, le systeme
de l'univers tel que les Égyptiens l'avaient imaginé.
Au commencement, &lt; quand il n'y avait pas encore de ciel, qu'il
n'y avait pas encore de terre, qu'il n'y avait pas encore d'hommes,
que les dieux n'étaient pas encore nés, qu'il n'y avait pas encore
de mort •, &gt; le Nou seul existait, l'eau principe de toute ·chose,
et dans cette eau primordiale, Toumou, le pere des dieux •.
1) Cfr. Revue de l'histoire des religions, t. XII, p. 123 et suiv.
2) PEP1 Jer, l. 664, dans le Recueil, t. VIII, p. 104.
.
3) Livre des morts (éd. Naville), ch. xvn, l. 3-4. Dans le passage de Pé?1
que j'ai cité, Toumou e0t aussi le dieu primordial et a pour femme Nouit.
(l. 664 sqq.),

�270

REVUE DE L'HISTOlRE DES RELIGIONS

Le jour de la création arrivé, Shou souleva les eaux sur l'escalier qui est dans Khmounou 1 .' La terre s'aplanit sous ses pieds,
comme une longue table unie, le ciel apparut au-dessus de sa tete,
comme un plafond de fer sur lequel roulait l'Océan divin •. Hor et
ses fils Hapi, Am~it, Tioumaoutf, les dieux des points cardinaux, allerent aussitót se poster aux quatre Goins de la table
inférieure, et rec;urent les quatre angles du firmament sur la pointe
de leurs sceptres • ; le soleil apparut a la voix du dieu, le premier
jour se leva et le monde fut désormais constitué, tel qu'il devait
rester a jamais. On avait cru d'abord de bonne foi que les quatre
supports étaient des poteaux fourchus au sommet, comme ceux
qui étayaient le toit des maisons, et l'on craignait sans cesse qu'ils
ne fussent renversés au milieu de quelque tourmente, pendant
laquelle le ciel s'abattrait sur la terre : les mots qui désignent
l'orage, la tempete, les pluies torrentielles, ont pour déterminatif
le signe du ciel détaché de ses quatre soutiens et tombant. Plus
tard, on en modifia la nature et la forme. On imagina d'entourer
la terre d'une ceinture de hautes montagnes, sur le sommet
desquelles le firmament s'appuyait de tous cótés, plat selon les
uns, légerement voúté selon les autres '· Quatre pies marquaient
les quatre points cardinaux : le nom de celui qui se dressait au
nord est encore inconnu, ceux du sud, de l'est et de l'ouest ,
s'appelaient Apitto, la corne du monde 6 , Bakhou, le mont de la
naissance, Manou ou Onkhit , la montagne de vie 6 • Bakhou et
1) Livre des morts (éd. Naville), ch. xvu, l. 4 sqq. C'est de la que vient son
nom Shou, de la racine Shou , soulever. Ce n'est, je ,crois, ¡que plus tard, et
par calembourg, qu'il devint le Lumineux.
2) Les peintures et les figurines en terre émaillée nous montrent deux
moments dans l'acte de Shou. II est d'abord a genou.x: et souleve péniblement
la masse des eaux ; puis il parait debout, les jambes écartées, les bras allongés
au-dessus de la téte et soutenant le ciel sans effort apparent. C'est J'illustration
tres exacte d'un passage de l'hymne a Ril.-Harmakhis : « Tu as élargi la terre
a l'écartement de tes enjambées ; tu as élevé le ciel a la longueur de tes bras »,
ou Ra-Harmakhis, selon la doctrine syncrétique de l'époque Ramesside, joint
a son rO!e propre celui de Shou et des autres dieux.
3) Cfr. OuNAs, l. 474, TEn, l. 232-233. DeUJc de ces sceptres-piliers sont
figurés sur beaucoup de steles, adroite et agauche de l'inscription ou du tablean.
4) C'est ainsi que le signe du ciel, qui surmonte beaucoup de steles funéraires ou historiques, s'arrondit et suit le cintre de la pierre.
5) Cfr. l'expression géographique des Grecs N6Tov xÉpa~.
6) Sur Bdkhou et Manou, voir Brugsch, Ueber den Ost-und Westpunkt des

27i
Manou, qui marquaient le lever et le coucher du soleil, étaient de
beaucoup les plus imporlants. Bakhou n'était pas une montagne
fictive. Le pays situé entre le Nil et la roer Rouge renferme plusieurs
pies, dont quelques-uns s'élevent a pres de deux mille metres et
sont visibles de la vallée. L'un d'eux, qui est souvent mentionné
dans les listes géographiques, s'appelait Bakhou, Bashou, et est
identifié par Brugsch avec le Mont des Émeraudes des géographes
anciens 1 • Sans insister sur l'identification, on peut admettre que le
pilier oriental du ciel a été placé, par les plus anciens habitants
de l'Égypte, sur l'un de ces pies qu'ils apercevaient a l'horizon
lointain, et derriere lequel le soleil paraissait naitre: de la, ce nom
de Bakhou, enfantement, qu'ils lui donnerent. Plus tard, quand le
cercle de leurs connaissances géographiques s'agrandit, le norh
resta a la montagne, mais on supposa qu'il y avait, bien loin a
l'est, une autre montagne Bakhou, qui était le soutien véritable du
firmament. Ce pie fabuleux ·avait, disait-on •, trois cent soixante-dix
perches de haut et cent quarante coudées de large•. 11 était gardé
par le serpent Amihahouf', long de trente-cinq coudées, et dont
la tete avait trois coudées de section 5 • Les dieux de l'Occident et
des ténebres, Toumou, Sovkou le crocodile, Hathor, y attendaient
l'arrivée du soleil 6 • Le dieu sortait par un portail immense qui faisait communiquer le paradis, les jardins d'Ialou, avec notre monde.
Le portail confinait vers le nord a l'Étang des mille oies, vers le
Sud au Ruisseau des oies, et deux sycomores, tout en pierres
précieuses de couleurverte 1, l'encadraient de chaque cóté. C'est
entre ces deux sycomores que le soleil paraissait, d'apres certains
LE LIVRE DES MORTS

Sonnenlaufes nach den Alt,Egyptischen Vorstellungen dans la Zeitschrift, 1864,
p. 73-76, article rédigé sur des indications de J. Dümichen.
.
.
1) Die altagyptische Volkertafel dans les Verhandlungen des 5ten OrientalistenCongresses, t. II, Afrikanische Section, p. 62-63.
2) Livre des morts (édit. Naville), ch. cvm, pi. CXIX, l. i-2. Les chilfres
varient selon les exemplaires.
3) Environ sept cent quarJnte metres de haut et soixante-treize de large, en
prenant, avec Lepsius, la perche pour six pieds métriques et la coudée pour
cinquante-deux centimetres ou a peu pres.
4) Litt. : « celui qui est dans sa flamme. »
5) Environ dix-huit metres et demi de long P.t un metre et demi de section,
6) Livre des morts (édit..Naville), ch. cvm, pl.f XIV, l. i5.
7) Livre des morts (éd1t. Nav11le), ch. c1x, pl. CXX, l. 2-6; ch, CxL1x,
pl. CLXVIII, l. 9-i4.

�272

REVUE DE L'IDSTOffiE DES RELlGIONS

mythes qui identifiaient le ciel, sa mere, avec une vache, sous la
forme d'un veau qui vient de naitre 1 • Le pie de .Manou avait probablement répondu, vers l'origine, a quelque colline du désert libyque
dont on apercevait la cime des bords du Nil, mais nous ne pouvons
pas encare, comme pour Bakhou, affirmer ce fait avec assurance.
Jl était un peu moins haut et un peu moins large que le pie de
l'Orient, mais le serpent qui le gardait, Sittisou, avait soixante-cinq
coudées de long. Les vignettes du chapitre ctxxxv1 • nous en
montrent les talus abrupts, recouverts de sable comme ceux de la
chaine Libyque. Au pied, la déesse Hippopotame, Apit ou Touirit,
debout sur ses palles de derriere, une courbache' ou un sceptre' a
la paLte de devant, veille le museau tourné vers l'Orient. Au sommet, un fourré de lotus jaillit brusquement de la pente aride, et
la vache Hathor passe la téte ou le train de devant par une feote
de la montagne. A mi-cote, on aperi;oit quelquefois un mince
croissant de lune nouvelle 5, quelquefois, un busle de femme sans
téte et deux longs bras blancs qui s'étendent pour saisir le disque
solaire : c'est la cime de Manou •, qui rei;oit son pere Ra en son
coucher. Le dieu, parvenu a l'extrémité de sa course, entrait
dans la montagne, d'apres les théologiens d'Abydos, par une
fente (poka), d'apres d'autres écoles, par une porte analogue a
la porte d'Orient, et qu'on appelait la porte des couloirs, Ro-Staou.
La vignelte d'un papyrus, qui appartenait jadis a la collection
Minutoli ', le représente a ce moment critique de son existence.
L'avant de la barque a déja plongé dans les profondeurs de la
montagne; la poupe n'a pas disparu encare, et les deux déesses,
Isis et Nephthys, se retournent 'pour jeter un dernier regard sur
le monde qu'elles vont quitter.
Livre des morts (édit. Naville), ch. cvm, vignelte.
Livre des mo,•ts (édit. Naville), c:h. cLnxv1,. pl. CCXII.
Livre des morts, pi. CCXII, L, b.
Livre des morts, pi. CCXII, A, p.
5) Livre des morts, pi. CCXII, A , p.
6) Livre des morts, pi. CCXII, L, a; D, a; J. 15.
, ~) Ce pap~r~s a été publié a Paris, il y a cinquante ans en viron, mais je
n a1 pu réuss1r a me_ procurer u~ exemplaire de l'édition. Je ne le connais que
p~r un~ photograph1e tres rédu1te, qui accompagne le catalogue de la vente
Mmutoli : Catalog der Sammlungen von Müsterwerken der Industrie und Kunst
zusammengebracht durch Herm Freiherrn D• Alea:ander von Minutoli Cologne
1875, p. 263, nº 5378, avec une notice de H. Brugsch.
'
'
i)
2)
3)
4)

LE LIVRE DES MORTS

1
.,_

273

Le soleil sortait done du ciel a son coucher, comme il y éta1t
entré a son lever. S'il fallait en croire la plupart des égyptologues,
le chemin qu'il suivait pendant la nuit l'aurait mené sous terre, et
ce serait sous terre que nous devrions chercher le douaout, les
iardins d'Ialou et toutes les contrées qu'il parcourait. Cette erreur
provient, comme beaucoup d'autres, de la confusion qui s'établit
presque invinciblement dans notre esprit, entre l'idée qu'on se fait
aujourd'hui de l'univers et celle que pouvaient en avoir les anciens
Égyptiens. La barque solaire, une fois entrée dans la montagne,
ne descendait pas sous le monde des vivants. Elle continuait sa
course, en dehors du ciel, dans un plan parallele a celui de la
terre, et courait vers le Nord, cachée aux yeux des vivants par les
montagnes qui servaient d'appui au firmament. Elle voyageait le
long d'une vallée dont le fond était occupé par un grand fleuve,
l'Ourounas 1 , et qui était divisée, par des murs munis de portes,
en douze régions correspondant a chacune des douze heures de la
nuit. La premiere de ces régions n'avait pas de porte d'entrée : la
premiare porte de l'autre monde s'ouvrait au commencement de
la seconde heure. Au sortir de la sixieme heure, la barque du
soleil franchissait la porte septentrionale, puis revenait a l'Orient,
afin de gagner le pie de Bakhou et le portail de l'Est. Cet itinéraire est décrit tres clairement au chapitre xvu du Liv1·e des blorts •:
&lt; v. 14. Je vais, dit l'ame, par la route que j'ai appris a connaitre
sur le lac des Deux-Vérités; - V. 15. J'arrive a la terre (Var. au
lac) des habitants de la montagne d'Horizon, et je sors par la Porte
Sacrée. &gt; La route que le mort connait sur le lac des Deux-Vérités, &lt; c'est, explique la glose du verset 14, la région de la porte
des couloirs (Ro-Staou), dont la porte méridionale est a Anroutef
et la porte septentrionale au domaine d'Osiris; quant au lac des
Deux-Vérités, c'est Abydos. - En d'autres termes, c'est la route
par laquelle Toumou s'avance, lorsqu'il se dirige vers lesiardins
d'Ialou. • Le texte et la glose décrivent done le chemin que la
barque solaire parcourait jusqu'a l'entrée duiardin d'Ialou, c'esta-dire, comme l'affirment d'autres textes, jusqu'a la fin de la
sixieme heure de la nuit. La navigation commeni;ait a Abydos, sur
1) Birch a, il y a longlemps, comparé l'Ourounas a l'Ovpctvó~ des Grecs.
(Description of the Papyrus of Naskhem, p. 6.)
2) Livre des morts (édit. Naville), ch. xvu, l. 23-28, pi. XXIII et p. 45-49.

�274.

REVUE DE L'HISTOII\E DES RELIGIONS

e lac des Deux- Vérités, aussitOt apres la disparition du dieu derriere
l'Horizon, et se faisait a ciel ouvert pendant la premiere heure,
heure du crépuscule ou le firmament conserve encore le retlet de
l'astre. L'entrée dans l'autre terre s'accomplissait au début de la
seconde heure, a la premiare porte de la région des couloirs, porte
qui était, selon la glose, au Jieu appelé Anroutef. Anroutef est le
nom de la nécropole de Hnes, Héracléopolis Magna 1 • La porte de
la seconde heure de la nuit, c'esl-a-dire, en réalité, la porte de
l'autre monde, était done a la hauteur de Hnes. D'Abydos a Héracléopolis, le soleil avait marché vers le Nord. Et ce n'est pas tout.
Le chemin que le soleil parcourait durant cette premiere heure
élait évalué a la distance qui sépare Abydos d'Héracléopolis.
Comme chaque heure avait un domaine de longueur égale 1 , peutetre a vons-nous le droit d'estimer que la longueur totale du
monde entre Abydos et la Porte Sacrée équivalait a six fois l'espace qui sépare Abydos d'Iléracléopolis : si ce calcul est exact,
combien était borné l'horizon géographique des Égyptiens a
l'époque ou le mylhe prit naissance I La glose du verset 15 complete les renseignements que celle du verset 14 nous avait fournis.
La terre des habitants de la montagne d'Horizon, a laquelle le mort
arrive, est « le jardín d'lalou, ou des dieux qui sont derriere le
sarcophage produisent les provisions •. Quant a cette porte Sacrée,
c'est la porte ou Shou souleve le ciel 4, - en d'autres termes, c'est
f) Brugsch, Dictionnaire géographique, p. 346-347.
2) Le papyrus sans nom que Devéria a traduit (Catalogue des manuscrits
l!gyptiens, p. 2f sqq.) et que Pierret a publié en transcription hiéroglyphique
(Recueil d'Inscriptions inédites, t. I, p. i03 sqq.), nous donne les dimensions
du domaine de chacune des trois premieres heures de la nuit. Chacune d'elles
avait un champ long de trois cent neuf atourou (f,866,785 m.), large de cent
vingt (763,800 m.), Le domaine des autres était de méme longueur, comme
on le voit par d'autres documents.
3) Ces dieux, que les vignettes du ch. xvu (édit. Naville, pi. XXVIII)
montrent en efl'et derriere le catafalque sous lequel repose la momie du mort,
sont, ou bien les deux Nils du nord et du sud, ou bien le Nil et sa forme féminine Mirit, les maitres de l'inondation.
4) La Porte Sacrée est représentée dans les vignettes, tantOt ouverte et laissant paraitre entre ses deux montants le disque solaire ou le dieu Toumou a forme
hu maine, tantót fermée et verrouillée (Livre des morts, édit. Naville, pi. XXVIII).
Le texte dit que les soulevements de Shou s'y accomplissent, c'est-a-dire que
Shou y commence a soulever la déesse Nouit chaque matin. J'aurai plus loin
l'occasion d'expliquer ce que signifle cette phrase.

275
la porte Nord du Douaout, - P,n d'autres termes, c'est la porte
a deux battants par laquelle s'avance Toumou, lorsqu'il s'avance
vers la montagne Orientale du ciel. , La terre a laquelle arrive le
mort est done le domaine propre d'Osiris, le jardin d'Ialou, le
paradis ou il vivra désormais nourri des memes provisions que les
dieux. La porte par laquelle il pénetre dans ce jardin, la Porte
Sacrée, est placée par les deux gloses au nord du ciel, au point
ou Shou commence a relever la déesse Nouit et a préparer le jour.
Si l'on veut savoir a quel moment précis de la nuit le soleil arrive
a la porte, et par suite aquel endroit précis de l'autre monde la
porte se dresse pour le recevoir, nous devons nous adresser au
Livre de savoit' ce qu'il y a dans le Douaout. La, les douze heures
sont partagées en deux séries, dont chacune est décrite sur un
mur opposé du tombeau. Les six premiares sont tracées sur le
mur du sud, c'est-a-dire sont rattachées a la fois au sud et a l'occident; les six dernieres sont dessinées sur le mur du nord, c'esta-dire sont rattachées a la fois au nord et a l'orient 1 • Quand le
soleil parvient au domaine de la sixieme heure, iI y rencontre
Osiris, qui siege sur son tribunal pour le jugar comme il juge
tous les morts, hommes ou dieux •. La séntence rendue, l'ame
humaíne ou divine pénetre dans la septieme heure, ou elle subit
sa destinée. Osiris est établi, comme on voit, en avant de son
domaine, pour en interdire l'acces a l'ame dont les lettres de
créance ou le passeport ne lui paraitront point valables. Ses
domaines propres, les jardins d'Ialou, commencent avec la septieme heure. La porte Sacrée est la porte qui sépare la sixieme de
la septieme heure; et, puisqu'elle est la porte septentrionale du
Douaout, le point extreme de la course du soleil, celui a partir
duque! il se dirige vers l'orient, est placé juste au milieu du
Douaout, a égale distance de Bakhou et de Manou. Le systeme
est a la fois grossier et compliqué, pas plus cependant que ne
l'étaient les théories des auteurs de cosmogonie et des premiers philosophes chez les Grecs •. On en retrouve chez les apoLE LlVRE DES MOR'IS

i ) Pierret, Recueil d'Inscriptions, p. H2-ii3, ou le texte égyptien n'est pas
traduit.
2) Cfr. Lefébure, The Book of Hades, dans les Records of the Past, t. X,
p. iU sqq.
3) Cfr. J'exposé du syst~me d'Ana:r:.imene dans Hippolyte, Sur les Hérl!sies,I,

�276

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIO.NS

LE LlVRE DES MORTS

logistes chrétiens de langue grecque et latine, qui ne sont pas
beaucoup plus raisonnables 1 • Ajoutons que la mythologie donnait a ces idées une forme plus extravagante encore que celle
dont les revetait la science égyptienne. D'apres la théorie tres
ancienne a laquelle j'ai déja fait allusion, le ciel est une vache au
ventre étoilé, dont les quatre jambes représentent les quatre
piliers du monde, et le soleil nait au matin par les voies naturelles
sous la forme d'un veau •. Ce veau devient, au cours de la journée,
le taureau de Ra, ou le soleil-taureau, taureau qui a quatre cornes,
comme le bélier d'Amon ou d'Osiris a quatre tetes, une corne et
une tete pour chacun des quatre points cardinaux •. Ce taureausoleil était le Mnévis d'Héliopolis qui, de meme qu'Hapis de Memphis, devenait apres la mort un Osiris-taureau, c'est-a-dire Osiris,
taureau de l'Occident, et renaissait le lendemain matin, sous forme
de veau, des flanes de la vache céleste. D'apres une autre doctrine, le ciel était une déesse a corps de femme, étendue sur le
dieu-homme Sibou, la terre. Chaque matin, vers l'emplacement de
la Porte Sacrée ', Shou arrachait la déesse aux embrassemenls de
son époux et la soulevait graduellemen t : les deux pieds tl les
deux mains demeuraient attachés au sol et figuraient les quatre
étais du firmament. A la fin de la douzieme heure de la nuit, elle
enfantait le soleil, qui, sortant d'entre ses cuisses 5, naviguait le
long du ventre et de la poitrine jusqu'a la bouche de sa mere, par

277

laquelle il disparaissait le soir. Pendant la nuit, la déesse se rabattait de nouveau sur Sibou, qui la fécondait : elle accouchait au
matin et les différentes fonctions de sa vie, répétées réguliere'
ment de vingt-quatre en vingt-quatre heures, devaient s'exercer
aussi longtemps que durerait la vie de l'univers et des dieux 1 •
Dans un monde construit de la sorte, 011 était la place des
morts? Selon les uns, elle était sur terre, dans les chambres du
tombeau : ils y subsistaient tant bien que mal des offrandes réelles
qu'on leur apportait a certaines fetes, puis des nrovisions ficlives
qu'on dessinait sur les murs de la chapelle funéraire, sur les
parois du sarcophage et jusque sur les ais du cercueil. Que la survivance füt un double, une ombre, un oiseau, cela ne changeait
rien a sa condition : elle pouvait sortir de son tombeau, y rentrer,
se promener ou se reposer pendant le jour a l'ombre des arbres
de son jardin, y respirer le vent frais du nord, voyager par toute
l'Égypte, et m~me s'envoler vers le ciel, mais son point d'attache,
celui auquel elle devait sans cesse revenir, ce que nous aurions le
droit d'appeler son domicile légal, était le caveau 011 reposait son
corps embaumé. D'autres ne se tenaient point pour sat~sfaits de
cette conception. Ils pensaient que le mort restait en Egypte le
temps nécessaire a l'embaumement et a la mise au tombeau, mais,
qu'aussitót apres les funérailles, il abandonnait son corps momifié
et quittait sa patrie pour aller chercher fortune au loin. On l'envoya d'abord dans quelque partie de notre terre inconnue aux
vivants. Pour les Égyptiens comme pour les Grecs de la premiere
époque classique, le séjour des hommes était une ile ceinte de
tous les cótés par l'Ouaz-oirit, la Grande Verte, le fleuve Océan.
Un conte populaire, dont le manuscrit a été découvert au musée
de Saint-Pétersbourg par M. GolénischeffS, parle d'un vaisseau qui
remonta le Nil jusqu'au point 011, selon les croyances du temps, il
prenait sa source dans la mer mystérieuse, et aborda a l'Ue du
Double, qui parait avoir été l'une des régions réservées par la

7 : ov 'XtVEia8cxt .O$ Ó'lto y9¡v Trt ria-rpa; AÉye, xa;8wt; f-repo, Ó'ltOA~ipa;a,v, CXAArt 11sp\ T~V
i¡¡,.s-rÉpa;v xsipa;1~v a-rpÉips,a;, -ro m1íov, xpó1t-rea8a;1 -re -rov ~1,ov ovx Ó'lto y9¡v ysvó¡,.evov,
«n• Ó1to -rwv ~. y;¡, ólJ¡y¡&gt;.o-répwv ¡,.spwv axsmó¡,.svov, xa;\ o&lt;cx ~v 1t).e1óva; -1¡¡,.wv a;u-rov
yevo¡,.évy¡v lt1tóa-raa,v. Qu'Anaximene ne fO.t pas seul a penser de la sorle, cela
résulte du passage d'Aristote (Météo1·ol., II, i, 354, a, 28): -ro 1tonov,m,a89¡va,
-rwv ctpl(a;Íwv ¡,.e-rewpoMywv -rov ~1,ov ¡,.~ ipépea8a;, Ú1to y9¡v, 1tep\ ~v y9¡v xa;\ -rov TÓ1tov
-.oii-ron. -r. &gt;-. Sur ces opinions, v. Zeller, La philosophie des G-tees (trad. Bou-

troux), t. I, p. 250 sqq.
1) Voir a ce sujet Letronne, Des opinions cosmographiques des Peres de
l'Eglise, rapprochées des doctrines philosophiques de la Grece, daos ses CEuvres
(édit. Fagnan) II• partie, t. I, p. 382 sqq.
2) Cfr. plus haut p. 271-272.
3) OuNAS, l. 577-578 dans le Recueil, t. IV, p. 70.
4) Livre des morts (édit. Naville), ch. xvn, J. 26-27, pi. XXIII; cfr. plus
baut, p. 274' et note 4.
5) Cette idée est forl ancienne, car on la trouve déja exprimée tres crüment
dans les textes des Pyramides, par exemple, dans T1m, l. 31•35.

1) Pour les représentations figurées de ce mythe, voir, entre autres, Lanzone,
Dizionario di Mitología Egizia, pi. CLVI sqq.
2) Sur un ancien Conte Égyptien, Notice lu;, a:i Con~res des Oriental~tes
Berlin, par W. Golénischeff, 1881, sans nom d ed1teur, m-8, 2i p. lmpr1merie
de Breitkopf et Harlel a Leipzig. Reproduit dans le t. II des l'.'erhandlunge~
des 51cn internationalen Orientalisten-Congresses gehalten zu Berlin, 1882, Africanische Se~tion, p. 100-122.

.ª

,,

�278

1

REVUE DE L BISTOIRE DES RELIGIONS

volonté des dieux aux ames désincarnées. Elle était gardée, comme
les cimes de BAkhou et de Manou, par un serpent gigantesque, et
ressemblait assez aux iles Fortunées de la tradition grecque. 11
n'était pas donné á tout le monde d'en trouver le chemin, et les
vivants étaient sans doute peu nombreux qui y avaient abordé.
Quiconque en sortait n'y pouvait plus rentrer : elle se résolvait en
vagues et fondait au sein des tlots '. Les quatorze iles de l'Amenti ',
qui sont énumérées au chapitrecxux du Livre des Morts•, et dont
les vignettes du chapitre CL représentent au naturel la forme
exacte •, étaient probablement, elles aussi, situées jadis au milieu
de l'Océan qui entourait notre monde, et ont été lransportées
apres coup dans l'autre monde, comme plus tard les Ues Fortunées d'Homere dans l'enfer romain. Encore á l'époque des premiares dynasties, cette conception du séjour des ames était des
plus répandues. Dans beaucoup de tombeaux memphiles, i] est
question du lac d'Occident, du lac d'Occident excellent, du tac d'Occident tres excellent. Le mort, embarqué á bord d'un grand
batean, commande lui-méme la manoouvre, et , cingle vers le
Champ d'Offrandes, • ou ,, croise dans l'Amenti excellent, , ou
• va, en remontan! le courant, pour rejoindre le marais verdoyant
d'Hathor, dame de l'Occident•. , Ce voyage, une fois commencé,
ne tarda pas á entrainer l'ame au dela des limites de notre terre,
dans une autre terre • inaccessible aux vivants. Les Égyptiens ne
la pla9aient pas au-dessous du sol, comme ont fait beaucoup de
peuples de l'ancien et du nouveau continent. La nature particuliére du pays qu'ils habitaient ne se prétait pas au développement
i) Maspero, Les contes populaires de l'Egypte ancienne, p. Lxxr1-1.n:1x.
2) Le terme att qui sert a désigner les localités énumérées daos ce chapitre,
est rendu d'ordinaire par demeure (Pierret, Le Livre des Morts des anciens
Egyptiens, p. 507 sqq.). Le mot signifie également Ue dans bien des cas, et
Ja description de chacune des ait correspond plus Al'idée qu'on se fait d'une ile
qu'a celle qu'on se fait d'une demeure. Ces Ues furent plus tard transportées
daos les Jardins d'Ialou; elles sont figurées, comme J'a déjii vu Birch (The
Funereal Ritual, p. 145) daos la vignette du chapitre 1x (Édit, Naville,
pi. CXXIII).
3) Livre des Morts(édit. NaviUe), pi. CLXVUI-CLXXI.
4) Livre des Morts (édit. Naville), pi. CLXXII.
5) Maspero, Études égyptiennes, t. !, p. 123-126.
6) C'esl l'expression de la stele d'Anlouf (C, 24, l. 2) au Louvre (Gayet,
Musée du Louvre : Stéles de la XII• dynastie, pi. XVI!),

LE LIVRE DES MORTS

279

d'une conception de ce genre. Le terrain cultivable est si précieux
aux bords du Ni!, qu'á part certains cantons situés au coour du
Delta, on n'y enterrait point. Les cadavres étaient transportés au
désert dans la montagne, surtout dans la montagne d'Occident: le
cimetiére, le pays des morts, n'était pas sous les pieds des vivants,
mais á coté de lem• domaine. On supposa done qu'il y avait, dans
les montagnes de l'Occident, des cavernes ammahit, des couloirs
staou, des galeries de carriere ou de mine khrit, coupées d'espace
en espace par d'immenses chambres voútées, qu'on appelait des
fours (qririt), á cause de leur forme. Cette mine, cette carriére
divine, khrinoutri, communiquait avec notre terre par la porte des
couloirs, Ro-staou; elle servil plus tard de modele aux tombeaux
que les Pharaons se creuserent dans la vallée des Rois. Une derniere théorie, la plus répandue á l'époque historique, sans doute
parce qu'elle se conciliait mieux que les autres avec l'hypothese
astronomique d'un firmament, pla9ait le royaume des morts au
dela des frontiéres du monde. Le soleil, en sortant de notre terre
et de notre ciel, traversait les montagnes de l'Occident, et pénétrait dans une terre nouvelle, dans un ciel nouveau, le Douaout •,
qu'il parcourait pendan! les heures de notre nuit : c'était la
demeure des ames. Ces imaginations diverses, si opposées qu'elles.
fussent, ne se détruisaient pas !'une l'autre : elles subsistaient
pele-méle dans les mémes cerveaux, et se fondirent tant bien que
mal au cours des siécles. U, au dela&gt; des Égyptiens est une sorle
d'enfer éclectique, ou l'on trouvait réunies les conceptions les plus
contradictoires. Tous les mots qui marquaient soit la tombe mllme,
soit les iles bienheureuses, soit les souterrains, soit l'autre monde,
sont employés indifféremment a. le désigner dans les textes du
Livre des /Jforts, et le contlit perpétuel qu'on renconlre dans la
plupart des chapitres entre ces différents termes et les idées, souvent irréconciliables qu'ils exprimen!, s'est opposé dés le début
et s'opposera longtemps encore á ce qu'on en comprenne aisément
toutes les parties.
Ceux qui pensaient que le ciel était supporté par quatre piliers,
mais qui ne faisaient pas de !'ame un oiseau muni d'ailes assez
forles pour s'élever jusqu'au firmament, n'avaient pas hésité a se
f) C'est le mol qu'on traduit de fafon trés inexacte par l'expression de
Ciel infmeur.

�280

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

u:

servir d'une échelle pour franchir la distance qui séparait les deux
étages du monde. Cette échelle, dont on déposait encare un modele dans le tombeau a l'époque gréco-romaine ', les uns croyaient
qu'elle était établie a demeure sur la berge occidentale de la
terre, les autres que chaque mort devait la dresser lui-meme ou
obtenir par les priéres de ses parents qu'elle ftl.t dressée spécialement pour lui : , Aprés que le roi Teti s'est lavé sur cette meme
berge de la terre oit se lave Ra, priant, il hausse l'échelle, et les
habitants de la Grande-Demeure (les habilants du ciel, dieux (?)
ou morts ?) lui tendent la main • pour l'aider a monter'. L'échelle
était parfois consacrée a Hathor, parfois identifiée avec Hathor
elle-meme, et qualifiée fille de l'Amenti, don de Thot '. Elle appartenait également a Sibou, a Hor, a Sit, a Ra; ces dieux la dressaient et en assuraient les montants de leurs mains, afin que
l'homme pul sortir au ciel sans obstacle •. En quittant l'échelle, il
arrivait au lac de l'Autel, oit le génie Niou lui accordail franc passage, puis, aprés s'etre concilié, les bonnes graces d~:taurea~ áquatre
carnes de Ra, il entrait au champ des Offrandes, ou Il v1va!len pa1x
'.
d es Provisions que ses amis donnaient aux dieux a son intention
,
Ce procédé na\f était en faveur aux trés anciennes epoques ;
•8 dés le temps des dynasties memphites, on ne le trouve menmai,
.
.
tionné que dans un petit nombre de textes, touJours les memes,
dont denx ou trois seulement out été encare copiés_a _la XII• ~ynastie •, et sous les Sa\tes ', par des amateurs de relig10ns ant1quesi) Témoin la petite échelle que j'ai découverte en 1884, dans un tombeau .d~
la nécropole d'Akhmim, efquiestaujourd'hui déposée au musée de Boulaq. J a1
, d · des débris d'échelles semblables, mais plus grandes, et méme des
trou ve epms
. ,
m analogues a ceux que les Arabes emplo1ent.encore et
troncs fourch us de dou ,
•·¡
alifient du nom de sellem, échelle, da.ns des hypogées de la XIIIº et de
qu Is qu
, M
··
la XXª dynastie, a Drah abou'l Neggah et a Gournet- ourrat.
2) TETr, l. 36-37, dans le Recueil, t. V,. p. 7; .cfr. dans P;PI ler, l. 200-...9 0i
·¡ t V
197) l'invocation aux d1eux qui apportent l échelle.
(Recuei • • 'p."75-576
' dans le Recueil, t. IV, p. 6970
. hen, Der
- ; o··um1c
UNAS,
1
.
a
,
3) O
Grabpalast des Patuamenemap, t. Il, pl. XXIX, l. 30.
4) ÜUNAS, l. 579-583, dans le Recueil, \, IV, p. 70-7! ; PEPl I", l. !9'2-196,
i99-202, dans le Recueil, t. V, P· !94- 198 ·

...

l. 575.5-;9 dans le Recueil, t. IV, p. 69-70; Dum1chen, Der
Grabpalast des Patuamenemap, t. 11, pi. XXlX, l. 30-32.
6) Lepsius, Aelteste Texte, pl, XXXVIJI, l. 33-69.
7) Dümichen, Der G,•abpalast des Patuamenemap, t. 11, pi. XXIX, l. 30-3"0
5)

ÜUNAS,

•

281

LlVllE DES .:UORTS

La substitution d'une chaine de montagnes aux colonnes permet-

tait, en effet, qu'on se passat de l'écheUe, Les morts n·avaient
qu'á se rendre, a pied ou en barque, au point pt·éc_is oit l'entrée de
l'autre !erre s'ouvrait dans la montagne. Selon la légende osirienne, ce point élait a l'occident d'Abydos, sur le prolongement
d'une gorge creusée dans la chaine Libyque, un peu á l'oueslnord-ouest de la viile, et dans laquelle le soleil parait s'enfoncer,
quand on le voit se coucher du site ou le temple d'Osiris s'élevait
jadis '· La go,·ge de la Fente menait au territoire de la Fente,
domaine de la premiére heure de la nuit ', et les morts y accouraient en foule de tous les points de l'Égypte pour sortir de notre
monde. La vignette qui accompagne le chapitre cxvn du Livre des
Morts les représente en route pour la porte des Couloirs. Le ,báton
de voyage á la main, ils posent le pied sur la pente de la montagne et commencent l'escalade '. La porte ne s'ouvrait pas sans
difficulté; on n'en franchissait le seuil qu'aprés s'etre assuré l'appui de plusieurs dieux influents ·'. Une fois entré, que trouvait-on
au-delá ! L'ame égyptienne, sous quelque forme qu'on se !'imagine, double, ombre, oiseau, esprit, était sujette a la souffrance, a
la faim, aux accidents, a la mort, comme le vivant dont elle était
le reste, Encare le vivant pouvait-il se procurer, par sa seule
énergie, des armes, de la nourriture, des vetements, des talismans contre les dangers qui le rnena9aient. Au conlraire, le mort
ne pouvait plus rien par lui-meme; tout ce qu'il avait, il le devait
a la piété de ses amis et de ses proches, ou a la prévoyance qu'il
avait eu de se préparer pendant la vie un viatique et comme un
pécule, De meme qu'il n'était qu'un vivant amoindri et dégénéré,
le monde oit il s'agitait était moins riche et moins hospitalier que
1) C'est la vallée dont il est question dans la DeSC?'iption de l'Égypte, Antiquitt!s, t. IV, p. 7, et a laquelle Jomard attribue l'ensablement des ruines
d'Abydos. Elle mene a l'Oasis Thébaine et sert encore parfois de route aux
caravanes.
2) Le nom de territoire de la Fente est, je erais, appliqué da.ns le mythe
d'Abydos, a la partie du monde de la nuit que le soleil parcourait A ciel ouvert,
pendant la premiére heure, avant d'entrer dans la région des Portes {Cf.
pp, 273-274),
3) Liv,·e des morts (édit. Naville), cb. cxvn pl. CXXVIII, •a, Ai,
4.) Cfr. a ce sujet les chapitres cxv11 etcx1x du Livi·e des morts (édit. Naville),
pi. CXXIX-CXXX.

19

�282

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

c_elui qu'il avait quitté : , L'Occident est une terre de sommeil et
de ténebres lourdes, une place ou restent ceux qni y sont ! Dormant en leurs formes de momies, ils ne s'éveillent plus pour voir
leurs freres, ils n'aper9oivent plus leur pere, leur mere; leur cceur
oublie leurs femmes et leurs enfants. L'eau vive que la terre a
pour quiconque est en elle, c'est de l'eau croupie avec moi; elle
vient vers quiconque est sur terre, et elle est croupie pour moi
l'eau qui est pres de moi 1 • &gt; Le monument qui nous a conservé
cette plainte lugnbre est contemporain de César Auguste; le
lableau qu'il nous retrace est d'une haute antiquité, et les éléments s'en retrouvent épars a toules les époques. L'Amenli élail
vraiment le pays des ténebres épaisses : le soleil, pendan! les
douze heures qu'il y passait, était un soleil verdatre ', sans ardeurs et sans éclat. L'eau y étail chaude a ne point la boire, ou
croupie et infecte, l'atmosphere lourde, pesante, chargée de tempétes. Partout des serpents venimeux, des animaux nuisibles, des
génies aux formes effrayanles, qui se nourrissaient du cceur et du
sang des morts, de leurs ames et de leurs ombres. Quelques oasis
étaient éparses dans cette contrée sinistre, le champ des Offrandes,
les Jardins d'Ialou, mais quelles chances !'ame avait-elle d'y
atteindre saine et sauve? A bien considérer les choses, je suis
tenté de croire qu'au début les hommes ne survivaient gueres a la
mort, et que la perpétuité de l'ame au dela de la vie était le privilege d'un petit nombre, rois, ricbes ou nobles. Non qu'il y eut
différence de nature entre ce qui subsistait des uns et des autres,
mais ies esclaves et les pauvres n'avaient pas d'ordinaire les
moyens d'instruire (saqrou) et d'équiper (áprou) leur ame aussi
completement et aussi sitrement que les gens de bonne maison '.
Avant d'arriver aux Jardins d'lalou, il fallait affronter des grottes
obscures et des lieux déserts ou peuplés de bétes féroces, franchir des torrents q'eau bouillante et des !aes barrés de filets, traverser des pylones, des chateaux, dont les portes étaient gardées
1) Maspero,

Études égyptiennes,

t. I, p. 187-188.

2) Un disque de Mafkait, c'est-8.-dire de pierre verte, selon l'ex:pression des
textes.

3) Sur la distinction entre le Khou instruit et le Khou équipé ou muni, voir
G. Maspero, Rapport sur une mission en ltalie, dans le Recueil, t. III, p. 105-

106.

LE LIVRE DES MOllTS

283

par des démons affamés. L'ame n'avait d'espoir que si elle savait
opposer a chacun de ces dangers le talisman qui convenait le
mieux, pour échapper au poison des serpents, a la dent des crocodiles, aux mailles des filets, aux mains avides des génies malfaisants. Elle devait avoir des provisions, ou les charmes nécessaires a se procurar des provisions de bouche. Les pauvres connaissaient rarement toutes les formules indispensables; les mets
et les libations qu'on offrait pour eux étaient rares et insuffisants.
Leurs ames étaient piquées par les serpents, dévorées par les
crocodiles, mises en pieces par les génies, ou bien souffraient
la soif et la faim, se repaissaient d'excréments humains et d'urine,
seule nourriture qu'elles eussent a leur portée, et succombaient
d'inanition. De toute fa,;on, c'était pour elles la seconde mort,
c'est-a-dire le néant. Les riches ou les nobles, parvenus aux
champs d'Offrandes et aux Jardins d'Ialou, y étaient désormais a
l'abri de l'infortune et de la mort. Ce paradis était des plus grossiers. La description qu'en font les textes nous donne l'idée d'une
sorte d'Égypte céleste, d'une fertilité inépuisable. Le blé y avait
sept coudées de haut, dont deux pour l'épi. Des canaux, sans
cesse remplis d'eau, y entretenaient la fécondité et la fraicheur.
Les morts y passaient leur temps a manger, a boire, a jouer aux
dames. On n'exigeait d'eux que la culture des champs et les travaux de la moisson, qu'ils faisaient par corvées, comme les fellahs
ordinaires; encore pouvait-on les exernpter de ce labeur, en leur
procurant des rempla9ants, ces petiles figures en terre émaillée
ou en pierre qui sont si nombreuses dans nos musées. Osiris, le
Maitre de tout, régnait sur eux et n'exigeait pour les admettre a
sa suite que la •connaissance de certaines incantations et le don
d'offrandes abondantes. Plus tard seulement, on imagina de tenfr
compte au mort des actions bonnes ou mauvaises qu'il avait
commises pendant la vie, et, l'idée de la rétribulion se répandant
Osiris imposa aux ames l'obligation de se confesser a lui avant
d'entrer au. jardín, et décida de leur vie ou de leur mort en les
pesan\ dans la balance du jugement. Plus je considere les données relatives aux Jardins d'Ialou, au sort des morts qui l'habitent, aux attributs du dieu qui y régne, Osiris, et de ses assesseurs, moins je pu\s y reconnailre une forme du mythe de Ra ou
de l'un des dieux solaires. Osiris, au début, .ítait un dieu des
morts et n'était que cela. Son histoire, !elle que nous la connais•
1

�284

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

sons par les livres classiques et par le témoignage des monuments, est comme l'histoire idéale de l'homme pendant la vie
terrestre et pendant la vie d'au dela. Ce n'est pas ici le lieu de
développer cette idée; je me bornerai a rappeler ici le dernier
trait de ce mythe, la confusion entre le dieu et l'ame qui fait que
tout mort devient un Osiris.
D'autres doctrines avaient cours, dont les traces ne sont pas toujours faciles a reconnaitre. Le passage de l'ame humaine dans un
corps de bete, la métempsychose, était encore admis généralement,
a l'époque ou l'Égypte .entra en contact avec la Grece civilisée, et
il semble bien que les chapitres du Livre des Morts relatifs aux
transformations en vanneau, en serpent, en hirondelle, en oie,
aient été primilivement rédigés pour répondre a une idée de ce
genre. Ces théories tomberent en discrédit ou disparurent meme
presque entierement lorsqu'on imagina de comparer le cours du
soleil a la vie de l'homme, et par suite, de donner au soleil la
meme destinée qu'on pretait aux ames. Le soleil se leYe ou nait le
matin a l'Orient, pour se coucher ou mourir a l'Occident ; il sort
du ciel et nous laisse dans l'obscurité pendant la nuit pour renaitre
et mourir de nouveau le jour sui vant. 11 semble que le privilege de
monter sur sa barque, de parcourir avec elle le Ciel et Je Douaout,
d'y vivre de ce dont il vivait, d'y partager ses triomphes et ses
périls, ait été d'abord réservé au roi, fils et représentant de Ra
sur la terre 1 • Puis le simple particulier fut admis a l'honneur de
se meler a l'équipage divin, en se présentant, il est vrai, comme
un Pharaon. Puis, de meme que le suivant d'Osirís s'était peu a
peu identifié avec Osiris et était devenu un Osiris aux siecles antérieurs a l'histoire, le suivant de Ra s'identifia avec Ra et devint un
Ra, vers la XX• dynastie au plus tard •. Ici encore, je n'insisterai
pas : les images et les textes qui nous révelent cette doctrine sont
familiers aux égyptologues. 11 est certain d'ailleurs qu'elle se mela
tres tót, des avant r époque ou furent rédigées les prieres gravées
dans les caveaux des Pyramides, avec toutes les doctrines qui
1) Ainsi la vignette du chapitre xvn ou la barque est dirigée par six rois,
trois de la Basse-Égypte a l'avant, trois de la Haute-Égypte a !'arriare. Cfr.
E. de Rougé, Études sur le Rituel funéraire, p. 49.
2) G. Maspero, Rapport sur une mis,ion en Ilalie, dans le Recueil, t. III,
p. iOi-106.

LE LIVRE DES ~IORTS

285

avaient cours sur l'ame de l'homme et sur l'autre monde. 11 résulta
de ce mélange un ensemble de théories confuses, formées de fragments empruntés a droite et a gauche, impliquant des idées contradictoires. Le meme mort qui montait au ciel par l'échelle, dans
un endroit de son tombeau, s'y transportait sous forme d'oiseau
dans un autre. Ici, on nous affirme qu'il vit dans son tombeau, a
cóté de sa momie ; la, on nous la montre assis dans les Jardins
d'Jalou ou traversant le lac de l'Autel; plus loin, il rame dans la
barque du soleil et parcourt avec Ra le ciel de jour et le ciel de
nuit. On aurait tort de s'effrayer de ces dissonances et d'essayer
de les écarter en torturant les mots et les phrases pour en
extraire un sens symbolique dont la vague sublimité permit de
tout concilier. 11 faut prendre la pensée égyptienne telle q\l'elle
est, avec ses obscurités et ses absurdités sans fin, trop heureux
si les textes nous permettent de la saisir partout et de la présenter a nos contemporains dans toute sa simplicité.
Le Livre des Morts reflete fidelement cette confusion de doctrines. Les formules qu'il contient ont toutes un objet commun,
prolonger la vie de l'ame et l'empecher de s'éteindre, mais les
moyens qu'elles emploient a cet effet montrent qu'elles ont été
écriles sous l'influence des conceptions tres diverses que j'ai
exposées brievement, et se contrarient souvent l'une l'autre par
l'idée qu'elles refletent de la survivance humaine et du milieu
dans lequel ses destinées se continuent apres la mort. Les unes
tiennent pour démontré que l'ame est un double et lui donnent a
manger dans son tombeau 1 , les autres supposent qu'elle voyage
en ce monde et lui procurent un bon accueil dans Pou • ou dans
Héracléopolis s; ici, elle monte sur la barque de Ra et se laisse
emporter dans sa course journaliere', la elle s'établit a jamais
dans le royaume d'Osiris 5 • Chacune de ces conceptions, poursuivie
t) Ch. cv : Chapitre d'approvisionner le double. Ch. cv1 : Chapitre de
donner l'abondance chaque jour au défunt, dans Memphis.
2) Ch. cxu : Chapitre de connaitre les !lmes de Pou.
3) Cb. nu : Cbapitre de repousser la deslruction dans Kbninsouten.
4-) Cb.cxutv: Chapitre d'a\ler a la barque de R!l,pour etre parmi les suivants
du dieu. Ch. cxxxv, A : Chapitre de travailler a la manmuvre dans la barque
de R!l.
5) Ch. CXLVI : Chapitre de connaltre les pylones¿du palais d'Osiris dans les
Jardins d'lalou .

�286

REVUE DE L ' HISTOlRE DES RELIGIONS

jusque dans ses moindres détails, fournit prétexte a des prieres
nouvelles : les Égyptiens porterent en cette matiere cette meme
prudence minutieuse que j'ai souvent signalée ailleurs 1 • Partant
du principe que l'ame doit agir dans l'autre monde comme elle
agissait en celui-ci, il ne leur suffit pas de lui accorder d'une
maniere générale le droit ., d'aller et de sortir•; &gt; ils s'inquiétérent
de lui procurer tous les organes qui luí étaient nécessaires a ces
fonctions, et eurent des chapitres spéciaux pour lui rendre la
bouche", le creur•, les jambes•. Ce n'était pas tout de lui restituer
ces organes, on vonlut l'empecher de les perdre a nouveau, et on
chercha des prieres dirigées contre les puissances qui voudraient
les lui enlever, lui dérober son creure, lui crever les yeux '. lui
trancher le cou 8 : on ne lui accorda pas seulement de ,vivre 9 , on
lui procura de ne point mourir 1 º. C'était, pour chaque homme, le
meme travail de recomposition qu'Isis avait accompli pour Orisis,
apres qu'elle eut ramassé ses membres épars. Comme certaines
formules ne paraissaient pás assez efficaces, on en inventa
d'autres, puis, comme apres tout on n'était pas bien sur que les
formules d'autrefois eussent perdu leur valeur, on continua a les
employer a cóté des plus récentes. Le nombre en fut bientót si
considérable que l'ame n'aurait pu se les rappeler et faire son
choix parmi elles, si on ne les avait classées préalablement de
maniere a lui rendre moins difficile la ttwhe de les retenir. Champollion avait déja songé a partager le LiV?·e des Morts en trois sections d'inégale longueur 11 • Charles Lenormant y avait cru reconnaitre une vaste composition dramatique dont l'action se passait
1) Cfr. Revue des religions, t. XV, p. 163-164'.
2) Ch. xu : Chapitre d'entrer et de sorlir au Khri-noutri.
3) Ch. xx1, xxu, xxm : Chapitre de donner ou d'ouvrir la bouche du mort.
4) Ch. xxvu : Chapitre de donner le creur au mort.
5) Ch. LXXIV : Chapitre de remuer les jambes et de sortir sur terre.
6) Ch. XXVII, XXVIII, x.ux, XXXI.
7) Ch. xu . : Chapitre de ne point trancher les yeux du mort dans le
Khrinoutri.
8) Ch. xtm : Chapitre de ne point trancher la téte du mort dans le Khrinoutri.
O) Ch. XXXVIII A, XXXVIII B.
10) Ch. xuv : ChapiLre de ne point mourir une seconde fois.
11) II fait perpétuellement allusion a cette i;livision dans ses écrits, mais n'en
a jamais publié le détail exact.

LE LIVRE DES MORTS

.

287

partie sur la terre, partie dans le ciel 1 • Un exam_e n rapide . des
titres de chaque chapitre nous permettra peut-etre de mieux
reconnaitre les procédés mis en pratique par les prétres égyptiens
pour assembler les formules et en composer un se~l o~vrage.
Les quinze premiers;chapitres forment une sect10n a part. Cham~
pollion l'avait déja démontré, et M. de Rougé ava_i: reconnu que
&lt; cette division était conforme a l'intention des hierogrammates,
car ils ont terminé cette portian par une vignette v~rticale
(Ch. xvI de Lepsius) qui interrompt le texte, et coup~ hablluellement tout le manuscrit : elle contient des scenes relat1ves au tex~e
du chapitre xv. Les quatorze premiers chapitres s~nt cou~?nnes
une :in.eme vignette et par un meme titre qui sert d mtropar
.
.
·t
duction au livre tout entier •. &gt; Ce tllre se lit dans les manuscr1 s
d'époque sa'ite : , Commencement des rhapitres de sortir_ penda_nt
le J'our d'aceomplir les riles pour sortir et entrer au Khri-noutri. •
' manuscrits d'époque thébaine, il est remp1ace, presque
Dans les
toujours par le titre suivant : , Chapitre d'aller vers les gardes
d'Osiris". » On est porté a conclure de ce fait qu'il ne saurait s'appliquer a l'ensemble de la collection, mais seulem_ent aux chapitres
qui le suivent immédiatement de I a xvI. On sait en e~et que ~es
Égyptiens commenyaient tres souvent un ouvrage par 1 e~press1on
collective Ha m ... « Debut de ... , : • Há m st'otou debut des
chants , de victoires destinés a célébrer les exploits d'un Pharaon ;
., Ha m sbaiou ... Début des instructions &gt; d'un sage a ses éleves ou
a ses enfants; ici , Há m roou... Début des portes, des chapitres &gt;
composés pour rinstruction du mort. A chaque collection nouvelle,
la méme formule reparait ; ainsi au chapitre xvn « Ha m stesou ...
Début des accomplissements de riles pour sortir et entrer au
Khri-noutri, , au chapitre ex ., Ha m roou... Début des chapitres
du Jardín des Offrandes, et des chapitres de sortir pendant le
·our N. » Le nom de Livre de sortir pendant le iour qu'on a
:ppliqué au Livre des Morts entier est ~onc inexact : _il fau~ le
réserver pour la premiere section du hvre , celle qm conhent

1) Fr. Lenormant, Les Livl'es chez les Égyptiens, 1857, p. 9-20.

2) E. de Rougé, Études sur le Ri tuel fun/Jmir e, p. 10.
..
3) De tous les textes réunis par NaYille, le papyrus Ag (Bn hsh llluseum,
n• 9901), a seul le premier titre.

�288

llEVUI, DE L'msTOIRE DES RELIGIOXS

les chapitres que Champollion avait déja séparés du reste. lls
ont en effet un objet unique, une tendance commune, qui nous
explique pourquoi on les récitait le jour des funérailles. lls traitent en général des procédés a employer pour transporter le mort
de cette vie dans l'autre et pour lui assurer en gros une existence
tranquille et confortable : ils lui concedent l'autorisation d'accomplir ce qu'on appelait le pírou-m-harou. Ces mots ont été traduits
de vingt fagons différentes, et M. Naville )'interprete, apres Déveria,
par sortir du iour: « C'est, dit-il, la traduction qui se rapproche le
plus de la signification habituelle du verbe pil'ou et de la préposilion m. D'ailleurs divers textes prouvent qu'on désignait par
l'expression le four d'un individu, la durée de sa vie sur terre.
Sortir dufour ou de son jour ne signifie point quitter la vie et
perdre ajamais l'existence,- il y avait aussi une vie onkh de l'autre
cóté de la tombe, - mais franchir les limites de la vie terrestre,
n'avoir plus ni commencement ni fin, mener une existence que ne
bornent plus ni le temps ni l'espace; aussi la phrase sortir dujour
est-elle souvent complétée par les mots sous toutes les formes
qu'il plait le défunt revetir 1 • &gt; L'interprétation me parait etre bien
subtile, et ne pas répondre a ce que nous savons des idées des
Égyptiens sur l'autre monde. Dans toutes les formules que nous
connaissons jusqu'a présent, !'ame égyptienne, comme l'ame
grecque, redoute Stlrtout les ténebres de la nuit et appelle a grands
cris la lumiere. Elle demande a pouvoir « entrer a volonté dans
sa syringe et en sortir, se rafraichir a son ombre et boire l'eau
de son lac chaque jour... , se promener sur son lac chaque jour,
sans cesse, se poser sur les arbres du jardin qu'elle s'est fait a
elle-meme, prendre le frais sous ses sycomores 1 &gt;, toutes actions
qui montrent qu'elle continue a séjourner, si elle le veut, sur
cette terre, et a sortir pendant le 7011.r du tombeau ou elle a été
déposée au temps des funérailles•. La traduction sortir pendant
le four, sortir de jov.r, a été proposée par M. Lefébure il y a une
quinzaine d'années ', et les raisons dont iÍ l'appuie concordent si bien
1) Einleitung, p. 23-24.
2) Stele C 55 du Louvre.
3) Ainsi au ch. xxxi, l. 11-12 ( édit. Lepsius, pl. XVI) : Le mort so1't pendant
le jom· et marche sur terre avec les vivants.
4) Le Per-m-hrou, Étude sur la vie future chez les Égyptiens dans les
,lfélanges Égyptologiques, de Chabas,
série, t. II, p. 218-241.

m•

LE LIVRE DES MORTS

r

289

avec mes propres recherches que je !'adopte sans hésiter. Ce que
les seize chapitres du début valaient au mort qui les avait appris;
c'est celte faculté de sortir pendant le jour dont la possession
décidait du bonheur de l'ame.
Le premier chapitre l'introduisait parmi les compagnons d'Osiris
ou, comme le veut une rédaction abrégée publiée par Naville 1,
fait entrer la momie dans l'autre monde le jour de l'enterrement.
Des le second et le troisieme chapitre, elle obtient l'autorisation de
&lt; sortir pendant le jour et de vivre apres etre mort •, • a quoi les
Rituels de l'époque sai'te joignent un sauf-conduit pour &lt; cheminer
au ciel et sur terre • ,. Toutefois cette permission n'aurait pas
suffi a elle seule. Les morts étaient corvéables comme les viva~ts :
a l'appel de leur nom, ils étaient obligés de labourer les champs
divins, de moissonner, de transporter les grains. Le chapitre v
avait, pour objet de les « dispenser de faire les travaux dans le
Khri-noutri , , ce qui leur procurait le loisir nécessaire pour sortir,
et, comme les dieux n'étaient pas d'humeur a laisser leurs domaines
improductifs, le chapitre v1 leur rendait les ouvriers que le chapitre v
!eur avait enlevés. C'étaient ces petites figures de pierre, de fai:ence
ou de bois qu'on ramasse par milliers dans les cimelieres: armées
de la houe et du sac a grains, non seulement elles gardaient le
personnage dont le nom était tracé sur leur corps, et écartaient
de lui ce qui aurait pu lui nuire ', mais elles répondaient en ses
Jieu et place,d'ou leur nom d'ouashbiti, les répondants, et cou•
raient piocher la terre ou manier la rame '. Dans le chapilre vu,
Je mort , passait sur le dos du serpent Apópi, ce maudit • , qui
lui barrait le chemin, et apres l'avoir percé de sa lance, il e sortait pendant le jour et pénétrait au Douaout &gt; par la vertu des
chapitres vm et 1x '. Les prieres suivantes insistent sur le meme
1) Naville, t. I, pl. V, et Einleitung, p. 416.
2) Naville, t. I, pi. VI, et Einleitung, p. 116-H7.
3) Lepsius, Todtenbuch, ch. IV, pi. II.
4) Maspero, Sui· une tablette appartenant a M. Rogers, dans le Recueil, t. II,
p. 16 sqq.
5) Chapitre v, de dispenser le défunt de {aire les tmvaux au Khrinoutri
(Naville, t. I, pi. VII; Einleitung, p. 117); chapitre VI, de {aire exécuter par
les ouashbil'i les travaux du mort dans le Khrinoutri (t. I, pi. VIII, Einleitung,
p. i17-118).
6) Naville, t. I, pi. IX.
7) C~apitres vm et 1x, Naville, t. I, pi. X, Einleitung, p. f 18-119.

�290

REVUE DE L'HISTO!RE DES RELIGIONS

ordre d'idée que le chapitre vn, mais en se tenant toujours dans
les généralités : elles assurent au mort la justesse de voix nécessaire a prononcer les invocations I qui luí vaudront la victoire sur
les ennemis \ luí accordent une fois de plus &lt; d'entrer au Khrinoutri et d'en sortir • a volonté ", « d'entrer dans l'Occident et d'en
sortir ', • elles « détruisent tout ce qui pourrait soulever le dégout
contre luí dans le cceur du dieu ' . , Ces quatorze formules suffisaient amplement et composaient un volume complet, terminé par
un quinzieme chapitre analogue, pour le sens et pour l'intention,
a celui que nous rencontrons a la fin du livre entier, un hymne
au Soleil 6 • La grande vignette (ch. xv1 de Lepsius), qui sépare la
premiere section du reste de l'ouvrage, en est le complément nécessaire : elle montre le Soleil se levant le matin, puis accueilli le soir
par les divinités de l'Occident et pret a s'enfoncer dans la nuit,
comme l'homme dans la tombe, au milieu des acclamations des
génies célestes 7•
La seconde section commence, elle aussi, par un chapitre de
généralités, le dix-septieme du Recueil complet, rnais ce ne sont
déja plus des généralités vag~es cornme celles qui ont précédé,
des &lt; incantations pour sortir et aller dans le Khri-noutri, pour
etre glorieux dans l'O_ccident excellent, pour sortir pendant le
· jour. • Le titre seul ajoute des détails de nature plus précise, ou
se révele l'esprit minutieux des Égyptiens : [il parle de « jouer
aux &lt;lames, de s'ass·eoir dans le kiosque de plaisance, de prendre
toutes les formes qu'on veut, de so~tir comme ame en vie apres le
1) Le chapitre x de Lepsius (pi. III): Chapitre de sortir en juste de voüc, ne
se trouve jusqu'a présent a l'époque thébaine que dans le papyrus Aa (n• 9,900
du British Museum) et a été reporté par Naville (Einleitung, p. ii9, t, I, pi.
LXIII) au chapilre XLVIII avec legue! il se confond.
2) Le chapitre II de Lepsius (pl. III) : Ghapitre de sortfr contre les ennemis
dans le Khrinoutri, ne s'est pas rencontré jusqu'a. présent dans les manuscrits
d'époque thébaine (Naville, Einleitung, p. H9),
3) Chapitre xn, Naville, t. I, pi. XI, Einleitung, p. 119.
4) Chapitre xm, Naville, t. I, pi. XII, Einleitung, p. H9.
5) Chapitre x1v, Naville, t. I, pi. XIII, Einleitung, p. 119-120. ·
6) Chapitre xv, Naville, t. I, pi. XIV-XX, Einleitung, p. 120-123. La rédaction salle de ce chapitre a été publiée, tra.duite et commentée par E. Lefébure,
Traduction comparée des hymnes au soleil composant le xv• chapitre du Rituel
funtraire égyptien, París, Franck, 1868.
7) Chapitre xvi de Lepsius (pi. VI), do.ns Naville, t. I, pi. XXI-XXII.

u:

j our de renterrement

LIVRE DES MORTS

29i

• &gt; Le chapitre xvII a été admirablement
traduit et commenté par E. de Rougé •. C'est une sorte de résumé
tres condensé de ce que l'ame égyptienne devait savoir sur les
dieux et sur ses destinées surhumaines. Les formules en sont
breves et énergiques, si breves qu'on sentit de bonne heure
l'obligation d'y joindre un commentaire qui en éclaircit les obscurités. Ce commentaire a son tour ne sembla pas assez clair et on
y ajouta des explications. Chaque verset y est done accompagné d'une glose qui, elle-meme, rec;oit d'autres gloses. Le sort
de l'homme est décrit sommairement. Apres s'etre identifié avec
les dieux pour mieux triompher de ses ennemis, il quitte la
terre pour aller rejoindre son pays, le royaume d'Osiris, et ppur
pénétrer aupres du Soleil. Le double terme de son voyage sera
atteint, au chapitre cxxv, lorsqu'il comparaitra devant Osiris pour
y etre jugé et pour aller ensuite aux Jardins d'Ialou, au chapitre cxxx, lorsqu'il s'embarque sur le navire du Soleil. Les chapitres intermédiaires nous feront connaitre les opérations intermédiaires qu'il doit accomplir avant d'arriver au terme de sa course
aventureuse.
Le premier point pour lui c'est de pouvoir employer efficacement
les prieres qui lui serviront de sauf-conduit, et en Égypte, comme
dans tout le monde antique, la vertu d'une formule dépend beaucoup de la fagon dont elle est récitée. Si elle est débitée d'une voix
fausse, avec des gestes mal appropriés, elle ne vaut rien ; si au
contraire elle est déclamée avec l'intonation juste et la mimique
convenable, les dieux ne peuvent se dispenser d'y obéir. Les
chapitres xvm, x1x et xx sont done consacrés a donner au mort
cette précision d'intonation sans laquelle ses armes magiques
devenaient impuissantes, a le transformer en juste de voix
Makhróou •. Thot, le dieu de la parole, du chant et de l'écriture, se
1

f) Chapitre XVII, Naville, t. I, pl. XXlll-XXX, Einleitung, p. 123-f25. _
2) E. de Rougé_, Études sur le Rituel funéraire des anciens Égyptiens, p.
36-83. Lepsius, appliquant les príncipes établis dans le mémoire de Rougé aux
versions du moyen empire, a disséqué les premieres lignes de ce chapitre dans
ses lElteste Texte, p. 25-53, et a essayé de séparer les couches successives de la
glose. Le méme travail a été refait depuis, sans grand changement, par Brugsch,
Religion und Mythologie, p. 21-26.
3) Sur le sens de Mdkhr6ou, qu'on traduit ordinairement par véridique,
justifié, triomphant, voir Maspero, Notes sur ·quelques points de grammaire et

�292

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

chargeait de cette opération délicate, dont le bénéfice était assuré
par la vertu de la couronne de feuillages, de tleurs ou de bandelettes, la couronne de voix juste qu'on pla&lt;;ait sur la tete de la
momie le jour des funérailles, et qu'elle emportait parfois dans son
cercueil t. La couronne était l'amulette, le signe matériel qui
assurait a l'ame la possession de cette voix juste qui lui permettait de réciter victorieusement les formules du livre sacré • : ce
n'était pas trop de trois chapitres pour lui communiquer une vertu
aussi précieuse •. Ainsi armé, il procédait a la reconstitution de
son etre, qui avait été mutilé par les cérémonies de l'embaumement. C'était d'abord la bouche qu'il cherchait a reconquérir, et
rien n'était plus naturel, puisqu'il venait de recouvrer le don de
voix juste. Deux incantatioos magiques pouvaient lui e donner sa
bouche' &gt;, une autre:« lui ouvrait la bouche »ª, par une quatrieme
e on lui apportaitles charmes• &gt; qui devaient lui servir, de concert
avec la voix juste, a se maintenir entier. 11 sait déja parler et
manger, mais il est encore, pour ainsi dire, impersonnel. Les
etres animés et inanimés ne se distinguent les uns des autres que
du jour ou ils ont un nom particulier; c'est le nom qui fait la perd'histoire, s. XXI, dans la Zeüsehrift, 1882, p. 120-122. Pour la valeur de
l'intonation juste dans les religions anciennes, dans la religion romaine, par
exemple, cfr. Bouché-Leclercq, Les Pontifes de l'ancienne Rome, p. 70, i 10.
1) Le r0le de ces couronnes et les débris qui en sont conservés dans les
musées, ont été étudiés récemment par .M. Pleyte, La eouronne de la Justifi.cation dans les Actes du sixieme Congres international des Orientalistes, tenu
en 1883, a Le.ide, quatrieme partie, p. 1-30 et pi. 1-XXV.
2) Peut-étra faut-il y voir un complément du costume nécessaire a comparailre devant les dieux : « Les dieux, disait Sapho, se détournent de ceux qui
viennent a eux sans couronne (Athénée, XV, p. 664, e). » Toutefois, les Égyptiens, pas plus que les Grecs de l'époque homérique, ne se couronnaienl pour
1e sacrifice.
3) Chapitres XVIII et xx, dans Naville, t. I, pi. XXXI-XXXII, et Einleitung,
p. {25-126. Le chapitre x1x de la recension saite (Lepsius, pi. XIII) n'apparait
dans aucun des exemplaires de la recension thébaine, connue jusqu'a préseot.
4) Le cbapitre x.xi de la recension saile (Lepsius, pi. XIV) ne s'est pas encore
retrouvé dans les manuscrits thébains. Le chapitre xxu est daos Naville, t. I,
pi. XXXIII, et Einleitung, p. 126-127.
5) Chapitre xx111, dans Naville, t. I, pi. XXXIV, et Einleitung, p. 127.
6) Chapitre xnv dans Naville, t. I, pi. XXXV, et Einleitung, p. 127. La
vignette manque jusqu'a présent daos les manuscrits d'époque thébaine, mais
se trouve dans les manuscrits sa1tes (Lepsius, pi. XIV).

LE LIVR&amp; DES MORTS

293
sonne, et chaque objet, un vase, une canne, un temple, une porte,
a son nom en Égypte, comme un homme ou un animal. Le mort a
perdu a sa derniere heure le souvenir de tout ce qui l'attachait
a notre monde, non seulement la sensation de la vie, mais la
mémoire de son nom. Il ne redevient lui-meme que le jour ou son
nom lui est rendu, et le chapitre xxv est destiné a lui reslituer la
mémoire de son nom dans le Khri-noutri. Les Répondants avaient
leur róle indiqué dans cette cérémonie. Comme ils portaient le
nom de la personne a laquelle ils étaient attribués, le Domestique,
tout en récitant la formule, en présentait un au mort; le mort se
reconnaissait lui-meme, et lisant son nom sur son image, se le
rappelait désormais 1 • Une fois qu'il avait recouvré sa personnalité
avec son nom, on s'inquiétait de lui restituer son coour, « son
coour qu'il avait de sa mere, son coour de quand il était sur terre, &gt;
et cette importante opération comportait plusieurs degrés. D'abord,
on , lui donnait son coour ', &gt; puis comme le coour une fois rendu
aurait pu élre dérobé par quelque ennemi, on s'ingéniait a « empecher que son creur ne lui füt pris dans le Khri-noutri, , ce qui
avait inspiré aux pretres trois breves incantations, de valeur égaleº.
On est tenté de croire que ces quatre formules suffisaient a rassurer les ames timorées ; mais c'est peu connaitre l'Égyptien que
d'imaginer qu'il quittera un sujet aussi important a ses yeux sans
l'avoir envisagé sous toutes ses faces . Si confiant que l'on f0t dans
la parole, on ne méprisait pas d'en augmenter l'efficacité par
l'emploi judicieux des talismans. La parole était fugitive : le talis-

1) Chapitre xxv dans Naville, t. I, pi. XXXVI, et Einleitung, p. 127-128. Lit
vigoette qui représenle la. cérémonie destioée a rappeler au mort le nom qu'i 1
portait ne se trouve qu'au papyrus Ax (Brocklehurs 11).
2) Chapitre xxv1 dans Naville, l. I, pi. XXXVU. Les vignettes de Pe (Louvre,
III, 89) et de Pd (Papyrus de Soutirnes a la Bibliotheque nationale), sont
curieuses, parca qu'elles nous montreot jusqu'a. que! point les Égyptieos prenaient ces opérations au sens littéral. Dans Pe, le mort accroupi sur une natte,
prend son cceur des mains du prétre, accroupi devant lui sur une aulre natle.
Dans Pd, il est debout devant Anubis, qui parait lui porter son cceur a la
bouche, peut-etre pour qu'il !'avale, comme Biliou le sien daos le Cante des

deua: f reres.

3) Chapitres xxvn, xxvm, xxixA, dans Naville, t. I, pi. XXXVIII, XXXIX, XL
et Einleitung, p. 128-i30. Le chapitre xx1x de la recension saile (Lepsius, pi.
XV) ne s'est pas ancore retrouvé daos la version tbébaine.

�294

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELTGIONS

LE LIVRE DES MORTS

man durait, et sa vertu s'exerc;ait tant qu'il demeurait intact. Le
talisman employé pour protéger le coour, était un coour de pierre
précieuse qu'on suspendait au cou du mort en récitant une formule. D'ordinaire un seul de ces carnrs suffisait, un beau coour en
cornaline ou en jaspe rouge 1 ; mais parfois on en voulait trois
autres, en feldspath ou en jaspe vert, en lapis-lazuli, en cristal ou
en pierre blanche transparente•. Puis, on pouvait considérer le
coour de deux manieres. Pour les uns c'était un organe inconscient,
sans volonté propre; pour les autres, c'était un vivant dans le
vivant, un etre indépendant, pourvu d'instinct et d'intelligence·.
Dans les chapitres xxv1-xx1x B, la premiere idée prévaut : on
donne ou on prend le coour sans qu'il puisse s'aider lui-méme.
Dans les chapitres xxx-xxx B, le coour parait avoir une volonté
propre : il cherche son ame et son corps pour se réunir a eux, et
les formules • empéchent qu'il ne soit écarté d'eux dans le Khrinoutri '. , L'amulette a employer en pareil cas n'était plus le
coour : c'était le scarabée en pierre dure ou en fa'ience, portant
le texte plus ou moins abrégé du chapitre xxx ou simplement un
nom propre, qu'on trouve collé sur la poitrine du défunt, vers la
naissapce du cou, sous le maillot de bandelettes. On oblenait
grace a lui, non seulement que le coour ne füt point repoussé'
. loin de son mort? mais encore qu'il ne prit point la parole centre
lui au tribunal d'Osiris et ne l'accusat point des mauvaises actions
qu'il avait pu commettre pendant la vie terrestre 5 • Cette mention

295

et aussi la conception du coour comme un élre distinct, marque
certainement que ces deux chapitres sont d'origine relativément
plus récente : ils appartiennent a un temps ou ron croyait déja
que le bonheur ou le malheur dans l'autre monde dépendait, au
moins en partie, de ce qu'on afait en celui-ci, tandis que les autres
ne tiennent aucun compte d'une rétribution future. Ils étaient tous
également efficaces, et, qui savait s'en servir, sa personne était
reconstituée aussitót.
Mais les ennemis, qui n'avaient pas réussi a empechar l'opération cte:s'accomplir, pouvaient songer a en détruire l'effet en prenant au mort les charmes dont il était muni ou en le tuant a
nouveau de diverses fac;ons. On l'armait done soigneusement
contre ces dangers. C'étaient deux chapitres , pour repousser les
crocodiles qui viennent lui voler ses charmes magiques 1 , , un pour
« repousser tous les reptiles &gt; en général 2 , deux pour « qu'il ne
soit pas piqué" • ou • dévoré par l'urreus qui se dissimule dans son
trou, &gt; ou par tout autre serpent dans le Khrinoutri 4, un pour
« repousser le scarabée venimeux 5 , un pour , repousser les deux
grosses viperes joufflues O• , Deux: autres, qu'on récitait pour
ere~ de la validilé _de l'acte, et déclare que son creur est la afin de porter témo1gnage contre lm devant le tribunal d'Osiris, au cas ou il viendrait a ne pas
observer ses engagements : « Je t'ai donné - et mon creur en porte témoignage. »

'

1) Chapitres x:xx1 et xxxu dans Naville, t. I, pl. XLIV-XLV, et Einleitung,
p. 130-131.

1) Cbapitre xx1x B dans Naville, t. I, pi. XLI.
2) C'est ce que nous apprend le titre commun que Ba (Berlín, nº 2) donne a.
quatre des chapitres du creur. (Naville, Einleitung, p. 128.)
3) Ainsi au Conte des deu:.c frt!res, ou le creur de Bitiou vit sur la fleur de
l'acacia; magique .. Lorsque l'acacia a été renversé le creur reste inerte pendant sept ans ; pms, au bout de ce temps, il est saisi lout a coup du désir d'aller
en Egypte et se parle a. lui-méme comme s'il était un étre indépendant.
4) Cbapitres xxx A, xxx B, dans Naville, t. I, pi. XLII-XLIII.
5) Cette maniere d' envisager le róle du creur avait pénétré profondément
~ans les mreurs égyptiennes. Pour n'en citer qu'un exemple, les contrats démo!1ques ~ortent dans la formule de donation, une phrase meter ltdti qui vient
1mméd1atement apres les mots : Je te donne ou je t'ai donné. On l'a traduit
d'ordinaire par mon ca,ur est satisfait. Mais le verbe meter meti en démo.
'
'
tique
com~e en ~gyptien, a le sens de Testifier, porter témoignage,
ce qui
me porte a tradu1re le passage cité par mon camr en porte témoignage ou que
mon creur en porte témoignage. Le donaleur ou le vendeur prend a témoin son

2) Chapitre xx:xm dans Naville, t. I, pl. XLVI, et Einleitung, p. 131.
3) La recension sa!!e ~o_nne le tit~e dt1 chapitre xxx1 v sous la forme : Chapitre
po~r e~pecher que I mdmdu ne s01t piqué, dans le Khrinoutri, par le serpent
qui se tient dans son trou ( Lepsius, pi. XVII).
4) Les chapit:es xxxrv et xxxv d~ns Naville, t. I, pi. XLVII-XLVIII et Einleítung,
p. 131, le chap1tre xxx1v avec le titre : Cbapitre pour empécher que l'individu ne
soit mangé, dans le Khrinoutri, par le serpent qui se tient caché dans son
trou, l'urreus.
·
._5) Le cbapitre 36 dans Naville, t. I, pi. XXXVI, et Einleitung, p. 132. La
VIgneUe du papyrus B~ (Berlin, n° 2) figure un gros scarabée, celle du papyrus
Le (Leyde, n•IV), un cr1quet ou peut-étre une blatte, comme le papyrus de Turin
d'époque sai:te publié par Lepsius, Todtenbuch, pi. XVII. La traduction tort~, pou~ le mot, qui désign_e le_ monstre combattu dans ce chapitre, n'a d'autre
r~1son d étre qu un détermmatif, peut-étre mal reproduit, dans le titr$ du cbap1lre tel que donne Lepsius ; il faut done la corriger jusqu'a nouvel ordre,
6) Le chap1tre xxxv11 dans Naville, t. I, pi. L, et Einleitung, p. f32.

!e

�296

1

REVUE DE L HIST01RE DES RELIGlOXS

vivre en respirant dans le Khrinoutri ', • étaient destinés également arepousser les vipéres. On ne voit pas d'abord pourquoi les
Égyptiens réunissaient dans une meme formule deme ordres de
phénoménes aussi différents que la respiration et la morsure des
serpents. On comprend le motif qui les a dirigés lorsqu'on a eu
l'occasion d'assister a la mort d'un homme ou d'un animal piqué
par un céraste, par une vipére baja ou par une scythale. Au bout
d'uoe dizaine de minutes, le patient est saisi d'angoisses el de
suffocalions : les muscles respirateurs semblent se paralyser par
crises successives, et l'on dirait que la vie séteint faute d'air et de
souflle. Les Égypliens n'avaienl done pas tort de demander aux
diewc dans une meme priére la gritce de &lt; vivre en respiran! , et
celle de &lt; repousser les serpents. , Sans expliquer de la méme
maniere que nous le mécanisme de la mort, ils avaient reconnu
qu'elle arrivait par asphyxie, et cetle observation leur donnait le
droit de rédiger le litre du chapitre xxxvm comme ils l'ont fait.
Daos les chapilres suivants, iI , repousse les scythales• , puis, le
grand python qui dévore l'itne •. , L'~ne était !'animal de Sit, l'ennemi d'Osiris; le serpent qui dévore l'itne est done un des alliés
d'Osiris et d'Horus daos leur guerre contre Sit, et le mort n'avait
pas grande difficulté á le concilier. On n'avait qu'á lui dire : &lt; ne
me mange pas, car je suis pur, je suis sans péchés , pour qu'il
se laissat percer d'un coup de lance. Aprés le poison, c'était le tour
de l'épée. Quiconque était muui du chapilre XLr ne courait plus
risque d'élre mis en piéces ou de perdre les yeux daos l'Occident';
«

1) Les chapitres xxxvm A et x:x:xvmB dans Navitle, t. l,pl. Ll-Lll, et Einleitung, p. 132-138.
2) Le chapitre xxx1x dans Naville, t. I, pl, LIII, et Einleitung, p. 133.
3) Le chapilre XL dans Naville, t. 1, pi. LIV, et Einleitung, p. 138. La
vignette de la recension salte donne un serpent de petite ta.ille (Lepsius, Todtenbuch, pl. XVIII), celle de Ja recension thébaine, un serpent qui doit mesurer
plus de quatre m~tres de long, si on déroule ses replis. L'Égypte d'aujourd'hui
ne renferme plus de serpents de cette taille, mais on sait par les monuments
qu'elle nourrissait autrefois des hippopotames, des crocodiles et d'autres ani•
maux, qu'on ne rencontre plus que dans les régions tropicales; elle devait
nourrir également les serpents gigantesques qu'on voit figurés si souvent dans
les peintures de J'enfer.

4) Le cbapitre xu daos Naville, t. I, pi. LV, et Einleitung, p. 1.33. La recen•
sion saite a pour litre : Chapilre que l'indh-idu soil mis en pieces daos Je Kbrinoutri (Lepsius, Todtenbueh, pi. JGG).

297

LE LlVRE DES :UORTS

avec le cbapitre xw, on échappait au massacre des ennemis d'Hor
qui avait eu lieu á Hninsouten, au temps des guerres osiriennes ';
enfin par le chapitre xtur, on évitait d'avoir la tete tranchée •. Ce
qui suivait étail une conséquence naturelle des formules précédentes. L'ilme était confirmée dans la faculté • de ne pas
mourir une seconde fois \ .. puis

&lt;

de ne pas pourrir ', • puis

e

de

ne pas se détruire, mais d'etre en vie dans le Khrinoutri •. • Nul ne
pouvait plus , lui enlever sa place•, , mais, grilce a la justesse de
sa voix, elle sorlait victorieuse contre ses ennemis ', • n'entrait
pas a l'abattoir » oi.t l'on décapitail les morts sur un billot•, n'était
pas jetée la tete en bas dans les gouffres de l'autre monde•, et
n'était pas obligée a se nourrir d'excréments et a s'abreuver
d'urine, comme ses compagnes moins bien pourvues de lalismans "· Aprés tant de négalions, on était en droit d'attendre quelques faveurs positives. Respirer a pleins poumons un air pur, boire
a volonté une eau toujours fraicbe, était pour l'Égyptien d'autrefois, comme pour ce\ui d'aujourd'hui, l'idéal du confortable. II
trouvait dans les Riluels dix ou douze chapitres, entre lesquels iI
!) Le chapitre XLII dans Naville, t. 1, pi. LVI-LVII, et Einleitung, p. 133-134.
La recension sai:te a un litre asse.z: différent : Cbapitre de repousser lous les
impies mauvais, el d'écbapper aux massacres qui se font dans le Kbrinoutri
(Lepsius, Todtenbuch, pi. XIX).
2) Le chapitre XLIII dans Naville, t. I, pi. LVIII, et Ein~eitung, p. 1.34.
3) Le chapitre xuv dans Naville, t. I, pi. LIX, et Einleitung 1 p. i34.
4) Le chapitre XLV dans Naville, t. 1, p!. LX, et Einleitung, p. 13i.
5) Le chapitre XLVI dans Naville, t. I, pi. LXI, et Einleitung, p. i34. Le texte
publié par Naville renferme dans le litre une faute du copiste antique. II dit :
Chapitre de se détruire et d'étre en vie. Une négation a élé passée, c-0mme le
prouve le te1te de la recension salle : Ctiapitre de ne pas étre détruit, mais
d'étre en vie, - variante, a l'heure oll l'on vil, - dans le Khrinoulri (Lepsius,
Todtenbuch, pi. XX),
6) Le chapitre XLVH dans Naville, t. 1, pJ. LXII, et Einleitung, p. 135.
7) Le cbapitre xLvm daos Naville, t. I, pi. LXIII, et Einleitung, p. 135. Le
chapitre xuv ne s'est trouvé jusqu'A présent que dans la recension saHe (Lepsius,
Todtenbuch, pi. XXI.
8) Le chapitre L dans Naville, t. 1, pi. LXIV, et Einleitung, p. 135.
9) Le chapitre Ll manque dans la recension tbébaine; il est daos Lepsius,
Todtenbuch, pi. XXI.

iO) Des deux cbapitres consacrés a ce sujet, Je premier, Ln, ne se trouve que
dans la recension salte (Lepsius, Todtenbuch, pl. XXI), le second esl daos
Naville, t. I, pi. LXV, et Einleitttng, p. 135.

20

�298

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

pouvait choisir, lorsqu'il voulait garantir a son ame ces deux félicilés supremas de l'autre vie : chapitre de e donner l'air daos le
1
Khri-noutri ,,, d'aller e respirer l'air sur terre •, &gt; en sortant du
tombeau, e de respirer l'air et d'avoir de l'eau ', de boire de l'eau
qui ne fut pas bouillante ', &gt; enfin de pouvoir traverser sans
s'échauder les cours d'eau bouillante que renferme l'Amenti 5•
Une fois équipé de sa bouche et de son creur, maitre de l'air et
de l'eau, il se sentait prel a sorlir de jour et a revelir, pendant ses
sorties, les formes qu'il jugeait utiles a ses projets, pret surlout
a entreprendre le grand voyage qui devait le mener a son gré
devant Osiris ou devant Ra, dans la barque solaire ou aux jardins
d'Ialou.
Le chapitre LXIV ouvre en cette partie de l'ouvrage la liste des
formules qui avaient la vertu de faire sortir le mort pendant le
jour. C'est l'un des plus importants du recueil entier et, apres
avoir attiré a maiote reprise l'attention de Rougé, il a été publié,
traduit, commenté par Guieysse, d'apres les papyrus du Louvre
et de la Bibliotheque Nalionale 6 • L'ame y apprenait une fois de
plus, mais d'apres une th éologie assez différente de calle qui a
inspiré le chapitre xvu, ce qui lui était nécessaire pour sortir
pendant le jour. La forme est plus abstraite, trahit une époque
plus récente, et cette impression qu'en donne la lectura est confiri) Le cha.pitre uv da.ns Naville, pi. LXVI, et Einleitung, p. i35-136.
2) Le cba.pitre LV da.ns Naville, pi. LXYU-LXVJII, en deux versions ditTérente, et Einleitung, p. 136.
3) Les chapitres Lv11, ux:, Lx, Lx1, LXU da.ns Na.ville, pl. LXVIII-LXXII, et
Einleitung, p. 136-137. Le chapitre LVIII daos la recension saite (Lepsius,
Todtenbuch, pi. XXII-XXIII).
4) Le chapitre LXm A dans Naville, pi. LXXIII, et Einleitung, p. 137. La
variante du titre de la recension salle (Lepsius, Todtenbuch, pi. XXIII) montre
qu'il faut comprendre comme j'ai fa.it, et le lexte confirme encore celle interprétation. C'est en effet 1'eau elle-méme qui parle : " O taureau de l'Ouest,
amene-moi a toi (pour ~lre bue, comme daos la vignette), car je suis le lac de
cette rame de Rd, sur lequel il navigue quand il vieillit (le soir), et je ne bous
pas, je ne brúle pas. &gt;&gt;
5) Le cha.pitre LXIII B d:ms Naville, pi. LXXIV et Einleitung, p. 137, avec
des vignettes ou l'on voit le mort marchant tranquillement da.ns une ea.u qui
lui monte j usqu'a la cheville.
6) Rituel funérafre égypti,m, chapilre LX1v, par Paul Guieysse, textes comparés, traduction et commenlaires d'apres les papyrus du Louvre el de la
Bibliotheque nationale, in--1, París, Vieweg, 1876.

LE LlVRE DES MORTS

299

mée par la rubrique historique dont le texte est accompagné. 11
aurait été découvert, selon certains manuscrits, au temps de la
¡re dynaslie, sous Housapalli t, selon d'autres, au temps de la IV•
par Hordidif, fils de Mykérinos, dans un voyage d'inspection que
ce prince faisait a travers l'Égypte : il était dans le temple de
Khmounou, sous les pieds du dieu, écrit en lettres de lapis sur
une tablette d'albAtre •. On explique d'ordioaire cette indication
comme une marque d'antiquité extreme•, en partant de ce príncipe
que le Livre des morts est de composition relativement moderne,
etqu'un scribe égyptien, nommant un roi des premieres dynasties
memphiles, ne pouvait entendre par la qu'un personnage d'époqu e
tres reculée. Cette explication ne me parait pas etre exacte. En
premier lieu, le chapitre 1x1v se trouve déja sur des monuments
contemporains de la X0 et de la Xl0 dynastie, et n'était certainemeot pas nouveau au moment ou on écrivait les copies les plus
vieilles que nous en ayons aujourd'hui. Lorsqu'on le rédigea
sous sa forme actuelle, le regne de Mykérinos, et meme celui
d'Housapai:ti, ne devaient pas soulever dans !'esprit des indigenes
la sensation de l'archa'isme el du primitif : on avait pour rendre
ces idées des expressions plus fortes, qui renvoyaient le lecteur
aux siecles des Serviteurs d'Ilorus, a la domination de Ra, aux
a.ges ou les dieu.x régnaient sur l'Égypte. La plus grande part des
cha pi tres du Liv1·e des Morts ne portent aucune date; on les considérait comme ayaot été révélés au commencement, avant que
Ménes et ses successeurs eussent abl!issé l'Égypte de la condition
d'empire régi par des divinilés a cella d'empire régi par _des
hommes, et la découverte des textes gravés dans les Pyram1des
prouve que ce n'était pas la une vaine prétention. Les seules de
ces prieres qui avaient besoin d'elre recommandées par un roma~
historique étaient celles qu'on avait quelques motifs d'attribuer a
1) Guieysse, chapitre LXIV p. 10-11.
.
2) Lepsius, Todtenbuch, pl. XXV, ch. LXIV, l. 30-32. Une tablette de p1erre
dure, qui porte le chapitre Lx1v, a été lrouvée a Thebes, pro_bablement da.ns
le tombeau de Petéménophi, et a.vait été donnée par l'empereur Nicola.sau généra.l
PérofTsky. C'éta.it probablement un prétendu fac-similé de !'original découverl
da.ns le temple de Thot.
.
3) Ainsi Bircb, da.ns l'introduction qu'il a mise en téte de sa t~a.duclion du
Liv1·e des Morts (p. 142) : « It is one of the oldest ofall, a.nd is attributed to th¿
epoch of the King Gaga (Housa.¡:-ai"ti) M1tkh~rn. nr Mi&gt;nkherés. »

�300

)

1

REVUE DE L RISTOIRE DES RELIGIO::-iS

un a.ge plus récent, et le chapitre LXIV était de ce nombre : on
suppléa probablement a l'antiquité qui lui manquait par un récit
merveilleux des circonstances qui avaient accompagné la découverte. Les variantes des litres qu'il porte nous amenent a une conclusion analogue. Il est appelé sur un papyrus de Boulaq, et dans
une partie des papyrus saltes, le • chapitre de oonnaitre les chapitres de sortir pendant le jour, en un seul chapitre 1, &gt; ailleurs,
ce chapitre de sortir pendant le jour, en un seul chapitre' ». Cetle
prétention de renfermer en un seul chapilre tous les chapitres qui
traitaient de la sortie pendant le jour, ne peut guare avoir été
émise qu'en un temps ou de nombreux chapitres de ce genre
avaient cours dans les colleges sacerdotaux. Je ne doute nullement que nous n'ayons conservé quelques-uns d'entre eux sous
les numéros 65-73. lls présentent tous dans le titre quelques
variantes; le soixante-cinquieme sert a • sortir pendant le jour el
a repousser l'ennemi •. ,, Le soixante-sixieme, le soixanle-huitieme, le soixanle-neuvieme, le soixante-dixieme, le soixante el
onzieme, sont utiles pour « sortir pendant le jour, • sans plus ~Avec le soixante-septieme, • on ouvrait les portes du douaout et
on sortait pendant le jour 5 , &gt; avec le soixante-douzieme, &lt; on sortait pendant le jour a travers la grotte infernale •; » enfin avec le
soixante-quatorzieme, • on jouait des jambes et on sortait en
terre 7 • &gt;
Parvenu a ce point, on ne s'occupe plus que des fortunes de
!'ame en ce monde, qu'elle revient visiter. Et d'abord, « elle va
vers Iléliopolis et y prend un logis • aupres des dieux solaires dont
cette ville était la résidence 8 • Cette premiere faveur ne lui suffit
pas : pour arriver au comble de la félicilé, elle doit s'identifier
completement avec les dieux, el s'incarner dans leurs corps. C'est
i) Papyrus Ca de Mesenmeter, daos Naville, t. II, p. i54, et Guieysse, chapitre Lv1v, p. 22.
2) Lepsius, Todtenbuch, pi. XXIII, et Guieysse, cbapitre Lx1v, p. 22.
3) Le chapitre LXV daos Naville, t. 1, pi. LXXVII, et Einleitung, p. i39-140.
4) Les cbapitres xxvr, xxvu-xxvm daos Naville. t. I, pi. LXXVIII, LXXXLXXXIII, et Einleitung, p. i40-i4L
5) Le chapitre Lxvu dans Naville, t. I, pi. LXXIX, et Einleitung, p. 140.
6) Le chapitre LXXII dans Naville, t. I pi. L\'.XXV, et Einleitung, p. i42.
7) Le chapitre LXXIV dllns Naville, t. I, pl. LXXXV[, etEinleitunr,, p. 142.
8) Le chapitre Lxxv daos Naville, t.I, pi. LXXXVII, etEinleitung, p. 142-H:3 .

