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                    <text>fL
AAo XI.

MÉxrno.

DOMINGO

26

DE NOVIEMBRE DE

1911.

Nmr. 48.

-

SENORITA JOSEFINA LLAMOSA,
quien contraerá matrimonio q~ntro d!i! breve~ dfa~ ~on el &amp;eñpr Lic~n~ifl.PP Bravo :J3~tapcoµrt,

�. Aetualidedes

LOS GEMELOS

Lo que pretende Reyes.-El primer Gabinete
Maderista.

El t6pico del día, la cuesti6n palpitante, lo que tiene los ánimos sobresaltados y las imaginaciones calenturientae, son los
vientos de fronda que corren por ahí, soplados por los peri6tlicos diarios y que recogen é hinchan los pesimistas, para hacerlos pasto de su volandera chismografía. La contrarevoluci6n vreparada y armada por el General Reyes, según el sentir de los
partidarios de éste, es inminente y fatal y no está lejano el día
en que veamos dibujarse la expresiva silueta del bravo General,
sobre las terrazas del Castillo de Chapultepec, concediendo entrevistas sobre democracia á un novísimo Creelman, 6 bien di:
rigiendo negligentemente la mirada desde el Caballero Alto, sobre la ciudad muerta y arraEada por los vengativos ímpetus de
las hordas negras!
La verdad es que no parece sino que el General Reyee, es la
manzana de la discordia, entremetida en nuestro país para dificultar todo progreso y consolidaci6n nacional, porque 8i bien Jo
que intenta crasamente el General Fracaso entra en la categoria
de las locuras, ciertamente es que esta misma locura puede traer
á la patria adolorida, la anarquía más e~tupenda que pudiera
contemplarse en país algune, si el Gobierno no toma con mano
de hierro las providencias necesarias para evitarla. NoEotros
creíamos que la ambici6n-patrimonio de todos los hombresera lo único que hacía cometer al General sus desacatos; pero
ahora en vista de las convulsiones que sufre la Nación y que
creemos serán las postreras, firmemente creemos que el General
Reyes, obra con el m6vil de sus pasiones desatadas y con el de·
seo de nngarse de las befa11 y el escarnio de que fué certero
blanco. Con la divisa de «ó César ó nada)) el General Reyes (tipo
de tragedia ó de sainete?) pretende debilitar el Gobierno dt-1 !le·
fl.or Madero, esperando la ocasión en que la volubilidad del pueblo tan experimentada por él, haga. derramar pródigamente á su
alrededor los favores de su popularidad, que alguna vez obtuvo
pasajeramente. Vana, candorosa, ingénua esperanza! Los héroes
(y más siendo de cartón) cuando pierden el favor del pueblo si
acaso vuelven á recuperarlo no no es precisamente con actos antipatrióticos, ni provocaciones superficiales, que tienen, además,
el demérito de haber sido forjados cuando la patria tiene hambre y sed de paz.
Entre tanto, y ahora mismo, ya comienza á dejal'Se oír el fatídico crascitar del cuervo del Norte, que parece actchar el mo·
mento oportuno, en que deba regalarse con los despojo5 de la
Patria, asesinada por sus propios hijos!

lero, que también desempeña sus funcio. nes de Primer Mini s·
tro, es un nombre inteligente, capaz, bien
equilibrado,sereno. Su
esfera de acción es muy extensa y así lo ha demostrado acupando sucesivamente las carteras de Fomento, Justicia y Relaciones
Exteriores. Ciertamente que el st-ñor Calero ha dejado á su paso por dichos Ministerios, landables huellas. Seguramente que
si se aprueba la ley sobre inamovilidad de empleados Federales,
ño tendrá efecto en las dependencias del Ministerio de Justicia,
pues el Eeñor Calero, hizo un cambio completo en el personal
de empleados, cambio que aplaudimos de veras, atento siempre
á la ley sociológica de la renov1ci6n, de la que es afecto sobremanera en todo órden de ideas tal vez por seguir la frase danunziana «Rinovarse 6 morire.»
El señor Don Abraham González, Secretario de Gobernación,
es un revolucionario de buena cepa, probo, bien intencionado y
conocedor de lo~ hombre~ y durante su corta administración como Gobernador Constitucional de Chihuahua ha dado buenas
pruebas de su aptitud política y administrativa. Desgraciadamente el pueblo chihuahuense lo reclama para que rija sua des·
tinos y el sefior Madero probablemente se vera privado de rn
valiosa cooperaci6n.
Del señor González Salas Ministro de Guerra y Marina, se di ce que se ha hecho impopular con motivo de la debatida cuestión zapatista y se agregaque laopiniónpública, esa imaginaria
opini6n pública, tan llevada y traída su estos últimos tiempos
y que á veces se emplea como azote, como gato de siete colas
paar flagelará los hombres públicos, lo rechaza abiertamente.
Cierto es que en la Cámara de Diputados fué siseado; pero este
siseo fué reflejo de la opinión pública? No por parte de los Diputado~, pues estos en manera alguna representan al pueblo de
hecho y no por parte de la galería que ademas de su reducido
número, esta formada por un público curioso, burlón y apasionado. Lo quA hay es que la opini6n pública la pueden formar
actualmente á su manera ó un periódico ó un grupo reducido de
personas.
Al señor Ingeniero Manuel B@nilla Ministro de Comunicaciones, tambien se le ha formado una atmósfera hostil de todo
punto injustificada. Afortunadamente la gente sensata, no hace
aprecio de esos insulsos ataqnes y burlas, que vé por mero pa·
satiempo. Se censura al señor Bonilla que use corbata verdeó
Los gobiernos fuertes, los hacen los gabinetes competentes. roja, se le critican versos apócrifos, se le ridiculiza como mal
Si no se tiene uuo de gran capacidad moral, respetable ante la literato ó como cursi redomado; pero jamás se tacha su labor coopini6n pública, y azás idoneo, de nada servi'rála organización mo Secretario de Estado, pues la Secretaría que es á su car~o
de grandes cuerpos de policía, ni destacamentos de sabuesos y marcha digna y perfectamente.
Sherlock Holmes, para procurar que la tstabilidad de la RepúLa única tacha que ce les pudiera poner á los sefiores Ernesto
blica no sea perturbada, ni registrar hasta el último escondrijo Madero y Ra!ael Hernández, Secretarios de Hacienda y Fornen·
para descubrir complots y maquinaciones revolucionarios. La to respectivamente, es su parenteeco con e! señor Presidente de
contrarcvoluci6n vendrá indudable, indefectible, fatalmente, si la República, pues el nepolit,mo aunque á veces sea justificado,
el Gobierno por sus actos se hace impopular y este se halla ac- se presta Eiempre á torcidas interpretaciones. Por lo demás los
tualmente en manos del Presidente de la República, con el con- señores Madero y Hernández 11on personas gratas á la Naci6~,
sejo de sus Secretarios de Estado.
• inteligentes honradas y que tienen la gran cualidad de ser riEl Gabinete del sefior Madero, posiblemente Iio está consti- gurosamente serios.
.
tuido por notables estadistas, ni talentos organizadores de priSería inconsecuencia examinar las personalidades de los Mimer 6rden, porque para ello, habría que armarse de la linternl:!, nistros ;restantes ya que estos son nuevos en la cosa pública, re·
de Diógenes para de!cubrirlos; pero dadas laa condiciones de vándonos nuestro juicio para mejor ocasión.
nuestro medio político, llena en su mayoría nuestras aspiraciones. El señor Secretario de Relacio11es, Licenciado Manuel CaJACINTO.

Los condes de Ligneville y de Autricourt, hermanos gemelos y deECendientE&gt;s
de una de las cuatro
familias de la antigua
caballería de Lorena,
tenían una stmejanza
tal, que cuando vestían, por dive,tir,e,
un traje igual, sus criados los equivoca han.
Cierto día se divirtieron con una escenb
en extremo graciol:la.
Ligneville m a n d ó
venir á un barbero; ee
hizo afeitar un lado, y
después, á pretexto de
una urgencia, se fué
al aposento inmediato.
Su hermano le esperaba allí, y poniéndose
la bata de Ligneville,
como igualmente el
pafio de afeitar, fué á
sentarse en el puesto
de su hermano.
El barbero, sin reparar en la mudanza,
fu é á afeitar el otro lado, pero ¡cuál sería su
sorpresa, cuando vi6
que en un instante le
había vuelto á crecer
la barba.
Confuso en extremo, mira y vueJ.v13 á
mirar aquel hombre,
sin atreverse á tocarle,
y no dudando fuese

f

El señor Licenciado Pino Suárez,' Vicepresidente de la República, saliendo de la
Cámara de diputados, después de protestar,

79,
algún demonio que
había tomado la figura del conde de Ligne·
villa, da un grito y cae
desmayado.
Acuden t o d o s los
criados y mientras le
prodigan los auxilios
oporturios)ara hacerle
volver en sí, Autricourt vuelve á su cuarto y Ligneville, medio
afeitado, vuelve á ocuoar su puesto.
· Ya repuesto el barbero, encuentra al conde ocupando el asiento, y lo halla. confor·
me él lo había dejado.
Entonces se sorprende
nuevamente; cree un
suefio cuanto h a bí a
pasado y no 50 convenció de la verdad hasta
que vió á los. dos-hermanos juntos.
No menos que la semejanza, la simpatía
correlacionaba á eEtos
dos gemelos: siempre
padecieron iguales enfermedades; sus dolores eran idénticos, y
su conducta y sus suefios enteramente iguales.
· Ambos padecieron
una fiebre lenta que
los llev6 á la sepultura en un mismo día
y hora, á Ligneville
en Francia y Autricourt en Baviera.

***

El señor Vicepresidente llegando á Palac!o, en cuyo sal.ón amari.llo se cfectu.ó_una ceremonia con la asistencia-del.señor
Presidente, su gabmete y diversas com1s10nes,

�Aetualidades-Llos Sttbseetretatrios de Estado.
llitetrattttr&amp;

797

:r:~ ·-· .. .

TENEERAX
La noche muy negra,
El viento muy frio. Sobre la metrópoli
La peste exhalaba su vaho de huesa.Las rachas heladas,
De muerte agoreras,
Silbaban burlonas cual si fuesen brujas
Que del aquelarre maldito volvieran.Dentro de la casa la pálida novia
Tendía las alas, dejando la tierra.El estaba solo, solo en la Negrura. dentro de la Angustia pavorosa y fría,

Llorando á la puerta.-

Cruzó un alarido de madre el Silencio . cruzó la Negrura, se detuvo el viento

Cruzó el alarido como una ave negra.'
Después sonó un tiro, brillo un fogonazo que rasgo la noche
Como un ave roja y siniestra.
'

JY.1:IS VERSOS
¿Porqué tus negros ojos inspiran mis poesías
gravando en sus estrofas las suaves armonías
que encierran sus abismos de esencia espiritual,
Y vierten en sus líneas escuetas y sombrías
tu alma toda entera con solo tu mirar ...... ?.
Porque tus labios rojo!! inspiren en mis versos
las notas más sublimes en tonos tan diversos
haciendo de mi estrofa un canto celestial
y vibran en mis versos tan rítmicos y tersoil
las voces más divinas del coro angelical.. .... ?
En fin, porqué en mis versos palpita tu alegría
tornándose mi estrofa tan pálida y sombría
Si brota de tus ojos el llanto y el pesar ...... ?
-Mis versos son tu alma que vuela hacia la mía
y surge de mis labios trocados en poesía.
ALFREDO RENOHAW DE OREA.

Las rachas heladas cortaron su vuelo;
Mas después burlona!!, macabras, aviesas
Hasta el lecho mortuorio llegaron
Por ver cual yacía como un muerto lirio la pálida muerta.-

Señor Lic. don Bartolomé Carbajal y Rosas,
Relaciones.
Señor Lic. don Federico González Garza,
Gobernación.

Las brujas fatídicas, las rachas heladas
Am~molinaron el polvo y la arena,
Danzaron su ronda,
Sobre el cuerpo inmóvil del pobre poeta¡
Mientras roja corría la sangre
Como una blasfemia.. -

Señor Lic. don Jesús Flores Magón,
Justicia.
Señor Lic. don Franc!sco Díaz Lon bardo,
Fomento.

FRANCisco BUITRAGO DIAZ.

Señor Lic. don Jaime Gurza,
Hacienda.
Señor lng. don Alberto Pani,
Instrucción Pública y Bellas Artes.
Señor Ingeniero don Manuel Urquidi,
Comunicaciones.

POU~ CBLtüB 2Ul tl'AifllB,

Señor General don Manuel Plata,
Guerra y Marina.

'

Dice el anciano:
De engaños fué mi corazón herido
y llevo el alma triste y dolorida,
Amor es la quimera de la vida
que muere entre las sombras del olvido.
El joven dice:
De mis años en el cristal brillante
contemplo la sonrisa de mi amada,
iluminada mi senda su mirada
y creo en el Amor con fe constante.
Y concluye el poeta:
Amor, bella palabra, dulce nombre,
escrito estás en las fragantes flores,
el céfiro te eleva en sus rumores
y te pronuncia palpitando el hombre.
Cuando en los ojos el Amor fulgura
es que sueña la mente vago anhelo,
y Amor lucen los astros en el cielo
y canta Amor el ave en la espe!!ura.
Amor brota del pecho al suspirar
á los labi&lt;,s asoma en la sonrisa,
y gime Amor la perfumada brisa
y ruge Amor también el ancho mar.
Amor es como faro de ilusiones
que alumbra con destello luminoso,
ese fantasma azul y misterioso
que habita del ensueño en las regiones,
cuando sonriente juventud lo mira
se vuelve realidad que Amor inspira;
pero la yerta ancianidad no alcanza,
¡que se trueque siquiera en esperanza!
Noviembre de 1911.
MARIANO LEON y ORTIZ.

Señor General don Victoriano Huerta,
cuyo último brindis, en el que protestó su lealtad al gobierno
constituido, ha causado una favorable impresión.

A

TI, SEÑOR.
Al ~- P. José ~. Catrtraón s, u.

Cruzando la existencia una alma pía,
muertas las juveniles ilusiones,
en continuo luchar, fin ambiciones
descansar olvidando ella quería.
La paz buscaba y por doquier veía
la negra ingratitud, viles traicione~,
el odio envenenando corazones
y encubriéndolo todo hipocresía.
Crímenes, vicio, llanto y desventura,
la maldad imperando inicuamente
y por otros sufriendo el inocente.
No quiso ya mirar tanta amargura,
los ojos leyantó y al ver el cielo
cifró en amarte ¡oh Dios! todo su anhelo.
MARIANO LEON y ORTIZ.
Né~ico, Noviembre de 1911.

•

�lVIR.T~IffiOftIOS

¡r··
'

.

,

. '

POR
A. H. BORDEN .
•

.

. .~

L.OS PROGRESOS DEL AUTO

.

' .

. . 1

.. '
·~·,::·.
' , ..

/ .__ . -

'

Señorita Angela Bringas y de Ja Torre,
Señor Licenciad;, don Ricardo Couto,
.
distinguidos jóvenes pertenecientes á prominentes familias de Orízaba, quienes contraerán matrimonio en esa ciudad el 29 de los comentes.

No es de creer, por varias y obvias razones, que el automóvil tal suma es una. bagatela. De aquí que solo en el distrito de
IIPgue _á suplantar nunca. el ferrocarril para cortas distancias, Nueva York, corran más de 200,000 autom6viles, es decir,
pno s1 ha llegado á preocupará las compañias ferrocarrileras más carruajes automáticos que almas hay en una gran ciusuburbanas, especialmente, y acaso solamente, en las grandes dad, y que prestan un servicio excelente con el buen afirmado
urbes de los Estados Unidos.
de las carreteras y el aefaltado de las calles, n.o sólo entre los
El número actual de automóviles es fabuloso y el tránsito grandes centros y los hogares, sino para los negocios mismos
entre las grandes ciu'
dadas las grandes disdades y los distritos
tancias de esas ciudarurales que les cercan,
des monstruos.
que bahía llegado á es·
Para largos viajes se
tar monopolizado por
está extendiendo tam ·
la locomo,tora, va
bién mucho el automósiendo conquistado rávil. Centenares de perpidamente por el auto·
sonas viven á cien y á
móvil. Y ello es lógi doscientas millas de
co. Quien conozca á
los grandes centros,
fondo el carácter yandistancia que salvan
qui, su vida, sus aeti·
en una ó dos horas de
vidades; así como la
un viaje cómodo y
peculiaridad sinRular
agradabilísimo. En los
ele sus grandes centros,
días de invierno, con
comprenderá que el
lluvias y nevadas, la
automóvil es una nedistancia entre la escesiilad. Disponer en
tación y el hogar es de
cualquier momento de
lo más molesto que
un vehículo veloz es
pueda imaginarse El
'·
ventaja tal que nadie
viaje directo desde la
apreciará sin duda cocochera á la oficina en
mo la aprecia el nor·
un automóvil que dia·
teamericano. De ahí
pone de calentador auque millares de homtomático y de más
bres de negocios y
Automóvil inglés con cocina , comedor y dormitorio.
comodidades que el
profesionales que vimejor pullman es induven á treinta y á cuarenta millas de distancia de las urbes en dablemente preferible al tren con pllsajeros incómodoe, con codonde tienen sus negocios no resistan las desesperantss tablillas nQcidos importunos, con trasbordes de trene2 y tranvías y esdel los itinerarios de trenes. ¡Aguardar quince y veinte roinu· peras en los andenel".
tos en una estación! ¿Qué yanqui lo aguanta? Y lai:s detenciones
Y es cierto que la cm,tumbre del automóvil destierra. el uso
de los tranvías, las paradas de los trenes y de loe elevados y los del ferrocarril. Esa libertad omnímoda que se goza viajando en
torbellinos de la multitud en las plazas públicas?
un vehículo propio y rápido no es comparable á ninguna otra.
Añádase á e!!to que lo más probable
Los millonarios americanos que poseen
es que el hombre que ha trabajado
varios automóviles, suelen hacerse pre·
ocho 6 diez horas febrilmente tenga que
ceder ó seguir de otros coches con sus
vi11j11r hora ú hora y media de pie en
servidores. Para giras al campo es una
una plataforma sin poder leer el periógran comodidad que no satisface el fedico 6 las cotizacionee de última .born
rrocarril. El grabado primero de esta
ni releer su c(memorandum&gt;,; que las
página, por ejemplo, reproduce un corestricciones gubernativas sobre la veche con dormitorios para cuatro perlocidad de las locomotoras en los dis·
sonas, cocina con refrigerador y come·
tritos urbanos obligan á los trenes á
dor, pudiendo alcanzar una velocidad
guardar una marcha desesperadamen·
de 75 millas por hora. El segundo grate moderada, que loe; millares de crubado corresponde á un automóvil que
ces, de ((swiches,)) obligan á paradns
ofrece la particularidad monta.ble y
tan frecuentes que ningún tren pasa de
desmonta.ble de convertirse en casa. Es
las veinte millas por hora hasta que
muy propio para disfrutar de las deentra en línea abierta., y se comprende·
licias de la selva duran.te varias semará que el automóvil sea una verdade·
nas como aquí se acostumbra, lejos
ra. solución. No hay que estar pPn·
del enloquecimiento delas grandes ciudiente del reloj para saber si se podrá
dades. Tiene dormitorios, cocina y saó no alcanzar tal ó cual tren, tal 6 cual
lón para cuatro personas, pero puede
vapor, no hay que ser esclavo del ho·
conducir cómodamente dieciséis y, al
rario ferrocarrilero. ¡ Cuántas veces tras
desmontarse, darles á todas alojamiento
una carrera por entre el bullicio de
cómodo. Su máximum de velocidad es
una plaza se llega al muelle ó á la es·
de 65 millas por hora, no menos que
tación en el preciso momento en que
cualquier ferrocarril.
el vapor zarpa 6 el tren parte!
La construcción de esos coches se haTodo ello sin contar las ventajas hi·
ce sie~pre bajo planos eepeciales. Se
giénicas y el placer de un viaje al aire
ha batido con ellos el record de la cubiabierto, sólo, sin impujones ni moles·
cación, excediendo en mucho álas
tias que el automóvil evita y que, ade·
ravillas que con frecuencia admira.Automóvil convertido en cas'.l de campo.
más, llega antes.
moa en las construcciones navales.
Mucho ha contribuido al asombroso
Puede asegurarse que no hay una. pulJesarrollo de la industria de automóviles la podularidad de sus g~da cúbica sin objeto. El coche cuyo cuerpo central reproduúltimos tipos y la democracia de PUS precios. Hoy se adquiere c1mo~ en el tercer lugar de esta página, es un modelo de consun automóvil por $300, para t.res peraonas, paga~eros a pla· trucc1?nes de esta índole. S? propietaria, la famosa actriz y mizos, como ae compra una máqurna de coser, un fonografo, etc. ; llonana. Mrs. Anna Held, v1aJa en él con mucha frecuencia. El
es decir lo mismo que hace pocos afi.os costaba una motom· comedor, como puede verse, es espléndido y completo. Anna
cleta. Para. un hombre de negocios, un médico, un arquitecto, Held suele hacer con este:coche viajes muy largos. Va iempre
11

ma-

Señ()r don Joaquín Jurado

y

señora Maria del Castillo de Jur:idn.

�.. ,.

800

--· ~

...

,,.

1

~

- - --

- ........ _ _

,..,

'-•

La cocina con ruedas dd Emper.:dor d.: Alem,ini.1.

Un niño que no puede hablar á su padre.
Un caso de herencia extraordinario.
La millonaria Ann Held, almorzando en su automóvil.

801

llos ptrogtresos del aoto

llos ptrogttesos del a.uto

Auto de N.it Goodwing, con sleeping y toilett.

precedida por otro coche en el q lle van su mayordomo y dos trasl~da de un paraje á otro según las perspectivas que desea s11
camareras, quienes preparan y adquieren cuanto ella desea. capricho.
El invento es como sigue. Trálase de un autom6vil lancha 6
Cuando ?mpr~nde viajes de varios días se hace seguir de su
para
expresarnos mejor, de:un automóvil conectado á una l~n~
autom6v1l-cocma en el cual no falta nada de cuanto pudiera
cha,
de
tan sencilla man'era, que el lector se extrañará de no
necesitar el chie.f más exigente.
El grabado que sigue es modelo de confort para cortos viajes. habérsele ocurrido antes, si es que realmente nunca se le babia
Su propietaria, la millonaria Mrs Maxine Elliott, declara que ocurrido. El bote está amarrado ante la rampa que parte de la
se ha olvidado por completo de las trepidaciones ferrocartileras, cochera, y dispone de dos ranuras paralelas para que las ruedas
de las paradas dese!!perantes de los conductores y de los negros del auto entren en ellas y lo coloquen en la posición exacta que
es necesaria para que una transmisi6n una el eje del vehículo
de los pullman.
Un justo apreciador de las ventajab del autom6vil, es el Empe· con el de la hélice, al tiempo que el coche ee levanta un tanto
al efecto de que las
rador de Alemania.
ruedas giren en el
Posee una hermo~a • .•. •· · ·
- .
~...
"""'
vacío. La lancha así
c~lecci6n de automó- ' · · ~
impulsada,
toma
vlle2, no tan nume·
·
- ~ • lt ,J;,.
una gran velocidad
rosa como suelen
y se dirije á EU mue·
serlo las de sellos
'
,\
',
lle, en donde otra
·.
postales, pero de
rampa parecida á la
más valor. El co·
·
de la cochera faci·
che-cocina que sue·
li 1a el paso á la tie·
le seguir á su tou·
rrn firme.
ring-car y que re·
P!4ra salvar el in·
producimos interior
conveniente que
y exteriormente, da
pre,enta la diferenuna idea eeacta del
cia de nivel del agua
adelanto conseguipor la marea, el
do en esta clase de
bol e dispone de vál·
construcciones.
vuln.s que al abrirse
Ningún hotel posee
ó cerrarse permiten
una cocina m á a
hallar el nivel exac·
completa ni más
que seque
deeea,
c6moda. Estas co· i..:.:.-'-'-:...::.:=::..:....---'-'~~====~=~====----l~::.--==;.;.._-.,---=-_;.¡¡" to
operación
se
ciaas con ruedas
hace durante el via·
Touring·car
de
lujo,
de
Mrs.
Maxine
Elliott.
pueden y deben adje, ya que el nivel
quirir la misma velocidad que el coche que las precede, que no 1rn dstiene más que del agua es conocido. Al llegar á la orilla se desprende la trans·
en el momento preciso de servir la mesa. El Kaiser sírvese por misión que lo retenía, y el auto sigue su camino.
De cuantas maravillas nos admiran en las modernas construc·
lo común de su tren de automóviles cuando asiste á las ma·
ciones
de los cochea para ferrocarriles, ninguna resistirá las que
niobras militares, yendo seguido, adem~s del coche-cocina, del
á
diario
se inventan para automóviles. Solo cuando el aeropla·
6mnibus en donde va el servicio del Emperador.
no
surque
firms los airtis aparecerán otras mayores, porque las
Pero la última novedad y progreso en automóviles acaba de
exigencias
serán también mayores dado el problema del peso,
aparecer en Chicago. Mejor podríamos referirio como excentriy el cerebro del hombre tendrá que luchar en una esfera de ac·
cidad, porque s6lo en muy raros casos tendrá aplicación el nue·
vo modelo. Un millonario de Chicago tenía dei;;de tiempo ha el tividad de5conocida basta ahora.
Mas, por hoy, no puede negarse que de cuantas industrias
caprichoso deseo de vivir en pleno lago de Michigan, para dis·
modernas
han admirado al mundo con su portentoso progreso,
frutar de una soledad y un silencio absolutos á lo cual tenía un
la
del
automóvil
ha rebasado ya las esperanzas que en ella ee
derecho indiscutible. Su ilusión era una casita flotante, si bien
tenían
cifradas.
anclada para evitar todo lo posible el vaivén del oleaje, pero
había un problema previo que resolver por qué quería nada
menos que poder trasladarse de la casa al despacho en autom6·
á un enfermo, para que lo asistiese, una muj~r
vil, problema que preocup6 á más de un ingeniero, dado que la queTrajeron
sabía
hacer
muy buenas conservas, y habiéndoselo di·
cosa no era de fácil resoluci6n sin el auxilio de un invento. El
cho,
respondi6:
oro, sin embargo, aguza tanto la inteligencia de los hombres
-Pues que me conserve la vida, que no be mene~ter otra
que se invent6 para el excéntrico Jo que necesit4ba, hecho lo
por ahora.
CllR l coni•fruyó IR ra¡:R flotante veril11dero p11 lario Rcu6tico que

--~-J:~~~-i
,
.
:
.
1· .
-

·------..

Interior del automóvil co(ina, del Kaiser.

todos los esfuerzos posible~, y por más qutl fuera inmenso el cariño que ít t:tu padre le tenía, no podría hablarle.
Los médicos encargados de observar tan notable caso, asegu·
ran que las condiciones físicas y mentales del nifio no presentan
la menor anomalía. Las leyes de la herencia son la única explicación po3ible para este fenómeno. 'foda sensación puede pro·
ducir un cambio físico; lo mismo la cólera que la alegría dan á
nuestro rostro distintas expresiones, y cuando la sensación lle·
ga á su colmo, estos cambios pueden hacerse permanentes y oca·
sionar perturbaciones orgánicas. En el presente caso, la ira de
la madre y su re3olución de no hablar al marido causaron una
perturbación en su sistema nervioso, y esta perturbaci6n, transmitida al sistema nervioso del niño, debe influir en ciertos ner·
vios, que, relacionados con la laringe, le impiden hablar apenas
sus pensamientos se encaminan hacia la idea de su padre, sin
que la fuerza de voluntad sea suficiente para contrarrestar la in·
fluencia de los cen·
tros nerviosos tan
extrañamente afectados.

Una criatura, un inocente uiño de diez años está siendo ahora objeto de la atención de todos los médicos de todos los filó·
sofos de los Esta1os Unidos. Semejante en todo á cualquier otro
niño, gracioso, juguetón, inteligente, fuerte y risuefio, eEte niño
se queda mudo apenas se ve ea presencia Je su padre aunque
puede hablar perfectamente á cualquier otra persona. '
Ni los ruegos, ni los castigos, han logrado que este niño hable
al hombre que le dió el sér. Y no es que tenga miedo á su pa·
pre, ni que éste le haya jamás amenazado ni castigado para merecer tan cruel venganza. Según' los hombres de ciencia, se tra·
ta solamente de un
ejemplo curiosísimo
de influencia prena·
tal.
~-&lt;.r-Seis meses antes
de que este niño
viniese al mundo,
EL ERROCARRIL
su madre iuvo un11.
seria disputa con el
MAS ALTO
marido por cualquier pequeñez do·
mé!tica. Su e!tado
Presumen los suinervioso hizo que lo.
zos de su ferrocarril
buena señora diese
,le la J ungfrau, y
á la cosa m6s im·
todavía más de la
portancia de la que
línea de Gornerrealmente tenía, y
graft, que sube á
en aquellos momen·
3.019 metros; pero
tos de c6lera juró
Eli bien es cierto que
que jamás volvería
ésta en la más eleá dirigir la palabra á.
vada de Europa, no
su esposo. Cosa sinpuede competir con
gular: desde aquel
la línea de Oroya
momento, y á pesar
Mrs. Tyler Morse, que ha olvidado ya el uso del ferrocarril.
en el Perú, llamada
de las súplicas de
Ferrocarril Central.
su marido, la muEl
punto
culminante
de
esta
línea
está
en
la
mitad del tunél de
jer no volvi6 á hablarle hasta que nació el nifio. Entonces, coC'1.ldera,
y
se
encuentra
á
4.
780
metros
sobre
el nivel del mar,
mo si despertase de un saeño, la esposa recobr6 su jovialidad,
casi
á
la
altura
del
Mont
Blanc.
ecb6 al olvido su amenaza y continuó siendo para él la mujer
Este ferrocarril, que permite pasar en ocho horas desde un
carifiosa y comunicativa que había sido eiempre.
clima
tropical (8 grados al Sur del Ecuador) á la regi6n de las
La buena armonía del matrimonio creció al aumentarse la fanieves
perpetuas. es uno de los más maravillosos del universo.
milia con aquel niño, objeto del carifio materno y del orgullo
Tiene
de
extención 222 kilómetros, cada uno de los cuales se ha
de su p11dre. Pero he aquí que cuando el chiquitín empezó á
bajado
en
su construcci6n de un mill6n de francos de costo. No
pronunciar las primeras palabras, se observ6 que se dirigía siemhaciéndose
Ul!O del carbón. para la locomoci6n de este ferrocarril
pre á su madre, como si le estuviese vedado hablar al padre.
pues
sus
maquinas
marchan por petr6leo, y las pendientes son
Por algún tiempo, el fenómeno permaneció inex1,1liC$\ble para
tan
continuas,
que
puede
descender un tren sin el auxilio de la
todo el mundo, excepto para la mujer, que comen~ó á sospechar
máquina
desde
la
salida
del
tunél; al nivel del mar, recorre de
la verdad. Deseando encontrar un remedio) rog6 al niño que saesta
suerte
una
distancia
de
170 kilómetros sin gastar un cénludase á su padre cada vez que le viese entrar en la casa, y, en
efecto, el niño se llegaba alegremente al autor de sus días le mi- timo.
~-&lt;.r-raba sonriendo y ...... nada más; de sus labios no salía el menor
Un jugador perdi6 cuanto dinero tenía en la noche de Navi·
sonido.
dad,
y á la mañana siguientei cuando los amigos, que ignoraEntonces la afligida madre recurrió á la11 amenazas y después
ban
el
suceso, le daban las buenas Pascuas, les respondía:
á los castigos. Todo lo sufri6 el niño en silencio, y solo cuando
-Así
las tengan ustedes.
los golpea le dolieron, confes6 á su madre que aunque hiciera

y

f

�I

VIDA TEATRAL
POR L.A. OPERA
~ida, Lu,cía, Tosca, Rigoletto, Fausto, Traviata, Trovador, fuerzo y el cansancio que por la confianza de que á estas alturas
Baile de Mascaras, Cavallería Rusticana y Payasos. He aquí las ( 2, 100 metros) brille siempre igual el bronce de su garganta.
óperas ~epresentada, ha~ta ahora por el simpático cuadro lírico
En tonas las obras ha cantado con buena fortuna, pero lo redramático de Arbeu, que tanto y con justicia ha merecido los fa. cordamos especialmente en Aida, Traviata, Tosca, Payasos y
Yores del público.
Fau~to.
CorrP. por ahí una grata noticia: se han contratado ya por la
¡ Ah! canta la cavatina Salve dimora, casta, como mandan los
cumplida empresa
cánones, esto es,
Sigaldi- Amaya
como la escribi6
nuevos elementos
Gounod, y por la
que contribuirán
. fidelidad y exquigrandemente á
sitez, B atta i n
prolongar la temarranca una ovaporada, pues de
ción en ese conoseguir con los que
cidísimo trozo.
hoy se cuentan, se
Vengamos ahocorre el riesgo de
ra con Píceo, un
suspender las repico de oro ciertapresentaciones,
mente, como dedado el incesante
cía desde su platea
trabajo encomenuna linda sefiora,
dado sobre todo al
en la primera de
tenor Battain y al
Payasos. Después
barítono Picco.
del admirablepr6Ojalá que á la
logn, qne Picco devez se refuercen
clama y canta con
los coros y se les
toda la. intuici6n
haga estudiar un
de un artista sepoco más. Sin ei
vero, es de espe·
talento de Nacho
rarse que labren el
Castillo y sus esconsiguiente epifuerzos como di·
logo tantos aficiorector ¡oirfamos
nados que en cada
unas cosas!
reuni6n e u r si ó
Es ya res judicurai á medias ,
cata-como dicen
destrozan ese belos juris-que Rello pasaje leoncagina Vfocarino es
valir,o. La verdad
una prodigiosa
se impone un mucantante cuyos do·
tis ...... no absoluto.
minios se extien La única obra
den cada día, y espíritus inteligen en que Píceo no
com·ence es en Rites le auguran que
goleuo, es u::: paen el cielo de su
pel ..... vicepresiarte esplenderorn
denc;al, muy difíjRmás se pondrá
cil, y Picco desel Rol.
conoce los detalles
La arrogancia
más importantes,
de Carlos V en el
amén de la poca
zenit de su podepotencia de su
río fué diaculpahien impostada y
ble.y ¿qué diremos
voz.
dulcísima
de ladiva eI.JcantaLa señora Frery,
dora que apenas
una Aida impeca·
ha tramontado las
b 1e , ardorosa y
frescas colinas de
sentimental,
carela aurora y ya surce de un órgano
gfl aceleradamente
eeguro, pero com·
hacia el glorioso
pensan sus agudos
mediodía?
brillantísimos y
Los críticos exiACACIA GUERRA,
sostenidos
de que
gE&gt;ntes-y vaya si
Jos hay- concuerbella primera tiple del Principal, que sigue conquistando grandes aplausos.
tanto gusta el gros
public . Además ,
dan en sus juicios
viste
con
propiedad
y
está
siempre
atenta
á
la
acción, dos cosas
y en sus presagios respecto de esta peregrina norteamericana de
que
olvidan
mucho
los
artistas
del
tablado.
La
escuela de canto
alma ítalo-francesa, por igual graciosa y dulce, lo mismo fuerte
de la señora Frery-dentro del método francés, del cual n.o soen la pasión que frágil y tenue en los ensuefios.
Materia será de un extenso artículo el comento que haremos mos partidarios-es muy apreciable. Los bajos Cre~y y Miracle
más tarde á la interpretación que hemos visto y oído, sentido y están constante:nente á buena altura. Ambos trabaJan con em·
gozado de Lucía, Gilda, Violeta y aun del airoso pajecillo Os- peño y lucimiento. Apuntamos Rigoletto, Aida, Lucía y Baile
de Máscaras. Queremos olvidarnos de un cierto Mefist6feles.
ear, por la Viccarino, siempre Regina.
De intento dejamos para mejor ocasión la tarea- ardua de v~Battain, tenor elegante, conocedor á conciencia de la1:1 obras
que canta con esa su voz de raegos netamente masculinos aun ra.s-de ocuparno3 de nuestros apreciables paisanos. El prop?s1en los pasajes más agudos y dulces, se ha captado sinceras eim- to de la empresa por despertar en ellos una segura emulación
patías. Se sabe mucho de sus descuidos y volubilidades, se la - al lado de artistas completos, es por cierto muy loable, ~~ro .tal
menta que á las veces confíe demasiado en el brillo de su voz, y empefio lo resienten los dileUanti. Esa política de conc1hac16n
así se le oye á las veces enronquecida y vacilante en las notas deba sobrevenir después de la Reforma y de una Guerra de Tres
graves ó en las cadencias á fior di labro, quizá menos por el es- 6 más afios.

T e a t tt o s.-S o e i a 1 e s
EN UN TREN l-1:LECTRICO
BLI COLIECCIOfUSTR.

En París, las seis de la tarde.-En el tren que va ...... á ..... .
¡ poco importa! Basta saber que ese tren es

boletos. Me diréis que hubiera sido más sencillo hacer pagar su
aeiento al señor; de acuerdo, pero como ya ha abonado el im·
porte nadie lo obliga á reincidir, presentando el boleto justifica·
tivo, lo que no quiere, de ninguna manera, dE&gt;jar de hacerlo.
El revisador tiene razón de insistir; el señor no teme tampoco
al dedicari:e en busca del penoso boleto.
Las diez de la noche. Continúa la sesión.
Las once y media. Se puede calcular en
600 los papanatas que contemplan al sefi.or,
al revisador y al tren.
Las doce de la noche. El sefior se levanta, se golpea la frente exclama:-¡Eurekal
El revisador, creyéndose insultado en el
ejercicio de sus funciones, se aprontó á hacer proceso verbal; pero no tie:r.e tiempo,
pues el sefior &amp;bre su gran cartera. ¡Oh
e~tuporl en ella hay un boleto, uno solo.
El revisador lo examina. E i el bueno, el
que correspondeal día.
Ji~I revisador lo rompe en la extremidad
y parte con la conciencia tranquila por
haber cumplido con su deber.
El sefior, libre por fin, se gana á su pró·
ximo domicilio. La muchedumbre se dispersa.
Ahora se establece una cuestión: ¿por
qué eee señor no rompía los boletos?
¡Dios mío!. .. muy sencillo, los coleccionaba. -EDUARD BIGOT.

de tracción eléctrica y, aunque fuera á vapor no ofrecería ningún inconveniente pa·
ra el asunto de que se trata.
Ei vehículo se detiene delante de la estaci6n. Intrépidos viajeros penetran en el
tren, una vez efectuada esta operación, el
conductor vuelve á partir, con el tren, se
entiende.
En la plataforma: gente cualquiera. En
el interior: gente como la de la plataforma.
Un sefior, ~entado, con su gran cartera en
las rodillas, come ...... co11 los ojmi, á una
cortés viajera sentada delante de él. E~e
señor, que no llama la atención, parece que
tiene los bolsillos llenos de papas debido á
que éstos están rellenos.
-Hay sitio, exclamó el guardatrén.
A esta «llamada al pueblo» cada uno Paca el dinero necesario y recibe en cambio
uno ó dos papelee unicolores ó multicolores,
según el trayecto que recorre.
Todos los boletos llevan esta indicaciqn:
r, Este billete debe ser ¡resentado oumdo se
solicite y debe destruirse al bajar del tren.))
De repente, como una flor doblándose Señor li~enciado Ignacio Bravo Betancourt,
EL LADRON Y EL MEDlCO
bajo el pe3o de una mariposa, sube miencuyo matrimonio con la señorita Josefina
Llamosa está ya anunciado,
tras el tren camina, un revisador. Con esa
Un médico de Londres, de mucha repolítica exquisita que nos legó el gran siglo, ese importante funcionario exija el bolefo de cada viajero y putaci6n, y muy rico, fué un día á. percibir una cantidad bastante considerable en billetes de banco y en oro.
le saca un pedacito.
Cuando volvía á su casa úon el dinero, le detuvo en la calle
Cuando llega delante del sefior de los bolsillos hipertrofiados,
el revisador, con un gesto donde transpira toda la autoridad de un hombre tan apresurado que casi no podía echar el aliento,
quien le suplicó fuese á visitará su mujer, que estaba con un
que estií revestido, pide el papel que da derecho á viajar.
ataque
tan violento que exigía un remedio muy pronto, ofreEl señor, con una sonrisa, registra uno de sus famoses bolsillos y presenta al revisador un boleto que en seguida es recha- ciéndole una guinea por aquella sola visita. El médico, que era
muy avaro, aceptó la proposición, y dijo
zado por é,te con di•gusto. ¡ Estremecéos,
al hombre que echase á andar y le dirihonrada gente!. .....
giese.
E:1te boleto no es del día y no coincide
Con efecto, llegaron á una rasa en una
con los números del carnet del gu udacalle escullada, subieron al pi@o tercero y
trén.
entraron en un cuarto cuya puerta cerró in¿Fra u le?...... ¡ no l ...... nueva sonrisa del
mediatamente el conductor. Después, prestñor y desaparici6n de su diestra en la
sentando al médico con una mano una pisprofundidad de su bolsillo. Pre~entación
tola y emefiándole con la otra una bolea
de un segundo boleto rehusado. Sucesivavacía y abierta, le dijo:
mente, tres, cuatro, cinco, diez, veinte,
-Esta es mi mujer; tuvo un ataque que
treinta boletos sufren la misma snerte. Sipui:o en el estado en que la veis ; vos sois
la
lencio profundo, el horror desfigure el semuno ne nuestros más famosos médicos, y
blante del guardatren.
yo Fé que ninguno puede curarla como vos,
Mientras que el tren corre á través de los
pues acabáis de tomar en cierta parte el recoches y los automóviles, el sefior, siemmedio que ella necesita ; aplicádrnle, pues,
pre con el mismo gesto maquinal y tran·
inmediatamente si no queréis que yo os
quilo, presenta nuevos boletos al revisaaplique dos píldoras d~ plomo que se hador, que siempre los rechaza sin piedad.
yan en esta pistola.
Se ve que el bolsillo izquierdo del señor
El buen doctor hizo algunos gestos, pese desinfla y que las papas de que habláro obedeció. Ech6, pues, en la bolsa abierbamos recientemente, no son sino boletos
ta las guinea!! que llevaba y procuró salen reserva desde hace meses, afi.os tal vez;
var
los billetes; pero el ladrón, que lo coal si11mcio mortuorio se sucede un dulce
noció.
le dijo:
cuchicheo al cual parece participar el tren,
-No es justo que hagáis gratis una cuque salta en sus resortes.
' raci6n tan feliz; ya sabéis que os prometí
El revisador está descolorido, el señor
nna guinea ;soy hombre de honor; tomadla.
está ro~ado y sonriente: y no es ya un boPero yo sé muy bien que tenéis en el bolsileto que aparece, sino familias enteras. de
llo unas recetas sumamente eficaces para
boletos, ¿qué digo famflias? ... ¡colomas,
evitar la recaída del mal que acabáis de cumultitude:1! El sobretodo del sefior ha
rar: hacedme el gusto de entregármelas.
vuelto á tomar poco á poco su aspecto norCarlos P-rJ:wé,
El médico no tuvo más remedio que dar
mal, los bolsillos están vacíos, pero quedel Teatro Lírico,. quien aca~a de celebrar
los billeteF, y entonces el ladr6n, ocultando
dan los de la levita, del pant11.lón J del chasu función de gracia.
la pistola debajo de la capa, le sacó del
leco Su conteuicto comienza á desparra·
no metiese ruido, y le dejó en la esquina
cuarto,
diciéndole
que
maroe en un conjunto azul verde, rojo, naranjo, amarillo, etc.;
los vi"jeros abandonan co~ pesar al revisadar, pues han llega- de una calle, mandándole se abstuviese de seguirle.
El bribón escapó sin duda á buscar habitación en otro barrio.
do á la esta0i6n.
Las nueve de la noche. Alrededor del tren, la gente mira al
señor imperturbablemente rosado y son~iente, di~trib~yendo
uno á uno, al revisador, cada vez más pálido, una mfimdad de

�Aetualidades
Aetualidades.

UNA BUENA VISITA

Era un hornbre alto, barbudo, andrajoso, un gitano indudablemente. Deslurn brado por la claridad del pleno día nada deb!~ distinguir en aquel aposento oscuro; y antes de e~trar, vaHaber sido joven y bella, haber tenido ojos llenos de vfreza cilo un poco,
Y. como un sol el cútis, haber piado por el camino como una ave'Pero Luciano se había puesto en pie. La figura del extrafio
c1lla ..... y volverse u na vieja que casi ya ni se menea, que ape- visitan te nada bueno le auguraba.
nas habla ... ... ¡oh, pobre madre anciana! ·
---¿Qué se le ofrece á usted?-preguntó adelantándose dos
Luciana la c o n-1
·
_.,.._.....,
parns hacia la puert.emplaba. Recién
ta.
llegado al suelo na'"
Al oír aquella voz
f!
.!
tal, de!!pués de algu¡
extremecióse el desnos años de ausenconocido. In dudacia, ¡cuán cambiada
blemente creyó al
VE&gt;Ía á la buena de su
meterse alli que no
anciana madre!
había nadie, y su priEvocaba recuer·
mer movimiento fué
,los. A los ~esenta
darse á la fuga.
nfios, aun era ella vi.Pero entre él y la
varacha, y á eu hijo
puerta estaba LuciaLucia.no, que tenía
no, y de nuevo claya sus cuarenta y
maba la voz de éste,
cinco, le contaba bis·
entonces ya alterada:
torias infantiles y le
-He preguntado
hacía recomendacio- ...,x."J~
á usted qué es lo que
nea como si se trata- ·
se le ofrece.
sede un chiquillo:
-¿Qué se me ofre·
«Ponte el sobretodo,
ce? ¡ Tu pellejo l muchacho, que e 1
respondi6 el gitano1
tiempo está fresco.
sacando un cuchillo
¿ Piensas en tomar
de la faltriquera. los g u antes? Que
¡Déjame el paso liguardes compostura
bre ó ponte en guardonde vayas.»
dia!
Asimismo, , si el
i -1 Ah 1 ¡ ladrón!
cuadragenario no
, , 1,· ¿Con que venías á
era dócil, levantaba
1 robar?-·exclamó Lu.,
ciano sin retroceder
ella la mano con ade·
' · j un paso. ¿Creías enmán resuelto ¡ oh !
.. ; contrar Rola á una
¡sí! su ma110 surcada
VÍf\ja, ¿eh?
de venae, que al caer
-¡Paso l-repiti6
no hubiera aplastado
el bandido, agachanuna mosca y decíado la cabeza como tile: «Aguarda, rena·
gre que se prepara á
cuajoi,.
dar un ealto.
¡Oh! ¡aquel ,,rena-¿Paso? Sí, en secuajo»! ¡Qué no dieguida, entre dos gen·
ra Luciano por oírsedar mes.
la disparar aun
-Pues bien, ¡to·
cuando sólo fu es e
mal
por vez última! En
Lucia.no s6lo tuvo
cuanto á la guantatiempo de dar un
da, la recibiera con
salto atrás. El vaga·
más gusto que la mehundo se le echaba
jor de las caricias.
encima cuchillo en
Pero la mamá iba
mano. Por fortuna
á cumplir los ocben·
tenía que habérselas
ta y dos, y ya nada
con un adversario
la conmovía ni nada
más fuerte.
era capaz de ponerla
Luciano no hizo
furiosa. Ni aun el demás que saltar, co·
cirla su hijo: «Vaya,
ger uno de los nudo·
mamá, tiene usted la
sos bastones que ha·
nariz como grano de
Señor don Alfredo Ramos Martínez. nombrado Subdirector de la Escuela Nacional de Bellas
bfa junto al sill6n,
tabacoi&gt;. No, no se
Artes,
encargado
del
departamento
de
pintura.
en los cuales se apo·
enfadaba, ni enviayaba su madre, y
ba. ya mirada alguna
con
él
dar
un
golpe
que
paralizó
el
braz)
que
blandía el arma.
fulminante á su irrespetuoso chico. Inclinada en su sillón del
-1Ahl ¡así, así! -exclam6-Yo seré quien te deje sin aliento
tiempo del imperio, incapaz de dar un paso por sí sola, toleraba
cuanto le dijesen, y, si un rayo hubiese caído en la casa, no con· ¡misera.ble! ¡carne de presidio! ¡aguarda un poco!
Y Luciano apaleaba al ladrón que tan imprudentemente sele
moviera mucho más) la infeliz que los cisnes ya de,dorados del
había
metido en la casa.
sill6n, cuya cabeza se doblaba pensativa en ademan de llorar el
Entregado á semejante tarea, de súbito hrnzó un grito:
ccotro tiempo&gt;,, el «otro tiempoii para siempre desaparecido.
-¡Mamá!
Y cesando efi su vapuleo, pareció que los ojos le salies~n de
Una tarde de verano, m 1entras madre é hijo dormitaban en la
sala, cuyos postigos se habían cerrado á causa de las moscas, las órbitas al ver un prodigio que le llenaba de emoción Y
movióee un ruído sospechoso en la pr6xima estancia. Dijérase asombro.
Efectivamente, era milagro ó algo parecido.
que alguien andaba por allí con paso furtivo. ¿Quién iba de tal
modo por la casa? Todos los criados debían de hallarse haciendo C: La anciana. madre se había levantado sola, «como en otro
la siesta, según la apetec~da co3tumbre gascona. Luciano volvió tiempo»; «como en otro tiempo», había andado»; «como en otro
la cabeza para ver quien se aproximaba; y abriéndose la puerta tiempo» levantaba su mano; y ella, que ya ni sabía hablar, rugía
con aire amenazador, dirigiéndose al bandido.
u avemente dibuj6se en el umbral una silueta inesperada.
1

***

805

-¡Renacuajo! ¿Te atreves á tocar á mi chico? ¡Aguarda! ra un espacio de tiempo más 6 menos breve. Una vez que ha
¡a¡?uardal
pa8ado el efecto de la droga, lo único que se experimenta es
Y, á su vez, ~egaba, pre?ipitábase, se rejuvenecía, se volvía una sensación de horribla variedad, generalmente en el estomafuerte. por eflp~c1.o de un mmuto, viendo en peligro á rn hijo. Lo go, la cual produce un desasosirgo que solo se calma repitiendo
que mngún medico pudo lograr, lo había hecho aquella sacudi- la dosis de narcótico.
da repentina, devolviendo á la impotente madre los músculoe
Probablemente, la droga que más extrafíos efectos produce
la palabra, toda su energía de los treinta años.
' en la mente humana es el hachich, que se obtiene del cañamo
- 10h! ¡mamá! ¡Mi pobre mamá curada!-exclamó Luciano
indio, y cuenta con muchos partidarios en los países orientales.
cayendo ante ella de rodillas y besándole las manos surcadas d¿ Lo más curioso de este ingrediente, es que hace creer al que lo
azuladas venas.
coma todo cuanto se le dioe. Si es un árabe, bastaría decirle
El gitano, juzgándose dichoso con aquella tregua, puso pies que es sultán para que inmediatamente se pavonée entre los suen polvorosa.
yos y ordene con despótico acento ejecutará sus enemigos. DíPero ¿qué importaba su fuga? Luciano sólo veía á su madre, gasele que es un gallo, y cantará y cacareará como pudiera haá aquella mujer que, antes de abandonar el mundo, había podi- cerlo el más gallardo señor de gallinero. Se cita el caso de dos
do hacer siquiera un último acto de madre; y dos lágrimas de yanquis que quisieron experimentar en sí mismos Jos efectos
ternura brillaron en sus oj'.lti.
,
del hachich; á uno de ellos se le
-·¡Mi valerosa madrel-dijo,
dijo que era una locomotora, y
estrechando contra su coraz6n á
empezó á resoplar y á silvar, cola octop-enaria. -¿Con que es cier·
rriendo con toda la velocidad &lt;le
to que be podido oír á usted hasus piernas en torno de un meblando en voz alta, que he podisa, hasta que cayó rendido de fa.
do verla andar sin bastón y levantiga. Al otro so le hizo creer que
tar la mano para pegar, como en
estaba muerto, y &amp;in pari,rse en'
otro tiempo? ¡Ah! ¡bendito 1:ea el
barras empez6 á dar instruccb..1ee
ladrón! ¡En buena hora vino! ¡Sipara su propio entierro.
ga usted andando, manténgase
También hay quien gusta Je tousted firme! ¡Póngase usted furio·
mar cocaína, aunque esta sustansa, madre mía! ¡Oh! ¡se lo ruE&gt;go!
cia. no adormece ni sugiere agraPero ella, bajando la cn beza,
dable:1 pensamientos, sino que
volvió á encorvarse, recobró el
pone al paciente en un estado de
aspecto de cosilla quebrada. Con
fem bloroso atontamiento muy pacorto paso y apoyándose en la pa·
recido á los primeros síntomas de
red, regresó á su asiento, y dFjánla intoxicación por la estricnina.
dose caer en él, apenas pudo bulPero el más singular de los narbucer estas palabras, dirigiéndose
cóticos es el que podríamos llaá su muchacho:
mar á la vez el más artístico de
-Esos gitanos... ¡qué pl11gal ...
lo~ venenos, el bot6n del mezcal,
Corre el cerrojo, chico ..... Y que
e•pecie de cactus que crece en las
no salgas sin sobretodo; pues haproximidades del Río Grande, al
ce fresco.
sur de los Estados Cnidos. Cuan·
do se masca uno de estos botones
1Cuán hermoso fué oír de 1,ue1:e ven escenas de brillantísimos
vo aquella. frase!
colorfs, junto á las cuales resultan
Pero fué la última. Cinco mi·
pálidas y deslucidas las tintas de
nutos después la octogenaria ~e
la aurora boreal y de la puesta del
hallaba sumida en nuevo letargo
sol. Los indios kionas usaban
en su sillón con cisnes desdoramucho en otro tiempo este narcódos; y pronto aquel letargo había
tico, cuyas extraordinarias prode agravarse, tomando otro nom·
piedades refiere en los términos
bre que hace extremecer el corasiguientes un hombre de ciencia
z6n de los hijos. ¡Pobres madres
que tuvo el capricho de expe1iancianas!
Señor Lic. don Cecilio A. Rovelo,
mentarlas:
Pero Luciano se sentía dichodirector del Museo Nacional de Arqueología.
((Cuando masqué el cuarto bo·
so, muy dichoso por haber vuel·
Habiendo taniño Yerifleati vo en dfaa paFa,tos el onoró.is lc;o de este
t'
l
t'
to á verá su madre completamen·
distinguido hl1toriador y arqueólogo, R.us nuru~rMas amistades le rlnon mezca , presen oseme una se·
dieron justo homenaje tie estimac11fo y r~speto .. Unimns nue•tros vorie de visiontS deliciosas, tales cote viva, «como en otro tiempo»; y
tos á los que con el motivo antes eitacto re,•ibló el 8•fio1· Rovelo Y es·
1.
1 h
d · Ú
al terminar la siesta los criados,
peramos qu11 por mucho titt111po continúe rigiendo sabiamente la im·
mo Jam11S as a goza O nmg n
portante lnstituuión de la Qll,&lt;; es hoy ~irector.
ser humano en condicioned nordió á uno de ellos la siguiente or·
males. Un panorama inmenso y
den:
-Vete á la bodega, torna una botella de buen vino añejo; y hermoso', cambiando constantemente, con variedad infinita de
si todavía encueutras en el camino un campamento de gitano~, colores y formas, pasaba rápidamente ante mí. Creo que he exdásela de mi parte á un mocetón barbudo ·y andrajoso que ha perimentado grandes placeres en muchas ocasiones anteriorel! á
aquella, pero Jo que aquella noche disfruté na único en la histenido á bien hacernos una visita.
toria de mi vida. Los colores de los objetos eran maravillosos,
JUAN RAMEAU.
como los colores del espectro, pero intensificados como si se viesen á la más fuerte luz del sol, y en cuanto á las escenas, pareEFECTOS CURIOSOS DE NARCOTICOS
cíanme: unas dibujos de tapicería; otras, grupos de seres hum11nos danzando procesiones, etc., y otras, encantadoras escenas de
la naturaleza.,,
{! láudano, el hachih, el mezcal.
EXTRAVAGANCIAS MACABRAS.

La natcoticomanía se extiende más cada vez. La costumbre
de fumar opio empieza á extenderse por Europa, y de día en
día aumentan también los aficionados á beber láudano.
Cuando se empieza á tomar láudano como bebida, no se le
encuentra cualidad ninguna que justifique su empleo, pero pronto el cerebro empieza á concebir extrafios pemamientos, unidos
á la agradable seguridad de poder tener constantemente las más
admirables ideas. A medida que la afición al láudano aumenta
en el individuo éste siente como si su persona se elevase hasta
las nubes y desde allí contemplase á este mísero mundo sintiéndose completamente fuera de él. Por supuesto que esto sólo du-

Algunas perrnnas han tenido la extraña ocurrencia de dii.po·
ner extravagantemente de su cuerpo para después de eu muerte.
Así, un francés manifestó en su testamento el deseo de que se
hiciese con eus huesos un juego de ajedrez. Un yanqui dispuso
que curtierafi su piel y que hiciesen de ella un tambor que había de ser tocado con baquetas hechas con los huesos de las
piernas; y un asesino inglés leg6 á sus hijos los dedos de la mano con que había cometido el crimen, porque aquellas reliquias
podrían hacerles cada día más amantes de la honradez, al considerar como aquellos dedos lo habían llevado á él á la cárcel y
á sus hijos á la miseria.

�806

A\liaeión.-De Todo un Poeo.

Aviaeión.-De Todo un Poeo.

La concurrencia en las tribunas.
Un aeroplano en los momentos de partir.

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES.
LAS MADRES
debieran saber. Con la mayor
parte de las niílas, sus tribulaciones proceden de la falta de nutrición, tanto en caEdad como en
cantidad. Hoy dia se denomina
esta condición por el térmitto de
Anemia; pero las palabras no alteran los hechos. Existen miles
de nifias en esta condición ; algunas de ellas están en la edad
de los misteriosos cambios que
conducen al completo desanollo
y necesitan especial cuidado.
Muchas sucumben en este periodo tan crítico y la historia
de tales pérdidas es la más triste en el curso de la vida. Un
tratamiento conveniente podría
haber salvado Ít la mayor parte
de estos tesoros de sus padres, si
las madres hubieren sabido de la
PREPARACION de }VAMPOLE
y la hubieren administrado á sus
hijas, con el resultado de que habrían llegado á ser mujeres fuertes y sanas. Es tan sabrosa como
la miel y contiene todos los principios nut ritivos y curati vos del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, que extraemos de los hígados frescos del bacalao, combinados con J arnbe de Hipofosfitos
Compuesto, Extractos de Malta
y Cerezo Silvestre. Para lograr
el desarrollo de nifios pálidos,
raquíticos y demacrados y especialmente aquellos que padecen
Anemia, Escrófula, Raquitismo
ó Enfermedades de los Huesos y
la Sangre, no tiene igual, pues
sus propriedades tónicas son excelentes. '' El Sr. Dr. José M.
Guijosa, do México, dice : He
empleado su Prep1,ración de
Wampole en una Seliorita que
presentaba atgunos síntomas inquietantes en ~i aparato respiratorio y ctesde el primer frasco
comenzó á notarse ali vio marcado, habiendo desaparecido toda
huella de enfermedad al terminar el sexto frasco." Nadie
sufre un desengafio con esta.
De venta en todas las Boticas.

Mis Quimby en su monoplano.

Miss Moissant eri el espacio.

NO l'AS CURIOSAS
El doctor alemán Brunhuber ha dado
á la estampa un libro sobre el periodismo
contemporáneo.
. En él se consigna que el primer veriódico semanal en Alemania fué la «Gazeta
de Strasburgo,» en 1609· en Inglaterra el
ccDaily Courant,» en 1702, y en Fran~ia,
el «Journal de Parí@,» en 1777.
Para formarse idea de la rapidez con
que antafio se hacía. el servicio de informa~i6~; baste. saber que el terremoto que
se smtio en Lisboa el primero de noviero·
bre de 1755 no fué conocido por la prensa
de , Londres hasta «veintiocho día.e» despues.
A! lado. de este ejemplo presenta el
ccDaily Maili&gt; aquel su «record» de informaci6n que realizó en noviembre de 1903
publicando á los veintisiete minutos» d~
pronunciado un discurso de Chamberlain
en Manchester.

***

Un día, no hace mucho, llegó á París
enfermo, un norteamericano multimillo:
na.~io. Padec~a. de una neuralgfa aguda,
canficada de incurable por los facultativos
de su país. Sus indagaciones pusiéronle
en manos de un especialista electroterapéutico, y sometido á su tratamiento acabó por sentirse cura.do y satisfecho. '
Su satisfacción paró en agradecimiento

- Es.e bulto que tiene usted en la cabeza indica
un ca~acter brutal y feroz.
-~1, señor fren.ólogo; el carácter de mi mujer:
M~ tiró un plato a la cabeza y me ha salido ese
chichón.

expresivo. Cuando el médico, que era el
doctor Doyen, entraba en sospecha que
el enfermo fuera olvi~adizo, encontrórn
un día con un sobre misterioso que 1e sacó de apuros. _Dentro del sobre iba una
carta del americano reconocido y con ella

¡Oh los Valientes!
No se crea que vamos á tratar
de aquellos que luchan en el campo de batalla, no, vamos á tratar de tipos que, por desgracia
abundan mucho en los dos sexos'.
1=,lega Ud. á una casa en la que
el Jefe de familia se encuentra
con un fuerte catarro y un poco
de, calentura; al preguntársele
que ha hecho para combatir su
enfermedad, contestará: Nada,
yo nunca me curo, no tengo miedo á las enfermedades. Y nuestro hombre se queda tan satisfecho como si tal cosa.
Quince días más tarde nuestro
héroe no tiene catarro; solo le
ha quedado una tosecilla seca,
no puede dormir, ha perdido el
apetito . y se va adelgazando á
gran prisa; pero como es valiente, no quiere curarse. Llega el
día en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonces se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
política que su estado es delicado, que necesita cuidarse y tomar luego la ''Creosofosfatina''
líquida.
Es querido lector, que el valiente, por sus tontas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera tomado la misma medicina cuando
comenzó con el catarro, se hubiera curado con menos de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tomarse varios y está expuesto á contagiará toda su familia.
Los catarros y las toses nunca son inocentes; deben cuidarse
tomando la admirable medicina
que dejamos nombrada; con ella
se evita y ~cura la Tuberculosis y
todas las enfermedades del pul·
món, pecho y garganta. , Tambien la hay en pastillas.

un cheque po_r, valor de 100,000 francos y
el ~eta de ces1on de un palacio que este
último poseía e~ el Arco del Triunfo, y
que estaba apreciado en un millón
ce Mot de la fin».
.·
Los tribunales de Párís entienden ahor~ en una causa que el mismo norteame·
ncano ha promo~ido contra Doyen, para
que éste le restituya el palacio y el dinero, por no haberle curado completamente ..... · Porque le ha vuelto á doler la
cabeza.

***
Inglaterra es el país de las costumbres
extrafi~s i la q~e está establecida en Henley
desde ti.empo mroemorial no es de las menos cunosas.
Días pasados reuníanRe en fraternal
banquete loa co.ncejales de aquel ¡;&gt;ueblo
!• como es de ngor, sirvieron champafi~
a los comensales en unas copas estrechas
d_e 90 centímetros de altura. Es obligator10. apurar la copa de un trago, y si alguien no puede consE&gt;guirlo los coperos
vací~n el contenido sobre la. pechera de la
camisa del mal bebedor.
¡Felizmente, existen en Inglaterra coEturobres más encantadoras!
_

daron ~olos el prior y el concinero. Los
subordrnados no podían ser liOenos pero
con todo, el prio! le echaba de auto~idad,
Y, se daba ~anta importancia como si tuviei,e deba Jo de sus órdenes cincuenta ó se·
senta reverendos.
Un día, que el lego se había caneado
ya ~e. ta~ta impertinencia y de tan poca
fam1ba_ndad, le dijo:
-Mire, padre, cómo manda y cómo
m~ trata, ~orque si me hace m'uchas lo
qmto de pnor.
'
-1!neolentel un lego quitarme á mí
de pnor. Querría ver cómo.
- Yéndome del convento, padre deján.
dole solo.
'

***
Durante la guerra de loe franceses en
un convmto de una ciudad pequeña, que-

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hacer un estudio de la más

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atractiva personalidad. Por
eso agradan nuestros retratos.
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                    <text>fL
A~o

XL

MÉXICO, DOMINGO

============a============""""-'~.;;;,;;.,..,..,.'='-;..;=¡~=

3 DE

DICIEMBRE DE

1911.

NUM.

49.

===~;;Q:;;a~==a====,=====================~===~===

SEÑORITA ESPERANZA MONTERO DEL COLLADO,
APLAUDIDA i\fEZZO- SOP.RANO DE LA COMPAÑIA DE OPERA QUE AOT{JA EN EL ARBEU.

�Aetoalidades

811

NUEVOS ARZOBISPOS
11111111.. ,.. ~

·

El podett eneadenado
Apiadado Prometeo de los míseros mortales, por favorecerlos
robó el fuego divino y púsolo en manos de los hombres con el
que aprendieron muchas artes y no contento aún con ésto, hizo
habitar entre ellos á la ciega Esperanza, lo cual bastó para que
dejaran de mirar con terror la muerte. Airado y celoso Zeus del
titán, mandó á la Fuerza y á la Violencia que lo extendieran sobre las altivas montañas del Caucaso y clavados los cuatro
miembros del gigante en las duras rocas con broncíneos clavos
un feroz y carnicero buitre devoraba entretanto sus entrañas.
Prometeo impotente contra la fuerza y la violencia era el derecho vencido, la acción purificadora aniquilada, el pasajero vencedor del poder usurpado, el liberador, condenado á sufrir el
más espantable y trágico suplicio, por una justa y temeraria empresa. Y desde los tiempos del divino Schylo, cuántos Prometeos han presidido los actos de la humanidad! Los rebeldes contra la tiranía de los hombres, los redentores de la humanidad,
los que roban á la naturaleza sus arcanos, los países indómitos
ante la brutal fuer za de otros más poderosos y potentes, son
otros tantos Prometeos devorados, hechos polvo, sacrificados
con todo lujo de crueldad y todo linaje de cobardía, en aras de
la ambición, de la codicia ó simplemente de la más torpe y necia venganza. Ahora mismo, entre nosotros, tenemos un nuevo
Prometeo, guardada la debida y justa proporción respecto á la
leyenda. griega, pues ésta se desarrolló entre divinidades y nuestros actos son puramente humanos, demasiado si se quiere.
Siguiendo pues las mismas proporciones, caeremos en la cuenta de que en el viejo régimen tuvimos nuest,ro Olimpo, con sus
dioses consentes, mayores y menores, nuestro Júpiter Tonante
y su cortejo de auxiliares, su Vulcano, su Mercurio, su Minerva hasta su Baco, retozón, dicharachero Se ignora la existencia de algún Marte...... Pues bien , allí, sobrelas rocas
del cerro de Chapultepec, el Presidente de la República, en
apariencia feliz y gozoso, perennemente sonriente, no es sino
un nuevo Prometeo encadenado con las oxidadas cadenas de
los amigos del antiguo régimen , clavado por la mirada investigadora de la opinión pública y devorado pérfida é insidiosamente por ciertos buitres de la prensa y por las locas ambiciones
de sus amigos, hoy sus más crueles enemigos. Y para que nada
falte al cuadro, Mercurio, amigo de todo el mundo, viene á darie
consejos importunos.
El, por favorecer al pueblo y apiadado de su mísera condición
de esclavo, en su pequeñez y á sabiendas, luchó con un poderoso
Júpiter, arrancó el poder de sus manos usurpadoras, sacó á luz
la constitución que tenían encerrada bajo siete llaves aquellas
manos fulminantes, destronó á los que gozaban de la privanza
del amo y s13ñor, suprimió las mercedes feudales y poniendo en

libertad el pensamiento,
di6 alas á la prensa, con
lo que el pueblo considerose satisfecho.
Pero sus enemigos no durmieron, y hábiles en la intriga y duchos en l~ mentira, tejieron cautelosamente la red con que intentan cojer, unos, granjerias, otros, el brazo que pudiera hacerles
daño y los de más allá, sin saber lo que pretenden, tienden la red
á troche y moche, ávidos de desorden, oposicionistas sistemáticos.
Cuando el señor Madero en sus giras democráticas recomendaba, imploraba al pueblo que se agrupara á su alrededor y lo
ayudara en su labor gubernamental, debió haber hecho lo que
se hace con los chiquillos caprichosos. Debió decir: cccuando entre yo en el poder retírense de mí y les ruego que me ataquen
rudamente y fomenten la anarquía por todas partes.&gt;&gt; Y entonces
los resultados hubieran sido en sentido inverso.
Y bien, los desórdenes (más ficticios que verdaderos) que
han tenido lugar en toda la República y que no son en realidad
sino una especie de eangrías necesarias para la salud del cuerpo, han sido sofocados conforme han ido apareciendo, sin alardes de fuerza, diplomáticamente y no como quiere algún peri6dico, que lamenta la mano de hierro del Gral. Díaz é intenta
hacer crecer desmesuradamente la figura de éste, insinuando al
señor Madero la política dictatorial. ¿Y que sería esta política,
en manos del señor Presidente, sino la dernparición inmediata
de esos mismos peri6dicos, la apertura de las mazmorras de S.
Juan de Ulúa y la negación de toda justicia como en los tiem·
pos no muy remotos de triste recordación? ¿No sería esto un
retroceso, una retrogradación á la política florentina, hipócrita
y maulera? Dejérnos correr el tiempo, m~ordemos los aventu·
reras épocas de nuestros conquistadores y embarquémonos en
esta nueva carabela democrática, con fé é ideas nuevas, seguros
de que llevamos por timonel á un hombre patriota y de elevados pensamientos. ¿Se pretende establecer un parangón entre
este y el anterior Gobierno y sembrar la deEconfiaoza y la intranquilidad á fin de que la paz jamás reine entre nosotros 6, tal vez,
desorientar al señor Madero en la recta línea dd conducta que
debe seguir? De cualquier manera, ante las necias insinuaciones, ante los burdos insultos y las mordentes caricaturas, el señor Madero permanece íntegro, inmaculado y soberbiamente sereno.
Prometeo se encoje de hombros, á pesar de sus cadenas.

LKOPOLDO

Con general beneplácito han sido recibido en México, por
todas las clases sociales, lm, últimos nombramientos acordados por S. S. Pio X, en el
Consistorio celebrado hace
pocos días en Roma.
Será nombrado Arzobispo
de Michoacán el Ilustrísimo
señor doctor don Leopoldo Ruiz, actual Arzobispo
de Linares, (Monterrey), y
que esta vacante será cubierta por el Ilustrísimo señor
Francisco Plancarte y Navarrete, Obispo de Cuernavaca,
que es ascendido á la categoría de Arzobispo.
Los nombramientos se hicieron en el Consistorio secreto celebrado en Roma el lunes
último, y en el Consistorio
celebrado hoy jueves se debe
limo. señor Dr. D. Francisco Planear- haber pedido el palio para
te y Navarrete,
los Ilmos. señores Ruiz y
nuevo Arzobispo de Linares
Plancarte.
Su Señoría Ilustrísima, el
(Monterrey).
señor Mora, nos informó que
aún no sabe quien será designado para cubrir la vacante que deja en Cuernavaca el Ilmo.
señor Plancarte.
Ambos nombramientos serán recibidos con gran alegría por
los fieles de Michoacán y de Linares, pues los agraciados son
prelados de grandes virtudes y prestigio, y figuras salientes en
el Episcopado Mexicano.

·"'

Ilmo. señor Doctor Don Leopoldo Ruiz,
nuevo Arzobispo de Michoacán.

ZAMORA.

Banquete ofrecido al señor Vicepresidente Lic. José María Pino Suárez,
la semana pasada, por un grupo de amigos.

�812

Aetua1idades
Aetua1idades

813

/

/·

!·

".·.\'

I

I .

I

1

l.

1

·~

i
General Manuel Asúnsoio,
muerto á balazos po r Pablo Escandón jr.,
el día 24 del corriente, en la cantina
drl Jokey Club.

Licenciado José;María:Lozano,
que se había encargado de la defensa
de Escandón.

Doctor Adrián de Garay,
quien asistió á Asúnsolo en los primeros
momentos y quien practicó la amputación de la pierna deEs candón .

H onda sensaci6n h a causado en todas las
clases sociales la tragedia deearrollada la
pasada semana, y cuyos protagonistas fueron muy conocidos en México.
La muerte de~ General Asúnsolo, prime·
ro, la de Pablo Escand6n, jr. , después, fue·
ron 103 acontecimientos culminantes de este drama, que más impreEi6n causaron y
que han llenarlo de luto á dos honorables
familias de la alta eociedad mexicana.

Señor don Eustaquio Escandón y señora Guadalupe de Landa y Escandón, distinguidos mexicanos cuya boda se efectuó en Octubre último en
Londres. En la fotografía se vé á las niñas Sofía y Carmen de Landa, hijas del señor don Guillermo de Landa y Escandón, que
fué Gobernador del Distrito Federal.

,

.,.. (.,I'

.

-j'

Licenciado Roddguez Aréchiga,
J uez instru(ctor.

Todos los años, los amigos y admiradores que dejó en gran número el maestro Ricardo Castro, organizan una sencilla ceremonia al pié de
la tumba del inspira'tlo compositor. Nuestras fotografías muestran las ofrendas florales depositadas en el sepulcro y algunos
de los amigos del maestro Castro que concurrieron al panteón .

,
El General Asúnsolo
á los dieciséis años de edad.

Doctor Sánchez,
uno de los médicos legistas que practicaron
la autopsia del general Asúnsolo.

RopJs que llevaba puestas el Gral. Manuel
Asúnsolo, el día de la tragedia.-Pueden verse en la fotografía las manchas de sangre y en el cuello
el orificio de entrada de
la bala que le produ·
jo la nerida más grave.

�uas obtTas y faltas de la fle11mana laiea.

LAS OBRAS Y FALTAS DE LA HERMANA LAICA

ELENA ARIZMENDl MEJÍA
POR EL LIC. JOSE V ASCONCELOS,

..

La revolución es una necesi6lad en todo Estado donde ia renovación de las clases y la selección de los hombres deja de hacerse en forma normal. Por reacción del equilibrio moral los
los pueblos sienten l~ necesidad de llevar á las funciones del
poder si no á los mejore!.", sí á quienes repreaentan un término
medio aceptable de respetabilidad. -Existe inmanente en el pueblo la tendencia de llevar al poder á sm mejores elementos morales, obedeciendo una necesi.
dad dinámica, porque la fuerza
ja.más deja de estar acompañada
de cierta virtud,fradica escencialmente en la virtud, ó en otros
términos, el que ha de conservar
el mando necesita poseer cierto
género de virtud. Las revoh1ciones lae desencadenan las antítesis morales; en el poder vencido
siempre se encuentran los más
marcados tipos Jel egoísmo, de
la ambición, de la crueldad; para vencer de este extremo de humaM decaimiento aparecen los
héroe3, los santos, los que son
por el contrario extremos de humana grandeza: El brillo de las
revoluciones se explica porque
son obras de los más fuertes y
puros impulsos humanos contra.
la ceguera, contra la torpeza de
la naturaleza normal que desciende abandonada á si propia.
Siguiendo el hábito en mo de
comparar las cuestiones sociales
con movimiento y curvafl puede
afirmaree que hay un instante
en que la miseria colectiva alcanza un punto más bajo, una
depresión máxima. Antes de
que rn rompa la paciencia, siempre se produce un acto que P.i,'1
según el símil vulgar, la gota de
agua que colma el vaso y dern1ma el líquido. La dictadura de
Díaz, tan larga y cruel, derramó mu?pas ve.ces la gota de agua sobre el vaso colmado y la indignac10n social fué muy lenta para convertirPe en corriente vengadora. De mucnos actos puede
decirse que fueron el colmo, lo intolerable; pero aún está. vivo
el recuerdo de Ja vergüenza, del espanto, .c?n que la sociedad,
sabiendo que los heridos en fa lucha fractic1da, quedaban abandonados en el campo, sin curación ni alim~ntos, escuc?ó una
voz de maldición, voz que pa:.recía el alma misma de la dictadura porfiriana, voz que sonrojaba y hacía temblar: «vamos á aten-

- - - -- - - - - - ..--

der álos federales; porque los otros, los bandoleros, no nos inspiran piedad. &gt;&gt;Al conjuro de esta blasfemia nació una sociedad ó cosa así llamada, que para consumación del sacrilegio se denominó
á si misma con la santa palabra de Cruz; la cruz que vuela entre los peligros sobrP. el pecho de las criaturas más generosas del
mundo, las benditas hermanac, de la caridad y las afiliadas laicas que hacen el bien quizá sin fé, ni más amor que el del bien
· mismo: la Cruz Roja.
Después de este instante todo
había sido profanado y el único
anhelo de las gentes de bien ern.
destruir, clavar el hacha en el
tronco podrido, prender el fuego
purificador.
La maldad refinada despierta
todas las fuerzas del bien y ellas
desencadenadas revolucionaron
al pais con la fiebre de actividad
generosa que después de las infamias recordadas, se dernrrolló
por todas parte~.
Algunos estudiantes comenzaron á insinuar que irían á curar
á los heridos, muchas damas
pensaron lo mismo; pero, desgradada mente, la masa humana
euando quiere andar se siente
aún más torpe que cusndo procede individualmente. La inteligencia. es una mara vil la porque es excepción, pero mucho
más de admirar, aunque sea una
admira.ción dolorosa, una estupefacción es la tontera , el a bsurdo de los intentos socialei;:. Al rebaño ciego le falta.ha pastor, la
legión de la caridad estaba. en
pié llena de deseo, pero sin guía
y como siempre pasa en estos
instantes de vacilación, todos Ee
preguntaban, ¿cómo? ¿de dónd.e
rnlen en estos casos los que atinan con la forma?
Hay seres que se creen ya muertos y, sin embargo, les está reservado su instante, su misión pobre ó sublime. Seres ardientes
que comienzan á vivir y se sienten por momentos exhaustos .é
inútilee. Desencantos de esta suerte llevaron á una joven dehcada al destierro. Quizás sintiéndose como ofendida, cambió de
patria y de amigos y se fué á meditar con sequedad en el alma,
bajo los retiros de algún convento extranjero, donde pasab~n
lentos sus días. Pero esas almas Ee encienden de nuevo fácilmente, siguen unidas en la vida, y son capaces de arder de pie·

- --·- · -

·

dad por el dol.or ageno, aunque tenga~ el corazón frío para el había entregado esa cantidad , no esperó las órdenes de la Mesa
prop10 y los OJOS opacos para el porvemr. Así volvió la herma- Directiva antes de hacer gasto alguno y la sociedad comenzó á
na laica Elena Arizmendi Mejía. á su patria necesitada. Atraída disgustarse,{aunque los heridos se felicitaban por la oportunidad
por una. alta misión, trabajó sin descanso, infundió en todos de los auxilios recibido3. Lo más importante de una sociedad,
ánimo y resolución, se enfrentó con la Directiva de la Cruz Roja como la Cruz Blanca&gt; es la disciplina, «la disciplina es un de
organizó todas las voluntades, y pocos días después quedó cons: los factore3 del exito en una asociación ·'del carácter del de la
tituida la Sociedad de la Cruz Blanca Neutral que la eligió Pre- Cruz Blanca», dice uno de sus jefes, en·tono de reconvención
sidente fundadora y honoraria.
para la pobre señorita.
Constituyeron la Mesa Directiva de dicha.sociedad&gt; como Pre103 señores de la Cruz Blanca&gt; con ayuda de la:señorita Ariz·
sidente el doctor don Regino
f mendi, instalaron en Ciudad
González, Vicepresidente el doc/uárez un hospital de sangre.
tor don Jesús Amor, y Sacreta¡La señorita Arizmendi no se
rio el doctor Carlo3 Franco. Se
·presentaba todos los días al jefe
nombró Presidente honorario á
de la brigada. para pedirle órdela sefiorita Arizmendi,~para signes, sino que recorría las dos
nificarle el reconocimiento de
ciudadel:l, la ame1icnna y la mesus servicios como organizadora.
xicana., hablando con toda clase
de la benemérita empresa.
de personas, sin permiso de su
jefe, colectando fondos, organiSi la señorita Arizmendi huzando fiestas de caridad, hacienbiera sido una burguesa vanidodo activa propaganda en la que
sa, habría gozado el honor de
se servía, ¡oh coquetería imperpre3idir la sociedad de la Cruz
donable! aun de su belleza, y
Blanca Neutral, junto con los tatambién de lo que los médicos no
lentosos médico3 de la Mesa Diquerían ver, éle un raro sentido
rectiva y los miembros de la SO·
práctico. La eeñorita Arizmendi
ciedad de estudiante3, pero no
era el alma de los trabajos que
eran los honore3, ni la solemnise hacían en Ciudad Juárez&gt; pedad oficinesca de las directivas,
ro por modestia, por ese afán
ni el brillo vano de las asamque
tienen las gentes nobles de
bleas, lo que la había obligado á
hacer que todos participen en la
abandonar su retiro, sino el gri·
obra que emprenden, la sefiorito del dol6r y el goce de la acta Arizmendi hacíaJel~honor de
ción. Ella no era para elogiada
ostentarse como Presidenta de la
en las crónicas reporteriles, sino
Cruz Blanca Mexicana y la Dila aventurera del amor que an·
rectiva y los Jefes de Brigada co·
siaba el frio de las nieves, las pemenzaron á mirar con malos ojos
nalidades de la enfermera, las
aquella
propaganda. La señoriresponsabilidades dolorosas del
ta Arizmendi era demasiado
que va á mirar el sufrimiento y
bien acogida por el Presidente
no sabe si podrá aliviarlo. Con
Provisional, por los Jefes insurpermiso ó sin permiso de la Di·
gentes,
por las autoridades amerecti va marchó á curar á los he·
ricanas, por todo el pueblo:lde
ridos que, anteriorment~, no soambas ciudades.
lo quedaban abandonado3 en el
Entonces se celebraron concampo de batalla sino que cuanciliábulos
para disentir el castido había tiempo eran bayoneta.go de la escandalosa , la señoridos para rematarlos y evitarse
ta Arizmendi usurpaba funciola molestia de curarlos. Mas no
nes, era incapaz como enfermesólo para la emoción heróica de
ra,
adulaba á los jefes revolucio103 sufrimientos altos está connarios, y se paseaba en automóformado el espíritu de la noble
vil con la señora Madero. Almuje1 sino que también para
guien averiguó que la señorita
ejercitar la paciencia soportando
Arizmendi babia recibido un
las órdenes impertinentes de un
donativo de $30 procedente de
médico jefe de brigada sanitaria
la Eeñorita Emilia McWilliams,
á cuyas órdenes quedó la seño·
de Clifton, Arizona. Esta suma
rita Arizmendi, y aquí empezano fué remitida á la Mesa Diron sus faltas, porque no fué lo
rectiva
para que tuviese á bien
bastante sumisa 15ino que cedien·
ordenar su aplicación, por una
do á la pasión de un ardor huparte, porque el dinero hu bía simanitario, violó quizás los sado remitido á la señorita Arizbios reglamentos de la benéfica
mendi
y no á la Cruz Blanca,
sociedad de la Cruz Blanca Neuademás porque la señorita Ariztral, deteniéndose en Monterrey
mendi era Presidente Honoraria
para. recaudar fondos. ¿Quien la
de
la Cruz Blanca, y también,
ha facultado para recaudar fon- '
y principalmente, porque había
dos? deben haber exclamado los
urgencia para usar estos fondos,
dignos miembros de la Mesa Diy
no se podía esperar~la venia
rectiva, ¿acaso llevaba un oficio
de
los señores médicos. Sin emfirmado por nosotros contenienbargo, este ha Tsido ufio de los
do esa autorización? La insuborcargos más terribles que han landinada. señorita Arizmendi rezado
contra
la
señorita
Arizmendi
aquellos que no dieron el dicaudó en Monterrey $1,200 ó 1,300 que fueron entregados por
neroJni
tenían
por
qué
intervenir
en el destino que se les dió;
miembros de la familiaMadero, y cito el nombre de los donantes
porque después este dinero se gastó con conocimiehto de las per- personas que muy tranquilas en México desde sus casas ó desde
sonas de la familia. Madero que se encontraba en el Paso, lo cual sus oficinas, se sentían desatendidas porque;ño se les consultaba
justifica á la señorita Arizmendi de uno de los principales cargos el empleo importantísimo de la suma de $30, donados por un
que se le han hecho. No obstante que el donativo lo recaudó la · particular en los Estados Unidos. El dueño del dinero fué meseñorita Arizm!llndi sin que 103 donantes tuvieran en cuenta su nos exigente, pues en carta dirigida á la sefiorita Arizmendi, fecarácter de socia ó Presidente de la Cruz Blanca, sino su misión chada el 24 de septiembre de 1911, le dice:
de caridad, ella tuvo la generosidad de entregar $600 al jefe de
su brigada. Olvidó n.otificar á la Mesa Directiva de México que
( Concluirá en el número próximo.)

�l.tos tlombtTes de la ~evolueión

y

AQUILES SERDAN
POR EL LIC. ISIDRO FABELA .

Todo lo tuvieron los atenienses bajo Pisistrato : paz, pro,qperidad, mejoras mat~riales; todo,
menos lo que dr,, á todo eso v,n precio para el alma: la libertad.&gt;&gt;
JUSTO SIE~RA.

Todo lo tuvimos los mexicanos bajo Porfirio Díaz: pa?'.,
prosperidad, mejoras materiales,· todo, menos lo que dá á

vando en su espíritu adelantado á la política de su tiem~o2 una

fe de ap6stol y una videncia de. ~rofeta: que puso al serv1c1~ de

la Repú ulica en ocasión prop1c1a, con ~l fin de reconq__u1st~r
los derechos' que soñaron darnos los cons!1t?rentes del ano 5, .
Cuando el 1m01ador Madero funtodo eso un
dara en México el Centro Antirrelec.• ~,,.-~~..,,.
.r-c.
_ ...,. _
cionista, Serdán,en Puebla, pri ncipi6
precio para
el alma: la
sus trabajos en consecución de idealibertad.
les. Anhelaba lo que el Centro anhe\:'.
Todos lo
Jaba: Libertad y Democracia. Su lasabíamo.:l ¡,odos lo sentimos Y tobor fu é activa y fructífera: logró el
dos toleramos, sin embargo, la tiraestablecimiento de clubes de obreros
nía, de grado ó por fuerza, porque
en Puebla y Tlaxcala que tuvieron
la conciencia popular estaba a~etarpor !in trabajar por la efectividad
gada en una vieja l?esadilla de 1leg~del sufragio en las elecciones de.. ...
lidad : unos recibiendo los bellt'fi·
1910. Su ilusi6n estaba informada en
cios de la[alianza delyo?er po~ítico
un amor á la Patria purísimo, que
con el monopolio econom1co, alianza
hizo palmario posteriormente con su
engendradora de tiranías; otros, soabnegación en el sacrificio y su per·
portando medrosamente l~ voluntad
severancia siempre viva. La médula
única del César por espíritu de conde su voluntad fué el altruismo, que
servación; y los más, vivie:ud? en ~a
uo buen patriota ni siquera piensa
inconsciencia política por la merCJa
en las ventajas inmediatas, ni mede la costumbre.
nC\s él que jugaba la vida en la conPara. el resurgimiento de uuestra
tienda, minuto á minuto.
Fué un intransigente en sus ideapatria á la verdadera vida. de lo~
pueblos libres eran necesarias. una
les políticos.--No alcanzaba á comprender cómo se pens6 en tolerar la
causa determinante que, sacudiendo
al pueblo, leJ[hici~ra suspirar c_on
presidencia de Díaz y s6lo .trabaj~r
fuerza y abrir amph~mente }os OJOS
por la elección legal del Vicepres1para mirar su'oprob10 y aquilatar su
dente si el causante de nuestra atopoder; y un r:dentor, un alucina.do,
nía p~lítica era el propio Díaz.
un valiente' un héroe
quet sup10ra
En fecba de triunfo comenzó el
d'
1
Aquiles Secd á n .
darle la razón de su 1sgus o, ª enéxodo terrible Y que noble y hermo·
tarlo para la reconquista Y conducir- , .
samente ! C 11 nobleza de un nuevo Guzmán y hermosura de un
lo al triunfo[con el sangriento pero legttimo derecho de las revou
episodio de Ilíada..
luciones.
- ====
Cuando el 15 de
La causa :determiSeptiern bre de 1909
nante iué el estupen ·
trrs esbirros armados
do fraude elector:il de
sola rada.mente, le in1910, y el hombre,
timaron rendición
Madero.
por Pl delito de cony comenz6 la glo-.
duci6n al pueblo en
riosa tragedia.
1as manifestaciones
El grito redentor
libertarias, con su
al vieBto, hizo brotar
dignidad atávfoa Y su
fuerte valor, arrebató
del pueblo los palade las manos de los
dines entusiastas, caballeros andantes dü
sicarios la sarmas que
]e amenazaban Y
patriotismo que se
cuando los viles te·
lanzaron al palenque·
míall' por sus vidae
de los ideales polítifrente á frente del de·
cos con la buena fe
feusor de su honor,
Aquilesleva~tó la.voz
de los honrados, la
si¡nceridad de los
de la misericordia y
buenos y el arrojo de
del orgullo: «No los
los bravos.
mato porque no soy
Aquiles Serdán fué
cobarde como uste·
de los primeroi,.
des. Les basta su ver·
Era como todos fui·
güenza»
mos: ciudadano sin
y comenz6 el mar·
ciudadanía; pero lle·
L os huérfanos de .Aquiles Serdán,

1

=~

~~~~~-~~~-===================~

tirio y principió la gloria.-¡Imposible perdonar al osado el afán asombro, admiración respetn pudo contemplar al indomable
de ser libre, porque allí donde se iniciaba la independencia indi- Aquiles al frente de una manifestación de protesta contra el
vidual se engendraba la rebeldía.
pervertido gobierno, ejemplificando así á los ciudadanos con la
Las persecuciones templaron su voluntad y acrescentaron su elocuencia de su carácter: el valor, la primera de las elocuencias
fP. No desmayó nunca ni con las penurias de su hogar ni con las según Lamartine. Fué la última protesta pacífica. acordada con
vigilias de su santa
el candidato á la
madre ni con el
Preoidencia, señor
llanto de sus hijos.
Madero, para dePreocupánbalernmostrar á la Patria
bretodo los pei,ares
de modo solemne y
de la patria irre·
público la necesidenta.
dad de la revoluY se hizo un ca ción y su justificarácter.
ción ante el mundo.
Los ayunos · y el
Las revoluciones
escarnio lo agiganempiezan por lapataron. El desprecio
iabra y acaban por
lo hacía misericorIn. espada, d e c í a
dioso y el insulto lo
Marat. Cumplida
tornaba bueno.
quedaba y maltreY cuando el calacha la misión noble
bozo le en.fermaba
de la palabra; la esel cuerpo, le arrebapada emprendería
taba el aire, el sol y
el respeto á la 'ley.
la luz, sus labios
Una sola injustisonreían á la esposa
da habría bastado
martir y el beso pa·
pars. que existiera
ternal floreci6 ex·
amenaza contra toquisita.mente en su
&lt;lo3, c o m o afirma
boca, porque el doMontesquieu, y en
lor está hecho para
México, donde la
l os desheredados ,
Justicia era para
los escépticos y los
unos cuantos, es
débiles.
decir para ninguno,
Y Aquiles era un
la a m e n a z a se
Aspecto de l::i calle "M~rtires de ~anta &lt;;:!ara,". durante la 1mnifestac\ón popul~r verific:ida el transformaba e n
fuerte como homdia 18 de los comentes, primer an1versano de la muerte de Aquiles Serdan.
bre y como ap6stol.
atentado y contra
¿Sufrió?
los atentados de un
Tal vez por los demás, que él quedaba pagado en felicidades mal gobierno existe siempre la defema social; porque allí donde
cou la co~ciencia absoluta del cumplimiento de su deber para. impera la justicia las armas son inútile3, pero donde existe el desconocimiento de la ley la revolución se impone.
si mismo y para la patria.
.
.
Cuando hubo sufrido la condena 1~justa del delito supues·
to creyeron muchos,creyeron todos, que Aquiles Serdán, doblan¡Qué osado, qué vigoroso, qué valiente, qué gran patriota fué
do la serviz, acataría
Aquiles Serdán cola voluntad de Cémo revolucior,ario!
sar poniendo su al¡Y qué grande sebedrío á los pies de
rá en la historia nala Dictadura.
cional como mártir
Paro Aquiles perprecursor de nuesseveró. No temía ni
tra tercera independencia!
·
á ley ni á la inocen ·
cia porque creía en
c&lt;La sangre de Sersí mismo como credán fué el bautisyera en el pueblo.
mo de la rovoluCuando Barra, el
ción» ha dicho el
tamborcillo francés
grafi apóstol, Ean·
del ejército republigre de héroe que
cano, al dar de be·
ascendiendo el pueber á sus caballo3
b1o le hizo comprenfu é sorprendido po r
der q u e merecía
un pelotón de r&lt;'a·
venganza, sangre de
listas que rodeándo·
redención,sangrede
lo le intimaron:Ppopeya, s a ng re
«Grita Viva el rny, ó
herma.na de la vereres m u e r to . &gt;• tl
tida por aquel Getamborcillo sublime
neral Bertón de los
conteHt6:-c&lt;Viva la
famo5os «Caballeros
República » y f ué
de la Libertad»eneacribillado por las
migos de los Borbobalas del rey.
nes, que subió al
cadalzo lanzando el
Así Aquiles, que
grito bendito dec&lt;Viamenazado con la
va la libertad»; i,anpérdida de la liberCapilla ardiente en la casa de la fa:-nilia Serdán, el 18 de los corrientes.
gre hermana de la
tad y de la vida
de Hidalgo y deMo·
cuando la potencia
. .
gubernamental le record~ los tormentos del pres1&lt;l10_ la per~- ralos. En la casa h:stórica, frente á la esposa viuda que sabe
pectiva de la muerte, d1Jo estas palabras que repetu_an sus hi- ser fuerte porque lleva incrustada en su pecho con la mano prejos con altivez espartana:-c&lt;Ahora, como nunca, trabaJaré por la potente de la histNia la gloria de su Aquiles; contemplando con
unci6n venerativa los tristee ojos de la viejecita, madre de helibertad.»
,
Entónces el apóstol se convirti6 en héroe Y el pueblo con
[ Concluye en la pág. núm . 822].

***

.r

- -- - -- ------------~- --~~-·-·--, ..- - - - -

�VIDA TEATRAL

TEAT~OS

"LA. BoHEMrA.," en el Arbeu.-"Lrnro ENTRE EsPrnA.s," en el Principal.- Molasso, en el Colón.
De las representaciones efllcluadas durante la temporada de las aplausos que desde su platea de proscenio ha dedicado al
Arbeu, solo la de la 6pera ccLucía» puede haber superado á la novísimo director el sefior Ministro de laa Bellas Artes y eso
magnífica de «Bohemia.»
nos huele á ilustraci6n porque ...... los viajes ilustran. ¿Verdad
La Vicarino ha suscitado en nuestro ánimo sentimientos Elorduy y del Castillo?
'
emotivos de positiva delectación y nos ha recordado á la extraordinaria Livia Berlendi por eu interpretación netamente
Después de las mil peripecias zapatistas acontecidas al buen
francesa del papel
amigo Molasso, su
de Mimí. afiadiéntrouppe pan to midole además, varios
mieta se ha presendetalles del mejor
tad o nuevamellte
gusto, muy humaal público en el cénnos y propios nada
trico Teatro Colón.
más de quienes aliEl personal se ve
mentan su espíritu
ahora un poco re·
en la llama inex·
ducido, porque faltinguible de la insta n l a chanteusse
piración. RecordaFougére, su fal~a
mo~ á propósito la
costilla, el gracioso
actitud de la RegiQuincy y dos ó tres
na Vir.arino cuando
artistas m á s q u e
el raconto de Margustan de las coscelo: al decir éilte
tumbres mexicanas
quti es un poeta, la
y se han dedicado
pecadora sentimená estudiarlas íntital y por eso mismamente.
ma ávida de ensuePara llenar esos
fio, levanta al cielo
huecos-que quien
sus ojazos- húmeeabe hasta dónde
dos, brillantes y terlo sean-deben hasos, como el lago
ber llegado yá de
mágico de HeineNueva York diez 6
y antes de bajarlos
doce artistas de vapudibunda y recariedades, entre los
tada, finge con ellos
que se cuentan una
un movimiento que
bailarina, dernier
parece de ansiedad
cri por su agilidad
ó de angustia, de
y elegancia, y tres
admiración 6 de esmujeres hermosísiperanza, nostalgía
mas del coro del
del empíreo adiviManhattan que, conado alguna vez en
mo las del Metropo·
medio de su vidll
litano, saben transfrívola de amores
tornar á los milloinesperados ó de canarios y más todaprichos instantávía aunqe con meneos. Y déspues,
nos ventaja, á los
cuando Mimí mira
Ricarditos brujas
el pedazo de azul
que no alcanzan á
celeste ofrecido al
tocar ni los polvos
gris de su corazón,
de arroz de aquellos
cuando á su vez ex·
cútis de azálea.
plica quién es ella,
Molasso y sus hilo hace con una terjos, la escultural
nura y un apasioHariet Roch, Esnamiento ingénuos
ther Scozzi y May lánguidos, ya no
rion Naylor son hoy
temerosa d e q u e
los consentidos de
tanta dicha puede
los numerosos con·
ser mentira, al concurren tes al Colón.
tr11.rio, confiada y
Se ensayan nue·
segura en la realizavas pantomimas y
ción de 1 ensueño
actos de variedades
acariciado.
y-nota-bene- la
orqueeta ha sido re·
En la escena de
f rmada y se oye
Anna Frery, soprano dramático de la Compañía de ópera.
la muerte, la Vica mucho mejor que
rino se convirtió doestudia
más
y ...... hay más
lorosamente á la escueta sala de un hospital montmartrino don- en el Teatro Mexicano, porque se
de hubiese observado en sus clínicas el de3bordamiento hácia luz.
la muerte, de tantas existencias jóvenes y hermosas de la CiuNingun éxito han logrado
dos estrenos h9.bidos última·
dad- Luz 6 de la Ciudad-Fuego, diremos para concretar ei
mente en el «Teatro Principal.»
pensamiento.
«Lirio entre espinas» que literariamente es una obra no .exen·
Los demás artistas: pero principalmente Battain y Picco, canfaron muy bien c&lt;La Bohemia» y el castellano director de orque:i· ta de bellezas llevada á la escena resulta verdaderamente rnmo·
ta, como siempre: sacando todo el dulce jugo á la bella partitu- ral y reµu gna'nte. Su asunto es de aquellos que por escabroso
ra y disimulando las deficienciascon lo3 esfuerzos de su talento se estrella en el teatro, aún en el mismo teatro de S. Jv.l. «La
y del estudio. Nacho del Castillo va recorriendo aceleradamen- Tanda.»
.
Martínez Sierra que es un poeta de altísimos vuelos y un h·
te el camino de Damasco ó lo que traducido-traducido .en ro·
mance- quiere decir que merece ya un amplio auxilio oficial terato exquisito, induuablemente que escribió é hizo representar
para su perfeccionamiento en Europa. Ya hemos visto y oído «Lirio e3tre e3pinas» á guisa de ensayo, por si el tema y los pro·

***

¡ '

io!*

AMPARO

GARRIDO,

cuyo beneficio y despedida se celebró en el Lírico el viernes pasado.

El otro estreno ae llama «Las Hijas de Lemnos,» un dispara·
cedimientos de su desarrollo eran sancionados por la crítica Y,
te
cómico·lírico que no ha gustado ni al enano González, que
en tal evento insistir en tratar con su misma florida retórica
todo
lo vé grande y bueno.
.
otros árduos temas de la moderna escuela que cultiva Martínez
Pero hay qne conformarse: la cumplida empresa está por dar
Sierra, y á la que podría denominarse escuela romántica expemuy pronto á luz (?) varias de las. novedades tandófi.las ~ás
ri rn en tal.
Ese fracaso alegrará á las musas de la novela y la po~~ía, en aplaudidas en Espafia. Buenos abrigos se preparan en el Pnr.·
un momento insano olvidadas por el cantor entre los Jovenes cipal para este invierno. Esperemos.
cantare;; matritenses.

�llA

INVISIBUE
~

Aetoalid&amp;des.

.............................................................. .

POR MAURICIO JOKAl
El doctor J ohn Csermely, famoso médico y cirujano f ué obli·
'fal era la iutensi&lt;lad de su dolor.
gado á recibir con urgencia uu visitante en hora muy t~mprana.
-¡Es sorprendente!- No distingo nada en la mano.
El hombre que esperaba en la antecámara
- Ni yo. Y no obstante es tan terrible el
le había enviado un recado por conducto
dolor, que si m me nlivia usted pronto te&lt;lel criado, manifestándole que esperar semo perder la raz6n en el término &lt;le una
ría peligroso, pues necesitaba de su inmehora.
ciiata asistencia.
El cirujano tom6 un anteojo y observó
El cirujano se visti6 presuroso y admitió
más detenidamente.
al hombre. A juzgar por la apariencia y
-La epidermis sana. Las arterias en acmaneras de éste, parecía pertenecerá la altividad. No hay ioflamaci6n, no hay indita sociedad. En su semblante pálido se
cios de cáncer. Esta mano se encuentra tan
mostraba la huella del sufrimiento; su maperfecta como la otra.
no derecha estaba envuelta en un paño
-¿No ve usted amoratado?
negro pendiente eil derredor de su cuello.
- ¿Dónde?
Aunque pretendía resignaci6n, se le escaEl extraño dibuj6 con un lápiz un círpab!ln quejidos de dolor.
cuio del tamaño de un penique. El médico
-¿Es usted el doctor c~ermely?- pre·
volvi6 á observar y entonces supuso que el
gunt6 con voz débil.
paciente solo padecía una enfermedad ima-Yo §PY, señor.
ginaria.
- Peraone usted no haberle conocido an-Permanezca usted en mi casa y quizá
tPs; no vivo en la ciudad, vengo del campo,
dentro de pocos días sentirá alivio.
y s6lo le conozco por su fama.
-No puedo esperar. No piense usted
El doctor comprendi6 que el enfermo no
que estoy demente. El lugar que le he marpodía tenerse en pie y le mostr6 un asiento.
cado me duele horriblemente. Se me debe
-Estoy cansado-prosigui6 el hombre.
de operar.
- Hace una semana no duermo: algo debo
-· Pero yo no lo haré, dijo el cirujano.
tener en mi mano derecha; no ~é que podrá
- ¿Por qué n6?
- -Purque su mano está en pnfecto es·
ser; tal vez un carbunclo, 6 probablemente
tado y no distingo en ella herida alguna.
cár.cer. Es un dolor agudo. Primero se presentaba de tiempo en tiempo. Ahora no ce- -Lo que si me parece, es que en realidad me toma usted por un demente ó cree
sa, ee continuo, sin pausa, sin alivio. He
que me bromro. -Ji jo el hombre á la vez
acudido á infinidad de medic~nas en vano.
r¡ue extrnín rh·l bolsillo de su casaca un biEste dolor horrible insiste y vengo resuelto
llete de mil florin es, colocándolo sobre el
á que se me opere la mano, que se caute1·scritori o.
rice la herida; si dura una hora más me
-Así porlrá juzgar que no soy un niño
vuelvo loco.
Señor Ingeniero con José Cov:1rruJ,i:1~,
y que necesito cte sus serv.icios importa11te~.
El cirujano trató de consolarle.
nombrado Director General de Correos.
Ruego á usted me corte.
- No es necesario recurrir desde luego á
-Y yo aseguro á usted, señor:
ia operaci6n; tal vez una pomada
c·almante remediará su enferme- ;·--:------:= -~::--:====-- -~~- ~-----!!"!""-- -i Si me diern todo el oro del mun·
do, no me induciría á ver un
dad.
enfermo en un hombre i;nno, ni
-¡No, señor! ¡No más emplasmucho menos á cortarlr,
tos ni remedios! ¡S6lo necesito el
-¿,Y por qué no?
cuchillo. ¡Vengo üon el prop6,ito
-Porque destruiría tono mi
de que se me corte la mano! ¡Una
crédito profesional. El mundo enherida tan dolorosa!
tero le tomaría á u"ted por un
El enfermo acercó su mano al
idiotfl y en mi vería el deFeo de
cirujano, que principi6 á quitar
beneficiarme 6 un ignorante por
las vendas con cuidado.
no notar su locura.
- Mas le prevengo, señor pro·
- Muy bien; al menos hágame
fesor, que no se sobresalte por
usted un favor. Pract,icaré la opelo que va usted á ver. Mi dolenración yo mismo. Mi mano izcia es extraña, muy fuera de lo
quierda es un poco iísptra, mái:i
usual.. .... quedará usted admirapor esto no hay diferencia. Usted
do; pero le prevengo que no rn
aplicará llls vendas cuando yo hasobresalte .
ya terminado.
El doctor asegur6 al enfermo
El cirujano se convenci ó ele quA
tener un corazón fuerte y que por
el
extraño en realidad tomaba rl
lo tanto nada le arredraba. Sin
asunto seriamente, y más al wrle
embargo, se sorprendi6 grau&lt;leextraer del bolsillo de su ca~aca
mente al quitar las vdnda1:1. No '
una navaja. Un minuto má, y la
encon tr6 ninguna herida en l::t
epidermis
había sido cortada.
mano; por las quejati del pacientA
-Deténgaee usted. exclamó el
Ae podía creer que en realidad
cirujano, más asombrado que el
sufría.
paciente y temeroso ?e que. Fe
-¿D6i:ide está la herida?
ofendiera
alguna arte.rw.!- 18.1 la
- Aquí, señor, dijo el extraño,
operaci6n
e,i necesana prosiga·
mostrándole en el revés de la mamosl
no el punto donde parte el ramal
Tom6 la navaja y colocando
de arterias.
la
mano del enfermo sobre su roa·
Todo su cuerpo se estremeci6 '
no
izquierda, instole á que vol·
cuando el cirujano le pulsara.
viese la cara á· otro lado.
-¿Siente usted presi6n si le
- La mayoría de las person!s
toco? ,
Señor General don Jo~é Delg~do,
se
afectan cuando ven su propia
El hombre no pudo contestar;
á quien el Gobierno ha confiado delicadas é importantes comisio· eangre.
pero las lágrimas asomaron á sus nes. Este militar sufrió graves daños y persecuciones por parte de la
( Continuará. )
ojos.
· administración del General Díaz.

El popular matador de toros Gaona, tuvo la humorada días pasados de subir al espacio en compañia del aviador Oyot.
La fotog rafía muestra á los dos tripulantes á bordo del aeroplano.

Una mútua felicitación después de la proeza.

821

�Hombttes de la ~evolueión

HUELGIST AS DE LEVITA
¡

VENTAJAS DE LAS MULAS

LEYES PROTECTORAS
..,11

Es un hecho admitido que las mulas
Solemos representarnos á Jo.ihuelguis_Dei;:de~hace mucho tiempo veníase tefas como gente de blusa 6 tr11je~de mecá- poseen ciertas ventajas rnbre los cabalJop m1endose la desaparición completa de una
nico, con el rostro blll.n queado por el yeso y una de ellas es que son más rnr.as. Re~ e•pPcie de le6n sin melena que se criaba
6 ennegracido por el humo del taller; re· lati va mente padecen pocas de las enferme- en Guyerat, J que era la única variedad
ro también hay huelguistas qn1i visten á dades que atacan al caballo, y no es pro- que habí11 sobrevivido en las Indias asiá la última moda y gaetan cosméticas. Con el fin de conservar la
raza, las autoridades indias dictico para el pelo. La huelga d1i
taron leyes prohibiendo en absolevita más reciente ha sido la de
luto que Fe cazasen, á menos
los rep6rters de la prem:a i1.leque los cazadores fuesen prforimana encargados de la informapefl 6 patPntados de la provin&lt;'ia
ci6n parlamentaria de la que :Vil.
rle Katiavar. Hará próximamenhemos hablado y que fué motitA cinco años se sabía que exisv:ida por haberles llamado un
tían unos do~cientos leones Pn
miembro del Reichshig. HPir
las selvas de Gir, última trincheGroever, en pleno parlamento,
ra de la especie; pero á con~ec,cu11drilla de puercos pabrnes1&gt;.
cuencia de la protección de las
En Londrel'l, durante f.1 mes
autoridedes ha ido aumentando
de enero del año pasado, Re dPel número de un modo inquieclararon en huelga lo~ artistas de
tante. Como ya son muchoR y
los principales c,music hallF1&gt; los
la c11za escasea en aquella Felv11,
prefesores de orquesta y ha~ta
las fieras se salen de sus nomilos acomodadores se unieron á
nios y se meten en pleno día en
elloEl, y durante algunas semalos
pueblos de los alrededores.
nas estuvieron cerrados muchos
Durante el pasado año ¡::e code aquellos teatros. Recuérdase
que una cosa parecida ocurri6 en Grupo de ciudadanos que integraron en Puebla el primer Co!egio electornl mieron unos cuantos centenares
en las elecciones para Gobernador.
de bueyes y mataron bastantes
E-.paña hace cuatro años con
indígenas, á pesar de las Cllm·
motivo de haber hecho cArrar el
pañas
hechas
por la prensa india, pidim·
defecto&amp;,
ó
mábable
que
tengan
aquellos
gobierno el teatro de la Zarzuela á conseculas que hacen desmerecer el valor de do que se organizasen batidas contra los
cupncia de ciertos couplots políticos.
Una huelga de médicos podrá parecerá aquél en el mercado en muchos casos. Por intrusos; pero en cinco años s6lo han eido
nue,tros lectores cosa extraña, y sin em- esta causa, pues, no sufre depreciación el muertos siete.
Uno lo mat6 el príncipe Ranjitsinhji, y
bargo, ha ocurrido más de una vez. Los valor de la mula.
Cuando se compra una mula, pocas ve- los seis restantes cayeron en una cacería
mineros inglei;,es llevaban sesenta años pa·
organizada en honor cl~ cierto personaje
ganclo á los médicos de su club á raz6n de se exige un examen de vetuinario.
Se conoce, igualmente, que en cuanto á inglés, en 1~ que muri6 el jefe de la. poli·
30 céntimos semanales por cada minero.
A un que sus salarios habían aumentado inteligencia, fuerza muscular y resi~tencia, cía de Bombay á conEecuencia de las acocai.i en un setenta por ciento durante este la mula exede al caballo; ni es tampoco metida'3 de una fiera.
Los cinco años de tregua en la persecup~ríodo. la paga par~ los médicos conti- tan nerviosa ni estirada. Posee roE1jor insnua ha siendo la misma, hasta que éstos, tinto de propia conservaci6n; au vitalid11d ci6n de leones ha servido para demostrar,
en 1902, se negaron asistir á los enfermos es mejor. Puede agoantar má~; se mantie- por lo menoe, que la raza asiática ein merlel club si no pagaban má!-1, medida que ne en pie con más seguridad; cuando se la lena no está hoy por hoy amenazada de
adiestrn convenientemente es más CODS- total extinci6n.
le~ valió el triunfo.
El que aun haya leones en Asia sirve
Un año más tarde los médicos de Sajo· tante, y de más confianza cuando trabaja
tambifo para deeengañar á las muchas
nia adoptaron una medida semejante ~n con nrrers.
µerson~s que creen que esta fiera vive FÓvist.a del abuso ele rnciedRdes mutuas de
lo
en Africa , cuando en un animal que,
esas que prodorcionan médico y entin·ro.
no
ya en los tiempo3 prehistóricos, sino
Había doctor que por un sueldo mezquino
aun en la atiguedad, se criaba en la misma
tenía que asistirá centenares de pacientes
G1ecia.
al mes, y á nom;ecuencia de ello treF cien tos médicos de los alrededores de Leipzig
se declararon en huelga.
En mayo de 1904 el puerto de Marsella
estaba lleno de buques mercantes á bordo
de los cuales parecfa reinar la soledad más
absoluta. No se trataba de una huelga de
marineros, sino de una huelga de capitanes, que se negaban á desempeñar su car.R2lHu85 SE~OAN
go mientras no Ee les concedieee poderes
para tratar á sus subordinados como se
[ Concluye de la pág. llr7.]
merecían. Entre los marinos reinaba por
roes, que parecen ver entre los cristale~.&lt;!e
entonces cierto espiritu de insubordinasu
llanto, la soberbia actitud de sus b1¡os
ción, y los oficiales franceses no querían
mártires
muriendo jovenes por def~nder
com promisoe mientras no se les autorizaee
la
libertad,
para fraternizar con los dio~es;
para reprimir con energía cualquier conato
y mirando jugar á los hijos de Aquiles
de motín. La huelga di6 por resultado que
que no saben todavía que llevan en su
-¿Qué te parece mi novio? ·
muchos transatlánticos dejasen de circular
frente
un nombre inmortal, yo pienso con
-Elegantísimo; no hay más que ver lo bien
por aquellos días, y el correo de Francia
gravedad
en cuánto debe la Patria á los 13
que
lleva
la
ropa.
para América tenía que ir por Inglaterra.

[os Hombrts dt

la RtUOIUCión.

··-···...... --·

mártires de la calle de santa Clara, que
deep?és ~e pe~ear con bríos dignos de los
Ilbmcammas o de los Asenzos quizá murieron con el más horrendo d~ los desen .
cantos: el de creer inútil la ofrenda de sus
vidas 1in la contiendalibertadora.
Morir por la patria con un rayo de esperanza en la conciencia es sentir la be!leza
de la muerte. Pero morir como los &lt;,trece»
con la certeza del martirio infructuoso es
llorar la tragedia de la vida.
'
Cuando Aquiles en un supremo desaliento se recarg6 en el piano exclamando
lentamente.-,,Ya no sirve este rifle» mientras las balas enemigas tornaban una
casa,. en mansi6n lege~daria, y la esposa
nerv10samente le ofrec10 un nuevo rifle ...
-Nó es eso: contestó Aquiles con la ga·
llarda nobleza de un nuevo Cuauthemoc:
- ccEs inutil matar á esos infelices si la
causa está perdida. »
Levant6 la frente blanca y atormenta·

da y pensando en que hasta el último
ad~li~ había caído, entre ellos Máxim,p,
¡Max1mo el temerario! el divino herma
no que .lo acomp_añara d~sde que el peligro
le segma, sus o¡os her01cos se impregnaron de una tristeza inmensa que parecía
entr~ñar el dolor infinito de todo un pueblo irredento y vencido, la tristeza más
grande de su grande alma ..... .
F.rente ~l sepalcro de Aquiles Serdán,
cubierto siempre de flores simb61icas de
ofrendas amorosas del pueblo que le quiere tant~, pensé e~ un pequeño monumento de piedras hacmadas sin harmonía ol·
vidado allá en el fondo del Mont Parn'asse
e?, Paris y que tiene esta sencilla inscrip·
c10n:
((Aquí. reposan Tolleron, Carboneau y
Plegmer, muertos por la Libertad ei 27 de
Julio de 1816.

UN CAMBIO

equitativo. Incuestionablements
se realizan fuertes sumas de di.
nero por las especulaciones más
sencillas; pero las grandes fortunas proceden de los negocios
legítimos y de buena fé, en
que los efectos proporcionados
valen el precio pagado. Ciertos
afamados .hombres de negocios
han acumulado sus millones enteramente de esta manera. Exactos y fieles en todo contrato ó
compromiso, gozan de la confianza del público y dominan
un comercio que- no pueden alcanzar los competidores tramposos y de mala fé . A. lo largo no
paga engañar á otros. Un farsante puede anunciarso con un
ruido semejante al sonido de mil
cornetas, pero pronto se le llegn
á conocer.~ Los fabricantes de la

-

MANAN A...... ..
Pregunté á un niiio:
--¿,Cafées género masculino?
Y dijo de buena fé:
- No, señor, ultramarino.

PREPARACNON de WAMPOLE

siempre han obrado bajo principios muy distintos. .Antes de
ofrecerla al público, se cercioraron perfectamente de sus méritos
y solo entonces permitieron que
sn nombre se diera á la estampa.
Al público se le aseguraron los
resultados, y encontró que lo dicho era la verdad. Hoy la gente
le tiene f é como la tiene e:r. la
palabra de un amigo probado y
de toda confianza. Es tan sabro·
sa como la miel y contiene todos
los principios nutritivos y cura.
ti vos del Aceite de Hígado de
Bacalao Puro, con Jarabe de Hi·
pofosfitos, Extractos de Malta y
Cerezo Silvestre. Ayuda á la di·
gestión, arroja las Impurezas de
la Sangre y curn la }rnemia, Escrófula, Debilidad, LiI.tfatismo,
Tísis, y todas las Enfermedades
Demacrantes. "El Dr. Ramon
Macias, Profesor en la Escuela
Nacional de Medicina de México,
dice: - He usado la Preparación de
Wampole con buenos resultados
y la seguiré aplicando com0 efi·
caz para enfermedades del pecho
y de los nervios." El desenga.
ílo es imposible. En las Boticas.

Bories, Raaulx, Goubin y Pammier en
1822.
Unos con el riflf&gt; aun aumeante otros
eti la guillotina, murieron aquellos' famosos c,Sargentos de la Rochele» que dieron
su sangre por derrocar la tiranía de Luis
XViII.
Bories, el último en subir al cadalso
con inspiraci6n de profeta lanz6 á la mul:
titud espectante que le veía en la sublimidad del martirio:
¡c&lt;No olvidei~ que es nuestra sangre, la
sangre del pueblo, la que hoy se hace correr! ¡Recordad que es nuestra la venganza y que la causa por la cual perecemoE1
debe triunfar!
'
Y así como la sangre de los eargentos
de la Rochela fué vengada al derrumbarse
fatidicamente en 1830 la corona del sucesor de Luis XVIII, asila sangre de Aquiles Serdán y de Máximo y de Carmen, la
espartana gloriosa, no se vertieron inutil·
mente por la libertad y por el bien de la
patria, que cu~nd~ u?a causa es justa, como afirma J uho S1mon, tarde 6 temprano
ti:iunf? y la de aquellos mártires, lleg6 á la
victoria que nuestro pueblo merece.
ISIDRO FABELA.

..

Esta es buena época par hacer á la niña un retrato
contamos con todas las
facilidades ne cesari as.
Nuestra habilidad en estt
Fentido no tiene rn perior.
Tendremos mucho gusto en
mostrarle nuestros trabajos.

Fotografía "MARST."
THEFONOS:
Mex: 1, 034. Neri.
Eric: 2,995.

Sírvase tomar el elevador.

Es el grito, esperanza y refugio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éxito.
Es el manto con que se cubre la
cobardía, la impotencia y la ig.
norancia.
Tristes hogares donde impera·
esa palabra! Infelices seres aque·
llos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó niño en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los actos que dependan de su voluntad.
Cuantas vidas segadas por esperar •á mañana! Entre nosotros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo de la
salud, decir: mañana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en se·
guida una bronquitis y . . . . . no
hacemos caso, mañana me curo·
luego una laringitis y .... maña~
na me curo. Despues viene la ca·
lentura en la tarde, la tos muy se·
ca, los imsomnios y sudores noc·
turnos; vemos á un médico nos
examina, se pone serio y fr~nce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce parala Tuberculosis:
''Creosofosfatina.'' Es cierto
que con ésto nos vamos á curar·
pero en un tiempo mucho mayo;
que el empleado si desde que comenzó el catarro hubiéramos
usado esta medicina; con ella se
destruirían los gérmenes del catarro, a haciéndonos al r mismo
tiempo inmunes para la Tuberculosis ( tí sis.)
Mañana... Mañana... Mañana...

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                    <text>fL
A~o XL

MÉXICO DOMINGO

==============='="=======================

10

DE Ü ICJEMBRE DE

1911.

Nux. 50.

=========================================-

ARTE FOTOGRÁFICO

I

'"?..

....

1

Retrato del distinguido artist(pintor señor don Félix Parra.
Estud i o p ot&lt; A, Ca1&lt;1&lt;iUo, f Qtbgnfo de «Bl T i e m po I1u st1&lt;1do,&gt;

�Aetualidades.-ltos p.tremios del Colegio lVJilitarr.

NUESTRA OA~ARA

Si usted lector amable, no ha podido asistirá las sesiones efectuad!ls últimamente en la Cámara de Diputados, en virtud de
sus ocupaciones, 6 no ha querido ir á contemplar á nuestros
Padres Conecriptos arrellenados en sus curules, por ser de usted
t1geno á la política 6 ya sea porque por más argucias que haya
empleado no la podido hacerse del boletito verdb que da acceso
á las galerias del mismo color, si al día siguiente de una sesi6n,
toma ueted los peri6dicos del día y lee una cr6nica parlamentaria, seguramente Ee verá transportado al templo de la Vfotoria
de la Roma antigua 6 á una asamblea de fil6sofos discutiendo
en los bancos del Are6pago. Y si acaso esta idt&gt;a 1mbeiste y no
quiere volar con las menudencias del día y Fe hincha usted de
sano ardor patri6tico, jamás vaya al blanco palscio legislativo 6
de lo contrario tendrá usted que confeEar, que su imaginación
es bastante desordenada y que la literatura reporteril, de suyo
fantaseadora y cada vez más, es vanidoea, hipócrita é ignorante
y pomposa por afiadidura.
Los sucesos políticos, st&gt;gún viejas reflexiones, deben verse
como las decoraciones de los teatros: desde lejos. De cerca son
manchas borrosas, pinturas de brocha gorda, líneas indefinidas,
barbaramente trazadas.
Allí está, si no nuestra Cámara de Diputados. Para el que no
sepa su formaci6n, para el que ignora que alH se sientan (salvo
honrosas excepciones) con el ceremonial parlamentario y la parsimonia correspondiente á un padre de la patria, el amigo del
Dictador, el hermano del Ministro, el suegro de su hijo, el re·
comandado del Subsecretario y finalmente como en la adivi·
nanza familiar el compadre de un amigo del primo del cufiado
del exgobernador X, t&gt;sta Cámara vista á través de las informaciones periodísticas y teniendo en cuenta los arrestos juveniles
de sus miembros, parece que tiene teóricamente la representa.,
ción genuina del pueblo mexicano. Y qué delirante entusiasmo
y cuánto fervoroso agradecimiento, producirán al ne6fito esos
discursos virtuosos, calonianos, erúditos, llenos de celo patriótico y altamente edificantes y moralizadores, propios para levantar el decaído espíritu público.
Pero la verdad es, dicho sea con toda la libertad de pensamiento y de imprenta que sean poeibles, que algunos de esos
sefiores han tomado á la patria y á la ley, como á impúdicas
terceras, y que esos torneos oratorios, glorias de vanidad y de
intereses particulares y aún duefios de la espectación pública,
pronto pasarán desapercibidos, olvidados, nulificados, indife·
rentes ante el criterio pmificador de la opinión. Porque ¿qué
capacidad moral tiene esta Cámara, á la que falta la sanción del
pueblo y por ende la fuerza suficiente, el poder bastante para
ejercer libremente sus funciones? 8u actitud debía ser sería, mesurada, pasiva y no de mera obstrucción, burlesca y de una actividad hnsta cierto punto alocada. Allí están sus desordenados
debatee, que más bien parecen escenas de género chico, las bur-

letas del público tan de ·
primontes para el civismo y el cúmulo de iniciativas, las más de fá·
rrago,presentadas en este período de sesiones, todo ello verdaderamente deeesperante para los que queremos tener UIJa República seria, sana y vigorosa.
Fuera del señor Bulnes, ante cuyos divertidos discursos, ta·
lento é ilustración rendimos parias, no hay en la Cámara de
Diputados, lo que se llama grandes y buenos oradoree. Después
siguen las medianías, los que preparan arduamente sus ditcursos, ostentan grande documentaci6n, pretenden dar cátedra imitando á Bulnes, de quien no apartan la mirada desde la tri.
buna como buscando ó su aprobaci6n 6 su indulgencia, y que
terminan sus peroraciobes, después de vistosos lugares comunes
y de pe8a'1os circunloquios, sin haber entrado al fondo del
asunto debatido, logrando de cuando en cuando, arrancar un
frenético aplauso á las galerías, con el relumbr6n de una expre·
sién huera y el oropel de una frase chabacana. Y finalmente
vienen los que representan el papel, que hacen las margaritas
en manos de los enamorados.
Hace pocos días nos encontramos con un altligo nuestro que
no tiene que comer por ociosidad patriótica. Concurre tod8s las
tardes á la Cámara de Diputados, conoce á tvdos ellos y hasta
se dá el lujo de contar chascarrillos eobre sus vidas. Venía radiant&lt;&gt;, agitando los brazos en alto, en actitud mahometana y
en la profundidad de sus ojos, brillaba la chispa del fanafümo
patri6tico.
Vengo de la Cámara, - nos dijo resplandeciente y agitadoAhora si ya podemos decir que tenemos representación nacional. Los diputados hacen gala de independencia y nuestra Cá
mara se parece á los parlamentos extranjeros. Los diputados se
insultan ......
Sí- le respondimos- se parece á ~os parlamentos en que tiene
su Palacio Legislatin, bien acondicionado, EUS ujieres propia y
elegantemente uniformados, sus oradores del pró y del contra,
sus sesiones l,orrascosas y hasta si se quiere los insultos entre
los diputados, por más que en ultramar se llegue á las ví11s de
hecho y se resuelvan esta suerte de conflictos por medio del
duelo ó de tribunales de honor 6 cuando menos por sonoras bo.
fetadas. !Aquí ni siquiera tenemos esto!. ....... En lo que real.
mente no nos parecemos á los parlamentos, es en que los miembros de estos son legitimos representantes del pueblo. Y p:ua
terminar te diré,· que aunque repugne con nuestras ideas, ante
estos des6rdenes é inconsecuencias camarista1.1, á veces echamos
de menos, la mano de hierro del dictador ¡Necesitamos urgen·
temente en nuestra Cámara un Maese Pedro, el titiritero de que
.nos habla Cervantes!
LEOPOLDO ZAMORA.

El señor Presidente de la República rodeado de su gabinete y de altas personalidades en la. Tribuna Monumental de Chapultepec durante
la ceremonia de la repartición de.premios á :os cadetes.

Aspecto de la concurrencia que asistió á la repartición de premios.

�.R.etualidades

LOS FUNERALES DE PABLO ESCANDON

Matrimonio Bravo Betancourt-Llílmosa.--La novia firmando
el acta matrimonial.

Señor Alfredo bias y señorita Boney, que contrajeron
matrimonio últimamente en Santa Brígida.

LAS ELECCIONES MUNJCIPALES.···Un ciudadano depositando su voto en la casilla electoral instalada en la calle del Havre.

La salida del cortejo.

Los dolientes en el ranteón.

Ceremonia religiosa efectuada momentos antes de depositar el féretro en la fosa.·· Retr:ito de Pablo Escandón.

�R etu &amp;ti d ade s.-Bx ttT &amp;nietro

Todo se interpreta

Aetualid&amp;des.

dará diez realee. Acepto, dijo el chalán, porque el precio de lae
dos cosas juntas me conviene, y sea la tasaci6n de una maner
ú otra, á mí me es igual.
De eBte modo, la buena mujer, tan escrupuloBa en el cumplimiento de la última voluntad de su marido, di6 á los parientes de é~te los diez
reales que rnc6 del
caballo, y se qued6
con la concienci11
tranquila, conservando los cien duros que le dieron
por el perro.

Un lugareño, poco antes d(morir, llam6 á)u mujer, y la
dij():
--He hecho testamento, y para pagar d(alguna manera el
cariño que me has
tenido, no te he olvidado en él; antes
por el contrario, te
be dejado alguna
cosa que puede rnr·
virte de mucho.
-Yo apreciaré tu
recuerdo, marido
M. L. Y ORTIZ.
mío, dijo la mujer
fingiendo que llo~~
raba.
-Escúchame,
continu6 el marido.
Ya sabes que tengo un ca b a 11 o;
cuando me haya
muerto lo venderás
tú mi!lma , y entreAunque á primegarás á mis parienra vista parezca
tes el dinero que sa11,¡;omhroso que un
ques de él.
Lápiz sea la cau0 a
ele la muerte de una
-¿Qué lo entrepersona, ha ocurrí·
garé dices?
do,
en efecto, que
-Sí; pno espe·
tan inofensivo objera. También sabes
to hA. privado á la
Grupo de concurrentes al banquete ofrecido en Chapultepec,
que tengo un perro;
~ ;f ciencia de uno de
en
honor
del
señor
Ingeniero
don
José
Cobarrubias,
director
general
de
Correos.
pues bien, te lo resus miembros.
glllo generosamente
Viajando por el interior de Africa el sabio alemán Vogel, 1leg6
para que lo vendas si quieres, y retengas su im:r,orte, 6 _lo
conserves para que te guarde la casa; y te aseguro que te servirá á un Estado cuyosa.lva.je jefe, 'al ver que el viajero se negaba á
entregarle su magnífico caballo, ~motin6 co~tra él á los indJgede gran consuelo, y que sales bien librada.
El lugareño se muri6; y la mujer, queriendo obedecer á&gt; su nas, presentándo~e c?mo un peligroso hechicero «que escribfa
marido y cumplir con su deber, cogi6 una mafiana el cab11llo y con una pluma sm tmta.&gt;i
Excitada la imaginaci6n del populaC'ho, se lanz6 sobre el po·
el perro y los llev6 á la feria.
-¿Cuánto quiere usted por ese caballo? pregunt6 un chalán. bre viajero y lo mataron con la mayor crueldad. He aquí, pues,
-Quiero vender, re3pondi6 la mujer, el caballo y el pe~ro c6mo un inocente lápiz ocssion6 la pérdida de una persono.
juntamente, y si á usted le conviene, me dará por el perro cien
duros, y por el caballo .... .. ¡qué diablo! no hemos de reñir, me

l~Ué viajero
célebremurió
por un lápit!

•

I

B'\lena parte del parlamento alem{ln ha mostrado su hostilidad al;Can·
ciller Imperial con motivo de la celebrac;ión del .tratado franco-alrman.
En una t1e la; sesiones del Parlamento, hizo el Príncipe he~e~ero '¡ªusa
común de una manera ostensible, con los amigos de la polltica dd goÍ
. bierno,' lo que le valiq una $everél tepri111enda de su augusto pa re e
Emperador Guillermo.

LO QUE SE SIENTE EN LA GUERRA

Cuando volví en mí me estaban vendando la pierna, y una
voz decía:
-¡ Ya se fueron I Esos pícaros se han retirado cuando se han
cansado de matarnos gente.»

He aquí las impresiones que se experimentan en el campo de
batalla, según las ha referido un militar ha·
- - -"&gt;&lt;.c-"-blando de su primera. acci6n de guerra:
La
petulancia
da un sabio.
,,Tendido en el suelo, con la culata del
fusil contra el hombro, ví por primera vez
la brutalidad de la guerra, una matanza
Un matemático célebre, que fué á tomar
en la que mis compafieros iban cayendo
aires por algunos días á su pueblo, por pura
sin poder hacer ninguna baja al enemiéleferencia se encarg6 de formar los presugo, oculto tras de sus trincheras. La expuestos y arreglar las cuentas de algunas
citación de los primeros momentos me
obras que tenía el Ayuntamiento. Asistía
abandonaba poco á poco. Hasta entonces
generalmente á toda11 las sesiones del cuerpo
no había disparado ni un solo tiro y em·
municipal para tratar de los asuntos que le
pezaba á sentirme malo. Un gemidode
habían encomendado; pero como desde la
uno de mis compañeros, á unos cuantos
altura científica en que se creía colocado
metros á mi izquierda, me hizo volverá la
veía muy bajos á los vecinos lugareños,
realidad. Vi que su cabeza caía contra el
trataba á los pobrts regidores con cierta
suelo y quedaba enterrada entre la hierba
insolencia y con cierto desprecio intolera·
seca. Sentí que la sangre circulaba velozbles.
mente por mis venas y que el cerebro me
Esta cotidu.cta lleg6 á irritarlos tanto, que
hervía. Una nubecilla de humo se present6
un día, uno de los regidores y no el más
ante mi vista y disparé contra ella mi pridespejado, le dijo:
mer tiro con un deseo inexplicable de ma- Tanto es el orgullo que tiene usted,
tar. El malestar había d68aparecido. Ahora
señor don Anacleto, con sus cuentas ó con
rechinaba los dientes ansiando venganza.
sus cuentos, que algunas veces he llegado
Una saguoda nubecilla. Casi simultáneaá creer si sería usted de otra masa que los
mente contest6 mi fusil y vi rodar un bulto
demás hombres. ¿Cree usted, desde luego,
desde lo alto de la colina. Acababa de maque nadie hay que le gane en las cuentas,
tar un hombre, con tan poca emoción como
Señor don José L. Couto,
y que no hay una sola que usted no sepa
cuyo matrimonio con la señorita Genoveva sacar?
si hubiera encendido una pipa.
Fortuño se verificó la pasada semana.
Una bala silb6 junto á mi cabeza y ví que
-Veo que estas enojado Gervasio, dijo
en seguida un hombre había estado tendido
el mateDJático; pero desde luego te aseguro,
á mi derecha se levant6, se agit6 convulsivamente y después que efectivamente no hay cuenta, por difícil que sea, que no la
volvi6 á caer. Aquello era horrible. Morir en medio del fuego y saque.
el e3truendo de la batalla parecía más agradable que perma·
- Yo apuesto cualquier cosa, á que no saca usted la que yo le
necer tendido esperando inmóvil el momento de detener con el eche, y ahora mismo podemos hacer la prueba entrando en el
propio cuerpo uno de aquellos mensajeros de muerte. Otra bala corral, para que no se traten estas cosas en la sala del consejo.
me arranc6 un botón de la homFueron todos efectivamente, y
brera, pero ni siquiera temblé.
Gervasio el regidor cogi6 una
¿Qué importa un bot6n cuando se
cuenta de su rosario, la ech6 al
tiene la muerte tan cerca?
pozo, y dijo:
Cinco veces disparé contra la
-Sáquela usted.
trinchera. Aquello parecía inter-Todo el ayuntamiento en pleminable; pero en un claro de
no prorrumpi6 en una carcajada,
aquel chaparrón de balas ví que
que sac6 al rostro los colorea del
un bulto se separaba de la trinmatemático.
chera y se arrastraba dolorosa·
-¡Val s6lo de esa manera me
mente hacia un punto donde
podías haber vencido, dijo des·
parecía bailarse el grueso de las
pués de haberse serenado algún
fuerzas enemigas. Aquel hombre
tanto.
dt!bía Fer un herido, acaso un mo-Eso está por ver, contest6 el
ri hundo; pero nosotros también tealcalde, y si no veamos si lo venzo
níamos nuestros heridos y nues·
á uated, aturdiéndolo completa·
tro3 muertos. Antes de que pudiemente con una cuenta formal y
ra alejarse mucho, una docena de
tan eencilla como las verdades de
disparos detuvo aquella sombra
· Pero-Grullo.
que se arrllstraba y la dt&gt;j6 en el
-Véamoil.
flitio. Cuando hay balas volando
-¿Cuánto valen cien huevos á
por todas partes, la. sed de sangre
doce cuartob la docena?
no cleja lugar á la compasi6n.
-Señores, dijo el matemático,
Otra bala desvi6 mi fusil y se
necesito pluma, papel y tinta, pa·
perdi6 en. el aire. En aquel mo·
ra averiguar el número de docemento no me ·ocurri6 considerar
nas, y luego, multiplicando las
lo cerca que había estado de mí.
docenas por el precio, y dividían·
S6lo miré el arma para ver si
do este por doce, para saber el
babia sufrido algún desperfecto
valor del pico, y uniendo este va·
antes de volverá emplearla para
lor al que resulte de la multipli·
matar.
cación de las docenas, procederé
Al cabo de un rato noté que
á una simple suma y les daré á
se me turbaba la vista y se me
ustedes la contestaci6n que me
iba la cabeza. Me llevé una mano
piden en media hora.
á la pierna al sentir en ella un
Señora Genoveva Fortuño de Couto.
-Pues nada de eso es necesaescozor que podía ser debido á
rio, dijo el alcalde, porque cien
alguna rozadura, y sintiendo que la ropa -estaba mojada com- huevos, ·á doce cuartos la docena, es lo mismo que cien huevos
prendí que me habían herido. Cuando se piensa en acribillar á á cuarto el huevo; esto es, valen cien cuartos.
balazos al pr6jimo, es difícil notar el dolor físico.
-¿Quién sabe más? dijo un regidor.
Poco á poco me eentía más débil. Oía los tiros como en un
. El matemático se cubri6 la cara con su pafiuelo, tom6 el somsueño, y el horror de toda aquella escena f ué desvaneciéndose brero, y se march6 tropezando en los muebles y en las paredes.
poco á poco....
Ya no ha vuelto á la casa del ayuntamiento.

�tas obras yfaltas dt la btrmana laica
(CONCL UYlt)

«Muy apreciable señorita: Doy contestación á su cartita, que
hac~ días rec~b~. Me preg~nta usted si me acm,6 recibo por la
centirlad remitida: debo mformarla de que lo hizo usted habién~olo yo recibido con mucha oportunidad y apruebo s'u invars1ón. Re3pecto á los proyectos de sus enemigos no se fije
'
ueted en eso; siempre que alguna
persona pone en práetica sus
ideae, tratan de perjudicarla; esto no es raro; por lo tanto debo
confesar que en mi concepto, usted fué el ángel protector de los
lib~~tadores de nuestra Patria y
felicito á usted por sus accione¡¡
tan nobles.
Perdonará las faltas de ésta
pero deseo salga en este Correo
dispongo de poco tiempo.
Sin otro asunto por ahora, quedo de usted S. S.-FirmadoEmilfa Me. Williams. (La carta
original obra en mi poder.)
Lo:1 señores galenos murmura·
han porque la señorita Arizmen ·
di no rendía cuentas; pero obser·
ve el lector que la señorita Arizmendi no recibía dinero de la eo·
ciedad y que tampoco lo recaudaba por virtud de que represen·
tara á la sociedad en ninguna
forma sino por su prestigio perso·
nal; porque ella era la popular,
la simpática, la amada, la feste·
jada, la que lograba acceso en
todas partes, y ablandaba 'todas
las codicias. No llevó una conta·
bilidad en forma porque sus atenciones eran más urgentes, su pre·
eencia por doquiera útil. Preocupado por socorrer, su amor no
hacía cuentas; élla abría las bellas manoó por donde pasaba el
río de la caridad, y los necesita·
dos la bendecían. No existen li·
broa de contabilidad, pero sí co·
mprobantes que puede ver el pú ·
blico, pues pua ello están en mi
poder, y testimonios de personas.
encumbradas por sus _méritos y
honorables por su conducta, quie·
nea me han expresado su admiración y gratitud por la obra de
la señorita Arizmendi. Porque
es curioso que sólo ha encontrado
censores mi defensa entre algunos
de sus jefes y entre personas que
no presenciaron su labor. Mieri·
tras aquí en la capital se lacen·
suraba y se la destituía, en la ciudad americana de El Paso se le
daban banquetes cuyas crónicas
guardo también á disposición del
público. Mostraré .esos.documen·
tos para que se vea cuán triste es
que aquí en su patria la señorita
Arizmendi haya encontrado indi·
ferencia y hostilidad.-Tan importantes y notorios fueron los
servicios de la señorita Arizmendi, que merecieron el reconocí·
misnto oficial; para comprobarlo y por la simpa.tia que merecen
los actos de los gobiernos provisionales, siempre generosos y superiore~ á todo gobierno real, copio con la ternura que esta cla~e
,l e dJcumentos me inspira, el decreto siguiente:"

y

·,

ACUERDO

En atenci6n á los grandes eervicios prestados á la nación du·
rante la lucha actual por la Sociedad Filantr6pica denominada
«La Cruz Blanca Mexicana», el Presidente Provisional de la República, C. Francisco I. Madero, en acuerdo de hoy, ha tenido
á bien decretar que dicha instituci6n quede reconoci.ia como nacional con todas las franquiciaP,
derechos y obligaciones que tie·
nen las asociaciones Eimilares en
el país, disponiendo que i:;e le
guarden la protecci6n y comideraciones que á su mny elevada y
patri6tica misión se deben.
Comuníquese á la Presidenta
de la Asociación denominada «La
Cruz Blanca Mexicana». Publíquese y cúmpla8e.
Dado en el Palacio Nacional
nel Gobierno Provisional de la
Repúbliaa en Ciudad Juárez, á
los veinticinco días del mEs de
Mayo de mil novecientos once.El Pre8idente Provisional de la
República Mexicana.-Jihmcisco
L Madero.-(Firmado. )-El Secretario General. -J. Sánchez Azcona. - (Firmado. )-Al margen,
un sello que dice: Gobierno Provisiona! dela República Mexicana.
Otro incidente vino á precipitar la ruptura entre la muy dig,na. Mesa Directiva y la rebelde
señorita Arizmendi. Encontrán·
&lt;lose ésta en el Hospital de la Cruz
ijlanca conversando con un rep6rter y con la eepoea de un doctor americano, llegaron dos enfer·
mos devueltos del hospitel de en·
fermedades infeccioeae, donde no
,les correspondía estar, y el doc·
tor encargado del hospital de la
_Cruz Blanca se neg6 á recibirlos
porque los señores alópatas de su
mando se traían sus rencillas con
los homeópatas que tenían á su
cargo el hospital de infecciosoe.
,La señorita Arizmendi cometió
'la insubordinaci6n de nclamar
'contra tan poc;a falta ya no de ca·
ridad, eino de sentido común, y
recibi6 la respue·ta de que élla
no tenía autoridad ni yoz ni voto
;.n el asunto. porque la honorable
M:ern Directiva no le habfa dado
f.acu)ta-des para resolver esas cues·
,tiones. Soport6 con pacienci_a es·
tas groserías pero llevó su msu·
bordinación hasta el grado de
comunicarse con los homeópatas
y 'ayudarlos en sus trabajos.
Su incansable afán de complacer á los demás la hizo cometer
nna nueva falta, una grave falta
contra la letra misma de los
texlos de la venera.b_le institución de la Cruz Blanca, porque de·
· be tener muy presente el lfctor, que la Cruz Blanca es ?eutral¡
neutral como balanza para aparrotes¡ como. ag~~ hervid~; &lt;_:&lt;&gt;·
mo sopa sin sal. Si los neutrales persegmdores de la sen.onta
Arizmendi hubieran dej11do ~u-s irnportante.s Jabores de oficma Y
su3 c.lcb.ites ac.dém:co 3 subr~ lab respoornb11LJa&lt;les agenas, l a~a

Eltna Jlrizmendí me¡ia,

Por el tic. '.Jost Uasconcdos.

trasladarse al lugar donde el sufrimiento
reclamaba manos pia&lt;losas maoos, parciales, manos amigas del sufrimiento y no
las frías de la neutralidad, Eegurame~te que
al encontrar3e ante dos heridos abandonados, uno inrnrgente y otro federal, no habrían levantado á ninguno de los dos, temerosos de violar la neutralidad si atendían
primero á uno que á otro. Por fortuna hubo persona..s que como la señorita Arizmen·
di renunciaron á los estatutos de la sociedad ante el dolor que gemfa y aliviaron el
sufrimiento con deepilfarro fervoroso, con
esa eeguridad que lleva siempre el amor, de
que basta para todo y para todos, porque á
medida que se da, lejos de amenguar se
agranda. Y como no s6lo es de atenderse
el dolor de la carne, eino que existe tam·
bién el dolor y el amor de los símbolos, los
cuales las almas femeninas comprenden
como si su ternura fuera un perfume tibio
que rodea cuanto contempla, un día la se·
fiorita Arizmendi recogi6 una canana abandonada, y con gracia festiva se la cruzo al
pecho y un fotógrafo fij6 el instante. Nunca lo hiciera, porque los neutrales de la
ciudad de México miraron la fotografía cen indignación, ¿cómo,
pues no era la sociedad, neutral? ¿qué diría de esto la Cruz Ruja; qué pensaría el sefior Gene·
ral Díaz? ¿qué iba á decir de la
descarada, la buena sociedad?
Queden los galenos y la buena sociedad con su asombro y su
opini6n¡ Elenita en ese instante
fué un símbolo y es curioso
pensar que gracias á ese arran·
que, su figura de bailadora de
sal6n pasará á la leyenda mexicana con la canana cruzada al
pecho. Y bien está con tal insignia porque también su bon.
dad fué una fuerza. la más po·
sitiva de las fuerzas y aumentan·
do en símbolo el poder de su co·
raz6n con la fuerza material de
la p6lvora de los cartuchos, signific6 sin proponérselo la reducci6n á unidad de esfuerzos dispersos, el poder ciego sumiso
al poder noble. El ímpetu reivindicador, el rayo justiciero de
la canana insurgente lleg6 al
término de su objeto transmutándose en el amor de la caritativa joven ; por eso la fotogra·
fía que di~gustara á los neutrales, pasaba de mano en mano bajo la mirada satisfecha de
los combatientes redimidos por
el esfuerzo de la rebeli6n y la
generosidad. Era necesario pa·
ra la consumaci6n ideal del
conflicto que una mexicana,
una mujer de la misma eangre
que manch6 las campiñas desoladas, revistiera la canana, ya
no con la actitud fiera del coro·
bate sino con la serena alegría
del triunfo, era necesario que
esa fotografía recorriera el paía
confirmando á todos en una
11nunciaci6n: ya vienen los fru·

tos del fatal desastre. La humorada de re·
tratarse con canana le conquistó mayore3
simpatías entre el pueblo y los insurgentes;
desde entonces cuanto ella pedía quedaba
de,de luego concedido, los auxilios abundaban y comez6 á reinar la alegría de la
cordialidad. La señora Arizmendi fué lazo
de uni6n entre los home6patas y los al6r,ata&lt;&gt;, entre mex:canos y americanos, federa·
le~ é insurgentec1; la jefe moral de todas las
rnfermera!:', la amiga Estimada de la he1óica f~milia Madero, la mimada de todo el
público, como lo prueban las cartas dtl
Gral. Vi ljoen, de los Dres. Yard Lyrrch y
Ander~on y el testimonio de todos los me xicanos que se encontraban en Ciudad J uárez. Despert6 entusiasmo, reuni6 dinero, lo
gastó bien. Sofiando con la ampliación in·
drfinida de su obra, pasó con ese objeto á
Chihuahua, donde organiz6 también los tra·
hajos &lt;le la Cruz Blanca. Eo esto se ocupaba cuando supo lo que pasaba en México.
Lleg6 entonces por primera vez á rns oídos
el coro de lamentaciones y de censuras de
la envidia: esa música dal triunfo que co·
nocen cuantos han ascendido á alguna cumbre .humana. -Er, México se la expulsó de la sociedad que organizara, s~gún el texto de la comuninaci6n relativa, porque de·
seaban procurar: el mayor res·
peto y decoro para el Santo
Principio de NEUTRALIDAD
que le sirvi6 de LEMA á nuestra INSTITUCION, gue le sirvi6 de PEDESTAL y le di6
NOMBRE, VIDA, pues no en
valde es conocida en todas partes con la muy significativa denominaci6n de «CRUZ BLAN·
CA NEUTRAL MEXICANA&gt;,.

/

'

Jtsta expulfión y las seaiones
acaloradas que la precedieron
exitaron la maledicencia que se
dt-jó oir hasta en las columnas
ele los peri6dicos, la belleza de
la heroina realzada por lo~ azares ele su campaña humanita·
ria di6 pávulo á fantasías complttamente desprovistas de fun·
da mento. Pero supongamos ror
el gusto de hacer teorfa, que la
hermana lafoa no mio reparte la
dá&lt;li va de la caridad, sino tam.
bi én el amor de su corazón ¿que
proba1ían tales excesos sino que
sn alma desconfiada del de,tino, se detiene á veces en lo efímero y pone en ello el amor que
bu,ca empleo aunque sepa que
se ¡,quivocará una vez más?
C: ua pa señora, 6 más bien como me gusta llamaros: rnñorila ·
quizás alguna vez, justament~
ofendida babeis pensado abandonar la tarea penosa que ini·
ciasteis; pero ya que os han retenido los sufrimientos que reclaman alivio, quedaos también
por la admiración llena dg afecto que en tantos habeis merecido
&lt;lespertar. Almas como la vuestra dejan en el ambiente frescura
Concluye en la página :834,

�VIDA TEATRAL
La Opem.-Po1· el Principal.-Mola8so.
Tenemos que confesar que los brillos de nuestra actual temporada de 6pera, se han empafiado ligeramente. «Manon" la delicada y poética ópera de Massenet, puesta en escena esta semana
dejó mucho que desear, á pesar de los esfuerzos del brufiidor
maestro Castillo, quien hasta el presente ha hecho por que sea
esta una temporada brillantísima. Cierto que la Frery es deleitosa en cualquier papel que se le eonfié, como cierto es que el tenor Battain tiene
una hermosa voz en
el registro agudo ;
pero la «Manan»
más bien que por
voces sonoras y hermo&lt;ae, necesita rnr
cante.da por voce3
perfectamente educadas. Y no quere·
mos decir con rsto
•
que los estimables
arli-tas precitados
no posean escuela
de canto, sino que
sus facultades no se
ciñen á la partitura
de 1':Iassenet. Y no
h&lt;ty que querer can·
tar todo, porque el
proteísmo, si en po·
litíca es profocti vo,
en el canto puede
ser p~rjudicial.

***

: 1

1

1,

1

'1

ne este espetaculo de perlas. Dígalo sino, la gentil, bella y habilidosa bailarina Ana Kramsler que acaba de debutar y que
trae locos á más de cinco petimetres d1, la «creme» por las caricias de sus ojos. Y no le va en zaga la otra debutante, Cristina
Peredo, bailarina del genero espafiol y andaluza por la car!\ y
por la gracia y por haber nacido en la Andalucía Mexicana.
Sería injusto no consagrará la bella sefi.ora Scozzi unas cuantas lineas, pues no
por haber hechoelogio de au encantadora m a n e r a d e
cantar, en otras
ocasiones, nos vie.
ramos p ri v II dos
ahora de volver á
hacerlos. Esas bar·
carolas de ardiente
Pabor napolitano,
fogoi;a¡1 1 y calientes;
las suaves y tiernas
romanzas de Tosti
cantadas á flor de
labio y su figura
eimpática y hermosn, son otros tant0s
encantamientos de
Ja Scozzi, á la que
no deben dejar de
oir los amantes del
bel canto. Bien hace
Molasso en conser·
varia en su compa·
ñía, pues es u ·1
atracti vomásquesu·
ficiente para agotar
las localidades del
modernismo Teatro
Colón, en[donde
muy pronto, dicho
sea de paso, vere·
mos á los activos
empresarios Sigaldi
y Alva, regentear la
compañía. que hoy
actua. en Arb e u,
aunque algo sanea·
da (poca cosa en
verdad) yaumenta·
da con 'cuatro artistas delfbuene. cepa·
Como que no han
sido contratados á
humo de pajas, sino
con el ojo conoce·
dor del señor Sigal·
di, tenor y empre·
eario, viejo conoci·
do nuestro.

«El Monaguillo
de las Descalzaen se
llama el estreno ea·
batiao del Teatro
Principal. Y en ver·
dadquepor lo que vimos en el primer ac·
to, (porqueelsegun·
do nos di6 miedo)
hubimos de creer
que estabamos en
el Teatro Hidalgo ó
leyendo une. novela
de nuestro venerado
compatriota D o n
Juan A. Mateos.
Estocadas por doquiera, crímenes de
encrucijada, viejas
zahories y cataclismos como en la Ca·
baña de Tom. La
música c o m o 1a
tempera tura de estaEl
noehes: l.,ajo cero.
Sfn embargo la galería como siempre
z.
estuvo en su papel.
Aplaudió á rabiar.
Y si la EmpreAnna Kresnser de la Compañía Molasso.
sa que regentea el
caballtlroso señor
del Villar no quiere pedtlr su dinero 1 haga auto ?e fe con las
y
obras que le lleguen de esa calaña ó s1 no que despida á sus cos·
tosas tiples y contrate á Pedrito Servín, que nos parece anda
coneluye de la pág, 833
por ahi bebiendo los vientos de la cesantía.
de flores. Dejaros partir de nuevo al destierro sería e0;pobrecernos: lirio de la revolución, último deseo de los combatie~te~ mo·
ribundos consuelo suave de los heridos, luz de las med1tac1ones
Molas!'o con su compafiía, ofrec~ todas l~s noches al pú?lico sombrías'· realidad de todos los amores; cuando paeais, muchas
metropolitano, un caiiente y regociJado abr1g?. Sus pantomu~.as nostalgia~ se alivian con la paz de vuestra generosidad. Quedaos
grotescas unas y otras delicadas, son.aplaud~das por. el púbheo aquí porque sois, no como la Elena de Esquilo, r?sa de amor que
hurgues, avido de soltar el trapo á r~1r y fehz y ~a~1sfecho con punza los carazones, sino la fuente donde se satisfacen.
las cabriola'! de los payasos y los bailes de rara agi61dad de Mo·
.Agente exclusivo de «El Tiempo Ilustrado~ ~n SalUllo,
lasso.
Y aún para los que gustan de la belleza plástica, les vie- Coahulla, eeñor Francisco A, Medrana,

Las bbras

***

faltas de la hermana laica.

CRONICA DE LA MODA

MUNDO FEMENINO
AB~IGOS Y VBSTIDOS.~·LllNER.S GEf,IB~RllBS DB LIA

f,'IOOR..~~sif'l.fOf'I.U:¡s Bf'I. BLaR.f,lCO.-·IlR.BO~BS DB AGUtJA.
Aublicamos una concreta explicación rnbre las pieles que se
usarán en el próximo invierno, reproducimos en obsequio de
nuestras estimables lectoras las últimas novedades que van á
La. necesidar:l de los abrigos apremia. Es la preocupación de
imponerse en la estación próxima, todas ellas
las mujeres que desean unirá la elegancia la
de muy buen gusto y de gran atracción.
economía. En puridad, para vestir bien hacen
Pieles y terciopelos. He aquí lo que ven
falta tres abrigos de invierno. El de mañana,
nuestros ojos ávidos de belleza y majestad en
el de tarde y la salida de baile ó teatro. A ve·
la moda deteniéndoee pasmados al contero·
ces puede suprimirse el último de modo que
piar esa; ricas confecciones de pieles finísimas
sirva uno mismo de tarde y noche. Tal vez por
donde los dedos resbalan con suavidad de seda
eso tienen preferencia los abrigos de terciopelo,
y que tienen precios yerdaderament~ 1·egios.
de ese terciopelo especial que se parece al peluL·1s mujeres nos entusiasmamos precisamente
che, .sin ningún adorno y con un gran cuello
µor las pieles porque son rica!', elegantes, cos&lt;le piel 6 con bordados de excelente aspecto so·
tosas; y cada vez que admiramos en las vitrinas
bre las telas espon jo~as. Algunos, muy lindos,
esas pieles e,pléndidas, no podemos menos de
llevan una amplia pelerina rodeada de fleco.
recordar los peligros á que se aventuraron los
Las que no puedan tener más que un abrigo,
cazadores en los deslertos heladosdeAlaska, en
harán bien en elegirlo de terciopelo de color
las estepas de Siberia, parajes todos de desola·
Bombrío, forrado de liberty, con un gran cueci6n donde esos pobres séres sufren el hambre
llo oria do de fleco 6 de skungs. Se hacen tam·
y la 'sed lejos del mundo, acechando noches y
bién forrados de muselinas de seda superpuesnoches la fiera que he de contribuir más tarde
tas, de colores diferentes y veladas por una ga·
sa oscura.
con su piel al principal adcrno de la dama ~e
sociedad. Cuando se considera, puP.s, los pel!·
Las salidas de teatro son amplias y cómodas:
gros que cada piel significan, ha.y que conve~ir
de seda y terciopelo guarnecidas de pieles, bor·
en que no es exajerado el precio que se pide
dados y flecos, con forro de brocado antiguo.
por ellas.
Por lo general, para las que pueden permitirse
La combinación, por ejemplo, que se ve en
todos los lujos, la piel preferida en las salidas
este grabado, :que es de piel
de teatro y abrigos de no·
legítima de armifio y que
che es el armifio; en la ca·
•
consiste en estola, manguito f
lle, á no ser que se vaya
y bolsa de mano, costar!i. á
en coche, se prefiere la mar·
quien quiera poseerla algu ·
ta, tan elegante con sus to·
nos cientos de dollars, pues ,
nos rojizos, y la nutria como
I
que sólo la bolsa cuesta 12f ,
más señas y poco llamatidollara, si bien tiene la mon·
vsa, porque la mujer ele·
tura de plata. Antes la piel
gante, aunque persiga la
de armifio se consideraba
originalidad, ha de buscar·
exclusiva de las per~onas
la Ein abusar de los brurnos.
reales, pero ya ahora se ha
Necesita ocultarse, perder·
democratizado algo y basta
se con cierto pudor de las
tener la bol.8a bien repleta
promiscuaciones con la mu 1ti tud. En los abrigos de
para adquirirla.
mañana imperan los pafios
El modelo primero de e'3inglerns y los ratines de dos
ta misma página, es de zo·
caras, que se vulgarizan derra negra muy 9oa, de pelo
masiado rápidamente.
largo y sedoso. La estola es
El rQtine se emplea tam·
de nuevo modelo y de gran·
bién
en los vestidos trotleur
des dimensiones el manguide mañana. Es un lindo moto. La tercera figura de es· '
delo el traje de esta tela cote grupo ostenta una va.rie·
lor azul rey con revés de radad que destaca muy v1goyas
blancas, sin más ador·
rosa!llente. La parte del cenno que unos botones del
tro se compone de tiras de
mismo color.
pief de foca, siendo los bor·
:
Para tarde se sustituye
ues de zorrro blanco. El in·
este
vestido por el de terciogenio puede suplir el costo
pelo, con gruesos encajes
exagerado de ese juego de
blancos y ligeros toques ce·
pieles con material€s menos
reza. Se admiten este año
costoeos, usándose para el
en ellos largas mangas, que
centro género imitando piel,
nos libran sufrir las crude·
de los que hay una gran va·
zas del invierno.
riedacl y piel blanca en los
En las horas de intimidad se prefiere un deshabillé de lana
bordes'. La estola y el manguito son lisos comp1etamentey se
azul pálido ó rojo en forma de kimono, con un galón Pompa·
forran de satín muy fino.
dour 6 bizantino.
Y por último, para la noche se llevan deliciosas sinfonías de
Cuando Platón veía á alguno cometer una mala acción, no teles blancas y oro bordadas de franja de perlas. Se cubren con
se metía. en afeársela, eino que entraba en sí mismo, y se pre- el abrigo también blanco y le. echarpa bayadera en encaje y armiño. Una ligera nota negra ó azul caracteriza el gusto persoguntaba:
-¿Has hecho tú otra cosa semejante?
nal, y nada hay más bello y más sencillo para soiré y el teatro.

á

•

I

�Atrque1ogía

Aetualida des.
-Alt·je erns ideas fatídicas de su mente.
-E-toy cierto, clentro de un mes el dolor volverá, aseiuró el
extraño con acento de abatimiento. -Más á pesar de todo que
venga. ¡E8toy en manos de la suerte! ¡Adiós!
El ciruj11.o refirió á otros médicos acerca de la enfermedad

L A HERIDA INVISIBLE
POR MAURICIO JOKAI

(Continúa. )
No es necesario, yo indicaré á usted que tan profun·
do debe cortarme, contestó el extraño.
Y presenció la operación con perfecta calma; su ma·
no·no ge movía sobre la del cirujano. Cuando se concluyó
de cortar en derredor del círculo marcaio, suspiró como sintiéndose aliviado.
¿Nada molesta á usted ya?
-Toda la pena ha cesado, dijo el extraño sonriente.
El dolor de la herida es insignificante comparado con
el dolor primitivo. Como un soplo de brisa después de
un calor sofocante. La sangre supura. Déjela usted correr. ¡Me siento muy bien, muy bien!
En tanto que rrn colocaban laA vendas, la cara del
extraño cambi6 por completo. Un semblante halagiHio sonreía al cirujano. Parecía un hombrn vuelto
á la vida; en su rostro no existía ya la menor huella de
angustia ó desesperación. También volvieron los colores
á rns mejillas.
-Acepte mis más sincfl'as gracias por el gran favor
que usteJ me ha hecho. La recompensa que le ofrezco
no está en proporción con sus servicios.
Mas la opinión del cirujano fué contraria. No quiso
aceptar 103 mil florines; entonces este sugiri6 que dicha
suma se donara á un hospital.
El cirujano visitaba al extraño en su hotel, donde
permaneci6 hasta que la herida cicatriz6. Durante este
tiempo tu \'O oportunidad de convencerse de que trataba con un hombre inteligente, de alta cultura y de
posición distinguida. Después de ser operado no traslucía la menor traza de poseer trastornos mentales ó indisposiciones físicas. Luego regres6 á su residencia en
el campo.
Tres semanas habían transcurrido, cuando una mañana, á la hora temprana usual, fué anunciado el mismo hombre extraño por el sirviente del cirujano.
Su mano estaba cubierta con un pañuelo como anteriormente, su rostro tan destruido por el dolor que con
dificultad se le conocía. Se dej6 caer sobre un ei116n
mostrando su mano al cirujano.
- ¿Qué á sucedido?
-No cortamos bastante la última vez,-dijo el en·
fermo con voz hueca. El dolor ha vuelto, quema con
más crueldad; tengo el brazo dolorido. No quiero moh·starlo á usted otra vez; sufro y espero que este dolor

Mas no se qué demonio murmuró en mis oídos: ((Todo es para
hacerte cree.rii,
El hombre es tan necio que cuando es más felíz, busca la desventura cobardemente.
)Ii esporn maba una peqmña me 8a para surcir, cuyo cajoncito siempre estaba cerrado. Noté que nunca dejaba
la llavecita en la chapa ni
mucho menos el cvjóu
abierto.
Es t o comenzó á atormentarme atrozmente,
¿Qué tenía allí guardado
que ocultaba de mi? Yo
me torné sombrío. No creí
más en su cara inocente,
en rns caricias. en sus ojos
claros, ni en sus besos.
Un día vino la conde~a
y la llevó en su compañía.
Nu stras residencias estaban situadas á corta distancia una de otra. Doc:il
aceptó la invitaci6n de su
antigua ama, porque la
prometió ir en seguida.
Cuando el c1muaje se
h ,bía alejado, busqué pre·
suroso todas las llaves del
c:istillo y con una de ellas
ab1í el cajoncito.
Quedé suspenso y asu~tado por un momento. Era
Con motivo de la celebración del onomástico del señor don Cecilio A. Rovelo, Director del Museo de Arqueolo·
un ladrón, un ladrón forgía é Historia, un grupo de sus amigos y subordinados_organizó una a_gradable yelada en aquel establecimiento. Es· zador de cerrujos que pre
ta fotografia representa una de las escenas de la comedia que desempenaron vanos aficionados.
tendía robar los secretos
de una mujer indefensa.
misteriosa, quienes dieron sus opiniones sin llegar á una r.on· ¡Mis manos temblaban! Uno por uno saqué todos los objetos
clusión.
del cajón. En el fondo encontré un paquete de cartas que pude
El mes tran.currió presto y el extraño m;sterioso no volvió. reconocer á primera vista. Eran cartas de amor!
Semanas más tarde se recibió una carta de él, y esto es lo que
El paquete permanecía atado con un listón color de rosa de
el &lt;'Íruj1no pudo leer con me:cado asombro;
.
.
orillas plateadas. Cuando le desate supuse que podrían conte((Querid,) profesor:-No quiero que usted y otros médico¡-:, lD· ner secretos de mi espOEa, que databan desde su infancia. Y
vestigadorrs científicofl, vivan dudandó acerca de mi fxlrañ.a me pregunté á mi mismo. ¿Puede ser ella responsable de cosas
dolencia, que quizá muy pronto me llevará á la tumba. E·cn- que sucedieron antes que fuera mía ...... Justo es que pudo tebiré la historia ele mi horrible enfermedad. Hace una semana ner caprichos inocentes antes de conc,cerme. Quién podía acuque me volvió por tercera vez y ya no he pretendido luchar con· sarla de pecadora? Y sin embargo yo estaba foto á acmarla.
tra ella en vano. Escribo estas linea colocando yesca ardiente Leí las cartas una tras otra, hasta el fin ..... .
Fubre la herida invisible; en tanto que la yesca arde qut-mándo¿Qué había en esas cartas..... ? La maldad más espantosa que
me no siento tl terrible dolor.
se haya intentado contra un hombre. ¡Un amigo mío las había
Hlice seis meees yo era un homure feliz. Vivía de mis rentas eecrito y en que lenguaje y con que pasión tan autorizada! ¡E~sin preocuparme de nada. Era amigo &lt;le todo el mundo y podía cribía sobre el disímulo, sobre los maridos estúpidos! ¡Aconee·
gozar de todo lo que no hombre encuentra en el placer. Hrce j11ndo á la mujer el medio de burlarlos!-( Concluirá).
un iiño contraje matrimonio con
una hermosa joven bien educada
y rle sentimientos nobles, aya &lt;le
una condesa del lugar. Mi esposa
era pobre más no solo por gratitud á que la hice gran sefi.ora, sino
también por su amor ingenuo, me
amaba profundamente. Medio año
había transcurrido desde entonces
y éramos muy felices. Si dejaba
mi residencia por algún tiempo
para ir á la ciudad, ella estaba
impaciente durante mi ausencia.
Solía caminar media milla á encontrarme en el camino. Me , aperaba, y si sufría algún retardo,
no anhelaba entregarse al rep&lt; so
en toda la noche. A veces la cond~sa, después de mu~ho.s~plicarla, lograba la fuera a v1S1tar, regresando el mismo día, estando
1,aparada de mí solo pocas horas.
Su afección á mí era tanta, que
en las reuniones no prdería más
compañero que yo, y lloraba si
sl!gún jóven la cumplimentaba.
En breves fraces: tenía por esposa
á una niña inocente y pura cuyo
único pensamiento era yo.
La concurrencia que asistió á la fiesta organiwda en honor del señor Rovelo.
0

-

"Miquixtli," la diosa de la muert~. Her~oso ídolo encontrado la seman11 p~sada en las excavaciones que se estan p~act1cand~,en las cal.les de Santa Mana
la Redonda con motivo de las obras de mtro duwon de ;:,guas.

'

Las famosas ruinas de "La pírámide del Tepoxteco," cercanas á Cuernavaca,
y que fueron visitadas hace días por los alumnos de arqueologí:I del Mu!&gt;eo Nacional.

En la fotografía puede observarse un característico vestigio de "Miquixtli" diosa de la muerte.

-

se esparcirá poco á poco: hnsla !.legar s.l
corazón y pondrá fin á esta miserable
exi~tencia. Pero esto no sucede Pl dolor
no se esparce, ni pasa más all(i del ~írculo indicado. ¡Es ufi dolor mexphca·
ble! Mire usted mi cara y rn convencerá.
ILa cara del extraño parecía de cera l
El cirujano quitó las vendas. El lug11 r
de la herida estaba completamente res·
taurado· una epidermis nueva y ~ana lo
cubría·1 las arterías funcionaban sin ce·
sar; el pulso latía, pero sus músculos todos temblaban.
-¡Esto es maravilloso! Este ~aso .superaá todas mis pasadas experiencias,
exclamó el cirujano estupefacto.
-¡ Es una mara villa que tortura, doc·
tor! ¡No busque ...... ¿Para.q~é investigar
la ca usa? Alivie este sufrimiento; tome
sus instrumentos y corte más profun·
do ...... ¡Esa es mi suerte!
El cirujano oper6 por seg~nda vez,
haciendo penetrar más la navaJ~· Y o~ra
vez percibi6 en la cara del paciente ~1g·
nos de alivio y raptos de placer al muar
brotar su sangre en abundancia. Pero
en e3ta vez no torn6 la sonrisa en el ros·
tro cadavérico del paciente.
-Gracias doctor. Todo dolor ha ce·
sado· en corto tiempo cicatrizará la he·
rida.' No obstante, no se enfade si regreso
dentro de un mes.

�De todo un poeo

Los botes automotores.

NEUROSINE·PRUNIER
RECONSTITUYENTE GENERAL

Mr- G. B. Eggert al final de su artículo
ilustrado, que bajo el título de ((Varios tipos de botes automotores», publica en el
número correspondiente á julio, de la revista ((América» que se edita en la ciudad
Buffalo, N. Y., E. U. A., prP.dice elfuturo de esta embarcaci6n, en los términos
siguientes:
En todos los casos en que se ha ensayado en el bote automotor, ha probado su
eficacia para competir con el vapor, aun
cuando puede decirse que su deearrollo
acaba de empezar.
¿Quién puede asegurar lo que será el
resultado final? Ya nuestros ingenieros
navales han ofrecido construir para el gobierno de los Estados Unidos un cazatorpedero equipado con un motor de gas.
El gobierno ruso tiene en uso un número

1 :

SIEMPRE LA VERDAD,
"Cuando est(i Ud. en duda diga la verdad." Fué un experimentado y viejo diplomático el
que así dijo á un principiante en
la carrera. La mentira puede
pasar en algunas cosas pero no
en los negocios. El fraude y engaño á menudo son ventajosos
mientras se ocultan; pero tarde
ó temprano se descubrirán, y entonces viene el frae;aso, y el castigo. Lo mejor y más seguro es
el decir la verdad en todo tiempo, pues de esta manera se
hace uno de amigos constantes
y de una l'eputación que siempre vale cien centavos por peso,
donde quiera que uno ofrezca efectos en venta. Estamos en situación de afirmar modestamente, que sobre esta base descansa la universal popularidad de la
PR.EPAR.ACION de WAMPOLE
El público ha descubierto que
esta medicina es exactamente lo
que pretende ser, y que produce
los resultados que siempre hemos
pretendido. Con toda franqueza
se ha dado á conocer su naturaleza. Es tan sabrosa como la
miel y contiene todos los principios nutritivos y curativos del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, combinados con Jarabe de
Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo Silvestre.
Estos elementos forman una combinación de suprema excelencia
y méritos medicinales. Ningun
remedio ha tenido tal éxito en
los casos de Influenza, Pérdida
de Carnes, Debilidad y Mal Estado de los :X ervios, asi como todas las afecciones que pl'Oceden
de Sangre Impura. "El Sr. Dr.
Porfirio Parra, Profesor de Medicina en México, dice: La Preparación de Wampole está compuesta de los principios nutritivos del Aceite de Bacalao, Malta,
Hipofosfitos y Cerezo Silvestre.
En las personas debilitadas esta
medicina me ha servido perfectamente." En todas las Boticas.

-¿Por qué escribe usted calor con acento?
-Porque ile oído decir á papá que desde hace
unos días "el calor se acentúa.

de lanchas pequeñas de gasolina como botes correos, los cuales son capacea de cruzar el Atlántico. Todos los pescadores del
mundo y especialmente loa que residen en
las co2tas dei Atlántico. han demostrado
la superiodidad del motor gasolina sobre
los botes de vela 6 remo. Todos los días
encontramos botes automotores prestando
sus servicios en nuevas empresas y su tamaño aumentando de una manara permanente. Cuando finalmente sean vencidas
del todo la tradici6n del vapor y la duda
respeto de la seguridad del motor de combustión interna, llegará el día en que máquinas de miles de caballos de fuerza hagan funcionar buques de carga y paf8jeros
á traves de los mares.

Nuestros RETRATOS

de hom-

bres son varoniles.

Muestran 1a fuerza, energía y carácter del modelo.

Son

RETRATOS que reflejan ~a
impresión que deja un hombres sin la

FOTOGHAFIA j j

MARST''

1:~ de Nuevo México, número 6.
MEXICO, D. F.
Teléfonos: Mexicana 1034, Neri.
Ericsson 2995.

.L .
1

"

Sírvase tomar el Elevador.

..JI

Botes salvavidas de mimbre.
Se ha inventado un nuevo bote salvavi.
das en Holanda que promete dar resultados no obtenidos hasta ahora con loa modelos conocidos. La novedad conE:iste en
el material de que el bote está construido
que. no es otro que el mimbre. Un bote
de estos es realmente inrrompible, como
ee ha demostrado en un choque recientemente ocurrido entre un yate y una lancha autómovil. La violencia del choque
qued6 mitigada por un bote de :mimbres
que pasaba entre ambas embarcaciones y
que 1,ali6 de la aventura con el mástil y
las cuerdas destrozados, pero con el casco intacto y sin sumergirse.
Añádese á estas ventajas que el bote
salvavidas de mimbre, por ser de un material que no se pudre, no necesita pintura. Además no se agrieta, es mucho más
ligero que los botes ordinarios de madera,
y con mlsmo peso que éstos, puede ser
más grande y tener cabidad para más
proviciones. Su baratura es otra candi,
ción que lo hace muy recomendable·

J. OLLIVIER Y CIA.
~

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1
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Pobres Niños.....

ta.

MEXICO, D. F.

•

Un sargento econ6mico hasta la exageración, convidó á sus amigos cierto día, y
les dijo: Cuidado, señores; sintiera que por
mi prodigalidad de un día, padeciera algu·
no de una indigestión.
-No tal: podéis estar tranquilo, pues
una comida semejante es imposible digerirla.

Es común que los matrimonios
se verifiquen por la sola voluntad de los contrayentes, sin tomar para nada en consideración
las dotes físicas ni el estado de
salud.
Esta última condición debiera
ser de grande importancia y hasta de ley. Figúrese el lector, á
quien suponemos padre, que uno
de sus hijos (hombreó mujer, )
va á contraer matrimonio con
un ser enfermo de tuberculosis,
que por desgracia abunda tanto.
Toda la descendencia tiene que
ser tuberculosa y servir de vehículo al contagio de millares de
seres. Los niños de ese matrimonio son anémicos, delgados y
no pocas veces nacen con defectos orgánicos: jorobados, tuertos, cojos, etc. , etc., y todo por
una complacenda ó amor culpables. Debían antes los padres ó
los mismos novios hacer que se
curara el enfermo, pues afortunadamente la ciencia cuenta hoy
con una medicina maravillosa
para combatir ese mal: la "Creosofosfatina;" con ella en p_oco
tiempo pueden contraer matnmo
nio seguros de que sus pulmones
han sanado, de que su sangre
está pura y de que su generación será sana y robusta.
Si no&lt;tubiera tanto egoísmo,
todos nuestros lectores recome~darían por humanidadala m_ed1cina que dejamos nombrada a los
débiles, anémicos y á los enfermos del pulmón, pecho y gargan-

AP. POSTAL, 45. Esq. de la Avenida de San Francisco y Palma.

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Juan B. Calderón, ·
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g del Instituto Médico Nacional. R

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>AM XL

MÉXICO. DOMINGO

17

=======aa============================

NuM. 51.
1911.
~ ~ ~~ ~~=========================

DE Ü ICIEMBRE DE

1 .

1

.J
El señor Presidente de la República en la exposición de fotógrafos.
li4ct algunos meses, con molloo dt 14 entrega dt la banttra al 31~ Batallón, en tbauulftpec, se reunieron. dunnte la ceremonia, el señor madero y tl general 'Reyes.
ta fotografía Qut el señor madm Obs,ry4 nprmnla ti momento en Que ti divisionario llrOl)uso al señor madero lanzar la candl4at11ra ~evo-mac1m. Tnútll u de(ir que el actua•
Pmldente de la llepúbllca no aceptó IA proposlclóu.

1

�·- ¡~/!%J

~ ~ E l Camino de la Vida.=-~

En los primeros días del mes de abril del presente afio, cuando
aún dominaba en todo su apogeo la administraci6n mercadista
en Michoacán, un grupo de personas, anhelantes por el progreso
del Estado, emprendieron sus trabajos electorales, procurando
por ese medio un cambio radical y completo para la situación
política, alle6ando elementoe y personas enteramente nuevos, á
efecto de imprimir á la administración pública orientacione'3
distintas y bené~cas para Michoacán, y las cuales deberían traer
como consecuencia,
más fácil vida y más
amplio desarrollo
para la patria de
Morelos é Iturbide.
Con ese fin, y después de maduras
reflexiones, lanza·
ron al público la
candidatura del dis·
tinguido señor Doctor don Miguel Sil·
va para gobernador
del Estado; cuya
personalidad de antecedentes absolutamente !impíos y
honrosos, y de una
popularidad com plata, al grado de
que los mismos
merca distas , 1os
más interesados en
conservar su preponderancia en el
poder, no hallaron
una tacha que po·
ner al candidato; y
si no lo aceptaron
desde luego públicamente, tampoco
lo repudiaron , pero
sí dejando ver su
sorpresa grata, que
ni aun trataron de
disimular.
Otros candidatos
más previsores ,
comprendieron a 1
punto la ventaja inmensa que sobre las
suyas tenía por su
absoluta popularidad, la candidatura
del señor Silva , y
prudentemente se
__l retiraron de1 tor-

mo, y después de haber salvado al Estado, y muy principalmente á Morelia, de imponderables males, recibió en compensación lo que se otorga por premio á todos los buenos: ingrati·
tudes tan sólo; ya que aprovecharon los más ambiciosos
de todos, aquella ocasión, para poder 'desacreditar la candidatura más popular, la más digna, y hoy por hoy, la única
que puede y debe sostenerse en MiC'hoacán, tratándose de su
verdadero bien y de su perfecta tranquilidad.
Con tal de Eacar
avante intereses
particulares, a mbiciones bMtardas
y satisfacer ruindadea inícuas, se llegaron á inventar
consejas acerca del
doctor Silva,las que
afortunadamente
para bien de Michoacán no encontraron eco, y si ape·
t nas,
cuando mucho, entre verdade·
r o s ignorantes y
perfectas nulidades
sociale&lt;l, pues que
las clases pensado·
ras, las que de ver·
dad representan el
capital, los agricultores, los terratenientes y, en una
palabra, la gente de
valer entre noso·
tros, ha estimado
siempre y siempre
estimará lo que el
doctor don Miguel
Silva vale y lo que
siempre ha de valer.
Como una prueba
patente de esta verdad, el 25 del pasado noviembre, un
grupo de amigos an·
tiguos organiz6 un
banquete en honor
del señor Silva, sen·
tándose á la mesa
noventa y tantas
per:;onas, todas ho ·
norables, todas desprovistas de vulgares ambiciones y
to d as adictas d e
neo.
á
d
Señor doctor don Miguel Silva.
verdad á la candi. candidato
.
.
·
Pero
pesar
todo
ello, en
el fon-e
Unico
hasta.hoy,
a1Gob'terno de M1'choacan.
datura «Silva»; Yá
fin de que se pueda
do muchas pasio,
nes quedaron ahogá.odose en propio despecho, y dispuestas siem- formar juicio por ese medio del círculo qnc apoya incondiciopre al aprovechamiento de la primera oportunidad que surgiera nalmente los proyectos para el futuro Gobierno de Micho~cán,
damos en seguida una nota completa de inv .1ados; los debiendo
para tratar de destruir al enemigo. Esta no se hizo esperar.
Las últimas convulsiones de la revolución repercutieron á tal advertir que están señalados con mayúbculas los ~iembro~ ~el
punto en Michoacán, que se llegaron á temer serios atentados Partido Católico Nacional que no creyeron convement~ asistir,
en Morelia, y de hecho, ocurrieron desórdenes tan graves en la por no tener aún candidato señalado por la Convención,. co~
capital michoacana, que puede decirse, acabaron en veinticuatro bastardilla se citan los que no pudieron asistir por causas JUSh·
horas con la administración pública. Y á ese grado ya, y tenien- :ficadas, medi ante correcta excusa.
Tal es la prueba palpitante de la popularidad del doctor don
do á las puertas la anarquía con todos sus horrores, las miradas
de todos se dirigieron al único que, como conspicuo ciudadano Miguel Silva, para gobernador del Estado de Michoacán.
capaz de salvar una situación comprometida, salvaría la nuestra, tanto por su respetabilidad como por su patriotismo, y el
Lista de invitados al banquete ofrecido en honor del señor docto:
cual no era otro que el doctor don Miguel Silva; y al que todos, Miguel Silva el día 25 de Novienibre de 1911, verificado en el Ca81,·
sin distinción alguna, se dirigieron, pidiéndole que aceptara in- no de Morelia.
terinamente el gobierno de Michoacán.
Anfitriones (Comisión Organizadora.)
El noble doctor, sin medir los peligros y dificultades de una
Sefi.or licenciado don Felipe de J. Tefia, Lic. don Felipe Cassituación del todo anormal, como lo era entonces la que atrave- tro Montaña, Lic. don Manuel Ibarrola, señor profesor don Ra·
saba la República toda, aceptó sin vacilación el cargo dificilísi( Concl"J'e en /apág, 852)

Homenaje á Don Victoriano Agüeros.

Hace años llegó para mí la vez de ::nirar cómo era la Vida.
· y seguía, cuando ocurrí? que ~n in1!1aculado luch~dor, que des
Hallé que estaba hecha de cieno y sangre, de oro y lágrimas, de niño me conocía , oyo de mis J~b10s cuál ~ra mi suerte y aso
y por eso fué que de su seno s6lo brotaron impuros verdugoe, mándose á mi alma supo distingmr una claridad muy grand&amp; y
avaros y víctimas.
·
una lobreguez muy espesa, que la ocuµaban toda, pero no se
Ví que todo en derredor estaba sombrío y que, si había luces confundían porque eran el Bien y el. Mal. ~utonces me habló
irradiando en lo alto, no ponían claridad en el sendero. Supe con iguale3 palabras hermosa e que oigo de mi padre cua n?o su·
que la llanura se tornaría abismo bajo pisadas incautas. Los que f ro y como él, me señaló la meta en que no h.~Y noche m ,creagredían se contaban por miríada:; y tanto3 como eran , tantas púsculo sino luz luz por todas partes. No d1Jo, empero, como
las heridas que em'
'
había rnjuzgado á
purpuraban la livila Vida ni por qué
dez del vencido. Alsiempre fué suyo el
tas cumbres q1Je no
triunfo, mas yo in·
pudieron alcanzar
quirí, contrariando
la Virtud, ni el Ge·
su modestia, las fanio, ni el Trabajo,
ses Je la cruzada
se sintieron hollaque emprendió,
das por séres envigrandiosa y épica,
lecidos que faó una
que en nobles reliehebra de metal preves surgía de los
cioso. En el am bien.
años de media cente se preeentía la
turia.
marcha rumorosa y
No hombre viril,
lúgubre de un grlln
ni en la gloria de la
justiciero, el Dolor,
juventud, sino
que iba :lesgarrancuando niño, hubo
do corazones sin ver
de beber las aguas
que la sangre negra
salobres del sufride unos, corrSa, en
miento, que no lo
supremo afán de
po3traron abatido,
maldad, á junta11~e
ni prendieron en sus
con la roja y pura
1iupilas el trágico
de otros, para f~fulgor de rebeldias
cundar, como si·
y corajes. Sintió
miente única á la
fortaleza ante la
madre tierra, de
amargura de las CO·
donde así surgiríll ,
rns, guardó sereniprolífica y con t1n uadad cuando acreda, la raza malditll.
cían las tinieblae, y
Comprendí en sn mente, apenas
tonces el por qué de
formada, encontró
estar maculadas aluatural que el dolor
mas que cuando
mordiera sus carfueron blancas pug·
ne:a, atribuyéndolo
naron, en vano, por
á ~í mismo, sin que
haber seguido siénla fiera humana tudolo.
viera culpa en ello.
Y fuí al combate
No es maravilla que
y sentí pavor, el ex11sí rnceJie1rn, pues
traño p a v o r d e
i-e hallaba en él perquien abrigando pucepci6n clara y era
janza no sabe emcri stiano : había
brazar rodela ni eecomprendido cómo
grimir tizona. Con
y por qué un homartería y tino y cons·
bre divino, el Nazatancia, me hacían
reno, cruz ó toda s
tropezar para que
las vías y senderos
no triunfara en la
para enseñar d6nde
justa y matar tamestaba la Verdad,
bién anhelos qu e
donde estaba Dios.
surgieran de revan"Salto de:Camela," Uruápan.- Estudio de Paisage por Antonio Carrillo.
Más tarde, cuan·
cha: felon es en el
FOT. DE "EL TI EMPO IL USTRADO...
do el huracán de las
acometen, diestros
.
.
pasiones quema y
cuando herían é intangibles en la fuga, así eran los enemigos. destruye, cuando palpamos sangre de un justo que muere y llaIgual que los sucesos, las circunstancias se volvieron fatales, gas tumefactas de un miserable que vive, cuando con garras y
abrumadoras, contrarias, como si alentasen ánima que las mo- diente3 ar~ebatamos de la. hogaza el blanco pan de l os nuestros,
viese á ello.
cuando maamos que los otros hombres cultivan la planta del
Bregué, bregué mucho, mas mi hazaña fu é loca y ~alí maltre- Mal Y. destinan su semilla de muerte para nosotros y para los
cho: ~n la liza quedaron tan grandes manchas 9ue daba pena que viven en nuestra alma y son de nuest.Ia carne cuando
mirarlas: eran de sangre mía y de sangre que hice correr. Cuan- eso sucede, mll:chos, casi todos los corazones se aprestan y van
do iba de vuelta al hogar, casi no divisaba, ó veía en rojo y ne- al palenque luciendo por mote en las señoriales banderolas desgro los matices que dab~ la luz á las cosas y me sentí. estrujar plega?as, la sentencia del pueblo mosaico : «ojo por ojo, diente
y oprimir por impulsos iracundos que á ~oco se cambiaban en por diente.»
laxitud, tristeza y deseo de nunca h~ber sido. .
E l no hizo como la turba: permaneció sereno, aceptó el com·
Pasaba el tiempo, la lucha empezo otra vez desigual y seguía
Concluye en la página 846.

'

�Aetaa1idades.-Lla Exposieión de Fotógtrafos
Aetaalidades.-ua Exposieión de Fotógttafos

"Después de la lluvia," por Samuel)Tinoco, de "La Semana Ilustrada."

"Segadora," por Gerónimo Hernández, de "Nueva Era. "

· ,. _
"Pescadora," por Gerónimo Hernández, de "Nueva Era."

"Coloquio," por Eduardo Mechado, de "El Amigo del Hogar."

"Paisaje." - Gilberto Eguiluz, de" EI Zig-Zag."

�Lta rnaetrte del señorr Agüerros.

.Aetualidades

Quiero seguir combatiendo en
la Vida por el' camino que me sefi.alaron dos almas justas y grandes: mi padre fué el primero y el
ó~culo que cada día pongo en su
hidalga frente, no es sólo de cariño, encierra también gratitud y
promesa fiel de Eeguir el derrotero que marcan las huellas de su
planta.
El blanco paladín que me señaló también hacia donde he .de
seguir caminando, ya no existe
pero su obra imperecedera dice
clama que donde él estuvo se per·
cibían, y se palpaban, las virtudes
que son coraza, yelmo y espada,
para cruzar sin pena el camino de
la Vida, aquellas virtudes que no
tienen principio, ni término: Fe,
Esperanza y Caridad.
¿A qué mármoles y bronce,
que perpetúen tal obra?

y

PARIS.-GRAN HOTEL DEL LOUVRE, donde se hospedaba el señor Agüeros y pasó los primeros días
de su enfermc:dad.
.

.

EL CAMINO DE .LA VIDA
Concluye de la página 843.

bate, empuil6 la espada y no tremoló blasones cou leyendas; la
r

En días pasados, que llegaron
de .tierra extrafia los restos de ese
hombre bueno que tanto quise, miré agrandarse más sus virtudes, sentí amarlo más y cuando ya el féretro se perdía en la ne·
grura de la fosa, no puse dique á las lágrimas que de mis ojos
cayeron para ir á juntarse con las otras, las de sus
hijos, mis hermanos.
MANUEL GAMIO .

•

El vapor francés "La Navarre" en que fueron conducidos los nobles restos de nuestro Director,
atracado al mu elle fiscal de Veracruz.

llA BXPOSICION, 08 .A~TE FOTOG~AF!CO

PARIS.-CASA DE SALUD DE LOS HERMANOS DE SAN JUAN DE DIOS, situada
en la calle Oudinot núm. 19, donde ocurrió el failecimiento del señor Agüeros
el domingo 8 de octubre á las 7.10 p. m.

AUTOMOVIL·AMBULANCIA de la Cruz Roja,
en que fué transladado el señor Agüeros del Ho·
tel del Louvre á la Casa de Salud de San Juan
de Dios, el viernes 6 de octubre.

veste blanca que lo cubría habló más que torres
y castillos y cuarteles: justaba por el Bien.
La batalla fué famosa y tanto, que todos saben la gloria de sus episodios. En una sagrada
,.,
torre de marfil abrigó á los suyos y la puso luego en su corazón para que no le alcanzase pro.
fanación ni peligro. De3pués, la espada luciente comenzó la obra, blandida con fe muy honda -..
y empuje muy recio. Y fué extraordinario que
esa espada cuyos mandobles eran certero~ y el
peso abrumador, no hiriese y que borbotones de
sangre enemiga no humedecieran las arenas.
Era que sus golpes no buscaban vidas, ni dolor,
ni sangre y sólo tendieron á apartar, á endere·
zar, á corregir; fueron golpes de plano, lealeP,
que no herían, que no dejaban la cicatriz del
rencor. Con él no aconteció así, siendo mucha~
sus heridas, porque el ataque era otro: los ace·
ros iban rectos á su pecho; los puñales, los da.r·
dos, las piedras plebeyas, todo lo inmundo y
venenoso le hería por las espaldas. Así y todo,
al ponerse el sol, cuando se·levantaba el campo,
acontecía un milagroso resurgimiento: las heridas se borraban sin dejar sefia, el blanco ropa·
je guerrero parecía más blanco que lo fuera ja·
más y una sonrisa de amor y concordia florecía
en los labios bondadosos. Era un eterno triun· PARIS.-IGLESIA PARROQUIAL DE SAN FRANCISCO XAVIER, situada en el Boulefador ... ........ ..... .... ..... .. ... . , .... ..... ... · · .... .. vard de los Inválidos y en cuya cripta estuvo depositado el cadáver del señor Agüeros, desde
...... .. ...... .. ... , .. . ... . .. .. .. .. .. ... .. .. .. .. .. .. .. .. .. . d 10 de octubre al 1s'de noviembre últimos, fecha ésta en que fué transladado á México.
I

cen meneionarse los de los hermanos Caeasola, de Carrillo, Her
nández y Tostado.
Por nuestra parte, nosotros felicitamos cordialmente al Presiden~e de la Asociación de :B'otógrafos de la Prensa, Agustin
Carnrnla y) todos los miembros de esa simpática rnciedad, -por
el éxito obtenido.

Un halagador éxito him alcanzado los fotógrafos de la prensa
en su Exposición de Arte fotográfico. Gran número de traba·
j11i expuestosseven·
dieron en alto3 precio:1, lo que ha animado á e~tn. Fimpá·
tica agrupación á
organizar una Pe·
gunda Ex:po,ición,
para dentro de al·
gunos mese!'!, y que
promete alca nin r
un éxito a.rtf ¡:tico y
pecuniario aún mál:!
grande.
El señor Pre· i ·
dente de la R.. pú ·
blica, acompaña.do
de algunos miem·
bros de su casa militar, visitó la Ex:po3ición momentos
antes de su clam:11ra, quedando sumamente complacido de Jo;¡ trnh:ijo~
de los fotógrafo~ de
la prensa, Jl n r a
quienes tuvo r.·irifio~as frasee de felicitación y alientn.
Entre los traba·
jos fotográficos, to·
El señor Madern y los fotógrafos expositores.
dos notables, mere-

Volvía Delille de
casa de unos amigos á media noche,
cuando se le acer·
caron dos hombres
de aspecto sus::,e·
choso que indudableme~te no venían
con intenciones pacíficas. Uno de ellos
se adelantó un poco
y le preguntó qué
hora era.
De!ille Fe hizo
atrás y dei.:envainando la espada, le
contestó:
-A estas horas
mi reloj no tiene es·
fera si no esta aguja.

***

Un enfermo can·
sado de médicos y de
medicina s, solía decir con mucha gracia:
Yo quiero curan·
deros y no médicos.

�Aetualidades

La llegada del cadáver del señor Agüeros á tierra n1exicana.

"L::i Navarre",. antes de ser inspeccionado por el delegado de s:inidad .
Entrada á la Bahía de Veracruz del trasan tlántico " La Navarre", á !:lordo del cual fué conducido el cadáver del señor Agüeros á playas mexicanas.

Momentos en que fué conduciJa la rnja mortuoria por el mue JJe de sanidad.

·-'--__-_-_-_-..:-_-__-_-~_--_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_:-_-_-__-_-_-__-_-_-__-_-_:_-_-_-..:::.-~~--=------ -~=====--=---=---~ __-_-_-_-__-_- -_-_-_-_-~ ---~~~-~----~ .......--~

tos funtralu acl stñor DlmM 4c "€1 tltmpo" v4t 11 €1 tiempo Tlustrado."

l11~11111tos en Qvt fnt itcposltd• 11 u1a mortmla en 11 fm.-EI mtclo uecn41cno la ump1 411c cona11cc 11 tcpcyac. ·- C1ca1111 al Putch -Dvmtc ta misa de mrpo ~mente tn 1•• nm, 4t 11 Bum,~.

�Dos Notas d e Arte
W f W OW 0 4

0 W f W OW

OWOWOWh

F-, eeita l de Atrternisa Elizondo.- 1.Jas aodieione s e n el estadio de Ogazón.

Mili&gt;:¡

· ~··. '••11 '

-. t

ESCUHS I ON Cll:l:NTÍl&lt;'lCA POl-l VERACUlJZ Y PUliBLA

El seilor Ministro de Iustmoci6n Pfiblica y Bellas Ar•eRen la Isla de Sacrificios, rodea&lt;10. de los comisionados del Mu8eo Nacional qne tuer~n á estudiar las rulnaJ
recientemente descmbiertas y de otras diijtlngmdas personas.- Exoavac1unes heohaR en el interior del Fuerte de Loreto, Puebla
duurleRe han hal larlo nn ,s onrio~a~ cata.&lt;·11111ha,.-EI Fuerte de Loreto.

Una dama cultfaima, Mad .
Jeanne Roux, organizó una
hermoea fiesta de arte que
tuvo lugar en su residencia de
((La Villa des Roees, 11 er, San
Angel.
Cupo exclusivamente á ln.
consagrada pianista. la st fi u
rita Artemisa Elizondo m1111tener durante dos borns In
ddeito~o encanta miento á u II
grupo de inteligente!!, mit-ntras sus manos corrían J.IOr "1
teclado como dueña y domi nadora del monstruo negro que
acaricia tan bien cuando así,
como por Artemisa es herido.
E1Steinwny, bello y potente
bruto, abierta su bocaza. de
madera y de marfil, deliciosamente rnboreó ricas rnpas
de miel que le diera au dueño,
oon esas manos de Ana de
Austria. hechas para entretP·
jer sus propios laurele!!. ¡Y
con cuánta gracia lo fustiga
y lo inquieta y lo doma la artista! Con cuanta gracia, sí,
pero ella no hace ninguna,
como que es inteligente éins·
pirada.
Compruébalo ahora más ,
su interpretación de las obras
que formaron el bello programa.
En el primer número, ((La
Sarabande,1&gt; de Bach-Ponce,
acentuó delicadamente la marca de
un único estilo logrado, en que la
voluptuosidad y la pena se confunden.
Siguió Artemisa con el doliente pol11co, ejecutando sus preludios 3, 7 y
17. En el último, lleno de melancolía, -el tema: dos almas que ago,tó
el dolor-me pareció que el espíritu
de Chopín aleteaba en torno de Artemisa para comunicarle beatitud y dar·
le gracias y bendecirla más tarde en
el Nocturno núm. '7, intensamente comprendido, cada duelo y cada queja con
su verdadero matiz .
Señalé después con lápiz azul, para evocarlos en los breves momentos
de la dicha que sólo da el ensuefio, el
«Nachstück» y el ((Warnum)) del mismo Schumann.
Tangible como una esjera de Cl"istal,
f'l alma de la intérprete tembló entre
sus pestañas como una lágrima. Ella
comprende y hace sentir que en esa
música están incluidos los más altos
misterios de la Belleza, como en los
astros que constelan el espacio infinito
están incluidos los misterios dA la
vida.
No se atenúa la impresión, el caracol del oido reproduce á voluntad, el
motivo alegre y rumoroso al principio, arrullador al final, de la &lt;CLa
Fontaine Lumineme)) del moderno
cnmpositor polaco Bortkiewiez, que
Artemisa tocó con pulsación extraor
dinaria y vigorosa brillantez
Ah! con qué claridad y sutileza de
radencias supo decirnos la ((Gavota))
&lt;le Rameaux-Diéoer lo mismo que
la «Romanza)) de Grünfeld, una linda
melodía á la manera de Godefroi.

Esta · nota volandera dice
p,co del magnífico triunfo alcanzado ayer por la renom ·
brada nov;a del piano. El selecto auditorio que sin ce,ar
la. ovacion6 aun no abandona
el co~entario entusiasta. que
ojalá trascienda benéficamrn·
te á los pocos verdaderos cu 1ti vadores del arte en México.
Se obsequió espléndidamente á la concurrencia con
un té- champagne y la dm-fia
de la casa, como gran stñora.,
como exquisita en el difícil
att':l de agradar, prodigó á
cada uno atenciones y coro·
placencias.

***

i

ARTEMISA ELIZONDO.

PEDRO OGAZÓN.

Una de las qujntas de San
Angel, llena de rosas, coquttu
y fre3ca como nuestras muchach~s del Valle, en los últimos días se la convertido en
un verdadero cenáculo de
arte puro y regenP.rador por
obra y gracia- y que no es
poca en estos tiempos calamitosos-de Pedro Ogazón,
nuestro indisputado primer
1,ianista y, sin duda, uno de
los más conspicuos educadores del sentimiento estético
mfüical aplicado al ¡.,iano.
Corno los dones de la nri ma vern, los laureles de Perico
reverdecen y se multiplican
cada vez qub un donoso capricho lo
anima á deleitar á la legión de sus
admiradores. Pero el virtuoso no se
conforma con esto y hace bien. Su
pr6dig:&gt; esfuerzo se anticipa victoriosamente á un otoño todavía muy distante y ya nos ofrece sazonados frutos
en un campo amplísimo y feraz. El
árbol joven «á cuya sombra scherzza
sus arrullos Filomelan es robusto y
enhiesto, y de su tronco, con la abundante savia que por él corre, empiezan
á alzarse muchos brazos nuevos.
Dualidad extraña es ésta que en
Ogazón nos hace distinguir separada
y claramente al ejecutante y al miiestro, al orfebre y al elaborador, que
por igual son meritísimos. Demaeiado
bien 1,aben los pedagogos cuán remota
es esta conciliación y cómo el que la
alcanza puede ufanarse de recorrer
victoriosamente el camino de Damasco, . por encima de cuyas escarpadas
colinas que lo bordean, se esconde á
las profanas miradas el dios Exito.
Como res judicata, es ocioEo insistir
aquí acerca de las condiciones por las
que se ha formado el raro prestigio de
Pedro Ogazón. Sabemos mucho de su
tnnperamento exquisito que el mismo
Hoffman calificó de ((peregrina facul tacin y que á mi, coµio á mu9hos de
nosntrmi, ha generado -esa fecund11 nte
lluvia del espíritu convertida en lágrimas cuando en un tierno pa1,aje á la
llama divina de Beethoven ó de Bach
&lt;le Chopin ó de Schumann añad¿
Ogazón el brillo propio de un~ sincera
emotividad.
No nos sorprende ya, tampoco, la
(Concluye en la pag. 855)

�852

A

et o sd id ad e s.
Ae ta a li dades.

Nota Político-social
( Co11cluye de la f,ág. 842 1

fa!'} E!izarrarás, señor Lic. d11n

Antonio P. Carranza, y señor Lic.
don .Joaquín Romero.

~ t:1&gt;L11 r Guuzález, stñor &lt;lo11 lJiódoro Videgnray, sefior doctor don
Anastacio Guzmán, s~ñor doctor
dnn JoFé Lari s, señor doctor clon
Antonio Verduzco, Eeñor Lic. don
Antnnio Ibarrola, señor profeFor
d 111 Francisco de P. Lemm, señor
d .n Gustavo Lindacher, sefiOr
Lic. do11 Fnrniencio Fuentes, señor
licenc:ado don Aélolfo Cano, y rnñor proffsor don Atanasio'Min.

S~ñnr tic. don Mariano Castro
Montafio, señor don Enrique Eliz marás, señor don Félix V. Alva, ~eñor don Miguel Estrada
RimÍrez, señor Lic. don Enrique
- -~...,......_
Doenzain, señor don Bernardo
Livares, señores don Eduardo y
ENTRE UN ARTISTA YUN NOBLE
&lt;lon Ramón Santoyo, señores &lt;lo11
Luis G. y don Luis Dávalos Jr.,
señor don Pedro Gutiérrez Bal·
El célebre pintor Holbein es·
buena, señor don Joaquí11 Sá·
taba en rn taller haciendo el remano, señor don Jesús Solórzano
trnto de una señora , con mucha
Pliego, señor Lic. don Mariano
prisa. cuardo un conde inglé~ se
Palacios, señor don Antonio Ca.·
em¡.,efió en entrará interrumpirle
rranza Laris, señor don José .Hi
en su trabajo, aunque el artista
lariés, señor don Rafael CaFtro
le h:.1bía suplicado con palabras
Montaño, señor don Librado Oratentas que le dhimulase no recitiz, sPñor Lic. don Julio Ramía z
birle en aquel momento. Insistió
Wiella, señor don André!'I Menel conde con tal arrogancia, yue
dizábal, señor doctor don Rafael
agotada la paciencia de Holbein,
Campuzano, señor don Joaquín
abrió la puerta y cogiendo al caE. Ü.:;eguera, sefior don J oaq,uín
ballero por el cuello de la camifa
Oseguera, señor don Adrián Itnrlo lanzó rodando por la escalera
bide, señor Lic. don J. Joaquín
donde recibi6 algunos coscorroSegura, señor don Ignacio Marnes, y el pintor volvió á su taller
tínez, señores don Ram6n, don
cerrando la puerta; pero á poco
Salvador y don Miguel Ramírez
rato oy6 las amenazas de los cría- dos del conde que querían vengar
García, señor don Ignacio de la
las magulladuras y contusiones
Lama y Macouzet, señor Lic. don
Grupo de inv itados al banquete organizado en Chapultepec
de su amo: y viéndose en tal aprieRafael Sámano, señor {don Juan
en honor del señor Ministru de Comunicaciones
y la señora de Bonilla.
to se salió por una puerta excuFlores Anciola, señor don Juan
sada y fué á echarse á los pies del
B. Macouzet, señor Lic. don Ma- a
riano Cañedo señor Lic. don F r nciFco Herrejón, señor don rey Enrique VIII, al que refirió lo ocurrido. No bien había obteRamón Herr~J'6n señor don J. Refugio Gómez, señor don José nido el perd6n de S. M., cuando se presentó el conde. lleno de
' Manuel Garc1a
' Gomez,
'
A. Ortíz señor don
señor don Loren zo vendajes, pidiendo justicia cont1 a tales insultos; pero el rey, manifestando su senti miento por los golpes recibidos por el conde,
Larrauri Montaño, señor don Jesús Medina Ojeda.
se empeñó en que 1:,e concediese
Invitados de honor
un generosq perd6n al agresor;
Señor doctor don Miguel Silmas al ver que el ¡¡graviado deva, señor don Pedro Antonio
sairaba su empeño y que no haSantos, señor Lic. don Francisco
blaba más que de venganza, le
Pérez Gil, señor Lic. don Adaldijo revistiéndose de rn ~era
berto Torres, señor don Felipe
dignidad:
lturbide, señor don Luis Urqui-Tu vida va á responderme
za, señor don Eduardo Pesquera,
de la de mi pintor: no debes exseñor don Eduardo A. Ayken,
trañar la consideración que yo
señor doctor don Vicente Arale dispenso, porque has de saber
g6o, señor don Mariano de J esfü,
que condes como tú los hago yo
Torre3, señor Lic. don Pascual
en el acto, tomándolos aun de
Ortiz, señor don Herculano Ibala clase más miserable de los al·
rrola, señor profesor don J o~é
deanos, y que de todos mis.conOrtíz Rico, señor don Celso Rodes no se puede hacer un pmtor
mero, señor don Alfonso Alvicomo Holbén.
rez, señor don José Martinez
v vvvv
Uribe, señor don Estaquio Roch ,
señor don Franci.sco Rodríguez
Sámano, señor don Alberto Padierna, señor don Baltazar Izquierdo, señor don José María,
Muy ~lenta la presentamos á nuestros
lbarrola, sefi.or don Andrés Callectores por el conslaerable atraso con qua
derón, señor profesor don Porfise distribuye este nú111ero. Un cúmulo de
rio Martínez, señor doctor don
Fernando Alemán, señor don
dificultades de última hora, como la des·
Carlos Hard, señor don FRANcompostura de algunas de nuestras má·
CO ZA VALA. sefi.or Lic. don
quinas á causa de los temblores, 1 ot~as,
FRANCISCO 'vrLLALON, fenacidas de las mejoras y nuev 1 organiza.
ñor Licf·nciado don J. MAción material que tendrán "El Tiempo" ·'
NUEL l'REVIÑO, señor licen"El Tiempo Ilustrado,'' á partir del p11·
ciado don JOSE UGARTE,señor
mero de enero, han sido las cau~as de
Lic. don Nicolás Méndez, señor
este contra tiempo, qua somos los pnmE'.~s
licenciado don Manuel Padilla,
en lamentar. Aprovechamos esta ocasion
S('ñor Lic. don Antonio M Arro·
para
anunciar á nuestros lectores que para
Sr. P1 o-f 1l r.n n a r,iel F. 11- Sr. don Enrique Arre- Sr. don llfRnuel G~rJ/O, señor Lic. don .José Trinid ad
zurrarb.
g um.
ola GómH,.
el
año
de 1912 tes preparamos muy gratas
García Vázquez, señor don Fran Vecinos prominentes de Morelia iniciadore? y activo~ propagan·
sorpresas,
además de nuestra acostumbrad.a
cisco Javier Gil,señor doctor don
distas de la candidatura del señor doctor don Miguel Silva para el
edición
extraordinaria
de año nuevo.
Domingo González, señor don
Gobierno Michoacán.
11

__

El ~e ñor ductor don Migutl Silva y la Comi~ión organizadora del banqutte ofrecido el 25 J e! pasado.
Señor Lic. don Manuel lbiirnda.
Sefwr Prof. don Rafael Elizarrarás.
Señer Lic. don Antonio P. C;1rr;rnza.
Séñur Lic. don Fdipe de J. Tena.
Señor doctor don Miguel Silva.
Señor Lic. don Fdi¡;e Castro Mt nt~ño.
'

{

EXCUSA

Grupo de algunos de los concurrentes al banquete ofrecido al señor doctor don Miguel Silva el 25 del pasado en el Casino de Morelia.
El doctor se ve en medio de dos respetables ancianos, personas prominentes en Morelia por ~u representación social y por sus prendas persona les.
Son los señores Lic. don Pascual Ortiz, abogado de r.ota y don Herculano lbarrola, fundador de la respetable SociedadJM ichoacana de Fuerza' Hidroeléc-..
trica lbarrola, González y Compañía.
'
•

�LA HERIDA INVISIBLE
............-..~~.,...,.._

POR MAURICIO JOKAI
ICOf'iC~UYB)

¡Y todas estas cartas principiaban desde la fecha de nuestro
matrimonio ...... !
¿Cómo describir mis emociones?
Mi estado era el de un inioxicado con veneno mortal, el cual
apuré hasta su última gota....... había leído todas las cartas.
Después las coloqué en orden, atándolas con el listón y cerré el
cajoncito.
En la tarde regresó mi esposa; dejando el carruaje Ee arrojó
en mis brazos colmándome de caricias, tal era su alegría por estar á mi lado. No la dí á entender mi trizteza.
Cenamos, y después de charlar alegremente, nos retiramos á
nuestras respectivas habitaciones. ¡No cerré los párpados! Des·
pinto conM las horas que pasaban lentas ..... .
Cuando i:;onó la hora de la media noche, me levanté dirigiéndome á su alcoba.
¡Qué lmmosa estaba entonces! ¡Su cabellera blonda parecía
de estambres de oro! ¡Su cabeza reclinada en cojines blancos!
¡Semt&gt;jaba un ángel entre nubes! ¡Mentira de la naturaleza ......
¡ Dar apariencias de inocente á una mujer malvada! Yo estaba
l11co, ebrio de venganza, obstinadamente resuelto. Mi único placer era quitarle la vida. Sí, su vida en cambio de mi honra ultrajada..
¡El veneno hacía sus efectos en mi alma!
Coloqué mi mano derecha sobre su cuello de alba blancura,
oprimí con todas mis fuerzae. Abrió por un instante sus hermo~os ojos azul-oscuros y me miró dulcemente ..... luego los cerró
por última vez ; ¡estaba muerta! ¡Su última mirada no fué de
odio! ¡Murió fin exhalar una queja!
Sélo una got-a de .sangre arrojó de su boca que cayó en tl dorrn
de mi mano en la parte que 11sted ya sabe; la cual noté haeta el
"iguiente día, cuando ya e~taba seca.

Los funerales se verificaron sin gran pompa; no hubo esquelas. Vivíamos casi aislados y ninguna averiguación oficial vino
á perturbarme. Además, no tenía parientes ni protectores que
indagaran respecto á su muerte repentina.
Cuando regresé del cementerio; no sentía el menor remordimiento en mi alma.
Fuí cruel para ella, pero así lo quiso. No la aborrecía, pero
no podía olvidarla. Creo que nadie en el mundo ha cometido
un asesinato á concieneia como yo lo hice.
Al regresar á mi castillo me esperaba la condesa. Estaba visiblemente pálida. El horror, la tristeza, la pesadumbre ó yo no
sé qué causa, le impedía hablar con claridad. No entendía lo
que me decía en voz baja. Al fin t9mó mi mano y temerosa me
dijo que iba á comunicarme un secreto, confiándo en mi discresión . Presumía que como caballero no abusaría de ella.
Me comunicó que en vida de mi espo~a le había dado á guardar un paquete dd cartas que por su naturaleza, le era imposible
guardar ella misma; sin embargo, ahora me suplicaba se las devolviera. Le pregunté acerca de su contenido y me contestó:
-Sefior, su esposa fué más generosa que usted. Cuando act&gt;p·
tó cuidar mis documentos, no me preguntó su contenido; me
dió su palabra de honor y me prometió no enterarse de ellae. Y
estoy segura de que nunca lo hizo; tenía un corazón noble y se
hubiese avergonzado de romper su palabra de honor.
-Muy bien, ¿como puedo reconocer el paquete?-pregunté.
- Es un paquete atado con un listón color de rosa con orillas
plateadas.
--Lo buscaré, le contesté.
'fomé las llaves y principié á buscar el paquete que ya conocía
perfectamente, aparentando no encontrarlo; finalmente abrí el
cajoncito pequeño.
(Concluye en la pág. 856.)

Curiosidades interesantes.
El poder lumínico de una luz disminuye con la altura, es decir, la cantidad de
luz que produce un foco luminoso en
combustión es tanto menor cuanto mayor
ei:; la actitud del lugar. Una bujía ó una
lámpara de gas alumbra más al nivel ilel
mRr que en la cúspide de una montaña.
La razón es obvia. A mayor altitud co·
rresponde menor presión barométrica lo
que equivale á decir que á igualdad de ,·o ·
lumen el aire pesa meno!.', y por consiguiente contiene menos oxígeno, indis·
pemable para la combustión, como lo es
para la re~piración.
Las rliferencias llegan á ser notables.
Se han hecho estudios comparativos por

- - - ---- - - -- -- - - - -

-¿Pero cómo vas á echar esa ca¡ta al correo,
si tiene el sobre en blanco?
- Es que no quiero que se sepa á quién se la
escribo.
Mr. Brenrond con la luz de gaE!, realizan·
do sus experencias en la línea del ferrocarril del Norte. En España, entre Madrid,
cuya altitud sqbre el nivel del mar es d11
.595 metros y la Cafiada que está á 1375
metros de elevación. Generalizando los
resultados obtenidos, y tomando á París
como punto de comparación para las altitudes, he aquí las cifras que expresan el
poder lumínico de una misma luz en di·
ferentes ciudades.
Altitudes

Poder lumfnico:

París ............... O metros .. .. ............ 105
Viena ............. 68 ,, .... .. .. ..... 103
Moscou ...... ... 255 ,, ....... ... .. .. 99
Madrid .... ..... 595 ,, .................87
México .. ...... 2212 , , ................. 30
De las cifras anteriores se desprende
que la cantidad de luz produce por un foco de gas en México es la tercera parte de
la que ese mismo foco produce en París.

---

La señora W. H. Pope, directora del. &lt;;:ol('.gio Inglés para ~eñorit~s: ofr~ció el Tiércoles pasa~o, con motivo de su día onomá?~ic~, un almuerzo:en
la pintoresca municipalidad de Tlalpan a las d1stmgu1das senontas que reciben en aquel plantel su educac1on .•

Un hombre, que empezaba á encanecer,
se presentó á pedir una gracia á Adriano,
y se la negó.
Poco tiempo después,aquel mismo hombre, que se había teñido de negro loe cabellos, volvió á pedirle la misma gracia.
Conociólo el emperador, y le dijo:
-Ya se la negué á tu padre.

Dos notas de arte
(Concluye de la pag. 851)

perct&gt;pción fina, de concepción exacta y
rápida.

***

Pero ahora. severo y mudo, en lo alto
técnica impecable, el mecanismo seguro y de la gradería aparece el educador. Despreciso con que el pianista logra de manera corridas fas cortinas de fa academia un
fidelísima traducir las concepciones e11cri- roi'tro cejijunto nos invita á nent'.trar.' Ya
tas por loE apóstoles del arte, porque todo no qut&gt;da sitio por invadir. Pronta fué la
ello es producto de una labor de estudio ocup11ción. Sohre1las librería11, en el zórigurosamente metódica, larga y de bt&gt;ne- calo de: las jarrlineras, al piA de las e~tádictina tenacidad aplicada á facultadPS tuas, por rlon&lt;l6 quiera vé~e á los devotoP.
innatas de asimilación, de delicadeza, de Entre la mirnia enredadera que &lt;lecnra
el pórtico, se acurrucan y hacen mutis los
operistas del bosque: apenas abrt&gt;n las alaF
cuando oyen aplaudir, pero guardan com:
postura temerosos de que el dómine Ee enfade.
UNA IDEA AÑEJA Y TONTA.
Parece un día de premioe. Los educanSe creía antiguamente, que una
do", lo mismo que oficiantes en las solt&gt;mmedicina era benéfica en proporl1PS fiestas dfl la religión, se han ataviado
cion á lo repugnante de su sabor
ricAmente. Cada uno que 11ega ante e! aly olor; pero ya sabemos que tal
tar blanco y negro del piano, deja hermoidea era un disparate. N'o hay
sas ofrendas, ya olientes á mirto Eiuaves
ninguna razón por la cual la mecomo las violetas, embriagadoras ~orno el
dicina deba ofender á los sentinardo ... ... Poco á poco se difunde el arodos más que los alimentos, y por
ma del exótico bouquet; estimulan y tonilo mismo, uno de los t riun!ou
fican sus emanacione~. Re experimenta
más grandes que ha alcanzado la
1ma dulce sensación de biPnestar como
química en los últimos años, concuando el alma fie reconcilia de algo que
siste en lo que se puede llamar
olvidaba, de algún consuelo que de!ldeñó
la redención del aceite de hígado
en medio de sub dolores hici-bas .....
d(l bacalao. Todo el mundo sabe
Entonces se desata el placer comprimicuan asqueroso es el sabor y olor
do, surge la cálida alabanza, estallan las
de esta droga en su estado natun:anos con sonoridades cordiales y-desral, y no es de extrañarse que la
cendido de su pedestal-se confunde enmayoría de la gente declare que
tre nosotros el hombre de la cara torva.
prefiere sufrir la enfermedad á
Ahora es un niño sonriente y jubiloso al
tomar el aceite de hígado de
cual se vuelven todas las miradas.
bacalao puro. Ahora bien, es
una de las leyes de la naturaRecogiendo impresiones, apun taré en
leza, que un remedio que es reseguida las obras mejor ejecutadas por los
pugnante al olfato y al paladar, y
aventajados discípulos de Ogazón en el
que tambien revuelve el estómacurso de las tres audiciones que ~e han
go, no puede producir buenos reverificado en su estudio, más con el ánimo
sultados, pues el organismo se
de est.i.mularlos que. con el .de reflejar la
rebela en su contra y á gritos
potencia de sus cualidades didácticas, ampide deshacerse de él. 'El milabas cosas logradas airosamente.
gro apetecido se encuentra en la
«Légende de St. Francisco de Paule ;&gt; de
PREPARACION de WAMPOLE
Lizt
y «Sonata Op. 27 núm. l, ii de Be~thoen la cual tene~os la parte vaven,
por la señorita Leonor Boesrh _
liosa del aceite, sin los demás ele«Snitesii
de Mac Dowell y «Noche de Primentos. Este moderno y eficaz
de Schumann.-Liszt por la semavera,i&gt;
remedio es tan sabroso como la
ñorita
Alicia
R. Guernsey. - :cPoloneEa»
miel y contiene todos los prin(do
menor)
de
Chopin
, «vals» (mí mayor)
cipios curativos del Aceite de
de
Moszkowski
y ((Nocturnoi&gt; número 3
Hígado de Bacalao puro, que exde Liszt, por la señorita Laura Palomitraemos de los hígados frescos
no. -«Lieberliedi&gt; de Schuman-Liszt y
del bacalao, combinados con Ja«Preludio
y Fuga» (mi menor) de Menrabe de Hipofosfitos, Malta y_
ilelsson,
por
Roberto Ursúa. - ccChaconnei&gt;
Cerezo Silvestre. Tomado ántes
(
re
menor)
de
Bach-Bnssoni y «Rapsodiai&gt;
de los alimentos, evita y cura la
n~m.
2
de
Brahms,
por Manuel Rodríguez
Dispepsia Nerviosa, .Afecciones
V1zcarra.
-«Les
deux
Alouettes&gt;1 de Lesde los Pulmones y todas las enchetizki
y «Estuders MignoDJ&gt; de Schüt
fermedades que se originan por
la rnñorita
Ana María Vázquez. __ ce J~a'
por
las impurezas de la sangre. "El
,.) R ff
.1
F 1,e~1see»
11€ a por la Reñorita Catalina
Sr. Dr. F. Utrraga, Profesor en la
Castillo. cclmprom~tUJ&gt; emi bemol) de
Escuela Xacional de Medicina de
S?bubert, por Enrique Aguirrl3. -ccl'reluMéxico, dice: He usado la Prepad10» de ~t~phen Heller, por la sefiorita
ración de Wampole, como tónico
María Cr1strna Alas. - «Rondó Capricciosoi&gt;
reconstituyente, con muy buen
de Mendelseon , por Juan Arturo Michel.
resultado. " Nadie sufre un desengafio con e,sta. En las Boticas.
FRANCISCO GANDARA.

***

�8,6

De todo un poeo

El secreto del frasco Thermos

.Agente exclusivo de «El Tiempo llus•
trado• .. n Sal tillo, Coahuila, señor Fran~
cisco A. Medrana,

Para muchas persofias ~s un misterio tl
cómo esos frascos de viaje llamados Thermos, pueden conservar durante muchas
h0ras invariable la temperatura de un líquido, lo mismo que éste se encuentre
helado que hirviendo, ó poco menos. Hay
quien cree en un mP.canismo oculto, y para muchos, el hecho es tan enexplicable
como podría· serlo para nuestros ·abuelos
si levantaran la cabeza y se enterasen de
qu1i tales frascos existían.
i .Todo el secretp, sin embargo, con~iste
en que el frasco es doble. Está formado
por dos frascos de cristal, uno dentro de
otro, con un eepacio intermedio. Se extrae
el aire de este espacio, y Re cierra perfectamente, haciendo así el vacío que obra
como un mal conductor dela temperatura
y permite, por tanto, al contl&gt;nido del
fraFco, permanecer caliente ó frío largo
tiempo.

Importante descubrimiento
En el curso de las excavaciones de la
iglesia de San Silvestre, en Roma, se ha
hecho un descubrimiento de interés histórico para la Iglesia católica.
Mientras trabajaban varios obrero.a bajo
la vigilancia del cura de San SilveRtre el
pico de uno de ellos chocó contra un ct~erpo semiduro~ descubriéndose un ataúd de
, lomo, perfectamente cerrado. Lo tranRnortaron á la secl'etaría de la iglesia, danclo aviso al sumo pontífice, pueF, groi,namPnte grabados en el plomo, i:e di stingUÍRTl
las armaR papales medioevales y diferentt&gt;R imcripcioneE'.
Entre mortajas se distingufan tres cuerpoF, dos completamente pulverizados y un
tercero conservado intacto, que parecía
una momia dormida.
Los documentos encerrados en el cajón
Astablecían que éstos eran loRrestos de los
Papas Silveetre~. Esteban y Dionisia, qu1i
habían encerrados en el ataúd con numArMas reliquias-que no han sido identificadas aún-de los primeros mártires riel
r.rii;tianismo y enterrados por el Papa Pablo I, á mediados del siglo VIII.
También se pu¡:io á descubierto una hermosa columna esbelta, de mármol griego,
y diferentes fragmentos de la cornisa que
adornaba el templo de Agripa. sobre cuyo
emplazamiento fué construida la iglesia
de San Silvestre.

El primer pantalón

Ij

Los pantalones largos son mucho más
antiguos de lo que pudiera rnponerse. E~tudiando los monumentos antiguoR, Fe ven
ya pantalones entre los soldados de la an·
tigua Roma, en los persas de la época seRánida y, antes que éstos, en los medo?.
F,l pantalón medo era exactamente igual
que el que llevaban nuestros padres cuando eran jóvenes, es decir, un pantalón
muy ancho y muy flojo, haciendo muchos pliegues al andar.

LA HF.RIDA INVISIBLE
(Concluye de la pág. 854).

-¿Es éste?-dije á la condesa dándole
el paqnete.
-¡Oh. sí, sí! Ve usted están atadas laR
cartafl. Su noble esposa nunca se enteró
de RU contenido.
No intenté levantar la vista; temí que
J11yem en mí algo que le revelara mi faltll.
La dije adiós, y me excusé de no acompañarla por estar solo. La condesa se alejó
prPQurorn.
Tenía razón de ser infiel la condesa ...
Era esposa de un hombre perverso y corrompido ...... Al ser yo igual hubiera merecido que mi esposa hubiese sido lo miR·
mo. Pero ¡ay de mí! Mi esposa fué un
ella desea un retrato de
~ngel
inocente que amó á su eflporn bai,fa
A
él o él~uno de ella, 11 osel
instante
en que la asesin6 vilmentP, CA·
olros hacemos amboE'.
garlo
por
la
ira!
trabll~?agrada a los do~,
No recuerdo que hice en las primeraR
_ _ _ tamb1en complacerfohoras ; solo ,é que cuando volví á la razón,
mm, a Usted.
me encontré en el sepulcro, cerca del ataú&lt;l
que contenía los restos de mi espo8a a¡;,rsinad11.
En uso pleno de mi raz6n, comercé á
1
hablarle en eAtos términos: Así romo me
11maste hasta la muerte, dadme la gracia
1~ de Nuevo México, número 6.
nA la venganza en eRta vida. ¡No reFervPs
tu venganza para el otro mundo! ¡TortúMEXICO, D. F.
rame, hazme sdrir! ¡Ee justo el castigo
Teléfonos: Mexicana 1034, Neri. ·,, antes dA mi muerte!
Ericsson 2995.
¡Los labios de•ilá muerta estaban muy
"
pálidos! ¡Una ~ota de sangre roja se distinguía en ellos! ¿Era acaso una visión mi
fantasía
loca..... ..? La muerta se acercó
Hay elevador continuo.
hacia mí muy despacio y abrió sus hermosos ojos, así como lo hizo la última

Cu .. ndo

~u ~stro

I FOTOGRAFltM~RST"

1

L

[I

vez y besó mi mano, pero la gota de sangre quedó en sus labios.
Con tales palabras de desvarío hablé á
la muerta silenciosa. En ese instante miré
levantarse la cubierta del ataúd y el cadáver se incorporó sin ruido.
,
Anonadado caí de rodillas ante el féretro, colocando mi mano al borde del ataúd
y sobre ella mi cabeza con fiebre.
Después cerr6 lps. párpados, cayó de esµaldas sobre la fría almohada y se rerró
su ataúd!
Poco tiempo después un fuerte dolor me
Facó de mi estado inconsciente. Presuroeo
i,alí en busca de aire fresco. Era temprano
y rn1die Fe dió c1,1.enta de mí.
No había i:angre en mi m;mo y me do·
lía como si hubiese tenido fuego. El dolor
creció hora por hora y nunca ha cesado.
Algunas veces he dormi.do con la cansación del dolor. A nadie me be qaPjado,
pues no me creerían. URted ha sido testigo de cuanto sufro y del alivio qne he
Rent;do después de cada operación. Pero
tan pronto como me cicatriza la herida. se
renueva el dolor. Es ya tercera vez y no
tengo fuerza suficiente para combatida
maF.
¡Dentro de una hora moriré! Esto mA
conrnela que ella se haya vengado ~e mí
en esta vida que dete.,to; en:la otra me perdonará!
Doy las gracias á usted por sus bondadosos servicios. ¡Dios lo bendiga por ello!))
Días después la prensa publicaba la historia de un noble que se había suicidado.
Algunas personas aseguraban que Ee había privado de la vida por la tristeza que
le causó la pérdida de su esposa. Pero los
bien informadoA daban por causa una herida invisible. Y los médicos científicos
decían que el conde sufría la monomanía
&lt;le adolecer de una herida invie-ible y quemante, que no podía ser curada.

EL DEBER.
Al cumplimiento exacto del
deber, es á lo que debe aspirar
todo corazón bien puesto; hay
muchas clases de deberes, pern
entre éstos, uno de los más importantes, y tal vez el más de::;tuidado, es el que tenemos de
procurar la conservación y mejoramiento de la especie.
Ha.v homiJres que, consumirndo todas sus energías en el desempeño de sus diarias obligaciones, se sienten contentos y
creen no tener nad;i que repro·
charse. Ellos están equívocados
si descuidan la salud y olvidan
que es necesario ser fuerte para
poder crear un hogar feliz. ¡Pobre de aquel que engendre s~res
débiles y que solo sirvan para rnspirar lástima! Su mer:nori~ na
será respetada por prop10s m extraños.
Si Ud. se siente fatigado del
pulmón 9 pecho por el exc~so·de
trabajo, debe atenderse mmediatamente. Podemos recomen- .·
dar como el mejor remedio Y. preventivo para la tuberculosis, la ,
''Creosofosfatina. ''

Una "posada" entre la clase hum ilde del pueblo, Fot. de "El Tiempo Ilustrado" tomada en una casa de vecindad de los··arrabales de la capital.

Colació ·n
Las golosinas, y entre ellas los confites, han desempeñado un
papel interesante en la Historia de México; los confites eran y
siguen siendo el ingrediente principal de la colación, y la colaci6n, á su vez, era número de programa, imprescindible, en so·
lemnes ceremonias.
La entrada del virrey. la toma de posesión del nuevo cabildo, las bodas de plata del obispo, la canta misa del bijo-dalgo
descarriado, vuelto al redil por la puerta del claustro, el aniversario de la toma de México, las prósperas nuevas del feliz alumbramiento de S. M. la Reina, el bautizo de un mayorazgo y las
setecientas fiestas religiosas que por lo bajo se celebraban durante el año solar, con misa de tres padres, sermón por doctor
horlado, gran orquesta, procesión, verbena, toros y árboles de
fuego ; todo ello requería echar la casa. ó el convento por la ventana y obsequiará la concurrencia, á los invitadoe, á los huéspedes, con lo que por sinécdoque, se llamaba «colación)), y en
realidad, y según la hora, constituía un desayuno, un «tente en
pie,&gt;, un refresco, una merienda cardenalicias, servidas en mesa
de caoba con finos manteles de seda, en vidrios de lujo primo·
rosamente tallados, en porcelanas chinescas, en vajilla de plata
quintada.
En estas colaciones las golosinas ocupaban el lugar principal;
las había en conserva y secas, las últimas dispuei,tas en bandejas de metal precioso con servilletas deshiladas; ahí el fragante
canelón y el marmoreo confite albeaban entre pedacitos de papel dorado, gualda, azul, recortados en forma de corazones diminutos, áncoras, estrellas y otros símbolos llamados {(agasajos. 1&gt;
Agasajar era bafiar al agraciado con esa lluvia de colores, «echar
jura,1&gt;lanzar por los aires, para regocijo de granujas, puñados
de confites y canelones, entremezclados á veces con monedas
flamantee.

dulces finos. Leo en un calendario de 1837 que las reverendas dela
Concepción eran especialistas en empanadas; las de Jesús María,
en la preparación de dulces, e~pecialmente los que imitaban
guiead&lt;'s; las Jerónimas, en calabazates, laR de la Encarnación,
en miel ro~ada; las de San Lorenzo, en alfefiiques y caramelos
«particulares;)) las de San Bernardo, en tostadas para enfermos,
todit clase de dulces y bizcochos; las Claras, en cajetas; las de
la Enseñanza Nueva, en chocolates; las de Belén, en lo propio.
Las monjitas eran un verdadero enjambre de abejas del Señor,
diestras en el manejo de la miel rubia y del azúcar blanquísimo;
en la tregua de sus ejercicias piadosos hacían trémulos y diafanos pescados de jalea color de topacio quemado, modelaban pomas de almendra, esculpían corderillos de alfeñique, calaban
naranjas cubiertas; rellenaban limones de esmeralda c0n la blanca estopa del coco rallado, doraban al horno suavísimos pane·
cilios y hojaldras que se deshacían con el aliento, recamaban
un plat6n de leche quemada con fantásticos dibujos; sírnbolos y
dísticofl, formados por grajeas diminutas; amasaban olorosos nuégados y ante un ejército de nervudas molenderas, receta en mano, tanteaba la sabia mezcla de cacao, canela, azúcar y bizcocho para la molienda de chocolate, ese néctar profesional, pudiéramos decir, de Ja gente que viste hábito y de los cristianos
viejos. En todos los conventos había un tibor ventrudo con tapa de hierro forjado, lleno hasta los bordes, de confites ..... .
confites para juras.
De~pués de una fiesta de repiques á todo vuelo, mirábase la
calle tapizada de goterones de cera, agasajos y confites pisoteados. Andando los tietnpos, cuando se iniciaron las guerras civiles, cuando hubo partido liberal y conservador, solían mezclarse en el arroyo, el agasajo con el harapo de uniforme; el mediecito nuevo con el botón del chaquetín; la gota blanca de la cera
con la mancha mate de sangre, la bala achatada, con el confite
enlodado ...... según que ganaban los rojos ó los mofios verdes;
Aparte de los confiteros-que para ejercer el oficio sufrían exa· á los primeros se les recibía con disparos, á los.segundos con Te
men-las mongitas eran las encargadas de surtir á la capital de Deum, palio y .. .... colación.

***

---- _..

Corriente

�860

Colaeión Corrrriente

.

***

Las madrecitas dulcerat1 nunca pudieron imaginarse el mal
que hicieroi.t á la gran masa fomentando la costumbre de abusar
del almíbar, en la alimentación; los mexicanos deben al buñuelo, á la cha1~amusca, á las calaveritas de azúcar, á la calabaza
en tacha, á f.os chongos, al chocolate espeso, á los confites y _á
otros primor es de repostería y de culinaria nacional, ser el pueblo del globo r°n intestinos menos dii:ciplinados y peores dentaduras.
·
Y los hombres de digestión mala y de dientes podridos son
esclavos del cólico y del dolor de muelas; y con cualquiera de
ambas cosas en\el individuo no se va á nin\
guna parte.
\
En México ha sido costumbre dar y pedir :
las albricias hasta por la pérdida de un pleito; dar y pedir el · volo hasta por el nacimiento de un niño primo en tercer grado;
ofrecer á las visitas una copa ó un platito de
chongos queretanos;' castigará los escolapios
con ayuno de chacu.alole; comparar á una
mujer hermosa á mi edificio de mármol; á
un cuadro al óleo; á , una camisa de señora;
á todo lo flamante ...... con un dulce: dar de
cuelga á las personas de la familia urÍ amplio
y htindo platón de duraznos en conserva;
acompañar la propina ó la dádiva en efecti·
vo, con estas palabras: ((Toma para tus dul·
ce!!,ii y rellenarse durante nueve noches de
posadat1 con la famosa colación, ¡ay! que es
una de las pocas cosas netamente mexicanas que nos van quedando. Las poeadas son
las fiestas de los confites.
Llev&amp;n las andas, después de disputárselas
á dos chiquillos débiles, otros dos muchachos fortachones; ahí va el «Misterio,i) los
peregrinos; siguen oliscando la novena, caladas las gafas, dos venerables tías, alumbradas por criada idiota; cantan las seniles voces
la bella letanía; después, radiante de júbilo,
la gente menuda con velitas, las personas
formales haciendo guasa de aquello, los en amorados formando pareja, la servidumbre á
retaguardia, con aire hierático y devoción
verdadera, contestando el ora pro no bis; desfilan por los corredores, se dividen en dos
grupos el que pide y el que dá posada, los
separa una vidriera, .Y entreabriendo la pue.r~, se p~~an mútuamente el cuaderml)o con la letra de la v1eJa canc1on: á la
postre, entran en tumulto al _apose~to donde ~e enc.uentr~ el
rrNacimiento,i) y la. chusma mfant1l, y el peloton felmo gritan
á voz en cuello. «Tiren confites y canelone3, etc ...... )) La olla,
la piñata, la vasijal_de barro adornada con oropeles y papel de

De Soeiedad

861

colores, se mece en medio del patio, pesada y llena hasta la boca de frutas y de dulces, entre los cuales es típico el confite· á
ciegas intenta romperla el elegido para manejar la estaca y ~na
vez rota, se anojan po.r los suelos en ~onfusión y desord~n para
coJer lo que se pueda, grandes y chicos y
·,
mientras las ancianas pelan lentamente 'un
tejocote, y el caballerango muele con los
dientes poderosos un&amp;. caña, y crepitan aquí
y allá los cacahuates, y chupa la recamarera
una naranja, y alguien prohibe á su hija Sagrario que coma jicama porque es muy fría,
entre tanto eso sucede, la heroína de esa
noche reparte los juguetes con colación, y si
no alcanza echa jura de confites á los que
quedaron á mano. Un chico solloza en un
ricón, inconsolable, diciendo que son unos
ordinarios, que no vuelve á irá esa casa, que
los va á acusar con su mamá.
-¿Por qué lloras, nene? ¿qué te hicieron?
)
¿por qué me sacas la lengua?
- ¡Porque á mí no me tocó tamborcito !
- Vamos, cállate, no seas tonto, yo te daré
de mi colación ... .. .
Y tritura un cor.lite de los grandes, que
parecen matatenas, y todavía sigue gruñendo.
¿Qué fueron muchas de las guerras civiles
anteriores á las leyes de Reforma-leyes
prohibitivas de reposterías y dulcerías, y
confiterías revolucionarias, donde al lado del cucharón para
el almíbar se hallaba la turquesa para moldar las balas, --qué
fueron si no una jornada continua, un paseo de peregrino buscando posada en todas las formas de gobierno conocidas en·
tonces? Jornada continua en que chicos y grandes contestaban
la letanía sin entenderla y esforzabiin la voz para pedir confites y canelones, y al romper la olla proclama, adornada de
oropeles y papel picado, se arrojaban como fieras en rebaño
ambicioso, 11obre un montón de dulces estropeados é inútiles
tepalcates !
El Confite, el confite de las juras, el confite de las antiguas
verbenas, ha perdido su prestigio; hoy no queda sino la golo~ina anual, el proyectil inocente de los chicuelos, el que caei parece 11.vergonzarse-como si estuviera vestido de manta ó fuera
un dulce en camiseta,-de estar mano á mano con los últimos
productos finos y vistosos de la dulcería moderna, cuya colación
se compra por kilos, ya no por arrobas anticuadas y se usa no
para juras políticas, sino ...... para endulzar las costumbrts en
las posadas de muchachos.
ANGEL DE

CAMPO.

00.Q.O....QO~-ºOOO.OODOOOOO_QOOOOOOOOOOOQQOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOCOOOOOOO

o

Hemos tenido que lamentar un hecho sin precedente en la vida periodística de nuestro se·
manario. Por primera vez- y será única seguramente- se han juntado, con considerabilísimo O
retardo, las distribuciones y despacho de las ediciones correspondientes á dos semanas ·
consecutivas. Los perjuicios que con esto hemos sufrido son grandes, pero no los lamentaríamos, si no fuese por los que hemos causado á nuestros numerosos favorecedores, á quieg nes presintamos nuestras excusas más rendidas. Las causas de esto -han sido muchas y no
hay para qué enumerarlas. Baste el ofrecimiento muy formal y la protesta que hacemos h~y
ante nuestro público, de que no volverá á repetirse en lo sucesivo, pues tomamos ya las deb1·
das precauciones.
§ &lt;&lt;EL TIEMPO ILUSTRADO» será objeto de muchas mejoras en el año 1912, y creemos Y
esperamos que al ver los lectores nuestros esfuerzos, sabrán perdonarnos lo acontecido.
LA. RED~CCION, .

o

g
§.

8oooo0ooooooooocoooooocooo000000i0ooooooOOOOOOOOOOOOOOCOOCCOOOOCOCCCCCC~~

El señor .Ministro de Guatemala, doctor don Juan J. Ortega, y su distinguida hija la señorita Concha Ortega
, .. · ofreqierón el .pasaclo lunes una brillante recepci6n en el edificio del Automovil Club,
J
.
al sefior .Ministro de Relaciones, L~c. Calero. A la elegante.fiesta, agradable por mil títulos
. ': .
; ., ' ' asistieron 'la~,yrin.éipale~ familias de nuestra bu!lna sociedad.
'
-

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"" . .

1

··
,

,...

�.

En la iglesia de nuestra señora de los Dolores, de la Colonia Romo, se efectuó el día 2 del actual, el enlace matrimonial del se·
fior don Felipe Pardinas, laborioso joven perteneciente á la colonia española, con la bella y distinguida señorita María Illanes
Blanco. Fueron padrinos de mano,i, el señor don Miguel Illanes Blanco y su señora e3 posa dofia J o:efa R. de Illanefl, y los de vela·
ción, el señor dori· Julián" Pardinas, comandante de artillería del ej~rcito español, de operaciones en Melilla, y la señorn doña Dolores Pardinas, ambos hermanos del novio, á quiene3, en la ceremonia religiosa, representaron el señor dou Francisco del Collado
y la señora doña Dolores Y. de del Collado, respectivamente.
La novia recibió muchos y muy valiosos regalos juntamente con las felicitaciones de las numerosas amistade:; con que cuenta
entre lo más selecto de la sociedad mexicana, felicitaciones á las cuales unimos la nuestra J?UY sincera.

•

LOS TUNELES DE
LOS ANTIGUOS
El túnel del Simplón, esa gran
maravilla del siglo XX, no es mucho más de admirar que el túnel
de que habla H erodoto y que había en la isla de Samos cinco siglos
antes de nuestra Era. Esta gran
galerfa subterránea, fué vuelta
á descubrir accidentalmente en
1882. Creese que los antiguos la
construyeron para evitar que la
ciudad se quedaee sin 1igua en el
caso de que algún enemigo la pusiera sitio. Es un túnel que evidentemente se comenzó á abrir
por sus dos extremos á un tiempo
y aunque se ve que el punto de
unión de las dos secciones no estaba bien calculado, es una obra
admirable, que además de perforar
una montaña de 220 metros de
altura, pasa por debajo de un ria·
chuelo. Este es, por consiguiente,
el primer túnel subacuático que
hubo en el mundo.
No es, sin embargo, el túnel ro ás
a ntig uo, porque en los tiempos en
que ocurió la guerra de Troya ya
se construyó un túnel de ocho kilómetros de largo para desviar las
aguas del lago Topolia, en la Beocia. Hace algún tiempo se habló

Doctor Armando J. Riva, nuevo Ministro Plenipotenciario de Cuba
en México, que llegará próximamente á esta capital.

ya de un túnel abierto por los
hebreos en tiempo de EzequiaP,
ósea unos 700 años antes de Cristo, túnel que tenía por objeto llevar el agua de la fuente de la Virgen hasta el estanque de Siloe.
En el número de los túneles ó
excavaciones subterráneas de importancia histórica, hay que incluir las célebres catacumbas de
Roma, verdadera red de túneles
que suman más de 800 kilómetros
de longitud total Taro bién hay
catacumbas en Francia, Grecia,
Asia Menor, Egi:eto, y hasta en el
Perú.
En Etruria las hay muy intereFantes por que han sido construí·
das en forma de habitaciones, con
los muebles, las sillas y las camas
talladas en roca viva, y la bqveda
esculpida imitando vigas.
En la antigua Roma ya había a)·
cantarillas, como la cloaca ~áx1·
ma con struida por los Tarqurnoe,
lo bastante largas para que por
ellas pudiese caber cómodamente
una carreta cargada.
.
Muy notables también entre estos pasos subterráneos son la, cueva de Hércules, en Toledo;-y el
túnel que en Granada iba de la
Alhambra al Albaicin, y muchos
otros que conducían desde fama·
sas fortalezas al &lt;)ampo para p~rmitir ealidas en tiempo de asedio.

Llegó de nuevo la Pas·
cua coronada de aromas
silvestres y trayéndonos el
gran cesto lleno de flo res y
de las frutas de la estación.
Se arremolinan delante
de los escaparates los ni·
ños escogiendo los juguetés que anualmente con·
memoran para ellos la fe·
cha sagrada. Allí se ve la
muñeca con trabas en el
vestido, con las ropas ce ·
ñidas hasta lo inconcebi·
ble, que parece ahogarse
.
oprimjda por ellas, imitación burlesca de los trajes, que nada tienen de bellos, usados ac·
tualmente por muchas señoras; el negrito que con sus pies pone
en movimiento un coche cargado de bombones; la graciosa pa·
reja que da vueltas bailando el vals; la caza del ratón persegui·
da hasta dar con él, y muchísimos juguetes más.
Llénanse las calles de gente endomingada que recorre las ven·
tas, que entra en las pastelerías, que escucha la música en las
plazas públicas, que ríe y pasa en incesante procesión.
En los clubs, en loe restaurants de
lujo, la cena de Navidad aguarda á los
vividores que tratan de ahogar en el
champagne un tedio inmortal que parece más hondo mientras más se esfuerzan por llenarlo.

brea, ha invadido los cerebros y los corazones. Los
mismos que de ella renie·
gan no hacen sino proclamarla cada vez que ponen
como fundamento de sus
nuevas doctrinas, la misma
idea de la fraternidad hu·
mana, de humana igualdad
y de la suprema libertad
que el Nazareno anunció
en Judea en medio de la
emoción de los humildes y
el desprecio de los poderosos.-Llegó la Pascua, y
con ella todo el mundo civilizado se regocija porque el mundo sabe, por encima de las
doctrinas y de las vanas discusiones, que es el aniversario de ~a
ley de amor que hizo mejores á los hombres y mas blanda la v1•
da que rasgó con un rayo de esperanza un cielo nublado de fatalidades y que levantó con un grito, nacido del fondo de la con·
ciencia humana, las frentes abatidas por la servidumbre.
Es la fiesta de los niííos, porque niño fué el que adoraron loé
pastores y vinieron á visitar los Reyes Magos del otiente. Es la
fiest a de los niños porque en aquel día,
remoto y siempre tan presente á la me·
moria de los hombres, toda la humani·
dad nació á una vida nueva y una in·
mensa esperanza recorrió la tierra como
un soplo de primavera que mágicamen ·
te despertara flores y frutos sobre un
Ha venido la noche que en nuestra
lengua se llama por excelencia la No desierto.
che Buena, y en sus lechos muy blan \
Lo mismo donde la nieve cubre los
cos sueñan los niños con el Pesebre de
campos y viste de blanco los empinados
Belén, con el niño luminoso, en cuya
techos, que donde el cielo lleno de esluz increada se baña el rostro de la Virtrellas derrama sobre los hombres el
gen Madre y que calienta cor su hálito
perfumado aliento de la noche estival,
tibio, el buey y el asno.
en todas partes es la Noche Buena que
viene cada año á visitarnos, que nos
Sueñan con un paraíso de juguetes y
trae puras alegrías en la infancia, ím•
de luces, de caricias maternas y de alepatus ardorosos en la juventud, dulce
grías que son las únicas de este mundo
ealma en la ed:id madura y olas de reque nada puede turbar, alegrías que los
euerdos en la vejez.
brazos de la madre defienden del aire
helado que pudiera _marchitadas.
La canta el pueblo y la perfuma con
Y allá en el fondo de los templos, el
n mos de albahaca. La celebran los pe·
sacerdote vestido de blanco y oro, alza
queños que todo el año la aguardaron
á la luz de los cirios la Hostia Inmacu·
,como la hora de la realización de los
lada, mientras el coro repite las alaban·
sueños. La profanan los mundanos en
zas del Niño que nació en Belén.
sus orgías. La santifican las v!rgeues
del Señor que van, á la media noche,
La humanidad ha querido renegarlo
muchas veces, negarle su divinidad y reducirlo á las preporcio- entonando los salmos con los cirios en las manos á cubrir de
nes de un humilde agitador que logró infundir en el almli de unos nardos y azucenas el figurado pesebre.
Pero toda la humanidad la recuerda, y dos millares de años
cuantos pecadores, un sentimiento de piedad humana.
¡ Inútil tentativa! La doctrina predicada por el Niño de Belén no han hechó sino ahonda1· más y más la sensación de alivio y
ha infundido toda la civilización moderna, ha empapado las de esperanza que invade e1 corazón del hombre en esta única no·
constituciones y las leyes, ha señalado el rumbo á las costum· che de la larga jornada.

�Aetualidades

EuPE~DOfi

Aetualidades
reservado y una manera de saludar tan política y fría que im po·
nía á todo el mundo.
Todos los domingos salfan el
padre y el hijo de pa1rno, limpios
como dos monedas nuevas éiban
á los mu15eos ó al jardín de plantas.
Alguna vez lo habían vi~to
.antes de la hora de comer en un
pequeño café de los alrededores
en ~onde Tony tomaba á pe·
quenos sorbos una copa de ajen·
jo-la única de la semanamientras Adrián á rn lado mi·
raba grabados en los periódicos.
-No, señ0ras, decía á la.s ve·
cinas la portera, que era sentí·
mental, este viudo no se volve·
rá á casa_r. El domingo pasado
nos cruzamos con él cerca del cementerio de Montmartre en donde sin duda está enterrada su
mujer. Daba pena verlo con su
huerfanito al lado. Ha debido
adorar á su difunta ...... es raro,
pero hemos tropezado con un
inconsolable.
¡Ah sí, por cierto! Tony Robec
había amado tiernamente á su
mujer y no podía consolarse ·de
haberla perdido. Sólo que no
era viudo. ·

CUSr,tTO DB r,tRVIORD

I.

Ton y Robec era un obrero que
vivía en la calle Delambre y to·
do11 losvecinoslejuzgabanviudo.
Su hijo con quien vivía, era
un niño de unos seis años á lo
más y l:liempre estaba aeeado como si no hubiera carecido de su
madre, y ni el padre ni el bij"
tenían nunca el vestido sucio y
descuidado.
Todos los días salía muy de
mafiana Tony que trabajaba en
una imprenta, llevando á su hi·
jo medio dormido aún y lo deja·
ba en una escuela de las cerca·
nías, volvía por él en la tarde y
juntos hacían sus compras para
la comida y la cena, encerrán·
doseluego hasta el dfa 1:1iguiente.
Las vecinas de buen corazón
se compadecían de aquel pobre
hombre, hermoso aún, y que á
lo más tendría unos cuarenta
años, de pálido rostro, barba ne·
gra en la que se veían algunos
hiios de plata y decían á excu·
sas suyas:
II.
-Este hombre debería volver
á casarse. ¡Tan buen sujeto!
Corta y nada alegre era su hisNunca se desarregla.
toria: obrero trabajador, pero
-Con seguridad encontraría Concurrentes al Concierto de la artista señorita Artemisa Elizondo
medianamente dotado para el
una buena esposa que le cuidase
en la Ville des Roses, San Angel, el 15 del actual.
trabajo, había llegado tarde á
Fot. al magnePio, de Sosa y Mendoza.
parar la letra y á ganar la vida de
á él y á su pequeño.
-¿Habéis notado que bien
una manera pasable.
cuidado está el niño? Nunca está sucio ó roto. Se ve desde lue·
Por esta razón no había pensado en casarse cuando había pago que ea todo un hombre de orden y parece que gana sus diez sado de los treinta años.
francos diarios.
:f:e habría c?nvenido una muchacha juiciosa, que hubiese co·
Bien hubieratl querido trabar relaciones con él, cosa que por lo noc1do como el los horrores de la miseria. Pero al amor se ocu·
común, no es difícil entre vecinos, pero Tony tenía un aire tan pa bien poco de las conveniencias. Tony perdió la cabeza ante

-

EN HONOR DEL SENOR PRESIDENTE.

86,

BODA!S OH. PLATA.

· Grup.i u~ concumntes al b1nqJ~t! ofre(iJo por vJrios amigos :il señor Lic. don Jesús Tapia y Solórzano, con motivo de sus bodas de plata como abogado.

Cm:um:ites :il b inquek con que el señor don Guillermo Heinriches
y su señora esposa, honorables miembros de la Colonia Americana, celebraron sus bodas de plata.

Fou1. de Et Tiempo nustrad-0

la hermosura de una joven florista de diez y nueve años, inteligente sin duda, pero también frívola, que no pensaba sino en el
tocador y que sabía vestirse con cuatro trapos como una prince·
sita.
Había por fortuna algunas economías y pudo por lo tanto
procurarse hasta el lujo de un ropero de luna-ochenta francos
en el faubour Saint Antoine--en donde su mujer pudiera verse
de pies á cabeza.
Se cas6 con Clementina y en los primeros días fué entera·
mente dichoso.
¡C6mo se amaban!
'feoían dos piezas en el quinto piso de la calle de Port-Royal,
con una ventana desde donde se veía todo París.
Todas las tardes, al salir de la imprenta, situada en la már·
gen izquierda, Tony Rebec con su paletó que cubría su blusa
de obrero y que le bacía aparecer todo un señor, iba á la calle

de los Saint3·Peres á esperar á su mujercita que volvía de la
calle de Saint-Honoré, donde estaba su taller.
Muy juntos y del brazo, llegaban pronto á su lejano nido y
'
tomaban alegremente su merienda.
Pero los domingos, sobre todo, eran ~spléndidos.
Estaban bien en su casa; tanto peor, pues no saldrían.
¡Qué hermosos desayunos de verano con la ventana abierta
sobre la gran ciudad!
Mientras él sabor(laba su café fumando su cigarro, Clementi·
na regaba los tiestos de flores colocados en la ventana. La veía
tan contenta, era tan ftliz que se levantaba encanta&lt;lo y lo sorprendía dándole un beso en el cuello.
-¡Oh! Mira, ¡qué tonto eres! etc., etc.
De pronto un nifio, el pequeflo Félix á quien iban á ver cada
quince días á Margency en ca~a. de su nodriza y que murió de.
convulsiones al fin del año.

LA ARQUIDIOCESIS DE OAXACA EN EL TEMPLO DE LA:ENSENANZA.

Dos detalles del adorno dd salón y de la escalera pdncip:i.l del Circulo Francés, engalanado para el baile ofrecido por sus socios en honor
del ~eñor Presidente de la República, don Francisco f. ,\\adero y su señora esposa.

El altar rr¡ayor y el Ilmo. señor don Eulogio G. Guilow, Arzobisoo dt&gt; l\ntequera, durante la función celebrada el 18 del actual por los dtó,
licos oaxaqueños en honor de Nuestra Señora de la Soledad de Oaxaca.

Fots. de «El Tiempo Ilustrado. &gt;i

Fots . de Et Tiempo Ru,t,·ado.

--~-----~--~------~------.--~---.. -- 1 '.1"!'- r+---,---------------

�· 866

Aetualidades

Consoláronse, sin embargo, con el nacimiento de su segundo hijo Adrián á quien quiso criar Clementina.
Dajó el taller y tomó trabajo para su casa.
Ganaba menos, es cierto, pero tenía á su hijo consigo y salía
á pasear á Luxemburgo llevando á su bebé en un cochecito
dándose aires de toda una señora.
Y Tony trabajaba como un negro, hasta por la noche.
Sin embargo, el trabajo estaba escaso, se endrogaba.
Después, cuando el niño fué destetado é iba al asilo, la madre, frecuentemente ociosa, siempre coqueta, se fastidiaba en
su casa.
¿Adivináis lo que pasó á aquel pobre hombre envejecido antes de tiempo, lleno de angustias y de deudas y aquella cabeza
de veinte año3 hermosa como una Gracia?
Una tarde, al volver de su trabajo acompáñado ~e "Su gami.n
á quien había recogido de la escuela al pasar, Tony Robec encontró sobre la chimenea una carta.
De ella cayó, al abrirla,-el anillo nupcial de Clementina. -. ·~
En aquella carta, Clementraá ·. '
decía adiós á él y á su hijo y les
pedía perdón.
'
·

rn :~ ..

.¡

VIDA TEATRAL
como los que tienen los niñoa pobres: una corneta, un polichinela y unas canicas.
Estos objetos que habían sido depositados allí estaban nuevos y parecían haber salido el mismo día de la ti~nda.
-¡ Ah, juguetes! gritó alegremente Adrián ante el modesto
hallazgo.
Pero el padre había visto un papel prendido con un alfiler en
los juguetes y se inclinó para leer lo escrito.
_
·
cc Para Adrián, de parte de su hermanito Félix que está ahora
con el pequeño Noel. ,&gt;
De pronto sintió que su hijo se apretaba contra ·él y le oyó
murmurar con una voz de espanto:
-¡Mamá ...... ! y descubrió á pocos pasos de allí, arrodillada
cerca ~e un grupo de ci~reses, á una m!Jjer vestida con un traje
y un cnal que habían sido negros, y en los que se veía el sello
oorrible de la miseria, muy pálida, con los ojos hundidos y que
tendía. hacia él sus manos juntas en ademán de súplica.
Es creíble, señores jurados sanguinarios, que el pobre obrero se
haya acordado de aquél que nació en el día de Navidad y que
ensefió con el ejemplo y la palabra el perdón de las injurias. Su
corazón plebeyo, además, igno·
iaba lo que es el amor propio y
la venganza.
Después de un momento de
duda, debida menos al recuerdo
del pasado ultraje que á la lástima que le causaba ver en un es·
tado tan miserable á la. mujer á
quien tanto había. amado, empujó severamente, hacia ella, á su
hijito.
- Adrián, dijo, vé á besar á
tu madre.
Con sin igual ardor, tomólo ella
entre sus brazos, dándole millares ele besos en la cara, en los cabellos, entre lágrimas y sollozos
de alegría.
Luego, volviéndose hacia su
marido y sin levantar los ojos.
-¡Qué bueno sois! murmuró.
Pero él estaba lejos y le con tes·
tó con la boca seca y contraída,
casi duramente:
-No hables y dame el brazo.

¡Oh, vo3otros, s~ñores jura.:
dos, que á cada momento dejáis
en libertad á los maridos ultrajados que ven rojo y que matan
al aman'te y á la mujer, invocando el crimen pasional, váis á encontrar al pobre Tony muy ridículo y quizá vil!
Tuvo más dolor que cólera,
lloró mucho y cuando Adrian le
decía:
-¿ Dónde está mamá? ¿Vol verá pronto mamá? besaba frenfticamente al pequeño diciéndole:
No lo sé.
·'*' .,., _:--;
Clementina se había escap.ado
en los primeros días de mayo(Cuán perversoes á veces el olor
de las lilas! - ¡Tony, para julio
había.vendido casi todo su mo~iliario para pagar sus deudas y
se fué á vivirá la calle Delambre queriendo desaparecer; por
eso vivía tan discreta y dignamente con su hijo y se le creía
viudo.
V
Hacia á fine;:; de i,eptiem bre
No hay mucha distancia del
recibió una carta de su mujer;
cementerio á la calle Delambre.
cuatro páginas incoherentes y
Hicieron el trayecto rápidadesesperada!!, en las cuales i:e
lmágen de la Santísima Virgen de la Soledad de Oaxaca,
mente y Tony sentía el brazo de
mezclaban lá tinta y las lágri- que se venera en el Templo µe la enseñanza de est,1capital, y en cuyo su mujer temblando en el suyo.
mas.
honor celebró días pasados una gran función la Arquidiocesi de Oaxaca.
El niño le precedía, lleno de
Su amante, un estudiante de
·
gusto, examinando los jugu~tes
medicina, había partido hacía!mes y medio, para pasar las va- que se había encontrado. - La portera de la casa en que vivía
caciones con su familia ; no escribía, no daba seüales de vida.
'1.'ony. rn encontraba á la entrada de a~uell~.
.
Estaba abandonada y ella, la traidora, había sido traicianad a
-Señora, le dijo Tony, aquí está m1 muJer que viene de pro·
á su vez.
,
vincia en donde estuvo seis meses cuidando á su madre enfer·
Se arrepentía, pedía gracia á gritos.
ma y que desde hoy vuelve á vivir conmigo. . ,
. .J
Esto causó mucho daño al pobre Tony.
Y al subir la escalera tuvo que sostener casi a la desgrac1aaa
Pero, tranquilizáos, jurados feroces que tenéis el alma del que estallaba en sollozos y desfallecía de emoción y alegría.
Moro de Venecia, y si os place, conceded un instante vuestra esVI
timación al pobre hombre. Tuvo el valor de no contestar á la
"r
esposa~culpable.
Cuando hubieron llegado á la pobre habitación, Tony hizo
IV
que se sentara su mujer en la única ~illa ,~e había y de .~uevo
le puso al niño en los brazos; despues fue a.sacar del caJon de
No volvió á haber noticia alguna de Clementina sino hasta la una cómoda el anillo de alianza de Clementrna y se lo puso de
víspera de Navidad.
nuevo en el dedo: y sólo entonces, sin una palabra de reprochP,
Todos los años tenía Tony la costumbre de llevar, e~ com- sin una alusión amarga. sobre fil pasado, silenciosa Y gravemen·
pañía de rn mujer, un modesto bouquet, unas cuantae v1~letas te con la amplia O"enerosidad de las almas sencillas, la bes6 en
mustias y una rosa "marchita, al sepulcro de~ peg~oño Félix.. la' frente para que\ stuviera segura de que de había sido perdo
Por primera vez hizo Tony aquella peregnnac10n con la úm- nada.
ca compafiía de su hijo, y al traspasar la puerta del cementeFRAN~OIS COPEE . .
rio, bajo el fúnebre cielo de invierno, sufría más que r.unca con
Traducido para EL TIEMPO 11.0STRADO.
el recuerdo de la ausente.
- ¿Dónde estará pensaba, qué habrá sido. de ella?
Pero, al llegará la pequeña tumba de Félix se detuvo sorprendido.
Sobre la lápida había tres ó cuatro juguetes de poco precio,

Madame Buttm:fty en el Colón.
La' brillante y animada temganarse por completo. el favor
porada de ópera que, iniciada en
del público-y ellos bien lo sael :Arbeu, continúa. en el Colón,
ben-es ofrecer continuamente
promete á los aficionados de la
novedades más ó menos efecti·
,~uena música· más de una sorvas, en la ~edida de lo posible.
·,presa.
· El inteligente e~presario supo
~~
organizar una homogénea com.
{&gt;añ(a. y atraerse al público, de
Un ferrocarril
· .µna manera amplia, como lo
, prueban los libros de la contadupostal subterráneo
,ría.. El signor Sigaldi ha resuel ·
tP, pues, un problema que es·
taba en pié desde hace algunos
afioM, con gran contentamiento
Dentro de poco tendrá Berlín
de los numerosos dilettanti me.
lo que no tiene ninguna ca pi tal
xidltnos.
del mundo, un ferrocarril ex·
.Le segunda etapa de !a temclusivamente deatinado á llevar
porada de ópera ha comenzado
el correo desde la oficina central
eri el Colón con un éxito. La obra
hasta todas las sucursales ó estade l&gt;uccini Madame Butterf/;y fué
fetas, como decimos por aquí.
cantada el pasado sábado con
La conducción se hará por mebastante buena fortuna. Jln ella
dio de un ferrocarril subterráhizo su presentación el tenor
neo con una velocidad de 45
Amadi, antiguo conocido nllfS·
kil6metros por hora, velocidad
tro. Amadi vuelve con su fre;;ca.
que en las calles no puede jamás
voz, de volumen y extensión
conseguirse.
poco considerables. pero bien
Se trata de un ferrocarril enatimbrada, dulce y manejada con
no como que el túnel, abierto á
habilidad. La parte del marino
m~y poca distincia bajo el pi~o
yenkee á él encomendada, aunde la ca.lle, no tendrá más de 70
que no ofrece brillantes oportucentímetros de altura por metro
nidades de lucimiento, fué cany medio de ancho.. No hay que
tada discretamente por lo que esdecir que la máqurna, una pecuchó el artista debutante justos
queña locomot?ra eléct~i~a. fonaplausos de la distinguida concionará sola, sin maqmnista de
. currencia que llenaba la bonita
ninguna clase. Los vagones, efi
sala del COLÓN.
número de cuatro, llevarán una
saca cada uno. La vía será do·
Como era de preveerse, la 03·
ble con carriles conductores, y
trella de la compañía, la soprano
entre las dos vías habrá una
-lírico señorita Viccarino, obRegina Vbrino y el t~nor Am:idi,
senda estrecha por si fuese pre·
tuvo una nueva. victoria. Interen el primer acto de Madamt Btttterfly.
ciso que entrase un hombre pa·
pretó á la apasionada geisha con
No
· "rrecrlü
verdadero arte, conquistando calurosas y justas ovacione3. ra hacer cm. l quier
"' º· ·
. se trata de'd un simple
f t"prosrno
de
una
1 ea que, e ec 1vaLa señorita Delgado y el simpático barítono Picco, á pesar de yect o que pue de o, no reahzarse,
, .
á
d ¡
que su participación en el desempeño de Madame Biitterfly es ment e va. a, ¡¡evarse á la practica·' como que ya· est
· · cerra
d B olí e
muy corta supieron sacar todo el partido posible.
cont ra'to en t ra 1a. d"1recci'ón de correos y el mumc1p10 e er n.
Un aplauso entusiasta y · sincero al
·maestro Castillo por
la firmeza y talento
que desplegó en la
su tordinación
obra. de Puccini. En
esta ocasión, como
en las anteriore11,
Ignacio del Castillo
Cierto soldado,
e 1mprobó sus granque en una carga de
des .méritos de macaballería estaba
estro director y de
ya al alcance de un
ser uno de los eleenemigo, y á punto
mentos más valiosos
de darle muerte,
de la compañía.
oyó tocar retirada,
La empresa ha
y parando su caanunciado la preballo, dejó~ libre y
sentación de nuevo"
sano al que huía,· y
artistas y esperamos
fe volvió.
que el público que-Estando ya tan
de satiRfecho de
ceHa, ¿por qué :no
ellos. Creemos que
lo 111a.taste? le precon estos consideraguntó un camarad11.
ble3 refuerzos, los
- Porque en la
se-ñores Sigaldi y
milicia, es ant es
Alba, actuales emobedecer al general,
presarios puedan
que matar á un enevariar un poco el
migo.
repertorio, pues uno
de los secretos para

~

�Ae tu a 'ti da d e s

Posada organizada por la simpática rnciedad '' Jun ior Dancin C lub," de la que es presidente la bella señorita Concepción Cerisola,
en el Bucareli Hall, el miércole~ pasado,

SENTENCIAS EXTRAVAGANTES
PE R C&gt; PR A C T ICAS

.¡

Ea muchas países tienen los maghtrados mucha más libertad
para sentenciar y. condenar á los delicuentee que la tienen los
jueces aquí. Ha0e pocos afi.os se jugaba muchísimo en la Mancburia rusa. Todos los hombres gastaban el tiempo y el dinero
en torno del tapete verde, y como conse·
cuencia, el trabajo estaba abandonado.
Las autoridades impusieron multas, pu·
sieron presos á al~unos jugadores; pero
tod-0 fué en vano. Por último se decidió
condenar á todo el que jugase á llevar en
torno del·cuello una argolla de hierro. El
efecto fué sorprendente: el día siguiente
se habían cerrado todas las casas de juego.
El 9 de julio de 1906, la&amp; autoridades
de Chicago descubrieron que en los almacenes de Marshall Field, que son lo(más
gran0.es del mundo, no había ningún signo, flecha ó manecilla que indicase dónde
estaban las puertas de salida. El delito
podrá parecer pequeño, pero no lo ee tra·
tándose qe un establecimiento cuyos inumerables departamentos forman un verdadero laberinto y donde en caso de pánico ó de incendio sería fatal la ignoran·
cia de las salidas. Para castigar aquel descuído, las autoridades hicieron cerrar los
almacenes durante tres horas, nada más,

A UNA MARGARITA

Señor Roberto R. ~Urzúa.

Señorita Alicia R. Guernsey.

· Señor Mlnuel
Rodríguez Vizcarra:
""

:

Pert.o o gazón, nuo de-nuestros más presti"iados artista
.. · 6
¡ d
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.,
.,
con 111objeto de presentar á sus discfpulos La cutt'a y ni stinguid!·;;;~;:en~Y: ~~re .etiitr•ouesrl~;¡ su poétlcoº"oha!Pt'' deSa n Angel,
.
, .
.
, .
talento educador de Ogazón y el dominio que del piano tiene~ .,.
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icl[!Des
ap!Hudió
calurosamente
el
mnra,llloeo
'
, 8 5 s 1se pu os, 11sonJeras esperanzas de arte.
. , ,• ' '

1

Blanca y sencilla flor, de agreste prado,
orgullo y prez, cual de la patria mía;
de oro es tu corazón, y plata fría
puso el destino á tu esplendor helado
Estrella ú hostia, del jardín amado
le finge al trovador tu poesía,
y un poema de amores nos envía
tu simbólico cerco deshojado . ... !
Pues bien, yo quiero, Que al fulgor escaso
de la tarde silente y misteriosa,
si lle.gas á vivir en el regazo
de mi apasible y tierna y casta diosa,
seas la postrer estrella de mi ocaso,
6 la primera flor que orne mi fosa ... . 1
ANGEL J, GARRIDO.

pero este breve cierre costó á la casa cerca de veinte mil fran·
cos: tan importantee sofi sus entradas diarias. No hay que de·
cir que al día siguiente todos los establecimientos de Chicago
tenían letreroe y señales in dicando las puertas de salida.
Un magistrado de Brooklyn, s~ntenció recientemente á un individuo acusado de haber abandonado á su esposa é bija 1 á llevarlas á Coney Island (la célebre playa neoyorquina) u na vez
por semana. á besarlas por lo menos una vez al día, á dar á la
madra seis dólares semanales, y acomprarle de vez en cuando un
ramo de flore3. Le prohibió que consintiese á su suegra intervenir en sus asuntos
domésticos y le advirtió que los'.efectos de
e,ta sentencia durarían cuatro semanas. Al
cabo de ellas, marido y mujer tenían que
volver ante los tribunales para dar cuenta de su conducta, y si alguno de ellos ha·
bía desobedecido sería severamente caR·
tigado. Transcurrido un Ti!les, el matrimonio y la niña se presentaron ante el
magistrado más felices y contentos que
nunca. El representante de la ley les folicitó por su nueva dicha y declaró que basta entonces no había dictado !lentencia
más satisfactoria.
A propósito de simtencias raras, puede
recordarse que en Escocia, hace algunos
siglos, los que eran llevados á lo tribunales por deudaa, tenían que vestir un traje
á rayas grises y amarillas tan llamativo
como feo. De este modo se consiguió que
muy pocos escoceses dejasen de pagar sus
deudas.

ANTE UNA CONCEPCION DE MURILUÍ
...

Señor·don Antonio Mercenario,
Senador y ex-gobernador del Estado de Guerrero,
fallecido esta semana.

Ganando el Cielo vas de astros cercada
De nubes de arrebol y ángeles bellos·
'
. el manto azul y los cabellos, '
Al aire
Al pie la luna y la serpiente hollada.
Sonrosan tu mejilla nacarada
Del pudor y del alba los destellos·
Abres los ojos, y fulgura en ello;
De tu amor la pureza inmaculada.
Ni en el sol ni en el iris ni en las flores
Halló jamás la humana fantasía
De la luz que te envuelve los colores.
Y es que Muri_llo, con la fe por guía,
Al Cielo fué á buscar los resplandores
Que circundan tu imagen, Madre mía.
FEDERICO BALART .

.....

�De todo an Poeo
DE LA MULTITUU
Que han usado nuestra. pre,.
paración ó que la están usandG
en la actualidad, jamás hemos
sabido de ninguno que no haya
quedado satisfecho del resultado.
No pretendemos nada que no
haya sido ámpliamente justificado por la experiencia. Al recomendarla á los enfermos no
tenemos más que haoer referencia á sus méritos. Se han · obtenido grandes curaciones y de
seguro que se obtendrán muchas
más. No hay y podemos asegurarlo honradamente, ningun otro medicamento, que ¡meda emplearse con mayor fé y confianza. Alimenta y sostiene las fuerzas del enfermo durante esos periodos en que falta el apetito
y los alimentos no pueden digerirse. Para evitar las falsificaciones ponemos esta mairca de
fábrica en cada botella de fa,

mortero con poca arena, amortiguaa las
variaciones térmicas. Pero estos materiales µorosos se impregnan pronto de humedad. En las parede~ que separan una
habitaci6n de otra debía dejarse un espacio de cinco centímetros, que podría llenarse de trozos de fieltro, algodón traoos
y pa¡,el. En los pisos debían coloc~rse una
especie de colchonetas de carb6n y escorias de hierro, y los techos podrían eEtar
formados de dos capas separadas para que
el aire pudiera circular entre ellas.
Estas son las conclusiones sacadas por
un higienista alemán, que se ha ocupado
extensamente del aeunto.

- - -·~ ~~~Un retrato pendolístico
El arte del dibujo, que pudiéramos llamar caligráfico, por ser más bien J:., borde
pendolista que de dibujante, hizo furor en
siglos paeados en toda Europ~. En E~pafia sobresalieron en él Morante y Torío-

1

1

----·---

Huevos pasados por agua sin agua
Es una novedad que ha empezado á explotar uno de los principales hoteles de
Londres, y como el fen6meno, digámoslo
así, Ee verifica en presencia del c011sumidor, está llamando mucho la atenci6n y
es objeto de no pocos comentarios.
El camarero pone sobre la mesa un aparato semejante á una caja, da paso á una
débil corriente eléctrica y mete la cantidad
de huevos que se deseen en el calectador.
Al cabo de minuto y medio, ósea la mitad
del tiempo que se necesitaría empleando
el viejo procedimiento del agua hirviendo,
están los huevos en punto para ser comidos.

•

1

!
1

incomparable mérito por lo complieado
de sus detalles, con la particularidad de
que, á escepción de las faccione¡:: todo el
dib~jo está hecho sin levantar l~ piuma,
con un solo trazo.

Educando con postales
"Preparación de Wampole" y
sin ella ninguna es legítima. Es
tan sabrosa como la miel y contiene los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Bacalao
Puro, que extraemos de los hígados frescos del bacalao, con
Jarabe de Hipofosfitos Compuesto, Malta y Cerezo Silvestre.
Tomada antes de las comidas,
aumenta el apetito, ayuda á la
digestión, y vuelve :t los placeres
y tareas del mundo á muchos
que habían perdido ya toda esperanza. -" El Profe sor Adrian
de Garay, dice; Con buen úxito
he usado la Preparación de Wampole en los Anémicos, Cloróticos, Palúdicos, en la neurastenia
y en otras enfermedades que de·
jan al organismo débil y la sangre empobrecida, y los enfermos
se han vigorizado y aumentado
en peso." En todas las Boticas.

¿Qué grueso deben tener las paredes?
Al calentar nuestras habitaciones du·
rante el invierno, desperdiciamos una gran
cantidad de calor á cauA.a de la delgadez
de las paredeil de las casas.
Las paredes de 20 á 25 centímetros, tan
corrientei en loR edificios construidos á la
ligera, son insuficientes por completo. Con
las paredes de 60 centímetros son mucho
menos sensibles las variaciones de tempe·
ratura; mas para conseguir que no se notasen tales variaciones, se necesitarían
muros de un metro de grueso, como los
de los antiguos castillos. Actualmente,
nuestros arquitectos, lejos de aumentar,
procuran disminuir el espesor de las paredes, cosa que puede hacerse echando
mano ue ciertas substancias que contribuyen á aumentar la solidez.
Lo más importante es la naturaleza de
los materiales. Las sustancias porosas per·
meables al aire. los ladrillos huecos y el

Esta es buena época para hacer ála Niña un retrato. Contamos con todas
las facilidades necesarias.
Nuestra habilidad en este
sentido no tiene superior,
Tendremos mucho gusto
en mostrarle nuestros
trabajos.

Fotografía

l4arst.

la. de Nuevo México núm; 6,
r,'IBXICO, D. 'F,

\ Mexicana, 1034, Neri.
Teléfonos: ')
~

Ericsson, 2995. - - •

HAY ELEVADOR

\

especialmente el primero. que gustaba de
adornar sus manuscritos con flores y animales dibujados con un §.?lo .trazo, sin le·
vantar la pluma. Pocos 1 sm embargo,
comiguieron llegar en este arte á la altura
del inglés Nicolás J arry. De él se conserva
una colección de retrl\tos muy curioeofl,
como el de la reina Enriqueta María, espoeo de Carlos I de Inglaterra. Aparte de
lo perfecto del parecido, tiene este traba.jo

Se empieza á pebear en Alemania en la
utilidad de las tarjetas postales ilustradas
para educar á los nifios de las escuelas.
De algún tiempo á esta parte vienen publicándose en ei extranjero ·series ele post~les ~e historia, de zoología, geografía,
h1stona sagrada, etc.; el museo escolar de
Breslau ha empezado á formar una colecci6n de estas tarjetas, y pedagogos eminentes como Harms, Tischendorf y Rodolfo Schmidt, han aplaudido el proyecto
y aseguran que tendrá notable éxito.
Apuntamos la idea por si los maestros
mexicanos quieren imitarla. Por regla general, las postales están mejor' hechas qne
las láminas y mapas que se venden para
las escuelas, y además son muchs más
econ6micas.

-

CRIMINAL
IN DI FERENCIAl
Es una verdadera desgracia la
. criminal indiferencia con que algunos padres de familia dejan
crecer descoloridos, débiles y raquíticos á sus hijos sin comprender que labran su desgracia y la
de otros muchos seres al dejar
su naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedacies, pero muy especialmente contra la
temible Tuberculosis. La Ciencia cuenta hoy con remedios
asombrosos para evitarlo Y
ocupa el primer lugar la medicina llamada ''Creosofosfatina, ''
que no solamente purifica la sangre, dá fuerzas, cría carnes Y.mejora las funciones digestiva,~, sino que, salva á más del 80% de
los tísicos en el primero y segundo períodos.
'
Para los enfermos del pulmón,
pecho ó garganta, nad'.l. se ha conocido tan eficáz.

�</text>
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                    <text>fL
Ato XII.

MÉxrco,

DOMINGO

~~============================

7 DE E NERO

DE

HH :&amp; .

========,=r-.=====·=============r..~ri".5~

Recepción hecha en la estación de Buenavista al distinguido
escritor argentino don Manuel Ugarte.

�A etoalidades

El Niño de los Santos Reyes .

..
•,,

p,90909090

(~ASGO DB CR~lDAD C~lSTlAfOl)

En la mche del 5 de enero de 188 ... vís,era de la festividad
de los Santos Reyes, caía sobre la ciudad una lluvia de nieve.
finísima, delicada, semejante á pequeños hilachos de blanca
lana.
A lo largo de la calle caminaba un niño de unos ocho años,
uu dee:graciado de miserables harapos vestido: con las manos
metidas en los bolsillos de su chaqueta y el cuello escondido en- ,
tre las vueltas de una vieja bufanda, iba encorvado, tropezando, r
como quien ya no pUtde tenerse en píe, como quien no tiene ni
aun fuerzas para respirar.
I

En aquella hora, las doce de la noche, y con rudo temporal
de nieves, la calle estaba desierta, asemejándose á una ciudad
abandonada; y si de cuando en cuando el niño encontraba un
transeunte, oíasele ealmodiar con débil acento.
-¡Una limosna por amor de Dios! ¡No he comido en todo el
día!
Y caminaba algunos pasos al lado del transeunte, con una
mano extendida y el se.oblante apenado, teniendo la esperanza
de obtener limosna para comprar un pedazo de pan; pero los
transeuntes iban envueltos en capas ó sobretodos; y andaban
muy deprisa, y el pobre mendigo no conseguía conmoverlos col"
sus lamentaciones.
Anduvo así largo rato, con el rostro azotado por la nieve, lo~
vestidos empapados, los pies ateridos, las manos henchidas de
frío, y buscaba acaso un cobertizo donde guarec( rse, una casa
en construcción, el dintel de una puerta. ¡Y sólo veía la ancha
calle toda blanca, toda cubierta de nieve!
Y de repente vacilaron sus pasos, y acercándose á un palacio
inmediato, dejóse caer inerte en un ángulo de la portada, cruzó
las manos sobro el pecho, encogió las entumidas piernae, acurrucóse en el menor espacio posible (¡pequeño fardo de mieeria
humana!), y quedó sumido en letargo profundo.
Y la nieve continuaba cayendo, como si los ángeles sacudiesen en la altura las plumas de sus alas.

-¡No, nol-exclamó entonces 111 ¡::eñora.-A la cocina, no: á
mi recámara ...... ¡pronto! ¡á mi g~binetel

III
El niño mondigo fué llevado á donde dijo la dama , quien,
ayudada por su criada, desnudóle apresuradamente, le envolvió
en buenas mantas, le friccionó el aterido cuerpo con agua dP.
Colonia ...... y el pobre niño no recobraba el conocimiento ni el
calor de la vida: era horno una masa inerte, y causaba pena
contemplar su semblante pálido, sus ojos cerradoe, sus l_abios
dernoloridos ........ .
¡Oh, sí! Aquel espectáculo hacía daño, y la señora y sucria·
da v~rtían lágrimas que rodaban hasta las mejillas lívidas del
niño.
A poco rato entró en la estancia el esposo de la noble dama,
segeido de un médico.
-Doctor-le dijo-he molestado á usted para que vea á e5te
desgraciado niño ...... Es la víspera de los Santos Reyes, y cuando los niños felices sufñan con los juguett s y dones que les en·
vían desde el cielo, este infeliz ha caído ye,to de hambre y de
frío á la puerta de mi ca!la ..... . El es tam hién un don del cielo
para mí: ¡salvémosle, drctor!
Acercóse el médico al niño y examinfile detenidamente.
-¿,Hay esperanza de salvarlo?-preguntó anhalaote¡la señora.
-Vnemos ..... no puedo responder todavía ...... Ahora, no
hay para qué ocultario, está grave, muy g-rave, ..... Por fortuna
e~ robusto y ...... ¡el infeliz debe estar habituado al sufrimiento!
Continúe usted, sefiora, friccionándolo con agua de Colonia y
cada cuarto de hora &lt;lésele uno cucharada de la poción que voy
á recetar ...... Volveré dentro de cuatro horae.

P~rsonal del nue vo Ayunt:1mie nt , de la Ciuú:1d dé .\1 éxico , después dé present 1r sus fdicit-iciones de añ1 nuevo al seii0r Presidente de la República.

IV

Hace dos días que el pequeño mendigo e,tá delirando.
¡Pero qué delirio el suyo!
E~ un delirio que no le causa sufrimiento, sino felicidad, y
acaso por la primera vez en su vida: sueña que le dan muchas
II
li mosnas, mucha¡¡, porque mueve con frecuencia los labios y
murmura sonriéndose: "¡Gracias! ¡gracias!": sueña que come
Una hora después, el ancho firmamento, en toda la plenitud i&gt;xquisitos m11njares1 porque abre y cierra la boca y se limpia
de su grandiosa cúpula, presentaba un color obscuro y siniestro, con el revés de la mano; sueña también que los Reyes Magos I~
la nieve había ce¡;iado, y no centelleaba un lucero; allá lejoe, han traído ricos juguetes, porque supone que tiene entre su~
hacia la cumbre del cielo, veíase la luna detrás de opacos nuba· brazo_s un polichinela, y le habla, y le besa, y le arrulla como á
rrones, parecida á un formidable ojo velado.
· na muñeca, y aun le dice frases de consuelo......
·
Aparecieron por el extremo de !a calle dos linternas de un
¡Pobre alma inocente que tanto ha sufrido, consuela á un sér
carruaje, destacándose en la sombra como refulgentes pupilas más desgraciado! Y consolar á quien es más desgraciado es ser
de un monstruo; rodó el coche hasta el palacio y paróse delante feli z......
de la portada; el lacayo saltó del pescante y dió un golpe en la
-¿Pero ya no hablas, nifio?-exclama de repente la se:fiora.
puerta, y cuando ésta se abrió por dentro, á la luz de les faro- -¿Por qué abres loe ojos llenos de asombro, y me miras á mí,
les distinguióse al niño cubierto de nieve.
'lUe estoy sentada á la cabecera de tu lecho, y mirasloscuadroi:,
-¡Aguarda, Bautista, que hay aquí un mendigo!-gritó d los tapices, las colgaduras, los muebles-? ¿Quizá preguntas á tu .
portero.
débil enebro si todo eso ss verdad. ó si todavía tstás d&amp;lirando?
-¡ Eh, chicuelo!~ -exclamó el lacayo, dando un puntapié al ¡Es verdad, es verdad, niño! ¿No Íne ve&amp;? Ahora soy tu mad1e
niño.- ¡Arriba, imbécil!
y re cuido y te quiero por aaior de Dios, inspirada por la santa
Y apenas había resonaéo esa brutal exclamación, abriéronse caridad cristiana...... Ya no serás un niño abandonado, un nilas dos portezuelas del carruaje y salieron por ellas un caballero ño vagabundo y miserable, sin padres, sin albergue, sin ve~tiy una señora, los dos j6venes, apuestos y elegantes.
&lt;los sin pan· desde hoy serás mi hijo adoptivo; el niño de los
-¡Pobrecito niñol-gritó la dama conmovida- ¡No lo lasti- San tos Reye~ .... ., ¡Abrázame, para da~ gracias á tu mad~e!.: ....
méis! ¡Metedla 'á la casa!
aQuiéres el aguinaldo de los Magos? Tomale, toma el pohchmeY en seguida, quitándose rádidamente los guantes, puso una la que arrullaba~ Y.besabas en tu delirio. ¿No _lo vss? ¡Mírale
mano en la frente del méndigo, y sintió escalofríoo al encontrar- bien! Es un pohchmela de verdad ...... con traJe encarnado y
la helada.
azul, con galones de oro, con cascabeles de plata ...... ¡Ah, Dioe
- ¡Jesús mío) ¡está muerto! ¡muerto de frío!
mío! ¿Te ríes, niño, te ríes? ¡GraC:as, Sefiorl ¡Se ha salvado!
- ¡Por Dios, Luisa mía, tranquilízate!-dijo el caballero, que
Y la caritativa dama, arrodillándose al pie de la cama, hunexaminaba también al niño.-Sólo está desvanecido ...... Su co- dió su frente entre ambas manos, y murmuró lentamente:
razón late ... , .. le siento balpitar.....
- ¡Déjame ahora llorar un poco! ¡á cada uno le llega la rez
Y volviéndose hacia el brutal lacayo, le dió esta orden:
de ser feliz!
- Llevadle á la cocina ...... cerca del fuego ..... y que le den
X.
¡nmedlatamente una taza de caldo.
1

El ~eñor Gob:rn:llor Jd Distrito Y los señ~res Preféctos Políticos del mismo, después de presentar sus frlicitaciones de año nuevo al señor Pre,
s1dente de la República . -Fots. de Et Tiempo Ilustrado.

�4

A

Aetaa1idades

etaalidades
-------

Nuevo Tren Mono-rail.
Vivimos actualmente en una
época de maravillas y nos hemos
acostumbrado tanto á oír hablar
de cosas sorprendentes y estupendas, que ya las tenemos cosas corrientes. Sin embargo, debemos
admitir que Mr. Cleveland Mo:ffett
en su artículo que aparece en el
número de Julio de «América» revista mensual ilustrada que ve la
luz en la ciudad de Bu:ffalo, N. Y.
E. U. A., nos ha maravillado una
vez más. El describe el nuevo tren
mono-rail, inventado por Mr.
Bren!}an, en la forma siguiente:
ccSuéltelo» dice el inventor á
uno de sus ayudantes y entonces
vese avanzar en línea recta de detrás de los árboles un objeto pequeño y extraño que se deslizaba
rápida y suavemente en direcci6n
á nosotros. No produce ruido; no
exhala humo ni vapor; no choca
con nada ni se inclina; marcha
sencillamente á lo largo de su pequeña vía sobre la hierva muy
~uavemente y fulgurando á favor
de los rayos solares. ¡Es el ccgiro
can, sobre el ccmono-rail»I
A medida que se acerca oímos
el bajo susurro de sus ocultos giroscopios ( en el modelo grande l
estos giroscopios Ferán completamente Filenciosos), y nos extrañamos de la considerable anchura del carro en proporci6n á su
largo. Sugiere la idea de un acicalado vaporcito del río, y ente-

ramente di~tlnto de torios los coches de ft'rrocarril. Ahora la vía
Re tuerce en cnrvas muy pronunciaclas hacia la derecha; el carro
da vueltas con la mayor facilidad
y se inclina ligeramente hacia el
lado interior de la curva; luego la
vía cambia otra vez y el carro da
vueltas con la mayor iacilidad y
se inclina ligeramente hacia el lado interior de la curva· luego la
vía cambia otralvez y el ~arro deslizándoRe suavPmente Be pierde
&lt;let rás de los a1 bustos. Surgiendo
fuer1t P.ºr el lado opuesto, y penetra valientemente en un puente
colgante, 6 sea, una cuerda de
alambre tendida sobre una hon&lt;lonada, en medio de dos pequeñas colinas set.enta y pico de pies
de cuerda tirante para recorrer el
pequeño carro. Cruza de lado á
lado, sin sondear ni ladearse y
luego retrocede de nuevo,· al dar!e
un ayu.dante contramarcha, hasta
el medio de la cuerda donde es detenido, permaneciendo allí perfectamente quieto y seguro, mientras los giroscopios los sostienen.
Esto es algo nunca visto en el
mundo ¡una masa inanimada, de
peso igual al de un hombre ha·
lanceándose sin ayuda alguna sobre un al11mbrel

Señores Lic. don Pedro Lascurain é lng. don Carlos Herrera,
e!t:ctos Presidente y Vicepresidente del Ayuntamiento.

Balzac ha dicho en una de sus
cartas:
ce Los hipócritas no sirven á Dios;
pero se sirve.a de Dios para engañar á los hom bresl

Grupo de miembros del Ayuntamiento de la ciudad de México, en el que aparecen los nuevos concejales pares, junto con los consejales 11ones electos el año pasado.- Fots. rte "Et 'I'iempoitiistmdo,"

El Padre Heredia organizó días pasados una hermosa fiesta de caridad, e,n su escuela-taller.-Una multitud de chiquillos y pobres vergonzantes
recibieron un regalo de Navidad.

EL KAISER, INDUSTR.LAL
Un peri6dico inglés publica una extensa información sobre la
fábrica de porcelana que Guillermo lI de Alemania tiene establocida en Cadinen.
Conocidas de todo el mundo son las enciclopédicas aptitudes
y gustos del Kaiser, pero seguramente pocos habrán pensado
en la probabilidad de que entre esas aptitudes ostentara la de
f_abricante, y tan gallardamente, que ha merecido que Carnegie,

el rey del acero, le otorgue un diploma especial de capitán de
industria, diploma que Guillermo II ha recibido con gran complacencia.
Desde la fundaci6n de la fábrica todo pasa por manos del Emperador. El es quien ha escogido el alto personal administrativo: el cajero, los;empleados, los jefes de Eervicio, hasta para ser
reclutados han necesitado del marchamo imperial.
El Emperador es quien indica la clase de mercadería preferida por el público; todos los modelos son sometidos á su exa.

El filántropo sacerdote y grupo de damas que lo ayudaron en la distribución de los objetos que adornaban el Arbol de Navidad.

�Aet:ualidades

6

..

Aet:ualidades

7

-Un paso más sargento, tratad de caminar!
-No puedo más!
El niño bmcó entonces: encontr6 una piedra con musgo: esa
(CUENTO)
fué la almohada! S)bre la nieve extendió su capote desafiando
á la fuerte brisa que lo cortaba!
'
· Caminaba al través de la estepa infinita, el viejo veterano
Los ojos del anciano se apagaban; ee acost6.
sargento mayor del Gran Ejército, y el tamborcito de cabello;
-No hay que llorarme tamborcito· he marchado derecho
rubios.
mi ca~ino; no he. hecho mal á nadie;' he dado mi sangre á la
Las nubes s:i abrían á veces para dejar pasar un día lívido Francrn; es una vida hermosa! Me voy contento de encontrar
que se arrastraba
allá arriba á mi emcon pesar sobre la
perador.
tierra.
Te quiero mucho
La frente del antamborcito; me diciano estaba venrás una oración, Y
dada con tiras de
á ti que Dios te · ,
género blanco manguarde y te lleve á
chadas de sangre.
tu pitís. Vamos, siSe apoyaba sobre
gue adelante!
el nifio.
El anciano se caLos dos tenían
lla un momento, y
sus uniformes heluego se levant6 un
chl)s pedazos.
poco exclamando
El sargento no tedébilmente:
nía más fusil, solo
-¡Viva Francia!
su bayoneta estaba
¡Viva el emperador! .
pasada por su cin·
Y volvió á caed .; .
tura. El tamboreicon los ojos cerra-''.~.: if~h
to tenía todavía los
dos.
· ,
dos palillos de FU
El
tamborcito
lo
tambor parados por
contempló c o m o
su tahalí.
dormía; luego, cq- .
Estaban débiles,
mo
se volvía más
extenuados.
pálido
y no se mo-Sargento ¿suvía,
comprendió.
frís? dijo el niño.
El alma del viejo
-Taro borcito,
veterano había paratiende bien estas
B
t
d
·
d'
tido,
radiosa; al papalabras: Cuando
anque e e peno ista\ofreci~? ~?r "E I Imparcial" para fe~tejar el éxito de las carreras
raíso
se sufre por su emEl tamborcito llo- .
a omov1 1st1cas orgamzadas por ese colega.
p_erad?r y la patria,
L
.
r6 mucho tiempo.
s1lenc10. ¡ ~o se debe _quejar nunca!
uego, hizo D?-UY cerca una especie de fosa, en la nieve; y
Se hu~d1an en la meve hasta la rodillas.
arrastró, despacw, muy despacio, el cuerpo de su viejo amigo. ·
El anciano se tornaba muy pálido.
~vanzaba la noche; con la bayoneta del viejo soldado cabó
-Tamborcito, dijo él, quisiera dormir; deja á tu pobre ami- Jª tierra Y poco á poco la cubrió.
'
go, el s~rgento, descansar en pa~, con la cabeza sobre una pieLuego se arrodilló
dra, Y sigue adela~te. Anda hijo, anda d~l lago ge l!!&gt; Francia!
.-Sargento, al pie de nuestra cruz de Bretaña, habéis dicho á
~¡
~Í· ·l~~;i~~·n~~- -~~··t~fií~·
~i
m1 madre que lloraba: ccYo velaré por el chico.ii y or defen- cito apercib10 alguno1:1 troncos é hizo con t-llos una cruz· luego
derme tenéis la frente abierta y os debilitáis á cada ~aso Sar· la colocó sebre la tumba.
.
'·, .· ,
'·
gento, no os abandonaré jamás, yo os llevaré· haced un ~sfuerEntonces-con los ojoe humedecidos levant6 la mano á la al
zo Y encontra~emos el regi_miento. Apoyaos e~ mí soy fu;rte!
tura de BU frente, haciendo el saludo'militar.
~
-TaD?-borc1to, tamborcito, quiero dormir· busca una piedra
h aced m1 lecho!
'
'
( Concluye en la página 16.)

EL T .A.MEORCITO

Algunas de las pers0nas que resultaron agraciadas en el reparto.

.

¡ 1

' '
1

1.

1

1 !

. j
I

j

I

I

men y con mucha frecuencia, él rectifica la obra de los artista~.
Los obreros _que trabajan bajo la alta dirección del soberano
no se quejan de la suerte. Mediante un .alquiler, punto menos
que nominal, ocupan habitaciones confortables, cuyos pla110~
fueron dibujados por el propio.emperador, y cada casa tiene su
jardín. De3de el lunes al viernes la jornada de trabajo eR de
siete horas y queda_ reducida á tres el sábado; por último 1 el
domingo, el descanso e~ ·ob3ervado con estricto rigor.
Pensiones par~ lo.s ancianos, para las viudas, para los huérfanos, nada se ha olvidado. , En verano sports al aire libre, y
duranteel mal tiempo juegos de so~iedaden el local cerrn·
do, al abrigo de la
intemperie. En toda Alemania no h I y
un solo director de
fábrica que sPa mús
popular que él.
M;ientras que el
f•mperador está en
s.u residencia no de·
j t de visitarningún
día á las seis de la
mañana los talleres
de la fábrica, y al
entrar dice con voz
fu e rte : cc¡Buenos
días,.. trabajadores!))
Los hombres Je responden todos á una
voz: ¡ccBuenos días,
majestad!)) Luego se
en ter a minuciosamente de la fabrica·
ción de la porcelana
y termina invitan·

do á comerá uno de los jefes de servicio. Cuan~o no está en Ca
dinen, el emperador recibe semanalmente un informe oficial so
bre los trabajos de la fábrica, y res¡ ond~ con un rescripto, en
forma correctiva, conteniendo cem:urns ó el0gios é intrucciones.
El capital de2.500,000 francos invertido en la manufactura;Jle
Ca&lt;linen no rinde más de 9 por ciento de beneficio. El Empe,rador ha instalado en Berlín un gran almacén de cuatro piso1:t/ don·
de se vende la porcelana de Ca&lt;linen. Una inscripción con J~t~s
enormes ostenta el nombre de Hohenzollern. LoR francese(,;we
decía un periodista romano. no deben fo1jarse ilu~iones; á pesar de todas las palabras pacíficas la
guerra francoalemana tendrá que esta·
llar, porque ella es
i
•l
11ecesaria á Inglate1
rra., que quiere deb: litará BU rival eco·
nómica; es necei a ·
ria á Alemania, q11 e
quiere ahogar e II
sangre sus últim ll s
vergüuenzas y r,izarcirse de sus pér
didas económica~ ;
necesarias á la coro
na italiana, que se
siente a menaza&lt;l:i
por el socialismo, y
necesaria á Clero, 11
ceaux que, obligada
á detener el mov miento democrático
bmca una división
para eternizar,e en
el poder.i,
IGNOTOS.

:·¿~;~e;1~:·~; -~1 b~,.

.de.·;~~;;· ·¡~~b~/

NUPCIAL

Señor D. Ped:o B.1rand11 Me. Gregor.

Prlra. el día 2-5 oel corriente, está anunciado el enlace del conocido caballero don
Pedro Me. Gregor con la ,.señorita María
Carbajal. La cei;em.onia Pe verifica ,á en
la ciudad dé CariS.'péalfe''y promete consti.
.tuir una brillante.nota social.
... r, :::,-

· - - - - - · - - - - - - · - - - --

•

1,•

r

S., ñorita Marí.1 Carbaj,JI.

,---....----,,----·-,r- : : - - - - · - - - - - - - ~ ~ ~ · ·- - -

D~tllles diversos de la fiestl ·atlética celebrada e~ la Esc~eb N. de Ag~cultura en honor deI Gobernador- de Sonora, senor
_ Maytorena.
-

�9

Año Teahral.

Mal cornenz6 el afio 1911 para una de nuestras más queridas
¿Qué más necesita una mujer para cautivar?
De diversa índole, pero con igual animaci6n, fué la t~mporada
artistas de teatro. En los mentideros, en lo3 café,, en los corrillos dpoca monta y en los salone3 más encopetados, el tópico más socoa del Teatro Colón, en donde actuó la compafifa dramática de Prurrido del día fué el divorcio Fábregas-Cardona, tema de palpitan· dencia. Grifell, artista de clara y buena dicción y de mejor intui·
te interés que despert6 viva curiosidad, un poco insana, dando lu- ción artística, cualidades éstas ya
gar á que se forjaran los más crueles epigramas y á que nuestra sancionadas por el público del teagoma hiciera algún gracioso jeu de sprit que hacía sonreír picarez- tro Principal, en donde estuvo cocamente, .cuando no derramar 'una ,lágrima pía y generosa. Y el mo primera tiple, con el aditamento
lazo matrimonial que más que }azo pare9ía ser un nudo gordiano de una voz regular. Pero si la Grifell
que nadie deshiciera, después de bienhe- por sí sola fuera bastante para anichora paz conyugal,· fué definitivamente mar una temporada (nada más una
desatado por la inflexibilitlad de la ley y temporada) ¿qué mucho que el negopor ende deshecha la razón social y artísti- cio que hizo la empresa fuera fabuca. Lástimafoé en v·erdad esta separación, loso si ademis Aé introdujo en nuesno sólo -en el orden moral, sino también tras costumbres la tanda de rnoda, el
por lo que al teatro nacional se refiere, pues teatro por sécéiones, tan cómodo, al
10:1 esposos Cardona siempre fuerón atenaléance de todas las 'fortunas y aún
tos ~ la prosperidad de nuestro teatro y al más, haciéndonos conocer las más
cultivo de la dramática, de la cual nos hi· bellas producciones de la dramática
cieron.conocer las más bellas prodl1cciones, espafiola contemporánea?
con luao.de propiedad y riqueza escénica.
·c on esta cowpaiiía vimos por vez
Una ·de las µ!timas comedias q~e estré- primera la '((Rima Eterna,» de los
naron en esa épo'ca fué «Genió y Figura,» hermanos Quintero, hecha en homede ~arcía :A.lvarez, Paso y Abatí·, neo-in- naje del altísimo poeta rqmántico
gemos populares e3pañoles que han hecho Becquer y con el fin de allegar fondesfilar por los escenarios de género chico dos para erigirle_un monumento, el
los más encontrados tipos de la go!Íería, que á estas horas ha sido inauguraVirginia Fábregas.
la hampa y la burguesía madrileñas. La do poéticamente y con el beneplácito general. No es en realidad
.
obra no es ni con mucho una finura ·de in- ((La ·Rima Eterna» una obra de polendas como debi6 serlo ·, ya que
genio, como era de esperarse, y más bien nos pareció pródúcto de
era para glorificar.al poeta sevillano;
la .empecata~a m~sa ~~ cuatro conterlulios de ·ca-~é que pas~p .el. día
el intento de sus autores. loable sobre
ay1vando la 1magmac10n para hacer brotar el chiste consuetudmaman'era, no tuvo el éxito que era de
r10.
desearse, por ser un trabajo superior
á sus talentos, porque obras de esta
Si bien el pasajer? retiro de Virginia ]'ábregas nos dejó un vacíci,
pro~to fué -llenad~ e~t~ con creces con la opulenta pom¡.,a de la traíndole deben ser escritas precirnmenge.d1a. El teatro yir~i~ia ]'ábregas abrió sus forjas, sacudió su mute por grandes y buenos poetas y los
ma Y se pr~Pª:º, :11stién?ose de nuevo. para recibir dignamente á
hermanos Quintero no lo son. «Canla g~an trágica 1tahana M1mí ~guglia. ¿Quién no recuerda aquellas
ción de Cuna,» de
MartLez Sierra,
veladas de intenso séntimien·
to estético, cuando aquella
fué una de 1as
mujer menudita, toda nerobras qtie obtuv1evios, nos hacía reir con:sus
ron franco éxito en
actitudes insuperablemente
Prudencia Griffel.
esta temporada,
cómicas, y estremecer de paéxito que fué jusvor y gimotear de ternura con to Y legítim0. Y todo el teatro de 'los Quintero,
sus crispaciones sublimemen- bien representado en lo general y algo de Benatetrágicas? El debut de esta en- vente en perjuicio de Los intereses artísticos de
cantadoradonnafué con la vie- este celebérrimo autor, -por la mala interpretación
ja por conocida «Zazá,» obra que hicieron de su teatro, y comedias de Linares
que .siempre deleita á nuestra Rivas, ~chagaray, "'\'.ital Aza y piezas de los muburguesia desde el se·gundo chos sameteros españoles, fué lo.que rezaron los
acto, pues el primero siempre p~ogramas, termin~~?ó ;est~ temporad~ tan pinle ha parecido escandaloso á ~ae para empres~~1?s, com1co~ y p~bhc.o con la
.
esa gente mojigata, que se~alé ,~-~us!!ada .separac10n de l,~ Gr1fell, a quien susP&lt;1co Ares.
un tanto del estrecho cartabón 1tituyo 11a segunda dama Joven Consuel'O Abad·,
de su moral. Despué~ ·'sigui&lt;l ~', 'actriz 'Re :mediano talento y de co~fus~ dicción, por lo que el púun desfile de piezas 'dfam~ti;
bhc~, a pesar de la ba~atura del
cas, pintoresco y abigarrado.
precio ~e ~en~rada, to~o .el partiDesde la siciliana &lt;(Malia i&gt;
do de deJar triste y so11tar10 el teacrúé'Í- blriente hilida ·coir:o
trd ·Colón, abandonándolo al fiero
,la: lés6oria del/Etna, ·dbra en
:am~~ de,ridfoulos raton'es.
Mímí Aguglia·.
·qü'e la Aguglla pudiera 'ser E'S·
'lisJ.
.
.
tuaiaqa ·como un tipo de clí·
;' d,
mea, hasta el c(Asno de Bundano·,i1 supe~abundantemente jo'é~sa·,
pasando por la ((Cena dell e füffei&gt; &lt;l'é Sen -BenelJi. de ·colorido hist6rico, c(La Figlia di Jorio,i&gt; de trágico sabor bud61ico y otras mu·
ch11s que llenaron nuestro espíritu con dulces ·emociones artística e.
'
1'
Noche á 1;1oche y ~l final de cada acto, el público en ·el paroxismo
d_el entusiasmo tr1but.aba á Mimí y su compañía calurosísimas ovamones. Justo es co:r~sign~,r que el elemento estudiantil fué pode:ro·
so fac~or para. la ammac1on de esta temporada y el camerino
de la
1
Agugha, ~encillo, humilde, modes~o cpmo l~ sabidu ría1 . siempre ~- ·
\t't ··· j. ,
estuvo ab1~rto p~~a la cho?arr~;ª Juventud estudiantil. · Esta pára
dem ostrAar su carrno y admirac1on por Mimí le ofreció una comida
:~.
en. 8.~n ng~11nn ~rara avis en nuestros anales teatrales) á la. que
f~
as1st10 la eenora F~breg~s. Con !~ Aguglia vinieron :comp prim·er
11ctnr Dante Cape)!i, art1stll. sobrio y Feco, y como dama joven la
ttr · A r v·
esposa, de éw, AHla: Zanclu, lllUJ.t·i' ht'rmo a, eie·o"ªnte y· cl iscnt:', . . . im1 gu.g i~ 'Xn i.rginia Fábre_gas en el bar.quete ofrecidC' á la primera
.
,
·
'" ·
por los estudü,ntes: ·

t~

'J_

No es esta Opereta síno una colección de valses :del :viejo músico
Fuera injusto dejar en el tintero y no recordarlo en estas eferdvienés,
aquellos valses vertiginosos, frenéticos, que hicieron las de·
ride9 el beneficio del bu.eno y chi~peante Pedrito Servin, empreealicias
de
la corte de Napole6n el pequeño, bailitdos impetuosamenrio y' actor del teatro Hidalgo y amorosísimo padre. Servin ha site,
como
.un torbellino, en las mascarad.as
·
do el hazme reir, en la buena defidci6n de la frase, de dos generade
la
Gran
Opera
y
en
las
grandes
'
fiestas
ciones. Sus tipos ridículamente cómicos fueron reídos estrepitosa
y francamente por el público sui gmeris que concurre á ese t_eatro. cortesanas. Todavía al oír sus sones tocaPedtito nunca se vi6 expuesto al amago de algún es· dos por los vocingleros organillos, sentimos
pectador calenturiento, .porque nunca hizo tipos de cierta nostalgia por el pasado, 11lgo así co·
traidor, ni sua mejillas recibieron el villano naran- mo si sacáramos del viejo arcón dA nuestros
jazo, .porque él siempre represent6 tipos c6micos: al 11buelos mantones de la China, chalecos bor·
criado burl6n y dicharachero, al lazarillo, al idiota, dados é infladas crinolinas.
al' rezon~6n y á todos esos personajes de los dramas
¡Cómo ha de Fer! Ricardo Bel!, nueEtro
espeluznantes, forjados cori el objeto de suavizar los
efectos terroríficos por medio de la risa inocente y gran payarn, no escap6 al sino fatal y este
honachona. Le deseamos sinceramente para este ~ño murió, Eevándose en su mortaja el cascabeleante réir de la chiquillería.
año una buena cosecha de pesos fuertes.
·
Como
todas las v:idas de los payaPor el me~ de febrero, las avanzadas
sos célebres, la suya fué t6pico de
del reclamo nos trajeron el cascabelean te
1rnécdotas interesante~, que relarumor de la opereta y con famélicos oí'
tadas
antes con la sonrisa en los
dos recogimo~ de la memoria los dulces
IRbios,
ahora haéer. escapar ·una
aires de los valses vieneses, la buJ.Jiciosa
lágrima furtiva. El que hizo reír
música
de
Strauss
el
viejo
y
la
tierna
de
Paco ·Martínez.
Pc&gt;Jrito Ser\'Ín.
.al lodo México, jamás encontr6
Leo Falle. Esperanza Iris, graciosí!'lima
quien
hiciera
desplegar
en
franca
divette, conocida nuestra desde su infancarcajada la austera comisura de sus labios, En la vida
cia, in~inuante, con el atractivo de una vida aventureprivada su seriedad era manifiesta, y con carácter y enerra, de voz pequeña y aterciopelada, nos trajo la compagía
pud0 formar una .familia laboriosa y honesta, y 8Í con
ñía más homogénea que hemos visto de este género. Las
sm
cabriolas y chistes de
~ecoraciones, los traje!!, la direcci6n escénica (y cómo
Josefina
Peral.
'verdadero
ingenio nos dej6
J)o, sifué de Miguel Gutiérrez) irreprochables. Y las in·
un recuerdo que guardamos
cansables ((Viudas Alegresi&gt; que tanto han andado por
nuestros escenarios, unas veces con buenoe, otras con malus pasM, an la urna de nuestro corazón, como
hicieron de caballo de batalla de esta compañia, y á decir verdad, perfecto caballero y amante de subofueron Hamativas esaa viudas, tanto como las alocadas y volublt&gt;-s, gair, jamás lo olvidaremos-.
en estado de merecer, que extrañan la dulcedumbre de la luna de
¡Aleluya, aleluy:i ! ¡Alegrémonos
miel. ¿Y cómo no citará Josefina Peral, también paisana y también vieja conocida de haber nacido! ¡Felices Pascuas! Las
nuestra, y al actor campanas de la ciudad tocan á gloria.
Castillo, de bien in- Después del luto religioso de rigor,
tencionado gracejo, cunde la alegría al tronar los cueles de
que tanto nos hizv · 1os judas y la gen te se regodea pensan ·
rtír en ((Aires de Pri- do en las novedades teatrales que se
mavera?» Es bien co- le preparan. Entre éstas está la comnocida la costumbre pañia de don Juan Balaguer, distin que tienen todas las guidísimo comediante., simpático á
étoiles de dar sus be· carta cabal y que más que actor pareneficios, más propia- ce un viejo hidalgo de casa solariega.
mente dicho que él 'Con él vinieron la primera actriz Conpúblico se los. dé, .y cepción 'Catalá. muy hermosa y con
la Iris 'tuvo el suyo 'eea frescura y frondosidad de las muesplendoroso 'y de jeres 'venecianas pintadas por el Tigran succés e o n 1a ziano, y su hermana Carmen, actriz
c(Viuda Alegre» ( cuán del género de las ingenuas, impecable
do no?) y la c(Cuarta y de porte 11ngelical; la ceracterística
Plana,» esa zarzuelita Dolores Estrada, lo mejor de esta
tan bien hecha y cu- compafiía. después de Balaguer; Diaz
ya originalidad jamás Adam~, Torner..... . No estrenaron
muchas obra11, pero su repertorio,
pudo ser imitada.
Señora Abad.
Y opereta ·tuvimos aunque ·de sobra conocido, fué tan
también en el teatro bien representado, que pasamos unas
Lírico, de menor cuantía pero, de mayor esfuerzo, y tan fué así, noches deliciosas, riéndonos á tod0
trapo con las ge,ticulacioque la empreea de este teatro fue la primera t'll luchar
nes de Balaguer y alhegánpor introducir la opereta en el gusto del público, tan redonos con RU elegante y
hacio para ello, consiguiéndolo al fin, con todo y ·no tebuen decir. Después lo viner muy buenos elementos artíEticos, pues fuera de la
mos en el Teatro MexicaVehi y la Garrido, de espléndida voz y muy pronto ma110 (antes «Virginia Fábre·
lograda por falta de dirección, lo demás era nna pena
E~peranza , Ii is.
gas») con e 1 éxito que
verlo y oírlo. Recordamos al tenor Arroyo Gil, para
e-iempre obtienen los artisquien la sepultura acaba de abrirse prematuramente y
tas cabales y de justo renombre.
~no de lo!:! consentidos del público burgués y de las seEn el teatro Principal, cuya empreRa. to,1os los :iñ••s y
ñoritas de segundo patio, por su voz melosa y sus actitupor Pascua nos ofrece novedadeP, poco tuvim os para
des donjuanescas. Cantó todas las operetas conocidas y
nuestro contentamiento, pues
pese á lo atrevido:y exagerado de la tigura, diremos que
Torren t.
•
volvimos á ver á la señora
·como el:cisnti, muri6 cantando.
Pronto hubo de ser · Vehi, · algo desmejorada, y á · la señor!l
reforzada la compañía ~lvarez, del todo claudicante aunque
del Lírico, y al efecto siempre defendiendo artificio~amente
~e contrat6 á la gracio- {por instinto de conservaci6n) algun0s
sísima tiple María Co- de sns bellos ra$gos naturalei:. La ~efio·
nesa, elemento de va- rita Acacia Guerra á &lt;:J,Uien un cronista
lí~, pue~esta chica t~n llamó carámbano por la frialdad de su
,.
bien baila un garrotin ,. temperamentci, debutó poco tiempo.des- ·
...
como representa una , .pués en este teatro, perdiendo poco á poopereta? debutª. ndo ,&lt;:o su frigidez y acabando por ser actu11l.con c,A1res de Prima- . mente una de las tiples consentidas del
.vera.,» de Juan público tandéfilo.
· ,"
' '
Ei gr~cho Cnstilló,
S1r:i11FP.
El tr'unío de la revolución y fo~ rnln·
Cos~ y la Griff. l.

***

***

�Año TeattTa.1.. · ·
mi¡iades que le s1gui~ron,. n&lt;? ,a~engu~r.on en n~da, .la vj_da teatral
e1·México, sino qu~ por el c~n~r¡¡.ri~, _un n\ilElVO ~~µero teatral~? Capullo ,de arte.-Con .todo y la simpatía de que ~iempre ha gozae_n,t!e~e~ió ,en nue3tro~ es~enar!q~¡ ,el g~~~~o p9lítico,. qué_nQ l?aso do .eft.ta, culta artista, simpatía exacerbada, con las contrariedades
de ser un ensayo, por el tn~p-__gi;tl},í.\O_Jng~-n~o ~e -~~~- a;ut9r~~ y la.Jno- tan ~lllargas que,sufrió, no tuvo la acogida que era de esperarse,
portunidad de rn; citas. ,-X.si _a t_
i,tes_tuvim9(~sa e1¿~erme~ad artís- siµ d,µda algtina, por.la competenéia que le hizo desde el teatro
rp_e~i.c!).·no la -.Compañía Balaguer:
_
· ·
... , . ,~i_qitqu~ s~_lla!Da el g~nero &lt;:lp.i90, nos
: . vim_os ~:X:P:t__!:~st9.§ : á .ca_er1-e1_1, ot!'~·eq.-_ .. Su debut en ,eLArbeu, ~n.el cual el enternecimiento del público
. · : .1eli,nedad; (metJJ.p.t~.iS¡qµ11¡c;\ie_e~ ;l9~ bnrgu'és llegó al · paroxismo cuando se presentó esta 11rtista en e,sce., .J ,: ;g~lipos)p:iás -pe}igrQ~¡i.Ji,9a_
be,_cpq¡() , na. fué con:,Los Fanwches, del célebre comediógrafo Pierre Wolff. ·
,: ; e,s la p,olíti~a err .llJl~tro~ t~atros &lt;'Q: La. trama.harto .vulgar de esta comedia, la pintura de cier.:
mentada por 9~e~i~.9s y g~nte;de r:tn- tas costumbrts. del mundo elegante y los sentimientos que
a,iiman sá H1s :personajes de sobra conocidos, deEmerecrn un'
sar insulso. .
·
tatito de el prestigiado nombre de su autor.
· ·: 'Jr'. Ei. T:endliio.Maderista, :eftr.e1rncf,~J~n
Or.ro &lt;'streno·ifué Lo viejo, del poeta mexicano Marcelino
el .:.'.Ceatro Lírico,
). ,
·. Dávalos/ obra de tendenciás políticas y de
,., , ,es:una de'las pie- ··,·
escaso mérito, porque trató de hal.!er un
,· . : :: za¡¡,de lá ·ándante' ..
i;imbolismo de -nuestra situación política y
·tt.-f~ · politiquería á que ·
bien sabido es que estas obras simb6licas
hacembs . referen
solo patrimonio de los genios. Pno es
son
cía, Es una pa1 o
cosa
corriente en los escritores primerizos
dia del vulgar Te110 conteote:rse con las especulaciones accenorio de Zorrilln, ,
~ibleé á me talentos, sino que siempre trahecha con el áüi, ·
El Tenor
de subir á las inmarcesibles cumbres
tan
Arro)O Gil
mo de hacer· ·reir,·
donde solo ínoran los verdaderos genios.
cosa que en· parte
Probablemente el sefior Dávalos pudiera llegar á
se consiguió, no
ser genio, ya que nadie está exento de dar una sorpor la bondad del
presa y dejarnos con nn palmo de boca abierta el
libreto, sino más ,.
MariJ
C onesa.
día
menos pensado: Pero 'confefemos que no es llebien por la nore . d ' · L
.
gado
ese momento aún, no porque el señor DávaRicardo Bell.
dad de verá nuestro~ ~ersonajes má,1
l11R
no
hay11.
d1-jado
de
darnos suficientes pruebas de su talento
conspícuoEt, ridicuiizaclos por algu
puee
sus
esfuerzos
en pro del arte nacional serán siempre
literario,
nos cómicos de pacotilla. Después vino illéxico al día, de Capell», loableP.
'
.,
úb
autor español, quier. de,5de entonces v10 en nuestra corn p. 11ca un
La Ley de K,irma, otro de los estreno11, drama que pudiér11mos
rico filón que explotar y que 11h' ra.se e!1cuentr;i comprrnd1d~ ent.re
los extrarj ·ros á quienes se les aphcara el articulo 33, por rnm1s· llamat mexicano por su autor, el doctor Krum Heller, alemán de
cuirse en 11uf'stros asuntos políticos de una 'manna tan brutal y &lt;,rigt&gt;n y que lleva largos años de re8idencia entre nosotros y, iidemá,i, porque la mayor parte de los acontPcimienks de esta obra, Fe
realmente perniciofa.
'
desarrollan
en México, fué recibida por el p6bliro con cierta cuEn México al día se hRcían inmoclera&lt;las al11 lm z1s al Jde de la
riosidad por trntarse en dl:i ciP1tos pu1 trs &lt;le drncia oculta, de
re.vol tildón
ernterismo
y se de11iy e o n un
graba . promucho de
fusamente
benevolená personacia por su
jes del go·
ori ginal¡ibieruo raíd ad y el
do Aquí
orientalisresalta de
mo un poco
una manecha vacano
.) ra palmar
de ciertos
1' : ria el afán ·
pasajes. El
' de mercanDr. Krum
tili~mo de
Heller, que
e~te autor;
en el carna pro ve-.
Otra escena de "La Princesa del Dollar."
p o de la
Amparo GarriJo.
chanclo circiencia ha
Carmen Catalá.
c·unstantenido más
cias propicias para hacer negocio pues últimamente trató de llevar
de un éxito, no fué -feliz en este ensayo dramático. Hay, sin ern·
á AFcena una 0bra en que se bef¡ á aquel áquien. tanto alabó.
bargo, que aplaudir su buena intención.
Y á propó,ito de la producci6n nacional reducida á abastecer los
Después del fracaeo de esta temporada, Virginia Fábregas, un
teatros que explotan el género ínfimo, parti?ularmente al T~a~ro
poco
decepcionada con la indiferencia del público, le,·antó la tien ·
María Guerrero, no podemos menos de consignar en e~ta cront?~
da
y
march6,
precedida por su compañía, á mPjores tierrae, en
el cisma habido entre empresarios y autores. El co~fl_teto surg10 busca de paz, de
dinero y de aplauf'o.
debido á la pt:tición de los autores encaminada. á :ª?tbir mayore;
Los gloriosos tiempos del género chico, aquella etapa en que creíaemolumentoe. La empresa negóse desde un prmc1~10 á acceder a
mos
ver una feliz y novedo~a orientación teatral, con La Viejecita,
las deman las de los autores, á pesar de que éstos re~1bí~n ?erechos
La
Revoltosa,
Gigantes y Cabezudos, (verdadera edad de oro de la
irrisorios y que sus· producciones, más ó menos s1cal1phcas, son
tanda)
ya
tan
IPj0s de nosotros, fueron pronto olvidados y el irn·
el único estímulo que tienen lo , tnn peluoeo río de la
dófilos de gubto estragndo dt »&lt;JIIP·
sicilip~
is, como
1103 rumbos. Cualquiera que tea (')
han dado m lla··
resultado de esa controver.~iii, lii nrmar á todo lo q11~ '
dad es que el público está pr,co in·erle•¡iide aires el e '
res1do en él. Autores, artistas .r 1·111Mont·
Snl,mra,
presarios de tlll jaez, 1111
rnartre 6 de bamerec~n nRda. más.
rrios bajos, arnsaPor fin, despu és &lt;le ,;,11 lló nue~trosteatr, s
chas tribulacioneP, ~e pr de euburbio, frr·
~entó bia vamen te Virginia
cu
entados por ho:··
Fábrf'gas en p) Teatro Ar·
Intérpretes de "La Princesa del Dollar" en el "Lírico."
teras y menestrn ·
beu, con t'l genera 1ron ten·
les. ¡Valiente eduta miento dtt su público. ,·su compafiía, sin grandes vacación cultural ésta para el pueblo! ): todavía
riaciones, fué la IílÍsma ~9ue la acompañó por tantos
añns d&lt;i \'ida artística'; :en ' ella figuró Alfredo Solares, hay quienee, con todo el cinismo de .un. apache,
se atrevan'á decir que protegen la producción arquien de,de aque-lhs animádas temporadas en el Hidal· tística
nacional, brindando facilidades á los f eugo eslu vo siempre á su lado; los hermanos Nieva y Guado-autores de casa, para rep:esen~ar sus obras
d!ll upe ~6pez del Castillo, con el aditamento de la' pri· .. nameabundas.
- •· ' ·
· Pardavé.
meriza en achaques teatrales Sarita Uhthoff, hermoso . Pues bien: durimte el año retropróximo, en los
Juan Balaguer.

tt

Año T eahrai.

~

U :ia

rs :~n:i de los ''F,intoches."

�t.2

· Año Teat.ra1.
El buen Molasso, un napolitano de corazón bien puesto, al ir á
co~prar en NtJw York ciertos enjuagues para sus suripantas le
fueron éstos envueltos en un peri6dico de fecha atrasadísima que
ley6 por mera casu_alidad y como esa fecha correspondía á '1a de
nuestra revolución, y como en aquel entonces
se hablaba en yanquilandia de México, como
se hablara de las Indias en tiempo de Colón,
el pobre Molasso creyó que e3to era una jauja
de empresarios águilas y sin dar tiempo á que
la Fougere comprara un postizo dernier cri y
una crema que todavía usa la Patti cuando
canta delante de un snob príncipe teutón y
festinando á la Scozzi que se ocupaba en esos
momentos de hacer un rosario de limones para conservar la voz, zurció pantomimafl fra.
guó bailes, confeccionó destro'
zos y f'e lanzó á México y así ,
El maestro Ignacio del Castillo. fué ello, pues el inéxito lo coronó, diseminándose su comp~ñ:a. A últimas fechas el gran Molasso contrató i
á !a _únic:\ bailarina de valía que tuvo, la sin par
C,1s1111a Pért&gt;do, jovenzuela de diecisiete primaver11F, Lle rar11. agilidad, de mirar de fuego y picarezca
1
P· r aña'1idura, llevándosela consigo á ignotas tiP,na~ Y nosenecesitaser unErasmo 1'fata, para predecir la suerte que espera á la incauta joven con el
tímido Molasso.

rino, El Barbero d{ Sevilla, la mejor ópera bufa que se ha escrito
la fastuosa Aída, Rigoletto, Traviata, Bohe·
·'
mia, fueron las óperas más celebradas.
Una de las notas más artística'l del año,
fueron los conciertos de Julián Carrillo, el
distinguido y culto maestro mexicano, que
tantos y tan legítimos lauros se ha conquistado. El, con Meneses, Campa, Elorduy,
Castillo y toda esa interesante plé,rade de
músicos, cuya brillante labor ha sido ya san.
cionada por la crítica severa y de análisi~,
forman en México nuestro prestigio artístico
mnsical, no avalorado todavía y aún no volando en alas de la fama, todo debido á
nuestro enteco ambiente y á la proverbial desidia y apatía de nuestro temperamento. Compartió 1os
aplausos con el maestro Carrillo el tenor tudesco Ludwig Hei:fl, magnífico como cantante.
En el teatro Principal, cuya empresa esconsel'vll dora de i,~yo, de babtidorei:l para adentro, debnt6
una fig11r1lla de tanagra que se llama Herminia
QuileA, simpática tiplecita, no más grande que un11,
m~ñeca. Y fué_t?,davía más lisonjero para el pÚ·
bhco, la reapanc1on en este teatro de María Cone·
11a, Jncansable bai.larin~, ~cupletista, tiple, canicie·
, -1 ,
r;stica .Y ~n~e qmen rmd1eron t1ibuto las tres graa opera es el espectáculo culto por excelencia.
etas m1tolog1cas. La Conesa es una de esas artistas
intuiti~as 9.;le nunc~ han paeado por el crisol de
Desgraciadamente, y aunque nuestro ambiente rs
propicio para ello, rara vez tenemos oportunidad de
una duecc1on artística y que sin embargo son el
o~r bu~nos cantantes, contentándonos con mediaEugene FJugere.
enr~nto d~l público por su natural graceJo su esntas, siempre que se nos pida un precio razonable
.
tud10 concienz.udo 1 talentoso. En efecto, ·la ConeFa
por oirlas. He aquí el éxito de las óperas popillare•, no ttene voz y sus cantos son rab10samente aplaudidos· nunca le
pues el público asiste á ellas aunque sea solamente por han enseñado á declamar y se mueve en la escena cod naturalir~galarse con la pura música. Tres temporadas de ópe- dad y dice úu afectación y muletillas, que muchas viejas lobas de
ra hemos tenido sin interrupción algn na, y todas ellas la escena usan y abusan. Y después de esto danhan dado margen á un éxito ·esplendoroso y metálico. za todo género de bailes y viste tan elega~te coPrimero la ópera popular, que sin i1itención dolosa, lla- mo un modelo de Paquin. «La Moza de Mulas, &gt;i
ruaríamos populachera: óperas representadas á veces por en que se reveló como característica; ccLa Niña de
aficionados, á veces por artistas de forzoso retiro y á oca- los Beso:i, ,, que muy pronto alcanzará el centesiones por cantantes ó mejor dicho por cantadores de re- nario, menos por sí misma que por la labor de
gi~tro dudoso. La segunda temporada fué más seria y la Conesa, y «La Casta Susana,)) han sido con
en ella si no vimos elementos de gran valía, como era de otralil mucha.s, el escaparate donde ha ·lucido esta
esperarse por el p1ecio reducido, al menos ríos dimos el mimada tiple sus encantadoras facultades.
Juana Alva.rez de la gustazo de poder predecir que algunos de ellos serán en
Para terminar, haremos mención de aquellos
Cuadra.
lo porvenir magníficos cantantes. A Regina Vicarino ci- a_contecimie~tos excepciaµales y sonados, que
· taremos en primer·lugar (como corresponde á una regi- tienen el caracter de extraordinarios y de alguna) por la general simpatía que lograron atraerse su vozfresca y nas otras manifestaciones de arte.
extensa, de hermoBo timbre y BU admirable intuición artística. DesCuando la revolución estaba en su apogeo y
pués viene el barítono Picco, opulento en la buena escuela italiana aún no se firmaban los tratados de Ciudad Juápronta á desaparecer y el tenor Battain, rico en voz, sobre todo en rez, ignorándose por ende, si la guerra civil con·El tenor Alemán Hes
el registro agudo y finalmente los bajos Crety y Panciera, insupe- tinuaría ó no, la señora Elena Marín de Bauche
rables como caricatos. No podríamos seguir Ja
Alccalde, distinguida artista, organizó una fiesenumeración por orden de méritos, porque todo
ta teatral :en beneficio de la Cruz ·Blanca neu·
lo que resta corre parejas con la insuficiencia artral mexicana, la filantrópica institución fontística. El barítono Torres Ovando. la soprano
dada á iniciativa de la gentil é inteligente señoMontero del Collado, la contralto Adriana Delra Elena Arizmendi Mejía. La señora Marín
cantó selectas piezas de música :y los Licenciagado, el tenor Aoaya y la Frery (sin especificación) fueron malísimos algunos y simples aficic cloR Luis Cabrera y JeE-ús Urueta pronunciaron
nados los otros. Sin embargo, si no un elogio insendos discursos, ganándose ambos calurorns
sincero reciban los néofitos artistas mexicanoq un
ovaciones. En esta noche memorable se oyeron
aplauso alentador. Qufdense los justos elogios
los primeros preludios revolucionarios de Ja Capara el maestro Igñacio del CasLilb, héroe de eH.
pital, porque el público solivia~tado por las frata jornada artística, jornada que tuvo feliz térmiLa Coupletista Scotzzi.
bl'S candentes de los oradores, lanzaba fren étino y pudo salir vi ctoriosa, debido á la inteligen.
cos vivas al jefe de la pa8ada revolución ymuet'l batúta de é~te. A propGsito del señor Castillo, viene de perillas ras al gobierno que aún fe rnstenía con un s6lo pie.
'lo qu~ dice una de las publicaciones mf.s
Otro acontecimiento excepcional, fué el home!la}~·á Bena:vente,
importantes de Milán y reza así': «La or- verificado en el Teatro Arbeu y con la cooperación del literato esq uesta, poco numero~a. fué hábilmente pañol Mariano Alarcón y la compañía
&lt;tirigida por el maestro Ignacio del Ca8ti- de Juan Balaguer. El señor Alarcón
llo, un joven mexicano que tiene verdad e- leyó un delicado estudio sobre las mura vocación de artista, lo que ha sido re- jeres del teatro benaventino, repre¡;:en.
conocido por eminentes directores de or· tándose la obra satírica «Lo Curei,, y
qubsta que han ido á México en los últi· ccLa Señorita se aburre:)) del miemo
mos diez años y de los cuales ha sido el autor.
brazo derecho. b e,grnciadamente sus méEl cronista termina esta Romern,
ritos nunca han sido justipreciados por las crónica de la vida teatral del finado
autoridades mexicanas, las que deberían año, vida que se CPrró con broche de
enviar al maestro del Castillo por algún oro con la Compañía de Opera que
tiempo al extranjero, para poder dará su actualmente nos visita y hace rrece,1
país un artista completo. El público lo porque plegue á Thalía sea oadivof'a
avacionó siempre calurosamenre; pero él con el año actual y séamos bien sermerece más que el aplauso de sus conciu- vidas de ver oro y oír sonido de oro
dadanos.
,, Lucía de Larnermoor, rica en me- puro en nuestros teatros.
Rcgin~ Vic1rino.
lo&lt;lfa fl, en la 'lUe está admirable la VicaLEOPOLDO ZAMORA,
L.a sopra no Frery.

~ l

¡A las gangas! JA las gangas!
Hay en Madrict algunos pr.-nderos que van siempre por e~us
calles y por esas casas de Dios
á caza de gangas y que indudablemente deben enconirar alguna puesto que se enriquecen.
E¿ la tienda de uno de estos señores míos, se present6 una mP. ñana un caballero envuelto en
su luenga y desafora.~a capa. ~:~ ·
có un cuadro, y d1Jo con mucha cortesanía:
- ¿Hará usted el favor de ·
guardarme este cuadro? v o y
.ahora á la oficina, y lo rec~geré
á la tarde cuando vuelva a pa •
sar.
-Con mucho gusto, caballero.
-Que no se lleguen á él los
muchachoi;i, porque es un cuadro
que compr6 mi abuelo en la almoneda del infante don G:ibriel, y lo apreciamo\ much~.
El prendero se qmdo exarr,I·
nando el cuadro, luego volvió
al arreglo de sus rr,uebles, baF1a
que una hora después se r·:r;eEen ·
tó otro caballero á comprar una
mesa de despacho y una sillería, porque estaba ponienoo cas11. Nada de lo que tenía el
prendero le gm;tó , pero repa-

:----1

***

y

I

.Aetualidades
r¡,,ndo en el cuadro, lo exam! nó detenidamente, y luego. p1·
&lt;lió el precio.
- No puedo venderlo, con tes-.
tó el buen hombre, no es mío.
El caballero lo volvió á ,exa·
minar y dijo:
- Cien duros ofrezco á usted
de gratificación, además del precio del cuadro, si encuentra el
medio de que sea mío.
- Ya he dicho á usted lo que
hay An esto.
·
- El caballero ,se marchó y á
poco rato volvió con otro que
dijo ser pintor. ·
Lo examinaron detenidamente hablaron en secreto algun~s minutos, y después, el comprador dijo al prendero:
- Doy cuarenta µ¡il reales
por el cuadro, y cuatro mil rea. les para usted &amp;i me lo proporciona. .
- Caballero, dij o. el buen
hombre aturdido; vuelva usted
mañana, yo haré lo que pued11 ,
pero de nada respondo.
Luego que se marcharon, el
prendero cogió el cuadro y lo escondió; A las cuatro de la tarde
volvió el dueño.
- ¿En dónde está mi cuadro? •
-Tengo que hablar con u,sted.
- Hable usted, pero nada tie-'

1(

Personal que asistió á la exhumación de los supuestos restos de Matamoros.-Fts. de E l

Tiempo Ilu st1'do.

�Aetoalid&amp;des
ne q u1, ver lo uno coa lo oti o.
¿En d6nde está mi cuadr1,?
-¿Quiere u,,ted venderl0?
-No stñor.
~. -Yo tengo quien dé por él,
cien duros.
-No me conviene.
-Doscientos.
-Nada.
-Quinientoi:.
-Nada, nada.
- ¿Quiere usted mil?
--No, eeñor.
-Pues haga usted lo que
quimi, dijo el prendero fingiendo hallarni apuradu; pero
he tenido la deE&gt;gracia de que
me lo robasen, ¡infeliz de mí!
¡ buen día he echado!
-De¡;gi;aciado de usted ¿r¡ué
l,a hecho? _dijo el cabaliero, ¿sabe usted que es un cuadro que
ciaban en ·la mano diez mil durrn,? nada, á toca-teja.
--¡Pobre de mí! haga ui:tecl
Jo que quiera, llévese Uéted lvs
muebles, llévese usted todo; per,, me han robado el cuadro.
El caballero se dejó caer enci rna de una butaca _desespera
do.
--Dígame usted bu&lt;&gt;n hombr~, dijo á poco rat0, cuánto dint'fo podrá usted arreglarme?
-Mil quinientos duroP, no
tengo un maravedí mas aunque me lleve usted á la cárcel.
-No, no le llevaré á usted
porque no es un criminal; de·
me usted ese dinero, y si algón Grupo de jóve nes que corrieron "gallr)'' en autom óviles para dar seren:1t:1s a vanas señurit:is .

Los automóvi les del "gallu" de los jóvenes de l.:i " creme:"

Fots. de «Et Tiempo Ílit~trwlo. 1,

....

día nos volvemos á ver y me
quiere usted dar más ... le aEe·
guro que ee lo tomaré en seguida.
El prendero pagó, y escoudió
su cuadro más adentro, espe·
rando al comprador.
PaEÓ un día, una semana, un
mes, y no pareció.
Eot6n0es llamó á un pintor
amigo, y le dijo:
-¿Qué le parece á usted este
cuadro?
- -Hombre, no es malillo.
- ¿10 quiere usted comprar?
-No, señor.
-¿Qué podrá valer?
·-Ya rnbe usted, señor Juan,
que los cuadros están muy barato?.

-Pues, bien, dándolo barato.
--Hombre, si le dan á usted
ruaren ta reales, no va usted mal
librado, señor Juan.
-¿Dicfl ueted cuarenta ó cuarenta mil?
-Cuarenta , Bf'ñor Juan, cua·
renta, y es mucho.
-¡Ah! ¡me he perdido! ¡ladroriesl ¡infiimes ladrones!
Despues de e~to, comprad ga·
11ga1&gt;.

Un rico puso en su testamento, la siguiente cláusula:
--Nada dejo á mi mayordomo, porque hace diez y ocho
años que me sirve.

�</text>
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                    <text>fl
Ato XII.

MÉxrco, Dm,nNao 10 DE MARzo

DE

1912.

NUM.

ARTE FOTOGR.A FICO

T

•,

EN EL CAJY.I:FO.
Eatudio por R. Soaa,

10.

�Aetualidades .
.FIESTA
I!

'

I
Jedad, quién comprendería,-y aliviaría su t1isteza? ¡Oh Virgen
Allá, en Judea, en ]as risuefias campiñas regadas por el Jor- pura, c6mo no amarte si aún antes de la Pasión y Muerte de tu
dafi, en las esmaltadas ¡naderas que perfuma la flor de Jeric6, Divino Hijo, se sintió traspasado tu coraz6n por los dardos del
en las amenas orillas del mar de Galilea, en los callados montes dolor!
y las tranquilas flor.estas; en aquellas ciudades Jel Oriente llenas
JII
de grandeza y de tradiciones sublimes, donde resonaron las vo·
Jesús ge había hecho hombre 11or ,, IIH r· á-les hombr-es;-y·-por
ces de los profetas y gimieron Ezequiel y Jeremías, -Ja multi· .
amor
á ellos debía igualmente sujet&amp;ree, como lo habían añ'untud sigue á un hombre de aspecto sencillo y majestuoso, qu'0
ciado
los profétae, á todas las amarguraF, á todos los dolores, á
predica 'palabras de amor y de ensefianza que á todos consuetodas
las t1istezas y penas encerradas en este valle de lágrimafl.
lan. Viste la humilde y modesta túnica de los hebreos: son sus
maneras de una naturalidad casi primitiva, tienen sus miradas ¡Admirable prueba de amor que apenas puede concebirse por la
una expresion de dulce ternura que no puede explicarse, y es limitada inteligencia humana! ¿Quién LO se sorprende ante la
su fisonomía espejo limpio de bondad y misericordia. Diríase humildad de este Jmto, ante la complacencia inefable que sienque en la varonil belleza de ese hombre hay a]go divino que lo te su coraz6n cuando E&gt;e s:&gt;mete á la ley común?
Co~ienza su vida pública pidiendo con sencillo candor al
hace extranjero en este mundo.
Bautista
que derrame sobre sus sienes las agua1:1 del Jordán, y
¿Quién es este var6il que recorre sin ceear los lugares más
en
seguida
se comagra á cumplir la misión que le ha dado su
apartados de Judea y que atrae cerca de sí á cuantos le ven?
Padre.
¡Qué
v,ida desde ent6nces! El delicado pt:rfume de la
¿Por qué todos se sienten llenos de confianza á su Jado y le con·
inocencia
virginal
de sus primeros años, había pasado sin Hl'
templan con filial carifio? ¿Qué misterioso atractivo hay en su
palabra, que al mismo tiempo que· regala el oído, conmueve, notado por el mundo, y ahora era preciso que sus virtudes edicautiva y enternece los corazones? Ayer nadie le conocía; · hoy ficasen á los hombres y á los pueblo!'!.
Humildad como la suya jamás se había vhto en Judrn: y su
todos le aman. Se ignora de dónde viene, no se sabe qué misión
pobteza
no podía compararse con la del más infeliz de la tierra.
trae. Pero, ¿qué importa? ¡Ha hecho ya tanto bien, ha conEo·
lado tantos infortunios, ha devuelto el bienestar á tanta·s almas Aquella mansedumbre de sus ojos, aquella tiElrna y dulce exafligidas! ...... Su misi6n debe ser de paz, porque sus palabras presión de sus miradas, aquel acento blando y amororn de rn
envuelven conceptos que jamás se habían oído; ensalza la po· voz que no podía olvidarse una vez oí&lt;lo, todo revelaba á la mulbreza, aconseja el perd6n, da confianza á los tímidos, ensefia la titud el inmenso tesoro de amor y de bondad contenido en el
bondad y la mansedumbre. Los nifios se acercan á él para re· . corazón de Jesús. La sencillez de sus costumbres admiraba y
cibir sus caricias; los desvalidos le piden dulces consuelos y san· .confundía á cuantos las prfsenciaban, y era para los pobres y
.tas bendiciones; los ciegos y los paralíticos solicitan de su mise- los humildes prenda segura del interés qua le inspiraban. Por·
ricordia luz y movimiento, y los que han perdido á un sér que- que El no buscaba la compañía. de los poderosos, ni se detenía
rido van á donde está Jesús para pedirle en medio de amargo en las ciudades, ni Ee acercaba jamás al dintel de , palacios os·
llanto, que .le vuelva la vida y lo saque de la tumba. ¡Y los pro· tentosos; antee al contrario, amaba el campo, la soledad de su
digios se cumplen! El pobre olvida su miseria, el ciego ve, los retiro, el silencio de los desiertos, las s9segadas orillas de los laparalíticos andan, los muertos resucitan..... . ¿Quién es, pues, gos. Agradábale verse rodeado de nifios .inocentes ó de huérfaeste hombre? ¿Por qué las turbas lo aman como á un tierno pa· nos desvalidos; llamaba ~erca de sí á los desamparados, y gus·
dre? ¿Por qué lo buscan y lo ven como su único protector y taba de la conversaci6n de los que tenían una alma sencilla y
candorosa. La casa del pobre era su único refugio.
amigo?
¡Cuántas veces las floridas márgenes del mar de , Galilea le
El pueblp, admirado y sorprendido, recuerda entonces las
vieron
en medio de una turba numerosa, prodigando palabras
promesas de Jehová, aquellas promesas con que por muchos si.
glos le ha consolado en sus desdichas. Recuerda igualmente las de ensefianza! ¡Cuántas veces también, á la caída de la tardeó
solemnes palabras de los profetas de Israel, y por un poderoso al suave resplandor de la luna, iba Jesús por caminos solitarios,
instinto de sus almas sedientas de ventura, todos comprenden seguido de sus discípulos, como un padre acomp8ñado de sus
que aquel 'Var6n es el Mesías por quien suspiraron los patriar- hijos! Y unas veces reclinado en la barca de Pedro, otras en las
cas, los jueces y los reyes ; es el Cordero sin mancilla que esperó calles y alrededores de la ciudad; ya en el ameno campó del la·
David; es el Salvador del pueblo de Dios y del mundo, que vie· brador, ya en la morada humilde del hué1fano; t:n fin, donde
ne á aliviai; las desgracias, á derramar por la tierra inefables quiera que El estaba, tenía siempre para todos consuelos dulcí~iconsuelos, á abrir manantiales de pureza y de gracia para rege· mos y promesas de ventura, que hacían dichosos á cuantos creían
nerar al pecador, á dar, finalmente, dicha eterna y dulcísima á en su palabra. Hacía el bien por donde pasaba, dice el Evangelas almas adoloridas que en El creyeron y en El esperaron- lista.
IV
Aquel hombre es el Hijo de Dios.
II
¡Oh pueblo ingrato, que has tenido la dicha de abrigar en tu
Jesús naci6 en humilde cuna, y s6lo los ángeles del cielo y lo seno al Redentor de la humanidad! ¡Oh pérfida muchedumbre,
pobres de la tierra presenciaron la humildad del dichoso a!ber·, que acompañaste tantas veces á J esúe en sus pElregrinaciones por
gue de Betlem. Allí María, la más pura de todas las vírgenes· el desierto! ¡Oh corazones volubles, que hallásteis el consuelo en
la criatura inmaculáda que en los designios del Eterno f ué des- la predicación de este Justo? ¿Por qué habéis perdido la fe, por
tinada á ser la Madte de Dios, y recibió de Gabriel la sorpren- qué dudáis?
Ayer, todavía ayer resonaban por Jo¡;¡ aires gritos de entusiaedente nueva; allí, en ese establo olvidado del mundo y despremo
y de júbilo. El Hijo de David encontraba á su entrada ei1
ciado de los hombres, María dió á luz al Verbo Encarnado que
venía á salvará los pecadores, al Sefior que había creado los Jerusalén alfombras de flores, palmas de 1riunfo, corazones que
latían de piedad y de amor, rostros risuefios que se anima han
cielos y la tierra, las estrellas y los mares.
El inocente nifio creció y vivi6 en la oscuridad y la pobreza; con su sola presencia. Y hoy ... ... ¿qué son esos gritos de muerpero su venturosa Madre le vi6 desde sus primeros años discu- te que se oyen frente al palacio del gobernador de Judea? ¿Qué
tiendo con los doctores del templo: é inspirado por su amor, le quiere esa muchedumbre que se agita, ebria de sangre, de devi6 también hacer su primer milagro en las bodas de Canaan. sordeh y de maldades?
El pueblo judío no quiere, ya ver en aquel mamo Jesús al
¡Ay l Aquel hijo de sus entrañas no le pertenecía...... Había bajado á la tierra enviado por su Padre, para que ensefiara al hom- prometido de !@rae], al Rey que anunciaron los profetas, al Hibre la fiueva doctrina y le abriera con su muerte en la cruz las jo de Dios que debía bajar de los cielos. ¿D6nde están sus ejér·
citos, dónde su poder, d6nde aquel cetro que ha de dominar al
puertas de la cdestial Jerusalén.
Jesucristo dejó la morada en que se había deslizado su nifiez, mundo? ¿Cuáles son las hazafias de este Rey que se.presenta so·
y fué ai m·undo para predicar por todas partes la verdad y ex: lo en medio de su pueblo, rodeado de pobreza, y que en véz-de
plicar su divina ley: debía entrará las ciudades, recorrer las al- prepararse al combate, se sienta á conversar sobre el reino de
deas; atravesar desiertos, y descansará las eombras de las pal- Dios con los pobres y los desgraciados?- ¡JePús, grita el pueblo
meras ó dormir al arrullo del torrente. M81ía, entre tanto, enfurecido, es un impostor, y debe morir! ¡Que muera crucifi·
queda sola; resignada con su aislamiento, obediente y humilde cado!
¡Oh ceguedad humana, oh maldad inaudita! Jerusalén, Je·
ante los .decretos -de su Señor. ¿Quién la acompafiaría en su so-

Grupo dt! los concurrentes al dia de campo en Xochimilco en honor del señor Schmidt de la Comp- -· T 1 ' fi
..
.,
'
ama e egra ica YTelefomca Mexicana.

ruealen, ¿c6mo has podido olvidar tan pronto la palabra i::erena
hanquila y amorosa de este hombrequetodolo perdonab~? ¿Y~
no recuerd~s que El ha ern,eñado á "lvidar lae iojurias, á amar
á
ene.1tgos, á .hacer el bien sin ostentaci6n ni vanidad? ·No
;s d
n ha ed1fi?ado á la ~ultitud con el ejemplo de eme tir·

1;1 i~

~~:;:~J~;e;

!i~~~l~d~eef~~:~~~

r~ci~~do
J~irJ~:,e:;:1~~:rt~
tumo, el que ha en3ugado muchas lágrimas el que ha venido á
e~~ablecer u~a ley.que será por los eiglos de' los siglos la Falva;1i~ d~·~ª :u~a.mdddi El regeneró á Magdalena, sacó á Lázaro
quit6ª,
e airo e eepulcro, perdonó á la mujer adúltera y
a a muerte su poder. ¿Por qué hoy quieres que muera?...

?8

V
El sacrificio va ii c~mplirse, y pronto las promesas del Dios
d.e Israel y los anunmos de los profetas quedarán sellados para
siempre
J
?ºº 1a sangre del Cordero Inmaculado. - ¿Qoé falta ya?
esucr1sto ha se~brado .en el entendimiento de rudos escad~rfª [ en el corazon.s~nc1llo de algunos hijos del pueblo,Pla se·
m1 a ecunda de su d1vma doctrina: ella fructificará regada por
~~ sangbre y por ~ue lágrimas, para que sea árbol fr~ndoso que
som ra al umverso. El t-jemr,lo de su vida la eficacia de 6lUS
conceptos, e! r~cuerdo de los padecimientos que tuvo en la tierra par~ rrd1mu al hombn•, jamás se olvidarán, ni se borrarán
LUn&lt;'a e os anales del género humano. - Aquí queda ya una
ey Nueva, en la cual la virtud tiene un premio el sacrificio
un~blrecompensa? el entenciimiento una luz purísima é inextingui 13 que le guiará á través de las ti · b]
¡
,
nant' l d
bl
. .
me as, e corazon un maial e no es aspuac1ones, la desgracia una esperanza y un
~~Jsu1 ~
en fin. en. que se encierra la dicha que Dios cone a om re en esta vida y en la que la ha. de seguir
cilodo queda santificado en ella. Los beneficios de la .Redenn se exte~derán por el mundo como las olas de un inmenso
océano, y m1llarts de apóstoles. y discípulos sellarán con su san-

L6,

¡
· .,
re a pr!~IC~CIO~ de e~a celesti:tl doctrina. La familia vaáquen:r c~~" J UJ a, a muJer saldra de su abyección para ser la reidel~v tí.or~.del hogr, y l?s pue~los todos florecerán al amparo
Inst~~í~e io, ~ueb es ab~1rá homontes de luz y de ventura.
1
. consumar :/tbr: ;~~:J~~:~¡ef~~vt~r Santa, Jesús debe
VI
: Allí está, clavado en ignominiosa cruz 11
ndae, cubierto de E&gt;angre, rodeado de inf~m::uªc\~~~~~ de he
no se atrev.e á proclamar su triunfo. ¿Quién le acom afi re que
agonía, quién ha enjugado su rostro, hacia quién vu
la e::~ B~
Los que ayer le llamaban Maestro han h íd
e ve os OJOS
reci.~ieron co~suelos le han abandonado losuqu~' l l~s ~ue lde Ell
vac10n y la vida no se atreven á present~rse en e e en a.ªª ta y dolorosa escena
aquella Fangrien·
11 , , J
..... So' l0 María, Ja I nmaculada
Vir
evo a esús en sus entrafias y vive toda í
. gen que
aq~e!~os momentos la corona'del mártirio· :6~o ~!ªd rlcibir en
rec1b10 del Salvador el perdón de sus ec¡dos
g a ena, _que
pulo a~ado, el tierno amigo de Je~ús p e,tán 'a1t/uan, el d1scí·
s~s últimas palabras, sus últimas miradas y s pa~a recoger
piros.
us pos reros sus¿Quién no ve en esa agonía la agonía del JuQto d l .
y en eso c~adro e~desenJace de un drama que eólo e?E~!rJUStos,
doEcsonlacehbn? ¿Quién nlo ve en eFa muerte la _muerte &lt;le urtii~~?
.
ora en que e sol derrama sobre la tit&gt;rra s
á .
J1entes rayos. Los animales han huíd 0 á
us m s arpos están desiertos t · t 1 ,
eus cavernaR, lo~ camfofüJ' e de los ár,bole.sy r1s eTs, aª
torlltola gime solitada en f'l e~carn
...... o o ca a y desfallece
.
viera pr6xima alguna catástrofe
' como s1 eistu·
El Mártir de la Cruz inclin 1' b
é
,duesplearbdioons, YSupoúrlt~ltima ve~ :al:nc~e e:11~s~~l:b~~e J:º!ªmmoerntye
1mo sus
.
piro es un smpiro de misericoJdia.
VICTORI ANO AGÜEROS.

t

�Panetra1es de Nicnseñotr JVI&amp;nael Solé.

.

A et'aafid&amp;des.
..

148

tura gótica 'y que en medio siglo
de servicios han liLrado de la
muerte por hambre á más de un
millón de franceses."
El coro'' que tardíamente ento·
na parte de la Prensa radical francesa, alcanza por igual á las HijaB
de la Caridad, la admirable fnn·
dación de San Vicente de Paul,
"el hombre que . más Sfl ha parecido á los ángeles," según un co·
lega transµirenaico.
Y sin el más leve reproche á los
rigores dd régimen actual, se reeuerda que fué una Hija de la
C.trid11cl, So(Genoveva de Angers,
la que destinada á prestar servicio
á un leproso, cuyo cuerpo defor·
mado y cuyo ·rostro monstruoso,
inspiraba instintivamente, la más
tremenda repulsión, supo atarse
á los barrotes de la cama del en·
ferroo, para dominar así, aun los
i mpul~os más indomables del ins·
tinto de conservación y no alejar·
se ni un momento del lecho donde
n¡!onizaba aquél~ratacado de la
más espantosa de las enfermeda·
des.
Y poco á poco Ee va levantando
un grito robusto, potente, formidable. en favor de esas Hermanas
y He;manitas que, según Bonna·
fon, ri,·alizan en compartir el imperio del dolor, de la miseria y el
sufrimiE&gt;nto; de esas Hermanas y
Hermanitas que han l0grado el
ejemplo de una compafiéra de linajuila descendencia, de ·. hogar
acaudalado, que recorría las ·ca·
sas de París pidiendo lim?snae,
y al decirla un."ca·
riativo: ,. -¿ Ustedes piden pl\_ra el
con vento? -con tes·
to: - Yo pido para
mis amos.
-Y ¿quiénes son
vuestros amos?
-¡ Los enfermos
y los hambrientoe,
señor!

Los Angeles de la Caridad

'

La "superioridad" acaba de
h11cer pública una Memoria, de
cuyo texto se deduce terminantemente, que las actuales leyes de '
descatolizacion, sin llegar á expulsar del territo,rio francés á las
Hermanas de la Caridad y á las
Hermanitas de los Pobres, restringen de tal modo el desarrollo
de las Comunidades y su funcionamiento futuro, que de no ve·
ni r luego el· remedio eficaz, esas
beneméritas instituciones están
llamadas á desaparecer de Francia, como todo lo condenado á vi·
vir Rin dejarlo crecer ni renovarse.
Y ahora, después de la "razía' '
legislativa anticatólica.,cuando un
serio peligro amenaza la organi·
zación francesa de los ángeles de
In. caridad, es cuando la opinión
alarmada _ee dá cuenta de que,sólo
I
en Francia, las Hermanibs de
los Pobres, dan de comer diaria- '
menta, á 15,500 hambrie¿tos· es·
to 03, mucho má;, de la. ter~era
parte del total ( 40,000) de la·
obra caritativa que en toda Europa realizan las Hermanit0 s.
Y e3 ya la Prensa republicana.
la q~e dá el grito. de alerta y) a que
Asen be, que: ''.,n bueno y meritorio es salvar" las catedrales y los
templo~ artíeticos, m~j·1r y má~
meritorio ha de ser, cuidar de licadamente esos "parterres" de
divinas flores, las más hermosas
del gran jardín de la caridad.,,
Periódicos nada afectos al catoEl sefíor Presi:lente~de la Repú Jica en la Exposición Montenegro =
licismo, recuerdan
que un humilde vicario de provincias
de Pailleur, fundó
en 1840 las Hermanitas de los Pobre!il,
con dos humildísimas mujeres, .Juana
Lamais · y María
'l'ristan, que duran ·
te a1gún tiempo fueron las dos única s
Hermanitas.
Esto ocurrió en
Saint Servaus, dió·
cesis de Rennes y
aunque años después se extendió la
Orden llegando á establecer casas en
Rennés, Dinan ,
Tours y París, la !:&lt;ituación de las Hermanas era tan precaria, que una de
ellas, precisamente
de la resídencia de
París, lleg6 á morir
de hambre.
Tal es el espíritu
de injusticia con
las leyes actuales
que tratan á esas
santas mujeres, que
hay diario ''izquierdista" que tributa r
• 4i
un
homenaje
de«sead- ..._....:.:.=
'·, -~J!a. .............~....;._,-.............
miración
á esos
---·;;;.-----.....:;......-._.,;-...;;;;............;;.á;;..;::::.=i=
res que recuerdan
los santos de fac-

Grupo de asistentes al banquete que el señor Gobernador de Chiapas
amigos el 12 del actual

rx)

ofreció á"sus
-

0000

Pensamientos
Nuestra envidia
dura1 siempre más
que la dicha de
aquellos que envi·
di amos.
La Rochefoucauld.

***
El sabio se aver·
güenz&lt;t de sus defectos; pero no se
a vergüenza de co·
rregirloP.

Confucio

Pocas personas
hay que no tomen
la verdad como una
especie de injuria.
Segiir ·
B~nJicien¿o Ll fusa.-EI cortejo \legando al Tepeyoc.-Monseiior ~lllé en su lecho inortuor'10. L
.
• - a cap,·11a ardiente.

�áetuslidades

EL AOOID:EJNTE

i '

.Aetualidades

y me dijo:-Voy á avisar á mi hija, que está al lado de nues·

tro pobre nifio.
Al cabo de un instantfl Mme. Marechal salió de una habitación
Pasé una noohe atroz. Cuando fué de día cogí el periódico inmediata. Era una mujer todavía joven, de semblante _dulce y
que me acababa de entregar el criado, y ávidamente busqué en melanc61ico. Había debido llorar mucho, porque su_s OJOS estala tercera página la columna de los «Sucesos.» Un grito se esca- ban encendidos y en sus mejillas habían dejado las lágrimas su
pó de mis l1:1bios al apercibir en letra negrita el siguiente epí- brillo.
grafe: «Un niño.aplt1stado por un automóvil.»
-¿Deseabais hablarme, caballero?-murmuró.
~E;tUVd á punto de tirar el periódico. Si no hubiera llegado
La contemplé todavía algunos segundos, con el. corazón opri·
á mis manos, yo no sabría los detalles que precisaban la hora y mido de angustia.
el lugiu del accidente, rii si el niño que había atropellado la
Madama Marechal repitió su pregunta, y respondí balbuceanvíspera en el boulevard de Batignolles había muerto ó vivía.
do:
Dominando mi repugnancia, volví á desplegar el _periódico,
-Soy yo. señora ...... soy yo el que ayer aplastó ... ... sí,/sóy
y~í:
.
yo ........ .
ce Ayer, á las cuatro de la tarde, en el boulevard de BatignoElla dPjó eílcapar un gemido.
lles, un automóvil que marchaba á gran velocidad derribó á un
¡Ah!.:.... Sois vos ......
.
niño de cinco años, continuando su camino, sin que fuese poNo había ninguna cólera en su acento, ni en su semblante m
sible tomar su LÚmero.
en eu actituri nada que denotase repulsión ú odio, sino ?na
«La. pobre criatura fué trasladada al domicilio de eu madre, gran resignación, Jo cual acabó de :rnonadarme. Yo hubtera
Mme. viuda Marechal, 54, calle de las Damas, donde falleció á preferido m furor.
.
.
las pocas horas.,&gt;
.
-Oíd,sefiora,-la dijll-Yo no puedo hacer que lo que ha. ¡;¡1d_o
Durante nn m(·mento quedé anonadado. Desde la víspera ve· no se:t .. y no ignoro que lo que os ve11g.. á proponn no d1sm1nía luchando con
nuirá en nada vues·
la incertidumbre,
tro dc,lor de madre.
con la horrororn verUna madre, ¿no es
dad quetemíaconocierto? no vivl'l 1'l'lá11
cer; pero ¡á costa de
que para su hijo, y
cuánto e~fuerzo!
cuando su hijo ya
Ahora ya no tenía
no existe, nó hay
duda. ¿A qué eepe·
nada tampoco. que
raba para hacer alla con~uelt,. Sin emgo?
bargo.-- quil'iera
¡Y qué iba á hadeciros...... que.....
cer! Ir allá, ll11mar
que..... tomo á µii
á la puerta, asistir
cargo todos los gas. ,
á la dese1.&lt;peración
tos.. . .. la ceremode la madre, eer
nia .... la sepultublanco de su odio ...
ra, que yo cuidaEsto era exponerme·
ré ..... .
á reivindicaciones
Me pareció que
tan inevitables come miraba con sor-.
mo legítima¡¡; pa·
presa, como si no
gar ¿qué?.... Digáme comprendiera..
moslo crudame11te,
Yo seguí balbuceanpnrque dtspués de
do:
todo, ¡ay! nut'stra
-Por supuesto,
miserable naturideque no es esto todo,
za se deja guiar,
Vos misma fijaréis
aún en las circumel.. .. lo ...... eso es,
tanrias más trágila indemnización, la
cas, por el má~ in·
El señor Ministro de Instrucción Pública y la señora Sara P. de Madero, presidiendo una fiesta
suma anual, y mi ,
en la Escuela que dirige la señorita Carmen Marroquín.
noble interé,.
notario ..
De un violento
Verdaderamente,.
golpe del timbre llamé á mi criado.-Haz mi maltta-le dije- la, x1,retión de ,us ojus me deEConcertaba y me callé.
Me mar&lt;"ho.
Ambos teníamos el aspecto de dos per€onas que h11blan Jis- .
E-taba rei-uelto. Nadia adivinaría mi secreto. Con un peco tinto lenguaje. Me cogió de un brazo, arraetrándome hacia el ,
de -habilidad, con algunas distraccioneP, el juego, por ejemplo, interior. Llegarnos á una habitación en que había una camita,
cuya pasión tenía, me 1:,ería fácil arrojar de mi mente aquel te- cuyas cortinas descorrió.
,.
rrible recu·erdo.
Yo no me atrevía á. fijar ]os ojos en mi víctima; pero ella' me
Pensando en Monte Carlo, tomé de mi secreter una gruesa hizo sefias para que me acercara. Yví ¡oh adorable espectácu lo!
suma.
entre multitud de juguetes esparcidoi:1 sobre el lecho, un niño
Luego salí para hacer algunas visitas antes de mi marcha. que sonreía un hermosísimo nifio rnbio, algo palidillo, titl vez;
En aquella fría y clara mafiana de principio de Enero, las ca- pero ¡vivo! sí, ¡vivo!
lles e~taban animadíeimas, el aspecto de las gentes anunciaba
-He leído en los periódicos ...... -murmuré.
fiesta, las campanas tocaban á vuelo y sus vuces parecían salu- Sí; que había muerto, ¿verdad? Ba~tante miedo tuvimos;
dar alegremente al Divino Niño que acababa de nacer .... ..
pero no sufrió más que algunas contusiones ...... El médico que
¡Niños! Yo no veía más que nifios entre la multitud, como acaba de ealir, nos ha tranquilizado.
.
si ellos solos formaran la multitud entera, y al mi~mo tiempo
Me pareció que escapaba de las garras de un monstruo, ó que
pensaba en el otro, en el de la víspera. ¿Cómo sería? ¿Rubio, 8alia de un sut-fio abominable.
'
moreno, gracioso, bonito?
Dije al nifio:
De pronto me detuve; á peear mío había atravesado PI P,ar-¡Qué juguetee tan bonitos! ¿Quién te los ha traído?:
que Monceau y seguido el boulevard de Courcelles.. ... Estaba
-Los Reyes ...... Han venido por el tejado.
muy cerca del lugar .... .....
Fui hacia la chimema, me incline un poco, y, sacando la
Quise retroceder, pero no pude. Una fuerza extrafia me ha- car1er11. de mi bolsillo, hice como que la recogía del bo¡ar.
cia andar, andar siempre ...... A los_pocos minutos, estremecido
-¿Y eRte juguete que no has visto? Mira, qué bonit:o..·.. ;_ T_o;.
por la fiebre, me encontré en frente del número 54 de la ruedes ma ·· · ·· · E~ para tí, para tí.
Dames, una estrecha casa de pobre y triste aspecto. Pregunté á
MAURICIO LEBLANC.
la portera; luego subí hasta el quinto piso y llamé.
-¿Madame Marechal?-pregunté á una mujer anciana que
salió á abrir.
-· .. _-;,~ -- ~
La mujer me hizo pasar á un vestíbulo frío y mal amueblado,

das las más dulces ilusiones de su vida, lae más grata~ espe~¡nzas de su ventura.
T?davía en las tardes siguientes contempló á lo lejos las to,
rrec1llas de la.casa, los árboles del parque, las palomas que vo(NOVELlTA.)
laba~ por encima del tejado y se posaban luego en ]as salientes
El jardín estaba desi~rto, con su hermoso verdor1 sus árbo- cormsas Y molduras de los balcones· y siempre regresaba á su
casa lleno de morta! desaliento.
'
les, sus flores, sus avecillas dormidas en la enramad.._
.
Un día, desapareció del país.
Era una hermosa noche de verano, y paseaban or las an ostas ~ enredadas sendas, entre alfombras y ilanco ~ésped yJc
nast1lloe de laureles y mirto Cármen y R ·
1 d 4' amorados.
'
amiro, os os enaCarmen, ?asada con otro hombre, era virtuosa., honra dí+ ima ·
'
De p~onto se incli~ó el joven hacia una maceta
t'O dos pero n? olvidaba, no podía olvidar.
pensamientos: prendió
, Y cor
¡Olvidar! Toda la vida estamos ocupados en eso mismo en
uno en la rubi8 •cabe·
·- ....
.
olvidar; y tambié~ tollera de su 'amada, y
da la vida se nos apase puso el otro en el
recen
de pronto, como
ojal de la levita.
relámpagos de.luz briY poco d e s p u é s,
llantísima, Ja m'emocuando •volvían á la
ria de lo pasado, aquel
cercana' casa llamados
paeado
que anhelácon vo·z áspera por ]a
bamos olvidar para
madre de Carmen, el
siempre, borrar de
joven halló modo de
nuestra
mente y ·de
ocultarse·detrás de un
nuestro corazón. '
árbol, apoyar sus laCarmen no olvida bios en la ·frente· purí.
ba, no podía olvid.ar;
sima "de la gentil nifia
pero guardaba rns pey murmurar con apa~
as bajo su~ frente
sionado acentó:
siemprtftersa, como un
-¡Te amo! ¡Te amo!
fogo que aparece tranCHmPn sintió en sequilo en la superficie y
guida algo li!Uave, freResconde la muerte 'en
co y .1 perfumado que
su sene
se cefiía á su gargantll:
Y todas las noches
la humilde flor, el dfl·
al recogerse, abría su
licadopeosamieotoque I
libro de miPa, contelnse había de11prendido ¡
plaba aquel seco pende la levita de Ramiro; Í
samiento, y pedía• á
y éste á su vez recogió
Dios que la protegiera
el pensamiento de Caren su amnr.
men.
Una noche, cuando
-Volvamos-dijo la
sañuda tempestad esnifia-que madre me
ta11aba en el espacip,
llama.
anunciáronla que es-¿Hasta cuándo?taba sola en el mundo:
preguntó el joven con
su marido habíamuermdefinible angustia.
to en un ·desaffo ......
-¡Oh, no sé!-res¡Cuán largas horas
pondió la n i fi a •pasó Carmen, vestida
¡Adios ...... hasta que
de negro, en las angosDios quiera!
tas y enarenadas senCarmen amaba á Radas de su jardín, en
miro, quien ]a adoraaquellas sendas que
ba, y sus padres . la
había recorrido tantas
habí~n prometido á
veces con su amado
otro hombre ........ .
Ramiro! Y alretirarse
L.a niña entró en su
á su villa, cúande las
gabinete, y se arrodilló
sombras de la noche
ante un crucifij9, y
llenaban el frondoso
a que 1 pensamiento,
parque, dirigiendo al
aquella linda flor de
cielo uua triste mirasu amado que repre·
da, formulaba esta pleBentaba:esperanzasdulgaria:
císimas y también crue-¡ Dios mío! ¡Deles angustias, ]e impe·
cidme dónde está ·Radía
b .orar·1 "J entonces'
miro!J
·• ~ . ~
a riendo su libro de Señor Licenciado don M
I s' J M'
· · ·
Luego, la obs~inamisa, depositó la flor
anue anc iez armo!, d1stingu1do literato fall~cido el 6 del corriente.
ción de su pensam'iend!t;¡¿~~ págnas, Y confi6 su amor á. la custodia y protección ll b
. .
to en aquel hombre la
ena an de sm1estras ideas la mente y de lúgubres preeagios
el apenado corazón.
'
·

..

***

-¡Dios míol-:-murmuraba entonces, con fé ingenua y sencilla ~~labra.-¡D10s mío! ¿No he puesto mi amor bajo tu proteccion y salvaguardia?

se estremecían baJo el soplo del viento y las ventanas de la
cae:~baparecían envueltas en obscuridad p;of unda ¡Carmen no
a allí!
·
¿.No le h~bia dicho ¡Adiós! la contrariada nifia?
'
re 'U na lágrima brotó- de ·ios ?jos de Ramiro, y el infeliz amante
gresando á su morada, res,gnóse al sufrimiento de ver disipa-

¿Pero había !Duerto ~l amor en el corazón de Ramiro? ¡Ah l
Pues el!a tambté~ moriría, moriría sí, estrechando en' Bus man~s el hbro de misa y la hoja de pensamiento.
..

8 1En li noche siguiente _Ramiro se dirigió, como en la anterior
l~s°s a rededores de l_a villa en que Carmen habitaba: los árbo:
DWI,

***

LI ó I
eg e otofio, la estación melancólica que da color sombrío

~=======:;:================;:=:=======~==-~~~~=~

�A eta&amp;lid&amp;des

Aetaalidades
FIESTA EN LA- ESCUELA NORMAL,-LA KERMESSE.

FIESTA EN LA KSC'UKI.A NORMAL.-TURGOS DE SPORT.

El señor. Ministro de Instrucción Pública presjdiendo la fiesta la mañJna
del domingo.

Puesto de la Banca

Puesto de dulces.

;:.ci

6..las esperanzas más .dulcfs y nieblas de tristeza infinita á las
ilusiones máe halagiiefias.
.
~amiro estaba en su cuarto, solo y·pen¡:ativo, y tenía delante de su vaga mirada un recuerdo del día anteriór¡ la imágen
de Lázaro resudtado por Jesucristo: aquel mutrto que Sd le·
vantaba del sepulcro·á la voz dd amor, había impresionado
hondamente al joven, qua permaneció largo ·tiempo en muda
c.ontemplación ante la yacente figura escutµida en .un bajo re·
heve de antigua iglesia á donde la casualidad, más que la devoci6n, le hubo conducido.
El sol penetraba. por tasgitdas ventanas ojivales, inundando
de brillantes coloreH el s.. grado recinto, y quebrando bus rayos
en el cadá vn de piedra, que parecía" animarse y acudir al lla'º
mado del Maestro......
. E~te recuerdo le_perseguía, le atormentaba sin cesar¡ y ¿qué
s1gmficaba aquel recuerdo?
A los pensamientos de muette sucedieron los del amor, y am~

bos rn uníap y encadenaban: Ramiro sacó de -su ·mesa . de despacho un~ cajita blanca, y de ella tomó cartas uerfumadae, rt·
tratos de. mujnes, rizos uegros y rubios ...... ¡memo1ias de :rmores tan ·efímeros como eoglifiososl
Todo su pasado era mentira, todo estaba envuelto en inmensa
amargura como en tupido velo fúnebre, y el joven ahoga11do
imprecaciones de ira, lanzó al fuego aquellae men;i.orias de ' su
vida.
Mas un sobre diminuto y amarillento cayó fuera de la chime·
nea: Rami~o le cogió, le abri6, y eacó un pemamiento seco y
descolorido .......
- 1Carmenl-exclam6.-¡Carmenl ¡He aq~í la imágen de
Lázaro resucitado que vuelve á presentarse ante mis ojos!
¿Cómo no había pensado en ella, en la niña púdica, en la esposa honrada, en lll Carmen que tanto am6 y que tanto le ama-ba?
¡No sabía que Carmen era libre! Y sin embargo, parecióle

'

==~~ -·

Puesto de conffetl.

La señvrita;Angela Madéro presidiendo ia fiesta la tarde
del domingo.

de3de aquel momento que le llamaba, que el pensamiento de la
La manera de andar y el carácter.
jo~en llegaba, por misterioso modo, y acariciar propios pensarmentos.
-¡Oh! ¡Bendita seas!-exclamó Ramiro.
El carácter del individuo se manifüsta de muchos modos, y
Y partió en la noche del mismo día para el pueblo dC\r.de entre ellos es de nc,~ar la manera de andar [que tenga. Segúu
Carmen habitaba.
esto, se pueden clas1fl.car en cuatro grupo8 estas nuevas formas
del conocimiento del
'.***l
hombre. Los que an·
~... L1s ]:hojas ::amaridan con paso imenullentas caían de los
do y precipitado son
árboles, las monta·
gentes superficiales,
fias tenían sus cumpesimistas, intelec·
bres ceñidas de corotuales, y en las mu·
nasde nieve~, la.~ denjeres indica frivolisas nieblas precursottad. El andar á para.s deli nvierno inunsos cortos, pero desdaban lo!! valles y las
pacio, denota alma
colinas.
sencilla y serena. El
Y R'lmiro, cuando
andanlentamentema·
lleg6 al jardín Je la
nifiesta voluntad y
viUa de Carmen vió á
reflexión, cálculoprosq amada de rodillas
fundo . El paso largo
al pié del mismo áry rápido revela - arbol que había sido
dor,
decisión, tempetestigo de su de"lperamento
de batalla,
dida, de su primero
espíritu de combate.
y último bes o de
a.mor.
Los emprendedores,
Y corrió hacia ella
confiados en sí misUn asalto de Jiu-Jitsu,
con el corazón palpimos, y hombres de
tante de alegría y loe
.
,
.
decisión, caminan
ojos arrasados en dulces lágrimas, y arrodillándose á su lado r~ctos, fiJando el talo~ enérgwame~te en el sutlo: los traidores,
present61a el pensamiento que en aquel inolvidable lllbtaute &lt;l~ d1plomat1co~ y poco t!lnceros describen ondulaciones y curvas
despedida se desprendió de los C1Jbello::1 de la mfiu.
c~ando camrnan ¡ lus melancólicos y sin energías arrastran. los
Y Carme1:1, temblorolla de emoción, abrió su h bro de misa, pu~s¡ los enérgicos llevan ngidas lal:! piernas, y los tímidos van
tom6 el pensamfont, que su amado le of1ecía, devo:11tólo sobre rozaudo las ¡,aredes.
el otro pensamiento que ella guardaba ent1e 111.!! hojas del libro
Observad ~l modo de andar de vuestros amigos para mejor
y 'dej6 caer su mano en las manos trémulas de Ramiro, excla~ conocerlos: srn embargo, hay q11e tomarlo todo cum mica sal-i·s.
mih(io,:-¡GraciaR, DioR mío, ¡,orque habeis gu11rdado y }Jrotegido mi amorl-E. FLORES. '
La puerta falsa destruye la casa. -Segur,

Carreras en bicicleta.

�Aetaalidad'.es

DESDE LEJOS

La Novillada de los Periodistas
L.AS REINAS

:Para EL TIEMPO ILUSTRADO.

Dormita la ciudad ...... Por la ribera
del caudaloso río que la 1'afia,
se destaca imponente la montsfia
de mástiles formados en hilera.
Una luz refulgente rf'verbera
allá en la lejania ...... Es una ex1r11ña
forma de luminosa talaraña
que se extiende s1.1til y placenter11.
Me detengo á gozar de aquel paifaje,
eFcucbando el rumor del oleaje
del río que se cubre de reflejos,
mientras viene á mi mente ensombrecida
el recuerdo más dulce de mi vida:
el de mi único amor que está muy IE&gt;j~i::I

··

Lins LAGOS-Y LAGO~.
Kueva~Orlenn~, ·Febrero de 1912.·

La Cuadrilla l

El actor Beristáin partiendo plaza

h\atla Confsa, Directora de Cambio dé Suertes
Las Reinas en el ruedo

RIMA.S
No. te acuerdas de mí mientras la dicha
halague cariñosa tu existir,.
mientras siembres de rosas tu_ cammo
olvídate de mí!
Pero sí llega el desengaño un di.a
con safía cruel tu corazón á herir
y necesitas de.consuelo
..
entonces ...... acuérdate de mí! .....

DesdP. que en pleno siglo d~ las luces i:e dejó ver sobre las rocas dE( Ma~t111bielle una hndí..1m11 Si-ñura ro lt'ada dt' c1ivm111&lt; res·
µland,ore~ , y dtbajo de sus rosados pits tmp1 zó á brot11r casi
imperceplible raudal de crista1ina~ agua1&lt;, que wuy pronio ~e
convirtió en abundoso manantial, otra s, ñora. wuy orgullosa y
vana que se creía posee~ el dominio de los muudoi., y que ha·
cía ostentación de sus conquistas en la un1v,m111tad y en el colegio, en el hospital y en la academia! e11 el museo y en el laboratorio. en lo profundo de los mar..s y en los i-enos de la tinra,
en los elementos de la atmó,ferll y en los e~pacios donde giran
los 11strü@, atr... vida y arro~antfl salió al eocmmtro a la virgen
humilde de .MI\Rsabielle: le dió un f11rmidable ¡alto/ queriendo
darle mue,te en su mi15mo origen, y borntr i,ara siem11re sue
huellas y la fama de sU!l pretendidos prorligios. E&amp;ta sefi.ora or·
gullosa, presumi,la y vana era la ciencia de-crtiida, q•1e bautizó
al siglo XIX con el luminoso nombre de siglo de la11 luces.
Pt1ro ¿,:ómo hacer des I parecer l11s resplandore~ di vinos que
tran-f,,rmuon tantas veces el espíritu de lll pobre é ignorante
c:.mt.e~ma de Lourd.-s? Mil hombres técnicos acudie.on de re11ente á la br1Jl,rnte y ft'cunda imaginación de li!. org llosa señora. Alucinació11, locura, sugestión, cntalepsi.r,, be aquí el resumen de tius cientificos flillos, que .pronunció con sin igual desf.tchatez y con s,mri11a volteriana, Cúmo qmE&gt;n f)OPee el secreto
revelador de l,,s probltimas más árduos, sin cuidarse siquiera de
e;tudiarlos con detenimiento, c'omo .. n todo tiempo hicieron los
verdaderos sabios. Envió á LourdE&gt;s como men11ajeros suyos á
sus más fanáticos adictos, á los discípulos de Gnll, Mesmer y
Shopenhauer, qui11nes sujetan á la humilde vidente al más riguroso examen, analiz1U1 sus protuherancias craneanas, pero en
ninguna parte hallan el órgano revelador de la locura; in ve~tigan sus afdcciones psíquicts, fa relación de sus vh!ione~, los
sentimientos de su alma recta é inocent&gt;1, y sus palabra~ son
fieles mensajeras del buen orden con que funcionan sus facultades intelectuaiesi á la par que demut-stran evidentemente la
inocencia y sencillez de su alma ang,..Jical; y lo que má!l desconcierta y confunde á los ertl!iados de la orgullosa y de~creída señora, es la inquebrantuble entereza. de á111mo, junto con la
más discreta y snena pru 1en1 ia que manifiesta en i-us palabras
aquélla, al parecer, débil nifü1, que revt&lt;la un alma comciente
del papel importante que iba á de-1empefiar ante el tribunal de
la ciencia, la cual se estrellaría contra i,u entertza, cayendo desmayada y rendida ante sus pies. ·
Es verdad que estos desmayos y rendimientos transit,1rios no
eran suficientes para quede~aµarecina definit1v11mente su arraigado orgullo; por el contrario, de aqu .. Jla co1ifu-i611 del momento sacaría la ciencia bríos para ob~tinarse en su incredulidad
característica; y volviendo á recordar sus modnoae conquistas
é indiscutibles triunfos, se encastillaría da nuevo en la furtaleza
de su soberhia, negando rotunda.mente la realidad de las tan
discutidas ap,nicionef'!; y 11bnndo11a11do por el mome11to con so·
berano desdén á la Stfiora de las apariciones y á su invencible
protagonista, cual dama veleidosa que al verse desechada por
t,\ conocedor de eus miserias, busca nuevos admiradore5 que
f11Scinar con sus po-tizas g11las, busca ella también otro pu11to
de apoyo en qué afianzartie para llevar adelante sus pretendidas
conquiatas; y cual otro Arquímedes, creyó poder remover el
mundo eobrenatural con el detenido análii:,is de la.s aguas llamadas milagrosas, que producían al parecer tan admirablés tfec·
tos.
Llama en su auxilio á la Química, ciencia prodigiosa que,
con la exactitud de sus análhis y la ayuda que 111 pre1-ta el rey
de los instrumentos modernos llamado micrr,scopio, hace caer
bajo su acción maravillosa los cuerp;,s y moléculas mát1 imper·
cep~ibles, y le ordena que analice las aguas de la fuente de Mas·
sab1elle para ver si en sus elementos coni-titutivos existe alguno
q.ue tenga virtud curativa; logrado lo cu11l, las innE&gt;gables cura·
c1o~E'B verificadas con el auxilio de aquellas aguas, habría que
a_tnbuirlas tan sólo á sus propiedades hi&lt;iroterápicas, desapareciendo todo ve4igio de intervención eobrenatural. La ordt·n de
.señora orgullosa se cumplió al insta•ite; y Mr. Latour de
r1e fué en esta ocasión su fiel y devoto ejecutor; quien, con
~ay~r dosis de conciencia de sus pervereas intenciones que de
c1enc1a química, con gran regocijo de su ordenadora y de sus
adeptos, emitió un dictamen oficial, en la cual con'!:!igna que las

t

AspectCJ del tendido de sombra

----==---------- - - ---·

aguas dA Maesabielle contienPn gran cantidad de cloruros de so·
sa de cal y de magnesin; silicatos de cal y de alúmina¡ 6xido ele
hierro¡ ~ulfu.to y carbonato de sosa, ~te: en vititli de cuyo armonio·
so c,mjumo cree y 11.firma «4ue no pasará mucho til'mpo yin que
fa. cieucia médica recon11zca la virtud curativa de aquellas aguas
que veudrian á aumt-ntar la riqueza de los manantiales minera·
les en que tanto abundaba aquel país.»
.
Júbilo inmenso debió cau-ar e!lte dictamen en los alcázares y
círculos de la señora ciencia, pues en su virtud quedaban reduch!ai, á la esfora natural todas las curaciones que se creían pertenecer á i,¡obrenaturales horizont~s; la. incredulidad batió palmas en i.efial de triunfo, y loe resplandores despedidos por la
visión Mai;sabielle se afirmó resueltamente que habfan de8apa·
rec1do como fut&gt;gos fátuos, que alarman por el momento á las
geut~s tímidas, para no dejar huella. alguna de su paso fugaz
sCJbre la tierra. Atií lo publicaron los órganos oficiales de un
Gobierno descreído: que se hallaba muy bien sin recordar los
deberes que impone á todo hombre y á toda socit1dad el supremo L ·gislaJor; y para dar al público mayores pruebas de su
recto proceder, y no se creyera h11.ber procedido de ligero en un
asunto que preocupaba grandemente á los pueblos, creyó un
deber buecar en 1;u apoyo el eabio parecer del notable químico
&lt;le Tolosa Mr. Filhol, encargándole hiciera UIJ nuevo análisis
de las consabidas aguas, cuya virtud curativa est11ba. en litigio.
Y ¡cuál no sería el escándalo farisaico del mundo cientifico al
conocer el dictamen definitivo del doctor Filholl Este ilustre
quírnic,,, PJOfesor de la E~cuela de Medicina de Tolosa y Caba·
llero de la Ligión de Honor, certifi1Jó cchaber analizado el agua
de la Gruta de Lourdea, que considera como agua ordinaria po·
tabie, análoga á la mayor parte de las que existen en las montafias cuyo ~uelo es rico en rocas calcáreas... Los extraordina·
r10s t-fc::ctos-continúa-que, !'.legún se asPgura, se han obtenido
mediante el uso del agua referida no pueden explicarse en manera alguna ... por la naturaleza de las sales que revela el análi.
sis. El agua de que se trata no encierra substancia alguna acti.
va capaz de comunicarle las propiedades terapéuticas determi.
nadas.» E:!ta bomba, lanzada por una eminencia de la ciencia
química eu el muudo científico, produjo una terrible explosión
entre los enemigos de la intervención sobrenatural; explosi6n
que lanzo sus proyectiles á todas las redacciones de periodicos,
que atolondra.dos y eirantes bm1caban alguna salida honroEa
para justificar su conducta, 1:!in que por p1ute alguna pudieran
hallarla.
E..te triunfo solemne, que resonó lleno de majestad y gozo indec1 ble en el campo católico, induju al emperador Napole6n III
á dar orden terminante al ministro de Cultos, al Prefecto de
Tarbes y demás autoridades, parn que se dt'j11se de poner obstRculos á la devoción popuh1r, dando libntad á todo el mundo
para que visitara tl Santuario de Lourdes. La división más espantosa penetró entonces en el terreno cientifico; las curaciones
se multiµlicaban cada día con más pujanza, y mientras unos las
a.tribuían á la hidrot,erapia, otros como Bernhtin aseguraban
er.. n efecto de la psicoterapia, sugesti6n é hipnotismo; Charcot las
atribuyó á psicopatía ó persuación de ser curado, y no faltó
tampoco el novelista Zola que actuando de médico dijera que
esae curaciones eran producidas por los cánticos y soplo curativo que despiden las muchedumbres... Risum teneatisl!!
A todoa esos representantes de la falsa ciencia. replicó Boissarie con este argumentu convincente: «Las llagas que se curandice-cánceres que desaparecen, tísicos que resucitan, enfermedades orgánicas que ce~an como un dolor fugaz, paralíticos que
arrojan sus muletas y ciegos que veo, no }JUeden ser efecto de
la eficacia del agua, ni de la sugestión, ni del hipnotismo, ni
de los soplos curativos.,, Vemos asimismo enfermos cansados
ele hidroterapia como Amalia Gimard; nifios de pecho como
Bouhorts, incapaz de entusiasmo; ciegos desesperanzados de
recobrar la vista como Hersblick, y otros mil que de continuo
e,tán recobrando la salud; viniendo á dar valor definitivo á estíl.s curaciones el tribunal de comprobación formado por médiCJS católicos y anticatólicos, sin cuyo unánime consentimiento
no se extiende allí patente de curaci6n. La iglesia, siempre sabia y prudente, a~í Jo ha determinado para que la impiedad no
pueda alegar derecho alguno á criticar su conducta
WELMAN.

�~~A

LAS:/

DAMAS'"
LLANTO

CHARADAS
I\

CO MBINA CION DR !'UNTOS

JlrnOGLIFJCO C0~1PIUMIDO

+00000

Tercera cuatro se llama
al que tiene mucha guita,
y con primn cuatro astl:lt11n
al pequefio cuando grita;
es mi segunda un pronombre
y todo suelen llamar
al que está atacado y sufre
cierta epidemia mortal.
Primera-dos-tercia-cuatro
Púsose don Justo ayer
porque le gané dos duros
al juego del ajedrez.
II

Cuarta con tercera y otro
tercera prÍ'f!l:a primera
dos tres cuarta, prima dos
en el primera dos tercia.

o oooo• o o
1Joo+oooo
o+oooo

FRA

oo• oo
o. o o o
00000+

ooo+ooo
o o• o oo

ooo• o
• ooo ooo
O+ 0 - 0
00000+00

***
Las soluciones en el próximo número.

S ,luciones á los pasatiempos insertos
en el número anterior:
A la Quisicosa:

Sustituyan los puntos por letras de modo qne leídos los puntos centra.les verti·
calmente den el nombre de una naci6o.
Los demás horizontales, nombres distintos de var6n.

ENEBRO
ENERO

ENEO
ENE
EN
E

***
ROMPECABEZAS

III
Al astro del día (logogrifo)
Tiene mi prima dos tres
tal prima dos de tercera
segunda tres, que á mandarla
voy á la primera tercia.

ASTRO
1 23 4 5

IV

Cuarta primera dos cuarta
primn cuarta dos primera
segunda, tercera cuatro,
cuarta detrás de mi tercia.

OSAS

TORO

R

ORTO

A
R

S
T

S

R

ORTA

OTRA

s

A

s

A
R

·o SAR

A las charadas:

TRIANGULO NUMERICO.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 Nombre de varón.
4 2123539
Sirviente.
l 237289
Nombre de varón.
1 2 3 7 8 2

12198
6 5 9 8
3 9 8

35
4

Ordenar y unir estos cuadrados de casillas
para formar un tablero de ajedrez, pero
de modo que, eiguii&gt;ndo la marcha
que indica la ~iguiente línea,

Ohra teatral.
Nombre de rnr6n.
A11im11l.
Licor.
Nota musical.
Li,tra. consona ntr.

Al an~gram11:

***

F JWRRICO
RE CAREOO
l'I~ R IW RIN
DIO N ISIO
· B.\ LT A ASAR
RA Y ~11J N JlO
Bl~RNAR O O
GRIWORI O

T t\ UMf~RICA
1 i 3 4 5 H 7 8 9 Nombre &lt;le muj~r.
8 6 8 7 3 3 7 1? Pronombre. 2?
Río. 3? N, ,ta mui:;irnl
Nombre de mujer
929
Verbo
989
Pronombre
561
Ti.,mpo verbal
872
Tfompo verbal
34 7

I. ZAPATERO.
II. ABORTADO.

***
Al S tito de rnhnllo:

se lea con las Ee~enta y cuatro 'líneas
una máxima

Con la religión, la instrucción y el tra·.
bajo se regeneran los pueblo!!, no con va·
nas promesas de sus gobernantes.

.fas de plata, y sus frentes rugosas, que la calvicie hacia vastas
y claras como lunas.
-El hombre-opin6 el profesor de Antropología-no merece
¡Qué hermosa era la ¡;rince~ital Robadle á la ¡1rimavera los que nadie se moleste por él. Al hombre le quedan múltiples
matices de eus:ro~as pálidae, y ten&lt;lréi::; PU cútis; al mar {meri- rastros y estigmas ne su primitiva animalidad; el hombre es un
dional su azur líquido,~y
-=·
lobo para el hombre, y su
tendréis sus pupilas; á'.la
instinto y ley es la guerra
seda nativa su áureo: y
de todos contra todos por
fino tueón, y tendréis'. la
la existencia, E l hombre
mata de su pelo. Y to·
natural y verdadero es el
mad, (si ~abéis d6nde en·
sal va je, una fiera crimi ·
contrarlas ) las virtudes
nal.
dulces y frescas de una
-El hombre-opin6 el
alma de flor ; la piedad,
profesor de Sociologíala ternura, la generosise encuentra aún en los
dad, el amor ideal hacia
comienzos de su evolu·
todos loR humanos - y
ci6n lenta· y trabajosísi·
tendréis el espíritu celeste
ma, hacia un estado me·
de la princesita hermo!!a.
nos imperfecto que el acEsta perfecci6n era justual. Lo que se hace por
tamente lo que traía muy
mejorar su condici6n,
inquieto al rey su padre.
equivale á soltar un choNo tenía otra hija sino
rrillo de agua duice en
aquella, y habíala conse·
las olas del Océano para
p:uido tarde ya, cuando
desamargarlas. 'fransforllegaba al límite que semaciones incalculables,
para la madurez de la vela acci6n de siglos sin
jez. por lo cual hubiese
cuento, requerirá la obra
anhelado rePguardar con
de remediar en parte las
un fanal á la princesita,
deficiencias de nuestra orelevar a1redeoor suyo pa·
ganizaci6n social presenredes de acero, y sobre tot~. Y ¿quién sabe si mudo, recubrir eu coraz6n
chas de estas deficiencias
tierno, palpitante de pres on irremediable1-? L a
Pentimientos y de emocii&gt;ncia verdadera teme
ciones eagr~das, cor;i la
afirmar demwiado.
triple coraza del cuero b11-El hombre-opin6el
tido del egoísmo, la indinrofesor de Psicología y
ferencia y l.a rnbnbi.a.
Moral-paga con ingratt·
-Pad.re y señor-dijo
tud y á veces h~ con
un día la princesita, cc.lodio el bien que se intengáhdoFe d e 1 cuello del
ta hacerle Su instinto,
Rey.-Si es verdad que
en este particular muchas
me quieres, que ~ese11s
veces acflrt11do1 le dicta
complacnme y ha&lt;'ernie
que es rarfsimo el inter é~,
la vida dichosa, permítey que la baneficenria se
me que la dedique á con,
ejerce, por lo genn11l: con
solar tanta deF~racia coalgún fin útil al milimo
mo debe existir en e 1
bii&gt;nhe&lt;'hor. Y á los bienmundo. No las he viFto.
hPchorte dt&gt;l lodo altruis·
porque tú me rodeaR de
tas, les despr.,cia en el
esplendor y alegría y á mi
fondo de su 11lm::i, poralrededor Pe alza E&gt;l bullique la raz6n 1.. grita: «No
cio de las rieas y lae canserías tú tan inocenta. i&gt;
ciones, pl'lro yo adivino
-El homhri&gt;-opin6 el
que Jo habitual por ahí
prof.. sor de Higit-ne-es
fuera será la desgracia, y
nntt c101t1·a y u11a s11ntina.
que yo podría mitigarla
P,,ra gnardar la salu~.
qui z á e acerrándom~ á
nne-tra ép11ca ad1-la1 tilda
ella.
no ha Pabi&lt;lo di~curdr co-Ni lo imaginei::-grisa mejor qufl lo diBcurri·
tó el rey cnn violl'ncia
do p11r ,,u"stros abuelos:
amantf'.-Nada remediael ai~lamientn, F1-liz Pl
rías, y sufrirías en camElegante peinador,
qu+' puerlf', como nuestra
bio infinito dolor. Cree
en"a111a&lt;i, ,ra princesi ta
en mi experiencia. y vive por encima de la muchedumbre mi,P- habitar Hns de toda i1,f cci6n y de todo rontagio. respirando ai:
rable; vive alta, vive lejos ; ni la mires ni la oigas. ¿No tirnPs fo re á torrentes f'mb11l-am11do y puro, bebiendo agua de roca que
en tu padre? Pue11 ahora mismo van á venir los Fab1os para que conduren cañerías de cristal. Donde se reune gente pobre aceles consultes; IYª verás si su consejo flFtá de 11cuerdo con el mio! cha el ¡:{ermen m:.i léfico, el mortal bacilo.
'
Llegaron, en tfecto, los sabios, y se formaron en semicirculo
El hombre- opinó el profesor de Estética-es la cosa más re·
ante la prince~ita, que contemplaba con cinto asombro sus ca· pul si va que imagrnar1:1e puede, si le faltan condiciones para herras marchitas por el estudio, sus barbas desaliñadas y grises, mosear y robustecer su organiemo desde la nifiez. La educaci6n
sus &lt;&gt;dos hundidos: de párpados abolsados protegidos por las ga· griega era la única raciona]. La muchedumbre menesterosa cau-

)

�Patra las damas.
saría horror á la divina ·princesa si ella tuviese el mal gusto de
S8EREl OOQ-UETER.CA
aproximarse. Que se recre.e en el arte, en la belleza eterna, noble y pura de los cuadros y las estatuas, en la armonía de los
instrumentos, en la cadencia de los versos que se enlazan y se
Cuando se habla de coquetería sobreentiéndese una cualidad
hu yen como parejas de diestros danzadores.... .. Que no ·profane ó un defecto exclusivo de las mujeres.
HUS ojo'! posándol(ls en la ruindad y degradación de las forma s,
Un periodista)ngl és, sin embargo, acaba de hacer un sencillo
en Ja fealdad, en la desproporción, en ] a
experimento demostrativo de que los homchu3ma. :
bres comparten con las mujeres la coquetería
- ¿Has!oído?-advirti6 el Rey á"su hija ,
y aun á veces las superan.
la cual, con los ojos bajos, las manos opriEl experimento no pudo ser más sencillo.
miendo el agitado seno, los labios cerradofil,
Situ6se el periodista en Regent's street deescuchaba la sentencia silenciosamente.
lante de un almacén cuya fachada adornan
Aquella misma noche la anciana nodriza.
l·lúberbias lunas biseladas y observólos ge~tos
de la prin~esita, al acercarse á su cama para
de cuantos pasaban por delante del , stablearreglarle la ropa; advirtió que por las mejicimiento.
llas tersas de la virgen corrían lágrimas abun¿Cuántos hombres, · habíase preguntad o,
dantefl, un río de llanto.
se mirarán durante cinco minutos en e,t, s
-¿Quién te ha hecho mal, niña?-preguncriRtales complacient1&gt;e? ¿Cuántas mujere~?
t6 la vi,jezuela cariñoPamente.
La ide11 era original. El periodista pudo
-Nadie...... Nadie ha querido hacerme
quedar satisfecho de ello. Cuaderno en maPo,
mal. .. ...
como todo buen reportero, anot6 cuidadoi:a-Pues tú lloras ...... Es la primera vez que
mf'nte la actitud de los· transeúntel3.
te veo llorar así.
Y hfl aquí el resultado de esta curiosa y
-Es que estoy infinitam1&gt;nte triste, ama...
ligPra inVPt'ltigación. .
-contestó la princesita.-Y lloro por los maDe cincuenta hombres, dice, que paí:aron
los, por los feos, por los sucios, por los que
durante cinco minutos, diecinueve se miraron
no tienen qué comer.
en los espPjos.
Y sin reprimir las lágrimas, afiadi6:
De cincu1&gt;nta mujeres que deiifilaron } or
_ --También lloro por los sabios ...... Y todelante del almacén en orho minutos, veintidas las noches, ama, he de llorar así. No
dós ~olamente se detuvieron para .miranP.
puedo hacer otra cosa; no me d1&gt;jan asociarPero mientras las ladies y las .misses IJO Fe
me de otro modo al dolor ...... Nadie puede
paraban más que un imtante para _echar;una
impedirme que liore.
ojeada al sombrero 6 al traje, lc,s hombres se
Y la Princesita, en efecto, llor6 Pi11 tregua,
miraban· largamente, con aire ~atisft:cho, coya ap0yada en el barandal de su balcón cuanmo Ri fueran Ad6nises ó Narcisos.
do salía la luna, ya escondiendo el rostro en
Unos rectific11ban la posici6n de sus cor.baBlusa de encaje inglés.
la almohada de encajes, ya arrodillada en RU
ta s, otros se retorcían el bigote y Fe am'gla·
r1&gt;clinatorio para la plegaria nocturna. Nadie
han el pelo.
pudo explicarse en la corte del rey la enfermedad misteriosa que
De todo esto el reportero inglés concluye qne el sexo. fuerte
conflumi6 en un afio á la princesita, d1&gt;macrando su cuerpo y se· es por lo meno'l tan coqueto como el débil y a! mismo tiempo
cando su sangre. Los EZabios, consultados diariamente, amonto- mucho más fatuo.
·
·
naron remedioe sobre remedios, sin ningún fruto. La vi&lt;la de la
................. .........................
.......'. ...................................
Princesita se fundió, se derritió en el hilo de sus lágrimas de
Una obaervación.-«Cuando contemplo el auditorio,1i decía un
amor idPal y de piedad suprema, y hoy eneeñan en los reales vflnerable Pacerdote; ((me pregunto: ¿dónde están los pobre~?
jardines una fuente que dicen formada con ese llanto precioso. Pero cuando cuento las ofrendas, me pregunto: ¿d6nde están los
Los que beben de ella· contraen la locura de hacer el bien .
rico~?
·
Esto canta á las claras esta gran verdBd: ((Se gasta en lujo lo
EMTLIA PARDO BAZAN.
que se deberfa emplear en ejercer la cinidad cristiana. i&gt;
~·

-

* * "'

**•

Hay una epidemia de bauctolerismo en el
Norte de los Es,tados Umuos, que muchos
atribuyen á la: enseñanza objetiva de lo~ claematógrafos eu crím~ne.,;, deldtos y pilla,fa.s menores.

No necesita, el re.y Jorrre, dice un periód,!oo, repetir su conduro de: "f.nglate.r-ra, despiert a . Arriba!" Porqui' Inglaterra i.e ,ha1fa.
al presente demasiado av-ispada.

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
ID! oro es oro siempre, au,11 cuando caiga
en el lodo. dice un orove.l'bio ale.mMJ.

*t *

Parece que las buenas .m:meras son raras
mru; ,bien enrtre las sufrag,ista.s.

----·- --

* **
l&gt;ioe el "Vollm~eituug,'' de Colonia:

***

Aleman.ia ·debe estar satisfecha por t odos
conceptos, de sus maniobras militares de
P.S.te año. ffi-Yraineiia igua,Imente de.be f.'Star
romplacida, auruqu-0 memos q11e Aoleman1a;
()ero en Inglaterra deben pr:evailecer l'i(.ntlrnientos contrarios, porque sus maniobras
han i;ido un fraicaso doloroso, y mloot,ras no
introdiuzca el servlc:lo militar obligatorio,
no ha de .mejorair su ej.rclto.

Un p.eITo exi,s te en BerH.11 que p.ronuncia
su nombre, di-ce sr y illO, y pide 1)an en el

idioma del ,país.

***
En las C&lt;'isas de ,JiuéStP~es- de Viena, el
Gobierno ¡fija el : p1-ecio .de l~ ciruelas pasas.
que s,e s,irven de postre

* **
Una -noticia increíble viene de lowa, y es
Ulll sujeto de ahlá, pidió prestada una
de.ntadu-ra, post!m paira comerse HU pavo de
Día -de Graolas.

que

***

-Ayer publicó este periódico la noticia de que
la noche anterior entraren en mi casa los ladrones, llevándoseme el portamonedas y habiéndose
dejado la cartera con billetes, y vengo á quejarme·
esas noticias no deben publicarse.
'
··-¡ Cómo! ¿No era cierto?
-Por eso mismo. Anoche volvieron á er,tra;
en mi casa los ladrones y se me llevaron la car·
tera~

La verdadera delicia de invitar personas
á oomer, dice IUU solterón, se ex:perLmenta en
el mome.rrto de cerrarse la. puerta tras d
último invdtado.

* * :~
Solamente ht tie!'ra irriga11a por el Go-

hierno de los Estaidoo 1Urui.aos. produjo &lt;:o-

*

?

*

Quién sabe si como re.su.ta.do -de la mcha
eleotora.l i.ng,lesa .que se ha es&gt;taido d€Sano1lando, tenga,mos .q ue ve.r wna Cámara de
los Lores originada del mero 1mfragio ponu1ar.

lares.

Despué:; de que stts mismos barcos de guerra han hecho corirer al Br.aatl tan gra:ve peligro, es ,proba!bJ.e que en lo SllCHq,Jvo vac.&lt;ile

···1:'a.pa., nuestro pro.fesor &lt;!lee que los castores son ,mu,y fi,nn.us.tl'losus. ¿{lué !lacen
los castores?
--.¡I-gnoran&lt;te! No saber eso a tu edaid . . ..
Haoou sombreros. i. No ,ha5 oído uii.\mp1•e haola,1 de los sombrel'os de castoJ'?

El P res.jdente Taift oonsidórase ahora M iz

l&gt;Onque ti.ene un nuevo 1y excelente cocinero,
Y una ~a·ca. nueva y fecundfsima PU leche.

13

Sencillos modelos de blusas lavables.

El espada.-¡ Fuera de aquí too er mundo!
Toos me estorban y quiero estar solo.
Varios torm·os, desde lejos.- Pero si ya está

solo, maestro ... .
. El espada,-;¡Qué he de estar! ¿Pus qué, ese
bicho no es naide? ¡Que me quiten e1· toro!

'UBté

**

;j;

Pipiólez bombero :
---Mi jefe me ha dlicho que le espere aqur.
"Pero me ne. adelantado un poquito y rei;ultn. qu€- no vend,1·¡¡ hasta. dentro de d.nco

horas.
-Hom,b:re, se va usted

***

Eu el Estado de Jv.la¡ssachussetts, aumenu. ri modo .notable los depósitos ne los
bancos ·dl i ahorros, á pesa:r del costo r.h! la
vida, s{~n ,.pre en aumento !\'.egú.n los periódicos. · l
tan ,de

-- -Vamo1;, uo ll• 1·e usted. No es para tanto el dolor -de muelas. Ouando 11. mr me {luelen :n-0 me deseSlpe.ro.

* **

romprair .más.

Los crímenes, magistralmenite reproducidos pt I!' los ci,niemat.ó@rafos, despiertan P.Tl
al8iun0\ 1 j61v.enas i&amp;l des.,eo de o~ter o~ros
P.11 clrc:n ttE'tanc·ias miis rlrnm~tir1u;_

a. mi ca.sa.
-¿Y qué?
.....;Na,&lt;1a, señor ins-pector, -0.ue, como estoy
perdido y no s~ por -Oón-rle a.ndo, vengo a
sabér si estoy a¡qur.

·-Ya lo creo. Comu 1.!Ue, según -dkc s11
donceHa, cuando le duele n á usteld 99 la:s
ri::Un..

***

***

rompañras, señor d.ns.pee,tor. . . . . eso es ... . .
'Y ,ha(!-e dos días que no v0;y

se0has va,J uafas i&gt;n catorce millones ,fo dó-

(lD

NI inspectm.- ¿Qué se le orurre a ustea
aqut á. las tres ;¡fo la mad!'llga,da?
l1ll beodo.---iMirn usted, senor mspeotor ...
yo .soy un per.didio. . . . . no, no es eso; yo
mo he perdido. . . . . . seño1· i,nspector ... . . .
tampoco; a mí me ,han 11erqi&lt;lo las malas

Vn 11erito ha declarado que la aid,mm1stra,ci6n federal de los Esta.dos, Unidos puede
maroha, con trescientos mil,loues tle pesos
a'1 afio, y qu~ los !ferrocwnliles pueden mauejar.se con una econom,ra de mU millones.

a.

a;burr!r •• • •

:,X ·i p-o :l rí:L 0,u tretenermn "n algu,na.
cosa? . .. .

-.No sé ... .. Se me ocune u.na ddea. Vor
:á prender fuego á mf tlenda, para que tenga usted tcupaci6n durante esas horas. Pre-&lt;ilsa.mente es muy vteja y todo en ella lo
tengo ll.,Segurado.

~~-'---~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~-======-~~~---~~~~-!

~ ~ --~.:----:;:---~-;;:,..,:.._~~~~~~-.::...!

�Oe todo un i,oeo.

160

Cantares.

y en, las ll1oches del invierno
se co-rufu,nden y ,se ibesan.

IV
Vimos el soJ que mo1·1a,
juntos. mu¡y juntos los ~os.
¡ hasta el isol se detenia
dállldote el último adir~'

Me

COlllUU ICO COllltUl:&lt;1

desde que lejos esta.s,
son oosos rquo va,11 ,y Vl'lnen,
besos que vienen ·y van.

V .
lI

La. amistad es uua planta
que n·aoe en .los corazouec;
y la siembra una mirada..

El amor y el vino bu'!'UO,
s~,ún .fücen por &lt;llht,
se suben á la ca'beza
poco a poco y sin sentir.

IlI

Nuestros cuerpos se a fA1arnn
pero las altnas se que-dan

VJ

Dos n0,mtnis llevo en P-1 pecho
que nunca se l&gt;orraráu.
la Virgen de la Victoria.
y la Virgiin d,el 'Pila11·.

UNA IDEA AÑEJA Y TONTA.

Se creía antiguamente, que una
medicina era benéfica en propor.
cion á lo repugnante de su sabor
y olor; pero ya sabemos que tal
idea era un disparate. No hay
ninguna razón por la cual la medicina deba ofender á los sentidos más que los alimentos, y por
lo mismo, uno de los triunfo¡;
más grandes que ha alcanzado la
química en los últimos afios, consiste en lo que se puede llamar
la redención del aceite de hígado
de bacalao. Todo el mundo sabe
cuan asqueroso es el sabor y olor
de esta droga en su estado natural, y no es de extrafiarse que hi,
mayoría de la gente declare que
prefiere sufrir la enfermedad á
tomar el aceite de hígado de
bacalao puro. Ahora bien, es
una de las leyes de la naturaleza, que un remedio que es repugnante al olfato y al paladar, y
que tambien revuelve el estómago, no puede producir buenos resultados, pues el organismo se
rebela en su contra y á gritos
pide deshacerse de él. El milagro apetecido se encuentra en la

Vil
Suprime ya ,tus farnle&amp;,
¡ barrio c1e

Con, claveles 'Y l!llb8Jhacas
a.&lt;lornaré mis balcon,es,
pOT(lUe ,pa,\;ará esta tarde
la niña de mis amm:ei,,
NARiCLSO DlAZ DE .IDSOOVAR.

* *"'

'rodavla se eistan puMlcalildo nuevos lihros referentes á ,Napoleón, st.n embargo de
que ya, .nada ¡queda po-r decir ,del Ilustre
corso, que ta1nto ruido metiera ,y tanto.-; millares de seres .humanos dejai'a. teI1Jdidos
por todoH los campos de batal:Ja, fecu.n&lt;lan.do
la. tlei1ra co.n las substancias de sus tuerpos. Y tallllhién se siguen ha'Ciendo ret~.'ltos
·'' estatuas del .Emperador, con más cnt,u'-lasmo que cua.ndo él vlvleNJ..

la Trinidad!

¡ los oJos de tus muJores

ilumina.n mucho .mlis!

¡Oh los Valientes!

Vlll

En-vi'dia :r ca:lumnia juntas
te mrultratan y pprs.1gue,n,
que contTa. las malas lenguas
la tlefensa no es posible.

PREPARACION de WAMPOLE

en la cual tenemos la parte valiosa del aceite, sin los demás elementos. Este moderno y eficaz
remedio es tan sabroso c~mo la
miel y contiene todos los principios curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao puro, que extraemos de los hígados frescos
del bacalao, combinados con Jarabe de Hipofosfitos, Malta y
Cerezo Silvestre. Tomado ántes
de los alimentos, evita y cura la
Dispepsia Nerviosa, Afecciones
de los Pulmones y todas las enfermedades que se originan por
las impurezas de la sangre. "El
Sr. Dr. F. Zárraga, Profesor en la
Escuela Nacional de Medicina de
México, dice: He usado la Preparación de Wampole, como tónico
reconstituyente, con muy buen
resultado." Nadie sufre un desengaño con t-sta. En las Boticas.

Mira. que es trlstie, -ch,i¡quHla,
cuain&lt;lo nos 1queremos tanto,
que nos sepa.re la gent&lt;,
y no volver á encontrarnos.

€1 Rttrato dt
los Jf budUos
Nosotros lo hacemos á
co ciencia.
La delicadeza de nuestros
trab jos es la base de nue~tro
ex1to artlstico.

'ÜTiiSªT'
I~ DE NUEVO MEXICO Nº 6.
México, D, F.

Teléfonos:

Erlo. 2995, Mé1. 1034 Nerl.
H 11. Y ELEVADOR ,

No se crea q1.1e vamos á tratar
de aquellos que luchan en el campo de batalla, ' no, vamos á trntar de tipos que, por desgracia,
abundan mucho en los dos sexos.
Llega Ud. á una casa en la que
el jefe de familia se encuentra
con un fuerte e-atarro y up poco
de calentura; al preguntársele
qué ha hecho para combatir su
enfermedad, contéstará: Nada,
yo nunca me curo, 1;10 tengo mie'.o á las enfermedades. Y nues·o hombre se queda .~n satis·rho como si tal cosa.
' uince días más tarde nuestro
·ve no tiene catarro; solo le
quedado una tosecilla seca,
( puede dormir, ha perdido el
pe ' ito y se va adelgazando á
!; r1. , prisa; pero como es valienh, no quiere curnrse. Llega el
cáa en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonc:es se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
nolítíca que su estado es delicado, que necesita cuidarse y tornar luego la "Creosofosfatina" .
''.quida,
Es querido lector, que el valiente, por sus tontas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera tomado }a.misma medicina cuando
comenzó con el catarro, se hubiera curado con menos· de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tomarse varios y está ex·
puesto á contagiará toda su familia·.
Los catarros y las toses nunca son inocentes; deben cuidars'!
tomando la admirable médicina
que,dejamos nombrada; con ella
se evita y cura la.Tuberculosis y
todas las enfermedades del pulmón, pecho Y. garganta. Tunbien la hay en pastillas.

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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>A~o

XII.

MÉXICO, DOMINGO

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17 DE

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191\:l,

NU?tl. 11.

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1

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..~ 7

...
NUESTRA SENORA DE LOS REMEDIOS,
QUE FUE TRAIDA EN SOLEMNE PROCESlON Dlt SU SANTUARIO
A

LA CATEDRAL METROPOLITANA.

�/

Aetaalidades

Fragmentos de un artículo publicado en 1897.

I
Libro admirable, cuyo estilo es majestuoso y sublime, elevado y magnífico; tierno unas veces como el canto de armonioeas
aves, dulces como los acentos de la arpa eólica y otras reposado
y solemne como la voz de los ancianos: ora lastimero y desgarrador, semejante. á los gritos de la adversidad, ora suave yapa·
cible como las brillas de la tarde, y los inocentes cantos de los
nifí.osl Libro que es la fuente misterioAa donde la humanidad
bebe sin cesar las saludables aguas de una moral pura, y cuyos
menores conceptos son por sí solos códigos perfectíeimos de
amor y ·de ensefianza. A él van los poetas que quieren conmover con sus cantos, y los artistas soñadores que buscan inspíración en la vtirdad y la belleza. De él dice Lamartine que son
sus caracteres estrellas y BUS páginas firmamentos ... . .. ¡La Biblia ...
monumento sagrado y eterno c@nstruído por las manos mismas
de Dios; luz purísima y siempre viva que guía los pasos de los
hombres; faro consolador de los corazónes que creen, conjunto
de verdades y de grandiosas bellezas, origen de vigoroFas aspiraciones y manantial de santísimos consuelos...... Al!í están
e.stampadas por el inspirado genio de Moisés las verdades hüit6ricas y científicas más admirables; verdades que el orgullo de
los adelantos modernos, queriendo desmentir1 sólo ha confirmado. Allí están referidos con maravillosa concisión, así el origen
del mundo y de los hombres, como las pompas y primeras galas de que se ravistió la naturaleza para deleitar á nuestros padres desde el primer instante de su sér. Allí están los más atrevidos vuelos del pensamiento y las conmociones y tempestades
que experimentar puede la inteligencia humana. Allí hablafi
todos los dolores, todas las dichas de la tierra, y se escuchan
también las más dulces é íntimas efusiones del amor y la amistad; allí, finalmente, en la Biblia-como dice el elocuente Mar·
qués de Valdegamas-,,están escritos los anales del cielo, de la
tierra y del género hm;nano; en ella, como en la divinidad misma, se contiene lo que fué, lo que es y lo que será: en su pri·
mera página se cuenta el principio de los tiempos y el de las
cosas; y en su última página el fin de las cosas y el de los tiempos. Comienza con el Génesis, que es un idilio; y acaba con el
Apocalipsis de San Juan, que es un himno fúnebre. El Génesis es bello como la primera brisa que refrei::có los mundos; como la primera aurora que se levantó en el cielo; como la
primera flor que brotó en lm1 campos; como la primera palabra
amorosa que pronunciaron los hombre,; como el primer sol que
apareció en el Oriente. El Apocalipsis de San Juan, es triste
como la última palpitación de la naturaleza; como el último rayo de luz; como la última mirada de un moribundo. Y entre
este himno fúnebre y aquel idilio, vénse pasar unas en pos de
otras á la vista de Dios todas las generaciones, y unos en pos de
otros todos los pueblos; las tribus van con sus patriarcas; las
repúblicae van con sus magistrados; las monarquías con sus re·
yes; y los imperios con sus emperadores. Babilonia pasa con su
abominación; Nínive con su pompa; Menfis con su sacerdocio;
Jerusalén con sus profetas y su templo; Aténas con sus artes y
con sus héroes; Roma con su diadema y con los despojos del
mundo. Nada está firme sino Dios: todo lo demás pasa y muAre, como pasa y muere la espuma que va deshaciendo Ia ola.,,
Pero, sobre todo, el ánimo queda embargado y el entendimiento suspenso. cuando se considera la Biblia como monu·
mento literario. Hay en sus resplandecientes páginas desde el
más tierno y conmovedor idilio hasta la más terrible de las tragedias; desde el himno guerrero más ardiente hasta la más triste y desgarradora de las elegías; desde los cantos más melodio·
sos y suaves hasta la epopeya más elevada y grandiosa. Ni Homero, ni Virgilio, ni el Dante, ni el Tasso, ni Shakespeare ni
otros grandes poetas, ofrecen en sus obras las maravillas que
encontramos en la Biblia. ¿Quién ha igualado jamás la bella y
conmovedora historia de José y sus hermanos, la de Tobías y
sus padres? ¿Cuándo la epopeya de los hombres ha llegado á la
altura en que está colocado el heroísmo sublime de los Maca·
beos? ¿Qué idilio de los bucólicos más célebres podrá compa·
rarPe con 101:1 risuefíos y apacibles cuadros de Ruth y de Booz,
de Tobías y de Sara, de Isaac y de Rebeca? Y finalmente, ¿dónde están las tragedias dignas de colocarse al lado de las que
abundan en las Santas Escrituras, tales como las de Dina y
Ata.lía?.. . . .. . . . . En este libro por excelencia se inspiraron
Rafael y Murillo para pintar sus vírgenes de sonrosada tez,

•

sus ángeles y sus niños; en él buscó también Miguel Angel
sus colores para ndmirar perpetuamente al mundo con su fresco
inmortal de la Capilla Sixtina. ¿Y de dónde también si no de
la Biblia, tomó Bossuet su elocuencia para hablamos de los
misterios del sepulcro? ¿En dónde aprendió aquel lenguaje se·
vero y majestuoso con que tantas veces conmovió á su audito·
rio? ¿Quién le inspiraba los solemnes apóstrofes que dirigía á
los g·randes? ¿Quién le enseñó á formular aquellas exclamaciones tristes y sombrías como la mi 0 ma tumba, que todavía. hoy
hacen estremecer y temblar? ...... Y los legisladores, ¿en dónde
se inspiran para formar las buenas y prudentes leyes que rigen
á los pueblos? Y los poetas, esos cantores eternos de las obras
del Criador, ¿en dónde aprenden á dar armonía y expresión delicada á sus estrofas? Y los historiadores ¿á dónde van cuando
quieren imprimir á sus narraciones energía, colorido y maj~stad? ......

II
La Biblia, como todo lo que tiene un indeleble sello de gran·
deza, ha sido pugnada y combatid¡¡, en todos tiempos por los
enemigos del Cristianismo; pero ante ellos puede colocarse también una brillante pléyade de defeornres apologistas, que siem·
pre la han sacado triunfante del examen á que tantas veces ha
sido sometidl'I.. Los Santos Padres, los filósofos y los sabios, y
en nue~tros días todas las ciencias han apoyado cuantas verdades se contienen en. el Antiguo TeEOtamento. Y en cuanto al
Nuevo, es tan puro y brillante el res¡,la.ndor de su divino len ·
guaje, de tal convicci6n y consuelo 1-1:1 llena el alma al leerlo,
que los mayores incrédulos jamás se han atrevido á dudar de su
autenticidad. Un ineigne y sabio ecle~iástico francés, Mr. Gai·
net, cura de Cormontreuil y miembro de la Academia de Reims,
ha escrito y publicado LA BIBLIA SIN LA BIBLIA, obra notabilísima y tal vez única en su género hasta hoy, en la cual e~tá la
historia de las Santas Escrituras, según aparece de testimonios
únicamente profanos. Causa admiraci6n ver la multitud y diversidad de autores consultados para elaborar eeta obra magna:
forma una biblioteca. Los comentadores de todas las edades,
los Santos Padres, los poetas y escritores de las antiguas literaturas latina y griega, los historiadores, astrónomos y geólogos,
hablan allí en ordenado concierto, para asegurar el respeto, la
veneración y autoridad de que está rodeada la Biblia: no es pos:ble defender la verdad con mayor acierto y lucimiento.
Entre los apologistas más ardientes que ha tenido el Evargelio, se cuenta á Juan Jacobo Rousseau, el famoso revolucionario y enemigo implacable del catolicismo. He aquí sµs palabras:
,,Confieso que la majestad de las E~crituraa me admira, y la
santidad ,iel Evangelio habla á mi corazón. ¡Ved cuán pequeños son al lado de este gran Libro, los libros de los filósofos con
toda su pompa! ¿Puede un libro, á la vez tan sencillo ser obra
de los hombres? ¿Y pueda ser que el héroe de esta historia no
sea más que un hombre? ¿Es este el tono de un entuiüasta ó de
un ambicioso sectario? ¡Qué dulzura, qué pureza en sus costumbres, qué gracia tan encantadora en sus instrucciones, qué
elevación en sus máximas, que profunda sabiduría en sus discursos, qué presencia de espíritu, delicadeza y exactitud en sus
respuestas; qué imperio sobre sus pa~iones!
«¿Dónde está el hombre, dónde el sabio que aepa obrar, sufrir
y morir sin ostentación? Cuando Platón en su República, pinta á
su justo imaginario cubierto de todo el oprobio del crimen y digno de todos los galardones de la virtud, retrata rasgo por rae~o
á Jesucristo. Es tan viva la semejanza, que todos los Padres la
han advertido,y es imposible engafiarse acerca de su original. Y
sin embargo, ¡cuánta preocupación, cuánta ceguedad se requieren para atreverse á comparar al hijo de Sofronisca con el Hijo
de Maríal-S6crates, muriendo sin dolor, sin ignominia, sostiene
sin dificultad hasta el fin su papel de gran personaje, y si esta
fácil muerte no hu hiera honrado su vida, se dudaría si Sócrates
con toda su grandeza de ánimo fué algo más que un sofista.
¿Diráse que inventó la moral? Otros, antes que él, la habían
practica.do, porque no hizo más que decir lo que aquellos ha·
bían hecho, y reducir á lecciones sus ejemplos. Arístides fué
justo antes que Sócrates'.dijese que era la jui,ticia; Leonidas había sucumbido por su país antes que Sócrates proclamase como
un deber el amor á la patria; Esparta era sobria antes que Só·

c~ates elogi~se la sobriedad, y antes que él hubiese definido la
Por últi mo, Donmio Cortés, en su elocuente y bellísimo /)ia.
virtud Greeta abundib:1. en h·imbres virtuo~os. Mas ¿"1n donde curso
sobre la Biblia, habla de este modo:
aprendió Jesús entre los judíos 111 moral pura. y elevada de que
«Libr?.
prodigioso aquel en que el género humano comenzó á
s6lo él se mo~tró maestro y dechado? Ddl seno del más fuii,jso
leer,
trernta
y tres siglos ha, y con leer en él todos los días, to·
fanatismo elevóse la más encumbrada sabiduría y la sencillez de
das
las
noch!ls
y todas las horas, aun no ha acabado su lectura
las virtudes má~ heroicas honró al más abyect~ de los pueblos.
~ibro
prodigio~o
aquel en que Re calcula todo antes de babera~
La muerte de Socrates, filosofando tranquilamente con sus ami1~-~e~tado
la
cienct~
~e los cálculos; en que sin estudios Iingos, es la más suave qu? s~ puede desear; la de Jesús, espirangu1s!1
co_s,
se
da
not1c1a
de las lenguas; en que sin estudios asdo entre tormentos, InJuriado, befado y maldito de todo un
t~onom1cos,
se
COJ?P,u~an
las revoluciones de los astros; en que
pueblo, es la más horrible que se puede temer. Sócrates tomansrn
_doc~D?entos
h1stoncos,
se cuenta la historia; en que sin 08•
do la copa envenenada, ·bendice al que se la presenta llorando.
tud103 f1s1cos se relevan las leyes del mundo. Libro prodigioso
J?sús, en me~io de nn espantoso suplicio, ruega por sus encar·
mzado~ enemigos. En verdad, si la vida y la muerte de Sócra- aquel que lo ve todo y que lo sabe todo; que sabe los pensamientes son de un sabio, la vida y la muerte de Jesú~ son de un tos que salen del ?oraz6n del hom~re, y los que están presentes.
Dios;-¿Diríase que la historia del Evangelio es inventada al en la mente de D10,; que ve lo que pasa en los abismos del mar
caprtch,,? No se inventa así por cierto, y los hachos de Sócra- Y lo que sucede,en los abismos de la tierra; que cuenta ó predites, de. los que nadie duda, están menos atestiguadoi que los de ce todas las catastrofes de las gentes, y en donde se encierran y
Je~~cr1sto. En el fo~do,. esto es ~squivar la dificultad y no des- atesor~fi ~o~os los tesoro~ de la misericordia, todos los tesoros
,tru,rla; i;ería aún mas 10conceb1 ble que muchos hombres de de la Justicia y to?os los tesoros de la venganza. Libro, en fin,
común acuerdo hubiesen forjado tal libro, que el pensar que un que ~uan~o los c1elc,s se repleguen sobre sí mismos con~o un
sólo hombre haya dado materia para formHle. Nunca autores abamco.g1gantesco, y cuando la tierra padezca desmayos, y el
judíos h_ubi.eran encontrado aqnel tono y aquella moral; y el sol re~oJa su luz y se apaguen las estrellat1, permanecerá él solo
con Dws, porque e9 su eterna palabra reaonando eternamenEvangelio tiene cate en las alturas.»
racteres de -verdad
tan evidentes y tan
III
perfectamPnte iniHemos concluido
mitables: que el inla
corta reseña que
ventor sería más
nos
propusimos haasombroso que el
cer
de
las grandiohéroe.,&gt;
Aas
y
sublimes
beChateaubriand se
llezas
de
la
Biblia:
expresa así:
los párrafos de es«Es sin duda alcritores
distinguiguna un cuerpo de
dos
que
hemos
col
obra bien singular
piado,
habrán
sin
el que principia por
duda 8upli&lt;lo con
el Gé11er,,is y termiventaja á la palidez
na vor el Apocalip·
y
pobreza de nuessis; el que empieza
tr~
palabras.
á darse á conocn
Por
lo demás, precon el estilo m'ás
ciFo es no olvidar
claro y sencjllo y
que nunca deben re·
acaba por el to110
correrse
las pá~inas
más figurado ¿Se
de
este
Li
hro divino
podrá dudar que
por mera ruriosidad
todo PS gr1rn&lt;le y
ni paPatiemr,oR. La
sencil o en ~ oi~és,
ler.turn
de lit Biblia
como iiquella crelldeba
haceri&gt;e
con
ción del mundo y
de
profune·píritu
l'lqnel la inocencia
da pieriad, con el
de lo~ hombres priBanquete en honor del Jc:fe del Estado Mayor, Capitán de Navío, Hilario Bodríguez Malpica
vivo
d..i:eo de insmiti vosque noFI pinensetruirse
ta? ¿Se dudará tampoco que todo es horrible y fuera del orden na- fianza de la RqJigi6n, ya meditando en los sucPsosenquela allí
se
tural en el ultimo prof.ita, como aquellas sociPdadPs corrompi- r~fü,ren, ya templnn&lt;lo nuestro flspfritu al fupgo de una convicdas yaqu~I fin d,.l mundo que nos reprtt~enti.i?-¡Co&lt;ia pro&lt;liJ?iO- etón profundA y vercladna : de esP. modo úniramente podrán cosa! Veinte autorPs de edaiies y érocas tan rPmotas han trab11ja- SPCharse abun danteR y prPciosos frutoR. Aparte de el'te saludado en los Libr,,s Santos; y i.in embargo de haber escrito en vt-in- bl&lt;1 bien, sahido e~ qnP Pn laR Santas Esrrituras se hallan los dete est.ilos distintos siempre han sido innimitahleR, y no se bl'llla l~iteR que á un hnmhr¡i iluqtrado y &lt;le buen i;?UfltO pueden proporen ninguna otra compo-,ici6n. El Nui-vo Testamento tan dife, ctornirla las diferentes formas litn11 riafl. Tal vez no será avenrente del Antiguo por el lenguaji:i, partir.ip1t, no obstsntP, como turado JPcir que quien ha leido la Bihlia no neceF1ita leer más
como éste, de tan admirable original1d11d.-Lo~ mismofl qu¡i no pnefl en ella Re contienP., en flfecto, lo máR Pxqui.~ito lo más de~
quieren cr~er en la autenticid11d de la Biblip., crPPn, "in Pmhar- licado, lo más conmoveiior que pnPile haber .-n Jite;atura ¿Qué
go, á pesar "uyo, en ci..rta coi,:a de ella mi..m~. Dei•faFI y atPos, poeta moderno será prt-ferihle á David y á J ob? ¿Dónde están
grandes y pequeños, atraído" toiios por no ~é qné cofla deqrono- las aF1cenaF1 camreQtrl's, comparabl ..s l'iquiera por RU inocente
cida, no d,-j"n de h()jear incesan temente la ohra, q•10 los unos sencillez, á las que hallamos en los tiempos patriarrales?
admiran y los otros d1-nigran. No hny en la viila una eola posis~bido es, por otra partP, que los poemas de los hombres han
c:ón para la cual no Re pueda encontrar en la Biblia un vnsfou- tomado RiPmprP. algo de aqm·l manantial fecundo y cristalino·
lo que parPzca PXpreFla y entnamente dictado al intento. SP1ía Y. que muchos da ell?s dt-ben ElU grandeza y !lU inmortalidad pre~
difícil persuadirnos de que todos los acontecimi1-ntos posibles, c1Ram~nte á lo que tienEin de le Biblia. (,En él aprendió Pf'trarfelices 6 de•graria&lt;ios, hubiesan sido previstos con toiias sus ca-d1cP. Vold1&gt;gam11s-á modular PUS gemidrs: en él vi6 Dante
consecuencias en un libro ei:icrito por manos de los hornbrPflj su~ terrifl.raR visione8: dP l'lquella fr¡¡gua encendida sacó el poepero lo cierto es que en la Escritura se hall~n-el ori~en del ta de Sorrento los espléndidos rel'.lplar doreR de eus cantos. Sin
mundo y el anuncio de su fin-la base de todas ll'ls ciencisR hu- él, l\,Jilton no hubiera snrprendido á la rnnjer en f!U primera fla·
manas-todos los preceptos políticos, desde el gobierno del pa· quezo,. al hom?re en su primera culra, á Luzbel en f!U primera
dre de familia hasta el despotismo; desde la edad pastoril haRta conqm~ta, á D10R en su primer cefio· ni hubiera podido decir á
los siglos de corrupción-todos los preceptos morales aplicados laR gentei:i la tragPdia del raraf so, ni cantar con C!lnto de dolor
á la proeperidad y al infortunio; á los más elev11,dos ra~goR y á la mala ventura y triste hitdo del humano linaje.,i -Igualmente
l~s coodici?nes más bumild~s-Finalmente toda especie de es- es digno de. citarRe Racine, autor de Atalía, la mejor tragdia'·
tilos conocidos; los cuales, sm embargo de formar un EÓlo cuer- del repEirtorrn francés y acaso una de las primeras del munedo
po de cien trozos diversos, no tienen semejanza alguna con los ¿Y qué se podrá decir del gran Bossuet, este apóstol Riempre
estilos de los hombres. ,,
Sigue en la p6gina 172,

�Aetua1idades
164
~~~~~~~~~---~~~~~~~-