LE LIVRE DES llORTS

,

301
une véritable métempsychose, mais bornée aux migrations de
l'ame dans les etres et dans les objets qui touchent de pres ou de
loin aux dieux d'Héliopolis. Comme toujours, la série commence
par des généralités, un « chapitre de se transformer en toutes les
formes qui plaisent , au mort 1 • Puis, vient le détail : « chapitre de
se transformer en épervier d'or », • chapitre de se transformer
en épervier vigoureux ,, • chapitre d'etre dans la neuvaine des
dieux et de s'y transformar en chef des assesseurs du dieu &gt;,
&lt; chapitre de se transformer en dieu [Lune] qui éclaire les ténebres », • chapitre de se transformer en la fleur de lotus ,, d'ou
le soleil jaillit au matin, • chapitre de se transformar en dieu
Phtah, pour mangar du pain, boire de la biere, s'habiller et etre
en vie daos Héliopolis ,, • chapitre de se transformer en vanneau &gt;,
• chapitre de se transformer en héron bleu &gt;, (&lt; chapitre de se
transformer en ame » c'est-a-dire en bélier ou en cette sorte
'
.
d'épervier a bras et a tete d'homme, par lequel les Egyptiens désignaient l'ame, &lt; chapitre de se transformer en hirondelle &gt;,
e ,chapitre de se transformer en vipere », • chapitre de se transformer en crocodile &gt;, • chapitre de se Lransformer en oie • •·
La métempsychose était , comme le prouve !'ensemble de ces
formules, un enseignement d'origine héliopolitaine. Je ne saurais
dire a quelle école on doit rattacher les doctrines qui suivent, mais
il esl bien cerlain qu'elles supposent des conceplions de l'autre
vie différentes de celles qui prévalaient dans les chapitres des transformations. Celle d'entre elles qui a laissé le moins de traces
au Livre des Aforts est celle d'apres laquelle ce qui subsiste de
l'homme vit dans le tombeau. Un seul chapitre, le quatre-vinglonzieme, traite de la réunion de l'ame au corps , mais non point,
comme on le dit d'ordinaire, pour une résurrection de la chair.
Les Égyptiens n'imaginaient pas que le corps pút revivre, mais
ils croyaient, au moins beaucoup d'entre eux, que l'intégrilé du
du corps est indispensable a l'intégrité de l'ame, et s'ils réunissaient ces deux éléments de l'homme, c'était pour que l'un devint
le gardien de l'autre. Les vignettes nous montrent en effet l'ame

t) Le chapitre LXXVI dans Naville, t. I, pi. LXXXVIII, et Einleitung, p. 143.
2) Tous ces chapilres daos Naville, t. I, pi. LXXXIX-C, et Einleitung,

p. 143-146.

�302

REVUE DE L'fllSTOIRE DES RELIGIONS

posée sur l::i poitrine de la momie et la protégeant de ses ailes 1 •
Mais cette conception lugubre d'une ame plongée dans les ténebres et condamnée a vivre pres d'un cadavre inerte, dans un caveau
éLouffant, ne pouvait suffire a un peuple avide de fraicheur et de
lumiere. Ce chapitre est suivi immédiatement de deux autres qui
en détruisent l'effet dans ce qu'il a de trop absolu. Le premier
• empeche que l'ame soit emprisonnée &gt;; le second ~ ouvre les
portes de la syringe a l'ame et a l'ombre, pour qu'elles sortent
de jour et soient maitresses de leurs jambes &gt;. La vignette nous
montre en effet la porte du tombeau ouverte, l'ame s'envolant a
tire d'ailes et l'ombre, toute noire, marchant en plein soleil '. Ce
chapitre et les lextes nombreux qui font allusion aux memes faits
nous apprennent que la croyance a l'existence de l' 11.me au tomheau
n'était pas sans avoir laissé des traces profondes dans les dogmes
qui s'inspirent de la croyance opposée a l'existence de l'ame hors
du tombeau. Les peuples sont toujours tres préoccupés de savoir
ce que devient l'ame, entre le moment ou la vie matérielle a cessé
pour elle, et celui ou, les cérémonies de l'enterrement étant en.fin
terminées et le corps déposé dans sa derniere demeure, la vie
immatérielle va commencer. II semble bien que, pour l'Égyptien
ancien, comme pour le parsi, comme pour le musulman, l'ame
désincarnée restait pendant ce temps aupres du corps qu'elle
avait animé, allait avec lui au tombeau, non plus a.fin d'y séjourner
comme jadis, mais a.fin d'y attendre sa destinée. Toutefois, si la
situation est analogue, la maniere dont elle se dénoue n'est pas
la meme en Égypte et chez les peuples plus modernes : la formule
et l'amulette, ces ressources habituelles de· l'Égyptien dans !'embarras, ouvraient au mort les portes de sa prison, et lui assuraient
la liberté de ses mouvements.
Selon la doctrine qu'elle préférait, l'ame se dirigeait, ou vers le
royaume d'Osiris, ou vers la barque de Ra, ou vers les deux a la
fois. Ou qu'elle allat, on veillait a ce qu'elle ne fit pas fausse route
des le début et e ne se rendit pas a l'Orient du Khrinoutri 4 ».
1) Le chapitre Lxxx1x dans Naville, t. I, pi. CI, et Einleitung, p. 146-147.
2) Le chapitre xc1 dans Naville, t. I, pi. Clll et Einleitung, p. 147.
3) Le chapitre xc11 dans Naville, t. I, pl. CIV et Einleitung, p. f47. Les deux
vignettes auxquelles je fais allusion sont celles du papyrus Ap (nº 9949 du
British Museum) et du papyrus Pe (Louvre III, 89).
4) Le chapitre xcu1 dans Naville, t. I. pi. CV, et Einleitung, p. 148.

LE LIVRE DES l\JORTS

•

303

La tbéologie qui dominait désormais dans la série des chapitres
n'était plus celle des dieux d'Héliopolis, mais celle des dieux
d'Abydos : c'était a l'Occident qu'étaient Abydos et Osiris, c'était
vers l'Occident qu'elle devait diriger ses pas. Une fois dans la
bonne voie, il lui restait a gagner la faveur des dieux, pour la
plupart dieux affiliés au cycle osirien ou lui ayant appartenu des
!'origine, qui pouvaient l'aider au voyage. Elle obtenait de Thot
l'encrier et l'attirail de scribe, sans lequel il semblait que nul
bon Égyptien n'aurait su vivre en paix 1 ; elle &lt; était avec Thot •, &gt;
et cette faveur était d'autant plus appréciée que Thot, le principal
assesseur d'Osiris, non seuleroent jouait un grand róle dans le
jugement de 1'11.m~, mais était l'un de ses meilleurs guides pour la
conduire devant le tribunal. II la prenait, s'il voulait, sur son aüe,
et la portait aux jardins d'Ialou, par-dessus les eaux qui l'en séparaient •. Les chapitres suivants sont classés presque au hasard, ou
du moins on ne voit pas trap au premier abord quelles raisons le
rédacteur a eu de les ranger comme il fait. Une étude un peu
attentive prouve d'ailleurs qu'a parlir de cet endroit, la classification de la grande partie du Livre des Morts est moins facile a
suivre pour nous que celle de la premiare. 11 n'en pouvait etre
autrement. La premiare partie renferme surtout des instructions
générales, des incantalions destinées a armer l'ame contre les
dangers de l'autre monde, des charmes propres a reconstituer la
personne humaine, toutes choses dont l'importance était universellement reconnue et qui ne variaient guare que dans le détail
d'une doctrine a l'autre. Dans la seconde partie, il s'agissait de
gagner la félicité supreme et d'établir l'ame en son paradis, mais
les conceptions de la félicité et du paradis, diverses a !'origine
comme nous avons vu, puis réunies tant bien que mal, n'étaient
qu'un tissu de contradictions. Si la disposition des chapitres nous
semble confuse, c'est que les idées auxquelles ils répondaient sont
confuses encore et résultent souvent de la superposition maladroite
d'idées qui appartenaient primitivement a deux corps de doctrines
distincts l'un de l'autre. Je n'en conclus pas nécessairement que
1) Le chapitre xc1v dans Naville, t. I, pi. CVI, et Einleitung, p. 148.
· 2) Les chapitres xcv, xcvin dans Naville, t. I, pi. CVII-CXI, et Einleitung,
p. 146-J.49.
3) T&amp;r1, l. i86 sqq.

�304

REVUE DE L'RlSTOIRE DES RELIGto:.,¡s

l impression d'incertitude que nous éprouvons füt réellement ressentie par les Égyptiens : la foi les soutenait, comme les dévots
de tout pays ou de toute religion, et les empechait de se rendre
compte des contradictions qui nous étonnent. lls ne cherchaient
pas a se reconnailre dans les données de leurs livres : ils croyaient, et c'était assez.
Les chapitres xcix-cn nous fournissent, des l'entrée en matiere,
un exemple bien curieux de ce que j'avance. Le premier &lt; chapilre,
de mener le bac dans le Khrinoutri ', , nous est connu par plusieurs
versions de date fort ancienne. Le mot que je traduis par bac est
traduit d'ordinaire par barque et confondu avec la barque du Soleil.
On remarquera pourtant que la barque du Soleil est toujours
nommée oua, ouaou, et qu'on ne la trouve nulle part désignée par
mdkhonit, makhenit, qu'emploie l'auteur de notre chapitre. C'est
qu'en effet la barque du Soleil, oua ni Rd et le bac en question
mdkhenit appartiennent a deux mythes et n'avaient rien de commun a!'origine. Les textes des pyramides nous apprennent que le
mort, a pres elre monté au ciel soil par l'échelle, soit par tout autre
moyen, rencontrait sur son chemin un canal ou un lac profond, le
lac ou le canal de l'Autel (Kha). 11 ne pouvait le franchir et, par
conséquent, arriver aux Jardins d'Ialou qu'a la condition de passer
sur l'aile de Thot ou de monter dans le bac mdkhenit d'un nocher
céleste, ancetre éloigné de Charon •. Le mythe du passeur qui con&lt;luit au domaine d'Osiris est analogue aux nombreuses légendes
de l'ancien et du nouveau monde, dans lesquelles on concoit le
séjour dea ames comme séparé du reste de la lerre par un· cours
d'eau infranchissable aux vivants 8 • Le bac égyptien a pu étre
quelquefois confondu avec la barque de Ra, mais il en était distinct
au début, et servait a d'autres usages. L'opération que le mort
avait a faire pour s'en emparer comporlait deux moments. Il invitait
d'abord le passeur a s'approcher de la rive orientale du ciel ou du
1) Le chapitre xc1x dans Naville,

p. 14-9-15{.

t. I, pi. CX-CXJI, et Einleitung,

2) Voir, par exemple, TsTI, l. 185-200, et PEPI I, l. 396-436, une série de
chapitres relatifs au passeur d'Ialou et a la navigation dans cette barque.
Sur la forme grecque de ce mythP,, voir Diodore, I, 29.
3) Un cerlain nombre des légendes, relatives au fleuve ou a l'Océan, que le
mort doit franchir, sont indiquées dans Tylor, La civilisation primitive, t. II,
p. 78 sqq.

LE LIVRE DES M0RTS

305

Jac de l'Autel sur laquelle il était, et a le prendre pour passager:
une invocation de trente-deux lignes, qu'on trouve rarement dans
la rédaction thébaine 1 , mais qui est relativement fréquente dans les
exemplaires que nous possédons du moyen empire t, était censée
produire ce résultat. Ensuite on s'adressait au bateau meme, et
on lui demandait la permission de monter. Le bateau soumettail
le suppliant a une sorte d'examen, ou toutes ses parties prenaient
successivement la parole : « Dis-moi mon nom, s·écrie le mat. Celui qui conduit la Grande sur son chemin est ton nom, répondait le défunt. - Dis-moi mon nom, disent les bras. - L'Echine
d'Ouapouaitou est ton nom. - Dis-moi mon nom, dit le calcet. -Le
cou d'Amsit est ton nom. - Dis-moi mon nom, dit la voile. Nouit est ton nom •. , Quand les réponses avaient été satisfaisantes,
le bateau prenait l'homme et le transportait sur l'autre rive. Pour
ceux qui croyaient que la barque de Ra était employée a ce service, on avait joint au chapitre du bac plusieurs , chapitres d'instruire le lumineux et de le faire monter sur la barque parmi les
suivants de Ra' •· C'était meler ensemble les deux conceptions
principales de l'autre vie, la conception osirienne et la conception
solaire: aussi, comme c'est la conception osirienne qui domine daos
la parlie du livre qui nous occupe, apres les trois chapitres consacrés a l'identification du bac et de la barque du Soleil, on reve•
nait a des sujets qui s'accordaient mieux avec le mylhe osirien.
On s'attachait a gagner la faveur d'Hathor, la dame d'Occident, la
compagne d'Osiris, et on tenait a compter parmi se:. serviteurs '·
On allait • s'asseoir entre les deux grands 1ieux ', , les dieux awcquels les vivants demeurés sur terre adressaient leurs offrandes
pour qu·ils en distribuassent une partie aux morts.
On a vait en effet cherché a expliquer de deux manieres la
fayon dont les morts s'y prenaient pour se procurer les provisions
1) Naville, t. I, pi. CX.
2) Lepsius, ..iEltest~ Texte, pi. 12-15, l. 166; Maspero, Trois années de
fouilles dans les Mémoires de la Mission fran9aise, t. I, p. 163-167.
3) Naville, t. I, pi. CXI, l. 18-2:l.
4) Les chapitres e, cu dans Naville, t. I, pi. CXIII-CXI, et Einleitung,
p. 151-152.
5) Le cbapitre cm dans Naville, t. I, pi. CXV, etEinleitung, p. 152.
6) Le chapitre c1v dans Naville, t. I, pi. CXVI, et Einleitung, p. 152.

�306

,.

1

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

uliles a leur subsistance. Selon les uns, le double !recevait, soit
directement, soit par l'entremise des divinités, le pain et la biere,
la viande et les fruits qu'on déposait dans le tombeau : d'ou la
nécessité des chapitres cv et cv1, pour « approvisionner le double
par l'offrande •, et pour lui « donner chaque jour, dans Mempbis,
des rations abondantes 1 •· Les autres croyaient que les esprits
cullivaient les jardins d'Ialou pour le compte d'Osiris et gagnaient
leur vie par les memes lravaux qu'on exécutait sur notre terre :
les chapitres cvn-cx ont été rédigés pour ceux~la. Ces jardins
d'Ialou occupaient la moitié orientale du Douaout, et on n'y entrait
qu'apres s'etre concilié les bonnes graces des Esprits de l'Orient
et de l'Occident qui en protégeaient l'acces •. 11s sont trop connus
pour que je m'arrete a les décrire. Je veux seulement noter en
pas:sant que la félicité dont on y jouit est toute matérielle et n'est
due qu'a la vertu des prieres ou des offrandes : l'idée d'une rétribution ne commence a se dessiner d'un trait net que dans les
chapitres qui suivent, ceux qui aboutissent aux scenes du jugement de l'ame. Aussi bien, la conception osirienne de l'autre
monde parait s'etre dédoublée de bonne heure. D'apres ce que j'ai
dit jusqu'a présent, l'ame, en sortant de notre vie, se dirige vers
l'Occident, franchit l'eau et, si elle est suffisamment protégée,
pénetre aux jardins d'Ialou. Maintenant nous la voyons prendre
une route différente et tendre vers un autre but. Elle implore les
ames de Pou et les ames de Khonou, en d'autres termes les dieux
du nord et du midi, qui avaient pris part aux luttes de Hor et de
Sit sur les bords du lac de l'Autel et assisté l'CEil d'Hor dans ses
épreuves •. Elle implore les ames d'Héliopolis et d'Hermopolis, ou,
en d'autres termes, les esprits de l'est et ceux de l'ouest 4 • Lorsqu'elle s'est ainsi rendu favorables les dieux qui président aux
quatre grandes régions du ciel, et s'est procuré le droit de circuler
t) Les cbapitres cv, CVI dans Naville, t. I, pi. CXVII-CXVIII, et Einleitung,
p. 152-153.
2) Les cbapitres cvm, cu dansNaville, t. I, pi. CXIX-GXXIII, et Einleitung,
p. 153-156.
3) Les chapitres cxu, cxm dans Naville, t. I, pi. CXXIV-CXXV, etEinleitung,
p. 157.
4) Le cbapitre cxv ne s'est pas rencontré jusqu'a présent dans la recension
thébaine. Les cbapitres cxiv, cxv1 dans Naville, t. I, pi. CXXVI-CXXVII, et
Einleitung. p. 158 ; ils ont trait aux ames d'Hermopolis.

LE LIVRE DES MORTS

307

librement dans le ciel entier, elle commence a escalader la montagne de l'ouest et monte vers la porte des Couloirs (Ro-staou),
qui donne acces a l'empire d'Osiris 1 • La porte franchie, comme
elle « connait le nom d'Osiris • », elle« entre au grand palais • .,. du
dieu, que la tradition pla9ait a Héliopolis, « aborde les gardiens
d'Osiris 4 •, c'est-a-dire les enfants d'Hor, les quatre génies des
vases canopes, qui veillaient sur la momie, et « pénetre dans la
salle des deux Vérité_s, ou elle se sépare de tous les péchés qu'elle a
commis et contemple le dieu face a face 5 .,. • Elle récite cette longue
confession négative, qu'on a tant de fois citée, depuis le jour ou
Champollion en découvrit le sens, le plus beau code de morale
que l'humanité ait connu dans ces temps reculés. On la pese dans
la balance, on acheve de la purifier par la main des quatre singes,
gardiens du bassin de flamme ; elle devient Osiris et jouit de tous
les bonheurs que l'imagination égyptienne était capable d'inventer.
On s'est accoutumé a dire qu'en Égypte la vie de l'homme
était comparée a celle du Soleil et qu'Osiris était un soleil mort,
un soleil nocturne. C'est la proposition inverse qui roe parait etre
la vérité : la vie du Soleil est comparée a celle de rhomme, le
Soleil nait le matin, vieillit a mesure que le jour décline, s'éteint
doucement le soir et, mort, devient un Osiris comme le premier
1) Les chapitres cxvu, cxvm dans.Naville, t. f, pi. CXXVIII-CXXIX, et Einleitung, p. 157.
2) Le chapitre cx1x dans Naville, t. I, pi. CXXX, p. 157-!58.
3) Le chapilre cxxm dans Naville, t. I, pi. CXXXI. Le dé~ut d~ texte pro~~e.
bien qu'il s'agit ici d'Héliopolis : « Salut a toi, Toumou,_ Je ~ms _Tho~ et J a1
jugé entre les deux ennemis Hor et Sit. » Toumou est le d1eu d Héhopohs.
4) Le cbapitre cxxiv dans Naville, t. I, pl. CXXXII, et Einleitung, p. 158-f59.
La vignelte prouve que les gardiens d'Osiris sont bien les fils d'Hor, les génies
des vases canopes.
5) Le chapitre cxxv dans Naville, t. I, pi. CXXXIII-CXXXI~, et Einleitung.
p. 159-165; le chapilre c:x:xv1, qui est en un appendice, dans Nav11le, t. I, pi. CXL,
et Einleitung, p. 165. Une tres bonn3 édition du chapitre cxxv a été donnée,
surtout d'apres les papyrus de Leyde, par W. Pleyte, Études tgyptologiques,
t. II, Étude sur le chapitre cxxv du RituelFuntraire, traduction analytique et
commenUe d'apres les meilleurs manusc-rits, in-8, Leyde, Brill, 1866. Les deux
Vérités, dont il est question dans le litre, sont la Vérité du nord et la Vérité du
midi, comme les deux pays sont le pays du nord et le pays du midi. J'ai exposé
ailleurs le sens de cette division.

�309

LE LlVRE DES MORTS

31)8

1

venu. Du moment qu'il entre au ciel jusqu'au moment ou il en
s?rt, il regne la-haut, comme Pharaon ici-bas; des qu'il a quitté le
mel pour passer au Douaout, il n'est plus qu'un mort semblable
aux autres, et Osiris se l'assimile comme il s'assimile les autres
m~rts. Ce n'est pas Osiris qui est le soleil de nuit, c'est le soleil de
nmt, le Soleil trépassé qui est Osiris. Cette communauté de destin
entre défunts les hommes et défunt le soleil, facilita singulierement
l'identification de l'ame humaine avec l'ame solaire et ouvrit aux
écrivains des choses sacrées un vasta champ de spéculations. Ces
dou~e régi~ns du, Douaout, ces chambres voutées ou la barque
sola1re ~a_vigue, ou elle rencontre et ses ennemis et sonjuge Osiris
et les gemes favorables qui l'aident a remonter vers la renaissance
et vers les joies du lendemain, pourquoi l'ame humaine ne les
traverserait-elle pas comme l'ame solaire? Qu'on lui procure un
poste, si petit soil-il, a bord de la barque de Ra, et elle affrontera
sans gra~ds risques les dangers du Douaout. Cette doctrine, qui
soumetta1t le grand dieu d'Héliopolis au dieu des morts a du
.
'
recevo1~ sa forme la plus complete dans une ville dévouée a Osiris,
et de fait les chapitres qui viennent apres le chapitre cxxv sont un
produit évident des écoles d'Abydos, et trouvent leur explication la
plus probable dans la formule des steles funéraires de cetle ville 1 •
Le chapitre cxvr permet a l'ame, dans une rédaction &lt; d'adorer les
dieux des chambres voutées » des cercles de l'enfer; dans une
autre, « d'aller parmi les gardiens d'Osiris et d'adorer les dieux
conducteurs du Douaout• &gt;, ce qui est la meme chose en d'autres
terme~. Le chapitre c:xxxm l'instruit en présence du grand cycle
des dieux et le chapitre cx.xx lui dit ce qu'elle doit faire a la
naissance d'Osiris, c'est-a-dire lui enseigne la fac;on de pénétrer
dans ~a barque solaire, en s'aidant de l'appui d'Osiris le jour de
la na1ssance du dieu•. Avec le chapitre cxxx1v, elle« monte a bord
de la barque du Soleil pour etre parmi les suivants du dieu 4 &gt;

'

1) Ainsi dans C 3 du Louvre. Cfr. Maspero Études Égy.,tiennes t I
p. 121-123.
'
,,
' . '

2) Les deux rédactions dans Naville, t. I pi. CXLl-CXLII et Einleitung
p. 165.
'
'
•
3) Le chapit~e cxu daos Naville, t. I, pi. CXLIII-CXLIV, et Einleitung,
p. 166; le ch~p1tre cxxxm, pi. CXLVI, et Einleitung, p. 167,
4) Le chap1tre cxu:1v dans Naville, t. I, pi, CXLV, et Einleitung, p. 167.

avec le chapitre cxxxv1, « elle rame sur la barque du Soleil •. Le
chapitre cxxxu l'autorise a &lt; circuler a son aise pour aller voir sa
maison • •. 'fout cela parait n'avoir que peu de rapports avec les
doctrines donl je viens de parler, et pourtant, si l'on pénetre dans
le sens des formules, on reconnait bientót que tout s'explique et
s'enchaine sans trop de difficullé. Jusqu'au chapitre cxxv, le mort
n'a pas eu a s'occuper de la rétribution, et sa condition s'est réglée
d'apres d'autres lois que celles de la juslice divine : du moment
qu'il avait récité la priere et accompli le rite exactement, il avail
droit a ce qu'il demandait. La théologie d'Abydos, qui ~domine,
comme je l'ai dit, dans les chapilres que j'examine, ne supprime
pas la valeur intrinseque de la formule et de l'offrande, mais elle
y joint un sentiment nouveau, celui de la vertu et de la vérité.
L'entrée aux Jardins d'Ialou, l'acces a la barque solaire, la jouissance du tombeau, ou, comme dans le chapitre cxxxu, de la maison que le mort s'est construite, ne sont de dl"oit qu'apres le jugemenl et comme sanction du jugement. &lt;&lt; Je suis arrivé, dit-il, el
je n'ai pas été trouvé défaillant, car la balance n'a rien marqué
contre moi •. , D'autres chapitres completent ceux-la de détails
nouveaux, tous empruntés a la légende osirienne. On sait le rOlc
que joue la flammé dans les mythes relatüs aux morls, les foyers
éleints dans la maison funéraire, puis rallumés quand le cadavrl.!
est sorti pour ne plus revenir, les feux entretenus sur la tombe ou
dans la tombe au moment de l'enterrement, pour que l'ame
puisse s'éclairer et se chauffer dans la nuit de l'autre monde. Les
Égyptiens célébraient chaque année, a pro pos d'Osiris, cette feto
solennelle dont parle Hérodote, et pendant laquelle chacun allumait le soir devant sa maison une lampe consacrée '· C'est a cette
&lt; production de la tlamme • que font allusion les deux chapitres
cxxxvu A et cxxxvn Bª. La tlamme, qui« regle la nuit apres le jour,
vient au mort , ; Sit, l'ennemi d'Osiris, l'avait cachée par ses sortileges, mais les défenseurs du dieu la lui ont rendue. Le chapitre
i) Le chapitre cxxxv1 dans Naville, t. I, pi. CXLVIII-CXLlX, et Einleituna,
p. 167-169, avec deux rédactions, dont la seconde ne se rencontre plus dans la
recension saite.
2) Le cbapitre cxxxn dans Naville, t. I, pi. CXLV, et Einleitung, p. i66.
3) Litt. 11 a été vide de mon action, ,, Naville, t. I, pi. CXLV, l. 3-4.
4) Hérodote, II, Lxu.
5) Les deux réuuctions Jans ~arille, t. l, pi. CL-CLI, et Eit1leilu11g, p. 169.

�3!0

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

suivant introduisait le défunt, identifié avec Osiris, dans sa cité
d'Abydos, 011 les dieux ses gardiens l'accueillaient avec des cris
de joie 1• Venait ensuite la formule grace a laquelle il avait sa
part de toutes les offrandes qu'on présentait a Osiris pendant les
fetes des morts •. Et la ne s'arretaient pas les effets de la justice
du dieu : l'ame, reconnue bonne, avait acces non pas seulement
dans la ville sacrée d'Abydos, mais dans tous les domaines infernaux, dans les portes, dans les &lt; pylones du palais d'Osiris aux
Jardins d'Ialou &gt;, il s'y approvisionnait et s'y débarrassait de ce
qu'il y avait de mauvais en lui, il en parcourait les iles aux con• tours bizarres. La disposition de sa chambre funéraire•, réglée
sur celle du tombeau d'Osiris, lui assurait, par son orientation, la
protection des quatre enfants d'Hor, les dieux des quatre maisons
du monde : une représentation abrégée de cette , disposition luí
conférait tous les bénéfices de !'original et formait le cha pitre cu'·
A partir de cet endroit, le livre reprend une a une toutes les précautions qui avaient été prises auparavant pour garder l'intégrité
du corps et par suite celle de l'ame, mais en les adaptant au caractere du mythe osirien tel qu'il s'est développé plus spécialement a
Abydos. Le mort se construit de nouveau sa maison sur terre •. II
échappe aux filets dans lesquels les pecheurs divins prennent les
ennemis d'Osiris, les complices de Sit transformés en poissons •. n
ne lui suffit pas d'avoir échappé aux dangers de destruction
violente, il doit encore éviter la décomposition lente dans son tombeau. Une formule générale lui accorde cette faveur 7, puis une
série d'ainulettes en confirme l'effet dans le détail. Le tat, la boucle
de ceinture, le chacal, le vautour, la colonnette, le chevet, placés
iJ Le chapitre cxxxvm dans Naville, t. I, pi. CLII, et Einleitung, p. i69,
2) Les chapitres cxu, CXLIII dans Naville, t. I, pl. CLIII et Einleitung,
p. i70-17i.
3) Ces chapitres, qui portent les numéros curv, CL dans Naville, t. I, pi. CLIVCLXXII, et Einleitung, p. i7i-179.
4) Naville, t. I, pl. CLXXIII, et Einleitung, p. i80-i82.
5) Chapitre CLIII dans Naville, t. I, pl. CLXXVI, et Einleitung, p. i82.
6) Le chapitre cun dans Naville, t. I, pi. CLXXVl-CLXXVIII, et Einleitung,
p. i82, en deux versions différentes.
7) Chapilre cuv dans Naville, t. I, pl CLXXIX, et Einleitung, p. f83. On
l'écrivait de préférence, a l'époque thébaine, sur une bandelette de momie ;
e'était un véritable amulette préservateur.

LE LIVRE DES MORTS

3H

sur la momie, étaient comme les pieces d'un armure magique destinées chacune a défendre une partie du corps : douze chapitres
(cuv-cLxvr) en exposaient l'usage et en consacraient l'emploi 1. 11
est inutile de pousser plus loin cette analyse • : qu'on examine
les derniers chapitres, et l'on verra qu'ils se laissent tous ramener
plus ou moins completement a la forme abydénienne du mythe
mlirien et du mythe solaire. S'ils ont parfois le meme titre et le
meme objet que plusieurs des morceaux de la premiare parlie, la
conception de laquelle ils dérivent differe sensiblement des conceptions qui ont inspiré les chapitres antérieurs. A les négliger, le
Livre des Morts n'aurait pas été complet, et l'ame aurait couru le
risque de rencontrer des dangers contre lesquels ses instructeurs
ne l'avaient pas prémunie suffisamment. Sans doute l'inconvénient était grave d'allonger outre mesure les rouleaux ds papyrus,
mais il s'agissait de la vie ou de la destruction d'une ame, et l'en•
jeu était si considérable qu'on ne devait ríen négliger afin de
mettre le plus de chances de son cóté. Mieux valait pour le mort
etre trop instruit que manquer de ressources au moment critique
de sa destinée.
Je ne sais si les per5onnes qui ont lu ces pages admettront
comme moi qu'il y a dans le Livre des Morts un ordre plus rigoureux que celui qu'on y a reconnu jusqu'a présent. Malgré les six
années que j'ai employées a l'étudier, bien des points me paraissent encore douteux, et certains chapiLres sont toujours placés en
certains endroits sans que j'aie réussi a en soup~onner la raison. Je
ne doute pas cependant que cette raison existe, qu'elle était valable
pour les Égyptiens, et que nous la devinerons, le jour 011 nous
aurons dépouillé nos idées modernes sur les religions anciennes
plus completement que nous n'avons fait jusqu'a présent. Le cadre
est fixe et se rencontre toujours le meme dans les manuscrits sufi) Les chapitres cLv, cLxviren partie seulement, dans Naville, t. l. pi. CLXXXCLXXXVI, et Einleitung, p. 183-185.
2) Je me bornerai a.remarquer ici que la vignette duchapitre CLXVlll A(Naville,
t. I, pl. CLXXXVII, et Einleitung, p. i85-187) se trouve en partie sur une
stele d'Abydos de la XII• dynastie, qui a été reproduite par Gayet, Mus~e du
Louvre, stéles de la XII• dynastie, pl. LIV, ou l'inscription, malheureusement
mutilée, renferme de nombreuses allusions aux riles osiriens. C'est une confirmation de ce que j'ai dit au sujet de !'origine abydénienne de ces derniers

cba.pitres.

�3{2

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

fisamment étendus pour qu'on doive y voir autre chose que des
recueils d'extraits plus ou moins longs. Les chapitres principaux se
suivent dans un ordre presque constant, et, si la série est interrompue, ce n'est le plus souvent que pour des chapitres fort courts
ou d'importance secondaire. Ces interversions ont d'ailleurs des
motifs qu'on saisit d'ordinaire assez vite quand on étudie les chapitrés qui en sont l'objet. Elles portent sur des formules qui peuvent
s'appliquer indifféremment aux différentes doctrines et aux différents mythes qui se partagent le Livre. Elles se produisent surlout
quand l'objet de la formule transposée se rapprochait, au moins
en apparence, de l'objet des formules au milieu desquelles on la
transposait. J'ai déja signalé plus haut un cas de ce genre : les
chapitres c, c1, cu ont été attirés a la place qu'ils occupent par la
confusion établie entre le bac du mythe osirien et la barque
solaire. Je pourrais multiplier les ex.emples, si je ne craignais de
prolonger outre mesure un article déja bien long. Le mélange des
doctrines dans les esprits justifiéle mélange des chapitres dans les
livres. Sans doute, le dévot, qui tenait pour la doctrine osirienne
dans toute sa pureté, n'avait besoin que du chapitre xc1x. Son ame,
arrivée au bord du lac de l'Autel, réclamait un bac pour le traverser et aborder aux Jardins d'Ialou : le chapitre xc1x luí fournissait le bac nécessaire. Mais celui qui melait la doctrine solaire
aux doctrines osiriennes croyait que le passage ne pouvait s'accomplir heureusement que dans la barque de Ra, et aurait été
désappointé, s'il n'avait eu a sa disposition que la formule du bae
ordinaire. Les cliapilres e, c1 et en étaient la pour lui donner satisfaction: ils mettaient la barque de Ra asa disposition et le menaient
auxJardins d'Ialou par d'autres moyens, mais aussi surement que
le chapitre xc1x menait ceux qui avaient confiance en son efficacité.
Le Livre des Morts, ne s'adressant pas a un seul, mais a tous,
avait un peu ce caractere impersonnel qu'on exige d'un Guide du
Voyageur : si l'agencement des parties ne nous en parait pas
toujours clair, c'est que nous ne savons plus bien des choses que
chaque Égyptien savait des l'enfance, comme article de foi.
J'ai parlé jusqu'a présent comme si le Livre des Morts nous était
réellement parvenu en plusieurs rédactions différentes, dont deux
au moins, la rédaction thébaine et la rédaction sa'ite, nous sont
assez completement connues. C'est, en effet, l'hypothese que
M. Naville expose apres tant d'autres, dans son introduction, et

LE LIVRE DES ~IORTS

qu'il accepte pour démontrée : &lt; La codification du Livr'e des Morts
s'opéra probablement sous les Sanes. C'est alors qu'on ajouta
les quatre derniers chapitres qui renferment plusieurs mo\s
bizarres et d'origine étrangere. C'est alors qu'on établit l'ordre de
succession et le texte des chapitres : les papyrus different encorc
beaucoup par la longueur, mais les chapitres s'y succedent a peu
d'exceptions pres de la meme maniere qu'au papyrus de Turin.
Les variantes sont bien moins importantes, et consistent principalement en corrections d'erreursl ou en diversités d'orthographes 1 • •
Les faits matériels, sur lesquels M. Naville s'appuie, ne sont-ils pas
susceptibles d'etre expliqués autrement qu'il ne le fait? J'ai eu, il y a
longtemps déja, l'occasion de collationner les papyrus saites du
Louvre et d'en étudier la plus grande partie •. J'en ai tiré jadis la
conclusion qu'a cóté des variantes accidentelles qu'on y remarque,
il y a des variantes voulues qui s'attirent et se répondent mutuellement. L'uniformité n'est done peut-etre pas aussi grande dans
ces papyrus saltes que l'a pensé M. Naville, et il y aurait lieu de
rechercher s'il ne convient pas de les diviser en groupes de
méme nature que ceux qu'on a établis dans les papyrus d'origine
thébaine. Et de fait, si on les examine attentivement, on remarque
bientót chez beaucoup d'entre eux des ressemblances de détail
qui indiquent une origine commune. Par exemple, le nom d'un
dieu, celui de Thot ou d'Atoumou, sera écrit avec une orthographe
spéciqle dans une quinzaine de papyrus. Un mot ou un ensemble
de signes aura été omis, et l'espace qu'il aurait du occuper laissé
en blanc par le scribe, dans tous les manuscrits de la méme série,
ce qui nous oblige a supposer un original commun, ou le mol et
les signes avaient été détruits, ou étaient devenus illisibles par
accident ou par usure•. Une version abrégée d'un chapitre important se trouvera insérée dans tous les manuscrits qui présentent
déja l'un ou l'autre des caracteres que je viens d'indiquer, aux lieu
et place de la version complete. Bref, en appliquant ! la critique
1) Naville, Einleitung, p. 36.
2) Le résultat de cette étude est demeuré presque 6nlierement inédit; on
trouvera pourtant une édition critique du chapitre CLVI dans mon Mémoire su1·
quef,ques papyrus du Louvre, I. Le chapitre de la boucle, p. f-14.
3) J'ai déja signalé un fait identique pour les manuscrits du rituel de l'Embaumement (Mémoii-e sur quelques papyrus du Louvre, p. 16.)
21

�31.4

REVUE DE L'RISTOIRE DES RELIGIOl'(S

des manuscrits égyptiens du Louvre les memes procédés qu'on a
appliqués a celle des manuscrits grecs, on arrive a les grouper
par familles, dérivées chacune d'un seul manuscrit plus ancien.
Si, parcourant les inventaires du musée pour rechercher !'origine
des papyrus, et remontant, gra.ce aux indications acquises de
la sorte, jusqu'au premier possesseur, on finit par connaitre la
provenance de chacun d'eux, on s'aper&lt;;oit bientót que beaucoup
de ceux dont on peut reconstituer l'histoire, ont été découverts a
Thebes. Les noms et litres des gens pour qui ils ont été écrits,
confirment l'exactitude des renseignements ainsi obtenus : ce sont
des prophétesses de Khonsou et de Thot, filies de membres du
sacerdoce d'Amon-Ra., des pretres et des pretresses d'Amon-Ra. ou
de Montou thébain, appartenant par le sang ou par des alliances
a cette grande famille des prophetes de Montou et d'Amon, toutepuissante a Thebes, de l'époque saite a la fin de l'époque grecque,
et dont les cercueils historiés encombrent les magasins du musée
de Boulaq. D'autres papyrus, en plus petit nombre, proviennent
de Saqqarah et se rattachent a des originaux memphites ; mais le
temps m'a. manqué jusqu'a présent pour les analyser en détail.
Bref, j'en suis arrivé a me convaincre que la plus grande partie des
Livres des Morts, d'époque salle et d'origine thébaine, ont été copiés
sur quatre ou cinq exemplaires-types, conservés dans les archives
des corporations chargées de l'embaumement et de l'équipement
des momies. Cela n'a rien d'étonnant si l'on songe, en premier
lieu, que, meme au temps de la splendeur de Thebes, le nombre
de ces co:rporations ne devait pas etre tres considérable pour une
population qui, malgré tout ce qu'on en a dit, n'a peut-etre jamais
atteint le chiffre de cent cinquante mille a.mes ; en second lieu,
qu'a partir de la XXII• dynastie, la population diminua sans cesse,
et, par suite, le nombre des corporations funéraires. Quatre ou
cinq compagnies et, par conséquent, quatre ou cinq exemplairestypes suffisaient amplemement aux besoins de !'industrie mortuaire. Ces exemplaires n'étaient pas renouvelés fréquemment, car
on voit, par les blancs et les omissions signalées plus haut, que
l'on continuait a les prendre pour modele quelque temps au moins
encore apres qu'ils n'étaient plus en bon état. Quand ils étaient
hors d'usage, on en était réduit a les remplacer par une copie
complétée sur l'exemplaire d'une compagnie voisine.
Si les choses se sont passées de la sorte, comme je pense, les

3Hi

LE LIVRE DES MORTS

ressemblances extraordinaires qu'on a signalées entre les papyrus
d'époque sa'ite s'expliqueront aisément. 11 n'y a pas eu, vers l'avenement des Psamitik, codification voulue du Livre des Morts :
l'uniformité viendrait uniquement de ce qu'on a reproduit pendant
des siecles un petit nombre d'exemplaires-types, peut-elre dérivés
eux-memes de un ou deux exemplaires plus ou moins corrects
d'époque thébaine. L'identité serait le résultat d'un accidentmatériel, et l'histoire de la prétendue recension salte ne serait plus
qu'une histoire analogue a celle de la plupart des textes classiques
de l'antiquité grecque et latine.
G.

MASP.l!RO.

�1

L'APOLOGÉTIQUE ET L 0CTAVJUS

L'APOLOGETIQUE DE TERTULLIEN
ET

L'OCTA VIUS DE MINUCIUS FELIX
-~epui~ le milieu du xvn• siécle, 011 dispute pour savoir si la prem1ere defense du christianisme, écrite en langue latine est !'A 0 _
logétique de Tertullien ou l'Octavius de Minucius Félix;. On c!nvient du moins en général qu'entre les deux ouvrages les rapports
son! !els, que _l'un des deux est nécessairement en plusieurs
end~01ts u?e 1m1tat10n de l'autre' : ce fait sert de base commune ¡¡
la d1scuss1on.
Avant -~u'ell~ eftt _c?mmencé, c'est Tértullien qu'on regardait
comme . I ecr1vam or1gmal. La priorité lui a été de plus en pi us
contestee. Surtout une dissertation d'Ebert, l'éminent auteur d
l'Histoire de la littét-ature chrétienne latine, a terriblement com~
promis sa cause'. Depuis dix-huit ans que cette dissertation a été
publiée, elle conserve en Allemagne une grande partie de son
La dispute fut ouverte en
o i) "dB!
d¡
•

i6U par un savant réformé fran"Jl ·, ¡
· · t
. "...1, e m11Hs re
avi. . on e_ , dans ses ~clai~cissements familie1·s de la controver.se de l' Euchan,stie. Vo1r Paul de Féhce, Etude sur l'Octavius de M'inucius Felix, 1880.

2) M. Ha~tel, connu p~ur son excellente édition des ceuvres de Cyprien, pense
que Tertulhen et M. Fehx ne dépendent pas l'un de l'autre mais lous ¡ d
d'
· • ¡
.
,
es eux

un origma com°:1u~ qui n: nous sera~t pas parvenu (Zeitschrift für die oest.
Gymn., 1869). Mais Il est, ama conna1ssance, seul de son opinion qui to t

J

sé~uis~nte Ju'~lle parais:e a~ premier abord, n'est réellement pas sout;nab~e~
Elie a eté refutee en dermer heu par Reck (Theologische Quartalschrift t886
ersles Quartalheft).
'
'
. 3) Ebert, Tert. Ver!i;;ellni:i·s :ti i.llin. Fel., dans les Abhandlungen dct· phi!.
hist. l•~ss~ da Ko,e~igl. Saec!ts. A.c. der Wissenschaf't.1868 (et tirage a part).
Son Ilistúll'e, posteneure, a commencé a paraitre en f87-i-.

3i7

eréctil et parait faire autorité en France. L'ancienne opinion passe
pour vieillie. Chez nous on se contente ordinairement de la condamner a roccasion et d'une maniére assez sommaire •. Dans les
revues allemandes, le sujet est repris de temps en \emps dans son
entier et traité avec une sorte de passion. Les compatriotes d'Ebert
ont ruiné quelques-uns de ses arguments, mais en le critiquant
sur te! ou tel point, presque tous persisten! á lui donner raison
pour le fond 'e
Je voudrais soutenir l'ancienne opinion, véritablement aujourd'hui trop dédaignée. Je crois non seulement qu'il y a quelque
chose a dire en sa faveur, mais meme qu'on peut en démontrer la
justesse, et précisément par la méthode de la comparaison litté- '
raire dont on se sert surtout contre elle, avec une apparence de
force. J'essaierai done, dans la premiére partie de ce travail, d'établir l'antériorité de Tertullien par cette méthode, apres avoir dil
quelques mots sur la question des témoignages. Je discuterai
ensuile les principales objections de la thése contraire. En dernier
i) Voir cependant Aubé, Histoire des Persécutians, 2evol., 1878, qui s'appuie
surtout sur Keim (Celsus, 1873); et de Félice, ouvrage cité, qui s'appuie surtout
sur Ebert. M.Renan, dans son hfarc Am·ete, se contente d'une note de quelques
lignes, oll il renvoie a Ebert et a Keim.
2) Apres la dissertation d'Ebert parue en 1868, M. Hartel (article cité) la
coIIi.battit en i.869. Ebert n'en maintint pas moins danS son Histoire, en 1874,
l'antériorité de M. Felix qui avait été aussi soutenue par Keim dans son Celse,
en 1873. En 1878, Bonwetsch, dans son livre sur la date de la composition
des écrits de Tertullien, se range aux raisons d'Ebert. En 188i, M. Schultze,
dans les Jahrb. für p1'otest. Theol., reprend la tbese de l'antériorité de jTertullien et fait descendre l'Octavius jusqu'au temps de Dioclétien. 11 ·e st combattu,
la méme année et dans le méme recueil, par MOller. M. Loesche (méme recueil,
1882), sans se prononcer sur la date de l'Octavius, insiste sur les imitations
qui en font, dit-il, une mosalque, et dresse pour sa part le catalogue des
passages qui lui paraissent empruntés a Athénagore. En 1883, M. Schwenke
(méme recueil), dans un des meilleuts articles sur la question, tient pour les
conclusions d'Ebert, mais non sans critiquer certaines parties de son argumentation. Enfin, M. Reck (article cité), tout en concluant aussi dans le méme sens,
discute avec soin les opinions de ceux qui l'ont précédé. On consultera utilernent, pour l'historique de la question, son article, une note de celui de
M. Loesche, un article de la Theol. Literaturzeitung du 27 aoüt 1881, par
M. Neumann, et, en France, la lhElse de licence de M. de Félice. Les ouvrages
et les articles cités se trouvent a la bibliotheque de la Faculté de tbéologie
protestante de Paris, a !' exception de celui de M. Hartel.

�3{8

1

REVUE DE L HISTOIBE DES RELIGIONS

lieu, !'examen des rares circonstances historiques qui s'offrent ou
se. .laissent deviner dans l'opuscule de Minucius Félix confirmera '
s1 Je ne me trompe, les résultats dus a la comparaison littéraire.

Les témoignages et la comparaison littéraire.

~es témoignages sont ceux de Lactance et de Jéróme. Le premier de ces auteurs ne nous donne aucune indication chronologique. Au commencement du cinquiéme livre de ses fnstitutions
il juge les apologétes qui l'ont précédé lui-méme, et n'est con ten~
d'aucun. D'aprés lui, Minucius Félix est trop incomplet · Tertullien
~
' Cyprien
une lecture trop pénible; aussi n'est-il pas assez connu.
les surpasse, mais ses écrits laissent encore a désirer. Évidemment Lactance a suivi l'ordre de mérite ou d'influence et non
celui des temps. On a compliqué a tort notre probléme, quand on
a v~ dans ce passage autre chose qu'une gradation littéraire.
Jeróme, dans trois de ses lettres, donne des énumérations d'écrivains latins célebres, ou se retrouvent chaque fois nos deux
auteurs et ou Tertullien occupe toujours le premier rang. Par
malheur, ces énumérations ne concordent pas entre elles· il les a
écrites au courant de la plume, sans intention de faire u; classemen~ r~go~eux; .º~ n:en peut rien conclure. Dans son Catalogue
des ecr1vams eccles1astiques, la notice sur Tertullien précede cene
sur ~finucius Félix. Mais cette indication peut ancore ne pas
paraltre assez explicite, car Jéróme ne s'est pas toujours astreint
dans son Catalogue a suivre l'ordre des temps. Voici pourtant, de
~a part, un témoignage indubilablement chronologique. Ce sont
Justement les premiéres lignes de la notice sur Tertullien : « Maintenant, -dit-il, on le considere d'une maniere définitive comme
étant, apres Victor et Apollonius, le premier des Latins .• Quoi
qu'on en ait dit, cela signifie clairement qu'aprés des recherches
les curieux d'bistoire littéraire chrélienne chez les Latins n'avaien~
1
trouvé que ces deux auteurs dans la période antérieure a Tertullien et, par suite, qu'il venait chronologiquement le premier aprés
~ux. Ce passage restitue a la place assignée par Jéróme a Tertullien dans le Catalogue, toute son importance : il donne méme une
certaine valeur au fait que le nom de Tertullien vient toujours en

L'APOLOGÉTIQUE ET L'OCTAVIUS

319

tete de chacune des trois énumérations d'écrivains célebres qui s~
trouvent dansles épitres, en particulier dans l'épitre aMa_gn~s, qw
est elle-meme comme un catalogue des écrivains e~clésiastiqu~s.
Ainsi, le témoignage de Jéróme est constamment: et.ª~ ~~ms
une fois de la maniere la plus nette, en fave~r de 1, anten~nte de
Tertullien. De plus, il n'y a (contrairement a ce qu on a dit quelquefois) aucune contradiction entre ses indic~ti~ns et celles de
Lactance, ces derniéres ne se rapportant pas a l ordre chronologique.
. a
Le jugement de Lactance sur Tertullie_n n'en est pas moms
retenir. Aprés avoir loué sa science, il lu1 reproc~~ un. style pé_nible, le manque d'élégance et une grande obscunte_; ~efaut~ qui,
en rebutant les pa'iens, s'opposaient a l'influence m1ss10nna1r~ de
ses écrits. Les chrétiens durent regretter de bonne heure ~ une
telle force produisit si peu d'effet. L'un d'eux put avoir le des1~ de
lui rendre son utilité en la faisant passer dans un ouvrag~ cla1r et
agréable. Si ce chrétien fut Minucius Félix, une des ra1sons au
moins de ses imitations de Tertullien serait toute naturelle. Cette
raison se combine d'ailleurs avec d'autres, tirées de la nature particuliére de son talent, ainsi que nous allons le voir par l'examen
Jittéraire de I'Octavius.
Certains écrivains ont le talent de s'approprier les pensées,. les
senliments et méme les tours d'aulres écrivains sans c~_sser ?'etre
eux-memes : ils savent fondre dans leur style ces matieres etrangéres qui les enrichissent et ne les embarr~ssent. pas. ~nsi c~ez
nous Montaigne, Boileau, La Fontaine, Andre Chémer.' Lom de d1ssimuler leur industrieuse pratique, ils en tirent glmre : les deux
derniers ont joint a l'exemple la théorie. Minucius Félix, bien ~udessous d'eux comme auteur, cela va sans dire, n'e~ est pas ~oms
un artisle de ce genre et l'un des plus étonnants. D une.~ard1~sse
singuliére, c'est la Iittérature de sa pro~re la~gue_ qu 1~ butme.
Parmi les nombreux auteurs qu'il met a contributJ~n d une i:naniére incontestée, Cicéron est au premier rang; Seneque vient
ensuite. Puis, a une grande distance, Salluste, Virgile, Fl~rus et
d'autres. Une place doit etre faite a Fronton, mais on en ignore
l'importance. Car si Minucius cite, comme on sait, un disco~~s de
Fronton, qui était dirigé, au moins en partie, contre les chretie~s,
ce discours ne nous est pas parvenu, et nous n'en avons connais-

�320

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

sanee que par la tres courte et tres insuf.fisante mention qui en
est faite dans l'Octavius.
.
Puisque les principaux écrits exploités par notre auteur sont
ceux de Cicéron et de Séneque, voyons comment il procede a
leur égard ; c'est le meilleur moyen de nous préparer a étudier la
nature de ses rapports avec Tertullien. Commen&lt;;ons par les imitations de Cicéron, non seulement parce qu'elles sont de beaucoup les plus considérables, mais parce qu'on me parait avoir émis
a tort l'opinion qu'elles portent sur le plan méme de l'Octauius
et avoir ainsi donné tout d'abord une idée fausse de la manier;
dont Minucius Félix se sert des auteurs.
Commern;ons par rappeler en quelques mots le contenu de l'Octavius.

1

1;
I

J,

.

,

Minucius Félix l'a écrit pour les pai:ens cultivés de son temps. II
~es tro~v~ sceptiques, mais attachés par tradition et par .politique
a la rehg10n nationale et irrités de la voir menacée par des fanatiques ignorants, dont le nombre grossit tous les jours. Il veut
d'abord les tirer de leur scepticisme en leur démonlrant l'existence du Dieu unique et de sa Providence : c'était le premier
article de foi des chrétiens, et c'est par la qu'ils commencaient
l'instruction des catéchumenes. 11 montre ensuite que sur ce ·point
le christianisme est d'accord avec les systemes des grands philosophes. Puis, passant de l'exposition a la réfutation, il attaque le
paganisme et la prétention des Romains d'étre redevables de leur
grandeur a leur respect pour les dieux. II termine en détruisant
les préventions de toute sorte que l'ignorance et la haine avaient
amassées contre le christianisme. Quant a l'exposilion des dogmes
particuliers de la religion nouvelle, i1 la remet a uno autre fois,
persuadé d'ailleurs d'en avoir dit assez pour que le lecteur se
fasse chrétien. Celte apologie a la forme d'un dialogue, ou plutót
d'un proces plaidé par deux avocats devant un juge. Le paYen
Cécilius Natalis et le chrétien Octavius Januarius parlent l'un
apres l'autre, le premier développant les sentiments des pa'iens
tels que je les ai indiqués, le second lui répondant de point en
point, conformément au résumé que je viens de faire. Us ont pris
pour juge Minucius lui-méme, leur ami commun. Mais celui-ci n'a
pas besoin de rendre la sentence, car auparavant le pai:en se
déclare convaincu et convertí.
Dans cet opuscule, Minucius se montre nourri de la lecture des

L'APOLOGÉTIOUE ET L'OCTAVIUS

32i

amvres de Cicéron. 11 a spécialement utilisé le traité de la Nature
des dieux. D'apres M. Ebert, il en aurait méme pris le plan pour
modele. Cependant son but et celui de Cicéron sont tout différents. L'un veut conduire les pai'ens au christianisme, l'autre
entrechoquer les opinions des philosophes. La démonstration_ du
premier des dogrnes chrétiens, l'accord sur ce dogrne des p~ll~sophes avec les chrétiens, la réfutation de la religion opposee a
celle des chrétiens, sont trois des principaux objets de Minucius :
le quatrieme, la question des préjugés contre les chréti~ns, occupe
a lui seul la derniere moitié de chacun des deux d1scours. Le
traité de Cicéron se compase de l'exposition de la théorie des
épicuriens sur la nature des dieux et de sa réfutation au norn de
l'Académie; puis de l'exposition de la théorie des stoi:ciens sur le
méme sujet et de la réfutation que l'Académie s'empresse aussi
d'en faire. On ne voit pas, jusqu'a présent, grande analogie entre
les deux plans. Il est vrai que le débat sur la Providence se retrouve dans les deux traités : mais c'est avec un autre ordre et a
une autre place. 11 est vrai aussi que Cicéron signale le respect de
la religion cornme une des causes de la grandeur rornaine, mais
cette idée, sur laquelle nous aurons a revenir et qui était autrement vivante chez les pai'ens dans la période de l'ernpire que du
temps de Cicéron, ne pent pas étre considérée comme faisant
partie du plan du traité de ce dernier, car elle y occupe une place
tres secondaire. Pour passer du fond a la forme, celle du dialogue
est commune aux deux ouvrages. Mais depuis Platon au moins,
elle était banale. Justin l'avait déja introduite dans la littérature
chrétienne, et e'est lui qui devrait etre considéré sous ce rapporl
comme le modele de Minucius Félix, si l'on n'airne rnieux chercher
dans les controverses familieres de chaque ji,'lr, par lesquelles se
manifestait l'activité missionnaire, ou peu~étre mérne dans le souvenir d'un épisode réel, le type du cadre adopté par notre auteur.
Quant aux personnages, ceux de Cicéron sont des hornmes politiques considerables, ceux de Minucius de simples avocats. Les
premiers discutent, sans s'échauffer, des problemas purement philosophiques : les seconds se passionnent en rivalisant d'ironie,
d'indignation ou d'amertume au sujet de la question religieuse,
par laquelle la sociélé de l'empire est toute troublée. Le doute
inquiet et superstitieux du pai'en Cécilius Natalis ne rappelle ni
l'assurance moqueuse du sénateur épicurien Velleius, ni le calme

�322

r

1

REVUE DE L HrSTOIBE DES RELIGIONS

et fin scepticisme que l'académicien Cotta découvre librement a
ses amis dans ses jardins, mais qu'il cache en public sous son
masque de pontife. La marche des deux dialogues est aussi toute
différente. Comment les deux expositions de Cicéron, suivies chacune d'une critique et ou le lecteur est laissé libre de conclure,
ont-elles un air de ressemblance avec le drame de l'Octavius, dont
l'introduction est si particuliere, et qui se dénoue par la victoire
du chrétien? Ce dernier contraste est si grand, que M. Ebert luimeme l'a signalé.
Je pourrais insister, en opposant a ceux qui voient dans le plan
de l'Octavius une imilation du plan du traité sur la Nature des
dieux, ceux qui font consister le plan du meme Octavius dans un
résumé et une réfutation du discours que Fronton aurait faits
contre les chrétiens. Mais je crois en avoir dit assez pour montrer
que le plan de l'Oetavius n'est pas modelé sur celui du traité de la
Nature des dieux, et qu'il en est meme tres différent. Ce plan est
remarquable par sa simplicité et par la belle ordonnance de ses
parties. Le discernement des rapports essentiels d'un sujet et de
leur classement logique, qui passe a bon droit pour la qualité
maitresse de l'écrivain, était possédé a un haut degré par Minucius Félix. II se taille des matériaux dans les monuments d'autrui
comme dans une carriere, mais (et c'est un point qu'ilfallait éclaircir
pour déterminer le vrai caractere de son imitation littéraire) son
architecture est bien a lui.
Parmi ces matériaux, ceux qu'il a pris chez Cicéron sont en si
grand nombre, que leur nomenclature a pu remplir une dissertation spéciale. Les procédés au moyen desquels il les utilise, sont
naturellement a peu pres les memes que ceux qu'ont plus tard
décrits La Fontaine et surtout André Chénier. Celui qu'il emploie
le plus fréquemment, consiste a transporter dans son ouvrage des
endroits d'une étendue variable, sans en altérer l'idée. Il les introduit d'une maniere si naturelle, que si l'on ne connaissait !'original on ne devinerait jamais :
La couture invisible et qui va serpentant
Pour joindre a son étoll'e une étoffe élrangere.

Comme il n'a pas la ressource de la traduclion, il fait siens ces
endroits en leur donnant, au moyen de certaines modifications, la
couleur et la vie de son esprit. Au besoin, il sait les condenser

1

323

t'APOLOGÉTIQUE ET L OCTAVlUS

sans elre sec et sans avoir l'air d'un abréviateur. Que:quefois son
imitation est plus déguisée. Ainsi, s'emparant d'un tres_ long ~assage, il trouvera le moyen, sans rien changer_ a~x falts et a la
plupart des expressions, de tourner la pensé~_general~ e~.11:11 s~ns
contraire a celui de !'original, comme lorsqu il prend a l ep1cur1en
Velléius son énumération railleuse des systemes des philosophe~,
et qu'il la transforme en une éloquente ~éposit~on des me~es ~h1losophes en faveur de l'existence du Dieu umque.
bien c ~st
une métaphore qu'il fera servir a illustrer une autre idee._ Oclavius
veut dissoudre dans le courant de la vérilé !'amere sou~~re des
outrages dont le christianisme a été l'objet. Dans le _traite de la
Nature des dieux, le stoi:cien Balbus se propose de develop?er _sa
théorie avec l'abondance du discours continu, et non de la :edmre
en syllogismes, car de meme que l'eau d'un tleuve ne se gate pas,
tandis que le contraire arrive pour celle qu'on enfo~~e dans u_n
bassin ; ainsi, le courant du discours dissout les critiques~ tand1s
qu'une théorie enfermée dans des syllogismes ~st plus fac1le~e~t
attaquable. Octavius s'indigne, Balbus explique ~-ourquoi 11
emploiera un mode d'exposition plut0t qu'un _autre. L im~ge _ellememe dans le discours d'Octavius, a change de caractere . elle
est d:venue presque mystique. Enfin, il est dans les d~ux ~assages un meme terme que j'ai du traduire chaque fo1s d une
autre maniere, parce que les deux auteurs ne l'entendent pas dans
le meme sens.

?~

TanlOt je ne retiens que les mots seulemen~;
J'en détourne le sens el l'arl sait les contramdre
Vers des objets nouveaux qu'ils s'élonnent de peindre.

Ailleurs, Minucius combinera deux passages analogues, mais
pris a des traités différents
Unissant des mélaux dont il forme le sien.

n serait trop long de dresser la liste complete de ses p_rocédés.'

familiers en somme anos bons éleves de rhétorique. A peme est-1
nécessaire d'ajouter que Minucius, qui pillote s~ abon~a~~ent
Cicéron, ne le nomme jamais et que pourtant on na pas. et~ J~ste
en l'accusant de plagiat. 11 n'a commis ni la malhonnete~e m la
maladresse de vouloir employer son art a dissimuler complete~ent
ses larcins. Ce lettré, nous ne l'avons pas oublié, s'adresse a des

�324

lettrés. Apres les avoir délectés par la mignardise de son introduction, il leur procure le plaisir de s'applaudir de leur culture et
de leur finesse quand ils reconnaissent a l'improviste et sous la
piquante diversité des déguisements l'auteur classique qui ne leur
est pas moins familier qu'a lui. Ce qu'on peut dire c'est que,
jusqu'a présent, Minucius s'offre a nous comme plus industrieux
que fécond, et méme comme plus lettré qu'érudit, car plusieurs
fois les noms et les opinions des auteurs qu'il cite font partie des
morceaux qu'il tire de Cicéron. Cette derniére remarque nous pré·
pare autant que les précédentes a l'étude directe de ses rapports
Tertullien. Avant de les aborder, caractérisons ses emprunts
aavec
Séneque.

'

'

L'APOLOGÉTIQUE ET t'ocTAVIUS

7

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

Les écrivains chrétiens de langue latine ont généralement aimé
Sénéque, oú ils retrouvaient tant d'idées et de sentiments conformes aux leurs. Outre ceux de ses ouvrages qui nous resten!,
ils en utilisaient qui se sont perdus et que nous ne connaissons
guere que par des fragments qu'ils nous ont transmis, comme ses
Exlwrtations, ses Livres de Philosophie mora/e et son Traité des
Superstitfons auquel on doit faire une place a part a cause des
ressources qu'il leur fournissait pour la polémiqu8. Minucius
Félix a exploité, parmi les amvres de Séneque que nous possédons, les Epiti·es et le Traité sur la Providence. 11 ne s'est pas
moins servi des livres aujourd'hui perdus,mais comme il ne nomme
pas plus Sénéque qu~ Cicéron, on n'aurait jamais soupgonné cette
derniére sorte de larcins si certaines des citations de livres
perdus de Sénéque faites avec le nom de leur auteur par Lactance
et par saint Augustin ne nous découvraient !'origine de te! ou te!
endroit de I'Octavius. Le travail de recherches est ici nécessairement limité par le champ étroit des citations de Lactance et d'Augustin, mais si l'on avait sous les yeux les traités méme de Sénéque, peut -étre y ferait-on d'autres découvertes ' .
Pour le fond des choses, Minucius avait surtout demandé a
Cicéron des, noms et des opinions de philosophes et de mythologues ainsi que des raisonnements philosophiques. 11 demande
surtout á Sénéque, d'un cóté, des sorties railleuses ou dédaigneuses
a propos des dieux, de leurs prétres et du sot fanatisme de la
1) Cf. pour le passage sur le mystére d'Osiris, c. 22, le passnge de Senéque
sur le mJme sujet analysé par saint Augustin, Cité de Dieu, v1, 10.

,

325

..
sur la purete .du
d considérations pos11tves
ule ' de l'autre, es • D" et. (pour exp11·quer comment ce D1eu
culte a rendre au vra1 ieu
. . dont il éprouve l'homme
. . ) ur la mamere
permet les persecutwns ~ , rttéraires ils sont du méme genre
de bien. Quant aux procede_s _1 mai~ moins variés, puisque les
que ceux dont il use avec Creer~~• moins nombreux. C'est pouremprunts faits a Séneque sont ren le plus singulier exemple de
.
d •ers que se trouve
tant dans- ces
.
, . erm
, • de Minucms.
I1 s,agr·t de l'attitude ,des ma, la dextérite lrttera1re
C fameux passage, d un mou. . d e Ieurs bourreaux.
tyrs vis-a-vis
. e
n sait avec les mo d"fi
I .
.
, est calque, comme o '-' '
.
vement si passwnne •
t d'un passage non mmns
.
. s sur le mouvemen
d . le
cations necessa1re ,
.. d la Providence, a mire
. , .
dans son Traite e
.
fameux ou Seneque,
,
me de bien contre la fortune.
speclacle de la lutte de I hom .
dre en passant a un des arguCe qui précéde permet de repo~. .e t il un auteur qui a pris
Eb t Comment s ecr1 - . '
O
1
ments de M.
e_r .
. ·1 ~ ensuite imiter Tertullien! n pe~
Cicéron pour modele aura1t-1 p
ment un auteur qui a pr1s
se contenter de l~i dem~n~tr ~ e:s~ite imiter le chef d'une école
Cicéron pour modele aurart-1tp t il en esl ainsi. C'est que le mol
, •
, Et pour an
d ·¡
contraire, Seneque .
. . . t . celui d'assimilation van ra,
d'imitalion n'est pas tout a fart_J ~: _e ~linucius ne prend personne
mieux. Nous l'avons vu, en _rea I e me !'a cru M. Ebert. 11 s'ap.
méme C1ceron, com
1
pour modele,
pas
. a. l'occasion
ce qu,.ti trouve a sa convenance chez es
propr1e

fo

autres.
Tertullien on remarque d'abord
En arrivant it ses rapports ave\eux ue s;s rapporls avec Gicéqu'ils sont au moms auss1 n~mb
-~. de leur imporlance. On
ron ce qui donne tout de smle u~e t ee e l!inucius en utilisant
'
. d
· que de meme qu ·
'
est aussi frappe e voir .. d l
ture des dieux, se montre en
particuliérement le Traite eCa ."ª de méme son Octavius sou. des ceuvres de iceron,
.
.
"~énéral noum t
on seulemen t avec 1,Apologétique, ma1s auss1,
tienl des rappor s, ~-.ns fréquente, avec des pasd'
amere beaucoup mu111
. .. d
quoique une m
d Tertullien. Si la mahere e
sages de plusieurs autres ~u_vt~es etout philosopÍrique et celle de
. e· éron ava,t e e sur
ses emprunts a . te
et dans un
S, · e plutót mora Ie et relimeuse
,,.
ses emprunls
a
enequ
.
h
.
t·anisme
les
rapporls.
...
. ·n de celm du e r1s t
,
domaine deJa plus vo1s1
t elquefois les matiéres preavec Tertullien, tout en comprenan qu
de parlie comme on
t.
nt pour la plus gran
,
cédentes, appar ienne
.
. ialemenl chrétien. Ce sont
devait s'y attendre, a un domame spec

�326

1

1
1

327

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGlONS

i.'APOLOGÉTIQUE ET L'OCTAVIDS

des développements longs ou courts, mais d'une physionomie
caractéristique, des citations, des réflexions, des traits, des mouvements d'éloquence, des raillerias ameres ou ironiques, de
simples plaisanteries. Ce sont aussi des métaphores, des moules
de phrases, des expressions détournées de leur seos, des mots
singuliers. 11 est inutile de donner des exemples : on ne conteste
pas les faíts, mais seulement leur explication.
11 nous parait difficile d'imaginer qu'ici Minucius, renoncant tout
a coup a ses habitudes et a sa méthode, les transmetie, pour
ainsi dire, a un autre. La difficulté d'une !elle hypothese augmente
si l'on remarque a quels endroits du dialogue s~ trouvent les
rapports avec Tertullien. Daos les attaques du paien contre la
Providence, ils ne se manifestent que par quelques tournures,
quelques expressions, quelques analogies de détail, et cela est
naturel, puisque cette partie du sujet de l'Octavius ne se trouve
pas daos l'Apologétique. Daos la démonstration philosophique de
l'interlocuteur chrétien, apres le développement sur la Providence
emprunté a Cicéron et avant d'arriver au dénombrement des opinions des grands philosophes pris au méme auteur ; comme il
s'agissait de prouver l'unité et l'immensité divines, Cicéron paraissant ici faire défaut' (surtout pour le sentiment de l'immensité
divine qui ne se développa que plus tard), le vide qu'il laisse n'en
est pas moins cornblé fort á propos par un passage qui se retrouve
avec quelques changements daos l'Apologétique et qui comprend
entre autres beautés le magnifique mouvement sur !'ame naturelle·
ment chrétienne. Un peu plus loin, daos la partie du discours d'Octavius dirigée contre les dieux des paiens, c'est encore conformément
au traité de Cicéron qu'est développée la théorie évhémériste,
d'ailleurs familiere aux apologetes. Mais Cicéron n'avait pas parlé
de Saturne, considéré comme un ancien roi du Latium. Cette nouvelle !acune es! alors comblée avec non moins d'á-propos par
Minucius avec un passage dont les traits essentiels se retrouvent

cette fois encore daos 1'Apologétique. Enfin, lorsque Octavius
arrive aux calomnies conlre les chrétiens et a la justification
détaillée de leur conduite, les rapporls incontestables avec Tertullien se multiplient d'une maniere saisissante. N'est-il pas des
maintenant raisonnable de penser que la partie chrétienne de
l'Octavius a élé surtout constituée au moyen de l'Apologétique,
comme sa parlie philosophique !'a été surtout au moyen du

f) ll se peut qu'un ou deux traits du développement sur l'unité de Dieu aient
été empruntés par Min ucius a des passages perdus du premier Jivre de la

8:épublique, oll. il est question de cette unité apropos de la préférence de Scipmn pour le gouvernement d'un seul. Aucun de ces traits ne se retrouve
d'ailleurs cbez Tertullien (Ap. 17) qui, apres avoir mentionné I'unité de Dieu
nsiste aussitót sur son immensité et sur l'impossibilité oU est !'ho·mme de l;
connaitre.

Traité sur la nature des dieua;?

Cependani, quels que soient les procédés habituels de Minucius
et tout significatifs que paraissent les emplacements occupés daos
son traité par les morceaux en litige, on peut encore douter et se
dire qu'a la rigueur Tertullien aurait pu se comporter vis-a-vis de
Minucius comme Minucius lui-meme s'est comporté vis-a-vis de
Cicéron et de Séneque. 11 reste done a réfuter directement cette
hypothese, en rappelant combien la maniere de composer de 'fertullien s'écarte de celle de Minucius Félix.
Minucius s'efface derriere des personnages de dialogue. Tertullien, dans tous ceux de ses ouvrages qui nous restent, s'adresse
directement soit a des adversaires qu'il confond, soit a des freres
ou sreurs qu'il régente. Daos chaque traité, d'un bout a l'autre de
son discours, sa personnalité dominatrice demeure au premier
plan. On la sen! vibrer jusque daos les moindres parties de ses
mouvements d'éloquence, jusque daos les derniers chainons de
ses raisonnements. Minucius fait des écrivains profanes l'usage
littéraire que nous connaissons : il les laisse entrevoir daos une
sorte de clair obscur comme interpretes de la pensée des personnages derriere lesquels il s'est lui-meme dissimulé. Tertullien met
sa connaissance des auteurs en avant comme sa personne. 11 n'use
pas d'eux en lettré, mais il les cite en érudit. Ce sont des témoins
don\ il fortifie sa cause, non seulement par les faits qu'i!s apportent,
mais par l'autorité de leur nom. Voila de quelle maniere il emploie,
.entre beaucoup d'autres, Sénéque et Cicéron, ce dernier fort rarement. Le savant Varron,-au contraire, est un de ses garants favoris.
Il est évident qu'il lui arrive comme a Minucius ou a tout le
monde, d'alléguer des faits sans les appuyer du nom d'un auteur.
Mais ce qui ne lui arrive pas, c'est de prendre aux autres leur style.
On ne le surprend jamais a cultiver l'art de ravir a des écrivains
classiques ou non des tours ou des images, ni ajoindre a son étoffe,
par une couture invisible, une étoffe étra □ gere. Comme les chré-

�328

REVUE DE L'HlSTOlRE DES RELIGIO:NS

329

L'APOLOGÉTIQUE ET L'OCTAVIUS

tiens cultivés de langue latine, il devait lire beaucoup Séneque.
Un des derniers partisans de l'antériorité de Mioucius, apres des
recherches qui doivent avoir été soigneuses, n'a réussi a découvrir,
dans toutes les reuvres de Tertullien, que quatre ou cinq réminiscences de ce commerce avec Séneque 1 • Quel est l'écrivain dont le
style sortirait aussi original d'une épreuve analogue? On comprend
que Minucius ait appliqué sa méthode aux ceuvres de Tertullien :
pourquoi Tertullien aurait-il changé de méthode, uoiquement daos
ses rapports avec Minucius?
Dira-t-on que c'est parce que Minucius était chrétien, et que les
chrétiens se faisaient sans scrupule des emprunts les uns auic
aulres? Ici nous ne pouvons comparer la conduite de nos deux
auteurs qu'a l'égard des Grecs, car les écrits des chrétieris de
langue latine avec lesquels ils pourraient avoir des rapports ne
nous sont pas parveous.
Par cela meme, la partie la plus délicate de la discussion, celle
qui coocerne les rapports de style entre deux écrivains de meme
laogue, est écartée. Les apologetes grecs avaieot réuni une quantité
d'arguments contre les pai:ens : Tertullien et Minucius puisent
naturellement l'un et l'autre a cette sorte de trésor commun, mais
1c1 encore la différence entre leurs procédés se manifeste.
Minucius nous laisse ignorer l'existence de ses prédécesseurs :
quant a Tertullien, il leur rend justice, du moins au début d'un
de ses autres traités d'apologétique, et cela avant de donner un
argument qu'il annonce comme nouveau et dont le développement
remplira tout ce traité. Pour le dire en passant, cet argument est
le témoignage de l'ame naturellement chr étienne, et il eut été
difficile a Tertullien de le signaler comme une nouveauté, si
l'Octavius, ou cet argument se relrouve et dont Lactance nous
fait connaitre le succés~ avait été déja composé. On a cru prendre
Tertullien en tlagrant délit de plagiat parce que dans son traité
contre les Valentiniens, il fait les emprunts les plus étendus a Irénée, sans le nommer, dit-on. Comment a-t-on pu oublier que daos
les premieres pages de ce traité, mettant certainement a contribution, comme il lui eut été impossible de ne pas le faire, la riche
littérature théologique des Grecs, il commence par l'éloge de ceux
i) M. Schwenke, art. cité, pp. 275-5. Apres un minutieux examen, je ne
trouve qu'une ou deux de ces réminiscences qui soient incontestables.

qui ont réfuté avant lui l'hérésie valentinienne ! II les appelle
des personnages remarquables par leur sainteté et par leur supériorité : il dit qu'ils ont a la fois exposé et réfuté la doctrine des
hérésiarques dans des traités tout a fait complets ; il énumere
alors un Justin, philosophe et martyr; un Miltiade éloquent avocat
des églises; un Irénée minutieux investigateur de toutes les doctrines; enfin Proculus, montaniste comme luí. Que veut-on de plus?
Quel singulier plagiaire que ceJui qui met en lumiére avec tant
de soin et tant d'honneur ceux qui ont traité avant lui le meme
sujet? S'il s'était pénétré de l'écrit de Minucius au point de lui
emprunter des matériaux, des raisonnements, de longs développements, des ressources variées de style, et cela non seulement
dans son Apologétique, mais dans plusieurs de ses auLres ouvrages
ne l'aurait-il jamais nommé?
'
. Il est cependant quelqu'un que Tertullien reproduit et perfe~~10nne ~om:ent: c'est lui-meme. Ainsijles ecrivains originaux, quand
1ls ont a developper pour la seconde fois une pensée, la rendent
facilement avec les tours qui leur avaient plu tout d'abord; ou bien,
lorsqu'il s·agit d'une sill)ple idée, ils aiment a la reprendre jusqu'a
ce qu'ils en aient trouvé la forme définitive. C'est ce qu'on voit par
exemple chez Bossuet comme chez Tertullien.

11
Réponse aux principales objections tirées de la comparaison
littéraire.

Les adversaires de la priorité de Tertullien, séduits par les belles
proportions et par la clarté du traité du Minucius, ne remarquent
pas assez ala suite de quel travail cet auleur leur procure le plaisir
d'une lecture facile. Tres fermes dans leur opinion, ils alleguent
en sa faveur des faits qui détruiraient les considérations précédentes, s'Hs étaient exacts ou s'ils renfermaient les conséquences
qu'on croit pouvoir en lirer. D'ap!'es M. Ebert et ceux qui l'ont
suivi, certaines parties de l'Apologétique seraient inintelligibles
san~ le secours de l'Octavius. De plus, parmi les passages contestes, quelques-uns, imités de Cicéron ou de Séneque, porteraient
ainsi la marque de Minucius Félix. D'autres contiennent des citations qui seraient visiblement de premiere main dans l'Octavius .et
22

�330

0

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

que l'auteur de l'Apologétique aurait non moins visiblement remaniées pour donner le change.
La premiare observation n'a pas la force qu'on lui suppose.
Tertullien est aussi obscur dans ses autres ouvrages que dans
l'Apologéti']ue. Ce défaut vient d'une argumentation trop touffue et
trop serrée, d'une érudition surabondante, de l'affectation d'archa'isme. Minucius en clarifiant a loisir les parties de l'Apologétique qu'il utilisait, agissait d'apres la nature de son propre
lalent, et aussi, comme j e l'ai fait remarquer au commencement
de cette étude, d'apres son devoir.
On donne pourtant des exemples qu'on regarde comme décisifs.
On les tire d'abord du plqn de I'Apologétique. Exposons-le done 1 •
L'Apologétique est un plaidoyer adressé aux juges par écrit,
puisque dans les preces centre les chrétiens on leur refuse le
droit de se défendre. L'auteur commence par montrer combien il
est injm,te de ha'ir et de maltraiter par pur préjug~ des gens qu'on
ne connail pas. Comme on lui oppose la nécessité d'exécu ter les
lois contre les chrétiens, il en fait voir l'iniquité et rextravagance,
ainsi que la possibilité de les abroger ou de les laisser tomber en
désuétude, ce qui est arrivé pour tant d'autres lois. Les abords
débarrassés, vient le gros du plaidoyer. 11 se compose de la réfutation des accusations centre les chrétiens, en premier lieu de celle
des crimes secrets, en second lieu de celle des crimes publics et
sociaux. Ces accusations sont de plus, au fur et a mesure, rétorquées centre les pa'iens. L'innocence de ses coreligionnaires
démontrée, Tertulien réclame en leur faveur la liberté dont
jouissent les philosophes, auxquels on passe tout et qui valent
moins qu'eux. Maintenant, si les magistrats persistent dans leur
injustice, c'est leur affaire : le sang des martyrs est la semence
des chrétiens.
Un tel plan me parait simple et logique. M. Ebert voit dans
la partie relativa aux philosophes un épilogue rattaché d'une
maniere tres la.che au sujet principal. Cela vient de ce qu'il a cru
a tort que Tertullien avait voulu, dans cette partie, non réclamer
pour les chrétiens la liberté des philosophes, mais prouver, en
i) M. Harlel, donl je n'ai pu Jire l'arlicle (mentionné plus haut) qu'apres
avoir écrit ce tra.vail, a tres bien monlré que les reproches d'incohérence, etc.,
adressés a Tertullien, ne sont pas fondés.

1

331
suivant les traces de Minucius Félix, que le christianisme cst la
L Al'OLOGÉTIQUE ET L' OCTAVIUS

meilleure des philosophies. Cependant Tertullien établit tres clairement son intention, d'abord au début puis a la fin de ce développement qui des lors ne peut paraitre que naturel, nécessaire et
asa vraie place.
M. Ebert considere comme un épisode singulier et introduit
avec une maladresse dont on est tenté de sourire, le chapitre ou
Tertulien réfute la prétenticn des Romains d'etre redevables de
leur puissance a leur piété envers les dieux (ch. xxv). D'apres lui,
Tertullien, en utilisant l'Octavius assez a l'étourdie, se serait
aper&lt;;u a pres coup qu'il aurait sauté le passage ou ce point avait
été traité par son modele : il aurait alors réparé sa négligence
tant bien que mal, au moment meme ou il la reconnaissait,
quoiqu'il eút pu trouver un peu plus loin une meilleure place pour
son passage, s'il avait agi avec moins de précipitation. Ce nouveau
reproche me parait aussi peu fondé que le précédent. Terlullien,
fidele a son plan, a passé des crimes secrets aux crimes publics.
Arrivé a cette seconde classe il a commencé par le refus d'adorer les
dieux. 11 a donné les raisons de ce refus en rétorquant au fur et a
mesure les accusations centre les accusateurs, toujours afio de
suivre son plan. Son idée dominante a été qu'on ne peut adorer les
dieux des pa'iens, puisqu'ils n'existent pas et que le seul dieu véritable est celui des chrétiens. Apres avoir consacré a ce sujet quinzc
chapitres (x-xx1v) qui comprennent un peu plus du tiers de l'ouvrage, il estime sa démonstration suffisante. Toutefois, avant de
passer a un autre crime public, il déclare que puisqu'il a parlé des
Romains dans le seos étroit et national du mot (comme il venail
en effet de le faire avec abondance dans le chapitre précédenl), il
ne laissera pas de cóté le débat relatif a l'opinion de ceux qui prétendent que les Romains sont devenus les mailres du monde en
récompense de leur piété. Ce point était assez important pour
mériter un chapitre spécial. Nous savons en effet par Cicéron,
Horace, Valere Maxime, que l'idée d'attribuer la puissance des
Romains a leur piété était devenue une sorte de dogme. Longtemps
apres Tertullien, a11 v4 siecle, ce dogme durait encere et saint
Augustin, dans sa Cité de Dieu, se croira obligé de le combattrc.
C'est sans doule parce que notre auteur sent qu'il va froisser la
fibre nationale, particulierement vivante dans la partie latine de
l'empire, qu'il déclare qu'il ne se refusera pas a la lulte alaquelle

�332

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

Je provoque ce préjugé. Faut-il ajouter maintenant que pour ne
pas oublier une \elle partie de son sujet il n'avait pas besoin de
consulter un livre? qu'il n'était pas un érudit moderne, réduit au
secours des auteurs pour se faire une idée de cette époque, mais
un chrétien de la fin du n' siecle, entouré des pa1ens dont il
entendait les objections furieuses ! C'est done l'omission de ce que
M. Ebert appelle ironiquement un épisode qui aurait été singuliere.
Et c'est a la fin de la partie relative aux dieux, a une place á. part
que ce prétendu épisode devait venir. S'il eiit été différé jusqu'á
!'examen des rapports des chrétiens avec l'État, comme l'eut désiré
le savant critique, la question des dieux aurait été traitée en deux
endroits différents, contrairement aux regles du gout et sans
aucune utilité. Je cherche done en vain ce qui ressemble á. une
étourderie dans cette partie de l'ordonnance de l'Apologétique. Je
reconnais d'ailleurs que la transition'.par le nom romain a en elle_
meme quelque chose de familier qui rappelle la maniere dont on
passe d'un sujeta un autre dans la conversation. Seulement je ne
vois pas la une maladresse, mais un moyen de soulager l'attention
apres une discussion qui _a duré pendant quinze chapitres et qui
va reprendre. C'est, si l'on veut, un procédé d'avocat, qui n'a rien
d'élrange dans un plaidoyer de longue haleine, et surtout de la
part d'un homme que M. Ebert aime á. traiter d'avocat. Cette transition ne me parait done nullement le signe d'un embarras littéraire ou d'un emprunt.
On attaque, toujours sous le meme rapport, non seulement le
plan, mais les détails de l'Apologétique. On soutient, par exemple,
que précisément dans ce chapitre, toute l'argumentation de Tertullien contre le préjugé national des Romains est décousue et ne
peut s'expliquer que par une imitation trop rapide de l'argumentation parallele de l'Octavius . Ainsi Tertullien, en énumérant les
divinités faussement traitées de protectrices de l'empire, aurait
nommé Cybele tout d'abord et meme avant Jupiter sans qu'on
puisse savoir pourquoi : il ne l'aurait meme mentionnée que parce
qu'elle se trouve faire partie de l'énumération analogue de Minucius. Or, voici en réalité quelle est la suite des "idées. Vous prétendez, dit-il aux pa1ens, qu'une preuve de l'existence de vos
dieux c'est qu'ils ont récompensé les Romains de leur piété en leur
donnant l'empire du monde. Mais vous devez commencer par faire
une distinclion. Vous ne pouvez parler id que des divinités natio-

333
nales des Romains et non des divinités étrangeres. Car les dieux
n'étant par définition que des hommes des temps anciens qu'on a
jugés dignes de l'apothéose, ne peuvent, s'ils existen! encore, protéger que leurs compatriotes. Or les divinités vraiment romaines
sont obscures, ridicules, visiblement impuissantes ou fausses.
Vous me direz peut-étre qu'il faut pourtant mettre avec elles la
grande déesse Cybele, en l'exceptant du nombre des divinités
étrangeres, puisque les Romains descendent des Troyens et qu'ellc
est Troyenne.Je le veux bien. Voy,ons done comment elle aprotégé
les descendants de son peuple. Elle ne les protége pas du tout,
puisqu'elle a laissé mourir l'excellent empereur Marc Aurele, pour
lequel ses pretres l'ont priée trop tard. Done, pour ce qui concerne
Cybelé, la preuve de l'existence des dieux par la protection qu'ils
accordent aux Romains n'est pas valable. J'arrive mainten ant aux
divinités incontestablement étrangeres et d'abord a Jupiter, , etc.
- Peut-on voir des idées mieux liées ! La place accordée en premier
Jieu á. Cybéle (a pres les dieux purement romains) pouvait-elle
etre mieux justifiée ! Peut-on raisonnablement dire que Tertullien
ne la nomme que par hasard et parce que Minucius l'avait nommée 1 qu'ainsi on ne s'expliquerait pas la mention qu'il en fait
sans celle de Minucius? Le reste du chapitre n'est pas moins
logique.
Je crois pouvoir m'en tenir a ces exemples. Si je ne craignais
d'etre trop long, il me serait facile de montrer qu'aucun des autres
passages de l'Apologétique signalés par M. Ebe_rt avec la meme
intention n'a besoin pour etre compris d'etre considéré comme
une imitation d'un passage paralléle de l'Octavius. On continuerait
au contraire á. voir que l'obsession de cette hypothese est piuló\
nuisible qu'utile á. leur intelligence '.
J'arrive aux faits de la seconde classe, c'est-á-dire aux endroits de
l'Apologétique qui reproduiraient des endroils de l'Octavius imités
eux-memes de Cicéron ou de Séneque. Ici, nous dit-on, Tertullien
se trouve manifestement pris au piege. J'avoue, du moins en ce
qui concerne Cicéron, qu'il y aurait une co!Ilcidence facheuse pour
la cause de Tertullien si, dans les passages qu'on lui conteste, il
avait réellement imité un auteur don\ il parait avoir fait en général
L'APOLOGM'IQUE ET L'OCTA.VIUS

0

I

1) Quant au volo qui commence cb. x1v ~e l' Apol., tout le mouvement
demande nolo qu'a rétabli avec rairnn Havercamp.