El pianista Carlos Lozano.

bes velaban á ratos la luna. Sólo se escuchaba eI vuelo de al· llegaron á dos pasos de la choza, toscamente construída por ragunos murciélagos ó los extraño., chillidos de algunas aves noc· mas de árboles.
turnas.
· III
En cuanto á los guardae ...... ¡Cualquiera se encontraría con
los guardas á aquellaE horas y con aquel frío! Todos, hasta el
Roque no se había engañado: allí dentro hablaban á media
anciano Juan, que era el más vigilante, estarían descansando voz.
cómodamente entre sus mantas, y mucho más sabiendo que el
- ¡Vaya! ¡Eres un gallina!. ..... ¡Cuando te digo que el amo
Conde se había marchado á la capital la víspera ..... .
se ha marchado á la capital, ...... De eso hablaban por la tarde
Sin embargo, al final del palacio, y justamente muy cerca los criados, cuando me acerqué á pedir.
del hotel, Roque &lt;letuvo su marcha y se puso á examinar el te·
-¡Bueno, bueno!.. ... Que te prendan á tí; por mi parte ya
ireno. ¡No 30 había engañado! Las huellas de unos zapatos, y tengo bastante.
de unos zapatos viejos, se veían en dirección del bosque..... . Y
- ¿Pues y yo? No parece sino que no conozco el Abanico.
las huellas eran muy recientes ...... El hielo que las cubría no
- ¡ Ya! .... .. pero yo me escapé, y si me pescan voy á Ceu·

---'"M.!!!!~·ue Leonardo de Vinci: «El discípulo debe superará su maestro.» Elogio que á ambos enaltece, porque Meneses, padr~ intelectual de Lozano, todavía no
abandona el bien llevado cetro
de los maestros mexicanos.
Entretanto, se ob~ervará aquí
la falta de Lozano en los prime·
ros teatros y en los salones de la
gente culta, donde tanto.a aplau·
sos se le han prodigado.
¡ Ritc,rna vincitorI

F. G.

w,,,,;

CAZADOR YGUARDA
I

•

C)rupode los concurrentes al banquete en honor del señor Albino R. Nuncio, con motivo de su nombramiento
de Director General de Estad ística de la Secretaría de Fon,ento.

podía tener más de dos horas ...... ¿De quién podrían ser aque!las pisadas?
El cazador miró á su perro León, que también olfateaba las
huellas gruñendo y mostrando los dientes. ¡Mala sefiall
Hombre y perro se detuvieron, comprendiéndose mutuamen·
te, y olfatearon, escondiéndose detrás de unas matas, con su
poderoso instinto, superiormente desarrollado.
.
-Apostaría-murmuró Roque-que esos ciudadanos están
en la choza del carbonero al otro extremo de la plazoleta. Pero
¿quienes podrán ser?
'
E inclinándose hacia el perro, casi de rodillas, contraídas sus
rudas facciones levantando el pufio y fijando la mirada en los
ojos fosforescentes de León, murmuró en voz muy baja:
-¡Silencio!. ..••. León, ¿me entiendes? ...... ¡Silencio!
La consigna había sido comprendid~ perfe?tamente, y el perro del cazador no hubiera ladrado m grufi.Ido por nada .en el
-mundo. ·
Y, silenciosamente, dando un rodeo para evitar el cruce por
una plazoleta batiada por la luz de la. luna, bajo la sombra pro·
yectada por las copas de los árboles, que hacía mover el viento,

'

ta ...... Fractura...... noctum.idad .. ... . robo ...... Conozco bien
el Código para exponerme.
-·Si te digo que en la casa n.o hay más que viejos .... .. y el
golpe es seguro ...... Ya ves si hay distancia al pueblo más
próximo.:···· Subimos.por la escalera de la cuadra...... Corta·
mos. el cristal con un diamante ...... Levantam~s suavemente el
• pestillo y entramos...... Como estarán dormidos,. la casa es
nuestra.
·
-¿Y los perros?
-Al anochecer dejé caer morcillas de estricnina junto á las
casetas.
- Veo que tienes razón, y el que algo quiere, algo le cuesta.
Vamos allá,
Roque comprendió que ya había escuchado lo bastante, y de
un saltoª? escondió detrás de un montón de lefia, con la I?ano
en el hocico del perro Le6n y la escopeta sobre las rodilla,,
mientras los dos bandidos salían de su choza.

IV
Roque era un terrible cazador, una de esas naturalezas pri·

�166

Aetua1idades

\

MANIFESTAOION EN PRU D"EJ LA PAZ,

.·..

INS'I'RUCC ION MILITAR EN LA ESCUELA DE AGRICU LTURA

Lns m,mifestantes recorriendo las principales c:illes de ll ciuj;,;d.

mitivis y si1v1j~~ para quien los fondos de losbosque3, las cos- para pasar el brazo, y se dispuso á levantar el pestillo, mientra Q
nhre'3 dt1 11:1-! fi ra.s y loi fenómenos de la naturaleu no tenian que su compafiero empezaba á subir la escalera, llevando em·
secrtitos. Ae1so, en ocasione3, era un adversario peligroso, y si palmada una navaja.
al~ún guarda le disputaba. por la noche una liebre 6 un cervato,
De repente, en medio de la obscuridad y el silencio, y á veinin,.,tintiv&gt;ime:1te llevaba el delo al g,tillo de su escopeta infa- te pasos de distancia, se vi6 el brillo de un disparo y son6 una
libl~. Pero b1jo sus feroces instintos y su ruda cortez t existía detonación de escopeta, que fueron repitiendo los ecod.
un fondo de seosibili.lad y de abnegación, de gratitml y desinLos dos malvados, petrificados por el terror, no se habían
ttiré!'!.
atrevido á hacer el menor movimiento, cuando oyeron decir á
R~citintem·mte, su hija única había estado muy enferma, y una voz ruda :
, cnand1) la juzglba p~rdida, una tarde vi6 entrar en su cabafí.a á
-¡Si os movéis, ei bajáis un )6lo escal6n, sois hombres
!A.Condesa, á 111 &lt;lue·
m~ertosl
fia de aquel hotel
Le6n, obediente á
en persona. La beruna indicaci6n de
m1;sa dama h 1hía
su amo, ee había
dejado á sus pro·
lanzado al pie de la
¡,ios hijos jug,rndo
escalera, y con los
en .el camino con la
pelos erizados y ennifiera, y h a b í a
corvado, lanzaba
acudido á verla, lle•
amenazadores lavando unas medidridos.
cinas. De~pués ha·
Roque había dis·
bía ucariciado y beparado al aire, pero
sado á la enferma,
cuida~do de reemhabía mullido su alplazar en seguida el
mohada y arreglacartucho en el cado las c o 1e h a s ,
fi6n de su arma, y
mientras su hija,
siempre sin dejarse
en medio del deli,
ver, de modo que
rio, desgarraba los
los malhechores igencajes de su bien·
noraban cuántos
hechora. Y la iluseran y dónde estatre y hermosa daban sus adversama había vuf'lto en
rios, siendo sPguro
todos los díae sique si hubieran inguientes! ~iem pre
tentado aquél!oR bacon dulces sonrieas
jar 6 dffenderse,
y frases de consne·
les hubina c11zado
lo. con medicinas y
como cazaba á sus
alimentoe. Restaconfjos. Casi insblecida la niña, el
tantáneamente
En la Pin a Carios IV.
abriéron¡:e las vencazador había S(IO·
tido escr.úpuloA, y
tanaR del hotel; essh,mpre solía dirigir sus expediciones nocturnas en direcci6n cucháronse en su interior llamadas y gritos; sin1i6se abrir una
opuARla á la casa de 11:1 bitnhAch ,ra.
puerta, y los bandidos s6lo tuvi~ron tiempo de gritar:
-¡Nos entregamos!.. .... ¡No tiréis!
¿Y habían de asmtar y robar aquellos bribones á la sefiora y
á los nifios? ...... No, que allí estaba Roque para im¡,edirlo.
Ya era tiempo, porque tres criados de la casa, á. medio vestir,
armado el uno de una ei,copeta, otro de un rev6lver, y el tArceV
ro de un cuchillo de cocina, se hallaban como el perro Le6n al
Silenci11eamente, y procurando no rozar á las matas, se fué pie de la esralna.
acercando al hott&gt;l el cazador; y cnmo conocía adm irablemen1e
E11tonces, Roque, saliendo de su escobdite, y llamando por
el terreno, lleg6 mucho antes que los dos bandidos. Le!! vi6 su nombre á uno de los criados, dijo:
acercar 1sigilosa.mente, detennse detrás de un árbol corpulento
-No es nada, sefior Francisco; euy yo, Roque, que he dis·
para ver s1 eran i,spiados, dirigirse después á las cuadras, y vol- parado para hacer cogAr esas buenas piezas.
U no díl los criados i;iali6 en busca de la parE&gt;ja más pr6xima
ver lrayend., una e-caler" que St&gt;rvía para i-ubir al granero, y
que ellos utilizaron coloeándúla drbliju de la ventana que daba de Guardia Civil, y antes de una hora, los conoc1doe fJOr tl On,lr¡,ndrúi y el R,1sit(I,, conRPguían qm~ Sfl les dejara bajar de la esal tocador dt1 la sefiora.
J
Subi6 en seguida por e'la uno de los hanrlidos, y r,o d... bía calera, para ~er e~posadus por l·•A guardias.
ser aqmilla su !Jrimera h»zafia, pu sen muy breve8 in~tar1tes
VI
cort6 un crista.! sin el me,1or ruido; hizo un agujero capaz
Días después regresaba de la capital el Conde, y ofrecía á Ro·
tt1

van caminando' hacia atrás, como los
cangrejos: de donde
resulta que algunos
de aquellos fanáticos dan tal testera·
da en el suelo, que
por mucho tiempo
consllrvan · un reGuerdo de la romería.
Es, á la verdad
que digamos, algo
bochornoso que los
turcos nos den ejemplo del reepeto que
debemos á los templos.
Yo he visto á mu·
chos crietianos en
la Iglesi11, hablar,
reir, mirar a()á y
acullá, q u e d a r
siempre de pie, 6
sentados, permanecer mudos, distraídos, sin formular
una plegaria.
Y bien ¿sabéis
Los alumnos de la Escuela recibiendo instrucción.
c6mo los titulo yo
.
á esos tales?
q_ue un puesto de gu,uda con un jornal verdaderamente excep·
Hombres s1~ fe, que ~ erecían ser arrojados del templo á laticronal; pero é,te decía, dando vueltas en la mano á su gorra:
gazos; así arroJo en u n tiempo Jesús á los profanadores.
-No. ... Eeñor
-,,..~
Conde .. ya com.
prende usted que
La fe lici dad
no se puede campuede existir en
biar de vida .... ..
la misma aflicci6n.
Pero la hermo.
sa Condeea, acer-Hagamos
cándose en aquel
nuestra felici dad
momento, añahacibndo la de
los otros.
di6:-¿Y si yo se
lo suplicase á us-La principal
causa de la feli·
ted en nombrede
su hija ...... cuya
cidad 6 de la
educaci6n corre
desgracia de los
Paso redoblado.
ría á mi cargo?
hombres está en
ellos
mismos.
,c;-Port?ded .i .... Por. usted daré yo mi vida si;es preciso ......
--Para ser{felices, perfeccionemos nuestrascualidade., y ate·
O
' ?mo VI ar o que hizo por mi hija moribunda ! Seré guarda nuemos nuestro~ defectos.-GotJthe.
'
y Juro que 1o seré
bueno.
Y Roque ha sido
hombre de palabra.
I NOCENCIO.

Respeto en
los templos.
Dícese que los
tu reos cuando em ·
11 1 enden

su peregrió n religiosa,
e,inservan en ella
ta I compostura, que
~e parecen á. una
co mpafiía de monj .. 1&gt;, Y cuando se
h,11 la.n fren te al sepitlcro de Mahoma,
11,, hablan, no escupen, ni tosen, ni
m•ran á una y á
otra parte; y al salir de aquel templo
por no dar las espaldas al sepulcro
11 1 ei

Los alumnos en fila.

�Página AtTtístiea .

-

[a easa de la

5eryorita {T)ariposa

Una mariposilla, toda ~udanzas de voluntad, toda caprichos,
que más variedad de ellos tenía que de matices sus alitas, quiso
poner casa.
-Sí sefior, se dijo, no me tienen á mí por persona formal y
de arreglo, y piensan s6lo en que soy mny volandera y pizpireta,
y puede que se eng~ñen. Lo pdmerito que vny á hacer es buscar
un sitio que no esté muy lt·jos de las 'flores; luego comprnré
muebles y cachivaches, y al fin iré á ofrecer mi casita á mis
amigos.
El Sefior hace en el mundo los más curiosos contrastes: en
tanto que la mariposa inquieta, revoloteando por cima de las ro·
ea~, hacía sus prop6sitos, al pie dtl rosal se arrastraba un pardo
untuoso caracolillo con .,u casa á cuestas, y al ver á la mariµo·
silla, alarg6 los cuernecillos como se alarga un anteojo astron6·
mico y se dijo:
-¡Qué feliz, qué ligna, que hermosa y libre de cuidados es
aquella locuela, f:lin casa ni hogar que pesen sobre sus espaldaPl
Y el casero pro!'igui6 su mesurada march::1 llevandq sobre sí
su finca, como todo1,1 los ricos avaros suR riquezas. ·
-Pondré mi casa y nadie me vendrá á mí con que si la abeja, 1-i la hormiga, la araña y el caracol, son gentes laboriosaR,
honradas y prácticas. esto es. dotsdas de sentido práctico. Se
puP&lt;le vivir en sociedad, vestir las galas que yo vi.sto, aventajar
en bdlf'Zll á las flores y en la danz11 á las libélulas, y ¡.:er muchacha de orden: esto no lo puede entender la gente esa de la tierra,
el bajo pueb1o de gu~anilloR y hormigas.
El ca~o era que la casa de la señorita t1-nía que ser un palacio,
Ó por lo meno!,! como un camarín de un palacio. No poJíaeEtar
en la tierra, porque el polvo y el lodo mancharían la prerio•a
ve~tidura, Y porque los malvados grillotalpas, con su chillido
estridente, la aturdirían, y otros ma )vados insectos podrían dev?~arla ...... No podía ei,tar en lo alto de los árboles, porque los
paJa.ros voraces, en un abrir y cnrar el pico, se engullen á una
mar1 posa y se quedan tan frescos.
-Buscaré uua flor desalquilada, blanrla, llena de p*'1fume,
de tallo firme, para q ne el vh,nto no la doble, pero flt·xiblf', pa·
raque la bri..a la mut:va en placentero vaivén. Ea, recorramos
esta calle de rosas.
¡Cómo e~taba el jarrlín aquella mafiana ! ¿Qué sucesos importante~ habían ocurrido en él? Estos son puntos que es necesario
aclarar para comprPnrler bien el se11tido de e8ta hi-toria.
Ante todo, la guardia de la noche,los dondiego~ de uoche, habían sidt1 revdados por 108 dondiegotl de día, que, muy lozana·
mente abiertos, cumplían con sus ordenauzati caballen,scai:1. Co·
mo f:lÍ ~e hubinan pallado la nuche en un baile y á la madrugada aún no se hubier,m despojado de su-1 aderezos de ¡,edn,ría,
veíatoe 1:1ubre casi todas las flores un prufuso lujo de b, illantes
diminutos, diáfanos como Jo que eran, gotitas de rocioy fia1,jas
de plata de la escarcha.
Cumo brazos y mauos amorosamente enlazados, muchos arbustos tenían enlazadas sus ramas; al soplo del fresco maLinal
se habían 1:1aludadu gravemente los grandes árboles.

H ,bía gran murmullo y alboroto entre las abf'ja!l y las avis·
pas, gente plazolera y vulgH que va de flor Pn flor. como de
tiencfa en tit·nda, á hacer sus compras, y bullafigueaba monótonamente el populacho de los moscardones.
Lo de torios los días: el mur.do rueda, repitif'ndo siempre el
mismo seguido movim iento; la vida no es más que la rutinaria
sucesi6n de los hechos; esto es, ~in duda, Jo que produce:Ja in·
quietud y la desesperación de las mariposa¡¡; y no birn se supo
entre aquella población del jardín cuál era el propósito de 'la
mariposilla, cuando é,te fué el tema de todas las converAaciones.
-¡ Buena es ella vara hacerse monja I piaban burlescamente
los pájaros.
I No le durará mucho el deseo, pensaban lasarafias, símbólo
de la astucia y de la constancia.
La bella mariposilla ni atendía ni le importaban los juicios
de s111:1 enemigos 6 de suR envidiosos.
-He ~icho que pongo caea; y lo hago. ¡Bonita EOY yo para
volverme atrás luego de haber tomado una resoluci6n! Ahora se
verá si soy 6 no soy activa y diligente.
Y hermoseada. pnr la luz, que le daba luminosos reflejos, Y
llevando en sus lindas alai,, como las alas de los artistae, . la co·
pia fiel de lo bello de la naturaleza, luz del sol, color de las flo·
res ...... volaba cual si poralas hubiera tenido dos llamas y por
espíritu el pensamiento de un poeta.
Pas6 recorriendo todas las rosas: una era excesivament~ gran·
de, otra estrecha; aquella guardaba una avispa, esa otra 'una tri·
bu de pulgone~; los jacintos se marchitarían pronto, los lirios
aletngaban con la pujanza de su perfume ...... los pensamientos
están demasiado bajos, las dalias demasiado altas, las magno·
lias tienen duras las corolas ... ... No hallaba lugar á prop6óito
para hacer su casa la mariposilla.
Vo16 de rall.e en ca.lle, luego de jardín en jardín, decampo en_
campo, hasta que al anochecer vió brillar una estrella ...... y una·
loca alegrfa la encendió el deseo. Alli iría, á aquel hermoso lu·
gar de luz. Trat; ae la estrella brilló otra y otra, y al fin el cie·
lo se pobló de maravillosos puntos de luz en medio de la noche
...... y de1:1at~nta, ebria, ardiendo en deseo, vol6 de aquí para
allá, arrebatada por el delirio.
\
Y así vivió, trémula de asombro, á merced de grande é in sen·
sato pai,mo que produce la belleza del muudo y de los cielos.
Vag~ ba, vagaba por danza continua, abrazándose en ese amor
de las almas voladoras ...... que mueren al fin, perdiéndose en
la inmensidad de la belleza ..... . que jamás fügan á entrever los
oscuro1:1 caracvles, envueltos en su babosa codicia y ~on la casa
á cui,i-tas.
Sin embargo, la mariposilla se tramformó, se hizo idea. se in·
trodujn en mi cerebro ...... y me ha comunicado su afán. Héme
á mí buscando casa de estrella t:n estrella, ¡como ta11tos otros es·
pír1tui--mariposasl No haremos casa ...... pero, ¡qué diablos!
buscándola..... vivimos.
0

JOSÉ

ZAHONERO.

..., _.

- --·-·.. -- ·-

. ···-

EL CRISTO NIÑO .
CUADRO DE tt. EROTI,
.,Plea'¡ ... -.

~

�170

Crróniea Bxttrajetr&amp;.

LA CHINA VIEJA Y LANUEVA

Se cuiinta quf, un peraon11je chino que viajaha camino de Pekín á raíz de la muerte df'l !Cmperad,,r. Tao-Kuang, se detuvo
UN PA.lS B)N T~AN~F'O!-tMA~ION
un ,tía par.-1 reparnr sus fuerz¡¡s c,,n un"s sorbo .. de té, en una
ho8tería. Un is cu, 11toto1 bu·gu -se1:1 distraían sus ocio!', hablando
La China e-1 hoy, a.-1í f)H&gt;t fll turi,ta c&lt;Hll•l para el ,-o,:iól igo d&gt;i muy var111,lo-1 asunto¡,¡,
1
uno dti lo.¡ paÍ •es oá;¡ intrir.~"ªº'ª~ dt:!1 mund ,, acallo"! mas in'.
Uura ,te fll cur:-10 de 111 convers11ción, expu~o el pPrsonaje cbi·
terei!ante. de. tod::ª 8i,1 1!uda µ ,r c,,ntar con la ,m,mne ehergía Il'l sus dudas y temoree sob1e quién había de ascender al troao
de una c1v1ltzic1011 pro¡.H'\ a,:uinul1td1 al travé-1 de t&gt;1ntos sig, ..s de•pués que mur1e,.e el emperador.
hi re-1isti fo más que nin~ún o•r,, á la c1vil1zación occid"ntal'.
El personaje hablaba, y df'jaba entrRver PU su conver-ac1on
Ptiro a.l fin ~a llegado la h,,ra de que ésta empiece á pAn€trar en sus opinione'l y sus recelos á propósito del heredero y del gobier·
a9uel imperio, y la marcha de ei:1ta penetración parece rapidí- n0 que había de formarse. Pero los burgueses bebian el té y fu.
sima.
maban sus pipas sofioliento8, sin prestar atención á lo que el
Los chinos son una masa hum11na muy diferAnte de la euro· chino expresaba con tanto calor y vivacidad.
pea¡ pero no un pueblo bárbaro. Hay que tenerlo muy presenComo el personaje se irritase un poco al observar el silencio de
te: Se t~ata, por .el contrario, de una sociedarl que sum!l tres ó sfü compafieros, uno de ellos, pasándole la mano por el hombro
c.uatro cientos millones ~e individuos, civiliz,idos desde muyan- muy c1riñosamente, hubo de decirle:
tiguo, sumam~nte trabaJadores y muy inteligentes.
-Para qué has de fatigar tu cabe~a ó inquietarte con vanas
Por eso se viene hahlando del peligro amarillo porque Euro- prclcup:lCiones. Ya están los mandarines encargados de los nepa, aun antes de que China empezase á ponerse'
gocios del Estado, y para eso les pagan. Esos
á la altura de la época, tenía la ~eguridad de quP,
asuntos no nos at11:fien y sería necio que hiciétan.pronto _empufiase ese país armas de civilisemos política sin cobrar sueldo por ello.
zac1on de igual valor que las occidentales reLos demás burgueses asintieron á lo dicho
pre.ientarfa, sin duda alguna, una fuerza col~sal.
por su compañero.
Hoy la transformación ha empezado á verifiLos numerosos adeptos activos con que cuen·
carse, Y la China va ofreciendo ese aspecto de ta la actual revolución, demuestran que el puetransisión tan curioso que el Japón empezó á
blo ha empezado á pensar de otra manera; que
ofrecer en el último tercio del siglo pasado. A
ha empezado á tener idea de la patria y dd in tela p~reza de lo pintoresco, sucede la extravaré3 común.
gancia ?e los contrastes: En las grandes ciudaMuchos intelectuales chinos han·viajado ya
des, abiertas al comerc10 con los extranjeros
pnr el mundo occidental. Son ya numerosos los
e~tre los viejos carricoches indígenas pasa~
que han estudiado en las universidades de fo.
trmnfalmente el automóvil y el ferrocarril · junglaterra, de Alemania y de los Estados Unidos.
to á los tipicos juncos de vela cuadrada s~enan
Y muchos más aún los que en su propio país
SUN-YAT-SEN.
han leído las obras del pensamiento europeo y
las sirenas de los grandes vapores modernos·
por las puertas de las vetustas murallas se cru~
El jefe de la revolución china.
ª?lericano. Hoy la juventud china discute. ~tre·
zan con lo~ coletudos c~lestes figuras europeas;
vida mente los más sagrados dogmas del tao1smo,
con las miserables habitacioneB de campesinos
.... ·------~~ y se atreve sin reparo contra las mismas doctr~y cuIJes contrasta~ las grandes construcciones de las casas de co- nas de Confucio, sobre las cuales ha estado basada luengos s1lllercio alemanas, 10glesas ó americanas; y con la poética sola- glos toda la moral oficial del Celeste imperio.
Nada da tan clara medida de esta revolución en los espíritus,
dad de la tumba de Confucio, el bullicio y el humear de chimeneas de los c~ntr~s industriales.
,
_
como el hecho de que llegara hasta el mismo palacio imperia].
to~que la China tiene en su suelo l~ fuerza mágica de todos
El difunto emperad~r Kuang-~sü se quiso lanzar p~r ~l camilo~ triunfos modernos: la hulla y el hierro. Sus cuencas carbo- no de las reformas radicales, guiado por Kang-yu-we1, Jefe del
neras son tan vastas Y. ricas, que han podido parangonarse con entonces partido reformista; y acaso de haber podido seguir á
l~s de )os Estad~s U~idos; y esto basta para asegurar á las re- tiempo esta política hubiera podido evitar la revolución actual.
gionea en q~e se.extienden, un porvenir industrial tan seguro Pero en China, como en otros países, la autocracia es más concomo grandioso.
vencional que efectiva, y el llamado autócr:lta no es generalPe~o con las_costum.bres y la técnica europas, han penetrado mente sino el instrumento de una clase. Tal le sucedió á
también e~ 9hma las idea~ y las aspiraciones. Hace ya años Kuang· hsü.
1
que e~ta ~~ s1s del pensamiento mantiene á la China en profunLos reformistas contaban, ó creían contar, para su obra, con
da agitacion. A.ates los movimientos armados solían ser xen6fo· Yuan-shi·kai, á la sazón gobernador de Shan-tung y una de las
bos: Ho! el odio al. extranjero ha desaparecido entre los revo· más ilustre~ personalidades del mandarinato militar. Pero ~uaul~?ona~ws,. que, leJos de esto, lo que proclaman es la realiza- shi-kai juzgando con espiritu conservador, que aquello iba á
cton de}os ideales de occidente.
produdir perturbaciones graves, les traicionó y comunicó. po~
El mismo hecho d~ 9ue un movimiento revolucionario como intermedio del virrey de Pe-chi-li, á la emperatr~z viuda Tzu-hs1
el actual, haya ad9mr1do tan colosales proporciones, hasta el (tía del emperador), lo q~e se t:amaba. '.fzu-hs1, apoyada p~r
punto ~e lleg,use a tratar de la p·1z con los sublevados, como todos los tradicionalistas, mtervmo enérg,~amente. Kuang-hrn,
itcontec1ó, según el telégrafo, en Noviembre último dAmuestra abofeteado como un chicuelo por su tía, fué recluido en el secreya una profu~da modificación en la p~icología del pueblo chino. to de su palacio; y aquella mujer, de dotes realmente extra_ord!.Antes el chmo era en un todo indifereme á los asuntos pú- nnrias, asumió la regenci~ y la auto~idad, como la ?abía eJerm·
hcos.
do también durante el re10ado anter10r. Los conspiradores re-

---

La China Vieja.-Aspecto de una calle del barrio indigena en Shang-hal.

La China Vieja.-lmágenes de divinidades.

C.rróniea Exttr&amp;nietr&amp;.

171

formistas, excepto Kang-yu-wei, que logró evadirse, fueron de- disponía que cinco comi.iiones de int"l"ctuales chinos 8alieran á
capitados.
rec,,rrer las µrinc1 pales naciones de Eur11¡,a y lo~ E8tados Uni·
E:-1to ocurrió en 1898. Dos afi ,s má~ tarde Tzu hsi apoyaba dor1, con ohjl-lt,, de e&lt;turiiar la..; iustituci11ne" de estos países y
de~de.el trono el m ,vimient,, x ,11ófobo dti lus buxers co11tr11 los ver cuá, ..s "riln m.tt-l conveniPntefol µara ser implantadas en Chi·
extranjeros, y las legaciones d-1 Pek,ng Sd Vt1111n 11blig1td1:tEt á ht na. P11r otr11 se or,len.1ba á lo• virrey ..s y gobe,nadores qutt escer armas pira d.. fenderse. Pern Yu.a. ,-,,h1·kd1 tuvo t:luto11c.:i:1 la. tu.fia~e,, y prnµu-in,en h1r1 ri-formaR que crPye~en más o,,ortu ·
habilidad de mantenerse, con la J1visióu de ou cnaudo, apaitaJo nas p11ra el bien púb,ico. Y por otro Ne prometía al pueblo una
con-titución ...... µara cuando s~ h11 lla-e An aptitud cívica.
Eu 1907 "e al'ordó la formación de un S"n11do. que fuAse com,1 un em1ayo de Parlamento. Pero en realidad n11da más con·
trario á la idea de Parlamento que 'este Senado. En primer lu·
g&gt;1r; no se le d16 sino una misión consultiva. Y, por otra partA,
en vez de hacer de él uua representación del pueblo. se consti tuyó con los miembros del Gran SPcretariado, los dt&gt;l Gr11n Consejo y los ji-,fes de los departamentos administrativos. De más
valor ef"'ctivo fué otro edicto di-1 mismo afio dando al E-jército
una organización á la europea y mandando formar treinta y
seis ,iivisiones que debían estar ya perfectamente organizadas
en 1912. E'lta ref &gt;rma es de las que interesaban al poder central, y por eso se emprendió seriamente. En 1910 había ya organizadas así diez divhlionPS y veintidós brigadas mixtas, for ·
mando un total de 211,500 hombres, Los oficiales han pasado
por academias con profesores chinos, japoneses y europeos.
En 1908, .ano de la muerte del desgraciado Kuang-su, y dela
subida al trono de P' u-yi, bajo la regencia del príncipe Ch'un,
un nuevo edicto volvió á hablar de Parlamento y de ConstituLa China en transformación,-El mercado en las murallas de Pekín:
ción, prometiendo ambas cosas para nueve años más tarde. Cochin&lt;,s y manchúes acuden con sus carros de forma tradicional; en el
fondo la vía férrea y los postes del telégrafo.
mo concesión inmediata se dispuso la reunión de a~ambleas
provinciales; pero sin más oarácter que el consultivo.
En 1909 se reunieron por primera vez estas asambleas y el
de e~tas hostilidades, por lo cual resultó un personaje muy á
propósito para desempefiar, deepués de concluída la paz con las primer ejercicio pasó tranquilamente. Pero en las sesiones de
potencias, el cargo de virrey de Pe-ct.i-li, muy delicado si se 1910 empezó á manifestarse seriamente el espíritu de oposición.
tiene en cuenta que se halla en ese virreinato la capital del im- La de la provincia de Kuang- si se color.ó en abierta lucha con
perio. En este puo1sto Yuan-shi-kai, que ya, siendo gobernador el gobernador con motivo de un veto puesto por éste á un acuerde Shan-tung, había empezado á organiz¡¡r tropas al estilo occi- do del anterior período; y la actitud de la corporación fué tan
dental, empez·5 á ensayar ciertas reformas que lu"go fueron ge- enérgica, que llevado el asunto á las autoridades centrales, éstas
neralizadas como veremos, y por los motivos que se dirá, por la no osaron quitarle la razón.
En este mismo año de 1910 había empezado á funcionar una
corte im peria l.
nueva
asamblea nacional algo más amplia que el Senado de
En 11:108 murieron la emperatriz Tzu-h!Ji y el emperador
Kuang·hsü, y sucedió á é~te su sobrino P' u-yi, nifio de dos 1907. Esta concesión se puede considerar como una nueva me·
afios, bajo la regencia &lt;le su padre el príncipe Ch' un. Este su- dida á la vez de transigencia y de dilación para acallar las voce30 acarreó la desgracia de Yuan-shi-kai. El re¡!ente, deseoso ces de los que pedían la reunión de un Parlamento sin la espera
quizás de vengará su difunto hermano Kuang-hsü, á quien de los ocho afios que aún faltaban. A esta Asamblea se le conYuan-shi-kai había traicionado en 1898, despojó á é:;te de todos firió oficialmente el carácter de Parlamento provisario con. la
eus honores y le ordenó que se retirase á vivir á su provincia misión de preparar el definitivo; pero se dió intervención prenatal. Sólo al ver en peligro la dinastía, ante los avances de la ponderante en él á los elementos más conservadores. La mitad
revolución, el regente volvió á acordarse de Yuan-shi-kai, y á de sus miembro&amp; son designados por el emperador y consisten
rogarle que tornara á ponerse al frente de los negocios p6blicos. en dieci~éis príncipes imperiales, doce nobles manchúes y chi·
Yuan shí--kai accedió y al poco tiempo quedó convi::rtido en
verdadero dictador del imperio, acab6 por conseguir la deposición del mismo regente que le había llamado y sus emhiarios
son los que recientemente han tratado en Sh11ng hai con los de
la revolución, de potencia á potencia, par11 gestionar la paz.
Durante el desarrollo de estos aco ,tec1mientos, escuetamente
relata los, la hr..a de la emµeratriz Tzu hsi, del príncipe Ch'un
y de Yuan-shi-kai ha Pido en el fond,, la misma: re~istir á la revolución. Sólo que e~ta resistencia la han pue -to por obra mediantii un procedimiento ya muy en voga entre los pu.-blos occidentalell, que conshite en encargar de refnnnar el pais á aq uellos que más interés tienen en qu ... no se rt::Íl•rm~ nada, y i-cbar
mano de los rc1cur...os dilatorios y de l11s cambios de nombre que
no afecten gran cosa al cambio d... renliJad. Lai:1 úuicas r~forUJaS
llevadas á cab(} sinceramente han sido l11s que 1-e h11n juzgado
convenientes para el rubusteciwiento dd crntr&amp;lismo y del po·
dtlr im p, i'ial.
Aot,guamPnte, los más altos cu...rpos gubernativos eran el
Gran Secretar,ad,,, que c•m-t1tuía la autoridad suprema de la
La China nueva. - Cadetes instruUos por oficiales europeos.
a¡ilat!tante burocracitt china, y el Gran Consejo. compui-sto de
Beis miembros. En 1991 se creó con el nomhre de Cheng Wu,
Ch'u un nuevo co11F1· jo, auá1ogo poco mátJ ó menos al gabini::te
nos, catorce príncipes de los países sometidos, seis individuos
de los pueblo-1 occide11tales.
em¡.,areutados
la familia imperial, treinta y dos altos fun. E11 1905. dos 1m¡,11rtantes decretos imµeriale~ abolieron el an- cionar10s de loscon
ministerios,
dit:lz nutabli-s del mundo intelectual
tiguo si..¡tema de i11strucció11 públici. hasadu en d e,tu fío de la
l~twmura nacional, la .filosofía de c ,, nfueio y el Ta ('b'i,,g-hui (que el gobier110 se h1brá encargado de procurar que no sean de
t1eo 6 recopilación &lt;J .. l-1 · reglas de gob111r110 df-1 la dina-tía Ch' ,ng ideas muy 11v1.1nz11daH), y Jiez grande:i contri bu yentes ( quP, seYen un complicad,, 11i~1e,n I de exárnen ••, HXe.. le1ntt1 tin teuría, guramente teudrán muy puco iutnés en que se hag,in reformas
l)ero degenerado µrá t:t1c, m.. ,1te "º u1111 far¡¡11 . y ¡,roclawaruu la ecu11óm1cas en sentido 11 b.:ral ). La otra mitad es de elección,
pero p"r vía i11Jirecta; la comµo11en reprtil.it:lnta11tes de las atoamCaducida i de la a11tigua 11rga111zadón del ... jércno.
blea.i:1 l!rov1ucial.e~, las cu11les se formau, á su vtz, por un sufraEn 1906 se pub!icar11n como conctisión á los reformistas otros
tan restringido, quo sólo vienen á. existir unos mil electores
deoret11s no menos radicales en principio. Por uuo de ellos se gio
por caodhtatu.

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1

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�C11óniea B:2tt11&amp;nje11&amp;.

172

El pensamiento de los reformistas chinos ha ido, sin embargu, mucho más lejos que las reformas oficiales; y los actuales
ravolucionaríos ya piden hoy (y con las armas en la mano), el
derrocamiento de la dinastía manchú y el establecimiento de la
república.
Más todavía. Sun-yat-sen, el misterioso jefe de la revoluciBn
china, ha hablado de aspiraciones de carácter económico, que
han hecho pensar á 109 occidentales si no será la China la tierra
de promisión del socialismo.
Sun7 yat-sen e3 la última expresión del chino moderno. Ausente largo tiempo hace da su paíe, donde su cabeza ha sido
puesta á precio, viste á la occidental, tiene una profunda cultilra europea, ha estudiado de visu las más im.portantes nacio·
ne; de Europa y los E;tado3 Unidos, y dirige desde lejos pero
co1 mano firme y gestión eficaz la revolución del Celeste Impe·
rio. L'&gt;s enormes gastos que ésta supone los ha sufraga.do en
gran parte la colonia china de los E,tados Unidos.
Y éste es el eshdo crítico é intere3ante en que se encuentra
hoy la patria de Confucio. Las peripecias dela revolución arm tda, con ser importantísimas, no son lo prlncipu.l. L') verdaderamente decisivo y transcendental es la revolución en la técnica y en las ideas. La exploración de las minas de carbón y la
m~talúrgica siguen desarrollándose rápidamente. En 1911 han
llegado á 8, 697 los kilómetros de longitud de las líneas de telé
grafo, por las cuales se transmitieron en 1909 la cantidad de
807,041 despachos. Debe advertirse que muchos de los ferroca·
rriles pertenecen al E;tado. En otro tiempo, el ejercicio de las
armas era mirado con cierto desprecio; un mandarín militar tenia menos categoría que uno civil del mismo grado, Y ni los comerciantes ni el pueblo se interesaban por los asuntos públicoe.
Hoy h9. empezado á existir un patriotismo chino, Y mientras
· una gran parte del pueblo empuña las armas por la revolución_,
las clases aristocráticas tíenen á gran honor el figurar en el ejér..
cito del imperio, y príncipes de la sangre integran el flamante
Tsai-Tao 6 Estado Mayor central, creado en 1909. Uno de los
pereonajes históricos más admirado por los chino3 modernos es
actualmente .Napole??· Los ¡Prejuicios que se O_Ponían á los P:O·
gresos de la mstrucct0n púb,tca han desaparecido, Y en la Chma

r

j

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1

1

La China nueva.

A,pect0 del río Yang- Tsé y pue1to de H:m i&lt;eu ,

Ee ensef1an hoy las matemáticas y las ciencies físicas y naturales
con textos traducidos de las lenguas europeas. En Tien--tsin
funciona una universidad china, con cinco profesores extranjeros y siete chinos, un colegio superior anglo-chino; una escuela
indu,trial organizada por japoneses y un colegio de medici'na.
La Univeraidad Imperial de Peking es una institucióñ oficial
donde catedrático:1 japoneses y europeos ensefian las ciencias y
_ . . . . .. . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

P A.SHTIElVIPOS

,; .· ,

GEROGLIFICOS BARAJADOS

La China nueva. - Los grandes establecimientos siderúrgicos de
Hang- Y.rng, ciudad donde se han desarrollado los suce5os más sangrientos de la revolución actual.

co3 (de los cmÍes sesenta y tres son chinos). En otras quince
capitales de provincia existen instituciones análogas. Pero el
afán por fundar escuelas elementales y superiores, ya de ense·
fiimza general, ya de especialidades profesionales, como agrfoul·
tura é ingeniería mecanica, se generaliza rápidamente por todo
el país. En la prefectura de Wu-chan se han abierto casi con--·
t9mporáoeamente sesenta. escuela9', y la dificultad de los locales
se resolvió de un modo completamente expeditivo: se confisca·
ron otros tantos templos budhistas y se entregaron á los maes·
tros.
· Bastan los ligeros datos apuntados para comprender que China ha emprendido el camino del progreso y se disporn, á mar·
char por él rápidamente.
Los libretistas de•opereta y los novelistas fantásticos lo senti·
rán; pero el bienestar de la humanidad no puede menos de ga·
nar con ello.
¿Qué ocurrirá cuando la China se haya puesto definitivamente
á la altura de la civilización moderna? Las predicciones son
expuestas; pero desde lu..go, no cabe la menor duda que la China nueva ha de pesar mucho en el mundo.
L0s diftmmtes cómputos sobre la población de la China (pues
no existen estadísticas completas) varían, como atrás queda expuesto, nada. menos que en 400 millones. Pero aun tomando
entre todas las cifras aventuradas como probables, la menor,
siempre resulta una masa humana igual en cantidad á toda Eo·
ropa, con excepción de Rusia, y triple que los Estados Unidos.
Esta m'lsa, puesta al trabajo con una técnica moderna, ha de
ejercer forzosamente una enorme influencia en la vida económica
del globo.
Pero deque esta influencia sea enorme, no se sigue que nece·
sariamente haya de ser funesta. El peligro amarillo es c9ncebido
por el vulgo como la posibilidad de una poderosa avalancha in·
vasora an~loga á la de las hordas de Gengis-Khan. Pero esto,
que sería lógico tratándose de una China bárbara, deja de tener
visos de verosimilitnd atribuído á una China civilizada.
Cualquiera que sea el enigma que el porvenir nos guarde, no
debe olvidarse que los males de la humanidad no han venido
nunca de la cultura y de la civilización, sino de la barbarie.
X Y Z.
• . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. .. . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . w

LA BIBLIA
inspira.do y sublime? Todas sus obras infunden cierta tristeza,
cierto recogimiento de espíritu que conduce á la meditación:
hay en sus Oraciones fúnebres una unción religiosa tan marcada,
que el alma cristiana se siente llena de inefables y dulcísimos
consueloe. Y es que este insigne prelado bebió todas sus inspiraciones en la poesía bíblica: vivi6 con Dios en la soledad de
su coraz6n, estudiando sin cesar el alma humana hasta en sus
sentimientos más íntimos. hasta en sus arcanos más profundos

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Sigue de la página 163

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los idiomas de occidente, mientras la educación de los alumnos
está encomendada á pedagogos chinos. Desde 1906 funciona
también en dicha capital una Escuela Superior de Medicina costeada por una subscripción pública á la que han eontribuído
chinos y europeos. En Ché-fú hay un Colegio Imperial; y en
diferentes ciudades de la provincia otras diez escuelas superiores con mil novecientos estuctiantes y setenta y ocho catedráti-

y secretos: por eso sus palabras son majestuosas y elocuentes,
graves sus conceptos, y elevados sus discursos, impregnados to·
dos del e3pírito evangélico y de una filosofía verdaderamente
conmovedora.
Acudid, pues, á la Biblia; y al mismo tiempo que se regenerará vuei;tro e3pfritu, encontraréis inefables goces en la lect~ra
de ese Libro por excelencia, eterno é imperecedero como el D101
que lo dictó.
vrc•roRIANO AGÚEROS.

,.
Divídase el precedente jeroglífico en seis fragmentos, de modo que leyendo el 1?, 3? y 5? resulte un rejrán y leyertdo
el 2?, 4? y G?, otro
.JEROGUFlCO CO~iPRIMIDO

Rosa T na I
CHARADA
De los hermosos ojos
de mi morena
brota prima y segunda
con la tercera.
Y no exajero,
que son ojos de astuta
sus ojos negros.
La mitad de la tercia
son cuarta y quinta
de una diva en ln boca
nos electriza.
Y no c3Xajero,
que cierr&amp;s bocas tienen
dones eléctricos.
Arrópate, lectora
de mis entrafias,
si de mi todo llega
la aurora blanca.
Y no exajero,
que á mi todo acompaña
siempre el invierno.

***

JEROGLIFICO

/

ACROSTICO NUMERICO
18 7 63 8
23 2 7 6 8
3 614 3 8
43 38 l 8
52 18 38
6 74 18 3
734278
8I 81 28

Parte del cuerpo
Ctase de planta
Instrumento.
Pájaro.
Vasija.
Verbo.
Sacerdote galo
Arbol.

En la línea vertical den úmeros del uno

al ocho se leerá el nombre de un héroe.

***

CHARADAS
I
El prima prima de todo
u~a una dos primera
de tan largas dimensiones
que á los talones le llega ..
Que el verlo me causa risa
su hija todo ha notado;
por eso no me saluda
cuando pasa por mi lado.
II

' Primera y tercera, ala;
segunda, de; pero cuenta,
. !Actor, con no equivocarte,
pues mi todo no es aldea.

III
Primera y cuarta en mi pelo
cuarta y segunda en la copa
de mi desayuno lácteo;
mi todo rusa famosa.
IV
Es ré una segunda cuarta;
fruta la,tercia primera;
miembro de un ser prima dos
y planta dos tras tercera.
Dos he vieto mujer que
tenga una un cuarta de pelo
como la tiene mi todo
con su carita de cielo.

Solucion1:s á los Pasatiempoe inserto
en el número antnior:
A la combinación &lt;le puntos:
E MILIO
DIONI S IO
VIC T ORIO
D A NIEL
FI O EL
TO MAS
MARCOS
TIB U RCIO

BE N ITO
LUCIO
O OMINGO
J ·o SE
GERVA S IO

***

Al J1::roglífico Comprimido
PANTERA.

***
A las Charadas:
I COLERICO
II ESTANQUERO
III PORTERA
IV CAMISOLA

***
Al Triángulo numérico,
MARCE LINO.
A la T numérica:
ENRIQUETA.
Al Rompecabezas:

-~

�~~A LASr'
DAMAS'
La niña romántica.

'

al de ]a&lt;; manecillas de un reloj. Ya sé que todo esto no es de
palpitante interés; pero es preci!!o que lo explique.
Resulta que dicha ensalada llegó primero á Arístidt-s. Iba galantemente á ofrecerla á su promPtida, para que se sirviera pri·
mero; pero de pronto, cambió de idea y se "llenó" el plato.

¿La &lt;&lt;jettan?.: .... ¡No existe tal corn! .
Perdonen ustedes sobre todo si tienen empeño en lo contrario; pero me veo obligado á contradecirle1:1, y la prueba está en
contradecirles, y la prueba está en la aventura de Arístides
El padre del infortunado Arístides fué quien, al día siguiente
Beauminet. Héla aquí en toda su vulgar 1:1encillez:
'
le comunicó á su hijo la mala noticia.
Arístides Beauminet
-Todo está roto, ArMides.
amaba.:
Y como éste se lame tara:-Pero, hijo mío, le dijo el autor
No esperen que les de lilUS día.i;i, tú tienes n
hap-a el análisis de los . la culpa. Conoces la
mil pliegues de su al- delicadeza dA Yolanda,
ma, ni la autopsia mé- su susceptibilidad, é
dico-literaria de las di- incurres en semejante
ferentes preocupacio- falta contra todBs las
nes de su cerebro.
rt&gt;glas del buen tono .. .
Amaba. Y como es- ¡Es inconcebible!.. ... .
ta historia es verdade- ¡Servirse "l primero! ..
ra y á la verdad la
El sermón dur6 mupintan desnuda, no cho rato.
vestiré mi relato de
Al fin, exasperado,
ninguna especie de fra- gritó Arístides:
seología.
-¡Basta, papá!
Su amada era una ¿Quieres que te expliniña gótica que tenía que? ......
mucho del pavo 6 de la
-Habla.
pava, como mtedes
. - Si me serví el priquinan. 8610 el dia- mero la en11alada, fué
blo sabe la cantidad porquA no qui,-e paque de esas niñas hay sarle á Yolanrla la enen el mundo.
Paladna con lo que
-Y nunca me ca- había iientro.
sa, é con un hnmhre
-¿.Qué había?
sin ed ucaci6n- decía·
-Un
gusano enor·
, dPma¡.iia-'
un pant11 l on
me, papíi.
do cnrto ....... luto en
- Y lo pu~iste en
las uñas...... f-SO me tu plat,?
basta para j11zgar á
-SL. y para evitar
cualquiera. Pri-ti .. ro la qu" "']la 10 viPra, ro11muertA antes que ~er tinu6 Arfstid ..P c1or, sola ei.pol!la de un hom- lloz ,nte v, z, me ... lo...
bre que limpie la c·opa cumf. ..
con la snvil lPta al sen-¡Hijo míol-grit6
tarme á la me11a,
Beauminet padre,
Pu..den reírse cuan- abriAurlo lo-i brazmito quiera,,, queridos IEre&gt;l má,. grande que
lectortae; pero les ase- Eponinal
guro que aunque fueran ust"'d"'s bellos, msN11turaJ111ente, le
truídos inteligentes y c,,nt11 ron á Yolanda lo
patatín pats.tán, bas- sucedido De iuvitarlo
taría que 1.. s hubif'ra sin erlurac,ón, Arístivit,to m..jor el pulgar dt&gt;S p11F16 á héroe y se
para volver la hoja de creyó qn .. fll matrimouna rAvi~ta, para que nio se t-f, ctuHría; pero
Elegante traje de calle.
no hu hieran sido nun- la nifia gótica rom lJiÓ
Modelo de vestido:de:paseo.
ca aceptados &lt;'orno es- en sollozos.
posos por la SPfiorita Yolanda. ¿Que no l"'s importe? Bueno.
-¡Sí!-dijo - El h&gt;1 bersfl @ervido primno ... SP lo hubiera per·
Pero no era esa la opinión de Arí1.sti&lt;les Beauminf't. Moría por donado; haberRe puesto el gu~ano Pn el plato todBvfa podría pa·
ella. Ya he dicho que la amaba. Al amor no se le manda, ¿ver- sar; pero habérselu c1&gt;mido!. ..... ¡Qué asco! .... ¡Nunca me ca·
dad?
saré con 'ese hom brel
-¡Qué "jetta)) tengol-sus. iraba- Verán ustedes cómo esa
ESTEBAN JOLICLER..
boda no se lleva á cabo.
¡Y sin embargol-Arístides era herm0so, joven, instruido, inteligente, rico ...... ( véase la continuación en el diccionario); y
sobre todo, delicadísimo y muy bien educado. Su pretensión
había sido Bceptada. Todo iba á las m.il maravillas. Eotaban en
LAVADO DE MANOS -No e~ preciso encarecer la conveniencia
la comida de esponsales.
de ttmer siempre limpias las manoQ, y además de Jimpia11, suaEstaban aún más lejos. Era el momento en que la ensalada, ves; el frío las pone ásperas y también el mojarlas con frecuen·
P'-Sando de mano en mano daba vuelta la me11a.
cía. LavándoRelas en agua tibia, con el aditr.miento de una cu·
Arístides estaba .sentado á la izquierda de Yolanda, y la en· charadilla de borax é igual cantidad de amoniaco se quedarán
salada iba de izquierda á derecha, es decir, en sentido inverso limpias y muy suaves.

***

~

***

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES

aisr

®! clieinte.-Muy m!lAI, muooo. Si sigo
mañana cuando usted venga. me dfc,e quie
me he muerto, crea que no me extrañará.
Y

-¿Qué mal instinto le guió á, usted d
guardars,e el portamoni,idas, en L'Ugrur de
res ti-tu irlo?
-El in,stiin,to de cons,e1wac1ón.

.... *
-Yo cambio de ai.res continuame11ille. Ya
V'é usted, sey vi:iaja.!lJte de coonercio.

-Pues Yo carrnbiio de aire.s todaw:,a más
q:u e usiteid.
,IDl médico.-¿Cóm,o &amp;e encuentra u.st.,e,d
hqy

DE LA MULTITUU
Que han usado nuestra preparación ó que la están usando
en la actualidad, jamás hemos
sabido de ninguno que no haya
quedado satisfecho del resultado.
No pretendemos nada que no
haya sido ámpliamente justifi.
cado por la experiencia. Al recomendarla á los enfermos no
tenemos más que haoer referencia á sus méritos. Se 1-um ,btenido grandes curaurones y de
seguro que se obtendrán muchas
más. No hay y podemos asegurarlo honradamente, ningun o·
tro medicamento, que pueda emplearse con mayor fé y confianza. Alimenta y sostiene las fuerz~s del enfermo durnnte esos pe·
r1odos en que falta el apetito
y los alimentos no pueden digerirse. Para evitar las falsificaciones ponemos esta marca de
fábrica en cada botella de la,

"Preparación de Wampole" y
sin ella ninguna es legítima. Es
tan sabrosa como la miel y contiene los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Bacalao
Puro, que extraemos de los hí·
gados frescos del bacalao, con
Jarabe de Hipofosfitos Compuesto, Malta y Cerezo Silvestre.
Tomada antes de las comidas,
aumenta el apetito, ayuda á la
digestión, y vuelve á los placeres
y tareas del mundo á muchos
que habían perdido ya toda esperanza. " El Profesor Adrian
de Garay, dice; Con buen éxito
he usado la Preparación de Wampole en los Anémicos, Cloróticos, Palúdicos, en la neurastenia
y en otras enfermedades que dejan al organismo débil y la sangro empobrecida, y los enfermos
se han vigorizado y aumentado
en peso. " En todas las Boticas.

que cl"ee oo burfa,n de él, agitam'!o los •brazos cormo si .s,e ha.llla.se vtElllldo la.,q jook~.

-J&gt;ero si usted no san.e nunica de esta
CaJP1ital. .....
-No ÍllllJpo!rta; soy organista.
Un tartamudo acude á. la farmacia p!l)ra
oompra,r hi.pec.acuana.
-¿Qué &lt;'!~ea ulSlted?~J.e Dl'.?,gunta.n.
-Hi¡p . . . . hip . . . . hi,p ....
-¿Pero cree usted ciue está en el h~r&gt;-0d.ro.mo?
-Hiip. . . . hi,p ....
-¡Hu1Ta! ¡hurra!-r,eplica el botica.r1o

Hay en unia oficina un ~ Ieado, q1Ue es,
en .su traje y en ,s,u persona, el colmo dlel
a.baindono y de J.a, simiedaxt ·
--ID2Jbe U·Siteld, ga,s.tar muQho en a.sea.me,
Y, 'Sotr.e tOldo, e,n el ve9tido,~ Je ·&lt;Ujo e1
otro dfa su jefe.
-iNo, ~fior, no. Ya Vé usted, con mt
suelido, e.so 'Serfa tm¡pósiihle.
......¡Pru:-,:s entonoes, ¿en -di6nde dfa,bfos ha·
l:Ja usltied tantas caandsa'S SIU&lt;lt~, que toldos
los dfas Ue veo con una diferente?

-

IIANANA ........
Es eI grito,' esperanza y refu.
gio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éx ito.
Es el manto con que se cubre la
cobard~a. la impotencia y la ig:l0ranc1a.
Tristes hogares donde imper.-i
esa palabra! Infelices seres aqu.c.
llos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar sus
ang-ustias y dolores! ·
Hombre, mujer ó nif\o en cuvo
cerebro germinen tas ideas de
éxito, salud y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los actos que dependan de su voluntad.
_Cuantas vidas segadas por esperar á mañana! En tre noso·
fros es muy común tratáridose
de negocios y sobre todo Lde la
salud. decir: maftana haré esto,
mafl.ana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en seguida una bronquitis y . .... no
hacemos caso, mañana me curo;
luego una laringitis)' .. . . maña·
na me curo. Despues viene la calentura en la tarde, la tos muy seca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico nos
examina, se pone serio y fr~nce .
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obr!l, Entonces nos receta lo
meJor que todo médico honrado
conoce para la Tuberculosis·
"Creoso f os f at•ma.
Es cierto
que con ésto nos vamos á curar·
pero en un tiempo mucho mayo;
que e! empleado si desde que comenzo el cat arro "hubiéramos
usado esta medicina; con ella se
destruirían los gérmenes del catarro. haciéndonos al mismo
tiempo inmunes para la Tuberculosis r tísis.)
1)

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Mañana... Mañana .. . Mañana..

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I.LOTERIA NACIONAL I
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~ Billete entero ......... $0.25.
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Administrador,

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Pedro Sandoval Y Gual.

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, barara._
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.L;:iu.,~ed er·,a meJorsur
I a vIaqueven demas
CARLOS ARElJ.AND YCIA.MEXICD

•*•*•*•*•*~*•*•*•*•*•*•*•*•*·--~--------~.......................
'

Una antcdota Balmtsiana
Entre las anécdotas que conowo de la
vida de Balmes, conservo una, recogi,da de
los autorizados !rubios del R. P. Pablo Parasoi-s, auxillal' que habla sido de la biblioteca de V1ch cuando BaJmes la frecuenta,ba,
cuyo detalle más pronunciado me había hecho sosp,eohosa la autenticidaid del relato.
Mas, lb.e .ahf que estudiando la biogrrufia de
monseñor A,frre, el arzobispo de Parls, ent usiasta de nuestro :tnósofo, he tenido que
ver corroborado el dato sospechoso, lo cual
me ha movido á darlo al púb1ico, aunque
sin abandonar del todo la !forma dJublta,Uva, ya, que no poseo bastamtes elementos
d~ juicio ,p ara formular el dec!si vo.
Contaba el .señor Parasois que, cuando
por Julio do 1846, Balmes llegaba á Vlrh
donde no haibra estado oinco años ba·%
recibió un recado del veneraible Padre Claret, pid1ióndole hora para visitarle. El ya
célehre esoritor, conocido en Europa por su
"l'rotestam.tismo,'' influyente en la poutica
española con su "Pensa•miento de la nación," agasajaido en París y en Malinas por
Hui.tres obispos, ,n o se creyó '{uperior al
populair y santo misionero A. quien había
tratado ail tiempo de s u ordenación ecle~i4stica, y respondió al estudianto enviado,
que no era el Padre Olaret quien debía vlslt.airle á él, sino él ail Padre Claret, y enterado die que se hallaba en su domicilio,
tom6 el sombrero y se dirigió á vfalitarle;
acto de cortesfa que pone mwy en a,lto lugar
la, virtud del gran filósofo.
.De la con-verS11.ci6n •que con el venerable
tuvo, ,tomó un apunte, y hOIY nos lo ha dado
A eO'Ilocer en su inaprecia,ble tomb de "Re-

1iquias Hterarias d e Ba,lmes," el Padre Casanovas, S. J. Pero d,e lo que Balmes habló
no queda. rastro li:terairio, más que el delallf'
"susp.ecto" á .que vengo refi.rlénd!Ome en este artfoulo. Pros.egu"&amp;t e1 R. P. PaTa.sots: el
Padre Clare,t le p¡,egunitó oon int~rés por
su estancia en París, ·Y en cparticular por
la im¡presión que le causara el Rey Luis Fe·
Jipe, á ,quien habla si d-0 presentado. BH ,mes
s,e sonrió y dijo que el IR!e~ no 1e ·h abla hablado m&amp;s qt:.e de lo mucho que ie gw,taba
el chocofate españuL .. . .
;, Quién aceptará po.r verdadero -ese dato,
sin ponderrurlo deb idamente? Que me Impresionó no haiy ,duda, y m&gt;P-nos la tlenP.
que yo no po&lt;l!a considerarlo corno una mv erución del R. P . Pal'asois, ni como sá.t1ra
de Balmes, pum no era aficiona,do á ellas,
ni como una "·boutaide" de Luis Fel1pe, puE&gt;.s
11n -escritor r.-0rno Ch~1:eanhri11,nr1 lo califica
de "hom1br.e de talento, que ha dominado ,
los hombres que se han aoeerca,do A. él," en-

!La vigilante -atJend6n de laia ma.d:rea die
faaniUa debe a!ViTil:l1l!e it11quieta. cuamdo tnll
,bJjftBl!! ostentan 'Una pet"Ver-eión dQIJ. gll!Sto.
.A. 'l!eices son preferetl!Cias inju,stifieadas por
los p~inil&lt;lOIS, en.s!!Jlatdais,, ~anos ~ erude~a;s. Ondas d·e sa:n¡g¡re su'ben de repenibe 8.
I,a caira de lais enfernnitais, i la.IS cuailies 10!!
dolOTe!! de caJbeza y de estómago, a.caiban
1por quitar e[ poco a.p¡e,tiito que 1€'! quedó.
IID11to1 sllntoma.s de la. an,emi.a induoe'n t
aicon.sejrur el u so siin dtscamso deil verdadJe·
ro Hl,erro Bravais, único antfdl()¡to d• la dec adencia orgtnica.

tre los cuales se ha;llaiba Guizot. :r,fo era.
pues, :verosímil tanta insulsez ,an el ref.
Puse, ¡mes, el dato en entre di®o, y lo con·
s.ervé sólo á tí,tuJo de curi-osidad.
!Mas, he ahí, lfe[)ito, que en, la blograffa
de monseñor AJifre se Telata,n a:1gunas est'e,nas ocurridas entre el iHustr,e .A,r1;0btspo
de París ~ Luok; Felipe, que han sido ¡,ara.
mf un r¡¡¡yo de luz, una verosfmil explica·
c1ón de la bufonada &lt;l~J rmr i1fl los f.ranceae,
al recibir al insigne publicista .español.
Léese allf que, cuaindo .monseñor Affre
aoudl6 A Luis Felipe para obtentlr .que 11u
fuese conculcada la libertad de la en,sefiansa
católica, no pudo obten€!!' jamás de éSlte una
respuesta, no ddré satisfactoria, pero ni 81quiera seria. Se conoce era costumbre 1181
de Orleans abusar de su majestad, per~·
tiéndase bufonadas y chocarrerías, indignas
de un prfnclpe. cuando le pla,cfa aes1···
u.na c01I1versaci6-n que estaJb a obligado a ad·
mitir. Así, cada vez que el celOSÓ arzobispo
le representaba las razones que mH!tabaD
en favor de aquella Jlb1&gt;rtad, Luis Felipe
le atajaba la palabra y des-via:ba la conversación con salidas de tono eomo la siguleii·
te:-Señor arzobispo: Vals ll pronu.a~tar
sentencia entre ml y mi mujer. ¿Cuántol
cirios ¡;on menester para un casamiento!
Yo sostengo que seis, pero m1 .muJer pretende que hay que poner doce.

El arzobispo, que ya había tenido .que su·
fri.r otras burlas por el -estilo cuantas vece&amp;
había abordn,&lt;io el asunto, se lncUnó respet uosamente, y con toda reverencia. rei&gt;l~:
·--....Beñor, nada importa que &amp;e ponga:n ,els
6 doce cirios en el altar en una, 'boda: clfgnAos, pues, escucharme en el punto de tflll
cuestión la más grave.
-¡Cómo, señor arzobispo: lo mfo .e e J!lllf
grave; es la tlMs.ión ,d e nil h~Í nif.11111•

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752901&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Agüeros, Victoriano, 1854-1911</text>
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Ato XII.

MÉXICO, DOMINGO

24 DE

MARZO DE

191 ::l.

NuM. 12.

ARTE FOTOGRA FIOO

1- -

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EFECTO DE LUZ.
Batudio poic A. Catcl'illo.

�Aetaalidades

1 79

La Dolorosa de Morales
..,.,.,,

.•.•.•.•.

Hacía tiempo que no visitaba á la joven condesa de X. ':.: .,,_'. ~ Enjug6se de repente)as_lágrimas, endenzó el busto, ; 6U voz
Aquella tarde era inexcusable. ¡Viernes de Dolores! Celebra- ádquiri6 un~timbre á'sper~-é"ási hom bruOO:-ieñtread ~s
ba su santo, y entre sus vanidades, todas inocentes, todas pue- secos me coloc6 un verdadero capítulo: de culpas:1 contra Dios
riles, ninguna tan acariciada como la de recibir en su fiesta ono· porque le había arrebatado su tesoro, su cariño, á ella que no
mástica mucha gente, ¡mucha gente!
escandalizaba, á pesar de que ... .. . ¡en fin! á ella que era!buena,
Tenía yo muchísimo que hacer. La víspera volviera de un que cumplía con Dios como el más etiquetero~ de los amigos,
largo viaje, y había encontrado la madeja de mis negocios en- que, que ...... En cambio Ja marquesa de tal y á la condesa de
redadísima. ¡Aún no había podido ni leer la balumbra de car- cual, y á Ja fulanita, y á .. ; .. . no les alcanzaba la ira celeste, y
tas, tarjetas, invitaciones y esquelas que en una bandeja se eso que bien merecida la tenían, bien ...... por, por, por .... .
amontonaban en mi despacho.
¡Ay! ¡Dios mío, si esto es irritante!
Al llegar á la elegante morada de la condesita, me extrafi6
Y volvi6 á llorar, largamente, sin ruido desconsoladamente: .
no oír el sordo rumor de las conversaciones, 110 ver la floresConfieso que me sublev6 la condeEita. Aquella_inconsciencia,
cencia de abrigos, hongos Y chisteras de otras veces, no trope- porque en lo que en otros iabios fuera blasfemia horrible, en
zar con los que entraban y salían...... el aspecto en fin, de
los suyos era inconsciencia, falta de sentido común, rabieta de
quietud, de soledad, de silencio que presentaba el palacio. Con- niña tan mimada por sus padres como por su marido, como por
sulté el reloj. Tarde era, pero no tanto para que ya hubiesen la suerte.
desfilado todos los invitados y visitantes.
·
No me gusta devanarme por averiguar lo que en breves insAquellos la habían llevado á los mejores colegios, habían
tantea me van á explicar punto por punto. No comprendo la puesto á su servicio las más distinguidas institutricee, -en:;iis
tontería de mirar y remirar dándole vueltas y preguntando: ;°1anos los mejores libros .... .. Su educaci6n, sin embargo, era
«¿De quién será?)) el sobre de una carta, cuando con abrirla sal- mcompleta, era nula. Faltádole había el gran eduoador, el dolor,
dríamos de dudas. Así que esperé á que mi amiga me pusiese • Y quien no sabe de dolores, ¿qué es lo que eabe?
en el secreto de la oquedad de sus salones, de Ja tristeza de su
¡Me cli6 penal Yo estimaba á aquella mujer nifia, que nacida
santo.
en la opulencia, criada en el regalo, acostumbrada á que ¡ sus
Un pesado cortin6n que se levanta, y la condesa que aparece caprichos fueran leyes; casada muy joven sin amor con un made luto riguroso. Toda de negro, desde la punta del zapato has- rido que n.o la amaba, que no veía en ella más que su dinero y
ta un tocado en la cabeza igual al que vemos en los retratos de su nombre; bella, cortejada, adulada ...... tenía muchísimas ocaMaría Estuardo.
siones de ser mala y sólo era ...... ¡chiquilla! Me di6 pena Ja in-¡Condesal.. .. .. ¿pero· qué es eso? ...... no sabía nada ... ... he digencia moral de aquella opulentísima dama.
llegado ayer . .... Venía á felicitarla y voy á tener que darla el
Desde el saloncito en que hablábamos se distinguía en elboiipésame..... .
doir de la condesa un riquísimo oratorio del siglo XV. En el
¿Has visto esos cielos preñados de nubes densas, negras, tris. paño del centro del)ríptico, una copia meritísima del divino
tes? Permanecen horas y horas como una cara fruncida, como Morales representaba á la Dolorosa, á María madre de dolor,
un rostro que hace pucheros y pugna por retener las lágrimas, pegada su cara lívida, desencajada, abrasada por las lágrimas,
hasta que una nonada, un golpecito de viento ¡zázl determina al rostro muerto de su divino Hijo.
una lluvia torrencial.
Mis preguntas fueron la ráfaga helada, Yla condesa rompió
á llorar en tal copia y desconsuelo que no fueran mayores si
allí á sus ojos asesinasen á su madre, á su marido.
Prediqué frases vulgarísimas de consuelo. Vulgaridad tanto
más disculpable cuanto que aún no sabía de qué se trataba, qué
de!lgracia era aquella.
Al fin, con voz. entrecortada, me dijo que un sobritio suyo,
al que amaba como á un hijo, pues lo quería como á tal, ella
que Do tenía hijos, acababa de morir, siete dÍ as antes, de menin¡itil.

Cuando la condesa se sereD6 un poco, me levanté en actitud
de despedirme. Ya de pie sefialé hacia el oratorio y dije á mi
amiga: ¿Se cree usted mejor que la Virgen Santísima? ¡Y fué
su hijo al que le mataron! ¿No se le ha ocurrido preguntará ese
tríptic@ por qué Dios le arrebató á usted su rnbrino?
El rostro de la condesa se transfigur6. Volvi6 á 1lorar con lágrimas mansas, tranquilas, resignadas.
Cuando el cortin6n pesado caía tras de mí, sentí ruido como
de un cuerpo que se desploma en un reclinatorio.
MARCIAL.

Aspecto del salón durante la inauguración de la ·'Liga de la Defensa
Social," el 17 de! presente.

PRENUNClOS DE UNA GRAN VICTORIA

El señor licenciado don Jorge Vera Estaño!, pronunciando
el discurso de apertura.

sanguinario de Isabel y Cromwell; pero todo fu é inútil; la Iglesia Cat61ica se mostraba cada día con más vida, más pujante y
vigorosa, como se ve en los siguientes datos:
DPspués de las primeras pnsecuciones de la Iglesia, apenas
En el afio 1780 1existían en I nglaterra y País de Gales, unas
si ha existido otra tan dura y cnnstante como la que, desde Enrique VIII, viernm sufriend·o los cat6lico8 fogleses. La sangre dor,cientas pequeñas capillas. En 1853, es decir, setenta y tres
crii-tiana corri6 allí á torrentes y lleg6 un momeuto en que se años después, se contaban ya ochocientas doce buenas iglesias.
s .,gún el último censo oficial, hoy en esos mi1,mos territocrey6 extirpada la Religi6n.
rios de Inglaterra y Gales, 1, 773 iglesias, con 3 747 sacerdotes,
Incrédulos, ateos, protestantee, judíos y cuantos no eran ca- es
decir que en cincuenta y ocho afios se han construirlo, por lo
t61icofl, Be unían
_
_
menos, 973 iglepara dar la hata1la
::---~~-.,.,...---:=~
sias.
contra la Iglesia
En el pasado
Católica y loe que
mes
de Junio se
profesa han s us
abrieron dos notacreencias, y no ha ·
bilísimos templos
b fa mitin donde
católicos. Uno en
no se agitara la
Live-1pool, nnriniopini6n pública
ciativa del Obispo
contra e11os y DO
de aquella ciudad,
se gritara: «¡ AbaWilliam Guigsen,
jo lo s cat6licos!
y
el otro, la mag¡Muera el papisnífica y grandiosa
mo !))
Catedral de. WestEl mismo promi nster, q ue se
testante Wi11i am
consagr6
con asisCoblett nos dice:
tencia de 35 obis«Loe cat6licos eran
pos. Este grandiotratados cua l si
so monumento del
fueran proscripcatolicismol pruetos, sin más motiba lo muy arraivo que el de pergada que está la
manecer fieles á la
fe en el pueblo;inreligi6n de sus paglés, pues fué cos·
dres y los nuesteado t o d o -por
tros .... .. Se les exsubscripci6n: p o cluía de los dere·
pular. t'!.:..{h
chos civiles... ... y
El número de
desde nuestra más
protestantes
que i:e
tierna infancia se
convierten
al
catonos ha ensefiado á
licismo e s t a n
mirarlos como á
grande, que comGru.)o de los concurrentes al banquete con motivo del 56Qaniversario de Ja fundación de la Sociedad
eeres perversos,
parando ]os me·
" Hijos de los Gregorianos ."
falsos, despreciadel afio 1911
ses
bles, y de tal macon
los de los a:tlos
nera aturdían nuestros oídos, que no se nos permitía ver en
anteriores, resulta por cada mes un exceso de 600 á 700 converellos sus virtudes públicas y privadas,))
La persecución se hacía no solamente de palabra y en la pren- siones. Van al frente de los convertidos los mismos ministros
sa, sino haeta en las Cámaras y con las leyes y decretos. ¡Cuán- protestantes, pues en solo Osrighton se conviriieron seis el afio
y algunos de ellos, que eran solteros, han recibido ya
tas multas h1m tenido que pagar los cat6licos por mostrarse ta. pa~ado,
órdenes sagradas para hacerse sacerdotes católicos.
les! Con tan dura y constante persecuci6n parece que no había
Con raz6n se dice que el catolicismo se extiende rápidamente
de existir ya rastro de sentimiento católico, y sin embargo, su- y arraiga
entre la raza sajona. Parece que se va hastiando del
cede todo lo contrario. Son católicos ingleses, no se asustan por protestantismo y de sus naturales frutos.
poco.
Con esto queda demostrado una vez más que la!1glesia es in·
La experiencia iba enseñando á los perseguidores de la Iglesia vencible.
que el Catolicismo era invencible, como lo habfa sido en tantos y
PRUDENCIO RAMOS.
tan fieros combates, sostenidos durante varios siglos. Cada vez
se iba extendiendo más y ganando nuevos adeptos. Apelaron
~
Pol:(&amp;,'eloe ministros anglicanos á los medios más viles para ata jar su
poetas dícen que la vida es una flor. ¿Por qué no agregan
marcha progresiva, hasta el punto de pedir el régimen feroz y queLos
el amor es su miel?

�Aetaalidades.

180

¿Para qué sirve la Cuaresma?

EXPOSICION DE TRABAJOS MANUAL EN LA ESCUELA "GERT -~U)!S .\RJ'Et'iDARlZ DE Hl DALGO"

¿Por qué la Religión Católi~a ba?la
tanto de privaciones, de mort1.ficac10nea de penitencias?
comprende la necesidad de ab~tenerse de lo malo; pero ¿á qué pn·
varse de lo que nada tiene en si de
censurable?
Las cosas buenas que Dioe ha creado ¿'lon, pues, únicamente, para los
malos?
He aquí la dificultad.
Las cosas buenas son para todo el
mundo, y, sin embargo, no se las damos á un enfermo; le damos otras que
detesta, pero que acepta al fin porque
debl:ln curarle.
Al niño á quien educamos nos g1;1ardamos bien de darle todo lo que pide.
y si ¡0 hacemoe, faltamos á n,uestros
deberes; haremos de él un ego1sta, un
sér incapaz del menor esfuerzo.
Demos á.nuestro cuer~o t~d? lo q~e
nos pide, y lo ~acemos mdocil, exi.
gente, rebelde, rngobernable por el al.

Se

La

rrocesión camino de los Remedios.

L!eg·tda de la procesión al pueblo.

LADY OLARE

lnnx ----:re

.}-·. J

La"rnujer en el hogar.

sin fe, Vo1taire, Dide~o~, consideraban como
ronveniente para la. h1g1ene ?elcuerpo,.acep·
témoslo nosotros como roed!º. de rn~r1ficar·
nos y de satisfacer á la just1c1a de D10s,. an·
tes que le rindamos cuenta de nuestra vida.
~APE1'8AMIKNTOS

Mimamos con exceso á los ~ifios, perj.u·
oicándolos y rara VPZ á los ancianos, á qme·
nes con ell~ no ocasionaríamos dafio alguno.
-En historia todo puede demostrarse, pe·
ro nana puede negar8e.
-El cuadro está concluido cu.ando toda
Rf'ríal de ]os medios puestos en 1uego para
nbtener el resultado ha dei:;ap~recido. El tra·
h:ijo bona la huella del trab!IJO.

deseo, y puesto que tu fdicidad está asegurada, ha llegado el
momento de que te haga una revelación.
-Has .:le eaber que tú no eres Lady Clare y que Lord Ronald
Era el tiempo en que florecen los lirios y en que las nubes se
no
es tn primo, y sí el legítimo heredero de todos los domin~os
agitan en lo mas elevado de de los aires.
que posees .
Lord Ronald al regresar de una cacería, regaló á su prima
-¡Nodriza, nodriza! ¿Has perdido la r1.1zón? ¿Qué cosas son
Lady Clare una cierva blanca como una azucena.
esas que estás diciendo?
Enamorados y prometidos los dos primos, debían unirse en
-Te digo la verdad, como se la digo á Dios, que sabe todo
matrimonio el día siguiente.
lo
que pasa en nuestro corazón, La hija del viejo Conde, á quien
¡Que Dios bendiga ese hermoso día!
has considerado como tu padre, murió en mis brazos; pero co·-· Mi prometido no me ama ni por el origen de mi cana, ni
por los vastos dominios que poseo. Me ama por lo que soy, y mo tú y ella apenas habíais cumplido el primer mes, enterré á
niña á quien criaba, como Bi fuera mi hija. y á ti·que eres la
esto es lo que más me satisface, pensaba Lady Ciare cuando la
hija
de mis entrañas, te puse en su lugar.
partió de su lado Lord Ronald.
-Obraste
indignamente. Si es verdad todo lo que cuentas,
En esto entró en la estancia la anciana Alicia, que había sido
madre
mía,
cometiste
una gran iniquidad, privando, por tanto,
su nodriza, y la preguntó:-¿Quién ha salido de aquí?
de su fortuna á Lord Ronald, que es el hombre más bueno de
-Mi primo, contestó Lady Clare. Mañana se celebrará nues- la tierra.
tra boda.
-¡ Bah, bah! --interrumpió la ñod:riza-- Déjate de esas cosas,
-!Dios sea loado! añadió Alicia. Todo sale á medida de mi guarda
el secreto, y como vas á unirte con Lord Ronald, sin

MoJ~s y h&lt;Hdados.

: Flores y cestas.

ma. De lo pnmitido se paea á cooi·
ciar lo prohibido, y no podemos, al ~n,
dominarnos, porque hemos concedido
demasiado á la naturaleza.
La igleeia nos quiere ca&amp;tol", pur?R,
sobriof, honrados. Para esto es preciso
dominar nuestra naturaleza. Y como los
coos~jos dado11 ~in precisión podria1:i ser
olvidados, la Iglesia determina la clase
de austeridades, fija días y épo&lt;!a~ .. la~
vigilias, las témpor~s, la cuare~mn. ~.
E~te período de tiempo es el ~~á~ solemne. Nuestro Señor se somet1~ a ~l
primero en el d.eº~:r;º· 1-l Igle~i~ primitiva la prescr1b10 a los fieles é hizo de
ella una. pregonaci6n para las fiestas pas·
cuales. La. penitencia, que e3 preserva·
tivo, es también expiación: se coloca naturalmente en los momentos en que pensamos pedir á Dios que nos perdone
nuestros pecados.
Lo que los hombres i11teligentss, pero
Exterior del Santuario de los Remedios .

Altar donde se venera la Imagen de la Virgen.

�Ae'ta ali dacJe s

~ettratos de &amp;etaalidad

•

Inauguración del Casino de Ingenieros Militares,

metido en cuanto Eepa que la fortu·
na que posees es suya.
-Y la recibirá de mis manos,
afiadi6 la joven, aun cuando muerta de dolor por perder su carifio. .
-Ten presente, hija mía, que s1
he cometido esa falta ha sido por tu
bien· al menos, perd6name, y para
que Ía desesperaci6n no me mate,
que imprima un beso en tu frente.
-¡Ah madre! ¡Cuánto dafio me
has hecho! Pero no importa. Besa
mi frente y recibo, con otr? beso en
tu mano la muestra de m1 respeto.
La bella joven se despojl'.&gt; de sus
galas, se visti6 un traje de aldeana,
prendi6 una ros~ en ~u.3 .cabellos y
se alej6 del castillo dmg1éndose al
parque.
La cervatilla, que retozaba, al verla corri6 á su encuentro, como para
implorar ms caricia~, y Lord Ronald, al contemplar aquel hermoPO
cuadro desde una de las torres del
Salón de billares.

El lunch·champagne el día de la inaugu·

ración.
que él sepa el engaño, le devuelves
de un modo indirecto su fortuna.
-No, madre. Si nací pobre, como odio la mentira, revelaré el se·
creto que has tenido guardado. Quítame este broche de oro y separa
también de mi cuello el collar de
diamantes.
-No, hija. Oye mis súplicas.
Guarda el secreto. Mereces ser feliz
y lo serás.
-De ningún modo. En medio de
mi profunda. pena, revelando lo que
acabo de saber, conseguiré dos cosas:
no manchar mi conciencia con la
mentira, y averiguar hasta donde
pueda llegar el carifio de un hombre.
-¡El carifiol dijo Alicia. No es.
peres gran cosa del carifio de un pro.

castillo, baj6 tambéin en busca tle su amada, diciéndole:
-¿Por qué te has disfrazado? ¿Por qué te has convertido en
humilde aldeana, j cuando eres la reina de estos contornos?
-Si me he vestido
de aldeana-contestó
la joven-es par a
presentarme con el
traje que corresponde á mi humilde condición; porque habéis de Eiaber que yo
no
soy Lady Ciare.
•.,
-¿Qué significa
I1 esta burla? exclamó
,. \ sorprendidoLordRonald. ¿No sabes que
¡ soy tuyo en cuerpo y
', alma? Explícame este enigma.
· Entonces ella, con
arrogancia v haciefido un grande esfuerzo, refirió á Lord Ronald el secreto que
poco antes le babi&amp;.
confiado la anciana
nodriza.
Lord Ronald, des.
puél!l de oírla, le tenSeñor Licenciado don Pedro Lascuráin,
dió los brazos, estrexuevo Sicretar!o de Relaciones Exteriores·
cbándola con efusión.
-Si no eres Lady Ciare, exclamó, como ma-nana van á unirl!le para siempre nuestras almas, serás Lady Ronald.
La joven no se había engañado. El verdadero carifio lo
puede todo. - A . TENNYSON,

\

~@~

La imprenta 1.600 ·años
antes de Jesucristo.
El doctor Pernier, de la misi6n
italiana, de!!cubri6 hace dos años,
durante unas interesantes exca·
vaciones, un disco de tierra lleno
de inscripciones circulares.
Este disco fué hallado en Creta
y su fecha es el año 1600, antes
de Jesucristo.
Desde luego se nota que las diferentes figuras que componen la
inscripción, son las mismas cuando se repiten, observándose que
no están grabadas sino realmente impresas por medio de rin sello
primiti,-o, comparable á los de
caucho que hoy utilizamos.
Puede, pues, asegurarse que se
ha encontrado uno de los orígenes de la imprenta.
'
La inscripción que figura en el
disco, pareció al principio indes·
cifrable; no se sabía si se trataba
de una escritura jeroglifica, silá·
bica 6 alfabética; ni si debía leerse de izquierda á derecha 6 vice·
versa.
Despué~ de largos estudios, el
profesor de Ervana, adquirió la
convicción de que el texto :debía
ser un canto religio~o, que no po·
día llegar á descifrar.
Si se examina minuciosamente
la inscripción, se ve que los signos tieneti una oblicuidad que
indica el sentido de la lectura de
derecha á izquierda; lo que permite numerarlos. Obsérvase entónces, que muchos caracteres se

'
.

e ncuentran repetidos y qne s6lo existen cuarenta y cinco dife.
rentes. EMte número es demasiado grande para corresponder á
la escritura alfabética, muy pequeño para la escritura jeróglífica
y casi justo para la
escriturasilábica. Un
minucioso análisis,
permite confirmar
esta hipótesis, y ha·
ce notar que un signo frecuente, p o r
ejemplo, una cabeza
de hombre, cu y o
nombre es "ner",
significa "alfa", la
primera letra de esta
palabra.
El profesor Hem pi
pudo, porestemedio,
identificar todos los
caracteres y obtener
un alfabeto con cuya
ayuda tradujo la inscripción del disco,
que es, sin duda alguna, el primer documento i~preso co·
nocido, hecho el año
1,600 antes de Jesucristo.
Señor Licenciado don Guillermo Obregón
Presidente de la Cámara de Diputados

HISTORIA DE UN DIAMANTE

Uno de los más opulentos joyeros del mundo acaba de co~prar por 200,000 pesos el dtamante conocido con el nombre
H ope, por la familia inglesa que
......., .
lo poseyó largo tiempo.
f La historia de este diamante,
uno de los más célebres del mundo, es sumamente accidentada y
pintoresca. Afines del siglo XVIII
pertenecía á la corona de Francia.
~'Tuvernier, céíebre:fi:ancés:-refiere en sus memorias que lo en·
contró en'Persia, y que á su vuelta
á Francia &amp;elovendió'áLuisXIV.
En 1792, con ocasión de los
trastornos revolucionarios que de·
rribaron el trono de Francia, el
diamante deeapareció y algunos
afios más tarde fué á parará ma·
nos de Lord Hope, Su forma era
entonces oval en vez de triangular
corno en un principio, por haberle
sido mutiladas las esquinas.
La familia Hope vendi6~el dia·
mante al banquero neoyorquino
Fraen kel que, cuando la crisis fi ·
nanciera. de 1907, ena.jen6 su propiedad mediante una fuerte suma
á un eunuco llamado Habbid alservicio del entonces sultán de
Turquía, Abdul Hamid.
El barco en que Habbid regresaba á su tierra naufragó en el estrecho de Malaca. El eunuco pereció y sus equipajes no pudieron
ser hallados. Todo el mundo creyó que el diamante Hope había.
encontrado sepultura en el fondo
del mar. Pero resultó después que
el eunuco turco lo había vendido
de nuevo antes de embarcarse.
Después de esta época el diaman•. te ha estado en posesión de dife.
---------.......... . . . .__ _ __, rentes personas hasta 1m última
Señor Licenciado J. de Jesús Anaya, candidato derrotado
adquisición por el joyero Carter,
para Presidente de la Cámara.
mediante la suma indicada.

,.

�El Ahogado
:
tló una sa.cud,ida eléctrica. "¡Vltv,e! ¡(Este

A HOGA DO

EL

\

Atacado de ·hipocon;dría y romo de tedio;
c~do d·el ln.uilldo, de los hombré·s. M las
mujeres y hasta de l-0s caballos; a.g-o·bados
lo&amp; nervios y va,c~1a el alma, •r,i,stán de,cl·
dió morir. ¡Bu.eno fuera q,ueda"lSe porqu'.l
si e·n un mundo tan pa.toso y de tan poca
luclla; un mundo en que lo·s goces se re·sue1ven en bost~s. y en aese11cantos las
!lus'ones! Acaibar d ~ una vei,:; d0rmir un

·sueño que no twvüise el contrap2s0 del
ides¡pe'l'tar probable.-Y 'l'r: stán, resue,1to
ya á la acción, empezó á. pensar en el "mo·
ij0i,"

.La ,verdad ha de decirse: el picaro "modo"
era como un hueso que se le atra¡ganitaJha
á Tris-M.n. Entre el sincero deseo de die·
j,a,r la v'.da y el acto de quitársela, :m€1d!ia
un rolo movimienito; ¡,pero que mov1m~in·
to, s,eñores! Uomparaido con 00112, parece
.!láo'll e.I de levantar en peso una montaña....... Las indecis.:oll,:&lt;S die Haimleto,
tol'taiSI y pan pintado e;n comparación de.
las de moohos inLelioes hijos, de este &amp;1·
glo, á un t :empo coodkioso&lt;;3 y temerooo,s
d~l no ser. Ni piz.ca de co1b.aro.2, tenfa Tristián; a&gt;ero el valor no es cantl,dnd flJa:
ha¡y quien no teme á un leOn y ,s,¡:¡ pone
~á;lido a,l v,e r una cucaraoha. Nervioso, ~e
ima¡gi!l1311':16n crui'1, •rmi;tJan se horrllplllruba
del instainte fugaicisimo en que la baila d,el
re,vól/ver destroz.asie la ma·sa de su e-ere·
lbro, ó la cuerda estrujaJSle 'Orutamente s.u
,garganta. Por ex.tral.1;3J cointr~Jón, ~11JV1e,ncido deil aniquilamiento fln,ruI, ha.sta le
¡preocll(pa.ba lo que sooz'II.erra "&lt;le'.!&gt;pu.~s" á
·i.•u cuer.po. y veia J.a, eooe.na póstuma, el
gru.po fo,ma,do alrededor 'de su ca&lt;t,a,ver, Y
of¡a. J:a,a fraise18 trlvdale.s, las l.nev1tables r.e·
flexione&amp; lasitiimos,a,s, de amigos y sil"Vienteis.
-ltodo ,eijlo ridicu,lo, semigrotesco, J:)3.radta
~e algo trlaJgko y grande no rearzado.-;~u
bu,e.n guisito s.e sulbJ~a.lJa oonitra seimeJanite
finail. "1Mol'llr, sr; pe,ro monr stn aar es·
~táoulo; irse de la vída como quic,n se
re.ilra de un sa!On &lt;Itscretiamente." Manuro
el prop,Osito, Tr.'istAn dis,curr16 que eI lugar

ma:s opcrtuno ct,e ponie1ilo po, o,!Jra era un
,viejo castillo que posefa a ar lla-s cte;l mar.
Rrno.gién&lt;los allí a!¡gú.n tle!riP-O, la s ·,l!Jt:·
dad, ·S·i al pronto Eixtrañar:a su f'.l.J,ta, y,, le
hi 1':)r .a o,lvi'da.do cuando csu&lt;:e:l!es,e lo q•iw
'Clsbfa suceder ..... El ca,so ra no ;,Eja
r.ástró alguuo. "Como ave-r4(ien 11 -ico.
Gonzalo y Man,olo Lan0afue te mi ¡r'.·ar¿ro, aJil se deSicuelgan á pretexto de cazar
0

ó pes·car ...... " Y rod€!6 su úlitlmo y ,so-

litario v;iaje del oomp,llorudo mlsterto propio de otras esca¡paitordas más grata~.
··cnz-errá.n que :mi fuga tien,e C.61Il!I),l!ce ... ··
s.e dij_o á sí propio, con i!'lónica tr,:mieiza, e:t
futuro $u.lcidia..
Al ·Verse fn el caistdllo, a.ntl¡guo solar 111::
~u f,amllia, Tr'. sllán OOilliprerudNi que no
ca.bfa mejor fondo pana el som,brío ou.a11.,.o
q,ue inteDJtaJba pintar. La9 rubrUJJ)tais ,monta·
fías, las denegr,:'d,ais piedr.a,s, !Jo,s, paredonc,
que la hde1dra wsaltruba; la costa er:'za;cfo de
,escol:ios, la ¡pla1Ya sie'lll1prie. azotada por ¡:,J
Tl:ici-0 oleaje, la torre do!lide anidaban le·
clhuzas y blliho,s, OO®iraba.n desolrucif,n y
fúne1b,re melancoUa. ·Acr€iee.ntl!Jba. eJ ohorr-01
di 1 paLswje liai estac:1ón, qu:e era la de! &lt;.&gt;quinoocio die otooo, coo ·SüS !,urlo~as t.e,m.pestaJd,2,s y tos fre;cmen.tes na.Ulfra.g.'o,s de Ia,s
embaroaciones que, extrM1' aid·a.s J&gt;Qr la nie·
lbla, ,alllJpujaida.s ,p or el tE!'Ill.'l)oral, ven·an a.
.eit.lcallar y á dl •sb.aice,r.se en lois traidores
lbajlips die 1a "Coovera," próximos a. la plalYa que se ·ex.tenldiia á los ples de la 11e,siitlencia de Tristiá:nl. ID! iI11cesa,11¡te ¡y ronco mu1gido del oil·aje; el ho;rlzonite cerrado en briu·
mal!f ,o su.rcaid-0 por lw.'ld'.a1s ex:haladones,;
la t' erra em11&gt;a¡pa,da en a:gu,a ; el arenal sem·
il&gt;raido ele ilie!iipoJo:,, talblas v bal'll1cais, cuan·
do no de cadlá.Jvlere.s, ammooizaba11 tan ,ble,n
CO'Il 121 estaid-0 de ánimo y lo~ proyecit.os de
Trlstlán, q.ue decidió buscar r,e;poso en el
fon-do d:e las 11,guas, haJCienldo creer qui\) le
ha'bfa arrebatado una ola. Y 'l)am familiarizarse -co·n la idea, baj8iba á. la pla.ya. d;a.
mameinltt', sintiendo qu·e se a,,podera!ba de
eu alma el rv.él't.l·go die lo desim.es,u.rado 1

la atracción d&amp;I hondo a,biamo. Su ·plan :1,e
suicidio se conc-eta•ta a.prisa y se le aga·
rra101t al eSioir'tu de tal rn·mera, q·ue )a
soñaba con él lo m'smo qui ~ sueña en 1a
prirruer cita ·nA una mui:sr hermosa y 11,(lorada.
Una tarde de hornblP tem¡pestad, en ~'lle
el hnra,oán s%cu1dia ta:~ v&lt;ilP..tas den caistllH::
y r to,rc a los á-l!Jo,Jpi; 11,,nrlftenando loe-a·
mente el ra1maje crevó Tri.sitán q.ue era
lle,rndo el momento de ,eierutar su d,eitermi~ión, y di s,cendió, ó mejor dicho, lle
-des.p2ñó a:l arenal. lu0l.Ian.do á. brazo JJartt·
do con el viento y ailnmbra-00 por ea rep'lll·
t'no fulgo~ de los reM,m~·){os. Uno que en·
cend ·ó e1 hori~onte, 11, m.ostró, 11obre Ja
cresta de e.norme ola, al·go qu,e pod:ia ser 6
ornfecra ó imagen fieJ d,e su destino: era
,·a cue.r,I)o de Ulll hombrfl. un 111hrn!'ado; Que
flotando vienta á ser d,es,pedddo contra los
e,:.collos. "Me ,pon,dr€ un hu.en 1&gt;eso á la gar·
ganta para no soibr.enruda.r," caliou11ó Tris·
t.á.1, al diviRar e1 muwto Que se aeerca,ba;
y tlos miniuto.s des.pués ,la ola gl!galllb-:roa.
rom¡pD~ rnd o,s.e en la,s rocais lá flor d-e ,tierm,
ya, de¡posita,ba sQbre 1a. arena al fllhogauo.
Tr'stán se przcLpit6 hacia él por tnsttn·
to, y afaando e1 cad:áver l-0 a.rrastuó !haela
el fondo dell are-nai1, raclinlárudicilo en una
peña. A Ja, claTiidad maicqen,tia, diel Ji{Jn!ent,P.
pudo obsenva.r que era un h0&lt;.1I1;bre Joven Y
rolbusto¡. "¡1CuláDJto ha:bm lulcillado ésoo-

pensó,-¡para e!Vltar lo que yo bUiSICo a. todo traIIJce!" Pa.Lpó el torso desnudo, m.ag,\t·
llaido por 1as piedras, } no crieyó axl'Vertir
,en él la rd¡gidez de 1ai Illiuerte. Hasta le pareció peiro'.ibir un rt"sto &lt;le calor vital Sin·

hombre vive aún!" Temblallida· de emocWn,
t"eeonl,ando lo.s prnmeros aocorro4il QUA 1foben prt sta.rse A Jo.s aillogado,s, colocó al
hombre con la oaibeza wl:ta, le lnic11no ha·
cte. el lado derooho, y le s·acud:o neiter"ada·
ment e hasta que hUJbo a.rrojaido un clllorro
4e 11.gua por la boca. Volvió a. n1ncar la
palma sobre la t, t illa ·z:i ul.erd.a, y creyó
notar un délbfil lat1do del com2JOn, que le
hizo iexha.lar un grito de a:legrla. Con so·
t&gt;Nmllima.no vigor, ca,l'lganido A hoimlb1'o s e!
cuerpo i,I11erte, se lanzó por la cuesta {!Uf&lt;
t-1 ¡p,rul}a al caistlllo. Eil ,peso era grande: ~
mitad de la. ~uesta notó Tristán que la r.espira&lt;i 'On J,e faLtaiba; detúvose un instante.
y con dOlb.Jaidos brfos ¡;jguió &lt;Le.s:pu~s. s~n
d,eteners-e ha:sta soltar al ruhogau.o en la
~loo. detl castillo, dond1, ardía un bu,~n
fuego de leña. "Pronto--,gr'tó Tristán á
sus sel'Vidores,--veng,an man.tas; ~ calen·
tar l•adirl!,!os y A. llenar botellas d€ agua
hi!"V'emlo; A. t"aer un cr«cibón: ¿ha~ agua~·
di,p,nit,· ?" y mil ntm'S corr i&gt;n l}ara. faci"i
tarle lo o·ue roolama.ba, Tristlln. inrlinadr
sobre el cuei,po, 'Vei'ra. con in-quietud la az:u·
Jalda p,a•lidez d·el rostro, seiial r.· P.rta de la
aisfixia, y 011 ia qUJe ¡,a chispa. d;e vida. la
IM.bll Haima. iba A. extln,guir.se. "Ifay qrue
Jn~tar el g~an remed'o." Y con más ilu··
aiffn que J110000 lmJbf:a, J}robado al aJOe'l'Car
sus laibfos ll los de ninguna. mujoc, pegff SIU
lbotea l. la. boca 'Yerta de1 aiho¡gado, aoeohan·
do ~1 pr.limer so¡plo de aire, mientras su11
manos !uerite.s y cM.sic.as 01&gt;rimtan rttm:·
ca.mente el esternón y el vtoentre. Pl'OIV'O'

cando por me.dio de e1llégicas traicciones la.
respiración artitficial. Pal,p'.tantle ae QSlperanza y die caridad, se regocljaJba cuanao
á. la boca frta asomruban !J,¡¡,ah·es de agua
amarga, mez.clados, &lt;ion impurez.as. ¿ Si era
que ya p.enetralba en los puLmo,nies el atM
bieniheob.or? De SJúb:to, p.srni:bi6 bajo ims

la'bio.s •un es,toomedmiento ligero: no ca·
,bía duda: ¡¡2[ hombre respiraba! Afano¡;o,
ned,O!bló 1a esip ración, en1Viam10 a,quella on. da t1b:a q1we era la existen'Cia., la re-sum~cción, la sa1va,ción del mori1b,unC10..... . Y
alSI~ qU'e el roruo de éste ·1!!3 co1oreO Jl,g,e.ra1mente, asf que S€ enitr,e,abrieron sus pra;r.
pados, 'l'rl.srtl§,n, 1iendi' do, sin darse c u.enta

de lo qun haicta, cayó die rodillas, cruzó
la;:; manos, y dos lá¡grl mas peqLieñas, d'Ul·
ces, frescas, S;e &lt;le1SCO,lgaron de sus lagn·
male.s . ..... .

.......... ....... ..... ............ . .. .... .. .
A estaJS horas, Trisúán no se ha 8'lltc1aia.-

do ni es de ,cr&lt;,er qu:~ piense en sui&lt;:idars.e.
¿Consistirá en q,ue apreció la vid,¡¡¡ cw8illldo
la ddó en.vuelta oo su al: ento? ¿Sera q,ue e.l tedio ~ ~ dÍISÍll)a con la primer
•bwana obra, cpimo el fanitasllla al canto del
g11Jll10?
Emi,lia Par,do Bazán.

--:-============ooo--·- - CONT.J-1:MPLANDO LA HOSTIA CONSAGRADA
~
De gloria un día, y majestad ceñido,

= ====~

el caos escuch6, y en el momento
unidos viste, bienhadada Trento,
fué ,..} cit-lo diamantino.
rayos lanzando contra el hijo espurio,
se ostent6 Jehová; y el rayo ardiente
Mas ¡ay! Cuando á la prole lastimosa
que á la iglesia caus6 llanto y dolores,
lanzando entonces su tetrible diestra,
quiso dejar su cuerpo sacrosanto
de la heregía fomentando el fuego.
hizo temblará la escogi&lt;ia gente.
en herencia preciosa;
¡Oh, si otra vez yo os viera congregados ...
Mas no, debil mortal: hoy no se muestra naci6 sobre unas pajas reclinado,
Hacedlo ¡cielos! que escucháis mi ruego.
aterrando al humano
quien se reclina en el paterno seno,
Ven, ven, tiempo feliz . .. ¡Himnos en tanto,
como dt&gt;l Sina en la gloriosa cumbrei:
himnos sin fin al Dios omnipotente!
· y reina ea el alcázar estrellado.
¡Ay! no: que el Dios del Sina
Y tú, gentil Valencia, patria mía,
Y de amargura lleno
en la hostia divina
fué ultraje de los hombres el Dios fuerte ensalza, ensalza la gloriosa frente;
e6lo es 11ios de piedad y mansedumbre.
¿no ves cual luce el suspirado día?
á cuyo soberano acatamiento
¡Y el hacedor del cielo
Tus vírgenes hermosas
se poRtra el Serafin, y de continuo
viene á habitar con el mllrtal mezquino? en cántico divino
loe dorados cabellos
¡Oh grandeza de amor! ¿Huésped divino, ens11lza al Hacedor del firm amento.
de lirios ciñan y jazmín y rosas.
tú desciendes al Ruelo?
Venturosa Valencia,
¡Noche de bend1ci6nl el alma mía
¿El Criador á la infeliz criatura
complácete en tu Dio¡¡ sacramentado:
se bafia en gozo al contemplarte·atenta :
se da en manjar de vida,
Hoy es su día: llega á los altares .....
y el numen que me alienta
que oculta blanco velo?
Su infinita clemencia
me eleva á las Olímpicas regiones.
Cuando sa encumbra de la tierra impura ¡Mas qué veo! ¡qué veo! ¿El hombre ¡ay triste! encarece en dulcísimos cantares.
el Olimpo esplendente,
¡.,ara el cielo uacido
¡Cuán grande es el Señor en quien confío!
tanto y más se levanta este mi11terio
contra el cielo, del crimen fementido
¿A quién temeré yo si me defiendes?
sobre la humana mente.
o~a ten&lt;ier lo,i negros pabellones?
¿Quién iguala tu inmenso poderío?
J11má~ hizo tal mui&gt;!\tra
¿E-cu· hái~ cnal convoca á las naciones? Del Olimpo desciendes:
el S,.fior de su inmPnPo poderío.
Y clama: "¿Tras un bieu no conocido
Te ofreces en manjar al triste humano:
Levanta ¡oh Dios! la omnipotentediei-tra: corré11-1 ansiosas? Despertad: sed libres:
¡Oh, c6mo el sacrificio soberano
Al v..rla conmovido el univnso
¿Q,,e,éi~acaRoun Dio!:!?Vue~tras pasiones.» están absortas las divinas huestes,
JtPmirá arrodillarlo.
As1 también cual tempet,tad horrenda y con aquella envidia eanta y pura
Dí, quiero: y 111..instantfl
qne. fil cielo cubre de ¡.,avor y eApanto,
que cabe en Jos espirituo celeste1,1,
mil cielos se alz 1 rán, d6 re~pla11d,..zra
1&lt;e ,dz6 Cal vino, v el mit!terio santo
envidian á los hombres tal ventura!
deastrossin cn,..nta t&gt;l l'ACtiacir6n brill11ntP, qui"'º ""gar .... .. ] ,i oy6 naturalez!l
Al ya dichoso suelo
Aun te PA &lt;lad11 h,1cer m~A .. t,.. quedan ,li-nas y g•mi6 ...... R tf&gt;1ublarun
no l1arné1s, no, morada de amargura:
dt1 tu pod~r IHS 1irc11s f&gt;t.. rn11ln1,
Ja. ¡,uerta" Ct'le1&lt;tia1i-t.,
Con 1an precioso don, es otro cielo.
ml\M ¡ohl que e-te 1•0 t~r j ,mÍIA medi ,lo
y arrnte,m, l,is á, ,g~le:i cl11maron
M1 D º", Dio:i de w1e padres, mi alegría,
iguala al rlnn que hH·iRt.. á 1 ·8 mort de·.
Ma· el S ñ ,r, que de su tletna Esposa
1Ayl ¿Qué te ofrece1 é, dulce amor mío?
¿Que no? C,1a11do le 1·lugo
"" la dt-Ít11 ,s11 v, la
bittwi,re eotaré clamando noche y día
011tf4ntar su grand za,
mi ,6 i,,d ~n11do 1:1 1 turbadc•r impío;
¡Cuáu grande es el Señor en quien confío l
el Hacedor divino
ruiro: y tn el momento
dijo: 11e11 ¡ el sagrado mandamiento
su~ celH,os P11~t1,red
ANTONIO APARISI y GUIJARRO.

y luz resplandeciente,

�~ 1

186

Un retrato
de Hidal~o.

A ettt&amp;lidades

UN RETRATO DE HIDALGO

Publicamos hoy
en esta plana una
fotografía de la co·
pia .del retrato del
Cura don Miguel Hi.
rlalgo y Co~tilla, cuyo original se conserva en la casa que
en Dolores Hidalgo
habitó el héroe de la
I nd1epPndencia.
Segúu datos históricos, el afio de
1866 el Emperador
Matimiliano comisiol\Ó al pintor mexicano don.Joaquín
Ra111írez, discipulo
de Clavé, para que
hiciera un cuadro
que representara al
üura de Dolores, y
una vez terminado,
el pintor Ramírez
recurrió á un hermano de aquel y á
otro pariente, quie·
nes certificaron la
exactitud del parecido.
Esta obra de Ramírez, como queda
dicho, se conserva
en Dolores Hidalgo.
Más tarde, por

cuenta del Gobierno se mandaron sacar copias de este
original, pero ninguna dió el resultado apetecido.
Finalmente el se:fior Director del Mu·
seo Nacional, por
acuerdo de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes, comisionó al artista ;intor
don José Inés Tovilla, disci pulo de Peña y Rebull, para
que sacara una copia de la obra de
Ramírez, y el resultado ha sido verdaderamente satisfac·
torio.
Durante su permanencia en Dolores Hidalgo e) pin- .
tor Tovilla hizo además una copia del
retrato del Generalísimo don Ignacio
Allende y otra de
un.busto delmjsmo
retrato del Cura Hidalgo. Estas copiae
se exhibirán pr6xim_amen te en el departamento respecttvo del Museo Nacional de Historia y
Etnología.

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YO SOY LA COMPANI..A
Un Refrán

José Inés Tovilla, autor de la copia que se exhi·
birá en el Museo Nacional.

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El señor Cura don Miguel Hidalgo y Costilla, copia del cuadro que se conserva en Dolores Hidalgo,

Haendel de proporciones hercúlean, era
un comilón y bebedor de primera. [na
vez entró en una fonda de Londres y encargó una comida para tres. Después de
haber esperado largo rato, amostazado
dijo al fin:
- ¿Por qué no se me trae el almuer·
zo? ........
-Lo traeremos cuando llegue la com·
pafiía, se le contestó.
- Pues bien, - agregó Haendel-traed
el almuP.rzo, yo soy la compafü,a.
Mis amados lectores, os encomiendo la
templanza en el comer y en el beber.
Hay un aviso que las Sagradas L&lt;ltras
repiten muy á menu~o, y es: Sed sobrios.
No comáis, pues, hasta hartaros ó á cuatro carrillos, no bebáis sino lo suficiente...
Antes, dice un refrán: «El bocado que
se deja en el plato es el que más aprovecha. ii
Lo que correepondemás6menoeá aquel
dicho del santo varón de Dios, Don Bos·
co: «Si os levantáis siempre de la mesa
Joaquín Ramfrez, autor del cuadro que se conser· con un poco de apetito, estaréis mejor de
va en Dolores Hidalgo.
alma y cuerpo.i,

;

Señorita An¡iela Rodrigue~ Peña,
Fot, Mae)c.

'

�/

~~A

LAS1/

DAMAS'

PASATIENIPOS

sefiorial de la Quinta Avenida 6 de ((L'Avenue d'Jena» con un
friso· de antigua tapicería alrededor del salón coronando las hi·
leras de libros.
LAS TAPICERIAS
Hermosísimos, también, son los entrepafios de tapicería con
El furor por las tapicerías como decoracion mural, no es, por escenas de cacería, paisajes sombríos ó simples ((naturalejas
cierto nada nuevo, aunque en estos últimos afios ha habido exa- muertaEi" como decoraciones para un comedor, y pueden emcerba~íón en la boga. Todos los elegantes del día están locos por plear.;e con el mejor efecto en las paredes de la anttcámara 6
pOdtlel' algún raro ejemplar _tejido en Flan~~s ó en F~an~ia, en galería .
los siglos XVI ó XVII, y s1 pueden adqumr una. ta¡:,1cena meNo á todo el mun.Jo le es dable invertir de veinte á cien mil
dioeval, su alegría no tiene límites.
peso~ en la aiqui -ición de un g,1belino legítimo, pero hay tapi·
Los precioso:! tapices labrados con arte tan sutil y pacienci,t ces d!i la factura m,,d,1rna dt1 gran b.,Ueza y magnífica aparieninfinita.1 siempre se han considerado como tesoros inestimablrii. cia, y au nqu:: algunos son Ct&gt;..stusos, los hay al alcance de las
Entre los maravillobot.. a~ mode~tas. Desde
sos regalos que Harounluego que no se debe
al - Rachid mandó á
tratH r de engHfiar, queCarlo Magno figuraban
riendo hacer pasar una
en primer término unas
imitación espuria por
suntuosas colgadura'H
un tejido antiguo de
orientales, digno ob~emarca famosa; es mejor
quio .de un Cahfa al Emv má" honr&lt;\do arf'pt11r
perador de Occidente.
fra ncamente una tapi·
La fábrica de los GobeCt&gt;1 ía mod,,rn¡i b.. J)a en
linos, en ParíEi, propit·))
sí, ~in f;¡llla- preten11io·
dad del Estado, trabaj6
ne~--11n() h11y que acidurante varios siglos
vertir "l rom,.radorqne
únicamente ¡ ara la colo-. em ""ri""' e11rop .. os
rona, y el rey, despuéi!
1&gt;stÁ11 r,. 1,let11ll
talt&gt;s
de destinar algunas de
f I li:ifi ·110ion~s. lo- te·
sus incomparables ta1&gt;iji I·•!&lt; 111, ... vos "" "' rne·e,,
cerías al 11dorno de los
á 1 11• u•n· ri,hle1&lt; ¡,r, Cf'·
regios alcazares, presen&lt;limi " o- " 11 ••1111,,tita ha los demás á loA Fo·
gu re h illn ci ... 1, ~ coberanos más poderorn~:
l11rP~ v d rl s J,. p tin11
era el presente má8 f'S·
(jp ' · f'mpn
A , f' fiQ
pléndido que un •'m-0- ·~
1,,11 nw,C\11rl1&gt;1e1:1 el ... : nti
narca podía ofrecer á .
gÜ"rill fip,; f f R t,p )11 ~ U
otro monarca.
·
rnficiP c,,n r11fP tinto 6
la frnflln &lt;'00 Ce1 •Íz11w rJp
Y se comprende: Fon
obras de arte: su" dibup11nPl qnPmHrl" ""rll sijos traz11dos por grandes
mular la arr.i6ll de· hn mil.estros; RU ejecución
mo, que obQrur•·re tirnconfiada á hombres que
to el color en lila nindadedicaron eu vida y su
deA del Norte. Rerotalento á perfeccionar
mit&gt;ndo muy ,,firazmentan delicada obra; 108
te el n~o dfl algunos
materiales para la texcn11rlroQ 6 1-ñtren11fios
tura y los colores para
de tapicArÍB en la dPCO·
tefiirlos preparados con
rnción de las casas meciencia y esmero. Cada
xicanas.
detalle de su manufac·
Elegantes modelos de blusas,
El tratamiento de lsl.s
tura es el resultado de
.
grandes paredes que re·
la pericia y del buen gusto, at-í es quP tapices hay que represen- sultan de la altura del puntal y delalam¡,litud
de las h11 bitacio·
tan una verdaclera. fortuna; otros no tienen precio, y, como los nfls tropicales, se resuelve fácilmente con un panrieau de tapicuadro~ de Rafael ó las estatuas de Miguel Angel, son los tro- cería. Ademáe, armoniza admirable::nente con la bellísima caofeos de una nac;6n.
ba mexicana y los tonos suaves de las preciosas:maderas del pafs.
En la E lad Media en muy frecuen te que una castellana noSin pretender rivalizar con los palecim,, es po¡.iihlA encontrar
ble, empr1&gt;ndiese con 1,,us doncellas una gran ta¡,icHía l'f'pn~en- á un precio aherdable tepiceríaR francflsas de algod6n, admiratando algún amnto histórico 6 caballeresco.
bles por el dibujo, el colorido y la textura, qne dan gran rPalce
La reina Matilde. trabajando durante largos años con sus da- á una galnía ó á un rico comedor. También hay tejido blanco
mas, llevó á cabo el enorme lienzo hoy coneerva&lt;lo en la Cate- donde h'ibiles artistas han pintado á guisa de cuadros asuntos
dral ele Caen , donde figura~ las hazañas &lt;le FU e8poso, Guiller· mil que rivalizan con los más bellos tapices.
mo el Conquistador.
Nuestro gusto se está afinando y la era de las tapicerías desLos telarei! flamencos adquirieron resonante fama y reprodu- punta .-BLANCHE Z. DE BARALT.
jeron con notable exactitud los cuadros del festivo Rubens ó del
;r,~
aristocrático Van Dyck. Es tal la perfección técnica de algunos
de estos trabajos, que sus retratos tejidos Pe confunden con las
Salsa de perejll.-En una tasa, con 18 6 20 gramos de vinapinturas al óleo, no siendo rerceptibles los hilos á la simple gre, se bafia y se deshace con la mano una rebanada de pan que
vistA..
tenga por lo menos un día.
Hoy los pudientes que aspiran á tener una casa lujosa y bien
Aparte, después de muy picado el perejil en gran cantidad
alhajada, necesitan á todo trance lucir en ella alguna antigua se machaca mucho, ayudándose con una tasa de caldo é incor:
colgadura ó cubrir con una tapiceria los muros de una de sus porando el pan desmenuzado. Se pasa por tamís la salsa para
piezas. Es muy frecuente decorar la biblioteca de una mansi6n que cueza diez minutos y se sirve con el cocido.

ARTES DECORATIVAS

.

JERuGLfFICO SUI GENERIS

,

Entre los precedentes fragmentos, colocar en el mismo orden' y convenientemente distribuidas, las sig~ientes letras:

DQ,UHANDMAQ,E
para que entonces todo jnnto PXprese un refrán.

Hizo mi amigo una dos
un mal cuatro dos teréera
y orgulloso se llam6
cuarta dos terci.a primera.
JTú ser todo! ¡Qué inocente!
Tres primera quitarás
del todo, y lo que te reste
toda tu vida serás.

***
CURIOSO CHARADISTICO
Hallar nna palabra que según fle le vayan quitando las sílabas 6 miembros de
que consta, vaya expresando:

1? 2° 3? 4? 5? 6?
'

•• •• .'• ;.•
•• •• ·•• ••
CUADRO

CHARADA

Género de arquitectura.
2º 3? 4? 5? 6?
Principio 6 tiempo en qne empifZl\ alguna cosa.
3? 4? 5? 6?
Principio ó raíz de alguna cosa.
3? 5? 6?

Número.
3? 5?
Adjetivo numeral.
5?
Preposición.

Sustituirlos por letras para formar:
1? Flor. -2° Vereo. -3? Nombre de
una habitaci6n. -4? Verbo.
Debe leerse horizontal y verticalmente.

***
ROMBO NU MERICO
1
N6mero romano.
87
Pronombre
17 2
Pronombre
3 7 82
Nombre de mujer.
En confiteríae.
8 23 8 2
4 56 7 8V
Para hacer guardia.
2 1 5 3 4 2 6 Verbo.
2 1 2 3 3 5 6 7 Verbo.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 Nombr~ ele mujer.
7 3 6 7 8 2 3 2 Verbo.
2 1 2 3 4 5 6 Verbo.
2 4 9 3 3 2
Vllt bo.
1 2 3 7 9
N(\mbre de muj,,r.
1 7 3 2
Verho.
2 89
Verbo.
1 7
Nota musical.
7
Número romano.

***

QUISICOSA

----------

***
TARJETA ANAGRAMA

Lorenzo Al varad, ~o~ida

60

1

1

1

LEON

Con la anterior tarjeta, formar el título
du un drama antiguo en tres actos.

- - - - - -- -1
C,11nbinu la~ letras de lo quii hay en el
prrcedente cuadro y las &lt;le tres notas musicales, y fórmese el apellido de un aabio
quimico f rancéa.

CHARADA
Por demás es sabido que. el total
A prima dos tercera le debemos
Repitiendo la quinút encontraremos
A un gracioso y ridículo animal.
No hay duda que en la escala musical
Un tercia si se busca, lo hallaremos.
En tercera con cuarta no podremos
Ver más que un repugnante criminal.
O mucho me equivoco, 6 sexta pr·ima
Merced á la tijera, el labrador.
Un quinta cuarta tengo -que me estima.
Nada me irrita más que el deshonPr
De un quinta con sexta que lastima,
Osado, da una dama su pudor.
1 23 4 5
4 2 34
123
2 3
4

6
5
4
5
2
2

7
6
7
6
3
3
1

*** .

8 Nac16n.
7 Reptil.
8 En las casas
7 Insecto.
2 Cuadr6ped~
2 Metal.
2 Río.
8 Consonar te.

***

Liis eolucionPs en el próximo número.
Soluriones á los p11satiernpos insertos
en el número anterior:
A los jeroglícos barajado~:
Palabra y piedra suelta no tiene yuelta.
-Cada uno sabe d6nde le ap,rieta el za·
pato.
Al jerogHfico comprimido:
FLORENTINA.
•
A la charada:
.CANDELARIA.
Al jeroJ1;lífico:
CERCADO.
· Al acr6etico numérico:
ClRUJEDA.
A las characlas:
I PACA. JI ADELA. III CATALINA
IV MANOLITA .
..

º"

. ¡¡ ii/1

�Parra las damas.

Anécd8tas y Curi.osidadis.
--{Pap·A, como hoy es el aia de 1.11 sa,nto,
te rega,lamos esta _pjpa. Pero como t€ gusta
~nto 1qQe ~as pipas estén muy aiquilatafil1s y
11! vendedor nos ha ddoho que ésta 1o esta,~~ d.enmro &lt;le un mes, no drbes fumar
hasta entonces en e1la.

icon mi llanto lo regu~

'&lt;lon¡de

Y m~· di6 por fmto, olv'ido.

d,e nos q,wei ,sie quieren bien.

TI

sie

prueba el carifio

X

S i ,al &lt;l!esengatlo ll)revien,es,

Yo no temo el des~ngalfl.o,
ipues Jo q,ue temo es vivjr
tio'o.a la vida dudando.

m

Te des[)edf soor:endo,
;p,ero al rv,ernne tris,te y solo,
he lforado sin CO!li:!.u~lo
ry .si,n es¡peranzas lloro.

Narciso Díaz de Escovar.

La IbmOISIIla qu,e YO Ple!O
e.s limosna de esperan1za,s,
¡me ac~oo á toda1s la&lt;s puerta,s
;y to.das esl!fán ~,radalS !
V

Unos ojos q.ue :m'.ran
,tra!S u:nas f!Oil',es,
¡oonno tras 1a enramada
,bri11a,n dos. \!!Ole&amp; !

VI

--¿Quiere us~e.d comer con nosotros?
-Con much1s1mo gusto
Pues e~tonces haga usted el favor de enviar
por al.go a la fonda, pues acabamos de saber que
la cocmera se nos ha ido sin avisar.
Modelo de blusa ''jacquet," de paño.

***

LO QUE PUEDE UNA MUJER

Otro modelo de "jacquct," de paño.;
-· .- - ~ •. . _ .

díalla voluntad de su.mujer, y otro ase·
~ura qu.e .lo quiere Dios. ¡Ah, si las mu·
¿Quién convirtió para la Religión Cató·
Jeres
qms1eran I
lica al rey Clodoveo y á todo el pueblo de
,1Si
se
formara en nuestra sociedad la gran
los Francos?
Jiga de mujeres cat6licas, dispuestas á em·
-La reina Clotilde.
plear toda su dulzura por la santa causa ... 1
-¿Quién iluminó con la luz de la f(á
Hermenegildo, rey de los godos poblado,
~
res de España?
Un teólogo de cinco añ6s
-Indunda, joven de dieciocho años.
-¿Quién llamó para Jesucristo á San
Sí: nuestro teólogo no tiene más que ·
Esteban de Hungría, con todos los húncinco años. Toda su ciencia la ha adqui·
garos y búlgaros?
rido de una humilde Hermana de la Ca-La piadosa hermana de San Enrique,
ridad. en una escuela de Montreal, Cana·
Emperador.
dá. Se llama Pablo,
-¿Por quién abrazó la fe católica Míe·
Si Pablo viviera entre nosotroe, se es·
cislao con todo su pueblo, del ducado de
candalizaría á cada momento. ¿Quién no
Polonia?
sabe el ahuso que hoy se hace de esta pa·
-Por su esposa Bonbrowka.
labra tan santa:-- «adorar)&gt; no ya s6lo por
-¿Quiénes establecieron, en el siglo IV,
los novelistas, ni tampoco por los poetas,
el catolicismo en Inglaterra?
en un acceso de licencia de su apasionado
-Tres reinas: Berta de Ket, Ediberga
lenguaje, sino entre la gente más vulgar,
de Northumbria y Arcafleda de Mesrcia.
y aun los que más blasonan de escogida
-¿Quién elev6 al trono á Agilulfo, duModelo de traje de paño.
educación? Es poco decir que se quiere,
que de 'furín, haciéndole aceptar con el
se ama á una persona ó á un objeto; ahora
cetro la verdad católica: atrayendo á la
luz de la fe á los lombardos y piamonteses?--Teodolinda. · se dice que se le adora. Y se adora á una flor, se adora á la mú·
-¿Quién devolvió la Francia á su rey, lo hizo coronar y arro- sica, se adora hasta á un perro, y á un manjar, y á la pimienta.
Pablo no sabe todavía leer, pero sabe bastantes respuestas del
jó del suelo á los ingleses?
Catecismo que la Hermana le ha enseñado, á fuerza de repetir-La Beata Juana de Arco.
-¿Por quién recibieron la luz d~l Evangelio las naciones ame- la~ con la mayor paciencia, y explicarlas y hacerlas inteligiblel!I
á su infantil entendimiento. Sali6 un día Pablo de su escuela, Y
ricanas?-Por dofí.a Isabel de Castilla.
Por lo cual se ha dicho que el día que las mujeres quieran, ee entraba jugueteando en su casa: una mujer que cuidaba de él, al
acabarán las costumbres irreligiosas, volverá Cristo al hogar, á verle entrar, le abraz6 le acarició diciéndole: ((Querido Pablo
la sociedad, á las legislaciones y una nueva vida di frutará toda mío, te adoro.« Los ojos de Pablo se abrieron con ci1uto el!ltupor;
su contestación fué muy corta; levant6 su manita al cielo y dijo
la tierra.
con
la mayor solemnidad: «No se adora más que á Dios.&gt;1
Un refrán dice que el hombre más tirano hace 11iete veces al

~

.-:O-:-J,~~·

Rima

Yo 1sé bfien qoo e.'!! mi d~Sltino
,si eS!llá.s triste, S()l!¡pec'ha,r,
J' cua,nld,o te m'iiro aIDegr,e· ·
~eñirt.e t)Or:(lue ,l o es't!á~.

VII
i ~ests, qwé ,pien¡a e.s

\·----...........lo

_ , . . , __

En el nombre de ID!oo, LeSíbia, te Fido
que me digll.6 ail punto la. vevdad:
¿,Por qaé hrubiiéndome siempr,e abo1,recido
¿ me l(luieires ahora ya?

l.

,pe,ro,Nufío.

El hom:b re sa,b io y el neclo.- 'El ·Es!Pll)rlitu
Sa.n:to r,~ esitai diferencia ,entre el 'hOIID.·
lbne n:ecio y el •hoonb:re ,saJbiio lY sainito: el
11iecio múdaise como la J¡una, c~Fe:nit,e no¡y

tan g.ra.nde

&lt;J.Uerernoisl de ~ maniera
:v tener q¡u e ·Sl~rparar,s¡e !
VIIl

¡En el cuarto •sol'itarto,

te busqu'é ~in enoon~allte !
mo lhuoo sitio ni rlnoon
en donklé no .te'-M,orase !
IX

ªª

iHe' sa,bido que ausenc' a
la .piedra de toque e11,

-Y maflana. m elnjglUainte; hotv rre 'Ve?léfs wi-egre, malñana triste; ~o,ra de u;n tem¡ple,
I,u,e¡go d,e. otro, porlque :tieill.e ipooato su aJmor

'Y

~o se puede con él, señor doctor; no hay
quien le haga tomar Jo que usted mandó que tomase. ~as cataplasmas, menos mal aún se las
ha co~.1do á re~~ñ~ dientes, pero lo' que es las
sangu1Juelas, nJ a tiros se las toma.
.

... * *
Pensamientos.
iNo te pongas el parclie y á otros culpes
de aquel ertoc que dió frutos vi,J.Ia,nos,
pues por muoho ,que 1ncu1pes
Y ICJue con :an1d,uo aii'án itú te di s.,c uJp~is.
"toc1os en él pusimos nuestras mano,."

* **
.SI el hombre de co1mfllilo retorcio.o
Pudiera. hacerse joven, y á los veinte
(sin: olvidar :n,f un ¡punto lo aprendido)
pucHera, reg.r~, es oonolu1yent~
que, tocante :ti amor, fuera un ba,ndJido.

contenito en, 1as colgals del! mund.o, anuda-

"' * *

l&gt;Les ~ ¡p.erecoo&lt;erais: y a,s.1 atl!da oon ,la luna; oomo 1a mair -e'S \'U.nlMiico. Pero eJi j:ooto Y s.anito perman-aoo. COimo ,el !Ol, fJ'lem-

Rima

P'l'e de una mílSma manera iy e,n un mt..inro·
is.~r: n·o ña,y en, tJ1. c:r,e,ct:2:ntffi nt menguan·

tes.

Cantares
U.n mrutrimonio con ceilo.s,
~s como un perro y :un g&amp;to
metic.os en un elllCi~mo.

r
Yo arrojé dJi)• unia maceta

0

[a,

~ilJi .del ca,rlfio,

1

, · ·~ " '

Perdón, señorita. ¿Es usted, por casualidad la
hermana del hijo de la esposa de su señor padre?
·

¿Quieres saber la hl11toria de un suspiro?;
te la voy §. contar.
Nac,ió en tu alma á impulso de un deseo
tal vez pueril, gental;
le ft.'Car1ci6 tu mente soñadora:
'
le d!ó fuego voraz
tu corat.ón ardiente; quemó ail paso
tus labios de cor11¡J
l\ h:izo blanco en mi peoho, 'que hoy hei,ido
ue amor fnmenso Por tu amor e.su.,
Y cien 1111Sl)h'oe 4. tus ples en,vfa
&lt;'.OD .duko y tierno y a,nhel&lt;&gt;ao aiM.n.
PERO-NUNO.

�Oe todo un poeo.

Recetas útiles
CON:TRA. LA.S PECAS

.Para combattr las pecas, cooviene lavairse
cada dfa la cara durante dos semanas, con
agua. tibia y bicalrbonato de sosa, 20 gramos
por litro de agua; después se fricoionan las
oooas oon un poco de alcohol alca,nd'orado.
Es preciso prolongar 1os cuidaidos durante
algún tiempo.
UNA SOOSTANCIA. CONTRA EL POLVO
·Un qutmico die TarlJes, M. Pihilibert De.Jaér, ha encontrado que el cloruro de magnesfo sé o¡mlü! al hivanta,miento del ,polvo.
Siendo esta sa;l m11y d,elieues~ente, los cuer'POS que se Lmpre,g.nan de ella conserva·n de

manera durable una especie de li,gera hu1nedad, que les hace aptos 1&gt;ara detener el
polvo y los pequeños residuos de todas clases, d,ndole m~s ,p eswz. Por tanto, parece
in&lt;licado el ·empleo de esta sa,l contra el lewntam1ento de polvo en los pisos y vtais de
&lt;&gt;irculación.

En la Rambla ~ las Fllo!'eS
poc mt mal te oonou,,
~ de entonces flor de malvas
utoy totnat1,do por tt.

PARA PEGAR LA .~OThOELANA Y EL
VLDRIO
Se hace una solución acuosa de cola de
'{)€scado, á. la que s~ aiíade un p~o die alco,ho,l y goma amoniaco, 6 resina almásiga di•melta en alcohol. Tamb,ién puede emplt&gt;arse
una solución gelatinosa de cola de pescad,o y á:cido acético cristalizado. Hágase una
ipasta, y para s &amp;rviITe de ella, se ap.lica á ia
rotura y se unen las partes, comprimiéndolas fuertemente u.n buen rato.

Recetas culinarias

El lomo, sin huesos ni d€,._pe~.d idos, se
¡pondná en sal, ecihándole una cantidad re,:u~aT e:n Ja, cual se t 0n:dra .tres dtas, dleepu.é1
'1e 11c.s cuail~s s~ f-e1m en a;oeite. eolooa.ndo'lo
-en 'l:i1,,gu,Mia. en una &lt;11.la nut&gt;;va, &lt;l-OD. do11 cabezas de ajo ·POT cada dos lomos, unas hojas de laur,el, ,p1mtonta e'n granio. m'.,t&amp;ld de
aooit crudo y vinagre hasta que culbra e'1
lomó; s,e ipon!d~ á icooer a. foego lento ~or
espaJC'lo de cuatro horM, ·baJsta. que se luwa
-e1Va¡poradio toda la iparite id , :vinagre, qu.eda.n·
rolo el aceite. Como dP1S1p1:~s d~ entriado
mernna. b,a,sta,n te, ~ p,'"leic!BO 'halb'Pr cocl"1o
en un ¡pucll•e~o aiparte, taillJbl~n 4 fuego fon·
&lt;to; .ma,s ~ieite y ,v inagre, rn 1gualesi 1&gt;ro~rc1onies, para a!iadlrlo fl. aa. olla 6 va.llllla e.u
que se ha .d e guardar el escaibe.che, hasta
l(lue ,qu~cte iblen culMertc,.,
0

AI,1."ERACION DE LOS VINOS POR LOS
VI.AJES

-,,No SE DESCUIDE UD.
Los varios síntomas de una
condición debilitada que toda
persona recono_ce en si mis~a, es
una advertencia que por nmgun
concepto debería pasar desapercibida, pues de otra manera los
gérmenes de enfermedad tom~rán incremento con gran peligro de fatales consecuencias.
Los gérmenes de la tísis pueden ser absorvidos por los pulmones á cualquiera hora echan·
do raíces v multiplicándose, á no
EJ.' r que el sistema sea aliment :o hasta cierto punto que le
L d lite resistir sus ataques. La
¡ -:::PARACION de W AMPOLE
q ..1e es tan sabrosa como la miel
y contiene los principios _nutritivos y curat ivos del Aceite de
Hígado de Bacalao Puro, que extraemos directamente de los hígados frescos del bacalao, combimdos con Jarabe de Hipofosfitos
Compuesto, Extractos de Malta y
Cerezo Silvest re, fortifica el sistema contra todos los cambios de
temperatura, que producen invariablemente Tos, Catarro, Asma,
Gripa, Tísis y todas las enfermedades emanadas por debilidad de
los pulmones y const~tución r~quítica. Tomada á tiempo evita la tísis ; tomada á tiempo la
cura. "El Sr. Profesor Bernardo
Urueta, de la Botica Frizac en la
Ciudad de México, dice : Por la
presente tengo el gusto de parti:
cipar á Uds. que he usado en m1
hijo, enfermo de Mal de Pott y
pcr indicación del Sr. Dr. Rafael
Lavista la Preparación de Wampole, y además de que le ha hecho
mucho bien, su estóma6o la tolera
muchísimo mejor que las otras
preparaciones de aceite de bacalao. Igual cosa ha pasado con
algunos otros nifl.os á quienes
les he recomendado que usen la
medicina de Uds." Basta una
botella para convencerse. Eficaz
desde la primera d6sis. ,"Nadie
sufre.un desengafl.o con' esta."
De venta en todas las Boticas.

en menos de cuatro me&amp;e11
me ha:n conv~"tldo ien esp¡á.mico.

No todos los vinos resjsten los cambios
de temperatura y los movimientos que su: ren en ol transporte. Entonces se deter,loran, eS'l}ecialmente cuando son vJnos ligeros. Para prevenir esta alwrac!6,n ºse acostumbra añarllr dos 6 tres centrmetros de alcohol á los vinos que hayan dejado de viajar.

·

'°º

Cantares
El pecaldo de Qnflreric
y ta vi.rtud de oculta1,10,

Pobres Niños.....
Es común que los matrimonios
se vn ifiquen por la sola '.'1lun.
1
rle los contrayentes, sin to, ··~ nada en consideración
, '.sicas ni el est3.do de

E

STR es buena época para
hacer á la niña un retrato.
Contamos CQD todas las
facilidades necesarias. • ·
Nuestra! habilidad en ~~te
sentido nCI tiene superior,
TENDREMOS mucho gus, 1¡
to en most1arle nuestros ~
trabajos. • • • •
•

FOTOGRAFIA

ffiA~ST''
mea ,o.. ner1

CtlefOIOS1 Erlc. 2ttf

Sírvase tomar el Elevador.

' - - --

J

..;ta última condición debiera
1c gr:.i.nde importancia y has, " ley. Figúrese el lector, á
'.'l.upor:!::mos padre, que uno
:1ijos (hombreó mujer,)
• ~1 eontraer matrimonio con
, , ·~· enfermo de tuberculosis,
"' te por desgtacia abunda t.anto.
;da la descendencia tiene que
, r tuberculosa y servir de vehílo.,al contagio de millares d~1
,res. Los niños de es~ matnr..onio son a~émicos, delgados y
no pocas veces ij.acen con defec'.JS orgánicos: jorobados, tuerc., cojos, etc., etc., y todo por
~ complacenda ó amor culpa:,, Debían -antes los padres ó
s mismos· novios hacer que se
irara el enfermo, pues afortu-,
,adamente la ciencia cuenta hoy
con una medicina maravillosa.
para combatir ese )Jlal:.la' 'Creosofosfatina;" eón ella en poco
tiempo pueden contraer l!latripio
nio seguros de que sus pullf!.ones·
han sanado, de que su f?angre·
está pura y de que su generación· será sana y robusta.
Si ncdmbiera tanto egoísmo,
todos nuestros lectores recomendarran· por humanidad,la medicina que dejarnos nornbrada á los.
débiles, anémicos y á los enfermos delpuhr.Jn, pecho y gargan-

11
1

1

�</text>
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Ato XII.

MÉXICO, DOMINGO

31

DE MARZO DE

1912.

NuM. 13.
==::a===================================================-=-==-================
.......

JESUS ATADO A LA COLUMNA

�lla Semana Santa
digna de la predilección de Jehová, y brillan en su castísima
frente, como dijo el poeta espafiol:
De madre la diadema esplendorosa,
De virgen la guirnalda inmaculada,
Y la aurora inmortal, cándida y pura,
De la no merecida desventura.

La Semana Santa

I

Ha. llegado con sus días de luto y de tristeza, con sus horas
de recogimiento y de oración: días en que nuestra alma se sien·
te llena de suave y dulce melancolia, y en que buscamos la soledad y el silencio como necesarios para recordar los sucesos de
la redenci6n humana, sin duda los más maravillosos que se registran en la historia; días, en fin, en que acudimos á los templos á orar con esperanza y con fe, y en que nuestro corazón experimenta piadosas y profundas emociones.
Dejemos ya los eepectáculos del mundo, abandonemos los paseos, los teatros, los lugares todos de recreo á que íbam0s á bus·
car frívolos placeres y peligrosos pasatiempos. Lejos de nosotros
los halagos y encantos de las pasiones juveniles, los ardorosos
ensueños de la adolescencia, las alegrías, las amistades y los
a.mores que sólo traen inquietudes para el alma. Procuremo3
ahora olvidarlo todo, y preparémonos á la oración: acudamos
premrosos al solitario retiro de las casas de Dios; reconcentré·
mono3 en nosotros mismos, para poder qisfrutar del bienestar y
de la paz con que nos brinda la religi6n.
II

¡La Semana Santa! ¿Quién no siente su espíritu agitado por
los recuerdos al pronunciar esta palabra? ¿Qué pecho no se conmueve ante la poesía sencillamente grandiosa de estos días santos?-La. cándida fe de los primeros años, la dulce calma de la
inocencia, el infantil regocijo de nuea~ra nifiez; y lu@go la ado·
rada imagen de nuestra madre que nos conducía al templo, el
sacerdote absolviéndonos por primera vez, la virginal pureza de
nuestro corazón al acercarnos tímidamente á la mesa de la Eucaristía: ¡todo viene á nuestra memoria á recordarnos épocas
mejores y días serenos y tranquilos.
Hoy todos los pueblos cristianos se entregan á las íntimas
expansiones de su amor y de su fe: celebran el triunfo del Salvador del mundo, y buscan en la penitencia tesoroR de regeneradora gra&lt;Jia.-En las aldeas, donde siempre abundan los cora·
zones sanos y sencillos, donde el sentimiento religioso se mantiene vivo y puro, vénse acudir de todas partes montañeses y
campesinos, y pobres y piadosas mujeres, que dejan sus hogares, sus campos, sus montafias, sus labores, para asistir al modesto templo á escuchar de labios del sacerdote la grandiosa bis·
toria de la redención. Son sus miradas tímidas y humildes, su
fervor religioso hondo y verdadero, su fe y su piedad de una
unción casi primitiva: muéstranse conmovidos con la pasión de
Jesucristo, lloran sus faltas y extravíos con sinceridad, y en sus
plegarias hay recogimiento y angustias zozobras y esperanzas,
todo á un tiempo!
Es de ver en estas venturosas poblaciones la animación que
reina desde el Viernes de Dolores. Agítanee las familiae prepa·
rando sus íntimas fiestas de la casa, instruyendo al nifío que va
á hacer su primera comunión, disponiendo ramos y adornos
para el monumento de la iglesia. Las flores del campo engalanan
el ~antuario de la Virgen, y verdes ramos de pino, rosas encendidas por el sol de Abril, incienso nuevo tomado de los boRques
cercanos, perfumes el templo y los velos de los altares. Todos
abandonan sus trabajos desde el Domingo de Ramos, día en que
llevan á bendecir lae frescas palmas de los valles para conducirlas después á sus moradas y colocarlaR sobre la puerta 6 sobre
el techo; todos hablan de la sencilla plática del sacerdote, y con
su ignorancia y ilU candor casi infantil, ningún detalle deja de
interesarles, ningún pasaje del Evangelio de conmoverlos. ¿Con
qué respeto, con cuánto temor se acercan eiempre á los pies del
confesor! ¡Qué tranquila serenidad brilla después en sus semblantes! Los niños buscan también el atractivo de las ceremo·
nías de la igleia; se enternecen pronunciando sus oraciones á
.María, y hacen mil preguntas á sus madres sobre todo lo que
ven: el aroma de las flores y del incienso se une á sus plegarias,
y parecen éstas subir al cielo llevadas por los ángeles.
Durante las horas del Jueves y Viernes Santos¡ nada se oye

Desde que Jesús se aparta de su lado para irá predicar su
doctrina, María vive en la soledad, entregada á la oración y al
recogimiento: sólo los dolores de su hijo la apartan de su oscuro retiro, y la llevan á participar de ellos, en medio del pueblo
de Jeruealem, al pié mismo de la cruz en el Calvario. ¡Qué
ejempfo de amor y abnegación para. las madres!-Y es que la Vir- ,
g11n ama también al
hombre y quine su redención; debe sufrir como su Hijo, para que
así el prodigio sea más
milagro.so y meritorio.

en las aldeas: un triste y grave silencio convida á la -medita
ción ¡ todos callan y rezan, hasta que los alegres repiques del
Sábado de Gloria traen nuevos y ruidosos goces.
lII

En las ciudades hay también el mismo bullicio de las aldeas;
pero en ellas todo aparece grande y solemne. La concurrencia
es más compacta y numerosa, los templos más espaciosos, su
aspecto y las ceremonias de la religión, de imponente y magnífica suntuosidad. Brillan millares de luces en los altares, suben
hasta el cielo blancas nubes de aromoso incienso, resuenan en
las b6vedas los cantos maje~tuosos de los ancianos del coro, y la
riqueza misma de los ornamentos sagra&lt;los da más brillo y esplendor á esas fiestas de la religión.-¡ Cuántos misterios y cuánta
poesía se encierran en cada una de ellas, en cada frase que pro·
nuncian los sacerdotes! El recuerdo del pueblo de Israel les co·
munica su perfume, el espíritu de los profetas los anima, la
pompa oriental les dá su majestad: ora se oyen las imprecacio·
nes tremendas de !Eaías y Jeremias, ora los cantos lúgubres del
lúgubre Ezequiel¡ ya son los gritos que el dolor arranca al pecho
de David y los gemidos de su arrepentimiento, ya los indables
cantos de los nifíos de Jerusalén y de los querubines del cielo.
Os pareee escuchar el rumor suave de las olas del mar de Gali·
lea y la palabra tranquila del Salvador de los hombres; ver
aquellas campiñas de Judea perfumadas por'la flor de Jeric6,
regadas por las aguas cristalinas del Jordán, santificadas por la
presencia del Hijo de María y de la Virgen Inmaculada; con·
templar el regocijo del pueblo y luego sus iras y sus injustas
venganzas, su sed de sangre, su furor y su maldad. 0.:1 parece
estar presentes en aquellas escenas del Calvario, y vuestro cora·
z6n, vuestra alma, todo vuestro sér, ee sienten presa de crueles
y mortales angustias.
El Evangelio entero pasa entonces á vue.:üra vista con sus
hermosos y t·ranquílos episodios, con sus risueños paisajes, con
,:us escenas de caridad y de amor, recordáis el nacimiento de
Jesús en Betlem, los inocentes goces de su infancia y su nifiez,
en medio de la oscuridad y la pobreza. Vedle ahora recorriendo
las aldeas y los valles, los montes y las orillas de los lagos, pre·
dicando su celestial doctrina, acariciando á los nifios, perdonando
á los pecadores: ya seguido siempre de inmensa muchedumbre,
que le escucha con interés y con amor. Vedlo dando luz á los
ciegos, movimiento á los paralíticos, paz alos que sienten en su
pecho las crudas agitaciones.del remordimiento. Por todas partes su misericordiosa bondad derrama tesoros de gracia y de sa·
lud eterna, dejando á los justos y á los pecadores un testimonió
vivo del amor de su corazón: aquí consuela á un enfermo y le
recompensa su fe ; allí reprende con dulzura á un pecador, des·
cribiéndole su delito en sencilla parábola; ya le vemos encen·
diendo en el corazón de Magdalena aspiraciones á la vida del
cielo, ya perdonando á la mujer adúltera y confundiendo á sus
acusadores; en una palabra, va haciendo el bien púr donde quiera
qite pasa.
He aquí por qué aman á Jesús todos los desgraciados, y lo
buscan los niños, y lo solicitan los enfermos; he aquí por qué
sus palabras quedan grabadas en el coraz6n de la multitud. y
por qué los pobres sólo ven en él á un padre y un amigo. ccSus
milagros- dice Bossuet- más tienen de bondad que de poder,))
y Chateaubriand se expresa así cuando habla de Jesucristo:«Modelo de todas las virtudes, la amistad le ve dormido en el
seno de Juan, 6 encomendando á su Madre á este discípulo; la
caridad le admira en el juicio de la mujer adúltera, y en todo
le encuentra la piedad bendiciendo las tribulaciones del desdí·
chado. Su inocencia y su candor se descubren en su amor á los
niñoB; la fortaleza de su alma brilla en medio de los tormentos
de la cruz, y su último suspiro es un suspiro de misericordia.
¿Qué decir también de la Madre del Salvador? Su humildad
le da inmortales resplandores1 su virtud heroica la eleva sobre
todos los séres de la tierra, sus dolorosas tribulaciones la hacen

,

llar su predicación con el martirio, y dejar á la humanidad en
la Eucaristía una prenda eterna de su amor.
Y se acerca.por fin l~ hora i1uprema anunciada por los profet~s: la redenc1on com10nza. Jesús sale de la ciudad, seguido
siempre de los apostoles, y con 11emblante sereno y melancólico
les dice:
-ccMi alm~ está poseí?,ª de una tristeza mortal¡ esperad aquí
Y ora~ conm1go . ~-Volv10 después á sus discípulos y los halló
durmiendo, y d1Jo á Pedro:-cc¿Es posible que no hayas podido
velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en tentación. q?e si bien el espíritu está pronto, mas la carne es flaca.
-Volv10se de nuevo por segunda vez y oró diciendo: «Padre
mío, si no puede pasar
este cálizJsin que yo lo be·
( ba, hágase tu voluntad.)&gt;
-· Dió después otra vuel.
ta, y encontrólos dormidos porque sus ojos
estaban cargados de eueño. Y dejándolos, se retiró aún á orar por tercera vez, !'epitiendo las
mismas palabras. En
1,eguida volvió á sus discípulos y les dijo:c&lt;Dormid ahora y de!!·
cansad: he aquí que lleg6 ya la hora, y el Hijo
del Hom_bre va luego á
Fer entregado en manos
de los pecadores.»
Imposible es en verdad no conmoverse ante esta sublime 8encillez
del Evangelio. ¡Qué pa·
labras! Vemos aquí á
Jesucristo q u e j ar se
blandamente de la soledad en que le dejan
HUI únicos amigos; y
luego aquella tri~teza
que inunda su alma.
aquella mansedumbre y
resi~nación propias só1o
dt'l Justo de los justos.
Un sordo rumor se
o.ve á Jo lejos: ruido de
armas viene á turbar el
tranquilo silencio de la
noche...... He aquí á
los verdugos de Cristo:
hieren al pastor y las
ovejas se van descarriadas ..... .
1

IV
El &lt;lomingo de R11mos
la Iglesia recuerda la
entrada de Cristo en Jerusalem: el puebloF,eliena. de regocijo, sale al
, encuentro del rey de
Israel y,a.lfombra de flores el camino que conduce á la ciudad. cc¡Hos·
sana!-dicen todos-Sa·
lud y gloria al Hijo de
Daviii; bendito sea el que
viene en nombre del Señor; houana en lo mús
alw de los cielos. i,
¿Qué cuadro hay más
tierno é interesante que
éste?-La fé en las promesas que anunciaban
al Mesías, iluminando
los corazones de aquellos hijos de Judea, la
sencilltz y el candor de
los nifios, la inocente
alegría de las vírgenes,
el santo alborozo de los
ancianos y de las madres: todo anunciaba
prosperidad y ventura,
salvación y eterna dicha
al creyente pueblo de
Dios. Y sin embargo,
pronto l11s pasiones, y •
IV
el odio y la ira de los
¡El Viernes Santo!...
hombres llevarán á un
La Oración del Huerto.
«He aquí- dice el Viz·
patíbulo á este manso
conde Walsh- el día de
Jesús á quien Jerusa·
la grande tristeza crislem recibe ahora con verdes palmas &lt;le triunfo. Cumpliránse tiana, día que l11s campanas no anuncian, en que los altarew no
así la.s!profec1as, Y el pueblo de Judea vendrá á ser después por tienen sacrificios y en que los santuarios de luto no resuenan
todos los siglos el ludibrio de laltierra.
. _,,~ 1tino con lamentaciones; día en que las madree dicen á sus nifios:
Huy Nuestro Señor ha muerto, y es preciso hacer penitencia con noV
sotros. En este día el duelo no ha de reducirse en los alta.res
Poseído ya Jesucristo de aquella trúteza mortal de que habla F&gt;ino que ha de hallarse también en todas las casas cristianas'.
á sus discípulos en el Huerto de los Olivos, se dirige con ellos No es bastante que cesen los cánticos en las iglesias· es preciso
tranquilamente á la ciudad y penetran en la casa donde se ha quA no haya regocijo en los h&lt;1gares. ))
'
preparado la Pascua. Siéntase á la mesa por última vez; y en
En efecto, es tal la tristeza en este día; hay tanta aflxiión en
esta cena que las generaciones recordarán eternamente. inetitu· los espíritus, y tan vivamente se presentan en nuestra memoria
ye el más adorable y misterioso de los sacramentos. · ¡Cuánto los dolorosos episodios de la Pasión de Jesucristo, que todo nos
amor al hombre, qué predilección tan sefialada hacia la criatu· parece lúgubre y sombrío en la naturaleza.-En las iglesias vénra, qué encendida y sublime carida~ la del Hijo de María! No se fieles arrodillados esperando los oficios del día. Los altares
le balita haber bajado del cielo para revestirse de nuestra. natu- está~ deenudos¡ velos negros cubren las imágenes, y ni el órgaraleza y someterse gustoso al yugo que pesa sobre los hombres; no m los cantos de los Eacerdotes se oyen ya resonar bajo las
no le basta tampoco haber sembrado en los corazones la divina bóvedas. ¡Todo es silencio y soledad! Entonces nuestros pensemilla de su doctrina, ni haber orado por nosotros y aliviado samientos son graves Y, tr!stes, gime nuestra alma de dolor, y
nuestros quebrantos. Su pobreza y su humildad habían edifi- el bálsamo del arrepent1m1ento derrama sobre ella preciosos y
cado al mundo; y sin emhargo~ todavia esa noche ensalza estas dulces consuelos. ¡Cómo se desea la lectura de los libros sanvirtudes con su ejemplo. Su ensefíanza había comenzado á tos, que apropiado nos parece su lenguaje para expresar nuesfructificar, la fe iluminaba las almas¡ y no obstante, quiere seS!gue en la p6gina 199,

�lla CrraeiUxión

lla Calle de la Rmarigatra

decir á los montes: c1ed sobra nosotros· y á los collados: sepul'
tadnos. i&gt;
Gólgota significa osario ó calvario: cuando llegó la comitiva
al lugar de aquel nombre, los soldados crucificaron á Jesús entre dos ladrones. Según la tradición más gmeralmente admitid_a, tuestro Re~entor que~ó de espaldas hacia Jerusalem, como
s1 e. favor del ,malo se hubiese retirado de aquella ciudad delincuente, sorda a las profecías, ciega á la luz y ase3ina del DiosHombre. Las t~es cruces no quedaron en línea recta sino que
fo:maban un triángulo, según las investigaciones de' los peregrinos europeos.
,Cuando ,elevaban á Jesucristo en la cruz, exclamó: «Padre
mio, perdonales, porque no saben lo que hacen. i&gt;
ElL'ls soldados echaron suertes sobre los ve3tidos de la víctima
pueblo ss burlaba de Jesús y decía: cc Puesto que ha salvad~
á otro~, sál ve3e á,sí mis~o si. es .~l Cristo, el e3cogido de Dios. »
Sobre la cruz, hab1a una mscr1pc10n en griego, en Jatín y en hebreo·q ue decia: «Jesús Nazareno rey de los judíos. »
d.1!ª 0/e lo~ ladrones crucificados, blasfemaba c0ntra Jesús
1c1en o: ccS1 tú eres Cristo, sálvate á tí mismo y sálvanos á no~
sotr~s;n pero su compañero, á quien había llegado la luz de la
gdraeta, l~ reprendió Y. pidió á Jesús que se acordase de él cuanestuviese en su remo. Jesús le dijo:
.~ ccHotestarás conmigo en el paraíso.i&gt;
f _Hab1endose Dios he9ho hombre por salvarnos, sus padecimientos Yamarguras debían ser los mismos de la t.umanidad
~a en la noche anterior su espíritu se acongojó en el huerto d~
G-ethsemaní, al ver el cáliz amarguísimo que iba á apurar El
que había cre~d~}a lu~, _encadenado el rayo y contenido ei mar
en su lecho, smt1~se deb1l en el suplicio y á la aproximación de
la mu::rte. Nece,1tó de auxilio y d,,; consuelo como nosotros

º

l

'

,

Y clamando ~ su Eterno Padre, dijo. ·«Dios mío, Dios mío ¿por
qué me habéis desamparado?,&gt;
'
A!~unos de los circunstantes creyeron que llamaba á Elías y
se diJe~on: ccVeamos si viene á bajarle de la cruz.ii
'
Al pie de ella estaba María Santísima acompañada de Máría
Ma~dalena y otras piadosas mujeres. T~mbién se hallaba Juan
el d!s?ípul~ amado: viéndole Jesucristo, dijo á aquella en cuy¿
P,uris1mo vientre había encarnado: «He ahí á tu hijo ii y al disc1pulo: «He ahí á tu Madre.i&gt;
,
Después, para que se cumpliesen todas las profecías exclam6
J ~sús: n~ed tengo.» Los soldados empaparon una esponja en
hiel Y ~ma~r~, que era costumbre dar como calmante á los reos
al se: aJust1c1ados, y poniéndola en la extremidad de una cafí.a
de hisopo, la aplicaron á los divinos labios del Redentor quien
luego que la gustó, dijo : «Todo está consumado.»
'
'
Desde la hora de sexta se cubrió toda la tierra de tinieblas
hasta la hora de nona. J~sús, da~do u°:a gran voz, dijo: ,,Padre, en tu.s _!llanos encomiendo m1 espír1tu,ii é inclinando la cabeza, expiro.
Rasgóse ~ntonces de arriba abajo el velo del templo; sobrevino un horrible terremoto, y el centurión exclamó conmovido:
ceVerdader~mente este hombre era el Hijo de Dios. i: Los sepul·
eros se abrieron y muchos santos resucitaron viniendo á Jerusalem, donde se aparecieron á diversas gent;s, ¡La naturaleza
no podía permane?er indiferente en la muerte del Justo!
Entretanto, la ciu~a~ deicida no conoció su crimen. Cuando
bamboleaban PUS edrficios como ébrios y sus moradores se pal·
paban llenos de espanto en medio de las tinieblas de una noche
inesperada,. Jerusalem no advirtió que había dado muerte al
Hombre -D1?s, y ~s~e fué su mayor castigq. Jerusalem, árida y
desolada baJo el lat1go musulmán, es hoy una tierra inhospita

Jesús es condenado á muerte,

LA CALLE DE LA AMARGURA

bien los Lugares que señal6 el Salvador con cada una de sus
caídas durante este paeaje doloroso. Prescindiendo que el amor
de los primeros cristianos tuvo cuidado de señalarlos, como lu
acreditan los escombros de templos, las columnas rotas y las
hendiduras mismas abiertas en murallas seculares, aquellos los
convirtieron en inmundas cloacas, creyendo llenar un deber religioso cada vez que arrojaban inmundicias sobre aquellas co1umnas ó sobre aquellos escombros de los arruinados edifiéios.
A tanto llega su preocupacion, que hasta ahora se nota que nin·
g6n judío atraviesa la calle de la Amargura sin arrojar salivas
sobre los lugares donde se señalan las caídas del Salvadar. Por
este motivo les estuvo prohibido entrar en el templo del Santo
Sepulcro hasta el año de 1840. Pero ese mismo desprecio que
un puehlo ingrato y obcecado hace desu Salvador, viene á contribuir á su triunfo, cofiservando fresca la memoria de los lugares salpicados con la sangre que cayó sobre la cabeza de los
que la derramaron. La generaci6n fiel que adora esa Víctima
inocente viene á postrarse en los sitios por donde fué conducida
al sacrificio y sella con sus labios la tierra que roció con 11u
sangre.

,cJesús, condenado á muerte, salió cargando su cruz con dirección al Calvario. Como mil trescientos veinte pasos distan
uno de otro estos dos lugares, y su tránsito es el camino que
llamamos de la Amargura 6 Vía Crucis. Seguido de sus acusa ·
dores y por una multitud de pueblo, salió del palacio, pasó debajo del arco donde acababa de ser presentado, y marchó bajando
una especie de pendiente hasta desembocar la calle que viene
de la puerLa de Damasco. A la izquierda de esta misma calle se
ve el lugar donde, siguiendo la tradici6n, le salió al encuentro
su Santísima Madre,' que luego vemos al pie de la cruz acompafí.ándole hasta su muerte. Existió antes en él un monasterio de
religiosas, cuyos restos son aún bastante perceptibles. Al fin de
la calle oprimido el Salvador por el peso de la Cruz, cayó por
primer~ vez, y el sitio está se:ñalado por una columna de mármol colorado quebrada, y cuya mitad cubre en parte la tierra,
pero sabe muy bien descubrir la piedad de los cristianos fervorosos. En este mismo lu~ar parece haber forzado los judíos áSi·
m6n Cireneo á cargar la cruz con Jesús. Simón venía del campo, y
~
probablemente había entrado por la puerta de Damasco. Se sube luego á mano derecha una calle pendiente: en su parte baja
los cristianos han hecho en la muralla un hueco que indica la
segunda caída del Salvador, y el sitio donde encontró á las mu•
jeres que le lloraban; en la parte alta se encuentra la puerta JuCuando Jesús marchaba hacia el Gólgota, los judíos obliga·
diéiaria, donde concluía la ciudad en tiempo de Jesucristo.
Aquí comienza el Gólgota, sitio destinado para la ejecución de ron á un vecino de Cyrene, llamado Simón, á que le ayudase á
los sentenciados á muerte. Varios edificios construído1, sobre él, conducir ia cruz. Seguíales gran muchedumbre de pueblo y de
algunos de los que pertenecen á los monjes griegos, impiden mujeres, quienes se deshacían en llanto, según la expresión del
continuar la calle de la Amargura. En la parte alta del Calva- evangelista San Lucas. Jesús volvióse á ellas diciéndolas: &lt;cHi·
rio se eleva la iglesia del Santo Sepulcro; desde la puerta Judi· jas de J erusalem, no lloréis por mí, sino por vosotras misma!! y
ciaria hasta allí habrá como doscientos pasos, y toda la calle de por vuestros hijos. Porque presto vendrán días en que se diga:
dichosas las estériles y dichosos los vientres que fio concibieron
la Amargura podrá teper una milla de largo.
Los judíos han contribuído sin pensará que conozcamos más y los pechos que no dieron de mamar. Entonces comenzarán á

197

LA CRUCIFIXION

La Crucifixión.

�lla Semana Santa

fl(atría al pie de la etroz
)aria para sus hijos, y estos vagan disp_er~os por el ~undo, cre·
yendo que aún no se cumplen las pred1cc1ones relativas al Mesfas.
el'
us
La Iglesia en los oficios del Viernes Santo, a1 pe ir por s
propias necesidades, por sus P.astor~s, por los reyes, por los catecúmenos, por los herejes y cismát_1c)s, por lo~ paganos Y por
los id6latras, pide tambíén por los Judíos .que dieron m.uerte al
Hijo de Dios; pero no fueron ellos sus únicos verdugm1• los pe·

199

LA SEMANA SANTA

cados de todos loe hombres causaron la pasi6~ Y la ~uerte de
.A:quel que vino á la tierra por salvarnos y abrnnos, a coa~ .de
su preciosísima sangre, las puei:tas de la ! erusalem celestial, Y
hasta á las más remotas generaciones venideras, alcanzarán estas sublimes palabras de Lista:
«Gemid, humanos:
'fü ln, en JJ.; i pusísteis vueatras manos.»

=====-=CE&gt;===============

MARIA AL PlE DE LA CRUZ
O vos omnes qui transitis per viam

attendite et videte si est dolor
sictu dolor meus.-Thren. I. 12.
ú
dad: si dirige sus ojos de pen•grina esmeralda en busca de alg n
msol se ha obscurecido. Densas tiniebla~ p~oyectan sobr? la sér
que le baje al Señor de la Cruz, sólo halla junto así al Evan·
ciudad deicida y en sus estrechas y sohtar1as calles rema
gelista y á las San·
triste y sepulcral
tas Mujeres, que su·
silencio. Si tiende
ta'm bi é n
cumben
uno la mirada hacia
el
J!e.so
del, d.o·
bajo
el Templo, ve el
lor · si dmge la, visgran velo partido de
ta hacia el cielo, lo
arriba á abajo; si la
encuentra
por c9in ·
dirige hacia la tiepleto
encapotado
Y
rra, llénase de paamenazando con la
vor al verla temcólera divina; más,
blar; si se vuelve
al fin, unos homhacia los montes,
bre3 juqto8, discf pu·
vé!e• arrojar de su
los
de su Hijo San·
seno enormes peñas,
tísimo
han venido Y
que chocándose en·
bajando
el yerto ca·
tre sí se hacen pe·
dáver
desuMaestro,
dazos: toda la natu·
le han depositado'en
raleza, en fin, se
sus brazofl. La Vir·
conmueve á la
gen Purísima baña
muerte del Reden·
con lágrimas aquel
tor del mundo.
cuerpo
adorable Y
En efecto, allá en
estrechándole conel Calvario, en me·
tra. su pecho, se desdio de los más cruepide de él con frases
les suplicios, ago·
del más sentido do·
niza el Salvador,
lor.
ofreciéndoPe á 1:1U
Luego que aqueEterno Padre, cual
lla madre afligida
víctima de inmenso
tuvo por algunos
valor que vendría á
instantes
al Salva·
lavar las manchas
doren
su
regazo
roa·
de la humanidad
ternal, acercáronee
entera.
los Santos Varones
~ntre todos lo~
para darle !!epultu·
séres que presencia·
ra: San Juan y las
ron la muerte de JeSantas Mujeres ensucristo, había uno
camináJonse c o n
cu y O coraz6n era
ellos á la gruta; Y
agitado por cruel é
al depositar entreinmenso dolor: este
llanto8 y suspiros el
sér era María. Du·
Santísimo cuerpo de
rante la predicaci6n
Jesús, María, .ha·
de su Divino Hijo,
ciendo un último
el Evangelio casi no ,
esfuerzo de prodihace mención de
gioso valor, aproxi·
ella, pero al referirmóse é imprimió en
nos 'los sucesos del
aquella
frente ya
Calvario, al de~apa·
helada
por
la muer·
recer los ap6stolf's
te,
tierno
beso de
con excepci6n de
maternal
amor
.....
San Juan, yalexha·
Ya se aleja del
lar Jesússusúltimos
Calvario; el astro
suspiroP, encontra·
silencioso
de la no·
mos á María que,
chE:
envía
su
tímida
aunque llena de la
y
melancólica
luz
mayor angustia, llosobre la ingrata ~era. lágrimas de ar·
La Virgen al Pie de la Cruz.-Cuadro de Paul Delaroche.
r~ealem. María disdiente amor, s i n
tingue sus muros,
embargo sus sufrí·
f
mientos no Jla ablten, sino que sabe ~encerlo~ con or- sus ojus no la miran con rencor, ni sus labios la ~irige~
taleza admirable: dígalo si no aquella presencia de ámmo con que Jabras de reproche· s6lo sí, al abarcar con profética m1r11
asistió á la crucifixi6n de su Hijo: los tormentos de Jesús au· sus altas torres y ~levados edificio&amp;, llor6 por ella, como poco
mentaban sua penae, y la ignominia de su muerte partíale el co· antes lo había hecho el Dulcísimo Jesús: tal fué la manera
como entr6 María á la Ciudad, para dirigirse á caBa de San
raz6n.
á
l t
1
Muerto el Salvador, María queda en la m s comp e a so e- Juan.