�334,

1

REVUE DE L RISTOIRE DES RELIGIONS

assez peu d'usage et qui a été mis au contraire tellement a contribution par Minucius.
M. Ebert ne s'est mis en recherc.hes que pour les passages
relatifs a Cicéron. 11 en a trouvé quatre, et dans aucun d'eux la
dépendance de Cicéron n'est ni certaine ni meme probable. Le premier passage est caractérisé par l'idée que les Romains doivent
l~ur grandeur a !~ur piété. Nous avons déja vu qu'il s'agit fa d'un
heu commun qu on trouve ailleurs que dans Cicéron et qui fut
longtemps répété par les paiens. Le second passage consiste dans
une allusion a la légende de Castor et de Pollux annoncant a Rome
1~ défaite_ de Persée. (Nat. deor., u, 2, 6. Ap. 22. o~t. 7.) Cette
legende bien connue se trouve aussi ailleurs que dans Cicéron. Le
troisieme passage se réduit aussi a une allusion extremement
breve (Divin., n, 56, H6. Apol., 2~. Oct .. 26). Tertullien rappelle d'un
mot la réponse amphibologique de l'oracle a Pyrrhus. Tous ses
lecteurs &lt;'-ultivés la connaissaient, et par Ennius autant que par
Cicéron. Dans ces trois passages, remarquons-le, on ne saisit chez
Tertullien aucune trace de phrases mémes de Cicéron; on y voit
seulement une idée et deux faits connus. Minucius a son tour les
ulilise, et comme il en trouve l'expression littéraire dans deux
ouvrages de Cicéron, il la reproduit suivant sa coutume.
Dansle quatrieme et dernier endroit (Nat. deor., 1, 22, 60. Apol.,
46. Oct. 13), il s'agit d'un sage interrogé par un roi sur la nature
de la divinité et qui demande, pour répondre a cette question
d'abord un jour, puis deux, puis trois, puis toute la vie. Ici Ter~
lullien et Minucius different sur les noms des héros de cette
anecdote. Le premier indique Thales et Crésus, le second Simonide
et Hiéron. Le trait se retrouve dans Cicéron avec ces deux derniers
n?m_s. M. Ebert accuse Tertullien de les avoir changés expres pour
d1ss1muler l'emprunt qu'il fait a Cicéron par l'intermédiaire de
Minucius, et il lui reproche le peu de délicatesse de ce procédé.
Heureusement que tous les partisans de la priorité de Minucius
ne sont pas aussi durs pour l'auteur de I'Apologétique. L'un d'eux,
M. Schwenke, conjecture d'une maniere tres sensée que Tertullien
aura pris l'anecdote chez Varron, son auteur favori. En effet elle
se trouve déja dans les premieres pages du second livre aux
lfations, au début duquel Tertullien déclare qu'il discutera contre
les paiens en prenant pour base les ceuvres (aujourd'hui perdues)
de Varron.

L'.APOLOGÉTIQUE ET L' OCT.A.VIUS

Aucun des quatre passages signalés par M. Ebe:rt ne parait
d'ailleurs décisif a M. Schwenke. Seulement il en apporte lui-meme
un cinquieme apres lequel l'incertitude ne serait plus possible.
Cette fois Tertullien serait convaincu d 'avoir utilisé un passage de
la République de Cicéron par l'intermédiaire d'un passage de
l'Octavius. (Rep., III, 9, 15; Apol., 9. Oct. 30.)
11 s'agit des sacrifices humains reprochés au paganisme. Tertullien parle d'abord des enfants qu'on avait longtemps immolés a
Saturne, en Afrique. C'est en effet par cet exemple qu'un Africain,
s'adressant a des Carthaginois, devait commencer. 11 dit quand ces
sacrifices ont cessé d'avoir lieu publiquement; il cite le nom du
proconsul qui les interdit et qui fil mettre les pretres en croix en
les attachant aux arbres memes dont le temple ou ils commettaient
le crime était ombragé. IL en appelle au témoignage des soldats
de son pays qui firent cette exécution. 11 ajoute que ces sacrifices
se continuent en secret. Tous ces détails locaux, dont il est aujourd'hui le seul garant, portentle caractere d'une déposition personsonnelle; lui-meme, comme nous venons de le voir, en appelle non
a des livres, mais a la mémoire de ses compatriotes. Apres
quelques reflexions, il passe aux Gaulois qui eux, dit-il, sacrifiaient des hommes a Mercure. Ici nous surprenons une réminiscence de Varron dont on doit la remarque a M. Schwenke,
quoiqu'il s'efforce d'en annuler l'importance. &lt; Quelques-uns,
comme les Carthaginois, dit Varron (dans Augustin, Civ. Dei, vn,
'19), immolaient a Saturne des enfants, d'autres, comme les Gaulois,
lui immolaient méme les hommes. ~ Terlullien, avec Varron, passe
des Carthaginois aux Gaulois, et avec lui encore, oppose l'immolation des enfants et celle des hommes. La réminiscence, légere
d'ailleurs, consiste surtout dans cette antithese, et il ne suffit pas,
pour Oter toute valeur au rapprochement, de faire observer que,
chez Varron les Gaulois sacrifient a Saturne et non a Mercure.
Apres les Africains et les Gaulois notre auteur indique les Scythes
de la Tauride, dont le cas était popularisé par les pieces de théatre
auxquelles il renvoie. Il rappelle enfin qu'a Rome méme la statue
de Jupiter Latiaris était arrosée du sang d'un gladiateur.
La menlion des sacrifices humains en Tauride se trouvant a la
fois dans Cicéron et dans Minucius Félix prouve ici, d'apres
M. Schwenke, le larcin de Tertullien. C'est ce que nous verrons
apres avoir analysé le passage de Minucius.

�•
336

REVUE DE L'IDSTOIRE DES RELIGIONS
1

Celui-ci commence aussi par l'immolation des enfants a Saturne,
mais én la mettant entierement au passé, en la désignant d'une
maniere générale, saos aucune des circonstances de temps et de
lieu, sans aucun des détails précis et pittoresques que le Carthaginois Tertullien rappelle a ses compatríotes. On comprend que
l'auteur de l'Octavius ait laissé de cóté ce qui n'intéressait particulierement que les habitants de Carthage : on comprend aussi que
s'il a écrit plus tard que Tertullien, il ait tout a fait relégué les
sacrifices a Saturne dans le passé: On ne retrouve pas non plus
chez lui les rétlexions de l'auteur de l'Apologétique, mais seulement un des derniers traits qui les terminent : &lt; On caressait Jes
enfants, dit Tertullien, pour qu'ils ne fussent pas immolés en
!armes. , - « En les caressant et en les baisant, dit Minucius, on
élouffait leurs cris, pour ne pas immoler une victime plaintive. »
Ne voit-on pas un imitateur forcé de choisir parmi les développements de son modele a cause des dimensions beaucoup plus resLreintes de son propre ouvrage, mais enchérissant sur ce qu'il
conserve et le commentaot avec art? Minucius passe ensuite aux
habitants de la Tauride et a l'Égyptien Busiris, qui immolaient
leurs hótes, puis aux Gaulois, qui sacrifiaient, dit-il, a l\fercure
eles victimes humaines, ou plutot inhumaines. Ici se place son
imitation incontestable du pasaage de la République. Cicéron parle
de la variété des coutumes humaines : &lt; Combien ont cru, dit-il,
comme les habitants de la Tauride, comme le roi d'Égypte
Busiris, comm e les Gaulois, comme les Carthaginois, qu'il était
pieux d'immoler aux dieux des victimes humaines. &gt; ll est superflu
tle montrer avec quelle habileté de classement, Minucius utilise
son emprunt. Il termine, comme Tertullien, par le cas des
Romains, 'Illais en ajoutant d'autres exemples a celui de Jupiter
Latiarís.
On n'a pasa s'étonner que Minucius ait passé dans un méme
développement de Tertullien a Cicéron pour retourner ensuite a
Tertullien : en agissant ainsi, il reste fidele a l'art et a la complexité de ses procédés littéraires. Quant a Tertullien, nous avons
vu chez lui les sacrifices des Gaulois venir aussitót·apres ceux des
Africains a cause d'une réminiscence de Varron, et daos un ordre
différent de celui de Minucius. Jl ne mentionne pas le roi Busiris :
il n'a en lilige avec Cicéron que le cas des habitants de la Tauride, cas bien co111Ju, faisant parlie, pour ainsi dire d'une maniere

L APOLOGÉTIQUE ET L'OCTAVIUS

il37

inévilable, des grands exemples de sacrifices humains, et rappelé
d'ailleurs par Tertullien avec un tour et des termes tout spéciaux.
Ce cinquieme exemple rentre done dans la classe des quatre premiers, et n'a pas une plus grande valeur.
Apres avoir essayé d'appliquer le procédé de M. Ebert avec plus
de précision que l'inventeur, M. Schwenke en étend l'usage, et,
au lieu de la présence de traces de Cicéron, prend celle de traces
de Séneque pour critere. Mais ici, le procédé lui-méme mérite
beaucoup moins de confiance. On sait que si Tertullien parait
n'avoir guere aimé Cicéron, il lisait Séneque, et qu'en dehors des
citations qu'il en fait, on trouve une ou deux fois chez lui des
réminiscences certaines de son commerce avec cet auteur. 11 faudra done ici prouver clairement que les rapports avec Séneque,
une fois constatñs, ont eu lieu par l'intermédiaire de l'Octavius.
L'entreprise est bien délicate. M. Schwenke croit l'avoir accomplie
avec un suecas indéniable, au moins pour un passage de Tertullien. Seulement, ce passage ne se trouve pas dans l'Apologétique.
11 a fallu aller le chercher dans un traité d'un temps postérieur, et
dont le sujet est tout différent. Tertullien serait demeuré sous l'influence de I'Octavitts au point d'en avoir encore imité une phrase
daos le premier de ses cinq livres contre l'hérétique Marcion.
J'ai déja fait remarquer daos la premiare partie de cette étude,
qu'il était naturel que Minucius eut fait des emprunts aux diverses
reuvres de Tertullien en exploitant de préférence l'Apologétique,
comme il avait fait des emprunts aux diverses reuvres de Cicéron
en exploitant de préférence le traité de la Nature des dieux, mais
il faut ici résoudre directement la difficulté particuliere qu'on nous
propose.
Daos son premier livre contre l\farcion (c. 18), Tertullien ridiculise la prétention de cet hérétique a créer un dieu nouveau :
« Si, dit-il, il arrive a un homme d'inventer un dieu, comme Romulus l'a fait pour Consus ; Tatius pour Cloacina ; Hostilius
pour la Peur ; Métellus pour Alblll'nus et quelqu'un, il y a un
certain temps, pour Antinoüs, on peut passer aux autres cette fantaisie, mais quant a Marcion, nous le connaissons; c'est un simple
patron de navire et nullement un roi ou un général. • D'un autre
cóté, on lit dans l'Octavius (c. 25), a propos de l'obscurité et du
ridicule de ces dieux purement romains, auxquels il faudrait rapporter l'agrandissement de l'empire : • Quant aux dieux domes~

�338

0

RE\"UE DE L HISTOIRE DES RELIGIO:-IS

tiques Lies Romains, nous les connaissons: ceux de Romulus sont
Picus, Tibérinus et Consus, et Pilumnus, et Volumnus. Tatius a
inventé et adoré Cloacina, Hostilius, la Peur et Ia Paleur ... &gt; Enfin
Séneque, daos son traité de la Superstition (cité par Augustin,
Civ. Dei, VI, 10), avait dit, en rabaissant les dieux des Romains
au profit de la théologie naturelle : , Talius a inauguré la déesse
Cloacina; Romulus, Picus et Tiberinus ; Hostilius, la Peur et la
Paleur ... &gt;
Trois des cinq parlies dont se compose l'énuméralion de Terlullien se retrouvent done, avec quelques légeres différences, a la
fois daos Séneque et daos Minucius. Le traité de Sén~que 011 elles
se trouvent est un de ceux qui lui étaient le plus familiers, a cause
de l'usage qu'en faisaient les chréliens pour la controverse. Ce
n'est pas tout. Comme le remarque M. Schwenke lui-meme, le
passage de Séneque dérive vraisemblablement d'un passage de
Varron aoalysé par saint Angustio (Civ. Dei, IV, 23), de ce Varron,
l'auteur favori de Terlullien et qui, cette fois encore, s'offre a
nous au moment 011 nous nous y attendions le moins. L'bypothese du recours a l'Octavius n'est done aucunement nécessaire.
La reproduction caractéristique d'un tour de phrase suffirait, au
contraire, a prouver que :Minucius, fidele a ses procédés liltéraires,
est encore ici l'imitateur de Tertullien. « Quant a Marcion, nous le
connaissons, » avait dit celui-ci. , Quant aux dieux domestiques
des Romains, nous les connaissons, » dit Minucius en commenqant
son développement.
Ainsi, les deme premiare.,; sortes d'objections ne sont pas probantes. On n'a réussi a démontrer, ni que certaines parties de
I'Apologétique sont inintelligibles sans l'hypothese d'emprunts a
l'Octavius, ni qu'en certains endroits des emprunts de l'Apologétique a l'Octavius sont rendus évidents par le transport dans le
premier traité d'imitalions de Cicéron ou de Séneque qui existent
incontestablement dans le second. U me reste a montrer que la
troisieme espece d'objections, due encore a M. Ebert, n'a pas une
plus grande valeur, et que dans le seul exemple qu'on nous en
donne, Tertullien ne peut etre convaincu d'avoir cité des noms
d'auteurs u'apres Minucius.
Ici encore, en se guidant d'apres l'analogie, on peut considérer
d'avance comme probable que Minucius, qui cite beaucoup de
noms d'auteurs d'apres Cicéron, sans nous prévenir, aura pris la

1

L APOLOGÉTIQUE ET L'OCTAVlUS

339

meme liberté vis-a-vis de Terlullien. Mais ici encore il faut examiner le casen lui-meme.
Tertullien (Apol., 10), pour prouver que Saturne n'était qu'Ul'l
homme se réfere a deux auteurs grecs, Diodore et Thallus, ainsi
qu'a de~ auteurs latins, Cassius Severus et Cornelius Nepos. ~inucius (Oct., 21) en fait autant. On remarque en faveur de sa pr10rité, que l'ordonnance de son passage est plus réguliere. Nous en
convenons, mais nous savons pourquoi il donne a l'occasion une
derniere touche a son modele. 11 y a plus, dit-on. Minucius avait
voulu citer !'historien Cassius Hemina ; il avait dit • Cassius dans
son histoire. &gt; Alors Tertullien, par étourderie, a cru qu'il s'agissait de l'orateur Cassius Sévérus, et pour mieux faire preuve
d'érudition, il a complété le nom comme il l'avait compris : il a
ensuite répété son erreur daos son second livre aux nations.
11 est possible que Tertullien, en écrivant • Sévérus • au lieu de
, Hémina, &gt; ait commis une erreur, quoique la répétition de son
assertion, la perte des ouvrages des deux Cassius, l'absence du
nom d'Hémina non seulement chez Minucius, mais aussi plus tard
daos le passage analogue de Lactaoce, permettent d'hésiter a se
prononcer sur ce point. Mais son erreur, s'il l'a commise, serait
incroyablement lourde dans le cas 011 il aurait imité Minucius, car
celui-ci lui 0tait d'avaoce toute excuse en écrivant « Cassius dans
son Histoire, » et en l'avertissant ainsi en toutes lettres de ne pas
confondre !'historien avec l'orateur. Comment peut-on croire que
Tertullien, l'érudit et !'amateur d'archai'.smes, aurait ignoré le vieil
historien Hémina, cité pour ses archa1smes par les grammairiens,
au point de le prendre pour l'orateur Sévérus, apres avoir été
dO.ment prévenu que c'est d'un historien qu'il s'agissait? S'il s'est
réellement trompé, le plus simple n'est-il pas d'admeltre que Minucius, venant apres lui, aura remarqué cette défaillance d'une
mémoire trop chargée et aura fait la correction dans son propre
ouvrage? C'est l'explication qui a paru longtemps la meilleure.
Elle n'est pas affaiblie parce que Minucius, peut-etre rendu circonspect par l'autorité de Tertullien, a écrit • dans son Histo ire »
au lieu de mettre le nom d'Hémina a la place de celui de Sé vérus.

�34-0

L'APOLOGÉTIQUE ET L'OCTAVIUS

REVUE DE L'mSTOmE DES RELIGIONS

Les circonstances historiques.

J'ai du suivre les adversaires de la priorité de Tertullien dans
leurs analyses minutieuses et hasardeuses. C'est a bon droit que
la comparaison liltéraire leur a paru le plus sur moyen de résoudre
notre probleme. Mais je laisse a juger s'ils ont réussi, par leur critique de détail, a rabaisser l'auteur de l'Apologétique au róle d'un
écolier étourdi, maladroit, de mauvaise foi, qui se cache et qu'on
prend en faute. 11 resterait maintenant a examiner les circonslances historiques qu'on peut entrevoir dans I'Octavius. Sur cedernier point, je me bornerai a quelques remarques relatives a l'hisloire de la littérature latine, a celle de l'empire et a celle de
l'Eglise.
Sous les Antonins, les auteurs demandent surtout le relief de la
pensée a l'éruditíon et celui du style aux archai:smes. C'est le
groupe des Fronlon, des Aulu-Gelle et des Apulée que Tertullien,
venu un peu plus tard, dépasse de son christianisme et de son
génie, mais auquel il appartient encore. A partir du m0 siecle, on
tend a devenir plus clair, plus classique. On préfere la langue de
Virgile et celle de Cicéron a celle d'Ennius et a celle de Plaute. Les
pai:ens a qui le fond manque, imitent d'une maniere languissante
les grands écrivains. Chez les Peres, Cyprien, tout africain qu'il
soit, et bien qu'il conserve dans son véritable premier essai d'écrivain chrétien l'afféterie mise a la mode par Fronton, parle une
langue singulierement plus intelligible que celle de Tertullien. Au
commencement du rve siecle, Lactance méritera le nom de cicéronien. Plus tard encore, Sulpice Sévere, célebre pour son élégance,
prenant Salluste comme modele et usant de procédés analogues a
ceux que nous avons remarqués chez Minucius, trouvera, par
exemple, le moyen de peindre l'hérésiarque Priscillien en modifiant le portrait de Catilina. C'est apres les Antonins et dans une
période qui comprend les mº et iv• siecles, qu'on rangerait le plus
naturellement au point de vue littéraire l'auteur élégant et peu
original de l'Octavius. On peut préciser davantage. Les archa:ismes
qui subsistent encore dans son style, engageraient a le placer dans
la premiere partie de la nouvelle période. De plus, il semble

;H,l

a ppartenir a la meme école que Cyprien considéré dans sa premiere maniere, si l'on en juge par la mignardise de l'introduction
du discours a Donat, en y joignant les réminiscences d'auteurs
classiques contenues dans ce traité. Enfin, comme on trouva
plus tard trop obscures les reuvres de Tertullien, Minucius n'a pas
pas du vivre bien loin du temps ou toutes récentes encore elles
passionnaient les fideles et ou un Novatien et un Cyprien se
formaient en lisant avec ardeur les reuvres du maitre. Nous nous
trouvons ainsi dirigés vers le second quart du mº siecle. Cherchons
a serrer la réalité de plus pres encore et a enfermer la composition
de l'Octavius entre deux dates. A cause de la grande familiarité
dont il témoigne, non seulement avec l'Apologétique, mais avec
!'ensemble des cauvres de Tertullien, il n'a pu parailre au plus tót
que dans les dernieres années de la vieillesse de cet écrivain, et
plus probablement encore apres sa mort. On la place en gén~ral
vers 240. D'un autre cóté, si dans ses deux premiers traités de
tres peu postérieurs a sa conversion, Cyprien a été l'imitateur de
Minucius, comme le veut l'opinion commune, qui me parait encore
ici la plus raisonnable, l'Octavius n'a guere pu etre compasé
apres l'an 246, date généralement acceptée de la conversion de
Cyprien, c'est-a-dire apres les deux premieres années du regne
de Philippe l'Arabe. C'est done entre les années 230 et 246, qu'il
conviendrait de le situer 1 • Voyons si les rapports avec l'histoire
de l'empire, interrogée a part, nous donneront des résultats
analogues.
Tertullien vit dans un temps encore glorieux et prospere. I1
signale a deux reprises la situation tlorissante de l'empire, fait des
vreux pour sa durée et parle des empereurs avec honneur'.
Minucius traite l'empire non seulem11t avec indifférence, mais
avec dédain et meme avec une sorte de haine. S'il fait allusion
aux empereurs, c'est en les persitlant a propo:i de leurs apothéoses
i) Mon collegue M. Ménégoz a attiré mon attention sur la date de la mort de
Tertullien a prendre comme point de départ. Mais cette date étant incertaine et
l'Octavius ayant pu a la rigueur étre composé pendant la vieillesse de Te~tullien, j'ai mieux aimé prendre 230 que 240. Quant au terminus ad quem, Je
ne puis penser avec M. Schultze que l'Octavius ait été composé sous Dioclétien,
et je renvoie a la critique de son arlicle par M. Mreller.
2) V. pour l'empire, de anima 30, de Pallio i; pour les empereurs, Apol.
31-34.

�342

REVUE DE L'msTOIRE DES RELIGIONS

ou pour tlétrir leur corruption ou pour signaler leurs dangers avec
une satisfaction méprisante. On a pu dire de lui qu'il n'est plus
Romain •. Comme son intention n'était pas de choquer gratuitetement ses lecteurs, nous devons supposer qu'il s'adressait a eux
dans un temps ou le patriotisme s'était généralement affaibli, c'esta-dire au plus tót apres le regne de Septime Sévere lorsque (sans
parler du syncrétisme des civilisations et des cultes nettement
signalé par notre auteur •), le désordre et la ruine succédant peu a
peu a la sécurité et ala richesse, détachaient le monde de l'empire
et des empereurs. Certains traits de l'Octavius sembleraient nous
reporter au commencement de celte période, c'est-a-dire au regne
de Caracalla. Les railleries sur l'apothéose des vieux empereurs
font penser au souvenir qu'avait laissé la magnifique cérémonie de
l'apothéose de Septime Sévere : la menlion des tragédies que suit
d'ordinaire le partage de l'empire rappelle le fratri;ide de Caracalla, les doutes sur la verlu des Vestales ainsi que l'allusion au
supplice de quelques-unes d'entre elles ramenent a celles que
le meme Caracalla fit enterrer vives•. On sait enfin que le défenseur
du paganisme dans le dialogue est Cécilius Natalis de Cirta et qu'on
conserve a Constantine, l'ancienne Cirta, les inscriptions de monuments élevés en l'honneur de Caracalla par un Cécilius Natalis,
triumvir de cette ville '· Quoique l'identité de ce Cécilius Natalis
avec son conciloyen et son homonyme ne s'impose pas, cette
singuliere coYncidence ne nous en ramene pas moins encore au
regne du fils de Septime Sévere. Cependant l'indifférence vis-avis de l'empire et le mépris des Césars ne s'étaient pas encorc
alors développés d'une maniere assez générale pour pouvoir paraitre
sans inconvénient dans un écrit destiné a des lecteurs pa'iens
qu'on voulait gagner et non indisposer. Le traité se place mieux
i) V. !'Oct. 25 sur les origines de l'empire et les causes de sa grandeur,
2i sur les apothéoses (cf. ad. nat. I, i7); 'J7 sur les empereurs. C'est M. Duruy,
Rist. rom., VI, p. i76 de la i•• éd. qui dit que Minucius n'est plus Romain.
2) Oct., 20, « antequam gentes ritus suos moresque miscerent. »
3) V. Hérodien pour l'apothéose de Sévere et le supplice des Vestales.
Remarquer aussi que le trait de l'Octavius contre les Vestales (25) ne se trouve
pas dans le passage analogue de l'Apol. (i5) sur l'impureté dans les temples.
D'apres Hérodien, les Vestales étaient innocentes, mais Minucius n'y regarde
pas de si pres.
-i) Corpus inscr. lat., VIII, n•• 6996, 7094.-8.

L' APOLOGlrrlQUE ET L'OCTAVWS

343

a

ce point de vue, apres les infamies d'Elagabal et les morts
tragiques de neuf empereurs en vingt ans. L'impression qu'on
en retire est celle qui regne d'un bout a l'autre du discours a Donat
ou Cyprien, par exemple, a développé en les imitant, les quelques
mots de Minucius surla misérable condition des Césars 1 • D'ailleurs,
et pour ne prendre avantage ni dufait que Cécilius Natalis, si c'est
réellement de lui qu'il s'agit dans les inscriptions, était alors
pa'ien d'apres leur témoignage et que le dialogue a été ~crit ap:es
sa conversion • ni du fait que ce meme dialogue aurait cu heu
d'apres l'auteur' assez longtemps avant le moment ou. il le r~con t e,
les souvenirs du regne de Caracalla élaient encore assez v1vants,
une vino-taine d'années apres la fin de son regne, pour qu'on ptll
y faire illusion sans courir le risque de n'etre pas compris. L'his['.)ire politique ne s'oppose done pas aux résultats que nous a
donnés l'histoire littéraire et tend plutót a les confirmer.
Si on se tourne en dernier lieu du cóté de l'Église, on sent qu'au
temps ou écrit Minucius, elle se trouve dans un~ période de tr_anquilité. Les derniers critique&lt;: s'accordent avec ra1son sur ce pomt.
Minucius a la différence de Tertullien, ne réclame pas contre la
persécuti~n. 11 veut convertir et la grace ~a~iérée d_e_ so~ i~troduction aurait quelque chose d'atroce s'il s etait amuse a decr1re le
jeu des ricochets pendant qu'on torturait ses freres. Seulemen~ l~~
parlisans de son antériorité placent cet intervalle de _tranq~1~1le
entre la persécution de Marc Aurele et celle de Sept1me Severa
tandis que nous devons la placer apres celle de Sévere ou celle de
Maximin.
n est cependant question de martyrs dans l'Octavius. Mais la
paix de l'Église n'était jamais tout a f~i~ complete. 11 suffi_sait d'un
soulevement populaire contre les chretiens de quelque VIlle pour
obliger les juges a remon~e: sur leur tri~unal e~ ?our renou~eler
une persécution locale. D a1lleurs plus d un chretien chercha1t de
lui-meme le martyre, surtout depuis que tant de privileges
s"étaient successivement attachés a cette condition. On a voulu
voir dans l'Octavius des souvenirs de la persécution de Lyon
sous Marc Aurele. Mais quelle différence entre les martyrs de Lyon
i) Ad Donatum, t3.
.
2) Ce qui a rapport a Cécilius est en somme trop conJectural pour pouvoir
servir utilement a la discussion.

�344

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

et ceux que notre auteur met en scene ! D'un cOté le silence devant
les juges ou rarement un mot sévére, de I'autre une attitude
hautaine et provocante, les bourreaux raillés, !'insulte jetée au juge
qui prononce la sentence 1 • Ce ne sont pas la les moours du u• siecle, mais celles d'un temps ou le martyr, grand dignitaire de
l'Église, était devenu le personnage souvent peu supportable que
l'évéque avait peine a maintenir sous son autorité lorsque, apres
avoir échappé aux tortures, il reprenait sa place parmi ses freres.
Nous voici enrore ramenés au m0 siecle s.
Cependant, dira-t-on, et l'on pensera avoir énoncé l'objection la
plus forte, celle qui a été mise en avant par les premiers adversaires de la priorité de Tertullien, celle derriere laquelle on paraiL
vouloir se replier quand le terrain de la comparaison littéraire
devient trop peu sur, cependant tout ce qui précede n'est-il pas
détruit par le fait indéniable que Minucius a écrit pour réfuter un
discours dirigé contre les chrétiens par Fronton, précepteur de Marc
Aurele? J'ai toujours cherché en vain,jel'avoue, quelle pouvait étre
la force de cet argument. Je veux que Fronton, dont il n'est question
dans l'Octavius qu'au sujet des prétendues débauches apres les
agapes, ait écrit tout un discours contre les chrétiens. Je veux, ce
qui est beaucoup accorder, que Minucius ait visé ce discours d'un
bout a l'autre de son traité. Que tirera-t-on de la? En quoi est-il
nécessaire que la réfutation ait eu lieu peu d'années apres le discours lui-meme? Je pourrais faire remarquer qu'avant l'invention
de l'imprimerie les écrits se répandaient beaucoup plus lentemenl
que de notre temps et pouvaient sans inconvénient etre l'objet
d'une réfutation beaucoup plus tardive. Je me contenterai de
répondre que d'apres le raisonnemeot de nos adversaires, Josephe,
puisqu'il a réfuté le calomniateur des juifs, Apion, aurait du etre
plus ou moins son contemporain, tandis que les écrits de l'un et de
l'autre sont séparés par plus d'un demi-siecle. De meme, et pour
i) Oct., 37 : « Cum strepitum mortis et hororem carnificis iridem inculcat
cum libertatem suam adversus reges et príncipes erigit. .. Cum triumphator et
victor, ipsi qui adversum se sententiam dixit insultat !
2) ll ne serait pas impossible que ces confesseurs, qui revendiquent si 6.érement leur liberté vis-a-vis des empereurs eussent été des familiers de la maison
d'Alexandre Sévére (cf. Eus., H. E., v,, 28), trainés devant le tribunal de Maximin et répondant a ce b:i.rbare avec le mépris que tout le monde manifesta
bientOt pour lui.

345

L' APOLOGÉtlQUE ET L' OCTAVIUS

rentrer dans la controverse chrétienne, Origene aurait du, puisqu'il réfuta Celse, etre aussi plus ou moins son contemporain,
et avoir vécu sous les Antonins, tandis qu'il est aussi séparé de
lui par plus d'un demi-siecle. L'analogie est done favorable a
l'existence d'un notable intervalle entre l'attaque de Fronton et la
réfutalion de ~finucius. Cela s'ex plique. Pendant la premiere moitié
du mº siecle, daos ce lle période de civilisation s yncrétiste et de
paix de l'Église ou l'on arrivait de toutes pa rts au christianisme, il
était a propos d'achever la réfutation des préjugés que les gens ~ultivés pouvaient conservera son égard. C'est alors qu'Origene réfuta
l'ouvrage de Celse. 11 le fit peu de temps avant Décius, sous Philippe l'Arabe. Ainsi l'analogie entre la réfutation de Celse par
Origene et celle de Fronton par Minucius, si on la pousse jusqu'au
bout, nous ramene une fois encore pour la composition de notre
traité vers le regne de Philippe.
'
L'analogie avec les livres de Josephe contre Apion et le secours
de ceux d'Origene contre Celse, en expliquant bien des caracteres
de l'Octavius, permettent en particulier de résoudre la seule difficullé historique qui nous paraisse vraiment sérieuse. Co mment,
pourrait-on se demander, Minucius aurait-il pris la peine de
réfuter les bruits sur les débauches et sur le repas sanguinaire
des chrétiens, s'il avait écrit vers le milieu du 111• siecle? L'absurdité de ces calomnies n'était-elle pas alors reconnue, surtout des
lettrés auxquels ils s'adresse? Car il n'en est pour ainsi dire plus
question apres les apologetes du n° siecle. Je répondrai d'abord
que l'une au moins de ces calomnies ayant été consignée dans le
discours de Fronton, se perpétuait par cela meme sous les yeux des
letlrés a cause de la faveur dont jouissaient les oouvres de cet orateur. Quoique les fables analogues contre les Juifs eussent du
paraitre usées du temps de Josephe par trois siecles au moins
d'exislence, ce dernier les expose et les réfute, parce que les Grecs
les avaient fixées par l'écriture et que la méchanceté d'un rhéteur
pouvait a l'improviste leur rendre un moment de vogue. 11 y a
plus. Nous savons par les livres d'Origene contre Celse que les
calomnies contre les chrétiens étaient encore en crédit sous le
regne de Philippe, et que des pai'.ens, a cause de la foi qu'ils y
ajoutaient, ne voulaient pas prendre connaissance de la véritable
doctrine chrétienne 1 • Origene écrit pour les chrétiens d'Orient. A
i) Contra Celsum, v1, 27.

23

�34.6

llEVUE DE L'msTOlRE DES RELIGIONS

plus forte raison ces préjugés devaient-ils persister en OccidenL.
Minu~ius a done pu reprendre avec utilité sur ce point l'éloquente
déclamation de l'Apologétique, vers le milieu du m• siecle.
C'est vers ce temps que l'histoire de la littérature latine, cell~
de l'empire et celle de l'Église nous engagent, chacune de ~on cóte,
si je ne me trompe, a placer la composition de I'Octa~ius._ Elles
s'accorderaient assez a le situer entre la fin de la persecutton de
Max.imin et les premieres années du regne de Philippe l'Arabe:
c'est-a-dire entre 238 et 246. Leurs résultats s'aj~ute_n~ d_o~c a
ceux de la comparaison littéraire pour confirmar 1 anter10rite de
l'Apologétique.
L.

REVUE DES LIVRES

MASSBBIBAU.

L'Irréligion de !'avenir. Étude de ~ociologie, par M. GuYAu. Paris. Félix
Alean, 1887; un vol. gr. in-8 de :xx:vm el 479 p.
11 y a peut-étre quelque ironie a discuter un livre sur l'Irrélígion de l'avenfr
dans une revue consacrée a l'histoire des religions. L'avenir n'est pas du
ressort de l'histoire et l'irréligion est la négalion méme de l'objet de nos études.
Mais !'avenir tient au passé et l'irréligion ne peut s'établir que sur les ruines
des religions, en son.e que, pour étayer l'irréligion de !'avenir, il faut bien commencer par faire de l'histoire religieuse. M. Guyau ne s'en fait point faute et,
a ce titre, il a raison de nous inviter a présenter son ouvrage a nos Jecteurs.
L'auteur n'est sans doute plus un inconnu pour eux. Par ses travaux sur la
philosophie morale et sur l'eslhétique ', il s'est placé au premier rang de la
nouvelle génération de philosophes fram,ais. Le volume qui nous occupe n'est
inférieur a ses prédécesseurs ni par la force de la pensée, ni par la droiture du
caractere, ni par la valeur littéraire, quoique le sujet fut particulierement délicat
et complexe. 11 y a un réel plaisir, méme pour ceux qui ne sool pas d'accord
avec l'auteur, A lire ces pages toutes remplies de connaissances variées et
d'observations fines, a suivre les raisonnemenls d'une pensée solide et forte,
sans étre obligé de subir le charabia professionnel que bon nombre de philosophes, oublieux des vraies tradilions de la science franliaise, nous imposent
aujourd'hui, comme s'ils craignaient d'étre clairs. La note poélique qui éclate,
joyeuse ou tendre, en mainte page de ce livre, ne nuit en aucune falion a. la
puissance de la démonstration ; elle nous révele qu'il y a daos l'auteur, a. cóté
du dialecticien, un poete, un homme accessible aux émotions du cceur, c'est-Adire un homme capable de comprendre les religions. L'absence de tout fana-

i) Dans la« Bibliotheque de philosophie contemporaiae » : Esquisse d'une
morale sans obligation ni sanctíon. - Les Problemes de l'estlittique contemporaine. - La Morale anglaise contemporaine. Dans la« Bibliolheque des grands
philosophes » : La mm·ale 1,'Epicure et ses rapports avec les doctrines contemporaines.

�348

349

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

REVUE DES LIVRES

tisme dans un sujet ou le philosophe lui-meme évite bien rarement les partís pris,
e désir sincere de reconnaílre la valeur de toutes les croyances et de tous les
cultes qui ont été les compagnons d!l route de I'humanité jusqu'a présent, ne
contribuent pas moins a rendre ce livre attrayant. Il fait beaucoup réfléchir
ceux-la memes qu'il ne convainc point, mais il ne saurait blesser que les esprits
étroits qui n'admeltent pas que l'on professe des opinions différentes des leurs.
La tbése essentielle de M. Guyau nous est donnée dans son Introduction, ou
iI nous fait connaitre sa définition de la religion. A ses yeux, l'unité de toutes
les conceptions religieuses, c'est l'idée d'un lien de société entre l'homme et des
puissances supérieures ; or ce líen de société a été congu par l'homme par
analogie avec les relations qui existent dans les sociétés humaines: « Si done
nous étions obligé, écrit-il p. m, d'enfermer la tbéorie de ce livre dans une
définition nécessairement étroite, nous dirions que la religion est une e::cplication physique, métaphysique et morale de toules choses par analogie avec la
société humaine, sous une forme imaginative el symbolique. Elle est, en deux
mots, une e::cplication sociologique universelle, a forme mythique. »
M. Guyau a fort a creur de distinguer la religion de la métaphysique et de
la morale, par sollicitude pour son irréligion de !'avenir qui, aulrement, risquerait de garder un caractére notoirement religieux. 11 reconnalt en toute
religion positive et historique trois éléments distinctifs essentiels : 1° un essai
d'explication mythique et non scientifique des phénomenes nalurels ou des
faits historiques ; 2° un systeme de dogmes, c'est-a-dire d'idées symboliques,
de croyances imaginaires, imposées a la foi comme des vérités absolues, alors
meme qu'elles ne sont susceptibles d'aucune démonstralion scientifique ou
d'aucune justification philosophique; 3° un culte et un systeme de rites, c'esta-dire de pratiques plus ou moins immuables, regardées comme ayant une
efficacité merveilleuse sur la marche des choses, une vertu propitiatrice
(p. xm). Or, ces éléments qui distinguent la religion de la métaphysique et de
la morale sont, a ses yeux, essentiellement caducs el transitoires. lis sont
destinés a_ disparallre. 11 ne convient done pas de parler d'une religion de
!'avenir, pas plus que d'une alchimie ou d'une astrologie de !'avenir. L'avenir
sera irréligieux, mais non pas au sens vulgaire de ce terme. 11 ne sera pas
anti-religieu::c, mais a-religieu::c, c'est-a-dire dépourvu des éléments qui ont
constitué les religions positives. « L'irréligion de !'avenir pourra garder du
sentiment religieux ce qu'il y avail en lui de plus pur; d'une part, l'admiration
du Cosmos et des puissances inflnies qui y sont déployées; d'autre part, la
recherche d'un idéal non seulement individue!, mais social et meme cosmique,
qui dépasse la réalité actuelle » (p. x1v).
Ces quelques explications suffisent a faire comprendre le point de vue de
l'auteur. Le livre tout entier n'est que l'illustration de ces theses. La premiere
partie nous montre la genese des religions dans les sociétés primitives, sous
forme de physique, de métaphysique et de morale religieuses. La secondP. partie

nous fait assisler a la dissolution des religions dans les sociétés actuelles et a
!'examen des conséquences que cette dissolution pourrait entralner. Dans la
troisieme partie, enfin, M. Guyau esquisse cette irréligion de !'avenir dans
laquelle sera conservé ce que le sentiment religieux avait de plus pur.
Nous laisserons ces deux dernieres parties entierement de clité, non pas
qu'elles ne provoquent de tres nombreuses objections, mais parce qu'elles sont
d'un ordre essentiellement &lt;logmatique (ou plutOt antidogmatique). Nos observations ne porteront que sur la tbese générale de l'auteur et sur celles de ses
idées qui se rapportent a l'histoire des religions.
Le premier défaut du livre de M. Guyau, c'est son titre. C'est ce qu'il y a de
moins clair dans tout l'ouvrage. L'auteur a voulu éviter tout ce qui pourrait
donner a sa pensée l'apparence d'un compromis avec les religions positives.
Par un scrupule éminemment respectable, il ne veut pas avoir l'air de conserver
meme une partie de ce qu'il renverse; il répugne a l'idée de présenter sa philosophie comme la transformation d'une religion existante de fai,on a bénéficier
de l'attachement que cette religion suscite encore chez un grand nombre
d'hommes. 11 ne veut prendre personne en traitre et il a raison. Mais l'e~agération de cette répugnance ne le fait-elle pas verser dans une confusion opposée
et néanmoins analogue? L' « irréligion de !'avenir », c'est la suppression de
toute religion daos !'avenir et nullement l'élaboration d'une philosophie dans
laquelle les éléments les plus purs du sentiment religieux qui a inspiré les
religions seront conservés. Si M. Guyau tenait si.fort a.ce que l'on ne prit point
ses hypotbeses pour une religion nouvelle ou poür une transformation du
cbristianisme, ce qu'il n'avait guére a craindre, pourquoi n'a-t-il pas intitulé
son livre: « La philosophie religieuse de !'avenir ? » II y a la plus qu'une
question de mots; il s'agit de l'impreGsion que laisse la devise de l'ouvrage
entier. Cette impression est inexacta a cause de l'inexactitude du titre.
Mais l'inexactitude du titre tient a des causes plus profondes. C'est dans la
conception meme de la religion et des religions que me parait résider la confusion de laquelle dérive le litre inexact. Nous avons reproduit la définition de la
religion telle que la coni,oit M. Guyau et nous avons cité les éléments distinctifs
,et essentiels qu'il reconnait dans toute .religion positive. Il y a trois termes
distincts dans cette définition : i O la religion est une explication des choses ;
2° cette explication repose sur l'analogie des rapports de l'homme avec l'univers
et des rapports des hommes entre eux ; 3° elle a une forme imaginaire et
symbolique. Je ne discute pas en ce moment l'exactitude du second terme, qui
me parait n'etre qu'une conséquence d'un élément plus imporlant de la religion
dont l'auteur ne s'occupe pas, savoir l'attribution aux cboses extérieures a
l'homme d'un étal de conscieuce analogue a celui que l'homme constate par
expérience en lui-meme, de telle sorte que l'explication des choses est fournie
par la religion, bien moins par analogie avec ce qui se passe dans les sociétés
humaines que par analogie á.vec ce qui se passe en lui-méme. Les puissances

�350

REVUE DE L'HlSTOII\E DES RELIGIONS

extérieures a luí étant con~ues d'apres le type dont l'homme a conscience en
lui-méme, il en résulte naturellement qu'il concevra ses rapports avec ces puissances par analogie avec les rapports qu'il entretient avec les hommes constitués
comme lui. C'est la une nécessité résultant de la constitution méme de J'esprit
humain et qui s'impose au philosophe le plus spéculatif comme au sauvage naissant a la vie religieuse. Nous ne pouvons saisir aucune puissance
extérieure anous, sinon par analogie avec calle dont nous avons conscience
en nous-mémes. Les notions les plus abstraites comme celle de force et celle
d'étre ne peuvent étre con~ues par nous que par analogie avec la volonté ou
l'étre dont nous avons la conscience immédiate en nous.
Mais c'est surtout le troisieme terme de la définition qui me parait sujet a
caution : • la religion est une ex:plication des choses sous forme imaginative et
symbolique )&gt;. Oui, sans doute, pour celui qui a rejeté cette religion, mais nullement pour celui qui la professe. Dans toute religion, dit M. Guyau, ¡¡ v a un
essai d'explication mytbique et non scientifique des phénomenes naturel; et un
systeme de dogmes, c'est-a-dire d'idées symboliques, de croyances imaginatives.
Mais ce que M. Guyau appelle « explication non scientifique », « croyance imaginative », c'est pour l'adepteconvaincu de chaque religion la seule explication
vraiment scientifique, la seule croyance qui ne soit point imaginaire. Pour ce
dernier ce sont les idées de M. Guyau qui ne sont point scientifiques et purement imaginaires. Le jour ou il n'aura plus cette conviction, il cessera de croire
a sa religion.
Il est évident que pour nous qui jugeong les religions des non-civilisés, par
exemple, du haut d'une civilisation toute différente de la leur, les mytbes et les
croyances auxquels ils adhérent ne sont ni scientiflques ni vrais. Mais e'est
parce que nous avons un développement supérieur au leur. L'histoire entiere
des religions n'est que l'histoire des transformations qu'ont subies les explications de l'univers et des rapports de l'homme avec l'univers, a mesure que Ja
réflexion etl'expérience ont appris aux hommes l'insuffisance deleurs crovances
antérieures. Chaque nouvelle religion, chaque forme nouvelle d'une r~ligion
existante a été A !'origine une explication jugée scientifique et suffisante des
rapports de l'homme avec l'univers, substituée a l'explication de la religion
antérieure jugée insuffisante. M. Guyau lui-méme s'exprime dans ce sens
quand i! écrit (p. 51-52) : « Assister A la naissance des religions, c'est voir
comment une conception scientifique erronée peut entrer dans l'esprit humain,
se souder a d'autres erreurs ou a des vérités incompletes, faire corps avec elles,
puis se suhordonner peu a peu tout le reste. Les premiares religions furent des
superstitions systématisées et organisées. Nous ajouterons que, pour nous, la
superstition consiste dans une induction scientifique mal menée, daos un efl'ort
infructueux de la raison ; nous ne voudrions pas qu'on entendit par la la simple
fantaisie de l'imagination et qu'on crnt que, selon nous, les religions ont leur
principe dans une sorte de jeu de l'esprit..... A vrai dire, ce que les peuples

REVUF. DRS LIVRES

35t

primitiís ont cherché en imaginant les di verses religions, c'était déj~ une_explication, et l'explication la moins étonnante, la plus conform~ a leur mtelbgence
encore grossiere, la plus rationnelle pour eiuv » (voyez auss1 p. 331).
. .
Il en résulte que toute religion a commencé par ne pas cadrer avec la defimtion que M. Guyau don ne de la religion, et j'ajoute qu'aucune religion ne répond
a cette définition pour ses adeptes. A dater du jour ou elle leur parait condam~ée
par la science et réduite a l'état de croyance imaginative, i~s cessent d'y croire.
Elle pourra se maintenir extérieurement encore plus ou mo1ns longtemps, grAce
a la puissance de ses institutions, par suite du pouvoir de l'habitud_e, par la
force d'inertie 1 mais elle est des lors virtuellement condamnée a faire place,
dans l'esprit de ses anciens adeptes émancipés, a une autre religion ou a se
transformer elle-méme de fa~on a se mettre en harmonie avec leur nouvel état
d'esprit. Il n'y a done, pour tout homme, que les religions dépassées,. cr~tallisées, c'est-a-dire en réalilé mortes pour lui, qui aient le caractere non s_c1~nhfique
et imaginatif dont M. Guyau fait un élément essentiel de toute rehg10n. Des
lors nous comprenons pourquoi l'état religieux de !'avenir ne_ ~eut étre que
l'irréligion, c'est-a-dire l'absence de ce que M. Guyau appelle re~'.g1on.
U est probable que l'auteur se serait mieux rendu compte de_ l rnsuffisance ~e
cette conception s'il nous avait donné une. analyse ~sycholog1qu,e appr~fo~d1e
du sentiment religieux. Il en parle a mamte repnse et plus d une fo1~ il en
signale quelque caractere saillant, mais il n'en_ a pas ~~rdé_l'étude d1re~te.
J'estime que cette étude luí aurait fourni une me1ll~ure di~tmcbon d~ la philosophie et de la religion. Toute reli_gion est une philoso~h1e ~lém~nta1r~, populaire chez la grande masse, parfois singulierement ra1sonnee, d1alectique, et,
relativement a la civilisation ambiante, scientifique chez ses adaptes les plus
distingués; mais c'est une philosophie envisagée au point d~ vue p~rticulier de
la destinée de l'homme dans l'univers et surtout c'est une phllosoph1e a laquelle
l'homme adhere par le sentiment (crainte ou amour) et non pas seulement par
l'intelligence. De la la plus grande durée des religions; de la l'empire q_u'~lles
ent Sur les Ames · de la leur persistance méme qunnd les conv1ct1ons
prenn
,
¡
'ét'
philosophiques dont elles sont issues ont cessé d'étre a~m1ses dans .ª soc1 e
ou ces religions sont encore professées ; de la leur aphtude a devemr symboliques, c'est-a-dire a introduire des enseigne~ents nouve~ux dan~ les formes
anciennes. Le coour humain, en etret, ne se rés1gne pas fac1lement a reconnailre
qu'il a confié ses intéréts suprémes A des chimeres et que l'objet de son a~ou~
n'était que vanité. En conservant la forme tout en c~angean~ !e fond, 11 lm
semble que sa religion n'a pas changé ; il la comprend m1eux, voila tou~.
L'histoire des religions, a notre avis, montre ce qu'il y a de superficie! dans
['opinion accréditée chez beaucoup de nos contemporain~, _surtout en pays
catbolique , au suJ·et des tentatives actuelles de réforme rehg,euse dont. le bnt
esl d'attacber Je sentiment religieux aux principales doctrines de la science et
de la philosopbie modernes. « Ce n'est plus la de la religion, s'écrie-t-on ; c'est

�3J2

REVUE DE L'msTOIRE DES RELIGIO'.SS

de la philosophie. n C'est de la philosophie qui devient religion, fnudrait-il
dire. 11 n'y a guére de religion dont la méme chose n'aurait pu étre dile ii. ses
débuls.

L

Le désaccord exisLant sur ce point entre M. Guyau et nous, ne nous empéche
pas de r~cvnnaitre .qu'il a beaucoup étudié l'histoire des religions et qu'il en
saisit a la fois l'intérét historique et la valeur pédagogique. La premiére partie
de son livre, sur la genése des religions, renferrne une quantité d'observations
fort justes. La critique des idées de M. Herbert Spencer, en particulier, est
menée avec beaucoup de talent. L'auteur est, au fond, d'accord avec ceux de
nos collaborateurs qui ont traité ces questions (MM. Tiele, Albert Réville,
Goblet d'Alviella, etc.). ll admet le naturisr:ile et l'animisme comme les deui:
phases primitives du développement religieux de l'humanité; mais il est regrettable qu'il contin ue A se servir du terme de fétichisme pour désigner indistinctement des états religieux qui sont cependant nettement distincts. Nous ne
voyons pas quelle raison il a eue d'agir ainsi .

11 est encore d'autres poinls de détail oü. nous chicanerions volontiers M. Guyau,
par exemple, quand il fo.it remonter aux premiers temps du christianisme la
croyance aux religues (p. 58, n. 1), qun.nd, aprós avoir afílrmé (p. 60) que la
distinction rigoureuse entre le mlturel et le surnaturel est moderne, il déclare
(p. 62) que la religion ne peut se passer de surnaturel, quand il écrit (p. 70) qur
le sentiment de la dépendance a l'égard d'une providence íait perdre a l'homme
son indépendance, CQmme si les huguenots n'avaient pas été les plus indépendants des hommes, en vertu méme de leur foi a la providence predestinante, etc.
Mais il nous parait plus intéressant de signaler l'opinion de M. Guyau sur le
rOle et l'importance de l'histoire des religions dans l'éducation moderne, que de
continuer une pareille énumération de criliques de détail. Le chapitre qu'il a
consacré A l'éducation donnée par l'État est po•Jr nous l'un des plus instructiís.
M. Guyau a de grandes ambitions pour le maitre d'école et, justement pour
cette raison, il voudrait développer son éducation de maniere a en faire non
seulement un répétiteur de grammaire ou d'arithmétique, mais un véritable
éducateur du peuple. (1 11 serait facile, dit-il, de perfeclionner un peu son
éducation théorique, de tui faire prendre de plus haut les sciences qu'il regarde
trop par leur petit cólé; de lui donner des ouverlures sur !'ensemble des
choses, de lui enlever l'adoration exclusive du pelit fait isolé, de la vétille
historique ou grammaticale. Un peu de philosophie en ferait un meilleur historien et un géographe moins ennuyeux. On pourrait l'initier aux grandes
hypotbeses cosmologiques, lui donner aussi des notions suffisantes sur la
psychologie, principalement sur la psychologie de l'enfn.nt. Enfin, un peu
d'histoire des religions le familiariserait avec les principales spéculations
philosophiques que l'bomme a tentées pour représenter l'au-delii de la science;
il n'en deviendrait que plus tolérant a l'égard de toutes les croyances religieuses
(p. 232). »

REVUE DES LIVRES

353

M. Guyau n'est pas d'avis qu'il faille introduire daos l'enseignement Primaire,
ni meme dans l'enseignement secondaire, des nolions d'histoire de religions;
ce sonl les maitres dont il faut élargir !'esprit. Nous avons, nous mérne, soutenu
exactement la méme tbese dans cetle revue. 1( Au íond, dit a bon droil
M. Guyau, méme pour un enfant franQais, Mahomet ou Bouddha sonl plus
importants a connaitre que Frédégonde; quoiqu'ils n'aient jamais vécu sur le
sol frarn;ais ou gaulois, ils agissent infinimenl plus sur nous et nous sommes
beaucoup plus solidaires d'eux que de Chilpéric ou de Lothaire (p. 235). &gt;)
Mais l'enseignement spécial de l'hisloire des religions par les maitres officiels
esl impraticahle. ll ne peut se faire que dans le cours méme de l'histoire générale. Encore íaut-il que les maitres soient capables de le donner .
Aussi approuvons-nous entierement M. Guyau quand il dil (p. 236) que la
vraie place de l'histoire des religions est dans l'enseignement supérieur. 11 De
méme qu'un enseignement cornplet de la philosophie comprend les principes de
la pbilosophie du droit et de 1a philosophie de l'histoire, il devra comprendre
un jour aussi les principes de la philosophie des religions. Apres tout, Bouddhi
et Jésus ont, méme au pur point de vue philosophique, une importance beaucoup
plus grande qu'Anaximandre ou Thales. &gt;l M. Guyau réfute fort bien l'objection
de M. Laboulaye que, pour enseigner l'histoire des religions, il íaudrait posséder toutes les sciences historiques et philologiques. Combien y a-t-il d'enseignements oU le proíesseur est soumís A la mérne nécessité de se servir des
rnatériaux qui Jui sont fournis par d'autres ! 11 ne íaudrail pas que la superslition de la spécialisation nous fil tornber dans le méme défaut dont souffre notre
industrie. A force d'avoir des ouvriers qui ne savent faire qu'une partie de la
montre, il n'y a plus de bons horlogers. Dans la science comme dans l'industrie,
il faut, a cOté des travailleurs qui se canlonnent dans une spécialité déterminée, des metteurs en ceuvre, des ajusteurs, des condenseurs; autrement
¡'ouvroge méme des travailleurs en spécialilés ne sert plus de rien. 11 faut méme
plus; il faut des vulgarisateurs, comme l'induslriel a besoin de marchands qui
écoulent ses produits. L'enseignemenl a tous ses degrés, excepté dansquelques
!aboratoires d'expériences scientifiques, n'est autre chose que de la vulgarisation. Les boas v11lgarisateurs sont rares, et ceux qui les dédaigneot seraient
parfois fort embarrassés d'accomplir leur reuvre.
Nous éprouvons un certain plaisir A reproduire l'opinion d'un juge aussi
autorisé que M. Guyau sur le rOle de l'histoire des religions. On ne l'accusera
pas, comme d'autres propagateurs de l'histoire des religions, d'écrire daos un
but intéressé, selon l'insinuation formulée dans un article récent par un critique plus mordant qu'il n'était équitable. En vérité, si l'on n'était guidé que
par J'intérét ou par J'ambition, il y aurait singuliérernent de moyens plus
avantageux. de réussite que de plaider la cause de l'histoire religieuse. 11 est
frappé, eomme tant d'autres esprits réfléchis, de l'importance de ces questions
d'histoire religieuse et il deman~e, comme nous, qu'elles soient étudiées, qu'elles

�35-i-

I\EVUE DE L'HISTOIRE DES RELlGTONS

REvtJE DES LIVRES

prennent leur place dans l'enseignemeot public, pour Je bien de J'enseignement
et du pays.

355

HoMOLLB (Théophile), Les Archives de l'intendance sacrée A Délos,
315-166 av. J.-C.; these franc;aise pour le doctoral présentée a la Faculté des
lettres de París. (Bibliotbeque des Écoles frani;aises d'AtMnes et de Rome,
fascicule 41-l), t vol. in-8, París, Thorin, 1887.

le sujrt qu'1l devail y trailer, quatre cent cinquante inscriptions, toutes inédites,
sauf quatre. C'est assurément un grand avantage pour un candidat, que
d'apporter devant ses juges un livre composé sur des documenta dont il possede
seul la clef. Mais M. Homolle en avait un autre, qui vaut mieux encore. Il
s'était déja acquis dans le monde savant la réputation d'un esprit sagace,
d'un archéologue rompu a l'étude des monuments, d'un érudit aussi fin que
laborieux. On était déja. instruit du succes de ses premiers travaux. On savait
que les articles, qu'il avait publiés sans compter, équivalaient il. plusieurs theses.
On savait encore que si les fouilles de Délos pouvaient étre mises en parallel~
avec les fouilles d'Olympie, exécutées pour Je compte du gouvernement allemand,
la France en était en grande partie redevable a son dévouement et a son
activité. TI se présentait enfin avec l'autorité que lui donnent, dans une chaire
du haut enseignement ou il supplée un maitre, des lei;ons substantielles, pleines
de vie et de talent.

Les candidata, qui subissent devant la faculté des lettres de Paris la redoutable épreuve du doctorat, s'exposent parfois au reproche de s'y étre préparés
par des études trop h!l.tives. JI n'est point de licencié qui ne soit capable de
composer en quelques mois, sur un sujet tres restreint, une monographie
passable. Mais les theses qui ont été écrites au courant de la plume, ne donnent
le change ni au jury, ni e.u public ; on s·aperi;oit aisément que les recherches
de l'auteur se sont bornées a l'unique question qu'il a choisie, qu'il n'a point
lu et comparé, que son savoir est de fraiche date et de petite vertu. Nous ne
pouvons nous défendre de l'idée qu'il cherche a nous abuser sur son mérite, et
nous en concevons une certaioe défiaoce, qui luí nuit beaucoup plus que
n'eussent fait les leoteurs d'une préparation patiente. La tMse de M. Homolle
produit une impression toutc contraire; quelle qu'en soit la valeur, on sent que
l'auteur en a plus encore que l'ouvrage, qu'il ne oous dit pas tout ce qu'il sait,
parce qu'il ne le veut pas, et qu'il a en réserve une provision de science assez
riche pour défrayer plus tard de vas tes publications. De la, daos cette brochure,
une force cachée, qui commanderait la circonspectiou aux critiques les plus
légers. Comment, du reste, en serait-il autrement? En 1873, M. Homolle,
sortant de l'École normale, fut envoyé a l'Ecole d'Athenes. M. Albert Dumont
lui assigna bienWt apres, comme champ d'exploration, cetle partie de l'ile de
Délos, ou étaient ensevelis les restes du sanctuaire d'Apollon. Les fouilles, qu'il
y dirigea a deux reprises différentes, amenerent de si brillants résultats, que le
gouvernement, quand il eut quitté l'École, lui confia trois missions extraordinaires pour lui permettre de les continuer. La derniere campagne de M. Homolle
a Délos date de 1885. Depuis qu'il a entrepris la premiere, il n'a pas cessé
d'alimenter le Bulletin de correspondance helll!nique avec le compte rendu de
ses belles découvertes• .Mais il est loin d'avoir versé dans ce recueil toute sa
moisson. Quand il a commencé a écrirP sa these, il avait il. sa disposition, pour

On imagine bien que, dans la masse des matériaux qu'il a rapportés de Grece,
M. Homolle n'avail que !'embarras du choix. Il aurait pu décrire les sanctuaires
qu'il a mis au jour, reconstruire leur histoire, dresser l'inventaire de leurs
richesses, montrer comment ils étaient administrés, quels étaient les rapports
de leur personnel avec l'État, d'ou venait et en quoi coosistait Jeur puissance.
Ce n'est pas lil., cependant, ce qu'il s'est proposé pour cettefois. Avant d'aborder
les diverses questions auxquelles donnent lieu les documents qu'il a entre les
mains, il devait les classer dans l'ordre chronologique; t!l.che infiniment délicate, peu attrayante au premier abord, et d'oil dépendait pourtant la solidité de
l'ceuvre entiere. Dans cette longue série d'ioscriptions déliennes, il y en a un
cerlain nombre dont la date a disparu ; il fallait la retrouver, en étudiant de
tres pres et en rapprochant, avec un soin minutieux, les données historiques
qu'elles renferment. Pour celles qui sont datées, il fallait en renouer la suite.
M. Homolle ne pouvait pas reculer devant cette tache. Mais il pouvait douter
s'il convenait d'y consacrer une these de doctoral. N'allait-il pas s·exposer au
reproche, de présenter a ses juges une aride préface, détachée d'un grand
ouvrage en préparation, et de !aire trop bon marché de ces agréments littéraires, dont la faculté veut maintenir chez elle la tradition? M. Homolle n'a
pas été arrété par ce scrupule, et il a eu raison. II s'est dit que dans les dissertations les plus austeres il y a place pour un art, dont on peut, a juste titre, se
faire honneur quand on y réussit; les profanes, qui confondent l'érudit et le
compilateur, ne sauraienl le sentir; mais il n'échappe pas aux esprits exercés,
qui savent combien il est difficile de faire la critique de ses preuves et de les
enchainer daos un bel ordre. JI y a une véritable jouissance, lorsqu'on a
soi-méme passé par des travaux semblables, a voir un écrivain, qui est parfaitement maitre de ·son sujet, s'y retourner a son aise, aller et venir au milieu
des faits et conduire avec grace le lecteur de !'un a l'autre. C'est ce genre de
plaisir que procure la these de M. Homolle.

Nous souscrivons plus volontiers a l'Histoire des religions dans l'avenir, de
M. Guyau, qu'a son Irri!ligion de l'avenir. Puissions-nous vivre assez longtemps pour recueillir la réponse que !'avenir fera aux proaostics du philosophe-propMte. Son Ji vre reste !'un des plus suggestifs qut aient paru dans
les dernieres années, pour ceux-la mémes qui, comme nous, en repoussent les
conclusions.
JEAN

RÉVILLE.

�,
3!JG

•

REVUE DE L"HISTOIRE DES RELlGIONS

Les inscriptions déliermes qu'il a recueillies, embrassent une période de quatre
siécles Apeu pres, de 454 av. J .-C. A 90 environ. Pourquoi done ces deux
dates de 315 et 166 av. J.-C., qui figuren! dans le litre? Que représentent-

eUes? Pourquoi, dans un livre oU il classe ses documents, l'auteur exclut-il
ceux qui sont antérieurs a la premiere et postérieurs 8. la seconde?
Il Y a eu, daos l'histoire de Délos, trois périodes distinctes. Devenue, apr~s
les guerres médiques, en 477, le centre de la confédération des insulaires elle
1

dut remettre aux Athéniens, qui s'en étaient constitués les chefs, l'adm inistration de ses temples ; depuis lors, ce furent des magistats alhéniens, envoyés
réguliérement chaque année. par la république et responsables devant son
gouvernement, qui eurent, a Délos, la gestion des biens sacrés; leurs actes
étaient publiés en double exemplaire; on en déposait l'original a Athenes, sur
l'Acropole, et la copie a Délos, dans le sanctuaire d'Apollon. Il en fut ainsi
jusqu'en 315. A cette date, Athénes, A qui la Macédoine a enlevé sa liberté, se
voit enlever aussi, par les rois d'Égypte et de Syrie, successeurs d'Alexandre,
!a suprématie qu'elle exer~ait encore sur la mer Égée. Délos lui échappe; l'ile
sainte reprend possession de ses temples et de son indépendance. Elle les perd
de nouveau en 166, Iorsque les Romains la replacent sous Je joug d'Athénes.
M. Homolle a celte fois concentré tous ses efforts sur l'histoire de la seconde
période; son unique objet a été de classer les documents qui datent de 1'indépendance. C'étaient, en efTet, les seuls qui pussent fournir matiere a une élude
suivie, compléte et approíondie. II Jui sera impossible de rejeter les autres,
quand il publiera le grand ouvrage d'ensemble qu'on attend de Jui. Mais dans
une thése, il devait se préoccuper de donner a sa composition une certaine
unité. 11 a consacré une grande partie de son développement a fixer les dates
m~mes qui servent de jalons daos l'histoire de Délos. CelJes de 476 et de 166
étaient depuis longtemps adoptées. Mais on ne savait pas quand avait fini le
premier régime athénien. ll était cependant essentiel de le découvrir, car
l'administration des temples a subi du méme coup des réíormes assez importantes. C'était son point de départ que M. Homolle devait avant tout déterminer. Il l'a íait dans une discussion tres ser;ée, qui ne Jaisse plus subsister
aucun doute. En 3i5, s'organise- la ligue des Cyclades; &lt;&lt; elle est placée sous
la luteUe de Ptolémée Lagos ; elle a pour sanctuaire fédéral le temple de
Délos, comme l'amphictyonie du 1ve siécle, la ligue attico-délienne du 3º et les
antiques aosociations religieuses de la mer Égáe. Elle respecte la souveraineté
du peuple délien; e:Ie lui laisse la liberté de son gouvernement et Jui rend la
pleine propriélé de ses temples. Quelques obligations qu'elle puisse imposer a
ses mernbres, elle exempte Délos, en raison de son caractere religieux, de toule
laxe et de tout contingent militaire. &gt;)
L'ouvrage se termine par deux Appendices, qui en représentent A peu pr6s
le tiers. En réalité, sous ce titre modeste, M. Homolle a condensé les résultals
de la dissert.ation tout entiE!re; ces appendices en sont le couronnement. Le

REVUE DES LIVRES

357

premier est un tablean qui donne, par ordre chronologique, la liste ~e tous
les a.rchontes, a. nous connus, qui ont administré Délos pendant la pér1ode de
l'indépendance, et dont le!! noms servent de date aux acles de l'intendance
sacrée; a cOté, figurent, année par année, les hit!ropes (intendants généraux
des temples de l'ile), les lrésoriers publics, les secrétaires des hiéropes, les
secrétaires de la ville, les fonctionnaires et employés rliver3, tels que gra,eurs,
agoranomes (officiers de police), logistes (vérificateurs des comptes), prétres,
l!pistates (p1·ésidents du Sénat), arcbitectes, etc. Le second appendice est un
catalogue chronr,logique el desr-riptif de cenl trois inscriptions, presque toutes
inédites, d'oll. M. Homolle a tiré les éléments de son lra.vail. Enfin, une héliogravure reproduit le plan du sanctuaire d'Apollon, avec loutes ses dépendances,
dressé en i882 par M. Nénot, architecte pensionnaire de la. villa Médicis, aujour•
d'bui chargé des travaux de la nouvelle Sorbonne.
1&lt; Je n'oublie pas, dit M. Homolle dans son introduclion, que, pour répondre
aux encouragements riue j'ai rec;us et a la íortune qui m'a servi, c'est trop peu
de ce mémoire. n Cependant ce serait peut-étre, pour tout autre que pour Jui,
un titre sufüsant. Mais personne n'a songé qu'il puisse en rester IA, et puisqu'il
ne le croit pas davantage, il n'est pas de savant qui ne doive s'en applaudir.
G1mR0Es LAFAYE.

HoMOLLE (Théophile). De antiquissimis Dianae simulacris Deliacis.
Thése pour le doctoral présentée A la Faculté des letlres de Paris, 1 vol in..S,
Paria, Tborin 1 1885.
Vers 1815, Jorsqu'on présent.ait a. la Faculté des letlres de Pnris de minces
theses sur des sujets immenses, on aurait fort étonné les candidats et leurs
juges, si on leur avait prédit que, soixante et dix ans plus lard, un normalien,
aprés de longues recherches au dE&gt;.lA des mers, écrirait, sur quelques statues
antiques, une thése latine de plus de cent pages de grand íormat, ornée de
onze planches obtenues par les procédés les plus perfectionnés. 11 ne s'ensuit
pas nécessairement que les docteurs de 1815 fussent inférieurs a ceux de 1887.
L'exemple de M. Homolle prouve seulement cambien l'épreuve du doctoral
es lettres a changé de. nature depuis le commencement du siécle. Cette transíormation tient uniquement au zele des candidats qui, d'année en année, sans y
élre contraints par aucun réglement, ni méme, on peut le croire, poussés par
les exigences des proíesseurs, ont étendu A l'envi les proportions de leur tache.
Quoi que l'on pense de l'institution et de sa íorme actuelle, personne ne
contestera que cette lutte rasse honneur A l'Université; rien ne montre mieux
quelle haute valeur s'atlache au diplOme, riue les efTorts des candidals pour lui
en donner encore davantage par leurs propres travaux.
Quand je dis que la these de M. Homolle est consacrée A quelques slaluesi

�358

359

REVUE DE L'HISTOU\E DES RELIGIONS

REVUE'.ltDES LlVRES

j'exagere; je devrais dire a quelques tron~ns de statues · car dans Je
b
b"
,
,
nom re,
1·¡
Y a ien peu de tétes, surtout de Ultes qui soient restées sur des épaules . el
quant a~x mains, elles sont encore plus rares. D'ailleurs, c'est justement p'our
cet~e ra1son que la these a cent pages. Elle serait moins longue si les statues
étaient pl~s completes. M~is il a ~ien fallu chercher que! personnage elles
re~résenta1ent ~t ~ette partí~ de la dISsertation offrait de singulieres difficultés,
pu~que les prmc1paux attributs, qui pouvaient servir a trancher Ja question
a~ment été _emportés par le temps. On n'imagine pas quelle quantité de faits e;
d 1dées, émmemment intéressants pour I'étude dela civilisation grecque l'aut
a su grouper dans l'interprétation de ces statues brisées. L'histoir; de
peut-étre y tr_ouv_e son compte plus que l'histoire des religions. Cependant il
est ~ouvent diffic1le de séparer !'une de l'autre et c'est ici le cas. M. Homol/e et
plus1e~rs de ses camarades de l'École frangaise d'Athenes ont découvert daos
les rumes de Délos, entre autres ouvrages de I'art antique, seize fragments en
marhre de_Paros, ay~nt appartenu a autant de statues dilférentes, qui toutes
représen~a~ent Artém1s sous les traits d'une femme de grandeur naturelle. lis
ont été tires du temple de cette divinité ou des terrains qui J'avoisinent Au
' été ul
.
•
cun
n, a
_se. pté_posténeurement a l'an 460 av. J.-C. lls forment done une série
~ un prix mestimable parmi les monuments des écoles primitives. Ils se réparllssent en deux catégories assez distinctes.

de!ll artistes naxiens, Byzes et son fils Evergos, qui arriverent a la réputation
dans la premiare moitié du vu• siecle. Les six autres statues de la série sont
peut-étre postérieures, mais de quelques années seulement. Elles ne se
distinguent de la premiere que par des différences peu importantes, autant
qu'on en peut juger dans l'état 011 elles nous sont parvenues. Toutes ont, aux
yeux des archéologues, cet intérét exceptionnel de reproduire, avec une fidélité
presque entiere, la forme de ces vieilles et grossieres idoles, qui personnifierent
la divinité pour les Grecs des premiers a.ges et qui sont généralement désignées
par les savants sous le nom de Xoana. C'est aujourd'hui un fait reconnu, que
l'histoire du culte chez les Grecs s'ouvre par la litholdtrie; avant d'adresser
leurs hommages a des statues fagonnées de leurs mains, ils adorerent des
pierres, dont les formes, plus ou moins régulieres, n'étaient dues qu'a. un
caprice de la nature : c'étaient des parallélipipedes, des cylindres, des pyramides ou des cOnes. lis les croyaient tombées du ciel et envoyées par les dieux
eux-mémes ; ces bétyles, qu'ils couvraient de bandelettes et d'oripeaux de toute
espece, n'étaient pas pour eux l'image de la div.inité; ils en étaient le symbole.
Mais peu a peu l'anthropomorphisme se lit jour. On accommoda tant bien que
mal a la forme humaine les idoles primitives et on en fabriqua de nouvelles,
soit en pierre, soit en bois, auxquelles on donna des membres, mais sans oser
encore s'écarter tout a fait du type des bétyles. On vil alors paraitre des images
pourvues de tétes, de bras et de jambes, mais dont l'aspect général rappelait
celui d'une poutre, d'une colonne ou d'une stele. A cette seconde phase de
l'art religieux apparten"aient un grand nombre de monuments, qui subsisterent
en Grece a travers les siecles, d'autant plus entourés de respect, qu'ils étaient
plus grossiers. Plusieurs nous sont connus par les médailles, 011 ils sont représentés; quelques-uns méme sont parvenus jusqu'a nous. Au nombre des plu~
curieux il faut compter les sept statues d'Artémis trouvées A Délos par l'École
fran;;¡aise d' Athenes. La plus ancienne surtout, qui est en méme Lemps la plus
complete, donne une idée tres exacte des simulacres de cette période intermédiaire, qui sépare la litholatrie de l'anthropomorphisme. La tunique de la déesse
tombe sur les pieds avec tant de raideur, qu'elle ressemble A un tronc de
pyramide; la poitrine et la tete rappellent aussi des figures géométriques. La
face antérieure et la face postérieure sont absolument plates ; les parties saillantes du corps n'y sont nulle part indiquées ; si bien qu'on pourrait encore
comparer !'ensemble de la statue a une poutre, dont les quatre angles auraient
été équarris par le ciseau. On voit que l'artiste, qui peut-etre eO.t été capable
d'animer ce marbre (la justesse des proportions indique une main qui n'est pas
celle d'un barbare) s'est soumis respectueusement il. une tradition religieuse
des longtemps établie.
La seconde classe, étudiée par M. Homolle, comprend neuf statues. Elles
datent, d'apres ses calculs, du déhut du v• siecle. Ainsi il y a, entre cette série et.
la précédente, une distance chronologique assez considérable ; il nous manque,

1~:~

La -~remiere, la plus ancienne, comprend sept statues, d'un style tout a fait
archaique.' Il Y en a une daos le nombre, qui l'emporte de beaucoup en intérét
sur les six autr~s. Elle est ~resque complete ; il n'y manque guere que les
~van~-b~as, depu1s le coude ¡usqu'au poignet. La cuisse droite porte une
~n~cnpt'.on ~n vers peu endom.magée : ce texte nous apprend que la statue a
et_e déd1ée a la dée~se, . « qui se plait a Jancer au Join ses fleches, ,, par
nd
Nica ~a, filie de Démodikos, de Naxos. Artémis est représentée debout dans
une ath~ude d'une raideur hiératique. Les jambes sont étroitement serrée~ l'une
con~re I autre; les bra~ pendent inertes de chaque cOté du corps. Une tunique
talai:e, serrée a la taille ~ar une ceinture, tombe, saos un seul pli, depuis Je
cou Jusque ~ur le socle, la1ssant a peine voir I'extrémité des pieds, que chaussent
des hrodeqwn~ ;_ la chevelure se répand en Iongues boucles symétriques sur Jes
épaules: la poit~me e~ le dos. Les mains, a moitié fermées, devaient tenir des
accessoire~ mob1Jes, d une autre matiere que la statue ; ¡¡ y a encore, entre Je
pou~e e~ I mdex, un trou percé departen part, qui ne pouvaitservir a uneautre
desti~ahon. M, Homolle établit par des rapprochements décisifs que J'on y
pas_sai~ des ,bandelettes en laine. Cette curieuse idole remonte a une haute
antiqu1té; d apres le style de l'ouvrage et d'apres la forme de J'inscription qui y
est g:avée, on doit nécessairement admettre qu'il date des premiares années du
0
vn. sie~le. Il provient, saos aucun doute, de I'école de Naxos, laquelle nous
était déJa co~nue comme ayant contribué, avec celles qui florissaient a la méme
époque a Ch10s et en Crete, a tirer la sculpture de la barbarie ; Pausanias cite

�360

1

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIO:'iS

pour que nous puissions suivre saos interruption le développement progressif
du type, un ou plusieurs anneaux de la chalne. Mais il n'y a pas a douter que
ces statues représentent ArtP-mis comme les autres. Elles ont été aussi sculptées
dans les iles ou dans une ville grecque de l'Asie-Mineure. D'ailleurs, si le début
du v• siecle marque la fin de la période archaique, il en fait encore partie.
C'est vers l'an 460, que l'on s'accorde, en général, a placer la naissance de l'art
classique. Les neuf Artémis de Délos sont antérieures a cette date. Elles
doivent étres ran~ées daos cette seconde subdivision de l'archaisme ou rentrent
les écoles de sculpture de Sicyone, d'Argos et d'Égine (5 í0-160). Artémis est
debout, le corps posé d'aplomb sur les deux jambes, mais le pied gauche
légerement porté en avant, daos l'attitude d'une persoone qui ne marche pas,
mais qui va marcher. La chevelure, disposée en boucles régulieres, qui
encadrent le visage de deux bandeaux, se releve au-dessus des oreilles et
tombe en masses ondulées sur le dos, les épaules et la poitrine. La tete esl
ceinte d'un diademe, qui devait élre, comme tout le reste, couvert de peinture.
Le vétement se compose d'une longue tunique transparente, a plis fios el
serrés ; par-deasus est jeté un manleau, auquel l'artiste a donné, avec beaucoup de bonheur, l'apparence d'un tissu de laine lourd et épais. Des ornements de métal étaient fixés sur le marbre, comme le prouvcnt les trous
symétriques, que l'on observe en plusieurs endroits; c'élaient des fibules sur le
manteau, des pendants aux oreilles et des spirales dans les cheveux. La main
droite, tendue en avant, teoait une patere ou une lleur. Mais le caractere
essentiel des Artémis de cette série consiste dans le geste de la main gauche.
Quoiqu'elle ait disparu dans les neuf exemplaires, on peut encore reconoailre
qu'elle relevait légerement un des pans du manteau. On croyait jusqu'ici, sur
la foi de plusieurs archéologues, que ce geste distinguait, daos l'antiquité
grecque, les images d'Aphrodite. Mais M. Homolle montre par des exemples
habilement choisis (et je signale celle partie de sa these aux savants comme une
des plus neuves et des plus importantes), qu'il n'ajamais élé réservé a la seule
Aphrodite, que les artisles l'ont souveot altribué a d'autres déesses, méme a
des femmes, et l'oot mis en rapport avec les actions les plus variées. En realité,
dans l'antiquité primitive, ou les femmes portaient un manteau raide et étroit,
il leur arrivait souvent d'en écarter les plis, afin de rendre a leur taille toute sa
souplesse, lorsqu'elles voulaient presser le pas, soit pour marcher, soit pour
danser. On en est venu ainsi a faire de ce geste le symbole de la légereté et de
la gr!ce, par suite, celui de la jeunesse. On y a attaché auss; un sens religieux,
parce qu'il était vraisemhlablement consacré par la coutume, qui réglait daos
les danses et dans tous les acles d'adoration la tenue et l'allitude des assistaots. Enfin, par une associalion d'idées fort naturelle, on l'a prété aux déesses
elles-mémes, particulierement a celles qui semblaient étre pour les mortels
l'expression supréme de la jeunesse et de la beauté. Plus tard, lorsque la mode
a changé daos le costume, ce geste, qui n'était plus nécessaire, estrestécomme

un signe dislinclif des reuvres archai"ques, et on l'a soigneusement reproduit
daos les imilations que l'on en a faitcs.
Je me suis aslreint ici a ne pas eotrer daos les questions qui sont uniquement du domaine de l'art. Meme en me bornant a celles qui intéressent
l'histoire des ri,ligions, je pourrais pousser eocore bien loin ce comple rendu.
Rien n'est plus profitable, je crois, quand on a affaire a un savant comme
M. Homolle, quede donner de son livre une modesle et coosciencieuse analyse.
Je n'ajouterai a celle-ci qu'un seul mot; il est vrai qu'il paraitra peut-étre
hvnerbolique et paradoxal a ceux qui ont l'expérience du doctoral es lettres :
la thlse latine de M. Homolle se vendra.
G&amp;ORGES LAFAYI::,

L'Arménie cbrétienne et sa littérature, par FÉLIX Ni:vE. Lou..-ain,
Ch. Peeters, et París, E. Leroux, in-8, vm et 4.02 p.
M. Félix Neve, professeur émérite de l'Université de Louvaio, a réuni dans
ce volume un certain nombre de mémoires et de nolices publiés a des époques
différentes et disséminés daos plusieurs journaux et revues. I1 en a fait un
fivre qui, malgré son origine, présente un grand caract~re d'unité. Les divers
articles qui le composent ont été revisés par l'aateur et classés d'apres l'ordre
des sujets traités ; des notices nouvelles ont méme été ujoutées aux premieres, pour combler quelques !acunes et permettre au lecteur de s'orienter
plus facilement sur un terrain eocore peu exploré. Mais la meme pensée maitresse, les mémes préoccupalions se dégagent d'un bout a l'autre de l'ouvrage:
l'auteur veut intéresser le puhlic a la littérature arménienne et lui en faire
apprécier les beautés. M. Neve, en effet, n'est point seulement un orientalislP
distingué, c'est avant loul un ap0tre de l'orientalisme et un vulgarisateur des
études orientales, au moins de leurs résultats. JI voudrait que tout le monde
y prit le méme gout que luí, el, depuis quarante ans, il n'a ménagé ni son lemps
ni sa peine pour élargir le cercle trop restreint selon lui, des adeptes de ces
études. La littérature arménienne, en particulier, surlout la liltérature
religieuse et ecclésiastique, a été longtemps l'objet favori de ses recherches,
et le but de c~ qu'il appelle lui-méme son « prosélytisme ». 11 ne faut pas douter
qu'aux yeux de l'auteur, la publication du pr¿sent volume ne soit encore une
reuvre de propagande. Nous lui souhaitons un plein succes, bien du apres lanl
de persévérance.
II esl difficile de résumer en quelques mots le contenu du livre de M. Neve.
Ce n'est point, nous venons de le dire, un lravail d'ensemble ou un exposé sys1.ématique, mais bien une série de monographies, la plupart déja concises par
elles-mémes. On lira avec intérel l'esquisse du développem,-mt historique de la.
littérature arménienne, qui ouvre le volume et présente, daos leurs g6néralités,
fes sujets traités avec plus d'ampleur daos le reste de l'ouvrage. Une suite d'é-

24

�362

7

REVUE DES LIVRES

tudes sur le Charagan, ou bymnaire de l'Eglise arménienne, atlirera d'autan t
plus l'attention de ceux qui s'occupent de recherches liturgiques, qu'ils y trouveront de nombreuses et fidéles tratluctions. Des articles sur S. Grégoire l'Illuminateur, saint Grégoire de Nareg et Nerses le Gracieux feront faire connaissance avec les principaux: p6res de l'Église arménienne. Enfin, des notices
assez développées sur Elisé~, historien du ve si6cle de notre ere, le patriarche
lean IV Catholicos, Mathieu d'Edesse et quelques autres chroniqueurs permettront d'apprécier la valeur de l'hisloriographie arménienne et son importance

réunissant leurs efforts, n'eussent pas trouvé quelque chose a glaner en soumettant a l'examen le plus minutieux un monument qu'ils croient encor8
imparfaitement étudié. Et s'ils n'avaient rien découvert, ils se seraient bien
gardés de publier quoi que ce fo.t comme une trouvaille. Tel ne semble pas
étre l'avis de M. Clermont-Ganneau, qui vient de soumettre a. une critique
sévere, mais pas toujours juste, le texte el les procédés de lecture de
MM. Smend et Socio. « Ces Messieurs ll, - le mot revient trop souvent sous
la plume de M. Clermont-Ganneau, - auraient donné libre carriere a. leur imagination, et, daos leur désir de trouver du nouveau, seraient parvenus a Jire
sur le vieux bloc de ha.salte et l'estampage qui le reproduit, des caracteres
absolument invisibles pour d'autres yeux que les leurs. &gt;&gt;
M. Clermont-Ganneau n'a certainement pas eu l'intention d'incriminer la
probité scientifique des honorables professeurs de BAle et de Tubingue. Du
moment que ces derniers ont réellement vu ou cru voir, que dans la plupart
des cas, ils ont vu tous les deux la méme chose, savoir des traits qui échappent
a leur contradicteur, la critique ne porte plus : c'est un fait d'expérience journaliCre que l'acuité de l'organe visuel differe beaucoup selon les individus, et
rien ne prouve que MM. Smend et Socin ne voient pas mieux que M. Clermont-Ganneau. On le saura quand quelques dizaines d'épigraphistes se seront
appliqués a l'étude de la stele. D'autres observations de M. Clermont-Ganneau
ont une base plus solide, et plusieurs sont méme de nature a remettre en question des lectores fort séduisantes. L'introduction dans le débat de la. copie
partielle de l'inscription prise par Selim-el-Qari avant le bris du monum.ent,
n'est pas non plus sans importance, bien qu'il ne faille utiliser ce document
qu'avec la plus grande précaution. Mais, dans leur ensemble, les améliorations
introduites da.ns le déchiITrement du texte de l'inscription moabite par
MM. Smend et Socin ne sont point atteintes p8.l' la rigoureuse épreuve a
laquel!e elles viennent d'étre soumises. Le progres réalisé par eux est reconnu
par tous les savants compétents en la matiere qui ont eu a s'occuper de leur
publication, et M. Clermont-Ganneau admet loyalement que sur plusieurs points
ils ont vu juste. Attendons maintenant le commentaire détaillé et l'édition
&lt;&lt; définitive ,i que nous promet le savant archéologue frarn;ais et le travail du
méme genre que MM. Smend et Socin préparent également. La science n'aura
qu'a gagner a cette honorable compétition, et les amis des études bibliques et
épigraphiques peuvent espérer avoir bientót entre les mains un ou deux ouvrages
qui_résument en le perfectionnant le contenu de l'immense littérature provoqllée
par la découverte de la stele de Mésa.
M. C!ermont-Ganneau exprime en terminant le vreu qu'une mission soitorganisée pour aller rechercber ·daos le pays de Moab soit les fragments qui
manquent encare de la stele de Mésa, soit des monuments analogues. L'idée
est excellente et certainement (( l'aYenlure vaut bien la peine d"étre tenlée. ))

pour l'histoire de l'Orient au mayen §.ge.
En résumé, le tableau qu'a voulu tracer !'honorable professeur de Louvain
est A peu de chose pres complet, du moins pour ceux qui, n'étant pas particulierement voués a ces études, désirent néanmoins élre tenus au courant des
résultats oblenus. La plus importante lo.cune est due a l'absence d'une notice
spéciale sur les rapports de l'Église arménienne avec les Églises orthodoxe
grecque et catholique romaine. On sait que l'immense majorité des Arméniens
se rallie a une Église nationale, tout a fait indépendante des autres et professant méme aleur égard une véritable hostilité, -mais on est généralement moins
bien renseigné sur l'origine du schisme et les différences dogmatiques assez
peu claires qui contribuent a. le maintenir. Le probleme n'est pas, du reste,
aussi simple qu•on serait tenté de le croíre. M. Neve, bien informé A ce sujet,
parait n'avoir pas voulu aboi-der de front une matiere qu'il regarde évidemment comme délicate; s'il en parle a diverses reprises, c'est pour ainsi dire en
passant et avec une prudence qni est loin de satisfaire la légitime curiosité du
lecteur. Il y ali un parti pris que nous regrettons vivement, car, mieux que
personne, l'auteur était préparé ;J. aborder ce point curieux d'histoire religieuse,
a l'exposer en quelques pages et a faire ainsi la lumiére sur une question que
d'autres écrivains semblent plut0t avoir pris a creur d'embrouiller et d'obscurcir. Mais M. Neve n'a pas dit adieu aux études arméniennes et nous pouvons
espérer qu'il trouvera l'occasion de compléter sur ce point son intéressante
publication.

A.

La stéle de Mésa; examen critiqne du texte, par M.

GARRIERE,

CLERMONT-GANNEAU.

Paris, Imprimerie nationale, 1887, in-8, 43 pages. (Extrait du Journal

l

!l

363

REVUE DE L HISTOIRE DES RELIGIONS

Asiatique.)
MM. · Smend et Socio ont donné l'année derniElre un texte de la stele de
Mésa avec un certain nombre de n'ouvelles lectures. En annonc;¡ant ce travail
(Revue, septembre-octobre 1886), nous disions qu'il marquait un p rogres sensible dans le déchiffrement de l'inscription, et cela nous paraissait assez naturel. U était, en effet, difficile de supposer que les deux savants orientalistes,

A.

CARRIERB.

�364

REVUE DE L'BISTOIRE DES R.ELIGIONS

L'Em.pereur Akbar, un chapitre de l'histoire de l'Inde au xv1" siecle, par
le comte F.-A. DE NotR, traduit de l'allemand par G. Boru:T-MAURY, professeur a la Faculté de théologie protestante de Paris
2 vol. io-8, 1883-1887.

1•

-

Leide, Brill
1

Le comte de Noer est m()rt avant d'avoir pu achever l'amvre qu'il avaitentreprise avec tant d'ardeur. En levé par une douloureuse mala.die, ea décembre 1881,
apres la publication du premier volume, il laissait du moins, en manuscrit, des
noles abondanles et développées, qu'il a suffi de classer et de joindre pour permeltre iL quelques amis zélés d'édiler la seconde et derniérn partie di, l'ouvrage.
Rien n'y décéle un manque d'unité ou d'harmonie daos la rédaction. C'esl la
méme passion pour Akb11r, la méme admiration enthonsiaste qui éclate et

s'épanche dans ces deux volumes. Dans une introduclion d'un caractere trop
général et trop vague peut-étre, M. de Noer esquisse la géographie de l'Inde 1,
les races et les langues, I'état religieux et politique au xv1e siecle, et retrace la
glorieuse série des ancétres d' Akbar: Timour, Baber, Houmayoun. Akbar monte
sur le trOne a treiz.e ans (1.556) ; des intrigues de palais se nouent aussitOt aulour
du jeune prince, les insurrections ébranlent l'empire; tout occupé a la chas se,
aux exercices de piété et aux conversa.tions savantes, Akbar se désintéresse du
gouvernement. Me.is a vingt-cinq ans, le souverain se révéle touta coupgrand
général, grand administrateur, politique habile, et, par-dessus tout, tolérant.
Nous ne le suivrons pas daos ses campagnes A. travers l'Inde, des bouches du
Gaoge á l'lodus et de l'Himalaya á la Krishn~, lan[Ot appelé par des révoltes,
tantOt obligé d'assurer son empire par des conquétes nouvelles. Ce n'est pas ici
non plus le lieu d'insisler sur l'administration financiare d'Akbar; signalons
d'un mol seulement les réductions d'impót, les réformes de la perception, le!
encouragements donnés a l'agriculture, le développement du commerce et de
?'industrie. Mais dans cette ceuvre extraordinaire, oU. l'initialive personnelle
d'Akbar se maniíeste constamment, rien n'est plus intéressant, plus admirable
et plus original que l"administration religieuse. Issu d'une race jadis bouddhiste
et passée a l'islamisme, né d'un pere sunnite et d'une mere chiite, élevé par un
précepteur qui prend pour devise: Paix avec tous, maitre enfin d'un empire oll.
l'bindouisme domine par le nombre, tourmenté Jui•méme par un mysticisme
insatiable, Akbar a su considérer de haut, sans passion ni parti pris, toutes les
doctrines el tous les cultes; i\ a cherché A. comprendre et apprécier toutes les
croyances, non pas en sceptique de science, mais en penseur respectueux; il a
su donner au monde le plus bel exemple de tolérance que l'histoire ait enregis.
tré. A l'heure oU s'allumaient en Europe les bO.chers de l'Inquisition, oU les
1) Voir sur Akbar un article de M. Bonet-Mo.ury, paru clans cette Revue,
l. XI (l885), p. 133-159.
2) Voir sur ce sujet l. Beames. 0n the geography o{ India in the reígn of
Akbar. (Journ. of the Asiat. Soc. of Bengal, 1884-1885. )

365

REVUE DES LIVRES

.
de l'Église AkbarfaisaitMtir, á Sikri(1575),
peuples s'entr'égor_gea1ent ~u no:ea conféren~es religieuses¡ il y appelait, avec
l'Ibadal-Kbana, éd1fice desLtné á
d l'I de les lamas du Thibet, les des1 5 les brahmanes e n ,
. .
les oulemas musu
. a1•t a. leurs discus~ions, les su1va1t
. 1man., , •t de Goa· 1.1 ass1s
1
tours des Pars1s, esJesu, es
'
théologiens aux prises. S'il
·t 8 ouvent au ca1me 1es
avec atlention et ramenai
rsécuteur c'est qu'il était
.
• u'&amp; passer pour 1eur pe
,
.
combattit les oulémas JUsq
, ¡· é t les cultes d'humilier ces orgue1\.
étabr ne réelle ega It en re
'
.
nécessa1re, pour
ir u
. . t d droit des vainqueurs pour fa1re
¡'! 51
¡ s'autor1sa1en u
.
leu:r. docteurs de
am qu .
t·
Mais quand il eut élo1gné les
•
un Joug despo 1que.
peser sur leurs adversatres
politique habile, les plus
é
sa personne, par une
plus rebelles et concentr en . .
·¡ t t de créer par un eil'ort original
.
bº18 rehg1euse I en a
,
hauts titres de la htérarc
. . '
plus élevée que toules les
.
e rehgton p1us pure e1
de sa pensée souvera1~e, _un
l s intelli ences supérieures, aux aspiraliom:
autres, capable de sat1sía1re, dansle . g M is trop de passions et d'ambi..
· ences de a ra1son. a
.
du myst1C1sme et aux exig
.
lt de recueillir des convers1ons
tions s'agitent autour d'un roi pour lm perme re
.
L
tative du Dir. ¡ I\ahi écboua.
désmtéressées. a ten
.
d' prés les sources persanes, expose
.
t d Noer écr1t sur 1ou 1 a
.
Le hvre du coro e e . 1•
•
r
·
e entrepr1se
par Akbar • Les rense1gneen détail l'ceuvre de pac1ficat1on re 1g1eus . ft
e si proíonde sur le grand
, .
.
· exerc;a une m uenc
ments sur I hmdouisme, qm
.
mprendre entierement celte
d 5 econde mam : pour co
.
empereur, ne sont que e
f
d' rses il faudrait une intime
.
11
t agi tanl de orces 1ve
,
.
inlelilgence sur laque e on
I
é b. doue C'est beaucoup ex1ger •
.
d I
nsée arabe et de a pens e m
.
.
conna1ssance e a pe
.
,.
fait admirer et SJmer Akbar.
1
1 1
trop peut-étre. L'ouvrag_e, d'a1Heurs, te
~u;; 'qu'une biograpbie courte et
On souhaite, apres av01r achevé c~tte ec
ce souverain, digne d'étre
substantielle répande dans le pubhc le nom e
compté parmi les béros de l'bumanité.

iº

d

SYLVAlN LÉVI.

nces et su erstitions de lamer. Oeuxieme série :
PAUL SselLLOT. Ugendes, croya
p . l'Ch rpeotier 1887; io-12 de342p.
Les météores et les tempét"ª· - ans,
a
'
l
d M Sébillot est la. suite de celui que nous avons préLe nouveau vo ume e ·
t suiv ) Tandis que le
376
1

senté a nos lecleurs l'année derniere (t. Xll ••laPt··,ves lle la me~ ~n général et au
ét -1
sacré aux croyances r
premier volume ai con
. d' tres grand nombre de croyances
.
l . ci contient l'énumérallon un
nvage, ce UIét s c'est-8.-dire aux rapporls de lamer avec
relatives aux météorest tau\ t::~é;e~ts de l'air. Nous disons « 1e-s croyances »
les vents, les nuage~ ~ es au r
•·¡ y a dans les traditions populaires des
t on « les superst1t1ons
parce qu J
éé .
e n.
. t e quantité considérable d'nssertions qui leur ont t ,~smarms sur ce pom un .
d la mer et qui sont le frnit de l'expérience bien
pirées par la¡ long;e.:~:t;~:ag~nation en quéte d'une interprétation dramatique
plulOt que e pro u1
1),

�366

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

des pbénom~nes naturels. Ainsi la croyance que Je présenee d'un eerele autour
de la lune est un signe de vent (p . 57), n'est que la constatation d'un fait réel ;
le cercle dénote la présence de vapeurs dans les hauteurs de l'atmosphere, et
par conséquent, dans la pluparl des cas, l'approche d'un cbangement de temps
toujours accompagné de vent au bord de lamer. Il en est de méme des différents pronostics tirés de la nature, de Ja couleur ou de la rapidité des nuages
(p. 13 et suiv.). Ce sont la de simples constatations d'un lien entre deu:z: phénomenes; elles peuvent avoir une certaine valeur scienti6que. Les observations
météorologiques que nous pratiquons aujourd'hui sont faites avec une métbode
plus rigoureuse, mais en vertu d'un principe tout semblable, Jusqu'a un certain
point, toute esp~e d'asserLion 1raditionnelle peut éLre, iL ce point de vue, eonsidérée eomme une partie intégrante du fol.k-lore.
Toules les fois, au contraire, oU la tradition ne se borne pas A nous livrer un
simple fait d'expérience, mais nous transmet la représentation animiste des
objets de la nature et l'explication des phénoménes qu'ils présentent, en conformité de eette représentation animiste, nous nous trouvons véritablement en
présence d'un produit de la foi et de l'imagination populaires, e'est-A-dire daos
le dorpaine propre de la scienee des traditions populaires. Autrement, elle
risque d'embrasser l'histoire entiére et de refaire pour son compte l'ex:périence
formulée daos le vieux proverbe : « Qui trop embrasse mal étreint. n
U faudra done distinguer les deux éléments, parfois eonfondus daos le livre
de M. Sébillot. Ce !ivre, comme les précédents d 'ailleurs, ne veut étre autre
chose qu'un vaste catalogue de traditions empruntées A taus les documents
humains dont l'auteur a pu avoir eonnaissance, et il y en a heaucoup. Nous
voudrions seulement, dans eertains eas, avoir quelques garanties sur la véracité
ou la fidélité des témoins cités; car il va saos dire que nous avons une pleine
et entiere confiance en J'auteur lui-méme, qui se distingue justement par un
remarqua.ble talent pour rendre daos leur na.lVeté, daos leur simplicité et méme
daos leur crudilé naturelles les tradilions qu'il recueille. II faudrait aussi distinguer les traditions a proprement parler populaires de eelles qui sont l'ceuvre
des poE!tes ou qui trahissent l'influence de spéculations eosmologiques ou théologiques antérieures, dénaturées daos la tradition populaire. Te! est Je cas, par
exemple, des traditions racontées par Macourli daos les P.rafries d'or, et citées
par M. Sébillot, p. 4. Toutefois il ne faut demander A un auteur que ce qu'il
vous promet. Or M. Sébillot tient Jargement ses promesses. II accumule sans
reldche des renseigoements innombrables; il remplit !'un des plus vas tes magasins de matériaux pour les travaiUeurs qui voudront se eonsacrer A une reuvre
de synthése. A eux de bien choisir Jeurs matériaux.
Dans Je livre premier, M. Sébillot a groupé les traditions météorologiques,
les croyanees des marins sur le ciel, les nuages, les étoiles, Je soleil, la !une,
J'arc-en-ciel, le tonnerre, l'aurore boréale, la rosée, la pluie, la brume, le feu
Saint-Elme, la pbosphorescence, les trombas. On voit que la liste est compléte.

REVUE DES LIVR.ES

367

oit les tl'aditions sur leu1·s oriLe livre second est consacré a~x ven_ts¡; on y v ·aent et sur les moyens de les
g ines, sur les d .ieux et ¡es gémes qm es personm
),_
de leur importance pour les
1
Les tempétes a. cause
déchatner et de les ca mer.
. 1 d ' le troisiéme livre, a part des vents de
.
place spéc1a e a.ns
h
marins, méritent une
1 ¡·
pré"édent nous signa.lons un e al · comme daos e 1vre
"
,
moindre envergure. CI,
mployés par les marins pour
. .
l. té essant sur 1es moyens e
.
pitre parttcuh0remen m r
d
lt de la Vierge chez les manos
et L prépondérance u cu e
conjurer la temp e. a
.
. téressante étude a faire sur 1es
f
l II y aura11 une m
.
chrétiens est tres rappan e.
.
h ét·
e et les divinités pal'ennes qm,
.
t e la V1erge e r tena
rapports de success1on en r .
l'
é édée dans la mission périlleuse,
sur nos diverses cotes chrét1ennes, ri::tc~:t;e les tempétes.
mais fructueuse, de protéger les ma
JnN Ri:v1LLE.

�CHRONIQUE

CHRONIQUE
FRANCE
L'enselgnemenl de l'histoire des religlons. - La publication

1

~

peu

pr~s s1multanée des deux ouvrages de M. Afaurice Vernes el de M. le comte
G~blet d'Al~iella sur l'bistoire des religions (voir notre tome XIV, p. 346 et
su1v.) ~ ranu~1é le déb~~ sur l'~pportunité d'introduire l'histoire des religions
dans l orgamsme de l rnstruchon publique. Dans une précédente chronique
nous avons reproduit les réflexions émises a ce sujet par l'un des collaborateur;
de 1~ Revue critique. La Revue internationale de l'enseignement {livr. du f5 a,•ril)
est rntervenue i'. son tour dans la discussion, par l'organe de M. Émile Beaussire,
U. propos du livre de M. Vernes et du volume de M. de Pressensé sur l'ancien
monde.ª~ le ch~istianisme. M. Beaussire estime que l'enseignement historique
des rehg_1ons n esl A sa place ni dans l'école primaire, ni dans les Iycées el col•
l8ges, DI méme daos les Facultés, a l'exception des Facultés de tbéologie.
Celles•ci n'ont-elles pas, a peu prés partout, formé les hommes qui s'occupent
avec le plus de succés de l'histoire des religions? Relevant A bon droit la contradiclion que nous avons signalée ici-méme daos la thAse de M. Vernes
M. Beaussire s'appuie justement sur les critiques dont la science des religion;
est l'objet de la part de l'un de ses partisans les plus convaincus pour montre
' li e n •est pas encore une science faite. Au Collége de France,' a l'École dee'
que
Hautes-~tu~es,. l'enseignement historique des religions peut se justifier, parce
que ces rnst1tuhons ont pour hut de favoriser le développement des sciences.
Dans les Facultée des Jellres, l'existence de chaires spéciales d'histoire religieuse ~erait incompatible avec la nature et le but de l'enseignement. A plus
ío~le ra1s~n daos les lycées et les écoles primaires I L'auteur voudrait seulement
ré1~trodu1re, daos le~ programmes de l'enseignement secondaire et primaire, des
notl~~s de mytholog1e et d'bistoire sainte, afin que la jeunesse n'ignore pas les
tradthons sur lesquelles une notable partie de l'humanilé a vécu pendanl de
longs si8cles. Dans l'enseignement supérieur, il pense que les notions d'un
intérét général relatives aux religions trouvent leur place dans les cours d'histoire et de géographie. Nous nous bornons é. reproduire ce jugement sans le
discuter, comme nous avons déjll maintes fois exprimé notre opinion a ce sujet.

369

Le Congrés des Sociétés savantes. - Cette année, le CongrCs des
Sociétés savanles s'est réuni a la Sorbonne, aprés les fétes de la PentecOte, le
31 mai et les joura suivants. Parmi les communications faites aux différen.tes
sections, il y en a quelques-unes qui touchent 8. l'bistoire religieuse. Dans la
section d~archéologie, M. Borrel, membre de l'Académie de Val-d'Isere, en
décrivant les vestiges de la voie romaine qui reliait Milan a Vifmne en Daupbioé,
par le col du Petit-Saiot-Bernard, a signalé l'existence de nombreux temples,
de colonnes, d'inscriptions, de tombeaux et de nicbes renfermant de petites
statues de Mercure, la divinité prolectrfce des voyageurs, entre le col et BourgSaint-Maurice. - M. Maltre, de la Société archéologique de l'Orléanais , a
étudié certaines statuettes trouvées daos le Blésois, représentant une divinité
femelle, debout, nue, la main droite reposo.nt sur le sein. U s'agit évidemment
d'une divinité de la génération; mais il n'est guére probable que ce soit un type
dérivé d'une divinilé cartbaginoise, importé en Gaule 1\ une époque reculée par
des marchands phéniciens, comme le prétend l'auteur de la communication.
Sur 1'une de ces slatuettes, on lit l'inscription : Rectugenos Sulias; le premier
de ces deux mots est le nom du fabricanl; le second indique sans doute le nom
de la tribu celtique a laquelle il appartenait. Le nom de Soulias se retrouve, en
effet, comme nom de lieu dans le Blésois, et, en Bretagne, il est devenu un nom
de saint sous la forme de Sulliac. - M. Lievre a étudié les tours pleines que
·on désigne sous le nom de e&lt; piles romaines &gt;). Leur nom latin (fanum), leur
1
situation au milieu des champs, loin des routes, lui íont croire que ce sont des
1oonuments consacrés 8. des divinilés gauloises. - M. Dumuys s'est occupé des
disques renflés en verre que l'on trouve en asse:z: grand nombre dans les sépultures gauloises. ll incline a penser que ce sont des amulettes celtiques. On
pourrait aussi ]es considérer comme des iostruments destinés 8. broyer l'ocre
pour le tatouage dans l'autre monde.
Dans la section d'histoire et de philologie, M. Veuclin, de Berna.y, a analysé
les statuts des toiliers et fabricants de toile de cette ville, renouvelés en 1618,
et monlré le rOle de la confrérie de Sainte-Anne et de Sainte-Barbe dans hl
corporation. U donne aussi des détails sur diverses confréries de charité. JI. l'abbé Rance a parlé du 11 Sermon des antiquités )l, pr~ché tous les ans, a
Arles, en l'bonneur de saint Marc et de la ville, le jour de l'élection des consuls.
11 semble que c'était un souvenir des anciennes relations entre Arles et Venise (?).
- M. Maggiolo, recteur honoraiTe, étudie les origines de l'ordre de SaintBenoit el analyse les principaux réglemenls de la congrég~ de Sainte-Vanne.
Le Congrés des architectes et le temple d~ Louqsor. - Le congr~s
des architectes s'est réuni 8. Paris, dans la premiére quinzaine de juin. Les
conférences faites a cette occasion ont roulé spécialement sur l"architecture de
monuments religieux. M. Saladin a décrit les monuments de la Tunisie,
M. Gosset (de Reims) les trois cents églises ou mosquées de Constantinople, et
M. Maspero a parlé du déblaiement du temple de Louqsor. Voici un passa.ge

�CHRONIQOE

1

370

REVUE DE L ft1S1'01RE DES RELIGIONS

37i

curieux de cette conférence, reproduit d'apres le journal le Temps du 13 juin :
1&lt; Le temple de Louqsor s'est uniquement compasé d'abord
comme ious ¡
t
l
.
'
es

ne veut pas limüer la science U. cataloguer des faits, dresser des statistiques e~
esquisser de s monographies a perpétuilé. Son enseignement, tres ri.che d'1dées
et de vues genérales, ne saurait manquer d'éveiller l'intelligence de ses audi-

au sud, pour fac1hter les sorties du dieu. Les Égyptieos ne croyaient pas, en

teurs.

emp es constru1~s. au bord du Nil, d'une petite piece carrée, ouverte au oord et

e~et, q~e les lempl~s fussent autre chose que des hótelleries oü la divinilé
s arrétall plus ou ~0111s longtemps mnis ne séjournait pas d'une fa¡,¡on continua.
Autour du sanctualJ'e proprement dit on édifia peu a peu de nombreuses dépen•
~a~ces : !ogement~ pour le~ prétres, leurs savants, Ieurs familles; galeries destmees aux process1ons, ba.t1ments oll l'on emmagasino.it toutes les offrandes en
n~ture - la monnaie n'existant pas encore - fruils, légumes, blés, vins,
toiles, etc. Le sanctuaire de Louqsor n'a été découvert que ces dernieres années
et d'u~e faQon _tres singuliere. On avait permis a. Champollion d'élever a ce~
endroit _une ma1~on pour les Européens. L'architecte avait pris pour cave ... Je
sancluaire enfout daos les sabies. Jusqu'en i885~ la résidence sacrée des dieux
de l'Égypte avait servi a rafraichir le vio I Lors des fouilles entreprises A cette
époque, une population de trois mille Ames habitait les anciennes dépendances
du temple, la plupart enfoncées sous le sable et divisées en plus de huit cents
cabutes. Beau~oup, apres avoir touché une indemnité, ne voulurent pas abando~ner ce_s cuneuses demeures, et il reste méme encare deux ou trois individus
q~ il est 1mposs~le de faire déloger. Cependant, il est encare une mosquée,
si~uée s ur une émmence, que l'on se refuse a laisser démolir. Mais, dit en termmant M. Maspero, on s'est gardé de remblayer toutes les fouilles failes autour
de la mosquée, et l'on espere bien que celle-ci dPscendra ... toute seule. ,,
La chaire de s~nscrit, 8. Lyon.-L'Université de Lyon,dontle brillant
développement ménte de plus en plus d'attirer l'attention du monde scientifique, .ª été dotée récemment d'une cbaire nouvelle pour l'enseignement du
sa~scri~ et ~e la grammaire comparée. Notre ~ollaborateur, M. Paul Regnaud,
qui étatt déJA chargé de cet enseignement en qualité de maitre de conférences
a é~é appelé par M. le ministre de l'instruction publique a occuper la nouvell;
chane professorale. M. Regnaud vient de puhlier, a la librairie Leroux le discours_ par lequel il a inauguré ses cou rs. 11 montre l'intérét qui s'atta:he pour
le philo~ophe et p~ur l'historien a l'étude du sanscrit, puisqu'en celte langue
sont r~d_1gés les écnts dans lesquels une partie notable de l'humanité a consigné
sa relig1on, ses spéculations pbilosophiques et ses expériences intellectuelles.
M. Reg?aud dé~end particulierement le Rig-Véda contre ceux qui, par réaction
co~tre 1 en~housiasme exagéré des premiers interpretes européens, le déprécient
aUJOUrd ~u1, et contre les parlisans exclusifs du folk-lore. Dans la seconde partie
de son d1scours, le professeur a fait ressorlir le r0le du sanscrit en philologie
compar_ée, _la nécessité de substituer au systeme de Bopp un systeme plus
larga; il fait le proces des néo•grammairiens et de leurs lois absolues et montre
la nécessité de joindre 1\ l'étude historique de la phonéLique celle de la sémantique ou de la mulation des sens. M. Regnaud est un vaillant travailleur, qui
0

Publications récentes. - Études sur l'histoire religieuse de la RévoluHon
fran(Jaise, par A. Gazier, mattre de conférences A la Faculté des lettres de
Ps.ris (Paris, Armand Colin, 1887, in-12). - M. Gazier éprouve une grande
admiration pour Grégoire, conventionnel et évéque de Loir--et-Cher. Le livre
qu'il vient de publier est la ráunion de dit!érents mémoires, déj&amp; connus, oU la
politique religieuse de Grégoire est étudiée d'apres des tu.tes originaux du
plus bauL intérét. 11 a pu disposer, en eflet, des six a sept mille documents
réunis par l'évéque révolutionnaire lui-méme en vue d'une histoire ecclésiaslique
de la Révolution franQaise que celui-ci n'a jamais écrite. Dans une premiere
partie, l's.uteur s'attache a rhlstoire du diocese de Loir--et•Cher de i.791 8.1802;
la secoade parlie, qui n'est souvent qu'une généralisation de la premiere, est
consacrée a. la politique religie.ise de la Convention. On ne saurait trop recommander la lecture de ce livre a. ceu.x qui veulent se faire une idée juste de
l'esprit public et des sentiments de la nation fram;aise en matiere religieuse et
ecclésiaslique pendant cetle période troublée.

- Guja,tak Abalish. Relation d'une conférence tMologique présidée par le
calife Mdmoun, texte peblvi, publié pour la premiere foisavec traduction, commenlaire et lexique, par A. Barthélemy (Paris, V:eweg, 1887; in.S de 80 p.).
Voici un livre qui risque moins que le précédent de faire naitre des discussions
passionnées, quoiqu'il s'agisse d'une controverse théologique. Mais le colloque
d'Abalish, apostat du parsisme, avec le grand-prétre des parsis du _Fars, Atar
Farnbag, nous touche de moins pres que la Convention et la constitution civile
du clergé. Le document peblvi, publié et traduit pour la premiere fois par
M. A. Bartbélemy, nous donne le compte rendu de ce colloque, présidé par le
caliíe Mamoun (813 a. 833). Naturellement, le Parsi reste vainqueur. Ce texte
offre un grand intérét comme résumé de la polémique populaire contre le
parsisme.
- Le Reseph-Hou¡ pMnicien ea,pli.qué par M. Clermont-Ganneau. Dans la
précédente livraison (t. XV, p. 251), nous avons reproduit l'assimilation produite
par M. Philippe Berger, devant l' Académie des inscriptions, des Reseph-Amykolos et Reseph-Aloüés, dieux phéniciens de l'ile de Cbypre, á l'Apollon d'Amyclée et l'Apollon d'Hélos. Dans la Revue critique d'histoire et de litlérature du
i6 mai, M. Clermont-Ganneau publie une note dans laquelle il assimile de la
méme fac;on le Reseph-Houc; des premieri::s inscriptions phéniciennes trouvées a
Chypre avec l'Apollon Agyieus ou Apollon de la rue (du quartier), dont le culte
existait a Argos, a. Sparte, a Tégée, a. Mégalopolis. M. Clermont•Ganneau lit
Reseph, Houc; au lieu de Reseph-Hec;, qui est la version ordinaire; cette
mod.ification est légitime, puisqu'il est de regle en pbénicien d'omettre la voyelle

�CBRONIQUE

372

média.le. Les fouilles ~ra:iquées a Chypre et le déchiffrement des inscriptions
chyprtoles app~rt~nt ams1 un nombre croissant de précieux renseignements sur
les rapports rel1g1eux des Grecs et des Phéniciens. Dans la méme livraison de
la Revue c·ritique, M. Clermont-Ganneau propose une nouvelle étymologie de
Pégase (de 'lt'l1yvv¡u
c~ouer) a propos d'un vase de terre cuite trouvé a.Chypre,
r~prés~ntant la décollation de Méduse par Persée, et suggere la possibilité
d exphquer le mythe de Persée par la métbode iconologique. Mais ici nous
&lt;'Dtrons daos le domaine de l'hypothese pure.

=

- ~e mo~de o~culte, hypnotisme transcenda!lt en Orient, par A.-P. Sinnett,
trad~1t de l angla1s _avec approbation de l'auteur par K.-F. Gaboriau (Paris,
C~rre, i887; i vol. m-8 de xxxv et 267 p.). Nos lecteurs connaissent les doctrmes de la nouvelle théasophie qui leur ont été exposées par M. Jules Baissac
(t.
p. 43 ~t i61). Le livre de M. Sinnett n'est qu'un nouvel exposé de ces
doctnnes ~m sont du domaine de la fantaisie. M. JJ-faspero, néanmoins, nous
ren~ attent1fs a ce fait qu"elles eontiennent une part d'idées el de théories tres
anc1e~nes dont on pourrait retrouver des analogies dans la magie orientale et
égyptrenne.
-· La religion en Russie. M. Leroy-Beaulieu a publié, daos la Revue des
Deu~-Mondes_ (~ivr. du 15 avril), un intéressant article intitulé: La religion, le
sentiment religieua; et le mysticisme en Russie, L'auteur montre l'intensité du
s,enli~~nt reli_g'.eux chez les Russes, a tel point qu'on le retrouve jusque daos
l adhes1on rehg1euse des révolutionnaires a leur nihilisme athée. Il en cherche
les causes d~ns ~'hi~toire du peuple russe et dans le climat des pays habités par
ce peuple, e est-a-d1re dans le milieu moral et physique oll il s'est développé
plut~t que dans le caractere ethnique. Le Russe est porté au mysticisme et au
fatahsme. Sa foi chrétienne est restée entachée de croyances pa'íennes pour bien
des causes, dont la plus saillante est que le paganisme slave était encare en voie
de ~ormation qu_an~ le christianisme le supplanta·. L'llme populaire n'S.vait pas
épmsé le pa~amsme. Les anciens génies des eaux et des bois (Vodiany, Rausalkas, Lechu, Domovo'i) ont survécu; les dieux se sont métamorphosés en saints.
Ce qui est étonnant, ce n'est pas qu6 le paganisme se soit chargé d'éléments
pa'íens, mais qu'il n'ait pas completement disparu. Ainsi la sorcellerie a encore
conservé un grand prestige; le paysan fait exorciser son champ apres l'avoir
fait bénir par le prétre, pour étre en regle a la fois avec Dieu et avac Je diable.
Néanmoins l'il.me russe est devenue chrétienne par quelques-uns de ses senliments et par ses aspirations. M. Leroy-Beaulieu termine son arlicle en in~istant
sur les liens étroits qui unissent, en Russie, le sentiment religieux et le sentiment national. - On pourrail seulement lui reprocher d'avoir considéré comme
partic~lie1· S. la Russie, un rapport entre le paganisme et le chrislianisme ~ui s'est
p~od~Il chez taus les peuples oU le christianisme a supplanté le paganisme, et
d avo1r trap ahondé daos le seos des anciens mythologues qui admettaienl un
-dualisme fonda.mental daos l'ancienne religion slave. D'apres M. Léger, l'op•

X:

¡

1

313

1

REVUE DE L HlSTOIRE DES RELtGIONS

position d'un dieu noir et d'un dieu blanc chez les $laves parait étre une inven~
tion moderne.
- La librairie Thorin a mis en souscription les Begistres de Grégoire IX,
recueil des bulles de ce pape, publiés ou analysés d'apres les manuscrits originaux des Archives du Valican, par M. Lucien Auvray, membre de l'École !ran1¡aise de Rame. L'ouvrage complet formera enviran 150 a 160 feuilles, au prix de
soixante centimes la feuille. II paraitra par fascicules de {5 a 20 feuilles.
- Nous avons re¡;u de M. le Dr Bertherand une brochure contenant la traJuction d'un traité d,hygiene de Maimonides : Principes de la sante physique
et morale de l'homme, traduction frarn;aise, par feu M. Carcousse, directeur de
l'École du Talmud-Thora d'Alger (in-8 de m et 51 p.'; Alger, Ruff). Le D• Bertherand fait un grand éloge des prescriplions de la Joi juive pour la santé physique et moralé, mais il ne semble pas s'étre beaucoup préoccupé des résultats
de la critique historique sur la loi dite de Mo'ise. La brochure qu'il a éditée se
lit avec intérét.
- M. E. Amelineau vient de publier dans le Journal asiatique (numéro de
février-mars 1887), _un document capte du xm0 siecle, relatant le Martyre de
Jean de Phanidjóit. L'auteur, Marc 1 évéque de Buhaste et de Bilbais, a compasé un véritable panégyrique, apres avoir fait une enquete, qui dura onze mois.
Jean mourut le 29 avril 1209; son oraison fuuebre fut rédigée vers le commenoement d'avril 1210. M. Amelineau nous a donné le texte capte le plus moderne
qui soit connu. LP- dernier soupir d,une liltérature a son déclin mérite d'étre
recueilli comme une dale daos l'histoire littéraire. A ce litre, ·1a publication
de M. A. est une curiosité du plus haut intérét; et, quand nous ajouterons
qu'elle est précédée d'une introduclion historique aussi sobre que complete,
qu'elle est accompagnée d'une traduction frani;aise, qui parait suivre de tres pres
l'original, nous aurons fait partager a nos le'cteurs notre impression on ne peul
plus favorable. Je m'étonne seulement que M. Amelineau n'ait pas cherché a
identifier le médecin chrétien d'Al-Malik Al-Ka.mil, le sage Épouschecber. C'est
ainsi que le nom est donné par M. A. (p. 151). Or le personnage qui le portait est bien connu. Il n·est autre que AhoO. Scbílkir ibn Abi Soulaimán, ou
plus complete::nent Mouwaffa~ ad-Din AboO. Schakir ibn Abl Soulaim&amp;n D&amp;woud,
que le sultan Al-Malik Al-'Adil avait spécialemenl attaché a la personne de son
fils Al-Malik Al-Ka.mil, et qui aussitót pril de l'ascendant sur le pere et sur le fi!s.
AboU Schíikir mourut en 12i6, deux ans avant l'avenemenl d'Al-Malik Al-Kamil.
Voir, sur AboU SchAkir, lbn Abi Ou~aibi•a, Classes des médecins, éd. A. Müller,
11, p, 123-124; F. Wüstenfeld, Geschirhte de1· Arabischen Aertze und Naturforscher, p. Ht; Dr L. Leclerc, Histoire de la nu!decine arabe, II , p. 223 (Communication de M. H. D.).
Nécrologie. - M. de Biberstein Kazimirski est mort le 22juin 1887. ll était
.i.gé de soixanle-dix-neuf ans. La préface de son dernier livre, consacré a. Menoutscheri, poete persan du. x1e siBcle de notre ere, est datée de ma~ -1.886. Il Y a. un

�374

1

375

REVUE DE L HISTOlRE DES RELTGIONS

CHRONIQUE

mois a peine que m'entretenant d'une publication arabe a l'état de projet, Kazi~
mirski oubliait pour un moment ses douleurs. Sa réputation était faite depuis
longtemps. On connaissait, comme des ouvrages classiques, sa traduction
fram;aise du Coran et son Dictionnaire arabe-fraru;ais. L'auteur avait si bien
organisé le silence autour de la retraite modeste et studieuse oii il ne demandail
qu'A étre oublié, que ses publications récenles ont été comme des surprises pour
le monde savant, comme la résurrection d'un ancétre. Saluons, d'un souvenir
affectueux, cet homme de bien, si obligeant, si désintéressé, si sympathique.

hellene, notamment du renversement de la société et du culte pélasges par la
religion et la civilisation acbéennes. Quant A Apollon, i1 est impossible de le comprendre, si l'on ne voit en lui qu'un habitant primitif de l'Olympe. Il es t da_ns
toutes les circonstances importantes l'agent libre et bénévole de Zeus. L 1 obé1ssance voulue est son tra.it distinctif. ll y a entre Zeus et Jui un rapport qui rappelle celui du dieu Hea et de son fils Merodach da!1s le systeme as_syrien. Ses
fonctions sont nombreuses; il est A la fois le dieu de l'arc I de la sctence, de la
poésie et de la musique, le dieu dijs guérisons, le déíenseur du ciel attaqué et
le dispensateur de la mort. Il n'y a aucun moyen de ramener ces fonction_s
diverses a une méme origine. L'Apollon homérique ne peut étre que le prodmt
de la transformation que le grand poéle a fail subir au dieu d'un culte solaire
achéen antérieur: &lt;( Il y a eu a la connaissance d'Homere, sur terre achéenne,
un culte du dieu soleil. Il était adoré comme une puissance de la nature sous le
nom de Pboebos, peut-élre aussi avec une quantité indéfinie d'attributs ou de
noms provenant d'autres sources. Sous l'influence des Achéens et par l'~rgane
t.lu poete, ce dieu-S oleil se développe de maniere a former la base maténelle_ et
populaire de l'Apollon homérique. Il est soumis aux regle~ de la t~éanthrop~1e ;
orné de titres d'origine matérielle, qui se sont transformes en brillantes et tmposantes métaphores, il prend sa place daos l'Olympe, dont il devient l'~ne
des plus belles figures. )) L'exi stence d'une sorte de Zeus-Apollon ou d1eu
supréme a ltbaque sert d'intermédiaire a. ce~le transf~r~ation.
.
, _
Un legs de lord Clifford. - Lord Chfford, qm v1ent de mourir, a legue
une somme de 80,000 livres, soit deux millions de francs, aux quatre universiiés
d'Écosse a eharge pour elles d'instituer des cours ou des conférences se rapporlant a' la tbéologie naturelle ou plut0t Ala philo~ophie et_ a l'histoir~ d~s religions. Les sujets devront étre abordés da.ns un espnt exclus1v.e ment sc1eritifique.
&lt;&lt; Les conférenciers, dil le testateur, ne pourront étre astremts a aucune profession de foi, ni méme A aucune promesse; ils pourront appartenir a n'importe
quelle religion ou méme n'en avoir aucune. ll suffira qu'on les choisisse parmi
des penseurs capables et respectueux, qui aiment sincerement la vérité et la
recherchent sérieusement; car je suis persuadé que de la libre discussion ne
peut sortir rien que de bon. »
Le noble lord ne parlageait évidement pas les idées de M. Beaussire, sur l'incompatibilité de l'histoire des religions et de l'enseigneroenL dans les Facultés
non confessionnelles. 11 est regrettable que l'histoire des religions et Je véritable
libéralisme ne eomptent pas un nombre plus considérable d'amis aussi généreux
que lord Clifford.

H. D.

ANGLETERRE

Publications récentes. - La Religious Tract Society a publié récemment un volume illustré de M. James Chalmers, sur la Nouvelle-Guinée. La plu s
grande partie de ce Jivre est formée par un récit des explorations de l'auteur et
par I'histoire de la part qu'il a prise, comme interprete, aux négociations pour
amener la reconnaissance du protectorat hritannique. Mais M. Cbalmers a eu Ja
honne idée de joindre a ce récit le résultat de l'enquéte qu'il a faite aupres des
indigénes. ll résume les réponses de ceux-ci a cent quinze questions portan! sur
leurs mmurs et leurs croyances et nous fournit ainsi des renseignements fort
curieux.
- Altalc Hieroglyphs and Hittite inscriptions, par le cap. Conder {Londres,
Bentley). Le volume annoncé a grand fracas par le cap. Conder, comme la
solution de l'énigme des inscriptions hittites, n'a pas ienu ses promesses. L'explication qu'il préconise repose principalement sur [les trois hypothE!ses suiO
vanles : i Il y a une connexion étroite entre les hiéroglyphes hittites et le sylJabaire chypriote ; 2° tous deux dérivenl du méme systeme de signes d'oll provient
aussi l'écrilure ~unéiforme; 3° la grammaire et Je vocabulaire hittites sont de
famille aecadienne. M. A.-H. Sayce, qui a discuté cea découvertes dans l'Academy du 2i mai, avec la compétence que tout le monde se plait a lui reeonnaitre,
résume son opinion de la fa9on suivante : « 11 ne me semble pas que les inscriptions hittites aient encare 1ivré leur secret. Le cap. Conder a avancé l'état
de la guestion, mais rien de plus. ))

M. Gladstone et les dieux d'Homere. - M. Gladslone a décidément
résolu de partager les forces que lui laisse son admirable vieillesse, entre l'émancipation de l'Irlande et les dieux de l'Olympe homérique. Autant il met d'ardeur a transformer en fédération l'ancienne unité britannigue, autant il consacre
de zele ii faire ressortir l'unité individuelle de l'ceuvre homérique. Ta.ndis que la
liVfaison de mai de la Nineteenth Century nous apportait la suite J.e ses études
sur les grands dieux homériques, sous la forme d'une monograpbie sur Apollon,
la Contemporary Review de juin publiait un article de lui sur la grande révolte
des dieux de l'Olympe. A ses yeux eette révolte, narrée dans 1'Iliade, n'est que
la version céleste d'événements religieux qui se pass8rent dans la société

ALLEMAGNE

Publications récentes. - Indogermanische Mythen. JI. Achilleis, par
Elard Hugo Meyer (Berlin, Dümmler, 1887; gr. in-8 de xvn et 7f0 p. Le présent
volume tait suite

a celui que l'auleur a publié

en 1883 sur les Gandharves-Cen-

�376

377

BEVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

CHRO~IQUE

ta.ures. U s'inspire de la méme méthode et des mémes principes : grouper tous
les vestiges d'un mythe cbez les divers peuples indo-germains, établir la chronolo~ie des textes et monuments qui nous les font conn:1itre, ensuite la chronologie interne ou l'évolution, afin d'en dégager finalement le sens et la valeur
mythologique. Ce second volume est eonsacré a la légende d'Achille. Aussi comprend-il tout d'abord une longue étude de pres de 400 pages sur la question
homérique et spécialement Sur la. composilion de l'lliade. L'auteur, en se fondanl
surtout sur les différences de langage (ionien et éolien), dégage les divers éléments de la légende d' Achille dans l'Iliade. Il y rattache les di verses formes
qu'elle a revélues chez les autres peuples indo-germains, et en donne l'explicaiion mythologique dans l'esprit et avec une ten dance analogues a ceux du célebre
traité de Kuhn 1 sur la Descente du feu ; c'est un drame mythique, inspiré par

sciences naturellcs naissantcs, du renouvellemcnt des idées sociales, de la
mystique allemande et enfin, avec une sollicitude parliculiere, du cordonnier
philosophe allemand Jakob Bohme. Le seco □ d volume est entierement consacré
a la religion et la philosophie en Italie; mais ici la partie proprement religieuse
est assez négligée.
- Kirchengeschichte Deutschlands I. Bis zum Tode des Bonifatius 1 par
A. Hauck. (Leipzig, Hinrichs, 1887, in-4 de vin et 557 p.). Quelque étrange
que cela paraisse, l'Allemagne, cette pépiniere d'historiens ecclésiastiques, ne
possede pas une bonne histoire de l'Eglise allemande depuis les origines jusqu'a
nos jours. L'ceuvre a été entreprise par Rettberg et par Friedrich, a deux
points de vue tout opposés, mais l'un et l'autre onl été arrétés des le commencement de Jeur travail. M. Hauck, professeur a Erlangen, se propase de combler cette la&lt;0une. Il vient de publier le premier volume d'un ouvrage qui doit
en avoir quatre et qui comprendra l'histoire de l'Eglise en Allemagne jusqu'il
la Réformation. Ce volume comprend l'histoire du christianisme daos le pays
rhénan sous la domination romaine, l'histoire de l'Eglise franque, l'action missionnaire des moines irlandais et enfin la vie et l'reuvre de Willihrord et de
Boniface.

l'orage et la foudre.

- Philosophische Hymnen aus de·1· Rig-und Atharva-Veda-Sanhitd verglichen
mit den Philosophemen der relte1'en Upanishads, par M. Lucian Scherman
(Slrasbourg, Trübner, in-8 de v11 et 96 p.). Ce livre, qui est la reproduction
développée d'un mémoire couronné par l'Université de Munich, conlient une
iraduction nouvelle de chaque bymne avec l'indication et la discussion des
traductions antérieures et des passages paralleles et une revue des passages
des Upanishads qui refletent les mémes doctrines. M. Scherman conclut
qu'une méme philosophie se fait jour dans les hymnes et dans les Upanishads
et que les textes oll cette ccncordance se formule de part et d'autre avec le
plus de nelteté doivent appartenir sensiblement a la méme époque. M. Barth,
auquel nous empruntons ce compte rendu, conteste l'exactitude de la seconde
conclusion. 1&lt; Elle esl probablement vraie, dit-il, pour plusieurs de ces
bymnes; elle ne l'est certainemenl pas pour d'aulres, comme cela ressort de
la fa~on dont les Upanishads les citent et, pour ainsi dire, les commentent.
Dans les cas oll la question peut él.re posée utilement, elle releve avant tout de
l'exarnen philologiqne et l'argument général tiré de la conformité de la doctrine
ne saurait avoir qu'une valeur secondaire. Car parmi ces rudiments de doctrine, il en est qui comptent certainement parmi ce que l'lnde nous a transmis
de plus vieux. (Revue critique, i3 juin, p. 478). ·

- Die Philosophische Weltanschauung der Reformationszeit in ihren
Beziehungen zur Gegenwart, par ilf. 1Jfor. Garriere, 2 éd., 2 vol. de x1-4t9 et
vn, 3i9 p. (Leipzig, Brockhaus). La seconde édit:on d'un ouvrage qui a Vli le
jour sous sa forme premiere il y a quarante ans, peut passer pour une ceuvre
nouvelle. L'reuvre de jeunesse de M. Carriere est d'ailleurs assez remarquable
pour que l'on appelle sur elle l'atlention de tous ceux qui s'intéressent a l'histoire de la réformation vue de haut, daos l'ensemble complexede ses antécédents
religieux et des influences exercées par la Renaissance. Le premier volume est
consacré a ceux qui ont renouvelé avant la Réforme la conception du monde
el de la société; il traite de la renaissance de la philosophie grecque, des

-

Die Apokl'yphen Apostelgeschichten und Apostellegenden. Ein Beitrag

zur altchristlichen Literaturgeschichte. II, f. (Brunswick, Schwelschke 1 1887,
in~8 de 11 et 472 p.). La premiere partie du second volume clót la publication
de ce magnifique monument d'érudition et de travail; la seconde partie avait
déjá paru en 188, (cfr. t. IX de cette Revue, p. 398). Le présent volume contient les Actes de Pierre et de Paul et les Acles de Paul et de Tbécla, L'auteur
étudie d'abord les plus anciennes traditions sur les apotres Pierre et Paul;
ensuite, i1 se livre a une discussion critique sur les divers Acles des deux
grands apótres que l'antiquité chrétienne nous a laissés, d'abord ce qui reste
des documents gnostiques connus· sous le nom de m:pfol!loi Ilé-rpou xcü ILx1JAo~,
y compris les témoignages des Peres depuis le milieu du 1vc siecle, en second
lieu les Actes catholiques de Pierre et de Paul, enfin quelques compilations et
des légendes locales de date plus tardive. Les relations des différents texles
sont étudiées avec le plus grand soin. M. Lipsius cherche a établir que les
Actes catholiques, qui sous la forme oll nous les possédons ne sont certaine•
ment pas antérieurs au milieu du ve siecle, supposent l'existence antérieure nonseulement de la tradition gnostique, mais encare d'une tradilion catholique,
laquelle aurait pris corps dans un écrit du ne siecle, dans une histoire qu'il
croit pouvoir identifier avec les Actes de Paul cités par Origene. Ce document
primitif, l'auteur s'efforce de le reconslituer en éliminant des Actes catholiques postérieurs tout ce qui provient d'interpolations empruntées aux documents gnostiques, et tout ce qui trahit une origine plus tardive, Ce document
primitif a dll étre compasé a une époque oll le christianisme judaisant est
encore en confl.it avec le christianisme émancipé du judai'sme; il a pour but de
25

�378

1

379

REVUE DE L HISTOlRE DES BELlGIONS

CHRONIQUE

}Ccritimer i'ceuvre de Paul. Mais on peut encare y reconnaiLre la vieille
tr:dition ébionite qui, bien loin d'admettre la collaboration des deux apótres
représente Paul sous les traits de Simon le Magicien et Pierre luttant conlre

geres. Son ouvrage forme un utile complément a la cé!Cbre I-listoire de l'A llemagne pendant la R.e(ormation, de Ranke.
- Utkundenfunde zur Geschichte des christlichen Altertums, par G. V. Lechler.

lui.
L'érudition déployée par M. Lipsius dans ce travail est prodigieuse; mais
l'énoncé méme des résultats auxquels il aboutit montre cambien ils reposent

(Leipzig', Edelmann, 1886, gr. in-8 de 80 p.). Sous ce litre, M. Lechler a publié
un aper'lu des anciens documents relatifs a l'histoire de l'Eglise pendant les
six premiers siecles, qui ont été découverts depuis 1835. Ce sont les suivanls :
le texte complet des homélies clémentines, la biographie d'Ulphi\as par
Auxence de Dorostoros, l'écrit d'Hippolyte contre les Hérésies, le texte syriaque
de trois lettres d'lgnace, une apologie attribuée a Méliton, le Dialogue syriaque
de Bardesane sur les lois des contrées (publié par Cureton}, des épitres pascales d'Athanase, les fragments de l'histoire ecclésiastique de Jean d'Ephese
(publiés par Cureton et par Land), les textes complets de l'épitre de Barnnbas,
du Pasteur d'Hermas, des épitres de Clément romain , la Didaché des d0uze
apotres, le commentaire syriaque d'Ephrem sur le Diatessm·on de Tatien, les
traductions syriaque et arménienne de l'Histoire ecclésiastique d'Eusebe. L'auteur devrait y ajouter maintenant les homélies de Priscillien retrouvées a
Wurzbourg par le Dr Schepps et peut-étre aussi le nouveau fragment
, d'évangile que M. Bickell croit reconnaitre dans l'un des textes des papyrus de
l'archiduc Rénier. D'ailleurs la liste de M. Lecbler, méme pour le passé, n'est
pas complete. Il y manque, par exemple, le Carmen apologeticum de Commodien, et en général ce qui vient de source copte et arménienne.
- La Zeitschrift fur Volkerpsychologie und Sprachwissenschaft. Dans la
deuxieme livraison de cette année, cette excellente revue contient un article
tres sensé de M. Steinthal sur la méthode des Grimm et des Kuhn pour
l'explication dés légendes, cantes et traditions populaires et sur l'opposition
que lui témoignent des hommes tels que Benfey, Mannhardt et Mü!lenhof.
L'auteur montre que Mannhardt a mainlenu le point de vue de Grimm, au lieu
de le renverser comme il se l'imaginait. 11 recueille, en effet, des superstitions
et des coutumes populaires de tout pays pour reconstituer une conception primitive des choses toute mythologique. Benfey, de son cOté, ramene la plupart
des cantes et légendes a un élémenl primitif religieux. Son torl est de leur
donner toujours et a tout prix une origine bouddhiste et de refuser aux autres
peuples de l'Europe ou de l' Asie t,tne imaginalion créatrice dont il réserve le
monopole aux bouddhistes.
La méme livraison contient une appréciation justement élogieuse des derniers travaux de M. Gaidoz sur le dieu gaulois du soleil et le symbolisme de
la roue, ainsi que sur saint Hubert, et un article du or Franz Krejtchi, sur la
signiflcation primitive des fü,r:1µ.over; grecs. Voici la conclusion de ce travail :
« Notre opinion est que les ócilµ.o'ltr; furent, a !'origine, les esprits qui naquirent
de la déification des ancétres, et que l'on peut déduire cette significatioc. des
plus anciennes conceptions religieuses, de l'étymologie du mot et des modifications de sens qu'il a subies dans la littérature. &gt;) Rattachant le nom a la racine

sur une base délicate. Aussi la discussion ne laisse-t-elle pas de se produire
autour de son ceuvre des le début, d'autant plus que les passions ecclésiastiqu ~s sont particulierement irritables lorsqu'il s'agit des traditions relative:;
au séjour de Pierre a Rome et a ses rapports avec Paul. Ainsi M. l'abbé
Duchesne, dont la haute cornpétence en ces queslions est universellement
reconnue, se refuse a admettre qu'ii y ait eu avanl le 1v 0 siecle plus d"une
légende sur l'apostolat romain de Pierre et de Paul. Jl ~st convaincu que c'~st
la lérrende gnostique qui a inspiré la légende cathohque. « Les Romams
o
.
•
orthodoxes, dit-il dans le Bulletin Critique du fer ma1, ont commence par
etre convaincus que Simon avait eu affaire a Rome avec les apótres, et cette
conviction a son origine dans l'idée accréditée par saint Justin, saint lréoée et
Tertu!lien, que Simon éta.it venu a Rome du temps de l'empereur Claude. Ces
auteur~, ¡¡ est vrai, se gardent bien de le mettre en conflit avec les apótres.
Mais comment imaginer que les apótres, se trouvant a Rome vers le méme
temps (1) n'aient pas eu a lulter contre lui? Cette idée trouva une expressi~n
Iégendaire des le début du me siecle, dans les Actes de Paul. 11 est a cr01re
que les Romains n'accepterer,t pas ce conte avec beaucoup d'empressement et
qu'ils se contenterent de penser que Simon avait dU avoir sa place parmi les
adversaires des apótres a l'origine de leur église. Plus tard, vers le temps de
Dioclétien ou méme de Constantin, on leur présenta la légende simonienne
sous une autre forme, mieux calculée pour ne pas offusquer leur orthodoxie et
pour cadrer avec leurs traditions (p. 1:1.6). n ·
Le grand inconnu en tout ceci, c'est Simon le Magicien. D"oll vienl ce personnage? Quel est son rapport avec l'apütre Paul? Comment est-il devenu•
radversaire non seulement de Pierre, mais aussi de Paul? Voila le point oll la
lumiere n'est pas encore faite.

_ Der Reichstag zu Speier 1526 im Zusammenhang der politischen und
kirchlichen Entwicklung Deutschlands im Re(ormationszeitaltei·, par Walther
Friedensbury. (Berlin, t887, Gmrtner). Ce volume de pres de 600 pages forme
la cinqui~me livraison de la collection des enquetes historiques éditées par
M. Jastrow. C'est une étude approfondie des circonstances politiqueS et des
conditions religieuses qui nmenerent la réunion de la diete de Spire, ainsi
qu'une analyse détaillée des débats qui aboutirent a la célebre décision, en
vertu de laquelle chaque état de l'empire était autorisé a régler les questions
religieuses sous sa propre responsabilité envers Dieu et envers l'empereur.
L'auteur a dépouillé les archives de plus de vingt cités allemandes ou étran-

�380

1

l\l~VUE DE L IIISTOIRE DES RELIGIONS

briller &gt;i), il lui donne le seas de (( les
illusLres. » L'on fera bien de comparar ces affirmations avec celles que notre
collaborateur, M. Hild, a développées daos son récent article sur les Daimones,
dans le Dictionnaire des Antiquilés de MM. Daremberg et Saglio.
div-diu~=laivas (exprimant l'idée de

CBRONIQUE

1c

HOLLANDE

Les dieux Ea, Maruduk et Nabu, d'apr8s M. Tiele. - L'année derniere, a pareille époque, M. Tiele avait publié, en tirage a part, un extrait des
Mémoires de l'Acaddmie des Sciences de Hollande, dans Iequel il distinguaít
deux_ sanctuaircs portant le méme nom, E-zida, l'un a Borsippa, oú. il était
l'édifice central, l'autre A Babylone, olJ. il ne formait qu'une aonexe du grand
temple consacré a Maruduk. Cette année, notre savant collaborateur a complélé sa communication par de nouveaux détails, déduits d'une inscriplion
cunéiforme encore inédite, mais partiellement étudiée par M. le Or Lebmann
dans son mémoire : De inscriptionibus cuneatis quéE pertinent ad Samas-sumukin regis BabyloniéE regni initia (Munich, F. Straub). 11 résulte de cetta inscription, que la statue d'Asurbanipal, qui la porte, était placée dans le sanctuaire du dieu ta, et que ce sanctuaire faisait partie du grand temple de
Maruduk, A Babylone. Ce temple était done flanqué de divers sanctuaires, consacrés A d'autres dieux. Mais il est fort curieux que la place d'honneur y fut
réservée a Maruduk 1 c'est-A-dire au fils d'J;;a. l\f. Tiele trouve i'explicalion de
ce fait, d'une part, dans !'origine étrangere de cette famille divine, provenant
des tribus maritimes d'Eridu, d'autre part dans la tendance inhérente a tout
polythéisme a négliger les dieux suprémes et invisibles en faveur de leurs fils
ou de leurs manifestalions visibles. Tout en reconnaissant la suprématie dea
premiers, on adore, en pratique, les seconds. Il est nécessaire, cependant, que
le dieu-fils soit en rapport intime avec le dieu-pere, qu'il en soit comme la
manifestation concrete. Tel esl le cas de ~a et Maruduk, comme le monLre
M. Tiele apres avoir fait una étude approfondie de la nature du dieu &amp;.. C'est
un dieu du feu, du feu cosmique, pnr conséquent un dieu créateur, un grand
constructeur, comme les Chnum et Ptah égyptiens, ou le Tvashtr védique. II
est, ainsi, un dieu de la civilisation et de la science. Maruduk, le dieu de la
lumiere et du feu visibles, est la manifeslation extérieure de la puissance cachée
du feu personnifiée en .Ba. l1 devient ainsi le médiateur entre Ea et les hommes.
Et de médiateur, il passe au premier rang. Mais si le nom du dieu supréme
avait changé, la portée et la signification du culte rendu a l'un comme a
l'autre, sont restés les mémes.
En parlant des récentes publications de M. Tiele, nous ne saurions manquer
de signaler l'article qu'il a écrit sur les ouvrages de MM. Maurice Vernes 1::;t
Goblet d'Alviella dans le Theologisch Tydschrift (livr, de mai !887). M. Tiele

38i

approuve compl6lement les observations que nous avons présentfes au sujet
de la méthode préconisée par M. Vernea.
Le sacriflce de la chevelure. - M. G. A. \Vilken a continué, dans la
Reuue coloniale internationale, le mémoire sur le sacri6ce de la chevelure,
dont nous avons annoncé déjA la premiere partie (t. XV, p. i22) : Ueber das
Haaropfer und einige andere Trauergebrduche bei den VOlkern Indonesiens
(tirage a part, chez J. H. de Bussy, a Amsterdam, gr. in-8, de vr el 7i p.).
L'auteur a accumulé dans celte étude une quantité prodigieuse d'P.xemples du
sacrifice, total ou partiel, de la chevelure, soit chez les peuples de race malaise,
soit chez d'autres peuples de l'antiquité ou du monde non civilisé. Nous y
trouvons le sacrifica de Ja cbevelure pour apaisar les mil.nas des ancétres, se
rattacbant aux pratiques générales du deuil et du jeQne; plusieurs· de ces pratiques proviennent justement de l'ancien sacrifice de la chevelure. M. Wilken
montre que l'origine de ce sacrifice esl la substitulion d'une partie de la personne A la personne entifre, daos la consécration A la divinité ou aux mO.nes.
Les cheveux de la téte sont particulierement propres A remplacer la téle elleméme. On rencontre également de nombreux exemples de sacrifife de la cbeve!ure pour le salul d'un tiers, pour le succes d'une entreprise, pour la prospérité de I'enfant ou le bonbeur en ménage, voire méme comme équivalent du
sacriíice de la virginité aux déesses génératrices dans certaines religions
anciennes. Enfin, le rasement des cheveux peul étre le symbole d'une condition inférieure ou de la soumission ; mais ici encare, c'est l'idée primitive de
consécralion de la personne entiére, qui se traduit par le sacrifice d'une partie
d'elle-méme, la chevelure. En appendice, M. Wilken a réuni plusieurs renseignements sur l'emploi des cheveux comme instrument~ magiq_u~s. L'abonda_nce
des faits réunis et classés par lui, font de son trava1l un prec1eux apport a la
connaissance de l'état re!igieux de l'humanité non civilisée.
SUISSE

une nouvelle édition de la Noble Lepon. - Notre collaborateur,
M. Edouard Montet, professeur A l'Université de Geneve, se propase de publier
une édition critique de la Noble Le9on, le célebre poeme qui peut passer pour
l'reuvre la plus achevée et la plus originale des anciens Vaudois. CettP. publication comprendra une étude philologique sur les variations du dialecte vaudois depuis ses origines jusqu'A nos jours, une étude historique sur la Noble
Le~o~, le texte original d'apres le manuscrit de Cambridge et les variante~des
manuscrils de Geneve et de Dnblin, la traduction frall(;aise du poeme et deux
traductions en vaudois moderne, enfin une notice sur le nouveau manuscrit de
Dijon. - L'ouvrage sera publié par souscription, au prix de dix francs l'exemplaire. On souscrit chez M. Alontet, professeur a l'Universilé, Villa-les-Grottes,
Geneve, Suisse.

�382

HEVCE DE L'msTOIRE DES RELIGIONS

CHROXTQUI-:

atteindre leur but, les membres du conseil direcleur font appel
du public.

GRECE
La chaire de mythologie comparée, établie

confiée

a M.

a l'Université

383

a la générosité

d'Athenes, a été

N. G. Polilis.

INDE

AMÉRIQUE

Recentes publications de M. Philip Schalf, - M. Philip Schaff, professeur au Séminaire de l'Union théologique a New-York, déploie une activité
naiment américaine pour répandre dans son pays les prineipaux résultats de
In théologie historique allemande et de l'histoire religieuse, teIIe qu'elle est
pratiquée en Europe. II a résumé en quelques volumes tres pratiques le trésor
de connaissances, épars dans les dix-huit gros volumes de la Realencyclopitdie
fiir protestantisclte Theologie de llerzog et Plitt. Pour le grand public, le
résumé américain esl supérieur a !'original allemand et, méme pour les hommes
du métier, l'encyclopédie américaine est commode lorsqu'il s'agit simplement
de retrouver une date ou un nom qui leur échappe au moment cU ils en ont
besoin. C'est M. Schaff qui a publié, en seconde édition déjél, le volume Je
plus complet sur la Didacht! des douze apOlres, le document publié pour la premiere fois en i.1383 par Mgr Bryennios. Le voici ma.intenant qui entreprend la
publication d'une collection des Peres de l'Eglise, antérieurs et postérieurs au
Concile de Nicée (A sekct Mrary o( the Nicene and post Nicene Father, of
the christian chm·ch. Buffalo, Christian Literature C0 ). 11 réédite, avec les
corrections nécessaires, les vingl-six volumes de la Anti-Nicene Christian
Library, et publie le premier des vingt-cinq volumes qui vont suivre, les Confessions et les Lettres de saint Augustin. - Voila vraiment de la vulgarisation
scienti6que a la vapeur. Ce qui est plus remarquable, c'est que ces produits,
rapidement confectionnés 1 sont, sinon tres originaux, du moins tres bien choisis et constitués.
- Nous avons rec;u de M. \V. F. Warren, un discours d'un souffle tres
élevé, prononcé a Boston University devant les nouveaux gradués de la &lt;lite
université a la fin de l'année scolaire derniére. Le litre de cet opuscule est :
T/,e Quest of the perfect Religion,

SYRIE

École d'archéologie biblique. - Le conseil direcleur du Collége
syriaque protestant de Beyrouth, a décidé de fonder daos cette ville, 8. cOté de
l'institution déjil existante, une École d'archéologie bihlique, qui sera, pour les
études bibliques, ce que les Écoles d'Athenes et de Rome sont pour les jeunes
gens qui se vouent a l'étude de l'antiquité classique. Les études y porteront a.
la íois sur la pbilologie et sur l'archéologie orientales, spécialement sur Jes
langues arahe, syrlaque et hébralque. I1 y aura des répéfüeurs indigénes. Pour

Pour solenniser le jubilé de In reine Victoria, impératrice des Indes, une
dame hindoue une veuve de Cossimbazar, district de Murshidaba.d, vient de
fonder en cet ~ndroit un établissement pour l'étude des Védas et autres livres
s acrés hindous. Elle consacrera a l'entretien des éleves un peu plus de 4,000 fr.
paran.

�DÉPOUILLEME~T DES PÉRIODIQUES ET DES SOCIÉTÉS SAVANTES

DÉPOUILLEMENT DES- PÉRIODIQUES
ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SA VANTES'

I. Académie des Inscriptioos et Belles-Lettres. - S~ance du
28 avril / 887. M. Le Blant décrit un vase peint trouvé a Civiti-Castellana, sur
lequel on voit les figures de Jupiler, de Ganym8de, de Minerve et de l'Amour,
avec les mots GANUMEDE ..... SPATER, CUPICO, MENERVA. -M. J. Halévy
cherche .i déterminer la langue parlée par les Hittites ou Hétéens en se fondant,
non sur les inscriptions encare indéchiffrables, mriis sur l'analyse des noms
d'hommes et de lieux de la région habitée par eux et que l'on trouve daos les
inscriptions assyriennes. Contrairement a l'opinion générale, il croit que c'était
une langue sémitique intermédiaire entre le phénicien et l'assyro-babylonien.
M. Oppert fait des réserves sur la méthode du préopinant. L'existence de noms
sémitiques daos une région n'autorise pas la conclusion que la langue parlée
daos cette région, et particulierement celle de certaines inscriptions, soit sémitique. - M. Schwab communique le texte Qe l'épitaphe d'un sieur Pigis, trouvée
a Guen-iUe, pres Mantes (Seine-et-Oise) . Le défunt, de son vivant député aux

Étals-Généraux d'Orléans et de Blois (t le 20 avril f587), est loué pour sa
piJlé. Les emblémes gravés au.. dessus de l'inscription sont obscurs: une flamme
et des rayons, surrnontés d'une étoile et d'un croissant; au-dessous un puits.
Ces emblérnes se rapportenl-ils a la religion catholique ou protestante?
Stance du 6 mai. M. Oppert signale de nouveaux contrats babyloniens oU
sont mentionnés des Juifs. 11 s'agi t le plus souvent d'esclaves. Voici l'un des
documents traduits: &lt;&lt; Yukubu, esclave de Nabu-Kin-Zir, fils de Marduk-ZirIbni, de la tribu de Yuballitzu-Marduk, a été vendu pour f mine 5 drachmes
prix intégral, a Nabu-Akhé-Iddin, fils de Sula, de la tribu d'Egibii. II sera:
d'apres un contrat fait par Nabu-Akhé-lddin, attaché a Balatsu, fils d'Ai~ de Ja
1) Nous nous bornons ii. signaler les arlicles ou ies communications qui conc~rnent l'histoire des religions.

385

tribu de Bel-Ederu, en qualilé d'esclave de guerre ..... &gt;) Suivent les noms des
trois témoins, la signo.ture du notafre et la date (30 Elul 1 de la cinquieme année
de Nabonid, roi de Babylona). Yukub (Jacob) est venu a Babylone encore
jeune¡ vendu, trente-sept ans plus tard, a Nabu-Akhé-Iddin, il est réclamé par
un tiers qui l'avait probablement acquis par droit de guerre. Unautre document
nous fait connaitre le norn d'un Juif, ldihi-El, qui a lué un esclava appartenanl
¡\ Sargina; il est condamné a páyer a ce dernier cinq drachmes d'argent pour
dommages-intéréts (enviran i20 francs ). - M. Pavet de Courteille lit la préface
de la traduction riu Tezklreh, qu'il va publier, d'apres le texte d'un manuscrit
ou·igour de la Bibliothéque nationa!e. L'original persan, de Ferid-Eddin-Attar,
est un ouvrage d'édiflcation du xn 8 siecle, qui contient les vies de soixante-douze
docteurs musulmans remarquables par la pureté de leur doctrine et la sainteté
exceptionnelle de leur conduite. Cet ouvrage a été traduit fort librement, au
xvº si8cle, en turc de l'Asie centrale. M. Pavel de Courteille, a. son tour, tro.duil
le texte turc en l'abrégeant et en le simplifiant. L'intérét de cette publication
esl double : elle fait connaitre un idiome beaucoup trop négligé et nous initie
aux idées des musulmans sur la sainteté parfaite. La patience, . la charité,
l'amour de Dieu, les macérations, les rigueurs de l'abstinence, la conternplation,
le renoncement a soi-méme y sont longuement glorifiés. M. Pavet de Courteille
a puisé de no~breux renseignements complémentaires dans l'ouvrage inédit de
Mir- Ali-Chir-Neva'i, en turc djagata'i.
Séance du .20 mai. M. Renan dépose sur le bureau le quatri8me et deroier
fascicule du premier tome du Co1'pus Inscriptionum semiticarum et rend hommage au zele et A la science de M. Philippe Berger, son collaborateur, ql!i a
accompli la plus grande partie de la tache actuellernent achevée. La partie relative aux inscriptions araméennes est confiée a M. de Vague, et celle qui comprend les inscriptions himyaritiques a M. Joseph Derenbourg.
Séance du 2,7 mai. M. Oppert revient sur les documents babyloniens oU sont
rnentionnés des Juifs. Celte fois, il s'agit d'un jugementrendu contre un esclave
juif du nom de Barachiel, appartenant a une dame GágA, donné et vendu plusieurs fois, et qui revendique sa qualité d'homme libre, parce que dans la
famille d'un ancien maitre il a opéré la jonction des mains des époux dans une
cérémonie nuptiale. Cette prétention est reconnue mensongere. Voici l'intéressant jugement prononcé contre luí : (( Barachiel est un esclave rachetable par
de l'argent, de Gaga, filie de .,.... , qu'e\Ie a acquis, P.n l'an 35 de Nabuchodonosor, roí de Babylone, d'Akhinuri, fils de Nabu-Sardin-Akh, pour un tiers de
mine et sept drachmes d'argent. Dernierement, il a intenté une action, disant:
« Je suis de Nabu-Akhe-Iddin, de la tribu d'Egibi. Je suis un esclave. Allez
tt maintenant et, pour mon salut, rendez votre arrét. &gt;) Les grands et les juges
ont entendu les témoins dans celle affaire et ont réintégré Barachiel dans son
état d'esclave, jugeant ainsi sur }a déposilion de Samas-Nudamiq, fils de NabuNo.din-Akh, el de Oudarin, filie d'Akhinuri, les vendeurs de l'esclave. - Dans

�386

1

DÉPOUlLLE:\IE:NT DES PÉRIODIQUES

cette meme séance, M. Barbiet de lfoynard a présenté les deux ouvrages suivants : Gujastak Abalish, relation d'une conférence théologique présidée par
le ca\ife Mamoun, texte pehlvi, publié pour la premiere fois, ave~ traduction,
commentaire et lexique par A. Barthélemy et Les inscriptions babyloniennes
du Wadi-Brissa, par M. H. Pognon. Ces deux ouvrages forment les fascicules
69 el 71 de la Bibliotheque de l'Ecole des Hautes-Eludes.
Séance du 3 juin. MM. G. Perrot et Renan annoncent la découverte a Salda
(anc. Sidon), de plusieurs sarcophages de marbre noir, de méme forme que
celui d'Eshmounazar, et couverts d'inscriptions hiéroglypbiques et de caracteres
phéniciens. - M. Joseph Halévy continue son étude sur les noms propres hittites clans les textes assyriens. Plusieurs noms de l:eu et la plupart des noms
de rois sont des noms de divinités facilement reconnaissa bles. Ainsi, le nom de
la citadelle Hat-Gar-Rhubani signifie : le dieu Hat est notre citadelle de salut.
Lubarna, Hita-Sar, Gir-Paruda (noms de rois) signifient : le dieu Il est notre
forteresse, le dieu Hat est roi; hóte du dieu Parada. Dans la Mésopotamie supérieure, l'influence de la langue et de la domination assyriennes sont plus sensibles, mais le fond n'en demeure pas moins phénicien. M. Oppert proteste a
nouveau contre la méthode de. M. Halévy et conteste ses résultats. - M. Hau1·éau lit une étude sur le manuscrit latin 2592 de la Bibliotheque nationale,
contenant le récit des visions d'un religieux inconnu de la fin du xm 0 et du
commencement du x1v 0 siecle, originaire de Salan, en Provence. La peur de
l'Antéchrist et l'indignation causée par la corruption de la société et de l'Église
sont les sentiments dominants de ce religieux. Quoique Ja papauté lui paraisse
également corrompue, c'est d'elle qu'il attend le salut. Son récit contient de
longs discours qui lui sont adressés par Dieu.
Séance du 10 juin. M. Héron de Villefosse décrit une figurine en terre cuite
blanche représentant une déesse de la génération, trouvée a Caudebec-les'.'.Elbeuf.

Cetle statuette porte une inscription gauloise : REXTUGENOS SULIAS AVVOT.
En rapprochant cette inscription de quelques autres déja. connues, M. Héron de
Villefosse cherche a montrer que le dernier de ces trois mots doit étre assimilé
au _latin fecit. - Dans la meme séance, l'Académie adécerné le premier prix du
concours Gobert a M, le baron Alphonse de Ruble, pour ses deux ouvrages sur
le Ma1'iage de Jeanne d'Alb1'et et sur Antaine de Bourbon et Jeanne d'Alb1·et.
- Pa,.rrni les ouvrages présentés, il faut signaler un important travail d'archéologie préhistorique et de folk-lore : E. Vedel. Bornholms Oldtidsminder ug

Oldsager.
Séance du 17 juin. M. Edmond Le Blant étudie, d'apres les écrivains antiq 1es
1'idée que se faisaient les chrétiens de l'antiquité sur le diable. Eux-méxes
passaient, aux yeux des pa"iens, pour étre des magi.::iens ayant hérité de la pu1ssance du Christ. Plusieurs persécutions locales n'eurent point d'autre cause que
cette superstition de la foule pai"enne. A leur tour, les chrétiens voy~ient partout
l'intervention du mauvais esprit acharné apres epx pour les tromper el les

ET .DES TDAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES

387

détourner de la bonne voie. Ce furent surtout les ascetes qui vécurent en proie
Le tentateur prenait d'ailleurs toutes les formes
pour séduire ses ennemis. Ce n'est qu'au mayen §.ge que l'imaginationpopulaire
se \e représenta sous la forme d'un homme noir 8. queue de singe, iL téte et pieds
de bouc.
Séance du 24 jui-n. M. Renan communique a ses collégues les photograpbies
et les estampages du sarcophage découvert a Salda par Hamelid-Bey (voir séance
du 3 juin). Voici la traduction littérale de l'inscription phénicienne: &lt;&lt; Moi, Tabnit,
pretre d'Ashtoret, roi des Sidoniens, fils d'Eshmounazar, c'est moi qui suis
couché dans ce sarcophage. Qui que tu sois, O homme, qui découvriras cettc
arche, n'ouvre pas roa chambre sépulcrale et ne me trouble pas, caril n'y a pas
ici d'argent ni d'or; il n'y a pas de trésor caché. Je suis couché dans ce sarcopbage; je t'en supplie, ne l'ouvre pas, ne viens pas me troubler1 car c'est ~ne
abomination devant Ashtoret de faire cela. Si tu ouvres ce sarcophage, s1 tu
viens me troubler, qu'il n'y ait pas pour toi de prospérité parmi les vivants ni de
lit parmi les morts. &gt;l Les hiéroglyphes qui couvrent le sarcopbage seront lus
plus tard par M. Maspero. Le roi donl i1 s'agit est le pere de l'Eshmoynazar dont
nous avons déjfi. retrouvé le sarcophage. Nous connaissons done la. succession
des trois princ~s : Eshmounazar ¡er, Tabnit.et Eshmounazar H. La découverte
d'Hamelid-Bey confirme l'hypothese de M. Clermont-Ganneau, qui soutenait que
le sarcophage d'Esbmounazar date, non de la domination perse, mais de l'époque

a celte perpétuelle obsession.

des Ptolémées.
Voici les travaux touchant iL l'histoire religieuse que l'Académie a récompensés par des prix ou des médailles. Le prix de La Grange a été décerné a
M. Le Verdier, pour la publication d'un texte de mystere du moyen a.ge. Les
arrérao-es
des trois dernieres années du prix Fould (non décerné) ont été
paro
.
tagés entre M. de Sarzec (Fouilles en Chaldée) el M. Dieulafoy (Fou11les en
Susiane). Le prix Bordin (Noms de saints en langue d"oc et en langue d'oH) n'a
pas été décerné. Une récompense de 2,000 francs est accordée a M. Thoma~,
charoé de cours a la Faculté des lettres de Toulouse. Dans le concours des antiº nationales, la sixieme médaille est accordée a M. Maurice Faucon, pour
quités
son livre sur la Libmirie des papes a Avignon.

JI. Revue critique d'histoire et de littérature. - 48 avril:
E. Vischer. Die Olfenbarung Johannis. (Compte rendu par M. A. Sabatier;
L'Apocalypse du Nouveau Testament est-elle l'édition chrétienne d'une apocalypse juive? Résumé de l'hypothese de M. V. La question reste ouverte.)
25 avril: G-. Le Bon. Les civilisations de l'Inde. (Compte rendu par M. Barth;
appréciation critique détaillée et bonne a consulter.)
2 mai: E. Budge. The
Book of the bee. (Compte rendu par M. Bubens Duval; bonne édition d'un
recueil de légendes gretfées sur les récits de l'Ancien et du Nouveau Testarnent,
écrit par Saloman, métropolitain de Barsa, au xm 0 siécle.. ) - E. Mérimée. De
antiquis aquarum religionibus in Gallia meridionali ac prresertim in Pyrenreis

=

=

�388

389

DÉPOUlLLElIEN'T DES PÉRIODIQUES

ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES

montibus. (Compte rendu par M. P.-A. L.; tentative intéressante, mais mcom~lete.) == 1_6 mai: Cler_mont-Ganneau. Notes d'archéologie orientale. (lnscript1on funéra~r~ de Qalomé ¡ Pégase et pégnumi; Apollon Agyieus et Je ResephHoug phémc,en.) == 23 mai: L. Oberziner. 11 Culto del Sole presso gli anticbi
Orientali. (Compte rendu par M. Maspero; bon résumé des doctrines de
l'école égyptologique, par quelqu'un qui n'esl pas égyptologue.) == 13 juin :
Notes d'archéologie orientale. Trois noms gréco-phéniciens (Apsasomos, Mnaséas, Apses). == 20 juin: A. Barthélemy. GujastakAbalish, (Comple rentlupar
M. James Darmesteter; voir notre chronique.) - K. Penka. Die Herkunftder
Aryer. (Compte rendu par M. Saloman Reinach; discussion de l'hypothese trés
füvorablement accueillie en Allemagne de !'origine européenne des Aryens, dont
la Norv8ge aurait été le premier centre de rayonnement; M. R. fait tres bien
ressortir tout ce qu'il y a d'affirmations hasardées et d'exagérations dans le
travail de M. P.) - A. Regnier. De la Iatinité des sermons de. saint Augustin.
(Compte rendu de M. P.-A. Le:jay; oouvre prémalurée, vu l'absence d'un texte
critique des sermons.)
III. Journal asiatique. - F&amp;vrier-mars : E. A'ffl.(!lineau. Un document
copte du xme siécle. Martyre de Jean de Phanidj0it. - A. Bergaigne. Nouvelles
recberches sur l'histoire de 1a samhita. du Rig-Veda. (Avec un index des bymnes
et fragments suspects; voir le principe de ces recherches dans l'une de nos précédentes chroniques, t. XIV, p. 372.)
IV. Journal dea savants. - Mars: E. Renan. L'inscription de Mésa. _
R. Dareste. Coutume contemporaine et loi primitive(voir lenº de mai). Am·il:
G. Pe?'rot. Les statues de Diane a Délos.
Mai : Bartlu!lemy Saint-Hilafre.
L'Inde contemporaine. - B. Haurdau. Le registre de Benoit XI.
V. Revue archéologique. - Mars-avril: Germain Bapst. Tombeau et
chilsse de saint Germa.in, tombeau de sainte Colombe, tombeau de saint Sévérin.
·- Baron Ludovic de Vau:v. Découvertes récentes a Jérusalem. État actuel des
f~uilles sur l'emplacement de la piscine de Béthesda. - Néroutsos-Bey. Inscript1ons grecques et latines recueillies dans la villa d'Alexandrie et aux environs.
VI. Bulletin critique. - ,ter mai: L. Duchesne. Compte rendu critique
de « R.-P. Lipsius. Die apokryphen Apostelgeschichlen und Apostellegenden.,
(Il.1).

IX. Revue des traditions populaires. -Avril: A. Gittée. Le lolk-lore
en Flandro (fin). == blai: P. Sébillot. Superstitions de civilisés. - Víctor Brnnet. Facéties normandes. Cantes de Villedieu. - Clément Janin. La médecine
populaire en Bourgogne.
X. Revue internationale de renseignement. - 45 av1·il: Emite
Beaussire. Quelques réflexions sur l'enseignemenl historique des religions.
XI. Bibliotheque de l'École des Charles. - XLVlI. 6: Molinier.
lnventaire du trésor du Saint-Siege sous Boniíace VJII (1295; suite). ==
XLVIII. 1 : Julien Havet. Les charles de Saint-Calais. - L. Delisle. Forme des
abréviations et des liaisons daos les lettres des papes au xm 0 siecle.
XII. Mélanges d'archéologie et d'histoire. - VII. 1 et 2 : Fab,·e.
Un registre caméral du cardinal Albornoz en 1364, - Le Blant. Le christianisme aux yeux des palens.
XIII. Revue des questions historiques. - Avril: L'abbé O. Dela,·c.
Le Saint-Siege et la conquete de l'Aogleterre par les Normands. - De Mas
Latrie. Les élémenls de diplomatique ponlificale au mayen Age.
XIV. Revue de linguistique et de philologie comparée. -Avril:
Vinson. Correspondance du calendrier hindou et du calendrier grégorien.
XV. Nouvelle Revue. - 15 mai: Fouquier. La religion a Madagascar.
XVI. Revue des deux mondes. - 4er J°uin : Maxime Du Camp. Les
associations protestantes a Paris.
XVII. Controverse et contemporain. - 45 avril : L'abbé Ernesl
Allain. Une nouvelle contribution a l'histoire des archives du Saint-Siege.
15 mai: Mgr de liarlez. Mylhe ou superflfüion? l.es chiens A quatre yeux de
la Perse antique. - Alb. du Boys. Un évéque ultramontain sous Louis XIV.
15 iuin: A. de Boissieu. Saint Nizier, vingt-neuvieme évéque de Lyon.
XVIII. Vie chrétienne, Juin: E. Gachon. Une conlroverse théologiquc
au xvuº siecle (Bossuet et Claude). - Piepenbring. L'apótre Paul (suite).
XIX. Bulletin de la Société de l'histoire du protestantisme
frangais. -15 février: Jules Bonnet. La tolérance du·cardinal Sadolet (suite;
voir le n• suivant). - Ch. Read. Lettres de Théodore de Bez~ (voir lenº suivant). - A.-J. Enschede. Le refuge a Ardenbourg, en Hollande. - Ch. Read,
Les Eépultures des protestanls étrangers et régnicoles a Paris au xvmª si8cle
(voir les n°s suivants).
15 avril: Emite Picot, Les moralités polémiques ou
la controverse religieuse dans l'ancien théatre frangais (xv8 siécle; voir le nº
suivanl). - N. Weiss. L'hérésie dans le Maine (1553).
XX. Revue desétudes juives. - Janvier-mars: Halévy. Recherches
bibliques. IX. Cai'nites et Séthites. - Derenbourg. Sur lerituel. - Kaufmann..
Seos et origine des symboles tumulaires de l' Ancien Testnment dans l'art chrétien primitif. - Duval. Sur la Peschitto. - Loeb. Histoire d'une taille levée sur
les Juifs de Perpignan en 1413-14!4. - Brunschwig. Les Juifs de Nantes et du
pays nantais. - Neubauer, Le Midrasch Tanhuma (fin).

=

=

VII. Bulletin de oorrespondance he!Jénique. - Janvie,•-février :
Ch. Diehl et G. Cousin. Inscriptions de Lagina. (Relatives aux pretres d'Hécaté,
voir le n° suivant.) - Pierre Paris. Fouilles a Élatée. Le temple d'Athén~
Cranaia. - P. Foucart. Exploration de la plaine de l'Hermus par M. Aristote
Fontrier. == Mars: M. Holleaux. Fouillesau temple d'Apollon Ptoos. Fragments
de statues arcbai'ques.
VIII. Mélusine. - Mai: H. Gaidoz. Lºanthropophagie (suite; voir mai).
- Corporations, compagnonnages et métiers (du méme auteur).
Juin :
J. Tuchmann. La fascination (suite). - litare Leclerc. Notes sur Madagascar.

=

-

=

=

=

�390

DBPOUlLLl.':llENT DES P~RIODIQUE~

XXI. R~vue d'ethnographie. -

''

1

ET DES TRAVAt;X m:s soc11rr.I::s SAVA:Sn:s

V. 6 : Yzerman. NouveUes fouillcs

d~ns Jes rumas de BOró-Boudour. - Faurot. Sur les tumuli du territoire
d Obock. = VI. _I : Lec/ere. Les peuplad,s de Madagascar. Origines (fin). _
Pinart, Les Ind1ens de l'Etat de Panama.

XXII. Bulletin de la Société d'ethnographie. _

1887. N' .2 :

Docteur Vef'rier. Les religions de l'Exlréme-Orient. _ Nº 3 . e

t L s·

. arno . e arnt-

.
.
SJmomsme.

XXIII. Mémoires d_e la Société d'elhnographie. _ 1886. 1,~ 8:
Lucien de Rosny. _Les Ant11les, étude ethnographique et religieuse.
XXIV. Archives de la Société américaine de France. _ 1887.
N° I : Pousse. Les manuscrits hiératiques du Yucatan
n s·-,
L
·
.
• - .n. i,,«-on. a se mame
chez les anc1ens Mexicains. == N° 2: Castaing. Croyances sur la vie d'outre-

tombe chez les anciens Péruviens.

XXV. Mémoires de la Société sinico-japonaise. _ 1887. No .
1
Uon de Rosny. La philosophie du Tao-teh-king. _ Foucauo,. La tentation d~
Bouddha par le démon.

XXVI. Bibliotheqne universelle et Revue snisse. _ Mars: Sayous.
La cr01sade de Constantinople (voir les

nos

suivants).

smte le 23 avril. Résume de 1 mtroduction mise par M Büh· J

,

d

·

.
.
er u sa tra ucbon
des 101s de Manou,. vol. XXV dP.s Sacred Books of tbe East, et appréciation de
cette bonne lraduct,on.) = .23 avril · F -E \Varren The St
· ., (V •
.
.
.
. . •
•
owe IDISSw.,
Olr
8

les n° swvants; d1scuss1on avec M Mac Carlhy sur la date d

of Lhe reformation. (Appréciation élogieuse des vol. 111 et IV de l'Jli:,toire des
papes, de M. C1'eightan.) - Popular tales and fictions, their migrations and
transformations. (A propos des deux volumes de M. Cloustan sur ce sujet.) =
7 mai: Tbe temple of Jupiter Olympius. (Compte rendu d'une conférence de
M. Penrose a l'école anglaise d'archéologie d'Atbénes.)= /4. mai: Ma.i, Múller.
Colilcidences. (Exemples de pri8res toutes semblables et cependant indépendantes les unes des autres.) - A. Lowy. The Moatite stone. (Réponse aux
critiques adressées a l'auteur qui a soutenu, dans la Scattish Review, que la
sléle de Mésa est apocryphe.) = 28 mai: Altaic hieroglyphs and hittite inscriptions. (Le livre du cap. Conder sur le déchilirement des inscriptions hittites
ne fait pas faire un pas a la question.) == 4 iuin: Fr.-H. Chase. Chrysostom, a
sludy in Lhe history of biblical interpretation. (Compte rendu d'un excellent
ouvrage sur Chrysostome comme exégete.)
XXX. English historical Review. - Avril : Lea. Confiscation for
heresy in the middle--ages.

XXXI. Contemporary Review. - Juin: W.-E. Gladstone. The greater
Olympian sedition.

XXXII. Nineteenth eentury. -

XXVII. Muséon. - Juin: T. de la Coupe,•ie. Les Jangues de la Chine
avant 1es_Chmo1s. -E.~W. West. Notes sur quelques petits textes peblevis.
- A. Wiedemann. Le hvre des morts. - E. Beauvois. La légende de SaintColumba. - F. Robiou. La religion égyptienne. _ Ch. Staehlens. Les dieux
du Ra.mayana. - A. Bamps. Tomebamba, antique cité de J'empire des Incas.
XXVIII. Academ~. - _16 av,-il: J. Jolly. The Jaws 0 ¡ Manu. (Voir la

)

.
·
u monument. J._ Raine et E.-Jl. Edmonds. Charms. (De quelques formules ou recettes popu1a1res pour cbasser les maladies ) - A N,:ubauer The M b"t
.
•
•
.
oa I e stone. Ed. Naville. Reporto~ the_necropolis of Tell-el-Yahoodieh. (M. N. établit qu'il
y a eu la une colome JUive.) - The rock-temple at Sidon. == 30 avril .
G.-F. Brawne. The codex Amiatinus. (Sur son ornementation; cfr. l'article d~
M. Ka:l Hamann, du 7 mai, qui établit l'origine italienne du manuscrit.) ==
21 mai :· J.-B. Dunelm. The earliest papal catalogue. (M. D. croit retrouver
dans Ép1phane, Haer., xxvu, 6, Ja liste des papes des Mémoires d'Hégésippe,
perdue pour no~s.) - A.-H. Sayce. Altaic hieroglyphs and hittite inscriptions.
(~ur le réce~t hvre ~u cap. Conder; voirnotrechronique.)-Am.-B. Edwards.
L archéologJe égyptienne de M. Maspero - .28 ma,· • A H K
·
..
•. .- . eane. Tb e anc1ent
~1ties of the New-World. (Critique intéressante de la traduction anglaise de
l ouvrage de M. D. Charnay.)

XXIX. Athenmum. - 23 av,·il : History of the papacy during the period

39l

Mai: W.-E. (]ladstone. The greater

gods of Olympos. Apollo.

XXXIII. Expositor. - Mai: F. Harnack. The origin of the chrislian
ministry. (Voirl'articledu Rév, G. Gore daos len° de juin.) - Juin: W.-H. Simcox. Tbe new theory of the Apocalypse.
XXXIV. London Quarterly Review. - Avril: Tbe jewish and the
christian messiab. - Saint Francis of Assisi.
XXXV. Dublin Review. - Avril: A1'nold. Church extension and anglican expansion. - Scott. Barbour's 1egends of the saints. - The church afler
the conquest. - Grant. Where saint Patrick was boro? - Lightfoots Ignatius
and the roman primacy.
XXXVI. Scottish Review. characler of the Moabite stone, -

Avrit: Rév. A. Liiwy. The apocryphal
Thomas of Erceldoune.

XXXVII. American Journal of philology, -

VII. 4: Bloomfield.

Sevcn hymns of the Atharvaveda.

XXXVIII. Indian Antiquary. - Fdvrier : Foulkers. The Dakhan In
the time of Gautama Buddha. - Murray-Aynsley. Discursive contributions
towards the study of Asiatic symbolism (fin). - Kielho1'n. A. Gaya inscription
of Yakshapala. - Knowles. Why the fish talked. = Ma,·s : Fleet. A lunar fortnight of thirt.een solar days. - Jacob. The Vasudeva and Gopichindana Upanishads. - Kielhorn. On the Mahabhasbya. - Sastri. Folklore in southern
India (voir le nº suivant).
Avril : Dikshit. The method of calculating the
week-day of Hindu Tithis and the corresponding English dates. - lleatsek.
Letter o[ the emperor Alrnar asking far the christian sculptures.

=

XXXIX, Zeitschrift der deutsohen morgenlmndisohen Gesell-

�393

DÜ:POtiILLE:llENT DES PÉRIODlQUES

ET DES TRAVAUX DES SOCIÉTÉS SAVANTES

schaft. - XL. N° 4: V. Dradke. Zur o.ltindischen Religions-und Spracbgeschicbte. - Bühler. Zu Bólhlingks Arlikeln ueber Vasishlha. - Hillebi-andt.
Eine Miscelle aus dem Vedaritual. - Ludwig, Drei Rigvedastellen; Bedeutung
vedischer Wórter.
XL. Mitteilungen des d. arohaiologisohen Instituis (Athen. Abt.).
- XI. 4 : Dórpfeld. Der alte Athenatempel auf der Akropolis. - Studniczka.

Gescbicble der Legendenlitteratur. - Ka1·0. Job. Val. Andrere und sein Ideal
eines cbrisUicben SI.ates. - Ohle. Die Essaer des Philo, - N6ldeke. Ueber die
Apologie unter Melitons Namen in Curetons Spiciiegium syriacum.

Zusammensetzungen im Akropolismuseum. - Boehlau. Perseus und die Graeen.

Das japanische Slernenfest.

392

- Petersen. Arcbaische Nikebilder.
XLI. Jahrbuch des k. d. archa,ologischen Instituts. - I. 4:
Kalkmann. Aphrodite auf dem Schwan. - Heydemann. Die Phlyakendarstellungen o.uf bemalten Vasen.
XLII. Zeitschrift filr Voolkerpsychologie und Sprachwissenschaft. - XVlI. 1 : Julius Happel. Ueber die Bedeutung der vólkerpsychologischen Arbeiten Adolf Bastians. Th. Achelis. Der wissenschaftliche
Charakter der Ethnologie.
XVll. 2 : Steinthal. Mylbos, Sage, Marchen,
Legende, Erzahlung, Fabel. - Ft. Krejci. Deber die ursprüngliche Bedeutung
der griecbischen Dremones.
XLIII. Zeitschrift für die alttestamentliche Wi,senschaft. 1887. N' 1 : Baethgen. i7 Makkabaische Psalmen nach Theodor von Mopsuestia (fin). - Reckendo,-f. Ueber den Werth der altrelhiopischen Penlateuchuebersetzung für die Reconstruktion der LXX. - Budde. Richter und Josua. Die behrreiscbe Grundlage der Apokalypse.
XLIV. Magazin für die Wissenschaft des Judentums. - XIV. 1:
Epstein. Der sogenannte Rascbi-Commentar zu Bereshit-Rabba. - Kaufmann.
Elias von Nisibis und Saadja Alfajjümis .Afosserungen ueber die Trinitat.