P;~

-

es Dios diciendo á Israel: que el impío abandone su senda y el
malvado sus pensamientos de injusticia, para que vuelv~n á
Dios, que tendrá misericordia. de ellos, porque los pensamien_8igue de la página 19 5.
tos de Dios no son los pensamientos de los hombres; y como la
tras ideas y sentimieutos, cuánta elocuencia y arcror encontra- lluvia y las nieves cayendo de las nubes no vuelven á eubir, simos en sus páginr.s!
·
no que humedecen los campos y los fertilizan, así la palabra
Abandonado Jesús por sus discípulos, entregado por Judas á del Señor, una vez salida de su boca, clebe fructificar.)&gt; (*)
la negrn perfidia de los escribas y fariseos, eólo en medio de
En este día, las calles y los paseos públicos se ven concurriaquella multitud ávida de sangre; víctima de las burlas é injus- dísimos: hay por todas parte!:! verdes y frescas enramadas, se
ticias de todos, no levanta su voz para quejarse; sufre los u~tra- adornan las tiendas y los establecimientos de comercio, y en las
jes, sin que la ira aparezca en su bondadoso semblante. 81 le- casas la madre de familia se agita inquieta disponien1Ío el ban·
vanta los ojos para verá sus verdugos, s61o se lee en ellos la quet; del día 6 preparando á los nifios para su paseo; y lee en
dulzura inagotable y la santa mansedumbre de su coraz6n:
la tarde rodeada de sus hijos y sus criados el Evangelio y El
por qué de las ceremonias:-¡Oh recuerdos del hogar y de la fa.
Ojos llororns que piedad inspiran
milia, de la religión y de los primeros afios de la vida! ¡Oh ~ías
Ojos sin ira que el perdón predicen,
de tristeza y de oración, en qus nos entregamos todos á meditar
Ojos que tristes al mirar suspiran,
en ll,ltos y profundos misterios! ¡Cuánto se deleita el alma en
Ojos que tiernos al mirar bendicen.
aspirar la dulcísima poesía que los llena! Porque nada hay tan
En la tremenda cumbre del Calvario aparece María, la virgP,n hermoso, tan tierno y tan CQnsolador como las emociones que
sin mancilla visitada por los ángeles; de pureza. inmaculada, de producen los días de la Semana Santa: cadanna de sus ceremocoraz6n más tierno
nias tiene un alto
y más hermoso que
significativo moral,
el de la cándida paenvuelve una enseloma de los vergelf's
ñanza 6 trae consuede Judea: madre
los á las almas atri·
amorosisima cuyo
buladas: sus horas
dolor no puedecomestán llenas de re·
parar:;e al que sucogimiento yde trisfren los humanos.
teza, excitan á la
Ve á su Hijo suspiedad, avivan la fe
pendido de la cruz,
y como obligan á
cuando los ardores
los corazones a redel sol de mediodía
concentrarse en sí
marchitan las flores
mismos, para sacar
de los valles, ve su
mayor fruto de la
cuerpo cubierto de
meditación que en
heridas y de sangre,
este tiempo se conpenm,amente abatisagra á la Pasi6n
do por agudos sufridel Redentor.-Mumientos ....
chos, que en el resu Desde la hora de
to del afio la tienen
sexta hasta la hora
olvidada, la recuerde nona - dice el
dan ahora conmo·
JiJvangelista--qued6
vidos y fervorosos,
toda la tierra llena
sorprendidos de que
de tinieblas ...... Ensucesos tan sublitonces Jesúa, cla ·
mes no tengan á la
mando de nuevo con
humanidad en peruna voz gra·lide yso·
petua adoraci6n y
nora, entregó su es·
confusi6n.
-..
píritu. Y al momenDe aquí que los
to
El descend1m1ento
. .
de Ia Cruz.-Cuadro de Jaco bo Robust1,. 11 amado eI r·mtoreto,
creyentes, y aun los
plo elsevelo
ra8gódelentemdos
que no lo son, sien·
partes de arriba á
tan renacer en su
abajo, y la tierra tembló, y se partieron las piedras, y los sepul- alma en estos días santos la fe de la primera edad, se entreguen
cros se abrieron, y los cuerpos de muchos santos, que habían á la oraci6n y á las prácticas piadoeas, y olviden las disipacio- .
muerto, resucitaron ...... ),
nes y los compromisos del siglo. Los templos se ven más conEl ánimo se suspende ante esta terrible escena: preséntanse curridos que nunca, crece el auditorio al rededor de los oradovivos en nuestra memoria la agonía del Hijo de Dios y los dolo- res sagrados, y por millares de millares se cuentan los que se
res de María, y palpita nuestro corazón enternecido y angustia- acercan al tribunal de la penitencia y á la Mesa de los Angeles.
do.-¡ Quién podrá expresar lo que se siente en tales momentos
Estas maravillas, obra de la gracia, demuestran además que
al oír los salmos de David y los acentos inmortales de los pro- la humanidad está firmemente adherida al Arbol augusto de la
fetas! Tan s6lo aciertan á hablar el arrepentimiento y la fe, el Religi6n, y que para separarla de él no bastarán nunca ni el
dolor y la esperanza .. ...
hurncán de la impiedad, ni los vaivenes y vacilaciones de los
hombres.
VII
VICTORIANO AGÜEROS.
Al día siguiente, Sábado de Gloria, ((los sacerdotes lean las
pr0fecías, y en eatas páginas inspiradas, ¡qué sucesión de mag- ·
níficos cuadros!
[* J Walsh, Piestas Oristicinas.
Es Dios sentado en su podet, antes del tiempo, fecundando el
~~~
caos para sacar de él al mundo: la tierra con sus árboles, montes
y ríos; la mar con sus profundidades y abismos; el firmamento
EN JERUSALEN
con sus estrellas, la luna y el sol; la luz naciendo con una sola
palabra;-es el patriarca Noé salvado del diluvio, las aguas que Jerqsalén, por tus polvosas vías
No hay un indicio de pasión insana;
suben, el arca que flota, el cuervo que se pierde y la paloma que viene el pueblo en tropel alborozado, canta en losaireselsoberbiohossana
vuelve con el ramo de olivo ;-es Dios que pide á Abraha.m un sa- tras un pollino que mujeres pías
queinunda.en mieles las dol1da1 alm11.
crificio que no hubiera pedido á una madre: el ángel que tletie· con sencilla gualdrapa han adornado.
ne el brazo del padre, é Isaac salvado¡ es el mismo Dios de los Hay un clamor inmenso. Mantas ruines Ysobre el asno, ye! mirar muy hondo,
ejércitos, Jehová el eterno entre una nube luminosa, extendien- tienden las gentes á su paso undosas, pasaJesús,comOllas mieses, blondo,
bajo un sonante tremolar de palmas,
do el terror y la muerte entre los egipcios, y sumergiendo entre y traídas de rústicos jardines
las ondas hombres y caballos, carros y rey, y todo su ejército;- ríegan el suelo con purpúreas rosas.
JAVIER SORONDO.

'1

�Aetualidades

200

IA etu&amp;lidade s

201

FUNERALES DEL GENERAL GONZALEZ SALAS.

RASGC1S DE SINCERIDAD

L:i

Con motivo de la excursi6n que el pasado verano hizo este
sefior á Bélgica para visitar la Exposici6n de Bruselas y otras
poblaciones, le fué ofrecido por la Cámara de Comercio de la ca·
I
pital un banquete. Pues bien: antes de dar comienzo á la comi·
Anualmente, y con· motivo de la solemnidad de todos los San- da, puestos de pie todos los invitados, y siguiendo el ejemplo
tos, los padres redentoristas de Amberes, invitan á los militares del lord mayor, hicieron la sefial de la cruz y rezaron las oraciode la guarnici6n de esta plaza á una comuni6n general. Este nes de la bendici6n de la mesa.
afi 1 último la ceremonia ha resultado ex:traordinariameate mag·
En Amberes también le fué ofrecido un banquete en el jardín
nífica. Cuatrocientos cincuenta soldados han respondido al lla- zool6gico. Allí, á una sefial del maestro de ceremonias, los comamiento, acercándose exponmensales invocaron al Dador de
táneamente á la sagrada mesa.
todo bien, al comenzar la refacCifra bastante comiderable si se
ci6n.
tiene en cuenta que anteriorAsimismo en Bruselas, en un
mente habían sido licenciados y
día festivo, asisti6 á la misa
enviados á sus casas muchos re·
mayor de la parroquia de Notre
elutas.
Dame de Sablon, en uni6n de
Además, en el domingo 13 de
su familia, y á la tarde del misnoviembre se celebr6 en la igle·
mo día estuvo presente en la
sia de los mismos padres una
reuni6n de una de las secciones
s~lemne funci6n en sufragio de
de la Conferencia de San Vicenlos militares fallecidos, tanto en
te de Paúl, dando así muestras
Bélgica como en la colonia del
en todal:l partes de ser convenciCongo. El templo, al que acudo, práctico y fervientecat6lico,
di6 numeroso público, se hallaá pesar de ser alcalde de la gran
ba también repleto de militare@,
metr6poli protestante.
destacándose entre los soldados
III
muchos oficiales y jefes de todos
Muy al revés del alcalde de
los grados. La nota simpática
Londres es el de Roma, Ernesto
la dieron los cantores, también
Nathan, empedernido mas6n,
militares, ejecutando con maes·
cuyas blasfemias públicas con
tría la ccMisa de Haller;,1 Al
motivo del aniversario de la
Evangelio, el padre Didier, en
apertura de la brecha en la Puercorto y elocuente discurso, Pn ta Pía de esta ciudad, han llecarg6 á los soldados que ayudagado á conocimiento de todos.
ran con sus plegarias á las al·
El alcalde, en su afán de crimas de sus compafieros ya fa.
ticarlo todo, injuri6 á nuestro
ll~cidoe, para proporcionarles
bondadoso Pío X, ridiculizando
cuanto antes el eterno descanso
i::us sabias disposiciones contra
de la gloria.
la propaganda del modernismo
Tódo esto dice mucho en pro
y las precauciones mandadas
de los j6venes belgaP, que sirtomar á este fin en los seminaviendo á la patria con las armas
rios eclesiásticos por el novísimo
en la mano, no olvidan las prácdecreto «Sacrorum Antistitum.,,
ticas religiosas que en sus pueEn todas partes han surgido
blos aprendieron: así como tamGeneral de Brigada don Victoriano Huerta,
expontáneas protestas, especial1
bién revela que por ahora en
que tendrá el mando di: las Fu rzas Federales en el Norte.
mente en ¡talia, Austria y Alebalde llamarán á la puerta de
mania. También el Ayuntasus cuarteles los sociafüitas y otros agitadores, quienes con su miento de Montreal, (Canadá), y los estudiantes de Amberes
propaganda antim11itariata proporcionan á los reclutas la doble han protestado enérgicamente contra tales desplantes, como así
ponzofia de la indisciplina y la irreligiosidad.
se ha sabido por el telégrafo y esto ha bastado para sacar de
II
sus casillas al alcalde de Roma antes que haya podido recibir
Ignoramos qué ha sido el gesto que habrá asomado al rostro el texto oficial de las protestas.
de los anticlericales europeos al enterarse de las declaraciones
A fin de que se vea c6mo á toda persona honrada que tenienbebas recientemente por el emperador de Alemania en la ciudad do conocimiento del hecho ha ofendido el modo de proceder de
de Breslavia, toda vez que manifestaba su deseo de que los eol- Nathan, copiamos á continuaci6n la carta enviada al peri6dico
dados, por lo menos en cada semana, rezaran la oraci6n del Pa- alemán ccSchlesiche Volkllzetung,1 por el profesor judío Arturo
drenuestro.
Sachs, del claustro de la universidad de Breslavia, el cual con
Maa, en cuanto á dar muestras públicas de tener arraigaaos franqueza y sinceridad que le honran, se expresa así:
sentimientos religiosos, no queda atr&amp;s otro gran pe~&amp;onaje, el
((Ilustre sefior director: Ayer he leído la resefia de la manifes·
lord mayor 6 alcalde de Londres, fervoroso cat61ico, á quien Su taci6n de prote,ta celebrada por los cat61icos de Berlín en con·
Santidad Pío X, hace muy pocos días, concedió la encomienda tra del discurrn del alcalde de Roma, Ernesto Nathan. Me veo
con placa de la orden de San Gregorio Magno.
en la necesidad de manifestará usted que yo, no siendo cat61i-

capilla ardiente.

30 AÑOS DE COQUETERIA

El cortejo pasando por Santa Maria.

Las ofrendas florales.

Los cuerpos de voluntarios formados por don Alberto Braniff, haciendo ejercicios militares en Anzures.

�202

co, antes bien práctico y convencido judío, estoy sumamente sí solo, y con la protección de la Madre de Dios. Su confianza
conforme con tal protesta. He tenido ocasión de conversar hace la inspir6 á todos los demás, incluso el capitán, que consinti6
pocos días con uno de los miembros más influyentes de la colo· en lo que se le pedía.
Partieron todos muy de mafiana, quedándose a6lo Antonio:
nia israelita de Breslavia acerca &lt;lel discurso del alcalde Nathan,
Y nos hemos hallado de acuerdo en manifestar que eso constitu- al cabo de poco tiempo observó algunos buques mayo¡es que
ye un injustificado insulto á la iglesia católica y á su jefe. Yo iban acercándose á velas tendidas, y reconoció que eran turcos
tengo asimismo el atrevimiento de declarar á usted abiertamen- que avanzaban para apoderarse de los barcos, de los cuales él
te que lamento desde lo íntimo de mi alma las injurias diarias solo era el guarda.
que ciertos periódicos liberales se atreven á lanzar contra el ca·
En aquel apuro se encomendó con todo fervor á la Virgen
tolicismo. Puedo declarar, en honor de la verdad, que todo Santísima, recordándole que las tripulaciones lo habían abancuanto he podido estudiar para conocer el catolicismo, redunda donado todo con el- santo fin de honrarla en su santuario. Lue·
en su honor. He podido admirar la alta cultura y tolerancia de go se colocó sobre)a cubierta del barco que estaba más expues·
los sacerdotes católicos y la de mis comprofesores católicos de la to: se tendi6; y se agach6 tras de la borda para no ser visto, te·
Uuiversidad. Médicos
·
niendo un hacha en la
ta m b i é n católicos, á
roa.no: á poco rato sin·
quien yo he consultarlo,
tió que el barco se meme han curado con gran
neaba: era un ~urco que
abnegación y caridad,
había puesto las manos
á pesar de constarles
sobre la borda.
que yo soy israelita, y
Antonio se incorpora
nada se diga acerca de
quedándose de rodillas
las obras católicas de
y do un hachazo corta
beneficencia. Todo lo
la mano al turco que cacual es digno de mayor
yó dentro de la borda.
admiración al considP·
Se agitaba de nuevo, al
rar que este amor. á la
paso que el turco da un
humanidad se extiende
grito espantorn que intambién á los que, sien·
funde terror á todos rns
do de otras creencias,
compafieroii. ,,Ei,to es
se atreven á ofender el
un lazo que se nos qui€catolicismo.
re tender, exclama: esos
barcos están llenos de
Prueba elocuente del
gente
armada que se
alto grado de cultura á
mantiene oculta para
que ha llegado la comu sorprendernos. &gt;i
nidad Cbtólica. Le auA t-stas ¡,alabras se es·
torizo para servirse de
capan
los turcos llenos
esta carta en la forma y
p!l.vor.
Antonio levanmodo que le plazca, así
tando la cabeza observa
El G~neral Aureliano Blanquet en su lecho.
como también para hacómo van marchándose
cer uso de mi nombre.
Suyo atento, etc., doctor en filosofía, Arturo Sacha, profesor y puesto de rodillas da gracias á su poderosa libertadora por la
visible protección que acababa de disprn~arle.
•
uníversitario. »
Al mismo tiempo sus compafieros, que regresan de Loreto,
· Quiera Dios Nuestro Sefior. conceder al distinguido profesor
la gracia de ingresar pronto al seno de la Iglesia Católica, de la viendo al arma turca que iba retirándose, se llenaron de co~sque tan brillante y sincero panegirista acaba de mostrarse.-Q. teroación, no dudando que Antonio y todo el convoy había sido
presa del enemigo .
...........................................
.........................................
Pero ¡cuál fué su agradable sorpresa cuando Antonio acercánLA CONFIANZA EN MARIA~~ dose á ellos con el hacha levantada, de la cual colgaba la mano
del turco, les refirió lo que había pasado!
Entonces todos juntos se pusieron á cantar las letanías de la
Un convoy de diez 6 doce barcos que iban á Venecia ee hallaba en alta mar á algunas leguas de distancia del santuario de Virgen Santísima.
Nuestra Sefiota de Loreto, en la víspera de una fiesta de la vir·
gen.
Entre amigos.-Yo ceno cada noche en distinto Hestaurant.»
Todos los pasajeros deseabah ir al santuario el día siguiente
- Pues yo también, nunca ceno en casa.
para oír misa: el capitán del buque principal se oponía por te-Creí que usted no salía de noche.
mor de los corsarios turcos.
- No, si es que me acuesto siempre sin cenar.
Un marinero llamado Antonio, lleno de confianza en la virGenerosidad.--Tome usted eeta moneda que acabo de encon·
gan Santísima, dijo que él se obligaba á guardar el convoy por
~~ , •.
trarme tirada.
-Si es falsa... .. .
·~~ !-:·.-e--',
- Claro. ¿Cree usted que de otro modo se la daría?

DAMAS MEXIOAN AS

-

ÍÍ&lt;

~'&gt;~/

I

Kilómetro 13· 13, dondeJueron derrotadas las fuerzas federales.

La Estación del Central momentos antes de la llegada de los heridos.

8eñorita LUCIA ZA VALETA ,
Fot Mack .

�P ftSATIElVIPOS
Corazón de madre
CHARADAS
I
Convéncete de que es cuartti
quinta detrás de mi prima
una quinta cinco una
segunda tres cuarta quinta.

JI
Es cardinal mi dos con mi primera
y prima dos artística carrera.

PROSA CHARADISTICA

COMBINACION

• • • •
•

Sustituir los puntos por letras que combinadas expresen:
1? Animal.
2? Apodo de un banderillero de toros.
3? Tiempo de verbo.
4? Alabanz~.

Cuarta quinta, Adelaida-decia C~nrado á su mujer,~no me agrada tu amistad
con prima dos tercia quinta, porque es. muy
quinta quinta y temo te bagas lo mismo.
Te llevaré á casa de todo, donde pasarú
la tarde agradablemente.
.
Allí es muy posiblequetedenelprima¡
y mientras, yo tomaré café en el idem de
cuarta quinta.

III
Cuando yo estuve en primera
segunda tercera cuarta,
prima segunda primera
una preciosa muchacha,
prirnera segunda tres
cuarta quinta. muy salada.
y tercera cuarta prima
qt¿inta de nombre llamada.

***
RO~IBO NU~IERICO

Consonante.
Negación.
Licor.
1953
Animal.
8678 9
Vegetal.
134973
Apellido.
4 6 8 3 9 6 9 Nombre de varón.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 Idem id.
1 2 3 4 8 6 3 Nación.
1
49
2 U4

8956 43

49 26 3
23 4 3
343
13
9

En caRa.

En la. huerta.
Auimal.
Nombre de mujer.
Nota musical.
Voral.

.JERC&gt;GLIFICO CO~IPRIMIDO

TORO

TARJETA ANAGRAMA

Darás chascos á Pedro Vellona

Formar con estas letras el titulo de un
&lt;lranu español y el nombre de su a11t ,r.

***
ACROST[CO

12345678
4537851
436587
67428
4287
678
65
2

3 '.l
l 76
67 12
4 51 7 8
123 5 67

2342~12
12347851

Hombre ilustr,·.
Fruto.
C0lor.
Nombre de varón.
Pi1.rte del cuerpo.
Licor,
Nota musical.
Vocal.
Artículo.
Religioso.
En un jardín.
Nombre de posada.
En la mesa.
Ciudad.
E·1 tal mar.

OOMFUSIOION JEROGLIF10A

Soluciont!.S á los Pasatiempo!! inserto11
en el número anterior:
Al Jeroglífico sui géneris:
Los fragmentos expresan:
Da me Don-mes i en te-eyo·re do
Distribuyendo las letras del modo ~iguiente:
D-QU-HA-NDMAQE
y c,,locándolae jeroglíficamente como ri·
gue:

( Da Me-Don)-De-(mesi en te)-Qu (Eyn)
Hll.·(Ré do) ·N Deme a cu e3te.
Se verá que expresa todo:
Danie donde me siente, que yo haré donde
me acueste.
A ltt Ch nncl»:
ROMANCERO.
Al curioso charadístico:
Re-na-ci-mi-en· to
Na-ci-mi-en-to
ci-mi-ento
ci,en-to
ci-en
en
A b tarjeta anagrama:
·d)on Alvaro 6 la fuerza del sino.,&gt;
Al cu1dro:
R O S A

O R A R
S A L A
A R A R

Al Rombo numérico:
MARGARITA
A la Quisicosa:

v~~

lttJ la si

1 Lavoisin.

)
A la charada:
DA GUER REOT l PO
Al J0gngr.fo numérico:
PORTUGAL
TORTUGA
PORTAL
ORUGA
TORO
ORO
PO
L

Iacro.neS de los heridO! que desembarcaiban
puer:to.s pr6ximoG al lugar d6l cOllllbate
A.quellae dos mujeres, qt'.~ apenas se ha-

en 1118

-,u hUo, y. . .

necesidad de cooven.oorse de la vérdida del
s!r aitn&amp;To.
Y lilora,ba en, su,s s,oled.a:des. . . y lloraba
e,n coni¡p.vñfa de su sefíora. en los mUC'hos
ra~· que ésta acu,dfa
consoilarla.
·
¡ Y el dolor l'enito y contiooo. que destrou mas que las p.en.as repentima.s, iba. mlna.ndo hi. e:dstencia de ~edios. . • • i&gt;ba
hacienido eaJdai V-E!Q: más &lt;'m•oiles los laitidos
de axiuél cora.mn. ta:n ·l1leno de áiriOII', tan
11letórico de cariño y taill falto del hicto a.
a,uien desruhogair a,quel1os ~entlimifen,tos ...
en quie,n d,aposita.r tain. &amp;ubliimes alfeccfones !
l ,a !eftoirai ha JeMo que entM los heridos,
~i&lt;aves en un prin.oilpio, COIIl esperanzas de
.:uraiclón em:toneea, esM A.r,t-011 10, el hijo de
Remedios. . . y a,nslosa de eom,unicar -¡¡na
nueva. tam, a,g:ra.daible baja á. la. porterfai,
don.de la. n.Oldhe anterior d~jarai á. la. infel'!t
ma;dire sumida. en una. g,rrun postl'lalción.
No ha qUJerldo leer mláis. . . Con el iperi&lt;ld,ico en la. ma,no l:tega á. la, cama. donde ya.ce
Remedios, le t()IIl)¡a, las manos, procura ani~

a

mamla., y caisV~ gritos le dice:
-¡Su hi,jo vJrv:e!... ¡Está pa,ra llegar y
ven ir ,á ai'brazaiflla. !
Pero la m.a,d-re de Antonio ha perd,ido sus

..

enengfM. . . su vi,da, es tenue, su cerebro
está diébil, su. ooraoon siin fuerza.
Sin éfülba.rgo, :remedios se ha, incOJ1porado, ha la,nzaJdo un. gr,i to esbriden,t,e ... y ha.
dl,bujl!Jdo en rn1s 1abios uina sonrtm que
queda marca.da, tllltensamen,te en su rostro,
cuaindo su ca.beza crue d~loma.da, la expres!,óu. 11igu,lbre de su\SI ojos conJtraiSlta poderosa/lílelllte con la satisitaoción y la felicida,d, que da1t1 á eirutenider aquellos laibios enlJl'eaibiertos &lt;:on la. 1UtLma y fuerte demostración de ,los mls gran.def'. cariños.

Llegó el moJMnto d:oloroso de la. Pt;rtida,
el i·n.staillte ain~stioso de ~a SfEU)aJl'a.clón, y
mientras la. ma,d.r e del r ~ besaba
I&lt;lllltlllIMnlte A. su 'hi~o, demlJinainKlo copiosas
~ por cad,a; tbeso, la ma.:dJre del ca¡pi·
mn, pr.Lva.'da. de ita.D.lbo consuelo, 8&lt;'l)r~t&amp;'b&amp;
con.tr.a su·pooño el rellra.to de Jailllle, lo abr&amp;za:ba. y ex:hailaiba un gemido ,por Ollld.a a.bra-

zo.
.....¡Ya. se tué! . . . ¿Lo volveré ti. ver?-M
p,re~ta.ba.n aquellas dos a.tmais mail'ltires.
- ¡Ou!'Illto estara. sufriendo! .. . ¡Cómo echa-

rá de men0$ mt carHlo! . . .. ¿Haibrá

•••
Un .ara taltaron á Remedios noticias de
1'ft1S8Jl'O.n cuatro día.e,, y una
l:lenm/Ila.. , y !ruego un mes . . . siin redbir
oart.a d~ A.ntondo, y Rem~os morfa de tristeza. y de pena., peme.trándose ya, de la. ne-

Casi al mismo tiempo se recfüier-0n las
dos ,noticlaB ....
Jaime es&lt;mLbfa á su madre diciéndQlle que
el .baltall,loo de que lfor,maib:l. pa.rite la oompaftfa que bl nmmidiaJba, halbfa. r~ibdo or11ffi11 de sa.lf.r illlmed,ia.taanente á. illKlOi:,porar.se al ~iito .7 e opera.elones de Mrfoa.
En la J)Ol'terta. de la mimna. caisa. una madr~ aima.ntt:e 1 ,u n ,Mjo cariño.so eran personajes a~ una, esoena. sentl,manta/1. Aintonlo,
reservista 1la.mrudó a. 11!las, traitia1ba de coneola.r 1 su lll3Jdire ain.clama que v!ivta. de trabe.jo :de su hldo, del que alem!pl'le decfal ufaua, que erai más bueno que el pain bendito,
qu~ Dlllnca le habla dado un diagu.sto.
· ¡!Las dos madres 'llora'ba.111. . . ¡Los dos
t-'Ol'azones pa:]ll)ibaiOOIIl á. Lmpulsos del mismo
temor die unai de,sgraicla!
Loe dos h.1,joa, uno afüm. eni la OOI'lte, otro
114ut, -en el pueblo, sellltfan ellltusiasmo su,bUme por el hOllll'oso pa,pel que diba.n a. deet.1.11,pelia.r ein deten-sa. de tdeailes gra.nd&gt;lollO'I,. • • • en, ailas de un allll&lt;&gt;r que seres degen,ea,ados d'esoomooon 'Y lJJ!egan, pero que
en: eora.zones fluerrooe, an: aJ1mas bien templadu, se mamdttlesta. con brtos tailllto mayor~, cuanito ma¡yores son las d~chaa
que a&gt;baten a;l sujeto &amp;lllla,do. Tal es el sa.n,to
amor l la Pwla.

..

Jloriosais enca.ri/8,JCla¡; de vengar al u1trzjado
h&lt;Jnor de la varora.

muer-

:to?.... ¿JiaibrA. tdmado pairte en. uin hedho

•••

berofoo, y la ail~a. y el orfJU]lo de Ter
su 111ombre !Lustre y glonllfl.oaidO c.otn1peuat'án las penas y angustias &lt;1ue esto.Y puan-

El affiin de prodigar consuelos a. un ser
d,es,gra.oia.do, ha, b.eoho ol'Vidar iA la. seño,r a
111e eHa también está muy necemtaida de

do,? ....

elloe.

Con t'riecuenci.a; irieclbfe.n. cai11tas de J a.ime
1 de A,ntonio, y M leetura les prdl)O.riclonailx!: treguas de !l)a.z y de oonsuelo.

Y es tan gener-0&amp;, ti.ene ta.u 1
buen corazón,
q1.1e las lág.ri,mas ,de sü,s ojo,s se vierten
más pm- el dolor aijeno, que por la iranqutli:d.ad ;&gt;rdpia; mJA..s por la OOlülJPa,Slión de

En,tre Jos na.turnJle6 rooeil.os y a.dora.nza1,
~ro.ores é l·llld)8,0ien.cias, rurgta. un sentimiento de aait.lsfa.cclón y de noble Ol'lglillo:

Elegante traje de Primavera.

el ,d~ bai&gt;er contributdo con su sa.ng,r.e A. I,a
erearuón: ·dé solidados, volerosos pa.Ta defend~r ~a 1pa1tmla.
.A.mb'M1 madres pasaibiain Sl!S oJos con avidez· por · las Unea,s de J.os r,eriódfoos, todos
los &lt;tías, en,tel'lán,dos.e ,pel'lfP.Cta.melllte de la
ma,roha; de le. gu.em·a, de -los combaites habidos de Oae ba,ja,s &gt;OeaJSionwdlas, Y sus aitencloues .más itra,uqu,Ha.s é impa.cl.en.tes eran
IPft.l'la llls ttst' as de los llllllertos; ipa,ra las re-

,bfan J1ablaido en dos 6 b"€f; a,ños: qu e pa·
sa,e&gt;11n ..:em11;na,s enteras s1in dfri~1rse la pal abra m.á.s q'Ue l)a,ra. Ml'Uda.:r.se c.r ·
setlora "n,traiba 6 sa,!fa y encon;tr;a,ba en la.
p.utfrta á Remedios, la madre del reservista,
departTIW ruho1ra en aimAg,a1bles y tiernos diálOgO!, ee coim¡ullllk~ajn \multruírumen1le
hn,¡&gt;reslones desd,e que los dios ¡pedau.os de
s,u-, almas fueron á en-gr&lt;&gt;Sair lais h'llestes

r4u;

las pen·a,s &lt;iue no ,son su,yaG, que por la. tiristeza. que le agobia runte el temor de ooa.
desgraioia. que la. ip,rive de lo ,que m§s a,ma.
&lt;1n el mundo.
Tulmolén lilega,n ,Para ella momentos de
:i.ngu.stta: ISU.pr,e'ma! ¡Taimbién su ·cora.z6n
eotaJba destinado n;l 9Ulrimlenito!
La pena Ien•ta. ,lllalt6 á. Remedios. . . . la.
pen,a rAI&gt;ida summrge el ai'l ma de Ja sefl.tOn
en un profoodo mar de a,margu.r as ! . . .
La. prlitnera 1t1otiola que lee la ,madre del
eáipll'á.n , un dfa &lt;lie los que ma,yor wnqui-

�Parra las Damas

206

lidad di,s,.fruta·,- es el relato de la muerte heroLca de Ja.ime.
¡La paitr.ia ha perdido nn héroe! pero la.
historia. lo ha ganado .... ¡la. faima ha suma.do un· soldaidio más á los mucl10s que fwma,ñ su ,eg,p1eñdenrte l&lt;&gt;gión de gloria! ....
¡la madre 'ha; ].)erdido ,u,n hjjo! ¡la márti.r
ha, llega,do a,i oolmo ael s1J·rlmiento, á la.
cúspide del d01lo.r!

"'

..

fill pueblo. entero, hacfondo verd~ero,s derr.oohes d,e entusiasmo, grandes demostraciones de júlbilo y si.mpá,tica.s protestas de
ad'miraici.ón·, á la. vuelta de Antonio, aidorna.do .COID. los p,r~mio.s de la pat11a ag,radeC'ida, ha. ve.nido á la estación, paira recibirle y triibutamle lo,s a;p.Ia,usos que merece.
El puebilo entero ib.aice taimbién ma,ndoosltaciones de serntimdento a,1 1'elflexiona,r en la

LAS CRIATURAS
debcrian estar medianamente gordas y criar grasa á medida que la
consumen ; pues la grasa es un
combustible y su consumo produce fuerzas. Las criaturas delgadas, aun cuando lleguen á la edad de 18 6 20 años, conen peligro de contraer la tísis ú otra enfermedad agotante. Es una cosa
espantosa cuando reflexionamos
sebre el número de criaturas de
ambos sexos, quienes mueren por
mala asimilación de sus alimentos. El alimento, aunque se tome en abundancia, no los nutre,
no cria grasa ni imparte fuerzas.
Para evitar este mal, pa,r a curarlo, para salvar las criaturas que
las madres acarician, y los simpáticos muchachos y muchachas
que principian á mirar al mun do con ojos llenos de esperanzas
y ambición, debe emplearse la
PREPARACION de WAMPOLE
Su exito, es cosa decidida y resuelta. Miles de personas le deben su vida y salud. Es tan sabrosa como la. miel y contiene
todos los principios curatívos
del Aceite de Hígado de Bacalao puro, combinados con J arabe de Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
Silvestre. Para .la reposición de
niños pálidos, que sufren de Anemia, Escrófula, Raquitismo y En
fermedades de los Huesos y la
Sangre, nada hay tan bueno como nuestra preparación. "El Sr.
Dn. M. Sánchez Rodriguez, Director de la Casa Amiga de la
Obrera de México, dice: La Preparacíon de Wampole me ha dado los mejores resultados en los
niños á quienes la apliqué, á
pesar de lo avanzado de su enfermedad están ya perfectamente
curados, habiendo desaparecido
las escrófulas que la terrible anemia les produjera y su estado general es de lo más satisfactorio."
Eficaz desde la primera dósis.
Nadie sufre un desengaflo con
esta. De venta en las Boticas.

dolorosa soopresa que va á suifrir el hombre
t1ue vueLve peni~ñldo que va a. o.treoor !i su
ma'&lt;ire tod:a.s las a!egrfa1s, todas sua cruoos,
todbs .sus gala.monea y toda su glorfa ....
Oyese ya eil ptto de la m.áqu,i,na; a. poco se perc~be el rumor del tren que se acerca; luego se ve aivanz.an: madestu,osa la
.!a.rga fila de cocihes; por una ventanilla.
rusotna una ca,ra 1)'ál1i'&lt;ia y sonrjen.te... lue~·' um mamo ,,ll:e a,g1rn \T pa'i.elo .... y
vor fin el busto entero da AiMOO.IP oue safoda. á sus pa¡is,a,n os con las mayores muesitras &lt;fe regocijo,
Ouairud.o el tren se ha l'iietenldo, ya no son1ríe el wlidadio. . . . ya con &amp;u or~o-no agita el pañuelo.... y ap01Ya.&lt;tas attnbas ma.nos
en 1JJ venta,n:iLla, buooa con amsledad algo
que no enouenitrn; sus ojos d.~rlgen ml·rada!I
en tod31S &lt;1ire.ooiorues. . . . y una erprest~n
,de i~u.!etud es la que domfaa aquél rostro, que am,tes pregonara felicidad y dicha.
Anrt.onio ooha de menoo á. su IlUlldre Y
no sooi· bama.n,tes paira d,f.si¡pa,r wu ang,ustia,
ni los vftoroo d•el pueb1o, ni los a¡plauso1'
d.e sus paimnos. . . . que hwblera cambia.o&lt;&gt;
1Jor una sola tl'l!$. . . l)()r W1A s:o~a vm: ....
lJor un ¡Hijo de mi a,Ima! dioho óor la auro-ra de sus dtas.
ID! rudivína que su matt,r.e si v1vte:rtr no
0011m4t1a·ia oue otl'O$ 1&gt;1-aaos Que los ,!:JU,yo.s
fueran J,os p11i,mei10;s en. estrecha,rle ... cma1ndo ella no está aillí, no está en e;l mtmdo.
Y el hombre que había rescistido, con gran
&lt;1nfore.7,a. a·noo tanfas pena!lidades, ante tantos disgustos, ante tantos marti.rlos snfrt-

dos en camlnaña, llora coro-0 uu ulño a.ntc

la fa,Jta, de la que quería que !uooe la úu,iea en rec!,blr la ofrenda de los honores l
•1ue se h.albía hecho a.oreedor.
Llora, '3 su lla.nfu conmueve a. todos lot
,que esperá,ndoff.e están, ,q¡ue cesa,11 r~~tuoso:s él\ sus aclaimaJCionies para aceroairse a
~l y estrechar su mano; ai)gunoo para
a;bmza.rle y - 5én,ti.r um momento lo ~rande

y fi'eñmoso que es tener entre lo!! brazos
un héroe .... á un ooraz6n tain a.fligido por
la failta de una maidrre
Y cua.rudio. maiyor era el sileIM:io prodiucido
por el encuentro de tain violentais y t.le-rnas
emociones, se ve á la ma,dir,e del ca.ptta,n
,q,ue viene haieia donde esbá Allitonro, oolitenlenrdo la, ma,n,!ifelltaeión ele ,un de.seo qUt'
qulere reprl,mlir , hasta. qu~ rodeawdo con
sus orazos el cuello del p,a,friota. aerP.d.ltado,
p.ronr,u~ en los ~s sentMOll sollozOII dl-

('!éndol.e:
-.¡Un b.itjo i)el'df e1.1 la guerra, Qiue a.l morir se Mevó toda.9 mis ilus!ones! . . . . ¡ una
ma,d,re pexid·t ste a.qui. . . y el llegar te ~ncueintra:s en el desa1mparo del más abnegado
y el miás sublime de los ca.rifios ! . . . Al !!11.ber el triste y heroi.co ftn d,e mi hiio, dt:St)u.és l1ie haiber pr,es,encia,do h dotor·,~a mue· ·
tede tu ma,d,re, ofrect á. Dios Ull prop6s'.•c
firme y dec!dido. . . . ¡ L,:~ pe,lt q .&lt;.e ace.pta ·
,as el Olfre,!imien.to q,.1e ,ent;o II baeetite! ...
;Quiero ser tu maidre! ¿quieres tú ser mt
hij-0? ...• ¡Yo deseo ¡que eil reser.vista. A,n-

to,uio ame á la; ma,cl;re del capitán, Jaime
con el mismo a,mor que ella te iprol'esa (1015de Qll(' Dios aca[)tó mi volwntad de quererte!..... ¡Sé, como lo rué J,a!lne !)ara mt.
un hi,jo cairiñoso, y em mí tendrás una buena m&amp;dre, una. mad,re rumorosa, como Remedios, pa.ra tf!
JOSE OOUVIRON DmL RlO.

EL DEBER.

Odeje Ud. de retratarse

N
1 inmediatalllente después

de esta soleinne. oeremonia.
íllllll

olvide aue nosotros po·
NOdemos
hacer ese retrato
en su casa ó en l).uestro estudio.
ambos lugares garantiENzamos
la calidad de nues-

tro trabajo. =====

fotografla

"M~RST"
1a. de Nuevo México "núm .. 6
Teléfonos Mex., 1034 Neri.
Ericsson, 2995.
Hay Elevador

¡1
I

Al cumplimiento exacto del
deber, es á lo que debe aspirar
todo corazón bien puesto; hay
muchas clases de deberes. pero
entre éstos, uno de los más im·
portantes, y tal vez el más des·
cuidado, es el que tenemos de
procui:ar la conservaci.ón y m~
ioramtento de la especie.
· Hay hombres que. consumien..
do todas sus energías en el de·
sempefto de sus diarias obliga·
ciones, se sienten contentos Y
creen no tener nada que repro·
charse. Ellos están equívocados
si descuidan hi:- salud y olvidan
que es necesario ser fuerte p~ra
poder crear un hogar feliz. ¡Po·
bre de aquel que engendt;~ s~res
débiles y que solo sirvan pat~ mspirar lástim?,! Su meI_nor1~ no
será respetada por propios m ex,
traños.
Si Ud. se siente fatigatló del
pulmón ó pecho por el exceso de
trabajo, debe atenderse inme·
diatamente. Podemos recomen·
dar como el mejor 1·emedio Y. pr~ventivo para la tuberculosis, la
','Creosofosfatina '' ,

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Nosotros $7.50, otra¡¡ easas $10.00. doble 6 sencilla.

,oo 1mamo á tí, te la cnento,
y te ,!)iclo la reiserva..
Q,uiEl!'o muJer clliqumia,
gue A la&amp; mu¡jeres c,cnozco .

-,'No, señor j uez; mi p2l!'ll'o no es.tá ra:bio80; me aeuSlaJil fullsa,m me.
-,¿C6mo lo p1m€1ba usted?
--&amp;ncmamerute, dállldole un pootrupié todas la,s mañana,s:. El ca.n ,se enfad,a y muiArde siem¡pre §. mi sue,gira. Voog,a ustoo, si
l!uiere A. ca,sa, y ve,11á Ci6mo mi -!!IUe.g:ra aun
est.t !,lena. d,e. .saih1kt

,y- sl hru d.e salJiT1I11e m a.lla,

'de lo malo quiero poc-0.
IMlelll!t.lf porqru e no s u,ptere
la. mu,jer que ta.ruto qufo,tso,
~ D.alClÓ d,e la IllfllliÜM
-1 mayor de SUs tormentos

!No diej-0 d,e pa,diecer,
aum¡,1uie 1llO lloren mte clos;

comell'clo se va. haici€'Il.,(1o ca.dia. dia
IIWAs (llilf:Jcfil 0Ili ieete bwrrto. F.iigúrese uSlteid
Qne ~,er d~lllbr1 á um. inldi'vM,uo en el molllenlto die rol&gt;ainme, géneros die la itiien/d'8..
-:¿ 1POII' qué no ~,e 1J11a.tlldó us.ted premt•er !
~or.Quie es mi mejOll' ofümte,
-@!

¡1a.s

'lá,gl.riima.s ,má,s h 01lid.a·s
&amp;&amp;3!S .no sa,I e,n del fond&lt;0!

* **

Cantares.

- ¡Tu 1ha,s batido! Y viuelVle,s sdlo ... ... .
OOlnljp(r,e®o; tu en,Nm1go iruoe ~xánime ein e!I. CiaJmJpo del h.ono1' .....

e1. r~1oj d1escoq,¡uesrt.o
¡pu-el! no tentemklo q,uie vrni.~.
tOtdia.:s la,s horas diell. dla

1f~ ie.nemi,g o es tain buen tiraidOO' oocm,c, yo;
et coo,~ mio ell'ai :t¡i,rar los dos a,l rniS1tno ti-emp,oi; nuestras 'Wla.s, dil'!gl'1ia.1$ á. n'lleisibros
coraizones, se ñ am. halfauo en el! caimino y
~ han hoobo po,llvo, saJLViánidonoo la vid.a.

Y&amp; me ,s,on 1Dld.tferentes.

¡ Afh.!

-lNo te a;pe,sarlulll!bres; naJda hazy- de eso.

;Oji'llo.s que tal!lJfJa.s vooes

l!le ooplairon en m11~ oaos.
~t(llgos qui,!.i€11"1a. mill'aroe

am.tes qlile flj os en otros!
· ,81 quiero qoo nn,l!, n,o,t.tcl.a.

' ~ ~ .u pat1tes s,e sepa,

q1B

la tO'man co,n

1·

**

1Pél!l'a hOlmbr,e, un bonf:to 01h,eq¡ulo es un
estuohe de cosas últil,IS, die I)'1aita. El est&lt;uoh~ corut:-ene un co.ntrudoir de puro,s. un cortaJI&gt;Q1mmas y d-0,s !laiv,el!'os; y va.le $10.50.

Narciso Dfaz.

* *•

To•

'ra~i on. ha.y !llluchos gaws

eoxc,eso, dlállldooeles un ,p~a.tlllo de leche car
da vez qu,e lo p:idem. Es,te es un JDJ:ido fácil
tlie aili,men,tairlo,s,; pero no co.n,vicinie d,e n,i,n ·
guna. manera, ¡&gt;orque la leohe tiene un e&lt;feC·
to llliUiY laxativo en los gatos, y á m,111uido
les p¡rdduoo dia.'l'a"eas pertLnaices. Un po.q,uito d,e. a.:oúcwr, meoo1aldo con la. leohe, metlor-ai mucllJo la 3lPa.rien.da d,e las gatas

,1:

**

LOS GATOS Y LA L'!:.CH&lt;E
!A!ll.!J)que á los g,a,tos 1ies gU1sta m'tloba la
1€1dhe ¡y les aip,rweclla ,si S1e ,les da con ,mo&lt;I e-

"' * *

Un juego de a.rttf]oolos &lt;te tocador, ooloca·
do sobtN) mn so¡porte a.n.gositJo,, tJeine d,os ¡¡ie·
u!l!s. La pai1ain,g,ana foinma un cfrculo a'blerto, Y el pieihel. en :60nma de blaJ!'r!l, -se ,mueve sobre Ulll esil.albón giiratorlo, de manera

que no haiy niece,s,idarl de lev.a.riita.rlo, y a. los
la/d os h,¡¡¡y barras ·J)laJI'a. ooa,g:aJr las tohail~als.
Este es un ainreglo muy coiillV'en1ente y Qllle
ocu¡pa poco es!I)aclo

Un reg.afo enca.nll:a.d,c!I" para. una OOl?!IVMei&amp;c!ell!te, 6 pa,r a toda. mujell' que a,me 1'&lt;118 cosas bon¡itals, elS un kLmono íla.Tgo, d~ abt.r'á.z
b1airuco, OCID. l~n.e-as azu~e,s d-e];galdfslm8JS. Este SUÍaJVe cdlor d.el forndo 'eS·tá r~a.do con
ranntHeltetS de fVddleltaJs. I.la!s oll'flla!f dfl! kimono esffln rod'éadws de ciin.ta. arw1 pMi'do.

�1 teria Nac¡
011
0

1

él/""'

_,..~
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Sorteo Extraordinario, 40, con Premio Principal de

Para el Domingo 5de lllayo de 1912.

' '

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3,439 premios, aproximaciones y reintegros que
importan .............................................. $549,550.00
Billete entero . . . .. . .. . . . . . .. . . .. .. .. . . . . . .. . ... . . . . ..
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Miércole1117de Abril.·Con premio principal de$ 30,000.00
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Miércoles 8 de Mayo-Con premio principal de$ 20,000.00
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Miércoles 10 y 24 de Abril.-Con JJremio principal de........... ... ................ .. . . .. ........ $ 10,000.00
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Lunes y Viernes premio principal de .............. $ 1,000 00
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O. 25

ll~uinW . . .... ···;~~~tiiiti~tl' Y G::: 1
•

ILa Sedería mejor surtida vla que vende más barato I

______.........______

..._

1

1

CARLOS ARELLAND YCIA.MEXICD'

~

'

Recetas culinarias

mi.ida se lli!D(Pi.aJ '3 s,a'Zona á. gu.slto; se. Jnta
•bien la manb€ca .fres,ca y en ei1. horno fueinte
•sie ¡ponte á asair pOtl' e'Sjpaicfo d.e quince milllu,t.QíSI; se saica. paira tr:&lt;nC'har, ry el jll!go que
ihlll wltaldo .slel td€&lt;Semigra'Sa, ruñaliLM,n dole un
,pooo -de call&lt;l.,o, d-eil pucll.oero ,Pair:a que ~ una
·V'l.u~Lta á iiuego vivo ~ se eoha soibire Qa cairne, p,onien:do en la fuierute, a:lrede'dor, ocano
adorno, los macarronoo. El sol1onniblo al n&gt;a·
&lt;turall se haK,e ldel mtffimJo, modo; :pero ha¡y
,qUJe t~merlo en oo!Sa ,POll' aintiei!Pa.d'O.
1

En manteca de vaca. .mUJY ea:Uen.te Bie reogan dos cebolteiba:a sin ¡ptcaJr y •l&gt;&lt;&gt; retiram
ouando está.n. dora.da.!.
!Sel •alfl.aJde una cuchalra(la. d,e hairlna sin
que wme co.lor, afteim:a.s l~iche i,u!fi~ieTllte, Y
s.e rugl'tia el l!Jquido con una cuohaira 11~ me.·

Dt:ez minutos mas die

cocción y ya €Sit1

hedb11..

* * "'
SOL-OIMJIL,LO CON M1AOA·RRONE·S

,Se c11,ecen macamoines sin partir con c:1~do de pudhero, fo islutflcwrute ¡pa,r~ que iestén
jugd,Sitosi; C1Urundo siei vue,1'veu i,:esrnos, ~ les
adl:adiem. peldwcitf:.00, c,omo para. croqu~tas, de
,taanlón c,ru,do. F.r1es,e tomaite aipa,rte, se• pasa. por talmiz y se aiñalda á. :lOIS macanrom~.
r.e!Vol/Vl~diO•los con cuMa.do pa,ra qiu.e no s-e
diesh:agan. ,Un ,poco a,ntes de presenitar1lo1S á
tal mesa, se eSipO!llvore.an con quei:s&lt;&gt; rallaidK&gt;
m01JC'llado oon po1vo de pan y el jug,o ciue
ihai soltaoo el solomillo aJ! a1sa~ en manteca de oerldo. Si. se lhaoo el plato die lomo
·ballo de vaica •ésibe· ha de ,estar en la cruga
tres 6 cuatTo dias anties y en el de la co·
1

---·

*••

LA DAMA NEGRA

d,era.
¡A¡pamte se ma.cihaca,n, dos doc~nSJ!!i die a:1meijaJs oocid1a1s, dlc\9 laJJJgolsrtinos grandes, un
fiMe die- lenguirud&lt;&gt; y ureLnta gra.rnos de se,tais, los qiue coo aJY!Uda de leCihe s,e tamizan

solhre la sal-s'a.

Conchita toma un enorme pedazo _de
azúcar del azucarero y pide á su madre
el permiso de comérselo.
-No, ese no, hija mía; es demasiado
grande.
De un bocado Conchita se come la
mitad, y presentando el resto á su mami,
Je dice:
-¿Y ahora que es más chico puedo
comérmelo. verdad?

.seg,dn se trae la. .])e,rugua &lt;Le la. plaza, s·e
IJ)one en una ca~ueta grande, frofi\n~oiai por
1u,no y oitrio laido con ¡a SIUil'l.cten,t~- sa,1 de nitro-no ,se ne,oe.stta. m.1:s de '!,a; cantidal! que

dan ,por d/~z cienta.vos y se le echa bastante sru1 natura,,1, .dlaján-dJoll.a Mllii un ll)ar 'de
d!as, :cuii&lt;ianllo de '&lt;l.a.l'le vuelta.9 y e~rr11'1e
el aigua que .queda, añadiéndole más sal.
ir,uego ~ ¡pon!e á icooer en la misma caz.uie,
la, icon illn ,cua.Ttillo de rvtno b1anieo v ,m€'(f1-r.&gt;
de vinagre", una cebolla, á la que Sé} a:dioiona.n &lt;los o1a&gt;vltos die esp-oo1a; un·a oabeza, de
aij'OS, dK&gt;s !hojaJ!!I de la.'llrel IY' ,un p0eo de aneJa·
rana, lllenando la camuela. de agua, 'J)Ue!&gt; tlen~ gue cocer mu'Oho.
Si iel rugua s,e con.sume antas -de que la le11:
gmt esM t1,erna, ~e li! aña.~e ruáis agua ~ sal
si 10 neiees1ta, ll)udténdole añaJdir un '1501rvito
de ;l)imienta. Luegio 11e pone en una fülente,
y antes que oo enlfrié ,se le q,u,¡ta, e1. ipeUe.jo,
que ,sale entero, 'eDJVol'vién'dola des1pués en un
;pafio 'frfo ¡para ;ponerla. en 'PTelllSa unas cua.ntae horaB.

l

un grtto ,reson:o Bn la m'U,oheidu,mbre.
El aooonetiido CaJY'Ó ID! 1suefo herido ·mortal·

m.en.te.
]!]J ag,resoil', no isaclaJdo en su vellf;al11111
se rublalarnz(&gt; á 1a v)lotilma y le hundió e1 pu·
tia! en el ¡pieoho uma, d·o·s, cien vece5. coll f~
rnz alegrta, con ra¡pidez ve1't1glnosa.
:CVLuclhos grita,ron: ¡detenedle!
Y el ais2,sin-0, dirigié,mks:e i,mp.á.v:tto al

lugar de donld,e saran quenas ,voc.€1'!, d!JO:
-,pOII' ventura ¿!l)ienso en esiooJPar? ¡Yo
he sido, y.o! ¡Yo lo .ml\t~!
u

Suf.rió que 1! 0 annarirasen l o•s brazos cod0
con codo, -s,in ,c¡poner resistetlic1a, y A 8111'
p,eNonle'S fué ~l.eivaido á. !&amp; cA.Nlel, rie¡uldo lie
1100 tiooba quo vociferaba:
-¡)Miuiea-a, e[ a.selsiino !
Y él, sereno, tm,p.ast:t&gt;l~, sonreta. ilia cu!·
da,l'Se

&lt;te los

gtl'i tos d~ t&gt;Ott&gt;U1a.cllo...

·

�</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                    <text>fL
MÉXICO, DOMINGO

7 DE

ABRIL DE

1912.

NuM. 14 .

•

, El señotr PtTesidente de le ~epáblie&amp; leyendo su infotrrne en 1&amp; Cám&amp;tra de Diputados
el día 1Q de los eotr.ttientes.

�Domingo de J:(&amp;mos

tecer. ¿Quién no lo desea con ansiti? ¿Quién no susmra un
poco por tener otra vida, otras costumbres· ver otros ot&gt;ietos
y tener distintos pasatiempos?-Las flores qu¿ aquí tenemos ban
sido plantadas y cultivadas en macetas, regadas por asma que
ha traído un sirviente, han estado dtf,mdidas de los ardores del
sol poi; gruesas cortinas de trapo, y ni el rocío de la nocne ha.
fecundado sus cálices, ni la aurora les ha mandado su nnmer
~ese,, ni las brisas de la tarde han agitado blandamente sus delicados pétalos. ¿Qué extrafí.o, pues, que carezcan de oeriume,
de frescura y lozanía? ¿Qué extrafio que sus colores sean nálido~ y que apenas de_sprendidas de sus tallos, cemiencen a. languidecer y á marchitarse? No así las flores del gran jara1n de
la naturaleza:" el calor del sol las fecundiza; el rocío del meto las
~efresca; la luz aviva y enciende sus colores· el manso ,i11tiro
Juega con sus hojitas, y les comunicll anim!l~ión y vida. Allí
~o abierto aún el botón del nardo, del clavel, de la rosa ae Ca.s~
till~, percíbense_Ya sus delicados aroruas; y las mariposas v Jas
abeJas pueden libremente gustar la miel escondida en su !!eno.
En la ciudad jamás vemos la salida del sol, porque acostumnrados á desvelarnos todas las noches en frívolas diversiones. nrolongamos nuestro descanso hasta pasadas las primeras noras de
la mañana; nunca vemos tampoco la poética y melancóuca caí·
da de la tarde, ni escuchamos los trinos melodiosos de 1as avecillas que de ella se despiden, ni contemplamos las capr1cnosas
figuras que nubes de oro, de grana y de violeta forman en nue3tro horizonte. De nada de esto gozamos; todo pasa inadvertido
para nosotros.
En el campo sucede lo contrario, y hasta parece que cambian
nuestr?s condiciones físicas; pues instantáneamente nos sen ti·
mos bien, muy bien: se robustece nuestro cuerpo, se alieeran
nuestros movimientos, y una actividad maravillosa se apodera
de nosotros. Ya no hay en nuestros pasos aquella lentitud perezosa que nos robaba tiempo; ya no tiene nuestro rostro aque·
color ~maril~ento y pálido 9ue nos daba el aspecto de enfermos
anémicos, m en nuestros OJOB hay, por último, aquella enfadosa expresión ,de fastidio y de indiferencia. Todo esto desapare·
ce bajo la saludable ir.fluencia de los aires puros, del aroma de
las flores, de las encantadoras perspectivas que por todas partes
'le ofrecen á nuestra vista: dormimos poco, y nuestro smño es
tranquilo y profundo. Ningún cuadro campestre, ninguno de
sus detalles queremos dejar de examinar.-Entonces, sí, el hombre se contempla rey de la creación, y en medio del silencio que
lo rode!, llega á coi:nprender. que todo ha sido para él, para. su
beneficio y su deleite. Admirado ante la obra de Dios sus labios pronuncian cánticos de gratitud y de alabanza. L~ majesII
Los moradores de las ciudades, donde ~l µolvo ahoga y mo· tad de los bosques y la grandeza imponente de las montafias
lesta, el estru6ndo de los carruajes ensordece, el ruido aleja á los astros que brillan en el cielo, la luna que alumbra el firma:
las golondrinae, y las calles impiden ver el cielo, como las pa· mento, los prodigios de la tierra; todo parece asociarse en feliz
redes de una cárcel, los moradores de las ciudade,s, digo, no sa- oncierto, para recrear su espíritu y alimentarle de elevados y
ben á la verdad lo que es la llegada de la primavera, esta risue· ublimes pensamientos.
fía y pr6diga deidad que es la alegría del campesino; ni conocen
III
tampocp las armonías _con q?e se anuncia, las esplénaidas galas
Los alrededores de México son á propósito para pasar en ellos
con que ~e presenta, m el luJo que desplega durante su reinado
esta
temporada. San Angel y Mixcoac, Tlalpam y Coyoacán•
sobre l~ tierra. Pa.ra eso es necesario estar en el campo, en la
rp.ontafia, en medio de bosques y hondonadas. Aqui j;oooes con sus hnertas y sus jardines, sus hermosas alamedas sus
'igual siempre, y no se diffruta de los goces inocentes¿-sencillos quintas cómodas y elegantes, su cielo trasparente y purí~imo
que ofrece la naturaleza: la agitación COI!tinua eiJ."qfie vivimos convidan siempre á buscar allí un ameno y delicioso retiro. Lo;
no nos permite ver los cambios y tr11,sformacione!J de la tierra en vientos del Ajusco bajan hasta esos verjeles de flores, trayendo
l~s distintas épocas del año; y además, hay otros cuadros y los olo~osos ,perfumes d.e la sierra y la frescura de sus nieves que
:otras escenas que entretienen nuestra atención. Al aire embal- se derriten ya; las avecillas que han mudado de plumaje ensa.·
samado de los campos, parece que preferimos los vapores del yan de nuevo sus cantos, siempre viejos v siempre agradablet! á
vino, del tabaco y del café; á las risueñas y hermosas campifias quien los oye, y todo anuncia una época de ventura y;de:placeres.
¡Ay! al ver todo esto y presenciar los preparativos de las fabordadas de flores, las ridículas y extravagante9 decoraciones
milias
que van á pasar allí algunos meses, ¿cómo no suspirar
de un teatro; al canto melodioso y lleno de misterio .de los pádoméstica, todos los que, como el autor de estas lí·
por
la
vida
j~ros, los irritantes acentos de uha mÚ;sica sensual· y á las honeas,
eetán
lejos
de su hogar y de sus paisajes queridos? ¿cómo
ras de meditación á que convida la soledad de los bosques las
no
lamentar
esta
soledad en que vivimos, esta tristeza que nun·
'
largas conversaciones con gente frívola y vana,
ca
nos
deja,
esta
cansada
monotonía con que se desliza nuestra.
¡Cuán dichosos son en cambio los que viven lejos de estos
existencia?
¿cómo
no
olvidar,
por último, á los que van á decentros populosos, libres de las trabas que á nosotros tanto nos
leitarse
con
las
inocentes
alegrías
del campo, con las sombras
estorban para obrar bien y emplear las hor11s que tenemos de
descanso en honestos entretenimientos! Allí es puro y sano el de los huertos, con el apartamiento silencioso de escondidos so·
aire qne se respira ; las flores convidan á gozar de su perfume· tos?...... ¡Y cuán deliciosamente debe deslizarse allí la vida!
las montafias ofrecen perspectivas majestuosas, y fácilmente s~ Ni teatros ni visitas de cumplimiento, ninguna de las exigencias
encuentran distracciones en las escenas más comunea en los que en la ciudad nos hacen esclavos de los demás, irán á turbar
objetos más sencillos é insignificantes. Ir, pues, á pasa; al cam· allí nuestro reposo: podrán dividirse las horas del día entre el
po la. temporada de primavera, después de haberse fastidiado en estudio y la contemplación, entre la lectura de libros recreati·
la ciudad, es indudablemente el goce mayor que se puede ape- vos y largos paseos por lugares solitarios: se hallará gusto en
I
Hermosa época del afio esta época de la primaveral Ha llegado ya á nuestro hermosísimo valle la estación de las flores y
de las perfumadas brisas, del canto de las aves y de las campestres alegrías. Los vientos, refrescados todavía por las últimas nieves del invierno, llévanse en-sus alas las secas hojas de
los árboles, esas hojas que fueron gala y adorno de la naturaleza; .las ~olondrinas vuelv.en de sus viaj~s, y llenas de alborozo y
de mqmetud buscan el mdo de sus últimos amores, en las ven·
tanaR, en las paredes de las iglesias ó en las escondidas grietas
de las torres; las delicadas plantas de los jardines recobran su
natural vigor y lozanía1 para ostentar después, en medio de sa·
no verdor, rojos y encendidos claveles, blancas azucenas, frescas
marg_aritas y rosas, tulipanes y jacintos; hínchanse las yemas de
los árboles, se cubren de verde alfombra los prados, la corona
de plata de las montañas desaparece cediendo su lugar á vistosas diademas de esmeralda, y todo, en fin, cambia y se trasforma, y renace á una nueva vida.
El cierzo helado despojó á los bosques de su galano follaje·
pero ahora viene la primavera á dárselos floridos y frescos pa~
raque el viajero tenga sombra donde refugiarse del abr¡sado
sol de medio día. Las fértiles campifias, antes tristes amarilleo·
tas, vánse á ver ahora poéticamente engalanadas de diversas y
pintadas flores; los vergeles en que sólo se oían susurros de enfadosos instictos, repetirán en sus altas bóvedas de verdura el
,amoroso gorjeo del ruiseñor, el blando arrullo de la t6rtula; el
alegre.canto .con que otras aves s~luden el nuevo día, y los melanc6hcos trmos con que ~e despiden de la tarde. Las mariposas, encerradas por tanto tiempo en su cárcel, al sentir las tibias
caricias del sol de primavera. saldrán gozosas y ufanas á disfrutar de la existencia, sumergiéndose en verdaderos océanos de
dorada luz, vagando por jardines y llanuras donde liben la miel
exquisita de las flores, y ostentando, en fin, ante grupos de can·
doroaos niños, los colorAs de sus alas, haciendo alarde, al parecer, de su ligereza y dando giros caprichosos á sus vuelos. En
las apartadas soledades donde antes no se percibía ningún perfome, nos regalará ahora el aroma embriagador de la violeta,
del azahar y la mosqueta;; y allí donde había silencio, tristeza
y soledad, reinarán luego el animador bullicio de la naturaleza
la alegría de los pájaros, las múltiples armonías y canticos d¿
la creaci6n.-¿Quién, pues, no se regocija con estos días de esplendorosa luz? ¿Quién no se siente renacer á una nueva vida
cuando á su derrador todo florece y se reanima?
'

'

211

�~et11atos de aett.talidad

· Aett.ta1idades

Grupo de periodistas que se reunió para protestar contra el atentado á "El Heraldo Mexicano."
teriormente los huevos que se emplearon en aquella ceremonia
palatina eran, no solo dorados ni plate:,dos, sino precioódades
artísticas debidas al pincel de famosos pintores.
·
El céleb,e Watteau, por ejemplo. y también Lancret, pintaLa costumbre de loa Huevos de Pascua es general en tod0s los
pueblos cristianos, y parece se: tradición simbólica, desde los ron Huevos de Pascua para el canastillo de los Reyes franceses, y
primeros tiempos de la Iglesia, quizá del cruel tormento que se entre las curio3idades de la biblioteca Je! palacio de Versa.Hes,
coneérvanse todavía lindísimos
bacía sufrir á los mártires de la
huevo'3 pintados que un artista
fe de Jesucristo con los Ova igniinsigne
ofreció á la princesa Victa, 6 huevos de hierro incandes·
toria, de Francia, hija del Rey
cente con que se les abrasaban
Luis XV.
las carnes.
En varias comarcas de BélgiYa en los siglosfXIII y XIV,
ca, las novias dan á sus novios,
en las ciudades popuJoi,as, lo
en el día de Pascua, un ramito
mismo en París que en Roma,
de las más tempranas flores pri,
en Montpeller como en Salamanmaverales; pero en cambio los
ca: al amanecer el Domingo de
novios deben dar á sus novias,
Pascua se reunían los clérigos y
en justa reciprocidad, un Huevo
los estudiantes en la plaza prinde Pascua primorosamente pincipal, formando numerosa comitado y adornado con cintas y
tiva, y precedidos de estandartes
leyendas poéticas y sentimen·
y banderas, tambores y clarines,
tales.
dirigíanse al atrio de la iglesia
Hasta en la cismática Rusia
catedral, cantaban Laudlls, y se
existe
la costumbre de los Huevos
dispersaban por las calles para
de Pascua: los de las.clases popu·
a.:;_=:___ _ ___:....
:::.·.:..
· ·-··"'-'...:.-.------~--.:::.:::.:~
hacer la colecta de los Buevos de
lares son de color, rojos, azules,
Pascua que habían de ser hende.
.. . ..
.
,
"
cidos por el preste en la misa ma·
'. La pohc1ai1mp1d1er,do la mculacion de El Heraldo Mexicano."
amarillos; pero los de las clases
nobles del Imperio, y singular·
yor, y luego los regala han á sus
·
familias, parientes y amigos; y en esta cobtumbre tuvo origen la mente los de la corte, son objetos artísticos de gran valía.
En Polonia, ninguna familia cristiana come huevos durante la
popular frase: Dar los hue1Jos de Pascua.
En el siglo XVII se usaba ya, después de la misa pascual. la Cuaresma, y todas los guardan para el día de Pascua, en que se
presentación de uu canastillo de huevos dorados al monarca, practica la antigua costumbre de la bienvenida: todo jefe de fami·
quien los distribuía á !as dama11 y dignatarios de la corte; y pos- lia, así el noble castellano como el humilde campesino, ofrece en

LA COSTUMBRE DE LOS HUEVOS DE PASCUA

.

'

__ j
Los voluntarios ferrocarrileros ejercitándose en el tiro al blanco en la Escuela de Tiro.

Señor Mayor Nicolás Martínez
Jefe del Estado Mayor del Genernl González Sala~, muerto en la ba·
talla de RelLtno.
el lunes de Pascua un huevo duro
á.c~da una de las personas que le
v1s1ta~, y c~me la mi.tad del regalo de bienvenida, al mi.imo tiempo
que la persona recién llegada come la otra mitad; y esta costum·
bre ha sido conservada en la emig.ración por los polacos nobles y
ricos.
Sabido es, en efecto, que una de
las curiosidades del palacio de
Czartoryski, en París, consistía,
no hace aún muchos afios en la
recepción del lunes de Pas~ua: el
noble Príncipe de Czartoryeki
que recibía la visita de numeroso~
compatricios, como él, desterrados
P?r el Gobierno ruso, estaba de
p1e· á la entrada del salón de ho·
nor de su palacio, ofrecía el tradicional huevo duro á cada una
de las personas que iban á felici·
tarle, partíale en dos mitade?,
acercaba una á sus labios y daba
la otra al recién llegado, quien se
la comía antes de entrar en el sa16n.
Nuestros hijos se alegran del advenimiento de la Pascua, después
de loa tristes días de la Semana
Mayor, en que la Iglesia conmemora la Pasión y Muerte del Redentor del mundo; para ellos es la
Pascua de los hu€vos, de los ricos
huevos de azúcar y caramelo ca·
prichosameitte engalanados ylle·
nos de sabrosos confites.
IBien venida sea la Pascua! Es
)a fiesta de la Resurrección del HiJo de Dios, del Mártir del Gólgota; es la fiesta de la primavera,

Señor Teniente Coronel Ricardo Galván ,
muerto en el combate de Rellano.
Fot. A.M. May a.

qu,e da ~l cielo Fere~irlad augusta
y a la tierra fecundidad vigorosa·
e~ )a fiesta de las auras dulces
tibias que atraen á las golondri·
nas á sus abandonados mdos, que
evocan las flores, que aumentan
los ~fectos del corazón y la fuerza
lummosa de la inteligencia.

y

***

Señor Coronel Alberto Canseco
nombrado nuevo Jefe del Batallón de Za padores.
1

Fot.de El Tiempo nmtrado.

También la fie~ta de los Huevos
de Paecua tiene su leyenda.
En un~ ciudad (cuyo nombre
no mencionan las crónicas) había
h~ce ~uchos años un joven mitnmomo: la mujererabuenayhermosa, Y el marido, un ricacho de
g:an fortuna, la amaba con deli·
no.
Y sin e~bargo, aquella pareja
no era fehz.
. ¿Por qué'? Porque· no tenía hiJ~s, Y habría querido tener una
mdada de pequeñuelos.
.JAh! El hogar doméstico sin
hiJos está muy triste, faltando en
la casa los queridos seres que estrechan los vínculos de amor de
sus padres: la mujer piensa más
de lo debido en lujosas toilettes en
teatr~s, en bailes, y el marido; no
necesitando hacer economías derrocha el dinero en frívolas' dis·
tra?ciones, en banquetes con sus
amigos, en la profunda sima de
las mesas de juego... ..
;: E8to hacía Dionisia el marido
de Matilde: iba todas' las noches
al casino (á un casino de aquella
época, por supuesto), jugaba mucho y perdía siempre· perdía sí
. ' que hast
' ..'
con tanta ' constancia,

�Aetualidades

Y Me.tilde ech6 los brazos al cuell o de Dionisio y con voz conmovida, muy conmovida, le reveló al oído el misterioso secreto ..
Dionisio lanzó una exclamaci6n de alegría, estrech6 con am·
bas manos la cabecita de su mujer, bes6la amorosamente, y díjo:
-¡Cuánto t¡i amo!
A los pocos mases, Matilde era madre de un hermoso nifio y
la felicidad reinaba en la casa del joven matrimon10.
Y, en memoria de aquel dichoso día, todos los 1u1 es de Pñs·
cua regalan á cada pobre que les pide limosna un duro y un
Huevo de Pascua.
EMILIA DE

S**

Horrores de la Guerra.
Miembros de la J un ta del P:.11tido Liberal.

Los Delegarlos dd Partido Liberal saliendo dtl Tt·,,tro Lírico.

Agusanado vivo.
Del Iibrn inédito "Horrores de la Guerra."

Dionisia, que tenía coraz6n de buenos sentimitntos, rf'gistr6sus compañeros de tapete verde, aquf'llo3 mismoA que le ganaban el oro y los billetes de Banco, se asombraban de la tenac1Jad se los bolsillos con mano couvulsa, por si acaso encontraba otra
moneda escondida entre algún
con que le perseguía ince!:antepliegue; mas sólo tenfa aquel
mentt; el adverso destino.
duru,
aquel último duro que le
Dionisio regrt:saba de pésimo
palpaba y acariciaba cou verdahumor á s : caba tn las primeias
dero cleleite.
hul'al'! de la madrugr,da: si esta-Mafiana, hermosa, mafíaba su mujer re"og1da, regañábana
... contest6 á la pubre men·
la 1wr IJO haberle espera.to, y si
diga.
ebtaha esperándole, aunque renY ech6 'á correr hacia otro
dida de sueño y también de anconfitt-ría,
á. fin de que la nifia
siedad, regafiábala más durano
observase
que tenía dinero
mentP. por no habe1se recogido
para
comprar
el Huevo de Pasen la hora de costumbre.
cua y no para darla una limosna.
Así es que la pobre Maiil&lt;le,
Atravf's6 por calles y plazas,
aunque virtuosa y amante, coy
pasó
delante de una iglesia,
mo no obtenía ningún prowcho
en
cuyo
ancho p6,tico, envuelto
de rn docilidad y cristiana resig·
en las sombras de la noche, vió
naci6o, empez6 á moetraree anuua mujer que mecía en su re·
l11jn111za, H8bdlJJe, ntrVÍOS:1, y
gazo
á un mño de pocos meE&gt;es,
wntestaba á Hl urnri&lt;lu con fra ·
y
alargaba
sus descarnadas mases más durae to:lav'a que las
nos hacia lo:i transeunte,:, rn ur·
que él la prodig:1b11 en rn~ accemu rimel o:
•OS de mal butll•,r; y aeí f l!lfia-¡Una limosna por amor de
ron meses y mese~, tramformaDios
y por mi hijo!
do d h, ,gar Jc111 ,é,1irn, :;qu, 1 ho·
Dionisio exuerimentG una r1 ·
gar sin hijo8, en 11·on11la d~ ditcia sacudida en su c0razón y pa·
cordia y .1-&gt;erpt'ttJ&lt;, &lt;li -gu,t11.
róse un mom,mto á contemplar
La nocb~ de P t1F&lt;'t1&gt;1
R•s:11á aquella i,,feliz madrn que pe·
rreccion, el incorregible Dionisio
día una limosna por Dios y por
acord6iae de que todos los afios
BU hijo
1egalaba á PU mujer, en la ma·
-¿Yo derrocho una furtu1 a
d,ugada dtl luneti, el Huevo de
en el fango de lo~ vicio¡., y hay
l'n.scua, un enorme huevo de conmadrt'S que no tienen pan, y hay
fileria., repleto de caramt-lo" y
niños inocentes que dP&gt;Í dlec• 11
pastillas, y adornado con liudos
de hambre? ¡ No, por D¡osl
dibujos aleg6ricos y finos colo·
Ai,í exclamó Dionieio1 y sa·
res; y !'Or tiada del mu1 duque·
rando
del bnbillo el dur(l que
1ía intf'.rrumpir entonCt'S aque·
destinaba
al tra,liciollal HUtVO
lla su antigua costumbre.
de
Pascun
para
ob,eqniar á FU
Mas al salir de la casa de jueespo~a
Matilde,
le puso en la
go, después de haber perdido somano
trémula
de
la m€1J&lt;l1ga, á
hre el tapete venlt' un buen pe·
quien
dijo
es,as
palabras:
dnzo de su fortui,a, observó que
-Tome usteci, pobre madre,
f6lo t~mía en el bolsi'lo una mopor
Dios y por su hijo ..... y re·
11e&lt;ia, un duro, f'l ú timo que hace
por
mi.
bía sido re;petado por su mala
suerte.
f
-¿Cómo no te has acoetado?
Er11u las dil z de la no&lt; hP, y ~
-preguntó
Dionisioentrando t n
las confiterías estaban abiert:.is
·
su
casa
á
la
buena Matilde.
aún¡ mas cuando fuéáent1ar en ~
-Porque
...
.. . porque ...... ¿ea·
una de las mt1jores para combes
que
tengo
que revelarte un
prar con aquel duro el Huevo de
secreto?-respondi6le
rn mujer.
Pascua, una pobre nifi.a de ocho
-¡Ah,
ya!
¿PienEias
en que
afios, al mismo tiempo que le
mañana
es
lunes
,.le
Pascua
y es·
ofrecía un ramito de violetas y ja·
parabas
el
regalito
mfo?
cintos, pidióle,con voz lastimera
-No, no es f'SO ......
una limosna para m mamá, que
Señor don Fema r do Iglesias Calderón
-¿Puel!! qué el!!, Matildt?
Presidente del Centro Directivo del Partido Liberal.
esta.ha enferma.

El sitio pueeto á la ciudad de Cuautla entraba en su quinto
día, pavoroso como los cuatro anteriores. Las calles de la histórica población hedían ya á sepultura entreabierta, porque los
cadáveres se pudrían en ellas, toda vez que era imposible que
fueran levantados, ni por los federales, porque aquellos heroicos
333 dragones del 5° Regimiento á penas si se daban abasto para
contener los ataques de 103 revolucionarios¡ ni por estos, porque
no se atrevían, por ninguna causa, á introducirse en los lugares
vigilados.por los leales servidores del Gobierno.
Cuautla era, pues, un sitio de desolaci6n y de angustia. Sus
caea1.1, poco tiempo antes hermoseadas exteriormente con motivo
del Centenario de la. Independencia, veíanse ahora medio destmídas por el choque de millares de proyectiles, 6 por la explo·
si6n de centenares de bombas de dinamita, y presentaban., por
lo tanto, el lúgubre aspecto de ruinas recientemente encaladas.
• Sus calles, solas, abandonadas, sombrías, mostraban en su pa·
vimento trágicos manchones de sangre fresca, y, de trecho en
trecho, como para :i.centuar aquel cuadro de muerte y_ de amar·

gura, los incendios alzaban el brillo de sus llamas, más pavoro·
sas aún al destacarse lívidas en medio de una atmósfera caldea·
da por un sol ardiente, por un sol terri ble, por un sol cuyos ra·
yoe quemaban casi tanto como las lenguas de fuego que se le·
vantaban de los edificios incendiados.
Todo era pavor y tristeza en la ciudad inmortalizada por el
gran Morelos. La guarnici6n que la defendía, casi ya exhausta
por cuatro días de lucha sangrienta, encontr~base, no obstante,
todavía dispuesta-orgullosa en medio desu debilida.d-á reptt·
ler una vez más, el empuje de los tres mil revolucionarios de
Zapata, y éstos, en cambio, seguros, al recordar su número, de
que tardeó temprano, la hermosa ciudad suriana, caería en su·
poder, preparábanse á intentar un nuevo asalto sobre la gloriosa
~j
y desolada ciudad.
Sitiados y sitiadores estaban, pues, dispuestos á que de nueva
cuenta la muerte cirniera sus alas negras sobre aqut1l campo de
fratricidas odios, á que de nuevo los alarid-0s de angustia vibraran en aquella atmósfera deletérea, á que otra vez la sangre se
encharcara en aquellas calles, ahítas ya del líquido rojo, líquido
que saldría á borbotoIJes de las abiertas líendas... .. . ¡Oh, la
guerra ei; el más terrible de los azotes que puede 1tfügir á un
pueblo, y Cuautla estaba enteramente agobiada por tan terrible
calamidad. La lucha entablada en la épica ciudad suriana no
llevaba trazas de terminar sino con el aniquilamiento de una de
las dos fuerzas enemigas!. .....

***

º"

••••••••••••• •

•••••• •

fJJ

Serían las once de la mañana· de aquel día, ( 17 ~de mayo de
1911 ;) cuando un grupo como de ochenta revolucionarios 1:1e decidi6 á asaltar la poblaci6n siguiendo la hilera de cci.llt,ll que
desemboca directamente en la Phza del Mercad0, punto del que
pensaban apoderarse· los rebeldes. Avanzando con toda Cll-Uteü1,
primero por los cañaverales y en seguida por las callejuelal!l suburbianas, sitios que se hallaban indefensos debido á lo pequeño de la p-uarnici6n ~federal, los za patistas "llegaron á posesionarse de una calle que sólo dista cuatro ó cinco cuadras del punto de que deseaban aduefiarse. Pero de allí no lograron padar.
Un pelot6n,iformado por.diez dragones, salió con audacia á su
encuentro, y se?e.ntabl6 inmediatamente un rudisimo combate.

•••••• 1 ••••••••••••

Comisionados de Paz en San Antonio, Texas, con el señor Licenciado Emilio Vázquez Gómez,

�Teatttos

Teatrros

como todos sus compañeroe del 5?, bien apellidado de ORO,
prefirió luchar sin defensa alguna, á retroceder un solo paso,
así es que con todo valor se arrodilló en ~edio. del arroyo, y
continuó su terrible duelo con el revolucionano oculto en la
próxima esquina.
El rebelde al ver vendido, puede decirse, á su enemigo, sonrió burlona~ente y tendiendo su carabina, hizo fuego ...... pero
erró el tiro; entodces el dragón echóse el maüsser á la cara y
disparó también; una bala atravesó el ala del anch? sombrero
del maderista, á pesar de haberse ocultado éste rápidamente al
hacer fuego el impávido federal.
¡Hubo un momento de honda espectación! El maderista, carabina en mano espiaba atentamente al dragón, mientras que
éste, con el maüsser tendido, esperaba solamente el momento
en que se asomara su enemigo para disparar sobre él.. .... Movióse el rebelde, y un nuevo proyectil arranc_ó el ~oncreto de la
esquina, bafiando de cal el rostro d~l revoluc1onar10. ~l federal,
que con aquel cartucho había agotado su «parada)), sm retroceder, como casi lo exigían las circunstancias, para volverá poner
su arma en aptitud de servirle, sacó tranquilamente un &lt;&lt;carga,
dor)) y lo introdujo en la recámara de la carabina. Es!a operación fué ej ..cmtadá con toda prontitud; pero por rápidamente
que hubiese sido llevarla á c~bo, el ma?erista supo ap~ovecharse
de la ocasión que se le ofrec1a, y, tendiendo su carabina, apun·
tó con precisión y disparó ...... El estoico soldado, que en aquellos momAnto:i iba á echarse de nnevo el fusil á la cara, ya no
pudo hacerlo, sino que abrió los brazos, dió un gAmido bronco
y cayó de espaldas sobre bl pavimento. ¡El rebelde, por su parte, lanzó un alegre grito de triunfo: se había salvado de un enemigo terriblemente peligroso! ......
Y continuó el combate por cerca de seis horas; pero por más
que se empefiaron los asaltantes, no l?graron hacer ~etroce,der á
los defensores, y, al fin, aquellos tuvieron que replegarse a sus
posiciones.
En la noche, á la hora del descanso, el revolucionario refería
á sus compafieros el peligro que había corrido al batirse con el
bravo federal.

•

Teatro Col6n.-Virginia ~evarez.

Los maderistas, fiados en su número. pretendieron arrollará los
federales pero é3tos se sostuvieron Ptl sus posiciones, rechazan·
do varia~ veces á los grupos más audaces que llegaron á atrever·
se á desafiar osadamente el fu ego del enemigo.
Oonvenddos, por fin, los revolucionariOíl de que no harían
retroceder jamás al pequeño grupo de dragones, variaron enton·
ce; de táctica, y, ocultándose en los huecos de las pu~rtas, en
las esquinas de las calles, en los postes de la luz eléctrica, empezaron á di,parar sobre los soldados leales, procurando hacer
blanco á toda cm,ta, pensando que de esa manera acabarían por
destruirlos á todos, uno á uno, y entonces podrían entrar ellos
al sitio ambicionado.
Pero se equivocaron redondamente. Lo3 federales, al notar el
cambio ds táctica de los enemigos, hicieron otro tanto, y procurando desde ese instante guarecerse también con los sitios que
les brindaban algún abrigo, pusieron todo su esmero en que sus
disparos hicieran siempre víctimas en las filas contrarias.
Entonces la lucha cambió de faz: bien puede decir~e que se
convirtió en una serie de combates singulares y terriblee. Cada
federal ó cada revolucionario había elegido inconscientemente á
su rival y disparaba sobre él, procurando á la vez, y por cuantos medios le sugería su ingenio, libertarse de los tiros que se le
dirigían.
En meJio ele aquella ordenada confusión (valga la fras~) un
revolucionario de los que más se habían adelantado ha~1a los
feder,1les, diósc cuenta de que un dragón, apenas prolegid? con
el marco de una puerta, le hacía fuego, procurando rectificar
con toda conciencia su puntería. El rebelde, que á su vez separapetaba con la esquina de la calle, 8acaba, de cuando en cuando, parte del cuerµo solamente, y hacía fuego _sobre el dragón
con absoluta calma, buscando el bliLnco con OJO certero y cop
tranquilo pulso.
.
.
Diez ó doce veces se habrían disparado ya los dos enemigos,
sin que hubiera resultado alguno, cuando el dragón, en su inmoderado deseo de avanzar salió de la puerta que lo defendía y
caminó violentamente unos cuantos metros hacia adelante.
Esto fué su perdición, porque en el lugar á que había llegado
no existían ni puertas, ni ventanas, ni postes; la calle esta~a
limitada por una enorme barda, sin hueco de ninguna es::&gt;ecie
que pudiera servir de refugio; pero el federal no vaciló, bravo

217

otro valientemer.te, esa misma madrugada, por la pequeña guar·
nición federal:
Con la alegria propia del que se ve triunfante, y á la vez libre
de graves peligros, á lo menos por algún tiempo, el maderista,
á la vanguardia de los suyos, ·penetró tranquilamente en la devastada ,ciudad.
Precisamente por el camino que tenían que recorrer aquellos
hombres para, llegar al punto de reunión, hallábase la calle donde había tenido lugar la escar11muza del día anterior, así es que,
al desembocar en ella, el revolucionario lanzó una mirada al sitio en que había estado su fltlemigo de la víspera. Allí pudo ver
el euerpo del federal, tendido boca arriba, en la misma posición
en que había caído veinticuatro horas antes. Aquel cadáver que
había recibido el sol, el terrible sol de Ouautla, el formidable
sol1del Sur, durante tan largo tiempo, debía estar ya caei en
putrefacción porque es bien conocido que el calor de aquellas
ª?rasada~ regiones, descompone rápidamente las materia.. orgánICas. Bien sabía. esto el revolucionario, no ob~tante, cuando 8e
en.contró·como á ·Unos diez pasos del cuerpo del que fué su enemigo, una curiosidad maleana lo impelió á aproximarse todavía
más.
:-¿Dónde le pegaría yo?-se preguntaba el rebelde mientras
Re iba.acercando al cadáver. - Sólo recuerdo que apunté al bulto ...... ¡La cosa no efltaba para menos!. ..... Sin embargo, estoy
seguro de haberlo herido en un !'litio dt'mal'liado noble ......
Y haciéndose estas lúgubrPs refl.f'xiones, llegó hasta donde estaba el cuerpo, y vió ..... ¡Más le valiera no haberse acercado! ...
El revolucionario, con los ojos enormemente abiertos, hasta el
grado de querer rnltarse de l'lUB órbitas, diose cuenta de una cosa,mac~bra, de una cosa horrible, de una cosfl que hizo que se
l~ paralizara la sangre en las venas y dejara de latirle e! corazon ...... .
Boca arriba, con los ojo"! semicerrados, yacía el cuerpo del
federal con un agujero en mitad de la frente. Por la boca de la
herida y.en medio de coágulos de sangre negrusca y hedionda,
apa~ecía parte de la ma!la encdálica, y entre aquel asqueroso
conJunto de sesos y de sangre, una millonada de gusanos, peqaefios, blancuzcos, horriblefl, se movían, entran&lt;lo y saliendo

***

Teatro Arbeu.-Esperanza Iris.

El día siguiente, á eso de las diPz de la mañ1ma, la part_ida
de que formgba parte el revolucionario que había m11tado al
dragón, recibía orden de entrar en Cuautla, cuyo sitio habías.ido

por la e~pnntof111 oq1wcliid; y como para. que 11quf'llo t.raFraE&gt;ara
lo;.i l111d.., &lt;lt- lo triig en, el hon.bre que yi,crn cara 111 ~ol y con
el cer, bro ·1t,truz do, nu tFh1ba nllle,t .. todttv1a. ' ¡Bit'11 lu probaba t-l qu"' u1111 de ·UR I razos, el d,reC'ho, si- leva111aha di- cuando en cua do, c1 ,mo i-i el agnnizanti- qu sii-r11 am,ncar dti eu
frent.- aq1Hh1 c..,a 4ue 1.. hacía 1111 to 111. J. .. ..
.El r"'volu,·io ario, al ver 114u¡.,Jlo, si, ,tió q11e ~U!l CH bellos r:e
n1z ,b .,, y, 1111!' ' c, ,rro un gemido bronc1, s111 1ó de su garganta...
Cerro e, to11c1-s l s &lt;•j, s f.mra ya no V&lt;-t niá"", f't'TO no ¡,ud,endo
arra,1car...... del pt-nsam e11t1, 11q11el lúgubre C'Uadro, vo!viólos á
abr,r 11erv1,,sam .. nte, y ei·hán 10:ie 111 car11bin11 á la cara disparó
sobre el de.. ve1 ,turado fi-dernl. .. ......
~l cu~rpo &lt;le ~ste qued6 ya deti ,11tiv111nentA inmóvil y el rPvoluc1011a;H&gt;, co.n a bou~ seca, &lt;'On el ro11tro borri blerrrente pálido
y ~n fno ternble corriéndole vor t1,do el cuerpo, siguió su camino .....
Es fama que pocos días despué~, un rebeld e era separado de
las filas por haber perdido la raz6n.
( Rigurosamente hist6rico. )
ALBERTO HERRERA.
1

~º~

LAS OBRAS DE MOLIERE

Teatro Col6n.-Miguel Muñoz.

Teatro María Guerrero.· -Maríil Cavallé.
Fol . (ribc

El Mikado ha prohibido con todo rigor las obras de Moliére
en el Japón, porqu~ con ellas se quebrantan los cimientos del
orden social. «Las trapisondas de Scapin» son un intolerable
atentado contra la autoridad paterna, en un país donde la creencia filial es deber sagrado más que virtud. La mujer debe total
a~s?luta obedien~ia al marido, sin que ni aun la voz le sea per~
:°1tida, y en Mohér~ hay mujeres 9~~ gritan y hasta que enianan al_esposo. El cnado debe sum1s10n. al amo, y en Moliére
~ay criados que qra, ya! Por todos estos motivos y otros de
igual trascendencia y alcance se declaró en entredicho al revo·
lucionario autor de comedias. El Japón revolucionario inno.
'
'
vador y ta1, no qmere
que se vean minados
los susodichos
cimientos sociales, y para lograrlo lo mismo ahorca á Kotok11 y
sus compafieros que promulga «reformas" como esta si no miente un diario inglés.
'

�\

Teattros

"218

FEMENINAS

LA LUCHA POR LA IIDA

Con frecuencia se publican noticias de i ucesos novel1311co~, en
los cuales algún modesto músico, humilde obrero 6 vendedor
de periódicos, se ve
repentinamente tll·
cumbrado por un Cll·
µricho de la fortu·
na.
En cambio se suele guardar;[silencio
acerca de otras novelas sociales, ' de más
profundas enseñanzas quizás, en las cua·
leí!, gente mimada
durante mucho tiempo por la fortuna,
gente que vivió en
la» altas cumbres so·
ciales, cayó en la miseria.
De una novela de
éstas pudiéramos dar
hoy extensa reseña;
si no nos lo vedara la
discreción. Concrete·
mos el argumento en
una sencilla noticia,
qu13 no hurtamos á
la publicidad por sn
el caso enaltticedor
Ahora t'H &lt;lama
para la persona inte·
francesa acaba de re·
Teatro Princi~al.-Mada Higares.
resada.
cibir la cinta del Mé.
Se trata de una se·
rito agrícola en Fran·
cia. Parece genAralmente que el cullivo de la tirrra e;; extrnfio ñorita aristo~rática, descendit&gt;nte de una ilustre y nobilísima
á las muj~res. Se olvida que, sin duda, en la a-ntigü~da&lt;l-d~bió familia, que ~e mcuentra en un conocido hotel madrilefio, pres·
tando servicio como humi1dísima
Fer una delicada manecita de mucriada.
Alguna eefiora de las que
jer la primera que &lt;lepositó una BP,f,
ecuentan
aquel hotel ha podido
milla en "l surco abierto tin la tieenl'o1 tr: r.-e sorpr, ndida c1 n la
rra par~ hacerla g· rrninar. mienpresencia de la sirvi, nte dti sito
tras los boro brell i-t· t:,ll trt'ga han 6,
linaje,
cuya cara no le fuestl d08rolas luchas, llis guerras y las cacenocida,
y·camb.iar con elia rápido
rías.
diálogo:
La labor agrícola E&gt;S labor de mu-Pero ¡usted! ... ¡U~ted aquil
j"r, salvo en las durati tareaHque
¡Con ese traje! ..... .
s1mpl1fican las máquinas ó las
En efecto. Se trataba dE&gt; la ni1 •
gri:tndes labranza~. E.-tán unidns á
ta de la duquesa, señora di' grsn
111 agricultura mil µ~quefias indusfortuna, que fué muy conocida en
tria.. y mil p11eientes cuidados que
Madrid, y llamó la atenci6n por
rt&gt;,,l-1ma11 la sutileza de la mujer.
su riqueza, especialmente p( r ~us
En Inglaterra, Holanda, Italia y
trenes.
A ema,iia, entrP otros países, exisAzares de la suerte y noveleeras
ten e~cu~las d" agricultura que pro ·
circumtancias hicieron sufrir á tBIII
ducen excelente re::1ultado y cuyae
noble familia graves quebranti e.
,.nMPfi.linzas se relacionan estrechaLa
ruina se ensefioreó eobre los
m... nte con el arte decorativo.
que fueron dominios podnofo~.
E.~ rle aplaudir quE&gt; las damas
Y al llegar á la pubertad los ac·
11.lient... 11 est-, a.fieión á la vida agrítuales descendientes de la gran Ca·
c,,la, fuente de un 11ano panteismo,
sa
se han encontrado en plena mi·
qu... habria de vivificar los espíritus
eeria.
y las razas. PuEis como dijo TolsLa nieta de la rica duqueFa, jo·
toi tm «Ana Karenine,» al retratar
ven, trabajadora, honrada, ha te·
la tristeza de la vida en las grande,
nido necesidad dt- ganllr con ,eA·
ciudade:;; ts en el campo, en el le·
fuerzo el sustento de cada día. Y
no de la Naturaleza, en la tierrfl ,
con la frente levantada, digna y
ccdonde hemos de hallar la reeududorosa, sin sentir vergüE&gt;nza an·
rrección y la vida.»
te la desgracia presente, no ha ve·
cilado en aceptar una plaza de ca·
marera en un aristocrático hotel
Una orquesta. formada exclusimadrilefio, segura deque el tra~a·
vamente por mujeres está en esjo enaltece.
Teatro
Pri
ncipal.
AmpJro
Romo.
to, momentos causando las delicias
Y digna y sPncilla, acE&gt;ptará á
de los amantes de la buena mú:;ica
aristocrática
las propinas que la ofrf'Z·
d
iario
esta
camarera
en lo:1 principales coliseos de Europa, en una toitrnée arLísti_ca.
Es la música la primera de las bellas artes que se han atrevido can los deecendientes de los que frecuentar(ln la capa de su
á cultivar las mujeres; en el seno de la intimidad, en el miste· abuela.
rio, quizás, como disculpándose de atreverse á salir de los oficios doméjticos á que se las dAdicaba.

Loe enemigos del feminismo van siendo batidos en todas sus
trincheras. Hace poco sdfaq f'IA ha abierto en Londresuna expo'
sición de inventoe femeninoi:t, y las damas
no se han limitado á
presE&gt;ntar los mil objetos de uso diario
que Rimplifican y dan·
comodidad en las fae·
nas domésticae, como
la\'adoras, máquinas
de picar. ·ek, sino
que han abordado las
difíciies invenciones
de máquinas movidas
á vapor 6 por electricidad, instrumentos
gunreros y de deportes.
Se h11bía dicho que
las muj .. res no inven·
taban nada, y ya se
ha dado una prueba
de los inventos feme·
ninos, bien probados
ya Pn Pl terre110 de la
fantasía.

f

-~~~}j

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~~--"'.·"""""~......:..J,

***

S e ffo'r . to lie r m inia P ére~ d .;

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r eon.
F"t, :\lt111k,

-

�~~A LAS,/

DAMAS .

LA irnn:R EDUCADORA SOCIAL
PARTIOULAR_IDA2J DE UNA FA.LABRA.

RELOJ DE ARENA NUMJrnICO

Afélfesis y Apóeope silábleas,

A ve de rapiña.
Enfermo peligroso.
Sport agradable.
Dios nos libre de él.
Verbo.
Río importantísimo.
96 7
Animal doméstico.
32
Nota musical.
H78
Mineral.
5467
Dignidad india.
17342
Alimento.
6 7 4 l 2 ;{
Enfermedad grave.
:&amp; 3 1 5 8 8 7 Antiguo poeta e3pafiol.
1 2 4 5 6 :&amp; 3 ~ Util para fumadores.
6 7 3 4 5 1 '2 3 9 Industrial.

1234567 89
l 9823569
1762357
6 9823 7
62473
45 8 9

Hallar una palabra que se compone de las tres sílabas siguientes:

PREPOSICION
I
INSEPARABLE I

PREPOSICION

ADJETIVO:
(Tgual, semejante)

PROPIA

1

que expresa PÓRTICO.
Eita palabra tiene la particularidad que eegún se le van quitando sílnbas de delante
ó detrás, van quedando otros significarlos que HprPsan:
Pórtico .... ........... .......

1

l~ 2·~ 3?

,
Zaguan..............
...... ...... 1 2n. 3ª.

~---- -· ____ __
____ --3~

~ Adjetivo........
- . .. .. ...., . . . . . .. .

1- Frase J eroglífic.:&gt;,

1

······ ·········· ... ... , Pórtico
1~ 2i_i. 1 .. ......... Adormec1miPnto
Prep11sici6n inRPprtrnhle
- 1~ 1 ..........
l~L 21.l 3? 1

2-Jeroglífico.

L,is soluciones á los pasatiempos en el
próximo número.

Suluciones á los pasatiempos insertos
en el número anterior:
A las charadaE:

3-Acertij,, J ernglífico.

I. Caricatura.

II. Tenor.
III. Americana.
Al rombo numérico:
Colocar los tres precedentes sig11ificados de manera que se pueda leer jeroglíficamente, con ellos, una palabra caste·
llana.

***

FRANCISCO.
Al jeroglífico comprimido:
TRASTORNADA.
A la com¡:;osición jeroglífica:

CHARADA

PROPAGANDA.

Prima tercia es un árbol,
tercia ~ólo negación
y ¡:rima dos lo hace el ave
al tialir del cascarón.
Con lo dicho anteriormente
queda demostrado ya
ser el todo un instrumento
que á mí me gusta tocar.

- A la tarjeta anagrama:
«La verdad sospechoea.,,-Alarcón.
Al acr6stico:
SALMERON.
A la prosa charadística:

.T EROG LIFICO

•
JO

o

TEODOMIRA.
A la combinación.

1

LORO.

con.tenido en el¡corazón de una ma&lt;ire digna de su misión. Necesita valor, porqut&gt; con mucha f1f'cueucia~obra á exprnsas de
ella misma; paciencia, porque rn empresa no termina nunca,
pereeverancia, porque su acrión rncial ce mirnza al pie de la cuna de sus hijos, la conti, úa sin interrupción y rn iufl.u nrin
se nota, no sólo en las
·
grandes decisiones que
debe tmer en lo referer.te á la escuela, á la carrera, á los establecimirntos de instrucci6n; sino
tarn bién efi esos mil detalles de la vida, causas
segundas que hacen de
nuestras existencias lo
que son. Estemos seguros de que el día en que
la familia responda al fin
que se propuso Cristo, al
fundar la familia cristiana, nuestra patria no
volverá á estar enferma,
sino que recuperará su
vigor de otros tiempos,
su puesto entre las naciones y el porvenir de nuestros hijos, como el de la
sociedad, sino tal como
puede desearlo nuestro
coraz6n de patriotas y de
cristianos.
Debajo de la sociedad
política hay la doméstica, de bajo de la patria la
familia. Lo primero depende tan radicalm~te
de lo segundo, que los
progre ·
sos y
la decaden.
Modelo de blusa de tira bordada
cia de
la una es tan indisolublemente unidos á los
progresos y decadencia de la otra. El río de
la vida social brota de la vida doméstica,
la familia es la fuente, lfrota de la patria. Una sociedad compuesta de familias
pervertidas por la inteligencia, corrompidas
por el corazón, enfermizas por la sangre. será siempre una sociedad miserable, dispuesta á la servidumbre, pronta á la degradación,
poJ grande que sea á la superioridad de sus
leyes y Pl genio de sus invenciones. Se hahri multiplicado la corrupción por la corrupci6n, el vicio por el vicio, y esos seres
ya pervertidos al salir de la familia, Ee con·
vierten en criminales al entrar en la sociedad, tendréis una sociedad en decadencia;
· una sociedad sumida en la barbarie.
Por el contrario, euponed en la sociedad
""'--'••u-.., todas las familias semPjiintes á fuentes vivas
vP1rtiendo doctrinas sin erroreF, costumbres
sin depravación, i:angre limpia de toda corrupción. el rPsultrtdo sná una gennacióñ,
grande, fuerte por la inteligPncia, grande y
fuerte por el coraz6n, grande y funte por la
sangre,
Pa~reR y ma&lt;ires ne familfa,cumplid vuestra misión, para no preparará vuestros hijos
una vida enojosa, negra y rastrera.

La influencia de la madre e&lt;lucadora no se detiene en los límite~ de su hogar. Quizás sin darse cuenta de la importancia
considerable de sus enseñanzas, ha trabajado para la Sociedad educando
hijos para la lucha de la
vida, haciéndolos capaces de aumentar el patrimonio de las tradiciones
y de ser los depositarios
de las virtudes domésticas.
Toda la fuerza vital &lt;ie
un país, su prosperidad,
eu honor, su grandeza
nacional radican en ger·
men en la familia, y se
fe~undizan por la educa·
ción. La madre apartlctentonces más grande en
·,u papel, porque más allá
~
'í de sus hijos que crecen
~~
puede ver la patria que
confía en ellos y los espera.
Ella es la proveedora
de sus fuerzas vivas, de
sus anhelos.de progreso,
de esas vastas organizaciones que tienen por oh·
jeto la dicha del pueblo
y aseguran su duraci6n.
Gloriosa y á la vez humilde t!! esta misión, y
precisamen·
Elegante blusa de raso.
te por
que
fué olvidada hay tantos malos quA crecen
sin cesar, desvastan nuestro organismo social y comprometen la seguridad del maña·
na.
Tienen, pues, la madre una empresa su·
blime que llevar á cabo. Su acción es de una
importancia inmensa, y los efectos de su in·
fluencia se extienden indefinidamente, se
ramifican, se prolongan en el porvenir y
afectan los intereses generales del género humano.
¡Ah, qué patria tan hermosa tendríamos
si todas las mujeres quisieran aceptar su rt&gt;s·
ponsabilidad y penetrarse del principio evidente, de que tanto vale la familia, tanto
vale la sociedad 1 ¡Si comprendieran que tienen en sus manos la ealvación, la reg~nera·
ción, la redención. Bastaría que dieran á Ja ·
patria caracteres y, convencidas de que nada ''l'.l!twA'(f.N.\'ll.,.,,,~,,.,
es tan hermoso ni tan bueno, como esto, para la grandeza de una naci6n, prepararle
hombres y mujeres de valer, qu1i no teman
de la carga de una familia nnmeroFa, ni los
cuidados de una profesión que exige esfuer·
zos animosos.
¿Cµándo sabrán, pueP, las madres, ver almas en los niños que nacen, es decir, es·
fuerzos, luz para lo porvenir?
Nadie, excepto Dios puede apreciar el tesoro de ternura y de inteligente solicitud
Blusa estilo irlandés.

~=

$::

0

M. B. C.

�Parra las damas.

222

¿Todas las mujeres son iguales?

Alemana: Sentimental, llorona, amante de la música y enemiga de los animales, especialmente del gato.
Francesa: Elegante, zalamera, imperativa y voluble.
Según un sabio alemán, el doctor Shultz, n© todas las mujeInglesa: Testaruda, sentimental y amante de los animalee, esres son igúales físicamente consideradas. El clima, las costum· pecialmeJ1te del perro.
bres J los alimento.:::, influyen de una manera eficacísima en la
Española: Celosa, akgre, imitadora y enfadadiza.
constituci6n del cuerpo · Mextcana: Despreocufemenino, y de creer al pada, ind6mita, orgusabio aiemán, un régi· llosa y burlona.
men a.limenlicio puede
Norteamericuna: Ca-.
hacer de una bella una rácter independiente,
fea y viceversa.
amante del sport y del
El doctor Shultz ha peligro.
Japonesa: Tímida,
hecho el siguiente estado comparativo:
acariciadora é inafntil.
Italiana: Soñadora,
Alemana: corazón 1
y fantástica.
idealista
kil6gramo; cerebro 25
gramos, hígado 1 kiloX.
gramo y medio; Qabe·
llos, 70 centímetros;pies
30centímetros; (!) nariz, aplastada; manos
grandes.
Frar;,cesa: coraz6n,
300 gramos; cerebro,
900: hígado, 1 kilo y 10 .
gramos; ca bello~, 65 centímetros; pies, 30 centí·
metros ecomo la al~maI.-Ama el hogar EO·
na) ; nariz, respingosa; bre todas las cosas, y á
manos largas.
..
tu esposo como á tí mis·
EsTXJ,ñol.as: coraz6n, ·1 ma.
kilogramo y medio; ceII.-No le ocultarás
rebro, 600 gramos; hí· ninguno de tus pensa·
gado, 900; cabellos, 75 mientos y tratarás de
centímetros; nariz corta adivinar los suyos.
y fina; pies, 15centíme·
III.· En los conflictros; manos, pequeñitas tos de la vida domésti·
y gordas.
ca, defiende 6 disculpa
Inglesa: corazón, 420 al que no tenga ,raz6n,
gramos; cerebro, 1 kilo; pero sin dár1,ela.
IV.-Vigila, sin es·· •
hígado, 2 kilos y medio;
cabellos, 35 á 40 centí- piar, sé activa, sin esmetros, pies, 40 centí- trépito; ama, sin zala_metros; nariz, acaballa- merías, y en vez de castigar, pArdona.
da; manos, flacas.
V.-Haz por comMexicana: coraz6n, 1
kilogramo 400; cerebro, partir las grandes penas
900 gramos; hígado, de tu esposo, sin hacer·
410; cabellos, 1 metro; le partícipe de tus nipit&gt;s, 16 centímetros; ~ias contrariedade1:1.
VI-Destruye los ce·
nariz corta y sen11ual;
manos perfectae. Esta· los en cuanto !!.parezcan
en tu coraz6n. con el
tura, 1.60.
· Norteamericana: cora- amor y la confianza.
VII.--Quiere á tus
z6n, 425 gramos; cerebro 1 kilo 25 gramos; padres políticos como
hígado,·· 2 kilos; cabe- una verdadera bija; prollo~, 80 centímetros; cura que lo~ tuyo~ quienariz ·fina y recta; pies, ran á tu es¡.,oso como
25 1·entímetr11¡1¡ ma11os, un hijo prAdilecto.
huA"'Udits. ' Es ta tura,
VIII.-J»más, ni en
en broma, ¡.,ermitas que
I.70.
.Japonesa: c11raz6n. 225 t&lt;e deí'&lt;conozcan en tu
gramo~; &lt;'erebro, 150; hogar la aut,,ridad conbíga 10; 600; c11 bel lo·, 2 yugal.
IX. -Si tienes hijos.
mt&gt;tro~; pies, 10 centím· tros; mano"', peque- e!.lfuérzate porque el pa·
ñit., s y gordas. Estatu- dre sea tan querido y
respetado como la mara: 1.10.
Traje de mañana.
Elegante traje de casa.
4-ustriac(I,; coraz6n. 1 dre; y l'i no los tuvie·
kilogramo; cerebro, 800 res, esmérate en reemgramos; hígado 2 kilos; cabellos, 65 centímetros; nariz, gordita plazar los gorjeos de los nifios por inceEantes y sanas ale"y respingona; pies, 25 centímetros; manos, gruesas y grandes. grías.
X. -No olvidéis nunca que la buena esposa, para ser felfi ha
Estatura, 1. 70.
Itlliana: coraz6n, 950 gramos; cerebro, 550; hígado, 1 16.lo- de saber regir su casa con economía y prudencia, y cuidar de
gramo· cabellos, 75 centímetros; nariz fina; pies, 20 centíme- los suyos con incansable v ammoso celo, logrando ver an cada
tros; ~anos aristocráticas. Estatura, 1. 60.
dolor un necesario contra!lte á la fugaz dicha humana, y en el
Esto asegura e! doctor Shultz en lo que respecta á la parte fj.- bienestar un suave preludio á las mil contrariedades y tristezas
sica. Veamos lo que dice de sus cualidades características. de la vida.

Cantares

II

1Mle d.ls-oo en la {l,es¡ped!da.
,e,l naroo qu-e te ¡p,edf,
¡y;a está ma-reh¡to !Y ~ln vida
a.J verse lejos éle tfi,!

Nunca .! la luna en'Vld1~
y ho,y con ,el alma la envidio,
¡~Jla mirará. tu.s lágri.ma.s
IF vert tu sa;crificlo!

-~El decálogo
de la esposa

•

NO SCRA USTED ,
engafl.ado. Que siempre hay fu.
Herias y fraudes en abundancia,
es cosa que todo el mundo sabe;
pero rara vez ó nunca se encc.entra que una importante casa
comercial los cometa, sea cual
fuere la clase de su giro. No
puede haber éxito permanente de
alguna clase, cuando esté basado en la mala fé ó engafio. Los
que intenten los fraudes, son
sencillamente tontos y pronto
sufren el castigo que se merecen. Sin embargo, hay muchas
personas que temen comprar
ciertos artículos anunciados por
temor de ser embaucados y engallados; especialmente se resisten á dar confianza á las manifestaciones que se publican sobre
los méritos de ciertas medicinas.
El eficaz remedio denominado la
PREPARACJON de W AMPOLE
es un artículo que se puede comprar con tanta seguridad y garantía.cómo la harina; artefactos de
seda ó algodón, siempre que proéedan de una fábrica con reconocida reputación. No nos con vendría exagerar de manera alguna
sus buenas cualidades ó representarla como con las que no le
correspondan; pero tampoco necesitamos de tal ardid. Es tan
sabrosa como la miel y contiene
todos los principios nutritivos y
curativos de} .Aceite de Hígado
de Bacalao Puro, combinados con
Jarabe de- Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
Silvestre, y cuan valiosa debe ser
tal combinación de estos importantes reactivos medicinales, es
éosa patente á todo el mundo.
Es de inapreciable valor en casos
de Anemia, Insomnio, Mala Di·
gestión, Afecciones de la Sangre
Ylos Pulmones. "El Dr. Fernando López, de México, dice: Tengo
el gusto de decirles, que considero la. Preparación de Wampole de
mucha •utilidad, para •restaurar
el organismo por su fácil asimilación." De venta en las Boticas.

m

V

Llora:ndo tJe llamo I!. :voces,
¡J}ero te llamo y no Ile¡g•a s;
¡q_ ué foJ os -d€1b'es h.a!Uart'C,
,pue's Hor-0 y no m,e r.onS\Ue'la~!

***
.(

¡·A¡y, qué stlenclo tan !!rande.
es este que me rod'€ia ! ,
¡ hasta el mismo IVi,ento ca1111.
1.X&gt;r no initenum1plr mi pen:i!

í"Es.tá igual m1 poibre nido,
igual lo encu 0 ntra.n mis ojo·s,
¡,p ero como fanas tú,
S1€Jllto QU·e me falta todo!

EL BUS·ILIS

CID! ,honorruMe RosaMI, célebre abogaxlo
raidi.cal, escri1b¡6 un artícufo que o¡jallá 1e'G'"&gt;eran los radica1es taJllllbién de otros par·Se1s. Dice·:
··s.e grita oontra. las mon1as, los réli·
,g!osos, qos sa.oerdo:tes; sie 'tes eseu¡pe en
,Ia .cara, ,pret®dlend'O e~d·a.r.s,e, con la voluntad PolPUJlar que asalta á la !lgll•esda.; se
·g rita qtte• sean para st,ean¡pr,e an¡quifa&lt;Los
~os asi10ts, oonw-entos y fas •eSiCiielas de religi.c,sos y s,e v·r·eternde y se quiere qu,e s,e
1
les niegue e'1 derecllo d,e ·educar. ·
IS\lJponga.mos que s.e sa/1,ga V'elllCe&lt;tores -en
esta .ca.mi!)aña; pero c,e.rrados los oomen·
tos, lais ·escue,las reliigiosa1s, desteTra~o de
-eso,s lugar,es el traJbajo y la oouicactón,
¿ se ha p,ensaido ta,l vez en o,tros wsnos,
oonJvtenws, en otraiS ,escue1la$.'en su subgtf·
tuición dond•e• ·Se pueda a,co,g·e r tanta muche,dumbre de njño,s y n iñas a:bandona·aos
en la ca.JI.e?
"Hé aqu.t el if'ondo de la a.rgwmentaclón,
bé a¡qut la parte más graive y ,&lt;lelfo"a;d-a.."

CRI Mt·NAL
INDIFERENCIA!
A la composici6n, alumbrado y postura artísticas de cada
retrato, damos la atenci6n individual necesaria para así ha·
cer un estudio de la más atrae.
tiva personalidad. Por eso
agradan nuestros retratos.
FOfOGRAFIA

Marst
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México, D. F.
Sírvase tomar el elevador.

Es una verdadera desgracia la
criminal indiferencia con que al·
gunos padres de familia dejan
crecer descoloridos, débiles y ra·
quíticos á sus hijos sin compren·
der que labran su desgracia y la
de otros muchos seres al dejar
su naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedades, pero muy especialmente contra la
temible Tuberculosis. La Ciencia cuenta hoy con reme d i os
asombrosos para evitarlo y
ocupa el primer Jugar la medicina llamada "Creosofo!-fatina/'
que no solamente purifica la sangre, dá' fuerzas, cría carnes y mejora las funciones digestivas. sino que, salva á' más del 80% de
los tísicos en el primero y segun·
do períodos.
Para los enfermos del pulmón,
pecho ó garganta, nada se ha co.
nocido tan clic:áz.

�1

~

1

oterta Nac·

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Oficinas: 5a. Donceles 121.
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Sorteo Extraordinario, 40, con Premio Principal de

Para el Domingo 5 de ·•ayo de 1912.
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Lunes y Viernes premio principal de .............. $ 1 000 Oo
Billete entero................... .. .. .. . .. .. . .. . ..
' O. 25
Quinto.................................. .. ...... .....
0.05

Jla .Sedería mejor surrida v1a9uevendemásbarato!
CARLOS ARELLAND YCIA.ME.XICD .

• . • • •Y 1CON Ei.L MIAZO DAN1DO
'1

Ultima:m~nte, el &lt;1Istlngu1&lt;J:o escritor ca·
tólilco y .miemlw'o del Instituto de Fran.tcia,
Eurl,qu.e Joliy, tfu.é rec1'bido En a,ud:encia
Por Pfo X. De~ués d,e lhaiber haibfado d·e
l•a rege,n.eraJción caibóltca que se está n~
va.n&lt;lo á &lt;ialbo, eSIJ}ec1allu:nlente ie,n lMl gran&lt;l,e.s c¡ulclad.es de Franic!a, Su Santida.d aña·
d,i6: 'Wo confalfnoo con llll..nigiún a.coofoci·
miento extraordinario; no ¡pretenidemos ni
hlacer ni aflcan.zar milagro.s.. J.. calda &lt;lfa
basta su ¡prO[&gt;io rufán. Ll€.'Vare,mos, á caJbo
los des'ignios Id-e• iDios por la acc¡ón continua oo los saoerdoteis aOibre los fiel~ Y
,nor la uilllón OOD1Staiite de los fieles enitre

sir."
Si ]as naic;on,es catól'cais han d~ Hbrar.

yrugo d-e l,a, ,masonerf,a, ser'd por la
ry ¡pontlica d•e tos católicos.
no todo híC d:e-Cfll'0Clair libl'a'd'o á 1,a
¡prQfVÍ&lt;lente die Dios.
¿O es que 'los cat6ftcos pretenxloo s,eguir
p!Jácidamente sesteailido el a1•:rullo die un
tienestar econ6imko, egci.ata, que ene:rva
,siu, aoción: y esteirLliza la oibra social y r,e-

se &lt;lel
~tón
Que
e.cción

1

social

&lt;tentor.a.? .••..•
¡ Has.ta

cu'Ml~O vamo.s á. s,e',guir iIIJdcifen-

l!'il1S a-ntJe, Jois a,vances ~,e la ilIIII&gt;' e,dad y ~,e

~a,

NW10Iucjón social, Slin OTganlzaciones ca·

,tf&gt;Jm,s g¡wfi,ei,entes pa.ra ~ooor á. las ar·

mu anni,qutcas, ¡y sln p,,enSiaJ debi'daimente organ1iada, para. pualV'ertzar el error.
la. elllVldia. y 1,11¡ cal'l.l,mnia, que lfOil fa arti1lerílal gruesa de ilos diarlos so,litlarizados
~· t la dleivoclón de las S€1Ctais.
1Bien esiOO. la oonm.anza. en mos, 1111 e®e-

,Nl,IJ¡Za sen sm :o,rmidencla, stn la. _OUi8:l e'l
trllmfo· es lirn¡posfül.e; pero no está cJ,eds,
sino. que antes es justo 8 n«Je1Sarlo que
obr.émos tamt¡,én to•s catói.tcos, ~n Muel

antiguo refrán oaste'Ilano que eDJC!erra en
sintesis toda ,fa filosofía de la accie&gt;n so·
cla.l cr1sttam,a.: "A DtOlS rogando y oon el
.maz.o dando."

BAI.JMIES Y EiL ?ROTElSTANT1E
1M1R. GUISOT

iIDsti,mula.i!lo •Ba,tmes por ta Ieictura de 1a
oibrai &lt;l·e JM. Gu1sot sob're la eivi]'zta1ción
de ,E uropa é inldigna.do, po,r la injusticia
con qUie trata á la. ig,lesla. católica, esori·
lb,¡,6: ''lfill proteSita'lltlsmo OOlllllt)arado con et
ca.tolilcismo en sus rE1~aciooes con la ci·
wmzación euroip,ea" que fu'~ tra:diooida 1nmediatann,ente en fra.m,és cy fu111d6 ,su ream·
taclón al dtro, laido de los l'lr¡neos. Es és·
ta una de la,s me,jo1'1€1S Olbras .uue se ban es·
crlto solbre el pnooeisfan.ti,smo, ry, al leer·
fa, q.ueda uno a!S'Omlbraldo al yer la con·
oe¡pclón sintéstica. de los necihos h!stór!coa
,y de la maroha i)rogreslva d,e fas nacioDI~.

í©lla fué un go,l¡p,e. mortal paira el pr.ote,stan,tismo y ,a un ho¡y dta se ¡pulblican anual·
mente ,en A:lem¡a,nia ceintena:res ,de mH1a~s de \follll~s ~l'OidnncienJdo owpfltulos
'énteros del gran Ubro ae Ba'tme,s . .Amn no
5e conterut6 con ooimbatir oor ~scrlto á
Gulzot: se va á Pa11&amp;s, q&gt;ide 3Jlldienicia a
aquel eS&lt;lritor y entaibla con él -vPvia dlrou··
sión. En medio de ella le dice Guisot:
"Ust d es Baim1es.-1Sí, le contesta.; y he
-Yemído a.qm para OOil!Veinoorle •ele la fwls~
1181&lt;1 del ;prote.stantimoo ,y vierdia.d del catontclsmo.-Tiiene usted mucha ra,~n, repli·
c6 Guisot; ,pero yo no ¡puedo creer.-lEstJá
:t&gt;l.en; luego es iprooiso reoon.ooeir Que 1a
0

1

te es un don de Dlos.

LA ORACION DE lA TARDE EN ALTAMl~
iEI ca¡¡&gt;itián está sohre ,c,UÍMel'ta, oon el
rel-0\1 en :la ma:no, eSJ)ia.nJdo. en sil€ooi0 el
•t.msitanite preciso oo qoo el dJsco d,el so-1 ~a·
rece toca.r en I.ais ,a:gua;s y flota.r un m,omen·
to antes de is,ume,rgir.se po:r com¡pQE'llo. Alzai de pxoiilllo la v.o~ y dioe:
-¡Señores, la OII'aic!On ! .....
'f()'da;s 1ais .coruversa,ciones oesan; loa jutgio·s que.tlain en sus¡penso; lo.s mairi.nerO'I
arrogan a1 mrur eil cigairrillo enoen'&lt;lldO tilaama, se quitan s,oo ¡gorras de ,1ana. y van A
airrodillaJme junto a1 pialo ma;y,ol!', El DJ4.!
joven de el'los ai'bll'e su lilbro die oracton~ 1
canta. el "Avie, Ma:ría Stel11a" y Jas Jeta.nfas,
en un tomio üe.rno, quejuimhroso ry grave.
Las ti'nie1blas van á. bajiair s01b-re las o1as
y a enrvotrer en sa ·ob:sc111ridaid peligirosa el
camino del b,uque y la· vid~ die tanitos seree
quie n,o uen,en ma.s ifwvor que la Pravid&gt;eD·
eta, ni otJro a~a;r.o que e'! 11\IV.i:siblle a1Ue lo•
so.st! elli0 S10ibre las o1a.JS.
Si la OO'lalCl'6n llJO hwblera. nacido con el
hombre, haibria s~o in.rventa.da a,lli por los
hollllbres que se ven soloo. oon sus v,e:nes·
m1,em.to'S y su debilidad, enf.r.ente diel a¡!l,i9111~~ 1
ele!. cle1o en que s:e p!erdelll sus mtrad-a.s, 1· ·
del alb!.&amp;'IIlo &lt;le Jo,s m11111ee, d~l qu,e s6lO una
Jirá,g!,I embairoa.ción Io·s sep,a.ra., al nug:dO
~a,nto:so de las ola.s, á. iJ.¡jS g,olJ¡pes del r!en·.
to que hace dar una nota parecida A un
g01II11do á. cada ouerda; en 1a'S ¡pro:x,Jmf,d,##
die 1lal n,oiclhe que ag,rooda los pe1lgT-0s Y nrut·
trip1tca los t:elm'Oll'es.
A. dt:: Lamarttne

�</text>
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�Cambios en el Gabinete

de Abril y
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fantil alegría, ó animadas tal vez por el candor virginal de sus
I
primeros amores, ¿á quién no cautivan? ¿Quién resiste á sus
Mafianae de Abril y Mayo! ¡qué bellas son en nuestro valle gracias.- Y ciertamente, dejando aparte todo lo que esto pueda
de Mexicol ¡qué sucesión de magníficos cuadros se presenta á tener de poético, creo que nada hay tan á prop6sito para la sa·
la vista del observador amante de la naturaleza I El cielo sereno lud y mayor belleza de las jóvenes de nuestra sociedad, que la
y despejado; el horizonte limitado por azules ltlontanas; la ex· vida un poco agitada por los ejercicios físicos en el campo: su
tensa campifia sembrada de pueblecitos y de jardines, dépala· naturaleza se desarrolla prontamente, adquieren agilidad sus
cios, de quintas y de casas de recreo; por todas partes hermosos movimientos, se purifica la sangre al influjo de los aires fresco!!
paisajes, perspectivas encantadoras, florestas delicioEas, ribue- y sanos, y lejos de palidecer los colores del rostro, se limpian y
ños y misteriosos retiros que convid!ln á la felicidad con su si- se avivan más y más. ¿Por qué no adoptan las señoritas este
lencio y apartada soledad.-A la hora en que las flores abren genero de vida? Permaneciendo siempre encerradas en sus casu broche para perfumar el ambiente, la ténue claridad del al· sas, sin salir, visitando únicamente las tiendas de modas y los
ba anuncia en el Oriente la proximidad del nuevo día; y enton- cajones de ropa, marchitan su existencia, se entristecen y fas·
ces lae aves cantan regocijadas e.n sus nidos y comienza el con· tidian, pierden su color y bU salud, -y luego vienen la anemia
cierto animadísimo de la mañana, alegre, entusiasta cual nin· y la clorosis á enflaquecerlas, debilitarlas y matarlas. P6nense
guno; las estrellas del cielo palidecen y se ocultan; tífiese de como las floree que se cultivan en las macetas: el sol lae mal·
grana la cándida nieve del Popocatepe,tl y del Ixtacihuatl; hu· trata, el aire las molesta, están delicadas y mustias, y nada
yen por el ancho firmamento las ligeras nubecillas, sonrosadas pueden resistir. De aquí que una inJisposici6n cualquiera las
y humildes como niños á quienes fuera á sorprender un gran destruya en unas cuantas horas, de aquí esas enfermedades de
señor; y en la tierra todo despierta, todo se mueve, todo apare- nervios, de la sangre, de falta de apetito y de sueño; de aquí
ce revestido de nueva vida y hasta de nuevos colores. Más blan- también que á algunas se les agrie el carácter, que sean por esto
cos y gallardos parecen los edificios, más clara y transparente la inconstantes y caprichosas, que todo se fa~tidien y lo vean con
atmósfera, limpio y purísimo el follaje de los árboles, y el azul desdén 6 indiferencia. Siendo su vida mon6tona, se habitúan á
de las lejanas montañas se ha convertido en un morado oscuro,
ella y huyen del movimiento.
que al recibir las primeras tintas del sol naciente produce exNo todas han de creer esto que digo; pexo es la verdad. La
trafios y varia.dos matices. Sobre la alfombra de los campos vida física influye mucho, de una manera poderosa y acaso de·
brillan en confuso desorden las gotas de rocío, y se apagan, se cisiva, en la vida mNal: si somos perezosos para obrar, lo serán
multiplican 6 se mueven como un enjambre de insectos de cris- también nuestro entendimiento y nuestra imaginación para
tal, inquietos é irritados.
pensar y concebir; si nuestro cuerpo está débil y enfermo, lo esEn los alrededores de la ciudad, en San Cosme, en Chapulte- tarán igualmente nuestras facultades: si á causa de una quietud
pec, en las calzadas del Paseo, y aun en la misma Alameda, es continua y prolongada son torpes nuestros movimientos, nues.
encantador el aspecto que presentan las risuefias mañanas de tro carácter se resenthá de cierta acritud, de cierto fastidio y
Abril. Vénse allí ligeros y gallardos ginetes, bellas y graciosas
aspereza desagradables.
amazonas que animan el magnífico cuadro, ora haciendo alarde
Importa, pues, adoptar y seguir puntua1mente un régimen
de su habilidad en el arte, ora traveseando con sus compañeros que aleje todos sus males; un régimen higiénico propio para el
en momentos de confianza y de alegría, 6 ya recorriendo sim- desarrollo físico y que haga desaparecer la ·blancura mate de las
plemente aquellas pintorescas soledades. Se ven también algu- j6venes en esa encantadora edad en que, como dice un e1:1critor,
nas simpáticas parejas á pie. conversando en el seno de la más «truécase la crisálida efi mariposa, la niña en mújer, y Ee en·
franca: intimidad, tal vez haciendo recuerdos de la nifiez y de trega á los halagos de suaves ensue:fi.os, de vaga dicha y de fan·
la infancia, de los primeros inocentes amores, de la amada y tástico am-0r. »-El movimiento, y no el reposo; largos paseos al ·
ajena patria, los que no han nacido en esta tierra de bendici6n aire libre por nuestras extcmsas calzadas; respirar el fresco
y de cariño. ¡Qué agradables son estos paseos, cuando la amis- y perfumado ambiente matinal, á horas en que el sol no caldea
tad y un tierno afecto les dan sus atractivos! ¡Cuánto se goza la atmósfera todavía; y sobre todo buscar con frecuencia los
con estas distracciones sencillas, con eetas horas de aire fresco y placeres de la equitación, como se hace en Inglaterra, Francia
puro, con estos regocijos de la mafiana y de la naturaleza! Pa· y otros países donde se cuida de la educaci6n física á la par de
rece que nuestra alma se reanima y vivifica; que nuestro cora- la moral: be aquí los medios que deben procurarse para adqui·
zón se abre á las más dulces afecciones de la vida, que nuestros rir el vigor, la frescura y hasta el donaire propios de la edad.
sentimientos se suavizan y fortalecen, que nuestra imaginación,
Acaso repugnará á la timidez y modestia de nuestras jóvenes
en fin, se enciende y adquiere bellos colores, para hermosear esa vida que la higiena les aconseja; su encantadora delicadeza
todos los cuadros de nuestra existencia. ¡Ah! ¿quién no piensa é instintiva pulcritud las hará huír de los ejercicios á caballo;
en el amor y la felicidad al ver retratados el contento y el so- temerán que estos animales sean briosos con ellas y que las fa·
siego en los semblantes de los que allí se pasean? ¿C6mo no aca- tigas de la equitación las perjudiquen. Pero no haya temores:
riciar inmediatamente hermosos ensueños de ventura, ante dos decisión es lo que se necesita, y ya irán viendo que vivían en·
j6venes esposoil que van á aquellos lugares, y hablan de su amor gañadas. El tiempo convida á prolongados paseos ma·tinales, á
y de su dicha ....... ..
juegos y conversaciones al aire libre, á inocefites carreras y tra·
II
vesuras como en la niñez. ¡Que vuelvan los tiempos de la ex·
Uno de los más gratos atractivos que para muchos tienen es- pansi6n y la alegría, de los regocijos infantiles y la tranquila
tas excursiones matinales, es sin duda el que ofrecen las bellas dicha! Dejen nuestras jóvenes de ser señoritas en las primeras
amazonas mexicanas. Ellas, tan esbeltas y graciosas, ¿c6mo no horas de la mafiana y vuelvan á ser nifias: vayan á los paseos,
han de verse bien con el traje de montar? ¿c6mo no ha de ha· rían, corran y derramen á su derredor miradas y sonrisas. - De
her donaire y gentileza en sus movimientos. Vestidas de fresca este modo agr_egarán atractivos y darán mayor encanto á las
y morena holanda, sonrojadas sus mejillas por las caricias del ma:fi.anas de Abril y Mayo.
VICTORIANO AGÚEROS,
airecillo de la mafiana, encendidas sus miradas por cierta in-

Señor Lic. don Pedro Lascuráin, nuevo Srio · de Relac1'ones Extenvres.
,

UNA VENGANZA AMARGA

==----

s~ñor Lic. dun Manuel Ca!ero, nuevo Embajador de México en li. u.·•

Hace ya muchos añoe de lo
qu~ voy á referir; tantos, que di·
f1cilme~te podré reunir en mi
memoria todos los detalles de
aquella historia que nos cont6
don Bruno una noche alrededor
de la mesa del café, donde solíamos pasar ese tiempo que media
entre la salida del teatro y la ho·
ra de recogerse. Todos en aquella época, excepto don Bruno
éramos j6venes, llenos de espe:
ranzas ! de proyectos para el
porvemr, y muy convencidos
de que si el mundo no se había
hecho para que cada cual gozase
en él lo más posible, por lo menos tampoco ee había formado
para sufrir penas y disgustos
que seguramente ninguno de no:
sotros conocía aún.
Don Bruno formaba un verdadero contraste- con nosotros y
quizásdeestemismo contraste~acía lasimpatíaquehaciaélsentiamoEi. Mientras que el mayor de
nosotros no había cumplido aún
los veinticinco, don Bruno había
pasado ya de los sesenta• su ca•
rácter serio y reflexivo ~ntras~ba notablemente con lo expans1vo_y alegre de sus contertulios
Y mientras nuestra posición er~
desahogada, y aun en algunos
opulenta, la suya no parécía pasar de una decorosa medianía.
Por lo demás, su conversaci6n
amena é instructiva y su raro co·
nochpiento del mundo nos pro. pore1onaba eontinull,S lecciones
bien.dignas de ser apro,echadas.' El nuevo Secretario de Relaciones rindiendo la protesta el 9 del actual.
Fot. de EL TIEMPO lLUSTlUDO.

E1, día e~ que sucedió lo que
voy a referir, la cohversaci6n ha.
bía versado sobre ese tema tan
i:ocorrido y jamás agotado, el
amor. Habíanse expuesto mul·
tit ud de teorías. formado proyectos, Y hasta por uno de los pre·
sentes se formuló el axioma de
que el hombre, lo mismo que la
mujer, solo se enamora cuando
qu!ere, como quiere y de quién
quiere, sin admitir que pueda.
llegarse á querer á otra persona
aun contra la voluntad del inta.
resado.
-Pido la palabra-exclam6
don Bruno, al terminar de expo·
neree aquella teoría.
.Y sin e~perar á que se la concediesen, b1edsegurodelinterés con
que habíamos de oírle, comenz6
á hablar con tono reposado.
-Lo que voy á referirles usátedes, am!gos míos, es el capitulo más importante de mi vida
Y con él solo contestaré á la afir~
maci6n que acaba de hacer Luis
afirmaci?n que me parece un po~
co atrev1~a, .aunque muy propia
de sus vemt1ún afios.
Pablo Y yo éramos hermanos
silno ~orla sangre, !al menos po~
el canfio. Nos conocimos en la
cuna, juntos crecimos y juntos
~ompartimos las alegrías y los
Juegos de la nifiez. En el pueblo
~os llamaban los inseparables, y
Jamás e~a palabra fué mejor apli·
c~da. _Sm embargo, nuestras in·
clmac1ones eran completamente
diferentes. Mientras que él solo
pensaba en. vivir siempre en el
pueblo cmdando y mejoran-

�.... . , ~...... --.w ,. - ··-·· '~ -~

Ir

o, ·.

l..ta Semana Santa en lVIéxieo

1
1

1¡

su 'hacienda, mis deseos me arrastraban lejos del sitio en que
! nací, sofiando con recorrer el mundo, con hacerme famoso en
cualqúier ramo de la ciencia y con adquirir una posición y una
. fortuna brillante. Arra~trado por estos ideales, al cumplir los
: dit ciruie_v13. 'afios, y
¡pn·viq' el...consenti' miento de mi madre
-mi' padre había
, muerto dos afio s
¡ antes- resolví ·ir á
I
Madrid p·ara empe!
. zar en seno mis estudios ......
Recuerdo perfectamente· la impreRión de tristeza qu\J
me produjo el des:pedirme de Pablo.
Si es yerdad q u e
· existen los presenti mientos, es incueF_tionaJ;&gt;le que yo tu_ve el de que alguna
deFgracÍll .hab_fa' d,e
, ocurrir _á m,i am_ig9
duran.te mi auser~cia; y ~llste.4es verá{1
más adelante si eran
fundados rriis rece'-

l

1 ~o

pueblo, pero constantemento recibía noticias de Pablo y de mi
madre. Esta última me hablaba con frecuencia de una joven
que se había establecido con;su familia en unt1 quinta cerca del
pueblo. Pablo no la nombraba nunca en sus cartas. No sé por
yué este silencio llamaba mi atención,
y cada vez que recibía una carta espe·
raba con curiosidad
que se me diesen en
ella noticias de
aquella Julia que
sin poderlo reme-:ctiar me interesaba.
Por fin, un dia adi·
viné la verdad. Pablo estaba enamorado de Julia. Confie.
so á ustedes que
sentí &amp;lgo de despecho ante la idea de
que mi amigo me
hubiera ocultado
una cosa tan natural, y en este sentile escribí una
carta recriminándole por su conducta:
&lt;
pero
en lugár d~ Ja
"1os. ·, ·
' ~
contestación qué ,esNo voy á refrrir·
·peraba, recibí á los
Je3 las emocioi-i'~~
dos días un telegraque recibí aplegar
La ceremonia del Lavatorio en el templo de San Seb:;stián.-Fot. El Tiempo Ilicstrado.
ma d.e mi madre,
á Madrid. :figúren~· ..
concebido en estos
, se á un aldeani;i; ~acid9 junto al .mar, educado en la escuela del términos: cc Pablo ahogado. Ven en seguida.ii Vi á mi pobre ami. pueblo y acostúmbrado á ir, cuando más, una vez al afio á la ca.- go muerto y lo acompañé hasta el cementerio, y al volverá mi
pital de nü provincfa, que erá Valencia, y comprenderán las casa leí las siguientes líneas que había escrito para mí antes '.de
sensaciones por que pasé desde que entré en Madrid hasta que morir:
· conseguí que Madrid entrara en m1, como suele decirse.
e&lt;Si quieres saber la causa de mi muerte1 pregúntaseloá Julia.
Transcurri6 un año, durar.te el cual no pude volver por mi -Pn.blo.i&gt;
e !

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...

do

1

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:?

EM qiA SA. ,1.TA EN lVIEXlCo

I - Ceremonia de la Consagración de los Santos
Oleos en CaceJral.

11. -Vi numento Jel templo de Jesús María.
!11 -.V\ 1n.iinento de1 templo de Santa Catalina de

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::,~na.

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IV. -Monumento de Cat~dral,

1

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1

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· ,·•

.Los i, jqdas" en las· calles de México ~I sábado de Glor;a.- Fots. El Tiempo llu strq,do.

1

�Aetuatidades

Astualidades

Señor Teniénte Coronel Vito Akssio Robles,
nombrado Subdirector General de Obras Públicas.

Señor Mayor de E. M. E. Etniliauo López Figueroa,
r.uevo Inspector General de Policía.

DAspués de leer esto, para-mí la
ex('l1cación de todo era bien cla·
ra. Mi pobre amigo había caído
en mimos de uua coqueta, que
despuéd de haher jugado con su
cor11zón le había impulsado hasta
el l:!Uic1dio. Aquella misma noche
abandoné el pueblo, pues tenía
miedo de porlerme enr.ontrarfren·
t" á frente con la mujer que me
había arrebatado á mi hermano;
pero en d fondo &lt;le mi alma juré
vengarlo si algún dfa hallaba la
ocasión.
Cinco afí.os delilpués los médicos
me mandaron á Santander para
tomar los bafios de mar. Eocon·
trábame allí hacía quince días, y
una mafiana paseaba con otros
amigos en una lancha cuando vimos otra que, impulsada por una
ola, había zozobrado. No!! dirigimos á ella á fuerza de remos, y
conseguimos salvará dos sefíoras
y al marinero que la tripulaban.
Este hecho trajo naturalmente
una presentación, y entonces conocí á Julia, pues ella y su ma·
dre eran las doR sefioras.
Los afios no habían borrado de
mi memoria el recuerdo de mi
amigo, y todo el horror de su
muerte se presentó de nuevo ante
mí al conocer á la mujer que la
había causado. Mi primer impulso fué el de darme á conocer,
echarle en cara todo lo horrible
de su crimen y arrojarla. al desprecio de todos los presentes. Pero este c11,ati¡o no me pareció bas-

El nuevo Inspector General de Policía rindiendo la protesta
el lunes 8 del actual.

tanta. ¿No podía yo hacer 11lgo mejor? Era joven eutonct1s, m1 prt1·
sencia era agradablP, hllllábame
rodeado de la aureola de u1111 p, •
~ición política quefle ml:l prefled11·
ba y que muchos hubieran euvidiado. ¿Por qué no h11 bía de intentar castiitar á aquella muj"r en
la mi,...ma forma que ella ha.bia
pecado? Tal vez me arrai.:traha sigo de prt-sunción al i1itentarlo;
pero de todas maneras mi resolu·
ci6n estaba formada. y al saltará.
tierra tenía resuelto que ,aquella
mujer llegase á qunermecomo Pablo la había querido á ella.
Desde aquel instante no. me se·
paré un momento de Julia, .y· co·
meneé mi corte sin perdonar ningún detalle ni sacrificio alguno.
Yo, que hasta entonces no me ha·
bía ocupa.do de una. mujer, aprendí la manera de agradar y de ha- ·
cerse el ''indispensable; conseguí
que Ee me echase de menos en los
salones á donde ella concurría para halagar su vanidad, al ver que
el hombre de moda, el que todos
se disputaban, no pensaba más
que en ella y á ella s6lo dedicaba
sus atenciones; procuré asimilarme sus pensamientos y su modo
, de ser, y la ensefié poco á. poco á
amar, hasta que conseguí que su
coraz6n y su cabeza sólo se ocuparan de mí, y por mí latieran y
pensasen.
Condenarán ustedes mi conduc·
ta, seguramente. Lo comprendo;
pero al juzgarme, deben tener pre·

231

se~te gue yo también me conde~o á mí mismo, y que cuanto gracia de .aquella mujer, había causado al mismo tiempo la mía,
mas pienso en lo que entonces hice, ahora que los afios han pa- porque, sm saberlo, la adoraba con todo mi corazón.
sado y que, las canas cubren mi cabeza, más criminal me enY al decir estas palabras se levantó don Bruno y se march6
cuentro. ,¡Ah! si á los veiuticinco afios se viera la vida como á P:ecipitadamente sin despedirse, pero no tan pronto que no pulos sesenta, .¡qué de co~as dejaría uno de hacer, qué diferente diéramos todos observar dos gruesas lágrimas que resbalaban
sería nuestra. conducta!
por sus mejillas.
Pero prosigo mi historia. En los últimos días de Septiembre
LADY BELGRAVIA.
mi conquista estaba terminada. Una noche, poco antes del día
EL DUELO
sefialado para su regreso á Madrid, paseábamos Julia y yo por
la playa, mientras su madre con otras sefiorae conver~aban senAunque el duelo en estos tiempos ha degenerado deede la altadas no muy lejos. Hasta entonces yo no había exigido una
d?claración á Julia da sus sentimientos para conmigo, aunque ta. tragedia de antaño, á la categoría de burlesco sainete de hobien seguro estaba de ellos, y aunque entre los dos existía esa gafio, no por eso ea menos censurable, en cuanto es un desacato á
i.1teligencia tácita que se establece en SPguida entre dos perso· ley positiva divina, á la moral, al derecho natural y á las le·
nas que se aman; pero aquella nochP, delante del mar al quA yes positivas eclesiástica y civil.
La ley positiva divina. prohíbe el duelo en el quinto mandatomé por testigo, y 11:t luz de las estrt1llas, que no11 alu~braban
la ?eclaré mi rne,,tida pasión con tales argumentos que come: miento de la ley de Dios.
La moral y el derecho natural porque aunque no existiere
gu1 convencerla y 01r de su: labios que también me amaba.
Entonces, Ete pa.
aquella prohibición
enseñan que el
rándome d,e e 11 a
bruscam~ntt&gt;, 111 ihombre tiene el deber de com:ervación
ráodole cara á c"ra:
-Era el'.~n, goy perfección, y no
la dij ..-de P11blo;
puede disponer de
más que el amigo,
la vida porque no es
el hermano; aqµel
propietario de ella,
y e~ injusta y a.bsur·
hombre. la adoró á
da la venganza, y
u,¡¡ted, ysin 'P1áséd
deQproporcionada la
pa queª"ª le conde·.
pena con la real ó
nó usted á. la muerte. Sobre su tumba
supuel!ta ofensa in·
' ferida.
juré vengarJe, y hoy
La ley eclesiástica
mi veng1rnza ~stá saprohibe á los católitisfecha, porque yo
cos el batirse en dueno la amo á usted.
lo y cooperar de al·
y usted me ama ft
guna manera á él,
mí, y porque adeaunque sea por acmás deno ser correstos negativos y lo
pondido su amor,
tiene que llevar conprohibe bajo pena de
excomunión, reser·
sigo la idea del deAvada á Su Santidad.
precio de aquel á
quien usted ama.
Finalmente, los c6digos penales de Jae
Mientras yo pronaciones penan conunciaba estas pa.,
mo delito contra.. las
labras pude ver la
personas, el delito
cara de Julia tor·
El señor InspectorlGeneral de Policía, el Teniente Coronel Vito Alessio Robles y Comisarios
de duelo. Por otra
narse pálida como la
y Prefectos Politicos del Distrito Federal.
parte la equidad y
cera; calló un mo(Fot. d El Tiempo Ilustrado)
el sentimiento comento. y luego dijo:
mún, son contrarios
--¿Usted también
creyó. en mi culpa? Está bien, sólo le diré una palabra má'3. P~- al d~elo y su impunidad. La equidad porque en caso de
blo me quiso sin que yo lo supiera; el día en que lo supe, ese a~tonzarse el ?uel? entre caballeros, no puede prohibirse lómismo día le dije que uunca podría quererle; aquella misma tar· gtcameote la rifía o combate entre los obreros teniendo además
éi~e la ventaja s.obr~ aquél, de qu~ es más esp~ntánea, y concude se suicidó. ¿Dónde está mi delito?
-En ninguna parte, según el Código-contesté brutalmente; rrir en ~lla.,ordmanamente, las mrcunstancias agravantes de la
- pero á mis ojos, ante los ojos de este homhre que no la cree, premed1tac10n y la alevosía, que siempre acompafian al duelo.
El duelo además es contrario á la raz6n y al sentido común,
e3e delito tiene un nombre: se llama un asesinato, y usted es la
porque repugna someter el derecho al bárbaro juicio de un heque lo ha cometido.
Al oír estas palabras, J nlia me dirigió nna mirada de un se· cho brutal de fuerza ó de habilidad. Porque es absurdo colocar
gundo, una mirada en la cual lei toda su inocencfa y todo lo el honor en la punta de un florete, en el corte de una espada ó
infame de mi conducta; luego la vi balanqearse un momento, y en el cañ6n de una pistola, ni menos puede inyectarse ni re;tiante!'! de que pudiera acudir á sostenerla cayó pegadamente so· tuirse con una herida dada. 6 recihida, ni borrarse con sangre.
Sobre todo es atrozmente absurdo suponer que la honra se rebre la arena.
para, si el ofendido, sobre la ofensa recibe de su contrario la
yapa de u~a herida.
'
' por qué no me he
- Ahora comprenderán
ustedes, señores,
Además,· que tienen de ordinario una fa.lsaidea del honor y del
casado nunca y por qué mi vida quedó truncada desde entonces valor, 10:1.que se ~edican. á duelistas 6 pa~rinos, y no son pocos
á pesar del brillante porvenir que se me presentaba.
' los caballeros ~~ mdustria ~on el honor hipotecado, que se dedi-'
Y al decir eeto, don Bruno apoyó su cabeza en la mano que· can á la profesion de espadmes, para obtener de la profesi6n 1a
dando sumergido en eus pensamientos.
'
única fuente de ~ngre.sos en su presupuesto de gastos personales.
-¿Pero ella, qué fué de ella?-se atrevió á preguntar Luis al
El honor, meJor dicho la honra, con la cual ordinariamente
cabo.de un rato;- ¿acas9 murió?
confunden ~quél, los duelistas, es cosa persona.lista; y nadie
Don Bruno levantó la cabeza. trietemente.
puede mancillada más que los actos propios deshonrosos.
-Es verdad que no he acabado mi historia. No 1 .Julia no muEl valor no es la impulsión arrebatadora. del irascible, sino la
rió, mejor hubiera sido que muriese.
energía de la voluntad en el máximo de la resistencia heroica.
-¿Pues qué ocurrió?
El valor no sie~pre es activo, hay también el valor pasivo y
-Que al volverá la vida, todos los que la 'rodeábamos pudi- éste se llama resignación, una admira.ble virtud cristiana que
mos ver que había perdido la razón, y ..... ,
a~e,ta voluntari~mente toda~ las resistencias y torturas, una
-¿Y qué?-:preguntamos todos ácoro.
virtud desva.nec1da de los mfieles y de los profesionales del
-Que entonces comp!endí yo también que, al causar la des- duelo.

***

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Semana teatrral

SEMANA TEATRAL

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'Será cierto que aquí tod.o va de mal en peor, que las dificul: ¡ tades crecen, que ~a estrechez de l~s familias es grande, que es: ¡ tamos, en fin, casi todos los mexicanos con el agua al cuello;
: 1 mae aunque todo ello sea verdad, no lo ee menos que la gente,
: j sin ~uda_para olvidar sus penas, apenas piensa en otra cosa que
.. en d1verttrse y poner al mal tiempo buena cara. Por de pronto,
, ¡ no se tiene más obstáculo que l'embarras de chofa;. Sin hablar
: , del Circo Trevifio, del Frontón, de las novilladas, etc., allí están
abfe~tos más ~e tre~nta salones de cinematógrafo y todos los teatros ele la capital, a los que pronto va á sumarse el Politeama
de la calle de Donceles.
'
l
En el «Principal,» al cabo de quince largos y tdstes días, ha
1
; reaparecido la insu,stituible vestal María Conesa, la única artista
· _: cap.az de mantener y avivar en ese teatro el fuego sacro del en. tusiasmo. Cuando se presentó de
; nuevo el viernes en «La Nifia de
¡ los Besos» y en la «Novela de Ahol r~,i, se le prodigó tal ovación, que
¡ ells curóla mejor que las drogas de
! lqs físi??s, y en pocos minutos le
¡ devolv10 completos el calor, la gra1 cia y la alegría, menoscabados por
I traid?ra dolencia. La .fiUe gatée del
púbhoo mexicano recordará siem·
pre-noR lo dijo-aquella ovación.

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!

***

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FRANCISCO

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GANDARA.

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• 1

La conversión del Maroués de Ripon.
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'1

¡¡

A consecuencia de haber prohibido el jefe del gabineh: inglés

I

11:l pr?cesión del Santísimo por las calles de LondreH el marqués

I

de R1pón, lord guardasello privado y jefe con el duque de Norfolk del partido católico inglés, presentó la dimisión de su cargo, de3~ués de cincuenta y seis años de vida política.
De origen protestante, fué elegido en mayo de 1870 maestro
de Ia ~ asonaría inglesa, y como tal tuvo que redactar la contestación á la condenación que lanz6 el Papa Pio IX en una
bula contra la masonería en 1874.
¿~ué pasaría en el ánimo del gran maestro? ¿Qué combates
se hbrarian en su alma? ¿Qué efecto le causarian las palabras
de Pío IX? Nadie lo sabe, pero el hecho es que la contestaci6n
que esperaban con impaciencia todos los masones del Reino Uni·
do, fue la dim.isión de s~ cargP y adjuración pocos días después
&lt;iel protestantismo y su rngreso en el seno de la iglesia católica .

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ti

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1:
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1·.

I

Liszt, etc.,-en un concierto preparatorio al examen profesional
de la talentosa ejecutante.
La galan~ería obliga á de?ir, muchas veces sin raz6n, que actos ~e ei,;ta rndole son un trmnfo para el que los celebra. En la
º ?as1?n presente la justicia no1:1 hace afirmar, fuera de todo elog10 h1ver~~l1co, que la se~orita Rivero Noriega ha obtenido su
con~agrac100. Alma sentnble! tt&gt;mperamento de sensitiva, ha
afi~ad~ ,i,u:i facultades sometida á un metodo riguroso y á una
aphcac10n constante. De ello di6 pruebas evidentes, al punto que
en .el teatro de Al varado, no se había oído antes una ovación
m~s ~strepit?sa, parte de la cual corresponde al mentor de la
senor1ta Noriega, el Profesor don César del Castillo.
fa exquisita artista tiene fuerte3 alas para ir lejos y pronto.

1,

***

. Don Gaspar de Alva-qué bien
Las operetas vieneslas están siencuadra su nombre sonoro á este
do
presenciadas y ap audidas por
cumplido tipo de empri&gt;sarios-nos
el México encopetado y elegantfl
¡ ha traido al Teatro Colón una comque llena el Arbeu noche á noche.
pañía dramática bastante aceptaEl espectáculo favorito hace olvidar
¡ ble en la que de~cuella, muchos co·
por unas·breves horas el otro es! l dos por encima de SUR compañepectáculo, el de la lucha cainesca
, ' ros1 el primer actor Miguel Mufioz.
interminable,
fruto maldito y úni, ~J repertorio de su compañia es
co
de
la
revuelta
de 1910.
. i bastante variado y ofrece especial
En
este
período
trágico-bufo de
: : atractivo la representación de vala
dificultosa
vida
nacional,
la múrias obras modernas francesas é ita·
sica
austriaca
debe
parecernos
CO·
! li lianas, que se alternan con las dd
roo
las
operetas
de
Offenbach,
tan
! teatro clásico español, el máa oritristemente célebres en la época:del
1 ; ginal y ameno, elevado y chispeansegundo
imperio en Francia,· ya
j ¡ te, después del griego y del inglés.
que
ellas
fueron
como el canto de
: i Esa musa de oro, fecunda educaorgía
en
que
el
pueblo
francés se
. qora de artistas, ha dado á Mufioz,
precipitó
en
la
vergüenza
de Sedán.
l j: especialmente, la pureza de la dicMás
qu-e
desnudeces
y
patochación, los matices y las tonalidades.
das, más que grotescos an acronis.: ·
t
ccLa Vida es Sueño,» ese inmos, pasos de can-cán y valses fo.
¡ mortal poema filos6fico de Calderiosoe, aquello se compone de ar·
, 1 rón de la Barca, ofreció el sábado
tísticas fiestae, de bellas decoracio· ; á Muñoz un campo abierto á sus
nes, de inocentes pero deliciosas
¡ cualidades excepcionales de recitamajaderías pimentadas á la Pierre
r ! dor, como más antes las luciera
Louys
y, fijarse bien, de mujeres
Emilio
Cabello,
¡ s9rprendiéndonos y arrobándonos
bellas
y
con gracia. (Aqui responbarítono
de
la
Compañía
dé
Opereta
"Esperanza
Iris."
, 1 en ccTraidor, Inconfeso y Mártir,»
de
á
la
evocación
Lolita Vargas,
I donde Zorrilla, canú;r entre los cantores que saben cantar mejor, pone arrullos y armonfos en rada un clavel de Sevilla· á cuyo aroma aspiran un centenar de pollos
,
uno de sus versos musicales. En esa obra, Muñoz cobra la talla y más de una docena de roncos gallos).
El
vestuario,
el
decorado,
la
lujosa
mise
en
scéne
que
tanto
d~ todo un primer actor, de cuerpo entero, no sólo por la facul·
tad apuntada, más aún, por la naturalidad de la acción y la halagan el mád exigente de los 6rganos, prueban la esplendid~z
. ¡ verdad en la expresi6n del afecto y de las pasiones. Así lo he· de la empresa muy en consonancia con los sonantes duros que
' ¡µos visto en su calidad de vagabundo infortunado, que pugna en tan buena lid ha sabido ganarse. Acerca de la orquesta, es
por esconder su secreto, que por un voto dado pretende ocultar justo clecir que pocas veces hemos oido una con tan buenos elesu alcurnia y, empero, en cada actitud, muestra, lo mismo que mentos y tan disciplinada como la que obedece á la briosa ba·
e~ sm I?alabras, aquello de que no puede despojarse: la majes- tu~a del exquisito y talentoso Maestro don Mario Sáncbez.
Vengamos ahora á la revista de las más ~alientes operi&amp;tas. En·
tad, el ·sello altivo y nobilísimo del Rey Don Sebastián, el hetre
las donnas, está por privilegio inatacable nuestra Eepe.ranza
róico rey portugués asombro de su tiempo. En la obra citada
Iris,
que en la ccViuda Alegre)&gt; y más todavía en «La Princesa
t"ambién gan6 muchos aplausos la primera actriz señora Nevarez.
del
Dollar,»:luce,
canta y viste de una manera encantadora. Es·
· Pero donde la labor de Muñoz ha satisfecho plenamente es en
ccJaan José» y en ccLa Vida es sueño.i, En la conmovedora obra peranza, que á su gracia ingénita añade lo que Tirso de· Mo1ina
de Diuenta, en que se asimila por completo el carácter del per- llamaba «la ciencia de los ojosi,, conoce y desarrolla á maravilla
sonaje creado por el dramaturgo, Borrás no le supera en vigor en la escena los secretos de la seducción. Y su ·arte -trasciendede intetpretación. Vive su personaje &lt;letal modo que sin esfuer-· más allá del coraz6n de los personajes del tablado: enamorazo las lágrimas acuden á sus ojos, ó la rabia y el despecho, los no sé si más que momentáneamente--á quienes la ven y á quie·
óe1os y la trizteza se asoman á su semblante y tiemblan ó vaci- nes sienten las caricias de iU vocecita cálida y vibradora. En
la~ 1en sus puñós, como si las penas finjidas fuesen sue propias cuanto á su porte y dicción ha aventajado notablemente. Mu·
cho aprendió del arte que cultiva en los teatros de Europa.
penas'.
Esperanza resulta incomparable en las últimas es,cenas_~e los
: En .el poema calderoniahO se ve que los complicados discrlnieos del teatro clásico han sido para Mnñoz éomo un ejerci- actos segundo y último· de ce La Princesa.» ,:La música _que· ·ella
cio continuo: las piedrecillas de Dem6stenes. El estudio ha coro- canta-que suspira y llora y grita Espéranza- encierra·,lis'·t-res
.

.

pletado a.l actor; su temperamento ardoroso y buen gusto le hari
hecho salvar los escollos. Cuán "bien se oyen de sus labios las ·
sentencias envueltas en ritmo? tersos de admirable ~nncisión; y
cómo suenan grato las endechas suaves 6 los dísticos graves. y
atronadores como rachas de devastador huracán......
'
· El debut de la Compañía Muñoz se hizo con ce EL Tribuno.»
u·no de lós pocos grandes aciertos artísticos en Francia el afio
pasado y que ha valido un nuevo lauro á la alta frente del exquisito, del profundo psicólogo Bourget.
La traducción del francés es de lo mejor qufl suele hacerse al
español de este género de producciones. En cuanto al éxito ha-'
blan elocuentemente la caja de la Contaduría y la caja acústica
del teatro sacudida por aplausos ruidosísimos, sobre todo en la
difícil escena final del" segundo acto.
ccAmores y Amoríos,i, c&lt;Arlequín))
y ccLa Garra,)&gt; con las obras m~n·
ci 0nadas, han sido fü:vadas á eH•e·
na en el Colón, desde el sábado de·
(}lOTia. Las tandas de moda, á las
siett- de a noche, se ven muy concurridas l por familias de la buen a
soC1eclad á las que generalmente se
ofrtcen fábulas poéticas muy· fen ·
cillas y agradables , adornadas con
mucho clair de l11,ne, como ccLa Rima Eterna,» Canci6n de Cuna,,, etc.

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María Luisa Labal, ~iple que d.:bu,tó con.gran éxito en el Teatro Ar' eu.

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de la pasión: deseo, seducción, goce. Y no se mbe ci la
l: I! gamas
cant,an.te triunfa de la mujer ó.ésta de la cantante, porque esun

i

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sol?·tnunfo el.del amor femenmo expresado con gracia, dolor y
i J funa, alternativamente.
! Cabello es un barítono de primo cartello que tiene ya ganados
' ~or absoluto el favor y las simpatías del público. Su voz de
· t1mb~e hermosísimo é i~po~taci6n segura, y su estilo, cla~o y
a~p¡10, gus~an extraordmaname~te. En la premiére de &lt;cLa Princesa¡, alcanzo una verdadera ovación. Esperanza J él fueron llamad¡0s á em:?ª cinco veces al ~nal del acto segundo, coronán. 1 dos~ la ovacion con la alegre diana pedida á gritos por el soberano.
PQ.diera decirse del dúo final que el público está pendiente de
un cabeUo cuando Espera~za da á besar ai dulce y fogoso baríto·
no sµ cabellera de Beremce. Entonces el frío amor americano
se tor~a meridional, napolitano, cuyo fuego comparable al del
• ! Ve.•mb10, es una brasa que no apagan las aguas del Adriático ...
1
,J qsefina Peral, la de voz voluttata y correcto estilo de canto
ncompa~ada del elega_nt~ y ~impátiéo tenor Pinazo (ya de má~
popularidad que su d1mmutivo) ganan estrepitosos aplausos en
; sus d,úos.
1
Maria Luisa Labal, cuya arquitectura é indumentaria se muestran .a~mirables en ccLa Casta Susana), ha adquirido completo
I do,mm10 de la escen~, lo que aumenta su gallardía y hace lucir
, , mas su doble argentma voz. (Ma-ria Luisa nació en Buenos Aire8, hace tres décadas. )
Con qué pe1;1a me reservo para el pr6ximo número la impre:i1ón del trabaJo de cada uno de los aplaudidos artistas del Arbeu. Y como lo merecen, pronto hablaré de todos porque ahora
falta espacio donde ccmorder el polvo. ,,
Ent.retanto, regocijémonos de poder disfrutar cada noche de
un espectáculo brillante, muy grato al oido y á los ojos.
11

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Engalana esta págma el retrato de una bella señorita Car.men )livero Noriega, una de las más halagüefi.as promes~a del
arte pianístico en Mexico.
U1,1 público selecto de inteligentes acudió el miércoles último
al teatro -del ·Conservatorio para -deleitarse oy-e.ndo-.Ja fiel interpretación de varios de los .clásicos--Beethoven! Bach., Chopin,
1

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¡

María del Camien Rivero Noriega, pianista que dió--un concierto
·
con gran lucimiento.

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1

�234

Exposieión de A11qtteo1ogía y Etnología.

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DAMIAS

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Vista parcial del Salón de la Exposición en uno de lós Departamentos del Museo Nacional.

-

Seí"1orita CAROLINA VEL.AZQURZ y SU:SlKU.RSKI,

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P Pi$ A T l E~lVI P ():$=~;-;~,..:~::·~~
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LA SOB':RBIA DE LA MUJER

É
,J, .

J..;

CHARADAS
La tercera repetida
t-S obra de autor francés,
y en los árboles verás
la segunda prima y tres.
II
Cierto día vi que á un todu
cuatro dos dos muy cortés
un sujeto muy extraño
al pie de mi prima tres.

I

lII
En una prima segunda
está una segunda prima;
fíjate un poco y verás
á la charada vencida.
IV
Vengo de prima dos cuartri
que foé donde cuarta tres
á estudiar todo á la cort@
para poderla ejercer.

LOLA DE ROS

101 .. 101

Verbo, verM, verbo,.verbo, gverbo.
CABALLO

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-da

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que
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·si.

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a

.

.

A la particularidad de una palabra:
I

"

.,

SO-POR~TA.L

'"' '

So-por-tal
So-por-tal
Por-tal
So-por
tal
so '
A la frase-jProglífi.co:
AL PIE DE LA LETRA
Al Jeroglífico:
DAMASCENO.
Al acertijo jeroglffico:
La_ colocación de }os significados es Ct')·
ID_? !ligue:

li ~ ~
P
.as
'Bla~o
A la ChAracla:

·-

Y se verá que se
. puede leer.
PASAJERO:
.,r- ·

PIANO.

en.

Empieza en la casilla número .1 y acaba en la.número 48.

...

Soluciones á los ' pasatiempos insertos
en el número anterior:

mas

pu-

r'

Vocal.
Nota musí~al.
272
Animal.
3 5 83
Verbo.
7 2 3 8. 9
Pobla~i6n.
756493
Verbo.
4 8 3 9 3 9' 7
Verbo (tiempo).
153393· 97 Verbo (tiempo).
·
12345678\-J Flor.
457.2°35.32 En palacio.
3 5' 4 3 9 4.9
Verbo (tiempo).
Nombre de mujer.
45357f)
Apellido.
2 453'2°
Verbo.
2393
.; 1'
5 7 ,5
Conson¡rntf&gt;.
:
3 ¡)
Nota. musical.
9
V.ocal.

JEROGLIFICO COMPRIMIDO

,
•
-grar ' lle - -de
pa- '
,
• •• , y ' '-gue•
•, •• ,
-mar,
me
' ,.
'
'
eo- Tráder.
-~e
~NO~-REZ
.. ,
1-.ue •
'
,
'
~
.
• -RA· PE-' a- •.,é 'con· -lar·'
·pre u,,
.. •
•
•SER·' -a- , "-ven•• 11 a,• ••
' . '
' •r ~ ' qui e-

2

78

Cun estas letras, debidamedte combina·
das, formar el titulo·de una zarzuela cas·
tellana.
·

DE

l

LOGOGRIFO NUMERICO

1

V

#

KRE ' .

LAR~

PETRA

, Dofl prima que es una pri1nii
primera segunda primera,
pero aún es más prima tre.~
prima ~egunda tercera.

SALTO

JEROGLIFICO CO~PRDÜDO

• !

Al jeroglifico comprimido:

ANTEOJO.

'

.: ·.,OERNICALO.

'I . ...

li :

.

..

1

¡¡

1

I¡
,,

1

r

1

6:

,.,

Al relox de arena numérico:·-"': .. ,,...1 1 •.-· .....

La mujer elebe sab,,r que cuando el hombre funda ufi hoga,r,
no es solamente porque ama á la q·1 bll eeqogido, para señora
. de su ca~a, es porq~e
mcei:ita tener. un hngar
propio, un sitio á donde
junto con el pan de ca, da día, llev11rá RUS afanes. sus ar gustia11, ttistPza~, y Pn,:ontrará un
ser querido que d· besa, ber conRolarle, alf&gt;nt11r·
Je, compr~n&lt;lerle. La
mnj*'r se casa gennal·
mente en ·11uestra tierra
porque Ama &lt;'On torio su
corazón á uu h· mbre y
rle,ea pARltr to1lo d re-to
rle RU vi l,i á su l~do;
paraei h ,,nhre (per 11ádan,e
.¡,.. f&gt;,-to lat1 n ñ , )
, -el Hmor t'S '-0Ct1 1,dar\ü;
imte'- qne él t-srán 1-Ul!l
amb cinne-, su poi;: ición
flO&lt;"Í .I, -u- com,·didadei-.
E • ( \fl primnos • nt11~i11s
mo· del n1,vio, quien
jura q11e durarán tn&lt;la
la vi&lt;ia, pl\i-a rán; rem pril nn ó fa rde p»sa1 án,
an nqu »segure qut1 on
es a1'lí ; p ro si en ,..u J;iogar t-nc11e11tra Hiem pre
un ~ni;!el de p '-'Z q111: 1h)
'"'X'!l;'"' 1., inrpnH1b e, que
no p de l que 1111 ¡,ue
&lt;le t x • ir e11 1&gt;l crazón
·I , r
m&gt;1sruli1,&lt;; si la e"'p ,
t&gt;· p.c1. ,. el , arii1 0 i ·1di ~
pe a hlfl o rqlw ba rn·
:.·, ' }:;
.
hi&lt;l, r•, orc•onar:1 una
1\1 ch~ t ta II q u 1 11 .;m
1,1
t~·t ptHflQt':l, ...¡ '»gri• 1
¡, &gt;&gt; Uf:'
t'· Í S
r
; 1:
ma., "' n 1''lp1\ ho·,, o'.
toncv,: 8 l i. 1 f ·lt-.,J r,1 'l ,¡¡, " n r1 o IP h 'h
¡¡
¡,r
1
t 11h1{•
u gida"&lt;Jfm y I lo l II j Y J! VH j 1 ,¡,
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il ·
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Las t-&gt;Xf'éntrici laaes eil la 111 .,, 111 r,1, " " a 11111
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ual.l· ,.- , i, vit1 1et&lt;.
go semejante á la mostaza que hace má , pwv.ntt el s,, b, r de a~ '
¡ ni111'Nada
1:
d ·.dE'i&lt;¡•1lfarro, hProo~ dicho, aunque sean grandes las salsas.
Casi todas las excentricidades vienen de los Estados U11ido~; !
riqiwz,,Mcle que gozl:I. ; uunca tamf.JuCo mauife¡,,tará mezquindad
. y avaricia, aunque sufra pobreza. Con orden, cou método se lo- tierra nueva con plétora de oro y que sin aholengo hist6riw
1
grará siempre que el interior del hogar pre~ente un aspt-&gt;cto agra- artístico quiere hacerse notar por su extravagancia y por su ri!
dabie; no es por medio del lujo que los aposPntos parecerán be- queza y asombrará las mujeres de la vit·ja Europa cuya distinf
1
llos. E-tos, como la persona de la muj ... r y d~ Jo¡,¡ 1,irvie11tf'e, ción envidia en secreto.
1
ii be
•a,· t&lt;Jer11prtl lirupioe, jamái,1 se Vt rá u1 1 111t , un 11mrn ·6n
Tocio•, 6 rai-i todo!&lt; los accesorios ele la toilette son i~ve11tadoj

.

1

TARJETAS ANAGRAMAS

Formar con estas letraR debidamente
combinadas el nombre de una 6per11 1española. .
'

una mancha; P.a'ra'remediar esto debemos tener siempre á mano '
aguj~, hilo, agua y jab6n en abundancia.
Jamás una mujer coi,sentirá en ciertas familiaridades que vie·
nl:'n_á parar en que se les pier&lt;la el respflto, ni ~e presentará de. lante de su marido con vestidós suciOii y rle•aliñ11Clo•, Pi no quiere que máll pronto éRte
vea caída la aureola que
hacía poético y bello el
ídolo de sus ,maños de
la luna de miel. Aunque
al fin se obscurecPrá é&lt;1ta, la esposa debe tratar
de prolongarla dur11nte
1
elm11yortiempopoi;:ible,
y en su mano ei;:tá el que
suceda, por med io &lt;lf&gt; rn
pruelenei11, su tranquila
ab,wgaci6n y oculto, sacrificios. D;;.be procurar
que con los añoR efle
¡
amnr vehPmente ee con vierta en una a mistacl
tir·rPa y ,, mab1e. la cua I
durar~ to•la la viria; qu "
el marido com pr... nd t
qui' nadie puerlµ tPner
m~q c11riño y mÁRin~e
ré~ por él que la compañ11ra de su Pxistencia;
qnP 110 en&lt;'ue ~tre eri su
cas·~ ja má.., tem u,Qtád s
!'
domé1-ticas, di,.gu. . to y
mole:,1 t1a&lt;1, y quP sepa l
!
1 .
mujer qut&gt; lhi F-i•mprp
ti1H1f&gt; q111:1 sa•'l' fi&lt;'11.r -ns
gn~tns-:a unque sin ha
:
e r 111-, rdf&gt; ele Pll, y t--Í I
que AU ma rido lo ~Pp 11
: '
,1qniPra - en 11 ra.: el , u
dichA domésticá. Ró
. 1!
1
' 1
•·
a~í I~ mnj r ráto11 d11 ••n
. 1 !1 ;
&lt;lrá una felll'id1111 ver "
:¡ '.
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l x rtaf'i ó i1
'. !¡1 :
11Fu llllll Ps n u f,,.

!

••
1

'I

�Pa:11a las t&gt;amas

• '"11¡

por las da.mas yankees. Entre loa grabados de modas que vienen de Nueva. York aparece la moda. de llevar sobre la media
de seda. tornasol una enorme liga con lazo y fleco, atravesada.
con un largo pufial. Pero no es esto todo y esas
mujeres de pufial en la
liga, que apareéen por
ese s6lo hecho celosas y
terribles. quieren a.pa·
recer al mismo tiempo
sentimentales y sobre
los 'lindos ·zapatitos de
charol se destaca, como
broche precioso, el retrato del novio 6 del
esposo.
P11ra· dar impresi6n
de·fuerza allí está la co·
1oFal bolsa, que es más
gran&lt;ie que la boh•a de
las alemanai:i, y esto que
parece un colmo da idea
de FU tamafio.
Má~ que una delicarla
MÚJs, se necesita para
lh·vsrlas un maso de
cordel-Lo más curioQo
del c11so es que una bolSR. de tan df'sromunal
tam11fio tienP quP ir ne·
cesariamentPvací11, ¡111P-s
de ot,o modo l'ería im·
posible moveree con su
pei:io.
La mano no ha que·
dado olvidada. La doble
sort,ja. , joya de moda
por excelencia., consti·
tuye el emblema da la
feliüidad y consiste en
dos s01tijas enlazadas
una con otra por medio
·•
de doe sutiles cadeni·ttts.
Elegante traje d visita
'Fuerza es confesar que
en este punto las damas
americanas no se divorciaron de la estética.
El relox de pulsera, sostenido por su comodidad, adquiere
el doble carácter de porte·bonheu,· y sobre su tapa se graban los
aímbolos de los amuletos: una flor 6 un signo del Zodiaco.
Al mismo tiempo que rebuscan y complican de esa manera
los adornos, simplifican los trajes
Una blusa «práctica» que se abrocha sin alfileres ni botones,
anudándose sobre la cintura, un tocado con el cual pretenden

prescindir del sombrero, y que no es más que un trozo de encaje colocado sobre la ca,l¡~a.
::

-·~ l a r e ) El lujo y la ostentácfón en ·el vestir.
}

'.

Decía Jesucristo en el
serm6n de la Montafia,
refiriéndose sin duda alguna, á las sefioras de
entonces y á las que se
esclavizan con las mo·
das, en el porvenir, pre·
sentes en la sabiduría
infinita de Dios, las si·
guientes oportuníeimas
palabras, nunca de mayor actualidad que en
nuefltra época:
((Acerca del vestido,
¿oor qué os habéis de
inquietar? Contemplad
Jo; lirios del campo c6mo crecen y se cubren
de flore:1: ello!! no labran
ni tampoco hilan. Sin
emb11rgo. yo os dign que
ni S11lom6n en medio de
to&lt;la sn glnria se vi~ti6
con tanto primor como
uno de e4os lirios.»
Apren&lt;lan, pUf'S, las
sefioras del lino campestre á contentarse con la
hermosura que Dios les
dió, sin bmcar esos
otros adornos postizos y
fantáPticos que ofrecen
ca~i siempre el sentido
estético, y muchas veces
la modet-tia y hasta el
recato y el pudor, que
es el perfume e~piritual
de la mujer. RecuerModelo da traje de tarde
den aque1la pregunta
de Jesucristo que sonará á sus oídos como un reproche;
ccAceica del vestido, ¿por qué os habéis de inquietar?»
Que una sefi.ora se inquiete por sus impacienciae, por sus de- •
fectos y pecados, pase; pero que le dé más cuidado el pliegue
del vestido y el último figurín, que la limpieza de la conciencia
y el adorno de las virtudes, eso es indigno de una mujer cria- ,
tia.na y hasta de una mujer sensata.

.MODELOS DE BLUSAS

MIATRIIM,0,NIO AL VAPOiR

&lt;tel oa~o &lt;le ~u rutu.ro J&gt;adrC' i,otíttco por
toda palaib,ra l~t!I. IDl .e;entlema.n tomó la
m1,c1,at1v12..
-;.1M1 h iJa,r

~e cuenta cJ.e lliD, ~Tao. comerciante tn·
gtéis, am.igo (le alhor.rar "l ~iill.lUm de
tlem'l)O en todos loo aietos ile ]J¡, Vláa, que
r«iliC~l&gt;ló l a JViisilta ·l!Je un J10,vien que i'ba :t
· pedir~e la mamo de su hija única.
IEI ,pl'élt~dlen:te haíllfa ~!do ya avlsooo

En un resta:ru·am.t de estación die 1le1T0cairrt1 u.n viaj€:ro se dirige con tono mis·

~ r.

-¿Renta,?

terroso ,a, m11r&gt; &lt;fo ,los oo.mair.eros y le di~:
-~Muooo ca&amp;é. Ya l~ o]®Jical'€ á usteld
· el motivo .. . .. Bten; an-ora muoha leahe.
Ya divé á. usted por qw!!.
-Usted dirá--00ntesta el caimrurem espemn&lt;Io la ~xip,lioocion.
-&lt;PU'01S..... es
.fl011Que 'I&gt;IO'Illi:'O
mu,oha
a.z.1lcar.

--'l'l"eschmt111s Ubna,11 ll.Ilua.1.e1.
-/Caliá;cteir!
-'1'1¡,l l·mer,o l .

··-i Amor!

·-PaJalbra de honor.
-1,!Buen ·e.$¡posoT

BASADO EN EL HONOR.
Sin duda habrá Ud. visto en
los periódicos, con relación á algun remedio, algun anuncio como este : "Si despues de un ensayo, Ud. nos escribe que este
remedio no le ha surtido buenos
efectos, le reembolsaremos á Ud.
su dinero." Pues. nunca hemos
tenido motivo pará hablar de esta manera con relación al remedio designado en este artículo.
En un comercio que se extiende
por todo el mundo, nadie se ha
quejado jamás de que nuestro
remedio haya fallado ó ha pedí. do la devolución de su dinero.
El público nunca murmura de
pan honrado y habilmente elaborado 6 de una medicina que
produce los efectos para los
cualés se ha elaborado. La
PREPARACION de WAMPOLE
está basada en la lealtad y el honor, y el conocimiento de este
hecho de parte del pueblo, explica &amp;u popularidad y gran éxito. No es el resultado de un
suefl.o 6 de una casualidad, sino
de afanosos estudios fundados en
los conocidos principios de la
ciencia médica aplicada. Es tan
sabrosa como la miel y contiene
todos los principios nutritivos y
curativos del Aceite de Hígado
de Bacalao Puro, que extraemos
directamente de los hígados frescos del bacalao, con J arabe de
Hipofosfitos, Extractos de Malta
y Cerezo Silvestre. Este remedio
ha merecido los elogios de todos
los que lo han empleado en cualquiera de las enfermedades para
las cuales se recomienda como
alivio y curación. En los casos
de Escrófula, Anemia, Resfriados
y Tísis, es un específico. "El
Dr. Manuel Dominguez, Profesor
de Medicina en México, dice:
He encontrado la Preparación de
Wampole de acción eficaz, como
reconstituyente. La seguiré empleando con plena confianza en
los casos de su indicación." Ca1a
dósis es efectiva. En las Boticas.

--Jto jur&lt;&gt;.
- 1 ~ 0•

-,GJ'ácJa,s.
~ Ido~

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El

matrimonio 1e

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La fotografía puede ó no
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ser un arte, según la habilidad
Í
del fotógrafo. Un artista pue.~
de aumentar la belleza de una
bella mujer, haciendo resaltar f +
W:
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ciertas líneas en la composi·
~
ción y aumentando ó dismi ·
-+w;
nuyendo la intensidad de la
~
luz y de las sombras.
~
Nosotros somos artistas.
Nuestros trabajos I o de·
muestran.

FOTO GR AFIA

"MARST"

+
+
º
w:
+

!
w:

[~ NUEvo:MEXJCO, 6

•

MEXICO, D. F.

:

Teléfono~: { M~x. Io34 Neri.
Ene. 2995.

Hay elevador continuo,

i1.t.

~

:

·• ··············· ••11:•
=
··~·*···~·-~···~·

¡Oh los Valientes!
No se crea qµe vamos á tratar
de aquellosqu~luchan en el campo de batalla, no, vamos á tratar de tipos que, por desg-racia,
abundan mucho en los dos sexos.
Llega Ud. á una casa en la que
el jefe de familia se eneuentra
con un fuerte eatarro y uri poco
de calentura; a) preguntársele
qué ha hecho para combatir su
enfermedad, contestará: Nada.
yo nunca me curo, no tengo mie·
do á las enfermedades. Y nuestro hombre se queda tan satisfecho como SÍ tal COSa. ,
Quince días más tarde nuestro
héroe no tiene catarro: solo le
ha quedado· una tosecilla seca.
no puede dormir, ha perdido el
apetito y se va adelgazando á
gran prisa; pero como es valien·
te, no quiere curarse. Llega el
día en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonces se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
política que su estado es delicado, que necesita cuidarse y tornar luego la "Creosofosfatina"
líquida,
Es querido lector, que' el valiente, por sus tontas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera tomado la misma medicina cuando
comenzó con el catarro. se hubiera curado con menos· de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tomarse varios y está ex·
puesto á contagiará toda su fa.
rnilia.
Los catarros y las toses nunca son inocentes; deben cuidarse
tom:rndo la admirable medicina
que,&lt;lejamos nombrada; con ella
se evita y cura la.Tuberculosis y
todas las enfermedades del pulmón, pecho Y. garganta. Tam·
bien la hay en pastillas.

,

�NOTAS CO MICAS

i.

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)
1'

'
¡
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l'

!

Un baturro tuvo wecesidad de hacer un
viaje die Matam~as á la Habana, con objeto
de ha..oer ailgrunas compras.
ICumpJ' do ~ móvil que á esa capital 1º
nevara, trató de regr,esar á la ciudad d
los dos ,Ios.
'll}l h-e,011,C o.cul'rl(l t-i'll dom·n,go. La. ellllPre·
•t~· ferrocarrilera h aJbiia dispu,ssto un:a i:oc·
r.ur,siión en ruquel d'a, á lull C11e'Vas die Be
lla:m0&gt;r, y en ta ¡pared ct&lt;et &lt;tes,o,a.oho d Ml1ete·S fij'6 una taJbli,lla en Quf' "'P 1,e1a:
"Haiy billetes d,e id,a y Vll'etlta."
N,uBstro baturo d,el &lt;Jueinto s ooeroo
!i. la taiauilla, y, mUO' serio 'Y muv filliClllado,
excl,aimo:
__.o·ga, gllen 'hommre: 4ieme usted un
hilletlco de vuclta.
-¿ A. d,6nde ,Vtt, u,sc,ed" -lA contesto el
oue se 'hrullaiba en el deSiDOObio.
-·Rldlez, ¡,á onde bJe, d'ir, gilen b 01mbre,
roáis ou,e !i. Matain~ws,
-,'Pu.es enwn.c· s-1dUo el iJS.Qui.111erollevar'á. u,s,ted u,n b;Uete de Ida.
-.¿Oómo de !&lt;ta ! ~ resDOllldló ~1 baturro
ma,f ümmomdo.-,Si YO v,11,e,lv,o ·oar.a Mata'Il·
Za!!!.

-Po" ,lo mismu, tiene que 1hm1.T un btllet,3 de Ida.
,Después de machacar un poco. Y comnrendiendo el de Ja, taiqull-la que naida i:ba
á. ,saicar en Urn¡p10 ucn g,us exolicaiciones,
Ofl&gt;ti6 ,por dieg¡p,aooar el bnt,ete.
y ,111.1,e,s,tro ,ba.tuirro del ,;:uento. mu.y orondo y satisfoo'ho, eocolamO.

-¡No· te \o, "iota" yo, bor:r:(lum, que re·
gresalba para 1Mwtanzais? .•.
'Per o haibra ¡pa¡_!¡'aldo ,el &lt;biUelte ite ida Y
vue,100, ..•.•

- *.
.mn ,un,a ba11berna:
,Joslé Anitonio.--lPutes, '®too, á Illl1 me

cuesta cortarme el pelo un duro, porque l,e
do¡y propinas al b"clTbfTo que, po~ l e r·egu·
¡ar, l rompo dos peines.
G:eo'rglto•.- Te lo creo. po:,que: te pelas
una, vez aa año.

cólera.- ¿Y por qué Francia? Has de sa·
mozalvete, que la primera nación
del mundo, la más bella, la más ilustre,
es AJ.emain•ia.
1Jlll niño, pálido, pet'o'"-Í'eSUA1tO, rep!1oa,:
~Franda y nada m'as que Franeta.
~P.ero tní, pillate. ¿ sa'oes s,!Quier,a dOn·
de N,00. F1ranclaT
1E1 a,lsaio' a,no se irgu1~ 11 ·no d-e .emO:C!6n,
e nrQ\1ecldo el ro.&lt;1tr.o. !u!lle:ura,nt,e ,l a mira·
·&lt;la, y m•ent~as los oom~añeros 1e 0011-

ber,

tem,p,faibum. estup,etaetos, &lt;1esru1Yr-0eb,!lse, da

escolar 11).Insa y ~TannO 11:oL'!&gt;eánd!o&amp;e el
pecino,
- ¡ A&gt;qur.

***
ANECDOT,AS

Un peri6ñ!,co fran,c~s. pUJb11c11 la si·
,gu-'.erute amécdota, qu,e d~ue.sh a: CJUJ~ll vi
vo y pertinall e,s en Ailsaicia, y L ~, • · E&gt; 1
l'e,ru.er-no d,e Franda.
Un 'nspedor ale-min, visitó una esicuie,la en 1,as inme·dla.ciones- d, Str.a,slbu!rgo, Y
viendo en prime'!' término un niño aJ.s,a'ciano de inteliiemte figura. twvo dieseos de
examinarlo.
- ¿Sa,bes geogralffa? dijo con voz graJV'e
el ins:pector.
- Sf. señon·.
-A v€'r. ¿. Culailie,s son las prlncloale.si nac:ones de Euro!Pa?
- T,as ,pr;1D,'Ol~a,L2s n81Clones sOtll: Fr!llllcla .... . .

--¿·Francia?- gril!G e,l alemán, rojo de

...

!lKIUt

&lt;!entro. esta. Fran·

Cia.!

***
Camioob·a n jun,tos dos batiu,r.ros lJIOf
UJila ca,rretera. .ne Tep¡e nte um.o de ~il198
tropie2:,a y :exclaima:
- ¡Ridim, qu&lt;é tr0ft&gt;€Z'ón ! ¡ Si hi v1tto
Ins ·C'Sitre-Mrua,!
·- rPlaw ;a111lma,l, m:ás te v·ailta que, hll·
bie.se,s vis1,o la I&gt;iedr'!II en que, has tr®"
zau!

Una joiven ,asl)irlllllte 3 ti1t&gt;l e ·p·r.~'llntá. .4
un médico:
....,l)icctor, ¿e.s cierto que los hueivos fr,eScos a,c,Jrur·a'Il Ja, voz y favor.ec~n la, emis1611
.die. lo,s sonidos?
-Jndü.dwblemente. F~jc1se usted en la8
g,a,Hi·nas•; en c·uaintQ \l)(l'~'n. ~ ~a.n A. can·
,t,ar.

.

. . . ..

•

,-

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>fl
AAo XII.

MÉXICO, DOMINGO

21

DE ABRIL DE

1912.

NtJ)(. 16.

-===-=======-""-=--=====-=,,,-=-=-======================================================

EL SEÑOR DR. DON MARCOS JUAREZ,
.

..

Jefe de la Brigada de la Cruz t Roja que va al Norte.

...............,.. -·-···--~. ·····-· -·· - . . . . .,....,~-

.,

. - -· ...... _ ... - - ..

..

___ _ --........,

--

__._...

. . . - ..

�~etrratos de &amp;etaatidad

LA MUSICA BUFA

1

i

••

. •' 1.
~

¿Quién no gusta de los tranquilos goces que proporcionan la
música y el canto? ¿En qué corazón no hallan las melancólicas
y suaves notas que expresan los sentimientos humanos? ¡La mú ·
sical. .... Desde que el hombre nace comienza á deleitarse con
ella: en la cuna se duerme oyendo las canciones de su nodriza
y de su madre, y en su juventud, s6lo á un instrumento armonioso confía. la expresión de sus tiernos y delicados afectos. A
la musica acude en sus horas de desengafio y de dolor, y en me'dio del tumulto de las pasiones y del mpndo, sólo '1:D; canto t:is·
te, sólo unos acentos melodiosos, pueden despertar ideas é im·
presiones saludables, porque á su maravilloso influjo se mejoran lo!! sentimientoe, se ennoblecen las aspiraciones y deseo11,
1e despiertan dulces recuerdos, que hacen buscar en la meditación una fuente de consuelo. El amor á la música es por esto sefíal segura de buen gusto, de ilustración, de bondad, y delicadeza de alma.
Por desgracia, el torpe materialismo que domina en las sociedades modernas, se ha infiltrado también en los íntimos secreto!! del arte mul:lical, y ya hoy, á la música del sentimiento
ha sucedido la música del placer; á los suaves y mansos goces
del espíritu, la ardiente irritación de la sangre; y á la. serena
melancolía del alma, el loco regocijo de la imaginaci6n, la estruendosa carcajada de la orgía.-La 6pera bufa, la zarzuela:
he aquí lo que hoy quieren todos; he aquí la música que los hijos del siglo XIX necesitan para acompafiarse en sus placeres,
en sus gritos de febril regocijo, en la confma agitación de nues·
tras costumbres; he aquí finalmente, la única. música propia de
nuestra desdichada época. Porque ella alegra el ánimo, y la ale·
gría es lo que se desea á todo trance; enciende el ardor juvenil,
y la juventud está sedienta de goces y embriagueces; entusiasma, y hoy el entusiasmo es la vida, la felicidad suprema, el olvido de todo. ¡Bah! ¿quién se ocupa en sentir, en pena.ar en los
misterios del alma, en conmoverse con honrados y puros afectos? ¿Para qué buscar sencilla&amp; representaciones, donde la inocencia y la virtud tengan el principal papel, donde una pasi6n
generosa derrame celestiales resplandores sobre las miserias de
la vida ...... Ni las graves y profundas inspiraciones de Beetho·
ven y Meyerbeer; ni los apasionados acentos de Rossini; ni la
dulzura y delicadeza de los autores de Lucia y Sonambula, pueden ya tener valor alguno ante una sociedad que aplaude sin
cansarse El Proceso del Can· can, y se entusiasma hasta el delirio
con La Vida pari.siensé; ante una sociedad donde nadie quiere
respirar el exquisito aroma del al'te, y todos buscan con afán
la gritería, la confusif&gt;n, el bullicio de las escenas del mundo.
No preguntemos, pues, por qué no progresa el teatro, por qué
las empresas de 6pera se arruinan, por qué falta concurrencia
en los conciertos, por qué nadie va á la tertulia de confianza,
donde por toda distracci6n se tocan bellos trozos de la dulcísima música italiana. Nada de eso debe sorpren&lt;iernos, desde el
momento en que veamos cuáles son los gustos y las inclinacio·
nes de nuestro público, y acaso podríamos agregar, del público
de todas partes.-De Francia nos ha venido este amor á lo extravagante y nuevo, porque, como decía un ilustre académico
espaiiol: «allí donde la. pu4orosa ninfa del teatro volaba un
tiempo diguamente engalanada con la veste de plumas que le ci·
fterou Corneille, Racine y Moliére, hoy corre desatentada por
los bulevares, ebria y deshonesta, derramando chistes inspirados por la fiebre del sensualismo.»
Y la verdad es, en efecto, que á los extrafios espectáculos na·
cidos '6.ltimamente en Francia., debemos en gran parte il malísimo gusto general que reina hoy en ciertas esferas del-arte, y
que acelera. más y más cada día el decaimiento de todo lo bello
y noble, de todo lo elevado y puro. Las novelas francesas, in·
moralell, absurdas y monstruosas, han pervertido por completo
lae aficiones literarias, oeupando el lugar que antes tenían las
narraciones sencillas escritas en el estilo de Pablo y Virginia; y
ahora la ruidosa y sensual música de Offenbach y de Lecocq,
amenaza también desterrar para siempre de nuestros teatros la
representación de. obras dramáticas y los espectácu)os musica-

les, siempre amados y deseados ¡,or las personas de excelente
gusto.

II
Espectáculo! musica[e.q he dicho; y quiero ' suponer que los lec·
torea no me harán la ofenFa. de crPer que me refiero á la zarzue·
la.-La zarzuela esen realidad la única culpable de lo que hoy
sucede en materia de aficiones a1tísticas. Por ahí empeza·
mos: ella comenzó á corromper el gusto, llamando á los teatros
y atrayendo al público, con su mixtura de coreedia y de música burlesca, de alegre sainete y de canciones maliciosas y picantee. Esas coplas desalifiadas y sensuales, salpicadas de chistes groseros y sin gracia; esas tonadas que no tienen ni la frescura, ni la ingenuidad, ni menos la sencillez de los cantares po·
pularee; que no expresan sentimientos ni idas, ~ino puras fri·
volidades de gentecilla sin coraz6n y sin moralidad; esa música
toda de broma, de farm, de pasatiempo y de algo más, ¿qué di·
cen á nuestro espfritu y á nuestra mente, quéemociones benéficas nos producen? Tan sólo despiertan ciertos instintoe y cierto
entusiasmo, que no merecen á la vndad calificarse de amor á
las artes y á lo bello; sino que más bien alejan de nosotros !Sis
aspiraciones hacia otros goces verdaderamente delicados y cultos. -En fin, es indudable que la zarzuela ha nulificado el tea·
tro, lo ha matado, ha acab11do .con todo lo que á él iban á buecar las inteligencias pensadoras y sensatas. «Ya no vamos al
teatro-decía un eFcritor español-á sentir las emociones viri, les de la tragedia. La Vida es sueño nofl baria dormir. Al Mági·
co Prodigioso preferimos una comedia de magia. Bostezamos con
los mon61ogos de Hamlet sobre la muerte. A una estrofi del
Prometeo de Esquilo, preferimos unas cuantas violonadas de Offenbach, ·este ruisefior de Asnieres y de Mabille. El teatro se
ha convertido en una orgía donde nos embriagamos de chistes
equívocos, y reímos á grandes carcajadits viendo á un ,obre soldado convertido, por el arte de amar, en general. Esta Duquesa de Uerolstein es la Julieta de nuest~o tiempo, y en alas del
can-can, va, tierna y amorosa, desde el LouvrehaFta el Capitolio,
desde las orillas del Rhin hasta las orillas del Támesis.»
«Yo abomino la zarzuela-decía otro ilustre escritor, don Pe•
dro Antonio de Alarc6n-antes por._sentiq:iiento, que en fuerza
de silogismos. Caéseme el al~a·· á los ·pi~s cuandQ medito en
que la música, el arte peculiar 'tlel siglo· XIX, la más sublime,
y hasta si se quiere, la sobrenatural y magnífica expresion de
la belleza,, no tiene en Espaíia ótros_horizontes en que tender
su vuelo, que los estrechos límites á que Je reduce este mezqui·
no espectáculo, mixto como todo lo decadente.-¿Qué es aqui la
música? Una esclava puesta al servicio de un traductor de dra·
mas de brocha gorda. ¿Qué probabilidades de éxito, de ganan·
cias 1 de gloria, de inmortalidad tiene un compositor en este tea·
tro? Las que le sobran para hacer reír al público á un maquinista hábil, á un gracioso caricato, á una fábula absurda llena de
eepantables episodios é increíbles peripecias: ¡nada más! En el
mundo no hay más que dos escuelas musicales: Alemania é Ita·
lia. Fuera de esto todo es adulteraci6n, profanación, bastardía,
oropel y moneda falsa.»
Esto decía el diecreto y elegante autor del Diario de un testigo
de la guerr(J. de Africa. ¿Qué más podré decir yo, sobre todo, re·
firiéndome á México, donde todo falta, basta. esos «compositores
que no tienen en el teatro ni probabilidades de éxito, de ganancia, de gloria y de inmortalidad?- La zarzuela ha dado ya al
trafilte con las inclinaciones del público hacia la b'ut-na comedia,
la 6pera, los conciertos y los dramas. De hoy en más, la 6pera
bufa, que es la última-profanaci6n del divino arte, acabará también por introducirse en los gustos de nuestros pocos compositores. Y no me refiero á loil que po:r lo común e.criben danzas
insustanciales, ligeras y frívolas; hablo de lm1 que estudian y
gustan de la mú~ica de los grandes maestros. ¿Les será á elfo!!
posible librarse del contugio? ¿tendrán la suficiente fuerza de
voluntad para reei~tir la corru¡.,ción de su buen gusto? Ojalá
que sí; pues ellos deben comprender mejor que nadie1 el perjui·
cio que les resultaría de seguir las báquicas inspiraciones de

Mr. Huntington Wilson, Subsecretario de Relaciones Extranjeras

Mr· Henry Lane Wilson , Embajador de los E~tados Unidos

de los Estados Unidos.

aquella mufla ebria y deshonesta de los bulevares de que habla·
'
ha el académico espafi.ol.

III

en México.

Repito que este género de espectáculos es propio de nuestro
siglo burl6n y despreocupado; ¿pues á quien le había ocurrido
a~tes llevar. á la escena las flaquezas humanas, no para corre·
girlas con eJemplos de fortaleza y de abnegación, sino para reírse de ellas y despertar en los ánimos vivos deseos de imitadas?
¿Se dirá acaso que allí se busca la música, y que todos van
por oírla y gozar con ella? Pero á nadie se le debe ocultar que
no es ésta la musica propia para el solaz de personas ilustradas
y de buen gusto. Que quede, en buena hora, para esos de~dic~ados que han arrojado lejos de sí todo sentimiento moral y
piadoso, tono freno de .orden,
moderaci6~ y de cordura; pa·
ralos que llevan una vida contmuamente agitada por las pasio·
nes, y se recrean y se complacen con la maledicencia· para los
que sienten aversi6n hacia la santa paz del hngar, y l~ smtituyen con una existencia errante é incierta sembrada de peligros
amarguras; para los que huyen del matrimonio com(l tiranía
msoportable, y reputan los deberes que impone de enfadosas y
molestas cargas; en una palabra, que queden en buena hora los
espectáculos bufos, para quienes se dejen dominar de sus vicios
los _ca!averas y los que deshonran sus canas aplaudiendo y en~
tuil1asmándose con una diversi6n á todas luces inmoral.
Los cat6licos deben abstenerse de presenciar esos cuadros por
respeto á la religi6n y á la moral que profesan, por reep~to á
las bue1:as costumbres, ya bastante desarregladas por de1:1graci11.
y por respeto también á sí mismos y al culto de la verdader~
belleza del arte.

Bien seguro e!!toy de que muchos no pienean como yo y de
que mis palabras hm escandalizado ya á algunos lectores'.
-¡C6mol-se dirá-desairar la ópera bufa, esta encantadora
novedad de nuestros días; no comprender el mérito de esa música qu~ á todos d~le~ta y embriaga;_no entusiasmarse con aquella grama de la A1mee y de la J ud1c que enloquece los ánimos
y los exalta; no contemplar extasiado aquellos picarescos movimientos, y aquellas malicio11as miradas, y aquellas animadas
escenae, y aquellos cuadros vivos y palpitantes de la vida real..
vamo!!, eso es no tener eangre en las venas.
~ Está bien: yo confieso mi mal gusto, si así quiere llamarse.
Pero la verdad ee que ni esta música ni estos espectáculos deben
ser del agrado de personas sensatas é ilustradas: porque, ¿ganan
algo el arte y la literatura con ellos? ¿di6fruta el alma de plácido y honesto esparcimiento? ¿tiene el coraz6n saludables imprei,ionee, talee como aquellas que comunican al espíritu amor al
bien, y al entendimiento vigor y rectitud? O qué, ¿tanto hemos
descendido ya, que podemos ir tranquilamente á aplaudir lo!!
ataques á la moral y á la virtud, las caricaturas del amor la
burla de todo sentimiento noble? ¡Ay! al ver ciertas escena; de
las 6peras bufas, no comprendo c6mo hay padres que lleven á
eue hijas al teatro, donde pueden perder su inocencia y sentir
ajado su candor; no comprendo c6mo hay esposos que lleven á
VICTORIANO AGÜEROS.
@us mujeres, allí donde se pone en ridículo muchae vece11 el ca·
rifio y la fidelidad conyugales, y se oyen frases picantes y gro00000
ser... s, irrespetuosas y deahonestas ......
Y no se me diga que esas 6peras se suelen representar en un
DE VIAJE
francés comprensible sólo para los franceses;que sus equívocos,
~us chis!es más diabólicos, sus frases de doble sentido, pasan
inadvertidas para la mayor parte de la concurrencia ; no. Nada
Don Serafín deepierta de&lt;1pués de un largo auefio y dirigién·
importa que así sea: en estas representaciones poco caso debe
hacerse del lenguaje, pues el movimiento, la! actitudes, las se- dose á su compafiero de viaje le pregunta:
- ¿En qué estaci6n estamos, amigo?
ftales, lo hacen todo. Se representan de bulto escenas que ,iiem·
-Pues
vaya una pregunta!J ¿No lo conoce usted por el calor
pre pasan en la. oscuridad, en el misterio, lejos de miradas humanas; escenas con las cuales se ofenden la moral y el pudor de q ue hace?
No, sefior.
la mujer, la fidelidad de la esposa, la candidez é inocencia de la
-Puelil ...... en verano.
nifta, la dulca ternura de la doneella enamorada ...... ..

?ª

r

�·::..._-.,.__$.llYIUIJACJHL SN. uA .H.ACIB.NDA .Da IJOS MDR.AIIB.S.

.Retuatidades

-

F6ST1'/All Ef4 ti0f40~ DBLt SENO~ IJICSr,lCIAOO DE l.lA. t3A~~R.

¡.

!
~'!!!·

··!
El señor Licenciado Francisco León de la Barra, llegando al Parque
de los Constituyentes,

'

·.

!I

.Simulacro en la Hacienda de los Morales

.,

, 11

!t
¡,

El domingo 14 del actual se verific6 un simulacro de guerra

en la hacienda de los Morales con el tema siguiente:
«Unas tropas enemigas (cadetes del Colegio Militar de Chapultepec) habían dormido la noche del Eábado en el pueblo de
Cuajimalpa, después de desalojar á la pequella guarnición que
defendía esa plaza. En la madrugada del domingo esas tropas
salieron de Cuajimalpa para la haciendade los Morales con el fin
de efectuar un ataque. Teniendo en México la noticia de la marcha de las tropas enemigaB', los baLallones de voluntarios reciben
ordén de concentrarse en Chapultepec y de marchar en seguida
·
al encuentro del enemigo.
El jefe de la vanguardia recibi6 noticia á inmediaciones de la
Fábrica de Cartuchos, que el enemigo había entrado al pueblo.
dé Tecamachalco. Transcribi6 la noticia y prolligui6 su mar·
cha. Al avistar al enemigo emprendi6 el combate, pero dando
lugar á que llegara el jefe de las tropas y tomara una determinaci6n. lileg6 el jefe de las tropas, examinó la situaci6n y dió
la siguiente orden: de combate:
La vanguardia fij6 al enemigo en la posici6n que tenía; las.
otras dos compañías del primer batallón contribuyeron á fijar
al enemigo en su posición. Ebsegundo batallón marchó á ocultas hacia el Poniente, cayendo'tlob1e éli13.anco,perecho del er;ie· .
migo, cortándole la retirad·a hacia Cuajimalpa y l~ ol&gt;lig6 á; re- ,
plegarse contra la hacienda de loa Mote.les, con lo que~rminó el ·
tema y se hizo la crítica.
,
Como previamente se había dispuesto la victoria. quedó por
las fuerzas de voluntarios, cesando el fuego á la una de la tarde.
El señor Presidente Madero ef!ltuvo frente á los grupos de vo, luutarios y cadetes, después de concluído el tema. y les dirigió
la palabra enalteciendo al ejército y felicitando á los volunta·
rioa.

***

Festival en honor del señor Lic. de la Barra.
En el Parque de los Constituyentes se verificó el mismo domingo 14 del actual la fiesta que organiz6 en honor del sefior
Licenciado don Francisco Le6n de la Barra, la Agrupación Nacional Patri6tica de Fiestas Populares.
A las nueve de la mañana se present6 el seftor de la Barra,
siendo recibido por un grupo de estudiantes y formando valla
·· los representantes de círculos, centros y agrupaciones obreras, y
una numerosa concurrencia formada por muchas distinguidas
familias de México.
.
En seguida condujeron al sefior de la Barra á uno de los salo,

·¡

'

1

t, ~L"1!1 -~

El señor:ex· presidente y las comisiones de recepción.

Uf:f
; ::;r -,;

nes del Parque 'donde se desarrolló el programa que de anttmanb liabía sido preparado.
'
· Concluído él acto dficial, el expresidente contestó agradecitn·
do lus demostraciones de que era objeto y manifestando su Ea·
tisfacción por encontrarfe nuevamente entre. sus conciudadanc s
Se refirió también á la prensa de México, á la que ·prodig6 mu·
chos elogios.'
.
.
Minutos antes de'la una de la tarde abandonó el Parque elee·
ñor de la Barra, en medio de entusiastas aclamaciones y aplau·
sos que aquella multitud le prodigara durante su permanencia y
llegada. Por la tarde siguió la fiesta con "Gna animada batalla de
flores, confetti y serpentinas y entabláronse refi.idas regatas en los
lagos, terminando el festival á las primeras horas de la noche.
1

r J.

El señor Presidenté Madero [1
o el señor Gobernador del Distri.
yt [2] en el campo de las maniobras.
2 • Los voluntarios defendiendo la
plaza.

3· El enemigo, cadetes del Cole·

gio Militar, ocultos en la mague·
yera.

..
MORADA DE FAZ
Cual ave que se esconde entre las hojas
Cuando el peligro amaga:
¡Corazón de Jesús! en mis congojas
Ocúltome en tu llaga..
.T. TWAITES.

.

....

....... ... .... .. ,

"',

4· Después de la victoria de los
voluntarios.

\ ~

�........ _____... _ .....

Aetaatidades.
~

Aetaalidades

-

247

ANTIGUE-D ADES

de definir las Pandectas, pura y simplemente por no haber •a·
bido elegir carrera!
En esto toca también buena parte de culpa á los padres de
familia, muchos de los que se obstinan en que los hijos se gradúen de bachilleres y sean doctores, sin tomar para nada en
cuenta las disposiciones del chico.
En otros pafaes, desde la escuela se eEtudia atentam~mte el
carácter del nifio, sus tendenciaEi, su organización tanto física
como moral, y !!'e sabe qué logrará sacarse de él, á qu~ estudios
puede dadicáreele de preferencia. Raras veces se eqmvocan en
esto los preceptores, y de a1lí que ~e encuentren .indi.viduos le,
gitimamente id6neos en todos los ramos de las 01enc1as, las ar·
tes y las industrias.
Todavfa no no11 hemos dado cuenta exacta de la importancia
que tiene la elección ne carrera, en eFpecial 1,ara la juVl'ntud.·
Con asombroso d~senfado se emprende la que de improviso ee
juzgue más lucrativa, aun cuando sean nuliis las aptitudes para
sep:uirla.
Desa.rrail!'áramos tan nocivo procedimiPnto, y ya veríam.oe
los m11gnific&lt;1s rf'tmltarlos de la medida. Muchos de nuestros JÓ·
La Brigada de la Cruz Roj:: alistándose para salir rumbo al Norte.
venes argumentarán que no fliempre pu!'de ~acerse. lo q.ue ee
quiere, que es necesario atenderá las pHento!1aa ex1genc1as de
ELEOOION DE OARR"ElRA
la vida: que ante todo pre~iia,a comer y vestuse, .P.ara lo cual
echan mano del primer oficio que llene e~tas condw10nes .. A ee·
No .todas Jas personas nac~n con idénticas aptitudes ni _tienen to diremos que aun en casos t!Jle11, no debe perdnse de vista.la
las ~1'lmaa 111chnacjones, puesto que de ser así, el mundo mar- vocaci6n, y que lo mit'mo el dependiE!nte de frutos que el ofi01al
charfo. en una sola dirección. Cada .quien viene á la vida con
de carpinteria, que
cualidades en relael ahrnfe 6 el tip6· ·
ción oon su tempe·
grafo, pueden al
ramento y otras cir·
mismo tiempo que
cunstancias del caatienden á las necerácter que le hacen
sidades de la exie·
adecuado vara tal
tencia, •; prepararse
ó cual carrera; me
para la ca,rera á la
jor dicho, todos te·
que se ~ienten ver·
rremos una vocadaderamente incli·
ción definida, que
na dos.
perdura aun cuando emprendamos
EN LA JNSTRUCCION
profesiones diame·
tralmente opuestas
El Sargento:
.
á ella.
¿Que cómo se haren
Cuando desde el
los cafionei,? Pues
principio se atienmuy fácil, bestia'
rlen esas inclinacioi:e coge un agnjero,
nes, se las refina y
se le forra con bron·
SA procura a prove·
ce y ya está.
charlas debidamen·
0000
te, se tienen gran·
des probabilidades
En un Museo
de llegar al fin pro·
puesto; en tanto que
El visitante:
.
si se toma una vía
-¿Hay algo m'8
diferente, si á des·
qué ver?
pech~ de la voca·-Sí, sefíor, el
Miembros de la Cruz Roja en la Estación del Ferrocarril Central momentos antes de salir
ción que tira por un
cofrecito e~ te.
lado ha.y empeño
-¿Guardaba aquí sus joyas alguna ilustre dama de la edad
de seguir por otro no puede esperarse sino el fracaso.
media?
Hay, sin embargo, casos excei,cionales de individuos que á
- No, sefior; guardo yo las propinas que me dan los vi8i·
de~pecho de contrariar sus aptitudes !\lcanzan éxito. Empero,
tanteil.
esto puede nacer más bien de una fals!\ apreciaci6n de las in·
clinaciones; acaso tenga por causa la errónea creencia de que
ls.s verdaderas aptitudes son las que se contrarían, cuando en
realidad son las que se siguen sin caer en cuenta de ello.
La elección de carrera es punto capital para la juventud. Por
lo regular ésta sale de las aulas con escaso conocimiento de la
vida real y con ideas _un tanto fantásticas .en cuanto á su capacidad; de lo que resulta que al dedicarse á una profesión, más
lo hace guiada por la imaginación que por el convencimiento de
que es adecuada para ella. Este es el origen de tantas nulidadefl
tituladas, de tantos fracaEados que podrían ser verdaderamenta
útiles si no se empeñaran en 'conquistar el vellocino sin ptrte·
necer á la estirpe de Jasón.
¡Cuántos jóvenes hay que vegetan en una carrera liberal
cuando darían provechosos resultados de haberse dedicado á las
artes mecánicas! ¡Cuántos que se conceptúan dignos émulos de
los grandes poetas de la humanidad, con detrimento de la lite·
re.tura y de los que tienen ánimo de leer sus producciones, estarían mejor en un taller, ó laborando la tierra, ó en el mostrador
de uua casa de comercio! ¡Cuántos periodistas que sirven para
todo menos para la profesión que abrazan, cuántos malos sa·
Los practicantes dirigiendo ei embarco de los botiquines
cerdotes, cuántos médicos ineptos, cuántos abogados incapaces

Junto á una de é.stas, la llamada de la Transfiguración. levántase u~a mezqmta que los monjes hubieron de construir pa.
ra congrac!arse con los musulmanes y evitar las persecuciones
Un~ de las cosas má~ rntereaa~tes del ~~onte Sinaí es el mo- Y las ~gres1ones de que era~ objeto por parte de ésto§!: ·
na~ter10. de Santa Catalma, que tiene una biblioteca antiquísima. . Antig?amente lo~ peregrmos que querían visitar el manaste·
afi or merto que en .ell~ _des~ubrió el profesor Fis~endorf en el r10s de Santa Catalina h~bían de p1metrar en él por·un~ peque~ 1884 el Codex Stnrt'lliwus, que es un manuscrito· griego del fia puerta eleva.da, practicada en la muralla que tiene doce meantigu? y del nuevo Te~tamento.
- tros de altura.
·
'
·
,.
· Se disponían los monjes á q?em~l'lo, junto con otros muchos
En dicha puertecita había una gran polea, por la que ~asaba
dotum~ntos máR,. por creerlos 1~út1les, porque les estorbaba.
· un gr:1eso cable q?e se enrollaba en un tambor in~talado en una
.r o~ro este.sabio salvar también de la quema uno de los ma·
espe01e de locutorio.
,
Cuando los monjes querían recibirá un visitante' bajaban el
ruscr,tos.ant\guos que se conocen que se titula «La Versión deOS"!-l!etenta.».
.
cable, el forastero se colocaba en un anillo de cuerda que al ex.. Co~prend1endo entonces los monjes el valor de lo que tenían tremo de aqi~el había, y desde arriba lo izaban dando vueltas al
q.ue ~ra un tesoro, que iban á echará per.der, no permitieron al tambor, subiendo el extranjero de modo peligroso, pues podía
!allarle .la cuerda 6 a-flojársele las manos por cuálquier accidente
ctentifico qu! se apo&lt;;ter~se d~ tan preciosos ¡,11peles.
.
;
. Algunos anos des pué~ volv16 al monasterio Fischendorf, pro- 1mprev1&amp;1to.
visto de una carta del Czar, y ante .ella, los religiosos consintieLas muralJ~s que cercan el convento son almenadas, como
rou en desprenderse de algunoe valiosos manuscritos que iie con- la~ de los caet11los feudales de la Edad Media y forma un cuaservan en la actualidad en la Biblioteca de San Petersburgo.
drtlátero de ciento sesenta y dos metros cuadrados y estánconsEI con~ento de Santa Catalina se alza en uno de los montes truí~os co~ una solidez tremenda, porque son de bloques de
que c~nstlt~yen el grupo del Sinaí, al pie del Sebel-Musa (mon· gramto Ytienen en sus cuatro ángulos otros tantos pequefios batafia. "'Mo1sé~), que se cree por cie1to que sea aquel sobre cu· luartes: .
.,
cima el lE&gt;g1slador hebre? recibió del Sefior las famosas ta·
Al pie de las mu~a:las, sobre el suelo lleno de pedruscos; se
~dela Ley, q.ue forman el Decálogo de los cristianos.
sent~ban los peregrmos, esperando penetrar en el convento por
ste monaster10 f,!lé fundado yor J uotiniano, en el siglo VII, medio del procedimiento de acróbatas.
'
e~ hono,r de aquella santa mártir, cuyo cuerpo, según la tradi010n, fue transladado por los ángeles desde la ciudad de Alejan·
drí~ hasta la peninsnla sinaítica.
. La religi~n}n el hogar.- Los padres de familia que deeprestiE~tá cons~ruíd~ ,e~ un. terreno desigual y quebrado, y se com- gtan la re~1g10n delante de i;us hijos, y no cuidan, con la palapone ,el~ varios ed1p.01os irregulares, situado en diversos planos bra Y. el eJernplo, .qu.e cumpla~ sus deberes religi9sos, ellos misentr~ los .cuale~ hay además del convento y de sus dependencias mos siembr~n la s1m1en~e mal~1ta, cuyos pern~cjosos frutos amaruna 1gles1a &lt;led1ca9a á Santa Catalina, con veintbéis capillas.
garán los dias de su veJe-z.
..
. f
· ' t·

bi

ºººº

¡

1

......... ~:~pode los asistentes al .banquete en honor del señor Gral. Aureliano Blanquet, verificad~ la noche del juevés último,en el Circulo' ~ichoacano
.;.;--

-------- - -

--

--·---------·-·

------

--

�Teatrros

La &amp;ed de espectáculos que Rentía
nuestro público,
está saciándose
medianamente con las dos compafiías,· uoa de zarzuela y otra
de cómedía, que actúan en el Arbeu y en el Colón, respectiva·
mente.
Digamos de una vez que las operetas vienesas con que n.os
obsequia noche por noche la graciosa tabasque:fi.a E'lperanz~ Iris,
son más sositas y más tontitas que la'I piezas del género chico eR·
pañol y 103 veaudevilles franceses. El argumento de todas esas
obras es siempre el miomo, y en
su desarrollo no hay ni una chis·
pa de ingenio, ni una frase feliz,
ni una situación nueva. Y sin
t&gt;mbargo, el teatro está lleno to·
das las noches ( porque hay función todas las noches). ¿A qué
se debe esto?
En primer lugar, á que la gente gustl\ del teatro. é iría hasta
á los títeres, á falta de otra cosa.
En segundo, á que la emprern
de Arbeu sabe lo que trae entre
manos y presenta las obras con
gran aparato de luces, colores,
sedas y mujeres lujosamente ata·
viadas. La música de estas zarzuelas, sin ser un prodigio de
composici6n ni mucho menos,
es juguetona, traviesa y á ratos
sentimental: lo necesario p11ra
hacer pasar el rato. Se compone
de valses en número suficiente
para dejar satisfecho al más aficionado á los valees. Agreguemos que entre las tiples hay
quienes cantan verdaderamente,
lo cual ya es algo; que María
Luisa Labal viene más guapa y
más elegante de cuando estuvo
en México hace cinco afíos; Jo·
sefinaPeral posee una voz extensa y dulce y, además, conoce la
aguja de marear; la señora Fa·
bregat es bonita y discreta artista.
Emilio Cabello es un excelente barítono y Miguel G?tiérr~z
un director de escena msustituible:
Durante la última semana su·
Laura Sosias, de la Compañía
bieron á la escena de Arbeu «La
Casta Susana,» «El Conde de
.
Luxemburgo» «Aire de Primavera,&gt; y ((Sangre Vienesa.»
Parece qu¡ «La Casta Susana» ha sido la más gu_stada. Co1!1o
es de suponerse, no se trata aquí de la céleb!e µiu1er de la historia judaica mencionada en el Eclesiastes, sm? de una hemb~a
de trapío, concurrente al M&lt;Y!"~in Roug_e. de Pan~, y que da el timo de la virtud con una deliciosa fac1hdad y ~10 el m~nor tropiezo. ¿Habé~s vi11to «Los Hugonot~s?,, comedia de Vital Aza?
Pues es el mismo cuento. Una fam1ha, después de cenar en ca·
sa se retira á descamar- pero no tardan en escapar de sus res·
~tivas habitacio~es, u~o por uno, el.hijo, el lpadre, y hasta ~a
hija, sefiorita á qmeo ya espera el novio para ~levarl~ al Moulin
Rouge, donde, naturalmente, se encuentran .~odos, sm que por
esto se caiga el mundo. La m~sica es regociJada :y satu,rada de
bailables, que son casi todos visados, pues los artistas se hacen
poco del rogar.
Las otras dos operetas que citamos después de la Susana, á

saber, ((El Conde de Luxemburgo» y &lt;&lt;Aird de.,Primave~a( si~
bien conocida~ y no hacemos de ellas menc1on e~pecra ~ de~·
cuanto á la «Sangre Vienesa,,) nos hace esta revelación, qu fi 1
conocíarilos: la sangre vienesa t'S tan ardiente co~o la eEtpaie~:~
y los vieneses hombres y mujeres, de la alta sociedad, ll
en las venas ~na especie de champagne, mezclado con p vora
y cabezas de cerilla .. · · ·
1
e
En ((Sangre Vifmesa,i tambiéñ hay confusjones entre as par •
jas de amantes citadas de antemano en los gabinetes ~e un res·
taurant. El rPcurso e~ Algo viPjo, pero las tiples son .l~v~ned:i
Ja mfüica, melodiosa y loca, difculpa en algo la. vacie a
argumento.
Decididamente, lae tandas dPl
Principal resultan de mayor mé
rito literario que las ~arz.uelas
vienefafl Más subétanc1oso es el
••
pan de Viena.

***

En cuanto á la compufiía dra·
mática del (',olón, preciso es con·
fesar que las deficiencias de que
adolece se pueden disculpar por
la poca pretenst6n de los ' acto@
res lo reducido de los precios de
ent~ada y la acertada elección de
las obras que ahí se representan.
Esto sobretodo. Desde la re·
tirada de Virginia Fábregas, estábamos en ayunas del movimiento que en materia de literatura teatral se tiene en Euro·
pa. Parece que Mufioz (nombre
del mejor y más inteligente artista de la compafiía) se propo·
ne darnos á conocer algunas
obras maestras, tanto del teatro
antiguo como del moderno, y
por esto merece IJuestro eterno
reconocimiento. Desde luego en
esta eemana nos ha ofrecido por
cuatro veces, «En Flandes se ha
puesto el 1,ol,,, 1!1agnUica P!oducción de Marqurna. esculpida en
versos de una originalidad, de
una fuerza y de una belleza insuperahles, y que ¡vergüenza
causa el decirlo! aún no cono·
cíamos. Ningún amante de las
letras castellanas debe dejar de
oir la tragedia de Marquina, que
como el Cyr.ino, tiene el d6n de
hacer vibrar las cuerdas más ÍD·
Dramática "Miguel Muñoz."
timas del corazón. CitemoE es·
pecialmente loi! versos del caba·
Uo alazán· 1;11 fioal del segundo acto, en que los golpes escénicos
corren pa~ejas con la noble dicción, y el desenlace, dentro de un
crepúsculo de una melancolía infinita.
.
.
Desgraciadamente, no todos los actores recitan _bien, Y,.mu·
chas de las bellezas en que abunda Ja obra pasan madvert1das.
Es nreciso hablar más claro, máB1despacio, y, sobre todo, máe
fuerte. Para esto, habrá que estudiar un poc?: los verso1 de
Marquina no son facilmente declamables. Es Cierto qu.e la ae~ora Nevare3 se esfuerza en quedar bien y que la se:llorita Sosias
tiene buena figura.
Mufíoz consagra preferente atenció'l á los clásicos, y asf, tuvo
á bien ofrecernos nada menos que «La Vida es Suefío,» del prfn·
cipe de la poesía dramática, que se llam6 Don Pedro Calderón
de la Barca. La interpretaci6n de este filos6fico y tra~cendental
estudio mereci6 los más nutridos aplausos del púbhco, á los
'
.
cuales unimos
los nuestros muy smceros.

-------

..

Josefina Peral,
del Teatro Arbeu. en "La Princesa de los Balkanes."

Ignacio Pinaza,
apl.audido tenor dlla Compañia de Opereta "Esperanza Iris."

«Don Alvaro ó la Fuerza del Sino» llenó el programa de ayer lectores de ciertos detalles repugnantes. El hombre acaba por
sábado, con sus siete actos y sus quince cuadros, en que el Du- perder la razón, en los momentos en q?e se le llama del Parla·
que de Rivas mostró un gusto literario muy diferente del que mento para re!lponder de graves acusaciones, y entretanto su es·
ahora priva. La concurrencia se interesó en ciertos pasajes me- posa huye con su amante nú,nero cincuenta.
lodramáti~os.de tan fatal aventura, pero no ilf'gó á conmoverse, y
No no es así la humanidad, afortunadamente. Habrá estos
después de aplaudir el val_or y la hidalguía, se retiró sin inten- crím~ues sin duda, y los Züla y los Bernstein 8abrán contárcion~s de volver á la réprise.
noslos co~ más ó menos talento, pero eería prtferible ignorarlo,
y buscar en el teatro algo que levante un poco nuastro espíritu,
Y al lado de tan suculentos manjares, el buen cómico espafíol para que nuestra civilización, ya bastantt fatigada, no acabe de
nos sirve algunos entremeseJ y hors d' ceure'de los hermano~ Quinte· hundmie en tl pantano.
ro, alternados con otros platillos excelentes de Benaventely DicenIZIG-ZAG.
ta. Sólo que esto va generalmente en }As «tanoas de moda,» es
decir, en las funciones de 7 á 9, á las que concurren las familias
~~
que no gustan de desvelarse. Así, hemos vuelto á ver nuPstros
ESTUD.CO DE LOS MONOS
conocidísimos ,,Amores y Amoríos,, y «Ei Centenario,,) así como
el «Juan José,» y hamos asistido al martirio dHl ((Tribuno,» de
Bourget y al de ((La Garra,» de B.irstein. ¡ Drama~ dolorosos amEl profesop Alejanriro Graham B·ll, inventor del teléfono, ha
bos! Dramas de nuestra moderna sociedad, en que no ~iempre la hei.;ho i11tere,aute,i exp~rime11tns i&lt;ubre l11s animales y e~recialvirtud guia los pasos de los hombre:o1, ui la aboegación y el des- mente sobre lmi mono~. Sutl SUJf'to~ de e,-tuciio Hon actualmente
interés imperan en las familias! Dramas que dt-jarán satisfe un orangután llamado Borneo y un ch~wpa,1cé 4ue responde al
cbos á los partidarios del realismo, eutendiéudose por Psta pala- nombre de Minú.
bra la descripci6n de las pasione:1 y los instintos má;i hajos. Ved,
811 vocabuJario no es aun muy rico; sólo Fe co'Ylpone de tres
por ejemplo, en «L':\ Garra,i, c6mo de un hombre dig110 hace 111 palabra~: papá, m11má y a1:h, exclamación esta última que les
maldad de una mujer, y del padre de e11a mujtir, y de los amigos sirve para t&gt;Xµresar toda-. ltLs e11111cione~.
de esa mujer y de todos cuantos la rodt'an á ella y á su mariSu profdsor e,t1ma que cu11n&lt;10 les haya ensefíado á respirar
do, un ser abyecto hasta un límite increíble..... .
con vl'nientemente lo más dif,cil estará re~uelto.
El direct&lt;,r de un importante periódico. Aquiles Cortelón, al
Hasta ahora emitl'n aun lo~ sonidút3 asµ1rando, método evienviudar, cae en las garras de una familia ab11minable: una dememe11te muy def.,ctuo·o¡ pi-•ro en cambio, dan prut&lt;bas de
anuela alcoh6lica, un padre intere11ado, sin escrúpulos y lleno una gran dt-~trPza en los movimit&gt;nlos.
de rencores y ambicione~; una joven trívol11, cru ... t y fría. El pe
B.,rnao y .M,oú preparan un rt-fra~co de limón con igual harioaista contra la vo1untad de su propia hija, contrae segundas bilidad que un camarero de bar inglé:...; enhebran agujall y saben
nupcias y ah( comienza su calvario.
disringu1r lo~ colores ..... .
Primero, vende su corrciencia, por cE&gt;cler á los ca.pricho11 dti su
El doctor F11rness, ayudante del proh~or B~ll, les hi Pns¡.fiamujer, y pronuncia un discur,io en fa, Cámim, d· fend,endo una do h deletrear con un alfabeto de madera, á furmar palabr11s y
mata ca11sa¡ despuéa, bajaudo cada día más, y yenrl'l de igno- á contar.
minia en ignomima alcanza tan altos pue;to; cu11nto ha deseen·
Sd les adtudican recompensas de vez en cuando para estimucendido en la esfera moral, llegando hasta la Presidencia del larlos.
Consejo de Ministro3. Su amor senil lo haca pasar por torias las
Minú se deshace por los pitillos, en tanto que Borneo prPfiehumillaciones, y como si1'nte su de~gracia y presiente 11u caída, re la~ cintas, con las que se adorna caprich•lsamente, haciendo
envejece de momento en momento. H.rnemo.s gracia á n'1estros fuotásticas corbatas y poniéndose mu1titud de lazos.

***

... _~ ···- ·

�At1tist&amp;s ftiaxieanos en :&amp;atropa

2,0

DON ARMANDO GARCIA NUREZ
El joven García Núfiez, pensionado por el Gobierno de México, llegó á. Barcelona á fines de Dwiembre; y en M1:1.rzo ha hecho en el S1lón Parés una exposición de cuarenta y ocho trabajos
., pictóricos, cuya lista h:imos vi:ito en la.s tarjeta11 de invitac1on.
Como es bien sabido, 'ten el Salón Parés no son admitidos,
para exponer sus trabajos, sino artistas cuya reputación está
ya consolidaqa en el critt'rio 11ocial.
García Núñ ...z, para obteuer que el
Salón le fuera cu11ced1do, tuvu q11e
sometem~ á u11 priwio examPn de
PU!! tra bajmi; el cual le fué favora·
ble;
Abri6.-e la expo-ición el día 16 y
aE&lt;i~tif:lron á ella la11 personas más J .
distii,guidHS de. B, r-:elona, entre
ellas el famoim don S1mt1ago Rusignol. Apel,l,.. Mt'1&lt;tre•, de fa.ü'.Ja universal, non Ci1rlos Vázqu"z, don Nicanor Vázquez, maestro de Garcia N ú·
fi.ez, h11c~ algún fümpo; el pintor
catalán Myfriend, Galofré Oller, el
escritor Nogunas Oller, el famoso
Guimerá. El juicio de Apeles Mestres fué muy favorable al artista me·

chos en Poble Nou; otros en Badalona. Algunos trabajos:se refieren á tipos catalanes; y todos, absolutaQ'.lente todos, han sido
hechos del natural; pues el joven García ijúfiez nada copia sino
de la naturaleza; lo cual le da una cierta. personalidad que fácil.
mente perciben las personas competentes en achaques de pintura .
. El «Diario de Barcelona,» «La Tribuna,1, «La Publicidad» y
«La Veu de Catalunya,11 que se publican en la misma ciudad
han consagrado diversos artículos á la exposición hecha por el
artista mexicano. Según dice «La Publicidad,» la presentación

~ --

.,

]

l

'1

El artista mexicano don Armando García
Núñez y ~u esposa doíia Luz Galle·
go~ d~ García Núñez,
pintando en la playa de Badalona,
cerca de B~rcelona

¡,

del joven ante el público barceloné~
«constituye un caso nuevo en los ana·
les de la pintura bi@pano-americana.,
Lo alabable, dice también ese peri6dico, que es lo que debe mencionarse en la obra de un joven, es la crP.cien·
te solidez del dibujo y la sagacidad
para sorprender la herm9sUra de un1
movimiento rápido; el color, como co·
rresponde á un artista del pafs en donde la atmfü.,fera es la más diáfana del
mundo, es vigoroso sin ser brutal, sua·
El mismo artista y su Maestro don Nicanor Vázquez, trabajando en la mism11 playa.
vizándolo con energías complementa·
· rias, que con el tiempo han de'resolverxicano, y aun le pidió que le hiciera un dibujo para un álbum se en delicados matices. El Gobierno mexicano...... puede tener la seguriclad que el peculio de que di!fruta Armando Gar·
donde Mestres no.tiene sino apuntes de pintores notables.
El juicio que mereció de los críticos de arte le fué muy fav()· cía no ha de gastarse iriutilmente. »
Despué~ de mencionar los nombres de los más notables artisrable también.
Los periódicos más importantes le han consagrado artfou- tas mexicanos, concluye el articulista de ccLa Publicidad» don.
los aun de cierta extensi6n como «La Pub·icidad,» del 24 de Miguel Utrillo, con e¡¡tas palabras: «Que el nombre de Arman·
do Gl\rcia Núfiez continúe esta parte de las glorias mexicanas,
Marzo y «La Tribuna,i1 del díu 20 del mii,mo.
Debemos hacer notar que el público, barcel,iné9, que i:e dis- es mi más sincero dtiseo.»
tingue por su gusto artístico, bien de¡.mr11do, no es fácil de r1or((L~ Tribuna,i1 por rn parte, publica el retrato del joven arf:iB·
¡ ,render; y i,in embargo, ha tenido para el joven mPxicano alen· ta, y dice, entre otras col'as, lo siguiente: «De cómo el di11tm·.
t9.dores aplaurns.
guido pensionado ha empleado su tiempo en Barcelona, habla
Para la expoRición, García N6fü,z reparti6 unas elfgantes in- la curio11a exposición de sus boct-tos y estudios instalada en el
vitacione:i artit!ticarnentti impre~tts, en que aparece la lista, así Salón Parés. 11 A1:wgura dePpuét1 que en el pintor mexicano. se
de los dibujos como de las vinturas que prei;ent6.
halla un buen amante de la furma, y agrega: Demµéstranlo s~B
Todos esos trabajos, ó á. io meuos F-U mayor parte, han sido e~tudios de expreFi6n y dA actitudt&gt;s hechos con mucha prec:hecho11 durante su permanencia en Biircelu11a y pre·entan va- sión y i-u «Calle del Siglo XIII.» pintada con el tiento de un
rios lug :res de los alred..- d ,re3. Oiros lo fuero ,1 durante la academista del siglo pasado. i&gt;
travesía del artista sobre el Atlántico, como, por •-jt1mplo, la
pintura que lleva por título «Alta Mar,i&gt; y algunaH que lltivan el
título de ccMarina.» Varios D1bujo11 como los intitulados «La
Mucho celebramos los ~·i:;.:.fnb de nuestro compatriota, en el
Playa,» «Aún no vienen,» «Esperandu la barca,i&gt; «Apuntes Pn la
que
siempre augurarnos una futura gloria de México.
playa.» rApuntes de ntfioe en la playa,)) «Descaueo,» fueron he·
SEÑORITA PILAR BA.LLEsc1
Fot Mack

�~~A LAS//
[)AMAS'-

PASATI-EJVIPOS

• 1

EL FLIRT

CHARADAS
I

UN REFRAN

Yo todo cinco una cuarta
por cuarta-tre.1-1los Guervo~,
tres sexta de sei.3-tres-cuatro
que es todo y muy tercirt· dos.
II
Es la prima una letra
verbo segunda
dame un tercia sincero
si tanto abu~da.
Tu dos con cuarta
guarde siempre el rt'CUt&gt;rdo
de mi e11peranza.
Acoge con carifi.o
mis pretensiones;
no am&lt;&gt;ngü~ el tercia cuatro
mis ilusiones.
D&lt;1me esperanza
si no, te llamo todo,
¡mujer ingrata!

Artificio j~roglífico.

A las Charadas:
I SIRIJ}N·A.-II CABALLERO.-III
PALA.-IV .MEDICINA.-V RAMIRO.
A las tarjetas anagramas:
I LA DOLORES. -II LA TRAPERA.
A los j .. roglíficqs comprimido~:

***

JEROGLIFICO \IU;;ICAL
fugarístico doble co oprimido
DO X. X .. X.
RE XX. X. X.
XX. X
FA XX. X . X. .
SOL. X. X
LA X. XX ..
Sl XX. XX.

,n

Porque .prima dos le dió
un tercia al zoquete todo
se arrojó á una tres segunda.
¡Seguro que estaba loco!

Prim(I, tres cuatro dos una
á tu hijo como quieras,
más si no paea de tocio
hace brillante carrera.

LOGOGRIFO NUMERICO

***

123 45
5434
145
52
3

TARJETA ANAGRAMA

Sra. Adela Codi
•'

!

.,

"•

" 1,~,

••

#

¡.

6
3
6
3
4
5

Nombre de mujer,&lt;liminut~
Enfermedad.
Nombre de mujer.
Efecto de una dolencia.
Nota muí&lt;ical.
Consonante.

••

***

***

J [ ROG LT Freo

APOCOPE AGORITMICO
Reducir á solo dos letra11 cada una de
las dos expre~iones 1-iguientes:
1~ Cuatrocientos noventa y nueve.
2~ Novecientos nove1;ta y nueve.

***
.JEROGLIFICO CO;\IPRIMIDO

¡
1 1

l, _ _
T_.

I Lo~ sentidos corporalefl: VER, OIR,
OLER, GUSTAR y TOCAR. -II J~NCARECIDOS.
Al Log"grifo numérico.
HORTENSIA.
Al salto de cabaqo:
Traté de ensefiarte á amar
y no lo pude lograr,
mas me llegué á convencer
qne es imposible ensefiar
á quien no quiere aprender.
M.

Sustituir las equis por consonantes y
los punt0s por vocales, de forma que 11gregándoles las notas re~ulten sei$" nombres
de hombre y uno de mujer, que es el
quinto.

IV

.

A «una máxima»

El público e~ relativamente al gertio,
un relox que se atraE&lt;a.

III

l'

Soluciones á los PasatiempoQ insertos
en el número . ll,nterior:

-º·-

::o

•EL KKK ª~ºT~ 2A oso m
di)~ !P~ ppp Ar: pu ~QUTL
:puuUto:TáÁuNf~H
clcldc •• L: p.!!:!. no-NO-no d+ i
OLA • •
cu seña

o::+

a

LA

Don

u.

Merod

I eve ~ e

Las soluciones en el pr6ximo nú~ero.
• 1

PEREZ SERRANO.

En un despacho. -¿De mq,nera ,que pagando á dos escribientei,, me he de contentar con uno?
-Mi compafiero no viene nunca.
-Pueil de:ide ahora con uno solo me
quedo. E•tá usted despedido.
-¡Cómo! Yo que soy el que viene .. ...
-Justamente. ¿Cóipo he de despedir
al otro si nunca le veo?

***
Arreglando á una criada. -¿Por qué han
despedido á usted de la última casa donde
sirvió?
-Porque me olvidaba siempre de lavar
á los nifü•s.
Los nifios ep coro. ¡Tómala, mamá,
tómala!

***
En u.o tren .-Un espafiol le pregunta á
un gringo:
- ¿Suele usted dormir cuando viaja, ca·
ballero?
El gringo:
- ¡Oh, yes! cuando á mí no hablan.
-Vaya, vaya; no sabe usted cuánto
siento que esta noche se desvelará.

-Ylsobre-todo,flibrémonos de autorizar esas excursiones en
bicicletA. ó en automóvil, que suelen servir de pretexto á un tétea-téte demasiado franco ..... '.'.:::::::::- _,..
~_,
ELEGANCIAS
-Lo mejor es que, sabiendo tomar las precauciones que aconsejan la experiencia y el buen sentido, confiemos nue,tras hi·
Aunque algunos que en nada creen, y menos que en nada, si jas á.. .... ellas mi~mas, para que así sien¡an más afán de cvneei po!!ible, en todo aquello que puede hacer amena y agradable fiarse á"sus madres.
á la vida, oicen que ya no se estila el coqueteo, lo rierto es que
-El jlirt honesto es una monaoa.
éste continúa ~ñ auge, y continuará ¡no faltaba máfll mientras
Rt,ferida esta conversación, tú aacarás de ella, si es que te inen el mundo exh,tan hombres y mujeres de excelente gusto y teres11, lectora amable, la consecuencia que te plazca. (Ei:1 lo nabuena voluntad.
tural.)
Y si el coqueteo se llama.flirt, resulta entonces más admitido,
Yo no puedo hacer más por tí, que hacerme c6mplice de tu
puesto que parece más de moflirt, y prt'gunt11rtfl:
da y·más elegante.... .. (¡capri-¿Del Luis XV, del LniAXVI,
chitosl).
del lJirPctorio ó del Luis Felipe
Adquiere, pues, tanta imporque entran hoy en liza, qué estancia, que'las madres que sabPn
tilo prefiieres?
. dar importancia al impnrt,rntí~ Del uno al otro, alada y vacisimo a~unto de la educarión de
lant", caprichosa é inquieta, la
eus hija11, se preguntan todo lo
mod~ revolotea sin quererse fijar
siguiente, con· la gran ventaja de
en ninguno.
que unaf! á otras se contefltan:
Tuvo su flfrt con el 1830; más
-¿El flirt, es inocente ó pelita,d.- hizult- guifi..s al Lui,,. XV·
groso?
se l'.-intió atraída df'~¡.iué", aun~
-Di.stinguo-que diría el más
que no dur1rnte mucho tiempo,
charlatán de loq méd cos de Mopor el Directorio:· cuya estética
liere; si se trata del flirt y11,,kee,
especial la divt'rtía.
que es máA bien una ei.µecie de
Pero ¡ay l que en París, y en
amisto~a, franca y 11dmitioa es·
un hermoflo día de Mayo, afio
caramuza entre hombre y mujer
de 1904 por más SPfias, día rejóvenes, resulta inofensivo pasa·
pleto dt3 alt&gt;grías. de ro~a'! y de
tiempo, puesto que la jovencita
risas, de tr11jes ligeros y de va·
americana, habituada á coní:luporosos a&lt;lornos, SH aoásion6 secirse como práctica y equilibrari11rnente pnr Luis XVI.
da mujer, no puede dar ni á las
Sé ((Lu1"' XVI,iilf'ctora prernpalabras ·ni á las aditudei! el
m1&lt;la y primnro1-a. Debes 1:1erlo
mismo valor que nosotros, 1or
desde la punta del zapato á la
ejemplo.
pluma del somhr..ro.
Por el cielo azul de los días
Después &lt;le todo, ellas, las
ber,~,o~ol', P"r el sol que alf'gra
trasatlánticas, son las que han
tu vista y tu alma, por 1-l ruispuesto de moda el fl1.rt.
nw flirt e qne hahlab11mo~ an-E,1 Francia 81' ltt mentan, no
ti'", tPn lil l'e¡rnr1dad de que por
sin motivo, de no haber con,nIY't11·h , qut- t~116cin1,1iras al Luis
vado el fleurage, de antigua y es·
XV
l, 11u ,ca te apasionarías baspiritual memoria.
t11.nte. Todo lo UJerece.
-En ef. cto; couter fleurette. era
No hay otro efltilo que armosostener un encantador tir1,teo
nice
más ddiciosamente · con
de requiebros y galanterías; «raesas
telas
((impalpables» q~e la
millete de ideas delicadaA,» lozaestación impone,
nas
flores
cuyo perfume na·
Elegan te blusa de "tafetta. "
¡Qué bien se prestan á tantas
. quiere
· de
d1e
ya acordarse.
lindt'zas,
á tllntas monerías y
-Lo positivo es que, abusanmonadas las fruncidaE&gt; faldas de
do del jlirt, una jovencita puede convertirfle en irónica é insen- gasa, de organdí y de cresp6n 1¡qné precioeos parecen con estos
sible.
tt&gt;jidos y con estas faldas y rn11 ideales corpiños, el poético el
-O ·adquirir enojosa sensiblería y hacerse insoportable.
iutnesaute, el encantador fichú María Autonieta!
'
-Varios son los riesgos del flirt, y para huir de ellos no hay
Gracia sencillla y seductora .. .. . •
que llevará las muchachas demasiado pronto á los bailes, sino
El flirt, el flirt, de que hablábamos.
cuando sepan distinguir lo verdadero de lo falso, cuando tenga
solidez su inteligeucia, cuando comprendan todo lo que vale y
SALOMÉ NUÑEZ y TOPETE.
toqo lo que .ipiporta la dignidad.
·
~ ·~O se debe hacer ,,avances,» pero tamp.oco apartarse sistemática é hipócritamente del flirt, porque si es poco digno de no
MEDIAS Y VELOS DE NOVEDAD
darse su lugar, es poco femenino no dar lugar al coqueteo.
-Lo que hay que tener es mucho cuidado con las amiguitas,
Qué raro resulta unir en un mismo artículo medias y velos,
porque «las amiga~ tnen los.amigos» ......
¿verdad? Pues, aunque parezca absurdo, no lo es, porque unas
-Y á éstos no hay que abrirles las puertas de nuestra casa, y otros tienen extraordinaria importancia para la toilette femenini muy pronto ni muy de par en par ......
na, y es preciso establecer entre aro bos íntima relaüión. Las
-El afán de que nuestras hijas «vayan á todas partesii y sean medias, primero caladas y luf'go transparentes, se han vulgari•muy conocidas,» nos conduce á llevarlas al abuso del flirt.
zado de tal modo, que todas las oficialas y aprendizas de taller
-Cop. estas cosas ven demasi!ldo pronto y demasiado tarde se han apoderado de el!as, como sucede con todo lo que se ofrepara evitarlas; cosas que perturban la natural belleza ~el flirt. ce al público á precios casi inverosímiles. El resultado de esto

¡

.. - ... _
·- - - .. _ . .

I

- a.· · --.~ - - ... ..

-. ~
. ... __..
--··· ..- ..... . . .

-.

,

..._

�Parra las damas.

254

ha 1:-ido favorable, porque de un golpe han quedado desec:hadas
esas medias, que, entre eus innumerables inconvenientes, tienen el de ser muy feas-. Ahora es preciso remontar el vuelo, si
se quiere figurar entre las que en justicia y por derecho propio
ostentan el título de elf'gantes, y adquirir esas me&lt;lias finas de
seda, caladas 6 bordadas s61o en la parte que puede verse, llevando zapato escotado. Hay algunas cuya labor es un primor
de arte. Por medio de distintos r,alados forman dibujos que parecen aplicaciones de encaje; otras las tienen realmente incrustadas á mano, y las más suntuosas están bordadas sobre el calado. En resumen, todas ellas son preciosas.
.
Ahora subamos hasta lo.3 velillos de sombrero. Urta buena
~
parte de la~ qne figuJ -,,--f..,.~- '
r11.n en sociedad, los
't
f!,
combatieron, ~leganrio
~ ·
sus muchos inconve·
~ ~ ~ ,.,
nientes cuando llega el
momento de t omar el
te, 6 en el caRo, bast&gt;1nte frecullnte en ei,te
tiempo, de rnfrir un
fuerte constipado; pero
la maynrÍA, con buen
juicio: ]os defet1 rlin1 n,
exponien&lt;lo rns infini·
tas ventajas, y parece
ser que han trim ,fado
puesto que el v1-ln rPa·
¡,ar1-ce con cl, ,ble prPS·
tigio que ant· s. Los
que más favoreren e:on
los &lt;le malla. con mo·
tas de terciopelo ePpar-·
cidas por igual; pero
creo que pre&lt;lnminan
los de encaje h~jo, cuyo dihujo no es posible adivinRrsi Fe oculta una b~lleza 6 un ma·
marra cho.
LoR de color serán
la última pal»bra de
lo chic. Y aquí es don·
de tenemo~ que poner·
no!'! de acueruo con las
medias para que amba!l co,M SPRn del.mis·
mo tono. C ,n ve11ti&lt;lo y
sombrero 11zul marino,
el velo y las meriias
deben ser encarnadas¡
pno i,i se trata &lt;le una
sPfi.ora poco afici, ,nada
á las cosas llamativas,
puede poner~e uno y
otraR,negrRs 6 del mis·
mo color de su toileUe.
Las medias blirncaR,
con zapatos da charol,
son elt·gantisimas é
imprimen cil)rto ca·
chet de buen tono, muy
Modelo de vestido para niña.
difícil de adquirir en
casa d".l la modista 6
del sastre. La delicadeza de los detalles hay qne sentirla, no se
puede aprender.

,r,:.J

1

•

tres, imponiendo la abolici6n de toda clase de botones de cualquier otra materia; de modo que en los modelos de vestidos pa·
ra la próxim'l e4ación sólo se admiten los botones de cristal,
peqnefi.oR ó grandes, chatos, con cuatro agujeros, 6 en forma de
bola sin tall»r.
E~ innegable que sobre glasé negro 6 atornasolado, en tonos
obscuros, son de un efecto precioso.

***

DicPn que no hay mfjor remedio contra toda clase de enfermedades que ser esclavo &lt;le la hi!!iene. La mayoría de los ma
le3 tienen por base una infecci6n grande 6 pequeria, y según
sea és1a, así serán las
proporcione!:' de aquél.
El p'rincipal fttctor, .Fe·
gún dicen pnsonas RU·
tOJÍZRdllP, es el poho,
y ror eso los mériicos
rechazan IRsa1 fomhr11s
clava&lt;laP, las co1tinas
y todo 11quello que difi culte la limpit·za de
)a¡¡ casaF; pPrO l,a~ta
ahnrR. n11die ht,bía
, ·emado f'D que lss cnbezas de laR crhidas
f'Jan muy perjll'lida]eEl: A1&lt;•ír t-e:ta afirma·
ri6n, torlo t&gt;l mur do
peni:ará : ¿C6mo po·
drPmOR piivarlas &lt;le
ra hf'z~? No es ¡nPrho
JIE&gt;gar á tal extremo;
ba~tará ron p()nnlas
durante *'1 tifmpo dedicarlo á la limpieza
una J?ºrra bl11nca que
]eR rubra el pelo, pHra
evitar que el p1 ,lvo se
introduzca y que luPgo
cuando se muevan cRi·
ga en las camas, m los
platoP, Fobre la ropa
que planchf'n, etc, etc.
De e1-te modo barrPn y
pacudPn con la. cabeza
tapada, y al terminar
la limpieza Fe quitRn
la gorra y pueden Rrreglar el tora&lt;lor, ponn
la mPi::a y guRrdar la
ropa 6 jugar ron los
nifios sin el menor peligro.

***
Entre los mil cachi-

vaches, más 6 mPnos
bonitos, que fe d,·dican á las amigas f'D el
día de su sar.to, hay
un o complt-tamente
nuevo, del mejr,r gusTraje de ''soirée" par;i señorita.
to, y que, seguramente, realiza el ideal de las que gozan prolongando la vida de las
flores.
Es de cristal tallado, muy ancho por la base, y con la boca
relativamente ePtrecha, cubierta de un enrejado de plata donde
~
se colocan las flores, cortando lo9 tallos para que no lleguen j
mojarse y solamente reciban la humedad del agua que contiene
DE TIENDAS
el fondo del cacharro.
Las flores dentro del agua se marchitan muy pronto, pero re·
cibiendo
sus emanaciones, duran infinidad de dias.
El cristal blanco, y aun más el tallado, es la nota culminante
Es nn regalo tan caprichoso COl)llO de buen gusto.
de la moda.
Todos los vasos antiguos y los frascos con gruesos tapones,
relegados al olvido en el fondo de los armarios, desde hace muPENSAMIENTOS
chos afi.os vuelven á figurar como adornos predilectos sobre
mesas y chimeneas, y su labor, en otros tiempos admirada, tia·
-Las mujeres están siempre por los extremos; 6 son mejores
ne hoy el valor que el tiempo concede á todo lo que es bonito 6
ó
peores
que los hombres.
no puede reproducirea. Pero la resurrección del cr!stal no se
-La
paciencia. es un diploma de voluntad.
detie~e ahí, sino que ha invadido los talleree de modistas y eas·

Anícdotas y Curiosidadf~s.

¡las ma,M,2,s son ego~sta~.

--(J011n.o no S1ea poroue se icrja, en • l1a •1
ba.calao . .• ••.•

PUDDI NG DE M IEL

VH

-¿Por qué es ,J!alada el aigua d€'l mar.
P@ito?

Cosas útiles

Y los hombre;¡ iOlllOs m ala.!

ill1ste el! un ~ st el IYUen o para una !ami·
Ua numerosa, y se haoe oon un pan gran·

Cuando su maidre ,va fJ. mli!a,
une po'lllgo a. halblar con mt n~ .ria ;
¡q ué corta-, lais mtsa,s son
&lt;tel cura die la PMro~111a !

v:m
sma en tu ! a.la,
un trono en t u 1)00'!].o,
¡or,a ni la !!llla me o:rr,eces
Tutve una

y

UL'VI?·

n1 en t,u cor aron soiy t1 u@o!

Narciso DTaz Esccwar-.

.. *"'

- Usted pr etende ,1112-r mt yie,zno, 1etior
-¡Demonio! Me he quemado la lengua.
P i:l)lólez; pero no Ill'e diice con cua.1 de mis
-Peor hubiera sido que me la quemase yo. Al hij &amp;s d1esea ca,sa'N!·e.
fin usted es intérprete y po:-ee varias. según di- .HO:tnibr e, es que a. cten&lt;ila c1e·r ta no lo
cen.
sé .. ....
1'
~Doy ~ mt hija ma¡yor etm .m.ii duros:
á la mediana ctncue:nta mtt, y veinticinco
Cantares
mfl a. 1.a p eq u.e11a. ·
- ¿P,o,r ca.Silla1!dad, no ttene ustied a:l.guna.
otra bija, t-0dav f.ai mayor?

Con tu carita de

11ainta

eterno sonrell'.
&amp;1 munido valSI engañando
como me engafia,¡,te t mt.

'! tu

Han mu,e-rto tr el,Jllta vlaJero1
,por desearrilaHl!!e un tren.
!Si diescarr jla mi bUTro.

d e ó con idos pequefios. Se ,pone una taza
n ena de m ant'€quHJa ü ot ra grasa buena,
,una t az,a de mie1, dos l'lenas de MIO.car,
'tlllla coobar aldi ta ¡plana. diE! ti,sencia de- cla·
ivo Y de ginelbra y se bate 1Men.
!Se agita en una. tama. ~lena d,e lec.ne coct ~ a. en la cua.1 se &lt;11$Ul6~ve una cuOhara(l!ta plana de so-da, ooatiro 1 media taza-s
d e har¡na, y se le b~ñ con Hg.e,r ooa tres
l!IJUe,vos,. Se mus'V'e mod-e.1'ada.n~ent~ ,h asta
QUe S16 1ro1ldifiiq1lt!..

vo som o moriré.

1l

-Pues, señor, todos los huéspedes de este ho·
tel e,tamos en este cuarto. Las señoras chinches
Y yo.

,t

P A·ST,E,L OE E•SiPEiCl•E

'S61o un oeicado r~lto
cuand·o VOiY !i. com a,;ar,
el ,J&gt;ecaido de quererte
ain ollv'darte ja.m1A11.

m
Ya a4 ou.ando 1meño en t i,
aun.que no reoue,r~ e1 11ueno,
¡con lálg.ri1m:as en los oÓot
w mu¡y t riste. trie deS'Dterto !

rv
Tanto me has hecllo 'IIU!rir.

mient ras dur6 mi

-¿Por qué, pues, mat6 usted á su mujer é hizo
pedazos su cuerpo?
·
-¡Ah, señor! Mis padres siempre desearon que
hiciera estudios anatómicos y yCJ quise hacerme
célebre como quirúrgico.

,Se ,pe.ne una cuc.hara.a.a t1ie azitl.car, una
¡grande de mamteica, dos huevos, una cu·
ietllar~a de caf é caiUem~. aos de ha.n na.
'cl;.:s cuoha;:,adit as de "b'a.kirng powder" y
un ,po(}ulto die ,Ja eis[JIOO!e qu,e, tte .pre.1úm1
iCon la .mallltooa y ,el az¡ficar 5e h~ una
crema, se baten los 'huev,c,s 'Y sn mu,ev•e la
barina, pasada !Por un t amiz, con e11 ba·
k ;ng PoWder dientro die1 ,erute, .se nate, mez·
c1-an'Clofo con s1uarvlda,d y amadié.nd oJe 1a es·
1De,c¡ e. Con eisto ya pr E!l)a.raao. se le u,n,e
la JIDa:nitooa con el !Wtltcar v, ffnalanen~, lOI
:tm€1VoSI; sie bate bien y fo~o .e deja. •11·
f.riar.

ca.riiñ,o,

A CONP'E&amp;l•O N DE PA·R T~ .• • .

qu~ ya dtviso eel)er·a ruu

tra11 la.1 pena,111 del olvido.
V

MM-l?PO!P die la

®nt1.1e pintores,
-¿S.a.bes qoo n'Ules.tro oolega P iÍPiól,ez se
ha v lllf'1to d ego?

V'tda..

~n mts tl1LSlones 'V'J,
¡iya. ~ a.cieroan. ya. me nu¡yl(t11,
oero ce· a.lel!a.n al ftn !

w
~1 mtl.dN llora de p~á.
&amp;1 T« ~u• t.e qu!tffl) taut.o,

-No me e.xtrl!Jfia ; er a tan 1illli8.n~ de
ptnta,r casica'&lt;las, que h'8lbrA 11¡vanza.do ha,sta l a catarat a..

,(. *"'

- ¡ Qu&lt;é d~sgracta!

Ha rotó wsted

mi

tmt allrca1de ~e Na.U, secta.110 ruribundo y
autor de la demolición de la cruz que ha1bfa
em aJqueil Oe'Dllealterio, en unru sesión del
ll/YU'llltaml e,n to, en que i&amp;e- ¡q~ a,ban los con·
ooja1es de la m.aila. aldm!nlltractón aieJ hos··
'P 1tal, dijo:
-;Lo que aqu.t ,sucea~ e'1 lo q~1e oo:urN
1!!n todos 1os hos¡pita.te11 don&amp; tae .r-eMgtofis han sido r eemmlazaidH D01' en:t~

magnfflco · ~jo de Iiuna, ¡Qu6 desgrada.!
--.No hag&amp; easo de , ~ rltlcion.. 11 1e-

ras late.a.a.

fiorita..

prue,,a.

A

eonte st611. (le

~arte, reieivu14Jl

.d•

�Oe todo an poeo.
•

Notas curiosas
LA 1EXPLOTACION DEL Al,RE

Sabido es que ol aine. que rnspiramos se
rompone principalmente de do:s cuc,·polii
raseuws, que ·se llaman nitr6geno y o:d·
geno.
DC'Sde hace· mooho tlempo se v,enra pe,nsnndo en ·buooar la manera d~ utilizar es·
ta,s dos su'b,stancias, tan baratas de adqui- .
rir, pa,ra la:s aplicaciones p,i'áctlca&lt;S que
co'Iiv!niera. Interesaba, robre todo, poder
ut!lizar el n;trógsmo, que es ,elem-2nto esenclail de mu.ooc,s a,bonos.
u\Jhora bien; sem€(fante explotac'ón es
~a un heoho. E·n NQruega funciona desd·e
hace ya ailgiún ti2mpo una sociedad dedi·
cada á. estai industria or posee en Notod·

•

LO QUB HARA.
Una mujer compra una máquina de coser por el trabajo que
ejecuta y no como un mueble.
Un hombre lleva un relox para
que le indique la hora. y no como inversión de un capital sobrante, y el mbmo principio se
sigue en el caso de enfermedad.
Necesitamos la medicina ó el
tratamiento que alivia y cum.
El tratamiento de um enfermedad no admite empirismos. La
gente tiene derecho á saber lo
que es una medicina y sus efectos antes de tomarla. Debe h~ber dejado conocidos antecedentes de beneficios en casos id&amp;nticos, una serie de curaciones quo
prueben sus méritos é inspiren
confianza. Precisamente porque
tiene tales antecedentes, es que la
PREPARACION de W AMPOLIJ
se compra y emplea sin vacilaciones ó dudas. Su buena fama es
la sólida ba,se en que se cimenta
la fé del público y el buen nombre tiene que ganarlo por buenos
resultados. Para los fines para
los cuales se recomienda, es leal,
eficaz y práctica, hace precicarnente lo que tiene U d. derecho
á esperar de ella. Es tan sabrosa
como la miel y contiene todos
los principios nutritivos y curativos del Aceite de Hígado de
Bacalao Puro, combinados con
Jarabe de Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo
Silvestre. Merece la más plena
confianza en casos de Anemia,
Escrófula, Debilidad Nerviosa y
General, Influenza, Impurezas de
la Sangre y Afecciones Agotantes. "El Dr. Manuel Carmona y
Valle, Ex-Director de la Escuela
Nacional de Medicina de México,
dice: Conozco y empleo su preparación en todos los casos en
que es necesario reparar las fuerzas del organismo; teniendo la
ventaja de que los enfermos y
aun los niños la toman sin repugnancia." Nadie sufre un desengaJlo · con esta. En las Boticas.

den una usina ·hidiroelé-Otrica de 3,000 ca·
ballos. Con ol hidr6geno. del a.fre fabri&lt;:a
nitrato de cal rque veinde luego como a,bo·
mi:
'T.,a reacción ,q11tmka se produce por me-

dio de un poderoSIO al!\CO eléctrico que, el\
un ihorno especial, transforma en produc·
t.os nitro,sos el oxigeno del aire.
,A ctualmente, la misma sociedad está estabhc:,e ndo otra,$ usinais q¡ue ,Ultilizarli.n·
u.n salto d·e agua de 500 metroo d,e altura,
el ,cu-al proporcionalJ'i nna fuerzai de 250.000
caballos.

**

:l,:.

CONSTRUCCION DE BUQUES

No cesa. la comp.etencia G-nitre las r.ompa·
~ííais trani;,.atlántkas '1,e los diversos pa1·
ses; pero marcándose bien 111. inclinaiCión
á dos das s d'stinta,s de buques. El vapor
&lt;le marooa rapid 1sima quie ha d,e estar rese¡,vado para .g~ntes m'llona,iais, con sus
liabitaciones lujosas que Ue.gan á pagaxse 1ha,sta. cinco ó seLs mil d,u ros por trans·
oortar una familia en iviaje de menos d-e
c'nco dfa's, y rl barco, cómodo, amplio, de
gran utilida,d en el mar y de marcha moaerada, en cuyas c-áma:as v'a(ja confortable·
mente el viajero d.e -Olase media y e,n la
proa. el pasajero d·e tercera y el emigran-

te, pagando wna cantidard reducid,a para
el trall!siporte.
Va¡pones de esta&lt;S 111fümas condicion.es,
se están constl'U\Yfindo actualmente vairi~
pa ··a las d'is:tintais compaiífas.
!La de Cun'81l'd! ha enicarg,ado dos .que
destinará á la linea de Boston al Mediterrán:o, con medida de diez y ooho mil toneladas y local paira dos mil pa;saiJeros.
!No d~sideña la, compañia Haim'l&gt;urgoamer:icam.a usair los aistiUeros illlg'1e~s, y
en Bel.lfast ti-ene elll ·grada un nurevo casco
de 850 pies ingleses de quilla, ca,paz para
cuatro, mil oooocien.tos pasajeros, n.eces.itando &lt;S1eteieientos cincuenta hombres paira
la dota&lt;Ción. Su andar será de veint:ún miHas por 1hora IY el ,precio ajustadt&gt; un mi·
llón dosci · ntas cincuenta mil libras esterlinas.

Lo quie €,s ,vicio en nn pob,re se U.ama
en el ~ico capr'oho.
Paul et Víctor Margueri~.
tffi

MAÑANA.; ......
Es el grito,· esperanza y refugio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éxito.
Es el manto con que se cubre la
cobardía, la impotencia y la ig·
norancia.

Tristes hogares·donde irnper.i
esa pa!abra! fofelices seres aquellos que tienen que esperar la
nueva aurora para calmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó ni!'o en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud · y felicidad, deben
olvidar esa palabra para los ac,
tos que dependan desu voluntad.
Cuantas vidas segadas por es·
pérar á mañana! · Entre nosotros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo tde la
salud. decir: mañana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en seguida una bronquitis y. . . . . no
hacemos caso, mailana me curo;
luego una laringitis y .... maña·
na me curo. Despues viene la calen tura en la tarde, la tos muy seca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico, nos
examina, se pone serio y frunce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce para la Tu be r culos is:
•'Creosofosfatina. ') Es cierto
que con ésto nos vamos á curar:
pero en un tiempo mucho mayor
que el empleado si desde que comenzó el catarro nubiéramos
usado esta medicina: con ella se
destruirían los gérmenes del ca·
tarro. haciéndonos al m is m o
tiempo inmunes para la Tubcr·
culosis (tísis.)
Mañana . Mañana .·Mai'lana..

�</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                    <text>fl
Ate XII.

MÉXIOO, DOlllINGO

28 DE

ABRIL DE

1912.

FIESTA EN. HONOR DEL EJERCITO MEXICANO

El señor Presidente de la República presidiendo el aoto oficial.
Fot. ch ltL TUCMPO TLU9TR.ADO.

NuM. 17.

�A

TEATROS
I

,.

El teatro! espectáculo risuefio y moralizador cuando está bien
encaminado; escuela de costumbres, que lo mismo sirve ó puede servir para reprobar y corregir las malas, que para f@rmar
las buenas; palenque difícil en que luchan todos los sentimien·
toe y toda!!! las pasiones, y en que el triunfo corresponde á quien
mejor sabe mover los secretos resortes del corazón humano; pie·
dra. de toque, por último, que sirve para enternecer el 'lima.
fortalecer la voluntad, encender nobles propósitos, é infundir
elevadas y generosas aspiraciones.
Ante ciertas escenas trágicas y ante algunos cuadi:os dramáti ·
cos, dibujados por un talento vigoroso, brota en el corazón del
espectador la maravillosa fuente del sentimiento, rica, limpia,
y fecunda como el claro manantial que sale del Reno de una mon·
tafia despué@ del sacudimiento de un terremoto.
No todos los espectáculos teatrales causan en quienes los con·
templan una misma imoresi6n, ni despiertan idénticos ¡:,ensamientos. Diversas son las emociones que embargan los ánimos,
. cuando se ven en la escena episodios y circunetancias de la vida
humana. Mas no por eso debe desconocerse que aquellos son
caai siempre saludables á la manera de ser moral de cada uno.
Raral! veces se obtiene como fruto de un espectáculo teatral un
pent!lamiento impuro, una idea perversa., ó un propósito de faltar y envilecer el corazón.
.
. .
Adviértase, sin embargo, que al expresarnos así, nos referimos á aquellas personas que buscan en la escena algo más que
un frívolo pasatiempo; no á las que asisten á los coliseos llevadas de una vanidad pueril; ni menos á las que-buscan en los espectáculos un incentivo á sus pasiones. El hombre sensato, oh·
servador y estudioso acude á esos centros de reunión, para re·
coger un dato que le sirva de base á sus reflexiones y estudios:
va allí para conocer las tendencias del arte dramático contero·
poráneo, los progresos que en él se alcanzan, y también la ma·
nera con que son recibidas por el público ciertas alusiones picantes, ciertos rasgos de ingenio y de carácter con que los auto·
res suelen adornar sus producciones. Todo esto forma un conjun·
to de accidentes especiales que eon de inestimable prticio para
quien sigue atentamente la marcha de una sociedad.
II

En México, por desgracia, tiempo ha que los espectáculos tea·
trales que se ofrecen á nuestro público, se hallan en una triste
decadencia. Y de aquí que la representaci6n de obras dramática11 no tenga ya para la generalidad el interés que debería tener;
un interés filos6fico, literario y social.
Opera bufa y zarzuela, dramas y comedias que no logran con·
mover el corazón de una manera profunda y saludable; circos
donde se ven prodigios de habilidad y destreza, que sólo sirven
para ejercitar eficazmente los nervios: he aquí lo único que nos
ofrecen los teatros, desde hace algún tiempo.
La buena comedia, la comedia que hace sentir y meditar;
lol! QUadros de costumbres que corrigen divirtiendo: el sainete
lleno de donaire y de gracia, salpicado de sátiras y de ironías
de buena ley, de chistes oportunos y decorosos, todo esto parece
quedado proscrito para siempre de la escena de nuestros teatros.
Hubo un tiempo, todavía no muy lejano, en que el movimiento dramático fué notable y fecundo entre no11otro11. La literatura. nacional recogió Terdaderas joyas, que hoy guarda y comerva. con predilección. El sefior Pe6n Contreras, poeta lírico de
gran aliento, con eua dramas caballerescos é interesantes, con
sus hermbso1 cuajros, sus gallardas figuras~engalanado Y..rJl~!·
zado todo ooo,\ln&amp;-versiflcaei6n espléndida-restauró en momen·
to feliz la escena mexicana, recordando los tiempos en que Rodríguez Galván y Fernando Calder6n ensayaban la formación
de un teatro 11encialmente nacional.
. ..;:;:._ .... . - . J _ .

. _... , . ..

-

- •... . . -

Entonces, no s61o los literatos y los poetas se sintieron esti·
mulados para escribir, sino que el público dando una prueba
elocuente de buen gusto y basta de patriotismo, acudía con entusiasmo á aplaudir las producciones del ingenio mexicano, prefiriéndolas á veces á las de autores extranjnos.
Hoy, nada de esto sucede: en vano se ecfuerzan las empresas;
en vano se ponen en ePc11na las obras que más deberían intere1,ar á nuestro público. Unl indiferencia glacial cae sobre el entusiasmo que muestran los actores y algunos amigos del arte.
No hay crítica dramática, y esta falta constituye también otra
de las causas de decadencia de los espectáculos : teatrales.
Y es lástima, porque éstos no deben faltar en t'na sociedad
culta y de buen gusto, pues el teatro es hoy uno de los medios
más usados, y no flabemos si más necesarios y eficaces, para in·
fundir en los individuos gennosos sentimientos y nobl"s aspira·
cioMs. Repres11ntándose en lis tablas escenas de estricta mora·
lidad y de jui,ticia, en la cuales quede enaltecida la virtud y humillado el vicio; poniendo á la vista del espectador cuadros en
que haya luchas de innegable tra!lcendencia moral, y una pin·
tura exacta de lo ridículo y censurable que se nota en las cos·
tumbres: encaminando, finalmPDte, todos Jos atractivos de una
representación dramática al mejoramiento de la sociedad y del
individuo: tal es la manera de que el teatro llene sati~factoriamente PU objeto en nuestros días, romo lo ll11nó en la época ya
lejana de Calder6n y de Lope, de Tirso de Molina y de nuestro
insigne Alarcón.
Y con las representaciones teatrales, no sólo se conE:eguiría este gran bien, cosa ya bastante importante para ser tomada en
cuenta, sino que habría también motivo para que la literatura
dramática progresase entre nosotros, ó por lo menos diera algunas sefiales de vida. Porque es triste y palpable el decaimiento
literario á que hemos llegado.
,
Ningún libro nuevo, ningunos estudios de crítica ó de ,histo·
ria, ningún drama ni comedia, que comunique animació~ y vida á nuestro teatro; nada, en fin, que dé indicios de que aquí se
trabaja intelectualmente, y se procura ir adelante en el sendero
de la instrucción y del buen gu~to. La rutina, la imitación, el
falseamiento de todo lo bello y de todo lo bueno: he aquí lo úni·
co .que tenemos. Tiempo hace que nos hemos conformado con
cuanto nos viene de allende los mues: leemos libros, novelas
y versos de autores extranjeros: en nue11tros teatros se represen·
tan obras de autores espafioles, ó traducidas del francés; los establecimientos tipográficos reproducen obras de otros países, y
así todo lo demás: nada nacional, nada nuevo nada que tenga
el sello de nuestras co6tumbres y de nuestro modo de ser.
Pi:oviene esto en gran parte de la apatía y pureza denuesto
carácter no menos que de la inconstancia y mal gusto del pÚ·
blico; y sobre todo de la facilidad que se encuentra en satisfacer
las neces!dades literarias, echando mano de lo que ofrecen lite·
raturas extrafi.as. Una compafiía dramática; por ejemplo, ¿para
qué ha de representar una obra nueva &lt;le autor mexicano, de
éxito dudoso, si tiene á su alcance todas las de Echegaray, de
Blasco y de otros autores reputados, qne sabe que han de ser
aplaudidas? Y á su vez, un escritor nacional, ¿para qné se ha
de afanar en producir un drama ó una comedia, si tiene la se·
guridad de que jamás la verá representada en las tablas? .....

III
Y no H diga que el público mexicano ha carecido de buena
escuela para formar su gusto.
En dit!ltintal! épocas han visitado nuestra escena excelentes
compafíías dramáticas, y desde la que dirigía la eminente arti11·
ta Adelaida Rigtori, hasta las que últimamente han trabajado
en nuestro Teatro Nacional, y de las cuales formaban parte Sa·
rah Bernhardt, Coquelin, Emanuel y Virginia Reiter, todas
ellas nos han dado á conocer las obras más selectas del reperto·

e:fa ali dad es

rio contemporánso. Afios atrás, vinieron también el actor espa~ol don José Valero, la sefiora Tessero y doña María Rodríguez
sm contar otras muchas compafiías de segundo orden pero n~
escasa~ de m~rito, que obrnquiaron á nuestro público c~n repre·
sentac1ones d1gnas de su cultura. .
·
~ Pu~sº!en: la influencia q~e esos bien ordenados espectáculos
han .eJerc1do en nuet tro público para formar su buen gusto, no
ha sido tan eficaz m t11n extensa como á primera vista pudiera
creerse, lo cual se con.firma con observar que en muchos casos no
era el amor al arte, smo la moda y la vanidad las que obliga·
~an á muchos á asistir á nuestro Cofüeo.
'
~ Las repre~entacio.nes de dramas y comedias pertenecientes á
los bu~nos tiempos del teatro espa:ñul, parecen haber pasado ya
para siempre entre nosotros, pues ni el público asiste á ellas con
g~sto Y con entuf:liasmo, ni las empresas se atreven ya á anun,
Ciarlas en sus cartelas, temerosas de un triste fracaso.
{Qu€l11mentable y rá~id.a decadencia la del arte dramático!
¡Como.se desconsuela el ammo al ver desiertos nuestros coliseos
cuando en ellos trabaja una compa:ñía de verso y henchidos de
compacta concurrencia cuando ee representan' zarzuelas! Por·

que en estas aficiones del público está el secreto de Jo que no
sucede. Muri~ron en México, al parecer, el buen drama y 1!
buen3: comedia..Acabaron aquellas reuniones animadas en ue
la soCiedad mexicana aplaudía con estrépito la obra dA aliú
poeta espa:ñol 6 nacional, porque i»probaba la idea encerrada e~
él, compre~día la combinaci6n y trama de las ei,cenas, ei buen
o~den seguido en .el desarrollo de la acción, y sabía estimar las
d1ficultade-1 vencidas.
Terrible y decisiv3: es la prueba porque está pasando en estos
moll?-entos nuestra literatura dramática. Y lo peor es que e
medio d~ est~ desventura n~ queda siquiera el consuel¿ de qu:
una cosa meJor venga á 1mst1tuír la hon11sta diversión que antes
se buscab~ en el teatro; no. Lo que aquí triunfa ahora es lo frívolo, lo. hgero, lo que no tiene importancia alguna ni para la
moral DI para el arte.
El teatro morirá para siempre en México, si á ·tiempo no vie·
ne un redentor que lo salve del abismo donde está próximo á
caer.
VICTORIANO AGÜEROS.
189i.

LOS COLORES DEL MAR

lo largo de una gran porción de la costa de California. Tod a la
bahía de Santa Cruz tomó aquel extraiio matiz de tir. ta que a
"=Lo
do !foetas ~e han eD:pefiado en decir que el mar es profun- cabo de al~ú~ tiempo' dtsapareció de improviso. En este ca,o
y tául,. Y 81 en lo primero pueden tener razón en lo segundo el ennegremm1ento fué producido por millones de millones de
·"""·"'
~ no es n siempre en lo c'ierto. E n las costas
·
arenoeas y cenago- microscópicvs animalillos.
I
El
tint~
rojizo
que
toma
á
veces
el
Mar
Rojo
c~l ...debe su
sas as aguas pari&gt;cen obscuras y donde no hay cieno ni arena
nombre.
tiene,
u_na
causa
semejante.
El
agua
se
cubre
de unas
e¡di9s, Par! encontrar el. mar azul hay que ir al Medialgas
m1croscop1cas
que
en
conjunto
dan
á
la
superficie
el san
.
. as Antillas. La comente del Golfo ese gran río
guineo matiz.
•
marít1mo eten veces
,
mayor que el AmaAntiguamente se
zonas es azul como
suponía que el Mar
el cielo y ofrece un
Amarillo de China
raro contraste con
llamado así por la
ellverrf or del resto
amarillez d e s u s
del Atlántico á traaguas, toma este covés del cual se deslor por efecto del
liza. ¿Mas, por qué
cieno que arrastra
es azul la CO!'riente
el río que desembodel golfo'y el océano
ca en él, pero. la
septentrional , verciencia moderna ha
de? A esto podemos
demostrado que toresponder que el
do se debe á los
azul del agua del
diminutos organis·
mar está en razón
mosque lo pueblan.
constante con la
Por una cauaa aun
cantidad de sal que
no explicada, las.
con ti en e. En los
aguas del océano se
trópico.:,¡ la· tremen.
ponen blancas como
da evaporación que
la leche en grandes
produce el sol hace
ex t en si ones. En
que el agua Eea muMarzo de 1904, los
cho más ~alada que
pasaj eros de un buen las latitudes al·
que japonés que iba
tas. Treinta grados
de Hon-Kong á Yo·
al Norte y al Sur
koama vieron con
del Ecuador, las
sorpresa una nocha
que navegaba ·por
aguas de los océaInterior del Sagrario Metropolitano durante las Honras Fúnebres por el eter d
nos del mundo son de Monseñor Manuel Solé, Canónigo Penitenciario de la Basílica de Nuestra Señ;~ d:s~:=~alupe, un mar de nieve.
La superficie de
d&lt;, uMnáazullleáxdquisifallecido el 3 de marzo del corriente año,
t o.
sa
e eslas aguas no era
.
opaca y fosforescentas.latitudes el ~zul se torna verde hasta alcanzar en los oceános t . t í
ártico Y ~ntárt1co .un tono verde, tan fuerte como el azul e, den1an el mi&amp;mo aspecto que una región nevada y su blancu-·
es umbraba. ~l fenómeno duró seis horas caui,ando gran ·
de l~s regiones .tropicales. El extraordinario color azul del
arma
á los pasaJeros: los cuales no pudieron dormir en toda
Mediterráneo tiene dos causas: en primer lugar se debe á los 1a noche.
pocos ríos .grandes que desembocan en él y en segundo lugar á
que el Mediterráneo se ha~la casi rodeado de tierra y como el sol
~~
caldea mucho ~u superfic1~ la evaporación es muy grande. Las
aguas .del Mediterráneo tienen más peso y más sal que las dE1l
EN UNA}TIENDA DE PUEBLO
Atlántico. El verde y el azul no son los únicos colores del mar.
E~ Enero de 1909, se observó una faja de agua amarilla de tres
millas de anchura que se deslizaba paralela á. la corriente del
- Muchacha: véndeme si tienes una copa de re.fino.
g?lfo. Llegaba desde el cabo Florida al cabo Hatteras y se debía
- Refino si hay, pero copa no.
~in duda á algún tre~endo levantamiento de la corteza terrestre
- Pu.es lléname la boca que es la medida justa.
e .natu~aleza volcámca, probablemente. El color amarillo dur6
-¿Tiene usted un mecatito?
varios diaa.
- ¿Para qué?
Hace nueve afios próximamente el mar se puso casi negro á
- Para amarr~rle el pescue~o, no sea que se salga la medida·

;;1

ie~~á:e: 6

~!.

•I
• !

�Fttnetr&amp;les del uie. Jttáttez lYI&amp;z&amp;,

Fttnetfales del llie. Jt.tátfez IVI&amp;z&amp;

261

I
La Capilla ardiente en la Cámara de Diputados.

Sr. Lic. [). Benito Juárez Maza, Gobernador de OaAaca, t el 21 del actual .

El cortejo fúnebre saliendo de la Cámara de Diputados.

'~

fI

1

al~v&lt;&gt;r alejarse lo que h.ahía creído u1;1. encerado. 1En otra ocaAMPERE
si6n, hallándose exammando un gmJarro ~n uno dP los puent*'.s
• En Lyon, ciudad donde na?i? el célebre físico _Ampére, se ha. del Sena, se acord6 que tenía que i~ al Instituto, y sa~6 el re)?l·
Al ver que se hacia ~arde, ap~esuro el paso, se guardo el,gmJa·
constituído un comité para er1g1rle un mo~umento. .
rro
en el bolsillo y tir6 el reloJ al rfo.1
Ampére, á quien se le suele llamar el pr1~er. «legislador». de
U
na vez que asiistía á una soirée, tuvo que sahr ael F~l6n para
la electricidad, fué sin &lt;li~puta un gran eab10, sm el cual quizás
una 'necesidad urno existiese la in·
,....,..~~~
gente,
y al volver
dustriaeléctricamo·
.
hizo
su
en t r;a,d_a
derna; á él puede
'
triunfal
con
una.ta·
decirse que se le depadera
debajo,
del
ben el telégrafo, el ·
brazo. El clac se lo
teléfono y todas las
babia dejado en el
aplieaciones indussitio
de donde acatriales de la electribaba
de Ealir.]
cidad, por cuya. ra·
Un día encontr6
z6n nadie tiene más
á una señora amiga
merecida. una esta·
suya,
cu y o..' s-em·
tua.
hiante denotaba un
Pero si Ampére
profundo pesar.
era sabio, hay que
-¿Qné le sucede?
reconocer que . era
-pregunt6 elsabio.
un sabio terrible-¿No lo sabía usm e n t e distraído.
ted? He perdido á
S u s distracciones
mi padre.
son proverbiales:
El grande hombre
siempre embebido
reflexion6 un insen sus cálculos oltante, aunqueindu·
vida ha á veces dondahlemente
no le
de se hallaba y no
preocupaba
la
pena
siempre daba la im·
de
su
amiga.
Las
portancia neces~ria
corrientes eléctricas
¡ lo que decía.
se cruzaban en su
En la escuela po·
~El
cadáver
del
Licenciado
Juárez"llegando
á
la
Cámara
de
Diputados.
espíritu. Pero halit,cnica, despuésde
bía que separarse y
acabar una demos_
.
.
repuso:-No se apure; quizás~ encuentre
..
traci6n en el encerado, borraba casi siempre l~s cifras con el p~· decir"algo,!y.Ampére
.
fíuelo y, en cambio, se guardaba ~l. trapo de~tmado á este servi- usted otro.
¡Ojalá que las distracciones del ilustre sab10 no den alas á.
cio no sin hacerle prestar el serv1c10 del panuelo.
Ca4ntase que una vez se detuvo detrás d~ un coche y 110 puso nuestros cacos, sobre todo cacos de tranvías, que, alguna vez Y
á resolver una ecuaci6n en la tersa. superfio~e del vehículo, culo mái que algunas ,equivocan la cartera ?e su ves~~...con el mal e·
_!!;:_'...,
oochero arre6 al caballo de pronto, Y. el sabio se qued6 at6mto tín de la vecina o los morlacos del veciJ?-o.

Para qúé tanto apujo -

I

.

;,-e-=·~..-=======================:;;. ..=.=..=
--===·-- ~=======.:...:::._-~

-

Soldados de Guelatao haciendo guardia en la tumba del Lic. Juárez. , ·

los rieles, produciendo catástrofes lamentables que no se pagan
con media nora ~anada en el trayecto?
-. El noctor Pankhurst aconsej6 la observancia de la cuaresma.,
El doctor Panknurst, un buen editorialista del ccEvening J our- como un remedio para la enfermedad de h1 agitación tan arrai·
nal,» de Nueva York, escribe sobre lo innecesario que es para ·':., gada en Nueva York, á ver si se van acostumbrando poco á.po·
losamericanoslavico á la quietud.
da de velocidad que
Pero para esa gen.
usan para todo.
te no vale ni cuaDice que el ameresma ni nada. Coricano ha adquirido
,,
rren como unos de·
el «vicio» de la rapi·
sesperados y seguidez .que . parll nada
rán corrieudo.
le sirve,· sola.mente
~~
para aparecer riArcadia en Europa
dículo algunas ve .
cee 6 para romperse
Bulgaria es casi
una pierna 6 rorouna nueva Arcadia.
pérsela á los otros.
Actualmenteapenas
Qué necesidad,
hay allí una faminor ejemplo, tiene
Ha que no tenga un
trozo de tierra cul·
un señor gordo de
eut&gt;ir ds dos en dos
tiva.ble en la que
los escalones de un
trabaja y de la cual
elevado para tomar
saca su sustento.
el tren que viene,
Los grandes procua.ndo nada dos
pietarios son caili
minutos están padesconocidos. Los
sando trenes y más
ricos son muy pocos
trenPsque lo pueden
y casi todos son exconducir sin pérditranjeros 6 descienden de gente de fueda de tiempo?
y los que andan
ra del paíe, pero
nor las calles lleninguno puede ser
vá.ndose de frente á
El cortejo_llegando:a11Pante6n Francés.
considerado capitalista si se compara
todo el mundo en •
ca.rrera. despworida~ con el objeto:deJlle11,1,r .á su :oficina, donde su for tuna con otras de los demás países europeos.
van á arrel1enarse en un Rill6n y estirar los ,pies sobre Ja mesa, . ;; fos pequefios propietarios que constituyen la inmensa mayo¿están obligadoa á proceder así?
· ~ , -~ ría de la poblaci6n han nacido labradores, y viven como ta.les,
De qué Vo:\le qttci l H tr,m1l que , corren entre Nu~va York v conténtanse con una comida frugal y gastan en todo tiempo zaCh cag" niyan aurn1rlt'ldo su velocl iad en ,un ·veinticinco por marras dé piel de sus ganados, sin más variaci6n que en invier·
ttento cua.nJo eata velocidad á menulo hace saltar los trenes de - no llevan la lana hacia.adentro y en vera.no hacia fuera.

�Fiesta en honorr del Bjé11eito lVfe:xieano
bfllo en d,..sordPn cayendo por la espalda e:xcl11maha en actitud de súplica y
co~ un acento tiernísimo:
-1Pedrto!.. . ... ¡ PPd,ro!..... ¿K~F~ tú?
¡ Dio- mio! ... ¡ 0-,voh·e.1111~ lt- con l,1611 .. ..
¡81111 Vicf'llt.- F, rr• r. intt."IC• d,. ¡,,,, 11,í.. ..
que ya 110 puedo niÍl· I
"' D· epué;11le ei-t11s p,.J11hrai; caía en .· h, tracción pr-funchi. ha~t8 qu"' 1lt&gt;r,t11pa1ecía por dii-tint·l derrotero ó lleg11ba 111
puer10 el huque q11e había ll11ma.to su
atención, lleva11do á su ánimo un deeengaño mál'l, pueA no na el que e1-pnflbs.
Uonciuht n111ch l'1 v.-,·qi 1u•r que.lHH'
ilormid11 ~obr.. la ,nena, ó n,ÍI ... lu .. 11 1 1 •
tiirgada, !lin i;.-ntir 4u"' 111, ,,Jai- 111 s11l1 icahan con i:u bhllll'» ei,p11m11.
f Loq m11rineros 111 C• ~í"" ..,, hr~zo·. ~·
con til m»yor re,i¡wto la ll.-v11l1111, á u, 11
pohrA c11b11fia q11., la ,.n\'ia ,l.- 11,i'n,
To los en t!I Grao lH prori ·ga li1111 ] ,..
mayores atenci11nt-s, pa1tían c·o,, el_,. HI
poh,e ali1ue11lo y la yu, 11111 , c11111111t u111,
hnm1111a.
Me impre-innó tanto aquella ele~ Vf-n·
tur1ula. que procuré in,l,·g-r lo• r.f.-t11l 'e,.
Momento del I lleg:ida d..l señor Presidente
de la Rcpúbli~a al Teatro Ar beu.

DICHAS PERDIDAS
[La esperanza e5 un surño de
--felicidad, su rcaliwción un des·
pertar d1chusc, su pérdida es la
muerte.]
Marieta era un11. hella jo,·en, hij'l &lt;le

unos marinnos de Valencia, qut- h11bita·
ban en t-1 Grao: muy cerca &lt;~el ¡,ihturtisco Cabafial, donde la conoc1mo'! un verano que pssamo1:1 en aquella hermosa
playa. Tocias las tardes se veía á la pobre'·muchacta sent11da. en liis roras más
altas del ca ho de Francia, con los ojos
fij;\s eii el h&lt;irizc,nte, a,zitándos6 conv~lsivameute cuando algún huqne se d.1Ftinguía en lontananza. .St&gt;gÚn ~e i~a
acercando al pllt'rto, ba Jª ha la mfeh z
muy dt&gt;t-pacio hacia la phiya Pin pP~dnle de vista. ni un minuto. Allí, al pie de
las olas se arrodillaba, sin cuidar1-e de
que las aguas la azota ?ªn el r~str? y mo~
jaban sus pobres ve~.tidos de md1ana .....
Con las manos elevadas al cielo y til ca-

1

_..

Aspecto que presentaba el escenario durante la fiesta.

l::.i scñJf hc:.lJcntc prc::.i..iit:11Jv l.i lle~ta.

de su historill y hé aqní t-1 origPn dP. im
pacífica y si11gul11~ loc~ra, ó más ?ien !'U
monomanía reducida II ef p~rar siempre
la vuelta del amado de su alma.
lf Era una débil ex1t!tencia so11lt&gt;nida por
la esperanza.
.
Ma.rieta amaba á Pedro casi desde la
infancia· eran vecinos, y se habían cria·
do junt~s, siendo novios desde uiños,
alentado y aprobado su carifio por los
padres de ambos, quemirabanaqutl inocente y puro amor como una felicidad.
El era un apuesto y gentil mancebo,
inteligente y honrado; ella una joven
muy bella, morena, con cabello y ojos
negros como el azabache, con alma ardiente y apasionada, como lo son en ge·
neral todas las valencianas.
Su boda estaba decretada por las dos
familias para el día en que M11rie~ cumpliera los veinte afios y Pedrn volviera. de
un viaje al Brasil que había emprendido
el buque mercante en que servía como
contramaestre.
Mateo no tenía más hija que Marieta;
en ella había puesto todas sus esperan·

l·'~~~~~~~~~~~=============================================
j

-

•

Aetualidades
zas de fetfoiqad, mucho más cuando muri6 su mujer, cifrando tas que la rodeaban, parecía. una flor tan bella como sus hermaen su atfliufa hij~ todos los afectos tiernoe de 1u alma.
nas, y adornada con el aroma bendito de la virtud y la purísiLo propio les ·sucfdía á los ancianos padres de Pedro; era su ma e~encia del primer amor.
único hijo, ama~a á M&lt;1.rieta, y e~to bastaba para que la con1eiLa primavera ;as6, llegó el otofio, secando con sus ardientes
dem1en ya como 'de 111 familia. Por su
parte, la· joven, que era un ángHI de dulApertura de las clases en la Escuela N de Jurisprudencia
zura y lia bondad, distribuía su tiAmpo y
su~ atenciones entre una y otra familia,
la suya' yJa de su adorado, asistiendo
con el mayor e!'mero y con igual carifio
á su padre que á los de su novio.
, . Durante el largo invierno se reunían
alrededor del hogar: los vit-jos se ocupapan en tejer la~ redes que les i:ervían para lá pesca, y Marieta rec:-isí11 la ropa de
sus futuros su*'gros, y preparaba la que
debía llenar 1:&lt;u canat!tilla de boda.
Sm1 converi1aciones se reducían sit&gt;mprti á un mismo tema. á la i,reparación
da su boda, y á qu~ todo estuviera dispuesto para cuand.o llegase Pecho del
Bra~il, que el pobre estaría luch1mdo
constantt-merite cor. las ol11s en m.-dio de
lo~ rig,1res de un mar ernbrnveci,lo, so·
ti.ando también con aqutil dichoso himeneo, en el que cifraba todas sus esperan·
zas tie dichas futuras.
M~rieta, animada por la esperanza de
su próxima ft&lt;licidad, no tomaha parte
en las diversiones de sus compafieras y
amigas: jamá~ iba á los bailes que se or·
ganiz11ban los domingos en Cabafial, y
lo~ jóvenes marineros y pescadores del
Grao, quA sab ían l'lUi1 amorfa, ]a salu&lt;laEl señor Ministro de Instrucción y el señor Director de la Escuela, presidiendo el acto,
ban comci á la promPtida de su comp~fie·
ro Pe,lro, el contr:ima.,stre d""l &lt;c811n ViCel'lte.11 El buque debía ll"'gn á Valencia en el mes de Mayo, y rayos las preciosas flores del jardinillo de los dos amantes; las
Marieta tenía ya todo dispUt'~to en su modet11o hogar: la primo- hojafl cayeron marchitas de los árboles, arrastrándolas el vendaroAa canastilla de la ropa bl11nca, atatia cofi cintas d11 colores, ba!; pasó el otofio y el invierno, sin que la desolada familia relo~ vestidoi, d~ novia, y las aves y ewbuchados que debían ser- cibiera noticias de Pedro.
vir p11ra la comida tie hoda.
Los colores sonroeados de la salud y de la felicidad desapareLas flores de su jardín esta han en todo su esplendor: Marieta cieron de las mejillas de Marieta: sus negros ojos vagaban erran·
tes con melancólica tristeza, y cada tarHuelga en la. Escuela de Artes y Oficios
de, cuando al volver de la playa, su paseo cotidiano, encontraba á los ancianos
acurrucados junto al hogar, exclamaba
llorando amargamente:
- ¡Nadie! ¡Pedro no viene! ¡El «San
Vicente Ferrer&gt;; se ha perdido! ...... ¡Y
habrá perecido en el mar! ¡Pobre Pedro
de mi alma!
'
Y presa de convulsivos sol1ozos, sin
poder contener la pena que la embargaba, iba á encerrarse en su cuarto, ocultando sus lágrimas y su dolor á losancianos, que no. sufrían menos que ella.
Mateo subía diariamente á Valencia á
pedir noticias en la casa consignataria,
volviendo siempre cabizbajo y triste. Nadie le daba razón; se ignoraba el parade•
ro del rrSan Vicente Ferrer,» buque mercante que pertenecía á una Compafíía
particular, que había salido para el Brasil hacía dos afios, y se le esperaba inútilmente.
Varias repúblicas americanas estaban
en guerra con el Brasil y muchos buques I
piratas rncorrían las aguas del Río de
Janeiro, no siendo extrafí.o que hubiera
sido apresado por unos 6 por otros.
Pasaron aún otros dos afios, y los pobres viejos fueron muriendo de pesar
uno tras otro. S6lo Marieta, animada
por la esperanza, preciosa flor del alma
Grupo de alumnas huelguistas.
que no se marchita nunca, que está siempre verde como el laurel, ostentando sus
las cuidaba con afán; era un jardinillo pequefio que rodeaba su lozanas hojas, conservó s~ vida. Di6 piadosa sepultura á sus paalquería del Cabafial, había sido plantado por su amante antes dres, coloc6 flores en su tumba: todas las de su jardinillo las de·
de m1ncharse, y ya e~taba en flor. sin que Pedro hubiera vuelto. dicaba á este piadoso deber, distribuyéndolas entre el altar de
Fresca como las azucenas que cultivaba con tanto esmero la San Vicente.Ferrar, que tenía en su cuarto, y las tumbas de los
gentil Marieta, y modesta como las fragante! y humildei viole-

.

[Si¡ue en la pá¡lna 2()6.]

�T e'a ttr

r Habiendo dado
reprises la mayor
parte de los tea.
tros durante la última sen1ana, es fácil hablar de el'a@ rápidamente. En Arbeu
han continuado las operetas vienesas divirtiendo al numeroso y
distinguido público que asi1ste al coliseo de San Felipe Neri.
«La Casta Susana» lleva ya su docenita de repre3entaciones,
y tiene trazas de suceder en el éxito á la famosa ceViuda Alegre.»
El miércole3 se puso cefo, Princesa del Dollar,)) en una función
especial, á beneficio de la Cruz Roja, y ante una concurrencia
verdaderam11nte Felecta, vestida de
r~gurosa etiqueta. Parece quA se repetirá esta fiesta. de caridad: fljalá que
así sea, pues bien se n6ceeita hacer
algo por nuestros !hermanos que se
despedazan actualmente en una gne·
rra estúpida é infame.
La compafi.ía de Esperanza Iris
ha triunfado y es justo 'iue, para
corresponder á esta buena acogida,
s~leccione cada día más su repertor10 y procure ofrecernos, !!in perjui·
cio de las obras aus'triacas, ya indis'·
pensabltis, algo más fino y espiritual
que debe haber y que buscando se
encontrará.
. Muñoz, en el Col6n, ha puesto
((Puebla de las Mujeres,,&gt; bajo cuyo
feo nombre los celebrados hermanos
Quintero han tenido á bien pintar
un nuevo cuadro de costumbres andaluzas, lleno de naturalidad y de
esa gracia inocente propia de los autores del «Centenario.,, No están
mal estas piezas, que saben á pasti·
llas dP- goma, entre platillos tales
como las picantes operetas de que
hemos hecho mención, y los terri·
bles dramas quA suele darnos la em·
presa Gaspar de Alba. Puebla, con
otras comedias de su género, forma
los programas de las funciones de
moda-ya sabéis, á las siete de la
noche, buena concurrencia, nada de
desvelada y poco precio.

quien celebró su primer recital de piano á~mediados de la i:ema·
na, en un sal6n de buenas condic)ones acúeticas, la Academia
Metropolitana.
·
Leonor fué presentada por su "maeetro, don Pedro Ogaz6n,
quien descubrió que había en ella desde temprana edad, lama·
dera con que se hacen los artis as 'de verdad, y se conPagr6 á ta·
llar y pulimentar esaJmadera. El result11do no se hizo espersr.
Perseverante en el trabajo, pot su origen teutón, bien revelado
en su cabellera rubia!yJen su¡ ojos azulPs, mas con un alma netamente latina, que tuvo al ,1acer en México, donde siempre ha
dominado el sentimiento, la clebutante supo revelará isu escogíd,) auclitorio, en f'I cual ee veía al sefi.or Presidente Madero, el raro talento de que ei,tá dotada.
~ El pr{\grama comprendía desde
Bach basta T11using, y cons11graba
toda su segunda parte al ~enial y
nunca bien ponderado Cbopm.
II Leonor apareció algo turb~da, y
la emoción de ven1e en públtco por
primera vez se advertia en su etm·
blantf'!, siempre son~it&gt;nte. y abo~a
casi adusto. Ptiro la PJt&gt;cuci6n la am·
m6 pronto, y aun t~vo la amabilidad
de ejecutar tres piezas más de las
anunciadas: el ((Danubio Azul,,&gt; la
ccMarcba Militar,,&gt; de Schubert, y
• ,,El ContrabaIJdista,» de Schumann·
Liszt.~t"""1 j
- Precisi6n en los movimientos, do:inio de la!! proporciones, sobriedad
en los fuertes y expresi6n fiel de la
idea interpretada, tales son las cua·
lidades más salientes de la nueva
virtuosa, á quien enviamos nuestraa
calurol"as ftlliciteciones, fobre todo
por f'!l Noctnrno c mo11 y el E.tudio
ges dur, ambos del divino polaco.

***

De intento hemos dejado para ter·
minar, una referencia á lo qu~ ha
constituí do el acontecimiento teatral
de la semana.
Aludimos á la tragedia del norue
go Ibsen, que á su apa.rici6n conmo·
vi6 tan profundamente al público de
todo el mundo, y que sacudiría los
***
nervios má1:1 bien templados.
El fracasado Hotel de Ventas, &lt;le la
«Los E8pectrosi&gt; es una pieza qut,
calle de Doncelee, se ha convertido,
se ve una vez y nunca se o!vida. Se
por arte de un alarife, en un verdadero teatro, bajo el nom bl'e consa· Señorita Leonor Boesch, que cdebró su primer recital de piano ve una vez, porque dos sería impo,i·
ble. Es aquello una 11ngu5tia ince·
grado por la fama, de Xicotencatl.
en la Academia Metropolitana con gran lucimiento.
¡_¡ante, que comienza al levantarse el
En el interior se ha querido hacer
arquitectura indígena, como en la fachada se quiso hacer art tel6n y no termina sino en la postrer escena del último acto.
nouveau, aunque menos de,afortunadamente adentro que afue- Se sale del teatro con un nudo en la gargant11, presa de mortal
ra, y los motivos «aztecas» dan al sal6n un sello muy origin.al. congoja. Pero ya recibida la tremenda lecci6n, la gente queda
En sitio tan mexicano, fuerza era una compañía mexicana, y satisfecha y no se propone 'volver á asistir al cruel tormento.
No exagerarnos. Para todos aquellos que desconc•zcan este
be aquí porqué se han reunido ahí varios artistas nacionales de
drsma,
tan bien interpretado eo México hace algunos afio&amp;
buena voluntad y han constituido nada menos que uoa compa·
por
una
comµañ.ía italiana, haremos una síntesis de eu argu·
nía de 6pera italiana, la cual lleva ya dos audiciones, con 1:1us
mento.
&lt;cLos
pecados de los padres pasarán á los hi(1s,» dice
dos éxitos correspondi1mtPs: ccAida» y ((Rigoletto.»
·
, rLos nombres de los artistas son bien conocidos: Millane~, Al- una ley ineludible, fatal é implacable. s.obre ~s~ fatalldad ~lltá
varez de la Cuadra., Auaya, Torres Ovando. Todós, cual más, construida la obra. Un mariuo alcoh6hco, vicioso, de pésima
cual menos, cumplen airosamente, y á veces estos modestos cul.. conducta, y que sin embargo pasa en sociedad por hombre h?n·
tivadores del arte, en ciertos pasages que les son familiares, su- rado, gracias, sobre todo, al cuidado perseverante de su muJer,
peran á cantantes extranjeros que suelen aparecer entre noso- se cuida poco de la educación de Omildo, su hijo, qui~n ee alejado desde su tiarna edad de la casa paterna, ¡:,or g~eu6n de 11u
tros precedidos de bombos y platillo1.
propia madre, Elena de Alving, para evitarle el mal eJemplo. Os·
¡Adelante, amigos!
valdo, en efecto, no conserva de su progenito;, á la vuelta de los
***
Tenemos también que hacer menci6n especial, ya que de com- afios, más que el recuerdo de que un día .l~ h~10 fumar en aE9~epatriota» nuestros se trata, de la graciosa sefiorita Leonor Bcesch, rosa pipa, cau~ándole náuseas, Jo cual dmrt16 bastante al ,1eJO.

0$

Osvaldo pasa largo tiempo en París, estudiando pintura, y en
Desde el punto d~ vista del arte dramático, «Los Espectros»
el!t~ato frecuent~ de aquel mundo especial de los artistais en la son un modelo de pieza bien hecha. Los acontecimientos Ee su·
capital de Franma. Al fin, ~uelve al hogar, en la fría y nebulo- c~den ahí co~ una.J6gica per!.. cta, simplemente, casi sin artifiea,N?ruega, curo aspecto tmte afecta profundamente el sistema c10, Y.cada s1tuac1on, cada mcidente nuevo, sirve para poner
nerv1030, por cierto .Yª casi agotad,&gt;, del muchacho. La torpeza de r.eheve. algún rasgo de carácter de los per@onsjes, y para con·
de su palabra, su dificultad para andar, un temblor convulsivo ducir hacia el desenlace, la tesis moral que forma el fondo de la
de sus manos, no
obra y que constitu·
pasan inadvertidos
ye, como la llama·
para la madre, ni
mos a 1 prin,ci pio,
para su buen conseuna tremenda lecjero, el pastor Manción. Esta lección
derá; quienes com.
consiste en que, paprAnden la grave·
ra i{Ue el matrimodad de la situaci6n.
nio sea feliz y satisPor su parte, el jofaga no solamente
ven pintor se desesPl rarácter de instipera de no poder
tuci6n social y de
trabaj ar, y sin espe8acran1ento religio,
ranza1:1 ni ilusión also, sino los mandaguna, se entrega á
tos elevadí~imo.e de
fu~a.r y á beber,
la conservacióp de
haciendo partícipe
la especie, debé baá su propia madre
sarse no en u'n acuerde confidencias hodo de' interesés, ni
rrorosas sobre su ca·
siquiera 'en la elecrácter y sus teorías.
ción recíproca de
El sacerdote,colocados corazoneP, ~ino
do en otro punto de
en la fuerza y la savista, se escandaliza
lud de los contrade aquellas conver·
yentes. IIay verdasaciones so b re el
des amargas, pero
a mor libre y la ale·
es preciso conocer·
gría de vivir, tal
la~, porque de su igcomo se le entiende
norancia 6 su desen el cerebro del mun.
conocimiento
de •
do,» pero Oovaldo
TEATRO COLON.-"Los Espectros." Escena final dtl segundu actv.
pende nada menos
DO le hace caso, y
,
que el porvenir del
continúa atormentando á la autora de sus días.
genero humano.-En cuanto á la interpretación · fuerza es decir
R~gina, al servicio;d,e la ca~a, tiene también un origen turbio, t1egún la frase consa rada, que el actor Mufioz, ~n el penoso pa.~
Y baJo una figura gramosa y unos modales recatados encierra pel de Osvaldo, rayo7á grande altura. IIemos conocido á un en~n temp?ra~ento muy poco inclinado á la sencilla via'a domés- f~rmo verdadero de ataxia locomotriz, y sus síntomas son idéntica. Se 1luJ1ona por marchar á París, en com¡,afi.ía de su men- ticos á los que revela este tipo de la moderna dramática. Sin
gua~o patron,. más al saber los vínculos de ¡¡angra que á ambos embargo, debemos observar que en el primer acto exagera algo
los ligan, se mega á
sus condiciones
continuará su lado,
~¡¡¡:;;:¡,-----~,,.,,,...,.,..,,ij morbosas, haciendo
no eintiéndose con
increíble que su esvocaci6n de enfertado pudiera conmera, seg ú n sus
fundirse con el que
propias palabras, y
causaran las fatigas
se va sola, sin una
de un viaje, c0mo se
lágrima, ni un suspretende en uno de
piro. ¡fa ley de helos diálogos.
rencia se verifica en
Requena muy disella, y su perdición
creto en su ingénuo
será efecto d e s u
sacerdote, y Soto,
origen!
feliz en el viejo pa·
Son Je una elodre de RPgina 'que
cuencia desoladora
interviene en la aclas escenas en que
ci6n, y de quien no
la madre hace serhablamos anteriorv i r á su vástago
mente por no pro·
champagoe y más
longar demasiado
chempagne, y la úlPsta revista.
tima, en que el abuZIG-ZAG.
so de la morfina rinde al fin la pobre
naturaleza, caduca
desdeel nacer, eQpiEn la caaa
rando á la vista de
aquella á quien re·
..,.,.. )
procha haberle da·
La sefiora toma
do la vida. Después
una
cocinera nueva.
Fachada del nuevo Teatro Xicotencatl.
de una noche som- ¿ Tiene usted
bría, y extinguida.
,
novio?
la luz de la lá~para, comienzan á filtrar,e por las rendijas de la
-81, sefiora-contesta la fámula-pero no tenga usted cuidav.entana los primeros rayos de. la aurora. El sol, que no se ve do, el pobrecito come muy poco.
. Btno de tarde en tarde en las latitudes escandinavas, al cabo apa·
~~ce. Osvaldo,. cuya agonía se ha prolongado ya demasiado, per***
1be la lu~ rad111ntP., y en un grito ePpantoso, que el a&lt;'tor Mufioz
--Mozo, esta mantequilla está vieja y poco limpia. Acabo de
crolong~ 1mpfamen~e, exclama: ¡Mad1e, dame el sol! y SUCUDl· encontrarle un cabello.
e, Víctima del atavismo y su degeneración.
-Pues, eefior, no eerá muy vieja si todavía tiene cabellos.

~--~

�~66

Inaagurraeión del GentJ:To .Rstarriano
DAMAS

~~-----~-

.....

...--

·-

Vista de la fachada del Centro Asturiano, en la 311&lt; calle cie Tacuba.

DICHAS PERDIDAS
Angulo del Salón de Recepciones.
fS1gue de la página 263.]

La esperanza, esa flor inmarchitable que nos ofrece la dicha,
pohres viejos. Lis tardes, ya lo hemos dicho, las pasaba en rn
roca predi1l'Cta, cun los 11jos fijos en el horizonte, cootem plando es el hilo invi.:,ible y misterioso que so!tiene la frágil existencia
el mar y ei:1pt&gt;r1u1·'0 d huque, que no 11.,g,ha nunca.
de la infortuoadli. M11rieta.
Ha.n pas1Jd11 diez 11fi ·s. P.-&lt;lro no ba vu .. ho nt volverá, y, Pin ··························· .............. ........ ········ ·····················
embargo, 11ú11 la. ei:!iJtir11nz, so,1tiene aq11eila. frág• 1ex1ste11cia. Su ················ ·· ··· ··· .. ... . 1••······· .... ··· ··················· ············
cuer¡.,u lánguid,, y march tu ba µer.l1Jo tocia ~u lozanÍll, la beHace poco he Fabido que la encontraron muerta una mafüna
lleza fí11iea h i td1ap11rdciJ11, y p ,rece, más bien que una forma en las rocas donde acostumbraba á sentarioe. ¡Infeliz! La espehumana, ·un esqueleto 11.nimá,lo por un espírim vigoroso que ranza la sostuvo sin rluiia hai;ta aquel momento: cuando la pn·
luchit. c11n la U1&gt;1t.-ria. E1amor y la esµeranza, esos dos senti· di6, vi6 sus dichas perdidas y se eutreg6 en brazos de la muerte.
m1ento:1 t11n b llo·, son el e¡e subrt1 que gira su mis"rahle máFAUSTINA SÁEZ DE MELGAR.
quina de hu, sos, 1 orque li1. carne ha de::.aparecido: la piel, tostada por el Rol y t 1
000
aire, lel mar, ylo.- cabelJo,1 fl ,tando por
En un examen
la espalllit, son l, s
únicos signo, que
-¿Qué di@tancia
presenta 1a furma
hay de la tierra al
humana.
sol?
En Valencia la
-Treinta y siete
conocen por Ja lora
millones de leguas.
del Cabafial, y, 11in
-¿C6mo ha haembargo, no está lollad o usted esa dis·
ca; el espíritu se re,
tancia?
fleja animado y vi·
--Demonio, enor·
vo en s u s negros
me!
ojos: está monoma000
niaca nada más; todo lo supedita á una
En el restaurant
idea, y no ve mis
queaquello. Notie- Qué hay, Paco?
ne acci6n, ni volun·
-Pues,
sefíor,
tad, y todo lo que
que
me
duelen
los
hace uno y otro día
ojos.
invariablemente es
-¿Tienes con·
bajar á la playa á
juntivitis?.
esperar la fügada
-No, sefior, ¿pe·
del «Saa Vicente,»
ro
quiere usted que
que ha de conducir
se
la
preparen?
Vista parcial del Salón-Comedor.
á su amado Pedro.

Señorita L UC[A NUNE8,
!l'ot. Maok,

�PASATIEl'JIPOS
LA PRIMERA DAMA DE FRANCIA
ROMBO NUMERICO
1
1
34
1 2 3
79

2
3
4
5

89
6

Vocal.
3
Dl'l ave
4 3
Nnmhre de mujer.
7 89
Idem. de Vllt6n.
6 7 8 9 I,l.
de id.
7g 9
Id.
de id.
769
A~a
4 6
Nnmbre de varó11.
9
Vocal
1
4
6
6
5
6

CHARADAS
I

Hoy me han dado para tí
est11 primera dos tres.
•.
-!Esa todo para mí!
¿Quién te la ha dado?
- La InéE!.
-¿Tu tienf&gt;s eeguridad
en lo que dices, Antonio?
-¡fühl Que me lleve un demonio
si un dos falto á la verdad.
-Prima segunda tercera
Inés há un afio que ha muerto.
-¿Qué Inés?
.
-!Hombre, la del huerto!
¡81 yo hablo de Ja estanque!ª'
II
Tercia tercera el de Edmunda.,
hombre bonachón Y.honra.do,
á su sefiora ha matado
porque tercera segunda.
Tres tres un hombre que vale;
le llaman.tres trea el todo;
hace su oficio de un modo
que no hay nadie que le iguale.
Tres cinco huyó; la justicia,
buscábalo con ahinco,
bajo un dos dos cuarta cinco
hallóle. ¡Cuánta impericia!
Y aunque no le tercia cuarta.
primera cuatro en la audiencia
pide la pronta sentencia
por el crimen de la Marta.

METAT ESIS-J EROG LIFICO
S11luciones á los pasatiempos in11erlos
Sustituir las treB sig,uientes figuras por en el número anterior:
letra.:i, que ea uni6n .del &amp;ignifica&lt;;l.o que
Al Ap6cope agorítmico:
hay á continuación, expresen:
1? ID.
++ CRITERIO
2? I M.
Dar una opinión anteB de que suceda.
Ddl mismo modo que loe romanoe rela colila
dujeron
la palitbra "cuatro" (quatuor) 6
Esta palabra se metamorfosea ~n otra,
las
letras
IV y la palabra "nueve" (no·
ocupando el tercer lugar·en vez d!ll segunvem) á las letrae IX, debe admitirl:!e que
do, la. letra equivalente á la figura gruesa, las palabras "cuarenta y nueve" la reduz·
·
que exp1esa:
can á IL y "cuatrocientos noventa y nue++
CRITERIO,
ve" y "novecientos noventa y nueve" i
Daño 6 menooc11.bo.
'· las letras ID y IM respectivamente.
1:(•. NU MERICA
Al Logogrifo numérico:
1 2 3 4 5 6 7 8 Apellido,
ROSITA.
1 ~ 5 2 3 -4: 7
Gran fabulista.
1 23 4 56
Apellido.
A las Charadas:
1 2o4 2
Nombre de mujer.
I. ENAMORADIZA. II. ASESINO.
1 2 4 ::l
Ape1liJo.
III.
Mariano. IV. ESCRIBIENTE.
1 23
P11.rte del globo.
37
Nüta mús1cal.
A la tarjeta anagrama:
1
Coosonante.
LA CARA DE DIOS.
l 5
Nüta mul:!ical.
2 62
Nombre de mujer.
Al jeroglífico musical fugarístico doble
3 26 2
Animal·
comprimido:
JEROGLIFICO
l 2 3 5 ;¿
Numbra de mujer.
DOpaciano.
1.2 3 .5 6 2
Znzut:la.
REstituto.
1~,¡, 3•5 2¿0 2
Nombre de mujer.
Millán.
'' 1 7 4 7 3 5 2 Nombre d~ mujer.
JOW!Jd
F Abricia.no.
La:i.,soluciooes.e.n~el,pr6x!mo número.
SOiedad
LAdislao.
Sindulfo.
ARTIMANA
Al Jeroglífico comprimido:
TRASTEO.
A un refrán. -Artificio jeroglífico:

Vals uaJ~wo~

+

+

,Fuerte

-

¿Cómo DAD de estar colocados los precedentes fragmentos jeroglíficoe para que
me pueda leerJcon ellos una palabra castellana? :... . ... .,

QUIEN TE CUBRE
TE DES
Al Jeroglífico: .
.El casamiento es para pensado, so pena
de tener después pesares, pues quien me·
nos lo piensa más expuelilto está á un fa·
neBto desenlace, como la experiencia nOI
en1efia dema1iado número dt vece1.

Aun cuando madame Falliéres es la esposa del Presidente de
la República Francesa 6 sea la primera dama del paíFI, como llaman en E•tados Uni,
dos á la st-ñora del primer magistrado, muy
poco eB sabido sobre
ella que no pueda reasumirse en unas pocas
líneas: excelente duefia de casa, esposa y
madre: estos habían
sido sus principales
papeles en la vida, y
los ha de~ern pt&gt;:f'í.ado
á la perfección. Pero
hoy tiene otra parte
-es la esposa del pre·
sidente.
Si no le hubiera to, r.adn en suerte á M.
Falliéres ser presidente de la Rt&gt;pública,
madame Falliéres se
habría id o de este
mundo al otro, de
acuerdo con el modo
de en de la mayoría
de 1as ,,burgeoísPs,»
desconocida, salvo para su peqUt·fio círculo
de ínti moa amigos. Pero el ht&gt;cho de ser la
espoea del "representante» de Francia, despiert?i la curio~idad general por saber alguna
co;1a sobre ella.
,...
Madame Falliéres,
durant1:1 los siete años
que es tu\' o en el
palacio de l Senado,
siempre ha evitado la
publicidad todo cuan·
to ha. !!ido posible, sistema que conti11úa
ahora en el Elfi;eo. Es
muy modetsta y retira·
da, excelentes cualidades cuando no 1:1e lle,
van al extremo; y es
un hecho bien sabido,
que en la época de la
eltcci6n de su ePpo1:10
no f&gt;Xistía una snla fo.
togr11fía de ella. Espe·
remo1, 1Jin embargo,
que pronto ~abrá dar
con el feliz término'
Traje de paseo para sel\'orita.
medio, porque, en verI
dad, si no fu era. poi
ca1uale1 aparicioneB públicae con su esposo, Francia olvidaría
•u exi1tencia. Es deber suyo hacerse popular, y nunca lo podrá
~~guir á menoil que se mantenga efl contacto con el pue
~

.

A.un cuando e11 fáoil eriticar la persona de intencionefl meno!
tn•ro1111, dtibt reconocime que la poaicióo de espolila del prei!Í·
nte no II por cierto fácil, y no siempre deseable. Hay -venta-

jas, no hay duda, pero también. muchas desventajas. Primero
que todo viene la satisfacci6n que la más modesta de las muje·
ree, no puede dejar de tener, cuando está casada con el hombre
que ha sido llamado á presidir los destinos de Francia. durante
siete afio3. Pero, para equilibrar esto, ó mejor dicho. contraha·
lancearlo, está el gran inconveniente de no tener posición oficial.
,,~!adame Falliéres,, es su título y no "la presidente» (forma
de lisonja que los re'
/TA
publicanos galantes
nunca va c ii a n en
"{_-()
usar).
'~~ 7
Como representante
!////
~
de Francia, y no como
///~ %
M. Falliéres, el presi~~~~
ie es recibido por los
monarcas extranjeros.
Su espolila, empero,
no teniendo posición
oficial, no J&gt; u e d e
acumpafiarle á lBs cortes extrar,jna~; y por
otra parte, los monarcas al vit-itar Francia
no e~tán en nit gún
concepto obligados á
verla; pero nunca ha.
habido un 1,oberano lo
ba~tatJte df&gt;scortée pa·
ra. no haberle hecho el
honor de una visita.
En el palacio del senado, como tambiéu
f&gt;n el Elíseo, madame
Fall1éres ha dirigido
siempre su rasa de la
manna más cuidado·
sa. Ei-to por cieito no
es ningun concf&gt;pto necesario; pero es uno de
los placeres de que no
puede priv11rse ...... v
si la etiqueta no lo
prc,hibiera, híaal mer·
cado con t-U cocinera.
Un cambio hizo en
el E1í~eo que ha sido gr11ndemente criti·
cado. El chef, que se
había convertido en
una especie de institucion tim bien conocida
como el cochero dd
lord m11yor, fué re·
emplazado por una.
cocinera de l1t ama de
casa gaFcona. Eoto, no
Eólo rt-ducirá los gas·
tüs de la caea, sino que
permite á la dut-fia
conocer los más ínti·
mo~ miste1 ios de la cocina,
Antes de su ca1:1amiento, madama FaModelo de traje de calie.
lliéres era mademoiselle Jeanne Besson, «la bel1a. Jeanne Besson ,, como era cono; cida en la aldea de Mézin. Su caeamiento fué mirado con gran
di@gusto por eus padre3, que no estaban conformes enteramente
con las opiniones avanzadas del joven novio. Porque M. Fallié:es es, y siempre ha. ~ido, un republicano puro y leal, y lo era
1gualm.ente hasta en una época en que semejante declaración
era peh¡roia.

�Patfa las Damas
· Sin embargo, madama Falliéres llev6 á cabo su deseo, y es
La casa de una pereona 'á menudo revera el carácter de ella
innecesario afiadir que nunca ha tenido que lamentar su elec· tanto como su traje lo demuestra. Pero en el caso de madam~
ción.
F11lliéres-esto es, en cuanto concierne al Elfaeo-es diferente.
Aun cuando es tan grande su de11afecto por las cerPmClnias El Elíseo es una especie de hotel donde rel!idirá durante siete
, nu1;1ca ha permitido que intervenga en nada quA pudiera obsta~ afios; y la misma observaci6n puede aplicarte á la otra residen.
cuhzar el avance de su esposo. Su primera consideración es cía oficial del presidente, Rambouillet. Bara conocer -el szusto
siempre para él, y EU conFagraci6n de toda la vida es admirable. personal de madame Falliéres hay que ir á su casa de campo en
Nadie eabe qu, agonías sufre ella cada vez que el Preeidente sa- L'lupillon: es la sencillez personificada.
le del Elíseo. .
.
.
.
. Como sus predecesores, los Lou bPtF, los Falliéres son del mb
~Quién ~abe si algún vil anarquista no se preeentará en su ca- · humilde origen, y se enorgullecen de ello. Los honores no los
mmo y lo matará? c&lt;Como si alguno tuviera la intención de ase· hao dañado, pertenecen á esa catf&gt;goría de personas que se ven
sinar á nueat.ro querido presidPnte.,, insinúa
cubiertas de honores, y, sin embargo, nada
un amigo. «Sin embar20, Carnotfuémuerto.»
les causa mayor placer que hablar de sus
Todas las mafíanas después de un deFa·
queridos campesinos gasconee.
yuno temprano el presidente eale á dar un
Qué satisfechos, orgullosos y contentos
páseo á pie de dos h-0ras, caminando á paso
están estos campesinos en la actualidad cuanrápido. Considera este ejercicio una cura pa·
do piPn!'l11n que un hijo de su suelo ha sido
ra la corpulimcia con que se encuentra amellam1vio á regir los destinos de la nación!
nazado. Es absolutamente imposible sep;uir.
-Mi ahuelo era un herrero de aldea, no
le á la par, porque camina C'&gt;D suma velocise cans11 de decir M. Falliéres.
dad. Al volver á trabajar áJas diez, general·
, Aunque el presidente no vive ya en Mémente con un calor febril, encuentra á su eszi n, no ha roto por eso los lazos que lo ligan
posa que siempre lo despide, esperando an·
á dicho lugRr. Cada vez que vuelve á Lousiosamente su vuelta, para ver al mismo tiempillon M det.iflne allí para verá sus «~migos,»
po que se cambie ropa. Sfl aterra por temor
Cllmo él l,1s llama: lefíadores, v11rios comerde que pudiera tomar un' re~frío.
éi11.ntes dnf'ños de humildes negocios ·Y ' su
El vínculo de familia. del prflRidente confiPl b,n bero, que siempre tuvo el honor de.
siste de un hijo y una hija y dos sobrinos,
cortar y l'Uidar el pelo preRidencial.
pero generalmente hay varios convidad ns al
La regi6n que rodea á Lonpillon es encan·
lunch y á la comida. Si el anfitri6n se haya
tadora-un hermoso Jugarcito tranquilo, fa·
amPnazado de corpul1&gt;ncia, no PB de aPommoso aho·a como el punto donde el prPsi,
brarse cuando uno 1iene oportunidad de ver
dente ha pasado la mayor parte de su vida.
su generosa mesa. Pero debe recordar~e que
La caPa i:ie eleva en la cima de una colina,
es gasc6n. la Gascuñ11. es la patria de los gour dePñe donde puede tenerse nna vista preciomands. Hay allí trufaF, aves cPbadaP, uvas
Aa de toda la comarca, brillante, ·verde y
y otras frutas en abundancia, y Pl vino de la
fra'lca; y Cllmo la aldea · más próxima eRtá
posesión del presidente en Loupillon esa pu·
distante, M. Falliéres goza de sus viñas. ¡C6·
ciado por todos.
mo extrañan los Falliére~ los hermosos árEl misterioso per,:onaje en la cai;,11, df-l pre)
boles y viñas de Loupillonl ¡Cómo anhelan
sidente es su hija, Mllme. Anne F1111iéres,
verse
libres de la ciudad y de todos los lazos
1
e
qua ha pasado la F.1dad da veinticinco sños y
de .lB vida pública!
sin embargo permanece soltera! Unos dicen
' Y Eiin ero bargo en el campo se levantan á
que ha sido contrariada en el amor y otros
la miPma hora, temprano, y generalmente
o
·~
o
que deseaba tomar el velo, pero puede ser
madsme Falliéres acompa:fia. á su esposo en
o
que no baya una palabra de verdad en las dos
.. ,~.·
[IUQ
paSPOS matinalPB.
,"•: ,..6"•}
,
afirmacíone!!.
En Loupillon Mr. y Mme. Falliéres han
Ciertamente que loe aFuntoR del Estado se
aco~tu mhrado siempre tener las puertas abiE&gt;r·
hubieran complicado si la hija del pr sidentas de su ra1,1á. Un periodista francés que fué
te hubiese Pido monja. Es bondadosa, sin
allí á e~cribir sus impre~iones, en la época
embargo, suficientemente inteligente, y de·
má,. 6 mPnos de su elección preeiidencial, re·
dica buena parte de su tiempo á la caridad.
fiere el asombro que le caus6 cuando el coLa lectura es su gran pa~i6n, y en el CAID{)O
chero qufl lo condujo desde la estaci6n á la
ha pasado días enteros devorando los libros
caAa, le dijo: «Entre nomás, porque todo el
más áridos.
mundo Jo hace.»
Los dos principales compañeros del presi·
Entre los amigos de campo de Falliéree,
denie son su hijo André y M. Jean Lanes,
está absolutamente reconocido que los trajes
su.secretario. En v~rdad, andan con tanta
de París deben ser abandonado!!. Un periofrecuencia juntos estos tres que los ingenios
dif.,ta extranjero que vino á Loupillon tom6
de Montmartre los han bautizado así: ccLe
al prePidente. debido á eso, por un rampesi·
president, son fils et L' Ane.» El padre eetá
no, y le habl6 como á tal. Pero el último no
naturalmente muy orgulloso de PU hijo, que
pidió excusa alguna, y tiene placer en rela·
ha pasado brillantes exámeneR como bachi·
tar e,qta broma. contra-ria á su. persona.
ller, y qne generalmente es descrito como
Aun cuando los Falliéres cuentan con nu·
«un hombre de porvenir.» M. Jean Lanes es
Vestido de "tira bordada', para niña.
mProeos amigos, lo aga.Eajan lo menos pola mano derecha del presidente, la pnsona
sible.
todopoderosa que decide, á pesar de las introducciones que pueHay cierto número de recepciones oficiales, las que se han
da traer el visitante, quien entrará ó no en el Elíseo.
&lt;;onvertido ca8i fn &lt;(fftef» necfonaies, y que para un extranjero
En la época de su elección M. Falliéres declar6 su intención especia1men1e i;on e:xt, aordinariamrnte in1ereFant es. En inviH·
de seguir el ejemplo de Roosevelt, esto es, de recibir á los ricos no i,e dan dos 6 tres bailes, y la cClncurrencia es siempre brifüny pobres igualmente. Pero M. Lanes ha declarado otra cosa. te. A pesar de sus numeros(ls dPberes oficiales, que tanto le deEl presidente está quizás menos fatigado con este sistema, pero esgradan: consigue á veées f@rabullirse sin ser notada y vifit~r
si tuviera más visitantes sería ciertRmente más popular.
á los más p(; bres de París. Una perFClna indiEcreta ]a vió eahr
Pero volviendo á madame Falliéres diré que eu desafecto por una vez acompefüida por una cr:ada llevando una gr1m canasta.
la ostentaci6n se da á conocer de suyo en muchos conreptoP. füta indiECJeta J e1sor a eFrnd6 la :roticia, y el mundo, natu·
Vestida con un sencillo pero elegante traje negro, 6 al menoR de ralmente. sac6 la conclueión de que iba al mercado. Ama fn·
un color oscuro, parece más delgada de lo que realmente es. Aun trafíablemente á los pobres. ¡Qué adquisici6n hubiera eido f'n
en las ocaeiones que tiene que agasajará la realeza, no uea joy&gt;e. u11a pam quia de camJ o! e, mo todll s las penonas públicat1 que
-Nunca las he tenido, dice, por qué voy á tenerlas Bhora?
valen alguna. coea; los Falliéres tienen rns enemigos, á peEar. de
Como dlle:fia de la casa no es muy exp11nsiva, aunque políti- todo lo que el mundo pueda decir, pero nadie puede echar una
ca, y generalmente su principal'"tópico de conversación es su mirada dentro de esta pfquf-:tla caea sin deFcubrir l11s 1111118 cus·
esposo.
lidades que adornan á los due:fioi de ella.-GRACE ELLISON.

.,

....

...

0

......

...

...-.

~

......

~

!NECDOTA.S YCURIOSID ADES
rDos ~amonardos reñ.fan aicalora,da'lilJen·
t.e. En el lfur-0r de la disputa ~e el aman·
t~ la oadena de SU reloa y fa tira por fa
·ventana, dicie,ndo·
--Quier o que veas el ea.so que hag-0 de
tus regafos. :Entonces ella &lt;::oJe el relod
· y hace con él la ll1is.ma Ol)'€1l'adón.

LA CONFIANZA
dijo un sabio, es una planta de
lento desarrollo. La gente tiene
f é en las cosas que vé, y hablando en sentido general tiene
razón. Lo que á veces se llama
f é ciega no es f é de ninguna manera, pues debe haber una razón
y hechos para tener en qué fundarse. Por ejemplo, en lo que respecta á una medicina ó remedio,
la gente pregunta "¿Ha curado á
otros ? ¿Se han aliviado con ella
algunos casos semejantes al mio?
¿Vá en armonía con los descubrimientos de la ciencia moderna
y están sus antecedentes al abrigo de toda sospecha ? En tal caso, es digno de confianza, y si alguna vez me encuentro atacado
de alguno de los males para los
cuales se recomienda, ocurriré á
él en la plena. confianza de que
me podrá aliviar." Estos son los
fundamentos que han dado á la
PREPARACION de WAMPOLE
su alta reputación entre los médicos así como entre todos los
puehlos civilizados. Este eficaz
remedio es tan sabroso como la .
miel y contiene los principios nutritivos y curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao Puro, que extraemos de los hígados frescos
del bacalao, combinados con Hipofosfitos, Malta y Cerezo Silvestre. Con toda prontitud elimina
los ácidos venenosos que engendran la enfermedad y las demás
materias tóxicas que se encuentran en el organismo ; desarrolla
un fuerte apetito y buena digestión, y es infalible en Postración
-que sigue á las Fiebres, Tísis
y Enfermedades Agotantes. "El
Sr. Dr. Demetrio Mejía, Profesor
en la Escuela N. de Medicina de
México, dice: Mi juicio respecto
á la Preparación de Wampole se
halla robustecido de tiempo atráz, concediendo á dicha preparación todo el mérito y toda la
importancia que en realidad tiene
_en la terapéutica." El desengano es imposible. En las Boticas.

- ¿,Por qué tiras mi reloj? dijo él.
-:Pam quie el que encuentre la cadena,
di,jo la. muj~r furiosa, seipa ita hora- l que
se la ha. hwlla.do

.Culéntaise d·e Felipe n una aiventura, que,
.áten(Udo su ca'rá.cter a.rt'.000 !T severo, nos
tomamos mucho t 1empo para creer": Díoose
qure haHá.nd,ose un dfa e1ioo ,mc,nairca en el
Escor.ial, sin comitiva '! sin n!nguna in·
i.ig,nia que Je diese d r&lt;::onor&lt;::er,, entró un pa•r
tiou.Jar, et! ou.a:1 &lt;::oanenz6 á ·1nterro,garle
se,nci11a1I1J€1J1te aoell'Ca de las par,ticula:rida·
des die algunos cuadros que ornaban 1a.s
ga;leria1s. El r,e¡y s atislfizo con Ta ma)yor
c•o,rdioailidad á. sus pre¡gunta.s. Agradecido
el desconooid o A. tanta bond.ad, dijo a~
marcllarse:

-Caballero, vivo en tal parte y me

na..-

mo f.ufano de tal: si alguna vez l)a-sá.is pOl'
mf puebilo y iquel'éls Ir a. w-rme, os rprometo daroSI á probar un buen 'Vino.
--Os lo agrade~o, dijo entonces el riey.
En ouanto a. mr, me Mllllllo Felipe n, rey
de Es,pruña. SI alg,¡ín dfa pasáis por M.adTid, ldme a. ver , que Y&lt;&gt; os da.lié, á probar
·m ~o,r vino todavfa que el Q.ue pod,ll.s tener en VlH''Str.a, bode:a.

**•
&lt;Felilpe, iDuqoo de •BongofYa, tenfa lfa cos·
tumbre de tUsfra:zar se 1y 4e ;re.oorr~ l()l9
i!lgones rpa:ra ver lo que ilecl&amp; el puebl-0.
Ún'ff~.a. ()IJ'6' 4 un hombre quie ha.blabai mal
de él. kpenais este deSigirac'ad-o recon01Ciró
1 s11 prln&lt;llpe, ee or,ey6 perdido; pero Fe,.
Upe, rooonOICiéllldolo, loe dijo:
··-•No haibles Jam'a.trl de los l)l'lnd pe1. ,Si
drie€1S bien de ellos, ·mi,e111tes : si dices mal.
te exvones A su '1'0S'enrtlmiento.

Pobres Niños....;.
Es común que los matrimonios
se verifiquen por la sola '-'~luntad de los contrayentes, sin tomar para nada en consideración
las dotes físicas ni el estado de
salud.
Esta última cond1ción debiera
ser de grande importancia y hasta .de ley. Figúrese el lector, á
qme_n suponemos padre, que un.o
de sus hijos (hombre ó mujer,)
va á contraer matrimonio con
un ser enfermo de tuberculosis1
que por desgracia abunda tanto.
,Toda la descendencia tiene gue
ser tuberculosa y servir de vehícul~\al contagio de millares&amp;,
se'res. Los niños de ese matrimonio son a~émicos, delgados y
no pocas veces ílacen con defec·
.tos orgánicos: jorobádos, tuertos, cojos, etc., etc., y todo por
una complacend a ó amor culpa·
bles. Debían antes los padres ó
los mismos· novios hacer que se
curara el enfermo, pues afortu-.
nadamente la ciencia cuenta hoy
con una medicina · maravillosa
para combatir ese ipal:Ja "Creosofosfatina;" con ella en poco
tiempo pueden contraer matrimo
nio seguros de que sus ptihloñes·
han sanado, de que su 1?angre·
está pura y de que su genera;
ción· será sana y robusta.
Si. ncd1ubiera tanto egoísmo,
todos nuestros lectores recomendarían· por humanidad4,la medicina que dejamos nombrada á los
débiles, anémicos y á los enfermos del-puhr.3n, pecho y gargan': 1

/

�HallG una. •sposa mur nel,
encontré un. a.migo bueno,
y u:na euegra qu.e ,era san1t111 ...
I vaya una suerte que tenco!

CANTARES

¡M,e 'p ongo a. habla:r eon la luna
y hllgo preguintas al i:;oJ,
,eomo 11i eUo,s ccmprend'esen
taa fa.tl.glU111as de amor!

,Narciso Díaz: d·c Escovar.

•••
:Don J111&amp;n Vil de Portugal, pasaba reiv:,s-

®n ,m i camino tu nombre
e1,,1aste esicrito en el po11vo.
., lo ·be!Sé arrodi!ilaido.
con l!Agr.lmas· oo lO·S ojoo

!Fara embM'earme contigo
ten·gio un ,batquillo we1ero,

.

,¡ cuando e!lteimo11 á. bor1cfo
,verás si suefíaJs y sueño.

',.l.J.·

1'0. presumes de lbontta.
ella presiume d e cuarto•.
tffl el juego de la vida.
la~ ricas 1Sale.ñ:. ga.na.ndbl
HlllY solterOn ¡que 11e a.susta
si le h!tb'lam de nmtrtrnonio,
'$ a. la. postre ;viene A. da:r
con el del'loohO de todo1.

y

Yo he sona.do una muderJ
'la, aofl.'6 tan pel'fecta.,

qoo 11.0 encuentre 'POr el mun,ao

muJer que se 1e p a ~

ta

a.

uni3l escuadra ¡que fondeaba. en el

puerto de Lisfb,oa; eil almira.nte se a.1)'l'oweoh6 de tan propicia ocaisi6n para propon€-r
el asca:i..so de- un joven ruarclla marina
mni¡ aventajaido en tu carrera,
-Setior, le decia el al,mlrante a,1 rey:
e1 V. M. se d'gna. conceder alguna grada,
tengo el honor d ~ indicarle &amp;~te j orven co·
mo el más acreedor de todos.
-¿ Y qu,é te parece que ae le haga.?pregunto Don Juan.
-®l desea.r~a qu,e V. M. 11~ 'lllgnue lu.·
eerlo segundo teniente.
--''¡01 ¡lo rapazuedo 'Maroto! exelam6
ol rey: ¡ non tein sido feíto primc11ro, 6
quiere que lo falsa segundo! non, non;
t,l!safo prime¡ro, fálsafo• priimelrG, y qu•
se ld·oi por muffto sa.tlsfelto."

***
HUIMOR,IS1MO YANQUI

Un nortea.mericano 1111.mado Wilder, Mtual-mfl!l,tie de paso an L9(ii.¡¡. ha r.reri·

do á las damas de la buena soc!edad fn·
gJesa, varias historietas, que- h&amp;n hechO
sus deU&lt;:tas
Una de estas arrecd~tas que fa prenca.
,b:ritá.nica ha reprodu,cido, es la siguiente:
"Clerto dta, ,viendo á. un lhombr-3 ahogar,se,-,efiere el jijj'.ortunado diso;pulo M
!M,a rk Twain,-le pregunté a.si:
-¿ C6mo se llaima usted ? ¿rCuál e1 su
,profesión? ¿,D6nd,e trabaja?
••Aqu~ d,e.sesperaido, cre¡yendo qoo 19
t rataba de salvarle, me di6 las señas (lile
le pedfa. Y ,l uego se hundl6 en el &amp;P,
..Pero yo, lejos de darle aiyuda, con1 '
casa de su pairono y le dije:
-·"Oaiballero, solicito la plazi· de 111\ •
emp.Ieado de usted que acaba de a.h,oga.rtl9·
- "lmpo-sible, amigo ,m:o.
-"¿Por qué!
-"Pol'&lt;lue otro más diligente, ha 1trbstltuido y,a, A. ese pobre hombre.
·-"¿.?As dil!genté? /.Qu'én es?
-!'EJ. que lo edh6 a,l rio."

•••
Un ca.b-Allero rv~stido ent~ra.mente de ae,
gro, y con gaisa en, el sombrero, f~ detf"
n.ido en ,}a calle por uno die sus ami(OI·
-¡Dic,s :ntol pu.u ¿A ~uién ha perdido
ustrd? le pre.g ata. el amigo.
-¿Yo? No ihe perdido lf n'3A'lie; es qU4
me he que-daAio v,ludo

•'

t

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>fl
ASo XII.

MÉXICO, DOMINGO

5 DE

MAYO DE

AR' QUITECTUR!A

1912.

Nmt:. 18.

COLONIAL

EXTERIOR DEL TEMPLO DE LA MERCED, EN MORELIA.
Fot. A. Carrillo.

�/

Aetualidades.

LA JUVENTUD LITERARIA

á BU! obligaciones y deberes: y hoy muy pocas y muy raras son auxiliándose en sus investigaciones, corrigiéndose entre sí los
defectos de sus obras, podrían ir, aunqua fuese con lentitud,
las sociedades que subsisten.
Sería por demás encarecer la utilidad y los buenos frutos que por un camino que sin duda los llevaría á buen término. Sus
pueden cosecharse en reuniones de este género. Si se establecen trabajos, antes ds salir al público, pasarían por el crieol de una
con el fin único de prestuse mutuamente auxilios los asociados, crítica amistosa, y entonces quizá veríamos en los periódico¡¡
tendrán en ellas un seguro apoyo y un medio de remediar ur· menos malos versos y más cuidada prosa.
gentes necesidades; si se fundan para cultivar las letras, serán
VICTORIANO AGÜEROS.
todavía mayores las ventajas que se obtengan, porque puede
1897.
ganar la literatura; y
los socios, al mismo
tiempo que encuentran en ellas solaz y
esparcimiento, tienen
oportunidaddeir atesorando curiosos y
L a construcción
útiles conocimientos
del nuevo campanil
recogidos en el estude San Marcos, ledio propio y en el de
vantado en Venecia
la comunidad. -Adeen el lugar mismo
más de esto, ¿quién
que ocup6 el viejo
duda de que tin estas
campanario destruipacíficas reuniones se
do por los afios, queeetrechan más y más
dó por completo terlos vínculos de la
minado hace tiempo;
amistad? ¿quién no
faltaba sólo la cúspi·
!abe que se ensancha
de para el total remael corazón al comparte de la obra: un ántir con otro las fati·
gel aéreo y gigantesgas del estudio y coco que se ostenta en
municarle las impreel tejado puntiagusiones literarias?
do, dominando la.ciuEn Espafia, y en
dad toda.
Madrid principalAhora l!!e desmon·
mente, cuna de mutan los andamios que
choe de sus literatos
sirvieron para Ja coy pot!tas, taller de sus
locación del orna·
pintores y artista!:!,
mento, y ya se desilusión de muchos jóc:U b re brillando á
venes de provincia
gran distancia el queque suefian con la
rubín flamante.
gloria, teatro de sus
Esta estatua, reshombres notables; en
taurada por el esculEspafia, dige, y en
tor Vittorio MunaMadrid principalretti, representa, co·
mente, han abundamo es sabido, al ardo en todas épocas
cángel San Gabriel
las sociedades de arrepresentando la azu·
tistas y literatos, de
cena en el instante
jóvenes unidos por la
de la anunciacion.
amistad y el carifio;
Los brazos y lo! pie!
..:¡ue juntos alimentan
sonde bronce macizo,
il us i¡o n es literarias,
el resto del cuerpo
que juntos suefian
está formado con placon la felicidad y la
cas de cobre supergloria. En esas socie·
puestas. El arcángel
dades íntimas !!e for·
está sostenido por un
maron y hasta nacie·
armazón de hierro,
r o n literariamente
el cual, á su vez, se
muchas celebridades
mantiene sobre un
contemporán ea's de
argo suEitentáculo,
escritores y artistas
también de hierro,
espafioles. Allí leye·
que consiente moverro11¡sus primeras com·
se á la figura. según
Señor Licenciado don Justo Sierra,
posiciones don Anto· Nuevo Miniitro Plenipotenciario de México en España, que salió rumbo á Europa el 30 del pasado. la dirección de los
nio de Trueba, don
vientos. En derredor
En la Estación del Ferrocarril Mexicano se le dt6 una cariñosa despedida. Los reportera de los difeLuis deEguílaz, Nar- rentes diarios de esta capital fueron á uordo del tren para saludar al seiior Sierra y desearle un feliz de la cabeza del arciso Serra, Agustín viaje. El señor Sierra agradeció esta muestra de simpatfa y tuvo fraees de afecto para sus viejos cole· cángel hay una auBonnat y otros mu· gas en el periodismo.
reolaimetálica de cuaElfDoctor Vallarlno acompaiiara hRFta Europa al sellor Sierra para atender!«&gt; dnrante la traveafa,
chos; allí recibieron pues
renta centímetros de
aún u tá extenuado por la tenaz enfermedad que ha venido padociendo.
nombre multitud de
diámetro; la azucena
obras que hoy toda·
pesa nueve kilogravía !e leen con delicia y encanto, tales como las regocijadas y mos y mide un metro setenta y cinco centímetros de largo.
hermosas novelas don Pedro Antonio de Alarcón, el eecritor ilusLa.inauguraci6n definitiva del monumento debe de haberse.
tre que hoy ocupa dignamente uno de los sillonea académicob. verificado el 25 del mes próximo paeado, festividad de San MarAllí, en fin, en esas sociedades de jóvenes alegres y estudiosos cos, cuarenta y ocho horas antes de la apertura de la Exposición
Be formaron muchos de los que hoy son honra y prez de las be- de Bellas Artes. Con tal motivo habrá grandes fiestas populares
lla.e letras, de las artes, del periodismo y de las ciencias políti- en la ciudad, uno de cuyos números debe ser la iluminaci6n ge·
cas y sociales en Espafia.
neral de la plaza de San Marcos. El campanil debi6 aparecer
Pues bien; ¿por qué aquí en México nuestros jóvenes escrito· convertido en gigantesca llamarada.
ree no forman sociedades y mantienen vivo en ellas el fuego del
ent11eiasmo y del amor al estudio? Ayudándose mutuamente,

.

I

· Los que se interesan por el progreso y mejoramiento de las
letra! mexicanas; los que desean que éstas tengan mayor lustre
cada. día y que nuestros escritores las enriquezcan con obras que
le! den honra aun en el extranjero, donde tan mal se nos juzga
casi siempre, no pueden dejar de reflexionar un momento ante
el actual movimiento literario. ¿Tiene realmente importancia y
podrá conducir á buenos fines la afici6n que hoy muestran todos al cultivo de las letras? ¿Ganará algo nuestra literatura y
dará un paso hacia adelante, con los trabajos que ofrecen al público nuestros poetas y escritoresf Porque es admirable la facilidad con que en nosotros nacen y se forman esos que á sí mis·
moa se llaman literatos: todos quieren escribir, todos quieren ser
poetas, todos hacen dramas y comedias y todos son críticos,
Creen muchos que para hacer artículos de periódico, basta la
firme voluntad, sin que para nada se necesiten la instrucci6n ge·
neral y particidar sobre el asunto que se escribe-que recomienda
Hermosilla. Se juzgan poetas porque arreglan tres cuartetas
aconsonantadas, y porque públicamente se les ha llamado así en
un párrafo de gacetilla.
Antiguamente, el que daba á luz una composición suya, io
hacía después de meditarlo detenidamente y de consultarlo con
personas competentes. Buscaba la inspiración contemplando los
objetos que se
describir; hablaba de asuntos que conocía y había
; escribía una leyenda ayudado de la
verdad, y sintie
a mente los afectos y emociones que pintaba. Si su trabajo era biográfico, proporcionábase antes de todo noticias minucioeas y fieles del personaje: estudiaba la época
en que éste había florecido, coordinaba los datos con método,
hacía apreciaciones imparciales, ensalzaba las y~rtudes y las
buenas acciones, y condenaba con entereza los v1c10s, las preocupaciones absurdas, los defectos y los errores que encontraba
en la vida del héroe. De aquí que juzgase casi siempre con
acierto. -Y de esta manera escribían sus obras poéticas Carpio
y Pesado; así hablaban en la Academia de Letrán Lacunza y
Quintana Roo; y Guillermo Prieto observaba nuestros cuadros
de costumbres para pintarlos; Luis de la Rosa meditaba para
escribir una página de su Miscelanea de descripciones; el sefior
Torne! aprovechaba sus ocios en importantes labores históricas;
y más tarde, l!'lorencio del Caetillo, Fernando Orozco, Díaz Covarrubias, se conmovían tiernamente describiendo en sus novelas ardientes y apa.sionados afectos.-El poeta no se dejaba arrebatar entonces por los impulsos de una inspiración desordenada, sino que obedecía los preceptos del arte y escuchaba con humildad los consejos de la crítica. Retocaba una, dos y tres ve·
ces sus composiciones, quitándoles los defectos que pudieran
empafiarlas, á fin de que se presentasen ante el público limpias
ds incorreccjones y defectos. Y entonces, como se sentía, aunque se estudiaba menos que ahora, había cierta belleza moral
en las producciones de los escritores. Una idea nueva, un pensamiento hermoso nunca faltaban.-Entonces se respetaban las
creencias del pueblo, se rendía culto al buen gusto, se consultaba al coraz6n y á la inteligencia, se buscaba antes que todo el
¡¡entimiento y decir verdad en todo lo que se escribía. Aun tenían una virtud más nuestros antiguos literato&amp; y poetas: lamodestia, la modestia humilde y verdadera, no la vana y soberbia
que hoy se usa.

p--·

II

Ahora bien: en mi sentir, la nueva generación literaria. ninguna. importancia tiene: no descubro en ella virtudes, ni amor
al estudio, ni tendencias nobles en pro del adelantamiento de
nue!tra literatura.-¿Quién puede soportará esa turba de jóvenes que escriben en los periódicos, y que á pesar de su ignoran·
cia se dan humos de sabios? ¿Con qué ojos pueden verse sus
maneras afectadas? Creen saberlo todo, porque han aprendido

chistes en las zarzuelas bufas; historia, en las novelas y libretos
de ópera; galanteríae, en los almanaques y revistas de moda.
Se creen literatos y poetas, porque en el peri6dico H han publicado algún artículo y en el periódico M han dado á luz unos
versos que hablan de sus dese11,qaños y de su hastfo, de sus dudas y horas de dolor. Aun son imberbes, y ya son deegraciados,
muy de!lgraciados: sus quejas y lamentos por los dernngafios que
han sufrido no tienen medida.-Hablan en todas partes de política y literatura; en los pasillos de los teatros juzgan con una
sola frase la obra que se representa, y si algunos la elogian,ellos
la critican, ó celebran sus bellezas, cuando todos le encuentran
defectos. Y así son en Jo· demás; porque creen que siguiendo el
dictamen general, aunque éste sea fundado, caen en la vulgari·
dad, y singularizarse es lo que más desean.
Por lo demás, estos jóvenes, ni por la educación literaria que
reciben, ni por el sistema de estudios seguido hoy en las aulas,
ni por sus gustos é inclinaciones, ni, en fin, por los modelos
que se proponen imitar en sus escritos, han de llegar nunca á
dar días de gloria á nuestra literatura. Envanecidos profundamente por los elogios de sus amigos, sin dirección y sin voluntad de tenerla, fomentando su amor propio por los mismos que
debían reprobarlo y corregirlo, contagiados del escepticismo
moderno; rebeldes, en fin, á la autoridad de las reglas y de los
buenos modelos, ¿qué esperanzas ofrecen? ¿qué género de obras
van á salir de sus manos? Ellos no estudian ni at~soran conocimientos nuevos; no están atentos al movimiento literario de
la época, ni menos procuran corre.gir sus defectos siguiendo la
ensefianza y el ejemplo de los maestros en el arte. - Y si nada
de esto hacen. es del todo inútil que eFcriban y publiquen versos¡ pues nunca el progreso de una literatura ha consistido en
la abundancia de autores y de obras. El amor al estudio y al
trabajo, la meditación detenida, la buena elección en los asun·
tos y el cuidado en la frase: he aquí lo que se necesita.
La critica, además, falta entre nosotros por completo; la crí·
tica, tan esencial para corregir y ensefiar, tan útil para detener
los avances del mal gusto y formarlo bueno. ¿Quién se ha acor·
dado de ella? ¿Quién se atreve á ejercerla, aquí donde todos
quieren elogios y es costumbre prodigarlos?--Yo tengo para mí
que si nuestra literatura no ha progresado todo lo que debiere,
que si hay insolentes ignorantes llenos de vanidad y de orgullo.
ha sido, no precisamente por la falta de crítica, sino por los
elogios mutuos que todos se hacen en la prensa. Hoy, como de·
cía un escritor francés, se hace una alabanza para tener derecho
de exigir veinte. Nadie se atreve á manifestar francamente su
opinión; pues la amistad, la esperanza de obtener un favor, las
consideraciones de reepeto y otras diversas circunstancias, qui·
tan al crítico su libertad; y si debía ser severo, imparcial y jus·
to, tórnase en benévolo dispensador de elogios inmerecidos, en
encubridor de imperdonables defectos y de verdaderas heregías
1iterarias.
La crítica, para que dé eficaces resultados, debe ser severa
siempre, sobre todo aquí en México, donde muchos ee creen con
las dotes de Gustavo Becquer, de Fígaro, de Selgas 6 de Teófilo
Gauthier. Los elogios debe hacerlos con mucha sobriedad, y eso
con los humildes, modestos y tímidos, porque estos han menes·
ter palabra.a de benevolencia para animarse.

III
Uno de los medios que quizá contribuiría á alcanzar benéfi·
cos resultados en el campo de las letras, eon las sociedades lite·
rarias. -Hace algullos afíos se despert6 en México y en to.da.la
República un entusiasmo extraordinario para fundar asoc1ac10·
nea: los periodistas, los estudiantes, los abogados, y hasta los
artesanos, uníanse en fraternal sociedad con la intención de. es·
trechar sus relaciones con un vínculo más fuerte que el del s1m·
ple compafíerismo; pero después de algún tiempo de comenza·
dos los trabajos, todos empezaron á abandonarlos, faltando aeí

275

~

El campanil
de Venecia.

�'¡

~et11atos de aetuslidsd
pedirán lo mismo, vaya usted á saber si le quedará tiempo para
velar por todos los recomendados.
.
ccMi primo es valiente, y se defenderá bien; pero yo creo que
mueren más valientes que cobardes, y muchas noches tengo peI
sadillas horribles, y le veo tendido sobre_el campo de batalla,
X, 1? de mayo de ......
.
manando roja sangre de su generoso pecho.
«Es mi primer awor, mi ilusión primera, y no creo que Dios
Mi querida amiga Rosa: Hace mucho tiempo que debí contes·
me quite lo primero que me da en este mundo, después de la
tar á la tuya, en la que recordª?ªª las felices horas de nuestra vida que recibí con lágrimas en los c,jos, y que le costó la ~uya
infancia cuando juntas aprendimos á rezar y á coser en el cole'
gio de la buena de do· á mi pobre madre, que
esté en gloria.
ña Virtudes.
ccMi padre sigue con
«Exigencias de la vi·
da nos separaron hace sus achaques de milicuatro años; pero no tarote viejo, devorancreas que te olvido un do los periódicos y hamomento, Rosa de mi ciéndolos trizas cada
corazón. Tu nombre es vez que los partidarios
mi flor predilecta, y del Pretendiente obtiellena con su iiroma. las nen una victoria.
«Si pasa algún día
tapias de mi jardín;
pero hay rosas atrevi- por ahí ese coronel que
das que quieren ablm· esperas, procura que
donarme, escalando el sea liberal, ei no quiemuro y ssomándoEe á res perder la amiatad
la carretera, a t r e vi- de mi honrado viejo.
«Cuando tenga notimiento que castigo cortándolas con mis tije- cias de mi capitán te
ras y condenándolas escribiré, para tranal encierro de mi ga· quilizart~ si son bue·
binete, donde se mue- nas, 6 para que llores
ren de tristeza en un conmigo si son adverjarrón de porcelana, sas.
&lt;,¡Hasta el blanco
debajo, precisamente,
traje
de boda tenía ya
del sitio de preferencia en que tengo colo- hecho! Con razón puedo decir que la guerra
Señor General don Félix Díaz,
Sel'íor Licenciado don Genaro García,
cado tu retrato.
me
ha
dejado
compnes·
candidato
drrrota~o del grupo ·'i~dependiente"
Presidente de la Cámara de Diputados durante ~&lt;Como se ha1Rlan de- ta y sin novio.
para
Presidente de la Camara.
el mes de Mayo.
baJO de otra o 8 a,
«Adiós, Rosa; sabes
cuando se mueren de
qµe te quiere siempre tu inolvidable amiga:- 01vrno »
pena no puedo asegurarte ai las mata el dolor la envidia.
II
«Las flores tienen su amor propio y sus pasiones, como cual·
quiera de nosotras, y no ven con calma. el beso que algunas v~Z, 3 de junio de ......
ces deposito sobre el criRtal de tu retrato, llora~do l~ ausencia
r&lt;Mi querídisima Olvido:
que me separa de la mejor y más carifiosa. de ~1s amigas:
c&lt;Hace un mes recibí tu carta, y como no he vuelto á tener no·
«Ayer tuve lástima. &lt;le una pobre rosa que iba á morir muy
ticias, temo por la suerte de tu primo, y
pronto con sus dos capullos cerrados, y al
dese.o vivamente que tu silencio no sea el
querer colocarla sobre mi pecho, me clavó
del dolor.
una punzante espina, y mi sangre tifí.6 de
«Respecto á mí, ¡cuántas emociones y
carmín sus blancas hojas.
.
cuántos
suspiros en treinta días!
«¡ Ya ves como también hay flores traido«Esclava de los deberes de mi cargo, no
ras y desagradecidas!
be tenido hasta hoy media hora para con·
«Siento mucho lo que me dices, de que,
testa rte.
á pesar de estar esa villa situada en el cen·
«Hoy lo hago llena de placer, porque me
tro de operaciones militares, y de que lleconsta
que he de proporcionarte unaalegría.
vamos algunos afí.os de guerra civil, no ha·
«Los
coroneles escasean; pero el mismo
ya pasado toaavía un coronel, ni siquiera
día
que
recibí tu carta llegó á este hospit~l
un comandante, que se fije en tus negros
., de eangre un capitán de caballería ascend1·
ojos.
- do á comandante en el mismo campo de
«Ciegos por el humo de la pólvora, esos
batalla, y que mostraba el nombramiento
militares no reparan en luceros, porque
escrito
con la roja tinta de su pecho, muy
siempre están sofiando con las estrellas.
cerca del sitio donde los héroes ostentan la
c&lt;Te doy, en cambi~, la enho;a~~ena por
cruz laureada de San Fernando.
tu ingreso en esa benefica Asoc1ac10n de_ La
«La bala homicida tuvo miedo del cora·
Cruz Roja, y te recomiendo mucha pacienz6n,
y se desvió huyendo cobardemente por
cia para hacer hilas, y mucho valor para
la espalda.
__
que puedas aplicarlas en el hospital desangre.
c&lt;Mi padre, médico titular, que viene pres·
«Por lo que á mí se refiere, puedo asegutando los i:1ervicios sanitarios de guerra des·
rarte que la guerra ha venido hoy á turbar
de hace tiempo, se encarg6 del he;ido? Y
la paz de mi alma.
yo con mi cruz roja sobre el brazo 1zqmer·
«Hace un afio tiene pedida mi mano un
do'
he velado treinta días y treinta noches
primo mío, capitán de hú~a~es, y cuando
á
l~
cabecera del bizarro comandante.
se disponía la boda, ha recibido orden terSeñor Diputado don Gregorio Aldasoro,
«Los
primeros días, en sus accesos de fie·
minante de incorporarse á su regimiento, antiguo periodista, Dírector de "El Nacional"
bre
s6lo
hablaba de olvido. A las puertas
fallecido el 30 del actual.
que se encuentra en el teatro de esa lucha
de
Ía
muerte
perdonaba sin duda á sus ene·
homicida y cruel.
migas
pronunciando
aquella
generosa
frase.
r&lt;Hace dos semanas que no re.cibo carta suya, y estoy muy in&lt;&lt;Más
tarde,
me
preguntó
por
mi
nombre;
sonr~ó dulceme~te,
tranquila, pues sé que ee han librado algunas 1·eñidas batallas
y
desde
entonces
sólo
hablaba
de
rosas
en
sus
delirantes suenos.
en ese espacio de tiempo.
•
«La
ciencia
desesperó
de
salvarle;
pero
el
amor,
alzándose orÍ
«Yo.tengo la esperanza de que le hayan _respetaao las balas,
gulloso
eq
medio
de
mi
alma,
_infun?i6
su
aliento
vital
en aqueu
porque no he dejado de rogar por él á la Virgen de los Dolores,
corazón
sin
vida,
y
cada
suspiro
m10
le
prestaba
oxígeno
á5
que es mi.abogada en el cielo¡ pero: como tendrá tantas que le

DOS CARTAS

?

•

Aetualidades
pecho, y cada lágrima que derramaba sobre su amarillenta mano, coloreaba sus venas, y subiendo hasta la herida, cicatrizaba
sus bordes como bálsamo E&gt;anto del cariño.
«Ayer se levantó por primera vez y dió un paseíto por la sala,
apoyado en mi brazo; pero la gravedad no ha desaparecido,
pues el moribundo comandante, restablecido ya de la herida,
me dijo al oído g_ue se estaba muriendo por mí.
«Consulté con mi padre la inminencia del nuevo peligro, y le
encontré tan risueno, que no desconfío en poderle sanar de la
reciente herida.
·
«Ha pedido una licencia temporal para el restablecimiento de
su salud, y antes de dos meses creo que mandare dos escuadro·
nes de Húsares de la Princesa.
c&lt;Como estuvo el pobre tan grave, se confeeó conmigo, y me
dijo que sin duda el proyectil en su rudo golpe le había arrancado del pecho una pasión que juzgó eterna y que hoy echó completamente en olvido.
«Sé lo mucho que te alegrarán
mis alegrías, y no dudo en comunicártelas todas.
c&lt;Mi futuro.se llama César, nombre de emperador, y se apellida
Gallardo, y lo es efectivamente.
c&lt;No dejes de escribirme pronto
lo que sepas de tu primo el capitán,
al que debe conocer de seguro mi
comandante por servir en el mismo
cuerpo. Es siempre tu amiga verdadera-ROSA.»

277

Los demás chiquillos de la aldea le hacían burla, porque ni ·
quería salir al camino real á mendigar la ¡erriña, ni á los huer- .
tos á robar manzanas, ni al viñedo á hurtar racimos, ni á los ,
corrales ajenos á cazar huevos, echándole la culpa al zorro ......
¡Hijo de un señor! ¡Sin duda un sefior muy majo, de tropa, co·
roo el qua estaba retratado en ei Ayuntamiento de Castro Real.
con patillas y cruces .. .... Fantaseaba que su padre habría tenido en brazos 6 él, Cirilo muchas veces ...... DespuéE&gt;, ¡sabe Dios!
se hll-bría ido á América ó á servir al rey, de general... ... Desvanecerian sus ilusiones si le contasen la verdad, aquella casual
distracción de un señorito á la vuelta de la caza, distracción de
la cual ya no hacían memoria ni el seduetor ni la víctima. Como que Cirilo daba por seguro que su padre, allá por donde anduviese, se afioraba de él con frecuencia, y se prometía venir el
día menos pensado á recogerle, á llevarle consigo y á vestirle
un uniforme militar con muchos
galones .... .. ¡Así tenía que ser! Y
el mirar de los grandes ojos negros
del adolescente se perdía. á lo lejos,
en los montizuelos color de violeta
que limitaban la cafí.ada, en el tro·
zo de ría de un azul hialino, que
se extendía más allá del castañar.
Por allí llegaría su padre, á la hora crítica en que ~l más descuidado
estuviese ......
Un momento, hasta que se perdió la figura de su su madre,
cargada con la cesta, en la revuelta del camino, Cirilo permaneció pensativo, inmóvil, rumianIII
, ~ do las palabras de la Sabidora.
Después, principalmente volvió á
Rosa no recibió más cartas de su
entrar en la pobre casa, había oído
infeliz amiga; pero el mismo día
llorar á una de las criaturas. Gusde su-f bodas recibió una esquela
tiña, (Justa,) que era el mismo
mortuoria con el nombre de Olvido,
pecado y de fijo habría hecho alguque vino á amargar la ventura de
na maldad. Y en efecto, arrastránla enamorada pareja.
dose, Gustiña pudo subir al hogar,
Por disposición de su padre, Oly aterrada de tener tan cerca la
vido llevó á la tumba su blanco trade oír el glu del pote, sin
lumbre,
je de boda, con una sola variación.
acertar á retror,eder, se desengañaLa palma de la virgen substituba. El mayorcito, de cinco años,
yó el ramo de azahar de la desr,o
en camisa rota, de pie miraba á
sada.
la menor, absorto, metiéndose el
JOSÉ .JACKSON VEYAN.
pulgar en la boca ro~ada y sucia.
Cirilo
rifió, salvó á la traviesa, re~
cebó la lumbre y corrió á ordefiar
RESPONSABL~:
la vaca, para dar á los chicos buenas sopas de leche con pan de
l\fira por todo, tú me entiendes
maíz desmigajado .. ..... .. Estos me-repitió la madre antes de equilinesteres piden tiempo. Así que
brar sobre la molida ó retorcido ciratracó de sopas á los rapaces y les
Exmo. señor Bar6n Cario de Allíoti,
cular de paja el cestón del cual savió con el vientre tenso, redondo,
nuevo
Ministro
Plenipotenciario de Italia en México.
lían apagados cacareos y rebasalos arrulló, l()s acostó juntos soban, alzando la cubierta de esto
bre un lecho de poma, hojas de
pa, ca-bezas cómicamente asustadas de gallos y gallinas-no sea maíz seco,con las cuales rellenan en el país los jergones. Aguard6
que mie.ntras vendo en la feria esta pobreza, ande el demonio paciente hasta que la respiración igual y dulce de las criaturas
,suelto. Cuidado me puso el cura por nombre.... Atiende á tus le indicó que por una hora, al menos, no necesitaban vigilancia;
:hermanos ...... ¡Quedas responsable, Cirilo ...... !
rebañó ei puchero de las sopas, y despacio, hundidas las manos,
• El niño agachó la testa en que se envedijaban rizos color de á falta de bol&amp;illos, en la cintura del astroso pantalón, e~ metió
mora madura, mates por el polvo que los velaba y su gesto, ya por lo~ sembrados hacia el hórreo de la señora Eufemia detrás
:semiviril, acept6 la responsabilidad completamente. Aquella del cual se extienda la linde del bosque del castillo de Castro.
misma mafi.ana Cirilo había cumplido doce años, y la vieja Sa- Bajo la bóveda de los castaños centenarios, las vigas magnífibidora, repertorio de historias, cuentos y patrañas de la aldea, cas que se yerguen á altura de muchos metros, sobre el musgo
le había bisbiseado la vispera al oído:
enjuto y velloso y de la delicada hierbecilla anémica que crece
-¡Quién como tú, que eres hijo de un señor!
al nombrizo del follaje, Cirilo se tiende para continuar soñan¡De un sefí.orl No era la primera vez que lo escuchaba, y do ...... ~u padre llega; viene jinete en un potro fiero, arrogansiempre la noticia alzaba ecos profundos en su alma precozmen- te, haciendo corvetes y manejando un sable relucidor; l&amp; coge á
te despierta, superiormente á la condición humilde en que vi- él, á C,rilo, y le aupa al mismo caballo, y allí le aprieta contra
vía ...... Cirilo no conocía en nada absolutamente que no fuese su pecho, y le incrusta en la carne loe bordados del gran unihijo de un sefior, ni se diferenciaba de sus hermanitos, retoños forme, el metal de condecoraciones ...... Cirilo, herido, magudel difunto marido de su madre, el zuequero de Solgas .. .... Des· llado, venturoso, suspira y se despierta...... Porque realmente
calzo, vestido de remiendos pingajosos, uncido ya al trabajo de era que se había quedado dormido, agobiado por el calor, y al
la casa. y de la tierra, como manzo novillo destetado antes de abrir los ojos la conciencia de su responsabilidad le alarma J le
r~zón, Ciri!o se parecía bien poco á l&lt;'s hijos de los señores, lim· hace saltar, salvar á brincos la linde del bosque, el hórreo, el
p1os y hartos, según él los había visto en la villita de Castro seto ...... Mal dispabilido aún, se frotaba los párpados ...... ¿Qué
Real. Y con todo eso creía firmemente en hi del sefiorfo. Den- era lo que le nublaba la vista? Tardó unos segundos en com·
t~o de su 'espíritu algo se elevaba; era un sentimiento, ó mejor prender ......
dicho, un puro instinto de estimación hacia su propia persona,
-¡ Humo! --pens6 al fin . -¡Humo! ¿De dónde sale? De casa ...
lo que si Cirilo tuviese otra edad se llamaría altivez.
Sigue en la página 282 .

�Teattros

Loe teatros han Bravo de la muerte de su padre, es de una verdad toncha,.te y
dado pruebas, élu- produce la impresión desoladora que era debida. El duo entre
. rante esta semana, María y el Capitán espafiol es dulce y sentido, ein ser vulgar ni
de una rara acti- meloso, y la plegaria que le sigue, cuando la joven cree llegada la
vidad. Aparte de las repeticioneR de piezas que han obtenido el hora de perder á su prometido, evoca, por su factura ya que no
«favor del público,i, tales como «El Encanto de un Vals,i, «La por otros conceptos, cierta página inimitable de Verdi, que será
biem pre la admiración de I os
Casta Susana,» «Aire de Primaamantes del arte.
vera» y «El Conde de Luxembur·
No, no se puede comparar el
go,» en Arbeu, y ccLos Espectro!!"
decorado
azteca del salón de Don·
y «Puebla de las Mujeres,i, en el
celes,
con
esta arquitectura .de los
Colón, hemos contado algunos es.~
sonidos, en la cual el sentido de
trenoe, uno de ellos verdaderalas proporciones va unido á la
mente notable-nos referimos á la
gracia
de los detalle~. Observad,
ópera mexicana del maestro Tello,
en
el
breve
segundo acto, con qué
«Nicolás Bravo," que escuchamos
naturalidad se def.arrolla el d.raen dos audiciones, el afio del Cenma, en un ambiente marcial, ple·
teuario, en el Teatro J\.rbeu, y que
no de virilidad y de grandeza. Se
no había vuelto á la escena, por
escuchan
los toques militares, las
un a inexplicable anomalía de
clarinadas de la caballería; el purnuestro carácter.
blo se congrPga. á presenciar la
Y puesto que resultó al princillegada
de los insurgentes y de les
pio de la crónica este agradable
prisioneros
espafioles. Se forma
tema, sigamoe glosándolo según
el cuadro que ha de fusilará ésnuestro leal saber y entender.
tos, y en el momento supremo,
La mÚtdca de Tello, como toda
aparece
la grande figura de Bravo
la de los buenos autores desde ha(por
cierto
muy bien caracterizace un tercio de siglo, toma de los
da
por
Torres
Ovando, quien, por
procedimientos modernos, iniciasu complexi6n, es el tipo del gue·
dos por Ricardo Wagner, aquello
rrero mexiuano,) y con e! gesto
que más cuadra con su tempera·
inmortal
que la Historia ha permento de compositor original, de·
.
petuado,
perdona
y pone en liberjando la expresión melódica á su
tad á sus jurados enemigos. Tello
íntima y personal inspiración.
ha traducido .5.elmente en el penPercibiendo esta sonoridad, esta
tágrama
la majestad de este epiarmonía que recuerdan los métosodio,
rematando
su feliz compo·
dos ya consagrados, una asisten·
sición,
en
la
cual
las
masas corate al espectáculo, crítica desconles
son
manejadas
magistralmententadiza, lanzó en el saión Xicote, con una reminiscencia, tan
tencatl, ( donde, como se sabe, se
como oportuna, de
inesperada
ha querido hacer una arquitectunuestro
Himno
Nacional, que aca·
ra indígena) esta amarga cuanto ~
,... .., ·- =·
ha de embargar de entusiasmo al
injusta frase: La ópera tiene tanSeñorita Amelia Unda ,
auditorio.
to de w11gneriana como el teatro
que cantó la parte de sopráno en la ópera ·• Nicolás Bravo,"
Sin duda que «Nicolás Bravo~
de azteca.
obteniendo
un
gran
éxito.
no
es un nuevo «Tanhauser», m
La sefiora f ué injusta, lo reuna
.ccAidaii ; mas evidentemente,
petimos. La riqueza y propiedad
de
las
pocas
obras
nacionales
con
que cuenta nuestra exigua
de los temas va diluida. en un fondo contrapuntístico que da
producción
lírica,
e3
una
de
las
mejores.
Tan notable eeiuerzo
homogeneidad al conjunto. La preparación para la noticia á

EL NUEVO TEATR.0 XICOTENOATL

279

debe ser estimulado, dejando á~un lado
las frases chocarreras.
Vaya un caluroso aplauso para la señorita Uoda., que cantó con verdadero
amore su parte de soprano; otro, muy
largo y expresivo para la orquesta ~ue
dirige Pepe Aragón, y otros muchos para el resto de la cowpiifiía.
En cuanto al hbreto de la ópera, Dios
se lo haya perdonado al fiu11do sefior
Mariscal.

***
En Arbeu se estrenó ccEl Vals de

Amor,» que con 1cEl Encanto de un Vals»
y otras colecciones de valses, completa

la orgía de valses ( algunos de ellos muy
bonito,:1) que forman las operetas vienesas.
1cEl Vals de AmoJJ&gt; divirtió bastante,
aunque no alcanzando t'l éxito de sus
predecesores. Su argumenlo eslo deme·
nos. Un sugeto compone un vals y se lo
dedica á cuanta mujer encuentra, sin cuidar,e de su estado de soltera, casada,
viuda ... ó bailarina, haciendo creerá ca·

TEATRO XI COTE NC ATL.-· Escena II del acto zQ de la ópera "Nicolás Bravo,",
la· celebrada producción de Tamay:o y
Baus, que el discreto actor don Miguel
Muñoz nos ha ofrecido, después de los
espeluznantes «Espectros. i&gt; A reserva de
ocuparnos de esta función próximamente, anticiparemos que dejó plenamente
Fatisfecha á la concurrencia.
La empresa del Colón maneja bien su
negocio y procura. complacer todos !os
gustos. Sus funciones de moda siguen
atrayendo numeroso público y si, como
es de esperarse, se preparan algunas novedades, ni Gaspar de Alba ni Mufioz
tendrán de qué quejarse. Sabemos que
á principios de la semana entrante su·
birá á la escena «El Duelo,» del gran es·
critor francés Lavedan, una pieza ma·
gistra1 que vimos hace algunos años en
el teatro del Renacimiento, pero deJcuya interpretación no queremos acordarnos.
ZIG-Z!G.

TEATRO XICOTENCATL.-"Nicolás Bravo." Escena III del acto z&lt;:&gt;
tia una de ellas que la ama. Resulta un

pequefio enredo en que no faltan las escen11.s chuscas, sazonadas con una música fácil y bulliciosa. Al comenzar el se·
gundo acto, el barítono Cabello, de cu·
ya voz ya hemos hecho el elogio, canta
una danza de lilabor cubano que ha sido
bisada en todas las representaciones á
petición del público.
Esperanza Iris sigue siendo la nifia
mimada de la compafiía; su talento y
su gentileza son indiscutibles, y sola·
mente sería de sentirse que exagerara la
comicidad haeta caer en Jo payaso. Nofl
permithnos sefíalarle este peligro.

***

Vi,ta; a:cial del Salón.

Detalle de los Palcos y Plateas.

ceParís fin de siéclei&gt; es el nombre de ln.
comedia, estrenada. ... ... hace veintidós
afios en París, y que ahora estrena. de
nueva cuenta la compafiía del Colón. Su
gracia está pasada de moda. Más feliz
ué la elección de ccUn Drama Nuevo,1&gt;

TEATRO ARB.EU,·-"Vals de Amor." Ultimo cuadro del segundo acto.

�lu1 eat&amp;istrrofe del "Titanie."

.ua eat&amp;ist11ofe deG"Titanie."
Filadelfia, cuya fortuna se hace ascender á 200 millones de pesos mexicanos.
Mr. Guggenheim era algo excentrico, como la mayoría de los
La prensa diaria se ha ocupado exten~amente del espantoso millonarios yankee~, y en~¡ invierno: pasado qui.o poner una
naufragio &lt;lel «Titanic,» debido al choque que tuvo con un enor- moda en Nueva~ York. Mr. Guggf'nheim vivía en el hotel St.
RegiA, situado en
me témpano de hie-'IS"~··
la 5~ Avenida, uno
lo·á la altura de los
de los hoteles más
Bancos de Terrano·
lujosos y más cosva, y ha referido
tosos del mundo encon brillantez de detero , y una uoche
talles las horrorosas
ba.jó al comerlor eleescenas que se deeagantemente vestido
rrollaron durantP. el
de etiqueta, µero
naufragio en el cual
con pantalón corto
perdieron la vida
&lt;•
y media seda y con
cerca de 2, 000 perzapatillas
con hebison11s.
llas de plata cuajaComo se sabe el
das debrillantes. Su
«Titanic» hacía su
entrada al comedor
viaje de estreno á
causó sensación y
traYés del Océano,
los repórters de los
conduciendo 2358
principales diarios,
personas: 350 de
que siempre andan
primera clase; 305
á caza de noticias
de segunda; 800 de
en los hoteles de
tercera y 903 de triNueva York, se
pulación.
acercaron á Mr.
Tenía 268 metros
Guggenheim, con
de longitud, ufi poel objeto de entreco más de 28 mevistarlo y prE&gt;gun·
tros de anchura y
tarle que significaba
30 metros de altura.
su traje. Mr. GugSu desplazamiento
El "Titanic" saliendo de Southan-pton rumbo á Nueva York.
genheim rE&gt;plicó que
era de 46382 tonelos pantalones anladl\s y había coschos con frac eran antiestéticos y que pensaba poner la moda
tado más de veinte millones de pesos mexicanos.
El lujo á bordo tiel &lt;&lt;Titanic» era fastuoso. Había salones de de la media de seda y pantalón cortos.
Al día siguient6 los periódicO\~ publici han el retrato de Mr.
todos tamaños, fumadores, gimnasios y hasta tanques para nadar, en fin, tenía todos los refinamientos que pueden exigir los Guggenhiem y su idea de poner una nueva moda y tanta fué la
burla que se le hizo que salió para Europa violentamente y sin
multimillonarios americano~.
El precio de los departamentos de lujo era de $ 8.800 mexi- que nadieJo supiera.
También fallecieron en el naufragio &lt;"lel «Titaníc,i hombres de
canos por un viaje.
En el naufragio del «Titanic» perdieron la vida millonarios
americanos tan cono·
cidos como el Coronel John Jacob Astor, cuya fortuna ee
estima en 300 millones de pesos mexicanos y que se había.
j
unido últimamente
en matrimonio con
1
una belleza de Nueva
York, Miss Madaleine Force, de 18 años
de edad,causando un
escándalo en la metrópoli americana;
pues el Coronel Astor
pasaba de los 45 afios
.... , ; y estaba divorciado
de su primer esposa,
que hoy vive en Europa. A pesar de la
tremenda oposición
que hubo piira ese
matrimonio, el Coronel Astor y Miss Force, se casaron en alta
mar y á bordo del
«yatcb» del millonario. Los esposos As·
tor rPgresaban á Nue·
va York á bordo del
c,Titanic» despuée de
-'-:::,, su viaje de bodas al
,, 1 Egipto .
. c'j
,
Otro de los multi:.,.. ,'.'~
.4
.
:.,
~
millonarios que muUn témp:mo de hielo en los parajes donde naufragó el "Titanic."
" .....
rieron es Mr. BenjaEste graba.do da idea. de lo que es un témpano de hielo. Se nrá que la
parte sumergida es considerablemente mayÓr que la que sale del mar.
El Capitán Smith, Comandante del ''Titanic. '' mín Guggenbeim, rle

i81

LA CATASTROFE DEL "TITANIC"

L

~tlli

El dormitorio.
El salón,
Fotografías de los departamentos privados, cuyo precio era de $8,8oo por un viaje.

nota por su talento. Entre ellos, el señor W. T. Stead, director
de la famosa «Review of Reviews» El señor Stead fué corresponsal de guerra del
«New York American,&gt;&gt; en el conflicto
ruso· japonés y aho·
ra lo era en la guerra ítalo-turca. Sus
correspondencias
llamaban la atención
por sus ideas pacificadoras, lo cual le
valió el título de
«$!.i tor ,pacifica.;
dor.»
De toda esta enorme población que
habitó en el «Tita·
nic» menos de una
semana solamen te
se salvaron 868 personas, lo cua.l hace
que el naufragio del
«Titanic» sea la catástrofe mayor que
se registra en los
anales mHítimos.
0000

delicadeza de la mmculatura, la elocuente expresión de los ojoi:i,
todo contribuye en ella á convertirse en ct mpo P!lpacioFo abierto á todas las maní f estaciones morales.
En el rostro la
marca de las pasiones, como le han
llamado los poetas;
marca que avanza y
retrocede en vaivenes vivos ó muertos
innumerables veces
al día. El rubor y la
palidfz, la dilatada
constr1ucción del
semblante, el geAto
sonrienteó sañudo,
la contracción muscular y los mil y un
ra~gos que alteran
de continuo la füo·
nomía, obedecen á
la diversidad de estados del ánimo y
l()s variadísimos movimientos eensacionales y pasionales á
que nos hallamos
La fisonomía
afectos. Es más, su
El "Titanic" iluminado.
humana
frecuencia y repeti·
(Fotografía tomada el 10 de abril, durante la escala que hizo en Cherburgo.)
ci6n acaban por deSe ha dicho que
jar huellas y dibuel hombre sano se halla entero en su cara. La riqueza de los jar ó esbozar los caracteres predominantes, alterando definitivavaso&amp; sanguíneos en esa principalísima región del cuerpo, la mente y por modo indeleble la expresión fisonómica, como lo

·~

1

•

El café 1·ParisiéA."

Lujo y confort á bordo del "Titanic."

Salón para el "five o'clock,',

...

�.28.2

/

Aetualidadas

hacen los e~tragos."de la edad. Así el dolor ha sido calificado juntaban con su grup&amp;. Su boca, abierta, llena de un torbellino
con mucha proµiedad de «Cáncer de la bellf'ZV&gt;
de aire, no podía formar sonidos ni gritar el ¡socarro! ¡socorro!
Las pa3iones bajas 11fe,m los más hermosos rostros, como los que le subía á los labios. En su cerebro no había ideas; s61o el
feo&lt;i se embtlllPren al irnpulim de los SPntimiento~ noblef". Hay retemblido, el zumbido FOrdo de ur,a rn&lt; rme masa pr6xima á
lo q11e Víctor Hugo ba llam1\lln la hond,,,l de la bPl!ez,,, El cMa- &lt;le-prenrlPr~e y Pnvolvfrlo todo Pn ,u r11íd·1...... Se1rún SA apromAdor, Ft&gt;~Ún Oante, tiene los labios gruesos, como hinchados. xim11ba á la la casuca entre la humareda densa y creciente. &lt;lis·
Hay t&gt;xpresiones
tinguía el rPjo de
simpáticas y f&gt;X·
una llama, 111 lfmpresiones repul-igua vibrátil que
veii; la fisor.omía
s11 lía de lae faur.Pe
delrico es dfstinta
de sombra. Tan
de la del pobre, la
dispararlo ib·t el
del orgull01~0 muy
niño, que parR rledift&gt;rente &lt;le la &lt;lel
tenerse en seco an·
humildA, etc. f'tc.
te la punta ,,e('e·
De este mt1&lt;lo,
1.dt6 i-entir q 'l" se
corre:!po11diPn&lt;lo á
a!'lfixia ba con el
cada individuo
humazo ..... .
Un instent" vauna expre'li6n fa.
cial det1:1rminada,
cil6. La cas~ 11r
será posible c11r11cdia rápi·fam nt";
terizar por ellas
sola, aba11don ida,
las razas, los paítranquila, ni nn
ses, las clases so·
alma había ac 1diciales, los individo; alred~dor no
duos, conociendo
existían vecin,ii:, y
sus pasiones pre·
como en la canídominante~ y hascula suelen infl11 ta. el estado pasamarsa pajare, y
jero de su ánimo.
rastrojos, la g~· te
Sin embargo, no
de los contor11os
conviene exagerar
' no se preocupa &lt;le
la nota. La fisioghumaredas. D ·nnomonfa no eerá
t r o estaban l a s
jamás una ciencia,
criaturas, las que,
ni pasará de arte
sin duda, desper,,~. ,.. ·
tándose y jugando
conjetural. Hay
tercamente con los
caras que son ca·
retas, rostros imEl señor Lic. don Ezequiel A. Chávez, rode1d~~:;~-~ ~~rr~!:;~t!:ele~da "¡ 3-~-~e~,!'71itizones, habrian
postores, como los
~¡~ sado en:eJ!Kindergarten "Hubert S;iencer," con "'"tivü del anivers:mo cte su fundac1on f
" prendido el incen·
llamó Corneille.
dio...... Se quPEn líneas generales puede &amp;firmarse que laJparte superior 6 maría11' allí, com0 dos-pichoncitos tofltadoe en el mismo pa.1(1frontal del semblante, que corresponde á las circunvoluciones mar. Pero Cirilo comprendía también que ¡:i entr11ba era par11
cerebrales, expreea la inteligencia¡ la parte media, las ·sensacio- ganarse la muerte. Un sudorfrfo humedeci6 sus sitnefl, en do11nes; la parte inferior, los instintos. La frente pequefia indica de latía la sangre, agitada por la carrera loca. ¡Perecer achich exigüedad de espíritu; espaciosa es un cielof (Víctor Hugo ). Es rrado I Al fin los cativos ya e&amp;tarían muertoE&lt;;'.rn llanto no rn oía ...
bien sabido que la movilidad del semblante indica viveza de El muchacho retrocedi6.
sensibilidad; por esto el rostro de la mujer es más expresivo
-Quedas responsable, Cirilo... -mu, :ruraba dentro de él ltt
que el del hombre. Según los escritores. antiguos tiene grande voz materna. Y la paterna, la de aquc l apresto general que tar.importanciafisiogno- to amaba á su hijo y
m6nica la venosidad se acordaba de él y
El colmo de la galanteria.
El col'T'O de la galantería.
facial. Si las venas de vendría á buscarle,
.,. esta parte del cuerpo repetía:
~ - - - - , son pequefias y blan-Anda, valiente,
cae, indican en el anda, que para eso
hombre condici6n tienes sangre mía ...
afeminada, falta de
Cirilo hizo la sefial
carácter. GrueEas y de la cruz.Yse arrojó
del mismo color se- al horno, entre dos
fialan gentilidad de llamaradas que le reespíritu. Muy grue- cibieron como dos
sas, en particular las brazos rojos de verde la frente, demuee- dugo ........ .
tran liheralidad y
E, PARDO BAZAM.
franqueza de carácter
y afición á loe place·
rea amorosos.
PROYECTOS
¿Dónde piensas pa·
sar este verano?
-Chico, no lo sé.
RESPONSABlE
¿Y tú?
- Ni yo tampoco.
Sigiie &lt;le ta pág. 277,
-Pues allí noP. en•
¡Ay, Virgen!. .... El contraremos.
humo, el humo sale ::: , EN LA CALLE ~1~
-¿Dónde vas con
de casa ... ¡Fuego! ...
esta lluvia?
¡Hay fuego!
-¡ Y qué quieres
Aquello no era ·correr, era galopar. Los que haga si no tengo
--¡Bueno! ¿Está la señorita Sánchez?
-Buenos días, señorita Sánchez,
talones de Cirilo se otra! __

~-.......-

$eñorita El IS.A. DE LA ISL4,
P'ot. Pach,

�~~.·

PASATIENIPOS
Anécdotas y Curiosidad~s.
LOGOGRIFO NUM.ERICO
O9 1
6 O2
8 93
6 O4

9
1
4
9

O
9
O
O

6 35 95
8
6
6
6

9 69O
O7 7 O
98 9O
3 9 O9

1 2 O9 O

Verb@.
Tiempo de verbo
Verbo.
Verbo.
Mineral.
Verbo.
Verbo.
Verbo.
Nombre de mujer.
Verbo.

En la columna del centro, un gran
hombre de la antigua Roma.

***
CUADRADO

o
o
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o
o
o
o
o

Sustituir los puntos por letras y leer
horizontal y verticalmente: nombre de
var6n, infinitivo, arma, (plural) tiempo
de verbo y tiempo de verbo.

***

CHARADAS.
I
Por mucho que prima cuarta
mi amiga Juana Perera
no hará ningún prima dos
con un buen prima tercera.
Ella se empefia en ser todo
y no lo puede lograr,
pero como es de Belchite
¡ váyala usté á aconstjarl
II
Conozco yo á una familia
que es pobre y aprovechada:
La madre primera dos
el padre vende una cuarta·
un hijo tercera cuntro,
'
todo es su hija Juliana
y la pequeña Ascensi6n
es tres cuatro tres y cuarta.
III
Junto al pueblo prima tres
hay una cueva profunda ·
1lamada del todo á causa
de que en ella mucho abunda.
Hay dentro un tercera cuatro
cuya agua dicen que cura
al que esté segunda cuarta
de una manera segura.

JEROGLIFICO.

101

** *

INTRINGULI
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E N L

D I N

o

-¿Comió ,u,sted bien ruyer en casa de la
con.desa?
·~N.o. nmy mal. pero muy ma.1; no pude
probar boca&lt;1:o.
-.Pues es rn:tra:ño, por.que en su caisa se
~orne siempre admirablemente.
-~No fu,é culpa d'é ella, s :iíora; es que
me de;jé E'n casa la ·d·enta,dura.
-iPues hombre, habérsela pedi'd,o á , Ha
'rie.n'e dos.

"'

A L A E

A B A L p E

c o

R A

R R

E R A T I E M p

o

.

:,:

A Gedeón. siempre ddst,afdo. 1, han ro•
IJ.a-do ~n e! parque la petaca.
Y tm a.migo dic'e:
-¿Pero, no notast~ cuando te metieron
la rn.aino en eil bolsillo'?
-,Sf, pero criei que ua ,la "mfa ."

un poco de jabón. Se me2.elan Juego dos
partes de acejte de lino y una de es:piritu
de v~no. Este lfquido se a;plica con una
,muñequita ihecha con algodón forrado con
um trapQI que no deje ipeluza.is. Se frota circuJa..r-mente 6 en forma de :S ha:sta que las
s,uperñcies apa,re1.&lt;:an Iustrooas.

***
PARA LIMPIAR LAS SOT1E'L LAS

1

1'

• * •
CANTARES

V•o¡y pidi,endo por eJ roun,oo
u111a limosna de annnr.
¡.que tanto como fu.é r1·co
es poibre ml ,corazón!

"ª

Abrió el claJv,el con el dta

DEL AGUA

v µor la tarde muri~;

!Las manchas interior,E,it &lt;le la-s. ootellas
del agua. s.e qulta,u con facilidad.
!D:ájese dur,ante la noCihe 'la 'botella 0on
h:~a,s d e té e.n. un poc,o de agua y a;gttese
por la mañana, lavándola d,;s,pués y fl'O·
tándola con trapo suave. También pueden
emplear,se mondaduras de papas en vez
de hojas de té.

Dividir este cuadrado en tres trozos sin
partir ninguna letra, de manera que con
las que ~ueden en .dos de ellos se' puedan
leer en lmeas horizontales un· refrán en
cada uno.
"

, mfts tiempo •viviO el dav1i1

aue tus pl'cmesas de amor'
Al ,ver cómo ruo,s mira,mos
el sol se eret:'nde y no a,lumbra,
, anda y dile á ese P.nvidloso
•rne ruo hace falta nin~U111n.'

Llevo dentro de m1 aJma.
una esperanza, que muer~;
,¡ u,n dcsell!gaño qu,e a1anza.
· t'u cariño es aire y agua.
itomo el aire es l11vd~iMe.
'111 como· eil: agua se esca!Ja

***
TERCIO SILABICO

I

Va;ya un mocito farol

00

00

00

~1 que tus ventanas r,on.da!

00

oo

oo

Ji

00

00

00

¡-.:s. arbol que sulbi6 m¡ll(','hn
no da uin~una sombra.!

.Gita,ndlla del a·lma.
ceca tu llanto.
qu e no merece el ltombr ,
&lt;!ue llores tanto.

Sustituir los puntos por letras de modo
que vertical y horizonealmente 'digan: 1~
ave; '21!' plancha delgada de metal y 3~ no
nacido natureimente.
'

'i

cl,c~·uro d:e cal, que se extn.ende sobre e!
mlármol, dejándolo secar al sol.

Soluciones á los pasatiempos ineertos
en el número anterior:
Al Rombo numérico:
AD ALBERTO.
A las Charadas:
!-ESQUELA. II-ESCOPjTERO.
Al Jeroglífico:
NADAR ENTRE DOS AGUAS.

Como tendremos que andar en las calles los pacíficos habitantes de esta metrópoli.
(Del Puck, de Nueva York.

*

I

circulo

Se verá que se puede leer:
SEMICIRCULO.
Ala Charada:
PAVOROSA.
A la Metátesis-jeroglífico:

Har.r qu1e colgarlos por ;:;e¡p!l!rado.

pR e }

&lt;1 ~ mo:

JUICIO

pe R
A la K numérica:
MARTINEZ.

¿

CONTRA LAS ORUG,AS

Sabddo es el destroz.o que lasi orugas
carnsan en los jardines. Para eivitarlo, alejando á esos y á otros insect,os de tal.is
recintos, basta sembo·ar cáñamo aJtrededor
de los arria,tes.

PARA LUS~RAR

*DE* *N~EVO

"la·rciso Diaz E,scova,r.

* **

**

PARA CONSERVAR LOS UMONES

• *

saw

te olvida

T!Jn pape: con orla. negra
quise es,cribirte md carta;
,desde aque'l.Ja noche triste
llevo luto por mi alma!

do q,¡,e no estén en ,oonta,cto con nada

A la Artimafia:

4 ue a:s\

Uno de los VÍCIOS mAs difullflid,O!&gt; y QUA
MODO OE RECONOCER

LA ~UREZA

DE LA LECHE

Si se echa ,u na gota rn un vaso die agua.
ira. al rcindo. Si se e-cilla scbre la uña seca
se forma una media bo,]¡ita, sin ctespai·ra·
rnwrse. Si se introduce una aiguja· de teJ€1'
quedará uniformemente ,cubierta por 1a
leche, y deJ extHmo colgara. una gota. Si
no su,c&lt;ede a,s¡·, e;;. porq,ue la I,e,cihe e,stá mez
cla.da ,con agua.

LIMPIEZA DEL MAR!MOL
M~EBLES

11

PREJUICIO

VIEJOS

I

PERJUICIO

IP,runero se Iaivan eu,n uua esponJa y
&amp;gua Ubi,a pata quitar toda la tiara y suCieda&lt;l; si estu'Viera11 muy ~wcios, se 1u,sara

.Para Jimoiar la grasa del mármol ba!loo
tar-.á f.rotarse con una pasta hecha con
blanco do Es,paña y b•encina. Las man,chas
de cua1quier otra &lt;:Jase se quitan con una
pasta íor,ruada con Naneo de JJ:spa.iía y

mayores Estragos pro.d uce e.ntre los niños,
~s el taba,cc. A trul punto se ha geuera:li:r.a·
110 su US:). qu.e está lejo&amp; 1le producir sorvresa A nadie el contrnnplar criaturas ae
ou,atro l.tasta d,ie,z años con l&gt;US c1garri1los
PO la boca. alard,eando de una pre&lt;:QlcJ.daa
•Je todo punt,c, perjudicia,I. Cuán neeesario
es qu' los padres enseñen á sus hijos doscle tie,rna edad. 1,obre los rua1€'R ouo acomuaña11 A este vicio.

El plátano es un rurttculo alimenticio de
hnportamcJa. Tiooe mucho valor como aili1n2into. pues.to qlle contiene casi veintisiete por ciento de 1ilementos nutrittvos, que
es mu¡y poco me,n os que una ca,ntidad d,guail
en peso. de carne de va&lt;:a. No sólo el p,látano frese()( es bueno, sino que asado tam.
t&gt;1én es delicio8'0, y es un alimento nutri·
tivo y sano a.ún pa1'a. lo,s emer.mo1.

�288

De todo ttn poeo.

Cantares.

El c,ielo azuil con e.! mar
se han consegui'do Te1mir,
para que no J.)Ueda ver.te
oua.n.do te aJ.ejes de mr
Il

El agua owyó del cielo
'Por mezclarse con la ·nleve
.de tu cara y de tu cueu,,

III

IV

-¡Rra.vo, b,1,a¡vo!--,grjta1"011 to.el.os IOll
ban:dldos s.a,t/Sifooho,s de la compai"3Jci.on.

Parece que el! mar se eleva
y que los m01I1tes oo ag;iia,Il!drul,
pama que no pueda verte
l&gt;M'co dP. mis espe.r~,n.zn.s

--,En fin, queri,dos amigos. Co.mo Or!sto
padeoéis una muerte afrentosa rn mooio
d·a u,na viU mu:l ti tud qu,e se ríe die vosotros; como Crislo bajíüsi á los in,fier.nos;
SOO'&lt;l,,IlWUIÍle que Eu los abandona Y vosotros
os ,quooá;'ls.

v.
Por ese mds,mo camino
aiyer la: miré partir..
i y al alejarse lloran.1111.
iba ]Jora.nido por mí!

N AjROlS:O DIAZ D,E ESO.OVAR

***
A!NiECDOTA

1Soüa,moote pido ,á DI~
qu.e tú me recuerdes ta:nrto

,conno te recuerdo yo

ANTES DE PODER
utilizarlos, es menester extraer el
hierro ú oro de la piedra mineral.
Lo mismo p:rnde decirse del aceite de h:gudo &lt;le bacalao puro.
Sus virtudes no se encuentran en
sus materi.:ts grasosas y mucho
ménos en sü :::2queroso rnbor y
olor. Sus efectos sobre fos nervios y la repugnancia con que lo
recibe el est.'.imap, sen más que
suficientes para ccntrarestar, en
la mayoría de las gentes, sus
bm:nos efectos csmo medicina, y
eso sin tomar en cuenta que es
de dificil d:gestLín. Sin embargo, siempre hemos tenido motivo para creer, que envuelto en
los elementos que componen el
Meite de bacalao, se encontraban
propiedades curativas del más alto valor. Pero fué necesario sepa·
rarlas de su nauseabunda matriz
en que estaban combinados, y esto es lo que con grán éxito se ha
efectuado en la elaboración de la
PREPARACION de WAMPOLE

en cuyo eficaz remedio, tan sabroso como la miel, ten0mos toa.a
la esencia del Aceite de Bacalao
puro, combinada con Jarabe de
Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Uerezo Silvestre.
Estos ingredientes, constituyen
un reconstructor de tejidos, un
purificador de la sangre, y un reconstituyente general incomparable. Ante este remedio, la enfer. medad se retira con una eficacia
y rapidez, que asombra á los facultativos tanto como deleita á
los enfermos. En los casos de
Escrófula,Diarrea Crónica yAfecciones Pulmonares, jamás deja de
proporcionar un alivio y curar.
"El Sr. Dr. N. Ramirez Arellano
Profe sor en la Escuela Nacional
de Medicina de México, dice: La
Preparación de Wampole es doblemente eficaz en las Afecciones Pulmonares, por la acción de
los principios nutritivos del aceite de hígado de bacalao." Naclie sufre un desengafio con esta.
De venta en todas las Boticas.

/

Una. blllildra de fa.d.rorres dJcalbruba de hacmsu l)ll'iSfolil.eiro á un homlnie cura, a:t cual
!)edían como único ros&lt;&gt;.ate U/ll sermón brll'VC qu,e todos pu,driesoo entender.
-u\antlgo,s nl'lios,--eIDU)leZó e'! sacerdote,oree.d qe~ oi,ertiam.en.te nadie ¡puede compadeceros, más que yo. ¿No haJbéis venddo ar
munido como J,esús en lugar mu,y mls,erablu? Y ca&amp; df.a ¿110 to.Is., como el Sal vado!' iinsuLtados y de.sp,reofa,cfos á caida oaso?

***
La in:fluenicia. de los a.nteJ}aisados se puede denotar c;laraanenitie en la, es!Cl'Jt1lll'a.
El "'Añor C. A. Mi.tohelil, wn eléI)erto de
l nglaJterra, (b,a plI"eserutado vair1os manusor irtos die dMerentes miembro,s, de uma familia indi'OOJndo la ,semejan~ que hruy e,n
tcñas las letras, e.n las CUllJle~ s.e dejan VAi'
ta:mhi~·n clarament:e fos ca,r,aict,e.Tes j,n,d.ivt..
&lt;lurur.es de caida m,j.eIDJbro.
Lo qu,e nosotros llama.ir.os J.etra 6 esér.ttu,r a deriva su forma cLi!l'ectament'E' del
ce.reb-ro del eson''toc. Se ha observado que
un ihonnil&gt;ire que perdió los dos brazos y
aJpiie,ndió á ,escri,blr con el [)le, t~nia exactamente la. misma forma. de }etra que
c.ua,n•do escribfa con Ja mano. De igua;J ma.ne:r,a un expffi"to puede itl,e.n,tifica.r ei auto;r die palrubra-s esc:r.ita:s t,elll'Jen•do el lápiz
en la boca ó en la Co1'íva (fe la rodLHa en
llU.!'aa- de en la mano.

* *.
Un poeta homaJ(!.o y po:t&gt;re-(que oast todos lo son)-de ha.m'bTe tu,vo una raicIOnpor car-ecer de OTO y cobre. Una v ,,z, dijt
.á un librero:-¿me toma usted una ol&gt;rl·
ta ?-¡v responldió el isra~;Jita :-¡ni,r hozy" no
tengo d1ne.ro;--r el pota. .. ¡oat Dilos mfo!
P.xciamó v.ien,do sus coplas:-¡-Olh, suerte,
qué vlelllto ¡¡o,pfas·.... -s1,n dn.I,da es aire ju·
dfo!
...

•

• ...

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•

~

...

, ........ - - -

'

•

{

,

CRIMINAL ..
INDIFERENCIA!
Es una verdadera desgracia la
criminal indiferencia con que algunos oadres de fami lia dejan
crecer descoloridos, débiles y ra·
quíticos á sus hijos sin compren·
der que labran su desgracia Y. la
de otros muchos seres al deJar
sti naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedades, pe·
ro muy especialme~te contr~ la
temible Tuberculosis. La C1.en·
cía cuenta hoy con remedios
asombrosos para evitar!~ y
ocupa el prirry~r lugar la m~d1c!;

na llamada Creosofosfatina. ·
que no solamente purifica la san·

gre, dá fuerz~s. cría ~arn~s y m~·
jora las funciones digestivas. SI·
no que, salva á' m.ás del 80% de
los tísicos en el pr¡mero Ysegun·
do períodos.

Para los enfermos del pulmón.

pecho 6 gargmlt.a, nada se ha co·
nocido tan efic:áz.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>fl
A&amp;o XII.

Mtxrco,

DOMINGO

-=====-"================--=--=--=~;;;.=

12 DE MA Yo DE 1912.

NuM.

19.

===--========~==========-=========--==

ILMO. SENOR DOCTOR DON MANUEL FULCHERI,
NUEVO OBISPO DE CUERNAVACA.

[Fot, d e ll:L TIEMPO ILUSTRADO.

�lletaalid&amp;des

SIN QUERER
I
Al observar lns costumbres actuales de los jóvenes, sus vicios
y las tendencias que manifieetan en todos sus actos, no es posible comprender cómo la sociedad permanece indiferente, cómo
los padres de familia no se alarman ni intentan poner remedio
á los males que nos amenazan. -La juventud es la que más tarde ha de regir los destinos del país, la que ha de tener en sus
manos el poder, la autoridad, el encargo de hacer las leyes; y si
no se aplica oportuna y eficazmente una reforma radical á aque·
lla, bien seguros podemos estar de que es triste el porvenir que'
se le espera á la patria. La enseñanza religiosa, desterrada hoy
para siempre de los establecimientos públicos, y una vigilancia
contínua y severa de los maestros y padres de familia, eran to·
davía hace pocos afios dos medios para impedir el desarrollo de
ciertas inclinaciones de la juyentud. En la actualidad, acaso ni
eso baste ya: la perversión moral de los individuos, comenzada
una vez, crece por desgracia con rapidez prodigiosa, y ni feveras reprensiones ni buenos ejemplos pueden extirpar después
los males que ha causado.
Los jóvenes de nuestra sociedad, como los j6venee de todas
las épocas y de toda~ las n~ciones, son dóciles, á los halagos, á .
las seductoras tentaciones, a todo lo que hace facil la vida y re·
galadas las costumbres. Por eso se apresuraron á aplaudir con
regocijo la supresión de toda severidad en la educación y en la
ensefianza; y los jefes de familia por su partfl, 1iin fijarse en los
peligros que esto podía traer, disimularon, fueron tolerantes lo
fiaron todo á la semilla de moral que en edad temprana s:mbraron en las almas de sus hijos y juzgaron que ella bastaría
para evit.ar extra vfos mayores. ¡'Cuánto se engafiaban, cuánto
se han engañado! No: con la juventud no basta la buena ense·
fianza, no baetan los buenos ejemplos, no bastan tampoco ni se·
· veras amenazas ni, á veces, crueles castisros. La juventud ha
menester de otros medios más directos y enérgicos adecuados á
los sentimientos de esa edad; medios que la baga¿ comprender
distintamente y por convicción lo que en medio &lt;Je sus deseos
no puede ver.
¿Se ignora acaso el despejo que en poco tiempo adquieren en
las escuelae del vicio los jóvenes del día? Poco importa que sus
virtuosas madres hayan nutrido sus corazones de ideas de piedaii y sana moral; poco importa que desde su nifiez hayan recibido consejos sanos y prudentes: todo cae derribado al empuje
de los vientos del mundo maldiciente. Fuera del hogar doméstico, los jóvenes hallan desde eus primeros pasos amigos perversos que destruyen en un momento con insolentes palabras y
burlas sangrientas la e;quisita flor de la inocencia y de la sana
moral, cultivada y hermoseada por la madre de familia· hallan
libros obscenos que presentan seductor el vicio y difícil la virtud · maestros viles que bajo la engañadora careta de amable familiaridad infiltran gota á gota en el alma el mortal veneno de
la duda y 'de la impiedad· hayan finalmente conversaciones
) instintos
)
)
licenciosas que sublevan los
de la materia
y que acaban para siempre con las buenas ideas y las nociones del bien.
-De aquí que al poco tiempo desaparezca de ellos aquella ingénua bondad, aquella sencillez de costumbres, aquel franco y
amable trato que tan ·estimables les hacen en sus primeros a,:fí.os.
Sin ánimo después para cultivar sus facultades morales· sin deseos de conquistar honrosas victcrias en el campo del ~studio,
de las artes de las ciencias y de las letras· sin aquella fuerza
de espíritu 'que levanta el dorazón y lo llev~ á ejecutar buenas
acciones; entréganse á una vida enteramente infructuosa para
su familia, para sí miemos y para su patria. Aborrecen el trabajo sin haber probado nunca sus delicias, sin haber gustado
una sola vez las satisfacciones que deja al corazón. Aman la
ociosidad, se vuelven maldicientes, acarician impuras ambiciones; y cuando no alcanzan el logro de ellas, siguen por un ea·
mino que necesariamente los conduce á fatales precipicios.
II

nocivas lecciones ó tienen malos ejemplo:&gt;, lo ven todo con fria}.
dad 6 con desdén, afilan las armas de la maledicencia en los arsenales del mundo, y después nadie le.:1 detiene ni nadie les impone: acostumbrados á no respetar nada, ven del mismo modo
lo que es digno de veneración y lo que merece lástima. ¿Qué serán así para ellos más tarde el candor y sencillez de una nifía
las pruebas de infinita ternura de una madre, los propósitos no~
bles y generosos de un joven honrado? ¿Estarán en aptitud de
apreciar el mérito de una buena acción, y serán capaces de
aplaudirla? ¿Podrán alguna vez dar cabida en su corazón á la
rectituci y á la justicia, á la sinceridad y buena fe? No; porque
empeñados en complacer al mundo y buscar su aprobación, jamás se detendrán á considerar y apreciar lo que él desdeña por
pequeño, modesto y humilde.-¡Pobre juventud con sistema semejante! Si debido á la vigilaneia maternal conserva todavía en
su pecho algo de la frag1mcia virginal de la inocencia, pronto es
arrebatado por perversas máximas y conversaciones; si aún per·
manecen vivas su fe y sus creencias de niño, al poner por pri·
m~ra vez el pie efi los dinteles del mundo, comenzarán á marcn1tarse, á secarse y hasta desaparecer por completo. La juventu~ no sa~e l~ch~r, y si lucha, pronto es vencida; porque con
su mexpenet101a J~zga razoues l?s sofism~s; verdades, las promesas del mundo; Justas sus crític!s y sabia y profunda su en·
sefianza. Y de aquí que luego comience á avergonzarse ante los
demás del~ que cree, de lo que ha aprendido de sus padres y
de lo que piensa y practica.
Con pesar se observa que algunos padres de familia contribuyen por su parte á desarrollar este mal: sea unas veces por debilidad, sea otras por el cariño que profesan á sus hijos, lo cierto es que son con ellos tolerantes y blandos, precisamente en
una edad en que deben ser severos, y en un tierpjo en que sólo
?-5Í pueden incul~rles buenas ~áxi~as. Permi~e~ .que sus hiJOB vean con descuido las prácticas piadosas; les deJan leer todo
género de libros, frecuentar toda clase de amist;des, asistirá
escandalosos espectáculos; no se alarman ante lis pruebas que
ellos dan de :poco respeto y de falta de veneraci6n á las cosas
santas! y no tienen, finalme~te, sobre ellos aquella continua vi·
gtlancia, aquel esmerado cuidado que serían seguras garantías
de orden y moralidad. ¡Ah! se olvidan de q-ge el enemigo no
duerme Y.que él se aprovecha de todo para apoder~rrn del coraz6n de la Juventud, y atraerla y engafiarla con falaces prome·
sas; se olvidan de que él tiene dispue.stos para repartirá millares, _malos_ libros, indecentes periódicos, cátedras impías y rnb·
versivos discursos.
, .
.
.
III
.
En mi sentJr, la úmca poderosa barrera que sería suficiente á
ataja~ este grave ~.al, está en la educación, en, una e~~cación
esencialmente rebg10sa: ella sola forma el corazon y dmge con
seguridad las facultades morales. Siendo su bese el conocimiento de Dios y de su ley; predicando la humildad como necesario
•
atn'buto d e nuestra pequeñez; ponH•nao
en el corazon d el hom·
bre los deberes que lo ligan con ia Providencia qufl lo cre6 y Jo
sustenta, á sus padres que velaron su infancia y su nifiez, á la
patri~ gue le pres~ó abrip-o, al_pr6jimo que le rode~, l~ ense:fí.an·
za c~1stiana lo ?bhga á sub?rdmarlo todo al cumpbm1ento de su
destmo E'll la t10rra, y le dice que hay una causa elevada y no·
ble á l~ cual d_ebe obedec?r ~n todos ~us actos: ni el egoísmo, ni
las pasiones m otros sentimientos baJos y pequefios-humanos,
por decirlo. así,-deben nu~ca apartarle del ?uen sendero.
A este sistema de ~ducación que regía antiguamente, debíase
en gran parte la felicid~~ y la paz de que. se disfrutaba antes,
aei en el seno de la familia como en la sociedad; y si hoy tene·
~os que lament~r á cada pasodesgr~cias y extravíos en nu~s~ra
Juventud, es debido sólo .á la ausen_ma total de preceptos rehg10s?s e~ la ensefianza púbhca.-Es ciert&lt;;&gt; que ~LacieJanto que las
ciencias han alcanzado; el anhelo, cada día más poderoso, de
beber en las fuentes del saber y del estudio; los libros que sobre
tantas materias se han escrito, y otras diversas circunstancias,
No es falso ni exagerado el cuadro anterior. ¡Ojalá lo fuera! exigen en nuestro tiempo cumbios casi radicales en el método Y
Mas, á la vista de todos está esa facilidad con que los jóvenes desarrollo de la instrucción; mas esto no llegará nunca á justi·
acogen todo cuanto halaga sus pasionee; ese empe:fí.o que mues- ficar la falta que todos lamentan. ¡Qjalá que convencidos loe
tran para no sujetarse á severas reglas de conducta; esa vani- maestros y padres de familia, de la gravedad que entraña este
dad, afectaci6n y altanería con que se conducen casi siempre. asunto, del cual depende la felicidad individual y pública, se
Los que observan en su casa nrácticas de fe y de piedad, se ol- e.presuren á. poner un remedie poderoso y eficaz. La patria
vidan de ellas al hallarse en un círculo donde se habla de los agradecida bendeciría su mtmoria.
VICTORIANO AGÜEROS.
sucesoe del día, y acaso sin querer, critican 6 se burlan de lo
1897.
que hacen sus padree¡ los que reciben desde lilUs primeros afl.os
I

c~~tando en tono ir6nico, de desafío, al pasar de noche por el
s1t10 más obscuro, requiriendo la garrota claveteada:

t i9curren en el mundo cosas así; se diría que la casualidad in·
'·Yo soy hombre para dos ... .
1gente, se complace en ~rreglarlas ...... 6 en de~arreglarlas.' En
Esta noche ha de haber leña .... "
Cr:es3n~
caso, la casuahdao. dispuso que Juaniño de Rozas y ó cualquiera otro de los retos que atesora la musa popular
ut8
onsende, oyendo toda la vida hablar el uno del otro
~o obstante, por muchas canciones que den al viento, e~ imcon ar e otro las proezas del uno, hartos de alabanzas á lagu¡¡,~ p_os1ble p~obar la guapeza cantando; llfga un día en que es prepeza recíproca, no.se hubiese!encontrado lo que se dice encon- ciso también solfear, y de firme. Los gallegos guapos, profesiotrarse cara á cara, Ja·
'
nales, tienen, respecmás.
to
de los andaluces
Cierto que concula
desventaja
de 1ctra:
rrían á las mismas
bajar,, para un públifiestas; es indudable
co más escamón ere~
que allí pudieran hadulo
solamente ~n lo
berse tropezado· imI
supersticioso,
y de
posible negar 1~ hitejas
abajo,
desconp6te1.ds; pero fuese
~adísimo. Por algún
porqu~, lo repito, la
tiempo se sostendrá.
casualidad es el dianuna reputación sin
t re, o porque a veces
pruebas positivas; al
la ayudamos noeocabo habrá que dartros, h11y que consig·
las,
6 caer del pedesnar el hecho, ya tan
tal
entre solapada
comentado.
burla.
J uanifio y CuJuanifio de Rozas
lás "llegaron á comno había cruzado la
prender que el hecho
palabra, con Culás
de
no haberse afronde Bonsende,-y las
tado les compromerespectivas p a r r O •
tía seriamente ante
quias ya Jo hallaban
los
mozos rifadores,
extrafio, shocking, dilos
s_esudos
viejos períamos, si el ambientru01os,
las
mociñas
te no lo vedara.
hip6critamente cánu 1s que conocen
didas y las viejas metan s61o la España
drósicas,
que á todo
superficial y epidérse
persignan
exclamica, creen que er:to
mando:
de la guapeza y la
1
-¡Asús, Asús me
fanfarronería pertevalga,
mi madre ]a
nece al Sur, como el
Vírguenel
rnl, las na.ranjas y las
Las dos parroquias
palmeras. Los valien·
tenían su honor- el
tes, que comparten
consabido honor' de
con el buen vino el
I
a n da r á porrazos,
privilegio de durar
puesto en manos de
po&lt;.'o, parecen pintaCulás
y de J uaniñ.o
ble~ en pandereta,
sus
campeones;
no'
pero no acompafíaera
cosa
de
sufrir
que
bles con gaita; y, Elin
lo empañasen no ademh11rgo, los que heministrándose una romos nacido en tierras
ciada de las de padre
de nublado cielo, saY
muy señor mío
bemos ha a ta qué
con
el fin de aquila~
punto nuestros tetar cuál de las dos
merones achican á
parroquias, la de la
los majos andaluces,
tierra
baja 6 la de la
hasta en la hipérboalta,
la
riberefia 6 la
le, que es la forma
montafiosa, pu e d e
retórica de los gua·
preciarse de tener
pos.
hombres
más homPaisanos somos de
bres
¡rayo!
aquel soldadito, al
Ya principiaba en
cual se propusieron
El Exmo. señor Barón Cario de Allioti
las r?merí~s el juego
«tomar el pelo» unos
Ministro Plenipotenci~rio de Italia en ~é.xico, presentando 'sus credenciales al señor
de dichos, msultillos
cuantos del Mediodía
Presidente
de
la
Repubhca
el
lunes
6
del
actual.
y
burletas. Como los
contándole cómo el
Fet. de EL TrEMPo ILusTRADo.
héroes de Homero
uno había escabecha. .
.
los mozos de Rozas
do á más de veinte mambises y el otro había defendido él solo de Bonsende s~ eJercit~b~n
en la mventiva, esperando el instanun fortín, rechazen~o.á cuatrocientos de negrada.
t~ en que Aquiles se midiese con Héctor. Había risotadas ofen--¿Y tú, qué h101ste, ~allego?-preguntaron irónicos, al ver sJVae, fumad~ras de tagarnina impertinentes, escupiduras de
que el soldado escu~~aba sm despegar los labios.
cost~do y punos qu~ apretaban mocas y cardefias, 6 que, con
-¿Yo?-respond10 él levantando la cabeza.-Yo ..... ¡morrín sentido más modermsta, se deslizaban en la faltriquera, cercioen todas las batallas I
rándose de que estaba allí, cargado y brillante el revólver
No sé si eerían capaces de esta homérica respuesta Juaniño y Porque estos adelantos de la civilización han llegado á las idíÍí:
Culás, pero sí lo eran de repetir, á su modo el célebre reto del cae aldeas, y el comercio de navajas y armas de fuego es activo
Romancero:
'
Y.fructuoso, y cada noche, en Ja¡¡ carreteras, resuenan detona01ones, no se sabe contra quién ......
'' Y siquiera salgan tres,
y siquiera salgan cuatro.
A la salida de 1:1isa, f~ncionaban activamente las lenguas. Se
y siquiera salgan cinco,
convenía en que s1 Juamño y Culás no se daban prisa á despay siquiera salga el diablo ......"
char «aquel cuento,,, sería. difícil, en la primer fiesta, contener

!

1

I

,

y

/

�a e1ebtraeión

Celebtraeión del 5 de lV!ayo
•

del 5 de lVlayo

á los demás mozos, impedir que

No sentía, en el fondo de su al·
se enredasen, según andaban de
ma ni chispa de mal querer
alborotados ......... Y todos con·
codtra Culás. No mediaba ni una
venían en que, á suceder tal
rapaza bonita,. ni un vas? de vi·
desdicha, muchos emplastos hano ni una brisca mal Jugada.
bría que aplicar al día siguiente
pleiteaban. No se h.abfan hay no pocos pesos que aflojar pablado. Y era necet1ar10 que se
ra que se certificasen de l~yes y
agarrasen. Lo exigía el honor
curables, en cortos días, heridas
de dos parroquias. El único hogravísimas, y evitar que más de
nor q,1e ellos conocían.
cuatro rapaces de bien fuesen
Y cayeron el unoeobre el otro.
ccechados» á presidio ........ .
Juaniño, especie de gigantón,
•En vista de esto, CulásJ .el más
parecía llevar ventaja; !!6lo que
vivo·de los dos guapos, v16 cla ·
Culás era más agil, más diestro.
ramente que no era posible reSin sosp_echar ni el nombre del
trasar•el"'encuentro,· había lle«jiu-jitsu,» poseía sus tretas.
gado la hora ......
Asest6 cierto golpe al tórax anComo el matador remol6n en
cho, y J uaniño se tambale6,
la plaza de toros, sinti6 la vo·
aturdido, pronto á desplomarse.
luntad colectiva substituyéndoMas antes tuvo tiempo de desse á su voluntad personal, y
cargar, maquinalmente, el puño
decidi6, aquella !llisma tard~,
sobre la cabeza de su adversario,
decirle dos palabr11las á Juamque se doblegó como un muñeco
fio, que tornaría de la feria por
de goma.
el camino del crucero.
Ambos cayeronalsuelo. VolBajo el crucero mismo se
vieron á erguirse. La lucha se
apost6, encendiendo un papel y
reanudó entre sofocadas intersacando fumadas lentas, con
.1
jecciones.
ademán despreciativo. Lo que
Se h·1bían propuesto no em·
pensase~en su alma Culás de
plear armas. No era cosa para
Bonsende, eso lo sabrá Dios,
dejar el pellejo. ¡Si no se quepues sabe hasta lo que la policía
rían mal! Pero al recibir otro
ignora• pero el gesto era gallar" J
porrazo cruel en la cara, Cul~s,
do la ~ano no temblaba, ni en
viendo estrellas y círculos roJos
el tostado semblante había rasante sus pupilas cegatas, . ech6
tro de palidez. Las patillas ro·
mano al cuchillo .... ., ¡Juaniño
jas del mozo relumbraban como
se derrumb6! No hubo sangre.
hilado cobre á lC\B últimos rayos
~
La herida sangraba por dentro .. .
del sol, y sus ojos verdes, de
Culás se alz6. El, en cambio,
Los señores Presidente y Vicepresidente de la Repyblica, .
gato joven relucían fieros.
estaba como un carnero degollegando al Panteón de San Fernando, do!) de fueron a depositar
Volvía J'uanifio delaferia callado; por narices y boca ~rrojacoronas de flores en la tumba del General Zaragoza,
balgando un jaco peludo que
ba hilos purpúreos: Cornó á 1~;
héroe del s de mayo.
acababa de mercar. Como .era
varee en una fuente, Y como
un mocet6n hercúleo, las p1er.
más despu~s, porque comp~ennas casi le arrastraban, porque el c&lt;facatrús» pertenecía á la exi- día que, no se sabe c6mo, había matado á un hombre, y la JUB·
ticia le echaría mano ... No quedaba más recurso que esconderse
gua y resistente raza del país. .
, .,
.
Al oir las pisadas del caballeJo, Culas tiro el cigarro Y. empe- unos días arreglar en Marineda el asunto y embarcar para Buezó á silbar desdeñoso, atravesándose en el an~osto cammo. Y nos Aires'.-LA CONDESA DE PARDO DE BAZAN.
como Juanifto, sin hacer cas? del obstáculp, mtentase. pasar, el
de á pie abrió los brazos y gr1t6 ásperamente, con claridad YesEL SACERDOTE
tridencia de gallo arrogante:
.
Dios escoge un corazón y le habla: ((A imagen mía he creado
-!Eul ¡Nosepasa! ¡Bajarsedelcaballo, queaquíestáunam1go!
á los hombres, les
La salvaje ironía
he
dado un instan·
de la última frase
. . ..'"
te que se llama vi·
fué bien compren·
da para que se hadida ...... . Ju aniño
gan dignos de mí;
pensó para su cha·
1 es reservo un a
queta:
eternidad para que
-Vamos...... No
se sienten como re·
hayremedio. ... Miyes á mi lado. Vialagro que no fué an·
jeros son y tú los
tes ......
acompañarás hasta
Pausado, frío,
la puerta del sepuldescabalg6 y amacro, mostrándolesel
rr6 al castaño más
cielo.)&gt;
pr6ximo su ridícula montura . No ha***
Este hombre oye
bía pronunciado
la voz divina, y por
palabra, ni; Culás
el amor de Dios se
añadido ninguna.,á
consagra á la salud
lae ya árticuladas.
de los hombres. ReAsi que sujet6 al
nuncia á todos los
jaco, volvi~se? y
deleites del mundo,
preguntó lacomco:
y se reserva sólo el
-·-¿Qué se ofrece?
de hacer bien: se
El ademán fué la
desprendA de todos
respuesta ...... Culás
•
•
los
lazos que le li·
hacía molinetes con i
.¿.,_
J
gan
á la tierra para
su garrote en eJ aire.
hallarse más pronto
Juanifio asintió.
Inauguración del monumento'á"Morelos.-La comitiva oficial llegando á la Plaza de la Ciudaddela. á volar al cielo. La.
No valía aplazar.
• Fot,. de El Tie1apo nmtra o.

Nd

..

&lt;

"

l-...._

religión imprime en su frente un sello sagrado, los hombres le
llaman ((sacerdote.&gt;)

y de las misericordias de Dios? ¡Oh! Dios te bendiga, sacerdote!

El sacerdote bendice nueatras alegrias y nuestros dolores, se
ve
al lado de la cuna, y aun nos estrecha la mano cuando entra¿Qué es un sacerdote? Los
envidian su dignidad; es
mos
en el sepulcro. ¡Cuán grande es! Por entre la muchedum·
ángel,que adora á Dios conquistándole almas; ángel que lleva
bre del pueblo, donde descuellan hermoeas damas, más hermo·
su cruz, y nos ayuda á llevar la nuestra. Médico celestial, él sas aún con brillantes atavíos, y potentados que tienen lechos
s61o sabe un secreto
de pluma donde re·
divino ... el de curar
posar y músicas delosremordimiento~; "
liciosas para adorembajador del Rey
mecerse, y príncieterno, sostiene á
pes tal vez esplenlos hombres en las
dor y gloria de las
bata.llasde la tierra,
naciones; por entre
mostrándoles en
esta
pompa y ese
país más afortuua:
brillo atraviesa, 1011
do la palma de la
ojos en t.ierra, y
victoria; víctima
vestido toscamente,
propiciadora, en
un hombre humilfin, seinterponeen·
de. ¿Es un miseratre la cólera del cie·
ble; ó por ventura
lo y los pecados de,!
un reo? Esperad;
mundo.
ha aparecido en un
El eacerdote es
elevado, en
lugar
tildo caridad; se aliuna
cátedra
eanta:
menta de oración
un
rayo
divino
bripara fortalecer y
lla en su frente ... , ..
alumbrar su espfri.
habla, y Dios con
tu con estas converél.
Mirad c6mo se
Faciones divinas; y
rt'monta á las altulleno de Dios, cual
ras del cielo, y hace
avaro busca un tealli rtisplandesde
eoro, espía nuestroe
decer
las
verdades
dolores para consoeternas,
ya
descienlarlos. No lo encon·
.
.
.
de
de,
ellas
derratraréis en el sal6n
El señor Presidente leytndo el discurso de 1naugurac1ón.
m
a
n
d
o
consuelos
den uestros festines;
-0omo fresco rocío
pero visitad la cabaña del mendigo y acercaos á la cama del mo- en las almas agotadas por el soplo de la desgracia;
ya se arroja
ribundo. Pompas alegrías, felicidades del mundo, murieron pa- ronando contra los vicios, y abre para espantarlos las puertas
ra él· báse reserv~do s6lo, como un privilegio, el espectáculo de de la eternidad. A vista de la eternidad, ¡qué son las grandezas
las ~iserias y de laa lágrimas; más enjugando éstas, aliviando de la tierra! Vanidad, humo, nada. La muerte os hará_conocer
aquéllas, encuentra un gozo el cristiano y el sa )erdote su corona. en breve que ccson nada&gt;&gt; .. ...... .
Ese hombre extraordinario, que hace sonar toda la: verdad
¿Le escarnecéis? 03 compadece y se gloría. ¿Le perseguís? Se hasta en los oídos asombrados de los reyes ¿irán por ventura á
goza y ruega por vomendigar su favor?
sotros. Le asesináis? ~ ,
Ha
];renunciado al
Os perdona; vuelaal
¿qué puede
mundo,
cielo para alcanzar
ellos? Peesperar
de
de Dios la gracia de
ro
no;
una
cosa essus verdugos.
pera, un a exige: .
***
arrepentimiento y
Dos jóvenes se
lágrimas. Es tribuacercan tímidamento que le deben los
te al altar: van á
grandes
y los mendeclarar ante Dios
digos.
En
vano se
que se aman; á perebela
al
escucharle
dir á Dios que pud orgullo. Reyes
rifique y baga:Sterque se sientan resno su amor por mep la n d eci endo en
dio de ;un~ vínculo
trono de oro, sobre
s a gr a d:o. · Pero,
cuyas
coronas osa
¿quién bendice ese
apenas
fijarse con.
lit zo y santifica·rese
temblornuestra
miamor? El sacerdorada
;
guerreros
que
te ...... Una madre
golpean con sus esha sentido dolores
padas á las at6nitas
que ama; pas6 un
naciones,
han al fin
instante, y oye una
de
bajar
del
trono
voz de alegría,, que
y
envainar
la
espa·
le dice: tienes un
al
fin
de
da;
han
hijo. El sacerdote
:...:.-.. ....;·. caer
arrodillados
á
derrama sobre su
los
pies
del
humilfrente un aguai're· EI señ~r Presidente acompañado de los miembros de su Gabinete y de otros funcionarios públicos, de sacerdote. Cuando éste tiende la
' se dirige á descubrir la estatua del Cura Morelos.
generadora,~y afia·
de: ese hijo tuyo es
Fots. de Et Tie»ipo Ili1stmdo
mano sobre la ma·
hijo de Dios. ¡Oh,
jestad y la fuerza
qué horror! Mustio silencio nos rodea ; .tinieblas espantables; del mundo; cuando rompe, bendiciendo las cadenas que esclaagitados en el lecho del dolor, vemos hmr desvaneciéndose á vizan á las almas, ¿no es más que un hombre entonces? ¿No es
nuestra vista los honores; lae riquezas, las glorias del mundo, más que un ángel? ¿No es un semidios?
todo nos abahdona·'sólo
un espectro horrible, la muerte, va
1
¡Cuán grande es!
.
acercándose paso á paso á nuestro lecho .. ¿Quién nos consolaPero aún e~ más grande. Bajo las b6vedasdel santuario se ha
r',? He vuelto la_cabeza... ¿Es un hombre 6 es un ángel del cielo reunido todo un pueblo: el sacerdote se acerca al altar, todo el

***
ángeles

1

***

. .~

./

,

~

1
1

1

�Celebtraeión del 5 de lV!ayo

.294

pueblo calla; el eacerdote ee inclina sobre el altar, todo el pueblo cae de rodillas ...... él sólo está en pie, los ángeles le rodean.
¡Oh que asombro! Una palabra suya puede abrir los cielos.. ....
Ya ha pronunciado e3a palabra; los cielos, obedeciendo dejan
pasar !a gloria del Altísimo. Golpead vuestro pecho ... .. ¡Dios
está entre vo:;otrosl Mirad cómo levanta sus manos el sacerdote ...... ¡Levanta con\
susJ manos á todo¡.
un Dios!
,
:4n1oalo Aparlll y Ou!Jard o,
~o~

i.

El Kaiser tal cual és ~
1

de duda, resolvió reir también, y la pieza salió del repertorio
como había salido de la memoria de su autor.
Guillermo II no se conforma con escribir; maneja también
los.pinceles y pinta paisajes. Y lo singulardel caso es que, mostrándose siempre tan académico al juzgar obras ajenas, él se
manifieste siempre impresioni1:,ta violento y desacertado cuando
coge los pinceles.
La rema 'Alt-jandra y la emperatriz
···· ·· abuela de Rusia han
•' orgatJizado eú Co- '
penhague un museo
cOIDIJUel!to de obras
, jtcutadas por mauos soberanas; la
rez primera que.en·
señarun un cuadro
&lt;le! t-mperador á su
madre: «Este--dijo
la dama- puede
mirarse y colocarse
del derecho y del
rtivés ¡ 1gualmente
apreciable resulta
de ambos modos. »

La revist:i ingle· -J
sa «Strand,1 publica
un artículo así rotuladu, en el cual
su autor pretende
afiadir algunos rasgos inéditos á lo que
ya sabemos todos
del emperador Guillermo.
El emperador,~~
decía el marqués
de Salisbury-es el
hombre más deFcoy
nocido del mundo.
Es al propio tiem·
po el soberano:más
En los exámenes
madrugador; c r e:e
de
aspirantes al tí·
Imposición de Condecoraciones.-Grupo de Oficiales y Soldados después de haber recibido
q"t1e una' horal de
tulo
de maestras de
sus
condecoraciones.
trabajo por la mainstrucci6n prima·
fi ana vale más y ee
de mayor prov1 ch o que doe horas por la tarde, lo cual no quita ria de Mi llau, las alumnas de las eecuelas del Sagrado Corazón
para que tambi l n trabaje por la noche, al salir de la Opera, y de Santa Marí.a obtuvieron el título todas, menos dos; en
cuando se enc1.eutra · en su palacio con telegramas impor- cambio, las alumnas de las escuelas laicas una sola fué aprobada.
Del culegio católico de San Martín de Tours fueron aprobados
tantes.
A nadie sorprenderá que el kaiser no sea feminista, circuns- diecisiete alumnos de dieciocho que se presentaron á los exá·
tancia que sumin stra. motivos copiogos de düicusi6n entre el so· menes del bachillerato, de estudios de primera ensefianza y de
..
derano y la reina Mary de Inglaterra. Un día, luego de haber ensefianza superior.
En el colegio de Dieudé de Marsella obtuvieron cuatro alummenudamente enumerado los conocimientos de que carecen las
nos el tít ulo de estudios superiores, y de t.rece alumnosi de enmujérPs, añadió P-1 soberano en tono desdeñoso:
sefianza elemental,
-¿Qué q.ueréisl
"/:r-i
....~.
&lt;liez fueron aprobaque entiendan d~i
dos.
;,política?
Estos
datos
elo•;_Lomismo, exao
cuentes,
yotrosmutamente - contestó¡
chos que pudieran
lá reina, -que los 1
ii fiadirse, son la mehombres de las co-'
jor respuesta á la
"'ªª del hogar y" de:
rnjusta afirmación
la educación de:los
de
M. Briand, de
hijos.
r
que
&lt;&lt;en las escuelas
Hay que advertir
cat61icas no se
que durante mu:i ¡,rende nada.,,
chos :días consecu·
tivos el · emperador
~~
no se di6 punto de
reposo en Ja expo·
En el hotel.-Un
sici6n de sus ideas
ri11jero, al volver
acerca~:del:.asunto.
por la nochealeuar·
~ Nadie.ignora que
to del hotel, ve que
Guillermo n ~alardebajo de la cama
dea de compositor;
corren dos ratones.
nadie:~sab('tampo·
Se queja de ello al·
có hasta qué punto
camarero, quien,
su:inspiraci6n: mu·
Pin inmutarse, grita
eical es fenunda, ni
desde lo alto de la
siquiera él mismo.
escalera::
En una. expedici6n
- ¡Un gato para
Aspecto que presentaban las tribunas y la Plaza de la Ciudadela durante la ceremonia.
maritima viósele:de
231
el
Fots. de El Tiempo D ll8tratw.
pronto interrumpir
la maniobre. del
Entre amigos.-¿Cómo te prueba la vida c myugal? ·
«Hohenzollern,, que mandaba, para Ínformarse de un trozo que
¡Ah! ¡Si hubiese yo sahido lo que cuesta la modista!
tocaba la. orquesta:- Esa música es, en verdad, estrepitosa- di·
¿Habrías
permanecido soltero?
jo-y envió á uno de sus ayudantes para que averiguase el nom·
- ¡No! me hubiera casado con la modista.
bre de"su:a.utor. ~El director respondi6, asombrado, que era obra
Lo~ embusteros más temibles no son aquello(que)ienen
de S. M.; el ayudante, al llevar la respuesta, no podía contener la~risa; por su parte, el emperador, después de un instante bien sentada. la reputación de decir mentiras.

La~ escuelas católi·
cas la; laic, s.

!

! : ,·.
,. ,•

..

r--::--------"."'::-=:---::--.;;_---~~-~;;..-==~=--.-.~-~
. ===

***

El Desfile lV!ilit&amp;tt.
, •- Voluntarios de la Escuela de
Ingenieros.
2 .- Voluntarios de don Alberto
Bramff.
3.- Escuela Militar.
4. - El 29 Batallón.
FotJ, de E l Tie,npo l lustl'ado.

�.R.etaa1idades

«El Soldado de hacan las cosas como Dios manda, sin escatimar gastos de vesChocolate,» que ya tuario y mise en escéne, el &lt;&lt;Soldado de Chocolate» hará su camino.
dff. a
se conocía en Mév-- ,, ,..,,...,,
·
xico, por haberlo
***
puesto en escena una compañía del tqatro Lírico, es una de las • Las demás piezas que han llenado los programa!! de Arbeu en
operetas más bonitas del repertorio austriaco. Ha sido cantada los últimos días, son demasiado conocidas nara que hablemos
en Arbeu durante las tres primeras noches de la semana que de ellas. Para el martes se prepara «Juan Segundo,,, que vendrá
hoy termina. He aquí su trivial argumento: Tres jóvenes, Mas- á aumentar el alegre repertorio.
Decididamente, la opereta vienesa va en auge, y {t poco rná",
cha, Nadina y Aurelia, se lamentan de que habiéndose marchase
popularizará tanto como las obras de Offenbach y Audran,
do todos los hombres de Bulgaria á la guerra contra Servia, no
en su época.
ha quedado uno solo para admi .
Para anoche estaba anunciado
rar los encantos de ellas. La esel
estreno de la Compañía de
cena ocurre en la alcoba de NaAdelina
Vehi en el Teatro Líridina, (Josefina Peral) por cuyo
co, con la «Viuda Alegre,» 6 sea
balc6n salta repentinamente un
con la primera de la serie.
soldado con uniforme eervio
que dice venir huyendo de pa:
Es verdaderamente de lamen·
trullas que lo persiguen. Este
tarse,
que no todos los actores de
hombre no tiene aspecto marla. comedia en el Colón, tengan
cial, ni hace alarde de valor;
la discresión, el tino y la voz
por lo contrario, se jacta de que
que
se requiere, para enfrentarsu único gusto es comer pastii;e
con
todos los autores de todos
llas de chocolate, de las que
los géneros y de todas las naciosiempre va provisto, por lo cual
nalidades.
se le llama el soldado de clwcolate.
El director de la Compafiía,
Acogido primeramente con redon
Miguel M11fioz, tiene buena
pulsión por la joven Nadina,
mano, sin duda alguna, y muy
acaba por caerle en gracia, y
pocas veces nos ofrece mamarracomo es descubierto por fas otras
chos.
Pero tan pronto se embardos mujeres, se convierte en obca
en
Calder6n de la Barca, cojeto de adoraci6n para las tres.
mo
en
la frágil barca de cualEstas lo abrigan con una bata
quier humorista fra11eés! Todo
del coronel Casimiro, esposo de
lo abarca!
Aurelia, dejando cada una de
La obra más bien recibida de
ellas su propio retrato en una
la
última semana, ha sido «Un
de las bolsas de la bata, y veDrama
Nuevo,,, de Tamayo y
lan el sueño del advenedizo, terBaus.
Muñoz,
en su papel de
minando el acto con un terceto
Y
orick,
el
viejo
actor que al en·
romántico de fina factura.
eayar
una
escena
que contiene
En el segundo acto, el coro·
estos
versos:
nel Casimiro ha vuelto de la l
guerra acompañado del capitán
Tlemble la t1po11 laflel, tiemble l1 l11r1t1
Alejo, prometido de Nadina, y
Que la paz y la ,1ch1 me arrcb1t1
quien pasa por héroe, ni más ni
descubre un horrible engaño de
menos que como el protagonista
que es víctima, estuvo m11y acerAdelina
Vehi
,
tiple
de
ta
Compañía
de
Opereta
que
debutó
ayer
sá'&gt;ado
de la antigua y graciosa comeen el Teatro Xicotencatl.
tado y fué justamente aplaudi·
dia española titulada «El Héroe
do.
por Fuerza.» Alejo, que manEl teatro de Tamayo siempre ha gustado en México, y de se·
daba en una acción de armas la caballería, al desenvainar la esguro
no sería mal recibido «Lo Positivo,,, que esperamos de un
pada asusta á su caballo, el cual corre, desbocado, en direcci6n
de las bateríás enemigas. Como el capitán, muerto de miedo, momento á otr.o.
«El Mismo Amor, » de Linares Rivas, se desarrolla en un am·
grita furiosamente, el animal menos se detiene, y los soldados,
tomando aquella actitud por un acto de valor temerario, siguen biente de dulzura y de melancolía. Una jovE1n está para casarse
á su jefe ha'lta las trincheras defendidas por la artillería. Resul- con el hijo de un pretendiente de su madre, viuda que friea en
ta. que debido á la mala administración del gobierno servio, los toe cuarenta. La muchacha, inconscientemente, pues ignora el
cafíones carecen de parque, por lo cual los artilleros huyen, ~de· proyectado matrimonio de la autora de sus días con su futujaudo el campo al bravo (?) capitán Alejo. Este, caracterizado ro suegro, critica duramente á las mujeres que se casan después
por Llaurad6, se da. una gran importancia, ignorando que su de cierta edad y cuenta que una amiga suya, quiere menos á su
novia lo sabe todo, por habérselo contado Carlos ( el soldado de mamá por haberle dado ésta un padrastro. La eeftora rompe entonces su proyectado enlace, renuncia á la felicidad del amor
chocolate).
El viejo Casimiro, que se siente feliz en familia, pide su bata que se le ofrecía, por no contrariará su hija, á pesar de que la
y se pone á fumar su pipa; mas como dentro de la bata se han chica al conocer la situaci6n, se deshace en lágrimas demandanqueda.do los retratos de las tres búlgaras, este incidente da lu- do perdón por eu ligereza.
Como de Linares Rivas, la comedia eliltá admirablemente es·
gar á divertidas y chuscas situaciones, que resuelve al fin el sol·
crita y su mérito es tanto mayor, cuanto que, E!Ín contar con
dado de chocolate.
Todo concluye en que éste se enamora de Nadina, con quien personajes de gran reliAve, ni recurrir á golpes dramáticos de
se ca,a; y en cuanto al héroe por fuerza, se consuela de las c11,- puro efectismo, el interés del argumento no decae, y el efecto
Jabazas, uniéndose á Mascha (Esperanza Iris), quien, según que debe haber buscado el autor es alcanzado f~cilmente.
De la. interpretación diremos que en general {t los actores so·
dice, había tenido muchos novios, pero no Je gustaba variar.
El mérito de la pieza estriba en su muelle y voluptuosa mú- )amente se le3 oía la mitad de lo que decían, lo culll no es poco
1ica, semejante á toda la de Osear Strauss, y como en Arbeu se relativamente, si se considera que otras veces no se les oye na·

***

da, como por ejemplo en laparodia de En Flandes se ha puesto el
sol, titulada Fin Flandes me tuesta
el aol. De este juguete; escrito y
representado por un miembro
de la compañía, señor Soto, sol~mente conee~vamos la impresión de que está versificado fácilmente y nos percatamos de tres
6 cuatro .chistes de buena cepa
que contiene. Imposible decir si
contiene más, aunque es de suponerse.

.·

297
La caridad indiscreta puede convertir el bien en mal.
Estudia atentamente las leyes
de la naturaleza, y no hagas nada que las quebrante y contra·
ríe sin necesidad.
La violencia es un arma de re·
troceso que suele hacer daño al
mismo que la emplea. Como ge·
neradora de fuerza, vB.Je más la
dulzura que la crueldad.
Cultiva la facultad de admirar, que eleva el alma. En las
armonías y las bellezas naturales, y en toda perfecci6n moral
y física, tenemos una manifestaci6n de Dios.

***

FmalD,1ente, en el Xicotencatl
se cant6 «Bohemia" y como
despedida, nuestra sii'.npática
opera · mexicana 11Nicolás Bravo" y dos· actos de «Rigoletto.JJ
La modesta compañía lírica pasó
como exhalación, pero dejando
gratos recuerdos en los diletanti
que no faltaron á las artísticas
v.eladae, tan sólo porque la sefio·
rita l!nda no se apellida Undini, m Torres Ovando, Ovandi.
ZIG-ZAG.

Lo que se ruma en el mun~o.

En cifras redondas, el consumo total de tabaco que .e hace
en el mundo tiene un valor comercial que asciende á ciento
cincuenta millones de dollar¡.i, ó
-...o~
sea unos trescientos millones
de pesos mexicanos.
Es claro que en este total no
Consejos un joven
e~tá comprendido el nuevo prec10 que en España va á tener,
· No hables mal de nadie. Dios
m~r?ed á las dispo~iciones del
~os ha dado la l~ngua para una
m1mstro de Hacienda espafiol.
un portante. función fisiológica,
Entre las naciones exportadoY el lengua3e para que nos insras
de tabaco figuran, en primer
truyamos, nos entendamos y nos
término,
los Estados Unidos
dirijamos con amor los unos á
. es decua.renta'
cuya exportaci6n
los otros, no para proferir injuy un millones de dollars; viene
rias ni maldiciones.
en
seguida Cuba, con treinta y
Ama el trabajo: vive con orun millones; las Indias orienta·
den, practica la economía y busAltar donde se venera la imagen de la Virgen de la Candelaria.
les inglesas, con veintitrés mica la verdad. Sin esas cuatro
.
.
.
llones,
después Inglaterra, con
v~rtude~ nadie es libre. Todo vicio es una· forma de esclavitud. s1~te millones. ~l. Br~sd export~ cuatroy mi~lones;
Holanda, tres
81 dommas y alejas tus vicios, te libertas; si dejas que te domi· m1llo?es Y me?1~, Eg1 pto dos millones setecientos cincuenta mil ;
nen sarás esclavo d? ?llos1 que es la peor de las esclavitudes. ~rgeha, ~n m1llon doscientos cincuenta mil, y un millón dos·
Donde hay algún. v1c10 .trmnfant?, no hay completa dignidad.
cientos mil el Jap6n.
No desdeñes m prodigues el dmero. 1; n sabio fué quien dijo
Los mayores importadores son Alemania, treinta y cinco mi«que el dinero es. ~n buen servidor pero un mal amo.» Procura ll~ne~ dollars; E~tados Unidos, treinta millones; Inglaterra,
tener}? á tu serv1c10, no abuses nunca de su poder ni te sometas vemt1m~co, y A.ustria-Hungría, diez.
á su tiranía. No hay dinero que valga lo que vale una voluntad
Francia, Bélgica, Holanda, Canadá Mala.cea China Egipto
libre y una concien· Australia, F i li pi'
'
'
'
cia tranquila.
nas, España, la ArAma la vid a, gentina, Suiza, Rubusca la alegría que mania, Italia, Sue.
procede del bien y cia, Noruega, Por·
que es la única ver- tugal y las Indias
dadera; pero no te- orientales inglesas
mas al dolor, que siguen á aquéllas.
es un tónico del alEsta estadística,
ma. No lo atraigas, hecha en Francia,
pero si llega á tí, nos parece un tanto
súfrelo con ánimo caprichosa.
tranquilo. Suelepagar su hospedaje
con alguna e n s e •
En un balneario de
ñanza, con algún Chapela. -Un joven
bien.
se acerca á dos seTen por costum- fioritas que se pa·
bre decir siempre sean solas.
la verdad; el enga- Caballero, dice
ño es un compafie· una de ellas, no te·
ro ingrato, que nos nemos el honor de
guita el crédito ein conocerá Ud... y ...
darnos n a d a que
-Emilio Gutiévalga lo que nos rrez, b a n q u e r o,
quita.
veinte mil pesos de
Ayuda al necesi- renta ...
tado, pero cuida de
-¡Ah, sí!. ... me
Señor Presbítero don José Kuri,
no dar sostén al vi- parece haberle visto
Exterior de la Parroquia de la Candelaria.
Capellán de la Parroquia de la Candelaria. 0 ioso.
á Ud. no sé d6nde.

á

?ª

r

�De 5 oeiedad.

Señorita M_aría Soledad Vallarino que se unió en m3trimonio con el señor don Arturo J. Agu!lar el 28 del pasado.
rodeada de su corte de honor.
Fot. Mack.

EL FUMAR

zas de las pipas, puros y cigarros, caen sobre las ropas, alfombras, manteles, etc., ensuciándolos 6 manchándolos.
El.vJcio de fumar es antifisiológico, porque ningún animal en
El fumar mancha los dientes, y 6i se usa una pipa, loe 6rga.·
cond1c1ones natura·
·
nos que la sostienen
lee lo acostumbra,
D E P L A T A
se gastan, echando
BODAS
y la primera vez que
así á perdersu adoruna persona fuma
no natural: los dien·
sufre violentos tras·
tes.
tornos. La primera
Es egoír,ta, porque
VPZ que se come una
s61o la 11ersona que
nueva clase de fruta
fuma encLentrii
puede no gustar, peplacer Pn el 10, y con
ro no hace d1Jfio,
frecuencia á t.l.pen·
porq 11e ei,a f iuta es
ea.s de loe dewás.
alirue11to. Pero el
Los fumadores en·
tn.haco, como es vevenenan el aire, co·
neno, &lt;'a~i sitmpre
mún á todos, con el
produce trastor_nos
humo que emiten.
en el organismo. 86
El egoiemo del fulo la costumbre
mador es causa de
puf'de h~cer que el
desavenencias en
hombre l]e¡rneá adlae f11milias: por
quirir eFe hábito Fin
preferir el mari Jo
enfn11111rse in meeu pipa á &amp;u @spo·
&lt;liatamentf'; ¡,ero al
sa.
fin siempre Pe t&gt;D·
ferma por f'l uso
0000
continuo del tabaEN LA ESCUELA
co.
Es una costumbre
El maeetro:sucia. ¿Qué puPde
Adelantas ll)Uy po·
despedir ppor olor.
co en la lectura¡ i
que el aliento del
tu edad yo leía co·
fu !nador, que i.u ro·
Grupo de los concurrentes al día de campo con que fueron obsequiados el 4 del actual en el
rrectam en te,
pa imprf'gnada de
Tívoli de lxtacalco, el señor Líe, don Enrique Velasco y la señora Paz Saplán
El nifio:-Ten·
tabaco y q uti su fé.
de Vclasco, con motivo de sus bodas de plata.
dría usted mej-or
tida pipa? Las ceni·
maestro que yo.
Fot, "El T!empo lluatrado,"
SEÑORITA ENRIQUETA DE LA. VEO.A.,

·,

1tt. , ...

�'• ~

~"A LAS(/

PASATIEl\lIPOS

DAMAS '

Indicaciones sobre el cuidado del cabello
CHARADA-DIALOGO
- ¿Has tres cuatro cinco?

***

-Sí.
-Pues no tres quinta.
" -Oye, .Juan ......
, -Aunque me viera prima cuatro cinco
no me convencel!!.
-Espera; yo no creas quo soy todo, pe·
ro la causa dos tres cuatro me gusta, y ....
-¡ Tres matro, tres cuatro!
-Bueno, pues no sigo y adiós.

***
PIRAMIDE FEMENINA
4
16
87 8
3 27 8
6 3 67 8
858328

3647238
12 3 4 5 6 7 8

I

Vocal.
Nombre de
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.

mujer.

I&lt;I.
Id.
Id.
Id,
Id.
Id.

***

CHARADAS.
I
Nota musical primera,
nota musical mi dus
y la que me sigue en pos
entre amantes poco impera.
Tiempo de verbo una tres,
y el todo ave cuyo vuelo
remontándose hacia el cielo
contemplo con interés.
II
De mi primera diré
q11e sólo tres letras tienf',
y de mi tercia y ¡jegunda
diré porque aeí lo acierten
que es cosa que aun siendo buena
se rompe muy fácilmente,
y el todo de esta charada
diré para terminar
que es un nombre de varón
de los que me gustan más.

III

JEROGLIFICO

LADO DE DOBLE DEDO SABER

***
RELOJ DE ARENA
1 ~ 3 4 5 6 7 8 9 O Médico griego.
O7 5 6 2 O8 2 7 En las iglesias.
6 9 8 4 6 2 5 7 Ciencia.
O9 O 8 9 8 4
Reunión de músicos.
5145 76
Verbo.
36 246
Cargo eclesiástico.
3754
Nombre de varón.
O9 6
Verbo.
19
Tiembo de verbo.
1
Consonante.
2G
Verbo.
519
Letra
3784
Ave
8 2 6 O4
Nombre de varón.
8 9 6 9 O7
Nombre de mujer.
075969Q
C11pital de provincia.
5 4 5 4 8 9 6 4 Arbnl.
3 6 4 8 ~ O 8 7 6 Verbo.
7 6 5 2 3 6 9 O 8 9 Dignitlad E:clesiástica.

Tres cuarta primera dos
dijo á todo ayer Amós.
IV
Un tío una tercia tengo
segunda todo en Toledo.
V

Oye una dos tercia cuarta:
el quinta tercera cuatro
es un metal que se funde
á dos mil quinientos grados,
y un dos tercia enarta cinco
es de la Europa un estado.

***
LOGOGRIFO NUMERICO
1 2 3 4 5 6 7 8 9 O Flor delicada.
7 8 2 8 4 3 5 6 5 De uniforme militar.
1 5 9 3 6 8 2 O Oficio 6 prof..,¡¡¡ión.
7 3 6 7 8 2 O ObjPto de escritorio.
7 O ?. 8 2 O Profesi6n.
2 3 7 9 O Vibración cadenciosa.
4 .5 2 5 Nombre de mujn.
2 3 5 Parte gengráfica.
9 3 Nota musical.
5 Vocal.

J .EJROGLI.FIOO

***

FUGA DE VOCALES
• } . S. nt. &lt;l.l. T.P,
.n c.r.. l. .nc.n&lt;l. y.,
fl.r .. nn.1.:-¡M.&lt;lr. m.. ,
t.n d. m. &lt;l.1.r p.. d.d!

A dos ca.usas prlnciipa:tes se del&gt;€ la -0a.:r
da. del -0abeil1lo , á. saber: 1la -Olrculac16n In·
su!licien.te die+ la .s¡angoo por el cu~ro caib,el'ludo, y fa1 casi1&gt;a,
!El cabello necE1S&lt;itru m1itrlclón. s¡. ~ cuero ca.be1}udo es· deligaído ;y s•eco, O st s~ ,usa

***
JEROGLIFICO

enferma, resultad:, d-2, microorgan1smcs, Y
es. por lo tanto, infocciosa:. Por estai ra·
zOn toda penso,n a debiera t : ner ,ulD. cept·
Uo y peine para su uso exclusivo, especial·
mente la que pade2ea. de ca.s pa.
lSi ID u'Sa aJ.gún desJ..n!ectante paira e l
ca'beHo y el casco, c cn "~ ohjeto de des·
trulr la causa: d,e la caspa,. es necesario al
m.lamo t!em~o desiufe&lt;:tar el ceplllo y et
peirue ó adoquirirlos nuevc•s; de lo cont ra.r10, puede perpetuarse el mal &lt;l-ibido a.

tin,úa, con una marcada tend ncia á la
caída completa del caib2•1lo. conslÚlte,se un
-especialista en ernfer medaides d,~ la piel.
A veces sie• pregunta: "¿El -00,rt e fre.cu nte del ca.be.Jlo ¿ no lo hace c~e&lt;:er má:s abun·
da'!lte? Proba.bl, ment e no tLetne· eifectc so·
bre el crecimiento del cabello; pero si se
le deja crecer d ,masiado la,rgo. es lo mll.s
probable que al peinarlo s.e le arranq,ue
más pronto.

..

lo.s art1culo·s de tocador Infectados.
iCuando la caspa se acumula UtrrementJe,
deb :,, la.varse el cabehlo lo sirticlenteme'llte
ll. meinudo para que, se mantenga 1imp1otlos •veces por semana st es neoesa.no.Uses-e ,un buen jabón; pero como la apll·
cación directa de1 jabón solbre• ta. cabieza
haioo ~a.!joso el cabcll~, es mejor prepa.rar espuma de jabón como ,p ara aJfeitairse.
y aplicarla sobre aquél. ApI:;q.u2,se co,n una
espolllja si se deseru. Algunas gotas &lt;1.e amoniaco a:gr.ega&lt;1as á. la €Spuma, aument a·ran
su encacla. Si .€S nooes.1rlo pu~ide trotar se
un poco de :va.selÍIIla sobre ,el casco después
&lt;iel shampú; pero, por Jo general, e~ rrotamiento aument a la acciOn d,~ las glll.n·
dulas Eebll.ceas, de modo que no ha.y nece.s idad cl!e aoeita,r el cuero cabell udo.
Lo-s c:piHos de metal y los &lt;le ceraa ·d:U·

Ajedrez, Damas, Dados
Planta NI a Planta

Las soluciones en el próximo número.
S11luriones íl ln'l' ¡w•atiPmpos in~nto~
rn PI número ar,tflr or:
Al logogrifo humérico:
Ra.Jar
CrUje.
S a L ir
Orlar
Cl Oro
S aC ar
C rEer
CaSar
C lA r a
JuRar
Al cJJadrado:
Genaro
Emanar
Navaja
Ananas
Rajaré
Ora9es

A las Charadas:
I Corsetera. _.11 Bordadora. -111 Mur·
ciélago.
Al jeroglífico:
Eocicli
ca
Al intrínguli:

IEnclclica
p

B
I E
N A y
u N A
Q u I
E N M
A L e

o

O M
E

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N

D
E

I
R

B

A

I

L
L

A
p

E
E

R

R

o

o

I.-Bien a.yuna quien mal come.
II. -Por dinero baila el perro.
Al tercio silábico:
Mi la. no

La mi na
No na to

Modelo de blusa de muselina con cuello de encaje

Sencilla ,blusa de piqué

un sombrero alj,ustaldo ~ modo que Intercepte ~a cLr-0ulaclón ~ ~os va.'SOS aa.ngut·
neos d,e aquél, sie•rá igualmente ilmpoSdblle
el crecimiento d.el .cabello, co:ro.o e11 que
cr-eizcan fa.s plantas ,en tierra/ all'cll1osa.
En primer ,l ugar,, dieit&gt;en deS1taica.riSie 1ia'll
cintas a.justa,dia.-s de JoS' romt&gt;re110,s , po,r que
oprimen las arte.rías del casco ~ int eroepta.n la; nwtrición tainto .d e éste .corno ·d·e1
&lt;1a.bell~1. Lu&gt;egp el cuero cabeHuido lliEoos!ta
u,n m.asa1e diario oon los; &lt;Le&lt;Ios, q\lle l o
muieva vigorosamente !hacia ,rud,ela.nroe, ha·
eta atráill y :hacia. los '1a1dos, sol&gt;r.e ell orA·
neo, sin pe11mitir iq~ los die,d-0s resbalen
11aoce la1 pfieJ. Esto oontr~bulrá. mucho a
aumentar en grwn parrte.. .La clrcu1ac16n a,e
'la •saingre por eL euero e.a:be!!lludo.
a:..a caispai 'COlll&gt;Sis!Je &lt;Elll. 1las escamas ap¡ttel!ailes, oon 1a secreción. iseca ide Iais glA.n·
dul81S ,sebltoo.a&amp;. NaJturaJLmeillte, la ·P I~ de
todJo el cUiell'IPO ~_e_!! esta. torma., ~
cuamido en ·ta. caibezai M~a á ser lo suftcienlemente aibi\lm,date l)Bll'a que se note, ies
881.ol'llll9ll 6 1nd,ica. la ¡poslb1'Hidiald de U3l! ma.1

EL SUFRAGIO FEMENIL

im6e serlo·.
iLa ea.spa; tmUca

a mem.1\140 uma con.dict~n

\
Blusa de muselina con cuello de seda
.ra pueden irritar el casco ,y prod,uicir pequeños ras.guñcs que aumentarlLn la can·
tidad d•e, la ca.sp11.
'Lo que contrubuirá gra,ndemte'llte á impedir ~a calda d .1 cabello ,s erá lavarlo. ce·
pfüamlo y peinarlo .frecuenteme•nte &lt;1,a ndo
nuusajes aJ. cuero cabeMu&lt;10.
Sl esto,e ,mledios lfalt,an y la. &lt;:"*3,pa con-

.Mientr.ais 6DJ ie~ mundio1 se v,e· un movl·
miento €tll favor de la liber tad: :y e1 adelan·
to de los, hombres, en ivaTia.s p.a.rte.s tam·
bié,n hay molVi.cniento ql.lie trata. de CODiSI : guir para Ja,s muJeres los mismos. dere·
ohos )'l privi'.egio,::; &lt;le los J-tombt-es. •E¡¡t,e
movimiento 'ha oonido a ~ éxito en ivarias
paroos del IJlllu,ndo. iEn fos 'E·s.ta.d,c•s Un.idos
d1a1l Norte se,:s 'Estarlios iham. tconce,dild.o á laJS
,muj er,es los mismo·s pri\vilcgio·s .que a:l hombre de ivotar ¡y de ocupa,¡, p,me-stos en ie,1 go·
bierno. IIDI 'ÚLtiimo Esta.do. ,q ue concedió os·
te pri.vile.gio á la:s, mujenes 1'ué California.
En Nwerva Zelandiai fuié eo•n ccd ido á ila,s
,mujeres el siUJfragto compl-eto -0n el año
1893. Es.te ·f ué el primer ,pa1s que dió tal
sufragio á las muder,es.
1E n Australlia la,s mu1e1'e,t! tiene.u aftlora
exacta,mente lcS1 mismos pri,vilegios y dere-Oihos de ij,o,s lhom~res:.
'En No,ru,2ga [a.a mu~eres ca.sl lhan alcan18,do la completa. 'Victoria. ielD. ·este' tl'&amp;ntldo.

u'

�Pa:tta las Damas

IIDn el ·t1Jltl!mo parlamento .fa.litall"On eiaico
y&lt;Jtos pama a¡po,ya,r la. ·propuesta 'de •Le¡y en
favor de ·este derooho. Se ie1Spea-a qiue en el
próximo ,p~miento q,ued,e aprobaida.
.IDn Suecia y Di-namarca se ereie1 que
pronto 50 .l!l,evará. á dooto tal pmpue,sta,.

c.h.~, ihabl'lli poco; CUJ111ndo ba1blla.lio ·h.aioe con

&amp;elllcilliez y n:uncai inter.rum1&gt;e a. nadie·.
!Cuando oo~rsa, su &lt;voz no es tan bada
que h~a que ha.eeT es.fuerzo,s »ara esc\1·

!El gobiocoo de Ftn'11imdia. di6 en 1906 ,el
suif.rag!o á ·las mu~~es, y desd,e ,en.tonoes
de dterL lV seis· á wei;ntioinco mujeres ha,n
sldo elea-id.alS diputados para fos varfa,.m~m~

iEl IlldV1Jmlento !ha, princtplad·o en

-:-mü-

OhMI. otras partes. ®n [·ng,fatJetta fas w.uJel'es ib.a1n ~u:(fü!io, á La violenciai at~a.ndo1 a.
l_e&gt;s mieILJbll"os &lt;leL Ga,bin&lt;cte lV rompiendo
crtstale.s y íha'Ci,endo otros escándru1os· para,
pr,o;vocar su encareela,miento y a,s,1 Hama;r
ia. aitenci6n 4 su mo'Vhniento. presen~do-

.ee dtfamte del .mundo como mártires de lai
oa,uisa.
.l!)s ,eivr&lt;lJeinte que por todas ipartes r,e.crben aJb.ora ruá.-s aiteuición que nunca los
d·erieclrns ,cl,e los iind-ilvid1uos. iooLu¡ymdo amb·~ :rexos. E'll ·los pa(tses doindie las anuJeres ihan ganooo ,e,stos privilegios, ,no se
&lt;hall vlsto ma1los resultados, 'Y paree 3 que
~ia,s mu~eres son ta,n, capaic.~s como 101,. 'hombre~ tl~ tein.er interés ,en el ~0ibler&lt;I10.

e,vita iLa pa.rada. de m mismo y dedfoa. &amp;U
ingenio á hacer brillar e.f de Jio,s dea:ná.11.
iEn .sus oonver,s~iollles IIl.O es ri1gor:li!ta
rui. ilicencioso.
Hnwe del ~'8.1IJ.tiS1mo, se abstiene de
citas griegas y qatiln,a,s, y ,dis.curr.e muy
raramente so1brie ool;tica.
S,e muestra benervoliente 1sin aid11laicl6n.,
sincero sin rudeza; se [.)l"eocupa de no
o&lt;f&gt;e'lld.e1· a. 111.adie; usa dLscretaim.enite de 'la
burla, nunca d·e la1 .maldad.
·Acepta g:u,stoso lai contra1(H-cción, ~ cuan·
do discute, no disputa..
ISu trad~ es ,sencillo, pero. ,siempre de
buein gusto. Heye &lt;i,e la ie'Xcentriclda.d que
con.fina con el ridfculrQ\.
El ,hombre cortés Jo es, sobre todo,. éo111
.fas¡ ,muj,eres, cuales.quil&lt;l!'ru que sean. No
s,e, mwe,stra. con ellas diesmasiado sollfcito,
ni S01ln'aid·a1mente. galamte; eis natura,! en
sus ~tenci-C'lll"S, taillto en palabr.a,s coono en
acciones: ho!ll-esto en toda aoep,cil6n idiei ~a
,'111abra.