=

XLIX, Zeitschrift fO.r Mlsaionokunde und Religionswissenschalt. - IT. .2 : Happel. Die Hauptstufen des religiósen Lebens der
Menschheit (1" arl.). - Seebens. Das religiose System der Parsen. -Spinner.
L. Studien und Mitteilungen aus dem Benedictlnerorden. VIII. 1 : Baeumer. Einlluss der Regel des h. Benedikt auf die Entwicklung des
Rremiscben Breviers (1" art. ).-Lager. Die Abtei Gorze in Lothringen (1" art. ).
- F.-w. Roth. Der h. Petrus Damiani O. S. B. Cardinalbischof von Ostia (fin).
- Grashof et Sievers. Das Benedictirinnenstift Gandersheim und Hrotsuitha.
(suite).
LI. Katholik. - Mars: CardinalFranzelin.- DieKórperlehredes h. Tho•
mas v. Aquin (voir len° suivant).-Das mittela.lterliche Begriibnis.-Janssen's
Geschichte des deutschen Volkes. - Der h. Philipp von Zell im Bistum Speier.
Avril : Zur Orientierung ueber Methode und Ergebnisse der neue~ten Penla:
teuchcritik. -Aus der Katakombe der h. Felicitas.
LII. Ausland. - N° 18: Buchner. Ein Totenfeier in lnnerafrika. - Breitenbach. lndianerstamme a.m Rio Schingll. == N° 19 : Jensen. Vergessene und
untergebende Volk:sbrauche der nordfriesischen lnselbewohner.
N° 2/
Orissa, das heilige Land der Hindu und eine Pilgerfahrt nach Dschaggernath.
- Lillie. Die heiligen Tiinze der P1i.nies,
LIII. Globus. - N° 16: v. Wlislocki. Gehrauche der transsilvanischen
Zeltzigeuner bei Geburt, Taufe und Leichenbestattung (voir les n° 9 suivants).

=

=

XLV. Monatsschrift für Geschichte und Wissenschaft des

LIV. Mittellungen des Vereins fi'lr Geschichte der Deutschenin

Judentums. - .iUai: Neubaue·r. Der Wahnwitz und die Schwindeleien der
Sabbatianer nacb ungedruckten Quellen.
XLVI. Zeitschrift für vergleichende Litteraturgeschichte. J. 3 et 4 : Biese. Die resthetische Naturbeseeluog in antiker und moderner
Poesie (2' arl.). - Krumbacher. Ein Problem der vergleichenden Sagenkunde
und Lilteraturgescbicbte.

Boohmen. - XXV. 3: v. H6fler. Bonifacius, der Aposte! der Deutschen, und
die Slavenapostel Konstantinos (Cyrillus) und Methodios. - Wilhelm. Sagen
aus dem westlichen BOhmen.
LV. Mitteilungen des Instituts für oosterreichische Geschlchtsforschung. - VII. 3: William Fischer. Beitrrege zur historischen Kritik des
Lean Diakonos und Michael Psellos. == VIlI. / : Fr. Zimmermann. Kónig
Ludwig l. Urkunde von 1380 ueber das Asylrecht der Marienburger Kirche. P. Kehr. Be:nerkungen zu den piipstlichen Supplikenregistern des xrv Jabrh,
-= VIII. ,2: H. Hoogeweg. Der Kreuzzug von Damiette.
LVI, Bulletino della Commissione aroheologica comunale di
Roma. - XV. 3 : Visconti. Di un bassorilievo altico esprimenle un adorazione dei Dioscuri. - Borsm·i. Del gruppo di edificii sacrial sale nell' area degli
orti di Cesare.
LVII. Archivio per lo studio delle tradioloni popolari. - V. a :
Pit1'é. Una leggenda popolare siciliana. - Guberti, La Giunta, spetta.colo
popolare sacro di Caltagirone. - Edward. Le questue nelle festa di S. Marlino

XL VII. Zeitschrift für Kirchengeschichte. -

IX. 1 : Erbes. Die

heil. Crecilia in Zusammenhang mit der Pabstcrypta. sowie der reltesten Kirche
Roms. - Virk. Melanchlon's politische SteHung auf dem Reichstag zu
Augsburg, i53C (i" art.). - Wilkens. Geschicbte des spanischen Protestantismus im xvr• Jabrh. Die Litteratur der Jabre 1848-1886 (!" art.). - Haupt.
Zur Geschi~hte der Geissler. - L. Schulze. Zur Thomas a Kempis Frage. Tesdorpf. Die Zurückdatierung des Wormser Edictes. - Ney. Analekten zur
Geschichte des Reichstages zu Speyer im Jabre, 1526 (2° art. ).
XLVIII. JahrbO.cher für protestantische Theologie. - XIII . .2:
E. Pfleiderer. Heraklitische Spuren a.uf theologischen Boden. - Usener. Zur

26

�394,

DÉPOUILL&gt;:,tENT DES PÉRIODIQUES ET DES SOCIÉTÉS SAVANTES

in Venezia. - Nardo Cibele. Caazone di S. :Marlino nel Veneto. - Usi ecostumi africani in Massaua. - Les sorciers de Lorient (proc~s de t736). - Di
Giovanni. Usi, eoslumi, etc., del Novarese.
LVIII. Theologfach Tljdschrift. - Mai: C.-P. Tiele. Tweeerlei
godsdienslgeschiedenis. (A propos des récentes publicalions de MM. Goblet
rt'Alviella et Maurice Ven1es.) - D. Viilter. Ignatius-Peregrinus?

BIBLIOGRAPHIE'

•

GiNÉRALITÉS

P. D. Chantepie de la Saussaye. Lehrbuch der Religionsgeschichle, Jcr vol.
- Fribourg en Brisgau, Mohr, f887; in-8, de x et 465 p.
L. Parks. His star in the East : a study in the early Aryan religions. Boston, Houghton, 1887; in-i2, de u et 292 p.
Simon Uvy. Moise, Jésus et Mahomet, ou les trois grandes religions sémiliques. - Paris, Maisonneuve, 1887; in-8, de 454 p.
"\V. Benltam. The dictionary of religion :: an encyclopredia of Christian and
other religions, doctrines, denominations, sects, heresies, ecclesiastical terms,
history, biography, etc. - Londres, Cassell, 1887; in-8, de tv et 1i48 p.
J. bf. Charcot et Paul Richer. Les démoniaques dans l'art. -Paris, Deiahaye
et Lecrosnier, 1887; t vol. in-4.
CHRISTIANISME

Ch. Tisehhause,·. Handbuch der Kirchengeschicbte. - Bale, Detloff, 1887;
in-8, de xn et 688 p.
A. Frantz. Lehrbuch des Kirchenrecbts. Ruprecht, 1887; in-8; de z11 et 322 p.

Goellingue, Vandenhoeck et

E. Sehling. Die Unt.ersuchung der Verlobnisse im kanonischen Recht. Leipzig 1 Veit, 1887;
W. Seutfert. Der Ursprung und die Bedeutung des Apostolates in der
chrisUichen Kirche der ersten zwei Jahrhunderte. - Leyde, Brill, 1887; in-8,
de vm et 162 p.
F. H. A. Scrivener. Novum Testamenlum texlus Stephanici a. d. 1554,
cum variis 1eclionibus editionum Bezre, Elzeviri, Lachmani, Tischendorfi,
Tregellesii, Wssteott-Hortii, versionis Anglicane. - Londres, Whittaker,
1887; in-8, de 702 p.
O. Flügcl. Die Sittenlehre Jesu. -

80 p.

Langensalza, Beyer, 1887; in-8, de vu et

W. F. Gess. Cbristi Person und Werk nach Christi Selbstzeugniss und den
1) En dehors des nombreux ouvrages mentionnés dans la Chronique et dans
le Dépouillement des périodiques.

�396

REVUE DE L'HISTOIRE DES RELIGIONS

DIBLIOGRAPHIE

Zeugnissen der Aposte!, - III. Das Dogma von Christi Person und Werk. Bale, DeUoff, i887; in-8, de xxvm et 488 p.

O. HoUzmann. Das Johannesevangelium untersucht und erkliirt. -Darmstadt,
Wailz, 1887; in-8, de vu et 308 p.
A. Ca,·r. The church and the roman empire (i vol. de la collection des
&lt;&lt; Epochs of Church History &gt;&gt;). - Londres, in-8.
A. L. Frotingham. Stephen bar Sudaili, \he Syrian mystic and the book of
Hierotbeos. - Leyde, Brill, 1886, in-8, de v1 et ¡ ¡ i p,

Saint Cyrille. Five lectures on the mysteries and other sacramental treatises,
ed. by de Romestin. - Londres, Parker, 1887; in-12, de i38 p.

G. B. de Rossí. Musaici cristiani o saggi di pavimenti delle chiese di Roma
anterlori al secolo XV, fase. XV-XVI (fin). - Rome, Spithoever, 1887; in-fo!.,
de 24 p. et IV pi.
F. C. Doyle. The teaching of Saint Benedict, - Londres Burns et Oates
'
'
i887; in-i8.
C. von Hofler. Bonifatius der Apostel der Deutschen und die Slavenapostel
Konstantinos (Cyrillus) und Methodios. - Prag. Dominicus, 1887; in-8, de
64 p.
W. Armitage. Sketches of church and state in the first eight centuries. -

Londres, Rivingtons, i887; in-8, de 240 p.
E. Hatch, The growth of church institutions. •
rn-8,
de 240 p.

Londres Hodder i887 ·
'

J

'

W. Potzsch. Viktor von Vita und die Kirchenverfolgung im Wandalenreiche.
- Dobeln, Schmidt, 1887; in-4, de 42 p.
S. Bonaventura. Opera omnia jussu et auctoritate r. p. Bernardini a Portu
Romatino ed. T. III. - Quaracchi, pres Florence, College de S. Bonaventure,
1887; in-4, de x et 905 p.
A. Mussafia. Studien zu den mittelalterlichen Marienlegenden. I. Gerold, in-8, de 80 p.

Vienne,

. Emite Comba. Histoire des Vaudois d'Italie depuis leurs origines jusqu'A nos
Jours. l. Avant la Réforme. -

Paris, Fischbacher, 1 vol. in-8, de 378 p.

Pául Guillaume. Historia Petri et Pauli. Mystere en Iangue provencale du
xve siecle. - Paris, Maisonneuve, 1887 ¡ in-8 de xx et 236 p.
Gust. Schmidt. Pábstliche Urkunden und Regosten aus den Jabren i295i352, die Gehiete der heutigen Provint Sachsen und deren Umlande betreffend.
(Vol. XXI, der « Geschichtsquellen der Provinz Sachsen. ») - Halle, Hende!,
1886; m-8 de xu et 491 pages.
Friedensburg. Der Reichstag zu Speier 1526 im Zusammenhang der

'\V.

pol1hschen und k1rchlichen Entwicklung Deutschlands im Reformationszeitalter.
......, Berlin, Grertner, 1887; in-8 de x1v et 602 p.
_M. Lenz. Briefwechsel Landgraf Philipps des Grossmüthigen von Hessen
m,t Bucer. - 2 vol. Leipzig, Hirzel; 1887; in:8 de x et 506 p.

397

P. Drews, Wilibald Pirkheimers Stellung zur Reformation. llin Bellrag zur
Beurtheilung des Verhaltnisses zwischen Humanismos und Reformation. Leipzig. Grunow, 1887; in-8 de vu et t38 p.
M. Andraa,. llin Martyrium in Genf (Michrel Servet.) - Kulturhistorisches
Zeitbild aus dem xvr• Jahrhundert. - Berlin, Wiegand, 1887, in•4. de 1v et
517 p.

W. Horning. Briefe van Strassburger Reformatoren, ibren Mitarbeitern und
Freunden ueber die Einführung des Interims in Strasshurg (i548-1554). Strasbourg, Vomhoff, 1887; in-8 de 52 p.
E. Egli. Die St-Galler Tauíer, geschildert im Rabmen der stadtischen Refor-

mationsgeschichte. - Zurich, Schulthess, 1887, in-8 de vn et67 p.
11. Grethen. Die politischen Beziehungen Clemens Vil zu Karl V in den
Jabren, 1523-1527, -

Hanovre, Brandes, 1887.

R. Wolkan. Beitr!ige zu einer Geschichte der Reformation in Bt:ihmen, I, Das
Dekanat Aussig. - Prague, Calve, 1886, in-8 de 81 p.
l. P. Müller. Die Mennoniten in Ostfriesland vom xv16 bis zum xvme

Jahrhundert, {re partie. - Emden, Haynel, 1887, in-8 de VII et123f p.
0, lledlich. Der Reichstag von Nqrnberg(1522-i523).-Leipzig. Engelmann.
E, Hugues. Les Synodes du Désert. Acles et réglements des Synodes nationaux et provinciaux tenus au désert de France de l'an i 715 a. l'an {793, avec
une introduction. T. III. - Paris, Fiscbbacher, 1886, in-8 de 748 p. avec tables.
Marius Talan. Fragment de la. guerra des Camisards dans les environs
d'Alais, Vernoux, le Cheylard, etc., par un anonyme (i692-1709), publié avec

introduction et notr.s, - Privas, impr. du Patriote, 1887, in•B de xLt et 207 p.
A. Hüsing. Fürstbischof Christoph Bernard von Galen, ein katholischer
Reformo.tor des xvue Jahrhundert. - Munster, Sch6ningh.
E. Gachon. Une controverse théologique au xvut siecle. Bossuel et Claude.
- Paris, Fischbacher, in-8.
W. Gass. Geschichte der christlichen Ethik, IJ, 2 (xvm0 et XIxe siecles). Die
philosophische und die theologische Ethik. XVI et 386 p.

Berlín, Reimer, 1887, in-8 de

L. Sciout. Histoire de la constitution civile du clergé. L'Eglise sous la Terreur et sous le Directoire. - Paris, Firmin Didot, i887, 1 vol. in-8.
E. F. Willis. The worship of the Old Covenant, considered more especially
in relation to that ofthe New. - Londres, Parker, 1887, in-8 de 2.90 p.
Th; Hughes. J. Fraser, second bishop oíManchester: a memqir (1818-1885).
- Londres, Macmillan, 1887, in-8 de 368 p.
J. Mourier. L'art religieux au Caucase. - Paris, Leroux, 1887, in-18.

E.-L. Couanier de Launay, Histoire des religieuses hospitalieres de SaintJoseph (France et Ganada). -

Paris, Palmé, 1887, 2 vol de Lx-303 et 415 p.

Regles et constitutions de l'Institut des Freres des Écoles chrétiennes. Versailles, impr. Ronce, 1887, in•4 de xv1 et 156 p.

�398

BIDLIOGRAPHIE

nEYUE DE L'msroum DES RELlGTO'.\'S

nr Sacltau. Alberuni's India : the religion, philosophy, literatura of India in
the arabia original. - Londres, i vol.
J. Jolly. Manava. Dharma Sastra, Code of Manu. Sanskrit Text with notes,
- Londres, Trühner (Oriental Series), in-8.
L. J. Uills. The Zend-Avesta, l[[, The Yasna Visparad Afrinagan Guhs and
miscellaneous fragments, translated by L.-M. - Londres, Frowde, 1887, in-8,
rle 147 p. (Vol. XXXI des« Sacred Books of the East »).

JUDAlSYE ET lSLAMISME

M. Mandl. Das Sk}ayenrecht des Alten Testamentes. - Hambourg, Richter,
1886, in-8 de 32 p.
E. Pannier. Genealogire biblicre cum monumenlis .tEgyptiorum et Chal ..
dreorum collatre, - Lille, Lefort, 1887, in-8 de 290 p. avec planches.
J, Death. The beer of lhe Bible : one of the hitherlo unknown Ieavens of
Exodus (a confirmation of biblical accuracy), with a visit to an Arab brewery.
- Londres, Trübner, -1887, in-4 de 180 p.

,v.

1

FOLK-LORE

J• .Deane. Abrabam : bis life and times. Londres~ Nisbet, 1886, in-8

,..

de 184 p.
G. R.awlínson. Mases : bis life and times. Londres, Nisbet, 1887, in-8

.de,216 p.
A. Lewinsky. Beitrrege zur Kenntniss der religionspbilosophischen An-

schauungen d~s Flavius Josephus. - Breslau, Preuss et Jünger, 1887, in-8
de m et 62 p.
H. Franlrn. Deber Bedeutung, Inhalt und Alter des Sepher Hajaschar. Leipzig, Fock.
A. Rahlfs. Des Gregorios Abulfarag genannt Bar Ebhroyo Anmerkungen
zu den Salomonischen Schriften. - GceLtingue, Dieterich.
REL.TGIONS DU MONDE ANTIQUE

J. Langl. Griechische GceUer- und Heldengestalten, 15c livraison. -Vienne,
Holder, 1887.
O. Band. Das attische Demeter-Koré Fest der Epikleidia. Neuer Beitrag zur
griechischen Heortologie, I. - Berlin, Grertner, i887.
E. Berthe. Qurestiones Diodorero mythographro. - Gcettingue: Vandenhoeck, i887.
C. R. .()onder. Altaic Jlicroglyphs and Hittite inscriptíons. - Londres, Benlley, i Yo]. in-8.

J. A. E. KiJhler. Sagenbuch des Erzgebirges. - Schneeberg, Goedsche,
1887.
W. Heuze,·. Die mittelenglischen Legenden von St Editha und SI Elhelreda.
- Erlangen, Deichert, 1887•
F. Hülsse. Sagen dar Stadt Magdeburg. - Magdebourg, Rathke.
F. S. Krauss. Sreca. Glück und Schicksal im Volksglauben der Südslaven.
- Vienne, Holder, 1886, in-12, de 197 p.
F. Ortoli. Les Voceri de l'ile de Corse. - Paris, Leroux.; in-8, d~ xxxvm et

mp.

.

René Rasset. Contes populaires berberes, recueillis, traduits et a.nnotés. Paris, Leroux, 1887, in-i8.
O. Knoop. Die deulsche Wallhersage und die polnischo Sage von Wallher
und Helgunde. - Posen, Wolowicz, 1887.
L. Knappert. De beteekenis van de wetenschap v1n het Folklore voor de
Godsdienstgeschiedenis onderzocht en aan de Holdamytben getoetst. - Amsterdam, Centen, 1887, in-8, de xn et 276 p.

1

REL.IGlO~S DE L ASIE

A. Barthélemy. Gujastak Abalish. Relation d'une conférence théologique,
présidée par le kalife Mamoun. Texte pehlvi, publié avec traduction. - Paris,
rieweg, 1887, in-8, de 80 p.
B. Lindner. Das Kaushitaki Br&amp;hmana herausgegeben und uebersetzt, I.
Texte. - Iéna, Costenohle, i887.
B. H. Ghamberlain. The langutige, mythology and geographical nomenclatura of Japan viewed in the light of Aino studies. - Tokio, Université impériale, 1886.
F. H. Balfo1w. Leaves from my Chinese Scrapbook. - Londres, Trübner:
1. vol. in-8.

399

-

�TABLE DES MATIERES
DU TOME QUINZIEME

ARTICLES DE FONO
P,ges.

Une conlribution a l'élude du Paulinisme. - De la question de !'origine
du pécbé d'apres les letlres de l'apólre Paul, par M. A. Sabatier, 1 el 137
Le pessimisme moral et religieux chez Homere el Hésiode (2' articlc), par
M. J.-A. Hild.
, • •
22
Une épilhele des dieux dans le Rig-Veda, par M. Paul Begnaud.
~6
Lechristianisme chez les anciens Captes {2' arlicle), par M. E. Amtlineau.
52
Les Héléens. Un nouveau probleme de l'bisloire d'Orient, par M. J. Menant. • ,
88
Le 6cdµ..wv, histoire d'un mol et d'une idée, par M. Paul Regnaud. .
i56
Le rituel du sacrifice funéraire. - Bulletin critique de la religion égyptienne, par M. G. Maspero,
159
Les découverles en Grece au poinl de vue de l'hisloire des reliS'ions
(l" parlie du Bullelin de 1886), par M. Georges Lafaye. • • • • 189
Le li1•re des morts. - Bulletin critique de la religion égyplienne, par
M. G. Maspero. • • • • •
• • •
265
L' Apologétique de Terlullien el l'Octavius de Minucius Félix, par M. L,
Massebieau. . •
316

REVUE DES LIVRES
H. Zotenberg. Nolice sur le livre de Barlaam el Joasaph CM. J. Halt!oy)
A. de Quatrefages. Histoire générale des races humaines. Introd.uction a
l'élude des races bumaines (M. Albert Btville). • • ,
Gustave d'Eichtl,al. Mélanges de critique biblique (M, Édouara Montet),
Uon. Peer. Le Tibet, le pays, le peuple, la religion (M, Ed. Specht) ,
V. Courdaveaua,. Saint Paul d'apres la libre critique en France (M. lean
Rdville).
• • • • . • • • • .
• • • •

9l
!07
108
109

112

�402

1

REVUE DE L HISTOUlE DES RELIGIONS
Pages.

E. de Pressenst!. L'ancien monde et le christianisme (M. Goblet (l'Alviella) •
203
Gustave Le Bon. Les civilisations de l'Jnde (M. P.-E. FoucaU3!) • - . 209
Comte Goblet d' Alviella. Histoire religieuse du feu (M. Albel't R,/ville). 216
D. Castelli. Storia degl' Israeliti dalle origini fino alla monarchia
(M. lidouard Montet). •
2l8
Raphael de Cesa,·e (Simmaco). Le conclave de Léon XIll_(M. lean !Wville). 220
VictorVattier, John Wyclytr; sa vie, ses reuvres,sa doctrine (M. ~tienne
Coquerel) • .
222
M. Guyau. L'irréligion de !'avenir (M. Jean Réville) .
347
Th. Homolle. Les archives de l'intendance sacrée á Délos (M. Georges
Lafaye). • . •
35¼
Th, Homolle. De antiquissimis Dianre simulacrís Deliacis (~f. Georges
Lafaye). • •
3.57
Félfa; Neve. L'Arménie chrétienne et sa littéralure (M. A. Garriere). • 361
Clel'mont-Ganneau. La stele de Mésa. Examen critique du texte (M. A.
Carriére). •
. , •
362
Comte F. de Noer. L'empereur Akhar, un chapitre de l'histoire de l'lnde
auxv1• siecle, traduction frani;aise, par M. G. Bonet-Maury (M. Sylvain
Uvi) • •
36í
Paul &amp;!bülot. Légendes, croyances et superstitions de lamer (2° série).
Les météores et les tempétes (M. Jean Afville)
365
CanONIQUES.

•

li6, 226 et 368

DEPOUILLEMENT DES PÉRIODIQUES ET DES TRAVAUX DES

soca:rts

SAVANTBS.
8JBLIOGHAPH1E .

!24, 24,9 el38~
131, 258 et 395

•

le Gáant : ERNhST LEH.OUX.

A:\Gtm s, llll'íllllt:1m: Clíl\UIX l:.'T ci!l, llUE GAIL;'ilfm, 4.

•

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="445">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560794">
                  <text>Revue de L'Histoire des Religions</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560795">
                  <text>Revue de l'histoire des religions: Annales du Musée Guimet, fue creada por el Musée Guimet, Dirigida por Jean M. Revillé y editada por Ernest Leroux a finales del 1800.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568763">
              <text>Revue de L'Histoire des Religions</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568765">
              <text>1887</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="53">
          <name>Año</name>
          <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568766">
              <text>8</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="55">
          <name>Tomo</name>
          <description>Tomo al que pertenece</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568767">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568768">
              <text>Anual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="568784">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785329&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568764">
                <text>Revue de l'histoire des religions: Annales du Musée Guimet, 1887, Año 8, Tomo 15</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568769">
                <text>Musée Guimet</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568770">
                <text>Religión</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="568771">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="568772">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="568773">
                <text>Ensayos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568774">
                <text>Revue de l'histoire des religions: Annales du Musée Guimet, fue creada por el Musée Guimet, Dirigida por Jean M. Revillé y editada por Ernest Leroux a finales del 1800.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568775">
                <text>Imp. Burdin Et</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568776">
                <text>Revillé, Jean M., Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="568777">
                <text>Leroux, Ernest, 1845-1917, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568778">
                <text>1887</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568779">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568780">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568781">
                <text>2020516</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568782">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568783">
                <text>fre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568785">
                <text>https://www.persee.fr/collection/rhr</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568786">
                <text>París, Francia</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568787">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568788">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36809">
        <name>Epithete des dieux dans le rig veda</name>
      </tag>
      <tag tagId="36808">
        <name>Homere et Hesiode</name>
      </tag>
      <tag tagId="36807">
        <name>Le pessimisme moral et religieux</name>
      </tag>
      <tag tagId="36806">
        <name>Question de L'origine du Peche</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13189" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11242">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/269/13189/CUARTILLAS_DE_LOS_UMBRALES_PENSANTES_LAS_._1996._Agosto._0002015579.ocr.pdf</src>
        <authentication>5617c4d1c978650d0c76ad4a6c7a34e5</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="363697">
                    <text>'-" euan;11
deles

'"'"'ª'
Pensan
revista de la maestría en disetlo arquitectónico de la uanl, verano de 1996.

�____ ___________________ _ _ _ c.. , ..

tas

Cuartillas
dlllS

l■brales

Pensantes
Las Cuartillas de los Umbrales Pensantes
Revista de la Maestría en Diseño Arquitectónico /
UANL . No. 1, verano del '%.
Consejo Editorial y de Redacción
Armando V. Flores Salaz.ar
Nuria Castillo Moreira
Cecilia Williams Santos
Jorge A Baldo Peláe'z
Adolfo Benito Narváe'z Tijerina
Mesa de Colabondom
Hemando Castillo Eguía
Patricia Briones
Inna L. Cantú Hinojosa
Ángel M. Saavedra
Héctor A, Quintanilla
Esthela Villarreal
Patricia Zamudio

Dise6o de Portada
Jorge A Baldo Peláe'z
Arte

Nuria Castillo Moreira
Promotor
Adolfo Benito Narváez Tijerina
Las Cuartillas de los Umbrales Pensantes (registro en
trámite). Revista de la Maestría en Diseño Arquitectónico de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León ,es una publicación semestral. Los trabajos
firmados son responsabilidad de los autores. Se autoriz.a a
reproducir o copiar por cualquier medio, total o parciahnente,
el material publicado siempre y cuando el objetivo de ello sea
la difusión. No se devuelven los originales entregados a la
revista por sus autores después de su publicación. Maestría en
Disefio Arquitectónico, Departamento de Estudios de
Postgrado de la Facultad de Arquitectura/ UANL. Ave. Pedro
de Alva, Edificio Ciudad Universitaria, San Nicolás de los
Garza, N.L., tel. 376-2600. Comentarios y Sugerencias
Internet ANARVAEZ@CCRDSLUANL.MX.

Presentación
Armando V. Flores Solazar
Criticarte
Símbolo de identidad
Nuria Castillo Moreira
La Catedral de Monterrey
Cecilia Wi/liams Santos
Arquitectura de gobierno e identidad
Jorge A. Baldo Peláez
El Antiguo Palacio Municipal de Monterrey
Ángel M Saavedra
Expresarte
Las fachadas pizarrón
Armando V. Flores Solazar
Entendimiento, Medio Ambiente
y Arquitectura
Patricia Zamudio

,L

2

3
4

12

13

13

16

Nuria Castillo Moreira

Líneas Visuales
Génesis de mi proceso de diseño
Inna L. Cantú Hinojosa
Un curso de metodología del diseño
para estudiantes de arquitectura
Esthela Vil/arrea/
Una manera personal de diseñar
Héctor A. Quintanil/a
Papel Pensante
Arquitectura y procesos de comunicación
Hernando Castillo Egula
El espacio aprehendido
Patricia Briones
El juego del espacio
Adolfo Benito Narváez Tijerina
Contarte
Iti.á en Iberia
Jorge A. Baldo Peláez
El nacionalismo dentro del porfiriato
Nuria Castillo Moreira
Iconología de la Catedral de Zacatecas
Cecilia Wil/iams Santos

Presentar una revista en nuestro medio, cuyo
contenido se centra en la cultura arquitectónica, es ún
privilegio si consideramos la escasez de éstas no solo ,i FUNDO
nivel regional sino nacional.
NIVF.RSITAA10

9

Cronotextos
La Influencia de Don Porfirio

- - - - - - - ~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - -•_r11111u1L
Presentación.

22
24
26

28
29

33

Al _,darle la bienvenida a Las Cuartillas de los
Umbrales Pensantes es a la vez poder contar con ur
recurso más' para la comunicación, el análisis y la reflexión
de una disciplina tan amplia y rica como 1o es la
arquitectura.

Este esfuerzo del claustro académico del postgrado
de la Facultad de Arquitectura tiene como mérito el dejar
testimonio de las inquietudes y preocupaciones académicas
de sus integrantes, de entre las cuales vale la pena seftalar el
análisis de la bibliografía especializada, la generación y
experimentación de modelos de eriseñama, el ensayo
sociológico y antropológico de la habitabilidad, la critica de
objetos arquitectónicos, la revisión histórica del pasado que
detennina y todo ello acentuado en el paisaje urbanoarquitectónico local y regional lo que le dará calidad de
documento histórico.

Con este inicio tan lleno de entusiasmo y vitalidad
se da continuidad a los muy recientes esfuerzos de
investigación y difusión que junto con los ya añosos de
enseñanza y producción redundarán, sin lugar a dudas, en
el mejoramiento de la cultura arquitectónica.

36
38
41

M. en Arqra. Armando V. Flores Salaz.ar AE-SAM
Vicepresidente de la Academia Nacional de Arquitectura
Capítulo Monterrey.
Monterrey, N.L. a 5 de Agosto de 1996.
2

�CIITIC/ul
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - Cuatro elementos de un contexto
urbano

marco, como el resumen de los 400 años de
nuestra ciudad.

Símbolo de identidad
Nuria Castillo Moreira

..

..

La realidad de los espacios urbanos
parece materiafüarse, adquirir su peculiar
significado a partir de los elementos materiales
que los conforman. Los edificios que los
configuran suelen otorgar fuerza, vitalidad,
señorío, identidad o solamente ser un gracioso
acompañamiento de la ópera ciudadana.
Los centros urbanos de nuestras
ciudades latinoamericanas, como lo ha advertido
Benévolo en su historiografía de la arquitectura
moderna, han tenido un acelerado crecimiento
desacompasado de las "unidades estilísticas" que
hubieran querido las academias de arte pensando
siempre en modelos de igualdad autocrática,
despótica, como el París de Haussman, el Paseo
de la Reforma en México, la Avenida de Mayo en
Buenos Aires o las Ramblas de Barcelona.
Ello ha generado un ritmo sincopado de
imágenes de nuestros ancestros casi tocando los
anuncios luminosos de las cadenas extranjeras
sobre edificios que podrían estar en cualquier
parte del mundo.
Los centros de nuestras ciudades
entonces dejan de tener la romántica imagen de
las "ciudades museo" y se hace evidente en ellos
la historia viva. Esto posibilita el que los
habitantes de la ciudad puedan leer el paso de los
tiempos, las épocas congeladas en los elementos
del paisaje. Todo ello nos hace pensar en la
vocación esencialmente didáctica de la
arquitectura que producimos. Un ejemplo de esto
lo podemos ver en el centro de nuestra ciudad.
La macroplaz.a, durante los años
ochentas, aceleró este proceso de cambio no sin
provocar la destrucción de un patrimonio urbano
muy valioso. Dos sabinos, los únicos testigos de
la fundación fueron talados y con ellos se fue la
evidencia más antigua de nuestra historia. Esta
"herida abierta", nos ha hecho sensibles a la
salvaguarda de nuestra herencia cultural,
inclusive hasta para las expresiones más
modernas, que también son parte de la memoria
de la ciudad.
Como un ejercicio crítico, se han
analizado cuatro edificios de singular
importancia para el desarrollo de Monterrey. Es
menester leer estas cuatro aproximaciones como
una sola cosa, como la plaza a la que le dan

.. .~ "t:;:.-:_.-J!._.,.
.•
.

"

.

'

-•• J
,,..,r,•

(

-~------Un elemento que se ha convertido en
imagen de la ciudad de Monterrey es sin duda el
Faro del Comercio, propuesta sencilla pero bella
como resulta común encontrar en la obra de
Barragán.
Su forma lineal y de grandes
proporciones, a la lejanía se observa apenas como
un punto, que en el Monterrey moderno, señala
la concentración de poderes,
trabajo y
esparcimiento; una pequeña línea que se levanta
en el centro de una masa apenas perceptible a
detalle, pero que al aproximarnos se transforma
en una imponente obra escultórica que nos
enwelve dentro del mismo paisaje al que
pertenece.
Al ir caminando hacia ella la
perspectiva comienza por invadir nuestra visión,
y en un momento nos encontramos sumergidos
en un mar de color y masa en el que como acto
de magia quedamos reducidos de escala y nos
encontramos tan pequeños observando como la
verticalidad nos invita a voltear hacia arriba, y
absortos con el contraste del color anaranjado y el
azul del cielo nos damos cuenta de lo pequeños
que podemos llegar a ser.
Su posición dentro de la Macroplaza
carece del verdadero sentir de Barragán debido a
que él había proyectado su obra, para ser
colocada en el lugar que ahora ocupa la Diana,
esto con el propósito de provocar un contraste de
color con el fondo verde intenso de la cierra

3

�_ _ _ _ __ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _C_IITIC/arl
Madre; pero su forma y su acabado, poseen ese
sentir mexicano, por el cual luchó a través de su
arquitectura, ese deseo de alcanzar una identidad
nacional, y lo logra de una manera tal que no es
solo un detal,le curioso dentro de un lugar
importante de la ciudad, sino que al estar al lado
del Faro de Comercio uno se siente parte de un
Pueblo que lucha por encontrarse a si mismo.
Teniendo como marco, el Antiguo
Palacio Municipal, el Museo de Arte
Contemporáneo, la Catedral, el nuevo Palacio
Municipal, el Casino de Monterrey y los
hermosos jardines de la Plaza Zaragoza, el Faro
de Comercio probablemente no tiene el impacto
que deseaba dar Barragán a su obra, pero alcanzó
otra característica, que en sus proyectos siempre
se reflejaban, y es que su belleza serena, no tiene
distinción de clases, y esta ahí para satisfacer las
necesidades emocionales de la gente de cualquier
nivel social.

La Catedral de Monterrey
Cecilia Williams Santos
Larga es la lista de anécdotas y
acontecimientos que llenan la historia de la
construcción de la Catedral de Monterrey. Hubo
muchos intentos por erguirla, de hecho, la
primera noticia que tenemos de ella es el 20 de
septiembre de 1596 en el acta de fundación de la
ciudad:
" ... hago fundación de ciudad metropolitana
junto a un monte grande y ojos de agua que
llaman de Santa Lucía, tomando por advocación
de ella a la Virgen Madre de Dios señora
nuestra, que la iglesia mayor sea su advocación
de su santa y limpia Concepción y Anunciación,
a la cual imploro como patrona y señora
nuestra, ..." 1

También, en este mismo documento,
Diego de Montemayor hizo la traza de la ciudad:
"...señaló primeramente el sitio y solar para la

1

Historia del Nuevo Reino de León, Eugenio del
Hoyo, ITESM 1972, Tomo 1-2, pag. 151

CIIJICl■rl

- -- - - -- - - - -- - - -- - - - - -- -- - -- - - - - - - - - - -

Iglesia Mayor, que es a una cuadra de la plaza
hacia la parte norte/este (este)... "2

de la iglesia parroquial de esta ciudad, que está
5
caída .. .'' con lo cual comenzaba la construcción

De aquí en adelante comienza esta
historia en donde abundan situaciones como la
falta de recursos económicos, que es lo más
común, y la intervención de fenómenos naturales
de los cuales tenemos como ejemplo la
inundación ocurrida en septiembre de 1636 en la
que el agua "derribó todas las casas de

de la fábrica actual. Se sabe que a mediados de
1709 ya se estaba reedificando la nueva iglesia.
Los trabajos duraron por lo menos hasta
principios de 1716. En esos años la parroquia de
Monterrey se instaló en la capilla de san
Francisco Xavier, "por estarse fabricando la
(iglesia) principaI',6.
En 1719, aún no se terminaba,

Monterrey y las Iglesias, dejándolo hecho un
desierto"3

Tampoco podemos olvidar los múltiples
enfrentamientos de los colonos con la población
indígena que habitaron toda la extensión del
territorio del "Nuevo Reino de León" hasta
principios del siglo XIX. Ésta consistía en
multitud de pequeñas bandas nómadas de
recolectores - cazadores, " belicosos, desnudos,
hambrientos, crue/es...',4 cuyo horizonte cultural
era el siguiente: andaban completamente
desnudos, cubiertos los cuerpos y los rostros de
pinturas y tatuajes, sus "casas" eran de quitar y
poner y consistían en unas cuantas chozas semiesféricas. No había entre ellos ninguna forma de
gobierno y su religión se reducía a la magia del
culto totémico y a las supersticiones. El nombre
genérico con el que los españoles los llamaban
era Chichimecas.
Así, no es extraño encontrarnos con que
muchos no consideran a esta catedral igual de
imponente ni majestuosa comparada con las
catedrales de otras ciudades del país como
Puebla, Zacatecas, Durango Chihuahua y aún
Saltillo, por mencionar solo algunas. Si
profundizamos un poco más veremos que en
principio la ciudad de Monterrey no se
encontraba en la ruta del camino de la plata, y si
había cierta prosperidad económica, ésta se debía
principalmente al auge ganadero aunque también
se contaban con minas de escasa producción
como las de La Iguana y Vallecillo.
Si hubo dificultades para la construcción
del templo parroquial o iglesia mayor, ya para
principios del siglo XVIII, específicamente el lo.
de agosto de 1705, se propuso " la reedificación
2

La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 13
3
La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 14
4
Historia del Nuevo Reino de León, Eugenio del
Hoyo, ITESM 1972, Tomo 1-2, pag. 1

4

" ... hallándose sin techo que resguarde la fuerza
de las aguas y temporales, que acaecen a este
Reino... de no repararse puede perecer su
fábrica, por el grave detrimien/o que reciben las
maderas y paredes de ella..." 7

En 1725, fue cerrada la primera bóveda
y en los años siguientes fueron terminándose
otras bóvedas aunque no duraron mucho y se
construyó después una capilla dedicada a la
Virgen del Nogal o del Roble, que fue, de hecho,
la primera que se terminó.
A mediados del siglo xvm se
emprendió la reconstrucción del templo " ..
porque estaba de una vez arruinada (la iglesia
parroquial) se va haciendo de nuevo de sillería y
bóvedas, nunca ahora vistas en el país.. .''8 A
partir de entonces se llevaron a cabo importantes
obras así, el 24 de diciembre de 1774 se le
comunica al teniente coronel Melchor Vida! de
Lorca y Villena, gobernador del Nuevo Reino de
León que la parroquia de Monterrey sería
terminada en un año y medio más y que "es de
fábrica como la de Santo Domingo" de la ciudad
de México "aunque más estrecha" . Es
importante este dato, porque, en efecto, la
catedral de Monterrey siguió la traza de esta
iglesia capitalina aunque esta última conserva las
capillas hornacinas.
Otro dato importante en esta crónica es
el del año de 1781 " los altares que tiene la
iglesia son: el mayor, los de Cristo Crucificado y

s La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 19
6
La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 19
7
La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 20
8
La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 24

Nuestra Señora de los Dolores, el de la
Santísima Trinidad, San Francisco Javier, Señor
San José, Nuestra Señora conocida con el título
del Nogal y el de las Animas, que se hallan en
los cruceros, y tres capillas, que son las que por
ahora componen la iglesia, que se está
· do y aun
' no se acaba ..." 9
a rican
fib

El segundo obispo del Nuevo Reino de
León en el año de 1785, decía: " La iglesia de
esta ciudad tiene cincuenta y una y media varas
de largo y diez de ancho, con capillas profundas,
de modo que dejan veintidós varas de claro, con
lo que, si hubieran hecho arquitos para
comunicarse una con otra, pudiera quedar de
tres naves. " 10

La descripción de la catedral según el
plano del año de 1790 de Jimenez y Montalvo es
la siguiente:
''Entrando al recinto sagrado por la
puerta principal, a la izquierda, o sea del lado
norte, el primer espacio aparece destinado, como
proyecto, a bautisterio (hoy es altar de la Virgen
del Carmen); seguía una capilla sin consagrar
(actualmente altar de Animas) y, después, otras
dos: la de Animas (donde ahora se abre la puerta
lateral del norte) y la de Nuestra Señora del
Roble (altar ahora dedicado al Sagrado Corazón
de Jesús). A la derecha de la nave central, al sur,
el primer espacio lo ocupa el basamento de la
torre con su escalera de caracol, después estaba
una capilla sin dedicar (hoy altar de Santa
Eduviges), luego la puerta lateral del sur y, en
seguida, la capilla de San José. "
En esta descripción, también se hizo un
recuento de lo que faltaba por hacer: cerrar tres
bóvedas, concluir el segundo cuerpo de la
fachada principal e iniciar la construcción del
tercero, terminar el primer cuerpo de la torre y
edificar el segundo y el tercero cuerpos de la
portada lateral del norte. Cabe destacar que no se
menciona la portada sur, lo cual. hace suponer
que esta ya existía y por lo tanto ésta es la más
antigua.

9

La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 30
10
La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 31

5

�CIITIC/■L

------------------- - - -----------------Para finalizar con esta cronología de
citas, se sabe que el templo quedó concluido en el
año de 1791 y según el doctor González, la
portada principal o imafronte se terminó en
1800, también. se terminó, en ese mismo año, el
primer cuerpo de la única torre, pero ésta no se
completó sino hasta 1889 quedando como ahora
la conocemos.
Antes de pasar a otro punto, se hace
necesaria una aclaración: "En su origen era esta
iglesia de una sola nave, después le añadieron
las capillas laterales comunicadas al cañón con
puertas. Al concluirla en 1791 metieron los
arcos y la pusieron como hoy la vemos"' 1

Esto último nos trae a la mente el deseo
del Segundo Obispo de Nuevo León por ampliar
más la catedral cosa que finalmente se logró
quedando la catedral de planta rectangular,
orientada de oriente a poniente y las capillas
hornacinas fueron convertidas en naves laterales.
La Catedral fue dedicada a la
Inmaculada Concepción, tal como Don Diego de
Montemayor propuso en el acta de fundación, y
fue consagrada el 4 de junio de 1883 por el sexto
obispo, doctor fray María de Jesús Belaunzarán.

Estilo
A pesar de que la elaboración de la
portada principal se llevó a cabo en la segunda
mitad del siglo XVIII, en donde en el resto de la
Nueva España se iniciaba ya el Churrigeresco,
ésta es de un barroco sobrio o moderado ya que
su composición es clásica y austera, sin embargo,
ya se comienza a percibir, por su decoración, esa
autonomía propia del estilo barroco mexicano.
En el primer cuerpo nos encontrarnos
con una gran puerta central con arco de medio
punto en donde a los extremos se esculpieron dos
medallones representando a dos arcángeles: San
Rafael y
San Miguel. La palabra ángel
corresponde a la latina "angelus" que se puede
traducir como mensajero o intermediario; es por
consecuencia un espíritu etéreo que está de por
medio entre Dios y los hombres. No solo son
mensajeros de la divinidad, sino que también
cumplen con otras funciones importantes como la
de custodiar a los hombres o incluso castigarlos.
Actualmente sólo se veneran a tres arcángeles:
San Miguel, San Gabriel y San Rafael.

Anteriormente, también se daba culto a otros
cuatro: Uriel, Baraquiel, Sealtiel y Jehudiel, a los
que en ocasiones se le agregaba Raziel.
San Miguel es el príncipe de los ángeles, capitán
de los ejércitos celestes y vencedor de Lucifer y lo
acompaña la frase ¿Quién como Dios?, lo
podemos reconocer en esta portada por la Cruz
que lleva que es la de la resurrección. De los
arcángeles, San Miguel es el más importante y
normalmente se le coloca como si protegiera al
edificio o la portada.
Por otro lado, San Rafael es el "médico
o medicina de Dios", por un milagro que hizo al
joven Tobías, pues curó la ceguera de su padre.
Aquí le podemos identificar por el pez que lleva
en la mano, también se le identifica por una
concha y una bolsa que cuelga de su cintura.
Éstos dos personajes están custodiando a
la puerta y también al emblema papal localizado sobre ésta al centro - que sostienen dos
querubines. Esta puerta está flanqueada por
cuatro columnas dóricas y dos nichos
conchiformes, esta forma de concha la llevan los
peregrinos como Santiago de Compostela y es
atributo de este santo, sin embargo, en este
contexto y utilizada de esta forma, representa el
símbolo de la gracia del bautismo. Sobre cada
capitel hay un ángel que aparenta resistir la
cornisa superior, afirmando sus pies en la cabeza
de otro y, en la palma de cada mano, muestran
una pequeña esfera. Esta posición en la que se
encuentran estos ángeles es algo estereotipada
muy propia en estas figuras en donde parecen que
van a iniciar el vuelo. (Ver figura 1)
~

'

~- -

_,,_:.,"'J,¡.;,_-::;,-;_Aº •

,J=,t

,-tic. ~~" - .

.., .

.

.

.

~1.

•

1
--1

" -"--

--

------

11

La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 35

Figura 1. Primer cuerpo del imafronte

6

CIITIC/■rl

-------------------------------------En el segundo cuerpo se encuentra el
ventanal del coro que también está flanqueada
por cuatro columnas, esta vez son corintias con
su par de hornacinas conchiformes. El ventanal
también tiene esta forma. A los lados de éste, se
perciben un par de pilastras que terminan en dos
pequeños marcos ortogonales. de los que
emergen dos figuras masculinas. una en cada
lado, con indumentaria de la época que consistía
de un jubón y pantalón bombacho. Sus brazos
están extendidos. Éstos representan, quizás, a los
mecenas de la obra. Inmediatamente sobre ellos
se encuentran dos nichos pequeños. (ver figura 2)

Figura 2 Segundo cuerpo del imafronte

Entre estos dos cuerpos constructivos,
aparecen unos frisos labrados con decoración
vegetal, abajo y arriba de la cornisa intermedia.
Otro motivo semejante divide los superiores.
En el tercer cuerpo se advierte un
verdadero coronamiento al retablo exterior pues,
en el espacio del triángulo virtual que lo forma
hay muchísima decoración vegetal. Aparecen
también dos sirenas; las sirenas, en mitología
antigua, tenían la parte superior del cuerpo de
mujer y la inferior de ave o pez. En un principio
era un ave, pero después se fue transformando
hasta adoptar la de pez. Su canto hacía que los
marineros se acercaran mucho a la costa y
encallaran sus barcos. Se ve claro que es el canto
melodioso y embriagador del ser mítico que
engaña al cristiano. Sin embargo, estas dos
sirenas, vestidas con elegantes chalecos, portan
grandes lirios. Los lirios, en simbología cristiana,
significan lo mismo que las azucenas y la
azucena es el símbolo por excelencia de la pureza

de la Virgen María, pues la acompaña en muchas
escenas, como en la Anunciación, en donde éstas
aparecen en algún florero o bien las lleva el
arcángel San Gabriel. Esto me hace pensar en la
Inmaculada Concepción, a la cual esta dedicada
esta catedral pero avancemos un poco para ver si
podemos cerrar esta ídea.
Hay también un nicho central que lo
debió ocupar alguna imagen importante. Una
tosca escultura aparece como base de éste; existe
sobre este nicho un espacio vacío en el que se
supone estaría el escudo real. Hay también un par
de columnas corintias y a cada extremo, dos
ángeles guerreros de pie con vestiduras romanas
los cuales sugieren vigilar el templo y, para
rematar, cuatro pináculos y una cruz.
Entre la decoración vegetal del tercer
cuerpo. aparece a cada lado un rostro que nos
mira con asombro y debajo de éste, un jaguar
(océlotl) y un conejo (tochtli) motivos inspirados
en el arte Prehispánico. (ver foto 4).
En la cultura Olmeca, que es la cultura
madre prehispánica, se caracteriza desde muy
temprano por una fuerte obsesión felina,
conectada al parecer con el culto al agua o a la
lluvia. Incluso debe haber existido entre los
Olmecas, la creencia en una raza divina de
"hombres - jaguares" como lo sugieren
numerosas esculturas de esta cultura que se
encuentran en los llamados monumentos ·'1" de
río chiquito y "3" de potrero nuevo, Veracruz.
El conejo, en simbología cristiana
simboliza universalmente a la Fecundidad.
Entonces, si unimos los lirios que portan las
sirenas, el agua (jaguar), en donde María es
"fuente de aguas vivas" y sin ella en la
naturaleza, simplemente no habría vida, podemos
decir, que todo tiene relación con la Inmaculada
., J?
Concepc1on. Otra interpretación con respecto a esto
es la siguiente: "En el calendario nahua el
jaguar y el conejo. representados por glifos o
signos, eran dos de los veinte días del mes:
también equivalían, respectivamente a los puntos
cardinales norte y sur. En los códices el signo
del conejo representa a la luna y el del j aguar
correspondía a una de las trece constelaciones
12

Los que estén interesados en estos aspectos de
iconología cristiana pueden recurrir a un libro
que próximamente publicará Monseñor Tapia
Méndez, en donde seguran1ente se realizará un
estudio mucho más extenso y mejor informado
que este.

7

�..

Umc,H[

------------------------------------13

del zodiaco mexica" y para acabar con la idea,
la luna, en simbología cristiana, es un "atributo
de la Virgen María, pues la vemos de pie sobre
una luna creciente. como en la Inmaculada
Concepción". 14

..

h

Es evidente que en los trabajos de esta
catedral ha intervenido también la mano del
indígena y no deja de ser importante la manera
en .como estas reminiscencias mitológicas son
incorporadas a la iconografía cristiana para
darnos el mismo mensaje.
Para concluir, describiré las portadas
laterales, de las cuales la del sur es la más
importante ya que es la más antigua y la que está
terminada. La portada lateral norte consta de dos
cuerpos, con un ancho friso intermedio. Su
portón tiene un arco de medio punto. Entre las
cuatro medias columnas del cuerpo superior, se
hallan tres medallones sin ningún tema
trabajado, Esto es lo que hace suponer que
todavía no esté terminada.
La portada lateral sur, tiene un marcado
carácter popular. Es de dos cuerpos y un remate.
En el primero se abre la puerta de ingreso con un
arco de medio punto, en cuya clave se advierte
una pequeña corona, de la que parece colgar un
pequeño cordero, emblema del Toisón de Oro.
Hay pilastras a ambos lados con decoración
ondulada y un solitario racimo de uvas a la
derecha, que representa la Sangre de Cristo y es
símbolo de la Sagrada Eucaristía.
Una ancha cornisa divide los dos
cuerpos, en ella, están representados cuatro
pelícanos en la que el pelícano es una imagen
cristológica pues según la antigua creencia esta
ave mataba a sus polluelos recién nacidos y al
tercer día de muertos, el ave los resucitaba con la
sangre que manaba de su pecho, por lo tanto es
un símil de la figura de Cristo al dar su sangre a
la humanidad. Esto nos da una clara idea de que
esta portada, sin duda representa a la Eucaristía.
Sin embargo, el pelícano es atributo también de
la caridad
El segundo cuerpo presenta cuatro
gruesas semicolumnas, cuyos fustes se cubrieron
con motivos vegetales, lo que nos hace pensar en
la semejanza de éstas a las columnas antorchadas
que son características del barroco rico. Cada una
13

La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag. 35
14
Los símbolos cristianos, Ignacio Cabral Pérez,
Editorial Trillas, México 1995, pag. 161

de estas semicolumnas están rematadas por
curiosos capiteles, en donde están colocados
cuatro ángeles portando, los de enmedio, grandes
lirios, como los que tienen las sirenas de la
portada principal. En las entrecalles están tres
nichos conchiformes, sin esculturas.
Los ángeles de los dos extremos, miran
hacia el frente y levantan un brazo. Los de
enmedio parecen rendir homenaje a un escudo,
cuya bordura ostenta el cordón franciscano y en
su parte inferior tiene una concha de peregrino;
en el centro una espléndida flor, simbolizando
quizá a la Sagrada Eucaristía, lo que viene a
reiterar el significado de esta portada. Sobre esta
flor, un escudo y debajo del escudo, sobresale un
rostro severo y enigmático que parece tener
barbas en forma de plumas. " Hemos querido
suponer que todo ello simbolice el triunfo de la
Fe - mediante el Santísimo Sacramento, la obra
misionera y el bautismo de los naturales - " 15
La parte superior de esta composición la
constituye el citado escudo que contiene una tiara
papal coronada con una pequeña cruz y las llaves
del reino de los cielos. Siguiendo la vista hacia
arriba se descubrirá más adornos vegetales y
después de éstos un gran rostro barbado
representando a Dios Padre.
Y por último, el remate de esta portada
la dan una cruz y tres pináculos escalonados.
Hay muchísima gente que piensa que los
motivos iconológicos e iconográficos de esta
catedral son copiados de otras y que en realidad
no existe un significado especial en ella, ni
tampoco, interpretación alguna, (hablando de sus
portadas, por supuesto).
Yo opino lo contrario y sin embargo. no
se puede afirmar que ésta tiene igualdad de
riqueza iconográfica que, por ejemplo, la
Catedral de Zacatecas, pero aún así, no se puede
negar una cierta intención, sobre todo en la
portada sur en donde es más claro el significado.
Tampoco se puede negar la majestad
que este edificio posee y si además le agregarnos
el valor incalculable de conocer, a través de su
larga y penosa historia, el dificil crecimiento de
la ciudad hasta llegar a donde estamos, quizás
nuestro punto de vista con respecto a ella cambie
notablemente. Este monumento refleja mucho, se
leen dos culturas, se lee trabajo, se siente la
15

La Catedral de Monterrey, Tomás
Mendirichaga/Xavier, EM Ediciones/crónicas,
pag.52

-------------~-~~-~-----C_IITIC/■rl
historia de una ciudad nueva, posee también su
misterio, el misterio de toda catedral, unas son
más grandes, otras más pequeñas, unas con
decoración excesiva, otras no tanto, pero su
esencia es la misma, el misterio es el mismo. Lo
interesante aquí es poder descubrir el de nuestra
catedral.

Arquitectura
identidad.

de

Gobierno

El caso del Nuevo Palacio Municipal de la
ciudad de Monterrey, N.l.

Jorge Baldo

Introducción.
La lectura de nuestras ciudades y de sus
mensajes de identidad es cada vez menos legible
para la masa social que todos conformamos. La
convergencia multicultural en las metrópolis de
nuestro país conlleva, casi siempre, a destacar el
predominio de modelos urbano-arquitectónicos,
ajenos a nuestra cultura local, como sinónimo de
progreso y de "similitud" entre nosotros y ellos,
los "primermundistas".
Esta tendencia es harto compleja y que
ademas es una conducta histórica en nuestro país,
desde aquel histórico año de 1521. Su inercia es
dificil de contener, y las consecuencias aun no
pueden medirse con precisión. Sin embargo,
creemos que mas allá de esta confusión en la
lectura del paisaje urbano como producto sociocultural, subyace una rica tradición nacional, de
la cual no es fácil desprenderse, y que en muchas
obras de nuestras "modernas" ciudades, existe
una señal de vida, un signo que nos diferencia de
otras sociedades, y que aparece de manera mas
conciente o no, en el trabajo de nosotros, los
arquitectos mexicanos. ·
En el caso de los edificios de Gobierno
de la Ciudad de Monterrey, y particularmente en
nuestro caso de estudio, el Nuevo Palacio
Municipal, se intenta buscar, en el lenguaje del
edificio, signos de vida e identidad nacionales,
ocultos quizás tras las la mascara
del
modernismo.

Descripción del edificio y su origen.

8

e

La idea del nuevo El P-.Jacio Municipal,
surge con el acelerado crecimiento de la ciudad
Monterrey, y por lo escaso que resultaba el
antiguo Palacio, que data de siglos atrás, en
donde el espacio disponible se había agotado a
consecuencia
del
crecimiento
de
la
administración y de las funciones de la misma.
En el momento de la construcción del nuevo
edificio, la administración se encontraba
"desmembrada" en diferentes edificio en el centro
de la ciudad.
Se hacia evidente, que la eficiencia de la
administración, dependía, en buena medida, de
albergar bajo un mismo techo, a todas las
diferentes secretarias que conforman al
ayuntamiento, es decir, en la creación de un
nuevo espacio "aglutinador" de la administración
publica local.
Para tal efecto, en el año de I 974 las
autoridades municipales convocan a un concurso
para el proyecto del edificio que daría cabida a
todas las diferentes Secretarias, al mismo tiempo,
que daría facilidades para que las futuras
administraciones aumentaran en tamaño y en
número, en caso de ser necesario.
El concurso del proyecto es ganado por
los arquitectos Villarreal, Hadjopulus, Albuerne y
Flores, debido principalmente a la solución que
se proponía para "ligar" la (histórica) Plaza
Zaragoza, un espacio publico local de gran
trascendencia, con el nuevo edificio. La solución
consiste en "elevar" las oficinas, sobre una gran
plaza, que visualmente generara continuidad
entre la Plaza y las calles colindantes, Zaragoza y
Zuazua, y evitar los obstáculos que la nueva
estructura generaría, con la disminución de los
apoyos de la misma.
De esta forma, se creía (erroneamente a
nuestro juicio) que la Plaza Zaragoza tendría un
"continuum" en la parte baja del nuevo Palacio, y
el espacio publico no perdería en superficie o
jerarquía.
Otros de los criterios que fueron
fundamentales en la asignación del ganador del
concurso, fueron la calidad estética, la
flexibilidad interna, el criterio estructural, el
carácter, y la factibilidad técnico-constructiva,
entre otros que se consideraron menos
importantes.
En el punto relativo a la calidad estética,
recordaremos que por los años 70's el estilo
internacional y el Styling eran los estilos
predominates. No extraña, pues, que el edificio
proyectado por este grupo de arquitectos, tenga

9

�_ _ _ _ __ __ _ _ _ _ _ __ __ _ _ _ _ _ _
CIITIC/
en su concepción formal primaria, tantos
elementos propios de estos estilos. En lo tocante a
la flexibilidad interna, el proyecto contemplaba la
construcción de pocos elementos verticales de
apoyo, por lo que las niveles prácticamente eran
tipo "planta l'ibre", que prometían una gran
flexibilidad para la creacion de espacios abiertos,
semi-abiertos y cerrados, propios de las oficinas
modernas.
Otro punto a favor de este proyecto, lo
constituyo la gran estructura metálica que
soportaría al edificio, con claros de 30 metros
entre apoyos y voladizos de 15 metros. Esta
estructura estaría sustentada sobre 8 apoyos
perimetrales y cuatro centrales, con lo que se
lograría la "transparencia" deseada para la
integración a la Plaza Zaragoza.
La factibilidad técnico-constructiva tuvo
al final algunos problemas ya que el proyecto
contemplaba la utilización de presforzados de
concreto que demandaban la utilización de cables
y herrajes de fabricación extranjera, por lo que se
opto, por la utilización de una estructura
metálica, cuya materia prima se tendría mas a la
mano y con mayor disponibildad, ademas de que
este gasto favorecía a las empresas locales
especializadas en la producción de acero, entre
otras.
Con respecto a la conformación espacial
del edificio, se trataba de generar un sótano de
dos niveles, para utilizarse como estacionantiento
subterráneo, un piso "publico" a nivel de las
calles y plazas colindantes, tres niveles de
oficinas, el primero de los cuales es de menores
dimensiones que los dos superiores por estar
"remetido" con respecto a las fachadas.
Como punto importante a este respecto,
diremos que el edificio en cuestión se genera a
partir de un gran espacio central, que se prolonga
a manera de pozo de luz, a lo alto de los tres
pisos de oficinas. Este espacio relaciona el
concepto de "centralidad" que es propio de la
arquitectura mexicana colonial. con el edificio.
Los andadores o pasillos de los niveles superiores
están, como es de esperarse, ubicados
perimetralmente a junto a este espacio central.
Esto trae como consecuencia que las oficinas
tengan su acceso visible desde varios puntos del
edificio.
Para unir estos espacios en el sentido
vertical se construye un núcleo de elevadores, y
un conjunto de escaleras eléctricas, que a nuestro
juicio, juegan un papel mas destructivo que
compositivo en la integridad del objeto

arquitectónico. Estas escaleras comunican desde
el nivel de la calle, al primer piso de oficinas. Del
primer al tercer nivel, solo un grupo de escaleras,
con un gran desarrollo) sirven como
intercomunicación.
En el centro de la plaza de acceso, existe
una plataforma a un nivel ligeramente inferior
que el acceso, en donde se ubica una fuente con
una escultura de carácter femenino, seguramente
remembrando a la madre tierra y al agua como
elementos de vida.

Símbolos de identidad en el lenguaje
del edificio.
Amen de los datos anteriores, es
menester proceder a "sondear" los significados
que subyacen en este complicado arreglo de
materia y espacio. Pero, por donde empezar?.
Quien sabe, quizá por donde el lenguaje del
edificio llegue a nosotros de manera menos
confusa.
¿Qué significa el espacio "central" en la
cultura
arquitectónica
mexicana?
¿Qué
asociaciones se infieren con el uso de las piedras
en casi todos los frentes del edificio? Que quieren
decir los ritmos que pululan a lo largo y a lo alto
de las fachadas? Que implican los colores que se
usan en los pisos y plafones? Que nos dicen los
materiales utilizados para darle su "materialidad"
al edificio?. Explorar estas y otras preguntas será
el motivo de los párrafos siguientes, en donde
intentaremos, a la luz de un modesto
conocimiento de la obra y de una gran avidez
critica, sugerir las posibles respuestas.
Antes de proceder a penetrar los
caminos de la especulación intelectual, valga
decir que el marco en el que trataremos de
"encajar" los conceptos y las ideas sera el de la
cultura mexicana. Se buscara en la mejor medida
posible, el ver en que partes de esta maraña, es
posible encontrar réplicas de nuestra identidad,
en caso de que las haya. No es excluyente el que
surjan opiniones fantasiosas . per,&gt; es justo
mencionar que esta aproximación crítica
intentara atar cabos entre las relaciones formales,
funcionales y plásticas de esta obra, con los
elementos de carácter nacional, incluyendo por
supuestos, los culturales-arquitectónicos. Punto.
Pero que puede tener de "mexicano" un
edificio de este tipo, ademas de estar diseñado y
construido por mexicanos y en suelo mexicano ? .
En principio entablemos un "round" con los

■rl

CIITIC/■L

_ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _
aspectos mas notorios, es decir, los que saltan a
la vista.
Comencemos por estudiar sus aspectos
geométricos y sus relaciones de proporción. Salta
a la vista que este edificio tiene un carácter mas
hacia lo horizontal que hacia lo vertical. Esto nos
lleva a ver cierta "proximidad" con nuestra
arquitectura, en donde la tendencia es mayor en
ese sentido. No obstante que se trate de obras tan
voluminosas como las mismas pirámides de
Teotihuacan, siempre tenderán hacia el horizonte
mas que hacia el cielo, en un dialogo entre la
obra y la Madre Tierra.
Observando los alrededores del edificio
en cuestión, uno encuentra pocas razones para
pen.sar el porque no se realizo un edificio de
forma mas vertical, mas de acorde a los
paradigmas arquitectónicos de esa época. Junto a
esta estructura destaca el edificio del Condominio
Acero, que aunque anterior al Palacio Municipal,
ya muestra la tendencia internacionalista de
hacer arquitectura en el centro de la ciudad,
hacia arriba, mas que hacia los lados, en un
intento de optimizar ( y especular) el costosísimo
metro de terreno en el centro de la ciudad.
¿Qué hay con las proporciones? A
simple vista podemos decir que no hay ningún
intento de "amarrar" los elementos del edificio en
un trazado regulador geométrico complejo. Mas
bien parece que las tramas verticales y
horizontales, basadas en el mismísimo Metro
Patrón, son las rectoras para la composición.
Creemos desilusionar a los amantes de la Aurea
Sectio pero es evidente que estos aspectos han
sido subvaluados, en pro de una teoría
geométrica mas simple, mas controlable.
¿Qué relación se puede encontrar entre
el espacio central y plaza que se genera en el
nivel inferior del Palacio, y nuestras
"mexicanisimas" casas coloniales, en donde el
patio es el centro vital de la casa? El patio es el
lugar por donde contemplamos la luz, por donde
el aire nos inunda, de donde podemos observar el
resto de la misma. Es posible que se intente crear
esta relación de "casa" en este edificio, al
conferirle un elemento espacio-funcional con
connotaciones de vivienda, lo que lo haría más
"publico", más popular, menos "institucional" y
quizá, más humano.
Por otro lado, puede pensarse también,
que es una replica formal rescatada del antiguo
Palacio, el cual tiene un esquema a base de patios
centrales y pasillos porticados hacia este. De
cualquier manera, existe esta relación con lo

mexicano, que a diferencia del los edificios
"concentrados" del estilo internacional, hace
pen.sar en una intencionalidad consciente o no,
hacia una identificación nacional.
¿Que pasa con el uso de la piedra,
aunque artificial, como material predominante en
el edificio?. Uno puede pensar que se trata de
prolongar la vida útil de los materiales, al mismo
tiempo que reducir su mantenimiento, y en ese
aspecto, existen pocos materiales mejores que la
piedra, para cumplir con este cometido. Sin
embargo, la arquitectura mexicana, así como
mucho del arte mexicano que nos identifica ante
otras sociedades tiene como característica "la
petricidad", como la llama Laura Elenes,
brillante investigadora del Instituto de
Investigaciones Estéticas, de la UNAM. Este
"petricidad" nos conduce a preferir el uso de la
piedra y la mampostería, sobre otros materiales
industrializados. Es esta "petricidad" nace de la
preferencia que tenemos los mexicanos por la
piedra, mas que por otros materiales. Nuestras
obras mas significativas, desde las ciudades
Mayas, hasta nuestros modernos museos y
bibliotecas, poseen este sentido de eternidad a
través del uso extensivo de la piedra, esa "
lagrima endurecida de nuestra madre Tierra".
El nuevo Palacio Municipal, utiliza
como material predominante la piedra Sus
fachadas Norte y Sur no la utilizan, pero esto no
hace que el edificio pierda la cualidad de verse
"petreo". Esta es una de las mas importantes
"frases" que emite el edificio, en nuestro lenguaje
cultural. Su carácter "petreo" y su función de
gobierno, ayudan a reforzar la idea de un estado
estable y duradero, un gobierno eterno.
Una ultima asociación de carácter
simbólico se puede encontrar en el uso de color
que se utiliza para la plaza del nivel de acceso al
edificio, la misma que supone ser continuidad de
la Plaza Zaragoza. El piso es de color rojo.
Podemos pen.sar que se trata de una
condición fortuita el hecho de que la gran plaza
del acceso tenga un color rojo oxido. Es quizá la
disponibilidad de este material, en cantidades
suficientes y en tiempos adecuados, lo que
conllevo a su utilización. Lo cierto, es que el
color rojo siempre ha tenido connotaciones en
nuestra cultura, asociadas con los poderes civiles
y religiosos. Es un color sagrado. Aparece lo
mismo en el recubrimiento de algunos edificios
del Templo Mayor, al igual que en la piedra
volcánica roja de la fachada del Palacio Nacional.
El rojo oxido, es uno de los colores que forman la

10

11

�C_IITIC/■rl

_ _ _ _ _ __ _ __ _ _ _ __ __ _ _ _ _ _
denominada "paleta prehispanica", conjunto de
colores que identifican plenamente al arte
mexicano prehispanico ante el mundo.
Se puede inferir, que mediante el uso de
este color culturalmente reconocido, se refuerza
el concepto de "gobierno", ya que en nuestra
sociedad, es igual o mas "sagrado" un
gobernante, que el mismo papa. O no?.

El Antiguo Palacio Municipal de
Monterrey
AngelM.Saavedra
Este sitio simboliza ya casi 400 años de
historia y de insistencia por sostener en pie las
casas consistoriales y que pese a todos los sucesos
estuvieron presentes para administrar el gobierno
de la ciudad.
Existe un paralelo icuestionable entre la
identidad del pueblo y este edificio; es una
identidad común, el uno es testigo del otro.
Resumen Histórico
Don Luis Carvajal y de la Cueva, al
fundar la Villa de San Luis (antecesora de
Monterrey 1582), mandó construir las Casas
Reales (casas destinadas al ayuntamiento) debido
a que las Ordenanzas de Poblaciones Nuevas
establecían la obligación de señalar sitio para el
edificio del Ayuntamiento.
Las actas del ayuntamiento mas antiguo
(1600-1624) nada expresan sobre la ubicación de
las Casas Reales primitivas; pero el comentario
de Alonso de la Mora y Escobar hace pensar que
eran lugares improvisados y sin ninguna
arquitectura específica.
Con motivo de las inundaciones de
1612, se escogió un solar para construir las Casas
Reales. En 1624, el gobernador Martín Zavala,
mandó construir la casa real no con materiales
muy resistentes pues hay constancias de quJ se
tuvo que construir de nuevo. El azote del agua
acabó con el tercer edificio destinado al
ayuntamiento.

En 1653 ordenó Martín Zavala la total
demolición de las Casas Reales para que los dos
años después Juan Alonso Bazan concluyera las
Casas del Cabildo. Las Casas Reales
edificadas ocuparon el mismo lugar actual al
Antiguo Palacio Municipal.
Para 1739 estando el alcalde José
Adriano de la Garza, ordena como prioridad la
remodelación de la Casa del Cabildo. En 1752
nuevamente Monterrey sufre inundaciones y deja
sin Casa del Cabildo a la ciudad. En ese mismo
año Don Pedro de Barrio convocó al
Ayuntamiento para la reconstrucción; en 1758 se
propone seguir con la construcción y edificar una
segunda planta a fin que sirviese de residencias a
los gobernadores.
Para poder terminar el proyecto
construyeron cuarto por cuarto y lo iban rentando
como comercio, obteniendo fondos para la
construcción de la segunda planta. De 1789 a
1845 el Palacio Municipal fue utilizado como
Mercado de la Ciudad lo cual ocasionó daños
severos.
La obra general del palacio Municipal se
promovió formalmente en el año de 1851 y fue el
arquitecto italiano radicado en Monterrey Papias
Anguiano quien presentó el proyecto de la
formación de portales al frente de la plaza de
Hidalgo.
Aunque le correspondió al ayuntamiento
de 1853 terminar la obra, en la actualidad el
edificio quedo enclavado en una excelente zona
al lado de un contexto modernista que rompe con
las formas, colores y dimensiones de los actuales
edificios.
Al analizar estos elementos se constata
de nueva cuenta, la intervención de diferentes
manos en diferentes fechas que se han integrado
en formas arquitectónicas que no se apartan de
una identidad, en materiales y cultura de la
región.

EHIES■rl

_ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _
Las fachadas pizarron
Armando v. Flores Salazar
Uno de los rasgos fundamentales de nuestro
perfil cultural es la alta valoración que se le da a
la palabra escrita, de hecho, nos estarnos
preparando para los festejos del aniversario
número cuatrocientos de la ciudad de Monterrey
porque lo respalda una acta escrita de su
fundación, situación que no se dio en las dos
fundaciones anteriores.
Desde entonces y hasta nuestros días la palabra
escrita no solo es ley sino promesa a cumplir y
motivo de prestigio personal ya que el mejor
calificativo para una persona es ser hombre (o
mujer) de letras.
Las letras se han asociado a la arquitectura con
cierta discreción como puede observarse en los
nombres de algunos edificios públicos como el
del edificio "La Reinera", al colocar las iniciales
del propietario o el año de su erección en casas
habitación, al dedicar la casa en una viga del
techo a lo dulces nombres de Jesús, María y José,
al colocar los nombres de las calles en los
inmuebles esquineros o al grabar el nombre del
negocio como"La Flor de Nieve" en la esquina
surponiente del cruzamiento de las calles Hidalgo
y 20 de Noviembre.
Sin embargo a nuestros días y por influencia de
la publicidad comercial las letras han invadido a
la arquitectura hasta el nivel de convertir sus
fachadas en pizarrón. Mucha de la actividad
comercial, educativa, artesanal y de servicios se
han instalado en casas habitación que por
cambios en el uso del suelo han devenido en
comercial y dado que no es arquitectura hecha
específicamente para la nueva función, dos cosas
parecen irremediables: hibridizar su lenguaje
instalando aparadores donde había muros o
huecos enrejados de ventanas y maquillarlas con
abundantes textos hasta descomponer su orden
original.
Lo que en un tiempo fue una fachada armónica
por el tratamiento adecuado de sus componentes,
testimonio de un tiempo específico que revela un
estilo de vida, materiales y técnicas constructivas
disponibles en la ciudad, gustos y preferencias
estilísticos y ornarnentales, etcétera, se convierte
en ruido visual, se instala el desorden y poco a

12

poco, pero siempre creciente, nos vamos
aletargando en el adictivo campo de la
contaminación visual.
Aun en las construcciones públicas mas
recientes, como por ejemplo los museos es común
ver sus fachadas modificadas al colgar en sus
frentes enormes lienzos anunciando y
veladamente invitando al público a participar .de
sus actividades, aunque denunciando a la vez una
necesidad del edificio inadecuadamente resuelta.
Lo que le sucede a la arquitectura también le

sucede al hombre y ya es un tanto común ver
hombres pizarrón. Esto ¿es consecuencia de la
simbiosis hombre-arquitectura?

Entendimiento, medio ambiente y
arquitectura
Patricia R. Zamudio
"que el respeto a todo lo creado sea una
realidad"
Green Peace
Esta, la localidad perdida en el
inconmensurable universo, origen, raíz y causa,
nuestra tierra, madre y !casa interplanetaria!
Sendero colmado de verdor: desierto
ardiente de arenas áureas, peñón de la montana y
mar interminable. sitio de todas las razas, de
todos los tiempos: la única perdurable cuando el
hombre se ha marchado.
El respeto por lo creado razón de
muchos pueblos y de nuestra propia antigüedad,
el hombre trascendiendo en la medida que
comprende el espíritu de la natura, Estos parecen
ser hoy pensamientos olvidados por millones de
personas que transitan rodeados de alta
tecnología, donde la capacidad de asombro por
las cosas pequeñas que son las más ,grandes la
consideramos perdida.
¿Qué sucede con, las sociedades? ¿por
qué hemos caído en esta conducta inmoral de
incomprension para el espíritu, la esencia de
nuestra tierra.?
Es acaso que nuestra óptica es
perimetral como quien, pretende observar los
toros desde la barrera sin inmiscuirse demasiado
Si nuestra raíz antigua sigue viva es
tiempo de destruir la tapia que cubre nuestro

13

�EIHES■rl

_ _ _ _ __ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _
entendimiento y verdaderamente dar respuestas
al problema del medio ambiente.
Particularmente en México, hasta 1994,
se generaban 525,885 ton/día de desechos sólidos
de los cuales 14,500 ton/día corresponden a
desechos peligrosos;, a simple vista solo son
cifras, una estadística, pero de una realidad que
lacera día a día nuestro entorno, aunado todo esto
a la cuestión económica puesto que un alto
porcentaje que fluctúa entre el 5 y 14% del total
de desechos solidos por municipii, son resultado
de los recipientes que contienen los díversos
productos que consumimos ocasionando
cuantiosos gastos no recuperables por el usuario
de estos elementos.
Conjuntamente la cuestión social e
intereses creados en tomo a la basura, mismos
que han impedido en multitud de ocasiones la
positiva participación de profesionales que
buscan soluciones al caso.
Como ciudadanos podemos ser eslabón
mas en esta búsqueda de respuestas reales, como
universitarios es nuestro deber ser propositivos en
pos de la reintegración del mundo con el
ecosistema natural.
Remitiendonos puntualmente al que
hacer de la disciplina arquitectónica, hoy día
necesita acercarse a la realidad social, económica
y ambiental del planeta, quitandose ese halo de
disciplina meramente artística que maneja desde
el siglo pasado y respondiendo a fines mas
concretos: produciendo inmuebles óptimos,
adecuados a cada sociedad, amigables con el
medio natural y en lo posible utilizando en gran
medida lo que _hemos fabricado en esta sociedad
de consumo_ de _use y desechese buscando
fines prácticos para estos productos y~cesibles a
todo bolsillo, para que este cambio sea verdadero.
Ahora bien, es de importancia la
producción de documentos y bibliografía del
tema coherentes con nuestra realidad mexic~ y
aplicados a la arquitectura, puesto que son
sumamente escasos, informales o se encuentran
en proceso de investigación, por lo que se hace
necesario a corto plazo que las irlstituciones de
enseñanza de la arquitectura del país ahonden en
el tema para crear entre los futuros profesionales
una cultura ecológica no solo pasiva sino
participativa.
Ademas al acercarnos a la sociedad y
plantearnos como intermediarios entre esta y el
ecosistema cumplimos verdaderamente la función
ideal para lo cual fue creada esta profesión No

olvidar jamas al hombre lugar y cultura. para el
cual producimos respuestas arquitectónicas.
Actualmente una de estas proposiciones
se denomina El reciclaje en la arquitectura
propuestas técnico - constructivas misma que es
desarrollada en la maestría en ciencias para el
diseño , división estudios de postgrado de la
facultad de arquitectura de la universidad
autónoma de nuevo León.
Consiste en una serie de propuestas de
elaboración, para sistemas constructivos afables
con el medio natural, económico, con posibilidad
de autoconstrucción a partir de la utilización de
desechos solidos y probable inclusión de
materiales y elementos edificatorios tradícionales
de acuerdo a la zona geográfica donde se realice
el planteamiento.
Contando entre sus objetivos los
siguientes:
-Elaboración de un modelo a escala natural 1: 1
para observar su comportamiento ante diversos
fenómenos climatológicos, posibles reacciones
químicas así como a las adecuadas que el futuro
usuario plantee para la obtención de mayor
confortabilidad ambiental espacial.
-confeccionameinto de un directorio nacional
para conocer las propuestas de investigación
acerca del tema a fin de realizar proposiciones
conjuntas.
-secuencialmetne con los fines anteriores el
planteamiento de producción de un volumen
bibliográfico inductivo y abierto a nuevos o
diferentes propuestas, para el fomento de esta
interacción armoniosa entre el hombre y su
mundo.
En el proyecto citado se considera que es
posible lograr la aceptación de un producto para
erigir construcciones dada la procedencia del
mismo, si este presenta características atractivas
al futuro usuario en cuanto a:
-apariencia limpia y solida
-resistencia al intemperismo y otros agentes
externos como ruidos molestos
-facilidad de traslado y utilización
-economía
-proposiciones de modulación estética de
elementos constructivos.
Y que esta admisión es menos renuente
si antes se ha concientizado del valor de la
aportación de cada individuo y de los beneficios a
futuro que esta decisión proveerá a todos.
Hasta aquí el proyecto un componente
mas en el necesario raudal de ideas y respuestas
claras.

14

EIHES■rl

_ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ __
Hoy día ¿que harás tu por tu tierra y
casa? acaso no tienen derecho los que vienen
detrás de conocer ríos transparentes con agua
potable y no embotellada, bosques praderas no
solo desertificación por los químicos que
utilizamos para producir mayor cantidad de
alimentos dirigidos a los millones de personas
que como horda de bárbaros hemos perpetrado
golpe tras golpe a nuestro hábitat.
Es necesario que la palabra ecología no
sea solo una moda, de ti y todos depende la
subsistencia del delicado equilibrio terráqueo y
mas aun la supervivencia futura de la raza
humana.

Notas.
Datos del instituto de protección ambiental y del
centro de calidad ambiental del ITESM.
üSegún datos de SEDESOL, 1994.

15

�CIIIIIIXIL

= ~ -- - - - - - - - - - - -- - - La influencia de Don Porfirio.
Nuria Castillo Moreira.
Antes de hacer nuestras propias
conclusiones acerca del Porfiriato y los efectos
que tuvo en el Pueblo Mexicano, tenemos que
detenemos para hacer un recorrido por la historia
y específicamente a través de la vida de Don
Porfirio, solo así podremos conocer sus motivos
para permanecer en el poder durante más de
treinta años y otros más que le llevarían a tomar
decisiones de gran importancia en el país, como
lo fuera el cambio de algunos artículos de la
constitución del 1857 con el objeto de ser
favorecido en sus planes futuros, o bien la
atracción del capital extranjero, reconociendo
viejas deudas nacionales para así poder restaurar
el crédito, provocando un carácter semicolonial
en la economía mexicana, o también fomentando
el desarrollo industrial y la construcción de
ferrocarriles; , Así como contribuyó a lograr un
marcado "afrancesamiento" de las costumbres y
de las mismas edificaciones. Así que
retrocedamos hasta llegar a 1830 y más
específicamente el 15 de septiembre, fecha en
que nace el hombre que compartiría 60 años de
su vida con la biografía de México.
Desde temprana edad queda huérfano y
por ello su madre ha de velar por él hasta que
decidiera entrar al seminario en 1843; Pero en
él siempre existió el deseo por la lucha, así que
dejaría el seminario para ingresar al bando de los
liberales en donde conocería a Don Benito
Juárez, mismo que le animaría a estudiar leyes
donde el mismo Juárez sería su maestro de
Derecho Civil.
Don Porfirio era un hombre de buena
salud y notable desarrollo fisico, hecho
importante de señalar ya que esto lo mantendría
siempre como el hombre recio y fuerte que no se
doblegaría ante nada.
Mientras él crecía, el
País libraba una serie de guerras civiles e
internacionaies que solo observaría sin
intervenir: Pero el país continuaba en una etapa
mqy dificil, en la que las guerras internas y
externas eran cosa de todos los días, así que
pr~nt&amp; llegó la opor¡unidad para El General Díaz
de incorporarse -a la lucha en la revolución de
Ayuda, y · es por esos días en que vota
-püblicamente contra Santa Anna, deja sus
estudios de leyes y llega a la jefatura de Ixtlan.
El tiempo en el que Porfirio estuvo como
comandante político militar en el Itzmo fue más

- - - - -- - - -- - -- - - - - -- - - - - - - - - - - - --

que un duro aprendizaje, en el que se ganaría a la
población indigena quienes le seguían con una fe
ciega.
Y fue en Tehuantepec en donde conoció
a Juana Catalina Romero, mejor conocida como
Juana Cata; quien sería un personaje important~,
que influyó grandemente en él, ya que se dec1a
que con toda probabilidad eran amantes, Y
seguramente algunas decisiones se tomaron por
ella especialmente, como lo es la leyenda que
dice que Porfirio logró que la empresa de
ferrocarril desviara la ruta para hacerla pasar a
dos metros del Chalet estilo francés de Juana
Cata, y que según recuerdos narrados por la
propia nieta de Díaz, cuando visitaba a Juana, el
maquinista reducía la velocidad, accionaba el
silbato y Porfirio saltaba del tren llegando __ con
esto al primer escalón de la casa de su amadaº. .
Para cuando deja Oaxaca ya hab1a
librado 12 batallas, y aunque no todas fueron
victoriosas, el Presidente Juárez al referirs~ a
Don Porfirio le llamaba el hombre de Oaxaca.w
Juárez y Porfirio eran las dos caras de la
moneda; en la que por un lado Díaz,
atrabancado, impulsivo y un poco desobediente,
por el otro Juárez, quien estimaba que el
militarismo era el principal retraso del país desde
la independencia, ya que para los liberales la
salvación de México radicaba en el apego a la
constitución del 1857 y en el ejercicio de la
democracia, es decir un hombre pacífico Y
pensante, y para ello utilizaría la filosofía que
Gabino Barreda aprendería directamente de
Comte.
Pero Díaz contaba ya con treinta y
siete años y treinta y siete campañas de guerra en
las que había aprendido que el triunfo se logra
con la lucha no con las palabras.
Y es precisamente en 1871 que entra en
la lucha presidencial contra Juárez y Lerdo en
donde pierde frente a ellos, pero eso no le
detiene, y alegando que se trataba de fraude en
las elecciones, organiza la que llama la última
revolución; Y es durante el tiempo en que
preparaba sus estrategias, que muere Juárez,
quedando Lerdo como presidente y a Porfirio no
le queda mas remedio que retirarse, Pero solo
para prepararse nuevamente y en 1876 vuelve a
presentar su candidatura rebelándose contra
Lerdo, ahora triunfando. Lo cual obligó a Lerdo
a buscar su destierro, ausente el presidente del
país, el presidente de la Suprema corte de justicia
reclama el gobierno de la república, a lo que
Porfirio contesta: "La legalidad es cuestión d~
pastelería y el poder cuestión de armas","'

16

tomando así la presidencia y declarando que él
solo busca el restablecimiento del imperio de la
constitución para desarrollar los grandes
elementos de la riqueza del país.
Lo que vendria después marcaría una
gran diferencia entre las dos épocas: antes de
Porfirio y después de Porfirio; diferencias
políticas, económicas, artísticas y culturales.
Este es el punto de partida de los
tiempos nuevos que llegarían con el Porfiriato, el
inicio de el cambio profundo en la vida
mexicana, en la que moría el progreso político(la
era de Juárez) y nacía el progreso material (La
era de Porfirio).
México era un pueblo cansado por la
lucha y Porfirio fue el desahogo a toda esa época
de presiones.
El pueblo absorbido por esa
misma lucha, se olvidó de expresar su· sentir;
Además del poco presupuesto y de la escasez de
academias de arte, así como el nivel de vida de
este tiempo, podemos verlo reflejado en la
cantidad de creaciones artísticas entre los años
1810 a 1880; Es de notarse que es al iniciarse la
paz porfiriana (1876) cuando aumentan las obras
en sus diferentes expresiones; Y es normal que
así fuera ya que en este momento aumenta o
vuelve a ponerse en marcha los lugares de
estudio de arte, además se modifica el plan de
estudios de la carrera de Arquitectura y es mayor
el presupuesto destinado al embellecimiento del
país y porque no mencionarlo, el afán de Don
Porfirio por traer de Europa lo último en moda,
los maestros y hasta la materia prima por
considerarlo lo más elegante.
Y es tal su deseo por embellecer el país
que incluso lanza un decreto en 1877 (solo a un
año de ser presidente) el cual decía:
"El C. presidente de la república,
deseando el paseo de la reforma con monumentos
dignos de la cultura de esta ciudad y cuya vista
recuerde el heroísmo con el que la nación ha
luchado contra la conquista en el siglo XVI y por
la independencia y por la reforma en el presente,
ha dispuesto que en la glorieta situada al oeste de
la que ocupa la estatua de colon, se erija un
monumento a Cuahtemotzin y a los demás
caudillos que distinguieron en la defensa de la
patria; en la siguiente, otro a hidalgo y demás
héroes de la independencia; y en la inmediata,
otro a Juárez y demás caudillos de la Reforma y
de la segunda independencia...•"• f
Porfirio intentaba levantir la nación y
lograr de ella un territorio s~rp y definitivo.
4-,t ",1

crn11111l

Era normal que se buscara como fin
primordial la paz, la cual es la condición para el
orden y el progreso. Siendo la estrategia el dar
bienestar al pueblo para tenerlos contentos y
poder gobernar.
Y sucedió que durante la época de
Juárez los valores cambiaron y el Mexicano
advierte su retraso tecnológico y es que la
creencia ideológica de los liberales, tenía sus
momentos contradictorios, un dia (1873) Lerdo
inaugura el ferrocarril y al otro se niega a
ampliar la misma red de Norte a Sur de la
república; pero al llegar Díaz, este se esmera por
llevar el ferrocarril de un lado a otro del país
dando con esto más expansión cultural; de hecho
esto formó parte de una obsesión que incluso lo
haría nombrar a su periódico de combate como
"EL FERROCARRIL".
Todas estas estrategias de gobierno
formaban parte de su forma de pensar, de la que
nacían frases como:
"Donde hay caminos y correos,
ferrocarriles y telégrafos, hospitales y hospicios,
escuelas y colegios, fabricas y talleres, comercio,
industria y actividad en la transacciones, la paz
esta asegurada por si misma y el orden no
necesita del apoyo militar, porque todos están
interesados en conservarlo."vi
Y tenía realmente su estrategia para
enfilar al país hacia el progreso material, y era el
atender al mismo progi:eso material y no a las
leyes, para ello hizo uso de su gran experiencia
militar acumulada por más de 20 años, así que lo
primero que intentaría lograr era fortalecer su
persona e instaurar el orden y la paz lo cual le
tomo 12 años (1876-1888). Terminados estos 12
años en que Porfirio modelo al país para lograr
sus ideales tenía ya de su parte a las clases altas
ya que a ellos les concedió mayor cantidad de
capital, enriqueciéndolos aún más; al extranjero
le permitió explotar la riqueza nacional y por
medio de su política conciliadora logro halagar a
todos los partidos políticos, mantuvo al ejercito
en situación privilegiada y favoreció la
integración de los científicos, dándoles
oportunidades de crecimiento, concesiones,
empleos y tierras. Dentro de tanta repartición
también se les concedió a la clase media entrar
en la burocracia, a sus antiguos amigos los atrajo
con dádivas y empleos bien remunerados y a los
que no se sometieron les aplicó la ley fuga. De
todos ellos el grupo que causo mayor impulso a
Porfirio debido a su fuerza política, fue el de los
científicos que fue formado por el grupo de los

17

�cr■111uL

____ _ ________ _______________
poseedores
de la ciencia y la riqueza.
Teniendo ya todo organizado a su manera,
comienza en si el crecimiento material del país.
En verdad nadie pudo refutar entonces,
ni lo puede hacer ahora, los avances económicos
y los admirables progresos realizados desde la
revolución de Tuxtepec. Sin embargo cuanto más
se adelantaban en lo material, más se retrocedía
en lo político.
Durante el último período del presidente
Juárez el gobierno de la república decidió, por
primera vez, encargar en talleres europeos la
realización de un
trabajo escultórico
monumental. En tiempos de Don Porfirio los
encargos de ese tipo se sucedían hasta convertirse
en una institución.
La primera estatua para la
república mexicana hecha en Europa fue la de
Colón situado en el Paseo de la Reforma. La
idea de erigir ese monumento se debe a
Maximiliano, quien encargo el proyecto al
arquitecto e Ingeniero, discípulo de Cavallari,
Ramón Rodríguez Arrangoity. Se pensó en que
Vilar haría la figura del navegante y sus
discípulos cuatro grupos simbólicos de los mares;
El basamento se construía con mármoles y
granitos mexicanos.
La idea del afrancesamiento llegó a
formar parte de la cultura, sumándose a esta
numerosos escultores y arquitectos.

Banco Mercantil en Monterrey, 1901, Arq.
Alfrefd Giles

El Porfiriato fue una época de gran
actividad constructiva; Se levantaron numerosos
edificios públicos y privados. Los proyectos de
las residencias de los ricos, eran traídos de París,
llenando con ello las colonias más elegantes de
techos inclinados de pizarra negra. Para las
construcciones publicas más importantes se
contrataron, a excepción de unas cuantas,
arquitectos franceses e italianos, quienes trajeron,
con varios años de atraso, una mezcla
arquitectónica que la escuela de bellas artes de
París había compuesto con todos los estilos.
Entre los pocos arquitectos que no
fueron discriminados por los contratistas oficiales
se cuenta con Emilio Donde, Antonio Rivas
Mercado, que en 1902 ocupo el cargo de director
de la escuela nacional de Bellas artes, entre otros.
Las obras del primero fueron el llamado palacio
Donde, con columnas de orden Jónico y adornos
de hierro fundido, que hoy ocupa la secretaria de
gobernación y la iglesia de san Felipe de Jesús de
estilo neorromántico.
Rivas Mercado fue el autor del teatro
Juárez de Guanajuato y de la columna de la
independencia. Mercado se inspiró en un
monumento del arquitecto de la Hidalga para
levantar entre 1900 y 1910 la columna de la
independencia, inaugurada durante los festejos
del centenario.
Fue también la generación formada por
Rivas Mercado la que sintió que estaba
engañándose a si misma, tratando de disfrazar
con mayor eficacia su falta de comprensión de
esos estilos que le eran extraños, esforzándose
estérilmente por acoplar materiales y sistemas
constructivos que se negaban mutuamente.
Las
obras
arquitectónico
más
pretenciosas de porfíriato fueron realizadas por
arquitectos italianos o franceses; algunas no
pudieron ser terminadas pues durante el
lentísimo proceso de construcción se les vino
encima la revolución, quedando terminadas a
tiempo la secretaria de comunicaciones y Obras
Publicas de Silvio Conti y el Edificio de Correos
de Adamo Boari.
El primero un Palacio
renacentista imponente y lujoso. Obra de Boari
fue el teatro Nacional, hoy palacio de Bellas
artes, cuyo estilo es el que se usaba, realizado
en yeso y no en mármol, para las exposiciones
internacionales.
En Monterrey también tenernos
construcciones realizadas por arquitectos
extranjeros como es el caso del Banco Mercantil
que fue diseñado por el arquitecto inglés Alfred

18

_ _____ ____ ___ ___ ___ _ _ _ _ ____ c_rno1ex1l
Giles durante el gobierno del General
Bernardo Reyes con su diseño basado en el
renacimiento italiano, al igual que el Edificio la
Reinera (1901) del mismo autor. Otra obra del
mismo autor fué el arco de la independencia
construido para conmemorar las fiestas del
primer centenario_vü
En Nuevo León existía un gran respeto
por la figura presidencial de parte del
Gobernador Reyes, quien compartió sus veinte
años de gobierno con los últimos de Don Porfirio,
dentro de los cuales realizó una visita de siete
días al Estado, y que con tal motivó fueron
construidos once arcos para que el presidente
pasara por ellos en forma triunfal, iniciando su
recorrido en la penitenciariaviii , pasando por la
Alameda "Porfirio Díaz" y terminando frente a la
casa del Sr. Gobernador.
Otras obras construías dentro del
Gobierno del General Reyes en Nuevo León son
la actual Casa de la Cultura, anteriormente
Estación de Ferrocarril, proyectada por el
arquitecto Isaac S. Taylor en Inglaterra. Y el
palacio de Gobierno iniciado en 1896 y
terminado en 1908, proyectado por el Ingeniero
Francisco Beltrán.
Además de estos edificios que han
quedado como los símbolos del porfiriato, los
arquitectos extranjeros colaboraron, desde sus
talleres particulares o desde sus cátedras en la
escuela Nacional de Bellas artes, para educar a la
generación que edificaría a el México
revolucionario.
La expresión artística que caracterizaba
a la oposición política durante el porfiriato es la
caricatura cuyo carácter no abandona las
tendencias Europeas.
Artistas corno Santiago
Hernández, Alamilla, Martínez, Olvera y otros
apoyándose en un credo liberal avanzado, en una
militancia ideológica tan segura de sí como para
arriesgar su propia libertad, o afrontar
persecuciones y destierros, los caricaturistas eran
capaces de expresar, simultáneamente, los errores
del gobierno, la filósofa del régimen y el lenguaje
de los científicos.
Los caricaturistas registraron cada paso
de lucha política entre la oposición y el
porfirismo. La caricatura porfiriana iría a
desembocar
directamente
en
el
arte
contemporáneo, su expresividad deja un firme
contenido político.
Para observar en tomo de la época
porfiriana y en particular el de su filosofía social,
tenemos la obra del pintor José Maria Velasco,

Octavio Paz nombra a José
nacido en 1840.
Maria Velasco como el pintor del positivismoix_
Antes de 1880 sus paisajes son casi puramente
naturales, sitios que el hombre ha visitado pero
no modificado, en el porfiriato sus telas muestran
una presencia distinta: La paz.
La época
porfiriana se retrata con el rasgo esencial de la
distancia. Y esto porque para los positivistas
porfirianos el Indio Mexicano era un ser
biológico y culturalmente inferior". Fue el tiempo
de la persecución contra el calzón blanco, el
tiempo de la vida infrahumana para los indios
esclavos visto en regímenes de 300 años atrás.
En la ciudad la distancia social seguía siendo
muy evidente como en otras épocas.
La época porfiriana no tuvo ojos para la
desigualdad y la miseria, ni en el campo ni en la
ciudad. Consideraba que todos los males tenían
un origen individual.
Viendo hacia Europa,
pero sin adoptar o imitar completamente la ética
científica y técnica del mundo moderno, la época
porfiriana tampoco tuvo ojos para las raíces de
México, para su mosaico de pasados y culturas.xi
La entrevista de James Creelman con
Porfirio Díaz sorprendió a la opinión publica de
entonces y ha intrigado a generaciones de
Historiadores. Don Porfirio preocupado siempre
de que alguien le alborotara la caballada, no solo
la alboroto sino que la liberó. Una vez el pueblo
libre se organizan diferentes Partidos Políticos.
Su gobierno abrió entonces un
paréntesis de paz, orden y progreso, pero con el
propósito teórico de cerrarlo en la democracia.
Sus palabra a Creelman son claras: "La nación se
ha desarrollado y llama a la libertad". "He
esperado pacientemente el día en que el pueblo
de la república mexicana estuviera preparado
para escoger y cambiar sus gobernantes en cada
elección sin peligro de revoluciones armadas y
sin daño para el crédito y el progreso nacionales.
!creo que ese día ha llegado ya! .
Cualquiera que sean las opiniones de sus
amigos y partidarios me retirare del poder al
terminar el actual período de gobierno, y no
serviré de nuevo. nxii
Para la siguiente generación los
porfiristas son la minoría y el resto es dinan1ita
pura: Francisco l. Madero (1873), Francisco
Villa (1878), Plutarco Elías Calles (I 8.77),
Emiliano Zapata (1879), con miras a pmíer fin a
la dictadura Porfiriana.
Y vino aquel septiembre de 1910.
Inauguración de la Castañeda, primera piedra de
una cárcel, desfile de carros alegóricos en el

19

�_________ ___________ _______c_11111 ..
paseo de la reforma al zócalo, honores a la
bandera, banquete al cuerpo diplomático, estreno
de la escuela normal superior, apertura por Justo
Sierra de la Universidad Nacional. Porfirio
cumple 80 años y México, apenas 100. Hay
desfiles, representaciones históricas, recepciones
en el palacio nacional. desde Tehuantepec, Doña
Juana Catalina envió una deslumbrante
delegación de Tehuanas. El 16 se ·inaugura el
monumento a la independencia, el 18 el
Hemiciclo a Juárez.
La fuerza que llevo a Porfirio al poder,
era la única capaz de detenerlo. Inicia la
revolución
Maderista,
Porfirio
intenta
encabezarla, pero los Maderistas exigen la única
prenda para pactar: La renuncia de Don Porfirio.
En la calle de la cadena la gente grita:
"muera Díaz! !".
Y es el 25 de mayo que escribe su renuncia:
"El pueblo mexicano, ese pueblo que tan
generosamente me ha colmado de honores, que
me proclamo su caudillo durante la guerra de
intervención, que me sacudió patrióticamente en
todas las obras emprendidas para impulsar la
industria y el comercio de la república, ese
pueblo, señores diputados, se ha insurreccionado
en bandas milenarias armadas, manifestando que
mi presencia en el ejercito supremo poder
ejecutivo, es causa de su insurrección. En tal
concepto; respeto como siempre he respetado la
voluntad del pueblo, así que vengo a demitir mi
cargo, ya que no hacerlo significaría derramar
sangre mexicana, abatiendo el crédito de la
nación. ,,xiii
El 31 de mayo de 1911, desde Veracruz,
Don Porfirio parte al destierro en el vapor
Ipiranga.
Dentro de la época de Porfirio Díaz el
trasfondo ideológico --del._ nacionalismo y el
propósito de configurar uña imagen patria,
difundieron todo lo que exaltara nuestro pasado
_indigena pero sin poner verdadera atención a la
situación real del indio contemporáneo, quienes
gracias al "darwinismo social'"tiv que propiciara
el pensamiento positivo, se vieron excluidos y
no tuvieron cabida dentro de la evolución
biológica, moral y social, en la que los más aptos
marcarían a los demás la ruta del progreso, para
lo que existe la ideología de dominación cultural
como justificación de la explotación.
Para cuando se acercaba el fin del
régimen se percibe un cambio dentro de las
manifestaciones artísticas. Con Antonio Rivas
Mercado como director de la Escuela Nacional de

Bellas Artes, se daría gran importancia a la
historia e incluso Antonio Fabrés como director
de pintura se mostraba muy atraído por la
pintura de historia la que se convirtió pintura de
"genero" retrospectivo, sin ser esto lo mas
significativo del cambio, sino que acercándose
1906 algunos escritores producen textos con un
giro expresivo muy marcado de lo que se
avecinaba.
Ya en algunos escritos como el que
hiciera Federico Gamboa en su novela en que
ataca directamente a la educación positivista, y el
vacío espiritual que deja como resultado. En la
que describe a su personaje al final en bancarrota
moral, sin fe, sin ideales, con un asunto
pendiente sobre si: el de ser absorbido por las
naciones más poderosas, con lo que deja entrever
el sentimiento de frustración de los años
posteriores al régimen.
Lo que vendría después seria la
inspiración en la historia para con ella expresar
el "alma nacional" para lo que no fue importante
la promoción que Porfirio diera a esto, sino a la
preocupación que ya se daba en los modernistas y
que vendría a relevar la generación
"revolucionaria"."'
Notas.

L

cre11111L
- - - -- - -- - - -- ----------------------- -- como lo seóan las clases inferiores como el indio
mexicano, nombrado en forma despectiva como
calzón blanco.
xi El Nacionalismo y el Arte Mexicano, IX Coloquio
de Historia del Arte, VERTIENTES NACIONALES
EN EL MODERNISMO, Fausto Ranúrez, UNAM,
México, 1986; En cuanto a arquitectura encontramos
el grupo de los "revolucionarios", encabezados por
Rivas Mercado quien durante su gestión en la Escuela
Nacional de Bellas Artes apoyo al estudio de la
moñología prehispánica; Esto con el interés de la
propia búsqueda de una arquitectura propia.
xii Krauze Enrique, Porfirio Díaz, Místico De La
Autoridad. Biografw Del Poder / 1, Fondo Cultura
Económico, México D.F., 1987. p.128-129
:ciii Krauze Enrique, Porfirio Díaz, Místico De La
Autoridad. Biografw Del Poder I 1, Fondo Cultura ,
Económico, México D.F., 1987. p.135-136
xiv Ver Nota 8.
""VERTIENTES
NACIONALES
EN
EL
MODERNISMO del IX Coloquio de Historia del
Arte, El Nacionalismo y el Arte Mexicano, UNAM,
México, 1986

; cap. 15 La Evolución de México, Miranda Basurto
Ángel. De. Herrero, S.A: 28va. Ed. México 1981
¡¡ Krauze Enrique, Porfirio Díaz, Místico De La
Autoridad. Biografw Del Poder / l, Fondo Cultura
Económico, México D.F., 1987. p.15
¡¡¡
Krauze Enrique, Porfirio Díaz, Místico De La
Autoridad. Biografw Del Poder / 1, Fondo Cultura
Económico, México D.F., 1987. p.15
iv
Krauze Enrique, Porfirio Díaz, Místico De La
Autoridad. Biografw Del Poder / 1, Fondo Cultura
Económico, México D.F., 1987. p.26
v Obregón Santa Cilia Carlos, Arq., 50 Años De
Arquitectura Mexicana 1900-1950, Ed. Patria S.A,
México D.F., 1952 p.23
" Krauze Enrique, Porfirio Díaz, Místico De La
Autoridad. Biografw Del Poder / 1, Fondo Cultura
Económico, México D.F., 1987. p.30
.;; Monumentos del Estado de Nuevo León, Fondo
Nuevo León, Monterrey, México, Abril 1984.
vii Edificio construido dentro de este período.
"' Filoso.tia reinante en la República Mexicana e
importada por Gabino Barreda durante el gobierno de
Juárez.•
• Dentro del positivismo la evolución social justifica
a la burguesía mexicana como los únicos capacitados
para poseer el poder, frente a las viejas clases
conservadoras que han sido desplazadas; y frente a los
grupos sociales que aun no pueden alcanz.ar el poder ,

20

21

�- - - -- - - - - - - -- - -- - -- - - -~lf~n=•n
Génesis de mi proceso de Diseño
Irma L. Cantú Hinojosa
Al querer describir, lo que ahora llamo
mi proceso de diseño me enfrento a varios
custionamientos; ¿es verdaderamente hoy mi
proceso de diseño?, ¿existe sólo una forma en la
que abordo los proyectos arquitectónicos?, ¿es
acaso mi proceso un conjunto de fases
c_onsecutivas y ordenadas o es sólo una manera de
transportar la intuición y la percepción que
obtengo de los proyectos antes de empezar a
desarrollarlos? Creo que es todo junto. La forma
en que hoy por hoy abordo y resuelvo los
proyectos arquitectónicos ha sido todo un proceso
en mi vida personal y profesional, de alguna
manera esta vocación que experimenté desde
niña cuando solía jugar con el dominó de mi
papá a "organizar Iugarcitos" para los soldaditos
de mis hermanos y, aquellas veces en que me
subía un árbol con mis amiguitos y decíamos señalando las ramas del árbol- esta es tu oficina,
aquella será la mia y por aquí nos subimos indicando el tronco principal como si fuera la
escalera-; es la misma vocación que descubrí y
acepté cuando decidí estudiar Arquitectura.
En ese tiempo mi concepto de
arquitectura se limitaba a proponer espacios de
una forma tan simple como descubrir que
podíamos sentimos en una cocina para hacer
pasteles de lodo debajo de la sombra de un árbol
Y así de alguna manera fui dándome cuenta qu;
la arquitectura tenía mucho que ver con la vida
cotidiana y al mismo tiempo estaba íntimamente
relacionada con el ser humano y su adecuado
desarrollo como persona.
Al pasar el tiempo y una vez que ingresé
a la Escuela de Arquitectura mis "ojos
arquitectónicos" fueron alcanzando a ver otras
dimensiones, otros aspectos, todos ellos
fundamentales, integradores de la arquitectura,
especialmente, esa parte de la arquitectura donde
se concibe, donde se descubre, se analiza y se
resuelve el proyecto arquitectónico, es decir, "el
proceso de diseño".
Cuando fui estudiante me encontré con
muchas ideas de lo que era y como se daba el
proceso de diseño, no sólo con la diversidad en
que nuestros maestros nos impartían la cátedra
de diseño arquitectónico, y por lo tanto nos
"guiaban por un proceso", sino también por las
distintas formas en que los estudiantes lo
percibíamos; para algunos era solo cuestión de

~

~~----------------------H_n■_u 1l11■1L

vls■■IL

empezar a armar un rompecabezas, como si las
piezas ya estuvieran perfectamente programadas
en donde debían ir unas y otras, para otros era la
experiencia mas aterradora porque no sabían por
donde y como empezar, y en donde el manejo de
tanta información parecía tan dificil llegar a
proponer una solución concreta, ya en el papel, a
manera de planos.
Frente a todo esto que alcanzaba a
percibir, yo también tenia que tomar una postura;
estaba de acuerdo en que el manejo de la
información sobre el proyecto era fundamental,
estaba también de acuerdo en que no era fácil y
que mi aprendizaje sobre como diseñar dependía
en ese momento de mis maestros que me estaban
transmitiendo sus experiencias, pero que al final
de cuentas debía decidir personalmente cómo iba
a desarrollar cada uno de los proyectos que como
estudiante me estaba enfrentando. Algunas de
las veces experimenté cierta angustia y ansiedad
al no poder resolver rápidamente un proyecto, era
una íntensa lucha mental que no estaba tranquila
hasta no sentir que estaba empezando bien el
proyecto, cuánta mas satisfacción sentía al
terminar esa primera propuesta que "a mi
juicio"era la mejor!
Tenía la idea de que debía ser rápida la
respuesta, porque si no, significaba que no estaba
siendo capaz de resolverlo; no solo pensaba que
debía ser corto el tiempo que me llevara a la
solución, sino que el diseño era uno solo, y no
una búsqueda, sin embargo, sólo se solicitaba una
solución y ni siquiera pensaba que para un
mismo proyecto podía proponer varias.
Otro aspecto que ahora veo sucedía, era
que mis proyectos no estaban fundamentados en
principios de composición arquitectónica y
funcionalidad, es decir, la teoría arquitectónica
estaba muy lejos de la práctica, y no recuerdo que
haya aprendido que debía fundamentarlos y
tampoco tuve la sensibilidad para darme cuenta,
en fin, creo que la manera en que abordaba y
desarrollaba los proyectos era verdaderamente
pobre, me faltaba comprender que hacer
arquitectura implica mucha responsabilidad, no
solo por lo que representa materialmente, sino
porque expresa un tiempo histórico de la vida de
U!!a sociedad, y en donde el principal
protagonista es el ser humano, los cuales somos
capaces de suscitar cambios, de pensar, sentir,
soñar, de vivir nuestra realidad, y de aspirar a los
niveles mas altos de perfección con esa capacidad
única que nos distingue de trascender, y que
tenemos un llamado a existir el cual solo se da en

22

l
J

)

J

la libertad, ubicados en un tiempo y en algún
contexto, en un "aquí y un ahora"
Al pasar el tiempo y comprender cada
vez con mayor profundidad la relación que existe
entre el valor del ser humano y la arquitectura y
que después de todo esta debe estar al servicio de
las personas, entendí que es complejo el proceso
que nos lleva a definir el proyecto arquitectónico,
no sólo por la cantidad de aspectos que se tienen
que considerar, sino porque en si mismo el
proceso tiene que abrirse a la posibilidad de
explorar diversos caminos, porque sencillamente
ninguna situación se repite y cada una exige su
propia respuesta, distinta en tiempo y espacio.
Esta reflexión me ha llevado a
comprender que la arquitectura se define como
una respuesta a una serie de condiciones
existentes, muchas veces de tipo funcional,
cultural, que reflejan en cierto grado, propósitos
de tipo social, económico político e incluso
futurista o simbólico previamente establecidas, y
que el proceso de diseño debe contener una forma
ordenada y lógica que permita contemplar todos
aquellos aspectos que lleven a proponer no solo
una solución adecuada, sino la mejor. También
comprendí que dicho proceso está inmerso en un
método que debe establecer todos aquellos
elementos previos a iniciar el proceso de
"diseño", como son el planteamiento del
proyecto, la recopilación y análisis de
información, y finalmente, la síntesis. Es en esta
etapa del método -en mi opinión- en donde
internamente empieza el proceso que lleva a
definir el proyecto arquitectónico en todas sus
partes.
Una vez dentro de esta etapa de síntesis
de la información, es decir, con todo el
conocimiento claro de los alcances y límites del
proyecto en todos los sentidos, incluyendo el
análisis del sitio, inicia mi proceso de diseño con
una fase que le llamo "reflexiva y conceptual", en
donde empiezo una búsqueda consciente y
racional de los conceptos particulares y las
intenciones de diseño propias para cada proyecto.
Es como si buscara entender de una manera un
tanto poética o
espiritual el proyecto, primero buscando
verbalizar, las sensaciones, senttmtentos,
expectativas, inquietudes, analogías y asociando
ideas, entre otras, y empezando a explorar en
cuanto a posibilidades formales y funcionales,
desde luego tomando en cuenta las técnicas
constructivas posibles y de esta manera generar
alternativas de solución que permitan visualizar

el proyecto desde diferentes enfoques, (aplicando
los conceptos de diseño, composición, filosofía,
etc.) en donde una vez desarrolladas y dibujadas
con un nivel de expresión gráfica (nivel
anteproyecto) suficiente que me permita
posteriormente evaluarlas estableciendo criterios
específicos para cada proyecto, finalmente
concluyo con la selección de una alternativa o la
interrelación de dos o mas, y en algunos casos
incluyendo "un poquito de todas", es decir,
valorando e identificando aquellos elementos que
pueden conformar la solución mas adecuada, que
satisfaga los objetivos planteados y esperados.
Todo este proceso racional que al mismo tiempo
es esquemático me lleva a decidir formalmente el
"esquema conceptual base" el cual será la base en
que se sostiene y soporta todo el proyecto
arquitectónico y de donde parto para la
elaboración del dibujo arquitectónico que me
determinará
el
proyecto
ejecutivo
y
posteriormente el dibujo constructivo.
Para entender que la solución
arquitectónico debe de responder a una serie de
condiciones existentes y particulares ha sido
necesaria la reflexión constante y la experiencia
que da el ejercicio de la profesión, que aunque
nunca es suficiente, ha ido conformando en mi
un proceso de diseño a partir de cómo es que
debe ser la arquitectura, entendiendo que su
razón de ser empieza cuando es fielmente una
servidora del ser humano, y en donde juntos -la
arquitectura y los seres humanos- comparten un
lugar, un tiempo y un espacio que llega a ser
parte de construir la historia de la humanidad.
Anexo
Método de Diseño (Estructura general)
1

PLANTEAMIENTO DEL PROYECTO
1)
Definición del Proyecto
2)
Justíficacióm
3)
Análisis de antecedentes de

solución
4)
nacional)
II

Marco de referencia actual (local,

RECOPILACION DE INFORMACION
5)
Información específica
5.1)
Datos de usuario
5.2)

Características del medio
6)

Información normativa:
6.1)
Reglamentos

23

�lf1111

----------------- --------------------6.2)
Técnicos Constructivos
6.3)
Técnicos Funcionales

Estándares
Estándares

ANALISIS DE LA INFORMACION
7)
Programa de Necesidades
8)
Programa
Arquitectónico,
general y particular
_9)
Diagramas de Relaciones,
general y particulai:_
10) Estudio de áreas (análisis)
11) Análisis del edificio respecto al sitio y
terreno
llJ

IV

SINTESIS DEL PROYECTO
(proceso del Diseño)
Fase reflexiva
12)
Estudio Conceptual
13)
Alternativas de solución
13.1) Desarrollo
13 2) Evaluación
13.3) Selección
13.4) Conclusión
14) Anteproyecto
15)
Proyecto Ejecutivo
16)
Descripción Arquitectónica y
constructiva del Proyecto
(Memoria)
16.1) Concepto
(Fundamentación)
16.2) Integración al contexto
(Sitio)
16.3) Particularidades
Arquitectónicas y Constructivas
16.4) Filosofía, etc.

Un curso de metodología del
diseño para estudiantes de
Arquitectura.
Esthela de la Cruz Villarreal González.
Proyectar un curso de metodología del
diseño nace como una necesidad para alcanzar la
excelencia académica en el diseño. ¿Cómo
lograrla?
Una materia que se ha hecho necesaria
en la enseñanza de la arquitectura es la
metodología del diseño; la intención de ésta es

vl1■11L

crear en el estudiante de arquitectura un criterio
propio de cómo utilizar, organizar y esbozar
métodos y técnicas que faciliten sus procesos de
trabajo. Esta materia se ha impartido
aproximadamente desde 1982 a la fecha bajo el
modelo de enseñanza racionalista, donde el
alumno es el receptor y el maestro se convierte en
un facilitador del aprendizaje. Esta tendencia
unilateral del conocimiento; así como el
vocabulario utilizado en la literatura de apoyo
(dificil, rebuscado y no específico), dificulta el
aprendizaje de la materia. Sobre este punto en
especial, Janet Daley criticó duramente a
Alexander y otros estudiosos de la metodología
del diseño por inventar 'lenguajes particulares':
"Las personas que emplean palabras corrientes de
forma especial evidentemente están inseguras del
terreno que pisan. Es imposible comprobar lo que
quieren decir, porque si se pone en duda lo que
parece que han dicho pueden siempre cambiar su
posición y modificar el sentido especial de sus
palabras"¡.
Constantemente oímos a nuestros
colegas de la apatía o desinterés que muestran los
estudiantes en las aulas; esto representa una
afrenta para el maestro y su consiguiente
reacción negativa hacia el grupo. Sobre este
rubro ¿qué es lo que está sucediendo tanto con los
alumnos como con los docentes?, ¿ no estará
pasando lo mismo que aconteció a nuestros
antecesores en los albores del siglo XIX?. El
rechazo al cambio y el paso a la modernidad fue
un hecho muy dificil para los arquitectos de
aquella época, aceptar los nuevos materiales,
dejar de lado las tradiciones aprendidas y
sostenidas por tan largos períodos, fue un golpe
psicológico muy fuerte para ellos. Para cuando
reaccionaron, ya los ingenieros llevaban la
delantera tecnológica; a ellos se les facilitó
debido a que en el siglo XVIII cuando se creó
"una institución de enseñanza que debía, aunque
indirectamente, hacer sentir su influencia en el
futuro camino de la arquitectura"¡¡. Fundada
como una escuela técnica, pero que fomentó "una
separación entre la arquitectura y la ingeniería...
para quienes deseaban alcanzar un objetivo que
debería haber sido único: la arquitectura y su
aprendizaje"¡¡¡.
Otro problema al que nos enfrentamos
con la metodología del diseño, es que ésta se les
presenta a los alumnos en forma muy árida y
poco estimulante; la falta de atractivos entra en
contraste con el mundo que viven nuestros
jóvenes estudiantes, acostumbrados a un

24

lf1111

- - - - - - - - - - -- - - - - - - - -- - - -- - - - - - - - ambiente muy dinámico, manipulado por los
medios de comunicación, por las compañías
trasnaciomües de los juegos de video y por el
incremento en el uso de la computadora como
herramienta de trabajo. La vorágine de
información que circula a nivel internacional,
.hace que nuestros sistemas de enseñanza tal vez
hayan quedado obsoletos.
El intentar introducir a los jóvenes
estudiantes a la realidad del docente probablemente aburrida e inadecuada- puede no
ser un camino correcto. Los conocimientos
sintetizados y digeridos por el docente no tienen
éxito por su falta de contextualización con el
mundo vivencia) del muchacho.
El planteamiento anterior nos permite la
propuesta de las siguientes hipótesis:
1. La materia manejada desde la perspectiva de la
realidad del alumno es mucho más atractiva para
él.
2. Al alumno se le dificulta aprender "la teoría",
conceptualizarla y posteriormente aplicarla a un
método que le facilite la labor del diseño.
3. La participación directa del alumno en la
construcción de su aprendizaje le baria más
atractiva la materia y la baria más dinámica.
Esto implica el que se parta de las
necesidades inmediatas de aprendizaje del
alumno para aplicarlas a la materia de diseño e ir
aumentando el grado de complejidad conforme
avanza el curso; pero siempre cuidando que el
mismo alumno construya su educación por medio
del descubrimiento.
El modelo racionalista en el proceso de
enseñanza-aprendizaje
no
permite
la
diversificación educativa, tan necesaria en la
formación del arquitecto. A este respecto, J.
Gimeno Sacristán, nos dice que "con respecto a
los procedimientos metodológicos, el enfoque
racionalista se apoya en la aceptación del método
de las ciencias naturales como el modo o estándar
ideal de la metodología científica. Ello implica el
análisis de los fenómenos observables, que son
susceptibles de medición, análisis matemáticos y
control experimental"iv son válidos. Lo cual nos
lleva a afirmar que este modelo no es uno de los
más adecuados para el aprendizaje de una
metodología del diseño arquitectónico.
La arquitectura al ocuparse de crear
espacios vivenciales para el hombre y que
además de útiles sean bellos, requiere de un
grado muy alto de creatividad y sensibilidad, la
metodología científica nos exige parámetros
medibles; las reacciones, intenciones y

vl1111L

motivaciones del hombre no se pueden "medir"
como cualquier objeto; por lo cual en el diseño de
espacios entran activamente los juicios previos
que sobre la realidad se hacen los arquitectos y
los usuarios del espacio, alimentados éstos por
experiencias previas sociales, culturales,
políticas, económicas, etc. David Canter es muy
específico al explicarnos que: "Se han realizado
muchos estudios similares, todos los cuales
apoyan la experiencia común de que la forma en
que vemos las cosas difiere de acuerdo con la
situación social en que vemos el mundo que nos
rodea, exactamente igual que ese mundo
modifica la forma en que vemos el arte. .. Esto
quiere decir que a cualesquiera principios
establecidos no puede otorgárseles el papel de
leyes naturales e inevitables, de acuerdo con los
contextos en los que puedan hacerse intentos de
aplicarlos"v.
El aprendizaje experiencia, a través de
la exposición y la inmersión, se desarrolla con
frecuencia sin un conocimiento consciente
previo; al cambiar de contexto el estudiante
puede sacarlo y hacerlo consciente después,
cuando se le presente la oportunidad de aplicarlo.
Dentro de los modelos de enseñanzaaprendizaje está el modelo o enfoque
hermenéutico que permite al alumno más libertad
en la construcción de su aprendizaje, a este
respecto nos dice J. Gimeno Sacristán: "El
conocimiento no se descubre, se produce, y al
producirse modifica profundamente al productor
que se define en gran medida por su capacidad de
conocer, producir y crear... Como consecuencia,
el enfoque cualitativo rechaza también la unidad
del método científico. Por el contrario, se afirma
la pluralidad de métodos para la comprensión
racional de la realidad y la necesidad de
desarrollar métodos de investigación propios,
específicos y adecuados a las características
singulares de la acción humana en la cultura y en
la sociedad"vi.
La metodología del diseño representa un
arma de trabajo muy adecuada para nuestra
época; porque nos permite analizar un problema
de diseño desde distintas perspectivas,
ayudándonos a evitar la recurrencia de errores
por "descuido" u "olvido".
AJ ser la arquitectura interdisciplinaria
se necesita desarrollar la habilidad del arquitecto
para poder conjuntar la información necesaria
que alimente al proyecto.
Este es el reto ante el cual nos
encontramos los docentes -formadores de nuevas

25

�111111
- - -- - - - - -- - -- - -- - - - - - - - -- - -- - - -- -- - -- generaciones- tenemos la obligación y la
responsabilidad de ponernos a la altura de las
espectativas de nuestros estudiantes, entrar a ese
mundo dinámico, bello y lleno de oportunidades
e incertidumbres. Hacer uso en la medida de las
posibilidades de la tecnología más avanzada para
facilitarles la comprensión del diseño por medio
del estudio de la metodología.
Notas.
¡Broadberit Geoffrey y otros, Metodología del
diseño arquitectónico. Gustavo Gili, Barcelona,
1971
ü.¡sedeschi, Enrico. Teoría de la Arquitectura.
Ediciones nueva visión, Buenos Aires,
iiiibid.
ivJ. Gimeno Sacristán, A Pérez Gómez, La
enseñanza su teoría y su práctica. Akal editor,
España, 1985.
vCanter, David. Psicología en el diseño
ambiental, Concepto, México.
viJ. Gimeno Sacristán, A. Pérez Gómez, La
enseñanza su teoría y su práctica. Akal editor,
España, 1985.

Una manera personal de diseñar
Héctor A. Quintanilla
El diseño ha formado parte de mi desde
que tengo uso de razón. En un principio
respondiendo a problemáticas sencillas y simples,
acordes a mi edad. Teniendo un carácter
inquieto que cuestionaba el porqué de cualquier
cosa me fue orillando a buscar soluciones y
comprensión de las situaciones que me rodeaban.
El ver, imitar y mejorar fueron sinónimos en mi
aprendizaje hasta que, sin darme cuenta, fui
encontrando soluciones. ¿Que esto no es diseño?.
Así fueron mis años que transcurrieron entre mi
preparación de primaria y secundaria. Aunque la
constante búsqueda por soluciones alternas me
trajo muchos problemas de actitud e indisciplina
con metodologías impuestas por maestros, a fin
de cuentas doy gracias porque así fue. Al pasar
los años llegó la decisión de cual sería mi
profesión. Una ' de las carreras que llamó mi
atención fue precisamente la de arquitectura,
debido a que un arquitecto siempre está sometido
a un cuestionarniento interno, severo y extenso en
cada proyecto que realiza. Cada nuevo proyecto

vls■11L

significa un reto y un cúmulo de conocimientos
que se deben de adquirir, mi decisión fue el reto a
saber mas; ahora soy arquitecto y cada proyecto
nuevo causa una profunda emoción, la misma
emoción que me causaba cuando tenía alrededor
de ocho años y jugaba con mi mecano. Cual fue
mi gran agrado al descubrir que la parte mas
placentera de la arquitectura es el ver un proyecto
que rebasa nuestra propia escala en hecho real.
En un inicio mi obra fue de carácter
egoísta y egocentrista. Diseñé para mi y para mi,
claro, siempre satisfaciendo al cliente, pero en
realidad
buscaba
satisfacerme
a
mi
primeramente. Estuve muy equivocado; la
escuela me enseñó que la arquitectura es de
carácter social, ante todo, es para la gente y el
regocijo de todos, al comprender esto, mi forma
de admirar la arquitectura y de hacerla ha
cambiado y con ello ha llegado mi segunda gran
felicidad dentro de esta profesión. Así espero
encontrar cuantos momentos de felicidad pueda
dentro de la profesión. La verdad no pude haber
escogido algo mejor. Desde que decidí ser
arquitecto he progresado como persona y ser
humano.
Mi forma de diseñar no es estática ni
dirigida bajo un estricto control metódico. Dada
proyecto es distinto y obedece a diferentes
variables. Para mi no existe una fórmula única
de solución. Un proyecto puede variar en su
gama de soluciones, esto no quiere decir que una
solución sea la única y dominante, una solución
arquitectónica primeramente debe adecuarse a la
problemática que le dio vida, pero existen una
gama de soluciones de igual manera. Lo anterior
da grandeza a la variedad arquitectónica.
Cuidado del que pretenda evaiuar la arquitectura
desde su propio punto de vista, ya que
seguramente estará equivocado. La arquitectura
es universal y bajo este mandamiento se debe dar
libertad al diseñador.
Para mi, el conocer el problema es
conocer la solución en un 99%, por lo tanto lo
primero que hago es conocer y limitar el
problema. Esta etapa correspondería a la
primera sección una investigación arquitectónica.
Por un lado tenemos un problema que puede
disparar en variables. Así es que hay que
limitarlo y contenerlo en un marco de
definiciones.
Segundo, desde pequeño me gustó
aprender por mi cuenta y eso con el tiempo me
enseño que estaba mal, aunque divertido, era

26

L

11■-u ,.s...

- - - - - - - - - - - - -- -- - -- - - - - - -- - - - - - muy improductivo en cuanto a tiempo. Por esto,
busco experiencias anteriores que acorten el
tiempo aprendiendo de experiencias o ajenas.
Por decirlo así trato de no caer en errores ya
cometidos.
Teniendo definido y bien limitado el
problema procedo a acumular información que
concierna al proyecto, entrando a una segunda
sección dentro de la investigación arquitectónica.
En esta acumulo una base de datos referente al
proyecto.
En una tercera sección de la
investigación compilo la información, es decir
proceso la información obtenida en la segunda
sección por medio de estructuras metódicas
conocidas o las que se me puedan ocurrir y sean
afines al problema.
La cuarta sección de la investigación
consiste en derramar toda la información en
forma de documentos con resultados aplicables al
proyecto arquitectónico. Con esta etapa se da fin
a la investigación y se procede a desarrollar el
proyecto arquitectónico según un esquema
sencillo lineal y recurrente.
La estructura de proceso de diseño que
aplico es la siguiente: Conceptualización,
Esquematización, Realización, Creación de
modelos, Pruebas y depuración, y finalmente la
producción si es requerida.
La conceptualización consiste en formar
ideas que respondan a lineamientos propios de
estilo y función que sean candidatos a ser
profundizados y que dan como resultado la
escénica del proyecto mismo.
La esquematización es un ejercicio de
pasar las ideas generadas en la conceptualización
de tal manera que puedan ser manipuladas
posteriormente. Para esta etapa me ayudo de
papel, cualquier medio de impresión y esquemas
en computadora
La realización es la etapa donde las
esquematizaciones forman dimensiones reales y
son manipuladas para un correcto acomodo y
ensamble de sus partes. Para esta etapa me
ayudo de medios como el papel y el diseño
asistido por computadora (CAD).
La etapa de modelos se refiere a la
creación de maquetas o modelos en tercera
dimensión creados en computadora donde se
pueden analizar interferencias, escalas y
proporciones.

En la que sigue: etapa de pruebas y depuración,
hago uso de herramientas computacionales y
teóricas para verificar la viabilidad del proyecto.
Si el proyecto llega a esta última quiere
decir que todo lo anterior ha sido un éxito,
aunque el éxito final se verá cuando se le de uso
real al proyecto. Aquí el proyecto tomará su
forma real por medio de los métodos y
procedimientos constructivos planeados en las
etapas anteriores.
En conclusión mi proceso personal de
diseñar lo divido en dos grandes partes: una en la
que investigo, que consta de cuatro secciones y la
otra que es el proceso de diseño que divido en
seis etapas. Cabe mencionar que este método es
lineal pero puede usar la recurrencia si así se
requiere con fin de agregar material o de iterar
información.
Concluyo que no existe un método de
diseño único, ni estático, sino que el diseño es
completamente dinámico y cambiante. Un buen
diseñador deberá hacer uso de todas las
herramientas y conocimientos posibles que den
solución a problemas de actitud. El diseño busca
crear lo inexistente, debido a esto los diseñadores
debemos estar preparados para lo desconocido.

27

�..........l._

----------------------------------

Arquitectura y
Comunicación

Procesos

de

Remando Castillo Eguía
Personalmente llamó mi atención
abordar el tema referente a la comunicación que
existe dentro del seno del signo arquitectónico.
Al iniciar este ensayo sobre asuntos
semióticos, se nos viene a la mente una cita de
Horácia "cuando trato de ser breve, me welvo
confuso".
Más allá del signo, materia prima de la
semiótica, se encuentra la comunicación. Al
margen de cualquier definición que pueda darse
de comunicación, esta no es otra cosa más que
un uso pragmático del signo, lo que permite al
hombre, no solo comunicar y transmitir su
cultura de padres a hijos sino también hacer
posible _la convivencia social.
Podríamos describir el fenómeno de la
comunicación de la forma siguiente: Un emisor,
un canal y un receptor, y plantear una
utilización arquitectónica nos determinará el
mensaje.
Hasta aquí hemos hablado solamente
del aspecto y la conducta de las personas
implicadas en el proceso comunicacional. Ahora
hablaremos del entorno en que se desarrolla la
interacción humana Los factores del entorno
incluyen a los estilos arquitectónicos, el
decorado interior, los muebles, la iluminación,
los olores, los colores, la climatología y otros
elementos que enmarcan el acto comunicativo.
El entorno en que la gente se comunica,
influye en la conducta, ya que opera como
estimulador ambiental para lograr la respuesta
deseada En la medida en la que aumenta
nuestra capacidad para entender la utilidad del
entorno, se le podrá usar intencionalmente para
ayudarnos a obtener las reacciones deseadas;
cualquier interior delata las habilidades no
verbales de sus habitantes. El entorno es una
dimensión ilimitada, porque es ilimitada la
cantidad de lugares en que nos comunicamos
con los demás: oficinas, apartamentos,
restaurantes, aulas de clase, parques, hoteles,
campos deportivos, etc. Muchas veces no nos
percatamos de la influencia que recibimos del
entorno, pero es evidente que influye en nuestra
conducta.
Decimos esto porque el
entorno en que la gente se comunica opera como
un estimulador ambiental para lograr la
respuesta deseada En todo análisis de la

conducta humana es importante tomar en cuenta
la ubicación espacial porque es ella lo que da
tono a la interacción espacial porque es ella lo
que da tono a la interacción humana
La organización del entorno y la
proxémica poseen una estrecha relación. A
través del estudio de la proxémica se pueden
entender la influencia, que ejercen en los
individuos, los elementos arquitectónicos en su
hábitat.
En todo análisis de la conducta humana
es importante tomar en cuenta la ubicación
espacial, porque es ella la que acentúa la ~interacción humana. Por ejemplo al cruzar usted
el umbral de algún recinto religioso podrá
percibir un mensaje que parece decir "pase
siéntase cómodo, usted es libre de hablar de
manera informal y de estudiar con comodidad",
el estilo arquitectónico, el colorido interior, la
distribución de espacios, sus cómodos sillones, y
su olor a limpio producen una sensación de
comodidad y tranquilidad ideal para el estudio y
la reflexión.
La obra arquitectónica esta constituida
por múltiples extractos comunicativos, los
arquitectos suelen tener juicios vivenciales e
intuitivos acerca de la influencia de los colores,
objetos, formas y así convalidar estas
percepciones. Por ejemplo "el color que posee
una fuerte carga semántica y psicológica influye
grandemente en nuestro estado de ánimo,
recuerdo las antiguas instalaciones hospitalarias
donde por alguna razón predominaba el color
gris, en el presente, el nuevo concepto de
hospital estudia los colores que han de utilizar
tanto el área de encamados, donde los colores
provocan un mayor optimismo al paciente, los
colores establecen un simbolismo de
comunicación.
A Metfü.aban, en su libro titulado
"espacios públicos y privados" sostiene que
reaccionamos emocionalmente a nuestro entorno
y que la naturaleza de las reacciones
· emocionales pueden explicarse en términos que
van de la excitación,que el miedo produce en
nosotros a la sensación de bienestar y seguridad
en un espacio arquitectónico, mientras que otra
nos puede provocar depresión e inseguridad. Por
ejemplo la propuesta arquitectónica para la
regenaración de un barrio, puede establecerse en
base a una idea de integrar a la comunidad de
esa zona rescatando a sus habitantes de la
drogadicción y pandillerismo.

28

------------------------··-·-·-·
Ya que hemos analizado brevemente
como el contenido de nuestros mensajes se ve
influenciado por el entorno en que nos
comunicamos, estimulando tal o cual tipo de
respuestas, es necesario aumentar nuestro
conocimiento del signo arquitectónico para
poder utilizarlo en la obtención de las respuestas
deseadas. Considerando fenomenológicamente
la reacción del hombre con los objetos
arquitectónicos, señala que comunmente aquel
experimenta la arquitectura como comunicación,
al mismo tiempo que se percata de su
funcionalidad.

El espacio aprehendido
Patricia Briones
Ya en distintas ocasiones a través del
acontecer histórico de la Arquitectura se ha
señalado, que ésta, es una disciplina de
características complejas, por estar tan
estrechamente relacionada con la existencia del
hombre en la tierra y su ser en un medio creado
y adaptado para el desarrollo de su estancia en
ella. Se ha puntualizado también, su particular y
dificil encomienda de otorgar al hombre, a
través del hecho arquitectónico, las condiciones
fisico ambientales en las que el ser humano
pueda desarrollarse individual y socialmente,
tanto fisica como culturalmente, en cuanto a su
espíritu de habitar, habitando un sitio, un lugar.
Esta reflexión otorga a la arquitectura
un carácter complejo que sin duda alguna,
demanda de ella un estudio generalizado del
hombre en el que se contemplen todos los
ámbitos de su vida.
El problema de habitar tiene su origen
en los tiempos más primitivos y esta presente
permanentemente en
la historia
de la
humanidad. Enfrentándose siempre a variables
precisas y respondiendo en forma específica en
un contexto espacio temporal definido.
La humanidad en su trascender
histórico ha pasado por un largo proceso de
interacción de sus miembros con el medio, en
donde ha transcurrido su acontecer. Esta
relación interactuante entre el hombre y su
entorno, ha resuelto de distintas maneras el
concepto de habitar. El hombre de acuerdo a su

Pllll■L

cosmovisión, a su comportamiento en el mundo
y su necesidad de vivir y morar en él, manifiesta
su ser en el hecho de habital un lugar.
En el estudio del hábitat del hombre,
habitar se define como el conjunto de acciones y
actitudes de comportamiento, humano y
espacial, que el individuo aprehende a partir de
lo que siente y percibe del entorno o el medio
en el que permanece su existencia.

De entre las áreas del conocimiento del
hombre surge la Ecología humana, como una
ciencia que estudia las condiciones de existencia
del hombre y su relación con el medio; las
relaciones de los grupos humanos entre sí y con
el medio ambiente que ya no es natural sino
artíficial2 . Es por eso, que la Arquitectura esta
inmersa en ella, por tener parte en la creación de
ese medio artificial que se presenta como
escenario de la vida del ser humano. .
El hombre al estar en relación actuante
con su medio, toma conocimiento de él, dando
lugar al proceso de interiorización del espacio y
la forma de comportamiento humano que es
aprehendido para tener una mejor adaptación y
conceptualización de él. Esta interacción
permite y facilita al hombre la integración de un
sistema de valores personalmente comprendidos
y configurados a través de desarrollar su propio
sentido de habitar.
La interiorización que el hombre
realiza de su entorno se da en base al
conocimiento que va desarrollando de él gracias
a la participación activa que tiene con él. Varía
de acuerdo a la edad, el sexo, la clase social y
cultura en la que el hombre se encuentre. Lo
mismo que a la configuración fisica de un
espacio, su fonna, tamaño, escala, proporción,
plástica y color entre otras características, sin
olvidarse de la expresión, idea y símbolo que el
usuario tiene de un lugar o da a un lugar.
Habitar es el problema fundamental de
este enfoque arquitectónico, visto desde la forma
como este concepto es aprehendido por el
hombre y las repercusiones que tiene en su vida.
Discernir ¿de qué manera desde la arquitectura
podemos conceptualizar el hecho de habitar?
pensando en corresponder a las necesidades
actuales de habitabilidad que las sociedades
1 Jezebelle Ekambi Shmidth, La percepción del
hábitat (España 1974)

2 Enrique Yañez, Arquitectura teoría diseño
contexto ( México 1984)
29

�------------------------·-·-·-·......L
requieren, dejando claras las variables, que
intervienen en la acción social, cultural y física
de habitar un espacio.
Individualizar al hombre, sin aislarlo
del resto de la sociedad parece ser una de las
necesidades imperantes de la época. Que el
hombre pueda sentirse como un ente individual
con mejor calidad de vida donde su privacidad,
libertad y personalidad se manifiesten en un
. entorno físico que le permita expresar sus
dimensiones espirituales.
Asumir la idea que el hombre es un
ente complejo, ayudaría a la Arquitectura a
ubicar mejor su objetivo de estudio, auxiliándose
siempre de los conocimientos que emanan de las
disciplinas como la Antropología, Ecología,
Filosofía, Psicología y Sociología; con la
finalidad de definir y analizar mejor el acontecer
humano.
Partir, de que las costumbres y
comportamientos del hombre conducen al
acondicionamiento de la Arquitectura y observar
la forma
de cómo de manera inversa
conociendo ciertas apreciaciones espaciales del
hombre, la Arquitectura pudiera fomentar
actitudes y conductas a partir de sus respuestas
de contenido espacial.
Existen elementos formales, culturales
y sociales del entorno que se mantienen
constantes y que permiten una mayor
comprensión del espacio habitable. Sobre ellos
quisiéramos indagar con el objetivo de llegar a
establecer las expectativas específicas que el
hombre tiene de su entorno, para dar mejor
solución al mismo. De esta forma abandonar los
criterios que en ocasiones y de manera arbitraria
los profesionales de la Arquitectura, por meros
caprichos capitalistas y de intereses de consumo
adoptamos indiscriminadamente sin valorar lo
que con ello estamos dando o dejando de dar a la
humanidad. No pretendo con esta aseveración,
en ningún momento un retroceso, sino mas bien
un replanteamiento que consciente, racional y
comprometidamente ubique el quehacer
arquitectónico en función de las necesidades del
hombre y no del progreso capitalista; que ha
llevado en ocasiones, sobre todo en los últimos
tiempos, a la Arquitectura a convertirse en un
producto de consumo, como cualquier otro, que
se contempla desde un panorama de rentabilidad
para el mercado de consumo; olvidándose en la
mayoría de los casos de la parte esencial de la
Arquitectura que establece su carácter humano,
el cual, le da su configuración primordial.

Atender las expectativas del hombre en
todas las épocas y momentos de su existencia y
estancia en la tierra resolviendo e integrando un
sistema de habitabilidad, es la tarea más dificil
que la Arquitectura confronta con él.

ANALIZANDO UN CASO
Siguiendo esta postura epistemológica
de la observación directa del proceso de
interiorización del espacio tuvimos oportunidad
de realizar un experimento con un pequeño
grupo de tres niños de nueve, seis y cinco años
de edad, de los cuales dos son niños y uno es
niña. El ejercicio se realizó de manera empírica
con la única finalidad de observar como
aprehenden un esquema espacial de un lugar, en
este caso una quinta campestre.
La experiencia con ellos fue fortuita,
dado que sus padres querían adquirir una quinta
familiar, por lo que realizaron durante tres
meses visitas y recorridos en automóvil por
diferentes lugares de la ciudad, tratando de
encontrar la mejor oportunidad. Esta actividad
se convirtió en la distracción de los domingos.
Los niños disfrutaban los recorridos y
expresaban sus ideas de lo que realmente les
gustaba de los sitios y exclamaban sus anhelos.
La primera observación que pude
hacer, en uno de los recorridos donde los
acompañe fue, que el más pequeño de los tres
niños, aún sin saber leer había captado la
composición del anuncio __se vende_ y la serie
de números que le acompañan en su mente,
cada que veía un anuncio exclamaba: _se vende,
se vende papá anótalo_; él había identificado
que el anuncio colgado sobre un árbol o pintado
sobre una pared correspondía a un terreno
disponible. Durante los recorridos los niños iban
atentos a captar la mayor cantidad de anuncios,
al observar este hecho me di cuenta de que,
podíamos explorar lo que los niños captaban del
lugar que visitaban y las cosas que tenían mayor
interés para ellos, por lo que seguimos con la
idea de hacer más observaciones.
Llegó el momento de elegir y tenían
dos opciones: un terreno libre para construir y
una quinta hecha que modificar.
Al principio la primera opción era la
más aceptada, pues la familia quería construir
su propio espacio y realizarlo a su gusto, por lo
que cada uno de ellos incluyendo a los niños
expresaban ideas de los elementos que les
gustaría incluir en su quinta. Los niños
participaban con entusiasmo y entre ellos
30

L

--------------------------=-·-·~
·-·· ......
hablaban, fue entonces cuando se me ocurrió
después de la visita al terreno, pedir a los niños,
una vez en la casa, que me dibujaran como ellos
querían que fuera su quinta, la idea les agradó y
de inmediato fuimos por papel y lápices para
que iniciaran su dibujo.
,
Los niños se sentaron en la mesa del
comedor, la cual tiene una forma rectangular y
se dispusieron en forma de triángulo, en la
cabecera se situó el menor de los niños y a los
lados, frente a frente, se acomodaron los otros
dos niños, a la izquierda la niña y a la derecha el
niño mayor. Iniciaron dibujando el contorno del
terreno y lo que lo circundaba.
Miguel, el mayor de los niños, dibujó
primero todos los elementos del exterior de los
que tomó conocimiento para posteriormente
dibujar lo que quería disponer en el interior de
la quinta, particularizó su dibujo colocando el
apellido de la familia en un anuncio exterior y
además colocó las iniciales en la reja de la
puerta principal. En el interior comenzó
dibujando los juegos infantiles que a su juicio
eran los más divertidos, después propuso dos
albercas por separado señalando un
chapoteadero. Dibujó canchas de basquetbol y
fútbol y la casa de la familia, pero además
dibujó un árbol grande en primera posición al
que le colocó una serie de casas - aclarando que
serían de madera -donde cada uno de ellos
tendría su propio lugar y además ún lugar para
invitados, disponiendo una casa más grande que
las otras en la cumbre del árbol, la cual Itamó
casa superior. No tardó mucho tiempo en
realizar su dibujo y cuando terminó preguntó
¿qué otra cosa podemos hacer? a lo que respondí
dibuja como es por dentro tu casa, entonces
tomó otra hoja y continuo dibujando. Dibujó una
casa de dos pisos con techo inclinado, como su
casa en el árbol, dibujando un guerrero de
ficción en la parte superior de la casa, la mesa
con cuatro patas y la silla con tres, además un
gran librero donde acomodó muchos libros. AJ
darse cuenta que la silla no estaba bien dibujada
comenzó a llenar con tinta la figura, dio vuelta a
la hoja y comenzó su dibujo de nuevo. Amplió el
área interior y colocó nuevos elementos en el
interior: la cama, el video, la silla, la mesa, el
refrigerador y, dentro de éste, botellas de
refresco de medio litro escribiendo CML en
posición vertical; ubicó un mueble donde separó
los artículos escolares de forma ordenada y un
librero grande que invadía la planta alta y le
escribió Iibrary. En la parte alta del interior de

la casa colocó un guerrero con su pistola láser y
su flecha por separado y además un arco, sus
juegos de nintendo y videos. Ver figura I y 2.

Figura 1

Figura2

Realizó estos dibujos en el tiempo en
que los otros dos niños terminaron su dibujo de
la quinta.
Andrés_ el niño menor, al hacer su
dibujo también le asignó letras, solo que él
colocó las iniciales de los nombres de los tres (M
A C ) dispuso la puerta de acceso principal en la
parte superior derecha del dibujo y señaló una
rampa para bajar al terreno, acomodó dos
canchas igual que Miguel y dibujó tres albercas
adosadas a las que les colocó un tobogán
haciendo la aclaración de que eran para
diferentes edades, diciendo esta es para los
papás, esta pará los niños de hasta cinco años y
una tercera y más pequeña para los bebes,
pensando en su hermanito. En la parte inferior
derecha dibujó juegos infantiles y los rodeó de
plantas y flores. También dibujó la casa del
árbol pero lo hizo siguiendo un eje partiendo de
la si!'letría, colocó una sola escalera de acceso
31

�.....
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - para subir al árbol y dibujó una puerta central
con un tapete en la entrada. Ver figura 3.

Figura 3
La niña al igual que los dos niños
dibujó la periferia para colocar límites a su
dibujo, después dibujó la cerca no ubicó la
puerta principal de acceso, dibujó plantas al
frente y una casa atrás con puerta pero sin
ventanas y con un techo bastante inclinado, a
lado de la casa dibujó tres columpios uno en
movimiento y se dibujó dentro de la quinta
observando todo. Fue la única que incluyó en el
dibujo la figura humana. Realizó menos
elementos que los demás niños pero también lo
hizo con entusiasmo y un poco de desesperación
por no poder dibujar más y preguntaba ¿qué
más le pongo?. Ver figura 4.

,,:

-~

Nttf.:~,'
•

~ .&amp;

f~·

• •

.l l'&lt;:

v_ -r~\ .·

,'.

.

~
,·

~

v;..,f •·

.~ ... . . . ~- y~/
Figura4
La experiencia obtenida en este ejercicio fue
buena pues se observó que después de visitar
lugares los niños habían construido en su mente
esquemas espaciales y captaban las cosas
asociándolas siempre con sus actividades
preferenciales.

Plll■■L

El runo mayor es muy observador
además de tener facilidad para reproducir las
cosas. Con este grupo de niños hemos trabajado
otros ejercicios con plastilina, palillos y papel y
han realizado cosas increíbles, por ejemplo un
dinosaurio con papel. A Miguel le gusta
participar con el grupo porque le gusta dirigir a
los otros niños, no obstante hay algunas
actividades que le agrada hacer solo, he
observado que le gusta pensar como hacer las
cosas para que salgan bien al momento que esta
construyendo un modelo. Cyntia tiene mayor
dificultad para construir cosas con sus manos y
se desespera por que no le salen como quiere,
sin embargo participa con ellos y es la que habla
más. Andrés siempre esta atento a lo que hace
Miguel y Cyntia pero no repite las cosas iguales,
es decir no los copia, y además compiten entre
ellos para dar las respuestas y siempre dice _ya
se como le podemos hacer_ y trata de estar
interactuando, no se siente el chiquito.
Los tres tienen mucha disposición para
participar en las actividades y al momento de
jugar quieren estar los tres, si alguien esta un
poco apático los otros dos no responden con
entusiasmo.
CONCLUSJON.
Como ya expresamos esta experiencia
fue ocasional, pero no por eso poco interesante,
pues hemos explorado un método para hacer
participar a los grupos y además nos ha abierto
el panorama para la obtención de datos del
proceso aprehensivo del hábitat.
De la experiencia del caso descrito
anteriormente podemos deducir que el proceso
aprehensivo del hábitat depende muy
directamente de la manipulación del sitio y de su
entero conocimiento, que solo es posible al
actuar especificarnente en él y valorar el aspecto
simbólico que el mismo sitio toma según las
personas. Mientras que para la niña el lugar
parece indicar libertad y se ve así en la
representación de los columpios pues dibuja uno
en movimiento, lo mismo que al integrarse así
misma en el dibujo expresa su deseo abierto de
actuar en el sitio indicándose en el movimiento
en sus piernas y sus brazos abiertos. Para el niño
menor el lugar es integración de toda la familia
y lo señala al pensar en los sitios adecuados para
todas las edades, en la división de las albercas
en la agrupación de los módulos al rededor del
árbol en el dibujo de este niño se observa la
32

...........L

- -- -- - - - - - - - -- - -- - - - - - - - - -- - - - - aproximación a la figura humana en su
representación de la casa del árbol.
El runo mayor plasma en su
representación un gran sentido del orden y de la
jerarquía pues señala de manera muy clara en
su casa del árbol la separación de los espacios de
acuerdo a como él considera correcto,
colocándose su espacio individual en la parte
superior, agrupando de lado izquierdo al sexo
femenino y del lado derecho al sexo masculino
creando un espacio mixto y a donde convergen
todos para agruparse y comunicarse. La casa de
los adultos o de la familia completa aparece en
la parte posterior del dibujo y es grande y muy
abierta al exterior pues señala muchas ventanas.
En el caso particular de los niños existió una
motivación fuerte y a través del juego, para que
ellos expresaran sus deseos y anhelos y lo
plasmaron en sus dibujos.
Los dibujos indican muchos rasgos
captados en las visitas a los sitios, detalles como
poner el nombre a la quinta en los muros al
exterior y en las rejas de los portones de acceso;
elementos que en la mayoría de los casos eran
constantes como lo son: la alberca, los juegos
infantiles y la casa, la barda y las banquetas Así,
podríamos suponer que el espacio es
aprehendido a cualquier edad en la que el habla
esta presente y se tiene capacidad de desplazarse
visual, física y fantásticamente en un sitio que
representa o simboliza algo.

EL JUEGO DEL ESPACIO.
Adolfo Benito Narváez Tijerina.
La geometría descriptiva es uno de los

campos de estudio más importantes dentro de la
Arquitectura. Se ha comprendido que su utilidad
radica en mostrar, mediante una serie de
métodos que garanticen la recta representación
del espacio, cómo está compuesta la
tridimensionalidad de los objetos que
concebimos. Ello convierte a esta disciplina en
un soporte muy necesario a la representación del
proyecto, a su correcta comunicación; brinda los
medios para que la idea arquitectónica pueda ser
"leída" en su realidad espacial.

Pero al margen de esta potencialidad de
herramienta facilitadora de la comunicación de
unas ideas arquitectónicas, está su utilidad
dentro del proceso mismo de la concepción del
proyecto. Ya que en las etapas iniciales del
proceso de diseño las características espaciales
del edificio son exploradas a través de la
visualización efectiva de las relaciones plásticas
de los elementos que componen el proyecto¡, el
contar con el entrenamiento para imaginar
efectivamente las relaciones de espacio de estos
elementos, facilita grandemente el desarrollo del
proceso del diseño.
Sin embargo es aquí en donde empieza
el problema, ya que por lo regular el estudio de
la geometría descriptiva se enfoca dentro de las
aulas hacia el aprendizaje de unos métodos de
representación espacial y se deja de lado el
hecho de que el entrenamiento para la
visualización es uno de los medios más eficaces
para la producción del diseño. Ello tal vez esté
relacionado con la manera en que se ha
planteado tradicionalmente la didáctica de este
campo disciplinar.
El estudio de la geometría descriptiva
parte durante el período renacentista en Europa
directamente del conocimiento matemático. Los
primeros tratados estuvieron dirigidos a los
eruditos de este campo. La perspectiva, que era
el método más novedoso para la representación
de la arquitectura evolucionó probablemente a
partir de la obra de Bruneleschi, que consiguió
en 1425 la representación de la catedral de
Florencia, "encerrada" en un controlado espacio
perspectivo de un punto de fuga, invención que
garantizaba el imperio del observador sobre la
realidad material de la obra. Ya en el tratado de
Alberti de 1435 se describe con detalle el
método de un solo punto de fuga desarrollado
por el maestro Florentino.
En francia durante el siglo XVI se
empezaron a desarrollar los estudios más
sistemáticos de la representación perspectiva, de
estos se derivaron algunos manuales prácticos
que pretendían la difusión de esta técnica entre
los practicantes de la arquitectura. Son famosos
los tratados de Coussin, Du Cerceau del italiano
Sirigatti o del Holandés Vredeman de Vries; con
el tiempo estos manuales que "demuestran un
total dominio de la materia, pasarían a ser los
textos fundamentales durante los siglos
siguientes"ü. El siglo XVII registraría un avance
sorprendente en el repertorio de técnicas para
esta representación gracias a que se pudo
33

�., ......L
....,......L ________________________._._._

- - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - -- -aprovechar la investigación matemática para
generar unos instrumentos más exactos de
trabajo. La definición geométrica del punto de
fuga realizada por Guidobaldo del Monte y la
definición de un método universalmente válido
para la ·representación de los objetos
tridimensionales basada en el concepto do
espacio Cartesiano abrió el camino para la
inclusión de problemas técnicos más complejos
como la anamorfosis (Niceron), Las luces y las
sombras (Accolti) o los estudios de las fuentes
artificiales de luz y sus reflejos (Lamy).
Pero en el Siglo XVIIl este impulso por
integrar la más avanzada investigación
matemática al desarrollo de los tratados de
geometria descriptiva pareció detenerse casi por
entero. Ello tal vez se debió, entre otras razones,
a que con la producción de unos métodos
cerrados y sumamente exactos se hizo cómodo
que dentro de la enseñanza el estudio fuera a
parar en
un
aprendizaje
mecaruco,
abandonadose a la confianza en unos
instrumentos "infalibles" y se halla dejado de
lado la necesaria especulación que conduce a
una constante revisión crítica de los medios e
instrumentos con los que trabajamos.
El hecho patente de este vicio de la
enseñanza de la geometria descriptiva es que su
potencialidad como instrumento de desarrollo
del proyecto es explotada mayormente como
método de representación. Es evidente cómo en
las etapas iniciales de la educación de los
estudiantes de arquitectura se da un divorcio
entre la representación "en planta" y "en
alzado". Ello conduce a generar un proceso de
diseño en el que solucionadas las relaciones
topológicas bidimensionales de las áreas
funcionales se procede a "inventar" una
expresividad adaptada a la geometría previa
simplemente "proyectando" sobre otro eje la
planta. En muchos casos la geometría
tridimensional resultante es "arreglada" como
quien envuelve una caja de regalo, algo que
Venturi llama un "tinglado decorado"¡¡¡.
Esta manera de abordar el problema de
diseño tiene algunas desventajas operativas, ya
que impide el que se pueda imaginar al proyecto
desde el inicio de su concepción como un hecho
espacial total, y esto lleva inevitablemente a que
el análisis de la inserción del edificio en la
topografía del terreno en el que se trabaja y en
las condiciones del entorno preexistente sea
dificil, dado que se tiene poca experiencia en la

visualiz.ación de los proyectos de arquitectura
como entidades imaginarias tridimensionales.
El diseño de unos métodos didácticos
que permitan el desarrollo de esta capacidad
operativa en los estudiantes de arquitectura, no
como una herramienta de "recta representación
perspectiva" sino como facilitadores de la
visualiz.ación en el proceso de diseño, ha llevado
a proponer una serie de juegos encaminados a
fomentar la capacidad de pensamiento visualespacial mediante la manipulación de los medios
de representación en dos dimensiones.
Un juego que ha ofrecido buenos
resultados se basa en la manipulación de UD
espacio
regulado
compuesto por
la
representación de una "malla modular" sobre la
que se ha de trabajar. Se ensayó con una
estudiante de cuarto semestre de la carrera de
arquitectura. La dinámica de trabajo consiste en
presentar a un grupo de dos personas una hoja
en la que se ha representado la malla en
isométrico o en una perspectiva en vista normal
(ver figura 1). El ejercicio consiste en ir
señalando cada arista de cada cuadrado de la
malla de modo que el que "cierre" un cuadrado
con la última linea "conquistará" el plano
correspondiente poniendo su inicial, al final, el
que halla ganado más planos es el que habrá
ganado la partida.

Figura l Mallas espaciales.
34

El efecto que tiene este juego inicia con
un desconcierto inicial, ya que es dificil y lento
el asimilar la malla como la representación de
UD espacio "real". Poco a poco empezamos a
notar que se va comprendiendo la realidad
espacial del modelo dibujado; es cuando
empieza a abstraerse como un espacio virtual y
se empiezan a hacer operaciones imaginarias de
carácter espacial. Hacia la primera experiencia
de este tipo notamos un efecto de "agotamiento"
en la estudiante que podría revelar la magnitud
del esfuerzo realizado para hacer las operaciones
de comprensión del modelo.
La competencia entre los participantes
motivó a que este cansancio fuera soportable.
Con el paso del tiempo, al elaborar otras pruebas
nos dimos cuenta que el tiempo de desempeño
reclamado para la solución de la malla modular
disminuyó notablemente así como el esfuerzo
aparente que causaba su solución. Este efecto sin
embargo es dependiente de la geometría de la
malla, ya que al cambiar de una rectilínea a una
a base de curvas (un "cilindro modular") el
agotamiento por el esfuerzo volvió a presentarse,
lo que podría indicar que los diversos tipos
geométricos
reclaman
operaciones
de
visualización diferentes. Sin embargo, en el
fondo de todas estas operaciones parece haber
regularidades estructurales, ya que con el tiempo
se noto que se hacía una agilidad creciente para
la solución de las mallas, así como para elaborar
estrategias de juego cada vez más efectivas.
En el análisis de las introspecciones de
la estudiante durante el desarrollo del juego
pudimos enteramos de que la dificultad inicial
para entender la malla modular radica en el
hecho de que se le "ve" como un objeto de dos
dimensiones, conforme avanza el tiempo
empieza a "verse" como un espacio, como un
objeto real, es cuando se empieza a facilitar el
juego. Comentó como UD dato curioso el que
durante la elaboración de las primeras pruebas y
en el cambio de patrón geométrico sintió un
"calorcíllo u hormigueo en la parte posterior de
la cabeza". La creciente capacidad para elaborar
operaciones imaginarias de carácter espacial
bien pudiera estar relacionada con la
manipulación física de una realidad espacial,
ello corroboraría la suposición que ya hemos
observado mediante otros experimentos de que
esta capacidad se refuerza mediante el trabajo
.fmco directo sobre los medios de
representación; lo que implica además que con
el desarrollo de la capacidad imaginativa

espacial se fomenta el desarrollo de la capacidad
de representación naturalista por medio del
dibujo.
Días después de la experiencia le
pedimos a la estudiante que elaborara ella
misma unas mallas modulares para ponemos a
jugar en ellas. Los hizo con bastante facilidad y,
según lo que dijo, durante la elaboración de
éstas las pensó como objetos, y no como
"simples líneas en el papel". Su capacidad para
representarse los proyectos escolares ha
mejorado notablemente y ha aumentado el nivel
de complejidad espacial de los mismos.
La
planeación
de
didácticas
encaminadas a objetivos explícitos conectados
con las capacidades que necesitan desarrollar los
estudiantes es importante, ya que de este modo
podemos mejorar constantemente nuestras
maneras de abordar la enseñanza y el fondo de
las estructuras curriculares en nuestras
instituciones educativas. La integración del
juego a ello parece operar como un motivador
que además hace divertido el proceso de
educarse; tal vez en esto radique su efectividad,
pues hace emocionante el hecho de aprender.
Es menester integrar como un objetivo
central de la enseñanza de nuestra disciplina el
hecho de que necesitamos visualizar
espacialmente las ideas arquitectónicas, y que la
medida de nuestra efectividad como diseñadores
está en poder formamos una imagen de proyecto
con la sola vista de las condiciones del entorno
en que se construirá nuestra obra El desarrollo
de esta capacidad en los estudiantes deberá ser
nuestra investigación constante.
Notas.

Narváez, Adolfo. Síntesis y transformación de
la imagen en arquitectura, UANL. 1993. Pp.
105-117.
üWiebenson, Dora. Los tratados de Arquitectura
de Albertí a Ledoux. Hennan Blume, Madrid,
1988. P. 31.
~n Aprendiendo de las Vegas (Gustavo Gili,
Barcelona 1978) Venturi se refiere a esta
costumbre en la edificación como uno de los
vietos
de
la arquitectura
comercial
estadounidense, preocupada por mostrar una
cara maquillada independiente de la realidad
espacial del resto del edificio.

35

�cn1■L
Itzá en Iberia
Jorge Baldo
Reseña crítica del ensayo Arquitectura
prehispánica en Sevilla: el pabellón de México
para la exposición Iberoamericana de 1929 de
Louise Noelle y Evocación y recuperación de un
lenguaje. Motivos y elementos Mayas en la
arquitectura Mexicana contemporánea.
El tema de la identidad mexicana, a
partir de· la base de lo prehispánico es recurrente
en nuestra historia. No pocos han sido los
estudiosos y artistas que han caído bajo los
influjos de su fuerza cultural tan penetrante y
enigmática. En estos ensayos, ambos autores
exponen, bajo ópticas diferentes,
las
"recurrencia" de la búsqueda de identidad
nacional, a partir de los motivos plásticos de las
culturas ancestrales mesoamericanas, y en
especial la Maya.
En sus respectivas opiniones la cultura
Maya es el más logrado ejemplo de avances en el
campo de la ciencia, la astronomía, la agricultura
y por supuesto en el campo de las artes
"construida"; la pintura, la escultura y la
arquitectura. Noelle, por un lado, centra su
ensayo en una obra en particular y explora de
forma superficial las diferencias causales que
inducen a la realización de esta obra. Por otro
lado, Victoria es mas extensa en su búsqueda de
lo que de "mexican" ha intentado hacerse en el
campo de la arquitectura cuyo materialidad,
según debe entenderse, estaba íntimamente
ligada a las otras manifestaciones del arte antes
citadas. Ambos llegan durante su discurso a ver
en el pabellón mexicano en de la feria
iberoamericana en Sevilla en el año de 1929, uno
de los intentos más trascendentes en esta
búsqueda de nuestra identidad.
"...Hubieron de pasar tres siglos de
virreinato y las guerras de independencia para
que los pueblos americanos buscaran reanudar
una de. sus costumbres ancestrales en el campo
del art'". Estas son algunas de las primeras líneas
en el ensayo de Noelle, pero parecen ser las más
significativas. Desde la conquista hasta la
independencia, la cultura nativa fue sometida a
un intenso proceso de cambio cosmogónico.
Desde la ciencia práctica, o sea la técnica
rudimentaria, hasta las cuestiones del espíritu,
sufrieron una profunda transformación en su
forma y fondo para los habitantes nativos de estas
tierras de América. Fueron trescientos años de

intensa pérdida de la personalidad del individuo
y de los grupos que conformaba. Su identidad
pasó a ser "moldeada" de acuerdo a los preceptos
de la cultura dominante; la europea castellana.
En el arte las expresiones se limitaban a
la esfera de lo religioso y de lo hispánico, y las
manos que alguna vez labraron dioses mexicas,
comenzaron a moldear cruces, caras de ángeles,
capillas y altares, que constituían una forma de
"alejamiento" de las culturas americanas. Al paso
del tiempo, y con la consumación de la
independencia, nuestra cultura llegó a un punto
de bifurcación. Una derivación indicaba que era
prudente y recomendable el continuar con lo
"ibérico" como modelo de cultura, o que por otro
lado, se debía cortar con lo peninsular y gestar
una nueva "identificación" como nación, basados
en la gran experiencia de los pueblos
prehispánicos.
Ambos caminos fueron de una u otra
manera seguidos, ya que el mestizaje era por
naturaleza reconciliador de las culturas que
otrora fueron antagónicas. Pero no es hasta
finales del siglo XIX que comienza haber
muestra de una sed de explorar a los caminos
para el encuentro con esa identidad perdida que
ofrecían las culturas mesoamericanas. Los
exploradores como Von Humboldt, y sus
descubrimientos en tierras de América, y en
especial de México, mostraron al mundo y a los
mismos mexicanos que estas tierras enterradas en
el polvo de los siglos, hablaban sobre sociedades
cuyos logros eran envidiables, y equiparables o
hasta mayores, que los logrados por los pueblos
europeos de la misma época. De estos hallazgos
surge la idea de que los pueblos "bárbaros" que
habitaron antes de la conquista eran quizá, en
algunos aspectos, más evolucionados que los
europeos. Había por lo tanto una luz que podía
guiar al encuentro con el pasado.
Uno de los primeros registros que se
tiene sobre la ruptura de los patrones hispánicos
o coloniales en la arquitectura, lo constituyó el
pabellón de México para la Exposición Universal
de París, en 1889.
Este
edificio,
ya
demolido, habla de la necesidad existente en esta
nueva sociedad, de ser "reconocida" ante la
comunidad internacional, no como producto de
una colonización, sino como una región con un
pasado que posee continuidad. Y aunque existían
aún un buen número de mezcal culturales en su
composición y contenido, era claro que aún
dejaba abierta la posibilidad de exploraciones

36

CIIT■L
más profundas y atinadas, como sucede unas
cuantas décadas más tarde.
En el año de 1887, Francisco M.
Jiménez realiza su monumento a Cuauhtémoc en
donde se parecen sumar elementos extraíctos' de
Mitla, Tula, Uxmal y Palenque, y en 1888, se
ordena en la capital del país, la creación de un
par de esculturas conocidas como Indios Verdes
que representan a los señores aztecas Ahizotl e'
Izcoatl.
Por 1889, es el propio gobierno de
Yucatán quien construye en la ciudad de México
un arco de carácter Maya en honor al entonces
presidente de la república el oaxaqueño Porfirio
Díaz. Años más tarde es el mismo gobierno de
este estado quien le encomienda la creación de
otro arco para la ciudad de Mérida con motivo de
la visita de este mismo personaje.
Pero no es hasta después de la
revolución Mexicana que se vuelcan literalmente
los esfuerzos de intelectuales y artistas mexicanos
a la búsqueda de lo "nacional" en las bases de las
culturas mesoamericanas, y en especial la Maya y
la Azteca. En lo particular a la arquitectura, es
Manuel Amabilis Domínguez uno de los más
aventurados buscadores de integración de ese
pasado enterrado, con la modernidad cabalgante,
aunque entre éstos podemos contar también a
Angel Baccini y a Federico Mariscal.
Amabilis, nacido en Yucatán y con
estudios de Arquitectura de París, muestra en sus
primeras obras un apego estricto al estilo
"afrancesado" de la épocaü. No es de extrañarse
que estas "fuerzas culturales" salieron a brote en
su práctica inicial de arquitecto. Pero no es sino
hasta 1919, cuando Amabilis en compañía del Sr.
Gregory Webb, ingeniero, realizan lo que se
denomina como el primero de los edificios
neomayas de la época; el hospital Rendón. Poco
después, Amabilis continúa con el centro escolar
Felipe Carrillo, y la fachada de un templo
masónico, declaradamente neomayas.
Antes de enseñar en la escuela de arquitectura de
la Universidad, Amabilis realiza el proyecto del
Parque de las Américas y el edificio del Diario de
Yucatán. Después de estos trabajos y algunas
investigaciones que le llevan a realizar un par de
libros, Amabilis concursa para el proyecto del
pabellón Mexicano, y su partido resulta
agraciado, motivo por el cual abandona su
cátedra en la Universidad, tomando José
Villagrán García su lugar para impartir la
materia de teoría de la arquitectura.

El proyecto para el pabellón nace a raíz
de una invitación emitida por el gobierno español
para participar en la feria Iberoamericana, cuya
sede sería la ciudad de Sevilla en el año de 1929.
El concurso es organizado en nuestro país por la
Secretaría de Industria, Comercio y Trabajo con
un nutrido número de participantes. En sus bases
de concurso se solicita que el edificio en cuestión
presente un carácter nacionalista, por lo que la
mayoría de los concursantes presentan partidos
cuya finalidad es lograr esa identificación de la
obra con lo mexicano. Debido a lo con¡;urrido y
dificil que resulta este concurso, es necesario ir
reduciendo el número de participantes, por lo que
después de tres concursos y del retiro de algunos
competidores el proyecto premiado es el
denominado Itzá, cuya autor era Amabilis. Con
esto y como parte del premio, se designa a
Amabilis para hacerse cargo de la dirección de la
obra en la ciudad sede de la feria. La
construcción sería llevada a cabo por técnicos
españoles.
El partido de Amabilis puede describirse
como un edificio concéntrico-radial, ya que parte
de un núcleo central al cual convergen las
diferentes salas de exposiciones; dispuestas en
cuatro por planta en dos plantas sobre puestas.
Una de las razones de este, dice Amabilis, es que
la simetría diagonal se adaptaba mejor ala
"exhuberante naturaleza americana" mientras
que en la europea predomina lo horizontal y
vertical como acusaban los edificios antiguos.
Pero independientemente de la
organización espacial basada en el programa
arquitectónico descrito en el concurso, y del
manejo de las funciones del edificio, Amabilis
intentó sobre todo plasmar en las fachadas una
profusa decoración extraídas principalmente de
algunas ruinas mayas, en especial de Sayil. Dice
el autor que se tomaron en cuenta para las
fachadas, los elementos y ritmos propios de la
arquitectura y esculturas; su justificación va mas
allá al mencionar estos hombres, refiriéndose a
los mayas, utilizaron la sección áurea misma que
él aplicó profusamente en sus proyectos, y en
especial en el pabellón. Respecto a las fachadas
Amabilis describe
"Tienen la decoración en relieve, sobre
fondo de color rojo, de acuerdo con las
construcciones toltecas¡¡;; y si no se emplearon
mas colores, a pesar de que los toltecas los
utilizaron profusamente, fue con objeto de
modernizar nuestro arte y evitar un fuerte

37

�CIIT■L

HIT■L
contraste con las demás construcciones de
Sevilla"iv.
Aunque podía pensarse que en este
edificio solo existían motivos ancestrales en su
decoración, existen otros vitrales y bajorelieves
que muestran motivos mas bien de corte colonial
mestizo. Tal es el tema del Charro y la China
que aparecen en ·algunos murales y el Jarabe
Tapatío y Xochimilco, representados en vitrales.
Noelle atinadamente comenta: "¿Quién podía o
debía dudar del espíritu nacionalista que lo
animaba?"v
Amabilis no concluye en el Pabellón, su
indagación sobre el tema Maya y su
representación en la· arquitectura mexicana.
Existen dos obras mas; una es un salón de fiestas
y la otra una casa en la calle de Mérida. en la Cd.
de México, de las cuales no existen muchos
registros, pero que según narraciones hechas por
Xavier Moyssen, confirmaban el buen partido
que Amabilis solía sacar de los temas mayas.
Existen otros autores, como Angel
Baccini, que toma para si la exploración de
nuestras manifestaciones artísticas prehispánicas,
y su aplicación en edificios contemporáneos. Se
trata de la Casa del Pueblo, obra construida en el
año de 1926, en la Ciudad de Mérida. Edo. de
Yucatan.
En la época de los treintas, cuando
animaba por todos los ámbitos de la creación una
actitud nacionalista, Federico Mariscal concluye
el Palacio de Bellas Artes, obra del italiano
Adamo Boari, y de paso incluye un gran numero
de motivos mayas en la decoración del vestíbulo
principal. Destacan entre estos, los mascarones
de Chaac.
Pedro Ramírez Vazquez, en su obra del
Museo Nacional de Antropologia e Historia,
retoma también el deseo de incluir elementos que
hablen de la arquitectura prehispánica. Destacan
dos motivos utilizados por el; la celosía, cuyo
modulo en forma de cruz inclinada. es muy
recurrente en edificios de la cultura Maya, y que
Ramírez Vazquez utiliza como "parasol" entre el
exterior e interior de algunas salas. Otro motivo
lo constituye el tratamiento que se da a las
texturas de los muros, cuya parte inferior es mas
o menos lisa y libre de ornamentos, y la parte
superior, conforma un complejo tejido
ornamental basado en la cruz inclinada. Esta
practica pertenece -al estilo Chenes, desarrollado
en la parte central del territorio Maya, en las
áreas que hoy conocemos como Chiapas y
Guatemala.

El nacionalismo
porfiriato.

dentro

del

Nuria Castillo Moreira.
En la ponencia que Fausto Ramírez
expone dentro del IX Coloquio de arte, Vertientes
nacionalistas en el modernismo, el autor nos
lleva a través de un recorrido por libros y
artículos, para con ello explicarnos, cómo la
arquitectura en la época Porfiriana tenía una
fuerte tendencia nacionalista, y para ello hace uso
de la cronologia en cuanto a fechas de
nacimiento de los autores tanto de obras
arquitectónicas como pictóricas, e incluso en
algunos de los casos menciona novelistas, para
conseguir en nosotros una visión de este arte, que
aún dentro de un período tachado de cosmopolita,
reinaba en un sector de artistas.
El divide en cuatro grupos a los
arquitectos que interviníeron en las diferentes
expresiones artísticas de la época; Agrupando a
los nacidos entre los años 1830 y 1844, con su
influencia muy marcada en el pasado,
llamándolos ''p/eni-nazarenistas" debido a la
educación estética de la escuela de los nazarenos,
que era admirada por sus maestros Pelegrin
Clave y Manuel Vilar.
Algunos de estos
arquitectos representarían un papel importante en
la ejecución de los proyectos oficiales de finales
del siglo XIX.
Después está la generación de los
nacidos entre 1845 y 1859, a los que nombra
"epi-nazarenistas" y los califica como una
generación "gris" a la que prácticamente no hace
mención, señalando de los más prometedores y
que desaparecieron prematuramente, el escultor
Gabriel Guerra quien muere prematuramente y el
pintor Rodrigo Gutiérrez quien enloqueció, y que
por la escasa participación de este grupo en el
gobierno de Porfirio no representa un grupo
importante en su ponencia.
La siguiente generación está conformada
por los modernistas o azules nacidos entre 1860 y
1874, quienes pasaron por la academia entre
1880-1890, y verían el nacionalismo durante la
consolidación del régimen Porfirista y
posteriormente la derivación hacia el
cosmopolitismo de los años posteriores, y en base
a estos arquitectos es que obtiene sus mayores
conclusiones con respecto al tema que maneja; Y
termina con la generación de los arquitectos que
clasifica como "roja" o "revoluciona/ria"
formado por los nacidos entre 1875 y 1890 y que

38

harían su aparición en 1906, mismos que pasaron
por la Escuela Nacional de Bellas Artes en el
cambio de siglo, aún con maestros como Velasco
pero ya con los cambios en la enseñanza
implantados por Antonio Rivas Mercado.
La generación en la que más ha de
enfocarse y que resulta la base de su ponencia es
la modernista, quienes todavía les tocó participar
en la atmósfera positiva que se respiraba desde
las generaciones anteriores, pero ya con el
desarrollo de la red de comunicaciones que les
tocó vivir, tenían una nueva visión, gracias a la
apertura internacional del país y la facilidad de
tener libros y revistas extranjeras y estar al día.
Con ello nace otra necesidad, la de
internacionalizar su propia producción. Existía
de parte del gobierno porfirista un gran interés
por crear para México una imagen de avance y
progreso, mismo que sería traducido en un
lenguaje eclecticista característico de la época, y
calificado tanto por otros autores como por el
mismo Fausto en su escrito como el aspecto más
pobre de la época a la que hace mención. A
partir de este punto el autor comienza a subir por
las filas de los exponentes modernistas. A su
juicio ellos crearían las obras necesarias para
poder dar un valor nacionalista al Porfiriato y no
solo cosmopolita como habitualmente se
pretende; Aún con la mirada al exterior, se
buscaba también hacia adentro.
Una de las preocupaciones del régimen
Porfirista era el unificar el país con un gobierno
centralizador, para lo cual hizo uso de algunos
movimientos económicos, políticos, educativos y
culturales, exaltando los valores nacionales,
puntualizando dentro de la educación la gran
importancia de la evolución del país hacia el
régimen de paz y progreso, difundido esto en
carácter de versión oficial, a lo que ejerció gran
influencia el pensamiento positivo y para lo que
era de gran importancia las tres etapas por las
que debía de haber pasado el estado según este
pensamiento: la "teológica" reconocida como el
periodo colonial, la "metafísica" que era el de la
reforma y el "industrial" _o la etapa positiva del
porfiriato, cristalizando así la idea de un enlace
de los procesos históricos que incluso en la
actualidad se sigue manejando, sustituyendo el
porfirismo con la revolución.
Para el proceso de conformar una
unidad en la historia de la nación había que
revalorar la historia de las antiguas civilizaciones
precolombinas, esta tendencia no se inicia en
estos años, sino que es un proceso que venía

evolucionando desde el siglo X.VIII y viaja por la
época independiente del país, quedando con esto
a un lado el supuesto desinterés de Don Porfirio
por lo prehispánico, el autor hace mención
incluso de la convocatoria para la construcción
del monumento a Cuauhtemoc que se realizó el
mismo año en que subiera al poder,
concediéndoles todo el apoyo requerido.
Después de la presidencia de González,
cuando Porfirio se reelige y comienza su régimen
personalista en el que con fines políticos apoyara
el fomento de lo prehispánico, como lo muestra
el rescate de monumentos así como el apoyo que
diera a la realización de exploraciones
arqueológicas. Teniendo también el interés por
explotar los atractivos turísticos de los sitios
monumentales precolombinos.
Dentro del modernismo se incorporaron
los postulados de la estética simbolista en la que
se permitía superar la exclusividad de la
normativa clasicista, con lo que dentro del
porfiriato se toma conciencia del valor
representativo que tenían para la imagen
nacional las formas prehispánicas.
De tal
manera que incluso en la expos1c1on
internacional de París en 1889, el pabellón
correspondiente a México estaba inspirado en el
arte precolombino; Entre 1884 y 1896, que
fueran los años de consolidación del gobierno
porfirista se produjeron una serie de obras con
temas prehispánicos, que fueron apoyados por el
reg¡men: La inauguración del Monumento a
Cuauhtemoc y el monumento a Juárez son
algunos ejemplos de esto.
Claro que existía un gran interés por
hacer gala de la estabilidad y el progreso del país
a lo que encuentra como mejor exponente la
morfología clasicista. Lo que nos muestra que el
Porfiriato navegó según conviniera a sus
intereses: por un lado, nacionalista, exaltando los
valores históricos y por otro cosmopolita y
moderno.
A fines del siglo XIX, el prehispánico se
plantea como solución al problema de la
arquitectura, a lo que seguiría la propuesta de la
arquitectura colonial como modelo y que
realmente sobrevendría a la gestión de Díaz; ya
que a diferencia del prehispánico y el
neoindigenismo, el neocolonialismo no tenía
muchos seguidores, sino que estos vendrían a ser
mas bien de la generación del Ateneo, y la
mayoría de las realizaciones dentro del porfiriato
eran debido a ampliaciones y remodelaciones de
edificios coloniales.
Aunque dentro de la

39

�CHT■L
Escuela Nacional de Bellas Artes, Federico
Mariscal desde entonces les inculcaba a sus
alumnos el valor de la arquitectura colonial e
incluso en los talleres les ponía a dibujar los
detalles de dicha arquitectura según menciona
Katzman en sus libros acerca de arquitectura
mexicana.
Un personaje importante dentro del
proceso de revalo~ión de la arquitectura sería
Tito Acevedo quien pertenecía al Ateneo de la
Juventud. En una conferencia llamada "El
porvenir de nuestra arquitectura", Acevedo
concebía. a la arquitectura como un arte
totalizado, capaz de hacer de la ciudad un
organismo representante que muestre los
caracteres de la raza, Y esta creación -según este
pensador- no la logra el arquitecto, sino el
pueblo que habrá de habitarla. No considera
apta la arquitectura prehispánica como
inspiración de una arquitectura propia, a nosotros
dependería iniciarla Años más tarde en otras
conferencias su actitud ante la arquitectura del
pasado habría cambiado y ahora hacía mención
de esta como las raíces del pueblo mexicano en
cuyo cultivo debíamos de esmerarnos. Ramírez
señala estas conferencias realizadas por Acevedo
ya que repercutió importantemente en algunos
artistas como Saturnino Herrán, quien estaba
vinculado con la generación del Ateneo de la
Juventud.