~~~~•~~~-

El cuidado que deben recibir los niños nerviosos

---·---

La;s ;personais -inteligentes oomlenzan !
comprender Iru impo,rtancia -die .roog,ua.rdar
lt:'·1 sistema ,ner:vioso durante la· Infanda, y
disminuir el riesgo q,ue iba.y en un clloque
a. I,os nervios de una ,criatura. til?rna. Por
regla general, mientrais ,más quiet.o se1 ten·
ga á. un niño durante el primer año de
su vida, ma.s probabiUdadi.'s· .tien~. d.e una
1€'Xistencia saina tY' feliz. lfil1 hoohó de- que
una pr()J)orcl6n tan grande die 1a raz.ai hu·
mana muer,e durante la 1nf.amcfa, ~ debe
a. la. ne&lt;:edaid d,e las ndñ,er.a,s lY a. la ignorancia de las madr-e•s.
C~iatura,s que ,son ·dema.sia&lt;lo t\711JV.ais ,no

Una compltta tducación.
·Lai fduca-ción de una !!'CtíorLta. es i:nu:y 1n
eompteta, ia. menos JQue haya aprendido:
A COSler.
A coctna.r.
A 11emen&lt;1a.r.
A ser a.ma,bl&gt;e.
A apreciaT el t1emp0,

A vestir$~ -dee1:!ntemen'CJQ
A ,guardar uñ secreto.
A o,eipender de ,st mtsma.
A elVitar l,a oc!,c,sfdai1.

fl~

rooomierndan

a.

1o'S médioos, que saJl&gt;ell

A hacer buen pan.
A arr,eigJa,r bien la. casu..
A domLnar su esiptrttu.
,A evitar el habla 1!.~era
A quitar fas tell.air.a.ft84
A cnlda.r a. los 1€1tlermo,i,.
A cuidar a. los ,nillos.
A leer los mejores Ut&gt;rolf.
A tomar s.uifici nte ·eJerc1cto llJOttvo.
,},.. ser a:legi,e de coTaz.6n ¡y r!pl'da de
pi~
A tener y d espl€Jg111r 10,s caraetorrs.ttcos
d~ IUll.'8. verdaid.e~a. mujer bai,o, todas las cir-

Men que el primer aifi,o die la ·vida '&lt;Le· un
.niño debe pasarse, en ,sn11 ma,yor pairte, duir·
miendo. ,Es peligroso tod·o E·s!u~irzo de avivar la mente aletarga,da d~ UDJa cria.tu:ra
de esa. edad. La necia costumbr,e de sa.cu·
rlir a. un niño én ,€[ ah~ miierntra.s grita
de gusto Y miedo. -es sumame.nte 1&gt;erjudictal.
Un mMico de extensa experienclia r&lt; ·lffe•
re lo siguiente: "Un nifio pr,ecozmente En·
t e'11g 'Ilte y vivo, mostraba ,gr,a;n,de regoci.jo cua,ndo ,s,u cari:lioso aJboolo ~1t&gt; tcmiab,a,
en Jo,s brazos :y Je ha~('a fl'llbir y bajair v!olentamtmte en el aire toda;s la.s noches. IIID
niño tembla1bai die gusto icua,noo ~,rminaba
el ·juego; pero un,a, noclle este temblciir se

cuoot,a,I11Cia.s.

con virti6 en oo paroxismo, 'Pl'!lm.,e.r sfaltio-

A ·:mrctr JDJe•ata'S.
A reSl}etar il,a, iveaez.

1

ma. de u'Ila. die· :eS/8.18 ellifermedad,es fatales
del -0erebro, contraJ lais CU81les la. oioocla
médica es impotent~ Nada pudo h.alOOrse
para remedia-r eil mal, ry s6lo lhu'bo oue esperaT poco :t1~'IIl¡p0 para q~ ternnmaee
aquella pequefia, 'Vida. !Mill.Clh.a,s ide ,las en·
ferlllle-daidies: nenvi,o,s,as; que a.rruimn tain
va1!0S11JS existwcias, tlroen ~u origen en
una lmifaincia. mal erntellldida."

•
EL HOMBRE CORTES
La corusta es tUl!l.a. de ·la.s ci€incia,s !lllás
útile.s en la vidia sociall.

IEl ihom1b11e oo'l'tés ies :mo~iSto, senciL!Jo,
d1iscreto. comedido ¡y honesto. .COllllo siemPl'e esta pronto á. seI'IVir, -0os,e.dha amigos
SI. tod,rus pairteis, y cadia. cual se axmesur.,..
á seo:vi,1•le á. su turoo
iE1 hOlllliblre cortés trata de no ooutrariar
nWJ.ea 6. naldlie, de no a1811' nilnigum.a. opinión
'1 !llk&gt; herir IIJIU~M!ida.dlea Olllierva. mu-

----·---

Elegante traje de verano,
charle, ni tan alta que can.se con s,ru 11esolll.ancia.
!Entretiene á cada un:, con lo ',lue mejo.r
saJbe 6 con lo que más aJD, eta, y nada awentuTa delante de pe,11s,o1I111i qu• no conoce.
No aimbitlona &lt;la.rse brillo, lino a.grad.lU·:

.,U na nifía, á. quien 'SU :maidre 1~ e:x.pld'Ca
que los peces &amp;Taa:J¡des se coonen ! los oh!·

oo.s, !pregunta:
-¿ Y

tambié11 oomen swrdina.s?
-St ihlja IID¡1a.
-J. Y ~ hacen para. abrir la taitar

¡.

•••

ANECDOTAS YCURIOSIDADES

-

PAR·A QUITAR .MAiNCHAS DE Tl1NTA
DE GEiN'E•RO DE HILO

'

.-

.

Si es llllla. manclla. nule~. expriu.na,se ,eJ
jugo de um, limón lfu:lcsco sobre cllla y fr6·
~ sua:v~imrnfl@ oon wn tJOOJJ.)IO J.il.m;pro. !JueKO fr6t'eS!e coo jalb6'n amariaIIQI orddm1io y
enjuá.,guese ,en agua., frfa.

LAS MADRES
debieran saber. Con la mayor
parte de las nifias, sus tribulaciones proceden de la faltad.e nutrición, tanto en calidad como en
cantidad. Hoy dia se denomina
esta condición por el término de
Anemia; pero las palabras no alteran los hechos. Existen miles
de nifias en esta condición ; algunas de ellas están en la edad
de los . misteriosos cambios que
conducen al completo desarrollo
y necesitan especial' cuidado.
Muchas sucumben en este periodo tan crítico y la historia
de tales pérdidas es la más triste en•eI curso de la vida.'- Un
tratamiento conveniente podría
haber salvado á la mayor parte
de estos tesoros de sus padres, si
las madres hubieren sabido de la
PREPARACION de W AMPOLE
y la hubieren administrado á sus
hijas, con el resultado de que habrían llegado á ser mujeres fuertes y sanas. Es tan sabrosa como
la miel y contiene todos los principios nutritivos y curativos del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, que extraemos de los hígados frescos del bacalao, combinados con Jara be de Hipofosfitos
Compuesto, Extractos de Malta
y Cerezo Silvestre. Para lograr
el desarrollo de nifios pálidos,
raquíticos y demacrados y especialmente aquellos que padecen
Anemia, Escrófula, Raquitismo
6 Enfermedades de los Huesos y
la Sangre, no tiene igual, pues
sus propriedades tónicas son excelentes. "El Sr. Dr. José M.
Guijosa, de México, dice : He
empleado su Prep1iración de
Wampole en una Sefiorita que
presentaba algunos síntomas inquietantes en el aparato respiratorio y desde el primer frasco
comenzó á notarse alivio marcado, habiendo desaparecido toda
huella de enfermedad al terminar el sexto frasco." ¡ Nadie
sufre un desengafio con esta.
De venta en todas las Boticas.

yo me

tii be paroooo
TU.IS ojitos

iy

IIOIS mios

.se dectan ayer t,a,rde:
L'O\SI mfos:-¿Pwedl()
Y

paisa;.r?

aos tl¡!Yos: - ¡ Adela:n.tJe !
A

di-ego. IS'OOOI"rf
porqoo 'IDle dd6 1muoha ·p na.
y ~spu'é'S te .vl OOllli otro. . . .
¡~ ituvie en'Vlidiia. á. la owga !

aa

1-

dra.

1

Qumilelllldo um, calsrt!igo ·d.a.rtJe

-otros a:mlOll'laS busqulé,
pero en viez ,die oastiira.'l'te.
mismb me oa.std.guié.

,yio

urn.ai

Erais ,bue.na y no tie quitSP..
~ •eti€•8 malla ry tJe (lU!Jer!o ••.
¡Coono haJS die ¡qweremne ,tú

¡

pa.iiwco á Ja. noclle,

ry

':D11 me eoor.i.biÍISte con samigrie
yio tJe ~b1 oon ffiágrim'a'S;

1lru tim.oo; iqu,e ,w&amp;an
escribime las. almas!

¡iesa. iets
paira

...

IS1lrnnprie en ~ mismo lugar

prlell)arando 'la, enseñam'LB.,
Y' !OO¡jaind:a aaj¡f ,SIOIIlll1ilwJs

si! yo fwíl mallo ·Y Sdy ,bmieno r

pa~ ia.rraoolanme

NI()! .IIlJ0 a,blandbna ~a peuia,
ni á. t~. :nifia, la a.regri,a.;

t~

~

lágrimas.

Una fl!oir ~rna ¡y biemnosa
ma.nois ib.alil rur.rañcaidlo ;
¡po1bre flor! 'ImJIIIJtJo¡ sab.r!
fo que ,es estlllr ·en tUiS mamos..

,,,

r

** •
1Jn paidre ! SiU aidjo ~·Meñillldole la cuen·
ta del :coJeg-io: 1
- ¡Nunca cret qu~ los estudios eosta.s~
tan car.ois?
-¡ Y eso, pa,piá., que ~o¡y uno de }O',s ,q¡U'e
emoodam. meno!!
·

EL DEBER.
Al cumplimiento exacto del
deber, es á lo que debe aspirar
todo corazón bien puesto; hay
muchas clases de deberes. pero
entre éstos, uno de los más importan tes, y tal vez el más des·
cuidado, es el que tenemos de
procurar la conservación y mejoramiento de la especie.
Hay hombres que, consumiendo todas sus energfas en el desempefio de sus diarias obligaciones, se sienten contentos y
creen no tener nada que reprocharse. Ellos están equí vocados
si descuidan hr salud y olvidan
que es necesario ser fuerte para
poder crear un hogar feliz. ¡Pobre de aquel que engendt;.~ seres
débiles y que solo sirvan pata ins~
pirar lástima! Su memoria no
será respetada por propios ni extraños.
Si Ud. se siente fatigado del
pulmón ó pecho por el exceso de
trabajo, debe atenderse inmediatamente. Podemos recomen •
dar como el mejor remedio y pre~
ventivo para la tuberculosis, ia

~'Creosofosfatin~ "

-

,

�Cosas útiles

ganciho,s ldte 1ll()s botooies. 06~ luego bien
wn. e.xtnemlCI de un ooi11dón die botones 'clll la-do S'Uiperitor de la ·biota, p,áteso l,uiegKJ et
cordón ,poc ro.s· gamcltos die ~os ·b:otonklS, Y
'lÓS·aJS'e bfon. iflrlllK31
ott.o ~tlOOimo a.bOljo
~n iell in!úem()II'. Asr1 qoodi!lln málsl lfi.moos q.u1e
s,i iestuvies ·in cosd:d:c,s sepa.ra,d;aimoot~.

~«,

iSJi aicalba -die d,en-amal'se la tinta láN,eise
,ooñ 1,ecli!:, ¡¡ cuan.do se Iba
srecaldlO bÍJeiJJ¡ lw •man.dha, 9'á'V,es.o ot,ai 'Vlez
oon agua f:rna_ poi,qUJe ~ra lioohe p,U! . d., die·
jar \ll]¡ !OQOT\ ,d,esragraidaib1c. ,Si la mam.oha
,es Milej~. récthes.e IS!o1We ,e1Ula un 'POCO «1·~ be.n.cin.a 6 de petr61oo, dejam.do oorourar bi-en
l'a ,rull1Jo1mbr,aJ. Algunm.s• lhoroo mftis taTdl~ cep~lliesie bien J.ai p'al"OO mamcb.aid01 y 1a lll!&amp;n·
&lt;!.ha dreberá dieSlaJPar'C.Cer. Por fin liáv,~ise
b!i,en, ooru j,ruhón prura alllfombra, e!1 lugar
d,e ·l·a mam,clll'a y irróoosle b1eiru ,c!on 1u,n tro.1.&gt;0
H1m1pio 1h18JSlta d ·¡jru!'lllo tan Sec!O• oomo se
1&gt;weda.

inmecHata.mento

PtA1R1A iS,E•CIAR

Y IR1EiNOVA R r.·ALZAIDO
1

'M10JADO

N u\flca. se die1beniru g.ual'dar ,el cai!oo.do a.J
~stlar moja.dio, ni co1odaTlo ooroa &lt;lieíl fu1ego parw sieoair. Vué!lvase so1b1J'e sus eoistadrc,s 6 con Ja,¡; sui,,la,s haicd{'.. arrl'.ba, e.u. uma.
pi,eza ca!Hent~ y d1éj!e1Se s1eoaT poco á pooo
CUIWildo esté ¡yla, baistante seco, f.rótJeSI{' M n
oon ,stdicieni\ie ·V'a.'Selin,a (ó ginasa),, ihadén·
doITai ,p,eruetr,rur en •e,l ouer,o. \Por fl:n. o~¡&gt;fLJe.se bien y pa,recier:á caJSi. COl!lliD nu:ero.

OT,RO !MODO
PARA 1LIIMIPl1A1R E·SP,ONJA,S

·Cúbrase 11a mtaJn.cha tirumediatam,en.ti con.
Déijesie arsi un cuarto ~ homa, roáis ó

ISlil!l

menos; oeprnles,e ,enbotn.c,1s, 'Y tllai ti'Dita rt,ebe!l'á .saJJ~· junto -0on 1a1 sal.
P~RA .\SEGU'RAIR LOS BOTOIIIES
::&gt;EL CA,L Z·ADO

Hága,se con la 1rnt1 la u,~ hts tij . rn,s &lt;6
cortJa¡plumas ú dro instrumento puutiag,u&lt;lio), a,guoeritoS por Jos q 110 SI~ pat.a U J1G•S

1Cuando ,una esponja se ha vurelto Lega,
UlO~ ID.iO es sdialllOOD.te IIll.UY dtelsa,g'adra,bre.
~¡.no p~j¡grosra pa~·a eil uso. Paira ad1mpiarla.
bien, col,6tqule;siela ,en un lieibl'iiLllo -y cúbrasie
con Vli.naJg1'10 fY a1gua ( un ou'cllrtJO de aitro
de Yinrug•11e en medio Jitro die agua), y ,d~j?se fl'Star ail.gunaJS lh.orrug,, •ESitnúj elS!e mu·
&lt;.:ha,s Yeces. sáqUJes e e11Ltonoos y !00:l.ful~~ ~ bien &lt;leba,jo de la ·i1iruve d.el agua comen.
1

te.

OT:ROS M ET01Do,s

Co16qwes;e ,lai ;espOlll.ja en una Jlu91'te soiy ,s1Cldia ~ lavaJI' 6 en una
mezdla .a1e amoniaco Uqurudo co~ agua. en·
j&lt;u,aig1árn1éllollia ien.tonO'es en agua frfai.

i.ooión di~ ia.guai

M•A1NCHA&gt;S DE GR,A SA EN VEiST111)0$
DE GE1N1E1RO 1GR,UESO

•Estrus LSie quiia:u. frorn.tan&lt;ful con u'lla. et·
ponja ,em,pa,I&gt;3id!a die alleolhol, en ¡qu~ se iba·
y.a, dl!,s,welto, ,san. Ha¡y ¡que 'l)OJre,r ·una eu.caia·
r.alddta -d,e sal ien c~tno ,cuob.a.Ta:ditlw die
. ailic&lt;Yhol. 1Muchas vreoes lf®ta reootJa; da, ,biuen
res·uiltado· cuWlldio o.trina roM.o&lt;los f1!il1J11.111.

Rafael F. Sosa,
FOTOGRAFO.

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'l'ERCERA DE MESONES NUM. 61.
T.EL. ERIC. 103
MEXICO,

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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>fl
A~o XJJ.

MÉXICO, DOMINGO

14

DE ENERO DE

191~.

Jv\. aria (onesa.

MARIA

CONESA.

NuM. ~-

�19

A etualidades

, BA.NQVETE OFRECIDO POR EL SEÑOR PRESIDENTE AL H. CUERPO DIPLOMATICO,

Chapado á la antigua, bonachón y dicharachero, don Domin·
go era un viejo ~riollo adinerado, cuyas aficiones favoritae, la
rifia de gallos y las carreras, le habían consumido parte de su
hacienda.
En su antigua quinta del camino de Sorchantres, vivía retirado del mundanal ruido, sin más compafiía que la &lt;lel negro
cocinero y un mocetón achinado que servía de mandadero y
mucamo, de jardinero y caballerizo, según se nece~itaran rns
servicios para algunas de esas tareas domésticas.
Muy de tarde en tarde, don Domingo bacía atar el tilbury y
salía á la ciudad á visitar sus innumerables compadres ó á formalizar alguna apuesta con sus viejos amigos para las riñas que
se celebraban casi todos los domingos en su quinta.
Una tarde, hace de esto más de veinticinco años, llegó á casa
de visita. Era un día canicular, sofocante, de verdadero fuego.
EL gran patio embaldosado de piedra gris, parecía que cmtelleaba á los rayos del sol, sin que sirvieran para atemperar sus
ardores, las glicinas y madreselvas que formaban . una e,pecie
de verdoso toldo junto á las puertas de las habitaciones.
En medio del patio se alzaba como un granítico monumento
el colonial aljibe1 con su armazón de hierro, adornada de arabesco!:! y en la que los geranios habían encontrado asidero para
trepar á mansalva y dar una nota de frescura, como un oasis
en medio de aquel descampado en el que brotaba fuego.
El zumbido adormecedor de los insectos, la quietud de aque·
lla hora de la siesta, invitaba más al deEcanso que á recibir visitas, por más democráticas que fueran, y aunque se tratase del
buen don Domingo, quien al atrave~ar el zaguán hacía oir sus
consabidos:
-Ave María Purísima. ¿No hay nadie en esta casa? ¿Cómo
está, comadre?
,
Aquella tarde la conversación giró al rededor de los 3bligados
temas: riñas de gallos y caballos.
No sé cómo, poco á poco, se :formalizó una apuesta sobre no
recuerdo qué punto en di,,cusión. El hecho es que se convino
en jugar un par de botellae de cerveza y en el acto los dueños
de casa que habían salido perdier.do, mandaron á !a sirvienta
al almacén de la esquina con encargo de traer dos de aquellos
antiguos porrones de barro: único envase conocido entonces del
rubio y refrescante licor.
-Dícele que te las dé bien frescas.
-Sí señor. Las tienen en el zótano.
No se conocía por aquel entonces ni asomos de hielo.
El aljibe era la mejor heladera, y colocadas las botellas en el
grueso balde de madera aduelada, un barrilito de Málaga, descendieron pausadamente al fondo del pozo, dirigiendo la opera ción el mismo don Domingo.
-Bueno, compadres, voy hasta el centro á hacer algunas diligencias y á la tardecita vuelvo para tomar las cervezas.
-Hasta~luego, don Domingo, no vaya á faltar. Müe que lo
esperamos.
-¡ Qué esperanza, comaare, si soy el ganador! A las cinco
vuelvo ..... Cuidado con las botellas.
-Vaya, no más, compadre. Verá qué fresca va á estar.
Y don Domingo subió complacido á su tilbury y al trote Ele
perdió por la calle, desierta, rumbo al centro.
Nosotros, á quienes cuando llegaban visitas, nos confinaban
en las.últimas piezas con la severísima consigna de no hacer
irrupción en el patio ni en la eala, supimos por la sirvienta que
en el aljibe estaban las dos botellas de cerveza, esperando el
momento del sacrificio libatorio.

Julio, el mayor de los tres hermanos, concibió una idea soberbia. Apenas enunciada fué aprobada por unanimidad. En
el acto se distribuyeron los cargos, como se hace en un ejército
para acometer algun'll ar&lt;lua operación de guerra. Yo estaba encargado de distraer la atención de mi madre y procurar quepa· ·
eara al segundo patio. Mi hermafio Ernesto debía entretener lo
mejor que podía á mi vieja tía ven cuanto á Julio ...... que lo
dejaf:len no más. El iba á llevará cabo, la gloriosa empma.
En cuanto á papá roncaba deliciosamente en un sillón de viaje, ·en la fresca penumbra de su escritorio, el diario caído á un
lado, el gato ronreando apaciblemente entre sus piernas.