.

.

i

· ~ -:,:v ,; . ;·· -~··

prestigiosa, difundiendo todo lo que exaltara

nuestro pasado indígena, pero realmente, sin
poner verdadera atención a la situación real del
indio contemporáneo, quienes gracias al
"darwinismo social" que propiciara el
pensamiento positivo, se vieron excluidos, no
teniendo cabida dentro de la evolución biológica,
moral y social, en la que los más aptos. indicarían
a los demás la ruta del progreso; Por esto existe
la ideología de dominación cultural como
justificación de la explotación según concluye Ida
Rodríguez en un ensayo acerca de la figura del
indio en la pintura del siglo XIX.
Para cuando se acercaba el fin del
régimen se percibe un cambio de actitud hacia el
tema que maneja en su ponencia Fausto Ramírez.
Con Antonio Rivas Mercado como director de la
Escuela Nacional de Bellas Artes, se daría gran
importancia a la historia e incluso Antonio
Fabrés como director de pintura se mostraba muy
atraído por la pintura de historia la que se
convirtió en pintura de "género" retrospectivo,
sin ser esto lo más significativo del cambio, ya
que acercándose 1906 algunos escritores
producen textos con un giro expresivo muy
marcado de lo que se avecinaba.
'1
Ya en algunos escritos como el que
hiciera Federico Gamboa en su novela en que
ataca directamente a la educación positivista, y el
vacío espiritual que deja como resultado, en la
que describe a su personaje al final en bancarrota
moral, sin fé, sin ideales, con un asunto
pendiente sobre sí : el de ser absorbido por las
naciones más poderosas, con lo que deja entrever
el sentimiento de frustración de los años
posteriores al régimen.
Lo después vendría sería la inspiración
en la historia, y con ella expresar el "alma
nacional" para lo que no fué importante la
promoción que Porfirio hubiera dado a esto, sino
a la preocupación que ya se daba en los
modernistas y que vendría a relevar la generación
"roja" ó revolucionaria.

Banco Nacional de Crédito Ejidal Martínez de la
Torre Veracruz, 1943.
En la época de Díaz debido al interés de
fortalecer los vínculos amistosos con las
potencias extranjeras, nace el trasfondo
ideológico del nacio~ismo porfirista, así como
el propósito de configurar una imagen patria

40

HIT■L
Iconologia de la catedral de
zacatecas.
Cecilia Williams Santos.
El XLIV Congreso internacional de
americanismo celebrado en la ciudad de
Manchester, Inglaterra, estuvo dedicado a
problemas
iconológicos
del
arte
hispanoamericano. Esta reseña en particular
pertenece a una parte de dicho congreso titulado
Iconología y
sociedad,
arte
colonial
hispanoamericano. Dentro de la reunión Federico
Secosse expuso sus estudios en tomo a la catedral
de Zacatecas. Las memorias en las que aparece
este trabajo fueron publicadas por el Instituto de
Investigaciones Estéticas de la UNAM en 1987.
Entendemos como iconología, a la
explicación de las imágenes antiguas, símbolos y
figuras simbólicas y es, el análisis iconológico, el
principal tema de esta ponencia de Federico
Sescosse en donde la Catedral de Zacatecas es, en
este caso, el objeto de estudio.
El autor menciona aquí, que escogió esta
obra principalmente por ser la que reunía el más
importante número de elementos de interés para
ser estudiados por la iconología y divide esta
ponencia en 3 partes principales.
En la primera parte y a manera de
introducción, hace un recuento breve de los
aspectos generales de la historia de la Catedral de
Zacatecas.
La segunda parte la dedica al exterior y
su significado simbólico, especialmente de la
portada principal siguiendo las interpretaciones
de Francisco de la Maza
Y en la tercera parte, trata del análisis
iconológico de las claves que adornan las 4 naves
principales que componen el interior de la
Catedral: la nave del Santo Cristo, la nave de la
Virgen, la nave central y por último incluye
también la nave de el sotocoro.
Zacatecas fue una de las tantas ciudades
que, como por ejemplo Durango, fueron fundadas
siguiendo la trayectoria del "camino de la plata".
Tuvo una singular importancia en la
vida económica, política y social del país durante
tres siglos. Su influencia en el avance de la
civilización hacia el norte mexicano, junto con la
obra de los soldados y frailes, la enorme riqueu
de sus minas y la ventaja dada por su situación
geográfica, hicieron posible la integración de un
clima artístico favorable que produjo grandes
monumentos barrocos, en los cuales, se les dio

especial atención al significado simbólico de su
escultura ornamental que, unidos a la
arquitectura, dieron como resultado ejemplos
notables en la obra arquitectónica de la Nueva
España
Uno de estos ejemplos es la Catedral de
Zacatecas que es el objeto de estudio en cuestión.
Esta fue erigida sobre el terreno que ocuparon
sucesivamente tres iglesias parroquiales
anteriores, su construcción comenzó por los años
de 1733, su portada se terminó en 1745 y se dio
por concluida, para su dedicación litúrgica, el
año de 1752, aun cuando no estaba completa.
Sobre el exterior, el autor reconoce la
mano de varios artistas y alarifesvi que
intervinieron en el diseño y ejecución de las 3
portadas, la planta y las torres. Sin embargo,
parece ser que el artista de la portada principal lo
fue también de las claves labradas de las tres
naves que conforman el interior y de las que
hablaremos posterioremente. Cabe mencionar
que cada una de las tres portadas corresponde a
una nave, así, tenemos que la portada norte,
dedicada al Santo Cristo, perteneció a la segunda
parroquia y fue reaprovechada en la construcción
actual y, la portada sur -la de la Virgen-, puede
ser del mismo período o posterior que la portada
principal.
El autor cita aquí a Francisco de la
Maza para hablar sobre el contenido iconológico
de la portada principal, haciendo énfasis en su
significado eucaristico:
"Es de tres naves, tiene tres portadas;
tres cuerpos forman su fachada principal y tres
columnas enmarcan los nichos de sus trece
estatuas. El número sacro de la trinidad. , mi Sobre
la fachada principal nos dice: "... es a modo de
un gigantesco retablo de piedra de tres cuerpos y
un remate...", "... Las estatuas son trece, Cristo y
sus apóstoles. .. Arriba, perdido entre las
hojarascas del remate, un Padre Eterno
anacrónico, de tipo románico, su presencia, sin
embargo es necesaria tiene que presidir el
grandioso símbolo que se desarrolla a sus pies.
En efecto, esta obra única es un homenaje a la
Eucaristía...", "...los adornos vegetales de toda la
fachada son el cicanto estilizado, el trigo y la vi~
sobre todo la vid... ¿No es esto el vivo recuerdo
del vino sacramental?... Además las estatuas
forman, a pesar de su separación en el espacio, la
cena del Jueves Santo, única vez que Cristo
estuvo reunido con todos sus discípulos.'wiii

41

�/

CIIT■L
Estos símbolos pueden considerarse los
más importantes, los que nos dan la idea del
significado del conjunto de esta portada
;
Como ya dijimos, tres son las naves y las
claves son de dos clases, unas de mayor tamaño
para la nave central y el transepto, en número de
treinta y seis (sin contar las cuatro del sotocoro) y
a. los lados del . emblema iconográfico, se
encuentran angelillos o arcángeles con actitudes
muy
diversas:
desafiantes,
agresivos,
preocupados, llorosos, etc.
Se cuentan veintitrés claves de la nave
del Santo Cristo y todas tienen que ver con la
Pasión.
Primer tramo: 1. La linterna, que sirvió
para reconocer a Jesús en el Huerto, 2. La túnica
jugada a los dados por los soldados, 3. Las
monedas que Judas recibió por su traición, 4. La
copa de hiel o cáliz de amargura.
Segundo tramo: 5. La columna en donde
fue azotado, 6. El edicto de Pi/ato, 1. Los dados,
8. El azote de tres puntas.
En el tercer tramo: 9. La corona de
espinas, 10. La caña de burlas con la que fue
exhibido ante el populacho, 11. La escalera (ver
figura 1), 12. Plantas...¿?, no se sabe si son la del
huero de los olivos y si esto tiene relación con la
pasión de Cristo.

Figura l. Clave 11,. Escalera

Las siguientes ya se encuentran en el
crucero, cuarto tramo: 13. La la117.a, 14. El
guante de la bofetada, 15. El INRI, 16. La
esponja de la hiel, 17. Una corona de uvas, 18. el
trigrama IHS, 19. Una flor, 20. La cruz, 21 (ver
figura 2). El martillo y las tenaz.as, 22. Los clavos
y 23. la Santa Faz.

Figura 2. Clave 21, La Cruz
En la nave de la Virgen hay también
veintitrés claves, como en la del Santo Cristo, de
las cuales veintiuna son historiadas y están
dedicadas a la devoción de la Virgen Maria
Los motivos escogidos para ilustrar las
claves de esta nave mariana son los siguientes:
Primer tramo: l. Paloma, 2. Estrella, 3.
Cedro, 4. Rosa.
Segundo tramo: 5. Espejo, 6. Puerta, 1.
Luna, 8. Pozo.
Después en el tercer tramo se labraron:
9. Fuente, 10. Lirio del valle o Lirio entre
espinas, 11. Palma, 12. Sol, 13. Mitra.
El cuarto tramo, que· es el del crucero
tiene siete claves: 14. Torre, 15. Escarcela, 16.
Nardo, 11. Estrella, 18. Anagrama de María
Reina, 19. Una vara florida de lirios o nardos y la
última follaje.
En el quinto tramo, sobre el altar de la
virgen: 20. Pebetero, 21. Flor, 22. Torre y 23.
Escudo.
En la nave central empe:zando por el
coro, sobre el rosetón se pueden ver las siguientes
claves: l. Santo Tomás ~e Vil/anueva o San
Antonio, 2. a un lado, San Jerónimo con su león
y su Biblia y enfrente 3. otro obispo con mitra y
báculo reconocido como San Liborio, abogado
contra el mal de piedras, es decir, cálculos
renales y biliares, 4. hacia la nave, se distingue la
efigie de un obispo con los brazos en alto que
quizá se pudiera identificar como San Fructuoso
de Tarragona, quemado con los brazos en alto en
159D.C.

42

En el primer tramo, las claves 5,6 y 7,
son tres clérigos, uno con alba, otro con capa y el
tercero con capa, sotana, singulo y bonete, no han
sido identificados. 8. San Agustín, pisando un
hereje.
En el segundo tramo, aparece 9. San
Nicolás de Bari, luego, 10. un obispo, ¿San
Ambrosio?, 11. un diácono, 12. y un presbiterio
crucificados.
En el tercer tramo, 13. otro diácono en
la cruz y por ser tres los que se representan
martiriz.ados de este modo, se identifican como
14. San PabloMiki, 15. San Diego Quisa y 16.
San Juan Goto, mártires jesuitas del Japón,
puede ser que sean también San Fructuoso
Obispo y Santos Eulogio y Augurio quemados en
Tarragona bajo Galieno.
El cuarto tramo, el del transepto bajo la
cúpula, los cuatro evangelistas (17.,18.,19. y 20)
con sus respectivos atributos iconológicos.
En el último y quinto tramo, se ven 21.
un presbiterio con la mano i7.quierda levantada
en actitud de predicar, 22. un obispo con palma y
crucifijo que se reconoce como San Julián de
Cuenca, de quien se afirma que al morir salió de
su boca una paloma 23. Un personaje sentado,
con un libro en la mano al cual no se ha podido
reconocer y 24. sobre el muro del testero,
lógicamente, el Padre Eterno presidiendo toda la
iglesia
En el sotocoro, que es considerado
simbólicamente como el paso de la gentilidad al
cristianismo, o la entrada al seno de la iglesia y
en este caso, la simbología es perfecta y consta de
cuatro claves: l. Sobre la puerta de entrada
representa a San Cristobal llevando al nµio, de la
orilla del paganismo a la rivera de la fe"', 2. A la
derecha en la capilla del bautisterio representa a
San Juan Bautista arrodillado bajo una concha,
3. En frente, en la capilla der Sagrario representa
la Custodia con la eucaristía y la 4. Representa a
un Cristo Redentor.
Conclusiones
En este trabajo se han considerado
setenta y cuatro claves iconográficas y las
características simbólicas de la portada principal,
pasando por alto la lectura de las otras dos
portadas y las torres.
Al parecer, todavía quedan incógnitas
por resolver, sobre todo de algunos símbolos de la
nave mariana de los que todavía el autor no esta
muy seguro de su relación con la devoción a la
Virgen Maria

Sin embargo, es notable el trabajo tanto
del artista/escultor como del investigador, sobre
todo que el autor nos hace suponer que el artista
que diseñó y supervisó todo el trabajo - de la
portada principal y de las claves de las naves era de origen indio. "...En la nave de la Virgen,
en el tercer tramo, a la derecha de la clave
identificada como fuente sellada hay una
intrigante inscripción, casi borrada que a la letra
dice:
EN D 15 DE MAYO D 1740
SE... (ACABO).
MTO MARCOS DE LA
CRUZ JUEVE A LAS 10...
¿Quién fue ese Maestro Marcos de la
Cruz? ¿Fue un simple cantero o quizá el autor de
la portada principal y de las claves?... Sólo
podemos inferir, de su apellido, que era
probablemente indio o hijo de indio. »x
Si este fuera el caso, esta labor tendría
un nuevo valor artístico. Al saber interpretar una
religión "impuesta" - aunque ya hayan
transcurrido un par de siglos desde la conquista y llevar el simbolismo a esta expresión tan
notable, nos habla de una época en la que la
fusión de dos culturas altamente religiosas
expresa algo más que un arte común, expresa ese
esfue17.0 por comprender la simbología de una
religión para luego interpretarla Habla también
de un conocimiento .a fondo del tema y del
carácter del pueblo mexicano -indios y mestizos
en aquel tiempo- de su sensibilidad, de su
capacidad artística y artesanal.
Notas.
1492-1992. V Centenario. Arte e
Historia Instituto de Investigaciones Estéticas,
UNAM, 1993. p.95
.;; Cito textualmente a Katzman;_ Sus
primeras obras son de tendencia clásico
francesa..._idem p. 110
¡¡¡ N. del autor. Amabilis ·llama Tolteca a
la cultura encontrada en la península de Yucatán,
aunque por supuesto sabemos ahora que existe
una fuerte influencia de este grupo del altiplano
en esa zona, en realidad se trata de la cultura
maya
iv Idem. p.117
• Idem. p.117
~n alarife es, segun el diccionario el pequeño
Larousse, un arquitrecto o maestro de obras.
i

43

�CIIT■L
viilconología y sociedad arte colonial
hispanoamericano, XLIV Congrese&gt;Internacional
de Americanistas, UNAM, México 1987, pag.
194
viiildem, pag. 195
ix El que lleva del pagnismo a la fé es el niño
(Jesus) no San Cristóbal (un gigante) pero el que
vadea el río es San Cristóbal, lo cual no deja de
ser una inversión simbólica muy interesante.
xldem, pag. 201

44

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="269">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3198">
                  <text>Las Cuartillas de los Umbrales Pensantes </text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479132">
                  <text>Revista de la Maestría en Diseño Arquitectónico de la UANL. Publicada en los años noventa por la Facultad de Arquitectura. Contiene información referente a la arquitectura, investigación y difusión del diseño y estética.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363671">
              <text>Las Cuartillas de los Umbrales Pensantes</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363673">
              <text>1996</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363674">
              <text>Verano</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363675">
              <text>5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363676">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363693">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753332&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363672">
                <text>Las Cuartillas de los Umbrales Pensantes : Revista de la Maestría en Diseño Arquitectónico de la UANL, 1996, Verano 5</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363677">
                <text>Narváez Tijerina, Adolfo Benito, Promotor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363678">
                <text>Diseño</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="363679">
                <text>Estética</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="363680">
                <text>Arte</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="363681">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="363682">
                <text>Investigación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363683">
                <text>Revista de la Maestría en Diseño Arquitectónico de la UANL. Publicada en los años noventa por la Facultad de Arquitectura. Contiene información referente a la arquitectura, investigación y difusión del diseño y estética.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363684">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura, Maestría en Diseño Arquitectónico</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363685">
                <text>Fllores Salazar, Armando V. , Consejo Editorial y Redacción</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="363686">
                <text>Castillo Moreira, Nuria, Consejo Editorial y Redacción</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363687">
                <text>05/06/1996</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363688">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363689">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363690">
                <text>2015579</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363691">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363692">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363694">
                <text>San Nicolás de los Garza, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363695">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="363696">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="26793">
        <name>Antiguo Palacio Municipal de Monterrey</name>
      </tag>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="13744">
        <name>Catedral de Monterrey</name>
      </tag>
      <tag tagId="1099">
        <name>Catedral de Zacatecas</name>
      </tag>
      <tag tagId="26794">
        <name>Don Porfirio</name>
      </tag>
      <tag tagId="4773">
        <name>Espacio</name>
      </tag>
      <tag tagId="25801">
        <name>Medio ambiente</name>
      </tag>
      <tag tagId="26795">
        <name>Metodología del diseño</name>
      </tag>
      <tag tagId="26792">
        <name>Símbolo de identidad</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13662" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11729">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/275/13662/DVSS_VINCULACION_Y_SERVICIO_SOCIAL._2001._No._1._Junio._0002015604.ocr.pdf</src>
        <authentication>b3bbcb8e9e5fa51f118cef3bc3ed423e</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377557">
                    <text>Boletín informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social.

Número 1

junio 2001

Con el fin de dar a conocer a la comunidad universitaria las actividades que realiza
la Dirección de Vinculación y Servicio Social, en conjunto con facultades, dependencias de
la Universidad y de los sectores público, privado y social, nace este Boletín Informativo
DVSS, que será publicado mensualmente.
La Dirección de Vinculación y Servicio Social se ha planteado un ambicioso programa de
trabajo
para el presente año. Entre otros proyectos se están llevando a cabo los
siguientes: Revisión del Reglamento de Servicio Social, preparación del Foro y
Exposición Análisis del Servicio Social frente al Nuevo Milenio, e 1 25 y 26 de septiembre en la Biblioteca "Raúl Rangel Frías", en el que participarán todos los sectores
involucrados en esta actividad; la realización de un evento magno con la asistencia de
más de 300 empresas, al que hemos denominado Uní-Mundo Empresarial el 3 y 4 de
octubre del presente año. Para mayores informes, comunicarse con la Ing. Guadalupe
Ramírez al 8329-4000 ext. 5156.
Se elaboró el Manual, Curso de Inducción al Servicio Social, que a partir del próximo
semestre será obligatorio para todos los prestatarios. Por primera vez en la historia, se está
trabajando en la convocatoria del Premio de Excelencia en Servicio Social Universitario, como una motivación e incentivo para los miles de estudiantes que realizan actividades de Servicio Social, Coordinadores y dependencias receptoras.
En el área de Vinculación, se está apoyando al proyecto de creación y arranque del Centro
de Transferencia Tecnológica, uno de los diez programas básicos del Programa
Educación para la Vida, que plantea el Rector Dr. Luis J. Galán Wong, que hará posible
que el conocimiento, la investigación y los servicios que presta la UANL, puedan ser
transferidos con mayor calidad y eficiencia al sector productivo.
ACTIVIDADES DEL C.T.T.
Seminario: La Universidad y el desarrollo.
Organiza el Comité para la creación y arranque del Centro de Transferencia Tecnológica,
coordinado por el Dr. Rodolfo Quintero del IMP. Con la presencia de destacados ponentes
de renombre internacional como los doctores Francisco Bolívar Zapata (COLMEX),
Marcelo Losada Cassou (IMP) y Luis Herrera Estrella (CINVESTA V).
Inició el 9 de mayo y concluye el 31 de
octubre del presente, se lleva a cabo
cada miércoles de 12 a 13 hs; en la
Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel
Frías". En dicho evento participarán
figuras del mundo científico quienes
proporcionarán una visión actualizada
de México y su perspectiva hacia el
futuro. Si usted desea saber más de
estos eventos del CTT, comunicarse
con el coordinador de vinculación de
la DVSS Lic. Juan José Garza Mata, a
la extensión 5150.

Inauguración del Seminario Ing. José Antonio González Treviño, Dr. Rodolfo
Quintero Ramírez, el Rector Dr. Luis J.Galán Wong, Dr.Francisco Gonzalo
Bolívar Zapata y la Dra. Elizabetb Cárdenas Cerda.

�D!PL!)MADO: Estrategias para el Financiamiento de la Investigación y el Desarrollo
Científico y Tecnológico en el ámbito universitario. Organizado por el CTT. Inició el 9 de
mayo, concluye el 23 de octubre; se imparte los miércoles de 16 a 18 hs, en la Biblioteca Universitaria
"~aúl Rangel F~as". Su 01?jetivo es dar información sobre la gestión de proyectos de investigación cientific~ y l_as posibles opc1?~es alternas de financiamiento. Más de cien investigadores, maestros,
func1onanos y alumnos part1c1pan en este evento académico.

BRIGADAS
Jóvenes de Servicio Social brindan más de 5 mil servicios
de asistencia en el sur del estado. La DVSS en coordinación con el DIF Nuevo León que preside la Sra. Ángela
Stelzer de Canales y las distintas facultades de nuestra
universidad, ha realizado 4,777 servicios asistenciales
en siete municipios al sur del Estado. Las actividades incluyen labores de salud preventiva, médica y sanitaria. En Linares, por ejemplo, se otorgaron 369 asistencias, en Mier y
Noriega 978; Galeana 658; Parás 231; Dr. González 667;
Iturbide 490; Dr. Arroyo 1384. Sobre todo se atendieron a
personas en el área de Salud Pública y Nutrición, Medicina,
Arquitectura, y Trabajo Social, Comunicación, Derecho,
Psicología, Odontología, Organización Deportiva y la
Escuela Pablo Livas. Participaron 80 alumnos de Servicio
Social.

CONVENIOS
Vinculación UANL-Sector Productivo de Allende, N.L. El pasado 16 de mayo el Lic. Bernardo Flores
Asesor jurídico de la Asociación de Productores de Allende, N.L. y 25 re;ponsables de empresa~
P:oductoras de _los s~ctores: agrícola, ganadero, avícola y alimentos de aquel municipio se reumeron c_on la Lic. Ehsa Nayarro Cortés, ~irectora de Vinculación y Servicio Social de la UANL,
y coordmado~es 1e las ,u~1dades de Ge_st_1ón de Servicios de Vinculación y Tecnológicos de la
F~c~ltad de Ciencias Qmm1cas y de Med1cma, a fin de establecer un convenio de colaboración
bas1c~me_nte para br_mdar apoyo con prestatarios del servicio social de las facultades de
Vetermana y Zootecma, Agronomía y Derecho, con el objeto de fomentar el desarrollo del potencial económico de la región.
Por el sector p~oductivo asisti.~ron el Presidente ~ la Unión Agrícola Regional, Carlos de la Garza
Lo~ano, el Presidente de la Umon Ganadera Loca{Tosé _Luis Rodríguez, el Gerente de la Asociación de
Av1cultores Carlos Salazar, el representante de Sisfutrias Administrativos Contables Armando Herrera
Presid,ente de la Unión de, Porcicultore_s Jai~e Cav.a~os, e! Presidente de la Asociación de Apicultore~
Agustm Salazar y otros mas. Por la Umversidad, la ·L1c. Ehsa Navarro Cortés Directora de Vinculación
Y, Serv~ci? Soci~l; Ing._ Sergio F~mández Delgadil~1{fSponsable de Vinculació~ de la Facultad de Ingeniena Qmm1ca; Lic. Javier Gonzalez, Gestor de Vrnculación de la Facultad de Medicina y Lic. Juan José
Garza Mata, coordinador de Vinculación.
La Lic. Navarro comentó el interés del Rector Dr. Luis Galán Wong
de poner al al?anc~ de nuestra sociedad las capacidades y fortalezas
de nuestra Umversidad para que, a través de la interacción de las facultades y preparatorias técnicas, puedan brindar una solución inte-gral a los problemas que aquejan a nuestro Estado y País.
Por considerarlo del interés de los participantes, se les presentó el
programa de apoyos financieros que tiene el CONACYT, y a los
cuales ellos pueden acceder al realizar un convenio de colaboración
con la UANL.

EXPONEN TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN
PRESTATARIOS DE SERVICIO SOCIAL
EN LA FACULTAD DE BIOLOGÍA.
Como es costumbre cada año, la Facultad de Biología
realizó la semana cultural con la Exposición de
Trabajos de Investigación Científica en los que
destacan alumnos prestararios del Servicio Social. El
evento fue realizado por el Biol. Arturo Jiménez
Guzmán, Coordinador del departamento de Servicio
Social en la facultad y para su inauguración contó con
la presencia del Director Dr. José Santos García
Alvarado y la Lic. Elisa Navarro Cortés, Directora de
Vinculación y Servicio Social de la UANL. Los
~aestros alumnos se veían motivados porque en este
tipo de muestras, trabajando en equipo se logra que
el resultado esperado sea el éxito. Cada stand, atendido
por los mismos estudiantes quienes informaban a los visitantes del proceso de investigación, metodología
empleada, objetivos y resultados del proyecto. Las áreas
de mayor atención de los trabajos fueron: conservación
de alimentos, equilibrio ecológico y anticontaminantes,
entre otros temas.

PROGRAMA DESARROLLO INTEGRAL DE LA COMUNIDAD

Brigadas Médico-Asistenciales Febrero-Mayo 2001

Facultad \ Municipio
Lic. Elisa Navarro Cortés

1

Linares

Arquitectura

Miery
Noriega

190
8

Comunicación

Galeana

Parás

Dr. González

Iturbide

Dr. Arroyo

Total

2
12

23
42

10

225

82

278

70
218

20

160
141

250

9

20

122

134

Derecho yC.S.
:1

Filosofia y Letras
Medicina

167
28

105

Odontología

47
12
16

Organización deportiva

38

80

30

15

40

20

190

Pablo Livas
Sicología

54

58
40

57
36

66

66
9

47

67

39

46

129

367

235

120

218

206

37
499

415
207
1774

34
369

40
978

61
658

30
231

23
661

490

76
1384

4777

9

13

14

8

15

11

10

80

Medicina Vetennaria

I!¡

Al~mnos_de ~.ervicio Social durante la exposición de trabajos
de 10vestigac100 acompañados por el director de la Facultad, el
Coordinador de Servicio Social de la Facultad de Biología y la

¡

Salud Pública y
Nutrición
Trabaio Social
Total de Semcios

330

Brindados

Lic. Elisa Navarro.

Total de Alumnos

i_
---

2

66

573

296
16
413

---

-

3

�PROGRAMA: Vacaciones Productivas 2001.
Más de 16,000 niños en edades de 6 a 12 años recibirán cursos de capacitación durante el período
vacacional de verano. Del 16 de julio al 3 de agosto, la DVSS en coordinación con el DIF Nuevo León
llevará a cabo por cuarta ocasión el programa "Vacaciones Productivas" en las que 1,100 jóvenes de
servicio social y voluntarios impartirán cursos de manualidades, actividades deportivas, formativas
teatrales y artesanales. Orientado sobre todo a los niños de escuelas primarias del estado. Las facultade~
que participan son: Organización Deportiva, Filosofía, Salud Pública, Trabajo Social y Comunicación
entre otras. Informes en la coordinacion de Servicio Social de las facultades o a los teléfonos 8329-4000
exts. 5141 o 5146 con la Lic. Alda de Hoyos.
'

IMPULSO A LA CIBER-BOLSA DE TRABAJO DE LA DVSS.
A .través de la DVSS, la UANL firmó el lunes 11 de junio un convenio de colaboración con la
empresa "TUCHAMBA.COM", para respaldar la Ciber-Bolsa de Trabajo de la Universidad y así brindar
mayor oportunidad a los estudiantes, pasantes y egresados en la búsqueda de empleo desde el sitio
http://www.tuchamba.com/uanl. Signaron el convenio; el Rector, Dr. Luis J, Galán Wong, Lic. Elisa
Navarro Cortés, Directora de Vinculación y Servicio Social, Lic. Leopoldo Isla Albo, representante legal
y el Ing. Javier Ramírez Lares, Director de Sistemas de dicha empresa. Todos los interesados comunicarse con la Lic. Belinda Andrade Treviño, Coordinadora de la Ciber-Bolsa de Trabajo, al teléfono 8329-4000
ext. 5143, o acceder al sitio.
El rector Luis J. Galán Wong firmó el acuerdo con el director de la bolsa de trabajo electrónica Javier Ramírez Lares,
alianza que permitirá tener en línea los currículos de los
aproximadamente 1O mil universitarios que egresan
anualmente de la UANL. La vinculación facilitará el
registro gratuito de todos los estudiantes y egresados de
la mstitución pública, mismo que podrán ser consultados,
en una primera fase, por más de 100 empresas regiomontanas, de México y el extranjero.

REUNIÓN DE ACERCAMIENTO UANL-SECTOR ~ÚBLICO DE N.L._

.

El pasado martes 5 de Junio, se llevó a cabo una importante reuni~n en la ~mdad d~ Sem1,nan~s de! Centro
de Apoyo y Servicios Académicos (CASA). ~sistier~n el secretan~ de gobierno, Lic. Jose Luis C01~dreau,
23 alcaldes de la entidad, el Rector Dr. Luis J.Galan Wong y d1Tectores de Facultades. El motivo fue
informar sobre los programas de Educación para la Vida del sector salud a c~rgo de~~ Dra. Reb_e~a The~a
Martínez; Educación a Distancia, Lic. Manuel Sepúlveda Estuardo y Vznculaczon y Serviczo Social,
por su Directora la Lic. Elisa Navarro Cortés.

CALENDARIO DE ASIGNACIÓN DE SERVICIO SOCIAL. PERÍODO AGOSTO 2001-ENERO 2002
Para los alumnos de facultades y preparatorias técnicas sobre el calendario de fechas en que deben
acudir a las ventanillas de la Dirección de Vinculación y Servicio Social a solicitar su asignación de plaza Y
realizar el Servicio Social dentro del período agosto-enero, conforme lo marca el reglamento vigente.
Para mayores informes llamar al teléfono 8329 40 00, ext. 5141 o 5146, con la Ing. María Antonieta García,
Coordinadora de Asignación de Plazas.

UNl\'f,RSIDA'D Al J11Ó~ OMA 1&gt;1::

t:\'O U ;Ó~

DIROCCIÓN DE \'I CULACIÓ!'o Y~ F.R\'JC;IO SOCIAL
rt:CHAS Df.All10Rl7.AOÓN Y ASIGNAClÓN1&gt;E PLA/.A~

DE F.R\'ICIO SOCIAL

,eser-os enconuamosf~,..

toc~a~b2 .C~HJ

La Lic. Elisa Navarro Cortés fue invitada por el Arq. Héctor Benavides, conductor del
programa de televisión Cambios, quien junto con representantes de organismos como COPARMEX,
ITESM y la Secretaría del Trabajo del Gobierno del Estado, con el fin de exponer los problemas del
empleo profesional en Nuevo León, así como los programas que desarrolla cada institución. De ahí que la
importancia del convenio TU CHAMBA.COM, que establece la Universidad sea clave para el impulsar las
oportunidades de empleo en los profesionistas universitarios.

.... -

...,

.,

PERIODO: AGOS IO'0I - ~ T.RO'0l
AllTORl7.AOÓN DI:
ASIGNACIÓ"' DI:
f ACU LtAD

Momento de la firma del Convenio TU CHAMBA.COM. La Lic. Elisa Navarro, Directora de DVSS, el
Rector Dr. Luis Galán Wong y el Lic. Javier Ramíres Lares, representante legal de la empresa.

PROGRAMAS

ENFERMPRIA
ODONTOI.OOIA
Mf;olCJNA
I AGOST0 6
r¡;ROl: 1rECl\,;RA
AGOSTO !!
~ PUHLffi. Y Nt!I RtCIO'II
AC.OSTO 7
INO IE''-'NICA Y H .f CTRICA
AGOST0 7
Ml·O \'BTFRINARIA Y /00
AGOSTO II
PRFPA 11:'rt.:ICA PABl,O 1.1\ AS
AC".OSTO I
COS'I PUHUC-A Y ADMó~
AGOSTO 9
OROANll..ACJOSDEPORll\'A
AGOS'IO 9
PREPARA í ORIA TITÑ ICA MEDICA
AGOSTO 10
TRADAJO...SOCIAL
Ar.os ro 10
~-lLOSOFIA Y LL'TRAS
AC.OSTO 13
INGl:"NIERIA CIVIi .
AC.OSTO 13
AORONOMIA
AGOSTO IS
CIENCIAS f"ISICO-MATEMATIC.AS
AGOl,iO IS
ClliNCIAS DIOLOOJCAS
AGOST0 20
lmNOMIA
AGOSro 2n
C POLfl1CAS Y AOMóN Pt B
,,GOSIO 20
MUSICA
AGOST0 21
ARTT.S \ 'ISUAU·:S
AGOSTO 2I
WfF.S l:SCf..."'ICAS
PRI' PARATORIA ALVARO OBREC.Ol\ AOOSTO :U
AGOSTO 22
PRl'PARA I ORIA No 16
AGOST0 23
C COM\NIC.ACION
AOOSTO 2.3
Pf:RI CIJOYC SOCIAL ES
AOOS'lO 27
M.ÉDIU!l:ATO C B l
AGOS10 27
CIENCIAS OUl'dlCAS
ACiOSIO 27
t'PSK.'OLOOIA
AOOSIO 211
PREPARATORJANo 17
AGOS,O 211
PRE l'ARA íORIA No 4
ACiOSTO 21
CUNCIAS t'OR~:.."íAlg
AGOST0 21
CIENCIAS Dli I.A T IERRA
UTA:

4

.

CAMBIOS Y CA~CF.l,ACIO~F.SENTREGA DE NOMBRAMIENTO -

fSTt:DlA.IIIT l:S

Jlll 10 20
JIJUO 24
JUUO 27
AGOSro 13
AGOS'IO 13
AGOS í O 14
AGOSIO IS
AGOS íO IS
AGOSTO 16 Y 17
AC".OSTO20
AC'.OST020
AGOSTO2I
AGOST0 2I
ACiOSTO22
AGOSIO 2~

AG0ST0 23
AGOS IO 23
AC.OSTO 27
AGOSTO 27
AG0STO 27
AGOS'TO 27
AG0S1O 27
AGOSTO 28
AGOsro 211
AGOST0 29

AGOSlO 30Y31
Sf.PTIF.MBRE 3
4-EPTIEMBRE 3
stml:.,\mRE4
SEYTIEMBRE .S
SE.PTIEMBRJ:. 5
SEPTIEMBRE 5
ShP l lf,MBRE .S
AGOSTO 2.c \' SEPTlEMBltt; 10
Sf.PTIY.MBRE 17 AL 21

5

�FIRMA DEL CONVENIO SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS

Con el propósito de unir acciones y recursos para la difusión de los Derechos Humanos por medio de
estudiantes prestarios del Servicio Social, la Comisión Estatal de Derechos Humanos y la Universidad
Autónoma de Nuevo León suscribieron un convenio de colaboración. El acuerdo fue realizado el 20
de junio teniendo como testigos de calidad al Gobernador Femando Canales Clariond y el presidente
nacional del organismo, José Luis Soberanes Fernández. Lo firmaron la presidenta de la CEDH,
Ninfa Delia Domínguez&gt;el Rector Luis J. Galán Wong y tiene la finalidad de vincular los jóvenes
en servicio social de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y Colegio de Criminología con la
CEDH para convertirlos en multiplicadores de información y preparar a otros prestatarios de las
distintas facultades y escuelas. Una vez lograda la capacitación a los alumnos de la Facultad de
Derecho y Criminología, sobre los elementos básicos que deben de conocer, se conviertan en maestros
de otros voluntarios universitarios.
La presidenta de la CEDH, Ninfa Delia Domínguez, señaló que
el acuerdo obedece a la necesidad social de difundir los Derechos Humanos y garantizar el desarrollo integral. Para que la
población se entere de cuáles son sus derechos, cómo hacerlos
valer, cómo funcionan las comisiones y a que lugar debe de
acudir. Por su parte el Rector Galán Wong comentó que es
importante porque aporta conocimientos adicionales a los
jóvenes en materia de derechos humanos. Y con estas acciones,
la Universidad formará profesionistas que lleven integrado muy
claro lo que es la cultura de derechos humanos para que ésta
pueda ser difundida en la sociedad y pueda ser fomentada en
las áreas de trabajo de los 10 mil pasantes de la UANL que
ejercen Servicio Social.

(

I
Lic. Elisa Navarro Cortés, Directora de
Vinculación y Servicio Social de la
Universidad

Directorio
Lic. Fernando Canales Clariond, Gobernador del Estado y el Rector
de la UANL, Dr. Luis J. Galán Wong durante la firma del convenio
sobre Derechos Humanos

6

Dr. Luis J. Galán Wong
Rector
Ing. José Antonio González Treviño
Secretario General
Lic. Elisa Navarro Cortés
Directora de Vinculación y Servicio Social

Coordinación Editorial y Promoción Educativa de la Dirección.de Vinculación y Servicio Social.
El Boletín es formateado en Freehand y Word, 8, 12 y 14 puntos; fuentes: Aria! y Times NewRoman
Responsable Lic. Carlos Leal Velazco. Diseño y formato: Esmeralda Valle y Luis Robledo.
Imprenta Universitaria. Año 1, No. 1, 2001
Home page http://www. geoci ties. com/ serviciosocialuanl

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="275">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3204">
                  <text>DVSS Vinculación y Servicio Social</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479126">
                  <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377401">
              <text>DVSS: boletín de la Dirección de Vinculación y Servicio Social </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377403">
              <text>2001</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377404">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377405">
              <text> Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377406">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377407">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377423">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377402">
                <text>DVSS Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social, 2001, No 1, Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377408">
                <text>Navarro Cortés, Elisa, Directora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377409">
                <text>Servicio social</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377410">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377411">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377412">
                <text>Educación superior</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377413">
                <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377414">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Vinculación y Servicio Social</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377415">
                <text>Leal Velazco, Carlos, Responsable</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377416">
                <text>Valle, Esmeralda, Diseño</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377417">
                <text>01/06/2001</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377418">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377419">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377420">
                <text>2015604</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377421">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377422">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377424">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L., México]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377425">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377426">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="18581">
        <name>Brigadas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28519">
        <name>Centro de Transferencia Tecnológica</name>
      </tag>
      <tag tagId="28521">
        <name>Educación para la vida</name>
      </tag>
      <tag tagId="25853">
        <name>Servicio social</name>
      </tag>
      <tag tagId="7149">
        <name>Universidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="28520">
        <name>Vacaciones productivas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13663" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11730">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/275/13663/DVSS_VINCULACION_Y_SERVICIO_SOCIAL._2001._No._2._Sep-Oct._0002015605.ocr.pdf</src>
        <authentication>2d4561cdb150dae1499d2cbb061315a4</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377558">
                    <text>Número2

*

ucac1on
' I

~PORO LO VIDO

Servicio Social

* Vinculación
*

Bolsa de trabajo

* Programas
* Brigadas municipales
* Convenios

�DVSS

DVSS

1

2

.

....,

-... ._\rii&gt;

~~ ...'.~:-''.,(.

r;::~""'
i~ i.
• c.· -

.......,.

Torre de Rectoría cuatro décadas después

~

EDITORIAL
Al comenzar el tercer milenio se manifiestan dos posturas: una catastrofista cuyo
principal argumento consiste en que el hombre muestra incapacidad por sostener la
naturaleza que le rodea y al mundo creado por su inteligencia. Por otra parte, habemos
quienes pensamos que no puede existir mejor momento para desarrollar la creatividad
y fomentar la tolerancia, dado que estamos viviendo un proceso de intenso cambio
estructural.

Hoy más que nunca, la humanidad se siente vigorosa por la sangre joven que corre por las venas de la
tecnología, la investigación científica y las comunicaciones. Todo el pensamiento es sin duda de
renovación.
Nos encontramos globalizados con el mercado y la transferencia de ideas. La experiencia administrativa
de Japón mostró al mundo entero que vincular la investigación básica en las universidades generaba
nuevos productos de conocimiento.
En la década de los ochentas se reafirmó la integración mundial en bloques geográficamente compatibles,
lo que aportó nuevos elementos al concepto de universidad contemporánea y se hizo necesario un
replanteamiento de su función social.
Para adaptarse al momento, las universidades -como centros productores de conocimiento- se vieron
precisadas a hacer cambios y casi todas las instituciones se preocuparon por incrementar el valor del
servicio y por actualizar sus programas.

La Universidad de Nuevo León se fundó en 1933. En 1958 con el Lic. Raúl Rangel Frías como Rector se
construyó la ~iudad Universitaria. Y el 8 de septiembre de 1961 la Torre de Rectoría fue inaugurada por el
entonces presidente Adolfo López Mateos, ya como Universidad Autónoma de Nuevo León, y siendo gobernador
el mismo Rangel Frías.
Con los años se convirtió en el símbolo de progreso educativo para el Norte de México y alcanzó prestigio
internacional. A la fecha ha formado varios cientos de miles de profesionistas.
Bajo el rectorado del Dr. Luis J. Galán Wong, han sido remodeladas el Colegio Civil, el Centro Cultural, las
facultades de Ciencias de la Comunicación, Derecho, Artes Visuales, Medicina y la Capilla Alfonsina, entre
otras.
Ahora la Torre de Rectoría luce una fachada nueva, juvenil y transparente, acorde con la arquitectura moderna.
Para ello, se emplearon materiales como el vidrio, acero, aluminio y ha vuelto el espejo de agua que originalmente
estaba en su explanada. Armoniza con el entorno industrial que le rodea, sin descuidar aspectos ecológicos y
para aquellos que requieren de accesos especiales se han construido rampas.
El_ 19 de septiembre del 2001 fue reinagurada en una ceremonia a la que asistió el presidente de México,
Vicente Fox Quezada, el Gobernador del Estado, Femando Canales Clariond, el Secretario de Educación
Pública, Reyes Tamez, y Secretario de Salud, Julio Frenk. La Torre de Rectoría es corazón y orgullo
universitario.

La meta permanente de la Universidad Autónoma de Nuevo León es ser la mejor universidad pública
de México y formar los mejores técnicos medios y profesionales competitivos en el escenario mundial.
La Dirección de Vinculación y Servicio Social trabaja en ese sentido. Promovemos la destreza, creatividad
y competitividad del joven alumno vinculándole con la sociedad o empresa donde se empleará. En
calidad de servicio social, como práctica profesional u orientando cibeméticamente el acceso de su
currículo por Tu Chamba.com.
Sabemos que falta mucho por hacer. Nuestro compromiso es el proyecto Educación para la Vida y
Visión 2006 de esta universidad, porque estamos convencidos de que es la mejor propuesta que podemos
ofrecer a México.

E.N.C.
Directorio

Dr. Luis J. Galán Wong
Rector
lng. José Antonio González Treviño
Secretario General
Lic. Elisa Navarro Cortés
Directora de Vinculación y Servicio Social

DVSS Boletín de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. No. 2, Sep.- Oct. 2001.
Elaboración: Coordinación Editorial. Responsable: Lic. Carlos Leal Velazco. Diseño: Luis Robledo.
Colaboradores: Karina Dueñas y Wendy García.
Correo: cgleal@yahoo.com
Tel: 8329-4007

Nueva fachada de la Torre de Rectoría de la UANL

Reunión del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial

El IMPI y la Propiedad Intelectual
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial y la Dirección de Vinculación y Servicio Social, junto con la
Secretaría Académica, organizaron una reunión durante la cual el IMPI hizo la presentación de los requisitos
para apoyar a los jóvenes cuyos proyectos están dentro del programa Emprendedores. El objetivo del curso
fue conocer los trámites de patentes para diseño industriales.
Los jóvenes emprenderdores podrán registrar sus propuestas, y si requieren de impulso y desarrollo especial
se le brindará asesoría personal.

�DVSS

DVSS

3

Nueva credencial universitaria
Los estudiantes de la UANL ya cuentan con la nueva
credencial inteligente, cédula de iden~fi~ació~ personal
para trámites académicos y admm~strativos ,q1:1e,
además, podrá activarse como tarJeta de debito
BANORTE.

Curso Calidad en el Servicio

Calidad en el Servicio
Curso para el personal de la DVSS
La Dirección de Vinculación y Servicio Social tiene
la firme convicción de que su personal es el que hace
la diferencia. Por ello ha implementado un programa
de desarrollo que tiene un doble objetivo: por un lado
brindar servicios de calidad, y por el otro, lograr la
satisfacción del usuario al involucrar y comprometer
a cada uno de los integrantes que la componen.
Para iniciar dicho programa se impartió _e~ cur~o:
Calidad en el Servicio, a todo el personal administrativo
que labora en esta Dirección.
Los objetivos fueron:

La máxima casa de estudios inició el 18 de julio la
expedición de los documentos e~ectrónicos que
acreditarán a los alumnos de bachillerato, carreras
técnicas, licenciaturas y posgrado.
La credencial tiene cuatro funciones. Con ella, los
estudiantes podrán realizar vía Internet pagos de cuo~
escolares revisar sus calificaciones, conocer su horario
de clase; y también hacer consultas de cambios y
adeudos.
Se elaboraron un total de 107 mil 594 credenciales,
de las cuales, 37,525 corresponden a alum?os de
primer ingreso y 71,069 para estudiantes de remgreso
(preparatorias y facultades).
El proceso arrancó el pasado miércoles con la entrega
de este documento a cinco jóvenes de primer it}greso
de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Alvaro
Obregón que obtuvieron el puntaje más alt? en su
examen de selección en la sala de usos múltiples de
la Biblioteca "Raúl Rangel Frías". La primer credencial
fue otorgada al alumno Pedro Daniel Urbina Coronado.

Tomar conciencia de la importancia que
representa para la Dirección de Vinculación y
Servicio Social el alumno, el empleado y
proporcionar un valor agregado a los servicios que
brindamos.
*

* Identificar aspectos que permitan mejorar la

calidad en el servicio al público.
* Elaborar un plan de acción y reforzar _l~s
lineamientos específicos y orientarlos a un servicio
de alta calidad.
El impacto del curso se evaluó mediante la ap_licación
de dos encuestas de opinión entre los usuanos: una
antes y otra después. La instructora fue 1~ socióloga
María Luisa Martínez Sánchez, Coordmadora de
Planeación y Desarrollo de la DVSS, quien además
es catedrática de la Facultad de Filosofia y Letras y
asesora de efectividad organizacional en empresas.

¡_:~t·...,, t"'•'.:2'' ·~ Jl'TI,.))

tuch~rt1b2 .e~~

...

..

4

lBuscas Empleo y deseas
registrar tu curriculum vitae?

Tradicionalmente el proceso de registro de currículums se hacía por medí? de una solici~d i~!ema con foto
y curriculum vitae y se depositaba en la oficina de la DVSS, para ser enviado a la coordinac1on de la Bolsa
de Trabajo.
Ahora, con el convenio tuchamba.com se han actualizado tanto el procedimiento de reclutamiento como el
de selección por medio de una base digitalizada.
Las empresas que demandan nuevos profesionales son exigentes y competitivas, de ahí que la UA~ esté
modernizando sus procesos. Es parte de la vinculación, contribuir, enlazar y ser gestor en la generación de
empleo de los jóvenes universitarios para quien~s la Universidad está desarrollando una formación integral,que
incuya el idioma ingles y programas computac10nales. .
.
El procedimiento que deben seguir los alumnos para registrarse en la Bolsa de TrabaJo de la UANL, es el
siguiente:

* Entrar a la opción

en donde dice ''TU CURRICULUM". Si no te has registrado, hazlo en donde se indica. Escribe
tus datos personales, escolares, experiencia laboral, expectativas, e información adicional que se te pide. A! llegar
al campo de "Nombre de usuario" y "contrasefia", elegir cualquier nombre y contrasefia de la A-Z y los numeros
del 0-9 (password), que solo tú conoces.

*

Después de ingresar tu CurricuJum Vitae y haber dado de alta, tu nombre y contrasefia, le das "click" e~ donde
dice "Aceptar"... y regresas a la página principal (http://www.tuchamba.com/uanl). Entra de nuevo donde dice "TU
CURRICULUM", y de nuevo pones tu nombre y contrasefia.

Accesar de esta manera te servirá para:
- Saber cuantas veces ha sido visto tu currículum por las empresas interesadas
- Actualizar e imprimir tu curriculum cuantas veces los requieras.
- Revisar en detalle las vacantes y solicitar la que te interese
-Tu Currículum Vitae será conocido de inmediato por las empresas que están en línea.

ROIL¡¡)O

!SOLANO
LUll .t.LaERTO
l)U~~

l'ILLIS&lt;,l'li,
0211.t

Información de Bolsa de Trabajo
Total de registros de la Bolsa de Trabajo del 11 de junio a
octubre de 2001
Universitarios
Vacantes/empresas

La nueva credencial

1,465
1,285

Total de visitas a la página de la Bolsa de Trabajo
antes del 13 de agosto: 1000 visitantes diario~ •. al reanu_da_rse
las clases, después del 18 de agosto: 2000 v1s1tantes dianas.

...._....,.______

·· -

____ ..,.. ___ ...

..

...