....................... . ..... ········ .... .. . ....... .... . ········ ······
A las cinco en punto don Domingo llegaba sudoroso y coloradote, hacién&lt;losele agua la boca á la idea acariciadora y reconfort.mte de que muy en breve iba á saborear la fresca crrve·
za que desde su ausencia se helaba en el fondo del aljibe.
Hizo palmas, que más bien parecían aplamos de victoria.
Mi padre despertó sobresaltado. El gato pegó un brinco. La
sirvienta corrió á ver quién entraba, y poco á poco, como á la
voz de un conjuro, el patio que había sido baldeado profmiamente y que perfumaban las glicihas y madreselva~, invitando
á disfrutar de su frernura, se vió animado de voces y rirni;:.
·-A ver, comadre, haga traer el!os vasos. Apareció la criada
con la bran bandeja de plata y los varns inmaculado,,.
Don Domingo, ayudado pcr mi padre, elevaba reposada y
alegremente, brillándole los ojos de satisfacción, el pesado balde.
-¡Ajajá!
Un último eefuerzo y apareció en el brocal el barrilito, des
bord'.indose el agua fresca y cristalina por los aros de hierro,
mientras en el fondo se oía el chapoteo que prcducían las gotas
perdidas.
-A ver, compadre, venga ese tirabuzón.
¡Pum!. ..... ¡Pum!. .....
Las dos botellas quedaron descorchadas.
Don Domingo ·aferró una de ellas y mi padre la otra.
Inclinadas sobre los vasos iban á verter el precioso líquido.

·········· ··· · ...... . ··········· ·· .... . ... ········· ....... ..... ..... .
No son para descritas la estupefacción, la rabia, la de5esperaci6n de don Domingo; ia seriedad de mi padre y las carcajadas de mi madre y de mi buena tía.
Aquello no era cerveza ...... era agua, mucha agua, coloreada
apenas con un poco del primitivo líquido que encerraban las
botellas .. ....
Don Domingo, después de un rato, acabó por reírse. Era el
único recurso que le quedaba.
-¿Pero cómo ha sido esto?
En el fondo, nosotros bebíamos de prisa la cerveza que Julio
había hecho pasar prolijamente á un jarro de la cocina. El cambio se había hecho sin que nadie lo advirtiera. Luego había llenado con agua las botellas, las había vuelto á tapar, disponiendo prolijamente los alambres y la laminilla de plomo que envolvía los cuellos de los porrones.
Mi madre lo compzendió todo, conociéndonos como nos ·conocía.
Aquella noche no cenamos y fuimoa á dormir mucho antes
de lo acostumbrado.
Don Domingo se vió obligado, af menos por ese día, á quedarse sin cerveza.
ANTONIO

E. MORELLI.

Los lugares de honor: señora de Cólogan, señor Presidente Madero, señ:ira de Pino Suárez, señor Ministro de F1ancia Lefaivre.

DELA VIDA
Un florecimiento de ilusiones

Y nos sentimos alegres, abiertos á la idealidad que llega á
nosotros y nos envuelve en sus promesas de venturas, en sus
ensoñaciones delicadas, en sus nobilísimos deseos de recrearnos
el espíritu con la seductora ilusión de los lindos ojos que nos .
miraron afables y risuefios.
.
Rimeros del ideal vamos por la incertidumbre de la vida
esperando siempre la noble quimera que nunca llega.. . Y cuan~
do nos engañamos creyendo admirarla en unos ojos de pureza
y de gloria, nos vence y tortura la idea de que pueda hallarse
la sofiadafelicidad en
la tierra .....

¿No habéis sentido momentáneamente una plácida emoción
de ternura que evocaba en vuestros anhelos la acariciadora mirada de los ojos amados? Misterioso é ingente poder del cariño
que tan hondo llega á los ensueños del alma! Es una emoción
delicada y serena; un
madrigal que rutila
luminoso en dos pensativos ojos;es la sonrisa que es flor de gracia e n t re femeniles
labios entreabiertos.
Cuando veis pasar,
andando menudamente, ágil y esbelta,
una figura que es primor de gentileza ;
cuando cruza rápida
la adorable evocación
de idealidades nuestrn.s, surge en el recuerdo como un flo recimiento de ilusiones, los pensatirns
ojos que miran acariciantes...... Y entonces la emoción plácida, serena, de alegría
ingenua, parece un
consuelo y una esperanza á las sensible
inquietudes que son
Los lugares de lvrnor: señor Embajador Wilson, señora de Madero, señor Ministro de España
poesía de anhelo de
Cólogan, señora de Calero.
las genWes almad.

T, S. Ciutlérrez.

-¿Qué es indispensable para que un
hombre coma segunda vez en un día?
- Haber comido la
primera.
~¿Por qué causa
el famoso Aníbal tenía solo un ojo?
-Porque era tuerto.
-¿Cuál es el hombre de bien que mira
á su mujer con malos
ojos?
-El que los tiene
enfermos.
-¿Por qué siegan
los hombres los prados?
-Porque no saben
segar ellos mismos.

�Ila manifestaeión en pttó de la pttensa Hbtte.

la atenei6n que el
de esos graves caballeros y señoras á
quienes s-qs ·dolencias les obliga á ser
todo oídos para enterarse de lo qu_e: pasa en escena.

Teatro ~ara sordos

La manifestación contra la prensa alármista: Iós maniféstantes-organiz-ándose"'en·el monumentt á Juárez.

Fotografía en que se ve la indiferencia con que (los mismos manifestantes~vieronl!a: fracasada protesta contra la: prensa.-Fols.:ae "Et 1'ie1n1Jo Ilustl'cul-0•'

21

Varias empresas
teatrales de Nueva
York han tenido
una feliz iniciativa'
que seguramente
dará -ila vuelta al
mundo. Han reservado una fila de bu·
,. I
tacas para las per·
Mas vale paJaro
eonas que padecen
de sordiira, cuyos
en mano .... :
·•
asientos están pro- -- .J
vistos de un pequeUn andaluz filé
í\o aparato llamado
« Acusticol, i&gt; m u y
un día á casa de ún
parecido al receptor
maestro de esc.uela,
de Toledo y le·rogó
telefónico. E~, en
~ ,que le prestas'e·cinreali&lt;la~, u-n teléfocuenta ducados. El
no, tan p~rÍéccionado, de placas vibra·
maestro, coín pla1&lt;loras de tan gran
ciente, sacó de .,su
~onoridad, que el
cómoda una bolsit
oído más rebelde
donde tenía dicha
puede petcibir clacantidad en pesetas'
ramente la más iny se la entregó al
signifi cante nota
andal uz, el cual la
dicha ó cantada.
guardó en el bol$illO
En los teatros donsin contar las mo·
· Los manifestantes á su paso por la Avenida J uárez.
de i;e ha '·colocado
nedas. El maestro
esta clase de aparaentonces le pidió la
tos los asientos son muy buscados por los sordos, y es de ver la bolsa con pretexto de rectificar la cuenta, y la volvió á guardar
extraordinaria atención que prestan á lo que pasa en la escena y en la cómoda.
el júbilo con que aplauden, satisfechos de poder disfrutar como
- ¡ Qué! ¿ya no me presta usted esa cantidad? dijo el andaluz.'
los demás mortales de los incidentes del espectáculo, que antes
- Un hombre qµe toma el dinero que le prestan sin contarle,
s6lo percibían de modo iucompleto. Esta idea generosa ha im- repuso el maestro, prueba hasta la evidencia que no tiene intenpulsa~o á un empresario yanqui á construír un teatro exclusiva- ción de pagarlo, por consiguiente, dispense usted que quiera conmente para sordo_s, persuadido de que no hay público que preste servar eñ mi poder una cantidad que no quiero perder.

Los manifestantes desfilando por la Avenida de San Francisco.

I
1
'

�un t1:1iunfo del Pa1:1tido Católieo -El Ayu'ntamiento de Toluea.

Aetualidades

22

be, para evitar la comezón que el burro
padece en la piel á caur~a del polvo y de la
caspa que naturalmente se Je produce.
Sin raz6n se le maltrata á este animal,
y por falta de buen sentido Je parte de
quien le castiga; bastaría reflexionar que
es un burro, para explicar.se sin ira que
cometa ciertos excesos ó caiga en algunas
faltas, que desde luego podrá comprenderse que son involuntarias y originadas de
su poco talento.
Por si lo dicho fuera poco para ponderar las ventajas de los asnos y discul pH r
sus defectos, hemos de añadir que se alimenta con las plantas más espinosas y ásperas de los campos; que come la paja y
los restos de las verduras que dejan 6 desprecian los demás anímale~. resultando su
manutención al alcance de lae familias

\
f

(

REPARTO DE ROPA A LOS NIÑOS POBRES 1
Señnr Ingeniero Manuel Medina Garduño.
Gobetnador Constitucional del Estado de México.

Lo que valen los asnos.
Más que por convencimiento, por preocupación y por rutina, se da poca importancia á los servicios importantísimos que
prestan los asnos en las casas de labor y
en donde quiera que hay necesidad de erriple~r animales de cargas.
Cierto .que sus grandes orejas y poco esbelta conformación le hacen aparecer me·
nos hermoso y útil que el caballo, á cuyo
mismo género pertenece; pero no por eso
es despreciable ni pierden mérito sus buenas cualidades. En loe animales domésticos no tanto ha de mirar el labrador la
belleza de las formas cuanto las aptitudes
para el trabajo y la economía de su manutención.
El burro ó asno es verdadero modelo de
animalee trabajadores, pacientes y sufridos, agregando á su fuerza y resistencia
incomparables una sobriedad á toda prueba. Trabaja mucho y como poco, se quiere
mayor ventaja?
De joven, cuando es buche y hasta siendo después asnillo, «no piensa» más que
en retozar; pero cuando llega á la edad
adulta es muy «reflexivoi, y reposado en
sus ademanes y movimientos. Con admirable paciencia permanece horas .y horas
con la carga sobre sus ,lomos sin exhalar
una queja ·ni:mostrarse malhumorado. Si
se revuelca á veces con ,la ca.rga, culpa suele ser del amo que no)e .limpia como de1

SPíior Jesús M~ Hernández.

Señor don Antonio Barbabcsa,
Presidente Municipal de Túluca.

Señor Mariano Garduño.

· En las últimas elec:iiones d61 Ayuntamiento
de la ciudad de Toluca. fué sonado el triunfo
que, sobre los partidos cóntmdientes, alcanz6 el
Partido Católico Nacional, cuyos candidatos resultaron electos para integrar el cuerpo concejil de la capital del Estado. Hoy damos á conocer
á los vencedores, personas todas bien conocidas
en la sociedad toluqueña.

no por amor del dueño, sino por el afán
de descansar ó de llegar al pesebre, y si se
interpreta así habrá que convenir que obra
con todo el juicio y la cordura de que.es
capaz un burro, aventajando en ello á muchos señoritos que en todas partes se hallan bien menos en su casa, á la cual regresan siempre malhumorados y mohínos.

~~

ANECDOTA.
Un plantador americano, y no tonto,
según verán más adelante nuestros lectores, echó de menos en su caea una, cruz de
oro de mucho valor. Sospechando que el
autor del robo debía ser alguno de,los negros bozales que acababa de compra:r, ideó
para descubrirlo la siguiente ingeniosa treta: convocó á sus esclavos, y después de
1 eferirles el suceso, añadi6 en tono ,, solemne:
-Movida por mis ruegos y oraciones la
Un detalle del repa1 to.
gran serpiente que adoráis, y que,adivina
las cosas más ocultas, me ha revelado en
más pobres. Sirve para montar, para car-. la noche pasada que el ladrón se haHa engay para el tiro; su docidilidad y_su P!:1· tre vosotros, y que deberé conocerlo en
ciencia le hace casi insustituíble en las no- una plumita que le habrá nacido en la
rias; ara bien en los terrenos ligero?, y sabe punta de la nariz.
mostrar su cariño á la casa del amo aligeOír estas palabras, llevarse uno de loe
rando el paso· espontáneamente cuando negros. la mano á la ante dicha prominenvuelve hacia ella.
cia, y fl,plicarle su dueño un puntapié á
Esto último dicen algunos que lo hace, cuenta de cuentas, fué una mbma ,coea.

1

l

1

Señor José Díaz González.

Señor Francisco de P. S.uárez.

Señor
Vicente Cordero Montes de Oca.
;

i

-~!

"·

Grupo de damas que efectuó la distribución .

· Puesto de bolsit:is de colación.

Señor Félix Castro.

Señor Rafael Barbabosa.

Señor Leopoldo Vilches.

�Llos Atttistas de la Opetta.

IJos Atrtistas del Ptrine~pal y del lVfe:xieano.
- - - -- -- - - - - - - -

Rosita Arriaga, del ·mexicano .

Artistas·'del teatro mexicano.

la Moda y el Divorc'.o.

Por los t~aJros metro~olitanos.
,: . '.·,1;---

81:lnc:i S.w:i~ki
-:-"""""'~--=·~,~

"'
11

El tenor Amadi.
Regina Vicarino.

El maestro l¡nacio del Castillo.

Sign&lt; r Sig: ldl, empmr.rio,

Artist¡is &lt;l~ todos los géneroR
ocupan ··1os tflatros de la metr6poli. En"tre ellos figuran algunas
estrella~; cantantes de mérito,
:1 rtista~ incipientes unos, vif&gt;jo¡,
lobo~ oe. la eFcena otros; actorcillos de tre~ al cuarto.
En el Col6n, las tres figuras
nrincip·\les, ya consagradas pc,r
loR aplausos calurosos del público, son la soprano Regina Vicarino, de voz de oro y magnífir,,t
escuela de canto; el joven y tnlentoso maestro del Ca~tillo, cu·
yas innegables cualidades artís·
ticas serán justipreciadas dentro
de pocos meses por públicos extranjeros y el irreprochable barítono Píceo.
En el teatro Principal siguen
interpretando las piececillas de
género chicoi como en años anteriores el popular Gavilanes.
Eduardo Pastor y la inimitable
y simpática característica Etelvina Rodríguez. Entre las tiples,
sigue figurando con beneplácito
rlel publico de este teatro la be11a. Acacia Guerra, la que puede
figurar entre las mejorss arfütas de su género, por su hermosura y cualidades de .actriz. El
público, que bmca en las tan·
iias algo más que el couplet y el
tango, ha prodigado sue aplausos y así lo seguirá haciendo,
seguramimte, á Acacia Guerra.
Con justicia sigue siendo la imprescindible de los tand6filos, María. C, ,nesa, cosa natural dada la juguetona·graP-ia, sus arlmirables dotes en el baile espa·
ñol y ~n ángP-1, como se dice en argot ~.evillano. Herminia Quiles, muy Rpreciable
tiple c6mica, que
ha tenido algunos triunfos EO ·
·nados, completa
la eimpática trinidad de tiples
del Principál.
En la modesta
compañía dramática que actúa
· Arbtas del teatro mexi- en el Col6n, descano.
de luego figura el
viejo actor Coss,
siguiendo recibiendo nme3tras de aprobaci6n, como en tantas temporadas anterio·
re~. Completa el cuadro Rosita Arriaga y
otros artistas de menor cuantía.
Las fotografías que publicamos en nuestras página:A podrán dar idea á nuestros
lectoree de las cualidades físicas de las tiples del María Guerrero.

Caso curioso de divorcio en
Alemania. Los alemanes, como
se sabe, son muy snios. Un esposo ha entablado demanda de
divorcio porque su cara esposa,
( ¡carísimal) se ha sometido á un
régimen rigurosísimo para adelgazar. No podía la buena sefiora
lucir los vestidos estrechos que
estilan 11hora y se propuso quitarse carnes empleando una m1&gt;dicaci6n que en tres meses la hizo perder 15 kilos. Pero estomayormente no le importaba al
marido.
-No es que haya adelgazado
--decfa en su demanda;-es que
ha echado un humor de todos
los demonios, porque ha perdido el est6mago y se ha puesto
nerviosa. neurasténica, imoport.able. ·
Y el tribunal ha dado la raz6n
ni marido, declarando que celo
físico y lo moral de la demanda
han sido alterados efectivamente, y no por uña enfermedad in~\'itable, sino por obra y gracia
&lt;le su propia voluntad .»
Se dice que el esposo e~tá loco
de contento. ¡Claro! No tiene
que aguirntar las intemperan ·
das insufribles de su mujer, ni
pagar las cuentas de los vestidos.... estrechos, pero caros.
SUCESO VERIDICO PROBABLE.
Un letrado de la audiencia de Valladolid, dt"fendía uno de esos pleitos no muy
claros al torpe ojo de "'-~- , --'·· .
los profanos: tl abogado C'rey6 conducente
una dilaci6n para dar
mno fuerza á su alegato ; pero el presidente,
qua no lo enteudía de
la. misma manera , le
ri,convino con la vulgar frase de:
---Al g, ano, al grano, ~eñor dtfensor.
Este lo mir6 con
\
mucha rnrenidad, y
det&lt;pu és de una breve Joaquín Coss, del
pama contestó:
mexicano.
-Paja y grano nece~ita el tribunal, excelentí8imo' ~eñor.
Luego continu6 su defem a con una admirable circunspecci6n.
~

-Don Enrique, rey de Castilla, acos·
tumbraba decir que temía más las maldicioneo de su pueblo que las armas de'"sus
enemigos.
·

Herminia Quiles. ·
.......

,....

• .,

, ...... ~·....

~

-¡..

-

_......_ .................

-- ,_..

_________ _____-~---__,,.,..
,...

.

�llos Rrrtistas del Prrineipal.

Etelvina Rodríguez.

Eduardo Pastor.

La heroína francesa del hacha

mendo hachazo dejó en el sitio
al abanderado.
La desmoralización de lastropas asaltautes al ver abatido su
pabellón fué completa·. L:is tropas de Carlos se retiraron re·
nunc_i~ndo á invadir la part~ sept~ntnonal de Francia, y pocos
d13s después Luis XI entraba
en la ciudad en medio de las
aclamaciones de sus heroicos defensores. El estandarte tomado
•fue llevado á la r,apilla de Santa
Angandra, patrona de la misma
Juana, á quien desde entonces
conoció todo el mundo con el sobr~nombre de ((Hachette,, ó Ha- chita.

Juana Hachette y su Fiesta.

Dentro de poco, á fines del
presente mes, la ciudad de Beauvais, Francia, celebrará la fiesta
con quP, anualmente recuerda á
la figura más saliente de su his·
toria, á la heroína Juana Hachette. Una curiosa ceremonia
en que las mujeres, y habland¿
con más exactitud, las jóvenes
desempeñan el ~rincipal papel:
trae á la memoria de los vecinos
deiBeauvais el 26 de junio de cada, año la hazaña de la qnt, podnamos llamar la María Pita
francesa.
Et afio 1472,...cuando Carlos el
Temerario se sublevó contra
Luis ~I, una de las primera§
poblaciones de que quiso apoderarse fué Beauvais. Los habitantes de la ciudad, fieles á sumon_arca, _hicieron una heroica resistencia, en la que tomaron part~ hasta las mujeres y los nifioe.
Sin embargo, los insurgentes lleva b~n la de ganar, y uno de los
oficiales de Carlos el Temerario
había conseguido plantar el pabellón de los buques de Borgofia '
en la muralla , cuando una joven, Juana Laisne, armada de
una pequeña hacha de cocina se
lanzó ,sobre el estandarte l O
arranco con sus propias manos
. Yá renglón seguido, de un tre)

Francisco Gavilanes.

27

llos Atrtist&amp;s del 1Yiarría (}aetttrerro.

estatua á su hé~oína, y la plaza en que se encuentra e3 teatro de
. la parte más importante de esta fiesta. Al acercarse el solemne
d[a la ·plaza se convierte en una verdadera feria: colócanse
en ella a~ientos para el público y se levanta una tribuna para
las autoridades. La tarde del día 25 fügan á la plaza algunas
:..
piezas de artillería,
= - --- - -= ~
1 con las que se hacen
salvas para anun1 ciar que la ((fete de
l' asaut" ha comenzado. A la mañan11.
siguiente la ciudad
entera aparece en·
galanada con colgaduras y gallardete~;
vuelven á dispararee los cañones y el
pueblo se entregaba
á toda clase de regocijos.
Pero la verdadera
solemnidad no comienzahasta las tres
de la tarde, hora en
que la procesión es·
tablecida por Luis
XI sale de la catedral en dirección al
· monumento de J uana Hachette. Gran
número de jóvenes
vestidas de blanco
Anita Sánchez.
figuran en la comí·
tiva; en ella va tam bién t-1 relicario de Santa Angadrema, llevado á hombros por cuatro mujeres coronadas de flores, y detrás marchan cincuenta 6
fiesenta niñas, vestidas igualmente de blanco, escoltando el estan·
darte borgofi6n, trofeo tomado por la heroína. Hasta hace cosa
de cuarenta años se sacaba en procesión el pabellón auténtico de
Carlos el Temerario, de seda blanca sembrada de grandes floro·
nes; pero el temor de que cualquier accidente estropease la reliquia fué causa ide,que se hiciese una reprodución, que es la que

Luis X r., supo recompepsar
~qu~lla ª?cton heroica, no con
rnút1les cmtajos y medallat1 1:&lt;ino dec~arando á la ciudad' de
Beauva1e exenta de ciertos tributos, _dotando á Juana para quA
pudiese casarse y concediendo á
ella Y á su marido el privi!Pgio
de no tener que . psgar derecho
d_e puertas, tributos ni contribución d_e ninguna clase, fuese
cua~qu1era la ocupaci6n á qu~ se
dedicasen y el punto de Francia
~onde se establecieran. Ademá 8
ordenó al rey que todos los años
se celebrase la fiesta de Sanra
Angadrema con una solemne
procesi6n: en la cual las mujeres
¿e la ciudad tendrían derecho á
ir. delante de los hombres, inmedrn ta mente detrás del clero.
En efecto, desde entonces celebra Beauvais esta solemnidad
En 1851 la ciudad· levantó UDá·

Leopoldo Berbtáin;

Isabel S!lavedra,

-·~.~------··__

,_,__,,_ ~ , . . , . . _ .

hoy se. emplea en esta ~o.lemnidad, y que por ci:-;to~ está ya tan
de~colorida como el or1gmaL Al llegar la proces10u a la plaza to·
dos los que en ella figuran se sitúan al rededor de la estatua, que
en un momento queda cubierta de flores y coronas de laurel. Las
jóvenes vestidas ·de blanco se acercan entre tanto á uno de los
cañones y entonces empi~za la parte más caracterMica de
1a ceremonia. La
tradición exige que
en ese día Fe disparen cien cnñones en
honor de Juana Ha·
chette y que los dh;paros sean hechos ·
precisamente por f&lt;
manos femeninas. ··
Una por una, en riguroso turno, ague- •
llas muchachas, á
quienes su blanco
atavío dá el aspecto
de antiguas vestales, van acercándose al cañ6n v haciendo fuego.· Desgraciadamente para
la seriedad de la fies·
ta, esta parte de ella
da siempre lugar á
incidentes cómicos.
La mayor parte de
las jóvenes ae echan
á temblar en cuanto
María Caballé.
les llega la vez de
hacer de artilleras, •
y muchas necesitan.que el jefe de pieza les repita tres ó cuatro ve·
ceE las instrucciones para dispar'ar. Nurica falta algún paisano
oficioso, que queriéndoselas echar de entendido se coloca porgalantería donde no debe y sale con la cara negra ó el pelo chamuscado. La fiesta no termina con esto, sino que dura una semana,
dúránte la cual se celebran conciertos al aire libre, exposiclones
de ganados, carrera de bicicletas, concursos gimnásticos y!otras
. divf'.lrsiones por el estilo.

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JuHa Pacello.

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~epatttieión de Espadas.

Aetualidades

PEUGROS DE lOS

maniobra de los aparatos á personas suma·
CINEMATOGRAFOS.
mente jóvenes que no
conocen el oficio en modo alguno.
Lt boga que han alPor tales moti vos, re·
canzado los cinematórnl vióse no permití r el
grafo~ tiene por conse·
empleo en lo~ cinematócuencia ~ultiplicar los
grafos
en público más
peligros de su exbirique
de
personas
que tención. Las película~ que
gan autorización en rese emplean para repre·
. gla. Esta se consigue tan
sentar escenas en movisolo después de un rigumiento: son muy comroso examen en el cual
bus.tible3 y aquellos que
i:e
interroga al candidalas emplean ó manioto
acerca
de lo referente
bran son con mucha
á
las
.
repre~entaciones.
frecuencia incompe~enAdemas, no puede extes ó demasiado jóvenes
hibirrn aparato cinemapara comprender cuá~tográfico
alguno como
to se exponen ellos misno
se
baya
exhibido á
mos y á cuánto exponen
los
inspeetores
y éstos
á los espectadora~ si lleno
lo
hayan
comprobagan á olvidar las prerlo y admitido. Finalcauciones necesarias.
mente,
no se antoriza
Los muchos y graves
ninguna
instalación ciincendios ocurridos han
nematográfica
en local
llamado la atención de
cuyas entradas y ~alidas
las autoridades sobre esEl señor Presidente entregando su espad~ á un nuevo oficial.
no estén dispuestas de
te género de espectácumodo
si llega el ca·
los hoy popularísimos. En Nueva York, donde se han repetido so, pueda escapar inmediataménte el público. que,
Se han impuesto
estos incendios, á consecuencia de la alarm\\ del público, la mu- reglamentos especiales para la construcción de los aparatos á fin
nicipalidad ha tomado medida3 serias para evitarlos. Bueno fue- de poner al espectador completamente, á salvo de explosiones,
ra seguir en todas partes el mismo ejemplo. En Nueva York se de humo ó de fuego. Ya era hora de que se proveyese á ello
cuentan en la actualidad 180 cinematógrafos y se ha echado de después de tantas desgracias personales.
ver que el 90 por ciento de ellos serán dirigidos por personas in~~
capaces en absoluto y que un 70 por ciento de las tales Iii aun
Hablaba un adulador con una persona á quienes necesitaba.
saben leer las instrucciones impresas á que es preciso atenerse. E-.,ta le dijo que había leído un libro; y él, por adularla, exclamó:
Se ha comprobado asimismo que frecuentement':l se confía la
-¡Qué habilidad tan rara saber leer!

El Presidente de la República visitó el jueves las obras del desagüe del Valle. Nuestros fotógrafos tomaron las presentes vistas,
que representan los momentos principales de la excursión.

29

�Aetua1idades

~~A .LAS(
DAMAS'
C·RONICA DE MODAS
Los rnmbreros de fieltro blando, 'Yª de matices vivos, ya de
lana~ obscuras, triunfan en e-tos momento&lt;', y la variedad de
sus formaP, debida á su flexibilidad, entra por mucho en su
éxi to 1 porque cada cual puede arrugar el sombrero á su gusto,
darle la forma que mejor le parece y encontrar la que mejor
sienta á su fisonomía. De aquí surgen las sorpresas que cada
día se ven en la constante persecuci6n de una idea nueva y personal para la adaptación de estos fieltros. Fácil es dar á un

sible á los cambios nerviosos: la mano.
Son ya muchos los médicos que estudian
y comparan estos signos para formular el
LO Q.UE SE LEE EN ELLAS.
diagnóstico y hasta para conocer la propensión del individuo á tal ó cual padeciNo hay signo más seguro para conocer miento.
el estado de ~alud de una persona que los
La piel de la palma de la mano ~s. un
que presenta la parte del cuerpo más sen- si(l'no de gran valor para la medicina.
C~ando aparece so,nrosada es indicio de
salud, de pureza de sa?gre; flxcesivamen.
te roja, indica tendencias á la apopl egía y
á la hemorragia cerebral; suave y sedosa
4
.
\
augura el reuma 6 la gota, húmeda, sig·
nifica que el individuo debe moderarse en
el traba jo mental 6 en los placeref'. Los
vicios traen eiempre como resultado la
frialdad y la humedad de las palmas, so'
bre todo cuando la fuerza nervio~a está
agotada.
(• .
Para las enfermedades del hígado y las
r
afecciones biliosas no hay síntomas más
seguros que los que ofrecen las manos.
La proximidad de una enfermedad cualquiera puede observarse en las manos aun
antes de que el paciente se dé cuenta de
ella. Ante todo es digno de notarse que
las formas de las líneas principales co·
rresponde al e~tado físico y mental del
individuo. La línea de vida, que rodea la
base del pulgar, no presagia por su longitud una larga vida, pero registra por lo
menos la intensidad vital del organismo,
y las líneas de la cabeza, del corazón y de
la salud muestran si el individuo goza de
buena ealud y puede llegar á una edad
Coro nel Felipe Angeles,
avanzada.
nuevo Director del C olegio Militar,

Las manos y las enfermedades.

tr~r·za de lana gruern, ya del color qel fielt~o, ya de otro que
contraste con él. Se vende11 hechos, pero es facilísimo y más
econ6mico hacerlos en cal:'a.
Las plumas siguen siendo un adorn~ elegantísimo de los ~om·
breros, y hay que pont!r en primer término, como á reinas, las
plumas de avestruz; pero en vez de colocarlas como el año pa·
sado, blandamente acastadas sobre los sombreros y alargando
negligentemente sus garbas, se las coloca ahora formando grupos y penachos 6 levantadas en altas paletas. Se les da el movimiento conveniente armándolas ·con alambre. As1 alam bradaf',
las plumas lloronas tienen sus oarbas anudadas en los dos ter·cios de su longitud y tres veces éfrieHercio de su cabeza, y co-

~~

\

f

)

CRONICA DE MODAS
(Concluye de la ¡;ág. 30.)

mismo sombrero do3 6 tres 11spectos diferentes. Basta abollarle
hoy de distinta manera qne ayer, y llevarle un día sin adorno,
prender en él otro día una pluma, para convertirle, sucesivamente, en forma de sombrare de vestir, destinado á completar
el traje de tarde para visitas.
Los fieltros terciopelo y los flamencos son los que están más
de .:noda. A veces son de doble cara ; la superior obscura, y la
inferior clara, con lo cual sientan muy bien á la cara. Claro es
que la idea ha nacido de la gran moda que alcanzan este año
las telas de dos caras. Los hay gris topo con reverso coral, pardo nutria 6 castaño con reverso gamuza, negro con azul marino
y hasta blanco con reverso anaranjado. Estos fieltros cuestan
de veinte á cuarenta francos.
Los fi.eltroii lisos merinos son más bar.atos, y con ellos se hacen sombreros muy graciosos si están arrugados con acierto. El
fieltro de pelo se lleva también mucho.
El adorno más de rµoda para estos fieltros es el cord6n 6 la

mo el alambre ~e encorva al~í en forma de cuyado, la cabeza resulta muy nutrida y volumrno~a , · haciendo contraste con el resto de la pluma. Se colocan estas plumas con. la cabeza hacia la
parte posterior del sombrero pa:'.ra que. se acentúe su hechura tirada hacia atráfl. Se hacen también plumas de avesiruz mo~tadas en forma de pequeñas somfbrillas que cubren la copa del
sombrero. La sombrilla constit!uye un casquete más 6 menos
boro beado, según es más ó mén'fs 'alta la copa que han de cubrir.
Al lado de las largas plumas.de avestruz, se ven otras cartas
enrolladas en espiral, que se coló'can en racimos, se las reun~
al pie de las paletas altas.ó se~las pone en forma de ramos desordenados, a.un.que este últimcl'tiene, en realidad, poca gracia.
Las plumas de fantasía son innumerables, formando alas
paletas 6 cuchillos. Muchas de estas últimas tienen una mitad
lisa y la otra plumón de buitre imitando «aigrette. ,,
Se ven también muchas alas y paletas formadas con grandes
(Concluye en la pág. 31. )

plumas de ciime, lisas, y en el centro plumas pequeñas de cuello de gallo, pegadr.s del revés para dar un aspecto más hueco.
Hay alas en forma de palmas, como las alas pedales que tienen
casi el aspecto de un guante sin dedos, para niño ( más grande),
las alas raquetas, anchas y rerlondas, y otras,
. La jerga, el buriel, la ratina, el terciopelo de lana y paño,
son este invierno las telas de los trajes sastre clásicos. Para de·
cidir entre una y otra comparad sus cualidades respectivaa.
Las jergas que se fabrican este afio rnn de canutillo grueso,
lisas y borrosas, Cflmo algunas «cheviottes. i&gt; Resisten admirablemente á la lluvia y al barro, y son telas prácticas por excelencia para los traje3 de calle y de r,aseo. Ofrece además la jerga una ventaja muy apreciada por las que tienen la virtud 6 la
necesidad de ser econ6micas, y es la de no pasar de moda. Lo
está más 6 menos, oero ae lleva siempre.
Ei buriel tiene cualidades prácticas análogas á las de la jerga,
pero la moda no lo acepta siempre, y además, como tela de fan.
tasia, es mucho más cara.
Tarr~ bién lo son el terciodelo de lana y la ratina, y nadie puede predecir si su éxito será duradero 6 efímero, y en cambio
tienen el atractivo de que se hacen con ellos trajes muy bonitos
realzados con adornos de seda mate 6 brillante, que consiste~
en franjas en forma, cuello~, carteras y solapas. Así combinados estos trajes, visten lo bastante para constituir trajes de tarde
·
y de visitas de intimidad.
Tan resMente como la jerga. menos caro y más fácil de trabajar que el terciopelo de lana y la ratina, el paño tiene los votos
de aquellas personas prácticas que quieren que un mismo ves,
tido les sirva para todaB las horas del día. ü n traje de paño se
puede llevar lo mismo para hacer compras por la mañana que
para hacer visitas por la tarde.
Señaladas las telas, os diré una palabra respecto de las hechuras. Las faldas siendo sumamente estrechas, pero en un ochenta por ciento de los modelos aparecen amplificadas por medio

Señor don Mario Méndez,
110:11!:rado Director General de Telégrafos.

un:detalle singular: cuando la pa 1ma
de la:mano es muy grande los_ die1,tes I e
pican rápidamente.
La mano cubierta de una verdadera recl
de rayas que se entrecruzan en todas direcciolll:ls indican un temperamento nuvioso y enfermizo : es la mano de los locos. Esto no quiere d(Cir que el que la
tenga asi haya de volverse loco por pre·
cisi6n; pero sí que debe tener mucho cuidado para evitar cualquier terrible deEenlace.

de una túnica. En cuanto á las chaquetas, las hechuras son variadísimas. Apenas se ve alguna chaqueta corta. Las aldetas,
empalmadas ó no, se alargan hasta diez 6 quínce centímetros
por encima de la rodilla. Muchas tienen el cierre del cuello muy
alto, lo cual les da un aspecto confortable y muy de invierno,
sobre todo cuando el cuello es de pieles. Las manggs son llirgas
y rectas, verdaderas mangas de prendas de hombre. Debemos
feli~itar~os por ello, porqu.e ni las mangas ensanchadas por
abaJo, m las m~ngas :fruncidas bajo un puño y formando bullón
hueco! de las que se ven algunos ejemplares, sustituyen con
ventaJa á las rectas.
En general, se puede decir que nunca se mostró la moda más
c~prichosa Y, variada. Parece que tiene declarada la guerra á la
simetría. 81 el delantero de una falda es recto, la espalda es de
dos trozos, y simula una especie de túnica con ancho dobladillo y tal vez unida á la falda, en los costados, por medio de botones. Con frecuencia, el paño de la espalda en vez de ser plano, tiene cerca de la cintura algunos gruesos frunces cosa á que
no se prestan todas las telas, y aun las que á ello ~e prestan,
han de estar ayudadas por los lastradores para tender los frun·
ces é impedir que se ahuequen.
Las medias túnicas figuran en muchos de estos trajee ni pespunteadas á la falda, ni tan por completo separadas de 'ella que
se salgan de su sitio á cualquier movimiento, sino sujetas de
~recho en trecho por algunos puntos bridas que les dejen cierto
Juego.
También las chaquetas participan del afán de romper la simetría, y se ven muchas con los delanteros ampliamente cruzados con botones en la solapa que monta en el cierre, al costado.
Suelen tener también en la parte inferior una ·franja en forma
más alta detrás ~ue ?el~nte en muchos modelos, y recta e¿
otros, como un Jareton o ancho dobladillo. Otras veces no es
un? ~ranja sin.o ~os superpuestas, como si fueran dos pliegues de
rehg1osa. Casi siempre estas franjas son de la misma tela que la
chaqueta; pero también se hacen de terciopelo, de seda mate 6
raso, que tienen el aspecto de arreglo de una chaqueta corta.

V. DE CASTELFIDO.

/
(

�Aetaalidades

PERCANCES DE AUTOMOVILISTAS REGIOS.

o

&lt;le Bélgica; Ja historia &lt;le sus percances llenaría un tomo. ·
En ciert11. ocasión, el a ütomóvi I
de Leopoldo se rompió en el camino de Ledf'.'ghem, y como tl chauf·
fer viese acercarse á un agente de
policía le dijo:
-Haga usted el favor de buscar·
me un caballo para que lleve hasta
el pueblo el automóvil de su majestad.
'
-¿El automóvil de quién?--preguntó el policía.
·
-De su majestad, del rey de los
belgafl.
El iigente quedó un momento
pen~ativo, y luego, con aire de persona que no se deja engañar fácilrntntP- dijo:
-Todos los chauffeurs dicen lo
mi,mo. Vaya usted y busque el cab dl1,.

En nuestros días, desde el k:oisn
al empérador de China, todos los
jefes de Estado del mundo usan el
automóvil. Como es natural, su c,1·
lidad de soberanos ó príncipes no
evita que estén expuestosá los mismos percrnptls que loH demás automovilistas; ape11as h~brá un solo
miembro de familia real que no haya Rufrido alguno.
El rey de Inglaterra, que durante- ocho años ha sido un verdadero
entu:-ia.sta del automóvil, es tal vez
el que menos peripecias ha parndo,
lo cual hA bla muy alto en favor de
sus chauff-urs. Su único percance
de alguna importancia ocurrió en
el otoño de 1906, al ir á !ad camiras de cahal.os, cuando el automóvil derribó á un transt-unte y le produjo algunas leai,me~. El duque de
Cunnaught no ha tenido tant11, suerte. Un día que salía de Edimburgo,
En un ho@pital de locos de In·
donde había estado ¡.&gt;rl'Sf'ncianrlo
glaterra, algunos de ellos, que se
una revista, su automóvil chocó
haliaban convalPciPntes, se qtiejac&lt;mtra un carromato y quedó desron al director de lama la 1-opa que
troz·,do, ~alienrlo el duque con al~e les daba, y é1-te ericargó al mé
gun11s hPrida~ graveti.
dico que rn a~t-gural'e del fundan;¡ más atrevido de los automomento de la queja, para lo cual
viliilta~ ngio:,; es el duque de los
pa~ó á la cocina, en dondf' hnvía
Abruzos. Hace ~eis añ .. s Ee dedicó
una desmesurada caldera. De real dt&gt;por1e aut11movili-ta con gran
nente uno de lol'&lt; loco~ más fomientu,iasmo, y habiendo comprado
do8 se acnca á él, y mirándole con
un automóvil muy ligl'ro, el conde
ojos de~eur11j»dos que anunciaban
Loa matadores Gaova y Pa~tor. las figuras salientes de nuestra
un vrinci pio de acceso, le dijo:
'Col tteletti lA &lt;lesatió á una carn:ra.
E,;ta se celebró en noviembre del
actuaiidad taurina.
-D, ct"r, t-Stáis gordo y guapo,
»ñ, de 1902 entre Turín y Bnlonia. El tiempo estaba húmedo y y creo que echándoos en la~marmita sald1á una excelente soel "uelo re~baladizo. Cuando iba á cirn kilómetros por hora, el pa ..... Hagamo3 la prurba. t;.• . · .
automóvil dAI riuque de los A bruzos p11tinó en una curva muy
bus comp~ñ~ros apoyaron la, rnrrenri11, y acorralaron a_) mébru,ca. y fué á pegar contra una piedra kilométrica. Júzguese dico para ecbarle¿á cocer, cuando é', r, n la mayor seremdad,
cómo seria el g,,lpe cuando la µiedra saltó vola.ndo y f1,é á pa- J... s ref'pondi6:
•;!,\,
.
·
rar
á
1rd,1ta.
metros.
~.,r
R11,
·ut&gt;sto,
el
automóvil
qfüdó
hecho
-Detenéos
un
poeo:
la
idea
e
rn111·
ingeniosa
Y oporfurn1;
1
1 0 vo Y fné un v, r la.11ero milagro que el duque sa liese t-in má~ pero ¿,,o advertíH~que mis vestidos ~cha1ía11 á perder el caldo?
avería que una h·~ión en una pierna.
Ante todas co~as ; s precirn quo me los quite; aguardadme, pues,
La ¡nirn fmt vez qu·· el príncipA heredero ne Grecia quiso guíar quA al in~tante estaré de vuelta.
u11 »Utamóvtl estu,vo á punto de mat:ir,e. B 1j,1ba un c:101:no en
El Hgumento satisfizo á los loros. y el c!octor tuvo la dicha
cu~sta bastante ra
de que le dej11sm
pida, cuando f'I vesal ir de la cocina,
híc.ulo se desvió á
sin que se obRtinau ., lado y rayó en
Ff'n en ser FUS ayuuna cu11eta d~ dc1R
das de cámara.
m•itro~ rle profunrlid»d Cuando recogieron al príncip ... ,
estaba sin corn·ciRf•fiérense, de un
miento y con la c:i.cochero que tuvo
ra y el cuello lln1os
de heridas. Dos
Felipe IV, llamado
el ca talán, cosas
amigos que l e
muy prontas. Vi·
acompañaban Raliehiendo del Escorial
ron también llen•·S
á Madrid S.M., hade ht-ridas y c0nt11bía nevado mucho,
siones, y por si todo
estaba mak, el caesto no era bastanmir.o, y en un paso
te, los caballos de
peligroso, dijo:
un coche donde venía la esposa del
- Apéese V. M.
No quiso Felipe
príncipe, se espanIV bajarse, y á potaron al ver caer el
automóvil y estuco volcó el coche.
Salió el rey y oyó
vieron á punto de
&lt;leci r a.l ca talán:
despeñarse con el
-Me alegro, vicarruaje y su pro·
ve Dioti.
pietaria.
- ¿De qué te ale-·
De todos los reyes
actuales, el primero ~•.;:..;1:~~~;;!;~~~~~~!!!!~~!'!!!!!'!!!!!!!!!l~~!!!!!!!-;;~~~:2S!fil!l:L_..:..J gras pícaro?
-De que Vuesque montó en autoBanquete ofrecido por un grupo de empleados del Banco Nacional al señor don Luis Uhink,
tra Majestad no se
móvil fué Leepoldo
cajero de esa institución .
haya lastimado~

=

.:~

0

�</text>
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A&amp;o XII.

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MÉXICO, DOMINGO

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19 DE

1912.

NuM. 20.
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MAYO DE

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LA CATEDRAL DE GUADALAJARA,
que ha sufrido algunos

de@p~ff~~t9~ á causa de los temblores1

�•..
De Soeied&amp;d.

EL GLADIADOR

El reloj de Ja torre vecina ha dado lentamente las campanadas de la media noche.
Mi lámpara, ya caEli apag11da, bRfía á veces los objetos que me
rodean con luz azulada y trémula: Fe ha extinguido y no a]umbrar'Í más: ¡.iu Barna vive ...... intenta elPvarse y- espira; así lucha la esperanza con un deFtino implacable.
.
Buscamos á Dios en la soledad, porque Jo que ter,emos de divino se deleita allí con nuef:tros pemiamientoP,Jue11:a con las flo•
res, las brisas y las aguas; se extaElía contemplanrlo el cielo.
Amamos el silencio, porque donde él impera, el alma reina;
porque ahí: libre ella del ruido y de las miradas del mundo,
recibe nuestras caricias como la esposa que por vez primera se
atreve á reclinar su cabeza en nuestro pecho, suspirando por un
amor inmortal.
·
• Cuando en medio dAl desierto, b11jo el lujoso pahell6n de la
noche se pone oído atento á los vagos rumores de la Felva cercana 'escuchamos á la 801Pda&lt;I, que alienta, y al silenrio qne se
ciP.rde sobre ella en las tinieblas, 11gitando con sus alas brisas
impregnadas de aromae.
: Cuando la luna llena se levanta 11obre las cumbres puntiagudas y negras que sombrean el valle donde nací, y dora con su
luz macilenta las m6viles y altas techumbres de los bol'lques de
palmeras, que 110 elevan 6 inclinan s?bre los c~llados de vPgas
ignotas como floreros inmensos, el viento suspua en los follajes· el río juncoso, Fin linfas ni murmullos, refleja todo el espl¡ndor del cielo; lo8 buitres sacuden sus plumajes y graznan
en las espesuras, y ]as palomas gimen. Es que la. soledad ha
despertado. Pocos mom,mlos dHipués no se oye ya ni el vuelo
de una hoja: el silencio ha deElcendido sobre la selva y la soledad duerme de nuevo baj0 sus alas y sus besos.
¡Desintos amados! Fé que me e11peráis y trniol
¡Nocheq de paz y deliciosos delirios, por qué placeres os he
deRrl efiado I
Un rayo de la luna avanza temeroso enmedio de la 011curidad
· de mi estancia, lívido como los primeros resplandorPS de una
aurora de invierno. ¡Cuán lentamente, cuán silendosa y triste
recorre ella ahora esa b6veda inmenRa de ceniciento azul I
¡Qué de maternales besoq é infantiles alPgrfaa trae á mi me·
morial ¡Qué de los castos deleites y lágrimas de un amor primero! ¡Recuerdos de un adi6s y de un último beso, humedPcido por el llanto de eRos ojos que por mí tanto han llorarlo!
¡Cuántos ensuefios de gloria en vano perseguirloel ¿Qué habla á
mi coraz6n de una tumba solitaria y sin sombra, en medio de
una llanura que cubren arenas y zarzales?
¡Ya lo sé!
Sobre la campifi.ita que avanza, rodeada de umbrosas selvas
y florecidos naranjos haE:ta la gradería de la casa paterna, esta·
han esparcidos y de~hoj11rlos nuestros ramilletes de rm,as y albahacas. Una preciosa niña de blanco y vaporoso traje, de talle
fino é inquieto, sue.lta la hnmoea c11 bPllera, busca á tientas,
porque está vendada, un distrnído á quien aprisionar, entre los
nifios que la rodP-an riendo y cantando. La veo en este instante; la he desatado la venda al entrPgármela prisionera, y ella se
sonríe dulcemente, ar, églase los ca bellos y me mira con sus hú·
medos y negros ojoEZ, antf;S de cubrir los míos con un pañuelo
de batista.
Los retozos infantiles cansan al fin á la bulliciosa turba. Reclinado en el regazo materno, manos que se dejan asir para que
yo las bese. juegan con mis cabellos.
La apacible luz de la luna ha reemplazado la de los arrebo]f!s
de 6palo y oro. Algunas aves desbandadas, que atravie?an el
horizonte con pausad(! vuelo, se destacan sobre los últimos resplandores del ocaso y desaparecen tras de los bosques lejanos
que pisamos. - ·
A distancia y á ratos Fe oyen cantares campesinos, cuyo11 acen·
tos tristes y mon6to~os lleva el viento, vuelve á traer y torna á
llevar.
Un caballero se acerca á la gradería y se apea con destreza.
Viste de blanco, lleva botas hasta la ro&lt;lilla y calza espuelas de
plata. Los niños corremos á rodearlo, impidiéndole andar: los
perros le agasajan y aullan de alegría; ha tomado del regazo de

mi madre al más pequeño de mis hArmanos y le hace caballo en
una de las rodillas: yo me afano inútilmente por disputarle á
Pedro, el paje mimado, el honor de desabrocharle las espuelas
á 11u amo. ER mi padre.
Los labriegos, que tanto le amaron, cuentan haber oído sus
pasos en esos pobree bogares que visitl, remediando miserias;
y me han rPferido que escuchan aquella voz armoniosa, en los
campos que él cnltiv6, cuando la luna ilumina noches calladas.
Yo lA he llam11do e] día de Fupremo infortunio, y aunque se
que vela por mí, nnnca responde I
¡Amor mío, amor primno de mi coraz6nl S61o me quedan de
tí recuerrlos que evoco tPmero~o. y esa luna, confidente antes
am11ble de nuPstras tristPza11 y a)Pgrías, que ella olvid6 ya.
Aún está Robre mi wicho el calor &lt;le esa cabeza destrenzada;
aún oi11:o los acentos inarticul11doq de sus labios; todavía. siento
gotear sohre mis manos sus lágrimas ardientes, las veo rodar de
sus ojos, veladoq por el pudor, abrillantadas por la luz, oh luna que tanto am6 ...... !
¡ Pobre FPlisal Si con lágrimas pudiera saciarse esta sed que
devora mi alma, si con lágrimas tuyas debías comprar mi coraz6n. ¿quién se atrevería á disputártelo?
Y hay instantes en que te pertenece entero. Esa impalpable
rival que te fo roba, E'S mníos amorosa que tú. Esta visi6n querida, que me lace alejar de tí, ac1tbará por vengarte de los mo·
mentes de mi .iriminal desamor. No las temas cuando velo á tu
lado, y tus sonriAas y las caricias de nuestro11 hijos, me hacen
olvidar cruE&gt;les y pa~ados infortunios.
Pero cuando en horas avanzada8 de la norhe, entras con pasos quedos á la estancia en que trabajo, á la luz de una rÚEltica
lámpara, cuyos reRplandores amortiguan los rayos de la luna naciente: cuando te acerCRS y mis oídos no te oyen ni mis ojos te
buscan . .... llora y perdona porque mi coraz6n te es infiel y tu
rival es la gloria.
Si pudieras visitar un instante lo que lPjos de tí llamo mi ho·
gar, G,ompadecerías al que llamas y que tarda en volver. Ahora
me rodea un silencio espantoi;:o; esa mi8ma luz que penetraba,
há diPz años, en nueRtra cámara nupcial, viene como á huscar
aquí á tu reposo amante dfl otroR días, y no halla fl0res ni cor·
tinajas vistoRos. Un acento de tu aga.sajadora voz, el aroma de
tus vestidos harían volver la alegría á mi coraz6n. que más tarde en vano procurarás despertar, porque permanecerá sordo y
frío. muerto bajo tu frente.
Y tal VPZ llPgará un día en que busques, entre otros sevulcros, un sepulcro sin nombre, y gentes extrafias te mostrarán el
mío.
Hablale entonces de mi amor, ¡oh luna.! Háblale de las noches en que, ayudado por tu luz, descendía yo de las alturas de
San Antonio al pequPfio valle sembrarlo de sauces, donde blan·
queaba la perfumRda mansi6n á cuya puerta me esper6 anhelosa tantas vecefl. Háblale de las tardes en que reclinaba mi cabeza sobre su hombro oyendo los gemidos del viento en los pe·
fiascos, y los sollozos del Cali, mientras segufan mis ojos corrientes azules en la verde vega del Peñ6n, planteado á lo lejos el
serpentear en el confín de la llanura. Háblale de nuestro último
adi6s ...... y del último beso mío que enjug6 sus lágrimas.
Ahora la llanura está solitaria. el viento &amp;acudirá los arenales
resecos, esparciendo en los gramales bojas muertas. .¿D6nde estará la tumba que mi alma bu~ca allí? Nunca hollaron mis p1es
los zarzalE.s que la rodean; no ha humedecido ese polvo una lágrima mía. Mis labios no tocaron ya, helada, esa mano carifio·
sa que meci6 mi cuna. Mi acento no lleg6 á los oídos de esa
madre amoroi-a. cuando la rodeaban algunos-de sus hijos, espe·
rando un adi6s y una bendici6n que yo no merecí. ¡Mie ojos la
lloraron brdel
¿Era, pues, de esos dolores de lo que vino á hablarme un ra·
yo de tu luz, solitaria viajera del cielo?
.
Mucho tiempo hacía que contemplándote no brotaba de mis
ojos tan copioso lloro. ¡ Permita Dio~ que elfos se cierren para
siempre antes que se halla secado sobre mi coraz6n la última lágrima ....... !
JORGE ISAACS.

de la mano que .la tenía, Ja parte en dos pedazos, arroja el uno
á la cabeza del mtendente, que cae á tierra y conservando el
' ' resueltamente
. de punzante fierro, se adelanta
que está provisto
hacia su salvaje enemigo.
Una serie de elevados postes terminados por brillantes lanzas
Apenas se hubo levantado, y la mirada de los espectadores
dora?ªª 1:1ostenían1 encima de las gradas del anfiteatro, y por pudo medir sobre ]a arena la sombra que proyectaba su colosal
medio de elegantes nudos de seda y oro, vistosos velos de púr- estatura, un murmullo de admiraci6n circuló entre toda la mnpura.
c~edumbre,. y más de una mujer ~ostrándole con 01 dedo y con
. Estos velos form~ban sobre los espectadores un extenso techo c:erta espeme de orgullo, pronunmaba su nombre refiriendo sus
circular cuyos refleJos daban á todas aquellas caras un tinte ani· proez..s en el circo y sus violencias en las sedici~nes.
D?ado Y en perfecta armonía con su expresi6n enérgica y apa
El pueblo estaba contento; juzgaba á los dos adversarios digs10nada. La vasta
nos el uno del otro.
arena estaba descuMientras tanto, el
bierta y los brillangladiador se adelantes rayos de lu'l que
taba lentamente,
de~cendían de un
volviéndose de vez
cielo límpido y azul
en cuando hacia el
se esparcían librepalco imperial; demente en toda la exjaba caer sus brazos
temd6n y permitían
con aparente desaadmirar en su comliento ó esca·rbaba
pleta belleza las cocon la punta de la
lumnas de granito,
lanza aquella tierra
las estatuas de márque pronto iba á enmol, los jarrones de
sangrentar.
bronce y oro, las riComo era prohica:i joyas que lucían
bido á los criminasobrn t-Us brazos y
les luchar armados,
sus pechos las heralgunos espectadomosas romanas.
res exclamaron: naSeeenta mil esda de armas al glapectadores habían
diador, el gladiador
hallado p u esto ;
sin armas!» Pero él,
otros sesenta mil vablandiendo el trozo
ga han al rededor
que había conserdel circo: producienvado, y mostrándodo ese vago rumor
lo á la multitud:
de la multitud en
&lt;!Venid á tomarlo li&gt;
que ningún ruido
exclamaba, pero con
se puede distinguir.
la boca con.traída,
El anfiteatro semelos labios pálidos,
jante á un buque
y con una voz ron·
invadido hasta el
ca, casi ahogada por
puente por el agua
la c61era.
y azotado exteriorHabiéndose repe·
mente por las olas,
tido los gritos de la
producía una. espemuchedumbre, lecie de bramido sorvant6 la cabeza, lan·
do y prolongado.
z6 una mirada cirUn terrible rugí·
cular á los espectado, al cual los gritos
dores, sonri6 con
de la muchedumbre
desdén y,fpartiendo
sirvieron de e c o ,
de nuevo entre sus
anunci6 la presenmanos el arma que
cia ael tigre, cuya
se le pedía, arrojó
jaula se ·acaba de
los fragmentos á la
abrir.
cara del tigre, que
A I extremo del
atilaba en ese inscirco, un hombre,
tante sus dientes y
desnudo y como
sus garras contra el
dormido, estaba rez6calo de una cocostado sobre la arelumna ...... Ese fué
Señorita Carmen Méndez,
na, mostrándose
su reto.
que contrajo matrimonio con el señor Luis Jiménez el jueves de la semana pasada.
completamente ajeEl animal, sinno á lo que tan vio.,
tiéndose golpeado,
lentamente agitaba á la multitud en torno de él. Y mientras el sacud10 la cabeza, y al verá su adversario de pie en medio de
tigre olfateaba de todos lados en la arenfl que parecía desierta la arena, de un salto se lanz6 sobre él; pero el gladiador evit6 el
buscaba con impaciencia la presa esperad;, el hombre apoyftd~ choque agacbánd?se hasta tie~ra; el tigre cay6, rugiendo, algusobre un codo, cerraba los ojos fatigados como un segador que nos rasos más IeJos. El ~ladiador se levantó y tres veces más
cansado en un día de verano, reposa aguardando el sueño repa· burlo con la m1s';Ila ma~10bra el furor de su salvaje enemigo.
radar.
En fin, la fiera vmo hacia él á paso lento chispeantes los ojos
. Súbitamei:ite varias voces p_arten de las gradas del circo pi- re?ta la cola, sangrienta ya .la lengua, mostrando los agudos col~
diéndole al mtendente de los Juegos que haga avanzar la vícti- m1Ilos y alar~ando el hocico. Pero, esta vez fué el gladiador
ma; pues, 6 el tigre no la ha percibido, 6 la ha desdeñado vién- qm?n, en el mstante en que la fiera lo agarraba ya, pas6 por
dola tan d6cil. Los empleedos del circo, armados de largas pi· encima de ella.de un s6lo salto, al ruido atronador de los aplaucas, obedecen á la voluntad del pueblo, y con las puntas de sus sos de la multitud que la emoci6n de esta lucha tenía compleagu~os fierros excitan al gladiador,. PAro éste, apenas siente el tamente dominada.
egm~ón, se levanta lanzando ufi grito terrible al cual responden .
Después de haber fatigado durante largo tiempo á la terrible
mugiendo de espanto, todas laA fiera5 encerradas eh los sótanos fiera, y más en~rvado por las excitaciones de la muchedumbre
del anfiteatro, y agarrando bruecamente una de las lanzas que q.u~ por la le~titud de un combate que había parecido al prinhabían ensangrentado su piel, la arranca con un sólo esfuerzo cip10 tan desigual, el gladiador la esper6 de firme; el tigre, ja-

�Actualidades
deante se abalanzó sobre él, lanzando al mismo tiempo un rugido de alegría. Un grito de horror, y tal vez de placer también,
parti6 de todas las gradas del anfiteatro cuando la fiera, irguién.
dose sobre sus enormes patas, clavó sus potentes garras sobre el
pecho desnudo del gladiador y avanzó su sangriento hocico para devorarlo. El luchador hizo un rápido movimiento hacia

ANECDOTA SOBRE LA LIBERTAD

Hallábanse un día en tertulia algunos liberalPs de tomo y lomo con un notable católico rancio, hablando sobre las estupen·
das conqni1:-tas de la libntad; y como
callase á todo nuestro hoOJbre, le preguntaron cuál era su modo de sentir en
este punto.
-Sefíores, lee dijo, un día hall, á un
amigo mfo muy tri~te y cariacontecido
y le pregnnté: ¿q, é tA paea? Y me responclió: H,cecu11trodía, qutt estoy con
una n• ura lgia tAl "'n la eah.,za, que no
puedo dormir en toda la noche. Elite
f-Chaba de mPnoll la Fa url. Otro día
hallé á un pariente mío mny Ol'Folado
y con lágrima&lt;¡ Pn los e j .. A. ¿Qué es e.o,
Fulano?-¡ Qué ba ne snl Ac11 ba de mo·
rirse mi· hijn ruayor. E-te Pchaba de
mAnns un hijo. Otro día topé con un
pobre qne me pedí11 limni::nA, pero tkn
mi~erahlti que daba compai-ión. Este
echqba de m... nos lo qnP á nost,tros nos
Pobra, PI dinero. En fin, foi poco ha
tAmhién al pre-idio, y Allí vi algunos
crimiualei; en cuyo Sl"mhlantfl Fe retrataba la mrlancolía más profunda. Y
vopotro,i, ¿r·6mo PPtáia aqnf tan apenadciF? Y mH respon&lt;liPTon: La libertad,
la libertarl e~ lo que hAce f,,l1a. De ma,~ •
.•
__ .. .,, nera, s~ñ11rrs,-aca.bó dirit·ndo, que
:-=..;__----------------'-';.;.__'-----------:á.....;_-'""'......;;.;:;,1 unos sienten falta &lt;le salud, otros de
ami tad, otroR de dinero; pero á nadie
Los voluntarios de la Escuela de Ingenieros ejercitándose en el tiro al blanco.
he oído qnejar... e de falta de libertad si
atrás y, agarrando con sus hercúleos brazos el cuello tendido de no es á los pre~irlianos. R.-spuesta qua dejó avergorzacio3 y
la fiera, lo comprimió con fuerza tal que, sin soltar fU preFa el paFmadoR de arriba abajo á todos aquellos libnales. Porque
tigre- levantó violentamente la cabeza tratando aeí de re"pi;ar ¿quién no sabe que la libertad moderna es libertad para lomavanos fueron sus esfuerzos: el aire no paRllba á tr11vés de su~ lo? Pu... s la libl'rta&lt;l para lo bueno ya existía antes y no era mefauce~ que las manos del gladiador comvrimían como dos tena- neflter que narlie 1,os la quitaBP. La mi¡::ma naturaleza ha dado
siempre derecho al hombre para c,brar el birn. Com-tt', pUPB, á
zas de 11cero.
Mientrlls tanto, el lucha,dor, sintiendo sus fuPm1s debilitarse todos los tontos que aón no lo saben, que la libertad moderna
y disminuir le11tamente con su i-angre,
'
bajolasg~rnsdelafiera, redoblaba sus ~~?~.~~,~~~~~~~~~~~~~~~~~~-~7~~~~~~~~.~.~,~¡~4
. ', it
esfunzos ¡Jara terminar cuanto ante1c1 un
combate cuya t&gt;rolo11gación debía serle
.1
1
funesta. lrguiénd'Jse, l'ntonce" ae toda
~
su colosal estatura, d jó~e ca~r con to-.
do su pern sobre rn It&gt;roz enemigo cuyas
piernas Se plPgaron liebre la enorme Carga. Las costillas del tigre crujieron, y
de su pecho violentamente comprimido
se escap6 una especie de ruido de caverna, al mismo tiempo que de su boca en·
treabierta salía á borbotones un espern
chorro de sanguinolenta espuma. Levant6se el gladiador á medias, bruscamente,
y librando su pecho de las terribles garras de la fiera-no sin dejar en ellas un
jir6n de su bronceada piel-apoy6 una
de sus rodillas sobre el flanco palpitante del animal, y comprimiéndolo con
una fuerza que su triunfo había duplicado, Jo sintió defenderse aún bajo su
peso¡ más pronto vió los músculos de la
bestia contra-rae, y su cabeza, un momento levantada por un último esfuerzo,
caer pesadamente sobre la arena con la
enorme boca entreabierta y los ojos sin
vid11. ......
Un inmenso clamor llenó el espacio ...
Explicando d manejo de los cañones.
El gladiador, cuyas fuerzas había reanimado el triunfo; se irguió con fiero
ademán, lanzó á la multitud una mirada de supremo· desdén, . de que blasonan los sectarios liberales es libertad para lo malo,
levantó el monstruoso cadáver y·lo arrojó á lo lejos, como un y nada más.
~~
homenaje, ante el palco imperial.. ....
ALEXANDRE GUIRAUD.
Testamento.-En el nombre del Padre, y del Hijo y del Eepíritu Santo: Nada tengo, debo mucho; lo demái lo dejo á los po·
bres.

.,

0

J

•
Bedfern para caracterizar con fidelidad mi personaje, y como
resultado de nuestro ei;tudio, apareció una toilette que parecía
La casa Cbéruit, famosa por sus iniciat.ivaP, ha querido de- hecha para la auténtica Margarita Gautier. Me lo pnse para el
mostrar una vez más la fantai::ía de sus crniciones iniciando el teatro, y me gustó:tanto, que pemé ponérmelo también para la
moTimiento de tranf'formaci6n, que en eft&lt; S momentos, eR lo calle y como lo pensé lo lJ¡,ve á la práctica. Ahora sólo flllta,
único que preocupa á todm; los modistos.
~
para que mi l'lueño sea realidad, que mi ini
La numerosa clientela de Ché•uit, entre
. ('?~~
ciativa modifique uu poco la moda actual;
la que se cuentan gran número de ele~antes
,,. • '/:),
francamente, yo no la encuentro bonita y
francesas y extranjttras, ha aceptado lol'l pa·~ •
creo que ya es hora de harerla desapsrecer.,1
niers, creyendo al salir para la Ri viera, Egipk.
e:'=. _
Se me figura que la opini6n de Mme. Soto é Italia que iban á ser las primeras en
)
·~-: ~
~
rel ha de tt-ner mucha influencia entre las
proclamar la falda nueva, cada una en su
.- -~~ ~~ .4 //{.~. .
elegantes, que aspiran á cambiar las desnurinc6n favorito.
,7 Ji,
dPce~ actuales por una mirnera de vestirse
Quizá alguna haya realizado su i&lt;leal; pe· '·
que les permita lucir su buen gusto.
ro 1~ más probab.1~ ef que la m11.yoría haya
sufrido la decepcion de ver 11u t&amp;ilette r""¡.,ro·
ducida, sino exactamente, al menos &lt;lentro
DE TIENDAS
de ]aR líneas generales del nuevo moddo.
Habrá quien no lo quiera cr"er; pno PS
En lo~ climas secos las flores ¡¡on tardías
un hecho evidente que en ciertas épocas del
y
muy
difíciles de cultivar al aire libre, de
afi~ parece que las ideas vuelan y que t-1 aire
Ulodo que erns pequeños j11rdines que i;irven
sutil de Paris las trañRporta suavl'mente de
de solaz para los n:fios, tienen uo a!lpecto
uno á otro cerebro. Sólo así se explica que
triste y monótono. Una sefiora que vive con·
los modiEtos, sin poneri,e de acuerdo, por el
sagraila á su casa. ha tenido la feliz idea de
contrario, ocultándose sus proyectoP trabadar al jardincito, que cuida con tanto carijen sobre una misma base y concib¡n á un
ño como acierto, una variedad de colorido
tie~ po la transformación qne se proponen
tan alegre y armónico, que no se echan de
realizar.
menos las flores. En vez de grandes maciVere~os si entre todos los que trabajan en
zos, ha plantado arbustos pequeños en el obsequ~o nuestro h~y uno siquiera que aciercentro de unos cuadros de mu~go, separados
te á umr en un m1~mo modelo lo artístico
entre sí por caminitos que se cruzan en to·
con lo práctico1 puesto que en la vida modas &lt;lirecciones, f,,rmando á la vez grandes
derna. no se puede prescindir de lo segundo
•
a-enidas, borde11das de frondosos árboles.
en fav,,r de lo primero.
El contrnstP del verde pálido de los arbustos
Nueetra espt-ranza tiflne fundamento y un
con el obc:curo de los árboll'!l *'S de un efecto
fundamento muy ¡:¡6Jido, que es Ja o¡.,ini6n
•
precioso, compl1-tado c,m el polvo de má'rde madame Cecile Se rel.
•
mol rojo y blanco con que ha cubierto todos
La in11igne arti~ta es partidaria de la total
•
los caminitO!! y avenidas.
abolición de. las líneas n·ct11R, tan deflfavo
'
rabies á altas ó pequefias, voluminosas ó :fla
•
cae.
•
L;,s via.jes, a~emás de ser una gran disA las preguntas inPietentes de una eFcritotr11c1on, proporcionan el merlio de adquirir
ra. francesa repuso Mme. Sorel, deFpué:1 de
•
mil chucherías bonitas, y alguna vez tamc~rrarlos ojos breves i11stantel'l, como si qui·
•
bién práetir.as.
s1era reconcentrar sus peni:amientos:
•
Mme. H. ha trai,lo oe su reciente excur«La moda debe de ser un conju1,to de ar•
sión
á la India fogle·a unas plaquitas de
mm,ía, que evoluciúne lentsm1,11,tP sin esos
•
mármol
blanco, del-'tinadas á esc11bir el mecambios bruscos, que la tran~form'an de un
•
nú de la cnmida diaria.
modo radical.
En un lado tienen pintarlas floree Pimb6liUna moda nueva no se limita al cambio
ca!o, en CRracterP.S f-,ntásticos está explicada la
de vestido, e- algo más intenso, que ll+-ga
•
virtufl que conci-den Al qnA las redbe.
hasta transformará la mujP.r. No 1'0 tiene Ja
Por Pjern plo. un11 fi.,r r, ,ja con un 1,ét11lo
misma. exi,resión, ni el mismo aire ni mueroto _1mn_~ ,liza la fue,za del amor, y como
ve ó se habla de igual maue,a ron un vestido entrové que con un Luis XV. PaPar del
ex1'.hca~1on se vé d b11jn _un toro unirlo por
v:1r1os Htgnos á un cor,~ento. E!ltO quiere deuno al otro, sin traneición, es una falta de
lesa belleza, un de~acato artístico.
Cl~ qn~ ?1 amor. conv1. . rte á la .fiera en eér
mas do,·11y t-1urrnso. Por este 01-'tllo son todos
A mi me gustaría que la mujer, en geneello!!. Si no mni-cen contarse entre el númeral, fuese lo bMtante 1-incera consigo mit-ma
ro de los cachivaches eli,g •ntes, al menos
para estudiarse y aprender á conocer sus defectos sin atenuantes ni exceso de amabiJi,
pueden servir de entretenimiento en un al·
m11erzo íntimo. La sefiora de la casa puede
dad, y que después acudiese al teatro y á
demostrar su ingenio colocando en el sitio
los museoe, como á una ·academia donde
a.prendiese á vestirse y rPcibiese lec~iones d'
de cada uno de sus comensales el menú cuablure para poder crear su propia toilette la
ya flor represente el ra1,1go más característico
que se adapte mejor á su figura, imprimi~nde aquella persona; por supuesto, evitando
do en ella algo puramente personal sin preocu~nto puede ser molesto.
cuparse lo ~áe mínimo de la mod~.
Si el viaje á la India resultase algo penoCuando pensé representar La Dama de las
so pr.ra adquirir. una docena de menús se
Camelia,, quise vestirla de la misma época
puede satisfacer el capricho encargándos~los
en que se escribi6 y me puee de acuerdo con
á un marmolista y pintándolos en casa..
Elegante vP.st1do de muselina.

wA MODA DE MAÑANA

1

L;íi):
v ~..

'

•

'

1

\

***

1·
i

�Pa.tra. la.a Da.mas

***

El bolsillo porta-libro es uno de los objeto1e más útiles que
pueden tener las sefioras para hacer pequefias excursiones en
ferrocarril ó en auto.
Es de reducidas dimensiones; por un lado tiene varios com·
partimientos, destinados á todo aquello que suele necesitarse
cuan&lt;fo se pasa un día entero en el campo, y por el otro parece
una cartera en forma de sobre, donde cabe perfectamente el Ji.
bro que se este leyendo, la guía, el Buedecker, y además, las
pequefieces que se. compren en el camino.
~~lc,,'e-

El!JSAR LA MANO

pueden besar las manos, y horas en que se pueden besar.
Por ejemplo, al medio día, en plena calle, resultaría una salvajada trincar la mano incauta que se os tiende y atizarle un
par de sonoros besos.
Buscad la penumbra del
salón, el ambiente de
sutileza, la ocasión propicia, y besad, besad •
sueltos, frívolos, como
si nada hiciérais, entre
una taza -de te que se
derrama y una risa que
se desflora.
Esto es lo que se me
antojó aconsejaros acerca de moda tan galante
y tan simpática.
¡Ah, y que no beséis
las manos de dos clases
de mujeres! Las que
tienen maridos celosos.
La.s suegras ... ...

¿Se'"deben ó no se deben rozar con un beso las deliciosas manos feménina8? ¿Es co·
rrecto? ¿Es audaz? ¿Es
libertino? ¿Es elegante?
Cierto periódico vienés muy dado á suscitar
estas amables cuestiones de galantería, ha
planteado el problema
entre los hombres com·
me il faut de aquella re·
finada sociedad. La s
respuestas han sido casi
unánimes e n sentido
afirmativo. Sí, deb~n
acariciaroe con los labios las deliciosas ma·
nos femeninas cuando
se os tiendtn en un salón.
Es una costumbre encantadora. Indica reve·
rencia., rnmhiión, 11catamiento ante la belleza
irresifitible; es un acto
de cortesania seJuctnra;
supone un leve atrevimiento, vagamente picante, sal'!a de coqu1-tería, y, sobre todo, cuando la mano es, como
suelen ser en sociedad y
como son las tuyas de
seguro, lectorcita mia,
unas mano:i cautivadoras, no vamos perdiendo nada los hombres al
tal gesto.
Ahora bien, es preciso no ser indiscreto y
hace falta conocer algunas reglas.
Por de pronto, las manos enguantadas no se
deben besar. eso de besar la piel de un bi&lt;;harraco, por muy curtida
y ?erfumada que s.e halle, es una prueba de
mal gusto. Las manos
que deben acariciarse
con la boca y con el bi ·
gote son las manos des·
nudas, y, claro está, las
manos bonitas.
Además, no se debe
hacer esto con las solteteras. Hacedlo s61o con
las casadas. Cualquier
audacla, tratándose de
una piel virginal, está
mal visto. Es preciS'o no
ajar las manecitas cáñ ·
didas. Son como pétalos 6 como mariposas.
Y, luego, es preciso
no confundir las horas.
Hay horas en que no se
Elegantes trajes de visita

Anécdotas y Curiosidad@s.
IMle

ha·n idi&lt;fuo Jque e;} do-ctor Mengé.nez

un riñón
-1No, en una p:erna. E l l'iñón m &amp; lo sa·
CÓ

deSl)IOOS.

***
!Las .buenaSJ fo11mas:
-®ntre ig.u.rules, ¿qui'én

PARA DIVERTIR

d1e,b e

saJiu·dar

primero?
-El mejor Educado..

A LOS CONVIDADOS
Uo modo muy senci~
Jlo de hacerlo es divi·
dirlos en dos grupoE1, y
en medio de éstos, se
para uno de los invitados, que arroja una go·
rra al suelo. Si la gorra
cae con el lacio superior
hacia arriba, uno de los
grupos tiene que reír á
carcajadas. En cuanto
á }ns que forman el otro. ·
cualquiera de ellos que
sonría, tiene que pasar
al otro grupo. Cuando
la gorra cae volteada, el
otro grupo se ríe y gana
al que se ría en el lado
opuesto. El juego ter·
mina generalmente en
una explosión de risa,
.que rompe el hielo de
la formalidad. También
es divertido «el juego
dt:l A. B. C. ;,i seis mu·
jeres, de un lado, sostienen en sus manos pi·
zarras de escuela; cada
una de las mujeres tie·
ne un com pafiero que
se para al otro lado de
la sala, con un pizarrín
en la mano, al darse una ;
sefial convenida, cada·
uno de los hombrea co·
rre hacia su compafiera
y escribe el alfabeto en la pizarra que
tiene ella, con toda la rapidez posibw.
El que primero termina es el que ga·
na. Luego repiten el juego otros seis
de cada lado, y los que resultan ven·
cedores ganan los premios.

67§~
El criado entrando apresuradamen·
te:
-¡¡Senor, sefior!! se ha prendido
fuego en la cocina!
-Bueno, pues díselo á mi mujer.
Ya saben que yo no me meto en esas
cosas.

Los ja,pon,es,es díCE1lll qu.e lo rnlá.s noblle
qiue ,sea una per.oona, rmis mod-esta d,e:'be

bo diecin.

te ha hecho 1una oip · !'ación quirúr·gi,ca rn

***
GedeóDJ E.'Il un baile
-¿ Vie usited aJqueU1llS dos ,señoras? La

OIP.llN!I ON ¡JIAJPO,NIESIA.

--,1'fo; todo lo {l()'lltrario-rep,licó Lor-d
Sa:ldsb.ur¡y .......:Estoiy p:e.n,s1audo lo que IJllo• d.:&gt;-·

"' * "'
.Dos jO'viales a10011a.rnes pr!JO'leCtairon 'our·
1J ain,e, al! entN11r en un ·p weblo ~ ) Fra.u&lt;!1a.
cl'e.l cobrad'.::~· del "octrtOt.i," 1:~to es, &lt;el im ·
p,111e!Sto ue oom1umos. Al pr guntall'l•es éste
si t.enía allgo que deolwrar, d~jero111 q,u e
llevaban tries Mtros de vino.
-,¿Dóndle ,rntAn ?-ditio €11 oonsuimel'Q\.
-Dent:'O de n1cGotros - ca-nve.sitAro:nlle
riendo.
---&lt;Esperen, .qu,e v~ á ve r la tairñ.f,a.
Y J,eyó en a.Ita voz: "Vi'no ,en barril!, 30
franciosi; en boteJtla,s. 10 fu,ancos; ieai. ~l'liejo &lt;lle ce11do, lilboo." Y ddrl;giéndose &lt;á ieI:loo.
-1Pu ·@n pasan-. Ustedk!s. D!J, pag:am .

m-0st r2.rse, porque -d-e toda:s las y;rturles de
la ,, •,l.i. no ha¡y nada que 'sic11t:t mfls a
la nobleza

que 1ai moo-estia.

** *
m

Go1bicirno ale:n~n t:ene emp'1ead.a:s en

los cSenvidos de correo,s, te!Jéfonos y teté·
graJfos , á 700 muj 2Jes, Jas -cuales gozan.
ipor tél'ID.ino medio, un su,e,ld·oi de &amp;00 ¡pes,os a:nuailes. iPuo g.o-~aill la ventaja d·e

&lt;lll!e no si no se casan ail caibo de- nuewe
·años d , s~!'IVicío. se les oo·nc.ede una v,en·
sión.

máls j()IVlm es mí hija. y .Ja d~ m;é,s edaid

nri muje.r.

• ••
DIDSCU.BRJJtM['EiNTO

**

,k

Se anuncia el desciulbrimiento en e,l Su~

UINO ,D E LOS IM'ALES

d &amp; A ustrailia, '&lt;le unai ;veta d·e radio

!Del tráfico en Hccn:i:,s om1b ria.gaules ;es
Je. ,costumbre die ofrecer un pila.to d,e piRJn
ecin caTIOO é. todos mes qiuie compren un
vaso d~ o :ll'V'eza ú otro licor. Acaiba. de
promulligan'se u.oo ley 1en Ark&lt;llJilsas, E'staJdii}s
UnidJOS., prdhibioo.do esta crostUJJnbil1e, llll
qU¡e .t me haimbrte t ml,I'iá. quie ir é. la rond•a
á. oomer, dloind-e segu'!'a¡m,ente consiegu:iiré.
por el .mdsm.o pl'IE&gt;Cio tres vieoeis la oamili·
dJaid die ooro.idi0,, ;y mn doT,rier iel 11iesrg10 &lt;1-eeIDlbriag~roo.

***

-lS-i ·faes,e usted

All crubo die un r,aito y no pllldi;endo oon-

,Haoe p c,co, fué. ihooha en el Ja,pón una

ley que pro1übe fil E'lllJl}leo de cual¡quier
persona de meno,s dJe. dooe años de edad.

pY.JT más treimpo:
-!Si fuieS!e usted mi mar!1aio, en V1ez ide
tabaJCO u1e daiba á ,u,steid verue.:rno,-4djlo l'a.

mu:j:~.
-Si fu!ese u.sted mi mujer,-inepuso ·e1
homb1re,-1o tomair~illi.

1

·

**

l1N1N'EC.ES1ARIOS

aa.

mujer ó niño dE'l .R.eú.nlo Unid.u.. ?a.reoa Quie
r n este res·p:ecto \J.o¡¡¡ i ·ilandlssi2is ¡y Ios •esco·
s ,c,es ham ,sido mu¡y crul'lll'Inní,ad.os,, po'.1QUle
mientras el ingilé's bebe .2.41 gailorues d,t:J
alcoih1cil po,r año, ,ell escocés oo cooruenta
con '1.-66 y ,el j¡r!a:nJdés dotn 1.54. lfilJ inglés
ga'Slta $Z.0.50, 1&lt;11 esoocé's $15..25 y ea i·l'Jan·

dés $13.25.

,P reguntalban á un sujeto aicribilfado ae
deudas:
-¿ QU!é 'ha!Ce usted ,cu,aiildo le preszmtan
una l tra a. la. rvista?
~ Pues ... ,cierro los ojo,s irumedlatam~·n·
te.

Rafael F. Sosa,
FOTOGRAFO.

TALLER DE FOTOGRAFIA

* "' *
Uoo anoooo,tai 11 ffierente l1 Lord Slaliisb11-

¡,y, cuando estaba. al foente deil Gobj,er,nJ:}
de In~la.te111'a, OOJS1eña lo oomedid•o que d, :be sier u111 gobermalnve ien SU!S palabras.
1Un día oo qw ~ eO Cii.tado ,~ta·di,sta -&lt;!Jebljla
I&gt;l'!OD.un&gt;Cia,r un dilsicul'so en un "mreetin.g'
l)tl:bMoo, um ami:go ISl\l!YIO 11e ien~o,nt~&lt;I muy
Pensaitivo -en ,su d1espacho.
-1Su1po1J1go quie está ust: d perusando lo
que ivia á. decir ie.sta. ta,rdie--Le d1jo ,el ao:nd-

,caib,aUlero, no fuma.·

ten ·ns,e

el ema&gt;ho d a .cu.a.lle,sq,uiera mujeres ó niños de meoos ode quince años, 1),01' m·á.s d,e

11D1 .pr.e,s,u.p,1110sto d!e bi 1b·Idais die
G, '8))1
Bretaña, publicaid.o .hace poco, aiemu·eistria
Qllie s·e ga,stan amuafl,m iente ,; '11 1blebida.s .e•rnbrlagiaooes 19 dólares ·p ~ir cada homb1·,e,

Ulll

ría dondie ha¡y &amp;e:fíoras.
-!Sí fllle'l'a u!:l·be·d uina. s:n:om via.jañai en
vagón d,e p,ñmiera.,-napld.oó IS&lt;u compañeiro

d•e IVmtile,

•••

co.

dr.oo:

NU.IDVA !JE·Y

doce lloras dlariM. •
GA,ST.OS

'!IllUO'

larga. que 'l)'llede producir buena.is cant:da·
d: · s, die este met'al. tan ra:110 y ¡pl'ecioso.
Aeabia de abrir.se en Londre,s Ull! in.stituito
para la aplkaic.i6n ·d,e ello

E'n un v,agón die tJeroera. Cil8Se ill!Jy uma.
mujer die m.uy ma,l ,gJe!Il&lt;io ry un 'hombrie d~
1.puieblo de bu ll!. hll!mor. Es11e saca una plip,a.
y se ,p ¡me á fiumair. !La &lt;Illil!J'.'11' iln:digina;~ le

:1:

OATOS SIGNJ.FIO.A 'l'IVOS
La pobLaeión d e Franda va decaiyen:do
rálpidaxoolllte. En 100 aiños, lia proipor.ción
de nacimientos bta. IIJajaido de 30 á 19 7 por

1,000. .Alhora la 'P·l'O!Pordón de na.cimientos
es in!erior é. la procp0ireión de d .fu11cLones.

IIDn. 1902, h1111bo 74,000 na1Ci.miellltos má.s q~ei
defunciones; en 1M3 el cocoE1so de !lll3JCímien
tos era 73,000; en 1904. · badó á 57,000; en
1905 , á. 37,000; .;n 1906. á :7,6'00; ry ien
1907 la odlierorucia ,en menos €!1'.a; de 20.000,
es decir, los naicim.ientos en total eran de
774 000. y las M.fun.cion~is 794.000.·

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TERCERA DE MESONES NUM. 61.
TEL. ERIC. 103
MEXICO.

DESAYUNO
---¿ Quié ellll'c'!'lm,ida.d

ti-ene

rn1

mairido,

doctor?
- Ane,mia cerebral. Es ind·Lsperusable
q,u e abandonie t c,da &lt;:tase de tral:&gt;a1jo de ea·
.beza
- ¡ P r.o éso es nuestra ruina!

- ¿ Por q.ulé?

-¡,Por1qoo ml marido

es peluq111ero!

,,

�Oe todo un poeo.

320
"" •

"!'

rodo e.1 mundo saoe que el pa,ra,guas es
!l.Jondre,si un ch,iri,mbolo l·ndiS![)ens¡¿_hlP.
oa,ra sailir á la cal1e, tanto .que un irug;lés
o~ dir¡á: "si hace scJ, srul,ga usted co,n ~arag,u¡a.s; si LLueve,, haga lo ,q ue mejor le
"'1.

me atrevo á. insinuarlo; pero realmente
l)air,:ce como sd oel seiñor lo hubiese tenido
albierto un dfai de JliUfV'ia.
-¡Claro q,u,e 1,01 he teni&lt;lo abierto!-r..: pus,e yo indlignado.
- ¡AJh ! entoruces ¿ &lt;llll~ puede ie,spera,r ,el
señor si ta,l mal uso hace del pa.ra,guas-?··

pa.r.ez.ca.."
iH,a,b!ando un d1a con unos rum,ig-0! E I
&lt;1é.lebr.e novelista 1,ngliés Anthon,y TroUope.
les erntó este tncid,ente re,sp:.cto i:te 1111
paraguas ,que le na,bfa costa,do a,l,g-0 caro:
"A los pocos dfas me ·Vi en la pr.cii11ión.
de ir a. La, tienda d'Onod,e lo corop~oé Y dP-cirle al dueño:
~Hiá,ga,me ~¡ fa.v.or d :· ver en qué estado se hana este paraguas por el .q ue me
r:o,bró uiswd d,o-s guinea,s ha.e :· cinco d ·ais.
E-1 te·n,dero abr:16 el pa,raguas, lo inspeceionó detenidamente y dijo al fin con mu&lt;&gt;ha crulma:
-,¿,SaJb~ el señor lo, que parece? Oa.s.i n-0

)
UN CAMBIO
(
equitativo. Incuestionablements
se realizan fuertes sumas de dinero por las especulaciones más
sencillas; pero las grandes fortunas proceden de los negocios
legítimos y de buena fé, en
que los efectos proporcionados
valen el precio pagado. Ciertos
afamados hombres de negocios
han acumulado sus millones enteramente de esta manera. Exactos y fieles en todo contrato 6
compromiso, gozan de la confianza del público y dominan
un comercio que no pueden alcanzar los competidores tramposos y de mala fé. A lo largo no
paga engafiar {1 otros. Un farsante puede anunciarse con un
ruido· semejante al sonido de mil
cornetas, pero pronto se le llega
á conocer. Los fabricantes de la
PREPARACION de WAMPOLE
siempre han obrado bajo principios muy distintos. Antes de
ofrecerla al público, se cerciora·
ron perfectamente de sus méritos
y solo entonces permitieron que
sn nombre se diera á la estampa.
Al público se le aseguraron los
resultados, y encontró que lo di·
cho era la verdad. Hoy la gente
le tiene f é como la tiene en la
palabra de un amigo probado y
de toda confianza. Es tan sabrosa ,como la miel y contiene todos
los principios nutritivos y curati vos del Aceite de Hígado de
Bacalao Puro, con J arabe de Hipofosfitos, Extractos de Malta y
Cerezo Silvestre. Ayuda á la di·
gestión, arroja las Impurezas de
la Sangre y cura la Anemia, Es·
crófula, Debilidad, Lirifatismo,
Tísis, y todas las Enfermedades
Demacrantes. "El Dr. Ramon
Macias, Profesor en la Escuela
Nacional de Medicina de México,
dice: He usado la Preparacjón de
Wampole con buenos resultados
y la seguiré aplicando com&lt;' eficaz para enfermedades del pecho
y de los nervios." El desenga110 es imposible. En las Boticas.

***
01A,RIOS VIE~OS

Esto.si deb-erían g,ua.Tdaw-::l prura c0ilocara16s dleblajo die las aJ!Jfombrais.. ilmpi'den ,qne
el p!cllivo perue,tr,e elil la:s ,J1€1nd1ja:s entrie I-a13
tablais idel pd!so, y la rulif.1cim:bra d uraliá más
ti.eaJJpio, ,ad!emá~ -die 1w)nlvie,1la más sua.Vle a I
cawi.nar ·wb-r,e eUru.

***
L.A PElOR D.fil LAS DROGAS

De to&gt;(fas las dirogas. E'l a.lco[10,1 ata~a las
poteDJcias m'ás nobles. . . . del oe!l'eibro, quebrainta,nd·o y ,desitrwyerudo ,desd,e la cima d•2·
la -¡ida. La docaMincia d., lo,s :vod,enes má.s
eile.va:dos d,el cere,bro es aparente cuando
el homb11e estlá ,ba,jo e l idomin1o de·l aleohol. y a'lln1qu, ;. no se obse1w11, cuand•o no lo
está, la dl~genie-ración existe co,ntinuamsnte. El hombre que lha llegado á embriag,a,r-

se ha p.,rjudicado más ó nwn:o·s l)ermane~temente las fa,culitaides más ~levadas de
·S U cerebro.

***
Un mae!Ytro die a,ritnllétJioa pone iest~ {)ro.
Mema ·á wno d-e füs d•iset)mlo1s:
--SuplO:ngaimos que ullla toiruelada die oarbón. vaJlie tres pesos y moo.io, ¿ouánta.'!
to:n.e1ooas ile darán ;por catorce 1)0000?
-f.I'nes tOillleda.dias y med'iia¡,-r..:s•pon&lt;!Je
rpronta:m.0000 ,e,l ·filsclpulo.
-IE\sl()I wo, está bioo-1Je dio.e ielJ. mai·,stro
-Yo ,sé (JU1e no está bien: per'.c es lo• &lt;1uo
hao .m ood:os !01S &lt;:airboneros.

***
Un borraioho contempla una n:orla y ex&lt;:laima:
- ¡ Q¡ué a,pana.to tan asc1m,n roso!
-1No le ,v,eo el mérito.
--1Sf, oomlYl'e. Si con a,gua.. da tamtas
Mwe,ltais, figúl'a,te la,s q u,e darla. con 'Vino..

¡Oh los Valientes!
No se crea que vamos á tratar
de aquellosqu~luchan en el,campo de batalla, no, vamos a t.~a.tar de tipos que, por desgracia,
abundan mucho en los dos sexos.
Llega Ud. á una casa en la que
el jefe de familia se encuentra
con un fuerte c·atarro y up poco
de calentura· al preguntársele
qué ha hech¿ para combatir su
enfermedad, contestará: Na~a.
yo nunca me curo, no tengo miedo á las enfermedades. Y nuestro hombre se queda ~n satisfecho ~orno si tal cosa.
Quince días más tarde nuestro
héroe no tiene catarro: solo le
ha quedado una tosecilla seca.
no puede dormir, ha perdido e)
apetito y se va adelgazan~o a
gran prisa; pero como es valiente, no quiere curarse. Llega el
día en que nota su esputo con algunos rasgos de sangre y entonces se preocupa algo, llama al
médico y éste le dice con mucha
política que su estado es delicado, que necesita cuidarse y tornar luego la "Creosofosfatina"
líquida.
Es querido lector, que el valiente, por sus tontas ideas, se
ha vuelto tísico. Si hubiera to·
mado }a misma medicina cuando
comenzó con el catarro, se hubiera curado con menos de un
pomo, mientras que hoy tendrá
que tomarse varios y está expuesto á contagiará toda su fa.
milia.
Los catarros y las toses nunca son inocentes: deben c~idarse
tomando la admirable medicina
que,&lt;lejamos nombr~da; con ~lla
se evita y cura la,Tuberculos1s Y
todas las enfermedades del pulmón, pecho Y. garg_anta. Tam··
bien la hay en pastillas.

LA REVOLUCION EN EL NORTE
I - Artillería federal entrando en acción.-2 -General Trucy ~ubert.-3-~peración .en el Hospita! de la Cruz Bl~nca.-4-Enterrando
cadáveres de federales.-5-Voluntarios del Bstado de Coahu1la.-6-Coroneles Costo Robelo YRaul Mldero.

�l.tos temb1otres en Guada1ajatra

llos temb1ottes en Guada1ajatra

~10

3J I

- ~ v·"""'$"",:

. ,... ~

Vista panorámica de la ciudaj de Guadalajara.

Teatro Degollado muy perjudicado por los temblores.

Palacio de GJbic:rno, muy deterioraJo por los temblores.

'

UN A OATASTROFE
Al señor don Luis G. Urbina.

nuestra veloz carrna con ojos de espan·
to, diciendo con voces cascadas, pe10 con
aceoto de verdadera conmiseración: ((Je:
súi;! ¡que se van á estrellar!,&gt; pero los
trompetazos y nuestros grit:&gt;s y nuestras
alegres carcajadas ahogaban los ladridos
de los perros, y los chillidos de los mucha.chos, y las maldiciones de los mozos,
y las voces de espanto de las viejas, y
seguíamos, carretera. adelante, nuestra
vertiginof'a carrera, locos de alegría, sintiendo que el calor del sol hacía circular con no us11do vigor la t:iangre de nuestras venas, embriagados con los mil perfumes que llevaba entre sus alas el sutil
airecillo que nos acariciaba los rbstros.
Porque era aquella una mañana tibia
y perfumada del pasado abril; los árbole3 habían comenzado á vestirse con
nuevas y brillantes hojas, que sacudian
alegres, como la rizada cabellera de un
poeta; los pájaros, que comenzaban á fa.
bricar sus nidos en la enramada, saludaban con alegres cantos la vuelta del buen
tiempo; los parleros arroyuelos hacían
brotará su paso multitud de pintadas
florecillas, que convertían la pradera en
alfombra de.mil colores, y el campo ofre-

[

El Autor.

No diré corría, volaba el 40 H. P. por
la carretera adelante, despertando con
el ruido de sus émbolos y los trompetaios de su bocina, los ecos dormidos de
las montañas próximas, levantando una
nube de polvo que lo envolvía, que,
abrillantado por los rayos oblícuos del
sol, lo hacía parecer, visto á distancia,
el carro de fuego en que fué transportalfo el santo profeta E!íaa.
. A nuestro paso por las escasas calles
de las míseras aldeas que aquí y allá se
asientan á lo largo de la carretera, como
viandantes fatigados que descansan á la
orilla del camino, resonaba con mayor
fuerza la bocina, retemblaban loa vetustos caserones; los perros ladraban, corriendo desalados á darnos alcance: corrían asustados los chiquillos que triEcaban en el arroyo¡ las mozas se asomaban
medrosicas á las ventanas; los mozos
. nos maldecían por el escándalo que á
j'linuestro paso armábamos; las viejas en• clavijaban las enjutas manos y seguían

Puerta Prir.cipal del Palacio de Gobierno

·-..---1

·l
1

-

-

.J

' . _j

Templo de San· Francisco
:cuya cúpula se derrumbó á causa de los temblores
del 7 de Junio de 19u

· Edificio de "El Nuevo Mundo,"
próximo á derrumbarse.

L.
T~mplo de Zapopan,
á 2 leguas de Guadalajara, donde no se sienten
los temblores,

(Fots. A. Figueroa.)

I'

Templo de Jesús María. que amenaza derrumbarse,

,: )'

1

r ,. ,. -~ -

1-"~.·.
.

;'~··~

cía una mez?la .de luz y_d? perfumes, ~e trino~, murmurios y bU· las intere~antes ruinas, cuando ¡zazl, una sacudida brusca. una
surros, 9u.e rncitaba á v1v1~, á correr, a goz11r de los mil placeres parada en seco,. dos chillidos estridentes, y mientras que yo era
que, prodiga, ofrecía la primavera. Por eso escogimos esa mafia- lanzado por encima del auto, para. enterrar las narices en el pol·
na para hacer una excursión hasta una aldea que á sesenh ki· vo, tres metros adelante, una de nuestras compafieras, con las
Jómetro~ de la ciuda.d, ostenta so·
'
bre una colina cubitrta de oya· 1':'::'-----..--~"'"":'--=----":"'--~,..........,..,.._ manos apoyadas en la cabeza de
Z, daba una voltereta que, á pometes, unas p,,éticas ruinas coco más, la desnuca, la otra echaronadae. de yedra. y jaramago,
ba las piernas al aire y quedaba
como el casco de un guerrero
sin sentido en el fondo del auto,
empenachado de plumaH. Pruny unos labriegos se apretaban los
to quedaron hecho~ los prepaijares y doblaban el cuerpo, rienr.ativo1:1 de viaje; unas cuantas
do á mandíbula batiente, de
botellas, uno~ fiambre~ y empa·
nueRtro cómico percance.
redados; p,onto oímos que t'l
Cuando nos repusimos del susauto trepidaba impMcie11te al
to,
que fué morrocotudo, vimos
pie &lt;le la e-0,t lna; b~j'1 moR c1da
que
el auto, con las ruedas traquien con ·~u cada cual, porque
seras
hundidas en una zanja
éramofl,
trepidaba
todavía, qne las bote'.
"para dos perclices, dos,"
llas
y
los
emparecfad0s yiicían
según el conl"t-jo de un dramapor
el
suelo,
en revuelta confu~..;...
turgo eRpañol, y nuestro buen
~·t ~
~:;1¡;...4 e -,",p
E&gt;ión,
como
en
un campo de ba1
am go Z empuñó el voLnt-; y
talla
los
cac!áveres
de los sr,Ida·
em~n·ndimos la marf'ha, 11legres
Ei Hospicio, edificio antiguo que no ha sufrido desperfecto alguno.
dos
muertos,
y
911e
no~otrmi,
·y confiado:i, como c ,l..giales en
aunque con los vest1doe en desordía de vacaciones. Y e1&lt;pa1,t11ndo aquí á un aldeano qne caba- dPn, empolvados y magullado¡;,, estábamos rnnos y ealvos·con la
lle~o en pacifico b()rri&lt;'o, se interponia á nue~tro paRo;' Faludando eficaz ayuda de los labriegos logramos eacar el auto del at~lladealla con nuei;tros rañut-lmi á 1, sc1mpesinos que inclinado,1 aobre ro, pero no logramos visitar las ruinas, ni regreear por la carre' de la m11dre
. tie. tera, porque nuesrra, la reg~ban trafl a s u s ta d a a
'a.
-.::·~,,.
con el sudor de com pafiPraH Fe nesus rofltro&lt;&gt;, para gar,,n á volver á
,~
ver &lt;le fPcnn&lt;lar- ~ul,ir en el auto y
0
RP11taron~us reales
~~;tc;;ªat~~:t~
á las ,robra de un
', ·,, ,- ~..\ :
·n.
piropo á e u a 1- árbol, donde co..,!: ~ k
;:.;, ~
¡¡
quier zagala que mI mos las providPjfÍbamo~ atráRj siones que la ca.:-/
·.,___ •
orareE&gt;pondiendo tástrofe dej6 comicon chanzas y bleR, y, riéndonos
bu;lonas carcaja- denuestra aventu&lt;l is á )03 chilli- ra y de nuestro
dos de espanto susto, emprendí
r¡ue lanzaban con ellas el camino
nu~stras compa- del tren, que pasó
fieras en cada unas horas descuesta que su· pués á 3 km. del
bíamos, en cada ~itio donde acaro·
curva que volteá- pamM, mientras
bamofl, habíamos que Zregresa basorecorrido ya la lo en'suauto,pesamayor parte del roso tal vez de hac11mino, y ya to- ber ~ido la causa de
cábamos con Ja una catástrofeque,
mano la suspira- aunquechmca, in·
da meta, ya dis- terrumpió nuestra
El Sagrario, c11ya bóveda se derrumbó
cuando los temblores del 7 de Junio de r9u
tinguíamos con excursión.
La Penitenciaría, edificio donde están los juzgados
y que acaba de terminarse.
to d a preci1:1ión
Herm6genes.
que amenazan ruina.--Fots. Figueroa.

.\ ~.,

1

,mr

..

"' ~~~:··. J.~.~~

_..,..

··,

-

-

~!

·

�Teattros

No creai;i que aunque no esté comprendido el plazo tn!re dos días primeros
&lt;cJuan Segundo,)i de mes. i,
De esta manera el matrimonio de Albnt0 y Elly es feHz, pues
cuyo es el nom·
Qre de la última la familia se contenta, y á mayor abundamiento, el ~ielo les enopereta estrena- vía una criaturita que G. los cuatro años de edad baila como la
da en Arbeu, se refiere á algún rey inglés 6 de cualquier otra mismísima Esperanza Iris, (su mamá.) Este personajito es caparte; por el contrario, se trata de un individuo•que se hace pa- racterizado por la nifia Julia Muñoz, y constituye la nota más
sar por criado al servicio de una familia. El anterior sirviente sa liP.nte de la opereta.
Todo concluye con la Danza de los Horas, d~ la Gioconda,
se llamaba Juan, y por esto él se titula «Juan Seguodo.J&gt; Como
.
se ve, esta base no peca de ingeniosa, ni el resto de la obra tam- bailada por un disciplinado y bello cuerpo d~ baile.
«Juan Segundo,» si dura en el cartel, sera por la propiedad
poco. En cambio la mÚ$ica es bonita. Pero vamos por partes.
Alberto, enamorado de Elly, recibe una noticia sensacional con está montado.
(amarilla se diría ahora): un tío suyo ha muerto ...... dejándole
Toca ahora su turno al Colón.
una fortuna de cfoco millones de francoe. Como el favorecido
El infatigable accreyera oír cinco
tor
Mufioz nos ha
millone·s de dólares,
traído esta semana
rtlsulta, desde luede la comedia al
go, una pérdida de
drama, y de ésta á
cuatro millones de
la tragedia.
pólares. Sin embar~
Benavente, Linago, un millón no es
res Riva.s, Dicenta
cosa insignificante,
y Marquina, no fory el joven se regoman un mal proscija; pero hay un
pecto.
pero. El tfo,deseanYa en cr6nica. an •
do probar la voluuterior nos referimos
tad de isu sobrino,
á una serena conimpone como concepción de Linares,
dición para la en«El mismo amor»
trega. de la herencia,
que continúa gusque Alberto sirva
tando. «Los tercios
durante dos meses
de la manteca 6 en
en el mismo tr::ibaF landes me tue,ta
jo en que el testael sol,» del actor, se·
dor comenz6 á for·
ñor Soto, es una pa·
mar su fortuna, 6
rodia gracio~a, pero
sea en el de sirvienque no ha perdurate. La prueba e3
do. &lt;e El místico,i,
dura, y el j&lt;lven se
con doloroso prorevdla por un moblema, ha i.mpresiomento; mas obsernado una vez más á
vando en ese inslos buenos burguetante -iue la madre
TEATRO ARBEU.-·"Juan Segundo." Un cuadro del 29 acto.
ses que concurren
de Elly despide á
á
las tandas de moda.
su ayuda Juan, se
se ofrece á sustituírlo, explicando que no es un hombre acomo- · En honor de la verdad, la figura del sacerdote no re~mlta muy
dado, como lo parece, sino un pobre que trabaja durante nueve de nuestro agrado en el escenario.
Esta figura del sacerdote volvió á aparecer (por tercera vez,
meses en el afio, para pa1&gt;earse los otros tres.
puesto
que en ((Loó espectros)) tuvimos un paAtor Mander) en
Un úrviente tan distinguido, cuyas maneras son las de un
perfecto gentleman, no deja de llamar la atención de cuantos lo el filosófico drama de Enrique Lavedan, c,El duelo,» sobre ,l
observan, y su misma novia no se expliea cómo un asalariado cual nos detendremos un poco, pue-s bien vale la pena.
Se trata del viejo conflicto entre la pasión y el deber, entre lo
puede cubrir ciertas cuentas considerables de sus mi~mos amos.
El público tampoco se explica por C:IUé hace tales gastos, que- conveniente y lo agrad~ble, entre el amor humano y el amor
divino. La duquPsa dfl ChailleH es una mujer no fanática, pero
riendo conservar su incógnito, pero es lo de menos.
Alberto está estrechamente vigilado por Hiersebeio, una es- acostumbrada á las prácticas religiosas. Su esposo ( que no llepecie de notario, que aparece siempre que las circunstancias im- ga á aparecer en Pscena) achacoAo, enfermo, aniquilado, se cura
pelen al falso camarero á confesar su origen. E-as circunstancias sus miserias en el sanatorio del doctor Morey. E:;te y ella se
surgen á cada paso, puel:! la muchacha es enamorada por los aman, y la dama, para no crder, recurre á los consejos de un
amigos, á la vista de su prometido, quien tiene que sufrir, ade- confesor ...... Ahora bien, este confesor no es otro que un her·
más, el trato despectivo que los grandes sefiores uean con los in- mano de Morey, el cura Daniel, tan celoAo de su cred(, religioso
feriores. Hiersebein, que tiene una gracia inefable, la de decir como el otro de 1.m filosofía positiva. El duelo se entabla entre
á todo, viceversa, venga 6 no á cuento, acaba por abandonar á estos dos personajes, tanto más encarnizado, cuanto que la con·
su ahijado, quien en un arranque de celos, canta clarito (y lo qui~ta de aquella delicada dma femenina se hacía cada vez más
canta en un concertante bastante bien ·compuesto) ydice que difícil.
Hay que leer, mejor que oir, los diálogos, no por profundos
no e3 sirviente ni cosa que se le parezcfl.
Por supueato, los cinco millones corren un peligro de los bue- poco amenos, de los dos hermanos, argumentando en pro de
nos; mas, también por supueeto, el asunto se arregla safüfac- sus teorías con un empefio y un interés crecientee. La mujer,
pugnando por librarse de las garras del amor y el padre, infla¡
toriamente.
En el juicio que se entabla con este motivo, y ya para ser mándola en la fe divina. Y así se encuentran, 6. cada paso, los
dictado ua fallo en contra de «Juan Segundo,)) se le ocurre á su adversarios y el desafío ea tremendo.
De las discusiones entre ambos contrincantes dará una idea el
abogado un argumento decisivo. &lt;(Mi cliente, dice, estaba obligado á servir durante dos meses; pues bien, el mes jurí1ico siguiente fragmento:
El Cura.-Yo impido que esta mujer caiga. Para eao·sir,o.
consta de treinta días, y Alberto ha cumplido con este requisito,

***

El Doctor. -Tú no impides nada, felizmente. Tú retardas,
La DuquPsa. -He reflexionado. Yo quería ayer, en efecto•
cuando mucho, en algunos minutos la inevitable conjunción morir para el mundo y rrfugiarme en Dios ..... Pero Dios me
de los dos sére•. ¡No siempre e:1tarás pre!wnte á la hora t-n que ha hecho comprendt:r pronto que mi sólo porvenir era vivir aquí
sople el deseo! M1:1fiana, quizá esta tarde, tu victorio~a 80 µre- ab~j•&gt;mi vida de mujer. La viviré, pues.
cipitará en brazos de su amigo, y se confesará con él vertiendo
E1 Doctor.-¡Ah! (va hacia ella).
otras lágrimas. Le dirá todo lo que no te ha dicho. Sti amarán
La Duquesa (imponiéndole silencio con un ademán)-Nada me
dos veces más fuertemente, por haber esperado tanto, y al fin digáis. Üo dejo. Voy cerca del muerto.
de cuentas, no habrás trabajado sino por la perfecci6n y el refiEl Obispo.-Yo oB acompafio.
namiento de su felbidad.
La Duquesa (al doctor). - Y ahora, decid adiós á vuestro herEl_Cura.-¡ Ella volverá á mí!
mano. ·
El Doct.or.-Demasiado tarde. No por eso habrá dejado de
( Movimiento del doctor. )
caer.
El D0ctor.-¿Adi6~?
El Cura.-¡Yo la levantaré!
La Duquesa duda un momento, como si fuera á decir lo que ha he·
El Doctor.-¡Volverá á caer!
·
El Cura. -Cristo cayó tres veces. Yo tendré.la última palabra. cho el cura (partir en mi.si6n al A-1ia). Este, oon una mirada, la
El Doctor. -Sí, cuando ella sea vieja. Y, aun suponiendo que conjura á callarse.
la arranques definitivamente de los brazos del amor, le haorás
La Duque~a. -Va á partir.
impedido amar?
El Obitlpo (aprobando).- Conmigo.
•
El Cura (abriendo los brazos á su hermano).-Para siempre.
...... ······ · ·· ·················· .... ............ ........................... La
Duquesa (al doctor).-Abrazadlo. Se lo debéis.
~
Y más adelante:
El Doctor (adivinando el sacrificio de su hermano).-¡Oh!
El C2ra. -Todo aquí abajo nos dice adi6s.
(Se abrazan).-Telón.
..
El Doctor.-Razón de más para darse prisa.
De buena gana daríamos á nuestros lectore,1 el texto completo
de tan hermosa comedia. La escena del sPgundo acto, en que se
encuentran frente á frente los dos rivale~, en presencia de ella,
E,ta primorosa obra es da una elocuencia estupenda. Niogu·
que p.a aceptad•o una cita eu casa del doctor, es magistral. No no de suil personajes dice una palabra de más ni de menos de
lo es men'.&gt;s la triste conferencia con el obispo, en que el padre las indiepensablos para pintar exactamente su carácter. Todas
Dani ...l se siente de,-fallecer, y exclama desplomándose:
las expresionea nos encadenan directamente hacia el fin, sin ac·
&lt;c¡Ya no tengo fe! ¡Soy el más miserable de los hombres! .. ...,) cidentes secundarios, con una cohesi6n y un estilo perfectos.
El abate, al fin, re~uelve alejarse, aconsejado por su obispo.
Hace años se la vimos interpretar al simpático actor Cardona.
Muere el marido, é inútil es decir que la materia triunfa del Hacía un cura detestable, prf'ciso es conft&gt;sarlo. Mufioz, máe
espíritu.
sobrio y más concienzudo, comprende m~jor las intenciones del
He 11quí la última escena, en parte:
e.5critor parisiemie, al modelar e~te hermoi:,ísimo papel, con su
El Obispo.- Ahora ya podéis, señores, poner en Pjecución cariñnsa mano de artiiita consumado.
vuestro µroyecto.
•
Convendría una reprise de &lt;e El Duelo)) Nuestro público aún no
El Doctor.-¿Cuál proyecto?
se ha dado bien cuenta de sus belleza.e.
El Obispo.-Entrar en el convento.
El Doctor.-¡Vosl ¡No! Os lo suplico ... Reflexionad un pooo.
ZIG-ZAG.
~

***

TEATRO ARBEU . "Juan Segur.do." Escena finaldel)er.~acto.

/

TEATRO ARBEU.--"Juan Segundo." Escena final del

29

acto.

�Aetualidades
JNAUGURACION DEL TALLER DE FOTOGRAFJA DEL MUSEO NACIONAL

MEXICANAR

El señ(r don Antonio Carrillo, jefe del taller, en el estudio.

CURIOSIDADElS DE .LA V :JZ

Laboratorio del nuevo taller.

do abdomPU. La voz es grave en los hombres serios é inteligente", y aflautada en las gentes ligeras é imbéciles. También es
más alta la voz antes de comer que despuéH. He aquí por qué
los tenores comen temprano, á fin de conservar la agudeza de su
voz.
Los excitantes, los licores fuertes. etc., provocan cierta congestión en la laringe que hacen bsjai: la voz. Así se ve q.ue los
tenores son sobrios, y prefieren como bebidas los jarabi&gt;~ á los
licores alcohólicos.
Los bajos, por el
contrario , puedt-n
a b u s a r impunemente de la comida
y de la btbida.
La acción de can·
tar determina una
cong ,stión de los
órganos fonéticos.
El tenor que usa
demaRiado t&lt;U voz,
pierde notas y se
convierte en barÍ·
tono.
Los cantores su·
ben má..¡ la voz por
la mañana que por
la tarde: asi, la mú·
sica matinal es más
elevada qu_e la ves·
pertina.
La voz eR más
aguda en el Meclio·
día que en el Nor·
te. La mayor parte
de tenore8 france·
ses proceden de los
d"partame11tos del
Pirineo ó df&gt; 1 Me·
diterráneo. Por el
contrario, la voz es
grave en el Norte,
de donde salen los
b11jos.
En la iglesia rusa
de París se oyen ba·
Museo Nacional y de alguno., de los profesores
la inauguración.
jos que dan notas
sumamPnte invero·
símiles. Y por último, la:voz es más alta en verano que en in·
vierno.

La. voz es má&lt;1 aguda en los animales inferiores qu~ en los sn·
periores, más en los pájaros que en los mamífnos y má~ en las
pequefias especies que en laR grandes. Los pueblO!i antiguoR debían tener la voz aguda, pues, para ellos, la nul'Z que es tanto
más pronunciada cuanto es mHS b~ja la voz, pasaba por una deformidad.
Las eRtatuaR griegas y romanas están desprovif'tas de
nuez. A medida que
las razas evolucionan, el diámetro
antero· posterior de
la laringe aumer,ta,
la nuez se desarrolla por grados y la
voz tiende á bajar
constantemente.
Los habitantes de
los primitivos pueblos de Europa debieron tener todos
la voz de tenor; rns
descl'pdiie'n tes actuales son baríto- .
nos, y las g,meraciones que vengan
detrás de la-nues
tra, tendrán la voz
baja.
Comparando las
razas actuales, se
ob~erva que laR interiores (la negra,
la mongólica, etc.)
tienen la voz más
alta que las razas
blancas superiores.
A medida que
avanza la edad, los
límites.de la voz huGrupo de los señores Director y Secretario del
mana continúan patomado el día de
fando del agudo al
grave. Se tiene voz
de tenor á los dieciséis afios, de barítono á los veinticuatro y de
bajo á los treinta y cinco.
Los débiles y los pequefios tienen la voz más alta que los roAl terminar la representación en un teatro de sal6n aristocrá· .
bustos y 1os altoo. Oí tase un enano de veiotiun afios, cuya voz
era como la de un niño de cinco afiQs, La voz de los rubios es tico, Gedeón felicita á la condesa por su triunfo artí~tico.
-¡Ah, no diga usted esol-replica la coudesa-Para hacer
más aguda que la de los morenos. Sabido es que las rubias tiebien
ese papel se necesita ser joven y hermosa.
nen la voz más atiplada. En gener~l, las sopranos y los tenores
-Pues
usted es una prueba de lo contrario-contesta galan·
son rubios, mientras que los contraltos y los bajos son morenos.
Los tenores son delgados, y los bajos gruesos y de pronuncia- temente Gedeón.

_..,.........,....

'{··

'ltffac,

�PASATIEffiPOS

•

LETRA NUMERICA
257
4 5 6 Verbo
·13 ·
68
Nombre devar6n
78
6 5·, Id. de mujer
45
28
Tiempo de verbo
18
15
Deun barco
23 18
Nombrede varón
5416
Verbo
4 5 2-7 8
Mineral
432
T~jido
2348
Ser,timiento
78 75
Población espllfi.
43
25
Nom. de mujer
48
18
Tiempo de verbo
48
75
Prenda de vtstir
78
15
Vasija .
186
4 5 2 Habitación
Las ocho cifras: gra(fil6sufo griego.

PARTICULARIDAD DE UN NOMBRE
Hallar un palabra que se compone de las
tres silabas siguientes

o

1

la~,

2!!-,

3~

1

o
o
o

o

Título de honor (~lural)

1

2~. 3'!-

Su~tituir estas figuras pnr lPtrAR &lt;'IP mallf'?a que bori1.o,,1al y verlira me • te i,e lea:
11!-, consonante; 21!-, txt... nsi6n de agu11;
31!-, nombre de mujer; 41!-, corriente de
agua, y 51!-, vociil.

1

.

11!-',

21: 3?

11!-, 2~

1

Nombre femPnino

1

E ·gafio

1
1

Nota musical

11!'
1

***

CHARADAS ELECTRICAS
I
Mujer y corre.-Todo: mujer.
II
Pasa y corre. -Todo: da vueltas.

FUGA DE CONSONANTES
. a . a a . . e . . e . á , ue . e.
..e . i. oe .. q,e • •• o.a.;
.1..a .. o.e.e. i . o.e.a .
.a . a . a . . o . . o . . a . e.

JEROGLLFIOO

II
Una vocal mi primera
consonante á la dos unida
otra vocal mi tercera
mi cuarta en China se cría
tres cnn dos lo hay en la mesa
de algunos altos sdfores
aguit h&gt;&lt; y 11n el quinta sexta
y el todu allí tle bafiaba
cuando instalaban catietas.

III
1

Cuadrúpedo

o

***

1

Nombre de mujer

***

o
o
o

IAnimal

que expre•a un nomb,e de muj ... r. El'lte
nombre tiene la particularidad que ~Pgún
se le van quitan,lo silabas de dt&gt;laute 6
detrás, van quedando otros s·gnificados
que expresan

ROMBO

o
o
o
o

I

Nota musical Artículo

CHARADAS
I
-Oiga, usted, prima do¡ tercia,
¿usted no tercera dos?
-No me primera segunda
y voy bien, gracias á Dios.

Un verbo prima dos tercia;
tre3 y primn uo animal;
otro verbo cuarta y dos,
y una planta da el total.
IV
Tercera cuarta tres dos
con cierta una dos tres cuarta
por una primera cuatro
en casa de dufia Marta.

"

PorquA es una dos y cuarta
cuatro teri:era primera
tercia primn do3 tres cuntro
primera dus y tercerct.
VI
Todo f'S ver á una primera
estar segunda tercera.
L·,s solucumes en el pr6ximo número.
Solucione:1 á los p»satiti!Dp(:)a im1ertos
en t-1 número anterior:
A la Charada diálogo:
AFRANCES ,\DO.
A la Pirámicle femeuina :
FILOMENA.
Al Jeroglífico:
LA NOTA D~ NOTABLE DENOTA
SAB~R.
.
Al rt1loj el., arena:
HIPOCRATES.
Al Jeroglífico:
REDACTORES.
A las Chari1.das:
I·-\1ILANO. II-GONZALO III-DO·
ROT~~A. 1 V- CARDh:NAL. V- CON~·
TANTINOPLA.
Al logogrifo numérico:
CRISANTEMO.
A la fuga de vocales:
A la Santa Dolorosa
Un cirio encendí ya
diciéudole:-¡ Madre mía,
ten de mi dolor piedad!
Al Jeroglífico:
JUEGOS ENTRETENIDOS. '

�</text>
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                  <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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EL.
A&amp;o XII.

26

MÉXICO, Dül\HNGO

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11

DON MARQELINO MENENDEZ Y PELAYO,
ILUSTRE SABIO ESPAÑOL, FALLECIDO EN S.!NT.lNDER EL

8

l.

DE LOS CORRIENTES,

[Véase la página 324.]

1

�~etttatos de Aetaalidad.

INCIDENTE EN UNA PRISIUN

EL DESALIENTO

Entre las joya.a de un jardín hermoso que desplegaban ufanas
sus corolas perfumadas á los besos del sol y de lae brisas, abri6
un día sus pétalos exangües, pequeña, humilde y débil flor.
Hu bía nacido de una semilla arrojada con descuido el afio
anterior en un rinc6n estéril del jardín, donde había permanecido muchos meses sepultada, hasta que un rayo del sol benigno, penetr6 á su obscura cuna y despert6 en el seno de la pobre
simiente abandonada un gran deseo, apenas definido en sus albores, de ser algo más de lo que era, á fin de parecerle bien a1
hilo de oro que amaba desde el día en que la despert6 al suefio
profundo en que yacía olvidada y solitaria.
Más tarde, sinti6 ganas de acercarse á él, saber de donde procedía y formar parte del mundo que besaba. Empez6 á menearse en su celda estrecha, abri6 sedienta boca á las es.casas gotas
de rocío y riego que caían en torno suyo, tendi6 un bracito y
luego dos al fugitivo amaélo hasta que al fin, después de muchos
meses de incesante lucha é inquietud, logr6 ascender hasta la.
euperficie de la tierra, y ahí qued6 muchos días confusa y deslumbrada ante las maravillas que veía.
¡Qué mundo tan hermoPo! Arriba la comba inmensidad de un
cielo azul turquí sembrado de blancos girones, vaporosos, vagabundos.
Un áureo diEco fulgurante que flotaba lentamente magestuoso
por los espacios somnolientos lanzando sobre la tierra hilachas
doradas á millares que envolvían en su lumbre tibia, las sienes
blancas de unos montes muy distantes, los verdes copos d(:j los
árboles gigantes del jardín que sobre ella se inclinaban, las flores orgullosas que cerca de ella se mecían, levantando al cielo
la gloria de formas y colores más hermosos que la Mente Magna
concibi6: flores de alabal:!tro, de escarlata; ámbar y oro, flores
azulinas, de perla y purpurinas que al viento quejumbroso esparcían generosas el riquísimo tesoro de sus cálices bafiados por
el sol.
Entre ellas iba y venía solícito, regadera en mano, un viejo
jardinero arrancando un pétalo quebrajado aquí, una hojuela
marchitada allá, sacudiendo la tierra que cubría sus raíces delicadas, mimando á unas, á otras acariciándolas con mano y voz.
En recompensa de suR afanes y desvelos, las flores todas, le
brindaban lo más hermoso que sus senos encerraban y á medida
de las fuerzas que el cielo les concediera, luchaba cada una por
cumplir más dignamente su de11tino, su tarea de embellecer y
perfumar~las horas de los séres que venían á vagar por el jardín,
y en raras ocasiones fr.acasaban: corazones destrozados, hallaban
en el fondo obscuro de violetas ardorosas, consuelo á su dolor;
amantes felices prendían en capullos tiernos de rosas tempraneras, juramentos que sus labios temían pronunciar; j6venee alegres leían en sus cálices promesas lisonjeras del mafiana miste·
rioso; viejos fatigados bebían en las rachas perfumadas que exhaaban recuerdos dulci-dolorosos del ayer.

Lejos de dernnimarse en presencia de flores tan galanas, la
recién nacida que no conocía. al mundo todavía y en cuyo cora
zón anidaban ambiciones y esperanzas, sigui6 su ascenso lento
hacia el sol y tras breve tiempo coronaron sus esfuerzos algunas
flores paliduchas que todos los días, cuando el jardinero pasaba
por el rincón en que crecían, le tendían sus cabezas, rndientas
de una mirada de cariño, de una palabra de elogio, de un sorbo
del líquido vivificador que vertía con mano pródiga sobre las
hojas frescas de sus hermanas del jardín; pero en vano. El jar·
dinero que nada sabía de la cruenta lucha de la pobre flor, 111
miraba con indiferencia, y si alguna vez se detuvo cerca de elle,
fué para herirla con palabras de reproche, nunca para consolar
y alentar. Penosa, la flor busc6 entonces alivio entre sus igua
les, pero no encontr6 en sus senos, al pesar ajeno indiferentes,
1a simpatía que anhelaba.
¡Florecilla desgraciada! Condenada, por ninguna culpa suy11,
á libar la copa amarga de los que luchan sin estímulo ni ali·
ciente, y cuyos esfuerzos raras veces satisfacen á las que aman.
¿A qué decirlo? Claro está que para ella empez6 á perder su ob·
jeto la lucha, la vida misma su encanto. Son tan pocos los ~éres que en el reino de sus sentimientos ejercen algún dominio;
tan pocas las almas que se bastan y esa era un alma de flor no
más con toda la sed de ternura y simpatía que asedia las almas
de las flores.
Así pasaron varias primaveras: en lucha oculta contra las des·
ventajas que rodearon su cuna, amargadas por las gotas de des·
aliento que el torpe jardinero vertía en ellas hasta que un día,
la flor dejó de luchar porque concibi6 la idea de que el amado
sol también la miraría con desdén. Y entonces comenz6 á esqui ·
var la pálida corola y sus tallos lánguidos se doblaron á la tierra. Algunos años más tarde, convertida en maleza inútil y molesta, estorbaba el crecimiento de las plantas que cerca de ella
abrían á la luz.
Así en la vida. Despiertan á ella almas débiles mal prepara·
das para afrontar sus tormentas, mal dispuestas para disfrutar
de sus bonanzas, almas enfermas, de sensibilidad extraordina·
ria, de extraordinaria timidez. Con todo, almas buenas que res·
p&lt;mden inconscientemente casi á la influencia del amor, la sim·
patía y del ejemplo con la energía escasa de que están dotadaP.
Del labio cruel del padre, del maestro 6 del amigo, cae lapalabra de desaliento que repetida, debilita y hasta RJata en ellas
el deseo de Per más útiles, amables y mejores, que es la palanca
de todo progreso y que trae consigo tanta alegría y poder para
los que luchan, tattta inspiración y esperanza para los que veo
luchar.

WINI.

,

323

dijo: "La mujer que se porte mt&gt;jor, al fin de la semana cuidará
al niño por media hora.» Las mujeres, á quienes ni el buen trato,
ni el castigo había sido capaz de dominar, llegaron á Eer obedien·
tes á cada palabra y orden. Al fin de la semana fué casi impo~ible decir cuál de ellas había llegado á merecer la recompensa
apetecida. El niño hacía visitas semanarias al patio de la prisión y los efectos suaves y tiernos Eobre las mujeres parecían fer 1
casi milagrosos. La inocencia es irresisible.

Se dice que no hay prisiones más horribles que las que se encuentran en ciertas provincias de Rusia. Un viajero que acaba
de volver de esas provincias relata un incidente en conexi6n con
la vida de cárcel allí. Un coronel fué sefialado para eJ;)cargarse
de una de las más grandes y más dificile! de dichas prisiones.
Estaba situada en el centro de una provincia imnortante y llena
de hombres turbulentos y mujeres abandonsdas. El alimento
LA NIEVE cnMo ME2JIOIN A
pobre, la disciplina fuerte, la insuficiencia de ventilación)) la inmundicia y la desesperación, todo conspiraba para embrutecer
La baja de la tempnatura y los rigores del invierno fueron: el
á los prisioneros.
ano pasado motivo
Esto fué especial- -de regocijo para los
mente verídico acerpacientes del sana·
ca de las mujeres.
torio del doctor E.
Mientras más tiem.
C. Lane de Evans·
po quedaban en la
ton, Illinois, que
prisi6n1 más depraindiferentes al frío
vadas é indomables
' ruedan en la nieve
llegaban á ser, hasy aunque tiritando
ta que había necey sus cuerpos entesidad del castigo
ramente helad o;s,
más severo para dodeclaran que ninminarlas.
gún poder humano
El coronel pudo
los hará desi1otir de
dominará los homsu tratamiento prebres; mas las muscrito y, la sociedad
jeres lo desafiaban
de Evanston pery él comenzó á peomanece absorta anras que debía acute el hecho.
I
dir á tratarlas á golAlgunos miem¡1 pes para sojuzgarlas.
bros del Club feme1
nino'han pro1e~tiido
Una mañana la
enérgicamente con11
joven esposa del cotra el "tónico de
ronel di6 un paseo
-nieve,» pero sus propor el patio de la
testas han sido en
prisi6n. Ella era envano. Han indagatusiasta y buena, y
do las propiedades
cuando su esposo
de los métodos em comenz6 á cump_lir
pleados por el Fanacon sus debereR ofitorio, y se ha predicialeP, ella pidió, si
cho que á consefuera posible, tratar
cuencia de su intercon dulzura á las
vención, las autorimujeres encarceladades locales tomadas, mas no fué porán algunas medisible hacerlo, pordas sob1 e el partigue la bondad y el
cu lar.
trato amable no pa·
reci6 tener más inEl "EdémJ de nieve está contiguo á
fluencia sobre ellas,
que el estar incomu
la Fraterniilad ccP~i
nicadas. Mientras
Delta Upsilon,»
paseaba por el padesde donde se dotio esa mafiana, llemina el patio del
g6 á estar inquieta
sanatorio, que está
protegido por una
y nerviosa como si
algún dafío pudiera
cerca de ocho pies
venirle al nifiit© á
de altura. En un laquien la cuidadora
do las mujeres goacompañaba y á
zan del tratamiento
Señor Senador Lkenciado don José Zubieta, fallecido en esta capital el 14 del áctual.
quien se llevaba en
ccfrío, )) y en el otro,
divididos también
el patio por primera vez. Cuando las mujeres prisioneras vieron
al niflito, corrieron hacia él haciendo ademanes locos. La ma- por una cerca, los hombrea gozan del mismo privilegio, y desdre dió un grito y se puso á rechazarlae, preparada á defender pués ~e rodar por espacio ~e diez minutos, se l?s frota el cuerpo
de la violencia á su hijito. El guardia vino corriendo, mas, en vez con meve. Los enfermos dicen que pasado el primer tratamiento
del lenguaje abusivo que antes había encontrado la joven esposa, ya no sienten el frío y algunos de ellos insisten en cubrir~e con
las pobres mujeres rompieron en gritos de alegría sobre el nifio. nieve y permanecen así tanto tiempo como les es posible.
El doctor Lane es natur11l de AuRtria y defiende su tratamien«¡Oh, qué bonito! ¡Déjeme tomarlo!» Una tras otra extendió
to como estrfotamente científico. Dice que está reconocido por
sus brazos quemados !:!Uplicando á la cuidadora obstinada.
«¡No es él inocente!» exclam6 la más vil de las presas. A esta las mejores autoridades médicas de Europa, como altamente
palabra algufl.as de ellas miraron al rostro sincero del nifio y efectivo para las enfermedades del estómago y sistema nervioso:
ccMe rijo por los ojos del paciente para hacer mis diagnósticos))
entonces una y otra perdieron el dominio de sí y las lágrimas
corrieron sobre sus mejillas suplicando por tener el privilegio de -ha declarado el Galeno-«La parte blanca del ojo es el inditomar al nifio. Riéndose, llorando y gesticulando, las mujeres cador exacto de la condición del est6mago, J) continúa el doctor
rodearon al niño. El tierno amor maternal ilumin6 sus rostros y lo que p!lea con muchos americanos, es que viven en la iner~
embrutecidos y la vista de inocencia intachable suavizó los co- cia, y á los treinta afios de edad, tienen los poros atrofiados. Mi
tratamiento consiste en abrirles los poros de manera adecuada y
razones de piedra.
empleo el tratamiento de nieve, que realmente no puepara
La esposa del cotonel tuvo entonces un pensamiento feliz, y de serello
objeto de censura.))

11

'¡

l

1

�Aeta &amp;lidades.

Don lYI&amp;tteellno lYienénde.z: y Pe1&amp;yo.
las muchas cartas que el distinguido sabio espafiol dirigi6 al
AUTOGRAFO
llorado é inolvidable Director de EL TIEMPO, sefior Lic.don Victoriano Agüeros, con quien siempre cultiv6 cordiales relaciones
y que los hijos del Eefior Agüeros guardan con gran carifio jun·
to con otros mil autógrafos de escritores iluc,tree.
N ~ ,:f ..., i ' , - - ,
Igualmente honramos nuestra primera i,lana con la publica·
Don Maroolino Menéndez y Pelayo, gloria de la literatura· espafiola, acaba de morir con todos~los auxilios de nuestra Santa ci6n del retrato y el autógrafo que el sefior Menéndez y Pe]ayo
obsequió al sefior Lic. Agüeros durada la visita que le hizo en
Madre la Iglesia Católica, Apoet6lica, Romana.
Santander
en Junio del afio próximo parnJo.
¡Quién ignora la vaetísima erudición de Menéndez y Pelayo?
Estamos
seguro::1 que nuestros lec·ores verán con~ egrado la
¿Quién no roouer~a el asombro que produjeron su portentosa
memoria y su clarísimo discernimiento, cuando, siendo casi uv publicación de tan valiosos autógrafos.
nifio, se reveló como un sabio consumado?
Las lenguas antiguas y varios idiomas vivos le eran
familiares; la literatura clásica y la espafiola, conocíalas
profundamente, y su acertada crítica demostraba que
noseía vastos, profundos y sólidos conocimientos, riquisimo caudal que se hacía increíble que á tan corta
edad hubiera podido atesorar.
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Lleváronle á la cátedra sus brillantísimas oposiciones.
Abriéronse para el adolescente todas las Academias,
donde maravillábanee los ancianos de aquella precoz eaft-, ~ - ..,
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biduría; y desde entonces logró ser el pasmo y admira·- J
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ció.11 de los que leían sns obras.
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Helenista y latinista consumado, juez competente en
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las más difíciles cuestiones de la historia y de la Jitera·
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tura espafiolas, bibliófilo aventajado, conocedor de los
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idiomas modernos, como lo prueban sus excelentes tra·
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duccioneil, y por último, clásico y elegante poeta, el se·
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fior Menéndez y Pela.yo contribuyó poderosamente al
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esplendor de la.e espafiolas letras, ya como e,critor, ya
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~ ,~como catedrático de historia de la literatura en la Uni·
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versidad Central de Madrid, puesto que conquistó cuan·
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do apenas contaba veintidós silos de edad.
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Nació en Santander en 1856. Desde nifio manifestó
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prodigiosas facultades y una aplicación y talento ex,_)~ /v. /l,AP-,
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cepcionalee. Estudió la carrera de Filosofia y Letras en
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Barcelona, siendo su maestro en Literatura el ilustre
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don Manuel Milá y Fonta.nais. Pensionado desde 1875
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caudal de sus conocimientos hasta el punto de conside.....,, -&lt;---,._..,..--~
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rársele con razón como el mayor erudito del siglo XIX.
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1a cátedra de
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cin 1878 obtuvo en retít"d as opos1c10nes
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Historia de la literatura espafiola en la Universidad
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Central. Sucesivamente fué elegido Académico de la
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Lengua, de la Historia, de Ciencias Morales y Políticas
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y de Bellas Artes. Desde 1898 fué director de la Bibiiote·
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ca Nacional y Jefe superior del Cuerpo de Archiv.eroe,
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Bibliotecarios y Arque6logos. Fué condecorado con la
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Gran Cruz de AHom:o XII. Sus obras que le dieron
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enorme reputación é indiscutible autoridad son la «His~
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toria de las ideas estéticas en Espafü1 1 » «La Ciencia Es'V':j , 1 ~ 1 y'
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pa:fiola,• «Historia de los hetorodoxos espafioles,» Cal1 •
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derón y su teatro,» «Horacio en Espa:fia,» «Estudios de
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crítica literaria,» «Estudio de crítica filosófica,» «Odas,
efa- e..,......: J.., ~
Epístolas y Tr~gedias,» «Antología de poetas líricos es- ,t,.....o / ~ ,, _ ~ - A ~ -¡vv--J6..,.v. _
paft.oles, » los prólogos á todos los tomos de las «Obras de
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Lope de Vega» publicadas por la Real Academia Espa·
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nola; los prólogos á todos los tomos de la «Antología
de poetas hispano-americanos,• etc., etc.
.Í~' ¡/..... ·~ /./~ t.rJ ~
Además de haber sido un crítico, un historiador y un·
W ·
fil6sofo de primer orden, Menéndez y Pelayo era un delicadísimo poeta clásico.
La ciencia esperaba aún mucho de éste hombre sin
igual. La muerte lo destruye todo: primero murió
Amós de Escalante, después de Gonzáles de Linares,
luego Pereda, hoy Menéndez y Pelayo, ma:fiana quizá,
Ga.ld6s, Estrafií, Pedro Sánchez, etc....... Todos van
muriendo, pero pocos habrán pasado por el mundo cumpliendo su cometido de sabio y de cristiano como el
ilustre Menéndez y Pelayo.

B.inauete efectlla.do el 17 del actual en el Casino Español con motivo del natalicio
de S. M. Alfonso:xm.

dt Don marctlino mtntndtz y Ptlayo.

barón de Hein, había arruinado por com •
pleto, quedándole sólo de su usurpado na·
trimonio la vetusta torre, primitivo solar
de sus mayores, donde auxiliado por unos
antiguos y lea.les vasallos, guardaba con
gran cuidado, y como apreciada joya, una
hija de peregrina hermosura. Magestuosa
y esbelta como una estatua griega, Jlevaba
Isabel de Trent en su rostro y en'su porte
el sello de ese mis~icismo que satúraba de
dignidai y de humildad cristiana las doncellas de la Edad Media como destinadas
desde la cuna á morar entre pardas alme·
nas de su castillo ó entre los espesos mu·
roa de un monasterio.
Una noche oscura y nebulosa, en que
las viejas encinas que'cercaban la torre
gemían al beso del huracán, como presin·
tiendo una catástrofe, asaltaron los hombres del barón de Hein la torre del Trent;
acudieron sus moradores á la defensa, y

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señora dolh. María Sevilla de Cólogan, esposa del señor Ministro de España:tomando el té, rodeada de algunas de sus amistades.

Ml PALABRA ES ORO, MI ESPADA FUEGO I
lleyenda alemana del alglo XIV

Alzábanse á mediados del siglo XIV sobre una-colina de la nebulosa Alemania, las almenadas torres de un castillo feudal, entre las
que 11e ostentaba un ancho escudo de armas que llevaba por orla esta
arrogante divis~: «Mi palabra es oro, y mi espada fuego;» lem~ grabado en otro tiempo en el escudo de defensa del primer cond r de
Runstat, fundador del castillo. En su centro, y cubierto por una ele.
v_ada bóveda, hallábase el p~nte6n de la familia, capilla al mismo
!lempo, y en cuyos cuatro angulos dormían los primeros cuatro cou·
&lt;les el euefio de la muerte.
Era á la saz6n sefí.or del castillo Juan de Run3tat, vástago inn0ble
de tan generosa estirp9j lejos de imponer con su autoridad y su fuerza
lí~ite á las demasías que I.as discordia~ de los varones engendra.han,
animá.bales, por el contrario, con el m1serahle fin de convertirlas á su
favor y provecho.
...No lejos de Runstat veíase una torre, morada á la sazón de un noble, á quien la guerra que de tiempo inmemorial hacia su vecino, el

,

Aspecto que presentaba la escalera del Casino.

***

EL TIEMPO ILUSTRADO rinde hoy su homenaje á la
memoria del ilustre escritor y crítico espafiol, cuya
muerte llora y lamenta todo el mundo intelectual, no
s6lo del habla castellana, pues el ilustre muerto fué una
gloria mundial cuyas obras han sido traducidas á muchos 'idiomas.
Honramos esta página con la publicación de un autógrafo del sefior Menéndez y Pela.yo y que es una de

Vista parcial~del Sa16n durante la noche del banquete

gracias al entusiasmo que arde en pechos generosos á la vista de una infamia, y á la lástima y compasión que la hermosa Isabel inspiraba á sus vasallos, éstos, con su animoso
sefior á la cabeza, y vencedores, ya daban
por terminada la lucha, cuando una saeta,
despedida por traidora mano, halla franca
entrada por entre los hierros de la alzada visera del padre de Isabel, que rindió el espíritu entre los brazos de sus soldados.
Vuelta Isabel del e3tupn en que la dgracia la había sumido, y conociendo los peligros de su situación, determinó ir á encerrar su juventud y su hermosura en la soledad de un claustro, y no atreviéndose á emprender sola el camino del monMterio que
para su reclusión había designado, envió con
un vasallo un discreto mensaje al conde de
Runstat, pidiéndole, en nombre de Dios y

---::::==::::====:=:=:=:==:=::=:==::=:==F=o=ts=.a=t=m=ag=n=es=te=p=,=ra=E~t-T~-m
~p-o_nu_t_ir_ad-0~.~-d-e_l_a_s_le~y-e_s_d_e_ca_b_a_ll_e~rl~a,~q~u=e~l=a~a~u=x=il=ia=s:e~y-

�326

.R.etualidades

.R.etualidades

"

ANIV&amp;RSARIO DE LA RESTAURACION DE LA REPUBLICA DE CUBA

327

LOS ESTUDCANTES VOLUNTARIO~ EN LA ESCUELA DE TIRO.

1
1

1

El señor Ministro de Cuba
I
rodeado de algunos cubanos celebrando el aniversario de la res·
tauración de Ul República de Cuba.
socorriese, acompañándola en su peregrinaci61l y jornad~.
A tan cortés demanda respondió el insidioso conde afirmativamente; y como la distancia de la torre al castillo era corta,
sefial6 éste como punto de reuni6n y partida, con el oculto designio de verificar lo que intentaba.
.
Y así fué que, convenidos en el día y la hora, que fué al si¡
guiente, y por la noche de su partida, envió secreto aviso albar6n de Hein, asegurándole que faltaría por su parte á lo prometido, á fin de que viéndose sola la infeliz doncella, tuviese q ne
i!
emprender sola el camino del monasterio, c11.mino en que po·
dría atacar y robar á la desvalida huérfana, único resto de la ra11
za, objeto de sus odios.
¡:
En este estado de cosas lleg6 por fin la hora señalada.
.Acompañada de dos escuderos. descendía de su torre alcas·
tillo, sumida en tristes meditaciones, la infeliz Isabel, dudando
de las promes&amp;s del conde, por su proverbial falsedad, si bien
el recuerdo de la divisa de su casa desvanecía las sospechas y
acallaba los presentimientos.
Como la una de la noche sería cuando salvado el profundo
foso del castillo, penetraba Isabel en la capilla del panteón, si·
tio señalado para la cita.
Un silencio sepulcral reinaba en tan fúnebre recinto, y sólo
Les señores Ministros de España (sentado:
el huracán bacía rechinar sobre sus goznes las extrañas veletas
y de Cuba (de pie) en la recepción en la Legación de Cuba.
Fots. de El Tiempo Ilustrado.
que coronaban el edificio.
Los pálidos reflejos de una luz de amiento derramaban por
b6vedas,una,p?numbra incierta y dudosa, entre la que se desta·
caban las'hombles cataduras de los monstruos que coronaban y panto; quiso huír, y sus pies se pegaron á las lozas del pavi·
mento.
soi;tenían los pilare~. Todo inspiraba horror y respeto.
Y no era extrafio; perdi6se aun el último eco de su acento en
Al entrar Isabel, una ráfaga de viento que penetr6 por la
puerta hizo vacilar la amarillenta llama de la lámpara, y al :r.is- los profundos i;ienos de las bóvedas, y al nombre de Runstat al ·
terio.:10 reflejo de sus ondulaciones, pareci6 qne los monstruos de záronse lentamente de sus sepulcros lii.s figuras de los cuatro pri·
l,iedra se removían y que los caballeros de granito meneaban la meros condes de la raza, cubiertos de hierro.
Muáronse con asombro, y sacudiendo dEl sus párpados el sue·
cabeza.
Nadie murmur6; Isabel palideci6 de verse sola, pues sus es- fio de la muerte, bajaron á colocarse al lado de Isabel con el
cuderos esperaban ~fuera; pero dominando su pavor se arrodi- montante desnudo.
At6nita ésta y animada de fuerza sobrenatural, sali6 maquilló para orar. diciendo: ((No tardará.»
nalmente
del pante6n acompafíada de los caballeros.
Vana esperanza.! ...... Las horas pasaban; el huracán cada vez
Momentos despué3 cabalgaba camino del mona':lterio.
más violento, presagiaba la tempestad cercana, y nadie parecía.
El barón de Hein, que esperaba emboscado la llegada de lea·
El llanto surcaba las mejillas de Isabel; al fir. se levant6, y con
bel,
crey6se víctima de una.1 superchería del conde al verla esapagado acento exclam6: Runstat! Runstat!
Un murmullo confuRo pareci6 responderla, y las alas de los coltada, y permaneciendo oculto mientras pasaron, tomó des·
grifos de piedra que coronaban la estancia parecieron agitarse. pués la vuelta de su castillo.
Pero al pasar por delante del de Runstat, vi6 bajado el puen·
Poco á poco todo volvi6 á quedar en silencio. No dudó y~
te
y abierto el postigo por qué salió Isabel. Y penetrando sigidel engafio la infeliz doncella, y s6lo la inminencia del peligro
losamente,
recorrió los salones del castillo en busca de algo en
la dió fuerzas para hacer la última prueba, y llamando en su
,
auxilio todo el valor de su raza, pronunci6 con inspirado y va- qué tomar venganza.
Juan de Runstat, recostado en su opulento lecho, fué el pr1·
ronil acento: ,,Runstatl tu divisa miente, tu palabra no es de
mero que se ofreci6 á su vista, y arrojándo8e á él daga en ma·
oro!»
Gir6 la cabeza en torno al acabar de decir estas palabras, y la no, la sepult6 en el pecho del dormido conde, murmurando ee·
sangre se le hel6 en las venas; quiso hablar, y enmudeci6 de es- tas palabras con ir6nica sonrisa: ccMi palabra es oro·; mi espad,.

:¡

¡

1

A.reglando la batería. para disparar.

Un alumno haciendo observaciones con el telemetro.

~ego;11Y. saliendo precipitada~ente de la estancia, fué sorpren·
'.l,tdo al pie del foso por un centmela que, sin conocerle le arro·
JO al foso, muerto de un ballestazo.
'
Cuando á la mafiana siguiente los vasallos de Ronstat, buscando al asesino de su sefior, pe·
netraron en el panteón, hallaron
las lápidas sobre los sepulcros1 é
inm6viles y recostadas sobre el Jas
las estatuas de los cuatro primeros condes, pero la diestra .de to·
dos ellos eeñalaba al centro de la
bóveda. Alzaron la vista y saluda.ron el escudo de armas de Runstat, á cuyo alrededur se veia su
arrogante lema: Mi palabra es oro
mi espada fuego.
'
Y la divisa decía verdad.
·
ALEJANDRO PIDAL y MON.

mente, y el resultado del consejo equivocado es tan dt:sastrO:,O
como si fuesa dado por un malvado. Esto nos demuestra que
debem?s ser muy cautos en dar consejos á otros; jitmás debemos
aconst3Jar aquello de lo que no estamos seguros. Consejos ~on batabs, se dice, porque no cuettan
más que palabras. Sin embargo
el valor de un buen coni:iejo es inapreciable, así como 1::l dafio que
'
un mal consejo puede cau8ar es
insondable; puede cambiar la conducta de un joven de tal ruanera
que le conduzca á la ruina moral
y espiritual, así comO'lDaterial. li:l
buen consejo aunque no cue~t11
más que palabraEI, es de oro. Los
buenos comejos son los guías de
la juventud, ellos constituyen la
mejor instrucci6n que la humani
dad recibe.

.._,....~

;

LOS CONSEJOS

Petici6n de matr1monio.-¿Córuo
se:atreve usted á pedir la mano
Los consejos pueden ser buenos
de.mi hija, cuando me consta que
6 malos, a.certados 6 equivocados.
Los est~diantes voluntarios llegando á San Lázaro:
tiene que mantenerle á Ud.su faLos conseJos equivocados no pue·
milia?
den clasiticar_se ni con los buenoE ni con los malos; no son bue-Pue.,, preci6amente por eso. Como en mi casa ya se van
nos, porque ~an mal resultado; ni se puede decir que son malos, cansando, me convendría cambiar de familia.
P?rque han sido dados de buena Í-l y con el objeto de hacer
h1en. El que da nn consejo equivocado, err6neo, está en el misI ndeci.sión. -Sepamos, J uani~·~' ¿cuál de mis bijas es la que
mo caso 1::u
pretendes?
que la enfer-A6n no
mera que
me he deci·
equivocada dido.
meute ó por
-Pnes fíjate: Tt3 doy
ignoran cia,
da veneno al
cincuenta
paciPnte Pn
mil pel"OS 11i
vez de la mete casai'l con
dicina; la in·
la másjo\"en;
tenc i 6 n en
cien mil, 1:1i
ambos casos
con la segun
da, y ciento
es buena y
cinc ue n tA.
sana, pero el
mil, si preresultado es
fiere~ ála ma·
fatal; la
yor.
muerte del
-¿Y no
paciente es
tendría ueted
tan segura
por casuali·
con el veneno
dad, algun-t
da d[o equidemásedad?
vocadamen ·
te como si
fuese dad o ,.
Un alumno disparando la batería.
raid ora·
t

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Aetaalidades

328

Mi hermanita P.staba á mi lado, y al bajar de la ventana fué tal
ini alegría que le dí un abrazo tan estrecho que la hice llorar.
Enero 30.-Hoy salí con mamá á comprar unaci zapatillas pal!,nero 15. ·-Indudablemente lo amo. .. ... Ya no me cabe dura mí, y estábamos en el almacén
da. A una amiga mía pregun~é
cuando entr6 él. Casi me caigo
ayer cómo era el amor y ella se
del susto; mamá ha debido comechó á reír. Me puse colo~ada y
prender algo porque me mir6 de
no quise preguntar más sobre el
cierto modo. El nos salud6 muy
'asunto. El amor será. así? ... Ayer
r.ortésmente y se puso á disimular
por la tarde estaba en la ventana
viendo la vidriera.-¿Qué númecuandoapareci6 él con otro á quien
ro calza la i;eñorita? pregunt6 el
no conozco. Se vino en dirección
nependiente. Volví á ponerme ro~ casa y pasó junto á. la ventana ...
ja.-Número 22. le contesté en
Me puse roja como un clavel, y
v&lt;lZ muy débil.-No hay ese núfué tal mi.turbaci6n que al con·
mero, replic6 el dependiente.testar su saludo le dije buenos
Pero, niña, interrumpi6 mamá,
dirls.. .. .. Dios mío ¿qué habrá diromo dices 22 cuando tu número
cho él? Habrá creído que soy una
1·~ 35? Creí que había llegado mí
tonta y se habrá reído de mí.. ....
(iltima hora... El ha debido reírMe bajé apresuradamente de la
Re mucho de mí. Y yo que lo dirnntana y anduve por toda la caje no , or mentir sino por equivosa como una loen; le dí un be~o á
r.11ci6n ! ¡Ay! mamita, que mal tan
mi hermanita y me puse luego á
grande
me has hecho! Todo se va
jugar con ella. Me asomé deepués
~ terminar y tú eres la ,·ama! El
á la ventana pero ya él ha bfa de¡;: , despidió pno yo no alcé á misaparecido. Qué habrá dicho de
r . r ni conteAle nada. Llegué á ca·
mi? ..... .
!'i"-1 y me puse á llorar. Lloré taoEnero 16.-Así será el amor?
t, , que á la hora de comer me preSiento un susto tan ·grande, una
g,mt6 papá si tenía fü,bre. Yo le
vergüenza ...... no sé cómo decir.
elije que sí, y pretextando eso me
A veces me dan ga.nas de reír, y
l.:va.nté de!l!l.,me~a.
· otras de echarme á llorar. Es uoa_
Febrero 10.-Esta noche hay
inquietud, un sobresalto ...... Me
II na tertulia en casa de mi madri ·
pongo &amp;. leer y no sé lo que leo.
n·l Elvira. Yo quisiera ir pero no
Hoy me dijo mamá que le pusieme atrevo á decirle á papá. Segu·
11e sobre á una tarjeta y Jo daíi.é
ro que él irá porque es muy amicinco veces ...... -Pero, nifia: qué
go de mi madrina. Qué hago yo?
tienes? me preguntó disgusta·
1:.1 stñ0r Licenciado don Fran.:isco L. de la Barra,
da. Le contesté que estaba con un acompañado de ,,u:; hermanos los señores don Bernabé y don Ignacio, Dicen que van las Gómez, las
fuerte dolor de cabeza y me fuí á saliendo del Juzgado de D_istrito, de~pués de haber .sido examinado Fernández y la':! Ochoas, También
dicen que va Julia ...... Cuándo
recostar. ¡Ay ( el amor es muy
en asuntos relativos al periodo de :;u gobierno.
había de faltar! Ay, Dios mífl,
feo ... yo nú quiero tener amor.
¿qué
bago
yo?
.....
Los
padres
si que son dePcomliderados con
Enero 18.-Ni ayer ni hoy ha pasado por h calle. Qué le hauna.
Cuando
yo
me
case
daré
gusto á mis hijas!en todo: ......
brá sucedido? Ese buenos días es la causa de todo. El ba creído
las
llevaré
á
los
bailes,
al
teatro
...... Que hago yo? ......
que yo soy una boba y se ha desilusionado. ¿Por qué seremos
•·Abril 20. -Mafia·
tan tontas las mujena van á pre~entar
rei,? Pero él también
á Luis en la casa ...
porqué no ha pensaEst0y tan contenta,
clo\que Pse dii;parate
pero el i;usto no me
lodijeporamor? Los
dej~ ... Yo creo que
hombres también
mamá Jo sabe todo
l'!on muy torpe11 ...
y lo ha dicho á pa·
Enero 24.-Hace
pá. ME&gt;jor ¿no es
ya siete díaA que no
ciertú? 0Psde qne
VÍl:'ne. MPjorl. .. es
mi:, levaoté':)stoJ
t m feo y tan def'a·
asomándome al es1,,ido( ..... Yonolo
pt-jo ..... . A que me
q u11;ro ya .. Seguro
pongo un lunarcito
que ei,.tá enamorado
encima de la hoca?
rte otra y f.e me po·
Y PRe traje azul que
11e que es de Julia.
ya no ffi" j?llStll .....
l 'omo ella PS tan cu· .
Ay 1 D;o~ mío. ¿C61p1eta y tan f'nvi·
mo será casnr.~e .... ?
dio!'a! Ojal~ que se
case con t&gt;lla y le
Bl,AXCA RUBIO.
rnya bien m:i.1!......
Enero 26.-Esta~~
b l en la Vt:'ntana á
1a i seis de la tarde
~ mt1ia noche
.r.uando apareció él.
Medió un susto Cú·
mo nunca. Quise
-Oiga usted, gen·
lu1jarme pero nopudarme, ¿quiere gaile. Aguardé á que
narse una peseta?
pa~ara y lo saludé
-Con muchogus·
in uy seria. El ha
to, ¿qui tengo qué
Miembros
del
Partido
Democrático
Oaxaqueño,
que
discuten
la
situación
de
su
tierra.
debido comprender
hacer?
la raz6n. Noté que
-Poca
cosa,
llevarme
á
mi
casa,
porque
....
..
e,&lt;t,ba muy pálido, y al pasar me dijo algo que no oí bien. Creo
-No
diga
usted
más,
vamos
andando,
¿d6nde
vive usted?
que me dijo la palabra er&amp;[ermo . .•• , Pobrecito! ha estado enfer¡Pues
esa
sí
que
es
buena!
¿Si
yo
lo
supiera,
le ofrecería
rno.. .. . . eso ha sido ....... Julia se qued6 con los crespos hechos.
El se det~vo en la esquina largo rato y se sonri6 conmigo ..... . una peseta por tan poca cosa?

HOJ'ASSUELTAS

Somos J.,¡; prime- compafií.a, si no se inclinara de una manera fatal á servirno-1 al
ros t-n reconocer go del género zorrillesco: por eso resucitó «El Zapatero y el Rey»
que la compaíi.ía y recitó él mismo sus mell)diosos versos, fácil y armoniosamen.
dramática del tea- te, como sahe hacerlo.
E~te teatro, aunque paAado de moda, contiene ciertas bellezas
1.10 C,¡,ú,1 • n e• u , ,. ... ·"" pé: facciones; que dentro de ella
que
no es malo percibir de cuando en cuando. «Don Juan TerJ lrny actores Je mode~ta~ ¡¡ pii turlef:· finalmente que Soto no es un
norio,&gt;
gusta todavía, y en nada lo envidia ,e El Zapatero y el Rey.»
Coquelin ni Mufioz-la perla de I~ casa-un!Le Bugy.
: ~;
Pero ePto no es una raz6n su6cientelparaJque el ~alón de la
En Arbeu la nota saliente de la semana, consistió en el estre-·
: calle de Bolívar se vea en algunas funciones casi vacío, aunque
1 la. s obras representadas sean de
no de la tan anunciada «Princei;:a de los Balkanes, » opereta de
1.
la mPjor cepa. Salvo los domin·
Edmundo Eysler, adoptada á la
g•&gt;!- y los jueves, en que aquello
escena espafiola por Federico
e, t~ á reventrr.r, la verdad es que
RPparaz.
I
rn las demát! noches, el púb lico
Haciendo recuerdos de nuesj II 1-!IU pie~a á mostrari;e ePq uivo con
tros tiempos de estudiantes é
11)~ artti,.tas esrañoles. E~to es inimaginando que las obras del
justo tanto como lamentable: no
,
repertc,rio vienés son sometida11
1 p·,demos tener siempre compa·
á la ca!ificaci6n de un jurado,
ñ ÍaAde primer orden, y lose1;1fuerpronosticaríamos para «El Solzo~ d'l la actual merecen algo más
dado de Chocolate» unos tres
qne las desdPñosas críticas de
muy bi'ln ; para «L&lt;\ Princesa de
loi, inteligentes de gesto avinalos fülkanesi&gt; tres bien, y para
¡rrado
«Juan SPgundo,» tres medianos.
Viniendo ahora á la revista de
Definido así, de una buena vez,
1~;1 piezas que han figurado úlel
mérito de la nueva zarzuela,
timamente en los carteles, cita·
entremos
en detalles.
rJmos «La Cuna)), ese tierno poeE!iperanza Iris nos hace una
ma de Martínez Sierra, que se
sugestiva Natalia, la princesa
,i,i~arrolla en el ambiente poco
de Malgaria. Está naturalmenteatr.al de un convento, y que
te enamorada; enamorada de
cons111te en el hallazgo. por las
Eduardo,
príncipe de Panservia,
monjas, en brazos de la Virgen
el cual tiene sus desvíos y gusta
dt:l la. capilla, de una criatura
TEATRO ARBEU.-La PrincesadelosBalkanes.
de andaren trapicheosconcuan·
recién nacida, abandonada ahí
Una escena del 29 acto.
ta hembra se le presenta delante.
p ir eu i nfel iz crPadora. El efecNatalia, para sorprenderlo, se
t o de tal milagro entre las beo·~ita~ muj&lt;ire~. eil de suponerse: el instinto maternal, indei,.truc- fio je domésti~. y con el traje de doncella de labor se le presenttble y eterno, se revela en las formas más patéticas dPntro del ta en el hotel Ritz, de Parí11. Ahí conoce todos los intríngulis de
su prometido, despacha con cajas dPstempladas á una cocotte.
,.~ j?r~ d n recinto.
Y á h media hora de tan conmovedor idilio, como la empre- que buscaba á Eduardo, fin jiéndose cocotte la misma princeqa,
-:a gusta &lt;le los contraetes, se desarrollaban en el miilmo lngar para dar el gül pe, y se afana y trabaja con tanto acierto, que al
1is grotesca.s escPnas del vaudeville francés titulado «Panachot fin aprisiona en sue redes al ingrato doncef, que era lo que se
trataba de demostrar.
g-ndarmP," tradncido bajl) el
Hay que ver á la Iris imitan·
11ombre de «La Divina Provido lo~ andares y los ademanes
dencia,)) y cuyo~ chistes, un pode las cocotte&amp;, y hay que admir·o ele brocha gnrda. pero al fin
rarla en la escena de los celos,
&lt;:hi~t9R, m1rntuvieron cuando no
cuando
arrojll una flor al manla franca hilaridad, por lo n.ecebo búlgaro, no obstante ha11 ..!'l una constantll ~onrisa en
Jlar.-e éstti rodeado di:, muchal,is Joscientos r,,stro~ que á &lt;lnchRs
que lo 3J!RSajan.
r 1,1 penas Re verí11n aquella noL11
i&lt;efiora Fabregat h11ce una
d ie en el flalón Hagam&lt;,s jnstiChiff,,n muy bonita y gracio~a,
&lt;·1» á las dotes r6micas de los
y la E&gt;eñora Peral canta con su
~"ñores Soto y Pa lacinf'l, quienes,
fresca y pa8tosa voz de soprano
~ i II rebasar los límite~ del buen
dramáti,·a. el papal de Nelly,
llURto, ni caer en gPsticulaciones
uua dama de la corte.
df' clowns, hicieron, PI primero.
EduimJo eR caracterizado por
11111\ e!splénclirla caricatura ne]
el ha rítono C11 bello, uno de los
g~n·larme francés, y el segundo,
mejoreti elementos de la c11mpa1t II Atila no ( no recorrlamos bit&gt;n
fi ÍII .
-i e~tll era su nombre) ti¡.,o &lt;le
El tipo, confiado á Llaudar6,
,,ora fortuna. á quien todos daTEATRO ARBEU.-La Princesa de los Balkanes.
de Fiitz, mayordomo de Nata- ·
b ,n de golpes por diver,:as cau El coro en el 3er. acto.
lia, t-S de Jo má11 ridículo. Tími' ª" y que provocaba risas con
.
.
. do y vergonznso en un princieóln su presencia.
Y siguiendo el si-tema de una de cal y otra de arena, al día p10. la vida de París lo despierta de una manera radical, y á su
~i~uiente de la pochflde á que acabamos de referirnos, volvieron ell'iogimiento cerca d~ las mujPres substituye un desplante sin
elicrúpulos. En el úlumo acto aparece transformado con un sa·
II I palco eecénico del Col6n, los sombríos «Espectros» de Ibeen,
de cuya producción ya hemos hablado largamente á nuei,tros co rojo á rayas negras, echánciola de conquistador ~on todo el
linaje femenino .
pacientes lectores en cr6nica anterior.
La música que borda tan ligero trama (6 la trama que borda
• ceEl Místico, 11 también novedari de la semana pasada. se repit16 en ésta. Por último, dE&gt;jaría de ser espafiol t-1 director de la tan ligera música) está en consonancia la una con la otra. Val·

***

I

II
I

�De Soetedsd

MATRI.MONIO DE MEXICANOS EN ITALIA
MEXIOANAR

1 '

: f

Sciior M:rnud Echeverría

SeñoritJ Aurora Morfín y Vargas
Que se unieron en matrimonio recientemente en Roma.

E:;tos circos están eatablecidos: uno, en la 5~ calle dd Ayunmiento y el otro á espaldas del ex-teatro Orrin, y regenteados
por Treviño, el conocido atleta mexicano y valiente domador
de fieras, quien lo mismo sube á un trapecio, que entra en la
jaula de los leones, 6 asciende en globo libre, como si mal no lo
recordamos, lo hizo en Puebla hace una buena docena de añ08.
Treviño ha logrado montará todo lujo «La Feria &lt;le Sevilla,i&gt;
pantomima muy conocida, en la cual hay una corrida de torotauténtico~, eFta vez de la ganadería de Nopalapam, lidiados por
Hacer una restña de las representaciones en el teatro Xico- una cuadrilla de hombres gordos, capitaneados por el clown
tencatl, equivaldría á repetir los conceptos que las zarzuelas de Moguel-rezan los programas.
Anoche debe haberae estrenado este atractivo número, en el
Arbeu nos han merecido, puesto que ~on las mismas.
cual
tomaron parte más de dor,cientas personaa.
La presentaci6n de estas piezas si es diferente, pues no es fáTambien se prepara una exhibici6n de box por campeones y
cil igualar el lujo y propiedad con que se halaga la vista por la
aficionados á darse de guamazos. Este sport, mtamente yankee,
empresa de la señora Iris.
En el Xicotencatl, Adelina Vehi se ha conquistado las sim- no se ha podido aclimatar en México, pero si nuestros primos
patías del público, sobre todo en ((La Viuda Alegre. i, Tim po se empeñan, acabaremos por aprenderlo.
ZIG-ZAG
pular opereta lleva ya varias repre5entacíones, y la gente no se
cansa de ella. ¡Afortunada Viuda, ya sería tiempo de 1mbstituírla
por otra cualquiera, con el «Soldado de chocolate,i&gt; porfjemplol
SOR EVA
La concurrencia que asiste al tt·atro de Donceles ha éido haeta ahora numerosa solamente en los días de e~treno.
Era muy blanda, muelle y serpentina,
La suave cadencia de su andar.
En los demás teatros, desdt: el Principal hasta el último de
Había un gran hechizo
los barrios bajos, impera todavía la tanda, es decir, la zarzuela
En esa marcha elástica y Mina
española del género chico, en d,m&lt;le, alla por campanada de vaQue algo tenía del tremor de un rizo,
cante, a}!&gt;arece algo que valga la pena. No, 110 hHgáis mohín
Del ondular de una ola de un indolente mar.
desdeñoso contra e~as piecec1ll11:,,, vosotros los que admirais la
Todo en su tibio pelo era armonía:
opereta vienesa. Ni en su letrn. 1,i en su música envidian aquéCada. onda era un canto, la masa era un poema.
llas á é~ta. Además, exi¡,te una gran semtjanza entre ella!?, y ií
Blondo nido de seda y de poesía
Vt'Ce.s, en Arbeu, se nos antoja t,yendo lo:i ch1btes marinltñus,
Donde la.nguideciente crisantema
tale!! como se sirven en los dumiuios de Gavilanes. Los proceUna iluei6n dormía.
•limientos literarios son también iguales. Pur tjemplo, abundan
Un
enigma
profundo,
un vago anhelo,
e~os insufribles monólogos en que el actor se ct1rige al público,
En la húmeda boca gioconaina
y le dice: Pues señor, yo soy e~to, y lo otro, y me ha pasado
Y en el hondo mirar de terciopelo
tal cosa y voy á hacer tal otra, tk, 11i más ni menos que para
Tras la luenga pestaña, crespa y fina.
que de una vez quede uno enterado y no deduz~a el argumen
Viéndola, errante flor del Mal, creerse pudiera,
to, de la intriga que se dernmJlle entre los personajes.
Que baje la dulce influencia siempre fuera
Lo3 artistas que actualmente dibtraen las noches de muchos
De una sabia caricia masculina.
buenos metropolitanos, digámoslo con franqueza, están siempre
Loco de amor y celos la apufialeó su amante:
pendientes del público y no lo pierden de vista, y aun en los
Dllbl6se lentamente, cual se entrega una virgen en la sombra,
,liálogos, en vez de dirigir.:Je á ~u interlocutor, se vuelven hacia
Una sonrisa extrafia vag6 por su semblante,
el auditorio. Feo defecto, pero tan generalizado.
La mole de su pelo se deshizo en la alfombra,
Sobre el ebúrneo seno que temblote6 un instante
¡Oh tiempo3 de Bell y del Circo Orrin!
Una gota purpúrea se balanceaoa, y
Volvemos á tener funciones de circo, pero en lugares alejador,
Sobre un rosaté parecía un rubí.
del centro de la ciudad, lo cual, e~ cierto, n~ les impide atraer
Entre la muchedumbre que miraba el suceso
numerosa cuncurrencia, sobre todo de nifio:!, esos angelitos que
Uno nifia me dijo: cc¿murió acaso de un beso?i&gt;
no dejan en paz á sus familias sino mientras están deslumbraFRANCISCO BUITRAGO DIAZ.
dos ante algún payaso.

i:e:;, muchos valses, algunos de ellos bastante bonito~, una ro·
manza patética, un concertante ruidoso. Gustó bastan te la obra,
y las dos noches en que se cantó, el martes y el miércoles, los
revendedores hicieron su agosto en pleno mayo.
Tendremos tedavía otra cuatro 6 cinco «Princesas de lo~ Billkanes,J&gt; antes y despué~ del beneficio de Esperanza, que ya se
anuncia.
También se ofrece «La Gei~ha,&gt;, para pronto.

***

***

1

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! ¡

·=~====~========--- -

***

1 •

• (.¡ .• .... . .~ ..

~eñorita LUZ MARIA MAZA.
Fot, Mae--

�~~A

PASATIENIPOS

DAMAS'
= LA ELEGANCIA
®st&amp; es una. palabra mall ltllltlendida, que

CAARADAS
I
Todo'pienso dart6. eeclavo
un prima segunda bueno,
si coges el tercia cuatro.
II
Nombre ·propio una dos tres
otro tercera con cunrta,
el todo otro nombre es
y por no ~caer en falta
primera segunda cuarta
otro nombre es de mujer.
III
Con un segunda tercera
jugábamoe Paco y yo,
¿y sabéis por qué gané?
porque un prima me mordi6.
Como Paco no tenia
para darme los reales
tuvimos que abrir un todo
de una caja. de caudales.

NOMBRE LOGOGRIFO

o o o o o
o o o o o

o o o o o
o o o o o
o o o o o
Sustituír los puntos por letras de mo,to
que se lea'vertical y horizontalmente: E11tado del cabello (plural,) tiempo verbal,
nacimiento, instrumento de labranza,
pescado.

** *

JEROG LIFICO

•••

***

CUADRADO
I t "1

E mundo L E L farsSL que
Tan vive ddd ahogado las
TU ddd v Ras

..

LOGOGRIFO NUMERICO
"'
JEROGLIFICO
1 2 3 4 5 6 7 8 9 O En las peletería~.
FUGA
DE
CONSONANTES
1 6 9 1 9 O 7 8 9 Para confesar bien.
O 3 6 8 7 6 O 5 En los almacenes.
! . ue . o . . i a e . . á . i . e . a
NOTA
4 9 6 7 8 9 O En Africa.
. ua . . o . e . a . . e . e . o . e
6 5 8 7 6 9 Verbo en presE&gt;nte.
. a . . i . e . e . . a . a . e . al
1 9 6 9 O En todos los cuerpos.
1 2 3 O Signo de honor.
Las soluciones en el pr6ximo número.
***
2 7 6 7 9 Flor silvestre.
CUADRADO NUMERICO
7 4 7 8 5 O Verbo en subjuntivo
Soluciones á lo~ pasatiempos insertos
1 2 3 4 5 6 7 8 9 Nombre de mujer
4 9 6 8 5 8 9 Utensilio de cocina. en el número anterior:
1 ?, 3 4 5 8 2 1 Mineral.
8 3 4 3 2 8 9 O En las huelgas.
A la letra numérica:
3 5 4
2 4 5 Profesi6n.
1 5 O 7 4 7 O 4 9 Maldad.
8 7
8 9 Flor.
PLUTARCO.
4 5 6 7 8 9 6 7 9 O En el Conserva.torio.
2
6 Preposicifm.
Al RGmbo:
4 5
3 9 Tribunal.
M
12 8
5 3 9 Juguete.
•••
1 5 4 3 2 4 7 9 Habitaci6n.
MAR
CRIPTOGRAFIA
1 9 1 2 8 2 4 7 9 fütablecimi ento.
MARIA
P.CE
Con las tres precedentes letras y las sieRI O
***
JEROGLIFICO
te últimas que sirven de base á este pasaA
tiempo, formar un
A
las
Charadas
eléctricas:
E Qui E PRA
INSECTO
I. ROSARIO.-II. HORARIO.
PO RTA
BI NN MA.1..,ti; lel
***
Al Jeroglífico:
QUISICOSA
Si á ti mi canto elevé
++
++ +
en
alas de mis pesares.
* * ..
++ +
sagrado tni canto fué;
ROMBO
++
al eco de mis cantares
o
+ +~
has que despierte mi fe.
o o o
Sustituír las figura!: y puntos por letras
A la particularidad de un nombre:
para que en líneas horizontales y vertica.,
o o o o o
DOLORES.
les se pueda leer: Cementerio, culebrao o o o o o o
A la fuga de consonantes:
extremo del eje de la esfera, flor.
o o o o o
Para aprender á querer
preciso
es saber llorar;
•
•
•
o o o
cuánto he debido penar
LOGOGRIFO
NUMERICO
o
para ta~ corto placer.
Sustituir los puntos por letras de ma1 2 3 4 5 Nombre de varón.
A las Charadas:
nP.ra que horizontal y verticalmente se lea:
En el árbol.
3212
I. GUSTAVO. - II. ELEUTERIO. III.
11!', r.onsonante; 2~, madera; 3~, en el cuarExtensión de agua.
123
- AMARANTO. - IV. SE~ORITA.-V
tel; 4~, nombre de mujer; ;51!- teatro de
Nota.
14
MARIANO. VI.-SORPRESA.
México; 6~, juguete, y 71!-, vocal.
5
Vocal.

T

E

lAS(/

bles antiguos, Gr,eic!a estuvo en esto,

.o-

rno ein tc•do a. la crubeza 4• la cd,viliza;ci6n.
Aquellos ISl3rEs privJ.egiados, qu ? Ué¡g.air,on

, Jos :·1:ml'tes de w perfoecto en la hermosura del cu1EM'JP-O y dd espfrdtu, s,i voDvie-

balee frnllillclr ~ ~o á. liais pel'ISOnas graivies.
y -acaso ,habrá qlllien me ta&lt;:h o de frtvoaida·d
POr t.Taerlas A euento, sin penrsar c,u.e di;ll .as
trlvol,ida{]Jes 'de los gmm.dies comen muoha.s
rv,eces nos humildies.
INo me lie,a, ~,era.me:ate a,Iguna liectora
.dlevot:a, que viste, por huma[dad de n:,gro
~ JiLeva mamtiHa en .vez de •s omb~o, JtOTl(lUe
~ ~el dhfa: "¿lPara qiué die h1zo €11 dinero?
¿iPllll'a guaTdarlo? No. Gaste ,u8ted, pUJeS. se-ií.or.a. y pl¡ensie que , al! isac,N lear el ludo á.
sa,,cridl.ca usted al oomercio. M'á.s hac.,
la mundiana por el pr6j'.mo, con sus capri·

Diot'!:

dilos. qu~ usted, con

J,011 ou.sfos .Y .lo.d lii,bws al traiv&lt;és de I~s sl1f'os! ,

aJl&gt;negaciones-ba.jo el punto de v~sta munda,no, claro está.Una señ.ora que gaisita 500 6 1,000 traaicos
rn un frno1o sombrero, demuestra mejor
que un sociólogo la utlili&lt;l!lld de las cLa,&amp;~i!
~ tas,

$11,S

I Lieec!ón severa para Pos pc,1' tireos envanié1ci&lt;lo,s &lt;le su obra .aftmera !
A.si lo entrm!ieron los remamos. cuaooo
tra,~ d.'01 -b ot'n &lt;Le fa. victoria qutts·eroo. deJall'n•c,s un roouieT1do ,die suis orgía,s y hacana.Jes; peno fo hiC'ilsirorn sJn a-te: las IlllA.s
v,.oos con la proddgaHdad ·oca de u111os
"na'l"Venus." El lujo d:e Cr,e;so es &lt;e l do un

qu,e es sostener A. las bajas."

Astes que, ,si no le pr~samo1 culto
gua,TldieIDOIIII POll" 1o m flnos 11ri,peto A. la ele·gancla, qUJQ- vie ne A. ser en 101 salones el
marco d.e 'le mutl,er bonita y el vi~Io at··
nuoote die ~¡a fea.
lEn cue.nto al mora.lista dll,spu,esto A. Ha·
marmie su,pell'ltle: ali, no estall'IA, si 1o hace .
m lo justo. 1'111 IE~ia no es un paisa·

oomerci,ain'tfé1 moderno, enrlquo&amp;cid,o. Petroni:.o f,I i~mortail "áir,bltro .de ta,s el~an·
.:1ais," má s hizo por ,füivulga,r la.s coo-rompl:das ,co,stumb,res de Rolllla. aue 'a.s mi()·
da:s. Su llibro. el "Satiiri.,.On," ~s capaz d•
ihaoer callar ~ cualquit,r moraMsta e·m,pehado e111 calum111iar nuestra soci. d.a!d, a,cflua,J; c c1mparadas con sus c.ruda,s p3Jg'nas.
ras naviela:s &lt;le Feilil)e T,r igo ,p ar.ecen eu,enros para selfl.,orita•s.

tiempo ill.llÍtil de ,e51ptlrlitUB dies01CU,paid01S.
Tiene su ordgeai en w, ant!¡d,1ied111d . .eomo
los ivioi&lt;&gt;e y ( M 'virtudes; m"""'" !JU thisto·
ria d a 'la,81 modais, 9118 evoluciones y r-evcluciones, su a'l"t!e como elemento &lt;lecorat'i·
vo, qiulEj reflejai el gus'to t1e ~'pocrus l)aS.t·
das; ·su pllaetici:dald y ,su estética, Entre

:No slE~ os tan ~ ·r.os con ' os ·tlenl¡p()'S
afuora po·rq1MJ eso .&lt;fenota ,u na gra,n .rn,c ra.no.ia del pasa·do. La rná,s .e~traiva:gante .mUjer d,e Pa.rfs numca pudo in'te,n,tar los
Cap1'1ic ilo.s de .ooa ,Cl-eopatra qu¡~ hizo d~l
llujo su profes,'ón. El ca,fa'ver'a de vida. mAs
de,pr&amp;vada.. resulta un :n experto lllllroha·

los artl'St~ die, Ja plUIDUI. y dleil pi111éeí.
Tunjg,o por eso v~aiiero a.mor á lo iqu,e

(t,e,

llllgunos trudharfan die msil'aS e.xtrawa,ga.ncias. El lutlo dJ3 los pt1nolpesi d,e anta.no,
to,s ,caa,rtdhos 'die ciertos hombr&lt;EIS oélleblMs eu'lklaldosos die -restllir oomo de un
V'Eil'dadeoro arte alf lcrudo ! ·l&amp; vida, too S?-

ohlHo, ,srl comparamos

tir.a:no. Tri,ste setfial 1
cw lOII t!Jempos es 'V'é'l'
4 la. modista. ;pase.ando en oodhe, 6 1111 sastre eienanldo co:sa. nosotros en e1 m i,s,mo
''NIS!bwirant."

..

,..