...

~~~:... ;:.:..~~

www.tuchamba.com/uanl

�DVSS

DVSS

5

6

"El Servicio Social es una actividad que surge como
una alternativa solidaria para los grupos más desprotegidos
y un desarrollo sustentable de la vida comunitaria, ofrece

Foro de Analisis y Pers_pectiva del Servici_o S_o~ial
"El Servicio Social Frente al Nuevo M1len10

en primer instancia un aprendizaje que va más allá de las
aulas y vincula al alumnos con la realidad y que constituye
}

1

la invaluable experiencia que fortalece a nuestros estudiantes
como individuos; y multiplica sus posibilidades como futuros

Los sectores empresariales, sociales y universitarios se
reunieron los días 25 y 26 de septiembre para analizar y plantear las
nuevas estrategias del Servicio Social en los próximos años.
A través de charlas y mesas de trabajo, se llevó a cabo el foro
"El Servicio Social frente al nuevo milenio", en el que representantes
de distintas instituciones públicas y privadas, así como prestatarios
universitarios, intercambiaron ideas sobre esta labor, en el auditorio

) J

profesionistas", dijo Navarro Cortés.
Uno de los programas importantes del Servicio Social
en la Universidad, agregó la funcionaria, es el Desarrollo
Integral de la Comunidad, programa permanente que se lleva
a cabo cada fin de semana en brigadas multidisciplinarias
con estudiantes de distintas dependencias, en comunidades
del sur del estado.

de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías".
La inauguración del foro estuvo a cargo de la
"Es un foro de análisis que tiene como objetivo crear un
espacio para el intercambio de ideas, queremos saber cómo estamos
siendo vistos hacia el exterior, la Universidad a través del Servicio
Social, que es una función sustantiva para cumplir sus fines,

secretaria académica de la UANL, Elizabeth Cárdenas Cerda,
en representación del Rector Dr. Luis Galán Wong quien
habló de la importancia del Servicio Social como parte de
la formación del universitario.

tiene más de 60 años de asignar estas actividades y tiene
una presencia muy importante en la comunidad", señaló Elisa
Navarro Cortés.
La directora de Vinculación y Servicio Social de la
UANL expreso "Hacia el nuevo milenio queremos que el
Servicio Social sea una actividad de calidad y excelencia y que
tenga un buen impacto dentro de la comunidad"

"Las actividades que se desarrollen deberán promover
la vinculación con el sector social a través de grupos de
trabajos multidisciplinarios e interinstitucionales que, además
de proporcionar un servicio, a nuestros estudiantes les brinde
la oportunidad de coadyuvar en el mejoramiento de las
condiciones de vidas de la comunidad", expresó la
representante del rector al inicio del evento.

Además existe el programa de Prácticas Profesionales con el
que se benefician hasta tres mil universitarios quienes aplican sus
conocimientos en distintas empresas del Estado.

Todas estas actividades -puntualizó- permiten el
contacto de los universitarios con la comunidad y su
problemática, lo cual fortalece tanto la formacion integral
como la autoestima de los prestadores de Servicio Social,
favoreciando su futura incorporación a la sociedad como un
profesionista consciente del entorno y responsable de la

Diseño: Elvia Margarita Briceño Gallardo
Alumna de la Facultad de Comunicación

aplicación de sus conocimentos.

Paoelistas de los sectores público
y privado. Asistencia en el Auditorio
de la Biblioteca Magna durante el Foro
(Foto: Héctor Olmedo Saucedo)

�DVSS

7

DVSS

8

ducación

JPORO LO VIDO

4.- Formación integral
Lograr que la universidad sea también reconocida por
la calidad de los eventos artísticos, culturales,
deportivos y de Servicio Social. Incrementar la
capacitación de la comunidad universitaria y la
comunidad regiomontana en eventos culturales.

Sesiona el Consejo Asesor del Sector Productivo de la DVSS
Se reunió el Consejo Asesor del sectror Productivo
(CASP) de la DVSS-UANL. En calidad de presidente
del mismo, el Rector de la Universidad, Dr. Luis J.
Galán Wong hizo la presentación y dió la bienyenida
a tres nuevos miembros del organismo: la Sra. Angela
Stelzer de Canales, Presidenta del Sistema Estatal DIF,
el Lic. José Martínez González, Secretario de Educación
en el Estado y el C.P. Carlos Zambrano Plant, Secretario
de Desarrollo Económico de Nuevo León.
Asimismo, el Rector hizo entrega del acta que acredita
al CASP como Asociación Civil, lo que le permitirá
realizar mejor su labor de apoyo, gestión y asesoría
para las actividades de vinculación de la Universidad.
Durante la reunión, la Lic. Elisa Navarro Cortés,
Directora de Vinculación y Servicio Social, y Secretaria
Técnica del Consejo presentó la propuesta de
actividades a desarrollar por el CASP por lo que resta
del 2001.
Tres programas que serán apoyados en primera
instancia:
-Programa de Talentos Universitarios,
-Clínicas Empresariales de Clase Mundial y
-Multitalleres Tecnológicos para el área de educación
técnica.
El Rector propuso además la realización de un programa
de Formación de asesores para Microempresas, en
coordinación con la SEP y la ANUIES, para brindar
apoyo a la pequeña y mediana empresa.

5.- Agentes de cambio
Participar de una manera proactiva en los asuntos de
la comunidad en los que la Universidad pueda aportar
conocimiento. Crear una conciencia entre los alumnos
del rol que desempeñan como agentes de cambio para
generar esquemas de vida más humanos y prósperos.

Propuesta de Programa de Trabajo para el
Consejo Asesor durante el 2002
* Asesorar al Rector en los retos que enfrenta
la Universidad Autónoma de Nuevo León al vincularse
con el sector empresarial.
* Organizar reuniones bimestrales con la Dirección
de Vinculación y Servicio Social a fin de darle
seguimiento a las acciones propuestas.
* Diseñar un documento que contenga políticas y
estrategias para mejorar el proceso de vinculación
entre la UANL y el sector productivo.
* Diseñar mecanismos que permitan evaluar el impacto
de los proyectos de vinculación con el sector productivo.
* Realizar un plan para la gestión y utilización de
alternativas de financiamiento para desarrollar proyectos
de vinculación con el sector productivo.

* Desarrollar un plan para determinar las demandas
del sector productivo y las capacidades de la UANL
que permita concertar negociaciones.
* Realizar un plan anual,de actividades para impulsar
proyectos de vinculación, en las áreas de educación
continua, investigación y desarrollo tecnológico, así
como la prestación de servicios.

6.- Centro de Transferencia de Tecnología
Divulgar el conocimiento científico de la UANL,
promover el intercambio y la colaboración
interinstitucional para enriquecer investigaciones y
aprovechar el conocimiento.

Diez programas básicos
1.- Innovación académica
Explorar los avances mundiales en todos los aspectos
que pueden ser incorporados a las actividades relativas
a los cursos y otras actividades que impacten en la
formación de los alumnos.

2.- Carreras del futuro
Buscar las áreas que demanden la creación de nuevas
carreras, que egresen profesionales, los cuales van a
cubrir las necesidades generadas por el desarrollo
tecnológico a nivel mundial, nacional y regional.
Fomentar la investigación hacia áreas sociales y
económicas que demanden mayor atención en la
región.
3.- Multihabilidades
Asegurar que todos los alumnos logren un nivel
aceptable de habilidades que complementen su
formación académica para lograr un nivel competitivo
y una formación integral.

7.- Reingeniería administrativa
Lograr la simplificación de los principales procesos
administrativos de la UANL para asegurar el logro de
los resultados.
8.- Clase mundial
Asegurar las acciones conducentes a que la UANL en
su conjunto logre un nivel uniforme y aceptable de
calidad, así como lograr la certificación por parte de
diversos organismos.
9. - Internacionalización
Intercambio de alumnos y maestros con otras
universidades del mundo. Coordinación y actualización
de convenios.
10.-Relaciones institucionales
Ma11;tener contacto permanente con empleadores,
particularmente con grupos locales y regionales.
Participar conjuntamente con otras universidades en
programas académicos y proyectos de investigación.

�DVSS

9

DVSS

10

III COLOQUIO INTERNACIONAL SOBRE
SERVICIO SOCIAL COMUNITARIO

Todo lo que necesitas
saber sobre el Servicio Social
La OVSS acaba de publicar el manual Curso de lnducci6n al Servicio Social. Por
primera ocasión los coordinadores de las facultades y escuelas con~i:iln con ~na
herramienta indispensable de información sobre el Serv1c10 Social.

DVSS informa
Convocatoria al Premio de Excelencia en Servicio
Social universitario
Por primera vez en la Universidad, la DVSS ha
propuesto otorgar un premio para motivar a los _más
del2 mil estudiantes que cada semestre realizan
actividades de Servicio Social, en los 2,500 programas
de diversos sectores.

Vacaciones Productivas 2001
A través de la DVSS y el DIF Nuevo León, por
cuarta ocasión la Universidad llevó a cabo este
programa del 16 al 29 de agosto, en el que particip~on
más de 931 instructores de 22 facultades y siete
preparatorias técnicas. M_ás de 1,100 jóven~s de
Servicio Social en calidad de voluntarios y
previamente capacitados, visitaron las comunidades
suburbanas de Monterrey, ahí impartieron cursos de
manualidades actividades deportivas, formativas,
teatrales, artí;ticas y artesanales. Se beneficiaron
aproximadamente 16,500 niños en 109 escuelas
primarias del Estado.

En representación de la Universidad Autónoma de Nuevo León, la Directora de
Vinculación y Servicio Social, Elisa Navarro Cortés, presentó la ponencia" El Servicio Social
de Calidad en México", en la cual prepone un Servicio Social curricular como estrategia de
efectividad, para que esta actividad se valore y no se perciba como una carga extra y fuera del
contexto universitario.

Centro de Transferencia de Tecnología
En el área de Vinculación seguimos trabajando en el
comité de creación y arranque de este importante
Centro que permitirá el registro de patentes, establecer
convenios productivos, apoyo a proy~~tos de
investigación científica y ofertar los serv1c1~s que
brinda la Universidad. Por ejemplo el convenio que
firmó el Dr. Luis Galán Wong con el CTI de Kansas,
E.U. en materia de medicamento, farmacia, y
productos químicos, el cual traerá bene~cio~,en
diversas ramas para nuestra Inst1tuc1on.

Además de plantear las búsqueda de la pertinencia entre profesiones y mercados laborales;
entre los planes y programas de estudio y las demandas del entorno y entre el perfil del estudiante
y las actividades que realiza en su Servicio Social, la Lic. Navarro puntualizó la necesidad de
una evaluación permanente, con metas claras e indicadores de eficiencia en todos los procesos
relacionados con la prestación de este servicio; hasta el aseguramiento y medición del impacto
que dichos programas tienen en la comunidad, incluyendo la evaluación del desempeño de los
prestadores, porque la calidad en el Servicio Social tiene que ver con actividades que efectivamente
benefician a los destinatarios en la solución de sus problemas; tiene que ver con el valor agregado
en la prestación del servicio y con el cambio favorable de las condiciones de los destinatarios
gracias a la intervención de los conocimientos y habilidades de los prestadores.

¿Tienes alguna Duda?
Marca UNITEL

815233 77

Las Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES),
la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), la Secretaría de Educación Pública (SEP), y la
Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) organizaron este evento, con el objetivo de
realizar una evaluación del Servicio Social como factor estratégico de transformación de las
instituciones de educación superior.

Esta propuesta figuró entre las principales conclusiones consensadas por los participantes
al Coloquio, representantes de universidades nacionales e internacionales.
El Rector Luis J. Galán Wong con prestadores de Sen ic10 Social,
instructores en "Vacaciones Productivas".

�AV. MANUELL.BARRAGÁN

-~

~

&lt;"L

t

1-

:~

~

~

~
~

~
o,

. )&gt;

y

.....
AV. ALFONSO REYES

-~~l◊JJ
~

Fotograf□a

y Oiseo o: Jefatu:a Editorial OVSS· Lic. Carlos G. Leal y Luís Robledo
Planos: Maggi YOOez, Rolando E.Guo e Acttd□m,ce dt1/ Eatud/8nlt1 Univer$ít8110, Monterrey· Patria Cultural. 2000

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="275">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3204">
                  <text>DVSS Vinculación y Servicio Social</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479126">
                  <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377427">
              <text>DVSS: boletín de la Dirección de Vinculación y Servicio Social </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377429">
              <text>2001</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377430">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377431">
              <text> Septiembre-Octubre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377432">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377433">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377449">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377428">
                <text>DVSS Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social, 2001, No 2, Septiembre-Octubre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377434">
                <text>Navarro Cortés, Elisa, Directora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377435">
                <text>Servicio social</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377436">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377437">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377438">
                <text>Educación superior</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377439">
                <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377440">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Vinculación y Servicio Social</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377441">
                <text>Leal Velazco, Carlos, Responsable</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377442">
                <text>Valle, Esmeralda, Diseño</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377443">
                <text>01/09/2001</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377444">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377445">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377446">
                <text>2015605</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377447">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377448">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377450">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L., México]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377451">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377452">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28526">
        <name>Carreras del futuro</name>
      </tag>
      <tag tagId="28524">
        <name>Formación integral</name>
      </tag>
      <tag tagId="28522">
        <name>Innovación académica</name>
      </tag>
      <tag tagId="28525">
        <name>Internacionalización</name>
      </tag>
      <tag tagId="28523">
        <name>Multihabilidades</name>
      </tag>
      <tag tagId="28527">
        <name>Relaciones institucionales</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13664" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11731">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/275/13664/DVSS_VINCULACION_Y_SERVICIO_SOCIAL._2002._No._4._Mayo-Junio._0002015607.ocr.pdf</src>
        <authentication>43abc8612a17aa3b47d2bce7f878c678</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377559">
                    <text>�S

EDITORIAL
Lic. Elisa Navarro Cortés

El servicio social tiene una gran tradición y prestigio en
nuestra Universidad. Justamente el 2003 cumplirá 70
años y es notorio observar la activa participación de
las mujeres en la solución de los problemas de la
comunidad y el desarrollo de prácticas dirigidas a servir
a los demás.
Los primeros antecedentes de actividades de desarrollo
comunitario se ubican en 1933, cuando la Escuela
Femenil "Pablo Uvas" comenzó a realizar prácticas de
servicio social encaminadas a mejorar el nivel de vida
de nuestra población. Ese mismo año se formó el
Comité Organizador de la Universidad destacando
nuevamente figuras femeninas como las profesoras
María de la Luz González y Ana María Delgado. Cabe
mencionar que el lema Universidad Baluarte de la Raza,
Atalaya del Espíritu se debe también a la propuesta de
una dama: la señorita Elodia Villarreal.
En 1936, un universitario brillante, el Dr. Eduardo Aguirre
Pequeño, sugirió al Consejo Universitario que las
actividades de servicio social formaran parte de la
currícula académica y que fueran requisito para la
titulación. Tres años más tarde, en 1939, la señorita
María de los Angeles Moyeda y 16 estudiantes de la
Facultad de Medicina formaron la primera brigada de
Servicio Social.
Lo anterior despertó gran entusiasmo y hacia los años
cuarenta se iniciaron los "Sábados Comunitarios" a los
que asistían voluntariamente a las colonias marginadas
de la mancha urbana de Monterrey muchas estudiantes
de enfermería, odontología y medicina. Por 1952, a
insistencia de alumnas y maestras, se creó el Instituto
de Trabajo Social ubicado en las calles Matamoros y
Garibaldi, a cargo de María del Refugio Salazar. En
ese entonces, de los 286 maestros que había en la
Universidad, 96 eran mujeres.

Fue hasta 1984 cuando el Reglamento de Servicio
Social sufre la primer modificación con la finalidad de
organizar y sistematizar todos los procesos, planteando
entre otros aspectos, el registro formal de los Programas
en el Departamento Central, sujetándose a la asignación
de plazas conforme al ciclo escolar autorizado por el
H. Consejo Universitario. Lo anterior propició una mayor
organización y control, así como ampliar la cobertura
de asignación de recursos a todos los sectores del
Estado.
Debido al crecimiento y complejidad de esta actividad,
la incorporación de todas las Facultades y Escuelas
Técnicas de la Universidad y la gran demanda de
prestadores, en 1997 el Departamento fue elevado a
Dirección de Vinculación y Servicio Social, que a la
fecha coordina la asignación de casi 15,000 estudiantes
a más de 5,000 programas de desarrollo a nivel federal,
estatal, municipal, en las áreas rural y urbana de nuestro
Estado y en los sectores público, privado, social y
universitario.
Es importante señalar que en la actualidad, del global
de prestadores, el 48.2% son mujeres y que ha ido
fortaleciéndose nuestra participación social, así como
el concepto filosófico esencial del servicio social creado
con la finalidad de apoyar prioritariamente a la población
más det;protegida y devolver a la comunidad con
acciones directas la formación superior que hemos
tenido el privilegio de recibir en la Universidad.
El servicio social se ha convertido en un instrumento
importante en la formación integral de nuestros
estudiantes y su práctica coadyuva al perfil profesional
de excelencia que el programa Educación para la
Vida, propuesto por nuestro Rector, el Dr. Luis J. Galán
Wong, busca para nuestros egresados.

fori

Vinculación Productiva
FONDO

INAUGURACION DEl en

FORO DE VINCULACION

El Consejo Universitario aprobó la iniciativa del Rector
Dr. Luis J. Galán Wong, que dio paso a la creación
del Centro de Transferencia de Tecnología (CTT). La
nueva dependencia de la UANL es coordinada por el
Dr. Rodolfo Quintero. El CTT además de brindar
consultorías a empresas, será el primer Centro de
Trámites de Patentes en una universidad pública. Otra
función será atraer recursos adicionales para impulsar
la investigación de desarrollo y brindar programas de
asesoría, gestoría, asistencia, seguimiento y evaluación
de los servicios con potencial comercial que produce
la UANL. El CTT será el interlocutor entre la empresa
y la academia.

La unidad de vinculación de la Universidad de Guanajuato organizó junto con 19 instituciones de educación
superior pertenecientes a la ANUIES, el Foro de
Vinculación Región Centro Occidente, cuyo objetivo es
contar con un documento rector que pueda ser utilizado
como guía para el diseño de un modelo de Vincu lación
Institucional.

Al inaugurar el Rector las oficinas de esta nueva
dependencia el pasado 24 de abril, anunció la creación
de 15 institutos de investigación. Asimismo, explicó
que el Programa Educación para la Vida consiste en
los conceptos medulares: aprender, conocer, ser Y
servir. "Necesitamos salir a la sociedad, hablar con
las empresas, grupos sociales y marginados, ofrecer
un servicio universitario", señaló.
La Dirección de Vinculación y Servicio Social, hizo la
presentación en CD Rom del Cátalogo de Productos
y Servicios de la UANL.

Dr. Luis J. Galán Wong

U.~IVERSlTAil{)

A este foro que se llevó a cabo del 18 al 19 de abril
asistieron funcionarios de Vinculación y Servicio Social.

VI REUNION DEl CONSUO ASESOR DEl SECTOR
PRODUCTIVO lCASPJ
El 29 de abril en la Biblioteca "Raúl Rangel Frías" se
efectuó esta importante sesión de trabajo presidida por
el Rector Dr. Luis J. Galán Wong y los miembros del
CASP. Participaron los licenciados Edgardo Reyes
Salcido, Gregorio Treviño Lozano. El C.P. Carlos
Zambrano Plant, Secretario de Fomento Económico
del gobierno de N.L., presentó: Estrategias de Promoción
para el Desarrollo Económico del Estado. El Rector
Galán Wong, expuso: Areas prioritarias de desarrollo
de la UANL.
La coordinación de la reunión corrió a cargo de la Lic.
Elisa Navarro Cortés, directora de Vinculación y Servicio
Social.

Rector de la UANL

lng. José Antonio González Treviño

CONGRESO DE VINCULACION

Lic. Elisa Navarro Cortés

Seis años después, se crearon las brigadas multidisciplinarias conocidas como "Misiones Universitarias".

La Universidad de Puebla y la Agencia Española de
Cooperación Internacional, organizaron del 5 al 7 de
junio, el VI Curso de Vinculación Universidad-Empresa.
Este evento tiene importancia internacional. En esta
ocasión el tema central fue : La gestión del
conocimiento en las organizaciones del siglo XXI.

El movimiento de estudiantes en la realización de
actividades de servicio a la comunidad creció y en los
años 70 se presentó la propuesta de reglamentar el
servicio social en nuestra Máxima Casa de Estudios.
El Consejo Universitario aprobó el Reglamento el 14
de junio de 1974, quedando constituido el Departamento
de Servicio Social, encargado de ejercer la normatividad
institucional de dicha actividad.

La DVSS fue invitada por el Dr. Ventura Rodríguez
Lugo, director del Centro Universitario de Vinculación
de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Por nuestra institución asistieron la Lic. Elisa Navarro
Cortés y el Lic. Juan José Garza Mata, Coordinador
de Vinculación, logrando importantes acuerdos.

Secretario General

Directora de Vinculación y Servicio Social

DVSS. Boletín N°4 de la Dirección de Vinculación y Servicio Social.
Jefatura de Difusión e Imagen: Lic. Carlos Leal Velazco.
Diseño y formato: Joel Garza Tovar y José Adán Eguía Bautista.
Correo: cgleal@yahoo.com. Tel. 8329--4007. Ext. 5145. n raje 1500
ejemplares. Imprenta de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.

Carátula del CD ROM dirigido a empresas e
industrias en que se ofertan los servicios y
productos que se generan en la Universidad.

�3

BOL5A
Pf
T~ABAVO
www.tuchamba.com/uanl

Información de junio de 2001 a marzo de 2002
VACANTES PUBLICADAS

CURRÍCULUMS FÍSICOS
CURRÍCULUMS REGISTRADOS EN LA PÁGINAS
UNIVERSITARIOS CONTRATADOS
VISITASA www.tu._; amba.CC&gt;n 1uanl
VISITAS A "VACANTES'
VISITAS AL DETALLE VACANTES"
VISITAS DIARIAS A LA PÁGINA

TOTAL DE ALUMNOS REGISTRADOS

609
3550
220
2.500
5.811
10.428

Primera Semana de Ca tura de Currículums
Del 11 al 15 de marzo del presente la Coordinación de
la Bolsa de Trabajo de la DVSS convocó simultáneamente, en las tres áreas académicas (Mederos,
Unidad Medica y Cd. Universitaria), a la presentación
de currículums en los módulos que instalamos bajo el
lema de Proyecta tu Futuro Laboral. Se inscribieron
2100 universitarios y la página recibió 679 currículums.

Programa Congruencia CEMEX/UANL
A la fecha se han registrado 11 universitarios que tienen
capacidades físicas diferenciadas. Uno de ellos ya fue
colocado y esperamos que, en el transcurso del verano,
se abran más plazas de trabajo.

CIBERBOlSA DE TRABAJO UANl
Después .de ingresar a www.tuchamba.com/uanl,
selecciona el vínculo TU CURRÍCULUM, llena los datos
que se te piden. Donde dice nombre del usuario, anota
tu número de matrícula y tu contraseña. Al final oprime
ACEPTAR. Con ese procedimiento podrás imprimir,
actualizar, consultar y solicitar las diferentes vacantes
que tenemos en la Ciberbolsa.

Invierte tu tiempo libre de u-a tronero productil,{l_
Si quieres fXlS(rte 1.n15 \OCOCiones irolvidables
participa como instructor en el prograrra.

.

,.

404

3550

Es muy importante el contacto entre el reclutador y el
solicitante pues es ahí donde se llegan a conocer

La Bolsa de Trabajo de la DVSS participó en esta Feria
de búsqueda de empleo que organizó FACPYA del 25
al 26 de abril. Durante el evento se hizo entrega de
1500 trípticos de información para orientar a los alumnos
que van a buscar trabajo.

Desarrolla Actividades
en todo Nuevo León

2987

rTips para una buena entrevista de trabajo

Quinta Feria Laboral

Servicio Social Comunitario

aspectos necesarios para decidir una contratación.

Para hacer tu currículum
Debe ser corto y preciso, con correcta ortografía, orden
cronológico de información, separar adecuadamente
estudios, experiencia laboral y actividades extracurriculares. Procura un buen formato.

Para buscar empleo
Realiza un listado de las compañías o industrias
específicas en donde tu experiencia sea de interés.
Selecciona las industrias en expansión y no seas tímido
durante la entrevista.

◄ ·

s

►

Mayores Informes: Dirección de Vinculación y Servicio Social
Tel. 8329-4007
Ala sur, Torre de Rectoría

vacaciones Productivas
En su quinta anualidad el programa que realiza el ~I_F
Nuevo León con el apoyo de los prestadores de Serv1c10
Social alcanza una cobertura muy amplia que incluye
40 mu~icipios en comunidades marginadas del Esta~o,
en donde se atenderán 25,000 niños entre 6 y 12 anos
de edad.
El 22 de abril inició el reclutamiento de voluntarios Y el
29 los cursos de sensibilización en las tres áreas
académicas: Mederos, Área Médica y Cd. Universitaria.
Se han inscrito 1286 alumnos de todas las facultades
y escuelas preparatorias técnicas.

currículum, saber a qué se dedica la empresa y preparar
algunas preguntas para el reclutador (dónde trabajarás,
quién será tu jefe, cuál será tu horario, cuándo
empezarás, etc). Asiste puntual, formalmente vestido
y muéstrate seguro de ti mismo.

Ocupación
Hasta ahora han encontrado trabajo 130 nuevos
profesionales en las áreas de ingeniería electrónica,
químicos, contadores públicos, administradores de
empresas y comunicólogos, entre otros.

El programa inicia el 15 de Julio y te_
rmina el 2 de agosto
y se llevará a cabo en las 1nstalac1ones de escuelas Y
centros DIF municipales.
Este año los temas serán: higiene, ecología, primeros
auxilios, juguemos con la ciencia, derechos Y deber~s
de los niños, deportes, canto, baile, teatro, artesania
y aprendiendo a hac~r. Este último, dentro del programa
Educación para la Vida.
Hay niños que hace 5 años recibieron este be~eficio,
ahora a la edad de 15, afirman que lo aprend1~0 les
servió para encontrar su vocación, ser autosufic1entes
y mejorar su calidad de vida.
Con estas actividades el estudiante voluntario_se pone
en contacto con personas de mayores necesidades Y
asume su responsabilidad social.

Debes: conocer los puntos fuertes y débiles de tu

licenciados en ciencias computacionales, soporte técnico,

Autoridades de la Universidad y del E~t~do
visitaron las sedes para observar las act1v1dades
de los niños.

Ángela Stelzer de Canal.es,
.
Presidenta del DIF Nuevo L_e.on , ~o~e
Martínez, Sec r etario de Educac!on Publ1_ca en
el Estado y el Rector Dr. Luis J. Gal~n
Wong, en el acto de entrega_ de constancias de
Vacaciones Productivas del 2001.

�5

,

•

'

"

Servicio Social
Estadística

-

1_

- ..
1 ' \-,

. '\

.

CALENDARIZACIÓN DEL PROGRAMA DesarrollÓftntegral
" ~---

febrero -iUliO 2002

,_ ·..

FECHA

MUNICIPIO

COMUNIDAD SEDE

POB. ATENDIDA

26-Ene-02

ARAMBERRI

DOLORES Y PALMITO

97

02-Feb-02

MINA

CABECERA MUNICIPAL

900

09-Feb-02

GRAL. TERÁN

CAMARILLO

240

16-Feb-02

MIER Y NORIEGA

LA PRESITA

280

23-Feb-02

PARÁS

CABECERA MUNICIPAL

800

02-Mar-02

LI NARES

SAN FRANCISCO TENAMAXTLE

300

09-Mar-02

DR. ARROYO

JESÚS MARÍA DEL SALTO

225

16-Mar-02

DR. GONZÁLEZ

CABECERA MUNICIPAL

1000

23-Mar-02

GALEANA

EL MILAGRO

284

13-Abr-02

ARAMBERRI

SAN JOAQUÍN DE SOTO

272

20-Abr-02

GALEANA

NAVIDAD

335

27-Abr-02

DR.ARROYO

MESA DEL TRAIDOR

382

04-May-02

GALEANA

POTRERO PRIETO

PROGRAMAS REGISTRADOS
ALUMNOS SOLICITADOS YASIGNADOS

PROGRAMAS REGISTRADOS

Durante el período febrero-julio del 2002, la Dirección de
Vinculación y Servicio Social registró un total de 2529
programas, de los cuales 739 (29.22%) corresponden al
sector público (municipal, estatal y federal); 924 (36.54%)al
sector privado y 866 (34.24%) al sector universitario.
11% Estatal

Total de Programas Registrados: 2529

CLASIFICACIÓN DE PROGRAMAS
De los programas registrados 228 (9%) son de investigación;
148 (6%) de desarrollo tecnológico; 150 (6%) de docencia;
207 (8%) de capacitación para en trabajo, 88 (3%) de
educación continua; 376 (15%) de administración, 298
(1 2%) proyectos productivos, 271 (11%) son programas de
asistencia; 369 (15%) no entran a ninguna de las anteriores
clas ificaciones y 394 (16%) no fueron clasificados.

385

11-May-02

DR. ARROYO

SANTA ANA

238

18-May-02

MIER Y NORIEGA

LA CARDONA

749

25-May-02

DR. ARROYO

PUERTO DOLORES

366

01-Jun-02

GALEANA

LOS LLANITOS Y LA MESA

122

08-Jun-02

ARAMBERRI

SANDIA

804

16-Jun-02

DR.ARROYO

SANTA RITA

446

289

4% Municipal

■ INVESTIGACIÓN

■ DESARROLLO TECNOLÓGICO

o DOCENCIA

o CAPACITACION PARA EL TRABAJO

■ EDUCACIÓN CONTINUA

e ADMINISTRACIÓN

■ PROYECTOS

o PROGRAMAS DE ASISTENCIA

PRODUCTIVOS

■ OTROS

GLOBAl POR SECTOR
12000

En cuanto a la solicitud de estudiantes por sector, la
distribución fue la siguiente: el sector público solicitó
11,380 (58.70%); el privado 1550 (7.99%) y el universitario
6,458 (33.31%), dando un total de 19,388 estudiantes.

10000
8000
6000

4000
2000

o
Público y Social

Privado

■ Soliatados

Total de alumnos solici!ados: 19388
Total de alumnos asignados: 5663

■ Asignados

GLOBAl POR ARUS
8319

9000

La asignación de estudiantes a programas se realizó
conforme a lo establecido en el Reglamento de Servicio
Social y las cifras son las siguientes: 2325 (41 .06%)
estudiantes al sector público; 717 (12.66%) al sector
privado y 2621 (46.28%) al sector universitario; para
totalizar en este período 5,663 estudiantes.

l

8000
7000
6000
5000
4000

3000
2000
1000

o
8'omédica

Humanidades y
Ciencias Sociales

Artes

Total de alumnos solicitados: 19388
Total de alumnos asignados: 5663

lngeruerias y Preparatonas
CienciaS Exactas Té&lt;:Ncas

■ Solicitados
■ Asignados

�7

8

UANl premia la
celenc·aen el
}

Visión
Lograr que el servicio social en el año 2006 sea una
estrategia educativa en su más amplio sentido y
una práctica integral comprometida con la sociedad,
para disminuir las desigualdades sociales
y propiciar mayores oportunidades
para un desarrollo individual y comunitario.

)

El lng. Edmundo Guajardo Garza ,
Subsecretario de Evaluación y Educación
Superior, representante del Gobernador,
Lic. Fernando Canales Clariond expresó
en su mensaje:
"El Servicio Social es una oportunidad
de lograr un poco más de experiencia.
El servicio social se está redireccionando
de una mejor manera. Ahora se busca
que el estudiante tenga verdaderas
experiencias que agreguen valor a su
formación, por lo tanto hay que seguir
pugnando por la excelencia del servicio
social."

En esta primera edición del Premio, los estudiantes recibieron un trofeo
de cristal, que recogieron acompañados de sus directores de facultad
y de sus coordinadores de servicio social. También se otorgó un
reconocimiento a las dependencias receptoras.

Por primera ocasión, el pasado 12 de junio, la Universidad
Autónoma de Nuevo León reconoció a los alumnos que
se destacaron al prestar su servicio social en diferentes
dependencias de los sectores público y privado en una
emotiva ceremonia que se llevó a cabo en el auditorio
de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías", donde
se premió la Excelencia en el Cumplimiento del
Servicio Social, de los estudiantes que realizaron su
servicio social en el semestre agosto 2001 enero 2002.
El lng. Edmundo Guajardo Garza, Subsecretario de
Evaluación y Educación Superior, representante del
Gobernador, Lic. Fernando Canales Clariond y la
Dra. Elizabeth Cárdenas Cerda, en representación
del Dr. Luis J. Galán Wong se encontraban en el
Presidium como invitados de honor.
La Lic. Elisa Navarro Cortés, directora de Vinculación
y Servicio Social de la Máxima Casa de Estudios, dirigió
un mensaje donde dijo que "el cumplimiento del servicio
social debe ser una motivación para que todos los
estudiantes de la Universidad participen con mayor
entusiasmo en sus tareas asignadas durante el servicio
que prestan a la comunidad y que aprovechen
verdaderamente la oportunidad de poner en práctica
todo aquello que aprendieron dentro de las aulas.

La Dra. Elizabeth Cárdenas Cerda, representante del Rector de la UANL,
dijo: "Es motivo de satisfacción para la Universidad atestiguar este evento ~an
importante. El servicio social contribuye con cada una de las dependencias
e instituciones logrando un beneficio para ambas partes. Los proyectos de
desarrollo y productividad de los distintos sectores se articulan con los jóvenes
prestadores y para que los estudiantes se integren de manera efectiva en los
campos profesionales.

"A partir de la gestión del Dr. Luis J. Galán Wong se
está revalorizando el servicio social, hay una mayor
participación de los muchachos, mayor conciencia de
servir a los demás y regresar a la comunidad algo de
lo que hemos recibido como universitarios", agregó la
funcionaria.
La formación académica y de servicio social son dos
elementos importantes para el fortalecimiento del
conocimiento profesional de los estudiantes universitarios
y si a eso agregamos que el servicio social es un vínculo
de relación con la sociedad y lo que ésta necesita, nos
percatamos de que ejercer el servicio social requiere
de mucha fortaleza y empeño por parte de los jóvenes
estudiantes. Durante el evento se premiaron las
modalidades de servicio comunitario en zonas rurales
y urbanas marginadas; servicio administrativo en el
ámbito público y privado; servicio académico en áreas
de docencia y de investigación y servicio asistencial en
instituciones no gubernamentales.
Los premiados en estas cuatro áreas fueron: Alicia
Gonzáles Cervantes (preparatoria técnica "Pablo Livas")
en servicio social comunitario; Claudia Carolina Carrillo
Valdez, (Facultad de Ciencias Químicas) , en
administración ernpresarial; Myrthala Hernández
Gámez (Facultad de Medicina), en servicio social
comunitario a la salud; Lionel Sergio Méndez Portillo
(F.1.M.E.), en servicio social académico y Juan Ricardo
Lucio Gutiérrez, (Facultad de Medicina), en servicio
social académico en el área de investigación.

No es una tarea fácil; deben cumplir requisitos de conocimiento, voluntad,
vocación, destreza. Estas cualidades son las que ahora la universidad premia."

J
)

La Lic. Elisa Navarro, Directora de Vinculación y Servicio Social,
felicita a uno de los alumnos galardonados durante la ceremonia. continúa

�9

10

COIL

UANL
E

La Dra. Elizabeth Cárdenas Cerda, representante del Rector de la UANL, segunda de
izquierda a derecha, dijo en su mensaje:
"Es motivo de satisfacción para la Universidad atestiguar este evento tan importante.
El servicio social contribuye con cada una de las dependencias e instituciones
logrando un beneficio para ambas partes. Los proyectos de desarrollo y productividad
de los distintos sectores se articulan con los jóvenes prestadores y para que los
estudiantes se integren de manera efectiva en los campos profesionales.
No es una tarea fácil; deben cumplir requisitos de conocimiento, voluntad, vocación,
destreza. Estas cualidades son las que ahora la universidad premia."

El comité que seleccionó a los mejores prestadores
de servicio social lo integraron coordinadores de
servicio social de las distintas Facultades y
Escuelas Técnicas de la Universidad, considerando
los siguientes puntos: actitudes personales
(puntualidad, asistencia y disciplina), habilidades
administrativas (iniciativa, planeación, organización,
calidad en el servicio), habilidades interpersonales
(liderazgo, sensibilidad al trato, búsqueda de información y tolerancia a la presión), expresión oral y
escrita e impacto del Proyecto.

Es preciso señalar que los servicios que brinda el Despacho
Jurídico Gratuito Universitario, se prestan bajo un estricto
régimen de ética jurídica y de justicia social, por lo que su
tramitación siempre está apegada a las leyes.

Para lograr su objetivo cuenta con el apoyo de dos
coordinadores y trece prestadores de servicio social del área
jurídica, un contador y una secretaría. Con este personal se
logra atender 1800 personas mensualmente, todas ellas con
diferentes problemas jurídicos y legales, por lo que cada
gestión varia en la forma de atenderse.

Mensualmente se atienden en promedio:

"Desde una simple orientación legal, un citatorio, un convenio
e inclusive el litigio legal de juicios civiles, familiares,
mercantiles o penales, como amparos, asuntos viales,
contestación a todo tipo de demanda jurídica planteada,
además de recursos inherentes a cada una de las áreas.
Todos estos asuntos los conducimos desde su gestión hasta
la sentencia o arreglo conciliatorio", comentó el Lic. Alfonso
Guerrero Chapa, Coordinador del Despacho.

"Los universitarios tenemos la gran oportunidad de
dar algo a la comunidad, servir como los futuros
profesionales que serán estos jóvenes para actuar
sobre la realidad y los problemas que vemos en
nuestro entorno", dijo la Lic. Elisa Navarro Cortés.

1200 Asesorías
700 Citatorios
40 Convenios
30 Promociones varias
15 Convivencias con menores
12 Querellas
12 Divorcios voluntarios
12 Ejecutivos Mercantiles
9 Denuncias
9 Divorcios necesarios
7 Asuntos viales
7 Separaciones provisionales

Diariamente, el Despacho atiende un promedio de 60
personas de escasos recursos que acuden a la
Universidad para recibir apoyo en la resolución de
problemas jurídicos.

Por su parte, Myrthala Carrillo Valdez, una de las
alumnas premiadas, dijo: "Lo que más valoro es
que el servicio social ha contribuido a mi desarrollo
social y humano, dándome valores como calidad,
disciplina, coordinación, esfuerzo, trato con la gente
y me da" gusto que la universidad lo reconozca
porque es un estímulo para salir adelante y
siempre dar nuestro mejor esfuerzo."
Actualmente más de 12000 prestadores de servicio
social participan anualmente en programas de
desarrollo comunitario tanto en el sector público y
privado como en el social y académico.

El Despacho Jurídico Gratuito Universitario se encuentra
ubicado en la planta baja del Palacio de Justicia del Topo
Chico y se ha esmerado en brindar atención jurídica gratuita
a las personas de escasos recursos.

PASOS QUE: D€B€ SE:GUIR E:L SOLICITANTE:
- Acudir personalmente al Despacho, solicitar ficha para atención
y esperar su turno.
-Entrevista con la persona asignada por el Despacho, que llevará
el caso.

Los alumnos distinguidos con el Premio a la Excelencia durante
la emotiva ceremonia de entrega.

-Se abre un expediente y se le da seguimiento hasta su resolución,
sentencia o consignación.

�j

.

·~

12

~. ~ "~},~i
~::,i,-

En

medio de un gran
ambiente, l ,286 jóvenes de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León, concluyeron su capacitación
como instructores para participar en
una versión más del Programa
"Vacaciones Productivas", que por
quinta ocasión consecutiva, en
coordinación con el Sistema D.I.F.
Nuevo León, desarrolla nuestra
institución de manera conjunta y que
se llevará a efecto del 15 de julio al
2 de agosto, con una cobertura de
40 municipios de nuestra Entidad y
25,000 niños en edades de entre 6 y
12 años.

\

,

vococi ner

-

◄-~~~-­

Del 15 de Jút0 ,al ! dl •~f'
p4tO nÍl\0$ de 6 o 12 m\ol
1HJSCRlBETE Etl Em UO

DlAS J0,11 VU tE Julio OE

El evento, que se desarrolló en el
Auditorio principal de la Facultad
de Contaduría Pública y Administración, contó con la disttDguida
presencia de la Señora Angela
Stelzer de Canales, Presidenta del
Sistema D.I.F., y del señor Rector
De izquierda a derecha: lng. Osear Torre Gómez, Lic. Elisa Navarro Cortés,
de la UANL, Dr. Luis Galán Wong,
Sra. Ángela Stelzer de Canales, Dr. Luis J. Galán Wong, C.P. Horacio Bernal,
al concluir la capacitación de instructores.
además de funcionarios de primer
nivel de ambas instituciones,
así como también, coordinadores, alumnos y personal operativo que los jóvenes se conviertan en protagonistas activos de su
de dicho Programa.
aprendizaje.
En el emotivo mensaje que la señora Canales dio a los jóvenes,
señaló: "Mil voluntarios, mil estudiantes de la Universidad
Autónoma de Nuevo León y para ser exactos, 1,286, que
reciben capacitación para convertirse en instructores en nuestro
programa, Vacaciones Productivas, este programa del DIF,
N.L. que cumple 5 años de instrumentarse y que cumple
además con un compromiso social de darles a todos los
nuevoleoneses, especialmente a los niños, la oportunidad de
abrirse camino en la vida con herramientas útiles y con
elementos formativos y favorables".

Por otra parte, la Lic. Elisa Navarro Cortés, Directora de
Vinculación y Servicio Social, agradeció la entusiasta
colaboración de todos y cada uno de los que participan en la
organización, ya que sin duda gracias a la sinergia de todos
se hace posible llevar de nueva cuenta una luz de esperanza
a 25,000 niños nuevoleoneses que tendrán un verano
interesante y productivo, aprendiendo a través del juego y la
recreación temas sobre ciencia, salud, valores, ecología, entre
otros.

El señor Rector por su parte, señaló que la Universidad, a
través del Programa Educación para la Vida, cuyos pilares
son el ser, conocer, hacer y servir se propone incidir más
eficazamente en la formación integral de los jóvenes, que
éstos adquieran una actitud de servicio y solidaridad, así como
de compromiso con su entorno; agregó el Dr. Galán Wong
que programas como el de Vacaciones Productivas permiten

Para concluir con la capacitación, los propios estudiantes
dramatizaron un posible día en la vida del prestador de servicio
social, cuando ya esté al frente de cientos de niños en alguna
de las escuelas y sedes donde se llevará a cabo el programa.
El ejercicio teatral arrancó aplausos y risas por parte de los
asistentes que llenaron el Auditorio de FACPYA, gentilmente
facilitado por el Director de esta Facultad, el C.P. Horacio
Bernal para realizar este evento.

Buenos días. De acuerdo a la historia, Dios llamó a Moisés
para liberar a su pueblo. Éste se quejó porque no tenía
armas, Dios le preguntó qué tenía, ¿qué tienes en la mano,
Moisés?, y Moisés contestó, "una vara, una simple vara",
con la que, de acuerdo a la misma historia, logró abrir el Mar
Rojo.
Con esa vara hizo brotar agua de una piedra, con esa vara
llegó a protegerse hasta la victoria y Moisés empezó con lo
que tenía en la mano.
Cuando pensamos en ese gran desafío que significaba
aprovechar el período vacacional dejando en actividades
productivas para nuestra niñez nuevoleonesa, y a su vez
combatir el maltrato infantil, cuando pensamos en el reto que
significaba evitar que los niños trabajen y arriesguen su vida
en los cruceros, quizá nos dio por quejarnos como Moisés,
¿con qué?, ¿con quién? Sí, desde luego requerimos de
ayuda divina, pero al mirarnos de frente al desafío nos
descubrimos en plenitud de posibilidades, en plenitud de
esfuerzo, en plenitud de iniciativa.
Mil voluntarios, mil estudiantes de la Universidad Autónoma
de Nuevo León y, para ser exactos, 1,286, que reciben
capacitación para convertirse en instructores en nuestro
programa Vacaciones Productivas, este Programa del DIF
Nuevo León que cumple 5 años de instrumentarse, y que
cumple además con un compromiso social de darles a todos
los nuevoleoneses, especialmente a los niños, la oportunidad
de abrirse camino en la vida con herramientas útiles y con
elementos formativos y favorables.
Este programa que además este año 2002 se expande a 40
municipios, es decir, casi duplica el número con respecto al
año anterior, este programa que atenderá este 2002 a 25,000
niños y niñas, cifra que se incrementa en más de 9,000 con
respecto al año anterior.

"Ustedes habrán de ganar muchas batallas,
durísimas batallas contra el maltrato infantil, contra
el difícil camino de las calles convertidas en centros
en donde no siempre se gana la vida, más bien, se
pierde irremediablemente".
Este programa que arranca el 15 de julio y termina el 2 de
agosto ... Volvemos a preguntarnos, ¿cómo?, ¿con quién?
Con ustedes muchachos, con ustedes dirigentes de la
universidad, son ustedes los que hacen posible este gran
proyecto, este gran programa.
Ustedes amigos y amigas estudiantes, maestros, directivos
de la UANL, ustedes que se convertirán en esa vara, con
ustedes se abrirán los mares, los océanos de posibilidades
para los niños y niñas cuyas circunstancias hubieran parecido
desfavorables. Ustedes harán brotar agua de las piedras en
que muchos corazones pudieran convertirse por falta de
atención y por falta de alguien que les haga sentir que les
ama.
Ustedes habrán de ganar muchas batallas, durísimas batallas
contra el maltrato infantil, contra el difícil camino de las calles
convertidas en centros en donde no siempre se gana la vida,
más bien, se pierde irremediablemente.
Sí, así de grandes, así de trascendentes son los retos. Así
de importantes son ustedes para miles de niños y niñas de
Nuevo León.
Moisés pudo rehusarse. ¿A quién se le ocurre abrir mares
con una vara? Ustedes y yo no podemos rehusamos porque
hace tiempo, desde el momento en que comenzaron a
capacitarse, ustedes aceptaron el reto, ustedes dijeron, sí
podemos. Ustedes y yo estarnos ahora mismo listos para
afrontar ese desafío, estamos juntos en esto, nuestras
sinergias son nuestras fortalezas, nuestra convicción es
nuestra seguridad, por los niños y las niñas de Nuevo León,
para abrirles un camino de certezas.
Levantemos nuestros brazos, que los mares y las rocas se
abrirán a nuestro paso, que ante los retos importantes, ante
los desafíos imponentes, el corazón nos ha de guiar. El
corazón de esta entidad, pródiga en seres comprometidos
como ustedes, plena en jóvenes deseosos de tender la mano;
levantemos los brazos, sí, levantemos los brazos y después
tendamos una mano a quienes nos aguardan con ansia.
Muchas gracias, Dr. Luis Galán Wong, Rector de nuestra
Máxima Casa de Estudios por todo su apoyo, por toda su
visión, por todo su entusiasmo y por no cansarse y creer en
este programa y ser el que lleva esa bandera que anima a
todos los directores y a toda esta juventud que es nuestro
presente en Nuevo León.
Muchas gracias, Universidad Autónoma de Nuevo León.

�~··~·:',,✓~ "~~

Nunca,.visl a progresar.
d'b .
a pasas
1 ·UJando
·
. h,st or1etas
e
imaginando cosas.

ra que vayas a h
el ~ervicio social
r s1 pones en práé
sap·eatividad e
1c10 de los de

�La DVSS-UANL, a través de la Jefatura de Difusión e Imagen, participó en la

Campaña Nacional Contra las Adicciones
que llevó a cabo la Secretaría de Salud del Estado con estos carteles que se
distribuyeron por las distintas facultades.

QUE 1101EAJ1UfE
l'1CIO

31 • man Dta l1nd1a1

Sin

------------~lb ao fullo
~ d 31 do-,o
,-

tabaco

~:~
;~

co

.
,---_~
.

__,..•-Plll-=-s----::SAL=-u-=-IIS_..,,......~
~

#

CQJTRAEL
,

#

~

CD ,

#

, __

.........

..........11

,.~ SINaatfO
Reglamento General sobre la Dlsclplla 111 Buen ComponamlentD
danuo da las áreas vrecintos Untnrsnartas, lmavo 30 del 20021
Articulo 9: Queda prohibido el consumo de tabaco en instalaciones cerradas o techadas de la
Universidad, tales como aulas, auditorios, laboratorios, bibliotecas, oficinas, cubículos, cafetería,
vehículos de transporte, áreas de servicio, clínicas, gimnasios y otras, de conformidad con el Artículo
4º Constitucional y la Ley General de Salud, con el fin de proteger la salud de los no fumadores.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="275">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3204">
                  <text>DVSS Vinculación y Servicio Social</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479126">
                  <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377453">
              <text>DVSS: boletín de la Dirección de Vinculación y Servicio Social </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377455">
              <text>2002</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377456">
              <text>4</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377457">
              <text> Mayo-Junio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377458">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377459">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377475">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377454">
                <text>DVSS Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social, 2002, No 4, Mayo-Junio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377460">
                <text>Navarro Cortés, Elisa, Directora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377461">
                <text>Servicio social</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377462">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377463">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377464">
                <text>Educación superior</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377465">
                <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377466">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Vinculación y Servicio Social</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377467">
                <text>Leal Velazco, Carlos, Responsable</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377468">
                <text>Valle, Esmeralda, Diseño</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377469">
                <text>01/05/2002</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377470">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377471">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377472">
                <text>2015607</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377473">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377474">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377476">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L., México]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377477">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377478">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28530">
        <name>Bolsa de trabajo</name>
      </tag>
      <tag tagId="28529">
        <name>Centro de Transferencia de Tecnología</name>
      </tag>
      <tag tagId="28532">
        <name>Foro de vinculación</name>
      </tag>
      <tag tagId="28531">
        <name>Premio a la excelencia</name>
      </tag>
      <tag tagId="28528">
        <name>Servicio social comunitario</name>
      </tag>
      <tag tagId="28520">
        <name>Vacaciones productivas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13665" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11732">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/275/13665/DVSS_VINCULACION_Y_SERVICIO_SOCIAL._2002._No._5._Ago-_Oct._0002015606.ocr.pdf</src>
        <authentication>488fbfcf5f4ab620161128f7b82eafd8</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377560">
                    <text>•

•
•

.

. .

. ..
.

. ..

•
•

•

•

•

•

�DVSS INFORMA
RIRINEI&amp;

~ Alfonsina, LW--JL. (31 de mayo del 2002)

Lic. Elisa Navarro Cortés

Inspirada por el espíritu social y función sustantiva de extensión
nuestra institución se sumó al proyecto ''Vamos México", que preside
Marta Sahagún de Fox, con la intención de unir esfuerzos en beneficio de
la nación y hacer viable el desarrollo sustentable del país, mediante la unión
de las instituciones educativas, organizaciones sociales y no gubernamentales, que llevan a cabo una importante labor comunitaria.
El Rector, Dr. Luis J. Galán Wong, firmó el pasado 18 de septiembre un convenio de colaboración, junto con otras universidades e
institutos de educación superior, en el rual nuestra Universidad se compromete
a aportar recursos humanos de servicio social y soporte técnico que
sustentarán este programa de conectividad y enlace.
Gracias a esta alianza, la Fundación Vamos México A.C. inauguró
el portal del Centro Virtual de Servicios, instrumento que surge de la necesidad de crear un espacio de participación interactiva para contribuir a la
superación de la pobreza
Nuestra Universidad tiene una gran tradición de labor social y
comunitaria en el Estado, a través de los más de 2,000 programas de
servicio social que realiza en comunidades y sectores marginales, donde
año con año se asignan alrededor de 13,000 prestadores de servicio social.
Con este convenio los universitarios apoyarán la operación del Centro
Regional de Servicios, que con el respaldo de la Fundación Vamos México,
la UANL ha ubicado en las instalaciones de la Capilla Alfonsina, desde
donde los prestadores de servicio social aportarán tiempo, esfuerzo y
conocimientos al servicio de la comunidad.

El arranque del Centro Virtual de Servicios, creado por la Fundación
Vamos México, es un ejemplo de que ruando existe voluntad y compromiso
el milagro sucede y los pocos recursos con los que cada uno participa se
ven potenciados, sobre todo cuando el proyecto por sí mismo lo justifica
plenamente, como es el caso en que Federación, Estado y Universidad
unen esfuerzos para cumplir con una misma labor, que en muchos casos
es un verdadero apostolado a favor de los que menos tienen.

FONDO
UNIVERSITARIO

Universidad de Monterrey (20 - 23 de agosto)

La Universidad Autónoma de Nuevo L~.fue~ de la reunión
de la Comisión lnteruniversitaria de ServidO ~ I ~ ~ Instituciones participantes: Centro de Estu_dlOS_ Unrvers~nos,
ICES de Tamaulipas, ITEC de Reynosa, Universidad Autónoma
de QsUa, "Antooo Narro'', UniversmiAutórana d e ~ ,
Universidad Autónoma de San Luis Potosí, UIBA, Un~ers~ad
de Monterrey, Universidad Tolosa de Zacatecas, U~rvers1dad
Tecnológica de San Luis Potosí, Universidad Autonoma de
México y 1a UVB de Reynosa Tamaulipas.

Bajo el lema "Con el Reto de Servir y Const~i:, se
presentaron los trabajos de los ponentes: El s~c1ol&lt;:&gt;90economista Ezequiel Ander, Jay Caponigro (Urnvers1?ad
Notre Dame); Pedro Castillo (Centro de ~erur:sos Educa~os
lnteramericanos con sede en Panama); Miguel Cabanas
(Universidad de Madrid); Gustav_o Se~ano (SEDE~OL,
México); Evangelina Reyes y Ru~~ RoJa_s (UDEM), Angel
Quintanilla Director del "Sueño Regio , Gob_1emo del Estado Y
Yolanda Rodríguez (Universidad lberoamencana).

Los objetivos de la reunión, entre otros, fueron analizar los
problemas del servicio social en el á~ salud y propon~ un
esquema de participación y rolaboraaon con la Secretana de

La Universidad Autónoma de Nuevo León participó en este
evento académico con la representación de la D1r~ctora de
Vinruladón y Servicio Social, Uc. Elisa Navarro Cortes.

?e

Salud.
Se propuso además elaborar una propuesta para presenta~ al
Congreso Nacional de Servicio Social. Asímismo, se sometió al
pleno la idea de redactar un Reglamento de ~ Social para
1a zona noreste y que sirva de modelo para disenar uno a escala
nacional.

·-----·-VillahennOSO, TabasCO (3-5 de julio)

El Congreso tuvo corno objetivo dar a conocer las experiencias
que han tenido otras universidades en cua~to ~ lo que se refiere
al sel'Vicio social dentro de la rurrírula acadérrnca, de tal manera
que nos permita en un futuro próximo realizar una propuesta
aplicable a nuestra Universidad.
Algunas experiencias de la Universidad veracruzana fueron:

Poco a poco, se va reconociendo el incalculable valor del servicio
social universitario. Es necesario que la fuerza que representan más de
100 mil jóvenes de servicio social que anualmente son asignados por las
instituciones de educación superior del país, sea encauzada a proyectos
prioritarios de desarrollo que incidan directamente en una mejor calidad de
vida para los mexicanos, sobre todo los más desprotegidos.

CONGRESO LATINOAMERICANO DE
DESARROllO COMUNITARIO

Localizar el espacio para la rurríru~a. Con &lt;;10S _sugerencias: que el servicio social se u~ique al termino de
1a carga académica y que sea de tiempo completo, ya
sea en la zona urbana o en las comunidades. La otra,
sería realizarlo durante la carrera, respetando_ )a
reglamentación interna de cada institución, (esta opaon
por lo general es de tiempo parcial).
Definir el número de créditos, (se puede ton:,a~ corno
referencia a esta institución que otorga 12 créditos por
el servicio social).
En lo concerniente a la evaluación, participan los
responsables de los organismos rereptores y el docente
responsable del seguimiento.

IV COLOQUIO INTERNACIONAL SOBRE
SERVICIO SOCIAL COMUNITARIO
(Sef:Alel,b925d27)
En el Auditorio "Dr. Raúl Foumier Villada" de la Facultad de
Medicina, peneneciente a la Univefsidad ~ ~.de
México se reunieron cJestacadas personal~
universitariaS
~
oon
el
propósito
de
intercambiar~
Yavanres
8

en los programas asistenciales en tomo a los s1st~m~s de
evaluación en acciones enfocadas al desarrollo comunitario.
El Congreso fue organizado por la ANUIES, SEDESO~, SEP,
la Furdadón FORO y la UNAM. La Lic. Nava'ro Cortés.~

de Vinculaci6l'l y Sel'vido Social,.~
dos ponenoas: ~
Herv8rmJ rxJ,t1óg1ca iierp.V e ~
.en. ~ N.L ,
"El nuevo Mlenio del Servicio Socia CcxnunlariO •~ d.?5
carteles titulados: "Desarrollo Integral de la Comunidad Y El
Servicio Social en la Fomadón Integral"·

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEON

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
DIRECCIÓN DE VINCULACIÓN YSERVICIO SOCIAL

Q

~~!

Programa Desarro110 ffsra1 de la Comunidad
FINES

COINlftidadesrur-.aiyoahabillrw
VNell III conclcioMs de --.,.O

educativo:

~
- llljo nlvel
v,v,enda deficiente, precarias
condlclonH de Hne■mlento
ambiental, deslú1c:idn y dllerioro de

.......

127 camunidldea de tos IIUicipiaa
de
Zngaz■ , ...,, Noriega,
ltubide, G■leena, p.,. y Dr. MOfO.

u-.

-

-=:=-:--------=

......, . . . . . . . . . . . clldacldlvidl
di loa hlllilaral, pero .. uperlenda ..
den•D que dk:llo cncim1en1o en 11
milmO IIO N IUflc:ierlle pn ....,_
dMv d:W., enacbrll potnu. ya que

con 11 ""9aM

D1F (o..lUID

lnlli,lldl11F.,._)N.L"'-e120dl
~•1•uncan.mdlcDlibc.ad61,
dllCllllugellProt,-.0.1.C.o..iolo
,,.,,.dela~.lllllque
PI 't Jx:,a di
di OIF NL di II lkMrlldld y pellOIIII

=:.........._

TEMA: "MODELO DE INTERVENCIÓN NUTRIOLÓGICA INTEGRAL E INTERINSTITUCIONAL
EN GENERAL ZARAGOZA, NUEVO LEÓN"

OOONT0LOGlA

Se -=-on 4,257 consu1m de

ENFERMERIA
Se realraron 8.248 ..,w:,oa de
■poyo ■ llc:or-lllanMdica

odolllDlógíc.a, uicional. ·

SALUD PúBUCA Y NUTRICl6N
Se levson • cabo 4.194 consu11a que m,ye,on ~

--opo,n6trica

a Universidad Autónoma de
Nuevo León, consciente de su responsabilidad
social, asl como la formación de profesionistas
integrales capaces de presentar soluciones a
problemas de la comunidad neoleonesa,
participa constantemente en proyectos en los
que a través de las actividades de servicio
social nuestros egresados sean más conscientes de su realidad social y contribuyan
con elevar la calidad de vida de tos habitantes
de la zona Sur del Estado, considerada por la
SEDESOL como prioritaria en el combate a la
extrema pobreza. Además, mediante estos
proyectos los profesores de nuestra Máxima
Casa de Estudios se actualizan y realizan
investigaciones que contribuyen con el
desarrollo profesional, ejemplo de esto es el
Modelo de Intervención Nutriológica integral e
interinstitucional en el municipio de Zaragoza,
Nuevo León.

IIEDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA
s. brindaron 2.472 C0111U11a y 1n11■r-.a • pequell■S y grandes especies

adiwldldlsy---•ci..1a1o.x1a1

~

nillol.)

Se brindaron 3.398 COIIIUlla (en IU mayorla a ni11os ■n edad e9CX11a'.)

que complementen IH de corte
IIU'lll1.-.te --imico. Pn ID 81111r1or •

Por-,, IIUnMnidal~de
"'-1.eón. . . . . . . Onccidl'I.
111ncú1c10n y Savlcio 9oád, 111 u n ~

Se P10POlt0•0113,248
COillUllas de Medala Familiar
(en IU ffllYOII■ a muj1ns y

PSICOLOGIA

conrillulr Clln .. ~ ,..... di

'----............

"EL SERVICIO SOCIAL EN LA FORMACIÓN INTEGRAL SERVIR PARA CRECER"

INTROOUCCI N

MEDICINA

■lencí6nodol ........

COMUNIDADES ATENDIDAS

poi.

IV COLOQUIO INTERNACIONAL SOBRE SERVICIO SOCIAL COMUNITARIO

RESULTADOS

Conll1buir al me,or■n•.., IOCIIII
~ y aAlural de ~

Ni-1.eónc1N1ac11111nueáopei9por•
un e11ac1o III CGnllarlle Cl9Cimienlo
ci..!alo111loaállbb eml6mico
tico y aAnl En el ,,...... el
crecimiento econ6mlc:o constttuye ' un

DIRECCIÓN DE VINCULACIÓN Y SERVICIO SOCIAL

JUSTIFICACI N

ORGANllACION DEPORTIVA
Se realraron 1,1179 rnini--Clln la ¡wlk:ipw:¡o¡, de 5.300 ni11o1 y J6,,e,11S-

FILOSOFiA Y LETRAS

METODOLOGIA
e..""9.-NIINl ■ Clboa_,..

di.,.,_ di Red MM ■dlab al
__,,.. OIF EIIIIII. que 11111ra1 un
dllgn6llco di .. -.ion • c■dl

COIIUllctal en dondl •
. . . atraa .......

delcrllen

i.__..:

polltlclen, ■--llón, lllud, NMCiol
b•1tco1, h•btto■, co1tumbr■1
7 : 1 l tala prlnwla, ~

~--------

de lnfrentruc:tura, -amiento
. . . . ,, lle. IJlaldo como 111111 el
qut,....,..,-■ncldll llwnecl■lay•

ntructur■ al plan

■cckln

•
-■-IUl■r, .. co.,fc¡¡,,-a6.J, - - - de

de nlllljo y la Ílllllll:ill '■dlralll o
. . . . . . . . . . . . . 1nw11ar,
que • C0nlidlra dllllll acudir pn

A II t■cha.

•han~...._~ a 3.449 nolloaan edades . . . 6 y 12 anos.

ARaUITECTURA

==..:.

Lo■._ de NII F■culad han bmdedo 2.290 _ . en esta■ COfflUl1ldadea
lltitnN. NI COIIIO mejorw y
deedlcioa
a pan 111

19pai■colel

CIENCIAS DE LA COIIUIICACION

~~ logltlco 11111 torna di--..... y Vldiloade los . . . . bmdldol 1 . .

-rwlizadllentodlli.----■...._
TRA8AJ0 SOCIAL

pn rwllmw el COl,..Oi,tl■u di da

DNde 11198, clnnlelol-dejuloy llgOÁ).111
Ona:idf, d e ~ y S8lw:io Socl■I ■n coordn■cldn con el 011' Nulvo León, he Pllidpado C011

pftlllt■n-■ de .. COIIUllctal.

8e lwlzll un--.., de lrlbl¡o. •
snpaan lo■ .,....... que .......

ullzs,NPl'C9WNllunldldde

...,....yel._de...,,_.,
Claldola■c:tMdldNylllljlrlladetÍ
COIIUllctal ■11 ID ,..._.,_ N 11g1r a
.. COllllndld • argenlran loa~
de nlllljo por . . . de -■flddn y .
Pftllllll!911álláln~illr■dedi,

--■ acuden ■ rwclllr lol lSw:lol

de,.,..,~.

Sin embargo las recomendaciones
de una buena dieta alimenticia, especifica que
debe contener al menos doce elementos
esenciales, de los cuales se detectó una ingesta
deficiente de 8 elementos nutricios esenciales
tales como: hidratos de carbono, proteínas,
hierro, calcio, vitaminas A y C, colesterol y fibra,
lo que afecta el crecimiento y desarrollo de los
niños.
En esta investigación realizada
se identificaron también los factores asociados
a la mala nutrición y desnutrición proteicocalórica existente entre los que destacan: baja
disponibilidad de alimentos básicos, dispersión
geográfica y dificultad de acceso para la
comunicación y acciones de desarrollo,
inexistencia de programas de educación para
ta salud y de orientación alimentaria integrales
y permanentes, así como alto indice de
marginalidad . Adicionalmente a estos
diagnósticos se hicieron importantes hallazgos
relativos al sobrepeso y obesidad en adultos.

METODOLOGA

ESCUELA PREPARATORIA 1tcN1CA PABI..O LNAS
de• NPICllldld en Caliculua alendieron • 9.622 s--.

.,_,..,.__ .......
.............. ., . . . . . . los

La alimentación habitual de las
familias del Sur del Estado esta conformada
por: alimentos de origen vegetal, entre los que
destacan fríjol, tortilla de maíz, tomate y cebolla
(utilizados como condimento), sopa de pasta,
arroz. azúcar, papa, manteca de cerdo, nopales,
naranja y refrescos embotellados, entre otros.

~~ F■culad llllndlllona 8.530pernaaqui■nes-■on pn lll
. - - • -de lndole penonal,,.,... o comunilario

!.al...,.,_

Plabl■maciue•trll■ deáli:lcnr:

de■tinados

Los problemas existentes en las
comunidades de escasos recursos representa
un reto que todos debemos de afrontar,
participando en forma activa en la búsqueda
de soluciones viables mediante los recursos
naturales propios y respetando las costumbres.
Los municipios del Sur del Estado de Nuevo
León son los que cuentan con los más altos
Indices de marginación, por esto, en un
esfuerzo conjunto se realizó un Diagnóstico
Nutricional con los apoyos del FAO. Gobierno
del Estado, DIF N.L., Secretaria Estatal de
Salud, Facultad de Salud Pública y Nutrición,
así como del Banco de Alimentos de Cáritas
de Monterrey, A.C.

ESTRATEGIA

A partir de los resultados obtenidos en
el diagnóstico se estableció primeramente
un comité interinstitucional integrado

VACACIONES PRODUCTIVAS

5.300 . . . . . . . que-.denlna 110.500llillaa.
en l20 Wulla■ pronw-■ dd Elllldo, Ol!lllizado
~ cllp0itlwa.1onn111'41 y di cnciinl■nlo

OIAGN

p■rlull■I.

CONCLUSIONES
Gracla1tape,1icíp■c16r, ■nllll ■clivídadesde ■-Pnlgr■•a
.ocill. ecan6lnico YCUlull en
he lopdo:
.
■urdll E-■lo dt Nulvoleón que• tw, llllado
COIIU1ld9clel m.gin■III del

mejol•••.,

·=:-ce:=

ta----..,,.

ylOldlrlaen uhlbianliN.1o quetw peddo modilcar

: ~ s,upo■ Clln los---196rlcoa y l6cnicos . . . . . . . . MllUlcier1ci■

-•-un..-.dlaVICloenlol......_

· e- aqu1po1 de nbljo ~ • a jMII'■ •

IOlucíCn nw 4ll9cttva de 1os l)l0blemas

snco

En el diagnóstico que se realizó,
se consideró inicialmente como unidad de
observación a tos menores de 5 años por ser
éste un grupo vulnerable de gran dificultad
para su control por los trabajadores de la salud,
ya que no se encuentran registrados en centros
de educación y por lo tanto no están en ningún
esquema de seguimiento.
Los resultados reflejaron:
•Alta prevalencia de
desnutrición aguda
•Desnutrición crónica

30.0 %
41.4 %

Se identificaron como origen de
estos problemas los factores económicos y
sociales al no alcanzar a satisfacer sus
necesidades nutricias, de tal manera que es
factible que contraigan mayor cantidad de
enfermedades.
Además de tener un crecimiento
limitado, al menos, no el óptimo. Cabe
mencionar que las zonas más afectadas son
aquellas localidades fuera de la cabecera
municipal.

Fue desarrollada por la
Subdirección de Investigación y
orientación Alimentaria del DIF, N.L.
en coordinación con a Red Móvil, a
través de sus promotoras y con
prestadores de servicio social.
Se convocó a la comunidad a participar en
sesiones grupales de temas de nutrición,
utilizando diferentes técnicas y materiales
didácticos, entre ellos las demostraciones de
alimentos, rotafolios, carteles y recetas acordes
a los alimentos enviados, asi como capacitar
a algunos miembros de la comunidad para
supervisar tos programas alimentarios
establecidos, rescatando la cultura alimentaria,
dándose a la tarea de indagar la forma de
preparación de alimentos regionales mediante
entrevista con las madres de familia.

La participación en este tipo de proyectos tiene
como ventajas varios aspectos que repercuten
tanto en estudiantes de licenciatura, posgrado como en la actualización de los
profesores
• Trabajos de Investigación terminados con
participación de estudiantes de pregrado y
posgrado.
• Números de asignaturas del área de formación
de nutrición comunitaria involucradas en el
proceso.

• Gobierno del Estado de Nuevo León
• Sistema para el Desarrollo Integral de la
Familia, DIF, N.l.
• Secretaria Estatal de Salud
• Dirección de Vinculación y Servicio Social
UANL
• Facultad de Salud Pública y Nutrición de la
UANL
• Banco de Alimentos de Cáritas de Monterrey,
AC.

• Número de supervisiones de profesores.

Posteriormente se diseñó e implementó el
Modelo de Intervención Nutriológica Integral
e lnterinstitucional (MINII) que se integra por
los siguientes alcances:

RESULTADOS

• Ayuda alimentaria directa
• Orientación alimentaria
• Vigilancia epidemiológica de la nutrición

o

¡¡;·
(D

::,,

o

()
!!¡

o
"'

~

• Informes de estudiantes.

J!.

• Participación de profesores y estudiantes en
foros cientifioo.académicos para la divulgación
de resultados.

~
lll::,

m

&lt;O

• Puntos de evaluación considerados en los
programas de cada uno de las asignaturas

e

iii
L

Hasta la fecha este proyecto ha beneficiado a
593 familias, con un total de 2,366, personas.
Sin embargo, se contempla la adición de más
familias en el municipio de Gral. Zaragoza,
teniendo como meta involucrar 42 localidades
y más de 700 familias.

o

~
G)
Ql

~
o
~i"
a,

::,

"'5·::,
a,

"'&lt;O
o

X

�CfNJRO WRJUAl Df SIR
El pasado mes de septiembre la
señora Marta Shagún de Fox firmó un
convenio con el Rector de la UANL
Dr. Luis Galán Wong, para establece;
la estrategia a seguir en la instalación
, .
de un Centro Regional de Servicio
que estara ubicado en la Capilla Alfonsina. La Fundación
"Vamos México", es una expresión del voluntariado en
Servicio Social. Si alguien faltara, este esfuerzo sería en
vano. Como reza su lema: SIN TI NO ESTAMOS
COMPLETOS.
'
Los_ estudiantes de todo el país podrán realizar su servicio
s~c_1al apoyando a las distintas Organizaciones Sociales
C1v1les (OSC) que así lo soliciten. Es una estrategia para
revalorar el espíritu ético para el que fue creado como una
de las más nobles instituciones del desarrollo
'
nacional.
~I Centro Virtual de Servicios (CVS) es el
instrumento del instituto de la Fundación
'Vamos México' para el desarrollo de la
c~n~ctivida~ y enlace de las organizaciones sociales entre sí, y de éstas con
las instituciones.
La página (cvsmexico.org.mx), del CVS
nace de_ I~ nec_~sid~d de crear un espacio
de part1c1pac1on interactiva entre dos
sectores complementarios: el que necesita
servicios básicos para la organización social
Y ~I que cuenta con la posiblidad de
satisfacerla. El CVS da prioridad a los servicios d~ profesionalización, capacitación
Yasesona entre las organizaciones sociales
de nivel in?ipiente de desarrollo y los grupos de voluntarios
empre_sanos, asociaciones, universidades y colegios d~
profes1on~I~~ co~ ??nacimientos calificados. Para cumplir
c?n _su m1s1on, v1s1on y objetivos, el CVS cuenta con los
s1gu1entes servicios:

Premio Nacional a la
Excelencia del Servicio Social Comunitario

COMUNICACIÓN YENlACE
Ofre?er a las ose crear su página web, contar con su
propio correo electrónico y comunicarse con otras
voluntarios, instituciones y organizaciones académicas' •
empresariales y/o gubernamentales.
'

ose

INFORMACIÓN YORIENTACIÓN
.-4:c~rca de, c~n quién, cómo y dónde deben realizar los
d1st1ntos tra~mtes legales y fiscales que más frecuentemente
son requeridos por la ose. Este espacio contará con un
asesor especializado para contacto directo por correo
electrónico y una línea 01 800 para sustento o servicio.

CENTRO DE DOCUMENTACIÓN
Gua~dará ~esti~onio de los modelos exitosos como: apoyo
a la 1nvest1gac1on, recopilación de documentos, boletines
electrónicos, biblioteca virtual ligas de
interés y archivo histórico.
'

ACCESO AlOS CRS
Par_a ~star cerca de ti, el CVS y las
lnst1tuc1?nes de Educación Superior (IES)
colocaran 1Ocomputadoras, 2 servidores,
acceso a Internet satelital y una impresora
a cada CRS del país.
Colaborarán estudiantes de servicio social
para tener mayor acceso a estos mismos.
La idea central del CVS es aportar una
visión compartida, donde el sentido del
conocimiento, la eficacia y bienestar de
los ciudadanos concurren a proponer
modelos de acción social sustentados en
los bienes comunes.

Por su ejemplar desempeño, Mirthala Hemández Gómez

se hizo acreedora al Premio Nacional a la Excelencia del Servicio
Social Comunitario convocado por la Secretaría de Desarrollo
Social a través del Programa Jóvenes por México.
La estudiante de la Facultad de Medicina de la UANL
realizó durante un año el servicio social en las comunidades
indígenas de Chiapas, en la dínica Esquipulas en San Cristóbal
de las Casas, a donde fue destinada una vez terminados los seis
años de carrera.
"Es una experiencia que no voy a olvidar'', dice la joven.
Trabajó en campañas y consultas a los indígenas tzotziles
y tzetzales en comunidades rurales marginadas a donde llegaba
tras largos trayectos en camión y a pié entre los cerros.
"Usaba traductor para realizar mi consulta," explica
Hernández. 'Todo el tiempo que estuve allá pude ver la vida que
tienen, el tipo de gente que es. La mayoria llegaba vistiendo sus
trajes típicos".
A pesar de que está arraigada entre la gente la costumbre
de rerurrir a los curanderos y de la medicina tradicional herbolaria,
buscaban el apoyo de la Clínica Esquipulas, de primer nivel, a
donde llegaban de sitios ubicados a cinco horas de camino.
Las enfermedades con mayor incidencia que atendieron
eran gastrointestinales, parasitosis, diarreas, males pulmonares,
dolores de espalda y cabeza debido a sus condiciones de vida,
la carencia de agua potable, trabajo pesado como la carga de

leña.

PROFESIONAUZACIÓN YCAPACITACIÓN
El C_VS ~a logrado convenios específicos con distintas
lnst1t~c1ones de Educación Superior y Colegios
Profe~1~nales para que las ose puedan mejorar su gestión
Y opt1m1zar sus procesos de toma de decisiones. De tal
manera, se ofrecerán cursos, seminarios, diplomados y
posgrados.

ASESORIA PROFESIONAl
~s la colaboración con los Colegios Profesionales para
implementar un proyecto de trabajo en conjunto en beneficio
de las ~~ganizaciones sociales en materia de administración
contab1lldad, organización legal, salud, etc.
'

IIRTHAlA HERNÁNDEZ GóMU

os

visita: manosalaobra.org. x

Mirthala obtuvo de esta experiencia su primer contacto
CXll1 pacientes, el desempeñarse sola en el trato con la gente y la
relación médico-paciente después de tener el apoyo de sus
maestros y compañeros en la facultad.
"Implicó más esfuerzo el poder hacemos entender con
ndígenas que no hablan español, hablarles para que nos tuvieran
confianza, para que volvieran a la clínica o que siguieran el
medicamento o tratamiento. Aprendí a ser paciente".
Con el objetM) de convencer a la gente para que acudiera
ala dínica, la estudiante y sus compañeros ofrecían pláticas a los
"Promotores de la Salud", habitantes de las distintas comunidades,
elaboraron folletos y manuales con dibujos y palabras sencillas
para su uso entre la gente, donde explicaban formas de prevenir
Yatener enfermedades. Tarrbién ensefaoo toolG3Sde prinera;
auxilios y traslado de pacientes.

La Lic. Elisa Navarro Cortés, titular de la DVSS felicita a Mirthala Hemández
por haber obtenido el pennio nacional a la Excelencia del Servicio Social
Comunitario.

La titular de la Dirección de Vinculación y Servido Social,
Elisa Navarro, destacó la importancia del premio dado que a
nivel nacional son más de un millón de estudiantes prestadores
del servicio social en las distintas instituciones de educación
superior. "Eso desaibe la magnitud que tiene", afirmó.
Este año, en su primera edición del Premio a la
Excelencia en el cumplimiento del servicio social, la UANL
otorgó el reconocimiento en esta misma área a la
estudiante de la Facultad de Medicina.
Hernández Gómez fue la ganadora por su grado
de compromiso y dedicación, de allí que fuera postulada,
junto con los demás premiados, a la convocatoria lanzada
por la SEDESOL.

'Vimos que Mirthala tenía
todas las posibilidades para poder
participar a nivel nacional''. explicó
Navarro Cortés.
La estudiante universitaria recibirá en la última
semana de noviembre, junto con
otros 129 jóvenes del país, un
reconocimiento y un estímulo
económico de 6 mil pesos en
efectivo.

�CINES
DUCTIVAS 2002

UNIVERSITARIOS V OLUNTARIOS
RESCATAN VACACIONES DE .2.~ MIL NIN
as dijo a los padres y madres de fa~
y merecen toda la atención. ''ll

Íste año el objetivo del pr

arqt1e España.
la cobertur~~
Vacacione;J:Pfbdu
nosotros, niños y niñas,
que han participado
muchas cosas, hemo
sorrps más grandes y má

Ct1

e

~-acidades y habilidades de fliños

ni

'1; 12 años de edaa, brindando opciones

cimiento a través de temas y acciones positi as que
eleven su autoestima y que les permitan ser
propos itivos durante el periodo vacacional ,
disminuyendo con eso el número de acci

Autoridades del Gobierno del Estado y universitarias
presentes en el evento Vacaciones Productivas

jaltrato infantil. E~sem~as, del 15
~de agosto, s ~ 5 mil niñ

Algunos sacrificaron viajes de recreación fuera del
país, otros no pudieron pasar vacaciones con sus familias
en otro estado, pero poco le importó a un millar de
universitarios puesto que, al final , compartir su tiempo con
niños que viven en comunidades marginadas resultó por
demás gratificante.

sedes ubicados en 40 municipios del Esta

IECONOCEN LABOR DE INSTRUCTORtS
Reunidos nuevamente, ah
obernador del Estado, Fern

en el Far West,
Jesús Canales

i1ond, su señora esposa Á

Por quinto año consecutivo, en coordinación con
el DIF Nuevo León y la Universidad, estudiantes de servicio
social y 800 voluntarios dedicaron este verano a través
del programa 'Vacaciones Productivas' a brindar cursos
a 25 mil niños.
Durante la clausura estuvieron presentes Fernando
de Jesús Canales Clariond, gobernador del estado, Ángela
Stelzer de Canales, presidenta del patronato DIF Nuevo
León, Luis J. Galán Wong, rector de la UANL, Osear Torre
Gómez, director general del DIF estatal y Elisa Navarro
Cortés, directora de Vinculación de Servicio Social.

ntes y

.identa del patronato O
uisiera, en primer lu
los profesores y sob
er hecho posible
mbre de la Universidad
ito este evento", señaló

Gómez, director del DIF estatal
ector de la UANL

"Es una experiencia interesante porque conoces niños
muy especiales, y tratas de instruirlos de la mejor manera
posible para que pasen su tiempo de la manera más
provechosa. No fui a Durango por estar aquí, pero valió
la pena".
Adriana Martínez Herrera
Filosofía y Letras
Noveno semestre

on, Osear Torre
uis J. Galán Wong,

Vinculación y Servicio Social, se dieroi. cita para
cer entrega de reconocimientos a los cooi\inadores
vicio social y a los encargados

"Me gusta la convivencia con los niños. Aprendo, cómo
son, su forma de ser. Yo pienso que deberían involucrarse
más estudiantes".
Marlen Alejandra Ávalos Andrade
Derecho y Criminología
Cuarto semestre

los DIF municipa
de ni
Resc

arte de la clausura, un g
o de la música de 'Amig

es.
El esfuerzo y labor altruista de mil universitarios

Ovoluntarios de distintas instituciones del Estado
Ángel~ Stelzer de Canales, presidenta del patronato
DIF Nuevo León dijo que con la unión de esfuerzos y
talentos se lógran resultados de los cuales todos forman
parte.

VACACIONES PRODUCTIVAS EN FRASES

de Canales,

rijJf,a Navarro Cortés, directora

1rstructores de

Fernando Canales, gobernador del Estado, durante
su mensaje a los estudiantes.

or Fernando Canales, pi
instructores, las institu
, los padres de familia

hicieron posible el programa Vacaciones Pro-

tivas 2002 fueron premiados el pasado 13 de

sto. Al final de la ceremon ia los universitarios
taran de baile, música y un espectáculo de rodeo.

"Poder enseñarles a los niños, poder servirles
hace que tu carácter y tu manera de ser con ellos sea
más noble, más comprensiva, porque alguna vez vivimos
esa misma etapa. Yo no soy de Monterrey y siempre
espero las vacaciones para ir a mi casa, para juntarme
con mi familia. Ahora sacrifiqué un poco, para algo
también muy bueno".
César Ariel Urquizo Guerrero
Contaduría Pública y Administración
Séptimo semestre

.

�Las actividades que se desarrollan en este programa
promueven la vinculación con el sector social. Además de
dar servicio, brindan a nuestros estudiantes la oportunidad
de coadyuvar en el mejoramiento de las condiciones de
vida señaladas y permiten que se ponga en contacto con
la comunidad y de sus problemas. Este programa se realiza
en los municipios de Aramberri, Dr. Arroyo, Mier y Noriega,
Zaragoza, ltur~ide y Linares, entre otros.

Parque realizar el servicio social no es un trámtte,
sino una oportunidad para miles de estudiantes de
conocer y resolver los problemas de la sociedad, además
de poner en práctica los conocimientos adquiridos en el
aula, la Dirección de Vinculación y Servicio Social de la
UANL ha emprendido una serie de actividades con miras
a que el alumno conozca y entienda la importancia de
esta actividad.
"Nuestra meta es que el servicio social retome su filosofía esencial que es la
de brindar un servicio a la comunidad y particularmente a la población más desprotegida

D

o que vive en condiciones de desventaja", comentó Elisa Navarro Cortés.
La titular de la dependencia universitaria informó que este semestre más de

·=
•=
•·-en •=-TI

C,:::t

=
.... E e -

..,

6,500 alumnos realizarán su servicio social en los sectores público, privado y universitario.
"Con el programa Educación para la Vida la UANL propone que el Servicio Social se
convierta en una verdadera estrategia educativa que incluya la formación integral del
estudiante; es decir, que cubra objetivos académicos muy específicos además del
meramente de servir", indicó.

MlllíN QIE ESTIIIINTES YPRNIIMAS CUMPIIN CON
RllSOFfA DEL SERVICIO SOCW
Agregó que una de las tendencias de las universidades y uno de los proyectos
para este año es que la actividad de Servicio Social se convierta en una materia más
del programa curricular. "Eso permitirá que podamos definir perfectamente los objetivos
académicos que a través del servicio social el estudiante debe cumplir para que se
cumpla el gran objetivo que es, complementar la formación académica del alumno",
exp1·Ico, Navarro Cort'es.

Ec.-:::t

Una de las acciones que se han implementado es el Curso de Inducción que
deberán tomar obligatoriamente los estudiantes que se inscriban para realizar su servicio •
social.

"El curso ha permitido que para cuando se le asigna la plaza a los estudiantes,
ya sepan lo que es el servicio social, que existe un reglamento que los protegen y que
la Universidad se preocupa por sostenerlos, encausarlos, apoyarlos y porque hagan
en el mejor lugar posible su servicio social", expresó la directora de Vinculación Y
Servicio Social.

La Dirección de Vinculación y Servicio Social se ha
preocupado porque tanto las empresas y dependencias
corno los estudiantes cumplan con los verdaderos objetivos
de esta importante tarea.

Aunque generalmente participan estudiantes que
realizan servicio social, el programa está abierto a
voluntarios que estén interesados. Sólo deben acudir a
las oficinas de la Dirección de Vinculación y Servicio Social.

PRACTICAS PROFESIINAUS:
ON PROGRAMA ABIERTO TODO U AÑO

Adicionalmente a los programas de registro de
Servicio Social y Desarrollo Integral de la Comunidad, cada
"Desde el año pasado iniciamos un seguimiento
más estricto en relación a las plazas donde asignamos a año se pone en marcha uno de los proyectos que vincula
los estudiantes, estamos contando con la participación de más a los estudiantes con el sector empresarial: las
los coordinadores para que nos hagan una especie de Prácticas Profesionales.
auditoría periódica en los lugares donde los estudiantes
La diferencia entre este programa y el servicio
hacen su servicio social", señaló Elisa Navarro Cortés.
social es que los universitarios que deseen llevar a la
Añadió también que en breve realizarán reuniones práctica lo aprendido en el aula pueden inscribirse en
con las dependencias en donde los alumnos hacen su cualquier día del año.
servicio social, para entregarles el Manual de Proce"Es un programa muy importante. En el último
dimientos de Registro de Programas e informarles, qué
espera de ellos la Universidad y las empresas del sector periodo tenemos más de 1,200 estudiantes asignados al
sector privado bajo la modalidad escuela empresa. Para
público y privado .
este programa, la empresa hace la petición de estudiantes
"Además", dijo, "se realizará una evaluación del o bien el alumno puede acudir directamente a ésta.
servicio social y el impacto que tiene en la comunidad, en
Después de su aprobación debe pasar a la Dirección
la que tomarán parte estudiantes, coordinadores, empresas
Yla Dirección de Vinculación y Servicio Social de la UANL". de Vinculación y Servicio Social", señaló la directora.

DE ARROllO INTIGRAl DI lA COMUNIDAD,
UN CONTACTO CON lA REAllDAD
En 1980 la UANL implementó un programa orientado
abrindar asistencia a aquellos grupos marginales y menos
protegidos de la población que viven en condiciones de
pobreza social; el Programa de Desarrollo Integral de la
Comunidad (DIC).
Desde entonces, cada sábado un grupo multidisciplinario de universitarios parte hacia comunidades del
sur de Nuevo León a brindar atención y asesoría; a conocer
la realidad de la sociedad en que se desenvuelve.

�Vinculación
V inculación se entiende como un
conjunto de procesos y prácticas
planeados, sistematizados y continuamente evaluados donde los
elementos académicos y administrativos de la institución se
relacionan unos con otros y
externamente con personas u
organizaciones, con el propósito de
desarrollar acciones y proyectos de
beneficio mutuo.

Los esfuerzos de nuestra institución por intensificar las
actividades que se realizan con el sector productivo se han
multiplicado y diversificado, considerando que esta relación
resulta fructífera para las partes actoras y para el desarrollo
económico y social de la región.
Los resultados se aprecian en la expansión de los
servicios que se prestan a las empr~sas: proyectos ~e
investigación y desarrollo tecnológico conjuntos, trans!erenc~a
de tecnología, servicios de asesoría, consultoría, as1sten~1a
ténica información y documentación; programas de educac1on
perm~nente (diplomadosi especializa~i~nes, actual!zación,
capacitación para el trabajo) y otras actividades relac1ona~as
con la innovación para la competitividad de la planta productiva,
además del servicio social y las prácticas profesionales.
La Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de
la Dirección de Vinculación y Servicio Social y en coordinación
con las cámaras: CAINTRA, CANACO, COPARMEX, CEMIC;
realizarán microforos como parte de la necesidad de identificar
oportunidades de vinculación ~ntre la Uni~er~idad y los socios
de dichas cámaras. Es orientado principalmente para
académicos, investigadores, estudiantes de posgrado,
representantes de organismos públicos, privados y empresarios.

Que la Universidad se inserte
con su función impulsora y orientadora
en el desarrollo productivo y social del
Estado.

lntrainstitucional (interna)
•dependencias administrativas
•unidades académicas
•centros de apoyo

El objetivo es establecer mecanismos de colaboración conjunta
entre las instituciones participantes que apoyan el desarrollo
de programas de vinculación. Analizar los retos, perspectivas
y necesidades de vinculación entre los socios de las cámaras
y la Universidad.

lnterinstitucional (externa)

Sectores:

Que los egresados de la UANL
sientan el respaldo del prestigio
educativo y tecnológico de su
institución y compitan con ventajas en
la búsqueda de liderazgo en todos los
ámbitos.

•productivo
•socia 1
•académico
•gubernamental

CANACO

1

RUTA CRÍTICA DE GESTIÓN
PARA lA VINCULACIÓN

Numeralia

latN■

DESARROLLO INTEGRAL DE LA COMUNIDAD
Servicios Bñndados/Sur del Estado

:13,076
1,032
1,179
131
77
71
24
8

Servicios en brigadas locales
Asistencia y orientación VIH-SIDA
Alumnos participantes en brigadas
Servicios al programa "Victoria"
Instructores al programa VIH-SIDA
Comunidades beneficiadas/Brigadas
Municipios beneficiados

VACACIONES PRODUCTIVAS
25,000 . Niños beneficiados
1,500 Alumnos participantes
42 Sedes atendidas en VP

Detectar
necesidades

♦

W □ ® □ @OO

Ser la instancia universitaria
. de gestoría que sirva con
calidad como principal
proveedor del Centro de
Transferencia de Tecnología
~ el área de gestión para la
Vlnculación con el entorno.

Vacantes publicadas
Visitas a la página WEB
Postulantes a la Bolsa de Trabajo
Currículums registrados
Universitarios Contratados

MrAild

t

-

MI

::::

CIBERBOLSA DE TRABAJO
3,487
2,500
709
700
239

Que la Universidad asuma un
papel protagónico en la planeación de
todos los escenarios socio-económicos
del Estado.

Gestionar
recursos

♦

t

MIi

~□ ® □ @00

Realizar actividades de
gestoría a todos los niveles
para conseguir el óptimo
aprovechamiento de las
capacidades de vinculación
de la Universidad Autónoma
de Nuevo León.

�vel nuevó sistema

administrativa
J

E1 18 de julio del 2001, la UANL inició la
expedición de 107,594 nuevas credenciales inteligentes
que se caracterizan por brindar un multiservicio. Además
de servir de identificación vigente al alumno, le proporciona
capacidad de ahorro y le sirve para
la consulta de su historial académico.
Ahora, a partir la firma del
convenio entre la Universidad
Autónoma de Nuevo León y el sistema
administrativo de la empresa
Peop/esoft, representados por el Dr.
Luis J. Galán Wong y el Sr. Gilberto
Garza, respectivamente, se planea
estandarizar las plataformas computacionales de todas las dependencias de la Máxima Casa de
Estudios. De este modo, todas las
facultades y preparatorias contarán
con software de Peop/esoft.
"Algunas de las escuelas ya
contaban con sistemas avanzados que fueron adaptados
a la plataforma del nuevo sistema operativo. Es un
programa académico de los más modernos que permite
manejar datos administrativos, académicos y reportes de
calificaciones e inscripción", dijo el Rector Galán Wong.
El próximo año la DVSS se sumará al proyecto
de estandarización. En una primera fase se alimentará la
base de datos con información de todos los alumnos que
han realizado servicio social a partir de 1974.

El alumno podrá inscribirse por medio de
computadora, desplegar las opciones de los prog.
y horarios para seleccionar el que más le convenga. De
igual manera, la DVSS brindará un servicio más rápido
que significará ahorro de tiempo en trámites burocráticos
y administrativos. Conoceremos en forma inmediata la
cantidad de alumnos, por edades, sexo, áreas y los
coordinadores de área.
El software ya se encuentra en uso
en las facultades de Salud Pública y
Nutrición, Ingeniería Civil, Ciencias
Físico-Matemáticas, Cie ncias
Biológicas, Medicina, Contaduría
Pública y Administración y, además en
las preparatorias 15, Técnica Médica
y "Álvaro Obregón". También se
encuentra funcionando en las
dependencias centrales de Tesorería,
Becas, Escolar y Archivo.
"Algunas escuelas ya estaban
avanzadas. Ya tenían sus plataformas
listas, como la Facultad de Medicina
e Ingeniería Mecánica y Eléctrica",
comentó el Rector.
"Se van a vaciar los datos. Todo estará en línea y el
estudiante podrá incluso, matricularse y seleccionar las
materias que cursará," dijo. "Hay mucha información que
se generará a través de este sistema."
Gilberto Garza, por su parte, director general de
Peoplesoft México explicó que el sistema utiliza Internet
como medio para intercambiar datos y que se encuentra
preparado para ofrecer por esa vía información a los
alumnos.

"-----.-.;;;::::::=:z~~~;.;
.

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="275">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3204">
                  <text>DVSS Vinculación y Servicio Social</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479126">
                  <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377479">
              <text>DVSS: boletín de la Dirección de Vinculación y Servicio Social </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377481">
              <text>2002</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377482">
              <text>5</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377483">
              <text> Agosto-Octubre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377484">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377485">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377501">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377480">
                <text>DVSS Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social, 2002, No 5, Agosto-Octubre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377486">
                <text>Navarro Cortés, Elisa, Directora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377487">
                <text>Servicio social</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377488">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377489">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377490">
                <text>Educación superior</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377491">
                <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377492">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Vinculación y Servicio Social</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377493">
                <text>Leal Velazco, Carlos, Responsable</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377494">
                <text>Valle, Esmeralda, Diseño</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377495">
                <text>01/08/2002</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377496">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377497">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377498">
                <text>2015606</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377499">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377500">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377502">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L., México]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377503">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377504">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28530">
        <name>Bolsa de trabajo</name>
      </tag>
      <tag tagId="28534">
        <name>Centro Virtual de Servicios</name>
      </tag>
      <tag tagId="28535">
        <name>Congreso Latinoamericano de Desarrollo Comunitario</name>
      </tag>
      <tag tagId="28533">
        <name>Programa Desarrollo Integral de la Comunidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="28528">
        <name>Servicio social comunitario</name>
      </tag>
      <tag tagId="28520">
        <name>Vacaciones productivas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13666" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11733">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/275/13666/DVSS_VINCULACION_Y_SERVICIO_SOCIAL._2003._No._6._Abril-Mayo._0002015608.ocr.pdf</src>
        <authentication>e7440b5b0daeceb7e7f8ce28e11d1087</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="377561">
                    <text>�1

";•=~: •

_.,.

,....,. "\-

-:

..

Organizan Primer Foro de Enlace Tecnológico
UINl- CAINTRA

'SJ DITORIAL

Lic. Elisa Navarro Cortés

.
~I añ? q~e comienza_ tiene particular importancia para el Servicio
Social Universitario por la cantidad y calidad de nuevos proyectos a realizar,
que tienen la finalidad de vincular mejor a la Universidad con los distintos
sectores productivos y sociales de la comunidad.
Este año pondremos en marcha el Sistema Integral de Administración del
Servicio Social (SIASS) cuya función principal es simplificar el proceso de
registro de programas, solicitud de los prestatarios, trámites cartas de
liberación, calendarios, programas; todo ello por medio de un software
especialmente diseñado para la DVSS.
0

Otro proyecto importante para este período logrado a través de un consenso
general entre las universidades pertenecientes a la ANUIES, la SEDESOL
y la organización Ford Company es el V Coloquio Internacional Sobre Servicio
Social Comunitario, a efectuarse el mes de septiembre en nuestra Universidad.
A principios de febrero iniciamos formalmente el proceso de Certificación
de Calidad ISO 9001:2000. Simultáneamente comenzaron los cursos de
concientización del personal y la revisión de la Misión, Visión y Valores.
Estamos seguros de que lograremos la certificación oficial dentro de 5 o 6
meses, quizá antes.
Dentro de lo~ programas internos sigue incrementándose la participación a
la convocatoria anual de Vacaciones Productivas, Brigadas al Sur del Estado
Clínicas Empresariales y el Despacho Jurídico Gratuito de la Universidad. '
Continuaremos con la publicación del Boletín DVSS y en actividades
permanentes de capacitación de los recursos humanos y fortalecimiento de
la estructura administrativa.
Insistimos en redimensionar al servicio social, incrementar la calidad de la
atención y eficientar los trámites. Esa es nuestra principal misión al emprender
nuevos derroteros enmarcados dentro de las cuatro funciones sustantivas de
la Universidad.

El Primer Foro de Enlace Tecnológico organizado
por nuestra Máxima Casa de Estudios a través de la
Dirección de Vinculación y Servicio Social en colaboración
con CAINTRA, Nuevo León, se llevó a cabo en la primera
semana de abril del presente año en la Capilla Alfonsina
ubicada en Ciudad Universitaria.
Este Primer Foro pretende vincular y alinear la
demanda de la industria que no cuenta con la
infraestructura necesaria para desarrollar proyectos de
índole tecnológica, con la oferta de investigadores,
profesionales, laboratorios y centros de investigación con
que cuenta la Universidad.
Dicho evento estuvo presidido por el Dr. Luis J.
Galán Wong, Rector de la UANL, Lic. Guillermo Dillón
Montaña Director de CAINTRA, Nuevo León, lng. Luis
Agustín Cárdenas Franco, delegado de CONACYT,
Nuevo León y el lng. Daniel Chávez Baigts, Subsecretario
de Industria y Comercio.
Es la primera vez que se organiza un evento de
este tipo, y su mecánica fue totalmente distinta a otro
tipo de reuniones donde han participado los industriales
e investigadores de la Universidad.
Primero, CAINTRA realizó el levantamiento de la
demanda de necesidades de la industria para desarrollar
proyectos de tecnologías duras, al tiempo que a través
de la Dirección de Vinculación y Servicio Social de la
UANL se llevaba a cabo el levantamiento de la oferta
para desarrollar proyectos.

n dllo
.. ,- •: . s u u uIRJNl SE

'
Al inaugurar el evento, el Rector mencionó: "Hemos
convocando para intercambiar experiencias con CAINTRA
y buscar la mejor forma de vincular los servicios con los
productos que ofrece la UANL, con las micro y medianas
empresas, además, poner en contacto a investigadores
con los principales problemas que ellos tienen ".
Al final, se generaron compromisos de colaboración
a los cuales se les dará un seguimiento para tener la
información de cuántos de estos enlaces se concretaron.
El seguimiento estará a cargo de la Dirección de
Vinculación y Servicio Social de la UANL, cuya titular es
la Lic. Elisa Navarro Cortés.

INVESTIGADORES
Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica

Este año la DVSS se abocará a 18 proyectos orientados a la atención de las
comunidades menos favorecidas, a ser una dependencia de calidad y
excelencia en la prestación de servicio a fin de ser congruentes con los
planteamientos que establece Educación para la Vida como filosofía primordial
de nuestra Universidad.
Reiteramos que el trabajo diario debe tener una gran dosis de voluntad de
servicio a los demás y de optimismo, ya que afrontar los desafíos con ene~gía
e inteligencia siempre nos permitirá hacer frente a los retos de este mundo
globalizado e interdependiente en que vivimos.

lng . Juan Carlos Flores García , Dr. Humberto Pérez Unzueta, Dr.
Octavio Covarrubias, Dr. Carlos Guerrero, Dr. Efra·n
r.
--.:n"-~-""-·Pérez Unzueta , Dr. Alan Castillo , Dr. Tushar..()
Aguilar Garib, Dr. Ernesto Vázquez Martínez, Dr.
Dr. Moisés Hinojosa.

Facultad de Ciencias Físico Matemáticas
Dr. Manuel García, Dr. Serg io Mejía, Dr .
Miguel Cárdenas , Lic. Alfredo Tzompantzi , Lic. R

Facultad de Ciencias Químicas
Dra . Rosa Miranda.

El servicio social es una actividad p~opositiva llena de juventud y energía,
formadora de valores. Pero la comunidad espera mayor compromiso de los
universitarios en la atención de los problemas sociales y debemos estar
preparados para ello.
Esa es nuestra misión.

Facultad de Ciencias Biológicas
Dra. Guadalupe Alanís .

Facultad de Ingeniería Civil
Dr. Ricardo González Alcorta , Dr. Ricardo
Ortega Arreola .

�\

'

'

PROYECTO

OBJETIVO
Fortalecer la_s acciones ~e 1~ ciberbolsa de trabajo de la U.A.N.L. en los
sectores soc::1al y product1v~, mc~ementando la búsqueda de oportunidades
entre profesionales de la universidad y el sector privado.

ectos

Esta_b!ecer, vía Ja ~istematización de los procesos administrativos un mejor
servicio a los tramites de prestadores del servicio social.
Definir las competencias técnicas y profesionales de los alumnos universitarios
con base en los perfiles de su carrera.
lncren:ientar la parti_cipación en l&lt;?s programa_s DIC, VIH, Línea Directa y '
Vacaciones Productivas con el obJeto de ampliar la cobertura en beneficio
de la comunidad.
Instalar un program~ de ~ducaci_ón permanent~ para el desarrollo y superación
del personal de la Dire_cc1on y as1 responder eficientemente a los requerimientos
y al progreso de la misma por medio de estrategias como:

:==,-:-

~

La licenciada Elisa Navarro Cortés, directora de Vinculación

e
E

r

e

"Debemos impulsar estos ronvenios, al igual que la Bolsa de Trabajo Universitaria y el
Despacho Jurídiro Gratuito. Tenemos un año de retos interesantes que nos obligan a
trabajar romo un equipo fuerte que proyecta una actividad sustancial de toda la universidad.
Iniciarnos con el nuevo Reglamento del Servicio
Social, cursos de inducción, el calendario de
asignaciones yexpedición de cartas de liooración.
Todo ello, sin mencionar que el mes de
septiembre la Universidad será sede del V
Coloquio Internacional Sobre Setvicio Social
Comunitario, romo uno de los eventos más
imfX)rtantes de esta Direooón", dip la funoonaria.
En seguida mencionó los proyectos.

=

indar asesoría jurídica integral, eficiente y de calidad a quien lo solicite.

-

Involucrar a los prestadores de servicio social para que sus actividades las
desarrollen en zonas urbanas marginadas.

y Servicio Social, convocó a principios de este año a todos los
coordinadores y personal para invitarlos a lograr una mayor
participación e involucrarse más con las actividades establecidas
por los convenios firmados entre la Universidad e instituciones de los sectores públiro, privado y desarrollo social. Por mencionar
uno de ellos, la creación del Centro Virtual de Servicios signado por el Rector Dr. Luis J. Galán Wong y la Fundación ''Vamos
México", que ronsiste en la instalación de equipo de cómputo para enlazar, infom1ar y orientar a las organizaciones sociales
civiles. Este centro puesto en marcha el 14 de febrero está ubicado en la Capilla Alfonsina. El recurso humano lo proveerá la
DVSS por medio de prestadores de servicio social.

De igual manera tenernos convenios ron la SEDESOL en programas de Desarrollo Integral para la Comunidad (DIC), Brigadas
al Sur del Estado, Vacaciones Productivas, con el municipio de Monterrey, el DIF Nuevo León, la Comisión Estatal de los ~
Humanos o en el área de Vinculación en programas romo las Clínicas Empresariales.

- Diplomado en Servicio Social
- Cursos de actualización para el personal administrativo

=

Por medio de una revisión permanente de las entidades involucradas en el
Servicio Social determinar su impacto comunitario.

-

·-

Crear un _m&lt;;&gt;delo de Vincul~ción que, además de responder con eficacia a
los requenm1entos de la sociedad, sea autofinanciable.

-

---

Involucrar más a las entidades relacionadas con el Servicio Social por medio
de eventos como:

=

- Premio a la Excelencia en el Servicio Social.
- Reuniones de Trabajo con los receptores del SS.
Proyectar las actividades de la DVSS por medio de la publicación del Boletín 1
DVSS, posters, trípticos y conferencias.

-Promover el reconocimiento del valor curricular del Servicio Social como la
activid?d que cierra el círculo de la formación integral: conocer-hacer-ser
y serv,r.
Implementar el software para operar eficientemente el sistema administrativo
del servicio social en beneficio del prestatario y para todos los organismos
receptores.
Brindar asesoría y respaldo jurídico y comprometerse en la defensa de los
Derechos Humanos de las personas más des_protegidas.

·-

Realizar un diagnóstico socioeconómico, técnico y ecológico de las condiciones
actuales en las áreas rurales y su interacción con la sociedad. Realizar
propuestas para lograr un desarrollo rural sustentable.
Llevar a cabo un estudio sobre el mercado laboral de nuestros egresados.

!

:

�,
IUTIRIZAOldl Y1118110101 11
Primer Congreso lnternaciona1
de Educación para la Vida

Lic. Elisa Navarro Cortés

PlAZII IE IERVIOII IIOlll

Durante los primeros meses del año que
acabamos de iniciar, la DVSS llevó a cabo el
proceso de asignación y autorización de plazas
de servicio social para los estudiantes de nuestra
universidad.

rofesionista que no da un servicio social en su vida diaria,
iesgo de convertirse en un mercenario, o lo que es peor, en
ivo para su país, que de lo que tiene urgencia son de miles
nes de activos".
Josefina Vázquez Mota, 2002.

"El Servicio Social surge hace más de 70 años
como una actividad de vocación de servicio a la comunidad;
como un compromiso de correspondencia entre los que
formalmente han adquirido saberes en las instituciones de
educación superior y los que han sido menos afortunados
en la ruta de las oportunidades", afirmó Elisa Navarro
Cortés, directora de Vinculación y Servicio Social, durante
el Primer Congreso Internacional de Educación para
la Vida.
"En el debate nacional sobre el 'deber ser' del servicio
social sigue estando, por un lado, el concepto de la
retribución social que tiene que ver con la asunción de
actitudes y la introyección de valores y por otro, el desarrollo
de conocimientos, habilidades y competencias inherentes
a la formación profesional, centrándose la discusión en si
lo esencial en el servicio social es lo que aprende el
prestador o lo que recibe el destinatario; aun más, si todo
acto de servicio implica un aprendizaje y de qué tipo de
aprendizaje estaríamos hablando".
Añadió que: "Ambos objetivos pueden conjugarse. El hecho
de que las universidades sean responsables de administrar
este proceso plantea la necesidad de que el SS tenga que
ver con lo pedagógico, con una experiencia de aprendizaje
que pueda ligarse a las otras funciones sustantivas de la
universidad: docencia, investigación y extensión.
Como un requisito de titulación y con el objetivo de "adquirir
una actitud de servicio hacia la comunidad mediante el
conocimiento, la investigación de sus problemas y la
participación en la solución de los mismos", todos los
universitarios deben realizar un mínimo de 480 horas de
actividades. Se trata de una actividad obligatoria por
mandato constitucional concebida como un instrumento
para la superación de rezagos sociales, que sin embargo,
poco o nada ha tenido que ver en la formación académica
de los estudiantes".
La reingeniería y la calidad a la que nos convoca nuestro
Rector, los preceptos del Programa Educación para la Vida,
plantean al servicio social un redimensionamiento, nuevos

Las autorizaciones tuvieron lugar del 27
de enero al 21 de febrero, los cambios
extemporáneos del 17 de febrero al 7 de marzo
y la entrega de nombramientos del 17 al 31 de
marzo.

métodos, prácticas y formas creativas que permitan ligar
objetivos en ambos sentidos: que tienen que ver con la
formación integral y en el de servicio y retribución social.
"Las ventajas de la fuerza energética y productiva que
representan los más de 1O mil jóvenes que anualmente
realizan actividades de servicio social de nuestra
universidad son obvias. Sin embargo, en los prestadores
evidentemente se da un proceso de aprendizaje que aún
no ha sido dimensionado, evaluado ni medido para
determinar su impacto real. Asumimos que ha tenido que
ver de alguna manera con el fortalecimiento de una
conciencia social y de auto-conocimiento, pero no hemos
diseñado instrumentos para medir cuánto ha impactado
en su formación estrictamente académica-profesional."
Durante su ponencia, la licenciada Navarro señaló además
que: "Es un hecho que los valores no se adquieren por
discurso; se aprenden con la congruencia entre el decir
y el hacer, ~n la vida aplicada y no en las teorías.
Enfrentar problemas y situaciones en contextos reales
fortalece las capacidades de los estudiantes y los sensibiliza
desde el punto de vista humano. Aplicar sus competencias
en la práctica y obtener resultados concretos elevan su
autoestima redundando en su seguridad personal y
profesional.
El servicio social curricular puede ser ese gran puente del
logro de la formación integral; pero su solidez tendrá que
provenir de un proceso educativo formal, integrado al plan
de estudios, con objetivos académicos específicos,
mesurables, sujetos a evaluación; de esta manera podrán
valorarse mejor las amplias posibilidades que tiene como
un instrumento ideal para formar mejores profesionistas,
pero también mejores seres humanos.
El servicio social es sin duda la mejor Educación para la
Vida que refrenda la misión de la universidad y una
oportunidad para aprender más allá de lo profesional, para
forrr:1arse como persona mediante la introyección de valores
derivados de la práctica social , de la solidaridad e
interiorización de los problemas que vive nuestra
comunidad".

'I

Así, durante el mes de enero fueron
asignados los estudiantes de las facultades de
Enfermería, Odontología y Medicina. En febrero
tocó el turno a Arquitectura, Salud Pública y
Nutrición, Ingeniería Mecánica y Eléctrica,
Medicina Veterinaria y Zootecnia, Organización
Deportiva, Filosofía y Letras, Trabajo Social,
Agronomía, Ingeniería Civil, Ciencias Físico
Matemáticas, Ciencias Biológicas, Ciencias
Políticas y Administración Pública, Música, Artes
Visuales, Artes Escénicas, Ciencias de la
Comunicación, Medicina Q.C.B., Ciencias
Químicas, Derecho y Criminología, Psicología,
y las preparatorias Técnica Médica, Técnica
Pablo Uvas, la No. 16 y la Álvaro Obregón.

En marzo se efectuó la asignación del
Instituto Regiomontano, Ciencias Forestales
'
Ciencias de la Tierra, y de las preparatorias No.
5, 17y20.
Para prestar sus servIcIos en 533
dependencias, se asignaron 5,211 estudiantes
en total: 1,769 fueron destinados al sector social,
143 a asociaciones civiles, 1,333 al sector
universitario, 614 al sector privado y 495 a
dependencias administrativas.

�COLOQUIO INTERNACIONAL
SOBRE SERVICIO SOCIAL COMUNITARIO
COAHUllA

El SERVICIO SOCIAL
hacia la construcción de un modelo
para la Formación Profesional
y el Desarrollo Social.

í
t

Coordinaremos el Programa:
"Desarrollo de Proyectos de Vinculació on

Enseñar- a servir es aprender a vivir

~,

•·a,,

....._.,

t-í}

q)

ector S · ' ~--

la

última semana de febrero, la Lic. Elisa Navarro Cortés, Directora
de Vinculación y Servicio Social, participó en la 11 Reunión de Responsables
de Vinculación de las Instituciones de Educación Superior de la Zona Noreste
2003, organizada por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, que fue
inaugurada por el Rector lng. Jaime Valle Méndez, en donde se tomaron
importantes acuerdos sobre el tema.
El anfitrión fue el lng. Armando Viramontes, Director de la División de
Vinculación de la UASLP, y estuvieron presentes la Universidad Autónoma
de Nuevo León, Universidad Autónoma de Coahuila, Instituto Tecnológico
de la Laguna, Universidad Tecnológica de Coahuila, Universidad Autónoma
de Zacatecas, Instituto de San Luis Potosí, Instituto Tecnológico de Nuevo
León.

'
ORGANIZADORES
Lic. Josefina Vázquez Mota
Secretaría de Desarrollo Social

'

~

Dr. Reyes S. Tamez Guerra
Secretario de Educación Pública

ª,a
~

Dr. Pablo Farías Campero
Representante de la Fundación Ford
para México y Centroamérica

t;;J

Dr. Luis Galán Wong
Rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León

a
t;t

Mtro. Jorge Luis lbarra Mendívil Secretario General Ejecutivo de la Asociación Nacional
de Universidades e Instituciones de Educación Superior

:i,

septiembre 23 a 25 de 2003
,.,,,._DE

....,,,

BlOCl)I,

ff

Fundación Forcl

-

..___,,,

La agenda incluyó la presentación de avances de proyectos, derivados de
acuerdos de la Primera Reunión del año efectuada en la Universidad
Autón&lt;?~~ 9e Coahuil? el pasado mes de noviembre, entre los cuales figuran:
R_edef1ni~,ion de funciones y tareas del ~rupo Permanente de Trabajo de
Vinculac1on de las IES Zona Noreste, Unidades de Vinculación Normativas
para la vinculación, entre otros.
'
Entre los principales acuerdos destacan, la necesidad de contar con Unidades
de Vinculación en cada facultad o escuela, redefinir sus funciones, la urgencia
de contar con personal profesional de tiempo completo dedicado a las labores
de vinculación, redefinir el estatus de esta área a nivel de la estructura
administrativa institucional.
Asimis~o, se concluyó que hace falta un programa permanente de capacitación
profes1on~I, así como uno de formación de gestores de vinculación, de la
1mportanc1a de tener un programa continuo de seguimiento de egresados,
de ligar los objetivos académicos de servicio social y práctica profesionales
a proyectos con el sector productivo, a contar con una red interinstitucional
que garantice el flujo_ de información para potenciar las oportunidades, así
como con un portafolios de casos exitosos que sirvan como referencia a las
actividades actuales y de desarrollar un programa importante de vinculación
con el sector social.
Se designó a la Lic. Elisa Navarro para coordinar los trabajos del programa
"Proyectos de Desarrollo Social", aceptando además la sede de la 111 Reunión
del Grupo Permanente de Vinculación del Noreste del país, a efectuarse 29
y 30 de mayo del año en curso.

�NUEVO REGlAMENTO DE SERVICIO SOCIAl

la Facultad de Trabajo Social de nuestra Universidad

fue sede del Congreso Internacional "Violenciá y Justicia Social",
que se llevó a cabo en coordinación con la prestigiada Asociación
Río Bravo, una agrupación de profesores universitarios del norte
de México y de Texas. Este evento se realizó en la Biblioteca
Magna universitaria, asistiendo en representación del Señor
Rector Dr. Luis J. Galán Wong, la Lic. Elisa Navarro Cortés,
Directora de Vinculación y Servicio Social, quien declaró
inaugurado el evento, exhortando a los participantes a sumarse
a una gran cruzada contra la violencia en cualesquiera de sus
formas, como principio de defensa de la dignidad humana.
La directora de la Facultad de Trabajo Social, Lic. Luz
Amparo Silva Morín, dio la bienvenida a los participantes, de
los cuales 25 representaban a instituciones de Texas y el resto
de nuestra ciudad asistiendo como invitados de honor el Dr.
Mark Welsh en representación de la Asociación Río Bravo y el
Lic. Roberto Rebolloso, director del Departamento de Ciencias
Sociales de la UDEM, formando también parte del Presidium la
Mtra. Graciela Jaime Rodríguez, Subdirectora de la División de
Posgrado de la Facultad de Trabajo Social.
El incremento de la violencia en todos los espacios de
la vida cotidiana en los Estados fronterizos de la Unión Americana
y en Texas, así como en nuestro país en particular, motivaron
el conjuntar esfuerzos para abordar este sensible tema de interés
para nuestra sociedad.

Sede: Facuttad de Trabajo Social

' C[lllUll~[ll t !U~U~[ll
~U~[lll Ull lúú!~[~U"
En el Congreso se tocaron relevantes aspectos
relacionados con los actores de la violencia cotidiana, violencia
intrafamiliar, discriminación racial, luchas de sobrevivencia en
el espacio fronterizo, prácticas socioculturales y económicas de
prevención a la violencia, violencia y construcción de identidades,
la educación como medio para la construcción de la justicia
social, las luchas por la justicia social en
el espacio fronterizo, la violencia contra
las mujeres y otros.
Durante el evento se presentaron
asimismo los hallazgos de la Dra.
Christina Krause, profesora titular de la
Facultad de Pedagogía de la Universidad
de Gottingen, Alemania, de un estudio
realizado durante 4 años en escuelas
primarias que concluye que incluso la
entrada a la escuela puede acarrear para
muchas personas problemas psicológicos,
físicos y sociales como: disminución de
la autoestima, un incremento de
problemas afectivos, un ascenso de
conflictos violentos al interior del aula y
un deterioro preocupante de la salud física
a raíz del estrés (dolor de cabeza, dolor
abdominal, insomnio, etc)

La Lic. Elisa Navarro Cortés, a nombre del Dr. Luis J. Galán Wong,
Rector de la UANL, declaró inaugurado el Congreso.

La Dra. Krause propone que esto
se puede solucionar a tiempo, mediante
un programa psicológico de apoyo que
ya ha tenido muy buenos resultados
desde hace dos años que se aplica en
varios estados de la Federación Alemana.

SIASS -SOFTWARE PARA lA DVSS

Bajo el principio básico que dio origen al servicio social
y conforme a los estatutos de la Ley Nacional que
establece que el servicio social es una práctica obligatoria
y retributiva de los estudiantes universitarios hacia la
comunidad, la DVSS realizó junto con los coordinadores
de las Facultades un estudio con el objeto de actualizar
y adecuar el Reglamento del Servicio Social.
Destacan en su contenido un marco jurídico, la naturaleza
del servicio social, los fines que persigue la Universidad,
la estructura orgánica y su representación a través de la
Dirección de Vinculación y Servicio Social, las funciones
y obligaciones que adquiere el estudiante, el director, los
coordinadores y cada una de las dependencias a las que
se asignan recursos humanos, el significado del servicio
social, los controles y evaluación.
Se contemplan además aspectos de la duración ,
constancias de liberación y registro de programas, entre
otros puntos.
La idea es de que tanto el estudiante prestador, como las
oficinas o dependencias y los coordinadores cuenten con
una mejor herramienta que les facilite el trámite y conozcan
la responsabilidad y el compromiso que adquieren al
representar a su facu ltad y a la universidad ante la
comunidad y con ello nos permita evaluar el impacto
social de esta actividad.

La Universidad firmó recientemente un contrato con la empresa
Peoplesoft con la finalidad de estandarizar la plataforma de sus
sistemas administrativos. La DVSS actualiza su base de datos
en colaboración con destacados ingenieros de la FIME.
Este software permite saber quiénes, dónde, cuándo y cómo
hicieron los prestadores su servicio social; reportes, altas, bajas,
fechas de asignación, trámites de liberación, registro y oferta en
la Bolsa de Trabajo o bien, insaibirse a los programas Brigadas
al Sur del Estado o Vacaciones Productivas.
El sofl.ware fue diseñado como un sistema inteligente, interactivo,
de fácil manejo para ahorrar tiempo al usuario.
A partir del mes de marzo los universitarios podrán ingresar al
Sistema Integral Administrativo del Servicio Social (SIASS).

�UANl YLA FUNDACIÓN VAMOS MÉXICO INAUGURAN

Y agregó: "Ésta es una magnífica oportunidad para que el
Centro Virtual y de Servicios no solo conecte, sino también
junte a las empresas, a las organizaciones públicas y privadas
y podamos ver y palpar las necesidades que tienen para cubrir
los servicios sociales".
Mediante este tipo de espacios se pretende también
profesionalizar a las asociaciones que hacen labor altruista
entre los grupos sociales más desprotegidos del país.
Por su parte, Miguel Angel Aguilar, director general del Centro
Virtual de Servicios del Instituto de la Fundación Vamos
México, afirmó: "El beneficio es enorme, el 95 por ciento de
las organizaciones de la sociedad civil trabajan con una enorme
voluntad y con un gran entusiasmo, pero creemos que para
sacar mayor provecho a toda esa voluntad hay que capacitarse,
hay que profesionalizarse".

El Dr. Miguel Angel Aguilar indicó que en Nuevo León existen 600 asociaciones civiles,
Y que se pretende establecer otros centros.

"Hay muchas organizaciones que no están formalizadas, que
se reúnen por esta buena voluntad y este compromiso de
ayudar a los demás, pero no se han formalizado. Con eso pierden muchas ventajas, como deducir impuestos por sus donativos",
explicó Aguilar.

Este espacio es auspiciado p
Fundación 11amos México', pres
por la señora Marta Sahagún d

En las instalaciones del CRS en la Capilla Alfonsina se impartirán cursos presenciales, semipresenciales y en línea, como
habilidades básicas con el Internet, administración y contaduría entre otros.
Autoridades universitarias y del gobierno durante el corte de listón en la inauguración del
Centro Regional de Servicios que será operado por estudiantes de la U.A.N.L. a través de su
servicio social en las instalaciones de la Capilla Alfonsina.

Un

espacio que buscará canalizar de manera efectiva la labor social de
las Organizaciones no Gubernamentales se inauguró el pasado 14 de febrero en
la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Se trata del Centro Regional de Servicios que auspicia la Fundación 'Vamos
México', presidida por la señora Marta Sahagún de Fax y que será operado por
estudiantes de la UANL a través de su servicio social.
Las instalaciones ubicadas en la planta baja,de la
Biblioteca Universitaria 'Capilla Alfonsina' cuentan
con 1O computadoras con acceso a Internet, al
servicio de las instituciones o empresas que deseen
brindar ayuda a alguna asociación en particular,
podrán pedir asesoría, incluso hasta realizar su
propia web.
La inauguración del Centro Regional de Servicios
(CRS) estuvo a cargo de Luis J. Galán Wong, Rector
de la UANL, Miguel Ángel Aguilar, director general
de Centro Virtual y de Servicios del Instituto de la
Fundación 'Vamos México', la señora Eleonora
Cárdenas de Larrazábal, presidenta del DIF San
Nicolás, Maca Garza Lagüera de Romo, presidenta
de la Asociación Filias, y Elisa Navarro Cortés,
directora de Vinculación y Servicio Social de la UANL.

El Dr. Luis J. Galán Wong, Rector de nuestra Máxima Casa de Estudios,
durante su discurso de inauguración del Centro Regional de Servicios.

Indicó que solo en Nuevo León existen 600 asociaciones
civiles, por lo que se pretende establecer otros centros.
Actualmente ya funcionan tres: en el ITESM, en el Consejo
Estatal de las ONG's y en la UANL.

"Así cumplimos con el acuerdo de la ANUIES, que
iniciamos en septiembre en la ciudad de Monterrey
con la presencia de la señora Marta Sahagún y que,
a través de la Fundación 'Vamos México', la ANUIES
que agrupa a 124 universidades en todo el país, la
UANL hace realidad", señaló Luis J. Galán Wong.

El representante de la Fundación 'Vamos México' añadió que para fin de año se planea tener 64 centros en el país, hasta el
momento se tienen 12 instalados, 2 en San Luis Potosí, 2 en Coahuila, 2 más en el Estado de México, etc.
Precisó que la inversión total asciende a cinco millones de pesos, misma que fue donada por Microsoft System.
Durante la inauguración del centro, estuvieron presentes Eleonora Cárdenas de Larrazábal, presidenta del DIF San Nicolás y
Osear Torre Gómez, Secretario de Desarrollo Humano y del Trabajo.

lúttutt Umrn Ltw..... liurn Uu liuiuu

convoca asumarse ainiciativa

A nombre de las Asociaciones Civiles de Nuevo
León, Maca Garza Lagüera de Romo, presidenta de la
Asociación Filios, A.C., elogió la conjunción de esfuerzos
gobierno y universidades para eficientizar la labor de las
organizaciones.
"La idea de la Fundación 'Vamos México' de crear estos
centros regionales que serán operados por las instituciones
de educación superior, en este caso la UANL con la
participación generosa de jóvenes prestadores del servicio
social, nos brindará más posibilidades para que las
organizaciones de la sociedad civil logremos profesionalizar
nuestras acciones y tengamos mejores resultados para
quienes tanto esperan de nosotros", comentó la presidenta
de dicha Asociación.
Garza Lagüera de Romo expresó que resulta muy positivo
este enlace estratégico para erradicar de una forma más
efectiva los rezagos que aún sufre la comunidad.
"Invito desde aquí a todas las asociaciones para que,
compartiendo este deseo de apoyar a nuestro prójimo,
nos sumemos a esta importante iniciativa", concluyó Maca
de Romo.

Garza Lagüera de Ro
erradicar de una

�1
A

!l!~Ú ~11 UllÍU

1

1!.

~

Llll Íllílzíll til lll'l~~UCLQ)
principios del mes de frebrero de este año, el lng. José
Antonio González Treviño, Secretario General de la UANL,
dio el banderazo de arranque formal al proyecto de Certificación
de Calidad ISO 9001 :2000 en la Sala de Juntas de la DVSS.
Durante el evento, el lng. González hizo patente el profundo
interés que tiene el Rector Luis J. Galán en que todas las
dependencias a su cargo funcionen a un nivel óptimo de
excelencia. "Estoy aquí para reafirmar el compromiso y la
confianza que tenemos en que esta Dirección logrará la
Certificación ISO 9001 :2000", dijo.
Así, esta meta se convierte en una de las principales para este
año de la Dirección de Vinculación y Servicio Social.
Durante la ceremonia de inicio estuvieron presentes, además
de las autoridades universitarias, los ingenieros Jaime García
y Gerardo Guerrero, respectivamente, Director de Beyond
Quality Systems y consultor especializado de la misma
empresa, que será la encargada de otorgar la certificación.

"Estamos ya en el camino de la calidad total y entrando justamente
en estos momentos al proceso de certificación. Esperamos
lograrlo en unos cinco o seis meses o antes, si es posible",
informó la licenciada Elisa Navarro Cortés, directora de la
DVSS.
Como parte de sus exigencias a partir de este semestre la
dependencia universitaria atenderá cada una de las
observaciones que realicen los acreditadores. El objetivo seguirá
siendo un mejor servicio a los estudiantes y la calidad de atención
a las comunidades menos favorecidas del Estado.
Ya iniciaron los cursos de concientización al personal que labora
en la DVSS, y se procederá a la revisión de la Misión, Visión
y Valores como punto de partida para definir finalmente la política
de calidad.
Así, la DVSS se une a otras dependencias de la
administración central, como el Departamento de Escolar y
Archivo de la UANL que recién inicia el proceso rumbo a la
CALIDAD.

BEYOND QUALITY SYSTEMS

�EN LA DVSS
YA ESTAMOS
TRABAJANDO PARA
LOGRAR EL
ISO 9001: 2000 ...

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="275">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3204">
                  <text>DVSS Vinculación y Servicio Social</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479126">
                  <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377505">
              <text>DVSS: boletín de la Dirección de Vinculación y Servicio Social </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377507">
              <text>2003</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377508">
              <text>6</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377509">
              <text> Abril-Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377510">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377511">
              <text>Bimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="377527">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377506">
                <text>DVSS Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social, 2003, No 6, Abril-Mayo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377512">
                <text>Navarro Cortés, Elisa, Directora</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377513">
                <text>Servicio social</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377514">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377515">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377516">
                <text>Educación superior</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377517">
                <text>Boletín Informativo de la Dirección de Vinculación y Servicio Social. Contiene información relevante para los alumnos prestadores del Servicio Social tanto de preparatorias como de facultades.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377518">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Vinculación y Servicio Social</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377519">
                <text>Leal Velazco, Carlos, Responsable</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="377520">
                <text>Valle, Esmeralda, Diseño</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377521">
                <text>01/04/2003</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377522">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377523">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377524">
                <text>2015608</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377525">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377526">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377528">
                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L., México]</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377529">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377530">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28537">
        <name>Centro Regional de Servicios</name>
      </tag>
      <tag tagId="28539">
        <name>Ciberbolsa de trabajo</name>
      </tag>
      <tag tagId="28538">
        <name>Competencias laborales</name>
      </tag>
      <tag tagId="28513">
        <name>Desarrollo comunitario</name>
      </tag>
      <tag tagId="28536">
        <name>Justicia social</name>
      </tag>
      <tag tagId="14559">
        <name>Violencia</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