No alM'l&lt;OOemos tanto &lt;lle ~ ogre'SO. La
mtltgiiedald fu6 la. que r.eveil6 eil v~rd·aldiero eu[to de ~a El!iEganoia. Entrie lo.s PUJe-

Mt'S

·aesv]os, ~ ,!:as

"-can111ia.si al adre" que ooha;blan Tiibe.rio
en Oa¡p11i.. ry Nerón ,en e l P.alat ino.. El in·
cen,dio de Romai sólo JlUJé un caiprádho de
ésto,s. PO¡plpea se bafla,ba u-.n ] eche de bu·
Na. y rnuestra,s e lega.ntie.s die ;hiotv todo oo
mia.s ,en agruas m!nera,Les. L as' setl.ora,si dl!·
Buenos A1r , s, ~ue a.som bran á. fos n.ocUstos de PaTfls con S'lllS e.uoargo,s, pa,r~

:ciu&lt;:en ry ell!Cantan. Ho,y, foeTdad ·e.&amp; qu,e las
cosa:s hm cambiiaJdo mUldho: el "eoJl!fort"
iba ma'taido la ,bielileza. d e1 la imf:u·m ~tal'!!,a.
y un mi1Jlona.rio 'Y811l~Ui ba~a ridfouD.a 11.·
~Ta. junto A un ~an •edíw ,del RiEIIlaJCi·

mff.ento ••. • ••
y sin emba.r,go iel!ta-!1 razas afeadae dti
nuestra, ,sociedad ' mddfm~ b11119C8in 1u r,e,.
fugio en ta t í egil.ncl&amp;, como oom¡pensacdón
de ,lffl\S -1~0-s f 1sicos. Ho,y. mA,s que un
tujo, ~ un pa'S'a!P'Orte oormott&gt;olita, vara
estas gienteSI d,e¡gfiguraida.s por la rvidia, los
exoEoos gastron6mieos, 1'a. nieuraist'enia, el
cza.nsamcio ffsdco de no ha.icer nada. Y otras
plagas soolaoles. El fr:aJC nos ha vulgair!zad-Q, y ,' a moda 111os lgualla. A todos oon sus
mot1elos tmpuestos como ea;'prioho de un

tando e-0n loa retor.es. Por E·'IO aqueliLoo
j6venes di&amp;i Grecia. com'I)Terudi,eron oomo
.naa.&gt;'. e la el~ga.ncia. o sea ; l sentMo die.eioratlÍJVo ld,e da vild:a., y su,s r.u,er,pos e scrnlt~
ricos cu'briéronilos con ias ad:mirao~EIB tú·
ofoa,s, 1&gt;!.egad'IIJS iaT'tfost:ca,men'tJe eme -nos
han h gado las estatuas hov oonse.nvai&lt;1as
en Roma, 6 .c~a. ¡plaistf,Clida·d nos asombra,
·e n la "Victoria de Saimotmcla" .....
Estos so111 .los tl'i,stes, restos dta glorias
DMladais: restos die IU:,o.. ,de beilleza lY de
a.rt a en ra..s est4t1113lS. en -los ba;jorr,e,l ieves
Y Ja,s ruinas.
¡De IVIOISotros, ,heroicos c11111dillos no
queda. nad.a; vuestrais COIIIQl.l1Í,stas se des·
ivoanec,ieron ! ¡Lh vosotros, .sabios leg',sla·
d·ores, ·s ólo un vago re,cu · ndo. que evocam

eicon~llll!cas si l)EID..'!:amos en HellogábaJ'IQ,
Q.Ue ill.UiD.-ca .se purso una

tJúnica dos

:..

e~s .. . ...••

El~ga·nte traje de ca,l1le.

sien at mumrlio, sonTieliriam. IV'iendo tanto
~Uo" sin ,u na vag a ildrea en la &lt;Cabeza .

tleivamdo e'l somlbrero

Elll

1,a nuca, lo s hom-

bros ,e111eo,gddos y eE ,ca,Iza:d,o amerioono
más, pare.c: dio á Ulllas Ja,n~h aa que a. otra
cosa . . • ..
¡ 'J!ll'los .SU.'Pie·ron darnos urna. lección de
armond:a; ,e.quilivllrlo 1fisico y e~uliilibrio ~ s,p1r.ttual1. Edu~ron s u org.an· smo en el
gttnna.'S lo, como su intelig,em.oha eJDI los·
!rondOBOs j8ll'di111ies &lt;Le A~emos. d i,ser-

Francia no ha s ido la tlraina de lais modas ma,scuUnais,. e omo lo sigue s' en.do oe·n
La,s if,eJ1D,0nina,g y ~n Jlas ,E,Vofoc1ones liter airi asi. Lais figur as de Versalll·~18 que tanto
a d'tndraai nue·st r os crOni sitrus . il'e'l)'rodueida.s
h()}r

.dfa .en I' a,s 'del!;caij¡a¡s poroelana'S dan

un:a .iidlc,a L'gera d,e lais eleg,ancia'9 f lJl 'Gi~l&gt;OS &lt;le Lu!,s XN y del TI'lan6n, die, la !famosa nutdamie De Pompafdour 'Y el no menos faímoso Duque fde U11U2iu111., som:bm'B
011elpus.cular,esl 'de~ ".Am cfü¡n r,ég°ilJllle/' que
deben llOO'ar alhore icuando eontellldJlen la.e
turba,s de buTgue,s,s .iruvaidiendo sUJS jaD.'diin-eis.

�B4

P&amp;tT&amp; las Damas
a dor,n o,s. La AcmbTina de terciopelo. (l•u º
comenzó ~ us.ar,s.e en .fulio . fu;é pr.ecu:r,sora d,e, esta popufaridad quf' ha aJ',canza,do
el maJteMa l. Tam1b ién la falda neg¡ra. laT·
ga y t orrada d , ra,so es'tiá mu..v de mod~
Que la est rucdón de las modas, oit'rece un
'lujo d e r 'queza hoy día, h'UIE'J,g a ~i.ee.ilfo.
c uando se usan ta,nto el t e!'ciopelo , fl r~
so y ~as pre J,es. U111a de ,Ja,,s nuevas pan,1s
es de dc,s c o1'cr.c1s y lOIS que mfus se usan .
en combinación s en azul pr ofun,do ry negi,c. Esrt'áin mw d12 m,oidia t asmlbién e" aizul·
marilllo azul real y l)ú!1pllll'a. E'l ter,ciQlpe
,to se usa e11 combinación cc111 las te1ias
más mern1brano.Soa'S. En .una 1f¡x¡hdbic' ón d..0
vestid os imp,c rtado s, qu e s ~ v-ertficó ha.ce
'J}OCO, ha,bfa un vestfdo quie tE'IÚa la !)!\':'·
tP suoe¡rJo,r d.e ,e,ncaj &lt;, blanco solbre ¡,a!S1l,
y ra t ~nia. proit'und.a de la fal da brujo l ii
cual s · CJtCUltaba eil ,encaje e ra de terdoP c11,o ne,gro. EJ t erciooelo estaba modelad·"
á 1,a Unie a de la cintUTa formando una fa·
ja drapea d.a que continuaba como una
ban da 'flreg1~·,a:r ha,s'ta los p:es. La cola.
de t ~cfopel-0 a:pena s era do·s 6 t.r.e11 ou'! ·
Tod as la.s aipa··i nc1as indi-can que. dado
~a dia.'S mlás la~a oue ,J frente d.e la fn.Jch .
Jo muoho que se ·€·sta.n u,sa n do os ve:ll ud llos y ter cicpe los, pron.to s.e pond r án éS·
0atio:·s. E1 t erc:o,r.elo y la pa na y una n ue1va "v,e lvetina," suav y plf\ga· b1l s como e!
t.P.r-0:op.•ilo .estAn muy en uso para somurNos botas, ves,tid::s y toci a cl a se de

l s: un e111orme somb"ero en forma ds
Yo os E1V1c car·a á todies con verdad.er o
plato qu.e les cuibr.e la. cll be za ha,~ta ' o·s
ootu,si ru;;mo: dés.d.e aquellos ",i mpasLbles"
.h •c mbros, ¡y una faldita como un a funda
que su,b' Ton aQ cadalso a r.reglando ~u
di~· palt'a,guais. que J-e,s im:p'ide andar .
corbata ha,sta la,s ,lJ,eD rus da mas del Direc·
En cuant o á lc-s hombN•s prefiero no
torio y los últim:·s rOODlánUo:s. Yo os ha·
hablair.
Tan valient es com o som os al trabla'flfa d.e Musset y id!,• Teophile Gaut:.e:·.
tar
d
2·
reformas social.es la reforma d,e
que doeda ·c on orguHo: " Mis Hibros . mis
viajes, mi,s n&lt;JIV Qa,s y m· s en itica,s se ol- •·.:¡, indumentaJl'IÍa e s prcbde rna qui:, ncS! int i·
mid,a ;· t odo lo D1láJs camb.'ar el ala del somvid·a,\1án; 1pero la pcsteridad "Sabrá d e mi
br,ero el wrte del "c.haq,u et," lJ.evar dos
por mi ohal.eco lt'ojo." Pero el €1Spac:o me
6 tre.s boton ,s y con •éq f r ac, si no fuera
lo impid,e. Un re,cue1'do slin embargo al
célebre D'Orsa'Y último representante del po" el -0haileoo ,bj amico pa r ece,r íamof\ ci·ia·
"dand¡y·smo" f1¡,ancés en la patria de los do-s .. . .. ·
ve.rdader: s ''dand,yes." cuyo pr'mer astro
A lv.aro Alca,Já Gali-ano.
fué G.eorg, , Brummel.
Esos tiempos· ya n :i- vo:lvoerán. como no
han de vol,ve.r la,s famOISas golond rina:s;
a.hora la Je;g_iancia iiguala t edas la,s cla·
ses en vez de d:f.erenciarlas. Ha.y sJ:lfío·
ras qu.e s.e ellllpeñan en paree .r "dicm ,imondaines" y ha sta· "-d.emimondain es"
que ¡pare:c: n señorrus . A la vista son igua-

--·
1

LA PANA DE LOS COLORES

Nuevo material para vestidos de mujer.

SIEMPRE LA VERDAD.
"Cuando está U d. en duda diga la verdad." Fué un experimentado y ,i.ejo diplomíitico el
que así dijo á un principiante en
la carrera. La mentira puede
pasar en algunas cosas pero no
en los negocios. El fraude y engafío á menudo son yentajosos
mientras se ocultan; pero tarde
ó temprano se descubrir:.n, y entonces viet1c el fra&lt;;aso- y el castigo. Lo mejor y 11üs seguro es
el decir la yerdad en todo tiempo, pues de esta manera. se
hace uno de amigos constantes
y de unn. reputación que siempre vale cien centavos por pese,
donde quiera que uuo ofrezca efectos en yenta. E:, tamos en situación de u.firmar modestamente, que sobre esta base descansa la universal popularidad de la
PREPARACION de WAMPOLE
El público ha descubierto que
esta medicina es exactamente lo
que pretende ser, y que produce
los resultados que siempre hemos
pretendido. Con toda franqueza
se ha dado á conocer su naturaleza. Es tan sabrosa como la
miel y contiene todos los principios nutritivos y curativos del
Aceite de Hígado de Bacalao
Puro, combinados con Jarabe de
Hipofosfitos Compuesto, Extractos de Malta y Cerezo Silvestre.
Estos elementos forman una combinación de suprema excelencia
y méritos medicinales. Ningun
remedio ha tenido tal éxito en
los casos de Influenza, P érdida
de Carnes, Debilidad y Mal Estado de los Nervios, así como todas las afecciones que proceden
de Sangre Impura. "El Sr. Dr.
Porfirio Parra, Profesor de )Iedicina en México, dice: La Preparación de Wampole está compuesta de los principios nutritivos del Aceite de Bacalao, :Malta,
Hipofosfitos y Cerezo Silvestre.
En las personas debilitadas esta
medicina me ha servido perfectamente." En todas las Boticas.

-

MANAN A.; ......

Es el grito,' esperanza y ref~
gio de los débiles. Es bandera
de los que nunca tienen éx.ito. .
Es el manto con que se cubre la · · ·:,~
. cobardía. la impotencia y la ig·
:10rancia.
Tristes hogares donde imper:i
esa palabra! Infelices seres aquellos que titmen que esperar b
nueva aurora para calmar sus
angustias y dolores!
Hombre, mujer ó niflo en cuyo
cerebro germinen las ideas de
éxito, salud y felicidad. deben
olvidar esa palabra para los ac·
tos que dependan de su voluntad
Cuantas vidas segadas por es·
pérar á mañana! Entre noso·
fros es muy común tratándose
de negocios y sobre todo tde la
salud. decir: mafiana haré esto,
mañana me curo, etc., etc. Se
comienza. por ejemplo, con un
simple catarro, nos viene en se·
guida una bronquitis y ..... no
hacemos caso, mañana me curo;
luego una lirringitis y . . .. maña·
na me curo. Despues viene la calentura en la tarde, la tos muy seca, los imsomnios y sudores nocturnos; vemos á un médico, nos
examina, se pone serio y frunce
el entrecejo porque comprende
que la Tisis ha comenzado su
obra. Entonces nos receta lo
mejor que todo médico honrado
conoce para la Tuberculosis:
''Creosofosfatina. ') Es cierto
que con ésto nos vamos á curar;
pero en un tiempo mi.;cho mayor
que el empleado si desde que comenzó el catarro nubiéramos
usado esta medicina: con ella se
destruirían los gérmenes del catarro, haciéndonos al mismo
tiempo inmunes para la Tuberculosis (t isis.)
Mañana ... Mañana... Ma1)ana ..

ANECDOTAS Y CURIOSIDADES
Ent ró un nomb··e a :l~arsc una muei,L
en un a barbe!' ia, y . 1 rna,ncéib&lt;.&gt;. que era
mlliY torpe le pu,s,:• la Ha.ve iuglesu de mnd'J Q'l.le a,J til'a1r sa có la mu,z, a d~ñaida y
otr.a. más.
-¡Hombr,e·! , ex,c la,m o E·I i,ac1 nte
¡s!
m1: ha sa.cadc usited dos muelas!
--.Silencio. por Dio,s, le conl!.est6 el man·
&lt;:ebo; mire us t o q,u,s• si Je oyie e,I maestro
le vn (L c c1l&gt;rar á u,.11te,d 1a,s dni..

PARA LA HELADERA
Es necesario que ·,·l hielo q,me se p:ne en ·
la he1adera vaiya en una bolsita de lana ó
de 1irnm. · Ia; asf se EWita qll'e se jmrnte1J1 todas las l:mpull' :z,a,s d,e l hielo en el caño qu-e
Ga sa,J,id,a a l .agua,. que i;stas tornen ma t
Olor Y foNil!E!lll. e s81 substancia gomosa que
aeaba por ta,p·a rlo. ID1 mielo s e coooell'Va ast
l!llg tiempo. La bols ita se enjua ga bien
antes d,, -cambi ar el h!el~

* **

OA.rlos XLI Rey de S uecia estando un
dta. beodo. f~Itó aJl re•S!Pet,o (lll'c) d ·,b,fa a la
~lna sru maidre. Esta oofíora ~e retirll á
11!. cuwrto penetraida del más vivo ,dolor,
t l&gt;1111IlM1Jc1Ció enoell'rada todo el dta si:lente. Como ell ~ no la vefa, preg¡unitó
ca.usa. ¡y Ju-ego qu,e la SU[pO tomó un
"-o de rrim.o y f ué á Yiell' á. ¡.~ priooesa.

-8 .Jñora, dijo ¡,ro1unctam nt.e a,recta.cJo;
~_, que a,yer en n•i embr·aguez C'Ome·: .u na
falta :1 vengo a. 11c·11,ros . 1:iH&lt;lón: v á tin
&lt;le que éEt:• no s r ¡p'ta. vo,y á b~ber este
,vas,:i &lt;le v·no á vu-estra ¡::tlun : será el ül·
t.i.mo qu,e beba €11 rni vt&lt;l.u.
J~I rey tu,vo pabbra, y de ~m,u~·s de ~te
día no vol:vi6 a !)robar e! vino.

~l papel pu:id · :ser ra,rw-caiao de mu~11as
cosa.s . co,m o por ej,empki ae cebada u-ve·
na, maíz guisantel:l fr 'joÍ ·,s, allfallfa, mus
go, al,ga mar·na, talbaco de hojas y de
o~:rte~a de árboles de remolaoba, pa·

Rafael F. Sosa,
FOTOGRAFO .

TALLER DE FOTOGRAFIA
DE «EL TIEMPO ILUSTR ADO»
T ODA CLASE DE T RABAJOS DEL ART E DE LA
FOTO GRAFIA

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TERCERA DE MESONES NUM. 61.
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MEXICO.

pas. etc. La mayor cantidad-aunque no
ta meJor c la,E-e sino la de eso corn'ímes hec-ha como la gent, . n geuoral sabe
'de la ma&lt;lera d, · ci erres árboles. "Con pa:
pe! eo,mpl'im:·do s,e pu,ed n fabrlca,r ru:·
Clas ba~ra·s. cañonies b~rr aduras ue c31baJ!::-. ,p,uJ:clol'es de p'edra., prsc10,sa:s oiciclf!.tas tubos ,d º aSifalito par a ga&lt;l! o ' a'tuimllrados · léctrlcos .. . Los postes d,e teléd:o ·
no hecJ!lc,s de plte~o~ 'lle J&gt;rupe i aflrollall os. . . son b,u ecc,s. máR l,il•ia,n os qu,e los
d;, ma!lera y duran bien.
·©n el Ja,pón hacen ""~ 1&gt;a1&gt;0t ropa. n,n~e·r·
nas, ,paraguas, panue:los d-a bolsillo cuer o
a •·tl,flcl al ..
En Esta dos · u n ·dos y umn en A.lernaim•a
ha·c en de pa1J1,J ata;úd.e s. En AJem1tll!a tamntén ba,c, ,n de p,rul)€1 ban!les flor-eros· y
·bot,1J'la·s para lech.e.
Se comoran alh,o,r a somlti,¡·,e.¡•os· de "paja"
en c rnva ra:t&gt;rJ.caciOn no entr,a nt una sola
oaj 3. So,n boohos de t!rai,, d,e paipel t ·fii,dos
ct-P, a marlllo.
P.:-n I n,glater:a comunment e i;,.,. renden
f6SJforc·s de pal!) -1.
Se ha saJCaao patente pa.ra hilo de papel a. usarse e n cos,e,r ?C·s zapatos.
en uso del p,a.pel en la in.dirnsrtrlia I&gt;Ul€de
extendel'se tndefin!,d,a;mente. Se lo empt,ea
para. iha,oor imltac!on tt,e por.celan a, e1D: bala,s. zapatos . ve.1ais pan;,a boties, etc. Arúm. ha
,s.tdo hieicha u1111a estuira de !l)aJJ}el y S'e dice
quie s oll)ort6 bien el ruego.

�NlJESTRo

CM~LOGo

Lo E:NV/llttos

urr,r,w Gffnr,s nrovn
Es TI\

LIS To

L~ /fEfUBL/cIIFl

flVtiLo Hoy·M
1/S/10
I

EN LA P.LAYA

tH8.1~ié una

aA ~ngl(l'l

tia.roe die Abril

,mie enajen~
cerea db ~,a mar suena,
d\eslllutlia, oobelta "1 gentil.
Bella ,cuall Uiio lsut!1.
p:ura ,cu,a.1 caAlta !azucena,
'hunidfu. en la fina arena
-sus pi,es die rosa y marfil.
Y era. tanta. :SU h• rmosura,
era tan tierna y tan pu,r a
y '.eran sus belda-Oles tantas,
ique al maT enviklié, ceilos:&gt;
al .mirar cuál!l pz1egll.roso
venta á. 'besar sus 1)1a1t1,tal!.

quie

,eenJa.mín IGa-nota.

**"'
Un ndño &lt;J.Uie s• ,hall~ba E:IIlf.ermo, sie od!'V'llti6 mú c® ·un á.1bum die J'\€;Cortes, que
con ningru.na otra. dli las oo&amp;as que 1,e ob190quia.ron sus patf:ellllie&amp;. BaOo cada. una.
d• 1'.a,s 11:min.as 'die 10s~ libro, habfa una.
ihl~torla eu¡ya. herom.a ,era uimt niiia., y €.n
la cuall ,11,guraibaJn S'UiS ~nos, h,2rmalld y com;paiier,a.s die ]uieeos.

Dos d·e ,Din,aima,rca, la primera Th33"ra,
die, 30 años y la rprinoesa. Dagmrur. de 20.
!Dos en Montenegro, la ¡prin,cé·sit ~enia.
o.e ,20 año·s, ry la prin,c ·ISa Vera, de 23.
-Y una en Se·l'iVla. la 1&gt;rlncesa Ele ,quie
tiem 23 años. IY es ita JIUIO'Or de 111,s hijas
-del Rey •Pedro.
iEs,ta , sca.sez die prlnoesas, casaderas no
e¡xtr,añará lá nadie, si 11e ttene en -cuenta
.que nunca ha habido A un mismo tiempo tantos soberanos j6vell!es, cOililo lo·s
que alhora rig n la níayorta él-e las naeiones de IEurapa.

.....
U.n mod-0 lbontto 'y atr.aictJ'vo para arr..-·
g¡lar flor,es qoo tlienen ta11os oorto11. es p ,_
11/s'l' dientro idle1 j,ur6n qu,-= la,s contiene.
tal'os de espirraigos.. ú otros parecidos,
~ fos que ge Lnsertan "os ta.11os d,e 1a:s
flores, q,ue ast s,"f 'luioein muciho n.una.u1e
~:iam rpocas en número.
1

• * "'

1

'***
En una. cMa bien arregla-da, se ocultó
tell calorffero, haioo pooo, lcolgan:do ,cortd·
na1s d,~ uina taibµ¡. q~ se aJust.a á. La. I&gt;8Jl'·
te •suipenior d,e{J. calol'Uero.

***
'No ihaq aictmalmente eu l,a,s diee!ooM
Cortes tmp,eriales 6 ,r eal,,s de ·F.AUropa mAs
que seis prlnoesais caisadle~s.
Una. e.n Memamia. la princ0Bc1. victoria
Luisa hija. de Gu!o111er,.mo ll. Tiene dieélocl\o ai1loa.

Aquella. :nuz que d1ejaste,
poco á ¡poco se aipag6,

como se apaga el recuerdo
iquoe llena tu cora,zón.

... "' *
GUA:NTES DE VrE-R,A:NO

,Los de ih11o y seda que tie-nen g:asta.da.is
laJS puntais y los dedoo, se convilertelli en
ID\li1 aoeptabiles mtto!lll,IS, cortamdo loos d edo.s en su .prinJCip!o y sacando al pulgar
solo la pu;nta. La orllla se ar rio,l !a hacia
ad~lJlJtro, y con u;na aguija, dina se teje un
bordie de medios puntos, sobre• el euaJl. s e
tejP.n unos piquitos. A} pullga.r tai.mbién ¡;e

hace la puntlllita. ,Es cuestión d,e ·pl'lom1·

dad el buQ'll :r,esultado d,e este arreglo.

* * :):
·Los mlilfoniaridS ann.eri!.canos se .aihurren
,ta.nito por lo general que r001 taJl de diver·

tiree uo se rparan en barras.
Ha.ce ;po~o uno de estos seres mirm11,dos
por la fortuna, se cans6 de ir aJl olub, Y
onganiz6 u.na excursión en coche, á la. Que
fueron in.vltaJdas mucllais d:ama,s. Loo exeursionistaJs ten~oo ique atravesar urna er;pesa
selva, y aDM preclsaim.Mte surigió de pronto
una partida de baJilJd.oler.os. Todos Llevn.ban
el rostro en.mascarado, d!S,l)aTa!ba,n tiros Y
famllaib3JD. gritos sallrvaijes ali mis.roo tiem!IO
que bilamid.íam ~a,Illtosos OOJdhill:101. La ~&lt;l0lla era wbe11bia. Los bamidi:dios asailtaron
10$ cocllas, los volcaron, ma.niaita.ron á los
coohems y despojaron á da.s señoras de to·
liais su!&gt; aJl!haj ais. La m.a,yoña de las e:xour·
11ion:!stas, looais de tel"l'I01', ~ desma,yAJ'OU,
A. las más valientes las atacaron ·'os Iadr-O·
nes para lilev:áJ:is.elais secuestrad.as á la cu&amp;va .... pero, en el momenito de ~ (l}rend~r
l'&lt;t Illa!l'cll.a, el crupiitláin de los bMlldádos too6
uin cuerno, y ilos eD1II1ascara.rdios .se descu·
brieron . . . . iE ra,n med.la ,do~na cw am!tOll
dislfrazados d~ bandoleros del Fair-We!il-,
que revenitalbam de risa vieniño el pánico
d.c Oo.s excúmlonista&amp;
Algrunas de las ilL'Vita-da.s eisitu,vieron ,más
Je uai mes en!ern:na.s á oonsecueiwla. de la
emootoo, p,e:ro todos oellebraron ~ iJne'SIIIO
o'P&lt;1 mlilllona1do aibUJ?rldo.

***
Un, ab,atie 111genio,so decta ae un hOilll&gt;re
que ro1!,a comer eaist siellliPre d~ g(frr&amp;,
'Y qu,e era ad emlás gr® murmura,C.or:
-'E1sie hon.lbTe no abre jaiw,As la boca si~
no -a. costa ajell2l.

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                  <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El Tiempo Ilustrado,  1912. Año 12. No. 21. Mayo</text>
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                <text>Semanario ilustrado de literatura, historia, bellas artes y variedades. Dedicado a informar las noticias más relevantes de México y el mundo, además era escaparate de todo tipo de comercios, banca e industria pues en él se anunciaban sus servicios.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>A~o XII.

MÉXICO, DOMINGO

''

..

2 DE JUNIO

DE

1912,

NuM. 22.

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.

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SEHOR DON AGUSTIN AGliEROS Y DE LA PORTILLA,
11

11

Director de EI Tiempo" y EI Tiempo Ilustrado" desde la muerte de su padre, el señor Li~eocfadQ
Don Victoriano Agüeros, fallecido en esta capital el 26 del pasado Mayo.,

�A G US TI N

••
AGUa~o.s

Agüer
~

No hace aún ocho meses que lloramos sin cotumelo la muerte y siete meses, pues había nacido en esta ciudad de MéxiQo el
del eefior Licenciado don Victoriano Agüeros, paladín del cato- 10 de Octubre de 1883. ·
Hizo sus primeros estudios al lado de profesores particulareEI,
licismo en México é ilustre fundador de EL TIEMPO, acaecida
y
en
1896 ingres6 al Colegio de Ma~carones, donde curEÓ insfuera de la patria, cuando un nuevo golpe, una nueva desgracia
trucción
primaria. Más tarde estudi6 ruatemáticas con dop. Toviene á enlutar hoy una vez tnás las columnas de este periódico,
que llora y lamenta. la muerte de uno de ~us más ardientes sos· ribio Soto en el Colegio Col6n y poco después ingresó á la Escuela Nacional Preparatoria; pasando á la de Jurisprudencia.
tenedores.
Agustín deliraba por el periodismo y así fué como interrumAgustín Agüeros, hijo primogénito del sefior Licenciado Agüepi6
su carrera para ir al lado de su padre á ayudarle en las laros, ha muerto para irá juntarse con su nadre.
Agustín Agüeros. que fué educado cristianamente en el santo bores de EL T1EMP0, donde siempre trabll j6 afanoso y dedicado.
Amante de los estudios hist6ricos ingr.-i;Ó como alumno de la
temor de Dios, muri6 como su padre: santamente y con una ,reclaee de Historia del Museo Nacional y al poco tiempo fué nomsignaci6n que edific6 á sus hermanos.
brado adjunto del profesor.
Siempre se dedic6 á leer libros de historia y á registrar archivos y bibliotecas con gran fruto, pues logr6 recopilar interesanHoy, 2 de junio, fecha inolvidable para nosotros, hace un tes datos 60bre muchos personajes y materias.
.Escribi6 muchos artículos literarios é históricos y dej6 publiafio justo que el señor Licenciado Agüeros sali6 de México en
compañia. de Agustín, rumbo á Europa. Ambos partían felicee cadas una biografía del 2? Conde de Revillagigedo, que es la
más completa que se conoce y una obra titulada ((El Periodis·
y s6lo sentían separarse por unos meses de 1011 suyos.
La Providencia quiso, en octubre último, que el señor Licen· mo en México durante la dominaci6n espafiola,, de grandífimo
ciado Agüeros muriera fuera de su patria, en París, y lejos de interés, puea en ella se encuentran reunidas notas hiEtóricas,
los euyos, representados en aquel lance terrible por el que nece- biográficas y bibliográficas enteramente nuevas.
Al morir trabajaba en la 1euni6n de datos para una biograffa
sariamente debemos de pasar todos los hombres, por Agustín,
que con inmenso amor acompafíó á su padre en todos sus últi- de su padre, sobre cuya vida quería escribir un libro á la memos momentos de vida terrenal.
moria del señor Agüeros.
A1mstín padecía desde hacía mucho una afecci6n cardiaca
Dios no quiso que terminara esa obia como no quiso que
Agustín Agüeros diera desarrollo á todos sus planes, á todas
que nunca se crey6 de importancia.
La muerte de su amado padre le impresion6 profundamente sus ideas y á todos sus prop6sitos, que hubieran 1,ido de gran
y esa impresi6n tan dolorosa como intensa., agrav6 é hizo avan- utilidad y provecho para la historia, para la literatura y para el
zar rápidamente aquella afecci6n.
periodismo.
Durante dos meses, tiempo que estuvo el cuerpo del señor LiMuri6 joven, lleno de ilusiones y esperanzas, pero dejó de sucenciado Agüeros depositado en la iglesia de San Francisco Xa- frir y partió al seno de su Dios para recibir la recompensa á sus
vier, en París, Agustín vl.sit6 diariamente aquella capilla, apu- merecimientos y á sus virtudes.
rando un amargo cáliz, que le producía un inmenso consuelo en
medio de su espantosa soledad y de su incomparable dolor.
«Los únicos momentos, decía Agustín, que me sentía tranquilo
La muerte de Agustín Agüeros fué muy sentida en toda la soy comolado eran aquellos que permanecía al lado de papá.»
Vino después una trave@ía penosísima de St. Nazaire á Vera- ciedad de México y prueba de ello son las frases que le dedic6
cruz, durante la cual sufri6 tenazmente, pero siempre resignado, toda la prensa y las manifestaciones el día de sus funerales.
Se efectuaron éstos en el Pante6n del Tepeyac, donde desean·
penas morales muy hondas y dolores físicos muy intensos.
Los funerales de su padre después, la llegada al seno de su san los restos del sefior Lic. Agüeros. Tanto el padre como el
desolada familia, la vista de su madre atribulada por la viudez hijo fueron siempre muy devotos de María Santísima de Guay de sus hermanos por la orfandad, le produjeron un inmenso ·dalupe.
A los funerales asisti6 un numeroso concureo de amigos.
dolor que se tradujo en padecimientos físicos que la ciencia no
Recordamos
á los señores don José, don Luis, don Carlos y
pudo combatir.
.
Sin embargo de su enfermedad, Agustín, deseoso de continuar don Ignacio Agüeros, hermanos de don Agustín; Ing. don Ed ·
la obra de su padre, se puso desde luego al frente d~ EL TIEM· mundo de la Portilla, don Dionisio Gonzalez, don Romualo Pss·
PO y se dedic6 á trabajar con gran fe en Dios y grandes espe· quel don Alberto Worn, don Armando Vaquié, don Victoriano
ranzas. Diariamente concurría á sus labores y permanecía en Acé;ez, don Juan de M. Contreras, don Francisr.o Barrera La·
su despacho haeta horas avanzadae de la noche. Desgraciada- valle don Alberto M. Carreña, don Alfonso Pasquel, dofi Cardamente su enfermedad sigui6 avanzando hasta el grado de im- los y' don Jorge Rovalo, don Ricardo G. de Cosío, don LuiR y
don Leopoldo Zamora; don Manuel Gamio, don Genaro García
pedirle trabajar.
. Su gran energía lo sostuvo en pie hasta el último momento y Núñez don Antonio Revilla, don Angel Vivanco Eeitévez, don
todavía el jueves anterior al domingo en que Dios lo llam6 á su Manu~l Galindo y Bezares, don Alberto de la Portilla. don Al·
varo Herr...ández don Armando Salcedo, don Miguel González,
seno, se lei vi6 en la calle.
don
Luis Castilio Led6n, por sí y en representacion del sefior
Agustín, como su padre, muri6 fuera de eu casa. Había vedon
Cecilia
Robelo dirbctor del Museo Nacional; don Federico
nido el juevee de Tlalpan, donde residía, á la casa de su tío el
señor Doctcr don Ram6n Terroba y Solares, y allí se agravó. Comparot, don Te6filo Guzmán, una comisión de al?mnos del
Museo Nacional y un grupo de empleados y operarios de EL
Sin embargo, no guard6 cama ni un solo día.
El eábado, víspera de RU muerte, hizo llamar á un E1acerdote TIEMPO.
Entre las muchas coronas de flores que se colocaron sobre la
y confesó humildemente todas sus flaquezas. Al salir el virtuoso sacerdote que escuch6 su confesión, le oímos decir: «No sé si tumba del sefior Agüeros recordamos las enviadas por los señollevo en mi alma una gran pena 6 un inmenso júbilo. He con- res Dr. don Ram6n Terroba y Solares, don Ifí.igo Noriega, Ing.
don Edmundo de la Portilla, don Pedro Grovas, don Alberto
fesado á un hijo cristiano.»
Worn
don Armando Vaquié, don Dionisia González, don Igna·
Al día siguiente, domingo, recibió con respeto y unción edificantes loa Sacramentos de la Eucaristía y Extremaunci6n, cio B.' del Castillo, don Juan de M. Contreras, I. H. Jacobs,
consuelos inefables que la Iglesia Cat61ica tiene reservados para del Museo Nacional de los empleados y operario:; de EL TrnM·
PO y de otros amigo~ cuyos nombres han escapado á nuestra
sus fieles hijos. ·
Una hora después, invocando el santo nombre de Dios, partía memoria.
del mundo de los vivos y en su rostro aparecía una tranquilidad
y una dulzura que son el consuelo de su madre y de sus hermanos. Ha.bía al fin partido á juntarse con su padre en la manNo terminaremos estas líneas sin hacer presente á las persosi6n de los just.os.
nas que nos han manifestado su pena en estos dolorosos momentos y á nuestros colegas en la prensa, el agradecimiento de
los redactores empleados y operarios de EL T1EMPO que lloran
Agustín Agüeros murió joven. Tenía tan s6lo veintiocho afí.os hoy por la segunda vez la muerte de su jefe.

,

r~ .'!..

-r.-

***

***

***

***

El cadáver de don A¡ustín Agüeros al ser sacado de la' casa número 6 de h a
. ,
Retrato de don Agustín Agüeros . Lo h9
' 3. ddell fiC1 pres ' par.a .ser conducido rumbo al Panteón del Tepeyac.
5 ermanos e nado pres1d1endQ el duelo.
·

�Aetua1idades

En memoria:de:Agustin Agüeros

341

,,

ft¡
¡'
;¡,

Antes de hoy nunca había sabido cómo es la brusca impresión que deja la muerte al pasar.
He perdido seres que eran de mi sangre y otros que sólo tenían mi caripo, mas no pude llorarlos porque no sabía entonces lo que era morir.
Cuando anhelaba el pronto correr de los años y quería ser
hombre porque no entendía la gloria de ser niño, dejé de ver
á mi m~dre. Vi lágrimas que corrían sin cesar. Oí oraciones,
largas oraciones que brotaban confusas, apagadas por los sollozos. El aroma de los blancos cirios y el fulgurar del oro de los
candelabros eran tortura para mi nerviosidad que aún dormía.
Lloré en las rodillas de mi padre porque él lloraba, pero nada
comprendí ni traté de inquirir. Había sí, algo desconocido que
daba pavor y cortaba el aliento, en aquellos semblantes mus·
tios que discmrian en silencio y en las rígidas vestiduras
negras.
Alguno que no sé si juzgar de piadoso ó cruel, me dijo que
mi madre había muerto pero vivía en el cielo. No hallé signifi·
cación á esas palabras. mas caí en la cuenta de que hacia días
mi madre no estaba conmigo, ni ponía un solo beso en mi frente ni me hacía repetir la plegaria que ella decía con fervor. Y
e~tonces quise verla, y pedí, y supliqué, y exigí q~e viniera de
allá muy lejos, donde estaba. Luego pensé que mis pequeñas
fal~ la habían alejado y tuve remordimientos y decidí eondu·
cirme bien para que volviera. Nunca volvió.
Afl.os después, cuando las pen11.s del vivir empezaron á ~erirme supe que mi madre había muerto y clamé por vez primera
¡M~dre mía! y todas las lágrimas y los sollozos que guardé cuando niño, estaban en esas dos palabras, amargas como una lágri·
ma y desgarrad?ras como un sollozo.
.
, .
Si las contrariedades crecen y amenazan como s1 fueran a am·
quilar no dejo ver abatimientos ni rebeldias, y sólo espiando á
mi al~a podría mirarse el talismán que me hace fuerte: ¡Ma.·
dre mía! digo para mi., y una paz muy grande viene á darme
nlor y á sugerirme caridad.
Al declinar de la vida, que las energías vacilan, que no se
puede ni se quiere combatir, que s6lo se perdona, que no hay
mirajes ni se aceptan engaños, que la gente y las cosas se revelan como son, que sólo se mira hacia lo alto ... cuando en esa existencia viva, brotará de mi alma el grito de siempre: ¡Madre
mía!

***

,,;¡

Su obra de periodista cat6lico fué de principios, de honradez, (~
de inteligencia, ya que sin dudar siguió fiel á su bandera, no1 .
hizo de m':lrcader en el templo y jamás empeque:ñeci6 la gran- ;
deza de su credo.
Ate11oraba cultura, criterio amplísimo y gran valor civil.
.\
Su estirpe }iteraría era nobilísima por su padre don Victoria- ' ·.
no Agüeros, el insigne periodista mexicano y por su abuelo don J
Anselmo de la Portillá, el insigne periodista español, dos hom-!;\'
bres de letras, dos hombres justos, cuya obra nunra perecerá. , ·~
Deegraciadamente, las bellas ideas originales, las criticas acer· .·'!.;
ta das y las relaciones amenas que en estilo fácil y castizo escri · '. ·
bi6 Agustín para el peri6dico, aparecían anónimas y solamente ;.
los íntimos conocimoa el mérito de esa continuada labor literaria. ;
Sentía particular inclinaci6n para t&gt;l estudio dti la Historia\'.
pudiéndose citar entre sus trabajos más notables por la sen sa·l't':·
tez de la critica, la cuidadosa docum P-ntación y la belleza del !.!'·
estilo, dos opúsculo!!!, uno titulado ccEI Gobierno del 29 Conde
de Revillagigedo" y el otro, «Historia d~l periodismo en Méxi·
co,J&gt; esta última, de la que desgr, ciadamente sólo escribió
la primera parte, pero que fué recihi,l.1 con grande1.1 muestras
de aprobaci6n, no únicamente en México, sino en el extranjero,
como lo de~uestra la calurosa felitación que enviara á su autor,
el famoso «Instituto Bibliográfico de Bruselas. » También llevó
á cabo con gran acierto la clasificación de las colecciones de Numismática del Museo Nacional, en cuyo establecimiento desempeñó satisfactoriamente el puesto de profesor auxiliar en las cá·
tedras de Historia y Etnología.
Hizo en esta capital los eEitudios preparat &gt;ríos y comenzó los
profesionales en la Escuela N. de Jurisprudencia, pero pronto los
abandon6 dando preferencia á los estudios histórico-literarios y
al periodismo, por el que sentía decidida vocaci6n y en donde
habría lucido grandemente, puesto que á la temprana edad de
29 años, en que muri6, era considerado como uno de los no muy
numerosos periodistas sensatos y cultos con que ~uenta la pren·
sa nacional.

***
Ocho días han transcurrido desde que murió Agustín, y ocho
díal!I hace que siento c6mo fustiga el dolor cuando nace de la
muerte.
Agustín era un hermano mío, por afecto, sinceridad y nobleza.
Durante quince largos afios seguimos la misma senda: juntos
desgranamos las risas sonoras de la adolescencia; juntos entra·
mos á la vida consciente donde todavía hay aonrisas, pero ya se
derraman lágrimas; jüntos estuvimos en la adversidad, viendo
con ojos de espanto cómo habríamos de defendernos. Y siempre,
por sobre del dolor y de la dicha perduró nuestra amistad. Así,
cuando el torbellino de las pasiones nos suspendía en su ol 0 ~e é
iba á hacernos chocar, surgía una tregua y luego, muy 'pi-onto,
Tolvía la calma y una sonrisa de paz hacía más sagradQ' nuestro
viejo afecto.
Ante el mundo aparecía Agustín serio, retraído, quizás altivo,
pero siempre caballero. Cuando en la intimidad abría el cora·
zón, se divisaba mucho oro, sin ligas ni opacidades: fué humil·
de y modesto, pero era digno y no se prestaba á d1¡sempe:ñar
papelel!l en la mascara.da que preside la tontera huma,na. Tenía
sensibilidad grande, extremada, tal, que al vulgo parecería pueril, y por eso, tal vez, la ocultaba. Era prudente y s:.i.bia perdonar, pero había en él vergüenza y empuje para rechazar un
agra.vio.
Su caridad lucía muchas facetas: alivió al que p,edia pan y
1upo poner piadosa claridad en las almas que obscu recia la pena;
yo lo sé, porque cuando me veía titubear por la foerza del do·
lor, me abri6 sus brazos y poco á poco, como á un, enfermo, me
habló, me consol6, me di6 vida. Era humano y bueno.

***
Hace poco menos de un año se dirigió Agustín á Europa,
acompafiando á su padre y allí, en tierra extraña y en ambien·
te hoatil, sintió la angustia infinita de verlo perecer y como por
varias causas el ataúd que encerraba los restos no pudo ser en·
viado á México sino dos meses más tarde, se le deposit9 en la
cripta de una iglesia, donde, día tras día, durante esos dos
largos meses, estuvo de hinojos en constante é intenso sufrir.
Tras ese penar sin tregua, le sobrevino la atrofia del corazón
y á su llegada á México tenía ya, impreso .tn el sembl.ante, ~l sello de la fatalidad. Más tarde pareció meJora.r pero rnmed1ata·
mente decayó y así, por varios meses, continuó en !enta ago_ni.a.
Yo sabia su gravedad pero no concebí que pudiera momse.
Era tanto como arrancarlo de mis brazos, de brazos de su fami·
lía donde creíamos que hallaría vitalidad para defenderse. El
mi~mo alentado por todos y por el optimismo que siempre
abrigó,' llegó á creer qu~ por largo tiempo vivi~ia. En ~se mutuo
engaño de piedad y cariño veíamos pasar el tiempo sm pensar
en que nos fuera á faltar.
Hace ocho días fuí á visitarlo y cuando entraba á la cas!I,, un
mozo me susurr6 al oído con voz queda y lacrimosa ¡acaba de
morir! Vacilé un instante, mas no repliqué; no creí que fue·
ra posible. Sin divisar á nadie, ni articular palabra, penetré á
la alcoba: estaba recostado, con el rostro tranquilo como en un
sueño, sin contracciones ni palidez, parecía que vivía. Pero hubo algo terrible, algo que 1:10 derrumbaba dentro de mi, que me
movió á llamarlo á gritarle, á caer de rodillas y á abrazarlo. Y
sufrí, sufrí hasta' que el dolor físico vino á atormentarme tam·
bién.

***

Ahora ya he sentido como tortura la muerte, ya comprendo qué
es la pérdida de un amigo y ya sé cómo se llora á un hermano.
M ANUEL

GAM10.

El Ilmo. señor Obispo, oficiando en la ceremonia de la colocación
de la Primera Piedra.

TRAS LA TRAGED1A EL SAINETE

El limo. senor
-

ob·ispo predicando durante la celebración
de la Santa Misa.

ter,
muchachoe
· d1·sCiphnas
. .
en lalosmafi
d 1 le pedían las seis
y la palmeta.
cohetecitot~:
la
Ch~
~~ti
t~~
de
qu1mar
algunos
paquetes d~
Remlnlacencia tradicio nal Per u a na
devolvían ¡0 3 cotidian .e u ar por O alto cocos y nueces, le
I
con cintas y cascabeles º~11~~tr~mento~ deí suplicio, a.dornadoa
se desparramab;n co~
omme conc~d ª asueto y loe chicol!l
Pues, se:ñor' ailá por los años de 1814 había
L'
.
en ima un y huertas de la diud do bandadda de, paJaros, por las murallae ,
maestro de escuela llamado don Bonif .
biese alcanzado estos tiempos habrí acr a v1zca~ndo que si .hu·
En esos tiem
a ' arman. o ro.as de una pelotera.
te en una linea férrea. ¡Timt¿ era d a pod1 o s~rvir e durm1en- ( por supuest po~ era, com~ quien dice, artículo cornititucional
El
d' h d
uro e caracterl
rísimo ti o/ ~eJor cumplido que los que ogafio trae, en cla~
supra ic o on Bonifacio esgrimí 1 d , .
de-la
lelra e imprent a, n uestra carta política, ) aquel aforismo
espotid
c
a
palmeta
en una escuela de la feligresía de San S ~-á
sa, no sabemos por
e as 1 n,e1tua a en la cacon sangre ehtra. Pedía el maestro la lección del
Astete 6 del Ripal·
gué motivo, llama- ....,..,.
da, y ¡ay del arrada hasta hov de la
piezo que equivocaCampaña, y 'era tef
ba
sílaba al repetirnido por general el
la
de
coro! Don BoNer6n de los dómi· l ·
nifacio le aplicaba
nes. Gastaba látigo
un palmetazo diespecial para cada
ciéndole¡Ah baudía de la semana lo
.
'
zanl
Ya
va
un pun-.
que constituía un
to. -Con el escozor
verdadero lujo, y
del castigo y con Ja
todos habían i,ido
reprimenda,
acabábaut izadoR con rlibase
de
t
urbar
el
verso nombre.
futuro ciudadano y
El del lunes llatrabucábaaele p O r
mábaFe Terremoto,
completo la aprenel del martes Sacadida lección.
suerte.s, el del miérProseguía, no ob11coles San Pascual
tante, gimoteando y
Bailón, el del J uelimpiándose la moves Casc((.dtiro , el
quita
con el dorso
del viernes Bi.sco·
de
la
mano.
El dó- .
chuela, el del sábado
mine le corregía la
San Martín. Desde
segund11. falta, grila vi,ipera del cumtando-¡ Ah cocopleaños del _mag'is&lt;\specto que presentaba du rante la ceremonia el lugar donde se levantara, 1a Catedral.:
. drilo I Te has comi.

b

�342

g

8

taalidades

Aetaalidades

343

INAUGURACION DE LA LINEA ELECTRICA A IXTAPALAPA

"jj

1

El señor Presidente y el señor Ministro de Comunicaciones en el kiosko
. del jardín de Ixtapalapa.

El primer tren eléctrico saliendo de la población de Ixtapalapa
llevando á bordo al señor Presidente.
Fots_ de El Tiempo nustrado,

r/w Salés, estab1 llamado á funcionar. El espectáculo era gratis,
y nuestros antepasados creían conveniente y moralizador familia rizar con él á la infancia. Aquí vendrían de perilla cuatro fl.o.

res bien parladitas contra la pena de muerte; pero retraeme del
propósito el recuerdo de que en nuestros días Víctor Hugo y
otros genios han escrito sobre el particular cosas muy cucas, y
que sus catilinarias han sido serm6n perdido, pues la sociedad
cnntinúa levantando cadalzos en nombre de la justicia y del de,
recho.
Don Bonifacio, con más dlil ochenta muchachos, algunos de
los cuales son hoy coroneles y magistrados de la República, fué
de los primeros en colocarse, desde las diez de la 'Illafiana, bajo
los arcos del Portal de Botoneros próximos al patíbulo. Cuando á la una del día aparecieron el verdugo Pancho Salés, negro
de gigantesca estatura; la victima arrogante mocetón de treinta
años, y el auxiliador padre Espejo, empezó don Bonifacio á
arengará sus discípulos, á guisa de los grandes capitanes en el
campo de batalla.
-Muchachos! Mírense en ese espejo, les gritaba.
Y los obedientes chicos, imaginándose que el dómine se reftiría al padre Espejo, se volvían ojos para contemplar al seráfi.
en sacerdote, diciéndose:-¿Qué tendrá de nuevo su reverenqia
para que nos lo recomiende el maestro?
Muchachos! continuaba el preceptor. Vean á donde nos conducen las muchaehas bonitas con sus caras pecadoras.
Y á tiempo que Cebada exhalaba el último aliento y que se
daba por terminada la fiesta, recordó que el látigo no se había
desayunado aquella mafiana y, terciándose la capa, afiadió:
-Y para que no olviden la lección y le quede bien imprei:a... ... ¡Juicio!
Y sacando á lucir el San Martín de cinco ramales emp~z6 la
azotaína. Los muchachos se escondieron entre la muchedumbre, y don Bo~ifacio, entusiasmado en la faena, no ya sólo hizo crujir el látigo sobre los escoiares sino sobre hombres y mujeres del pueblo.
.t;,a turba. echo.a correr sin darse cuenta do lo que pasaba.
Unos tunantes gntaron ¡toro! ¡toro! y hubo un cierrapuertas

general. Un oficioso llegó jadeando á palacio y dió al virrey
Abascal aviso de que los insurgentes de Chile estaban en la plaza pidiendo á gritos la cabeza de su excelencia.
Aquella fué una confusión que ni la de Babilonia.
Por fin, salió una compan.ía del Fijo, que eEltaba de guardia
en el Principal, con bala en boca y animo resuelto de hacer
trizas á los facciosos insurgentes; pero no encontró más que un
hombre descargando furiosos chicotazos sobre los leones de
bronce que adornan la soberbia pila de la plaza.
Don Bonifacio fué conducido á San Andrés, que á la sazón
servía de hospital de locos, con gran contentamiento de los muchacho~, para quienes la locura del dómine no era de reciente
sino de antigua data.
RICARDO p ALMA.
~

LAS ALDEAS
Salimos de París y echamos á andar por un largo camino
solitario, en medio de la noche azul, diciendo versos alegres.
Yo le dí un beso en los labios y ella ee enfadó.
Un audaz te invoca para perdonar su exceso.
- ¿Qué has robado?
-Sólo un beso.
-¿Y en qué rosal?
-En tu boca.
- Me da tu crimen sonrojos ... .. .
-¿No hay perdón?
- Eso recelo ....... .
- ¡Lo hallaré!
-¿Dónde?
--¡En el cielo!
Y la dí un beso en los ojos.
La luna, molendera del tiempo y amiga de Pierrot, nos miraba desde lejos. Parecía una enorme moneda de plata, puesta
de canto
sobre la tierra. Nos asaltó una idea de acercarnos has·
ta e1la, para humillarla.

�--......

344

....

,.,

~-....

fiesta depotrtiva en el Colegio JVIilitatr.

Aetua1idades

que un Tiajero desconocido había escrito, quizás E'n una hora de
¡Oye! le diríamos empujándola con el codo. ¿Por qué nos
insomnio:
.
mientes, vieja molendera?
«Hay espíritus mecidos por las ondas, almas austeras, temeA lo lejos, tras una espesa columna de árboles frondosos, bri- rosas del mal y macizaei de buenos deseos; pero hay carne sin
llaban dos luces que se destacaban sobre el horizonte obscuro. alma, vientres sin hambre. En la tranquila lilolemnidad de loe
Era una aldea, uno de tantos caseríos acurrucados en torno de campos, cuando me paseo al borde de la carretera, bajo loil árun campanario y aisladoa en medio de una llanura .
boles amarillo• de
La posada del luotofio, suelo pensar
Manifestació n popular conme · orando la revolución
gar estaba sscondien el zagal de la va.da tras un viE1jo casquería dePalaiseau,
tillo, cuyas torres.
un gafi.án e~peso de
semiderruídas p ae~tupidez, á quien
recían-gigantes malhe encontrado mu" . chas
trechos, después de
veces junto al
una batalla con la
arroyo, haciendo
muerle. Nos alojapastar ganado.»
ron en una habitaUna extrafia. tris·
ción angosta que
teza nos invadi6. Al
miraea al jardín.
sahr de la posada
Se oía la di@puta
sor prendimos un
de los beodos que
cuadro:
jugaban al billar, y
Sobre el cielo l!!in
las voces del hotele·
nubes, se destacaba
ro que intentaba
un sol rojo que s.a.n·
poner eilencio. Ll\
graba sobre los árluz de la bujía temboles. Los pájaroe
blaba @obre el velahuían presintiendo
dor. Hacía frío.
el rigor de las lluJunto á la cama
vias. El viento en·
estaba unrelojenor·
corvaba las ramas
me, que se lamenhaciendo remolinos
taba fatigado, como
con las hojail seca~.
un obrero invisible
La campana del ceque trabajaba en la
menterio modulaba
sombra.
sonidoil que eran
Cuando dieron las
versos de una eetro·
doce, la casa cayó
fa que nadie enten
Grupo de papeleros manifrstantes
en silencio de muer·
día.
te. Pero no pudiEl
sepulturero
aguardaba
á
la
puerta,
sacudiendo
un manojo
mos dormir. Fugitivos y desordenados, como un ejército en
de
llaves.
Y
por
la avenida solitaria avanzaba. un grupo de genderrota, pasaban ante nosotros los recuerdos, en grupos compactos que se empujabaº· Iban vestidos de luto y tenían risas si- te vestida de negro que llevaba un cajón cubierto de rosas fres·
cas. Sobre una corona, esta frase : «A mi hijo.,&gt; Y las bojas de
niestra.a de sepultureros borrachos. Algunos se detenían ante los árboles caían como nieve amarilla sobre las cabezas descumí y me saludaban. Pero los que venían detrás les obligaban á
Mi com,eafi.era se apret6 á mi brazo, como si tuviera
seguir. Unos abrían la boca, en una carcajada muda. Otros tra· biertas.
.... • - ...._-.
miedo.
taban de esconder-Huyamos-dise. Y el reloj contijo-de estas aldeas,
n u a b a agotando
son cementerios de
tranquilamente las
almas.
horas, con una lenMANUEL UGARTE.
titud de un viPjo
~~
bebedor de cerveza ..
Entonces hubo un
EN EL TEATR~
diálogo en voz baja.
Los espectadores.
-¿Qué es olvido?
-¡El autor! ¡Que
-Una virtud.
salga el autor!
-¿Quésonla8 alEl director de el!!·
mas?
.....,.,._.,,' cena. - Respetable
-Desiertos.
público: el autor es-¿Qué la muerte?
tá ausente de estn
-La Salud.
capital.
-¿Qué es la boca?
Lne espectadore11.
-Un ataúd, do
-¡Que
salga! ¡que
yacen los b e so s
salga!
muertos.
El director. -VaSi tus] pasiones
ya, puesto que us·
pasa.das, son tus
tecles se empefi.a11 ,
amoresfuturos ¿por
ya que él está auqué huyeron tus mi SE-nte, saldrán su es·
radascomo sombras
posa y su cufiada.
asustadas, que se
escapan por los mu ·
~
ros?
EN UN PESAME
-No lo sé.
La manifestación frente al Palacio Nacional
-Guarda:el secreto,
-Ay, sefiora, la
pero da me un beso.
muerte
de
su esposo la hemos sentido tanto todos los amigos,
- Mira que los bel!!os sin objeto, son crujidos de esquelttv, so·
que llevaremos por él, luto mucho tiempo.
bre lechos de mentira.
-Yo ¡pobre de mil toda la vida:
Cuando el día llegó, huyeron los fantasmas, y nos pusimos
-No tanto.
de codos sobre la ventana que mira al jardín, sofia.ndo en una
-Si eefior, sí. Le amaba muchísimo. Y además ...... me han
vida ausente.
En el caj6n de la mesa en~ontramos el!!ta página ~omeozada, dicho que lo negro me sienta perfectamente.

.

Para unos ojos negros

.~-"- ·~-··- - -

- ---- .-

En ~scondida y pertinaz congoja
-d~bil arbusto que su ruina encubreyo Biento que mi vida se deshoja
con la a.ngustia de un árbol en Octubre.

y en meilio del dolor que me tortura.,
en ~ano humo para mi honda herida
la prndad de tu amor : todo frescura
Y el don de tu carifi0: todo vida .....

·.;;

•

f

M~rcho. en f.i!encio bajo el ala endrina
d.e1 s1lefic10 que alimenta mis tnrore!'
sm hallar la virtud de una piscina. '
que ensalme con rns aguas mis dolor1 s.
Voy así por el mundo, sin un faro
q.ue me Sf'fi~le la quietud del puerto;
fllll amor, sm placer, sin un amparo
igual á un hombre que marchara m~e1 to.
En. la tinie~la cruel que me circunda
aC!'ec1endo m1 pena hora tras hora.
en. esta,noche que mi mente inunda,
m1 postrer esperanza fué la Aurora·

'

La concurrencia presenciando los ejercicios
deportivos.

RUBIA

:, .

Ofre~e ric~ marco á tu hermosura
el edcaJe sutil de la mantilla
Y el oro viejo de tus bucletl b;illa
sobre tu sien de nítida blancura.

Ea, tu pecho envidiando la tersura
~el na?ar y c~r~ín de tu mejilla,
Junto a una v1rg10al rosa amarilla
luce un gualdo clavel su donosura.
Hiere el sol en el vaso cristalino
la transparencia del dorado vino
que en tus pupilas de zafir reflej~s,

Y, como ~~vuelta en vaporosa gasa,
la proces1on de mis amores pasa
baJo el arco de triunfo de tus cejas.
MARIANO CASTAÑO.

Grupo de alumnos que tomaron parte en la fiesta.
Ejermios en las barras.

mae en tanto luchaba con mi ha1:tío
vi aparecer tras la montaña bruna
el cadáver del Sol p6lido y frío
en la espectral silueta de la Luna.
Ten piedad del viajero solitario
que su?u~be al rigor de la jornada.
en. su ~1mebla enciende el lampadario
m1ster1oeo y fugaz de tu mirada.
Florecerá el arial de su camino
habrá luz "º rn senda lobrecida
vencerás Ja impiedad de su destino
Y en un soplo de amor le darás vida.
.. .. .._. .. Y ce~ará mi pertinaz congoj:-\
al sentir tu mirada que mi inunda
Y para el árbo! ruín que se deshoj~
será el rayo de sol que lo fecunda ... ......
Mi dolor cantará suaves allegro@
¡qufl por tus ojos el milagro sea! '
son dulce11, melancólicos y nPgros
cual los ojos del mártir de Judea .... .....
JOSÉ

D. FRIAS.

F@ts. de Et TIEMPO ILUSTRADO.

�Ae:tt.talidades
Despué~ cogieron al chico y lo metieron en una camilla; dos
hombres cargaron con ella y se alejaron camino del cementerio.
¡Hacía un frío espantoso aquella mafürna de diciembre! CamiSucedi6 que un muchacho y un perro, los dos vagabundos y no adelante, con su carga liviana en las manos, los dos hombres
los dos abandonados, se hallaron un día juntos é hiciéronse marchaban á compás. El perro les seguía, y á veces se acercaba
amigos. El chico era pequefí.o y débil; el perro, eo cambio, era á la camilla y olía á su amigo, y, corría al centro del camino y
grande y vigoroso, lanudo y negro. Corrían por la ciudad, julaba, aullaba desgarradoramente.
gaban, repartíanse los mendrugos amigablemente, y por la no· aul-Tomás-dijo
uno de los hombres-ese perro huele á la
che se acurrucaban en un rinc6n cualquiera y dormían juntos.
muerte.
Y el perro, que tenía tan grandes y hermosas· lanas negrae,
-Dicen qui:i es mala sefial """-afiadi6 el otro hombre.
abrigaba al chico, y le servía de defensor, ,le manta y de al·
Entonc s uno de los C'.l.milleros cogi6 un gran pedrusco y se
mohada. Así conseguían matar el tiempo y remediar el frío.
lo
arrojó al perro con tnda la fuerza de su brazo. El pedrusco
Hasta que una noche de invierno, no bastando las lanas del
cay6
sobra el can y lo rlerrib6 en tierra; después, el perro se le·
can para amortiguar el intenso frío de la madrugada, el chien,
sin darse cuenta de ello, pasando dulcemente de la vida á la vant6 callando y sigui6 desde lPjos á su amigo muerto.
Y enterraron al chico en un hoyo, apisonaron la tierra, se
muerte, se _qued6 helado en i!U rinc6n. Entonces el perro, com·
fueron
todo~, y todo qued6 arreglado. Salió el sol y calent6 la
prendiendo la desgracia de su amigo, sali6 al medio de la calle
tierra. Los gorrionciy comenz6 á ahullar
llos
picoteaban por el
con toda su fuerza.
contorno,
b u 11 í a n y
Oyendo aquel ahu·
cantaban
ah·gremente.
llido lastimero é insis·
S J marcharon todos y
ter\te, todos los seres
quedó el cementerio
que andan desde el al·
vacío. S6lo permaneba en las ciudades buscía allí el perro, que
cando su pan-los al·
salt6
las cercas y• se
bafí.iles, los traperos,
plant6
de pie sobre la
los barrenderos--acufosa
de
su amigo. Le·
dinon donde el nifio
vant6
el
hocico al cielo
y pusiéronse á comen·
y
aull6,
en todo el día
tar el suceso.
cesó
de
aullar ni un
no
-¡ Pobrecito nifio I
momento.
Ya por la
-¡Infeliz angelito!
su
voz
se había
tarde
-¡Cuánto habrá su·
hecho
ronca,
su
aullifrido ...... 1
do
era
5ioiestro;
ape:
Y un hombre de ca·
nas
si
podía
qut&gt;jarse.
ra torva, que tiritaba
Pero al entrar la no·
bajo su raida manta
che
profunda, recobr6
ex el ll m 6 iracunda·
el
perro
nuevo vigor y
mente:
arreci6
en
su aullido.
-¡ En cambio los se·
Su
voz
era
más sini~sflorones tendrán á sus
tra
que
nunca;
su lachicos bien abrigados
mentación
tenía
un toen sus camas, mientras
no
de
infinita,
de
im·
los pobres se hielan en
_ ___ ponderable amargura.
la calle!
Tan grande era el te·
Grupo de concurrentes al día de campo que la Escuela Superior
Entretanto, el perror
que i n s p i r a b a
'·Manuel
López
Cotillo"
celebró
en
Xochimilco
el
día
primero
del
actual,'t!On
motivo
del
rro, plantado en mitad
aquel
aullido siniestro
onomástico
de
la
Directora
señora
María
de
Jesús
Rodríguez.
del arroyo y con el hoen
medio
de la profunEn
el
centro,
el
señor
Carlos
l.
Flores,
Prefecto
Político
de
Xochimilco.
cico mirando al cielo,
Fot. El Tiempo Ilustrado.
noche,
que los nida
lanzando unos ahulli.
fí.os
del
enterrador,
que
:ios lastimeros, unos
ahullidos interminables y desgarradore8. Tan lastimeroe, tan comían castafias junto á la lumbre, empezaron á llorar de miedo.
-¡ Mamá, mamá, ese perro ... l
quejumbrosos eran aquellos ahullido!I, que los traperos y los
La madre los acariciaba y procuraba consolarlos; pero los ni·
albafiiles, los barrenderos y los guardias se volvieron hacia el
perro y trataron de espantarlo. A todos, pobres stHes yencidos ño.s se asustaban más cada vez, y lloraban al oír aquella fúne·
y derrotados á quienesJamagaba la desgracia y el hambre, á bre lamentaci6n:
-¡Mamá, mamá, ese perro ...... !
todos les producía el quejido del perro una impreai6n. tétrica y
Por último, el enterrador se levant6 y descolg6 la escopeta
evocadora.
que tenía en la alcoba; sali6 y fµé corriendo por entre los se--Está oliendo la muerte-dijo una vieja trapera.
pulcros. Y agachándose, paso á paso, lleg6 á diez pasos del pe·
Una beata que allí había acudido: se santigu6 y dijo:
-Está oliendo la muerte, sí, y quiera Dios que no sea única- rro y apunt6. El perro tenía el hocico vuelto al cielo, los ojos
húmedos, el cuerpo tembloroso; aullaba y gemía, llamaba á su
mente el chico quien muera hoy de entre nosotros.
amigo, miraba á la noche profunda, veía las estrellas que par·
-¡Maldito perro!.
Pero el albafiil de la cara torva, irritado por aquel lamento padeaban en e1 cielo; interrogaba al gran misterio de la vida, al
tan desgarrador, agarr6 su cuchilla de trabajo y se la arroj.6 al misterio de la muerte.
En aquel momento son6 un escopetazo y el perro enmudeci6
perro. El perro entonces gimi6, corri6 algún trecho atrás y se
súbitamente;
di6 una vuelta en el aire, cay6, qued6 tieso, muer·
cal16.
Cogieron, pues, al chico, y se lo llevaron al cuarto de socorro. to. Luego todo enmudeci6; todo estaba luego tranquilo y silenAllí colocaron el cadáver sobre una mesa y aguardaron á que cioso, como si bajo el cielo estrellado nada, ninguna cosa hu·
viniese el médico; los guardias y los practicantes de servicio, bieee ocurrido.
aburridos y helados, pateaban efi el suelo y se soplaban las roa·
J. M~ SALAVERRIA.
nos para calentarlas. Pero nadie sabe c6mo el perro se col6 dentro del cuarto, oli6 el cadáver, le lami6 la mano y el rostro, y
al fin se plant6 en el centro de la estancia, levant6 el hocico y
Un médico á quien se le morían todos lo~ enfermos, resolvi6
comenz6 á ahullar lastimeramente. ¡ Maldito perro ...... 1 Eo
aquel instante llegaba el doctor refunfufiando de eu suerte; tro- abandonar su carrera para ingre,1ar como actor en el teatro.
-¿Y qué papeles va á desempefi.ar ese hombre? preguntaba
pez6 con el perro y le di6 un puntapié; el perro, sin embargo,
continu6 quejándose más tristemente que nunca, y su ahullido un amigo.
-Papeles c6micos.
lastimero se hizo completamente desesperado.
--¿Conque se ha ha metido á gracioso?
-¡ Echad ese perro de ahí.. !-grit6 el m~dico ~racuodo.
-Así parece.
Y vino un guardia con el sable y le peg6 al perro un golpe for-Ya sé por qué: para. hacernos morir de risa ..
midable en la cabeza. El perro gimi6, agach6 J¡¡, cabeza y ee Q¡¡,116.

FIEL HASTA LA MU·ERTE

MORELIANAS

0

JI la

stftortta maría Ptrtz 611
trfttfrft:tfttftfcft:I

wouuuowow

De las frentes virginales como nardos y azucenas
Las de armiñ~ y azahares, con albc,res de serena '
Luna flava, m1 alma esclava
¿e arrodilla ante el sagrario de -esas frentes virginales
orno nardos y azucenas', como armiño y azahares.
Virgen.cita soñadora, dulce y buena virgencita,
Del Pª1~ de los ensueños seductora princesita
¿Que tristeza flota y deja
......
Temblorosa la azucena de tu frente soñadora.
De tu frente blanca Ypura, Princesita seductora?
En un la~o;azul, sereno, sin zozobra se desliza
Tu barq~~lla recamada de albos lirios, leda brisa
Con carino, como al niño
Una madi:e arrulla, impele por el lago azul, sereno
Tu barqmlla recamada con las flores del ensueño.'
b~ra ,~í ;~ abren las flores. I~ agorera margarita
l~e si, cuando se muere en tu tibia manecita

Y a tu 01do el suspiro

·· ··
fe/ que,te ama con ternura llega hablándote de amores
I os peta 1os arrancas de agoreras blancas flores.
~ira el cielo, tra~sparente, irradiando luz y vida,
_on su sol que tierno besa otro cielo tu pupila
SI es tu alma pura y blanca
'
· ··
Toda lu~ c~~o ese cielo claro, azul y transparente
,Por que, mna encantadora. hay tristezas en tu f;ente?
Deja á IJ!Í llorar mis penas, canta tú las barcarolas
De t~s di.chas, de tu~ sueños, como cantan las alondras
En sus nidos escondidos
~ntre mi!1o Y madre-selva... . Canta libre de l~s penas
orque gimo, barcarolas siempre dulces Yseren~s

r

en tu _frente de azucen~u frente pen ~ativa
rrgenc1ta ~ulce y b'!ena, soñadora virgencita '
Broten suenos que risueños
'
Se~n los .astro~ de ese cielo ~e tu frente de azucena
IV irgenc1ta sonadora . . . . virgen cita dulce Y buena ...... !
LUIS

G. TORRES.

~---

�PASATIEffiPOS
•

FEMENINAS
CHARADAS.
I
No s-erán de gran tres dos
esos pob,res prima tres
á los que tan pronto espera
la muerte en el reiiondel.
De los cuatro el que prefiero
es el chino ó japonP.s.
El todo cualquiera nota
que se acerca á más correr.

II
Hembra temible á la par que fea
prima y segunda por los montes vive;
planta olorosa y á la vez pi~ante
la tres y cuatro en see so distingue¡
así como la cuarta con segunda
debiera tener quien pesa y mide:
pues que el todo todos lo tenemo~
y no se ve mientras el hombre vive.

III
Por las mafianas me.siento
en una cuarta segunda
que está á la orilla del mar¡
hasta que un día se hunda¡
porque siempre viene~? p0bre
que me pega un empuJon
y me primera tercera
y yo le digo que no.
En fin, para terminar,
el todo pronto sabréis,
porque allí corren caballos,
y es fácil de comprender.
IV
Es un mueble prima tercia
que en todas las casas hay,
y la tercia con la cuarta
en el mapa lo encontráis.
Es musical la segunda
cuarta en el ganado está,
y prima dos tercia cuarta
se encuentra dentro del mar.

JEROGLIFICO COMPRIMIDO

501 + 101 + 660 + 500
101
5011

•••
CHARADAS ELECTRICAS
I
En los viejos y crme. - Todo: animal..
II
En la persona y legumbre. -Todo: animal.

.... *
ANGULO LOGRIFICAL
2 Vocal.
6 7 Palabra difícil.
3 4 5 Medida de tiempo.
3 7 8 9 Piedra mineral.
1 7 5 8 2 Distintivo.
9 3 9 1 4 2 Nombre de un rey.
6 7 3 2 6 4 2 Nombre de varón.
9 8 9 1 4 3 7 9 Centro docente.
1 2 3 4 5 6 7 8 9 Dependencia.

... * *
EXTRACCION DE UNA PALABRA

DON
PEN

1

OR

I CLE I
TRO

DE

1

QUI

l

NO

NUN

1
1

1 2 3 4 5 Nombre de mujer.
1 ~ 3 4 Nombre de varon.
4 8 1 Río.
1 5 Nota musical.
3 Vocal.

** *

CUADRADO BLAN:B~LORDRO

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

o
o
o
o
o
o

Sustituír e3tas figuras por letras para
le·:ir en la primer.i línea hf)riz,mtal y vertical el mismo nombre de mujer que en
árabe significa «Jardín» y las restantes,
cinco nombre, de mujer, leyendo en línea
horizontal.

.
1

Gl

1

ZU

MA

IMAG

1

RA

HE

1

LI

\
1

A

PRE

VA

1

1

PO

1

De Patas veinticinco sílabas extraer cua·
tro que expresen el nom b:e de una ~or.
Para más facilidad ad vierto, á ~1s lectores que estas cuatro silabas o casillas se
obtienen descomp0niendo el cuadro en
dos pedazos; uno de ellos contendrá las
sílabas inútiles y el otro las cuatro sílabas dP.l nombra.

***
CUADRADO

o
o
o
o

o
o
o
o

o
o
o
o

A las Cha radas:
r. PALOMERO. II. MARIANA. III.
CANDADO.
Al Jeroglífico:
ENTRETELA.
Al cuadrado numérico:
PETRONILA.
Al Jeroglífico:
Quien e3pera bienee snporta males.
Al R0mbo:

T
TEA
T R o·p A
T .E O DORA
A POLO
ARO
A
Al nombre logogrifo:
RICARDO.
Al logogrifo numérico:
PLUMERITOS:
A la Criptografia:

PIE

CIENTO PIES

INSECTO
A la Quisicosa:

LO

SI

LOGOGRIFO NUMERICO

,

A

1

o

•••

ME

Soluciones á los pasatiempos insertos
en el número antPrior:

o
o
o
o

Sustituir los puntos por letras de manera que vertical y horizontalmente lle
lea: 1~, nombre de varón; 2~1 río¡ 31!-,
rio, y 4~, dal verbo ser.
Las soluciones en el próximo número.

-

NE

CRO

ORO

TA

p O

LO

-

PO

LIS

LO

L I S
Al Logogrifo numético:
MARIO.

Al Cuadrado:

e

A N A

A M
N A

A R
s A

s

'
A R A
T A L
A D o
L o N

Al JeroglíficQ:
En el mundo el farFante es t-l qut1 vive
deeahogado en merlio de t ntas de:-1wnturas.
A la fuga de consonantes:
¡Qué bonita está mi nena
cuando de tarde se pone
jazmine~ en la cabezal

Cuanta mayor capacidad de amor tengamos á las personas y á las cosas, mayor
suma de felicidad tendremos.
Pero no entendamos s6lo por amor la
pasión entre loa dos sexos. El amor al
criminal debe ser un amor paterno. de
compasión y de ayuda. Jamás el crimen
puede despertar un enamoramiento en
almas que no se hallen enfermas ó extraviadas. La mujer no debe confundir su
sentimiento de admiración á todo lo que
es grande creyendo grande lo que es pe·
queño. En esto está todo el secreto.
COLOMBINE.

Enemiga de establecer superioridades
ni inferioridades entre seres de una misma
especie. e~ta vez tengo que confesar que
quizás los hombres nos llevan ventajas en
al~unos matices del sentimiento.
Desde hace tiempo he podido ohRervar,
no sólo en los relatos de periódico, fuentes
para historiar lfl vida moderna, sino en
la realidad: Millán Astray tiene un buen
archivo de casos de Rugestión ejercida por
los criminales sobre las mujeres; en algu·
nos son nombres aristocráticos loE que juegan. Un bandolero, un criminal vulgar,
~
ha tomado proporciones de héroe ante las
imaginaciones femeninas, y lindas y disLos Mandamientos del Hogar.
cretas mujeres se les han ofrecido en ablación incomprensible. Al triste protagonisI
ta del «buertu del fr11Ucés1&gt; le eflcribieron
bellas damas pidiéndole su innoble fotoDecálogo de la hija.
grafía y rogáncl.ole su firma en abanicos y
I Ama á tu madre sobre todas las mutarjeta~. Sin duda son las mismas que
jeres.
pedían, amorosa!', los autógrafos á los riII No abrigues pensamientos que no
f Pños durante la guerra anterior.
pueda conocer tu madre, ni cometas acEn los hombrea se da menos este caso
tos que ella no deba ver.
de atracción á la criminalidad. Aparte un
III Declárate culpable.antes que mennúmero bastante considerable de decadenti(hipócritamen te.
tes á lo Jean Lorraine, la mujer criminal
IV Sé, en tu casa, la:que con amor y
tiene pocoA atractivos, especialmente en
alegría desvanezca amarguras y atenue
Espafia. Los fra.nceses y los americanos
tristezas.
suelen mafiifestar su deseo de extravaganV Piem~a en ser modesta antes que becias en una admiración más cerebral que
lla, y siempre buena.
sentida.
VI .T~n convic?ione~ sinceras, fe pura,
Parecería lógico que la mujer cruel y
conocimientos sóhdosémagotable caridad.
criminal tuviese mayores atractivos para
VII Trabaja en el hogar como si no tutos varones que en el caso inverso. El
vieras el auxilio de tu madre. Obra toda
hombre está dotado de mayor fuerza. füitu vida como si estuviera presente.
ca, tiene el espíritu aventurero y dominaVIII Aprende el arte de escuchar con
dor. Podía ser para ellas un encanto ver
pacieD:cia, habla:sin~encolerizarte, sufre y
gemir de amor á sus pies una cruel bestia
goza sm extremo, y tendrás mucho con."
humana que se hiciese por su amor blanseguido para ser feliz.
da y mansa.
IX Acostúmbrate á:ver·en tu casa la
Pero no creo que ni aun en estos casos
mejor de)aa residencias y· en tus padrea
experimenten taleR sentimientos los hom·
los mejores amigos.
bres de espíritu sano. Los que aman á las
X Trata y quiere á todos: hermanos
grandes criminales es porque sólo ven en
deudos y criados, como á hijos. No olvi~
ellas esa parte de dulzura afectuosa que
des que la que no es bueua amiga no se' bueborra la imagen real.
ra, buena esposa, y que la que no es
Además, una mujer, para ser amada á
na hija no podrá_ser nunca buena madre.
pPsar de sus crueld11des, necesita sn bel 111.
II
No llega el desequilibrio masculino á la
perversión de amar lo monstruo@o. En su
Decálogo de la esposa.
amor hay siempre la BPnsación oe la h I Amarás tu hogar sobre todas las colleza. Se ama á un eér
sas y á tu esposo como á tí misma.
feo cuando es bello su esII No le ocultará.a ninguno de tus penpíritu; en el caso contra,
samientosy tratarás de adivinar los suyos.
rio, ha de ser tanta la
III En los conflictos de la vida doméshermosura corpórea que
trna, defiende ó disculpa á quien tenga
no deje transparentar los
razón, pero sin dársela.
defectos.
IV Vigila sin espiar, sé activa sin esUn sér sin belleza nin·
trépito, ama sin zalamerías, y, en vez de
Elegante traje de tarde
guna, como la Enriqueta
castigar, perdona.
Martí, por citar un ejem- . .
. . .
V Has por compartir las grandes peplo de actualidad, no puede rnspuar amor; no puede m e1qmera
nas de tu esposo sin hacerle partícipe de
halagar la vanidad de domar y vencer un corazón rebelde.
tus nimias contrariedades.
Acaso en su fondo ha dormido poeada la semilla de un amor
VI Destruye los celos en cuanto apaque nadie supo despertar, y por no haberlo sentido se hizo cruel rezcan en tu corazón con el amor y la confianza.
é inhumano.
VII Quiere á tus padres políticos como una verdadera hija y
La bondad reside sólo en el amor, en todos sus matices, así procura que loi, tuyos quieran siempre á tu esposo como á un
como la felicidad.
hijo predilecto.

'u·

�Parra. las Damas

X Cuidarás sea tan robusto de cuerpo como sano de inteligencia. Hazle bueno antes
de hacerle sabio.
V

VIII Jamás permitirás, ni aun en broma,
que se desconozca en tu hogar la autoridad
conyugal.
IX Si tienes hijos, esfuérzate por que el
padre sea tan querido y respetado como la
madre; y si no los tuvieras, esmérate en re·
emplazar los gorjeos de los nifios con ince·
san tes y sanas alegrías.
pX No olvides que para ser feliz has de re·
gir la casa con economía y prudencia, cui&lt;ftlr de los tuyos con .amoroso celo, logrando
ver en cada dolor un inevitable reverso de la
fugaz dicha humana y en la felicidad una
providencial compensación á las mil contrariedades de la vida.
III

Decálogo de la caridad

Decálogo de la madre.
I Criarás á tu hijo con la leche de tus pechos, y, de no ser posible, vigilarás atent-a·
mente su alimentación.
II No le destetarás hasta que tenga dientes, sefial de que puede digerir, y a6n así no
tomará alimentos fuertes.
III No usarás otros medicamentos que los
que la ciencia te ordez;e, rechazando toda
intrusión de gente ignorante.
IV Tendrás siempre limpio á tu hijito, no
abrumándole con ropas, ni desnudándole
imprudentemente.
V No le obligarás á dormir en vano, ni le
alimentarás á todo momento, evitando el
alcohol.
VI Le darás á diario un baño de aire puro y, á ser posible, de agua fresca..
VII No permitirás que le exciten ni loa
ruidos, ni las luces; evita besuqueos inoportunos y acost6mbrale á una sensata discipline.
VIII Le vacunarás sin pretexto alguno.
IX No obligarás á tu hijo á realizar esfuerzos materia.les ni intelectualel) que no
estén en consonancia. con las energías de su
organismo.
X Le enseñarás á soportar con entereza
las penalidades de la vida, á creer en Dios y
practicar el lema: Si quier~ ser amado, ama.

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LA LIMOSNA

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IV

Decálogo del padre.
I Constituirás una. familia. con a.mor, la
sostendrás con tu trabajo y la regirás con
bondadosa energía..
·
II Serás prudente en los negocios, pr6digo en ensefianzas, celoso en mantener la autoridad materna., tardo en decir, pero irre·
vocable en tus decisiones.
III Tendrás para tu eeposa inacabable
,·,1!
·\
apoyo moral, buscando en ella consuelos,
.,.
.\ ·
sin desoír su consejo.
1:
IV Destruirás todo error doméstico, toda
i'
f
preocupación, todo desorden en cuanto apa·
1!
reciere en el hogar.
1\
V Tratarás de que exista siempre un superábit en los afectos y en los intereses.
\
VI Has entre los tuyos que tus hijos vean
en tí, cuando niños; una fuerza que ampara, cuando adolescentes una inttlligencia que
enseña, cuando hombres un amigo queacon·
seja.
VII No cometerás nunca. la torpeza de
presentar en oposici6n ó lucha el poder materno con el paterno.
Traje de mañana.
VIII Trata de que tus hijos conozcan siquiera el camino de la escuela de la. desgracia y sepan sobrellevar con virilidad los males y la.a maldades
de la vida.
IX Estudiarás detenidamente las aptitudes de tu hijo: no le
harás comprender que puede ser más que tú; ponle silenciosa.mente en ca.mino de serlo.
1

I Ensefia. á tus hijos á ser piadosos antes
de ser caritativos. S6lo así podrán hacer la
limosna por amor de Dios, no por amor á sí
mismos.
11 Acostúmb!'a.les á diferenciar bien la
láEltima del desprecio.
III Vale más la mitad de la merienda de
un nifio dada á otro pobre, que una moneda
de oro que le arrojase aquél desde un balcón.
IV No amenaces jamás á tus hijos con
abandonarles con los chicos de la calle. Muéstrales el medio de evitar su triste t!Uerte.
V Si tu hijo da espontáneamente un heso
á un nifio pobre, no detengas su noble impulso, piensa que el que ama, casi siempre
es amado.
V Has entender á los tuyos que nada se
pierde en la naturaleza., lo mismo en lo ma·
terial, que en lo moral.
VII Si fueras rico y quisieras que llamaran á tu hijo amo, has que trate como herma·
noe á sus inferiores.
VIII Si eres pobre procura que tus hijos
soporten virilmente la desgracia. para. mejor
encaminarles por la vía de la. prosperidad.
IX .Llevarás á tus hijos á visitar un Asilo
de huérfanos 6 un hospital por lo menos una
vez dentro del afio.
X Cuando contribuyan á una obra de caridad, has de suerte que en tu hogar no vean
en esa. acci6n un hecho extraordinario y penoso, sino una gratíeima costumbre de toda
la vida..
MANUEL DE TOLOSA LATOUR.

.A.. MI HIJA

Oye hija mía: cuando el pobre toca
De puerta. en puerta mendigando un pan.
Nos lo pide por Dios, y el Dios que invoca
Es el mismo que á todos pan nos dá.
~l Padre universal tiene un consuelo
Para todo dolor; y cada bien
Con que socorre al pobre, sube al cielo
Y en densa lluvia t6rnase al caer.
Por eso es su caudal inagotable;
Por eso cada bien aba.te un mal;
Por eso encuentra pan el miserable;
Por eso el desvalido encuentra hogar.
También la caridad en su eficacia
Da una limosna y la reciben dos:
El que la pide, un pan que su hambre sacia
El qufl la da ..... la bendición de Dios. '
Y el aturdido mundo no percibe
Quién en esa limosna gana más,
Si el mendigo infeliz que la recibe,
O la mano piadosa que la da.
Pero en este dilema no hay razones ·
'
Calcular es lo mismo que sentir:
Si das pan y recibes bendiciones,
¿La dádiva mejor no es para tí?
San Juan de Dios que avaro perseguía.,
Para ofrecerle pan, á la orfandad,
Al ponerlo en su mano le decía:
«¡Gracias por la. limosna que me das!&gt;)
No olvides, hija mía, la ensefí.a.nza
Que encierra el don magní5co de Dios:
Si de Fe se alimenta tu Esperanza,
Busca en la Caridad tu galardón.
LÁZARO MARÍA PEREZ.

Anécdotas y Curfosidad@&lt;::.
tll:IJY siucews

tltte

stu

i1er

¡Lastima que ,· a .ietiorlta Oh:i.uuers no
II a mlás amante del a.lre lib"e!

•

TJna 'll bra de azúca·· d,e ml2'J)le una p:n·
ta 'd,e cr,ema. unas gotas de vainilla v un
P ,queño terrón de mantequma. Se r~mpe
el az,úcar en p,egu,eños 'P'· ,a;iz,o.g Y s e pone á.
cocer hasta q~1,e forma uina bofa ,en el
a&gt;l:'ua ó se ad,h,'erP, á las orII,la.s de la sartén. Se bat· conetantemewtJc. Pueden :iña~!n~~ "nu.e&lt;&gt;¡:,s h! anc,¡·s dEsrtedaza,&lt;Ja,s."

gracioso¡, mer -

\;en l1ll lmgar -en nuestras columnas,

PUDGE DE AZUCAR DE MEPLE

EN CASO·S DE F'!EBRE

::le OIJl! Er·va umi d!ll~ncia ¡;¡a:rMta en 1a
iEn casos de S' d excesi'Va, prcduc·d!L ¡,or
puerta d.e un restaurad:,r de carretera. vuicondfoiones febriles, el jvg,o &lt;le una liu,&lt;1,
,;,, ¡,,01111.cta: ,tu,i; w rsonai; 0cupaoan la ber·
v_ertido sobre el h'el-0 m 3 c:hacado ó ~"
l!na; y uno de e lo,s decra al otro:
agua cargada de ~:i.Jelo. dar.a. afivio , s•: stt
-IDes,pie~tl' usted, st (Ju:~rs r.omar a,go,
tonta l ntamente por l'IQrbc,s. Tam,hi&amp;n '"''
~¿ H emoi. !Jh'ra,do?·
~UDGE DE AZUCAR TERCIADO
agua caliente, tomada por ouonar~nas cfut- ¿ Pues qué, no se ha·bfa u.sted aipercita Ia sed :del enfermo más ~uP. ningun a
bido?
Fna 1:hra de a1,ií,caT tPrc!,ado. nna t.az~
ct·a cosa, -esp-ecia,lmente si se añaden
-V,ema a1~tra1ao .... _
el.e leC'hi:, rica. un t€nr6n de mant ·,quima
ae:na unas ~-0tas ·de naranfa, llm6n 6 jugo del tamaño de un hueivo Y una cuCihaTad··
·--,D'ga. u,s1.ed dormido,
d ' lima. 6 una cucdlara1fa. ele .:oda.
-¡Cómo! dormido, . .•
ta de vain,il1Ja. Se raspa un p,edazo de
~hocoJa;te ó s • dP,M'l't,e sc,bi,2i agua calien·
·-¡Frlo,lera! ¿8aO· ' ustea e.J crummo que
te, se a,h~delll a:i;1ícar Y leche mantequfla
1h ' tmos hecd10 &lt;lesa e que me hund!O E:-1 twmb-ro -&lt;)Oll s•u 11rm,era 11a'-1Hac10n?
cuamfo hrenve la mezcla Y vainilll!a cuan·
. -¿ Pluedo con.fiar en que af ea,t&gt;o &lt;le dos
-¿CuAnto, pues,r
d.o s•:, la ha quitado del fuego. S ' cuece,
-m-é:S·c,s me pagar.á uste,d ella e anti dad'! le
J.odo hasta (Jue forma una hola s uave en
~ Lo menos es,tarn-0&gt;1:1 s,e;.s JP.iguas ae a,quI.
&lt;1ecfa á un deudor 11no 1Je aus Infinito¡¡
agua se bate Juego y se Pon,e €1l! pT t'
-~De aHí .sel"a.
acr-eeélores.
1los.
a 1·
-.S a como ruere; µer~ usted ha dorm!~Espere usited un poco más, Y le p:ido seis leguas Jo tnenos,
ga'l't1 a. usted á, fe -d-e homnM honrado.
-~·s cono.ce q11P- ha cstn&lt;lia&lt;lo usted Ja
-Nada,, nada; yo no aguardo m~s: ma.
GAN,AR TEiR:RIDNO A LA V,IDJ•EZ
partida do•ble cuan-do ml&lt;l-e ~· suel'.lo .J)Or '.e- fiarut ,.t.aJ Silll.ft es p,r.ec.lso ....•.
guas.
-¡IPcro !hombre.. st no tengo ,_111 oc1laJVo!
El OOl"ébro Y el cordón es,,pina' son la,s
-¡Tonter,-1a! yo le ha~é á. u,sted h.a11Iar
plez,as más importantes d ,
á .
e a maravHlosa
d'nero,
*
m quina humana; cualqu'er entorpecfomien·
i.Cllmo!
zu~ted?
PARA REM,EN•DAR MEDIAS
to en elfos J)lllede ocasionar la muerte·
-Sf. YC.
j
·P~ro del mis:mo modo, cualquier entor¡peci~
-¡()ih d!cba! 11,m!go lllfo qu,er10·1s1.mo
e oruv·ene ponerlas durante uno ó &lt;tos
miento en los nel"Vi,c,s que ,el(&gt; ell0¡¡ se d·eri·
minutos en el surtidc,r de una cald-era dfl ~ere, dor, M¡game us,ted ese favOr lnmen· van pueden dejar muerta, para,1izad:,_ a
agua b '!"Viendo y df\.jarlas hvgo qme se stl- t!O, Y 1,e l'llt'o A aste!d oue ~el'á El D'l'l'IIH!ro á. parte del cuerpo á aue Astas nervios .so;re1squen. ,Esto -Encug-e la lana y cuando se -quien p~ue.
ponden,
dan rñedjas á. 'avar no ha&lt;v riesgo odP. q 11e
Con esto basta para comprender -cuáles
ge rom,pa.n Jn.s co,sturas al enoogel'se. La~
senán los efectos d,e! wpJ.a,stami,ento ó exme,dia,s du,ran mucmo ,cuando s:e r-efuerzan
L.A VARIEDAD DEL "FUDG•E" (DU&gt;LC'E ~rangu1ación de los ,n,erv' os es,p:nal.os Y la
con lana las r&gt;1mtas y fos talon · s an,tes ele
m~uencia que ha d-e ten.er este !1,pl:astaOE _(~!;JOC'OLAT1E\
usarl~
m1ento en bs ac:ha,ques de la. veje
end
I
Z, Y, POT
. e en a a,!J&lt;revia.cion de la vida.
,Para remediar tales inconvenlenie.s ha·
. Pa,ra casi to&lt;la la gente. "Fudge" s,',gin,brfa
que mantener siempr&lt;? abiertos los
PLEITO 0/RrlGINALIS•ltMO
tica cihocC'late; ¡pero ha¡y Oltr-as mate·riao
huecos que darn paso á tailes nervios, ó ·'o
·&lt;!.e, l as qu ·, puede hac,el!'Ee ,,iste dulce dP./ i
tfn indi'V-l duo 1'lama,do Far&lt;! enca,r!fiado cio.so. P::i.ra ello, a,l],á van lais Si1?1:'iente.s ,que es lo mismo, h aib1r:a aue impeóir que
las vértebras se ju,nta.s-e,n: pero. ¿ r.ómo con.
como el que más con su pfcara existencia, 1·,eoeta.i:J:
seguir.o?
1.Ja originald,o 11Itima,ments en Londres un
El Doctor Longworthy a.sezura haber reliNgio qu-e harfa honra B una hnrn()rada
suelto
el problema.
d., Mark-Twa'n.
Para
ello, coloca al paciente tendido so·
•SoriJ,etido á un plan nigten,lco, que ten,a
bre una mesa es,p,ec)a,l, y por medio de un
00.mo ·b:as' pTinc:pa1l una vida al ake UbrP
FOTOGRAFO.
senc·110 aparato 1&gt;rocede A ~stirM' e' cuerl&lt;'ard le se@ula es,cru,puJ,osa,mente, !nas,+~·
TA f,T,F,R DE FOTOGRA FIA
W., ó lo que es i,gual, el eS!pmazo, De este
que llegó á. instalair su r.:i.ma en €! bafc6n
modo. se aHvia por algún t.i1'.mpo li l:s nerr1e la ca-sa en g,ue vlv'ia.,
DE «EL TIEMPO ILUSTRADO¡,
vios espi'llales de la presión, Y se defa á 'a.
r~a s-eñorita Ohauilers, ~ooma del orig TODA CLASE DE TRABAJOS DEL ARTE DE LA
naturaleza espacio para :restaurar los carna! en.1' ·rmo, acud,ió al juez denunc1an&lt;1&lt;&gt;
FOTOGRAFIA
tf.lagos
interverteb11a.Jes. que han de iJIIJ)e·
qu e ruquel dol'mitorlo no se aj,u-staba a. Jias
, ESPECIALIDAD: Retratos á domicilio. Jnte·
r,Mohca,s ,ci,s, la morai' y aue su puaor se no!es ~e todas clase~. Edificios, Fábricas. Ma· d.r que las vértebras v-u el'Van a. ju.ntal'se.
Caida vez qua el l)aclente sie ,somete a. 1a
resent:Ia.
qurnan~s. ~eproducc1ones. Reducciones Y am ·
operación ga;n,a un poco lle terreno á la
phficac10nes de todos estilos, etc., etc.
l!Jl juez, sin elillbarg-o, Qeoida.mente fun'Vejez, Y J)()Co á. pooo consigue temer el ~sREVELADO, IMPRESION y MONTAJE
&lt;tamentados los escrúpulos de la s · fJ.orlta
ipmazu tan lig~ro y fle.xfb · e como el de un
Cib.-aullers, le negó el mrundam'cnto prO'hi· Para profesionales y aficionados
joven.
1i1t·vo qoo ~e arollcttruba.
Precios excesiv~mente cómodos
ISir se Tefi,riera et Dorctor Lang,wor,fJhor a.
Fard contin1ía por lo tanto, vlvi-ena0 en
TERCERA DE MESONES NUM. 61.
la flexj¡biJidad y lig,e,r~ de un joven, •. • • . .
pleno c·ontad.o con la Na,turafoza.
TEL. ERIC. 103
MEXICO.
ofidio!

ª'

**

* * ..

Rafael F. Sosa

'

¡

.

�De todo un poeo.

.....
.Por ,pedagógico .¡ue :J.Jairezc.a, la persona á
quien menos conooe calda curul ~ á. sr mismo. No ¡p.odieanos venn.os como nos ven los
oomáis, n.! ooílil.Os nuestra voo OOIII10 la oye

[os orga.n.os d.e IJa voz y los del o1'do, por
lo ouai -el son.ido atl¡quiere un tlimbre di-

funemite.
O&gt;Ja.se en1Jrie Jos &lt;llen,tes et ext.refillo de
una v.ai,a de rrmtle.ra, y prolli11nciese 'lflUl.
vocaH. .cOIIlltimuarrnewte, mientras que eil otro

el 'llOOlto dell m'll!Ild'o. Como ¡pirueba de esto

:ex,t:nemo

úJ1tiano ,piuedlen dtaroo aJ.gi;nos e:xaierimentos reaili~ por el dloctor Laloy.
Si una persona ~oge en Uil' disco de
¡rannófono varias frases ¡p,ronuindada'S ~or
ellJla m!.sma,. en unli61n. ere otras ·pronunc!adl8B por vad'!os aimigos, y h~ que e[ aparo.to ílas reproouooa., ,geoora11merute reconoce
1a 'VOZ de sus rumig-OS, 1&gt;ero 1a su,ya no. Es:tie bJ0clh.o ¡;¡11uaba que 1a voo suena de un
mOldo di.fea·oote PaJJ.':8. el que .ta. p~onunda
y pwra en que ila. oye.
w idi:fe,ne1rncla oo -diebe á la cal.\dad del to:no. Un inJdiiJviid1110 oyie su voo, no sólo á
tra.v:oo de 'lrus ¡pa11tes •s611idas situadas entre

los dforutes, otrai ~roona, tapa.ndose ail misrmo tiem¡po loo ofdos. El oyente observa que
.cada v,ez ,que OQge :1a varn oon los .dientes
,al sonido es más d'ueritie qiw curunklo llega al
oido á ~ s dJ0l adre. El pa.so de U!Il sonido ¡por wn OOOllPO sólildo aiUJmen,ui su inteooi&lt;liaid ry roodiifu:la su oalidad.

UNA IDEA AÑEJA Y TONTA.
Se creía antiguamente, que una
medicina era benéfica en proporcion á lo repugnante de su sabor
y olor; pero ya sabemos que tal
idea era un disparate. .Ko hay
ninguna razón por la cual la medicina deba ofender á los sentidos más que los alimentos, y por
lo mismo, uno de los triunfos
más grandes que ha alcanzado la
química en los últimos afios, consiste en lo que se puede llamar
la redención del aceite de hígado
de bacalao. Todo el mundo sabe
cuan asqueroso es el sabor y olor
de esta droga en su estado natural, y no es de extrafiarse que la
mayoría de la gente declare que
prefiere sufrir la enfermedad á
tomar el aceite de hígado de
bacalao puro. .A.hora bien, es
una de las leyes de la naturaleza, que un remedio que es repugnante al olfato y al paladar, y
que tambien revuelve el estómag), no puede producir buenos resultados, pues el organismo se
rebela en su contra y á gritos
pide deshacerse de él. El milagro apetecido se encuentra en la
PREPARACION de WAMPOLE
en la cual tenemos la parte valiosa del aceite, sin los demás elementos. Este moderno y eficaz
remedio es tan sabroso como la
miel y contiene todos los principios curativos . del Aceite de
Hígado de Bacalao puro, que extraemos de los hígados frescos
del bacalao, combinados con Jarabe de Hipofosfitos, Malta y
Cerezo Silvestre. Tomado ántes
de los alimentos, evita y cura la
Dispepsia Nerviosa, Afecciones
de los Pulmones y todas las enfermedades que se originan por
las impurezas de la sangre. "El
Sr. Dr. F. Zárraga, Profesor en la
Escuela Kacional de Medicina de
México, dice: He usado la Preparación de Wampole, como tónico
reconstituyente, con muy buen
resultado." Nadie sufre un desengafio con bsta. En las Boticas.

allfüeMJaJti¡v,MM1,te,

lta.Il:llbién con

***
,Cuando OBi.Yó Isaool M i,·us amigos 1&gt;011·
tioos trataron d,a •pa.s~:r ~n segu,! da la fro~tera é internarse en Francia. y eil gob1er·
no -00nsiti,tmido habfa ordenaao qu-e s,e lei;
exigiera á todos el n omb,re Y la prof,ec:ióu

ha.iciénldoles firmar.
Al Dasar el s ::fl.or Rfos Rosas le pr,egun,
taran:
~¿ Cómo se llam8. u~ted?
--IF'ranciooo Rfos .RC&gt;BlUt
-¿ Prod'esi6n?.
-lLiterato.
-,F1irme usted.

Un andaluz· q,u,e es,pera,t:,a. e·l turno, dYf&gt;

.que dijo .ruos Rosais y contesit:6 al ser
Jn1terr-0ga.do:

10

·-¿'Cómo s.e 11ama usted?
--J os.é Gi:&gt;rd!LV8.

---,¿;Profesión?
--'Literaito.
--F-irme usted.

-.~r.

pero er ca.ro

a

cu~. • • . . . . .

J1JO

zé

eCTibL

En uma a'.mone&lt;la compró un judío un ca.,u,cifijo &lt;le ma,nfil; ry después pedfa por él, á. ~uantos querran oomprarle,
an :(}recto exhoobditank Uno de los co:mpra,dores. uasperado Ilffl' su arvarlc1a, le
dijo:

-Hombr~, ·~ extra.na que pidas tanto
por la ,copia, &lt;manido tan barato ivoendi•stets
el or1.ghl'Rl.

.Como tarjeta,s p-ara los -collJVid-a.dos oá. 1in.
ailmu.erzo., 6 t00m.ida. se wsan 'frecu-entemrmi~ pos,taks ique ;t.eln,g an ia:lguna slgndff~aición para a¡quéH-0s. iAJ¡gunas postale!
-extr.amtJWras t,iien,en ver.da&lt;l:ero nmrúto artrstico, ~ '.a que posea una co1eicción de
·Eillla:s iha,Har!á&gt; sílerowrte OIOas\oo,es II&gt;,a.'ra
u,siar1JaJS.

Pobres Niños...•;:.
Es común que los matrimonios
se verifiquen por la sola v~lun_tad de los contrayentes, sin tomar para nada en consideración
las dotes físicas ni el estado de
salud.
Esta última condición debiera
ser de grande importancia y hasta de ley. Figúrese el lector, á
quien suponemos padre, que uno
de sus hijos (hombreó mujer,)
va á contraer matrimonio con
un ser enfermo de tuberculosis,
::¡ue por desgracia abunda tanto.
.'l'oda la descendencia tiene gue
ser tuberculosa y servir de vehí. cuh..al contagio de millares (Je
sel-es. Los niños de ese matrimonio son anémicos, delgados y
no pocas veces nacen con defectos ot·gánicos: jorobados, tuertos, cojos, etc.; etc., y todo por
una complacenda ó amor culpables. Debían antes los padres ó
los mismos· novios hacer que se
curara el enfermo, pues af.ortu-;
nadamente la ciencia cuenta hoy
con una medicina· maravillosa,
para combatir ese mal:Ja"Creosofosfatina;" con ella en poco
tiempo pueden contraer matrimo
nio seguros de que sus puhtoñes·
han sanado, de que su ~angre·
está pura y de que su ·genera..
ción será sana y robusta.
Si,ncr:)mbiera tanto egoísmo,.
todos nuestros lectores recomendarfan por humanidad"la medicina que dejamos nombrada á los,
débiles, anémicos y á los enfermos d(ll-puln.'Jn, pe~ho y gargan~

�</text>
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I

üoXII.

MÉXICO, Dm,ITNGO

16 DE Jumo DE 1912.

Nmr. 24.

•
FIESTA EN EL COLEGIO MILITAR

El señor Presidente de la República,
acampanado de los señores Ministro de la Guerra y Licenciado don Francisco L. d(la Barra,
presidiendo la fiesta en honor del señor Director del Cole¡io Miiitar.
Fot, de EL, TIEMPO ILU8TR.t.no,

�De Soeiedad

371

Jµan el Campanero
• En su pobre cuarto no se oyen más que los gemidos del vien·

hacía tocará vuelo á. Juana y María Luisa. Sus campanas! más
que su iglesia, más que su cementerio, las amaba.
su cuerpo gastado, agobiado en un gran sill6n, con los pies so¿No estaban vivas? ¿no tenían una voz y casi un alma, que
bre la ceniza tibia, piensa. Se dice que es viejo, muy Vibjo, y se asociaba í las alegrías y á los dolorea de todos? No hubiera
que, segura.mente, el buen Dios, lo olvida sobre la tierra. De to- podido decir á cuál de ellas prefería. Juan hablaba á sus camdos los qu~ han compartido sus juegos de niño, no queda ni panas, como si ellas hubieran podido comprenderlo; era verdad
uno: Juan los ha. acostado uno á uno en ese campo de descanso que bajo su impulsi6n, tomaban acentos inimitaqles; sabía hadel cual él es el guardián; y ahora, se siente aislado y casi ex- cerlas vibrar cqn un raro talento. Así es que; itmás daría su
trafío entre esa poblaci6n nueva cuyos sentimientos y gustos no puesto á otro. Obedecerían las campanas á un ex1*'afio, las camson más los suyos. Por eso se encierra cada día más en su pobre panas q:ie durante tantos años no habían tenido otro campanecasucha que se agazapa humildemente contra la vieja iglP" n
ro que el viejo Juan?
junto al pie del campanario.
Caía la noche, Juan se leva.nt6; las fuerzas le~~bían vuelto
Su iglesia! su campanario! he ahí sus mejores amigos, los so· de repente; atraves6 despacio el cementerio y sonri6 á las tumlos que saben todavía hablarle del pasado; los contempla como bas florecidas de crisantemos.
h ~"' ~
su dominio y casi su propiedad.
Penetr6 en la iglesia sombría, donde s-610-lm~ba como una
¿Quién, pues, tan bien como él, conoce la parroquia? Des· estrella roja, la lámpara del santuario. El anc~ tom6 la cuer·
pués de casi ochenta años que entr6 ~n la pequefia sotanita roja da y frot6 sus manos. Se sentía liviano como á lps veinte afios
de ac6lito, sabe á fondo todas las costumbres; hasta no se inco- y dirigiéndose á las campanas, murmur6:
moda, á veces, para d.ecir al sefíor cura, con un tono que no ad- . -Vamos, pobre vieja, hay que trabajar; es peboso á nuestra
mite réplica: Eso se ha hecho siempre aeí. Y cuando el sefíor edad pero, ¿que hacer?
cura quiere introducir en su parroquia alguna reforma que juzCon una afectuosa bondad, a:fi.adi6:
-~
ga útil, tiene que entablar una guerra abierta con el sacristán
En cuanto á tí, hija mía, no me pides sino qlíb te zarandee,
que defiende con valor las antiguas costumbres.
¿no es verdad, loquita?
Pues Juan reúne las funciones de sacristán, macero,campaneY las campanas comenzaron á cantar.
J
ro y sepulturero; estos múltiples cargos comienzan á, peaarle so¡Oh, qué bien cantaban esa noche! ¡C6mo par.cían verdadebre sus espaldas; ptiro no quiere convenir en ello y casi se burla, ramente tener un alma! Ellas tenían una, en efedto: el alma de
cuando el sefior cura quiere ayudarlo.
. Juan que había pasado entera á ellas. Por instan!es, su voz más
Sin embargo, hoy, completamente solo coneigo mismo, está baja parecía la de una madre mecit,ndo á. su hijo enfermo; lue·
obligado á confesar que sus fuerzas se~ van; en esta melanc6lica go ella vibraba con ~entos de dolor desgarrador; pero este grito
tarde de todos los santos, se siente pesado~ terriblemente pe- de sufrimiento se apaciguaba por grados, y sué'toques caían,
sado.
lentos como lágrimas, luego de nuevo su voz se,., t)levaba, subía
La víspera, los preparativos de la fiesta Jo han fatigado mu· al cielo, no para halila._r de ppsar y de muerte, sino para cantar
ch~ y la.a largas ceremonias del día lo han arrojado definitiva- la vida y la esperanza; la dicha sin fin.
mente en su si116n, del que le parece que ni siquiera tendrá la
Sobre la campaña· adormecida volaban los tr,istes sonidos,
fuerza de levantarse para preparar su frugal cena. Comprende desnertando en todos, por su llanto incesante, el 1ecuerdo de los
que ya no sirve para nada. Si el sefior Cura no lo despide es des.aparecido&amp; de un coraz6n amigo, los socorros de la libertad.
Juan tocaba siempre; su frente estaba mojada 11de sudor, espor consideraci6n á sus antiguos servicios; pero él, Juan, no
quiere robar el dine!o que se le da¡ puesto que ya no puede tremecimientos helados corrían por SUB venas; pero una excita·
trabajar se irá; BUS pequefías economías le bastarán para vivir. ci6n febril lo sostenía, no sentía fatiga. Con los ojos elevados
Sí; ¿pero ver otro en su lugar? El, ver adornar su altar, ha· hacia -la b6veda oscura donde cantaban las campanas invisibles,
rrer su iglesia, tocar las campanas...... se resignará. á esto ja- veía pasar, en una luz dorada, á todos los suyos, sus amigos de
más? No podría ir á la misa, sería capaz de tomar al intruso antes; pasaban haciéndole sefiales de amistad y gestos de llapor la garganta diciéndole: Devolvedme lo-que es mío .....
mada.
Además, le sería necesario abandonar su humilde hogar y to·
Juan loa contemplaba, con los dedos agarrados á la cuerda y
do lo que le rodea. Abandonar ese triste jardín de los muertos. continuaba tocando sin darse cuenta de ello; el arranque de la
No. Pero entonces ¿qué hacer? El pobre viejo levanta sus ma- cuerda, remontando hacia la b6veda, le hacía perder pie y le·
nos suplicantes hacia el crucifijo colocado á la cabeza de su le- vantab~ á su cuerpo agotado, que no podía mi. Allá arriba, la
luz celesOO se extingÚfa; L.s ,ombras fugitivas sejborraban una
cho.
-Sefior, llevadme! No tengo más lugar sobre la tierra, dad- desp~és de otra. E;jtonces, con una VClZ ronca quf reson6 en la
me uno allá arriba! He trabajado t&lt;fda mi vida, ahora os pido iglesia silenciosa, Juan. grit6: «Esperadme.)&gt;
Y de repente, sinti6 que algo se rompít en·él; un suspiro se
mi salario ...... Ya n1 puedo enterrará los muertos, ni cuidar
exalt6
de sus labios, sus dedos se aflojaron, se deslizaron dulce·
la iglesia, ni tocar lae campanas.
Juan se detuvo bruscamente; á esta palabra de catnpanas, se mente á lo largo de la cue1da; y, mientras que su cuerpo se aba.
había acordado de repente que había llegado la hora de tocará tía en el suelo, su alma libre volaba hacia el cielo, con las vimuertos. Record6 al mismo tiempo que, después de las víspe· braciones de las campanas.
Allá arriba, en el campanario, Juana y María Luisa se balan·
ras, el sefior cura viéndole tan pesado, le había dicho: Id á desceaban
todavía· con su voz lenta y dulce, que ninguna mano
cansar, J¡¡ap, se os reemplazará por esta noche. Reemplazarlo
'
para tocar las campanas. ¡Ah! mientras que una gota de sangre les daba impulso, tocaron solas, durante algunos mstantes, el
corrierll por sus venB.i no permitiría á' nadie tomar la cuerda que toque á muerto de Jnan el campanero.

to al través de la puerta mal cerrada, el anciano Juan está solo;

J

",.t

.

LA ORAOION

Debemo.s .Pedir el biene.star de las naciones de las sociedades
de 1as familias y de los individuos.
'
'
'fiDeb?~os pedir, en fin, el engrandecimiento moral y Ja dig·
ESTUDIO POÉTICO
m cac1on de la especie humana.
·
La oración es ~ara. ,el hombre una necesidad tan imperiosa
Según la frase gráfica del catecismo cristiano hacer oraci6n ~orno
lo es la resp1rac1on para conservar la vida.
es «levantará Dios el alma y pedirle mercedes.i,'
El
deb~r
de hacer oraci6n nos comprende á todos: desde el
De aq~í r?sulta, que para hacer oraci6n, propiamente hablan~u)remo
Jerarca
de la Iglesia cat6lica, hasta el último cristiano
d~, .so.n md1,spensable~ el alma racional, el conocimiento de la
e
os
c
onfines
del
mundo; desde el autógrata más encumbrado
Div1mdad y la urgencia de la necesidad.
hasta e1 m~s pobre labriego.
Y es supérfluo decir,. en cuanto á lo primero, que todo sér
La necesidad de !~ oración es tan universal, que puede decirhumano ti.ene alma :ª~1onal; en cuanto á lo segundo, que todo
f!a:ue
abarca tamb10n de algún modo aun á los seres irracionacreyente tume conomm1en~o de la. Divinidad; y en cuanto á lo
t~rcero, que solamente D10s no tiene necesidad de hacer ora~l tigre ~ambriento que brama en las estepae del Africa el
m~.
.
páJaro
sediento que gorjea en los bosques de la América, p~tiPorq':le Dios se ~asta á sí mismo y es ~ternameute infinitacamente
hablando, puede decirse que hacen oraci6n á su mamente, mcomprens1blemente feliz.
'
nera.
Pero el hombre no es como Dios, sino como la flor del camuno brama porq_ue tiene hambre, el otro gorjea porque tiepo, que por la .mafíana se yergue llena de vida y por la tarde se ne El
sed, y ~mbos-mamfiestan su necesidad.
doblega marchita.
. El bedumo que viaja por el desierto, cuando ve que se a ro·
. El hombre vive .circundado de necesidades, como vive la rosa
x1ma
a~enazante el viento abrasador, se arrodilla sobre la ~rac1rcundada de espmas.
na,
ext10nde
brazos hacia el lugar donde se halla la tumb
Y súla~ente por la oraci6n puede conseguir el remedio de de Ma~oma Ylos
be pone á invocar á Alá.
ª
esas necesidades.
:
s1
hasta
?l
mismo
infiel
reconoce
la
necesidad
de
la
oración
~or qué, ¿qué es la oraci6n sino la manifestaci6n de una ne- ¿Co~~ es posible que la desconozca el ·cristiano?
'
cesidad con la esperanza de conseguir el remedio?
V1a3eros.
s.omos
en
el
desierto
de
la
vida,
y s6lo con los ojos
~a oraci?n. es un testimonio ,le fo, de rendimiento y de amor
de la fe d1V1samos en lontananza la feliz mansi6n del reposo
hacia. la D1vrn1dad.
eterno.
Es un báleamo eficaz que infunde bríos al alma que desfa~iajeros somos1 Y los peligros nos circundan por todas partes.
llece.
agamos ?rac16n porque nos amenaza sin cesar el viento
Es el áncora de salvación para la humanidad caída.
abrasador dei mundo moderno.
El Salvador del mundo pronunci6 estas palabras: pedid y se
os dará
El no puso lifitaciones, ni puede haberlas en RU inmensa
Entre marido y mujer:
bondad 6 en su poder infinito.
-¿En
qué te par~ces, Catalina, á los diamantes americanos?
Y debemos pe&lt;µr en la oraci6n todo lo bueno todo Jo justo
-No lo sé. Tú duás......
t~do lo que contribuya á nuestra felicidad tempdral y &amp;. nuestr~
-En que tienes un aspecto adlillirable y sin embargo, caredicha eterna.
ces de valor.
' '

""'~

�A etu ali dad es

LA PROT.ESTA DRL NUEVO GC'BERNADOR

El señor Lic. Federico Gon.:ález Garza firmando el acta de protesta.,

RASGO DE UN INGLES

-Quítese usted las medias, orden6 el capitán.
La dama le entreg6, E1ollozando, loe doce mil francos.
-Ahora, dijo el capitán, vuelvan á subir y márchense. Si
alguno se queja á la policía de allí, dentro de dos días estaré en
Roma y le ajustaré las cuentas al delator.
Volvimos á marchar. Ca.lla.mos durante mucho rato. Cuando
ya habíamos recorrido bastantes kil6metros, el notario tom6 la
palabra:
-Sefíores, ¿toleramos tal infamia?
-No es muy correcto, dijo el etrusco. Sin embargo ..... .
-¿Va usted á defender á ese hombre? aulló el notario exasperado,
-Sefiores, dije yo, podemos y debemos arreglar todo. Cada.
uno de nosotros debe 2000 francos á la. señora. Hasta tal vez el
inglés consentirá en pagar una buena parte. De modo que con
mil doscientos ó mil trescientos francos ......
-¡Vaya! contestó el notario. ¿Enqué se mete usted? ¡Pague
lo que guste, pero déjenos en paz. Se viaja ahora. con gente muy
mal educada.
Nadie dijo una palabra máa. Estábamos resignados al hecho
consumado. A las dos de la maiíana el coche E-e dettmía delante
del hotel de la Minerva. Cada uno de nosotros tomó una habitación. El inglés tomo un departamento entero.
A mediodía la sefiora de Ancona, después de haber escrito á
su banquero, tomaba tristemente el chocolate. El inglés solicitó
el honor de saludarla. Sonreía y llevaba una rosa en el ojal.
-Sefü,ra, le pido á usted perdón por mi traición de la.noche
pasada.
-Traición abominable, sefior mío. No es
usted un caballero.
-Sefiora, llevaba encima toda mi fortu·
na: dos millones en billetes del Banco de Inglaterra ...... .

-Oiga.n ustedes de lo que fui testigo hace unos veinte afioe,
dijo un alegre anciano: Iba de Siena á Ro·
ma en diligencia. Eramos seis dentro del co·
che: una dama de mediana edad, un notario, un pintor, un mercader campesino, un
orfebre de joyas etruscas y un servidor de ustedes. El cupé estaba tomado entero .por un
inglés solo, alto, flaco y altivo. Entre el interior y el cupé, por encima del asiento, no
había más que una cortina de cuero.
LAS GOLONDRINAS
Este detalle es importante, pues el inglés,
que no decía esta bocaes mía, oía perfectamente lo que decíamos en el interior.
Canción de los niños de Rodas
Salimos de Siena á media noche. Al amanecer, pasado Radicofani se deEtataron las lenguas. A mediodía ya nos conocíamos todos;
Veo, golondrina. de alas blancas, ojos bripero principalmente sabíamos la hibtoria de
llantes,
blanca pechuga.
la dama, cuya lengua no paraba un instante.
Trae
del buen tiempo las gratas horas.
Era viuda de un abogado de Ancona y Ee di¿Querré las plantas del fértil campo?
rigía á Roma para pasar las fiestas de Pascua.
A ella le gustan tortas doradas, queso y
Se había procurado la concesión de una auvino.
diencia particular del Padre Santo. Disfru·
¿Nos darás algo, vecino, ó no nos vas á
taba de una posici6n acomodada; catorce mil
dar
nada? Si nos regfl.las algo, bien..... pe·
ochocientas sesenta y siete libras de renta sóro si no, guarda, guarda, que nos hemos de
lida. Se llamaba Eufemia y tenía cuarenta
llevar de tu morada la puerta, y la mujer y
y tres afíos.
Jo que recatas dentro.
Durante la noche atravesamos Viterbo.
No nos costará trabajo, que está bi~n poco
Después, en medio de las tinieblas de una no, :1señor Lic. Federico González Garza,
che sin luna, entramos en las soledades de nuevo Gobernador del Distrito Federal. medrada. A tí te llevaríamos también, si
dieras cosa de valor.
la campifia romana. El momento era oporAbr~ á la golondrina, abre las puertas de tu morada. Abre,
tuno para hablar del bandolerismo. El notario nos relató tres ó
cuuro aventuras realmente dramáticas, en las cuales los viaje- que no e.on ancianos los que llaman, sino nifios.
ros de diligencias, berlinas ó sillas de posta llegaron á Roma sin
una céntimo.
-¡Ohl-dijo la dama-yo no tengo nada. Llevo seis mil
francos en billetes de banco dentro de cada una de mis medias.
Les entregaré este portamoneda que contiene noventa y tres
francos. ¡Qué venganza!
No tardaron en venir. Oímos un tiro. Los caballos se encabritaron, la diligencia se detuvo. Veinte bandidos con la cara
tiznada de hollin, rodearon el carruaje.
El capitán abrió las portezuelsa y nos hizo baja.r á todos á la
vía Flaminiana.
-El tempo apremia, dijo. Si dentro de diez minutos no tengo diez mil francos en mi poder, lo registro todo y me apodero
de todo: relojes, alhajas, dinero, papel y pasa portes. !He dicho
diez minutos!
Entonces el altivo inglés se adelantó hacia el capitán, le saludó cortésmente y le dijo:
-Sefior capitán, la operación será breve. Esta señora lleva
seis mil francos en la media derecha y seis mil en la media izquierda. Aun saldrá usted ganando.
-lQué horrorl-exclamó la dama. Los demás viajeros calla·
Los señores Gobernadores, entrante y saliente, Y altosffuncionarios
ban, y en el fondo, si he de juzgar por mi pensamiento, no esdel Gobierno del Distrito, en la protesta del señor Lic. González Garza.
iaban descontentos por aquel desenlace.

Aetu'.a(idades
Fiesta deportiva en el Colegio Militar en honor del Director.

'

!

(FRAGMENTO)

[Leyendo á_San Agustín]
N? transitorio bien busca mi mente
N1 corpórea beldad- ruina y despojos:
N? el c~ndo! de la lu~ ~rata á los ojos,
N1 la miel, m el maná, m flor, ni ambiente;
No trovas, no pe1fumes, ni en la frente
Equ~vocas coronas; no los flojos
Deleites del se~tido.. . . . ¡Qué de abrojos
Hay de su abismo en la fatal pendiente!
Al Bien indefectible tiendo el vuelo
Y ~ la Belda.d que nunca desmejora,
Y a la Luz sm mensuras y sin velo:
Un interno dulzor mi alma devora
Como entre aroma y música del Cielo
Am~ndo á Dios-Delicia tiiunfadorat'
ISMAEL CRESPO

•••••• ~ •••••••• • •• t ••••••••••••••••••
• ••

...E~.~~ai~ ·a;i ·~¡~~;~·;·~·e;~~;i~·~·········
concierto musical de la mafí.ana
un ~co grave, dulce y argentino'
se dilata ~n el valle....... ¡ Es la campana
de la ermita cercana!
Impío, ven conmigo; y tú cristiano
ven conmig~ taro bién. Dad~e la man~,
Y ~ntr~mos Juntos en la pobre ermita
solitaria, pacífica, bendita ....
Antq el ara inclinado
ved all~ al sacerdote...... Ya es llegado
el sublime momento ..... .
¡~levad un instante el pensamiento!
El duefio de esa gran Naturaleza
que admirabais conmigo hace un instante
el S~berano. Dios de la grandeza,
'
el Dios del rnfinito poderío
¡es Aquel que levanta el sa~erdote
en .su trémula mano!
l De rod~llas ante El! ¡Témele impío!
¡De rod1llasl ¡Adórale cristiano!
Yo también me arrodillo reverente
Y hundo en el polvo,ante mi Dios,]¡ frente
JosÉ HARÍA GABRIEL GALt\N

··---

CONSEJOS

---··----·"'"

IDEA·L SUPREMO

ADORACION

1 111111

INSOMNIO
Ni una estrella en el cielo que dieipe
De la noche la densa oscuridad
Ni de la hrisa blanda que suspira
El beso 1ulce que á las flores dá.
Tan solo se oye de la helada lluvia
Las gruesas gotas que cayendo están
y el canto de esas aves que preceden'
Al so~lo da la horrenda tempestad.
Felices los que duermen al infl.ujn
Del ángel cariñoso de la paz!
Dci~dichado aquel que va contando
Las ta~des horas que en la torre dan.
Negome el sueño su anhelada calme
Consuelo grato en horas de pe~ar·
'
Que el suefio como imagen de Ja'muerte.
E; dulce la muerte, aunqu&amp; fugaz.
FRANCISCO SOSA.

Asalto de esgrima entre los Profesores Me;igna; ;Rodrígu~z.

•••••

373

•

DOS SEPULCROS

Brigadier Felipe Angeles,
Dirtctor del Colegio Militar, ascendido á General de Brigada.

Sin que lo sepa nadie
guardando igual misteri~
en dos sepulcros tienes '
augusta posesión·
el uno, donde du'ermes:
está en el cementerio
el otro, donde vives:'
está en mi coraz6n.
JOSÉ

Cuando)e mueran tus ilusiones
y ya no tengas fe en el amor
pliega las alas de tus canciodeP
busca en el c~elo mundo mejor.'
Nunca remegues dtl tu creencia
nunca maldigas de tu existir
'
Y por escudo ten la concienei~
por esperanza tu porvenir.
'
En los zarzales de· este camino
por donde cruza tu juventud
romper no dejeti cual frágil lino
la veste blanca de la virtud
Si sufreP, piensa que en ~ata tierra
todo entre sombras y duelo va
que es nue!tra vida perpetua guerra
y que muy lejos la dicha está.
. Busca, si llora11, el crucifijo,
siempre tu madre contigo esté,
sabe ser hombre, sabe ser hijo
e11pera, lucha, combate, cree! '
MANUEL GUTIERREZ NAJERA.

ZORRILLA.

Ejercicios en barras por los alumnos del Colegio.
Fots. de Et Tiempo Jlu, trado.

�Aeta ali da des

374

\

A et o &amp; 1id a d e's .

L~iS VOLUNTARIOS EN ZUMPANGO

'

hago? me pongo de rodillas, le cuento todo lo que me apena, y ·
Cuando me levanté, ella me abrazó sollozando, y me dijo:
cuando me levanto, siempre tengo el corazón más ligero. Usted
-Has
tenido una idea salvadora. Ahora que,me has hecho
ea muy joven todavía. para sentir esto. Pero día llegará en que
pensar
otra
en Dios, me siento reanimada, y conozco que
pue~ comprender por qué se ensefia á los nifioa á decir todos he de volvervez
á recobrar el valor.
·
los d~,s:,
J.&gt;adrenuestro
que
estás
en
loa
cielos.
, •_¡ _, .
Y, en efecto, desde ese día todo marcha mejor en casa. Nuestros corazones se han aligerado. 11 oraINCENDIO,DEL CINE CASINO
ción de la noche es para noaotr.Qs una es•
pecie de descanso y refrigerio. ·
¡Pobre ancianita!
No podía ella sospech11r siquiera, mientras me contaba su vida, el bien que iba
á hacerme.
··
Después no la he vuelto á ver más. Pe- .~
ro máS' de una vez la he bendecido.
00

F.

SOUVESTRE.

.....- - - · · - - - - . ·:i-. .

TRABALENGUAS
Haciendo práctica de tiro al blanco.

Grupo de voluntarios después de los ejercicios.

¿Y CON DIOS NO CONTAIS PARA NADA?

engefiándome el portazgo, trató de emprender otra vez ª~.camino: Puse entonceil la mano sobrA una de las varas y la d1Je dul-

. : y no ~e cu esta ningún
cemente:
.
-DeJ'adme yo voy al rr,,1smo
.sitio,
'
t~abajo. ~mpu¡ar vuestra carrena casi extenuada por el esfuer·
tilla.
.
zo' que hacia empujando hacia
y sin esperar la •contestac16n
adelante una pequeña carreta.
eché á andar.
La. escarcha que cubría el caLa pobre anci~na no _opuso re·
01ino hacía la tarea doblemente
sistencia. Me d1ó sencillamente
difícil.
;
las gracias y siguió andando á
Jadeaba estrepitoeamentP, se
mi lado.
paraba á cad~ paso fa!ta,de fuerSupe entonces que venía del
zas y en seguida volv1a a la emmercado
de hacer EJUS compras
presa con nuevo ardor.
para
revenderlas.
.
Medió lástima de ella; y el reHacía
ya
treinta
años
que
VI·
cuerdo de mi madre que acudió
vía en ese comercio, el cual le
á mi mente me impulsó á apro·
había producido lo bastante pa·
ximarme á la anciana q-ae acara educar á tres hijos.
baba de pararse otra vez.
-Pero una vez que hubieron
_:_¡Hola buena anciana!-le
crecido y estuvieron hechos unos
dije sonriéndom~ - lleváis ahí
robustos mozos, me los quitaron
una carga demasiado grande pa-dijo la pobre. m~jer. -Dos
ra vuestras fuerzas.
murieron en el eJérc1to y el otro
-E~ verdad, hijo mío-me
está
prisionero.
conte:itó ella, parándose y lim-¡ De modo que otra vez os
piándose la frente, en la que el
encontráis sola, sin más recursos
sudor se mezclaba con la escarVista de la Plaza PrincipaÍ de Zumpango.
que vuestras fuerzas!
cha. Las fuerzas se van con los
Y al protector de los que no
años mientras que el peso que
.
tienen
á
nadie
no
lo
contáis
para
nada? Mire ·usted,· aun cuanhay que arrastrar es siempre el mismo; y sin embargo, ved
do
sea
vieja
y'
pobre,
la
idea_
de
qu,e
el. ~ey de todo. nos ve, nos
cómo Dios hace bien todo cuanto hace. Jamás ábandona á los
'uz a y todo lo tiene en cuenta, me sostiene. Cuando estoy mu~
pobre,1.
·
1 d'
· '6
La prE1gunté á ·dónde se encaminaba ella en ta 1sposrn1 n, Y ~n~ada y parece que mis piernas no me pueden sostener, ¿qu
En cierta ocasión hube de encontrarme con una pobre ancia-

i,
l.

·' '

'

En la literatura popular es preciso coriiar el trabalenguas, que emplean mucho
los nifios en sus horas de juego y distracción:
El arzobispo de Constantinopla-se
quiere desarzobisconstan tinopolitanizar,
- el desarzobisconstantinopolitanizador
-que lo desarzobisconstantinopolitaniz11se-buen desarzobisconstantinopolitanizador será.
-El cielo está engarabintintangu)ado¡
-¿quiéu lo desengara bintintangulará?.
.
,
.
.
El desengarabintintangulador- que lo
La fachada del Cme Cas11)0, despues del mcend10, el II del actual.
desengarabintintangulare-buen deserigarabintintangulador será.
No contesté, pero noté que una luz bienhechora llenó por
-Ea el campo b1y una cabra ética, perlética, pelapelambré·
completo mi alma.
~li
Oyendo hablar á la pobre anciana, mi corazón latía fuerte- tica, p9lúa, pelapelambrúa.
Tiene los hijitos éticos, perléticos, pelapelambréticos, pelúos,
mente.
19. veía coja, con la cabeza temblorosa, el cuerpo medio do· pelapelambrúos. Si la cabra no estuviera ética, perlética, pelablado, como si se inclinase para recoger su sudario, y me sor· pelambrética, pelúa, pelapdambrúa, no tuviera los hijitos éticos, perléticos, ~pelapelambréticos, pelúos, pelapelambrúos.
prendía verla más fuerte que yo. Tan
cierto es que el hombre necesita de otro
µunto de apoyo que no sean los miamos
hombres, y que para tenerse firmemente en ese andamiaje que forma la vida,
hay necesidad de una cuerda que está
atada en el cielo.
·Ü.1jando dejé á la· Yendedora, me dió
las gracias,: Pero á decir verdad, yo era
quien debía es~ar reconocido.
En efe&lt;;t,o, ella había despertado en mí
una,.s ide!,U! que, muc~o.~tiempo hacía,
go¡mían allá en el fondo de mi alma.
Llegué á mi casa preocupado con el encuentro que había ,tenido.
.,. Aquella noche, mi mujer estuvo bastante triste. Cenamos sin. hablin uua pa·
labra, El niño se durmió. lJespués nos
qyedamoa¡¡Jµnto al fuego, que. se extingma poco á poco.
Llegada la hora de acostarnos, tomé
la mano de mi querida esposa, y echándomela sobrªla espalda, la dije:
-Mira, hace ya mucho tiempo que so·
brellevamos nuestras penas ((completamente solos.» Pidamos á Dios que tome
parte en ellas.
· Y me puse de rodillas. Mi mujer hizo
otro tanto sin decir palabra. Empecé enAspecto del Salón de Billares, anexo al Cine Casino, después del incendio.'
tences á repetir, una por una, todas las
Fots. de El Ti~l!tPº nustrado.
oraciones que había aprendido en la niñ_ez, y que despué3 habían quedado, como en depósito, en un
Guerra tenía una parra-y Parra tenía una perra--y la perra
rincón del corazón. A medida que las palabras se me iban vide
Parra-se metió en la parra de Guerra-Y. Guerra le peg6
niendo á la memoria, me parecía ·encontrarles un sentido para
con
la,porra á la perra de Parra. -Oiga usted, compadre Gue· ·
mí desconocido basta entonces.· Era un lenguaje que entendía
r.a, - ¿por qué le ha pegado usted con la porra á la perra?-Por.
por primera vez.
No sé si algo semejan~e ocurri6 á·mi mujer, lo cierto es, que que ·!i la perra, de Parra-no se hubiera metido en la parra
de Guerra, -Guerra no le hubiera pegado con la· p~tra á la·
·
pronto la oí llorar muy bajito.
perra.

'1

1

'

-

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~

--:;....;:,;,_~~_,, . _....,___. ___

Los voluntarios pasando revista,

.... -. -... ~-·-·_,,.,,•....

I•

Fots. de El Tiempo Ilustrado.

----------------------..

·--·

�··- --

_ ......... - .--1.

...-~ ... .....- .......

·---·· -

.,. _.

El teatro, lleno, naturalments, y estará en el mismo estado de
No sabemos qué
congeetión
ca.da vez que se anuncie la obra de Jonee.
enca.ntoofrecen las
Que
sea
para el mayor bien y gloria de todos.
co!!tumbres japonesas á los pueblos
de civilización occidental. Excelentes escritores se han esmera·
En el propio teatro, el autor, traductor, ~ctor y representant.e
dolen pintar los extrafios hijos del Imperio del Sol Naciente,
de
la Compañía, don Alfredo Nao de Allar1z, celebró su ~enefi·
con sus hábito3 tan diferente3 de 109 nuestros, tan pintorescos y
cio
con un complexo programa, en el que figuró el ~ov1do se·
tan originales. En una época, el japonismo constituyó una ver·
da.dera manía. en las sociedades europea9 y am~ricanas, y vimo~ gundo acto del ceVals de Amor» y el tercero de ccJ u1tn Segundo»
desfilar en libros y teatros desde Pierro Loti hasta los humildes (en el que Allariz hizo el Próspero), asi como un paso doble ori·
ginal del beneficiado, ccGenio Ale·
autores del género chico. Los poegre»
y el vals ccVen á mí,» canta·
tas á lo Manuel Ugarte nos hiciedo por la Ptiral como ella sabe haron 11ofia.r •n cajas de laca, biomcerlo.
.
doe y abanicos; los del género JoItem
má!:
ccLa
Cuarta
Plana,»
sé Juan Tablada nos hablaron más
por
E8peranza.
Iris.
Nadie
habrá
en concreto, ponderando la fuerza
olvidado
aquel
papelerito
de
esa
y las virtudes cívicas de los nipozarzuela, que cre6 la Iris hace al·
nee-. Puccini, el gran músico, higunos años en el Teatro Principal
zo cantar como un ruisP.fior heride una manera inimitable. La
do á la dulce Madama Butterfly,
Iris, más mujer, menos ingenua
y un compositor inglés de opereahora que entonces (cuando era
tas, Jones, confeccionó 1&lt;La Gei·
casi una chiquilla) ha ganado en
sha,&gt;, cuyos aires melodiosos anfacultades
lo que perdiera, quizá,
dan de boca en boca desde haee
en
espontaneidad.
Y es de .aotarse
algunos afios en las principales
la ductilidad de su tempera.roen·
ciudades del mundo.
to, tan fácilmente adaptable á loe
&lt;'&lt;La. Geisha&gt;, ha gustado mucho
caracteres
más disímbolos.
en México desde que la estrenó la
El
sefior
Na.n de Allariz no de·
compafíía Scognamiglio, con una
be qm•jarse del éxito de esta fun·
propiedad inusitada en aquella
ción, que estuvo muy cooourri·
época y con elementos de tanta
da.
valía como las sefioras Perreti y
Gatini. Pues bien, la ccGeisha»
que vimos el viernes ;último en
Al despedirse la compafi{a dra·
Arbeu,:resultó aun mejor y más
mática
del Teatro Colón, deja co·
bien interpretada.
mo
saldo
á su favor en el movi·
.Si el Japón fuera realmente comiento
artístico
de esta culta cañfo nos lo representaron los pinpital los siguientes valores: «La
tores escenógrafos y los sastres de
Vida es Sueño,» «El Tribuno,•
la troupe Alba, sería un pais ence
En Flandes ee ha puesto el Sol,,,
cantado. Aquella c&lt;casa de té» del
ce
Lo3 Espectros,» ce El Misterio del
primer.acto, es:un primor de graDolor,» &lt;tEl sefior Feudal,» «Pue·
cia y elegancia, y en los trajes de
bla de las Mujeres,» «El Duelo,»
ªª!11urai8, bonzos y geiehas, la seda
«El
Místico,» «El Tif6n» y otros
y el oro ofuscan la vista con sus
de
buena
ley que se escapan á
irisados cambiantes. Generálmennuestra memoria.
te s.e ha.nía. atendido de preferen·
El juicio, en definitiva, que decia el atavío de las mujeres: en
ja
entre nosotros la Compafiía es·
Arbeu tan lujosa es la indumenpafiola,,
puede resumirse en pocas
taria. de ellas como la del sexo
palabras. Mufioz es un actor confuerte.
TEATRO ARBEU .-'·Geisha." Final del 2Q acto,
cienzudo y empeñoso, mucho más
Por la mise en scéne, · por la rihábil para la comedia clásica, de
queza del decorado y la exactitud
veraos
musicales,
de
grandes
periodos
ampulosos, de situaciodel paisaje, la empresa merece el más caluroso elogio. Por la
nes
heroicas,
que
para
el
moderno
teatro
á la manera francesa,
representación de los actore3, se ha conquistado un nuevo triunfo.,Mirad á nuestra paisana Josefina Peral, cuán linda se mues· Muñoz recita límpida.mente y sabe imprimirá cada frase la catra en su papel de Mimosa, y con qué límpida voz asciende á dencia necesaria, ~in aparente eefuerzo. En el resto de su Comnotae más altas que las e~trellas. Ella supo consolarnos de la pañía hay buenas voluntades y regulares aptitudes, ma1 com9
triete retirada de María Lui~a. Labal, quien habiendo aparecido no logr&amp; descollar ninguno de sus elementos, la critica calla mi·
'en:el primer acto haciendo una japonesa rubia y con alguna sericordiosamente la relación de nombres pronios.
Ya para salir con destino á San Luis Potosí, el actor Mufioz
otra impropiedad, fué siseada basta producirle un berrinche de
nifia chiquita, á su edad! La Pdral ha recibido por su fina la- nos dió «rierra Baja,» en su función de beneficio. El emocionan·
bor en esta pieza más aplauso3 qne en todas las demás de su re- te drama de Guimerá hizo vibrar una vez más los nervios de
nuestro buen público, que encuentra en el robusto campesino
pertorio, juntas, teniendo que bisar ca.si todos sus números.
E~peranza Iris hace una inglesita que no hay más que pedir, catalán Menelich, rasgos muy semejantes á los que ofrecen 1011
ló cual á nadie debe extrafiar, pues el talento de Esperanza ha hombres de nuestras clases rurales.
Como pendant á pieza tan sombría, se ofreci6 «EL Autom6vib
pasado á. la categoría de dogma de fe entre los aficionados á la
de
Bena.vente, una.·comedia hermosísima y escrita con el donai6pera bufa.
Citemos también á Cabello, el notable barítono, y, en gene- re peculiar de don Jacinto.
La última noche, «En Flandes se ha puesto el Sol, y la tem·
ral, á todos los artistas que integran el numeroso personal de
porada qued6 cerrada con broche de oro.
•
«La Geisha..1

..-..., .......
__

-

---

"-

-

....

***

***

TEATRO ARBEU. - "Geisha."
Esperanza Iris en el papel de Miss Molly.

-·~- -

,,- -

-

�L.,a

l!a Ciodad de los Aotórnatas

Ciudad de los Autómatas
~

====~

I
Al leer H&gt;1rry Srnithson en la. séptima plana del «New York

H':lraldn aquel anuncio,.com prandi6 que había hallado el mirlo
hhrnco tanto tiempo perseguido.
El anuncio principiaba con mayúscula11 grandísimas: ,,Queréis Rer reyes por poco dinero?» y debajo de esta sugestiva pregu 11ta. se leía lo siguiente: ce El día 6 de Marzo se subastará en el
e:itudio del notario .Joahua Hala, la villa de Westonia,. situada
en el Estado de ..... Dicha ciudad se compone de doscientas
treinta y cuatro casas,. de tres iglesias, metodi~ta, reformada y
cat6lica, de un mercado, un teatro y dos circos de gallos. Todas
estas ~onstrucciones Pon de madera ~y se hallan en buena_conservaci6n. La villa de Westonia, situada en medio de magníficos bosques, disfruta de
gran salubridad, gracias á las
constantes brisas del Oeste, que
. á más de darla nombre, lasaf nean y ventilan durante todo
I
t&gt;l afio. ¡Animar8e, millona·
ríos, y no despreciéis ocasión
tan magnífica para demostrar
á la vieja Europa que un amel'Ícano se hace rey con s6lo quererlo! Tipo dfl ta8aci6n: .....
380,000 dollars. »
Lo que el anuncio no decía
era que los fundadores de Wes·
tonia habían tenido que ab~n·
donarla, despues de haber intentado hacer de ella una villa
11grícola, pues aquellas 'brisas
ciel Oeste tan sanas., secaban
todas las cosecha!l, y fuera cie
las encinas de los bosques vecinos, ningún vegetal podía
crecer bajo el latignzo perenne
del viento. Por tal cau~a íse
deshacían de la ciudad, ,en·
diéndola como si fuese un mueble viejo.
Mas esto no era inconvenien·
te para Harry Smithson; al
contrario. El opulento inventor deseaba desde hacía mucho
tiempo retirarse á un lug11r
apartado para dedicarse á sus
estudios de mecánica y á la
construcci6n de sus maravillosos aut6m11tas, sin temor á ser
interrumpido por visitas y preguntas. Westonia reunía todas
las cualidades soñadas por el
mecánico. Et-itaba lejos de ierrocarrilet; de otras villas, y á nadi,e se l~L
ocurriría. visitar poblaci61 tan pocó inte~ ··
resante. Asi, cuando el abogado de Smifü:_~.in le particip6 que era ya duefio de la.
ciudad de madera, el inventor Jiquid6 todos sus
Rsuntos, compró víveres y conservas en abundan·
cia, encajon6 iostrumcantos, máquinas, subslancias desconocidas, aparatos elé1Jtricos é infinidad
da vaciados y reproducciones de e~tatuas antiguas, y cerrando
su casa se march6 completamente solo á Westonia. Aquel rey
iba á su reino de incógnito y ningún súbdito le esperaba.
Una vez posesionado de sus dominios, Harry Smithson despidió á los custodios de Westonia, instaló su laboratorio en el
P.l teatro, y encerrándose en él dejó la ciudad en poder de las
brisas del Oeste, que pasando raudas sobre su ahij~da, silbaban
en las calles desiertas, se filtraban por los balcones cerradoE'!, y
al alejarse, encorvando los árboles de las sel vas cercanas, arras·
trabs.n entre sus remolinos guedejas de humo violáceo arrancad!) al penacho que temblaba constante sobre el laboratorio.
De la ebullici6n de los más diversos cuerpos nacía aquel humo. En inmensos matraces&gt; en panzudas redomas, en alambi·
ques, en hornillos, hervían líquidos extran.os, que pasaban de
unos en otros, cambiando de color y de densidad. En un rinc6n
&lt;lel escenario zumbaba una rueda dentada, y la tira de una correa sin fin se perdía en la alta sombra de las bambalinas, mientras las barras de crietal de un aparato eléctrico lucían en la or-

questa, y junt&amp; á la concha una mesa sustentaba infinida_d de
cajitas llenas de tornillos, tuercas, clavos, gozne1.1, rue~ec11laF1,
muelles y otros herrajes menudos. Y vigilando todo, Harry
Smitbson iba y venía, sin más espectadores de sus movimientos que unos seres inm6viles que ocupaban los palcos, las butacas, el anfiteatro, llenando toda la sala con sus cuerpos blancos.
Aquella multitud estaba silenciosa, y en ella los rostros eter·
nizaban una sola expresi6n inalterable¡ laR manos y los brazos
permanecían quietos, petrificando un gesto, un ademán. Allí
había hombres y -mujeres en la fuerza del vivir, de facciones se·
renas, purísimas, impecables, arm6nicas; augustos viejos de bar·
has fluviales y expresi6n orgullosa; máscaras terribles de hem·
bras hermosísimas que se coronaban con amenazadoras cabelleras de serpientes; olímpica!
cabezas desligadas de la tierra. Aquí y allá surgían de P.ntre la gloriosa multitud de las estatuas, algunos rostros de líneas universal·
mente conocidas.
En un ángulo, la Venus de Milo derra·
maba la serenidad indiferente de sus ojos
profundos, llenos de pensa·
mientos ignorados. Apoyándo·
se en la maza, Hércule1:1 repo·
saba con la expresión bondadosa, de quien no teme, mien·
tras Diana, alzando el brazo sobre su espalda virgen, extraía
un dardo de su carcaj de caza·
dora, Mercurio se cernía sobre
sus sandalias aladas, Agripina
sonreía enigmática bajo la torre de sus cabellos y el FauLo
danzaba saltarin: sobre sus pi~s
capríneos.
Las manos de Harry Smith•
son habían moldeado todas
aquellas esculturas, y forma·
ron las estatuas con planchas
de metal esmaltado, que adop·
tándose unas á otras, reproducían las divinas formas de los
mármoles y ocultaban elprodigioso mecanismo de sus movi·
mientos.
En fuerza de estudios, tan·
~
teos y ensayos, el inventor ha·
bfa conseguido crear unos aut6matas maravillos~s que andaban y se movían sin la rigidez propia de los aparatos me·
cánicos .. Salvo la pala b:ra,
aquellos mufiecos eran hom·
bres. Los resortes, espirales y
muelles que llenaban sus máneos latían como cerebros go·
bernando desde allí los moví·
mientos del cuerpo todo.
La ingeniosidad de Smith·
son había descubierto un motor
econ6mico en el perenne hura·
:
cán del Oeste que silbi.ba sobre
·· ·
·
Westonia, y todos los autómatas tenían en el costado una hendidura que absorbía el vien·
to y lo empleaba como fuerza motriz. Los ensayos hechos por el
mecánico le permitían contar con el éxito de su obra.
Asi. cuando al anochecer de una tarde de invierno, coloc6 to·
do3 loé autómatas en plena·calle y el aire se introdujo en aquellos
armazones de metal, Smithson no se sorprendió ante el resultado previsto. Apenas el viento empez6 á mover las ruedecillas,
las estatuas se movieron con ademanes rítmicos y flexibles. S6lo 102 rostro:1 no cambiaron de expresión.
Lentamente unos, presurosos otros, según la velocidad res·
pectiva de sus mecanismos, los aut6matas se desperdigaron, po·
blándola de siluetas clásicas. Cual si obedeciesen al espíritu que
un día las animara, aquellas formas buscaron durante la noche
lugar adecuado á su hermosura, y cuando el día naci6,'Diana
reposaba junto á. un bosque, entre cuyas ramas· reía el Sátir?,
mientras la Venus manca esperaba en una plaza el homenaJe
del pueblo y su hermana, la de Médicis, tanteaba con él pie,
pudorosa y estremecida, el agua mansa de .un estanque~publico.

•

II
En el silencio de la nocht\ Harry Smi tbson reflnionaha !&lt;enta~o ,en su despacho. Des&lt;ie que los autómatas anduviero~ por
pr~mera vez, habían tramcurrido algunos ~ e~es. Durante ellos
el_ mventor s6lo tuvo motivos de júbilo, pues las estatuas, obe~
dientes á su mecanismo, se movian silenciosas, sumisas, tan ar-

,:

A

'l

379

cir en sn puE:&gt;blo. Semej,rnte c11mbio explicaba la inquietud de
los autómataP. Como todos su~ movimientos se habían reglamen·
tado á una fuerza que los regía y ordenaba, la aparición de una
energfa contraria había de producir efectos contrarios también.
Los autómatas que habían 1:: ido dóciles con un viento, se torna rían rebeldes con otro. La permanencia en Westonia podía ser
peligrosa. Por un movimiento
instintivo, Smithson se fué á
la puerta y corri6 el cerrojo.
En aquel instante son6 rumor
de pisadas en la escalera. E l
inventor, oyéndolas, empali·
deci6 intensamente. El rumor
se acercaba, convirtiéndose en
un ruido mecánico, ia6crono,
seco, semejante al producido
por el acompasado andar de
un ejército, creci6 y al fin se
detuvo ante la puerta tran·
cada.
·
Hubo un instante de silencio, luego el batiente de madera cruji6 bajo una presi6n
poderosa, igual, que no desfallecía un instante, y Smithson, de pie junto á su mesa,
vi6 cómo el cerrojo se doblaba, se retorcía y saltaba fuern
de su enganche. Las manos del
inventor acariciaron un rev61ver para vol verlo á dejar. Después el picaporte se alz6, giró
la puerta y las estatuas entraron. Agripina y el Fauno venían los primeros. Tras ellos
,
.
blanqueaban las espaldas de
los &lt;lE:mas, y cien brazos se extendían, estremeciendo millares de
ded.os afilados. ~ nte el avance inevitable de los aut6matas,
S~1tbson retroced16 hasta la pared. Agripina y el Fauno le si~meron. El cuarto se llenó de dioses y de diosas que se empuJ~b~n hacia el inventor y que, acorralándole contra el muro le
hicieron caer sentado en un sillón.

monioRa~ente bella_s, como imagen de un suefio realizado. Pero
de~d~ hacia alg,ún tiempo, aquel callado pueblo parecía intranq,mlo. Por dos ? tre~ veces Smithson tuvo que detener en sus automatas gestos 1~qmetos que rompían el ritmo divino de eus formas. Aquella misma tarde. h~bía tropez1do en una calle a parta·
da con la eetatua de Agriprna, y el autómata de la emperatriz
lo detuvo echándole una ma·
no al hombro y apretándosela
con fuerza inmensa. Al fin
pudo desasirse, y mientras la
sombr~ augusta desaparecí~
en una revueltu, pasaron corriendo Diana y el Sátiro,
que huían del bosque.
Aquellos· sucesos inquieta·
banal mecánico, quien se perdía en suposiciones sobre la
causa que los podría originar.
Pensando en algodesconoci·
do trastornaba los 'antes perfectos mecanismoe, se.absor·
bi6haciendo cálcufos en un papel. Pero por más que trataba
dedescubrir la falta,no lo con·
seguía, Los cálculos estaban
büm hechos. La fuerza media
del viento producía tantas y
cuantas revoluciones en las
ruedecillas del cerebro, y á
aquéllas correspondían movimientos previstos, ademanes
amables, en los que no entra, ,./;
ban ni la presi6n amenazadora
i , '
de Agripina ni la fuga desor...
denada de los dioses silvanos.
Cuando más abstraído estaba en sus cálculos, el viento silbó en la plaza. Su impulso ralanCon movimien~o paueado, la Emperatriz extendi6 entonces sus
ce6 una de las persianas del balcón del inventor, y empujándola
manos
he~mosí~1mas, y apretando con ellas el cuello de Smith·
la cerr6 con golpe seco, que repercutió en el cuarto. Smitheon le·
son,
apreto
la carne con una fuerza irresistible y tranquila que
vant6 los ojos, y al mirar la pereiana cerrada dió un grito. La ho·
. ja empujada por el aire no era la izquierda: era la derecha. La cerraba poco á. poco SU!! dedos férreos, incrustándolos implada ble·
ráfaga venía del Este. El constante viento de Westonia había men_te en la piel. La asfixia nubló los ojos del mecánico y sus
cambiado. Tid vez en r~motas comarcas c~yeron bosques enteros, pup1_la_P, antes de cegar para siempre, vieron cómo el autómata
se alzaron montes y mientras para las brisas del Oeste nacieron homw~da le eoltaba una vez terminado aquel movimiento de su
obstáculos, para las del Este Ee allanó el camino. Smithrnn cal- mecamsmo, y salía del cuarto, sereno, tranquilo siguiendo á sus
cul6 inmediatamente el trastorno que tal mudanza. iba á produ- compafieros, cuyas huecas pisadas resonaban sobre los escalones.
MAURICIO LOPEZ ROBERTS.

.,

'•

�PASATIEffiPOS
•
A UNA ESPOSA
JEROGLIFICO COMPRlMIDO

...

jJI!

y

colóquensi así:

CADENA

5ooloootoooo6áo

* **

+ + +
+ ] +

O

O O

O

O

O O

Flor.

Altares.
Si con la precedente explicación no tie·
nen ustedes bastante, ahí tienen otra:
Adjetivo.
.
Río de la China.
Nombre de mujer.
Indicativo, segunda persona.
O O

+ + + + +
+ 3 +
+ + +-+ +
+ 4 +
+ + + + +
+ 5 +
+ + +

Pasi6n.

O O

LOGOGRIFO NUMERICO
5
Vocal.
1 4
Afirmación.
2 3 2
Metal.
3 2 1 ü
Nombra de mujer.
1 2 3 4 5 Provincia Aspafiola.
3 5 1 2 Tejido de seda.
2 1 2
Animal cu11drúpedo.
1 2
A las caballerías.
3
Consonante.

•••
QUISICOSA

,--A-M-,1 ~
Di&gt;scifrar lo que expresan los dos precedentes significados, y una vez resuelto
anóteme las letras. Entonces de lo que
exprese el primer significado cámbiese 1.a
Jetu que ocupa el segundo lugar al pn·
mero y resultará con todas las letras una
palabra que expresa : Mentira (plural).

Sustituidas :figuras y números por letras resultará horizontal y verticalmente:
a embarcac1~n;
.,
1~, 'patriarca; 2~, poesía; 3.,
41!', héroe castellano; 51!', ciudad de Ru~1a;
6~. b&lt;lj&gt;1 purgante¡ 71!', nombre de var.on;
8~. río de Navarra; 9~, nombre de mUJPr;
10~. b~bida; 11~, nombre de mujer. Las
cifras del 1 al 5, expresarán el nombre de
mi padre.

Süluciones á los pasatiempos insertos
en el número anterior:
Al Jeroglífico:
VIVIR ENTRE GENTE MALEANTE.
Al entretenimiento:

~6tn-.

df ve . p.1.
.( un
!2)

-tre

(3)

.h.

St'

con· . , S.· un
· nu

9ue

.r..- se·

Lre -~i 1) pr~
:
.
(~J
(I@.
·G
·C l
lb

&lt;cEl hombre es un volantín qne se co·
Iumpia de continuo sobre un precipicio.»
A la Metamórfosis zoolf&gt;gica:

URO-URO N
Al Artificio Jeroglífico:

Dividiéndose por donde indica este diagrama:

·~

1---.-.....--.

Cincos en ti dos tene }
Y cinco nec es ita
y lo!! cinco los perde
Cu an don os en amor a

MOS

Cinco l!entidos tenemos
Y cinco necesitamos
Y los cinco loe perdemos
Cuancio nos enamoramos.
Al Proverbio-jeroglífico:

+ o
+o o oo
+ 000000
o+ o o o o 0 1
+00000
oo+ooo

Los grandes árboles dan máe sombra
que frut@.

¡;

Al entretenimiento:
Ramón, Norma, Morán, Armón, Ro·
mán.

oo o o o o

o+ o o

Al Rombo:

Snstituir estas figuras por letras, de llla·
nera que las cruces expresen uñ nombre
de varón y las redon':las en línea horizontal diferentes nombres de mujeres.

L
L

***

INCOGNITA GEOGRAFICA
Con un gran RIO de Egipto, un gran
RIO de Italia y una VOCAL, formar un
REINO DEL IMPERIO DE RUSIA.

Ci'"&gt;

se verá que dando saltos de caballo se lee:

* *"'

'

es

L1ts st&gt;luciones en el próximo número.

ACROSTICO

+

un

·&amp;?.

(11

+ 2 +

. CUADRADITO DE
DOBLE EXPLICACION
Léase h()rizontal y verticalll')ente:
O O O O Semblante.
O

EL

+ + + + +

r4,

. l

-

: -

'

o

A la dicci6n:
ROSA .

.,
-·

T E A
E
N A
A N A
A

Y vuestro esposo se iba, vencido de antemano, pues estaba
solo donde es tan bueno ser dos ......

... .. .A vos linda sefioritilla van dirigidos estos renglones. Tal
vez os hagan mover los hombros, pues el asunto Od importa muy
poco. Os estoy viendo en vuestro hermoso aposento de la avenida Ha.ussmann, recorrer con distraída mirada, las cuatro caras
de mi carta., tirarlas á la canastilla, sacar del cinturón de vuestra camiseta un pafiuelito bordado y con el acostumbrado ademán estrujaros las ventaniilas de vuestra naríz, diciendo: ((y á
mí ¿qué me puede importar eeo?,,
i Y ·ei;o es Jo raro!
A todos les hace dafio..... . Oprime el corazón hasta del último montero: ayer me lo contaba un joven castellano, vecino vuestro, con voz estremecida.
Pero á vos.. .... nada...... Y, sin embargo, acordáos de aquella hermosa tarde en que, jovencita y recién casada, llegásteis á la
antigua morada, que lo fué de los padres Je vuestro
esposo. Acordáos con qué orguJlo os Ja hizo visitar,
describiéndoos todas sqs partes, cual joyero amante
enseña todas las facetas de su piedra preciosa.
Aquí recibía mi abuela á los pobres ...... allí emefiaba mi madre á los niños, allá mis hermanas con
sus amigas bordaban para la igleeia ; en este cuartito un sacerdote
decía misa todos los domin¡zos
durante la revolución, y diez
días antes de Waterloo se alojó
en él Napole6n .
gui~~t~: .. Acordaos del día si- r·,

.,, . ______ . . .

Los nifiitos de la escuela, ves- _.· '" . V~~
tidos de blanr,o, cefiidas las ca··.· ~. ~
.,., JIIIS'.
beza&lt;i con coronas, como para el
, .,, ;- · , ~~ ., ,
Santísimo Sacramento, vinieron
· '
""
·· \\ ·
sobre el césped á daros un dis·"{
curso de bienvenida. Os decían
~
que el país os recibía dichoso,
que erais una hada, que todo lo
{'t
podríais.
Y era verdad, todo lo podíais.
No teníais más que mover el dedillo. Vuestro esposo os adoraba .... ..
Los hombres honrados desde veintidós afios atrás
formaban la municipalidad, no eBperaban sino una
sefial de vos. Cada visita á una choza era de antemano la conquista de una familia. ¡Ah!.. .... ¡si os
hubiéseie dignado querer I
¡Pero no habéis querido!.. •..•
No habéis querido hacer el papel que hacen todos los días tantas cristianas, jóvenes 6 ancianas,
castellanas, plebeyas 6 artesa.nae; ese papel que con
siete en ser sencillamente buena, en ser el rayo de
sol en el hogar Heno de sombras, en ser el buen olor de Cristo,
papel que tan bien sienta y que es tan suave al corazón de la
mujer sin distinci6n. ¿Por qué?.. .... ¡Os hastiaba! La casa tenía
t0dos los defectos, era demasiado grande, húmeda, aburridora.
¡Los campesinos os hacían bostezarl El cura os molestaba con
sus ideas de apostolado.
No había miradas bastante expertas para admirar la bonita
monadita que sois .... .
Y cuando vuestro marido os proponía. con timidez que os procurárais una botica, que abriérais para los campesinos un costurero, cuando os pedía que le acompafiáseis á una conferencia,
seguro que vuestro encanto y vuestra juventud le prepararían
admirablemente los caminos, le sonreíais, cortando, con el dedillo levantado, Ja última novela del día.
-Pero, ¿es formal? ¿Querrías que fuera á ahumarme en Oseraies?
-¿Y por qué no?......
-Pero, querido mío, ¿en qué estás pensando?..... .

Y después, un día, le ensefiásteis los dientes ......
¡Ya no se podía permanecer en ese rincón 1•••• ••
Sentíais que Al musgo brota ha en vuestra alma.
Y á la distancia de trescientos kilómetros pretendíais oír á
vuestros amigos de París, que se reían de vos y del sombrío convento en que se enmohecía vuestra beldad.
·
Y entonces obligásteis á vuestro marido á que viniera á habitar en Ja capital.
¡Oh! ¡qué conmovedoras objeciones os hacíareste vivo que no
quería aún morir! .... , Esa antigua morada de provincia, era la
casa familiar. El había nacido
ahí; ahí también hahían muerto
todos los suyos en el ósculo del
Señor......
Y todos estos sencillos campesinos espe1aban en él, efl. el prestigio de su nombre para cortar
el camino á Gargouillot, aventurero intrigante, de mala catadura, que dPsde dos años atrás sembraba la baja popularidad entre
los pobres aldeanos, tan fáciles
de engañar ......
Además, vuestro esposo no
quería desertar.. ..... le gustaba
la tierra, no tenía nada que hacer en París, y aquí, por todas
· parle@, la obra inmensa le tendía los brazos.
Elegantes modelos de som·
0.:1 dijo todo eso, Y aún mubreros de verano.
cho más .... "
Y al suplicaros, besándoos las
manos, que os quedárais, le habéis vuelto la cara ......
Y habéis re'~istido.
El egoísmo estaba demasiado
tarugado tras vuestra estrecha
frentecita.
En vez de ser la corupafiera.
de vuestro marido en el sentido
sublime de la palabra, Je habéis
confiscado mezquinamente en
provecho de vuestro pobre 1¡yo.11
Le habéis robado á la causa, robado á Ja patria.

¡Y ahora triunfáis)
Vivís en confortable morada.,
en barrio selecto de París, donde
nada os recuerda lo que habéis
abandonado, donde todo procura arrancará vuestro marido de sus recuerdos y de sus remordimientos.
¿Vuestro marido?... "'. Le habéis encerrado tanto en vuestro
bolsillo, le habéis despojado de tal modo de su primera menta!idad, que, siendo, sin embargo, bueno y generoso, no ha com·
prendido la vergüenza de arrendar, y aun bien caro, su castillo
á Gargouillot, su enemigo político.
Y ahora todo ha terminado.
¡Sois lo que deseabais, una extraña!
Y tan olvidado está el pasado, que al día siguiente de las
elecciones, ni siquiera habéis preguntado lo que habían podido
hacer «por aUá.11 Por lo tanto, permitidme, señora, que yo 011 lo
diga:
Gargouillot ha vencido en toda la línea, con un programa socialista-revolucionario.
La antigua municipalidad está por el suelo.
Todos los castilJos vecino~ que han luchado pie en pie desesperadamente, que han vencido en honrada lid en sus villorrios,

..

•

•

�De todo on poeo.

Parra las Damas

ran 8Úbitamente privadas de suA título\ rango y fortuna. La
princesa Herminia de Reuss, por ejemplo, practica el oficio iie
ri-lojero, y ha dado IJruebas de su admirable habilidad tn varias
exposicione, alemanas.
La prince~a Arnulf, de Baviera, es una enc11jera de primer
orden, y ~u nombre y su~ trabajos son lJOpuiar1-s en los bazares
de caridad de Viena y de Berlín; la Pmpera1riz de Alf:'mania t~timii. como una joya de gran valor el collar de encHje que con
motivo rle i-u boda, le regal6 la princesa Arnulf. K-ta. tmple6
trt&gt;ce llños y mtdio en te1minar la pitza de encajf., que f'P, según
ai,egura quien la ha visto, una verdadera maravilk La ocuµación f1vorit11. d t1 la
prince-a L:abel de
,
Croy, adual archiduque~a Ft'd~rico de
Aui;tria, es haeer velas, que f'lla. mi1m111
modela y perfuma '
con snR pro¡,ias manos. Esta afición rle
la rnincesa ha sido
cau-a de que ~e i;uprimiera una antiquí,-ima co:1tumbre
con~Agrada en lbs ~·a~. lacins aui;triacos.
Cuando, por cualquier ca u1&gt;a, i,e a pagaba una v~la t&gt;n ulil\
de la~ re.;ide11cias rea.·
les 110 po lía volvi-r ÍI
ser encend iJ11, y ¡,i.saba en el acto á !'t'f
propied: &lt;l de la l'ervidumbre de palacio.
La princesa calific6
en cierta oca,ión de
«ridicula HntiguaJla¡¡
la coi;turu bre cit11da,
y
bastó ~ u opinión
He aquí lo que os
para
que la costumquería decir en nombre
quedara
supribre de todos los casmida.
tellanos, vuestros veLa duquesa de,
cinos, en nombre de
Guisa,
cufiada de 1
ricos y pobres que
príncipe
don Carlos
han luchado en buede
Bórbón,
hace somna lid, pero sin espebreros y confecciona
ranza por vuestra inflores artificlalea con
mensa deserción. ¿No
un gusto exquisito.
hubiérais podido caLa
duquesa, que es
saros con un cala vera,
considerada
como
con un jaraneador de
una de las señoras
París, en vez de vemás elegantes de Eunir á robarnos la herropa, coloca con eus
mosa sangre de Franpropias manos 1os
cia?
adornos de sus trajes.
Pero ...... ya os veo
La princesa Carlos
sacar del cinturón de
de Suecia, hija del
vuestra camiseta el
rey Federico VII de
pafiuelo bordado, y,
Dinamarca, construcon vuestro acostumye preciosos é ingebrado ademán, estruElegante sombrero de paja "manille" con dos paraísos.
niosísimo:3 juguetes,
jar las ventanillas de
y la duque~a Felipe
la naríz, diciendo con
la sonrisa en los labios: «¿Y qué quiere usted que eso me im- de Wutem berg que es una de las más populares y de loa más
queridos individuos de la familia real de Alemania, se dedica
porte á mi?»
á
confeccionar vendajes y accesorios ortopédicos. Algunos de
PIERRE L' ERMITE.
estos son tan originales y de una utilidad tan práctica, que re11ultan verdaderos invento 3, habiendo sacado de ellos la corres·
pondiente patente.

ven sus esfuerzos esterilizados, porque el alejamiento de vuestro
marido creó un centro de poder revolucionario en f'U m.isma
morada.
Pero hay algo máll ......
El domingo paf:ado, Gargouillot, á quien también llaman Pa,
rra, porque está á menudo entre dos vinrn1, ha celebrarlo la vic·
toria inesperada para· el bloque. Renni6 á los campesinos de rn
partido en el gran sal6n .... . ¿sabéi,? ...... aquel gran s11lón donde están los retratos auténticos de los abutlos de vue~tro mt.rido?......
.
Y allí se rodaron sobre la alfombra dos barricas, y bebieron
los electores por la
futura revolución so•
cial, y, con el vaso
eu la mano, · de pie
sobre la me~a grande
que atraviesa toda
la sala, cantaronoídlo bien-la Internacional y la Caramafiola, ante los históricos retratos que
parecían escuchar es·
tupefactos, desde sus
cuadrm1, y decir:
- «¿Dónde estará
nuestro nieto? ........ .
Sin duda va á aparecer y barrer con toda
esta canalla ...... &gt;&gt;
Pero el nieto no
apareció. . .. .. p e o r
aún ...... creo que en
ese momento estaba
con vos en un conciertillo de la Avenida.

PRINCESAS OBRERAS
El peri6dico de Berlín c,Auzeiger» ha despertado un gran interés en toda Alemania con un artículo, en el que declara que
las damas de estirpe real son, en la presente generaci6n, infinitamente más inteligentes y están mucho mejor educadas que lo
eran y esta han las princesas de las generaciones pasadas.
Muchas de esas damas, que pertenecen á las familias reinantes de Europa, podrían ganarse fácilmente el sustento trabajando como hábilet! obreras, si por un capricho de la rne1te se vie-

~º~

-Usted quiere cai3arse con mi hija, y no puedo impedirio
ª"?nque mucho lo desearía. Pero con Jo que no es posible remed1ar hay que conformarse; así, pues, ¿ha fijado la fecha del matrimonio?
-Eso lo dejo á su hij11.
- Quine uAted que haya fiesta?
-Eso lo dPjo á la esposa de usted.
-Y ¿con qué cuenta usted para vivir?
-Ei:o lo dt&gt;.jo á usted.

P·ENSAIM~1ENTO
Diez miniutos 6 mlá,s t r el:' o!lc ,1Hes
en vasa,r una puerta ma.lg~ron

•

tarda

-iOuánto
·-No b:

sopa es de

por da:r de '€ducaci6n l)'l'Uebas cabail!€S.
'Y en un deo:«- Jesús, des,pttlé,s. : 08 twles
trindhe~as Y 1'1€ductas asa,lta:ron.
No estaindo d'élf'end·l da, es cMa ciert.a.

-.comO

ü

,

T¡¡¡J me hi,c1s-ce su.rn. eu esta vlaa,
tan,to d¡.~~usto m.~ ca uso tu am&lt;1r.

Y

Un ·, pi talio:

•un ¡¡ ~.

"Aqi:f y ace H lf)ó:l ,tn X ...

n~: '&lt;los.

'te.*
En un r •.staurant:

·,~1 uy llorado p(}r

*"'

que a punto estuve de reiUr C&lt;mt'.gt1;
pe,ro aq U'. J: o p,a,so.

"' * *

A;y¡¿r me cayó un Die_

. cla,m0 G&gt;.d!tOJ,.
•s.1('

YO .. ,.'.

,111 enfP.rwo

la menor so,rpres,a .

-Tiene usted rawn, le a·oo uno d ;; os

ast6

b~ el ejernJ&gt;lo de Airagó aue a os catorce
anos había terminaid,o sus ,,,,
... ,,,
'-'&gt; vUIWOS,

. -,.A!b, doctor! le respondi-ó ér.&gt;t e; iuc
s1eqto ta;n malo. que si V'i,n is,r,a,n á d12&lt;)iJ
me que me ha,b :a mue-to, no mr. cau-:.a.n a

Un reaocion,a,!to att-rma que nada hace
tanto daño como los Ii1bros.

cionario 'i.nc:ma Y me ap·

la

-1'

Preg,unta!b-a uu m~rtlco
1
'óimo se enoontraba.

... *

oocuohaban.

" íior!Lo;

.. * .,.

que lo que ·más detiene es una tm~r.t.a.

&lt;1ue te

en verur 1:1sa .:lú¡n1!

e;¡¡:trañe a u.at&lt;&gt;d,
tortu,ga.

as1 cc;mo d .JlilJIUés de la borrasica
seTeno lwce Y r.,ifuagen te el sol,.
tras de l a hc·11·ibL som•bra d,e la llu&lt;la

r.rll.tant" en

la hermosa. fo

surg o.

os suvr.s."

Pero Nuño.

¡Cama.-eror
-¡Señoo,i;to!

***

* **

nuaml.o mwclhaltjbo

e a UP.deón odr. 110
ro.As holgazán · y cl'dla·plkadn CJlJ Q darse
pueda.

NO SB DESCUIDE UD.
Los varios síntomas de una
condición debilitada que toda
persona reconoce en si misma es
una advertencia que por ningun
concepto debería pasar desapercibida, pues de otra manera los
gérmenes de enfermedad tomarán incremento con gran peligro de fatales: consecuencias.
Los gérmenes de la tísis pueden ser absorvidos por los pulmones· á cualquiera hora echando raíces y multiplicándose, á no
ser que el sistema sea alimentado hasta cierto punto que le
facilite resistir sus ataques. La
PREPARACION de W AMPOLE
que es tan sabrosa como la miel
Y. contiene lo.s principios nutritivos y curativos del Aceite de
Hígado de Bacalao Puro, que e~traemos directamente de los hígados frescos del bacalao, combinados con Jarabe de Hipofosfitos
Compues~o, Extractos. de Malta y
Cerezo Silvestre, fortifica el sistema contra todos los cambios de
temperatura, que producen invariablemente Tos, Catarro Asma
Gripa, Tísis y todas las e~ferme:
da.des emanadas por debilidad de
los pulmones y constitución raquítica. Tomada á tiempo evita la tisis; tomada á tiempo la
cura. ''El Sr. Profesor Bernardo
Urueta, de la Botica Frizac en la
Ciudad de México, dice: Por la
P:esente tengo el gÚsto de participar á Uds. que he usado en mi
hijo, enfermo de Mal de Pott y
por indicación del Sr. Dr. Rafael
Lavista la Preparación de Wampole, y además de que le ha hecho
mucho bien, su estóma5o la tolera
muchísimo mejor que las otras
preparaciones de aceite de bacalao. Igual cosa ha pasado con
algunos otros nifl.os á quienes
les he recomendado que usen la
medicina de Uds." Basta una
botella para convencerse. Eficaz
desde la primera dósis. "Nadíe
sufre m desengafio con 'i,sta."
De 'V'lnta en todas las Boticas.
1

l'lu famii · ,a, cte~12sp~ra&lt;la. le Ha.t ó del e:i.
Jegi,o Y le puso de d~pen&lt;l&lt;iente en una
tLnda die ,u~traima,rinos, dende ha tenido
0u ena suerte.
Se ha,bfa,ba el oti··o d1a, delante de él. de

c11Jsos notalb[es de l).1'€1COC;,ct.a,c1 y se e ta_

~·~·*·~·~·~·~·*4~·
•
~

•
:¡
••e g·_;.~. ·
: ¡,
••~ •'•
~

=

A ru ':is

pen,a.s hadilo at 'V'l-0

eJ humo d-el cigain\..,,

'!"~es no veo sonre un

OUl1J'o

en fuerza die s.er Cil&gt;gWU&gt;,

•

pero veo Ja,s estJref~as
ou ando me plsan ,m camio;

1

·eRI MINAL

A la composición, alumbrado Ypostura artística de
cada re~rato, damos la aten~ ción individual necesaria
: para así hacer un estudi~
de la más atractiva perso@nalidad. Por eso agradan
nuestros retratos.

*

+

+

•* Fotografía
•
•* "114RS
•
•
•
wi
~

~

c;ANTARES

que no en vano el refrán dfot:.
da.!', tomar tabaco:,,

:

~

falsa:

·-a mal

1

!~
•

~

c-10 de sus funci&lt;mes se h8 b a sent ,do inrt!spu sto á c~ns,,cuP.ncia, ci+i ha.b1:1r in~utado tragarse una monoo.a.
~:.¡ botica·rio de•spues de llatJe-Jt· ¡;a,ca
do d,e la garganta una mon,:,da d·e cuatr~
rea,Jes., ex,cqamo:
-No me extraña que no ha,ya pasa.do; es

'i.'11

•

~

A~aban de lle,Ya:· ll. um rarmacla A uu
saJt11mba1J1qui ca J,Jejero., qu.....
· ,
"' en el eJe11&lt;:1·

r"

I~ DE NUEVO MEXICO, NUM. 6.
México, D: F.

Teléfonos { Mex. 1034, Neri.
Erlc. 2995.

IN DI FERENCIA!
~s. un~ ve_rdadera desgracia la
criminal indiferencia con que algunos padres de familia dejan
crecer descoloridos, débiles y ra·
quíticos á sus hijos sin comprender que labran·su desgracia y la
de otros muchos seres al dejar
su naturaleza sin defensa alguna contra las enfermedacies pe.
ro muy especialmente cont;a la
temible Tuberculosis. La Ciencia cuenta hoy con remed ios
asombrosos para evitarlo v
ocupa el primer lugar la medicÍna llamada "Creosofosfatina,"
que no solamente purifica la sangre, dá' fuerzas, cría carnes y mejora las funciones digestivas. sino que, salva á' más del 80% de
los tísicos en el primero y segundo períodos.
Para los enfermos del pulmón
pechoó garg;rnta, nada se ha co'.
nocido tan cfic:áz.
...

�De todo on poeo.
P,E N!SIAJM1l1E-NTO.

BUSCAN,DO NOVIA.

Un "g~ntleman" americano mandió publicar reciootemente en :os .peTil.ódfoos de
Nueva York U'll anuncio en ~l que soUcitaba ,aq.uél casa!'l&amp;e con una hered1sra r:ea.
¿ISa.ben nuestras lecto1·as cuootas contestaciones recibió?
Pues.... doscienibas c,incuenta Y cuatro.
Pormenor ou.ri-oso: una de la.s candidatas
puso como •condición á Sú ca,s,a.m,iento qU'~
/hrubfa de oul)ar con s,u mar dn Pl Vaitka'Ilo.
diond,e ha(Y ocJho mil ,h abitar,iones 'ibres.
Sin d,u&lt;la, la ,eméntri:ca Reñor.a crPerá que
el V•aVcano es un "hotel m.€1\llhl~"
··

Un oficiail d'El e.j~rcito alem:án tuvo .rec ·0'Ilbemiente ·a "osad: a" de mirair con demaisiada i·r uistencla. á la &lt;lhtna ~sposa d-2
uno de -sus famediatos jefas.
Piairece incré1ble; ,p ero este a~tn da auda,cia le v•alió un prooeso.
El tr •b unal absoJ.vió a,l -proce.\!ado. a·¡;ien
se rven,gó de :-a d'orma ~ esl}~ritual.
-Yo no he tend&lt;l10-dióo,-,nms que pensami.en.tos ,g;raJv~ al mirar á l~- esposa d 2
mi jef.é, que I)!a~ece, -!llláfl .bien aue una mu·
jer un lbiuÍl-dog de edad aiva-112:a.da.
No qu.e dar!a contento el celoso marido de
la c p ni&gt;ón del oficial.

***

***

LA ESCIRJTURA

-Ern11 malo, L:arlitos. Te nas rcmtao todo
paste· sin a-co.rdairte de m:.
--,No ,e s verdoad. Porque we a.coraao.a de
t.1 me lo he co,mMo de prisa. antAtl d" a·ue
tú rviniera-s.
·¿ l

co1MO

M1EDIO E,DUCA ílVO

•

Ha,ce a~unos año~ et proiresor Dawson,
de la Kall/Sas un1,verstty, pubEcO los. rP·
sultado•s de sus -estudios :;,obre la grafol-0g ia, considerada como medio educativo.
,E l rcler:do eatedráüco . .rntu&lt;liando la innegable con~xión 4ue P-xiste €ntre e ca·
rooteT del !hombre ;y s.u escrLtura, sacó 11
-conch1-s ;6n a~ -que babrfa d- ~ se, posj,ble
infi.uir de un n. cdo definitivo soibre el ~ara..cter del oue escribe obllg'.indole á hacer un ejerr.:cio constante con un car,ii.c·
1er de 1 tra determtnad·o.
El pTOf , sor Da,wso11 ,a,dqu'rlO e:ste oono·
ctm1ento al leer un dfa ·que un crimtnaft~
I a lngUfa h~ b!a errnpren,dido la tarea d ~
imitar la es&lt;'rltura de un &lt;:Timinal a. fin ile
..mpapar,s e d ' es-te modo del f.s taoo de .án1·
tno de a'quél y de poder juzgar ma.s acerta-11-amen,te .los motivos del ~ -men y las
,.,:n'Cunstan-cias que 10 acompan~ron.
El ;proferor Daw-son se ha1,l a tan convrnc1do de la exc~l neta de -su si1swma, q1ue 10
ha ido .p,erfeoclonando y puesto á d:iaposl· ,
clón de las autu,r1dad¡;s escolares. B-asán&lt;tose En lo,s elemento,, d-a la g.rafo!Qgia
conocidos l.tasta rubor.a., comp•uso una ·éSI&gt; ele de escr'tura normal que. según su in·
ventor, :;'gniflca la quinta esencia de un
caraicter "normal," por no -d€1Clr "Id~'-"
Dawson pretende qus, ,de ruqu1 , n adelam·
te .la ensefianz1 de la escritura esté 1basada en la. e.sc-r ttu,r a nc1;mal su,ya y -que, ad~
mlll.s. Se rudjudLque maJYor Importancia que
na;sita aboira A 1a :·sOMt.ura. eonsiderándola
como un podaoso med' o -eaucatt-vo. En los
e r-cu,Jos compet-enoos se esperan con a;M.n
los res11.1lta,dcs d~ un m~to.&lt;10 ooucatl'VIO tan
orl-glnal. Sin -embargQ, · no halY que cf,v-idar
,que procede de lt&gt;s Es.tados Unidos, Ia ti ·
r:-a de los .tn,v-entos y poslbllida,d :s IPnlltc1.,das.

CAPITAL SOCIAL'

$ 6.500,000

La li,b1€rta,d del mundo . .l~ucrts-T.o
vino á dar con la fe de lfl.u ua:-albra.
~ todos hemos en el miundo vls-lu
como esa lib€1rtad, trocadii e11 ptsto,
lo ·m ismo d irili.a,s que &lt;lesó,lcbaa l111or111..

Rafael F. Sosa,
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s. A.

Cuarta Coleooión No. 3
DIRECTOR GENERAL.

E .. PUGIBET

. CHASCARRILLOS
l füirto conooido eS&lt;:ritor bcxherfl?o y t,rasnochador, se aC'~rcó en la c,alle de Aleara
'll. 'll•n coohero, d.iciéndol€ s~ •1&gt;od,r ía le-varl-e
á Carabanohel y ouánto le rohra.r.n
-Señorito: SO'll 1-as t res de 1a mañana.
Ya me dam rnsted d'™!o durns.
-Hombre, ffja.tte. Tú ha...- cnft!.o Que te
¡pregunto el :piooc·o diel oruba!'lo, Y ih,aa de sa·
ber qu-e no me dedioo lá la salcll,iclle1fu..

LA MEJOR CERVEZA DE- LA REPÚBLICA, ES LA DE MOCTEZUMA. ORIZABA.

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